DIRECTIVA DE DEFENSA ALTERNATIVA

:

UN MARCO POLÍTICO

PARA CONSTRUIR UNA

ALTERNATIVA NOVIOLENTA

AL MODELO MILITARISTA DE DEFENSA

VIGENTE.

PRESENTACIÓN:
El presente documento es una propuesta. Nada más. Y nada menos.
Con él pretendemos propiciar un debate de fondo y muy importante para la política
española: la necesidad de que toda la ciudadanía, los movimientos sociales, los grupos
políticos y el parlamento participen, de manera coordinada, en elaborar la Directiva de
Defensa Nacional, el máximo documento que rige la política de defensa española en una
legislatura.
Lo presentamos a la sociedad y a los partidos políticos para que pueda orientar en qué temas
merecerían la pena debatirse, sin intención exhaustiva.
Las concreciones son nuestras ideas grupales y no son unos dogmas ni tampoco
inamovibles. Antes bien, la oportunidad de la propuesta depende de la coyuntura
política y de nuestros conocimientos parciales respecto del opaco mundo del
militarismo. Con el tiempo las mejoraremos y completaremos.

1.- DIRECTIVA DE DEFENSA NACIONAL. UN MARCO PARA ENCUADRAR LA
POLÍTICA DE DEFENSA.
Con la publicación de la Directiva de Defensa Nacional 1/2012, de 31 de agosto, se
marcaron los objetivos y prioridades de la política de defensa para la legislatura de 2012 a
2015.
La Directiva de Defensa Nacional es uno de los primeros documentos que firma el
Presidente de Gobierno entrante al inicio de cada legislatura. Es un documento que
suele pasar desapercibido a pesar de su enorme trascendencia para nuestra vida
cotidiana, ya que marca las tendencias, entre otras cosas, del gasto militar de cada
legislatura, del impulso que se le dará a la industria militar y a la venta de armas, de la deuda
militar que se asume en detrimento de otros bienes sociales, o de la participación de las
tropas españolas en conflictos internacionales, por ejemplo.
Este documento tan peculiar ni siquiera es consultado ni al Parlamento ni a la
ciudadanía. Lo elaboran los militares y los militaristas de forma interna, con absoluta
opacidad y sin control social ni político alguno.
Nuestra política de defensa es inmovilista y continuista desde el inicio de la transición hasta
la fecha y está blindada a cualquier cambio merced a un pacto tácito entre los partidos que
se han alternado en el gobierno.
Si enumeramos las principales características de nuestro modelo de defensa podríamos
encontrar las siguientes:
1.- Mantiene una estructura marcadamente militar y sobredimensionada de la
defensa, que cuenta con un presupuesto (escondido en 3 de cada 4 euros) de más de 23.300
millones de euros anuales, distribuido en partidas de 12 de los 13
ministerios, que financia directamente a más de 3.300.000 personas (entre militares
en activo, guardia civil, personal civil de la defensa, reservistas, beneficiarios de
prestaciones asistenciales militares y/o beneficiarios de clases pasivas militares).
Un sistema que mantiene una irracional tasa de 1 mando por cada 1’8 efectivos,
privilegia la endogamia y la idea de casta de lo militar.
2.- Participa de un modelo conceptual de defensa militar mixto (ofensiva y
defensiva), basado en la subordinación a la OTAN como pilar básico. Cuenta para ello con
un material militar altamente tecnificado y desplegado de tal forma que garantice la
capacidad y voluntad de intervención internacional en “defensa” de los intereses de España
(definidos por la casta) fuera de nuestras fronteras (incluso creando una peligrosa
doctrina de “fronteras avanzadas”) y la capacidad de intervención interna en defensa
del status quo y frente a las reivindicaciones o aspiraciones de la población.
3.- Está enfocado a la defensa de los intereses globales de la geopolítica marcada Por
EE.UU. y “occidente”: “escudo antimisiles de EE.UU.”; política agresiva de la OTAN,
cuerpos militares de la UE. Alta participación en misiones militares (actualmente 7
misiones simultáneas).

