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Prólogo

La Crónica en Colombia: Medio Siglo de Oro

La denominación de crónica se origina en el vocablo latino chronîcus, que significa aquello
“que sigue el orden del tiempo”, pues en los antiguos tratados de Retórica se suponía que el propósito de esta forma de escritura consistía en el registro de la sucesión temporal de los hechos. Y durante siglos, en efecto, viajeros e historiadores registraron los acontecimientos en un género de escritura que conservó el nombre de crónica, a pesar de la gran variedad estilística, porque predominaba la narración lineal en el tiempo. En el periodismo moderno se ha mantenido el nombre de crónica —aunque sin la exigencia cronológica—, para referirse a formas de escritura que van desde el artículo de opinión a la columna personal. Al evolucionar, el género perdió su raíz para adquirir múltiples expresiones. En Colombia, la crónica declaró su independencia formal y temática desde comienzos de siglo. Como podrá apreciarse en las 124 crónicas de 40 autores compilados, el cronista colombiano, aunque no abandonó la referencia al suceso de actualidad, se ocupó también, inmotivamente, de temas intemporales y de interés universal. Cuando el cronista cuenta con su columna personal, la crónica se convierte en una especie de cuaderno de bitácora, que le permite tomar el pulso a la actualidad en medio del tráfago de la información, para expresarla desde su punto de vista independiente y original, con una actitud comprometida ante la sociedad. Pero además la crónica, en su estructura de columna, se convierte en un espacio autobiográfico, donde el autor narra los pequeños o grandes eventos que lo conmueven, la situación cómica o dramática que puede compartir con el lector. Con una filosofía de andar por casa opina sobre los temas más diversos de la vida cotidiana y de la condición humana, y se enfrenta a esta escritura gozando de todas las licencias creativas, con el único afán de cautivar a los lectores y de refrendar un pacto de fidelidad. La crónica, territorio sin fronteras, se convierte así en uno de los géneros de experimentación más fascinantes que existen en el periodismo literario para explorar lo personal y lo universal; para escribir la historia con mayúsculas y la historia con minúsculas. Producir artículos es como producir literatura todos los días, y así lo entendió el gran maestro de la crónica Luis Tejada. En una entrevista que le concedió al Curioso Impertinente —Diego Mejía—1, a propósito de la aparición del “Libro de crónicas” (1924), Tejada expresó: “Para mí cada crónica debería ser un libro. La crónica que escribo cada día la concibo primero como tema para un libro entero. Empiezo entonces el proceso de eliminación y de selección hasta que llego a la media columna o menos, que es lo que escribo a diario en el periódico. Pero en cada crónica hay materia para un libro. Si todos ellos pudieran escribirse!”. Además, confesó que con la publicación de ese libro sólo quería ganar lo suficiente para quedarse en casa siquiera dos meses acostado, fumando pipa y conversando con su mujer. Por su parte, Armando Solano, colega de Tejada, dejó este revelador testimonio sobre su oficio de cronista en el prólogo del Glosario sencillo (1925): “No me gusta oírme llamar cronista cuando alguien alude al Glosario sencillo. Sé perfectamente que no todos poseen la noción santafereña del cronista, es decir, la de un muchacho sucio y flaco, con las botas agujereadas que copia en las esquinas carteles fúnebres [...] Me parece que el ideal del cronista debería ser divertir un instante al lector sin hacerlo pensar. Claro es que me equivoco. Y mi ambición es obligar a los

lectores a meditar, aunque brevemente. No siempre en los grandes problemas mundiales, ni siquiera en los temas que inquietan al hombre como tal, sino en el detalle fugaz que evoco[...] Bordar con paciencia y con cierta pulcritud consideraciones algo profundas, al margen de sucesos triviales, tal es mi aspiración. Si la hubiera conseguido, no escribiría”. El maestro Carrasquilla definió en pocas y lúcidas líneas el carácter de la crónica en la primera entrega de la serie Discos cortos, publicada en el semanario “El Bateo” de Medellín, en noviembre de 1922: “Esta literatura de periodismo que llaman crónica, sin serlo, no es tan fácil de farfullar como parece. Prescriben los maestros en el arte que el tal escrito ha de ser corto al par que animado y decidor, prescriben que no ahonde en el asunto; que no se meta demasiado en gravedades ideológicas; que al concepto e idea no se le dé solemnidad; que la forma sea elegante sin floreros y llana sin ramplonerías; que todo esté a los alcances del iletrado y al gusto del entendido. Pretenden en suma, que ello resulte algo así como un juguete sin mecánica compleja, cual joya que no sea abalorio ni pedrería. Total: una gentileza entre veras y chanzas. “En verdad que estos preceptos son harto hermosos. Bastara su hermosura el prescribir, por su espíritu, la pedantería hórrida, la erudición pesetera y las retóricas de escuela; bastara el proclamar, como proclama, la espontaneidad y sencillez, factores eficaces del arte. Sólo que el ajustarse a esta norma de verdadera selección apenas si le es dado a uno que otro mortal. En efecto, hacer en pocas líneas algo significativo y alto; elaborar como en el aire por las solas inspiraciones del buen gusto y de la discreción es labor para ingenios peregrinos[...]”. Años después, Alvaro Cepeda Samudio, propuso esta definición metafórica del cronista dedicado a la columna: “Un columnista es, en primer término, un animal que, como las focas del circo, tiene que salir diariamente al redondel a hacer su número. Pero, a diferencia de las focas que siempre hacen las mismas payasadas, el columnista tiene que hacerlas cada día diferentes”. Y así los grandes cronistas reunidos en esta antología reflexionan sobre su propio oficio y dan claves para definir e interpretar la naturaleza de este género caprichoso y resbaladizo, que para no caer en clasificaciones mezquinas con el periodismo o con la literatura, se puede considerar sencillamente como una expresión del periodismo literario o de la literatura periodística. Conviene aclarar que esta acepción de crónica —entendida como un artículo que combina los estilos narrativo y ensayís-tico—, difiere de la crónica informativa, propia de los géneros periodísticos, según la clasificación norteamericana dominante en nuestro medio. Aunque pueden compartir algunos procedimientos y recursos narrativos, como el recuento cronológico de los hechos, el punto de vista subjetivo, el enfoque original y la libertad expresiva, la crónica informativa se justifica por la actualidad, mientras la crónica que nos ocupa puede desentenderse de lo temporal. El género de la crónica, concebido como un acto de diaria o de frecuente inspiración, que suele alojarse en el espacio reservado de la columna personal de algún medio impreso, que refleja la personalidad del escritor y su peculiar manera de ver y expresar el mundo, ha orientado la selección de estas piezas. En últimas, el cronista compone una obra coherente que transmite el pensamiento con sus mudanzas y contradicciones, y un estilo también vivo y de fino acabado, que con el paso del tiempo conserva su frescura. En este sentido nos atrevemos a hablar de la crónica clásica y presentamos una selección ajustada a estos rasgos. Según estos criterios, consideramos que el cronista, el articulista y el columnista responden al misterio de la Santísima Trinidad: son una sola persona. Una época dorada: 1910-1960

Con este libro se quiere rendir un homenaje a los grandes cronistas de la prensa colombiana que durante más de medio siglo —entre 1910 y 1960— guiaron y deleitaron a la opinión en los principales periódicos nacionales y de provincia. Este período histórico abarca el surgimiento y la evolución del género de la crónica hasta alcanzar sus cumbres expresivas con propuestas temáticas y estilísticas que no han sido superadas en las últimas décadas, cuando el género ha perdido vigor y presencia en nuestra prensa. Porque en general el periodismo colombiano, que en esa época dorada fue la envidia de Hispanoamérica, dejó de ser „un cajoncito de la literatura”, como lo lamentó en una ocasión Daniel Samper Pizano. Y aunque en los últimos 25 años no han faltado excelentes y perseverantes cronistas, como Daniel Samper y Antonio Caballero, que heredaron la vocación, conviene tomar distancia con los contemporáneos, sobre todo porque no se ha terminado de descubrir la tradición que los formó y porque sus obras todavía están en proceso. A partir de la exhumación de estos textos, casi todos inéditos y olvidados en hemerotecas y archivos de prensa, se puede comprobar la riqueza de este patrimonio cultural, clave de nuestra historia y de nuestros imaginarios colectivos. En cuanto a la selección, prima el criterio de lo inédito. De los numerosos autores cuya obra periodística no ha sido jamás recogida, o desde principios de siglo no ha sido reeditada y, por tanto, resulta igualmente desconocida para las nuevas generaciones, se presentan muestras reveladoras. En el caso de los escritores más publicados, se trató de buscar algún material inédito. Aún de los muy estudiados Luis Tejada y Tomás Carrasquilla se rescataron crónicas no recogidas en sus obras completas (“El talento de morir a tiempo” y “Reflexiones de un cronista recién casado”, de Tejada, y “Alimento”, de Carrasquilla). La intención es presentar el estilo de crónica más característico de cada autor y ubicar su fecha de publicación; pero en los casos en que no fue posible acceder al original, se cita la antología de la que se tomó el texto. Justamente la gran limitación sorteada para armar este libro fue el escaso rigor de gran parte de las antologías de cronistas publicadas en Colombia, porque no cuentan ni con el beneficio de un prólogo esclarecedor ni con las respectivas fechas que den pistas al futuro investigador. Y a esto se suma la escasez de datos biográficos sobre varios escritores reunidos. Por ello, esta propuesta editorial en la que se acompañan las crónicas con los perfiles de sus autores, pretende llenar un vacío y despertar el interés por tantas figuras del periodismo nacional casi olvidadas. Prosas de tono ameno y poético En esta antología se ha procurado retomar el espíritu de la crónica cultivada por Luis Tejada, con una prosa al mismo tiempo ligera, profunda y chispeante, capaz de captar lo efímero y lo perdurable en la naturaleza de los seres, los hechos y las cosas. El tono humorístico en todos sus registros, desde la leve ironía hasta la sátira más cruda, pasando por el humor llano y silvestre de los costumbristas es el recurso estilístico que ensambla esta miscelánea de textos. Una mirada festiva de la vida que va aparejada con la intención poética del escritor. La condición de humoristas que caracterizaba a la mayoría de los maestros de la crónica traduce una actitud filosófica ante la vida, una peculiar visión que se expresa en la fugaz prosa periodística. Armando Solano intuyó ese estado del alma al retratar a su contemporáneo Clímaco Soto Borda: “Los humoristas, maestros de lo cómico, son los auténticos filósofos y los seres más tristes y escépticos. Con una visión penetrante para ver la miseria y mezquindad de las cosas, la vanidad de las pompas y la mentira de las convenciones, son profetas de la verdad y de la desolación...”2. En la columna titulada “Un hombre serio”, Germán Arciniegas desecha la solicitud de un amigo de que lo tome en serio, “porque los hombres serios me dan risa [...] Sobre este punto,

declaro que me considero una persona infeliz. Las mayores amarguras de mi vida las he pasado por tratar de contener la risa cada vez que me he visto delante de una de esas personas que toman la academia en el rostro y con un aire muy doctoral sientan cátedra”. Sin duda esta risa contenida ha sido la fuente de la eterna juventud del casi centenario maestro. Por su parte Julio Camba, el gran humorista español, explicaba el proceso digestivo del escritor según sus humores: “Así como el diabético convierte en azúcar todo lo que ingiere; el hepático lo transforma en bilis, y el escritor lo reduce a literatura, ya biliosa o ya azucarada”. No hay que olvidar que detrás de la columna aparentemente más inofensiva se puede ocultar un francotirador sin hígados. También tenían en común estos escritores su condición de humanistas, de intelectuales sensibles a todos los fenómenos estéticos y políticos. En su mayoría eran hombres de vasta y exquisita cultura, cuyo dominio de los idiomas les servía igual para traducir los cables internacionales que para traducir grandes obras de la literatura. Algunos no asistieron jamás a la escuela, como Joaquín Quijano Mantilla, que leía a Esquilo en griego antiguo a principios de siglo. O Lleras Camargo, que sin ningún título profesional alcanzó dos veces la presidencia. Y desde luego, no conocieron más academia de periodismo que la de las calles y las salas de redacción, en donde se iniciaban casi adolescentes en los oficios más humildes hasta alcanzar las jefaturas y el honroso título de cronistas. Muchos oficiaban de poetas; de ahí el aliento poético que subyace en estas breves piezas, y que también tratamos de rescatar en su estado más puro, cuando ya los cronistas le habían torcido el cuello al lirismo. Otros eran filósofos sin pretenderlo; dejaban caer sus tesis sobre lo divino y lo humano, sin ánimo de pontificar, con la certeza de que esas palabras profundas terminarían en las profundidades del cesto de la basura. Aquí se han reunido cronistas que tenían ese algo tan difícil de definir que para la retórica clásica era el Ethos (el talante o el carácter) y que aquí prefiero llamar el duende, porque un buen cronista debe tenerlo para escribir como haciendo pilatunas, dándole codazos al lector en las costillas. En esta selección, y por principios de eufonía, se han busca-do afinidades de ritmo para lograr cierta armonía; como en los buenos coros hay un tono humorístico, que permite la lectura acom-pasada de los textos con sabor castizo. Se han privilegiado las cró-nicas con arranques y finales logrados, y en general, las que reúnen todas las condiciones dramáticas del buen texto literario —tensión, giros inesperados, clímax— que invita a ser leído en voz alta. Con respecto a la extensión, ha sido difícil encontrar una medida común, porque si bien el modelo de crónica responde a la brevedad del estilo elíptico, cuando no está circunscrita al espacio limitado de una columna, se suele extender caprichosamente. De cualquier manera, es de admirar la capacidad de los cronistas para comprimir un paisaje, la catedral de pueblo, un discurso parlamentario o un episodio callejero en una superficie literaria de cincuenta o cien centímetros cuadrados; o de discurrir sobre los más metafísicos, escatológicos o terrenales asuntos en un espacio tan reducido. Valga mencionar el proceso de descomposición de una pierna que narra con crudo hiperrealismo Próspero Morales Pradilla. La mutiplicidad de la crónica Dada la plasticidad del género, la estructura de la crónica goza de múltiples posibilidades — según la forma o el tema—, tantas como las que ilustran este libro: La clásica crónica-glosa, para comentar un hecho sea o no de actualidad. La crónica-relato, que narra una historia de ficción o con referentes en la realidad, y en la que se puede encontrar el

Y la crónicadiccionario. las novelas y cuentos de varios autores aquí reunidos —Alvaro Cepeda Samudio. se advirtieron las posibilidades del género para experimentar con nuevas fórmulas estilísticas. La crónica-parodia. La crónica-crítica. Este cronista. desde que en los periódicos se abrieron secciones especializadas de crónica. respondió mansamente en una de sus columnas: “Yo sí. generalmente en verso cómico. para denunciar situaciones paradójicas. rechazara el honor por miedo a morir de inanición creativa. entró la modernidad literaria a la prensa colombiana. que recrea una situación cómica o tragicómica con varios actos. parlamentaria. Gazaperos y filólogos con silla en la Academia de la Lengua. judicial. lo alambican y lo entregan a la circulación tan peripuesto y elegante como un dandy de provincia”. Con la crónica. La crónica-comprimido.relato puro o con impresiones del autor. A propósito del estilo. con sus modalidades más comunes: política. de verdad me uno al triste pero zumbón grupo de los que no sabemos escribir”. como Jaime Barra Parra. que convierte los productos de la creación en el pretexto ideal para definir unos valores estéticos y recrear la experiencia sensible. epigramática o de greguería. invención ridícula de ciertos colaboradores jóvenes y hasta viejos de la prensa colombiana: “Durante quince días estos estetas pulen y repulen su artículo. o se vuelve personaje dramático de la historia. A Emilia Pardo Umaña tampoco la desvelaba ser una buena escritora. y la ruptura con el estilo panfletario. pues. criticaba el estilo “relamido y perfumado” en artículos de combate diario. La crónica-semblanza o retrato. La crónica-folletín. o carta abierta y en tono íntimo en la que el cronista comparte con el lector sus reflexiones y experiencias personales (también propia del consultorio sentimental). Y así como Tejada escribía cada crónica como si fuera un libro. según él. lo retuercen. que a partir del relato en clave literaria y en tono guasón denuncia una situación real. La crónica-epístola. La crónica autobiográfica. Gabriel García Márquez. Si algo caracterizó a la primera generación de cronistas fue la calidad de la prosa. Lo que demuestra que no hay aduanas entre estos géneros fronterizos. grandilocuente y lírico que se estilaba. vertida en tono serio o jocoso. social y deportiva. Por ello. Otros en cambio fueron estilistas consumados. una especie de juguete filológi-co para definir las palabras con una lógica diferente a la de los diccionarios y generalmente con intención satírica. entre otros— alojan personajes y situaciones ya narradas en sus columnas. Héctor Rojas Herazo. porque no se puede mejorar lo que no se tiene”. Esta opinión ni asombró ni disgustó a la temida periodista. Enrique Santos Montejo —Calibán— estaba de acuerdo con el vasco Pío Baroja en no rendirle un culto exagerado al estilo. Próspero Morales Pradilla. que perfila un personaje vivo o muerto con un suculento anecdotario (muy común como nota necrológica o tarjeta de despedida). por el contrario. o en forma aforística. que se presenta como serie de lances y aventuras. Un laboratorio para el estilo Todos y cada uno de los cuarenta cronistas que conforman esta antología parecían convencidos del aporte que podía hacer el periodismo moderno para aligerar la pesadez del comentario de opinión decimonónico. La crónica-drama. que sostuvo ininterrumpidamente su Danza de las Horas durante cuarenta años —desde 1932 hasta la víspera de morir en 1971—. Tomás Rueda Vargas en una oportunidad le dijo a Emilia: “Usted nunca podrá mejorar su estilo. aunque hubo quien. en la que el cronista narra fragmentos de su vida y declara su credo personal. Eduardo Caballero Calderón. La crónica en verso. Todos ellos apreciaron lo que Ortega y Gasset llamó “calidad de página” y dejaron un valioso legado en las humildes y efímeras páginas de la prensa gracias a su elevada y . La crónica especializada. sólo se preocupó por dar rienda suelta a su sensibilidad creativa y a defender con terquedad lo que quería.

como la fantástica pieza de “La sirena escamada” que reproducimos aquí. personal. sino con locuciones sencillas. incluso para escritores de imaginación desbordante como el joven García Márquez. En cuanto a los temas mayúsculos de política nacional e internacional. el paisaje. Primero Tejada escribió que “el amor es como un dolor de muelas” y luego García Márquez lo comparó con “una enfermedad del hígado tan contagiosa como el suicidio”. la decisión fundamental está en seleccionar los materiales “hembra” y los materiales “macho”. . de la misma angustia los cronistas drenan finalmente su columna. Sobre la literatura periodística que nació con la crónica dijo Ulises (Eduardo Zalamea Borda) que era fácilmente identificable “por sus frases desnudas. advierte que una buena o mala crónica se distingue por la reportería. Desde principios de siglo los cronistas tomaban en préstamo las noticias más insólitas para salir del apuro. el transporte público. la escasez de cuestiones exteriores y objetivas. y la segunda versión que años después hizo Rafael Arango Villegas del delicado tema. la crónica también se vale de motivos comunes e incluso anodinos. Y aquí sí que se amplía. Y la falta de tema. en horizontes inabarcables. “será suplida ventajosamente por el asunto íntimo. sin grandes periodos empingorotados. el traje y demás adminículos (el sombrero. la comida. la pereza. Y sus apreciaciones no pierden vigencia porque mutatis mutandis la historia se repite. los suicidas del Salto del Tequendama.. el Premio Nobel Gabriel García Márquez. son abordados por los cronistas desde el punto de vista más doméstico y comprensible para los lectores comunes y molientes. el matrimonio. Germán Arciniegas y Adel López Gómez. el terreno de lo accesible para los que tengan la obligación o el gusto de escribir cotidianamente” 3.. exigen un tratamiento escueto y objetivo. Excepto Armando Solano. Según él. la perspectiva. En definitiva. que en un Glosario sencillo manifiesta su extrañeza por la falta de tema que padecen sus colegas. Hasta el tropical aguacate inspiró sus respectivas glosas a José Gers. Las vicisitudes del amor no podían faltar en estas crónicas. hay que ver la crónica como un taller de gran utilidad que enseña el arte de la brevedad. el paraguas. Germán Arciniegas y. que desafían la originalidad del autor. y éste terminó por convertirse en un recurso nada despreciable. que siempre comete las mismas picardías. el licor y la ley seca. Entre los diaristas más legibles e impecables se destacaron Alberto Lleras Camargo. paradójicamente. la corbata. Y un cronista contemporáneo como Daniel Samper. por la subjetividad palpitante que suele interesar a los lectores de modo prodigioso. Los maestros de la crónica se regodearon y dejaron su huella personal en temas tan reiterativos como: diciembre o las navidades. en especial con la clase política. el pavor al dentista o al avión. Para él. ha inspirado numerosísimas columnas. el absurdo de las leyes y la misma falta de tema. discípulo de Klim (Lucas Caballero Calderón). Klim.purista conciencia del lenguaje. por supuesto. Ha sido recurso frecuente entre los cronistas de todas las épocas buscar tema en los cables y los teletipos de agencia para combatir el síndrome de la mente en blanco. el enfoque y el tono. pegadas a la piel de los hechos. En esta antología se recoge una primera oda a las medias de seda de Tic Tac. los segundos no toleran licencias creativas. La importancia de los temas minúsculos Así como la literatura gira en la órbita de temas universales e imperecederos. el largo de la falda). nerviosas e inmediatas”. los animales. permiten un aporte estético. Los primeros se dejan acariciar y vestir. que resolvía muchas de sus Jirafas con las noticias más insólitas de las agencias internacionales. Y el evanescente humo del tabaco fue materia de divagación para don Tomás Carrasquilla y Luis Tejada.

el pequeño barco de papel y de palabras de su comentario. que puede . y otra a los asuntos de la esfera pública y social. generalmente coyunturales. porque como dijo Alberto Lleras en una ocasión. no hay duda de que Carrasquilla revitalizó a comienzos de siglo el estilo costumbrista. los otros cronistas siguen olvidados. Algunos estudiosos de los años veinte consideraban que Tejada valía más que Soto Borda (Casimiro de la Barra) y Carlos Villafañe (Tic Tac). que se hizo famoso con su columna de humor Volanderas y tal. a quien jóvenes como Calibán reconocían su magisterio en la crónica y El Doctor Mirabel (Alberto Sánchez de Iriarte). que comenzó a publicar sus glosas diarias en 1912 y sostuvo durante años el Glosario Sencillo. tendremos que buscar en los diálogos de Carrasquilla. Y no sólo sus coterráneos. A mediados de los veinte podemos ubicar al santandereano Jaime Barrera Parra. Igual podría decirse de Solano. Los maestros antes y después de Tejada En un intento por reconstruir la tradición de la crónica en Colombia desde principios de siglo. que sintetizan los rasgos de la nueva crónica. Hernando Téllez describía así las armas de dotación de Tejada: “Ligereza de remos para navegar en el mar de lo cotidiano y hacer avanzar sobre esa inestable superficie. por intuición. No sería justo. no tanto por la serie de crónicas que publicó en El Espectador a partir de 1914 —que en su mayoría corresponden al género de ensayo—. En esta primera “cuadrilla” de maestros famosos de principios de siglo es preciso incluir a don Tomás Carrasquilla. se podría afirmar que hubo varios magisterios a comienzos del siglo: El del antioqueño Julio Vives Guerra. porque mientras Luis Tejada ha sido afortunadamente objeto de numerosos estudios y reediciones. presteza y agilidad. concisión. Tic Tac. Aunque la historia no haya sido tan generosa con Solano. Además. Y el del antioqueño Luis Tejada. Pero sin duda fue Tejada quien. sin que zozobrara. El del valluno Carlos Villafañe. ambos construyeron una poética de los objetos que dimensionó el valor de las pequeñas cosas. humor e ironía”. cuando queramos aprender cómo se hablaba en Bogotá en 1850 o en 1900 o en 1920. El de Clímaco Soto Borda. que antes de especializarse en la crónica política escribió sus prosas desenfadadas y meditabundas. sino por otros textos como los denominados “Discos cortos”. desarrolló la técnica más asombrosa de la crónica. Tejada lo hallaba en el humorismo de las ideas. En la década del veinte también se destacó Joaquín Quijano Mantilla. que inauguró la crónica de sabor santafereño. con todos los riesgos que implica esta azarosa tarea. con los rasgos del género moderno. aunando humor y poesía. que escribía sus glosas sin trucos.Se podría decir pues que hay dos vertientes temáticas de la crónica: una que corresponde a los asuntos de la esfera cotidiana e íntima. Compañero de Tejada fue José Vicente Combariza (José Mar). porque mientras éstos últimos buscaban el solaz del público en el retruécano y en el humorismo de la letra. No vamos a entrar aquí en odiosas consideraciones acerca de quién vale más entre los iniciadores de la crónica periodística en Colombia. que aparece como una revelación a principios del veinte. que le dio un toque novedoso al lenguaje periodístico de la época con sus crónicas de la revista Cromos. Luis Tejada y Armando Solano compartieron las páginas de El Espectador con sus populares crónicas Gotas de tinta y Glosario sencillo. cronista de humor estrella de varias publicaciones nacionales. hacia 1920. él y Tejada hicieron un dúo incomparable en la página de opinión de El Espectador. El del boyacense Armando Solano. con sus Andanzas de un desocupado de El Tiempo. que con tanta vivacidad manejaron los cronistas paisas. Pero habría que realizar estudios comparativos de las obras de quienes inauguraron esta tradición para poder emitir juicios objetivos.

de biografías y hasta de editor. fue el último intento de aproximación a esta tradición periodística. reiniciaron la tradición de crónica breve Alberto Lleras (Allius) y Germán Arciniegas en El Tiempo. con humor y elegancia. Luis Eduardo Nieto Caballero (Lenc). se tropieza el lector en las mismas páginas con los grandes maestros españoles que heredaron a Fígaro (Mariano José de Larra): Leopoldo Alas.considerarse un renovador de la crónica periodística por los timbres vanguardistas que imprimió en su prosa. Horacio Franco. principalmente en los años setenta. Luis Vidales. Pedro Gómez Valderrama. a los cursis y a los panfletarios. Achury Valenzuela habla de los nuevos cronistas que dejaron atrás a los satíricos y a los bordadores de costumbres. la variedad del humor costumbrista conquistó a los lectores. El acento cervantino y otras influencias Al recuperar la tradición del articulismo colombiano. Héctor Rojas Herazo. y sin desconocer que representan una vigorosa tradición. editada en dos pequeños volúmenes. pero pronto pasaron las modas y la crónica se despojó de aderezos y frivolidades siguiendo el ejemplo de Tejada y Solano. con un audaz manejo de las imágenes. por la dificultad de acceder a las colecciones y archivos. de Darío Achury Valenzuela. Juan Lozano y Lozano. Germán Arciniegas. Se nos quedan fuera de esta antología diaristas como Tomás Vargas Osorio. los nuevos manejaban una prosa ligera y breve. Por último hay que reconocer el esfuerzo realizado por Colcultura. Alberto Angel Montoya. con su Biblioteca de Cultura Colombiana (130 títulos) dio un primer impulso a la crónica con la publicación de algunos títulos a mediados de los años veinte. Muerto Tejada y ausente Solano. De todas formas. José Martínez Ruiz. Uriel Ospina. de Medellín. Resuenan en nuestra literatura periodística de . entre los cuarenta que reúne esta antología. Max Grillo. los que no se han incluido es porque no se dedicaron con mayor asiduidad a la crónica. Julio Camba. Clemente Manuel Zabala. En el prólogo. Y en el tránsito del género. Emilio Jaramillo. con una selección muy acertada de 15 autores que mantiene su vigencia.Verso y prosa.. se han quedado por fuera varios cronistas de la costa Caribe. Por otro lado.. Según él. En el mismo año se publicó otro tomo antológico. e incluso dedicó un volumen a los más destacados cronistas con una selección de artículos en la que figuraban más de 30 periodistas (1936). Juan Roca Lemus. y porque seguramente su talento se revela mejor en géneros como el ensayo o el artículo de análisis. Saldar deudas En este intento por reconstruir la tradición de la crónica habría que hacer algunas consideraciones sobre la literatura periodística que ha sido editada en nuestro país. La Antología de crónicas “La patria y los días” (1971). Raúl Andrade. un producto editorial que conmueve por la ausencia de prólogo. José Umaña Bernal. Más adelante se destacaron Hernando Téllez. Azorín. Daniel Samper Ortega también apoyó la difusión de la prosa periodística desde la famosa colección que lleva su nombre. para divulgar la literatura periodística de clásicos y contemporáneos. Eduardo Guzmán Esponda. Camilo Pardo Umaña. Clarín. Gabriel García Márquez. entre tantos que merecerían otro libro. con la mejor voluntad cometió imperdonables pecados de omisión: en 1962 editó la Antología del humor colombiano . galicismos y neologismos. todo importado para darle un toque más cosmopolita a la escritura. “El libro de los cronistas”. Ramón Gómez de la Serna. hasta llegar a Gonzalo Arango en los años sesenta. Entonces era “chic” que usaran también anglicismos. Jorge Zalamea. Andrés Samper Gnecco. La Editorial Bedout. Próspero Morales Pradilla. Julio Abril. Wenceslao Fernández Flórez y Ortega y Gasset.

. también figuraban entre los afectos comunes. eran lectores devotos de la literatura del Siglo de Oro y recitaban a Quevedo y al Arcipreste de Hita en momentos de exaltación. Ese periodo nervioso. que a su vez contagiaba a los ibéricos. Sin duda la influencia más marcada en el estilo de crónica que inauguraron Armando Solano y Luis Tejada es la de Azorín. Pío Baroja. en casi todos los cronistas seleccionados secreta la glándula política. Alfonso Fuenmayor. Hernando Téllez. Azorín tuvo que ser una novedad. y de penetrar muy hondo en el secreto de las cosas. Mark Twain y Bernard Shaw. los traducían y producían el feliz contagio entre sus contertulios y colegas. Quizá el autor más citado sea Anatole France. Perfiles y anécdotas En este volumen se trazan las siluetas de los cronistas elegidos. rápido y breve. tenía ese espíritu escéptico e inconforme de la Generación del 98. norteamericanos y del incipiente boom latinoamericano (en especial los escritores costeños). que influyó enormemente en la obra de Armando Solano y de Luis Tejada. con datos alusivos a su trayectoria periodística y con opiniones de sus amigos que ayudan a comprender mejor la visión del mundo y el estilo del personaje. Valle Inclán. soberbia demostración de gratitud al maestro español. Y. entusiasta fundador de periódicos y periodista de vocación. El espíritu de France se percibe en la capacidad de producir una sonrisa que nace del esceptismo. Prosa eléctrica.. lo que es comprensible según las anteriores consideraciones sobre el tono. que animó a nuestros escritores que soñaban con la revolución. infatigable cátedra de humildad y perseverancia. Lino Gil Jaramillo. según él. Alberto Lleras dice que para pueblos como el nuestro que se educaron oyendo sermones. excepto doña Sofía Ospina de Navarro y Emilia pardo Umaña. importaban nuevos autores.”. de ideas como fogonazos que dejan viendo estrellas al lector. está la identificación de nuestros cronistas con los enciclopedistas Voltaire y Montaigne. Los ingleses Oscar Wilde. Curiosamente. prueba de la generosa camaradería que existía entre esos colegas de la pluma y de la Remington. No falta en esta lista el doblemente presidente Alberto Lleras Camargo. También se percibe la influencia francesa. Clemente Manuel Zabala. Cuarenta o más volúmenes pueden haber recogido la mitad de lo que escribió en toda clase de periódicos. por su brillante estilo. Además. todos son liberales —por mentalidad y militancia— hasta los tuétanos. homilías amenazantes y discursos parlamentarios inocuos. Algunos como Eduardo Zalamea Borda. Unamuno y Pereda. No faltan los que militaron con el socialismo o el liberalismo más radical como Luis Tejada. En un artículo sobre Azorín4. en general. Lo único que Luis Tejada no le perdonó a France fue que se hubiera casado y se hubiera vuelto socialista. José Mar y Clemente Manuel Zabala (los dos últimos siguieron a Jorge Eliécer Gaitán en sus correrías). quien . Y Joaquín Quijano Man-tilla. “Azorín escogió el periodismo para su pequeña.principios y mediados de siglo los ecos cervantinos. que pasará a la historia. maestros del ensayo de gran calado. maestros de la paradoja. de Héctor Rojas Herazo. además. y dio la mejor lección de sobriedad. Son pequeñas memorias construidas en gran parte con testimonios de unos y de otros. Otros cronistas se zambulleron en las fuentes de los escritores ingleses. dos condiciones para perder el sentido del humor (de las que el propio Tejada tampoco se libró). Y como un homenaje a José Martínez Ruiz —Azorín— se incluye una “Tarjeta de visita”. esa agudeza en las descripciones y ese enfoque insospechado de los temas ligeros y complejos son rasgos peculiares de Azorín. porque la mayoría de nuestros cronistas se amamantó con los clásicos españoles Pérez Galdós. y se saborea lo mejor de la prosa castellana. y como nota característica del humor fino que recorre todas las páginas de esta antología. por supuesto. Pero.

Andrés Votino. Como hombres del Renacimiento se sumergían en las corrientes del saber y escribían sobre innumerables temas de interés.luchó en las filas revolucionarias durante la Guerra de los Mil Días. Las cronistas Escasearon las mujeres cronistas en el período que abarca este estudio. Se dieron casos extremos. Curiosamente. Luis de Obando. se alcanza a apreciar la riqueza cultural que ofrecen las distintas regiones del país retratadas por sus cronistas más devotos. sentó su limitado y humilde credo de cronista en uno de sus “cortos y sencillos parrafitos”. Fray Cepillo. Muchos se hicieron famosos con sus seudónimos. eran la clase ilustrada de un país que apenas salía de su aislamiento cultural. Dr. A través de sus escritos es posible conocer la sensibilidad de distintas épocas y comprender mejor el presente. Mirabel. Así expresaba estos apuros: “A los . que hoy provocarían estallidos de indignación. que tituló su protesta. Tic Tac. En cuanto a Doña Sofía Ospina de Navarro. Los hubo que tenían tantos seudónimos como José Velásquez García: Julio Vives Guerra. para rematar. compromiso político y sensibilidad estética. Calibán. Ximénez (José Joaquín Jiménez) hizo célebre su seudónimo de Rodrigo de Arce. pese a haber sido la primera periodista en Colombia que entró a las redacciones fumando. José Gers. el poeta peripatético de los suicidas del Salto de Tequendama. hablando a gritos y pisando fuerte. Mario Ibero. Conde de Casanegra. A propósito de la falta de tema. En 1953. “No más derechos innecesarios” (1953). con caricaturas y estereotipos sobre el papel de la mujer y sobre el matrimonio. un año antes de su muerte. cuando las mujeres eran vistas como bichos raros en las redacciones. para quienes las sufragistas pertenecían a una especie de espantapájaros con medias de algodón y anteojos y. Por ejemplo. quien con los años se fue volviendo conservadora ultramontana. con gran rigor intelectual.. porque debían desechar muchos temas que les rondaban en la cabeza como si fueran malos pensamientos. como los llamaba ella. K. como el de Emilia Pardo Umaña. que utilizaba para complementar las lecciones de cocina. Especialmente los de la generación del Centenario daban su reino por un seudónimo y les dejaron a los investigadores del futuro la difícil tarea de desenmascararlos. Ni siquiera las pocas mujeres que escribían abanderaban la causa feminista. Casi todos pertenecieron a las generaciones del Centenario y de los Nuevos. porque si bien cantaban emocionados a su terruño. Odak. tenían un sentido universal de la literatura y del periodismo y una asombrosa habilidad para trazar el contexto y establecer analogías entre los hechos locales e internacionales. reconoce que a las colaboradoras femeninas les quedaba más difícil que a los masculinos. y que se percibe sobre todo en los temas de las crónicas de humor. Además. Juan Ruiz. Representaron una cultura humanista.. no en el suyo. y son inolvidables los de Fray-Lejón. sin caer en provincianismos. ¡solteronas! Muchos de los cronistas de humor se empeñaban en caricaturizar a las mujeres como seres delicados con cerebro plano y un gusto desmedido por las frivolidades. y luego narró sus batallas en amenas crónicas. Klim. se ventiló un debate en las páginas del suplemento literario de El Tiempo sobre el voto femenino. en la que esta soltera impenitente sólo admitía la igualdad de las mujeres en los países civilizados. curiosidad por el mundo circundante. lo que es apenas obvio teniendo en cuenta el machismo reinante en el país. entre las mujeres descontentas con los nuevos derechos figuró Emilia. el tema del voto femenino recalentó las mentes emasculadas de los escritores. y se preguntaba para qué querían responsabilidades en la cosa pública si ya tenían la gran responsabilidad de ser madres.

temas del diario acontecer o lo que se les pasara por el magín. Mantuvo estas colaboraciones (recogidas en dos volúmenes titulados “Aquí entre nos”). para condenar toda manifestación de incultura y todo brote de barbarie. de ahí que estos cronistas fueran ávidamente leídos y se quedaran en la memoria de los lectores de varias generaciones. No ocurre lo mismo a quienes portamos el comprometedor diploma de damas pudorosas [. hasta principios de los setenta. contra la exageración. le preguntó él.. los izquierdistas y los derechistas. Sus crónicas de delicioso estilo costumbrista giraron en torno a multitud de asuntos sagrados y profanos. y renovaba día a día ese pacto de fe y de credibilidad en el orientador público. Desde entonces no se ha repetido este fenómeno de la crónica con tantos y calificados prosistas. gustos. mantiene una columna quincenal en El Espectador sobre la realidad nacional. Y el otro respondió: . a los que aplicaba la lógica implacable del ama de casa. contra los extremos. en el de más allá acomodan algo de sociedad o de arte. Bendita impopularidad” 5.] Tenemos que salir del paso con apuntes costumbristas. con sus ribetes de sexualidad. aun los no científicos o intelectuales distinguidos. ni hacer papel de demagogo ni inclinarme ante ninguna manifestación de violencia. —¿Cuál?. la novelista antioqueña Rocío Vélez de Piedrahíta. como el Divino Niño expuesto. agudo y ameno que lo hiciera meditar por un momento sobre los vertiginosos cambios que se estaban produciendo en la sociedad. que no acreditan intelectualmente.hombres les resulta muy fácil llenar una columna diaria. o dar consejitos caseros.. pura y dura. Calibán. creencias. Ese pacto de complicidad que se firma entre el cronista y el lector se ratifica en cada entrega. cuando el público pedía a sus cronistas el comentario ligero. y él sacaba tiempo para responderles personalmente o por carta. por tratarse de un género fugaz. y contra esa fragilidad de la memoria no hay celebridad que pueda luchar. no se vio constreñida en materia de temas. intereses y hasta odios y malestares. contra la intolerancia. recuerda que una vez estaba en el café Windsor cuando un individuo emocionado le echó los brazos al cuello y lo felicitó por su crónica... Y cuarenta años después de sus primeras crónicas. que atraía a los lectores. dejó escrito el credo de su sacerdocio en la columna titulada “Bendita impopularidad”: “Yo no tengo esta sección para estimular ningún movimiento pasional. Joaquín Quijano Mantilla.. y todavía les queda derecho a criticar premios literarios. los bárbaros. con colaboraciones asiduas y simultáneas en distintos periódicos y revistas. sino para censurar todo aquello que afecte el bienestar común. Por el contrario. que comenzó a publicar sus crónicas en los años cincuenta en El Espectador. Logró crear una especie de campo magnético con su columna. romerías de gente que iban a solicitar sus favores.. con su sencillez inveterada. encuentran material: en un párrafo hablan de los cambios de la Iglesia y las encíclicas papales. El pacto con los lectores La crónica en Colombia tuvo su época dorada en esa primera mitad del siglo. los extremistas. Claro está que. a menudo se lee y se olvida. pero tampoco proporcionan molestias a nadie”4.. pues. Enrique Santos Montejo. los agitadores de todos los pelajes. en otro insultan a cualquier político que no sea harina de su propio costal. a intervenir a control remoto en los actos del Gobierno y hasta a aliñar sus escritos con palabras de doble faz. y ambos terminan por compartir valores. para luchar contra la iniquidad. periodista de rompe y rasga que sostuvo durante más de cuarenta años en El Tiempo su popular Danza de las horas. La genialidad de estos escritores de prensa radicaba en su capacidad para comentar desde los más inesperados puntos de vista. Naturalmente esto me trae la impopularidad entre los intolerantes.. Calibán recibía.

los cafés y la familia. Algunos se apañaron como funcionarios públicos. Eduardo Zalamea Borda —Ulises— fue oficial de las Salinas en la Guajira. escribiendo la última crónica para pagar el recibo de la luz o el entierro de un hijo. casi todos tuvieron que compaginar la literatura con el periodismo— y la mayoría de las veces con otras profesiones liberales. Muchos de ellos moldearon su verbo en el parlamento. cuyos artículos eran tan cotizados que aumentaban las ventas de los periódicos. Carlos Villafañe era más conocido en Cali como “Don Carlos. muchas veces no tenía dinero para comprar los periódicos en donde escribía. un empleado gris de la burocracia. pero era muy graciosa”. Vocaciones extraviadas y penas pecuniarias Como puede comprobarse por la trayectoria de los cronistas. don Gabriel Cano le encargó escribir un .“No recuerdo. que no buscaban riquezas sino ejercer libremente el oficio de escribir. Gonzalo Arango. Ximénez fue Intendente del Amazonas y como visitador nacional de la Dirección de Prisiones recorrió todo el país. al fuego vivo de las pasiones políticas. porque el periodismo entonces no era un trabajo que permitiera una digna subsistencia. Algunos tuvieron una actividad febril. y desempeñó el extravagante cargo de detective del Municipio de Medellín. tenemos un terreno propicio para el cultivo de la literatura periodística. Así que gracias a los medios periodísticos. murieron sin un céntimo. y también muchos grandes novelistas se extraviaron en los pasillos de la política. “Preferiría no hacerlo”. Melville. para luego enfriarlo en los linotipos del diario. Hasta el muy anárquico Klim. hasta abandonarse a su suerte sin mover un dedo. Cuenta Adel López Gómez que cuando Porfirio Barba-Jacob regresó de Centroamérica y comenzó a trabajar en El Espectador. esas promesas de la literatura pudieron vivir y hasta alcanzaron su momento de gloria. hicieron la rebelión del insignificante Bartleby. Y muchos de ellos. como Arango Villegas y Luis Tejada. experiencia que le sirvió para escribir “Cuatro años a bordo de mí mismo”. Y Libardo Parra Toro —Tartarín Moreyra—sostuvo su bohemia con oficios oficinescos de secretario de juzgados y notarias. en su mocedad. de H. publicada en el semanario “Sábado”. Pero la crónica no era siquiera una actividad alimentaria. En los diarios y revistas encontraron refugio muchos escritores que se habrían destacado en otros ámbitos de la cultura. enriqueciendo su mirada del mundo y sus referencias culturales. con la vida repartida entre las sesiones del Congreso. empleado gris que comenzó a responder a todos los requerimientos. como el hidalgo Julio Vives Guerra. para sus adentros. que todavía no hemos terminado de descubrir. se dieron el lujo de viajar con valija diplomática y conocer diversos países. y que ya prácticamente se extinguió en nuestra prensa escrita. Otros tan sólo alcanzaron a viajar a lomo de burro. la diplomacia. a fines de 1928. sin que se hicieran señalamientos moralistas sobre la perversión de los oficios. y para el fortalecimiento de una tradición vigorosa. Si a estas condiciones socioculturales se suma el incipiente desarrollo de la industria editorial. que como el gran cronista Tic Tac. quienes repitieron el famoso camino que narra Fernando González en “Viaje a pie”. los diarios. En un país iletrado como era el nuestro hasta hace pocas décadas. fungió de empleado público y en su desastroso paso por esas oficinas se aficionó a los crucigramas y pergeñó la serie sobre la vida de Fonsecón. Seguro que todos ellos. Los que disfrutaban de mayores privilegios. el juez de rentas”. la burocracia. Carrasquilla fue secretario del juzgado del circuito de Santo Domingo y juez municipal. experiencia que le proporcionó un sartal de anécdotas. las gentes adquirían su cultura general en la prensa y los intelectuales diaristas la brindaban con verdadera pasión y generosidad. Aquellos periodistas eran unos románticos. incluso con oficios burocráticos.

tampoco se le ocurrió nada”. a su regreso de Europa instaló una fábrica de jabones en su casa. pero le ofrecieron el doble. no habría tenido el país esa generación de escritores que empezó con Luis Tejada. Por todo lo anterior. que se ingenió una estrategia de mercadeo para vender sus libros. pidió un „tinto‟ al mandadero. y con semítico sentido pragmático decidió crear la columna Hace 25 años para ganarse el peso.. con Eduardo Caballero y Eduardo Zalamea. Gonzalo Arango vivió de la nada. todos unidos por la hermandad de la laboriosa pobreza”. como era su sueño de revolucionario. Eran los Nuevos. el Café Victoria. le habrán dado lo suficiente para renovar su estampa de hidalgo castellano. Y uno de los cronistas más exitosos fue el veterano Joaquín Quijano Mantilla. Entonces abandonó el asiento. A principios de los años veinte publicó unos cinco libros de crónicas editados en Cromos. Muy pocos vivieron de la renta. El Automático. porque se le confundían las ideas del artículo de diez con las ideas del artículo de cinco.. Noches de bohemia Hablar de periodistas bohemios en los años dorados que estamos retratando es un pleonasmo. Claro que también hubo afortunados.20 y por una modesta edición de mil o dos mil ejemplares. a donde religiosamente acudían los Nuevos. Abundan las remembranzas de los cafés de la capital como el Windsor. o como Arango Villegas. Sin gastar un peso de su pecunio. lo introdujo en su larga boquilla de carey y. que a razón de $1. Casualmente. Al respecto. “El poeta se decidió a escribir sus dos artículos y a ganar cuanto antes sus quince pesos..trabajo sobre un ilustre general mexicano fallecido. con José Mar y Luis Vidales. Casi todos buscaban en los cafés el líquido carburante para encender su imaginación creadora y así lo confirman. luego publicaba sus “Andanzas” en la prensa y anualmente las recogía en un tomo. Jaime Barrera Parra. Finalmente reconoció que no le salía nada. “Con dinero. que se fue comiendo su parte de la hacienda de Tipacoque. Otros más audaces o porfiados —con esa vena de comerciantes fracasados.. dio fuego a un nuevo pitillo y.. el reportero Alejandro Vallejo expuso una interesante tesis sobre la generación de la pobreza a la cual perteneció. heredada seguramente del poeta Silva—. y cuenta en una de sus crónicas cómo dosificaba la lejía mientras leía a Anatole France. de El Tiempo le pidieron el mismo artículo. por ejemplo. Y en el café de La Gran Vía salió con su tiro más macabro el caricaturista Rendón. que sostuvo sus gustos exquisitos a punta de versos cómicos. encendió su cigarrillo... como el aristocrático Fray-Lejón. franciscanos lujuriosos de la pluma 7. en su crónica “Los periodistas y las vitaminas”. con un gran sentido del negocio editorial. con Lleras y Zalamea. se dedicaron a los negocios con mejor o peor suerte. mejor dicho. las constantes alusiones a esas noches de ebriedad y de inspiración. Klim da esta lapidaria definición: “El periodista es un hombre que tiene que trasnochar todas las noches para poder comer todos los días”. Según él. El cronista de El Tiempo se ganaba cincuenta centavos a comienzos del 30 por su célebre columna Buenos días. que resistió con estoico sentido del humor varias quiebras de sus fincas cafe-teras.! 6”. a lo largo del cuarto.. Tomó asiento frente a la vieja Remington. Los bardos de la Gruta Simbólica se reunían en una casucha suburbana de Bogotá. en multitud de crónicas. nunca pudo hacerse rico para poner su fortuna a disposición de un “ideal comunista”. Lo normal —antaño y hogaño— ha sido la infrarremuneración del periodista. como Klim. con León de Greiff. donde . Sin embargo. el Asturias. y le prometió cinco pesos. se quitó el saco y lo colocó en el respaldo de la silla. comenzó a pasearse caviloso. recorría toda la República. La Gata Golosa. inventando situaciones picarescas para sobrevivir. del cuento del nihilismo criollo y de sus abundantes historias periodísticas. no se le ocurrió nada.

ruda.] Entre nosotros no hay ese ambiente. Sin embargo. y concluye que a la bohemia bogotana le faltó elegancia: “Nuestra bohemia ha sido plebeya. merecedor del gran título de bohemio. “Los cafés que murieron el 9 de abril”. En ese “delirium tremens” escribió esta inolvidable décima sobre el proceso: “Sólo pienso en lo sabroso que es el cuerpo del delito”. de sus debilidades físicas. en una crónica que aquí se reproduce. Alberto Lleras Camargo añora las auténticas tertulias literarias de los cafés estilo parisino y lamenta que en Bogotá no hubiera surgido una memorable tradición de tertulianos. intelectuales y bohemias. no se dice una sola frase ática en toda una noche. Y los del Grupo de Barranquilla. La publicación de nuevas antologías y biografías de periodistas permitiría el feliz tránsito de estas páginas amarillentas. salvo en dos o tres ocasiones.remojaban sus versificadoras lenguas con chicha. El conocido Casimiro de la Barra no sólo se declaró inocente. Este poeta y cronista protagonizó uno de los más sonados episodios de su época.. Tartarín Moreyra. porque no anima a nadie. Se sonríen de las alas de los sombreros inverosímiles. definían los temas de la revista y maquinaban sus extravagancias. Pasó quince días en la cárcel. Tránsito de las hemerotecas a la bibliotecas Este puñado de crónicas. antes de que el comején y las polillas arruinen los pocos materiales que se conservan. sepultó también la etapa romántica y nostálgica de medio siglo de los cafés bogotanos tradicionales. Los Panidas. Los literatos son desdeñados por los hombres de los cafés.” En esta andanada nostálgica. mientras jugaban cartas. se ríen de sus manos finas.. “La Gruta Simbólica”. Nuestros borrachos siempre disienten con los policías. como . Un discurso en que se incite a todos los hombres a cometer una bella locura. no existe. organizaban concursos florales privados y festivales exóticos. aislantes” 8. Los dueños de los cafés son burgueses austeros. Llega a afirmar que una de las causas de la mediocridad intelectual se debía a esa falta de comunión espiritual de café y de camaradería. una antigua tienda de barrio. que no permiten un escándalo rimado.. brutal. con sus amables y cultas tertulias. en que se explique que una nueva teoría estética. Ramón Vinyes —el sabio catalán— se reunían especialmente en La Cueva. Hernando Téllez reconstruye esa tradición romántica de los cafés de Bogotá: “El 9 de abril de 1948. Con el Café Asturias murió medio siglo del clásico café bogotano que se añora como perdido y ya jamás recuperable”. y generalmente se amanece entre una doble fila de policías. Y el animador del café. y allí. que cambió tantas cosas en la historia. que pasó por ser un aquelarre sádico.. No ha habido inteligencia ni ingenio en ella. Las juergas son brutales. sino víctima de la joven que intentó plagiarlo a él aprovechando su estado etílico. se regodeaban con café en las mañanas y anisado en las noches. porque la policía impidió que sus amigos le llevaran alcohol. En un artículo titulado “Nuestra bohemia ha sido crápula” (1925).. Ha sido crápula. Somos hostiles. de las hemerotecas a las bibliotecas. En ese báquico ambiente reinaba Clímaco Soto Borda. al lado de las oficinas de El Espectador de Medellín.. entre ellos el príncipe de la bohemia. aciagos. una muestra de lo que puede hallarse en pacientes búsquedas de las colecciones de periódicos. sufre un gran fracaso. acaban siempre en golpes. además de sus títulos nobiliarios. Los famosos Trece Panidas armaban la tertulia literaria en el café El Globo. subraya el feroz contraste entre los dos tipos de bohemia bogotana y parisién: “[. entre partidas de ajedrez interminables. cuando fue acusado del rapto por una noche de una jovencita de alta sociedad. no fue más que una tendencia a establecer un Montmartre entre nosotros. pretende convencer al lector de la necesidad de rescatar urgentemente todas estas figuras del periodismo colombiano. para robustecer de paso las rentas departamentales de Antioquia. trascendentales e intrascendentes. con su guía literario.

porque documenta vivamente sobre las corrientes de opinión pública que produjeron los pequeños y grandes eventos y los cambios generacionales de costumbres. Se invita.d. ~ MARYLUZ VALLEJO MEJÍA .e. Antonio Panesso Robledo y Rocío Vélez de Piedrahíta. que también terminó enamorada de estos maestros. Héctor Rojas Herazo. que me ha permitido desarrollar esta investigación. García Márquez. valores y comportamientos de nuestra sociedad. Cuando se escriba la historia de la literatura colombiana se tendrá que dar gran importancia al periodismo literario. hay sobrevivientes que siguen en la faena de la escritura periodística.aspiraba Alfonso Fuenmayor. Lo cierto es que por estas crónicas se filtró la sensibilidad de distintas generaciones. pero nada más entretenido que visitar este camposanto y sostener un estimulante diálogo con sus autores q. El antioqueño Emiro Kastos (Juan de Dios Restrepo) dijo que “las hojas periódicas son la tumba del pensamiento”. como Germán Arciniegas. Eduardo Caballero Calderón (Swan) sentía ante los prólogos el fastidio de quien tiene que saltar una tapia para llegar al huerto. siguiendo sus trazos es posible estudiar la tan en boga Historia de las Mentalidades. al lector a deleitarse con estos textos que. Pido excusas por la incomodidad. Aunque la mayoría de los autores ya están muertos. pues. no sin antes agradecer a las personas que colaboraron en la realización de esta antología: el personal de la Sala de Prensa de la Universidad de Antioquia. dejan vivo el deseo del siguiente encuentro. los responsables de la Sala Antioquia de la Biblioteca Pública Piloto — en especial Miguel Escobar. y a la facultad de Comunicaciones de la Universidad de Antioquia. un gran editor de la prensa literaria. sobre todo a Doris Elena Alzate.p. a los auxiliares que me han colaborado con el proyecto. como las caricias furtivas.

Clímaco Soto Borda
(Casimiro de La Barra) genial poeta y cronista nació en Bogotá en 1870 y murió de pulmonía en 1919. Luis María Mora9 lo describe como un hombre atractivo y mimado por la vida, de hábitos desordenados y pasiones intensas, que derrochó la vida en la bohemia y en la lectura de los clásicos y modernos y mantuvo siempre los bolsillos llenos de crónicas y versos. Amigo de José Asunción Silva, representó a la raza de poetas criollos arrastrados por la leyenda de los poetas malditos europeos. Reveló sus excelentes cualidades como cronista en el semanario La Barra, que fundó a principios de siglo con el también poeta Carlos Villafañe (Tic Tac). Escribió en El Rayo X, El Carnaval, Oriente, El Sol y otros periódicos de humor y sátira, donde inauguró un estilo ágil y ameno de hacer periodismo que rompía con las formas centenaristas panfletarias y floridas que se estilaban. “Sin exageración puede decirse que Soto Borda es el padre verdadero de la crónica periodística con la cual ha tenido hasta aquí muy pocos felices imitadores”, afirmó Luis María Ansón. Su estilo ágil y mordaz se potencia con las asociaciones de sentido más disparatadas, los diálogos, la caracterización de los personajes, la mezcla de referencias cultas y populares y el tono guasón. Según Jorge Bayona Posada10, Clímaco Soto era un “saleroso calembourista”, ensayista, narrador y dramaturgo. Manejaba con gracia el chiste, la nota cómica y el epigrama. “Todos aquellos que querían que un dichoso epigrama circulara de boca en boca con la rapidez del relámpago, se lo acomodaban a Soto Borda y su efecto era mágico”. Se inició como escritor en su juventud y se hizo popular por su fino ingenio y poder de observación como lo demostró con los perfiles de congresistas y ministros que recopiló en el volumen titulado Siluetas parlamentarias; un estilo de hacer crónica a la sazón desconocido para los bogotanos, con una prosa rica en términos coloquiales, con sorprendentes y atrevidas imágenes y diálogos chispeantes. Sus artículos y cuentos se recogieron en “Polvo y ceniza”, y también dejó una novela, “Diana Cazadora” (1917), sobre la vida bogotana de principios de siglo. Firmaba sus colaboraciones periodísticas con el seudónimo de Casimiro de la Barra. Sus mejores crónicas las publicó en la sección “Cronistas propios”, de El Espectador, hacia 1915. Perteneció al movimiento literario La Gruta Simbólica, muy afín a su espíritu bohemio y romántico, y firmaba sus epigramas, de sabor ligero y jovial, con el seudónimo de Cástor. Armando Solano retrató así a este genuino representante del humor santafereño: “Como todos esos vates risueños y sombríos, como todos los humoristas, Soto Borda fue un perenne atormentado [...]. Soto Borda muere joven, y sin embargo, agotado, exhausto, combustionado por esa llama interior que para el público se traducía en salados gracejos, en inmortales epigramas, en chispazos fulgurantes, que en su alma escéptica no eran sino pretextos para desahogar su rencor con la vida mediocre, su justa cólera contra la tontería triunfante y contra la necedad coronada... Fue un Paul Verlaine sin perversidades, sin exotismos ni blasfemias... Hidalgo de abolengo, gran señor que despilfarró sus tesoros espléndidos”11. En su autorretrato se definió así: “Este soy. Un pobre diablo/ que a tragos pasa la vida/ en verso y prosa, perdida/ en el juego del vocablo”. CASCABELES “Con el viento no se oye”

Este

(Ecos de la Montaña) Erase un niño, rubio como una espiga; y érase un indiecito, negro como el carbón. El primero primoroso como los ricos. El otro, el indiecito, no menos primoroso, por más desarrapado que estuviera. Era una entente cordiale y un caso práctico de etnología comparada. El uno de un ancestralismo azul de leche y miel, y el indio con el fierro candente de sangre y exterminios eternos. El efebo rubio era de los privilegiados que empiezan en piñatas de juguetes, de bombones, y que acaban ¡misterio! por darse la gran bomba y hacernos a todos juguetes de sus sugerencias, de sus ministerios, de sus legaciones. No hablemos de política. El pobrecito indio era de aquellos tunjos que empiezan por tunjos y acaban de ministros, “era un pobre vencido, camarada y hermano de los que hacen la marcha fatigados los pies”... uno de aquellos a quienes nuestros multimillonarios en papel deprimido, nuestros burgueses recién trepados a la alfombra, la reseda y la seda, y nuestra aristocracia de nuevo cuño y de troquel investigable, suelen llamar con cierta gracia despectiva los chinos de la calle!... Pues yo pasaba ayer por la calle de los chinos sin sentirme en Pekín ni en Panamá. Escenario y película. Mis dos chicos eran las dos razas que chocan. Un efebillo de cabellos de tamo, ojos de vidrio, orejas de abanico y manos tibias de abadesa. Un producto químico de la femenil raza blanca. Enclenque, anémico y dispéptico ya. Un hijo legítimo del medio. Alma de almíbar. Cuerpecito envuelto en holandas, lleno de té, de galletas transparentes, de lamedores y de frutas cristalizadas. Era el hijo único del matrimonio joven, casi sin hijos, que tiene en esa calle su palacio deslumbrador, moderno, que da los martes un recibo, los jueves un five o’clock y el domingo se arrastra perezosamente en su automóvil hasta su avant scene del Colón. Es un chico que acabará en champion de todos los sports, con las narices aplastadas y liquidado por el poker. Un degeneradito encantador. El otro, el camarada, era un indio fatuto, rechoncho, verde, con las narices como una silla chocontana, las orejas como totumas timanejas y la jeta como una enjalma. Un ejemplar elocuentísimo, digno descendiente del Padre Nemequene, y que si no era precisamente un Borbón, un Hohens o Ilern, un Orleans ni un Saboyá, si no nos descubren, pudo haber resultado todo un príncipe de Teusquillo, un Tilmaquín muisca, y hasta un Zaque de Runta. Hoy de Runta no saca nada, vive en un zaque de aguardiente anetolizado y es, el hijo de la carbonera de la esquina. Cinco siglos de diferencia. Un pequeño marqués de Bradomín y un guajiro en salmuera. Oiga, la de los cabellos castaños y los ojos de mar, aguarda tras de los visillos de Bruselas del balcón, a su esposo, el banquero joven que acaba de reventarlo todo con sus triques —en inglés trusts— de los consumos y de la carne humana hecha chorizos. Y suspira por su pobre París... La niña Punucena, en los bajos, la carbonera alegre, da de palos a un burro viejo, tenorio todavía, cargado de años y de merecimientos que sin descargar el carbón, entre otras burradas está haciendo de las suyas en la cuadra. Y he aquí el caso extraño y mundial. Los chicos, blanco y negro, los dos geniezuelos, practican al sol un experimento extraordinario, nunca visto ni oído. Cada cual lleva un tarro, un catufito de lata, unidos por una cuerda de pita o de cabuya, (Bavaria no es) y tendida la línea cablegráfica a la enorme distancia de una vara. Atención. Los sabios van a trabajar, a funcionar. Se hace una muchedumbre alrededor, y los comentarios comienzan. Los extraños personajes son a cada momento más interesantes. Pueden ser Edison o Marconi, Zeppelin o Bleriot, Ravachol o Turpin.

El alguacil de turno, Holmes Fetecua, todo remolón, piensa para su bolillo que esos tienen que ser los anarquistas. Llevan unos aparatos por debajo de cuerda... Alerta! A salto de mata apuntaremos los comentarios callejeros: —Ese catire de tarro, lo conozco, puh!... es un moscovita alaciaco. Es un muchacho Cárpato. Iván Cárpato, de la línea de los Carpatoviches, que figuran ahora. —El negrito, el del catufo, es el chato. Dárdanelo y de doña Gallipoli. Es tremendo. Lo conocí en Serallo con unas turcas... señor! Un cadete de caballería pasa encabritado y da el brinco sobre la cabuya. Un empleado que está en el aire retrocede con espanto. —Estas son bombas, dice, y me pueden bombear. Yo me voy. Y uno de nuestros grandes sabios, electricistas de a pie, cogiendo el hilo de la cosa, sobando la pita del aparato, dice ante el atónito concurso: —Este es el telégrafo sin hilos. Los niños inventores no se dan por notificados. Siguen tranquilos su ensayo científico a la distancia de una vara. —Cogé el catufo, dice el niño rubio, y plantátelo en una oreja. —¿Así? Contesta el indio. —Eso es. Ahora tapate l‟otra oreja y oíme. —Bueno, dice el negro. Hablame paso, muy paso... El niño rubio balbucea unas palabras cabalísticas, misteriosas. Estupefacción grande, expectativa general. Entonces viene el desencanto público. El indio ha soltado la bocina y dice con hondo desconsuelo: —¡No se oye nada!... ¡pero nada! *** Anatole France en su mágico Libre de mon amie, cree que las observaciones de los niños son sapientes, por lo desinteresadas y espontáneas. ¿Esos dos niños, con sus catufos, no son algo así como muchas veces la prensa clamadora y los gobiernos sordos? Tanto escribir, luchar tanto por el pueblo, desgañitarse, fatigar las plumas, y el Gobierno contesta como lo haría Voltaire: ¡Aquí no se oye nada! ¿Qué será eso?
El Espectador, 14 de mayo de 1915.

POR ESAS CALLES

El

Código Penal, decía el doctor Murillo Toro, es un perro que no muerde sino a los de

ruana. Pero sea por eso, o porque vaya mucha gente de frac que se le ve la ruana, se respeta más ese Código de lo que se respetan otros. El Código de Policía, por ejemplo, es un infeliz a quien trata todo el mundo a patadas. Pero aquí no está todo el mal: ya sabemos que el hombre es rebelde, que el buey muje y el perro es fiel, pero la perra no. Lo malo está en que las autoridades no hacen respetar, ni por pienso, las disposiciones policiales. Esos artículos, siempre que no sean los agresivos artículos que extraen los

impuestos adheridos a la mandíbula, siempre que no hieran y den de golpes, se quedan escritos, acurrucados en los libros y acaban con aquello de Hamlet: palabras... palabras... palabras... —¿Y qué? ¿Y todo esto a qué viene?— Señor... Sobran botones para muestra. Pero va un solo tema. Desenrosquémoslo. Nuestros primeros padres americanos —chapetones, criollos o lo que quieran—, aunque Lope de Vega, el Fénix de los ingenios, predijo algo, no se imaginaron, no se soñaron ni en pesadilla, cuando tiraban sus cordeles para trazar estas calles santafereñas, que un día lejano, el progreso, orgulloso y graznante, vendría a esponjarse y a abrir las alas como un pisco que marcha! No soñaron ellos, nuestros tataradueños, tan ufanos con su litera, tan campantes con la carroza del Virrey, que tuvo que ser como un carro mortuorio que conducía la libertad, no pensaron en que algún día habría de venir la locomoción crepitante y violenta gritando como gritan los niños en sus juegos: campo y anchura que ahí va la hermosura. Jamás! No soñaron con el tranvía de mulas, pobres pero honradas. En el altivo, aplastante y despampanante tranvía eléctrico, que no respeta ni a su madre la carrilera, que grita como un desaforado y que tiene tanto de ancho como de largo. En el volador cupé, con su tronco fogoso que se encabrita en cada esquina. En el landó episcopal y grave, con sus personajes dentro y la pareja piafadora que se bebe los vientos. En el destartalado bialocho cargado de estudiantes, que va como un ratón por esos asfaltados. En la victoria que conduce a un político en derrota. En la carreta, con la valet de pied con su colosal porse y que como una flecha, lleva dos pájaros al nido. En la tartana o la manuela, con su postillón “ebrio de un vino luminoso”, en el coche presidencial que va y viene con al vaivén de la política. Ellos, que andaban a paso de tortuga, no pudieron, en fin soñarse jamás ese animal ruedípero que llamamos el automóvil. El auto, esa fiera de rompe y rasga que no tiene cuentas con nadie, sino con el que lo queda debiendo, con su olorcillo gasolinesco, de alquilar narices, con sus apretujados viajeros, con su chofer que desparpaja y que atropella como un cobrador de empréstitos, con sus llantos que causan llanto silencioso, con su feroz trompa y con su trompete estridente, esa tromba que así salva inverosímiles distancias, como no salva a nadie en sus inverosímiles catástrofes. Nuestros conquistadores vinieron de Centauros, de aquí su triunfo, por el terror del indio, mas no soñaron esos hombres con el trotón normando, carne de cadetes y spormen, que anda como un quebrado, saltando matones y sacudiendo a su agarradísimo jinete como si le hubieran recetado algún masaje auricular o a paso de Pedrera. Nada de esto soñaron los que adelantaban nuestra Santafé religiosa, y demarcaban esas calles y esos callejones tortuosos, apretados, sombríos y tenebrosos como cantados por Zorrilla. Tenían estrechez de miras y de calles. Nuestros centros nerviosos son puros varienetos, como escapador de la ciudad ciega de Granada. Nuestra tan espantable calle real, por ejemplo, no tiene de real ni los tres cuartillos. Un atorón en Arrancaplumas, el rendez vous de lo flamante, lo amante, lo noticioso, lo contentivo administrativo, donde se barajan el chiste con lo serio, la bohemia rica con el pobre dólar, donde la hermosura se sonroja ante los del corrillo y la pindonja ríe sin vergüenza con el piropo del truhán, un atascamiento en semejante esquina, es la muerte. Imaginaos. Un tranvía de mulas descarrilado, tres detrás atascados; dos eléctricos, uno que va y otro que viene. Un coche parado, dos autos en un grito... un trasteo, una silla de mano con su respectivo viejo barbudo; el carro-eminencia de la energía eléctrica; un acreedor a la bayoneta, otro en lontananza; un cura a quien hay que darle la acera, por aquello del concordato, una gran dama e hijas idem idem... el doctor Pacheco; el General Tarascón. Otro acreedor fuerte del sexo débil; dos pereques de horca y cuchillo, y por último, señor mío Jesucristo!... la novia! el horror de la novia! Va con suegra, y todo una vieja madre. ... En fin, que por la estrechez de nuestras pobres

vamos como sardinas atomatadas. valga la verdad.calles. dándonos de codazos. sudando a chuzos. el momento que crispa. daba como una bestia los cinco mil y más azotes a su hija. Y es fatalmente ese el momento preciso y pavoroso. El Espectador. 13 de abril de 1915. Omito comentarios acerca de esa madre. es hecha trizas. una madre amantísima. de asfaltados que más bien parecen emboladas de a peso.. de ribete llenas de postes y de obstáculos. inmisericordes latigazos de la flageladora. en una tienda de esa calle. dije. amontonados a millares. Pero no. Correr. En uno de estos días Santos. ternezuela niña de ocho años. cuando se aglomera la gente. .. flagelaba. para pensar en esa adolescente muerta. en que un desatentado eléctrico atraviesa como un relámpago. despedazada entre los rieles. señores. estrecha como el cerebro de un ministro. infeliz presa de su ferocidad y su cultura. La niña. Un instante la pobre rapaza se zafa de los crueles. Hasta luego. Todas esas divagaciones. Con los que hemos lanzado basta y esos deben salir. tal como iremos los miles de candidatos minoristas que no vamos a caber ni en el Congreso ni siquiera en la nona. inicuos. trágico. y tan Santos. víctima de las dulces caricias maternales y del dulce y cauteloso correr de los eléctricos. Para mí conducen a refrescar a los lectores un caso doloroso. que mana lágrimas y que pide misericordia. El tiempo también corre y esta pluma ya va corriendo mucho. como en Semana Santa. y perseguida a golpes huye ciega y llena de espanto. ni conducen a nada ni le importan a usted un comino. De Santa Bárbara a Las Cruces la vía es tortuosa como un tahur. cogida entre un monstruo de carne y hueso y un monstruo de acero. echando piches y sin saber en ese cul de sac.

que los soldados tomaran gallinas y otros volátiles contra la voluntad de los dueños respectivos.José Velásquez García (Julio Vives Guerra) Nació en Santa Fe de Antioquia en 1874 y murió en Bogotá en 1950. pasando por el monólogo y el drama en varios actos. bajo severísimas penas. Entre los libros que el escritor quería publicar en vida estaba El anecdotario colombiano. El Tiempo y Cromos. para ilustrar mejor la escena antioqueña con sus variopintos personajes. José Velásquez García. bajo el seudónimo de Luis de Obando. sentimental. El Diario. con chistes. honor que rechazó con estas palabras: “No pretendo perder el derecho de incurrir en gazapos”. cuya silueta se agranda sobre el frontón de la historia colombiana al compás del galopar del tiempo. según lo prohibe también el séptimo mandamiento desde los buenos tiempos bíblicos. En este último diario se hizo popular con su columna Volanderas y tal13. LA PROTECCION A LA INDUSTRIA General Benjamín Herrera. publicó crónicas de inigualable ingenio en los periódicos El Aviso. A los 75 años vivía de una modesta pensión como empleado jubilado. Gaceta Republicana. como solía decir. Como jefe de uno de los ejércitos liberales que obraban en Santander durante la última guerra civil. como un castellano escapado de un cuadro de Goya. su corbata de lazo. en prosa solemne. En un homenaje que le rindió por sus 75 años. Fantoches y Bogotá cómico. por culpa de su enfermedad. El Anecdotario. el Ciriri. En 1915 se radicó en Bogotá donde colaboró con numerosas publicaciones: las revistas Cromos y El Gráfico. Semana Cómica. Jaime Buitrago lamentaba que Luis Vives Guerra 13. Además de versos a granel. título que pertenecía a un antepasado. En algunas ocasiones se firmaba como el Conde de Casanegra. El Medellín. anécdotas e hipérboles que hacían desternillar a sus lectores. Era amigo de los neologismos y hasta de los arcaísmos desempolvados. El Repertorio Ilustrado. por eso podía escribir en verso libre y en verso bien medido. con la recopilación de las columnas publicadas en El Espectador. Nunca utilizó su verdadero nombre. su chambergo clásico. Su mayor placer era “sacarle jugo hasta a un papayo seco”. en la que experimenta con distintas modalidades de crónica. sus mostachos y perilla de profesor. Semana Cómica. a la que dedicó muchas de las crónicas que sostuvo en su columna de El Tiempo. En este último diario sostuvo una columna sobre corrección de lenguaje. retruécanos. no pudiera salir a recorrer las calles de la capital luciendo su famosa capa española estilo Emilio Carrere. Durante su larga carrera publicó más de 50 mil artículos en prosa y verso. El escritor tuvo que ganarse la vida como contador y dejó de escribir por enfermedad. pues no le parecía sonoro. pero siempre con el culto sarcasmo y la fina ironía. publicado en 1963. Bailaba al son que le tocaran. satírica o lo que hiciera falta. entre sus múltiples cualidades tenía la de ser hombre de honradez que lindaba con la exageración. había prohibido. Su tema preferido fue la colonial Santa Fe de Antioquia. El Bateo y El Sol. y los periódicos El Tiempo y El Espectador. En 1895 comenzó su carrera de periodista con los periódicos El Dúo de Medellín y la famosa revista La Bohemia Alegre. y en el libro Gestas de mi ciudad. e incluso recibió una oferta para ingresar a la Academia de la Lengua. El . que le mereció reconocimientos como filólogo.

