1

A lo que más nos parecemos es a un perenne nacimiento,
llámese gestación o dialéctica lo que lo hace posible”
Cintio Vitier



EL SUJETO DE LA HISTORIA Y EL SUJETO HISTORICO
Cuando se escribe o pronuncia la palabra sujeto de la historia, hasta por su etimología
quien la escucha o lee, cree saber que se trata de un grupo de personas o individuos que
hacen la historia y más rápidamente su evidencia los lleva a darle un giro y convertirlo
en una cuestión meramente política. Sin embargo, el estudio ha demostrado que la
verdadera comprensión del sujeto de la historia posee gran importancia teórico-
prácticas para el devenir del hombre.
Estudiando en el Instituto Superior Pedagógico “Enrique J . Varona” en la Licenciatura
en Filosofía recibí conferencias del Doctor Mijail M. Shitikov, quien desarrolló
enigmáticamente este concepto. Y digo así. Porque no se entendió el mensaje
cosmovisivo o filosófico que nos quería trasmitir exactamente ya que estábamos
acostumbrados al uso del término como sujeto histórico, donde bastaba con identificar
cuál era la clase o grupo social que estaba en el centro de la época y los
acontecimientos y todo estaba despejado y resuelto teórica y prácticamente. La cuestión
resultó ser más interesante de lo que se pensaba cuando Shitikov publica dos artículos
en Cuba y un libro en Rusia sobre la temática.
El artículo El problema del hombre como sujeto de la historia en la filosofía clásica
alemana, (1982), donde plantea que el problema del sujeto de la historia es una de las
cuestiones claves del conocimiento filosófico, sin cuya solución no es posible
comprender la vida y desarrollo de la sociedad. Explica que la consideración del
hombre como sujeto de la historia surge con Kant, filosofía en la cual existe una
especial relación hombre-mundo, desde el punto de vista antropológico, no como
identificación, ni engendramiento, sino como creatividad.
Shitikov destaca que la concepción Kantiana del hombre como género y su formulación
de que ese carácter genérico es creado por el propio hombre capaz de perfeccionarse a
2
sí mismo de acuerdo a los objetivos planteados. El hombre es un ser capaz de poseer
razón y así mismo se convierte en ser razonable.
Con esta idea, verdaderamente genial, Kant traza el camino para toda la filosofía
clásica alemana y para el marxismo. Nace una nueva concepción del mundo, una nueva
comprensión del lugar del hombre en el mundo. Así el hombre (género) se hace así
mismo hombre (ser específico), en el curso de la historia universal. La esencia del
hombre no es algo dado, sino que se crea como resultado de la actividad de los propios
hombres. Este es un proceso largo, difícil y contradictorio.
En el artículo El problema del sujeto de la historia (1986) expone las definiciones
fundamentales que se hacen al término sujeto de la historia, por los diferentes autores
marxistas, que tienen como denominador común su solución a través de la actividad
humana.
El autor considera que el problema del sujeto de la historia ocupa el lugar central dentro
del sistema de los conocimientos filosóficos e históricos, al representar una de las
aristas del problema general del hombre en su actitud hacia el mundo social e histórico
y su responsabilidad ante la propia Historia.
El libro El problema del sujeto de la historia en la filosofía de la época de las
revoluciones burguesas tempranas (1987), se analizan las tendencias del tratamiento
del sujeto en el pensamiento eurooccidental del siglo XVIII, de donde sale una
metodología para la explicación de la historia. Significó la afirmación del hombre como
sujeto de la historia en contraposición al providencialismo del medioevo, que va
rompiendo gradualmente con la robinsonada sociológica.
La enseñanza fundamental que se desprende de las reflexiones de Shitikov, es que el
sujeto de la historia no tiene un carácter ontológico como tal y que no se puede
confundir con el sujeto histórico, porque se trata de una categoría filosófica, que
permite llegar a una comprensión cosmovisiva y profunda de la historia, como
orientación y guía para la actividad humana.