4.- Altamente intervencionista en el exterior (ostentamos el triste récord de ser la 5ª
potencia mundial y 2ª europea en el envío de tropas en el exterior, con más de 70 escenarios
militares exteriores en los que se ha participado desde Felipe González hasta la fecha.
5- Con una estructura militar y de mando que mantiene una alta opacidad y falta de
democracia tanto interna como en el debate y control hacia el exterior. Ello facilita un
sensacional número de privilegios y espacios de “autonomía reservada” que originan
despilfarro, abusos, corrupción, impunidad legal y otros males endémicos del
militarismo español. Mantiene una estructura que garantiza “un estado dentro del
estado”.
6.- Con la existencia de una serie de Organismos Autónomos pensados para la elusión del
control y el fortalecimiento del militarismo, para la especulación (el Ministerio de
Defensa es el segundo terrateniente del país, y cuenta con el INVIED para poner en venta
y especular con sus bienes patrimoniales en beneficio del ejército) y para garantizar los
privilegios de la casta militar.
7.- Generador de una deuda por compra de armas, que no sirven para la supuesta defensa
militar de España sino para la integración en la política agresiva de la OTAN, de más
de 40.000 millones de euros comprometidos a fecha actual, lo que equivale a una burbuja
militar similar a la que nos supuso el rescate bancario.
8.- Con el control por parte del Ministerio de Defensa de un “complejo militar-industrial”
integrado por diversas empresas públicas o con fuerte participación pública, altamente
subvencionadas y enfocadas a la exportación (7ª potencia mundial en venta de armas)
de armas y conflictos.
9.- Con la existencia de un fuerte componente de implicación de una saga de puertas
giratorias que condicionan la política tanto de la estructura de la defensa como de las
relaciones exteriores del estado en beneficio de la mezcla de intereses militar-industrial y
financiero.
10.- En defensa por todo ello de los intereses de una casta, pero no de la seguridad
humana de la sociedad.
Sin embargo, y a pesar de todo, hasta la fecha nadie se ha quejado de esta manera de hacer
la política. ¿Por qué? En parte porque entre PP y PSOE ha existido hasta ahora unanimidad
en las líneas generales de la defensa. La consideran como una “política de estado” donde
todo está atado y bien atado. En parte también porque la falta de cultura al respecto hace
que ninguna fuerza política diferente tenga una línea estructurada, compleja y
coherente sobre el tema, delegando todo lo relativo a estas cuestiones en “expertos” ajenos.
En cambio, no es cierto que la única política de defensa imaginable sea la que impone el
status quo o la basada en el modelo militar y en su paradigma de fondo. Muchos
movimientos sociales ya practican una defensa de otros intereses, bienes y valores y con
otras metodologías alternativas a la organización militar. Ello indica que no nos
tenemos por qué conformar y que podemos y debemos pedir cuentas al respecto.

2.- ¿UNA DIRECTIVA DE DEFENSA ALTERNATIVA?
¿Nos tenemos que conformar? Pensamos que no.
Es posible orientar la política de defensa desde una perspectiva diferente a la militarista.
Hay muchos puntos que deben ser valorados desde una mentalidad crítica y alternativa en la
política de defensa. El militarismo y la política de defensa, en realidad, no se han sometido a
revisión nunca desde la transición democrática, hace ya casi cuarenta años.
En concreto optamos por una propuesta enmarcada dentro de la idea general de transarme,
que busca el cambio gradual desde el modelo militar vigente hacia una defensa alternativa,
desmilitarizada y noviolenta, lo que incluye la apuesta por la final abolición de los ejércitos
y la lucha contra todas las violencias y el militarismo
La propuesta de reivindicar una directiva alternativa desde la sociedad parte de un
horizonte que la dota de sentido: desmilitarizar la defensa y establecer a largo plazo la
vigencia de un modelo de defensa popular noviolenta dentro de un paradigma alternativo de
cooperación-noviolencia que es transversal a otras políticas públicas y a otras áreas sociales.
Por eso, partiendo del actual contexto de la política de defensa española, del escenario
mundial y español donde, como reconoce el propio militarismo, “España no tiene
enemigos” y teniendo en cuenta que los riesgos que pueden afectar a la convivencia son de
naturaleza no militar, más vinculados a la crisis sistémica que padecemos crisis ecológica,
tecnológica, social, económica, política, de modelo de mundialización y globalización
depredador) y a la vigencia de políticas que provocan violencia estructural y que se
fundamentan en el paradigma de dominación-violencia, se propone una directiva alternativa
encaminada a la gradual desmilitarización de la defensa y a la construcción en paralelo
de un marco de defensa alternativo.
3.- DIRECTRICES POLÍTICAS DE UNA DIRECTIVA PARA INICIAR UN
CAMBIO DEL MODELO DE DEFENSA
La directiva se enmarca en el intento de promover un cambio de modelo de defensa y
conlleva la búsqueda de cuatro fases graduales de desarrollo de dicho cambio
a) Devolver la soberanía a la sociedad en la toma de decisiones en temas de defensa,
b) Redefinir los objetivos y metodologías de la defensa,
c) La coexistencia programada del modelo militar y el noviolento bajo la dinámica de ir
quitando poder al modelo militar, hasta la completa supresión de éste, e ir dotando en
paralelo de poder al modelo noviolento, hasta la completa vigencia de éste.
d) La vigencia del modelo de defensa popular noviolenta dentro del paradigma de
cooperación y noviolencia
4.- PRINCIPIOS GENERALES DE ACTUACION:
Los principios políticos que regirán esta directiva son:
1.- La misma inicia un proceso más amplio de cambio desde el actual modelo de defensa a
un modelo desmilitarizado y noviolento.

