EL LECCIONARIO

Libro que contiene las lecturas de las Sagradas Escrituras organizadas según se utilizan en la Santa Misa: Un el ciclo de tres años para los domingos y fiestas solemnes; un ciclo de dos años para los días de semana y un ciclo de un año para las fiestas de los santos. Contiene además lecturas para una variedad de misas, como para fiestas de pastores, doctores, vírgenes, etc. El leccionario actual se promulgó el 22 de marzo de 1970.
-Agosto, 2003

En lo referente a las lecturas de la Misa (OLM) las lecturas de la Biblia que la Iglesia propone a lo largo de todo el año litúrgico se hallan recogidas en los diversos tomos de que consta el LECCIONARIO. Como criterios generales observados al elegir los textos podemos decir que en los domingos y fiestas se proponen los textos considerados más importantes, a fin de que se cumpla lo que la SC (nº 51) dispone referente a que en un ciclo, en este caso de tres años, se lean a los fieles las partes más relevantes de la Sagrada Escritura. Esto se debe a que la mayoría de los cristianos practicantes suelen tener contacto con la palabra de Dios fundamentalmente en la misa dominical. El resto de la Escritura que no se lee los domingos o fiestas está asignado a los días feriales, siguiendo otros criterios ya que la serie ferial se desarrolla en dos años (pares e impares) durante el tiempo ordinario y en un solo ciclo anual durante los tiempos llamados fuertes, o sea, Adviento-Navidad, Cuaresma y Pascua. El Leccionario se halla dividido en varios tomos: * Tomos I, II, III (Ciclos dominicales y fiestas A,B,C) * Tomo IV: Lecturas para las ferias del T.O “per annum”. * Tomo V: Lecturas para el Propio y Común de los Santos y difuntos. * Tomo VI: Misas Votivas y por diversas necesidades. * Tomo VII: Lecturas para las ferias de Adviento-Navidad y Cuaresma-Pascua. * Tomo VIII: Rituales. Para las Misas con niños puede existir un Leccionario propio, si así lo acuerda la Conferencia episcopal. En España este leccionario está publicado haciendo el Tomo IX. También han aparecido para las Misas votivas de la Virgen María un Misal con su correspondiente Leccionario. También existe uno especial que contiene el Evangelio de las fiestas más solemnes denominado “Evangelario”, libro que se porta en alto en la procesión de entrada (cuando la hay) y que recibe una especial veneración y respeto. Para los domingos del Tiempo Ordinario hay establecido un ciclo de TRES AÑOS, conocido por las letras A, B y C. Aquí se procura que la primera lectura tenga relación con los Evangelios, que son también los sinópticos. En el año A se lee el evangelio de Mateo, el año B se lee a Marcos y el año C a Lucas. Dividiendo el año en curso por el número tres si da de resto cero (división exacta) corresponderá a año C. A partir de ahí se deduce que cuando el resto de la división sea uno será año A y si el resto es dos será año B. La Misa dominical comprende pues tres lecturas, que son obligatorias: la primera, del Antiguo Testamento, excepto en Pascua, que es de los Hechos de los Apóstoles; la segunda, del apóstol, o sea, de las cartas y del Apocalipsis, y la tercera evangélica.