De panela se trata. El bueno de Torres. que era bastante impulsivo según todo el mundo sabe. Ello es que Torres estaba un día sentado al pie de la casa en donde el General Herrera tenía su alojamiento. se echan por debajo de la pata las órdenes de los jefes. La trompeta del juicio final lo hubiera dejado tan fresco como un amanecer en el Páramo del Almorzadero. singularmente si esos bienes son gallinas. Muy cogitabundo el arriero entró al alojamiento del General Herrera y le puso la queja del desmán padecido. Otro tiro. le gritó a su ordenanza: —Torres. en ideal maridaje con la costumbre de considerar como propios los bienes ajenos. le hizo descargar las panelas. de apellido Torres. No era Torres precisamente un gourmet. procurando no herirlo. siguió manducando bocados como el puño. sacó su revólver y le hizo un tiro al impertérrito ordenanza. cuando acertó a pasar por su lado un arriero que conducía una mula cargada de panela. sabe que le tengo prohibido a mis soldados robar! —Sí mi General —contestó Torres encuadrándose militarmente y sin dejar de comer—.Pero ya se sabe que los hijos de Marte y de Belona en estos achaques del toma y daca. nos prohibió robar gallinas. lanzando unos bostezos que hubieran puesto en barrena un trimotor. el Talmud. hallábase en Piedecuesta el General Herrera con su ejército. El sombrero de Torres cayó al suelo. los Vedas y todos los libros que en el mundo han sido. Sentóse sobre uno de los bultos y empezó a sacar panela del otro bulto y a engullir el dulcísimo artículo. sin dejar su dentrífica tarea. como si hubiera venido al mundo sólo para ello. y padecía una famelitis digna de un naúfrago de la medusa. El General Herrera. El ilustre jefe asomóse a uno de los miradores de la casa y le gritó al ordenanza que tan guapamente se refocilaba: —¡Torres. añoranzas de licores. lo impulsó a detener al arriero y. Después de la batalla de Bucaramanga. sino un goumand. saudades de todo artículo comestible y bebestible. pues con el mismo frenesí les arrimaba el diente a una pechuga de faisán y a una libra de panela. El comilón continuó moviendo el sistema molar sin dársele una higa. Torres. ni corrían por las veredas y los senderos arroyos de leche y miel y así los soldados sentían nostalgia de víveres. el General Herrera no pudo menos que reír y. que se clavó en uno de los bultos de panela. después de recoger el sombrero. tenía no hurtada fama de ser un comilón ante quien Gargantúa se hubiera ruborizado y a quien le hubieran dado el campeonato los glotones pretendientes de la reina de Itaca. El hambre de Torres. y parece que aquellas regiones no eran precisamente una Jauja para los revolucionarios. hallábase una ordenanza del General Herrera. Viendo aquella serenidad cínica. Ud. porque están acostumbrados a vivir sobre el país y a considerar como propios los bienes ajenos. claro está. y esto es panela. . Entre los que sentían desconsuelo en el estómago y notaban telarañas en la bóveda palatina. continuó dándoles regodeo a las mandíbulas. porque no sé qué demonio de atracción ejercen esos caracteres volátiles sobre las extremidades superiores de quienes a la guerra se dedican. venga acá! El hombre oyó la orden y así hizo caso de ella como de las nubes de antaño. pero el muy glotón. la Biblia. procurando enseriarse. pero ud. mozo decidor y bastante leído. sin fórmula de juicio. no era un gastrónomo sino un glotón.

corren al abismo do se despeñan. —interrumpe uno de los acreedores más vulnerados. Se conoce que le cuesta trabajo calificar de modo preciso el estado de los negocios del cliente). y darles cuenta del estado un poco. chupando desesperadamente una calilla. sino que pretenden que se les pague. —De los de él.. Una mancha negra se le extiende por el pecho. Sentados sobre el mostrador cinco o seis señores gordos. tal así como esos arroyuelos que. y uno de los cánones del liberalismo es proteger la industria nacional! El Heraldo de Cartagena. un poco. por entre guijas y yerbecillas silvestres. les repito a ustedes que mi cliente es un buen administrador. 29 de enero de1936. cree que el tintero es un vaso de agua y se lo vierte íntegro en la boca. por mi digno conducto.. De pie. por lo visto. Fulano es un hombre honradísimo. el trance apurado en que se encuentra? ¿A qué se debe. Es inteligente y buen administrador de los negocios. COLUMNA VOLANDERAS Monólogo arreglado a la escena antioqueña [Una tienda casi vacía. conveniente. algo tinterillo él. No da lo mismo porque las gallinas son volátiles. —Señores: Haciendo caso omiso de la discreta interrupción del honorable caballero que me ha precedido en el uso de la palabra. en el fondo es bastante satisfactorio. (El orador. pues.. como tendremos ocasión de verlo al examinar el activo y el pasivo.. Señores... En algo se han de cobrar.. resuella grueso. Grato señuelo tras el cual va la juventud insensata. —Señores: El Sr. ¡Cruel inconsecuencia! El estado de los negocios del Sr. con cierta conmiseración. era casuista y amigo de los distingos—.. quienes. a esta reunión. que fuman cigarros y cafuches. no sólo le abrieron crédito. comparable al concursado por lo poco que se le saca. Señores.... otro señor —ya no gordo sino de regulares carnes— perora]. en un rapto de inspiración. como abono a la cuenta de su cliente. las panelas son un producto de la industria nacional. —Señores: El señor Fulano los ha convocado a ustedes.. [El orador cree del caso sonreírse..—¡Lo mismo da! —No da lo mismo —repuso Torres que. con el plausible fin de ofrecerles un arreglo amistoso y...? — Se debe a que no puede pagar— vuelve a interrumpir el señor de antes. junto a un escritorio. ¡Ah! ¡el porvenir. después de este tour de force oratorio. como lo prueba convocándolos franca y categóricamente a este acto. eso es. ¿Y a qué se debe. do va a decidirse de su suerte. y sigue] —Señores: Séame permitido contestar que se debe a la impaciencia de algunos de los acreedores. si tenemos en cuenta el porvenir. pero. [El orador lo mira... [El orador. . Fulano es a primera vista poco lisonjero. Piensa que de alguna manera ha de cobrar el otro aunque sea en interrupciones].... Los acreedores sonríen. aunque sea en sonrisas). un poco apretado de sus negocios.

por lo visto. cuando tuve el honor de ser interrumpido con un rasgo de ingenio de mi honorable colega: el activo s e compone de lo ya expresado. y el pasivo a treinta mil pesos redondos. do se expande el ánimo. Lo que aquí nos trae es algo serio. por un olvido muy disculpable. símbolo de la esperanza bancaria y comercial! —Con verduras no nos paga— vuelve a interrumpir el señor de la calilla resistidora. El activo se compone de los estantes. como dice la Escritura. —Señores: Referíme a la Sagrada Escritura.. quien.—Señores: ¡Ah! ¡El porvenir! ¡Ciego está quien no lo vea abrillantado con mil matices verdes.. y díganos si hay plata para pagarnos— interrumpe de nuevo el señor de siempre. —Señores: Noto con placer que el respetable caballero que hame precedido en el uso de la palabra. y luego sigue). ¿Qué es un momento de apuro en la vida de un comerciante? “Basta dirigir una mirada al firmamento” para persuadirse.. tres tarros de petróleo. cinco latas de sardinas. El orador se dirige a él para explicarle. lleva la voz bufo-cantante de la reunión.... no hay nada que represente valor comercial. dentadura.. Señores. —Señores: Tienen ojos y no ven.. dejó olvidada. excepción hecha de una dentadura postiza que mi cliente. . ítem más una pieza de mecha amarilla de la que usan nuestros rústicos labriegos para lo llamado vulgarmente yesquero o mechero.. y creo que el Sr. —Con esa dentadura nos comió medio lado —interrumpe otra vez el de la calilla. en buen uso todavía. (El orador aguarda dignamente a que pase el chubasco. Pero estos son asuntos para tratar en el seno de la confianza. tienen oídos y no oyen. de que hay nubecillas fugaces tras las cuales se ocultan momentáneamente las estrellas. citado tan poéticamente por el dulce bardo Gutiérrez González cuando dijo: La cometa enredada en el papayo con el recado de sacar candela. —Pues yo heme referido a la escritura donde consta que me deben mi plata. y sigo. se le ve que paró los tarros y que está en la lata— interrumpe el señor de la calilla. Señores. abogado hame entendido— contesta el señor de la colilla. do corre la luminosa frase que heme permitido citar. y que con una pequeña reforma.. —Señores: Fuera de los artículos que tengo el honor de haberles enumerado. El orador continúa impertérrito]. —Señores: Para terminar. —Sí. Vamos a dirigir. por otra parte. les informo a ustedes que el activo asciende a tres pesos ochenta centavos oro. tiene un espíritu asaz regocijado y dado a la gorja.. y si el respetabilísimo caballero que hame interrumpido. jugando del vocablo. —Señores: Decía. y era la cocinera una muchacha sucia la piel y el cuerpo entumecido —A nosotros no nos venga con versitos. entre las carcajadas de los otros acreedores. una leve mirada al activo y al pasivo de mi cliente. a quien se le atragantan las consonantes. con un pico. o sea recado de sacar candela. —La escritura lo que dice es que ha debido pagarnos desde hace un año— interrumpe de nuevo el señor de la calilla.

magüer animal. etc. porque. Sólo se comieron vegetales. —ruge el señor de la calilla. 22 de octubre de 1913. que es. No se tocará piano. en suma.Caldo de yucas .. estén ó no verdes. variadito. o como se llame el hecho de alimentarse uno con yerba y cogollo.. prometiendo dedicar a él la mitad de la rifa de los cigarrillos Betancures y la mitad de la casa que rifará la Realidad Antioqueña. y el que se aburra es por desigente. ya me imagino el menú del primer banquete: Sopa de plátanos . para comernos sobre limpio mantel de algodón. ya que el activo es un poco inferior al pasivo. porque las teclas son de marfil.. Todo con mucha escrupulosidad. les propongo a Uds.Arracachas en sopa . Por consiguiente. en nombre del Sr. en torno de esta mesa de pintado fino. El Sol. para que los socios no se aburran. se los echan al bolsillo. Si hubiera sabido me hubiera ido para España a oír a Maura.Sopa de yucas . son vegetales. porque ese discurso. a fuerza de bisteques. Esos propagandistas llegan al comedor de un hotel y piden vegetales á grito pelado. una guasa. —Señores: Creo que si se fuera a un prorrateo. no sin que el señor de la calilla lance la última flecha: —Este discurso me cuesta cinco mil pesos oro. Medellín. no se los comen.Sopa de papas etc.—No alcanza ni para pagarle a usted el pico. Fulano. la teoría vegetariana. se amarraba cada magna que temblaba Macedonia. Todas estas sapientísimas reflexiones me las sugiere la lectura de este suelto. y luégo van á sus casas y se ponen redondos como cuarteleros. No hagan ustedes caso de los apóstoles del vegetarianismo. por lo flaca . el alzón que los socios se arrimarían debió de ser digno de Alejandro Magno. Hubo elocuentes brindis”. quien. que copio de una revista madrileña: “Para conmemorar el sexto aniversario de su fundación.Caldo de papas . sino que á furto. Hasta aquí. celebró un banquete la Sociedad Vegetariana Española. Para cuando funden aquí una sociedad vegetariana. ó es uno vegetariano ó no lo es. (El orador cree del caso sonreír). aunque no vegetarianizó. en las cuales tienen sendas boletas.. pero como el vino viene de las uvas. este suculento banquete preparado por una cocinera que.Plátanos en caldo . una tomadura de pelo. se disuelven. que lo aguarden para el pago. Los acreedores.. —nos hemos reunido como los granos de una mazorca.Caldo de arracacha. VEGETARIANOS DE CAMAMA Lo del vegetarianismo me parece una filfa. ¡Los discursos! Aquello será de alquilar balcones: “Señores —dirá el Presidente cuanto vegetariano. y las uvas. lindo aquello. Así. sin perjuicio de que pueda serlo el pianista. y el marfil es animal. éste no daría resultados completamente satisfactorios. muy conmovidos por este rasgo de generosidad.

deje la carne. Vegetales y sólo vegetales. Anoche le vi al llegar al Hotel América. Aquí el orador se le atraviesa en el gargüero un palo de yuca. torna á la senda florecida en donde el verde de la yerba. gritó. beberá leche.. y. El otro día tópeme con él. forman como los colores de la bandera vegetariana.. Sí. que..puede asimilarse á una caña mecida por el viento. —Sírvame una comida.”. mantequilla. de manos á boca. Le pregunté: —¿Comerá usted chicharrones. después de maduras papayas. cuan vegetariano es.. contemplad esos plátanos.. queridos cuanto vegetarianos colegas! Ved aquí la papa. como el caudoso huésped de Halley. contéstele. señores? ¡Ah! Un hombre que. eh. No hay como el método vegetariano. —Más bien dejo el demonio. siendo Noé? —No. y chuletas van. gallinas corren y pollos vuelan. Don Ciriaco me lanzó una mirada tan olímpica. ¿Y qué es vegetariano. y andando. don Ciriaco usa unas sotabarbas nerónicas. morcillas viene. y. y se alejó.. son cometas del cielo vegetariano. ¿Siempre carnívoro? —Se hace lo que se puede. en la cual no entra ningún animal.¿De modo que usted se hubiera muerto de hambre. sin que pudiera yo sacarle dos lances y salir por los pies.. de maduras reflexiones. que no ha oído en jamás de los jamases esa palabreja. como decía no recuerdo si Balaán o Hamlet. pronto. Vea cómo estoy yo. como desde la cumbre de un saco de maíz. me da la gran lata catequizándome. —¿Qué hay? Me gritó. ¡Ah. Le digo que deje de alimentarse de carne. quien siempre que me ve. Traé la comida vegetariana. le dijo el mozo humildemente. y tose en medio de repetidos aplausos. es que tengo que servirla yo. pituita castísima de las gripas de Ceres. admirad esas yucas. sirvió la comida de costumbre. —Nó. . —Porque me supongo que habría vegetales en el Arca. que fue vegetariana por parte de madre. Efectivamente. —Es que como usted dice que no entre ningún animal. cuyo redondo vientre semeja uno de esos astros que en las noches alumbran los cereales.. pescados. Don Ciriaco se hizo el distraído. —Debió ser la burra. extasiáos ante ese arroz.. ya había yerba para los animales vegetarianos. —Por supuesto. ¿Los vegetarianos? ¡Bah! Por ahí anda don Ciriaco. un Tolstoy del vegetarianismo. huevos.. digo. —Don Ciriaco. en reemplazo de la carne? —Nada. —Hombre. el amarillo del plátano y el morado de la arracacha. vía láctea de la frugalidad!. El mozo.

que me dejó perfectamente edificado.. se puso rojo de la tupa. y nosotros los vegetarianos ayunamos los vegetales. Tomado de Volanderas y Tal. tosió.. —¿Y qué? —Pues que ustedes ayunan con carne.—¿Y eso es vegetarianismo? Le pregunté á D...¿Pero no se acuerda que estamos en cuaresma? Hoy es viernes y. fue que. Ciriaco. A lo mejor son capaces de comerse una oreja.. 1911 . Me miró. entrando de repente.. Aquello era tan lógico. empuñó un galápago de gallina y respondió con voz unciosa: —Fue que. Fíense ustedes de los vegetarianos.

el juez de rentas”. y luego fijó sus reales en El Tiempo. Así se convirtió en uno de los periodistas más admirados de principios de este siglo”. Su estilo. como se infiere de su producción editorial. el magín y los nervios de los espectadores líricos —prosistas o versistas— asignaban al Salto una función inspiradora de pensamientos. y murió en 1959. De su obra periodistica se han publicado cuatro títulos: Pathé Journal. Fue secretario del presidente Marco Fidel Suárez. Memorias de un desmemoriado y Tic-Tac. y también se conoció como cronista taurino. símiles. En sus escritos hay una denuncia constante de las anormalidades e inmoralidades del poder. En las tertulias bogotanas. De sol a sol. realizada con agudeza y humor. “se especializó en la crónica ligera. de greguerías. para que nos guardemos de irrespetarlo y calumniarlo. derrochó su ingenio y habilidad para el repentismo con retruécanos. pero sólo este último fue reeditado. Tic-Tac es una especie de antecesor de Klim. Alternaba la crónica y la poesía con las rutinas de funcionario público. calambures y chistes finos. guardando las distancias. sobre todo la de la Gruta Simbólica. cantada por poetas y poetisas en endecasílabos solemnes y en estancias apocalípticas. generación que los produjo excelentes. (Le encantaba hablar del mujerío y sus veleidades). El Salto era nuestra octava maravilla. por su ágil sentido del humor. casi toda dedicada a la poesía. incluso. hábil en los malabares del lenguaje.Carlos Villafañe (Tic Tac) Nació en Roldanillo. para acuñar neologismos de sonoridades ultraístas. No vale que el retumbante chorro sea nuestra octava maravilla. puede compararse con ese gran cronista de humor que fue el español Julio Camba. Antaño la pluma y la mente. Su faceta de poeta siempre opacó la de periodista. y donde se firmaba con el seudónimo de Juan Gil. donde era visitado por personalidades y políticos de los dos bandos tradicionales que disfrutaban de su conversación. con el seudónimo de Tic-Tac publicó su columna Crónicas bogotanas en numerosos periódicos. sagaz en sus insinuaciones y en la interpretación de los hechos. por sus malabares lingüísticos. Vivió y murió en Cali. está lleno de recursos. Según Miguel Camacho Perea14. que como Tic-Tac. brillante en sus apreciaciones. metáforas y paradojas de alto voltaje y de innumerables kilowatios. UN POBRE CHORRO Cada vez que un individuo desaparece “de una manera misteriosa” empezamos a complicar en la danza a nuestro querido “monumento hidráulico” el Salto del Tequendama. (La . De humor crítico y filudo. Valle el 5 de abril de 1881. Incluso. de sutil humor en el delineamiento caricaturesco de personalidades. pero también un León de Greiff del periodismo. de párrafos brevísimos. y los últimos años de su vida los pasó en el Hotel Alférez Real. Autor de inolvidables crónicas humorísticas. La política y el feminismo son dos de los temas que más inspiraron al “cronista gentil” de Cromos. cónsul durante varios años en Barcelona. y se considera el primer cronista del Centenario. hacia los años veinte fue uno de los cronistas estrella de la revista Cromos de Bogotá. Otras publicaciones que contaron con su ingenio fueron El Nuevo Tiempo y La Barra —que fundó con Clímaco Soto Borda—. con una increíble capacidad para enlazar imágenes con fluidez e imaginación desbordada. por ello era más conocido en Cali como “Don Carlos. de frase corta y zigzageante.

el cuerpo del delito. elegantes. los puentes ferroviarios de pasos marcados por los polines de la vía. El voladero a plomo. “juncal” es. todo eso nos sobrecoge y nos conturba con sugestiones abismáticas. Era algo como un Padre Eterno de nuestra geografía y de nuestra hidrografía.. improvisaciones. (vulgo. nuestro solemne “Tequendama”— ha degenerado. captó el redoble milenario y. Hoy no es más que una “caída”.. midió a ojos vistas la hondura pavorosa. porque no hay hombres “seductores” y sí hay. seguir la corriente. la joya de América. La autopsia. los puentes fluviales que cruzan los torrentes y se sustentan sobre las rocas marginales. Es instintiva en el alma humana la fobia a los abismos.. rompióse la masa ence-fálica o la víscera cardiaca con el balín de una detonación Smith & Wesson. Hoy es únicamente “una caída de doce mil caballos”. La caída de una mujer es más inquietante. hace ya algún tiempo que un compatriota resolvió hacer del “Tequendama” algo así como un “Matadero público” para señoras y caballeros. la voz más estentórea de los silencios de los Andes. el cauce profundo por donde el río discurre hacia la muerte. menos importante. aledaño al camino. Dejarse caer. kolosal.. en el mejor aparato para suprimirse y liquidar cuentas alegres y tristes con el mundo de los vivos y de los más vivos. queda derogado con el “arrojo” en el horrendo precipicio. buenas noches. inaudita e inauvista. de poesía en bruto. giras sentimentales y convites donjuanescos al aire libre y al aire puro. El Salto era una cosa grandiosa. injustamente achacado al hombre. en cambio. Y hoy tan sólo inspira cálculos científicos en la mente de los ingenieros electricistas y de los mecánicos ibídem.novena. el folletín periodístico con las “fotos” respectivas y “el levantamiento del cadáver” —como si un cadáver fuera “hombre” para un “levantamiento”— todo eso. El mal ejemplo cunde y el prurito de imitación cunde mucho más. Una estupidez. el humo del incienso huele a elación mística. El suicidio hidráulico en la caída tequendámica evita detalles y contingencias que “el occiso” considera “molestos” desde que empieza a imaginar la tragedia. La eliminación es absoluta y no incomoda ni causa gastos a la familia. es la Compañía de Energía Eléctrica que puede electrocutar a la “horrísona” cascada en cuanto le venga en antojo). Era un monumento de literatura en bloque. la alta tensión y la electrodinámica.. Y el delito es el de la seducción. la hondonada silenciosa. una fatalidad dinámica al servicio de la ingeniería hidrofulminante. Cuéntanse raras historias del antiguo e imponente Salto del Tequendama. porque la primera es común y corriente. Hubo un valiente que dio el vuelco —el salto mortal— y desde ese día empezó la serie. discursos. Y el Salto se ha “bestializado”. Toda tierra removida huele a sepultura. Pero los tiempos han cambiado y a la poesía y a la emoción verbalista han sucedido la ciencia y la industria. Todo lo que baja de nuestro nivel nos da una sensación de hundimiento y disolución en la nada. a la autoridad o a la asistencia cristiana. en un paraje cualquiera. obedece a una ley física: la de la caída de los cuerpos. menos novelesca que la de una mujer o que la de un Ministro. Desde entonces quedó “El Salto” convertido en un “paracaídas”. La segunda. Un aljibe es ojo diabólico que nos desvanece y aprisiona en los reflejos de su linfa profunda. Inspiraba versos. Después. Y para colmo de “caídas”. alejóse del monstruo en pavórico retroceso y con más miedo al abismo que a la muerte. deslizarse. “materia prima”). Un cuerpo elegante.. Una cosa bestial. Con su eterno rimbombo. que no es poco. puso el oído al magno tambor de la montaña. ir al fondo de la cuestión y. a . la novelería transeúnte. el resonante abismo. El Salto —nuestro Salto. casi siempre. con su caída arcangélica y su satánico despeño exaltaba idilios amorosos. mujeres “seductoras” que son las que “tienen la culpa” de lo sucedido y de lo que pueda seguir sucediendo. Más de un presunto suicida llegóse a la margen del agua despeñada. su majestad el Salto ha perdido su prístina grandeza y su tradicional “hegemonía”.

un pobre soñador de imposibles que está “cayendo” hace marras y “aun todavía” no acaba de “caer”. La innovación consiste en que los laboratorios Dupont han empezado a manufacturar medias femeninas con polvo de carbón de piedra. Hay que decretar un impuesto prohibitivo sobre el suicidio. La casa Dupont —ya se sabe— es la misma que inventó la pólvora y la misma que le ha extraído varios derivados de inagotable consumo universal. que internaba en nuestros tímpanos todo su marcial redoble y su milenario tableteo.. Nadie se atrevía a irrespetarlo ni mucho menos a lanzarse en su caída. superior quizá a la de los productos exclusivos. Ahora viene la misma casa y anuncia que ha descubierto una nueva mina. el Salto mismo es un mal ejemplo objetivo y permanente. con gran escándalo y delante de Dios y de los hombres. Aquí. Una potencia extranjera podría comprar esa caída con todos sus caballos y venderla por amperios y kilowatios en países “más” necesitados de caídas que el nuestro. Algo así como un Ministro del actual Gabinete Ejecutivo. como ya se dijo: un matadero público. ya nos basta y nos sobra con la caída de dos ministros “empujadores”. Los Dupont son los reyes de la pólvora y los emperadores de los explosivos. todas son productos de la casa Dupont de Nemour. Toda pena. toda inquietud. respira el alma y suspira el corazón. Pero los versos y las prosas y los interrogantes y las admiraciones y los puntos suspensivos lo inflaron. No es posible que el Salto continúe siendo cómplice. Nuestra ilustre maravilla es hoy un mísero desnucadero. Es . a mansalva y sobre seguro contra incendio. Y es la casa Dupont de Nemour la que presenta la estupendísima innovación. El Salto no es más que un “suicida” estruendoso y espectacular que hace diez mil años se está suicidando y que no acaba ni acabará nunca de suicidarse personalmente. con útiles y se guarda absoluta reserva. MEDIAS FEMENINAS “AL CARBON” de Estados Unidos de donde nos “viene” el acontecimiento. Hay que legislar sobre este delicado asunto. La pólvora mojada. auxiliador y encubridor del novelesco delito de suicidio personal e intrasmisible. 28 de marzo de 1925. Revista Cromos. le perdieron el respeto y por encima de él y en sus “barbas” se botan cada rato hacia la nada. Además. Con la oración.supervivencia en lo infinito y a prolongación en la Eternidad. olímpica. La oración es un mensaje radiofónico que lanzamos al silencio de lo impenetrable. un loco que delinque noche y día.. toda angustia se adulzuran de ilusión y se doran de esperanza con sólo que el alma suspire el más lindo y divino verso que han escuchado las centurias y los milenios: “Padre Nuestro que estás en los Cielos. y más que una maravilla geográfica era un monumento de literatura rimbombante. Antaño era una entidad respetable. cercarlo y entregar las llaves contraloras a una sociedad protectora de suicidas. o. elevándose y extendiéndose hasta más allá del misterio. lo desvanecieron —como a las mujeres— y luego entró en decadencia y los “desengañados de la vida”. la pólvora en gallinazo y la pólvora de las fiestas de pueblo. Es un desequilibrado. esa de medias para señora. un impuesto ad valorem o quitar de ahí el peligroso monumento. Es necesario aislar el Salto. Decíamos hace un momento que la literatura ha hecho daño al Tequendama. la mina. fabricadas con carbón de piedra molido.!”. los despechados del amor propio y del ajeno.

cada par costará. especialmente. Pero mi desorden. a precios inverosímiles.. oiga. el cronista comentaba esto de las medias con una dama de larga travesía y de fina experiencia en el mundo de la moda. Cartas. así también. De manera que yo invierto sesenta pesos mensuales en medias. una obra de arte digna de la admiración callejera. Y digo así porque los hombres detallan muy poco a la hora de admirar el cuerpo de una dama elegante. Ni vale la pena. eso que llaman “desordenado”. en síntesis. por lo menos. que no lo vaya a saber mi marido. O. Y en esto de la calidad y del precio es donde radica todo el meollo del acontecimiento. para mí. será puesta en circulación próximamente y. sin duda. La media es el complemento indefectible de la pantorrilla. para las clases “medias”. La media de la casa Dupont. o sea la línea Siegfried. una media deshilachada o arrugada puede decidir de la suerte de otra mujer. determinará una revolución en el mundo femenino. Y así como una camisa en mal estado puede. . Pueda que en el mundo tenga yo algunos colegas igualmente desordenados. Pero.Las medias femeninas tejidas en sedas vegetales han sido y siguen siendo una de las minas más ricas y de mayor consumo conocidas hasta hoy. pues. aquí. 25 centavos de moneda colombiana. Telegramas. Hace pocas noches. en materias de indumento. se resigna a todo menos a presentarse en público con medias que puedan dar lugar a la crítica de una de sus congéneres. salvar el honor de una mujer. El caos. es una de las mayores propagandas de la “respectiva” propietaria. LA INTERRUPCION DEL DESORDEN Entre otras cosas yo soy un desordenado. Para las mujeres de todo el planeta este de las medias es un artículo de primerísima necesidad. Fobia de lo sistemático. un poco velada por la sutilísima gasa de las medias. Es un gran suceso para las clases adineradas y. Y un par de medias. Sus líneas bien pueden superar a la línea Maginot y a la contraparte. Revolución permanente. Iguales a las de hilos vegetales. 17 de noviembre de 1939. Esto no hay para qué discutirlo. Sólo el punto de vista económico es el que ensombrece un poco este eterno problema de las pantorrillas y de su indispensable aditamento. —Yo —decía la ilustre dama— gasto un par de medias al día. cuesta dos pesos. a lo largo de mis años. Cuanto más finas más presto quedan inservibles. he ido “ordenando” según mi leal saber y entender. En dos palabrejas: por lo general.. la pantorrilla. si no mejores. En el mundo de mis papeles la anarquía domina y manda la parada. estéticamente torneada. las mujeres una innovación que viene a resolverles uno de sus más graves problemas: el del “vestuario” para las pantorrillas. Ya tienen. la clave de la situación: incapacidad orgánica para ordenar las cosas de mi resorte. es un renglón magno en el conjunto de un “sex-appeal” de alto coturno. Y la pantorrilla. Es el pequeño mundo desordenado que yo. El culto a la media es la base de la moderna estética femenina. hecha de carbón de piedra. Y esta es. desde que llegaron las faldas altas. regulares apenas. De las medias puede decirse que son el “desiderátum” de la mujer que ha llegado a destacarse por su corrección vestimentaria. Odio a la simetría. Y quien dice desorden dice indolencia. El Tiempo. En una palabra: mala administración en todos los sectores de mi desencuadernada existencia. Horror al método. en muchos casos. Y no puede ser menos porque no duran más. es una verdadera atracción. Una pantorrilla mujeresca. Una mujer. es el orden.

Y como se trata de un problema económico. Y aunque el asunto es claro por más revés que parezca. La camarera había introducido el orden en la mesa de mi papelería y. ¡ay!. Papeles de leer.. todo arreglo de manos extrañas. había consumado mi desorientación.. Aún permanece ignorado. Se le hinchó el cumplimiento del deber y la ha tomado con la mesa de mi papelería y demás útiles e inútiles de escritorio. o sea a organizar la desorganización que me caracteriza. Y hasta de fumar. Y en mi ausencia. desde luego. Anoche he tenido que buscar entre el caos de mis papeles uno que me importaba “recuperar”. Trabajo perdido. Recortes de prensa. Sólo yo. asear el lavabo. conviene subrayarlo al margen: mi desorden es mi orden. esta mañana amaneció la camarera con el sentido del orden pronunciado. Y hasta papeles de Estado y papeles de Descrédito Público. Mi desorganización es mi organización y toda mi ordenación. de oficio. después de “hacer la cama”. He aquí entre muchas otras. la mejor es maestra graduada. estoy planeando el único sistema para dar con el dicho y dichoso documento: desordenar metódicamente con el orden consumado por la camarera y volver a la anterior desorganización de mi papelería. es todo una faena que requiere un plan previo. Pero . Resolución número uno: ordenación general. auto-máticamente me lo pone al contrario. Papeles de envolver. todavía más papeles. autor y poblador de mi mundo. causa de pobreza y desengaño. Y si la camarera me aplica “el control de cambios”.Versos inconclusos. Me decreta el “paro general”. lo puedo entender y gobernar. dado que mi desgobierno es mi gobierno. barrer y tal. y si alguien me lo ordena comete conmigo una grave “desorganización”. Y. Pero más que todo eso y que todo aquello. El único papel importante —papel de Bolsa— que yo tenía en mi archivo «inorgánico» se ha traspapelado en el arreglo perpetrado por la camarera. Queremos decir que en cuanto la mujer organiza el desorden del hombre lo arroja a las tinieblas interiores. gregario y de una enorme inclinación al juntismo. me deja en el caos. Es decir: que si la camarera pone mi mundo al derecho. me invierte la pirámide y afecta mi mundo. Sólo yo entiendo mi régimen. paradójico y estupefaciente. Somos un país vicevérsico.. lo que ha hecho es introducir en mi desgobierno el caos y las tinieblas.. en punto a desorganización. Labor infructuosa. Cauchos. . De escribir. mi desorden es mi orden. Crónicas en primer debate. o sea “el mundo al revés”. desde luego. estaba y traté de “localizarlo” en su sitio “anterior”. somos un país «colectivista». Y. Sólo así podré orientarme para emprender la búsqueda de los duros papel. Ya sabemos que. 30 de enero de 1936 EL PAIS UNICO Indiscutiblemente: este es el país de lo hiperbólico y de lo desmigante. más o menos. Desorganizar una organización de manos de mujer no es una filfa. mi régimen legal y constitucional. Lápices. ha procedido a poner en orden el desorden fundamental de mi mesa. Porque ella —la camarera— organiza y después resulta obra de romanos volver a organizar la desorganización anterior.. Me utiliza. Se trataba de un recibo por 15 duros a cobrar por servicios de prensa. una consecuencia de la cuidadosa organización de un desorden. Billetes de loterías.. al misionismo y al comisionismo. El Tiempo. Y a las otras. Sabía dónde.

“chismear” y coger de cola. El Congreso es la Junta máxima con dietas y viáticos y atribuciones para todo. Juntas de censura para teatro. Hace diez años fui Presidente. Eran 28 juntas. son exquisitas: una libra por barba en cada sesión. Juntas directivas. sobre todo. Y va la bola y oído a la caja. hacen colectivamente y a golpes seguidos de pupitre. Juntas de Hacienda. comisiones módicas y comisiones a Muzo. El Consejo de Ministros es otra Junta de mucha importancia. Legislativas.. para “repartir” responsabilidades. las tenemos todas. había este interrogante: ¿Where is the governement? (¿Dónde está el gobierno?) (sic)... de una Junta de censura”. Y ojo al Cristo que es el de Limpias. a los pantanos de Fúquene. Comisiones por dentro. II LOS HOMBRES DE LA DICHA ¡Hombres felices! Así debemos llamar a los hombres que en los Congresos o en las Asambleas. con atribuciones de todos los órdenes: orden jónico. Algo se pesca. Investigadoras. basta para “funcionar” diez años en cada bienio constitucional.En las oficinas de la Misión Kemerer vimos una vez. De ahí que hasta las juntas ad honorem tengan tanto pedido entre nosotros. Al pie del dicho «gráfico». lo que no se atreverían a hacer individualmente. orden gótico y orden público. Comisiones Asesoras. muchísimas Juntas. puede darse el lujo de decir enfáticamente: “Esto no me cae de nuevo. Todo miembro de Junta. Las Juntas que se remuneran por la derecha. y aún pululan al derecho y al revés de los andamiajes gubernamentales. un doblete o un paso doble. Y doce dólares diarios casi son unas dietas de Representante o un pequeño dividendo diario en negocios de los de don Pedro . del Presupuesto. De $6 que ganaban se han adjudicado 6 pesos más para completar los doce. La Asamblea de Cundinamarca nos acaba de dar un “por ejemplo”. siquiera sean entradas gratis a los espectáculos “censurados”. Juntas de fábrica. “intrigar”. la primera ordenanza que expide es una “por la cual se aumentan las dietas” los mismos Diputados. Juntas organizadoras y Juntas desorganizadoras (éstas son las más eficientes. sin ser una institución de Derecho Público. Su posición le permite “mangonear”. Y pasando a eso de las Comisiones. Son muy “recursivas”. Y ni siquiera es un aumento proporcional. etcétera. un «gráfico» muy interesante. es un interesado influyente o un influenciado interesante. Es una doblada. las que mejor cumplen su misión histórica).. La “práctica” de las Juntas debiera elevarse a la categoría de cosa jurídica. Y siguen luego muchas. Todo Presidente de Junta está llamado a “grandes destinos”. En nuestro ajetreo burocrático los aspirantes se valen de los impelentes para “ver de conseguir” ser miembros de Juntas “manque” ad honorem. de Apulo. con el detalle y la lista de las juntas oficiales administrativas que «pululaban». Juntas preparatorias. Y si lo hacen Presidente de la República. Juntas políticas. orden dórico. con o sin sueldo. Juntas administradoras. Juntas de señoras para obras pías y obras pías para señoras juntas. Comisiones del 10 y 20 por 100. “brujulear”. para sí o para “los suyos” la primera chanfaina que se presente en “la ontananza”. a Zipaquirá. orden greco-romano.

por aumentarles el comicio a los grandes y pequeños arquitectos del bienestar y progreso cundinamarqueses. en agua tibia. decretar un impuesto sobre todo “producto líquido” y sobre el líquido céfalo raquídeo de cada contribuyente o contribuyenta. Mogolla por pan francés fino. los honorables benefactores de Cundinamarca. Nadie se suicida dietéticamente.Olarte. Los Diputados les han ganado a los del Congreso. . Revista Cromos. Los Diputados se decretaron su doblete para tan pronto como inmediatamente y tan inmediatamente como “sobre el humo” y como ipso facto y como “al rompe”. no ya bien. Inútil apuntar que la ordenanza no tuvo un solo voto en contra. Oigase bien: ¡se tome! De manera que la Asamblea nos obliga a beber más chicha que la acostumbrada para “sufragar” la suma que se han decretado los Legisladores “de aumento” de Cundinamarca. muy buenos también y muy eficaces: el sulfato de soda. Una cosa urgente. por aquello de que nadie puede votar o declarar contra sí mismo. Y si la partida se agota. La ordenanza dispone que el valor del aumento se tome del impuesto sobre la chicha. Los viáticos son más sagrados que el Viático y todo auxilio en plata es más apetecido que todo auxilio espiritual y en artículo mortis. en caso necesario. sino mucho mejor. El aumento es justo y justo es también que “el electorado” después de luchar en los comicios por sus candidatos. En este caso. un ligero cambio de líquido por sólido. Es una pequeña diferencia. de chicha y guarapo por whisky y por champaña ultravioleta. Podrían también los señores Diputados. una providencia “cuanto lo primero” y “cuanto antes” para devengar desde el principio. que quiere decir “fiscalmente”. Estos se votaron un aumento. verbi gracia. Y esto es una de tantas inmoralidades como se ven en las relaciones tirantes del Estado con el individuo. La Asamblea se come lo que el pueblo se bebe. La ordenanza “respectiva” fue la número uno de la actual temporada. pues entonces vendrá un impuesto sobre otros líquidos. pero lo “transfirieron” para la próxima Legislatura. 14 de marzo de 1925. se automejoran en plata “por motivo a que” la vida cada día es más cara y los Diputados tienen que vivir. o el permanganato de “Zendejas” que es el brebaje más eficaz para eliminar al paciente sin hacerle daño a la enfermedad. siga luchando día y noche.

necedad. la misma lucha por el pan. en todo tiempo y lugar. “Soberanía”. Prodigio. parece un prodigio de redención. aunque este género no haya sido el más frecuentado por el maestro. La Ley Seca sería la glorificación del mate. Para vivir en borrachera no ha menester de tanto la descendencia de Adán y Eva. Publicó en Sábado. si por ella se dejan los alcoholes y se acaban los beodos. recrear cuadros de costumbres. Es para dudar de lo primero. si por ella se entregan a otras bebidas que les envenenen y les enloquezcan más que el aguardiente de caña y la chicha de lo mismo. es para temer de lo segundo. DISCOS CORTOS II Lo que llaman la “Ley Seca”. lo convirtieron en el escritor más cercano al alma popular. En este último género escribió piezas maestras como las “Homilías” —publicadas en la revista Sábado— en las que atacaba con pasión el Modernismo y las influencias foráneas y defendía su credo artístico basado en el criollismo literario. a estilo y texto yanquis. “Humo”. ¿Quién se escapa de la Quimera? Todos los pueblos. bien por buscar en la embriaguez olvido de pesares o mirajes de ilusión. Con su primera novela “Frutos de mi tierra” realizó el fresco más vivo de Medellín de finales de siglo e inauguró una tradición costumbrista de resonancia universal. y de los recursos del arte dramático. Qué con la ley se evitan crímenes de sangre y otras bestialidades? Cierto. Sus obras completas también abarcan el cuento. le basta sus concupiscencias. Todo esto trastorna la razón como la bebida tremebunda. con un estilo que se nutre de las fuentes del castellano clásico y del habla regional. bien por que se lo exija el organismo.Tomás Carrasquilla El “padre padrone” de la novela en Antioquia nació en Santo Domingo en 1858 y murió en Medellín en 1940. vista de otro. ciertísimo. está en la mente de varios legisladores y en el corazón de muchos colombianos. Y esto de matar parece muy humano y muy a sangre fría. En esta antología se incluye su pequeña serie de Discos cortos. Desde que no vengan otros licores. representativa de la crónica en su estado más puro. y la crónica Alimento. producir situaciones cómicas basadas en la caricatura. Dígalo si nó la historia: los partidos y las naciones se asesinan sin tomarse un jarabe tan siquiera. la crónica y el ensayo literario. bien puede parecer una solemne necedad. bárbaros o avanzados. A partir de 1914 colaboró en El Espectador de Medellín donde publicó gran parte de sus artículos y crónicas (se destacan títulos como “Gris”. los “paraísos artificiales”. Ignoramos si saldrá temprano o tarde o si no saldrá esta ley prohibitiva. emplear los diálogos en sus registros más coloquiales. sus fanatismos. Ya conocemos muchos delirios en gentes que no la catan. El casino literario. Sólo que el delito está en el número: si la matanza es entre pocos hay presidio y horca. Su talento inigualable para retratar caracteres reales. del rubicón y de la copa: a sus lícitas delicias . Algunas de estas colaboraciones las firmó con el seudónimo de Carlos Malaquita. Carrasquilla se considera el gran clásico de la prosa costumbrista. han perseguido. que no había sido recogida. utilizar los giros del lenguaje más inéditos y expresivos y manejar la ironía con las imprescindibles dosis de piedad. Veámoslo. sus vanidades. vista de un lado. “El buen cine” y “Escobas”). El tal linaje humano parece necesitar de algo que lo intoxique. si entre millones hay apoteósis para los que matan más. El Montañés y Alpha.

pereza amiga. Medellín. es un imposible físico y moral. Esto es como limitar el firmamento. el bien y el mal. que el tío Grandet de Balzac y que la tía Angélica de Dumas. tasada a . El pensamiento es tu mejor dominio.agregaría el encanto de lo prohibido. bienhechora callada del linaje humano. ni perro. ni gato. El Bateo. No movía su capital en negocio alguno por temor de que le robasen. habría que acabar con la química. porque todo animal come y hace daños. muy noble y muy leal. leyes sobre tributos. a ciertos prójimos algo más acendrados. Más tú. Quiero referirme a ciertos señores de nuestras parroquias montañeras y aun de esta Villa de la Candelaria. Qué de crímenes nefandos habrás impedido tú en este mundo traicionero! Tú conduces al asiático a las delicias del nirvana. y tú no dejas a quien domina ni siquiera el laboreo del pensar. cuando se inventó aquello de que eres la madre de todos los vicios. triunfas en todo el frente. Y los pocos que se toman el trabajo de pensar riñen contigo apocalípticas batallas. Desde niño consiguió platica y sus padres le dejaron sumas gordas. tú haces de la espelunca del eremita solitario. No se casó ni tuvo hijos. 20 de noviembre de 1922. Medellín. Para establecerla habría que tumbar instituciones.. hay que agitarse. DISCOS CORTOS V El rico avariento de la parábola no se me hace lo bastante. lo indiferente y lo superfluo. oh! dulce madre de la quietud y del reposo. sobre industrias. en esta apatía acariciante de los trópicos. Engañaba el hambre con cualquier bazofia. habría que inventar una humanidad sin sed y sin Quimera. Por negra que sea la intención nada logra si tú te opones. hay que pensar y tramar y escogitar. que a diario convidaba a otros ricos a comilonas de regodeo. La joven paz que el mundo goza a tí se debe. tú hiciste de los padres del yermo legión dilecta de bienaventurados. pórtico glorioso del Empíreo. en cualquier parte. Un señorón que reventaba lino finísimo y púrpura de Tiro. nada más que sombras. aunque rija oficial y aparentemente. todo. y déjanos aquí para siempre. ni gallina. Los que llaman pecados de omisión que a tí se achacan. Por desgracia no gozaremos de tanta dicha las huestes denodadas del alcohol: la Ley Seca. Sería un perpetuo domingo de elecciones.. aunque parezca fabuloso. con el reino vegetal y con el agua del cielo. 17 noviembre de 1922. a ver si con tus filtros soporosos se calman y se aplacan esas fieras y cesan en su cruenta diligencia. DISCOS CORTOS III Te calumniaron. no pudo ser ni aún usurero. El Bateo. Oh pereza! Míra cómo se matan por esa Europa. no me parece ningún roñoso. endemoniada por la sangre de la guerra. Por tí no cae el cristiano en pecados muy horrendos: para pecar hay que moverse. serán sombras. Vendió todos sus bienes y se recogió con sus dineros a un cuartucho infeliz. de los pecados de acción que tú evitas con el mágico beleño que insuflas al mortal. El primo Cambas es personaje completamente histórico. Todo lo abarca tu poder. te calumniaron cuando se dijo que sólo existes para el “buen obrar”. ¿Estará mal traducido el epíteto? Debería llamarse el rico incaritativo. Haz por imperar en esos reinos destrozados. sobre comercio. al fin y al cabo.

estilo homeopático, que él mismo se preparaba con astillas que recogía por ahí; se tapaba el cuerpo con mugres y zurcidos que lavaba rara vez, dormía sobre una estera, sin sábanas ni cobija; no hablaba, porque le parecía que el verbo se le iba a acabar, no tenía amigos porque algo podrían quitarle; no escupía porque la saliva le hace falta al cristiano; no se bañaba, porque la cáscara guarda el palo; no se sonaba demasiado, porque la moquilla también tiene su oficio. Partía del principio de que todo lo que el cuerpo pueda guardar, dentro del arca, eso tendrá de más; y de menos todo lo que derrocha. Su plata la legó a la tierra para que nadie fuera a pecar con bienes que ningún trabajo le habían costado. Pués cátame que la avaricia es la madre de todas las virtudes.
El Bateo, Medellín, 27 de noviembre de 1922.

ALIMENTO

Sancho, dándose el magno atracón en las bodas consabidas, será el representante categórico
de la humana especie. Y tanto! Este injerto de ángel y de fiera, de nube y de pantano, que anda tan campante en sus dos patas, no es, en resumen, más que una máquina que come. En el estómago está el busilis de su vida y el secreto de sus grandezas. El sustento fue siempre regalo de los dioses; el sustento produjo genitores y púgiles cerebrales y héroes. A estómago que canta cabeza que se pierde. El hambre conduce al nirvana, pero nunca al combate; y, pues al cielo se va por muchas vías, nos cumple, por fuero de conciencia religiosa, evitar el atajo del ayuno e irnos por la carretera de la buena mesa. Comer, en fin, es una gloria o, al menos, una mesa de la gloria. Tan enormes cuanto flamantes filosofías se nos ocurren al ver cómo toda esta ilustre cachaquería bogotana se entrega a las delicias de las nutriciones. Es de verles a tarde y a mañana, de día, de noche, a toda hora de Dios, invadir las cantinas y los cafés, los restaurantes y ventorros. Cualquiera podría suponerse, sin exceso de suspicacia, lo que son gentes tomatragos. Lo que menos!: son gentes comecosas. Y puesto que los agiotistas en comestibles saben que Bogotá se alimenta, se ven y se desean para exponer en sus mostradores y vitrinas cuanto pueda apetecer al paladar sincrético del mozo y el exclusivista del anciano. Y se salen con su propósito. Por esos mundos del buen comer se confunden y se barajan, en arlequinesco cosmopolitismo, la cocina italiana y la francesa, la británica y la española, con todas las conservas y selecciones de la gastronomía extranjera, que, ya en gentiles latas, ya en radiantes vidrios, nos importa Mercurio hasta estas alturas de Bochica. Mas no temas ¡oh infanzona tradición santafereña! Lo moderno y lo esnobístico mal pueden ahogarte en el Leteo. Si recelas por otros ramos, por el culinario ten confianza. A los descendientes de Jiménez de Quesada, aún les reclama su blasonado estómago las grosuras y excelencias de tus yantares de otros tiempos. Mira si no: por estos aparadores fashionables, por estos trincheros modernistas campean, que es una gloria de Dios mismo, el tamal clásico y la insigne empanada, el ave tinta en azafrán a pringues de tomate, el cerdo en adobos oleosos, las longanizas que añoran por su extremeña patria; todas las filigranas monjiles del azúcar y del trigo, del maíz y del huevo, de la mantequilla y del queso, de la canela y de la nuez, sin que falte nunca la almojábana ingenua, delicia de nuestras abuelas . Aún se paladea, con regodeo de frailes catadores, la mistela chapetona, alquitrada como antaño, con las yerbas olorosas de la sierra, con claveles y malvaviscos de la papa. Su merced, el chocolate, si no añejo ni viajado ni suspenso de las vigas, como en sus días gloriosos, aún canta la antífona del molinillo y se eriza en sus espumas y da prestigio a la moderna jícara; aún la cerca el lujo de los hornos se hila en su onda hirviente las solideces de

Estera y se diluye las densidades de Boitá. Santafé vive y en los paladares se apacienta y en los estómagos se dilata. Mas no es en estos lugares a la moda donde tu reino se condensa, ¡oh! ciudad de los cuatro siglos y de las regias golosinas! Mira: allá en la Avenida 13, no lejos de tu templo capuchino, aledaña a una estación intrusa, han levantado unas gentes altruistas una fábrica ingente, para que coman las criaturas. Los Nueve Estados le llamaron. No lleva aviso ni signo que la indique: grabada está en el vientre de Colombia, con caracteres de dicha. Hasta la Avenida trascienden sus efluvios. No alcanzan a adulterarlos ni el polvo pesebreresco de esos suelos, trasegados día y noche por reatas de bestias y de hombres; no alcanzan, ni el olor acre de ese ambiente, ni los remolinos de microbios, ni el fermento de la plebe aglomerada. La emanación de las fritanzas, los hálitos de los cocidos y esa fragancia sin segundo de la chicha ya tomada, se destacan claros, nítidos, precisos, de aquel corear de los perfumes, como el terceto elocuente del reclame. Hasta dantesto será ese terceto! Quien pasa por ahí, al cacerón se cuela; que todo abismo atrae y por olfato levanta todo. Aquello es un mercado, una feria de verbena, un enjambre alborotado del avispero humano. Y el perfume se hace más intenso y más vertiginoso el enredar de tanta avispa, y cuajos y corazones se regocijan en la abundancia y en el Señor que hizo la tierra. ¡Qué película! Aquí y allá cantinejas, aquí y allá tenderetes, cocinas en donde quepan, y el santo comistrajo hinchendo el ámbito como el soplo de un dios generoso. Setenta y tantas maritornes fuera de pinches mandaderos, desempeñan el maremágnum de aquellos fogones babilónicos. Las patatas, orgullo de esta tierra, se mondan por toneladas, y las mondadoras, sentadas a la oriental, afanan su tarea con una impavidez de autómatas. Borbotan, en tanto, las cuadrigas de calderos, vapor lanzan las filas de peroles, crepitan las ringleras de cazuelas. Las sartenes inestables y las cacerolas rápidas se posan de fuego en fuego, soportando las milagrosas transformaciones del hermano huevo y los refinamientos del señor bistec, traducido al patiuá de la Sabana. Las vajillas errabundas y los portacomidas trashumantes tintinean, de aquí para allá, de allá para acá, en el campanear solemne de algún rito homérico. Los trinchos cortan, baten los molinillos, los cucharones chorrean, el incienso se difunde, y la vida canta y canta la chicha y canta el aguardiente. Lenguas estropajosas por los brebajes indígenas, musitan, junto a una cabeza amodorrada, la querella de unos celos tormentosos o el reclamo de un amor efímero. Las indias, con sus sombreretes descalabrados, su falda astrosa, suelta la mantilla y embolada la alpargata, discurren por doquiera, entre el ensueño y la vigilia. Unas van horas, las más llevan su hombre, las menos un crío en el regazo, y algunos van con sus chiquitines harapientos, cual si fuesen cluecas espantadas por el milano, mientras que otras, posesas de un espíritu elocuente, monologan y gesticulan lacrimosas, dando las profecías de la chicha. Muchachas acicaladas, de ojos rasgados y cabellos esponjosos, con caritas como durazno que madura el sol de tierra fría; de estas que quiebran la voz y la modulan con las cadencias de este hablar bogotano, asisten a los cachacos de comedor en comedor y les oyen sus requiebros con ese aire entre risueño y zahareño, que sólo dan la espuela y la avería. Como allí no se estila la carta, las chicas echan la retahila. Y oyeras la música y vieras los mohines! Desde luego que los elegantes, que allí concurren cotidianamente, no van a entreverar sus majezas en esta hampa de ruana y del jipa nada más que por probar papas pringadas, o el ajiaco y el cachuco populares, realzados por ají hórrido. Con seguridad que van en busca del Caldo peligroso, un caldo único, privilegio exclusivo de tan lustre establecimiento; un bebedizo de faunos y silvanos, digno de aquel sátrapa israelita, que a los sanos malea, da el gran pasaporte a los enfermos y a los muertos resucita.

En este licor abracadabrante y embrujado entran unos que otros ingredientes. Figúrate el alimentico! En él, la sustancia y los tuétanos de más de un novillo, tal vez de algún sultán de hato; el meollo de varios cerdos; las mansedumbres enternecedoras de diversos corderillos; y las enjundias encalabrinantes de un centenar de gallinas. ¡Cuidado, pues, con el caldo!
El Espectador, 18 de febrero de 1915.

Alberto Sánchez de Iriarte
( El Doctor Mirabel)

Alberto Sánchez de Iriarte, bogotano de pura cepa nacido en 1886, fue más conocido como
Doctor Mirabel y Fantasio. Literato, historiador y redactor de publicaciones como Cromos, El Tiempo, El Espectador, Mundo al Día, la Revista Contemporánea, entre otras. Desde 1910 y hasta 1915 dirigió la decana de las revistas gráficas en Colombia, El Gráfico. Humorista reconocido en el país desde principios de siglo, fue uno de los colaboradores estrella de la revista Cromos en los años veinte. El doctor Mirabel escribía con gracia y picardía sobre los temas más variopintos, y podría considerarse uno de los iniciadores de la crónica en nuestra tradición periodística, por su fina percepción de las cosas anodinas y cotidianas, y por su prosa ágil y modernista. Alternaba la crónica social sobre las viejas y nuevas costumbres santafereñas, con la crónica histórica, la literaria y la de actualidad internacional. Y solía emplear estructuras narrativas muy variadas, tipo folletín, con diálogos y reconstrucción de escenas, como en la crónica titulada “De charla con un difunto”, en la que una calavera deseosa de palique le cuenta al escritor las desgracias que le quitaron la vida. Su obra no ha sido compilada y su nombre, extrañamente, no figura en las antologías de escritores colombianos. PRESENTADOS Y PRESENTADORES

Hay prójimos que se pirran porque los presenten. Muchas veces, pasada una ocasión, he visto la cara de sentimiento, y he oído la voz que reclamaba: ¡Hombre! ¿por qué no me lo presentaste? Así proceden algunos que, no obstante su mucha debilidad por las presentaciones, tienen cierta dosis de prudencia. En cambio, hay otros que no se andan por las ramas, le dicen a uno con toda frescura: ¡Hola, preséntame al señor! y se van quitando el sombrero y ofreciéndole al otro los servicios. No hablemos de los que le trabajan a un individuo para que se encuentre de casualidad con otro y se produzca el choque; ni de los que súbitamente caen al despacho o a la casa del escogido y se le presentan así, con premeditación y alevosía; ni de los que atajan en la calle para ponerse a órdenes. Esos ya son casos desesperados. Nada que remuerda tanto como haber incurrido, por falta de malicia, en la presentación de una persona que había de resultar insoportable a otra. Nada que apene tanto como el que esta otra se encuentre con uno y, por ejemplo, le diga: Viejo... me mató usted con la presentacioncita aquella... ¡Tres horas mortales al día siguiente y dos ayer me ha tenido ese hombre bajo la jurisdicción infinita de su pereque! A un agraviado así no hay en lo humano disculpa que darle ni perdón bastante grande que pedirle. Pero en estos asuntos el tipo más perjudicial no es el que atornilla gestionando su presentación y que llegado el momento nos tira del saco: para ese basta cuanto lo primero evitar, evitar mucho sus preliminares, y si fatalmente llega la hora de peligro, hacerse el inglés y no presentarlo ni muerto. Tampoco es de inevitable perjuicio quien, atajando al paso o cayendo al domicilio, hace su presentación a quemarropa, improvisa, breve y sumaria; contra él podrían

pero no adivina que el novecientos noventa y nueve por mil de sus desatinadas presentaciones originan fastidios. inclusive un botón para llevar en la solapa con este aviso: ¡Caballero. que se estimaban de lejos. Persona que pronto morirá de un cáncer en el hígado me contaba: se lo debo a cuatro presentaciones: la de un político. para tener el gusto de presentarlos.. Mi amigo lo saludó. triunfos y matadores. por encuentro. El presentador profesional carece de signos por donde conocerlo. ¡vaya! pues tengo mucho gusto. Yo. Entonces la fiera . sepultura y epitafio. nos dijo: “bueno. yo cuento este caso.. manifestando que aprovecharía su arribo casual para discutir negocios con el dueño de esa casa. Arreciaba el aguacero muchísimo. Conocí dos muchachas número uno. etc. según parece. pero un presentador las cogió pichonas y con media palabra las hizo amigas irreconciliables. que me refería todos los lances de malillas. los echó Dios para hacer presentaciones. cualquier mortal puede caer hasta tres veces: la primera. —“Si no le gusta” me respondió furibundo. ¿Qué hacer enjaulado allí con ese tío tigre? Yo le conversé algo y me concedió unos gruñidos aterradores. la de un agente de seguros. y todas tres por desgracia. El presentador de esta índole cree cumplir una alta misión sobre el planeta: la de estrechar más y más (con perdón sea de la diplomacia) los lazos que felizmente unen a la humanidad. Quienes hubieran podido amigar en firme si se hubieran conocido más tarde. o se abrirán para sécula sin fin. tiranteces y hasta desenlaces fatales. pensé: ha llegado el momento de tirarme al agua de morir. que no acostumbro. de cara tigruna y de cubilete. le conversé algo más. Bajo ese monstruo. desabrimientos.. y se limitó a contestarme con unas miradas de muerte. verdadero casus blli: Viniendo con uno de esos amigos a quienes por inmediato recurso llamamos ala. la segunda. Medio minuto después.. Tal cual he conocido que era presentador por temperamento. en las demás presentaciones que comete nuestro campeón. De uno me acuerdo cuya vocación rayaba a tal altura.. ¿Cómo librarse de un presentador y de sus consecuencias? Para esto no hay olfato. ¡Ojo. El aguacero se convirtió en diluvio y era un Amazonas la calle —“¡Pero qué modito de llover! ¿no?” dije al ogro. le preguntó brevemente por la familia y ¡zas! me lo presentó. porque —repito— el presentador carece de señales que lo acrediten y. mucho ojo con los presentadores! De mi persona como víctima. llegan hasta a romperse la crisma gracias a una presentación inconveniente. los dejo muy bien acompañados”. y es raro.inventarse varias cosas. o en misa. nada en él denota su espantosa facultad. o por teléfono. por fuerza mayor. la de un tresillero. Caer es lo fácil. que me atormentó dos años. Y excepto en la una por mil que le resulta de chiripa. que le hacía presentar conocidos de tren en tren. reconcomios. el golpe avisa dado con la sacramental exclamación: ¡Cómo! ¿ustedes no se conocen?. y sin dejar de fulminarme con los ojos. la tercera. barbudo él. no se me presente! La verdadera calamidad es el personaje presentador. y que en cierta velada científica. llamó y se entró. no hay psicología que valgan. pues quienes le deban maleficios se callan como tumbas para que otros caigan y para gozar de lejitos con la desgracia ajena. y la de un sablista disimulado a quien presté la firma y me costó un. que me leía sus artículos doctrinarios. se desprendió el aguacerón del siglo y corriendo tuvimos que entrarnos a un zaguán.. metiendo por imitación mi mano en el de la pistola. por noviciado. Acababa de colarse allí también un señor. durante lo más elevado de un discurso. llevó su atrevimiento hasta rebullir a dos oyentes que se habían dormido. cuando uno menos piensa. muy raro que llegue a tener fama. se buscó resueltamente por todos los bolsillos como en solicitud de un arma. Hay algunos que. que simpatizaban en regla y tenían curiosidad. es como si casara mal a sus víctimas: o soportarán pacienzuda y vitaliciamente la cruz de su presentación. por idiosincrasia.

aquel aparato de llevar sobre la cabeza. en percha o vitrina. ¿Se podía tolerar esa invención extravagante? .sacó. toldó su cubilete con el papel. no hay con respecto a la elegancia masculina una prenda tan paradójica. SE ACABO EL CUBILETE Cinco y media de la tarde. ¿Es que a tales individuos. un grupo hasta de ocho señores ha llamado la atención. Fresca la temperatura. y despreciándome altamente. tubo. se les olvidó salir con sombrero? No: es precisamente lo contrario. Los presentadores a que aludo son una variedad. En la iconografía del cubilete hay algunos ejemplares que por su altura dan vértigo. Acaso en otra ninguna como en Bogotá llegó a ser tan acogido.. En un momento y con la mayor frescura le presentan a uno el individuo que honorablemente lo robó.. y a juzgar sobre dibujos como el que caricatureó a los santafereños Arrublas. alguien me ha dicho: —Vea usted cómo cambian las épocas. pongamos por ocurrencia. concluye que ese disparate acartonado y relumbroso no admite justificación sino para adornar cabezas de negro (y es de recordarse que a los negros. Cuando lo hubo leído y repasado. castora. como la perturbó en Londres un tumulto de opuesta clase cuando el sombrerero Hetherington se presentó en la vía pública estrenando el sombrero de alta copa que acababa de inventar. Yo creo que el célebre loco demostraba en ella su cordura y el ingenio que siempre tuvo para expresar sus ideas. En verdad. tan cultivado. que según los tiempos. la individua que no le conviene. Entre el gentío que va y viene. Concu-rridísima la calle real. de feliz memoria. o el moscón a quien había vivido haciéndole gambetas. bajo cualquiera de sus mil apariencias y hechuras. como cuando vemos a una sabandija muy rara.. A este propósito. y otros que admiran por su fealdad horripilante. una especialidad del tipo que llamamos metepatista. El loco Arias. Para ellos toda persona es presentable a toda persona. poco ha faltado para que una manifestación del género bromístico perturbara la monotonía lugareña. Todo ese historial representa una suma enorme de ridiculez y de vanidosa importancia. modas y lugares. un periódico y se puso a leer. El cubilete. tan importante. canariera. Revista Cromos. Tal opinión fue reída por quienes la oyeron. debieron de producir una fisga tremenda. En más de un siglo. De aquí al mitin chirigotero apenas hay un paso. quizá les pareció un disparate. muy elegante. y otros que mueven a reír con risas diversas. carecen de entrañas. tan endémico. Nuestros cubiletes en su primera época fueron muy contados. y agregó que era “pecado mortal contra la simetría” el de presentar a personas que no tuvieran “lados iguales y paralelos”. pumpá. ocho-reflejos. Si uno lo ve suelto. Si uno lo ve después en horas de fiesta social. Y todo porque se ve reunidos a ocho cubiletes. salió por la calle arriba. en las Antillas principalmente. el pariente a quien por conflictos de familia no trata. Los que no carecen de conciencia. Hay transeúntes que paran momentáneamente a mirarlos con cierta sonrisilla como de burlona curiosidad. yo lo miré ir hecho una sopa y buscar el amparo de otro zaguán. se remangó los pantalones.. que es el más curioso de sus nombres. comprende que ese absurdo ha sido lógicamente indispensable para dar a las cabezas de blanco mucha de su prestancia. fue tenido siempre como un chisme a la vez que muy antiestético. Así es de raro el cubilete hoy día en ésta que bien pudo haberse llamado la ciudad de los cubiletes. les encanta llevarlo). 10 Junio de 1916. opinó cierta vez que las presentaciones debían ser “únicamente bilaterales”. cubilete (cúbilo en argot bogotano) y chistera. chimenea. fue llamado bimba.

en una palabra. un flotador. Las palabras “ahí te busca un señor” carecían de sentido. aunque el cubilete hizo relativamente felices a millares de individuos. Si un senador. una decadencia principió a marcarse. El pachequismo de alto bordo le debe una suma incalculable de favores. no suscribieron paz alguna. A veces. de necesario y de imprescindible. un clubman. pero firmaron la defunción del cubilete que aquí se ha tomado al pie de la letra y que ha sido para nosotros ventajosa. En un lugar en donde nadie quería ser menos que nadie. ese hostilizado chapeo conquistó rápidamente las posiciones de aceptable. o apartaba las bayonetas. el público elegante de allá imaginó que se presentarían luciendo unas chisteras muy novedosas. Hoy le tenemos asimilado casi a reliquia. ni. ni enterrar a los muertos. por lo menos exteriormente. Cuando fueron a reunirse los negociadores en Versalles. pero ya se entiende que no desaparecerá en absoluto. ante un cordón agresivo de soldados. hubo tipos muy populares que sin quererlo afamaron sus cubiletes como Gonzalón. o abría puertas dificultosas. hacían creer en un juicio final de la sombrerería felpuda. desde el primer magistrado hasta el último filipichín. se dañó. Llegó la paz. Más bien lo contrario. En la villa ilustre y gris. el veinte de julio. y era como un talismán que derretía corazones femeninos. no podía dominguear sin cubilete. No se arregló. igualado ya todas las cabezas. cualquier chusco de la multitud ordenaba: “dejen pasar a ese cubilete. no hay datos fehacientes para decir que salvara o hiciera famoso a ninguno. el jueves santo por ejemplo. había que abrir la puerta. el loco Arias y don Vicente Montero.. ni pasarle a su novia.Lo cierto es que ella se aclimató en seguida. bizarro y también fúnebre. muy para la solemnidad de aquel histórico momento. como los matrimonios y las aperturas de Congreso. su cubilete impuso respeto! Ya en otras esferas. ya no se lo ponían sino gentes de tono. bien podía tenerlo cualquier otro ciudadano para darse algún desquite y en determinadas ocasiones. Se puede afirmar sin exageración que hace quince años en esta villa. Aquello era risible. en cuanto fuera posible la nivelación de figuras y de valores. El público smart set de aquí. él nunca los dejó naufragar. y a cambio de que lo llevaran sobre sus cabezas con la debida elegancia y parsimonia. ni oír la retreta. de natural. no podía concurrir al drama. resultaba imposible que un solo círculo de personas monopolizara el encubiletamiento. todos tres de grata memoria. había sus cuarenta mil sombreros de copa y lustre que. y la guardia le abría campo al tendero de la esquina sin entrar en averiguaciones. Murió el cubilete. un ministro. Así se buscaba.. vivir sin cubilete. el cubilete fue un seguro. zozobró y. Un habitante que se estimara. pero ante las palabras “ahí te busca un señor de cubilete”.. saliendo a la calle. y esto en muy calificadas ocasiones. Bien podría la población celebrar sus funerales con algo nunca visto. a falta de ser. Y sucedió una cosa imprevista: que aquellos negociadores acordaron ir de sombrero flexible para significarle al mundo que por artes de flexibilidad allí se arreglaría todo. por sí o por no. un capitalista usaban cubilete. Murió. Tuvo el cubilete sus tiempos felices. entonces de ciento veinte mil vecinos. parecer. Ya no se le lleva sino a ceremonias que han de tener mal resultado. de distinguido. Hay que reservar algunas muestras para el museo de indumentaria y otras para que concurra de año en año una veintena de señores a . Durante la guerra universal. que es representante”. y que hizo después carrera transformándose de acuerdo con menudas fantasías de la moda. Para muchos personajes de la política. se hallaba pendiente del cable por saber en qué forma se presentarían así el Tratado como los cubiletes. en un Josafat de los cubiletes. El cubiletismo había.. iban saliendo. ¡Cuántas veces un personaje se desequilibró. Así llegada la fiebre de igualdad a su mayor extremo. muy flamantes. De abajo para arriba la población hastiada fue postergando y archivando el sombrero de pelo días tras día. al repicarse las campanas un poco más de lo habitual.

