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Prólogo

La Crónica en Colombia: Medio Siglo de Oro

La denominación de crónica se origina en el vocablo latino chronîcus, que significa aquello
“que sigue el orden del tiempo”, pues en los antiguos tratados de Retórica se suponía que el propósito de esta forma de escritura consistía en el registro de la sucesión temporal de los hechos. Y durante siglos, en efecto, viajeros e historiadores registraron los acontecimientos en un género de escritura que conservó el nombre de crónica, a pesar de la gran variedad estilística, porque predominaba la narración lineal en el tiempo. En el periodismo moderno se ha mantenido el nombre de crónica —aunque sin la exigencia cronológica—, para referirse a formas de escritura que van desde el artículo de opinión a la columna personal. Al evolucionar, el género perdió su raíz para adquirir múltiples expresiones. En Colombia, la crónica declaró su independencia formal y temática desde comienzos de siglo. Como podrá apreciarse en las 124 crónicas de 40 autores compilados, el cronista colombiano, aunque no abandonó la referencia al suceso de actualidad, se ocupó también, inmotivamente, de temas intemporales y de interés universal. Cuando el cronista cuenta con su columna personal, la crónica se convierte en una especie de cuaderno de bitácora, que le permite tomar el pulso a la actualidad en medio del tráfago de la información, para expresarla desde su punto de vista independiente y original, con una actitud comprometida ante la sociedad. Pero además la crónica, en su estructura de columna, se convierte en un espacio autobiográfico, donde el autor narra los pequeños o grandes eventos que lo conmueven, la situación cómica o dramática que puede compartir con el lector. Con una filosofía de andar por casa opina sobre los temas más diversos de la vida cotidiana y de la condición humana, y se enfrenta a esta escritura gozando de todas las licencias creativas, con el único afán de cautivar a los lectores y de refrendar un pacto de fidelidad. La crónica, territorio sin fronteras, se convierte así en uno de los géneros de experimentación más fascinantes que existen en el periodismo literario para explorar lo personal y lo universal; para escribir la historia con mayúsculas y la historia con minúsculas. Producir artículos es como producir literatura todos los días, y así lo entendió el gran maestro de la crónica Luis Tejada. En una entrevista que le concedió al Curioso Impertinente —Diego Mejía—1, a propósito de la aparición del “Libro de crónicas” (1924), Tejada expresó: “Para mí cada crónica debería ser un libro. La crónica que escribo cada día la concibo primero como tema para un libro entero. Empiezo entonces el proceso de eliminación y de selección hasta que llego a la media columna o menos, que es lo que escribo a diario en el periódico. Pero en cada crónica hay materia para un libro. Si todos ellos pudieran escribirse!”. Además, confesó que con la publicación de ese libro sólo quería ganar lo suficiente para quedarse en casa siquiera dos meses acostado, fumando pipa y conversando con su mujer. Por su parte, Armando Solano, colega de Tejada, dejó este revelador testimonio sobre su oficio de cronista en el prólogo del Glosario sencillo (1925): “No me gusta oírme llamar cronista cuando alguien alude al Glosario sencillo. Sé perfectamente que no todos poseen la noción santafereña del cronista, es decir, la de un muchacho sucio y flaco, con las botas agujereadas que copia en las esquinas carteles fúnebres [...] Me parece que el ideal del cronista debería ser divertir un instante al lector sin hacerlo pensar. Claro es que me equivoco. Y mi ambición es obligar a los

lectores a meditar, aunque brevemente. No siempre en los grandes problemas mundiales, ni siquiera en los temas que inquietan al hombre como tal, sino en el detalle fugaz que evoco[...] Bordar con paciencia y con cierta pulcritud consideraciones algo profundas, al margen de sucesos triviales, tal es mi aspiración. Si la hubiera conseguido, no escribiría”. El maestro Carrasquilla definió en pocas y lúcidas líneas el carácter de la crónica en la primera entrega de la serie Discos cortos, publicada en el semanario “El Bateo” de Medellín, en noviembre de 1922: “Esta literatura de periodismo que llaman crónica, sin serlo, no es tan fácil de farfullar como parece. Prescriben los maestros en el arte que el tal escrito ha de ser corto al par que animado y decidor, prescriben que no ahonde en el asunto; que no se meta demasiado en gravedades ideológicas; que al concepto e idea no se le dé solemnidad; que la forma sea elegante sin floreros y llana sin ramplonerías; que todo esté a los alcances del iletrado y al gusto del entendido. Pretenden en suma, que ello resulte algo así como un juguete sin mecánica compleja, cual joya que no sea abalorio ni pedrería. Total: una gentileza entre veras y chanzas. “En verdad que estos preceptos son harto hermosos. Bastara su hermosura el prescribir, por su espíritu, la pedantería hórrida, la erudición pesetera y las retóricas de escuela; bastara el proclamar, como proclama, la espontaneidad y sencillez, factores eficaces del arte. Sólo que el ajustarse a esta norma de verdadera selección apenas si le es dado a uno que otro mortal. En efecto, hacer en pocas líneas algo significativo y alto; elaborar como en el aire por las solas inspiraciones del buen gusto y de la discreción es labor para ingenios peregrinos[...]”. Años después, Alvaro Cepeda Samudio, propuso esta definición metafórica del cronista dedicado a la columna: “Un columnista es, en primer término, un animal que, como las focas del circo, tiene que salir diariamente al redondel a hacer su número. Pero, a diferencia de las focas que siempre hacen las mismas payasadas, el columnista tiene que hacerlas cada día diferentes”. Y así los grandes cronistas reunidos en esta antología reflexionan sobre su propio oficio y dan claves para definir e interpretar la naturaleza de este género caprichoso y resbaladizo, que para no caer en clasificaciones mezquinas con el periodismo o con la literatura, se puede considerar sencillamente como una expresión del periodismo literario o de la literatura periodística. Conviene aclarar que esta acepción de crónica —entendida como un artículo que combina los estilos narrativo y ensayís-tico—, difiere de la crónica informativa, propia de los géneros periodísticos, según la clasificación norteamericana dominante en nuestro medio. Aunque pueden compartir algunos procedimientos y recursos narrativos, como el recuento cronológico de los hechos, el punto de vista subjetivo, el enfoque original y la libertad expresiva, la crónica informativa se justifica por la actualidad, mientras la crónica que nos ocupa puede desentenderse de lo temporal. El género de la crónica, concebido como un acto de diaria o de frecuente inspiración, que suele alojarse en el espacio reservado de la columna personal de algún medio impreso, que refleja la personalidad del escritor y su peculiar manera de ver y expresar el mundo, ha orientado la selección de estas piezas. En últimas, el cronista compone una obra coherente que transmite el pensamiento con sus mudanzas y contradicciones, y un estilo también vivo y de fino acabado, que con el paso del tiempo conserva su frescura. En este sentido nos atrevemos a hablar de la crónica clásica y presentamos una selección ajustada a estos rasgos. Según estos criterios, consideramos que el cronista, el articulista y el columnista responden al misterio de la Santísima Trinidad: son una sola persona. Una época dorada: 1910-1960

Con este libro se quiere rendir un homenaje a los grandes cronistas de la prensa colombiana que durante más de medio siglo —entre 1910 y 1960— guiaron y deleitaron a la opinión en los principales periódicos nacionales y de provincia. Este período histórico abarca el surgimiento y la evolución del género de la crónica hasta alcanzar sus cumbres expresivas con propuestas temáticas y estilísticas que no han sido superadas en las últimas décadas, cuando el género ha perdido vigor y presencia en nuestra prensa. Porque en general el periodismo colombiano, que en esa época dorada fue la envidia de Hispanoamérica, dejó de ser „un cajoncito de la literatura”, como lo lamentó en una ocasión Daniel Samper Pizano. Y aunque en los últimos 25 años no han faltado excelentes y perseverantes cronistas, como Daniel Samper y Antonio Caballero, que heredaron la vocación, conviene tomar distancia con los contemporáneos, sobre todo porque no se ha terminado de descubrir la tradición que los formó y porque sus obras todavía están en proceso. A partir de la exhumación de estos textos, casi todos inéditos y olvidados en hemerotecas y archivos de prensa, se puede comprobar la riqueza de este patrimonio cultural, clave de nuestra historia y de nuestros imaginarios colectivos. En cuanto a la selección, prima el criterio de lo inédito. De los numerosos autores cuya obra periodística no ha sido jamás recogida, o desde principios de siglo no ha sido reeditada y, por tanto, resulta igualmente desconocida para las nuevas generaciones, se presentan muestras reveladoras. En el caso de los escritores más publicados, se trató de buscar algún material inédito. Aún de los muy estudiados Luis Tejada y Tomás Carrasquilla se rescataron crónicas no recogidas en sus obras completas (“El talento de morir a tiempo” y “Reflexiones de un cronista recién casado”, de Tejada, y “Alimento”, de Carrasquilla). La intención es presentar el estilo de crónica más característico de cada autor y ubicar su fecha de publicación; pero en los casos en que no fue posible acceder al original, se cita la antología de la que se tomó el texto. Justamente la gran limitación sorteada para armar este libro fue el escaso rigor de gran parte de las antologías de cronistas publicadas en Colombia, porque no cuentan ni con el beneficio de un prólogo esclarecedor ni con las respectivas fechas que den pistas al futuro investigador. Y a esto se suma la escasez de datos biográficos sobre varios escritores reunidos. Por ello, esta propuesta editorial en la que se acompañan las crónicas con los perfiles de sus autores, pretende llenar un vacío y despertar el interés por tantas figuras del periodismo nacional casi olvidadas. Prosas de tono ameno y poético En esta antología se ha procurado retomar el espíritu de la crónica cultivada por Luis Tejada, con una prosa al mismo tiempo ligera, profunda y chispeante, capaz de captar lo efímero y lo perdurable en la naturaleza de los seres, los hechos y las cosas. El tono humorístico en todos sus registros, desde la leve ironía hasta la sátira más cruda, pasando por el humor llano y silvestre de los costumbristas es el recurso estilístico que ensambla esta miscelánea de textos. Una mirada festiva de la vida que va aparejada con la intención poética del escritor. La condición de humoristas que caracterizaba a la mayoría de los maestros de la crónica traduce una actitud filosófica ante la vida, una peculiar visión que se expresa en la fugaz prosa periodística. Armando Solano intuyó ese estado del alma al retratar a su contemporáneo Clímaco Soto Borda: “Los humoristas, maestros de lo cómico, son los auténticos filósofos y los seres más tristes y escépticos. Con una visión penetrante para ver la miseria y mezquindad de las cosas, la vanidad de las pompas y la mentira de las convenciones, son profetas de la verdad y de la desolación...”2. En la columna titulada “Un hombre serio”, Germán Arciniegas desecha la solicitud de un amigo de que lo tome en serio, “porque los hombres serios me dan risa [...] Sobre este punto,

declaro que me considero una persona infeliz. Las mayores amarguras de mi vida las he pasado por tratar de contener la risa cada vez que me he visto delante de una de esas personas que toman la academia en el rostro y con un aire muy doctoral sientan cátedra”. Sin duda esta risa contenida ha sido la fuente de la eterna juventud del casi centenario maestro. Por su parte Julio Camba, el gran humorista español, explicaba el proceso digestivo del escritor según sus humores: “Así como el diabético convierte en azúcar todo lo que ingiere; el hepático lo transforma en bilis, y el escritor lo reduce a literatura, ya biliosa o ya azucarada”. No hay que olvidar que detrás de la columna aparentemente más inofensiva se puede ocultar un francotirador sin hígados. También tenían en común estos escritores su condición de humanistas, de intelectuales sensibles a todos los fenómenos estéticos y políticos. En su mayoría eran hombres de vasta y exquisita cultura, cuyo dominio de los idiomas les servía igual para traducir los cables internacionales que para traducir grandes obras de la literatura. Algunos no asistieron jamás a la escuela, como Joaquín Quijano Mantilla, que leía a Esquilo en griego antiguo a principios de siglo. O Lleras Camargo, que sin ningún título profesional alcanzó dos veces la presidencia. Y desde luego, no conocieron más academia de periodismo que la de las calles y las salas de redacción, en donde se iniciaban casi adolescentes en los oficios más humildes hasta alcanzar las jefaturas y el honroso título de cronistas. Muchos oficiaban de poetas; de ahí el aliento poético que subyace en estas breves piezas, y que también tratamos de rescatar en su estado más puro, cuando ya los cronistas le habían torcido el cuello al lirismo. Otros eran filósofos sin pretenderlo; dejaban caer sus tesis sobre lo divino y lo humano, sin ánimo de pontificar, con la certeza de que esas palabras profundas terminarían en las profundidades del cesto de la basura. Aquí se han reunido cronistas que tenían ese algo tan difícil de definir que para la retórica clásica era el Ethos (el talante o el carácter) y que aquí prefiero llamar el duende, porque un buen cronista debe tenerlo para escribir como haciendo pilatunas, dándole codazos al lector en las costillas. En esta selección, y por principios de eufonía, se han busca-do afinidades de ritmo para lograr cierta armonía; como en los buenos coros hay un tono humorístico, que permite la lectura acom-pasada de los textos con sabor castizo. Se han privilegiado las cró-nicas con arranques y finales logrados, y en general, las que reúnen todas las condiciones dramáticas del buen texto literario —tensión, giros inesperados, clímax— que invita a ser leído en voz alta. Con respecto a la extensión, ha sido difícil encontrar una medida común, porque si bien el modelo de crónica responde a la brevedad del estilo elíptico, cuando no está circunscrita al espacio limitado de una columna, se suele extender caprichosamente. De cualquier manera, es de admirar la capacidad de los cronistas para comprimir un paisaje, la catedral de pueblo, un discurso parlamentario o un episodio callejero en una superficie literaria de cincuenta o cien centímetros cuadrados; o de discurrir sobre los más metafísicos, escatológicos o terrenales asuntos en un espacio tan reducido. Valga mencionar el proceso de descomposición de una pierna que narra con crudo hiperrealismo Próspero Morales Pradilla. La mutiplicidad de la crónica Dada la plasticidad del género, la estructura de la crónica goza de múltiples posibilidades — según la forma o el tema—, tantas como las que ilustran este libro: La clásica crónica-glosa, para comentar un hecho sea o no de actualidad. La crónica-relato, que narra una historia de ficción o con referentes en la realidad, y en la que se puede encontrar el

que perfila un personaje vivo o muerto con un suculento anecdotario (muy común como nota necrológica o tarjeta de despedida). Por ello. epigramática o de greguería. o carta abierta y en tono íntimo en la que el cronista comparte con el lector sus reflexiones y experiencias personales (también propia del consultorio sentimental). grandilocuente y lírico que se estilaba. se advirtieron las posibilidades del género para experimentar con nuevas fórmulas estilísticas. Si algo caracterizó a la primera generación de cronistas fue la calidad de la prosa. Con la crónica. Enrique Santos Montejo —Calibán— estaba de acuerdo con el vasco Pío Baroja en no rendirle un culto exagerado al estilo. Eduardo Caballero Calderón. La crónica-semblanza o retrato.relato puro o con impresiones del autor. rechazara el honor por miedo a morir de inanición creativa. parlamentaria. generalmente en verso cómico. judicial. con sus modalidades más comunes: política. que a partir del relato en clave literaria y en tono guasón denuncia una situación real. La crónica-epístola. Todos ellos apreciaron lo que Ortega y Gasset llamó “calidad de página” y dejaron un valioso legado en las humildes y efímeras páginas de la prensa gracias a su elevada y . Tomás Rueda Vargas en una oportunidad le dijo a Emilia: “Usted nunca podrá mejorar su estilo. La crónica-comprimido. para denunciar situaciones paradójicas. entró la modernidad literaria a la prensa colombiana. invención ridícula de ciertos colaboradores jóvenes y hasta viejos de la prensa colombiana: “Durante quince días estos estetas pulen y repulen su artículo. que convierte los productos de la creación en el pretexto ideal para definir unos valores estéticos y recrear la experiencia sensible. que sostuvo ininterrumpidamente su Danza de las Horas durante cuarenta años —desde 1932 hasta la víspera de morir en 1971—. las novelas y cuentos de varios autores aquí reunidos —Alvaro Cepeda Samudio. y la ruptura con el estilo panfletario. Esta opinión ni asombró ni disgustó a la temida periodista. Este cronista. respondió mansamente en una de sus columnas: “Yo sí. La crónica autobiográfica. según él. pues. social y deportiva. La crónica-parodia. una especie de juguete filológi-co para definir las palabras con una lógica diferente a la de los diccionarios y generalmente con intención satírica. A Emilia Pardo Umaña tampoco la desvelaba ser una buena escritora. lo alambican y lo entregan a la circulación tan peripuesto y elegante como un dandy de provincia”. Otros en cambio fueron estilistas consumados. de verdad me uno al triste pero zumbón grupo de los que no sabemos escribir”. criticaba el estilo “relamido y perfumado” en artículos de combate diario. Un laboratorio para el estilo Todos y cada uno de los cuarenta cronistas que conforman esta antología parecían convencidos del aporte que podía hacer el periodismo moderno para aligerar la pesadez del comentario de opinión decimonónico. Próspero Morales Pradilla. en la que el cronista narra fragmentos de su vida y declara su credo personal. A propósito del estilo. Y así como Tejada escribía cada crónica como si fuera un libro. Héctor Rojas Herazo. La crónica especializada. La crónica en verso. lo retuercen. que recrea una situación cómica o tragicómica con varios actos. La crónica-drama. Y la crónicadiccionario. o en forma aforística. entre otros— alojan personajes y situaciones ya narradas en sus columnas. La crónica-folletín. por el contrario. aunque hubo quien. o se vuelve personaje dramático de la historia. vertida en tono serio o jocoso. como Jaime Barra Parra. Lo que demuestra que no hay aduanas entre estos géneros fronterizos. que se presenta como serie de lances y aventuras. Gazaperos y filólogos con silla en la Academia de la Lengua. porque no se puede mejorar lo que no se tiene”. La crónica-crítica. Gabriel García Márquez. sólo se preocupó por dar rienda suelta a su sensibilidad creativa y a defender con terquedad lo que quería. desde que en los periódicos se abrieron secciones especializadas de crónica.

la comida. el pavor al dentista o al avión. el absurdo de las leyes y la misma falta de tema. Ha sido recurso frecuente entre los cronistas de todas las épocas buscar tema en los cables y los teletipos de agencia para combatir el síndrome de la mente en blanco. paradójicamente. por la subjetividad palpitante que suele interesar a los lectores de modo prodigioso. Hasta el tropical aguacate inspiró sus respectivas glosas a José Gers. Las vicisitudes del amor no podían faltar en estas crónicas. en horizontes inabarcables. advierte que una buena o mala crónica se distingue por la reportería. Y la falta de tema. Y aquí sí que se amplía. exigen un tratamiento escueto y objetivo. ha inspirado numerosísimas columnas. nerviosas e inmediatas”. y la segunda versión que años después hizo Rafael Arango Villegas del delicado tema. el licor y la ley seca. sino con locuciones sencillas. En cuanto a los temas mayúsculos de política nacional e internacional. incluso para escritores de imaginación desbordante como el joven García Márquez. son abordados por los cronistas desde el punto de vista más doméstico y comprensible para los lectores comunes y molientes. el largo de la falda). Para él. personal. que siempre comete las mismas picardías. “será suplida ventajosamente por el asunto íntimo. En definitiva. discípulo de Klim (Lucas Caballero Calderón).. la decisión fundamental está en seleccionar los materiales “hembra” y los materiales “macho”. pegadas a la piel de los hechos. En esta antología se recoge una primera oda a las medias de seda de Tic Tac.. el matrimonio. Y un cronista contemporáneo como Daniel Samper. Y sus apreciaciones no pierden vigencia porque mutatis mutandis la historia se repite. que resolvía muchas de sus Jirafas con las noticias más insólitas de las agencias internacionales. el Premio Nobel Gabriel García Márquez. por supuesto. el enfoque y el tono. la corbata. Según él. los segundos no toleran licencias creativas. los animales. la perspectiva. Desde principios de siglo los cronistas tomaban en préstamo las noticias más insólitas para salir del apuro. el transporte público. permiten un aporte estético. la pereza. el paisaje. Klim. y éste terminó por convertirse en un recurso nada despreciable. sin grandes periodos empingorotados. Primero Tejada escribió que “el amor es como un dolor de muelas” y luego García Márquez lo comparó con “una enfermedad del hígado tan contagiosa como el suicidio”.purista conciencia del lenguaje. Y el evanescente humo del tabaco fue materia de divagación para don Tomás Carrasquilla y Luis Tejada. Sobre la literatura periodística que nació con la crónica dijo Ulises (Eduardo Zalamea Borda) que era fácilmente identificable “por sus frases desnudas. Los primeros se dejan acariciar y vestir. el terreno de lo accesible para los que tengan la obligación o el gusto de escribir cotidianamente” 3. Excepto Armando Solano. en especial con la clase política. Los maestros de la crónica se regodearon y dejaron su huella personal en temas tan reiterativos como: diciembre o las navidades. que desafían la originalidad del autor. La importancia de los temas minúsculos Así como la literatura gira en la órbita de temas universales e imperecederos. como la fantástica pieza de “La sirena escamada” que reproducimos aquí. la escasez de cuestiones exteriores y objetivas. de la misma angustia los cronistas drenan finalmente su columna. la crónica también se vale de motivos comunes e incluso anodinos. Germán Arciniegas y. Germán Arciniegas y Adel López Gómez. . el traje y demás adminículos (el sombrero. Entre los diaristas más legibles e impecables se destacaron Alberto Lleras Camargo. que en un Glosario sencillo manifiesta su extrañeza por la falta de tema que padecen sus colegas. hay que ver la crónica como un taller de gran utilidad que enseña el arte de la brevedad. los suicidas del Salto del Tequendama. el paraguas.

porque mientras Luis Tejada ha sido afortunadamente objeto de numerosos estudios y reediciones. Pero habría que realizar estudios comparativos de las obras de quienes inauguraron esta tradición para poder emitir juicios objetivos. aunando humor y poesía. Y el del antioqueño Luis Tejada. con sus Andanzas de un desocupado de El Tiempo. que se hizo famoso con su columna de humor Volanderas y tal. tendremos que buscar en los diálogos de Carrasquilla. cronista de humor estrella de varias publicaciones nacionales. sino por otros textos como los denominados “Discos cortos”. Los maestros antes y después de Tejada En un intento por reconstruir la tradición de la crónica en Colombia desde principios de siglo. Tejada lo hallaba en el humorismo de las ideas. concisión. No sería justo. Algunos estudiosos de los años veinte consideraban que Tejada valía más que Soto Borda (Casimiro de la Barra) y Carlos Villafañe (Tic Tac). que sintetizan los rasgos de la nueva crónica. el pequeño barco de papel y de palabras de su comentario. porque como dijo Alberto Lleras en una ocasión. que escribía sus glosas sin trucos. En la década del veinte también se destacó Joaquín Quijano Mantilla. cuando queramos aprender cómo se hablaba en Bogotá en 1850 o en 1900 o en 1920.Se podría decir pues que hay dos vertientes temáticas de la crónica: una que corresponde a los asuntos de la esfera cotidiana e íntima. Igual podría decirse de Solano. por intuición. porque mientras éstos últimos buscaban el solaz del público en el retruécano y en el humorismo de la letra. No vamos a entrar aquí en odiosas consideraciones acerca de quién vale más entre los iniciadores de la crónica periodística en Colombia. El de Clímaco Soto Borda. En esta primera “cuadrilla” de maestros famosos de principios de siglo es preciso incluir a don Tomás Carrasquilla. que puede . ambos construyeron una poética de los objetos que dimensionó el valor de las pequeñas cosas. generalmente coyunturales. Hernando Téllez describía así las armas de dotación de Tejada: “Ligereza de remos para navegar en el mar de lo cotidiano y hacer avanzar sobre esa inestable superficie. Luis Tejada y Armando Solano compartieron las páginas de El Espectador con sus populares crónicas Gotas de tinta y Glosario sencillo. no hay duda de que Carrasquilla revitalizó a comienzos de siglo el estilo costumbrista. que le dio un toque novedoso al lenguaje periodístico de la época con sus crónicas de la revista Cromos. que antes de especializarse en la crónica política escribió sus prosas desenfadadas y meditabundas. Y no sólo sus coterráneos. Aunque la historia no haya sido tan generosa con Solano. y otra a los asuntos de la esfera pública y social. humor e ironía”. desarrolló la técnica más asombrosa de la crónica. El del boyacense Armando Solano. los otros cronistas siguen olvidados. se podría afirmar que hubo varios magisterios a comienzos del siglo: El del antioqueño Julio Vives Guerra. que con tanta vivacidad manejaron los cronistas paisas. a quien jóvenes como Calibán reconocían su magisterio en la crónica y El Doctor Mirabel (Alberto Sánchez de Iriarte). Compañero de Tejada fue José Vicente Combariza (José Mar). hacia 1920. sin que zozobrara. no tanto por la serie de crónicas que publicó en El Espectador a partir de 1914 —que en su mayoría corresponden al género de ensayo—. con los rasgos del género moderno. que comenzó a publicar sus glosas diarias en 1912 y sostuvo durante años el Glosario Sencillo. A mediados de los veinte podemos ubicar al santandereano Jaime Barrera Parra. él y Tejada hicieron un dúo incomparable en la página de opinión de El Espectador. con todos los riesgos que implica esta azarosa tarea. Además. que inauguró la crónica de sabor santafereño. Pero sin duda fue Tejada quien. El del valluno Carlos Villafañe. que aparece como una revelación a principios del veinte. presteza y agilidad. Tic Tac.

hasta llegar a Gonzalo Arango en los años sesenta. Camilo Pardo Umaña. José Martínez Ruiz. principalmente en los años setenta. de Darío Achury Valenzuela. e incluso dedicó un volumen a los más destacados cronistas con una selección de artículos en la que figuraban más de 30 periodistas (1936). Alberto Angel Montoya. Juan Lozano y Lozano. se han quedado por fuera varios cronistas de la costa Caribe. Eduardo Guzmán Esponda. Luis Eduardo Nieto Caballero (Lenc). Daniel Samper Ortega también apoyó la difusión de la prosa periodística desde la famosa colección que lleva su nombre. todo importado para darle un toque más cosmopolita a la escritura.considerarse un renovador de la crónica periodística por los timbres vanguardistas que imprimió en su prosa. En el prólogo. de Medellín. Entonces era “chic” que usaran también anglicismos. La Antología de crónicas “La patria y los días” (1971). Azorín. entre los cuarenta que reúne esta antología. Próspero Morales Pradilla. reiniciaron la tradición de crónica breve Alberto Lleras (Allius) y Germán Arciniegas en El Tiempo. Achury Valenzuela habla de los nuevos cronistas que dejaron atrás a los satíricos y a los bordadores de costumbres. Muerto Tejada y ausente Solano. La Editorial Bedout. Julio Abril. Raúl Andrade. y sin desconocer que representan una vigorosa tradición. pero pronto pasaron las modas y la crónica se despojó de aderezos y frivolidades siguiendo el ejemplo de Tejada y Solano. Wenceslao Fernández Flórez y Ortega y Gasset. “El libro de los cronistas”. Por otro lado. se tropieza el lector en las mismas páginas con los grandes maestros españoles que heredaron a Fígaro (Mariano José de Larra): Leopoldo Alas. Emilio Jaramillo. Julio Camba. En el mismo año se publicó otro tomo antológico. con su Biblioteca de Cultura Colombiana (130 títulos) dio un primer impulso a la crónica con la publicación de algunos títulos a mediados de los años veinte. El acento cervantino y otras influencias Al recuperar la tradición del articulismo colombiano. Gabriel García Márquez. Y en el tránsito del género. Luis Vidales. para divulgar la literatura periodística de clásicos y contemporáneos.. galicismos y neologismos. De todas formas. fue el último intento de aproximación a esta tradición periodística. Germán Arciniegas. Horacio Franco. Pedro Gómez Valderrama. editada en dos pequeños volúmenes. Resuenan en nuestra literatura periodística de . Clemente Manuel Zabala. Héctor Rojas Herazo. José Umaña Bernal. con una selección muy acertada de 15 autores que mantiene su vigencia. Saldar deudas En este intento por reconstruir la tradición de la crónica habría que hacer algunas consideraciones sobre la literatura periodística que ha sido editada en nuestro país. por la dificultad de acceder a las colecciones y archivos. Se nos quedan fuera de esta antología diaristas como Tomás Vargas Osorio. Por último hay que reconocer el esfuerzo realizado por Colcultura. Más adelante se destacaron Hernando Téllez. con un audaz manejo de las imágenes. de biografías y hasta de editor. Andrés Samper Gnecco. entre tantos que merecerían otro libro. Jorge Zalamea. Clarín. Max Grillo. un producto editorial que conmueve por la ausencia de prólogo. a los cursis y a los panfletarios. Ramón Gómez de la Serna. con la mejor voluntad cometió imperdonables pecados de omisión: en 1962 editó la Antología del humor colombiano . los que no se han incluido es porque no se dedicaron con mayor asiduidad a la crónica. la variedad del humor costumbrista conquistó a los lectores. Juan Roca Lemus. los nuevos manejaban una prosa ligera y breve. Uriel Ospina. con humor y elegancia. y porque seguramente su talento se revela mejor en géneros como el ensayo o el artículo de análisis. Según él.Verso y prosa..

No faltan los que militaron con el socialismo o el liberalismo más radical como Luis Tejada.principios y mediados de siglo los ecos cervantinos. en general. de Héctor Rojas Herazo. El espíritu de France se percibe en la capacidad de producir una sonrisa que nace del esceptismo. También se percibe la influencia francesa. entusiasta fundador de periódicos y periodista de vocación. importaban nuevos autores. Hernando Téllez. de ideas como fogonazos que dejan viendo estrellas al lector. según él. esa agudeza en las descripciones y ese enfoque insospechado de los temas ligeros y complejos son rasgos peculiares de Azorín. y se saborea lo mejor de la prosa castellana. está la identificación de nuestros cronistas con los enciclopedistas Voltaire y Montaigne. maestros del ensayo de gran calado. dos condiciones para perder el sentido del humor (de las que el propio Tejada tampoco se libró). Quizá el autor más citado sea Anatole France. Perfiles y anécdotas En este volumen se trazan las siluetas de los cronistas elegidos. porque la mayoría de nuestros cronistas se amamantó con los clásicos españoles Pérez Galdós. que influyó enormemente en la obra de Armando Solano y de Luis Tejada. y de penetrar muy hondo en el secreto de las cosas. En un artículo sobre Azorín4. Y Joaquín Quijano Man-tilla. además. Clemente Manuel Zabala. Cuarenta o más volúmenes pueden haber recogido la mitad de lo que escribió en toda clase de periódicos. quien . maestros de la paradoja. infatigable cátedra de humildad y perseverancia. los traducían y producían el feliz contagio entre sus contertulios y colegas. Y como un homenaje a José Martínez Ruiz —Azorín— se incluye una “Tarjeta de visita”. Pío Baroja. Algunos como Eduardo Zalamea Borda. Unamuno y Pereda. todos son liberales —por mentalidad y militancia— hasta los tuétanos. Valle Inclán. con datos alusivos a su trayectoria periodística y con opiniones de sus amigos que ayudan a comprender mejor la visión del mundo y el estilo del personaje. homilías amenazantes y discursos parlamentarios inocuos. excepto doña Sofía Ospina de Navarro y Emilia pardo Umaña. eran lectores devotos de la literatura del Siglo de Oro y recitaban a Quevedo y al Arcipreste de Hita en momentos de exaltación.”. No falta en esta lista el doblemente presidente Alberto Lleras Camargo.. y dio la mejor lección de sobriedad. lo que es comprensible según las anteriores consideraciones sobre el tono. en casi todos los cronistas seleccionados secreta la glándula política. Lo único que Luis Tejada no le perdonó a France fue que se hubiera casado y se hubiera vuelto socialista. Azorín tuvo que ser una novedad. Además. Mark Twain y Bernard Shaw. que pasará a la historia. Pero. Son pequeñas memorias construidas en gran parte con testimonios de unos y de otros. Y. también figuraban entre los afectos comunes. por supuesto. José Mar y Clemente Manuel Zabala (los dos últimos siguieron a Jorge Eliécer Gaitán en sus correrías). Curiosamente.. tenía ese espíritu escéptico e inconforme de la Generación del 98. Prosa eléctrica. y como nota característica del humor fino que recorre todas las páginas de esta antología. por su brillante estilo. norteamericanos y del incipiente boom latinoamericano (en especial los escritores costeños). Alberto Lleras dice que para pueblos como el nuestro que se educaron oyendo sermones. Lino Gil Jaramillo. prueba de la generosa camaradería que existía entre esos colegas de la pluma y de la Remington. Los ingleses Oscar Wilde. rápido y breve. Otros cronistas se zambulleron en las fuentes de los escritores ingleses. “Azorín escogió el periodismo para su pequeña. Alfonso Fuenmayor. que a su vez contagiaba a los ibéricos. Sin duda la influencia más marcada en el estilo de crónica que inauguraron Armando Solano y Luis Tejada es la de Azorín. Ese periodo nervioso. soberbia demostración de gratitud al maestro español. que animó a nuestros escritores que soñaban con la revolución.

Fray Cepillo. con caricaturas y estereotipos sobre el papel de la mujer y sobre el matrimonio. Como hombres del Renacimiento se sumergían en las corrientes del saber y escribían sobre innumerables temas de interés. En cuanto a Doña Sofía Ospina de Navarro. Casi todos pertenecieron a las generaciones del Centenario y de los Nuevos.. Tic Tac. que utilizaba para complementar las lecciones de cocina. curiosidad por el mundo circundante. Así expresaba estos apuros: “A los . con gran rigor intelectual. compromiso político y sensibilidad estética. porque si bien cantaban emocionados a su terruño. no en el suyo.. sentó su limitado y humilde credo de cronista en uno de sus “cortos y sencillos parrafitos”. Por ejemplo. Las cronistas Escasearon las mujeres cronistas en el período que abarca este estudio. un año antes de su muerte. José Gers. Conde de Casanegra. Muchos se hicieron famosos con sus seudónimos. Odak. se ventiló un debate en las páginas del suplemento literario de El Tiempo sobre el voto femenino. y son inolvidables los de Fray-Lejón. porque debían desechar muchos temas que les rondaban en la cabeza como si fueran malos pensamientos. Dr. que hoy provocarían estallidos de indignación. en la que esta soltera impenitente sólo admitía la igualdad de las mujeres en los países civilizados. y que se percibe sobre todo en los temas de las crónicas de humor. para quienes las sufragistas pertenecían a una especie de espantapájaros con medias de algodón y anteojos y. eran la clase ilustrada de un país que apenas salía de su aislamiento cultural. Luis de Obando. se alcanza a apreciar la riqueza cultural que ofrecen las distintas regiones del país retratadas por sus cronistas más devotos. pese a haber sido la primera periodista en Colombia que entró a las redacciones fumando. Ni siquiera las pocas mujeres que escribían abanderaban la causa feminista. y luego narró sus batallas en amenas crónicas. Mario Ibero. Los hubo que tenían tantos seudónimos como José Velásquez García: Julio Vives Guerra. entre las mujeres descontentas con los nuevos derechos figuró Emilia. que tituló su protesta. A propósito de la falta de tema. Andrés Votino. para rematar. Klim. “No más derechos innecesarios” (1953). tenían un sentido universal de la literatura y del periodismo y una asombrosa habilidad para trazar el contexto y establecer analogías entre los hechos locales e internacionales. Calibán. Además. Representaron una cultura humanista. sin caer en provincianismos. En 1953. como los llamaba ella. lo que es apenas obvio teniendo en cuenta el machismo reinante en el país. Se dieron casos extremos. Especialmente los de la generación del Centenario daban su reino por un seudónimo y les dejaron a los investigadores del futuro la difícil tarea de desenmascararlos. y se preguntaba para qué querían responsabilidades en la cosa pública si ya tenían la gran responsabilidad de ser madres. ¡solteronas! Muchos de los cronistas de humor se empeñaban en caricaturizar a las mujeres como seres delicados con cerebro plano y un gusto desmedido por las frivolidades. como el de Emilia Pardo Umaña. el poeta peripatético de los suicidas del Salto de Tequendama. A través de sus escritos es posible conocer la sensibilidad de distintas épocas y comprender mejor el presente. Curiosamente. K. reconoce que a las colaboradoras femeninas les quedaba más difícil que a los masculinos. quien con los años se fue volviendo conservadora ultramontana. el tema del voto femenino recalentó las mentes emasculadas de los escritores. Juan Ruiz. hablando a gritos y pisando fuerte.luchó en las filas revolucionarias durante la Guerra de los Mil Días. Ximénez (José Joaquín Jiménez) hizo célebre su seudónimo de Rodrigo de Arce. Mirabel. cuando las mujeres eran vistas como bichos raros en las redacciones.

y ambos terminan por compartir valores. o dar consejitos caseros.. hasta principios de los setenta. sino para censurar todo aquello que afecte el bienestar común. Naturalmente esto me trae la impopularidad entre los intolerantes. No ocurre lo mismo a quienes portamos el comprometedor diploma de damas pudorosas [. como el Divino Niño expuesto... a intervenir a control remoto en los actos del Gobierno y hasta a aliñar sus escritos con palabras de doble faz.. Joaquín Quijano Mantilla. Y el otro respondió: . Bendita impopularidad” 5. Mantuvo estas colaboraciones (recogidas en dos volúmenes titulados “Aquí entre nos”).] Tenemos que salir del paso con apuntes costumbristas.. con colaboraciones asiduas y simultáneas en distintos periódicos y revistas. y renovaba día a día ese pacto de fe y de credibilidad en el orientador público. con su sencillez inveterada. para luchar contra la iniquidad. los bárbaros. Ese pacto de complicidad que se firma entre el cronista y el lector se ratifica en cada entrega. cuando el público pedía a sus cronistas el comentario ligero. Logró crear una especie de campo magnético con su columna. que comenzó a publicar sus crónicas en los años cincuenta en El Espectador. y contra esa fragilidad de la memoria no hay celebridad que pueda luchar. en otro insultan a cualquier político que no sea harina de su propio costal. aun los no científicos o intelectuales distinguidos. contra la intolerancia. mantiene una columna quincenal en El Espectador sobre la realidad nacional. con sus ribetes de sexualidad. le preguntó él. y todavía les queda derecho a criticar premios literarios. Sus crónicas de delicioso estilo costumbrista giraron en torno a multitud de asuntos sagrados y profanos. intereses y hasta odios y malestares. Calibán recibía. Desde entonces no se ha repetido este fenómeno de la crónica con tantos y calificados prosistas.. ni hacer papel de demagogo ni inclinarme ante ninguna manifestación de violencia. temas del diario acontecer o lo que se les pasara por el magín. a menudo se lee y se olvida. La genialidad de estos escritores de prensa radicaba en su capacidad para comentar desde los más inesperados puntos de vista. romerías de gente que iban a solicitar sus favores.. que no acreditan intelectualmente. pura y dura. Claro está que. no se vio constreñida en materia de temas. Y cuarenta años después de sus primeras crónicas. pero tampoco proporcionan molestias a nadie”4. agudo y ameno que lo hiciera meditar por un momento sobre los vertiginosos cambios que se estaban produciendo en la sociedad. en el de más allá acomodan algo de sociedad o de arte. Enrique Santos Montejo. contra los extremos. Calibán. El pacto con los lectores La crónica en Colombia tuvo su época dorada en esa primera mitad del siglo. los extremistas. gustos. que atraía a los lectores. a los que aplicaba la lógica implacable del ama de casa. pues. de ahí que estos cronistas fueran ávidamente leídos y se quedaran en la memoria de los lectores de varias generaciones. para condenar toda manifestación de incultura y todo brote de barbarie. Por el contrario. creencias. encuentran material: en un párrafo hablan de los cambios de la Iglesia y las encíclicas papales.hombres les resulta muy fácil llenar una columna diaria. por tratarse de un género fugaz. los izquierdistas y los derechistas. los agitadores de todos los pelajes. dejó escrito el credo de su sacerdocio en la columna titulada “Bendita impopularidad”: “Yo no tengo esta sección para estimular ningún movimiento pasional. contra la exageración. —¿Cuál?.. la novelista antioqueña Rocío Vélez de Piedrahíta. y él sacaba tiempo para responderles personalmente o por carta. recuerda que una vez estaba en el café Windsor cuando un individuo emocionado le echó los brazos al cuello y lo felicitó por su crónica. periodista de rompe y rasga que sostuvo durante más de cuarenta años en El Tiempo su popular Danza de las horas.

Aquellos periodistas eran unos románticos. experiencia que le sirvió para escribir “Cuatro años a bordo de mí mismo”. Algunos se apañaron como funcionarios públicos. esas promesas de la literatura pudieron vivir y hasta alcanzaron su momento de gloria.“No recuerdo. los cafés y la familia. la burocracia. que todavía no hemos terminado de descubrir. sin que se hicieran señalamientos moralistas sobre la perversión de los oficios. Vocaciones extraviadas y penas pecuniarias Como puede comprobarse por la trayectoria de los cronistas. Algunos tuvieron una actividad febril. cuyos artículos eran tan cotizados que aumentaban las ventas de los periódicos. un empleado gris de la burocracia. Los que disfrutaban de mayores privilegios. de H. y también muchos grandes novelistas se extraviaron en los pasillos de la política. que como el gran cronista Tic Tac. incluso con oficios burocráticos. las gentes adquirían su cultura general en la prensa y los intelectuales diaristas la brindaban con verdadera pasión y generosidad. Seguro que todos ellos. Carrasquilla fue secretario del juzgado del circuito de Santo Domingo y juez municipal. con la vida repartida entre las sesiones del Congreso. fungió de empleado público y en su desastroso paso por esas oficinas se aficionó a los crucigramas y pergeñó la serie sobre la vida de Fonsecón. se dieron el lujo de viajar con valija diplomática y conocer diversos países. y desempeñó el extravagante cargo de detective del Municipio de Medellín. Carlos Villafañe era más conocido en Cali como “Don Carlos. Muchos de ellos moldearon su verbo en el parlamento. Si a estas condiciones socioculturales se suma el incipiente desarrollo de la industria editorial. casi todos tuvieron que compaginar la literatura con el periodismo— y la mayoría de las veces con otras profesiones liberales. empleado gris que comenzó a responder a todos los requerimientos. Hasta el muy anárquico Klim. el juez de rentas”. murieron sin un céntimo. experiencia que le proporcionó un sartal de anécdotas. Pero la crónica no era siquiera una actividad alimentaria. y que ya prácticamente se extinguió en nuestra prensa escrita. Melville. como Arango Villegas y Luis Tejada. En los diarios y revistas encontraron refugio muchos escritores que se habrían destacado en otros ámbitos de la cultura. hicieron la rebelión del insignificante Bartleby. Otros tan sólo alcanzaron a viajar a lomo de burro. tenemos un terreno propicio para el cultivo de la literatura periodística. la diplomacia. “Preferiría no hacerlo”. don Gabriel Cano le encargó escribir un . como el hidalgo Julio Vives Guerra. publicada en el semanario “Sábado”. enriqueciendo su mirada del mundo y sus referencias culturales. Gonzalo Arango. Cuenta Adel López Gómez que cuando Porfirio Barba-Jacob regresó de Centroamérica y comenzó a trabajar en El Espectador. a fines de 1928. muchas veces no tenía dinero para comprar los periódicos en donde escribía. escribiendo la última crónica para pagar el recibo de la luz o el entierro de un hijo. y para el fortalecimiento de una tradición vigorosa. Así que gracias a los medios periodísticos. Eduardo Zalamea Borda —Ulises— fue oficial de las Salinas en la Guajira. pero era muy graciosa”. para sus adentros. Y Libardo Parra Toro —Tartarín Moreyra—sostuvo su bohemia con oficios oficinescos de secretario de juzgados y notarias. Ximénez fue Intendente del Amazonas y como visitador nacional de la Dirección de Prisiones recorrió todo el país. para luego enfriarlo en los linotipos del diario. al fuego vivo de las pasiones políticas. En un país iletrado como era el nuestro hasta hace pocas décadas. hasta abandonarse a su suerte sin mover un dedo. los diarios. en su mocedad. que no buscaban riquezas sino ejercer libremente el oficio de escribir. Y muchos de ellos. porque el periodismo entonces no era un trabajo que permitiera una digna subsistencia. quienes repitieron el famoso camino que narra Fernando González en “Viaje a pie”.

no se le ocurrió nada. donde . que sostuvo sus gustos exquisitos a punta de versos cómicos. dio fuego a un nuevo pitillo y. le habrán dado lo suficiente para renovar su estampa de hidalgo castellano. no habría tenido el país esa generación de escritores que empezó con Luis Tejada.! 6”..trabajo sobre un ilustre general mexicano fallecido. con un gran sentido del negocio editorial. La Gata Golosa. Entonces abandonó el asiento. el Asturias. Los bardos de la Gruta Simbólica se reunían en una casucha suburbana de Bogotá. Noches de bohemia Hablar de periodistas bohemios en los años dorados que estamos retratando es un pleonasmo. que se fue comiendo su parte de la hacienda de Tipacoque. Casualmente. heredada seguramente del poeta Silva—. todos unidos por la hermandad de la laboriosa pobreza”. Claro que también hubo afortunados.. A principios de los años veinte publicó unos cinco libros de crónicas editados en Cromos.. porque se le confundían las ideas del artículo de diez con las ideas del artículo de cinco. franciscanos lujuriosos de la pluma 7. Y uno de los cronistas más exitosos fue el veterano Joaquín Quijano Mantilla. pero le ofrecieron el doble. a donde religiosamente acudían los Nuevos. del cuento del nihilismo criollo y de sus abundantes historias periodísticas. comenzó a pasearse caviloso. las constantes alusiones a esas noches de ebriedad y de inspiración. Sin embargo. pidió un „tinto‟ al mandadero.. luego publicaba sus “Andanzas” en la prensa y anualmente las recogía en un tomo. se dedicaron a los negocios con mejor o peor suerte.. Klim da esta lapidaria definición: “El periodista es un hombre que tiene que trasnochar todas las noches para poder comer todos los días”.20 y por una modesta edición de mil o dos mil ejemplares. que a razón de $1. y le prometió cinco pesos. en su crónica “Los periodistas y las vitaminas”. a lo largo del cuarto. por ejemplo. Tomó asiento frente a la vieja Remington. encendió su cigarrillo. “Con dinero. tampoco se le ocurrió nada”. recorría toda la República.. Jaime Barrera Parra. de El Tiempo le pidieron el mismo artículo. lo introdujo en su larga boquilla de carey y. “El poeta se decidió a escribir sus dos artículos y a ganar cuanto antes sus quince pesos. Según él. Otros más audaces o porfiados —con esa vena de comerciantes fracasados. con Eduardo Caballero y Eduardo Zalamea. con José Mar y Luis Vidales. Al respecto. como era su sueño de revolucionario. Sin gastar un peso de su pecunio. Abundan las remembranzas de los cafés de la capital como el Windsor. se quitó el saco y lo colocó en el respaldo de la silla. como el aristocrático Fray-Lejón. y cuenta en una de sus crónicas cómo dosificaba la lejía mientras leía a Anatole France. como Klim. Finalmente reconoció que no le salía nada. El Automático. o como Arango Villegas. Por todo lo anterior. Casi todos buscaban en los cafés el líquido carburante para encender su imaginación creadora y así lo confirman.. Muy pocos vivieron de la renta. a su regreso de Europa instaló una fábrica de jabones en su casa. y con semítico sentido pragmático decidió crear la columna Hace 25 años para ganarse el peso. Eran los Nuevos. con León de Greiff. Y en el café de La Gran Vía salió con su tiro más macabro el caricaturista Rendón. El cronista de El Tiempo se ganaba cincuenta centavos a comienzos del 30 por su célebre columna Buenos días. que resistió con estoico sentido del humor varias quiebras de sus fincas cafe-teras.. nunca pudo hacerse rico para poner su fortuna a disposición de un “ideal comunista”. en multitud de crónicas. Gonzalo Arango vivió de la nada. el Café Victoria. Lo normal —antaño y hogaño— ha sido la infrarremuneración del periodista. que se ingenió una estrategia de mercadeo para vender sus libros. inventando situaciones picarescas para sobrevivir. mejor dicho. con Lleras y Zalamea. el reportero Alejandro Vallejo expuso una interesante tesis sobre la generación de la pobreza a la cual perteneció.

que cambió tantas cosas en la historia. y allí. ruda. merecedor del gran título de bohemio.. Las juergas son brutales. aislantes” 8. trascendentales e intrascendentes. En un artículo titulado “Nuestra bohemia ha sido crápula” (1925). no fue más que una tendencia a establecer un Montmartre entre nosotros. se ríen de sus manos finas. Sin embargo. además de sus títulos nobiliarios. Los Panidas. mientras jugaban cartas. aciagos. en una crónica que aquí se reproduce. Somos hostiles. salvo en dos o tres ocasiones... para robustecer de paso las rentas departamentales de Antioquia.. con sus amables y cultas tertulias. como . que no permiten un escándalo rimado. Nuestros borrachos siempre disienten con los policías. de sus debilidades físicas. definían los temas de la revista y maquinaban sus extravagancias. antes de que el comején y las polillas arruinen los pocos materiales que se conservan. entre partidas de ajedrez interminables.remojaban sus versificadoras lenguas con chicha. Con el Café Asturias murió medio siglo del clásico café bogotano que se añora como perdido y ya jamás recuperable”.. Ha sido crápula. se regodeaban con café en las mañanas y anisado en las noches. acaban siempre en golpes. no se dice una sola frase ática en toda una noche. sino víctima de la joven que intentó plagiarlo a él aprovechando su estado etílico. sufre un gran fracaso. Tartarín Moreyra. Los dueños de los cafés son burgueses austeros. y concluye que a la bohemia bogotana le faltó elegancia: “Nuestra bohemia ha sido plebeya. “Los cafés que murieron el 9 de abril”. Alberto Lleras Camargo añora las auténticas tertulias literarias de los cafés estilo parisino y lamenta que en Bogotá no hubiera surgido una memorable tradición de tertulianos. Los literatos son desdeñados por los hombres de los cafés. subraya el feroz contraste entre los dos tipos de bohemia bogotana y parisién: “[. pretende convencer al lector de la necesidad de rescatar urgentemente todas estas figuras del periodismo colombiano. cuando fue acusado del rapto por una noche de una jovencita de alta sociedad. y generalmente se amanece entre una doble fila de policías. de las hemerotecas a las bibliotecas. una antigua tienda de barrio. “La Gruta Simbólica”. Este poeta y cronista protagonizó uno de los más sonados episodios de su época. Y el animador del café. Hernando Téllez reconstruye esa tradición romántica de los cafés de Bogotá: “El 9 de abril de 1948. En ese báquico ambiente reinaba Clímaco Soto Borda. Pasó quince días en la cárcel.” En esta andanada nostálgica. Se sonríen de las alas de los sombreros inverosímiles. organizaban concursos florales privados y festivales exóticos. Un discurso en que se incite a todos los hombres a cometer una bella locura. una muestra de lo que puede hallarse en pacientes búsquedas de las colecciones de periódicos. La publicación de nuevas antologías y biografías de periodistas permitiría el feliz tránsito de estas páginas amarillentas. con su guía literario. El conocido Casimiro de la Barra no sólo se declaró inocente. No ha habido inteligencia ni ingenio en ella. en que se explique que una nueva teoría estética. sepultó también la etapa romántica y nostálgica de medio siglo de los cafés bogotanos tradicionales.] Entre nosotros no hay ese ambiente. Los famosos Trece Panidas armaban la tertulia literaria en el café El Globo. Y los del Grupo de Barranquilla. al lado de las oficinas de El Espectador de Medellín. no existe. En ese “delirium tremens” escribió esta inolvidable décima sobre el proceso: “Sólo pienso en lo sabroso que es el cuerpo del delito”. intelectuales y bohemias. porque la policía impidió que sus amigos le llevaran alcohol. Tránsito de las hemerotecas a la bibliotecas Este puñado de crónicas. entre ellos el príncipe de la bohemia. Llega a afirmar que una de las causas de la mediocridad intelectual se debía a esa falta de comunión espiritual de café y de camaradería. brutal. que pasó por ser un aquelarre sádico. porque no anima a nadie.. Ramón Vinyes —el sabio catalán— se reunían especialmente en La Cueva.

siguiendo sus trazos es posible estudiar la tan en boga Historia de las Mentalidades. ~ MARYLUZ VALLEJO MEJÍA . Aunque la mayoría de los autores ya están muertos. porque documenta vivamente sobre las corrientes de opinión pública que produjeron los pequeños y grandes eventos y los cambios generacionales de costumbres. como las caricias furtivas. Héctor Rojas Herazo. que me ha permitido desarrollar esta investigación. valores y comportamientos de nuestra sociedad. pero nada más entretenido que visitar este camposanto y sostener un estimulante diálogo con sus autores q. sobre todo a Doris Elena Alzate.e. Pido excusas por la incomodidad. dejan vivo el deseo del siguiente encuentro. Cuando se escriba la historia de la literatura colombiana se tendrá que dar gran importancia al periodismo literario. El antioqueño Emiro Kastos (Juan de Dios Restrepo) dijo que “las hojas periódicas son la tumba del pensamiento”. no sin antes agradecer a las personas que colaboraron en la realización de esta antología: el personal de la Sala de Prensa de la Universidad de Antioquia. al lector a deleitarse con estos textos que. que también terminó enamorada de estos maestros. García Márquez. Eduardo Caballero Calderón (Swan) sentía ante los prólogos el fastidio de quien tiene que saltar una tapia para llegar al huerto.d. un gran editor de la prensa literaria. a los auxiliares que me han colaborado con el proyecto. Antonio Panesso Robledo y Rocío Vélez de Piedrahíta. Lo cierto es que por estas crónicas se filtró la sensibilidad de distintas generaciones. Se invita. los responsables de la Sala Antioquia de la Biblioteca Pública Piloto — en especial Miguel Escobar. como Germán Arciniegas. pues.aspiraba Alfonso Fuenmayor. y a la facultad de Comunicaciones de la Universidad de Antioquia. hay sobrevivientes que siguen en la faena de la escritura periodística.p.

Clímaco Soto Borda
(Casimiro de La Barra) genial poeta y cronista nació en Bogotá en 1870 y murió de pulmonía en 1919. Luis María Mora9 lo describe como un hombre atractivo y mimado por la vida, de hábitos desordenados y pasiones intensas, que derrochó la vida en la bohemia y en la lectura de los clásicos y modernos y mantuvo siempre los bolsillos llenos de crónicas y versos. Amigo de José Asunción Silva, representó a la raza de poetas criollos arrastrados por la leyenda de los poetas malditos europeos. Reveló sus excelentes cualidades como cronista en el semanario La Barra, que fundó a principios de siglo con el también poeta Carlos Villafañe (Tic Tac). Escribió en El Rayo X, El Carnaval, Oriente, El Sol y otros periódicos de humor y sátira, donde inauguró un estilo ágil y ameno de hacer periodismo que rompía con las formas centenaristas panfletarias y floridas que se estilaban. “Sin exageración puede decirse que Soto Borda es el padre verdadero de la crónica periodística con la cual ha tenido hasta aquí muy pocos felices imitadores”, afirmó Luis María Ansón. Su estilo ágil y mordaz se potencia con las asociaciones de sentido más disparatadas, los diálogos, la caracterización de los personajes, la mezcla de referencias cultas y populares y el tono guasón. Según Jorge Bayona Posada10, Clímaco Soto era un “saleroso calembourista”, ensayista, narrador y dramaturgo. Manejaba con gracia el chiste, la nota cómica y el epigrama. “Todos aquellos que querían que un dichoso epigrama circulara de boca en boca con la rapidez del relámpago, se lo acomodaban a Soto Borda y su efecto era mágico”. Se inició como escritor en su juventud y se hizo popular por su fino ingenio y poder de observación como lo demostró con los perfiles de congresistas y ministros que recopiló en el volumen titulado Siluetas parlamentarias; un estilo de hacer crónica a la sazón desconocido para los bogotanos, con una prosa rica en términos coloquiales, con sorprendentes y atrevidas imágenes y diálogos chispeantes. Sus artículos y cuentos se recogieron en “Polvo y ceniza”, y también dejó una novela, “Diana Cazadora” (1917), sobre la vida bogotana de principios de siglo. Firmaba sus colaboraciones periodísticas con el seudónimo de Casimiro de la Barra. Sus mejores crónicas las publicó en la sección “Cronistas propios”, de El Espectador, hacia 1915. Perteneció al movimiento literario La Gruta Simbólica, muy afín a su espíritu bohemio y romántico, y firmaba sus epigramas, de sabor ligero y jovial, con el seudónimo de Cástor. Armando Solano retrató así a este genuino representante del humor santafereño: “Como todos esos vates risueños y sombríos, como todos los humoristas, Soto Borda fue un perenne atormentado [...]. Soto Borda muere joven, y sin embargo, agotado, exhausto, combustionado por esa llama interior que para el público se traducía en salados gracejos, en inmortales epigramas, en chispazos fulgurantes, que en su alma escéptica no eran sino pretextos para desahogar su rencor con la vida mediocre, su justa cólera contra la tontería triunfante y contra la necedad coronada... Fue un Paul Verlaine sin perversidades, sin exotismos ni blasfemias... Hidalgo de abolengo, gran señor que despilfarró sus tesoros espléndidos”11. En su autorretrato se definió así: “Este soy. Un pobre diablo/ que a tragos pasa la vida/ en verso y prosa, perdida/ en el juego del vocablo”. CASCABELES “Con el viento no se oye”

Este

(Ecos de la Montaña) Erase un niño, rubio como una espiga; y érase un indiecito, negro como el carbón. El primero primoroso como los ricos. El otro, el indiecito, no menos primoroso, por más desarrapado que estuviera. Era una entente cordiale y un caso práctico de etnología comparada. El uno de un ancestralismo azul de leche y miel, y el indio con el fierro candente de sangre y exterminios eternos. El efebo rubio era de los privilegiados que empiezan en piñatas de juguetes, de bombones, y que acaban ¡misterio! por darse la gran bomba y hacernos a todos juguetes de sus sugerencias, de sus ministerios, de sus legaciones. No hablemos de política. El pobrecito indio era de aquellos tunjos que empiezan por tunjos y acaban de ministros, “era un pobre vencido, camarada y hermano de los que hacen la marcha fatigados los pies”... uno de aquellos a quienes nuestros multimillonarios en papel deprimido, nuestros burgueses recién trepados a la alfombra, la reseda y la seda, y nuestra aristocracia de nuevo cuño y de troquel investigable, suelen llamar con cierta gracia despectiva los chinos de la calle!... Pues yo pasaba ayer por la calle de los chinos sin sentirme en Pekín ni en Panamá. Escenario y película. Mis dos chicos eran las dos razas que chocan. Un efebillo de cabellos de tamo, ojos de vidrio, orejas de abanico y manos tibias de abadesa. Un producto químico de la femenil raza blanca. Enclenque, anémico y dispéptico ya. Un hijo legítimo del medio. Alma de almíbar. Cuerpecito envuelto en holandas, lleno de té, de galletas transparentes, de lamedores y de frutas cristalizadas. Era el hijo único del matrimonio joven, casi sin hijos, que tiene en esa calle su palacio deslumbrador, moderno, que da los martes un recibo, los jueves un five o’clock y el domingo se arrastra perezosamente en su automóvil hasta su avant scene del Colón. Es un chico que acabará en champion de todos los sports, con las narices aplastadas y liquidado por el poker. Un degeneradito encantador. El otro, el camarada, era un indio fatuto, rechoncho, verde, con las narices como una silla chocontana, las orejas como totumas timanejas y la jeta como una enjalma. Un ejemplar elocuentísimo, digno descendiente del Padre Nemequene, y que si no era precisamente un Borbón, un Hohens o Ilern, un Orleans ni un Saboyá, si no nos descubren, pudo haber resultado todo un príncipe de Teusquillo, un Tilmaquín muisca, y hasta un Zaque de Runta. Hoy de Runta no saca nada, vive en un zaque de aguardiente anetolizado y es, el hijo de la carbonera de la esquina. Cinco siglos de diferencia. Un pequeño marqués de Bradomín y un guajiro en salmuera. Oiga, la de los cabellos castaños y los ojos de mar, aguarda tras de los visillos de Bruselas del balcón, a su esposo, el banquero joven que acaba de reventarlo todo con sus triques —en inglés trusts— de los consumos y de la carne humana hecha chorizos. Y suspira por su pobre París... La niña Punucena, en los bajos, la carbonera alegre, da de palos a un burro viejo, tenorio todavía, cargado de años y de merecimientos que sin descargar el carbón, entre otras burradas está haciendo de las suyas en la cuadra. Y he aquí el caso extraño y mundial. Los chicos, blanco y negro, los dos geniezuelos, practican al sol un experimento extraordinario, nunca visto ni oído. Cada cual lleva un tarro, un catufito de lata, unidos por una cuerda de pita o de cabuya, (Bavaria no es) y tendida la línea cablegráfica a la enorme distancia de una vara. Atención. Los sabios van a trabajar, a funcionar. Se hace una muchedumbre alrededor, y los comentarios comienzan. Los extraños personajes son a cada momento más interesantes. Pueden ser Edison o Marconi, Zeppelin o Bleriot, Ravachol o Turpin.

El alguacil de turno, Holmes Fetecua, todo remolón, piensa para su bolillo que esos tienen que ser los anarquistas. Llevan unos aparatos por debajo de cuerda... Alerta! A salto de mata apuntaremos los comentarios callejeros: —Ese catire de tarro, lo conozco, puh!... es un moscovita alaciaco. Es un muchacho Cárpato. Iván Cárpato, de la línea de los Carpatoviches, que figuran ahora. —El negrito, el del catufo, es el chato. Dárdanelo y de doña Gallipoli. Es tremendo. Lo conocí en Serallo con unas turcas... señor! Un cadete de caballería pasa encabritado y da el brinco sobre la cabuya. Un empleado que está en el aire retrocede con espanto. —Estas son bombas, dice, y me pueden bombear. Yo me voy. Y uno de nuestros grandes sabios, electricistas de a pie, cogiendo el hilo de la cosa, sobando la pita del aparato, dice ante el atónito concurso: —Este es el telégrafo sin hilos. Los niños inventores no se dan por notificados. Siguen tranquilos su ensayo científico a la distancia de una vara. —Cogé el catufo, dice el niño rubio, y plantátelo en una oreja. —¿Así? Contesta el indio. —Eso es. Ahora tapate l‟otra oreja y oíme. —Bueno, dice el negro. Hablame paso, muy paso... El niño rubio balbucea unas palabras cabalísticas, misteriosas. Estupefacción grande, expectativa general. Entonces viene el desencanto público. El indio ha soltado la bocina y dice con hondo desconsuelo: —¡No se oye nada!... ¡pero nada! *** Anatole France en su mágico Libre de mon amie, cree que las observaciones de los niños son sapientes, por lo desinteresadas y espontáneas. ¿Esos dos niños, con sus catufos, no son algo así como muchas veces la prensa clamadora y los gobiernos sordos? Tanto escribir, luchar tanto por el pueblo, desgañitarse, fatigar las plumas, y el Gobierno contesta como lo haría Voltaire: ¡Aquí no se oye nada! ¿Qué será eso?
El Espectador, 14 de mayo de 1915.

POR ESAS CALLES

El

Código Penal, decía el doctor Murillo Toro, es un perro que no muerde sino a los de

ruana. Pero sea por eso, o porque vaya mucha gente de frac que se le ve la ruana, se respeta más ese Código de lo que se respetan otros. El Código de Policía, por ejemplo, es un infeliz a quien trata todo el mundo a patadas. Pero aquí no está todo el mal: ya sabemos que el hombre es rebelde, que el buey muje y el perro es fiel, pero la perra no. Lo malo está en que las autoridades no hacen respetar, ni por pienso, las disposiciones policiales. Esos artículos, siempre que no sean los agresivos artículos que extraen los

impuestos adheridos a la mandíbula, siempre que no hieran y den de golpes, se quedan escritos, acurrucados en los libros y acaban con aquello de Hamlet: palabras... palabras... palabras... —¿Y qué? ¿Y todo esto a qué viene?— Señor... Sobran botones para muestra. Pero va un solo tema. Desenrosquémoslo. Nuestros primeros padres americanos —chapetones, criollos o lo que quieran—, aunque Lope de Vega, el Fénix de los ingenios, predijo algo, no se imaginaron, no se soñaron ni en pesadilla, cuando tiraban sus cordeles para trazar estas calles santafereñas, que un día lejano, el progreso, orgulloso y graznante, vendría a esponjarse y a abrir las alas como un pisco que marcha! No soñaron ellos, nuestros tataradueños, tan ufanos con su litera, tan campantes con la carroza del Virrey, que tuvo que ser como un carro mortuorio que conducía la libertad, no pensaron en que algún día habría de venir la locomoción crepitante y violenta gritando como gritan los niños en sus juegos: campo y anchura que ahí va la hermosura. Jamás! No soñaron con el tranvía de mulas, pobres pero honradas. En el altivo, aplastante y despampanante tranvía eléctrico, que no respeta ni a su madre la carrilera, que grita como un desaforado y que tiene tanto de ancho como de largo. En el volador cupé, con su tronco fogoso que se encabrita en cada esquina. En el landó episcopal y grave, con sus personajes dentro y la pareja piafadora que se bebe los vientos. En el destartalado bialocho cargado de estudiantes, que va como un ratón por esos asfaltados. En la victoria que conduce a un político en derrota. En la carreta, con la valet de pied con su colosal porse y que como una flecha, lleva dos pájaros al nido. En la tartana o la manuela, con su postillón “ebrio de un vino luminoso”, en el coche presidencial que va y viene con al vaivén de la política. Ellos, que andaban a paso de tortuga, no pudieron, en fin soñarse jamás ese animal ruedípero que llamamos el automóvil. El auto, esa fiera de rompe y rasga que no tiene cuentas con nadie, sino con el que lo queda debiendo, con su olorcillo gasolinesco, de alquilar narices, con sus apretujados viajeros, con su chofer que desparpaja y que atropella como un cobrador de empréstitos, con sus llantos que causan llanto silencioso, con su feroz trompa y con su trompete estridente, esa tromba que así salva inverosímiles distancias, como no salva a nadie en sus inverosímiles catástrofes. Nuestros conquistadores vinieron de Centauros, de aquí su triunfo, por el terror del indio, mas no soñaron esos hombres con el trotón normando, carne de cadetes y spormen, que anda como un quebrado, saltando matones y sacudiendo a su agarradísimo jinete como si le hubieran recetado algún masaje auricular o a paso de Pedrera. Nada de esto soñaron los que adelantaban nuestra Santafé religiosa, y demarcaban esas calles y esos callejones tortuosos, apretados, sombríos y tenebrosos como cantados por Zorrilla. Tenían estrechez de miras y de calles. Nuestros centros nerviosos son puros varienetos, como escapador de la ciudad ciega de Granada. Nuestra tan espantable calle real, por ejemplo, no tiene de real ni los tres cuartillos. Un atorón en Arrancaplumas, el rendez vous de lo flamante, lo amante, lo noticioso, lo contentivo administrativo, donde se barajan el chiste con lo serio, la bohemia rica con el pobre dólar, donde la hermosura se sonroja ante los del corrillo y la pindonja ríe sin vergüenza con el piropo del truhán, un atascamiento en semejante esquina, es la muerte. Imaginaos. Un tranvía de mulas descarrilado, tres detrás atascados; dos eléctricos, uno que va y otro que viene. Un coche parado, dos autos en un grito... un trasteo, una silla de mano con su respectivo viejo barbudo; el carro-eminencia de la energía eléctrica; un acreedor a la bayoneta, otro en lontananza; un cura a quien hay que darle la acera, por aquello del concordato, una gran dama e hijas idem idem... el doctor Pacheco; el General Tarascón. Otro acreedor fuerte del sexo débil; dos pereques de horca y cuchillo, y por último, señor mío Jesucristo!... la novia! el horror de la novia! Va con suegra, y todo una vieja madre. ... En fin, que por la estrechez de nuestras pobres

despedazada entre los rieles. flagelaba. amontonados a millares. 13 de abril de 1915. inicuos. una madre amantísima. estrecha como el cerebro de un ministro. Con los que hemos lanzado basta y esos deben salir. ternezuela niña de ocho años. para pensar en esa adolescente muerta. Correr.. echando piches y sin saber en ese cul de sac. en que un desatentado eléctrico atraviesa como un relámpago. sudando a chuzos. dándonos de codazos. es hecha trizas. ni conducen a nada ni le importan a usted un comino. El tiempo también corre y esta pluma ya va corriendo mucho. cogida entre un monstruo de carne y hueso y un monstruo de acero. infeliz presa de su ferocidad y su cultura. dije. el momento que crispa. valga la verdad. en una tienda de esa calle. Un instante la pobre rapaza se zafa de los crueles. cuando se aglomera la gente. de asfaltados que más bien parecen emboladas de a peso. y perseguida a golpes huye ciega y llena de espanto..calles. De Santa Bárbara a Las Cruces la vía es tortuosa como un tahur. Pero no. de ribete llenas de postes y de obstáculos. daba como una bestia los cinco mil y más azotes a su hija. trágico. como en Semana Santa. señores. Y es fatalmente ese el momento preciso y pavoroso. Omito comentarios acerca de esa madre. víctima de las dulces caricias maternales y del dulce y cauteloso correr de los eléctricos. El Espectador. tal como iremos los miles de candidatos minoristas que no vamos a caber ni en el Congreso ni siquiera en la nona. . Hasta luego. inmisericordes latigazos de la flageladora. vamos como sardinas atomatadas. que mana lágrimas y que pide misericordia. Para mí conducen a refrescar a los lectores un caso doloroso. En uno de estos días Santos. Todas esas divagaciones. La niña. y tan Santos.

Semana Cómica. con la recopilación de las columnas publicadas en El Espectador. Semana Cómica. sentimental. por culpa de su enfermedad. En 1895 comenzó su carrera de periodista con los periódicos El Dúo de Medellín y la famosa revista La Bohemia Alegre. José Velásquez García. Bailaba al son que le tocaran. El Medellín. había prohibido. Además de versos a granel. Jaime Buitrago lamentaba que Luis Vives Guerra 13. y en el libro Gestas de mi ciudad. sus mostachos y perilla de profesor. pasando por el monólogo y el drama en varios actos. anécdotas e hipérboles que hacían desternillar a sus lectores. en prosa solemne. A los 75 años vivía de una modesta pensión como empleado jubilado. que los soldados tomaran gallinas y otros volátiles contra la voluntad de los dueños respectivos. Era amigo de los neologismos y hasta de los arcaísmos desempolvados. Gaceta Republicana. Su tema preferido fue la colonial Santa Fe de Antioquia. El Anecdotario. Nunca utilizó su verdadero nombre. Su mayor placer era “sacarle jugo hasta a un papayo seco”. su chambergo clásico. Durante su larga carrera publicó más de 50 mil artículos en prosa y verso. En algunas ocasiones se firmaba como el Conde de Casanegra. y los periódicos El Tiempo y El Espectador. satírica o lo que hiciera falta. para ilustrar mejor la escena antioqueña con sus variopintos personajes. su corbata de lazo. con chistes. El . El Bateo y El Sol. honor que rechazó con estas palabras: “No pretendo perder el derecho de incurrir en gazapos”. retruécanos. pero siempre con el culto sarcasmo y la fina ironía. Como jefe de uno de los ejércitos liberales que obraban en Santander durante la última guerra civil. según lo prohibe también el séptimo mandamiento desde los buenos tiempos bíblicos. Entre los libros que el escritor quería publicar en vida estaba El anecdotario colombiano.José Velásquez García (Julio Vives Guerra) Nació en Santa Fe de Antioquia en 1874 y murió en Bogotá en 1950. El Repertorio Ilustrado. como solía decir. que le mereció reconocimientos como filólogo. LA PROTECCION A LA INDUSTRIA General Benjamín Herrera. el Ciriri. El escritor tuvo que ganarse la vida como contador y dejó de escribir por enfermedad. como un castellano escapado de un cuadro de Goya. bajo severísimas penas. no pudiera salir a recorrer las calles de la capital luciendo su famosa capa española estilo Emilio Carrere. En 1915 se radicó en Bogotá donde colaboró con numerosas publicaciones: las revistas Cromos y El Gráfico. publicó crónicas de inigualable ingenio en los periódicos El Aviso. En este último diario se hizo popular con su columna Volanderas y tal13. publicado en 1963. El Tiempo y Cromos. En este último diario sostuvo una columna sobre corrección de lenguaje. entre sus múltiples cualidades tenía la de ser hombre de honradez que lindaba con la exageración. en la que experimenta con distintas modalidades de crónica. bajo el seudónimo de Luis de Obando. Fantoches y Bogotá cómico. En un homenaje que le rindió por sus 75 años. pues no le parecía sonoro. e incluso recibió una oferta para ingresar a la Academia de la Lengua. título que pertenecía a un antepasado. por eso podía escribir en verso libre y en verso bien medido. cuya silueta se agranda sobre el frontón de la historia colombiana al compás del galopar del tiempo. El Diario. a la que dedicó muchas de las crónicas que sostuvo en su columna de El Tiempo.

claro está. tenía no hurtada fama de ser un comilón ante quien Gargantúa se hubiera ruborizado y a quien le hubieran dado el campeonato los glotones pretendientes de la reina de Itaca. Viendo aquella serenidad cínica. sin fórmula de juicio. que se clavó en uno de los bultos de panela. el General Herrera no pudo menos que reír y. Muy cogitabundo el arriero entró al alojamiento del General Herrera y le puso la queja del desmán padecido. cuando acertó a pasar por su lado un arriero que conducía una mula cargada de panela. procurando enseriarse. procurando no herirlo. los Vedas y todos los libros que en el mundo han sido. El bueno de Torres. No era Torres precisamente un gourmet. continuó dándoles regodeo a las mandíbulas. El General Herrera. pues con el mismo frenesí les arrimaba el diente a una pechuga de faisán y a una libra de panela. sino un goumand. lanzando unos bostezos que hubieran puesto en barrena un trimotor.Pero ya se sabe que los hijos de Marte y de Belona en estos achaques del toma y daca. nos prohibió robar gallinas. se echan por debajo de la pata las órdenes de los jefes. El comilón continuó moviendo el sistema molar sin dársele una higa. saudades de todo artículo comestible y bebestible. después de recoger el sombrero. De panela se trata. Otro tiro. la Biblia. hallábase una ordenanza del General Herrera. y padecía una famelitis digna de un naúfrago de la medusa. de apellido Torres. ni corrían por las veredas y los senderos arroyos de leche y miel y así los soldados sentían nostalgia de víveres. Después de la batalla de Bucaramanga. lo impulsó a detener al arriero y. La trompeta del juicio final lo hubiera dejado tan fresco como un amanecer en el Páramo del Almorzadero. El ilustre jefe asomóse a uno de los miradores de la casa y le gritó al ordenanza que tan guapamente se refocilaba: —¡Torres. venga acá! El hombre oyó la orden y así hizo caso de ella como de las nubes de antaño. . pero el muy glotón. singularmente si esos bienes son gallinas. el Talmud. porque están acostumbrados a vivir sobre el país y a considerar como propios los bienes ajenos. sabe que le tengo prohibido a mis soldados robar! —Sí mi General —contestó Torres encuadrándose militarmente y sin dejar de comer—. sin dejar su dentrífica tarea. Ello es que Torres estaba un día sentado al pie de la casa en donde el General Herrera tenía su alojamiento. El sombrero de Torres cayó al suelo. Torres. y parece que aquellas regiones no eran precisamente una Jauja para los revolucionarios. como si hubiera venido al mundo sólo para ello. le gritó a su ordenanza: —Torres. Ud. hallábase en Piedecuesta el General Herrera con su ejército. Entre los que sentían desconsuelo en el estómago y notaban telarañas en la bóveda palatina. que era bastante impulsivo según todo el mundo sabe. siguió manducando bocados como el puño. mozo decidor y bastante leído. sacó su revólver y le hizo un tiro al impertérrito ordenanza. añoranzas de licores. pero ud. porque no sé qué demonio de atracción ejercen esos caracteres volátiles sobre las extremidades superiores de quienes a la guerra se dedican. y esto es panela. El hambre de Torres. le hizo descargar las panelas. Sentóse sobre uno de los bultos y empezó a sacar panela del otro bulto y a engullir el dulcísimo artículo. no era un gastrónomo sino un glotón. en ideal maridaje con la costumbre de considerar como propios los bienes ajenos.

¡Cruel inconsecuencia! El estado de los negocios del Sr. con el plausible fin de ofrecerles un arreglo amistoso y... pues. [El orador cree del caso sonreírse. Señores.. comparable al concursado por lo poco que se le saca... sino que pretenden que se les pague. [El orador. [El orador lo mira.. —interrumpe uno de los acreedores más vulnerados. —Señores: Haciendo caso omiso de la discreta interrupción del honorable caballero que me ha precedido en el uso de la palabra. junto a un escritorio. ¿Y a qué se debe. como lo prueba convocándolos franca y categóricamente a este acto. Grato señuelo tras el cual va la juventud insensata. pero. aunque sea en sonrisas). —De los de él... Sentados sobre el mostrador cinco o seis señores gordos. si tenemos en cuenta el porvenir... ¡Ah! ¡el porvenir. era casuista y amigo de los distingos—.—¡Lo mismo da! —No da lo mismo —repuso Torres que. y sigue] —Señores: Séame permitido contestar que se debe a la impaciencia de algunos de los acreedores. y uno de los cánones del liberalismo es proteger la industria nacional! El Heraldo de Cartagena. en el fondo es bastante satisfactorio. como tendremos ocasión de verlo al examinar el activo y el pasivo. que fuman cigarros y cafuches.. . las panelas son un producto de la industria nacional. les repito a ustedes que mi cliente es un buen administrador. con cierta conmiseración. Es inteligente y buen administrador de los negocios. resuella grueso.. eso es. Señores. por entre guijas y yerbecillas silvestres. a esta reunión. el trance apurado en que se encuentra? ¿A qué se debe. (El orador.. De pie. COLUMNA VOLANDERAS Monólogo arreglado a la escena antioqueña [Una tienda casi vacía. un poco.. tal así como esos arroyuelos que. Se conoce que le cuesta trabajo calificar de modo preciso el estado de los negocios del cliente). chupando desesperadamente una calilla. Los acreedores sonríen. como abono a la cuenta de su cliente.. en un rapto de inspiración. algo tinterillo él. Piensa que de alguna manera ha de cobrar el otro aunque sea en interrupciones].. No da lo mismo porque las gallinas son volátiles. otro señor —ya no gordo sino de regulares carnes— perora]. Fulano es un hombre honradísimo.. do va a decidirse de su suerte. conveniente. En algo se han de cobrar. después de este tour de force oratorio. un poco apretado de sus negocios. por lo visto.. 29 de enero de1936. no sólo le abrieron crédito. corren al abismo do se despeñan.? — Se debe a que no puede pagar— vuelve a interrumpir el señor de antes. quienes... Una mancha negra se le extiende por el pecho. Fulano es a primera vista poco lisonjero. por mi digno conducto. y darles cuenta del estado un poco. cree que el tintero es un vaso de agua y se lo vierte íntegro en la boca. —Señores: El señor Fulano los ha convocado a ustedes. —Señores: El Sr.

. Vamos a dirigir. y díganos si hay plata para pagarnos— interrumpe de nuevo el señor de siempre.. Señores.. y era la cocinera una muchacha sucia la piel y el cuerpo entumecido —A nosotros no nos venga con versitos. con un pico. por un olvido muy disculpable. —Señores: Decía. y creo que el Sr. a quien se le atragantan las consonantes. Pero estos son asuntos para tratar en el seno de la confianza... por lo visto. como dice la Escritura. les informo a ustedes que el activo asciende a tres pesos ochenta centavos oro. (El orador aguarda dignamente a que pase el chubasco. tres tarros de petróleo.. Lo que aquí nos trae es algo serio.. ítem más una pieza de mecha amarilla de la que usan nuestros rústicos labriegos para lo llamado vulgarmente yesquero o mechero. citado tan poéticamente por el dulce bardo Gutiérrez González cuando dijo: La cometa enredada en el papayo con el recado de sacar candela. y sigo. cinco latas de sardinas. do se expande el ánimo. —Sí. de que hay nubecillas fugaces tras las cuales se ocultan momentáneamente las estrellas.. —Señores: Noto con placer que el respetable caballero que hame precedido en el uso de la palabra. abogado hame entendido— contesta el señor de la colilla. y si el respetabilísimo caballero que hame interrumpido. jugando del vocablo. quien. se le ve que paró los tarros y que está en la lata— interrumpe el señor de la calilla. y el pasivo a treinta mil pesos redondos..—Señores: ¡Ah! ¡El porvenir! ¡Ciego está quien no lo vea abrillantado con mil matices verdes. una leve mirada al activo y al pasivo de mi cliente. —Señores: Referíme a la Sagrada Escritura... y que con una pequeña reforma. Señores. símbolo de la esperanza bancaria y comercial! —Con verduras no nos paga— vuelve a interrumpir el señor de la calilla resistidora. dentadura. —La escritura lo que dice es que ha debido pagarnos desde hace un año— interrumpe de nuevo el señor de la calilla. o sea recado de sacar candela. do corre la luminosa frase que heme permitido citar. y luego sigue). tienen oídos y no oyen. excepción hecha de una dentadura postiza que mi cliente. en buen uso todavía. El orador continúa impertérrito]. tiene un espíritu asaz regocijado y dado a la gorja. por otra parte. —Señores: Tienen ojos y no ven. dejó olvidada. —Señores: Para terminar. lleva la voz bufo-cantante de la reunión. El orador se dirige a él para explicarle. entre las carcajadas de los otros acreedores. —Pues yo heme referido a la escritura donde consta que me deben mi plata. —Señores: Fuera de los artículos que tengo el honor de haberles enumerado. —Con esa dentadura nos comió medio lado —interrumpe otra vez el de la calilla. no hay nada que represente valor comercial. El activo se compone de los estantes. ¿Qué es un momento de apuro en la vida de un comerciante? “Basta dirigir una mirada al firmamento” para persuadirse. cuando tuve el honor de ser interrumpido con un rasgo de ingenio de mi honorable colega: el activo s e compone de lo ya expresado. .

¡Los discursos! Aquello será de alquilar balcones: “Señores —dirá el Presidente cuanto vegetariano. a fuerza de bisteques. Por consiguiente.Sopa de yucas .—No alcanza ni para pagarle a usted el pico. lindo aquello. en las cuales tienen sendas boletas.. y el que se aburra es por desigente. y el marfil es animal.. por lo flaca . (El orador cree del caso sonreír). les propongo a Uds. Todas estas sapientísimas reflexiones me las sugiere la lectura de este suelto. ya que el activo es un poco inferior al pasivo. Para cuando funden aquí una sociedad vegetariana. Hasta aquí. variadito. Sólo se comieron vegetales. Esos propagandistas llegan al comedor de un hotel y piden vegetales á grito pelado. Medellín. porque ese discurso. sino que á furto. ya me imagino el menú del primer banquete: Sopa de plátanos . una guasa.. No se tocará piano. celebró un banquete la Sociedad Vegetariana Española. y las uvas. El Sol. porque las teclas son de marfil. Así. magüer animal. Fulano. 22 de octubre de 1913. que copio de una revista madrileña: “Para conmemorar el sexto aniversario de su fundación. porque. quien. se disuelven. este suculento banquete preparado por una cocinera que. se los echan al bolsillo. no se los comen.Caldo de papas . en torno de esta mesa de pintado fino.. prometiendo dedicar a él la mitad de la rifa de los cigarrillos Betancures y la mitad de la casa que rifará la Realidad Antioqueña. en nombre del Sr. —Señores: Creo que si se fuera a un prorrateo. que es. aunque no vegetarianizó. Todo con mucha escrupulosidad. para comernos sobre limpio mantel de algodón.. —nos hemos reunido como los granos de una mazorca. estén ó no verdes. éste no daría resultados completamente satisfactorios.Plátanos en caldo . Los acreedores.Sopa de papas etc.Arracachas en sopa . en suma. y luégo van á sus casas y se ponen redondos como cuarteleros. No hagan ustedes caso de los apóstoles del vegetarianismo. pero como el vino viene de las uvas. el alzón que los socios se arrimarían debió de ser digno de Alejandro Magno. no sin que el señor de la calilla lance la última flecha: —Este discurso me cuesta cinco mil pesos oro. —ruge el señor de la calilla. etc. muy conmovidos por este rasgo de generosidad. Hubo elocuentes brindis”.Caldo de yucas . o como se llame el hecho de alimentarse uno con yerba y cogollo. son vegetales. que lo aguarden para el pago.Caldo de arracacha. la teoría vegetariana. ó es uno vegetariano ó no lo es. una tomadura de pelo. se amarraba cada magna que temblaba Macedonia. para que los socios no se aburran. Si hubiera sabido me hubiera ido para España a oír a Maura. VEGETARIANOS DE CAMAMA Lo del vegetarianismo me parece una filfa. sin perjuicio de que pueda serlo el pianista.

siendo Noé? —No. —Más bien dejo el demonio. Aquí el orador se le atraviesa en el gargüero un palo de yuca. forman como los colores de la bandera vegetariana... ¿Y qué es vegetariano. en la cual no entra ningún animal. El otro día tópeme con él. sirvió la comida de costumbre. de maduras reflexiones. deje la carne. el amarillo del plátano y el morado de la arracacha. contéstele. admirad esas yucas. gallinas corren y pollos vuelan. y. que fue vegetariana por parte de madre. como desde la cumbre de un saco de maíz. y chuletas van. —Porque me supongo que habría vegetales en el Arca.. y andando. y tose en medio de repetidos aplausos. Don Ciriaco se hizo el distraído. ¿Los vegetarianos? ¡Bah! Por ahí anda don Ciriaco. un Tolstoy del vegetarianismo. de manos á boca.. torna á la senda florecida en donde el verde de la yerba. quien siempre que me ve.”. —¿Qué hay? Me gritó. señores? ¡Ah! Un hombre que. vía láctea de la frugalidad!. —Hombre.. morcillas viene. Sí.. Efectivamente. Vegetales y sólo vegetales. gritó.puede asimilarse á una caña mecida por el viento. mantequilla. huevos. —Sírvame una comida. queridos cuanto vegetarianos colegas! Ved aquí la papa. ¿Siempre carnívoro? —Se hace lo que se puede. Anoche le vi al llegar al Hotel América.. cuyo redondo vientre semeja uno de esos astros que en las noches alumbran los cereales. digo. pronto. Traé la comida vegetariana. don Ciriaco usa unas sotabarbas nerónicas. como decía no recuerdo si Balaán o Hamlet. beberá leche. pescados. después de maduras papayas.. Le digo que deje de alimentarse de carne. cuan vegetariano es. Don Ciriaco me lanzó una mirada tan olímpica. —Por supuesto. es que tengo que servirla yo. —Don Ciriaco. eh. son cometas del cielo vegetariano.¿De modo que usted se hubiera muerto de hambre. y se alejó. —Nó. . contemplad esos plátanos. —Es que como usted dice que no entre ningún animal. ¡Ah. sin que pudiera yo sacarle dos lances y salir por los pies. como el caudoso huésped de Halley. extasiáos ante ese arroz. me da la gran lata catequizándome. que. le dijo el mozo humildemente.. No hay como el método vegetariano. Vea cómo estoy yo. El mozo.. ya había yerba para los animales vegetarianos. en reemplazo de la carne? —Nada. —Debió ser la burra. que no ha oído en jamás de los jamases esa palabreja. Le pregunté: —¿Comerá usted chicharrones. pituita castísima de las gripas de Ceres. y.

tosió.. y nosotros los vegetarianos ayunamos los vegetales.—¿Y eso es vegetarianismo? Le pregunté á D. Ciriaco.. Tomado de Volanderas y Tal.. A lo mejor son capaces de comerse una oreja. 1911 . Fíense ustedes de los vegetarianos. —¿Y qué? —Pues que ustedes ayunan con carne. Me miró.¿Pero no se acuerda que estamos en cuaresma? Hoy es viernes y.. empuñó un galápago de gallina y respondió con voz unciosa: —Fue que. que me dejó perfectamente edificado. entrando de repente.. Aquello era tan lógico.. fue que. se puso rojo de la tupa.

casi toda dedicada a la poesía. por su ágil sentido del humor. “se especializó en la crónica ligera. De sol a sol. Tic-Tac es una especie de antecesor de Klim. como se infiere de su producción editorial. y se considera el primer cronista del Centenario. para que nos guardemos de irrespetarlo y calumniarlo. Así se convirtió en uno de los periodistas más admirados de principios de este siglo”. guardando las distancias. de párrafos brevísimos. está lleno de recursos. de sutil humor en el delineamiento caricaturesco de personalidades. y luego fijó sus reales en El Tiempo. sagaz en sus insinuaciones y en la interpretación de los hechos. y murió en 1959. realizada con agudeza y humor. De su obra periodistica se han publicado cuatro títulos: Pathé Journal. Memorias de un desmemoriado y Tic-Tac.Carlos Villafañe (Tic Tac) Nació en Roldanillo. con una increíble capacidad para enlazar imágenes con fluidez e imaginación desbordada. No vale que el retumbante chorro sea nuestra octava maravilla. sobre todo la de la Gruta Simbólica. Vivió y murió en Cali. de greguerías. y los últimos años de su vida los pasó en el Hotel Alférez Real. hábil en los malabares del lenguaje. derrochó su ingenio y habilidad para el repentismo con retruécanos. metáforas y paradojas de alto voltaje y de innumerables kilowatios. cónsul durante varios años en Barcelona. para acuñar neologismos de sonoridades ultraístas. calambures y chistes finos. puede compararse con ese gran cronista de humor que fue el español Julio Camba. el magín y los nervios de los espectadores líricos —prosistas o versistas— asignaban al Salto una función inspiradora de pensamientos. símiles. Valle el 5 de abril de 1881. donde era visitado por personalidades y políticos de los dos bandos tradicionales que disfrutaban de su conversación. El Salto era nuestra octava maravilla. con el seudónimo de Tic-Tac publicó su columna Crónicas bogotanas en numerosos periódicos. Según Miguel Camacho Perea14. por ello era más conocido en Cali como “Don Carlos. pero sólo este último fue reeditado. cantada por poetas y poetisas en endecasílabos solemnes y en estancias apocalípticas. Incluso. De humor crítico y filudo. Su faceta de poeta siempre opacó la de periodista. pero también un León de Greiff del periodismo. (Le encantaba hablar del mujerío y sus veleidades). brillante en sus apreciaciones. En sus escritos hay una denuncia constante de las anormalidades e inmoralidades del poder. incluso. En las tertulias bogotanas. de frase corta y zigzageante. Autor de inolvidables crónicas humorísticas. el juez de rentas”. Antaño la pluma y la mente. Alternaba la crónica y la poesía con las rutinas de funcionario público. y donde se firmaba con el seudónimo de Juan Gil. generación que los produjo excelentes. Fue secretario del presidente Marco Fidel Suárez. por sus malabares lingüísticos. hacia los años veinte fue uno de los cronistas estrella de la revista Cromos de Bogotá. (La . y también se conoció como cronista taurino. UN POBRE CHORRO Cada vez que un individuo desaparece “de una manera misteriosa” empezamos a complicar en la danza a nuestro querido “monumento hidráulico” el Salto del Tequendama. que como Tic-Tac. La política y el feminismo son dos de los temas que más inspiraron al “cronista gentil” de Cromos. Otras publicaciones que contaron con su ingenio fueron El Nuevo Tiempo y La Barra —que fundó con Clímaco Soto Borda—. Su estilo.