SC 7. resaltó la importancia objetiva de la presencia de la palabra de Dios en la liturgia en las constituciones Dei Verbum y Sacrosanclum concilium (cf DV 21. que han resultado extraordinariamente beneficiosos para la iglesia: el movimiento bíblico y el movimiento litúrgico. Los domingos pascuales se lee como primera lectura los Hechos de los Apóstoles y de segunda la primera carta de san Pedro (ciclo A). Jesús Luengo Mena. fiestas y memorias contenidas en el calendario. Lector instituido. Leccionarios de los diferentes rituales de sacramentos y sacramentales. vírgenes. tomadas la primera del Antiguo Testamento o del Nuevo (en el tiempo pascual se toma de los Hechos de los Apóstoles como ya dijimos) y la segunda siempre es del Evangelio. la primera carta de san Juan (ciclo B) y el Apocalipsis (ciclo C). Los evangelios escogidos nos relatan las apariciones de Cristo Resucitado y pasajes escogidos del Buen Pastor y oración del Señor tras la última cena. en efecto.). En el primer caso se trata de textos propios o más adecuados para la celebración de cada santo. 23. El concilio Vaticano II ha hecho posible el que hoy podamos contar con el más grande y rico Leccionario de la palabra de Dios de toda la historia de la liturgia. Como se observa no hay lecturas del Antiguo Testamento para subrayar que estamos en un tiempo nuevo. se lean al pueblo las partes más significativas de la Sagrada Escritura" (SC 51). En el tiempo pascual el leccionario ferial toma la primera lectura de los Hechos de los Apóstoles y el evangelio que se lee es el de San Juan. 24. etc. En los tiempos fuertes de Adviento. Leccionarios del oficio divino. En este último documento afirmó lo siguiente: "A fin de que la mesa de la palabra de Dios se prepare con más abundancia para los fieles. habiendo sido elegidas de acuerdo con las características propias de cada uno de estos tiempos litúrgicos. ábranse con mayor amplitud los tesoros de la Biblia. en un período determinado de años. de modo que. 24. 33. y la del común de los santos. recuperado como libro litúrgico propio por la reforma litúrgica ordenada por el Vaticano II. 25. En cambio. en las ferias de las treinta y cuatro semanas. . En el Leccionario de los santos hay que distinguir una doble serie de lecturas: la del propio de los santos. siguiendo las solemnidades. Todo el NT y gran parte del AT se encuentran dispuestos para nutrir la fe de las comunidades en todo el conjunto de leccionarios que están actualmente en vigor: Leccionarios de la misa. y en el segundo de repertorios de lecturas distribuidas de acuerdo con las diferentes categorías de santos (mártires.Para el Leccionario ferial cada misa tiene dos lecturas. las lecturas evangélicas se distribuyen en un solo ciclo. que se repite cada año.). 35. la primera lectura se reparte en dos ciclos. y el ciclo II en los pares. que se leen en años alternos: el ciclo I en años impares. El concilio. Cuaresma y Pascua. I. No en vano desembocaron en el Vaticano II dos grandes movimientos. En el tiempo ordinario. pastores. que supone ya una selección y ordenación de los pasajes bíblicos de cara a la celebración. El libro-signo de la palabra de Dios El libro-signo de la presencia de la palabra de Dios en la liturgia es el Leccionario. las lecturas son siempre las mismas todos los años. La Biblia no es todavía el Leccionario. etc.

"comenzando por Moisés y siguiendo por todos los profetas. incensado.39). El respeto y el amor que la iglesia siente por la Sagrada Escritura. No existe otro modo de recordar. colocado sobre el altar. revelación. se ha hecho libro dispuesto para ser abierto y leído en medio de la asamblea. promesa.16-21). mostrado al pueblo.111) y al autor del Apocalipsis (cf Ap 5). de modo particular. cf 24. no dejando de tomar de la mesa y de distribuir a los fieles el pan de vida. se ha manifestado en los honores que todas las liturgias reservan a la proclamación de la palabra y. el Evangeliario es llevado entre luces. En efecto. en contacto vivo y eficaz con los hechos y las palabras de salvación que Jesucristo realizó en su vida terrena. Esta introducción en el misterio de los acontecimientos finales de la vida de Jesús a la luz de las Escrituras (el AT).27. Dios mismo presentó su palabra como libro al profeta Ezequiel (cf Ez 3. es mucho más que todo esto. comparado con la veneración hacia el misterio eucarístico. La justificación del Leccionario en la liturgia está insinuada en la escena de la aparición del Resucitado a los discípulos de Emaús. que merezca verdaderamente este nombre (cf SC 52). que es comunicación de Dios. recibido para comprender las Escrituras (cf Lc 2445). y ni siquiera un recurso práctico para disponer cómodamente de las lecturas ordenadas de modo sistemático según el calendario de las celebraciones. Jesús. realizada por el propio Señor. bautizados y confirmados por el Espíritu. la existencia del librosigno que es el Leccionario no es un hecho casual. debe poner a sus hijos.Los tesoros bíblicos no son otra cosa que la palabra de Dios fijada por escrito en las Escrituras bajo la inspiración del Espíritu Santo. La iglesia. tanto de la palabra de Dios como del cuerpo de Cristo. ciertamente. y que ésta realizó desde el principio escrutando los libros santos (cf Jn 5. en la sinagoga de Nazaret. El Leccionario es. les iba interpretando en todas las Escrituras cuanto a él se refería" (Le 24. bien sea la Biblia completa o el Leccionario. celebrar y actualizar la presencia del misterio de la salvación en la iglesia que recordar. sino en los acontecimientos históricos de su vida terrena. En el libro. en los que llevó a cabo la salvación. Sin embargo. celebrar y actualizar lo que supone también vivir los .44). bajo la iluminación del Espíritu Santo. leyó un pasaje en la celebración del sábado (cf Lc 4. se contiene todo cuanto Dios ha tenido a bien manifestar al hombre en orden a la salvación. el resultado de una labor de selección y sistematización de los textos bíblicos. Esto lo hace la iglesia mediante la selección de los textos bíblicos de la liturgia de la palabra (el orden de lecturas de cada celebración) y mediante la homilía mistagógica. Del libro-signo de la palabra de Dios dice el Vaticano II: "La iglesia ha venerado siempre las Sagradas Escrituras al igual que el mismo cuerpo del Señor. en el curso de la cual el Señor. Ahora bien. y para él se reservan las mejores encuadernaciones y las guardas o cubiertas más preciosas y artísticas. El Leccionario existe desde el momento en que la iglesia se dispone a celebrar a su Señor no mediante ideas abstractas. abriéndolo. es tarea confiada a la iglesia. Esta palabra. con él se bendice a los fieles (liturgia bizantina). sobre todo en la liturgia" (DV 21). profecía y sabiduría divinas. o sea. besado. al evangelio. singularmente en la pascua redentora de su muerte y resurrección. tomó el libro del profeta Isaías y.