5 de mayo de 1923. Revista Cromos.la Catedral y dé gracias al Todopoderoso por haber permitido una vez más que pongan cubilete sobre sus cabezas privilegiadas. .

toda tonicidad nerviosa se pierde. Aunque ejerció la burocracia. aunque pertenecía a la generación del Centenario. y durante siete años. En 1913 fundó La Patria. que le valió no pocos disgustos. Cromos y Universidad. abrieron en Medellín un concurso de cocina. con Guillermo Manrique Terán. El hombre vigoroso. y del famoso semanario Sábado. sostuvo la columna Glosario Sencillo 15 en El Espectador. El concurso fue declarado desierto. natural. una franca degeneración de la raza. fundador de la Revista Nueva (1906). y con ella piérdense también el buen humor. Además. aunque en las ruidosas sesiones permanecía silencioso como un indio. ligera pero persistente en la memoria de los sentidos. se lee que el estilo de Solano como diarista sólo puede compararse con el de Luis Cano. el amor al trabajo. Comenzó a publicar en periódicos y con disciplina diaria desde 1912. el ánimo. Glosario sencillo LA ESCUELA DE MACSWINEY16 Maitre Renard Hombres que tienen de la vida el concepto epicúreo y sano que yo quisiera ver generalizado sobre la tierra. en El Tiempo. su espíritu era de avanzada y no tenía reparos en aceptar las nuevas doctrinas del Socialismo. Habrá gentes incapaces de profundizar en el significado de los hechos. no sólo con abundancia sino con pulcritud y delicia. necesita alimentarse.. junto a Plinio Mendoza Neira (1939). siempre asumió una posición política clara y comprometida. un síntoma alarmante. Pero respetando su manera de pensar.Armando Solano Nació en Paipa (Boyacá) en 1887 y murió en 1953. y denunciaba con verbo incisivo la esterilidad del Congreso.. que sabe vivir. Y de las multitudes podéis juzgar en lo moral por su género de alimentación. como el olor de la tierra mojada después de la lluvia. porque. algo que sí puede indicar. la claridad y sencillez del lenguaje. Periodista liberal de muchos quilates. no será pueblo que deje huella durable en la historia. o de la hierba recién cortada y dorada por un sol mañanero[. y en adelante siguió como colaborador de El Tiempo y El Espectador. es alegre y audaz. o de no pensar. . En el prólogo de su libro de Prosas. según lo comunicó ayer el telégrafo con su cruel laconismo. Sin eso. con el mismo seudónimo famoso de Maitre Renard. me atrevo a sostener que el fracaso del concurso culinario es un signo tétrico. Según Eduardo Caballero Calderón. que sostuvo cuatro años. Aunque la mayoría de su obra está dispersa. Y una eterna melancolía por la raza indígena de la que se sentía orgulloso.]”. mejor que ciertas vanas apariencias. su verdadera vocación era el periodismo. Un pueblo que no les atribuye a los placeres de la mesa todo el valor que tienen. Colcultura reunió parte de sus artículos en un libro titulado Glosas y ensayos (1981). Retomó esta columna en 1934. con el fin de premiar y estimular la confección de manjares nutritivos y sabrosos. en especial con la izquierda. Tan apegado era a su terruño boyacense que Jaime Barrera Parra dijo una vez que Armando Solano sorbía tierra por los talones. que miren esta noticia con perfecta indiferencia. Solano daba testimonio de la actividad parlamentaria con un estilo socarrón e irónico. donde compartía página con su hermano espiritual Luis Tejada. A partir de 1918. en el estilo de Armando Solano había otro elemento distinto del humor y la gracia que repicaban en sus glosas: “Ese algo más que había en su estilo era un soplo de poesía elemental. hasta la misma voluntad. por su poder de síntesis.

genitora de los pensamientos profundos. LA PEREZA Nada habría más propicio que una de estas mañanas húmedas y opacas. 28 de octubre de 1920. una moral de siervos. Son aquellos gallardos y sonoros pecados capitales que una moral de tedio y de mutilación. que los diversos productos del maíz. y otros que le caen mejor a la pereza. que proporciona un cierto sabor. en donde figuren tendencias y gustos que no tuvieron los antepasados. serán ariscas y agresivas. madre del ensueño. acaso no suficientemente ascético. las aspiraciones geniales. mazamorra. en cuyo seno se acendran las resoluciones heroicas. ha de confirmarnos en la tesis de que somos y seguiremos siendo una raza triste y deprimida. una multitud que recree a menudo la vista en fuentes ricas y aromáticas. producimos en el extranjero la impresión de tener todos los días por lo menos un muerto en la casa. Uno de ellos es la gula. que andar proscrito de nuestra magra existencia. una multitud satisfecha cuyas viandas sean selectas y a las que no lleve la miseria a una inhumana parvedad. para luego generalizarla en el país. que probablemente quiso llevar a Antioquia. debieron ser declarados fuera de concurso por el jurado calificador. arepa. Vicio opulento y elegante. por llegar a ser el cantor de la virtud nacional. tales como peto. mantiene a medio sepultar en nuestras conciencias pavorizadas. A falta de otras cosas para rumiar. turris eburnea. que es la pereza. en la que todo saludable exceso nos parece digno de penas eternas. Tenía. en efecto. dará la más dócil arcilla para los experimentos de la sociología.Hambreadas o sometidas a un régimen de escasez en el cual no entren sino elementos ingratos. se explica el desastre que comento con emoción. sin jugo ni sabor. ¿Empezáis ya a lamentar conmigo la inexistencia o la quiebra de la culinaria nacional? Yo a ratos pienso. magnífico vicio de dioses y de conquistadores. Y tenemos. por la ausencia de esos potentes platos. como los otros. en cuyos festines florece la espiritualidad y los corazones rebosan de expansión y de ternura. con muchos de los dictados que se aplican a la madre de la cristiandad: janua coeli. la mirada cautelosa. En el fondo debe haber ciertas analogías entre los dos temas que así han suscitado imágenes . y guste frecuentemente las excelencias del condimento fino. Pero es de aplaudirse la tentativa revolucionaria del jurado. sino la de crueles adversarios que les arrebatan el pan a que también ellas tienen derecho. de esta parca nutrición. ¿Hay sobre el planeta una gente que se divierta menos que nosotros? No la hay. para rezar las letanías de la pereza. las obras artísticas y todas las cosas que merecen algún respeto. siete muertos en cada domicilio. en cuya preparación cada cocinera de la montaña conseguiría acaparar desde la medalla de oro hasta la mención honorífica. Es que poco a poco y de renunciación en renunciación. por ese deseo natural de consolarnos engañándonos si es preciso. El Espectador. y verá florecer en su seno las apacibles y suntuosas artes de la paz. y en los rostros llenos y sonrosados. Yo daría mucho de lo que no tengo. y en la que acabaremos por soltar lágrimas sobre el flaco puchero para economizar la sal. de nuestro insípido hastío. no desearán ver la faz de sus hermanos. consolatris aflictorum. una repostería nueva. Solamente así. hemos llegado a ser verdaderamente fúnebres. Yo la llamaría en el elogio que de ella hiciera. donde estalla triunfante la salud. la voz baja. rumiarán sus odios y sus venganzas. Al contrario. La melancólica conclusión de este certamen. Con nuestro andar pausado —me refiero principalmente a la altiplanicie— los vestidos oscuros.

y parece que pensamos con el humorista inglés que “no cabe disfrutar por completo de la ociosidad sino cuando tiene uno muchísimo que hacer”. por ejemplo. LAS TESTIGOS Es realmente extraordinaria la diferencia de psicología que debe existir entre los dos sexos. aclaran. en la humildad y en la paciencia. no adquirirá la costumbre de pensar. El ideal supremo del creyente y su recompensa máxima. Yo he visto a esas testigos. involucran los sucesos. en medio de la actividad y de las agitaciones físicas. Quien no sea perezoso. ni más propio del ser racional.semejantes. los desenvuelven indefinidamente. improvisan. que poseen además el secreto de las reticencias envenenadas. en la renunciación. profesada con firme convicción. en medio de la tempestad de las pasiones incandescentes y del atronador vocerío de mil varones enloquecidos. La religión de nuestros padres está inspirada en la quietud. misterio. se contradicen y a menudo enmudecen y se pierden en el laberinto de sus recuerdos o de sus fábulas. Para nosotros. una audacia. Y he contemplado con asombro su gesto de seguridad y entereza. la pereza es. La ociosidad nos deleita hasta un grado inverosímil para una virtud pasiva. . las mujeres tienen una agilidad. al paso que los hombres vacilan. desconciertan al adversario. que fulguraban sombríamente bajo el incendio de su cabellera roja. Y si a tal virtud se agrega esta superioridad en los conflictos morales y esta maravillosa flexibilidad intelectual. ante los lazos que se les tiende. musculares. Ante las preguntas intencionadas. lo que sucede con los testigos que se han presentado a declarar en el proceso contra los asesinos del general Uribe. desdeñosas. solamente florecen sentimientos banales. el paraíso. La verdad es que si la pereza fuera un vicio. Y tales son los componentes indispensables de una sólida pereza. impávidas. es tan combatida. que tendríamos a mucha honra llegar a ser admitidos como Estado pontificio. y con frases vacías. en igual grado que el don de las miradas desafiantes y de las afirmaciones perentorias. de las sugestiones sonrientes y perversas. ideas de una trivialidad atroz. tranquilas. uno se siente inclinado a darles la razón a los poetas románticos que murieron sin haber podido creer en los juramentos de sus idólatras. ¿Cuál será el resorte misterioso que anima a estas débiles criaturas? ¿Es su amor a la verdad? ¿Es su mayor capacidad para la mentira? ¿Es simplemente una energía nerviosa superior a la que los hombre poseen? Enigma. Porque la pereza confiere innegables superioridades. 1925. después de Dios. no es otra cosa que el Nirvana con un poquito de música. Es todo un mundo encantado y fértil la imaginación de estos testigos hembras. por los espíritus superficiales. no hay otro más delicioso. país católico. y que nos alimentaríamos con besarle los pies al Santo Padre. y se levantan victoriosas sobre la torpeza masculina. Pero viendo lo que aquí pasa. de angustia o de cólera a todos los hombres llamados por la justicia. una inventiva y una serenidad imponderables. dislocan los términos. para que sea posible una distancia tan marcada en las actitudes y los procedimientos de hombres y mujeres cuando actúan en circunstancias excepcionalmente delicadas. ni tampoco más favorable a la elaboración intelectual. Observando. Yo he visto a uno de estos seres temibles lanzar al abogado que la interrogaba los dos rayos homicidas de sus ojos. allí mismo en los estrados que vieron temblar de miedo. replican. En el ruido y en el movimiento continuos. con lugares comunes. se recogen veloces. Tomado de Glosario Sencillo. Sabido es también que las mujeres oponen al dolor físico una resistencia de que jamás dispuso el sexo fuerte. irónicas. comentan. ha podido verse cómo. nuestro más viejo regocijo. se ofuscan.

no es probable que vivan ya muchas de esas desdichadas mujeres a quienes les tocó servirles a los constituyentes de 1863. ¡Cuánto repliegue. de su reducido salario. francamente. cuánta penumbra se esconde dentro de esas cabecitas frívolas. Tampoco existe. Verdad es que el doctor Núñez. . en la caja del homenaje que se tributará al poeta escéptico y sensual. Y esta ligera superchería nada tendría de criticable. UNA ESTATUA Para la erección del monumento que ha de perpetuar. Pero. Será bien difícil para los amantes que han visto trabajar como testigo a una mujer. Porque. entre sus compatriotas. 1925. Pero esa comunidad no ha decretado públicamente auxilio alguno para la estatua del solitario del Cabrero. y en segundo lugar. que contribuye para el sostenimiento de la buena prensa y para la evangelización de nuestros hermanos que gimen aún en las tinieblas de la idolatría.tendremos en nuestras dulces enemigas algo imposible de resistir. Tomado de Glosario Sencillo. porque sea en oro. deben ser muy pocas las que han leído el ¿Qué sais je? Y menos todavía las que lo han comprendido. No queda en pie sino una hipótesis aceptable: la de que fervorosos amigos del actual régimen político. restauró oficialmente el brillo y el prestigio de la religión. en nada cambiaron la situación de las sirvientas. suministradas por ellos. sino en páginas sueltas. si el valor de la contribución no les fuera desconectado luego a las sirvientas. cuánta intención ambigua se retuerce bajo la primorosa arquitectura de un peinado a la última moda! Tomado de Glosario Sencillo. el gesto atormentado del Padre de la Regeneración. parece que las sirvientas no dejaron de confesarse ni de ir a misa en los más duros tiempos de impiedad. sea en papel. obligan a las cocineras a suscribir cuotas. ¿Qué razones moverán a nuestras maritornes a depositar sus billetes arrugados y olorosos a cebolla. Las virtudes domésticas de nuestros grandes hombres no suelen fascinar a las criadas. necesitados de que su adhesión sea insospechable. para el monumento que simbolice la gratitud regeneradora. están contribuyendo con su modesto óbolo algunas criadas domésticas. En cuanto a la Crítica Social o la Reforma Administrativa. en primer lugar. pues. Las concepciones económicas del señor Núñez. Hoy existe una robusta cofradía de sirvientas católicas. ese motivo. al político tortuoso. 1925. que en materia de servidores públicos conocen solamente a los que cumplen su misión en reducida escala y en las calles de la ciudad. que tuvieron la indiscutible ventaja de fomentar y acrecer algunas fortunas particulares. Así consta en la lista de donantes publicada hace pocos días. y al autor involuntario de una inmensa y dilatada catástrofe nacional? No acertamos a explicárnosla. al fin de mes. es lícito pensar también que no deben haber caído bajo sus ojos. conservar la orgullosa certeza de la ternura de sus amadas. siempre tienen que rendirle a la señora estricta cuenta de las menudas compras diarias.

y sigue vigente. a las oligarquías aliadas con el poder. Claro está que Platón. EL TALENTO DE MORIR A TIEMPO El cable nos vuelve a traer noticia de Gabriel D‟Annunzio. y han sido reeditados en varias ocasiones17. porque su pereza era algo connatural. más lectores en un día que Platón en un año. seguramente. escribió sobre todo lo que giraba en su órbita. no escribió en los periódicos. Pero también se ocupó de temas complejos de la vida política. y tuvo una breve experiencia periodística en el Rigoletto y La Nación de Barranquilla. El Correo Liberal. por razones conocidas. y no soltaba la categórica pipa de la boca. Tejada mantenía en sus crónicas un delicado equilibrio entre la narración y el comentario. estrellándose con su máquina contra una trinchera austríaca. riqueza de matices y poder de penetración. la corbata. en esa línea sus crónicas rompían lanzas y denunciaban las corrupciones e injusticias sociales. Universidad y El Sol de Medellín. Pero Tejada sobrevivió. Yo tuve la esperanza de que D‟Annunzio muriera en el apogeo de la guerra. Cromos. Sus escritos fueron recogidos en Mesa de redacción y Gotas de tinta. José Gers afirma que este “filósofo de lo pequeño”. Es una empresa fantástica. resolvió más bien proseguir sus aventuras bélicas. En abril de 1920 irrumpió en la página editorial de El Espectador de Medellín con una columna titulada Gotas de tinta.Luis Tejada Este periodista antioqueño (1898-1924) es considerado el padre de la crónica en Colombia. escribió sus mejores crónicas en el lecho o en una muelle butaca. Hernando Téllez. la butaca o las ceremonias domésticas. cuando precisamente era el tiempo de desaparecer. y el catalán Ramón Vinyes lo bautizó “El príncipe de los cronistas”. Prefería los motivos pequeños: el sombrero. a la inoperancia del Congreso de la República. Tejada era un poeta del goce adorado de lo pequeño en su sentido literal” 18. porque supo mezclar la actualidad con lo intemporal En un bello homenaje que le rindió. pero también colaboró en El Gráfico. fiel a su temprano credo revolucionario. La mayoría de su obra la publicó en El Espectador. de que se había hablado antes. que le inspiraron sencillos y sesudos razonamientos prácticos. pero ¿no creéis que de puro sublimes estas cosas de Gabriel D‟Annunzio se están haciendo ya un poco ridículas? La “pose” heroica se ha prolongado demasiado y no sabe uno qué pensar de esa obstinación absurda en querer convertirse a todo trance en el redentor de un pueblo que ya está redimido. “No andaba colgado de las vanidades y reposó en la almohada de una deliciosa independencia. la descripción y el juicio. los instantes y los sucesos. Con claridad. al reseñar el Libro de Crónicas de Tejada dijo: “Luis Tejada fue un prestigioso columnista de periódicos y como tal tuvo. Parece que aquel proyectado viaje a Tokio en aeroplano. a la política imperialista de los Estados Unidos. hubiera desaparecido como un héroe auténtico. Hacía referencia a la explotación de los obreros. no se llevó a efecto: el mágico señor de Fiume. Algún colega lo llamó “El Azorín redivivo”. las personas. en forma de comprimidos que expresaban la dualidad de su espíritu desencantado y jocoso. A los 27 años dejó de escribir para periódicos y dejó de vivir”. digna de la imaginación loca del poeta. Hubiera sido una muerte bella y digna de él. Luego comenzó a publicar la columna Mesa de Redacción y a ocupar la sección de Cronistas propios del mismo diario. Sábado. desentrañando el alma de las cosas. Atacó los privilegios de clase y el inmovilismo de las instituciones patrias. Y ahora tenemos con que le ha declarado la guerra a Italia. .

Hay días. para mí. actitud rara y difícil que ya muy pocos son capaces de llevar a cabo. si el heroísmo dejó de ser una actitud excepcional y se hizo accesible a todo el mundo! Hay mujeres heroicas. como contraste natural. a donde van a refugiarse a menudo los . su elocuencia brillante y apasionada. el verbo. la fuerza espiritual que se requería entonces. todo heroísmo se justificaba. se encabrita y salta o se escurre ágil entre los dedos u opone simplemente una resistencia pasiva pero firme y prolongada. y hasta es posible que. y. si los hay de todas clases. en que el botón del cuello resuelve rebelarse contra su cotidiano destino. el de la célebre receta. jadeantes. se ha quedado fija en una posición determinada. sobre todo en los hombres discretos. logramos acomodarlo en su sitio. quizá su mentalidad se ha quedado retrasada para siempre. sacerdotes heroicos. se le olvidará después. que no sea capaz de adaptarse a la hora actual y a la hora que viene. D‟Annunzio pasará al principio. ya que sólo logró perder un ojo en la guerra. en un momento preciso en que el poeta y el hombre se ajustaron exactamente al ambiente. niños heroicos. no tendría la misma aureola gloriosa. Ah! todos los hombres famosos deberían tener también el talento de morir a tiempo! El Espectador. EL ESPIRITU PERVERSO DE LAS COSAS PEQUEÑAS Eduardo Castillo me hacía notar el otro día cómo todas esas cosas pequeñas que nos rodean o que viven siempre con nosotros asimiladas a objetos de uso personal. con aguda ferocidad. Hay días en que la caja de fósforos se nos pierde en los bolsillos.Ahora ya es demasiado tarde. 18 de diciembre de 1920. En el mundo discreto. juguetona y maliciosa que se complace en atormentarnos. no ha sabido insinuar los ademanes ni pronunciar la palabra que piden con urgencia el hoy y el mañana. ni el hombre de la postguerra. reyes heroicos. en vano registramos con minuciosidad por todas partes. en probar continuamente el temple de nuestra paciencia y la cantidad de resignación santa que Dios haya logrado poner en nuestros corazones. En lo sucesivo. asumía una proporción lógica dentro del movimiento estupendo y anormal de los sucesos. El. la capacidad para admirar esas cosas se ha agotado en los hombres. y su actitud revestiría un carácter fanfarrón de dudosa sinceridad. fue el poeta de la guerra. no alcanzó a morir en el momento necesario. hoy. por ejemplo. en medio de una época que puede ser revolucionaria. Temo que vaya a sobrevivir a su época. cuando al fin. por inverosímil o extravagante que fuera. como pudiera hacerlo una mujer furiosa. a causa de la abundancia de héroes y de hazañas heroicas. un poco oscuro y pasado de moda. Me refiero al momento de la guerra. armonizaba perfectamente con el trepidar de los cañones y con la agitación impetuosa de las almas. toda aventura. una minúscula alma hostil. Pero D‟Annunzio no ha sido ni el poeta. no supo tampoco morir a tiempo. bajo los escombros de su ciudad. entonces él nos pellizca la piel con maligna. se cree la admiración de la sinvergüenzada. morirá al fin. hundiendo los dedos hasta en esos secretos rincones llenos de hilazas y de harinas que hay siempre en los tajes viejos. como un anacronismo extravagante. y aunque cayera como un valeroso soldado. Ha decidido más bien prolongar su aspecto caudillesco y guerrero. cuando la guerra adquirió su violencia máxima. Es que el momento de heroísmo ha pasado ya. D‟Annunzio no ha tenido el tino delicado de volver a su vida civil con naturalidad ciudadana. porque aparecía metido dentro del ambiente general y armonizaba con el espíritu convulso y estupefacto del mundo. por desgracia para su gloria póstuma. el heroísmo será una cosa de mal gusto. pero que no sería precisa al menos. D‟Annunzio. poseen una leve alma perversa. ¿Más héroes? Pero.

¿Y qué se hacen las pantuflas que. lo encontramos picarescamente escondido detrás de la oreja? Sin duda todas esas cosas tan vivas. Aunque después venga el período del aislamiento. en vano nos levantamos confusos palpándonos con cuidado para localizar en algún punto el pequeño rectángulo de cartón. pero es lo cierto que por la tarde o al otro día. movibles y sonrientes que revolotean constantemente en torno nuestro. esa anímula sutil y guasona que tanto nos hace rabiar? Ese dios desocupado. ¿En qué misterioso escondrijo se ha metido. que nos hace la guerra. 20 de junio de 1922. merece nuestro odio eterno. EL AMOR ES COMO UN DOLOR DE MUELAS amor es una enfermedad del hígado tan contagiosa como el suicidio. que debían ser buenos y adictos. De allí que las más grandes obras de literatura universal. en vano vaciamos sobre la mesa los papeles y los pañuelos. acaso por la imposibilidad de la ciencia para elaborar una terapéutica apropiada. pues? Ese es un problema que yo no he podido resolver jamás. poseen un espíritu propio. Pero lo más peligroso de la enfermedad amorosa es lo que ella tiene de teatral. o abotonamos cuatro veces seguidas el chaleco con los botones que no son. en que los dos enfermos. monta su aparataje escenográfico con el más complicado sistema de bambalinas suspirantes. la suspirante actitud de las doncellas medievales que derramaban su palidez por una ventana con la misma seriedad con que una lavandera derrama un balde de agua. ambas han sido convenientemente dignificadas. para después. de telones decorados a brochazos de lírica timidez. ¿Qué dios irónico y vengativo habrá insuflado en los objetos familiares. que es una de sus complicaciones mortales. salir con una pantomima. logran encontrarse en el sitio espiritual donde su identificación sintomática comienza a acentuarse y su enfermedad a volverse crónica. elevadas a una categoría sentimental. como con toda enfermedad contagiosa. elabora argumentos. Tan pronto como se presentan los primeros síntomas. la que ha de abrir llega siempre la última. burlón. después de innumerables rodeos. al acostarnos dejamos paralelas y apacibles al pie mismo de la cama. y empapela las paredes de su pensamiento con cartelones aparatosos que anuncian una conmovedora obra ceñida a los cánones de un auténtico dramatismo de escuela. a la hora de la función. de la cuarentena sentimental. tranquila y risueña. sino en sus elementos accidentales. y que luego. No sólo en su esencia. sucede que quien la contrae tiene indefectiblemente a quien cargarle la culpa. el paciente se vuelve impaciente.lápices y las monedas. cuando descuidadamente introducimos la mano en un bolsillo cualquiera. hay días en que al ponernos el saco no logramos encontrar de ninguna manera la manga correspondiente. El Espectador. como con perfecta conciencia de haberse burlado de nosotros. la caja aparece allí. histriónico. Sin embargo. no era sino el resultado lógico de una alimentación pasada de proteínas. y perillán. no tengan otro fin que encontrar la vulnerabilidad hepática del lector. Con el amor. no las encontramos por ningún lado? ¿Y por qué cuando tenemos diez llaves en el llavero. o se escurre sigilosamente entre las manos hasta que demos cinco o seis vueltas a todo el llavero? ¿Y por qué cuando ya pensábamos que el lápiz nos lo habían robado y perdido para siempre. que nos es perennemente hostil. ese principio de maldad. de consuetas literarios. El . malévolo. Hay veces en que el sombrero mismo nos insinúa gestos atroces y los botines nos sacan la lengua y el bastón se nos enreda premeditadamente en las piernas para hacernos caer. al buscarlas en la oscuridad. La languidez.

las sillas tiesas sobre sus patas. como en el holocausto de Abel. el hombre pierde el apetito y se convierte en idiota o en filósofo. para difundirse al fin en la penumbra de los rincones. que una diminuta alma encendida se consume junto a nosotros y pasará. Pero esos retratos no pasan nunca y esas sillas estarán siempre ahí! Este medio cigarro que nace y muere. Las piernas estiradas y colocadas sobre un parapeto eminente. Nada se mueve. EL HUMO Para vergüenza y confusión de algunos amigos míos. que tiende hacia el espacio sin límites. que sin razón o con razón han resuelto dejar de fumar. despide ligeras espirales móviles. la esencia de las transformaciones supremas que elevan y dignifican la materia. voy a escribir este pequeño elogio del tabaco ¡Ojalá que mis palabras los aparten del peligroso camino del ascetismo. grave. asciende el humo en leves volutas. colocado con la ceniza hacia arriba sobre el tintero. los libros enfilados en el estante. nada habla. sin embargo. son monjes severos que van a su Tebaida! La hoja humilde. Qué otros tremendos vicios tendrá! Porque el tabaco es una delgada canal por donde salen y se dispersan en el infinito nuestros instintos perversos. símbolo del espíritu alado. Mira caer la lluvia al través de los cristales pálidos. y su alma se habrá abandonado al influjo de aquella columna inefable que surge de su pecho en ondas tenues y aladas. 2 de marzo de 1929. sencillo. porque posee una pequeña vida que Dios no concedió a las otras cosas inertes que nos rodean: los retratos mudos de los abuelos. ¿Andáis buscando por todas partes con vuestra linterna al hombre bueno y feliz? Yo sé dónde lo encontraréis. está más cerca de nosotros que todo aquello eterno. Su alma será purificada por el fuego. la mujer palidece. nos acompaña y nos conforta. como de un pebetero hierático. y otros con una papeleta de ruibarbo antes del desayuno. Es un resumen infinito de nuestra vida. El tabaco. el lecho solitario y blanco que descansa en una esquina. encierra. Dios lo ve porque su humo sigue hacia lo alto. que unos —demasiado precipitados— resuelven con el suicidio. hundiéndose en los huequecillos y quedándose un instante prendido a los clavos solitarios. Revista Semanal Ilustrada Sábado. y es efímero. que nos hacen guiños minúsculos. os prometo que ese es el hombre bueno y feliz! Sus pensamientos serán puros y elevados. al atardecer.Es el período emocional en que el paciente puede ser desahuciado con la epístola de San Pablo. En las penosas horas de trabajo nocturno. silencioso. adhiriéndose a las estrías del cielo raso. Fuma. . fraternal. El tabaco es cordial. Es místico. Es aquél que está sentado en su habitación. Fumando se torna el alma levemente cándida y azul como el humo ligero. El hígado se anquilosa. Pero. inquietas. Ay! esas filas de largos y ascéticos cigarros que veis encerrados en sus cajas herméticas. De su boca. que haría de ellos al fin esa cosa monstruosa y horripilante que llaman hombre ejemplar! Hay que desconfiar siempre un poco de toda persona que no fuma. Tiene la cabeza echada sobre el respaldo del ancho sillón frailuno. tiene una santidad callada y emocionante. No le queda entonces otro recurso que especular sobre la metafísica del olvido. ¡oh! cuán angustiosa y demasiado sola será vuestra soledad. y se convertirá en humo azul. Sabemos que algo palpita ahí. Ah. recto. buscando los menudos promontorios de la madera para rodearlos. Por eso nos consuela y nos acompaña. frente a la ventana. símbolo de la muerte y de la evolución de la naturaleza hacia fines inconocibles. Sólo el cigarro. La brasa encendida y misteriosa consumirá su carne y limpiará su espíritu. No fuméis amigos míos. se convertirá en ceniza blanca.

muy aficionado a los chistes simples.El Espectador. es que no lo piensen mucho ni lo preparen demasiado. el matrimonio y la pobreza. ya que yo he cometido la sublime calaverada de casarme sin saberse cuándo ni cómo. al automovilismo o a la equitación. el matrimonio sería el único mal negocio en que sale ganando el perdidoso. dentro del matrimonio. porque se gana una mujer. de pronto. Tal vez haya algo de verdad en ello.7 de octubre de 1922 . viéndolo bien. Tu amigo afectísimo. A mí me preguntan a menudo: bueno. ¿y cómo fue eso? Y yo contesto que fue un accidente de viaje. tan delicado y tan fuerte. si te dedicaras. yo no he podido explicarme nunca por qué menos por menos da más. pero que resulta cierta: y es que dos personas pobres juntas son menos pobres que una persona pobre sola. sin embargo. es el único lujo que se puede dar un muchacho pobre. garantizada para toda la vida. después del suceso. tener una mujer pobre. porque los otros sports. también me arrepiento». porque yo iba muy tranquilo para Manizales. en el álgebra de los números y en el álgebra del amor. y si no me caso. en cambio. será capaz de acomodarse contigo en el ventilado palomar de un cuarto piso. sí requieren una decoración imponente. Además. El Espectador. puedes vivir todo lo modestamente que quieras. como todas las fórmulas exactas. Pero. Lo que sí aconsejaría yo a mis amigos que deseen casarse. aquel viejo socarrón que hacía chistes trascendentales: «si me caso. eso debe hacerse de una manera súbita y relampagueante. Medellín. ¿no será mejor arrepentirse uno de casarse que de no casarse? Porque lo único terrible e imperdonable que debe haber en el universo será el arrepentimiento de algo que no se ha hecho. muy feliz. me arrepiento. y lo más natural es que uno se case de repente. 1o abril de 1914. aún cuando no cuesten mucho por sí mismos. tan flexible y tan heroico. por ejemplo. pero en este caso. no he dejado de pensar un poco en las palabras de Sócrates. decía que el matrimonio es un negocio en que el hombre pone el capital y la mujer los gastos. si te ama. sólo que es también tan absurda y tan misteriosa. el amor es una enfermedad del corazón. tan mimoso y tan poderoso. me casé en Pereira. porque tu mujer. En esto del amor. la fórmula huele a enunciado de teorema. esa cosa extraña y magnífica que es una mujer. ese pequeño ser magnético que ves por la calle cubierto de pieles. REFLEXIONES DE UN CRONISTA RECIEN CASADO Mi querido Pérez Sarmiento: Con cierta discreta indiscreción me pides para tu revista algunas reflexiones matrimoniales. Y ahora. Amigo mío: la mujer es al mismo tiempo lo más decididamente lindo y lo más relativamente barato que Dios ha puesto en el mundo. Al fin y al cabo. hay una inefable paradoja que yo no he logrado comprender jamás. y pasar. como cuando se va a tomar una ducha fría. y ¡claro! me tuve que devolver. ese delicioso animalillo de ojos fulgurantes. Luis Tejada. pero. lo menos que tendrías que hacer sería afeitarte todos los días para que te diferencien hasta cierto punto de tu chofer o de tu jockey. Un paisano.

Según Juan Lozano y Lozano. que los lectores no los distinguían: ambos eran sinuosos. una suerte de silencioso escepticismo que aflora punzante. A partir de 1918 se vinculó a El Espectador donde diariamente escribía finísimas crónicas y editoriales. extraordinarios escritores políticos. cáusticos. lo hicieron el más temible. una noche de perros en que él mismo su busto apedreaba en Sogamoso. Alberto Lleras dice que nadie ha escrito en Colombia páginas políticas tan perfectas: “Su poder de síntesis. de vida fugaz. su sabroso hueco donde puede calzar las pantuflas y sumirse en un silencio cariñoso. ofrecida como un vientre abierto a la mirada de los extraños. En este último género alcanzó tal identificación de estilo con don Luis Cano. José Mar fue el autor casi exclusivo de la política de los periódicos liberales de Bogotá durante cerca de veinte años. para difundir las ideas socialistas. En 1921 fundó con su amigo Luis Tejada el periódico El Sol. Era de porte asaz bolivariano.. tal vez el más odiado de los escritores públicos colombianos en los días de la oposición liberal” 19. Ramiro de La Espriella escribió que la prosa política de Mar se iguala en ingenio y lucidez a la de Azorín y a la de Ortega y Gasset. En ella “la donosura del lenguaje va unida siempre a una sonreída ironía. dominada por una sobria rigidez y exactitud del estilo. A propósito de la publicación del primer tomo de la “Obra política” de José Mar 20. da la idea de una horrible profanación. tremenda violencia de conceptos. mucho más volteriano que mundano y era su stylus fino y peligroso. Una cara descubierta. y también padeció la melancolía de la raza indígena de su coterráneo Armando Solano.. También trasegó en la vida pública como congresista y diputado. No es posible concebir las innumerables y modestas cosas que constituyen la amada fisonomía Dicen . y en esas miles de notas políticas filtró su pensamiento de izquierda: “Jorge Eliécer Gaitán en la tribuna y José Mar en la prensa son los verdaderos responsables de las tendencias revolucionarias en el país”.José Vicente Combariza (José Mar) en Santa Rosa de Viterbo en 1900. del buen hombre que tiene su hogar. que murió en 1967: “Este siervo del bien. Nació EL ESPIRITU HURAÑO DE LA CASA los periódicos de la mañana que la inundación de ayer descubrió a los ojos de las gentes callejeras todas esas cosas dulces que hay en la casa del hombre municipal. En 1994 se publicó la antología de su “Obra literaria”. sutiles. el más temido. Mar fue un expositor fluido del marxismo y un gran defensor de la reforma constitucional de 1936. que no fue siervo de nada era un escéptico de redondo: en vez de carne prefirió ser cuervo. En el suplemento literario de El Tiempo (agosto 29/54) Ciro Mendía publicó este epitafio dedicado a José Mar. de donde tomamos las crónicas de esta selección. cuervo sin NUNCA MÁS mondo y lirondo. Murió de reumatismo y socialismo.” 21.

Tomado de La obra literaria de José Mar. sus “buenos días” me dan la impresión de un grito de guerra que yo recojo en lo profundo de mi ser y devuelvo con mis ojos huraños. saborear este ambiente grato de las cosas que uno. con su criterio ciudadano. contempla los retratos de los nuestros y mira nuestras flores que ha cuidado. prostituir en el comportamiento este rincón del mundo donde uno ama y descansa. o un depravado que ha perdido la aptitud para la libertad. 25 de abril de 1925. porque en él somos amados y solitarios. mirando a través de los vidrios. lleno de un inefable sentimiento de clausura y de soledad. su terca cortesía y se sienta en nuestras sillas familiares. me parece que he roto heroicamente todas mis relaciones gregarias y recuperado una dignidad apacible y triunfante. Me encierro en él con lo que es mío. y sólo uno. no de la felicidad mía. Es en un rincón insustituible donde la respetable cómoda revela toda su personalidad de señora ordenada que les teme a los ladrones. y que sólo a base de una buena hospitalidad al visitante se puede sentir lo que es la casa. vivir el hogar. cuando nos desprendemos de la garra pública. Un hombre hospitalario es probablemente un héroe sublime. consideré que se trataba algo así como una violación de domicilio y me fui por las calles estridentes en busca de un amigo íntimo. Cuando cierro tras de mí el portón y pierdo la odiosa visión de la calle con sus ruidos y sus gentes. no es bueno ni humano ceder. su grasa social. con mi grávido silencio. Yo tengo del hogar una noción antisocial. ¿Cómo le fue a usted en el año?. ve en las horas domésticas. única cosa tranquila sobre esta loca bola del mundo. el más frágil y ruidoso de la casa. le escogimos con el mismo cuidado que ponemos al elegir en la visita el lugar para la silla de nuestra madre vieja y enferma. Dentro de la casa el enemigo es el hombre extraño que llega de la calle. o de la de él. No. Guardemos nuestro refugio caliente y cerrémoslo al mundo grosero. Claro que al interrogado le había ido bien. coraza magnífica ante el enemigo. pero pienso que hoy no tiene razón de ser. cuando no había nacido la industria de los hoteleros. fuente de emoción en la suave soledad. o de la del tabernero. A mi amigo también le . filósofo humorista. Sé que la hospitalidad fue una virtud de gran eficacia en otros tiempos. egoísta y feudalista. El Espectador. era la pregunta excesivamente superflua hecha por el encuestador. 1994. con quien. no es el mismo donde todos los días tomamos el caliente desayuno y pensamos en nuestras graves cosas de nosotros. Y si un visitante viola mi aislamiento. lamentablemente bien. tenemos la impresión de un acto injusto y nos parece. este pequeño cofre lleno de cosas queridas cuyo oculto sentido ningún extraño puede comprender. con sus manos blancas. por encima de las soperas rechonchas. entrañablemente mío. muchas veces había conversado acerca de la felicidad en abstracto. que ese alegre cuartico. cuando hicimos el trasteo turbados como unos emigrados. nuestra amada mujer. o un estúpido que no entiende el maravilloso don de la soledad.de la casa fuera de su sitio habitual. Si una mañana para mejor hacer el aseo del comedor la gruñona sirvienta saca al patio los asientos y la mesa desnuda del mantel. y me siento profundamente libre dentro de esa pequeña prisión. ofrecer. PSICOLOGIA DE LA DICHA Para la edición de Año nuevo abrió alguno de los muchachos que trabajan en el periódico una encuesta sobre la felicidad. La cama acogedora no tiene para nosotros su alma materna sino en el sitio de penumbra que un día. y no tenía ningún interés en aparecer menos dichoso que los demás. Cuando yo me convencí de que realmente un individuo que no vivía en mi casa deseaba saber la cantidad de felicidad o de desventura acendrada en mi corazón durante el año.

Pero ¿qué le interesa eso a la opinión pública. en su alma recóndita e invulnerable. lo inaudito y extraordinario de mi situación: alguien tenía la intención de informar al público —oigan ustedes. o a usted cómo han estado sus dientes? ¡Ah!. téngala en su casa dulce. ni se ha atrofiado por causa de inactividad. ¿Cómo podría presentarse usted a una persona digna y decirle tranquilamente: hágame el favor de informarme. incoercible e imponderable. está en una glándula divina que desplaza una energía interior. El día que no la vea nadie. como un desgraciado. amigo mío. nadie tiene el derecho para exigirnos esa repugnante exhibición. Nos podemos servir de ella para no pegarnos un tiro en el cráneo. que es angelicalmente orgullosa? No. Cuídese de ese señor que ande preguntando por la felicidad de los hombres. como hacen los ladrones de esmeraldas. cómo le ha funcionado el hígado durante el año. pero no la podemos explicar en fórmulas concretas y presentársela al público para que la admire o la apetezca. usted será más feliz. La felicidad. Usted quedará como un enfermo de la felicidad. En cierto modo se da así una respuesta y la felicidad de uno. creo que ambos tratábamos de encontrar una explicación a la pregunta y de hallar una respuesta que ni directa ni indirectamente encarnara una contestación. y en caso de que nos fuera posible hacerlo. en buen estado su dentadura. y sobre todo. caballero. sírvase usted mostrármelo. amigo. continuó. Ese señor puede ser un detective. las gentes creerán y dirán que usted no ha sido feliz. 5 de enero de 1925. no será aceptada por el público. guárdela como una bella cosa robada. no conteste usted nada. al público— no propiamente sobre mi vida durante los doce meses anteriores. va a contestar que eso no le importa a nadie y mucho menos a la colectividad social. Usted conserva. por mejor que haya estado durante el año. invisible. . no le han sacado ninguna muela en estos doce meses pasados. señora o señorita. que deseo noticiar al público acerca de esto? Yo tengo bien mi felicidad. que eso no le importa a él. La felicidad no se puede publicar justamente porque todos la publican y nadie sabe quiénes están o quiénes no están enfermos de desgracia. es decir. Cómase usted su felicidad. durante el año no ha sufrido ninguna congestión. Con los codos sobre la mesa del café. hay alguna ley que le dé a alguien el derecho de preguntarme a mí cómo ha venido funcionando mi felicidad. pero si usted. sino sobre el estado sentimental que el paso sucesivo de 365 días había creado en mi escondida y huraña alma de hombre. El Espectador. No deje descubrir la suya. mirándonos el uno al otro como unos perfectos místicos. Usted la abrigará y la purificará con su sangre. Respóndele. exclamó mi amigo. como el radio.asombró lo maravilloso. Entonces los hombres le harán víctima de su compasión ¿y no sabemos acaso lo que la compasión del prójimo significa para nuestra felicidad.

Calibán le dedicó en 1919 una nota que decía: “Nadie como él posee el arte de escribir cosas profundas. las cárceles. pues en calidad de guerrillero fue capturado y enviado al destierro.. sutiles. que cobró fama de mentiroso. Pero no hay nada más difícil de creer como la propia vida!”.” 23. los arrabales de las ciudades y las bárbaras vendetas de las gentes de alma atravesada”.]. Casi todas ellas son auténticos trozos de mi vida [. Esa ternura también la expresa al evocar seres simples y primitivos. Dejó inconcluso un libro sobre la entonces inminente revolución proletaria en Colombia. ladina y socarrona a ratos. con una quijotesca capacidad para verse envuelto en aventuras y lances de folletín en cuantos lugares visitó. y es que el escritor santandereano no es un cronista de tres al cuarto. entre nosotros. que si llama mentiras a sus verdades es porque sabe honda y dolorosamente que la humanidad de hoy (quizá la de siempre) bebe con más gusto el agua si se le hace creer previamente que es alcohol impotable. Tenía una íntima comunicación con el pueblo y un espíritu revolucionario que lo llevaba a escribir lo que él llamaba “crónicas comunistas”. en 1875 y murió en 1949. EN LAS GARRAS DEL MAL no había querido hablar de la anemia tropical. “Sartal de mentiras” es el libro que recoge sus crónicas más deliciosas. y porque pensaba que toda la tinta que gastara en llamar la atención pública hacia la necesidad de librar al país de esa inmensa dolencia.Joaquín Quijano Mantilla Nació en Piedecuesta. y en ocasiones usó el seudónimo de Juan Balaguero. Desde antes de los veinte comenzó a escribir en Lecturas Dominicales de El Tiempo —de cuya tertulia era el principal animador—.. hazaña que le proporcionó suficiente “munición” para sus crónicas. porque tengo fama de mentiroso y trapalero entre algunos conocidos de esos que suelen darle a uno palmaditas en el hombro y decirle que lo quieren bien. en la revista Cromos y en otros periódicos de Bo-gotá. dejó este sencillo testimonio en el prólogo del libro “Cuentos y enredos” (1922): “Mi vida no ha tenido más campo de observación que los rastrojos. Novedoso cronista popular.. en el que aclaró: “. que aquí se reproduce. era uno de los cronistas más leidos de la pren-sa nacional. pero siempre comprensiva —como podría serlo la de un viejo confesor habituado a bucear en las almas. que siente sus temas y que si les da la ligera forma de crónicas es para hacer llegar su pensamiento más fácilmente a las gentes en una época frívola y atareada como pocas. con 45 años.. envueltas en una forma encantadora y amena.en realidad nada hay más verídico y sincero que mis crónicas. sin pretender ser profesional de la literatura”. para alentar la repartición de la tierra. Quijano Mantilla. “Al sol de agosto” (1923) y “Andanzas de un desocupado”. Una crónica como “Los grillos”. Tan desmesuradas eran sus historias. La razón. era: “su filosofía del vivir. Hacia 1920. Otros libros publicados: “Cuentos y enredos” (1922). es un escritor en toda la extensión de la palabra. Santander. no tendría ningún resultado y sí podría entrañar perjuicios para algún tercero. Porque es común. tipos campesinos que retrata con la fuerza del realismo. posee una suave virtud tonificante” 22.. sencillas. revela su capacidad de observación y de fineza. Luchó en la Guerra de los Mil Días en el bando revolucionario. por ello tituló “Sartal de mentiras” uno de sus libros de crónicas publicado en 1924. llamar la atención Yo . quien decía que su prosa era parroquial porque nadie le había enseñado a escribir. Sobre este volumen escribió Tomás Rueda Vargas: “Su segundo libro de crónicas pulcramente editado en las prensas de Cromos ha sido un éxito.. según Eduardo Castillo.

La esposa y los hijos para poder vestirse. Por fortuna el asunto de la anemia tropical no ha sido hasta hoy campo apropiado para la especulación de los contratistas. pero tal vez por eso el interés tiende a decaer. junio 2 de 1920. un cafetero rico y colorado. la anemia es un mito y solamente les puede dar a los que andan descalzos. una o dos veces. ¿Qué pueden las medicinas suministradas en la forma que se usa actualmente? Yo creo que nada. cuando pasaba aún tambaleante por las calles de Bogotá. H. Hacen lo mismo para reponer la camisa y el sombrero. las cuadrillas de peones ambulantes de los trenes y de los caminos. dejan lavar en ellas las ropas de los niños anémicos. Hay hombres que solamente descansan los domingos. hombre. y cada seis años se aventuran a comprar una ruana. Si no hubiera sido por la premura del tiempo. saqué el papel y se lo puse a la vista. Los cabos de las herramientas no se desinfectan. y en la ayuda de lo desconocido. que solamente un esfuerzo nacional podrá remediarlo. me preguntó con aire dogmático: —¿Por qué está usted tan flaco y amarillo? —Porque tengo anemia tropical. El enfermo toma el timol o el quenopodio. Uncinarias-II-2. me dijo apretándome la mano para despedirse: —Eso se cura con un timol. Yo quisiera que los que se preocupan de nuestra regeneración material. luego vuelve al cafetal con los pies descalzos. después de hacerme la primera cura. Los que toman el agua llovida ignoran que los gallinazos dejan sobre las casas los parásitos que llevan en las patas. —No. yo le hubiera dicho también muchas otras medidas preventivas que he leído en los libros. se ven obligados a sacar a interés dos o más pesos. se mete a los pantanos en tiempos de invierno. las niñas van a los cafetales llevando en sus talegas de recolección las muñecas de trapo. y aún cuando hay espíritus optimistas que confían en sus esfuerzos. la mayoría de los obreros carece de ropas de repuesto. Yo. No olvide cambiarse diariamente el calzado. bebe agua sin filtrar. no beben. después de hacer un caldo de agua. y por sobre todo. el mal es tan grande. Pero en la práctica parece muy difícil el triunfo. bajaran a la vida de nuestro pueblo y compartieran con él sus necesidades. que no fuman.pública hacia determinadas necesidades para luego sacar a la luz un buen contrato que dé pingües rendimientos. Doctor Manuel Antonio Rueda Vargas (una preparación)”. A los niños se les pone el azadón cuando sus manos están todavía torpes para bailar el trompo. H. deben ayudar al dueño de la casa jornaleando. cebolla y sal. Y como nada me pudo argumentar. no juegan. para no contraer la enfermedad. me contestó. transita obligatoriamente por las veredas por donde el sol no ejerce ninguna influencia bienhechora. los que toman el agua de los manantiales. anda por sobre los polines de las vías férreas infectadas por los pasajeros que se sirven de los retretes de los carros. Tricocéfalos -II-2. que llevaba en la cartera el análisis. usar guantes y tomar el agua filtrada y hervida. pagando hasta el 20 por 100 para comprar unos nuevos. echándome en la cara el humo de su habano legítimo. Cuando se les rompen los que tienen. -Ascaridé-II-1. . Antier. le respondí. van también al trabajo dejando en el chinchorro al pequeñuelo en compañía del perro sarnoso que dormita en la puerta del rancho soñando con un hueso pelado. no hacen uso de ninguna medida preventiva para no infectar los lugares por donde pasan. leyéndole en voz alta: “Señor Quijano Mantilla. y sin embargo no pueden tener un par de pantalones de repuesto. anda por las plataneras. y las madres.

pedazos de plátano colino. y meneando la cabeza le decían como para no confesar claramente sus temores: —¡Pero como está de traspasao! De esa manera sucumben a diario los mejores y más fuertes de nuestros labriegos. no se salvarán sino los que puedan usar 20 pares de botines. se viaja hasta una legua en busca de una botella de leche. yo le veía enarbolar en alto el azadón y tratar de no dejarse conocer cuando las comadres de la vecindad murmuraban su flacura. porque las vacas que tengo apenas dan para el café de mi familia. un hacendado me decía: —Yo no puedo darles la leche a mis arrendatarios. luchó contra la astenia con entereza. Y así. si no es que se desiste de ordeñar las vacas al verles los ojos de súplica que ponen mostrándole a uno el ternero lleno de nuches. un hombre de una fortaleza inquebrantable. Ayer. aún cuando yo tenga que dar también se mi cosecha. Nadie como él para arrojar la bola en los juegos del día domingo. se internan en los cafetales o se colocan en las vías férreas y al poco tiempo se les ve decaer hasta quedar convertidos en espectros buchones que semejan renacuajos en dos patas. no más. que tenga como base la exportación del café. y más triste que los muchachos de los ranchos. Como si conseguir una botella de leche en estos climas no fuera tan difícil como la solución del problema de La Quiebra en el Ferrocarril de Antioquia. en su generalidad. en la huerta de su estancia. se les dice que deben combatir la anemia tropical. construyendo granjas modelos. al poco tiempo contraen nuevamente la enfermedad y sucumben sin esperanza. ni se les puede sorprender en el semblante un solo deseo de juventud. a quien le conseguí durante seis meses una botella de leche diaria. en los trabajos estaba siempre aparte y hacía más que los otros peones. a los niños de estas regiones no se les oye nunca una carcajada sonora. respondo. para dársela a mi ahijada que es una especie de momia. Toman el timol y reviven milagrosamente. En ese tiempo se convirtió en una criatura llena de vida. y en sus últimos días. Y Teófilo cayó herido por la anemia tropical. Yo he visto verdaderos atletas caer bajo la continua succión de esos animales invisibles. Hace un tiempo vi caer a Teófilo Martínez. otros tantos guantes y que no vean como la aparición de un cometa la llegada de un vaso de leche a su casa. y crear una renta para combatir la uncinariasis. . al paso que sus hermanos pasaban la vida aletargados en el alar de la casa. que puedan ser a la vez campos de experimentación para las escuelas agronómicas. —Pues hospitalizar a los que se estén medicinando. Los alimentos ordinarios se componen de guarapo. Todo en él era destinado para la lucha. —¿Y qué quiere usted que se haga?. cuatro fríjoles colorados. Espíritu arisco. enseñarles a vivir con higiene. Hijo del barbecho.Y a estas gentes se les da el timol y se les aconseja andar con botines. me dice un amigo. Cargaba los muletos sin ayuda. y de cuando en cuando un pedazo de carne de ganado muerto de ranilla o de carbón sintomático. y no abrían los ojos sino para mirar el curso del sol o para ver si los transeúntes les tiraban un pedazo de pan. Y armados de esa manera. ni se les ve jugar. Y en otras partes. Llegan de sus tierras boyacenses llenos de vida. Yo tengo una comadre. De lo contrario. nadie que le diera a la mujer palizas más bien dadas. pero como nadie los obliga a cuidarse ni a repetir la dosis. araba sin gañán y manejaba una almadana con tanto desembarazo como un martillo. tomar agua filtrada y leche de vaca por único alimento durante el día de su medicación.

hay desde luego las probabilidades del insuceso. que bendicen a los niños y les obsequian a los desgraciados lo que ellas habían de comerse. que a todo mundo le desean ventura. entre el bullicio de las gentes. y el alma parece prendida contra su voluntad a esos escombros que agonizan. y ponen un beso de amor en nuestras carnes martirizadas por los dolores: ¡son nuestras madres! El Espectador. En todo lo que emprenden. ungen nuestros cuerpos con sus manos temblorosas. 26 de junio de 1920. están los prejuicios hacinados. toda la poesía del incienso y de las agonías. Siempre había extrañado que nuestros pintores pasasen de largo ante esos cuadros que son como el lento atardecer de la existencia. y sin mirar a ningún lado. las viejas esperan con la cabeza baja. resignadas y tristes. Acurrucadas ante un miserable tendal de comestibles. para ir a la presencia de Dios sin calzones y descalzos. irán al hospital de carne de ensayo o caerán en el surco de su labranza como Teófilo Martínez. El Espectador. las manos sin expresión. aun cuando jamás se les vea descansar. 29 de abril de 1920. LAS VIEJAS DE RENDON Visitando al artista Rendón he visto en su estudio la figura de dos viejas de Rionegro de Antioquia. y nunca he oído decir que sean buenas ni en las donaciones que se hacen con motivo de ciertas festividades les han merecido para hacerlas dignas de una simple merced. las viejas son las que en las horas capitales de nuestra vida están al lado nuestro. y ellas se agitan irresolutas.Los demás tendrán una alegría pasajera después del timol o el quenopodio. y ellas. Porque el trabajo de las viejas nunca se tiene en cuenta ni se agradece. pasará de largo. Por la tarde. ni huyen de nosotros cuando las enfermedades incurables nos hieren. y que hace asomar a nuestros labios una protesta contra la dura ley del trabajo. Y sin embargo. las que lavan nuestros cadáveres con beatitud. suponiéndose resguardadas de la intemperie por la sombra de un paraguas recargado contra el suelo. Son como las sacerdotisas de una divinidad fracasada. en ellas puso el genial humorista montañés todo el pesar de su alma tranquila y honda. Las viejas de Rendón tienen una tristeza resignada. cuando el cuerpo decae. las que no se avergüenzan de nuestros fracasos. y desilusionados como tantos. levantan su mercancía. Día de mi primera salida después de la toma de quenopodio y de los dos frascos de aceite de ricino. ante la completa inmovilidad que les da la idea del sopor de la muerte. volverán a la vivienda. Conozco cinco viejas que viven siempre ocupadas. Se les tiene como perjudiciales para las sementeras. los ojos inmóviles. de 1920. Las cuatro rodillas como cuatro estacones. a sentarse de nuevo a pensar. Quien las vea. LOS GRILLOS Sobre los grillos como sobre las serpientes. de las que esperan en vano comprador para sus arepas en los tendales de la plaza pública. irán suspirando a medida que los rayos del sol les vayan dando en la cara. y es común oír a los labriegos al hacer las .

y poco después. en busca de refugio. y si un campesino deja en el suelo su ruana..cuentas de la cosecha: —Si no hubiera sido por los grillos. hasta que un pollo lo atrapó. Como su única defensa está en los saltos. cuando una mujer. tal vez porque los grillos gritan como ellos y son juguetones e inofensivos. Entonces el grillo da un chillido y salta al otro extremo de la alcoba. Los arrieros los tienen como remedio para ciertas enfermedades de las bestias. impaciente. Sin embargo. coge en una mano un zapato y en la otra una vela. Todos los animales han tenido quien cante su vida. se hace una cruz y sacudiendo la punta de las frazadas se dispone a dormir. principia a bostezar. esa . apenas. maquinando los más atroces martirios para el pobre animal que vino a turbar su sueño tranquilo. toda la marrullería de que supo dotarlo la madre naturaleza. También tienen fama de ser destrozones por naturaleza. Las pulgas y los grillos son los enemigos capitales de las mujeres y nadie podrá dar un comino por la vida de un grillo. Hasta las niguas gozan de cierta simpatía entre los seres racionales. se acerca en puntillas para volver a sentarse malhumorada. los niños los tratan con cariño. los rastrojos y los llanos de las tierras cálidas. Cuando una persona come con voracidad o se alza con lo que no le pertenece. Adelante el grillo. los grillos viven debajo de las piedras en los cimientos de las paredes y en los barbechos. por ellos tienen los montes. Ordinariamente. Pero nunca se les oye una palabra de conmiseración para los grillos. La mujer. después de mutilado se arrastró por el sendero con el espanto en los ojillos y la más triste actitud. se sienta en la cama. después de acostarse. y jamás les oí gritar. Buscan lo más muelle que encuentran. hasta que ya cansada su perseguidora. y allí forman su cama para estar protegidos por la luz contra los animales que los persiguen. Y sin embargo. Muchas noches los he visto entrar en mi aposento. y como si fuese a sorprender una cuita de amor. Los grillos tienen un idioma completo para entenderse con sus semejantes y su chillido ostentóreo es a la vez su única defensa. prende un fósforo. o quien les prodigue consideraciones pero los grillos solamente han llevado a cuestas la antipatía de las gentes por haberlos dotado el Creador con la estridencia de su violín unicorde. Es para lo único que los consideran utilizables. En ese instante el animal necesita desplegar toda su estrategia.. de cuando en cuando cantaban con una vocecita agradable como para darle gracias a la niña que los protegía. y con frecuencia les arrancan las patas para dárselas en bebedizos misteriosos. Entonces es cuando dicen las gentes que los grillos destrozan las ropas por solo picardía. He visto en una cajita de cartón una familia de grillos. Acurrucado en un rincón. se lo achaca a los grillos. vuelve a calzarse. Sus enemigos mortales son las arañas. cualquier rotico o desgarradura que le vea. toma la vela. observa con sus ojillos picarones y risueños. las gentes del campo dicen de ella: —Tiene muela de grillo. la grilla con todos los grillitos. Yo he presenciado las angustias de un grillo despatado. y yo les he oído decir a mujeres de pies adorables: —¡Qué rico es tener una nigua! Y otras dicen con cierta coquetería: —Yo soy muy sabrosa para las niguas.

cuando a tientas por los senderos. que es acaso el más cruel de los silencios! Originalmente publicado en El Tiempo. vamos como abstraídos en el chillido de los grillos que todo lo domina. las selvas. 30 de marzo de 1920. y cantan por cumplir su misión biológica sin aspirar al agradecimiento. . reproducido en El Espectador. Calumniados y aborrecidos.perenne sinfonía que no deja penetrar los corazones del dolor del silencio. dan sin egoísmo lo que tienen. por ellos. los rastrojos y los llanos se tornarían en inmensos cementerios. y que es como una consoladora letanía entonada a los genios de la noche. donde solamente podrían escucharse los pasos de los hombres heridos por el silencio de la naturaleza. el eco de nuestros pasos no nos acobarda en las noches oscuras. porque saben que si enmudecen.

y se recopiló en 1983. Cuénteme mi sobrina que casi todas las mujeres de la Villa acudieron al teatro del acontecimiento —como decíamos ahora tiempos— en trajes no modestos ni vestidores como . pero ni yo ni el alacrán podemos con el genio y por eso tengo que anotar los comentarios cómicos que provocó el incendio. Sus crónicas están llenas de recursos expresivos. con sólo 29 años. el más joven. Si se dice que Rendón hizo trastabillar cuatro regímenes conservadores con sus caricaturas. el primero entre los de su tiempo y difícilmente superado después. a quienes denunciaba sin pelos en la lengua y con un permanente tono zumbón. elegante. También escribió en el diario. de diálogos. rico.. No es que yo vaya a buscarle risa al siniestro espantoso del último sábado. LLAMARADAS Y HUMORADAS Sobre Todas las cosas de este mundo tienen dos caras: la que provoca el llanto o la aflicción. Según Adel López Gómez (Ellos eran así). no le hayamos cogido confianza y no nos atrevamos a divertirnos a su costa. Uribe Escobar escribió en El Heraldo de Antioquia en los años veinte. por ejemplo. aunque no llegaba a los 40 años (pero él impostaba la voz como un sesentón y confundía las fechas). El Correo Liberal apareció en 1915 y Uribe Escobar fue uno de sus directores en 1921. después de haberle dado estatus intelectual y de ser reconocido como el más brillante de los periodistas de su época. En 1924 se retiró de la dirección de El Correo. como ocurre. anécdota o chascarrillo de sabor local. Son especialmente memorables sus arremetidas sin piedad contra los presidentes Marco Fidel Suárez y el General Pedro Nel Ospina. para mí. los curas y los judíos. pero su colaboración más recordada fue la que sostuvo en El Correo Liberal. En realidad se quedó solterón empedernido y compartió su muelle vida con una sobrina. cual sucede en presencia de un agonizante a quien no podemos celebrarle los divertidos y graciosos gestos que hace. Ricardo Uribe Escobar. a menudo citada en sus crónicas. cuando es prójimo la víctima de las cáscaras de plátano o de los alisamientos traicioneros. Claro que a veces la intensidad trágica del acontecimiento hace posible sacarle el jugo cómico. quien llamaba afectuosamente a su pupilo. Livardo Ospina recogió las crónicas de Uribe Escobar publicadas entre 1921 y 1923 bajo el título de “Mi Almanaque”. y firmadas con el seudónimo de Alfonso Ballesteros. Uribe Escobar les dio la estocada con sus crónicas salerosas. cuando algún prójimo pierde el equilibrio y se da algún nalgazo o enseña partes interesantes y sonrosadas. Sus blancos favoritos eran los conservadores. y mejor escritor. En los artículos de Uribe Escobar se nota la influencia de Carrasquilla.Ricardo Uribe Escobar este escritor antioqueño que nació en 1892 y murió en 1968 dice su antologista. Livardo Ospina. Siempre remata su crónica con algún cuento. y la que nos hace reír y aun alegrarnos en ciertas ocasiones. El Almanaque de don Alfonso Ballesteros fue la columna más leída de la prensa local entre 1921 y 1923. Más ilustrado que su contemporáneo Tejada. mujeriego y neura”.. Es curioso que con ser tan viejo el espectáculo de la muerte. “lumbrera”. “era un joven abogado de gran porvenir. siendo Tejada muy bueno”. con el que Uribe Escobar fingía ser el más viejo de los escritores del pueblo. que fue mejor escritor que Luis Tejada en el género de crónica ligera y picante: “Uribe Escobar fue un maestro. de coloquialismos y de verdades como las catedrales que retrata. de su hermano Eduardo.

que cuando el fuego paseaba sus lenguas rojas y devoradoras por todo el frente de la manzana trágica. a pesar del calorazo que despedían los edificios que el fuego devastaba. 1983. conque dizque lo ayudan a uno a bien morir. E. trencillas apretadas y marrones multicolores. y dicen que alguno ofreció pagarle a dos noventa y cinco. Tomado del Almanaque de don Alfonso Ballesteros. en los rezos del padre Henao y en el negro Sapirrias. que algunos maliciosos tomaron por un montoncillo de ropa blanca. que es como decir se lanzó al abismo horrible de la muerte. apenitas lo vieron pañando unos papeles. le echaron mano y se lo alzaron. a la luz del incendio. pero esos lambones policías. frío y estrecho. muy natural y lógica? Así dizque lo comprendió don Ismael Correa. por debajo de los abrigos. y pensando en el hoyo negro. todos con los ojos clavados en la cara del agonizante. Otro caso curioso fue el de una mujercita del pueblo que decía a su vecina: —¡Qué le parece. pero es tan feo dejarse morir en una cama. épico. en El Correo que un caballero bogotano se arrojó al salto del Tequendama. Quitarse la vida es cosa reprochable y pecadora. Lucían otras las piernas desnuditas. Es indudable el más bello modo de salir de Colombia para siempre: un suicidio poético. Quien sabe qué lúgubre asociación de ideas despertaba en la mente del lírico levita el espectáculo de aquellas humeantes ruinas. antes que se queme. bajo las ruinas de mis pasiones. para no perder tiempo. uno de estos judíos del marco —descuadrado ahora— de la plaza. en su coche ridículo. y acuático. llevándolo a uno a los brincos. los ribetes y encajes de las camisas de dormir y tan transparentes que. de. además. Medellín. por la desilusión consiguiente al desarreglo. ¿No es admirable esta idea simplista del pueblo. Mi muchacho corrió a ver qué cogía. Yo quisiera poder ejecutar mi salto mortal en el mismo salto del Tequendama. bajo las gorras. Octubre 31 de 1921. escurrida traicioneramente hasta los pies calzados con dos botas distintas. con sombrero de copa y fumando tabaco. representaban espectáculos de cine que lo dejaban a uno frío. qué gente tan mala! No permiten pañar nada y más bien dejan que todo se vuelva chicharrones. entre el mal olor de los medicamentos. Crónica motivada por el incendio que arrasó el centro de Medellín. de los criados y de la parentela.. Dizque había muchas enseñando. quien les dijo a los policías y particulares que trataban de ponerle a salvo los licores de la droguería: — Bébanse eso. y no faltaban quienes enseñaran. en los latines de Leonel y Quintín. cantando suavemente aquel bambuco de Julio Flores: Oye. Colombiana de Seguros a tres pesos. con una mosca rebelde en la punta de la nariz. Me dice también mi sobrina que una gentilísima dama se vio de pronto como parada sobre un pedestal de blanca espuma. muchachos. UN SALTO MORTAL He leído. . heroico. rodeado de los curiosos del barrio. N. ofrecía en alta voz acciones de la Cía. Es seguro que muchas encontrarían novio y otras lo perderían.. porque en la precipitación olvidaron las medias. Me gustó mucho también haber visto el domingo por la mañana a un curita que se paseaba frente a las ruinas.quisieran los miembros de la honorable Junta de Censura. al cementerio. viendo los ridículos gestos que uno hace para soltar el alma. Me cuentan.

ni de hacer sus devoluciones en la máquina registradora. cuando estrené mis posaderas en uno de los caracoles eléctricos. . Pero ahora recuerdo que no sé nadar. tomó camino el aparato. sin que el conductor hubiera tenido tiempo de cobrar.. Diciembre 7 de 1921. Después el otro día. en una de las frecuentes paradas que hacían antes los trenes de esa línea. es decir. me enculequé completamente y quise convertir en aeroplano el tranvía. Pues ayer tarde volví a hacer la gracia. Llegó al fin. no se verían obligados los periodistas a hacerme el suelto necrológico de cliché. que es el único que no se resiste. porque no está bien que las personas serias hablemos de esas cosas. ni de imponer el orden. tropezando con los polines. que yo le pago el tiquete. casi por sobre mi cadáver. a los cincuenta minutos nos bajamos todos los pasajeros y nos vinimos en el caballito del Señor. Tomado del Almanaque de don Alfonso Ballesteros. alcé la mano izquierda. 1983. Uno de los pasajeros. Tomado del Almanaque de don Alfonso Ballesteros. una pobre vieja con un racimo de plátanos a la cabeza. deslumbrado con la bonitura de los vagones y con algún contacto esférico femenino que me tocó en suerte esa ocasión y del que no había querido acusarme. 7 de junio. para que lo pararan. De este modo me evitaría todos los inconvenientes apuntados. 1983. sin avisarle a nadie y dejando una tarjeta de despedida para la Patagonia.tranquilamente. 1921. mi señora. mi amo. Cansados de aguardar.. no sé dónde. pero a las dos cuadras se detuvo porque dizque el colega que subía tenía que cambiar primero. Medellín. porque cuando yo trataba de subir. ni pone función. se metieron al carro. Ya colmados los ánimos. le dijo a la viejecita: —Súbase. ni hace cambios. me acerqué y de pronto me vi empujando y estrujando y tirado sobre uno de los asientos. ni les daría ocasión a mis amigos de recordar mis faltas y debilidades. diez o doce muchachos y cuatro o cinco hombrones se precipitaron a la portezuela. Había subido yo a Buenos Aires a dar un paseo y se me antojó bajar arrastrado. —Dios se lo pague. compadecido. venía por la carrilera una mañana. OTRA VEZ EL TRANVIA No me explico por qué motivos —viejo desconfiado— me dejé llevar del entusiasmo en la otra semana al hablar del tranvía. le ahorraría a mi sobrina el fastidio de las visitas de pésame y los gastos de entierro. Esperé la máquina en una esquina por más de media hora. Me parece que por allá en abril o junio había dicho yo sin recato mis sentimientos de viejo práctico. pero es que voy de afán— le contestó la vieja. ponerlo por las nubes. y sin pagar siquiera. a propósito de la llegada de los rieles al Parque de Berrío. Cuando el Ferrocarril de Amagá hacía sus primeras salidas.

pero de muy buena familia.”. Hay muchas que sabiendo que son un chapurreado de zambo con mulato. Barrabás y Kitadolor” (Medellín. una con quien tuve el gusto de volear las zancas en la Fiesta de las Flores en un raitán. “Pero el tal Barrabás sabe reír a mandíbula batiente y de allí esas crónicas suyas ágiles y traviesas leídas por el gran público. Antioquia. Ahora ha sacado a relucir todo su buen humor en un libro de crónicas que está siendo éxito de librerías” 24. en este tiempo en que el factor principal para la adquisición de una mujer es una pianola y cuatro rastrillones de un bucéfalo colimocho al frente de una ventana! Es de notarse que las más inclinadas a estas distinciones ridículas son las señoritas. Todavía hay quienes se crean entroncados con antiguos virreyes y nobles dinastías. sí señor. Más conocido como Tartarín Moreira y Doctor Barrabás. pues la prójima esa tenía perfil de calabazo. Pues qué le parece que no lo sabía. a partir de 1915 publicó sus Latas del día. Raza. en verso. me decía. —¿De veras?— le respondí. como también los llamaban por las juergas que armaban en el café El Globo o en el Jordán. adoptó el seudónimo que lo haría famoso de la novela de Daudet. El Correo de Colombia y El Heraldo de Antioquia. secretario. El personaje de melancólica mirada y sombrero de medio lado. Después de mucho deambular en la bohemia y de ganarse la vida como detective. que por ello eligió el seudónimo digno de su temperamento: Barrabás. “Tartarín de Tarascón”. Y queda una joya por reeditar: “Las crónicas del Dr. escribiente en notarías y juzgados. porque suena mañé. el artista que fue fiel a un ideal romántico de la vida. o “los alborotadores”. publicado en 1932.Libardo Parra Toro (Tartarín Moreira y Dr. en Sábado.. Fue uno de los integrantes más jóvenes del grupo los Panidas. sus amigos cultivaron la leyenda de Tartarín. A propósito de este libro. ¡Qué les parece. El Bateo. hablar de buena familia en este tiempo de los matrimonios hechos sobre medidas. de acentos muy urbanos. No hace muchos días. le sueltan a uno . Libardo es el tipo de guasón genuino. y murió en 1954. Barrabás) Libardo Parra nació en Valparaíso. todavía hay un gran número de personas a quienes les gusta desempacar un tercio de pergaminos rugosos para estregárselos en la cara a quien se atreva a dudar de su abolengo inmaculado. Lucio Selgas dedica una nota editorial en El Diario de Medellín a Tartarín. Y era imposible adivinarlo. Colaboró principalmente con crónicas y poemas humorísticos. 1930). en 1898. de los grandes saltos de muchachas por encima de los tejados. “Crónicas de Tartarín” es el libro que recoge sus mejores textos. es el último volumen que se publicó de la obra de Tartarín (1985). terminó en la miseria. “Aquí entre nos” es el título de la selección de sus crónicas periodísticas. y piloteaba un par de patas como las de don Eliseo Velásquez.. haciendo un mimo de contemplación extra: “nosotras somos muy pobres. Dice las barbaridades más grandes con una frescura de agua de tinaja y luego se pone serio como un valencista despechado. ESTOS BLANCOS Todavía. y lo retrata como una persona muy colérica —tan rabioso como una pitorá—. A más de veinte les he oído pronunciar una palabreja que debe escribirse en italiano. en El Correo Liberal. verso y prosa”. “Cancionero. El Diario. con una pelambre ensortijada que parecía una totumada de frutas de yerbamora. Sin embargo.

Nada de eso quieren comprender. tres metros de jeta y más brutos que Arana Torrol. Aquí hay muchas que acostumbran juzgarse por el buen plantaje. precisamente. eso que se creen y ahí me las tiene usted diciéndole negro a todo hijo de vecino y desdeñando infinidad de pretendientes. 12 de junio de 1926 . con esas zambas. ¡Ah pereza! —¿Y es que tú estás creyendo que eres parienta de Byron? —Pues más bien siempre. mientras yo me puse a pensar en ma Pedro. suelta cada chiste a su costa. Eso me dijo y salió haciendo un gesto encantador.. —Explíqueme qué quiere usted preguntarme —le dije.. con unos labios que parecían dos rodillas y un pelo acurrucadito. por no contestar con la frase aquella tan de uso entre muchachas de escuela: ¡Cómo ño. que un domingo en la retreta me preguntó una chica. El único dato que puedo suministrarle es el de sus apellidos.. Esas cuentas me las hizo una vez un tipo con cara de senegalés y hocico marca Mongolia. —Nosotros venimos de los Casafuses y de los Benjumeas. yerbatero y pariente muy cercano de los Bedoyas de Andágueda. Pues no puedo decirle nada.. bastante pinchada. moñengo! El Bateo. que era como la llamada a un beso. —¿Por qué no fuiste al paseo. —No sé —le dije. un viejecito roñoso tío de mi prima. sin saber que hay mucho curioso que enterado de su procedencia. Aun cuando no son testimonio de ello esos ademanes de indio aburrido que se gasta. Eso le dije. rubita? —¡Gas!. por su buena cara y por tener la piel desteñida. quien se tuvo que meter entre un barril. Y tanto es así. si el joven que en ese instante pasaba mirándola sería mañé. y los Aguirres eran primos dobles de Amar y Borbón. le solté los cuatro primeros.. para librarse de las culebras que lo acechaban en Santodomingo. —Simplemente que si es de buena familia. mientras yo le observaba una churumbela de trompa. ni esa boca de hotentote. —¡Ah! Pero entonces es de muy buena familia. remachó.. una boquita donde a duras penas cabía un beso y una piel satinada y blanca.. que para tomárselo hubiera sido menester recurrir a unas tenazas de punta microscópica. Ni quieren comprender tampoco que el poquito de sangre buena que tienen. pareciéndole testimonio suficiente un lindo cabello rubio. Esos Casafuses y Benjumeas eran nietos de los Aguirres de Pavaraudocito. ni esas manazas de yumeka bodeguero. ni ese achatado perfil de negro zulú. sus bisabuelas.. españoles que fijaron su residencia por los lados de Angelópolis. caricortado y malapaga.. emparentándolas con mestizos analfabetas que heredaron un apellido sonoro y sangre de veinticuatro razas negras distintas. No quieren comprender que tienen apellidos heredados de gentes a quienes sirvieron.tamaña catilinaria para demostrar su origen limpio de toda mancha. que eran los de la interrogante. que son los siguientes: Y con la más mala intención de que fui capaz. A una primita mía también se le metió que era la mar de blanca. procede de una recua de bandoleros que se zamparon a estos tierreros a cometer barbaridades con las indias. ni ese pelo churrumbo.. doblando la rodilla sus remotos bisabuelos. y de individuos como el perro Vasco Núñez. unos mulatos con cuatro cuadras de espalda.

el cliente bufa como buey azotado. En la cama. se baña y resopla por el calor sofocante. Suda en su bufete el señor de la gran barriga. seguimos sudando y apenas. desesperadamente. después de un sueño obsequiado por el calor atosigante y no por el fenómeno natural del organismo y de la noche. apelación a la quinta eme. cambiando el color de nuestros zapatos. parecen haber contestado los dioses atmosféricos al plañir unísono y cristiano de la feligresía que ahora suda y se congestiona. nos ahogan. un leve viento nos acaricia la faz aguada.. con las fauces abiertas. No quiere llover. Y necesitamos mucha agua: agua para ponerle diques a esta polvareda de las calles y de las carreteras. No nos vemos. agua para hacer fecundas las cosechas y para quitarnos de encima este velo de humo y de polvo que está sobre nosotros. Pasa la muchacha. cargaderas viejas. Pero el cielo dice que no hay agua. por su vecindad y naturaleza. Agua quieren los tenderos para que el río suba y les traiga la mercancía que se pidió hace nueve meses. inyectándonos por las narices la cimiente del catarro y la neumonía. En la calle pasa la vieja empapada. más caliente aún que el mediodía crepitante. haciéndonos aún más dura la brega diaria. nos hacen invisibles y nos hacen tragar por las narices la caspa eterna de la tierra cabezuda y caliente. agua reclaman los montes que ya no cabecean al soplo de ninguna ventolera. venteándose con el labio inferior hacia arriba. lo de esa polvareda que a toda hora nos estropea. se revuelve entre las sábanas. “No hay agua”. Suda el dependiente. varillas de corsés y todo cuanto desperdicio rueda por estas calles. En la calle. el asiento se le pega al mapamundi. y nosotros debemos seguir sudando amablemente. volviendo un abanico la suave piyama. atacado por refrescarse y a cuatro metros de su consorte que. casi seguro. la franela está agarrada al cuero y el genio lo tiene de mil demonios. se soplarán todas con la camisa dormidora. levanta las patas. sacudiéndose como gallina en subterráneo. y vamos todos presa de una angustia y repitiéndonos siempre la eterna letanía: ¡Qué calor! Agua piden del río los viajeros que están espantando zancudos y viéndoles los hígados a los caimanes que. se pone boca arriba. . Agua para bañarnos. la frente está empapada. despierta todo húmedo. El caso es que si a un sujeto narigón le examinan los pulmones. ventilándose de tal forma que las formas se refresquen. suda el contador. los ojos se nos irritan. suda la dactilógrafa. en donde las olas del polvo nos envuelven. y empapando la almohada y anegando el colchón. hace sacar todos los pañuelos. pasa un auto y nos envuelve en polvo y basuras.. tan aporreada por los pies de tantas bestias y por las patas de tantos hombres. toser a más de un viejo reumático y estornudar a la mayor parte de los transeúntes. “No hay agua y hemos suspendido toda clase de lluvias y ventarrones”. también piden agua. haciendo caso omiso de la cobija caliente y del marido que a su lado estará en las mismas. Por las lindes de las orejas le chorrea el sudor por goterones del tamaño de una albóndiga. han dicho. Pasa un camión y cubre toda la calle. y es cosa sabida que a sentencia de garitero. agua quieren los plantíos y todo cuanto en su faz avienta al aire esta tierra inhabilitada para el pródigo fruto. es seguro que le encuentran monedas de cinco. conformes y resignados. le aumentará el calor a cuarenta grados. Nos topetamos.“Crónicas de Moreyra” NO LLUEVE Es cuestión resuelta que no llueve. de noche. Por lo de la levantada de las faldas no hay inconveniente. como una triste misericordia. Las señoras. al mismo tiempo que le levanta las faldas a una señora y nos echa un polvero encima. pero es intolerable lo del polvo. convierte la frazada en un abanico.

como pidiendo socorro. de sentir que se les aflojan las rodillas. Por eso necesitamos mucha agua. sabiendo que Albania queda en una altiplanicie donde los vientos refrescan. sin dárnoslas a nosotros. como el náufrago a la primer tabla de barril que pase sobre una ola. apelación a los infiernos. Es casi una plaga en esta tierra el número de los tipos incasables. a ver si no lo para un policía en la primera esquina. miraditas al sesgo.El calor ha puesto grandes comodidades en las mujeres. Cuarentones pasteurizados que no han pensado nunca en el devenir tristísimo de la soledad absoluta. El Bateo. si bien estamos por creer que en los propios infiernos estamos. unas miradas de tatabra convaleciente. Pero los dioses atmosféricos no quieren escuchar nuestras quejas. a ver si no le atarrajan 48 horas. Están en su derecho y bien pueden esperar los sesenta sin haber incurrido en la debilidad de estrenar botines y “chimenea” para ir de brazo al tramojo femenino ante un sacerdote que los descabelle con la fatal epístola. 29 de marzo de 1926.. a la luz de la luna. ¡Y las mujeres que se dan cada tropezón por cada uno de estos abuelos fracasados! Y ellos como si nada. como si nada. sueltas. no quieren hacer caso a las demandas y rogativas. y ellos están en su derecho de envejecer. asigún (sic) estamos chirriando. no se conduelen de nuestras largas noches y de nuestros días de calor y de polvo. agua a dos manos. frescas. Vejestorios. Vaya a hacer lo mismo un hombre y salga en pantaloncillos traslúcidos. Medellín. a la manera de esas mulas sardas que no quieren pasar de la puerta en donde se les picó caña durante veinte meses. sin que haya combinación de ninguna clase y con la combinación tan diáfana y traslúcida como la falda leve. Y ellos. agua a destape. que aún sueñan con paseítos. y yo he visto en el Rialto a más de cuatro ancianos (vulgo solterones) bregando por adquirir elegancia. sacando a flote un malgatrio .. a chorros. en el crepúsculo de la vida. en un grito que se deshace en la angustia de sus ojos. sesión se patines y five tee o‟clocks. Quítese saco y camisa exterior y salga mostrando la pechuga. víctimas de esta hoguera entre la cual corcoveamos como demonios en rijo. Ya en la calle van desprovistas de todo elemento interior. por inmoral. hay aire y hay pulgas que pican como escorpiones. Pero cada uno hace de sí lo que le da la gana. Es escuadrón. de esos ojos medio cenizos que ya empiezan a sitiar profundas arrugas en donde el polvo se mete por trimestres vencidos. de que al levantarse dan un pujido y al mirarse al espejo parecen cepillos viejos con pelos diseminados alrededor de los mofletes escurridos. de los solterones que ya empiezan a desinflarse por los cachetes y a quienes se les ven venir los años por boca y nariz. Nada. LOS INCASABLES Es tropa. (¡Upa!). Y a sentencia de garitero. Y esa sería la única manera de refrescarse. Van y vienen lanzando unas miradas inéditas.. la blanca o morena piel al aire. Porque ahora están las mujeres que se agarran de la primer pretina que se les ponga a tiro. por descargas.. resistiéndose al empuje de los almanaques. Y puede que hasta tengan un poquito de razón. ¡Pero que no patinen! A esa edad cualquier movimiento fuerte es peligroso.

y los he visto en sus casas (por docenas) repatingados en los butacones elegantes. No se había visto gente más “marrana”. unas medias con la punta como de carey. para hacerlo “mamar” si acaso está comprometido. adormecidos como esos perros viejos apestados de chanda. Que les da a todas y a toda hora. Si con este careo no entran. con un mechón de canas sobre la frente rugosa. para desquite de nosotros los perfectamente casados. A ninguna mujer le gusta un marido todo desbaratado. lleno de pestes. El Bateo. con las barrigazas de hipopótamo que se manejan algunos. Un marido que se está quejando de reumatismo y que confunde un arrebol con una nube para echarle mano al paraguas. con la nuca plegada y las narices chorriadas a toda hora. Porque ya es sabido que no hay solterón maduro que se preocupe del aseo. Hay que ver las lidias para sacarse una nigua de un jarrete. sino por falta de una mujer. Y se equivocan. Pero el día se les llegará de la soledad absoluta. Eso es suficiente para hacer fruncir a cualquiera. tocando una rapsodia con las alpargatas con acompañamiento de estornudos secos traqueteantes. el sombrero lleno de polvo y la cobija oliendo a revolcada de mico. con las dos patas delanteras como las de un elefante. más insolente y más estúpida para hacer chismes que la de esta tierra de las múltiples congregaciones pías. El día de levantarse arrastrando las tiras de los calzoncillos. exponiéndose en cualquier caída a un par de coronas y un tejemaneje en la Agencia Mondragón. no por falta de dinero. Les parece que esos “cuarenta y nueve tan bien conservados” les van a durar toda la vida. Bastarían dos circunstancias para no resolverse al negocio. con el exclusivo objeto de lanzar al mercado de los malévolos la última invención de sus mentes pervertidas. Y los solterones son los más veteranos del chisme. Que no se estén creyendo. y el pequeño arquero que adorna los tocadores manda sus flechas hacia los cuatro puntos cardinales. Está bien que no se casen. pero que sea asunto de “ya”. El día de encontrarse con la camisa sin botones. que pierdan la esperanza esas otras candidatas a dormir eternamente solas. y hasta algunas mocosillas que irían de buen agrado al pie de la vicaría con uno de estos “quedados”. y que a los ochenta todavía hay por allí una vieja que quiera cargar con ellos. de esos que acaban en un prolongado y ronco quejido. tan sólo por el gusto de seguir la corriente. quejándose de gota. un marido que no más se duerme abre tamaña boca y empieza a emitir unos ronquidos de marrana madre. dando la impresión de un abuelito complaciente que sale a rodar con la nieta. Y hay que verlos por la mañana. 23 de mayo de 1928. En el Rialto los he visto haciendo nucas a las muchachas de catorce. Y todo esto sin contar la traílla de chismosos que siguen la vida ajena. que a veces son hasta ricos. tosiendo y frunciéndose por detrás a cada pujido.más flojo que una enjalma vieja. Las Empresas Públicas Municipales y la sirvienta. Porque eso tienen las ganas de casarse. La corriente de casarse con cualquiera. . En fin. sin una compañera que les ayude a lidiarse las novedades.

donde se consumen los licores más finos. Introdujo en la literatura nacional el desenfreno de la metáfora y un sentido moderno del adjetivo. con el infaltable habano rubio en los filosóficos labios. Pero. Panorama antioqueño (1936) y Prosas (1969). Su audaz lenguaje imprimía un timbre sonoro a los temas menos poéticos. El maíz. fuerte y parlante. como eran las fábricas y las industrias antioqueñas. innovó el lenguaje periodístico con formas de expresión poéticas inimitables. comprimidos con verdades como puños que hicieron escuela en la literatura periodística. Un capítulo de ese libro imaginario que yo escribiera sobre todas estas sinfonías de almas y paisajes. A su muerte. de Barranquilla y en 1928 se vinculó a El Tiempo donde se consagró con la columna Notas de Week-end. aparentemente monótono. labrada por una fiebre de veinte años empuñó la pistola con la pericia con que esgrimiera el lápiz. expresó su asombro por la pujante ciudad industrial que desató su verbo vanguardista. En los bares corrientes. Jaime Barrera puede considerarse un renovador de la crónica periodística en Colombia. Dentro de esta factura hay algo más que cuatro productos: hay una situación social y es lo que se pudiera llamar el terrigenismo antioqueño. tendría que llamarse “Olán. sueltas y claras. . La culinaria antioqueña es categórica y deleitosa. Un año antes de morir trágicamente. Algunos estudiosos afirman que con Barrera Parra se inició la generación literaria de 1930. También fue el primer director de Lecturas Dominicales del diario capitalino y escribió con frecuencia las Notas del día. La mano firme. café y fríjoles”. UN GRAN “DESCOMPLICADERO”: MEDELLIN Para hacer la monografía del pueblo antioqueño no se necesita ser el conde Keyserling. temeroso de morir en caricatura”. Comenzó su carrera periodística en el diario La Nación. tiene una diversidad de expresión por otros pueblos desconocida.Jaime Barrera Parra Nació en San Gil. el famoso escritor santandereano estuvo en Antioquia como corresponsal y registró con agudeza los sentimientos. costumbres. la política. se la dieron los antioqueños. después de Luis Tejada. La alimentación es ancha y es sápida. Santander. Gracias a estas crónicas se ganó el título de “El Redescubridor de Antioquia”. el genio satírico más vigoroso de media América. se defendió a pistoletazos contra la vida. en 1890 y murió sepultado bajo el techo del Teatro Alcázar de Medellín. Uno de los hechos que basamentan la vida de estas comarcas es el amor instintivo al suelo. que en su cubículo de la sala de redacción montaba guardia todos los días a la vida colombiana. Aquella “posición social” que alguien pedía para el anisado. sobre todo. Entre sus libros de crónicas periodísticas se cuentan Notas del Week-End (1933). porque pese a pertenecer al grupo del Centenario. temperamento y paisajes antioqueños. en 1935. Uno de sus artículos más recordados es sin duda el que dedicó a Ricardo Rendón en su muerte: “Ricardo murió de un acceso de lógica. como bien lo señala Lino Gil Jaramillo en la semblanza recogida en este libro. a “lo que da la tierra”. el antioqueño de la calle — “the man in the street”— sorbe café y bebe aguardiente. Ha colaborado responsablemente en la construcción de una raza que precisamente tiene sabor y tiene anchura. El. sus amigos recordaron al periodista de figura alta y desgarbada. aguardiente. porque todas las cosas están de bulto: la naturaleza. que es efusiva. las costumbres.

el agua. Si la neurastenia de Medellín se cura en Arranca-plumas. blasones y bisnietos. con una distinción integérrima. los que le dieron a la población antioqueña glorias y cañones. es lo que ha formado la literatura antio-queña. es lo que les da a los hogares su tono y su atmósfera. porque es lo más castizo. los revolucionarios y los políticos. La bebieron los fundadores del patriarcado. sensibles al turista que llega por estos valles. da un licor nacional que tiene fragancia y lumbre. su “posición social” y su aroma fino. Olanes. Todo es claro y fluido: la luz que se pone a saltar en los corredores y hace reverberar jardines y lozas. Todos estos componentes. diluidos dentro de una dosis perfecta.No se trata de abaratar el aperitivo o el alcoholismo. Impulso y temperatura. Los niños juegan son sapiencia. conserva el aguardiente de Antioquia. con una alegría matinal. provistas de bodegas suntuosas. Las mismas mujeres asombrosas portan las más finas toilettes y las más espléndidas joyas. conversa dentro del “desabillé” verbal más gracioso. lo que representa el hecho económico. producen una sensación física de descanso. de la venta. Hoy. Alegría de vivir. Pero lo que domina la conversación es la frase rápida y el comentario a rienda suelta. se le ofrece al huésped una copa de anisado o de ron. el anís ha presidido fiestas y enredos. que parece ser una de las características de la raza. pero en el interior predomina la sencillez más estricta. que es un centro de cultura intelectual desde viejas épocas. Una antioqueña es un mecanismo de animación tan esdrújulo. fabricado con pulcritud y sin avaricia. la más sustanciosa. Antioquia es lo que se pudiera llamar un “descomplicadero” nacional. Medellín. En las casas más chicas. lo mismo en la calle que en los salones. sino de consumir a todo trance lo espontáneo y lo natural. que tiene Antioquia. Hoy la Renta. las mujeres y el cielo. Desde los tiempos más campechanos. Esta sencillez es el mayor encanto de la vida antioqueña. deliberadamente “sin importancia”. muselinas. Esa propensión a lo espontáneo y a lo fácil. después de años y de lustros. de la mina. . Se le toma con naturalidad y con orgullo. En las montañas azules humeaban los alambiques del contrabando llenando de alegría corazones y bolsas. amuebladas con amor y con despilfarro. para los intoxicados del libro y de la vida. para los enfermos de taquicardias intelectuales. del francés y del italiano. con los diálogos de sofá más arduos. se han hecho para reedificarte. siempre equipado por espíritus de la mayor complejidad y altitud. telas claras y frescas incendian las casas. estas mujeres de ojos árabes que son el poema de Antioquia. veladas y pendencias. que frente a él no hay Leopardis ni Werthers que no se rindan. se encuentra el observador con los más complicados espíritus de mujer. desde los ángulos de lo personal y de lo súbito. que es una de las más ricas y guarnecidas de la República. El Tiempo. la fatiga de Bogotá se disuelve en la “Quebrada-arriba”. la conversación. Las llevan las mujeres frescas y claras. vente a mi balcón del Hotel Europa. sin ponerle nombres burlescos. la tomaron los bohemios y los poetas. Universitario capitalino que andas literalmente deshecho de trescientas psicopatías. después de que las costumbres han tomado un corte más fino. dentro del gran tablero nacional. sin duda. hasta estos otros más esbeltos del “Country Club”. que es. su renombre. una gran piscina para los atormentados. Todo esto que ves: los árboles. 2 de marzo de 1934. Al margen del fenómeno general. Gana de vivir. roído por unas amarguras traducidas del inglés. víctima de un universo que no conoces. Un pueblo de epigramáticos habituales no puede pro-ducir estos relatores de la montaña.