2.- El proceso de planeamiento y de implementación debe ser dinámico y en
constante adaptación y revisión para adaptarlo a la situación de cada momento.
3.- Enfoque global y transversal, que no afectaría únicamente a las políticas
circunscritas al Ministerio de Defensa
4.- Institucionalización noviolenta del proceso.
5.- Implicación de actores de la sociedad y empoderamiento e implicación de la gente de a
pié: movimientos sociales y culturales, sociedad civil, promoción de autoorganización social
para el ejercicio de derechos y luchas que conllevan la defensa social.
6. La orientación principal de todos los departamentos, instituciones y áreas de actuación
será la lucha contra todas las violencias (directa, estructural, cultural y sinérgica) tanto en el
área específica de la defensa como en las inespecíficas.
7.- Se busca provocar cambios irreversibles en la sociedad, en las relaciones
internacionales y en el mundo de la defensa, hacia la idea de seguridad humana global.
8.- Política de transarme, cooperación y noviolencia incluyendo el progresivo
desmantelamiento de la defensa militar y su sustitución por una defensa social y noviolenta
5.- OBJETIVOS PARA UNA LEGISLATURA:
Pensamos que la revisión de la política de defensa, en esta primera fase, ha de buscar
algunos objetivos claros:
1. Democratizar la toma de decisiones en materia de defensa.
2. Analizar si la actual defensa militar y violenta realmente defiende lo que la
sociedad española quiere defender y someterlo a la voluntad popular
3. Promover un cambio de las políticas de defensa basado en la idea de seguridad humana
como alternativa a la de seguridad militar.
Las líneas generales de esta propuesta de Directiva de Defensa Alternativa no pretenden
dejar a la sociedad española sin defensa ni propone la desaparición inmediata y de un
plumazo de los ejércitos, sino transformar la actualmente exclusiva defensa militar hacia una
defensa más desmilitarizada, generando un proceso de progresivo cambio hacia una realidad
donde convivan durante un tiempo la defensa militar con otra línea de defensa noviolenta.
Línea esta última que se irá ampliando progresivamente hasta una completa sustitución de la
defensa militar por una defensa de la seguridad humana.
5.- EJES POLITICOS ALTERNATIVOS
Para ello proponemos diez ejes alternativos:
1. Alternativa al actual modelo de planeamiento y toma de decisiones
2. La seguridad humana (y no la defensa militar) como objeto de la defensa
3. Cambios en la política económica relacionada con la defensa
4. Alternativa en el aspecto internacional
5. Alternativa en la política de personal.
6. Cambios en la política de Infraestructuras de la defensa
7. Cambios en la política de material
8. Promoción de una cultura alternativa de defensa que empodere a la sociedad y a sus
movimientos de base
9. Civilizar la defensa
10. Política de cooperación.