sino muchos leccionarios á lo largo de su historia y. tanto a lo que llamamos AT como a lo que llamamos NT o escritos apostólicos. Más tarde. que conocemos como el AT. guiada por la luz del Espíritu Santo. Historia del leccionario de la misa Nos centramos.hechos y las palabras realizados por Cristo para salvarnos. y de reorganizar. sino siguiendo el calendario. Se supone que su lectura en las celebraciones seguía el mismo ritual y. en los orígenes. en torno a estos hechos y palabras. Estamos ya ante una sistematización de las lecturas bíblicas en función de un calendario litúrgico. el cumplimiento y la meta de una larga espera y preparación. no por el orden del libro bíblico. habitual y propio que tiene la iglesia de leer en las Escrituras la palabra viva de Dios siguiendo los hechos y las palabras de salvación cumplidos por Cristo y narrados en los evangelios. a la que da unidad y sentido. 67). el Leccionario es el modo normal. Se comprende entonces que el programa celebrativo contenido en la liturgia de la palabra. en el Leccionario destinado a la celebración eucarística. las primeras y las últimas palabras del texto bíblico correspondiente. El Leccionario es el resultado de la profundización e interpretación litúrgica que la iglesia -entiéndase cada iglesia particular o local. con el fin de que el texto se repitiese todos los años al llegar la fecha. probablemente. en ocasiones. Al principio. Cuando empezaron a circular. Por consiguiente. La selección del texto y la asignación a un determinado día. que es el principal y el más constante a lo largo de la historia de la liturgia. así como el día en que debía leerse. En esto consiste la razón de ser y la esencia del Leccionario de la palabra de Dios en la liturgia. Cristo es el centro de toda la Escritura. formaba parte de lo que hoy se denomina . las lecturas restantes y los cantos que las acompañan. para facilitar su localización. estos hechos y palabras constituyen el centro de toda la historia de la salvación. De ahí la necesidad de proclamar por orden y de manera gradual. aunque no se sepa cuándo ni dónde se hizo por vez primera. y cuyo conjunto forma el Leccionario. los evangelios y las cartas de los apóstoles.ha ido haciendo y hace en cada tiempo y lugar. añadiéndose además. cabe pensar también que fueron incorporados a la lectura litúrgica. Esto explica que cada iglesia o rito litúrgico haya tenido no uno. los escritos que Justino llama memorias de los apóstoles (I Apol. en el curso de un año (cf SC 102). el mismo orden que en la sinagoga judía. se base fundamental y esencialmente en el pasaje evangélico en torno al cual se estructura el resto de los textos bíblicos. a partir de este momento. II. varios simultáneamente. todos los hechos y todas las palabras del evangelio. Ahora bien. El paso siguiente fue copiar la lista de estas anotaciones marginales. se empezaron a escribir unas anotaciones en el margen de los libros sagrados para indicar el comienzo y el final de cada lectura. las comunidades cristianas no tenían más libro litúrgico que las Sagradas Escrituras del AT.