De pronto brilló Calarcá. tierra amable para quienes la atraviesan en automóvil. a cuatro mil metros o algo más. sobre la seguridad en la ruta aérea. Y estos cóndores de acero y de aluminio. Y vimos llenos de claridad infantil al río Magdalena. con su mujer. lentas. Las ciudades que allí florecieron al paso de las hachas imperativas son un grito. procurando divertirnos con la retórica. los paseríos y los burgos. Comentamos. amasada bajo las pezuñas de los bueyes. Una alegría geográfica se apoderó de todos nosotros. a pie o en borrico. los llanos y los palmares. que era un hipotético campo de aterrizaje. proyectaba su sombra de pájaro apocalíptico sobre las llanuras tolimenses. significa. bajo la velocidad como bajo un látigo. Vimos a San Miguel de Perdomo. Viajábamos sobre un adefesio de colinas y ranuras que sólo hacían amables las casitas y los sembrados. Agua de Dios y San Juan del Río Seco. descendimos al aeródromo de Cartago. que no puede destruir la ironía más enciclopédica. Allí comenzaba el Espanto porque iba a comenzar el Quindío. Isócronos y firmes. El trimotor se tragaba espacios. De regreso a Cali. con su ferrocarril a Girardot. Ya sospechábamos la cercanía de Ibagué. Fue entonces cuando estalló el júbilo del viajero y el diagnóstico refrescante. y momentos después sobre la Sabana de Bogotá. con su alma perpendicular. Y es precisamente desde la ventanilla del trimotor como se puede admirar en toda su luz y su geometría lo que fue la colonización sobre los abismos. declaraba ayer uno de los periodistas que viajaron a bordo del trimotor “Cali” cuando la máquina orgullosa. Era la vida lógica de los hombres con su rancho. de afirmación. Todos conversábamos casi a gritos como para acrecentar la velocidad y espantar las nubes. El Quindío era el rodadero nacional por antonomasia. Fulgió el Combeima con reflejos de estaño líquido. sociable y amorosa para la rueda. que era el camino de la muerte. Alguien se puso muy nervioso e hizo reflexiones inofensivas sobre los avances de la aviación. Pero vivía con su jeta abierta. Bajo ellos. A la derecha y a la izquierda surgían las poblaciones que conocíamos: Sasaima y la Mesa. Se sentía el frío de la altura. de su luz que repiquetea sobre las pupilas. Se estiraba la cinta de la carretera a Ibagué con un serpenteo malicioso y las ciudades y las aldeas. El Quindío “había muerto”. que conoce el vino del Gualanday. toda temblorosa de sus pastos y de sus aguas. sabedores de que allí terminaba el viaje risueño para arruinarnos la aventura.EL QUINDIO HA MUERTO La inauguración de la línea directa Bogotá-Cali representa para la aviación nacional una de sus más cumplidas victorias. El Quindío era la vorágine sobre la cual robustecieron las piernas a una raza de conquistadores y labradores. de sus garzas y de sus reses. obligándolo a vivir dentro de embudos sucesivos. sus motores ronroneaban el imperial orgullo de su dominio. con su corazón y su entraña de gasolina. después de haber salvado los abismos más espantables del Tolima y de Caldas. Había muerto como un instrumento de pánico. con el corral donde pastan. Pero todo ese plano inclinado que dulce parecía comparado con los murallones del Cauca. . el caney. Con él se nombraba la epilepsia geológica y topográfica que hizo de este país un siervo de la vertical. el poema de la revolución tolimense salido de la inspiración de Darío Samper. volando entre la niebla sobre la llanura vallecaucana. con las barrabasadas geométricas del Quindío. las vacas. ya se despeñaba Cundinamarca. desde el ángulo óptimo la burla de la máquina a las más arriscadas montañas de la república. El aire es el camino de los cóndores. con su feracidad espantable. “El Quindío ha muerto”. Abajo. Si desde el punto de vista material implica la posibilidad del viaje de ida y vuelta entre la capital vallecaucana y el altiplano dentro del lapso de cuatro horas. acorrada. con su carretera de Salgar. en un cuadro de proporciones épicas. aumentan la taquicardia de la vida contemporánea. con su formidable jeta botánica. la vida era amable. con su hotel Apulo. Se quedó atrás el Cauca y el río de la Vieja.

. El Tiempo. todos esos corseletes cromáticos perdieron su fuerza. La goma de mascar evita el mareo y le da a quien la masca cierta sensación de inocencia. Al escampar el chaparrón romántico. y la originalidad furiosa del Cosmos.Y nos dedicamos a charlar. Como no alcanzáramos a entender la fuerza de la argumentación. presentamos nuestros más profundos y sinceros agradecimientos a las altas dignidades de la “Scadta” y a todo el personal que nos facilitó la perfecta realización de la correría [. El sastre es un creador de riqueza porque valoriza la anatomía humana socializando el “eterno esqueleto” de que hablaba Barbusse. Toda esa variedad química la atrapaba el ojo desde el avión y no se puede ver de otra manera. nuestro amigo nos hizo una pequeña homilía. que son una estrategia del aeronauta. del perro y del hombre. la tierra que es la patria de la hormiga. En rigor de verdad es subsidiaria de la americana. del helecho y de la enredadera. Desde esta página desmayada. La inocencia es un argumento jurídico contra los accidentes aéreos. dijo. Desde la altura se ama la tierra. Pero el uno y la otra son el descanso de las alturas.). Alguien sacó un reloj e hizo esta advertencia: “Del Guabito a Techo. El chaleco. de zinc de antimonio. Lo demás es pura aeronáutica. 21 de octubre 1934. como la de un volcán. de una pobre bestia inclasificable. que es la traducción al francés del Valle del Cauca. La camisa es púdica... Parecían uno de esos gusanos decorativos que ilustran la Enciclopedia Espasa. impúdicamente exhibido sobre la camisa. El sweater es mórbido y da la sensación de una cultura friolenta. Y toda esa horizontal verde e imperturbable que ya nos acariciaba los ojos era la Sabana de Bogotá. A pesar de carecer de brazos. Hundimos los talones en tierra firme. Para qué describir el paisaje aéreo? Ese paisaje es muy voluble. Y se entiende la concepción arrevesada de la pintura. Pero el chaleco. Las inundaciones del Cauca dejaron aguas muertas que relampagueaban con relámpagos de amatista. es que habitualmente hay que jugarlo en mangas de chaleco. dos horas y cinco minutos”. Llegamos a Techo. nos decía ayer un distinguido sportman. En tal virtud un hombre en mangas de chaleco es una caricatura de hombre... Se viaja por entre algodón o se viaja por entre añil. La sabana es rigurosamente flemática. El chaleco solo.. el delantal y la blusa son dramáticos e ilustran el ambiente de las revoluciones. Brillan las palmas y los eucaliptos dentro de la hermandad más perfecta. masticando “chiclets”. En la época de Théophile Gautier se pusieron de moda unos chalecos estridentes. UNA PEQUEÑA INVENTIVA AL CHALECO El mayor argumento que puede esgrimirse contra el turmequé.. Es así como se enuncia el poema. pero en los campos de foot ball se redime de esa aureola y le da al jugador una virilidad complementaria.. El ministro que va de levita a inaugurar el busto del héroe arrastra consigo la dignidad de una civilización que ha hecho de la sastrería su mayor aliada. puro esquema cromático e imperfecto de un viaje feliz que inició uno de los más interesantes servicios de la aeronavegación en Colombia. Andan por ahí en el bridc-a-abrac de los museos. evadida de una fauna desconocida. La importancia social y económica que tiene la ruta aérea Bogotá-Cali debe ser tratada en distinto modo. Entre nosotros las mangas de chaleco pudieran representar a cabalidad toda la fisonomía . son organismos esencialmente declamatorios. Un hombre desnudo da la impresión de una fuerza bruta. lejos del carrusel metafórico. Da la impresión de un híbrido.] (restan dos párrafos de agradecimientos. El terciopelo vino así a cubrir el vientre de los poetas. es una prenda de vestir rigurosamente íntima. es el símbolo completo de la barbarie. El Valle es patético.

carente de toda dignidad. Sus equipos darán una impresión de náufragos. el chaleco es un organismo bufón que exige la noble protección de las solapas”. o bien. Se llaman Sótero Peñuela. 1933. Tomado de Notas del Week-End. dos o tres pintamonas de cuyo nombre no quiero acordarme. Y terminó así nuestro amigo. inacabado.pintoresca de nuestro “cachaco de pueblo”. el sportman: “Manco. amigo de los fósforos y de las monedas de níquel. En la política. camarada de los catarros. Enrique Wenceslao Fernández. Mientras el turmequé no recurra al sastre para la confección de un vestido propio. en la literatura y en el arte existen también las mangas de chaleco. Habría otras apropiaciones metafóricas que hacer sobre la materia. medio profiláctico y servicial. prescinda del chaleco con perfecto desdén por el pneumococo. jocoso. el juego nacional será un espectáculo ridículo. .

En fin. ESTA PARA LA FIRMA Cuando recibo una carta. que hago una carta perfecta. es para niños. o. es un anhelo que jamás se me cumple. Una semana después tengo tan presentes los detalles de mi respuesta. donde también pasaba de los temas serios sobre política a los más ligeros tocados por la gracia de su humor. firmó unas veces G. de sugerencias [. En la primera época de la revista Cromos (1916) Germán Arciniegas sostuvo la columna Anécdota. Esta G simplísima me parece un bello toque de amistad.. la redondeo. Fundador de la revista Universidad (1920). G.] es un cascabel lindamente sonoro por lo bien escrito. y no ha dejado jamás de escribir sus crónicas. lleno de fuerza. una antología de pequeñas obras maestras. “El caballero del aguacate en la mano” y las que se incluyen en este volumen. Por eso soy tan inútil e ineficaz. Pero dar el último paso. inconscientemente vuelvo un bodoque el papel que voy a contestar y lo arrojo al cesto. entre ellas. sencillamente. Cuando llego a mi escritorio..Germán Arciniegas Maestro de generaciones de escritores de prensa que nació con el siglo y sigue escribiendo su columna semanal en El Tiempo. Como Proust. o si no. siempre anda en busca del tiempo perdido. Arciniegas. otras Germán Arciniegas. la acaricio. “Estampa inglesa”. Roberto. un resorte enroscado. inclinándome al primero entre estos dos términos de la duda. con más de 10 mil artículos y de 50 obras publicadas. cuál ha de ser el tratamiento más adecuado: si digo muy señor mío. por ejemplo. mido los párrafos. En el infierno de una imaginación que no se aplica. Peso cada palabra para resolver. lo despeja.. . He aquí por qué mi peor enemigo es mi propia imaginación. Yo medito la respuesta hasta en sus detalles más íntimos. En 1918 publicó su primer artículo en El Tiempo y en pocos años se convirtió en jefe de redacción y director del diario. que dudo entre si la escribí o no la escribí. Esto último me agrada. lo robustece. Luego escojo los temas que puedan interesar a mi corresponsal. Vive en el aire. y luego. de la Revista de las Indias (1936). A propósito de “Diario de un peatón”.. “Historia de un estornudo”.. memorias personales y reflexiones de viejo soñador y amante de la democracia. como dirían los prácticos. como su Biblioteca de Cultura Colombiana. Yo hago la parte más larga y difícil del camino. en la que alternaba dos o tres temas tratados con su estilo culto y elevado. la pulo. e impulsador de numerosas empresas de divulgación cultural. Va directamente al cerebro. Y ha sido uno de los escritores más legibles y prolíficos de nuestra prensa. que se quería sorber el mundo. de las cosas perdidas. adobadas con anécdotas históricas. o querido amigo. como si ya estuviera hecha. Arciniegas recogió cerca de 60 notas publicadas en la sección Cosas del día de El Tiempo —entre 1935 y 1936—.] Este es un libro con fósforo de zinc.. Pienso una cosa. pero una carta que jamás escribo. En el libro “Diario de un peatón”. invariablemente pienso en contestarla. Pero no es que lo piense así no más. Fue el más entusiasta animador de la generación de los Nuevos. En los años cuarenta fue constante colaborador de El Tiempo. con 130 títulos. para insuflarles nueva vida. lo prepara para lucubraciones propias [. convertir tanta idea excelente en un hecho sencillo. rápida descripción y poder de síntesis: “Cada frase es un comprimido. Luis Eduardo Nieto Caballero (Lenc) destaca a Germán Arciniegas como el primer humorista de Colombia por su aguda observación. Para esos niños que llamamos filósofos”25.

Porque ¿habrá nada más becqueriano que un Gobierno en Colombia? ¿Ha sufrido usted. Que al menos. se enjabonan el rostro. ¿Qué tenía yo? He debido decirle: un estornudo. El decreto estaba. un cincuenta por ciento regocijado. El Ministro resolvió designarlo para el cargo. lector mío.. Hay que valorizar el trabajo intelectual. Aquello hubiera sido imbécil. El director me miraba. Este poeta turulato escribió alguna vez: “Me cuesta trabajo saber qué cosas he soñado y cuáles me han sucedido. pero estaba para la firma. Me coloqué delante de su escritorio y adopté mi actitud de todos los días: un cincuenta por ciento circunspecto. ni señaló nada. pero no resolvió. 28 de febrero de 1936. y no se fue. que lo firme el diablo. Digamos. dan un saltito de sobresalto. pero no se resolvía. humedecen la brocha. reseñáramos los que no se han escrito. una. y no han salido de entre la cama. Fui a pedirle órdenes. señaló los viáticos. casi idiotizados de idear tanto y realizar tan poco. se peinan. Me hacía cosquillas bailándome en los pelos de la nariz. echándose de espaldas hacia atrás. nombre y fechas de mujeres y días que han muerto o han pasado. se lavan. Y todo en Colombia está para la firma. Mi memoria clasifica. Bajó las . Metí rápidamente la mano en el bolsillo del pantalón y apreté el pañuelo. se frotan los ojos. fijó el sueldo. y no lo nombraron. que no somos imaginativos sino becquerianos. ¿Usted qué tiene? El cruzó la pierna izquierda. resuelto y convenido. Yo no tenía sino un estornudo en perspectiva. bajé a la oficina del director. con días y mujeres que no han existido sino en mi mente”. El Tiempo. suena la campana. Lo demás. toman el desayuno a soplo y sorbo. vuelven al espejo. en realidad sólo viene a dejar el lecho cuando ya el tren está a cuarenta kilómetros de la ciudad. con lo cual mejoraremos de escuela. revueltos. Ellos arreglan su despertador para las seis y media. se quedó mirándome. doctor. dos. Todos los colombianos vivimos en el aire. cinco. ¿Tiene material? —No. Consuélense mis conciudadanos pensando en que a Bécquer le ocurría lo propio. en vez de reseñar los libros que se han publicado. Y así pasaron. hizo girar suavemente la silla y. Esto es lo que se llama una pesadilla. Hasta que un teatro se desplomó sobre Jaime. que lo hagan los prácticos. en esta república virginal. Son las nueve. HISTORIA DE UN ESTORNUDO Como de costumbre. se rasuran. tendría este país una de las bibliografías más copiosas del mundo. pasa una hora. lo que en buen romance aquí llamamos está para la firma? ¿Recuerdan ustedes lo que le pasó a mi amigo Jaime Barrera? Jaime se fue para Génova. Es infinito el número de mis compatriotas que tiene que levantarse a las siete de la mañana.. la república idealmente es perfecta. pero era exacto. siete semanas. Es la república ideal. se sientan al borde de la cama. seis. y digamos que toda Colombia es becqueriana o turulata. y Jaime murió estando ya para la firma. Este es un título que nadie nos arrebatará. tiran las cobijas. trenzó las manos sobre la nuca. —Buenos días. apresuradamente se echan encima las ropas. Y nada. cuatro. se tiran a la calle. abren la llave del agua. ni fijó. la excepción sino la regla. pasan dos horas. Hecho. No he visto nada. Mis afectos se reparten entre fantasmas de la imaginación y personajes reales. El no comprendió. pues. lo piensan breves instantes. Y el colombiano que se levantó y luchó y se desesperó por ser cumplido mentalmente. perfeccionan el nudo de la corbata. Fue nombrado Cónsul. como en la fábula.Lo grave es no ser yo. Ahí está Bécquer. oprimen el tubo de la crema. Aquello debería ser obra de un instante. Alelados. pero ¡nada! El estornudo estaba ahí. tres. Si cada año.

lo mismo que hacen los sabios cuando tienen algo grande en el magín. como que parecía que ya. Yo sé que estos normandos llevan en la sangre la leyenda de los vikingos. que consumían las horas. unas palabras. El equívoco era perfecto. los días. las semanas y los meses ensayando un golpe de remo que fuera elegante. Así a Newton con la manzana. como hubiera sido lo más propio de un hombre salvaje nacido en la selva de los Andes. Dije dos o tres frases y salí atortolado. Me indigné al recordar el aire o de sabiduría o de idiotismo con que me estaba paseando. Pensé: «Ya se fue. 1936. hacía los movimientos previos a la descarga. Yo lo sentía vivo. que. tomó luego un lápiz. Resolví olvidarme de todo. ¡Qué diablos! Lo único que yo tenía en el fondo de mi conciencia era un estornudo. ¿No habéis observado cómo. ya se irá. Caminaba con la cabeza inclinada. ¿Durante cuánto tiempo. Yo no quise andarme por las ramas. Pero el airecillo entra mal. Yo sacaba el pañuelo. en los estornudos. Ahí estaba. Tomado de Diario de un peatón.. y nada. hubiera dicho: Es un filósofo. —Schásss! ¡Qué pena. Yo me fui para Oxford el primer día. por allá del año mil hacia este lado. Sentí varias veces un frío como de mentol que creí fuese un aviso. Sí: ciencia o arte que no hayan nacido de Oxford. Dios mío! Dispénseme usted. no . De pronto. Inglaterra ofrece los espectáculos más inesperados. Había que terminar con «aquello». sino que me fui directamente a Oxford.manos a los brazos de la silla. Contuve la respiración. llegué al vestíbulo y no entré a mi oficina. pero no coincidía. pero ¡nada! Empecé a pasearme por el vestíbulo. Yo estaba confundido. resuelto. No daba en el punto. El airecillo del vestíbulo entraba a la nariz. no se deja conducir. pensando: si le doy una ayuda se resuelve. Por qué será. exacto. Sorprendido por la visión de Oxford. diáfanas como un espejo. ¿Y qué vi en Oxford? Jóvenes en traje de baño. Oxford —cosa es ésta que no ignora ninguno de mis cultivados lectores— es la quinta esencia de la cultura británica. y maravillado de que el boga pudiera ser símbolo de una cultura. Fue algo repentino. en cuyas aulas se dialoga en latín con tanta soltura como en los días en que Tomás Moro y Erasmo de Rotterdam se reían de los frailes macarrónicos. Me seguía haciendo cosquillas adentro de la nariz. y así son muchas cabezas de gente que piensa. si no se ha ido». Entré a mi oficina. lo mismo que en política. lector. y no lo fue. posiblemente fastidiado. ¿qué vi? Sobre las aguas del Cam. ¡Quién iba a esperarlo! ¡Quién jamás a contenerlo! Así le debió pasar a Arquímedes cuando encontró el tornillo que le faltaba. Columna Glosario Nacional DE OXFORD AL PAIS DE LOS TICUNAS Para el ingenuo turista suramericano que trata de averiguar en qué consiste la civilización. Absorbía aire con violencia. Yo respiraba fuerte. todo consiste en dar con el punto? Lo mismo que en filosofía. toda la producción intelectual de la isla arranca de la vieja ciudad de piedra y de ladrillos.. Tomé las escaleras que conducen al tercer piso. se va por donde no es. me decía. los estudiantes o eran bogas o eran tripulantes. tranquilo. Así es la vida: cualquiera confunde la filosofía con un catarro. se inclinó sobre el escritorio y trazó. pasé luego a Cambridge y. han tenido que seguir en Cambridge. Si alguien me hubiera visto. rotundo y eficaz. Toda la filosofía. revoloteaba. distraído. pero ¡nada! Todo era para mí inexplicable. enfilados en una canoa semejante al espinazo de un pescado. Etcétera. porque yo tengo una cabeza en forma de huevo. Yo ya estaba escribiendo.

y no conviene que mi crónica se eche a perder por un atajo semejante. Solía yo ver por las tardes a lo más distinguido de los ticunas deslizándose en barcas de muchos metros de largas. en la proa. Los aviones se agolpan a la ventana o balcón de los vientos para seguir el juego de lo que nosotros. Lo único que debo anotar es el gusto y la sorpresa que me dio ver a los de Cambridge haciendo los mismos ejercicios que se practicaban en Oxford. a lo largo de las riberas del Amazonas. hacían volar la barca. mordían con fuerza en el agua. y repetían esta operación no sé cuántas veces por minuto. El capataz. arte y eficacia que los varones. llamaríamos canaletes. No hay rico ni pobre. Pero como lo que ahora me preocupa es la cuestión universitaria. Luego quizá llegaron hasta ellos los jesuitas. pues. van los lores y los príncipes en sus yates. que no acuda ese día a las márgenes del Támesis. y sobre las riberas del gran río. iba gritando las voces de ánimo que producían la descarga eléctrica de los remos. como personas de carne y hueso—. y cuyas hazañas suelen ser un material de enseñanza incomparable cuando tratamos de infundirles pavor. Detrás de las dos canoas. a no ser que lo tenga entre sus papeles mi querido amigo fray Lucas de Batet. para gente ibérica. de Ramón Castilla o de Benjamín Constant —porque los pueblos del Amazonas son tan personales que suelen nombrarse así. cincuenta o cien años después. cada cual con la divisa de su partido. y los jóvenes de la Universidad se encogían y se estiraban como muñecos de caucho. suelen codearse de cuando en cuando con los capuchinos trashumantes o con los “civilizados” de Leticia. vaciadas en un sólo tronco. a quienes llamamos nuestros normandos. consagrando sus energías y su vida a perfeccionarse en el manejo de la canoa. me recordaba al que usan los estudiantes de Oxford. como lo demuestra la circunstancia de que las niñas más graciosas mueven el canalete con la misma perfección. con cuentos miedosos. Lo único que puede conmover tanto como este espectáculo a los ingleses son las carreras de caballos. en donde es un primor todo: desde la forma del remo hasta las últimas de las maniobras realizadas para manejarlo. Y declaro que en el Támesis no vi elegancia igual a la de estos indios. Pero esta cuestión es sociológica. clavaban el remo. Su traje en sí no es desnudo. para mirar algo así como la grandeza de Inglaterra tendida sobe los cristales del río. hombre ni mujer. Su contacto con la gente hostil o forastera —en el estricto sentido griego de este concepto— ha sido casi ninguno. pegados materialmente a la máscara de sus catalejos. Que el buen boga es la flor y nata de la cultura universitaria británica. sin levantar una gota de agua inútil y sin producir la falta de ritmo más insignificante que pudiera afear el conjunto.se vio el toro de Europa picado hasta derramar sangre de sus lomos por las puyas y banderillazos de los terribles nautas que echaban a correr sus botes filudos entre caballos de espuma? Aquí en América tuvimos nosotros una tribu semejante: la de los caribes. extraordinaria la intuición de los ticunas al haber previsto las más altas formas de la cultura. me siento obligado a dejar de paso los caballos. por falta de precisión técnica. como lo demuestra el hecho de que hayan conservado la vida. En el siglo XVI debieron ver de paso las naves de un capitán Orellana. En toda la selva no creo que se encuentre una . Viven los Ticunas en el fondo más profundo de la selva amazónica. con la ventaja para los ticunas de haber progresado tanto en materia de pedagogía que la coeducación es entre ellos cosa vieja. Ahora. A los caucheros del siglo pasado y del XX no debieron verlos. La casualidad quiso que por maravilloso azar viniese a conocer luego otro pueblo o nación tan imbuido como el inglés en la cultura del boga: es el pueblo o nación de los Ticunas. Es. lo está diciendo a gritos el desplazamiento humano que se verifica en la isla cuando se sabe que Oxford y Cambridge van a correr sus bogas mejores. Entre los bogas de Oxford y los caballos del Derby tiene que repartirse toda la pasión el pueblo inglés. Al contacto espiritual con estos civilizados no pueden llegar los ticunas ni por el puente de dos palabras porque ni los ticunas saben castellano ni portugués ni se ha hecho hasta hoy el primer diccionario ticuna. a los niños.

con la pupila en acecho y unos cuantos arpones en el fondo de la canoa. La única diferencia es que mientras en el norte hay buen humor. En el fondo del lago se revuelven los caimanes. ni podrían hacerlo. La ira le fue pintando el rostro. Aquí el humor. Nosotros somos tan grandes humoristas como los ingleses. y una hay una explosión de alegría. Y. Hace falta virilidad. Una polilla empezó a revolotear en la alcoba. El lector hacía los más audaces esfuerzos por atraparla. que consiste en ponerle una cáscara de plátano a la anciana que va a pasar. En un café de Munich hay cuatro múnicos tomando cerveza. El múnico procede al salvamento de la mosca. Cuando es necesario. se resuelve tirando el vaso contra el suelo. pero lo supera la pericia de los salvajes. El hombre. La lucha era desigual y el cazador embravecía. es decir: el chiste sin consecuencias. y seguía su torpe carrera. Es un oxfordman en el más riguroso sentido de la palabra. midiendo antes con un arpón el peligro de los caimanes. y de ser un buen boga la más alta aspiración. Todo es asunto de humor. En Inglaterra se da el chiste flojo. No hay pasión. Finalmente. O dando un golpe sobre la mesa. El buen humor cae como si dijéramos del polo hasta un pueblo llamado Munich. la canoa y el canalete forman un solo cuerpo vivo. y hacia el Ecuador. solo. No hay acción. De cuando en cuando se ve la cabeza de un caimán. ¡qué ritmo. por debajo del Trópico de Cáncer. Nuestros borrachos no sueltan la risa inofensiva. Para un humor como el nuestro. ¡qué eficacia! Porque ese canalete que en las manos de un ticuna da aletazos eléctricos de pez.hoja tan bien dibujada que la hoja en que remata la vena de un canalete. El Tiempo. recuerdo el caso de un excelente sujeto que una noche se metió entre la cama a leer la historia de Gargantúa. El humorista se produce en los países nórdicos. qué proporción y qué cadencia de líneas! Apenas en una mujer puede imaginarse algo parecido. Los cronistas españoles que vinieron a América en el siglo XVI atribuían al humor que se desprendía de los cuerpos en el trópico todas las enfermedades con que entonces tuvo la oportunidad de sorprenderse la medicina occidental. con sus largos remos. Los tres compañeros exclaman a coro: “Ya!”. el ticuna hace pie en el fondo del lago. se toma la cerveza y exclama: “Ya hice mi tarde”. Y así vive el ticuna todas las lunas de su vida: haciendo de su cuerpo y de su canoa un solo cuerpo. Pero. sino que empuñan el guayacán. y todos ríen. Tiene la forma y simetría de los corazones que dibujan los pintores decorativos. y su mayor diámetro puede ser de cua-renta centímetros. tan grande a la distancia como la de un perro. Cuando la canoa hace agua. el deber imperioso de su vida. Aquí tenemos el chiste pesado. como en el caso de la mujer. En materia de moscas. impulsa con ímpetu de motor a la canoa y la guía. que se mueve en las aguas con una sabiduría indiscutible. el ticuna la achica imprimiéndole cierto movimiento de vaivén lo suficientemente calculado como para que sin voltearse la barca alcance a arrojar el agua. la timonea como no pueden hacerlo. aquí. esto es risa boda. por debajo del Trópico de Cáncer. Cuando . hay mal humor. cae en el espumoso jarro de uno de los tetralogantes. nuestra alegría. dentro de esta simplicidad. LOS HUMORISTAS En literatura hay una escuela literaria que tiene nombre de enfermedad: es la escuela de los humoristas. numerosos como las raíces de los árboles de la selva. 31 de octubre de 1934. El margen de riesgos es siempre grande. Una mosca revolotea de calva. la endereza. los estudiantes de Oxford. o como los escandinavos. y el silencio se alarga bajo el ojo de la soledad. El ticuna se interna así en los lagos. Los lagos son entradas que hace el Amazonas en la selva: allí el agua se duerme entre el puño de los árboles. De pronto golpeaba en la frente del lector. en donde la gente es simplísima.

Y el bogotano tiene la bella actitud del hombre que reacciona. Este es el humorismo nacional. Don Ricardo tira la puerta contra las narices del importuno. Lea usted El Siglo de hoy. Y así en la literatura. abre: es una india que ofrece “tierra para las matas”. los Gómez. Otra vez golpean: que si ahí vive la señora Mercedes. Golpean a la puerta. Ese sí es humorismo. Golpean por cuarta vez: que un plato de sopas para un mendigo. se crispa y arde. Don Ricardo Silva.logró echarle mano al avechucho. 9 de enero de 1936. Don Ricardo no compra tierra y torna a su cuarto malhumorado. todo el humor nacional. lector. Y un mal humor que se estimula.. Golpean de nuevo: que si tiene ceniza. La señora Mercedes no vive en casa de don Ricardo. el gótico del Trópico de Cáncer. Don Ricardo no tiene ceniza. El hígado. El Tiempo. claro ejemplo de ingenios bogotanos. los Jordanes. huecos y bobos. No es como esos boquirrubios de porcelana del norte. Aquí no tocan a la puerta: la golpean. Supongo que esto estimularía aún más su humor. El mal humor de don Ricardo. Qué batacazos. y enfurece. Ahí encontrará usted. Qué alegre jolgorio de Gargantúas. tan punzante y varonil. La Defensa de mañana. La Patria de todos los días. el múnico ríe y exclama: Qué coincidencia! El bogotano. . Las crónicas son bizarras. se encierra en su casa un domingo. Don Ricardo materialmente cruje. Qué meneo de piedras. tal era su furor que se lo echó a la boca y se lo tragó.. Y humorismo del malo. Si un múnico pide comunicación con la casa de Laureano Gómez y le ponen al hilo con la de José Ignacio Andrade. Los periódicos humoristas de Santa Fe son espejo de este humor nuestro tan activo. que es lo bueno. Pide usted un número de teléfono: le dan otro. El de los Villegas. Con cada chiste se le raja la cabeza a un vecino.

la ruta que en la fuga siguió el prófugo en su veloz carrera. Sus crónicas se destacan por la vivacidad del estilo. Hay que haberse arrodillado en las gradas de un presbiterio a desafiar. Según su biógrafo. para hacerle toques. exclama de pronto el “punto”. “Las medias de hulla”. fabricante de la dinamita de su mismo nombre. Desde ese momento ya no hay calma en el hogar. que construía a partir de exageraciones y comparaciones empleando un tono mordaz y un lenguaje rico en casticismos y regionalismos. con el dedo húmedo con saliva. “Fregao de ángel”. La titulada “Cómo narraba la historia sagrada el maestro Feliciano Ríos”. y le conserve su “mamita” por toda la eternidad. el relieve de sus personajes y la perfecta estructura de los relatos de veta costumbrista. Adel López Gómez. se estremece. Y hay que saber hasta dónde es fuerte e irresistible la tendencia a “irse”. empieza a perseguir al “punto”. que siente “lo que le va pierna abajo”. Esto. le aumente su dinamita. al amparo del calcañal. LAS MEDIAS DE HULLA Tic-Tac sobre el maravilloso invento de las medias de hulla. “Arango Villegas es el cronista feliz de lo cotidiano y lo raizal que él mira e interpreta bajo la lente de un caricaturista” 26. y podrían inscribirse en la categoría de crónicas-relato. Que Dios bendiga a esa compañía. Asistencia y camas (1934). es ¡claro!. Pero hagamos punto aparte y consideremos siquiera por breves instantes. en la parte alta de la media. la exageración y el equívoco conquistó a sus lectores en la prensa local y nacional durante más de 30 años. por la solvencia de las historias y la vivacidad de sus personajes.. Las crónicas más celebradas las publicó a mediados del siglo en la revista Gloria. Entre sus libros de crónicas se cuentan Sal de Inglaterra. cómplice de esa picaresca paisa. Lo alcanza en la rodilla y le hace la primera aplicación. a quien los “puntos” de las medias tienen a punto de volverse loco. mereció las bendiciones del maestro Carrasquilla. la infinita alegría En Ya está plenamente confirmada la estupenda noticia dada por . de Fabricato.. como en un hipódromo. es una pieza clásica incluida en varias antologías del humor. La dama portadora de las medias. todos ellos con su marca inconfundible de humorista. Bobadas mías. Astillas del corazón. ya el “punto” ha doblado la leve colina del tobillo y se ha hundido en el zapato. a quienes el Código Civil designa con el luctuoso nombre de “casados”. no lo entienden los solteros. porque la dama sigue todo el día lamentando el “punto” y mostrando a los familiares. se frunce. impasible. Esto no pueden sentirlo sino aquellos abnegados servidores del censo y la patria. inicia siempre su marcha desde la mitad del muslo. “Los primeros calzoncillos”. Un “punto”. los disparos de la Epístola de San Pablo. Su única novela. y. por citar algunas incluidas en este volumen. el incontenible afán migratorio que impele a esos “puntos” a abandonar las tibias regiones donde habitan.Rafael Arango Villegas el manizalita Rafael Arango Villegas (1889-1952) encontramos la chispa del llamado “clásico maicero”. que con hábil manejo del absurdo. A veces son dos o más los “puntos” que convirtiendo en pista la rosada pantorrilla. y emprende su veloz carrera hacia el refugio del empinado talón. precisamente en el “punto” donde ésta confina y parte límites con la otra “prenda”. hecho por la benemérita Compañía Dupont. para poder saber lo que acontece en un hogar cristiano cuando “se va un punto”. se echan a apostar carreras. son los votos muy sinceros de este oscuro servidor de ustedes. sobre todo si es “un punto de honor”. exclama: “Se me fue un punto!” Alza presurosa su indumento y. Pero cuando va a hacerle la segunda. a su vez. afligidos. para ir a sepultarse en la cavidad de un zapato. “¡Adiós prenda cara!”.

Sobre todo el cerdo. un reloj de pulsera. “quien ame el peligro. Y volviendo a los “puntos”. Pero.. desde la cuna hasta el sepulcro. no más que comiendo hojas de morera y asentando después con sal de Glauber. porque casi todas son “piezas de artillería pesada”.. adquirido con hartos sacrificios y con hartos plazos. Pero. porque. VEN A NUESTRAS ALMAS Se acerca la Navidad. sino muy sencillo de ejecutar: yo me como un cerdo en cada nochebuena. No entro en el detalle de esas piezas.. como El “levanta a los caídos y abate a los orgullosos” es también de carbón. o una cajetilla de cigarrillos “Pierrot”. Porque si esos “puntos” huían cuando eran de seda. hay que pensar lo que van a “huir” ahora. sino también otras piezas para el indumento femenino. por la dulce poesía que ella encierra. que encuentro un poco peligrosa: la extraordinaria facilidad de combustión que ahora va a ofrecer el cuerpo de las señoras con esas piezas de hulla. a la vez le tengo una cierta repulsión. me parecía algo perfectamente fantástico. a quien en Nueva York llaman “La princesa de las materias plásticas” (la seda animal también es “plástica”). Porque la verdad es que la vida de esos desgraciados animales era sumamente dura y sumamente triste. Es que ya me siento untado de cerdo hasta más arriba de las orejas. Yo siempre había pensado —hasta antes de comer el cerdo navideño—. Empiezan a verse en las vitrinas máscaras. Porque tragarse una ballena a un cristiano. julio/agosto de 1952.. especialmente el hígado. que perezca en él”. Es que siempre me ha ido sumamente mal en el intercambio de regalos. sin ver las piernas siquiera! Porque si el pobre gusano tuviera el consuelo de “trabajar sobre medidas” la faena tendría su lenitivo. no puestos. hay también otra circunstancia que me hace un poco ingrata la mentada fiesta. y arrojarlo enterito a los tres días. La señorita Dorotea Mc Bride. aparte del cerdo y su fatal “argolla”.. por ejemplo. serpentinas. vuelta . y muy enmelotado con ese empalagoso almíbar. A mí esta fiesta me entusiasma. Pero la compañía Du Pont no solamente fabrica medias de hulla. que tanto llamó la atención a las buenas gentes del Antiguo Testamento. juguetes. Fabricato.. cuando actúo como Niño Dios. es decir. Cuando yo estaba chiquito las cosas eran todavía peores. yo no me hago muchas ilusiones con las nuevas medias. y al día siguiente me amanece debajo de la almohada un par de medias “Pepalfa”. Pues. pues es bien sabido que cuando la seda subía de precio les daban alimentos indigestos para hacerlos “levantar a media noche a trabajar en las medias. Baste decir que el “sostén”.. Revista Gloria.”. todo para engalanarle las piernas a una dama. tenía algo de truco. cuando son de “hulla”. Pero dice el Eclesiastés.. conseguía con la sirvienta una alpargata prestada y la colocaba debajo de la cama. Eso de vivir toda una vida. no señores: eso no solamente es verosímil. Todas estas cosas me parecen bien. usa en su vestido quince piezas fabricadas a base de hulla. el cual me hurga con la “argolla” hasta producirme unos derrames biliosos que me ponen al propio borde de la tumba. Claro que en los tres días que el familiar paqui-dermo permanece en mis entrañas me estropea las vísceras. De malas que es uno. Ahora esos desdichados van a poder dormir su noche completa. a quien alguien comparó con Dios. y a los tres días lo arrojo enterito. excepto una. que el caso aquél de la ballena y de Jonás.. “Traigo” yo. sin que se le perturben siquiera las “facultades mentales”.que debe haber experimentado la sufrida familia de los gusanos de seda al saber tan estupenda y aliviadora noticia. Como no tenía zapatos. en el cual flotan unos buñuelitos que parecen huevos de gallina “impuestos”. de ochenta o cien pesos..

porque es 20 de julio. Cuando crezca más se los hago. Detesto los almanaques de la manera más cordial. porque si a uno. tal otro día tiene que ponerse a recitar el himno a la bandera. tiene usted que quedarse en cama. Solamente un día me trajo el Niño un “volador”. podría ser hombre si no tenía calzoncillos. y me distraía muchísimo en el juego.. Y no la sacaba de allí. se tiene que confesar en tal fecha. que me hagas unos calzoncillos. en la agitación y en el reposo. Todavía no es tiempo. al darme la bendición: “acuéstese bien juicioso para que amanezca bien grande”. ¿Cómo iba a amanecer grande. ese 12 de octubre que está ahí señalado con tinta roja.. que es un niño pobre.. empiezan a regalar almanaques para el año de 1940.. pero. para que Colón lo “descubra”. Cuando fuera un hombre. y como no tenía juguetes. ese otro día no puede usted comer carne.. en la vigilia y en el sueño. ¿Juguetes? No los conocí sino pintados. Es que desde que cojo en la mano esos benditos papeles experimento la más terrible impresión: me parece que la vida es un mayal. Y es que eso de que le tasen a uno la vida anticipadamente. atormenté a mi pobre madre con la constante súplica: mamacita. LOS PRIMEROS CALZONCILLOS De las efímeras alegrías que con mano avara han deparado a mi alma estas pobres cosas de la tierra. porque cae la vigilia de los Apóstoles Pedro y Pablo... y se la llenen de estacas. porque ese día cae la Semana Santa.. Es atroz! Verdad que es una desgracia que le jalonen a uno la vida en esta forma. Era una solemne impostura lo que mi madre me decía todas las noches.hacia arriba. —Pero si los calzoncillos son para los hombres grandes..? Felices nuestros abuelos. Y ningún ser humano. Usted —le dice a uno el desgraciado que calculó el almanaque—. bien “cubierto” con las mantas. La varonil prenda cifraba todos mis años. me daban en la mano unas palmadas atroces!. y como siempre andaba en camisita. y yo la pobre yegua a quien toca dar impulso a ese mayal.. por último. Mucho tiempo.. dizque porque eso quemaba sumamente feo. y “tiro por tiro” me picaba un alacrán. y.. Pero no hablemos más de tristezas. y pasemos a otra cosa. autor de ese desgraciado calendario que nos está angustiando la vida. los chibchas. como el trazado de una carretera. y se la ajusten dentro de unas fechas... y ni siquiera me lo dejaron encender... no le regalan una escopetica... que no tenían que someter su vida al caprichoso cartabón de San Gregorio. Y como me gustaba mucho jugar. 30 de noviembre de 1939. y hasta los tenderos. por caridad. si no tenía calzoncillos? . y la camisita la portaba “en pelo”. Entre tanto la idea perturbaba mi mente en todos los momentos. por grande que estuviese. no me vayan a regalar almanaque para el año de 1940. los quimbayas. es algo abrumador. ¿Pero cuándo iba a serlo si no tenía calzoncillos y si sólo éstos imprimían a los hombres la condición de tales? Las mujeres eran mujeres porque no tenían calzoncillos. Una injusticia muy grande. mis ambiciones todas. Ya las grandes casas comerciales. los caribes. en busca del regalo. Yo ruego muy encarecidamente a todas esas gentes que. mucho tiempo. y usted es todavía un chiquillo. y las vivanderas... el almanaque la pista circular de un gran trapiche de tracción animal. pues me sentaba a jugar. y que medían por lunas los fastos de su raza... Al día siguiente madrugaba a introducir la manito dentro de la capellada. El Tiempo. y cuanto bicho viviente tiene siete pares de alpargatas y tres o cuatro carrieles colgados en una estantería. ninguna se grabó en mi mente con trazos indelebles como el recuerdo de aquella noche lejana en que me estrené los primeros calzoncillos.

Estaba dedicado por entero a hacer la apología del jabón de Ross. no era eso. El mundo todo se rendía ante esa prenda con la sumisión de un esclavo. hágame el favor de leer..” ¡No necesitaba más! ¡Tragándome los vientos me encaminé a la casa. y nos veremos las caras. decía en retirada a la mocosa. incontrovertible. un excelente regalo”. cuando el peluquero me estaba motilando. me dijo que ya tenía barba y me afeitó las mejillas. que . —Que. ¡Mamacita!. porque como ya no se lava. Y le alargué el sobre. Había en el envío algo que llamaba infinitamente más mi atención. Y redoblaba mis exigencias. Cuando crezca más se los hago. — Pero si no tengo calzoncillos. Su respuesta era invariablemente la misma: —Usted está todavía muy chiquito.. Espera que me hagan los calzoncillos. tenían su origen en la falta de la anhelada prenda. A los tres meses cumplidos durante los cuales fui diariamente al correo. Como en mi casa no había por el momento enfermo. libre de porte y gastos. Todas mis debilidades. S. Fíjese como estoy de afeitado.A. Si alguna condiscípula hacía burla de mí y hasta llegaba a las vías de hecho y me zarandeaba de lo lindo.. temblando de emoción. Manizales. llegó el regalo ofrecido. Colombia. enarbolando los puños. —¿Y qué? — Pues lea. Entonces. podría mostrarles los calzoncillos y decirles con altivo gesto: soy un hombre. porque ya soy grande. Hoy. En la última página se abría una interesante apuesta: “¿Cuál es el jabón —se preguntaba a los niños—. Cuando tuviera calzoncillos sería grande y podría tener novia y requerir de amores a las bulliciosas colegialas que ante mis requiebros amorosos reían entre burlas de torturante ironía. Podría también demorarme en la calle hasta después del Angelus. —Sí ya leí pero es que no veo el motivo que usted tenga para decir que ya es grande. Pasaron todavía muchos días sin que ella atendiese a mis ruegos. porque me fijé en la barbera y le quedaron pelos. Y hasta podría fugarme del hogar materno e irme por el mundo en busca de aventuras cuando sintiese el primer afán migratorio en las profundidades del alma. yo no podía defenderme e imponer mi sexo a la audaz contendora. Mire la prueba. ¿cómo podré ser grande? Hágamelos y verá cómo me vuelvo grande. todas mis cobardías. y campear altivo y desafiante por entre los odiados policías cuando me sorprendiese la noche escuchando los acordes de la banda de música o recorriendo los suburbios del poblado tras del oso bailarín de algún gitano. La suerte me deparó un argumento definitivo. Para un hombre con calzoncillos no existía ningún deseo imposible. —No señora. Pero un día le fue imposible a mi madre resistir por más tiempo. —Pues sería raspándole la mugre. en letras muy grandes. un parche poroso o un centavo de quinina.. Con ser muy bello. porque no tenía calzoncillos. como para que lo viesen todos: “Señor DON RAFAEL ARANGO VILLEGAS. mirad estos calzoncillos que me acreditan de tal.Y la idea me seguía taladrando cada vez con más fuerza.. Los tuviera y otro gallo le cantara a la atrevida mozuela. puse a prueba todas mis argucias hasta que alcancé un ejemplar. ¿no ve el motivo? ¿Y eso no es nada? De manera que usted cree que esos señores. En seguida envié la mía: “Yo exijo siempre a mi madre que me bañe con jabón de Ross”. heroico: ¡Llegaron por la primera vez a Manizales los almanaques de Bristol! Los regalaban en la botica a quien comprase unos celis. Era un bello encabador de plata. exclamé ahogándome: hágame ahora mismo los calzoncillos. en el sobre del paquetico se leía muy claro. cada vez con más fuerza: —mamacita.. cuando ante mis desenfrenantes galanteos estallasen en hirientes burlas. no me interesó gran cosa. ahora sí estoy grande. con enchapados de oro. que ustedes deben exigir a sus mamás para el aseo diario? A quien envíe la respuesta en el cupón adjunto se le mandará.

si en esos días no había ocurrido en el pueblo suceso más importante? Pero pasaba el tiempo y ella nada decía. amenazando con los cerrados puños: —¡Irrespetuoso!. Y colmé mis anhelos. contigua al dormitorio. viesen mis calzoncillos y constatasen mi hombría. criminal. me inundaba el gozo. En la sala de la casa. anduve presurosamente. Porque era absolutamente necesario que todas esas gentes se enterasen aquella misma noche. Con mucho trabajo logró mi madre reducirme al lecho ya muy entrada la noche. ¡Se iban a ir sin enterarse de que tenía calzoncillos!.. Los mostré a la cocinera y me asomé al balcón.. Aquiles. y ya no pude contenerme más. Revista Gloria. qué machía! Algo me mortificaba que a la procera prenda le corriese por toda la pretina un letrero que decía: “Gold Metal”.. infame. infatuadas porque eran grandes. anonadadora. Enero/febrero de 1948. ¡Salté del lecho. Sobre los calzoncillos ni una palabra siquiera.. y todo lo más que hubieras querido. la señora del alcalde.. Daba vueltas en la cama y levantaba al aire las piernas para mirarme de la cintura a las corvas. y ella nada había dicho. ¡pobre madre mía! Pero era absolutamente indispensable que esas gentes. ¿Cómo no había de hacerlo. invulnerable. a fin de que dejasen de considerarme como a un chiquillo. Decididamente el argumento era heroico. Sentí que alguien se levantaba para despedirse. ¡mal educado!.saben tanto.. ¡Qué elegancia. seguramente. Lo que valía en el pueblo. mortal. pero rotundamente rechacé la manta con que quería cubrirme. . Lo haría. en forma ruda. le van a decir “¿Señor DON RAFAEL ARANGO” a un muchacho chiquito? ¿O es que usted quiere saber más que esos señores que hacen los almanaques y que son tan sabios? Sonrió mi madre y apenas se atrevió a negar mi aserto con un ligero mohín. se oía grande animación. Al otro día a las cinco de la tarde (ese día anticipé la acostada) andaba por los corredores de la casa en calzoncillos. Aquello era inaudito.. La alegría me embargaba. ¡grosero! Eso. ¡Lo decían los sabios!.. No. las niñas del frente. de Fabricato. ¡desvergonzado!. De mal grado me tendí en él. y mi madre me increpaba. Yo aguzaba el oído y aguardaba con impaciencia que mi madre comunicara a la selecta concurrencia mi feliz acceso a la categoría de hombre. ¡Qué malas! Crecía mi angustia. Ya me harían otros que no tuvieran semejante inri. la mujer del juez. Mi triunfo fue resonante. inmenso. De un lado los visitantes celebraban mi hazaña y aplaudían mi gesto. qué distinción.! No puedo pintar el indescriptible revuelo que mi presencia produjo. Pero finalizaba la visita. Se hablaba de todo y se hacían comentarios sobre pequeños incidentes de la vida aldeana. e irrumpí en la sala. Mis hermanas querían fulminarme. mostrando a todo el mundo la valiente prenda. Estaban de visita varios amigos de la casa. De otro lado se me censuraba. 11. Imposible conciliar el sueño.

doloso. sino un vivo muy especial. y de mal vivir”. y Secretario General de la OEA) está contenida en sus artículos de prensa. quien ha inventado todo género de trucos para burlarse del Estado. dicharachero y convincente. y en ocasiones por debajo de la ley penal. Fundó y dirigió varias publicaciones. Toda su obra de escritor y de estadista (dos veces Presidente de la República. claro está. bufona.Alberto Lleras Camargo El Tiempo y dirigió este periódico en ausencia de Eduardo Santos. bajo el seudónimo de Allius. por cuanto su víctima principal es el moderno Estado de derecho y el régimen de leyes en que ya nadie sabe exactamente qué es lo que hay que hacer y lo que no debe hacerse. No es el vividor. Empleaba la segunda persona del plural. empujador que dice de tú a todo el mundo. personificaciones y diálogos. La Tarde y las revistas Semana y Visión. propia del castellano peninsular. con soltura ibérica. porque nadie cree que esté haciendo Nació en Bogotá. Y es un tipo muy especial. esencialmente. En la escala moral su definición es menos peyorativa. Aquí se le ha llamado “avivato”. Es un tío que resuelve todos sus problemas e invita a los demás a resolverlos por medios que están apenas al borde de la ley. que le contagió la prosa elegante. su tono irónico y su insobornable sentido crítico. el príncipe del soborno y los pequeños y aun los grandes funcionarios lo miran con una sonrisa condescendiente. En esa primera juventud cayó bajo la influencia de Ortega y Gasset. Con razón ha sido considerado el periodista liberal con mejor prosa que ha tenido Colombia. corrompe una sociedad con una rapidez perniciosa. Se las ingeniaba para ilustrar los temas más áridos de la política o la economía. de la Universidad de Antioquia (1992). Empezó a colaborar en La República con notas sobre temas literarios en las que trataba de imitar a Azorín. también. que no parece hacerle mal a nadie. Existen varias ediciones de sus obras completas. de todas sus reglamentaciones. Vive por encima de sus propios medios. ruin. Es. EL AVIVATO colombianos emplean —e inventaron— un término para calificar una forma de la picardía que escapó a los escritores españoles del Siglo de Oro. de sus complejísimos formulismos. es notorio que la sociedad en la cual se mueve como el pez en el agua no lo considera un bellaco. A los 15 años. personaje “bajo. gracias a que ha descubierto una serie de seudosistemas para lograrlo. y aunque nadie lo ha definido. Sin haber hecho bachillerato ni cursado estudios universitarios. definido en el diccionario como el que vive a expensas de los demás buscando por malos medios lo que necesita o le conviene. le gustaban las alegorías. El avivato. traviesa. En 1929 entró a Los . Y es. entre ellas el diario El Liberal. oxigenándolos con sus novedosas formas expresivas. así como las expresiones más castizas. Su legado fueron publicaciones tan importantes en nuestra tradición como la revista Semana y el diario El Liberal. falto de honra y vergüenza”. Ni el “tipo de persona descarada. a los 83 años. y mantuvo el célebre seudónimo en El Tiempo. en contertulias de bares y salas de redacción. rica en imágenes visuales. cuya jefatura de redacción asumió a los 21 años. en 1907 y falleció en 1990. alegre. se formó una de las más brillantes generaciones de periodistas. Y a su lado. pero en un sitio que no es fácil de descubrir. Aunque Lleras eludía los trucos y tics literarios. abiertamente. entre ellas dos volúmenes titulados Alberto Lleras Periodista. tenía perfil de ensayista montaigniano. escribía como los dioses. Ni el pícaro. Lleras se retiró de la política y se dedicó sólo a las columnas periodísticas. Al terminar su segundo periodo presidencial.

que como aprendiz de Abogado lo primero que pretende es que su cliente se admire de la complejidad de la ley y se atemorice con su peso presunto. para pagar y recibir el comprobante de los impuestos. fluidos para él. etc. como el tinterillo. hasta que de pronto aparece rico o funcionario. acosada por el Estado y la burocracia indolente y cruel. La cosa es no tomar las leyes muy en serio. No porque se rechace a los hombres honrados. pero respetable. y el primero que obtiene todo lo que ella produce. cuando descubre que hay puertas que se abren con unos billetes. Pero está permeando toda la estructura social. severa. además. La sociedad. No es extraño. y allí aprende su oficio y la cantidad de ley que necesita para su menester impenitente. Pero entre nosotros son una inmensa. No todos son casos de ventanilla. para la vacuna. por la especie humana.gran daño. sin saber cómo. para la expulsión de un arrendatario. y ya no se ven colas y filas de gentes pacientes y serias. todas las troneras.. La construcción de un túnel para penetrar al corazón mismo de los depósitos del armamento o de los tesoros de un banco sería su culminación última. de seguro. Pero. conducto informal y estrecho para sus relaciones cada día más extensas con el Estado. y el avivato ha ido descubriendo otras vías subterráneas y pasa por la infranqueable barrera y comienza a manejar las cosas desde adentro. que el avivato acabe por ser uno de los grandes sobornadores. Generalmente comienza como recadero de alguna oficina. y si nuestra mala fama pasa volando las fronteras es porque no hay extranjero que no haya tenido que ver con los avivatos. sino en su sistema empírico de ir probando todos los accesos. sino acumulaciones de avivatos que se van saltando todos los turnos. cuando le llega el primer aviso de algo que tiene que procesar ante la ventanilla del Estado. pero las admira. ante la ventanilla. en otras civilizaciones. se ha ido habituando a que el avivato es un resorte indispensable. No. Entonces es invencible. . se detiene justamente donde la ley penal no puede menos de morder. todos los huecos que para el hombre honorable están sellados. es sabido que el avivato se mueve por todos esos canales. solo a punta de desprecio. Hasta que en todas partes hay un avivato y una avivata. con una sonrisa a la señorita asediada que no se interesa por esa humanidad estropeada y vencida desde el principio. etc. por donde quiera que las cosas resulten más baratas. para siempre. No siempre el avivato se mete en esas empresas. El avivato es uno de los resortes más notables de la mafia. con un guiño al que los vigila. Los debe haber. y pasa inadvertido en esta función. Eso es lo que dice el avivato. pues. Sin darnos casi cuenta. Su estructura moral no es muy diferente. de manos de los contrabandistas. el antiguo país de gente puritana. Es un apasionado de la sociedad de consumo. No es. y sigue adelante. Aun los hoscos esmeralderos y mafiosos requieren sus servicios y él se hace cargo de ciertas sutilezas que no se resuelven a tiros. pues. El avivato es un fresco. como los pícaros la literatura del siglo XVI. pero profesional. Y tiene millares de discípulos. y que va hasta los extremos de la frescura. Que nos estemos convirtiendo en una sociedad de avivatos es uno de los castigos más grandes que han caído sobre Colombia. El avivato puede sacar una licencia más aprisa que nadie. sino “porque no saben hacer las cosas”. sino saltándose barreras que todos los demás ciudadanos consideran hostiles a su comodidad y completamente caprichosas. Se presentará con la plena prueba de su hazaña y una amplia sonrisa que quiere decir: “Usted no sabe cómo hacer las cosas. hipocritona. ha sido sustituido por esta chisgarabís que se mueve como una lanzadera por entre las dificultades que paralizan a la gente. pero su apariencia es inofensiva. Su prosperidad. El no tiene mucha filosofía y no cree en nadie ni en nada. El avivato se resbala. El sabe cómo. como una anguila por entre la maraña judicial y la reglamentación constante del Estado. a donde nadie se atrevería. bien y oportunamente entregados. es notable. manejar toda la red de dificultades que van de la cuna al sepulcro para hacer cualquier cosa. por otra parte. hasta que da con el sitio por donde puede pasarse. déjemelo a mí”.

y BPP. Obando. Si hablamos ahora de ella. y a buscar confortamiento. donde suceden por ahora cosas horribles. (Tomado de “El periodista Alberto Lleras”. curiosamente no parece molestar a nadie. Se extraña que los mismos domésticos. Sr. a lo último sentía flaquear el corazón ante tanta debilidad humana. Antología. sin saber que pecamos voluntariamente al errar y persistir en el error. como prevención para unas elecciones. Volumen 1. LA SECTA TERRIBLE En cuidadoso y lacrado sobre recibo un folleto pequeño. el . tamaño de catecismo. El general Berrío. del general. Entre tanto. Y concluye afirmando que sucede muy a menudo que “el ansia de lucro lleva a muchos hasta coaligarse con los enemigos de la Iglesia con tal de alcanzar sus fines”. alimentada con el recuerdo agreste de las prédicas diocesanas. El obispo Builes advierte en este folleto azul los pecados que se cometen por votar con la demagogia liberal. Mosquera. para cooperar con el enemigo. como aquí en el 60. el uno. es porque Santa Rosa de Osos está al día —oh injusticias— pues el general Berrío la ha tomado de sede episcopal en sede pontifical del conservatismo. aun de la propia. bermejas de por sí. son sus palabras. no a negocios de vil trato. El que arregla todo y perfora el muro de la burocracia. el obispo agrega que nada se ha modificado en la secta terrible a que pertenecemos. con pasta azul —demasiado azul— y este título: Pastoral del Exmo. ¡País de avivatos! La gente común y corriente cree que ese no es más que un oficio como el que figura en las leyes americanas: el expediter. la sede le devolverá su energía. donde seguramente la oveja devota tendrá largas conversaciones con el pastor. no es propiamente tranquilizador para quienes esperan que por Navidad llegue el general Berrío respirando pascualmente amor por todos los partidos y tolerancia benévola por los yerros de sus adversarios. dignísimo obispo de Santa Rosa de Osos sobre el liberalismo. de A. abran al enemigo el camino para subir al poder. 1992). Aquello será un largo coloquio de iras. el general Berrío respecto a la cooperación conservadora en el ejecutivo. Queremos hacer notar a nuestros lectores que el ambiente de Santa Rosa de Osos. El Tiempo. Por Navidad entrará a Bogotá con una rudeza campesina y una fe de leñador. Y habrá dado más soltura a la mano que excomulga. Y luego cuenta por qué es “el enemigo”. y cómo se colorearán las mejillas. En trágica procesión herética desfilan López. el otro a nombre de una arquidiócesis laica. 14 de febrero de 1979. ya autorizado por la silla de Santa Rosa de Osos. en abril de este año. U. Murillo. en las dulces siestas de Santa Rosa de Osos! Cómo se congestionarán las manos donde fulgura la amatista. ¡Nosotros vemos discurrir al prelado y al jefe conservador. 1931. El general ha ido a Santa Rosa. y Rmo. Miguel Angel Builes. sino a comercio de ideas. La pastoral ha sido leída en toda la diócesis de la cual es humilde oveja el general Pedro José Berrío. que tiene oficina en los ministerios. un avivato titulado. Exactamente el mismo concepto que profesa con devoción y energía su oveja más distinguida. y se ven caer sobre las cabezas de los varones de guerra y paz las excomuniones y anatemas de los pontífices. Dr. a nombre de una diócesis conservadora. que vino entero y alarmado a la Cámara. Así los místicos solían encontrarse en alguna villa. Después de esa procesión. a la sombra. y ambos ante el temor de que la grey inerme reaccione. para darse valor o aconsejarse. en España. Allí.populosa institución que. todas las administraciones radicales. o en su desierto los cenobitas.

donde la sensibilidad ha llegado a la estandarización. señor Chaplin. cosa que nos hace desenfadados. como Frank. y a usted no le pasa nada. dolorosa. y ojalá que nadie vea chamuscarse un pelo del general Berrío por haber sido más católico que su pastor. 1. Hoy he visto en un . lleno de chirlos. en la Tierra. RAZONES PARA SILBAR “EL CIRCO” Señor Carlos Chaplin: En el alba de hoy he encontrado un cartel de un metro veinte de alto por setenta centímetros de ancho. zapatos torcidos —como si cada uno quisiera ir por distinta ruta—. a quien considera florentinamente. se abre otra. Y ya en Roma hay conocimiento seguramente de que bajo el cielo de Santa Rosa de Osos el pacto antiliberal se ha hecho carne. Nosotros en nuestra ciudad no tenemos solidaridad intelectual con el resto del mundo. gracias a la infidelidad de sus amigos. Y le confieso a usted que no he sentido indignación. y como la doncella de Orleans. La tarde estuvo excelente. y no hay ningún ciudadano que se atreva a tomar esa medida de protesta sin pensar sus consecuencias extraordinarias. su reputación sufrirá. que usted era un personaje excepcional. emprenderá la reconquista. señor Chaplin. Si “El Circo” se recibe con una tempestad de silbidos —demostración universal de desaprobación— en París o en Nueva York. Y lo hubiera silbado por las razones que impulsaron a manos anónimas a romper el afiche en que estaba usted con los ya mencionados artículos de su personal indumentaria. señor Sigmundo Freud. 1994. El Tiempo. Tomado de Antología El periodista Alberto Lleras. En cambio. de lo que es su obra. hubiera comenzado a silbar antes de que concluyera “El Circo” y no como lo hizo el resto del público. que le hace deliciosa. son menos feroces que los mismos clericales de la minoría vasca -navarra. V. varita flexible. El último dos de noviembre no ha llovido. Sin contar con que usted no lo sabrá nunca. y logré identificarlo a usted. pero quiero equivocarme— una dosis de filosofía oscura. Por el contrario. pudiera torcer en contra nuestra. Roma tiene un gesto de reprobación escéptica para el Cardenal de Toledo. Es un día que nosotros solemos consagrar a los muertos y que tradicionalmente había contado con un decorado de lluvia. Porque usted me ha dado la clave en esta misma película mencionada. nerviosos. que ha dicho cosas reprobables y ha consumado herejías liberales. Pero la Iglesia esta vez procederá con más prudencia. Como llovía —una de esas albas de arrabal que caen por sorpresa sobre el centro de las ciudades— el cartel se había desteñido. 4 de diciembre de 1931. Si yo hubiera estado anoche en el teatro donde se suscitó este accidente. digna de un sábado cualquiera. un intempestivo. sexual. Los sacerdotes que ocupan bancas en las cortes constituyentes. El general Berrío bajará de su montaña hacia el país. Porque usted en “El Circo” ha colocado a su humorismo — perdón. ¿Por qué? La Iglesia sabe que cuando se cierra una puerta. Todo se orienta hacia la paz de los espíritus. el ilustrísimo señor Builes. Con todo pude reconocer que había un hombrecillo de hongo. después de que descubrió. nosotros podemos silbarlo. agujereado. Algún amigo ha podido informarme que la mañana fue de buen sol. cargando la responsabilidad a otra película absolutamente inocente. y sin responsabilidades históricas. Pero esta carta tiene por objeto explicarle por qué “El Circo” tuvo en Bogotá un epílogo que la crítica amaestrada de otros países. Universidad de Antioquia. y al cual manos indignadas habían ido despellejando a tiras. que me estafa a medida que va corriendo la cinta.Nuncio ensaya su mejor sonrisa para entrevista al señor Azaña. Después supe que la multitud había operado aquella injuria iconográfica. Nuestra protesta tiene cierto carácter clandestino a los ojos del mundo. Sepa usted que ayer era dos de noviembre. Pero no es eso solo.

mucho más que los gestos automáticos de Carlos Chaplin en un telón de cine. Y yo vivo en una ciudad que se permite disentir de todo el mundo. perseguido por ese eterno policía implacable. sin derrota definida. señor Chaplin. copiando cada una de sus anécdotas cotidianas. porque usted cree que en todas partes del mundo debe aplaudírsele. Cuando le perseguía un eterno matón de hongo. . y su alma de golfo se daba golpes contra todas las cosas. Como anoche. Y porque todos en esta ciudad somos como usted. en una ciudad como esta. Está bien que el mundo entero aplauda a Carlos Chaplin. El Tiempo. Y por eso esta mañana. y oiga bien. para verlo. muy señor mío. ya sea un poco tarde. 4 de noviembre de 1927 (Tomado de la Antología El periodista Alberto Lleras. señor Chaplin. Porque en todo lo que he leído sobre usted he sacado la consecuencia de que es un ser de excepción. que se llena de miedo ante los matones. en los telones. ¿Se acuerda? Cuando iba „por las calles tropezando. señor Chaplin. en “La Quimera del Oro”. aunque caiga la ira sobre objetos que no la han provocado. y se transforma en filósofo. si no nos atrevemos a patearle a usted en el desarrollo mismo de su cinta. o porque nos ha echado por ella. A medida que ha ido creciendo. calcado de su ultimo gesto de “El Circo”. yo arranqué un pedacito de cartel. que siente cariño por todo lo maltrecho perseguido y mal herido que va encontrando. sin embargo. equivocada. Bueno. que da tumbos.. 1992. que no sabe nunca que sus actos provocan la risa del vecino. agregue que Carlitos Chaplin ha sido silbado. porque siente íntimamente que es un extranjero en su sensibilidad. Volumen 1. en las vías intranquilas de los suburbios.. y que.200 Chaplin de carne y hueso. lo haremos siempre. Cuando usted era un hombre como todos. si señor. y haciéndolo una bolita pequeña. como si usted viera el mundo al través de unas antiparras de aumento. Pero en esta ciudad. Universidad de Antioquia y Biblioteca Pública Piloto). le di un puntapié. En un teatro donde había. unos golfos de buen corazón. Le hubiera silbado. y un extranjero aturdido y errado.cine de familia una de sus películas de antes. los vence. en Bogotá cada hombre lleva debajo de la piel una animulada tropezada. nunca sabemos si es por una razón de dirección inteligente. como aquella. y cuando vamos por una calle. llenos de rencor contra la gloria excepcional de un hombre que lo ha robado para andar por ahí. Cuando hacía danzar los panes. reunidos 1. de movimientos vagos. es usted menos hombre. Hasta otra vez. como la otra. Cuando usted. Y cuando cuente usted este episodio.