6.- PROPUESTAS ALTERNATIVAS
1.- Alternativa al Planeamiento de la Defensa.
a) Ante la actual situación de ocultamiento y elitismo en la toma de decisiones en
materia de defensa, proponemos que la DDN y el resto de los documentos del
planeamiento militar deben ser elaborados de forma participativa y plural, no sólo por
los partidos políticos gobernantes, sino por las organizaciones sociales
competentes. Posteriormente deberían ser debatidos y aprobados en el
Parlamento. Tanto los documentos como los debates en los que se sustentan han ser
públicos y transparentes.
b) Opinamos que la DDN debería ser evaluada a mitad de legislatura y que se
deberían modificar, en consecuencia del debate, los puntos que fuesen necesarios.
c) Además, es necesario que las decisiones sean fruto del debate social y político que
involucre de forma plural e igualitaria a todos los sectores sociales y no sólo a los
grupos de interés militar y de las industrias militares. Para ello es imprescindible que haya
una información veraz y rigurosa de los distintos apartados que definen a la defensa
nacional para que sean conocidos socialmente y puedan ser debatidos con seriedad.
Es necesario que la sociedad española tenga la oportunidad de ser informada de que existen
alternativas a la defensa militar y violenta para que pueda elegir y mostrar sus preferencias
de una manera consciente y responsable.
Sólo con el conocimiento de las alternativas noviolentas y con un debate social sereno y
reposado sobre qué defensa queremos la sociedad española llegará a su mayoría de edad
democrática.
d) Entre los aspectos en los que la democratización es más necesaria se debe definir y
concretar, generando un nuevo consenso social democrático:
• qué queremos defender,
• el papel de la sociedad como sujeto de la defensa,
• qué metodologías queremos usar.
Estos son los principales debates que debemos abordar para que la defensa no sea una mera
repetición de lo que se hace desde el inicio de la transición y una mera copia de lo que
dictan en la OTAN y en Estados Unidos.
e) Para canalizar y preparar este debate deberá constituirse un Consejo de Defensa,
compuesto por participantes de la sociedad civil con suficiente legitimidad y con
absoluto respeto al pluralismo, que deberá servir como órgano promotor y dinamizador del
debate y asesor en materia de políticas de defensa.
f) Además debe realizarse un memorándum/auditoría general que describa la situación,
cuantitativa y cualitativa del militarismo en España, su impacto y su significado en
términos de contribución a la defensa de la sociedad y a la detracción de otros bienes
sociales.

2.- La seguridad humana (y no la defensa militar) como objeto de la defensa.
La actual DDN se basa en la idea de seguridad militar, y se entiende la seguridad en
términos violentos, de “hipotéticos” enemigos a combatir y con fines de defensa
territorial.
a) La apuesta por una DDN Alternativa implica el abandono progresivo de la idea
militar de defensa y su sustitución por la idea de seguridad humana, más centrada en las
necesidades sociales, en los derechos básicos, en la consecución de un modelo de vida
respetuoso con los derechos humanos y con el medio ambiente sostenible y donde nuestra
seguridad y bienestar dependen de la colaboración y consecución de logros en la seguridad y
bienestar de los demás, incluido el de los otros pueblos a los que ahora tratamos como
potenciales enemigos o competidores.
b) El abandono de la idea militar de la defensa implica, a su vez, el abandono de
• la idea territorial de la defensa
• y el abandono definitivo de la idea de enemigo interno que mantiene el ejército
español y que repercute, entre otras cosas, en el despliegue y misiones de los
ejércitos, el uso del CNI para labores poco confesables, en el uso de la policía y de
la guardia civil con tácticas y misiones militares contra el pueblo, o la
permanencia de misiones coloniales o de injerencia geopolítica y militar bajo la
excusa de ejércitos humanitarios.
c) También incluye la paulatina lucha por los logros de la seguridad humana, como
concreción de la defensa social que se propone
• Para el fortalecimiento de medios autogestionados y ciudadanos de
consecución de objetivos y conquistas en derechos y libertades
• Para la lucha contra las causas estructurales y culturales de la violencia
• Para la consecución de derechos sociales, políticos y culturales ahora
meramente formales o inexistentes.
• Para la consecución de derechos de tercera generación (ecología, paz y
solidaridad, derechos de los pueblos, derechos animales, …).
• Para la consecución paulatina de los Objetivos del Milenio a escala
planetaria.
• Para el tránsito hacia un modelo de decrecimiento y de desanclaje del actual
enfoque neocapitalista y ultraconservador.
3.- Economía.
El gasto militar español supera los 23.300 millones en 2015, de los que 3 de cada 4 euros
están ocultos en partidas disfrazadas en 12 de los 13 ministerios y en otros
organismos adscritos al presupuesto público.
Las cifras de deuda pública en armas escandalosa: más de 30.000 millones a los que ahora
se suman al menos otros 10.000 que Rajoy quiere comprometer en el “segundo ciclo de
rearme” para adquirir armamento enfocado a la “proyección” (invasión-desplazamiento
a miles de kilómetros) que no necesitamos.