“juncal” es. el cauce profundo por donde el río discurre hacia la muerte.. en un paraje cualquiera. el resonante abismo. El voladero a plomo. la hondonada silenciosa. La segunda. Una estupidez.. queda derogado con el “arrojo” en el horrendo precipicio. “materia prima”). su majestad el Salto ha perdido su prístina grandeza y su tradicional “hegemonía”. Era un monumento de literatura en bloque.novena. elegantes. Es instintiva en el alma humana la fobia a los abismos. improvisaciones. aledaño al camino. Después. Con su eterno rimbombo. Desde entonces quedó “El Salto” convertido en un “paracaídas”. Dejarse caer. Un aljibe es ojo diabólico que nos desvanece y aprisiona en los reflejos de su linfa profunda. a . hace ya algún tiempo que un compatriota resolvió hacer del “Tequendama” algo así como un “Matadero público” para señoras y caballeros.. obedece a una ley física: la de la caída de los cuerpos.. discursos. todo eso nos sobrecoge y nos conturba con sugestiones abismáticas. una fatalidad dinámica al servicio de la ingeniería hidrofulminante. los puentes ferroviarios de pasos marcados por los polines de la vía. mujeres “seductoras” que son las que “tienen la culpa” de lo sucedido y de lo que pueda seguir sucediendo. Y hoy tan sólo inspira cálculos científicos en la mente de los ingenieros electricistas y de los mecánicos ibídem. Pero los tiempos han cambiado y a la poesía y a la emoción verbalista han sucedido la ciencia y la industria. que no es poco. de poesía en bruto. Toda tierra removida huele a sepultura. Era algo como un Padre Eterno de nuestra geografía y de nuestra hidrografía. Y el Salto se ha “bestializado”. Y el delito es el de la seducción. alejóse del monstruo en pavórico retroceso y con más miedo al abismo que a la muerte. nuestro solemne “Tequendama”— ha degenerado. seguir la corriente. Hoy no es más que una “caída”. en el mejor aparato para suprimirse y liquidar cuentas alegres y tristes con el mundo de los vivos y de los más vivos. rompióse la masa ence-fálica o la víscera cardiaca con el balín de una detonación Smith & Wesson. Hubo un valiente que dio el vuelco —el salto mortal— y desde ese día empezó la serie. giras sentimentales y convites donjuanescos al aire libre y al aire puro. Más de un presunto suicida llegóse a la margen del agua despeñada. La caída de una mujer es más inquietante. buenas noches. la voz más estentórea de los silencios de los Andes. menos novelesca que la de una mujer o que la de un Ministro. la novelería transeúnte. injustamente achacado al hombre.. el humo del incienso huele a elación mística. es la Compañía de Energía Eléctrica que puede electrocutar a la “horrísona” cascada en cuanto le venga en antojo). inaudita e inauvista. Una cosa bestial. puso el oído al magno tambor de la montaña. Todo lo que baja de nuestro nivel nos da una sensación de hundimiento y disolución en la nada. el cuerpo del delito. el folletín periodístico con las “fotos” respectivas y “el levantamiento del cadáver” —como si un cadáver fuera “hombre” para un “levantamiento”— todo eso. El Salto era una cosa grandiosa. La eliminación es absoluta y no incomoda ni causa gastos a la familia. porque la primera es común y corriente.. la alta tensión y la electrodinámica. El mal ejemplo cunde y el prurito de imitación cunde mucho más. ir al fondo de la cuestión y. Cuéntanse raras historias del antiguo e imponente Salto del Tequendama. Un cuerpo elegante. kolosal. deslizarse. con su caída arcangélica y su satánico despeño exaltaba idilios amorosos. porque no hay hombres “seductores” y sí hay. Hoy es únicamente “una caída de doce mil caballos”. a la autoridad o a la asistencia cristiana. casi siempre. midió a ojos vistas la hondura pavorosa. la joya de América. captó el redoble milenario y. menos importante. El suicidio hidráulico en la caída tequendámica evita detalles y contingencias que “el occiso” considera “molestos” desde que empieza a imaginar la tragedia. El Salto —nuestro Salto. Y para colmo de “caídas”. los puentes fluviales que cruzan los torrentes y se sustentan sobre las rocas marginales. La autopsia. (vulgo. en cambio. Inspiraba versos.

Toda pena. la mina. el Salto mismo es un mal ejemplo objetivo y permanente. Nadie se atrevía a irrespetarlo ni mucho menos a lanzarse en su caída. Es un desequilibrado. La oración es un mensaje radiofónico que lanzamos al silencio de lo impenetrable. toda inquietud. a mansalva y sobre seguro contra incendio. la pólvora en gallinazo y la pólvora de las fiestas de pueblo. Hay que legislar sobre este delicado asunto. los despechados del amor propio y del ajeno. un impuesto ad valorem o quitar de ahí el peligroso monumento. Hay que decretar un impuesto prohibitivo sobre el suicidio. El Salto no es más que un “suicida” estruendoso y espectacular que hace diez mil años se está suicidando y que no acaba ni acabará nunca de suicidarse personalmente. olímpica. ya nos basta y nos sobra con la caída de dos ministros “empujadores”. Antaño era una entidad respetable.supervivencia en lo infinito y a prolongación en la Eternidad. un pobre soñador de imposibles que está “cayendo” hace marras y “aun todavía” no acaba de “caer”. todas son productos de la casa Dupont de Nemour. Con la oración. y más que una maravilla geográfica era un monumento de literatura rimbombante. con gran escándalo y delante de Dios y de los hombres. Nuestra ilustre maravilla es hoy un mísero desnucadero. fabricadas con carbón de piedra molido. le perdieron el respeto y por encima de él y en sus “barbas” se botan cada rato hacia la nada.. Una potencia extranjera podría comprar esa caída con todos sus caballos y venderla por amperios y kilowatios en países “más” necesitados de caídas que el nuestro. Revista Cromos. Algo así como un Ministro del actual Gabinete Ejecutivo. La pólvora mojada. Además. o. Pero los versos y las prosas y los interrogantes y las admiraciones y los puntos suspensivos lo inflaron. Los Dupont son los reyes de la pólvora y los emperadores de los explosivos. auxiliador y encubridor del novelesco delito de suicidio personal e intrasmisible. esa de medias para señora. Decíamos hace un momento que la literatura ha hecho daño al Tequendama. como ya se dijo: un matadero público. que internaba en nuestros tímpanos todo su marcial redoble y su milenario tableteo. MEDIAS FEMENINAS “AL CARBON” de Estados Unidos de donde nos “viene” el acontecimiento. Es necesario aislar el Salto. un loco que delinque noche y día. La casa Dupont —ya se sabe— es la misma que inventó la pólvora y la misma que le ha extraído varios derivados de inagotable consumo universal. 28 de marzo de 1925. La innovación consiste en que los laboratorios Dupont han empezado a manufacturar medias femeninas con polvo de carbón de piedra. lo desvanecieron —como a las mujeres— y luego entró en decadencia y los “desengañados de la vida”. Es . Ahora viene la misma casa y anuncia que ha descubierto una nueva mina. Aquí. con útiles y se guarda absoluta reserva. cercarlo y entregar las llaves contraloras a una sociedad protectora de suicidas. Y es la casa Dupont de Nemour la que presenta la estupendísima innovación.. respira el alma y suspira el corazón. toda angustia se adulzuran de ilusión y se doran de esperanza con sólo que el alma suspire el más lindo y divino verso que han escuchado las centurias y los milenios: “Padre Nuestro que estás en los Cielos. superior quizá a la de los productos exclusivos. No es posible que el Salto continúe siendo cómplice.!”. elevándose y extendiéndose hasta más allá del misterio.

La media de la casa Dupont. En una palabra: mala administración en todos los sectores de mi desencuadernada existencia. desde que llegaron las faldas altas. se resigna a todo menos a presentarse en público con medias que puedan dar lugar a la crítica de una de sus congéneres. oiga. Sus líneas bien pueden superar a la línea Maginot y a la contraparte. Horror al método. en materias de indumento. he ido “ordenando” según mi leal saber y entender. Y esta es. Cartas. El culto a la media es la base de la moderna estética femenina. es el orden.Las medias femeninas tejidas en sedas vegetales han sido y siguen siendo una de las minas más ricas y de mayor consumo conocidas hasta hoy. una media deshilachada o arrugada puede decidir de la suerte de otra mujer. Revolución permanente. Cuanto más finas más presto quedan inservibles. En dos palabrejas: por lo general. es una verdadera atracción. Y la pantorrilla. La media es el complemento indefectible de la pantorrilla. pues. aquí. . hecha de carbón de piedra. Sólo el punto de vista económico es el que ensombrece un poco este eterno problema de las pantorrillas y de su indispensable aditamento. la clave de la situación: incapacidad orgánica para ordenar las cosas de mi resorte. si no mejores. así también.. para mí. En el mundo de mis papeles la anarquía domina y manda la parada. sin duda. Hace pocas noches. Fobia de lo sistemático. la pantorrilla. que no lo vaya a saber mi marido. es un renglón magno en el conjunto de un “sex-appeal” de alto coturno.. a lo largo de mis años. O. salvar el honor de una mujer. regulares apenas. eso que llaman “desordenado”. —Yo —decía la ilustre dama— gasto un par de medias al día. Y un par de medias. Pero mi desorden. un poco velada por la sutilísima gasa de las medias. para las clases “medias”. Y digo así porque los hombres detallan muy poco a la hora de admirar el cuerpo de una dama elegante. estéticamente torneada. cada par costará. Y en esto de la calidad y del precio es donde radica todo el meollo del acontecimiento. o sea la línea Siegfried. Telegramas. Una pantorrilla mujeresca. LA INTERRUPCION DEL DESORDEN Entre otras cosas yo soy un desordenado. una obra de arte digna de la admiración callejera. De manera que yo invierto sesenta pesos mensuales en medias. es una de las mayores propagandas de la “respectiva” propietaria. Iguales a las de hilos vegetales. será puesta en circulación próximamente y. especialmente. Y quien dice desorden dice indolencia. Es un gran suceso para las clases adineradas y. Para las mujeres de todo el planeta este de las medias es un artículo de primerísima necesidad. Ya tienen. De las medias puede decirse que son el “desiderátum” de la mujer que ha llegado a destacarse por su corrección vestimentaria. Pero. Una mujer. las mujeres una innovación que viene a resolverles uno de sus más graves problemas: el del “vestuario” para las pantorrillas. Ni vale la pena. Y así como una camisa en mal estado puede. determinará una revolución en el mundo femenino. cuesta dos pesos. El caos. en síntesis. Esto no hay para qué discutirlo. Odio a la simetría. 25 centavos de moneda colombiana. el cronista comentaba esto de las medias con una dama de larga travesía y de fina experiencia en el mundo de la moda. 17 de noviembre de 1939. Pueda que en el mundo tenga yo algunos colegas igualmente desordenados. por lo menos. a precios inverosímiles. Y no puede ser menos porque no duran más. El Tiempo. en muchos casos. Es el pequeño mundo desordenado que yo.

lo puedo entender y gobernar. después de “hacer la cama”. Y. al misionismo y al comisionismo. en punto a desorganización. estoy planeando el único sistema para dar con el dicho y dichoso documento: desordenar metódicamente con el orden consumado por la camarera y volver a la anterior desorganización de mi papelería. todavía más papeles. me invierte la pirámide y afecta mi mundo. todo arreglo de manos extrañas. Aún permanece ignorado. de oficio. Es decir: que si la camarera pone mi mundo al derecho. Labor infructuosa. 30 de enero de 1936 EL PAIS UNICO Indiscutiblemente: este es el país de lo hiperbólico y de lo desmigante. mi régimen legal y constitucional. barrer y tal. la mejor es maestra graduada. Anoche he tenido que buscar entre el caos de mis papeles uno que me importaba “recuperar”. paradójico y estupefaciente. Queremos decir que en cuanto la mujer organiza el desorden del hombre lo arroja a las tinieblas interiores. Mi desorganización es mi organización y toda mi ordenación. Papeles de leer. o sea “el mundo al revés”. Desorganizar una organización de manos de mujer no es una filfa.. De escribir. estaba y traté de “localizarlo” en su sitio “anterior”. Sólo yo entiendo mi régimen. es todo una faena que requiere un plan previo. auto-máticamente me lo pone al contrario. una consecuencia de la cuidadosa organización de un desorden. gregario y de una enorme inclinación al juntismo. Me decreta el “paro general”. Sólo así podré orientarme para emprender la búsqueda de los duros papel. conviene subrayarlo al margen: mi desorden es mi orden. más o menos. Y aunque el asunto es claro por más revés que parezca. Se trataba de un recibo por 15 duros a cobrar por servicios de prensa. me deja en el caos.. autor y poblador de mi mundo. había consumado mi desorientación.Versos inconclusos. Cauchos. desde luego. Billetes de loterías. El Tiempo. somos un país «colectivista». Sabía dónde. dado que mi desgobierno es mi gobierno. Porque ella —la camarera— organiza y después resulta obra de romanos volver a organizar la desorganización anterior. Recortes de prensa. Papeles de envolver. Y como se trata de un problema económico. lo que ha hecho es introducir en mi desgobierno el caos y las tinieblas. Trabajo perdido. ¡ay!. Somos un país vicevérsico. causa de pobreza y desengaño. Se le hinchó el cumplimiento del deber y la ha tomado con la mesa de mi papelería y demás útiles e inútiles de escritorio. mi desorden es mi orden. Y a las otras. o sea a organizar la desorganización que me caracteriza. esta mañana amaneció la camarera con el sentido del orden pronunciado. Y hasta papeles de Estado y papeles de Descrédito Público. Resolución número uno: ordenación general. asear el lavabo. Y si la camarera me aplica “el control de cambios”. desde luego.... ha procedido a poner en orden el desorden fundamental de mi mesa. Sólo yo.. La camarera había introducido el orden en la mesa de mi papelería y. Pero . Y hasta de fumar. Y en mi ausencia. Me utiliza. Lápices. He aquí entre muchas otras. y si alguien me lo ordena comete conmigo una grave “desorganización”. Y. Pero más que todo eso y que todo aquello. . Crónicas en primer debate. Ya sabemos que. El único papel importante —papel de Bolsa— que yo tenía en mi archivo «inorgánico» se ha traspapelado en el arreglo perpetrado por la camarera.

Juntas preparatorias. un doblete o un paso doble. sobre todo.En las oficinas de la Misión Kemerer vimos una vez. De $6 que ganaban se han adjudicado 6 pesos más para completar los doce. Todo Presidente de Junta está llamado a “grandes destinos”. Son muy “recursivas”.. Algo se pesca. comisiones módicas y comisiones a Muzo. sin ser una institución de Derecho Público. Al pie del dicho «gráfico». con el detalle y la lista de las juntas oficiales administrativas que «pululaban». Es una doblada. Juntas de censura para teatro. Y ojo al Cristo que es el de Limpias. a los pantanos de Fúquene. Comisiones Asesoras. Y ni siquiera es un aumento proporcional. etcétera. para sí o para “los suyos” la primera chanfaina que se presente en “la ontananza”. Juntas políticas. son exquisitas: una libra por barba en cada sesión.. un «gráfico» muy interesante. las tenemos todas. orden greco-romano. basta para “funcionar” diez años en cada bienio constitucional. del Presupuesto. De ahí que hasta las juntas ad honorem tengan tanto pedido entre nosotros. Todo miembro de Junta. “chismear” y coger de cola. con o sin sueldo. Juntas de fábrica. Las Juntas que se remuneran por la derecha. II LOS HOMBRES DE LA DICHA ¡Hombres felices! Así debemos llamar a los hombres que en los Congresos o en las Asambleas. Y va la bola y oído a la caja. Juntas administradoras. La Asamblea de Cundinamarca nos acaba de dar un “por ejemplo”. Comisiones por dentro. “brujulear”. Y pasando a eso de las Comisiones. En nuestro ajetreo burocrático los aspirantes se valen de los impelentes para “ver de conseguir” ser miembros de Juntas “manque” ad honorem. Eran 28 juntas. siquiera sean entradas gratis a los espectáculos “censurados”. las que mejor cumplen su misión histórica). Y doce dólares diarios casi son unas dietas de Representante o un pequeño dividendo diario en negocios de los de don Pedro . Legislativas. es un interesado influyente o un influenciado interesante. Investigadoras. Juntas organizadoras y Juntas desorganizadoras (éstas son las más eficientes. Comisiones del 10 y 20 por 100. El Congreso es la Junta máxima con dietas y viáticos y atribuciones para todo. Juntas de señoras para obras pías y obras pías para señoras juntas. Juntas directivas. Hace diez años fui Presidente. lo que no se atreverían a hacer individualmente. con atribuciones de todos los órdenes: orden jónico. Y si lo hacen Presidente de la República. La “práctica” de las Juntas debiera elevarse a la categoría de cosa jurídica. de Apulo. Su posición le permite “mangonear”. orden gótico y orden público. la primera ordenanza que expide es una “por la cual se aumentan las dietas” los mismos Diputados. a Zipaquirá. de una Junta de censura”.. Juntas de Hacienda. orden dórico. había este interrogante: ¿Where is the governement? (¿Dónde está el gobierno?) (sic). El Consejo de Ministros es otra Junta de mucha importancia. Y siguen luego muchas.. para “repartir” responsabilidades. puede darse el lujo de decir enfáticamente: “Esto no me cae de nuevo. muchísimas Juntas. “intrigar”. hacen colectivamente y a golpes seguidos de pupitre. y aún pululan al derecho y al revés de los andamiajes gubernamentales.

La Asamblea se come lo que el pueblo se bebe. Podrían también los señores Diputados. por aquello de que nadie puede votar o declarar contra sí mismo.Olarte. La ordenanza dispone que el valor del aumento se tome del impuesto sobre la chicha. decretar un impuesto sobre todo “producto líquido” y sobre el líquido céfalo raquídeo de cada contribuyente o contribuyenta. Y esto es una de tantas inmoralidades como se ven en las relaciones tirantes del Estado con el individuo. un ligero cambio de líquido por sólido. En este caso. Mogolla por pan francés fino. siga luchando día y noche. no ya bien. verbi gracia. Revista Cromos. una providencia “cuanto lo primero” y “cuanto antes” para devengar desde el principio. Estos se votaron un aumento. en agua tibia. Es una pequeña diferencia. se automejoran en plata “por motivo a que” la vida cada día es más cara y los Diputados tienen que vivir. Y si la partida se agota. La ordenanza “respectiva” fue la número uno de la actual temporada. Los Diputados se decretaron su doblete para tan pronto como inmediatamente y tan inmediatamente como “sobre el humo” y como ipso facto y como “al rompe”. sino mucho mejor. pues entonces vendrá un impuesto sobre otros líquidos. El aumento es justo y justo es también que “el electorado” después de luchar en los comicios por sus candidatos. Oigase bien: ¡se tome! De manera que la Asamblea nos obliga a beber más chicha que la acostumbrada para “sufragar” la suma que se han decretado los Legisladores “de aumento” de Cundinamarca. o el permanganato de “Zendejas” que es el brebaje más eficaz para eliminar al paciente sin hacerle daño a la enfermedad. pero lo “transfirieron” para la próxima Legislatura. Los Diputados les han ganado a los del Congreso. los honorables benefactores de Cundinamarca. muy buenos también y muy eficaces: el sulfato de soda. 14 de marzo de 1925. en caso necesario. Nadie se suicida dietéticamente. que quiere decir “fiscalmente”. . de chicha y guarapo por whisky y por champaña ultravioleta. por aumentarles el comicio a los grandes y pequeños arquitectos del bienestar y progreso cundinamarqueses. Una cosa urgente. Los viáticos son más sagrados que el Viático y todo auxilio en plata es más apetecido que todo auxilio espiritual y en artículo mortis. Inútil apuntar que la ordenanza no tuvo un solo voto en contra.

Desde que no vengan otros licores. los “paraísos artificiales”.Tomás Carrasquilla El “padre padrone” de la novela en Antioquia nació en Santo Domingo en 1858 y murió en Medellín en 1940. han perseguido. está en la mente de varios legisladores y en el corazón de muchos colombianos. sus fanatismos. Ignoramos si saldrá temprano o tarde o si no saldrá esta ley prohibitiva. bien por que se lo exija el organismo. vista de un lado. en todo tiempo y lugar. ¿Quién se escapa de la Quimera? Todos los pueblos. con un estilo que se nutre de las fuentes del castellano clásico y del habla regional. si por ella se entregan a otras bebidas que les envenenen y les enloquezcan más que el aguardiente de caña y la chicha de lo mismo. utilizar los giros del lenguaje más inéditos y expresivos y manejar la ironía con las imprescindibles dosis de piedad. la crónica y el ensayo literario. vista de otro. “Humo”. producir situaciones cómicas basadas en la caricatura. si entre millones hay apoteósis para los que matan más. La Ley Seca sería la glorificación del mate. En este último género escribió piezas maestras como las “Homilías” —publicadas en la revista Sábado— en las que atacaba con pasión el Modernismo y las influencias foráneas y defendía su credo artístico basado en el criollismo literario. Con su primera novela “Frutos de mi tierra” realizó el fresco más vivo de Medellín de finales de siglo e inauguró una tradición costumbrista de resonancia universal. a estilo y texto yanquis. del rubicón y de la copa: a sus lícitas delicias . y de los recursos del arte dramático. bien puede parecer una solemne necedad. emplear los diálogos en sus registros más coloquiales. DISCOS CORTOS II Lo que llaman la “Ley Seca”. A partir de 1914 colaboró en El Espectador de Medellín donde publicó gran parte de sus artículos y crónicas (se destacan títulos como “Gris”. Algunas de estas colaboraciones las firmó con el seudónimo de Carlos Malaquita. Qué con la ley se evitan crímenes de sangre y otras bestialidades? Cierto. Y esto de matar parece muy humano y muy a sangre fría. Todo esto trastorna la razón como la bebida tremebunda. la misma lucha por el pan. parece un prodigio de redención. bien por buscar en la embriaguez olvido de pesares o mirajes de ilusión. Ya conocemos muchos delirios en gentes que no la catan. representativa de la crónica en su estado más puro. si por ella se dejan los alcoholes y se acaban los beodos. necedad. Sólo que el delito está en el número: si la matanza es entre pocos hay presidio y horca. y la crónica Alimento. le basta sus concupiscencias. Prodigio. bárbaros o avanzados. que no había sido recogida. Es para dudar de lo primero. Carrasquilla se considera el gran clásico de la prosa costumbrista. “El buen cine” y “Escobas”). recrear cuadros de costumbres. sus vanidades. lo convirtieron en el escritor más cercano al alma popular. Su talento inigualable para retratar caracteres reales. Veámoslo. Para vivir en borrachera no ha menester de tanto la descendencia de Adán y Eva. El casino literario. El tal linaje humano parece necesitar de algo que lo intoxique. En esta antología se incluye su pequeña serie de Discos cortos. El Montañés y Alpha. “Soberanía”. es para temer de lo segundo. Dígalo si nó la historia: los partidos y las naciones se asesinan sin tomarse un jarabe tan siquiera. aunque este género no haya sido el más frecuentado por el maestro. ciertísimo. Publicó en Sábado. Sus obras completas también abarcan el cuento.

ni perro. sobre comercio. Todo lo abarca tu poder. bienhechora callada del linaje humano. Esto es como limitar el firmamento. DISCOS CORTOS III Te calumniaron. pórtico glorioso del Empíreo. nada más que sombras.agregaría el encanto de lo prohibido. en cualquier parte. te calumniaron cuando se dijo que sólo existes para el “buen obrar”. tasada a . al fin y al cabo. Por tí no cae el cristiano en pecados muy horrendos: para pecar hay que moverse. Quiero referirme a ciertos señores de nuestras parroquias montañeras y aun de esta Villa de la Candelaria. hay que pensar y tramar y escogitar. tú hiciste de los padres del yermo legión dilecta de bienaventurados. Para establecerla habría que tumbar instituciones. El primo Cambas es personaje completamente histórico. Qué de crímenes nefandos habrás impedido tú en este mundo traicionero! Tú conduces al asiático a las delicias del nirvana. cuando se inventó aquello de que eres la madre de todos los vicios. y tú no dejas a quien domina ni siquiera el laboreo del pensar. con el reino vegetal y con el agua del cielo. a ver si con tus filtros soporosos se calman y se aplacan esas fieras y cesan en su cruenta diligencia. en esta apatía acariciante de los trópicos. ¿Estará mal traducido el epíteto? Debería llamarse el rico incaritativo. La joven paz que el mundo goza a tí se debe. DISCOS CORTOS V El rico avariento de la parábola no se me hace lo bastante. Y los pocos que se toman el trabajo de pensar riñen contigo apocalípticas batallas. No se casó ni tuvo hijos. El Bateo. pereza amiga. El Bateo. oh! dulce madre de la quietud y del reposo. hay que agitarse. es un imposible físico y moral. endemoniada por la sangre de la guerra. leyes sobre tributos. lo indiferente y lo superfluo. Por negra que sea la intención nada logra si tú te opones. que el tío Grandet de Balzac y que la tía Angélica de Dumas. Sería un perpetuo domingo de elecciones. 17 noviembre de 1922. Medellín. porque todo animal come y hace daños. No movía su capital en negocio alguno por temor de que le robasen. Vendió todos sus bienes y se recogió con sus dineros a un cuartucho infeliz. y déjanos aquí para siempre. Desde niño consiguió platica y sus padres le dejaron sumas gordas. serán sombras. ni gallina. de los pecados de acción que tú evitas con el mágico beleño que insuflas al mortal. habría que acabar con la química. el bien y el mal. Oh pereza! Míra cómo se matan por esa Europa. no me parece ningún roñoso. Los que llaman pecados de omisión que a tí se achacan. Engañaba el hambre con cualquier bazofia. habría que inventar una humanidad sin sed y sin Quimera. Un señorón que reventaba lino finísimo y púrpura de Tiro. que a diario convidaba a otros ricos a comilonas de regodeo. a ciertos prójimos algo más acendrados. Haz por imperar en esos reinos destrozados. Por desgracia no gozaremos de tanta dicha las huestes denodadas del alcohol: la Ley Seca. triunfas en todo el frente. Más tú. ni gato. aunque rija oficial y aparentemente. no pudo ser ni aún usurero. sobre industrias.. 20 de noviembre de 1922. todo. Medellín. tú haces de la espelunca del eremita solitario. aunque parezca fabuloso.. El pensamiento es tu mejor dominio. muy noble y muy leal.

estilo homeopático, que él mismo se preparaba con astillas que recogía por ahí; se tapaba el cuerpo con mugres y zurcidos que lavaba rara vez, dormía sobre una estera, sin sábanas ni cobija; no hablaba, porque le parecía que el verbo se le iba a acabar, no tenía amigos porque algo podrían quitarle; no escupía porque la saliva le hace falta al cristiano; no se bañaba, porque la cáscara guarda el palo; no se sonaba demasiado, porque la moquilla también tiene su oficio. Partía del principio de que todo lo que el cuerpo pueda guardar, dentro del arca, eso tendrá de más; y de menos todo lo que derrocha. Su plata la legó a la tierra para que nadie fuera a pecar con bienes que ningún trabajo le habían costado. Pués cátame que la avaricia es la madre de todas las virtudes.
El Bateo, Medellín, 27 de noviembre de 1922.

ALIMENTO

Sancho, dándose el magno atracón en las bodas consabidas, será el representante categórico
de la humana especie. Y tanto! Este injerto de ángel y de fiera, de nube y de pantano, que anda tan campante en sus dos patas, no es, en resumen, más que una máquina que come. En el estómago está el busilis de su vida y el secreto de sus grandezas. El sustento fue siempre regalo de los dioses; el sustento produjo genitores y púgiles cerebrales y héroes. A estómago que canta cabeza que se pierde. El hambre conduce al nirvana, pero nunca al combate; y, pues al cielo se va por muchas vías, nos cumple, por fuero de conciencia religiosa, evitar el atajo del ayuno e irnos por la carretera de la buena mesa. Comer, en fin, es una gloria o, al menos, una mesa de la gloria. Tan enormes cuanto flamantes filosofías se nos ocurren al ver cómo toda esta ilustre cachaquería bogotana se entrega a las delicias de las nutriciones. Es de verles a tarde y a mañana, de día, de noche, a toda hora de Dios, invadir las cantinas y los cafés, los restaurantes y ventorros. Cualquiera podría suponerse, sin exceso de suspicacia, lo que son gentes tomatragos. Lo que menos!: son gentes comecosas. Y puesto que los agiotistas en comestibles saben que Bogotá se alimenta, se ven y se desean para exponer en sus mostradores y vitrinas cuanto pueda apetecer al paladar sincrético del mozo y el exclusivista del anciano. Y se salen con su propósito. Por esos mundos del buen comer se confunden y se barajan, en arlequinesco cosmopolitismo, la cocina italiana y la francesa, la británica y la española, con todas las conservas y selecciones de la gastronomía extranjera, que, ya en gentiles latas, ya en radiantes vidrios, nos importa Mercurio hasta estas alturas de Bochica. Mas no temas ¡oh infanzona tradición santafereña! Lo moderno y lo esnobístico mal pueden ahogarte en el Leteo. Si recelas por otros ramos, por el culinario ten confianza. A los descendientes de Jiménez de Quesada, aún les reclama su blasonado estómago las grosuras y excelencias de tus yantares de otros tiempos. Mira si no: por estos aparadores fashionables, por estos trincheros modernistas campean, que es una gloria de Dios mismo, el tamal clásico y la insigne empanada, el ave tinta en azafrán a pringues de tomate, el cerdo en adobos oleosos, las longanizas que añoran por su extremeña patria; todas las filigranas monjiles del azúcar y del trigo, del maíz y del huevo, de la mantequilla y del queso, de la canela y de la nuez, sin que falte nunca la almojábana ingenua, delicia de nuestras abuelas . Aún se paladea, con regodeo de frailes catadores, la mistela chapetona, alquitrada como antaño, con las yerbas olorosas de la sierra, con claveles y malvaviscos de la papa. Su merced, el chocolate, si no añejo ni viajado ni suspenso de las vigas, como en sus días gloriosos, aún canta la antífona del molinillo y se eriza en sus espumas y da prestigio a la moderna jícara; aún la cerca el lujo de los hornos se hila en su onda hirviente las solideces de

Estera y se diluye las densidades de Boitá. Santafé vive y en los paladares se apacienta y en los estómagos se dilata. Mas no es en estos lugares a la moda donde tu reino se condensa, ¡oh! ciudad de los cuatro siglos y de las regias golosinas! Mira: allá en la Avenida 13, no lejos de tu templo capuchino, aledaña a una estación intrusa, han levantado unas gentes altruistas una fábrica ingente, para que coman las criaturas. Los Nueve Estados le llamaron. No lleva aviso ni signo que la indique: grabada está en el vientre de Colombia, con caracteres de dicha. Hasta la Avenida trascienden sus efluvios. No alcanzan a adulterarlos ni el polvo pesebreresco de esos suelos, trasegados día y noche por reatas de bestias y de hombres; no alcanzan, ni el olor acre de ese ambiente, ni los remolinos de microbios, ni el fermento de la plebe aglomerada. La emanación de las fritanzas, los hálitos de los cocidos y esa fragancia sin segundo de la chicha ya tomada, se destacan claros, nítidos, precisos, de aquel corear de los perfumes, como el terceto elocuente del reclame. Hasta dantesto será ese terceto! Quien pasa por ahí, al cacerón se cuela; que todo abismo atrae y por olfato levanta todo. Aquello es un mercado, una feria de verbena, un enjambre alborotado del avispero humano. Y el perfume se hace más intenso y más vertiginoso el enredar de tanta avispa, y cuajos y corazones se regocijan en la abundancia y en el Señor que hizo la tierra. ¡Qué película! Aquí y allá cantinejas, aquí y allá tenderetes, cocinas en donde quepan, y el santo comistrajo hinchendo el ámbito como el soplo de un dios generoso. Setenta y tantas maritornes fuera de pinches mandaderos, desempeñan el maremágnum de aquellos fogones babilónicos. Las patatas, orgullo de esta tierra, se mondan por toneladas, y las mondadoras, sentadas a la oriental, afanan su tarea con una impavidez de autómatas. Borbotan, en tanto, las cuadrigas de calderos, vapor lanzan las filas de peroles, crepitan las ringleras de cazuelas. Las sartenes inestables y las cacerolas rápidas se posan de fuego en fuego, soportando las milagrosas transformaciones del hermano huevo y los refinamientos del señor bistec, traducido al patiuá de la Sabana. Las vajillas errabundas y los portacomidas trashumantes tintinean, de aquí para allá, de allá para acá, en el campanear solemne de algún rito homérico. Los trinchos cortan, baten los molinillos, los cucharones chorrean, el incienso se difunde, y la vida canta y canta la chicha y canta el aguardiente. Lenguas estropajosas por los brebajes indígenas, musitan, junto a una cabeza amodorrada, la querella de unos celos tormentosos o el reclamo de un amor efímero. Las indias, con sus sombreretes descalabrados, su falda astrosa, suelta la mantilla y embolada la alpargata, discurren por doquiera, entre el ensueño y la vigilia. Unas van horas, las más llevan su hombre, las menos un crío en el regazo, y algunos van con sus chiquitines harapientos, cual si fuesen cluecas espantadas por el milano, mientras que otras, posesas de un espíritu elocuente, monologan y gesticulan lacrimosas, dando las profecías de la chicha. Muchachas acicaladas, de ojos rasgados y cabellos esponjosos, con caritas como durazno que madura el sol de tierra fría; de estas que quiebran la voz y la modulan con las cadencias de este hablar bogotano, asisten a los cachacos de comedor en comedor y les oyen sus requiebros con ese aire entre risueño y zahareño, que sólo dan la espuela y la avería. Como allí no se estila la carta, las chicas echan la retahila. Y oyeras la música y vieras los mohines! Desde luego que los elegantes, que allí concurren cotidianamente, no van a entreverar sus majezas en esta hampa de ruana y del jipa nada más que por probar papas pringadas, o el ajiaco y el cachuco populares, realzados por ají hórrido. Con seguridad que van en busca del Caldo peligroso, un caldo único, privilegio exclusivo de tan lustre establecimiento; un bebedizo de faunos y silvanos, digno de aquel sátrapa israelita, que a los sanos malea, da el gran pasaporte a los enfermos y a los muertos resucita.

En este licor abracadabrante y embrujado entran unos que otros ingredientes. Figúrate el alimentico! En él, la sustancia y los tuétanos de más de un novillo, tal vez de algún sultán de hato; el meollo de varios cerdos; las mansedumbres enternecedoras de diversos corderillos; y las enjundias encalabrinantes de un centenar de gallinas. ¡Cuidado, pues, con el caldo!
El Espectador, 18 de febrero de 1915.

Alberto Sánchez de Iriarte
( El Doctor Mirabel)

Alberto Sánchez de Iriarte, bogotano de pura cepa nacido en 1886, fue más conocido como
Doctor Mirabel y Fantasio. Literato, historiador y redactor de publicaciones como Cromos, El Tiempo, El Espectador, Mundo al Día, la Revista Contemporánea, entre otras. Desde 1910 y hasta 1915 dirigió la decana de las revistas gráficas en Colombia, El Gráfico. Humorista reconocido en el país desde principios de siglo, fue uno de los colaboradores estrella de la revista Cromos en los años veinte. El doctor Mirabel escribía con gracia y picardía sobre los temas más variopintos, y podría considerarse uno de los iniciadores de la crónica en nuestra tradición periodística, por su fina percepción de las cosas anodinas y cotidianas, y por su prosa ágil y modernista. Alternaba la crónica social sobre las viejas y nuevas costumbres santafereñas, con la crónica histórica, la literaria y la de actualidad internacional. Y solía emplear estructuras narrativas muy variadas, tipo folletín, con diálogos y reconstrucción de escenas, como en la crónica titulada “De charla con un difunto”, en la que una calavera deseosa de palique le cuenta al escritor las desgracias que le quitaron la vida. Su obra no ha sido compilada y su nombre, extrañamente, no figura en las antologías de escritores colombianos. PRESENTADOS Y PRESENTADORES

Hay prójimos que se pirran porque los presenten. Muchas veces, pasada una ocasión, he visto la cara de sentimiento, y he oído la voz que reclamaba: ¡Hombre! ¿por qué no me lo presentaste? Así proceden algunos que, no obstante su mucha debilidad por las presentaciones, tienen cierta dosis de prudencia. En cambio, hay otros que no se andan por las ramas, le dicen a uno con toda frescura: ¡Hola, preséntame al señor! y se van quitando el sombrero y ofreciéndole al otro los servicios. No hablemos de los que le trabajan a un individuo para que se encuentre de casualidad con otro y se produzca el choque; ni de los que súbitamente caen al despacho o a la casa del escogido y se le presentan así, con premeditación y alevosía; ni de los que atajan en la calle para ponerse a órdenes. Esos ya son casos desesperados. Nada que remuerda tanto como haber incurrido, por falta de malicia, en la presentación de una persona que había de resultar insoportable a otra. Nada que apene tanto como el que esta otra se encuentre con uno y, por ejemplo, le diga: Viejo... me mató usted con la presentacioncita aquella... ¡Tres horas mortales al día siguiente y dos ayer me ha tenido ese hombre bajo la jurisdicción infinita de su pereque! A un agraviado así no hay en lo humano disculpa que darle ni perdón bastante grande que pedirle. Pero en estos asuntos el tipo más perjudicial no es el que atornilla gestionando su presentación y que llegado el momento nos tira del saco: para ese basta cuanto lo primero evitar, evitar mucho sus preliminares, y si fatalmente llega la hora de peligro, hacerse el inglés y no presentarlo ni muerto. Tampoco es de inevitable perjuicio quien, atajando al paso o cayendo al domicilio, hace su presentación a quemarropa, improvisa, breve y sumaria; contra él podrían

la de un agente de seguros. y todas tres por desgracia. y se limitó a contestarme con unas miradas de muerte. El presentador profesional carece de signos por donde conocerlo. llevó su atrevimiento hasta rebullir a dos oyentes que se habían dormido. Tal cual he conocido que era presentador por temperamento. y la de un sablista disimulado a quien presté la firma y me costó un. manifestando que aprovecharía su arribo casual para discutir negocios con el dueño de esa casa.. sepultura y epitafio. le preguntó brevemente por la familia y ¡zas! me lo presentó. la tercera. el golpe avisa dado con la sacramental exclamación: ¡Cómo! ¿ustedes no se conocen?.inventarse varias cosas. Persona que pronto morirá de un cáncer en el hígado me contaba: se lo debo a cuatro presentaciones: la de un político. no hay psicología que valgan.. que me atormentó dos años. que se estimaban de lejos. yo cuento este caso. de cara tigruna y de cubilete. triunfos y matadores. que me refería todos los lances de malillas. llegan hasta a romperse la crisma gracias a una presentación inconveniente. Medio minuto después.. Y excepto en la una por mil que le resulta de chiripa. Bajo ese monstruo. ¡Ojo.. o se abrirán para sécula sin fin. no se me presente! La verdadera calamidad es el personaje presentador. que le hacía presentar conocidos de tren en tren. —“Si no le gusta” me respondió furibundo. que simpatizaban en regla y tenían curiosidad. muy raro que llegue a tener fama. los dejo muy bien acompañados”. por encuentro. por noviciado. se buscó resueltamente por todos los bolsillos como en solicitud de un arma. nada en él denota su espantosa facultad.. cualquier mortal puede caer hasta tres veces: la primera. cuando uno menos piensa. verdadero casus blli: Viniendo con uno de esos amigos a quienes por inmediato recurso llamamos ala. se desprendió el aguacerón del siglo y corriendo tuvimos que entrarnos a un zaguán. en las demás presentaciones que comete nuestro campeón. los echó Dios para hacer presentaciones. y es raro. la de un tresillero. pensé: ha llegado el momento de tirarme al agua de morir.. Quienes hubieran podido amigar en firme si se hubieran conocido más tarde. Hay algunos que. reconcomios. pero no adivina que el novecientos noventa y nueve por mil de sus desatinadas presentaciones originan fastidios. De uno me acuerdo cuya vocación rayaba a tal altura. El presentador de esta índole cree cumplir una alta misión sobre el planeta: la de estrechar más y más (con perdón sea de la diplomacia) los lazos que felizmente unen a la humanidad. barbudo él. ¿Qué hacer enjaulado allí con ese tío tigre? Yo le conversé algo y me concedió unos gruñidos aterradores. Yo. metiendo por imitación mi mano en el de la pistola. Acababa de colarse allí también un señor. Conocí dos muchachas número uno. es como si casara mal a sus víctimas: o soportarán pacienzuda y vitaliciamente la cruz de su presentación. desabrimientos. y sin dejar de fulminarme con los ojos. y que en cierta velada científica. Caer es lo fácil. tiranteces y hasta desenlaces fatales. pero un presentador las cogió pichonas y con media palabra las hizo amigas irreconciliables. Arreciaba el aguacero muchísimo. según parece. durante lo más elevado de un discurso. Entonces la fiera . por fuerza mayor. nos dijo: “bueno. ¿Cómo librarse de un presentador y de sus consecuencias? Para esto no hay olfato. etc. que me leía sus artículos doctrinarios. mucho ojo con los presentadores! De mi persona como víctima. que no acostumbro. inclusive un botón para llevar en la solapa con este aviso: ¡Caballero. llamó y se entró. para tener el gusto de presentarlos. ¡vaya! pues tengo mucho gusto. o por teléfono. Mi amigo lo saludó. El aguacero se convirtió en diluvio y era un Amazonas la calle —“¡Pero qué modito de llover! ¿no?” dije al ogro. por idiosincrasia. porque —repito— el presentador carece de señales que lo acrediten y. o en misa. pues quienes le deban maleficios se callan como tumbas para que otros caigan y para gozar de lejitos con la desgracia ajena. le conversé algo más. la segunda.

Revista Cromos. Entre el gentío que va y viene. como la perturbó en Londres un tumulto de opuesta clase cuando el sombrerero Hetherington se presentó en la vía pública estrenando el sombrero de alta copa que acababa de inventar.. Cuando lo hubo leído y repasado. la individua que no le conviene. poco ha faltado para que una manifestación del género bromístico perturbara la monotonía lugareña. En un momento y con la mayor frescura le presentan a uno el individuo que honorablemente lo robó. Hay transeúntes que paran momentáneamente a mirarlos con cierta sonrisilla como de burlona curiosidad.. El cubilete.. carecen de entrañas. De aquí al mitin chirigotero apenas hay un paso. 10 Junio de 1916. opinó cierta vez que las presentaciones debían ser “únicamente bilaterales”. les encanta llevarlo). Los presentadores a que aludo son una variedad. pongamos por ocurrencia. canariera. tubo. ¿Es que a tales individuos. pumpá. Tal opinión fue reída por quienes la oyeron. un grupo hasta de ocho señores ha llamado la atención. Los que no carecen de conciencia. Todo ese historial representa una suma enorme de ridiculez y de vanidosa importancia. y despreciándome altamente. alguien me ha dicho: —Vea usted cómo cambian las épocas. Para ellos toda persona es presentable a toda persona. Nuestros cubiletes en su primera época fueron muy contados. tan cultivado. fue llamado bimba. Si uno lo ve después en horas de fiesta social. fue tenido siempre como un chisme a la vez que muy antiestético. concluye que ese disparate acartonado y relumbroso no admite justificación sino para adornar cabezas de negro (y es de recordarse que a los negros.. A este propósito. y agregó que era “pecado mortal contra la simetría” el de presentar a personas que no tuvieran “lados iguales y paralelos”. en las Antillas principalmente. Así es de raro el cubilete hoy día en ésta que bien pudo haberse llamado la ciudad de los cubiletes. el pariente a quien por conflictos de familia no trata. En la iconografía del cubilete hay algunos ejemplares que por su altura dan vértigo. yo lo miré ir hecho una sopa y buscar el amparo de otro zaguán. chimenea. El loco Arias. castora. y a juzgar sobre dibujos como el que caricatureó a los santafereños Arrublas. Yo creo que el célebre loco demostraba en ella su cordura y el ingenio que siempre tuvo para expresar sus ideas. una especialidad del tipo que llamamos metepatista. salió por la calle arriba. no hay con respecto a la elegancia masculina una prenda tan paradójica. toldó su cubilete con el papel. que es el más curioso de sus nombres. aquel aparato de llevar sobre la cabeza. Acaso en otra ninguna como en Bogotá llegó a ser tan acogido. quizá les pareció un disparate. o el moscón a quien había vivido haciéndole gambetas. Concu-rridísima la calle real. en percha o vitrina. debieron de producir una fisga tremenda. se les olvidó salir con sombrero? No: es precisamente lo contrario. En verdad.sacó. Fresca la temperatura. ¿Se podía tolerar esa invención extravagante? . muy elegante. de feliz memoria. que según los tiempos. Si uno lo ve suelto. SE ACABO EL CUBILETE Cinco y media de la tarde. cubilete (cúbilo en argot bogotano) y chistera. se remangó los pantalones. como cuando vemos a una sabandija muy rara. comprende que ese absurdo ha sido lógicamente indispensable para dar a las cabezas de blanco mucha de su prestancia. bajo cualquiera de sus mil apariencias y hechuras. tan importante. modas y lugares. En más de un siglo. un periódico y se puso a leer. tan endémico. y otros que mueven a reír con risas diversas. Y todo porque se ve reunidos a ocho cubiletes. y otros que admiran por su fealdad horripilante. ocho-reflejos.

el cubilete fue un seguro. no hay datos fehacientes para decir que salvara o hiciera famoso a ninguno. por sí o por no. en un Josafat de los cubiletes. aunque el cubilete hizo relativamente felices a millares de individuos. de necesario y de imprescindible. ¡Cuántas veces un personaje se desequilibró. Hoy le tenemos asimilado casi a reliquia. En un lugar en donde nadie quería ser menos que nadie. Un habitante que se estimara. Así se buscaba. muy flamantes. una decadencia principió a marcarse. o apartaba las bayonetas. por lo menos exteriormente. Llegó la paz. el público elegante de allá imaginó que se presentarían luciendo unas chisteras muy novedosas.. su cubilete impuso respeto! Ya en otras esferas. entonces de ciento veinte mil vecinos. Se puede afirmar sin exageración que hace quince años en esta villa. Durante la guerra universal. Más bien lo contrario. Y sucedió una cosa imprevista: que aquellos negociadores acordaron ir de sombrero flexible para significarle al mundo que por artes de flexibilidad allí se arreglaría todo. parecer. cualquier chusco de la multitud ordenaba: “dejen pasar a ese cubilete. Cuando fueron a reunirse los negociadores en Versalles. al repicarse las campanas un poco más de lo habitual. Para muchos personajes de la política. y que hizo después carrera transformándose de acuerdo con menudas fantasías de la moda. De abajo para arriba la población hastiada fue postergando y archivando el sombrero de pelo días tras día.Lo cierto es que ella se aclimató en seguida. y la guardia le abría campo al tendero de la esquina sin entrar en averiguaciones. como los matrimonios y las aperturas de Congreso. se dañó. y esto en muy calificadas ocasiones. de natural. ni pasarle a su novia. ese hostilizado chapeo conquistó rápidamente las posiciones de aceptable. había sus cuarenta mil sombreros de copa y lustre que. había que abrir la puerta. El público smart set de aquí. un ministro. no suscribieron paz alguna. ni oír la retreta. pero ya se entiende que no desaparecerá en absoluto. él nunca los dejó naufragar. Si un senador. Murió el cubilete. vivir sin cubilete. desde el primer magistrado hasta el último filipichín. el veinte de julio... hacían creer en un juicio final de la sombrerería felpuda. zozobró y. No se arregló. el loco Arias y don Vicente Montero. en una palabra. En la villa ilustre y gris. de distinguido. Murió. igualado ya todas las cabezas. bizarro y también fúnebre. en cuanto fuera posible la nivelación de figuras y de valores. un clubman. bien podía tenerlo cualquier otro ciudadano para darse algún desquite y en determinadas ocasiones. un capitalista usaban cubilete. o abría puertas dificultosas. a falta de ser. El cubiletismo había. y era como un talismán que derretía corazones femeninos. pero firmaron la defunción del cubilete que aquí se ha tomado al pie de la letra y que ha sido para nosotros ventajosa. ni. el jueves santo por ejemplo. todos tres de grata memoria. El pachequismo de alto bordo le debe una suma incalculable de favores. Las palabras “ahí te busca un señor” carecían de sentido. Ya no se le lleva sino a ceremonias que han de tener mal resultado. y a cambio de que lo llevaran sobre sus cabezas con la debida elegancia y parsimonia. A veces. un flotador. Aquello era risible. Hay que reservar algunas muestras para el museo de indumentaria y otras para que concurra de año en año una veintena de señores a . no podía concurrir al drama. ante un cordón agresivo de soldados. muy para la solemnidad de aquel histórico momento. resultaba imposible que un solo círculo de personas monopolizara el encubiletamiento. Tuvo el cubilete sus tiempos felices. pero ante las palabras “ahí te busca un señor de cubilete”. ni enterrar a los muertos. hubo tipos muy populares que sin quererlo afamaron sus cubiletes como Gonzalón. saliendo a la calle.. Así llegada la fiebre de igualdad a su mayor extremo. ya no se lo ponían sino gentes de tono. Bien podría la población celebrar sus funerales con algo nunca visto. se hallaba pendiente del cable por saber en qué forma se presentarían así el Tratado como los cubiletes. no podía dominguear sin cubilete. que es representante”. iban saliendo.

Revista Cromos. .la Catedral y dé gracias al Todopoderoso por haber permitido una vez más que pongan cubilete sobre sus cabezas privilegiadas. 5 de mayo de 1923.

aunque pertenecía a la generación del Centenario. necesita alimentarse. ligera pero persistente en la memoria de los sentidos. En 1913 fundó La Patria. y con ella piérdense también el buen humor. por su poder de síntesis. Un pueblo que no les atribuye a los placeres de la mesa todo el valor que tienen. aunque en las ruidosas sesiones permanecía silencioso como un indio..]”. con el fin de premiar y estimular la confección de manjares nutritivos y sabrosos. su espíritu era de avanzada y no tenía reparos en aceptar las nuevas doctrinas del Socialismo. Además. Cromos y Universidad. que sabe vivir. donde compartía página con su hermano espiritual Luis Tejada. su verdadera vocación era el periodismo. natural. Y una eterna melancolía por la raza indígena de la que se sentía orgulloso. según lo comunicó ayer el telégrafo con su cruel laconismo. o de no pensar. abrieron en Medellín un concurso de cocina. junto a Plinio Mendoza Neira (1939).. Colcultura reunió parte de sus artículos en un libro titulado Glosas y ensayos (1981).Armando Solano Nació en Paipa (Boyacá) en 1887 y murió en 1953. sostuvo la columna Glosario Sencillo 15 en El Espectador. Sin eso. en el estilo de Armando Solano había otro elemento distinto del humor y la gracia que repicaban en sus glosas: “Ese algo más que había en su estilo era un soplo de poesía elemental. me atrevo a sostener que el fracaso del concurso culinario es un signo tétrico. Habrá gentes incapaces de profundizar en el significado de los hechos. que sostuvo cuatro años. En el prólogo de su libro de Prosas. . Retomó esta columna en 1934. Según Eduardo Caballero Calderón. como el olor de la tierra mojada después de la lluvia. Y de las multitudes podéis juzgar en lo moral por su género de alimentación. no será pueblo que deje huella durable en la historia. es alegre y audaz. el ánimo. mejor que ciertas vanas apariencias. en especial con la izquierda. con el mismo seudónimo famoso de Maitre Renard. o de la hierba recién cortada y dorada por un sol mañanero[. que miren esta noticia con perfecta indiferencia. no sólo con abundancia sino con pulcritud y delicia. y durante siete años. porque. toda tonicidad nerviosa se pierde. fundador de la Revista Nueva (1906). y del famoso semanario Sábado. Comenzó a publicar en periódicos y con disciplina diaria desde 1912. Glosario sencillo LA ESCUELA DE MACSWINEY16 Maitre Renard Hombres que tienen de la vida el concepto epicúreo y sano que yo quisiera ver generalizado sobre la tierra. siempre asumió una posición política clara y comprometida. Aunque la mayoría de su obra está dispersa. Aunque ejerció la burocracia. que le valió no pocos disgustos. algo que sí puede indicar. en El Tiempo. y denunciaba con verbo incisivo la esterilidad del Congreso. el amor al trabajo. una franca degeneración de la raza. se lee que el estilo de Solano como diarista sólo puede compararse con el de Luis Cano. Pero respetando su manera de pensar. un síntoma alarmante. El hombre vigoroso. Tan apegado era a su terruño boyacense que Jaime Barrera Parra dijo una vez que Armando Solano sorbía tierra por los talones. y en adelante siguió como colaborador de El Tiempo y El Espectador. A partir de 1918. Solano daba testimonio de la actividad parlamentaria con un estilo socarrón e irónico. Periodista liberal de muchos quilates. la claridad y sencillez del lenguaje. hasta la misma voluntad. El concurso fue declarado desierto. con Guillermo Manrique Terán.

en cuyos festines florece la espiritualidad y los corazones rebosan de expansión y de ternura. que los diversos productos del maíz. y guste frecuentemente las excelencias del condimento fino. 28 de octubre de 1920. y en los rostros llenos y sonrosados. Es que poco a poco y de renunciación en renunciación. debieron ser declarados fuera de concurso por el jurado calificador. que andar proscrito de nuestra magra existencia. Solamente así.Hambreadas o sometidas a un régimen de escasez en el cual no entren sino elementos ingratos. en la que todo saludable exceso nos parece digno de penas eternas. de esta parca nutrición. producimos en el extranjero la impresión de tener todos los días por lo menos un muerto en la casa. que proporciona un cierto sabor. A falta de otras cosas para rumiar. rumiarán sus odios y sus venganzas. Yo daría mucho de lo que no tengo. magnífico vicio de dioses y de conquistadores. que es la pereza. las aspiraciones geniales. y otros que le caen mejor a la pereza. Al contrario. En el fondo debe haber ciertas analogías entre los dos temas que así han suscitado imágenes . acaso no suficientemente ascético. para luego generalizarla en el país. arepa. La melancólica conclusión de este certamen. siete muertos en cada domicilio. la mirada cautelosa. donde estalla triunfante la salud. sino la de crueles adversarios que les arrebatan el pan a que también ellas tienen derecho. ha de confirmarnos en la tesis de que somos y seguiremos siendo una raza triste y deprimida. mazamorra. una multitud satisfecha cuyas viandas sean selectas y a las que no lleve la miseria a una inhumana parvedad. hemos llegado a ser verdaderamente fúnebres. por ese deseo natural de consolarnos engañándonos si es preciso. tales como peto. una repostería nueva. turris eburnea. Yo la llamaría en el elogio que de ella hiciera. una moral de siervos. ¿Hay sobre el planeta una gente que se divierta menos que nosotros? No la hay. en cuya preparación cada cocinera de la montaña conseguiría acaparar desde la medalla de oro hasta la mención honorífica. por llegar a ser el cantor de la virtud nacional. no desearán ver la faz de sus hermanos. Son aquellos gallardos y sonoros pecados capitales que una moral de tedio y de mutilación. mantiene a medio sepultar en nuestras conciencias pavorizadas. una multitud que recree a menudo la vista en fuentes ricas y aromáticas. y verá florecer en su seno las apacibles y suntuosas artes de la paz. dará la más dócil arcilla para los experimentos de la sociología. Y tenemos. sin jugo ni sabor. por la ausencia de esos potentes platos. consolatris aflictorum. serán ariscas y agresivas. ¿Empezáis ya a lamentar conmigo la inexistencia o la quiebra de la culinaria nacional? Yo a ratos pienso. y en la que acabaremos por soltar lágrimas sobre el flaco puchero para economizar la sal. con muchos de los dictados que se aplican a la madre de la cristiandad: janua coeli. Vicio opulento y elegante. en efecto. en cuyo seno se acendran las resoluciones heroicas. la voz baja. Uno de ellos es la gula. madre del ensueño. genitora de los pensamientos profundos. para rezar las letanías de la pereza. El Espectador. en donde figuren tendencias y gustos que no tuvieron los antepasados. las obras artísticas y todas las cosas que merecen algún respeto. se explica el desastre que comento con emoción. Pero es de aplaudirse la tentativa revolucionaria del jurado. Con nuestro andar pausado —me refiero principalmente a la altiplanicie— los vestidos oscuros. que probablemente quiso llevar a Antioquia. Tenía. como los otros. de nuestro insípido hastío. LA PEREZA Nada habría más propicio que una de estas mañanas húmedas y opacas.

musculares. Observando.semejantes. profesada con firme convicción. aclaran. se ofuscan. involucran los sucesos. los desenvuelven indefinidamente. dislocan los términos. irónicas. La religión de nuestros padres está inspirada en la quietud. La ociosidad nos deleita hasta un grado inverosímil para una virtud pasiva. Porque la pereza confiere innegables superioridades. y que nos alimentaríamos con besarle los pies al Santo Padre. en medio de la tempestad de las pasiones incandescentes y del atronador vocerío de mil varones enloquecidos. una audacia. después de Dios. en la humildad y en la paciencia. LAS TESTIGOS Es realmente extraordinaria la diferencia de psicología que debe existir entre los dos sexos. en igual grado que el don de las miradas desafiantes y de las afirmaciones perentorias. improvisan. Yo he visto a esas testigos. . el paraíso. en la renunciación. de angustia o de cólera a todos los hombres llamados por la justicia. ideas de una trivialidad atroz. que poseen además el secreto de las reticencias envenenadas. es tan combatida. ¿Cuál será el resorte misterioso que anima a estas débiles criaturas? ¿Es su amor a la verdad? ¿Es su mayor capacidad para la mentira? ¿Es simplemente una energía nerviosa superior a la que los hombre poseen? Enigma. y parece que pensamos con el humorista inglés que “no cabe disfrutar por completo de la ociosidad sino cuando tiene uno muchísimo que hacer”. Ante las preguntas intencionadas. uno se siente inclinado a darles la razón a los poetas románticos que murieron sin haber podido creer en los juramentos de sus idólatras. comentan. y con frases vacías. Sabido es también que las mujeres oponen al dolor físico una resistencia de que jamás dispuso el sexo fuerte. desdeñosas. una inventiva y una serenidad imponderables. nuestro más viejo regocijo. En el ruido y en el movimiento continuos. que fulguraban sombríamente bajo el incendio de su cabellera roja. allí mismo en los estrados que vieron temblar de miedo. Es todo un mundo encantado y fértil la imaginación de estos testigos hembras. impávidas. ante los lazos que se les tiende. El ideal supremo del creyente y su recompensa máxima. Tomado de Glosario Sencillo. por ejemplo. La verdad es que si la pereza fuera un vicio. Y tales son los componentes indispensables de una sólida pereza. no hay otro más delicioso. Y si a tal virtud se agrega esta superioridad en los conflictos morales y esta maravillosa flexibilidad intelectual. para que sea posible una distancia tan marcada en las actitudes y los procedimientos de hombres y mujeres cuando actúan en circunstancias excepcionalmente delicadas. replican. tranquilas. Para nosotros. Pero viendo lo que aquí pasa. las mujeres tienen una agilidad. ni más propio del ser racional. de las sugestiones sonrientes y perversas. no es otra cosa que el Nirvana con un poquito de música. se recogen veloces. se contradicen y a menudo enmudecen y se pierden en el laberinto de sus recuerdos o de sus fábulas. 1925. y se levantan victoriosas sobre la torpeza masculina. ni tampoco más favorable a la elaboración intelectual. Yo he visto a uno de estos seres temibles lanzar al abogado que la interrogaba los dos rayos homicidas de sus ojos. país católico. en medio de la actividad y de las agitaciones físicas. ha podido verse cómo. con lugares comunes. Y he contemplado con asombro su gesto de seguridad y entereza. Quien no sea perezoso. no adquirirá la costumbre de pensar. por los espíritus superficiales. misterio. desconciertan al adversario. la pereza es. lo que sucede con los testigos que se han presentado a declarar en el proceso contra los asesinos del general Uribe. solamente florecen sentimientos banales. que tendríamos a mucha honra llegar a ser admitidos como Estado pontificio. al paso que los hombres vacilan.

necesitados de que su adhesión sea insospechable.tendremos en nuestras dulces enemigas algo imposible de resistir. Pero esa comunidad no ha decretado públicamente auxilio alguno para la estatua del solitario del Cabrero. Las concepciones económicas del señor Núñez. UNA ESTATUA Para la erección del monumento que ha de perpetuar. Así consta en la lista de donantes publicada hace pocos días. conservar la orgullosa certeza de la ternura de sus amadas. Porque. que en materia de servidores públicos conocen solamente a los que cumplen su misión en reducida escala y en las calles de la ciudad. y al autor involuntario de una inmensa y dilatada catástrofe nacional? No acertamos a explicárnosla. No queda en pie sino una hipótesis aceptable: la de que fervorosos amigos del actual régimen político. deben ser muy pocas las que han leído el ¿Qué sais je? Y menos todavía las que lo han comprendido. Será bien difícil para los amantes que han visto trabajar como testigo a una mujer. francamente. ese motivo. cuánta penumbra se esconde dentro de esas cabecitas frívolas. que tuvieron la indiscutible ventaja de fomentar y acrecer algunas fortunas particulares. si el valor de la contribución no les fuera desconectado luego a las sirvientas. obligan a las cocineras a suscribir cuotas. Las virtudes domésticas de nuestros grandes hombres no suelen fascinar a las criadas. en primer lugar. están contribuyendo con su modesto óbolo algunas criadas domésticas. de su reducido salario. Hoy existe una robusta cofradía de sirvientas católicas. en nada cambiaron la situación de las sirvientas. para el monumento que simbolice la gratitud regeneradora. siempre tienen que rendirle a la señora estricta cuenta de las menudas compras diarias. Tampoco existe. sino en páginas sueltas. Tomado de Glosario Sencillo. en la caja del homenaje que se tributará al poeta escéptico y sensual. Verdad es que el doctor Núñez. es lícito pensar también que no deben haber caído bajo sus ojos. ¿Qué razones moverán a nuestras maritornes a depositar sus billetes arrugados y olorosos a cebolla. porque sea en oro. ¡Cuánto repliegue. cuánta intención ambigua se retuerce bajo la primorosa arquitectura de un peinado a la última moda! Tomado de Glosario Sencillo. 1925. el gesto atormentado del Padre de la Regeneración. Y esta ligera superchería nada tendría de criticable. pues. restauró oficialmente el brillo y el prestigio de la religión. al fin de mes. En cuanto a la Crítica Social o la Reforma Administrativa. suministradas por ellos. y en segundo lugar. que contribuye para el sostenimiento de la buena prensa y para la evangelización de nuestros hermanos que gimen aún en las tinieblas de la idolatría. 1925. Pero. no es probable que vivan ya muchas de esas desdichadas mujeres a quienes les tocó servirles a los constituyentes de 1863. entre sus compatriotas. parece que las sirvientas no dejaron de confesarse ni de ir a misa en los más duros tiempos de impiedad. sea en papel. al político tortuoso. .

Parece que aquel proyectado viaje a Tokio en aeroplano. Hacía referencia a la explotación de los obreros. fiel a su temprano credo revolucionario. la descripción y el juicio. En abril de 1920 irrumpió en la página editorial de El Espectador de Medellín con una columna titulada Gotas de tinta. Pero también se ocupó de temas complejos de la vida política. seguramente. a la inoperancia del Congreso de la República. pero también colaboró en El Gráfico. de que se había hablado antes. porque su pereza era algo connatural. Atacó los privilegios de clase y el inmovilismo de las instituciones patrias. y no soltaba la categórica pipa de la boca. no se llevó a efecto: el mágico señor de Fiume. los instantes y los sucesos. Tejada mantenía en sus crónicas un delicado equilibrio entre la narración y el comentario. riqueza de matices y poder de penetración. Es una empresa fantástica. cuando precisamente era el tiempo de desaparecer. . y tuvo una breve experiencia periodística en el Rigoletto y La Nación de Barranquilla. y el catalán Ramón Vinyes lo bautizó “El príncipe de los cronistas”. porque supo mezclar la actualidad con lo intemporal En un bello homenaje que le rindió. no escribió en los periódicos. la butaca o las ceremonias domésticas. por razones conocidas. la corbata. las personas. Yo tuve la esperanza de que D‟Annunzio muriera en el apogeo de la guerra. desentrañando el alma de las cosas. Cromos. y sigue vigente. EL TALENTO DE MORIR A TIEMPO El cable nos vuelve a traer noticia de Gabriel D‟Annunzio. Tejada era un poeta del goce adorado de lo pequeño en su sentido literal” 18. digna de la imaginación loca del poeta. al reseñar el Libro de Crónicas de Tejada dijo: “Luis Tejada fue un prestigioso columnista de periódicos y como tal tuvo. Hubiera sido una muerte bella y digna de él. La mayoría de su obra la publicó en El Espectador. Sus escritos fueron recogidos en Mesa de redacción y Gotas de tinta. escribió sus mejores crónicas en el lecho o en una muelle butaca. pero ¿no creéis que de puro sublimes estas cosas de Gabriel D‟Annunzio se están haciendo ya un poco ridículas? La “pose” heroica se ha prolongado demasiado y no sabe uno qué pensar de esa obstinación absurda en querer convertirse a todo trance en el redentor de un pueblo que ya está redimido. a la política imperialista de los Estados Unidos. Universidad y El Sol de Medellín. José Gers afirma que este “filósofo de lo pequeño”. Sábado. El Correo Liberal. “No andaba colgado de las vanidades y reposó en la almohada de una deliciosa independencia. Y ahora tenemos con que le ha declarado la guerra a Italia. estrellándose con su máquina contra una trinchera austríaca. Claro está que Platón. Hernando Téllez. en forma de comprimidos que expresaban la dualidad de su espíritu desencantado y jocoso. más lectores en un día que Platón en un año. que le inspiraron sencillos y sesudos razonamientos prácticos. Prefería los motivos pequeños: el sombrero. Algún colega lo llamó “El Azorín redivivo”. escribió sobre todo lo que giraba en su órbita. Luego comenzó a publicar la columna Mesa de Redacción y a ocupar la sección de Cronistas propios del mismo diario. en esa línea sus crónicas rompían lanzas y denunciaban las corrupciones e injusticias sociales. Pero Tejada sobrevivió. y han sido reeditados en varias ocasiones17.Luis Tejada Este periodista antioqueño (1898-1924) es considerado el padre de la crónica en Colombia. a las oligarquías aliadas con el poder. hubiera desaparecido como un héroe auténtico. Con claridad. A los 27 años dejó de escribir para periódicos y dejó de vivir”. resolvió más bien proseguir sus aventuras bélicas.

cuando al fin. no supo tampoco morir a tiempo. armonizaba perfectamente con el trepidar de los cañones y con la agitación impetuosa de las almas. se ha quedado fija en una posición determinada. se cree la admiración de la sinvergüenzada. el heroísmo será una cosa de mal gusto. la fuerza espiritual que se requería entonces. En lo sucesivo. sacerdotes heroicos. Pero D‟Annunzio no ha sido ni el poeta. En el mundo discreto. y. ni el hombre de la postguerra. ¿Más héroes? Pero. quizá su mentalidad se ha quedado retrasada para siempre. Ah! todos los hombres famosos deberían tener también el talento de morir a tiempo! El Espectador. todo heroísmo se justificaba. D‟Annunzio no ha tenido el tino delicado de volver a su vida civil con naturalidad ciudadana. en que el botón del cuello resuelve rebelarse contra su cotidiano destino. como un anacronismo extravagante. reyes heroicos. cuando la guerra adquirió su violencia máxima. bajo los escombros de su ciudad. fue el poeta de la guerra. una minúscula alma hostil. a causa de la abundancia de héroes y de hazañas heroicas. en probar continuamente el temple de nuestra paciencia y la cantidad de resignación santa que Dios haya logrado poner en nuestros corazones. sobre todo en los hombres discretos. juguetona y maliciosa que se complace en atormentarnos. por inverosímil o extravagante que fuera. Temo que vaya a sobrevivir a su época. como contraste natural. si los hay de todas clases. el de la célebre receta. en medio de una época que puede ser revolucionaria. asumía una proporción lógica dentro del movimiento estupendo y anormal de los sucesos. 18 de diciembre de 1920. El. para mí. morirá al fin. Hay días en que la caja de fósforos se nos pierde en los bolsillos. actitud rara y difícil que ya muy pocos son capaces de llevar a cabo. se le olvidará después. Me refiero al momento de la guerra. se encabrita y salta o se escurre ágil entre los dedos u opone simplemente una resistencia pasiva pero firme y prolongada. en vano registramos con minuciosidad por todas partes. por desgracia para su gloria póstuma. porque aparecía metido dentro del ambiente general y armonizaba con el espíritu convulso y estupefacto del mundo. por ejemplo. EL ESPIRITU PERVERSO DE LAS COSAS PEQUEÑAS Eduardo Castillo me hacía notar el otro día cómo todas esas cosas pequeñas que nos rodean o que viven siempre con nosotros asimiladas a objetos de uso personal. D‟Annunzio. toda aventura. en un momento preciso en que el poeta y el hombre se ajustaron exactamente al ambiente.Ahora ya es demasiado tarde. pero que no sería precisa al menos. un poco oscuro y pasado de moda. poseen una leve alma perversa. D‟Annunzio pasará al principio. hundiendo los dedos hasta en esos secretos rincones llenos de hilazas y de harinas que hay siempre en los tajes viejos. como pudiera hacerlo una mujer furiosa. no alcanzó a morir en el momento necesario. el verbo. Es que el momento de heroísmo ha pasado ya. Ha decidido más bien prolongar su aspecto caudillesco y guerrero. no ha sabido insinuar los ademanes ni pronunciar la palabra que piden con urgencia el hoy y el mañana. con aguda ferocidad. niños heroicos. si el heroísmo dejó de ser una actitud excepcional y se hizo accesible a todo el mundo! Hay mujeres heroicas. logramos acomodarlo en su sitio. Hay días. hoy. y aunque cayera como un valeroso soldado. la capacidad para admirar esas cosas se ha agotado en los hombres. que no sea capaz de adaptarse a la hora actual y a la hora que viene. no tendría la misma aureola gloriosa. ya que sólo logró perder un ojo en la guerra. a donde van a refugiarse a menudo los . su elocuencia brillante y apasionada. y su actitud revestiría un carácter fanfarrón de dudosa sinceridad. entonces él nos pellizca la piel con maligna. jadeantes. y hasta es posible que.

merece nuestro odio eterno. monta su aparataje escenográfico con el más complicado sistema de bambalinas suspirantes. no las encontramos por ningún lado? ¿Y por qué cuando tenemos diez llaves en el llavero. poseen un espíritu propio. esa anímula sutil y guasona que tanto nos hace rabiar? Ese dios desocupado. de consuetas literarios. no tengan otro fin que encontrar la vulnerabilidad hepática del lector. en vano nos levantamos confusos palpándonos con cuidado para localizar en algún punto el pequeño rectángulo de cartón.lápices y las monedas. o abotonamos cuatro veces seguidas el chaleco con los botones que no son. o se escurre sigilosamente entre las manos hasta que demos cinco o seis vueltas a todo el llavero? ¿Y por qué cuando ya pensábamos que el lápiz nos lo habían robado y perdido para siempre. pero es lo cierto que por la tarde o al otro día. al buscarlas en la oscuridad. hay días en que al ponernos el saco no logramos encontrar de ninguna manera la manga correspondiente. 20 de junio de 1922. malévolo. ¿Y qué se hacen las pantuflas que. movibles y sonrientes que revolotean constantemente en torno nuestro. elabora argumentos. Sin embargo. sucede que quien la contrae tiene indefectiblemente a quien cargarle la culpa. No sólo en su esencia. De allí que las más grandes obras de literatura universal. para después. de telones decorados a brochazos de lírica timidez. la que ha de abrir llega siempre la última. y perillán. burlón. La languidez. ese principio de maldad. que es una de sus complicaciones mortales. que debían ser buenos y adictos. y que luego. la suspirante actitud de las doncellas medievales que derramaban su palidez por una ventana con la misma seriedad con que una lavandera derrama un balde de agua. Aunque después venga el período del aislamiento. que nos es perennemente hostil. cuando descuidadamente introducimos la mano en un bolsillo cualquiera. sino en sus elementos accidentales. que nos hace la guerra. y empapela las paredes de su pensamiento con cartelones aparatosos que anuncian una conmovedora obra ceñida a los cánones de un auténtico dramatismo de escuela. Hay veces en que el sombrero mismo nos insinúa gestos atroces y los botines nos sacan la lengua y el bastón se nos enreda premeditadamente en las piernas para hacernos caer. histriónico. como con toda enfermedad contagiosa. elevadas a una categoría sentimental. al acostarnos dejamos paralelas y apacibles al pie mismo de la cama. El Espectador. El . después de innumerables rodeos. como con perfecta conciencia de haberse burlado de nosotros. ¿En qué misterioso escondrijo se ha metido. en que los dos enfermos. pues? Ese es un problema que yo no he podido resolver jamás. no era sino el resultado lógico de una alimentación pasada de proteínas. a la hora de la función. salir con una pantomima. EL AMOR ES COMO UN DOLOR DE MUELAS amor es una enfermedad del hígado tan contagiosa como el suicidio. el paciente se vuelve impaciente. la caja aparece allí. acaso por la imposibilidad de la ciencia para elaborar una terapéutica apropiada. tranquila y risueña. Con el amor. en vano vaciamos sobre la mesa los papeles y los pañuelos. logran encontrarse en el sitio espiritual donde su identificación sintomática comienza a acentuarse y su enfermedad a volverse crónica. ¿Qué dios irónico y vengativo habrá insuflado en los objetos familiares. de la cuarentena sentimental. Tan pronto como se presentan los primeros síntomas. lo encontramos picarescamente escondido detrás de la oreja? Sin duda todas esas cosas tan vivas. Pero lo más peligroso de la enfermedad amorosa es lo que ella tiene de teatral. ambas han sido convenientemente dignificadas.

Es místico. está más cerca de nosotros que todo aquello eterno. para difundirse al fin en la penumbra de los rincones. los libros enfilados en el estante. No fuméis amigos míos. buscando los menudos promontorios de la madera para rodearlos. ¿Andáis buscando por todas partes con vuestra linterna al hombre bueno y feliz? Yo sé dónde lo encontraréis. Pero esos retratos no pasan nunca y esas sillas estarán siempre ahí! Este medio cigarro que nace y muere. que haría de ellos al fin esa cosa monstruosa y horripilante que llaman hombre ejemplar! Hay que desconfiar siempre un poco de toda persona que no fuma. que unos —demasiado precipitados— resuelven con el suicidio. Sabemos que algo palpita ahí. voy a escribir este pequeño elogio del tabaco ¡Ojalá que mis palabras los aparten del peligroso camino del ascetismo. EL HUMO Para vergüenza y confusión de algunos amigos míos. Las piernas estiradas y colocadas sobre un parapeto eminente. adhiriéndose a las estrías del cielo raso. que sin razón o con razón han resuelto dejar de fumar. como en el holocausto de Abel. Ah. Revista Semanal Ilustrada Sábado. La brasa encendida y misteriosa consumirá su carne y limpiará su espíritu. Ay! esas filas de largos y ascéticos cigarros que veis encerrados en sus cajas herméticas. se convertirá en ceniza blanca. y se convertirá en humo azul. Pero. os prometo que ese es el hombre bueno y feliz! Sus pensamientos serán puros y elevados. Su alma será purificada por el fuego. Fuma. colocado con la ceniza hacia arriba sobre el tintero. sencillo. al atardecer. recto. Por eso nos consuela y nos acompaña. porque posee una pequeña vida que Dios no concedió a las otras cosas inertes que nos rodean: los retratos mudos de los abuelos. despide ligeras espirales móviles. En las penosas horas de trabajo nocturno. asciende el humo en leves volutas. símbolo del espíritu alado. Mira caer la lluvia al través de los cristales pálidos. y otros con una papeleta de ruibarbo antes del desayuno. El hígado se anquilosa. tiene una santidad callada y emocionante. el lecho solitario y blanco que descansa en una esquina. y su alma se habrá abandonado al influjo de aquella columna inefable que surge de su pecho en ondas tenues y aladas. la esencia de las transformaciones supremas que elevan y dignifican la materia. como de un pebetero hierático. símbolo de la muerte y de la evolución de la naturaleza hacia fines inconocibles. 2 de marzo de 1929. que tiende hacia el espacio sin límites. El tabaco. fraternal. No le queda entonces otro recurso que especular sobre la metafísica del olvido. que una diminuta alma encendida se consume junto a nosotros y pasará.Es el período emocional en que el paciente puede ser desahuciado con la epístola de San Pablo. grave. que nos hacen guiños minúsculos. silencioso. nos acompaña y nos conforta. Nada se mueve. inquietas. Es un resumen infinito de nuestra vida. la mujer palidece. el hombre pierde el apetito y se convierte en idiota o en filósofo. hundiéndose en los huequecillos y quedándose un instante prendido a los clavos solitarios. De su boca. sin embargo. Sólo el cigarro. frente a la ventana. . ¡oh! cuán angustiosa y demasiado sola será vuestra soledad. son monjes severos que van a su Tebaida! La hoja humilde. y es efímero. El tabaco es cordial. Es aquél que está sentado en su habitación. las sillas tiesas sobre sus patas. nada habla. Fumando se torna el alma levemente cándida y azul como el humo ligero. Tiene la cabeza echada sobre el respaldo del ancho sillón frailuno. encierra. Dios lo ve porque su humo sigue hacia lo alto. Qué otros tremendos vicios tendrá! Porque el tabaco es una delgada canal por donde salen y se dispersan en el infinito nuestros instintos perversos.

me casé en Pereira. El Espectador. y ¡claro! me tuve que devolver. Lo que sí aconsejaría yo a mis amigos que deseen casarse. el amor es una enfermedad del corazón. pero. como todas las fórmulas exactas. ese pequeño ser magnético que ves por la calle cubierto de pieles. porque se gana una mujer. Tal vez haya algo de verdad en ello. me arrepiento. eso debe hacerse de una manera súbita y relampagueante. la fórmula huele a enunciado de teorema. Además. hay una inefable paradoja que yo no he logrado comprender jamás. al automovilismo o a la equitación. sin embargo. 1o abril de 1914. tener una mujer pobre. es que no lo piensen mucho ni lo preparen demasiado. tan mimoso y tan poderoso. Al fin y al cabo. esa cosa extraña y magnífica que es una mujer. ese delicioso animalillo de ojos fulgurantes. también me arrepiento». pero en este caso. el matrimonio sería el único mal negocio en que sale ganando el perdidoso. Luis Tejada. lo menos que tendrías que hacer sería afeitarte todos los días para que te diferencien hasta cierto punto de tu chofer o de tu jockey. ¿y cómo fue eso? Y yo contesto que fue un accidente de viaje. ya que yo he cometido la sublime calaverada de casarme sin saberse cuándo ni cómo. Un paisano. sólo que es también tan absurda y tan misteriosa. garantizada para toda la vida. de pronto. y si no me caso. tan delicado y tan fuerte. pero que resulta cierta: y es que dos personas pobres juntas son menos pobres que una persona pobre sola. después del suceso. y pasar. aún cuando no cuesten mucho por sí mismos. puedes vivir todo lo modestamente que quieras. dentro del matrimonio. En esto del amor. en el álgebra de los números y en el álgebra del amor. ¿no será mejor arrepentirse uno de casarse que de no casarse? Porque lo único terrible e imperdonable que debe haber en el universo será el arrepentimiento de algo que no se ha hecho. Amigo mío: la mujer es al mismo tiempo lo más decididamente lindo y lo más relativamente barato que Dios ha puesto en el mundo. porque yo iba muy tranquilo para Manizales. Tu amigo afectísimo. y lo más natural es que uno se case de repente. aquel viejo socarrón que hacía chistes trascendentales: «si me caso. decía que el matrimonio es un negocio en que el hombre pone el capital y la mujer los gastos. sí requieren una decoración imponente. REFLEXIONES DE UN CRONISTA RECIEN CASADO Mi querido Pérez Sarmiento: Con cierta discreta indiscreción me pides para tu revista algunas reflexiones matrimoniales. porque los otros sports. es el único lujo que se puede dar un muchacho pobre. Pero. viéndolo bien. el matrimonio y la pobreza. muy feliz. será capaz de acomodarse contigo en el ventilado palomar de un cuarto piso.7 de octubre de 1922 . Medellín. en cambio.El Espectador. si te dedicaras. como cuando se va a tomar una ducha fría. por ejemplo. muy aficionado a los chistes simples. A mí me preguntan a menudo: bueno. tan flexible y tan heroico. porque tu mujer. Y ahora. yo no he podido explicarme nunca por qué menos por menos da más. no he dejado de pensar un poco en las palabras de Sócrates. si te ama.

lo hicieron el más temible. una noche de perros en que él mismo su busto apedreaba en Sogamoso. mucho más volteriano que mundano y era su stylus fino y peligroso. Mar fue un expositor fluido del marxismo y un gran defensor de la reforma constitucional de 1936. Una cara descubierta.. dominada por una sobria rigidez y exactitud del estilo. extraordinarios escritores políticos.José Vicente Combariza (José Mar) en Santa Rosa de Viterbo en 1900. y en esas miles de notas políticas filtró su pensamiento de izquierda: “Jorge Eliécer Gaitán en la tribuna y José Mar en la prensa son los verdaderos responsables de las tendencias revolucionarias en el país”. su sabroso hueco donde puede calzar las pantuflas y sumirse en un silencio cariñoso. que murió en 1967: “Este siervo del bien. Murió de reumatismo y socialismo. cuervo sin NUNCA MÁS mondo y lirondo. de donde tomamos las crónicas de esta selección. En 1921 fundó con su amigo Luis Tejada el periódico El Sol. ofrecida como un vientre abierto a la mirada de los extraños. Alberto Lleras dice que nadie ha escrito en Colombia páginas políticas tan perfectas: “Su poder de síntesis. una suerte de silencioso escepticismo que aflora punzante. Nació EL ESPIRITU HURAÑO DE LA CASA los periódicos de la mañana que la inundación de ayer descubrió a los ojos de las gentes callejeras todas esas cosas dulces que hay en la casa del hombre municipal. En el suplemento literario de El Tiempo (agosto 29/54) Ciro Mendía publicó este epitafio dedicado a José Mar. que los lectores no los distinguían: ambos eran sinuosos.” 21. A propósito de la publicación del primer tomo de la “Obra política” de José Mar 20. y también padeció la melancolía de la raza indígena de su coterráneo Armando Solano. para difundir las ideas socialistas. En 1994 se publicó la antología de su “Obra literaria”. Ramiro de La Espriella escribió que la prosa política de Mar se iguala en ingenio y lucidez a la de Azorín y a la de Ortega y Gasset. de vida fugaz. En ella “la donosura del lenguaje va unida siempre a una sonreída ironía. Según Juan Lozano y Lozano. da la idea de una horrible profanación. En este último género alcanzó tal identificación de estilo con don Luis Cano. También trasegó en la vida pública como congresista y diputado. del buen hombre que tiene su hogar. A partir de 1918 se vinculó a El Espectador donde diariamente escribía finísimas crónicas y editoriales. cáusticos. sutiles. Era de porte asaz bolivariano. tal vez el más odiado de los escritores públicos colombianos en los días de la oposición liberal” 19. No es posible concebir las innumerables y modestas cosas que constituyen la amada fisonomía Dicen . el más temido. José Mar fue el autor casi exclusivo de la política de los periódicos liberales de Bogotá durante cerca de veinte años. que no fue siervo de nada era un escéptico de redondo: en vez de carne prefirió ser cuervo. tremenda violencia de conceptos..

ofrecer. no es bueno ni humano ceder. coraza magnífica ante el enemigo. y me siento profundamente libre dentro de esa pequeña prisión. saborear este ambiente grato de las cosas que uno. Un hombre hospitalario es probablemente un héroe sublime. entrañablemente mío. No. cuando no había nacido la industria de los hoteleros. lleno de un inefable sentimiento de clausura y de soledad. que ese alegre cuartico. A mi amigo también le . nuestra amada mujer. Es en un rincón insustituible donde la respetable cómoda revela toda su personalidad de señora ordenada que les teme a los ladrones. Cuando yo me convencí de que realmente un individuo que no vivía en mi casa deseaba saber la cantidad de felicidad o de desventura acendrada en mi corazón durante el año. su grasa social. el más frágil y ruidoso de la casa. cuando nos desprendemos de la garra pública. o de la del tabernero. El Espectador. 25 de abril de 1925. consideré que se trataba algo así como una violación de domicilio y me fui por las calles estridentes en busca de un amigo íntimo. con su criterio ciudadano. contempla los retratos de los nuestros y mira nuestras flores que ha cuidado. pero pienso que hoy no tiene razón de ser. tenemos la impresión de un acto injusto y nos parece. prostituir en el comportamiento este rincón del mundo donde uno ama y descansa. este pequeño cofre lleno de cosas queridas cuyo oculto sentido ningún extraño puede comprender. cuando hicimos el trasteo turbados como unos emigrados. ve en las horas domésticas. Tomado de La obra literaria de José Mar. con sus manos blancas. me parece que he roto heroicamente todas mis relaciones gregarias y recuperado una dignidad apacible y triunfante. fuente de emoción en la suave soledad. con quien. Me encierro en él con lo que es mío. La cama acogedora no tiene para nosotros su alma materna sino en el sitio de penumbra que un día. porque en él somos amados y solitarios. con mi grávido silencio. su terca cortesía y se sienta en nuestras sillas familiares. Sé que la hospitalidad fue una virtud de gran eficacia en otros tiempos. lamentablemente bien. 1994. vivir el hogar. le escogimos con el mismo cuidado que ponemos al elegir en la visita el lugar para la silla de nuestra madre vieja y enferma. Guardemos nuestro refugio caliente y cerrémoslo al mundo grosero. por encima de las soperas rechonchas. no es el mismo donde todos los días tomamos el caliente desayuno y pensamos en nuestras graves cosas de nosotros. o un depravado que ha perdido la aptitud para la libertad. Cuando cierro tras de mí el portón y pierdo la odiosa visión de la calle con sus ruidos y sus gentes. mirando a través de los vidrios. egoísta y feudalista. ¿Cómo le fue a usted en el año?.de la casa fuera de su sitio habitual. Yo tengo del hogar una noción antisocial. no de la felicidad mía. PSICOLOGIA DE LA DICHA Para la edición de Año nuevo abrió alguno de los muchachos que trabajan en el periódico una encuesta sobre la felicidad. Dentro de la casa el enemigo es el hombre extraño que llega de la calle. sus “buenos días” me dan la impresión de un grito de guerra que yo recojo en lo profundo de mi ser y devuelvo con mis ojos huraños. Y si un visitante viola mi aislamiento. y no tenía ningún interés en aparecer menos dichoso que los demás. y sólo uno. o un estúpido que no entiende el maravilloso don de la soledad. filósofo humorista. o de la de él. era la pregunta excesivamente superflua hecha por el encuestador. única cosa tranquila sobre esta loca bola del mundo. Claro que al interrogado le había ido bien. Si una mañana para mejor hacer el aseo del comedor la gruñona sirvienta saca al patio los asientos y la mesa desnuda del mantel. y que sólo a base de una buena hospitalidad al visitante se puede sentir lo que es la casa. muchas veces había conversado acerca de la felicidad en abstracto.