La economía de palabras llevada al máximo lo aproxima a la técnica telegráfica. Alberto Lleras escribe: “La Danza de las Horas representa en el tiempo lo que en el tiempo representa el barómetro. Su insustituible Danza de las horas. Católico. Lector empedernido de prensa nacional y extranjera y de la literatura de todos los tiempos.Enrique Santos Montejo (Calibán) Nació en Bogotá. Además de las famosas Danzas. Su magia estaba en la capacidad de comprimir en cuatro líneas una teoría política. de la economía. da una producción exorbitante digna de ser investigada. Nadie ha reflejado mejor que Calibán en su columna los cambios atmosféricos de la política. Tiene fama de contradictorio. pero no dejaba a nadie indiferente. escribía sin arandelas. en el suplemento literario de El Tiempo. otros para rabiar. una sólida. las artes. multiplicado por 1. En ellas están cifradas sin duda sus memorias. de forma clara. casi sin interrupciones. ha sido el más polémico columnista de la prensa colombiana. al tiempo que la primera Constitución de Núñez. sobre la moral. en los años cincuenta. igualmente desencantado del capitalismo y del socialismo. El las consideraba “charlas deshilvanadas. apostólico. muy firme fama de inestabilidad en sus juicios. o por deleite. que son como tiras arrancadas a la piel de mi vida”. —seudónimo que corresponde a un personaje de “La Tempestad”. Con motivo de los 25 años de su muerte. vestía como un lord inglés en Picadilly y cultivaba rosas en su jardín. Tuvo miles de ávidos lectores porque se expresaba de forma descarnada y objetiva. en Tunja. incisiva. columna que publicó esporádicamente. sobre las costumbres. escribió Croniquillas de aquí y de allá. pero ese patriotismo no le impedía ver y denunciar las irregularidades del Congreso y todo lo que afectara el bienestar común. DANZA DE LAS HORAS El prólogo-libro que Jean Paul Sartre escribió para la ya famosa autobiografía de Jean Genet. los dictadores. Nunca pretendió rendirle culto al estilo. pederasta. con un ritmo acelerado y una sintaxis descoyuntada. ha . la hoja y el periodista. de Luis Carlos Adames. de la opinión sobre los hombres y las cosas. y murió en 1971. el deporte. hablaba hasta de los ejercicios espirituales y no se privaba del sermón y del tono moralista si él venía a cuento. fue un clásico del periodismo nacional.. el autor demoniaco que narra sus experiencias de ladrón. romano. amaba por encima de todo a su patria. el Círculo de Lectores publicará el libro “Calibán y la prensa de opinión”. de Shakespeare—. Ambos. asesino. estafador. sobre las ciencias.200 palabras por artículo. sobre los libros. las mujeres. En una semblanza que hizo de Calibán en 1946 para su nueva revista Semana. fueron excomulgados por el clero boyacense. de las tesis. publicada en El Tiempo desde 1932 y durante más de cuarenta años. de las ideas. como hablaba. Su época más ardiente de mosquetero de la palabra fue la de juventud: de 1911 hasta 1916. los presidentes. Unos lo leían para dejarse orientar. Se puede afirmar incluso que Calibán institucionalizó el género de la columna en Colombia: si se calcula un promedio de 300 danzas por año. Calibán. un libro o una película. etc. Realista y objetivo. mientras dirigió el diario La Linterna. pero es esa precisamente la clave de su dilatado prestigio en todas las capas de la opinión pública”. se encerraba en su casa a disfrutar de su magnífica biblioteca. el amor.

en otra a Jean Cocteau. Los fieles. guerrean. Barrera Parra Dear. De los ejercicios salen muchos propósitos de enmiendas. El Tiempo. todos los que ocupan un puesto dirigente. alejados del mundanal ruido. y a veces enmiendas efectivas. periodistas. peroran. sino la oportunidad de la meditación. Pero los existencialistas exageran. pero puede ser algo mejor: el pretexto para que los galeotes modernos-gobernantes. en nuestro ínfimo escenario. que no se les presenta nunca en las horas de trabajo. la moda del Existencialismo está pasando rápidamente. La institución de los ejercicios espirituales es una de las más sabias prácticas de la Iglesia católica. legislan. los turistas comienzan a desconfiar y a cansarse. El existencialista que se respete debe usar caspa. o sea la visita a los lugares del placer. o todos los que en este planeta tan vasto y diminuto a la vez. La inventiva de los explotadores es infinita. ya embriagado de admiración. o “excrementicialismo”. se suelten de la noria en torno de la cual dan vueltas sin cesar. Se reúnen los chicos en sótanos. en la de más allá a Sartre. “Saint Germain and Co” es una empresa destinada a desaparecer en breve. En los sótanos hay sosías de las grandes figuras literarias. ¿Crees que tú y yo. 7 de octubre de 1950. Inmediatamente surgió la industria de las camisas a cuadros. maravillosas y extraordinarias . Ahora les muestran a la tropa de muchachos y muchachas que convirtieron el tranquilo y aristocrático barrio en un circo. En medio siglo el hombre inventó e improvisó las cosas más estupendas. decretan. construyen. forman hoy una de las mejores atracciones para el inocente turista extranjero. pero que bastan para engañar al turista. capitanes de las finanzas que creen dirigir los destinos de la humanidad. que tienen sus cuartel general en el barrio de SaintGermain des Pres. o del descanso afiebrado e intermitente que las separa. después del circo Barnum. Que naturalmente los conceden. El uniforme de los existenciales se completa con mugre y grasa. cabellera no tocada por el peine ni la tijera y barbas de un mes. destruyen. en continuo movimiento infecundo. La civilización moderna es improvisación en la acción. BAJO EL NARANJO EN FLOR La sombra del naranjo en flor no es. por lo menos. Los existencialistas visten la camisa de cuadros. escriben. propicia a la acción. cubiertos de telarañas. Guy Breton nos cuenta cómo los existencialistas. El reposo para el hombre de acción o el intelectual no puede ser simplemente el pretexto para dormir más o comer mejor. De esta manera cuando el turista llega al sótano. piensan lo que están haciendo o lo que van a hacer? No. reflexionan sobre lo efímero y amargo de esta vida terrenal y lo dulce y eterno de la otra. Ya los guías no llevan a los metecos a la “tournée des grands ducs”. Con la presentación de un espectáculo demasiado perfecto. De modo que los únicos establecimientos que no se han beneficiado son los balnearios y las peluquerías. pero como las arañas no trabajan con la rapidez necesaria. Por lo demás. que les fue impuesta por Sartre. Todos sujetos más o menos parecidos a los originales. obsesionados en la persecución de un fin siempre cercano e inalcanzable siempre. Con razón se ha dicho que el Existencialismo es la empresa comercial mejor lanzada. el guía le muestra en una mesa a André Gide. uñas negras.provocado una ofensiva general contra el existencialismo. Sobre todo desde que se convirtió en uno de los negocios más productivos de París. ignorantes de que pisan perpetuamente el mismo terreno. ha surgido otra industria: la de cría de arañas con que los avisados comerciantes decoran los sótanos. Este pregunta tímidamente si podrá obtener autógrafos de estos ilustres personajes. mediante una generosa propina al guía. transforman. que goza hoy de gran prosperidad. como lo llama Mauriac.

que no hay lectura más desoladora y desconcertante que esta. “El Mercurio”. “The Chicago Tribune”. no veía nada. “Luz”. aplastando niños. agarrado con todas sus fuerzas al manubrio. ignoraba como iba a acabar aquella carrera fantástica. Los agricultores piden que se cierre la frontera a los productos de fuera y quieren que las de los demás países se las abran. no marchará más mal que ahora cuando 100 choferes tratan de dirigirla por 100 caminos diferentes. Se estrellara contra un árbol y allí terminaran la aventura y la vida del inexperto chofer. Los capitalistas no quieren que el fisco ayude a los sin trabajo. ¿seremos tan afortunados como el personaje de Twain. En el momento en que la gasolina se agotó. La máquina abandonada a sí misma durante 30 días. le apretó un botón. porque esta es plata perdida. como un bólido fue a dar de cabeza en un charco. Ni uno solo de estos grandes órganos de la opinión cree que esto va bien o en vísperas de mejorar. Los industriales aspiran al mismo absurdo. y éstas que las grandes flotas se redujeran a la nada. “Le Mois” y “The Revue of Revues”. Pues bien: en las conferencias sobre el desarme se llegó a una conclusión genial: las armas no son un peligro sino en relación con el que las usa. Con esta tregua absoluta podría suceder una de dos cosas: o que los problemas se resolvieran por sí solos. o nos estrellaremos sin remedio? Bajo el naranjo en flor he podido satisfacer una curiosidad para la cual en nuestras oficinascamarotes no hay tiempo suficiente: leer detenidamente periódicos y revistas de los principales países. gallinas. los bogotanos podemos estar armados hasta los dientes y no pasará nada. pero no ya en sentido armónico. en París afirman que son precisamente las contrarias. harían una hecatombe. sin saber a dónde ni cómo. Lo que nadie sabe es por qué ni cómo. todos aseveran que esto va de mal en peor. lo que ninguna Lámpara de Aladino hiciera en la antigüedad. y nadie sabe si se va a estrellar. que son un resumen mensual de todas las actividades humanas. Los obreros protestan de que el Estado se dedique a sostener las grandes empresas. Y te aseguro. “The Manchester Guardian”. Pensarás que el perfume de los azahares me ha embriagado. y luego no supo como detenerla. mediante la fórmula bien conocida entre nosotros. “Le Temps”.y consiguió por medio de la ciencia. La máquina sigue dando vueltas. Es decir. En cambio los santandereanos. Los armamentos y la política guerrera. Por el contrario. incapaces de darles trabajo. y buscar en ellos alguna luz dentro de la oscuridad presente. no oía. con palillos. Su única preocupación era no caerse. “Le Matin”. Todo es hoy vertiginoso e impersonal. que subió sobre una máquina. La motocicleta corría y corría por valles y montañas. un mes de suspensión de todas las actividades. Yo propongo como base para una reconstrucción general un mes de reposo bajo los naranjos en flor. son una de las causas principales de la inquietud mundial. de Madrid. y no se hizo daño. sino cada rueda a su antojo. mi buen Jaime. Después de esta declaración las potencias marítimas propusieron que las terrestres se desarmaran. las discusiones y las conferencias con las cuales se trata en vano de arreglar la crisis. la motocicleta se detuvo y el aprendiz. se detenga. si se va a detener o si de pronto volverá a funcionar normalmente. Tengo aquí “ The New York Times”. Porque si en Londres opinan que las causas del mal son éstas. perros. Y así todos los problemas. de Santiago. Los remedios se anulan los unos a los otros y las soluciones contradictorias no pueden operar. Y todo marcha bien mientras el hombre desorientado no sabe qué hacer. cada día más grave. o que los hombres recuperaran la razón y encontraran en el reposo lo que es imposible de hallar en la Torre de Babel. y el desventurado motociclista. No pensaba. confusión de que puede darse cuenta fácilmente el que tenga ocasión de examinar en la prensa mundial el panorama de la situación. compararlos. Naturalmente todo eso produce caos. Cuando la terrible máquina que nos lleva hoy a todos. Somos como el aprendiz de motociclista de Mark Twain. Sobre todo combinado con el .

Desde muy temprano tomé asiento en compañía de gamines. en donde unas mujeres compasivas me dieron chicha con aguardiente.acre olor de la tinta de imprenta que sale de todos estos diarios venidos de las cuatro partes del mundo y portadores de la misma simiente de locura. es invención ridícula de ciertos colaboradores jóvenes. tan impiadoso como el de las épocas en que se descuartizaba a los criminales. bebiendo un trago de agua que él hubiera querido fuera eterno. Y por hoy mi querido Barrera Parra. En compañía de medio Bogotá.. semijóvenes y ancianos de la prensa colombiana. Cuenta Turgeneff en sus memorias que una vez recibió la visita de Flaubert. ESPECTACULO PARA UNA VEZ La muerte sigue siendo el espectáculo supremo. Ninguna consideración sería capaz de hacerme presenciar otra ejecución. Como excusa sólo puedo alegar que era casi un niño. El Tiempo. alegrada por la más bellas fuentes. 1932). cada vez que se le mostraba la cabeza del que antes era su ídolo y luego su víctima aborrecida. estos estetas pulen y repulen su artículo. Gorgouloff fue ejecutado ante un público tan feroz. llenos de vida. y como hubiera puesto ya el verbo “encarecer” le pidió al ilustre novelista un sinónimo. porque me caí de la tapia sin sentido. Los autos de fe agrupaban en España inmensas multitudes que contemplaban con ávida curiosidad cómo se achicharraban las víctimas en las hogueras. Nada hay que atraiga tanto al hombre como el suplicio de un semejante.. DEL ESTILO Estoy de acuerdo con Pío Baroja en no rendirle al “estilo” un culto exagerado. sino pretexto para no decir nada. Vi llegar a los cuatro sin ventura. Y como si fuera ayer. Y el estilo relamido y perfumado en artículos de combate diario. acudí a Barrocolorado y asistí al fusilamiento de Juan Ortiz y sus compañeros. La química del estilo está reservada en otras latitudes a las revistas de carácter literario. y centro de la vida parisiense. La hoy Plaza de la Concordia. debe ser pariente de alguno de los fusilados”. después de exclamar: “Pobrecito. Durante quince días. temblaban ante la muerte inevitable. se vio colmada de pueblo ululante. sus ojos agrandados por el terror y su manos agarradas a la totuma. sus movimientos de autómata. lo alambican y lo entregan a la circulación tan peripuesto y elegante como un dandy de provincia. Lo recobré en una tienda vecina. meditó largo . El estilo no es. según él. Es un espectáculo que sólo debe verse una vez en la vida. Vi su palidez de cera. Muchos años han pasado y todavía conservo la visión horripilante. Yo también presencié una ejecución capital. en momento en que redactaba una carta de recomendación para un ruso amigo suyo. 26 de julio de 1932. Colcultura. vi cómo Juan Ortiz pidió agua y bebió en la totuma lentamente con la desesperación de quien realiza el postrer acto humano. La guillotina ha tenido siempre un grande éxito. basta de filosofías. Tomado de La Danza de las Horas. veo la faz lívida de Juan Ortiz. (Septiembre 15. vi cómo sus cuerpos. oí el estruendo de la primera descarga y no supe más. sobre unas tapias frente al lugar en donde estaban los banquillos. 1972. Flaubert tomó la carta. precedidos de los cuatro cajones que debían recibir sus cadáveres. lo retuercen. chicas de la vida alegre y otras gentes maleantes.

rato. Diciembre 15 de 1932. alarmado. Flaubert fue quizá un imbécil. y en uno que otro gazapo. Pero un imbécil de genio. sin base ninguna ni otro mérito que el ocio permanente que les permite realizar. La obra de Balzac es inmortal. con el mismo trabajo de Flaubert. “Qué imbécil”. que hizo una que otra obra perfecta y absolutamente imposible de leer hoy. Un diario tallado por orfebres sería una de las más insoportables y soporíferas lecturas que pudiera ofrecérsele al público. luego pasó a una estancia y duró allí encerrado una hora. Escribía una página diez y veinte veces. Trataba de buscar un sinónimo armonioso y no lo hallaba. Flaubert ha entrado ya en el olvido. no es posible reparar en galicismos de más o menos. una labor de ebanistería en sus escritos? ¿Qué se le puede y se le debe exigir a un diarista? Claridad y lógica. 1972. Colcultura. Largas vigilias a caza de adjetivos nobles. pero sin la menor chispa de genio ni de buen éxito. dijo. Cada libro representó para él un esfuerzo heroico. Dentro de estas condiciones. Balzac fue muchísimo menos correcto que Flaubert. No es deseable tampoco. Con ello conseguía redactar cincuenta líneas sin repetir ni un adjetivo ni un sustantivo ni un verbo. Tomado de La Danza de las Horas. Turgeneff. Mañana volveré”. con la pluma en la mano. en cacofonías. que escapan a una corrección siempre rápida. en tan corto tiempo encontrar la palabra precisa. fue la conclusión de Turgeneff. es vana pretensión. . “Es imposible. ¿qué diremos de nuestros escritorcitos. Y si esto le pasa a un puro artista. Hacer orfebrería en la máquina de escribir y en artículos a los cuales no hay tiempo nunca de darles segunda lectura. Y se fue llevándose la carta. entró a ver qué pasaba y halló a Flaubert cubierto de sudor.

lo convirtieron en uno de los cronistas más leidos en Colombia entre 1930 y 1960. A los diez años ya escribía versos y asistía a las sesiones de la Gruta Simbólica. En Hace 25 años. Todo mundo es oligarca/ todo el mundo... como lo demuestra la crónica “Por qué se mató el caricaturista”. Fray-Lejón también propinó en prosa y en verso arremetidas que hicieron estremecer la hegemonía conservadora. De humor irreverente. Y cada cual se cree el descubridor de la verdad. que fue el origen en 1944 de sus célebres crucigramas. desmentidas por sus médicos. era punzante y atrevido en sus críticas. de la que pronto llegó a ser jefe de redacción. de Felipe Lleras Camargo. Sus ingeniosos crucigramas y columnas de humor identificaron toda una época del periodismo colombiano. y durante muchos años fue el encargado del archivo del periódico El Tiempo. Sus famosas columnas Buenos Días. una publicación política tan mordaz. nació en Bogotá el primer día de este siglo y hasta su muerte. sobre Rendón. la incomprensión de sus obras y hasta se hizo una innoble interpretación del “Nocturno” para insinuar un oscuro amor en la claridad de su vida. que en 1926 Fray-Lejón fue llevado a juicio por sus ataques al gobierno. años y lustros en desmontar pieza por pieza la vida y muerte de Rendón. Y desde la fría mañana de aquel trágico miércoles 28 de octubre de 1931. relataba los hechos de cinco lustros atrás. y la humorística Hace 25 años. También mantuvo la columna “Gazapera”. pero con el aderezo cáustico natural”. o el depositario único del tremendo secreto. que vertió la opinión en verso rimado y jocoso. donde le sacaba punta al suceso más pedestre. para tratar de explicarse su intempestiva salida de la fiesta en que parecía tan alegre y divertido. Al igual que el caricaturista. los costeños y todos los parias sin noble cuna bogotana. durante horas. Sus rimas de Buenos días eran un desayuno con perdigones especialmente preparado para los personajes de la vida pública y para los de la cofradía de El Siglo. y la atribuían a fracasos comerciales. en cuya nómina permaneció hasta su muerte. A los once años empezó a trabajar como vendedor en la revista Bogotá Cómico. en periódicos y cafés. Hablan de enfermedades misteriosas. A Gaitán le dedica estos versos: “Yo quisiera que Gaitán/ dijera quiénes hoy día/ componen la oligarquía/ que ataca con tanto afán. En 1931 ingresó a la redacción de El Tiempo. fue considerado uno de los pocos sobrevivientes de la Bogotá “cachaca” y apacible de antaño. aunque también podía escribir prosa en registro reflexivo y poético. sus íntimos y la misma .Federico Rivas Aldana (Fray-Lejón) Este periodista y poeta. menos él”. ¿POR QUE SE MATO EL CARICATURISTA? Desde mayo de 1896 las gentes se dedicaron a desmenuzar las posibles causas de la muerte de Silva. en estilo versificado. Su obra no ha sido recogida. Y fundó la revista Fantoches para darse el lujo de publicar sus propios versos. de la que le preocupaba tanta “basura callejera y humana” acumulada en su crecimiento. “verídicamente. Los lectores terminaron por acostumbrarse a su eterna aversión por los conservadores. así como a su visión urticante de la capital colombiana. las gentes se especializaron. en 1982. la otra columna que creó para elevar sus emolumentos y hacerle competencia a cronistas como Jaime Barrera Parra. y se convirtió en adalid de la lucha en Colombia por la libertad de prensa. Dirigió la revista Crítica (1929) y colaboró en La República.

El entraba a buscar una idea para su caricatura y yo tenía que correr a esa hora a mi redacción de Fantoches. alegre. lo cual. cuando la vida era infinitamente más fácil y barata. diarios poderosos como El Espectador y Mundo al Día. Y las gentes que jamás fueron adentradas en la casa de su corazón. lo buscaban y tuvo una seria propuesta de ir a trabajar a los Estados Unidos por dos mil pesos mensuales. hasta llevarlo a cabo en “La Gran Vía”. En una exposición póstuma de Rendón vi unos bocetos de su novia que era la misma mía. otra mundial. sin complicada vida social. Y éste “no” se producía sólo alguna vez al año cuando él quería saltarse a la torera ciertos respetos religiosos o personales. Además. y nos encontrábamos mejor por la tarde en otras partes. ganaba mil quinientos pesos mensuales y los congresistas quinientos. cuando no habían pasado por nosotros una guerra internacional. dijo rotundamente el Maestro. . como es de diáfana comprensión. que desde 1893 hasta hace unos años fue sitio de reunión de intelectuales. y su ingenio brillaba más libre y espantoso. Muchas mañanas platicábamos durante el tradicional paseo por el Camellón de las Nieves hasta el Parque de la Independencia. sino que todo se hacía bajo las miradas del cielo y había un grato calor de vida en las heladas calles bogotanas. pero a donde sólo por casualidad el artista se acercaba. tras de un bien servido y listo espirituoso licor o una charla espiritual. La ciudad entonces era una ciudad. No había entonces que acorazarse en apartamentos. Aquí me gano mil pesos y pago con gusto los otros mil. con tal no vivir en Nueva York. No fue hombre de abundantes anécdotas. que en la alborotada mesa del café. y en donde se reunían gentes de ideas. Cuando al genial artista. un artista soltero. supieron que Rendón se hallaba en angustiosas dificultades económicas. y mejor en la charla dual y paseada. pues tenían la protección de nuestra cultura y de la policía que guardaban las calles. Por cierto que en un tiempo nos despedimos al llegar al Bosque. no es posible en un periódico. Olaya Herrera. pagaban cuarenta pesos por caricatura. Hace cinco lustros. de 37 años. fuera publicada o no. Y luego se casó con un compositor musical.autopsia. soltero. con dólar a la par como era en nuestros tiempos: —No. y no. un conversador muy ameno y chispeante. Otros eran sus sitios favoritos. ni con él convivieron sino sólo en el regocijo bullicioso de las mesas. en pleno goce de concepción. como hoy. sin que nadie turbara la fiesta. una casa de inquilinato. Pero él iba a verse en el parque con una linda morena y. y las charlas se alargaban hasta el amanecer cuando las gentes se dispersaban a pie a sus casas hasta los barrios más lejanos. no podía estar en mala situación con mil doscientos pesos al mes. De tragedias sentimentales. Dentro de ese ambiente nocturno fácil. a mí una morena encantadora me prohibía entrar allí por que la regañaban si me veían. amplio e intelectual se desarrollaba la vida de Rendón. pero sí. en los centenares de cafés y restaurantes alegres y cordiales que de día y noche estaban abiertos. no acepto. otra civil unilateral. cuando el Presidente de la República. griles y hoteles para las fiestas. y extendía mejor al sol su espíritu. ni los tremendos impuestos. Todo es inexplicable en la muerte de Rendón. cuando él solamente tenía amoríos de cabotaje sin enclaje en puerto firme.

cuando Villegas Restrepo fundó La República. Era un “cartón” sobre el Kaiser. Colaboró en la revista “Colombia”. “Los Panidas éramos trece”. No era timidez ni que tuviera un espíritu introvertido. y fue el principal sostén de “Panida”. fundaron la caricatura en Colombia y la sacaron de lo usado hasta entonces que eran las cabezotas sobre cuerpos enanos. “todo político se parece a algún animal”. Y en Bogotá se estilizó hasta llegar a su otra autocaricatura de 1928. como sus póstumos amigos han resuelto. tuteado por los altos políticos o los emboladores o las patilisas y admirado por todos. según una autocaricatura con rizo de cabello. en él veía el país a uno de sus más diestros. simpatía y alma jovial y franca. Incontables son los ciudadanos que desconocen hoy parcial o totalmente a Rendón. Hombre pálido. En bien diferentes estilos pero con altura semejantes y casi al mismo tiempo. como el de Rendón. Y muy pocos ejemplares se vendieron en su vida. Que hubieran sido a la larga monótonas con un solo estilo. o cuando le recordaban sus sonetos de Medellín. según decía. publicó sus primeros dibujos que él mismo grababa en metal. sólo perdía la compostura cuando alguien quería pisarle sus terrenos con el cambio de una leyenda o una caricatura.Entre pocos amigos y en las primeras copas de su espíritu brillaba. valientes y certeros defensores contra los regímenes duros. de más buido ingenio personal. La perfección del dibujo. Los viejos juzgamos que los jóvenes vivieron también todo lo nuestro. En “Avanti”. Cordial y sereno. pero luego se iba encogiendo y silenciando y apenas tenía una alegre intervención. Y poco antes de su muerte se lanzaron dos bien impresos tomos con muchas de sus caricaturas que valían apenas cuatro pesos. la interpretación del momento. se trasladó años más tarde a Medellín en donde estudió en las escuelas de Bellas Artes. Y entonces hay que referirles que Ricardo Rendón. nacido en Rionegro. por fin en 1921. gustaba más de rumiar los conceptos y meter baza sólo en temas favoritos como la política o el arte. Ni si quiera a sus innumerables amigos póstumos. el caricaturista excepcional que al morir tenía 37 años. Su primer dibujo aquí lo publicó Cromos. acogedor. Dentro de ese escenario de la ciudad Rendón era alegremente acogido en las redacciones. y pocos después de su muerte. o una risa de una sola nota. Y siempre era bien llegado a todas partes por su cordialidad. la síntesis afortunada de una situación política. . Rendón y Pepe Gómez. Su pluma se hundía reciamente en las lacras y era un hierro candente que marcaba a los altos delincuentes. buscado con alborozo en los cafés. pues. Muchos de los Panidas empezaron a llegar a Bogotá al rededor del año 15. contra las camarillas. con un capitalón de doscientos mil pesos de esa época y que iba a barrer con todos los demás colegas. Se divertía mejor con las ajenas discusiones. Que estaba tocado de la admiración de todo el país. como cantaba León de Greiff. y las podredumbres políticas. querido por los cocheros y los clubmen. de donde vino rozagante en 1916. En El Gráfico publicó dibujos personales. También hizo allí una serie de tarjetas con caricaturas de personajes en forma de animales. órgano de un memorable grupo de intelectuales medellinistas. Este en el diario era mucho más brillante. Centenares de esos tomos fueron reducidos a cenizas en el incendio de El Tiempo. Nadie los había querido comprar y eso que se habían puesto a precio de quema. Lápiz. sonriente. Lápiz tenía una gran agilidad y variedad de estilos que lo habilitaban mejor para la ilustración de revistas humorísticas. de traje y corbatín y chambergo siempre negros. Pero a nadie habló jamás de sus tragedias ni de su fatal resolución. la leyenda centelleante y exacta hicieron de Rendón el máximo artista.

de Germán Arciniegas. llanos de letreros. a los cuales concurrió toda la ciudad. En un charlol de Bavaria había escrito: “Suplico a mis amigos que no me lleven a casa”. de su madre. a sus dibujos comerciales y sus esporádicas ilustraciones en los diarios y revistas. Las cámaras levantaron sus sesiones en señal de duelo. o no. y sus magistrales portadas para “Universidad”. Nos reunió varias veces en su casa de la Capuchina para sentar las bases de ese gran semanario —muerto ya. El gobierno. “La Semana Cómica”— a Rendón y Pepe Gómez que eran los dibujantes y a mí como jefe de Redacción. que tanto lustre dio al establecimiento. Se había disparado con una pistola colt. y se dejaban los planes para otra noche. sino especialmente político. y dentro de su obra son pocos los dibujos sociales y menos los internacionales. y Rendón volvió a su elevada habitación del Metropolitano. las gobernaciones y todos los municipios aprobaron mociones de dolor. entre los cuales se recuerdan aún la cabeza del cigarrillo “Pielroja” y los anuncios del Zacol. y estaba inconsciente. para expresar el que embargaba a todo el país. limpia de las caricaturas de Rendón coincide exactamente con la de su vida particular y su pensamiento artístico y político. en donde combatió reciamente al General Ospina. compañeros que lo vivieron en sombríos días y alegres noches. fue operado. como siempre jovial y tranquilo. Poco antes de las diez entró a la “La Gran Vía”. pero poco a poco se va afirmando la línea. como puede observarse desde los primeros de “Avanti” hasta los últimos de El Tiempo. La línea firme. dimos por terminado el proyecto y el bar de Restrepo Rivera. Al salir de la sexta sesión. Esta idea tuvo su más seria perspectiva en el año 25 bajo los nobles auspicios del gran acuarelista José Restrepo Rivera. amigos póstumos que surgieron al punto. la charla se enrumbaba por otros puntos. recta.Rendón se inició en la caricatura diaria. pues al día siguiente. que iba a ser empresario y director. en la Primera Calle Real. y salió de su casa en la calle 18. seguros y severos trazos. De pronto se sintió un ruido no muy fuerte y al acudir el camarero halló a Rendón caído con una bala en la cabeza. que por entonces era el Gerente de la Naviera Colombiana. a las cinco de la tarde. Hasta la media hora se discutían los planes. sus maravillosas acuarelas. y luego volvió a sus dibujos comerciales. siempre de claros. se despidió. aunque sin ninguna esperanza y a las 6 de la tarde falleció en medio de la consternación de toda la ciudad que se agolpaba en los alrededores de la clínica. enredada a veces. Hoy hace 25 años se mató Rendón. con mil pesos de sueldo. largas leyendas. en donde charló brevemente con el gran viejo que era don Manuel Murillo. Al día siguiente fueron sus funerales. tenía una cita con don Fabio Restrepo a fin de que fuera al campo a descansar unos días. Pidió una Bavaria al más lejano reservado y sin quitarse siquiera el sobretodo permaneció en silencio allí casi una hora. se desbroza y la composición. se estiliza y perfecciona. En marzo de 1928 empezó su colaboración en El Tiempo. calibre 22. todos dan las . como es claro. Sus “monos” de entonces eran de trazos inseguros. Y su deseo era fundar un semanario humorístico: “Michín”. El dibujo de Rendón no era universalista. Psiquiatras que lo trataron. Hay jóvenes o extranjeros que al cabo de 25 años ignoran no sólo a Rendón sino las circunstancias de su muerte. pero en cuando el Whisky y el jerez empezaban a cumplir. Pasó a El Espectador. En absoluta sobriedad se acostó el día anterior a las once de la noche. A las nueve de la mañana se levantó. se vigoriza. Trasladado a la clínica de Peña. Se apartan.

BUENOS DIAS Siempre en todo periódico el reportero que entra e imagina una cosa muy ágil y muy nueva. al director propone hacer alguna encuesta sobre el asunto grave que esté sobre la mesa. Lecturas Dominicales de El Tiempo. no lo baja de idiota neto la noche entera. que no traga trucos y sabe mañas viejas. Pero si uno tal cosa. se cree que eso es sin duda una cosa moderna y al cronista le aplaude la original idea que hará que ese periódico mucho mejor se venda. las cuartillas airado se las tira a la cesta. pues saben que esas cosas de las preguntas necias tan sólo uno las hace cuando no tiene tema y ansía llenar cuartillas de una fácil manera y de modos muy cómodos sin trabajar apenas. ya que a tantas personas fácilmente interesa. ni justa. el genial caricaturista quizá se sintió cansado de la fiesta y sin despedirse para no turbarla. Ir preguntando a todos en cafés y plazuelas su opinión sobre el punto que el reportero quiera. que está haciendo su viaje de bodas con la prensa. lógica. . cogió prudentemente su sombrero y se fue. 28 de octubre de 1956.más aventuradas y desventuradas versiones y explicaciones. ni natural. a Calibán le lleva. Si el director es una persona tonta y mema. él. el Gato se enfurece y ruge García Peña. Y ninguna. El hecho es que el magistral artista.

Aunque si hace tal gracia ya no es un ebrio diplomado. a un director de prensa. no pueda beber. bohemios y similares (los similares son los congresistas que un día consiguen colocar su preparadísimo discurso) debe erguirse. tiempo e inteligencia. Un recluta de ese noble ejército que trabaja día y noche por elevar las rentas. Y ni siquiera le admite como pago de la multa. 15 de diciembre de 1939. (Aquí . el reportero coge agentes. ¿de qué vive la Policía? El gobierno tiene fábricas de licores que naturalmente no son para poner fomentos ni calentar reverberos. Estas cosas —los licores. sino contra la ética. estudiantes. no los niños— las fabrica el gobierno con el plausible objeto de que el conciudadano las beba en las cantinas. la plata que uno le dejó al estado. cocineras. sino un estudiante que aún no ha dado todos los cursos. El señor alcalde dispone que la policía encalaboce a toda persona que transite embriagada. como su nombre lo indica. empleados y modistas modestas todo el elenco anónimo y cuanto de sorpresa le digan. El animal es la suegra de la futura esposa del niño. sonreído. Hay que ver que el hombre bebe para que se pueda pagar la policía y que ésta misma es la encargada de que él no pueda cumplir con su “beber” como pidió Nelson en Trafalgar. Los rones que hacen no son para que se les pase el trago por debajo del corset y se le pase el dolor a una vieja que debutó en atún. y cuando el conciudadano las bebe en las cantinas y sale a la calle.a costa de una gentes que a nadie le interesan. Quizá si ese sujeto fuera a hacer una encuesta en una forma unánime las gentes le dijeran que el periódico baja muchas veces de venta por esa tontería de las preguntas necias El Tiempo. En vez de estudiar una fina crónica amena que pide estudio. ingenio. Y si no es de los ebrios y los criminales. según otro asesinable equívoco de Antolín. Y eso no sólo va contra nosotros. aunque la ética. la autoridad lo castiga. O a un chiquillo que dejó la alimentación meramente animal. porque alguno tiene que salir aunque sea a pagar el impuesto sobre la renta. ponerse en pie y mantenerse firme. todo feliz lo lleva como su mayor gracia. A NADIE SE DEBE LLEVAR ALZADO Todo miembro del honorable sindicato de ebrios.

Salen dos chicos hablando a voz de cuello y gritando bestialidades. y otro que apenas se sonríe y somos el caballero Antolín y K. cinco mil pesos. El Estado reconoce todo.se podría hacer un chiste sobre el estado. a dormir su “pergamina” y el señor agente lo lleva a que más bien se la lidie el inspector. ¿Y qué quiere don Germán? ¿Una capital de trescientos mil sampermadrides y saninescanos? ¿Y que los borrachos no griten? ¿Es que cree Zea que acaso el único que tiene derecho a tomar trago es el mudo de Francisco? Uno de los dos tiene la palabra. Que otro del bando contrario se entraba a un rancho y lo sacaban corriendo? Grado de capitán y militar de carrera. Es que sale del periódico con Calibán. Tal vez don Germán quiere evitar los delitos por el abuso del alcohol. según el coctel de Nervo? Va un empleado haciendo un sábado todas las “eses” que olvidó en la oficina a tomar un taxi para la casa. Pero don Germán no ha caído en que los delitos no se cometen en las calles sino en las cantinas. ¿Poner policiales por cuenta del bar? Y ¿cuándo sabe el agente si uno va a desenfundar un soneto. Le da colorido. o de vida o amor o poesía. Caballero Calderón que volvió y quiso dar un paseo con Emilia y un servidor. y que al que se chorriaba más mulas lo hacían general? Cuatro.—Milo que vamos ebrios. su tiempo. 10 de soda. Lo único malo de los bohemios es que a veces hacen versos y echan discursos. según funesto calembour de Laureano. cuándo sabe a qué horas debe llevarse a sí mismo? Y la tragedia será para el cliente pues le cobran 30 de güisqui. Son unos estadistas de la Cigarra. y sin siquiera en la policía un trago acogedor ni un piquete al día siguiente para espantar el guayabo. Va uno del brazo con un señor que le dice “idiota” a cada instante y no es alzada. De esos ebrios que hay que conducir. de embriaguez. el sombrero en la mano y los ojos en la nuca. alegra la ciudad. las tienduchas. ¿Qué otro chato duró veinte años durmiendo sobre un escritorio? Una pensión. ¿Que hace cuarenta años unos chatos se rebelaron contra el gobierno legítimo. Y que un alzado gasta su salud. Mientras al agente no se le dote de un jumómetro el decreto no sirve. Y es una injusticia. Jamás el policía podrá . Y doce o veinticuatro horas de cárcel. quince de cigarrillos y cincuenta centavos de agente. los diarios. Y cómo sabe el sereno —como decíamos con Germán cuando éramos centenaristas— ¿si uno va ebrio? ¿O si su embriaguez es de “pelas” de papá Fidel. Y lo llevan es precisamente cuando está alzado que es cuando principia a gastar. Es el que hace mover los taxis. y con una muchacha que vocifera y manotea? Tampoco hay ebriedad. y resulta que no son ebrios. señor agente. Y entonces habría que detenerlos más bien adentro. ni molestia. Y en cambio va uno con un señor que habla muy paso y golpea centenarísticamente el bastón. Y que de golpe se saltan al libro o al congreso a echarlos cuando apenas eran soportables en una cantina. o un revólver? O como ha sucedido tantas veces... los cafés. pero creo que ya lo echará mañana Emilio Murillo). su dinero y su crédito durante seis lustros en una trastienda por ver cómo se sostiene la república y deja de sostener a la familia? Lo llevan a la cárcel apenas lo declaran jubilado. El ebrio aparte de que es un pisco que levanta al fisco. ¿O va uno de brazo de un chico que trastabilla. una confidencia. Aunque el centenarista decía que el abuso del alcohol consiste en emplearlo en cosas que no son para emborracharse.

y se va de cabeza. todo alzado hoy se pone de pie. ¿Que el borracho les pone pereque a los empleados juiciosos? Pues que los empleados juiciosos no cobren los sueldos del erario que sostiene el ebrio. al leer el decreto del alcalde. O que siquiera se vayan a sus oficinas o sus casas para que los ebrios tengan campo libre en donde trabajar para sostenerlos. y agarra al muy ilustre y muy respetable señor conde de Cuchicute que va a acostarse a su casa hecho un Ignacito Escallón. si uno nada dice contra las que ellos escriben? Y así. sin sombrero y alocado es un borracho escandaloso. pues. ¿Por qué se quejan de las malas notas que uno da. como para que estalle el paro general. pero toda enmochilada dentro del sobre todo.saber si el que corre o grita. . decreto irrespetuoso que atenta contra el gremio. Y a lo mejor lo deja pasar a uno que lleva una juma de noventa y ocho puntos. 11 de julio de 1939. o es Riverita que eufóricamente corre tras una chiva. El Tiempo.

a instancias de Vivas. una noche de ronda de suicidas en el Salto del Tequendama. y por concomitancia. un reportero vil. se llama “el sumario”. En el semanario Sábado de Bogotá publicó varias secciones cómicas como el Diccionario. que sobresalía por su calidad de prosa. Las baladas de don Rodrigo de Arce. Que no: que era el otro. fueron a donde el juez municipal. RELATO DE UN JUICIO PUBLICO EN BOGOTA sortearon jurado para la causa pública que. Y el humo. La vida siguió su curso pacífico. En tal predio había palos y árboles diversos. que escribía versos disparatados en clave de humor para los públicos populares. en sus columnas de humor sorprendía por la versatilidad narrativa. encuestas disparatadas y recetas de cocina ídem. en verso. Llegaron a un discreto acuerdo. Vivas Buitrago resolvió hacer leña. como lo podréis observar). Falleció la mujer y dejó unos terrenos. madre de un hijo y una hija. el esposo de ella. tres hijos con paludismo y parásitos intestinales. se desenvolvió con éxito en los géneros del comentario serio y jocoso. seudónimo con el que firmaba baladas y poemas de despecho que metía en el bolsillo de los suicidas para darle un toque más trágico y folletinesco a la historia. que en realidad corresponden al género del reportaje. Lo leí con atención y detenimiento. el cuñado de Vivas. Rodrigo de Arce era un vate hiperestésico y pintoresco. Cuenta Germán Arciniegas que una vez en Buenos Aires le preguntaron por ese poeta misterioso que incitaba al suicidio con la sola lectura de sus versos. Se dirimió la querella. despertó la envidia latente en el corazón de Alfonso. Mientras en los comentarios de Babel del día Ximénez se tornaba demasiado lírico y meditabundo. las parodias de don Luis Sobando (en antihomenaje al gramático Luis de Obando). Desde 1938 comenzó a colaborar en El Tiempo con editoriales. Finalmente. Rodrigo de Arce. Vivas Buitrago. La hija había contraído matrimonio con un honrado labriego. en un juzgado superior. se adelantaba contra un campesino de Guayabal. que tal es el nombre del esposo de la hija de la dama (esto ya se está poniendo complicado. alzó su casa en el predio que le había tocado en suerte. Eran dos los herederos universales de la dama difunta: el hijo y la hija. El asunto era simple y sencillo. En ese diario también nació su alter ego. con árboles y siembra. La primera notificación se me hizo a más de dos meses. Se trataba de aquello que en términos judiciales. un escritorzuelo estúpido e ingenuo”. La Biblioteca Popular de Cultura Colombiana publicó un tomo de Crónicas de Ximénez. También colaboró como cronista en El Espectador y las revistas Cromos y Pan. En El Espectador sostuvo la popular sección Buenas tardes. por el delito de homicidio. Repartieron las tierras y alzaron sus ranchos. comentarios y la columna Babel del día. En alguna vereda del pueblo vivía una mujer adinerada. No obstante. solía definirse como “un cronista. y con el tiempo se volvió una leyenda.José Joaquín Jiménez (Ximénez) El bogotano José Vicente Jiménez (1915) fue uno de los cronistas estrella de El Tiempo desde 1933 hasta su muerte en 1946 —cuando contaba sólo 29 años— víctima de una pulmonía que contrajo en ejercicio de sus funciones como cronista judicial. Riñeron los dos: Que el uno era el dueño de los palos. Aunque lo más reconocido de su producción periodística son las crónicas y reportajes. Un agente de policía me convidó a firmar un papelito y me entregó un mamotreto. El matrimonio fructificó. El juez Me . Y está próxima a salir una selección de sus reportajes en Planeta. *** Le leña daba humo.

Nos leyó el juez unos artículos del código y tomamos asiento en unas sillas. Alonso. por completo. *** El juez consideró que el veredicto era injusto. Sostuvo. *** Se inició la sumaria. el cuñado. Entre tanto el sindicado (un pobre campesino . Eramos cinco los ciudadanos encargados de fallar sobre tamaña ocurrencia. Se hizo necesario. Alonso le tomó la garganta con el sano propósito de estrangularlo. esposa de Vivas. fundada por don Gonzalo Ximénez. Trabados en lucha. del campo a la vivienda. con la pérdida de más de dos meses en perjuicio del procesado. Alonso tenía 25 años. con ardua elocuencia. Y resultó que las declaraciones citadas decían todo lo contrario. Por fin. La sentencia del juez fue confirmada por el tribunal. ayer se hizo la audiencia. La fecha fue pospuesta una y otra vez. desde el día de los acontecimientos. Le correspondió el uso de la palabra al señor fiscal. la tesis del tribunal. ¿Cómo probarlo? ¡Pues con estupenda sencillez! ¿Dónde hirió Vivas Buitrago? En el pecho de Alonso.advirtió que el asunto sólo se podría enmendar. arremetió contra éste. Le dio de palos a su hermana. en el Hospital de San Juan de Dios de esta ciudad de Bogotá. Entre tanto. Vivas 33. fue muy interesante. lanzó una piedra contra uno de los hijos del matrimonio. el miércoles de ceniza del año de 1940. Habían cursado dos años. Y precisamente. con antelación a tan sabio consejo. pues. al frente. para evitar hechos fatales. se presentó intempestivamente en casa de Vivas Buitrago. correspondió su estudio al juzgado superior. en la cara (aún en la cara) o en un pie: nuncamente (sic) en el pecho. joven jurisconsulto. *** Mas. desde el punto que hirió en el pecho. ¿Es cierto que Vivas hirió con intención de dar muerte? No: fue la respuesta del jurado. provocar un nuevo jurado. Vivas fue traído a Bogotá. A consecuencia de ella. Alonso era fornido y corpulento: Vivas raquítico y enclenque. ¿Es cierto que el hecho acaeció en riña provocada y en momentos en que Vivas estaba iracundo? Sí. el día de la demanda. Citó declaraciones para sustentar sus acertos. la sentencia del juez y la confirmación del tribunal superior. Alonso falleció. aceptando la misma tesis. lo hiriera en los brazos. Leyó el secretario el auto de proceder. Lo insultó. de regreso a su casa. *** Este nuevo juicio público. Esto es: Vivas Buitrago hirió a su cuñado con la intención de darle muerte.. respondió el jurado. el negocio que tramitaba. a quien custodiaban dos guardianes somnolientos. Vivas cayó a tierra. y por último. Dos horas habló el señor fiscal. dándoles las espaldas al estrado del juez y mirando. si no hubiese querido dar muerte. Vivas Buitrago había tumbado unos palos. resolvió llevar los palos tumbados. Vivas sacó de sus bolsillos una navaja e hirió donde pudo. El juez lo llamó a juicio y propuso este cuestionario: ¿Es cierto que Alonso murió a causa de la herida que le hiciera Vivas? Respondió el jurado afirmativamente. al sindicado. treinta y tres días después.. según su criterio. Vivas había herido con intención de dar muerte. el soberbio. en el cual intervine como jurado. La herida quedó localizada en la caja torácica. en una mano. nadie tocará los palos: ninguno hiciera leña. parte un tanto sagrada del cuerpo humano. Ergo. El hecho ocurrió en una fracción del municipio de Guayabal. entre cuyos méritos se puede contar el de desconocer. mediante un juicio legal de sucesión. Pues. Repartido el negocio.

Desde luego. habría que descontar rebajas a las cuales el proceso tiene derecho. si no tiene intención de matar. Se trabó en riña con una persona amiga. que Vivas no había tenido intención de matar. todos contestamos afirmativamente. desechó la advertencia que hiciera el defensor de Vivas. debe escoger. sería un andrajo fisiológico. Había vestido un terno azul. por espacio de un mes. “¿Hirió en momentos en que era presa de la ira provocada por agresiones de Alonso?”. A la tercera pregunta respondimos afirmativamente. pues la herida también ha podido sanar.anémico). Vivas resultó absuelto totalmente por cuatro votos en una de las cuestiones y cinco en las restantes. Ese hombre no había querido dar muerte. muy curioso: “¿Es cierto que Alonso murió a causa de la herida que le hizo Vivas?”. por una estupidez de avaricia. de una manera ingenuamente patética. Y solicitó a los jurados que negaran la tesis del tribunal y del juzgado superiores. Tenía las pupilas húmedas. el tono de su voz. cuando lo hirió en riña. lo invitó a que relatara los hechos. el brillo de la mirada. Pues nadie riñe sin ira. Resulta pues. si el juez obrara con la más rotunda severidad. Vivas lo hizo con una voz trémula. Citó las circunstancias y peculiaridades de la vida campesina. sobre la corpulencia de Alonso (a quien debe conocerse como el occiso. “¿Tuvo voluntad Vivas de matar a Alonso en el momento de herirlo?”. quería que se tomara como evidencia de juicio el estado del cuerpo de un hombre muerto. El juez había advertido. el señor fiscal. Sería monstruoso que hubiera quien riñera a las carcajadas. que se acogió una tesis absurda. cual es esa de pretender que un individuo . hasta el mismísimo Tarzán. que las dos últimas cuestiones. El juez al comenzar la audiencia. sobre la voluntad de Vivas de dar muerte a su cuñado Alonso. —¿Cuándo se hizo la autopsia? —Un mes después de ocurridos los hechos que se juzgan. tan popular en estos tiempos. El máximum de pena que le podría corresponder. con la lectura del acta de la autopsia hecha en el cadáver de Alonso. De este término. de manta. A la segunda contestamos cuatro (hubo un voto “cismático”). Ocurrió algo fatal. el trabajoso acesar (sic) de la respiración. que su causa se juzgó sin llegar al fondo del negocio. un pie. muy superiores a los del victimario. si se hubiera sometido Alonso a un tratamiento médico adecuado. ha sido mantenido preso contra toda justicia. después de haber padecido la enfermedad (pleuresía). incalificable. además. o cualquier brazo. si se le mantuviera a tratamiento de pleuresía por el curso de un mes. que este infeliz campesino. Alonso falleció sólo después de los treinta días de ser herido. un hombre trabado en riña. Relató los hechos. Todo: sus ademanes. Tesis luego confirmada por el tribunal. El cuestionario que nos propusieron era. “¿Hirió en riña provocada por Alonso?”. para herir. serían treinta y dos meses. A la primera cuestión. permaneció entre sus dos guardianes. Así. se referían a dos situaciones jurídicas diferentes: la ira y la riña no se aparejaban en el criterio del señor juez. *** El agente del ministerio público (señor fiscal). y su juventud y vigor. aunque la cosa era dudosa. *** El defensor poca cosa hubo de hacer. Allá él. y no la caja torácica. desechando la sabia afirmación del tribunal de que. eran indicio de una emoción violenta. Se sintió agotado y quiso defenderse.

La letra jurídica se aplica con una fidelidad contraproducente. humildemente sin la petulancia de los astros mayores. no como a hombres. en momentos en que se leía el veredicto. apenas podía contener el llanto. sustancian los sumarios y dictan autos. Pero este es un caso aislado. No hay hombre. *** ¿Qué sucede con el poder judicial? Esta pregunta viene a los labios y a la mente de todos aquellos que tengan que ver algo con estos fatídicos y fastidiosos negocios. de la desorganización. *** Si hay una necesidad imperiosa. sino casos. el calor humano. 7 de octubre de 1942. escribientes sin criterio jurídico. Y esta es una pésima manera de juzgar. citó declaraciones que. y. Sólo cuando se trata de un negocio sonado. Del morral saca pan y se alimenta. Un jurado cualquiera puede hacer demorar por uno o dos meses. precisamente. El pobre hombre. No se le conoce oficio. de la indiferencia de la justicia oficial? El Tiempo. para ellos no existen hombres. del fiscal. se les trata como a fichas. Usa un bastón de peregrino y lleva un morral de lona. Viste pobres ropas remendadas. que un viejo. El corazón del juez. afirmaban todo lo contrario de lo que decía el señor fiscal. de que su obligación es. aunque ejemplar. Y que por último. seguido por un bullicioso grupo de chiquillos. El señor fiscal por ejemplo. hacer que brille la justicia. ante cinco jurados relativamente conscientes y cuerdos. Los funcionarios del poder judicial se mecanizan. la facultad cristiana de la caridad. Pierden. arranca de un flautín de hoja de lata. en riña. LA FLAUTA Y LA ENVIDIA Las calles del barrio tienen en las tardes un buen sol que las atisba desde el claro cielo y les da su beneficio. ¿Hay negligencia? Sí: y mucha. juega en el aire una música plañidera y extraña. sino casos. no había leído el expediente del negocio que trató. En los más de los casos. se mecaniza. quizás. Se . ancho de hombros. cuando el crepúsculo rudimentario pone pespuntes de sombras sobre los caballetes de las casas. el sitio en donde deba herir. bohemio y filósofo. sin embargo. después de 32 meses de prisión inicua. Va por las callejas del barrio. precisamente. alcancía de su miseria y despensa de su hambre. sostuvo tesis que iban contra el acusado. se le absuelva. En la tarde. el veredicto en una causa. es esta de la reforma judicial. Es alto. de la solidaridad. los fiscales se toman el trabajo de leer el expediente. El papeleo. o por lo menos así lo parece. ignorante. monstruoso. de resolución inaplazable para mantener la dignidad ciudadana de los colombianos. cuyo cauce abriera una emoción elemental. de amplia frente. de grandes ojos amodorrados. a estos pobres campesinos como Vivas Buitrago. a la faz de Vivas Buitrago. Los trámites son largos. ¿Cuántos Vivas Buitragos soportarán en Colombia (pensaba yo) la pesadumbre de los trámites. de cuyos cinco agujeros minúsculos se escapa la inquietud del tísico viento que canta. Los jueces están agobiados de negocios. y para mantenerlas y sustentarlas. y adorna de colores alegres la desazón de las últimas horas de un día molondro y cotidiano como todos los días. El agente del ministerio público cree que su única obligación es hacer condenar. que luego firma el juez. A estos pobres seres a quienes la vida doblega.escoja. se sienta en los umbrales. Este hombre de la flauta tiene unas barbas que le ponen sobre el pecho una blanca vegetación decepcionada. *** Yo miraba ayer.

lo hace llorar. Juen de Tibillete”. Ejemplo: “Ay. FECULA. Débese ello a ciertas maleaduras que sufren cuando no son animales. Macho de avispa. Ejemplo: “Don Luis de Socabarrás ganó la justa de Satrio. del español miento. el hombre de la flauta lo hace con palabras muy sabidas y rebuscadas y cuando ya la confidencia piensa escaparse de su boca. la estampa del único filósofo. Voquible formado de con. decora a perfección el ambiente de mi barrio. Para qué? Sencillamente para ensayar el método del faquir. De ala interjección convidadora y bar. luego de gustar manjares. Convidados fueron todos los banquetes de Nabucodonosor. Modo. ALABAR. vid y dado. que una tarde de éstas. y trate de hallarse. TALENTO. si urbanamente contesta mis preguntas. Armoniosas voces. o más! Diole victorias el atrio. recuerdo el cuento del faquir flautista que dormía a las culebras. manera. En todo caso. suena su flauta. OBISPO. Hombre que da mentiras. aquestos gallos míos se vuelan de mis corrales. La fécula se adobaba con algunas substancias misteriosas. producir. Yo me he acercado al hombre de la flauta. He tratado de descifrar este jeroglífico ambulante. Era esta una fiesta en que. Pollos que no pían. método de cantar. Y es tal la emoción que el recuerdo y la contemplación me producen. sino huevos. música de cábala y fatalidad. casi imposible. que según la tradición siempre dio maravillosos resultados. y le sopla las entrañas y lo hace gemir. Un hombre que yo envidio con pérfida envidia. que producían la nota do. MANDAMIENTO. se libaba el vino y se jugaban dados. Fe que no sirve para nada. yo no me podré contener y he de robarle su flauta. Porque. Semejantes animales con plumas. PANDO. Quiere . del castellano da. Del inglés man. a la boca se lleva el aparato de latón. y se llame con la voz angustiada de su música. no es más que un hombre que toca la flauta. Y luego. CONVIDADO. ATRIO. El Tiempo. nombre de los expendios de licores. inflexión de mentir. que últimamente huyo del hombre. En realidad. porque sé muy bien. como también los de Baltasar. un maniático o un incomprendido. Lo que no anda o está funcionando lentamente. 7 de febrero de 1936. sin ningún buen éxito. porque siempre que lo veo. Clase de pan musical. Le he preguntado cosas de su vida. He pensado que es un loco. hablar o actuar tres personas. y tan impíos! Salomón Gallo”. pausadamente sin prisa y produce melodías extrañas. lo obliga a reír alborozado y este lenguaje es de comprensión muy difícil. muy usado por los antiguos asirios. él valía por dos.arregla sus ropas viejas y rotas. DICCIONARIO DE SABADO IMPIOS. He pensado que seguramente esté irremisiblemente perdido entre sí mismo.

pero con mala ortografía. contracción de usted. para castigarlos. Al mu de la vaca. pisco. El pueblo. Cosa que casi es. SALUD. (ibídem). diez mil pecados embute y luego. Cosa que tiene rin. torna a alabar. Los cuales pintaban en sus cartas olas y olos. Ejemplo: “El noble Zaquenzazipa se enamoró de Blangaza mas perdió toda la masa pues la dama era costipa. hombre. vamos a tomarnos un trago. edad. la partícula latina id. Nombre de un dios egipcio. como es sabido. Cosas que tienen dos o más baños. IDOLOS. NOVEDAD. idad. Ejemplo: “A las vacas de mi aprisco las llevaré hacia el Talmud. AMENAZAS. Juan de Catalanos”. Lo que tiene suelo y puede dar afincamiento. Imítelas usted. Toneles que usaban las hadas para guardar las aguas con las cuales se aseaban y bañaban. o mejor dicho. a saber: adad. Vaca curandera usada por los indios Matipanchotes. Alternativa de besar. cloruro de sodio y ud. MANDABA. REBAÑOS. Rueda de automóvil. y les agregaban. Ejemplo: “Mi compadre Luis Matute cuando sale del lugar. CONSUELO. inflexión de dar. MUCURA. Ciudadano mexicano oriundo de Teca. Asas de donde se colgaban los amantes en los templos antiguos. A él eran muy devotos los faraones que construyeron las pirámides. compuesto de man. no marcha nunca adelante y se para en el rincón. APOSTOLES. que antecedieron a los grandes descubrimientos. que. para ahorrarse el trabajo. Ejemplo: “Tiene Roberto un camión de modelo interesante. El hombre que no ve las dades.decir. los ha esdrujulizado. Del inglés man. RINCON. MANTECO. Cos que dan las tipas. Son muy ladinas. Tipos que apuestan entre sí. las indias de cierta curiosa tribu del Caquetá. Jesús Ford” TONELADAS. Michea Hunprhinus” OBESO. PIRAMIDE.. hijo. población mexicana. Las dades son cinco. . Iguales a las letras vocales de nuestro alfabeto. odad y udad. engorde y coma salud! Guzmán de Alfandoque” CACIQUES. COSTIPA. Invitación a que usted coma sal. curaban los gusanos de las reses. hombre en inglés y daba. eran grandes pastores.. Era el dios que daba hombres para las batallas. Término marino usado por los cartógrafos de la Edad Media. y de Teca. De sal. Medida de pira.

Entre las piezas de la boca también hay sus temblorcitos. los A . Mar a quien los dioses hicieron silenciar. SERAFIN. pues era puro mancebo. Las cosas serias de los demás. Luis Mamaviejos”. MANCEBO. mas no se topó la traza. Par de pados muy usados. 12 de agosto de 1944. Hombres que eran de pura grasa. veredes que la chica de Hinojosa tiene rudas las paredes aunque parezca calmosa. Pan que se comía por los talones. Las cosas serias de uno mismo. sobre la presunción de que dos famosos espías del Eje anduvieron por esta amable patria con chirimoyidad. Sábado. MISERIAS. CUENTO DE ESPIAS las diez de últimas. La tomaban los indios parapujodecontes. se rectifica la aparatosa información que tuvo que tener origen autorizado. los corresponsales de la prensa urdieron un relato maravilloso y fantástico. grasa. PARPADOS. Cal que se coloca en parte vergonzosa. Diego de Higuerilla”. LASCERIAS. Men. MARCHITADO. Ejemplo: “Veredes don Juan. CALMOSA. que se les adjudican a dos personas. Pedro de Zigüenza” VERDAD. acerca de una tremenda organización de espionaje nazi en Medellín. Invitación que los dientes les hacen a las muelas. SEDIENTA. La cal recién nacida o moza aún. jefe de los G. Angel final. PANTALON. Columna Babel del Día. PARTICULAR. Ejemplo: “Era Manuela María dama de gran corazón pues tan sólo pantalón daba su panadería Lope del Trigo”.CALCULO. Quien ve la dad. Del inglés man. SALCHICHA. lo cual es mucho ver. un tanto abajo de la cintura. CALCULAR. japoneses. Ejemplo: “De modo fenomenal el colmillo toma afrenta de la siniestra cordal que no quiso ser sedienta. Untar la cal en la misma parte. (hombre) y de sebo. Parte que queda en la espalda. La biblia nos habla del mar muerto. Ejemplo: “Mandó el teniente Pedraza darle garrote al tunebo. A raíz del aviso hecho por el señor Hoover. Chicha con sal. Alemanes. italianos y no pocos colombianos pertenecían a la red más peligrosa de espionaje que hubiese funcionado en Suramérica.

en las inmediaciones de Bogotá. cito el caso concreto de la prensa norteamericana. . En Chicago. relaté cómo me había salvado de perecer bajo los apachurrantes golpes de macana del cacique Quesada. Hubo quienes le agregaron a mi pequeño relato circunstancias enternecedoras. si llovemos sobre mojado apareciendo como foco peligrosísimo de actividades antidemo-cráticas. La prensa extranjera. 3 de febrero de 1945. El Tiempo. sucesos extravagantes. nuestra verdadera realidad. aguijoneado por los aperitivos. ¿Colombia? ¡Oh. en una fiesta a la cual asistían un selectísimo grupo de rubias damas y esforzados hombres de negocios. yo.. De pronto.. acostumbra ocuparse de nosotros dando las noticias más morrocotudas. Indios que asaetean a los blancos. desfalcos. sí. cuando menos. son los platos que con mayor frecuencia suelen servirse a la avidez de los lectores. o tergiversando. Colombia se convirtió en un lindo foco de actividades antidemocráticas. Es el nuestro el país que menos propaganda se hace. crímenes atroces. pues. horribles epidemias de suicidios. menguados estamos. Aquellas deliciosas chicas rubias y esos inteligentes varones de empresa se tragaron la píldora.servidores de las agencias noticiosas transmitieron la información a todo el mundo. El escándalo de los espías debió ser desmentido a su hora. Colombia! ¡Tierra de indios bravos! Debe ser muy interesante la vida por allá. como la cosa más natural. como queriendo descubrir en mi cara de idiota las facciones de un indio feroz. Y las damas me miraban. nociva y contraproducente. por las autoridades competentes. Desconocidos. Desde luego esta suerte de notoriedad es perjudicial. La propaganda es hoy uno de los instrumentos más importantes de toda actividad.

una casona antigua conocida ubicuamente con el sonoro mote de “Cinerama”. y un descubridor de autores. Entenebrece esta morada el suave discurrir de un sacerdote. Al igual de las bolas de billar tienen los emboladores una dirección premeditada. además de dirigir estas dos últimas por varios años. el barro y el betún?”. Con las manos aún sucias del betún de la faena anterior se restriegan los ojos legañosos y adormecidos. con una sabiduría que procuraba ocultar. Cosas y tipos de la ciudad VIDA Y AMBICIONES DE LOS EMBOLADORES en el cruce de la Avenida Jiménez de Quesada con carrera quinta. como debieron hacerlo los aterrados habitantes de Roma. el más culto del grupo. Exhibe cándidamente un mármol conmemorativo. Es el Cinerama el sitio donde viven los limpiabotas. y desde el primer momento intuyó su talento. Fue un lector voraz. en donde han pasado la noche. especialmente norteamericanos y del boom latinoamericano. con los pantalones a medio ajustar se tiran a la mitad de la calle. conocedor profundo de los clásicos griegos y latinos. y el manejo del diálogo sin perder el punto de vista personal. Ignorantes de los servicios higiénicos del agua.Alfonso Fuenmayor Más conocido en Barranquilla como el maestro Fuenmayor. nació en 1917 y heredó de su padre José Félix Fuenmayor la pasión por la literatura. a partir de 1939.” Por el lado de la Avenida. a ratos la oratoria afectada de los speakers locales. Los otros. Con el alba salen los emboladores de sus yacijas y escondrijos. y publicó la columna Aire del día. Un radio esparce profusamente las melodías de moda y mezcla. En El Heraldo se encargó de los editoriales durante 26 años. ¿acaso habría creado los zapatos. situaciones y ambientes. Estudió en Bogotá Filosofía y Letras y fue desde profesor universitario hasta senador y representante de la ONU. Arriba se ven toscas columnas de madera y alcobas con pasadizos iguales a los amorosamente propicios corredores de hoteles. cuando Nerón tuvo la idea de decir sus poemas frente al incendio de la Ciudad Eterna. varios gamines entretienen sus ocios en juegos sencillos e infantiles. que fundó con García Márquez. Estampa y Semana. cuando no eran famosos. cronista de las revistas Cromos. En Barranquilla dirigió el semanario Crónica (1950). Con un mínimun de costo viven aquí los solteros únicamente. Cepeda Samudio. una casa con pretensiones de lo que hoy llaman “edificio”. Dios es muy bueno. Pero sin duda donde desplegó sus mejores recursos de cronista fue en la revista bogotana Estampa. Murió en 1994. que amonesta a los habitantes de la casa diciéndoles: “Hijos míos. destartalado. Alfonso Fuenmayor fue el maestro de la generación del Grupo de Barranquilla. Comenzó su carrera periodística a finales de los treinta como reportero. que venía recomendado por Clemente Manuel Zabala de El Universal de Cartagena. cuya desvanecida combinación alfabética reza: “El área en que está edificado este local fue donado por el señor José Marcelino Hurtado. en cualquier sitio. En un patio en el que el sol cuando sale hace una fiesta al deslizarse sobre los residuos de las frutas de la estación. Si no lo fuera. El frente por la carrera es casi señorial. A él le tocó recibir en El Heraldo a Gabriel García Márquez. donde publicó la columna Tipos y cosas de la ciudad. Otras columnas fueron Ni más acá ni más allá y El carrusel de todos los días . En esas crónicas revela su maestría para la descripción de personajes. Van a los predios de su Hay . muestra un solar escueto. Germán Vargas y Ramón Vinyes (el sabio catalán).

. . con el cepillo la caja. al que adoran extrañamente. usadas a la manera de los apaches parisienses que figuran en las películas y el piano. Tipos y Cosas de la Ciudad. de carácter detonante y un cancionero que aún tiene vigencia en las estaciones de radio locales. con el pico más ancho en la punta (ancho. Pobre del embolador furtivo que invada la zona. serios. Es difícil atender la inmensa clientela de un café y por eso se dan el lujo de lustrar los zapatos más de prisa que los demás. sin fatigarse. Los de la más alta. en donde son señores de todos los zapatos sucios. “Ave palmípeda.jurisdicción. Se encuentra en los lagos. Cuando son las doce del día. Los que tienen un sentido más comercial del asunto. doblados sobre los pies del cliente y golpeando.. en cuyo estrecho vientre se rozan mil vendas curtidas con la policromía de las cajas de betún y con uno que otro libro de Vargas Vila. Les sigue en este escalafón que no consta de ningún código. un pedazo de alfombra. se dirigen a determinado café. Con las gorras ladeadas. y en esta más ancho que alto. los que son el modelo de los que comienzan. Se les ve “concretados en el acto”. los emboladores de la Plaza de Bolívar y los de San Francisco que tienen un lugar preeminente dentro del gremio. Generalmente poseen un perro de la peor de las razas. cuya higiene zapatil está encomendada a un embolador que se distingue de los demás por cierta gravedad que proporcionan los negocios complicados. en una mano. anchísimo casi todo es un solo pico) que en la base. (y en todas partes). sus vestidos que no aciertan a tener un color definido y cuyo saco no es precisamente del color del chaleco. Cuando la clientela escasea —también tienen estos señores del betún y del cepillo sus horas negras— se teje una charla salpicada de humor y de palabras gruesas. tienen su parroquia. que parecen diminutos ojos humanos y que la inteligencia del empresario ha partido en dos. como estrellas. 22 de julio de 1939.. en donde están sembrados. da paseítos. una naranja sonriente y amarilla de jugosa pulpa. Se encuentra en abundancia (ciertamente abunda mucho) en estado salvaje (hoy está por completo domesticado). Los emboladores de las oficinas tienen a flor de labio la palabra “doctor”. junto con ese sencillo instrumental. También va dentro. a los lugares de su parroquia. crece la afluencia de los que quieren una repisada del betún para sus zapatos. pero que es inexorablemente real como una ley de la naturaleza. Diccionario Enciclopédico Hispanoamericano.. faquirescos. Es la hora más activa. que resuena como una letanía. Llegados a la séptima cada uno toma una dirección. Revista Estampa. El embolador está compenetrado con los zapatos. Extienden con cuidados rituales. EL PATO Pato. Esta depende de la categoría del embolador. unas sencillas menudas. su radio de acción. en donde se les conoce lo mismo que sus cajas. cuyo nombre luce como un letrero heroico en la gorra. su carne es inferior a la gallina (a este respecto no hay duda). sus chistes. (Hoy el municipio los ha dotado con más bancas de metal). como si obedeciera a una receta del veterinario. van a enfrentarse con zapatos empolvados y llenos de barro. compran los periódicos del día y tienen las revistas de la semana. sobre el que se sientan. intermitentes. y el cuello y los tarsos cortos por lo que anda con dificultad (casi que no anda: frecuentemente está sentado). los que se hayan en la cúspide de la profesión. Ahí nadie más sino ellos pueden lustrar zapatos. Este perro se pasa el día echado y a veces.

Cuando logre que lo vean y saluden todo está conseguido. los que han volado más alto son los que rondan las legaciones. La inmensa pasión que él. Hay también “semipatos” que es una variación. recogerá los pañuelos que se caigan. Cuando un pato está desocupado entra en los cafés y mira detenidamente a todas las mesas para ver cuál es propicia a su instalación. los hay de bailes modestos que viven al compás de un radio y cock tails detestables. cuidando que al volver éstos logren oír. Nada. El dinero está “sembrado” y no volverá a pagar un centavo. por ejemplo. en son de visita. Como en la zoología. despertó en la incógnita —cuyo nombre y figura trata inútilmente de adivinar— traerá como consecuencia que el portador de tan halagüeña noticia se sentará en una silla. saludan y ayudan. cuál es el de fondo y lo interesará hablándole. El “pato” ha llegado a ser un elemento indispensable en los alegres jolgorios y puede decirse que una juerga sin ellos es una juerga deslucida. Es el que tiene una suma que hace cabriolas alrededor del peso. Los “patos” forman una cofradía romántica y dispersa. inesperado. hay mil variaciones de patos. de emergencia. También. El “pato” es el último en beber y siempre deja en el vaso un remanente discreto de cerveza. los hay de los cafés de mala muerte en donde frecuenta el hampa y los remendados. de una muchacha prodigiosamente bella que con interés no desnudo de amorosa simpatía preguntó por él en cualquier lugar del planeta. Si en una mesa hay amigos que no lo han visto pasará varias veces delante de ellos. en donde el puñal acecha con escondida insistencia. Saluda con un saludo general y dice a la mesera en voz alta cuidando que todo el mundo oiga: “sirva lo mismo”. como hay detalles que no se le escapan al “pato” —todo pato que lo sea habrá de ser buen observador— adivinará por ellos. asiste a las fiestas con aire distraído.Pero además del de la clasificación científica. Si se juega cacho o billar el “semipato” tendrá la prudencia y el tacto de ignorar esa clase de juegos. Se acerca. la parte final y elogiosa del discurso. No es exigente y podría serlo ya que hay mesas que necesitan patos como los huevos sal. El “pato” existe porque hay anfitriones y hay anfitriones porque hay “patos”. hablará bien de cada uno de los anfitriones cuando ellos se ausenten momentáneamente de la mesa. Ya está instalado. va directamente a la mesa a la que están sentados. Los hay de las furtivas cantinas de arrabal. Es un convidado fortuito. último. fuera del pato que considera la zoología. reclamará hasta la ira y la amenaza al sirviente que se atreva a echar “clavija” a la cuenta. A la hora de pagar la cuenta se hará el dormido o el borracho o busca un momento de turbación para irse. casi al descuido. ni un incendio. En los momentos desfallecidos de la tertulia alargará con seguridad y sacrificio la mano . Cuando un pato tiene tres perspectivas regala dos. casi siempre abundante. pero se defienden. en seguida. aparentemente ignorante de todo y sin que lo garantice ninguna invitación previa. Es el individuo que. hay uno que hunde sus raíces en la especie humana y que en otras partes llaman en voz de germanía “pavo” y “gorrero”. Abraza a todos y. a costo de su integridad moral. de dos o tres dedos. que todos conocemos por el andar trabajoso que puebla el solar de las casas. Nunca andan juntos. hasta que la fortaleza se rinda. Se ha convertido inopinadamente en una lapa. sin duda. Hay cálculos exactos que dicen que una mesa de tres anfitriones no tolera sino dos patos y una de cinco sólo resiste la presentación de tres. A los pocos minutos vendrá la cosecha. Todo “pato” tiene funciones que cumplir. entre otras razones porque no tiene más. cuando los otros han desocupado sus vasos. y paga rumbosamente. Ineludiblemente hará la charla. En todos los lugares tiene la acepción peyorativa y deprimente de parásito. Cuando entra a un café —los cafés son sus campos favoritos de acción— y ve anfitriones de recurso. lo moverá de ahí. los hay de los cafés más o menos buenos en donde hay limpiabotas y una tranquilidad convencional. a veces. los hay de bailes pomposos que las tinieblas de los trajes de etiqueta no logran hacer lúgubre. si el “pato” lo considera infalible comenzará por elogiarle el vestido al anfitrión —si tiene debilidad por esa clase de zalamerías— en términos elocuentes y efectivos.

como de espuma va llegando la madrugada. Las familias pudientes alquilan una caravana de camiones. 20 de enero de 1940. VICISITUDES DEL TRASTEO El asunto del trasteo. En la noche que precede al trasteo. se encuentra organizado y bate récords de velocidad. y. Negocio cerrado. que ha pasado. Gemelo del panadero tocará testarudamente los sordos portones. Son fieles a esta máxima: “al anfitrión no se le contradice ni veinticuatro horas después. una caja de tres centavos. Nunca tendrá opinión opuesta a la de los anfitriones. como una moneda. Si el estudiante es de más recursos alquila una zorra en la Plaza de Mercado o en San Victorino. Estampas Bogotanas. ya que a veces se le ocurre „desenguayabar‟”. esperará resignadamente. El “pato” es un mártir de la profesión. Revista Estampa. A ratos dirá intermitentemente: “cuidado te quemas”. con ritos convencionales y palabras de cajón. los luceros que incendiaron esa noche una fiebre de deseos. Cuando ya cansada de alegría se ha fugado y leve. Pintores mañaneros tienen el cielo. tan antiguo como universal. será el primero en tirarse al ruedo. sin protestar. La juerga se disemina por mil caminos ignorados y curvos. Es el lento florecer del mundo. con una expresión distraída en la cara. por muchas manos y dueños. Hay empresas que viven de los que se mudan y que mantienen propaganda muy pintoresca. tan común como enojoso. El “si no es por mí” repicará como una campana ebria de alegría.con una cajetilla vacilante de cigarrillos arrugados. Es un hombre de medio vicio o de vicio y medio. —esto entra dentro de sus funciones— la vuelta del anfitrión que salió en busca de dinero. Siempre estará pendiente del momento de encender los cigarrillos para precipitarse con los fósforos. El empleado alcanzado y puntual solamente uno. puede decirse que hoy más que nunca. En el caso frecuente de que el dinero se agote. el ama de casa tiene un sueño que es una pesadilla. Después queda solo. El trasteo es un lugar común. el “pato” llevará la palabra y defenderá la causa de los anfitriones con no esperado desenfado y elocuencia. que la mesa tiene cerveza”. ha hecho pasar y rajar gente. No queda sino a dos pasos. En caso de pelea. Entre más fiel sea está . sigue meditabundo y filósofo. El “pato” se ingeniará para que desaparezcan las botellas vacías —la contabilidad de la mesera— para que el monto de la cuenta disminuya. El “pato” como una “nursery” maternal y cuidadosa llevará a los más averiados compañeros a sus casas. En reuniones posteriores hará frecuentes alusiones al mismo asunto. que en fin. En la mudanza existe un escalafón cuyo punto de partida es el estudiante que se las arregla con un maletín antiguo de lona en el que se juntan los calcetines remendados con las tibias cartas de la novia enamorada con una entrada a cine cuyo valor surgió en una excursión del terno dominguero por las peñas tenebrosas y con un libro raído. se establecen un diálogo medio rabioso y humorístico. Esta es su contribución. Es un drama que se representa en escenarios gemelos de desorden. El estudiante promete 20 centavos y remata así el contrato: “Apenas es un baúl pequeño. La casa no tiene altos”. ángeles vestidos de un color imposible van recogiendo las estrellas trasnochadas. “cuidado te mojas. Es casi una ceremonia. En el caso desgraciado de que por algún acontecimiento más o menos funesto haya que ir a la policía. después de un regateo canino en el que se muerden los tobillos el hambre del zorrero y la pobreza del estudiante. Entablará diálogos o monólogos con palabras llenas de dulzura con aquellos que se quieran acostar en la bondad horizontal de los andenes. que ha perdido el color. Esto lo recordará hasta la necedad muchas veces ante la tertulia.

quejándose. hasta la jovenzuela empolvada y casadera. excepto el chicuelo. “Mucho cuidado que se desafina”. Y al perro. El instante cruel se entretiene matando cucarachas —hasta entonces escondidas— que inician su pardo discurrir desde un rincón. El recuerdo de la otra casa se vuelve más turbio y. Revista Estampa. fuera del programa. Ya en la nueva casa —una casa tocada por el misterio— en la que nadie. Queda como las mujeres gordas que toman específicos para adelgazar. lo mismo que en las películas. una escoba mugrienta. desde la cucaracha abuela. según las exigencias de la nueva residencia. Las niñas —que en eso de acuerdo con las demás del globo— creen que es su deber perforar con grito tembloroso y agudo la bulla ambiente y asustan más al ratón que huye pavorido hacia algún hueco salvador y cómplice que.más confusa. perezoso. cuál es el lugar apropiado para colocar los espejos. reclinada discretamente en la policromía de su uniforme. que está echado y pensativo en un rincón. a pesar de su carácter estrictamente doméstico. y no encontrarse con un par de zapatos viejos o para ver. Allí se realizó una vida. desde el umbral de la alcoba señalando el piano para que traten en buena forma el armónico mueble. Ahora descubren que los escaparates tienen espaldas. La sirvienta. La casa se anima como un manicomio de cuerdos. porque de esa hora —cualquiera— las niñas no pueden oír los consejos de belleza que dicta. está preparado de antemano. . un bulto en el que va. se inicia otra algazara que se parece mucho a la anterior para adivinar en dónde están empacados los cubiertos y manteles. las cómodas pecho para descansar alguna postura difícil. propicia para fantasmas. la sala. en kimona. hace cincuenta años. que fue una bestialidad haber comprado la mesa tan ancha que no cabe por la puerta del comedor. sobre el radio comprado a plazos y cuidado por todos. que es una calamidad que la casa no tenga antena para el radio. Es el piano. fugitiva y remilgona. tuvo necesidad de tragarse varios bastones con mango y contera. esposo de Manuelita. Después la vida se organiza y vuelve a la rutina que durará hasta la nueva mudanza. el retrato bigotudo —unos bigotes que parecen un par de pinceles o un corbatín—. acartonado y regañón del abuelo que para retratarse. le han pisado varias veces la cola. Ve. La madre amorosa lanza un grito al soñar que su hijo el pequeño. pues le duele por cuestiones de índole amorosa abandonar el barrio. 13 de mayo de 1939. tiene vidrio” advierte la señora al mozo del cordel al entregarle con suavidad protectora. “Ese piano. después de una grave discusión. que era hija de Andrés. que los baúles pueden habilitarse de sillas. De pronto un ratón acosado por la algarabía arriesga la vida al atravesar casi en avión. el entremetido y preguntón. Está sola de gente. “Mucho cuidado. el aparato al que la dueña de la casa le ha puesto siempre más cariño. rigurosamente en fila. ahijado de un primo segundo de Olaya Herrera. Van y vienen. se encuentra aplastado bajo un escaparate que perdió el equilibrio. da una nueva cita al policía o piensa reemplazarlo por otro. puede dormir la primera noche. la más fea de las profesoras desde un micrófono ignorado y descrestador puesto en una embrujada estación local. con los espejos. agrega la señora. ahí donde usted lo ve —y repite la historia que ha contado a todas sus amigas— tocó María del Carmen. que es cuñada de un sobrino de José. que. Las mujeres tanto quieren el espejo que lo llevan hasta en la calle. para tornar más tarde.