pronunciadas en esta ciudad entre el 502 y el 503. al menos en la época de su autor. oración que debía cantarse o recitarse después del canto interleccional correspondiente. Esta oración iba precedida de la invitación del diácono a orar de rodillas (Pongámonos de rodillas. Estos libros aparecen a partir del siglo VIII y han recibido los más diversos nombres: Comes. etc. no tenía más que dos lecturas para cada misa. en que el número de lecturas era mayor. Los historiadores de la misa siempre se han preguntado cuál sería el número exacto de lecturas que tenía la misa romana ordinariamente. para facilitar la tarea del lector. al mismo tiempo que se producían los primeros desarrollos del año litúrgico. es decir.. y Comes. de lecturas que tenía la celebración eucarística en la liturgia romana antigua. sino también el texto completo de las lecturas. y que empezó a hacerse. es preciso aludir al problema del número. sobre todo del AT. Hasta nosotros han llegado manuscritos conteniendo listas de las tres clases. porque la introducción de tres lecturas en el Orden actual del . las que contenían la referencia a las lecturas no evangélicas. Epístola y Evangelio. etc. y naturalmente del orden. Liber evangelii. para los que reunían unas y otras lecturas. Epistolare. Evangeliare. y que ha sido sustituido por el actual Orden de lecturas de la Misa (1969. y cotationes epistolarum et evangeliorum. Lo más notable. con seguridad.. Evangelium excerptum. 1. Levantaos). las que reunían los dos tipos de lecturas. etc. desde el siglo IV en adelante. se llamaban capitularía: capitularía lectionum. siguiendo el calendario litúrgico. del viernes santo en la acción litúrgica de la pasión y de las vigilias pascual y de pentecostés. testigos del norte de Italia y del norte de Africa. a excepción de los miércoles y sábados de las cuatro témporas. que se remontan al siglo VI. Lectionarium.. Epistolae cum evangelis. El número de lecturas ordinario Antes de mencionar los leccionarios romanos de la misa. las que contenían los evangelios. El tema tiene su interés. respectivamente. fuera de los días que acabamos de señalar. se confeccionaron unos libros que contenían no solamente las indicaciones del calendario y de la perícopa bíblica. Naturalmente. para el de las lecturas no evangélicas. capitularía evangeliorum.lectura temática. para hacer la lectura no bastaba el capitulare. Por eso llegó un momento también en que. Los primeros indicios de un ordenamiento fijo de lecturas nos han llegado a través de san Ambrosio de Milán (340-397) de san Agustín (354-430). Estudiando las homilías del santo obispo de Hipona se ha llegado a reconstruir el Leccionario de esta iglesia. Otro tanto se ha hecho a partir de las homilías de san Cesáreo de Arlés. Apostolus. El Leccionario de la misa que ha llegado hasta nuestros días en el Misal de san Pío V. había que acudir al libro de las Escrituras. Las listas de perícopas bíblicas con el comienzo y el final de las lecturas. cuando se rebasaba el número de dos lecturas. Estos últimos libros son los que más se parecen a nuestros actuales Leccionarios de la misa. para el de los evangelios. 1981). era la existencia de una oración asociada a cada lectura.

representada por el Sacramentario gelasiano antiguo. De los "Comes" y "Capitularia" al "Missale Romanun" Dentro. sobre todo de la familia gelasiana. porque los manuscritos son todos posteriores al siglo VII y no tienen más que una lectura. El único testimonio de este tipo es el Comes de Würzburgo. por tanto. y. debería considerarse como una restauración. en los cuales es frecuente que haya dos o tres oraciones en cada formulario de misas. Desconocemos. en los domingos y fiestas. no se contentaban con una. compuesto hacia el 626. además de la de ofrendas y la poscomunión. la existencia de más de una oración antes de la oración sobre las ofrendas obedece a que en los ambientes galicanizantes (imperio francogermánico) adonde han llegado los libelli missarum compuestos en Roma parecían demasiado sobrias e insuficientes las colectas romanas. 2. porque las últimas investigaciones sobre los sacramentarios de la familia gelasiana han sugerido la explicación de que. y no dos como ha sido hasta ahora. como se sospecha. las series de epístolas y de evangelios que han llegado hasta nosotros en los antiguos manuscritos ponen de manifiesto una rara continuidad y estabilidad en el ordenamiento de los textos bíblicos. salvo el Epistolario de Würzburgo. Los antiguos capitularía de las epístolas no aportan nada en esta cuestión. La cuestión no está resuelta. del ámbito de la liturgia romana. correspondientes a otras tantas tradiciones de los sacramentarios romanos: • Tipo 1°: Corresponde a la liturgia de Roma de los siglos VI-VII. bajo el pontificado del papa Honorio. la organización del Leccionario durante los primeros siglos. fuera de los días especiales de las témporas y las vigilias de pascua y pentecostés. No obstante. que hasta el siglo VII la liturgia romana tenía tres lecturas en la misa. como estamos. por eso. al copiarlas en nuevos formularios para ellos. al menos durante casi trece siglos (hasta el actual Orden de lecturas de la misa). o una lectura del AT y una epístola. • . y no como una innovación. en el caso de demostrarse. Este manuscrito usó el Comes de Würzburgo. Esto quiere decir que. que unas veces recoge una epístola y otras veces una epístola y una lectura del AT. Los manuscritos correspondientes a las lecturas anteriores al evangelio (las epístolas) han sido clasificados en tres grandes grupos. los manuscritos conocidos de los más antiguos leccionarios de la misa no llegan más allá del siglo VI. Los trabajos se han dirigido hacia los antiguos sacramentarios. sino que añadían otra más u otras dos. Puede decirse que el orden de lecturas del propio del tiempo del Missale Romanum de 1570 es prácticamente el mismo que se advierte en los más antiguos comes y capitularla romanos. la parte más sustanciosa e importante del Leccionario de la misa permaneció invariable. Tipo 2°: Corresponde a la liturgia del Sacramentario gregoriano y tiene como único testimonio al Comes de Alcuino.Leccionario de la misa.