Entonces los hombres le harán víctima de su compasión ¿y no sabemos acaso lo que la compasión del prójimo significa para nuestra felicidad. durante el año no ha sufrido ninguna congestión. está en una glándula divina que desplaza una energía interior. Usted quedará como un enfermo de la felicidad. o a usted cómo han estado sus dientes? ¡Ah!. 5 de enero de 1925. sino sobre el estado sentimental que el paso sucesivo de 365 días había creado en mi escondida y huraña alma de hombre. va a contestar que eso no le importa a nadie y mucho menos a la colectividad social. que eso no le importa a él. Nos podemos servir de ella para no pegarnos un tiro en el cráneo. No deje descubrir la suya. Usted conserva. no le han sacado ninguna muela en estos doce meses pasados. cómo le ha funcionado el hígado durante el año. al público— no propiamente sobre mi vida durante los doce meses anteriores. Cómase usted su felicidad. por mejor que haya estado durante el año. invisible. ¿Cómo podría presentarse usted a una persona digna y decirle tranquilamente: hágame el favor de informarme. Respóndele. pero no la podemos explicar en fórmulas concretas y presentársela al público para que la admire o la apetezca. guárdela como una bella cosa robada. usted será más feliz. Pero ¿qué le interesa eso a la opinión pública. como hacen los ladrones de esmeraldas. amigo. sírvase usted mostrármelo. que es angelicalmente orgullosa? No. ni se ha atrofiado por causa de inactividad. La felicidad. continuó. las gentes creerán y dirán que usted no ha sido feliz. lo inaudito y extraordinario de mi situación: alguien tenía la intención de informar al público —oigan ustedes. que deseo noticiar al público acerca de esto? Yo tengo bien mi felicidad. incoercible e imponderable. hay alguna ley que le dé a alguien el derecho de preguntarme a mí cómo ha venido funcionando mi felicidad. nadie tiene el derecho para exigirnos esa repugnante exhibición. es decir. mirándonos el uno al otro como unos perfectos místicos. creo que ambos tratábamos de encontrar una explicación a la pregunta y de hallar una respuesta que ni directa ni indirectamente encarnara una contestación. señora o señorita. Con los codos sobre la mesa del café. exclamó mi amigo. Cuídese de ese señor que ande preguntando por la felicidad de los hombres. como un desgraciado. pero si usted. amigo mío. no será aceptada por el público.asombró lo maravilloso. . téngala en su casa dulce. caballero. en su alma recóndita e invulnerable. Ese señor puede ser un detective. no conteste usted nada. como el radio. y en caso de que nos fuera posible hacerlo. La felicidad no se puede publicar justamente porque todos la publican y nadie sabe quiénes están o quiénes no están enfermos de desgracia. y sobre todo. en buen estado su dentadura. El día que no la vea nadie. En cierto modo se da así una respuesta y la felicidad de uno. Usted la abrigará y la purificará con su sangre. El Espectador.

Una crónica como “Los grillos”. llamar la atención Yo . Desde antes de los veinte comenzó a escribir en Lecturas Dominicales de El Tiempo —de cuya tertulia era el principal animador—. pero siempre comprensiva —como podría serlo la de un viejo confesor habituado a bucear en las almas. Sobre este volumen escribió Tomás Rueda Vargas: “Su segundo libro de crónicas pulcramente editado en las prensas de Cromos ha sido un éxito. según Eduardo Castillo.Joaquín Quijano Mantilla Nació en Piedecuesta. Quijano Mantilla. Casi todas ellas son auténticos trozos de mi vida [. Esa ternura también la expresa al evocar seres simples y primitivos. porque tengo fama de mentiroso y trapalero entre algunos conocidos de esos que suelen darle a uno palmaditas en el hombro y decirle que lo quieren bien. y en ocasiones usó el seudónimo de Juan Balaguero.. que siente sus temas y que si les da la ligera forma de crónicas es para hacer llegar su pensamiento más fácilmente a las gentes en una época frívola y atareada como pocas. Otros libros publicados: “Cuentos y enredos” (1922).]. EN LAS GARRAS DEL MAL no había querido hablar de la anemia tropical. que cobró fama de mentiroso.” 23. Novedoso cronista popular. en la revista Cromos y en otros periódicos de Bo-gotá. tipos campesinos que retrata con la fuerza del realismo. es un escritor en toda la extensión de la palabra. con una quijotesca capacidad para verse envuelto en aventuras y lances de folletín en cuantos lugares visitó. en 1875 y murió en 1949. los arrabales de las ciudades y las bárbaras vendetas de las gentes de alma atravesada”. no tendría ningún resultado y sí podría entrañar perjuicios para algún tercero. posee una suave virtud tonificante” 22. quien decía que su prosa era parroquial porque nadie le había enseñado a escribir. revela su capacidad de observación y de fineza. Porque es común. que aquí se reproduce. La razón. hazaña que le proporcionó suficiente “munición” para sus crónicas... las cárceles. y porque pensaba que toda la tinta que gastara en llamar la atención pública hacia la necesidad de librar al país de esa inmensa dolencia.en realidad nada hay más verídico y sincero que mis crónicas. dejó este sencillo testimonio en el prólogo del libro “Cuentos y enredos” (1922): “Mi vida no ha tenido más campo de observación que los rastrojos. era: “su filosofía del vivir.. pues en calidad de guerrillero fue capturado y enviado al destierro. Tan desmesuradas eran sus historias. en el que aclaró: “. sin pretender ser profesional de la literatura”. sencillas. entre nosotros. Dejó inconcluso un libro sobre la entonces inminente revolución proletaria en Colombia. era uno de los cronistas más leidos de la pren-sa nacional. Hacia 1920. Luchó en la Guerra de los Mil Días en el bando revolucionario. Santander. ladina y socarrona a ratos. y es que el escritor santandereano no es un cronista de tres al cuarto. Pero no hay nada más difícil de creer como la propia vida!”. con 45 años.. “Sartal de mentiras” es el libro que recoge sus crónicas más deliciosas. envueltas en una forma encantadora y amena. Tenía una íntima comunicación con el pueblo y un espíritu revolucionario que lo llevaba a escribir lo que él llamaba “crónicas comunistas”.. Calibán le dedicó en 1919 una nota que decía: “Nadie como él posee el arte de escribir cosas profundas. sutiles. por ello tituló “Sartal de mentiras” uno de sus libros de crónicas publicado en 1924. “Al sol de agosto” (1923) y “Andanzas de un desocupado”. para alentar la repartición de la tierra. que si llama mentiras a sus verdades es porque sabe honda y dolorosamente que la humanidad de hoy (quizá la de siempre) bebe con más gusto el agua si se le hace creer previamente que es alcohol impotable.

el mal es tan grande. bajaran a la vida de nuestro pueblo y compartieran con él sus necesidades. anda por las plataneras. la mayoría de los obreros carece de ropas de repuesto. cebolla y sal. Y como nada me pudo argumentar. A los niños se les pone el azadón cuando sus manos están todavía torpes para bailar el trompo. Uncinarias-II-2. Por fortuna el asunto de la anemia tropical no ha sido hasta hoy campo apropiado para la especulación de los contratistas. yo le hubiera dicho también muchas otras medidas preventivas que he leído en los libros. las niñas van a los cafetales llevando en sus talegas de recolección las muñecas de trapo. una o dos veces. no hacen uso de ninguna medida preventiva para no infectar los lugares por donde pasan. y en la ayuda de lo desconocido. que llevaba en la cartera el análisis. bebe agua sin filtrar. usar guantes y tomar el agua filtrada y hervida.pública hacia determinadas necesidades para luego sacar a la luz un buen contrato que dé pingües rendimientos. y aún cuando hay espíritus optimistas que confían en sus esfuerzos. hombre. dejan lavar en ellas las ropas de los niños anémicos. luego vuelve al cafetal con los pies descalzos. después de hacerme la primera cura. se mete a los pantanos en tiempos de invierno. van también al trabajo dejando en el chinchorro al pequeñuelo en compañía del perro sarnoso que dormita en la puerta del rancho soñando con un hueso pelado. no juegan. pagando hasta el 20 por 100 para comprar unos nuevos. H. cuando pasaba aún tambaleante por las calles de Bogotá. y por sobre todo. y sin embargo no pueden tener un par de pantalones de repuesto. Tricocéfalos -II-2. después de hacer un caldo de agua. ¿Qué pueden las medicinas suministradas en la forma que se usa actualmente? Yo creo que nada. Cuando se les rompen los que tienen. Yo. que solamente un esfuerzo nacional podrá remediarlo. y cada seis años se aventuran a comprar una ruana. y las madres. Si no hubiera sido por la premura del tiempo. para no contraer la enfermedad. pero tal vez por eso el interés tiende a decaer. Los que toman el agua llovida ignoran que los gallinazos dejan sobre las casas los parásitos que llevan en las patas. un cafetero rico y colorado. El enfermo toma el timol o el quenopodio. deben ayudar al dueño de la casa jornaleando. no beben. -Ascaridé-II-1. me dijo apretándome la mano para despedirse: —Eso se cura con un timol. Pero en la práctica parece muy difícil el triunfo. . me preguntó con aire dogmático: —¿Por qué está usted tan flaco y amarillo? —Porque tengo anemia tropical. que no fuman. Hay hombres que solamente descansan los domingos. le respondí. Yo quisiera que los que se preocupan de nuestra regeneración material. H. saqué el papel y se lo puse a la vista. —No. No olvide cambiarse diariamente el calzado. Antier. junio 2 de 1920. transita obligatoriamente por las veredas por donde el sol no ejerce ninguna influencia bienhechora. La esposa y los hijos para poder vestirse. echándome en la cara el humo de su habano legítimo. me contestó. leyéndole en voz alta: “Señor Quijano Mantilla. las cuadrillas de peones ambulantes de los trenes y de los caminos. la anemia es un mito y solamente les puede dar a los que andan descalzos. Hacen lo mismo para reponer la camisa y el sombrero. se ven obligados a sacar a interés dos o más pesos. anda por sobre los polines de las vías férreas infectadas por los pasajeros que se sirven de los retretes de los carros. los que toman el agua de los manantiales. Los cabos de las herramientas no se desinfectan. Doctor Manuel Antonio Rueda Vargas (una preparación)”.

Los alimentos ordinarios se componen de guarapo. Cargaba los muletos sin ayuda. para dársela a mi ahijada que es una especie de momia. que tenga como base la exportación del café. en los trabajos estaba siempre aparte y hacía más que los otros peones. Y en otras partes. Como si conseguir una botella de leche en estos climas no fuera tan difícil como la solución del problema de La Quiebra en el Ferrocarril de Antioquia. De lo contrario. —Pues hospitalizar a los que se estén medicinando. en la huerta de su estancia. Yo tengo una comadre. no se salvarán sino los que puedan usar 20 pares de botines. Ayer. Y armados de esa manera. y más triste que los muchachos de los ranchos. se internan en los cafetales o se colocan en las vías férreas y al poco tiempo se les ve decaer hasta quedar convertidos en espectros buchones que semejan renacuajos en dos patas. aún cuando yo tenga que dar también se mi cosecha. y crear una renta para combatir la uncinariasis. a quien le conseguí durante seis meses una botella de leche diaria. al paso que sus hermanos pasaban la vida aletargados en el alar de la casa. respondo. . Hijo del barbecho. Llegan de sus tierras boyacenses llenos de vida. porque las vacas que tengo apenas dan para el café de mi familia. otros tantos guantes y que no vean como la aparición de un cometa la llegada de un vaso de leche a su casa. no más. que puedan ser a la vez campos de experimentación para las escuelas agronómicas. tomar agua filtrada y leche de vaca por único alimento durante el día de su medicación. Y Teófilo cayó herido por la anemia tropical. y en sus últimos días. si no es que se desiste de ordeñar las vacas al verles los ojos de súplica que ponen mostrándole a uno el ternero lleno de nuches. en su generalidad. pedazos de plátano colino. y no abrían los ojos sino para mirar el curso del sol o para ver si los transeúntes les tiraban un pedazo de pan. —¿Y qué quiere usted que se haga?. cuatro fríjoles colorados. yo le veía enarbolar en alto el azadón y tratar de no dejarse conocer cuando las comadres de la vecindad murmuraban su flacura. al poco tiempo contraen nuevamente la enfermedad y sucumben sin esperanza. se les dice que deben combatir la anemia tropical. y meneando la cabeza le decían como para no confesar claramente sus temores: —¡Pero como está de traspasao! De esa manera sucumben a diario los mejores y más fuertes de nuestros labriegos. enseñarles a vivir con higiene. se viaja hasta una legua en busca de una botella de leche. a los niños de estas regiones no se les oye nunca una carcajada sonora. En ese tiempo se convirtió en una criatura llena de vida. luchó contra la astenia con entereza. un hombre de una fortaleza inquebrantable. araba sin gañán y manejaba una almadana con tanto desembarazo como un martillo. Toman el timol y reviven milagrosamente. Espíritu arisco. Hace un tiempo vi caer a Teófilo Martínez. Todo en él era destinado para la lucha. Y así. Nadie como él para arrojar la bola en los juegos del día domingo.Y a estas gentes se les da el timol y se les aconseja andar con botines. un hacendado me decía: —Yo no puedo darles la leche a mis arrendatarios. nadie que le diera a la mujer palizas más bien dadas. ni se les puede sorprender en el semblante un solo deseo de juventud. y de cuando en cuando un pedazo de carne de ganado muerto de ranilla o de carbón sintomático. construyendo granjas modelos. Yo he visto verdaderos atletas caer bajo la continua succión de esos animales invisibles. pero como nadie los obliga a cuidarse ni a repetir la dosis. me dice un amigo. ni se les ve jugar.

las viejas esperan con la cabeza baja. Quien las vea. Por la tarde. En todo lo que emprenden. y ponen un beso de amor en nuestras carnes martirizadas por los dolores: ¡son nuestras madres! El Espectador. ungen nuestros cuerpos con sus manos temblorosas. las que lavan nuestros cadáveres con beatitud. levantan su mercancía. Las viejas de Rendón tienen una tristeza resignada. aun cuando jamás se les vea descansar. las que no se avergüenzan de nuestros fracasos. cuando el cuerpo decae. LOS GRILLOS Sobre los grillos como sobre las serpientes. a sentarse de nuevo a pensar. resignadas y tristes. LAS VIEJAS DE RENDON Visitando al artista Rendón he visto en su estudio la figura de dos viejas de Rionegro de Antioquia. y desilusionados como tantos. y ellas se agitan irresolutas. Y sin embargo. suponiéndose resguardadas de la intemperie por la sombra de un paraguas recargado contra el suelo. Día de mi primera salida después de la toma de quenopodio y de los dos frascos de aceite de ricino. Siempre había extrañado que nuestros pintores pasasen de largo ante esos cuadros que son como el lento atardecer de la existencia. y que hace asomar a nuestros labios una protesta contra la dura ley del trabajo. Son como las sacerdotisas de una divinidad fracasada. irán al hospital de carne de ensayo o caerán en el surco de su labranza como Teófilo Martínez. ante la completa inmovilidad que les da la idea del sopor de la muerte. que bendicen a los niños y les obsequian a los desgraciados lo que ellas habían de comerse. y sin mirar a ningún lado. están los prejuicios hacinados. entre el bullicio de las gentes. ni huyen de nosotros cuando las enfermedades incurables nos hieren. de 1920. y es común oír a los labriegos al hacer las . en ellas puso el genial humorista montañés todo el pesar de su alma tranquila y honda.Los demás tendrán una alegría pasajera después del timol o el quenopodio. pasará de largo. Acurrucadas ante un miserable tendal de comestibles. irán suspirando a medida que los rayos del sol les vayan dando en la cara. hay desde luego las probabilidades del insuceso. volverán a la vivienda. 29 de abril de 1920. las manos sin expresión. Porque el trabajo de las viejas nunca se tiene en cuenta ni se agradece. Las cuatro rodillas como cuatro estacones. 26 de junio de 1920. Conozco cinco viejas que viven siempre ocupadas. los ojos inmóviles. de las que esperan en vano comprador para sus arepas en los tendales de la plaza pública. que a todo mundo le desean ventura. Se les tiene como perjudiciales para las sementeras. y ellas. para ir a la presencia de Dios sin calzones y descalzos. y el alma parece prendida contra su voluntad a esos escombros que agonizan. El Espectador. y nunca he oído decir que sean buenas ni en las donaciones que se hacen con motivo de ciertas festividades les han merecido para hacerlas dignas de una simple merced. las viejas son las que en las horas capitales de nuestra vida están al lado nuestro. toda la poesía del incienso y de las agonías.

La mujer. Acurrucado en un rincón. la grilla con todos los grillitos. observa con sus ojillos picarones y risueños. por ellos tienen los montes. Adelante el grillo. los niños los tratan con cariño. después de mutilado se arrastró por el sendero con el espanto en los ojillos y la más triste actitud. tal vez porque los grillos gritan como ellos y son juguetones e inofensivos. principia a bostezar. vuelve a calzarse. se sienta en la cama. y si un campesino deja en el suelo su ruana. Muchas noches los he visto entrar en mi aposento. de cuando en cuando cantaban con una vocecita agradable como para darle gracias a la niña que los protegía. apenas. o quien les prodigue consideraciones pero los grillos solamente han llevado a cuestas la antipatía de las gentes por haberlos dotado el Creador con la estridencia de su violín unicorde. Las pulgas y los grillos son los enemigos capitales de las mujeres y nadie podrá dar un comino por la vida de un grillo. las gentes del campo dicen de ella: —Tiene muela de grillo. Y sin embargo. impaciente. los grillos viven debajo de las piedras en los cimientos de las paredes y en los barbechos. después de acostarse. Entonces es cuando dicen las gentes que los grillos destrozan las ropas por solo picardía. y como si fuese a sorprender una cuita de amor. hasta que un pollo lo atrapó. hasta que ya cansada su perseguidora. He visto en una cajita de cartón una familia de grillos. coge en una mano un zapato y en la otra una vela. toma la vela. se acerca en puntillas para volver a sentarse malhumorada. En ese instante el animal necesita desplegar toda su estrategia. Pero nunca se les oye una palabra de conmiseración para los grillos. Cuando una persona come con voracidad o se alza con lo que no le pertenece. También tienen fama de ser destrozones por naturaleza. Sin embargo. Los grillos tienen un idioma completo para entenderse con sus semejantes y su chillido ostentóreo es a la vez su única defensa. Yo he presenciado las angustias de un grillo despatado. y con frecuencia les arrancan las patas para dárselas en bebedizos misteriosos.cuentas de la cosecha: —Si no hubiera sido por los grillos. Es para lo único que los consideran utilizables.. Buscan lo más muelle que encuentran. y jamás les oí gritar. en busca de refugio. y allí forman su cama para estar protegidos por la luz contra los animales que los persiguen.. se lo achaca a los grillos. Todos los animales han tenido quien cante su vida. Como su única defensa está en los saltos. los rastrojos y los llanos de las tierras cálidas. maquinando los más atroces martirios para el pobre animal que vino a turbar su sueño tranquilo. Entonces el grillo da un chillido y salta al otro extremo de la alcoba. esa . cuando una mujer. Hasta las niguas gozan de cierta simpatía entre los seres racionales. prende un fósforo. y yo les he oído decir a mujeres de pies adorables: —¡Qué rico es tener una nigua! Y otras dicen con cierta coquetería: —Yo soy muy sabrosa para las niguas. y poco después. Los arrieros los tienen como remedio para ciertas enfermedades de las bestias. Ordinariamente. toda la marrullería de que supo dotarlo la madre naturaleza. cualquier rotico o desgarradura que le vea. Sus enemigos mortales son las arañas. se hace una cruz y sacudiendo la punta de las frazadas se dispone a dormir.

Calumniados y aborrecidos. donde solamente podrían escucharse los pasos de los hombres heridos por el silencio de la naturaleza. por ellos. y cantan por cumplir su misión biológica sin aspirar al agradecimiento. vamos como abstraídos en el chillido de los grillos que todo lo domina. las selvas.perenne sinfonía que no deja penetrar los corazones del dolor del silencio. 30 de marzo de 1920. que es acaso el más cruel de los silencios! Originalmente publicado en El Tiempo. dan sin egoísmo lo que tienen. el eco de nuestros pasos no nos acobarda en las noches oscuras. y que es como una consoladora letanía entonada a los genios de la noche. reproducido en El Espectador. porque saben que si enmudecen. . los rastrojos y los llanos se tornarían en inmensos cementerios. cuando a tientas por los senderos.

los curas y los judíos. el primero entre los de su tiempo y difícilmente superado después. En realidad se quedó solterón empedernido y compartió su muelle vida con una sobrina. para mí. de coloquialismos y de verdades como las catedrales que retrata.Ricardo Uribe Escobar este escritor antioqueño que nació en 1892 y murió en 1968 dice su antologista. cuando algún prójimo pierde el equilibrio y se da algún nalgazo o enseña partes interesantes y sonrosadas. Uribe Escobar les dio la estocada con sus crónicas salerosas. cuando es prójimo la víctima de las cáscaras de plátano o de los alisamientos traicioneros. “era un joven abogado de gran porvenir. El Almanaque de don Alfonso Ballesteros fue la columna más leída de la prensa local entre 1921 y 1923. Ricardo Uribe Escobar. no le hayamos cogido confianza y no nos atrevamos a divertirnos a su costa. Sus blancos favoritos eran los conservadores. Sus crónicas están llenas de recursos expresivos. Más ilustrado que su contemporáneo Tejada. y se recopiló en 1983. Es curioso que con ser tan viejo el espectáculo de la muerte. Uribe Escobar escribió en El Heraldo de Antioquia en los años veinte. No es que yo vaya a buscarle risa al siniestro espantoso del último sábado. Siempre remata su crónica con algún cuento. En 1924 se retiró de la dirección de El Correo. que fue mejor escritor que Luis Tejada en el género de crónica ligera y picante: “Uribe Escobar fue un maestro. y la que nos hace reír y aun alegrarnos en ciertas ocasiones. Cuénteme mi sobrina que casi todas las mujeres de la Villa acudieron al teatro del acontecimiento —como decíamos ahora tiempos— en trajes no modestos ni vestidores como . El Correo Liberal apareció en 1915 y Uribe Escobar fue uno de sus directores en 1921. LLAMARADAS Y HUMORADAS Sobre Todas las cosas de este mundo tienen dos caras: la que provoca el llanto o la aflicción. de su hermano Eduardo. a quienes denunciaba sin pelos en la lengua y con un permanente tono zumbón. Son especialmente memorables sus arremetidas sin piedad contra los presidentes Marco Fidel Suárez y el General Pedro Nel Ospina. quien llamaba afectuosamente a su pupilo. Livardo Ospina recogió las crónicas de Uribe Escobar publicadas entre 1921 y 1923 bajo el título de “Mi Almanaque”. En los artículos de Uribe Escobar se nota la influencia de Carrasquilla. aunque no llegaba a los 40 años (pero él impostaba la voz como un sesentón y confundía las fechas). y firmadas con el seudónimo de Alfonso Ballesteros. después de haberle dado estatus intelectual y de ser reconocido como el más brillante de los periodistas de su época. Según Adel López Gómez (Ellos eran así). elegante. con el que Uribe Escobar fingía ser el más viejo de los escritores del pueblo. el más joven. a menudo citada en sus crónicas. pero ni yo ni el alacrán podemos con el genio y por eso tengo que anotar los comentarios cómicos que provocó el incendio. También escribió en el diario.. “lumbrera”. Claro que a veces la intensidad trágica del acontecimiento hace posible sacarle el jugo cómico. cual sucede en presencia de un agonizante a quien no podemos celebrarle los divertidos y graciosos gestos que hace. de diálogos.. rico. mujeriego y neura”. pero su colaboración más recordada fue la que sostuvo en El Correo Liberal. anécdota o chascarrillo de sabor local. como ocurre. por ejemplo. con sólo 29 años. y mejor escritor. Livardo Ospina. siendo Tejada muy bueno”. Si se dice que Rendón hizo trastabillar cuatro regímenes conservadores con sus caricaturas.

representaban espectáculos de cine que lo dejaban a uno frío. y pensando en el hoyo negro. Colombiana de Seguros a tres pesos. bajo las gorras. Quien sabe qué lúgubre asociación de ideas despertaba en la mente del lírico levita el espectáculo de aquellas humeantes ruinas. Me dice también mi sobrina que una gentilísima dama se vio de pronto como parada sobre un pedestal de blanca espuma. muchachos. Es indudable el más bello modo de salir de Colombia para siempre: un suicidio poético. Tomado del Almanaque de don Alfonso Ballesteros. por la desilusión consiguiente al desarreglo. ofrecía en alta voz acciones de la Cía.quisieran los miembros de la honorable Junta de Censura. y no faltaban quienes enseñaran. épico. entre el mal olor de los medicamentos. trencillas apretadas y marrones multicolores. y dicen que alguno ofreció pagarle a dos noventa y cinco. cantando suavemente aquel bambuco de Julio Flores: Oye. por debajo de los abrigos. Octubre 31 de 1921. con una mosca rebelde en la punta de la nariz. conque dizque lo ayudan a uno a bien morir. UN SALTO MORTAL He leído. que cuando el fuego paseaba sus lenguas rojas y devoradoras por todo el frente de la manzana trágica. 1983. . Crónica motivada por el incendio que arrasó el centro de Medellín. que algunos maliciosos tomaron por un montoncillo de ropa blanca. además. viendo los ridículos gestos que uno hace para soltar el alma. que es como decir se lanzó al abismo horrible de la muerte. Yo quisiera poder ejecutar mi salto mortal en el mismo salto del Tequendama. qué gente tan mala! No permiten pañar nada y más bien dejan que todo se vuelva chicharrones. muy natural y lógica? Así dizque lo comprendió don Ismael Correa. llevándolo a uno a los brincos. Medellín.. Otro caso curioso fue el de una mujercita del pueblo que decía a su vecina: —¡Qué le parece. pero es tan feo dejarse morir en una cama. para no perder tiempo. heroico. frío y estrecho. ¿No es admirable esta idea simplista del pueblo. bajo las ruinas de mis pasiones. con sombrero de copa y fumando tabaco. en los latines de Leonel y Quintín. Me cuentan. Quitarse la vida es cosa reprochable y pecadora. escurrida traicioneramente hasta los pies calzados con dos botas distintas. Me gustó mucho también haber visto el domingo por la mañana a un curita que se paseaba frente a las ruinas. porque en la precipitación olvidaron las medias. E. a pesar del calorazo que despedían los edificios que el fuego devastaba. le echaron mano y se lo alzaron. rodeado de los curiosos del barrio. al cementerio. Lucían otras las piernas desnuditas. de los criados y de la parentela. en los rezos del padre Henao y en el negro Sapirrias. todos con los ojos clavados en la cara del agonizante. quien les dijo a los policías y particulares que trataban de ponerle a salvo los licores de la droguería: — Bébanse eso. de. pero esos lambones policías. antes que se queme. apenitas lo vieron pañando unos papeles. los ribetes y encajes de las camisas de dormir y tan transparentes que. Dizque había muchas enseñando. Es seguro que muchas encontrarían novio y otras lo perderían. y acuático. a la luz del incendio. uno de estos judíos del marco —descuadrado ahora— de la plaza. en su coche ridículo. en El Correo que un caballero bogotano se arrojó al salto del Tequendama. N. Mi muchacho corrió a ver qué cogía..

porque cuando yo trataba de subir. se metieron al carro. y sin pagar siquiera. Me parece que por allá en abril o junio había dicho yo sin recato mis sentimientos de viejo práctico. me enculequé completamente y quise convertir en aeroplano el tranvía. 1921. a propósito de la llegada de los rieles al Parque de Berrío. me acerqué y de pronto me vi empujando y estrujando y tirado sobre uno de los asientos. cuando estrené mis posaderas en uno de los caracoles eléctricos. tomó camino el aparato. sin que el conductor hubiera tenido tiempo de cobrar. porque no está bien que las personas serias hablemos de esas cosas. mi señora. sin avisarle a nadie y dejando una tarjeta de despedida para la Patagonia. tropezando con los polines.. en una de las frecuentes paradas que hacían antes los trenes de esa línea. que es el único que no se resiste. OTRA VEZ EL TRANVIA No me explico por qué motivos —viejo desconfiado— me dejé llevar del entusiasmo en la otra semana al hablar del tranvía. Tomado del Almanaque de don Alfonso Ballesteros. casi por sobre mi cadáver. es decir. ni de hacer sus devoluciones en la máquina registradora. Había subido yo a Buenos Aires a dar un paseo y se me antojó bajar arrastrado. pero a las dos cuadras se detuvo porque dizque el colega que subía tenía que cambiar primero. Uno de los pasajeros. que yo le pago el tiquete. para que lo pararan. 1983. Llegó al fin. ni de imponer el orden. 1983. no se verían obligados los periodistas a hacerme el suelto necrológico de cliché. pero es que voy de afán— le contestó la vieja. Diciembre 7 de 1921. . ni les daría ocasión a mis amigos de recordar mis faltas y debilidades. le dijo a la viejecita: —Súbase. Después el otro día. Pero ahora recuerdo que no sé nadar. —Dios se lo pague. mi amo. alcé la mano izquierda. ponerlo por las nubes. no sé dónde. una pobre vieja con un racimo de plátanos a la cabeza.. Cuando el Ferrocarril de Amagá hacía sus primeras salidas. le ahorraría a mi sobrina el fastidio de las visitas de pésame y los gastos de entierro. deslumbrado con la bonitura de los vagones y con algún contacto esférico femenino que me tocó en suerte esa ocasión y del que no había querido acusarme. Medellín. Tomado del Almanaque de don Alfonso Ballesteros. a los cincuenta minutos nos bajamos todos los pasajeros y nos vinimos en el caballito del Señor. De este modo me evitaría todos los inconvenientes apuntados. Ya colmados los ánimos. Cansados de aguardar. diez o doce muchachos y cuatro o cinco hombrones se precipitaron a la portezuela. Pues ayer tarde volví a hacer la gracia. ni pone función. venía por la carrilera una mañana.tranquilamente. compadecido. 7 de junio. Esperé la máquina en una esquina por más de media hora. ni hace cambios.

Hay muchas que sabiendo que son un chapurreado de zambo con mulato.”. Más conocido como Tartarín Moreira y Doctor Barrabás.. en verso. Libardo es el tipo de guasón genuino. “Pero el tal Barrabás sabe reír a mandíbula batiente y de allí esas crónicas suyas ágiles y traviesas leídas por el gran público. en 1898. terminó en la miseria. que por ello eligió el seudónimo digno de su temperamento: Barrabás. ESTOS BLANCOS Todavía. verso y prosa”. me decía. como también los llamaban por las juergas que armaban en el café El Globo o en el Jordán. con una pelambre ensortijada que parecía una totumada de frutas de yerbamora. en este tiempo en que el factor principal para la adquisición de una mujer es una pianola y cuatro rastrillones de un bucéfalo colimocho al frente de una ventana! Es de notarse que las más inclinadas a estas distinciones ridículas son las señoritas. El personaje de melancólica mirada y sombrero de medio lado. A propósito de este libro. y lo retrata como una persona muy colérica —tan rabioso como una pitorá—. Lucio Selgas dedica una nota editorial en El Diario de Medellín a Tartarín. Todavía hay quienes se crean entroncados con antiguos virreyes y nobles dinastías. adoptó el seudónimo que lo haría famoso de la novela de Daudet. haciendo un mimo de contemplación extra: “nosotras somos muy pobres. o “los alborotadores”. El Diario. Raza. es el último volumen que se publicó de la obra de Tartarín (1985). Antioquia. Barrabás y Kitadolor” (Medellín. todavía hay un gran número de personas a quienes les gusta desempacar un tercio de pergaminos rugosos para estregárselos en la cara a quien se atreva a dudar de su abolengo inmaculado. —¿De veras?— le respondí. Dice las barbaridades más grandes con una frescura de agua de tinaja y luego se pone serio como un valencista despechado. el artista que fue fiel a un ideal romántico de la vida. A más de veinte les he oído pronunciar una palabreja que debe escribirse en italiano. Colaboró principalmente con crónicas y poemas humorísticos. Fue uno de los integrantes más jóvenes del grupo los Panidas. y murió en 1954. sus amigos cultivaron la leyenda de Tartarín. y piloteaba un par de patas como las de don Eliseo Velásquez. No hace muchos días. pero de muy buena familia. le sueltan a uno . “Crónicas de Tartarín” es el libro que recoge sus mejores textos.Libardo Parra Toro (Tartarín Moreira y Dr. Barrabás) Libardo Parra nació en Valparaíso. en El Correo Liberal. Pues qué le parece que no lo sabía. una con quien tuve el gusto de volear las zancas en la Fiesta de las Flores en un raitán. Después de mucho deambular en la bohemia y de ganarse la vida como detective. 1930). Y era imposible adivinarlo. El Bateo. “Aquí entre nos” es el título de la selección de sus crónicas periodísticas. de acentos muy urbanos. en Sábado. sí señor. “Cancionero. de los grandes saltos de muchachas por encima de los tejados. publicado en 1932. pues la prójima esa tenía perfil de calabazo. “Tartarín de Tarascón”. a partir de 1915 publicó sus Latas del día. El Correo de Colombia y El Heraldo de Antioquia. escribiente en notarías y juzgados. Ahora ha sacado a relucir todo su buen humor en un libro de crónicas que está siendo éxito de librerías” 24. Sin embargo. hablar de buena familia en este tiempo de los matrimonios hechos sobre medidas.. ¡Qué les parece. porque suena mañé. secretario. Y queda una joya por reeditar: “Las crónicas del Dr.

Nada de eso quieren comprender.. Eso le dije. y de individuos como el perro Vasco Núñez. caricortado y malapaga. moñengo! El Bateo. yerbatero y pariente muy cercano de los Bedoyas de Andágueda. con unos labios que parecían dos rodillas y un pelo acurrucadito. —Nosotros venimos de los Casafuses y de los Benjumeas. unos mulatos con cuatro cuadras de espalda. —No sé —le dije. remachó. con esas zambas. tres metros de jeta y más brutos que Arana Torrol. españoles que fijaron su residencia por los lados de Angelópolis... para librarse de las culebras que lo acechaban en Santodomingo. por su buena cara y por tener la piel desteñida. mientras yo me puse a pensar en ma Pedro. ni ese achatado perfil de negro zulú. sus bisabuelas. Eso me dijo y salió haciendo un gesto encantador. —¿Por qué no fuiste al paseo.. que un domingo en la retreta me preguntó una chica. bastante pinchada. pareciéndole testimonio suficiente un lindo cabello rubio. si el joven que en ese instante pasaba mirándola sería mañé..tamaña catilinaria para demostrar su origen limpio de toda mancha.. y los Aguirres eran primos dobles de Amar y Borbón. Pues no puedo decirle nada. No quieren comprender que tienen apellidos heredados de gentes a quienes sirvieron. ni ese pelo churrumbo. le solté los cuatro primeros. que eran los de la interrogante. emparentándolas con mestizos analfabetas que heredaron un apellido sonoro y sangre de veinticuatro razas negras distintas. que era como la llamada a un beso... Esos Casafuses y Benjumeas eran nietos de los Aguirres de Pavaraudocito. que para tomárselo hubiera sido menester recurrir a unas tenazas de punta microscópica. procede de una recua de bandoleros que se zamparon a estos tierreros a cometer barbaridades con las indias. Esas cuentas me las hizo una vez un tipo con cara de senegalés y hocico marca Mongolia. por no contestar con la frase aquella tan de uso entre muchachas de escuela: ¡Cómo ño.. ni esa boca de hotentote. Aun cuando no son testimonio de ello esos ademanes de indio aburrido que se gasta. ¡Ah pereza! —¿Y es que tú estás creyendo que eres parienta de Byron? —Pues más bien siempre.. una boquita donde a duras penas cabía un beso y una piel satinada y blanca. suelta cada chiste a su costa. A una primita mía también se le metió que era la mar de blanca. precisamente. que son los siguientes: Y con la más mala intención de que fui capaz. Ni quieren comprender tampoco que el poquito de sangre buena que tienen. —Simplemente que si es de buena familia. —¡Ah! Pero entonces es de muy buena familia. sin saber que hay mucho curioso que enterado de su procedencia. Y tanto es así. —Explíqueme qué quiere usted preguntarme —le dije. mientras yo le observaba una churumbela de trompa. doblando la rodilla sus remotos bisabuelos. 12 de junio de 1926 . eso que se creen y ahí me las tiene usted diciéndole negro a todo hijo de vecino y desdeñando infinidad de pretendientes. quien se tuvo que meter entre un barril. El único dato que puedo suministrarle es el de sus apellidos. Aquí hay muchas que acostumbran juzgarse por el buen plantaje. un viejecito roñoso tío de mi prima. ni esas manazas de yumeka bodeguero. rubita? —¡Gas!.

el asiento se le pega al mapamundi. y es cosa sabida que a sentencia de garitero. cargaderas viejas. En la calle. y nosotros debemos seguir sudando amablemente. “No hay agua y hemos suspendido toda clase de lluvias y ventarrones”. en donde las olas del polvo nos envuelven. Pasa un camión y cubre toda la calle. y vamos todos presa de una angustia y repitiéndonos siempre la eterna letanía: ¡Qué calor! Agua piden del río los viajeros que están espantando zancudos y viéndoles los hígados a los caimanes que. Y necesitamos mucha agua: agua para ponerle diques a esta polvareda de las calles y de las carreteras. los ojos se nos irritan. como una triste misericordia. atacado por refrescarse y a cuatro metros de su consorte que. casi seguro. Por las lindes de las orejas le chorrea el sudor por goterones del tamaño de una albóndiga. agua para hacer fecundas las cosechas y para quitarnos de encima este velo de humo y de polvo que está sobre nosotros. Agua para bañarnos. pero es intolerable lo del polvo. ventilándose de tal forma que las formas se refresquen. convierte la frazada en un abanico. suda la dactilógrafa. Agua quieren los tenderos para que el río suba y les traiga la mercancía que se pidió hace nueve meses. han dicho. se revuelve entre las sábanas. toser a más de un viejo reumático y estornudar a la mayor parte de los transeúntes. haciendo caso omiso de la cobija caliente y del marido que a su lado estará en las mismas. parecen haber contestado los dioses atmosféricos al plañir unísono y cristiano de la feligresía que ahora suda y se congestiona.. lo de esa polvareda que a toda hora nos estropea. le aumentará el calor a cuarenta grados. suda el contador. la frente está empapada. al mismo tiempo que le levanta las faldas a una señora y nos echa un polvero encima. más caliente aún que el mediodía crepitante. levanta las patas. Pero el cielo dice que no hay agua.“Crónicas de Moreyra” NO LLUEVE Es cuestión resuelta que no llueve. tan aporreada por los pies de tantas bestias y por las patas de tantos hombres.. El caso es que si a un sujeto narigón le examinan los pulmones. haciéndonos aún más dura la brega diaria. En la calle pasa la vieja empapada. un leve viento nos acaricia la faz aguada. con las fauces abiertas. sacudiéndose como gallina en subterráneo. inyectándonos por las narices la cimiente del catarro y la neumonía. No nos vemos. varillas de corsés y todo cuanto desperdicio rueda por estas calles. se pone boca arriba. conformes y resignados. Nos topetamos. nos hacen invisibles y nos hacen tragar por las narices la caspa eterna de la tierra cabezuda y caliente. despierta todo húmedo. agua reclaman los montes que ya no cabecean al soplo de ninguna ventolera. Las señoras. nos ahogan. volviendo un abanico la suave piyama. apelación a la quinta eme. después de un sueño obsequiado por el calor atosigante y no por el fenómeno natural del organismo y de la noche. venteándose con el labio inferior hacia arriba. seguimos sudando y apenas. desesperadamente. por su vecindad y naturaleza. En la cama. “No hay agua”. No quiere llover. Por lo de la levantada de las faldas no hay inconveniente. cambiando el color de nuestros zapatos. también piden agua. hace sacar todos los pañuelos. Suda en su bufete el señor de la gran barriga. y empapando la almohada y anegando el colchón. se baña y resopla por el calor sofocante. el cliente bufa como buey azotado. es seguro que le encuentran monedas de cinco. Suda el dependiente. . agua quieren los plantíos y todo cuanto en su faz avienta al aire esta tierra inhabilitada para el pródigo fruto. de noche. pasa un auto y nos envuelve en polvo y basuras. se soplarán todas con la camisa dormidora. la franela está agarrada al cuero y el genio lo tiene de mil demonios. Pasa la muchacha.

Medellín. en el crepúsculo de la vida. a la luz de la luna. por inmoral.. sin dárnoslas a nosotros. sacando a flote un malgatrio . sabiendo que Albania queda en una altiplanicie donde los vientos refrescan. sueltas. Por eso necesitamos mucha agua. Porque ahora están las mujeres que se agarran de la primer pretina que se les ponga a tiro. ¡Pero que no patinen! A esa edad cualquier movimiento fuerte es peligroso. Y puede que hasta tengan un poquito de razón. frescas. en un grito que se deshace en la angustia de sus ojos. Cuarentones pasteurizados que no han pensado nunca en el devenir tristísimo de la soledad absoluta. Van y vienen lanzando unas miradas inéditas. hay aire y hay pulgas que pican como escorpiones. víctimas de esta hoguera entre la cual corcoveamos como demonios en rijo. la blanca o morena piel al aire. Pero cada uno hace de sí lo que le da la gana. (¡Upa!). no quieren hacer caso a las demandas y rogativas.El calor ha puesto grandes comodidades en las mujeres. unas miradas de tatabra convaleciente. Es escuadrón. ¡Y las mujeres que se dan cada tropezón por cada uno de estos abuelos fracasados! Y ellos como si nada. de sentir que se les aflojan las rodillas. a chorros. Vaya a hacer lo mismo un hombre y salga en pantaloncillos traslúcidos.. como el náufrago a la primer tabla de barril que pase sobre una ola. que aún sueñan con paseítos. como si nada.. sin que haya combinación de ninguna clase y con la combinación tan diáfana y traslúcida como la falda leve. Nada. no se conduelen de nuestras largas noches y de nuestros días de calor y de polvo. Es casi una plaga en esta tierra el número de los tipos incasables. Pero los dioses atmosféricos no quieren escuchar nuestras quejas. Quítese saco y camisa exterior y salga mostrando la pechuga. asigún (sic) estamos chirriando. a ver si no le atarrajan 48 horas.. a ver si no lo para un policía en la primera esquina. y ellos están en su derecho de envejecer. 29 de marzo de 1926. Y ellos. miraditas al sesgo. si bien estamos por creer que en los propios infiernos estamos. Vejestorios. como pidiendo socorro. por descargas. de esos ojos medio cenizos que ya empiezan a sitiar profundas arrugas en donde el polvo se mete por trimestres vencidos. resistiéndose al empuje de los almanaques. sesión se patines y five tee o‟clocks. de los solterones que ya empiezan a desinflarse por los cachetes y a quienes se les ven venir los años por boca y nariz. agua a dos manos. apelación a los infiernos. Ya en la calle van desprovistas de todo elemento interior. El Bateo. a la manera de esas mulas sardas que no quieren pasar de la puerta en donde se les picó caña durante veinte meses. Y a sentencia de garitero. y yo he visto en el Rialto a más de cuatro ancianos (vulgo solterones) bregando por adquirir elegancia. Están en su derecho y bien pueden esperar los sesenta sin haber incurrido en la debilidad de estrenar botines y “chimenea” para ir de brazo al tramojo femenino ante un sacerdote que los descabelle con la fatal epístola. Y esa sería la única manera de refrescarse. de que al levantarse dan un pujido y al mirarse al espejo parecen cepillos viejos con pelos diseminados alrededor de los mofletes escurridos. agua a destape. LOS INCASABLES Es tropa.

de esos que acaban en un prolongado y ronco quejido. Pero el día se les llegará de la soledad absoluta. Un marido que se está quejando de reumatismo y que confunde un arrebol con una nube para echarle mano al paraguas. el sombrero lleno de polvo y la cobija oliendo a revolcada de mico. Eso es suficiente para hacer fruncir a cualquiera. Les parece que esos “cuarenta y nueve tan bien conservados” les van a durar toda la vida.más flojo que una enjalma vieja. más insolente y más estúpida para hacer chismes que la de esta tierra de las múltiples congregaciones pías. Y se equivocan. con las dos patas delanteras como las de un elefante. Porque eso tienen las ganas de casarse. Si con este careo no entran. tocando una rapsodia con las alpargatas con acompañamiento de estornudos secos traqueteantes. que a veces son hasta ricos. El día de encontrarse con la camisa sin botones. . Que les da a todas y a toda hora. un marido que no más se duerme abre tamaña boca y empieza a emitir unos ronquidos de marrana madre. Hay que ver las lidias para sacarse una nigua de un jarrete. para desquite de nosotros los perfectamente casados. Bastarían dos circunstancias para no resolverse al negocio. Y los solterones son los más veteranos del chisme. Las Empresas Públicas Municipales y la sirvienta. tosiendo y frunciéndose por detrás a cada pujido. pero que sea asunto de “ya”. En el Rialto los he visto haciendo nucas a las muchachas de catorce. y que a los ochenta todavía hay por allí una vieja que quiera cargar con ellos. Y hay que verlos por la mañana. y los he visto en sus casas (por docenas) repatingados en los butacones elegantes. Y todo esto sin contar la traílla de chismosos que siguen la vida ajena. Está bien que no se casen. La corriente de casarse con cualquiera. sin una compañera que les ayude a lidiarse las novedades. con las barrigazas de hipopótamo que se manejan algunos. con la nuca plegada y las narices chorriadas a toda hora. Porque ya es sabido que no hay solterón maduro que se preocupe del aseo. El día de levantarse arrastrando las tiras de los calzoncillos. y hasta algunas mocosillas que irían de buen agrado al pie de la vicaría con uno de estos “quedados”. adormecidos como esos perros viejos apestados de chanda. exponiéndose en cualquier caída a un par de coronas y un tejemaneje en la Agencia Mondragón. con el exclusivo objeto de lanzar al mercado de los malévolos la última invención de sus mentes pervertidas. sino por falta de una mujer. dando la impresión de un abuelito complaciente que sale a rodar con la nieta. El Bateo. quejándose de gota. con un mechón de canas sobre la frente rugosa. tan sólo por el gusto de seguir la corriente. 23 de mayo de 1928. A ninguna mujer le gusta un marido todo desbaratado. no por falta de dinero. Que no se estén creyendo. lleno de pestes. En fin. unas medias con la punta como de carey. No se había visto gente más “marrana”. que pierdan la esperanza esas otras candidatas a dormir eternamente solas. y el pequeño arquero que adorna los tocadores manda sus flechas hacia los cuatro puntos cardinales. para hacerlo “mamar” si acaso está comprometido.

en 1935. tiene una diversidad de expresión por otros pueblos desconocida. Gracias a estas crónicas se ganó el título de “El Redescubridor de Antioquia”. con el infaltable habano rubio en los filosóficos labios. donde se consumen los licores más finos. Panorama antioqueño (1936) y Prosas (1969). Algunos estudiosos afirman que con Barrera Parra se inició la generación literaria de 1930. Santander. se defendió a pistoletazos contra la vida. Jaime Barrera puede considerarse un renovador de la crónica periodística en Colombia. La culinaria antioqueña es categórica y deleitosa. Aquella “posición social” que alguien pedía para el anisado. sobre todo. a “lo que da la tierra”. el genio satírico más vigoroso de media América. El. después de Luis Tejada. se la dieron los antioqueños. A su muerte. temperamento y paisajes antioqueños. Uno de sus artículos más recordados es sin duda el que dedicó a Ricardo Rendón en su muerte: “Ricardo murió de un acceso de lógica. En los bares corrientes. expresó su asombro por la pujante ciudad industrial que desató su verbo vanguardista. labrada por una fiebre de veinte años empuñó la pistola con la pericia con que esgrimiera el lápiz. fuerte y parlante. porque pese a pertenecer al grupo del Centenario. UN GRAN “DESCOMPLICADERO”: MEDELLIN Para hacer la monografía del pueblo antioqueño no se necesita ser el conde Keyserling. innovó el lenguaje periodístico con formas de expresión poéticas inimitables. sus amigos recordaron al periodista de figura alta y desgarbada. Pero. café y fríjoles”. El maíz. la política. en 1890 y murió sepultado bajo el techo del Teatro Alcázar de Medellín. aparentemente monótono. Su audaz lenguaje imprimía un timbre sonoro a los temas menos poéticos. tendría que llamarse “Olán. comprimidos con verdades como puños que hicieron escuela en la literatura periodística.Jaime Barrera Parra Nació en San Gil. el famoso escritor santandereano estuvo en Antioquia como corresponsal y registró con agudeza los sentimientos. sueltas y claras. Un capítulo de ese libro imaginario que yo escribiera sobre todas estas sinfonías de almas y paisajes. La alimentación es ancha y es sápida. Un año antes de morir trágicamente. La mano firme. Ha colaborado responsablemente en la construcción de una raza que precisamente tiene sabor y tiene anchura. . las costumbres. que es efusiva. aguardiente. que en su cubículo de la sala de redacción montaba guardia todos los días a la vida colombiana. costumbres. También fue el primer director de Lecturas Dominicales del diario capitalino y escribió con frecuencia las Notas del día. temeroso de morir en caricatura”. como eran las fábricas y las industrias antioqueñas. Uno de los hechos que basamentan la vida de estas comarcas es el amor instintivo al suelo. Entre sus libros de crónicas periodísticas se cuentan Notas del Week-End (1933). Dentro de esta factura hay algo más que cuatro productos: hay una situación social y es lo que se pudiera llamar el terrigenismo antioqueño. de Barranquilla y en 1928 se vinculó a El Tiempo donde se consagró con la columna Notas de Week-end. el antioqueño de la calle — “the man in the street”— sorbe café y bebe aguardiente. como bien lo señala Lino Gil Jaramillo en la semblanza recogida en este libro. porque todas las cosas están de bulto: la naturaleza. Comenzó su carrera periodística en el diario La Nación. Introdujo en la literatura nacional el desenfreno de la metáfora y un sentido moderno del adjetivo.

del francés y del italiano. 2 de marzo de 1934. Universitario capitalino que andas literalmente deshecho de trescientas psicopatías. el agua. Una antioqueña es un mecanismo de animación tan esdrújulo.No se trata de abaratar el aperitivo o el alcoholismo. deliberadamente “sin importancia”. . Esta sencillez es el mayor encanto de la vida antioqueña. que es una de las más ricas y guarnecidas de la República. producen una sensación física de descanso. con una alegría matinal. víctima de un universo que no conoces. El Tiempo. las mujeres y el cielo. se encuentra el observador con los más complicados espíritus de mujer. una gran piscina para los atormentados. después de años y de lustros. desde los ángulos de lo personal y de lo súbito. su renombre. sensibles al turista que llega por estos valles. la fatiga de Bogotá se disuelve en la “Quebrada-arriba”. Se le toma con naturalidad y con orgullo. su “posición social” y su aroma fino. Al margen del fenómeno general. Gana de vivir. Pero lo que domina la conversación es la frase rápida y el comentario a rienda suelta. conserva el aguardiente de Antioquia. sin ponerle nombres burlescos. vente a mi balcón del Hotel Europa. Las mismas mujeres asombrosas portan las más finas toilettes y las más espléndidas joyas. Un pueblo de epigramáticos habituales no puede pro-ducir estos relatores de la montaña. conversa dentro del “desabillé” verbal más gracioso. roído por unas amarguras traducidas del inglés. la más sustanciosa. Todo es claro y fluido: la luz que se pone a saltar en los corredores y hace reverberar jardines y lozas. da un licor nacional que tiene fragancia y lumbre. el anís ha presidido fiestas y enredos. lo que representa el hecho económico. Hoy la Renta. que parece ser una de las características de la raza. Desde los tiempos más campechanos. Antioquia es lo que se pudiera llamar un “descomplicadero” nacional. En las montañas azules humeaban los alambiques del contrabando llenando de alegría corazones y bolsas. Alegría de vivir. Todos estos componentes. muselinas. La bebieron los fundadores del patriarcado. hasta estos otros más esbeltos del “Country Club”. Impulso y temperatura. que tiene Antioquia. que es un centro de cultura intelectual desde viejas épocas. que frente a él no hay Leopardis ni Werthers que no se rindan. pero en el interior predomina la sencillez más estricta. dentro del gran tablero nacional. diluidos dentro de una dosis perfecta. es lo que ha formado la literatura antio-queña. veladas y pendencias. amuebladas con amor y con despilfarro. blasones y bisnietos. Todo esto que ves: los árboles. con una distinción integérrima. Si la neurastenia de Medellín se cura en Arranca-plumas. Las llevan las mujeres frescas y claras. siempre equipado por espíritus de la mayor complejidad y altitud. telas claras y frescas incendian las casas. los revolucionarios y los políticos. es lo que les da a los hogares su tono y su atmósfera. la conversación. Medellín. fabricado con pulcritud y sin avaricia. Olanes. que es. de la venta. Esa propensión a lo espontáneo y a lo fácil. después de que las costumbres han tomado un corte más fino. la tomaron los bohemios y los poetas. para los enfermos de taquicardias intelectuales. estas mujeres de ojos árabes que son el poema de Antioquia. lo mismo en la calle que en los salones. porque es lo más castizo. En las casas más chicas. con los diálogos de sofá más arduos. sin duda. los que le dieron a la población antioqueña glorias y cañones. Hoy. provistas de bodegas suntuosas. se le ofrece al huésped una copa de anisado o de ron. se han hecho para reedificarte. para los intoxicados del libro y de la vida. de la mina. sino de consumir a todo trance lo espontáneo y lo natural. Los niños juegan son sapiencia.

de sus garzas y de sus reses. que no puede destruir la ironía más enciclopédica. los llanos y los palmares. con su feracidad espantable. Vimos a San Miguel de Perdomo. Había muerto como un instrumento de pánico. el caney. que era el camino de la muerte. de su luz que repiquetea sobre las pupilas. después de haber salvado los abismos más espantables del Tolima y de Caldas. las vacas. Si desde el punto de vista material implica la posibilidad del viaje de ida y vuelta entre la capital vallecaucana y el altiplano dentro del lapso de cuatro horas. El aire es el camino de los cóndores. De pronto brilló Calarcá. Se estiraba la cinta de la carretera a Ibagué con un serpenteo malicioso y las ciudades y las aldeas. El trimotor se tragaba espacios. con su hotel Apulo. acorrada. Era la vida lógica de los hombres con su rancho. Pero vivía con su jeta abierta. con su formidable jeta botánica. sus motores ronroneaban el imperial orgullo de su dominio. a pie o en borrico. Pero todo ese plano inclinado que dulce parecía comparado con los murallones del Cauca. Agua de Dios y San Juan del Río Seco. De regreso a Cali. Comentamos. Todos conversábamos casi a gritos como para acrecentar la velocidad y espantar las nubes. El Quindío era el rodadero nacional por antonomasia. Fulgió el Combeima con reflejos de estaño líquido. toda temblorosa de sus pastos y de sus aguas. Viajábamos sobre un adefesio de colinas y ranuras que sólo hacían amables las casitas y los sembrados. Se sentía el frío de la altura. El Quindío “había muerto”. aumentan la taquicardia de la vida contemporánea. Las ciudades que allí florecieron al paso de las hachas imperativas son un grito. Se quedó atrás el Cauca y el río de la Vieja. Bajo ellos. con el corral donde pastan. amasada bajo las pezuñas de los bueyes. sociable y amorosa para la rueda. A la derecha y a la izquierda surgían las poblaciones que conocíamos: Sasaima y la Mesa. con su alma perpendicular. y momentos después sobre la Sabana de Bogotá. de afirmación. descendimos al aeródromo de Cartago. el poema de la revolución tolimense salido de la inspiración de Darío Samper. con las barrabasadas geométricas del Quindío. con su ferrocarril a Girardot. ya se despeñaba Cundinamarca. desde el ángulo óptimo la burla de la máquina a las más arriscadas montañas de la república. . Isócronos y firmes. Ya sospechábamos la cercanía de Ibagué. la vida era amable. con su carretera de Salgar. volando entre la niebla sobre la llanura vallecaucana.EL QUINDIO HA MUERTO La inauguración de la línea directa Bogotá-Cali representa para la aviación nacional una de sus más cumplidas victorias. lentas. a cuatro mil metros o algo más. en un cuadro de proporciones épicas. con su mujer. procurando divertirnos con la retórica. Con él se nombraba la epilepsia geológica y topográfica que hizo de este país un siervo de la vertical. los paseríos y los burgos. con su corazón y su entraña de gasolina. “El Quindío ha muerto”. que era un hipotético campo de aterrizaje. Alguien se puso muy nervioso e hizo reflexiones inofensivas sobre los avances de la aviación. proyectaba su sombra de pájaro apocalíptico sobre las llanuras tolimenses. bajo la velocidad como bajo un látigo. Y vimos llenos de claridad infantil al río Magdalena. declaraba ayer uno de los periodistas que viajaron a bordo del trimotor “Cali” cuando la máquina orgullosa. que conoce el vino del Gualanday. tierra amable para quienes la atraviesan en automóvil. obligándolo a vivir dentro de embudos sucesivos. Y estos cóndores de acero y de aluminio. El Quindío era la vorágine sobre la cual robustecieron las piernas a una raza de conquistadores y labradores. sabedores de que allí terminaba el viaje risueño para arruinarnos la aventura. significa. Allí comenzaba el Espanto porque iba a comenzar el Quindío. Fue entonces cuando estalló el júbilo del viajero y el diagnóstico refrescante. Abajo. Y es precisamente desde la ventanilla del trimotor como se puede admirar en toda su luz y su geometría lo que fue la colonización sobre los abismos. sobre la seguridad en la ruta aérea. Una alegría geográfica se apoderó de todos nosotros.

. que son una estrategia del aeronauta.). UNA PEQUEÑA INVENTIVA AL CHALECO El mayor argumento que puede esgrimirse contra el turmequé..] (restan dos párrafos de agradecimientos. Desde esta página desmayada. Un hombre desnudo da la impresión de una fuerza bruta. y la originalidad furiosa del Cosmos.Y nos dedicamos a charlar. 21 de octubre 1934. El sastre es un creador de riqueza porque valoriza la anatomía humana socializando el “eterno esqueleto” de que hablaba Barbusse. Entre nosotros las mangas de chaleco pudieran representar a cabalidad toda la fisonomía . Pero el uno y la otra son el descanso de las alturas. como la de un volcán. es que habitualmente hay que jugarlo en mangas de chaleco. Parecían uno de esos gusanos decorativos que ilustran la Enciclopedia Espasa. todos esos corseletes cromáticos perdieron su fuerza. Alguien sacó un reloj e hizo esta advertencia: “Del Guabito a Techo.. El terciopelo vino así a cubrir el vientre de los poetas. Da la impresión de un híbrido. de zinc de antimonio. impúdicamente exhibido sobre la camisa. La importancia social y económica que tiene la ruta aérea Bogotá-Cali debe ser tratada en distinto modo. La camisa es púdica. Se viaja por entre algodón o se viaja por entre añil. es el símbolo completo de la barbarie. masticando “chiclets”. Es así como se enuncia el poema. que es la traducción al francés del Valle del Cauca. evadida de una fauna desconocida. El ministro que va de levita a inaugurar el busto del héroe arrastra consigo la dignidad de una civilización que ha hecho de la sastrería su mayor aliada. Toda esa variedad química la atrapaba el ojo desde el avión y no se puede ver de otra manera. la tierra que es la patria de la hormiga. Al escampar el chaparrón romántico.. pero en los campos de foot ball se redime de esa aureola y le da al jugador una virilidad complementaria.. Andan por ahí en el bridc-a-abrac de los museos. puro esquema cromático e imperfecto de un viaje feliz que inició uno de los más interesantes servicios de la aeronavegación en Colombia. son organismos esencialmente declamatorios. dijo. El sweater es mórbido y da la sensación de una cultura friolenta. lejos del carrusel metafórico. El chaleco solo. es una prenda de vestir rigurosamente íntima. Hundimos los talones en tierra firme.. de una pobre bestia inclasificable. dos horas y cinco minutos”. Llegamos a Techo. Pero el chaleco. del helecho y de la enredadera. En tal virtud un hombre en mangas de chaleco es una caricatura de hombre. nuestro amigo nos hizo una pequeña homilía. el delantal y la blusa son dramáticos e ilustran el ambiente de las revoluciones. Brillan las palmas y los eucaliptos dentro de la hermandad más perfecta.. Y toda esa horizontal verde e imperturbable que ya nos acariciaba los ojos era la Sabana de Bogotá.. La inocencia es un argumento jurídico contra los accidentes aéreos. El chaleco. presentamos nuestros más profundos y sinceros agradecimientos a las altas dignidades de la “Scadta” y a todo el personal que nos facilitó la perfecta realización de la correría [. Desde la altura se ama la tierra. del perro y del hombre. Las inundaciones del Cauca dejaron aguas muertas que relampagueaban con relámpagos de amatista. El Valle es patético. nos decía ayer un distinguido sportman. En rigor de verdad es subsidiaria de la americana. Lo demás es pura aeronáutica. La goma de mascar evita el mareo y le da a quien la masca cierta sensación de inocencia. En la época de Théophile Gautier se pusieron de moda unos chalecos estridentes. Como no alcanzáramos a entender la fuerza de la argumentación. A pesar de carecer de brazos. La sabana es rigurosamente flemática. Y se entiende la concepción arrevesada de la pintura. Para qué describir el paisaje aéreo? Ese paisaje es muy voluble. El Tiempo.

. camarada de los catarros. Se llaman Sótero Peñuela. Habría otras apropiaciones metafóricas que hacer sobre la materia. el chaleco es un organismo bufón que exige la noble protección de las solapas”. 1933. o bien. el juego nacional será un espectáculo ridículo. Mientras el turmequé no recurra al sastre para la confección de un vestido propio. el sportman: “Manco. inacabado. carente de toda dignidad. Y terminó así nuestro amigo. En la política. Tomado de Notas del Week-End.pintoresca de nuestro “cachaco de pueblo”. amigo de los fósforos y de las monedas de níquel. en la literatura y en el arte existen también las mangas de chaleco. jocoso. medio profiláctico y servicial. prescinda del chaleco con perfecto desdén por el pneumococo. dos o tres pintamonas de cuyo nombre no quiero acordarme. Enrique Wenceslao Fernández. Sus equipos darán una impresión de náufragos.

invariablemente pienso en contestarla. o si no. adobadas con anécdotas históricas. de las cosas perdidas. siempre anda en busca del tiempo perdido.. G. como su Biblioteca de Cultura Colombiana. En fin. con más de 10 mil artículos y de 50 obras publicadas. como dirían los prácticos. Y ha sido uno de los escritores más legibles y prolíficos de nuestra prensa. cuál ha de ser el tratamiento más adecuado: si digo muy señor mío. En los años cuarenta fue constante colaborador de El Tiempo. memorias personales y reflexiones de viejo soñador y amante de la democracia.. Luego escojo los temas que puedan interesar a mi corresponsal. por ejemplo. “El caballero del aguacate en la mano” y las que se incluyen en este volumen. Vive en el aire. ESTA PARA LA FIRMA Cuando recibo una carta. firmó unas veces G. Yo medito la respuesta hasta en sus detalles más íntimos. es para niños. En 1918 publicó su primer artículo en El Tiempo y en pocos años se convirtió en jefe de redacción y director del diario. pero una carta que jamás escribo. que hago una carta perfecta.] es un cascabel lindamente sonoro por lo bien escrito. Para esos niños que llamamos filósofos”25.. Pero no es que lo piense así no más. mido los párrafos. y no ha dejado jamás de escribir sus crónicas. Pienso una cosa. Luis Eduardo Nieto Caballero (Lenc) destaca a Germán Arciniegas como el primer humorista de Colombia por su aguda observación. Esto último me agrada. y luego. Fue el más entusiasta animador de la generación de los Nuevos. o. . Arciniegas. Por eso soy tan inútil e ineficaz. Como Proust. En el infierno de una imaginación que no se aplica. con 130 títulos. lo prepara para lucubraciones propias [. Yo hago la parte más larga y difícil del camino. Esta G simplísima me parece un bello toque de amistad. Va directamente al cerebro. otras Germán Arciniegas.] Este es un libro con fósforo de zinc. una antología de pequeñas obras maestras. “Historia de un estornudo”. Arciniegas recogió cerca de 60 notas publicadas en la sección Cosas del día de El Tiempo —entre 1935 y 1936—... lo despeja. la redondeo. Pero dar el último paso. es un anhelo que jamás se me cumple. A propósito de “Diario de un peatón”. de sugerencias [. como si ya estuviera hecha. o querido amigo. donde también pasaba de los temas serios sobre política a los más ligeros tocados por la gracia de su humor. que dudo entre si la escribí o no la escribí. la pulo. He aquí por qué mi peor enemigo es mi propia imaginación. para insuflarles nueva vida. lo robustece. inconscientemente vuelvo un bodoque el papel que voy a contestar y lo arrojo al cesto. de la Revista de las Indias (1936).. sencillamente. convertir tanta idea excelente en un hecho sencillo. Cuando llego a mi escritorio. inclinándome al primero entre estos dos términos de la duda. en la que alternaba dos o tres temas tratados con su estilo culto y elevado. lleno de fuerza. rápida descripción y poder de síntesis: “Cada frase es un comprimido. En la primera época de la revista Cromos (1916) Germán Arciniegas sostuvo la columna Anécdota. “Estampa inglesa”. Una semana después tengo tan presentes los detalles de mi respuesta. entre ellas. e impulsador de numerosas empresas de divulgación cultural. En el libro “Diario de un peatón”. Peso cada palabra para resolver. un resorte enroscado.Germán Arciniegas Maestro de generaciones de escritores de prensa que nació con el siglo y sigue escribiendo su columna semanal en El Tiempo. Fundador de la revista Universidad (1920). que se quería sorber el mundo. la acaricio. Roberto.

con lo cual mejoraremos de escuela. Hay que valorizar el trabajo intelectual. Digamos. Aquello debería ser obra de un instante. una. que lo hagan los prácticos. Bajó las . No he visto nada.. Este es un título que nadie nos arrebatará. Me coloqué delante de su escritorio y adopté mi actitud de todos los días: un cincuenta por ciento circunspecto. El director me miraba. ¿Tiene material? —No.. ¿Qué tenía yo? He debido decirle: un estornudo. pero ¡nada! El estornudo estaba ahí. ¿Usted qué tiene? El cruzó la pierna izquierda. pasan dos horas. en vez de reseñar los libros que se han publicado. echándose de espaldas hacia atrás. pero estaba para la firma. Y todo en Colombia está para la firma. Y así pasaron. se quedó mirándome. pasa una hora. Aquello hubiera sido imbécil. Son las nueve. tiran las cobijas. Consuélense mis conciudadanos pensando en que a Bécquer le ocurría lo propio. Fue nombrado Cónsul. bajé a la oficina del director. dos. se peinan. lo que en buen romance aquí llamamos está para la firma? ¿Recuerdan ustedes lo que le pasó a mi amigo Jaime Barrera? Jaime se fue para Génova. Ellos arreglan su despertador para las seis y media. como en la fábula. lector mío. Es infinito el número de mis compatriotas que tiene que levantarse a las siete de la mañana. lo piensan breves instantes. tendría este país una de las bibliografías más copiosas del mundo. cuatro. que lo firme el diablo. en esta república virginal. y no se fue. que no somos imaginativos sino becquerianos. en realidad sólo viene a dejar el lecho cuando ya el tren está a cuarenta kilómetros de la ciudad. Este poeta turulato escribió alguna vez: “Me cuesta trabajo saber qué cosas he soñado y cuáles me han sucedido. vuelven al espejo. Fui a pedirle órdenes. señaló los viáticos. y Jaime murió estando ya para la firma. pero no se resolvía. tres. Mi memoria clasifica. Yo no tenía sino un estornudo en perspectiva. Y el colombiano que se levantó y luchó y se desesperó por ser cumplido mentalmente. con días y mujeres que no han existido sino en mi mente”. pero no resolvió. Mis afectos se reparten entre fantasmas de la imaginación y personajes reales. perfeccionan el nudo de la corbata. se enjabonan el rostro. Me hacía cosquillas bailándome en los pelos de la nariz. cinco. se lavan. Lo demás. seis. abren la llave del agua. Si cada año. apresuradamente se echan encima las ropas. Porque ¿habrá nada más becqueriano que un Gobierno en Colombia? ¿Ha sufrido usted. 28 de febrero de 1936. —Buenos días. Ahí está Bécquer. Hasta que un teatro se desplomó sobre Jaime. se sientan al borde de la cama. El no comprendió. toman el desayuno a soplo y sorbo. Que al menos. siete semanas. un cincuenta por ciento regocijado. nombre y fechas de mujeres y días que han muerto o han pasado. ni fijó. Todos los colombianos vivimos en el aire. se frotan los ojos. y no lo nombraron. Esto es lo que se llama una pesadilla. dan un saltito de sobresalto. la república idealmente es perfecta. revueltos. fijó el sueldo. Hecho. reseñáramos los que no se han escrito. Y nada.Lo grave es no ser yo. Metí rápidamente la mano en el bolsillo del pantalón y apreté el pañuelo. trenzó las manos sobre la nuca. humedecen la brocha. se tiran a la calle. doctor. resuelto y convenido. y digamos que toda Colombia es becqueriana o turulata. hizo girar suavemente la silla y. El decreto estaba. Es la república ideal. y no han salido de entre la cama. casi idiotizados de idear tanto y realizar tan poco. El Tiempo. El Ministro resolvió designarlo para el cargo. pues. Alelados. pero era exacto. oprimen el tubo de la crema. la excepción sino la regla. se rasuran. suena la campana. HISTORIA DE UN ESTORNUDO Como de costumbre. ni señaló nada.

. El airecillo del vestíbulo entraba a la nariz. no se deja conducir. Pero el airecillo entra mal. Por qué será. toda la producción intelectual de la isla arranca de la vieja ciudad de piedra y de ladrillos. Así a Newton con la manzana. en los estornudos. Yo respiraba fuerte. Yo no quise andarme por las ramas. llegué al vestíbulo y no entré a mi oficina. lo mismo que hacen los sabios cuando tienen algo grande en el magín. los días. 1936. que. si no se ha ido». Yo me fui para Oxford el primer día. Sentí varias veces un frío como de mentol que creí fuese un aviso. pensando: si le doy una ayuda se resuelve. Columna Glosario Nacional DE OXFORD AL PAIS DE LOS TICUNAS Para el ingenuo turista suramericano que trata de averiguar en qué consiste la civilización. Oxford —cosa es ésta que no ignora ninguno de mis cultivados lectores— es la quinta esencia de la cultura británica. Inglaterra ofrece los espectáculos más inesperados. —Schásss! ¡Qué pena. como hubiera sido lo más propio de un hombre salvaje nacido en la selva de los Andes. De pronto. Dije dos o tres frases y salí atortolado. Había que terminar con «aquello». Si alguien me hubiera visto. exacto. revoloteaba. sino que me fui directamente a Oxford. ya se irá. tranquilo. enfilados en una canoa semejante al espinazo de un pescado. ¿Y qué vi en Oxford? Jóvenes en traje de baño. y no lo fue. posiblemente fastidiado. ¡Quién iba a esperarlo! ¡Quién jamás a contenerlo! Así le debió pasar a Arquímedes cuando encontró el tornillo que le faltaba. Yo ya estaba escribiendo. porque yo tengo una cabeza en forma de huevo. Etcétera. unas palabras.manos a los brazos de la silla. ¿No habéis observado cómo. hacía los movimientos previos a la descarga. pero no coincidía. Yo sacaba el pañuelo. los estudiantes o eran bogas o eran tripulantes. diáfanas como un espejo. se va por donde no es. Yo estaba confundido. Sí: ciencia o arte que no hayan nacido de Oxford. pero ¡nada! Todo era para mí inexplicable. ¡Qué diablos! Lo único que yo tenía en el fondo de mi conciencia era un estornudo. Tomado de Diario de un peatón. me decía. lector. Sorprendido por la visión de Oxford. todo consiste en dar con el punto? Lo mismo que en filosofía. pasé luego a Cambridge y. como que parecía que ya. no . pero ¡nada! Empecé a pasearme por el vestíbulo. Así es la vida: cualquiera confunde la filosofía con un catarro. Tomé las escaleras que conducen al tercer piso. El equívoco era perfecto. que consumían las horas. Resolví olvidarme de todo. Ahí estaba. Me seguía haciendo cosquillas adentro de la nariz. Fue algo repentino. ¿qué vi? Sobre las aguas del Cam.. Yo lo sentía vivo. Dios mío! Dispénseme usted. Toda la filosofía. distraído. tomó luego un lápiz. se inclinó sobre el escritorio y trazó. Pensé: «Ya se fue. por allá del año mil hacia este lado. Caminaba con la cabeza inclinada. y nada. hubiera dicho: Es un filósofo. en cuyas aulas se dialoga en latín con tanta soltura como en los días en que Tomás Moro y Erasmo de Rotterdam se reían de los frailes macarrónicos. resuelto. Absorbía aire con violencia. ¿Durante cuánto tiempo. lo mismo que en política. y así son muchas cabezas de gente que piensa. han tenido que seguir en Cambridge. rotundo y eficaz. las semanas y los meses ensayando un golpe de remo que fuera elegante. No daba en el punto. y maravillado de que el boga pudiera ser símbolo de una cultura. Entré a mi oficina. Yo sé que estos normandos llevan en la sangre la leyenda de los vikingos. Me indigné al recordar el aire o de sabiduría o de idiotismo con que me estaba paseando. Contuve la respiración.

a quienes llamamos nuestros normandos. consagrando sus energías y su vida a perfeccionarse en el manejo de la canoa. mordían con fuerza en el agua. clavaban el remo. como lo demuestra la circunstancia de que las niñas más graciosas mueven el canalete con la misma perfección. y sobre las riberas del gran río. llamaríamos canaletes. con cuentos miedosos. y los jóvenes de la Universidad se encogían y se estiraban como muñecos de caucho. Los aviones se agolpan a la ventana o balcón de los vientos para seguir el juego de lo que nosotros. me recordaba al que usan los estudiantes de Oxford. con la ventaja para los ticunas de haber progresado tanto en materia de pedagogía que la coeducación es entre ellos cosa vieja. El capataz. hombre ni mujer. sin levantar una gota de agua inútil y sin producir la falta de ritmo más insignificante que pudiera afear el conjunto. En toda la selva no creo que se encuentre una . Pero esta cuestión es sociológica. hacían volar la barca. para mirar algo así como la grandeza de Inglaterra tendida sobe los cristales del río. suelen codearse de cuando en cuando con los capuchinos trashumantes o con los “civilizados” de Leticia. por falta de precisión técnica. extraordinaria la intuición de los ticunas al haber previsto las más altas formas de la cultura. A los caucheros del siglo pasado y del XX no debieron verlos. en donde es un primor todo: desde la forma del remo hasta las últimas de las maniobras realizadas para manejarlo. Es. para gente ibérica. y no conviene que mi crónica se eche a perder por un atajo semejante. que no acuda ese día a las márgenes del Támesis. arte y eficacia que los varones. cincuenta o cien años después. y repetían esta operación no sé cuántas veces por minuto. Y declaro que en el Támesis no vi elegancia igual a la de estos indios. como lo demuestra el hecho de que hayan conservado la vida.se vio el toro de Europa picado hasta derramar sangre de sus lomos por las puyas y banderillazos de los terribles nautas que echaban a correr sus botes filudos entre caballos de espuma? Aquí en América tuvimos nosotros una tribu semejante: la de los caribes. Viven los Ticunas en el fondo más profundo de la selva amazónica. Detrás de las dos canoas. de Ramón Castilla o de Benjamín Constant —porque los pueblos del Amazonas son tan personales que suelen nombrarse así. lo está diciendo a gritos el desplazamiento humano que se verifica en la isla cuando se sabe que Oxford y Cambridge van a correr sus bogas mejores. van los lores y los príncipes en sus yates. Lo único que debo anotar es el gusto y la sorpresa que me dio ver a los de Cambridge haciendo los mismos ejercicios que se practicaban en Oxford. Lo único que puede conmover tanto como este espectáculo a los ingleses son las carreras de caballos. a los niños. pues. a no ser que lo tenga entre sus papeles mi querido amigo fray Lucas de Batet. Al contacto espiritual con estos civilizados no pueden llegar los ticunas ni por el puente de dos palabras porque ni los ticunas saben castellano ni portugués ni se ha hecho hasta hoy el primer diccionario ticuna. Entre los bogas de Oxford y los caballos del Derby tiene que repartirse toda la pasión el pueblo inglés. Que el buen boga es la flor y nata de la cultura universitaria británica. Pero como lo que ahora me preocupa es la cuestión universitaria. Solía yo ver por las tardes a lo más distinguido de los ticunas deslizándose en barcas de muchos metros de largas. me siento obligado a dejar de paso los caballos. Luego quizá llegaron hasta ellos los jesuitas. cada cual con la divisa de su partido. Su traje en sí no es desnudo. en la proa. No hay rico ni pobre. En el siglo XVI debieron ver de paso las naves de un capitán Orellana. y cuyas hazañas suelen ser un material de enseñanza incomparable cuando tratamos de infundirles pavor. pegados materialmente a la máscara de sus catalejos. vaciadas en un sólo tronco. iba gritando las voces de ánimo que producían la descarga eléctrica de los remos. Ahora. a lo largo de las riberas del Amazonas. como personas de carne y hueso—. Su contacto con la gente hostil o forastera —en el estricto sentido griego de este concepto— ha sido casi ninguno. La casualidad quiso que por maravilloso azar viniese a conocer luego otro pueblo o nación tan imbuido como el inglés en la cultura del boga: es el pueblo o nación de los Ticunas.

y seguía su torpe carrera. nuestra alegría. Para un humor como el nuestro. El margen de riesgos es siempre grande. Todo es asunto de humor. No hay pasión. el deber imperioso de su vida. con sus largos remos. Hace falta virilidad. Cuando la canoa hace agua.hoja tan bien dibujada que la hoja en que remata la vena de un canalete. En un café de Munich hay cuatro múnicos tomando cerveza. Es un oxfordman en el más riguroso sentido de la palabra. la canoa y el canalete forman un solo cuerpo vivo. El lector hacía los más audaces esfuerzos por atraparla. aquí. En Inglaterra se da el chiste flojo. esto es risa boda. qué proporción y qué cadencia de líneas! Apenas en una mujer puede imaginarse algo parecido. sino que empuñan el guayacán. Finalmente. Nosotros somos tan grandes humoristas como los ingleses. y todos ríen. O dando un golpe sobre la mesa. ni podrían hacerlo. recuerdo el caso de un excelente sujeto que una noche se metió entre la cama a leer la historia de Gargantúa. y el silencio se alarga bajo el ojo de la soledad. Y. es decir: el chiste sin consecuencias. Los tres compañeros exclaman a coro: “Ya!”. los estudiantes de Oxford. El ticuna se interna así en los lagos. El buen humor cae como si dijéramos del polo hasta un pueblo llamado Munich. De cuando en cuando se ve la cabeza de un caimán. el ticuna hace pie en el fondo del lago. En el fondo del lago se revuelven los caimanes. ¡qué eficacia! Porque ese canalete que en las manos de un ticuna da aletazos eléctricos de pez. LOS HUMORISTAS En literatura hay una escuela literaria que tiene nombre de enfermedad: es la escuela de los humoristas. por debajo del Trópico de Cáncer. numerosos como las raíces de los árboles de la selva. El Tiempo. que se mueve en las aguas con una sabiduría indiscutible. Cuando . impulsa con ímpetu de motor a la canoa y la guía. El hombre. Una mosca revolotea de calva. Y así vive el ticuna todas las lunas de su vida: haciendo de su cuerpo y de su canoa un solo cuerpo. en donde la gente es simplísima. o como los escandinavos. y hacia el Ecuador. hay mal humor. y su mayor diámetro puede ser de cua-renta centímetros. pero lo supera la pericia de los salvajes. ¡qué ritmo. midiendo antes con un arpón el peligro de los caimanes. solo. La única diferencia es que mientras en el norte hay buen humor. El humorista se produce en los países nórdicos. El múnico procede al salvamento de la mosca. La ira le fue pintando el rostro. Los lagos son entradas que hace el Amazonas en la selva: allí el agua se duerme entre el puño de los árboles. se toma la cerveza y exclama: “Ya hice mi tarde”. como en el caso de la mujer. cae en el espumoso jarro de uno de los tetralogantes. por debajo del Trópico de Cáncer. tan grande a la distancia como la de un perro. Los cronistas españoles que vinieron a América en el siglo XVI atribuían al humor que se desprendía de los cuerpos en el trópico todas las enfermedades con que entonces tuvo la oportunidad de sorprenderse la medicina occidental. En materia de moscas. La lucha era desigual y el cazador embravecía. se resuelve tirando el vaso contra el suelo. y de ser un buen boga la más alta aspiración. Pero. Aquí el humor. Una polilla empezó a revolotear en la alcoba. con la pupila en acecho y unos cuantos arpones en el fondo de la canoa. que consiste en ponerle una cáscara de plátano a la anciana que va a pasar. y una hay una explosión de alegría. dentro de esta simplicidad. No hay acción. el ticuna la achica imprimiéndole cierto movimiento de vaivén lo suficientemente calculado como para que sin voltearse la barca alcance a arrojar el agua. Cuando es necesario. Nuestros borrachos no sueltan la risa inofensiva. 31 de octubre de 1934. Aquí tenemos el chiste pesado. Tiene la forma y simetría de los corazones que dibujan los pintores decorativos. la endereza. De pronto golpeaba en la frente del lector. la timonea como no pueden hacerlo.