3
El significado más compartido del término sujeto de la historia es el que lo define
como aquel que hace la historia, el portador de aquella actividad que conduce a
cambios en la vida de la sociedad, a su transformación y desarrollo. (
1
)

La definición no excluye las opiniones contrarias sobre la existencia de un sujeto general,
de si es Dios, el hombre o las ideas, o la naturaleza, o las personalidades, grupos y clases de
la sociedad, o del género humano.
Quiere esto decir que la categoría sujeto de la historia se inclina a responsabilizar a un
sujeto con todos los derroteros históricos.
Tratando de descifrar las potencialidades de este acogedor problema, en el año 1992
presenté la Tesis Doctoral sobre El problema del sujeto de la historia en la filosofía de J osé
de la Luz y Caballero, después de preocuparme del estudio del insigne filósofo y pedagogo
de la Ilustración Cubana. A las conclusiones teóricas a que se arribaron son las siguientes:
Primero, fue que para analizar el problema del sujeto de la historia, en un pensador, merece
una mayor reflexión hacia dentro de su sistema o ideas filosóficas; porque un pensador ve al
sujeto de la historia, partiendo de su cosmovisión del mundo, de una determinada idea y no
tiene que ser partiendo de conclusiones extraídas empíricamente de la realidad
inmediata;
Segundo: La idea que se tenga del sujeto de la historia por un pensador tiene que tener
como característica darle unidad a todo el sistema de ideas y reproducirse en todas las
consecuencias teórico-prácticas que de sus contenidos se deriven.
Tercer lugar, es necesario comprender la presencia y tratamiento del problema por los
pensadores como una orientación profunda, o de sospecha en el curso de los
acontecimientos históricos.
Y en cuarto lugar, la idea del sujeto de la historia debe recoger contextualmente, el momento
del sentido del movimiento histórico; por lo tanto sus variaciones, le dan un constante
enriquecimiento a las demás categorías que explican la historia.


1
Ver Mijail Shitikov: El problema del sujeto de la historia. Revista Varona, Año VIII, No. 7. 1986, pp.158-171
4
La historia del pensamiento ilustrador cubano recoge una aproximación constante al
descubrimiento del sujeto de la historia. Félix Varela, “quien nos enseñó en pensar” en todas
aquellas cuestiones cardinales para la época en que Cuba se revolvía bajo el tutelaje colonial
español, vio en el independentismo de la pequeña burguesía, miembros activos de las
conspiraciones, que a lo largo fracasaron contra la metrópoli española, al sujeto histórico,
pero, su discípulo J osé de la Luz y Caballero (1800-1862), quien representa la
consolidación del movimiento ilustrador en Cuba, fue más allá en el análisis filosófico de la
historia y captó la genial idea, de que los descendientes de los terratenientes criollos, cuyos
padres retrógradamente abogaban incluso por mantener la esclavitud, constituían
paradójicamente tenían la misión potencial de “hacer de la historia”, hecho por lo cual
desde sus aulas, desarrolla una labor silenciosa y precursora con el objetivo de “sembrar
hombres”. Luz se percató de la urgencia de un sujeto para la historia de Cuba que tiene
como tarea “curar los males del organismo social”. Toda su labor, como pensador, sin
ninguna actividad independentista descollante fue incidir sobre la mente del naciente cubano
y dedicó toda su vida a educar en la juventud un librepensamiento, que significara la
autoconciencia de sus potencialidades para obtener la libertad “que sólo brillaría sobre sus
huesos”
Esta posición elevada en la comprensión de la realidad mereció elogios de Martí quien lo
consideró “el silencioso fundador” y recelos en el propio Maceo quien lo considera el
“educador del privilegio”.
1

Esto significa, que al sujeto de la historia, se llega a través de diversas mediaciones, que le
aportan luces al pensamiento en el movimiento a lo desconocido.
Um ejemplo de esta afirmación puede ser el caso de los “populistas rusos”, quienes al
evaluar empíricamente que la mayor cantidad de la población se encontraba localizada en las
comunas campesinas rusas llegaron a la conclusión que el movimiento revolucionario en
Rusia tenía que ser dirigido por el campesinado. Esta concepción del sujeto de la historia se
generó, como reflejo de su propia posición social de ideólogos del campesinado,
coincidiendo con el sujeto histórico observable y sin embargo, la propia historia demostró

1
Ver análisis profundo realizado por Carlos Rafael Rodríguez en su artículo “José de la Luz y Caballero” publicado en la
primero en la Revista Fundamentos No. 69, La Habana, julio de 1947 y luego en la Revista ciencias Sociales Cubana No 5
Editorial Ciencias Sociales
5
que no era el sujeto de la historia. El caso de la sociedad rusa tuvo su especificad que
podía dar lugar a este espejismo. Las relaciones de producción burguesas, a pesar de ser
cuantitativamente, menor en número, por debajo de las comunas campesinas, eran
portadoras de las nuevas formas sociales, por lo tanto el sujeto de la historia es el
proletariado producto de ellas, quien tenía la misión de realizar la revolución socialista al
frente en alianza con movimiento campesino. Esto solo podía ser concebido con una
reflexión filosófica del mundo, desde afuera de él, por la concepción materialista de la
historia.
Estamos por lo tanto frente a un problema interesante el cual no solo se puede resolver
por la minuciosa observación de las tendencias en la sociedad, sino por un proceso de
pensamiento, que recoja la lógica profunda de la Historia, a partir de la síntesis de las ideas,
que andando el tiempo han posibilitado arribar a una cosmovisión en el pensador sobre la
misma.