Emilia llegó de las salas de brigde y de los “coctail-parties” a las desvencijadas salas de redacción. es la papa. pero quienes tan bonita idea han tenido para bajar el precio de la papa merecerían ser condenados a la hoguera. los nervios y el corazón. gritando y fumando como cualquier varón. De Emilia Pardo queda su única novela: “Un muerto en la legación” (1951). y por sus opiniones se guían las gentes. con o sin argumentos. con su implacable sentido común. de teatro. Su compromiso era únicamente con sus ideas. que firmaba Emilia. anota Hoffman.Emilia Pardo Umaña Nació en Bogotá en 1907 y murió en 1961. pese a cuanto se diga. publicado en Sábado27. y de que piensan traer semilla de papa americana. informal y subjetivo. Hablar de medicina. la doctora en amor. con su tono zumbón y su audacia en el enfoque de los temas. pero decir que necesitamos la inmigración que nos llega es una imbecilidad. siendo conservadora hasta la médula. la revista Sucesos y el semanario Sábado. Ernesto Hoffman Liévano escribe: “Emilia es para El Espectador lo mismo que. y Próspero con su Mirador. Este país nuestro cultiva morbosamente la falta de buen sentido. y luego escribió El Tiempo. en la página social de El Espectador. Desde una concepción de avanzada. No es por criticar. naturalmente. según Juan Lozano. Pero. Lo mejor que tiene Colombia. pero no traigan papa! Traigan familias de Decir . De El Espectador salió peleada para El Siglo. La historia apenas le reconoce haber sido la primera periodista en Colombia. de toros. Porque esta cronista sostiene un número de lectores para su periódico que no ha conseguido ni don Luis Cano con sus editoriales. A Emilia se la lee. La mejor del mundo. “En 1934. heme informado de que están trayendo papa holandesa en preciosos empaques. Nunca le importó meter la pata”. porque el holandés tiene el sentido de lo armonioso y bello.. escasearon las notas necrológicas. Y como su muerte en 1954 coincidió con los duros episodios de censura del régimen militar. salvo. la ciudad de Cartagena y el Museo del Oro del Banco de la República. Ulises con sus comentarios y pronósticos internacionales. En sus dos columnas se lanza al ristre todos los días contra alguien o algo.]. Durante nueve años sostuvo su columna diaria. En el retrato de “Emilia”. el mono Salgar con sus reportajes. Curiosamente. Una de aquellas imbecilidades que no tienen perdón de Dios. Se destacó en los treinta por su estilo insólito para una mujer de la época. de música es para Emilia como hacer palotes. Pero sin duda la columna más exitosa era Ki-ki. y con sus argumentos se discute y con sus errores y aciertos se yerra [.. cosa indudable. comenzó a salir sin firma una columna despierta. Era una cronista vigorosa que narraba con toda sencillez. Cualquier detalle de la vida diaria podía ser magnificado o trivializado en sus columnas. buscando un tono casi confidente con el lector. LOS INMIGRANTES que no necesitamos inmigrantes es una tontería de las grandes. ¿no se sabe cultivar? ¡Puede ser. según su confesión. Laureano Gómez es para Colombia: un mal necesario. escribió cómodamente en la prensa liberal. confianzuda y picante que trataba a todos de tigo y migo. que no son comibles. pisando fuerte. Emilia nunca se vio en la disyuntiva de si poetizar o politizar la realidad. sin mucha consideración”. dice Camándula en la recopilación La letra con sangre entra (1984). En general se ocupaba con gracia y naturalidad de temas cotidianos que afectaban los bolsillos. en la que pasaba de la burla a la crítica más feroz. de la que se presenta una muestra en esta selección.

a la gente más fea del mundo. conduciendo a la central a todo el que. por casualidad y en número muy reducido. que no es francés. el árabe sin patria. que en aquellas épocas. y las bocas sensuales abiertas. ni español. doscientos seres de éstos. tiene en su contra que es horrible. Pero nos sobra lo que llega: yo vine en un barco de inmigrantes y casi lloré de desesperación. cuando Bogotá debía tener dos o tres mil habitantes. en Aruba. Y cada barco deja cien. El italiano de los alrededores de Siena. O traigan vascos. “L‟AUTORIDA” cuerpo de policía. del país vasco. no de músculos cortos sino de músculos de ibia. no encuentro una comparación adecuada si no es en los conocidos y poco apreciados “cachacos de pueblo”. Excepto la inmigración española excelente que. ¡ya! No: o que nos traigan una buena inmigración de Italia. pedante y carente del sentido de las responsabilidades. buenos agricultores. les dio un bolillo y quedaron convertidos en los representantes de lo que dominaron nuestras “criadas”. también excelentes trabajadores y leales y sobrios. como las cigarras en tierra caliente. Un buen día. que tiene un extraordinario sentido de adaptación. ahorrándolo todo. ha sido el más característico reflejo de la vanidad. Perú. horrible. las familias son acogedoras y la raza es linda. Lo bueno se queda en La Guajira. que de cualquier parte del mundo que sea. O polacos de Polonia. eso es lo que viene a Colombia. deslumbrados. Nos hacen falta buenos amoladores. odiándonos de antemano. Bolivia. aquí llega siempre lo peor del mundo. que estudia los medios y logra hacerse a ellos. dejando ver los maravillosos dientes sin una carie: “L‟ autoridá”. Es inteligente y tiene ese fino sentido del arte que nunca podrá dejar. ni árabe esa gente sucia. con sus listos ojos codiciosos. que no son esas gentes que aquí llamamos. el señor alcalde contrató tres o cuatro individuos. pero vascos. El italiano por familias. sin pensar aprenderlo. de cualquier modo. No podemos. seudo-francés-judío. mezclas de judíos. en su opinión. vienen a explotar trabajando mucho. duraba todos los años que viviera su dueño. porque el colombiano. les puso un uniforme. poloneses. buenos artesanos. ¡o que nos dejen solos! El Tiempo. ya con su gesto de desdén. es una pésima inmigración. con los pequeños ojos en forma de ranura de alcancía. gracias a esa invaluable herencia indígena que nos dejaron los chibchas. porque no son siquiera judíos puros. Y en Buenaventura. había Nuestro . descuidada. Chiquitín. 12 de octubre de 1950. sin un escrúpulo. en Curazao. no el aventurero. pero sí el italiano-judío. altaneros. ¿Cómo lograron las visas? Porque Colombia. y pasearon sus satisfechas humanidades por calles y plazas.. sin saber lo que decimos. Nosotros no podemos continuar buscando dizque para traer nueva sangre. que son expertísimos y que sería la inmigración ideal. sin hablar una palabra de castellano. de Padua. que para la inmigración es la nación más cerrada del mundo —quizá también la que más inmigración necesita— no sigue el menor plan para seleccionar su inmigración. nos llegó entre el año 37 y el año 40. abusiva. No aprenderán nunca ni el idioma. o sigue al Ecuador. e irse. de Yugoeslavia. vive pobremente y labora mucho. Chile. Todo lo que no es de ninguna parte del mundo. de cualquier región de Italia. el seudo-alemán. fatua. sin una ambición para dejarnos algo. de tiempos inmemoriales hasta nuestros días. “los polacos”. morenucho. que es inteligente. se quedan unos inmigrantes que ya. Nuestros hombres se hincharon.inmigrantes italianos.. de Asís. Ganar.

porque fue despreocupado y original. tuvo el capricho. digno de todas las alabanzas. Estamos. CONTESTA KI-KI. En esta forma. ya de hecho quedan en buen pie. Sin embargo. según los años y kilos que lleven a cuestas. optan por las medidas bruscas. etc. el organismo policivo creció. no ha sido posible desterrar completamente de este cuerpo la costumbre de abusar de la autoridad de que se hallan investidos y que. ¿tal cosa estaría permitida? ¿y si lo estaba por qué no lo había hecho ninguna antes? Reflexionó y lentamente. en la casa se oponen por la diferencia de edades. DOCTORA EN AMOR treinta años. perfumes y toiletes. sufriendo creo que la más terrible desilusión cuando el juez no estimó mi falta suficiente para hundirme por tres o cuatro años en un calabozo. achatada hacia las narices y levantada hacia los pómulos. como un Word. dizque “por desobediencia y desacato a „l‟autoridá‟”. se vino sobre nuestra alegre damisela y le intimó prisión. La madre me quiere mucho. En cuanto ignoran algo. y le ha prohibido toda clase de correspondencia conmigo. a fin de que se entere de la gran misión social a que está destinado. pues. sus orejas color violeta y sus medias transparentes. o un Patou: capital en la que un policía se siente amo y dueño de la moral. pérfido invento de los modistos. y el lento desfilar de los hombre indolentes y admirativos. dándose cuenta de que si logran que la víctima “les falte al respeto”. desconcertados. quiero tanto a esta niña. viendo el correr rechinante de los tranvías. Al padre como que no le suena la cosa. uno de los más notables defectos de nuestra policía en general es su carencia total de sentido común. en pleno año de 1936 y decreta que una mujer que se “embola” debe ir a la cárcel. les queda grande. fue como logró llevarme a mí uno ante los jueces. Siempre eran candidatos de preferencia para llenar la cárcel. etc. Aun cuando soy suficientemente rico. quien parecía la cachucha de un jockey. Pero. se dijo. finamente retocados por el lápiz. por lo general. simpático y alegre. y la solución brilló en su fisionomía clásica. ¿Qué hago? Tengo . Estoy enamorado de una muchacha de catorce. obraron las influencias mentales que heredó con la sangre de sus antecesores. Este fue el curioso caso de ayer: una muchacha. se ocuparon de él los poderes dirigentes. lectores. Marzo 7 de 1936. asustados y temerosos de no estar a la altura del uniforme nuevo y del boliche recién torneado. de la tendera de la esquina. Consultorio Sentimental. “Todo lo nuevo es malo”. tal vez únicamente de diez años para esta parte se ha comprendido con enorme esfuerzo la labor necesaria de civilizar al policía. su sombrerito de última moda. trataron de inculcarle nociones del deber. pero uno de los hermanos me amenaza con matarme si insisto en mi cortejo. en cuestiones políticas deja “regados” a Marx y demás apóstoles. pero aunque ella me quiere. el hijo del compadre odiado. aun cuando hoy día en proporción afortunadamente mínima. De todo esto hace muy poco tiempo. que le he dicho que puedo esperarla dos años para que nos casemos. ya que hacen la pierna aún más suave y sugestiva que al natural. ¿Por qué? Supongo que alguien habrá que dicte al respecto una providencia y ponga coto a las iniciativas de estos respetables funcionarios públicos. llegó a tener uniformes correctos. es esta capital de una república que. que se ríe de Romeo y de Julieta. de hacerse lustrar sus lindos zapatitos de glasé en la plaza de Las Nieves. en su cerebro plano. en el campo sentimental y sabe de modas.cometido una falta. Enérgico. El señor agente se desconcertó. A medida que las necesidades lo exigieron. más o menos tiernas. sus labios rojos. y que no es la de enamorar maritornes. y ponía la queja con aire pedante. con su bella silueta gentil.

Soy empleado de nacimiento y con 50 años de edad. Si continúo así. y para evitar una molestia definitiva he tenido que enfurecerme y dejarla hablando sola. *** Hace ya muchos años me casé por amor. para que la reconozca. Ahora. los argumentos afluyen a su imaginación de tal manera. cuando no son excelentes. y eso está mal. y lo peor de todo. y yo temiendo interrumpir el silencio. así es que tanto ella como yo vivimos en una azarosa expectativa.Desesperanzado Insista decididamente. podría ser que ésta resultara. lo subyugan. y dejando de lado muchos detalles que nada valen. al menos hasta ahora. ¿Qué debo hacer? Un calentano También es que las mujeres son de una necedad incorregible! Se pasan su vida de solteras poniendo trampas. Convendría que averiguara. he comprendido los peligros de la miseria. etc. No sé por qué me imagino que su futuro ex cuñado es hombre de armas tomar. algo. si las cosas siguen adelantando. pero según anden sus asuntos. haciendo planes y desarrollándolos. cuando la educación para seis mujercitas pone en jaque el presupuesto de mi sueldo. y ojalá mucho. mi buena salud y vocación para el hogar me han dado el título de esposo modelo. muy amable. pero para ninguno tenga una diferencia especial. Con una corta introducción. como aquello de que la creen coqueta. ¿Aceptar la discusión e intentar convencerla con argumentos en contra? He agotado todos los medios imaginables de convencimiento. Posiblemente ambos crean estar enamorados. sin prestar oídos a mis reflexiones de optimista. agradable. por lo menos en lo que a mí respecta. Insista. para lograr que el novio se case con ellas. Afortunadamente. Ella probablemente esperando que yo haga algo raro. pero ahora. ¡Imposible! Mi sistema nervioso no lo permitiría. ¿Qué debo hacer? Resignarme a escuchar un eterno sermón de amargas verdades irremediables sobre lo que he debido hacer: no casarme sin tener casa propia. En este país nunca se cumplen la amenazas. Creo que debiera invitarlo muy sencillamente a tomar el té un día. cuando no pensaban en otra cosa. de tal manera que ha logrado asustarme. ésta mucho menos. después de 15 años de tranquilidad matrimonial. y Wilde dice que ninguna experiencia es despreciable. Señora en todo sentido. son lo peor en que puede armarse una mujer. urdiendo ardides. Simpatizan únicamente. lo convencen y después resultan con que ellos se casaron y ellas dizque no sabían lo que hacían. No hago consultas ni respuestas particulares. animada. Claro que su mujer habla doscientas cincuenta mil veces más que . mi incapacidad absoluta para producir más o proponerme ahorrar. Mi mujer es extraordinariamente buena. sin un centavo ella y sin un centavo yo. es decir. Esté con todos. No lo esperan a que acabe de estudiar. sobre él. pero con otros amigos y amigas. aunque sufriendo en silencio las amarguras de la pobreza. Contesto a Enamorada Usted escribe demasiado largo. que hoy es pensativo y romántico. que su genio fue antaño alegre y juguetón. no lo dejan pensar. a ver si lo matan. y también con él. Los extranjeros. se ha rebelado contra la pobreza. tengo la seguridad de suicidarme a la hora menos pensada. Probablemente usted exagera los dos amores: el suyo y el de él. puede escribirme cuantas veces usted quiera. habla doscientas cincuenta mil veces más que yo. economizar en la juventud. pero la cosa no pasa de ahí. para que él no pueda suponer un interés excesivo que la perjudicaría. Esa presión nerviosa nos tiene a ambos malhumorados y locos. etc.

Cuando a las mujeres les da por creer que es fácil hacer plata. viejo. . diciendo que puesto que usted no puede hacer más. con todas sus complicaciones. y necesitaba mejores condiciones. ¡La más callada sobre la tierra habla quinientas mil veces más que sesenta oradores demagógicos reunidos! Pero el matrimonio hay que llevarlo a dos. ¿Qué hacer? No le veo salida. dejará la casa y en paz. y que como tal ha cumplido plenamente hasta donde ha podido. Envíele un hombre respetable. Que piense en sus niñitas y trate de hacerle a usted la vida fácil. nadie les saca esa idea de la cabeza. 7 de enero de 1938. Que si ella no podía vivir así. ojalá un sacerdote o un tío. para que le diga que usted se casó siendo un hombre pobre. No dará ningún resultado. muy fáciles de prever hasta para el más lego. Y tal vez éste podría ser el momento de practicar la sabia máxima de Balzac: “El poder no consiste en pegar siempre o con frecuencia. por cierto. que son. ciérrela definitivamente. El Espectador. pero ensaye. No la convencerá usted ni la convencerá nadie. ha debido casarse ella con un rico.usted. A la próxima discusión. sino en pegar oportunamente”. sabio.

la lobería. Dominaba un estilo sobrio. impide ser o convertirse en lobo. Para empezar. merecen sin embargo que alguien las desentierre y las señale a la lectura de los contemporáneos”. Desde esta columna mantuvo una severa vigilancia sobre la literatura colombiana. De lo anterior se deduce que tampoco el disfrute de un nombre conocido de tiempo atrás. Padre de Luis y Antonio Caballero. económico y sociológico del “lobo”. En cambio el nuevo rico que empobrece de pronto. pues dedicó 46 años de su vida al ejercicio periodístico y fue un infatigable cronista y ensayista de los grandes medios. El lobo. es un estado del alma. Con mucha razón trae Samper esta observación del crítico Antonio Montaña: “Prueba de ello es que hasta en las mejores familias hay lobos”. Se reconoce su talento como humorista sagaz que a partir de la paradoja le quitaba hierro a los episodios más dramáticos. me parece oportuno hacer ciertas aclaraciones. Prolífico escritor. En cambio el provinciano en cuanto tal. de la noche a la mañana o pausadamente perdió o malbarató sus haberes sin que por ello se quedara sin el aprecio y la amistad de amigos y familiares. o sea la condición social del lobo. LOS MOTIVOS DEL LOBO Como una nota al margen de la curiosa polémica trabada entre la poetisa María Mercedes Carranza y el periodista Daniel Samper Pizano sobre el contenido social. hasta 1977. con esta presentación: “Quisiera emprender. con sólo 34 años. automáticamente pierde prestigio y autoridad ante la corte de lobeznos que antes los imitaban o los perseguían. los jeans y demás embelecos—: el lobo a secas. y el goce de viejas coyunturas sociales en un medio superior. en este rincón perdido del suplemento literario. cuidadoso y original que encajaba en cualquier tema. ya olvidadas. tomado de la obra de Proust y se popularizó desde entonces con esa ágil columna que sostuvo durante 39 años. publicó 36 títulos. “Siervo sin tierra”. El nuevo rico está mucho más cerca de serlo que quien. Con su prosa se deleitaron muchas generaciones. de aquellas que han logrado sobreaguar del olvido y de las otras que. temas en los que ejerció un magisterio tan valioso como el de sus contemporáneos Hernando Téllez y Próspero Morales Pradilla. y hermano de Klim. entre ellos las novelas “El Cristo de espaldas”. En 1938 comenzó a firmar con el seudónimo de Swan. Inició su columna “El tiempo perdido”. “El diario de Tipacoque”. la lobería. el oficio de la crítica y la industria editorial. a quien no le . la discoteca elegante. poco o nada tiene que ver con su circunstancia económica. un donoso y grande escrutinio de las obras de la literatura colombiana. la Coca-cola. A los 16 años publicó el primer artículo en el suplemento literario de El Espectador. Swan también impulsó la radio cultural desde la emisora HJCK hacia 1950. decían los antiguos —gentes anteriores a la era del transistor en la oreja. en el suplemento literario de El Tiempo (mayo 6/1951). Explosivo a la hora de escribir sobre la realidad del país como intelectual anticonformista. donde se propuso con una programación musical y literaria “quitarle las alpargatas a la radio colombiana”. En 1944 fue nombrado Académico de Número de la Lengua. la droga. en La Razón y en La Revista de Las In-dias. o el lobo rico que deja de ser rico y se conserva lobo. o mejor. y en 1966 se ganó el Nadal con “El buen salvaje”. También colaboró en El Tiempo —en 1942 dirigió el suplemento literario—.Eduardo Caballero Calderón (Swan) Nació en Bogotá en 1910 y murió en 1993. La falta de medios no es inherente a la condición del lobo. con una gran fortuna por detrás.

pues. de la cortesía. En el Perú se le dice guachafo. Si la cortesía no existiera. Sólo a ella puede imputarse esa demora espantosa que sufren los tranvías en las esquinas. en darles la acera en la calle. En materia. el obrero. Si se suprimiese radicalmente la cortesía. Hasta a los llamados jet set. el artesano. El lobo desearía ser distinto de como naturalmente es. ya nacionales o internacionales. si se corta de cuajo . es el desastre. nunca son lobos. como se ve por su simple definición. De la cortesía nace esa calamidad urbana que consiste en que ningún teatro abra sus puertas a la hora anunciada. ninguna fiesta comience cuando lo quiere el desventurado que se aviene a darla y ninguna conversación telefónica dure menos de media hora. un sentimiento de inseguridad que tampoco tiene que ver. con la hache degradada en ge. En la Argentina se llama guarango — la noche se aplebeya y se transmuta en ge— al tipo que le llamamos lobo en Colombia. el campesino. pues.importa ocultar su procedencia para presumir de urbano y de ciudadano. copiar su vestimenta. sin bajarse a la calle cuando pasa la prima hermana de la amiga del primo del novio de una parienta que toca el tiple. de toda lobería. etc. con la procedencia o la fortuna de la persona. en permitirles llevar críos a la iglesia. óigase bien. en hacerles o dejarles hacer visitas en las calles. de lo que las señoras llaman la buena crianza y el señor Carreño —uno de los hombres menos urbanos que ha conocido la urbe— llamaba la urbanidad. toda una historia a la amiga que viajaba con ella. Está persuadido de que el hábito sí hace al monje. La indiferenciación social produce. simplemente. contra lo que reza el adagio. dificultando la marcha de los transeúntes menos relacionados. en el sitio menos adecuado. dueños de una personalidad propia y no prestada. es propio. acabó convertida en princesa de Guermantes. los transeúntes andarían por su derecha. En Chile lo bautizan de siútico y en España de cursi. de habas y de lobos. Gracias a la cortesía. Cree que para levantarse a la estabilidad psicológica y social de sus prestigiosos modelos. El Tiempo. Por ella las salidas y entradas de cine se convierten en remolinos de tortura. sus tribulaciones amorosas. La cortesía consiste en cederles el puesto a las señoras en los tranvías. sin dejar por ello de ser loba para sus nuevas y aristocráticas relaciones. Tan universal es el fenómeno que en el París de Marcel Proust. La cortesía. lo mismo que en el Moroco de Nueva York. la sofisticada y burguesa Madame Verdurín. Lo inauténtico. basta remedar sus costumbres imitar sus maneras. a último momento. lo forzado. por ser auténticos y espontáneos. donde una señora que se baja resuelve contarle. en tolerarles sombreros de tres pisos en las salas de cine. el caos urbano. todo aquello que indica una inestabilidad psicológica más que social. una inestabilidad psicológica. lo imitado. para el príncipe de Polignac eran lobos de atar y de aullar los descendientes coronados de los Mariscales de Napoleón. 8 de junio de 1974. claro está. en interrumpir el tránsito durante media hora mientras se espera que la niña del automóvil le cuente a su amiga peatona. en tolerar que rompan las filas ordenadas que se forman a la entrada de los cines para comprar boletas. las orejas del lobo asoman tras los cristales del Dodge-Demon de color curuba. el desbarajuste. ya que en la jamonería de la madurez y en virtud de un segundo matrimonio brillante. y sus colmillos —enchaquetados o de prótesis— relucen en la penumbra del Unicornio de Bogotá. lo cierto es que en todo el mundo y en todos los estratos sociales germinan lobos y se cuecen habas. Se trata. En la vida real. DIATRIBA DE LA CORTESIA No se trata en este comentario de la semana de la cortesía. los señores andan haciendo quites por la calle a las señoras.

Selvas húmedas y calientes. y cuando el caucho pierde su valor en los mercados. Piense el lector lo que sucedería en Nueva York. Nueva York se aplastaría en media hora. ese oro líquido que después. donde jamás penetra el sol. El señor Carreño nos está matando. Los árboles se desangran. Los señores no esperarían más de dos minutos. el oro negro! El otro. Pueden hasta prescindir del oro. ni los niños podrían jugar con bombas de colores. El otro canta en el follaje de los grandes árboles. Para redondearlas se construyen empresas millonarias. se convierte en caucho. Los subterráneos se atascarían.. se vuelven malecones. y. sobrecargados del peso de las señoras que se harían la visita en los elevadores. en el momento en que resuelven bajarse. EL ORO NEGRO Vuelve otra vez. por ser corteses. Todo el misterio de los árboles chorrea en ese licor blanco y espeso que va llenando los zurrones de los siringueros. en las selvas espesas del Amazonas. o en Londres. Los trenes elevados provocarían una hecatombe. o que se consumen en las tierras ardientes del Chocó y del Brasil. se convierten de la noche a la mañana en jardines. se aplastarían sobre el asfalto. como sabéis. una de las cosas más eficaces no es la guerra química: es la cortesía. espesuras donde anidan fieras se despejan. donde nadie tenga la tentación de llevárselo.. el de color biliosa. Las señoras no se creerían en la obligación de recorrer toda la parentela viva y difunta de su vecina del tranvía. El caucho lleva al hombre a la selva. van almacenando esa miel silvestre. ni los motores podrían funcionar porque les faltaría allá adentro. una delgada tripita de caucho. playones desolados que agonizan de sed en las sequías. devorando sus . Todo el mundo iría para donde va. Su brillo. Lo que ayer fue un erial. 19 de enero de 1939. El tránsito arrojaría millones de víctimas corteses. se abren a la luz. Los hombres no pueden pasarse sin el caucho. hoy es Manaos. se enjutan. de la entraña metálica. a la vuelta de veinticuatro horas. se convierten en opulentas ciudades. Para destruir a la humanidad. Los borrachos prescindirían de la fastidiosa ceremonia de hacerle tomar a usted un trago en ayunas. en las montañas del Perú. al amigo que puso una cita para no cumplirla. por ser atentos. consumidos en el pantano y con los tobillos devorados por los mosquitos. o acabando de comer dulce de moras. El Tiempo. conquistan por él mundos y ciudades y no vacilan en consumir la juventud y el alma en los socavones de las minas que se ciernen a grande altura. por él hacen la guerra. hoy es Belem del Pará. cuando la lleva usted a un cine. Para ordeñar los árboles surgen poblaciones enteras. sin detenerse ni estorbar el paso a los demás. asfixiando sus ciudades. en las puertas de los cafés. pero sin el caucho no podrían rodar sus automóviles. Por él los hombres matan y se matan. en la boca del Amazonas. Y eso —que no lo soñó Wells— nos está sucediendo a nosotros. al que mantienen encerrado en bóvedas y bancos. mata el espíritu del que lo mira. y ahora de verdad. los grandes rascacielos. se venga asesinándolo. o en París —donde las calles centrales son por lo menos anchas— si a los ciudadanos les diera por practicar la urbanidad de Carreño. Las enormes bolas de jebe y de siringa se echan a rodar aguas abajo. lo que a comienzos del siglo pasado no era sino un desbordamiento vegetal y un lujurioso reino de los árboles. y ya no se creerían en la obligación de conversar con su novia. por los caños que desaguan la selva. yace sepultado desde hace muchos años en las pesadas cajas de caudales. la ciudad sentiría un alivio. En fin: que sin la amabilidad ni la cortesía la ciudad sería casi deliciosa. despoblando sus puertos. Para refinar el caucho crecen como una especie de hongos gigantescos las chimeneas. y los hombres. en las refinerías. por ser amables.la urbanidad.

¡Ay! amigos. no se concebiría que un escritor como Dostoievski llegara a una tan perfecta identidad entre su alma y la del pueblo ruso. a mis compañeros en las artes y las letras. sus corpulentos árboles. Nosotros solos. tocó la raíz más dolorosa de la vida. la tierra. por ser exóticos. alcanzan también la inmortalidad en la memoria de los hombres. rayada por la espuela de fuego de tempestades lejanas. donde cesan las apariencias que constituyen casi la totalidad de las diferencias entre un hombre y otro. Me atrevería a decir que casi todos nosotros pasaremos sin dejar huella duradera en nuestro propio pueblo. 29 de diciembre de 1942.. en un hombre. en las riberas del Putumayo. aquel tránsito de planchones y barcos de rueda por los gigantescos afluentes. Las factorías de Arana. en fin. se oye el grito de los llaneros que llegan diciendo: El caucho! El caucho! Y por las improvisadas carreteras que mañana serán calzadas en los llanos de San Martín. Por ser ampulosos. sus noches maravillosas pobladas de misterio y de personajes vegetales que gesticulan en la vorágine de la fiebre. Y quería hablar de la sencillez para proponerla como un ideal. De ahí que no haya tampoco en el mundo nada más extraordinario que un hombre que no se empeña en aparentar más de lo que es y en mostrarse distinto de lo que él inexorablemente es para sí mismo. dejó al desnudo un pedazo palpitante del cerebro humano. Porque en el fondo de cada hombre. ya se precipitan los hombres con el machete al cinto y la quinina en la bolsa. murió y ha vuelto a nacer de esa manera. aquella multitud que descuajó montañas en el Caquetá y llenó de cantos y lamentos la noche atónita de la selva.. que detrás de ellos está el porvenir de tres cuartas partes de la patria. ¡Dejadlos ir. Aquellos vapores de todas las banderas del mundo que una vez remontaron las aguas del río de Orellana. donde ésta se nutre de los jugos de la muerte. que pone al hombre de acuerdo consigo mismo. ¿no lo escucháis?. tal como se debe pensar. ¡Si yo pudiera. Kempis. También por eso Pascal. hasta los confines del Guaviare y del Napo. Yo conozco la selva y adoro sus ríos. Pero eso no es así. Nos hemos olvidado de él. divorciados del alma de su pueblo.fábricas. la conquista del árbol. por ser lo que no somos. resulta que el ideal filosófico. que procuró pensar con sencillez. Queda y perdurará el hombre de Shakespeare. literario y artístico es la suprema sencillez. se encuentra siempre el pueblo. la humanidad. Quise hacer el elogio de la sencillez. es ser él mismo. por eso mismo. Ayudadlos! Empujadlos a la maravillosa aventura seguidlos. y por eso dejó en sus Ensayos uno de los atisbos más geniales que se hayan hecho en el mundo sobre la naturaleza humana. pero ésta es en el fondo tan difícil.. la riqueza. Y otra vez. en tanto que las paradojas wildeanas dan volteretas en el aire y sus lores alambicados e irreales se descoyuntan como títeres cuando se les quiere confrontar con la realidad. REGRESO A LA SENCILLEZ Nada hay más extraordinario en el mundo que la sencillez... Se me dirá que los espíritus originales y exóticos. todo tuvo su origen en los siringales. El señor de Montaigne fue de esa manera. que pudiera definirse como una identidad de los seres y de las cosas con su apariencia. la fiebre del trabajo. el pueblo no nos reconoce. no representamos nada. Sin esa sencillez. que temo haber alambicado mi propósito.. aun cuando tuviéramos el . si yo pudiera me largaría tras ellos! El Tiempo. el ser que es juguete de sus pasiones. presumo que para el pueblo y para su oculta y fuerte raíz humana. sus gigantescos reptiles. Manaos nació. Como el valor de un escritor y su permanencia en el corazón de los demás no se miden sino por lo que él representa de verdadero y de vital. como Wilde. Ser sencillo.. Por querer ser como otros fueron o son. nacieron y murieron por el caucho. como un fin.. por querer aparentar una realidad que no es la nuestra. cuando es él precisamente el que pudiera dar un contenido vital a nuestras obras.

. Y preciso es confesar con sencillez que Wilde tuvo un poco más de talento que nosotros.talento de Wilde. al cabo no valdríamos gran cosa. El Tiempo. 6 de noviembre de 1942.

Tipo popularísimo único. EL PAISA. político y periodista... y. el más excepcional de los suramericanos. Lo anterior es una de las carnadas que emplea para “pescar marranos” en seco y para confirmar su universal fama de buscalavida. no digo que planta su tienda. de cantar un bambuco. legítima! “El paisa” nació para “hacer plata” sin hacer nada o haciendo las cosas más raras del mundo. y. Alternó el periodismo con la vida de funcionario público y ocupó cargos como el de concejal de Zipaquirá..... antioqueño! “El paisa” ejecuta todos los oficios y ejerce todas las profesiones lícitas e ilícitas habidas y por haber. minuto. por ningún motivo. ¡quién sabe con qué parte del cuerpo. propiamente dicho.. seda vegetal. de beberse un aguardientico cada. pues hermano. fakires orientales”.. sino que tiende su ruana o da rienda suelta a su labia en cualquier parte del mundo donde haya con quién hablar en cualquier idioma o dialecto. vieja! A nada que le propongan dice que no. al rato estará produciendo. en último caso. . echa pie atrás ante ninguna dificultad. que también le jalo . de contar un cuento. se domestican micos. en el caminao. También donde haya facilidad de fijar este cartel. en los años cuarenta. qué chispa. o para adivinar la suerte bajo la razón social de “Abdul y Alí Baba. ¡Qué imaginación. por capital nacional a Bogotá. en la facha se le conoce a leguas. comenzó sus andanzas en Zipaquirá. EL PAISA En el hablao. exponente el más “pateperro” y rebuscador de toda una raza. de hacer gala de una exageración o de gritar apenas pasa por cerca de un policía: —¡Eh. llega a ser presidente de la república.. en letras de mano. la aldea o el ventorro donde cualquier pareja de “paisas” se haya asociado para explotar un observatorio astronómico portátil. verde.. sienta sus reales donde haya modos de hacer un “desenvolate” relámpago de poner a bailar las “muelas de Santa Polonia”. qué frescura la que se carga el más típico de los colombianos. viva el gran partido liberal!. inspector general de la policía y representante a la Cámara.Fidel Torres González (Mario Ibero) Más conocido como Mario Ibero. o gerente.. el más marrullero de los antioqueños! “El paisa” es un producto exclusivo de Antioquia. Mientras el antioqueño. Producto superior estrafalario. o animal o química.. Cuando está cerca. o uno similar: “Se compran güesos de gallinazos jóvenes. se le lee en los ojos antes de que despegue los labios. ¡Es capaz de llevar a cabo una operación de alta cirugía a dedo limpio o enseñarle japonés a una lora. a eso! Y con seguridad si se lo propone o se lo proponen.. y luego en El Tiempo entre 1927 y 1929.. y hasta agrega: — Vea. Ave María Purísima. la que tiene por capital departamental a Medellín. y nunca.. en 1898. trabajó en El Espectador entre 1923 y 1927.. se presenta como el as sobre la materia. se cambean estribos de cobre por planchas de bapor. se arreglan monóculos. Poeta. de rasgar un tiple.. la ciudad del pueblo. qué audacia. Si está varado y lee en un diario que se necesita un técnico en fabricación de telas de seda. no se afane por tan poco. Con este seudónimo también publicó populares series de prototipos colombianos y de bandidos famosos en el semanario Sábado.¡Y si le escasean los gusanos de seda.. se laban perros a domisilio y se REGALAN por 50 centavos polvos para enamorar a las más resistidoras! Ausoluta res herba!”. y por capital continental o mundial.. para despistar.. pero en todo caso produciendo seda. Sus crónicas de El Tiempo sobre el revolcón político de 1930 fueron recogidas en el tomo “Andanzas de Mario Ibero”.

.. el más ladino. o sableando a los paisanos o a los . el más entrador de los antioqueños que pueblan el mundo! Su máxima aspiración en la vida es no tener que trabajar. —A buscar trabajo. el mejor médico que ha dao Antioquia. —Cómo no hombre. de mi tío Esteban. por ejemplo.. coge camino de la noche a la mañana en busca de otro miembro de su parentela del marco de la plaza de Berrío. o armando gresca en todas partes.. y casi siempre está “amanecido”. “descrestando”. de posada y de potrero. en la industria. o lo invierte en un negocio. azaroso. en nada fijo. menos la navaja de barba.. avispado..antioqueños! Siempre anda limpio. hermano. y primate en el comercio... Pues Muñoz Jaramiyo... Anotaré a vuela-máquina unos pocas. La segunda le sirve de llave.. no?. ¡En todo caso.. Si querés t‟echo la historia. agrega: —Este es capaz de morirse. o recitando en las trastiendas. lindo que te está ventiando por aquí. siempre está en actividad! Como los antioqueños son tan unidos y en ninguna parte del mundo falta. lo primero que hace es averiguar dónde vive el antioqueño. Para ponderar lo difícil de una empresa colombiana: —Es más fácil sacar una “guaca” en el aire!.. lo juega todo.. llega a ser el más “perro”. o echando piropos a diestra y siniestra. hombre?.. uno “establecido”. de escalera. dice...zoquetes. o lo juega a los dados. cogidas al vuelo:Como en Antioquia no se desperdicia nada y allá existe el culto de las flores.. ¡Está más quebrao que una carga de canela!.Pero ah. si se le ocurre. o inventando jugarretas de toda laya para desplumar a los encantos y los más listos durante las ferias pueblerinas.“El paisa” todo lo vende. lo cambalachea todo. o vendiendo “micas” a domicilio. “perdido”. de los nacidos en el marco e la plaza de Berrío. “El paisa”.. de las casas campesinas.. Ave María!.Bueno. cuando un “paisa” llega al Polo Norte. Y recorre todos los caminos del mundo cantando.. digamos.Pero pa qué vamos a perder el tiempo si ya sabés que somos de los mismos. la “mar de fiera”. Sus armas predilectas son la barbera y la labia. envolatando a media humanidad y echándose al hombro a la otra media a punta de exageraciones. mijo.. abre un salón de peluquería y hasta un salón de belleza.. los que se sacan a lucir en los balcones o corredores. del General Ospina: —¡Era más antioqueño que un geranio sembrao en una vaciniya! Para denotar que un hombre es demasiado amigo de ganar dinero. de ganzúa. en la banca...Con la barbera se defiende.o dueño de “medio Bogotá”. si yo también soy Jaramiyo. ¡También acompaña todos los sepelios. Para expresar lo arruinado que está el comerciante fulano: —¡Conozca!.. o a Faca.. ataca... pues lo que coge se lo bebe en aguardiente.. indefectiblemente. todo lo “quema”. vivaz.. Alegre.. No me digás. pa poder alquilar la casa. “tigre gallinero” para las mujeres.. o a la Cochinchina.. contra las mordeduras todas.. una “lanza” para atrapar el centavo.. locuaz... Cuando la vida en un pueblo . les vemos vendiendo específicos contra todas las enfermedades. para exaltar de paso esta antioqueñísima costumbre popular.. Capítulos y capítulos podrían escribirse al respecto. de bebida. Hasta parientes seremos con vos.Pero qué bien surtidito tenés el chuzo!. para los tratos. Jamás pide limosna. o en despoblado...—Se hace lo que se puede.. amenaza se abre campo y.ambulante.. de ascensor y de comida. y después de “hacer plata” al amparo de su “pariente”. a la vuelta de cualquier esquina... pa que sepás!¿Ti acordás? Pues el sobrino de Esteban. hermano... son incomparables. por parte de madre. sobre una mesa desvencijada en las plazas de mercado. de palanca.. —Y vos quién sos?— ¿Pero no ti acordás... ¿y a qué vinítes para aquí?.. son empleados para sembrar geranios.años... y segundos después comienza a actuar: —¡Eh. al hablar...“de gorra”.. En materia de exageraciones.Y en esa forma “el paisa” queda instalado en el pueblo... “el paisa”.—El corazón sí me decía de Medeyín qu‟este era mi patio Hijuel diablo pa güeno!. Nunca se acuesta sin haber comido. los “vasos de noche” una vez son dados de baja por su manifiesta inutilidad debido a que se perforan con los. de dichos y de cachos. primo del dotor Jaramiyo. el que le jala hasta dormido hasta las finanzas!.

... Para “retratar” lo ladrón que es cualquiera: —¡Este carga secante pa podése robar hasta las manchas de tinta!. pa que no siás mal pensada...¡Es pior que la llaga de Merejo. so maldito? Y “el paisa” le contestó en son de disculpa y r e s t r e g á n d o s e l o s o j o s c o m o s i e s t u v i e r a m e d i o d o r m i d o : — ¡ N a d a. y ái la tenés en sus quince!.. Por ahí a la madrugada el viejo sintió un ruido bastante sospechoso en la parte alta de la escalera. Para describir al que le saca “música” a todo: —¡Este es capaz de sacarle capul a una calavera!... se lo dice así: —¡Esta es de las tragonas!. repetís lo que ya dijiste.. es de temperamento más “paisa” que el diablo... que si yo entro y digo en voz alta: tu mamá!... y ya por la tarde se cogen las docenas de.) ¡Pa acústica. Cuando alguien tiene una “lora” en una pierna y quiere encarecerle que se cuide mucho. La mujer era muy celosa y un día le cayó sin avisarle a Armenia. una lechuga en cualquier parte. que sos tan sabida!. te quitás el sombrero..... adivinalo vos.. casa donde habitaba con su bravísimo padre.. de paso.. Fue que se tomó un frasco de mi tónico. la anterior frase comprometedora y “prender” al descarao ése.. vio al “paisa” que ya se iba a colar al zarzo...). “El paisa” es el tipo que revira con mayor rapidez y eficacia: Uno de los numerosísimos sobrinos de don Fabio Restrepo.. Ese?. si ella es mi mamá. ¿Uno de los otros 87?... y al efecto le aseguró que la fertilidad de su tierra era tal... y al momento el eco te . El viejo con precaución elemental hizo acostar a su hija en el zarzo. Ave María. donde a la sazón “el paisa” tonificaba a la gente. que se comía hasta las patas.. y al “paisa” lo acostó en la alcoba... ¿Lope?... a tiempo que exclamó: —Oye mijo.. por ejemplo.... de la cama! En cuanto a cuentos.(censurado el ajo.— Eh. que por la mañana se siembra una mata de lino.. Una vez un hacendado vallecaucano quiso “dárselas” delante de un “paisa”...mi padre. ese es.. Estaba en plena perorata de propaganda con la recién llegada costilla al lado. cuando para mal de sus pecados llegó una bella muchacha con un primoroso chiquillo en brazos y apenas lo vio le tendió los brazos (uno.. qués la cosa que no venís a darme tu abrazo!. Pues ese. mi chico querido.. cómo habría sido el “costalazo del mocoso!.....—interrogó la “reina” refiriéndose al niño— ¿Vaya pues.. que ahoritica lo identifican!.. que se sembraba.. hombre... quién es?. ¿Camilo?. el tendió su cama al pie de la escalera... y le metió un berrido: —¿Qué hacés allá trepao. Vení te doy un beso. que podría titularse “en vía dos mandaos”: Una vez un “paisa” dizque inventó un tónico para rejuvenecer y se fue a pueblearlo y a escampar matrimonio..... la de la Catedral de Manizales! Allá te parás en la puerta. éste no sólo desconcertó... papacito....es muy “jarta”?: —Allá se aburre uno hasta besando a la novia... Va éste. sino que aprovechó la oportunidad para hacerle propaganda a su brevaje! En efecto. fue cosa de ya! Sin embargo.. Oír la otra. al cual se subía por una escalera muy empinada. “mi reina”!.. que se “jartó” dos frascos!. muy campante se disculpó en público de la siguiente manera. a la media hora todavía el eco está repitiendo: mamá. y a los tres días el ganado podía escampar sol debajo de las hojas. no siás.calzoncillos hilvanados y con botones!. dirigiéndose a su cara mitad: —Pero qué te tás creyendo.escaleras arriba!.jué que rodé. Mario?. “el paisa” es inagotable.. ¡Entre el diablo y escoja! Lo cierto es que uno de éstos estaba empinando el codo (¡cómo no. — Y el alepruz ése.. En materia de disculpas “el paisa” se agarra de una zarza ardiendo: En una ocasión llegó un “paisa” a pedir posada en una casa situada a la orilla de un camino y donde no había sino una alcoba y un zarzo. Hijuel diablo...) con un glaxo medio agresivo y cobardón y quien al fin se animó a lo que los antioqueños llaman “arriársela” pero en tono menor: —Ala... encendió rápidamente un fósforo. mamá!. porque de haber sido ambos. —Eso no es nada— respondió “el paisa” en mi finca la tierra es tan fértil. La acústica de “nuestra” Catedral es tan fantástica. una bella muchacha por la que el paisa echaba la baba.

. de nacimiento.. “el paisa” le hizo creer que eso era nada.. “el paisa” no puede convenir con que en cualqueir parte del mundo haya algo mejor o más alto que en su tierra...y usted quién es?— Yo soy el Ministro de Gobierno. Estaba de centinela del cuartel un clásico “paisa”.. le anfitrionó una pierna de gallina y hasta le pasó su bufanda para que no se fuera a resfriar. que una vez se conocieron en el último piso un antioqueño y una gringa. “El paisa” sin desconectarse le dijo: —Déje la bulla. al menos. pues: —En mi tierra hay un edificio tan alto. caballero en una mula santandereana de setecientos pesos. a visitar una guarnición de policía de Manizales.. y al momento resolvieron tirarse de cabeza y cuando llegaron abajo. Sábado. como la cosa más natural del mundo. Compadecido éste del pobre y entelerido “paisa”. lo puso a fumar. quien aprovechando que no había por ahí un superior se había sentado con el fusil entre las piernas a tomar. queda demostrado con patente: Una vez un “paisa” se había quedado rendido de cansancio. se enamoraron al momento. para él. le contestó: —¿Ministro de Gobierno?... Que “el paisa” no descuida ocasión de hacer o. y usted debe hacerme los honores de reglamento! Levántese y cuádrese! Y entonces “el paisa” sin cambiar de posición ni dársele nada. le dijo: —Bueno hermano...¿Buen puesto el del amigo.. se casaron al momento.. cuando acertó pasar por ahí un señor.. . hombre!. Después de que le aseguró que había uno tan alto que para llegar al último piso se gastaban tres horas en ascensor ultrarrápido. le dio varios tragos de aguardiente de contrabando (que es el mejor). lo subió en ancas de su cabalgadura...Y hablando de nuestro negocio. dígame: ¿Cuánto voy ganando yo aquí trepao?...!Ya tenían un par de mellizos!.. por si acaso: ¡LA TUYA!.responde. Había caminado como dos kilómetros e iba el señor haciendo el gasto de la charla cuando “el paisa” lo interrumpió y. de hambre y de frío en un páramo por demás desolado y ya comenzaba a sentir con la innecesaria carraqueadera los primeros síntomas de la mortal congelación. Bogotá 20 de noviembre de1943..Un grupo tomó a su servicio por pocas horas a un “paisa”.. noo?.. Verlo el ministro en semejante posición y llamarlo al orden airadamente fue cuestión de segundos.. que a la sazón era Ministro de Gobierno de la administración Santos. Finalmente.el sol.. Y va una anécdota histórica y que demuestra hasta dónde “el paisa” es de confianzudo y “fresco”: En una ocasión llegó Jorge Gartner.. de proponer un negocio bueno.. y aprovechó la oportunidad para hacerle propaganda a los “rascacielos” de Nueva York.

Como periodista cultural ejerció una labor importante en la crítica plástica. lo que le permitía enriquecer su exquisita cultura. Coincidencialmente. que tiene ideas. Muchos. Se inició al lado de Enrique Olaya Herrera en El Diario Nacional. “Zabala abre. que también fue secretario del general Benjamín Herrera y delegado a congresos obreros. Además. dominaba varios idiomas. un nuevo camino en la Costa: sin abandonar su posición doctrinaria. de Plinio Mendoza Neira. Zabala. es una de las más exquisitas. vaga. le confiere una especie de tensión dramática al comentario mediante el uso de la ironía.Clemente Manuel Zabala Nació en San Jacinto (Bolívar) en 1921 y murió en 1963. lejana. inteligentes y combativas en la tradición del periodismo costeño. no hace la nota un panfleto primitivo. que llegó a El Universal de Cartagena en la última etapa de su vida. En Bogotá estudió varios años de Derecho. el que a punta de lápiz rojo pulió su estilo y lo obligó a torcerle el cuello al cisne hasta convertirlo en un gran periodista. liberal de izquierda —que acompañó a Gaitán en sus andanzas—. en especial. cultivador de todas las artes. Sus experiencias van desde el comentario político y humorístico. en donde tuvo como compañero de redacción a Jaime Barrera Parra. EL ARTE AL SERVICIO DE UN TEMPERAMENTO nuestro medio —tal vez por falta de una auténtica tradición cultural— no se ha alinderado cabalmente el concepto. y también como animador de empresas periodísticas. pero lo abandonó por el periodismo. después de haberse dedicado de lleno a la vida política y cultural. austero y buen amigo. de las comparaciones. En Barranquilla fundó con José Félix Fuenmayor la revista Mundial y el suplemento literario del diario La Nación. Pero el concepto puro. pero cuya obra periodística tiene calidades excepcionales. en el montón. que pasará a la historia como el maestro de García Márquez. Clemente Manuel Zabala fue el primer maestro de García Márquez. en opinión de García Usta. que es el universo de los seres que esperan —con misteriosa paciencia— ser incorporados a la perennidad de la obra de arte. consideran al artista —hombre reclamado por los más complejos y encontrados problemas estéticos— como un simple “dilettanti”. al estilo de un Luis Tejada. para la prosa política. deportivos. los más. lo que en realidad tiene de recóndito significado. se publicaron dos libros en 1996 de Jorge García Usta 30 y Gustavo Arango31 sobre este cronista costeño. Este último definía así a su maestro: “un hombre lámpara: ilumina en silencio”. hasta las notas sobre temas artísticos. Zabala fue un hombre introvertido. y luego en La Nación de Barranquilla. Para esos remates geniales su espíritu travieso se nutre de las greguerías del español Ramón Gómez de la Serna”. literarios y. exacto. experimentación de la que se nutrieron sus alumnos más aventajados: Gabriel García Márquez y Héctor Rojas Herazo. cosa gaseosa. solitario. del humor. En . y su prosa política. Y desde este periódico de provincia renovó las posibilidades de géneros periodísticos de opinión como el editorial y la columna. mantuvo desde sus columnas una feroz oposición al régimen conservador . las asociaciones y un especial sentido del cierre de la obra. señala García Usta. Uno más. También colaboró en la revista Sábado. Rompió con el tratamiento convencional del comentario y le introdujo recursos de la crónica y el reportaje. el comentario basado en el cable. la palabra artista.

exactamente. El Universal. Rojas Herazo es todo un drama intelectual en nuestro medio. en someter el color a normas personales y definitivas. De allí ese afán inquisitivo. precisamente ahora. Un poeta que sufre. por así decirlo. Su pintura está informada por tesoneras disciplinas. Ahora. a influir. Es eso. sus temas mejor dicho. Su existencia ha sido un llameante peregrinaje por los más vitales. Entiende su arte y trata de transmitirlo con toda la profunda dignidad estética que le permite su vigilante y desazonada inteligencia. rotunda. de lo que puede un arte al servicio de un temperamento. Pero todo ello se define. con dominar. a perdurar. precisamente. Gustavo Arango. Es una pintura cruda. PERENNIDAD DE VALENCIA La poesía junta del maestro En lujosa edición antológica la editorial Aguilar ha reunido la totalidad de la obra lírica de Guillermo Valencia. Tiene una de esas raras personalidades llamadas a conquistar. se convierte en un hecho funcional y completo.real. todo ese esplendente cúmulo de facultades. esa tenacidad inmutable para hacerse a sí mismo un reclamo de todas las horas en el apostolado de su profesión. en el mediodía de sus facultades técnicas. Rojas Herazo es un pintor que es. o como expositor. en suma. sobre la dolorosa parábola existencial de un artista queda siempre en la sombra. está su hazaña portentosa. Es una mentalidad esencialmente creadora. elemental. más que un hecho insular. con más ambiciosa comprensión. por los más inquietantes derroteros de la cultura. Muchos de los que lo conocen se preguntan: ¿Por qué no se realiza como poeta. el taller. toma cuerpo. se han precisado para armonizar. cabal. Es expositor en la medida en que sabe comunicar a su conversación una embriagante sabiduría plástica. No se ha contentado. García Márquez en El Universal”. en su fondo. lo que ocurre entre nosotros con Héctor Rojas Herazo. 13 de enero de 1949. en dominar la línea. Desde la majestuosa andadura parnasiana del período de “Ritos” hasta la suspirante elegía de “Hay un instante de cre-púsculo” —pasando por el exótico soplo orientalista de “Catay”— la voz del insigne payanés nos llega —reposada por la perspectiva histórica— a ocupar el sitio intemporal . esa buida curiosidad. Es poeta en la medida en que vibra. sea preciso enfocarlos con pupila más amplia. Esto implica que su pintura. por desfallecientes vigilias. directo. exclusivamente. con poseer esa pericia técnica en su pintura. es el producto de múltiples tendencias —la del poeta. la pericia manual de su arte. otra vigorosa manera de ser poeta. No se ha contentado. Rojas Herazo ha ambicionado y ha logrado mucho más. esa órbita violenta —cruzada de ráfagas misteriosas— que es la pintura de Héctor Rojas Herazo. Su temática pictórica. o como escritor? Pero estos olvidan que todo eso. que vive. 1995. que agoniza. cuando queda aprisionado en los linderos de un mural o de un lienzo. Actualmente —por lo bien equipado de su inteligencia— es una de las cifras más lujosas con que cuenta la nueva juventud colombiana. en la nebulosa del desconocimiento. es cuando esta juventud puede ser aprovechada en servicio del arte nacional. la del contemplativo en suma— que considera el mural o el lienzo como el vehículo más directo y eficaz de transmisión. plenamente. estructurar. Tomado de “Un Ramo de Nomeolvides. definir. Se encuentra. En ella se conjugan conceptos y visiones atesorados en su viaje por otras regiones aparentemente ajenas al ejercicio plástico. se difunde y se integra en el ambiente y en los seres que lo rodean. en torno a la forma. Es escritor en la medida en que ordena y especula con sus sensaciones. en síntesis. la del escritor. Pero en esto. a la línea. Su pintura es un comprobante apretado. a la dimensión.

el verdadero esteta. más allá del exótico follaje de sus apólogos. más allá de la angustiosa vocación metafísica de sus preguntas. esta delicada y peligrosa función de los sentidos. sostiene Sanín Cano. aparentemente. al recopilar la obra del gran payanés en un libro príncipe. encaminada a hacer aparecer al autor de la “Meditación de Goethe” como el frígido y lejano habitante de un país esteticista. el hombre —el hombre de carne y hueso— se encara con sus eternos y desgarradores enigmas. Valencia cumplió. fue un gran poeta en la medida en que supo imprimir a su voz un dominio y un tono acordes con la criatura humana. emergida en un instante de premurosa crítica piedracielista. Que es ésta —en el fondo— la auténtica tragedia intelectual de un artista. 14 de enero de 1949. tan opuestas y. Pero esta aventura —doblemente difícil— pudo únicamente operarse en nuestro medio. en el espíritu de Guillermo Valencia. con reposo. las vestiduras que merece en la inmarchitable fiesta de la cultura. Sanín Cano prologa —de nuevo— la obra de Valencia. Valery decía que. La editorial Aguilar no ha hecho otra cosa. para ello. la más rica y definitiva figura de nuestras letras. en nuestros dos o tres novelistas representativos. genuinamente colombianos? O. por la multitud de facetas excelsas y ejemplares que ofrece su vida. ¿hemos logrado. le ofrecían: el parnasianismo y el simbolismo. con firme pulso y severa dignidad crítica. el bloque escultórico de los grandes adjetivos. en un mundo fatigado por el triunfo del mecanismo. una maestría en el pastiche que nos hace injertar temas foráneos en un paisaje localista? En reportaje concedido a un prestigioso diario azteca afirmaba Steinbeck que la novela. a esa obra y esa personalidad. Aprovechó. Nadie más que el avisado humanista para adentrarse. el asombro frente al misterio. que darle. Más allá de la rigurosa muralla de símbolos de la poesía de Valencia. una mente universal. el ademán para asomarse a regiones donde sufre la imaginación un vértigo de locura y ensueño. a una realidad social. El maestro antioqueño niega de raíz —en cláusulas de rigor estilístico y apreciativo— la adjetivación. Y una de las más altas y perdurables voces líricas de la raza. a cabalidad. se plantea un nuevo interrogante a la crítica colombiana: ¿tenemos en realidad una novela auténticamente nacional? ¿Obedece la técnica empleada y el desarrollo de la trama. por el contrario. ajenos. Valencia fue. para Con . por su rica personalidad en terrenos que eran. De la otra. Valencia. INTERLINEAS la reedición de «Cuatro años a bordo de mí mismo» que acaba de hacer Eduardo Zalamea y el explicable éxito de venta alcanzado por aquella obra. tenía el deber de emocionar sin emocionarse. la potestad rítmica. Y lo ha hecho con quietud. Es la palabra de un viajero que ha asomado su pupila a todas las cisternas del corazón. los exquisitos instrumentos que dos escuelas. la suspirante capacidad para andar por el límite de la vigilia y el sueño. opulento y estremecido que es la poesía valenciana. a un estado de alma. Tomó de la una. por su afán de lograr. la triunfal opulencia. por todo esto.de la admiración y el unánime reconocimiento. Por esa poesía —aparentemente helada— sopla la cálida palabra de una garganta que ha recorrido todos los itinerarios del hambre y de la sed interiores. sin embargo tan sutilmente trabadas en su fondo. El Universal de Cartagena. en ese universo complejo. con disciplinado estremecimiento.

el hombre que va a desentrañar al hombre con el estilete del novelista. ¿Ocurre igual cosa en la novela colombiana? ¿Tenemos un perfil nacionalista que nos permita imprimirle color y sabor autóctonos a una trama? O ¿hemos hecho. Esto explica el avance de la novela social en los Estados Unidos e Inglaterra. por el contrario. El autor de «Viñas de la ira» se colocaba así abiertamente. al ámbito de la novela. Que la novela contemporánea se caracteriza por un bucear afanoso en el mecanismo del hombre. víctima del tremendo desconcierto implícito en las dos contiendas. tiene que aprovechar las circunstancias. con caracteres más crudos y definidos. Tales las sugerencias que nos ofrece la renovada actualidad de «Cuatro Años a bordo de mí mismo». Que los conflictos no tienen latitud ni tiempo. los conflictos del hombre como entidad universal. por su rápido agigantamiento y por el papel que le ha tocado asumir en esta grave hora de la cultura. unido al avance representado por la depuración y aprovechamiento del monólogo. mayo 25 de 1948. Allí forzosamente. La novela ha alcanzado su puesto de tesis en el mundo contemporáneo. Todo esto. permite la realización de temperamentos. Babitt» y «Ulises». En especial la primera. precisaba obedecer a hechos geográfica y humanamente reales. No podemos ser menos que ella porque quedamos rezagados. con seguridad y firmeza. donde Joyce hace alarde de un verdadero mosaico estilístico que desconcierta desde el primer instante. con ambición universal. tienen que presentarse. nos ofrece la novela norteamericana. como el dédalo de la tragedia mística. para hacer que las situaciones y estados de alma no imaginativa. Pero esto es explicable y hasta necesario en países que. Estados Unidos y Francia. en un etéreo lugar que no le permite afianzar sus plantas en la tierra? Es harto sabido que el paisaje no cuenta. se encuentran en la plenitud de su poderío económico y espiritual. respectivamente. ofrece un conglomerado social de perfiles totalmente delineados que dan oportunidad a sus autores para llevarlos. que crean por ende factores espirituales y físicos. el viaje a la inversa: hemos querido situar al hombre. por nombrar los más representativos. Un hombre como el europeo. . Igual experiencia. sinceramente ajustados a una realidad localista. es lógico que produzca una novela erizada por la incertidumbre y batida por el aquilón de todos los «ismos». Ni pretender superarla porque sería incurrir en una deformación del género. por lo sincera y caudalosa. Tal. El Universal. lugares y situaciones. una de las cuales amenaza aún con sus rescoldos la marcha de la civilización. de parte de los grandes maestros de la novelística europea y norteamericana empeñados en llevar al vasto universo de sus obras la verdad circundante. Los Estados Unidos. «Ulises» y «La Montaña Mágica».lograr su sincera finalidad. Esto es: Se ha logrado universalizar la novela por ambiente genuinamente localista. que ya nos han entregado obras de la altura y dimensión de «Mr. Pero no es menos real que el autor. como Inglaterra.

. Como intelectual se interesaba por la literatura. dictamina sobre lo habido y por haber [. Le bajaban de los hombros dos interminables racimos de venas y de músculos hasta las mismas rodillas. en la que se refleja el punto de vista de una generación enfrentada a grandes cambios a finales de los cuarenta.]. referencia obligada del periodismo cultural. El puede llegar donde quiera. Jacques Gilard. Dirigió durante varios años y hasta su muerte el suplemento cultural del diario El Caribe. a caer en contradicciones y a descuidar el estilo. Y se distinguió como colegial. con dominio de la parodia y el sarcasmo. Sin embargo. decían todos. Uno de sus más dedicados estudiosos. una capacidad para acoger y asimilar nuevos valores sin renunciar a los propios”32. Daniel Samper Pizano realizó una antología con cuentos. Eran un par de brazos que daban la impresión de que su dueño podría alcanzar con ellos todo lo que se propusiera. tituladas Al margen de la ruta. ya que los maestros decían que un muchacho con unos brazos tan largos tenía que tener largo también su entendimiento. con una formación y una información aun incompletas. en estas primeras columnas “está la pretensión del joven barranquillero que. por sus comentarios demasiado apasionados y algunas veces inmaduros. en El Heraldo de Barranquilla. Como explica Gilard. la vehemencia de sus ideas lo llevó a menudo a dar juicios precipitados. sin haber viajado. hay una curiosidad abierta hacia lo otro. . poemas. También sostuvo la columna Brújula de la cultura. llamaban la atención por la personalidad avasalladora del escritor. que convenzan a todo el mundo de que con esos brazos cualquier cosa se puede alcanzar. EL HOMBRE DE LOS BRAZOS LARGOS Nació Este hombre había nacido con los brazos demasiado largos. cuentista y novelista. más que por su calidad formal. Cuando comenzó a los 18 años era el columnista que se “tiraba de la moto”. Pero su fuerte eran los comentarios humorísticos. el arte y. polemista y rebelde. Escribió “columnas-relato” —como calificó Daniel Samper este tipo de crónicas que prefiguran sus historias de ficción— al estilo de “El hombre de los brazos largos” que aquí se incluye. dirigió los periódicos El Nacional y diario El Caribe. Y esta impresión perduraba en el ánimo de todos cuantos lo conocían. pues a él se le daban todas las oportunidades y los trabajos de mayor responsabilidad porque sus largos brazos eran la mejor garantía..Alvaro Cepeda Samudio en Barranquilla en 1926 y murió en Nueva York en 1972. con su par de brazos sobresaliendo de su pupitre. Gilard también afirma que Cepeda. entrevistas. La mayor parte de sus comentarios se nutrían de la prensa y de los cables sobre asuntos locales. esa gran afición que lo llevó a convertirse en realizador. Periodista. también se ocupó en tono airado de la política y la censura. su largura le ganó fama de inteligente. Las columnas de su primera época en El Nacional de Barranquilla. sobre todo. nacionales y extranjeros. más que reportero era comentarista: su producción periodística surge de esa necesidad de opinar. Aunque solía tratar temas intrascendentes con intención humorística. reportajes. y colaboró en El Tiempo y El Heraldo. Desde cuando estaba en el colegio. con el estallido del 9 de abril. como en el caso de Cepeda. destaca el valor testimonial que tiene la obra periodística del joven Cepeda. columnas y notas editoriales de Cepeda Samudio. publicada por Colcultura en 1977. por el cine. Porque no otra cosa puede decirse de alguien que posee un par de brazos tan largos. Sin embargo. a tono con su espíritu demoledor. esa debilidad deja de ser tal cuando.

tirar los textos de literatura sobre una mesa del Café Colombia. Tomado de la Antología. Pero se quedaron sin saberlo. de tal manera que parecía que el otro brazo iba arrastrándose por la carretera. que era más liberal que yo. en todos quedó la impresión de que allá en la ciudad sí conseguiría todo cuanto se propusiera. que resultaba siempre más joven que yo. y lo descubrió al notar que no necesitó subirse en una silla para anudar la sábana arrollada a una larga viga: con sólo estirar los brazos alcanzó el techo. del constante contacto con esta cosa tan grandiosa y tonta que es el . Instituto Colombiano de Cultura. Más joven que todos nosotros: que García Márquez. y más joven que su propio hijo Alfonso Fuenmayor. que Germán Vargas. Un gran periodista. Pero la razón por la que no pudo alcanzar nada con un par de brazos tan largos era que él no sabía que sus brazos fueran más largos que los de la gente que pasaba a su lado. otra vez desconcertado. que sus ideas iban mucho más lejos que las mías y. él paseó sus largos brazos por toda la ciudad buscando qué hacer. que dirigió en Barranquilla por el año 1900. gordo y marrón de la colección de El Liberal y sigo pensando lo mismo. Caminaba lentamente. más periodístico y más liberal que todo lo que se hacía en Colombia. antes que nada. Pero esto sucedió demasiado tarde. un periodista. que el viejo sabía más que yo. Don José Félix fue. Y de allí salió el escritor. haciendo caso omiso de sus piernas.1977. que Juanbecito Fernández. de la avidez constante por escarbar y descubrir lo que hay detrás del hecho diario. Y las gentes no se lo explicaban. y no encontró nada. JOSE FELIX FUENMAYOR Frente a don José Félix siempre tuve la sensación de que era más joven que yo. como si fueran los brazos extremadamente largos los que le servían para caminar. Cuando lo descubrió era muy tarde. Y sus brazos flotaban en el aire igual que dos reos descomunales perdidos en el océano. Y lo que encontré allí ya no me sorprendió: El Liberal era. lo encontraron colgando del techo de su cuartucho miserable. Para esta época las gentes se estaban a la expectativa para ver cómo lograba fácilmente con sus brazos larguísimos lo que para los otros hombres se presentaba imposible. bajar hasta la Calle San Blas. después de mucho tiempo de buscar inútilmente una significación para su vida. más moderno. que Quique Scopell. Sin embargo. Hoy he vuelto a hojear el tomo inmenso. Las gentes miraban con asombro cómo se movían en el aire sus dos largos brazos. tal como si se moviera en razón de ellos. Y cuando lo vieron salir con la pequeña maleta colgando al final de sus brazos. y pensaban lo mismo que los vecinos del pueblo: con ese par de brazos se puede alcanzar todo lo que uno quiera. exactamente como un par de remos descomunales. Hasta que un día. Se había ahorcado con una sábana arrollada y mugrienta. Al principio fastidiaba un poco el salir a las cuatro y media del Colegio Americano. pues cuando se tienen un par de brazos tan largos la vida es fácil. el gran escritor. de ser periodista. ver llegar a don José Félix con su papelera negra y su sombrero blando y descubrir. Un día me regaló la colección de su periódico El Liberal. hincando en el aire sus brazos. otra vez asombrado.Y cuando salió del colegio ya había aprendido a balancear como un par de remos descomunales los brazos a los lados del cuerpo delgado y angosto. Pero en la ciudad tampoco hizo nada. el cuerpo levemente inclinado hacia el lado opuesto. sobre todo. que Alejandro Obregón. cincuenta años después. pues el hombre de los brazos largos no supo qué hacer en el pueblo y se fue a la ciudad.