Don Ricardo Silva. el gótico del Trópico de Cáncer. Don Ricardo tira la puerta contra las narices del importuno. los Jordanes. El Tiempo. Con cada chiste se le raja la cabeza a un vecino. Lea usted El Siglo de hoy.logró echarle mano al avechucho. los Gómez. Pide usted un número de teléfono: le dan otro. Qué batacazos. Y humorismo del malo. huecos y bobos. el múnico ríe y exclama: Qué coincidencia! El bogotano. Golpean de nuevo: que si tiene ceniza. 9 de enero de 1936. se encierra en su casa un domingo. Aquí no tocan a la puerta: la golpean. Qué alegre jolgorio de Gargantúas. Golpean por cuarta vez: que un plato de sopas para un mendigo. Este es el humorismo nacional. El mal humor de don Ricardo. Y el bogotano tiene la bella actitud del hombre que reacciona. . todo el humor nacional. Ese sí es humorismo. La señora Mercedes no vive en casa de don Ricardo. tal era su furor que se lo echó a la boca y se lo tragó. La Defensa de mañana. Otra vez golpean: que si ahí vive la señora Mercedes. que es lo bueno. Qué meneo de piedras. Golpean a la puerta. Y así en la literatura. Don Ricardo materialmente cruje. Don Ricardo no tiene ceniza. tan punzante y varonil. Los periódicos humoristas de Santa Fe son espejo de este humor nuestro tan activo. Si un múnico pide comunicación con la casa de Laureano Gómez y le ponen al hilo con la de José Ignacio Andrade.. El hígado. abre: es una india que ofrece “tierra para las matas”. claro ejemplo de ingenios bogotanos. No es como esos boquirrubios de porcelana del norte. se crispa y arde. Supongo que esto estimularía aún más su humor. El de los Villegas.. y enfurece. Don Ricardo no compra tierra y torna a su cuarto malhumorado. Y un mal humor que se estimula. La Patria de todos los días. Las crónicas son bizarras. Ahí encontrará usted. lector.

exclama: “Se me fue un punto!” Alza presurosa su indumento y. Entre sus libros de crónicas se cuentan Sal de Inglaterra. A veces son dos o más los “puntos” que convirtiendo en pista la rosada pantorrilla. empieza a perseguir al “punto”. para ir a sepultarse en la cavidad de un zapato. Esto.. Un “punto”. y. la infinita alegría En Ya está plenamente confirmada la estupenda noticia dada por . exclama de pronto el “punto”. la exageración y el equívoco conquistó a sus lectores en la prensa local y nacional durante más de 30 años. Pero hagamos punto aparte y consideremos siquiera por breves instantes. que siente “lo que le va pierna abajo”. “Los primeros calzoncillos”. y emprende su veloz carrera hacia el refugio del empinado talón. “Arango Villegas es el cronista feliz de lo cotidiano y lo raizal que él mira e interpreta bajo la lente de un caricaturista” 26. para poder saber lo que acontece en un hogar cristiano cuando “se va un punto”. y le conserve su “mamita” por toda la eternidad. se estremece. Lo alcanza en la rodilla y le hace la primera aplicación. Sus crónicas se destacan por la vivacidad del estilo.. a quienes el Código Civil designa con el luctuoso nombre de “casados”. Según su biógrafo. Hay que haberse arrodillado en las gradas de un presbiterio a desafiar. al amparo del calcañal. “¡Adiós prenda cara!”. LAS MEDIAS DE HULLA Tic-Tac sobre el maravilloso invento de las medias de hulla. es ¡claro!. es una pieza clásica incluida en varias antologías del humor. ya el “punto” ha doblado la leve colina del tobillo y se ha hundido en el zapato. Esto no pueden sentirlo sino aquellos abnegados servidores del censo y la patria. a su vez. sobre todo si es “un punto de honor”. el relieve de sus personajes y la perfecta estructura de los relatos de veta costumbrista. Bobadas mías. que construía a partir de exageraciones y comparaciones empleando un tono mordaz y un lenguaje rico en casticismos y regionalismos.Rafael Arango Villegas el manizalita Rafael Arango Villegas (1889-1952) encontramos la chispa del llamado “clásico maicero”. porque la dama sigue todo el día lamentando el “punto” y mostrando a los familiares. le aumente su dinamita. Astillas del corazón. el incontenible afán migratorio que impele a esos “puntos” a abandonar las tibias regiones donde habitan. hecho por la benemérita Compañía Dupont. La titulada “Cómo narraba la historia sagrada el maestro Feliciano Ríos”. se frunce. son los votos muy sinceros de este oscuro servidor de ustedes. Que Dios bendiga a esa compañía. mereció las bendiciones del maestro Carrasquilla. Y hay que saber hasta dónde es fuerte e irresistible la tendencia a “irse”. en la parte alta de la media. inicia siempre su marcha desde la mitad del muslo. para hacerle toques. los disparos de la Epístola de San Pablo. se echan a apostar carreras. Desde ese momento ya no hay calma en el hogar. cómplice de esa picaresca paisa. no lo entienden los solteros. fabricante de la dinamita de su mismo nombre. Su única novela. por la solvencia de las historias y la vivacidad de sus personajes. “Fregao de ángel”. que con hábil manejo del absurdo. Las crónicas más celebradas las publicó a mediados del siglo en la revista Gloria. precisamente en el “punto” donde ésta confina y parte límites con la otra “prenda”. a quien los “puntos” de las medias tienen a punto de volverse loco. “Las medias de hulla”. la ruta que en la fuga siguió el prófugo en su veloz carrera. de Fabricato. impasible. afligidos. por citar algunas incluidas en este volumen. con el dedo húmedo con saliva. Adel López Gómez. Pero cuando va a hacerle la segunda. Asistencia y camas (1934). como en un hipódromo. La dama portadora de las medias. y podrían inscribirse en la categoría de crónicas-relato. todos ellos con su marca inconfundible de humorista.

desde la cuna hasta el sepulcro. yo no me hago muchas ilusiones con las nuevas medias. Como no tenía zapatos. Cuando yo estaba chiquito las cosas eran todavía peores. Fabricato. Yo siempre había pensado —hasta antes de comer el cerdo navideño—. Baste decir que el “sostén”. especialmente el hígado. sino también otras piezas para el indumento femenino. Eso de vivir toda una vida. un reloj de pulsera. porque casi todas son “piezas de artillería pesada”.”. serpentinas. y muy enmelotado con ese empalagoso almíbar. pues es bien sabido que cuando la seda subía de precio les daban alimentos indigestos para hacerlos “levantar a media noche a trabajar en las medias. no puestos. Pero.. excepto una. a la vez le tengo una cierta repulsión. o una cajetilla de cigarrillos “Pierrot”.. hay también otra circunstancia que me hace un poco ingrata la mentada fiesta. y al día siguiente me amanece debajo de la almohada un par de medias “Pepalfa”. Ahora esos desdichados van a poder dormir su noche completa.. cuando actúo como Niño Dios. De malas que es uno. aparte del cerdo y su fatal “argolla”. Pero dice el Eclesiastés. en el cual flotan unos buñuelitos que parecen huevos de gallina “impuestos”. Todas estas cosas me parecen bien. por la dulce poesía que ella encierra. Es que siempre me ha ido sumamente mal en el intercambio de regalos.. como El “levanta a los caídos y abate a los orgullosos” es también de carbón. cuando son de “hulla”. conseguía con la sirvienta una alpargata prestada y la colocaba debajo de la cama. me parecía algo perfectamente fantástico. es decir. de ochenta o cien pesos.. sin que se le perturben siquiera las “facultades mentales”. que encuentro un poco peligrosa: la extraordinaria facilidad de combustión que ahora va a ofrecer el cuerpo de las señoras con esas piezas de hulla. Empiezan a verse en las vitrinas máscaras. Y volviendo a los “puntos”. Claro que en los tres días que el familiar paqui-dermo permanece en mis entrañas me estropea las vísceras. VEN A NUESTRAS ALMAS Se acerca la Navidad. Pero la compañía Du Pont no solamente fabrica medias de hulla. y arrojarlo enterito a los tres días. julio/agosto de 1952. “Traigo” yo.. Revista Gloria. tenía algo de truco. sin ver las piernas siquiera! Porque si el pobre gusano tuviera el consuelo de “trabajar sobre medidas” la faena tendría su lenitivo.. y a los tres días lo arrojo enterito. no señores: eso no solamente es verosímil. Es que ya me siento untado de cerdo hasta más arriba de las orejas. todo para engalanarle las piernas a una dama. que tanto llamó la atención a las buenas gentes del Antiguo Testamento. Sobre todo el cerdo.. La señorita Dorotea Mc Bride.. Porque tragarse una ballena a un cristiano. que perezca en él”. vuelta . hay que pensar lo que van a “huir” ahora. A mí esta fiesta me entusiasma. Pues. Pero. Porque la verdad es que la vida de esos desgraciados animales era sumamente dura y sumamente triste. juguetes. No entro en el detalle de esas piezas. por ejemplo. “quien ame el peligro. que el caso aquél de la ballena y de Jonás. sino muy sencillo de ejecutar: yo me como un cerdo en cada nochebuena. a quien alguien comparó con Dios. adquirido con hartos sacrificios y con hartos plazos. el cual me hurga con la “argolla” hasta producirme unos derrames biliosos que me ponen al propio borde de la tumba. porque. usa en su vestido quince piezas fabricadas a base de hulla. Porque si esos “puntos” huían cuando eran de seda. no más que comiendo hojas de morera y asentando después con sal de Glauber. a quien en Nueva York llaman “La princesa de las materias plásticas” (la seda animal también es “plástica”).que debe haber experimentado la sufrida familia de los gusanos de seda al saber tan estupenda y aliviadora noticia..

ninguna se grabó en mi mente con trazos indelebles como el recuerdo de aquella noche lejana en que me estrené los primeros calzoncillos. y las vivanderas. Era una solemne impostura lo que mi madre me decía todas las noches. y usted es todavía un chiquillo. y se la ajusten dentro de unas fechas. y pasemos a otra cosa. los quimbayas. y.... atormenté a mi pobre madre con la constante súplica: mamacita. Cuando fuera un hombre. que no tenían que someter su vida al caprichoso cartabón de San Gregorio. me daban en la mano unas palmadas atroces!.. Pero no hablemos más de tristezas.. y me distraía muchísimo en el juego. autor de ese desgraciado calendario que nos está angustiando la vida. y hasta los tenderos. ese otro día no puede usted comer carne. y se la llenen de estacas... porque ese día cae la Semana Santa. Todavía no es tiempo. y yo la pobre yegua a quien toca dar impulso a ese mayal.. empiezan a regalar almanaques para el año de 1940. porque si a uno. por caridad. ¿Juguetes? No los conocí sino pintados. para que Colón lo “descubra”. Usted —le dice a uno el desgraciado que calculó el almanaque—. ¿Pero cuándo iba a serlo si no tenía calzoncillos y si sólo éstos imprimían a los hombres la condición de tales? Las mujeres eran mujeres porque no tenían calzoncillos. Entre tanto la idea perturbaba mi mente en todos los momentos. podría ser hombre si no tenía calzoncillos. Y es que eso de que le tasen a uno la vida anticipadamente. pero.? Felices nuestros abuelos.. no le regalan una escopetica. porque es 20 de julio. en la agitación y en el reposo... porque cae la vigilia de los Apóstoles Pedro y Pablo. pues me sentaba a jugar. mis ambiciones todas... LOS PRIMEROS CALZONCILLOS De las efímeras alegrías que con mano avara han deparado a mi alma estas pobres cosas de la tierra. no me vayan a regalar almanaque para el año de 1940.. y ni siquiera me lo dejaron encender. y “tiro por tiro” me picaba un alacrán. ese 12 de octubre que está ahí señalado con tinta roja. los chibchas. Y ningún ser humano.. La varonil prenda cifraba todos mis años. en busca del regalo.. Y no la sacaba de allí. y como no tenía juguetes. y cuanto bicho viviente tiene siete pares de alpargatas y tres o cuatro carrieles colgados en una estantería. y como siempre andaba en camisita. bien “cubierto” con las mantas. al darme la bendición: “acuéstese bien juicioso para que amanezca bien grande”. Yo ruego muy encarecidamente a todas esas gentes que.. Cuando crezca más se los hago. los caribes.. Es atroz! Verdad que es una desgracia que le jalonen a uno la vida en esta forma.. Al día siguiente madrugaba a introducir la manito dentro de la capellada. y la camisita la portaba “en pelo”. 30 de noviembre de 1939. Es que desde que cojo en la mano esos benditos papeles experimento la más terrible impresión: me parece que la vida es un mayal. como el trazado de una carretera. en la vigilia y en el sueño. el almanaque la pista circular de un gran trapiche de tracción animal. El Tiempo. tiene usted que quedarse en cama. Solamente un día me trajo el Niño un “volador”..hacia arriba.. —Pero si los calzoncillos son para los hombres grandes. ¿Cómo iba a amanecer grande. por grande que estuviese. por último. que es un niño pobre.. se tiene que confesar en tal fecha. Mucho tiempo. Detesto los almanaques de la manera más cordial. es algo abrumador. Ya las grandes casas comerciales. mucho tiempo. que me hagas unos calzoncillos. si no tenía calzoncillos? . y que medían por lunas los fastos de su raza. tal otro día tiene que ponerse a recitar el himno a la bandera. dizque porque eso quemaba sumamente feo. Una injusticia muy grande. Y como me gustaba mucho jugar.

—Que. Mire la prueba. —¿Y qué? — Pues lea. exclamé ahogándome: hágame ahora mismo los calzoncillos. ¿cómo podré ser grande? Hágamelos y verá cómo me vuelvo grande. Era un bello encabador de plata. Y hasta podría fugarme del hogar materno e irme por el mundo en busca de aventuras cuando sintiese el primer afán migratorio en las profundidades del alma. porque ya soy grande. me dijo que ya tenía barba y me afeitó las mejillas. Cuando tuviera calzoncillos sería grande y podría tener novia y requerir de amores a las bulliciosas colegialas que ante mis requiebros amorosos reían entre burlas de torturante ironía. decía en retirada a la mocosa. — Pero si no tengo calzoncillos.A. llegó el regalo ofrecido.. que ustedes deben exigir a sus mamás para el aseo diario? A quien envíe la respuesta en el cupón adjunto se le mandará. Su respuesta era invariablemente la misma: —Usted está todavía muy chiquito. y campear altivo y desafiante por entre los odiados policías cuando me sorprendiese la noche escuchando los acordes de la banda de música o recorriendo los suburbios del poblado tras del oso bailarín de algún gitano. Todas mis debilidades. ¡Mamacita!. en el sobre del paquetico se leía muy claro. ahora sí estoy grande. En la última página se abría una interesante apuesta: “¿Cuál es el jabón —se preguntaba a los niños—. hágame el favor de leer. —Sí ya leí pero es que no veo el motivo que usted tenga para decir que ya es grande. A los tres meses cumplidos durante los cuales fui diariamente al correo. Había en el envío algo que llamaba infinitamente más mi atención. todas mis cobardías. en letras muy grandes. S. Manizales. libre de porte y gastos. heroico: ¡Llegaron por la primera vez a Manizales los almanaques de Bristol! Los regalaban en la botica a quien comprase unos celis. podría mostrarles los calzoncillos y decirles con altivo gesto: soy un hombre. un parche poroso o un centavo de quinina. Hoy. Con ser muy bello. tenían su origen en la falta de la anhelada prenda. cuando ante mis desenfrenantes galanteos estallasen en hirientes burlas. cuando el peluquero me estaba motilando. Podría también demorarme en la calle hasta después del Angelus. un excelente regalo”... mirad estos calzoncillos que me acreditan de tal. Si alguna condiscípula hacía burla de mí y hasta llegaba a las vías de hecho y me zarandeaba de lo lindo. incontrovertible. y nos veremos las caras. Entonces.. como para que lo viesen todos: “Señor DON RAFAEL ARANGO VILLEGAS. Y redoblaba mis exigencias. ¿no ve el motivo? ¿Y eso no es nada? De manera que usted cree que esos señores.. En seguida envié la mía: “Yo exijo siempre a mi madre que me bañe con jabón de Ross”. porque me fijé en la barbera y le quedaron pelos. con enchapados de oro. Estaba dedicado por entero a hacer la apología del jabón de Ross. Espera que me hagan los calzoncillos. Y le alargué el sobre.Y la idea me seguía taladrando cada vez con más fuerza. La suerte me deparó un argumento definitivo. porque como ya no se lava. —No señora. no era eso. yo no podía defenderme e imponer mi sexo a la audaz contendora. Pero un día le fue imposible a mi madre resistir por más tiempo. cada vez con más fuerza: —mamacita. temblando de emoción. puse a prueba todas mis argucias hasta que alcancé un ejemplar. Como en mi casa no había por el momento enfermo. El mundo todo se rendía ante esa prenda con la sumisión de un esclavo. Cuando crezca más se los hago. porque no tenía calzoncillos.. que . Los tuviera y otro gallo le cantara a la atrevida mozuela. no me interesó gran cosa. enarbolando los puños. Pasaron todavía muchos días sin que ella atendiese a mis ruegos. —Pues sería raspándole la mugre. Para un hombre con calzoncillos no existía ningún deseo imposible.” ¡No necesitaba más! ¡Tragándome los vientos me encaminé a la casa. Colombia. Fíjese como estoy de afeitado.

si en esos días no había ocurrido en el pueblo suceso más importante? Pero pasaba el tiempo y ella nada decía. ¡Lo decían los sabios!. ¡Salté del lecho. mortal. ¡mal educado!.. Pero finalizaba la visita.. criminal. En la sala de la casa. anduve presurosamente. Los mostré a la cocinera y me asomé al balcón.saben tanto. las niñas del frente. Ya me harían otros que no tuvieran semejante inri. Y colmé mis anhelos. Al otro día a las cinco de la tarde (ese día anticipé la acostada) andaba por los corredores de la casa en calzoncillos. ¡Qué malas! Crecía mi angustia. contigua al dormitorio. Enero/febrero de 1948. ¡Qué elegancia. qué machía! Algo me mortificaba que a la procera prenda le corriese por toda la pretina un letrero que decía: “Gold Metal”. 11. invulnerable. infame.. y todo lo más que hubieras querido.. Revista Gloria. ¡desvergonzado!. Se hablaba de todo y se hacían comentarios sobre pequeños incidentes de la vida aldeana. se oía grande animación. mostrando a todo el mundo la valiente prenda. qué distinción. De mal grado me tendí en él. Aquello era inaudito. e irrumpí en la sala.. ¡grosero! Eso. La alegría me embargaba. infatuadas porque eran grandes. anonadadora. de Fabricato. . Lo que valía en el pueblo. viesen mis calzoncillos y constatasen mi hombría. Sobre los calzoncillos ni una palabra siquiera. le van a decir “¿Señor DON RAFAEL ARANGO” a un muchacho chiquito? ¿O es que usted quiere saber más que esos señores que hacen los almanaques y que son tan sabios? Sonrió mi madre y apenas se atrevió a negar mi aserto con un ligero mohín. De un lado los visitantes celebraban mi hazaña y aplaudían mi gesto. Mis hermanas querían fulminarme. la mujer del juez. Mi triunfo fue resonante. Aquiles. y ella nada había dicho. Con mucho trabajo logró mi madre reducirme al lecho ya muy entrada la noche.! No puedo pintar el indescriptible revuelo que mi presencia produjo. No. Yo aguzaba el oído y aguardaba con impaciencia que mi madre comunicara a la selecta concurrencia mi feliz acceso a la categoría de hombre. a fin de que dejasen de considerarme como a un chiquillo. la señora del alcalde. Decididamente el argumento era heroico. ¿Cómo no había de hacerlo.. Porque era absolutamente necesario que todas esas gentes se enterasen aquella misma noche. seguramente. Lo haría. De otro lado se me censuraba. ¡pobre madre mía! Pero era absolutamente indispensable que esas gentes. me inundaba el gozo. en forma ruda. Sentí que alguien se levantaba para despedirse. y ya no pude contenerme más.. Imposible conciliar el sueño. pero rotundamente rechacé la manta con que quería cubrirme.. Daba vueltas en la cama y levantaba al aire las piernas para mirarme de la cintura a las corvas. ¡Se iban a ir sin enterarse de que tenía calzoncillos!. inmenso. amenazando con los cerrados puños: —¡Irrespetuoso!. y mi madre me increpaba. Estaban de visita varios amigos de la casa.

rica en imágenes visuales. y en ocasiones por debajo de la ley penal.Alberto Lleras Camargo El Tiempo y dirigió este periódico en ausencia de Eduardo Santos. propia del castellano peninsular. que le contagió la prosa elegante. claro está. entre ellas el diario El Liberal. oxigenándolos con sus novedosas formas expresivas. de la Universidad de Antioquia (1992). y de mal vivir”. En 1929 entró a Los . por cuanto su víctima principal es el moderno Estado de derecho y el régimen de leyes en que ya nadie sabe exactamente qué es lo que hay que hacer y lo que no debe hacerse. en contertulias de bares y salas de redacción. de sus complejísimos formulismos. traviesa. Es. bufona. En la escala moral su definición es menos peyorativa. abiertamente. así como las expresiones más castizas. EL AVIVATO colombianos emplean —e inventaron— un término para calificar una forma de la picardía que escapó a los escritores españoles del Siglo de Oro. es notorio que la sociedad en la cual se mueve como el pez en el agua no lo considera un bellaco. en 1907 y falleció en 1990. La Tarde y las revistas Semana y Visión. corrompe una sociedad con una rapidez perniciosa. quien ha inventado todo género de trucos para burlarse del Estado. esencialmente. a los 83 años. personificaciones y diálogos. Fundó y dirigió varias publicaciones. el príncipe del soborno y los pequeños y aun los grandes funcionarios lo miran con una sonrisa condescendiente. El avivato. Aquí se le ha llamado “avivato”. No es el vividor. y aunque nadie lo ha definido. tenía perfil de ensayista montaigniano. Y es. bajo el seudónimo de Allius. Empleaba la segunda persona del plural. su tono irónico y su insobornable sentido crítico. y mantuvo el célebre seudónimo en El Tiempo. pero en un sitio que no es fácil de descubrir. Con razón ha sido considerado el periodista liberal con mejor prosa que ha tenido Colombia. le gustaban las alegorías. cuya jefatura de redacción asumió a los 21 años. En esa primera juventud cayó bajo la influencia de Ortega y Gasset. Su legado fueron publicaciones tan importantes en nuestra tradición como la revista Semana y el diario El Liberal. empujador que dice de tú a todo el mundo. Y a su lado. Es un tío que resuelve todos sus problemas e invita a los demás a resolverlos por medios que están apenas al borde de la ley. porque nadie cree que esté haciendo Nació en Bogotá. Y es un tipo muy especial. con soltura ibérica. escribía como los dioses. Al terminar su segundo periodo presidencial. Existen varias ediciones de sus obras completas. Toda su obra de escritor y de estadista (dos veces Presidente de la República. definido en el diccionario como el que vive a expensas de los demás buscando por malos medios lo que necesita o le conviene. dicharachero y convincente. alegre. se formó una de las más brillantes generaciones de periodistas. Aunque Lleras eludía los trucos y tics literarios. sino un vivo muy especial. Ni el pícaro. de todas sus reglamentaciones. también. personaje “bajo. ruin. entre ellas dos volúmenes titulados Alberto Lleras Periodista. falto de honra y vergüenza”. Sin haber hecho bachillerato ni cursado estudios universitarios. Lleras se retiró de la política y se dedicó sólo a las columnas periodísticas. A los 15 años. Vive por encima de sus propios medios. y Secretario General de la OEA) está contenida en sus artículos de prensa. Empezó a colaborar en La República con notas sobre temas literarios en las que trataba de imitar a Azorín. gracias a que ha descubierto una serie de seudosistemas para lograrlo. Ni el “tipo de persona descarada. doloso. que no parece hacerle mal a nadie. Se las ingeniaba para ilustrar los temas más áridos de la política o la economía.

déjemelo a mí”. Eso es lo que dice el avivato. se ha ido habituando a que el avivato es un resorte indispensable. Aun los hoscos esmeralderos y mafiosos requieren sus servicios y él se hace cargo de ciertas sutilezas que no se resuelven a tiros. y que va hasta los extremos de la frescura. El avivato puede sacar una licencia más aprisa que nadie. Pero entre nosotros son una inmensa. El no tiene mucha filosofía y no cree en nadie ni en nada. conducto informal y estrecho para sus relaciones cada día más extensas con el Estado. a donde nadie se atrevería. No. y allí aprende su oficio y la cantidad de ley que necesita para su menester impenitente. pues. como el tinterillo.gran daño. para la expulsión de un arrendatario. es sabido que el avivato se mueve por todos esos canales. y el primero que obtiene todo lo que ella produce. y si nuestra mala fama pasa volando las fronteras es porque no hay extranjero que no haya tenido que ver con los avivatos. pero profesional. sino acumulaciones de avivatos que se van saltando todos los turnos. Pero. además. El avivato es uno de los resortes más notables de la mafia. por la especie humana. etc. todas las troneras. Que nos estemos convirtiendo en una sociedad de avivatos es uno de los castigos más grandes que han caído sobre Colombia. acosada por el Estado y la burocracia indolente y cruel. . etc. por otra parte. La sociedad. No es extraño. cuando le llega el primer aviso de algo que tiene que procesar ante la ventanilla del Estado. con una sonrisa a la señorita asediada que no se interesa por esa humanidad estropeada y vencida desde el principio. Se presentará con la plena prueba de su hazaña y una amplia sonrisa que quiere decir: “Usted no sabe cómo hacer las cosas. es notable. para siempre. Sin darnos casi cuenta. hasta que da con el sitio por donde puede pasarse. como los pícaros la literatura del siglo XVI. No todos son casos de ventanilla. hipocritona. para pagar y recibir el comprobante de los impuestos. se detiene justamente donde la ley penal no puede menos de morder. No porque se rechace a los hombres honrados. ante la ventanilla. como una anguila por entre la maraña judicial y la reglamentación constante del Estado. Pero está permeando toda la estructura social. pero respetable. y el avivato ha ido descubriendo otras vías subterráneas y pasa por la infranqueable barrera y comienza a manejar las cosas desde adentro. La construcción de un túnel para penetrar al corazón mismo de los depósitos del armamento o de los tesoros de un banco sería su culminación última. No siempre el avivato se mete en esas empresas. El sabe cómo. de manos de los contrabandistas. sino “porque no saben hacer las cosas”. Generalmente comienza como recadero de alguna oficina. solo a punta de desprecio. Entonces es invencible. todos los huecos que para el hombre honorable están sellados. ha sido sustituido por esta chisgarabís que se mueve como una lanzadera por entre las dificultades que paralizan a la gente. bien y oportunamente entregados. sin saber cómo. en otras civilizaciones. El avivato es un fresco. sino saltándose barreras que todos los demás ciudadanos consideran hostiles a su comodidad y completamente caprichosas. y sigue adelante. y pasa inadvertido en esta función. manejar toda la red de dificultades que van de la cuna al sepulcro para hacer cualquier cosa. que el avivato acabe por ser uno de los grandes sobornadores. Y tiene millares de discípulos. severa. por donde quiera que las cosas resulten más baratas. pues. hasta que de pronto aparece rico o funcionario. fluidos para él. La cosa es no tomar las leyes muy en serio.. pero su apariencia es inofensiva. Es un apasionado de la sociedad de consumo. Los debe haber. cuando descubre que hay puertas que se abren con unos billetes. Su prosperidad. No es. Su estructura moral no es muy diferente. El avivato se resbala. Hasta que en todas partes hay un avivato y una avivata. con un guiño al que los vigila. de seguro. que como aprendiz de Abogado lo primero que pretende es que su cliente se admire de la complejidad de la ley y se atemorice con su peso presunto. pero las admira. el antiguo país de gente puritana. para la vacuna. sino en su sistema empírico de ir probando todos los accesos. y ya no se ven colas y filas de gentes pacientes y serias.

El Tiempo. para cooperar con el enemigo. El general ha ido a Santa Rosa. donde suceden por ahora cosas horribles. a lo último sentía flaquear el corazón ante tanta debilidad humana. Dr. a nombre de una diócesis conservadora. todas las administraciones radicales. Se extraña que los mismos domésticos. Entre tanto. Allí. Queremos hacer notar a nuestros lectores que el ambiente de Santa Rosa de Osos. como aquí en el 60. Y habrá dado más soltura a la mano que excomulga. Murillo. un avivato titulado. dignísimo obispo de Santa Rosa de Osos sobre el liberalismo. no a negocios de vil trato. Si hablamos ahora de ella. tamaño de catecismo.populosa institución que. 1992). y cómo se colorearán las mejillas. ¡País de avivatos! La gente común y corriente cree que ese no es más que un oficio como el que figura en las leyes americanas: el expediter. U. El obispo Builes advierte en este folleto azul los pecados que se cometen por votar con la demagogia liberal. y BPP. para darse valor o aconsejarse. el general Berrío respecto a la cooperación conservadora en el ejecutivo. 1931. ya autorizado por la silla de Santa Rosa de Osos. con pasta azul —demasiado azul— y este título: Pastoral del Exmo. Así los místicos solían encontrarse en alguna villa. la sede le devolverá su energía. de A. LA SECTA TERRIBLE En cuidadoso y lacrado sobre recibo un folleto pequeño. el . aun de la propia. del general. el obispo agrega que nada se ha modificado en la secta terrible a que pertenecemos. ¡Nosotros vemos discurrir al prelado y al jefe conservador. en España. alimentada con el recuerdo agreste de las prédicas diocesanas. en abril de este año. Antología. sin saber que pecamos voluntariamente al errar y persistir en el error. que vino entero y alarmado a la Cámara. como prevención para unas elecciones. en las dulces siestas de Santa Rosa de Osos! Cómo se congestionarán las manos donde fulgura la amatista. y ambos ante el temor de que la grey inerme reaccione. sino a comercio de ideas. 14 de febrero de 1979. Miguel Angel Builes. Exactamente el mismo concepto que profesa con devoción y energía su oveja más distinguida. El general Berrío. Aquello será un largo coloquio de iras. no es propiamente tranquilizador para quienes esperan que por Navidad llegue el general Berrío respirando pascualmente amor por todos los partidos y tolerancia benévola por los yerros de sus adversarios. Sr. y Rmo. curiosamente no parece molestar a nadie. son sus palabras. Mosquera. Después de esa procesión. El que arregla todo y perfora el muro de la burocracia. (Tomado de “El periodista Alberto Lleras”. o en su desierto los cenobitas. donde seguramente la oveja devota tendrá largas conversaciones con el pastor. y se ven caer sobre las cabezas de los varones de guerra y paz las excomuniones y anatemas de los pontífices. y a buscar confortamiento. el uno. La pastoral ha sido leída en toda la diócesis de la cual es humilde oveja el general Pedro José Berrío. En trágica procesión herética desfilan López. bermejas de por sí. el otro a nombre de una arquidiócesis laica. es porque Santa Rosa de Osos está al día —oh injusticias— pues el general Berrío la ha tomado de sede episcopal en sede pontifical del conservatismo. abran al enemigo el camino para subir al poder. a la sombra. Obando. Volumen 1. Y concluye afirmando que sucede muy a menudo que “el ansia de lucro lleva a muchos hasta coaligarse con los enemigos de la Iglesia con tal de alcanzar sus fines”. Y luego cuenta por qué es “el enemigo”. Por Navidad entrará a Bogotá con una rudeza campesina y una fe de leñador. que tiene oficina en los ministerios.

cargando la responsabilidad a otra película absolutamente inocente. señor Chaplin. emprenderá la reconquista. Todo se orienta hacia la paz de los espíritus. dolorosa. y ojalá que nadie vea chamuscarse un pelo del general Berrío por haber sido más católico que su pastor. y a usted no le pasa nada. el ilustrísimo señor Builes. pudiera torcer en contra nuestra. Pero no es eso solo. a quien considera florentinamente. Roma tiene un gesto de reprobación escéptica para el Cardenal de Toledo. Porque usted me ha dado la clave en esta misma película mencionada. El general Berrío bajará de su montaña hacia el país. y al cual manos indignadas habían ido despellejando a tiras. Universidad de Antioquia. Es un día que nosotros solemos consagrar a los muertos y que tradicionalmente había contado con un decorado de lluvia. son menos feroces que los mismos clericales de la minoría vasca -navarra. Con todo pude reconocer que había un hombrecillo de hongo. Tomado de Antología El periodista Alberto Lleras. El Tiempo. Y le confieso a usted que no he sentido indignación. su reputación sufrirá. que ha dicho cosas reprobables y ha consumado herejías liberales. hubiera comenzado a silbar antes de que concluyera “El Circo” y no como lo hizo el resto del público. ¿Por qué? La Iglesia sabe que cuando se cierra una puerta. En cambio. Algún amigo ha podido informarme que la mañana fue de buen sol. Hoy he visto en un . 1. como Frank. Nuestra protesta tiene cierto carácter clandestino a los ojos del mundo. en la Tierra. Pero esta carta tiene por objeto explicarle por qué “El Circo” tuvo en Bogotá un epílogo que la crítica amaestrada de otros países. se abre otra. señor Chaplin. Como llovía —una de esas albas de arrabal que caen por sorpresa sobre el centro de las ciudades— el cartel se había desteñido. un intempestivo. V. cosa que nos hace desenfadados. que me estafa a medida que va corriendo la cinta. y no hay ningún ciudadano que se atreva a tomar esa medida de protesta sin pensar sus consecuencias extraordinarias. zapatos torcidos —como si cada uno quisiera ir por distinta ruta—. 4 de diciembre de 1931. 1994. nosotros podemos silbarlo. Si “El Circo” se recibe con una tempestad de silbidos —demostración universal de desaprobación— en París o en Nueva York. que le hace deliciosa. Pero la Iglesia esta vez procederá con más prudencia. después de que descubrió. y como la doncella de Orleans. que usted era un personaje excepcional. de lo que es su obra. varita flexible. Por el contrario. El último dos de noviembre no ha llovido. y sin responsabilidades históricas. donde la sensibilidad ha llegado a la estandarización. y logré identificarlo a usted. sexual. señor Sigmundo Freud. Sepa usted que ayer era dos de noviembre. nerviosos. Y ya en Roma hay conocimiento seguramente de que bajo el cielo de Santa Rosa de Osos el pacto antiliberal se ha hecho carne. Después supe que la multitud había operado aquella injuria iconográfica. digna de un sábado cualquiera. Nosotros en nuestra ciudad no tenemos solidaridad intelectual con el resto del mundo. pero quiero equivocarme— una dosis de filosofía oscura. Si yo hubiera estado anoche en el teatro donde se suscitó este accidente. RAZONES PARA SILBAR “EL CIRCO” Señor Carlos Chaplin: En el alba de hoy he encontrado un cartel de un metro veinte de alto por setenta centímetros de ancho. gracias a la infidelidad de sus amigos. lleno de chirlos.Nuncio ensaya su mejor sonrisa para entrevista al señor Azaña. Y lo hubiera silbado por las razones que impulsaron a manos anónimas a romper el afiche en que estaba usted con los ya mencionados artículos de su personal indumentaria. agujereado. Porque usted en “El Circo” ha colocado a su humorismo — perdón. La tarde estuvo excelente. Sin contar con que usted no lo sabrá nunca. Los sacerdotes que ocupan bancas en las cortes constituyentes.

Cuando hacía danzar los panes. El Tiempo. es usted menos hombre. sin embargo. Porque en todo lo que he leído sobre usted he sacado la consecuencia de que es un ser de excepción. reunidos 1. Hasta otra vez. o porque nos ha echado por ella. llenos de rencor contra la gloria excepcional de un hombre que lo ha robado para andar por ahí. Y yo vivo en una ciudad que se permite disentir de todo el mundo. que no sabe nunca que sus actos provocan la risa del vecino. Y porque todos en esta ciudad somos como usted. señor Chaplin. en Bogotá cada hombre lleva debajo de la piel una animulada tropezada. que da tumbos. y su alma de golfo se daba golpes contra todas las cosas. como si usted viera el mundo al través de unas antiparras de aumento. perseguido por ese eterno policía implacable. en “La Quimera del Oro”. yo arranqué un pedacito de cartel. Y cuando cuente usted este episodio. En un teatro donde había. los vence. equivocada. Está bien que el mundo entero aplauda a Carlos Chaplin. agregue que Carlitos Chaplin ha sido silbado. mucho más que los gestos automáticos de Carlos Chaplin en un telón de cine. señor Chaplin. sin derrota definida. lo haremos siempre. Cuando usted.cine de familia una de sus películas de antes. señor Chaplin. si no nos atrevemos a patearle a usted en el desarrollo mismo de su cinta. 4 de noviembre de 1927 (Tomado de la Antología El periodista Alberto Lleras. de movimientos vagos. en las vías intranquilas de los suburbios. Cuando usted era un hombre como todos. ¿Se acuerda? Cuando iba „por las calles tropezando. Como anoche. Cuando le perseguía un eterno matón de hongo. porque siente íntimamente que es un extranjero en su sensibilidad. en una ciudad como esta. le di un puntapié. y se transforma en filósofo.. y un extranjero aturdido y errado.200 Chaplin de carne y hueso. que se llena de miedo ante los matones. 1992. Volumen 1. nunca sabemos si es por una razón de dirección inteligente. y haciéndolo una bolita pequeña. A medida que ha ido creciendo. y que.. si señor. Pero en esta ciudad. Universidad de Antioquia y Biblioteca Pública Piloto). muy señor mío. en los telones. ya sea un poco tarde. y cuando vamos por una calle. que siente cariño por todo lo maltrecho perseguido y mal herido que va encontrando. aunque caiga la ira sobre objetos que no la han provocado. copiando cada una de sus anécdotas cotidianas. Y por eso esta mañana. para verlo. como aquella. y oiga bien. como la otra. unos golfos de buen corazón. . calcado de su ultimo gesto de “El Circo”. Bueno. Le hubiera silbado. porque usted cree que en todas partes del mundo debe aplaudírsele.

da una producción exorbitante digna de ser investigada. Católico. que son como tiras arrancadas a la piel de mi vida”. columna que publicó esporádicamente. la hoja y el periodista. de Shakespeare—. el autor demoniaco que narra sus experiencias de ladrón. de la opinión sobre los hombres y las cosas. y murió en 1971. Lector empedernido de prensa nacional y extranjera y de la literatura de todos los tiempos. Su insustituible Danza de las horas.200 palabras por artículo. En ellas están cifradas sin duda sus memorias. Tiene fama de contradictorio. asesino. Con motivo de los 25 años de su muerte. igualmente desencantado del capitalismo y del socialismo. La economía de palabras llevada al máximo lo aproxima a la técnica telegráfica. amaba por encima de todo a su patria. pederasta. multiplicado por 1. las artes. hablaba hasta de los ejercicios espirituales y no se privaba del sermón y del tono moralista si él venía a cuento. Realista y objetivo. el Círculo de Lectores publicará el libro “Calibán y la prensa de opinión”. DANZA DE LAS HORAS El prólogo-libro que Jean Paul Sartre escribió para la ya famosa autobiografía de Jean Genet. un libro o una película. el deporte. una sólida. ha sido el más polémico columnista de la prensa colombiana. de la economía. escribió Croniquillas de aquí y de allá. Alberto Lleras escribe: “La Danza de las Horas representa en el tiempo lo que en el tiempo representa el barómetro. Además de las famosas Danzas. fueron excomulgados por el clero boyacense. Su época más ardiente de mosquetero de la palabra fue la de juventud: de 1911 hasta 1916. al tiempo que la primera Constitución de Núñez. El las consideraba “charlas deshilvanadas. los dictadores. etc. en los años cincuenta. Su magia estaba en la capacidad de comprimir en cuatro líneas una teoría política.Enrique Santos Montejo (Calibán) Nació en Bogotá. vestía como un lord inglés en Picadilly y cultivaba rosas en su jardín. como hablaba. con un ritmo acelerado y una sintaxis descoyuntada. Tuvo miles de ávidos lectores porque se expresaba de forma descarnada y objetiva. pero no dejaba a nadie indiferente. sobre los libros. apostólico. En una semblanza que hizo de Calibán en 1946 para su nueva revista Semana. mientras dirigió el diario La Linterna. casi sin interrupciones. los presidentes. —seudónimo que corresponde a un personaje de “La Tempestad”. sobre las costumbres. fue un clásico del periodismo nacional. Ambos. Unos lo leían para dejarse orientar.. en Tunja. Calibán. estafador. sobre la moral. romano. incisiva. de las ideas. Nadie ha reflejado mejor que Calibán en su columna los cambios atmosféricos de la política. Nunca pretendió rendirle culto al estilo. sobre las ciencias. pero ese patriotismo no le impedía ver y denunciar las irregularidades del Congreso y todo lo que afectara el bienestar común. publicada en El Tiempo desde 1932 y durante más de cuarenta años. muy firme fama de inestabilidad en sus juicios. otros para rabiar. de forma clara. o por deleite. de Luis Carlos Adames. se encerraba en su casa a disfrutar de su magnífica biblioteca. el amor. escribía sin arandelas. Se puede afirmar incluso que Calibán institucionalizó el género de la columna en Colombia: si se calcula un promedio de 300 danzas por año. las mujeres. en el suplemento literario de El Tiempo. pero es esa precisamente la clave de su dilatado prestigio en todas las capas de la opinión pública”. de las tesis. ha .

capitanes de las finanzas que creen dirigir los destinos de la humanidad. La civilización moderna es improvisación en la acción. o del descanso afiebrado e intermitente que las separa. ha surgido otra industria: la de cría de arañas con que los avisados comerciantes decoran los sótanos. y a veces enmiendas efectivas. Ya los guías no llevan a los metecos a la “tournée des grands ducs”. en continuo movimiento infecundo. Los fieles. que no se les presenta nunca en las horas de trabajo. alejados del mundanal ruido. Los existencialistas visten la camisa de cuadros. De los ejercicios salen muchos propósitos de enmiendas. la moda del Existencialismo está pasando rápidamente. en nuestro ínfimo escenario. legislan. Con la presentación de un espectáculo demasiado perfecto. peroran. se suelten de la noria en torno de la cual dan vueltas sin cesar. como lo llama Mauriac. ¿Crees que tú y yo. guerrean. construyen. reflexionan sobre lo efímero y amargo de esta vida terrenal y lo dulce y eterno de la otra. 7 de octubre de 1950. ignorantes de que pisan perpetuamente el mismo terreno. Ahora les muestran a la tropa de muchachos y muchachas que convirtieron el tranquilo y aristocrático barrio en un circo. o sea la visita a los lugares del placer. en la de más allá a Sartre. Guy Breton nos cuenta cómo los existencialistas. periodistas. BAJO EL NARANJO EN FLOR La sombra del naranjo en flor no es. obsesionados en la persecución de un fin siempre cercano e inalcanzable siempre. todos los que ocupan un puesto dirigente. ya embriagado de admiración. En los sótanos hay sosías de las grandes figuras literarias. De esta manera cuando el turista llega al sótano. pero puede ser algo mejor: el pretexto para que los galeotes modernos-gobernantes. Pero los existencialistas exageran. Barrera Parra Dear.provocado una ofensiva general contra el existencialismo. Que naturalmente los conceden. Sobre todo desde que se convirtió en uno de los negocios más productivos de París. Con razón se ha dicho que el Existencialismo es la empresa comercial mejor lanzada. El existencialista que se respete debe usar caspa. El uniforme de los existenciales se completa con mugre y grasa. pero que bastan para engañar al turista. forman hoy una de las mejores atracciones para el inocente turista extranjero. Este pregunta tímidamente si podrá obtener autógrafos de estos ilustres personajes. Se reúnen los chicos en sótanos. sino la oportunidad de la meditación. que tienen sus cuartel general en el barrio de SaintGermain des Pres. Todos sujetos más o menos parecidos a los originales. cabellera no tocada por el peine ni la tijera y barbas de un mes. los turistas comienzan a desconfiar y a cansarse. La inventiva de los explotadores es infinita. El Tiempo. Por lo demás. cubiertos de telarañas. La institución de los ejercicios espirituales es una de las más sabias prácticas de la Iglesia católica. que goza hoy de gran prosperidad. “Saint Germain and Co” es una empresa destinada a desaparecer en breve. El reposo para el hombre de acción o el intelectual no puede ser simplemente el pretexto para dormir más o comer mejor. En medio siglo el hombre inventó e improvisó las cosas más estupendas. pero como las arañas no trabajan con la rapidez necesaria. mediante una generosa propina al guía. escriben. en otra a Jean Cocteau. decretan. destruyen. después del circo Barnum. por lo menos. De modo que los únicos establecimientos que no se han beneficiado son los balnearios y las peluquerías. uñas negras. o todos los que en este planeta tan vasto y diminuto a la vez. que les fue impuesta por Sartre. maravillosas y extraordinarias . propicia a la acción. Inmediatamente surgió la industria de las camisas a cuadros. el guía le muestra en una mesa a André Gide. transforman. piensan lo que están haciendo o lo que van a hacer? No. o “excrementicialismo”.

harían una hecatombe. La máquina abandonada a sí misma durante 30 días. Y así todos los problemas. aplastando niños. y buscar en ellos alguna luz dentro de la oscuridad presente. o que los hombres recuperaran la razón y encontraran en el reposo lo que es imposible de hallar en la Torre de Babel. todos aseveran que esto va de mal en peor. que no hay lectura más desoladora y desconcertante que esta. Lo que nadie sabe es por qué ni cómo. Pensarás que el perfume de los azahares me ha embriagado. que son un resumen mensual de todas las actividades humanas. Cuando la terrible máquina que nos lleva hoy a todos. Naturalmente todo eso produce caos. “Luz”. que subió sobre una máquina. perros. Se estrellara contra un árbol y allí terminaran la aventura y la vida del inexperto chofer. cada día más grave. No pensaba. lo que ninguna Lámpara de Aladino hiciera en la antigüedad. o nos estrellaremos sin remedio? Bajo el naranjo en flor he podido satisfacer una curiosidad para la cual en nuestras oficinascamarotes no hay tiempo suficiente: leer detenidamente periódicos y revistas de los principales países. no veía nada. con palillos. Yo propongo como base para una reconstrucción general un mes de reposo bajo los naranjos en flor. Después de esta declaración las potencias marítimas propusieron que las terrestres se desarmaran. La motocicleta corría y corría por valles y montañas. Porque si en Londres opinan que las causas del mal son éstas. y el desventurado motociclista. la motocicleta se detuvo y el aprendiz. se detenga. y nadie sabe si se va a estrellar. Los armamentos y la política guerrera. Los agricultores piden que se cierre la frontera a los productos de fuera y quieren que las de los demás países se las abran. En cambio los santandereanos. Su única preocupación era no caerse. y no se hizo daño. sin saber a dónde ni cómo. las discusiones y las conferencias con las cuales se trata en vano de arreglar la crisis. La máquina sigue dando vueltas. de Madrid. Y te aseguro. mi buen Jaime. Todo es hoy vertiginoso e impersonal. “Le Matin”. ignoraba como iba a acabar aquella carrera fantástica. incapaces de darles trabajo. ¿seremos tan afortunados como el personaje de Twain. y éstas que las grandes flotas se redujeran a la nada. Ni uno solo de estos grandes órganos de la opinión cree que esto va bien o en vísperas de mejorar. Tengo aquí “ The New York Times”. Y todo marcha bien mientras el hombre desorientado no sabe qué hacer. “The Chicago Tribune”. Con esta tregua absoluta podría suceder una de dos cosas: o que los problemas se resolvieran por sí solos. como un bólido fue a dar de cabeza en un charco. “Le Temps”. compararlos. sino cada rueda a su antojo. un mes de suspensión de todas las actividades.y consiguió por medio de la ciencia. porque esta es plata perdida. Sobre todo combinado con el . agarrado con todas sus fuerzas al manubrio. en París afirman que son precisamente las contrarias. Somos como el aprendiz de motociclista de Mark Twain. y luego no supo como detenerla. Los capitalistas no quieren que el fisco ayude a los sin trabajo. confusión de que puede darse cuenta fácilmente el que tenga ocasión de examinar en la prensa mundial el panorama de la situación. mediante la fórmula bien conocida entre nosotros. “Le Mois” y “The Revue of Revues”. no oía. En el momento en que la gasolina se agotó. Los remedios se anulan los unos a los otros y las soluciones contradictorias no pueden operar. Los obreros protestan de que el Estado se dedique a sostener las grandes empresas. no marchará más mal que ahora cuando 100 choferes tratan de dirigirla por 100 caminos diferentes. le apretó un botón. pero no ya en sentido armónico. gallinas. Los industriales aspiran al mismo absurdo. “El Mercurio”. los bogotanos podemos estar armados hasta los dientes y no pasará nada. si se va a detener o si de pronto volverá a funcionar normalmente. de Santiago. Es decir. Por el contrario. son una de las causas principales de la inquietud mundial. Pues bien: en las conferencias sobre el desarme se llegó a una conclusión genial: las armas no son un peligro sino en relación con el que las usa. “The Manchester Guardian”.

en donde unas mujeres compasivas me dieron chicha con aguardiente. oí el estruendo de la primera descarga y no supe más. Ninguna consideración sería capaz de hacerme presenciar otra ejecución. (Septiembre 15. sobre unas tapias frente al lugar en donde estaban los banquillos. es invención ridícula de ciertos colaboradores jóvenes. llenos de vida. precedidos de los cuatro cajones que debían recibir sus cadáveres. Nada hay que atraiga tanto al hombre como el suplicio de un semejante. Es un espectáculo que sólo debe verse una vez en la vida. Y el estilo relamido y perfumado en artículos de combate diario.. y centro de la vida parisiense. sus movimientos de autómata. lo retuercen. semijóvenes y ancianos de la prensa colombiana. Yo también presencié una ejecución capital. Vi su palidez de cera. lo alambican y lo entregan a la circulación tan peripuesto y elegante como un dandy de provincia. Vi llegar a los cuatro sin ventura. Flaubert tomó la carta. La hoy Plaza de la Concordia. tan impiadoso como el de las épocas en que se descuartizaba a los criminales. Gorgouloff fue ejecutado ante un público tan feroz. bebiendo un trago de agua que él hubiera querido fuera eterno. Muchos años han pasado y todavía conservo la visión horripilante. después de exclamar: “Pobrecito. La guillotina ha tenido siempre un grande éxito.acre olor de la tinta de imprenta que sale de todos estos diarios venidos de las cuatro partes del mundo y portadores de la misma simiente de locura. Desde muy temprano tomé asiento en compañía de gamines. ESPECTACULO PARA UNA VEZ La muerte sigue siendo el espectáculo supremo. sus ojos agrandados por el terror y su manos agarradas a la totuma. Lo recobré en una tienda vecina. El estilo no es. chicas de la vida alegre y otras gentes maleantes. cada vez que se le mostraba la cabeza del que antes era su ídolo y luego su víctima aborrecida. veo la faz lívida de Juan Ortiz. Y por hoy mi querido Barrera Parra.. 1972. 26 de julio de 1932. basta de filosofías. Y como si fuera ayer. en momento en que redactaba una carta de recomendación para un ruso amigo suyo. Colcultura. sino pretexto para no decir nada. En compañía de medio Bogotá. vi cómo Juan Ortiz pidió agua y bebió en la totuma lentamente con la desesperación de quien realiza el postrer acto humano. Durante quince días. meditó largo . El Tiempo. alegrada por la más bellas fuentes. Los autos de fe agrupaban en España inmensas multitudes que contemplaban con ávida curiosidad cómo se achicharraban las víctimas en las hogueras. temblaban ante la muerte inevitable. porque me caí de la tapia sin sentido. Como excusa sólo puedo alegar que era casi un niño. vi cómo sus cuerpos. Tomado de La Danza de las Horas. La química del estilo está reservada en otras latitudes a las revistas de carácter literario. y como hubiera puesto ya el verbo “encarecer” le pidió al ilustre novelista un sinónimo. según él. estos estetas pulen y repulen su artículo. debe ser pariente de alguno de los fusilados”. 1932). acudí a Barrocolorado y asistí al fusilamiento de Juan Ortiz y sus compañeros. DEL ESTILO Estoy de acuerdo con Pío Baroja en no rendirle al “estilo” un culto exagerado. Cuenta Turgeneff en sus memorias que una vez recibió la visita de Flaubert. se vio colmada de pueblo ululante.

Tomado de La Danza de las Horas. Pero un imbécil de genio. con la pluma en la mano. Cada libro representó para él un esfuerzo heroico. Largas vigilias a caza de adjetivos nobles. Mañana volveré”. una labor de ebanistería en sus escritos? ¿Qué se le puede y se le debe exigir a un diarista? Claridad y lógica. luego pasó a una estancia y duró allí encerrado una hora. La obra de Balzac es inmortal. Hacer orfebrería en la máquina de escribir y en artículos a los cuales no hay tiempo nunca de darles segunda lectura. es vana pretensión. fue la conclusión de Turgeneff. en cacofonías.rato. alarmado. Balzac fue muchísimo menos correcto que Flaubert. . no es posible reparar en galicismos de más o menos. Un diario tallado por orfebres sería una de las más insoportables y soporíferas lecturas que pudiera ofrecérsele al público. ¿qué diremos de nuestros escritorcitos. con el mismo trabajo de Flaubert. Flaubert fue quizá un imbécil. y en uno que otro gazapo. sin base ninguna ni otro mérito que el ocio permanente que les permite realizar. Flaubert ha entrado ya en el olvido. Colcultura. “Es imposible. Dentro de estas condiciones. Y se fue llevándose la carta. Turgeneff. 1972. Escribía una página diez y veinte veces. que hizo una que otra obra perfecta y absolutamente imposible de leer hoy. Y si esto le pasa a un puro artista. en tan corto tiempo encontrar la palabra precisa. Diciembre 15 de 1932. No es deseable tampoco. pero sin la menor chispa de genio ni de buen éxito. dijo. entró a ver qué pasaba y halló a Flaubert cubierto de sudor. Trataba de buscar un sinónimo armonioso y no lo hallaba. que escapan a una corrección siempre rápida. Con ello conseguía redactar cincuenta líneas sin repetir ni un adjetivo ni un sustantivo ni un verbo. “Qué imbécil”.

Sus rimas de Buenos días eran un desayuno con perdigones especialmente preparado para los personajes de la vida pública y para los de la cofradía de El Siglo. era punzante y atrevido en sus críticas. En 1931 ingresó a la redacción de El Tiempo. la incomprensión de sus obras y hasta se hizo una innoble interpretación del “Nocturno” para insinuar un oscuro amor en la claridad de su vida. Fray-Lejón también propinó en prosa y en verso arremetidas que hicieron estremecer la hegemonía conservadora. “verídicamente. y la humorística Hace 25 años. Sus ingeniosos crucigramas y columnas de humor identificaron toda una época del periodismo colombiano. en periódicos y cafés. la otra columna que creó para elevar sus emolumentos y hacerle competencia a cronistas como Jaime Barrera Parra. lo convirtieron en uno de los cronistas más leidos en Colombia entre 1930 y 1960. Y desde la fría mañana de aquel trágico miércoles 28 de octubre de 1931. También mantuvo la columna “Gazapera”. en cuya nómina permaneció hasta su muerte. en 1982. durante horas.Federico Rivas Aldana (Fray-Lejón) Este periodista y poeta. y se convirtió en adalid de la lucha en Colombia por la libertad de prensa. que fue el origen en 1944 de sus célebres crucigramas. donde le sacaba punta al suceso más pedestre. sus íntimos y la misma . Su obra no ha sido recogida. de Felipe Lleras Camargo.. nació en Bogotá el primer día de este siglo y hasta su muerte. Al igual que el caricaturista. ¿POR QUE SE MATO EL CARICATURISTA? Desde mayo de 1896 las gentes se dedicaron a desmenuzar las posibles causas de la muerte de Silva. Y fundó la revista Fantoches para darse el lujo de publicar sus propios versos. como lo demuestra la crónica “Por qué se mató el caricaturista”. así como a su visión urticante de la capital colombiana. o el depositario único del tremendo secreto. en estilo versificado. aunque también podía escribir prosa en registro reflexivo y poético. los costeños y todos los parias sin noble cuna bogotana. relataba los hechos de cinco lustros atrás. A los diez años ya escribía versos y asistía a las sesiones de la Gruta Simbólica. las gentes se especializaron. fue considerado uno de los pocos sobrevivientes de la Bogotá “cachaca” y apacible de antaño. Hablan de enfermedades misteriosas. A Gaitán le dedica estos versos: “Yo quisiera que Gaitán/ dijera quiénes hoy día/ componen la oligarquía/ que ataca con tanto afán. menos él”. Los lectores terminaron por acostumbrarse a su eterna aversión por los conservadores. para tratar de explicarse su intempestiva salida de la fiesta en que parecía tan alegre y divertido. una publicación política tan mordaz. y la atribuían a fracasos comerciales. Y cada cual se cree el descubridor de la verdad. de la que le preocupaba tanta “basura callejera y humana” acumulada en su crecimiento. sobre Rendón. que vertió la opinión en verso rimado y jocoso. Dirigió la revista Crítica (1929) y colaboró en La República. De humor irreverente. años y lustros en desmontar pieza por pieza la vida y muerte de Rendón.. y durante muchos años fue el encargado del archivo del periódico El Tiempo. Sus famosas columnas Buenos Días. de la que pronto llegó a ser jefe de redacción. que en 1926 Fray-Lejón fue llevado a juicio por sus ataques al gobierno. pero con el aderezo cáustico natural”. desmentidas por sus médicos. Todo mundo es oligarca/ todo el mundo. En Hace 25 años. A los once años empezó a trabajar como vendedor en la revista Bogotá Cómico.

Hace cinco lustros. lo buscaban y tuvo una seria propuesta de ir a trabajar a los Estados Unidos por dos mil pesos mensuales. Y éste “no” se producía sólo alguna vez al año cuando él quería saltarse a la torera ciertos respetos religiosos o personales. En una exposición póstuma de Rendón vi unos bocetos de su novia que era la misma mía. con dólar a la par como era en nuestros tiempos: —No.autopsia. y no. cuando él solamente tenía amoríos de cabotaje sin enclaje en puerto firme. como es de diáfana comprensión. sin que nadie turbara la fiesta. No fue hombre de abundantes anécdotas. y nos encontrábamos mejor por la tarde en otras partes. supieron que Rendón se hallaba en angustiosas dificultades económicas. cuando no habían pasado por nosotros una guerra internacional. ganaba mil quinientos pesos mensuales y los congresistas quinientos. fuera publicada o no. y las charlas se alargaban hasta el amanecer cuando las gentes se dispersaban a pie a sus casas hasta los barrios más lejanos. Cuando al genial artista. tras de un bien servido y listo espirituoso licor o una charla espiritual. y extendía mejor al sol su espíritu. cuando el Presidente de la República. y mejor en la charla dual y paseada. Y las gentes que jamás fueron adentradas en la casa de su corazón. pues tenían la protección de nuestra cultura y de la policía que guardaban las calles. lo cual. alegre. soltero. ni con él convivieron sino sólo en el regocijo bullicioso de las mesas. Además. Otros eran sus sitios favoritos. sin complicada vida social. una casa de inquilinato. De tragedias sentimentales. en los centenares de cafés y restaurantes alegres y cordiales que de día y noche estaban abiertos. diarios poderosos como El Espectador y Mundo al Día. amplio e intelectual se desarrollaba la vida de Rendón. Aquí me gano mil pesos y pago con gusto los otros mil. que en la alborotada mesa del café. cuando la vida era infinitamente más fácil y barata. no acepto. Todo es inexplicable en la muerte de Rendón. otra civil unilateral. a mí una morena encantadora me prohibía entrar allí por que la regañaban si me veían. pero sí. y su ingenio brillaba más libre y espantoso. No había entonces que acorazarse en apartamentos. otra mundial. Muchas mañanas platicábamos durante el tradicional paseo por el Camellón de las Nieves hasta el Parque de la Independencia. en pleno goce de concepción. no es posible en un periódico. que desde 1893 hasta hace unos años fue sitio de reunión de intelectuales. El entraba a buscar una idea para su caricatura y yo tenía que correr a esa hora a mi redacción de Fantoches. . hasta llevarlo a cabo en “La Gran Vía”. y en donde se reunían gentes de ideas. sino que todo se hacía bajo las miradas del cielo y había un grato calor de vida en las heladas calles bogotanas. Y luego se casó con un compositor musical. Dentro de ese ambiente nocturno fácil. pero a donde sólo por casualidad el artista se acercaba. un artista soltero. ni los tremendos impuestos. pagaban cuarenta pesos por caricatura. La ciudad entonces era una ciudad. con tal no vivir en Nueva York. Pero él iba a verse en el parque con una linda morena y. de 37 años. como hoy. Por cierto que en un tiempo nos despedimos al llegar al Bosque. un conversador muy ameno y chispeante. dijo rotundamente el Maestro. no podía estar en mala situación con mil doscientos pesos al mes. griles y hoteles para las fiestas. Olaya Herrera.

según una autocaricatura con rizo de cabello. o cuando le recordaban sus sonetos de Medellín. órgano de un memorable grupo de intelectuales medellinistas. simpatía y alma jovial y franca. tuteado por los altos políticos o los emboladores o las patilisas y admirado por todos. Pero a nadie habló jamás de sus tragedias ni de su fatal resolución. querido por los cocheros y los clubmen. Lápiz. Lápiz tenía una gran agilidad y variedad de estilos que lo habilitaban mejor para la ilustración de revistas humorísticas. En bien diferentes estilos pero con altura semejantes y casi al mismo tiempo. y las podredumbres políticas. “Los Panidas éramos trece”. de donde vino rozagante en 1916. También hizo allí una serie de tarjetas con caricaturas de personajes en forma de animales. Era un “cartón” sobre el Kaiser. y pocos después de su muerte. gustaba más de rumiar los conceptos y meter baza sólo en temas favoritos como la política o el arte. Y poco antes de su muerte se lanzaron dos bien impresos tomos con muchas de sus caricaturas que valían apenas cuatro pesos. acogedor. Que estaba tocado de la admiración de todo el país. cuando Villegas Restrepo fundó La República. fundaron la caricatura en Colombia y la sacaron de lo usado hasta entonces que eran las cabezotas sobre cuerpos enanos. Y en Bogotá se estilizó hasta llegar a su otra autocaricatura de 1928. Y muy pocos ejemplares se vendieron en su vida. según decía. como el de Rendón. contra las camarillas. Hombre pálido. Se divertía mejor con las ajenas discusiones. sólo perdía la compostura cuando alguien quería pisarle sus terrenos con el cambio de una leyenda o una caricatura. Incontables son los ciudadanos que desconocen hoy parcial o totalmente a Rendón. la síntesis afortunada de una situación política. y fue el principal sostén de “Panida”. por fin en 1921. Su primer dibujo aquí lo publicó Cromos. o una risa de una sola nota. Y entonces hay que referirles que Ricardo Rendón. se trasladó años más tarde a Medellín en donde estudió en las escuelas de Bellas Artes. valientes y certeros defensores contra los regímenes duros. Nadie los había querido comprar y eso que se habían puesto a precio de quema. En “Avanti”. publicó sus primeros dibujos que él mismo grababa en metal. En El Gráfico publicó dibujos personales. Los viejos juzgamos que los jóvenes vivieron también todo lo nuestro. Centenares de esos tomos fueron reducidos a cenizas en el incendio de El Tiempo. de traje y corbatín y chambergo siempre negros. Colaboró en la revista “Colombia”. como sus póstumos amigos han resuelto. “todo político se parece a algún animal”. el caricaturista excepcional que al morir tenía 37 años. con un capitalón de doscientos mil pesos de esa época y que iba a barrer con todos los demás colegas. Que hubieran sido a la larga monótonas con un solo estilo. Rendón y Pepe Gómez. Muchos de los Panidas empezaron a llegar a Bogotá al rededor del año 15. Su pluma se hundía reciamente en las lacras y era un hierro candente que marcaba a los altos delincuentes. La perfección del dibujo. Ni si quiera a sus innumerables amigos póstumos. Dentro de ese escenario de la ciudad Rendón era alegremente acogido en las redacciones. nacido en Rionegro. buscado con alborozo en los cafés. como cantaba León de Greiff. pues. en él veía el país a uno de sus más diestros. pero luego se iba encogiendo y silenciando y apenas tenía una alegre intervención. la interpretación del momento. Este en el diario era mucho más brillante. No era timidez ni que tuviera un espíritu introvertido.Entre pocos amigos y en las primeras copas de su espíritu brillaba. la leyenda centelleante y exacta hicieron de Rendón el máximo artista. sonriente. Cordial y sereno. de más buido ingenio personal. Y siempre era bien llegado a todas partes por su cordialidad. .

Se había disparado con una pistola colt. siempre de claros. “La Semana Cómica”— a Rendón y Pepe Gómez que eran los dibujantes y a mí como jefe de Redacción. El gobierno. todos dan las . tenía una cita con don Fabio Restrepo a fin de que fuera al campo a descansar unos días. y sus magistrales portadas para “Universidad”. entre los cuales se recuerdan aún la cabeza del cigarrillo “Pielroja” y los anuncios del Zacol. amigos póstumos que surgieron al punto. enredada a veces. La línea firme. y salió de su casa en la calle 18. Sus “monos” de entonces eran de trazos inseguros. recta. El dibujo de Rendón no era universalista. que iba a ser empresario y director. para expresar el que embargaba a todo el país. de Germán Arciniegas. y luego volvió a sus dibujos comerciales. En un charlol de Bavaria había escrito: “Suplico a mis amigos que no me lleven a casa”. Psiquiatras que lo trataron. Las cámaras levantaron sus sesiones en señal de duelo. Al día siguiente fueron sus funerales. en donde combatió reciamente al General Ospina. Hay jóvenes o extranjeros que al cabo de 25 años ignoran no sólo a Rendón sino las circunstancias de su muerte. En absoluta sobriedad se acostó el día anterior a las once de la noche. o no. pero en cuando el Whisky y el jerez empezaban a cumplir. Se apartan. en donde charló brevemente con el gran viejo que era don Manuel Murillo. las gobernaciones y todos los municipios aprobaron mociones de dolor. compañeros que lo vivieron en sombríos días y alegres noches. que tanto lustre dio al establecimiento. Esta idea tuvo su más seria perspectiva en el año 25 bajo los nobles auspicios del gran acuarelista José Restrepo Rivera. se desbroza y la composición.Rendón se inició en la caricatura diaria. y dentro de su obra son pocos los dibujos sociales y menos los internacionales. se vigoriza. se despidió. aunque sin ninguna esperanza y a las 6 de la tarde falleció en medio de la consternación de toda la ciudad que se agolpaba en los alrededores de la clínica. Poco antes de las diez entró a la “La Gran Vía”. sino especialmente político. Nos reunió varias veces en su casa de la Capuchina para sentar las bases de ese gran semanario —muerto ya. y estaba inconsciente. la charla se enrumbaba por otros puntos. a sus dibujos comerciales y sus esporádicas ilustraciones en los diarios y revistas. en la Primera Calle Real. de su madre. que por entonces era el Gerente de la Naviera Colombiana. llanos de letreros. Trasladado a la clínica de Peña. y Rendón volvió a su elevada habitación del Metropolitano. seguros y severos trazos. pues al día siguiente. como puede observarse desde los primeros de “Avanti” hasta los últimos de El Tiempo. largas leyendas. dimos por terminado el proyecto y el bar de Restrepo Rivera. y se dejaban los planes para otra noche. Pidió una Bavaria al más lejano reservado y sin quitarse siquiera el sobretodo permaneció en silencio allí casi una hora. con mil pesos de sueldo. En marzo de 1928 empezó su colaboración en El Tiempo. Hoy hace 25 años se mató Rendón. a las cinco de la tarde. limpia de las caricaturas de Rendón coincide exactamente con la de su vida particular y su pensamiento artístico y político. Pasó a El Espectador. como siempre jovial y tranquilo. fue operado. sus maravillosas acuarelas. calibre 22. pero poco a poco se va afirmando la línea. Y su deseo era fundar un semanario humorístico: “Michín”. Al salir de la sexta sesión. De pronto se sintió un ruido no muy fuerte y al acudir el camarero halló a Rendón caído con una bala en la cabeza. como es claro. Hasta la media hora se discutían los planes. A las nueve de la mañana se levantó. se estiliza y perfecciona. a los cuales concurrió toda la ciudad.

las cuartillas airado se las tira a la cesta. . cogió prudentemente su sombrero y se fue. él. ya que a tantas personas fácilmente interesa. ni justa. pues saben que esas cosas de las preguntas necias tan sólo uno las hace cuando no tiene tema y ansía llenar cuartillas de una fácil manera y de modos muy cómodos sin trabajar apenas. Ir preguntando a todos en cafés y plazuelas su opinión sobre el punto que el reportero quiera. se cree que eso es sin duda una cosa moderna y al cronista le aplaude la original idea que hará que ese periódico mucho mejor se venda. Pero si uno tal cosa. BUENOS DIAS Siempre en todo periódico el reportero que entra e imagina una cosa muy ágil y muy nueva. El hecho es que el magistral artista. al director propone hacer alguna encuesta sobre el asunto grave que esté sobre la mesa. a Calibán le lleva. el genial caricaturista quizá se sintió cansado de la fiesta y sin despedirse para no turbarla. Lecturas Dominicales de El Tiempo. lógica. no lo baja de idiota neto la noche entera. 28 de octubre de 1956.más aventuradas y desventuradas versiones y explicaciones. ni natural. que no traga trucos y sabe mañas viejas. Si el director es una persona tonta y mema. el Gato se enfurece y ruge García Peña. que está haciendo su viaje de bodas con la prensa. Y ninguna.

¿de qué vive la Policía? El gobierno tiene fábricas de licores que naturalmente no son para poner fomentos ni calentar reverberos. todo feliz lo lleva como su mayor gracia. Estas cosas —los licores. a un director de prensa. Quizá si ese sujeto fuera a hacer una encuesta en una forma unánime las gentes le dijeran que el periódico baja muchas veces de venta por esa tontería de las preguntas necias El Tiempo. como su nombre lo indica. sino un estudiante que aún no ha dado todos los cursos. bohemios y similares (los similares son los congresistas que un día consiguen colocar su preparadísimo discurso) debe erguirse. Un recluta de ese noble ejército que trabaja día y noche por elevar las rentas. Aunque si hace tal gracia ya no es un ebrio diplomado. la autoridad lo castiga. sonreído. 15 de diciembre de 1939. no pueda beber. Y eso no sólo va contra nosotros. tiempo e inteligencia.a costa de una gentes que a nadie le interesan. el reportero coge agentes. según otro asesinable equívoco de Antolín. En vez de estudiar una fina crónica amena que pide estudio. O a un chiquillo que dejó la alimentación meramente animal. porque alguno tiene que salir aunque sea a pagar el impuesto sobre la renta. El animal es la suegra de la futura esposa del niño. estudiantes. El señor alcalde dispone que la policía encalaboce a toda persona que transite embriagada. ponerse en pie y mantenerse firme. (Aquí . empleados y modistas modestas todo el elenco anónimo y cuanto de sorpresa le digan. aunque la ética. Hay que ver que el hombre bebe para que se pueda pagar la policía y que ésta misma es la encargada de que él no pueda cumplir con su “beber” como pidió Nelson en Trafalgar. Y ni siquiera le admite como pago de la multa. la plata que uno le dejó al estado. A NADIE SE DEBE LLEVAR ALZADO Todo miembro del honorable sindicato de ebrios. Los rones que hacen no son para que se les pase el trago por debajo del corset y se le pase el dolor a una vieja que debutó en atún. Y si no es de los ebrios y los criminales. ingenio. y cuando el conciudadano las bebe en las cantinas y sale a la calle. sino contra la ética. cocineras. no los niños— las fabrica el gobierno con el plausible objeto de que el conciudadano las beba en las cantinas.

Le da colorido. ¿Y qué quiere don Germán? ¿Una capital de trescientos mil sampermadrides y saninescanos? ¿Y que los borrachos no griten? ¿Es que cree Zea que acaso el único que tiene derecho a tomar trago es el mudo de Francisco? Uno de los dos tiene la palabra. Es que sale del periódico con Calibán. El ebrio aparte de que es un pisco que levanta al fisco.. Pero don Germán no ha caído en que los delitos no se cometen en las calles sino en las cantinas. Y que de golpe se saltan al libro o al congreso a echarlos cuando apenas eran soportables en una cantina. Y doce o veinticuatro horas de cárcel. y resulta que no son ebrios. De esos ebrios que hay que conducir. Es el que hace mover los taxis. y sin siquiera en la policía un trago acogedor ni un piquete al día siguiente para espantar el guayabo. a dormir su “pergamina” y el señor agente lo lleva a que más bien se la lidie el inspector. según funesto calembour de Laureano. los cafés. pero creo que ya lo echará mañana Emilio Murillo). Va uno del brazo con un señor que le dice “idiota” a cada instante y no es alzada. su tiempo. El Estado reconoce todo. Y entonces habría que detenerlos más bien adentro. o un revólver? O como ha sucedido tantas veces. cuándo sabe a qué horas debe llevarse a sí mismo? Y la tragedia será para el cliente pues le cobran 30 de güisqui. ¿Poner policiales por cuenta del bar? Y ¿cuándo sabe el agente si uno va a desenfundar un soneto. Caballero Calderón que volvió y quiso dar un paseo con Emilia y un servidor. Aunque el centenarista decía que el abuso del alcohol consiste en emplearlo en cosas que no son para emborracharse. su dinero y su crédito durante seis lustros en una trastienda por ver cómo se sostiene la república y deja de sostener a la familia? Lo llevan a la cárcel apenas lo declaran jubilado. los diarios. Y es una injusticia. según el coctel de Nervo? Va un empleado haciendo un sábado todas las “eses” que olvidó en la oficina a tomar un taxi para la casa. Y lo llevan es precisamente cuando está alzado que es cuando principia a gastar. el sombrero en la mano y los ojos en la nuca. señor agente. Son unos estadistas de la Cigarra. Lo único malo de los bohemios es que a veces hacen versos y echan discursos. ¿Que hace cuarenta años unos chatos se rebelaron contra el gobierno legítimo. y otro que apenas se sonríe y somos el caballero Antolín y K. una confidencia. ¿O va uno de brazo de un chico que trastabilla.. y con una muchacha que vocifera y manotea? Tampoco hay ebriedad. Y que un alzado gasta su salud. 10 de soda. las tienduchas. o de vida o amor o poesía. Tal vez don Germán quiere evitar los delitos por el abuso del alcohol. Mientras al agente no se le dote de un jumómetro el decreto no sirve. Salen dos chicos hablando a voz de cuello y gritando bestialidades. alegra la ciudad. Y en cambio va uno con un señor que habla muy paso y golpea centenarísticamente el bastón.—Milo que vamos ebrios. ni molestia. Que otro del bando contrario se entraba a un rancho y lo sacaban corriendo? Grado de capitán y militar de carrera. Y cómo sabe el sereno —como decíamos con Germán cuando éramos centenaristas— ¿si uno va ebrio? ¿O si su embriaguez es de “pelas” de papá Fidel. y que al que se chorriaba más mulas lo hacían general? Cuatro. cinco mil pesos.se podría hacer un chiste sobre el estado. quince de cigarrillos y cincuenta centavos de agente. de embriaguez. ¿Qué otro chato duró veinte años durmiendo sobre un escritorio? Una pensión. Jamás el policía podrá .

al leer el decreto del alcalde. Y a lo mejor lo deja pasar a uno que lleva una juma de noventa y ocho puntos. y agarra al muy ilustre y muy respetable señor conde de Cuchicute que va a acostarse a su casa hecho un Ignacito Escallón. . pero toda enmochilada dentro del sobre todo. sin sombrero y alocado es un borracho escandaloso. o es Riverita que eufóricamente corre tras una chiva. ¿Por qué se quejan de las malas notas que uno da. O que siquiera se vayan a sus oficinas o sus casas para que los ebrios tengan campo libre en donde trabajar para sostenerlos. decreto irrespetuoso que atenta contra el gremio.saber si el que corre o grita. y se va de cabeza. todo alzado hoy se pone de pie. pues. El Tiempo. como para que estalle el paro general. ¿Que el borracho les pone pereque a los empleados juiciosos? Pues que los empleados juiciosos no cobren los sueldos del erario que sostiene el ebrio. 11 de julio de 1939. si uno nada dice contra las que ellos escriben? Y así.

despertó la envidia latente en el corazón de Alfonso. alzó su casa en el predio que le había tocado en suerte. Se dirimió la querella. madre de un hijo y una hija. Aunque lo más reconocido de su producción periodística son las crónicas y reportajes. Llegaron a un discreto acuerdo. Rodrigo de Arce. fueron a donde el juez municipal. que en realidad corresponden al género del reportaje. Y está próxima a salir una selección de sus reportajes en Planeta. una noche de ronda de suicidas en el Salto del Tequendama. La Biblioteca Popular de Cultura Colombiana publicó un tomo de Crónicas de Ximénez. Eran dos los herederos universales de la dama difunta: el hijo y la hija. y con el tiempo se volvió una leyenda. En El Espectador sostuvo la popular sección Buenas tardes. Lo leí con atención y detenimiento. Se trataba de aquello que en términos judiciales. Vivas Buitrago. La primera notificación se me hizo a más de dos meses. Repartieron las tierras y alzaron sus ranchos. un reportero vil. Cuenta Germán Arciniegas que una vez en Buenos Aires le preguntaron por ese poeta misterioso que incitaba al suicidio con la sola lectura de sus versos. También colaboró como cronista en El Espectador y las revistas Cromos y Pan. *** Le leña daba humo. En tal predio había palos y árboles diversos. comentarios y la columna Babel del día. en verso. se desenvolvió con éxito en los géneros del comentario serio y jocoso. con árboles y siembra. Falleció la mujer y dejó unos terrenos. que sobresalía por su calidad de prosa. las parodias de don Luis Sobando (en antihomenaje al gramático Luis de Obando). por el delito de homicidio. Finalmente. Vivas Buitrago resolvió hacer leña. RELATO DE UN JUICIO PUBLICO EN BOGOTA sortearon jurado para la causa pública que. el cuñado de Vivas. se llama “el sumario”. que escribía versos disparatados en clave de humor para los públicos populares. que tal es el nombre del esposo de la hija de la dama (esto ya se está poniendo complicado. Un agente de policía me convidó a firmar un papelito y me entregó un mamotreto. como lo podréis observar). a instancias de Vivas. Desde 1938 comenzó a colaborar en El Tiempo con editoriales. El asunto era simple y sencillo. En alguna vereda del pueblo vivía una mujer adinerada. En el semanario Sábado de Bogotá publicó varias secciones cómicas como el Diccionario. En ese diario también nació su alter ego. Mientras en los comentarios de Babel del día Ximénez se tornaba demasiado lírico y meditabundo. El matrimonio fructificó. en un juzgado superior. se adelantaba contra un campesino de Guayabal. La vida siguió su curso pacífico. seudónimo con el que firmaba baladas y poemas de despecho que metía en el bolsillo de los suicidas para darle un toque más trágico y folletinesco a la historia. y por concomitancia. tres hijos con paludismo y parásitos intestinales.José Joaquín Jiménez (Ximénez) El bogotano José Vicente Jiménez (1915) fue uno de los cronistas estrella de El Tiempo desde 1933 hasta su muerte en 1946 —cuando contaba sólo 29 años— víctima de una pulmonía que contrajo en ejercicio de sus funciones como cronista judicial. solía definirse como “un cronista. La hija había contraído matrimonio con un honrado labriego. Riñeron los dos: Que el uno era el dueño de los palos. un escritorzuelo estúpido e ingenuo”. Rodrigo de Arce era un vate hiperestésico y pintoresco. encuestas disparatadas y recetas de cocina ídem. Y el humo. El juez Me . en sus columnas de humor sorprendía por la versatilidad narrativa. el esposo de ella. Las baladas de don Rodrigo de Arce. Que no: que era el otro. No obstante.

Alonso. al sindicado. fundada por don Gonzalo Ximénez. La herida quedó localizada en la caja torácica. Eramos cinco los ciudadanos encargados de fallar sobre tamaña ocurrencia. resolvió llevar los palos tumbados. el negocio que tramitaba. Entre tanto el sindicado (un pobre campesino .. en el cual intervine como jurado. respondió el jurado. Alonso le tomó la garganta con el sano propósito de estrangularlo. Esto es: Vivas Buitrago hirió a su cuñado con la intención de darle muerte. *** Mas. Dos horas habló el señor fiscal. se presentó intempestivamente en casa de Vivas Buitrago. el soberbio. aceptando la misma tesis. Vivas Buitrago había tumbado unos palos. Habían cursado dos años.advirtió que el asunto sólo se podría enmendar. en el Hospital de San Juan de Dios de esta ciudad de Bogotá. Y precisamente.. y por último. Trabados en lucha. lanzó una piedra contra uno de los hijos del matrimonio. ¿Cómo probarlo? ¡Pues con estupenda sencillez! ¿Dónde hirió Vivas Buitrago? En el pecho de Alonso. *** El juez consideró que el veredicto era injusto. en la cara (aún en la cara) o en un pie: nuncamente (sic) en el pecho. Repartido el negocio. con la pérdida de más de dos meses en perjuicio del procesado. según su criterio. al frente. fue muy interesante. El hecho ocurrió en una fracción del municipio de Guayabal. si no hubiese querido dar muerte. con antelación a tan sabio consejo. *** Este nuevo juicio público. ¿Es cierto que el hecho acaeció en riña provocada y en momentos en que Vivas estaba iracundo? Sí. la sentencia del juez y la confirmación del tribunal superior. Y resultó que las declaraciones citadas decían todo lo contrario. Vivas cayó a tierra. del campo a la vivienda. Vivas sacó de sus bolsillos una navaja e hirió donde pudo. entre cuyos méritos se puede contar el de desconocer. Se hizo necesario. Por fin. provocar un nuevo jurado. con ardua elocuencia. lo hiriera en los brazos. Entre tanto. treinta y tres días después. para evitar hechos fatales. desde el día de los acontecimientos. El juez lo llamó a juicio y propuso este cuestionario: ¿Es cierto que Alonso murió a causa de la herida que le hiciera Vivas? Respondió el jurado afirmativamente. Vivas fue traído a Bogotá. por completo. Leyó el secretario el auto de proceder. Sostuvo. mediante un juicio legal de sucesión. la tesis del tribunal. Citó declaraciones para sustentar sus acertos. el día de la demanda. Nos leyó el juez unos artículos del código y tomamos asiento en unas sillas. nadie tocará los palos: ninguno hiciera leña. Le correspondió el uso de la palabra al señor fiscal. Alonso falleció. Alonso era fornido y corpulento: Vivas raquítico y enclenque. dándoles las espaldas al estrado del juez y mirando. ¿Es cierto que Vivas hirió con intención de dar muerte? No: fue la respuesta del jurado. Vivas 33. a quien custodiaban dos guardianes somnolientos. ayer se hizo la audiencia. arremetió contra éste. Le dio de palos a su hermana. desde el punto que hirió en el pecho. el cuñado. el miércoles de ceniza del año de 1940. parte un tanto sagrada del cuerpo humano. La sentencia del juez fue confirmada por el tribunal. esposa de Vivas. joven jurisconsulto. A consecuencia de ella. Lo insultó. La fecha fue pospuesta una y otra vez. Pues. Ergo. pues. Vivas había herido con intención de dar muerte. *** Se inició la sumaria. de regreso a su casa. en una mano. Alonso tenía 25 años. correspondió su estudio al juzgado superior.

Había vestido un terno azul. de manta.anémico). que Vivas no había tenido intención de matar. que su causa se juzgó sin llegar al fondo del negocio. por una estupidez de avaricia. después de haber padecido la enfermedad (pleuresía). un pie. por espacio de un mes. Desde luego. Se trabó en riña con una persona amiga. eran indicio de una emoción violenta. que se acogió una tesis absurda. el señor fiscal. El máximum de pena que le podría corresponder. De este término. Alonso falleció sólo después de los treinta días de ser herido. si el juez obrara con la más rotunda severidad. Allá él. un hombre trabado en riña. *** El defensor poca cosa hubo de hacer. El cuestionario que nos propusieron era. Tenía las pupilas húmedas. si se le mantuviera a tratamiento de pleuresía por el curso de un mes. desechando la sabia afirmación del tribunal de que. pues la herida también ha podido sanar. Así. el trabajoso acesar (sic) de la respiración. Relató los hechos. Ocurrió algo fatal. A la segunda contestamos cuatro (hubo un voto “cismático”). además. y no la caja torácica. hasta el mismísimo Tarzán. Vivas resultó absuelto totalmente por cuatro votos en una de las cuestiones y cinco en las restantes. Resulta pues. muy superiores a los del victimario. para herir. quería que se tomara como evidencia de juicio el estado del cuerpo de un hombre muerto. Y solicitó a los jurados que negaran la tesis del tribunal y del juzgado superiores. sobre la corpulencia de Alonso (a quien debe conocerse como el occiso. Ese hombre no había querido dar muerte. Vivas lo hizo con una voz trémula. debe escoger. cuando lo hirió en riña. El juez al comenzar la audiencia. el tono de su voz. aunque la cosa era dudosa. Sería monstruoso que hubiera quien riñera a las carcajadas. ha sido mantenido preso contra toda justicia. se referían a dos situaciones jurídicas diferentes: la ira y la riña no se aparejaban en el criterio del señor juez. sobre la voluntad de Vivas de dar muerte a su cuñado Alonso. todos contestamos afirmativamente. o cualquier brazo. tan popular en estos tiempos. “¿Hirió en riña provocada por Alonso?”. que las dos últimas cuestiones. A la tercera pregunta respondimos afirmativamente. que este infeliz campesino. Pues nadie riñe sin ira. A la primera cuestión. Todo: sus ademanes. el brillo de la mirada. “¿Hirió en momentos en que era presa de la ira provocada por agresiones de Alonso?”. “¿Tuvo voluntad Vivas de matar a Alonso en el momento de herirlo?”. si se hubiera sometido Alonso a un tratamiento médico adecuado. sería un andrajo fisiológico. Tesis luego confirmada por el tribunal. —¿Cuándo se hizo la autopsia? —Un mes después de ocurridos los hechos que se juzgan. El juez había advertido. con la lectura del acta de la autopsia hecha en el cadáver de Alonso. de una manera ingenuamente patética. Citó las circunstancias y peculiaridades de la vida campesina. desechó la advertencia que hiciera el defensor de Vivas. habría que descontar rebajas a las cuales el proceso tiene derecho. serían treinta y dos meses. *** El agente del ministerio público (señor fiscal). cual es esa de pretender que un individuo . Se sintió agotado y quiso defenderse. incalificable. permaneció entre sus dos guardianes. lo invitó a que relatara los hechos. muy curioso: “¿Es cierto que Alonso murió a causa de la herida que le hizo Vivas?”. si no tiene intención de matar. y su juventud y vigor.

Sólo cuando se trata de un negocio sonado. alcancía de su miseria y despensa de su hambre. Los trámites son largos. La letra jurídica se aplica con una fidelidad contraproducente. humildemente sin la petulancia de los astros mayores. los fiscales se toman el trabajo de leer el expediente. de resolución inaplazable para mantener la dignidad ciudadana de los colombianos. de cuyos cinco agujeros minúsculos se escapa la inquietud del tísico viento que canta. a estos pobres campesinos como Vivas Buitrago. se le absuelva. Viste pobres ropas remendadas. precisamente. Se . En los más de los casos. Va por las callejas del barrio. y adorna de colores alegres la desazón de las últimas horas de un día molondro y cotidiano como todos los días. Los funcionarios del poder judicial se mecanizan. precisamente. ignorante. a la faz de Vivas Buitrago. se sienta en los umbrales. bohemio y filósofo. de la desorganización. en riña. o por lo menos así lo parece. 7 de octubre de 1942. es esta de la reforma judicial. Pero este es un caso aislado. de que su obligación es. Un jurado cualquiera puede hacer demorar por uno o dos meses. sino casos. de amplia frente. El agente del ministerio público cree que su única obligación es hacer condenar. ¿Hay negligencia? Sí: y mucha. monstruoso. No se le conoce oficio. sustancian los sumarios y dictan autos. la facultad cristiana de la caridad. *** Yo miraba ayer. seguido por un bullicioso grupo de chiquillos. se les trata como a fichas. Del morral saca pan y se alimenta. el sitio en donde deba herir. El señor fiscal por ejemplo. Usa un bastón de peregrino y lleva un morral de lona. aunque ejemplar. sino casos. para ellos no existen hombres. arranca de un flautín de hoja de lata. ¿Cuántos Vivas Buitragos soportarán en Colombia (pensaba yo) la pesadumbre de los trámites. no había leído el expediente del negocio que trató. citó declaraciones que. El corazón del juez. *** ¿Qué sucede con el poder judicial? Esta pregunta viene a los labios y a la mente de todos aquellos que tengan que ver algo con estos fatídicos y fastidiosos negocios. de la indiferencia de la justicia oficial? El Tiempo. Pierden. el veredicto en una causa. del fiscal. afirmaban todo lo contrario de lo que decía el señor fiscal. juega en el aire una música plañidera y extraña. en momentos en que se leía el veredicto. sin embargo. Los jueces están agobiados de negocios. sostuvo tesis que iban contra el acusado. No hay hombre. Es alto. apenas podía contener el llanto. El pobre hombre. el calor humano. de grandes ojos amodorrados. hacer que brille la justicia. no como a hombres. Y esta es una pésima manera de juzgar. y para mantenerlas y sustentarlas. de la solidaridad. que luego firma el juez. Y que por último. escribientes sin criterio jurídico. El papeleo.escoja. ante cinco jurados relativamente conscientes y cuerdos. *** Si hay una necesidad imperiosa. quizás. después de 32 meses de prisión inicua. cuyo cauce abriera una emoción elemental. Este hombre de la flauta tiene unas barbas que le ponen sobre el pecho una blanca vegetación decepcionada. cuando el crepúsculo rudimentario pone pespuntes de sombras sobre los caballetes de las casas. ancho de hombros. se mecaniza. que un viejo. LA FLAUTA Y LA ENVIDIA Las calles del barrio tienen en las tardes un buen sol que las atisba desde el claro cielo y les da su beneficio. En la tarde. y. A estos pobres seres a quienes la vida doblega.

Modo. Lo que no anda o está funcionando lentamente. recuerdo el cuento del faquir flautista que dormía a las culebras. OBISPO. del castellano da. método de cantar. música de cábala y fatalidad. Del inglés man. Pollos que no pían. ALABAR. Fe que no sirve para nada. TALENTO. porque siempre que lo veo. que una tarde de éstas. porque sé muy bien. y tan impíos! Salomón Gallo”. el hombre de la flauta lo hace con palabras muy sabidas y rebuscadas y cuando ya la confidencia piensa escaparse de su boca. manera. Débese ello a ciertas maleaduras que sufren cuando no son animales. que últimamente huyo del hombre. o más! Diole victorias el atrio. aquestos gallos míos se vuelan de mis corrales. Ejemplo: “Ay. Convidados fueron todos los banquetes de Nabucodonosor. que producían la nota do. decora a perfección el ambiente de mi barrio. Juen de Tibillete”. a la boca se lleva el aparato de latón. En todo caso. MANDAMIENTO. Era esta una fiesta en que. Le he preguntado cosas de su vida. Y es tal la emoción que el recuerdo y la contemplación me producen. lo hace llorar. En realidad. casi imposible. producir. He tratado de descifrar este jeroglífico ambulante. Quiere . Armoniosas voces. lo obliga a reír alborozado y este lenguaje es de comprensión muy difícil. Yo me he acercado al hombre de la flauta. Semejantes animales con plumas. Un hombre que yo envidio con pérfida envidia. sino huevos. Hombre que da mentiras. suena su flauta. PANDO. ATRIO. y se llame con la voz angustiada de su música. y trate de hallarse. como también los de Baltasar. pausadamente sin prisa y produce melodías extrañas. He pensado que es un loco. luego de gustar manjares. se libaba el vino y se jugaban dados. He pensado que seguramente esté irremisiblemente perdido entre sí mismo. un maniático o un incomprendido. Voquible formado de con. no es más que un hombre que toca la flauta. inflexión de mentir. De ala interjección convidadora y bar. él valía por dos. Clase de pan musical. Porque. FECULA. del español miento. yo no me podré contener y he de robarle su flauta. CONVIDADO.arregla sus ropas viejas y rotas. sin ningún buen éxito. Macho de avispa. 7 de febrero de 1936. muy usado por los antiguos asirios. Y luego. que según la tradición siempre dio maravillosos resultados. nombre de los expendios de licores. DICCIONARIO DE SABADO IMPIOS. la estampa del único filósofo. si urbanamente contesta mis preguntas. La fécula se adobaba con algunas substancias misteriosas. hablar o actuar tres personas. vid y dado. Para qué? Sencillamente para ensayar el método del faquir. El Tiempo. Ejemplo: “Don Luis de Socabarrás ganó la justa de Satrio. y le sopla las entrañas y lo hace gemir.

RINCON. (ibídem). MUCURA. REBAÑOS.. El pueblo. la partícula latina id. eran grandes pastores. para ahorrarse el trabajo. Asas de donde se colgaban los amantes en los templos antiguos. Invitación a que usted coma sal. Tipos que apuestan entre sí. MANTECO. engorde y coma salud! Guzmán de Alfandoque” CACIQUES. Alternativa de besar. COSTIPA. Vaca curandera usada por los indios Matipanchotes. CONSUELO. MANDABA. vamos a tomarnos un trago. que. Son muy ladinas. APOSTOLES. pero con mala ortografía. que antecedieron a los grandes descubrimientos. hombre. edad. Cos que dan las tipas. Cosas que tienen dos o más baños. Ejemplo: “Mi compadre Luis Matute cuando sale del lugar. NOVEDAD. Era el dios que daba hombres para las batallas. cloruro de sodio y ud. Término marino usado por los cartógrafos de la Edad Media. hijo. población mexicana. torna a alabar. no marcha nunca adelante y se para en el rincón. las indias de cierta curiosa tribu del Caquetá. Ejemplo: “Tiene Roberto un camión de modelo interesante. Al mu de la vaca. Los cuales pintaban en sus cartas olas y olos. para castigarlos. AMENAZAS. Imítelas usted. Cosa que casi es. Cosa que tiene rin. diez mil pecados embute y luego. Jesús Ford” TONELADAS. Nombre de un dios egipcio. compuesto de man. Michea Hunprhinus” OBESO. El hombre que no ve las dades. pisco. . Ejemplo: “El noble Zaquenzazipa se enamoró de Blangaza mas perdió toda la masa pues la dama era costipa. como es sabido. PIRAMIDE. A él eran muy devotos los faraones que construyeron las pirámides. Ciudadano mexicano oriundo de Teca. a saber: adad. De sal. Rueda de automóvil. y les agregaban. curaban los gusanos de las reses. y de Teca.. Ejemplo: “A las vacas de mi aprisco las llevaré hacia el Talmud. o mejor dicho. IDOLOS. Juan de Catalanos”. Medida de pira. Del inglés man. hombre en inglés y daba. Toneles que usaban las hadas para guardar las aguas con las cuales se aseaban y bañaban.decir. odad y udad. contracción de usted. Iguales a las letras vocales de nuestro alfabeto. inflexión de dar. los ha esdrujulizado. SALUD. Lo que tiene suelo y puede dar afincamiento. Las dades son cinco. idad.