EL HOMBRE NUEVO, UNA HIPÓTESIS CIENTIFICA DEL CHE QUE SE
CORROBORA HISTÓRICAMENTE.

La sociedad cubana actual, rica en su dinamismo y cambios que la Revolución le genera día
a día no puede sustraerse de un análisis filosófico sobre el sujeto de la historia como esencia
de la comprensión de la dirección del proceso social y el papel que corresponde a cada uno
de sus miembros en su devenir.
El Che en una Carta escrita a Carlos Quijano, manifiesta su objetivo de esclarecer el lugar
que ocupa el individuo en la sociedad socialista cubana, a través de la crítica al idealismo
histórico, de quienes el “bosque le impide ver los árboles” y le adjudican al socialismo
la desaparición de la individualidad.
En Cuba, el Che definió al individuo como…actor de ese extraño y apasionante drama que
es la construcción del socialismo; en su doble existencia de ser único y miembro de la
comunidad.
1


1
La carta de Ernesto Che Guevara, se publica con el título: El socialismo y el hombre en Cuba
Editora Política ; La Habana 1966
6
Hay expresada en esta definición tres ideas básicas que deben tomarse en cuenta:
Primero: el individuo es actor, que puede interpretarse como sujeto,
Segundo: del extraño y apasionante drama; es decir, su escenario, la construcción del
socialismo, es desconocido, hecho que motiva su creación apasionada.
Tercero: A pesar de estar involucrado en su obra mantiene su doble existencia en su
individualidad e integración a la comunidad.
El Che, después de tomar múltiples ejemplos donde las masas han participado
decisivamente, asevera que…ahora las masas hacen la historia como el conjunto
consciente de individuos que luchan por la misma causa.
En la concepción del mundo del Che se despeja la relación dialéctica individuo-masa en el
socialismo, sociedad, donde se crean las condiciones para rebasar la enajenación social
propia del capitalismo y se abren nuevos horizontes para la realización de las aspiraciones
individuales, surgiendo la posibilidad de expresarse y hacerse sentir en el aparato social,
de una forma infinitamente mayor.
Aquí el Che, plantea la realización infinita del individuo en la comunidad como el problema
fundamental de la construcción del socialismo, de cuya solución depende el sentido de la
historia.
Esta idea adquiere el rango filosófico al desarrollar el concepto de hombre nuevo, como
unidad dialéctica de lo individual y lo social en el socialismo. Concepto, cuya interpretación
ha motivado a muchos investigadores.
Solo nos limitaremos a un análisis teórico de las potencialidades de este concepto a partir
de la cosmovisión del sujeto de la historia.
Podemos entender, que el Che consideró al hombre nuevo como transicional, que arrastra
taras del pasado enajenante producto de la educación sistemática como mercancía recibió
del capitalismo, situación que tiene que superar en el presente con el desarrollo de la moral
comunista, a través del trabajo en la construcción del socialismo.
Leemos;
“Para construir el comunismo, simultáneamente con la base material hay que hacer al
hombre nuevo”
1


1
O. Citada.
7
Es muy importante esta conclusión donde se revela la coincidencia de la creación de la
creación de la base material del comunismo, con la creación del hombre nuevo, como
sujeto. Esta afirmación es sin dudas, la demostración del conocimiento de la concepción
materialista de la historia que lo aproxima a una comprensión creadora de la importante
tesis de Marx acerca del entendimiento de la coincidencia de la actividad humana con la
modificación de las circunstancias como praxis revolucionaria.
Este hombre nuevo no es una visión futurista de la sociedad, es una cualidad que se va
abriendo paso desde lo individual a lo social, como personalidad, arraigada en las distintas
formas de la actividad humana en el organismo social, apareciendo en todas partes,
adquiriendo nuevas e infinitas expresiones. Estamos en presencia de una concepción sui
generis del sujeto de la historia. Este hombre nuevo a la vez que construye el socialismo se
va construyendo a si mismo.
Muchos han sido los cambios en la estructura social de la sociedad ocurridos después del
derrumbe del socialismo que han conducido a la aparición de nuevos modos económicos y
sus consiguientes estratos sociales, sin embargo el sujeto de la historia, el hombre nuevo es
transversal a toda la estructura social de la sociedad cubana, que no significa de ningún
modo un tercer sector o status, sino que, por su carácter general concreto, abarca la
pluralidad de las relaciones sociales y su cambio sin agotarlas, se encuentra fundido o
diseminado en toda la sociedad. Adquiere la fisonomía de proletario, de campesino, de
intelectual, de profesional, de comunidad, de gerente, de cuentapropista, etc.
2