subdividido también en dos familias: familia A. es que el desarrollo genético del sistema romano de lecturas de la misa. permanece prácticamente invariable durante más de doce siglos.º del epistolario y del 2. después de los estudios de Godu. Klauser. formada en Roma hacia el 700. El Comes de Murbach. y el Comes de Corbie.. llamada A. y datado hacia el año 645. al cual se atribuye precisamente una reforma en este punto. como se ha dicho. Dentro de este mismo tipo se sitúan las familias Λ y Σ de Klauser. que no hay que confundir con el Comes de las epístolas del mismo nombre. la ordenación de lecturas de la época de san Gregorio Magno. Lo más claro. Tipo 3. sobre la base de los manuscritos del tipo 1. las líneas maestras del sistema romano de las lecturas de la misa.º y 2. contiene la serie de epístolas que aparece después en los misales plenarios para desembocar en el Misal Romano de 1570. Klauser (cf bibliografía). y familia B. Las colecciones de los textos evangélicos son aún más numerosas que las de las epístolas. en la que se encuentra el tipo Δ de Klauser. de origen romano. al igual que las epístolas de este manuscrito. es una adaptación romano-franca de los sacramentarios gelasianos del siglo VIII. llamado tipo π por Th. a grandes rasgos. y situada hacia el año 900. datado entre el 772 y el 780. Otro de los estratos en los que se aprecia una coincidencia mayor en todos . como en el caso del tipo 1. Dentro de la familia B. En este sentido. han llegado hasta nosotros la lista de evangelios del Comes de Würzburgo (a continuación de la serie de las epístolas) y la lista de evangelios del Comes de Murbach. También han sido clasificadas en grupos. Chavasse y Vogel (cf bibliografía). la otra. pasaron a los misales plenarios y al Misal Romano de 1570.°: Romano-franco. derivado del Comes de Würzburgo y. que. pero formadas en el siglo VIII. no se produjo de una sola vez ni en todos los lugares al mismo tiempo. gregoriano. Incluso se ha intentado reconstruir. pero no hay manuscritos. dependiente del tipo π. que solamente en líneas generales coinciden con la clasificación de los manuscritos del epistolario: • Tipo 1º.• Tipo 3°: Representado por varios manuscritos agrupados en dos familias: una. del Comes de Alcuino. El manuscrito fundamental es el Capitulare Evangeliorum de Würzburgo. • • Entre los estudiosos de los manuscritos del epistolario y del evangeliario no han faltado intentos de comparar las series entre sí y de establecer. que. En esta segunda familia se encuentran los manuscritos Comes de Murbach.Hipotéticamente representaría la liturgia del Gelasiano antiguo. llamada familia B.° del evangeliario. período organizado probablemente antes de san Gregorid Magno († 604). también romanas.°: Es el tipo romano puro. datado hacia el 790. Tipo 2. en algunos puntos. formada en los países francos en el 746 para adaptarse a los sacramentarios gelasianos del siglo VIII. tipos y familias.º de las epístolas. la parte más estable y antigua del sistema romano de lecturas que llegó hasta no§otros en el Misal de 1570 lo constituían las series de epístolas y de evangelios del tiempo entre septuagésima y pascua.