12 de agosto de 1944. Ejemplo: “Mandó el teniente Pedraza darle garrote al tunebo. acerca de una tremenda organización de espionaje nazi en Medellín. Cal que se coloca en parte vergonzosa. SALCHICHA. Pedro de Zigüenza” VERDAD. mas no se topó la traza. sobre la presunción de que dos famosos espías del Eje anduvieron por esta amable patria con chirimoyidad. PARPADOS. un tanto abajo de la cintura. Ejemplo: “De modo fenomenal el colmillo toma afrenta de la siniestra cordal que no quiso ser sedienta. pues era puro mancebo. Pan que se comía por los talones. Ejemplo: “Veredes don Juan. Invitación que los dientes les hacen a las muelas. italianos y no pocos colombianos pertenecían a la red más peligrosa de espionaje que hubiese funcionado en Suramérica. A raíz del aviso hecho por el señor Hoover. Par de pados muy usados. La biblia nos habla del mar muerto. los corresponsales de la prensa urdieron un relato maravilloso y fantástico. Alemanes. Untar la cal en la misma parte. PARTICULAR. Entre las piezas de la boca también hay sus temblorcitos. La tomaban los indios parapujodecontes. MISERIAS. Chicha con sal. Hombres que eran de pura grasa. Las cosas serias de los demás. MARCHITADO. Luis Mamaviejos”. japoneses. jefe de los G. Ejemplo: “Era Manuela María dama de gran corazón pues tan sólo pantalón daba su panadería Lope del Trigo”.CALCULO. Parte que queda en la espalda. CALCULAR. SERAFIN. Las cosas serias de uno mismo. PANTALON. que se les adjudican a dos personas. lo cual es mucho ver. Sábado. La cal recién nacida o moza aún. Columna Babel del Día. los A . Men. Diego de Higuerilla”. Quien ve la dad. se rectifica la aparatosa información que tuvo que tener origen autorizado. MANCEBO. Del inglés man. CALMOSA. Mar a quien los dioses hicieron silenciar. LASCERIAS. (hombre) y de sebo. veredes que la chica de Hinojosa tiene rudas las paredes aunque parezca calmosa. SEDIENTA. CUENTO DE ESPIAS las diez de últimas. Angel final. grasa.

crímenes atroces. relaté cómo me había salvado de perecer bajo los apachurrantes golpes de macana del cacique Quesada.. como la cosa más natural. como queriendo descubrir en mi cara de idiota las facciones de un indio feroz. En Chicago. yo. El escándalo de los espías debió ser desmentido a su hora. nociva y contraproducente. ¿Colombia? ¡Oh. en una fiesta a la cual asistían un selectísimo grupo de rubias damas y esforzados hombres de negocios. sí. Colombia se convirtió en un lindo foco de actividades antidemocráticas. sucesos extravagantes. desfalcos. menguados estamos. . La propaganda es hoy uno de los instrumentos más importantes de toda actividad. Y las damas me miraban. 3 de febrero de 1945. son los platos que con mayor frecuencia suelen servirse a la avidez de los lectores. nuestra verdadera realidad. Desconocidos. El Tiempo. pues. Colombia! ¡Tierra de indios bravos! Debe ser muy interesante la vida por allá. horribles epidemias de suicidios.. acostumbra ocuparse de nosotros dando las noticias más morrocotudas. o tergiversando. aguijoneado por los aperitivos.servidores de las agencias noticiosas transmitieron la información a todo el mundo. Es el nuestro el país que menos propaganda se hace. Indios que asaetean a los blancos. en las inmediaciones de Bogotá. cuando menos. Aquellas deliciosas chicas rubias y esos inteligentes varones de empresa se tragaron la píldora. La prensa extranjera. por las autoridades competentes. si llovemos sobre mojado apareciendo como foco peligrosísimo de actividades antidemo-cráticas. Hubo quienes le agregaron a mi pequeño relato circunstancias enternecedoras. De pronto. Desde luego esta suerte de notoriedad es perjudicial. cito el caso concreto de la prensa norteamericana.

Comenzó su carrera periodística a finales de los treinta como reportero. como debieron hacerlo los aterrados habitantes de Roma. Van a los predios de su Hay . en donde han pasado la noche. muestra un solar escueto. Los otros. Cosas y tipos de la ciudad VIDA Y AMBICIONES DE LOS EMBOLADORES en el cruce de la Avenida Jiménez de Quesada con carrera quinta. en cualquier sitio. Dios es muy bueno. que venía recomendado por Clemente Manuel Zabala de El Universal de Cartagena. con una sabiduría que procuraba ocultar. cronista de las revistas Cromos. Con el alba salen los emboladores de sus yacijas y escondrijos. Germán Vargas y Ramón Vinyes (el sabio catalán). y desde el primer momento intuyó su talento. El frente por la carrera es casi señorial. En un patio en el que el sol cuando sale hace una fiesta al deslizarse sobre los residuos de las frutas de la estación. y el manejo del diálogo sin perder el punto de vista personal. Fue un lector voraz. En Barranquilla dirigió el semanario Crónica (1950). Ignorantes de los servicios higiénicos del agua. a ratos la oratoria afectada de los speakers locales. a partir de 1939. Si no lo fuera.Alfonso Fuenmayor Más conocido en Barranquilla como el maestro Fuenmayor. Otras columnas fueron Ni más acá ni más allá y El carrusel de todos los días . Al igual de las bolas de billar tienen los emboladores una dirección premeditada. En El Heraldo se encargó de los editoriales durante 26 años.” Por el lado de la Avenida. el barro y el betún?”. Con un mínimun de costo viven aquí los solteros únicamente. además de dirigir estas dos últimas por varios años. que fundó con García Márquez. destartalado. varios gamines entretienen sus ocios en juegos sencillos e infantiles. que amonesta a los habitantes de la casa diciéndoles: “Hijos míos. y publicó la columna Aire del día. el más culto del grupo. Entenebrece esta morada el suave discurrir de un sacerdote. una casona antigua conocida ubicuamente con el sonoro mote de “Cinerama”. Estudió en Bogotá Filosofía y Letras y fue desde profesor universitario hasta senador y representante de la ONU. situaciones y ambientes. cuando no eran famosos. una casa con pretensiones de lo que hoy llaman “edificio”. donde publicó la columna Tipos y cosas de la ciudad. Exhibe cándidamente un mármol conmemorativo. Pero sin duda donde desplegó sus mejores recursos de cronista fue en la revista bogotana Estampa. conocedor profundo de los clásicos griegos y latinos. Murió en 1994. cuando Nerón tuvo la idea de decir sus poemas frente al incendio de la Ciudad Eterna. cuya desvanecida combinación alfabética reza: “El área en que está edificado este local fue donado por el señor José Marcelino Hurtado. A él le tocó recibir en El Heraldo a Gabriel García Márquez. Es el Cinerama el sitio donde viven los limpiabotas. y un descubridor de autores. Un radio esparce profusamente las melodías de moda y mezcla. En esas crónicas revela su maestría para la descripción de personajes. Alfonso Fuenmayor fue el maestro de la generación del Grupo de Barranquilla. Estampa y Semana. Cepeda Samudio. con los pantalones a medio ajustar se tiran a la mitad de la calle. nació en 1917 y heredó de su padre José Félix Fuenmayor la pasión por la literatura. especialmente norteamericanos y del boom latinoamericano. ¿acaso habría creado los zapatos. Con las manos aún sucias del betún de la faena anterior se restriegan los ojos legañosos y adormecidos. Arriba se ven toscas columnas de madera y alcobas con pasadizos iguales a los amorosamente propicios corredores de hoteles.

da paseítos. Los que tienen un sentido más comercial del asunto. Es la hora más activa. intermitentes. . Llegados a la séptima cada uno toma una dirección. sin fatigarse. su carne es inferior a la gallina (a este respecto no hay duda). cuya higiene zapatil está encomendada a un embolador que se distingue de los demás por cierta gravedad que proporcionan los negocios complicados. crece la afluencia de los que quieren una repisada del betún para sus zapatos. Es difícil atender la inmensa clientela de un café y por eso se dan el lujo de lustrar los zapatos más de prisa que los demás. Les sigue en este escalafón que no consta de ningún código. y en esta más ancho que alto.. anchísimo casi todo es un solo pico) que en la base. con el cepillo la caja. un pedazo de alfombra.. Ahí nadie más sino ellos pueden lustrar zapatos. Extienden con cuidados rituales. Se encuentra en abundancia (ciertamente abunda mucho) en estado salvaje (hoy está por completo domesticado). faquirescos. en una mano. los que se hayan en la cúspide de la profesión. como estrellas. Este perro se pasa el día echado y a veces. (Hoy el municipio los ha dotado con más bancas de metal). en cuyo estrecho vientre se rozan mil vendas curtidas con la policromía de las cajas de betún y con uno que otro libro de Vargas Vila. sus vestidos que no aciertan a tener un color definido y cuyo saco no es precisamente del color del chaleco. Generalmente poseen un perro de la peor de las razas. que resuena como una letanía. Cuando son las doce del día. pero que es inexorablemente real como una ley de la naturaleza. de carácter detonante y un cancionero que aún tiene vigencia en las estaciones de radio locales. doblados sobre los pies del cliente y golpeando. También va dentro. Esta depende de la categoría del embolador. van a enfrentarse con zapatos empolvados y llenos de barro. en donde son señores de todos los zapatos sucios. EL PATO Pato. cuyo nombre luce como un letrero heroico en la gorra. Los emboladores de las oficinas tienen a flor de labio la palabra “doctor”.jurisdicción. sus chistes. en donde se les conoce lo mismo que sus cajas.. con el pico más ancho en la punta (ancho. Tipos y Cosas de la Ciudad. tienen su parroquia. Pobre del embolador furtivo que invada la zona. Diccionario Enciclopédico Hispanoamericano. al que adoran extrañamente. usadas a la manera de los apaches parisienses que figuran en las películas y el piano. sobre el que se sientan. serios. Se les ve “concretados en el acto”. que parecen diminutos ojos humanos y que la inteligencia del empresario ha partido en dos. Revista Estampa. unas sencillas menudas. Con las gorras ladeadas. compran los periódicos del día y tienen las revistas de la semana. su radio de acción.. El embolador está compenetrado con los zapatos. “Ave palmípeda. los que son el modelo de los que comienzan. una naranja sonriente y amarilla de jugosa pulpa. Los de la más alta. 22 de julio de 1939. como si obedeciera a una receta del veterinario. se dirigen a determinado café. y el cuello y los tarsos cortos por lo que anda con dificultad (casi que no anda: frecuentemente está sentado). en donde están sembrados. (y en todas partes). los emboladores de la Plaza de Bolívar y los de San Francisco que tienen un lugar preeminente dentro del gremio. Cuando la clientela escasea —también tienen estos señores del betún y del cepillo sus horas negras— se teje una charla salpicada de humor y de palabras gruesas. a los lugares de su parroquia. junto con ese sencillo instrumental. Se encuentra en los lagos.

como hay detalles que no se le escapan al “pato” —todo pato que lo sea habrá de ser buen observador— adivinará por ellos. asiste a las fiestas con aire distraído. la parte final y elogiosa del discurso. cuál es el de fondo y lo interesará hablándole. en donde el puñal acecha con escondida insistencia. casi al descuido. Nada. de dos o tres dedos. Es un convidado fortuito. A los pocos minutos vendrá la cosecha. Cuando un pato tiene tres perspectivas regala dos. en seguida. La inmensa pasión que él. En todos los lugares tiene la acepción peyorativa y deprimente de parásito.Pero además del de la clasificación científica. los hay de los cafés de mala muerte en donde frecuenta el hampa y los remendados. El “pato” es el último en beber y siempre deja en el vaso un remanente discreto de cerveza. Todo “pato” tiene funciones que cumplir. No es exigente y podría serlo ya que hay mesas que necesitan patos como los huevos sal. Cuando logre que lo vean y saluden todo está conseguido. También. hay mil variaciones de patos. Los “patos” forman una cofradía romántica y dispersa. los hay de bailes modestos que viven al compás de un radio y cock tails detestables. Es el individuo que. Como en la zoología. último. En los momentos desfallecidos de la tertulia alargará con seguridad y sacrificio la mano . Abraza a todos y. Los hay de las furtivas cantinas de arrabal. por ejemplo. El “pato” existe porque hay anfitriones y hay anfitriones porque hay “patos”. si el “pato” lo considera infalible comenzará por elogiarle el vestido al anfitrión —si tiene debilidad por esa clase de zalamerías— en términos elocuentes y efectivos. ni un incendio. inesperado. Se acerca. casi siempre abundante. Hay también “semipatos” que es una variación. lo moverá de ahí. hablará bien de cada uno de los anfitriones cuando ellos se ausenten momentáneamente de la mesa. Ineludiblemente hará la charla. los hay de bailes pomposos que las tinieblas de los trajes de etiqueta no logran hacer lúgubre. El dinero está “sembrado” y no volverá a pagar un centavo. los que han volado más alto son los que rondan las legaciones. que todos conocemos por el andar trabajoso que puebla el solar de las casas. cuando los otros han desocupado sus vasos. Cuando entra a un café —los cafés son sus campos favoritos de acción— y ve anfitriones de recurso. reclamará hasta la ira y la amenaza al sirviente que se atreva a echar “clavija” a la cuenta. hasta que la fortaleza se rinda. en son de visita. los hay de los cafés más o menos buenos en donde hay limpiabotas y una tranquilidad convencional. fuera del pato que considera la zoología. Si se juega cacho o billar el “semipato” tendrá la prudencia y el tacto de ignorar esa clase de juegos. El “pato” ha llegado a ser un elemento indispensable en los alegres jolgorios y puede decirse que una juerga sin ellos es una juerga deslucida. aparentemente ignorante de todo y sin que lo garantice ninguna invitación previa. pero se defienden. y paga rumbosamente. a costo de su integridad moral. recogerá los pañuelos que se caigan. entre otras razones porque no tiene más. despertó en la incógnita —cuyo nombre y figura trata inútilmente de adivinar— traerá como consecuencia que el portador de tan halagüeña noticia se sentará en una silla. va directamente a la mesa a la que están sentados. hay uno que hunde sus raíces en la especie humana y que en otras partes llaman en voz de germanía “pavo” y “gorrero”. saludan y ayudan. Es el que tiene una suma que hace cabriolas alrededor del peso. Cuando un pato está desocupado entra en los cafés y mira detenidamente a todas las mesas para ver cuál es propicia a su instalación. Saluda con un saludo general y dice a la mesera en voz alta cuidando que todo el mundo oiga: “sirva lo mismo”. Si en una mesa hay amigos que no lo han visto pasará varias veces delante de ellos. Se ha convertido inopinadamente en una lapa. a veces. Ya está instalado. Hay cálculos exactos que dicen que una mesa de tres anfitriones no tolera sino dos patos y una de cinco sólo resiste la presentación de tres. cuidando que al volver éstos logren oír. Nunca andan juntos. sin duda. A la hora de pagar la cuenta se hará el dormido o el borracho o busca un momento de turbación para irse. de emergencia. de una muchacha prodigiosamente bella que con interés no desnudo de amorosa simpatía preguntó por él en cualquier lugar del planeta.

con una expresión distraída en la cara. La juerga se disemina por mil caminos ignorados y curvos. Después queda solo. 20 de enero de 1940. —esto entra dentro de sus funciones— la vuelta del anfitrión que salió en busca de dinero. ya que a veces se le ocurre „desenguayabar‟”. “cuidado te mojas. Es un hombre de medio vicio o de vicio y medio. tan antiguo como universal. esperará resignadamente. Cuando ya cansada de alegría se ha fugado y leve. En el caso desgraciado de que por algún acontecimiento más o menos funesto haya que ir a la policía. Esta es su contribución. ha hecho pasar y rajar gente. Es el lento florecer del mundo. ángeles vestidos de un color imposible van recogiendo las estrellas trasnochadas. Entablará diálogos o monólogos con palabras llenas de dulzura con aquellos que se quieran acostar en la bondad horizontal de los andenes. En la mudanza existe un escalafón cuyo punto de partida es el estudiante que se las arregla con un maletín antiguo de lona en el que se juntan los calcetines remendados con las tibias cartas de la novia enamorada con una entrada a cine cuyo valor surgió en una excursión del terno dominguero por las peñas tenebrosas y con un libro raído. En reuniones posteriores hará frecuentes alusiones al mismo asunto. Es casi una ceremonia. El estudiante promete 20 centavos y remata así el contrato: “Apenas es un baúl pequeño. sigue meditabundo y filósofo. por muchas manos y dueños. después de un regateo canino en el que se muerden los tobillos el hambre del zorrero y la pobreza del estudiante. Son fieles a esta máxima: “al anfitrión no se le contradice ni veinticuatro horas después. tan común como enojoso. El trasteo es un lugar común. que la mesa tiene cerveza”. se encuentra organizado y bate récords de velocidad. El “pato” se ingeniará para que desaparezcan las botellas vacías —la contabilidad de la mesera— para que el monto de la cuenta disminuya. como de espuma va llegando la madrugada. No queda sino a dos pasos. Es un drama que se representa en escenarios gemelos de desorden. Pintores mañaneros tienen el cielo. que en fin. Revista Estampa. VICISITUDES DEL TRASTEO El asunto del trasteo. En caso de pelea. Siempre estará pendiente del momento de encender los cigarrillos para precipitarse con los fósforos. puede decirse que hoy más que nunca. el ama de casa tiene un sueño que es una pesadilla. se establecen un diálogo medio rabioso y humorístico. Nunca tendrá opinión opuesta a la de los anfitriones. los luceros que incendiaron esa noche una fiebre de deseos. y. Gemelo del panadero tocará testarudamente los sordos portones. En el caso frecuente de que el dinero se agote. sin protestar. El empleado alcanzado y puntual solamente uno. el “pato” llevará la palabra y defenderá la causa de los anfitriones con no esperado desenfado y elocuencia. Entre más fiel sea está . A ratos dirá intermitentemente: “cuidado te quemas”. con ritos convencionales y palabras de cajón. El “pato” como una “nursery” maternal y cuidadosa llevará a los más averiados compañeros a sus casas. será el primero en tirarse al ruedo. Estampas Bogotanas. El “si no es por mí” repicará como una campana ebria de alegría. En la noche que precede al trasteo. Las familias pudientes alquilan una caravana de camiones. La casa no tiene altos”. Si el estudiante es de más recursos alquila una zorra en la Plaza de Mercado o en San Victorino. que ha perdido el color.con una cajetilla vacilante de cigarrillos arrugados. Negocio cerrado. una caja de tres centavos. como una moneda. El “pato” es un mártir de la profesión. Hay empresas que viven de los que se mudan y que mantienen propaganda muy pintoresca. Esto lo recordará hasta la necedad muchas veces ante la tertulia. que ha pasado.

agrega la señora. Y al perro. Queda como las mujeres gordas que toman específicos para adelgazar. tuvo necesidad de tragarse varios bastones con mango y contera. le han pisado varias veces la cola. que era hija de Andrés. La sirvienta. en kimona. . que es una calamidad que la casa no tenga antena para el radio. tiene vidrio” advierte la señora al mozo del cordel al entregarle con suavidad protectora. Allí se realizó una vida. que los baúles pueden habilitarse de sillas. una escoba mugrienta. “Mucho cuidado que se desafina”. hace cincuenta años. cuál es el lugar apropiado para colocar los espejos. el entremetido y preguntón. según las exigencias de la nueva residencia. fuera del programa. pues le duele por cuestiones de índole amorosa abandonar el barrio. Las niñas —que en eso de acuerdo con las demás del globo— creen que es su deber perforar con grito tembloroso y agudo la bulla ambiente y asustan más al ratón que huye pavorido hacia algún hueco salvador y cómplice que. lo mismo que en las películas. da una nueva cita al policía o piensa reemplazarlo por otro. La casa se anima como un manicomio de cuerdos. desde el umbral de la alcoba señalando el piano para que traten en buena forma el armónico mueble. La madre amorosa lanza un grito al soñar que su hijo el pequeño. que está echado y pensativo en un rincón. Es el piano. “Ese piano. hasta la jovenzuela empolvada y casadera. se encuentra aplastado bajo un escaparate que perdió el equilibrio. quejándose. a pesar de su carácter estrictamente doméstico. que fue una bestialidad haber comprado la mesa tan ancha que no cabe por la puerta del comedor. la más fea de las profesoras desde un micrófono ignorado y descrestador puesto en una embrujada estación local. que es cuñada de un sobrino de José. reclinada discretamente en la policromía de su uniforme. Ve. Ya en la nueva casa —una casa tocada por el misterio— en la que nadie. Revista Estampa. De pronto un ratón acosado por la algarabía arriesga la vida al atravesar casi en avión. 13 de mayo de 1939. el aparato al que la dueña de la casa le ha puesto siempre más cariño. perezoso.más confusa. acartonado y regañón del abuelo que para retratarse. las cómodas pecho para descansar alguna postura difícil. un bulto en el que va. porque de esa hora —cualquiera— las niñas no pueden oír los consejos de belleza que dicta. puede dormir la primera noche. “Mucho cuidado. fugitiva y remilgona. Ahora descubren que los escaparates tienen espaldas. que. la sala. después de una grave discusión. Después la vida se organiza y vuelve a la rutina que durará hasta la nueva mudanza. propicia para fantasmas. y no encontrarse con un par de zapatos viejos o para ver. el retrato bigotudo —unos bigotes que parecen un par de pinceles o un corbatín—. sobre el radio comprado a plazos y cuidado por todos. El instante cruel se entretiene matando cucarachas —hasta entonces escondidas— que inician su pardo discurrir desde un rincón. Van y vienen. ahijado de un primo segundo de Olaya Herrera. está preparado de antemano. Está sola de gente. esposo de Manuelita. rigurosamente en fila. desde la cucaracha abuela. excepto el chicuelo. ahí donde usted lo ve —y repite la historia que ha contado a todas sus amigas— tocó María del Carmen. El recuerdo de la otra casa se vuelve más turbio y. para tornar más tarde. con los espejos. Las mujeres tanto quieren el espejo que lo llevan hasta en la calle. se inicia otra algazara que se parece mucho a la anterior para adivinar en dónde están empacados los cubiertos y manteles.

pero quienes tan bonita idea han tenido para bajar el precio de la papa merecerían ser condenados a la hoguera. pisando fuerte. Ulises con sus comentarios y pronósticos internacionales. Era una cronista vigorosa que narraba con toda sencillez. heme informado de que están trayendo papa holandesa en preciosos empaques. de música es para Emilia como hacer palotes. Lo mejor que tiene Colombia. escribió cómodamente en la prensa liberal. según su confesión. De El Espectador salió peleada para El Siglo. y Próspero con su Mirador. A Emilia se la lee. Este país nuestro cultiva morbosamente la falta de buen sentido. y de que piensan traer semilla de papa americana. ¿no se sabe cultivar? ¡Puede ser.Emilia Pardo Umaña Nació en Bogotá en 1907 y murió en 1961. Pero. con o sin argumentos. en la página social de El Espectador. naturalmente.. es la papa. La mejor del mundo. Ernesto Hoffman Liévano escribe: “Emilia es para El Espectador lo mismo que. La historia apenas le reconoce haber sido la primera periodista en Colombia. de teatro. buscando un tono casi confidente con el lector. pese a cuanto se diga. con su tono zumbón y su audacia en el enfoque de los temas. No es por criticar. En general se ocupaba con gracia y naturalidad de temas cotidianos que afectaban los bolsillos. En sus dos columnas se lanza al ristre todos los días contra alguien o algo.]. los nervios y el corazón. con su implacable sentido común. Porque esta cronista sostiene un número de lectores para su periódico que no ha conseguido ni don Luis Cano con sus editoriales. Curiosamente. según Juan Lozano.. Durante nueve años sostuvo su columna diaria. Emilia nunca se vio en la disyuntiva de si poetizar o politizar la realidad. En el retrato de “Emilia”. Desde una concepción de avanzada. Cualquier detalle de la vida diaria podía ser magnificado o trivializado en sus columnas. escasearon las notas necrológicas. que no son comibles. pero no traigan papa! Traigan familias de Decir . la revista Sucesos y el semanario Sábado. Una de aquellas imbecilidades que no tienen perdón de Dios. anota Hoffman. y luego escribió El Tiempo. dice Camándula en la recopilación La letra con sangre entra (1984). Nunca le importó meter la pata”. “En 1934. Laureano Gómez es para Colombia: un mal necesario. de toros. Y como su muerte en 1954 coincidió con los duros episodios de censura del régimen militar. informal y subjetivo. cosa indudable. la doctora en amor. gritando y fumando como cualquier varón. LOS INMIGRANTES que no necesitamos inmigrantes es una tontería de las grandes. Emilia llegó de las salas de brigde y de los “coctail-parties” a las desvencijadas salas de redacción. en la que pasaba de la burla a la crítica más feroz. de la que se presenta una muestra en esta selección. publicado en Sábado27. salvo. porque el holandés tiene el sentido de lo armonioso y bello. y con sus argumentos se discute y con sus errores y aciertos se yerra [. Hablar de medicina. el mono Salgar con sus reportajes. la ciudad de Cartagena y el Museo del Oro del Banco de la República. De Emilia Pardo queda su única novela: “Un muerto en la legación” (1951). confianzuda y picante que trataba a todos de tigo y migo. y por sus opiniones se guían las gentes. siendo conservadora hasta la médula. sin mucha consideración”. que firmaba Emilia. comenzó a salir sin firma una columna despierta. pero decir que necesitamos la inmigración que nos llega es una imbecilidad. Su compromiso era únicamente con sus ideas. Se destacó en los treinta por su estilo insólito para una mujer de la época. Pero sin duda la columna más exitosa era Ki-ki.

el señor alcalde contrató tres o cuatro individuos. mezclas de judíos. ni español. e irse. había Nuestro . Nuestros hombres se hincharon. odiándonos de antemano. vive pobremente y labora mucho. doscientos seres de éstos. sin hablar una palabra de castellano. altaneros. y las bocas sensuales abiertas. 12 de octubre de 1950. El italiano de los alrededores de Siena. seudo-francés-judío. les puso un uniforme. les dio un bolillo y quedaron convertidos en los representantes de lo que dominaron nuestras “criadas”. que de cualquier parte del mundo que sea. con los pequeños ojos en forma de ranura de alcancía. Chile. de Padua. que estudia los medios y logra hacerse a ellos. el árabe sin patria. Un buen día. horrible. conduciendo a la central a todo el que. no encuentro una comparación adecuada si no es en los conocidos y poco apreciados “cachacos de pueblo”. Ganar. descuidada.inmigrantes italianos. también excelentes trabajadores y leales y sobrios. O traigan vascos. morenucho. sin una ambición para dejarnos algo. pero sí el italiano-judío. que son expertísimos y que sería la inmigración ideal. Y en Buenaventura. ni árabe esa gente sucia. No podemos. de Yugoeslavia. porque el colombiano. con sus listos ojos codiciosos. de Asís. porque no son siquiera judíos puros. El italiano por familias. como las cigarras en tierra caliente. en su opinión. que no son esas gentes que aquí llamamos. el seudo-alemán. aquí llega siempre lo peor del mundo. que no es francés. gracias a esa invaluable herencia indígena que nos dejaron los chibchas. deslumbrados. a la gente más fea del mundo. o sigue al Ecuador. que tiene un extraordinario sentido de adaptación. se quedan unos inmigrantes que ya. cuando Bogotá debía tener dos o tres mil habitantes. “L‟AUTORIDA” cuerpo de policía. Bolivia. nos llegó entre el año 37 y el año 40. pedante y carente del sentido de las responsabilidades. No aprenderán nunca ni el idioma. Chiquitín. O polacos de Polonia. Lo bueno se queda en La Guajira. “los polacos”. del país vasco. buenos agricultores. sin pensar aprenderlo. de tiempos inmemoriales hasta nuestros días. de cualquier región de Italia. ¿Cómo lograron las visas? Porque Colombia. sin saber lo que decimos. pero vascos. las familias son acogedoras y la raza es linda. Excepto la inmigración española excelente que. duraba todos los años que viviera su dueño. no el aventurero.. ¡ya! No: o que nos traigan una buena inmigración de Italia. que en aquellas épocas. Pero nos sobra lo que llega: yo vine en un barco de inmigrantes y casi lloré de desesperación. Y cada barco deja cien. Todo lo que no es de ninguna parte del mundo. y pasearon sus satisfechas humanidades por calles y plazas. ha sido el más característico reflejo de la vanidad. poloneses. Es inteligente y tiene ese fino sentido del arte que nunca podrá dejar. Perú. vienen a explotar trabajando mucho. tiene en su contra que es horrible. no de músculos cortos sino de músculos de ibia. en Curazao. ¡o que nos dejen solos! El Tiempo. que es inteligente. abusiva. eso es lo que viene a Colombia. sin un escrúpulo. en Aruba. dejando ver los maravillosos dientes sin una carie: “L‟ autoridá”. por casualidad y en número muy reducido. Nos hacen falta buenos amoladores. ya con su gesto de desdén. ahorrándolo todo. de cualquier modo. Nosotros no podemos continuar buscando dizque para traer nueva sangre. que para la inmigración es la nación más cerrada del mundo —quizá también la que más inmigración necesita— no sigue el menor plan para seleccionar su inmigración. buenos artesanos. fatua.. es una pésima inmigración.

dándose cuenta de que si logran que la víctima “les falte al respeto”. que se ríe de Romeo y de Julieta. como un Word. quiero tanto a esta niña. quien parecía la cachucha de un jockey. Estoy enamorado de una muchacha de catorce. que le he dicho que puedo esperarla dos años para que nos casemos. ¿Qué hago? Tengo . se vino sobre nuestra alegre damisela y le intimó prisión. sufriendo creo que la más terrible desilusión cuando el juez no estimó mi falta suficiente para hundirme por tres o cuatro años en un calabozo. más o menos tiernas. ¿Por qué? Supongo que alguien habrá que dicte al respecto una providencia y ponga coto a las iniciativas de estos respetables funcionarios públicos. su sombrerito de última moda. Estamos. dizque “por desobediencia y desacato a „l‟autoridá‟”. es esta capital de una república que. en pleno año de 1936 y decreta que una mujer que se “embola” debe ir a la cárcel. con su bella silueta gentil. se ocuparon de él los poderes dirigentes. perfumes y toiletes. pero aunque ella me quiere. lectores. porque fue despreocupado y original. según los años y kilos que lleven a cuestas. optan por las medidas bruscas. de la tendera de la esquina. Este fue el curioso caso de ayer: una muchacha. o un Patou: capital en la que un policía se siente amo y dueño de la moral. en cuestiones políticas deja “regados” a Marx y demás apóstoles. finamente retocados por el lápiz. Aun cuando soy suficientemente rico. llegó a tener uniformes correctos. En esta forma. sus labios rojos. les queda grande. en la casa se oponen por la diferencia de edades. por lo general. ya de hecho quedan en buen pie. sus orejas color violeta y sus medias transparentes. asustados y temerosos de no estar a la altura del uniforme nuevo y del boliche recién torneado. uno de los más notables defectos de nuestra policía en general es su carencia total de sentido común. ya que hacen la pierna aún más suave y sugestiva que al natural. el organismo policivo creció. y la solución brilló en su fisionomía clásica. y el lento desfilar de los hombre indolentes y admirativos. tuvo el capricho. Al padre como que no le suena la cosa. ¿tal cosa estaría permitida? ¿y si lo estaba por qué no lo había hecho ninguna antes? Reflexionó y lentamente. fue como logró llevarme a mí uno ante los jueces. El señor agente se desconcertó. no ha sido posible desterrar completamente de este cuerpo la costumbre de abusar de la autoridad de que se hallan investidos y que. tal vez únicamente de diez años para esta parte se ha comprendido con enorme esfuerzo la labor necesaria de civilizar al policía. pérfido invento de los modistos.cometido una falta. La madre me quiere mucho. Consultorio Sentimental. Sin embargo. se dijo. De todo esto hace muy poco tiempo. aun cuando hoy día en proporción afortunadamente mínima. achatada hacia las narices y levantada hacia los pómulos. etc. pero uno de los hermanos me amenaza con matarme si insisto en mi cortejo. CONTESTA KI-KI. pues. etc. digno de todas las alabanzas. Marzo 7 de 1936. el hijo del compadre odiado. “Todo lo nuevo es malo”. en el campo sentimental y sabe de modas. a fin de que se entere de la gran misión social a que está destinado. trataron de inculcarle nociones del deber. Siempre eran candidatos de preferencia para llenar la cárcel. y le ha prohibido toda clase de correspondencia conmigo. A medida que las necesidades lo exigieron. DOCTORA EN AMOR treinta años. En cuanto ignoran algo. viendo el correr rechinante de los tranvías. y que no es la de enamorar maritornes. Enérgico. y ponía la queja con aire pedante. obraron las influencias mentales que heredó con la sangre de sus antecesores. Pero. de hacerse lustrar sus lindos zapatitos de glasé en la plaza de Las Nieves. en su cerebro plano. desconcertados. simpático y alegre.

al menos hasta ahora. Soy empleado de nacimiento y con 50 años de edad. sin un centavo ella y sin un centavo yo. podría ser que ésta resultara. y yo temiendo interrumpir el silencio. y Wilde dice que ninguna experiencia es despreciable. algo. Si continúo así. Contesto a Enamorada Usted escribe demasiado largo. Esté con todos. para que la reconozca. ¿Aceptar la discusión e intentar convencerla con argumentos en contra? He agotado todos los medios imaginables de convencimiento. Ahora. Ella probablemente esperando que yo haga algo raro. Los extranjeros. No sé por qué me imagino que su futuro ex cuñado es hombre de armas tomar. muy amable. Insista. cuando la educación para seis mujercitas pone en jaque el presupuesto de mi sueldo. *** Hace ya muchos años me casé por amor. En este país nunca se cumplen la amenazas. mi incapacidad absoluta para producir más o proponerme ahorrar. ¿Qué debo hacer? Resignarme a escuchar un eterno sermón de amargas verdades irremediables sobre lo que he debido hacer: no casarme sin tener casa propia. Posiblemente ambos crean estar enamorados. puede escribirme cuantas veces usted quiera. Claro que su mujer habla doscientas cincuenta mil veces más que . sin prestar oídos a mis reflexiones de optimista. Señora en todo sentido. animada. para lograr que el novio se case con ellas. después de 15 años de tranquilidad matrimonial. si las cosas siguen adelantando. he comprendido los peligros de la miseria.Desesperanzado Insista decididamente. y eso está mal. No hago consultas ni respuestas particulares. así es que tanto ella como yo vivimos en una azarosa expectativa. cuando no son excelentes. que su genio fue antaño alegre y juguetón. y ojalá mucho. por lo menos en lo que a mí respecta. tengo la seguridad de suicidarme a la hora menos pensada. a ver si lo matan. mi buena salud y vocación para el hogar me han dado el título de esposo modelo. que hoy es pensativo y romántico. y lo peor de todo. Afortunadamente. aunque sufriendo en silencio las amarguras de la pobreza. haciendo planes y desarrollándolos. y dejando de lado muchos detalles que nada valen. urdiendo ardides. no lo dejan pensar. etc. los argumentos afluyen a su imaginación de tal manera. Creo que debiera invitarlo muy sencillamente a tomar el té un día. para que él no pueda suponer un interés excesivo que la perjudicaría. ¿Qué debo hacer? Un calentano También es que las mujeres son de una necedad incorregible! Se pasan su vida de solteras poniendo trampas. sobre él. son lo peor en que puede armarse una mujer. lo subyugan. Con una corta introducción. pero ahora. y también con él. Probablemente usted exagera los dos amores: el suyo y el de él. de tal manera que ha logrado asustarme. Mi mujer es extraordinariamente buena. es decir. pero con otros amigos y amigas. No lo esperan a que acabe de estudiar. pero para ninguno tenga una diferencia especial. lo convencen y después resultan con que ellos se casaron y ellas dizque no sabían lo que hacían. Convendría que averiguara. se ha rebelado contra la pobreza. pero la cosa no pasa de ahí. ¡Imposible! Mi sistema nervioso no lo permitiría. como aquello de que la creen coqueta. pero según anden sus asuntos. Esa presión nerviosa nos tiene a ambos malhumorados y locos. etc. habla doscientas cincuenta mil veces más que yo. cuando no pensaban en otra cosa. ésta mucho menos. agradable. economizar en la juventud. Simpatizan únicamente. y para evitar una molestia definitiva he tenido que enfurecerme y dejarla hablando sola.

para que le diga que usted se casó siendo un hombre pobre. Cuando a las mujeres les da por creer que es fácil hacer plata.usted. pero ensaye. viejo. sabio. y que como tal ha cumplido plenamente hasta donde ha podido. y necesitaba mejores condiciones. ¡La más callada sobre la tierra habla quinientas mil veces más que sesenta oradores demagógicos reunidos! Pero el matrimonio hay que llevarlo a dos. por cierto. muy fáciles de prever hasta para el más lego. ciérrela definitivamente. ojalá un sacerdote o un tío. nadie les saca esa idea de la cabeza. Que si ella no podía vivir así. El Espectador. Envíele un hombre respetable. sino en pegar oportunamente”. Que piense en sus niñitas y trate de hacerle a usted la vida fácil. con todas sus complicaciones. ¿Qué hacer? No le veo salida. . ha debido casarse ella con un rico. que son. Y tal vez éste podría ser el momento de practicar la sabia máxima de Balzac: “El poder no consiste en pegar siempre o con frecuencia. 7 de enero de 1938. dejará la casa y en paz. A la próxima discusión. No dará ningún resultado. No la convencerá usted ni la convencerá nadie. diciendo que puesto que usted no puede hacer más.

En cambio el provinciano en cuanto tal. Para empezar. En 1944 fue nombrado Académico de Número de la Lengua. Desde esta columna mantuvo una severa vigilancia sobre la literatura colombiana. El lobo.Eduardo Caballero Calderón (Swan) Nació en Bogotá en 1910 y murió en 1993. la lobería. la Coca-cola. pues dedicó 46 años de su vida al ejercicio periodístico y fue un infatigable cronista y ensayista de los grandes medios. es un estado del alma. cuidadoso y original que encajaba en cualquier tema. poco o nada tiene que ver con su circunstancia económica. de aquellas que han logrado sobreaguar del olvido y de las otras que. La falta de medios no es inherente a la condición del lobo. en La Razón y en La Revista de Las In-dias. a quien no le . decían los antiguos —gentes anteriores a la era del transistor en la oreja. entre ellos las novelas “El Cristo de espaldas”. con una gran fortuna por detrás. También colaboró en El Tiempo —en 1942 dirigió el suplemento literario—. En 1938 comenzó a firmar con el seudónimo de Swan. y en 1966 se ganó el Nadal con “El buen salvaje”. con esta presentación: “Quisiera emprender. un donoso y grande escrutinio de las obras de la literatura colombiana. de la noche a la mañana o pausadamente perdió o malbarató sus haberes sin que por ello se quedara sin el aprecio y la amistad de amigos y familiares. el oficio de la crítica y la industria editorial. la discoteca elegante. Se reconoce su talento como humorista sagaz que a partir de la paradoja le quitaba hierro a los episodios más dramáticos. económico y sociológico del “lobo”. temas en los que ejerció un magisterio tan valioso como el de sus contemporáneos Hernando Téllez y Próspero Morales Pradilla. y el goce de viejas coyunturas sociales en un medio superior. Prolífico escritor. Con su prosa se deleitaron muchas generaciones. donde se propuso con una programación musical y literaria “quitarle las alpargatas a la radio colombiana”. Swan también impulsó la radio cultural desde la emisora HJCK hacia 1950. en el suplemento literario de El Tiempo (mayo 6/1951). con sólo 34 años. De lo anterior se deduce que tampoco el disfrute de un nombre conocido de tiempo atrás. Padre de Luis y Antonio Caballero. merecen sin embargo que alguien las desentierre y las señale a la lectura de los contemporáneos”. Explosivo a la hora de escribir sobre la realidad del país como intelectual anticonformista. LOS MOTIVOS DEL LOBO Como una nota al margen de la curiosa polémica trabada entre la poetisa María Mercedes Carranza y el periodista Daniel Samper Pizano sobre el contenido social. la droga. los jeans y demás embelecos—: el lobo a secas. “El diario de Tipacoque”. El nuevo rico está mucho más cerca de serlo que quien. en este rincón perdido del suplemento literario. ya olvidadas. Con mucha razón trae Samper esta observación del crítico Antonio Montaña: “Prueba de ello es que hasta en las mejores familias hay lobos”. o el lobo rico que deja de ser rico y se conserva lobo. “Siervo sin tierra”. A los 16 años publicó el primer artículo en el suplemento literario de El Espectador. automáticamente pierde prestigio y autoridad ante la corte de lobeznos que antes los imitaban o los perseguían. Dominaba un estilo sobrio. Inició su columna “El tiempo perdido”. me parece oportuno hacer ciertas aclaraciones. publicó 36 títulos. o mejor. y hermano de Klim. En cambio el nuevo rico que empobrece de pronto. impide ser o convertirse en lobo. o sea la condición social del lobo. hasta 1977. la lobería. tomado de la obra de Proust y se popularizó desde entonces con esa ágil columna que sostuvo durante 39 años.

de lo que las señoras llaman la buena crianza y el señor Carreño —uno de los hombres menos urbanos que ha conocido la urbe— llamaba la urbanidad. con la hache degradada en ge. Por ella las salidas y entradas de cine se convierten en remolinos de tortura. en hacerles o dejarles hacer visitas en las calles. DIATRIBA DE LA CORTESIA No se trata en este comentario de la semana de la cortesía. por ser auténticos y espontáneos. es el desastre. el campesino. Si la cortesía no existiera.importa ocultar su procedencia para presumir de urbano y de ciudadano. pues. 8 de junio de 1974. los señores andan haciendo quites por la calle a las señoras. en tolerarles sombreros de tres pisos en las salas de cine. sin dejar por ello de ser loba para sus nuevas y aristocráticas relaciones. una inestabilidad psicológica. en el sitio menos adecuado. en tolerar que rompan las filas ordenadas que se forman a la entrada de los cines para comprar boletas. Está persuadido de que el hábito sí hace al monje. si se corta de cuajo . Gracias a la cortesía. Lo inauténtico. toda una historia a la amiga que viajaba con ella. Sólo a ella puede imputarse esa demora espantosa que sufren los tranvías en las esquinas. etc. acabó convertida en princesa de Guermantes. lo cierto es que en todo el mundo y en todos los estratos sociales germinan lobos y se cuecen habas. En la vida real. ya nacionales o internacionales. Se trata. lo forzado. sus tribulaciones amorosas. a último momento. En Chile lo bautizan de siútico y en España de cursi. dificultando la marcha de los transeúntes menos relacionados. en permitirles llevar críos a la iglesia. todo aquello que indica una inestabilidad psicológica más que social. los transeúntes andarían por su derecha. Cree que para levantarse a la estabilidad psicológica y social de sus prestigiosos modelos. el artesano. La cortesía. el desbarajuste. En la Argentina se llama guarango — la noche se aplebeya y se transmuta en ge— al tipo que le llamamos lobo en Colombia. ninguna fiesta comience cuando lo quiere el desventurado que se aviene a darla y ninguna conversación telefónica dure menos de media hora. En materia. y sus colmillos —enchaquetados o de prótesis— relucen en la penumbra del Unicornio de Bogotá. De la cortesía nace esa calamidad urbana que consiste en que ningún teatro abra sus puertas a la hora anunciada. lo mismo que en el Moroco de Nueva York. óigase bien. copiar su vestimenta. para el príncipe de Polignac eran lobos de atar y de aullar los descendientes coronados de los Mariscales de Napoleón. de habas y de lobos. La indiferenciación social produce. contra lo que reza el adagio. sin bajarse a la calle cuando pasa la prima hermana de la amiga del primo del novio de una parienta que toca el tiple. en darles la acera en la calle. nunca son lobos. Hasta a los llamados jet set. como se ve por su simple definición. las orejas del lobo asoman tras los cristales del Dodge-Demon de color curuba. Tan universal es el fenómeno que en el París de Marcel Proust. de la cortesía. en interrumpir el tránsito durante media hora mientras se espera que la niña del automóvil le cuente a su amiga peatona. es propio. basta remedar sus costumbres imitar sus maneras. pues. el caos urbano. lo imitado. ya que en la jamonería de la madurez y en virtud de un segundo matrimonio brillante. dueños de una personalidad propia y no prestada. de toda lobería. con la procedencia o la fortuna de la persona. El Tiempo. En el Perú se le dice guachafo. La cortesía consiste en cederles el puesto a las señoras en los tranvías. Si se suprimiese radicalmente la cortesía. El lobo desearía ser distinto de como naturalmente es. claro está. un sentimiento de inseguridad que tampoco tiene que ver. el obrero. simplemente. donde una señora que se baja resuelve contarle. la sofisticada y burguesa Madame Verdurín.

una de las cosas más eficaces no es la guerra química: es la cortesía. en las montañas del Perú. Su brillo. por ser amables. Todo el mundo iría para donde va. espesuras donde anidan fieras se despejan. y. por ser atentos. 19 de enero de 1939. se convierten en opulentas ciudades. o que se consumen en las tierras ardientes del Chocó y del Brasil. al amigo que puso una cita para no cumplirla. Piense el lector lo que sucedería en Nueva York. al que mantienen encerrado en bóvedas y bancos. los grandes rascacielos. Los subterráneos se atascarían. Para destruir a la humanidad. en las refinerías. Para redondearlas se construyen empresas millonarias. En fin: que sin la amabilidad ni la cortesía la ciudad sería casi deliciosa. donde jamás penetra el sol. por él hacen la guerra. cuando la lleva usted a un cine. sin detenerse ni estorbar el paso a los demás. devorando sus . o acabando de comer dulce de moras. Para ordeñar los árboles surgen poblaciones enteras. Las señoras no se creerían en la obligación de recorrer toda la parentela viva y difunta de su vecina del tranvía. Por él los hombres matan y se matan. Los señores no esperarían más de dos minutos. EL ORO NEGRO Vuelve otra vez. lo que a comienzos del siglo pasado no era sino un desbordamiento vegetal y un lujurioso reino de los árboles. la ciudad sentiría un alivio. se venga asesinándolo. a la vuelta de veinticuatro horas. y los hombres. se abren a la luz. se enjutan. por ser corteses. Pueden hasta prescindir del oro. se vuelven malecones. El tránsito arrojaría millones de víctimas corteses. se aplastarían sobre el asfalto. se convierten de la noche a la mañana en jardines. una delgada tripita de caucho. conquistan por él mundos y ciudades y no vacilan en consumir la juventud y el alma en los socavones de las minas que se ciernen a grande altura. Los borrachos prescindirían de la fastidiosa ceremonia de hacerle tomar a usted un trago en ayunas. Los trenes elevados provocarían una hecatombe. donde nadie tenga la tentación de llevárselo. en las selvas espesas del Amazonas. y ya no se creerían en la obligación de conversar con su novia. despoblando sus puertos.la urbanidad. Los hombres no pueden pasarse sin el caucho. Selvas húmedas y calientes. hoy es Manaos. el oro negro! El otro. ese oro líquido que después. Las enormes bolas de jebe y de siringa se echan a rodar aguas abajo. o en Londres. Los árboles se desangran. en las puertas de los cafés.. yace sepultado desde hace muchos años en las pesadas cajas de caudales. de la entraña metálica. van almacenando esa miel silvestre. y cuando el caucho pierde su valor en los mercados. en el momento en que resuelven bajarse. el de color biliosa. Todo el misterio de los árboles chorrea en ese licor blanco y espeso que va llenando los zurrones de los siringueros. El Tiempo. Y eso —que no lo soñó Wells— nos está sucediendo a nosotros. El otro canta en el follaje de los grandes árboles. se convierte en caucho. en la boca del Amazonas. asfixiando sus ciudades. por los caños que desaguan la selva. ni los niños podrían jugar con bombas de colores. El caucho lleva al hombre a la selva. consumidos en el pantano y con los tobillos devorados por los mosquitos.. sobrecargados del peso de las señoras que se harían la visita en los elevadores. playones desolados que agonizan de sed en las sequías. y ahora de verdad. mata el espíritu del que lo mira. como sabéis. pero sin el caucho no podrían rodar sus automóviles. Lo que ayer fue un erial. Para refinar el caucho crecen como una especie de hongos gigantescos las chimeneas. ni los motores podrían funcionar porque les faltaría allá adentro. o en París —donde las calles centrales son por lo menos anchas— si a los ciudadanos les diera por practicar la urbanidad de Carreño. hoy es Belem del Pará. Nueva York se aplastaría en media hora. El señor Carreño nos está matando.

en un hombre. Yo conozco la selva y adoro sus ríos. por ser lo que no somos. pero ésta es en el fondo tan difícil. Porque en el fondo de cada hombre. Kempis. Y otra vez. sus corpulentos árboles. resulta que el ideal filosófico. divorciados del alma de su pueblo. Por ser ampulosos. se oye el grito de los llaneros que llegan diciendo: El caucho! El caucho! Y por las improvisadas carreteras que mañana serán calzadas en los llanos de San Martín. el pueblo no nos reconoce. ¡Si yo pudiera. cuando es él precisamente el que pudiera dar un contenido vital a nuestras obras. También por eso Pascal. ¡Ay! amigos. en las riberas del Putumayo. como un fin.. Manaos nació.. Ser sencillo. 29 de diciembre de 1942. en fin. que pudiera definirse como una identidad de los seres y de las cosas con su apariencia. literario y artístico es la suprema sencillez. que temo haber alambicado mi propósito. a mis compañeros en las artes y las letras.. rayada por la espuela de fuego de tempestades lejanas. que procuró pensar con sencillez. Ayudadlos! Empujadlos a la maravillosa aventura seguidlos. si yo pudiera me largaría tras ellos! El Tiempo. no representamos nada. dejó al desnudo un pedazo palpitante del cerebro humano.. REGRESO A LA SENCILLEZ Nada hay más extraordinario en el mundo que la sencillez. Y quería hablar de la sencillez para proponerla como un ideal. sus gigantescos reptiles. ya se precipitan los hombres con el machete al cinto y la quinina en la bolsa. por querer aparentar una realidad que no es la nuestra. Me atrevería a decir que casi todos nosotros pasaremos sin dejar huella duradera en nuestro propio pueblo. De ahí que no haya tampoco en el mundo nada más extraordinario que un hombre que no se empeña en aparentar más de lo que es y en mostrarse distinto de lo que él inexorablemente es para sí mismo. por eso mismo. Aquellos vapores de todas las banderas del mundo que una vez remontaron las aguas del río de Orellana. todo tuvo su origen en los siringales. murió y ha vuelto a nacer de esa manera. Se me dirá que los espíritus originales y exóticos. aun cuando tuviéramos el ... ¿no lo escucháis?. alcanzan también la inmortalidad en la memoria de los hombres. el ser que es juguete de sus pasiones. Las factorías de Arana. ¡Dejadlos ir. que detrás de ellos está el porvenir de tres cuartas partes de la patria. Como el valor de un escritor y su permanencia en el corazón de los demás no se miden sino por lo que él representa de verdadero y de vital. Nosotros solos.. Por querer ser como otros fueron o son. nacieron y murieron por el caucho. hasta los confines del Guaviare y del Napo. en tanto que las paradojas wildeanas dan volteretas en el aire y sus lores alambicados e irreales se descoyuntan como títeres cuando se les quiere confrontar con la realidad. Pero eso no es así. no se concebiría que un escritor como Dostoievski llegara a una tan perfecta identidad entre su alma y la del pueblo ruso. la tierra. donde ésta se nutre de los jugos de la muerte. sus noches maravillosas pobladas de misterio y de personajes vegetales que gesticulan en la vorágine de la fiebre. tal como se debe pensar. se encuentra siempre el pueblo. y por eso dejó en sus Ensayos uno de los atisbos más geniales que se hayan hecho en el mundo sobre la naturaleza humana. Quise hacer el elogio de la sencillez. la conquista del árbol. la riqueza. aquella multitud que descuajó montañas en el Caquetá y llenó de cantos y lamentos la noche atónita de la selva. Nos hemos olvidado de él. aquel tránsito de planchones y barcos de rueda por los gigantescos afluentes. El señor de Montaigne fue de esa manera. la humanidad. es ser él mismo. que pone al hombre de acuerdo consigo mismo. Sin esa sencillez.. la fiebre del trabajo. tocó la raíz más dolorosa de la vida. por ser exóticos. Queda y perdurará el hombre de Shakespeare. presumo que para el pueblo y para su oculta y fuerte raíz humana. donde cesan las apariencias que constituyen casi la totalidad de las diferencias entre un hombre y otro. como Wilde.fábricas.

Y preciso es confesar con sencillez que Wilde tuvo un poco más de talento que nosotros. al cabo no valdríamos gran cosa.talento de Wilde. . 6 de noviembre de 1942. El Tiempo.

. y.. pero en todo caso produciendo seda. inspector general de la policía y representante a la Cámara. Poeta. y nunca. Si está varado y lee en un diario que se necesita un técnico en fabricación de telas de seda. o animal o química. sino que tiende su ruana o da rienda suelta a su labia en cualquier parte del mundo donde haya con quién hablar en cualquier idioma o dialecto.. Mientras el antioqueño. qué frescura la que se carga el más típico de los colombianos. qué audacia. para despistar. por capital nacional a Bogotá. en los años cuarenta. Ave María Purísima.. en la facha se le conoce a leguas. se cambean estribos de cobre por planchas de bapor. exponente el más “pateperro” y rebuscador de toda una raza. de hacer gala de una exageración o de gritar apenas pasa por cerca de un policía: —¡Eh.. pues hermano. echa pie atrás ante ninguna dificultad. ¡quién sabe con qué parte del cuerpo.. no digo que planta su tienda. el más excepcional de los suramericanos. Tipo popularísimo único. de cantar un bambuco. en el caminao. en último caso. por ningún motivo. seda vegetal. ¡Es capaz de llevar a cabo una operación de alta cirugía a dedo limpio o enseñarle japonés a una lora. que también le jalo . verde. la aldea o el ventorro donde cualquier pareja de “paisas” se haya asociado para explotar un observatorio astronómico portátil.. de contar un cuento. la que tiene por capital departamental a Medellín. a eso! Y con seguridad si se lo propone o se lo proponen. la ciudad del pueblo. se laban perros a domisilio y se REGALAN por 50 centavos polvos para enamorar a las más resistidoras! Ausoluta res herba!”. sienta sus reales donde haya modos de hacer un “desenvolate” relámpago de poner a bailar las “muelas de Santa Polonia”. EL PAISA..¡Y si le escasean los gusanos de seda.. Alternó el periodismo con la vida de funcionario público y ocupó cargos como el de concejal de Zipaquirá.. fakires orientales”. minuto. comenzó sus andanzas en Zipaquirá. y luego en El Tiempo entre 1927 y 1929. ¡Qué imaginación.. trabajó en El Espectador entre 1923 y 1927.. propiamente dicho. se arreglan monóculos. de beberse un aguardientico cada.Fidel Torres González (Mario Ibero) Más conocido como Mario Ibero.. o para adivinar la suerte bajo la razón social de “Abdul y Alí Baba. Lo anterior es una de las carnadas que emplea para “pescar marranos” en seco y para confirmar su universal fama de buscalavida. y. al rato estará produciendo.. se presenta como el as sobre la materia. Cuando está cerca... el más marrullero de los antioqueños! “El paisa” es un producto exclusivo de Antioquia. y por capital continental o mundial. EL PAISA En el hablao... antioqueño! “El paisa” ejecuta todos los oficios y ejerce todas las profesiones lícitas e ilícitas habidas y por haber.. También donde haya facilidad de fijar este cartel. legítima! “El paisa” nació para “hacer plata” sin hacer nada o haciendo las cosas más raras del mundo. viva el gran partido liberal!. Sus crónicas de El Tiempo sobre el revolcón político de 1930 fueron recogidas en el tomo “Andanzas de Mario Ibero”. Con este seudónimo también publicó populares series de prototipos colombianos y de bandidos famosos en el semanario Sábado. Producto superior estrafalario. o uno similar: “Se compran güesos de gallinazos jóvenes.. . se domestican micos. qué chispa. de rasgar un tiple. en 1898. político y periodista. llega a ser presidente de la república. no se afane por tan poco. o gerente. vieja! A nada que le propongan dice que no. se le lee en los ojos antes de que despegue los labios. y hasta agrega: — Vea. en letras de mano.

.. para exaltar de paso esta antioqueñísima costumbre popular.. o inventando jugarretas de toda laya para desplumar a los encantos y los más listos durante las ferias pueblerinas. el más ladino. o recitando en las trastiendas.. Si querés t‟echo la historia. lo primero que hace es averiguar dónde vive el antioqueño. o armando gresca en todas partes.. de ganzúa... ataca... coge camino de la noche a la mañana en busca de otro miembro de su parentela del marco de la plaza de Berrío. no?. “perdido”. envolatando a media humanidad y echándose al hombro a la otra media a punta de exageraciones.. Para expresar lo arruinado que está el comerciante fulano: —¡Conozca!.. en la banca. la “mar de fiera”. el mejor médico que ha dao Antioquia. dice. pa poder alquilar la casa.Pero qué bien surtidito tenés el chuzo!. Hasta parientes seremos con vos..“El paisa” todo lo vende. del General Ospina: —¡Era más antioqueño que un geranio sembrao en una vaciniya! Para denotar que un hombre es demasiado amigo de ganar dinero. o lo invierte en un negocio. Nunca se acuesta sin haber comido. de los nacidos en el marco e la plaza de Berrío. “descrestando”..o dueño de “medio Bogotá”. Y recorre todos los caminos del mundo cantando.. ¡Está más quebrao que una carga de canela!.. a la vuelta de cualquier esquina.. locuaz. hermano. para los tratos.... sobre una mesa desvencijada en las plazas de mercado.Pero pa qué vamos a perder el tiempo si ya sabés que somos de los mismos. contra las mordeduras todas. avispado. y casi siempre está “amanecido”. o echando piropos a diestra y siniestra. llega a ser el más “perro”. los “vasos de noche” una vez son dados de baja por su manifiesta inutilidad debido a que se perforan con los. azaroso.Pero ah.. son incomparables. ¿y a qué vinítes para aquí?.años. de escalera. de palanca. al hablar. vivaz. abre un salón de peluquería y hasta un salón de belleza. o sableando a los paisanos o a los .... Jamás pide limosna.. Ave María!.. todo lo “quema”. Cuando la vida en un pueblo . les vemos vendiendo específicos contra todas las enfermedades. Capítulos y capítulos podrían escribirse al respecto. Pues Muñoz Jaramiyo..ambulante.. el que le jala hasta dormido hasta las finanzas!. o en despoblado.. Sus armas predilectas son la barbera y la labia... uno “establecido”.... si se le ocurre. pa que sepás!¿Ti acordás? Pues el sobrino de Esteban.Bueno.... los que se sacan a lucir en los balcones o corredores.. o a Faca. en la industria. en nada fijo.. de dichos y de cachos. o a la Cochinchina. agrega: —Este es capaz de morirse. pues lo que coge se lo bebe en aguardiente. y después de “hacer plata” al amparo de su “pariente”. de las casas campesinas.Con la barbera se defiende.—El corazón sí me decía de Medeyín qu‟este era mi patio Hijuel diablo pa güeno!.. “tigre gallinero” para las mujeres. “el paisa”.zoquetes. Para ponderar lo difícil de una empresa colombiana: —Es más fácil sacar una “guaca” en el aire!. hermano. En materia de exageraciones. hombre?.... de bebida. lo cambalachea todo. y primate en el comercio. por parte de madre.. ¡También acompaña todos los sepelios. son empleados para sembrar geranios.—Se hace lo que se puede.. lindo que te está ventiando por aquí. y segundos después comienza a actuar: —¡Eh. cuando un “paisa” llega al Polo Norte.. Alegre. —Y vos quién sos?— ¿Pero no ti acordás.“de gorra”. el más entrador de los antioqueños que pueblan el mundo! Su máxima aspiración en la vida es no tener que trabajar. una “lanza” para atrapar el centavo. de ascensor y de comida. mijo.... o vendiendo “micas” a domicilio.. No me digás.antioqueños! Siempre anda limpio. primo del dotor Jaramiyo. “El paisa”. amenaza se abre campo y. de mi tío Esteban. Anotaré a vuela-máquina unos pocas. de posada y de potrero. cogidas al vuelo:Como en Antioquia no se desperdicia nada y allá existe el culto de las flores.. —A buscar trabajo.. menos la navaja de barba.....Y en esa forma “el paisa” queda instalado en el pueblo. lo juega todo. ¡En todo caso. La segunda le sirve de llave.. o lo juega a los dados. indefectiblemente. por ejemplo. digamos... siempre está en actividad! Como los antioqueños son tan unidos y en ninguna parte del mundo falta. —Cómo no hombre. si yo también soy Jaramiyo.

Ese?. y le metió un berrido: —¿Qué hacés allá trepao.) ¡Pa acústica. cómo habría sido el “costalazo del mocoso!.. ¿Lope?..— Eh. Para describir al que le saca “música” a todo: —¡Este es capaz de sacarle capul a una calavera!. y al momento el eco te . que ahoritica lo identifican!.. Cuando alguien tiene una “lora” en una pierna y quiere encarecerle que se cuide mucho. y a los tres días el ganado podía escampar sol debajo de las hojas. que se “jartó” dos frascos!. Por ahí a la madrugada el viejo sintió un ruido bastante sospechoso en la parte alta de la escalera.... que si yo entro y digo en voz alta: tu mamá!.(censurado el ajo.)... mamá!. — Y el alepruz ése... Para “retratar” lo ladrón que es cualquiera: —¡Este carga secante pa podése robar hasta las manchas de tinta!......es muy “jarta”?: —Allá se aburre uno hasta besando a la novia.. a la media hora todavía el eco está repitiendo: mamá.. que se sembraba. mi chico querido. Ave María. la de la Catedral de Manizales! Allá te parás en la puerta. y al efecto le aseguró que la fertilidad de su tierra era tal.escaleras arriba!.jué que rodé. El viejo con precaución elemental hizo acostar a su hija en el zarzo. Pues ese.... es de temperamento más “paisa” que el diablo. de la cama! En cuanto a cuentos....calzoncillos hilvanados y con botones!. la anterior frase comprometedora y “prender” al descarao ése. y ya por la tarde se cogen las docenas de.. y ái la tenés en sus quince!.. que sos tan sabida!. encendió rápidamente un fósforo... La mujer era muy celosa y un día le cayó sin avisarle a Armenia.) con un glaxo medio agresivo y cobardón y quien al fin se animó a lo que los antioqueños llaman “arriársela” pero en tono menor: —Ala. pa que no siás mal pensada. Hijuel diablo. Va éste.—interrogó la “reina” refiriéndose al niño— ¿Vaya pues. qués la cosa que no venís a darme tu abrazo!. al cual se subía por una escalera muy empinada. fue cosa de ya! Sin embargo. casa donde habitaba con su bravísimo padre.. y al “paisa” lo acostó en la alcoba... En materia de disculpas “el paisa” se agarra de una zarza ardiendo: En una ocasión llegó un “paisa” a pedir posada en una casa situada a la orilla de un camino y donde no había sino una alcoba y un zarzo.... Una vez un hacendado vallecaucano quiso “dárselas” delante de un “paisa”..¡Es pior que la llaga de Merejo.. ¿Camilo?. sino que aprovechó la oportunidad para hacerle propaganda a su brevaje! En efecto... “El paisa” es el tipo que revira con mayor rapidez y eficacia: Uno de los numerosísimos sobrinos de don Fabio Restrepo.. vio al “paisa” que ya se iba a colar al zarzo...... una bella muchacha por la que el paisa echaba la baba. que se comía hasta las patas... el tendió su cama al pie de la escalera... dirigiéndose a su cara mitad: —Pero qué te tás creyendo.mi padre... ¡Entre el diablo y escoja! Lo cierto es que uno de éstos estaba empinando el codo (¡cómo no. adivinalo vos. porque de haber sido ambos. Oír la otra... hombre.. Fue que se tomó un frasco de mi tónico.. quién es?.. so maldito? Y “el paisa” le contestó en son de disculpa y r e s t r e g á n d o s e l o s o j o s c o m o s i e s t u v i e r a m e d i o d o r m i d o : — ¡ N a d a.. de paso. que podría titularse “en vía dos mandaos”: Una vez un “paisa” dizque inventó un tónico para rejuvenecer y se fue a pueblearlo y a escampar matrimonio.. Mario?...... “el paisa” es inagotable.. donde a la sazón “el paisa” tonificaba a la gente. te quitás el sombrero.. por ejemplo.. no siás.. ese es. una lechuga en cualquier parte.. cuando para mal de sus pecados llegó una bella muchacha con un primoroso chiquillo en brazos y apenas lo vio le tendió los brazos (uno.. éste no sólo desconcertó. “mi reina”!. Estaba en plena perorata de propaganda con la recién llegada costilla al lado.. se lo dice así: —¡Esta es de las tragonas!. repetís lo que ya dijiste. muy campante se disculpó en público de la siguiente manera... papacito. La acústica de “nuestra” Catedral es tan fantástica. —Eso no es nada— respondió “el paisa” en mi finca la tierra es tan fértil. que por la mañana se siembra una mata de lino. a tiempo que exclamó: —Oye mijo.. Vení te doy un beso.. ¿Uno de los otros 87?.. si ella es mi mamá.

y usted debe hacerme los honores de reglamento! Levántese y cuádrese! Y entonces “el paisa” sin cambiar de posición ni dársele nada. cuando acertó pasar por ahí un señor.. Y va una anécdota histórica y que demuestra hasta dónde “el paisa” es de confianzudo y “fresco”: En una ocasión llegó Jorge Gartner. quien aprovechando que no había por ahí un superior se había sentado con el fusil entre las piernas a tomar. lo subió en ancas de su cabalgadura... Compadecido éste del pobre y entelerido “paisa”. “el paisa” le hizo creer que eso era nada. caballero en una mula santandereana de setecientos pesos..el sol. de proponer un negocio bueno.. le dio varios tragos de aguardiente de contrabando (que es el mejor)..Y hablando de nuestro negocio. Sábado... Bogotá 20 de noviembre de1943... queda demostrado con patente: Una vez un “paisa” se había quedado rendido de cansancio. Que “el paisa” no descuida ocasión de hacer o. como la cosa más natural del mundo.. hombre!.. le dijo: —Bueno hermano. Finalmente.. a visitar una guarnición de policía de Manizales.. que a la sazón era Ministro de Gobierno de la administración Santos.. para él. Verlo el ministro en semejante posición y llamarlo al orden airadamente fue cuestión de segundos. “El paisa” sin desconectarse le dijo: —Déje la bulla. se casaron al momento. que una vez se conocieron en el último piso un antioqueño y una gringa. Había caminado como dos kilómetros e iba el señor haciendo el gasto de la charla cuando “el paisa” lo interrumpió y.responde.. se enamoraron al momento.. dígame: ¿Cuánto voy ganando yo aquí trepao?.y usted quién es?— Yo soy el Ministro de Gobierno. le contestó: —¿Ministro de Gobierno?.. noo?. por si acaso: ¡LA TUYA!.¿Buen puesto el del amigo.. .... pues: —En mi tierra hay un edificio tan alto.Un grupo tomó a su servicio por pocas horas a un “paisa”. y aprovechó la oportunidad para hacerle propaganda a los “rascacielos” de Nueva York. Después de que le aseguró que había uno tan alto que para llegar al último piso se gastaban tres horas en ascensor ultrarrápido. y al momento resolvieron tirarse de cabeza y cuando llegaron abajo.. “el paisa” no puede convenir con que en cualqueir parte del mundo haya algo mejor o más alto que en su tierra. lo puso a fumar. de nacimiento. de hambre y de frío en un páramo por demás desolado y ya comenzaba a sentir con la innecesaria carraqueadera los primeros síntomas de la mortal congelación.... al menos. Estaba de centinela del cuartel un clásico “paisa”. le anfitrionó una pierna de gallina y hasta le pasó su bufanda para que no se fuera a resfriar.!Ya tenían un par de mellizos!.

Clemente Manuel Zabala fue el primer maestro de García Márquez. que pasará a la historia como el maestro de García Márquez. un nuevo camino en la Costa: sin abandonar su posición doctrinaria. experimentación de la que se nutrieron sus alumnos más aventajados: Gabriel García Márquez y Héctor Rojas Herazo. lo que le permitía enriquecer su exquisita cultura. Sus experiencias van desde el comentario político y humorístico. es una de las más exquisitas. al estilo de un Luis Tejada. pero lo abandonó por el periodismo. el comentario basado en el cable. en el montón. el que a punta de lápiz rojo pulió su estilo y lo obligó a torcerle el cuello al cisne hasta convertirlo en un gran periodista. la palabra artista. solitario. y también como animador de empresas periodísticas. Como periodista cultural ejerció una labor importante en la crítica plástica. que tiene ideas. que es el universo de los seres que esperan —con misteriosa paciencia— ser incorporados a la perennidad de la obra de arte. Y desde este periódico de provincia renovó las posibilidades de géneros periodísticos de opinión como el editorial y la columna. liberal de izquierda —que acompañó a Gaitán en sus andanzas—. pero cuya obra periodística tiene calidades excepcionales. lo que en realidad tiene de recóndito significado. austero y buen amigo. dominaba varios idiomas. las asociaciones y un especial sentido del cierre de la obra. después de haberse dedicado de lleno a la vida política y cultural. y luego en La Nación de Barranquilla. Zabala fue un hombre introvertido. Este último definía así a su maestro: “un hombre lámpara: ilumina en silencio”. se publicaron dos libros en 1996 de Jorge García Usta 30 y Gustavo Arango31 sobre este cronista costeño. consideran al artista —hombre reclamado por los más complejos y encontrados problemas estéticos— como un simple “dilettanti”. para la prosa política. del humor. mantuvo desde sus columnas una feroz oposición al régimen conservador . Se inició al lado de Enrique Olaya Herrera en El Diario Nacional. los más. hasta las notas sobre temas artísticos. EL ARTE AL SERVICIO DE UN TEMPERAMENTO nuestro medio —tal vez por falta de una auténtica tradición cultural— no se ha alinderado cabalmente el concepto. En Barranquilla fundó con José Félix Fuenmayor la revista Mundial y el suplemento literario del diario La Nación. También colaboró en la revista Sábado. en especial. Coincidencialmente. En . de Plinio Mendoza Neira. en donde tuvo como compañero de redacción a Jaime Barrera Parra. y su prosa política. que también fue secretario del general Benjamín Herrera y delegado a congresos obreros. vaga. que llegó a El Universal de Cartagena en la última etapa de su vida. Zabala. Para esos remates geniales su espíritu travieso se nutre de las greguerías del español Ramón Gómez de la Serna”. Además. Muchos. deportivos. lejana. inteligentes y combativas en la tradición del periodismo costeño. le confiere una especie de tensión dramática al comentario mediante el uso de la ironía.Clemente Manuel Zabala Nació en San Jacinto (Bolívar) en 1921 y murió en 1963. en opinión de García Usta. no hace la nota un panfleto primitivo. exacto. cultivador de todas las artes. cosa gaseosa. señala García Usta. “Zabala abre. En Bogotá estudió varios años de Derecho. de las comparaciones. Rompió con el tratamiento convencional del comentario y le introdujo recursos de la crónica y el reportaje. literarios y. Pero el concepto puro. Uno más.

Un poeta que sufre. No se ha contentado. Esto implica que su pintura. De allí ese afán inquisitivo. Es una pintura cruda. es el producto de múltiples tendencias —la del poeta. de lo que puede un arte al servicio de un temperamento. a perdurar. precisamente. definir. precisamente ahora. Se encuentra. directo. en suma. está su hazaña portentosa. en torno a la forma.real. Entiende su arte y trata de transmitirlo con toda la profunda dignidad estética que le permite su vigilante y desazonada inteligencia. se han precisado para armonizar. Es expositor en la medida en que sabe comunicar a su conversación una embriagante sabiduría plástica. 13 de enero de 1949. todo ese esplendente cúmulo de facultades. que agoniza. Ahora. o como escritor? Pero estos olvidan que todo eso. en dominar la línea. sobre la dolorosa parábola existencial de un artista queda siempre en la sombra. por los más inquietantes derroteros de la cultura. esa órbita violenta —cruzada de ráfagas misteriosas— que es la pintura de Héctor Rojas Herazo. a la dimensión. la del escritor. En ella se conjugan conceptos y visiones atesorados en su viaje por otras regiones aparentemente ajenas al ejercicio plástico. Desde la majestuosa andadura parnasiana del período de “Ritos” hasta la suspirante elegía de “Hay un instante de cre-púsculo” —pasando por el exótico soplo orientalista de “Catay”— la voz del insigne payanés nos llega —reposada por la perspectiva histórica— a ocupar el sitio intemporal . Rojas Herazo es todo un drama intelectual en nuestro medio. toma cuerpo. PERENNIDAD DE VALENCIA La poesía junta del maestro En lujosa edición antológica la editorial Aguilar ha reunido la totalidad de la obra lírica de Guillermo Valencia. por así decirlo. más que un hecho insular. Actualmente —por lo bien equipado de su inteligencia— es una de las cifras más lujosas con que cuenta la nueva juventud colombiana. Es poeta en la medida en que vibra. cuando queda aprisionado en los linderos de un mural o de un lienzo. estructurar. que vive. en la nebulosa del desconocimiento. Tiene una de esas raras personalidades llamadas a conquistar. Es una mentalidad esencialmente creadora. se difunde y se integra en el ambiente y en los seres que lo rodean. la pericia manual de su arte. Rojas Herazo ha ambicionado y ha logrado mucho más. Su pintura es un comprobante apretado. en síntesis. Muchos de los que lo conocen se preguntan: ¿Por qué no se realiza como poeta. o como expositor. Tomado de “Un Ramo de Nomeolvides. exactamente. 1995. a influir. Pero todo ello se define. con dominar. sus temas mejor dicho. Es escritor en la medida en que ordena y especula con sus sensaciones. se convierte en un hecho funcional y completo. Su pintura está informada por tesoneras disciplinas. cabal. exclusivamente. García Márquez en El Universal”. El Universal. otra vigorosa manera de ser poeta. el taller. en su fondo. lo que ocurre entre nosotros con Héctor Rojas Herazo. Su temática pictórica. Es eso. Su existencia ha sido un llameante peregrinaje por los más vitales. sea preciso enfocarlos con pupila más amplia. No se ha contentado. es cuando esta juventud puede ser aprovechada en servicio del arte nacional. la del contemplativo en suma— que considera el mural o el lienzo como el vehículo más directo y eficaz de transmisión. Pero en esto. Gustavo Arango. plenamente. con más ambiciosa comprensión. esa tenacidad inmutable para hacerse a sí mismo un reclamo de todas las horas en el apostolado de su profesión. a la línea. con poseer esa pericia técnica en su pintura. elemental. en someter el color a normas personales y definitivas. Rojas Herazo es un pintor que es. esa buida curiosidad. por desfallecientes vigilias. en el mediodía de sus facultades técnicas. rotunda.

a esa obra y esa personalidad. por el contrario. a una realidad social. por todo esto. emergida en un instante de premurosa crítica piedracielista. la triunfal opulencia. al recopilar la obra del gran payanés en un libro príncipe. más allá de la angustiosa vocación metafísica de sus preguntas. por la multitud de facetas excelsas y ejemplares que ofrece su vida. Valencia cumplió. Sanín Cano prologa —de nuevo— la obra de Valencia. se plantea un nuevo interrogante a la crítica colombiana: ¿tenemos en realidad una novela auténticamente nacional? ¿Obedece la técnica empleada y el desarrollo de la trama. Valencia fue. El Universal de Cartagena. 14 de enero de 1949.de la admiración y el unánime reconocimiento. ¿hemos logrado. sostiene Sanín Cano. que darle. Valery decía que. Es la palabra de un viajero que ha asomado su pupila a todas las cisternas del corazón. para Con . ajenos. Pero esta aventura —doblemente difícil— pudo únicamente operarse en nuestro medio. a un estado de alma. Nadie más que el avisado humanista para adentrarse. Por esa poesía —aparentemente helada— sopla la cálida palabra de una garganta que ha recorrido todos los itinerarios del hambre y de la sed interiores. para ello. la suspirante capacidad para andar por el límite de la vigilia y el sueño. genuinamente colombianos? O. Tomó de la una. De la otra. opulento y estremecido que es la poesía valenciana. Y una de las más altas y perdurables voces líricas de la raza. el hombre —el hombre de carne y hueso— se encara con sus eternos y desgarradores enigmas. con disciplinado estremecimiento. la más rica y definitiva figura de nuestras letras. más allá del exótico follaje de sus apólogos. el asombro frente al misterio. a cabalidad. una maestría en el pastiche que nos hace injertar temas foráneos en un paisaje localista? En reportaje concedido a un prestigioso diario azteca afirmaba Steinbeck que la novela. La editorial Aguilar no ha hecho otra cosa. Que es ésta —en el fondo— la auténtica tragedia intelectual de un artista. Valencia. con reposo. Aprovechó. en nuestros dos o tres novelistas representativos. Y lo ha hecho con quietud. en un mundo fatigado por el triunfo del mecanismo. la potestad rítmica. el ademán para asomarse a regiones donde sufre la imaginación un vértigo de locura y ensueño. las vestiduras que merece en la inmarchitable fiesta de la cultura. los exquisitos instrumentos que dos escuelas. en el espíritu de Guillermo Valencia. Más allá de la rigurosa muralla de símbolos de la poesía de Valencia. por su afán de lograr. tenía el deber de emocionar sin emocionarse. esta delicada y peligrosa función de los sentidos. sin embargo tan sutilmente trabadas en su fondo. con firme pulso y severa dignidad crítica. le ofrecían: el parnasianismo y el simbolismo. una mente universal. el verdadero esteta. El maestro antioqueño niega de raíz —en cláusulas de rigor estilístico y apreciativo— la adjetivación. por su rica personalidad en terrenos que eran. tan opuestas y. INTERLINEAS la reedición de «Cuatro años a bordo de mí mismo» que acaba de hacer Eduardo Zalamea y el explicable éxito de venta alcanzado por aquella obra. el bloque escultórico de los grandes adjetivos. aparentemente. en ese universo complejo. fue un gran poeta en la medida en que supo imprimir a su voz un dominio y un tono acordes con la criatura humana. encaminada a hacer aparecer al autor de la “Meditación de Goethe” como el frígido y lejano habitante de un país esteticista.

Ni pretender superarla porque sería incurrir en una deformación del género. tiene que aprovechar las circunstancias. Babitt» y «Ulises». el viaje a la inversa: hemos querido situar al hombre. . en un etéreo lugar que no le permite afianzar sus plantas en la tierra? Es harto sabido que el paisaje no cuenta. mayo 25 de 1948. al ámbito de la novela. El autor de «Viñas de la ira» se colocaba así abiertamente. por nombrar los más representativos. unido al avance representado por la depuración y aprovechamiento del monólogo. los conflictos del hombre como entidad universal. ofrece un conglomerado social de perfiles totalmente delineados que dan oportunidad a sus autores para llevarlos. como Inglaterra. que crean por ende factores espirituales y físicos. por su rápido agigantamiento y por el papel que le ha tocado asumir en esta grave hora de la cultura. por el contrario. Estados Unidos y Francia. Que los conflictos no tienen latitud ni tiempo. La novela ha alcanzado su puesto de tesis en el mundo contemporáneo. nos ofrece la novela norteamericana. como el dédalo de la tragedia mística. En especial la primera. sinceramente ajustados a una realidad localista. con seguridad y firmeza. Todo esto. de parte de los grandes maestros de la novelística europea y norteamericana empeñados en llevar al vasto universo de sus obras la verdad circundante. Tales las sugerencias que nos ofrece la renovada actualidad de «Cuatro Años a bordo de mí mismo». es lógico que produzca una novela erizada por la incertidumbre y batida por el aquilón de todos los «ismos». Que la novela contemporánea se caracteriza por un bucear afanoso en el mecanismo del hombre. permite la realización de temperamentos. con caracteres más crudos y definidos.lograr su sincera finalidad. por lo sincera y caudalosa. ¿Ocurre igual cosa en la novela colombiana? ¿Tenemos un perfil nacionalista que nos permita imprimirle color y sabor autóctonos a una trama? O ¿hemos hecho. para hacer que las situaciones y estados de alma no imaginativa. Tal. Pero esto es explicable y hasta necesario en países que. donde Joyce hace alarde de un verdadero mosaico estilístico que desconcierta desde el primer instante. el hombre que va a desentrañar al hombre con el estilete del novelista. lugares y situaciones. una de las cuales amenaza aún con sus rescoldos la marcha de la civilización. con ambición universal. tienen que presentarse. víctima del tremendo desconcierto implícito en las dos contiendas. respectivamente. Igual experiencia. El Universal. precisaba obedecer a hechos geográfica y humanamente reales. que ya nos han entregado obras de la altura y dimensión de «Mr. se encuentran en la plenitud de su poderío económico y espiritual. Esto es: Se ha logrado universalizar la novela por ambiente genuinamente localista. Un hombre como el europeo. No podemos ser menos que ella porque quedamos rezagados. Los Estados Unidos. Allí forzosamente. Esto explica el avance de la novela social en los Estados Unidos e Inglaterra. Pero no es menos real que el autor. «Ulises» y «La Montaña Mágica».

El puede llegar donde quiera. hay una curiosidad abierta hacia lo otro. Escribió “columnas-relato” —como calificó Daniel Samper este tipo de crónicas que prefiguran sus historias de ficción— al estilo de “El hombre de los brazos largos” que aquí se incluye. Sin embargo.Alvaro Cepeda Samudio en Barranquilla en 1926 y murió en Nueva York en 1972. Periodista. con su par de brazos sobresaliendo de su pupitre. que convenzan a todo el mundo de que con esos brazos cualquier cosa se puede alcanzar. Jacques Gilard. por el cine. y colaboró en El Tiempo y El Heraldo. también se ocupó en tono airado de la política y la censura. Como intelectual se interesaba por la literatura. Le bajaban de los hombros dos interminables racimos de venas y de músculos hasta las mismas rodillas. . con dominio de la parodia y el sarcasmo. Las columnas de su primera época en El Nacional de Barranquilla. Desde cuando estaba en el colegio. cuentista y novelista. Gilard también afirma que Cepeda. publicada por Colcultura en 1977. a tono con su espíritu demoledor. referencia obligada del periodismo cultural. dictamina sobre lo habido y por haber [. Daniel Samper Pizano realizó una antología con cuentos. Y esta impresión perduraba en el ánimo de todos cuantos lo conocían. en El Heraldo de Barranquilla. La mayor parte de sus comentarios se nutrían de la prensa y de los cables sobre asuntos locales.. Aunque solía tratar temas intrascendentes con intención humorística. en la que se refleja el punto de vista de una generación enfrentada a grandes cambios a finales de los cuarenta. Cuando comenzó a los 18 años era el columnista que se “tiraba de la moto”. esa gran afición que lo llevó a convertirse en realizador. Como explica Gilard. con el estallido del 9 de abril.]. Sin embargo. polemista y rebelde. tituladas Al margen de la ruta. pues a él se le daban todas las oportunidades y los trabajos de mayor responsabilidad porque sus largos brazos eran la mejor garantía. ya que los maestros decían que un muchacho con unos brazos tan largos tenía que tener largo también su entendimiento.. sobre todo. poemas. Pero su fuerte eran los comentarios humorísticos. Porque no otra cosa puede decirse de alguien que posee un par de brazos tan largos. reportajes. llamaban la atención por la personalidad avasalladora del escritor. También sostuvo la columna Brújula de la cultura. dirigió los periódicos El Nacional y diario El Caribe. Y se distinguió como colegial. sin haber viajado. decían todos. más que reportero era comentarista: su producción periodística surge de esa necesidad de opinar. nacionales y extranjeros. una capacidad para acoger y asimilar nuevos valores sin renunciar a los propios”32. entrevistas. la vehemencia de sus ideas lo llevó a menudo a dar juicios precipitados. destaca el valor testimonial que tiene la obra periodística del joven Cepeda. en estas primeras columnas “está la pretensión del joven barranquillero que. más que por su calidad formal. su largura le ganó fama de inteligente. el arte y. Uno de sus más dedicados estudiosos. Eran un par de brazos que daban la impresión de que su dueño podría alcanzar con ellos todo lo que se propusiera. EL HOMBRE DE LOS BRAZOS LARGOS Nació Este hombre había nacido con los brazos demasiado largos. con una formación y una información aun incompletas. Dirigió durante varios años y hasta su muerte el suplemento cultural del diario El Caribe. esa debilidad deja de ser tal cuando. como en el caso de Cepeda. a caer en contradicciones y a descuidar el estilo. por sus comentarios demasiado apasionados y algunas veces inmaduros. columnas y notas editoriales de Cepeda Samudio.

pues cuando se tienen un par de brazos tan largos la vida es fácil. Y de allí salió el escritor. Don José Félix fue. Sin embargo.1977. en todos quedó la impresión de que allá en la ciudad sí conseguiría todo cuanto se propusiera. Pero se quedaron sin saberlo. que dirigió en Barranquilla por el año 1900. ver llegar a don José Félix con su papelera negra y su sombrero blando y descubrir. de la avidez constante por escarbar y descubrir lo que hay detrás del hecho diario. de tal manera que parecía que el otro brazo iba arrastrándose por la carretera. Al principio fastidiaba un poco el salir a las cuatro y media del Colegio Americano. Se había ahorcado con una sábana arrollada y mugrienta. que Quique Scopell. tirar los textos de literatura sobre una mesa del Café Colombia. JOSE FELIX FUENMAYOR Frente a don José Félix siempre tuve la sensación de que era más joven que yo. Más joven que todos nosotros: que García Márquez. Un gran periodista. y lo descubrió al notar que no necesitó subirse en una silla para anudar la sábana arrollada a una larga viga: con sólo estirar los brazos alcanzó el techo. lo encontraron colgando del techo de su cuartucho miserable. Hasta que un día. y pensaban lo mismo que los vecinos del pueblo: con ese par de brazos se puede alcanzar todo lo que uno quiera. que Alejandro Obregón.Y cuando salió del colegio ya había aprendido a balancear como un par de remos descomunales los brazos a los lados del cuerpo delgado y angosto. de ser periodista. gordo y marrón de la colección de El Liberal y sigo pensando lo mismo. pues el hombre de los brazos largos no supo qué hacer en el pueblo y se fue a la ciudad. el cuerpo levemente inclinado hacia el lado opuesto. que Germán Vargas. Y las gentes no se lo explicaban. Pero la razón por la que no pudo alcanzar nada con un par de brazos tan largos era que él no sabía que sus brazos fueran más largos que los de la gente que pasaba a su lado. después de mucho tiempo de buscar inútilmente una significación para su vida. Las gentes miraban con asombro cómo se movían en el aire sus dos largos brazos. Caminaba lentamente. más periodístico y más liberal que todo lo que se hacía en Colombia. que resultaba siempre más joven que yo. el gran escritor. tal como si se moviera en razón de ellos. exactamente como un par de remos descomunales. Cuando lo descubrió era muy tarde. cincuenta años después. Un día me regaló la colección de su periódico El Liberal. como si fueran los brazos extremadamente largos los que le servían para caminar. que era más liberal que yo. él paseó sus largos brazos por toda la ciudad buscando qué hacer. hincando en el aire sus brazos. un periodista. y no encontró nada. Y lo que encontré allí ya no me sorprendió: El Liberal era. del constante contacto con esta cosa tan grandiosa y tonta que es el . más moderno. que sus ideas iban mucho más lejos que las mías y. que Juanbecito Fernández. sobre todo. Instituto Colombiano de Cultura. Y sus brazos flotaban en el aire igual que dos reos descomunales perdidos en el océano. Y cuando lo vieron salir con la pequeña maleta colgando al final de sus brazos. Pero esto sucedió demasiado tarde. bajar hasta la Calle San Blas. Tomado de la Antología. otra vez asombrado. que el viejo sabía más que yo. haciendo caso omiso de sus piernas. Hoy he vuelto a hojear el tomo inmenso. otra vez desconcertado. antes que nada. Pero en la ciudad tampoco hizo nada. y más joven que su propio hijo Alfonso Fuenmayor. Para esta época las gentes se estaban a la expectativa para ver cómo lograba fácilmente con sus brazos larguísimos lo que para los otros hombres se presentaba imposible.

ya sea escribir un libro. me va a permitir que le explique qué cosa es un columnista en el ambiente del periodismo. La dificultad del cambio diario del repertorio estriba en la pequeña circunstancia de que diariamente no suceden cosas que impresionen la sensibilidad del columnista. el columnista tiene que hacerlas cada día diferentes. al terminar su número. Y el “tema” es para el columnista. no le dan mayor importancia al asunto porque están convencidos que para el Juan Pérez el escribir una nota es tan fácil como. sabe qué cosa es un “columnista”. un animal que. a diferencia de las focas. NOTA AL SEÑOR CENSOR Estimado señor Censor: Usted. Instituto Colombiano de Cultura. digo yo. totalmente periodista. habrá pensado muchas veces que para su columnista favorito. por esto. En el columnista el “tema” es cosa de vida o muerte. hay que ser primero un buen periodista. Tomado de Antología. con esa risa alegre y callada suya. Suyo. lo que le permite desenvolverse con éxito en su trabajo. como las focas del circo. al terminar la lectura de la nota hacen un pequeño gesto afirmativo con la cabeza. estimado Censor. que indica que están de acuerdo con las ideas expresadas en ella y hasta llegan a comentar interiormente: este Juan Pérez escribe bien. 1977. Y usted. y volviéndose no sé a quién. Es en esta diaria renovación del repertorio en la única cosa en que los columnistas se diferencian de las focas. y hasta es posible que usted mismo tenga su columnista preferido y alterne con los áridos textos de balística y de estrategia militar. Bogotá. y millones como usted. Instituto Colombiano de Cultura. 1977 . Pero la realidad es muy otra. con toda seguridad. Una vez se lo dije: le espeté mi teoría sobre que para poder hacer algo bien. le vino a don José Félix su gran capacidad de ser joven. Por lo demás tienen mucho en común. Y esto es todo. que es un militar. los columnistas al terminar una nota exclaman invariablemente: ¡cómo soy de inteligente! Justo es reconocer que tanto los columnistas como las focas. pues debido a la irregular situación que atraviesa el país. Alvaro Cepeda Samudio. que es lo mismo que entenderlo todo. pongamos por ejemplo. Pero. dijo: “Alvaro —porque nunca me quitó la tilde de la a— cree que yo soy periodista y no sabe que yo lo que soy es un viejo socarrón”. tiene que salir diariamente al redondel a hacer su número. Usted mismo. una que otra nota ágil y precisa de las que brindan los periódicos. de ser periodista.hombre viviendo su diaria vida. pronunciar un discurso para un grecolatino caldense. pues así como aquellas. yo no puedo menos que expresarle a usted mi más cálido agradecimiento. que es de donde generalmente sacamos nuestros “temas” los columnistas. Pero usted. Socarrón y periodista. no han llegado a la redacción los cables de las agencias de información. alejados desmesuradamente de las labores periodísticas. es decir. Expresándole una vez más mis agradecimientos. en primer término. hacer una nota es tan fácil como hacer seis “dianas” en seis segundos y a una distancia de cincuenta metros. Se rió. En otras palabras: que todos los días no hay “temas”. como el uniforme para el militar. mi estimado señor Censor. 1966. se aplauden a sí mismas con las aletas. tienen razón. plantar un árbol o tener un hijo. que siempre hacen las mismas payasadas. Tomado de Antología. Un columnista es.