IFERENCIA ENTRE EL HOMBRE NUEVO Y LA REVOLUCION
Por otra parte, el costo social derivado de los cambios sociales ha estimulado el
individualismo y el egoísmo, la diferencia económica entre los hombres, la aparición de
figuras sociales ya fenecidas, como la prostitución y el proxenetismo, propio de los estados
sociales prerrevolucionario y el consiguiente recrudecimiento de la actividad enemiga. Sin
embargo, la observancia correcta de la relación dialéctica entre lo individual y lo social, en
la concepción de la sociedad por la dirección revolucionaria, ha logrado crear una
personalidad, cuyo conocimiento teórico le ha permitido penetrar a través de las

2
Ver Revista Cuba Socialista No. 21 sobre la estructura social de la sociedad cubana actual
8
necesidades materiales inmediatas hacia la superación de necesidades prácticas radicales en
el contexto histórico y lograr una invulnerabilidad histórica.

Andrés Pérez Boltadano
2
, en el artículo “La izquierda se moderniza y la derecha se
estanca”
3
realiza una valoración de los problemas que ha confrontado la izquierda en el
mundo, considerando que más allá de las diferencias que han dividido a las fuerzas de
izquierda de nicaragua y del resto del mundo, la lucha por la justicia social ha sido el
común denominador que ha marcado la visión y la práctica política de este movimiento.
Sin embargo, al levantar la bandera de la justicia social , la izquierda ha relegado a
segundo plano, o ha rechazado , el principio de las libertades y los derechos individuales
que junto con el de los derechos colectivos y la justicia social, constituyen los elementos
indispensables de un humanismo integral.
El profesor Boltadano generaliza y extiende la característica de descuidar la libertad
individual en pos de la justicia social a todo el movimiento izquierdista del mundo incluso
valora que si la defensa de la justicia social ha sido la principal fortaleza de la izquierda
latinoamericana, su resistencia a aceptar el principio de las libertades y los derechos
individuales como elementos fundamentales de la condición humana , ha sido su principal
debilidad. Y esta debilidad, además, ha sido la principal causa de fracasos cuando ha
alanzado el poder.
Este reduccionismo-continúa- se ha elevado con frecuencia a la categoría de dogma y ha
terminado en la violación de los derechos de millones de seres humanos en la China de

2
Es profesor asociado del Departamento de Ciencia Política de la Universidad de Western Ontario en donde enseña Teoría
del Estado y Teoría Política Comparada. Antes de ingresar a la vida académica fue director fundador del Instituto
Nicaragüense de Administración Pública (INAP) y funcionario del Centro Internacional de Investigaciones para el
Desarrollo (CIID) en Canadá. Ha publicado extensamente sobre los temas del Estado, la globalización y el desarrollo
social de América Latina. Editor de Globalización, ciudadanía y política social en América Latina: tensiones y
contradicciones.

3
La izquierda se moderniza y la derecha se estanca.
Revista “envío” Revista Mensual e la Universidad de Centroamericana (UCA) Managua, Nicaragua.Año 24. Número 285,
dic.2005

9
Mao, en la Unión Soviética de Stalin y en la Camboya de Pol Pot, para citar algunos
ejemplos.
Y también, haciendo alguna salvedad, señala que Cuba no registra el nivel de violaciones de
derechos humanos que se registran en estas tres experiencias, pero la Revolución Cubana
también ha mostrado que sus enormes y admirables logros han tenido como precio el
sacrificio de los derechos individuales de los hombres y las mujeres de cuba para asociarse
políticamente, para expresarse con libertad y para condicionar-mejorándola-la acción del
Estado.
Lo que muestra el experimento cubano y la experiencia del fenecido socialismo real es que
el socialismo ha sido incapaz de institucionalizarse en libertad. En otras palabras, ha sido
incapaz de de desarrollar el nivel de legitimidad democrática que se requiere para el
mantenimiento del orden no descanse en el uso de la coerción. En este sentido, las
experiencias socialistas del siglo XX han confirmado lo que Jean Jacques Rousseau señaló
hace más de dos siglos: para lograr su verdadera institucionalización, los modelos de
organización social deben ser capaces de transformar el poder en autoridad y la obediencia
en un sentido de obligación ciudadana.