en la serie de domingos después de la epifanía (antes de septuagésima) y después de pentecostés. En cuanto a los criterios de elección y ordenación de las perícopas. así como de cada una de sus partes. No obstante. . la presentación de los formularios de lecturas y cantos interleccionales. que se produjo por mixtificación. El OLM no es un Leccionario. ábranse con mayor amplitud los tesoros de la Biblia. los subtítulos y el íncipit de las misas. apartándose del modelo romano puro en el santoral y en las celebraciones de las cuatro témporas. es fiel a las líneas anteriormente descritas en cuanto al propio del tiempo. eligiendo los textos en función de las celebraciones y en función de los tiempos litúrgicos. una versión moderna de los antiguos comes y capitularía. El Leccionario completo apareció en tres volúmenes en edición típica latina. los índices y los cuadros que comprende. y de ella es testigo el Comes de Murbach. de 3 de abril del mismo año. y "a fin de que la mesa de la palabra de Dios se prepare con más abundancia para los fieles. la semana de pentecostés y los domingos intermedios. y en la cuaresma. de modo que en un período determinado de años se lean al pueblo las partes más significativas de la Sagrada Escritura" (SC 51). Las. la estabilización se produce a finales del siglo VIII. Esto se aprecia en las grandes solemnidades. Sin embargo. volumen de 438 páginas de gran formato.los testimonios es la octava pascual. en la que se advierte una intención catequética y mistagógica.1). de hecho. es decir. las lecturas con sus citas completas. permiten y facilitan el estudio de conjunto del Leccionario de la misa. para las que se toman aquellos pasajes bíblicos que se refieren a los acontecimientos celebrados.o donde se habla de sus virtudes más características. Las lecturas de las misas de los santos siguen el criterio de leer los pasajes donde aquéllos aparecen -en el caso de los santos del NT. Criterios generales del OLM El concilio Vaticano II había dispuesto: "Organícese una lectura de la Escritura más rica y adaptada" (SC 35. El sistema romano-franco. posterior a epifanía y después de pentecostés. el sistema romano puro de lecturas de la misa aparece esencialmente temático. La finalidad del OLM era facilitar las ediciones del leccionario en las lenguas modernas. III. La estructura de este libro. es decir. preparado por el Consilium de la reforma litúrgica (coetus 11) y aprobado por el papa Pablo VI en la constitución apostólica Missale Romanum. El OLM es. más las referencias a los salmos responsoriales (cita y verso-respuesta completos) y a los versículos del aleluya. sino el elenco completo de todos los textos que comprende el Leccionario de la misa. incluyendo los que más tarde constituirían el tiempo de adviento. 1. entre los años 1970-1971. hay huellas de una lectura semicontinua en las epístolas. El "Ordo Lectionum Missae" De 1969 El 25 de mayo de 1969 se publicaba en Roma el Orden de lecturas de la Misa (= OLM). divergencias aparecen en el tiempo anterior a navidad.

2. Confeccionar un sistema de lecturas en tres o cuatro años después se optaría por el ciclo de tres años. 20 esquemas de trabajo y miles de fichas con sugerencias y enmiendas. de sus acciones y de su pasión. que el año litúrgico es el marco necesario e ideal para presentar a los fieles. Que junto al tema unificador de la pascua hay otros que no pueden olvidarse. catequesis y pastoral de todo el mundo. . como la que se hizo en 1967 a todas las conferencias episcopales. En total. de forma que las lecturas principales fuesen éstas. a los padres del primer sínodo de los obispos y a unos 800 peritos en biblia. como el de reino de Dios. el Consilium tomó estas importantes determinaciones: • • • • 1. el más rico y completo orden de lecturas de toda la historia de la liturgia romana. apostólica y evangelio. De hecho. sino también en la calidad de la selección y ordenación de los textos. y que vivifica incesantemente a su iglesia hasta su retorno glorioso. el grupo de expertos que se encargó del Leccionarío de la misa -el coetus 11. y las de la liturgia de las Horas con carácter complementario. orgánicamente. en que comenzó sus trabajos el Consilium instituido para llevara cabo la reforma litúrgica. predicación y. sobre todo. Introducir tres lecturas: profética. el OLM significa. Por consiguiente. Junto a estas grandes líneas de fondo. Que la homilía debe exponer también los misterios de la fe y las normas de la vida cristiana. en el nuevo orden de lecturas deberían tener cabida los grandes enunciados de la predicación apostólica sobre Jesucristo. el OLM debería poner de manifiesto: • • • • • Que la iglesia vive hoy todo el misterio de la salvación. Interesa conocer los grandes principios según los cuales transcurrió el trabajo de elaboración del Orden de lecturas de la Misa. completo en Cristo. desde 1964. que llenó las Escrituras con su vida. como se dijo al principio del artículo. Que todo el AT es presupuesto de la predicación del Señor. En un tiempo récord.llevó a cabo un trabajo inmenso de estudio de todos los sistemas de lecturas de las diversas liturgias.El mandato conciliar presuponía de alguna manera la necesidad de mejorar el antiguo sistema romano de lecturas de la misa no sólo en cantidad. 4. que pertenecen ya a la historia. con el misterio pascual. el anuncio de la salvación. 3. en los domingos y fiestas. Conservar el uso tradicional de algunos libros de la Sagrada Escritura asignados a determinados tiempos litúrgicos. de coordinación de las propuestas de 31 escrituristas y 14 liturgistas que prepararon los primeros proyectos. El criterio fundamental fue el misterio de Cristo y la historia de la salvación. Por tanto. y de experimentos y de consultas. liturgia. pero que debe completarse en nosotros. por ejemplo. Finalmente. Dar preferencia a las lecturas bíblicas del Misal.