Estados Unidos.Gabriel García Márquez este escritor que nació en Aracataca en 1928 y que recibió el Premio Nobel de Literatura en 1982 ya está casi todo dicho. Casi siempre salía de apuros retomando los cables internacionales o las noticias locales y convertía la falta misma de tema en pretexto para una columna. que además de mantenerle el brazo caliente con la disciplina diaria. 19801984. después de una larga temporada de vacaciones en la alberca del patio. no hubo otra alternativa que dejársela a los poetas. Si se considerara por el lado contrario. Y al fin y al cabo. Sería lo suficientemente inteligente como para no morder el anzuelo y lo suficientemente torpe . comenzó su faena periodística al revés: primero escribió notas editoriales. la Guerra Fría y las tiras cómicas. se le vería morir de desesperación e impotencia frente a una zapatería. estuvieran remendando las medias. mamagallista. Miraría con tristeza a los niños en sus triciclos o en sus patines y apenas con un resentido sentimiento de superioridad a las damas que. cubierta de la cintura para abajo con un edredón a cuadros. y sorprende su capacidad para tratar temas baladíes y tópicos siempre desde un punto de vista original. Pero es en los artículos dominicales. donde alcanza su plena madurez como columnista. Era el tipo de columna “cajón de sastre”. primero en España y luego en Colombia (1995). como pez. se le vería pasar en su silla de ruedas. Pero su faceta de periodista puede ser la menos conocida por las nuevas generaciones. Europa. a quien el estado debería compensar con una pensión mensual la desgracia de ser mujer hasta donde no vale la pena y de ser pez desde donde serlo empieza a ser un serio inconveniente. Veía la misión del columnista como la de buscar el lado ingenioso de la realidad. que publicó simultáneamente entre 1980 y 1984 en varios periódicos de habla hispana —entre ellos El Espectador—. en las tardes de diciembre. Columna La Jirafa LA SIRENA ESCAMADA Sobre La sirena era una criatura que tenía de mujer lo menos útil y de pez lo menos aprovechable. la costa. Esa facilidad para transformar las noticias en relato. a tomar el sol. no sería sino una buena señora en una silla de ruedas. Como el Nobel confiesa. por su lado humano y desprovista de la fronda retórica. y por ello recurría a la documentación y al lenguaje figurado. columnas y críticas y terminó con el reportaje. Las obsesiones o demonios que preocupaban entonces a García Márquez eran la ciudad. con elementos de suspenso y sorpresa. Estos artículos periodísticos se publicaron con el título Notas de prensa. ser inválida con esa cara!”. Pero la más famosa fue La Jirafa. que se publicó entre enero de 1950 y diciembre de 1952 en El Heraldo de Barranquilla. le traía quebraderos de cabeza por la búsqueda de temas. En vista de lo cual. Una sirena. lo llevó a utilizar de forma recurrente la estructura del cuento clásico. La sirena sería una solterona inválida. Se le vería salir al parque. y se diría: “¡Qué lástima. en un banco. la música. Sus primeras columnas aparecieron en El Universal de Cartagena en 1949. poético. En su serie de Jirafas emplea diversos registros: irónico. A los dieciséis años. las únicas personas capaces de sacarle algún partido a un ser que no ofrecía ningunas perspectivas ni como esposa amantísima ni como complemento del almuerzo. castigada por su femineidad cerebral. y que tuvo gran éxito por su corte humorístico. serio. la sirena sería completamente inoperante.

parece observarse un quinto hombrecito que a su vez. Si el dibujante hubiera sido uno de aquellos virtuosos miniaturistas que se quedaban ciegos después de haber grabado un Padrenuestro en la cabeza de un alfiler. junto al refresco diario. pero con los cuales el primero guarda una estrecha relación. sino que se vino prudentemente muerta desde su oscuro período pre-natal. Pero de todos modos. el primer motivo de angustia que se recuerde. Cuando ya en las escuelas le han sido entregadas las primeras herramientas para entrar en posesión de los secretos de la lectura y la escritura. empieza a encontrar. cada uno de los cuales interesa de manera directa a seis u ocho grupos distintos de personas en diversos lugares del mundo. por muy mal que lo hagan no tendría nada de extraño que lo hicieran mejor que ciertos columnistas de periódico que una tarde cualquiera se sientan a escribir sobre las sirenas. y no logran hacer ni siquiera una nota mediocre. tiene en la diestra una etiqueta donde. Al niño le interesa algo más importante: saber cómo se dice cada una de las palabras en los idiomas que allí figuran. lo más prudente que habían podido hacer era lo que hicieron: desaparecer. EL HOMBRECILLO DE LA AVENA El primer método que encuentra un niño para penetrar al mundo de los idiomas es sin duda la lata de avena “Quaker Oats”.. Un cuadrito en español. Con semejante inutilidad. Aldous Huxley no lo pasó por alto y lo elevó a la categoría de ejemplo filosófico en una de sus novelas. Ahora se informa. Y después de todo. medio de pez y estar muerta. lo obligó a hacer algo peor: a dejar el trabajo en el tercer hombrecito. Pero su incapacidad física para seguir dibujando indefinidamente infinitos hombrecitos de la avena.. si su vida de miseria le hubiera dado alguna vez oportunidad de observarlo detenidamente. asimismo. no sólo el motivo más a su alcance para ejercitarse en los nuevos conocimientos. hay seis u ocho cuadritos. A un lado de la lata de avena. Claro que no respiró un solo segundo el aire de los mortales. debajo del cual puede leerse “Spanish” —como para que no haya motivo de equivocación— en el cual se explica cuántas cucharaditas de avena deben emplearse para cada dosis. Y es como si al final de una angustiosa . en sopa o en hojuelas. también él. Cabeza. Lo demás lo harán los poetas. 1983).2. brazos y pecho de mujer y cola de pez. Su rótulo a tres o cuatro colores es. Pero eso tiene un interés especial en la cocina. Pero no termina allí el interés de la lata de avena. sino también para penetrar a otros más complicados. en un cable fechado en Viena. chinas o malayas. El Heraldo. 31 de octubre de 1950 (Tomado de Textos costeños. Es el hombrecito de la avena. V. el que tiene en la diestra —como una pieza de baraja— una etiqueta donde hay un hombrecito de la avena que a su vez tiene en la mano una etiqueta donde hay otro hombrecito de la avena que. Kafka. ya invisible. seguramente lo habría explotado mejor que nadie. sin preocuparse siquiera por saber en qué lugar del mundo hay una mujer meneando su refresco de acuerdo con las instrucciones árabes. a qué temperatura debe estar el agua. habría tenido en la realización de esta etiqueta un motivo para eternizarse. ya casi invisible. que por aquellos lados nació una criatura que al menos en su conformación anatómica era una sirena. cuánto tiempo debe hervir y cuál es la receta para que la avena se convierta en refresco. cumplió a cabalidad con todos los requisitos que en los tiempos modernos debe llenar una sirena que se respeta: tener medio cuerpo de mujer.como para sentarse a cantarle a los navegantes. sin tener en realidad nada efectivo que ofrecerles.

porque cuando los niños descubren el etcétera y comprenden el secreto de la etiqueta tremenda. Y eso fue lo grave. Los domingos no. y que —por las mismas razones— nada se parece tanto a una tarde de domingo en la ciudad como una señora sentada. Pero no una esbelta y aclimatada señora propietaria de una corpulencia de condiciones decorativas. Columna La Jirafa. practicada dignamente por una dama de las dimensiones expuestas. FASTIDIO DEL DOMINGO Se me pregunta por qué la jirafa no merodea los lunes y respondo con toda la formalidad exigida por el Padre Astete: “La Jirafa no merodea los lunes porque tendría que ser escrita en la tarde del domingo. De allí que el domingo sea. que debió pasarse de contrabando cuando los astrónomos tomaron las medidas de El Tiempo humanamente soportable. un día equivocado. El número justo es de seis días y hasta de seis días y medio si se prefiere la ropa holgada en un clima como el nuestro.1). los desacuerdos internacionales y el existencialismo. vertebralmente. las guerras. agosto de 1950. esas reverendas damas empiezan a bostezar. a tratar de dormirse sin quererlo. El domingo. inútil. etcétera. el caballero más refinado empieza a perder su barniz de civilización. Si esto no fuera arriesgado. por mucho que se le borden arandelas y se le inventen bordes plegadizos al ancho vestido de la semana. Tomado de Textos costeños (V. lo cual es substancialmente imposible”. Porque entiendo que la semana es un vestido que le queda demasiado grande a todos los hombres. con ciento cincuenta kilos de peso y dos metros de ancho. Por eso no acostumbro escribir los domingos. que se sienta a hacer la digestión después de un almuerzo espectacular. no resultaría extraño afirmar que muchos de los trastornos que hoy sufre el mundo. Así sentadas. no será nunca lo suficientemente completo como para solucionar el problema del fastidio. con que ha perdido la imaginación para distraerse. Sólo un esfuerzo de voluntad nos impide entonces salir a la calle vestidos con la desabrigada piyama de la madre naturaleza y repartiendo garrotazos a diestra y siniestra. se vuelve analfabeto. a disfrutar del fastidioso placer de coquetear con el sueño sin darle tregua a la vigilia. para salir del paso: etcétera. ya en las horas de la tarde. sino una de esas señoras rabiosamente antisindicalistas. se sienten indudablemente al borde de la locura. Pero es casi seguro que en esa ocasión un buen libro o un mal cine pueden descubrir el secreto paraíso de la distracción codiciada. El Heraldo. siempre la tarde del domingo le sobrará al hombre de la ciudad y le quedará arrastrando como una cola fastidiosa y absurda. Es posible que un miércoles o un viernes alguien se encuentre. insociable y casi completamente antropófago. Ese espectáculo —dos minutos después de iniciado— será suficiente para convencer al más incrédulo de los espectadores de que nada hay tan contagioso como la modorra. Los domingos —y si lo son tan dominicalmente dignos como el que acaba de pasar— cualquier libro es mediocre y cualquier cine. así dure seis horas el espectáculo. de repente.progresión geométrica hubiera puesto. porque son las seis horas de la catástrofe semanal destinadas a conmemorar los días bárbaros de la edad de piedra. Pero por mucho que se ajusten las costumbres. . que debió ser la forma en que los trogloditas celebraron sus fiestas patrióticas. son el producto de una humanidad que aprendió a hacer desesperados ejercicios mentales en ese abismal ejercicio del hombrecito de la avena. Nada se parece tanto a una tarde de domingo como una señora sentada.

en la casa de Nus. sin mirar hacia ningún lado. el obstinado ruido del escarbadientes. Al atardecer salió a la calle. Y fue entonces cuando el pueblo empezó a aniquilarse. Pero Nus siguió haciendo flores —flores de papel. empezó a oírse el ronquido de un escarbadientes. el ruido del escarbadientes. y le dijo: “Vino Nus”. porque los hombres no pudieron admitir que un hombre como ellos anduviera por la calle vendiendo un ramo de rosas artificiales y las mujeres. vieron al hombre sentado en el patio. confundidos. limpiándose las junturas de los dientes con la misma sonoridad y la misma energía con que lo hacía antes de abandonar el pueblo. mientras las mujeres sondeaban hasta lo más hondo el sentido de sus palabras. se fue acercando. Y lo malo fue que no era Nus quien había puesto el letrero. caminando despacio. abrieron los ojos en la oscuridad. V. y Nus respondió. Oveja Negra. Nus sigue siendo el mejor caballero del pueblo”. Y en todas las casas oyeron pasar. Desde cuando empezó a sonar el escarbadientes”. Y las cosas cambiaron. Nus no dijo nada a nadie. Sucedió que en la puerta de la casa de Nus amaneció un letrero que decía: “Nus. tan pronto como cerraban los ojos. Los muchachos lo siguieron a lo largo de las primeras cuadras. Y así estuvieron las cosas hasta cuando Nus salió a la calle con un ramo de rosas artificiales. Y la otra mañana. volvieron a oír. por encima de todos los animales de la región. con un pantalón de dril y un saco de piyama verde. volvió a oírse el ruido del escarbadientes. Salió como había salido siempre. como siempre. empezaban a soñar que la casa se les estaba llenando de ranas. y dijeron con la voz ahogada: “Nus está caminando por el pueblo”. Pero esa noche. 1981. que todas se dedicaban al mismo negocio. 1. hacia donde estaba su marido. sostenidas las mangas con un par de ligas. como el fantasma de un ruido muerto hacía mucho tiempo. NUS. irremediablemente. Entonces una mujer despertó. pero ahora con un vestido diferente. se fue desplazando hasta cuando todos los durmientes despertaron. habitado por hombres y mujeres extraños que no podían dormir porque. EL DEL ESCARBADIENTES Una madrugada empezó a oírse en el pueblo.El Heraldo. por encima del desorden de las ranas. Tomado de Textos costeños. Primero se oyó en un extremo de la calle. Las mujeres dijeron que fueron los hombres y los hombres. de fibras vegetales— hasta cuando sucedió lo que ya se veía venir. Tenía una camisa blanca. pero después el ruido se fue agrandando. Columna La Jirafa. cuando los muchachos corrieron por las calles del pueblo. pero después dijeron: “¡Qué! Es el mismo Nus de siempre” y retornaron a sus juegos. hacia la última casa. febrero de 1950. Y por la noche. ya al anochecer. dijeron que habían sido las mujeres. por encima de los grillos y de los gatos. pero nadie pudo decir en qué casa se detuvo. Alguien le preguntó qué hacía con ellas. se ofuscaron frente a la amenaza de una competencia. en cinco o seis casas quince a veinte mujeres les dijeron a otras veinte o veinticinco: “Definitivamente. . cuando todos en el pueblo se habían acostado. de la manera más natural: “Es mi negocio”. y un pisacorbatas dorado en forma de pavo real. se volvió hacia el lado de la pared. Ni siquiera parecía que hubiera visto el letrero. de seda. Y el hombre dijo: “Hace rato lo sabía. Pero después de que el hombre hubo hecho cinco o seis visitas. fabricante de flores”. En todas las casas lo oyeron pasar. por encima de los gallos y de las ratas y de los ronquidos de los hombres.

V.1. julio de 1950 (Tomado de Textos costeños.El Heraldo. 1983). .

se pone —muy serio. Pese a su “gigantesca estatura”. un talador de bosques. Inició su andadura periodística en El Universal de Cartagena en 1948 —en los buenos tiempos de García Márquez. ESE PUEBLO DE LOS TAMBORES El pueblo de nuestra costa atlántica es un pueblo hechizado. En ese periódico inició una novedosa carrera periodística. no sabe que toda su fisiología no pasa de ser un mueble (. un campeón de lucha libre. según el estudioso Jacques Gilard. de Bogotá. contribuyeron a renovar la novela latinoamericana. que abrió caminos en el periodismo literario de la costa Caribe. un profeta del trópico. un viaje en avión es mucho más catastrófico que un juicio final”. muy reconcentrado. a mediados de los cincuenta. en la que hablaba con pasión y conocimiento sobre literatura y sobre las diversas corrientes de la cultura contemporánea. Gustavo Ibarra Merlano y Clemente Manuel Zabala— y allí sostuvo durante dos años la columna Telón de fondo.. porque. siembra. Ese hombrón. que con su profunda voz transmitía imaginarios partidos de béisbol en su estilo mamagallístico.. sigue inmerso en su multifacética producción. no ha sido un escritor suficientemente reconocido. y fue uno de los colaboradores destacados de Lecturas Dominicales de El Tiempo.) Tuvo la voz gruesa y afirmativa de los animales que viven atemorizados. Sabemos también que. un bulldozer que camina. o daba recitales poéticos... un prometeo desencadenado. un levantador de pesas. pueblo de infancia cuyos lugares.. va al fondo. para él. y varios volúmenes de poesía. Temor a todo: a cortarse cuando se afeita” a engordar más de la cuenta. por ejemplo. pintor y periodista. Gonzalo Arango lo retrató así: “Héctor Rojas Herazo es. Entre 1950 y 1955 publicó sus artículos en Diario de Colombia. El campesino no quiere que el diablo —el diablo con . Sus amigos lo aprecian como un conversador anecdótico y cautivador. a ser arrollado por un automóvil. En 1967 ganó el Concurso Nacional de Novela Esso con su obra “En noviembre llega el arzobispo”.. y “Cien años de soledad”. Cuando llega la fiesta de San Bartolo. “Señales y Garabatos de un Habitante”. talentos que enriquecen sus crónicas. Con gran sentido del humor. Su novela “Respirando el verano”. a simple vista. Es un hombre rodeado de transmundo por todas partes. gentes y costumbres retrató en numerosas crónicas de vibrante atmósfera. descubrirá que su piel esconde el alma de un poeta puro”33. Rojas Herazo publicó en 1968 un autorretrato con agudezas como ésta: “Quien le ve su andar de pesista de circo o luchador que se dirige a un gumiiasu.un hombre de duros oficios [. quizá porque se ha marginado de los círculos comerciales y oficiales. género en el que también ha sido un vanguardista. Nuestro campesino vive. cuando lo dirigía Eduardo Mendoza Varela. qué sé yo. a tener que dormir alguna noche en una casa sola. muy minucioso— a fabricar crucecitas de paja para colgárselas a los niños en el pecho. un arenero de Tolú. un marino mercante. ama. cuando va caminando por una acera.Héctor Rojas Herazo Escritor. al solo hecho de estar vivo. por la espalda. de García Márquez. su periodismo era “más avanzado que en el interior del país”. un rufián. nació en 1921 en Tolú. de los que siempre ha sido un crítico pertinaz e insobornable. Las columnas publicadas en esta última época son una muestra de su talento poético y de su experimentación formal en la exploración del alma caribeña. llora en el velorio o baila en la cumbiamba empujado por un hálito misterioso. además ha publicado “Celia se pudre”.] Pero si Ud.

se van pudriendo. muy a fondo. donde la madre de Dios se sienta en las sementeras a jugar con el ciento. construidos con los elementos de una comarca misteriosa. Tienen algo de seres vegetales estas ancianas. donde los santos tienen mochilas preñadas de semillas. en el centro de la noche. las guachas. La gaita es el agua. Es una fuerza líquida. las facciones de nuestros labriegos. para darle nombre propio a un universo de polvo. como una arcilla tostada a fuego lento. de qué barro. de yerba. Nuestro campesino cree en todo esto porque lo ama. Este es nuestro pueblo. el acordeón y el carángano. en una militancia del corazón y de la inteligencia. exactamente. que cumplen. Muchos de ellos han visto. el diablo que echa fuego por los ojos y por la boca y le mete el rabo a sus víctimas por las narices— se lleve a sus hijitos para el monte. vacío e inútil. Es toda una cosmología primaria. trabazón de conceptos. con el alambre del vómito. de un merengue o de un fandango— es preciso emplearse. En todo esto hay tristeza. no podría hacerle frente al implacable empuje de la fatalidad y de los elementos. Todo eso se encierra en esos instrumentos toscos. que podemos apreciar en todo nuestro folklore. grandes y macizas. está totalmente equivocado. humildes. con las hojas y con la lluvia. simplemente un patio bajo el sol o la luna. Nuestro campesino ha hecho de todo esto una poética y aplastante realidad. Cuando uno escucha una gaita parece que el agua estuviera sollozando. están amasadas nuestras costillas y nuestra epidermis. Y el tambor es un gran corazón. del niño que tiene miles de años en su pelambre de musgo y de lodo— nos llama dulcemente con nuestro nombre de pila. cálido y tenso. un rito agrario. Es más: porque. vocablos de fuego. de pegujal y de azucena. Un pueblo hechizado que ha buscado el tambor. sobre el cáliz de los pilones. una gran mano que nos pega en el puro centro de las vísceras. Estas brujas las conocen todos. Detrás de todo esto hay abuelos y . Brujos de carne y hueso que tienen nombres de apóstoles y tiznan el padrenuestro y el avemaría con el carbón de la cábala. De allí ese extraño sedimento alegíaco que nutre el hípido de nuestras coplas. senequismo elemental. que aprieta. el nombre de una mujer encinta para hacerla malparir y torcerle. la gaita. Para ahuyentar al enano cabezón que hurga el sexo de las doncellas con dedos de cristal y les mete palabras grandes y duras a los oídos de los infantes cuando duermen. se van poniendo chiquiticas y amarillas. dónde estamos. Para su cabal comprensión —para saber lo que bulle en el interior de un mapalé. donde los arcángeles usan rulas y fuman tabaco revuelto. ese acento de miedo y hermosura. De allí esa nostalgia. el ala de una bruja convertida en gallina. un empirismo ritual. Lo han visto escribiendo sobre el agua. con un limpio círculo de su machete. a la vista del pueblo. Y hay viejos que nos hablan del brazo palpitante que quedó entre sus manos cuando tajaron. de clorofila y de azufre. Se necesita saber desentrañar lo que hay en aquellas mulatas. se necesita conocer el color que tienen las aguas de un estanque cuando el mohán —con voz de niño adulto. otra sangre la que navega por la nuestra. Por eso riega. precisión ante la vida y la muerte. Que nos recuerda quiénes somos. se necesita haber visto un patio. Lentamente. Sangre de toro. se van secando. sobre la memoria del tiempo. hasta que se quedan inútiles sobre una cama de viento como si fueran raíces. el tambor es la tierra. sin ese cúmulo de creencias. las muelas y las tripas. cuando el mar es un bramido. Por eso en nuestros pueblos todavía existen brujos. No es un secreto para nadie su sabiduría en la preparación de unturas y brebajes. al espíritu Lara. en las guachas y las raspaderas está ese viento. Quien crea que la música de nuestra costa caribe está solamente hecha para la epilepsia corporal o para la simple alegría de los sentidos. agua bendita detrás de los escaparates y los baúles. porque sin todo esto se quedaría solo. Sin el hechizo no resistiría la mala siembra. también.cuernos de alcanfor y patas de azufre. porque lo necesita. ni las gusaneras que hacen caer a pedazos la carne de los ganados. niel luto sobre la familia. grande y amargo.

se acurrucó muchos lustros en la creencia de que era una niña culpable—. Por eso el grupo de hombres y mujeres que Manuel y Delia Zapata Olivella acaban de traer a Bogotá tiene importancia. de verdad verdad. un ciudadano a quien le gustaba desayunar. una generación de Do mayor. cómo es el mundo colombiano que vive asomado al océano. que acostumbraba a meterse huesos adentro en busca de sus fantasmas egolátricos y de unas virtudes nacionales que ya habían cumplido su oficio —que la pobre España. pero también la confianza en su trabajo. Los hermanos Zapata Olivella y el trozo de pueblo y geografía que han traído consigo nos dirán el resto. Suplemento Literario. Azorín hacía su trabajo. Delia misma ha buscado las telas y ha cortado y cosido los trajes con que han de presentarse estos hombres de nuestra tierra. El resto eran unos señores tremendos cejijuntos. niños. en un rincón de su aula de pedagogo. Ese pueblo costeño que se disfraza de alegría pero que. Cuando Delia y Manuel ambulaban por pueblos y veredas y se ponían a escuchar a una viejita cantando canciones olvidadas. El Tiempo. la minuciosidad y la parsimonia. Aquí los tenemos ahora. TARJETA SOBRE AZORIN Con las cejas un poco levantadas por el hastío en que lo dejaba semejante barullo. Por eso tienen todo el derecho a ser nuestros intérpretes. A Baroja lo salvaron su soledad y su tozudez de labriego. que pagaba sus cuentas. de bajarle los humos al estentóreo rector de Salamanca. a su manera. muy a su pesar. plegarias de cuero. Delia consiguió el barro para fabricar múcuras y el bejuco para trenzar los catabres y ella misma midió los compases y balanceó los volúmenes de esta coreografía alucinante y se puso a danzar —en el centro de todos ellos— hasta que el baile de los cabildantes y del gallinazo y los cartones de la vida del mar quedaron terminados.retratos y techumbres de paja que apenumbraron nuestro asombro primero. Y cada uno de ellos. Cuestión de tiempo. por dentro. Por eso el hechizo es el clima natural de esa porción de la geografía colombiana. vivió convencido de que tenía a España arrodillada. Y está el pueblo. El gran publicista lo saca garante. Por eso han podido reunir un poco de gente y un poco de instrumentos musicales y traerlos a Bogotá para que aquí se sepa. nada de recreo. su limpia. Se lamentaron de Unamuno. con unas orejas de burro colocadas por escarmiento en la cabeza. tenía de azorinesco. llega Ortega. por el otro (solo las “sonatas” fueron escritas para clavicordio) la petulancia orquestal de Valle Inclán Maeztu que en el centro golpeaba duro en el pupitre (¡niños. “De puro vasco y de puro bruto” como tan desen-fadadamente decía de sí mismo en sus memorias. almorzar y cenar bien y a tiempo. eso era de aprenderse la lección!) cuando. a marchas forzadas y comandando dos generaciones de repuesto. Tenía el silencio. sabían muy bien lo que estaban haciendo. Era un ciudadano como otro cualquiera. crucecitas de paja para que el diablo no se lleve a los niños. más que su totemismo cogiativo. Una importancia recóndita. asustada por tanta alharaca. Detrás de todo esto hay espuelas de gallos y trajecitos almidonados y muchachas de quince años meciéndose en los corredores. como saludable contrapunto. 22 de agosto de 1954. Nada de aspavientos en esto de sentir y ver. es la consigna de Azorín. tiene caballos desbocados. eso se ve muy claro. y se afeitaba pulcramente. no grite nunca”. su depurada gracia española lo que. de un miniaturista japonés. con el único fin. “Tenga juicio y aprenda a estarse quieto. de paciencia y de tiempo. . Por un lado el vozarrón de Unamuno. A Azorín le tocó.

a ellos y a su contorno. Miren lo cazurro.Mientras tanto. de la melancolía de amores. Adentro. Se les va. Todo esto conduce a quien lo ejecuta a descubrir la sutura —que de hecho es historia palpitante. coordinados y atentos como galgos de caza. Estuvo gordo el hombre en sus años de mocedad y madurez. los manosea. Después. sabe y oficia como agua. como muy pocos en su oficio. pero que se rige por leyes sutiles y complejísimas. a darle otra vez al asunto. Ya nos ha dado su fórmula. encontraremos a los eternos personajes. para desmontar y luego sumar armoniosamente cada fragmento de la totalidad. mientras se solaza con frituras y colaciones. los nervios en su sitio. funcional. para remitirnos a un coterráneo que se enfrentó a sus mismos problemas. Su secreto. Un buen parroquiano. de la misma jerarquía de la compasión. Prueben a oler una parvada de trigo en un relato de Azorín y conocerán de nuevo —en Tolstoi o en Thoreau— la delicia de respirar la libertad. vean la nadería. te dañas el asunto. El alicantino veía un campo y en seguida (no sabemos qué le picaba al buen señor en la cabeza) se dedicaba a calumniarlo con la mejor buena fe. tradición y carácter—entre el lugar. Azorín hacía su trabajo. aplicaba toda clase de galantes necedades a apesadumbrarlo. Los sentidos deben mantenerse ágiles. al rescoldo de su fláccido pecho. implica un juego doble: aprontamente en la morosidad. Oigase bien. tiene sus bemoles. la de un buen jornalero. sin perder la compostura— no insinúa la muerte. que el escritor y su lector terminan por encontrarse a solas en una página. cuando atraviesa una prosa. para desentrañar la fidelidad a esos códigos memoriosos en que se desenvuelven conversaciones familiares. Una barda aquí. almorzar y cenar bien y a tiempo. Su línea es neta. el tiempo sutil. Se requiere. Y cuando esto ocurre ya no valen trucos. Ya esto. para ver la luz propia. el enigma de una comarca. nos muestra las brasas de una venganza y en la sonrisa de la zagala. Y lo que pasaba era que Azorín iba por el otro lado. Su labor. con las cejas un poco levantadas por el hastío en que lo dejaba semejante barullo. una vejez apacible. de contra. desfondado —con su tacto y finura de siempre. Entonces el agua. Mojado con los tintes precisos. por los entresijos. se entiende. Después le dio por las frutas. Era el único serio. en paladear lo que se recorre. es cierto. El resultado son esos cortijos. el perfumado equilibrio. Pocos han caído en la cuenta de que Azorín es uno de los . Consiste sobre todo. de albayalde y carmín. unas techumbres de ópalo sobre un bloque que encalado en el centro y ya tenemos un pueblo. El idioma no estaba acostumbrado a esta impecable humildad. era el aplomo. una ternura silenciosa. otro de los frutos de su paciencia. El pincel de Azorín es fino. los utensilios y el habitante. y en la calma de una abuela que canturrea una nana. Tenía el don. un sendero allá. Se está de cacería repetimos y a todo momento el dedo debe estar en el disparador. el tono bajo. la intensidad apasionada que atesora la atmósfera de un día estival. se redujo a comunicar —en la forma más diestra. Igual con los ganados y con las mieses. honesta y rigurosa que le fue posible— lo que veía y sentía. sin artritis ni dolores en la vejiga. que pagaba sus cuentas. Un ciudadano a quien le gustaba desayunar. de apretar lo sugerente. Exactamente lo contrario de lo que ocurre con Gabriel Miró. el contorno y la energía de cada objeto. Y tal y como lo recomendaba lo hacía. Y esto de caminar. Otra de sus claves. fluye. como quien dice: si las echas de bulto. Su línea de un maestro. ¿ven ustedes? Alcanzó como premio una vejez delgada y transparente. exactamente por el otro lado. Es. “Cuando escribas —nos recomienda— pon una cosa después de la otra”. Un arte aparentemente menor. que se afeitaba pulcramente. Buen caminador Azorín. como las malas cortesanas. Era un ciudadano como otro cualquiera. frente al pelotón lleno de uvas. segura. o te las das de muy sabido. ¿para qué ? Sabrá. además. Y en el mueble polvoriento. Pero Azorín los conversa. Nada de englotonamientos. de saber caminar. ni más ni menos. a buscar la madeja en el laberinto. pues. los acompaña. si las derramas y mezclas al azar o si las metes unas en otras. los vive. A taladrar almas.

mejores novelistas de España. los novelistas ingleses y las tarjetas pornográficas. como puede verse. lo que explica que lo consideremos un gran novelista. el cine (más que todo el cine rojo) y la Biblia. de todo esto. orgullos de varón. Claro. ama el empalme y el equilibrio de la vida. He sido influido por las cosas más aparentemente —sólo aparentemente— heterogéneas: los magazines y los ejercicios yoga. Azorín hace el esguince. mis hijos tranquilos. cobardía. Y sigue hablándonos de tiestos con rosas. de tan rico y bien ejercitado vagabundaje. Soy un híbrido de furia. Un hombre totalmente normal. consejas. torsos de personajes. CARNET DE UN ESCRITOR Quién soy. Quevedo y los sermones del Viernes Santo. Vuelve otra vez a su fórmula: nada de aspavientos. Nos deja muñones. La vida sobre todo. al amanecer entre un perfume de naranjos. se carga con el santo y la limosna. Así. Lecturas Dominicales de El Tiempo. Por qué escribo. nos ha quedado la prosa más cuajada y substanciosa. es lo que tiene de listo. Considero que toda vida humana es excelsa por lo misteriosa y cerrada en sí misma y que ningún ideal. 12 de marzo de 1967. inconsecuencia. Por ello mismo estoy convencido de que toda experiencia en un hombre —sea ella moral. Alumbra la realidad. la que destila mejores juegos. trágica de verdad. Estoy convencido de que algo terrible —hacer política o meterme a actor o libretista o intentar la fundación de una empresa relacionada con la explotación del turismo o fundar una secta religiosa. Pues sí señor. Pero. de hidalgos resecos. Escribo o pinto para ejercitar una incoercible y casi siempre fracasada necesidad de comunicarme con los otros. muchos pueblos que ya no pertenecen a España solamente. a la derecha del armario. Si le dan un dedo se coge toda la mano y. y está ligada a su totalidad existencial. porque la vuelve brecha. estética. Dentro de ellos. Por eso la novela y el cine. El crimen puede galopar en la noche. suspiros. ignorancia. Solo que la cuestión iba para su coleto y para el coleto de sus lectores. son los últimos refugios funcionales que le quedan a la poesía. al desgaire. Pero lo que nos gusta sobremanera de Azorín. el mejor y más productivo) se las sabía todas. basada en conseguir nuestra purificación a través del delito— me ocurriría si no lo hiciera. de entremetido. la inocencia del hombre. en la cintura de su estilo. toda novela es un intento de justificar. los burdeles con traganíqueles y los novenarios de difuntos. En esa forma pudo meter en cintura. mejillas. el duende sale. los periódicos y las revistas de modas como «Vanidades». Eructos y ruidos en el pecho y el alma. con su apacible rostro de notario (el del período cincuentón. pueden justificar un cadáver. esperanza. a pocos pasos de la puerta. la pintura y la arquitectura urbanística. de buen pícaro. Sólo que él no trabaja de corrido. cuando la cosa se va a poner trágica. el Reader Digest y los camajanes del Arsenal de Cartagena. Mis influencias. pasiones sombrías. cejas. de caballos y mulas piafando. política o amorosa— es fundamental y única. No puede ver una ranura. de encime. están apetitos de mujeres en lechos bañados por la luna. nuestra eficacia testimonial y nuestra compasión. Mire usted que ese arcón junto al tinajero y esos retratos colgados ahí no más. . Nos ama. Sea buena o mala. Azorín es el último de los clásicos españoles. como un quieto pero rumoroso testimonio. ternura y desesperación. a tener juicio. Escribo novelas porque es una larga tarea en la cual necesitamos emplear a fondo nuestra lucidez. los jazmines están a punto de aromar una infidencia. ni ningún objetivo. eso sí. más allá de cualquier horror o cualquier equivocación. del lagor de los noventa y ocho.

las conferencias y las películas cómicas. Por eso experimento una especie de orgullo al revés cuando.. Todas las noches. Todo esto. Un amigo aproximándose a mi casa. por todas aquellas personas que creen en el triunfo del optimismo. Leo también. La hermosura (y el familiar enigma) de las conversaciones corrientes. por las visitas de pésame. Dos cosas me producen un respeto escalofriante: una mujer encinta jugando ajedrez. un reportaje literario o una amonestación episcopal.. para seguir en circulación. Para esto soy implacablemente inepto.... desde hace mucho. de muchas cosas que no he cometido. por los viajes aéreos. leo títulos como éstos: «Método práctico para aprender a través de la gimnasia.. con más interés del que yo mismo pueda presumir.. Profeso un terror. Todo esto me hace pensar a ratos. los objetos plásticos.. abstracta pero ferozmente culpable. Pero no soy peligroso. Lo que más envidio. no siempre afortunadamente. gozosamente relajado sobre la cama. Escuchar el susurro del viento entre los árboles de un patio. en suma. leo cada mañana un buen trozo de hipocresía con fines proselitistas: un mensaje político. Un pedazo de papel arrastrado por el viento en las graderías de un estadio vacío. Confieso que me he cansado —por sucesivos fracasos— de intentar cualquier conocimiento por correspondencia o de ejercitarme en alguna actividad comercial o dolosa. y en el paraíso atlético del profesor Contreras.. Para mantenerme humanamente aceptable. Una mujer madura.. estrictamente animal. y la agonía de un elefante envenenado. Pero el mayor de mis terrores es dormir en una casa sola. sueño con mis propios apetitos. Esto. me ha conducido muchas veces a la orilla del mesianismo. Detesto a los hombres ocupados y las conversaciones apresuradas. convertida en profesión o en objeto. en la curación por la voluntad. Cruzar los brazos bajo la cabeza y. a la hora del crepúsculo. Mis fracasos. La falsedad. Me siento culpable.. La serenidad de una cometa en una tarde de agosto. Lecturas al día. Lo que respeto. Complejos de culpa. sabe de qué color tengo los míos. . Las cosas que más amo.. Un convaleciente mirando el mediodía en la plaza de un pueblo.. ponerme a descifrar los jeroglíficos que la humedad y el polvo han trazado en el cielo raso de mi cuarto. por las ventanas sobre abismos y por lo desvergonzadamente inermes que estamos frente al cáncer. que vivir es un juego siniestro. las recetas médicas sobre la erradicación definitiva de los callos o el cuidado de las hemorroides durante los resfríos o las recomendaciones dietéticas para conservar el vigor de la próstata ya bien adentrada la senectud. me remueve sinceros pero pasajeros ímpetus teosóficos y termina por producirme envidia.. Lo que más detesto.. a amar a nuestros compañeros de oficina»... en periódicos o revistas. en silencio. el toreo bufo. Mi deporte favorito. sobre el mar. como es apenas lógico. El dinero bien ganado. Mirar mi rostro en los ojos de una mujer desnuda que. en alguna forma ominosa que me es imposible precisar. el café sintético.Mis terrores. sentada en un mecedor bajo unos árboles de naranjo.. en mi búsqueda. verdadera envidia. «He alcanzado la felicidad con mi tumor abdominal» : «De cómo el abandono del alcohol me convirtió en un próspero hotelero». me entusiasma. Siento envidia. Las páginas que el uso ha vuelto amarillas en un libro entrañable. Depende de mi estado de ánimo. repito.

El santo aparece cabalgando un caballito. Compilación de Jorge García Usta. Sobre ambos ardía un lucero temprano. echen al aire la inofensiva voz de sus clarines de cartón y. para deleite religioso de don Alfonso el sabio. inexorable. «Las mil y una noches». blanco y hermoso como los potros de los carruseles. «Sandokán». Los cascos. Que no otros se encuentran por estos contornos. Debió ser un imaginero que heredó. y «La aventura». en alto. Bogotá. Muchas de ellas han acompañado. lo nombren general en una guerra de mentirijillas contra el sultán de . Cuatro nichos. al igual de la cola. La cabeza y los cascos excesivamente pequeños para su tamaño. de uno de aquellos retablos que traspasara de claridad el pincel de Federico de Pantoja el Menor. Las imágenes son hermosas y entrañables en su simple escultura. Aquel que decorara. Esperando. El casco está coronado por flamígero penacho coloreado con anilina. Y es que este Santiago fue concebido y realizado por un poeta. Un cuerpo macizo y rectangular. la beatitud de los viejos maestros. Este santo se escapó un día cualquiera. En torno suyo los cirios y los lampadarios derriten su lumbre votiva llenándolo de claridad y silencio. enjoyada con dos bolitas de cristal a manera de ojos. Aquélla es briosa. en especial. La izquierda retiene las bridas que justifican el recogimiento de su corcel. que un día cualquiera se levanten los niños de este pueblo. en cambio. Las patas delanteras encogidas para un salto detenido hacia hipotéticos abismos. la capilla que el monarca erigiera en la entonces incipiente Santiago de Compostela. TELON DE FONDO La iglesia de este pueblo es sencilla como un vocablo familiar. «Entreacto». Imagen que pide a gritos el ámbito de un mural. la historia de este pueblo. tal vez. «Del tiempo y del río». Dos colores priman en todo él: azul y rojo. y «El Villorrio». su cometido. Las cinco películas que verdaderamente me han hecho creer en el cine : «En pos del oro». «Humberto D». Tomado del libro Visitas al patio de Celia. le da un aire de niño disfrazado en trance de jugar a los soldaditos. salió un adorable caballero que emana dulzura desde sus ojos asombrados. «La guerra y la paz». Pero entre todas hay una. Allí está el santo. Difícilmente puede encontrarse una imagen que llene. mi más pueril deseo: no morir nunca. Mi único. al atardecer. Una espadaña. Las mejores películas. virgen de arrugas como el de un infante. a amenazar a los sarracenos agrarios que pueblan la sacristía de esta iglesia aldeana. altiva. nutrido de infantiles arrestos. Un deseo. «Las fresas salvajes». 2552. como en un poema de García Lorca. Es más pintura que escultura. tan contrariamente. con su espadita de madera y sus ojos hermosos. Revista Cromos. Más calor que volumen. Dos campanas. que me ha atraído y llenado de fervor desde niño. por las manos de su escultor. El guerrero cristiano —caballero en su corcel de yeso— atravesó el mar para venir. solícito trabajo de una ferviente e ignorada devota. La barba es un brochazo uniforme sobre el rostro pálido. Seis columnas. Crítica a la obra de Héctor Rojas Herazo. devastador. Por un poeta que pintaba sobre yeso. La mano derecha sostiene. Un casco de cartón. Medellín. son de un negro denso y alquitranado. «Las veladas de la quinta». 1994. «Rashomon». sin saberlo. saliendo de las olas. en su sagrado belicismo. No. Es la del patrono de la villa: Santiago. El cuadro viviente más puro que he contemplado: un caballo jineteado por un niño. desde su nacimiento. Un altar. El cuadro más bello. Santiago lo cabalga con la tiesura de las estatuas que ignoran el movimiento. una espada de madera. agosto 29 de 1966.Mis mejores libros. Pero de sus manos. El imaginero lo concibió terrible.

Santiago de Tolú. 2 de junio. El Universal.la media luna y alfange plateado que vive en el recodo de un cuento. . 3 de junio de 1948.

había escapado del genio gruñón. resolvía las preguntas de los lectores y se dedicaba a la caza inclemente de gazapos. en la que respondía preguntas curiosas de los lectores. Alicia vivía feliz con su tía Lola. tema que siempre lo ha apasionado. sus colores preferidos eran amarillo. Hasta entonces escribía comentarios ligeros en La Defensa. Pero una vez. a donde llegó como jefe de redacción y luego se convirtió en director. nacido en Sonsón en 1918. como el trigo maduro. También hizo parte del equipo de “Los catedráticos informan”. programa radial que se transmitió por la Voz de Antioquia durante veinte años. de grandes y hundidos ojos. Panesso Robledo fue subdirector de El Tiempo y colaborador de revistas nacionales y extranjeras como Revista de las Indias y The Economist. Su estilo elegante —con una fina ironía muy cercana a los escritores ingleses Shaw y Chesterton—. Su carrera periodística comenzó en 1949 en El Correo de Medellín. “Antoñitos como Antoñito Panesso sólo hay uno. ALICIA EN EL PAIS DE LAS MARAVILLAS Alicia El Gato Mambrú El Zorro Plateado El Conejo Blanco El Búho. los helados de fresa y a su tía Lola. En 1951 empezó sus colaboraciones en el suplemento literario de El Tiempo donde desarrolló más ampliamente su faceta de crítico literario. Luego se especializó en las universidades de Cambridge y Nothinghan en literatura germánica. En la columna Gazapera. sin estar soñando. Dramatis personae La Alegre Cabra El Ratón Escurridizo La Tortuga Paciente El Pingüino de impecable frac El Solemne Elefante Como Alicia era una linda niña de pelo rubio. A partir de 1949 comenzó a publicar la columna Pangloss y el lector. que por haber sido casada en su juventud. azul y rojo. lo convierte en uno de los clásicos del columnismo en nuestro país con más de cuarenta años de ejercicio. se sintió de repente lejos . Por eso. se les ruborizan todas las páginas. A partir de los sesenta mantuvo colaboraciones de crítica literaria en la revista de la Universidad de Antioquia. tomando prestado el mismo nombre de esta columna. Esa etapa de juventud fue muy prolífica.Antonio Panesso Robledo decía Klim. Antioqueño. terminó Profesorado y Filosofía en la Universidad de Antioquia. con el seudónimo de El caballero de la tenaza. Adoraba las muñecas. y mantiene las columnas Temas de nuestro tiempo —diariamente— y Lunes lunático. independientemente de las polémicas que despierta como analista político. y tuvo experiencia como corresponsal de guerra en el Medio Oriente. En 1979 publicó “Torre de marfil”. avergonzadas de su ignorancia”. como años después haría Argos. Desde comienzos de los años sesenta este periodista antioqueño está escribiendo en El Espectador. cuando las enciclopedias lo ven. porque Panesso llenaba las páginas de opinión con editoriales y comentarios. con sus sabios y satíricos comentarios. ojos azules como el mar y rojos labios de esos que le pintan a las muñecas. una selección de sus artículos periodísticos.

pero no para tenerlo en la cabeza. en su sorpresa. que ostentaba ahora con grande aplauso de las zorras y aún de otros zorros no plateados. como crees tú. Alicia continuó avanzando a lo largo de un pasadizo interminable. muy hermoso pensaba Alicia. Alicia. empezó a caer. estaba demasiado sorprendida y temerosa para poder coordinar sus ideas. se halló ante la entrada de una gran cueva.qué harán el Gato Mambrú y el Zorro Plateado?”. el Ratón escurridizo. Lo único igual era el color de sus labios. Alicia tocó el fondo. el Zorro no hace sino lo que le dice Mambrú”. la Tortuga paciente. “Por qué”? Preguntó Alicia. Allí todo era como en el país de arriba. pues aparte de que era la primera vez que hablaba con un individuo semejante. El Búho. El Gato Mambrú. antes azules y ahora de un castaño oscuro. que no pudo calcular. Se levantaba un confuso murmullo de voces. pero hacia abajo. Por una hendidura del muro observaba Alicia lo que pasaba. que Alicia recordaba haber visto muchas veces. Después de muchas cavilaciones lo recordó. no hallaba palabras para contestarle a un Búho. y el Elefante dice que no acepta que un infeliz felino lo vaya a mandar a él. el amarillo de sus cabellos se había tornado de un color violáceo. se adentró por esos vericuetos desconocidos cuando menos lo pensó. que se veía a la vez cómico y respetable en medio de esa reunión de animales más pequeños que Alicia. Entonces el Búho. ahora de un tamaño descomunal y con unos bigotazos que había mantenido ocultos antes. que le lleva más de una tonelada en peso solamente. Sin poderlo explicar la niña —que era precozmente inteligente— una vez que salió al campo a dar su habitual paseo matinal. Había visto su cara quileña —a pesar de no ser águila. Claros mechones de pelo alrededor de las orejas y en el lomo le habían ganado el remoquete de “Plateado”. Pero notaba extrañada que no se le despeinaban los rubios bucles ni sentía el menor miedo. fue acercándose mañosamente a Alicia y le preguntó en voz baja: “Qué haces tú aquí. Pero pronto empezó a notar cosas curiosas. El Zorro Plateado le puso en la trompa ese bozal. que de repente se ponía negro— el Búho de grandes y hundidos ojos. Entre los miembros de la silenciosa asamblea figuraban el Conejo Blanco —su propio conejito blanco. a pesar de que estaba a menos de un kilómetro de su propia casa. sino el Zorro Plateado. Parecía que se llevaba a cabo una asamblea general de los habitantes del País de las Maravillas. le explicó: “El que manda aquí no es. de grandes y hundidos ojos. En el espejo de una fuente se vio sus ojos. Y se halló en un país extraño y lejano. “Y entonces —dijo Alicia ingenuamente—. De repente. a caer vertiginosamente. Sin embargo.de todo el paisaje familiar. con esa irresponsabilidad de los niños cuando no están con la tía. la alegre Cabra. pensó Alicia. sin acertar a recordar exactamente. Su lindo Conejo Blanco era negro como el azabache. un vivísimo rojo que se destacaba más ahora en el fondo mate de su piel. Mambrú hablaba con autoridad. Su sorpresa fue enorme cuando vio en medio de la asamblea un personaje familiar: su propio gatito. niña de cabellos violeta?”. con el Gatito Mambrú y su Conejo Blanco. y el solemne Elefante. sin contar el marfil de los colmillos”. para que no pueda decir nada”. “Lo que vez —dijo el Búho—. como suelen tenerlo todos los niños por cosas menos terribles. casi negro. Porque a ese lo eligieron en una reunión a la que no asistieron la mayoría de los otros animales. En el centro había un personaje muy pintoresco. “Porque —replicó el Búho— el Gato Mambrú será el futuro jefe. Alicia. mientras todos los otros escuchaban. Después de un tiempo. ni siquiera ave— en su libro de fábulas: era el Zorro. una luz azulosa le indicó que llegaba a campo abierto. . que se mantenía un poco alejado del grupo. el Pingüino con su impecable frac. aparentemente. “Y qué hacen —preguntó Alicia— los otros animales?”. bajo una capa de leche que le quedaba siempre después del desayuno.

a la cual debemos un infinito acatamiento —no olvidemos. es necesario que encaremos resueltamente la realidad. como lo hemos relatado.. señores.”. Al terminar el Conejo sus palabras. después de varios meses de haber abandonado tan laudable costumbre. El Gato se lanzó . el Ratón Escurridizo y la Tortuga. y sobre todo. después de que le habían arrebatado la suya a la fuerza—. Y dijo el Conejo: —“Esta vez ha hablado el señor Zorro con toda la verdad. Pero de eso. el Conejo.. y los ultrajes inferidos diariamente a mi amigo el Elefante. en efecto —y es mejor que no nos hagamos ilusiones— que el feroz paquidermo es muy capaz de romper lazos y ataduras con un solo golpe de su trompa. que se mantiene en esa aparente sumisión por respeto al Conejo. y empezó a leer un papel amarillento que decía: “CONSTITUCION DEL PAIS DE LAS MARAVILLAS” Oír esto y armarse una barahúnda de abuela y señora mía fue todo uno. y particularmente por su poderío.”. querida niña —contestó el Búho— es otra historia”. El Gato. cuya suerte le había atraído la simpatía y apoyo de respetables animales. Todos sabemos que el Elefante no puede quedarse amarrado a un roble indefinidamente. El Correo. Tomó entonces la palabra el Conejo Blanco. de honradez reconocida por todos. El Conejo prosiguió imperturbable: “.“Eso. la Tortuga sacó la cabeza. No solamente porque repugnaría a la Sociedad Protectora de Animales. —concluyó el Zorro. tosió incómodamente. exceptuando el de la Tortuga. se caló las antiparras en la colina de la nariz. Las amenazas del señor Mambrú. no tienen por qué aterrarme. y dijo: —“Aquí entre nosotros. Se trataba de resolver un cúmulo de problemas que se habían presentado con motivo del aherrojamiento del Elefante. la misma Tortuga.. acongojado— apaguemos y vámonos. La desazón era visible en todos los rostros. Si no lo he defendido abiertamente se debe —y ustedes lo saben muy bien— a que reconozco al Zorro como mi jefe supremo.”. Y esa es la historia del Búho que aparece en el capítulo II... que fue llamada por protocolo y por obedecer a los viejos infolios —ya caídos un poco en desuso— que por seguir sus sabios consejos. por una posible rebelión del Elefante.. Viernes 11 de noviembre de 1949. a seguir sirviendo de cómplice a las maquinaciones del señor Gato. que su distintivo es la Cruz Azul— sino también. el Zorro. y cambió de sentado. hay una distancia como de aquí a Zipango. Entre ellos se contaba. incluyendo al Gato. hubo una reunión secreta del Gato. La verdad es que yo no tengo la menor intención de seguir contemplando impasible los desmanes de los ratones. que le ha aconsejado prudencia.. Y si eso llega a ocurrir.. Hay que reconocer. que dicho sea de paso. a quien todos prestaron inmediata atención. a quien debo obediencia. que se había metido desde el principio debajo de su caparazón —otra caparazón de material plástico que había tenido que comprar. al oír esto. Empezó a hablar el Zorro. porque era animal de pocas palabras. ALICIA EN EL PAIS DE LAS MARAVILLAS CAPITULO XI De allí a poco.

Entre ellos estaba el Búho. e implantara el Estado de Sitio y la censura de prensa. Los personajes principales. que hace días está terminantemente prohibido en el País de las Maravillas. El Correo. pues el autor no quiere repetir con frecuencia el nombre de la vulpeja— pálido y tembloroso. La fábula retrata las circunstancias políticas del momento. el Zorro y el Gato Mambrú representan al presidente Mariano Ospina Pérez y al jefe de partido. y se dirigió al tumulto de animales con estas razones: —“El pequeño desorden que acaba de registrarse se debe únicamente a la Tortuga. luego de que el Presidente ordenara la clausura del Congreso. Y todos los ratones se retiraron a sus casas. El Gato se acercó al Zorro y le musitó rápidamente unas palabras en la felpuda oreja.como un tigre al través de la mesa. al diplomático Alberto Lleras Camargo. al tiempo que el Zorro se metía apresuradamente debajo de la mesa. que cometió la imperdonable imprudencia de leer ante nosotros un libro subversivo. el Conejo. El Ratón Escurridizo siguió detrás del Gato y le puso una zancadilla al paciente Quelonio —como la llamaba Alicia. hay una completa calma”. . Por lo demás. a ponderar la sabiduría del Zorro. del E. Con el ruido de las sillas y las mesas al caer acudieron multitud de animales a inquirir lo que sucedía en el salón amarillo. se acercó a la ventana. y arrebató —como era su costumbre— los papeles de la mano de la Tortuga. El dueño de ella —de la oreja. donde acababa de desarrollarse la escena. Con esta serie en clave de parodia Antonio Panesso Robledo burló la censura del régimen desde el espacio editorial. Miércoles 23 de noviembre de 1949. que fue arrojado violentamente con un empujón del Escurridizo. El Conejo miraba la trifulca con la ira reflejada en sus bigotes. con rayitas azules. no se sabe por qué razones—. N. Laureano Gómez.

—Es que no son capaces de vivir sin contar con su boba. que les bregue el “guayabo” de los tragos. con el que salvó unos cuantos matrimonios gracias a sus fórmulas mágicas. Eso es cierto. y si hubiera podido entrar en la liza política. Su primer libro publicado. crónicas y a investigar en la cocina. directo y corto. de pronto. y . en la prensa liberal. En el prólogo don Tomás Carrasquilla exalta sus dotes literarias para el cuento y le dice: “Usted. En el libro “Crónicas” (1983) sus hijos se tomaron el trabajo de recopilar esos “cortos y sencillos parrafitos”. que tienen tantos matices. “La cartilla del hogar” y su famoso libro de cocina “La buena mesa”. También publicó doña Sofía “Don de gentes”. mi señora doña Sofía. “La abuela cuenta”. Antioqueña devota de las tradiciones. Doña Sofía se ganó un sitio de humor en las letras y en las cocinas de los colombianos porque su truco estaba en mezclarle a las suculentas recetas unas gotas de sentido común. desplegó los genes del poder en sus dominios domésticos y sociales. y fue cofundadora de la revista femenina Letras y Encajes (1926). y les siga a todos los caprichos—. la gracia de su estilo literario y su cautivadora personalidad. Pero. habría arrastrado miles de electores con su sazón culinaria. paradójicamente. en la cual describía con detalle las costumbres y personajes de la ciudad. en El Colombiano. “Cuentos y crónicas” (1926). a cualquiera de las asistentes se le ocurre contar que un viudo conocido está por volver a casarse. para salir a buscar reemplazo.. como los llamaba ella. Y ni les da pena de que la gente vea lo pronto que se olvidan de esas buenas señoras. que no podía faltar.]”. tanto noble e interesante[. Si. por ejemplo. colaboró en los principales diarios del país con su estilo claro. Nieta de Mariano Ospina Rodríguez.SOFÍA OSPINA DE NAVARRO Nació en Medellín en 1893 y murió en 1974. Sostuvo la columna Chismes. conquistó territorios vedados a las mujeres. es la llamada a escribir novelas sobre estos hogares de Medellín. ella tuvo el privilegio de contar con una ilustre maestra particular: María Rojas Tejada. Esta escritora heredera de Carrasquilla y Efe Gómez. Sin posar de feminista liberada. Es que son tan ingratos! El gremio de los viudos queda por el suelo. sobrina del general Pedro Nel Ospina y hermana de Mariano Ospina Pérez. pasó por la vida “alegre como un vaso de moscatel”. Desde muy joven se dedicó a escribir cuentos. ELLAS COMENTAN Cuando en una reunión femenina se pone en discusión algún tema que interese al conjunto (que desde luego no habrá de ser de la pesca. humor y anécdotas sobre asuntos de la vida cotidiana. entre costumbrista y gastronómica que publicaba semanalmente en El Espectador. pide a gritos una segunda edición. Aunque en esa época las mujeres no terminaban ni el bachillerato. la caza o los negocios) es cosa que entretiene. como la definió el Tuerto López. al escuchar los encontrados comentarios. Pero su colaboración más famosa fue la columna Hogar.. como el del periodismo que ejerció hasta sus últimos años. interviene la indulgente. no alcanzan los oídos para captar tan diversas opiniones: —¡Antes se había demorado mucho! Ya los hombres no esperan a que la mujer cierre el ojo. y la crítica al proyecto de que se habla parece definitiva.

(Les faltó el canario.. una esponjosa tortilla. es porque no lo maltrataron mucho. Tomando la resolución de empezar en propia hora el tratamiento cumbre conocido con el nombre de “régimen de la manzana”. Pero también debe serlo que la tal “colada” lleve consigo la melancolía al espíritu de quien la toma. una tostada de pan.”. sino más bien un homenaje a la memoria de la que lo hizo tan feliz que lo dejó con ánimos de meterse en otra hondura… A esta se unen otras defensoras..declara que no encuentra deslealtad ni ingratitud en el viudo del nuevo matrimonio. “pataleta”. línea de fuego. Pero. Comida: un vaso de leche descremada.... es un programa de hambre más o menos así: Desayuno: una taza de café tinto sin azúcar y una manzana... llanto y una manzana.. Pero el régimen sigue y en la tercera semana sufre algunas variaciones de consideración: Desayuno: jugo de naranja. Es un polvo con sabroso sabor a vainilla y otras esencias —propias para atraer a las señoras golosas— que disuelto en agua y tomado tres veces al día. riña con el marido. medio tomate y una manzana. él no puede prodigarles.. o comer con desagrado es para cualquiera motivo de sufrimiento moral. ansiosos de cuidados y de mimos que... efectiva sin duda. Cuando la aguja de la balanza pasa del límite exigido por las reglas de la estética. Pero llega a su significado máximo cuando se dice línea femenina. Si busca las cadenas después de que la voluntad de Dios lo dio de baja..) Comida: una taza de caldo desgrasado. línea de combate... la voz de la sentimental. Ella ha sido la compañera inseparable de todo régimen alimenticio. se deleita ante el espejo observando los sorprendentes resultados y tiene que buscar costurera para que les varíe las medidas a los trajes. impone sacrificio y es respetable: Línea de conducta. se deja oír naturalmente. legumbres cocidas y una manzana. Almuerzo: jamón magro.. zanahoria cruda. un huevo escalfado. que analiza con acento tristón la situación de un viudo cuando queda rodeado de muchachitos.. por si se le presenta la ocasión de otro enlace... un bistec con tocineta. En honor a la línea corporal muchas mujeres no solamente sacrifican todo deleite gastronómico. una tajada de queso.. Todo marcha a las mil maravillas. Hay quien comente que una de las que piensan así es por ser también viuda y estarse curando en salud. No faltan las sonrisas burlonas y los cuchicheos. 17 de julio de 1965.. El . “La palabra línea sugiere rectitud.. aparta de la mente de los gordos la imagen de un pollo frito... sino que llegan hasta el heroísmo. Todo esto puede ser muy cierto. ante las juiciosas declaraciones de las últimas. y una manzana. La señora se siente más ágil. la señora que se pesa exhala un triste suspiro y oculta muy bien en la secreta de su billetera el desdoroso comprobante. LA LINEA mundo femenino está de plácemes con la llegada al comercio de un famoso producto adelgazador que dizque obra verdaderos prodigios. Nutriéndolos además con sus vitaminas y dejándolos perfectamente satisfechos. un huevo cocido y una manzana. Esta dieta. El Tiempo.. y el diálogo se va animando por momentos. —Tienes razón. Almuerzo: cuatro hojas de lechuga. como apoyo a lo dicho. Hace muchos años se puso también de moda una dieta milagrosa.. una crema de ostras o cualquiera otra tentación de las que los hacen caer tan frecuentemente. a la cual me referí en el siguiente comentario que vuelve a ser de actualidad. “echada” del servicio. porque el hecho de acercarse a la mesa para no comer.

.? La vaca estaba sana. Y. Pues no hay más remedio que enterrarla.. será eterna.. optan por oír lo que dicen los demás.. y los peones me piden que les deje aprovechar la carne. porque la humanidad es una mina que jamás acabaremos de explotar. Que la entierren ligerito. LAS CARTERAS . Tomado de Crónicas. que corre el peligro de ofender con sus gracejos. que aceptar con resignación esa carga (que por fortuna pesa más al público que a quien la lleva a cuestas) con la seguridad de que ella. a don Pepe Sierra —el acaudalado antioqueño que no dejó al morir sólo millones. Tomado de Crónicas.. No quiero que se me sigan rodando las demás.. los presentimientos siniestros nos asedian.Si el carácter no sufriera menoscabo con el régimen... Y dejan el campo a otras. al notificarnos —por boca de sus profetas— que el día del gran juicio resucitaremos con los mismos cuerpos que tuvimos en la tierra.. solamente cuando se llegue el caso de contar de él alguna anécdota sustanciosa. Yo creo que un buen conversador puede llamarse aquel que sabe manejar la batuta en la tertulia. 1983. y el sueño se niega a visitarnos sin la compañía de las drogas sedantes.... haríamos algo por contribuir a la belleza de la raza. El que habla poco de sí mismo. —¿Enterrarla. El que acepta las interrupciones y las aliña con su ingenio o su gracia. reconozcamos que siempre han sido ellas la sal de la conversación.. Pero ocurre que a muchas. no siempre mesurados y prudentes. sin dejar decaer a los que en ella actúan como lo hace el director de orquesta con los músicos del concierto. ahora que hablamos de anécdotas. por desgracia. Eso se deja para el conferenciante.. ¡Qué lástima! Ni aún en el cielo podremos usar “suéter” y prescindir de la estorbosa fajita. Medellín. todas las mujeres jóvenes y viejas.. don Pepe. No hay más remedio pues.. para quienes la dificultad parece consistir en saber cerrarla a tiempo. mi amigo. EL ARTE DE CONVERSAR En las reuniones sociales del día muy pocas veces se disfruta el placer espiritual de escuchar al buen conversador. las ideas abandonan su morada. sino también sabias reglas para llegar a conseguirlos— nos lo pinta de cuerpo entero la anécdota de la vaca: —Don José María —le dijo alguna vez el encargado de una de sus haciendas— se acaba de rodar por el precipicio una de las vacas y la encontraron muerta en la cañada. ni hacer gala de erudición. Tampoco lo es el chistoso crónico.. como si para ellas constituyera un gran esfuerzo el tener que abrir la boca. Dios Nuestro Señor nos quitó toda esperanza de mejorar siquiera en la otra vida.. Y el tema es inagotable. —No importa.... Con frecuencia encontramos en ellas personas que teniendo capacidad y temas para sostener una amena charla... 1984.. Para ser un buen conversador no se requiere deslumbrar a los oyentes con bellas frases.... Por ejemplo... Y del prójimo.. el hambre nos reduce el espíritu a la más mínima expresión: se nos olvida charlar y sonreír.. luciendo por las calles siluetas impecables. Nada hay tan interesante como conocer la personalidad de las gentes a través de los hechos de su vida. Pues para colmo de males. que cuenta con su clientela especial..

.. como los premios del colegio.. y es la cartera del comerciante.... la polverita y su amigo el colorete. Pero todo el producto entra a la cartera. las semillas de plantas obsequiadas por la amiga.. por sus exageradas proporciones.... .... pues. Medellín. Pero además debe caber en ella la libreta de apuntes.. cuyo peso va haciéndose tan abrumador que lo obliga a tomar vitaminas y pastillas calmantes..” Y aún existe un último estilo de cartera.. con la mano sobre el pecho... como lo prueban las cuartillas encontradas a algunos de ellos entre sus papeles íntimos. parece. y por lo tanto. Los ministros son prácticos y viven prevenidos... También el hombre lleva consigo en el bolsillo interior de su chaqueta una cartera delgada y fina.. y que es la más apreciada de todas. La de uso más molesto.. Siempre la tiene cerca porque sabe que en ella encontrará cuanto pueda interesarle...... las promesas incumplibles.. dada la resistencia con que esquiva la investigación.. Hay otra cartera —la ministerial— que no se compra en almacenes... que pretendan hacer en ella unas manos de mujer.. y la receta de cocina pescada en el último costurero. que la hubiera construido doña Urraca. lo que no siempre logra conseguir. cuyo rótulo decía: “Discurso que improvisaré el día 25 en la inauguración.. que es motivo de preocupación para él especialmente cuando se trata de desfiles y tumultos. como los proyectos irrealizables. los cigarrillos y el encendedor.. tratando de defenderla... el botón que se le desprendió al vestido. la billetera —si no con mucho dinero. Del contenido de la cartera masculina sólo puede saberse algo verdaderamente cierto en caso de muerte o accidente... El vende y vende. Esta lleva en su seno muchas cosas interesantes.. Lo que hace pensar en la existencia de retratos y papeluchos delatores. sino que se gana con notas.. los “mejorales” y el pañuelito. por lo menos con el pase de chofer y los retratos de las personas amadas— el rosario compañero inseparable. por sentirse nervioso y extenuado. y los discursos “nonatos”. Por eso lo vemos.. Tomado de Crónicas... las llaves del automóvil.. el estuche de los lentes..La cartera es para la mujer el adminículo más indispensable.. gana y gana. 1983...

crea fatalmente para tales vidas un falso estatuto de la conducta. una desesperada luz. 1979). El espectáculo de esta última me ha producido siempre un insoportable malestar. Usted. Los veintitrés años representan el esplendor juvenil sin la agresiva indeterminación de los diez y ocho y sin ese melancólico preludio de la conformidad y la madurez que extiende su sombra a los treinta. De sus ojos. sobre sus cabezas y sus corazones. Hernando Téllez fue uno de los más entregados a la literatura. con las alegres legiones de muchachas. con una gracia. Llega por momentos a las fronteras de la perfección. MARCHA NUPCIAL noticia es excelente. En las reuniones mundanas se las ve luchando tácitamente. brota pronto. que inició en la revista Semana y continuó en Mito. “que ha tenido la inteligencia de no disputarle a nadie una silla ministerial o una vacante en las cámaras”. y desde la última curva del camino. pero difícil como la de los cuarenta y cinco de toda mujer. Por ello hay mujeres de medio siglo en quienes se pueriliza la noción de moda. de los afeites. Se alababa sobre todo su estilo castizo. dos tomos. Era el más respetado de los escritores— periodistas. para que el mundo no Este La . fina y clásica. Una edad perfecta. Se va usted a casar a los veintitrés años. con una limpidez y una desenvoltura casi inverosímiles”34. Pero no se alarme: hay una segunda y si acaso una tercera juventud. pues trasegaba de la literatura al periodismo y a la política. del gesto. Escribió unas anotaciones fugaces con el título de Márgenes. a su vera. Con frecuencia. de sesenta años. El dramático descase entre lo que son y entre lo que aparentan. Existen numerosos títulos de Téllez. entre ellos la Selección de prosas y Textos no recogidos en libro (Colcultura. A finales de los años cuarenta Téllez era considerado por la crítica como el más completo de los escritores colombianos. Su prosa era fresca y dúctil. un amor de veinte años en la persona de alguno de esos jóvenes atletas que son un dechado de malicia deportiva y de ingenuidad sentimental. desde luego por razones bien diferentes de las que van implícitas en el problema de su juventud. para que no pase. como lo demuestra la antología de sus escritos sobre literatura. seguramente lo ha observado. Lo ofrecen esas mujeres de cincuenta. titulada Nadar contra la corriente (1996). vemos tertulias en la lejana estación de partida. Otto Morales Benítez señala que de la generación de los Nuevos. y sus juicios de un perdurable valor. de la actitud ante la vida. una de sus facetas más apasionantes. en un cuerpo invisible. raudo con su carga de ceniza. gracia verbal. donde escribió las columnas de la sección Hoy y realizó una campaña política sarcástica y apasionada en favor de Alberto Lleras. trabajados por el tiempo. Alvaro Cepeda Samudio y Alvaro Mutis).Hernando Téllez lúcido intelectual y exquisito prosista nació en Bogotá en 1908 y murió en 1966. Téllez tenía un alto perfil en el medio literario. Sanín Cano decía que su estilo era “una cosa ejemplar. justeza idiomática. Fue comentarista de planta de El Liberal. algo así como el postrero resplandor de las señales eléctricas que de noche. esas mujeres aparecen trenzadas en una lucha por conservar. de la conversación. cuyo propósito de perduración en la belleza y en la coquetería juveniles es una angustiosa demanda para que el tiempo se detenga. En esas columnas sobresalió como crítico literario. Comenzó muy joven como cronista judicial en El Tiempo y hacia 1929 inició su columna Espejo de los días. porque jerarquizó y calibró las letras nacionales (fue el primero en escribir en Colombia sobre Gabriel García Márquez. Téllez no sólo fue reconocido como uno de los más brillantes periodistas del país. sino que se convirtió en un caso literario excepcional.

para que no concluya la fiesta sin que alguien deje caer piadosamente en la cuenca de sus oídos. en serio. Pero faltan muchas cosas sobre él y sobre usted misma. simple y victorioso. una alegre corbata. Pero cuando esos motivos. Yo podría deducir. en el automóvil.— y la promoción con énfasis fascinador.. Si espero un poco más. ¡en casa. Es un cruel engaño. dice „okey‟ a cada rato y concluye todas sus frases con un „ves‟? que me sume en las más deliciosas cavilaciones. Y para comenzar. pues. una gloria. innumerables mujeres la han realizado casi sin darse cuenta. etc. no serlo. Es claro que a los veintitrés años se pueda suponer. la talla de su campeón y el número de cuello de su camisa. en el misterio. todavía la inmutabilidad de cierta imagen y ciertas condiciones adjetivas y subjetivas de ser amado. Está bien. lo permanente. un perfil de la belleza masculina una especial modulación del idioma inglés. la gota de miel de una palabra gentil. me parece formidable. porque es inevitable en la iglesia... El amor obtiene las más extrañas e insólitas justificaciones. en la tercera juventud de los hombres ni en la de las mujeres. dos orquestas. la claridad. zapatos de gamuza con suela de caucho que dan a su paso agilidad y la cautela de un felino. Propóngase. pelo liso. en pantalones de baño. un plan formidable‟ etc. Es un arte sin fórmulas fijas.. “¿No debo considerarme dichosa?”. ¿se quedará con el alma vacía? Sí. buen porvenir. puedo quedarme soltera. “La vida traerá otros estímulos. una irresistible invitación a la fuga. mi novio es perfecto. Pero no vaya a incurrir en la cándida idea de que crearlos o descubrirlos a tiempo es una fácil tarea. el cambio de los estímulos en toda pasión y en toda vida humana. que contra esa imagen y esa noción conspirará con éxito. la agónica fluencia de la vida? Yo creo que usted no se resigna aún a aceptar como cierto misterio de la persona humana. Muchos hombres. Pero no se asombre. que busca en lo inestable. de un exquisito irrespeto. Y yo no puedo responderle. sus transmutaciones inevitables.Sé que algunas amigas mías se mueven literalmente por él.las olvide ni las desdeñe. Una tarea milagrosa. lo duradero.”. Así es. ¿Le han servido a usted eficazmente para sustentar su amor? No estoy diciéndole una broma. usted no será de estas últimas. Gracias por su precisión. puede ser peligroso. Pero eso carece de importancia en cuanto su demanda final. Usted sabe hoy que ama por lo que ama. precisamente el arte de saber amar. desde luego han fracasado. Pero él me ha escogido a mí. Primer premio en las últimas competencias de salto. escribe usted. subcampeón de golf. otros motivos. esas razones hayan perdido toda eficacia estimulante. buena herencia. vestido. otras razones para el amor”. Y hablemos pues. sin sombrerista.La fiesta será espléndida: azucenas de Quito. en lo cambiante. Mendelssohn. Usted dice en su carta: “Ha llegado la hora de casarme.. ¿Pero le será muy arduo suponer o aceptar. del joven bello. un éxito al timón. Y bien parecido. Además. habla inglés como un newyorkino. desde ahora. Buena familia. de pintas alegres y escandalosas. ¿No es todo esto doloroso? No crea. Un mozo de golf. de su amor. como una tarea. pues. de acuerdo con los datos que me suministra. Usted parece seducida principalmente por la imagen y la noción del “campeón”. de una secreta fórmula que tenga el mérito de la clandestinidad y de la audacia. son bases demasiado precarias para establecer sobre ellas el diagnóstico de la felicidad. Un atleta. Me refiero a algo más sutil como es el alternativo juego de las reacciones. de un vocablo turbador. una pareja de baile incomparable. corbatas claras. un título de campeón. ¿No debo. Pero es peligroso fundamentalmente en algo que por su calidad intrínseca resulta eminentemente efímero. ya veo su gesto de protesta y de burla.. „formidable‟ es una palabra que le sirve para todo —„estás formidable. No hablo de la desintegración del amor.. ojos oscuros y grandes. En ello consiste. abandone la idea del campeón y . Y muchos y muchas. buena posición. Chopin y un poco de música sagrada. considerarme dichosa?.

. que allí verá reflejada. Presumen como Lázaro.. Todo lo complican. Missouri. ponerme a investigar las causas de mi amor..”.. etc. Describa “en profundidad” a ese portento masculino del mazo de golf y de las alígeras piernas. etc. querido amigo. Me dijo: „debe ser muy interesante. nos quita el sabor de la vida para darnos el de la muerte. probablemente será más verídica que esta seductora estampa de magazín estadinense que su imaginación y sus manos han trazado sobre el papel. que tiene el poder de aislarlo completamente de este bajo mundo y transportarlo al reino feliz del bate y las botas. Permítame. amar a mi „campeón‟.. en donde esa clase de investigaciones se permiten. simplemente por la del hombre. El inventario de cualidades que usted hace con su carta. Y no pueden entender que Cuidado con el amor es la pedante consigna que ustedes dan a sus libros en sus artículos en todas partes. como todos los escritores que se envanecen de conocer el alma humana y. Usted.. pero es más auténtica.. No. Habrá mujeres de „tercera juventud‟. La imagen de su amor. Y conocerá a mi marido. sino haciendo mi propia vida con los materiales que la vida ofrece. No ha leído nada de usted.. Eso de vivir con un „genio‟ en la alcoba debe ser terriblemente aburrido. 16 de octubre de 1949. Es más complicada.. haber estado ya del otro lado del misterio. ¡Qué vanidad! De las cosas más sencillas hacen un problema terrible. De mí sé decir que no le temo al amor y que parece insoportable toda esa literatura que como la de su carta. Así se hallará más próxima a la verdad y más distante de la duda y de la desilusión. Demasiada amargura hay distribuida por el mundo como para agregar a ella la contribución de nuestro propio amor.cámbiela. pero yo no entiendo esas cosas‟ Y reanudó la lectura de „Sporting News‟. Pero no crea que estoy amedrentada. si es el caso. Yo no estoy escribiendo una novela.. Ni siquiera su detestable carta. Ustedes consideran como una catástrofe que el amor sea efímero o que muera. Una idea de un hombre con su código personal de señales. venga a la fiesta de mi matrimonio. Se la mostré y a los primeros renglones se aburrió. le diría que son monstruosos. “P. lo que es más inaudito. como quien investiga un crimen? Qué tarea más sórdida y estéril. Descienda hasta las aguas profundas del sentimiento. Y si no estuviera tan bien educada. se empeñan en mostrar que el amor es un conflicto terrible y un insoportable suplicio.. ¿No es ello abominable?”. Si no le da mucha vergüenza haberme escrito lo que me ha escrito. sin envenenarnos el alma con vanas filosofías? ¿Cree usted que yo debo en lugar de amar. Es „formidable‟.ustedes los literatos.. Compadezco a su mujer y a todas las mujeres de los literatos. con su miseria y su grandeza. Por ahora soy feliz. Reciba el testimonio. Me asomaré al „misterio‟ o al abismo. un semanario de Saint Louis.S. pues. Se divertirá observándolas.” Y la posdata. ¿Por qué no se nos deja existir simplemente vitalmente.¡Unos ojos que no escrutan el cuerpo sino que palpan el „misterio‟ como usted dice cómicamente. El amor es mucho más simple y más fácil que todo eso. para tener miedo. son insoportables. con su alternativo juego de heroísmo y generosidad. La respuesta decía. qué horror! Jamás le hubiera escrito si hubiera adivinado (no puedo evitar la repetición del verbo y no me importa) que en lugar de felicitarme iba a decirme todas esas frases entre solemnes y burlonas que hay en su carta. después del matrimonio. El Tiempo. en una valerosa exploración. el corazón de las mujeres. en lo esencial y más benévolo: “. merece ser complementado. No hay tal. con su repertorio de cavilaciones y debilidades. con su sistema de imprevistas reacciones. como usted dice sin razonar demasiado.

Caignet. pero perecen en medio del desprecio colectivo porque el nivel cultural de la sociedad ha sobrepasado ya el grado histórico de la cursilería. — ¿De manera —dijo con los labios temblorosos— que todos los que oímos embelesados la radiodifusión de esa novela. profanado. era. precisamente porque . es tan absurdo como inculparla porque en el desarrollo de su producción conserve ciertas formas feudales a tiempo que otras sociedades han superado ya satisfactoriamente esa etapa histórica. En ciertos países europeos. por completo biológica. claro está. Olvidó algo muy importante: que la sucesión de las etapas culturales es lenta y parsimoniosa y que si había algo socialmente explicable y normal era el éxito de la novela de Caignet. de la gracia animal. demasiado esplendorosa para ser verdadera. declaró su indignación cuando alguien dijo en la tertulia donde se hallaba. El derecho de nacer. zozobraba un prendedor que no era una joya sino una imitación de joya. es difícil no digo ser literariamente cursi. Sobreponiéndose a esa natural coacción del sex-appeal sobre las facultades críticas. La cursilería literaria no es una arbitrariedad sino una consecuencia lógica del medio social que la ha hecho posible. trascendía a sus palabras. exaspera terriblemente a ciertas selectas inteligencias. El traje era sobrio y elegante y los ademanes sencillos y desenvueltos. Una ligera exageración en el trazo oblicuo de las cejas. y por ahí. pero las decía con tanta convicción. Los hechos no son ofensivos. Además. un monumento de cursilería. no todavía. además de su victoriosa belleza. Pero su apasionado fervor sentimental e intelectual por Caignet sobrepasaba la medida de sus seducciones. Y. por el escritor cubano. Esto no es una ofensa ni para el país ni para Caignet. según él. verbigracia. como perdido en el oleaje del pecho. un escritor que se encontraba en la reunión tomó sobre sí la temeraria empresa de hacer para la dama una especie de sermón sobre lo cursi. bien observada la dama. de su calidad de hembra bella. sino serlo con éxito. probablemente esta mujer colombiana no habría sido contradicha en sus opiniones. Y podía tomarse en realidad como un abuso de poder. que la novela de Félix B. muy enojada. no tenía sobre sí nada que delatara sus íntimas y secretas conexiones con la cursilería. Algo. buscaba darle al rostro una reminiscencia mongólica levemente inquietante. Una respuesta afirmativa resultaba poco galante. con tanto desgaste de energía vital. que tomaban súbitamente una coloración artificial pero encantadora de verdades. una inacabable serie de futilidades. como los de la “Novela Rosa”. dijo. ciertamente. En Colombia. una línea general de elegancia y de buen tono rodeaba a la dama. fue ignominiosa. Eduardo Caballero Calderón. En su apostólico empeño. Decía.CONSIDERACIONES SOBRE LO CURSI Gustos literarios La dama. pero merecidamente batido. El éxito de Caignet en Colombia. Culpar a una sociedad porque en un gran número de sus manifestaciones sea cursi. no un capricho de las gentes. tal vez mucho. estuvo a punto de realizar una nueva cruzada para rescatar el Sagrado Cuerpo del Arte. somos cursis? Se produjo un silencio muy difícil. Francia. Salvo esa forzosa concesión económica a la producción en serie. pero muy bella a pesar del enojo. Era un gusto verla y oírla decir deliciosas tonterías. El caso de Caignet que es un caso de perfecta sincronización entre la cursilería literaria y la cursilería social. su conversación no era completamente descabellada. Las aguas de la cultura media superan esa marca. Puede haber muchos o pocos escritores cursis. se explica precisamente porque el gusto literario promedial del país se encuentra exactamente en el nivel de la cursilería. Si no se hubiera suscitado un tema de conversación tan peligroso como el de la novela de Caignet. por ejemplo. La cursilería es un signo social.

en la idea de lo que uno es y no es. los zapatos rotos. La cursilería puede estar implícita en el traje. en la conversación. Por eso las páginas de vida social de los diarios colombianos son prodigiosamente cursis. Es la dignidad teatral de un vendedor que lleva. Es por ello por lo que la cursilería puede expresarse de la misma manera en el éxito de Caignet y en la tendencia irrefrenable de la alta o pequeña burguesía para no dejar en discreta penumbra ningún acto privado que pueda denunciar. pintura. si lo extrema. el mensaje de Caignet. sin embargo. en la amistad. En otras palabras: Caballero olvidaba el medio. Los resultados de su frustrada campaña tal vez lo hayan desengañado. por herencia histórica. La ausencia de estilo es —¿Cómo le diría a usted?— la barbarie no exenta de cierta fuerza y de cierta áspera seducción. respecto de las valoraciones del gusto medio. Sobre todo en el dominio de las formas artísticas: poesía. muchas veces. Y la coquetería de una niña que presume de mujer. de convenio. requiere. como tal. Y de esta suerte. Y el desafiante exhibicionismo del nuevo rentista que se llena de automóviles de último modelo. Resulta. Caballero tenía razón. la literatura de un escritor como Caignet encuentra eco popular muy extenso. no se parecía demasiado al señor Caignet. ante el público. es un rico filón y un tema de primer orden para la creación estética. no porque así lo deseen sus redactores. cuando menos. sino porque el ambiente social así lo exige. en lo general. Para tomar el cobre por el oro y pagarlo. que lo cursi tiene su natural imperio cuando una burguesía en ascenso económico no ha conseguido crearse todavía o no dispone. a precio de oro. El estilo es un principio de adecuación. Cuando hace el oficio de joyero falso y a su producto quiere dar sin embargo la apariencia de lo verdadero y de lo fino. o su impudor si lo disfraza de candidez. Usted habrá leído las preciosas imitaciones que .representaba algo así como la sublimación literaria de una sentimentalidad y de un gusto intelectual promedios. etc. como maná. primigenias. cine. justificados históricamente para caer en el truco del falso joyero. Es la cursilería del nuevo rico que anhela demostrar su nueva condición por medio de un refinamiento postizo y es también la del pobre que anhela disimular su verdadera condición por medio de expedientes en que lo trágico y lo cómico se entremezclan denunciadoramente. un compromiso respecto de las normas. Una mujer liviana cae en la cursilería cuando representa el papel de la honesta agresiva. pues. Una colegiala puede convertir su candor en pura cursilería. Es un problema de calidad en las formas. irresistiblemente cursi. en la política. no exentas de seducción. socialmente hablando. Esta distinción entre el cobre de lo cursi y el oro de lo verdadero. de supuesto refinamiento y de máxima distinción. Hay cursilería en el amor. en el concepto de la vida. Lo cursi en el estilo literario aparece cuando el escritor resulta incapaz de hacer una aleación honorable de los materiales con que trabaja. escultura. en los ademanes. llenos de poderoso atractivo. Los países jóvenes están. y por extensión toda la cursilería. No la ausencia de estilo. la experiencia cultural y civilizada de que se habló antes. Para la sátira humorística es impagable. la atmósfera social en la cual caía. tomadas idealmente por lo alto. Se puede ser cursi por solemnidad o actuando conforme a la creencia de que el amaneramiento es el colmo de la estilización. la solidez económica de su situación o lo que esa misma burguesía reputa como signo de aristocracia. como hay un esnobismo del buen gusto. Desde su personal punto de vista. en el estilo. Hay un esnobismo de la cursilería. novela. Y la de una mujer que presume de niña. Ahora bien: lo cursi. teatro. música. Hay ciertos lenguajes literarios enteramente bárbaros. de la esposa sin tacha o de la matrona irreductible. Era el punto de vista de un miembro de las élites que partía del engañoso supuesto de que toda la sociedad se parecía a él mismo o de que. Pero usted querrá saber en qué consiste la cursilería literaria. Y ciertas formas de vida. Colombia se halla en la primera etapa. ahora sí. de una auténtica y sólida tradición cultural.