El enorme gasto militar español tiene otros componentes: las puertas giratorias, la
construcción de un complejo militar-industrial financiado por la banca y con fuerte
capacidad de interferir en las políticas públicas a favor de sus intereses.
Como prioridades del capítulo económico encontramos para una primera legislatura de
vigencia de una política de transarme:
• Utilizar la política presupuestaria para promover una gradual sustitución de los
mecanismos militares de la defensa por una defensa social y para lograr la
desmilitarización de la defensa.
• Exigir la transparencia del gasto de defensa
• Exigir que éste no se distribuya en diversos ministerios, organismos u otros
artificios que dificultan su conocimiento y control
• Dotarse de mecanismos de control estricto e independiente del gasto militar
• Analizar su eficacia y luchar contra la corrupción, el despilfarro y los
desmesurados intereses del complejo militar-industrial
• Apostar claramente por un enfoque social en detrimento de los cañones
• Promover la gradual reducción del abultado gasto militar y su transferencia a
necesidades sociales justas
Proponemos las siguientes acciones políticas:
• Una completa auditoria del gasto militar total del Estado.
• Realizar una política de lucha contra el despilfarro y la corrupción militar.
• La prohibición de las puertas giratorias en materia de defensa.
• Un gradual proceso de reducción del presupuesto de defensa y, a la vez,
su transferencia a las verdaderas necesidades sociales que garantice, en el
período de cuatro años, por un lado, una reducción total de un 40% del gasto militar, y
por otro lado, la creación de empleo sostenible en sanidad, educación y medio
ambiente.
• Vincularse a las iniciativas de Naciones Unidas para la reducción del gasto
militar y su transferencia a necesidades sociales relacionadas con la seguridad
humana.
• Que se realice una auditoria global de la deuda militar contraída con las
industrias militares y de las condiciones de ésta, a fin de determinar la deuda ilegítima
y las condiciones de renegociación de la restante deuda militar.
• La denuncia y supresión de los principales programas de armamentos de
características ofensivas en marcha, tanto del primer ciclo de rearme como del nuevo
ciclo de rearme (Programa Especial de Armamentos -PEAS-).
• La negativa al pago de la deuda militar provocada por los PEAS (Programas
Especiales de Armamento) y la exigencia de responsabilidades a los que la
generaron.
• La supresión de todas las subvenciones y líneas de crédito público a las
industrias militares y su transferencia para programas de desarrollo
sostenible y humano, tanto las destinadas al desarrollo de las comarcas
afectadas por el monocultivo militar y de mayor implantación de estas
industrias, como el incentivo de la I+D+i civil con alto valor social.