He trascripto estos pasajes de forma completa, sin tener la verdad en la mano, porque quiero
observar que la inducción lógica que realiza el autor trae a colación una vieja crítica que el
Che en su tiempo había respondido de forma muy original
1
, y que su vigencia con el
desarrollo de la sociedad socialista cubana le ha dado el rango de predicción científica, al
asignarle al individuo, desde los primeros años del triunfo la condición de sujeto de la
historia.
El Profesor analiza la sociedad cubana de una forma abstracta, midiéndola con una vara
que hiperboliza de forma unilateral y convierte en fundamental: la relación entre la justicia
social y derecho y libertad individual señalando contradictoriamente que sus enormes y
admirables logros han tenido como precio el sacrificio de los derechos individuales de los
hombres y las mujeres de cuba para asociarse políticamente, para expresarse con libertad y
para condicionar-mejorándola-la acción del Estado.

1
Me refiero al Socialismo y el hombre en Cuba
10
Tal parece que no entiende realmente que es la construcción del socialismo, y donde hay
efervescencia de la actividad humana ve “dolorosamente” la reducción sacrificada de los
derechos y libertades individuales; y no como la realización histórica concreta de la
subjetividad humana. SE TRATA DE UNA MIOPÍA EPISTEMOLÓGICA QUE
CONCENTRA AL PENSAMIENTO EN LA LÓGICA SUPERFICIAL DE LOS
FENÓMENOS NO PENETRANDO HASTA LAS FUERZAS ESENCIALES QUE
REALMENTE LE DAN SENTIDO A LA HISTORIA CONCRETA DE NUESTRO
PAÍS.




Cualquier lector, en el mundo, que fenoménicamente lea este análisis realizado en la
Revista Envío acerca de Cuba, desde la posición exógena de Baltodano, puede pensar
por simple inspección, que el desarrollo “enorme y admirable” en Cuba es una anarquía
política. Pero el profundizar, desde una óptica latinoamericanista, tiene que llegar a
pensar que cosas tan bien hachas no pueden ser fruto de la actividad enajenada del
hombre, porque sino habría que buscar resultados similares en los países capitalistas.
El autor habla de sacrificio de derechos y libertades individuales en pos de la justicia
social de una forma ahistórica, sin percatarse que la misma justicia social es la realización
práctica del individuo como sujeto de la historia.













11











Datos del autor.
Dr. C. Héctor Manuel Pupo Sintras

Licenciado en Filosofía por la Facultad de Perfeccionamiento y Recalificación de
Profesores de Filosofía del Instituto Superior Pedagógico de la Habana “Enrique J osé
Varona” en 1980, Doctorado en Filosofía por el Instituto de Filosofía de la Academia
de Ciencias de Cuba, en 1993 y Escuela de Idiomas Manuel Ascunce Domenech. 1981
a 1982. Es Profesor Auxiliar. Tiene 33 años de experiencia en la docencia, de ellos
26 en la Universidad de Holguín, como profesor de Filosofía y Sociedad.
Su investigación fundamental está dirigida al Pensamiento Socio-filosófico cubano del
siglo XIX, especialmente a la Filosofía de J osé de la Luz y Caballero. Investiga además
en el campo de la Filosofía, Lógica Dialéctica, la Dialéctica Materialista, la Filosofía
de la historia, Historia de la Filosofía, Axiología, Pensamiento Complejo. Investiga y
coordina el Proyecto de Formación y Sociología de los valores.
Ha realizado numerosos estudios en el área de la metodología de la investigación,
valores, computación, Historia de la Filosofía, etc. Se destaca además por la
impartición de cursos de postgrados en Diplomados, Maestrías y Especialidades en
el Módulo de Lógica Investigativa y tiene un número importante de publicaciones. Ha
recibido premios en Eventos Nacionales e Internacionales. Ha realizado publicaciones
nacionales e internacionales relacionadas con sus investigaciones.

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