NOTA AL SEÑOR CENSOR Estimado señor Censor: Usted. 1966. le vino a don José Félix su gran capacidad de ser joven. el columnista tiene que hacerlas cada día diferentes. y hasta es posible que usted mismo tenga su columnista preferido y alterne con los áridos textos de balística y de estrategia militar. al terminar su número. Tomado de Antología. que indica que están de acuerdo con las ideas expresadas en ella y hasta llegan a comentar interiormente: este Juan Pérez escribe bien. por esto. pongamos por ejemplo. Y el “tema” es para el columnista. tiene que salir diariamente al redondel a hacer su número. no han llegado a la redacción los cables de las agencias de información. Usted mismo. yo no puedo menos que expresarle a usted mi más cálido agradecimiento. plantar un árbol o tener un hijo. con toda seguridad. alejados desmesuradamente de las labores periodísticas. sabe qué cosa es un “columnista”. Expresándole una vez más mis agradecimientos. al terminar la lectura de la nota hacen un pequeño gesto afirmativo con la cabeza. hay que ser primero un buen periodista. lo que le permite desenvolverse con éxito en su trabajo. que es de donde generalmente sacamos nuestros “temas” los columnistas. dijo: “Alvaro —porque nunca me quitó la tilde de la a— cree que yo soy periodista y no sabe que yo lo que soy es un viejo socarrón”. pronunciar un discurso para un grecolatino caldense. hacer una nota es tan fácil como hacer seis “dianas” en seis segundos y a una distancia de cincuenta metros. pues debido a la irregular situación que atraviesa el país. mi estimado señor Censor. como el uniforme para el militar. se aplauden a sí mismas con las aletas. Suyo. Una vez se lo dije: le espeté mi teoría sobre que para poder hacer algo bien. Alvaro Cepeda Samudio. Pero la realidad es muy otra. Se rió. Pero. digo yo. en primer término.hombre viviendo su diaria vida. estimado Censor. En otras palabras: que todos los días no hay “temas”. Por lo demás tienen mucho en común. de ser periodista. como las focas del circo. a diferencia de las focas. Instituto Colombiano de Cultura. En el columnista el “tema” es cosa de vida o muerte. Pero usted. que es un militar. ya sea escribir un libro. es decir. y volviéndose no sé a quién. La dificultad del cambio diario del repertorio estriba en la pequeña circunstancia de que diariamente no suceden cosas que impresionen la sensibilidad del columnista. con esa risa alegre y callada suya. que es lo mismo que entenderlo todo. me va a permitir que le explique qué cosa es un columnista en el ambiente del periodismo. los columnistas al terminar una nota exclaman invariablemente: ¡cómo soy de inteligente! Justo es reconocer que tanto los columnistas como las focas. Un columnista es. habrá pensado muchas veces que para su columnista favorito. que siempre hacen las mismas payasadas. y millones como usted. 1977 . Es en esta diaria renovación del repertorio en la única cosa en que los columnistas se diferencian de las focas. Socarrón y periodista. no le dan mayor importancia al asunto porque están convencidos que para el Juan Pérez el escribir una nota es tan fácil como. Instituto Colombiano de Cultura. Bogotá. Tomado de Antología. totalmente periodista. 1977. un animal que. Y esto es todo. Y usted. tienen razón. una que otra nota ágil y precisa de las que brindan los periódicos. pues así como aquellas.

y sorprende su capacidad para tratar temas baladíes y tópicos siempre desde un punto de vista original. En vista de lo cual. en las tardes de diciembre. como pez. Si se considerara por el lado contrario. Pero es en los artículos dominicales. no hubo otra alternativa que dejársela a los poetas. Sus primeras columnas aparecieron en El Universal de Cartagena en 1949. lo llevó a utilizar de forma recurrente la estructura del cuento clásico. ser inválida con esa cara!”. castigada por su femineidad cerebral. columnas y críticas y terminó con el reportaje. que además de mantenerle el brazo caliente con la disciplina diaria. y que tuvo gran éxito por su corte humorístico. se le vería morir de desesperación e impotencia frente a una zapatería. Era el tipo de columna “cajón de sastre”. la música. a tomar el sol. a quien el estado debería compensar con una pensión mensual la desgracia de ser mujer hasta donde no vale la pena y de ser pez desde donde serlo empieza a ser un serio inconveniente. Veía la misión del columnista como la de buscar el lado ingenioso de la realidad. que publicó simultáneamente entre 1980 y 1984 en varios periódicos de habla hispana —entre ellos El Espectador—. la Guerra Fría y las tiras cómicas. donde alcanza su plena madurez como columnista. que se publicó entre enero de 1950 y diciembre de 1952 en El Heraldo de Barranquilla. las únicas personas capaces de sacarle algún partido a un ser que no ofrecía ningunas perspectivas ni como esposa amantísima ni como complemento del almuerzo. Pero la más famosa fue La Jirafa. A los dieciséis años. Como el Nobel confiesa. Y al fin y al cabo. Sería lo suficientemente inteligente como para no morder el anzuelo y lo suficientemente torpe . Se le vería salir al parque. le traía quebraderos de cabeza por la búsqueda de temas. después de una larga temporada de vacaciones en la alberca del patio. cubierta de la cintura para abajo con un edredón a cuadros. 19801984. la sirena sería completamente inoperante. y se diría: “¡Qué lástima. Casi siempre salía de apuros retomando los cables internacionales o las noticias locales y convertía la falta misma de tema en pretexto para una columna. en un banco. Miraría con tristeza a los niños en sus triciclos o en sus patines y apenas con un resentido sentimiento de superioridad a las damas que. Una sirena. estuvieran remendando las medias. mamagallista. con elementos de suspenso y sorpresa. serio. Esa facilidad para transformar las noticias en relato. y por ello recurría a la documentación y al lenguaje figurado. primero en España y luego en Colombia (1995). comenzó su faena periodística al revés: primero escribió notas editoriales. En su serie de Jirafas emplea diversos registros: irónico. Columna La Jirafa LA SIRENA ESCAMADA Sobre La sirena era una criatura que tenía de mujer lo menos útil y de pez lo menos aprovechable. no sería sino una buena señora en una silla de ruedas. por su lado humano y desprovista de la fronda retórica. Las obsesiones o demonios que preocupaban entonces a García Márquez eran la ciudad. Estos artículos periodísticos se publicaron con el título Notas de prensa. Estados Unidos. La sirena sería una solterona inválida. Pero su faceta de periodista puede ser la menos conocida por las nuevas generaciones. la costa. Europa. se le vería pasar en su silla de ruedas.Gabriel García Márquez este escritor que nació en Aracataca en 1928 y que recibió el Premio Nobel de Literatura en 1982 ya está casi todo dicho. poético.

Y después de todo. Pero de todos modos. Al niño le interesa algo más importante: saber cómo se dice cada una de las palabras en los idiomas que allí figuran. Kafka.como para sentarse a cantarle a los navegantes. Con semejante inutilidad.. asimismo. lo obligó a hacer algo peor: a dejar el trabajo en el tercer hombrecito. A un lado de la lata de avena.. también él. Pero eso tiene un interés especial en la cocina.2. debajo del cual puede leerse “Spanish” —como para que no haya motivo de equivocación— en el cual se explica cuántas cucharaditas de avena deben emplearse para cada dosis. sin tener en realidad nada efectivo que ofrecerles. Pero no termina allí el interés de la lata de avena. hay seis u ocho cuadritos. a qué temperatura debe estar el agua. sino también para penetrar a otros más complicados. Si el dibujante hubiera sido uno de aquellos virtuosos miniaturistas que se quedaban ciegos después de haber grabado un Padrenuestro en la cabeza de un alfiler. ya casi invisible. EL HOMBRECILLO DE LA AVENA El primer método que encuentra un niño para penetrar al mundo de los idiomas es sin duda la lata de avena “Quaker Oats”. medio de pez y estar muerta. Lo demás lo harán los poetas. tiene en la diestra una etiqueta donde. en un cable fechado en Viena. junto al refresco diario. en sopa o en hojuelas. 1983). Cabeza. 31 de octubre de 1950 (Tomado de Textos costeños. si su vida de miseria le hubiera dado alguna vez oportunidad de observarlo detenidamente. cada uno de los cuales interesa de manera directa a seis u ocho grupos distintos de personas en diversos lugares del mundo. brazos y pecho de mujer y cola de pez. seguramente lo habría explotado mejor que nadie. Pero su incapacidad física para seguir dibujando indefinidamente infinitos hombrecitos de la avena. empieza a encontrar. Cuando ya en las escuelas le han sido entregadas las primeras herramientas para entrar en posesión de los secretos de la lectura y la escritura. y no logran hacer ni siquiera una nota mediocre. parece observarse un quinto hombrecito que a su vez. V. Ahora se informa. cuánto tiempo debe hervir y cuál es la receta para que la avena se convierta en refresco. Aldous Huxley no lo pasó por alto y lo elevó a la categoría de ejemplo filosófico en una de sus novelas. sin preocuparse siquiera por saber en qué lugar del mundo hay una mujer meneando su refresco de acuerdo con las instrucciones árabes. chinas o malayas. que por aquellos lados nació una criatura que al menos en su conformación anatómica era una sirena. cumplió a cabalidad con todos los requisitos que en los tiempos modernos debe llenar una sirena que se respeta: tener medio cuerpo de mujer. Es el hombrecito de la avena. sino que se vino prudentemente muerta desde su oscuro período pre-natal. Claro que no respiró un solo segundo el aire de los mortales. no sólo el motivo más a su alcance para ejercitarse en los nuevos conocimientos. lo más prudente que habían podido hacer era lo que hicieron: desaparecer. el primer motivo de angustia que se recuerde. ya invisible. habría tenido en la realización de esta etiqueta un motivo para eternizarse. por muy mal que lo hagan no tendría nada de extraño que lo hicieran mejor que ciertos columnistas de periódico que una tarde cualquiera se sientan a escribir sobre las sirenas. Y es como si al final de una angustiosa . El Heraldo. pero con los cuales el primero guarda una estrecha relación. Un cuadrito en español. el que tiene en la diestra —como una pieza de baraja— una etiqueta donde hay un hombrecito de la avena que a su vez tiene en la mano una etiqueta donde hay otro hombrecito de la avena que. Su rótulo a tres o cuatro colores es.

Los domingos —y si lo son tan dominicalmente dignos como el que acaba de pasar— cualquier libro es mediocre y cualquier cine. vertebralmente. lo cual es substancialmente imposible”. de repente. que debió pasarse de contrabando cuando los astrónomos tomaron las medidas de El Tiempo humanamente soportable. Los domingos no. Es posible que un miércoles o un viernes alguien se encuentre. FASTIDIO DEL DOMINGO Se me pregunta por qué la jirafa no merodea los lunes y respondo con toda la formalidad exigida por el Padre Astete: “La Jirafa no merodea los lunes porque tendría que ser escrita en la tarde del domingo. Ese espectáculo —dos minutos después de iniciado— será suficiente para convencer al más incrédulo de los espectadores de que nada hay tan contagioso como la modorra. con ciento cincuenta kilos de peso y dos metros de ancho. se sienten indudablemente al borde de la locura. El Heraldo. Porque entiendo que la semana es un vestido que le queda demasiado grande a todos los hombres. Pero por mucho que se ajusten las costumbres. Columna La Jirafa. no resultaría extraño afirmar que muchos de los trastornos que hoy sufre el mundo.progresión geométrica hubiera puesto. etcétera. El número justo es de seis días y hasta de seis días y medio si se prefiere la ropa holgada en un clima como el nuestro. porque son las seis horas de la catástrofe semanal destinadas a conmemorar los días bárbaros de la edad de piedra. Si esto no fuera arriesgado. que debió ser la forma en que los trogloditas celebraron sus fiestas patrióticas. siempre la tarde del domingo le sobrará al hombre de la ciudad y le quedará arrastrando como una cola fastidiosa y absurda. agosto de 1950. practicada dignamente por una dama de las dimensiones expuestas. a disfrutar del fastidioso placer de coquetear con el sueño sin darle tregua a la vigilia. sino una de esas señoras rabiosamente antisindicalistas. Sólo un esfuerzo de voluntad nos impide entonces salir a la calle vestidos con la desabrigada piyama de la madre naturaleza y repartiendo garrotazos a diestra y siniestra. De allí que el domingo sea. Así sentadas. porque cuando los niños descubren el etcétera y comprenden el secreto de la etiqueta tremenda. a tratar de dormirse sin quererlo. se vuelve analfabeto. los desacuerdos internacionales y el existencialismo. un día equivocado. Y eso fue lo grave. con que ha perdido la imaginación para distraerse. para salir del paso: etcétera. Pero es casi seguro que en esa ocasión un buen libro o un mal cine pueden descubrir el secreto paraíso de la distracción codiciada. que se sienta a hacer la digestión después de un almuerzo espectacular. insociable y casi completamente antropófago. El domingo. Por eso no acostumbro escribir los domingos. así dure seis horas el espectáculo. no será nunca lo suficientemente completo como para solucionar el problema del fastidio.1). Tomado de Textos costeños (V. ya en las horas de la tarde. el caballero más refinado empieza a perder su barniz de civilización. son el producto de una humanidad que aprendió a hacer desesperados ejercicios mentales en ese abismal ejercicio del hombrecito de la avena. inútil. Pero no una esbelta y aclimatada señora propietaria de una corpulencia de condiciones decorativas. esas reverendas damas empiezan a bostezar. por mucho que se le borden arandelas y se le inventen bordes plegadizos al ancho vestido de la semana. y que —por las mismas razones— nada se parece tanto a una tarde de domingo en la ciudad como una señora sentada. las guerras. . Nada se parece tanto a una tarde de domingo como una señora sentada.

pero ahora con un vestido diferente. como el fantasma de un ruido muerto hacía mucho tiempo. . que todas se dedicaban al mismo negocio. V. tan pronto como cerraban los ojos. en la casa de Nus. fabricante de flores”. Entonces una mujer despertó. cuando los muchachos corrieron por las calles del pueblo. habitado por hombres y mujeres extraños que no podían dormir porque. Y así estuvieron las cosas hasta cuando Nus salió a la calle con un ramo de rosas artificiales. por encima de todos los animales de la región. por encima del desorden de las ranas. en cinco o seis casas quince a veinte mujeres les dijeron a otras veinte o veinticinco: “Definitivamente. y le dijo: “Vino Nus”. Y por la noche. Oveja Negra. NUS. empezó a oírse el ronquido de un escarbadientes. de la manera más natural: “Es mi negocio”. febrero de 1950. sostenidas las mangas con un par de ligas. Y en todas las casas oyeron pasar. Y lo malo fue que no era Nus quien había puesto el letrero. mientras las mujeres sondeaban hasta lo más hondo el sentido de sus palabras. cuando todos en el pueblo se habían acostado. hacia la última casa. Pero después de que el hombre hubo hecho cinco o seis visitas. Nus no dijo nada a nadie. dijeron que habían sido las mujeres. Las mujeres dijeron que fueron los hombres y los hombres. EL DEL ESCARBADIENTES Una madrugada empezó a oírse en el pueblo. por encima de los grillos y de los gatos. como siempre. y Nus respondió. Y fue entonces cuando el pueblo empezó a aniquilarse. hacia donde estaba su marido. Pero Nus siguió haciendo flores —flores de papel.El Heraldo. limpiándose las junturas de los dientes con la misma sonoridad y la misma energía con que lo hacía antes de abandonar el pueblo. de seda. Y la otra mañana. Pero esa noche. se volvió hacia el lado de la pared. sin mirar hacia ningún lado. de fibras vegetales— hasta cuando sucedió lo que ya se veía venir. Sucedió que en la puerta de la casa de Nus amaneció un letrero que decía: “Nus. pero después el ruido se fue agrandando. vieron al hombre sentado en el patio. y dijeron con la voz ahogada: “Nus está caminando por el pueblo”. pero después dijeron: “¡Qué! Es el mismo Nus de siempre” y retornaron a sus juegos. Salió como había salido siempre. Alguien le preguntó qué hacía con ellas. Y las cosas cambiaron. se fue desplazando hasta cuando todos los durmientes despertaron. 1. porque los hombres no pudieron admitir que un hombre como ellos anduviera por la calle vendiendo un ramo de rosas artificiales y las mujeres. ya al anochecer. y un pisacorbatas dorado en forma de pavo real. 1981. abrieron los ojos en la oscuridad. Nus sigue siendo el mejor caballero del pueblo”. Columna La Jirafa. volvió a oírse el ruido del escarbadientes. Tomado de Textos costeños. Y el hombre dijo: “Hace rato lo sabía. por encima de los gallos y de las ratas y de los ronquidos de los hombres. empezaban a soñar que la casa se les estaba llenando de ranas. En todas las casas lo oyeron pasar. confundidos. Al atardecer salió a la calle. Desde cuando empezó a sonar el escarbadientes”. Tenía una camisa blanca. caminando despacio. se ofuscaron frente a la amenaza de una competencia. el obstinado ruido del escarbadientes. se fue acercando. con un pantalón de dril y un saco de piyama verde. Ni siquiera parecía que hubiera visto el letrero. el ruido del escarbadientes. irremediablemente. volvieron a oír. Primero se oyó en un extremo de la calle. Los muchachos lo siguieron a lo largo de las primeras cuadras. pero nadie pudo decir en qué casa se detuvo.

V.El Heraldo. julio de 1950 (Tomado de Textos costeños. 1983). .1.

. Es un hombre rodeado de transmundo por todas partes. Inició su andadura periodística en El Universal de Cartagena en 1948 —en los buenos tiempos de García Márquez. que con su profunda voz transmitía imaginarios partidos de béisbol en su estilo mamagallístico. un viaje en avión es mucho más catastrófico que un juicio final”. a simple vista. se pone —muy serio. quizá porque se ha marginado de los círculos comerciales y oficiales. por la espalda. En 1967 ganó el Concurso Nacional de Novela Esso con su obra “En noviembre llega el arzobispo”. Sus amigos lo aprecian como un conversador anecdótico y cautivador. Las columnas publicadas en esta última época son una muestra de su talento poético y de su experimentación formal en la exploración del alma caribeña. Gustavo Ibarra Merlano y Clemente Manuel Zabala— y allí sostuvo durante dos años la columna Telón de fondo. un prometeo desencadenado. por ejemplo.un hombre de duros oficios [. un arenero de Tolú.. muy minucioso— a fabricar crucecitas de paja para colgárselas a los niños en el pecho. talentos que enriquecen sus crónicas. “Señales y Garabatos de un Habitante”. ESE PUEBLO DE LOS TAMBORES El pueblo de nuestra costa atlántica es un pueblo hechizado. de Bogotá. y varios volúmenes de poesía. cuando va caminando por una acera. Nuestro campesino vive. cuando lo dirigía Eduardo Mendoza Varela.Héctor Rojas Herazo Escritor. contribuyeron a renovar la novela latinoamericana. sigue inmerso en su multifacética producción. al solo hecho de estar vivo. además ha publicado “Celia se pudre”. en la que hablaba con pasión y conocimiento sobre literatura y sobre las diversas corrientes de la cultura contemporánea. Su novela “Respirando el verano”. que abrió caminos en el periodismo literario de la costa Caribe. Ese hombrón. no ha sido un escritor suficientemente reconocido. un talador de bosques. según el estudioso Jacques Gilard. nació en 1921 en Tolú. va al fondo. El campesino no quiere que el diablo —el diablo con ..) Tuvo la voz gruesa y afirmativa de los animales que viven atemorizados. Sabemos también que. pueblo de infancia cuyos lugares.. siembra. Con gran sentido del humor. un rufián. llora en el velorio o baila en la cumbiamba empujado por un hálito misterioso.. y fue uno de los colaboradores destacados de Lecturas Dominicales de El Tiempo. un bulldozer que camina. género en el que también ha sido un vanguardista. porque. ama. Entre 1950 y 1955 publicó sus artículos en Diario de Colombia. a ser arrollado por un automóvil. Rojas Herazo publicó en 1968 un autorretrato con agudezas como ésta: “Quien le ve su andar de pesista de circo o luchador que se dirige a un gumiiasu. gentes y costumbres retrató en numerosas crónicas de vibrante atmósfera.] Pero si Ud. para él. Pese a su “gigantesca estatura”. muy reconcentrado. qué sé yo. o daba recitales poéticos. En ese periódico inició una novedosa carrera periodística. descubrirá que su piel esconde el alma de un poeta puro”33.. de García Márquez. Cuando llega la fiesta de San Bartolo. un profeta del trópico. un levantador de pesas. de los que siempre ha sido un crítico pertinaz e insobornable. su periodismo era “más avanzado que en el interior del país”. un campeón de lucha libre. a mediados de los cincuenta. y “Cien años de soledad”. no sabe que toda su fisiología no pasa de ser un mueble (. pintor y periodista. a tener que dormir alguna noche en una casa sola. Gonzalo Arango lo retrató así: “Héctor Rojas Herazo es. Temor a todo: a cortarse cuando se afeita” a engordar más de la cuenta. un marino mercante.

una gran mano que nos pega en el puro centro de las vísceras. senequismo elemental. Estas brujas las conocen todos. están amasadas nuestras costillas y nuestra epidermis. Un pueblo hechizado que ha buscado el tambor. muy a fondo. Nuestro campesino cree en todo esto porque lo ama. se van pudriendo. en el centro de la noche. un rito agrario. niel luto sobre la familia. grande y amargo. hasta que se quedan inútiles sobre una cama de viento como si fueran raíces. simplemente un patio bajo el sol o la luna. exactamente. las guachas. Lentamente. Quien crea que la música de nuestra costa caribe está solamente hecha para la epilepsia corporal o para la simple alegría de los sentidos. Lo han visto escribiendo sobre el agua. el acordeón y el carángano. se necesita conocer el color que tienen las aguas de un estanque cuando el mohán —con voz de niño adulto. se necesita haber visto un patio. el ala de una bruja convertida en gallina. otra sangre la que navega por la nuestra. No es un secreto para nadie su sabiduría en la preparación de unturas y brebajes. porque sin todo esto se quedaría solo. agua bendita detrás de los escaparates y los baúles. Para su cabal comprensión —para saber lo que bulle en el interior de un mapalé. de clorofila y de azufre. también. sobre el cáliz de los pilones. en una militancia del corazón y de la inteligencia. que aprieta. Para ahuyentar al enano cabezón que hurga el sexo de las doncellas con dedos de cristal y les mete palabras grandes y duras a los oídos de los infantes cuando duermen. Tienen algo de seres vegetales estas ancianas. Este es nuestro pueblo. a la vista del pueblo. donde la madre de Dios se sienta en las sementeras a jugar con el ciento. donde los arcángeles usan rulas y fuman tabaco revuelto. Se necesita saber desentrañar lo que hay en aquellas mulatas. cálido y tenso. De allí esa nostalgia. Nuestro campesino ha hecho de todo esto una poética y aplastante realidad. del niño que tiene miles de años en su pelambre de musgo y de lodo— nos llama dulcemente con nuestro nombre de pila. un empirismo ritual. De allí ese extraño sedimento alegíaco que nutre el hípido de nuestras coplas. Brujos de carne y hueso que tienen nombres de apóstoles y tiznan el padrenuestro y el avemaría con el carbón de la cábala. el nombre de una mujer encinta para hacerla malparir y torcerle. trabazón de conceptos. donde los santos tienen mochilas preñadas de semillas. Detrás de todo esto hay abuelos y . en las guachas y las raspaderas está ese viento. precisión ante la vida y la muerte. dónde estamos. Que nos recuerda quiénes somos. no podría hacerle frente al implacable empuje de la fatalidad y de los elementos. humildes. Sangre de toro. ni las gusaneras que hacen caer a pedazos la carne de los ganados. cuando el mar es un bramido. de qué barro. Es toda una cosmología primaria. Es una fuerza líquida. Cuando uno escucha una gaita parece que el agua estuviera sollozando. sin ese cúmulo de creencias. se van poniendo chiquiticas y amarillas. como una arcilla tostada a fuego lento. Por eso en nuestros pueblos todavía existen brujos. las facciones de nuestros labriegos. Todo eso se encierra en esos instrumentos toscos.cuernos de alcanfor y patas de azufre. sobre la memoria del tiempo. Sin el hechizo no resistiría la mala siembra. vacío e inútil. con el alambre del vómito. grandes y macizas. Y hay viejos que nos hablan del brazo palpitante que quedó entre sus manos cuando tajaron. ese acento de miedo y hermosura. de pegujal y de azucena. Es más: porque. el tambor es la tierra. La gaita es el agua. la gaita. de un merengue o de un fandango— es preciso emplearse. Muchos de ellos han visto. se van secando. las muelas y las tripas. de yerba. con las hojas y con la lluvia. el diablo que echa fuego por los ojos y por la boca y le mete el rabo a sus víctimas por las narices— se lleve a sus hijitos para el monte. porque lo necesita. con un limpio círculo de su machete. está totalmente equivocado. Por eso riega. En todo esto hay tristeza. que cumplen. construidos con los elementos de una comarca misteriosa. que podemos apreciar en todo nuestro folklore. vocablos de fuego. Y el tambor es un gran corazón. para darle nombre propio a un universo de polvo. al espíritu Lara.

asustada por tanta alharaca. se acurrucó muchos lustros en la creencia de que era una niña culpable—. Tenía el silencio. “Tenga juicio y aprenda a estarse quieto. Y cada uno de ellos. Aquí los tenemos ahora. como saludable contrapunto. almorzar y cenar bien y a tiempo. de un miniaturista japonés. TARJETA SOBRE AZORIN Con las cejas un poco levantadas por el hastío en que lo dejaba semejante barullo. tenía de azorinesco. que pagaba sus cuentas. El gran publicista lo saca garante. Por un lado el vozarrón de Unamuno. Delia consiguió el barro para fabricar múcuras y el bejuco para trenzar los catabres y ella misma midió los compases y balanceó los volúmenes de esta coreografía alucinante y se puso a danzar —en el centro de todos ellos— hasta que el baile de los cabildantes y del gallinazo y los cartones de la vida del mar quedaron terminados. nada de recreo. El Tiempo. que acostumbraba a meterse huesos adentro en busca de sus fantasmas egolátricos y de unas virtudes nacionales que ya habían cumplido su oficio —que la pobre España. Y está el pueblo. no grite nunca”. eso era de aprenderse la lección!) cuando. Los hermanos Zapata Olivella y el trozo de pueblo y geografía que han traído consigo nos dirán el resto. Ese pueblo costeño que se disfraza de alegría pero que. Por eso el grupo de hombres y mujeres que Manuel y Delia Zapata Olivella acaban de traer a Bogotá tiene importancia. Se lamentaron de Unamuno. Suplemento Literario. su limpia. “De puro vasco y de puro bruto” como tan desen-fadadamente decía de sí mismo en sus memorias. a su manera. Una importancia recóndita. es la consigna de Azorín. con unas orejas de burro colocadas por escarmiento en la cabeza. por dentro. y se afeitaba pulcramente. vivió convencido de que tenía a España arrodillada. por el otro (solo las “sonatas” fueron escritas para clavicordio) la petulancia orquestal de Valle Inclán Maeztu que en el centro golpeaba duro en el pupitre (¡niños. pero también la confianza en su trabajo. Por eso el hechizo es el clima natural de esa porción de la geografía colombiana. Cuando Delia y Manuel ambulaban por pueblos y veredas y se ponían a escuchar a una viejita cantando canciones olvidadas. tiene caballos desbocados. crucecitas de paja para que el diablo no se lleve a los niños. en un rincón de su aula de pedagogo. Cuestión de tiempo. un ciudadano a quien le gustaba desayunar. plegarias de cuero. A Baroja lo salvaron su soledad y su tozudez de labriego. Delia misma ha buscado las telas y ha cortado y cosido los trajes con que han de presentarse estos hombres de nuestra tierra. a marchas forzadas y comandando dos generaciones de repuesto. de bajarle los humos al estentóreo rector de Salamanca. una generación de Do mayor. Nada de aspavientos en esto de sentir y ver. Por eso tienen todo el derecho a ser nuestros intérpretes. . cómo es el mundo colombiano que vive asomado al océano. de paciencia y de tiempo. 22 de agosto de 1954.retratos y techumbres de paja que apenumbraron nuestro asombro primero. su depurada gracia española lo que. Era un ciudadano como otro cualquiera. Detrás de todo esto hay espuelas de gallos y trajecitos almidonados y muchachas de quince años meciéndose en los corredores. con el único fin. la minuciosidad y la parsimonia. El resto eran unos señores tremendos cejijuntos. eso se ve muy claro. niños. Por eso han podido reunir un poco de gente y un poco de instrumentos musicales y traerlos a Bogotá para que aquí se sepa. de verdad verdad. llega Ortega. A Azorín le tocó. muy a su pesar. sabían muy bien lo que estaban haciendo. más que su totemismo cogiativo. Azorín hacía su trabajo.

en paladear lo que se recorre. es cierto. te dañas el asunto. de saber caminar. El alicantino veía un campo y en seguida (no sabemos qué le picaba al buen señor en la cabeza) se dedicaba a calumniarlo con la mejor buena fe. de la misma jerarquía de la compasión. los utensilios y el habitante. pues. de apretar lo sugerente. encontraremos a los eternos personajes. fluye. Otra de sus claves. funcional. Estuvo gordo el hombre en sus años de mocedad y madurez. Azorín hacía su trabajo. una vejez apacible. para ver la luz propia. El resultado son esos cortijos. el tono bajo. o te las das de muy sabido. Y en el mueble polvoriento. almorzar y cenar bien y a tiempo. de albayalde y carmín. era el aplomo. Miren lo cazurro. otro de los frutos de su paciencia. Todo esto conduce a quien lo ejecuta a descubrir la sutura —que de hecho es historia palpitante. como las malas cortesanas. Después. Buen caminador Azorín. a ellos y a su contorno. Oigase bien. el perfumado equilibrio. sin perder la compostura— no insinúa la muerte. si las derramas y mezclas al azar o si las metes unas en otras. Y cuando esto ocurre ya no valen trucos. Y tal y como lo recomendaba lo hacía. que el escritor y su lector terminan por encontrarse a solas en una página. Entonces el agua. los vive. para remitirnos a un coterráneo que se enfrentó a sus mismos problemas. aplicaba toda clase de galantes necedades a apesadumbrarlo. Se requiere. coordinados y atentos como galgos de caza. frente al pelotón lleno de uvas. se redujo a comunicar —en la forma más diestra. Pero Azorín los conversa. Era un ciudadano como otro cualquiera. Consiste sobre todo. Un arte aparentemente menor. a darle otra vez al asunto. los manosea. mientras se solaza con frituras y colaciones. El idioma no estaba acostumbrado a esta impecable humildad. desfondado —con su tacto y finura de siempre. vean la nadería. se entiende. Es. además. segura. Su labor. El pincel de Azorín es fino. con las cejas un poco levantadas por el hastío en que lo dejaba semejante barullo. Después le dio por las frutas. los acompaña. ¿para qué ? Sabrá. la de un buen jornalero.Mientras tanto. Su secreto. de la melancolía de amores. Una barda aquí. A taladrar almas. Su línea es neta. Era el único serio. tradición y carácter—entre el lugar. de contra. a buscar la madeja en el laberinto. como muy pocos en su oficio. Ya esto. al rescoldo de su fláccido pecho. Mojado con los tintes precisos. Los sentidos deben mantenerse ágiles. el tiempo sutil. los nervios en su sitio. sin artritis ni dolores en la vejiga. pero que se rige por leyes sutiles y complejísimas. un sendero allá. nos muestra las brasas de una venganza y en la sonrisa de la zagala. cuando atraviesa una prosa. Se les va. que pagaba sus cuentas. que se afeitaba pulcramente. exactamente por el otro lado. el enigma de una comarca. y en la calma de una abuela que canturrea una nana. Un buen parroquiano. ni más ni menos. Prueben a oler una parvada de trigo en un relato de Azorín y conocerán de nuevo —en Tolstoi o en Thoreau— la delicia de respirar la libertad. una ternura silenciosa. Y lo que pasaba era que Azorín iba por el otro lado. por los entresijos. “Cuando escribas —nos recomienda— pon una cosa después de la otra”. el contorno y la energía de cada objeto. como quien dice: si las echas de bulto. Nada de englotonamientos. Un ciudadano a quien le gustaba desayunar. Se está de cacería repetimos y a todo momento el dedo debe estar en el disparador. Ya nos ha dado su fórmula. Su línea de un maestro. ¿ven ustedes? Alcanzó como premio una vejez delgada y transparente. Y esto de caminar. para desmontar y luego sumar armoniosamente cada fragmento de la totalidad. honesta y rigurosa que le fue posible— lo que veía y sentía. sabe y oficia como agua. implica un juego doble: aprontamente en la morosidad. tiene sus bemoles. Tenía el don. la intensidad apasionada que atesora la atmósfera de un día estival. Igual con los ganados y con las mieses. unas techumbres de ópalo sobre un bloque que encalado en el centro y ya tenemos un pueblo. Exactamente lo contrario de lo que ocurre con Gabriel Miró. Adentro. Pocos han caído en la cuenta de que Azorín es uno de los . para desentrañar la fidelidad a esos códigos memoriosos en que se desenvuelven conversaciones familiares.

Nos ama. Así. es lo que tiene de listo. a tener juicio. de buen pícaro. Solo que la cuestión iba para su coleto y para el coleto de sus lectores. los burdeles con traganíqueles y los novenarios de difuntos. el Reader Digest y los camajanes del Arsenal de Cartagena. el mejor y más productivo) se las sabía todas. los jazmines están a punto de aromar una infidencia. . orgullos de varón. y está ligada a su totalidad existencial. mis hijos tranquilos. de hidalgos resecos. esperanza. cobardía. La vida sobre todo. Por qué escribo. la que destila mejores juegos. muchos pueblos que ya no pertenecen a España solamente. mejillas. de entremetido. Por eso la novela y el cine. nuestra eficacia testimonial y nuestra compasión. como un quieto pero rumoroso testimonio. Azorín hace el esguince. pueden justificar un cadáver. se carga con el santo y la limosna. 12 de marzo de 1967. Escribo o pinto para ejercitar una incoercible y casi siempre fracasada necesidad de comunicarme con los otros. Mis influencias. Quevedo y los sermones del Viernes Santo. de caballos y mulas piafando. Pues sí señor. los periódicos y las revistas de modas como «Vanidades». Sea buena o mala. Sólo que él no trabaja de corrido. trágica de verdad. de encime. de todo esto. Claro. de tan rico y bien ejercitado vagabundaje. Escribo novelas porque es una larga tarea en la cual necesitamos emplear a fondo nuestra lucidez. Pero. Considero que toda vida humana es excelsa por lo misteriosa y cerrada en sí misma y que ningún ideal. como puede verse. Estoy convencido de que algo terrible —hacer política o meterme a actor o libretista o intentar la fundación de una empresa relacionada con la explotación del turismo o fundar una secta religiosa. He sido influido por las cosas más aparentemente —sólo aparentemente— heterogéneas: los magazines y los ejercicios yoga. Azorín es el último de los clásicos españoles. En esa forma pudo meter en cintura. Un hombre totalmente normal. a la derecha del armario. la inocencia del hombre. ama el empalme y el equilibrio de la vida. consejas. Lecturas Dominicales de El Tiempo. al desgaire. con su apacible rostro de notario (el del período cincuentón. Dentro de ellos. política o amorosa— es fundamental y única. los novelistas ingleses y las tarjetas pornográficas. el cine (más que todo el cine rojo) y la Biblia. cuando la cosa se va a poner trágica. porque la vuelve brecha. lo que explica que lo consideremos un gran novelista. estética. cejas. Si le dan un dedo se coge toda la mano y. la pintura y la arquitectura urbanística. más allá de cualquier horror o cualquier equivocación. Y sigue hablándonos de tiestos con rosas. Alumbra la realidad. Eructos y ruidos en el pecho y el alma. están apetitos de mujeres en lechos bañados por la luna. ternura y desesperación. el duende sale. del lagor de los noventa y ocho. Pero lo que nos gusta sobremanera de Azorín. a pocos pasos de la puerta. No puede ver una ranura. Vuelve otra vez a su fórmula: nada de aspavientos. CARNET DE UN ESCRITOR Quién soy. pasiones sombrías. Mire usted que ese arcón junto al tinajero y esos retratos colgados ahí no más. nos ha quedado la prosa más cuajada y substanciosa. ni ningún objetivo. El crimen puede galopar en la noche. toda novela es un intento de justificar. en la cintura de su estilo. torsos de personajes. Soy un híbrido de furia. basada en conseguir nuestra purificación a través del delito— me ocurriría si no lo hiciera. al amanecer entre un perfume de naranjos. suspiros.mejores novelistas de España. inconsecuencia. son los últimos refugios funcionales que le quedan a la poesía. Por ello mismo estoy convencido de que toda experiencia en un hombre —sea ella moral. ignorancia. Nos deja muñones. eso sí.

. a la hora del crepúsculo.. en silencio. las recetas médicas sobre la erradicación definitiva de los callos o el cuidado de las hemorroides durante los resfríos o las recomendaciones dietéticas para conservar el vigor de la próstata ya bien adentrada la senectud. La serenidad de una cometa en una tarde de agosto. Complejos de culpa. Me siento culpable. Leo también. en la curación por la voluntad. repito. abstracta pero ferozmente culpable.. los objetos plásticos. sueño con mis propios apetitos. Todo esto. en periódicos o revistas. Escuchar el susurro del viento entre los árboles de un patio. Profeso un terror. en suma.. verdadera envidia. Las cosas que más amo. Esto. un reportaje literario o una amonestación episcopal. Pero no soy peligroso. Lo que respeto.. para seguir en circulación. las conferencias y las películas cómicas. Un pedazo de papel arrastrado por el viento en las graderías de un estadio vacío. sabe de qué color tengo los míos... en mi búsqueda. que vivir es un juego siniestro.. Mis fracasos. como es apenas lógico. ponerme a descifrar los jeroglíficos que la humedad y el polvo han trazado en el cielo raso de mi cuarto.... Confieso que me he cansado —por sucesivos fracasos— de intentar cualquier conocimiento por correspondencia o de ejercitarme en alguna actividad comercial o dolosa.. Un amigo aproximándose a mi casa. Lecturas al día. y la agonía de un elefante envenenado. sobre el mar. me ha conducido muchas veces a la orilla del mesianismo. Todas las noches. Lo que más detesto. Pero el mayor de mis terrores es dormir en una casa sola. desde hace mucho. Mi deporte favorito. Para esto soy implacablemente inepto. Cruzar los brazos bajo la cabeza y. La hermosura (y el familiar enigma) de las conversaciones corrientes. Una mujer madura.. por las visitas de pésame. Todo esto me hace pensar a ratos. Las páginas que el uso ha vuelto amarillas en un libro entrañable. con más interés del que yo mismo pueda presumir.. en alguna forma ominosa que me es imposible precisar.. Detesto a los hombres ocupados y las conversaciones apresuradas. El dinero bien ganado. a amar a nuestros compañeros de oficina». Mirar mi rostro en los ojos de una mujer desnuda que. sentada en un mecedor bajo unos árboles de naranjo. me remueve sinceros pero pasajeros ímpetus teosóficos y termina por producirme envidia. leo títulos como éstos: «Método práctico para aprender a través de la gimnasia. Lo que más envidio. leo cada mañana un buen trozo de hipocresía con fines proselitistas: un mensaje político. y en el paraíso atlético del profesor Contreras..Mis terrores. me entusiasma. Para mantenerme humanamente aceptable. estrictamente animal. . Un convaleciente mirando el mediodía en la plaza de un pueblo. Siento envidia. el toreo bufo. por las ventanas sobre abismos y por lo desvergonzadamente inermes que estamos frente al cáncer. «He alcanzado la felicidad con mi tumor abdominal» : «De cómo el abandono del alcohol me convirtió en un próspero hotelero». por todas aquellas personas que creen en el triunfo del optimismo. el café sintético.. de muchas cosas que no he cometido. La falsedad. gozosamente relajado sobre la cama. Depende de mi estado de ánimo. convertida en profesión o en objeto. Dos cosas me producen un respeto escalofriante: una mujer encinta jugando ajedrez. por los viajes aéreos.. no siempre afortunadamente. Por eso experimento una especie de orgullo al revés cuando.

sin saberlo. a amenazar a los sarracenos agrarios que pueblan la sacristía de esta iglesia aldeana. Las patas delanteras encogidas para un salto detenido hacia hipotéticos abismos. al atardecer. nutrido de infantiles arrestos. lo nombren general en una guerra de mentirijillas contra el sultán de . mi más pueril deseo: no morir nunca. Santiago lo cabalga con la tiesura de las estatuas que ignoran el movimiento. 2552. Cuatro nichos. «La guerra y la paz». al igual de la cola. agosto 29 de 1966. Aquélla es briosa. de uno de aquellos retablos que traspasara de claridad el pincel de Federico de Pantoja el Menor. Muchas de ellas han acompañado. como en un poema de García Lorca. Imagen que pide a gritos el ámbito de un mural. Pero entre todas hay una. altiva. Un deseo. y «La aventura». echen al aire la inofensiva voz de sus clarines de cartón y. Esperando. «Rashomon». El santo aparece cabalgando un caballito. la beatitud de los viejos maestros. Un altar. y «El Villorrio». «Las fresas salvajes». Bogotá.Mis mejores libros. blanco y hermoso como los potros de los carruseles. «Las mil y una noches». Tomado del libro Visitas al patio de Celia. 1994. «Del tiempo y del río». Es más pintura que escultura. La izquierda retiene las bridas que justifican el recogimiento de su corcel. «Las veladas de la quinta». El casco está coronado por flamígero penacho coloreado con anilina. tal vez. Allí está el santo. su cometido. El cuadro viviente más puro que he contemplado: un caballo jineteado por un niño. Seis columnas. Por un poeta que pintaba sobre yeso. Las imágenes son hermosas y entrañables en su simple escultura. por las manos de su escultor. Las cinco películas que verdaderamente me han hecho creer en el cine : «En pos del oro». Revista Cromos. en su sagrado belicismo. saliendo de las olas. Los cascos. «Humberto D». devastador. Debió ser un imaginero que heredó. solícito trabajo de una ferviente e ignorada devota. inexorable. con su espadita de madera y sus ojos hermosos. Que no otros se encuentran por estos contornos. enjoyada con dos bolitas de cristal a manera de ojos. la historia de este pueblo. Mi único. que un día cualquiera se levanten los niños de este pueblo. Compilación de Jorge García Usta. desde su nacimiento. para deleite religioso de don Alfonso el sabio. En torno suyo los cirios y los lampadarios derriten su lumbre votiva llenándolo de claridad y silencio. Y es que este Santiago fue concebido y realizado por un poeta. Crítica a la obra de Héctor Rojas Herazo. Medellín. en alto. El guerrero cristiano —caballero en su corcel de yeso— atravesó el mar para venir. Este santo se escapó un día cualquiera. tan contrariamente. en cambio. «Entreacto». le da un aire de niño disfrazado en trance de jugar a los soldaditos. Aquel que decorara. virgen de arrugas como el de un infante. La barba es un brochazo uniforme sobre el rostro pálido. No. Las mejores películas. salió un adorable caballero que emana dulzura desde sus ojos asombrados. la capilla que el monarca erigiera en la entonces incipiente Santiago de Compostela. son de un negro denso y alquitranado. El imaginero lo concibió terrible. Difícilmente puede encontrarse una imagen que llene. Pero de sus manos. «Sandokán». Es la del patrono de la villa: Santiago. La mano derecha sostiene. Un casco de cartón. en especial. Un cuerpo macizo y rectangular. una espada de madera. La cabeza y los cascos excesivamente pequeños para su tamaño. Dos colores priman en todo él: azul y rojo. Más calor que volumen. que me ha atraído y llenado de fervor desde niño. TELON DE FONDO La iglesia de este pueblo es sencilla como un vocablo familiar. El cuadro más bello. Una espadaña. Dos campanas. Sobre ambos ardía un lucero temprano.

. 2 de junio. Santiago de Tolú. El Universal. 3 de junio de 1948.la media luna y alfange plateado que vive en el recodo de un cuento.

y mantiene las columnas Temas de nuestro tiempo —diariamente— y Lunes lunático. ojos azules como el mar y rojos labios de esos que le pintan a las muñecas. “Antoñitos como Antoñito Panesso sólo hay uno. con sus sabios y satíricos comentarios. resolvía las preguntas de los lectores y se dedicaba a la caza inclemente de gazapos. A partir de 1949 comenzó a publicar la columna Pangloss y el lector. Esa etapa de juventud fue muy prolífica. y tuvo experiencia como corresponsal de guerra en el Medio Oriente. terminó Profesorado y Filosofía en la Universidad de Antioquia. independientemente de las polémicas que despierta como analista político. se les ruborizan todas las páginas. sin estar soñando. se sintió de repente lejos . Por eso. Hasta entonces escribía comentarios ligeros en La Defensa. en la que respondía preguntas curiosas de los lectores. Luego se especializó en las universidades de Cambridge y Nothinghan en literatura germánica. tema que siempre lo ha apasionado. una selección de sus artículos periodísticos. los helados de fresa y a su tía Lola. También hizo parte del equipo de “Los catedráticos informan”. sus colores preferidos eran amarillo. avergonzadas de su ignorancia”. con el seudónimo de El caballero de la tenaza. En 1979 publicó “Torre de marfil”. como años después haría Argos. Adoraba las muñecas. En 1951 empezó sus colaboraciones en el suplemento literario de El Tiempo donde desarrolló más ampliamente su faceta de crítico literario. Su carrera periodística comenzó en 1949 en El Correo de Medellín. Dramatis personae La Alegre Cabra El Ratón Escurridizo La Tortuga Paciente El Pingüino de impecable frac El Solemne Elefante Como Alicia era una linda niña de pelo rubio. azul y rojo. Alicia vivía feliz con su tía Lola. En la columna Gazapera. había escapado del genio gruñón. A partir de los sesenta mantuvo colaboraciones de crítica literaria en la revista de la Universidad de Antioquia. de grandes y hundidos ojos. ALICIA EN EL PAIS DE LAS MARAVILLAS Alicia El Gato Mambrú El Zorro Plateado El Conejo Blanco El Búho. porque Panesso llenaba las páginas de opinión con editoriales y comentarios.Antonio Panesso Robledo decía Klim. que por haber sido casada en su juventud. Panesso Robledo fue subdirector de El Tiempo y colaborador de revistas nacionales y extranjeras como Revista de las Indias y The Economist. Desde comienzos de los años sesenta este periodista antioqueño está escribiendo en El Espectador. a donde llegó como jefe de redacción y luego se convirtió en director. nacido en Sonsón en 1918. Pero una vez. tomando prestado el mismo nombre de esta columna. como el trigo maduro. programa radial que se transmitió por la Voz de Antioquia durante veinte años. lo convierte en uno de los clásicos del columnismo en nuestro país con más de cuarenta años de ejercicio. Antioqueño. Su estilo elegante —con una fina ironía muy cercana a los escritores ingleses Shaw y Chesterton—. cuando las enciclopedias lo ven.

a pesar de que estaba a menos de un kilómetro de su propia casa. ahora de un tamaño descomunal y con unos bigotazos que había mantenido ocultos antes. Mambrú hablaba con autoridad. el Ratón escurridizo. Después de muchas cavilaciones lo recordó. que de repente se ponía negro— el Búho de grandes y hundidos ojos.de todo el paisaje familiar. el Zorro no hace sino lo que le dice Mambrú”. Pero pronto empezó a notar cosas curiosas. Alicia. En el centro había un personaje muy pintoresco. antes azules y ahora de un castaño oscuro. que se mantenía un poco alejado del grupo. Se levantaba un confuso murmullo de voces. El Gato Mambrú. Entonces el Búho. empezó a caer. que ostentaba ahora con grande aplauso de las zorras y aún de otros zorros no plateados. y el solemne Elefante. con el Gatito Mambrú y su Conejo Blanco. ni siquiera ave— en su libro de fábulas: era el Zorro. Había visto su cara quileña —a pesar de no ser águila. En el espejo de una fuente se vio sus ojos. Allí todo era como en el país de arriba. “Porque —replicó el Búho— el Gato Mambrú será el futuro jefe. se halló ante la entrada de una gran cueva. bajo una capa de leche que le quedaba siempre después del desayuno. Sin embargo. Sin poderlo explicar la niña —que era precozmente inteligente— una vez que salió al campo a dar su habitual paseo matinal. Parecía que se llevaba a cabo una asamblea general de los habitantes del País de las Maravillas. mientras todos los otros escuchaban. le explicó: “El que manda aquí no es. un vivísimo rojo que se destacaba más ahora en el fondo mate de su piel. estaba demasiado sorprendida y temerosa para poder coordinar sus ideas. . Pero notaba extrañada que no se le despeinaban los rubios bucles ni sentía el menor miedo. “Y qué hacen —preguntó Alicia— los otros animales?”. De repente. Su sorpresa fue enorme cuando vio en medio de la asamblea un personaje familiar: su propio gatito. para que no pueda decir nada”. la Tortuga paciente. Porque a ese lo eligieron en una reunión a la que no asistieron la mayoría de los otros animales. con esa irresponsabilidad de los niños cuando no están con la tía. El Búho. pero hacia abajo. Alicia tocó el fondo. Entre los miembros de la silenciosa asamblea figuraban el Conejo Blanco —su propio conejito blanco. se adentró por esos vericuetos desconocidos cuando menos lo pensó. “Y entonces —dijo Alicia ingenuamente—. Su lindo Conejo Blanco era negro como el azabache. el amarillo de sus cabellos se había tornado de un color violáceo. sino el Zorro Plateado. pero no para tenerlo en la cabeza. y el Elefante dice que no acepta que un infeliz felino lo vaya a mandar a él. no hallaba palabras para contestarle a un Búho. Alicia. Claros mechones de pelo alrededor de las orejas y en el lomo le habían ganado el remoquete de “Plateado”. el Pingüino con su impecable frac. que no pudo calcular. pues aparte de que era la primera vez que hablaba con un individuo semejante. la alegre Cabra. El Zorro Plateado le puso en la trompa ese bozal. Alicia continuó avanzando a lo largo de un pasadizo interminable. que se veía a la vez cómico y respetable en medio de esa reunión de animales más pequeños que Alicia. como suelen tenerlo todos los niños por cosas menos terribles. como crees tú. Y se halló en un país extraño y lejano. sin acertar a recordar exactamente. Lo único igual era el color de sus labios. pensó Alicia. aparentemente. “Por qué”? Preguntó Alicia.qué harán el Gato Mambrú y el Zorro Plateado?”. que Alicia recordaba haber visto muchas veces. que le lleva más de una tonelada en peso solamente. en su sorpresa. muy hermoso pensaba Alicia. fue acercándose mañosamente a Alicia y le preguntó en voz baja: “Qué haces tú aquí. niña de cabellos violeta?”. casi negro. Después de un tiempo. una luz azulosa le indicó que llegaba a campo abierto. sin contar el marfil de los colmillos”. “Lo que vez —dijo el Búho—. Por una hendidura del muro observaba Alicia lo que pasaba. de grandes y hundidos ojos. a caer vertiginosamente.

Al terminar el Conejo sus palabras. que su distintivo es la Cruz Azul— sino también. no tienen por qué aterrarme. Si no lo he defendido abiertamente se debe —y ustedes lo saben muy bien— a que reconozco al Zorro como mi jefe supremo. a quien todos prestaron inmediata atención.. que le ha aconsejado prudencia. tosió incómodamente. la misma Tortuga.. a quien debo obediencia. Se trataba de resolver un cúmulo de problemas que se habían presentado con motivo del aherrojamiento del Elefante. Todos sabemos que el Elefante no puede quedarse amarrado a un roble indefinidamente. La desazón era visible en todos los rostros. que se mantiene en esa aparente sumisión por respeto al Conejo. Entre ellos se contaba. la Tortuga sacó la cabeza. de honradez reconocida por todos. y empezó a leer un papel amarillento que decía: “CONSTITUCION DEL PAIS DE LAS MARAVILLAS” Oír esto y armarse una barahúnda de abuela y señora mía fue todo uno. Hay que reconocer. al oír esto. el Conejo. el Ratón Escurridizo y la Tortuga.. después de que le habían arrebatado la suya a la fuerza—. se caló las antiparras en la colina de la nariz.. señores. ALICIA EN EL PAIS DE LAS MARAVILLAS CAPITULO XI De allí a poco. cuya suerte le había atraído la simpatía y apoyo de respetables animales.. El Correo. El Gato. incluyendo al Gato. Y si eso llega a ocurrir.”. —concluyó el Zorro. La verdad es que yo no tengo la menor intención de seguir contemplando impasible los desmanes de los ratones. que fue llamada por protocolo y por obedecer a los viejos infolios —ya caídos un poco en desuso— que por seguir sus sabios consejos. por una posible rebelión del Elefante.”. como lo hemos relatado. Tomó entonces la palabra el Conejo Blanco. y cambió de sentado. y sobre todo. Viernes 11 de noviembre de 1949. exceptuando el de la Tortuga. que se había metido desde el principio debajo de su caparazón —otra caparazón de material plástico que había tenido que comprar. a seguir sirviendo de cómplice a las maquinaciones del señor Gato. hubo una reunión secreta del Gato.. El Gato se lanzó . en efecto —y es mejor que no nos hagamos ilusiones— que el feroz paquidermo es muy capaz de romper lazos y ataduras con un solo golpe de su trompa.“Eso. querida niña —contestó el Búho— es otra historia”. después de varios meses de haber abandonado tan laudable costumbre. porque era animal de pocas palabras. Pero de eso. Y esa es la historia del Búho que aparece en el capítulo II. y dijo: —“Aquí entre nosotros. y los ultrajes inferidos diariamente a mi amigo el Elefante. Las amenazas del señor Mambrú.. el Zorro. que dicho sea de paso..”. acongojado— apaguemos y vámonos. Empezó a hablar el Zorro. El Conejo prosiguió imperturbable: “. a la cual debemos un infinito acatamiento —no olvidemos. es necesario que encaremos resueltamente la realidad. y particularmente por su poderío. Y dijo el Conejo: —“Esta vez ha hablado el señor Zorro con toda la verdad. No solamente porque repugnaría a la Sociedad Protectora de Animales. hay una distancia como de aquí a Zipango.

a ponderar la sabiduría del Zorro. Con el ruido de las sillas y las mesas al caer acudieron multitud de animales a inquirir lo que sucedía en el salón amarillo. El Gato se acercó al Zorro y le musitó rápidamente unas palabras en la felpuda oreja. El Conejo miraba la trifulca con la ira reflejada en sus bigotes. Con esta serie en clave de parodia Antonio Panesso Robledo burló la censura del régimen desde el espacio editorial. con rayitas azules. Entre ellos estaba el Búho. que fue arrojado violentamente con un empujón del Escurridizo. el Conejo. . y arrebató —como era su costumbre— los papeles de la mano de la Tortuga. Laureano Gómez. y se dirigió al tumulto de animales con estas razones: —“El pequeño desorden que acaba de registrarse se debe únicamente a la Tortuga. se acercó a la ventana. que cometió la imperdonable imprudencia de leer ante nosotros un libro subversivo. hay una completa calma”. donde acababa de desarrollarse la escena. Los personajes principales. del E. no se sabe por qué razones—. e implantara el Estado de Sitio y la censura de prensa. que hace días está terminantemente prohibido en el País de las Maravillas. el Zorro y el Gato Mambrú representan al presidente Mariano Ospina Pérez y al jefe de partido. La fábula retrata las circunstancias políticas del momento. El Ratón Escurridizo siguió detrás del Gato y le puso una zancadilla al paciente Quelonio —como la llamaba Alicia. El Correo. Y todos los ratones se retiraron a sus casas. Por lo demás. luego de que el Presidente ordenara la clausura del Congreso. Miércoles 23 de noviembre de 1949.como un tigre al través de la mesa. El dueño de ella —de la oreja. pues el autor no quiere repetir con frecuencia el nombre de la vulpeja— pálido y tembloroso. al tiempo que el Zorro se metía apresuradamente debajo de la mesa. al diplomático Alberto Lleras Camargo. N.

y la crítica al proyecto de que se habla parece definitiva. colaboró en los principales diarios del país con su estilo claro. que les bregue el “guayabo” de los tragos. En el prólogo don Tomás Carrasquilla exalta sus dotes literarias para el cuento y le dice: “Usted. mi señora doña Sofía. pasó por la vida “alegre como un vaso de moscatel”. con el que salvó unos cuantos matrimonios gracias a sus fórmulas mágicas. Es que son tan ingratos! El gremio de los viudos queda por el suelo. directo y corto. humor y anécdotas sobre asuntos de la vida cotidiana. Antioqueña devota de las tradiciones. “La cartilla del hogar” y su famoso libro de cocina “La buena mesa”. como el del periodismo que ejerció hasta sus últimos años. Sostuvo la columna Chismes. ella tuvo el privilegio de contar con una ilustre maestra particular: María Rojas Tejada. conquistó territorios vedados a las mujeres. habría arrastrado miles de electores con su sazón culinaria. que no podía faltar. También publicó doña Sofía “Don de gentes”. Pero. al escuchar los encontrados comentarios. ELLAS COMENTAN Cuando en una reunión femenina se pone en discusión algún tema que interese al conjunto (que desde luego no habrá de ser de la pesca. entre costumbrista y gastronómica que publicaba semanalmente en El Espectador. a cualquiera de las asistentes se le ocurre contar que un viudo conocido está por volver a casarse. “Cuentos y crónicas” (1926). en El Colombiano. como la definió el Tuerto López. tanto noble e interesante[.. y fue cofundadora de la revista femenina Letras y Encajes (1926). Si. como los llamaba ella. para salir a buscar reemplazo. Esta escritora heredera de Carrasquilla y Efe Gómez. Su primer libro publicado. En el libro “Crónicas” (1983) sus hijos se tomaron el trabajo de recopilar esos “cortos y sencillos parrafitos”.SOFÍA OSPINA DE NAVARRO Nació en Medellín en 1893 y murió en 1974.]”. y . Nieta de Mariano Ospina Rodríguez. y si hubiera podido entrar en la liza política. de pronto. que tienen tantos matices. pide a gritos una segunda edición. y les siga a todos los caprichos—. es la llamada a escribir novelas sobre estos hogares de Medellín.. la caza o los negocios) es cosa que entretiene. por ejemplo. la gracia de su estilo literario y su cautivadora personalidad. paradójicamente. Desde muy joven se dedicó a escribir cuentos. —Es que no son capaces de vivir sin contar con su boba. “La abuela cuenta”. Y ni les da pena de que la gente vea lo pronto que se olvidan de esas buenas señoras. Sin posar de feminista liberada. interviene la indulgente. Eso es cierto. Doña Sofía se ganó un sitio de humor en las letras y en las cocinas de los colombianos porque su truco estaba en mezclarle a las suculentas recetas unas gotas de sentido común. crónicas y a investigar en la cocina. sobrina del general Pedro Nel Ospina y hermana de Mariano Ospina Pérez. Pero su colaboración más famosa fue la columna Hogar. no alcanzan los oídos para captar tan diversas opiniones: —¡Antes se había demorado mucho! Ya los hombres no esperan a que la mujer cierre el ojo. en la prensa liberal. en la cual describía con detalle las costumbres y personajes de la ciudad. desplegó los genes del poder en sus dominios domésticos y sociales. Aunque en esa época las mujeres no terminaban ni el bachillerato.

a la cual me referí en el siguiente comentario que vuelve a ser de actualidad. Tomando la resolución de empezar en propia hora el tratamiento cumbre conocido con el nombre de “régimen de la manzana”. Hay quien comente que una de las que piensan así es por ser también viuda y estarse curando en salud.) Comida: una taza de caldo desgrasado. Pero también debe serlo que la tal “colada” lleve consigo la melancolía al espíritu de quien la toma.. La señora se siente más ágil.”. efectiva sin duda.. él no puede prodigarles. línea de combate. por si se le presenta la ocasión de otro enlace. Comida: un vaso de leche descremada. es porque no lo maltrataron mucho. Esta dieta. “pataleta”. como apoyo a lo dicho.. porque el hecho de acercarse a la mesa para no comer... Es un polvo con sabroso sabor a vainilla y otras esencias —propias para atraer a las señoras golosas— que disuelto en agua y tomado tres veces al día. una tostada de pan. la voz de la sentimental. Almuerzo: cuatro hojas de lechuga. 17 de julio de 1965... El Tiempo. Todo esto puede ser muy cierto. que analiza con acento tristón la situación de un viudo cuando queda rodeado de muchachitos. línea de fuego. sino más bien un homenaje a la memoria de la que lo hizo tan feliz que lo dejó con ánimos de meterse en otra hondura… A esta se unen otras defensoras... zanahoria cruda... “echada” del servicio. medio tomate y una manzana. es un programa de hambre más o menos así: Desayuno: una taza de café tinto sin azúcar y una manzana. Todo marcha a las mil maravillas. Si busca las cadenas después de que la voluntad de Dios lo dio de baja. “La palabra línea sugiere rectitud. Nutriéndolos además con sus vitaminas y dejándolos perfectamente satisfechos. (Les faltó el canario. llanto y una manzana... un huevo cocido y una manzana.. o comer con desagrado es para cualquiera motivo de sufrimiento moral. El . legumbres cocidas y una manzana. se deja oír naturalmente.. Ella ha sido la compañera inseparable de todo régimen alimenticio.. Almuerzo: jamón magro. una crema de ostras o cualquiera otra tentación de las que los hacen caer tan frecuentemente. y el diálogo se va animando por momentos.. se deleita ante el espejo observando los sorprendentes resultados y tiene que buscar costurera para que les varíe las medidas a los trajes. la señora que se pesa exhala un triste suspiro y oculta muy bien en la secreta de su billetera el desdoroso comprobante. Hace muchos años se puso también de moda una dieta milagrosa. impone sacrificio y es respetable: Línea de conducta. y una manzana.. una esponjosa tortilla. Pero. un bistec con tocineta. LA LINEA mundo femenino está de plácemes con la llegada al comercio de un famoso producto adelgazador que dizque obra verdaderos prodigios. un huevo escalfado.. Pero llega a su significado máximo cuando se dice línea femenina. No faltan las sonrisas burlonas y los cuchicheos... riña con el marido. ansiosos de cuidados y de mimos que. En honor a la línea corporal muchas mujeres no solamente sacrifican todo deleite gastronómico. ante las juiciosas declaraciones de las últimas. aparta de la mente de los gordos la imagen de un pollo frito. sino que llegan hasta el heroísmo... —Tienes razón. Pero el régimen sigue y en la tercera semana sufre algunas variaciones de consideración: Desayuno: jugo de naranja.declara que no encuentra deslealtad ni ingratitud en el viudo del nuevo matrimonio.. una tajada de queso. Cuando la aguja de la balanza pasa del límite exigido por las reglas de la estética..

. que aceptar con resignación esa carga (que por fortuna pesa más al público que a quien la lleva a cuestas) con la seguridad de que ella. Que la entierren ligerito. luciendo por las calles siluetas impecables.. será eterna. el hambre nos reduce el espíritu a la más mínima expresión: se nos olvida charlar y sonreír.. Y el tema es inagotable.. todas las mujeres jóvenes y viejas. Para ser un buen conversador no se requiere deslumbrar a los oyentes con bellas frases.. y el sueño se niega a visitarnos sin la compañía de las drogas sedantes. Tomado de Crónicas. —¿Enterrarla. sino también sabias reglas para llegar a conseguirlos— nos lo pinta de cuerpo entero la anécdota de la vaca: —Don José María —le dijo alguna vez el encargado de una de sus haciendas— se acaba de rodar por el precipicio una de las vacas y la encontraron muerta en la cañada. No quiero que se me sigan rodando las demás. Medellín. Tomado de Crónicas. sin dejar decaer a los que en ella actúan como lo hace el director de orquesta con los músicos del concierto.. Dios Nuestro Señor nos quitó toda esperanza de mejorar siquiera en la otra vida.. don Pepe. Pues para colmo de males. porque la humanidad es una mina que jamás acabaremos de explotar. para quienes la dificultad parece consistir en saber cerrarla a tiempo. 1984. reconozcamos que siempre han sido ellas la sal de la conversación. haríamos algo por contribuir a la belleza de la raza. mi amigo. solamente cuando se llegue el caso de contar de él alguna anécdota sustanciosa. ni hacer gala de erudición. El que acepta las interrupciones y las aliña con su ingenio o su gracia. EL ARTE DE CONVERSAR En las reuniones sociales del día muy pocas veces se disfruta el placer espiritual de escuchar al buen conversador... las ideas abandonan su morada. Y dejan el campo a otras.. que cuenta con su clientela especial. los presentimientos siniestros nos asedian.. y los peones me piden que les deje aprovechar la carne.? La vaca estaba sana. Nada hay tan interesante como conocer la personalidad de las gentes a través de los hechos de su vida. —No importa.. Y del prójimo.. El que habla poco de sí mismo.. no siempre mesurados y prudentes. Pero ocurre que a muchas. Con frecuencia encontramos en ellas personas que teniendo capacidad y temas para sostener una amena charla. Y.... No hay más remedio pues. por desgracia.. Tampoco lo es el chistoso crónico.... Por ejemplo... optan por oír lo que dicen los demás. Yo creo que un buen conversador puede llamarse aquel que sabe manejar la batuta en la tertulia. LAS CARTERAS . que corre el peligro de ofender con sus gracejos... ¡Qué lástima! Ni aún en el cielo podremos usar “suéter” y prescindir de la estorbosa fajita.. como si para ellas constituyera un gran esfuerzo el tener que abrir la boca. a don Pepe Sierra —el acaudalado antioqueño que no dejó al morir sólo millones. 1983. al notificarnos —por boca de sus profetas— que el día del gran juicio resucitaremos con los mismos cuerpos que tuvimos en la tierra. Pues no hay más remedio que enterrarla. ahora que hablamos de anécdotas.Si el carácter no sufriera menoscabo con el régimen...... Eso se deja para el conferenciante..

. Medellín.. la billetera —si no con mucho dinero. Pero además debe caber en ella la libreta de apuntes. que pretendan hacer en ella unas manos de mujer.... sino que se gana con notas. dada la resistencia con que esquiva la investigación.. También el hombre lleva consigo en el bolsillo interior de su chaqueta una cartera delgada y fina..... El vende y vende. las llaves del automóvil.. la polverita y su amigo el colorete.. como los proyectos irrealizables. el botón que se le desprendió al vestido... cuyo peso va haciéndose tan abrumador que lo obliga a tomar vitaminas y pastillas calmantes. y por lo tanto.. las promesas incumplibles.. que la hubiera construido doña Urraca..... La de uso más molesto.... los “mejorales” y el pañuelito. por sentirse nervioso y extenuado. como lo prueban las cuartillas encontradas a algunos de ellos entre sus papeles íntimos.La cartera es para la mujer el adminículo más indispensable. y la receta de cocina pescada en el último costurero. Del contenido de la cartera masculina sólo puede saberse algo verdaderamente cierto en caso de muerte o accidente. Lo que hace pensar en la existencia de retratos y papeluchos delatores. lo que no siempre logra conseguir. Tomado de Crónicas. los cigarrillos y el encendedor.. por lo menos con el pase de chofer y los retratos de las personas amadas— el rosario compañero inseparable.” Y aún existe un último estilo de cartera. que es motivo de preocupación para él especialmente cuando se trata de desfiles y tumultos. 1983.... parece.... Esta lleva en su seno muchas cosas interesantes.. pues.. y es la cartera del comerciante.. . Siempre la tiene cerca porque sabe que en ella encontrará cuanto pueda interesarle..... y que es la más apreciada de todas. Los ministros son prácticos y viven prevenidos. Pero todo el producto entra a la cartera.... cuyo rótulo decía: “Discurso que improvisaré el día 25 en la inauguración... por sus exageradas proporciones.. Por eso lo vemos. el estuche de los lentes. tratando de defenderla.. gana y gana... con la mano sobre el pecho.. como los premios del colegio. las semillas de plantas obsequiadas por la amiga.. Hay otra cartera —la ministerial— que no se compra en almacenes. y los discursos “nonatos”.

brota pronto. un amor de veinte años en la persona de alguno de esos jóvenes atletas que son un dechado de malicia deportiva y de ingenuidad sentimental. Se alababa sobre todo su estilo castizo. Téllez tenía un alto perfil en el medio literario. porque jerarquizó y calibró las letras nacionales (fue el primero en escribir en Colombia sobre Gabriel García Márquez. a su vera. y desde la última curva del camino. Con frecuencia. “que ha tenido la inteligencia de no disputarle a nadie una silla ministerial o una vacante en las cámaras”. gracia verbal.Hernando Téllez lúcido intelectual y exquisito prosista nació en Bogotá en 1908 y murió en 1966. una de sus facetas más apasionantes. 1979). de la conversación. Téllez no sólo fue reconocido como uno de los más brillantes periodistas del país. Era el más respetado de los escritores— periodistas. crea fatalmente para tales vidas un falso estatuto de la conducta. MARCHA NUPCIAL noticia es excelente. Otto Morales Benítez señala que de la generación de los Nuevos. Llega por momentos a las fronteras de la perfección. Fue comentarista de planta de El Liberal. para que no pase. Hernando Téllez fue uno de los más entregados a la literatura. A finales de los años cuarenta Téllez era considerado por la crítica como el más completo de los escritores colombianos. sobre sus cabezas y sus corazones. Los veintitrés años representan el esplendor juvenil sin la agresiva indeterminación de los diez y ocho y sin ese melancólico preludio de la conformidad y la madurez que extiende su sombra a los treinta. titulada Nadar contra la corriente (1996). En esas columnas sobresalió como crítico literario. con las alegres legiones de muchachas. cuyo propósito de perduración en la belleza y en la coquetería juveniles es una angustiosa demanda para que el tiempo se detenga. Se va usted a casar a los veintitrés años. de los afeites. Por ello hay mujeres de medio siglo en quienes se pueriliza la noción de moda. seguramente lo ha observado. desde luego por razones bien diferentes de las que van implícitas en el problema de su juventud. Lo ofrecen esas mujeres de cincuenta. del gesto. y sus juicios de un perdurable valor. con una gracia. vemos tertulias en la lejana estación de partida. que inició en la revista Semana y continuó en Mito. trabajados por el tiempo. Sanín Cano decía que su estilo era “una cosa ejemplar. algo así como el postrero resplandor de las señales eléctricas que de noche. para que el mundo no Este La . dos tomos. pero difícil como la de los cuarenta y cinco de toda mujer. Escribió unas anotaciones fugaces con el título de Márgenes. con una limpidez y una desenvoltura casi inverosímiles”34. Pero no se alarme: hay una segunda y si acaso una tercera juventud. Comenzó muy joven como cronista judicial en El Tiempo y hacia 1929 inició su columna Espejo de los días. entre ellos la Selección de prosas y Textos no recogidos en libro (Colcultura. Una edad perfecta. como lo demuestra la antología de sus escritos sobre literatura. en un cuerpo invisible. En las reuniones mundanas se las ve luchando tácitamente. pues trasegaba de la literatura al periodismo y a la política. Existen numerosos títulos de Téllez. El espectáculo de esta última me ha producido siempre un insoportable malestar. una desesperada luz. De sus ojos. El dramático descase entre lo que son y entre lo que aparentan. Su prosa era fresca y dúctil. Alvaro Cepeda Samudio y Alvaro Mutis). Usted. esas mujeres aparecen trenzadas en una lucha por conservar. raudo con su carga de ceniza. donde escribió las columnas de la sección Hoy y realizó una campaña política sarcástica y apasionada en favor de Alberto Lleras. fina y clásica. justeza idiomática. de sesenta años. de la actitud ante la vida. sino que se convirtió en un caso literario excepcional.