• Limitar normativamente las inversiones de la banca en financiar industrias
militares mediante la introducción de impuestos especiales que graven
severamente tales inversiones.
• No efectuar depósitos o pagos desde presupuestos públicos en las entidades
bancarias que financian gasto militar.
• Desmantelamiento del Polo militar industrial promovido por Morenés.
• La creación de un paquete amplio de normas destinadas al estímulo de
la reconversión de las industrias militares a fines socialmente útiles y a la
penalización de las actividades vinculadas a la fabricación de armamentos.
• La transferencia de las partidas liberadas del gasto militar a la reorientación y
reconversión de las industrias, a la satisfacción de fines sociales urgentes y a
emprendimientos económicos hacia un desarrollo sostenible y que reequilibre las
rentas regionales y comarcales.
4.- Alternativa en el aspecto internacional
• Abandono de la OTAN y de los cuerpos y alianzas internacionales de defensa
militar.
• Denuncia del tratado de amistad con Estados Unidos por el que se establecen las
bases militares americanas en España y el abandono de los planes del Escudo
Antimisiles.
• Abandono de la política de exteriores agresiva y belicista. Para ello España
no participará ni apoyará nuevas misiones internacionales de carácter bélico o
militarizadas.
• Impulso de alianzas internacionales vinculadas a la construcción de
estrategias de paz y en pro de la consecución de los objetivos internacionales de un
orden internacional justo y de los Objetivos del Milenio.
• Auditar todas las políticas de cooperación promovidas por España, para
desvincular la cooperación del interés o la generación de dependencia con
España y cerrar todas las líneas de cooperación que tengan que ver con el
enfoque militar o la cooperación militar.
• Promoción de políticas de cooperación internacional tendentes a conseguir
los Objetivos del Milenio y a desarrollar conjuntamente con los países de
nuestro entorno un programa común de Seguridad Humana para prevenir
conflictos y abordar los ya existentes mediante políticas de carácter pacífico y
noviolento.
• Se limitará estrictamente la venta de armas para evitar que España participe
en la actual e inmoral política de exportación de conflictos internacionales.
• Se desmantelará el CNI y sus distintas operaciones en el exterior.
• Se suprimirán las subvenciones otorgadas por diversos organismos del estado a las
fundaciones, institutos y demás organismos vinculados con la promoción de los
valores militaristas, el atlantismo o el enfoque militar en el estudio de los conflictos.
5.- Política de Personal
Actualmente el ejército español es un gigante macrocefálico con los pies de barro. No es
lógico que la relación mandos/soldados sea de 1 mando por cada 1’8 soldados. Un
ejército así es ineficaz e ilógico, y sólo vale para mantener a costa de las arcas públicas a
una casta desocupada y peligrosa.

Otro dato que abunda en esta dirección es que, actualmente, existen 16 tenientes
generales cuando, por ley, sólo debería haber 8, lo que supone un impune
incumplimiento de la ley por parte de quienes se autoproclaman sus defensores y una
flagrante dejación de funciones por parte de un ministerio que se supone que debe
encargarse de la coordinación en materia de defensa.
También contamos con que las diversas prestaciones a militares o familiares mantienen un
personal adscrito a la defensa, a sus prestaciones o clases pasivas de más de
3.300.000 personas.
Acabar con este estado de cosas es, por tanto, una prioridad ineludible. Por ello,
proponemos las siguientes medidas:
• Congelación de todas las convocatorias de contrataciones de soldados y
guardias civiles.
• Supresión de la reserva militar.
• Desmilitarización de la guardia civil, reduciéndola al tamaño necesario para las
nuevas funciones de un cuerpo civil de seguridad.
• Desmilitarización y desaparición de la Unidad Militar de Emergencias, con
transferencia de sus recursos a las acciones de emergencias civiles de ámbito nacional
o autonómico que sean más adecuadas.
• Reducción progresiva de mandos militares y de efectivos en un 40% con
carácter general para conseguir una tasa de 10 efectivos por cada mando.
• Reordenación de las tablas salariales militares para ajustarlas a las del
resto del funcionarizado y romper con los agravios comparativos y diferencias
escandalosas entre los sueldos de los soldados y de los oficiales, evitando
asimismo las situaciones actuales de prebendas.
• Asimilación absoluta de derechos y obligaciones de los militares a los de los
civiles, sin la existencia de un fuero especial ni de leyes propias.
• Supresión de la legislación militar y de la jurisdicción militar
• Reconocimiento pleno de los derechos políticos y sindicales de los militares.
• Elaboración de planes de formación para la inserción laboral en sectores
socialmente útiles de los militares que deseen el abandono del ejército.
• Adscripción de todo el personal financiado desde las clases pasivas militares a
las clases pasivas civiles, con igualdad de derechos y obligaciones.
6.- Infraestructura.
• Se desarrollará con absoluta transparencia un catálogo exhaustivo de los bienes
materiales e infraestructuras de los ejércitos y los adscritos a la defensa
nacional.
• Revisión de la legislación que subordina el territorio al interés de la defensa e
impone gravámenes y cargas innecesarias al uso civil del territorio.
• Se congelarán las inversiones en infraestructuras militares.
• Se procederá a desarrollar una política de choque, de puesta a disposición de las
familias sin recursos y de otras necesidades sociales los bienes patrimoniales
militares que cumplan las debidas condiciones de uso y estén infrautilizados o en
desuso.
• Se procederá a la gradual y planificada enajenación de infraestructuras y
bienes al servicio de la defensa, reinvirtiendo los ingresos de este proceso en la