Podría. Casi podría decirse que la corta tradición del clásico café bogotano correspondía a la primera mitad de nuestro siglo. Esa simple transposición ha sido suficiente para desajustar todo el proceso y dejar en ruinas el edificio de Caignet. LOS CAFES QUE MURIERON EL 9 DE ABRIL En la crónica del siglo pasado y anteriores es poco lo que se habla y menos lo que se destaca acerca de la vida de los cafés bogotanos y más bien se habla de las tertulias aristocráticas y hogareñas donde se discutían y comentaban los sucesos de la época. más sentimental. Una y otra obedecen a las mismas leyes del desarrollo social. Y los admiradores de Caignet tampoco la tienen. tenía como temas de conversación y de discusión la política local y la literatura social europea. 5 de agosto de 1951. la tertulia de café. El cachaco bogotano reemplazó al filipichín santafereño y la “Gruta Simbólica” fue el puente de transición entre la tertulia clandestina y el café de tertulia. pues. en la alborada del siglo veinte. nace a la vida el café bogotano. la primera es anterior a la segunda. Klim la ha descubierto por el lado del humor que es el lado más agudo y más apto a la demostración de toda falsa moneda literaria. —Pero no me negará usted —afirmó como para no darse por vencida— que Caignet escribe muy lindo. una falsa apariencia de calidad para ellos mismos. Caignet no tiene la culpa. no difiere mayor cosa de la cursilería literaria. Klim se ha encargado de ese estupendo trabajo revelador. Ha levantado un monumento literario a la cursilería. como actitud de ella misma. por consiguiente. En la agonía de la última guerra civil. una inspección crítica más o menos diestra deje en evidencia la superchería. más solemne que la novela de Caignet. sino porque el compuesto literario que de ellas hizo Caignet merecía el terrible honor y la prueba cruel a que las ha sometido Klim. Y que. que por ancestro y costumbre. que no podían comentarse abiertamente porque cada gobierno de turno las prescribía del debate. Caignet es un humorista que se ignora. Desde luego. tal como lo conocimos y recordamos. Entonces comprenderá usted por dónde brota el manantial de la cursilería. Pero haga la prueba de leer esa novela en la versión de Klim que no difiere estilísticamente del original sino por la maliciosa reiteración de los tópicos claves del escritor cubano.del estilo de Caignet ha hecho en su columna de El Tiempo el humorista Klim. como expresión. dice usted y dicen muchas gentes. en lugar de reír hubieran seguido llorando con las desventuras de Albertico Limonta. La cursilería en la vida. Pero el café bogotano no alcanzó la altura intelectual ni el . como condición previa. es una consecuencia. Klim no podría hacer lo mismo con el estilo de Flaubert. fácilmente alterable por la acerbidad de los interlocutores. es decir. en guarda del orden público. Nada más serio. La cursilería requiere. como ya se dijo. Usted queda absuelta. no porque esa clase de desventuras no sean dignas de cristiana compasión. Y ésta. que haya básicamente una falsificación de los valores estéticos. más patético. Le ha bastado con ubicar en otro plano intelectual el estilo del escritor cubano. Pero en ninguno de estos dos casos el resultado sería el de dejar en cueros a la cursilería porque ella es inexistente en esos dos estilos ejemplares. El Tiempo. Como se puede imitar a Cervantes. si quisiera imitarlo. para divertirse él y divertir a miles de lectores colombianos entre los cuales habrá muchos que sin ese antídoto. en serio. El autor del sermón comprendió que había perdido lamentablemente su tiempo. El ambiente político y el estado casi permanente de guerra civil impedía la reunión pública. O dicho de otra manera: el ácido del humor de Klim actúa como agente catálico: el cobre de la cursilería literaria queda esplendorosamente aislado y al descubierto. En este punto del sermón del escritor. la dama parecía un poco perpleja. cuando hubiera podido hacerlo en broma.

fueron concentrándose en las cercanías del Puente de San Francisco. donde estaba situada “La Rueda de Ferris” y la calle 26. solamente se atrevieron a existir tres o cuatro cafés de tradición y nostalgia. El Café Windsor fue célebre y popular hasta la década de los “treinta”. como continúa haciéndose en los escasos cafés actuales. restaurante. los cafés de comienzos de siglo existían entre la calle segunda. y donde se despidió de la vida. El café de la Paz quedaba en la calle doce. que acudían a ellos a calmar el frío con un pocillo de tinto caliente que acompañaba la lectura de textos y ejercicios de tareas. principalmente en la tradicional Calle Real. generalmente. crecieron. pocos pasos arriba de la misma carrera séptima. intelectuales y bohemios. hacia la esquina de la calle diez. Allí concurrían los bogotanos parlanchines. entre calles 14 y 15. La “zona cafetera” se abrió desde los “veinte” hasta el 9 de abril de 1948. Camino de San Diego.ambiente de las tertulias del Café de Levante. célebre tertulia política e intelectual por muchos años. el célebre “Martignon” centro de escritores y periodistas de los “treinta”. en los bajos del Hotel Franklin. conocidos entre sí pero respetuosos también entre sí. unos pasos al oriente de la Calle Real. Federico Rivas Aldana —“Fray Lejón—”. donde murió el General Benjamín Herrera. Mas allá del Parque Santander. al lado del Parque de la Independencia. santafereño y señorial e intelectual. que por entonces sí era parque. que existió en el atrio de la Catedral. y algunos a matar el frío con puros anisados de fabricación ya nacional. La Gran Vía. Los hubo también que actuaban como centro de estudiantes de provincia. Reunión de escritores. se convirtió en la actual Avenida Jiménez de Quesada. fue la sede de los cafés bogotanos que hoy se recuerdan como tradición y ambiente. Felipe Lleras. La carrera séptima. el Café Riviere concentraba a las horas del mediodía una concurrida tertulia de comerciantes. el maestro León de Greiff. recordado con nostalgia y más cercano en el tiempo. brandy. político. César Uribe Piedrahíta. que ejecutaban temas populares del momento. entre las calles once y quince. por coincidencia. general Rafael Reyes. En la calle catorce. donde quedaba “La Bodega de San Diego”. tertulia. a escanciar sus vinos aperitivos. El centro vital de Bogotá moraba entre la Plaza de Bolívar y el río San Francisco que canalizado y cubierto. donde se dieron cita los conjurados del 10 de febrero de 1909 que intentaron el asesinato del presidente. Ricardo Rendón. en la esquina suroriental de la carrera séptima. políticos. en un Bogotá que defendía su ambiente colonial. Eduardo Castillo. Allí nacieron. en la cuadra de la carrera séptima. porque el whisky todavía no había “colonizado a Bogotá”. Los cafés bogotanos. los hacendados sabaneros. a saborear sus deliciosas empanadas humedecidas con sifón y cerveza y a tomar los aperitivos vespertinos. sobre el Camellón de las Nieves. políticos e intelectuales. el Molino y el Gato Negro. a degustar los coñacs de la época y a “arreglar el país”. de la embestida arrolladora de la metrópoli. café. rubricando su adiós con un disparo. entre muchos. piano y violín. café restaurante que también tuvo su tertulia característica por muchos años y en el mismo sector. Emilio Murillo. su propietario y admirador. Estuvo situado en la esquina de la calle 13. Bogotá principiaba en Las Cruces y terminaba en San Diego. donde hoy se levanta el Palacio Cardenalicio en la Plaza Bolívar. más frecuentados por los . El Colombia. en el costado oriental. en la esquina occidental de la calle 22 existió desde principios del siglo “el Boulevard”. a mitad de la cuadra entre las calles 17 y 18. el “chato” Murillo. los Zalameas. hacia el norte. Sin embargo. matricenses. Punto de reunión de empresarios y políticos fue por mucho tiempo tertulia amable. que vio discurrir la cultura y la bohemia en clásica tertulia a la cual concurrían. Allí se reunían principalmente los políticos y al mediodía hasta había música para amenizar la tertulia. con la carrera séptima. intelectual y bohemio. los políticos beligerantes. de los cuales se considera hito “Las Botellas de Oro”. vivieron y murieron el Café Inglés. sin mezclarse en sus tertulias. de Pombo y de Fornos. los bogotanos de principios de siglo buscaron la reunión diaria en los cafés de la época. que contrastaba con los cafés Roma y Niza. Así mismo.

desde el balcón del Café de la Paz. Juan Roca Lemus “Rubayata”. con su costado suroccidental donde hoy existe un conocido almacén de departamentos. vio descubrir al “todo Bogotá” intelectual de la década de los “cuarenta”. junio 13 de 1976. tertulia sin café. la incomunicación. al lado de la librería que tenían Eduardo Caballero Calderón y el “doctor Merulitas”. el desplazamiento ciudadano hacia grandes distancias. que hacía puente con “La Cigarra”. con sus amables y cultas tertulias. hacen imposible el renacer del café y de sus tertulias. la deshumanización de la metrópoli. El Café de la Paz. cigarrería animada por Santiago Páez y punto de reunión de políticos. trascendentales e intrascendentes. sepultó también la etapa romántica y nostálgica de medio siglo de los cafés bogotanos tradicionales. Néstor Duque. Luis Vidales. Ignacio Gómez Jaramillo. Con el “Café Asturias” murió medio siglo del clásico café bogotano que se añora como perdido y ya jamás recuperable. frutos de la civilización y de cambio social. Sin fecha. El Café Asturias fue sin duda la última tertulia de los escritores poetas y literatos que marcó una etapa intelectual inolvidable. congresistas. Porque la transición de la época. que cambió tantas cosas en la historia. Forero. Allí se conoció la nueva generación que alternaba con la anterior a la cual pertenecen valores tan consagrados como Alberto Angel Montoua. Eduardo y Jorge Zalamea. Guillermo Camacho Montoya. la violencia. . principalmente de Antioquia y Caldas. Reproducido en Lecturas Dominicales de El Tiempo. Alvaro Mutis. Jorge Gaitán Durán. más al oriente de la que fuera casa de El Tiempo. ministros. después del 9 de abril se trasladó a la calle 19 con la carrera séptima. expresidentes. pocos pasos arriba de la carrera séptima. El 9 de abril de 1948. de gratísima evocación. Jaime Ibáñez. Alejandro Vallejo y una veintena más de nombres gratos e inolvidables. intelectuales y bohemias. Paulo E. León de Greiff. en la esquina de la calle 14 con la carrera séptima. Eduardo Carranza.estudiantes provincianos de la época. El 10 de mayo de 1957. ambos sobre la carrera séptima entre las calles 11 y 14. Fray Lejón. Aurelio Arturo. José Umaña Bernal. con su concepto prístino. El Asturias. Pocos meses después el Café de la Paz murió y fue enterrado por la Avenida Ciudad de Lima. la inadaptación. a donde llegaban a “bogotanizarse” gentes emprendedoras del occidente. Juan Lozano y Lozano saludó esa mañana el renacimiento de las instituciones democráticas. Víctor Aragón.

José Luis Restrepo escribió su comedia “La Llama”. Las localidades se agotaban todos los días y las canastas de flores estaban al día —mejor dicho a la noche— cada vez en el pequeño teatro candelario. y retrata a los personajes literarios que hicieron parte de su círculo de afectos. atento a las expresiones y gestos más reveladores del carácter de su personaje. Desde entonces colaboró regularmente en Cromos. Durante cuarenta años se dedicó a los géneros del relato breve y el radio teatro y publicó 12 libros. droguista siempre y escritor a ratos perdidos. La Sala Antioquia de la Biblioteca Pública Piloto es depositaria del archivo personal de Adel López Gómez. logró embolsarse en pocos días unos cuantos miles de pesos. de Armenia a Bogotá. Anécdotas de Escritores. Sobresale su prosa descomplicada y fluida. tuvo en el Medellín literario de aquel tranquilo año una consecuencia muy explicable: la mayor parte de los escritores —grandes y pequeños— se sintieron llamados a grandes destinos en el género teatral. salpicada de anécdotas y de vivas impresiones. entre las cuales recuerdo a Amalia Vélez. de la que elegimos un par para esta antología.” recoge un anecdotario de la literatura y de la vida. además de todos sus materiales periodísticos y literarios. auspiciadora de las representaciones.. la Sociedad de Mejoras Públicas. En 1951 inició en El Tiempo la serie de “Anécdotas de escritores”. Con tan halagadores antecedentes no tiene nada de raro que una especie de escarlatina teatral les aflorara a todos. Como resultado monetario de todo aquello. En 1940 inició la columna “Claraboya” en el diario La Patria. en compañía de Luis Tejada y buscando un empleo que no encontró. La obra de Salvador había sido representada tres o cuatro veces en el Teatro Bolívar por un grupo escénico que integraban gentes de alta sociedad. a Nació El . Alberto Jaramillo Sánchez y José Luis Restrepo Jaramillo. que firmaba como Alberto Dumas. produjo también una buena obra cuyo título se me escapa. Entre 1923 y 1927 se radicó en Medellín y formó parte de las redacciones de la Revista Colombia.Adel López Gómez en Armenia en 1900 y murió en Manizales en 1989. Pero el mayor éxito de toda la temporada resultó la escenificación que Efe Gómez hizo del más conocido y admirado de sus cuentos: “ Guayabo Negro”. que ponen en evidencia la capacidad de retratista de López Gómez. En 1921 hizo un viaje a pie. En 1929 se fue para Bogotá donde se vinculó a la redacción de El Espectador e inició su columna de crónicas “La hora al viento”. además. que contiene cerca de cuatro mil crónicas periodísticas publicadas entre 1928 y 1989. de costumbres titulada “Adiós Lucía” de Salvador Mesa Nicholls. sus cuentos salían publicados en El Tiempo. integró el grupo de la revista Cyrano. TOMAS CARRASQUILLA DRAMATURGO éxito sorprendente alcanzado a fines de 1923 por la comedia. El Espectador y El Correo Liberal. una recopilación de 80 crónicas). Lecturas Dominicales de El Tiempo y Universidad.. Inés Greiffestein. El Espectador y los mejores semanarios del país. de Manizales (en 1950 fue editado el libro “Claraboya”. En 1947 comenzó a publicar en El Colombiano la columna “Tinta perdida”. Ha sido quizá uno de los cuentistas colombianos más prolíficos y populares en este siglo. Ciro Mendía hizo dos pequeñas obras llenas de gracia que repletaron el teatro. cuya posterior representación tuvo muy buen suceso. En “Ellos eran así. El Gráfico. Alejandro Vásquez. A tal punto llegó el interés por la literatura teatral. que el maestro Tomás Carrasquilla.

francamente el asunto me salió mal. demasiado desnuda para atreverse. veintidós años de ejercicio magisterial. al par que los ojos. muy buenos. La trivial y adocenada historia de una expulsión. Empecé a escribir. sonrió con su boca desdentada y dijo: —Pues. muy avispados.. mientras la mamá nerviosa contaba la historia. 20 de agosto 1950. LA JOVENCITA Cuando terminé de bajar los ocho tramos de escalera desde mi cuarto de hotel (el ascensor estaba inservible). don Tomás? —¿Qué? Pues que los cinco personajes de la comedia eran iguales a mí. Mas como la tal obra no llegara a aparecer ni nadie conociera un renglón de ella. chico. —¿Pero qué fue lo que pasó. Pero cuando la cosa se supo —que al fin tenía que saberse— una gran expectativa comenzó a hacerse al margen de lo que se suponía intensísimo trabajo del veterano costumbrista. en la tentación de “benaventear un poquito” según su propia y gráfica expresión. muy paisas y tal. Eran cinco personajes. Era apenas una adolescente de pecho plano. había sido expulsada del colegio por la monjita de su clase. Figúrate que pensé muy bien mi asunto y me puse a trabajar en él. un marido vago qué mantener y resistir. Y la frente. con una sonrisa pálida como ellos. Decíase que la obra era una sátira estupenda sobre las costumbres ciudadanas. nueve hijos en serie de zampoña. o bien que se ocupaba de poner en solfa la propia epidemia teatral que la había motivado. ni castaño ni rubio. Mejor dicho me resultaron cinco Tomases Carrasquillas. se humilló un poco. ¿Cómo podía ser aquello? Qué haría ella ahora. madre de cinco hijos en edad escolar y otros cuatro a la buena de Dios. Interceptando la salida estaba la madre: cuarenta y ocho kilos de apergaminada estatura. por primera vez en su vida. la jovencita estaba sentada en el banquito de madera que utiliza el portero cuando las sillas de hule del recibo están copadas. La mano derecha se puso un momento en evidencia para elevar sobre la frente una guedeja desmayada. Los catorce años pálidos de la mozuela sonrieron difícilmente por medio de los labios. Con sus manos delgadas que había dejado inertes y separadas sobre los muslos y que eludió luego con mal disimulado disimulo. —¿Qué hubo al fin de tu comedia. A mí. ocho lustros o nueve de baqueteado existir. El Tiempo. Claro que lo hizo muy discretamente y sólo unos pocos de sus amigos más cercanos llegamos a enterarnos de que el viejo se dedicaba en mucha reserva a la confección de una comedia. Con su pelito liso y huidizo. La hija. licencia inminente y primogénita expulsada? . alguno de los contertulios vespertinos de “La Bastilla” se decidió a interrogar al autor de la Marquesa de Yolombó.. Hice como diez o doce escenas. con padre holgazán. en el banquito del portero. con su vestidito de organdí.quien todo el mundo considera muy al margen de tan fervorosos entusiasmos. Y cuando iba terminando el primer acto. entonces. rancho ardiente. maestro? Don Tomás Carrasquilla miró al interlocutor con sus ojillos penetrantes y burlones. me dejé de carajadas porque vi que eso no servía. cayó también. Y en la primera caña del camarillo esta criatura desvaída del trajecito de organdí. esta desdibujada adolescente que estaba allí sentada. Con sus zapatos charolados y sus calcetines blancos de algodón. eso del teatro es cosa fregada.

señora. Miré a la jovencita y me encontré con su sonrisa... el hombre pone en el tono de su vestido el matiz cambiante de su espíritu. los zapatos relucientes. redoblada de frustraciones. la camisa tiránica. Y cuando alguna de estas situaciones llega a entrañar un estado permanente.. El pantalón a rayas. La madre doblada de maestra. por favor.. asunto de traje y al traje se han concedido las funciones simbólicas más trascendentales. Pero eran las rimas de Gustavo Adolfo Domínguez Bécquer. si usted echa una telefoneada siquiera. —No crea. de larga levita fúnebre. señora. el alto sombrero. 5 de abril de 1962.. El hombre que se va a casar viste un traje negro. —Pero en fin de cuentas. para que me la reciban de nuevo. —Pero si usted dice. un viejo poemario con el pie de imprenta de un editor español... Aquella personilla de catorce años que sólo parecían una docena. mi señora? —Esto Y puso en mi mano un pequeñito libro de versos. Yo he aprendido a desconfiar de los individuos que después de su matrimonio vuelven a usar. para contraer matrimonio. mi señora? Al pronto ella no supo. dijo amargamente.. no crea. —Pero bueno. para asistir a las ceremonias fúnebres o para acusar a los reos desde los estrados judiciales. ensoñadora y clara que —torpe de mí— no había visto hasta ese instante. . Qué haré con ella si me la dejan en la calle. más o menos.. —Pero ¿quién soy yo. Columna Claraboya. Es cuestión de una orden solamente. Una sonrisa dulce. El Colombiano..... Aquella hijuela de anemia que apenas sí ocupaba la cuarta parte del espacio en el banco del portero. DIVAGACION INDUMENTAL Todo en la vida ha sido siempre. severo. Aquella criatura del pecho plano y las huidizas manos.. El hombre se viste de la misma manera para batirse en duelo. todo se aúna para dar un sentido inquietante que el hombre procura contrarrestar con una sonrisa indefensa de individuo a quien su traje —y con él toda la tragedia de las ceremonias— domina imponiéndole una personalidad nueva y extraña que nada tiene que ver con el hombre que consiguió una novia y alimentó un amor y amobló una casita en un barrio agradable para llevarse consigo a la novia y al amor. en su filosofía ni en sus costumbres sociales: el verdadero sentido de los actos humanos. sugestión en cera cándida sobre cosas que no deben sugerirse.¿cuál fue el motivo que tuvieron para echar a su hija? Al fin y al cabo la monjita debió tener una razón suficiente. si usted manda una tarjetica.. señora: ¿y qué quiere usted que yo haga? —Que me ayude. Estamos en marzo y ya no puedo llevarla a un colegio de seglares.... prenda de lores venida a menos. para ordenarle a la monja que no haga efectiva la expulsión? —Usted es el que manda en todo. Una especie de impulso subconsciente ha hecho que la humanidad exprese en su indumentaria lo que no ha acertado a expresar en su literatura.Y aquella criatura sin llama ni claridad. —¿Qué es eso. sobre cuya solapa cree oportuno exhibir el detalle hondamente conmovedor de los azahares. con orgullo retintín: —Claro que tuvo motivo —¿Cuál fue. Eso tiene sus bemoles.

sus pantalones de fantasía y sus zapatos de charol. No quería ver nada. entre otras personas.para andar por las calles. El auge tomado en los últimos años por la aviación. los diaristas José María Yepes. El más flamante y moderno de los aviones colombo-alemanes habría de llevar a bordo a los directores de los diarios candelarios. Gabriel Cano tenía verdadera fobia por los aparatos volantes. no ha modificado más que en mínima parte la opinión de las gentes a ese respecto. Esos señores van diciendo a los transeúntes el zafarrancho doméstico con una indiscreción escandalosa. artefacto delicioso éste. el de las camisas de lino y los sombreros de paja. Jesús Tobón Quintero. HEROE DE TIERRA FIRME teoría de que “el hombre es un animal terrestre” no constituye. y sin fórmulas. en cuanto se abrió la portezuela y antes de que fuera colocada la escala para descender. besaba las aterciopeladas y pequeñas hojas. más discreto que los guantes y menos romántico que el pañuelo. Ya. en esta mañana trascendental de disgusto y amargura. no sólo hazaña de magnates sino proeza de bien bragados varones. en realidad. y por espacio de media hora estuvo evolucionando sobre la expectante Villa. Antes que de procurarse clientela para cubrir sus rutas. Había extendido los brazos para mejor sentir el amado contacto de la tierra. en un tiempo en que volar era. GABRIEL CANO. Ricardo Uribe Escobar y Gabriel Cano. Estaba allí muy pegado. y os dan la impresión de que el amigo vuelve a casarse. Cuando por fin el aparato volvió a tierra sobre el entonces apenas improvisado campo. por su parte. El hombre seguirá estando más tranquilo al sentar los talones sobre la tierra firme y segura que remontándose a las alturas para correr la aventura rauda de las nubes. Y cuando los La . La frase sigue teniendo actualidad porque el cielo continúe poblándose de aviones y embriagándose de velocidades. en aquella extraordinaria aventura tomaron parte. cuando los motores aéreos de la Scadta empezaron hacia 1920 a turbar la calma de nuestros provincianos cielos. con verdadero frenesí. el joven director de El Espectador saltó a tierra. “Serie Anécdotas de Escritores”. que pasean por las estaciones de tierra caliente. Y consecuente con tales propósitos hubo de recurrir a los buenos oficios de la prensa. y hundido el rostro en la hierba. Otro día ensayaré a escribir el elogio de los trajes livianos que se exhiben en las vitrinas para las temporadas de veraneo. cerca a la nota de color de una sombrilla. no quería saber más que del instante de aterrizar. De acuerdo con las informaciones que al respecto tengo. 28 de junio de 1944. Gabriel Cano. por sobre el asombro mudo de sus sesenta mil habitantes. así. El Correo. se echó de bruces sobre la esquilada grama. El Colombiano y El Correo Liberal. En tres o cuatro capitales del departamento se hicieron vuelos. nuestra única empresa aérea de entonces —con sede en Barranquilla— hubo de poner su preocupación máxima en convencer a los colombianos de que aquello no era cosa del Diablo. que entonces lo eran El Espectador. cuando más lo sería hace años. y fue muy contra su íntima y expresa voluntad que subió a la cabina después de haber ingerido en Guayaquil un par de aguardientes dobles. patrimonio exclusivo de algunos. Y si esto es ahora. el de las corbatas donjuanescas que gradúan a nuestra intensidad amatoria con una sutil perspicacia. El avión despegó en el campo de Guayabal. desde aquel remoto tiempo. Constituye su pergeño un asalto a vuestro corazón compasivo. resistía el miedo con la mayor dignidad posible. A su asiento cuidadoso de su prudente inmovilidad. director este último de El Espectador medellinense. sin chistera ni camisa dura.

déjenme todavía un momento.. Gabriel Cano tuvo un último impulso de resistencia y respiró con asordinada vehemencia: —Déjenme. 27 de agosto de 1950. Si el ilustre periodista ha cumplido su promesa a lo largo de tántos años.compañeros entre conmovidos y regocijados vinieron a levantarlo. . es cosa que no está en capacidad de afirmar su ocasional anecdotista. He vuelto a la tierra y estoy tomando de nuevo posesión de ella para no abandonarla jamás.. El Tiempo.

puede hacer lo mismo. en forma de pera grande. amarilla. blando curso de las pasiones. ¿Ustedes no han pensado. de Cali. Para merecer las bendiciones que emanan de un aguacate de apretados deleites. cordial amistad con su público. Jamás un caballero de mal genio. que guarde en el corazón una nidada de odios. Desconfiad de los hombres casados a quienes no veáis por la calle con su respectivo aguacate. que no esté rayada por el encono o el desamor al destino y a sus contingencias. Gers había escrito más de 3 mil crónicas para distintos medios del país. De esta amistad podríamos dar testimonio ático enseñando la innumerable serie de cartas con que una amplia masa de lectores quiere actuar en la prensa. sobre la pureza del mantel. una disposición placentera de saludar con parvas genuflexiones a las gentes y decirles palabras amables. se necesita tener bruñida y tranquila la superficie del alma. devoción por el deber. ¡Ah! será regocijo de los ojos y acariciante espuela del apetito el pudor amarillo del aguacate. Cuando un ciudadano va por la calle llevando en alto un terso aguacate.. que lleva en la mano un ejemplar apetitoso de esta fruta. un deseo de agradar a todo el mundo. con el espíritu cuajado de problemas. parece que lo bañara una íntima satisfacción. partido en cuatro cascos. No saben lo que es el júbilo de vivir. “José Gers tiene ya un capital de sólida estructura y ha conquistado el derecho a tutearse con el público”. Escribió crónicas y reportajes en La Patria de Manizales. temperamento dulce a la ternura. de pulpa “blanda.José Gerardo Ramírez Serna (José Gers) Escritor caldense. coloquial y punzante. nació en Aranzazu en 1914 y murió en Cali en 1986. Su amigo Tic Tac escribió en el prólogo de Croniquillas: “José Gers ha trabado. El Espectador y Sábado. “sin protagonizarse y sin protagonizamientos”. Es el argumento definitivo y contundente. sin complicaciones. le basta llevar un aguacate en la mano. Y Julio Vives Guerra dijo que Gers escribía muy ameno. a las doce del día. con su amargo corazón descubierto. buena vecindad con las penas y con los trabajos. Esa fruta. desde la prensa diaria. y para el libro se seleccionaron las publicadas entre 1942 y 1945 en el diario Relator. Los pobres ignoran el amor a las virtudes clásicas. convocar a toda la familia y luego empezar a rebanar la fruta que ha traído como practicando un rito sagrado. la esposa y los ruidosos chiquillos. que cultivaba con su talante generoso. en el centro de la mesa. Se debe sentar a la mesa con unción doméstica de patriarca. EL AGUACATE Para que un hombre cualquiera demuestre a las gentes —sin palabras— la perfección de su hogar. simboliza virtudes armoniosas. Talante alegre. Una de sus especialidades era la crónica-semblanza. cuando se encuentran con un semejante por la calle. Sus crónicas se caracterizan por un estilo directo. Un hombre sin aguacate odia la . mantecosa y tierna”. afición por la casa. También se publicó el libro Crónicas y reportajes (1983). de la cuadra de los cronistas de humor. son los requisitos esenciales para hacerse digno de la camaradería de un aguacate. de Bogotá. Relator y El País. a la sombra de este zurcidor de actualidades [. Carecen de un refugio con techo tembloroso de ventura. Cuando se publicó el libro Croniquillas (1946). que ese personaje posee un hogar perfectamente feliz? Debe llegar a la casa con el rostro barnizado en ráfagas de dicha. El paladar se anega en saliva y los intestinos bailan un bambuco de felicidad..

las sacrifican al nacer. en resumen.sociedad y sus instituciones. Axel Munthe. que arranca suspiros hasta de los pechos más duros. pedimos reciprocidad en nuestro amor a los hombres. escribió páginas hermosas sobre nosotros. San Francisco de Asís. nuestra gratitud. Roman Rolland habla de una amistad perfectísima en su obra “Juan Cristóbal”. 1946. Las pocas que quedan con vida tienen que dedicarse a la vida pública. para hacernos examinar. lo siguiente: Nos hemos informado de que en esa corporación cursa actualmente un proyecto de acuerdo por medio del cual se reglamenta la matrícula y vacunación de perros. la mayoría de los humanos nos pagan con hierro. deberán llegar provistos de certificado consular de estar vacunados. Dejadnos por lo menos con vida y haced que las perritas no sean matadas al nacer. Poetas. escritores. es capaz de robar y de matar. en donde la ilustre perra “Lassie” realiza tales proezas de abnegación por su amo. Por la injusticia humana. Se trata. perros de cuatro patas. El hombre tiene enemigos terribles entre sus semejantes y entre los animales. Los colegas nuestros que vengan del exterior. Los que deambulan por las calles serán sacrificados inexorablemente si no tienen matrícula de sanidad. Diariamente nos aplastan en la calle con los vehículos. Entre los hijos de Adán no se ha practicado nunca una amistad perfecta. pero a ninguno persigue como a nosotros. los miembros de familia más pacientes y silenciosos. el amor inmenso que tenemos al hombre. es algo que clama venganza al cielo por la cobardía y la crueldad con que los hacen. señores concejales vais a aprobar una nueva medida. señor Presidente y por su distinguido conducto a los honorables concejales. porque no tienen un amo que los haga examinar? Verdaderamente. casi en su totalidad. Los perricidios que en Cali comenten diariamente los choferes. si no vamos a trabajar como meseros o cocineros en ninguna parte. con hambre. de acuerdo con esa medida. vecinos de esta ciudad. Los perros somos los únicos que hemos entendido a la perfección las ideas de Rolland porque somos los modelos inigualables de la amistad. dándonos golpes cuando hambreados buscamos piltrafas sobrantes en los tibungos de la basura? ¿Es esto justo? Por qué. y es así como hay grande escasez de esposas entre nosotros. porque . A pesar de esto. porque no entendemos para qué vamos a necesitar certificado de sanidad nosotros. más heroicos y permanentes. Quieren hacernos la vida más invivible de los que es para nuestra raza. unos de los veterinarios. ¿Cuándo será comprendida unánimemente nuestra nobleza? Somos los guardianes de los hogares. A nuestras hembras. Esa fruta milagrosa es la única que les pone cauces sedosos y sabrosos a los odios y a las decepciones humanas. con veneno. solicitamos las consideraciones a que tenemos derecho como las bestias más tiernas y dulces que puso Dios en la tierra. nos llamó hermanos. novelistas famosos han exaltado nuestra lealtad. y a otros les decretáis la muerte a bala o a cianuro. que somos sus amigos más sinceros. no hay fidelidad conyugal entre nosotros. Pedimos justicia. exponemos a usted. Se nos alcanza que ese es el propósito. Tomado de Croniquillas de José Gers. de perseguirnos hasta eliminarnos. vosotros los humanos sois monstruos. Sin embargo. en su famosa “Historia de San Michele”. los únicos que jamás pagamos con traición. echando a perder nuestra vida con el veneno. ¿por qué nuestro amigo el hombre anda siempre estropeándonos el espinzo con las ruedas de los vehículos. MEMORIAL DE LOS PERROS DE CUATRO PATAS Varios millares de canes se han dirigido al Cabildo en los siguientes términos: “Los suscritos. Los honorables concejales deben haber visto recientemente la tierna película: “La Cadena Invisible”.

Todas esas casas modernas sin tejado. nosotros nos unimos con toda la simpatía de que somos capaces. Por qué esa conmoción pública? Porque las casas están como entretejidas al curso de nuestras vidas. FRAZADAS La Contraloría General de la República informa en un boletín de prensa. de sobrias líneas. al entrar a ellas. optó por arrojarse a la calle. porque allí funcionaba una escuela. Se suicidó. La fresca y sencilla que se asoma a los caminos con su alegría de flores silvestres. porque en ellas nacieron o vivieron grandes hombres o allí cerraron los ojos a la vida. Cali 1946. Esa casa “se suicidó”. Paredones que aún habían quedado en pie se vinieron en grandes bloques contra los postes y produjeron impresionantes vibraciones en las líneas de energía eléctrica. Cali. A lo anterior. Los bomberos se presentaron posteriormente y con gruesos chorros de agua remataron la obra destructora. Es innegable que las casas tienen mucha personalidad. impasibles de historia y leyendas. porque tenía el orgullo suficiente para no sobrevivir al progreso. lo hizo en forma “voluntaria”. señores concejales”. Hay unas que nos hacen temblar de emoción. porque ya había prestado sus servicios. que son como el sedante estético del viajero. cuando no había ser viviente en su seno y cuando la habían dejado pensando en su misión terminada. Uno experimenta. Tomado de Croniquillas de José Gers. Tienen una elocuencia cargada de sugestiones en sus muros pasadizos. Tomado de Croniquillas de José Gers. Una residencia que de pronto se viene a tierra es como un suicidio sensacional. del comedor. (Firman más de dos mil perros). Todas albergan mucha historia en la cual no piensan los hombres. Esos caserones que se quedan por allí abandonados. a las dos de la tarde de un domingo candente. sin que el tiempo pueda dispersarlo. que en los últimos . de su tejado chato y calcinado. sencillamente. No se habla de casas malditas donde habitaron gentes perversas? No se habla de otras santificadas por una vida gloriosa? ¿Podrán las casas pecar y mancharse y tener conciencia como los humanos? En todo caso. la que ayer se tiró de bruces a la vía. Todo el mundo acude a contemplar el cadáver. Los hijos defienden la vetusta casa de los ascendientes por la tradición hogareña que emana de la alcoba nupcial. En ellas nacemos y morimos. SE “SUICIDO” UNA CASA De un momento a otro una vieja casa de dos pisos se derrumbó con estrépito sobre la calle.entre nosotros hay muchos con vocación matrimonial. La grande de la hacienda. de sus puertas vetustas. rumorosa a faenas de trabajo y ordeño. un rumor de voces lejanas que viene del pasado y que continúa viviendo en ellas. del salón central donde se reunía la familia. Las gentes se apretujaron alrededor de las ruinas y empezaron a hacer comentarios en voz alta. vigas y rincones. se burlaban en la mañana de la casa vieja que apenas tenía en su senectud música de alfabeto. Eso es todo. 1946. Allí va quedando el espíritu de sus habitantes. Quiso desaparecer de la calle. del costurero. Y como para decirles a los educadores actuales que las escuelas no deben funcionar en edificaciones abuelescas. colmada de frutos y toda ella olorosa a tierra removida. Por los ojos de las ventanas se asomaba a la plaza y veía el progreso de Cali y observaba que a su alrededor se iban alzando pretenciosos edificios de cemento que se burlaban de su anacrónica vestidura de tierra apisonada. abrazados por las plantas trepadoras.

En ciudades como Cali y Barranquilla. pues el país produce este artículo de calidad excelente. Saben del paraíso de las mañanas lluviosas en el lecho. gruesa. empezarán a hacerse malos y peligrosos. el mundo andaría mejor. los radios y demás objetos que llegan de ultramar. . ancha. según las posibilidades de su peculio. el número de pensamientos que sugiere. divinas. ni menos una pedrea. irrealizables. ni a asistir a reuniones de carácter anárquico. los blandos sueños que proporciona. Los habitantes de tierras frías conocen exactamente hasta dónde llega la importancia de la cobija. Un hombre bien dormido. los gobiernos dispondrán que los hombres permanezcan en la cama por lo menos hasta mediodía. pues sólo debajo de ellas el hombre comprende la inutilidad de todo y presiente un lugar distinto donde los hombres estaremos exclusivamente medio dormidos y medio despiertos. pensando al capricho de la imaginación. ni a pronunciar un discurso incendiario. Cali 1946. después de haber pasado agradablemente estirado en el lecho hasta bien entrado el día. Nadie se levantaría a hacerle males de ninguna clase al prójimo. y por lo mismo. odioso. cuando merme la introducción de cobijas al país. en todas las situadas en climas cálidos. después de haber cultivado su pereza. no va a levantarse a organizar ninguna manifestación. mientras el frío cortante no permite sacar la nariz a la intemperie. Debemos alarmarnos sí. Para algunos pesimistas la importación mencionada es un gasto inútil y excesivo. Es muy seguro que si los hombres tuvieran la suficiente independencia para permanecer buena parte de la mañana acostados. los perfumes. ni a leer nada pesado. cuando las ideas se hacen lentas. Es necesario darse cuenta de que ellas han hecho más por la dicha humana que los automóviles.cinco años se introdujeron a Colombia frazadas por un valor de cinco millones de pesos. porque entonces los colombianos ya no permanecerán acostados bastante tiempo. las americanas. los íntimos deleites que guarda. el regalo que constituye para la carne y las incitaciones que lleva hasta el espíritu. ni a escribir un líbelo contra sus semejantes. Tomado de Croniquillas de José Gers. no se puede comprender muy bien el significado de una buena manta de lana. nos satisface ampliamente la traída abundante de mantas extranjeras. extraordinaria. semidormidos. en el seno maternal de un colchón resortado. las inglesas y las antioqueñas. En esta forma el odio se desterrará de este planeta. por el contrario. por ejemplo. Bendigamos las mantas pastusas. espesa. A nosotros. Ya pasada la guerra. mientras vemos caer la lluvia afuera y sentimos que la bondad nos gotea en el alma como un filtro de aromas. en tiempo de invierno y cada cual se verá obligado a llevar al hogar las frazadas mejores.

donde ejerció primero como reportero y luego como crítico literario. Tenía una pupila de precisión que le permitía captar los mejores rasgos de los hombres y de las cosas. anecdotario del poeta de Santa Rosa de Osos que estimuló su vocación literaria. ha sido el cronista colombiano más ágil y ameno de los últimos tiempos. Sus mejores comentarios habían podido ser escritos desde un avión de turismo intercontinental. nos dimos cuenta de que ese hombre silencioso con aspecto de “caimán parado”. El autor de las “Notas del Week End” fue un cronista en el sentido más moderno de este vocablo que hasta entonces había venido sirviendo para encubrir relatos sentimentales. por sus hábiles juegos de luces y sombras. Relator. de experiencias vitales y observaciones directas que le permitían ver los hombres y las cosas de una manera personal. desacostumbrada. ingresan en el periodismo a falta de algo peor que hacer. No es que en el estilo de Barrera Parra se advierta el afán de buscar efectos fáciles sino que su visión de las cosas es tan rápida que sólo aparecen a veces los rasgos más sobresalientes por la plástica o el colorido. escribió memorables perfiles sobre Tomás Carrasquilla. Hacemos caso aparte de Luis Tejada. Hombre de vasta cultura literaria. y murió en 1976. Leyéndolo nos ponemos frente a un escritor visual cuyas páginas dan siempre una impresión de color y a veces de abigarramiento. los más vivos y agudos. Antes de él no habíamos tenido cronistas. cuya muerte trágica al desplomarse el Teatro “Alcázar” de Medellín en 1935 nunca le hemos perdonado al absurdo destino. Desde las primeras páginas publicadas por Barrera Parra en los periódicos de Bogotá. Desde reportero hasta editor en diferentes medios. en Cali. como decía su amigo . También fue un enamorado de la poesía. para escribir sus páginas que son verdaderos cartones impresionistas por su brillante colorido. Fue un cronista ameno y lírico. y en los sesenta del diario caleño. cuyas páginas de pequeño filósofo se resuelven no como crónicas sino como ensayos sintéticos de penetrante sagacidad. Cuando llegó al oficio traía un acervo de lecturas y de viajes.Lino Gil Jaramillo y crítico literario. Porfirio Barba Jacob. original. llevados a la deriva por la corriente de la vida. JAIME BARRERA PARRA A Carlos Posada Gaviria Periodista Jaime Barrera Parra. Tampoco fue un improvisado. muy amante de las imágenes. torpes anécdotas de políticos o simples chistes santafereños. siempre con la necesidad de estar buceando en lo contemporáneo”. de Barranquilla. en especial de la de León de Greiff y de Barba Jacob. que nació en Pereira. en 1908. como esos cuadros de ciertos pintores modernos que a primera vista desconciertan al espectador. y trabó amistad con el jefe de redacción. Su fuerte fue la crónica a manera de retrato. No fue uno de esos “deracinés” que. En los años cuarenta se desempeñó como editorialista del periódico La Prensa. Lino Gil Jaramillo ha hecho su carrera ceñido al periodismo. “Unos y otros”. Desde 1960 hasta su muerte mantuvo una columna permanente en este diario. a quien dedicó el libro “El hombre y su máscara”. sobre el que escribió un libro titulado “Tripulantes de un barco de papel”. Joaquín Quijano Mantilla lo vinculó a El Espectador en 1927. Luis Tejada y Jaime Barrera Parra. como lo testimonian algunos de sus libros en los que rindió homenaje a sus compañeros de generación: “Escrito en la arena”. Otto Morales Benítez escribió sobre él: “Como todo escritor colombiano que se respete. “El libro de los cronistas”.

un manifiesto son. Es decir. (Hay unos potreros azules. En el cementerio duermen los fundadores. Su obra está viva y móvil. la campana apedrea la paz lugareña). en un estilo que chorreaba novedad por todos sus poros. Y después: “No es la hora de trazar el balance artístico en la milagrosa carrera de Ricardo Rendón. otros ¡ay!. sino a la temperatura del estilo. los libros. como sabía Flaubert amoldarse al ritmo de la suya cuando empleaba una sesión de diez horas para producir una cuartilla que luego modificaba indefinidamente hasta transformarla por completo. Y de sí mismo decía: “Yo debería tener un hermoso pelo largo. era familiar a todas las fórmulas de cockteles y a todas las maneras de aburrirse. Escritores más mozos que él tejían una prosa tarda y cansada como una diligencia de la Francia de Dumas y de Balzac. El. Muerde como una aldaba”. Barrera Parra era un escritor de velocidades que se amoldaba a su época. La mano firme. El día en que la vida pierda su temblor animal y el guante aprisione como un cepo la mano sonora se habrá perdido la epopeya”. y el estilógrafo no sirve sino para firmar cuentas. las páginas saltan asustadas de la “Remington” como pájaros locos. dijo que “sorbe tierra por los talones”. simple tinterillaje de la luz”. retozante de novedad y movimiento en las manos del glosador santandereano. Dentro de mi alma trisca el aroma del anís verde”. no por la distancia a que se hallara de su partida de bautismo sino por los elementos de que fabricaba sus cockteles sabatinos. la política. Jaime fue el más joven de los escritores de su época. la literatura y los convencionalismos sociales. El „birth control‟ y la peluquería son el asalto de la civilización al hombre salvaje. Y así fue como semana a semana empezamos a leer las cosas más deliciosas y aparentemente absurdas que nadie hubiera imaginado. el gran escritor desvelado por el destino de su pueblo y de su comarca boyacense. muchas veces asesinándolos”. Con ella me defiendo de los temas. Pero en este siglo de contrachoques mecánicos y nerviosos. heredado de mis abuelos. un poema. De su suegro Emilio Mutis aseguraba que. “para no hacer ruido. conocía a vuelo de pájaro la literatura contemporánea desde Bernard Shaw hasta Anatole France y desde Camus hasta Langston Hughes. Unos se dejaron morir por la viruela de 1860. temeroso de morir en caricatura”. después de todo la misma cosa. el genio satírico más vigoroso de media América. otros por el heroísmo en las guerras civiles. Jaime Barrera Parra fue el escritor más joven de su tiempo. De la muerte de Rendón dijo: “Ricardo murió de un acceso de lógica.. atravesó por la vida en pantuflas” y que “les puso tacones de caucho a los zapatos. naturalmente. había estado en Europa. se había paseado por los bulevares de París y por las Ramblas de Barcelona. lamidos por el agua del Mogoticos. En cada caja de jalea pervive el paisaje de la vega mogotana. aquellos Barreras de Mogotes que lograron darle a la manufactura de la guayaba una intención artística. por . a los conceptos y las emociones”. El amor. por el anisado. empuñó la pistola con la pericia con que esgrimiera el lápiz. sólo me impresionan como la expresión habitual del desafuero. “Tengo el sentido de la voracidad.Emilio Murillo. De Armando Solano. Al caer la tarde.. como en los cuadros de Millet. Al hablar de su juventud no nos ceñimos a la apreciación arbitraria de los almanaques. labrada por una fiebre de veinte años. e iba a empezar a darle al público colombiano sus impresiones personales sobre el mare mágnum contemporáneo de la política. En aquellos tiempos se escribía a la luz macilenta de un mechón aceitoso y con unas plumas gigantescas de ganso que tornaban lenta la gestación de las ideas. “Mi única arma de combate —escribió Jaime alguna vez— ha sido la máquina de escribir. se defendió a pistolazos contra la vida. Un mordisco. Sostenía que el crepúsculo era un “fraude de la óptica.

quizás soñó morir detrás de la trinchera de su máquina de escribir. El autor de los glosarios del Week End introdujo en sus páginas los elementos de que está integrado el mundo moderno. recuérdese que los escritores llamados nuevos a la sazón en las letras francesas. Desde otros planos comentará ahora las proezas y barrabasadas de la tierra en hojas que quizá arroje al espacio como las de aquella conferencia que Ramón Gómez de la Serna dictó en París montado sobre un elefante. porque los hombres de este siglo no se embriagan ya con sones de arpas y melodías de ruecas ni con uvas de Noé sinó con el whisky que burla las restricciones de Volstead y su jauría o con nuestro aguardiente agresivo que fermenta la tragedia. los gángsters y la música negra. Cocteau y otros mayores de los cuarenta o muy cercanos a esa cifra. Su “Remington” era un laboratorio de ácidos decisivos. otros con un cuchillo. la relatividad y el cine parlante. de viñedos latinos o de galeras fugitivas por los mares de Ulyses. Por lo demás. Pero el destino canalla se lo llevó en una voltereta de tragedia. otros con minutos y segundos”. .los elementos que incorporaba en sus crónicas y por la forma en que los disponía gramaticalmente. Paul Morand. En su “camarote” de Bogotá y en los últimos días desde Medellín. él incorporaba en sus párrafos el avión y el roadster. Barrera Parra radiografiaba las peripecias políticas o literarias que se ponían al alcance de su máquina voraz. eran individuos como Jean Giraudoux. febrero 19 de 1938. Recordando la frase de Barbusse: “En la vida unos se suicidan con veneno. Revista Pan. Y en tanto que muchos de sus colegas de oficio hablaban de cítaras griegas.

pero no encontraron . una exposición de arte o un libro extranjero. cine y hasta de moda. Primero con el seudónimo de Bloom y luego como Ulises.”. atento a la ocurrencia universal. de Alberto Lleras. su sentido crítico y deliciosa prosa. era un color verdaderamente calavérico. literatura. Ulises era el subdirector del periódico. que nunca publicó en libro sino en entregas periodísticas en la revista Pan.. La forma del sombrero era juvenil. Jean Cocteau. Incluso su famosa novela “Cuatro años a bordo de mí mismo” (1930) —escrita en una temporada que pasó en La Guajira bajo la influencia de Joyce—. intérprete sagaz de los hechos. escribía la columna diaria La ciudad y el mundo. en especial de la anglosajona. Ernest Hemingway. sobre temas de actualidad.Eduardo Zalamea Borda (Ulises) Se dice que Ulises nació con la pluma en la mano en Bogotá (1907) y murió en 1963. —Pues. óseo. COLUMNA FIN DE SEMANA —Como vas a hacer ese viaje. tendrás que comprarte un sombrero. sobre asuntos literarios. Dejó su famosa novela “Cuarta batería”. con un humor casi inglés. más que por esta obra maestra. aquel sombrero que completaba su personalidad con sus alas tristonas que ocultaban en parte el brillo huidizo de sus ojos. periodistas como don Roberto García-Peña. En sus columnas hablaba de arte. consciente evaluador de las circunstancias. Somerset Maugham. pero se sentía a la vez mucho más joven y tan viejo como nunca. El se descubrió inmediatamente otra personalidad: era extraño. generalmente.. Su prosa era natural y sencilla. de viaje.. un sombrero gris. dijo ella. —Nunca me he puesto un sombrero gris —dijo él. insinuando tímidamente una disculpa. de calavera. En Lecturas Dominicales de El Tiempo publicó hacia mediados del cincuenta la columna Pausa del domingo. En su alma soplaron aquellas brisas primaverales de los amores de otros tiempos. Con sus columnas Fin de semana y La ciudad y el mundo (años cuarenta y cincuenta) de El Espectador. Pero. se publicó inicialmente como folletín en el vespertino La Tarde. La sombra grisácea del sombrero le cambiaba el color del rostro por un matiz pajizo. Rodin. que versaba. Alberto Moravia. Eduardo Caballero Calderón. a tono con los gustos más contemporáneos. Dedicó muchas de ellas a personajes de la cultura como Paul Claudel. fue el asesor de cabecera del suplemento Magazín Dominical de El Espectador gracias a su vasto conocimiento de la literatura. alguna vez ha de ser la primera —repuso ella y tomó el primer sombrero gris que había sobre el mostrador y le obligó a probárselo. lo valoraban especialmente “por su hermosa lección cotidiana de columnista. discreto y ponderado. valiente luchador de las mejores causas democráticas. su pasión por los clásicos y los contemporáneos de otras latitudes. Picasso. literato y crítico sin pretensiones. —Tiene que ser un sombrero claro —ordenó ella—. el periodista bogotano se convirtió en el guía cultural de los lectores. Su caso demuestra la perfecta sintonía del periodismo con la literatura. para un muchacho que se va a cumplir la primera cita con la novia. Sus crónicas no han sido recopiladas. sin falsas erudiciones y teñida de humor.. Además de columnista. porque pasaba de hacer los comentarios de rigor sobre los conflictos sociales del país o las guerras internacionales a hablar de un partido de fútbol. Aquella misma tarde fueron a la gran tienda y en el departamento de sombrererías él comenzó a buscar el mismo sombrero negro de siempre.

como en sus contemporáneas rusas y francesas. un singular y desagradable crujido de huesos que se rompían. pero finalmente llegó el día. sino también respecto de la literatura. del E. sin que se supiera cómo. Parecía que llevase encima un pájaro gris. en la literatura rusa. hay el momento pausado. nacido sin duda de la retreta militar. aunque en el fondo no lo sea. nuevecito. A pesar de ello. la temperatura— ante la estupefacción de las criadas. Se llevó consigo el sombrero gris. El sombrero no podía haber estado vacío aunque no lo llevara él en la cabeza. el sombrero tenía algo dentro. Magazín Dominical de El Espectador. el sombrero fue al fondo de la maleta y su dueño lució en lo sucesivo su cráneo desguarnecido. Ella lo había hecho limpiar y le había dicho: —Ya está tu sombrero como nuevo. que quedó más gris que nunca. era un hombre diferente. como si no hubiera pasado nada. que se dirían desde el principio de los siglos —desde el hervor de los primeros truenos— señaladas para que las interpretaran los perezosos músicos vestidos de verde o de azul o de rojo —según el caso. podía jurarlo. se lo puso y se fue a mirar al primer espejo: sí. Al lado del amigo con quien viajaba salieron a la gran carretera: casi nadie llevaba sombrero: todos lucían cráneos más o menos bien cubiertos de cabellos sanos y lustrosos o decaídos y escasos cabellos. el país. en la literatura francesa. todo mundo había dejado en la casa su sombrero. las mismas oberturas. el momento gratamente tedioso. El viaje continuó sin más contratiempos. más sorprendente. Al regresar a casa. COLUMNA FIN DE SEMANA la literatura española. la latitud. las mismas selecciones musicales. N. Pasaron largos meses y un día. lo que ya sabíamos. y él lo miraba como miraría el ahorcado la cuerda de que lo han de colgar. del toque de corneta que se daba para avisar a la tropa que debía recogerse en el cuartel. un funesto pájaro de mal agüero y que todo el mundo había de mirarlo preguntándose de dónde había salido ese sombrero.una corola a la cual robar sus aromas. el diccionario no recoge esta voz en la acepción de concierto popular. los personajes pasan un momento por el parque en donde la banda municipal toca los mismos valses. sino que al pasar el vehículo sobre el sombrero se escuchó. Esta fue la última columna Fin de semana que escribió Eduardo Zalamea Borda antes de morir. Pero eso no fue lo extraño. como si le hubieran cambiado no el sombrero sino la cabeza. Trató de olvidarse del sombrero y lo olvidó por un instante y en ese mismo instante una racha de viento lo arrastró y lo llevó directamente debajo de las ruedas del coche que lo seguía. lo que parece. no había en la carretera más sombrero que el sombrero gris. Su dueño retardaba el momento de la partida. lo puso en manos de ella que lo guardó en un cajón. El sombrero esperó en el ropero que llegara el día del viaje. Esto demuestra que los diccionarios están muy atrasados no sólo respecto de la vida. aunque estaba en el suelo. afirmando sus garras en el cráneo de su dueño. como un pájaro agorero. como el cuervo de Poe sobre el busto de Fidias. En las novelas españolas del siglo pasado y de los primeros lustros del presente. Este siguió su marcha después de pasar sobre el sombrero. 22 de septiembre de 1963. el momento romántico de la retreta. el sombrero gris reapareció pendiente del ropero. el pasmo de los En . luciente.

sin necesidad de ningún previo proceso arqueológico. con esa dulce tristeza que ya no sabemos sentir. Fue ese el gratísimo descubrimiento que hice el domingo pasado. también. como en todas las novelas rusas. labi-denti-lingual contacto. un vestigio de la adolescencia de los días en que íbamos a la retreta. Ahora no es lo mismo. lectores. “rojo como la grana”. ¿Recordáis. da un toque bohemio al En una . formada con palomas y corazones y yendo del labio femenino. en la majestad de su línea. pero poco.. Algo queda de la encantadora sonrisa que subyugó a tantos públicos con su brillo de tejidos y de cales que humedecía el anhelo antes del beso y éste una vez aquél renovado por el labial. llenando de vibraciones remotas en el tiempo. y algo más del repertorio de todas las bandas de todos los países. encendido de amor. Aquellos “dulces ojos”. de las “señoritas cloróticas” que llenan las páginas de esa novelas que leemos o releemos buscando ávidamente. En Bogotá la retreta no ha muerto. Sólo la nariz. que esperaban el novio o el almuerzo —el novio no es al fin y al cabo sino una larga sucesión de almuerzos en perspectiva— saboreando lentamente su “paleta”. se mantiene intacta. de Wagner. como “las bellas flores del pensil bogotano”. ¡claro está!— en las novelas de Eca de Queiroz. el palpitante corazón del domingo.. La frente —al menos nos la muestra el retrato— está limpia de arrugas. muchas muchachas guapas. en la Plaza de Bolívar y en la de San Agustín.. pareció que se apagaba un proyector enfocado sobre los tiempos idos y sobre las páginas de muchas novelas por las cuales se paseaban las muchachas en espera de sus galanes. frase capaz de llenar ella sola todas las “postales” del mundo. Pero había mucha.. como un perro un hueso escondido. Los cronistas han contado lo que fue la retreta del Parque de la Independencia en Bogotá — retretas había antes. El Magazín Dominical de El Espectador. Cuando terminó la retreta.”. por casualidad. La cabellera. como en las novelas portuguesas en que hay seducciones y complicados adulterios y muchachitas engañadas y toda clase de libertinajes. mucha gente el domingo y muchas. cuyas aletas palpitaron tantas veces como velas al viento del deseo y del propio ritmo vital por él apresurado. Ahí estaba. Algo queda. cuyo yelo (sic) no resistía el calor de sus bocas. como un pozo de pretérito. se han hundido en las órbitas aunque todavía parecen cruzarlas las invisibles gaviotas del ensueño. aquellas pupilas que ardieron en las amorosas contiendas —no importa cuán ficticias— de la pantalla. 13 de febrero de 1955. cuando allí se daban cita las damas más elegantes a quienes los periódicos describían con la más deliciosa cursilería. labi-lingual. como desde la primera retreta del mundo— el “Vals de las violetas”. Muchachas y galanes — unos galanes muy deportivos y unos galanes no tan deportivos aunque más galanes pero que ya no se atrevían a serlo— escuchaban devotamente a la banda nacional que interpretaba —como siempre.. Escuchaban en silencio y cambiando miraditas y paseándose y cuchicheándose. como al bauprés de la nave facial. de Waltdeutfel.. al labio varonil.reclutas y el tedio despectivo de las señoritas pálidas. regularmente. como en todas las novelas españolas. una selección de “Las Walkirias”. la traducción de Valencia? “Trocaron en cenizas la muerte y los dolores. un rastro de la infancia. al compás de un vals dulce y triste. como en todas las novelas francesas del siglo pasado y primeros lustros del presente. Y como —también. en mitad de la ciudad. COLUMNA FIN DE SEMANA revista he visto un reciente retrato de Greta Garbo. como un oasis de provincia. ligeramente desgreñada.

en general. sin excepción. Una mujer capaz de suscitar el sentimiento que tal deseo sugiere. que hace soportable hasta la falta total de personalidad. pero que también la abandonará a su debido tiempo. Greta debe de conservar mucho de su antiguo atractivo —ese atractivo que se mantiene vivo en su compatriota.. Greta no ha envejecido. el joven y admirable novelista norteamericano. El Magazín Dominical de El Espectador. servidor de la castidad y perseguidor de la lujuria. Truman Capote. Ella se sentó ahí: y esa huella en el cojincito rojo es la de su mano en reposo.! Por eso no se detuvo a las puertas de la casa de Greta y ahí nos la presenta. . tipo muy normal. que son. adversario del amor. enemigo de las mujeres. En cuanto entré a un cuarto y me dirigía hacia un sillón especial y confortablemente arreglado con almohadas. se precipitó a preguntarme si no me sería lo mismo ocupar otro asiento. Greta ha conocido la fama y probablemente el amor. Lo entendía perfectamente.. dice lo siguiente: Me detuve en casa de un amigo donde la misma tarde había estado Greta Garbo tomando el té. mucho se parece a tan feliz como insustituible combinación. 31 de julio de 1955. ¡el grandísimo igualitario. Luce un “sweater” alto. porque se diría que Cronos con su guadaña echara por tierra dulces curvas para sustituirlas por informes volúmenes y donde surgía la gracia de una línea esbelta coloca la arista angulosa. como lo hizo ella con su primer marido en momento que creyó oportuno— porque en la revista que publica el retrato. no hace excepciones con nadie... pero que tienen personalidad. me gustaría guardarla un poco más de tiempo”. Gran consuelo para algunos de sus admiradores. que la cubre hasta el cuello y que —¡felizmente!— no permite apreciar los estragos causados por el tiempo en su cuerpo. mi amigo. posee algo que si no es la juventud y el encanto reunidos. los más notorios. en Ingrid Bergman. tiene para un admirador suyo especial valor y que quisiera conservarlo unas cuantas horas más. Demoledor de belleza.conjunto. A pesar de que su sonrisa no es tan fresca ni tan brillantes sus ojos como antaño. de que nada hay que pueda compararse a la frescura juvenil. en esa edad incierta en que comienza a decirse de las mujeres que ya no son bellas. pero seguramente triste comprobación para todas ellas. Sin embargo. “¿Ves? —dijo solemnemente—. Pero de seguro se habrá enterado con singularísima complacencia de este delicado y poético homenaje. Habrá halagado profundamente su femineidad el saber que el breve y perfumado hueco que dejó su mano en un cojín. aunque ha sabido reservar su vida íntima de tal modo que no la alcance la curiosidad de los mortales.

Con fuerza extraje lo que tenía asido entre los dedos de la diestra y al sacar la mano de la cueva advertí que . Me propuse cazarlo. Una de sus últimas novelas. en el suplemento literario. Cuando Antonio Morales le preguntó en una entrevista sobre la influencia del periodismo en su formación literaria. La carne de cachicamo bien asada. especializada en el mundo literario. El Espectador. Yo no sabía nadar. y allí nació “Perucho” (1945). “Naturalmente. habré muerto de susto”. Su hijo. Alternó la literatura. Hacia 1943. Pero. el jefe de redacción. El mirador de Próspero era una columna breve. entre ellos. Claro que lo de ayer fue consecuencia de todo lo anterior. condición literaria. don Luis Cano. siempre me corría el frío interior de los nervios y pensaba: “Antes de que un tiburón me cercene. colaborador de El Tiempo. desde luego. Lucas Caballero Calderón y. Yo metí la mano en la cueva y tuve la sensación de haber agarrado la cola del cachicamo. cuando estaba vinculado a El Espectador. Alberto Galindo. en grande y en pequeño. los hechos internacionales y la minucia del hombre”. Morales Pradilla respondió que el periodismo fue “una necesidad vital de juventud. Periodista y escritor. frecuentaba el café Victoria de Bogotá. Antonio Morales Riveira. En El Espectador compartía el columnismo con José Mar. A los 18 años cuando comenzó a trabajar como reportero en El Espectador. heredó la vena de narrador y ha publicado varios libros de cuentos y crónicas. Estampa y El Nacional de Caracas. Era bueno ser columnista. urbanos y culturales. Alguna vez caí al agua desde la borda de un barco. que escribió con su padre. le reprochaba sus desvíos hacia la literatura. Emilia Pardo Umaña. Además le temía a los tiburones al ver las aletas que cortan las olas como cuchillos naturales. El animalejo entró a una cueva estrecha. En Cuba publicó “La Colombia que yo conozco”. Morales Pradilla también fue especialista en el tema de la inmigración y durante muchos años se dedicó a persuadir a profesionales europeos de las ventajas de vivir en Colombia. donde solían reunirse los reporteros dedicados a la bohemia romántica. ligera y exquisitamente escrita. fue adaptada como serie de televisión con gran éxito. porque me interesaba la humanidad. EL PROCESO DE LA PIERNA Después de la impresión sufrida ayer tarde resolví escribir el relato de mi última batalla. En 1950 publicó la segunda novela “Más acá” y la selección de cuentos “Cianuro y otras bebidas”. porque le buscaba el lado humano y mágico a todo. Y digo pomposa. oficio que lo mantenía cercano a la ficción. Siendo joven sufrí otra impresión que recomiendo: cabalgaba por una “mata de monte” en la llanura cuando avisté un cachicamo. tener El mirador de Próspero a los veinte años de edad” 35. en la que filosofaba sobre asuntos temporales e intemporales. estos resabios condenables en la reportería. me permitieron llegar a la pomposa condición de columnista. vale decir. Aquella noche de mi caída al mar no llegaron los tiburones. es lo más duro de mi vida. Eduardo Zalamea Borda (Ulises). su primera novela. “Los pecados de Inés de Hinojosa”. A partir de los años cincuenta publicó dos columnas en El Tiempo: El mirador de Próspero en la sección Cosas del día. y al regreso de su periplo diplomático se vinculó a El Tiempo. Fui rescatado con una desgarradura en el mismo sitio de la pierna donde ayer apareció el signo. el periodismo y la diplomacia. es decir.Próspero Morales Pradilla Nació en Tunja en 1920 y murió en Bogotá en 1990. a pesar de su simplicidad. es manjar apetecible desde el Arauca hasta el Meta. “El último macho”. porque en aquel tiempo los columnistas debían tener estilo propio. y Compás de espera.

denso y excitante. mientras las inyecciones no han impedido que continúe el proceso de la pierna.. al mismo tiempo. que es algo muy distinto al olor de las alcobas. sino una “cascabel” aprisionada cerca de la cabeza. Ya hay un sitio donde los dos frentes. el patio. “mercurio. la cosa es enorme. La electricidad brotó de mis orejas y se arremolinó en las rodillas. Recuerdo exactamente el día de este suceso: estaba amaneciendo. en la esquina hay dos asesinos que lo van a matar. Unas veces está redonda como las islas de los textos de geografía. se parece al mapa de Francia y la nueva curación es un pequeño pulpo con los tentáculos apuntando a la rodilla. me aplicaron sapos sobre la herida para evitar una erisipela. me faltaban diez metros para llegar a una esquina cuando de las sombras nocturnas salió un hombre y me dijo: “Deténgase. casi simultáneamente. y la herida ha cambiado de forma. La hinchazón siguió creciendo hasta que el cuero no resistió el empuje interno y. Parece que la ley de gravedad también perjudica las gotas de agua. una costra gruesa y roja. como cualquier saco de miel. que es monocorde pero tiene tres movimientos: adagio. Desde hace un mes. Mi alcoba. No sabía entonces que cachicamos y cascabeles suelen ser buenos amigos. las dos avanzadas de la herida. claro está. Entonces. Ahora. almacenada junto a las fábricas de licores. estaban comprometidos en la sinfonía del aguacero. viene de atrás.cromo” y polvos de talco. se formó. sintiendo la espalda descubierta. Mejor dicho los extremos de la izquierda y de la derecha se han unido en la pantorrilla. parecida a la de la noche en que caí al mar. después. En otra ocasión. Pero cuando las avanzadas de mi herida.. que caen a la tierra para convertirse en lodazales. Había llovido durante la madrugada y veía los vidrios mojados de la ventana recibiendo gotas incapaces de sostenerse sobre la lisa superficie. esta cosa sucia y definitiva no me deja rincón del cuerpo. Por el contrario este fermento sólo olía a farmacia descuidada. millones de animales. le ponen desinfectantes y colocan sobre el escenario de mi drama un telón de gasa sostenido con cruces de esparadrapo. El asunto. las tejas. mañana amanecerá mejor!”. la pierna izquierda comenzó a hincharse desde hace dos meses. comenzó a agrietarse primero y. La enfermera dice palabras absurdas: “¡Ya quedó limpiecito. mientras arrojaba lejos de mí la venenosa presa. Yo mismo he visto algunos extraordinarios: en Los Llanos la luz llega antes que el sol y se despiertan. Al principio fue una hinchazón cualquiera. las olas se desperezan sobre la playa y. en los bordes de la herida. yo debía ser el tercero. se desgarró. . aquellas impresiones tuvieron dos ventajas anímicas con respecto a la de ayer —la reflexión vino después de conjurado el peligro y ninguna logró comprometer mi propio provenir—. puede uno pensar cómo duermen los peces y hasta dónde llega la luz en su combate contra el fondo del mar. la siento crecer durante la noche. pero con un olor distinto. Dicen que son hermosos los amaneceres del trópico. desnuda. han hecho contacto por detrás. Huele a madriguera. Cinco o nueve días después que comenzara a fluir el líquido. Sin embargo. a nido y a piedra del río. parecida a la de los golpes. hicieron contacto al amanecer fue lluvioso. llena de huequecillos como las paredes de los viejos fusilamientos. pulposa y siempre húmeda a pesar de los polvos de talco. brotó un líquido sanguinolento espeso como la miel de panela. Como precaución higiénica me bañan la pierna. a mezcla de humores. Pero al día siguiente. dejando apenas una cicatriz seca sobre la epidermis. ni del espíritu. la calle. En cambio. cuando sube el telón de la gasa. Estas son más cómodas que los sapos. En el Caribe. Me devolví en compañía del tercer asesino. me ponen inyecciones. Al desgarrarse. bálsamos.mi pieza no era el cachicamo. porque no ofrecen el repugnante espectáculo de la masa verdinegra inflándose bajo grasa. los árboles. luego. El olor de la miel. confíe en mí”. Pero los sapos me curaron. es. ajeno al terrible proceso. Simplemente. conservándose hacia el centro de aquella muralla natural la masa pálida. la escena es horrible: siempre crece la zona afectada.

Ni siquiera me interesan los periódicos.. disimuló el índice derecho bajo el algodón y. No es asunto de hielo. porque esto debe doler. viendo abultado el estómago.. necesita repetirlas tres veces durante veinticuatro horas. en la curación de las siete de la mañana.”. Payasadas. Despegó la gasa. Ella puede acostarse. Algunas veces se quedan incrustados varios hilos bajo la última costra. Es el frío verdadero con su fuerza desintegradora. Extrae unas hilachas amarillas y duras.. El médico estaba presente y la enfermera desempeñaba su trabajo con seriedad de monaguillo. acaso otros sapos. Ese dolor me obligaba a contraer la pierna y. Así es muy fácil soltar barbaridades y salir de mi alcoba como salen todos los seres vivos: caminando. Luego. hacer lo que le venga en gana. que corre a las axilas. Pacientemente la enfermera mira esos hilos y pregunta: “¿Le duele?”. los libros y otras menudencias de mí mismo. ¿Algún bribón maldito ha sentido frío? ¿Alguien sabe cómo es el frío? Pintan postales con nieve. No he tenido grandes esperanzas. Al principio. durante la tercera curación del día. Pero no me sonrío como las enfermeras. cuando brotó el líquido. Llega con su sonrisa de enfermera y me dice: “Qué buen aspecto tiene hoy este viejo pesimista. ni siente que la hinchazón sube hasta el estómago. señalando mi pierna. Si tuviera más ánimos.. pasa por la espalda y baja a la cintura. Se ha vuelto demasiado grande y demasiado sucia para poder respetar a los médicos. Los médicos confían en la ciencia.. casi siempre.. Ella es una mujer con su cuerpo completo y con la libido ocupando las caminos interiores que yo tengo destinados al proceso de la pierna. con escepticismo.. ni se le ha pelado el trasero. A mí ya no me duele nada. ayer a las cuatro y veintitrés minutos de la tarde. La enfermera soltó el chorro de agua mezclada con desinfectante.”. Pero ella dice barbaridades porque no tiene costras en las piernas..Tal vez la centésima inyección. le dijo: “Mire... Siempre a la hora de las curaciones subía la temperatura. Ella agrega: “Es muy valiente. un gusano.. Y unos próceres conquistan el Everest. Los más desolados poetas son tibios. sólo me hacía una curación cada dos días. se dedicó a secarme con motas de algodón.. perdí el último consuelo. Nadie sabe la noticia más importante del mundo: que la costra está avanzando en todas las direcciones”. sino como los presidiarios: Con ira. usar el inodoro...vivace y moderato.. Claro que cada día el horizonte se me cerraba: cuando de la simple hinchazón pasé al destrozo de los tejidos. porque de tanto estar en la misma posición se me ha pelado el trasero y cuando el trasero se pela ya no duele nada. Veo sus títulos y me digo: “Bah. Aquello caía a un balde. Me sonrío. Hacía un poco de calor. el día en que se unieron los extremos de la herida. me convencí de la derrota.. Arbolitos del nuevo rococó. quizá la naturaleza. comenzó el pesimismo. Era buen espectáculo ver las gotas que golpeaban el pavimento frente a la luz de las bombillas eléctricas. Utiliza pinzas para levantar la gasa.. A pesar del proceso. De pronto. doctor. Pero desde hace dos meses olvidé la música. Las motas. Nadie conoce la fuerza del frío. claro está los huesos del trasero se convertían en alfileres sobre el cuero pelado. Hay que inventar una dimensión para el frío. ni le interesa la noticia más importante del mundo. mientras la Inconclusa giraba en el disco. pero yo desconfío de la herida. Sólo ayer... bailar. Pero nadie sabe cómo es el frío.. comprobé la estupidez de la ciencia. Los sabios . Pero algo quedaba. Ahora. como el de todas las curaciones que me hacían. Me inyectan cuatro veces al día y la enfermera ha resuelto hacer tres curaciones. Los pintores no llegan al frío. con nieve de torta llena de arbolitos. después una diaria. alegre y transitorio. Era un calor interno de animal herido o de fiebre sin termómetro. Eso está en las neveras y en la boca de los niños que comen barquillos.. preferí pensar en los venenos. Tampoco llegan los músicos. la enfermera buscó los ojos del médico. Esto sucede. Pero no se trataba del calor abierto. Sentí un dolor cosquilloso. pasaría pronto”. del relajamiento sistemático de las esperanzas sólo ayer. con ganas de golpear las paredes. Años atrás me gustaba oír la Inconclusa de Schubert cuando llovía.. untadas de algo viscoso iban a un cesto.

existe un común denominador indispensable en toda cita literaria: la petulante sabiduría del que escribe frente al proletariado de los libros. y en el trasero. brigadas. A la inversa de las damas.. “Enfrentados a la molicie sabatina. Pero estos últimos.. la cita. La mayoría de los escritores similares apela al sistema de afirmar: “Repasando al viejo Homero..”.. o “volviendo a la época juvenil. Tal vez en la lengua tenía gusanos blancos. debía haber batallones. método ajeno a las emociones propias de tan humana inclinación. Sin embargo. fue necesario repasar la Metafísica del Estagirita. que andaba sobre el borde derecho de la costra.”. de donde se desprende el artificioso marco de citas.buscan el calor. un gusano. Cada cual puede vestirse. En unas y otras pontifica el pícaro diablillo de la vanidad... Con raras excepciones. el autor siempre es veterano de la letra impresa. El Tiempo. Hay cierto “respeto literario” en disfrazar las fuentes primigenias de un escrito. o “hacía muchos años que no releía al inefable Goethe”. ya manoseado por las experiencias personales. ofrenda al desgaire... Esa cosa que yo sentía avanzar en todas las direcciones no era líquido. Entonces. El frío es una frase como aquella lanzada sobre el propio pellejo: “Mire doctor. “Durante nuestros ratos de ocio. apenas citan palabras.. nítidamente establecidas. Era un gusano blanco. el citador conquista posición todopoderosa ante la tropa de comillas subalternas. menos concretos que los primeros. aún podría tener cierta importancia. tomamos nuevamente el consejo de Bacon. ni siquiera ofensivo.. se quitan años para defender su lozanía. inclusive literariamente. Bajo la costra debía haber muchos más.. 24 de julio de 1955. y en el estómago. Casi ninguna arranca.”. sino también a los escritores. del primer contacto con el libro citado.”. Los gusanos habían llegado antes que yo los conociera. cuyos escritos parecen simples escritos de copista desordenado. Columna El Mirador de Próspero. con base en lecturas profesionalmente obligatorias y estéticamente indeseables. Gracias a esta habilidad.. optan por disminuirla al conjuro de las explicaciones defensivas como las siguientes: “Sometidos a la aspereza del insomnio. CUESTION DE CITAS asunto de las citas no sólo preocupa a los galanes y a los hombres de negocios. por dentro y por fuera. para que yo me acostumbrara a su compañía. desde el sobrio conocedor del idioma hasta el empalagoso cosechero de comillas.. ejércitos de gusanos blancos. He hecho el experimento.”. humilde y sincera. a la “repetición”.. que apenas sirve para quemar veinte o treinta millones de hombres. A pesar de esas categorías. con los trapos y tropos que El . o “dispuesto otra vez.. Yo estaba lleno de gusanos blancos. Total: La mayoría de las citas obedecen al “repaso”. para “autorretratarse” como prócer de la cultura. los citadores agregan años para defender su erudición. anoche tomé entre mis manos las profundas lecciones de Kant”. para entregarme el pasaporte. Lecturas Dominicales. y en los intestinos. ¡Ya era dueño del pasaporte! Mis gusanos y yo iniciábamos el viaje. Todo el deleite de la cita consiste en presentarla como viejo expediente. eran gusanos blancos. Si algún compatriota desea verificar tal aserto... Entre los citadores hay diversas categorías. Tal vez no sea peligroso. le bastaría releer las páginas del día anterior. retornamos ayer a las páginas de Shakespeare. a saborear el mensaje poético de Baudelaire”. este pueril hábito de quienes bostezan más arriba de la boca. pequeñito como nunca había visto otro igual. a los “ratos de ocio” y a “las horas de insomnio”..

con acento propio. los electricistas se inclinan a favor de la carpintería. La comedia económica. la comedia bárbara. p. sino que “guardan las apariencias”. los estadistas se enamoran de la política. un Rodríguez auténtico. los carpinteros piensan consagrarse a la agricultura. El Tiempo. que Colombia no trabaja. .tenga a la mano. ni juega. Nunca la profundidad de sus estudios. los comerciantes anhelan ser escritores. a menos de que esperen la aparición del “Shakespeare colombiano” y de su complemento: el “Lawrence Olivier nacional”. pero muy efectivas en el campo de las apariencias. la comedia política. el “Beethoven colombiano”. En la escena intervienen varios millones de compatriotas. para darle la fuerza a la marcha racional del país. La principal preocupación es la de representar. Síntoma objetivo de esta realidad teatral son los títulos endilgados al compatriota que descuella en cualquier plano de la vida colectiva. de su actitud vital. los industriales quieren pontificar como estadistas. la categoría de su arte o la pericia de sus dotes personales alcanzan para singularizarlo fuera de la comedia. los “chavalillos de la Sabana”. Columna El Mirador de Próspero. el “Cantinflas costeño”. No hay. Naturalmente. los pensadores prefieren pronunciar discursos. representan la comedia y el conglomerado colombiano navega a la deriva de las improvisaciones. El Tiempo. simplemente protagoniza comedias. desde el modesto obrero que “hace papel” de técnico hasta el abigarrado conductor cuyas frases obedecen al consueta. la comedia social. 20 de marzo 1953. los agricultores desean comprar industrias urbanas. Pero si no hubiera tantos “repasos”. 16 de junio. Apenas logra que se le reconozca un nombre en razón del noble extranjero al cual se ha acogido. Los poetas buscan la manera de ingresar al comercio. “La Conchita Cintrón del Cauca”. en este país. una serie de actitudes —tal vez a ello se deba la trascendencia colombiana de la palabra “gesto”— ajenas a la intimidad de cada individuo. Mirador de Próspero. ni un Pérez capaz de decir. Por eso abundan los títulos grotescos: “El Pedernera criollo”. Pocas personas aman su propia actividad y casi todas prefieren sentirse de tránsito en el oficio ejercido hoy. el “Sartre nacional”. existe en el país una considerable cantidad de comediantes. nada más ni nada menos que Pérez”. Colombia. ni piensa. 5. IMPORTACION DE AUREOLAS A pesar de que el teatro no interesa a la mayoría de los colombianos como profesión ni como espectáculo. Casi podría afirmarse sin temor a exageraciones. sin importación de aureola: “Yo soy Pérez. los obreros dedicados a la albañilería persiguen la independencia de los electricistas. muchas personas alcanzarían a leer el cinco o diez por ciento de la gigantesca bibliografía universal que es bastante. 1951. Con tan notoria vocación escénica es lamentable la ausencia de teatro. el “Neruda de la Generación” y hasta “Los Panchos bogotanos”. los políticos intentan revolucionar la filosofía. con desparpajo. nadie va a las raíces de la profesión.

casi siempre en lengua “vulgar” o dialectal. “efímeras y esenciales. ser generoso. acompañado de dibujos descarados. Hace algunos años. la historia se repite. sobre todo si se trata de un lugar privado o clandestino. en lo eterno y en lo efímero”. que concitan.Eduardo Mendoza Varela en Guateque (Boyacá) en 1919 y murió en 1986. 1972. Los edificios antiguos que se han conservado durante siglos. Como crítico literario intuitivo supo reconocer los nuevos valores literarios de Colombia. Un anticipo de los muros del siglo XX. El hecho no es raro. desde luego. “Hace sesenta o más años Marcel Proust estuvo a punto de convertirse en el prototipo de la cursilería”[. un estupendo documento erótico y pornográfico.. en la que tocaba aspectos relacionados con el arte y la literatura.. O frases que son el comienzo de las novelas que jamás escribió”. Se trataba de una agresión . contra los propietarios de la villa. escriben y dibujan sus impulsos en las paredes públicas “reservadas”. que sobrepasa cualquier cálculo. LITERATURA Y MINGITORIOS Nació Los mingitorios públicos. de estilo terso y clásico. Ese fue el verdadero oficio de Eduardo Mendoza. O de las revistas suecas y americanas. Y así por el estilo. Y perdón por la paradoja. siempre han tenido la natural tendencia a escribir o diseñar cualquier cosa en toda superficie lisa que se muestre y en su camino. . “Indagar. Los hombres. una suerte de confesionario gráfico. Dirigió Lecturas Dominicales de El Tiempo durante 18 años y sostuvo en el mismo periódico la columna Cruz y raya. bajo la tierra. académico. que en Londres o en El Cairo. Los historiadores y los lingüistas tienen en ellos —en sus muros llenos de inscripciones y porquerías— una fuente formidable para el conocimiento de las gentes que nos precedieron.. diseños. innovar. Y hasta lugar de citas que se conciertan con ciertas frases claves.”. Son frases. Según el ensayista Fernando Garavito. En efecto.. apareció una antigua villa romana con la parte inferior de los muros cubiertos aún de reboque. Y esto es válido. “Frases que invitan. según Garavito. Todo ello. las notas de prensa de Eduardo Mendoza Varela. por lo mismo. “Mario el escita. que fue recopilada en un breve tomo por Colcultura (1973). Recuerdo haber visto alguna vez cierta leyenda que un arqueólogo me descifró amablemente. turistas o nativos. Confesionario freudiano. Fue prosista. frondia. romper. Los mingitorios son. calles teatros— son por lo común. Resalta Garavito la sabiduría de lo clásico de Mendoza Varela. y fue el primero en darle un espacio generoso al Nadaísmo y a los poetas de la “Generación sin nombre” en las páginas del suplemento de El Tiempo. Sobre ese pañete se veían algunas palabras latinas que parecían una obscenidad o un insulto. Escriben y dibujan obscenidades. son un pequeño prodigio arquitectónico que él construye a partir de la primera sorprendente frase que no se olvida: “Parece que Virginia Woolf fue una mujer insoportable”. cafeterías. “Caius Sestius es un m. escrita por alguien de la servidumbre o por algún esclavo que quiso exteriorizar su odio personal hacia sus compañeros. naturalmente. en efecto. palabras grabadas sobre los estucos. —en parques. se vense a Claudio por un sextercio”. Un porcentaje de gentes. crítico de arte. También mantuvo en El Espectador la columna Primer Plano. son archivos. diplomático y poeta. abrir caminos.]. Columna Cruz y Raya. que le permitió “aprovechar la actualidad como imprescindible ruido de fondo”. Lo mismo en Bogotá. en uno de los habituales descubrimientos arqueológicos que se suceden a diario en Italia. que recupera su trayectoria en un ensayo con motivo de los diez años de su muerte 36.

En nuestro tiempo. Aquella de dejar. INDUMENTARIAS EXCESIVAS indumentarias excesivas. acompañado por una frase-recuerdo. a una pintura por la pintura. promesas de amor. sus paisanos Goya o Velásquez. para explicar a voz en cuello la intención de su pintura. Se han adoptado nuevas tendencias. Ciertamente el público de aquí y de allá. con las peculiaridades del vestuario. si así puede decirse. Lecturas Dominicales de El Tiempo. Y de él. se ha determinado una forma moderna del vandalismo. un inmenso dado. El culto de la palabra grabada en lugares públicos. frases. cuatro ujieres portaron en hombros. como es obvio. aún para la prehistoria. el pintor hace su aparición espectacular para los viajeros. de los prisioneros o de los simples visitantes. que es un maestro de las extravagancias ultrapictóricas. que se mira en los mingitorios públicos o sobre los muros de algún edificio de gobierno. con su vestido violeta y su vara con empuñadura de plata —una suerte de cardenal del Renacimiento— empezó a recorrer el salón a grandes pasos. en la era de las civilizaciones clásicas — Egipto. Y. Dentro de algunos años.naturalmente. nunca hicieron semejante hazaña. la cual incluía justamente sus ilustraciones para “La Divina Comedia”. salía el señor Salvador Dalí con sus bigotes almidonados. por lo común. Hace algún tiempo. la lista infamante de los clientes que se escapaban sin pagar. Dalí tiene. museos. que desdeñó todo ademán excesivo y toda aventura extrapictórica. Como esos sitios son. admiración. Dalí. sobre los muros de los lupanares. todo lo que atañía a los gobernantes caídos era cuidadosamente cancelado de las inscripciones. el propio nombre. Estatuas antiguas. 14 de mayo de 1972. los arqueólogos se preguntarán qué quería decir eso de “Yankee. empieza a aburrirse con las sastrerías y el maquillaje extraliterarios de algunos poetas que necesitan adobar la literatura. fue sancionado oficialmente. Cuando los invitados a la exposición se encontraban reunidos. por unos instantes sabiamente medidos. En cierta casa de Port Lligart. fechas. una revolución política o surgía una nueva clase dirigente. de los castillos y edificios medievales. Como se ve. frente a los cuadros o a un dibujo. Hubo. ha sido en gracia a la pintura escueta. de los autobuses que llegan al mar con sus banderines de colores. Hábilmente instruídos turistas que comienzan a aplaudir y a gritar frenéticamente para que salga el pintor. las barbas y los cabellos enmarañados de algunos artistas comienzan a dejar impasibles a las gentes. En efecto. insultos. por entre el público asombrado. en los lugares turísticos. por ejemplo. nombres. alusiones groseras. edificios históricos y monumentos. En aquella oportunidad. como rompe la cáscara el futuro pichón. el dado hizo su aparición en los salones. Grecia. y en su vecina Herculano. saluda a los turistas agitando las manos con cierta condescendencia Las . frescos medievales. escritos con lápiz o grabados con una cuchilla. el cicerone incluye en su programa la visita —exterior apenas— a la residencia del Maestro. Desde allí. O. el señor Salvador Dalí. son a menudo cubiertos de nombres. hasta la sala de exposición en el Palacio Rospingliosi. desde el hotel en que se hospedaba el pintor. se ven aún nombres que proclaman la popularidad de alguna muchacha. esa costumbre no ha variado. sobre la Costa Brava. de los soldados. lo que es peor. Cuando se producía. En Pompeya. su santuario. En conexión con las agencias turísticas. No es extraño ver sobre los muros de las mazmorras. por ejemplo. estupor y risa entre los concurrentes. deteniéndose de rato en rato. lema acompañado de unas cuantas vulgaridades. hizo una exposición retrospectiva en Roma. go home”. una suerte de procesión por las calles de Roma. si eventualmente sus nombres han llegado hasta nosotros. cuadros y paredes de iglesia. Roma—.

ha terminado. para desaparecer después tras las cortinas del salón. de caballete. demasiado precisos. a una permanente y fugaz carcoma. son ahora una minoría insignificante. detenerse en el material gráfico de las revistas y publicaciones europeas. vibraron estelarmente por los huesos de la armazón. de las anchas camisas de lana. chambergo y capas sonoras. La comedia. Barbas y cabellos enmarañados. defensa transitoria de las pantorrillas y los muslos que la super minifalda deja libres. La “maxi” —como “maxi abrigo”— no pasa de ser una prenda eventual para la noche y para las épocas frías. Impera y domina. cuando el romanticismo —retardado también como todo lo que llega por nuestras aduanas— hacía estragos en los poetas del año diez. quisieron librarse de fanfarronerías. Y decía que cuando nacieron. Parecían. y otro montón de prejuicios que a pesar de todo. artífices de qué sé yo. que desentona por su desgarbo y aún por su docilidad ante el yugo de los modistos. que expedía sus decretos en Nueva York. comienzan a ser frondias. Las razones que han llevado a esa rebelión de las mujeres. latinoamericanas o gringas. murieron en el siglo. se sienten atadas a los ademanes del momento y a las revistas femeninas que son el registro de esas fluctuaciones del abollanado de las mangas o de la altura de las faldas. La horrible y envejecedora “midi”. Esas dos condiciones encierran y definen sus obvias limitaciones y hasta sus repeticiones. de violín y demás. muchachas. El Tiempo. El convencionalismo de la moda. los “sentimenteros” de aquel entonces. en el fondo. resultan poco literarios. no los entendían ni los apreciaban en lo justo. Pero eso no duró mucho. sus deplorables inventos a esta hora. pintores o poetas. aún. Después. Las grandes casas de moda cayeron inopinadamente en un error difícil de subsanar. 2 de julio de 1965. el pantalón y la minifalda. hasta hace pocos años. se llevaban melena y uñas largas. desgano por la vida. fue un imperio. PENELOPE EN MAXIFALDA Y ULISES CONGELADO moda es un fenómeno inmisericordemente atado al espacio y al tiempo. de la falta de baño. Han querido imponer una “línea” claramente contraria al espíritu de nuestro tiempo. Y ponerse a tono con la técnica y el mundo nuevo. Puede aseverarse que el número de mujeres atentas a esos mandatos. Conozco personas —y. no. Se me ocurre contar todo esto. es claro. Ese poder de tan rígidos paradigmas. La moda. en París o en Londres. una dictadura inapelable. la simplicidad y los baños diarios. con la torre Eiffel eran contemporáneos. aquel parentesco de poesía. los versos nuevos. Ciertamente. no por el señor Dalí y su pintura sino por esta epidemia de las indumentarias de que he hablado más arriba. que aqueja a algunas gentes que por sí o por no. que viven del peinado en cerquillo. por lo mismo. enteramente gratuita. Destinada al olvido. Ahora. Los turistas aplauden y regresan a Barcelona. la lleva una que otra muchacha. e inventaron la telegrafía sin hilos. se ha ido al traste. con artificios de pelo y capa. La “midi” o la “maxi” son la negación de las conquistas de nuestros días. cosa rara— que muestran cierto desdén por la moda. se apellidan artistas. Columna Cruz y Raya. Por estas calles andan sueltos algunas veces. hasta nosotros. comienza a desmoronarse como toda dictadura. La posguerra nos trajo nuevos desvíos que también han llegado. por esta fiebre en el atuendo y los ademanes. mantenga un poder inexplicable que surte de su misma banalidad. tardíamente. la antena. representan la incomodidad frente a esas conquistas. la poesía y todo el arte. que para emplear un epíteto también de ahora. “Vístete como quieras” es el lema resultante de los esfuerzos que los modistos vienen haciendo para imponer por obvias razones económicas. Basta andar por nuestras calles. A pesar de los modistos y su La . En un tiempo. su ámbito natural es lo superfluo aunque. Poco a poco se fueron llenando con la música de las esferas. Sin embargo. Y. es bien sencilla.pontificial.

para que todo el mundo se vista como le venga en gana. Las “baladas” y el “rock” —cues-tión. solicitar su apoyo no es atiborrarse de latines. Pasaron algunos minutos y la luz permanecía encendida. —“¿Qué haces? Duérmete ya”—. ¿Qué estás haciendo?”—. ni han leído La Ilíada o los buenos consejos de Pascal. *** Hace pocos días —por falta de algo mejor— me aventuré al cinematográfico para ver la versión italiana de “Ulises” con dos bellas y deplorables estrellas: Silvana Mangano y Rossana Podestá. No había podido construir lo mismo el suyo si no hubiera manoseado —y en su lengua original— al Odiseo marrullero y dichoso. sin embargo. Nos gusta roer en la corteza. Ni hacer citas pedantes. ni mucho menos. Y también de la manera como escuchamos la voz revolucionaria del poeta de los campos. a ninguna representante del bello sexo. Y la rienda suelta que ellos mismos han dado. por lo común “hacen el oso” como suele decirse. 3 de enero de 1971. por lo mismo. comienza a formar corrillos para hablar mal de los clásicos. entre algunas gentes. Hay una anécdota de Marcelino Menéndez Pelayo —un crítico que ahora nos interesa más como historiador de la literatura que como crítico— muy diciente. “Estoy rezando —contestó el muchacho gravemente— por la salvación del alma de los clásicos grecolatinos. Pero el niño no respondió a esta primera demanda. Todo depende del modo como nos tomemos el trago. tan actuales como los percances que cada día nos suceden del viaje. No hay. Pero ni siquiera acercarme a un clásico contemporáneo como Joyce. hay que convencerse de su vigencia. sino deducir ciertos principios además del raro placer que proporciona su lectura. cierta noche advirtiendo su padre que el muchacho no apagaba la luz. Se tornan feas y prematuramente envejecidas. no disponen de una formación clásica. No son pocas las gentes que en esta hora del mundo literario hablan de Homero porque lo han leído en las “tiras gráficas” de algún diario o en las versiones casi siempre estúpidas de algún filme. La nueva música —la selecta y la otra— vuelve a los vie-jos maestros. Y. de las conquistas interplanetarias. lugar a escogencias entre tomarse un Tom Collins en el grill o leer a Virgilio mientras se saborea un whisky. en la esquina o en el trabajo. de la liberación sexual. del arte nuevo y del rock. Tenía ocho o nueve años cuando. le llamó desde su cuarto: —“Duérmete. hombre modernísimo siempre. El descuido de los clásicos es una lacra.terquedad. Y abdican de sus atractivos. Lecturas Dominicales. La moda que trata de imponerse por los negociantes de París o de Roma. que nos pintan los griegos. Es sintomático de un virus. Juan Sebastián Bach es uno de los músicos más dis-putados por las nuevas gentes. las mujeres en “midi”. Para conocer a Ulises y vivir su vida. . imitar los nuevos inventos. de una equivocada posición para ganar escalones sin levantar las piernas. que los modistos no supieron oportunamente. del ritmo— están incluidos y no pocas veces inspiradas en el maestro de Santo Tomás de Leipzig. sobre todo. no bastan una película o una historieta. sin dejar el ladrillo que debe sostener el edificio y que se llama clasicismo. Recurrir a los clásicos. Hay gentes que piensan que muchos escritores contemporáneos. Lo cual no favorece. el estruendo de su fracaso. es la antítesis de ciertos símbolos de nuestro tiempo: del socialismo. Como acontece con Shakespeare y con tantos otros clásicos. De ahí. aún los más revolucionarios. de quienes echan mano directores y productores. El peor de los presagios es este que. Hay una inobjetable contradicción en esos términos.