el evangelio de san Juan. 1972). Pro missis de Sanctis. a fin de facilitar la inserción del año litúrgico en la catequesis. buscando la claridad y la coherencia del texto. para que el ministro de la palabra pueda presentar los contenidos de las lecturas de manera ordenada y sintética. es decir. a la hora de seleccionar y "cortar" los pasajes bíblicos. por ejemplo.El trabajo de preparación del OLM se guió también por los siguientes criterios operativos: • • • • a) Corrección: El sistema romano de lecturas de la misa presentaba importantes lagunas y fallos respecto a otros sistemas. o Catequético. c) Consolidación de los usos tradicionales de ciertos libros o perícopas. III. Estos principios se encuentran en los praenotanda del OLM con más amplitud. Votiva et Defunctorum (ed. en la predicación y otras actividades de tipo formativo o docente. b) Recuperación de algunas series de lecturas que tuvieron gran importancia en el pasado y que estaban relegadas. en latín. Estructuras del Leccionario No se trata de describir el contenido del OLM. y su originalidad y riqueza ha sido unánimemente elogiada por católicos y hermanos separados. determinados pasajes bíblicos. que siempre se han leído en determinadas fiestas y solemnidades. o Pastoral. Esta creatividad ha transcurrido por los cauces siguientes: o Bíblico. . d) Creación: el actual Orden de lecturas de la Misa es cuantitativa y cualitativamente superior al precedente. Homilético. atendiendo al estado de los estudios exegéticos. Tempus per annum post Pentecostem (ed. 2. por ejemplo. sino de presentar las estructuras fundamentales de todo el Leccionario de la misa aludiendo brevemente a los principios observados en cada una de las partes que lo integran. los evangelios de los escrutinios catecumenales de los domingos III. El AT estaba muy poco representado. del ciego de nacimiento y de Lázaro). apenas se leían el libro de los Hechos y el Apocalipsis. comprende tres volúmenes: • • • I. Ad diversa. o Litúrgico. que se leía desde la mitad de la cuaresma hasta pentecostés. teniendo en cuenta los tiempos y los días. el año litúrgico y las fiestas. De tempore: ab Adventu ad Pentecostem (ed. 1971). por ejemplo. II. 1970). IV y V de cuaresma (los famosos pasajes de la samaritana. Ritualibus. La edición completa y típica del Leccionario del Misal Romano.

Cada año tiene asignado un sinóptico. Dominical y festivo (ciclo C). II. la serie ferial se desarrolla en dos en el tiempo ordinario y en uno. excepto en pascua. cuaresma y pascua. VI. y la serie de volúmenes ha quedado como sigue: • • • • • • • • I. Dominical y festivo (ciclo B). VIII. de 25-4-1979. que son obligatorias en principio: la primera. la segunda. Propio y común de santos (y difuntos). estructurados. a fin de que se cumpla el mandato de SC 51. Tiempo ordinario "per annum" V. Las lecturas para las celebraciones de los santos. que contiene el texto latino de la Biblia Neovulgata. año en que correspondía el ciclo B del Leccionario dominical. Dominical y festivo (ciclo A). o por diversas necesidades. apareciendo en el mismo volumen el Leccionario ferial de adviento. cuaresma y pascua. III. Ya conocemos el significado de esta estructuración: historia/ profecía. del AT. VII. Cristo. en los tiempos de adviento. de acuerdo con lo dispuesto por Juan Pablo II en la constitución apostólica Scripturarum Thesaurus. del apóstol. B y C). que se lee en lectura semicontinua durante el tiempo ordinario.Se prepara la segunda edición típica. en cierto modo. La edición oficial española comenzó a publicarse en 1969. mientras la serie dominical comprende tres años (los ciclos A. Nótese que la mayoría de los cristianos que llamamos practicantes no tienen otro contacto con la palabra de Dios que la misa dominical. iluminación. • Ciclo de tres años: A. del evangelio. cuaresma y pascua). de las cartas y del Apocalipsis. b) El Leccionario dominical y festivo El conjunto de lecturas para los domingos y fiestas del Señor se caracteriza por dos cosas fundamentalmente: • Toda misa comprende tres lecturas. o sea. Sin embargo. la serie dominical y la serie ferial son independientes entre sí. Misas diversas y votivas. Leccionario de las misas rituales. teniendo en cuenta el evangelio sinóptico. Tiempo ferial (adviento. que es de Hechos de los Apóstoles. votivas y de difuntos han sido seleccionadas con criterios específicos. y que está presente también en algunas de las principales solemnidades. . El resto de la Escritura que no se lee los domingos o fiestas está asignado a las ferias. Más aún. En la actualidad se ha corregido aquella anomalía. de que en un determinado espacio de tiempo -tres años. y la tercera. a) Principios observados en la elección de los textos En los domingos y fiestas se proponen los textos más importantes.se lean a los fieles las partes más relevantes de la Sagrada Escritura. IV. para las misas rituales. B y C.