lucha contra la crisis y al desarrollo de políticas sostenibles de empleo y
desarrollo social.
• Se procederá a abandonar el uso de espacios naturales protegidos por parte del
Ministerio de Defensa para entrenamientos.
• Se transferirá su propiedad y uso al Estado, Comunidades Autónomas o
entidades locales según las competencias de éstos relacionadas con los usos a que
hayan de ser destinados.
• Se transferirán los organismos autónomos militares a las correspondientes
necesidades de la vida civil.
• Se convertirán las actividades de las industrias del sector de la defensa a la
esfera civil y a usos socialmente útiles y sostenibles ecológicamente, así como el
destino de los gastos asignados a éstas tanto a dicha reconversión como al desarrollo
alternativo y sostenible de las zonas actualmente dependientes del monocultivo militar.
• Se auditarán y suprimirán todas las subvenciones, créditos o ayudas
ofrecidas desde los ministerios de industria, economía y competitividad o
cualquier otro a las industrias o investigación militar.
7.- Política de materiales
• Se suprimirán todos los Programas Especiales de Armas (PEAS)
comprometidos hasta la fecha.
• No se realizarán nuevas inversiones en armamentos, limitándose el gasto a
reposición de armamentos no ofensivos y de materiales comunes.
• Se prohibirá la transferencia de tecnología y venta de materiales de uso
militar y de doble uso a países en guerra y susceptibles de su uso contra la población.
8.- Cultura de la defensa
• Se promoverá un proceso de construcción de una cultura de la defensa
coherente con la idea de la seguridad humana y enfocado al empoderamiento de la
sociedad en materia de defensa.
• Se procederá a realizar planes de información ciudadana sobre las diferentes
alternativas a la defensa militar.
• Se promoverán espacios de participación ciudadana en el debate sobre política de
defensa.
• Se consultará a la población en sucesivos referéndums para saber su opinión
sobre diversos temas de defensa.
9.- Civilizar la defensa.
• Se suprimirán el INVIED, las ISFAS, la UME, los organismos militares
autónomos y la jurisdicción militar, transfiriendo estas competencias a los
correspondientes organismos civiles y asimilando plenamente los derechos y
obligaciones de los militares a los de los civiles en todos los ámbitos.
• También se han de eliminar y transferir a la jurisdicción civil la
jurisdicción militar.
• Por otro lado, se procederá a promover la financiación pública de entidades de
carácter pacifista noviolento para que desarrollen estudios sobre alternativas
noviolentas de defensa y para que promuevan ideas aplicables en las escuelas de
educación para la paz.

10.- Cooperación internacional.
• Se dedicarán las partidas presupuestarias sobrantes de los planes anteriores a
lograr los Objetivos del Milenio en los estados de nuestro entorno y otros de
extremada
pobreza,
fomentado
el
codesarrollo
y
promoviendo
internacionalmente una economía respetuosa con el medio ambiente.
• España promoverá una alianza de países para la paz y la resolución pacífica de
conflictos, haciendo de ésta uno de sus ejes de la política internacional. Dicha
alianza promoverá la salida de los países de las alianzas militares, la elaboración de
tratados de cooperación entre los pueblos que sustituyan los actuales tratados
militares, la desmilitarización de regiones y zonas y la promoción de la gradual
supresión de los gastos militares mundiales
Como se ve, esta propuesta de directiva pretende mostrar que en materia de defensa
podemos aspirar a algo diferente a lo que el militarismo propone.
Se trata de una propuesta instrumental, es decir, que pretende sentar las bases para
posteriores cambios basados en el planteamiento de conseguir gradualmente una
defensa desmilitarizada y basada en la idea de seguridad humana.

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