Su autora pidió expresamente que le publicaran en otra página que no fuera la femenina. Luego fue invitada a colaborar en el Magazín Literario de El Espectador.) y la crónica está basada en la realidad. porque eso era “segregación sexual”. de El Espectador. que llegó por azar a la crónica periodística. En otro tipo de crónicas — como la que se reproduce sobre la vuelta ciclística—. aunque uno siempre opina.. como cuando habla sobre el Frente Nacional. La escritora afirma que su crónica más ambiciosa es Diálogo de la Paz. Rocío Vélez de Piedrahíta perteneció al grupo literario “La Tertulia”. como lo hizo en el periódico El Mundo. Entre sus distinciones está la de haber obtenido un segundo puesto en el premio Nadal. La vuelta a Colombia es. con María Helena Uribe de Estrada. una competencia para ciclistas. “La torre de babel”. se güincha una faja de seis metros de ancho y queda lista la vía. “porque es el recuento exacto de unos hechos que yo presencié (. “La clase de literatura” y muchas otras donde narra sus peripecias de ama de casa tratando de acomodarse a la lógica de la sociedad contemporánea y de las nuevas generaciones.. En los últimos años la escritora ha abandonado ese tipo de crónica costumbrista. dejando eso sí a un lado el precipicio por donde ruedan constantemente los vehículos en añicos. de Medellín. y pone en solfa los asuntos serios de la política.Rocío Vélez de Piedrahíta antioqueña.. Su primera crónica. el abstencionismo y describe las sesiones del Congreso. Aquí llamamos carretera una trocha que se abre muy lentamente para unir dos pueblos vecinos. LOS QUE VAN A MORIR TE SALUDAN “Relato de la V Vuelta a Colombia especialmente escrito para las personas que nunca han montado en bicicleta”. convirtiéndose en la primera finalista latinoamericana del premio español. que ilustraba el caricaturista Pepón. Como Novelista . para no incurrir en el mismo error de Felipe Liñán. tuvo acogida inmediata. y actualmente en su Columna móvil. hasta volver al punto de partida. La realidad es muy diferente. Si es en terreno plano. sin embargo. un azteca que al terminar la primera etapa cayó casi muerto. es el relato del suceso”. y salió en páginas de opinión. En ellos se encuentran crónicas tan amenas como “El ideal de la vida cara”. que deben recorrer las carreteras colombianas en etapas de cien a doscientos kilómetros. y al ganador se le adjudica un premio. no es inventada ni es opinión. Esas piezas fueron recopiladas en dos volúmenes titulados Entre nos (1955 y 1972). fue publicada en El Colombiano a principios de los cincuenta. como ahora veremos: Primero que todo expliquemos qué es una “carretera colombiana”. obstruyendo la vía y causando grandes desastres. y por el otro un barranco de tierra floja que se derrumba periódicamente. para dedicarse a opinar sobre la realidad del país. Si es una montaña. René Uribe Ferrer y Manuel Mejía Vallejo. teóricamente. relacionada con su primer año de matrimonio. donde publicó con cierta regularidad —durante cerca de veinte años— crónicas relacionadas con temas de la vida doméstica. Rocío Vélez de Piedrahíta desarma con su sentido del humor el andamiaje de los ritos y tradiciones de la sociedad colombiana. se le hace a la misma un corte zigzagueante. Pero en realidad la crónica se refiere a algo que está sucediendo. nacional e internacional. de Medellín. mucho más compleja y apasionante. pero con una letra diminuta y sin ilustraciones. con la novela “Terrateniente” (1968).

otros con radiecitos en las oficinas. Gualanday. otros en avión y se llaman reporteros. otros por radio y se llaman cronistas deportivos. detalle que repiten veinte o treinta veces. tiendas. pantallas. Unos van sueltos. Y así revueltos escarabajos. Guachacal. hombres sin escrúpulos unas veces. y el resto por los periódicos. por sobre esa delicada superficie circulan constantemente buses. las conjeturas. camiones y carros que en pocos días se llevan en las ruedas el asfalto y el camino queda lleno de huecos y zanjas más o menos profundas. No hay escuela. B. otros en equipo. Como los colombianos no conocen a Colombia. pénsum. políticos audaces. y se cubre con una capa lo más delgada posible de hilitos de asfalto. más allá una cordillera. sanos. que el Valle es plano. alegre. Los departamentos. Es un curso gratis. tal y como los españoles se lanzaban en carabelas por el Atlántico a buscar “Eldorado”. hasta que todo el mundo lo aprende de memoria y al pie de la letra. comerciantes. que van retozando y bostezando alrededor de una aplanadora. en la cama. En un principio cuesta dificultad al espectador saber cuántos son los concursantes. la poca brea que hay se derrite y se va arrinconando a los lados del camino en rizados montoncitos. Con el calor. Nunca falta un funcionario perjudicado con estos daños y entonces da orden a la peonada que la arreglen. Y así es como zapateros. las etapas y los obstáculos. Se pasan la voz y . Antioquia los manda numerados como vitaminas: equipos A. Luego se machaca finamente con una aplanadora. el Campeonazo. Unos en bicicleta y se llaman ruteros. que llega a todos los rincones de la Patria. hay que empezar por hacer unos mapas explicativos del recorrido. con lo cual queda definitivamente lista la carretera. han sufrido este proceso. Que para llegar a Bogotá y a Pasto hay que subir. Chicoral. salas. Los peones. en el bolsillo. el Escarabajo de la Montaña y el Marqués de Hoyos. vacas. emboladores. grumoso.Colombia es un país muy pobre y con muchísimos gastos de sostenimiento de burocracia. sano. industriales. arena y brea y forman promontorios donde antes había hoyos. hospitales y garajes no se oyen sino las voces atropelladas de los locutores felicitándose mutuamente por lo bien que están transmitiendo la etapa y dando uno que otro detalle sobre la misma. calles. La Unión.. Pero no son ellos solos los que dan la vuelta. y se llaman alimentadores. se lanzan por las trochas colombianas agarrados de cincuenta centímetros de manubrio. que hasta hoy se han visto representados por ancianos diplomáticos. ni profesor que haya hecho conocer a un estudiante la décima de lo que la Vuelta a Colombia enseña a toda la Nación en veinte días. Algunos trayectos. doce millones de personas empiezan a dar tumbos por el territorio patrio. que explicado en forma culinaria es más o menos así: se pican grandes cantidades de piedra y se extiende una capa a todo lo largo y ancho del camino y se deja reposar por varios meses. son un solo corredor.. No hay duda de que la sangre tira. En cuanto se da la señal de partida. jóvenes alocados. Con esto queda lista una autopista. otros a pie tratando de meterle a un ciclista un pedazo de panela en la boca sin perturbar con esa maniobra su carrera. aquí está la selva y al sur limitamos con otro país llamado Ecuador. cocinas. los radios y se llaman “la afición”. generalmente no sobra dinero para un procedimiento que se llama “asfaltado”. En almacenes. sin embargo. se ven de repente representados por hombres jóvenes. y se llaman patrocinadores. honestos. que viven de su trabajo y que sin artimañas de ninguna clase se convierten de la noche a la mañana en los ídolos de sus respectivas poblaciones. colegialas y vendedoras van descubriendo asombrados que existen Aipé. llenan los desperfectos con más cascajo. negro. Ahora hablemos de los ruteros. franceses y mexicanos. se espolvorea con un cernidito pegajoso. el Conde de Marinilla. otras sin méritos.. campesinos. doctores. Desgraciadamente. fuertes. pues la enumeración es bastante confusa: Ramón Hoyos.. C. Buesaco. allí hay un río.

hasta que el de adelante. el impulso que lleva. tan mejorada la carretera.” o que “Pantalla cubrió a Sanforizado” o que “un marqués va chupándole rueda al Sastre de Envigado”. palos estacas. comentar los sucesos y prepararse a seguir. y que “Pantalla entró en la galería de los vencedores pedaleando entre las quebradas del trayecto Neiva. me dispuse con gran interés a leer los detalles de semejante disputa: se trataba de dos equipos de fútbol. Esto sería un lamentable error. Entre una etapa y otra hay una pausa. la afición de todo el país ha pedido con insistencia que se suprima a Bogotá de la próxima vuelta. A raíz de tan lamentables sucesos. En Roma el pueblo perdonaba la vida a los vencidos cuando habían peleado con valor: en la Atenas Suramericana rematan al vencedor. culebras. el pantano. rectas enervantes. Es corriente leer que “el Escarabajo de la Montaña va embalado con la Vaca de México. naturalmente. De allí sí que salieron con empuje. las floristerías. Miguel Sevillano. todos los muchachitos de las boticas...el micrófono de un puesto de observación a otro y los radioescuchas cambian nerviosamente de estación y de volumen casi constantemente. Se anuncia en una ciudad que los ciclistas llegarán esta tarde a las 4:00 p. bajadas que dan vértigo. cogió tanto impulso es una bajada nariñense que se pasó del lindero colombiano e irrumpió como un bólido en el Ecuador: allá lo siguieron los demás. La ciudad vive horas intensas de desorden y entusiasmo y pasa una noche inolvidable. piedra suelta. encabezadas por el gobernador. Cuando al día siguiente se van a todo correr los ciclistas.000”. arenales pegajosos. trenes en la vía. cayó rendido después de la primera etapa. la lluvia. De ninguna manera. La dosis de entusiasmo fue demasiado grande para la gente menuda. Una vez me asombré de ver en un periódico este titular: “Yugoslavia derrotó al Japón”. se vieron casi vencidos por la arremetida bogotana. y ese mismo día empiezan a entrenarse para la próxima Vuelta a Colombia. le quita el aire que respira. adjudicando un trofeo especial llamado “Gran Premio Entrada a Bogotá”. el alcalde y la reina de la belleza.. Natagaima”. todos los negocios se interrumpen y las gentes se aglomeran en las calles. Cruzan como cohetes por las esquinas más congestionadas y por las vías prohibidas en una bicicleta de segunda mano. que “Pintado cazó a 10. sus habitantes se trasladaron en masa a recibirlos con esta idea fija: ahora verán lo que es bueno. las carnicerías y los graneros. y como no me explicaba dónde quedaba el campo de batalla de estos dos enemigos. Y así fueron dando la Vuelta a Colombia hasta llegar a Melgar.m. tan acogedora la capital. precipicios. o cae exánime o deja pasar al de atrás. en cambio Ramón Hoyos. que “el pantano se tragó a Rafael Teja”. la arena y ese otro sin fin de elementos que la naturaleza pródiga brindó a Colombia.. efectivamente como chupado por un murciélago. tigres. Esta etapa. Por chupar rueda se entiende que un corredor se coloca detrás de otro y no lo suelta ni un minuto. leones. se cree que la fiesta terminó y que ahora va a renacer la calma. subidas agotadoras. Como yo no sabía que tuvieran ninguna molestia pendiente. que como su nombre lo indica está acostumbrado a los hoyos de por acá. pantaneros. Los caminos patrios están llenos de sorpresas: ríos sin puentes. con un retrato de su ídolo en la cachucha y en la canastica de la cicla una libra de carne o un tubito de pasta de dientes. Lo mismo pasa con las noticias de la Vuelta a Colombia. Los ruteros que pudieron soportar el sol. tan fresquecita la Sabana. zanjas. viendo tan cerca la meta. Mientras se acercaban a ésta. para que los ruteros descansen y la gente pueda deliberar. se correrá con casco y coraza y antes de salir los . un simpático pampero acostumbrado a mejores caminos. la tranquilidad y el sosiego. Los reporteros aseguraron que “Hoyos se tragó la subida al Alto de Puracé”. Desde las tres de la tarde todas las oficinas se cierran. En lugar de suprimir esta etapa debe dársele realce y posición. Aquí los acabamos.

ya que esta brutal etapa final será la más dura prueba y la ambición de todos. piedras. Pero lo que lo convirtió en el ídolo del pueblo. Los bogotanos. inclusive en el artículo burlón que le dedicó “Semana”. sin vicios ni taras. ya sé lo que va a ocurrir: prenden hogueras enormes en los edificios que darán mejor llama. cada año los de la capital pueden salir con el entusiasmo que demostraron recientemente. donde los coge el frío arremeten. anteojos. yerto. de que en algún lugar de las Indias había habido un cacique que acostumbraba cubrir su cuerpo con oro. porque no nacimos en él y no lo tenemos en la sangre. los edificios de la prensa de todos los partidos. mucho más si como dice la leyenda. Yo no sé si con aquella medida logró entrar en calor. Si se sigue el plan arriba propuesto. era el frío de la nada. arremetieron contra los demás. se acumulaba el precioso metal. Es un frío que los provincianos no podemos comprender. Cómo a un hombre que va buscando semejante cosa se le ocurre treparse a una meseta. y el frío lo acosó tanto que enervado. pero sí que lo conocía Asunción Silva cuando dijo: “Era el frío de la muerte. todo lo que encontraron a la mano. De todo esto se deduce que para que haya paz y tranquilidad en la República es necesario mantener calientes a los bogotanos. bigote. tiritando. Los gentiles moradores de la meseta se cubrieron con mantas primero.. estos tienen derecho a usar armadura.. Tal vez el pobre don Gonzalo perdió el tiempo y no encontró nada por buscar en lugares tan absurdos. se dieron un baño en sangre tibiecita y encendieron tales hogueras que hubo una ola de calor por todo el país. inclusive los corredores. el gran poeta se suicidó. El nueve de abril se mataron los unos a los otros. etc. La buena voluntad no les faltó. botellas. a un Presidente bien guarnecido en su palacio (2). ni su . pues así dio en llamarse aquel fabuloso lugar. El frío seguía igual. en orden y sistemáticamente. y tomó la resolución firme y decidida de que nadie sino él encontraría “Eldorado”. su elegancia y su corrección. en donde es absolutamente imposible bañarse al aire libre sin caer instantáneamente muerto de una pulmonía. por turnos. Cuando yo leo en los periódicos que en Bogotá paramó o que hay una ola de frío. en la cual naturalmente. no fueron esas cualidades. El mismo frío que detiene a las puertas de Moscú y mata lentamente a todos los ejércitos que tratan de llegar a ella.”.corredores deben hacer testamento y despedirse del señor Presidente como los romanos del emperador: “Los que van a morir te saludan”.. atacar a los ciclistas sin hacerles daño alguno. y lo que motivó el recibimiento extraordinario que le brindaron las provincias.. pero se presentó un enemigo inesperado y terrible: el frío. pero lo cierto es que sus coterráneos decidieron seguir su ejemplo y no teniendo ni el valor ni la locura para suicidarse. como un muchacho honrado. serio. Con esta medida creo que todos quedaríamos satisfechos. se pusieron bufanda. Ramón Hoyos nos aparece a través de lo que la prensa ha dicho de él. “el cacique se bañaba al atardecer”. y armados de lazos. Se enguantaron las manos amoratadas. entre otras cosas. y como era todo un caballero dejó en la ciudad y en sus habitantes un sentimiento de respeto por todo lo que fuera noble y caballeresco. pues como queda dicho. y así han incendiado. Don Gonzalo Jiménez de Quesada tenía noticia. por no hacer quedar mal a tan digno señor. o a un estudiante retozón en la calle y a pleno día (3).. que ambiciona instruirse. Lo mismo atacan a un boxeador indefenso y a media noche (1). trabajador. se hundieron el sombrero. A continuación me voy a permitir recordar algunos sucesos históricos relacionados con la vida de la capital de la república. es algo que ningún historiador nos ha podido explicar todavía. resolvieron quedarse a vivir allá y crear una ciudad famosa por sus buenos modales. Pero lo cierto fue que fundó a Bogotá. y que luego se bañaba en una laguna. que hacen imperioso que continúe siendo la etapa final de las carreras en bicicleta. luego con sacos y abrigos.

velocidad en plano. ni la organización de su equipo. . sino su inexplicable y monumental supervivencia a la entrada a Bogotá. 1955. ni su figura sencilla y simpática. Tomado del libro Entre Nos. ni el premio por trepar montañas.

Alfonso Bonilla Aragón
(Bonar) Caleño, nació en 1917 y murió en 1979. Con formación de abogado, desempeñó varios cargos políticos en su departamento y en su madurez se dedicó a la vida diplomática. Simultáneamente ejerció el periodismo y escribió columnas en las que supo interpretar de manera directa y certera el sentir común de los lectores. Colaboró en El Tiempo, Relator, Occidente, El País y El Pueblo. Se hizo popular por su columna Bitácora, en la que predominaban sus estupendos retratos de personalidades de la vida política y social. Héctor Moreno, en su artículo “Atisbos a la obra de Alfonso Bonilla Bonar” 37, recuerda: “Su pasión por las corridas de toros, por la fresca geometría de los estadios, por la penumbra citadina de los tangos, por los coloridos universos de las galerías de arte, fue signo de lo báquico y lo apolíneo que Bonar redujo a términos de sobriedad verbal, para asimilar y descifrar mejor, en su cuaderno de bitácora, el rico e inagotable sentido del mundo”. Por su afán de renovar el lenguaje se puede decir que Bonilla Aragón perteneció a la generación de los Nuevos. Sus ensayos, especialmente los de arte y literatura, sorbieron en las fuentes de Montaigne y Valery; además, mantuvo una estrecha comunidad estética y afectiva con Eduardo Zalamea Borda (Ulises). Fue un ilustrado cronista de la provincia colombiana desde donde también ejerció como contradictor del sistema y defensor de sus libertades. Debido a la censura renunció al periódico Relator en 1960 y ese espíritu rebelde lo llevó a trasegar por diversos medios. Con su nombre bautizaron el aeropuerto de Santiago de Cali y un desaparecido premio periodístico. Fue un liberal por filosofía y un cruzado de la democracia. Sólo se ha publicado el libro antológico El notario de mi pueblo (Colcultura, 1981). Su sobrina Maria Elvira Bonilla heredó su vena periodística y literaria. Columna Birlibirloque. DON JORGE ZALAMEA medir la significación de Jorge Zalamea como creador artístico, bastará recordar que “El Gran Burundún Burundá Ha Muerto” forma con “María” y “Cien Años de Soledad” el aporte de Colombia a la literatura supra-nacional en todos los tiempos. Sólo esos tres libros encontraron un idioma común para todos los hombres. Sin embargo, no es la obra literaria lo que cabe recordar de Zalamea en el día de hoy. Otras oportunidades habrá para regodearse con su estilo, nutrido en clásicos territorios, pero injerto después en la gran literatura contemporánea. No hubo en nuestras letras un escritor que como él dominara tan magistralmente los instrumentos verbales. El “Burundún”, que es libelo y protesta, denuncia y agravio, está escrito en la mejor prosa barroca que en el idioma se haya dado desde los tiempos de Calderón. Eran tantas la cultura e inspiración que acudían a su pluma, como para hacer de la abundancia verbal no sólo característica de su menester literario sino a veces virtud excesiva. Pero lo que debemos destacar hoy cuando la muerte esculpe con sus dedos silenciosos su perfil definitivo es su actitud de rebelde constante. Rebelde cuando insurge, mediados los años veintes, con “El Regreso de Eva”, una pieza de teatro donde la “líbido” y el “inconsciente” trataron de turbar la paz de una literatura alimentada con las últimas raíces latinas y macerada en

Para

los llantos convencionales de los náufragos del Romanticismo. Rebelde cuando en España se suma a los grupos de la “Residencia de Estudiantes”, de donde habrán de salir Lorca y Alberti para la poesía, Luis Buñuel para el cine, y para la pintura la gran frustración clownesca de Salvador Dalí. Rebelde cuando, de regreso a Colombia, toma en serio la “Revolución en Marcha” de Alfonso López, trata de establecer una verdadera reforma educativa y se acerca a la dolorosa realidad de Nariño con una serie de soluciones que aún están esperando ejecutar. Rebelde en su lucha desigual y extremada entre 1946 y 1948 cuando se jugó la vida todos los días, el sí auténtico guerrillero citadino, y hubo de tomar el camino del exilio tan pronto se apagaron, con los incendios del 9 de abril, sus esperanzas revolucionarias. Rebelde en su lucha por la paz, en la que él creyó con corazón intrépido, hasta que lo llamaron a la realidad los genocidios de Hungría y Checoeslovaquia (sic). Rebelde cuando protestó contra la humillación de Praga que debió significar para él la frustración de una lucha de cinco lustros. Rebelde cuando se resistió a seguir viviendo a pesar de poseer todo cuanto dicen que hace a la vida digna de ser vivida. Rebelde con causa, eso fue Jorge Zalamea. De allí dimanaban su soberbia, su orgullo satánico, su insolencia desafiante. Porque estuvo contra todo y contra todos, fue un inconforme esencial que anduvo solo, como el otro, por las calles de su ciudad, con la maldición y el anatema en los labios, sin diálogo posible. No quiso al hombre como ser aislado, ni aun, en el fondo, a sí mismo, no obstante ejercer de ególatra. Pero amó visceralmente, agónicamente al pueblo. Todas sus luchas estuvieron encaminadas hacia la redención. Equivocado o acertado, su norte político fue siempre el pueblo. La masa de miserables, de humillados y ofendidos, que convocó en las escalinatas que se hunden en las aguas leonadas del río de los misterios. Jorge Zalamea ha muerto, y yo no me atrevo a pedir paz para él. No me lo perdonaría.
Mayo 12 de 1969.

Columna Bitácora. COMISTRAJES Y MECATOS

Heladio Muñoz el gran arquitecto, ha lanzado la idea de celebrar dentro de la Feria de Cali
un festival de comida criolla, que muestre a propios y extraños la variedad y bondad de las mantenencias vernáculas. La idea es tan oportuna como plausible que la imagino aceptada en el acto. Oportuna porque busca salvar una tradición de buen gusto culinario, al borde de la pérdida definitiva. Y plausible, no sólo por eso, sino porque si hemos buscado que nuestra feria sea colombiana, y más que eso, vallecaucana, y más aún, caleña nada tan adecuado para darle olor, color y sabor terrígeno que ese festival que nos llevará a admirar los frutos de nuestros campos prodigiosos. Somos los caleños un conglomerado diferente desde hace muchos siglos. Aunque unidos al Cauca Grande en unidad administrativa, constituímos racial y emocionalmente una parte sui generis de ese todo poderoso. Ni aún en la época en que España había hecho de Popayán uno de los soportes del gran eje de gobierno que se asentaba en Caracas y en Buenos Aires, dejaron nuestras gentes de opinar con su cabeza y querer con su corazón. No hubo ciudad más autónoma y levantisca que esta calentana y enrevesada Santiago de Cali. Sin embargo, y por caso curioso, nunca tuvimos los símbolos que representan habitualmente una comarca. Nuestro escudo es un adefesio inventado por un dibujante de heráldica que había oído cantar el gallo y no sabía dónde. No tenemos un himno que haya merecido la aceptación

popular, que es el supremo jurado en esas cuestiones, canción típica. Por último, la bandera de Cali resucitada con ocasión de un Congreso Eucarístico es, con todo los perdones, más nuestra barbería o pendón de caseta verbenera, que enseña de una “muy noble y muy leal ciudad”. En cambio, puede afirmarse sin jactancia que no existe otra región de Colombia donde el gusto por la buena mesa, honrada con los guisos y frutos de la tierra, haya producido la variedad de viandas y golosinas de que disfrutaban nuestros abuelos. Toda la riqueza de la agricultura tropical se volcaba sobre los hogares de Cali Viejo para hacer de la comida un placer y no, como ahora, una simple ingurgitación de vitaminas. Yo pertenezco a la última generación de caleños que gustó y regustó esos milagros. Mi infancia está llena de aromas de frutas, de olores de fritanga, de tufos de místicos condimentos. Después vino el horno eléctrico, la olla a presión y las cocinas con aspecto de quirófano. En otras palabras, nos civilizamos. Y como entre nosotros civilizarse es renegar de lo propio, dejamos nuestros platos incomparables porque no eran de buen tono. Y aprendimos, no la gran cocina europea, sino a alimentarnos con platos en serie, elaborados sobre las reglas de una culinaria hecha en función de las calorías los minutos que se “pierden” en el acto de comer. Hoy el pan se hace en hornos que parecen calderas de trasatlántico. ¿Cómo podría compararse con aquellos panecillos tiernos y sápidos, aliñados para el paladar y el olfato que elaboraba en rito casi litúrgico, “Misá Esther”? El día en que imaginaron en Club San Fernando una “máquina” para fabricar empanadas, pensé que los restos venerables de las Rodríguez se estarían estremeciendo ante el sacrilegio. Y ese pandeyuca de hoy, con sabor a bicarbonato, ¿será por ventura primo hermano del que amasaban con manos de ángeles las Zorrillas? Y algunos de los artículos de la pastelería en serie de hogaño, podría aspirar a competir con las colaciones de “Misá Angelita” vendidas en paños cuasieucarísticos por Uldarica y ¿qué decir de doña Ana Joaquina Escobar y su antología de frutas rellenas, colaciones, y alfeñiques? Y el “mecato” de las Caicedos y los bizcochuelos y los “comistrajes” de las López, no valían por un tratado de perfección. ¿Y cuál dulce más moderno, más fino y sutil que las caspiroletas que “patentó” Belarmina y cuyo secreto heredó Joaquina Sierra? Y, ah mal año para las “Colombianas” del doctor Caicedo, aquel en que resucitaran los confites batidos, las melcochas y las grajeas de “Misá Amalia”. ¿Y cuándo se casó mejor una doncella que nuestra leche cuando se unía a las acemas que fabricaba en sus hornos misteriosos mi tía Eudoxia y Benilda Romero? ¿Y qué decir de los refrescos? Que vengan todas las colas y gaseosas, arrodilladas y reverentes, a rendir vasallaje ante la bebida de mi tierra vieja. Ante la chicha dulce con hojas de naranjo, el champú de lulo, el masato burbujeante y el “Agua fresca en limpios vasos por Secundina Collazos”. Qué gran homenaje estamos debiendo nosotros, los nietos descastados, a las lejanas abuelas que habían hecho del yantar una de las bellas artes, en esos tiempos en que la mesa era el lugar de la cita de la familia. Y no el cadalso donde se mata al hombre. Cuando el mejor regalo para Navidad, Pascua o San Juan era enviar al clan vecino una bandeja repleta de dulce desamargado, hojaldres, encurtido de ciruelas, queso de coco y torta de pastores. Admirables mujeres esas que se “metían” a la cocina a dirigir la gran orquesta de ollas y sartenes, porque sabían que el mejor presente para el marido, el hijo, el prometido, el hermano, era un plato adobado por sus dedos de reina. El lector que me haya acompañado hasta aquí sin indigestión se preguntará si he olvidado el sancocho y los tamales. No en mis días. Que sería como olvidar la tierra donde nací y donde he de reposar. Los dejé para lo último, para ver si por ir de zagueros no los olvidaban sus paisanos. Porque, y valga la verdad “eso” que ahora se hace con el mismo nombre no pasa de ser un recuerdo

o caricatura. Hace algunos años hube de librar una batalla descomunal para que no se obligara a envolver los tamales en papel celofán, en vez de generosas hojas de biao o bijao, como se dice ahora. Pero casi que estoy arrepentido de mi salida. Porque lo que se cuece ahora con ese nombre es una masa chirle en la que naufragan unas cuantas papas y alguna vaga y lejana reminiscencia de carne. Las razones económicas impusieron la transformación de aquellos suculentos tamales “inventados” en Cartago, maravillosa aleación de tres carnes, pasas y alverjillas, en los que lo “suave como la punta de la oreja”, hacía de tierna guarnición. ¿Y el sancocho? Que no me hagan recordar el de mi infancia, que sería tánto como hablar de un muerto querido. Tiempos en que prepararlo era casi una función secreta que se confiaba a la mujer más experimentada de la casa. Y en que todo obedecía a rígidas exigencias: la olla que tenía que ser de barro: el plátano que sólo servía de determinada edad, días contados, la leña, de burilico y nada más, por el tiempo de combustión y el perfume del humo. En estos días alguna amiga que se doctoró en culinaria nos invitó a gustar un sancocho preparado por sus manos. Cuando llegamos, y como muestra especial de deferencia, nos hizo pasar a conocer la cocina, electrificada como laboratorio atómico. Y cuál sería mi espanto al ver que el sancocho lo estaba cocinando en una olla pitadora! A los cinco minutos me despedí pretextando un dolor en el hipocondrio temeroso de hacerme cómplice de un sacrilegio. Adelante Heladio con el festival gastronómico. Vamos a buscar las cocineras que aún saben de lo bueno. Y vamos a enseñar a comer a todos estos hibridados que creen que el “chicken” ¡sabe mejor que el pollo!
S.F. Reproducido en El Semanario, revista de El Pueblo. 16 de diciembre, 1979.

ANDRES CAICEDO ESTELA Debió de ser hacia fines de la década de 1960 cuando se presentó a mi oficina un adolescente, casi un niño, con el propósito de darme a conocer unos cuentos de su invención. Tenía la mirada anhelante de los que empiezan a ver, maravillados y absortos, y, por qué no escribirlo, espantados, del Gran Teatro del Mundo. La blancura de la piel denunciaba que, a pesar de su edad, no tenía tratos con la útil frivolidad del deporte. Las manos, largas y afiladas, temblaban al sostener los originales. Un ligero ceceo (sic) hubiera permitido pronosticar no sólo la timidez, que es como el común denominador de todos cuantos temen a la vida porque entienden sus tenebrosas magnitudes, sino notoria discordancia entre lo mucho pensado y lo poco querido expresar. Así fue Proust, así es Jorge Luis Borges. Hablamos durante un rato. Tornamos después a vernos dos o tres veces. Lo que entonces escribía dejaba una extraña sensación: en la forma, se trataba de los ensayos, vacilantes a veces, de un principiante. Pero en el fondo, se adentraba en personajes y situaciones con tal madurez, que se hubiera pensado que un hombre agobiado por dolorosas experiencias hubiera dictado esos apretados renglones a un joven, para que los tradujera a lenguaje casi pueril. Me atreví, en la primera conversación, a insinuarle algunas lecturas. Pero me di cuenta que a los 16 años conocía, desordenadamente pero con cierta clarividencia, el fragoroso paisaje de la creación literaria. Ningún joven me dejó nunca, como él la impresión de aquello que Silvio Villegas observó en Gilberto Garrido: “El cortocircuito del genio”. Estoy, me dije, ante un futuro gran escritor sin fronteras. No volví a verlo. Muy de vez en cuando leía cosas suyas desperdigadas en magazines

entiendo que dejó un libro que maravilla ahora a muchos de los que se negaron a creer en sus inverosímiles talentos. por lo general. Era demasiado puro para caber en el tramoyismo de la militancia. en una sentencia que se ha convertido en honesto lugar común y perdido su relieve como las monedas de mucho uso: “El amor. era la humanidad. no tienen de bueno sino ser precisamente eso: “cortos”. Imagino los días finales. Tal vez le pareció trillado en demasía el camino de la ficción literaria. Cuando gime el alma de un gran pueblo. gracias a la herencia maternal. multiplicados hasta el infinito por la sed de aprender en interminables vigilias. A los veinte años ya parecía fatigado como quien está de regreso de todas las cosas. De aquellas que permiten asomarse durante un año a los introducidos estudios de Polonia o Checoslovaquia. verano de 1977. como ciertos extraños gases que se salen de las ordenanzas de la química. Que no se busque otra explicación a su drama. aspira a ser recíproco. Y compruebo que las posibilidades infinitas se suelen resolver en laceraciones más infinitas aún. Desde estas lejanías. Y se lanzó a convertir profesión lo que sólo había sido afición: el cine. con una frente hermosísima. pero dueños ya de toda la posible e imposible sabiduría. Pero el hecho es que quiso buscar otro medio de expresión más acorde con la tempestad que ya se arremolinaba bramante en su cabeza. 16 de diciembre de 1979. Andrés sabía. . como las lágrimas. Estaba obligado a vivir su época. y de sus leyes. que quienes se creen herederos de Passolini o de Bergman. Su protesta contra sí mismo por no lograr expresarse adecuadamente. Pero Andrés tampoco cupo en la cinematografía. En pocos meses. y tornar al país a revendernos la miseria del pueblo. Se hizo hombre de izquierda porque quería ser leal a sí mismo y a su generación. Reproducida en El Pueblo. Pero sus horas eran dialécticas. en “cortos” que. supo más del fantasmagórico y tramposo mundo de celuloide. como mercachifles de sensibilidad social. Sin embargo. y las almas generosas van al sacrificio”. El “gran pueblo” de Andrés era el mundo.. De haber nacido en tiempos finiseculares hubiera sido anarquista. todo en él está conturbado. Escrita en Buenos Aires. que estaba predestinado para ser el que siempre huye de sus circunstancias. en esa su testa de joven Alcibíades. Pues el dolor de todos los hombres no puede caber en el corazón de uno solo. absorto. por haber conseguido una beca socialista. Pero ya lo había escrito un ruso cuya obra seguramente conocía de memoria. me inclino. Su espíritu. Rimbaud pudo huir de París y se convirtió en áspero traficante africano. Mas esa cárcel también lo condenó a pan y agua. Su silenciosa desesperación enfrentado a un mundo de injusticias. coronada.literarios. no tenía continente. de aquellos que suelen editar novelistas y poetas en agraz.. seguramente. Se evadía de todo. La angustia que se nutría de su enfermiza sensibilidad. él que nació para ser un hombre intemporal.

“Alkanotas” (1971). Pero no puede uno menos de reconocer que las amenazas de purgatorio y otras sanciones ultraterrenas están de sobra mientras en nuestro mundo funcionen los consultorios odontológicos. o extraído y tirado a un balde nuestros más valiosos órganos internos. Así. Como Klim. ALKA-NOTAS Dentista es un individuo a quien le encanta coleccionar revistas viejas. retrató en sus crónicas a la esperpéntica sociedad colombiana. Al tiempo que un cirujano que ha macerado nuestras delicadas carnes con dolorosísimos pinchazos. cuando con él tropezamos en cualquier sitio. de extremidad un poco aplastada y forma semejante a la del dardo de una flecha. graba en el alma de su víctima una imborrable sed de venganza. La anterior descripción. Cuando murió estaba preparando el “Diccionario zurdo”. se introducía el estilete hasta el extremo de la raíz.Alfonso Castillo Gómez (El Coctelero) Nació en Bogotá en 1910 y murió en 1982. Es decir. Más conocido como El Coctelero. muy al revés y por algún fenómeno sicológico que desconocemos. Sus columnas están recopiladas en varios títulos: “Coctelera” (1966). mientras le extrae la dentadura a los demás. le miramos de soslayo mientras maquinamos mentalmente las más brutales retaliaciones. y cuanto el desgraciado paciente tuviese entre la boca y el estómago). “La Locombia de Leovigildo” (1977). por la columna del mismo nombre que sostuvo durante 34 años en El Espectador. Le vemos. con definiciones disparatadas que también publicaba en una columna de El Espectador. al lado de semejantes tratamientos. Pero ocurre ahora que debemos darnos por bien servidos. Porque leyendo unas crónicas antiguas deducimos que en otras etapas de la humanidad había que ser santo o héroe de guerra china para ponerse en manos de un practicante de terapéutica dental. es notoriamente be-névola. fue uno de los cronistas de humor más leídos de Colombia. entre los cuales contamos por cierto con buenos amigos. en seguida se le hacían dar dos o tres movimientos de la rotación y retirándolo después de un golpe se conseguía a veces sacar simultáneamente el cordón dentario. para una pulpectomanía a la antigua se usaba un estilete muy fino de acero recocido delicadamente. es ese de los odontólogos. Ciertamente. También empleaba el seudónimo de Zig-zag en las páginas editoriales del diario de los Cano. Cuando el diente estaba cariado y la cavidad de la pulpa al descubierto. a los que todo ser racional —con exclusión del elemento femenino. el dentista. y se caracterizó por retratar los usos y costumbres de la atribulada clase media colombiana. además de la columna de comprimidos Alka Notas. Así. que tampoco teme al avión— profesa pavor pero muy justificado. verbigracia. comportándose con irritante desenfado en una fiesta social y no podemos menos de representárnoslo como un matón victorioso y en plan de celebrar las torturas infligidas ese día a quién sabe cuántos infelices. Con su original sentido del humor y haciendo uso del lenguaje folclórico nacional. desde luego. la fresa de hoy horodándonos un nervio al . (El cordón dentario. para poder darle ocupación a la suya. por ejemplo. entre otras razones porque si hay un gremio cuyas iras no deseamos conquistarnos. con sus vicios y grandezas. no nos deja en el ánimo rastro alguno de rencor. amigos. quienes disfrutamos del privilegio de vivir en esta época y hacer uso de los servicios odontológicos modernos.

un confesor. a la boda de una hija única. Lo único que se nos ocurre pensar es que se trata de un mártir laboral. por lo menos como Burton el jamonero de Liz Taylor. y tal vez muchos de ustedes lectores también. tildando de “that bastard” y otros calificativos con los cuales los gringos suelen aludir a quienes les hacen poca gracia. lo cual si hemos de atenernos a la autorizada creencia de Gehman. aceptada aunque no practicada por ciertos parroquianos habituales de “El Automático”. una actriz italiana o media docenas de vasos de ginebra. en su sabiduría infinita y únicamente comparable a la del General De Gaulle. El Espectador. también porque el director de este semanario se encuentra interesado en el tema. Otros se incorporan y proceden a entregarse a frenéticas actividades. no resta ninguna otra cura para el guayabo. (Antes de proseguir. permítasenos hacer la célebre pausa que refresca.. ya que no hay día en que no nos llame telefónicamente para reclamar la útil obra. el director de Magazín Dominical nos envió con carácter urgente un artículo aparecido en “The American Weekly” y bajo el título de “The Morning After” y el subtítulo. a la Semana Santa y a la salida de un tío de la cárcel. como en todo hay dosificaciones. Y así lo reconoce el propio Gehman cuando advierte que a las diferentes personas las afectan distintos tipos de malestar corporal y espiritual. Quizá de paso. Prueba ésta de que él pertenecía al desdichado grupo de individuos que a “la mañana siguiente a la anterior”. EL ETERNO GUAYABO Hace unos dos meses. un tierno recuerdo a Gehman. obviamente importantísimo para muchos caballeros de: “Lo que usted puede y no puede hacer con un guayabo”. ha manoseado el tópico tanto. quien a juzgar por sus conceptos. Algunos individuos apenas logran permanecer acostándose en silencio y odiándose a sí mismos. que aprovecha el ocio forzoso del Día del Trabajo para autopromoverse una juerga de bandera durante la cual. no dejaremos de dedicarle cada 2 de mayo.. El aludido escrito no nos lo remitieron a modo de amistoso servicio a atención personal. Sólo el Creador. sino para verterlo del inglés al hermoso idioma cervantino. si se exceptúa la muerte. de ello no nos quepa la más minúscula duda. es excesivamente peligroso. de ahora en adelante nosotros. A la mañana siguiente. sobretodo si es casado y de contera trabaja en contabilidad. jueves 7 de julio de 1960. claro. Sea como fuere. cuando sus llamadas “caen”. Pero. El autor es un señor Richard Gehman. y resulta que conforme a opiniones de tratadistas en la materia a quienes optamos por consultar antes de entrar a este trabajo. no pueden precisar si lo que les piden el cuerpo y el alma es un trozo de carne con picante. en este terreno. Los de más allá experimentan una invencible necesidad de pelos de la misma perra. Esto es. como si con la acción pudieran —¡Cándidos!— ahuyentar el mal.descubierto resulta una caricia de la noviecita. debe estar al corriente de por qué el susodicho señor Gehman ha tomado como punto de referencia y comparación el segundo día de mayo. hay guayabos muchísimo más agudos y sostenidos. un kilo de helado. ¡cosa harto difícil de lograr en Bogotá! Después de repasar a la ligera el artículo. concluímos que no era el caso de traducirlo literalmente por motivo a que el señor Gehman sólo alude en él al hangover originado en las tradicionales celebraciones del primero de mayo. El grande humorista Robert Benchley declaró una vez que. pues se trata de formular una indispensable advertencia. desbarra contra su gerente. como los que siguen a las festividades navideñas. ya que una copa a .

la famosa cirrosis del hígado. mija. incapacidad de sostener objetos en el marco. nunca cae en otro. esta a una tercera. en una sola hora. Existen dos explicaciones de lo que es un guayabo. que la de anoche sí fue la última”. asumiendo que no deja la bebida en seco. de por sí. en licor. solo que de peores características que el anterior. vitaminas ni proteínas. vive sanamente hambrienta de oxígeno y no consigue funcionar normalmente sin este elemento vital. donde hasta la más encopetada señorona se acomoda en una hora suficiente de licor como para hundir una batea? Pero el hígado no es el único ofensor. “De ahora en adelante me limitaré. volveré a probar el maldito trago”. Pero ocurre que la mayoría de los adictos al copetín se encolerizan con quien ose brindarles un plato de comida y casi invariablemente acaban por nombrarle la madre y largarse para otro sitio. órgano que. La primera algo que le sucede a uno cuando ingiere demasiado alcohol. y en seguida a casita”. ya verán. se ponen a causar una novedad llamada gastritis. Antes de entrar allí. ¿Quién. aunque los hombres de ciencia aún no han podido establecer el por qué de semejante fenómeno. el organismo resuelve todo lo que debe hacer. El alcohol reemplaza parte del oxígeno en la corriente circulatoria. El alcohol irrita. puede controlar su bebida a una onza de vodka. causando bamboleo. Las células pierden parte de su normal complemento de agua. neuritis y otras afecciones relacionadas con el alcoholismo. sin embargo. como el cigarrillo o el esferógrafo. son majaderías. con sus componentes. y suscita toda suerte de conmociones en el estómago. y todas esas declaraciones. los intestinos y las entrañas mismas. Si usted. de allí a la cuarta y finalmente a una turca que a su vez proporciona un guayabo nuevo. en los cocteles a tres tragos máximo. El alcohol no cansa. expele en el estómago jugos digestivos. y de ahí que los pobres enguayabados experimenten una sed equiparable a la que afecta comúnmente a las vacas de la Guajira. El alcohol también da lugar a una desviación del agua en el cuerpo. logra realizar semejante hazaña. La persona que bebe y come regularmente no será presa de estos desórdenes. ginebra o whisky por cada sesenta minutos. El aflojamiento de los procesos digestivos y la ausencia de apetito son los factores que eventualmente dan paso a las enfermedades de las que fallecen los alcohólicos. la desnutrición que a su turno acarrea.”. torpeza en el hablar. y no se digiere antes de colarse a la corriente sanguínea. Raro es el hombre o la mujer que. por lo demás. La zona del cerebro que contiene el sistema nervioso central. más completa: el alcohol es un alimento. si cabe. Todas estas formas de afrontar los guayabos. Y por ser un alimento. según Gehman.. “He sido un completo irresponsable. “Jamás en mi vida. y la oxidización dispone el resto. La segunda.. según sostienen los médicos. amigo que nos lee. que no afirme tener alguna fórmula mágica . que lo hace sentir a uno como una mezcladora de concreto o lo mismo que si se hubiera tragado un par de emboladores. Nos deshacemos de quizás un 20% mediante eliminación y exhalación. los cuales. la corteza obra como un borrachito. tendrá luz verde para beber toda la noche sin amanecer al otro día hecho un infeliz. Casi no hay hombre que haya sufrido los rigores de un guayabo. parece posar una mentalidad muy propia y muy terca. especialmente en la capital colombiana. y por lo tanto capaz de alejar de la copa hasta un marinero en vacaciones. este proceso oxidizativo comienza en el hígado. pero a diferencia de los otros no contiene minerales. En realidad. perturbaciones renales. Y por último están aquellos a quienes el guayabo los induce a tomar las más extravagantes resoluciones. El hígado —todos los hígados— no es capaz de despachar más de una onza de alcohol. habiendo padecido un guayabo. no teniendo nada más que hacer.menudo conduce a la siguiente. Desafortunadamente para todo el mundo. Como si todo lo anterior fuese lo suficientemente horrendo. veamos ahora el aspecto realmente aterrados. al igual que el cobro de impuestos. “Te juro. para no ocuparnos por ahora de las que origina en el santo seno hogareño. como el doctor Lauro. y otros síntomas de chabacanería generalmente mal mirados por las señoras y los ejecutivos de empresas. pero ya verán.

¿no crees que este hombre verdaderamente nos inflingió anoche un castigo inmerecido? — Así es —contesta el estómago—. como lo comprobó un colombiano. resulta difícil ver como un whisky nuevo y supuestamente no enguayabador. Hace pocos meses. pero de allí no pasan. lo que se llama curar el guayabo. En el moderno aeropuerto de Las Vegas. ahora. se inicia un diálogo interno de esta guisa:— Estómago —dice el cerebro después de dormir —. e inclusive algunas bebidas suaves proporcionan cierto alivio allí abajo. que lo único aconsejable era instalarse en el bar y dar golpes sobre la mesa mientras lo llamaban a abordar la nave aérea. . luego de despilfarrar cerca de ocho dólares en aquel artefacto. pero luego. Cosa que llevan a cabo sin contemplaciones. es cierto. La aspirina y otros compuestos adormecedores alivian el dolor de cabeza. ¿Qué opinan ustedes? Magazin Dominical. Sólo que en gran parte tales fórmulas se basan en determinados menjurjes con cimiento alcohólico. pero es una breve dilación y el alcohol usualmente sale victorioso. El Espectador. De otro modo no. como dichos elementos en sí mismo originan apenas una parte de los daños. comprendió. Empero. ¡Ah!. Se decía allí que varios fabricantes de bebidas se hallaban trabajando activamente en la producción de un licor garantizado para no originar ninguna clase de malestares. Es decir. Pues no. quizás podría haber alguna esperanza. según lo prevé con desesperante pesimismo el señor Gehman. como la costumbre de tomar un poco de leche o comer mantequilla antes de entregarse a la guasanga etílica. Todo lo que logra cualquier sustancia grasienta en el estómago es demorar la absorción de alcohol en la sangre. Pero hasta ahora no existe ninguna píldora que todo lo cure. 8 de noviembre de 1964. que. hay un buen trecho. dirá el lector ingenuo. Habitualmente. sea capaz de ocasionar cosa distinta de guayabos. El “Bloody Mary”. Pero de ahí a curar. El tantas veces aquí citado Mister Gehman sostiene que lo único recomendable para el enguayabado es controlarse. o unas cuantas ostras con ginebra y limón. Cuando esto ocurrió. puede que pongan a andar de nuevo los jugos digestivos. después de unas pocas horas. dizque funciona una máquina expedidora de oxígeno. cuando ha libado a las locas. cargaba dentro de su macerado esqueleto no menos de un litro y medio de buen escocés. Si la ciencia médica se ingeniase un flamante tipo de hígado que pudiera ser empotrado en lugar del original que todos poseemos actualmente. o el gin-fizz con salsa picante. cae en un profundo sueño tan pronto como su cuerpo y su cerebro se dan por derrotados. que puede utilizarse depositando —¡ni más faltaba!— una moneda de 25 centavos en la inevitable ranura. pero en cambio si hay preventivos. al menos para su caso. EE. los periódicos publicaron determinados informes muy alentadores para los amigos de las libaciones. si es que se puede.. y parece que no la habrá jamás. o cualquiera otra preparación mañanera.para erradicarlo. que se empeñan en inventar un brebaje desprovisto de los elementos de desecho que el hígado se ve a gatas para eliminar. despertémoslo a él merecidamente. Los productos alcalinos evitan que el estómago se suicide.UU. Sobre todo con sujetos como un amigo nuestro a cuyo modo de ver la única terapéutica para el guayabo consiste en ingerir “el jugo de media botella de whisky”. Nevada.

UN GIRASOL PARA MI MUERTE Viernes 23: Lo único que siempre dejo para mañana. y cuando cayó el régimen se tuvo que refugiar en Cali. teatro. de teatro y de prosa. cuando éste apenas comenzaba a sobresalir. Pero también de un lirismo blasfemo. en 1931. de denuncia. No servía para jugar fútbol... el primer Manifiesto Nadaísta. en El Heraldo y su famosa Ultima página. Era trágico. y un tono juguetón y sarcástico”. dramaturgo. que hacía las veces de órgano del Nadaísmo. Pero antes emprendió oficios serios como el de profesor de literatura. en 1958.se fue volviendo agresivo y sombrío”. El Colombiano. . que siempre fue como una segunda piel de su estilo. Otros. en la revista Cromos.. En principio se dijo que me habían asesinado. como crítico urticante de la sociedad. amigos compasivos dieron la versión de un inocente suicidio. del mundo. en 1976. Con el grupo de Cali fundó Esquirla. Al morir se publicó el volumen “Obra negra” (1974). que recoge sus “Prosas para leer en la silla eléctrica” (1966). La noticia cayó en la ciudad como una hecatombe. bibliotecario y colaborador del suplemento literario de El Colombiano. en El Tiempo. procacidades y atentados dinamiteros a las sagradas instituciones. que sostuvo desde mediados de los sesenta por varios años. y filosofía.renunció a la universidad porque dijo que lo querían graduar de imbécil. Jotamario Arbeláez. novela. de sus dudas. Todo y nada. A partir de 1954 empezó a escribir también sobre arte y poco a poco fue cargando las tintas con la ironía. Una de las facetas menos conocidas de Gonzalo Arango es la de crítico literario.”. es mi muerte.. Dedicó varios artículos a las exposiciones de su amigo el pintor Fernando Botero. en un accidente automovilístico. Su espíritu rebelde e iconoclasta lo llevó a crear este movimiento. donde se reveló como crítico antidogmático y severo de poesía. “lo suyo era un periodismo de combate. que paradójicamente abandonó para dedicarse a la vida espiritual. cuyos escritos están atravesados por el humor y el sarcasmo.Gonzalo Arango El profeta del Nadaísmo nació en Andes. Sábado 24: “Gonzalo Arango ha muerto” —decían las emisoras. y en revistas internacionales. sus locuras y sus furores. El Heraldo Negro. uno de los libros más autobiográficos del escritor. Cuentista. También publicó en El Espectador. el autor confesó en una Ultima página de Cromos los temores que sintió ante este libro por haber hablado del amor. suplemento literario de Relator. siempre con un libro bajo el brazo.. ensayista. el poeta Jaime Jaramillo Escobar (X-504). recuerda que lo conoció en 1946: “Era entonces un chico de aspecto delicado. El País. En vida editó varios libros de cuento. y murió en Cundinamarca. Sus amigos recuerdan que este joven macilento llegó a Medellín a escandalizar a sus gentes pacatas con blasfemias. de hostigamiento. Cuando publicó “Prosas para leer. En 1992 la Universidad de Antioquia recogió parte de su obra periodística en dos volúmenes de “Reportajes”. Entre sus columnas periodísticas figuran: Signo de escorpión y Bolsa de valores. Su otro compañero. Columna Ultima Página. lo más inofensivo del mundo. novelista y poeta. sus negaciones. Diario del Caribe. que inició en la Revista de la Universidad de Antioquia. Según su compañero de aventuras nadaístas. en La Nueva Prensa. en 1953. En 1953 se unió a un grupo político del general Rojas Pinilla. Antioquia. Luego. donde difundió..

menos amistosos, comentaron: “Claro, no podía reventar sin hacer el show”. Los últimos, sin ocultar una alegría perversa, se limitaron a desearme buen viaje: “Con tal de que se muera, aunque se vaya al infierno”. Yo era inocente de todo. A esas horas, 3 de la tarde, mi vecino me despierta con un grito desde el solar. Abro la ventana, nos saludamos. —¿Estás bien? —Sí, muy bien, gracias. ¿Qué pasa? —Acabo de oír por una emisora que te habías suicidado. —¿Yo? Estoy durmiendo... —Qué raro... Bueno, te felicito... Me alegro que sea falso. Miro mis manos: son mis manos con su circuito de venas; los dos dedos del tecleo tienen las uñas sucias. Prometo limpiarlas a primera oportunidad, pues nunca se sabe. No luciría bien un cadáver con las uñas mugrosas, no es estético. Como no soy ingrato, agradezco a mi vecino su preocupación por mis “uñas”, y bajo la persiana. Trato de reanudar mi sueño, pero la noticia me desvela. Enciendo la radio. Hago un recorrido fugaz por las emisoras a ver qué dicen. Efectivamente, se dice que estoy muerto y que se busca mi cadáver para hacerme un reportaje. Como no me encuentran, recogen rumores en los cafetines que frecuentan mi generación. Por teléfono desfilan las voces de mis amigos artistas: “Gonzalo sería el último en matarse” (voz de Santiago). “Yo no creo, ese Gonzalo es un vividor” (voz de Dulzaina). “Yo no sé nada... y me da lo mismo”(???). “Pero, ¿es que ustedes no lo conocen todavía? Ese tipo es un publicista y les está tomando el pelo. Lo que pasa es que esta semana va a lanzar su disco “Nadaísmo” y se quiere poner de moda, no le paren bolas...” (voz femenina que me detesta tiernamente). El locutor aconseja no perder la sintonía mientras me encuentran. Pero nadie da con mi cadáver porque vivo muy lejos y muy solo. Cuando muera seré como hoy: un cadáver anónimo que se pudre en silencio. Por toda declaración apestaré para decir al mundo que ya no existo. Fumo, trato de olvidar. No sé quién ha hecho circular semejante canallada y con qué fin. Me importa un comino que esa tipa piense que soy un “publicista”. Pero me alegro de no darles ese gusto por hoy. A pesar de todo, estoy horrorizado. Bajo a la tienda a telefonear: “No te preocupes, mi amor, están dando la noticia de que estoy muerto; como ves, es falso. ¿Vamos esta noche a la película de Bergman?”. Por supuesto, es una mujer. Dice que no puede ir porque tiene un “party”. Dios mío, estas novias que me invento cambian a Bergman por un té. Si de verdad estuviera muerto, seguiría arreglando los floreros y poniendo manteles. Mañana las lágrimas, los sentimientos pueden esperar, pues son eternos. Estoy deprimido. Abro la libreta para hacer otras llamadas... Desisto. ¡Qué diablos! En realidad no tengo a quién llamar. Me doy cuenta lo poco que me interesa la gente, y sin embargo, tengo amigos, mujeres, mi pequeña historia de hombre. Mi familia está lejos y no será posible consolarla. Además ellos han aceptado desde siempre mi destino trágico. Sólo tendré que dejarles los gastos del entierro para que no me lo reprochen. No quiero ser un cadáver injusto, y hay que ahorrar maldiciones póstumas que pueden ser peligrosas allá. Me pregunto qué son , qué hacen aquí estas pilas de nombres que desfilan por mi libreta. De repente los veo borrosos como fantasmas, existencias fortuitas, ridículas, que pudieron no existir. Lo mismo yo: si no hubiera nacido, ellos existirían igual. Y esas mujeres que he amado, ¿qué han ganado con mi amor o qué han perdido? Todo era un juego, una pasión inútil. Pues si yo no

existiera, “otro Gonzalo” con otro cuerpo las amaría por mí, se dirían secretos, se confesarían la misma pasión. Otros besos las harían estremecer de placer; otras palabras bautizarían esa dulzura. Su felicidad nunca había dependido de mí, sino del azar. Yo había encarnado por un instante la aventura, su rostro furtivo, la imagen de un sueño tan pronto amado como esfumado por un hecho trivial: el silencio, el ruido de un disparo, el golpe de una puerta que se cierra. El reloj seguiría inmutable como si nada hubiera sucedido. Ahora lo sé: ¡la vida es una sucesión de casualidades, nada es verdad! Sólo la muerte existe. A todo eso que hacen lo llaman “el destino”. Sobre tanto ruido, viento y desdicha fundan su “inmortalidad”, su razón de vivir. Quizá yo hago lo mismo con estas esperas y estos triunfos que vanidosamente llamo mi “gloria”. Y sin embargo, en el fondo de esta miseria los compadezco y hasta los desprecio. Arruinan sus vidas en vacilaciones y en egolatrías miserables: se drogan para sentirse dioses, para ser lo que no son, para olvidar que existen y que van a morir... Ya es de noche: salgo a la calle a ver qué aire devastado dejó “mi muerte” en la ciudad. Pues bien: ahí está la ciudad indiferente, “sin mí”. Leí los diarios, me hice embolar, compré lotería. Hice las cosas idiotas que hacen los hombres. Me paré en una esquina a ver pasar gente. La séptima era un río oscuro, trepidante. Risas, rumores, silencios; la rutina de los vivos. Nada había cambiado “con mi ausencia”. Incluso, se me saludó sin pasión, como si mi existencia fuera un don que esta chusma mereciera desde siempre. Nadie me dijo “lo siento” o “lo felicito” . Y la implacable llovizna: todo húmedo, nadoso, aburridor. Ciertamente parecía un decorado para el suicidio. Cuando regreso a mi cuarto me asalta un insólito delirio de persecución. Pensé aterrorizado que tal vez me querían matar. Por las dudas, abro en mi bolsillo mi navaja automática “made in USA”, y enfrento a los sospechosos de la noche. No parecían interesados en mi reloj, ni en mi muerte. Ya en mi cuarto, devuelvo la hoja inoxidable a su posición inofensiva. Pongo a Sibelius en la radiola y me tumbo en la cama con inocencia. Me reconcilio, sé que existo. Ningún presagio ni mariposa negra amenaza esta soledad. Me deslizo en un vacío tan puro, la perfecta quietud, es casi un sueño: ni recuerdos ni pensamientos amargos: la nada azul, el olvido... Ahora amanece y el día es tierno: estoy cansado. Debe ser el oficio de vivir. Hoy, como todas las mañanas, vino el pajarito que canta en el solar, sobre las ramas del limón. Es tan triste su melodía, como de un corazón que sufre. Pero el hombre no conoce el sentido de su dolor. Me pregunto si su canto no alude a cierta “idea” de morir, pues no niego su alma. En todo caso, sé que su melodía no tiene que ver conmigo: si ayer hubiera muerto, hoy cantaría lo mismo, él cantaría hasta el fin, por eso es un pájaro. Ni mi vida ni mi muerte eran el objeto de su canto. Tal vez el objeto de su canto era el silencio. Pero no moriré aún, lo juro por mi alma. La muerte sólo recuerda a aquellos que la olvidan. Yo no la olvido, al contrario: le profeso un terror religioso, de ídolo negro. A ella le agrada que le teman, que la admiren, pues es vanidosa y femenina. Todo lo perdona, menos la indiferencia. Entonces mata para ser recordada, para vengarse. Ella “vive” del tiempo y del miedo de los hombres, su alimento es la desesperación. La muerte existe solamente en el hombre: por eso no muere el mar, no muere el río, no muere el árbol, no mueren las estrellas. Sólo muere el hombre, porque “sabe” que muere. Debo a la muerte, y algún día pagaré. Al nacer acepté el precio de vivir y lo encontré terrible. Para no morir me hice religioso, me aterraba el aniquilamiento, me parecía injusto no ser más, despedirme de mí mismo para siempre. Era un juego de ilusiones y de niño. Luego descubrí mi dura verdad de hombre y acepté la derrota. Desde entonces no aposté más a la ilusión sino a la vida y a este mundo. Pagaré no ser eterno, pero después de vivir plenamente. Aún soy pobre. Sólo la vida me hará rico para pagar al destino. Vivir es un precio tan alto que sólo se paga muriendo.

Negar la deuda o apelar a la resignación no resuelve nada, no es viril. Y además, no hay que ser ingratos, pues la miseria total habría sido, por ejemplo, no haber nacido. Ya no aspiro a otra vida, es cierto, pero aspiro a ésta plenamente. Restituyo a mi barro un orgullo y una dignidad. Soy de aquí, soy del tiempo, y amo esta tierra que es un astro de flores, de mujeres, de mares, y para decirlo humildemente: ¡no soy un dios! Tampoco lo lamento. Pues soy de carne, canto y en mi conciencia de luz giran los dioses y los planetas. ¡Estoy orgulloso de mí mismo, y nada se ha perdido! Ni siquiera el paraíso. A los amigos que me honraron con sus notas fúnebres, pido perdón por defraudarlos. Los elogios pueden esperar como el verano, y como yo. Con la luz que agoniza se harán los girasoles de mi tumba. Será, pues, para otro día. Lo prometo. Sólo lamentaré no estar para leer las notas y pegarlas en mi colección de vanidades. Con ellas cerraría el álbum que contiene mi pequeña historia de poeta y de narciso. Al final, hasta podría poner de epitafio esta frase de Shakespeare: “La vida es un cuento contado por un idiota”. Días después de escribir este relato, recibo cartas y recortes de amigos, donde me explican que un joven desengañado se colgó de un naranjo en Medellín. Lo siento mucho. Por desgracia, el joven suicida se llamaba “Gonzalo Arango”, como yo. Eso indica que llamarse Gonzalo Arango es un honor que mata. Con semejante nombre sólo quedamos dos: yo, y otro que está en “La Gorgona”, por asesino.
Revista Cromos, 27 de septiembre de 1965.

DISCURSO PARA BOTERO “ A la pintura de Botero, como a un templo de iniciados en los misterios del arte, sólo pueden entrar los que están abonados para el milagro, los que comprenden el absurdo sin que por eso estén en un manicomio; los que no confunden los “monstruos” de Botero con los monstruos de la talidomida, los que han venido a esta exposición al escondido del psiquiatra. Pero no se ofendan con este elogio, pues si alguien del respetable público ha leído a Amanda Román que tire la primera piedra. La Galería de Arte Moderno, que dirige en Bogotá Casimiro Eiger, abrió al público una exposición retrospectiva del pintor colombiano Fernando Botero, actualmente radicado en Nueva York. En ausencia obligada del artista exponente, éste delegó en Gonzalo Arango el compromiso de representarlo en el acto de inauguración, en el cual el escritor pronunció este “discurso”, donde alterna con la misma devoción la exaltación de la obra pictórica del Botero, con cierto matiz satírico y de humor negro que, para el caso, bien podría calificarse de “humor plástico”. La exposición del pintor colombiano, sin duda de primera magnitud, permanecerá abierta durante un mes. Me pregunto que hago aquí presumiendo de saber lo que ignoro; tratando de explicar lo inexplicable; usurpando el honor de dirigirles la palabra para desentrañar los enigmas de esta pintura, y ayudarlos a salir del atolladero. Declaro sinceramente que ante la pintura no estoy seguro de nada, salvo de mi emoción. Por ejemplo: si esa señora que ahora está contemplando “manzanas” se sintiera perdida como en un desierto, y me llamara para decirme: Señor, usted que es tan inteligente, ¿me quiere explicar esto qué es? Yo no vacilaría en responderle: —Son manzanas. Si mi dama no quedara contenta con la respuesta, podría preguntar aún: —Claro que son manzanas, al menos eso dice en el catálogo. Pero ¿qué quieren decir? A lo cual contestaré: — Quieren decir: son bellas. La buena señora se desespera con mis respuestas tan tontas, y hasta duda

de que yo sea inteligente, pero como ella desea ser comprensiva hasta la exasperación volverá al ataque: —Sí, naturalmente, veo que son bellas, inclusive, algo exageradas para mi gusto, si hasta parecen totumas, pero en fin, como yo no sé nada de estas cosas, dígame por favor y perdone, ¿para qué sirven? Entonces yo le diré con mucho respeto, pero a punto de perder la paciencia: —No sirven para nada. Si la ilustre dama queda insatisfecha y sigue preguntando y buscando explicaciones, entonces me pondré grosero y le diré: —Querida señora, si me sigue molestando con preguntas idiotas, la hago meter a la cárcel. Creo que la querida señora se callará por fin al verme tan decidido a llamar al policía de la esquina. Cinco minutos después, al verla tan desamparada y afligida ante los raros “monstruos” de Botero, me arrepiento de llamar al policía, y le digo con mucha dulzura: —Mi querida amiga del alma, le voy a dar un consejo: no trate de comprender racionalmente el milagro, es inútil. ¿Puede usted explicarse un milagro en términos lógicos? Espero que la señora sea lo bastante sensata para decir que no. Pues en caso de que diga sí, yo pensaré que está loca, y me iré de la Galería antes de que suceda una desgracia, ya que no hay nada tan peligroso como una persona cuerda, ustedes se imaginan. Tanto, que les advierto: No teman la ira de Dios, no teman a las balas de “Tirofijo”, no teman a la “dialéctica de los puñales”, ni a la próxima devaluación, ni a la peste amarilla. Pero teman eso sí, a esa hecatombe con cara de académico que es un cuerdo. Si por casualidad lo encuentran en la calle, no vacilen en llamar a Sibaté, porque si ustedes se descuidan, el cuerdo es capaz de convencerlos de que Fernando Botero es un monstruo, Gonzalo Arango un loco, Efraín González un santo, y el presidente un gran orador. Lo cual, como ustedes saben, es absurdo. Por eso yo, no soy cuerdo, no voy a presumir de explicarles la pintura de Botero. A lo sumo, voy a explicar que la pintura de Botero es inexplicable racionalmente al menos para mí. Si pudiera hablar de un naufragio del espíritu, lo siento allí, en presencia de ese misterio que es la pintura. Me acerco a un cuadro, me pongo frente a él con humildad, con generosidad, con fe y hasta con terror, pues el arte es una aventura en la que uno se embarca para salvarse o perderse; para identificarse o ser rechazado. Me embargo, pues, en la densidad insondable de una tela cuyas orillas son cuatro tablas. En ese espacio infinito en posibilidades al espíritu, como limitado en el espacio, me suceden dos cosas: a) Lucha entre sujeto y el objeto por una comunicación...Si no es posible, soledad, vacío, rendición y fracaso. b) El cuadro me emociona, me conquista con una plenitud posesiva, turbadora, deslumbrante: un triunfo de su belleza en mí. Amo esa belleza. Esto no significa que el cuadro que no me emociona carezca de valores, que no sea bello para su autor, y para otros. Conforme a la sensibilidad estética de cada espectador, ese cuadro ganará sus adeptos, y está en su derecho. También los perderá, por “otras” razones. Así que, no se preocupen. La belleza solo es universal para cada uno. Como el arte no es ley sino libertad, ustedes están en el derecho inalienable de que la pintura de Botero no les guste, no les emocione, no les comunique ni su belleza mágica, ni sus secretos. Botero no se suicidará por eso, ni yo tampoco. Ni siquiera dejaré de decir esta noche por penúltima vez que Botero es el pintor colombiano que más admiro porque más me emociona. A otros, por razones tan admirables como las mías, los emocionará más Obregón, Alcántara, Luciano, Alvaro Barrios, Gómez Jaramillo y hasta el canciller Gómez Martínez, que ahí donde lo ven tan diplomático, también como que es pintor. Y está bien que así sea, pues una exposición de pintura no es un reinado mundial de belleza, en el que por lo general todos estamos de acuerdo en que esa frente... esos ojos... esas orejas... esa boquita... ese cuello... ¡Qué senos!.... el ombligo... las curvas... y ese monokini, merecen el título de Miss Universo. Quiero decir que con un criterio intelectualista nunca se apreciarán los valores esenciales de la obra de arte. La Razón es enemiga de lo que no comprende, del misterio de la poesía, que son materia prima de la pintura. La Razón, en su ceguera, exige significados, rechaza el azar, los

su razón de ser y el origen de su fuego. sostengo que los escolásticos nunca se enamoraron de una mujer. Los racionalistas van a protestar por esta apología de la emotividad que baja al arte de su alto trono coronado por la razón. como a un templo de iniciados en los misterios del arte. No creo que la belleza de un cuadro entregue la magia de sus secretos a aquellas cuya solicitud sea. es bella para mí—. posibilidad y lejanía. sino en valores del mundo sensible. Uno se enamora de una mujer esencialmente. alegando que no entienden. Yo opongo a esos razonadores de entelequias la vía directa de las emociones. el deslumbramiento espontáneo. ni las vendedoras que “se mueren de ataque” con Amanda Román. pues ya está en paz y reconciliado con las exigencias de la Razón. Es una llave falsa. inclusive de esas despensas inagotables de lo irracional y lo inconsciente. Hay que ser fervientes frente al arte. Algo semejante a lo que hacen los fieles de ciertas religiones al dejar a la entrada las sandalias para no profanar el templo y llegar puros de escoria al encuentro con lo divino. el milagro. al oír la sinfonía por segunda vez. aunque no comprenda las razones de ese fenómeno ni el origen de su llama. y soy amante difusor de los derechos femeninos. pues ésta es negación de la Razón. la intuición lúcida. que no tengo nada contra las secretarias. de trance inspirado. pues este es una manifestación de espíritu religioso. o para practicar los ejercicios de respiración exacta en el punto en que los músicos de la orquesta “pasan” la partitura.valores mágicos. ¿basta la emoción para que exista la obra de arte? Yo diré simplemente: —Si una obra de arte me emociona. o la secretaria que “se priva” con su jefe porque le recuerda a Errol Flyn. A la pintura de Botero. o el director saca el pañuelo para sonarse. uno de los cuales es la cursilería. la ama porque ha asesinado el misterio de la poesía. no verá nada aunque abra los ojos. Pues el arte no se funda sobre las razones de la ciencia o la filosofía. y que en cambio no se desmaya ante un cuadro de Botero. Confieso que siempre he tratado de ser razonable ante la Belleza y he sido rechazado por ella. o por el dogma revelado. puramente intelectiva. con lo cual quedarían abonados para el milagro. Según la teoría de que sólo amo lo que comprendo. Y ahora sí. Me preguntarán: Pero. Yo aconsejaría a los que vienen a una exposición despojarse de prejuicios intelectualistas. y lo que admiro de El no es su existencia. Entonces con su arsenal de datos en el cerebro. sino su Misterio. la comprensión pasional. diré: —Claro que sí. hasta lograr una especie de inocencia adánica. de dogmas helados. percibo su belleza y la luz de su deslumbramiento. Yo. Igual rechazo sufrirá el espíritu religioso que se acerca a Dios con argumento miserable de que Dios existe porque se deduce de la armonía de los astros. y lo prueba el hecho de que uno sólo se casa cuando está loco. La Razón no es la clave para el ¡Abrete Sésamo! que da entrada al mundo de lo maravilloso. Lo mismo pasa con el amor. Ese no podrá admirar la pintura de Botero que es para la fascinación. Conozco intelectuales que se quedan en las nubes al oír por primera vez una hermosa sinfonía. No creo en absoluto en la preeminencia escolástica de que sólo es bello aquello que comprendo. ni los académicos ni las secretarias que “se privan” con Errol Flyn. Por eso es una aliada indeseable del arte. el carácter mágico del arte. o por la ley lógica de la causalidad. con la diferencia de que la vendedora del “Ley”. sólo en la medida en que esa mujer es misterio. Según eso — refutarán— ¿las novelas de Amanda Román son bellas obras de arte por el hecho de que emocionan a las secretarias y a las vendedoras del “Ley”? Yo. pues sus resplandores lo cegarán. El que exija comprender todo del arte. Pues la belleza que deslumbra y emociona es el reino del arte. Entonces van al diccionario universal de la música para leer el argumento en que se inspiró el compositor. desnudar el espíritu de sensacionalismos sombríos. ni los lógicos. . A mí me sucede lo contrario: yo no comprendo a Dios. Pues a este infierno de belleza no entran los justos. el idealista melómano pide permiso a su corazón para apasionarse con el venero de la belleza.

y cuando abandone el coqueto narcisismo del eterno femenino. y fracasamos un poco. pues el hecho de que hayan venido esta noche a la gruta de Casimiro a ver a Botero y a oírme hablar. Pero no se ofendan con este elogio. para convertirse en un poema de vida y atormentada belleza que sellará su duración. aunque es mi sentimiento más creativo. Y así. la mujer que oculta su identidad en un antifaz. no puede ser nunca la imagen de un amor feliz. El amor tiene dos enemigos mortales: la felicidad total. nos enseña a conocer la naturaleza del alma. necesariamente. de posesión y de lejanía.. al entregar su amor. especialmente cuando amo. si se erigen en sistemas eternos de vida emocional. y el sexo dejará de ser un reclamo transitorio del instinto. un sol deslumbrante destruye la luz. el proceso creador del amor se hará infinito. le roba su encanto. los que no confunden los “monstruos” de Botero con los monstruos de Talidomida. crearle al cielo de la pasión una nueva estrella y una nueva distancia. Por eso. 22 de agosto de 1956. Su ocultamiento se abre como un desafío a nuestra sed de conquista. que es compleja como el misterio del mundo. Así. Tenerlo a distancia para conquistarlo. me hace pensar con razón que ustedes no son absolutamente cuerdos. debe conservar para sí una zona inédita. y la desdicha total. La posesión es mortal al deseo. El espíritu de inquietud cede sus furores al silencio. que tire la primera piedra. UN SEDUCTOR DIARIO A veces soy feliz.sólo pueden entrar los que están abonados para el milagro. salvándose de las amenazas de la rutina y el tedio. Ambos. No proclamo la astucia y la traición que son armas fraudulentas del amor pueril. La mujer. Todos amamos alguna vez. los que comprenden el absurdo sin que por eso estén en un manicomio. en esa lucha radica su belleza. por cuya imbecilidad ha pagado un precio demasiado caro. Pero el amor. su arma más seductora. sofoca la mirada y arruina el esplendor de los objetos. los amantes deben renovarla. Dejo que la vida me pase por los ojos y me dejo existir con una pasividad que no hace resistencia al temor ni a la idea de morir. de ruptura. pues si alguien del respetable público ha leído a Amanda Román. Lo ideal sería una verdad de amor cuyo equilibrio radicara en un poco de certeza y un poco de duda. esa que el hombre descubrirá después de la posesión. que casi siempre deja en el espíritu un sentimiento de rendición y nostalgia. nuestra pasión creadora. de ilusión y nostalgia. de penumbra.. Poseer plenamente un ser es destruirlo. en esta belleza sólo pueden entrar ustedes. de plenitud y ansiedad. y una especie de bruma adormece las impaciencias del alma. La experiencia. un sentimiento de turbación. los que han venido a esta inauguración al escondido del psiquiatra. ese misterio que es la esencia del amor. Esta liberación será posible cuando la mujer decida romper las antiguas estructuras que no le permiten más alternativa que una fatalidad procreadora. Quiero excitar a la mujer a una rebelión de su naturaleza para que se sacuda los complejos seculares de la burda dominación que la tienen sometida a un destino miserable del objeto erótico y justificador del egoísmo viril. Tiene que ser. En la síntesis de estos opuestos el amor encontrará . sino la Historia. Lecturas Dominicales de El Tiempo. unida a la reflexión sobre los sentimientos. Entonces sí será un ser humano. su misterio. acabarán por destruirlo. Si en ese proceso de la conquista esa zona se ilumina con la plenitud. un espíritu creador de valores cuyo porvenir no sólo es el hombre. es excitante hasta la locura: estimula nuestra pasión de posesión. Y en fin.

y constantemente resucita. Mejor dicho. la necesidad de un ideal que dé sentido a la vida y haga florecer la tierra. Con este ritmo incesante el amor puede ganarse como una victoria para cada día. CONTENIDO CLIMACO SOTO BORDA (Casimiro de La Barra) Cascabeles Por esas calles JOSE VELASQUEZ GARCIA (Julio Vives Guerra) La protección a la industria . como en el amor. Pues Dios es todo lo viviente. El amor. del beso. de servidumbres. de la ola. sus silencios. Tenía razón. me ponía a dudar. languidece. y el beso induzca de nuevo al deseo. Digamos en su honor que el amor es un misterio. su energía y sus fuentes de duración. la naturaleza y el destino del amor: lo que nace. Por eso para mí es sagrado. Tales prejuicios son aberraciones de la moral. Yo le dije con sumo respeto: —Señora. porque colma en mi alma los abismos de lo divino. para hacer de la vida un infierno. No existe el amor carnal ni el amor ideal. A veces. Con su silencio ponía en movimiento mi fantasía. vive. El único porvenir del amor es el presente. Buenos Aires. Como era célibe y puritana se escandalizó. Pero yo no tengo la culpa de que el rostro de la verdad sea. Pues sin duda existe y aclara otros misterios con su poder revelador. sobre todo una mujer amada. 37 Lecturas Dominicales de El Tiempo. —¿Por qué nunca dices que me amas? —¿Para qué? Adivínalo. me excitaba a una lucha con sus fantasmas interiores. dos rostros desnudos. Su “eternidad” depende de ese movimiento continuo para que una ola forme a la siguiente. Tomado de Obra Negra. 8-9. Si te lo estuviera recordando a toda hora te aburriría y dejarías de amarme. que es mejor que para toda la “eternidad”. Esos pensamientos que imprimo sobre el amor son la respuesta a una pregunta furtiva de una mujer burguesa. pp. sino sus bodas. Esa Poesía es Vida. esa efusión. o las dulzuras de la desesperación. y que su única evidencia es que existe. a padecer los terrores de la esperanza. enero 17 de 1980. 1974. en brazos de una mujer. no es un divorcio del cuerpo y del espíritu. el puro amor. ni se refiere a idealismos despojados de carne. muere. excepto cuando carga el amor de cadenas. y de cada átomo de energía viviente. y merecerlo cada día. Y su resurrección dependerá del milagro que no es otra cosa que la Poesía. en noches de desamparo y amargo ateísmo. pero en la cama. es la apoteosis de cuerpo y alma en la unidad viviente de dos seres triunfando sobre la muerte. Esa es. Pero esta poesía no son versos. El auténtico amor. Ella quería saber si el amor era para mí algo espiritual o material. en esencia. está hecha del cuerpo de los amantes. he descubierto el rostro de Dios. son las dos cosas. Pues el amor tiene la duración de las cosas efímeras: del día.su centro de gravedad. sus deseos. un rostro desnudo.

Barrabás) Estos blancos No llueve Los incansables JAIME BARRERA PARRA Un gran “descomplicadero”: Medellín El Quindío ha muerto Una pequeña inventiva al chaleco GERMÁN ARCINIEGAS Está para la firma . Mirabel) Presentados y Presentadores Se acabó el cubilete ARMANDO SOLANO La escuela de Mac Swiney La pereza Las testigos Una estatua LUIS TEJADA El talento de morir a tiempo El espíritu perverso de las cosas pequeñas El amor es como un dolor de muelas El humo JOSE VICENTE COMBARIZA (José Mar) El espíritu huraño de la casa Psicología de la dicha JOAQUIN QUIJANO MANTILLA En las garras del mal Las viejas de Rendón Los grillos RICARDO URIBE ESCOBAR (Don Alfonso Ballesteros) Llamaradas y humoradas Un salto mortal Otra vez el tranvía LIBARDO PARRA TORO (Tartarín Moreyra y Dr.Monólogo arreglado a la escena antioqueña Vegetarianos de camama CARLOS VILLAFAÑE (Tic-Tac) Un pobre chorro Medias femeninas al carbón La interrupción del desorden El país único TOMÁS CARRASQUILLA Discos cortos II Discos cortos III Discos cortos V Alimento ALBERTO SANCHEZ DE IRIARTE (El Dr.

Curiosidades de las indias De Oxford al país de los Ticunas Los humoristas RAFAEL ARANGO VILLEGAS Las medias de hulla Ven a nuestras almas Los primeros calzoncillos ALBERTO LLERAS CAMARGO El avivato La secta terrible Razones para silbar “El Circo” ENRIQUE SANTOS MONTEJO (Calibán) Danza de las horas Bajo el naranjo en flor Espectáculo para una vez El estilo FEDERICO RIVAS ALDANA (Fray-Lejón) ¿Por qué se mató el caricaturista? Buenos días A nadie se debe llevar alzado JOSE JOAQUIN JIMENEZ (Ximénez) Relato de un juicio público en Bogotá La flauta y la envidia Diccionario de “Sábado” Cuento de espías ALFONSO FUENMAYOR Vida y ambiciones de los emboladores El pato Visicitudes del trasteo EMILIA PARDO UMAñA Los inmigrantes “L‟autoridá” Consultorio sentimental EDUARDO CABALLERO CALDERON (Swan) Los motivos del lobo Diatriba de la cortesía El oro negro Regreso a la sencillez LUCAS CABALLERO CALDERON (Klim) El ingreso a la burocracia De los libros El doctor Núñez El senador Andrade FIDEL TORRES GONZALEZ (Mario Ibero) El paisa CLEMENTE MANUEL ZABALA .

El arte al servicio de un temperamento La poesía junta del maestro ALVARO CEPEDA SAMUDIO El hombre de los brazos largos José Félix Fuenmayor Nota al Sr. el del escarbadientes HÉCTOR ROJAS HERAZO Ese pueblo de los tambores Tarjeta sobre Azorín Telón de fondo ANTONIO PANESSO ROBLEDO Alicia en el país de las maravillas (Capítulo I) Alicia en el país de las maravillas (Capítulo XI) SOFÍA OSPINA DE NAVARRO Ellas comentan La línea El arte de conversar Las carteras HERNANDO TELLEZ Marcha nupcial Consideraciones sobre lo cursi Los cafés que murieron el 9 de abril ADEL LOPEZ GOMEZ Tomás Carrasquilla dramaturgo La jovencita Divagación indumental Gabriel Cano. héroe de tierra firme JOSE GERARDO RAMIREZ SERNA (José Gers) El aguacate Memorial de los perros de cuatro patas Se “suicidó” una casa Frazadas LINO GIL JARAMILLO Jaime Barrera Parra EDUARDO ZALAMEA BORDA (Ulises) Fin de semana Fin de semana Fin de semana PROSPERO MORALES PRADILLA . Censor GABRIEL GARCIA MARQUEZ (Septimus) La sirena escamada El hombrecillo de la avena Fastidio del domingo Nus.

febrero 6 de 1949. pp. 1963. 12 y 13. 1995. 15 La columna Glosario sencillo fue recogida en libro. Cromos. “Los contertulios de la Gruta Simbólica”. pp. 27 de mayo de 1944. Contrastes. El Tiempo. Fondo Rotatorio de Publicaciones de Boyacá. en 1925. III. 1925. 10 11 12 13 14 Ver artículo “Carlos Villafañe en su centenario”. 23 24 . pp. 516-519. Perfil de Eduardo Castillo sobre Joaquín Quijano Mantilla. El Pueblo. 37. quien en su obstinada lucha por la causa política y religiosa de su país. 102 y 103. 1989.El proceso de la pierna Cuestión de citas Importación de aureolas EDUARDO MENDOZA VARELA Literatura y mingitorios Indumentarias excesivas Penélope en maxifalda y Ulises congelado ROCIO VELEZ DE PIEDRAHITA Los que van a morir te saludan ALFONSO BONILLA ARAGON (Bonar) Don Jorge Zalamea Comistrajes y mecatos Andrés Caicedo Estela ALFONSO CASTILLO GOMEZ (El coctelero) Alka-notas El eterno guayabo GONZALO ARANGO Un girasol para mi muerte Un seductor diario Discurso para Botero 9 Luis María Mora. En Escritos. v. Se hizo una edición de estas columnas en 1914. p. 17 18 19 20 21 22 Semanario Sábado. Lecturas Dominicales. por Ediciones Colombia. 22 de marzo de 1947. Octubre 24 de 1930. falleció tras un prolongado ayuno de 72 días en la cárcel de Brinxton. 16 La edición más completa de Mesa de Redacción fue coeditada por la Biblioteca Pública Piloto y la Editorial Universidad de Antioquia. pp. 14 de abril de 1982. del Glosario sencillo. Revista Semana. III. en Medellín. pp. Colombia. abril/1935. 69-80. con selección y prólogo de Miguel Escobar. Soto Borda. El Espectador. vol. 3 de marzo de 1923. Biblioteca Aldeana de Revista Senderos. Es magistral la paradójica analogía que establece Solano en esta crónica. La referencia a Mac Swiney en el título se debe a la popularidad que por aquellos días alcanzó el alcalde irlandés. 18-21. 15. No. 13 de marzo de 1995.

noviembre 25 de 1946.25 El Gráfico. de Fabricato. pp. p. Prototipos. “Rafael Arango Villegas visto por Adel López Gómez”. V. Ed. 29 30 31 32 Cómo aprendió a escribir García Márquez. 26 Después de su muerte se publicaron dos antologías: La segunda esperanza -selección de artículos periodísticos 1973-1981. 1983. edición especial de Lecturas Dominicales de El Tiempo. pp. Medellín. Revista Semana. 1995. Bogotá. Cromos. En “Héctor Rojas Herazo”. en Enciclopedia Planeta Nueva Historia de Colombia. Entrevista “A Morales el aroma”. Medellín. 32./oct. El Universal. abril 7 de 1996. prólogo En el margen de la ruta. de Jorge García Usta. 1985. Oveja Negra. sept. VI. No. Cfr. Un ramo de nomeolvides. 1982 y 45 años de humor. y El Tiempo. tiempo y agravio”. octubre 24/1936. p. p. revista Credencial. revista Gloria. 372. 1951. 10. de Fernando Garavito. 327-351. 29 de agosto de 1966. características y vertientes”. “Dimensión. 15. Cfr. LA CRÓNICA EN COLOMBIA: MEDIO SIGLO DE ORO ~ 33 34 35 36 . 28 Ver ensayo “Humor regional en Colombia. 1996. de Gustavo Arango. Lealón. por Antonio Morales Riveira. 25 de octubre de 1936. 13-21. noviembre de 1988.