votivas y de difuntos se hallan agrupadas de modo análogo y con la misma finalidad del común de los santos. entre la segunda lectura y las otras dos en los tiempos de adviento. El primer principio se emplea siempre entre la lectura del AT y el evangelio.). Cada misa tiene dos lecturas. del NT y del evangelio.y la segunda del evangelio. cuaresma y pascua y en las solemnidades y fiestas.habiéndose reservado san Juan para parte de la cuaresma y pascua -en los tres años. y en el segundo de repertorios de lecturas distribuidas de acuerdo con las diferentes categorías de santos (mártires. En el primer caso se trata de textos propios o más adecuados para la celebración de cada santo. El segundo principio. y el ciclo II en los pares. .y para completar a san Marcos en el año B. La ordenación de las lecturas entre sí se ha hecho siguiendo los principios llamados de la composición armónica -o lectura temática. habiendo sido elegidas de acuerdo con las características propias de cada uno de estos tiempos litúrgicos. cuaresma. cuaresma y pascua. d) El Leccionario de los santos • Hay que distinguir en él una doble serie de lecturas: la que se encuentra en el propio de los santos. e) Las restantes secciones del Leccionario Las lecturas para las misas rituales. pascua. • En adviento. • En el tiempo ordinario. en el cual prevalece el principio de la lectura semicontinua. se emplea cuando se usa un determinado libro bíblico dentro de una parte o de todo un tiempo litúrgico. tomadas la primera del AT o del NT -en el tiempo pascual. • Los textos de la segunda serie están agrupados por lecturas del AT.y de la lectura semicontinua. etc. y la que comprende los llamados comunes de los santos. siguiendo las solemnidades. para que el celebrante elija a voluntad teniendo en cuenta las necesidades de la asamblea. En cambio. las lecturas evangélicas se distribuyen en un solo ciclo. que se leen en años alternos: el ciclo I en años impares. no así en el tiempo ordinario. de los Hechos. fiestas y memorias contenidas en el calendario. por diversas necesidades. que se repite cada año. independiente del primero. • El principio de la composición armónica se usa solamente en adviento. c) El Leccionario ferial • La gran novedad de esta parte del Leccionario de la misa consiste en haber dotado de lecturas a las ferias de todas las semanas del año. en las ferias de las treinta y cuatro semanas. las lecturas son siempre las mismas todos los años. vírgenes. la primera lectura se reparte en dos ciclos. pastores.

4) Las celebraciones de la sagrada familia. por último. Dedican también un capítulo a describir el orden de lecturas de cada tiempo litúrgico -aspecto fundamental para la catequesis litúrgica y para la homilía. Las principales novedades de la segunda edición típica del OLM son las siguientes: 1) El texto de los praenotanda incluye una reflexión teológica sobre el significado y la función de la Sagrada Escritura en la liturgia. rituales. 3. bautismo del Señor. La segunda edición típica del OLM La aparición del OLM en 1969 cumplió ampliamente su finalidad al facilitar la confección del Leccionario de la misa en las divercreyó conveniente publicar una segunda edición típica. omisión de algunos versículos. número de lecturas. 3) Se han incorporado todas las lecturas bíblicas y restantes textos de la liturgia de la palabra de los rituales de sacramentos aparecidos después de 1969.Las lecturas para las misas rituales se encuentran también en los respectivos ordines o rituales de sacramentos. de acuerdo con las disposiciones de la constitución apostólica Scripturarum Thesaurus. votivas. es decir. de modo análogo a como se había hecho con el Misal Romano en 1975. así como los textos correspondientes a las misas por varias necesidades y votivas que se incluyeron en la segunda edición típica del Misal Romano en 1975. etc. . ascensión y pentecostés disponen de formularios completos para los tres años del ciclo de lecturas dominicales. dan normas y sugerencias para las adaptaciones y traducciones a las lenguas modernas. forma larga o breve de la lectura. se debe unir la celebración de la penitencia a la eucaristía. Hay que notar que las lecturas del Ritual de la Penitencia no se encuentran en el Orden de lecturas de la Misa debido a que. Los praenotanda del OLM explican también otros criterios menores en la selección y extensión de las lecturas. y ofrecen los principios que deben aplicarse en el uso del Leccionario: facultad de elegir texto. 2) Las indicaciones bíblicas se han hecho siguiendo el texto de la Neo-Vulgata. incorporando nuevos textos y ampliando y mejorando los praenotanda. qué lecturas se deben tomar en las celebraciones de los santos.y. etcétera. en ningún caso.

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