Un atleta. No hablo de la desintegración del amor. son bases demasiado precarias para establecer sobre ellas el diagnóstico de la felicidad. dice „okey‟ a cada rato y concluye todas sus frases con un „ves‟? que me sume en las más deliciosas cavilaciones. un plan formidable‟ etc. sin sombrerista. Pero no vaya a incurrir en la cándida idea de que crearlos o descubrirlos a tiempo es una fácil tarea. desde ahora. Usted parece seducida principalmente por la imagen y la noción del “campeón”. etc. un título de campeón.. corbatas claras. Pero es peligroso fundamentalmente en algo que por su calidad intrínseca resulta eminentemente efímero. zapatos de gamuza con suela de caucho que dan a su paso agilidad y la cautela de un felino. una pareja de baile incomparable.— y la promoción con énfasis fascinador. de un vocablo turbador. abandone la idea del campeón y . habla inglés como un newyorkino. buena posición. ¿No debo. Gracias por su precisión. sus transmutaciones inevitables.”. “La vida traerá otros estímulos. usted no será de estas últimas. Y hablemos pues. Pero eso carece de importancia en cuanto su demanda final. otras razones para el amor”. puede ser peligroso. de un exquisito irrespeto. un éxito al timón. una irresistible invitación a la fuga. El amor obtiene las más extrañas e insólitas justificaciones.. en el automóvil. una alegre corbata. Pero no se asombre. esas razones hayan perdido toda eficacia estimulante. Muchos hombres. no serlo. la talla de su campeón y el número de cuello de su camisa. Primer premio en las últimas competencias de salto. Está bien. Mendelssohn. Un mozo de golf.. la gota de miel de una palabra gentil. En ello consiste. de su amor. ¡en casa. porque es inevitable en la iglesia.. un perfil de la belleza masculina una especial modulación del idioma inglés. una gloria. me parece formidable. que contra esa imagen y esa noción conspirará con éxito. subcampeón de golf. de acuerdo con los datos que me suministra. ya veo su gesto de protesta y de burla. en serio. precisamente el arte de saber amar. Propóngase. todavía la inmutabilidad de cierta imagen y ciertas condiciones adjetivas y subjetivas de ser amado. de una secreta fórmula que tenga el mérito de la clandestinidad y de la audacia. buen porvenir. en la tercera juventud de los hombres ni en la de las mujeres. „formidable‟ es una palabra que le sirve para todo —„estás formidable. Usted sabe hoy que ama por lo que ama. Una tarea milagrosa. Y yo no puedo responderle. en el misterio. Y bien parecido. del joven bello. otros motivos. simple y victorioso. Y muchos y muchas. Buena familia. desde luego han fracasado. dos orquestas.. Me refiero a algo más sutil como es el alternativo juego de las reacciones.. “¿No debo considerarme dichosa?”.las olvide ni las desdeñe.La fiesta será espléndida: azucenas de Quito. Así es. pues. Y para comenzar. innumerables mujeres la han realizado casi sin darse cuenta. Yo podría deducir. escribe usted. que busca en lo inestable. como una tarea.. ¿se quedará con el alma vacía? Sí. ¿Pero le será muy arduo suponer o aceptar. el cambio de los estímulos en toda pasión y en toda vida humana. Pero faltan muchas cosas sobre él y sobre usted misma. Si espero un poco más. ¿Le han servido a usted eficazmente para sustentar su amor? No estoy diciéndole una broma. la claridad. Pero él me ha escogido a mí. ¿No es todo esto doloroso? No crea. Es un cruel engaño. Es claro que a los veintitrés años se pueda suponer. en lo cambiante. Chopin y un poco de música sagrada. pues. Además. Es un arte sin fórmulas fijas. para que no concluya la fiesta sin que alguien deje caer piadosamente en la cuenca de sus oídos. de pintas alegres y escandalosas. considerarme dichosa?. vestido. Pero cuando esos motivos. Usted dice en su carta: “Ha llegado la hora de casarme.Sé que algunas amigas mías se mueven literalmente por él. lo duradero. puedo quedarme soltera. en pantalones de baño. la agónica fluencia de la vida? Yo creo que usted no se resigna aún a aceptar como cierto misterio de la persona humana. mi novio es perfecto. ojos oscuros y grandes. lo permanente. buena herencia. pelo liso.

sin envenenarnos el alma con vanas filosofías? ¿Cree usted que yo debo en lugar de amar.. Descienda hasta las aguas profundas del sentimiento. en lo esencial y más benévolo: “. Demasiada amargura hay distribuida por el mundo como para agregar a ella la contribución de nuestro propio amor. La imagen de su amor. Y conocerá a mi marido. le diría que son monstruosos. Me asomaré al „misterio‟ o al abismo. No ha leído nada de usted. que tiene el poder de aislarlo completamente de este bajo mundo y transportarlo al reino feliz del bate y las botas. El Tiempo. que allí verá reflejada.” Y la posdata. Ustedes consideran como una catástrofe que el amor sea efímero o que muera. en donde esa clase de investigaciones se permiten. haber estado ya del otro lado del misterio. Y si no estuviera tan bien educada. Es más complicada. Todo lo complican. qué horror! Jamás le hubiera escrito si hubiera adivinado (no puedo evitar la repetición del verbo y no me importa) que en lugar de felicitarme iba a decirme todas esas frases entre solemnes y burlonas que hay en su carta. con su repertorio de cavilaciones y debilidades. Si no le da mucha vergüenza haberme escrito lo que me ha escrito. son insoportables. para tener miedo. querido amigo. con su sistema de imprevistas reacciones. probablemente será más verídica que esta seductora estampa de magazín estadinense que su imaginación y sus manos han trazado sobre el papel. como todos los escritores que se envanecen de conocer el alma humana y. pero yo no entiendo esas cosas‟ Y reanudó la lectura de „Sporting News‟... No hay tal. .. Permítame. El inventario de cualidades que usted hace con su carta. La respuesta decía.. Ni siquiera su detestable carta.S. Una idea de un hombre con su código personal de señales. ¿No es ello abominable?”. en una valerosa exploración. Missouri.. Me dijo: „debe ser muy interesante. Usted. Se la mostré y a los primeros renglones se aburrió. pero es más auténtica. Reciba el testimonio. merece ser complementado. el corazón de las mujeres. después del matrimonio. Presumen como Lázaro. venga a la fiesta de mi matrimonio. Pero no crea que estoy amedrentada. Se divertirá observándolas. un semanario de Saint Louis. se empeñan en mostrar que el amor es un conflicto terrible y un insoportable suplicio. Describa “en profundidad” a ese portento masculino del mazo de golf y de las alígeras piernas.. pues. “P. amar a mi „campeón‟. El amor es mucho más simple y más fácil que todo eso. 16 de octubre de 1949.¡Unos ojos que no escrutan el cuerpo sino que palpan el „misterio‟ como usted dice cómicamente. con su miseria y su grandeza. Así se hallará más próxima a la verdad y más distante de la duda y de la desilusión. simplemente por la del hombre. Compadezco a su mujer y a todas las mujeres de los literatos. sino haciendo mi propia vida con los materiales que la vida ofrece.. etc. como quien investiga un crimen? Qué tarea más sórdida y estéril. si es el caso.. Habrá mujeres de „tercera juventud‟.ustedes los literatos. Y no pueden entender que Cuidado con el amor es la pedante consigna que ustedes dan a sus libros en sus artículos en todas partes.cámbiela. con su alternativo juego de heroísmo y generosidad. No. De mí sé decir que no le temo al amor y que parece insoportable toda esa literatura que como la de su carta. ¡Qué vanidad! De las cosas más sencillas hacen un problema terrible.”. nos quita el sabor de la vida para darnos el de la muerte. ¿Por qué no se nos deja existir simplemente vitalmente. Eso de vivir con un „genio‟ en la alcoba debe ser terriblemente aburrido. Es „formidable‟. Yo no estoy escribiendo una novela. como usted dice sin razonar demasiado. ponerme a investigar las causas de mi amor.. Por ahora soy feliz.. etc. lo que es más inaudito.

declaró su indignación cuando alguien dijo en la tertulia donde se hallaba. estuvo a punto de realizar una nueva cruzada para rescatar el Sagrado Cuerpo del Arte. como los de la “Novela Rosa”. En Colombia. zozobraba un prendedor que no era una joya sino una imitación de joya. Culpar a una sociedad porque en un gran número de sus manifestaciones sea cursi. Caignet. una línea general de elegancia y de buen tono rodeaba a la dama. Y. por ejemplo. Algo. no todavía. La cursilería es un signo social. Decía. como perdido en el oleaje del pecho. El traje era sobrio y elegante y los ademanes sencillos y desenvueltos. claro está. somos cursis? Se produjo un silencio muy difícil. Esto no es una ofensa ni para el país ni para Caignet. que tomaban súbitamente una coloración artificial pero encantadora de verdades. es difícil no digo ser literariamente cursi. verbigracia. El éxito de Caignet en Colombia. Sobreponiéndose a esa natural coacción del sex-appeal sobre las facultades críticas.CONSIDERACIONES SOBRE LO CURSI Gustos literarios La dama. pero merecidamente batido. de su calidad de hembra bella. Puede haber muchos o pocos escritores cursis. no un capricho de las gentes. Si no se hubiera suscitado un tema de conversación tan peligroso como el de la novela de Caignet. por el escritor cubano. Las aguas de la cultura media superan esa marca. pero muy bella a pesar del enojo. pero las decía con tanta convicción. sino serlo con éxito. probablemente esta mujer colombiana no habría sido contradicha en sus opiniones. pero perecen en medio del desprecio colectivo porque el nivel cultural de la sociedad ha sobrepasado ya el grado histórico de la cursilería. fue ignominiosa. Una ligera exageración en el trazo oblicuo de las cejas. La cursilería literaria no es una arbitrariedad sino una consecuencia lógica del medio social que la ha hecho posible. Era un gusto verla y oírla decir deliciosas tonterías. un escritor que se encontraba en la reunión tomó sobre sí la temeraria empresa de hacer para la dama una especie de sermón sobre lo cursi. se explica precisamente porque el gusto literario promedial del país se encuentra exactamente en el nivel de la cursilería. su conversación no era completamente descabellada. Francia. además de su victoriosa belleza. trascendía a sus palabras. Olvidó algo muy importante: que la sucesión de las etapas culturales es lenta y parsimoniosa y que si había algo socialmente explicable y normal era el éxito de la novela de Caignet. y por ahí. ciertamente. que la novela de Félix B. El derecho de nacer. Además. tal vez mucho. Una respuesta afirmativa resultaba poco galante. Salvo esa forzosa concesión económica a la producción en serie. bien observada la dama. según él. con tanto desgaste de energía vital. En su apostólico empeño. — ¿De manera —dijo con los labios temblorosos— que todos los que oímos embelesados la radiodifusión de esa novela. El caso de Caignet que es un caso de perfecta sincronización entre la cursilería literaria y la cursilería social. de la gracia animal. por completo biológica. demasiado esplendorosa para ser verdadera. Los hechos no son ofensivos. Y podía tomarse en realidad como un abuso de poder. dijo. Pero su apasionado fervor sentimental e intelectual por Caignet sobrepasaba la medida de sus seducciones. es tan absurdo como inculparla porque en el desarrollo de su producción conserve ciertas formas feudales a tiempo que otras sociedades han superado ya satisfactoriamente esa etapa histórica. Eduardo Caballero Calderón. profanado. precisamente porque . era. una inacabable serie de futilidades. muy enojada. En ciertos países europeos. no tenía sobre sí nada que delatara sus íntimas y secretas conexiones con la cursilería. un monumento de cursilería. buscaba darle al rostro una reminiscencia mongólica levemente inquietante. exaspera terriblemente a ciertas selectas inteligencias.

requiere.representaba algo así como la sublimación literaria de una sentimentalidad y de un gusto intelectual promedios. Una mujer liviana cae en la cursilería cuando representa el papel de la honesta agresiva. teatro. y por extensión toda la cursilería. música. la literatura de un escritor como Caignet encuentra eco popular muy extenso. si lo extrema. Y la coquetería de una niña que presume de mujer. sin embargo. o su impudor si lo disfraza de candidez. Era el punto de vista de un miembro de las élites que partía del engañoso supuesto de que toda la sociedad se parecía a él mismo o de que. tomadas idealmente por lo alto. Hay cursilería en el amor. Esta distinción entre el cobre de lo cursi y el oro de lo verdadero. en la política. en lo general. socialmente hablando. Se puede ser cursi por solemnidad o actuando conforme a la creencia de que el amaneramiento es el colmo de la estilización. de la esposa sin tacha o de la matrona irreductible. Y la de una mujer que presume de niña. de una auténtica y sólida tradición cultural. que lo cursi tiene su natural imperio cuando una burguesía en ascenso económico no ha conseguido crearse todavía o no dispone. Resulta. Por eso las páginas de vida social de los diarios colombianos son prodigiosamente cursis. escultura. llenos de poderoso atractivo. Es la cursilería del nuevo rico que anhela demostrar su nueva condición por medio de un refinamiento postizo y es también la del pobre que anhela disimular su verdadera condición por medio de expedientes en que lo trágico y lo cómico se entremezclan denunciadoramente. los zapatos rotos. Y ciertas formas de vida. a precio de oro. muchas veces. Hay ciertos lenguajes literarios enteramente bárbaros. no exentas de seducción. pintura. No la ausencia de estilo. respecto de las valoraciones del gusto medio. por herencia histórica. en la amistad. como hay un esnobismo del buen gusto. Desde su personal punto de vista. Sobre todo en el dominio de las formas artísticas: poesía. cine. es un rico filón y un tema de primer orden para la creación estética. primigenias. en el concepto de la vida. Ahora bien: lo cursi. El estilo es un principio de adecuación. En otras palabras: Caballero olvidaba el medio. ante el público. en el estilo. Una colegiala puede convertir su candor en pura cursilería. la solidez económica de su situación o lo que esa misma burguesía reputa como signo de aristocracia. de convenio. Para tomar el cobre por el oro y pagarlo. sino porque el ambiente social así lo exige. un compromiso respecto de las normas. Es por ello por lo que la cursilería puede expresarse de la misma manera en el éxito de Caignet y en la tendencia irrefrenable de la alta o pequeña burguesía para no dejar en discreta penumbra ningún acto privado que pueda denunciar. como maná. no se parecía demasiado al señor Caignet. Usted habrá leído las preciosas imitaciones que . la experiencia cultural y civilizada de que se habló antes. en los ademanes. justificados históricamente para caer en el truco del falso joyero. de supuesto refinamiento y de máxima distinción. Hay un esnobismo de la cursilería. Y el desafiante exhibicionismo del nuevo rentista que se llena de automóviles de último modelo. Pero usted querrá saber en qué consiste la cursilería literaria. Los países jóvenes están. pues. novela. Colombia se halla en la primera etapa. Cuando hace el oficio de joyero falso y a su producto quiere dar sin embargo la apariencia de lo verdadero y de lo fino. ahora sí. Es la dignidad teatral de un vendedor que lleva. no porque así lo deseen sus redactores. La ausencia de estilo es —¿Cómo le diría a usted?— la barbarie no exenta de cierta fuerza y de cierta áspera seducción. La cursilería puede estar implícita en el traje. Es un problema de calidad en las formas. Lo cursi en el estilo literario aparece cuando el escritor resulta incapaz de hacer una aleación honorable de los materiales con que trabaja. irresistiblemente cursi. Y de esta suerte. en la conversación. Caballero tenía razón. la atmósfera social en la cual caía. Para la sátira humorística es impagable. Los resultados de su frustrada campaña tal vez lo hayan desengañado. el mensaje de Caignet. etc. en la idea de lo que uno es y no es. como tal. cuando menos.

tenía como temas de conversación y de discusión la política local y la literatura social europea. Casi podría decirse que la corta tradición del clásico café bogotano correspondía a la primera mitad de nuestro siglo. la dama parecía un poco perpleja. como condición previa. que no podían comentarse abiertamente porque cada gobierno de turno las prescribía del debate. pues. como actitud de ella misma. El ambiente político y el estado casi permanente de guerra civil impedía la reunión pública. Desde luego. Klim se ha encargado de ese estupendo trabajo revelador. en lugar de reír hubieran seguido llorando con las desventuras de Albertico Limonta. El Tiempo. —Pero no me negará usted —afirmó como para no darse por vencida— que Caignet escribe muy lindo. Y ésta. la primera es anterior a la segunda. es decir. Pero el café bogotano no alcanzó la altura intelectual ni el . no porque esa clase de desventuras no sean dignas de cristiana compasión. O dicho de otra manera: el ácido del humor de Klim actúa como agente catálico: el cobre de la cursilería literaria queda esplendorosamente aislado y al descubierto. Caignet no tiene la culpa. no difiere mayor cosa de la cursilería literaria. más patético. tal como lo conocimos y recordamos. Klim no podría hacer lo mismo con el estilo de Flaubert. una inspección crítica más o menos diestra deje en evidencia la superchería. LOS CAFES QUE MURIERON EL 9 DE ABRIL En la crónica del siglo pasado y anteriores es poco lo que se habla y menos lo que se destaca acerca de la vida de los cafés bogotanos y más bien se habla de las tertulias aristocráticas y hogareñas donde se discutían y comentaban los sucesos de la época. Le ha bastado con ubicar en otro plano intelectual el estilo del escritor cubano. Ha levantado un monumento literario a la cursilería. Nada más serio. más solemne que la novela de Caignet. sino porque el compuesto literario que de ellas hizo Caignet merecía el terrible honor y la prueba cruel a que las ha sometido Klim. en guarda del orden público. Podría. La cursilería en la vida. para divertirse él y divertir a miles de lectores colombianos entre los cuales habrá muchos que sin ese antídoto. dice usted y dicen muchas gentes. Una y otra obedecen a las mismas leyes del desarrollo social. Esa simple transposición ha sido suficiente para desajustar todo el proceso y dejar en ruinas el edificio de Caignet. Y que. en serio. Entonces comprenderá usted por dónde brota el manantial de la cursilería. es una consecuencia. Pero en ninguno de estos dos casos el resultado sería el de dejar en cueros a la cursilería porque ella es inexistente en esos dos estilos ejemplares. 5 de agosto de 1951. si quisiera imitarlo. Como se puede imitar a Cervantes. En la agonía de la última guerra civil. Caignet es un humorista que se ignora. por consiguiente. más sentimental. Usted queda absuelta. En este punto del sermón del escritor. La cursilería requiere. una falsa apariencia de calidad para ellos mismos. en la alborada del siglo veinte. la tertulia de café. que por ancestro y costumbre. El cachaco bogotano reemplazó al filipichín santafereño y la “Gruta Simbólica” fue el puente de transición entre la tertulia clandestina y el café de tertulia. Y los admiradores de Caignet tampoco la tienen. cuando hubiera podido hacerlo en broma. nace a la vida el café bogotano. fácilmente alterable por la acerbidad de los interlocutores. Klim la ha descubierto por el lado del humor que es el lado más agudo y más apto a la demostración de toda falsa moneda literaria.del estilo de Caignet ha hecho en su columna de El Tiempo el humorista Klim. Pero haga la prueba de leer esa novela en la versión de Klim que no difiere estilísticamente del original sino por la maliciosa reiteración de los tópicos claves del escritor cubano. como expresión. El autor del sermón comprendió que había perdido lamentablemente su tiempo. como ya se dijo. que haya básicamente una falsificación de los valores estéticos.

sobre el Camellón de las Nieves. entre muchos. en la esquina suroriental de la carrera séptima. a escanciar sus vinos aperitivos. a mitad de la cuadra entre las calles 17 y 18. en la esquina occidental de la calle 22 existió desde principios del siglo “el Boulevard”. rubricando su adiós con un disparo. con la carrera séptima. entre calles 14 y 15. crecieron. los bogotanos de principios de siglo buscaron la reunión diaria en los cafés de la época. La carrera séptima. en los bajos del Hotel Franklin. al lado del Parque de la Independencia. brandy. piano y violín. Los cafés bogotanos. El Colombia. el Café Riviere concentraba a las horas del mediodía una concurrida tertulia de comerciantes. políticos. en la cuadra de la carrera séptima. se convirtió en la actual Avenida Jiménez de Quesada. y algunos a matar el frío con puros anisados de fabricación ya nacional. conocidos entre sí pero respetuosos también entre sí. En la calle catorce. de Pombo y de Fornos.ambiente de las tertulias del Café de Levante. en el costado oriental. de la embestida arrolladora de la metrópoli. que existió en el atrio de la Catedral. donde se dieron cita los conjurados del 10 de febrero de 1909 que intentaron el asesinato del presidente. La Gran Vía. Los hubo también que actuaban como centro de estudiantes de provincia. el “chato” Murillo. Bogotá principiaba en Las Cruces y terminaba en San Diego. el Molino y el Gato Negro. hacia la esquina de la calle diez. Allí nacieron. Sin embargo. tertulia. intelectual y bohemio. en un Bogotá que defendía su ambiente colonial. vivieron y murieron el Café Inglés. los Zalameas. de los cuales se considera hito “Las Botellas de Oro”. donde quedaba “La Bodega de San Diego”. que vio discurrir la cultura y la bohemia en clásica tertulia a la cual concurrían. Ricardo Rendón. los hacendados sabaneros. unos pasos al oriente de la Calle Real. el maestro León de Greiff. restaurante. Allí concurrían los bogotanos parlanchines. hacia el norte. Punto de reunión de empresarios y políticos fue por mucho tiempo tertulia amable. sin mezclarse en sus tertulias. donde estaba situada “La Rueda de Ferris” y la calle 26. que ejecutaban temas populares del momento. que acudían a ellos a calmar el frío con un pocillo de tinto caliente que acompañaba la lectura de textos y ejercicios de tareas. y donde se despidió de la vida. generalmente. que por entonces sí era parque. santafereño y señorial e intelectual. César Uribe Piedrahíta. Camino de San Diego. a degustar los coñacs de la época y a “arreglar el país”. matricenses. entre las calles once y quince. Estuvo situado en la esquina de la calle 13. Felipe Lleras. El centro vital de Bogotá moraba entre la Plaza de Bolívar y el río San Francisco que canalizado y cubierto. intelectuales y bohemios. café. el célebre “Martignon” centro de escritores y periodistas de los “treinta”. los políticos beligerantes. fueron concentrándose en las cercanías del Puente de San Francisco. La “zona cafetera” se abrió desde los “veinte” hasta el 9 de abril de 1948. El Café Windsor fue célebre y popular hasta la década de los “treinta”. Eduardo Castillo. donde murió el General Benjamín Herrera. célebre tertulia política e intelectual por muchos años. los cafés de comienzos de siglo existían entre la calle segunda. pocos pasos arriba de la misma carrera séptima. político. que contrastaba con los cafés Roma y Niza. Allí se reunían principalmente los políticos y al mediodía hasta había música para amenizar la tertulia. fue la sede de los cafés bogotanos que hoy se recuerdan como tradición y ambiente. por coincidencia. políticos e intelectuales. café restaurante que también tuvo su tertulia característica por muchos años y en el mismo sector. más frecuentados por los . Mas allá del Parque Santander. solamente se atrevieron a existir tres o cuatro cafés de tradición y nostalgia. donde hoy se levanta el Palacio Cardenalicio en la Plaza Bolívar. principalmente en la tradicional Calle Real. Reunión de escritores. Federico Rivas Aldana —“Fray Lejón—”. Emilio Murillo. general Rafael Reyes. como continúa haciéndose en los escasos cafés actuales. su propietario y admirador. El café de la Paz quedaba en la calle doce. a saborear sus deliciosas empanadas humedecidas con sifón y cerveza y a tomar los aperitivos vespertinos. porque el whisky todavía no había “colonizado a Bogotá”. recordado con nostalgia y más cercano en el tiempo. Así mismo.

Pocos meses después el Café de la Paz murió y fue enterrado por la Avenida Ciudad de Lima. intelectuales y bohemias. al lado de la librería que tenían Eduardo Caballero Calderón y el “doctor Merulitas”. de gratísima evocación. Allí se conoció la nueva generación que alternaba con la anterior a la cual pertenecen valores tan consagrados como Alberto Angel Montoua. el desplazamiento ciudadano hacia grandes distancias.estudiantes provincianos de la época. El 10 de mayo de 1957. vio descubrir al “todo Bogotá” intelectual de la década de los “cuarenta”. más al oriente de la que fuera casa de El Tiempo. congresistas. Ignacio Gómez Jaramillo. José Umaña Bernal. tertulia sin café. pocos pasos arriba de la carrera séptima. Fray Lejón. Alvaro Mutis. sepultó también la etapa romántica y nostálgica de medio siglo de los cafés bogotanos tradicionales. cigarrería animada por Santiago Páez y punto de reunión de políticos. a donde llegaban a “bogotanizarse” gentes emprendedoras del occidente. El 9 de abril de 1948. frutos de la civilización y de cambio social. la deshumanización de la metrópoli. . Víctor Aragón. Aurelio Arturo. expresidentes. con sus amables y cultas tertulias. Jaime Ibáñez. principalmente de Antioquia y Caldas. Luis Vidales. Porque la transición de la época. trascendentales e intrascendentes. Paulo E. junio 13 de 1976. El Café de la Paz. la incomunicación. Néstor Duque. ambos sobre la carrera séptima entre las calles 11 y 14. en la esquina de la calle 14 con la carrera séptima. que cambió tantas cosas en la historia. El Café Asturias fue sin duda la última tertulia de los escritores poetas y literatos que marcó una etapa intelectual inolvidable. Juan Lozano y Lozano saludó esa mañana el renacimiento de las instituciones democráticas. Eduardo y Jorge Zalamea. con su concepto prístino. Jorge Gaitán Durán. El Asturias. hacen imposible el renacer del café y de sus tertulias. Alejandro Vallejo y una veintena más de nombres gratos e inolvidables. Sin fecha. ministros. la inadaptación. después del 9 de abril se trasladó a la calle 19 con la carrera séptima. Eduardo Carranza. Guillermo Camacho Montoya. Forero. que hacía puente con “La Cigarra”. Con el “Café Asturias” murió medio siglo del clásico café bogotano que se añora como perdido y ya jamás recuperable. León de Greiff. la violencia. Reproducido en Lecturas Dominicales de El Tiempo. Juan Roca Lemus “Rubayata”. desde el balcón del Café de la Paz. con su costado suroccidental donde hoy existe un conocido almacén de departamentos.

En 1940 inició la columna “Claraboya” en el diario La Patria. A tal punto llegó el interés por la literatura teatral. El Gráfico. atento a las expresiones y gestos más reveladores del carácter de su personaje.Adel López Gómez en Armenia en 1900 y murió en Manizales en 1989. Inés Greiffestein. Con tan halagadores antecedentes no tiene nada de raro que una especie de escarlatina teatral les aflorara a todos. La Sala Antioquia de la Biblioteca Pública Piloto es depositaria del archivo personal de Adel López Gómez. de Manizales (en 1950 fue editado el libro “Claraboya”. auspiciadora de las representaciones. y retrata a los personajes literarios que hicieron parte de su círculo de afectos. de Armenia a Bogotá. además. integró el grupo de la revista Cyrano. la Sociedad de Mejoras Públicas. José Luis Restrepo escribió su comedia “La Llama”. Entre 1923 y 1927 se radicó en Medellín y formó parte de las redacciones de la Revista Colombia. además de todos sus materiales periodísticos y literarios. logró embolsarse en pocos días unos cuantos miles de pesos. de costumbres titulada “Adiós Lucía” de Salvador Mesa Nicholls. salpicada de anécdotas y de vivas impresiones. Sobresale su prosa descomplicada y fluida.” recoge un anecdotario de la literatura y de la vida. en compañía de Luis Tejada y buscando un empleo que no encontró. entre las cuales recuerdo a Amalia Vélez. Las localidades se agotaban todos los días y las canastas de flores estaban al día —mejor dicho a la noche— cada vez en el pequeño teatro candelario. que firmaba como Alberto Dumas. La obra de Salvador había sido representada tres o cuatro veces en el Teatro Bolívar por un grupo escénico que integraban gentes de alta sociedad. cuya posterior representación tuvo muy buen suceso. produjo también una buena obra cuyo título se me escapa. Como resultado monetario de todo aquello. Pero el mayor éxito de toda la temporada resultó la escenificación que Efe Gómez hizo del más conocido y admirado de sus cuentos: “ Guayabo Negro”. tuvo en el Medellín literario de aquel tranquilo año una consecuencia muy explicable: la mayor parte de los escritores —grandes y pequeños— se sintieron llamados a grandes destinos en el género teatral. que contiene cerca de cuatro mil crónicas periodísticas publicadas entre 1928 y 1989. Alberto Jaramillo Sánchez y José Luis Restrepo Jaramillo. En 1921 hizo un viaje a pie. Durante cuarenta años se dedicó a los géneros del relato breve y el radio teatro y publicó 12 libros. Lecturas Dominicales de El Tiempo y Universidad. Anécdotas de Escritores.. droguista siempre y escritor a ratos perdidos. Ciro Mendía hizo dos pequeñas obras llenas de gracia que repletaron el teatro. una recopilación de 80 crónicas).. sus cuentos salían publicados en El Tiempo. El Espectador y El Correo Liberal. que ponen en evidencia la capacidad de retratista de López Gómez. Ha sido quizá uno de los cuentistas colombianos más prolíficos y populares en este siglo. de la que elegimos un par para esta antología. Desde entonces colaboró regularmente en Cromos. Alejandro Vásquez. TOMAS CARRASQUILLA DRAMATURGO éxito sorprendente alcanzado a fines de 1923 por la comedia. En 1929 se fue para Bogotá donde se vinculó a la redacción de El Espectador e inició su columna de crónicas “La hora al viento”. En 1947 comenzó a publicar en El Colombiano la columna “Tinta perdida”. En “Ellos eran así. El Espectador y los mejores semanarios del país. que el maestro Tomás Carrasquilla. a Nació El . En 1951 inició en El Tiempo la serie de “Anécdotas de escritores”.

Con sus manos delgadas que había dejado inertes y separadas sobre los muslos y que eludió luego con mal disimulado disimulo. A mí. ocho lustros o nueve de baqueteado existir. se humilló un poco. eso del teatro es cosa fregada. entonces. la jovencita estaba sentada en el banquito de madera que utiliza el portero cuando las sillas de hule del recibo están copadas. La mano derecha se puso un momento en evidencia para elevar sobre la frente una guedeja desmayada. LA JOVENCITA Cuando terminé de bajar los ocho tramos de escalera desde mi cuarto de hotel (el ascensor estaba inservible). chico. La hija.. o bien que se ocupaba de poner en solfa la propia epidemia teatral que la había motivado. muy avispados. Con sus zapatos charolados y sus calcetines blancos de algodón. Y en la primera caña del camarillo esta criatura desvaída del trajecito de organdí. Figúrate que pensé muy bien mi asunto y me puse a trabajar en él. sonrió con su boca desdentada y dijo: —Pues. había sido expulsada del colegio por la monjita de su clase. licencia inminente y primogénita expulsada? . esta desdibujada adolescente que estaba allí sentada. Mejor dicho me resultaron cinco Tomases Carrasquillas. con su vestidito de organdí. maestro? Don Tomás Carrasquilla miró al interlocutor con sus ojillos penetrantes y burlones. me dejé de carajadas porque vi que eso no servía. Mas como la tal obra no llegara a aparecer ni nadie conociera un renglón de ella. Eran cinco personajes. Y cuando iba terminando el primer acto. don Tomás? —¿Qué? Pues que los cinco personajes de la comedia eran iguales a mí. cayó también. en el banquito del portero. El Tiempo. 20 de agosto 1950. Era apenas una adolescente de pecho plano. al par que los ojos. Decíase que la obra era una sátira estupenda sobre las costumbres ciudadanas. con una sonrisa pálida como ellos. Hice como diez o doce escenas. demasiado desnuda para atreverse. ni castaño ni rubio. Claro que lo hizo muy discretamente y sólo unos pocos de sus amigos más cercanos llegamos a enterarnos de que el viejo se dedicaba en mucha reserva a la confección de una comedia. por primera vez en su vida. Pero cuando la cosa se supo —que al fin tenía que saberse— una gran expectativa comenzó a hacerse al margen de lo que se suponía intensísimo trabajo del veterano costumbrista. Empecé a escribir. mientras la mamá nerviosa contaba la historia. nueve hijos en serie de zampoña. madre de cinco hijos en edad escolar y otros cuatro a la buena de Dios. Y la frente. rancho ardiente. con padre holgazán.quien todo el mundo considera muy al margen de tan fervorosos entusiasmos. La trivial y adocenada historia de una expulsión. alguno de los contertulios vespertinos de “La Bastilla” se decidió a interrogar al autor de la Marquesa de Yolombó. Con su pelito liso y huidizo. ¿Cómo podía ser aquello? Qué haría ella ahora. Los catorce años pálidos de la mozuela sonrieron difícilmente por medio de los labios. un marido vago qué mantener y resistir. —¿Qué hubo al fin de tu comedia. muy paisas y tal. francamente el asunto me salió mal. en la tentación de “benaventear un poquito” según su propia y gráfica expresión. muy buenos. —¿Pero qué fue lo que pasó.. veintidós años de ejercicio magisterial. Interceptando la salida estaba la madre: cuarenta y ocho kilos de apergaminada estatura.

para asistir a las ceremonias fúnebres o para acusar a los reos desde los estrados judiciales.. —Pero bueno. no crea... Una sonrisa dulce. —Pero en fin de cuentas.. Una especie de impulso subconsciente ha hecho que la humanidad exprese en su indumentaria lo que no ha acertado a expresar en su literatura.. redoblada de frustraciones.. Miré a la jovencita y me encontré con su sonrisa. sugestión en cera cándida sobre cosas que no deben sugerirse. señora. si usted echa una telefoneada siquiera. Aquella personilla de catorce años que sólo parecían una docena... el alto sombrero. mi señora? Al pronto ella no supo. 5 de abril de 1962. DIVAGACION INDUMENTAL Todo en la vida ha sido siempre. de larga levita fúnebre. en su filosofía ni en sus costumbres sociales: el verdadero sentido de los actos humanos. Estamos en marzo y ya no puedo llevarla a un colegio de seglares. los zapatos relucientes. Es cuestión de una orden solamente. para que me la reciban de nuevo.. La madre doblada de maestra. prenda de lores venida a menos. el hombre pone en el tono de su vestido el matiz cambiante de su espíritu. —No crea. —¿Qué es eso. por favor.. .. más o menos. un viejo poemario con el pie de imprenta de un editor español. Pero eran las rimas de Gustavo Adolfo Domínguez Bécquer. Columna Claraboya. Eso tiene sus bemoles.. señora.. —Pero si usted dice. Yo he aprendido a desconfiar de los individuos que después de su matrimonio vuelven a usar.¿cuál fue el motivo que tuvieron para echar a su hija? Al fin y al cabo la monjita debió tener una razón suficiente. ensoñadora y clara que —torpe de mí— no había visto hasta ese instante. todo se aúna para dar un sentido inquietante que el hombre procura contrarrestar con una sonrisa indefensa de individuo a quien su traje —y con él toda la tragedia de las ceremonias— domina imponiéndole una personalidad nueva y extraña que nada tiene que ver con el hombre que consiguió una novia y alimentó un amor y amobló una casita en un barrio agradable para llevarse consigo a la novia y al amor. señora: ¿y qué quiere usted que yo haga? —Que me ayude. para contraer matrimonio. sobre cuya solapa cree oportuno exhibir el detalle hondamente conmovedor de los azahares.. Aquella hijuela de anemia que apenas sí ocupaba la cuarta parte del espacio en el banco del portero. asunto de traje y al traje se han concedido las funciones simbólicas más trascendentales.. El hombre que se va a casar viste un traje negro. El Colombiano. la camisa tiránica...Y aquella criatura sin llama ni claridad. dijo amargamente. Y cuando alguna de estas situaciones llega a entrañar un estado permanente. severo. mi señora? —Esto Y puso en mi mano un pequeñito libro de versos. —Pero ¿quién soy yo. El hombre se viste de la misma manera para batirse en duelo. El pantalón a rayas. para ordenarle a la monja que no haga efectiva la expulsión? —Usted es el que manda en todo. si usted manda una tarjetica. Aquella criatura del pecho plano y las huidizas manos. Qué haré con ella si me la dejan en la calle.. con orgullo retintín: —Claro que tuvo motivo —¿Cuál fue.

cerca a la nota de color de una sombrilla. y fue muy contra su íntima y expresa voluntad que subió a la cabina después de haber ingerido en Guayaquil un par de aguardientes dobles. HEROE DE TIERRA FIRME teoría de que “el hombre es un animal terrestre” no constituye. el joven director de El Espectador saltó a tierra. el de las corbatas donjuanescas que gradúan a nuestra intensidad amatoria con una sutil perspicacia. no quería saber más que del instante de aterrizar. en cuanto se abrió la portezuela y antes de que fuera colocada la escala para descender. GABRIEL CANO.para andar por las calles. Había extendido los brazos para mejor sentir el amado contacto de la tierra. y os dan la impresión de que el amigo vuelve a casarse. más discreto que los guantes y menos romántico que el pañuelo. que pasean por las estaciones de tierra caliente. Gabriel Cano tenía verdadera fobia por los aparatos volantes. en un tiempo en que volar era. besaba las aterciopeladas y pequeñas hojas. De acuerdo con las informaciones que al respecto tengo. por sobre el asombro mudo de sus sesenta mil habitantes. El más flamante y moderno de los aviones colombo-alemanes habría de llevar a bordo a los directores de los diarios candelarios. en realidad. y por espacio de media hora estuvo evolucionando sobre la expectante Villa. patrimonio exclusivo de algunos. que entonces lo eran El Espectador. con verdadero frenesí. y hundido el rostro en la hierba. Constituye su pergeño un asalto a vuestro corazón compasivo. nuestra única empresa aérea de entonces —con sede en Barranquilla— hubo de poner su preocupación máxima en convencer a los colombianos de que aquello no era cosa del Diablo. Otro día ensayaré a escribir el elogio de los trajes livianos que se exhiben en las vitrinas para las temporadas de veraneo. en esta mañana trascendental de disgusto y amargura. entre otras personas. El avión despegó en el campo de Guayabal. Y cuando los La . no ha modificado más que en mínima parte la opinión de las gentes a ese respecto. “Serie Anécdotas de Escritores”. No quería ver nada. director este último de El Espectador medellinense. La frase sigue teniendo actualidad porque el cielo continúe poblándose de aviones y embriagándose de velocidades. resistía el miedo con la mayor dignidad posible. cuando los motores aéreos de la Scadta empezaron hacia 1920 a turbar la calma de nuestros provincianos cielos. A su asiento cuidadoso de su prudente inmovilidad. se echó de bruces sobre la esquilada grama. así. artefacto delicioso éste. no sólo hazaña de magnates sino proeza de bien bragados varones. En tres o cuatro capitales del departamento se hicieron vuelos. cuando más lo sería hace años. desde aquel remoto tiempo. sin chistera ni camisa dura. sus pantalones de fantasía y sus zapatos de charol. Ricardo Uribe Escobar y Gabriel Cano. Y consecuente con tales propósitos hubo de recurrir a los buenos oficios de la prensa. El Correo. en aquella extraordinaria aventura tomaron parte. Jesús Tobón Quintero. Cuando por fin el aparato volvió a tierra sobre el entonces apenas improvisado campo. Y si esto es ahora. los diaristas José María Yepes. El Colombiano y El Correo Liberal. 28 de junio de 1944. Ya. El hombre seguirá estando más tranquilo al sentar los talones sobre la tierra firme y segura que remontándose a las alturas para correr la aventura rauda de las nubes. y sin fórmulas. Estaba allí muy pegado. Gabriel Cano. Esos señores van diciendo a los transeúntes el zafarrancho doméstico con una indiscreción escandalosa. El auge tomado en los últimos años por la aviación. por su parte. el de las camisas de lino y los sombreros de paja. Antes que de procurarse clientela para cubrir sus rutas.

Gabriel Cano tuvo un último impulso de resistencia y respiró con asordinada vehemencia: —Déjenme..déjenme todavía un momento. es cosa que no está en capacidad de afirmar su ocasional anecdotista.compañeros entre conmovidos y regocijados vinieron a levantarlo. El Tiempo. Si el ilustre periodista ha cumplido su promesa a lo largo de tántos años.. 27 de agosto de 1950. He vuelto a la tierra y estoy tomando de nuevo posesión de ella para no abandonarla jamás. .

Gers había escrito más de 3 mil crónicas para distintos medios del país. Talante alegre. a la sombra de este zurcidor de actualidades [. afición por la casa. desde la prensa diaria. ¡Ah! será regocijo de los ojos y acariciante espuela del apetito el pudor amarillo del aguacate. una disposición placentera de saludar con parvas genuflexiones a las gentes y decirles palabras amables. devoción por el deber. coloquial y punzante. en forma de pera grande. Escribió crónicas y reportajes en La Patria de Manizales. Cuando se publicó el libro Croniquillas (1946). en el centro de la mesa. También se publicó el libro Crónicas y reportajes (1983). ¿Ustedes no han pensado. El Espectador y Sábado. Y Julio Vives Guerra dijo que Gers escribía muy ameno. Jamás un caballero de mal genio. Un hombre sin aguacate odia la . de Bogotá. puede hacer lo mismo. “José Gers tiene ya un capital de sólida estructura y ha conquistado el derecho a tutearse con el público”. de Cali. Una de sus especialidades era la crónica-semblanza. que no esté rayada por el encono o el desamor al destino y a sus contingencias. son los requisitos esenciales para hacerse digno de la camaradería de un aguacate. se necesita tener bruñida y tranquila la superficie del alma. temperamento dulce a la ternura. Carecen de un refugio con techo tembloroso de ventura. EL AGUACATE Para que un hombre cualquiera demuestre a las gentes —sin palabras— la perfección de su hogar. Esa fruta. que guarde en el corazón una nidada de odios. cuando se encuentran con un semejante por la calle. sin complicaciones. que ese personaje posee un hogar perfectamente feliz? Debe llegar a la casa con el rostro barnizado en ráfagas de dicha. amarilla. que cultivaba con su talante generoso. la esposa y los ruidosos chiquillos. Se debe sentar a la mesa con unción doméstica de patriarca. con su amargo corazón descubierto. Su amigo Tic Tac escribió en el prólogo de Croniquillas: “José Gers ha trabado. convocar a toda la familia y luego empezar a rebanar la fruta que ha traído como practicando un rito sagrado. Cuando un ciudadano va por la calle llevando en alto un terso aguacate.. partido en cuatro cascos. cordial amistad con su público. blando curso de las pasiones. le basta llevar un aguacate en la mano. De esta amistad podríamos dar testimonio ático enseñando la innumerable serie de cartas con que una amplia masa de lectores quiere actuar en la prensa. nació en Aranzazu en 1914 y murió en Cali en 1986. No saben lo que es el júbilo de vivir. Los pobres ignoran el amor a las virtudes clásicas. a las doce del día. sobre la pureza del mantel. Para merecer las bendiciones que emanan de un aguacate de apretados deleites. un deseo de agradar a todo el mundo. mantecosa y tierna”. Es el argumento definitivo y contundente. simboliza virtudes armoniosas. de la cuadra de los cronistas de humor. El paladar se anega en saliva y los intestinos bailan un bambuco de felicidad. “sin protagonizarse y sin protagonizamientos”. de pulpa “blanda. Relator y El País. Sus crónicas se caracterizan por un estilo directo.José Gerardo Ramírez Serna (José Gers) Escritor caldense. y para el libro se seleccionaron las publicadas entre 1942 y 1945 en el diario Relator. Desconfiad de los hombres casados a quienes no veáis por la calle con su respectivo aguacate. buena vecindad con las penas y con los trabajos. parece que lo bañara una íntima satisfacción. con el espíritu cuajado de problemas. que lleva en la mano un ejemplar apetitoso de esta fruta..

Se trata. casi en su totalidad. Por la injusticia humana. y a otros les decretáis la muerte a bala o a cianuro. porque no tienen un amo que los haga examinar? Verdaderamente. los únicos que jamás pagamos con traición. Entre los hijos de Adán no se ha practicado nunca una amistad perfecta. escribió páginas hermosas sobre nosotros. Los colegas nuestros que vengan del exterior. en resumen. que somos sus amigos más sinceros. Quieren hacernos la vida más invivible de los que es para nuestra raza. El hombre tiene enemigos terribles entre sus semejantes y entre los animales. Diariamente nos aplastan en la calle con los vehículos. la mayoría de los humanos nos pagan con hierro. Dejadnos por lo menos con vida y haced que las perritas no sean matadas al nacer. A nuestras hembras. unos de los veterinarios. Los perros somos los únicos que hemos entendido a la perfección las ideas de Rolland porque somos los modelos inigualables de la amistad. las sacrifican al nacer. nuestra gratitud. Sin embargo. Axel Munthe. con veneno. no hay fidelidad conyugal entre nosotros. lo siguiente: Nos hemos informado de que en esa corporación cursa actualmente un proyecto de acuerdo por medio del cual se reglamenta la matrícula y vacunación de perros. Poetas. pero a ninguno persigue como a nosotros. señores concejales vais a aprobar una nueva medida. vecinos de esta ciudad. Los que deambulan por las calles serán sacrificados inexorablemente si no tienen matrícula de sanidad. pedimos reciprocidad en nuestro amor a los hombres. ¿Cuándo será comprendida unánimemente nuestra nobleza? Somos los guardianes de los hogares. Pedimos justicia. novelistas famosos han exaltado nuestra lealtad. es capaz de robar y de matar. 1946. en su famosa “Historia de San Michele”. A pesar de esto. si no vamos a trabajar como meseros o cocineros en ninguna parte. San Francisco de Asís. Roman Rolland habla de una amistad perfectísima en su obra “Juan Cristóbal”. Los perricidios que en Cali comenten diariamente los choferes. ¿por qué nuestro amigo el hombre anda siempre estropeándonos el espinzo con las ruedas de los vehículos. señor Presidente y por su distinguido conducto a los honorables concejales. escritores. MEMORIAL DE LOS PERROS DE CUATRO PATAS Varios millares de canes se han dirigido al Cabildo en los siguientes términos: “Los suscritos. porque . Las pocas que quedan con vida tienen que dedicarse a la vida pública. más heroicos y permanentes.sociedad y sus instituciones. nos llamó hermanos. solicitamos las consideraciones a que tenemos derecho como las bestias más tiernas y dulces que puso Dios en la tierra. con hambre. porque no entendemos para qué vamos a necesitar certificado de sanidad nosotros. exponemos a usted. es algo que clama venganza al cielo por la cobardía y la crueldad con que los hacen. Los honorables concejales deben haber visto recientemente la tierna película: “La Cadena Invisible”. para hacernos examinar. perros de cuatro patas. deberán llegar provistos de certificado consular de estar vacunados. vosotros los humanos sois monstruos. Tomado de Croniquillas de José Gers. y es así como hay grande escasez de esposas entre nosotros. dándonos golpes cuando hambreados buscamos piltrafas sobrantes en los tibungos de la basura? ¿Es esto justo? Por qué. que arranca suspiros hasta de los pechos más duros. de acuerdo con esa medida. echando a perder nuestra vida con el veneno. de perseguirnos hasta eliminarnos. Se nos alcanza que ese es el propósito. el amor inmenso que tenemos al hombre. Esa fruta milagrosa es la única que les pone cauces sedosos y sabrosos a los odios y a las decepciones humanas. en donde la ilustre perra “Lassie” realiza tales proezas de abnegación por su amo. los miembros de familia más pacientes y silenciosos.

Por qué esa conmoción pública? Porque las casas están como entretejidas al curso de nuestras vidas. La grande de la hacienda. Por los ojos de las ventanas se asomaba a la plaza y veía el progreso de Cali y observaba que a su alrededor se iban alzando pretenciosos edificios de cemento que se burlaban de su anacrónica vestidura de tierra apisonada. Se suicidó. porque ya había prestado sus servicios. que en los últimos . al entrar a ellas. sencillamente. un rumor de voces lejanas que viene del pasado y que continúa viviendo en ellas. nosotros nos unimos con toda la simpatía de que somos capaces. cuando no había ser viviente en su seno y cuando la habían dejado pensando en su misión terminada. SE “SUICIDO” UNA CASA De un momento a otro una vieja casa de dos pisos se derrumbó con estrépito sobre la calle. del salón central donde se reunía la familia. Las gentes se apretujaron alrededor de las ruinas y empezaron a hacer comentarios en voz alta. porque tenía el orgullo suficiente para no sobrevivir al progreso. porque allí funcionaba una escuela. FRAZADAS La Contraloría General de la República informa en un boletín de prensa. A lo anterior. la que ayer se tiró de bruces a la vía. En ellas nacemos y morimos. Tienen una elocuencia cargada de sugestiones en sus muros pasadizos. del comedor. colmada de frutos y toda ella olorosa a tierra removida. Eso es todo. optó por arrojarse a la calle. a las dos de la tarde de un domingo candente. de sus puertas vetustas. La fresca y sencilla que se asoma a los caminos con su alegría de flores silvestres. Una residencia que de pronto se viene a tierra es como un suicidio sensacional. Esos caserones que se quedan por allí abandonados. de sobrias líneas. Es innegable que las casas tienen mucha personalidad. Allí va quedando el espíritu de sus habitantes. Hay unas que nos hacen temblar de emoción. Tomado de Croniquillas de José Gers. se burlaban en la mañana de la casa vieja que apenas tenía en su senectud música de alfabeto. sin que el tiempo pueda dispersarlo. abrazados por las plantas trepadoras. No se habla de casas malditas donde habitaron gentes perversas? No se habla de otras santificadas por una vida gloriosa? ¿Podrán las casas pecar y mancharse y tener conciencia como los humanos? En todo caso. 1946. Cali 1946. impasibles de historia y leyendas. del costurero. señores concejales”.entre nosotros hay muchos con vocación matrimonial. Los bomberos se presentaron posteriormente y con gruesos chorros de agua remataron la obra destructora. Uno experimenta. Esa casa “se suicidó”. rumorosa a faenas de trabajo y ordeño. lo hizo en forma “voluntaria”. (Firman más de dos mil perros). Tomado de Croniquillas de José Gers. de su tejado chato y calcinado. Cali. que son como el sedante estético del viajero. porque en ellas nacieron o vivieron grandes hombres o allí cerraron los ojos a la vida. Todo el mundo acude a contemplar el cadáver. Los hijos defienden la vetusta casa de los ascendientes por la tradición hogareña que emana de la alcoba nupcial. Y como para decirles a los educadores actuales que las escuelas no deben funcionar en edificaciones abuelescas. vigas y rincones. Quiso desaparecer de la calle. Todas esas casas modernas sin tejado. Paredones que aún habían quedado en pie se vinieron en grandes bloques contra los postes y produjeron impresionantes vibraciones en las líneas de energía eléctrica. Todas albergan mucha historia en la cual no piensan los hombres.

Bendigamos las mantas pastusas. después de haber cultivado su pereza. pues sólo debajo de ellas el hombre comprende la inutilidad de todo y presiente un lugar distinto donde los hombres estaremos exclusivamente medio dormidos y medio despiertos. Nadie se levantaría a hacerle males de ninguna clase al prójimo. no se puede comprender muy bien el significado de una buena manta de lana. odioso. mientras el frío cortante no permite sacar la nariz a la intemperie. cuando merme la introducción de cobijas al país. ni a leer nada pesado. los blandos sueños que proporciona. ni a asistir a reuniones de carácter anárquico. mientras vemos caer la lluvia afuera y sentimos que la bondad nos gotea en el alma como un filtro de aromas. las americanas. en todas las situadas en climas cálidos.cinco años se introdujeron a Colombia frazadas por un valor de cinco millones de pesos. En ciudades como Cali y Barranquilla. gruesa. espesa. el número de pensamientos que sugiere. irrealizables. cuando las ideas se hacen lentas. en el seno maternal de un colchón resortado. porque entonces los colombianos ya no permanecerán acostados bastante tiempo. el regalo que constituye para la carne y las incitaciones que lleva hasta el espíritu. ni a pronunciar un discurso incendiario. . ancha. pues el país produce este artículo de calidad excelente. Cali 1946. y por lo mismo. después de haber pasado agradablemente estirado en el lecho hasta bien entrado el día. Para algunos pesimistas la importación mencionada es un gasto inútil y excesivo. Un hombre bien dormido. empezarán a hacerse malos y peligrosos. Saben del paraíso de las mañanas lluviosas en el lecho. divinas. los íntimos deleites que guarda. A nosotros. los gobiernos dispondrán que los hombres permanezcan en la cama por lo menos hasta mediodía. pensando al capricho de la imaginación. En esta forma el odio se desterrará de este planeta. semidormidos. Es necesario darse cuenta de que ellas han hecho más por la dicha humana que los automóviles. nos satisface ampliamente la traída abundante de mantas extranjeras. los radios y demás objetos que llegan de ultramar. Tomado de Croniquillas de José Gers. Los habitantes de tierras frías conocen exactamente hasta dónde llega la importancia de la cobija. Debemos alarmarnos sí. los perfumes. por ejemplo. según las posibilidades de su peculio. por el contrario. extraordinaria. ni a escribir un líbelo contra sus semejantes. Ya pasada la guerra. Es muy seguro que si los hombres tuvieran la suficiente independencia para permanecer buena parte de la mañana acostados. en tiempo de invierno y cada cual se verá obligado a llevar al hogar las frazadas mejores. el mundo andaría mejor. ni menos una pedrea. no va a levantarse a organizar ninguna manifestación. las inglesas y las antioqueñas.

que nació en Pereira. cuya muerte trágica al desplomarse el Teatro “Alcázar” de Medellín en 1935 nunca le hemos perdonado al absurdo destino. cuyas páginas de pequeño filósofo se resuelven no como crónicas sino como ensayos sintéticos de penetrante sagacidad. Desde 1960 hasta su muerte mantuvo una columna permanente en este diario. en Cali. de Barranquilla. Joaquín Quijano Mantilla lo vinculó a El Espectador en 1927. donde ejerció primero como reportero y luego como crítico literario.Lino Gil Jaramillo y crítico literario. siempre con la necesidad de estar buceando en lo contemporáneo”. También fue un enamorado de la poesía. JAIME BARRERA PARRA A Carlos Posada Gaviria Periodista Jaime Barrera Parra. “Unos y otros”. y trabó amistad con el jefe de redacción. Antes de él no habíamos tenido cronistas. “El libro de los cronistas”. Luis Tejada y Jaime Barrera Parra. de experiencias vitales y observaciones directas que le permitían ver los hombres y las cosas de una manera personal. Sus mejores comentarios habían podido ser escritos desde un avión de turismo intercontinental. No es que en el estilo de Barrera Parra se advierta el afán de buscar efectos fáciles sino que su visión de las cosas es tan rápida que sólo aparecen a veces los rasgos más sobresalientes por la plástica o el colorido. anecdotario del poeta de Santa Rosa de Osos que estimuló su vocación literaria. Hacemos caso aparte de Luis Tejada. muy amante de las imágenes. ha sido el cronista colombiano más ágil y ameno de los últimos tiempos. en 1908. No fue uno de esos “deracinés” que. ingresan en el periodismo a falta de algo peor que hacer. Porfirio Barba Jacob. Desde reportero hasta editor en diferentes medios. Otto Morales Benítez escribió sobre él: “Como todo escritor colombiano que se respete. Su fuerte fue la crónica a manera de retrato. Tenía una pupila de precisión que le permitía captar los mejores rasgos de los hombres y de las cosas. Relator. original. como decía su amigo . Hombre de vasta cultura literaria. Lino Gil Jaramillo ha hecho su carrera ceñido al periodismo. El autor de las “Notas del Week End” fue un cronista en el sentido más moderno de este vocablo que hasta entonces había venido sirviendo para encubrir relatos sentimentales. por sus hábiles juegos de luces y sombras. torpes anécdotas de políticos o simples chistes santafereños. en especial de la de León de Greiff y de Barba Jacob. sobre el que escribió un libro titulado “Tripulantes de un barco de papel”. escribió memorables perfiles sobre Tomás Carrasquilla. En los años cuarenta se desempeñó como editorialista del periódico La Prensa. desacostumbrada. y en los sesenta del diario caleño. Cuando llegó al oficio traía un acervo de lecturas y de viajes. Desde las primeras páginas publicadas por Barrera Parra en los periódicos de Bogotá. nos dimos cuenta de que ese hombre silencioso con aspecto de “caimán parado”. como lo testimonian algunos de sus libros en los que rindió homenaje a sus compañeros de generación: “Escrito en la arena”. Tampoco fue un improvisado. Fue un cronista ameno y lírico. Leyéndolo nos ponemos frente a un escritor visual cuyas páginas dan siempre una impresión de color y a veces de abigarramiento. como esos cuadros de ciertos pintores modernos que a primera vista desconciertan al espectador. y murió en 1976. para escribir sus páginas que son verdaderos cartones impresionistas por su brillante colorido. llevados a la deriva por la corriente de la vida. a quien dedicó el libro “El hombre y su máscara”. los más vivos y agudos.

no por la distancia a que se hallara de su partida de bautismo sino por los elementos de que fabricaba sus cockteles sabatinos. “para no hacer ruido. como en los cuadros de Millet. la literatura y los convencionalismos sociales. otros ¡ay!. Unos se dejaron morir por la viruela de 1860. El amor. Dentro de mi alma trisca el aroma del anís verde”. Pero en este siglo de contrachoques mecánicos y nerviosos. dijo que “sorbe tierra por los talones”. Escritores más mozos que él tejían una prosa tarda y cansada como una diligencia de la Francia de Dumas y de Balzac. temeroso de morir en caricatura”. un poema. sino a la temperatura del estilo. se defendió a pistolazos contra la vida. Y después: “No es la hora de trazar el balance artístico en la milagrosa carrera de Ricardo Rendón. Jaime Barrera Parra fue el escritor más joven de su tiempo. Al caer la tarde. conocía a vuelo de pájaro la literatura contemporánea desde Bernard Shaw hasta Anatole France y desde Camus hasta Langston Hughes. “Tengo el sentido de la voracidad. había estado en Europa. “Mi única arma de combate —escribió Jaime alguna vez— ha sido la máquina de escribir. Al hablar de su juventud no nos ceñimos a la apreciación arbitraria de los almanaques. se había paseado por los bulevares de París y por las Ramblas de Barcelona. simple tinterillaje de la luz”. era familiar a todas las fórmulas de cockteles y a todas las maneras de aburrirse. otros por el heroísmo en las guerras civiles. lamidos por el agua del Mogoticos. (Hay unos potreros azules. las páginas saltan asustadas de la “Remington” como pájaros locos. En aquellos tiempos se escribía a la luz macilenta de un mechón aceitoso y con unas plumas gigantescas de ganso que tornaban lenta la gestación de las ideas. retozante de novedad y movimiento en las manos del glosador santandereano. sólo me impresionan como la expresión habitual del desafuero.. el genio satírico más vigoroso de media América. Un mordisco. naturalmente. El día en que la vida pierda su temblor animal y el guante aprisione como un cepo la mano sonora se habrá perdido la epopeya”. un manifiesto son. De su suegro Emilio Mutis aseguraba que. en un estilo que chorreaba novedad por todos sus poros. De Armando Solano. labrada por una fiebre de veinte años. por . el gran escritor desvelado por el destino de su pueblo y de su comarca boyacense. la política. los libros. En cada caja de jalea pervive el paisaje de la vega mogotana. después de todo la misma cosa. Y así fue como semana a semana empezamos a leer las cosas más deliciosas y aparentemente absurdas que nadie hubiera imaginado. heredado de mis abuelos.. muchas veces asesinándolos”. El „birth control‟ y la peluquería son el asalto de la civilización al hombre salvaje. Jaime fue el más joven de los escritores de su época. En el cementerio duermen los fundadores. Es decir. empuñó la pistola con la pericia con que esgrimiera el lápiz. y el estilógrafo no sirve sino para firmar cuentas. El. Muerde como una aldaba”.Emilio Murillo. Sostenía que el crepúsculo era un “fraude de la óptica. Su obra está viva y móvil. atravesó por la vida en pantuflas” y que “les puso tacones de caucho a los zapatos. la campana apedrea la paz lugareña). aquellos Barreras de Mogotes que lograron darle a la manufactura de la guayaba una intención artística. De la muerte de Rendón dijo: “Ricardo murió de un acceso de lógica. por el anisado. e iba a empezar a darle al público colombiano sus impresiones personales sobre el mare mágnum contemporáneo de la política. Y de sí mismo decía: “Yo debería tener un hermoso pelo largo. La mano firme. como sabía Flaubert amoldarse al ritmo de la suya cuando empleaba una sesión de diez horas para producir una cuartilla que luego modificaba indefinidamente hasta transformarla por completo. Con ella me defiendo de los temas. Barrera Parra era un escritor de velocidades que se amoldaba a su época. a los conceptos y las emociones”.

Pero el destino canalla se lo llevó en una voltereta de tragedia. Paul Morand. Y en tanto que muchos de sus colegas de oficio hablaban de cítaras griegas. Barrera Parra radiografiaba las peripecias políticas o literarias que se ponían al alcance de su máquina voraz. Revista Pan. de viñedos latinos o de galeras fugitivas por los mares de Ulyses. quizás soñó morir detrás de la trinchera de su máquina de escribir. Recordando la frase de Barbusse: “En la vida unos se suicidan con veneno. . Por lo demás. El autor de los glosarios del Week End introdujo en sus páginas los elementos de que está integrado el mundo moderno. otros con un cuchillo. febrero 19 de 1938. Su “Remington” era un laboratorio de ácidos decisivos. eran individuos como Jean Giraudoux. Desde otros planos comentará ahora las proezas y barrabasadas de la tierra en hojas que quizá arroje al espacio como las de aquella conferencia que Ramón Gómez de la Serna dictó en París montado sobre un elefante. él incorporaba en sus párrafos el avión y el roadster. la relatividad y el cine parlante. porque los hombres de este siglo no se embriagan ya con sones de arpas y melodías de ruecas ni con uvas de Noé sinó con el whisky que burla las restricciones de Volstead y su jauría o con nuestro aguardiente agresivo que fermenta la tragedia. recuérdese que los escritores llamados nuevos a la sazón en las letras francesas.los elementos que incorporaba en sus crónicas y por la forma en que los disponía gramaticalmente. otros con minutos y segundos”. En su “camarote” de Bogotá y en los últimos días desde Medellín. Cocteau y otros mayores de los cuarenta o muy cercanos a esa cifra. los gángsters y la música negra.

Con sus columnas Fin de semana y La ciudad y el mundo (años cuarenta y cincuenta) de El Espectador. Alberto Moravia. insinuando tímidamente una disculpa. Rodin. Jean Cocteau. discreto y ponderado. una exposición de arte o un libro extranjero. escribía la columna diaria La ciudad y el mundo.Eduardo Zalamea Borda (Ulises) Se dice que Ulises nació con la pluma en la mano en Bogotá (1907) y murió en 1963. Incluso su famosa novela “Cuatro años a bordo de mí mismo” (1930) —escrita en una temporada que pasó en La Guajira bajo la influencia de Joyce—. un sombrero gris. aquel sombrero que completaba su personalidad con sus alas tristonas que ocultaban en parte el brillo huidizo de sus ojos. Eduardo Caballero Calderón. Dejó su famosa novela “Cuarta batería”. que versaba. Primero con el seudónimo de Bloom y luego como Ulises. para un muchacho que se va a cumplir la primera cita con la novia. Somerset Maugham. pero se sentía a la vez mucho más joven y tan viejo como nunca. periodistas como don Roberto García-Peña. tendrás que comprarte un sombrero. en especial de la anglosajona. El se descubrió inmediatamente otra personalidad: era extraño. que nunca publicó en libro sino en entregas periodísticas en la revista Pan. Dedicó muchas de ellas a personajes de la cultura como Paul Claudel. su pasión por los clásicos y los contemporáneos de otras latitudes. de Alberto Lleras.. En su alma soplaron aquellas brisas primaverales de los amores de otros tiempos. generalmente. —Nunca me he puesto un sombrero gris —dijo él. con un humor casi inglés. sin falsas erudiciones y teñida de humor. La forma del sombrero era juvenil. alguna vez ha de ser la primera —repuso ella y tomó el primer sombrero gris que había sobre el mostrador y le obligó a probárselo.. de calavera. Ulises era el subdirector del periódico.. Aquella misma tarde fueron a la gran tienda y en el departamento de sombrererías él comenzó a buscar el mismo sombrero negro de siempre. Además de columnista. su sentido crítico y deliciosa prosa. —Tiene que ser un sombrero claro —ordenó ella—. Sus crónicas no han sido recopiladas. lo valoraban especialmente “por su hermosa lección cotidiana de columnista. dijo ella. pero no encontraron . Su prosa era natural y sencilla. se publicó inicialmente como folletín en el vespertino La Tarde. sobre temas de actualidad. En Lecturas Dominicales de El Tiempo publicó hacia mediados del cincuenta la columna Pausa del domingo. —Pues. atento a la ocurrencia universal. Su caso demuestra la perfecta sintonía del periodismo con la literatura. era un color verdaderamente calavérico. cine y hasta de moda. óseo. sobre asuntos literarios. más que por esta obra maestra. Picasso. Ernest Hemingway. consciente evaluador de las circunstancias. valiente luchador de las mejores causas democráticas. porque pasaba de hacer los comentarios de rigor sobre los conflictos sociales del país o las guerras internacionales a hablar de un partido de fútbol. fue el asesor de cabecera del suplemento Magazín Dominical de El Espectador gracias a su vasto conocimiento de la literatura. de viaje. La sombra grisácea del sombrero le cambiaba el color del rostro por un matiz pajizo. el periodista bogotano se convirtió en el guía cultural de los lectores. En sus columnas hablaba de arte. a tono con los gustos más contemporáneos.”. Pero. literato y crítico sin pretensiones. COLUMNA FIN DE SEMANA —Como vas a hacer ese viaje. intérprete sagaz de los hechos. literatura..

y él lo miraba como miraría el ahorcado la cuerda de que lo han de colgar. lo que parece. el sombrero tenía algo dentro. Su dueño retardaba el momento de la partida. Este siguió su marcha después de pasar sobre el sombrero. que se dirían desde el principio de los siglos —desde el hervor de los primeros truenos— señaladas para que las interpretaran los perezosos músicos vestidos de verde o de azul o de rojo —según el caso. aunque estaba en el suelo. el país. sino también respecto de la literatura. hay el momento pausado. N.una corola a la cual robar sus aromas. el pasmo de los En . la latitud. las mismas oberturas. Se llevó consigo el sombrero gris. los personajes pasan un momento por el parque en donde la banda municipal toca los mismos valses. no había en la carretera más sombrero que el sombrero gris. podía jurarlo. Pero eso no fue lo extraño. sino que al pasar el vehículo sobre el sombrero se escuchó. como el cuervo de Poe sobre el busto de Fidias. el momento gratamente tedioso. En las novelas españolas del siglo pasado y de los primeros lustros del presente. el diccionario no recoge esta voz en la acepción de concierto popular. Esto demuestra que los diccionarios están muy atrasados no sólo respecto de la vida. todo mundo había dejado en la casa su sombrero. Al regresar a casa. en la literatura rusa. lo puso en manos de ella que lo guardó en un cajón. nacido sin duda de la retreta militar. Pasaron largos meses y un día. del E. 22 de septiembre de 1963. sin que se supiera cómo. un singular y desagradable crujido de huesos que se rompían. pero finalmente llegó el día. como un pájaro agorero. en la literatura francesa. El sombrero esperó en el ropero que llegara el día del viaje. como en sus contemporáneas rusas y francesas. lo que ya sabíamos. luciente. que quedó más gris que nunca. Magazín Dominical de El Espectador. más sorprendente. el sombrero gris reapareció pendiente del ropero. se lo puso y se fue a mirar al primer espejo: sí. como si le hubieran cambiado no el sombrero sino la cabeza. del toque de corneta que se daba para avisar a la tropa que debía recogerse en el cuartel. aunque en el fondo no lo sea. nuevecito. el momento romántico de la retreta. las mismas selecciones musicales. COLUMNA FIN DE SEMANA la literatura española. afirmando sus garras en el cráneo de su dueño. Ella lo había hecho limpiar y le había dicho: —Ya está tu sombrero como nuevo. El sombrero no podía haber estado vacío aunque no lo llevara él en la cabeza. el sombrero fue al fondo de la maleta y su dueño lució en lo sucesivo su cráneo desguarnecido. como si no hubiera pasado nada. El viaje continuó sin más contratiempos. era un hombre diferente. Al lado del amigo con quien viajaba salieron a la gran carretera: casi nadie llevaba sombrero: todos lucían cráneos más o menos bien cubiertos de cabellos sanos y lustrosos o decaídos y escasos cabellos. un funesto pájaro de mal agüero y que todo el mundo había de mirarlo preguntándose de dónde había salido ese sombrero. la temperatura— ante la estupefacción de las criadas. Esta fue la última columna Fin de semana que escribió Eduardo Zalamea Borda antes de morir. A pesar de ello. Parecía que llevase encima un pájaro gris. Trató de olvidarse del sombrero y lo olvidó por un instante y en ese mismo instante una racha de viento lo arrastró y lo llevó directamente debajo de las ruedas del coche que lo seguía.

Algo queda. formada con palomas y corazones y yendo del labio femenino. de Waltdeutfel. como un pozo de pretérito. de las “señoritas cloróticas” que llenan las páginas de esa novelas que leemos o releemos buscando ávidamente.. llenando de vibraciones remotas en el tiempo.. que esperaban el novio o el almuerzo —el novio no es al fin y al cabo sino una larga sucesión de almuerzos en perspectiva— saboreando lentamente su “paleta”. en la majestad de su línea. Pero había mucha. y algo más del repertorio de todas las bandas de todos los países. regularmente. Aquellos “dulces ojos”. un rastro de la infancia.. ¡claro está!— en las novelas de Eca de Queiroz. muchas muchachas guapas. en la Plaza de Bolívar y en la de San Agustín. cuando allí se daban cita las damas más elegantes a quienes los periódicos describían con la más deliciosa cursilería. Los cronistas han contado lo que fue la retreta del Parque de la Independencia en Bogotá — retretas había antes. labi-lingual. La cabellera. Sólo la nariz. como al bauprés de la nave facial. como desde la primera retreta del mundo— el “Vals de las violetas”. Fue ese el gratísimo descubrimiento que hice el domingo pasado. con esa dulce tristeza que ya no sabemos sentir. se mantiene intacta. se han hundido en las órbitas aunque todavía parecen cruzarlas las invisibles gaviotas del ensueño. la traducción de Valencia? “Trocaron en cenizas la muerte y los dolores. Cuando terminó la retreta. como un perro un hueso escondido. Ahora no es lo mismo. un vestigio de la adolescencia de los días en que íbamos a la retreta. labi-denti-lingual contacto. como en todas las novelas francesas del siglo pasado y primeros lustros del presente. Escuchaban en silencio y cambiando miraditas y paseándose y cuchicheándose. En Bogotá la retreta no ha muerto. como un oasis de provincia. “rojo como la grana”. pero poco. en mitad de la ciudad. 13 de febrero de 1955. como “las bellas flores del pensil bogotano”.. de Wagner. como en todas las novelas españolas. Y como —también. también.reclutas y el tedio despectivo de las señoritas pálidas. frase capaz de llenar ella sola todas las “postales” del mundo. El Magazín Dominical de El Espectador. como en todas las novelas rusas. sin necesidad de ningún previo proceso arqueológico. COLUMNA FIN DE SEMANA revista he visto un reciente retrato de Greta Garbo. el palpitante corazón del domingo. Muchachas y galanes — unos galanes muy deportivos y unos galanes no tan deportivos aunque más galanes pero que ya no se atrevían a serlo— escuchaban devotamente a la banda nacional que interpretaba —como siempre. una selección de “Las Walkirias”. como en las novelas portuguesas en que hay seducciones y complicados adulterios y muchachitas engañadas y toda clase de libertinajes. lectores. Algo queda de la encantadora sonrisa que subyugó a tantos públicos con su brillo de tejidos y de cales que humedecía el anhelo antes del beso y éste una vez aquél renovado por el labial. al labio varonil. mucha gente el domingo y muchas. por casualidad. cuyo yelo (sic) no resistía el calor de sus bocas. ligeramente desgreñada. encendido de amor. aquellas pupilas que ardieron en las amorosas contiendas —no importa cuán ficticias— de la pantalla. pareció que se apagaba un proyector enfocado sobre los tiempos idos y sobre las páginas de muchas novelas por las cuales se paseaban las muchachas en espera de sus galanes... Ahí estaba. al compás de un vals dulce y triste.”. ¿Recordáis. La frente —al menos nos la muestra el retrato— está limpia de arrugas. da un toque bohemio al En una . cuyas aletas palpitaron tantas veces como velas al viento del deseo y del propio ritmo vital por él apresurado.

Greta ha conocido la fama y probablemente el amor. posee algo que si no es la juventud y el encanto reunidos. el joven y admirable novelista norteamericano.. pero seguramente triste comprobación para todas ellas. no hace excepciones con nadie. 31 de julio de 1955. de que nada hay que pueda compararse a la frescura juvenil. enemigo de las mujeres. aunque ha sabido reservar su vida íntima de tal modo que no la alcance la curiosidad de los mortales. tiene para un admirador suyo especial valor y que quisiera conservarlo unas cuantas horas más.conjunto. en Ingrid Bergman. Pero de seguro se habrá enterado con singularísima complacencia de este delicado y poético homenaje. El Magazín Dominical de El Espectador.. adversario del amor. en esa edad incierta en que comienza a decirse de las mujeres que ya no son bellas. en general. mucho se parece a tan feliz como insustituible combinación. “¿Ves? —dijo solemnemente—. Gran consuelo para algunos de sus admiradores. mi amigo. los más notorios. Greta debe de conservar mucho de su antiguo atractivo —ese atractivo que se mantiene vivo en su compatriota. Habrá halagado profundamente su femineidad el saber que el breve y perfumado hueco que dejó su mano en un cojín. me gustaría guardarla un poco más de tiempo”. Luce un “sweater” alto. dice lo siguiente: Me detuve en casa de un amigo donde la misma tarde había estado Greta Garbo tomando el té. Lo entendía perfectamente. Una mujer capaz de suscitar el sentimiento que tal deseo sugiere. se precipitó a preguntarme si no me sería lo mismo ocupar otro asiento. En cuanto entré a un cuarto y me dirigía hacia un sillón especial y confortablemente arreglado con almohadas. que son.. como lo hizo ella con su primer marido en momento que creyó oportuno— porque en la revista que publica el retrato. pero que también la abandonará a su debido tiempo. sin excepción.! Por eso no se detuvo a las puertas de la casa de Greta y ahí nos la presenta.. . tipo muy normal. Ella se sentó ahí: y esa huella en el cojincito rojo es la de su mano en reposo. Sin embargo. servidor de la castidad y perseguidor de la lujuria. que hace soportable hasta la falta total de personalidad. que la cubre hasta el cuello y que —¡felizmente!— no permite apreciar los estragos causados por el tiempo en su cuerpo. A pesar de que su sonrisa no es tan fresca ni tan brillantes sus ojos como antaño. pero que tienen personalidad. Demoledor de belleza. Greta no ha envejecido. ¡el grandísimo igualitario. porque se diría que Cronos con su guadaña echara por tierra dulces curvas para sustituirlas por informes volúmenes y donde surgía la gracia de una línea esbelta coloca la arista angulosa. Truman Capote.

En El Espectador compartía el columnismo con José Mar. Eduardo Zalamea Borda (Ulises). me permitieron llegar a la pomposa condición de columnista. A partir de los años cincuenta publicó dos columnas en El Tiempo: El mirador de Próspero en la sección Cosas del día. Una de sus últimas novelas. urbanos y culturales. Con fuerza extraje lo que tenía asido entre los dedos de la diestra y al sacar la mano de la cueva advertí que . en grande y en pequeño. porque en aquel tiempo los columnistas debían tener estilo propio. Alberto Galindo. cuando estaba vinculado a El Espectador. es manjar apetecible desde el Arauca hasta el Meta. Cuando Antonio Morales le preguntó en una entrevista sobre la influencia del periodismo en su formación literaria. “El último macho”. Me propuse cazarlo. porque me interesaba la humanidad. El animalejo entró a una cueva estrecha. Hacia 1943. Periodista y escritor. EL PROCESO DE LA PIERNA Después de la impresión sufrida ayer tarde resolví escribir el relato de mi última batalla. a pesar de su simplicidad. frecuentaba el café Victoria de Bogotá. “Naturalmente. fue adaptada como serie de televisión con gran éxito.Próspero Morales Pradilla Nació en Tunja en 1920 y murió en Bogotá en 1990. En 1950 publicó la segunda novela “Más acá” y la selección de cuentos “Cianuro y otras bebidas”. donde solían reunirse los reporteros dedicados a la bohemia romántica. porque le buscaba el lado humano y mágico a todo. Aquella noche de mi caída al mar no llegaron los tiburones. y al regreso de su periplo diplomático se vinculó a El Tiempo. y allí nació “Perucho” (1945). su primera novela. Era bueno ser columnista. ligera y exquisitamente escrita. es decir. tener El mirador de Próspero a los veinte años de edad” 35. Estampa y El Nacional de Caracas. siempre me corría el frío interior de los nervios y pensaba: “Antes de que un tiburón me cercene. habré muerto de susto”. colaborador de El Tiempo. Morales Pradilla respondió que el periodismo fue “una necesidad vital de juventud. heredó la vena de narrador y ha publicado varios libros de cuentos y crónicas. los hechos internacionales y la minucia del hombre”. vale decir. oficio que lo mantenía cercano a la ficción. Y digo pomposa. condición literaria. Emilia Pardo Umaña. que escribió con su padre. Yo metí la mano en la cueva y tuve la sensación de haber agarrado la cola del cachicamo. El mirador de Próspero era una columna breve. Morales Pradilla también fue especialista en el tema de la inmigración y durante muchos años se dedicó a persuadir a profesionales europeos de las ventajas de vivir en Colombia. Alternó la literatura. Fui rescatado con una desgarradura en el mismo sitio de la pierna donde ayer apareció el signo. Su hijo. A los 18 años cuando comenzó a trabajar como reportero en El Espectador. y Compás de espera. Pero. entre ellos. desde luego. Antonio Morales Riveira. Alguna vez caí al agua desde la borda de un barco. En Cuba publicó “La Colombia que yo conozco”. El Espectador. estos resabios condenables en la reportería. Siendo joven sufrí otra impresión que recomiendo: cabalgaba por una “mata de monte” en la llanura cuando avisté un cachicamo. Claro que lo de ayer fue consecuencia de todo lo anterior. el jefe de redacción. “Los pecados de Inés de Hinojosa”. don Luis Cano. le reprochaba sus desvíos hacia la literatura. en la que filosofaba sobre asuntos temporales e intemporales. Yo no sabía nadar. La carne de cachicamo bien asada. Lucas Caballero Calderón y. el periodismo y la diplomacia. es lo más duro de mi vida. en el suplemento literario. Además le temía a los tiburones al ver las aletas que cortan las olas como cuchillos naturales. especializada en el mundo literario.

los árboles. No sabía entonces que cachicamos y cascabeles suelen ser buenos amigos. Simplemente. Parece que la ley de gravedad también perjudica las gotas de agua. que caen a la tierra para convertirse en lodazales. aquellas impresiones tuvieron dos ventajas anímicas con respecto a la de ayer —la reflexión vino después de conjurado el peligro y ninguna logró comprometer mi propio provenir—. y la herida ha cambiado de forma. es. me ponen inyecciones. desnuda. mientras las inyecciones no han impedido que continúe el proceso de la pierna. Estas son más cómodas que los sapos. dejando apenas una cicatriz seca sobre la epidermis. ajeno al terrible proceso. a nido y a piedra del río. la siento crecer durante la noche. brotó un líquido sanguinolento espeso como la miel de panela. millones de animales. La hinchazón siguió creciendo hasta que el cuero no resistió el empuje interno y. Huele a madriguera. Como precaución higiénica me bañan la pierna. El asunto. ni del espíritu. En otra ocasión. . Pero al día siguiente. luego. mientras arrojaba lejos de mí la venenosa presa. la escena es horrible: siempre crece la zona afectada. la pierna izquierda comenzó a hincharse desde hace dos meses. La electricidad brotó de mis orejas y se arremolinó en las rodillas. Entonces. después. Ahora. casi simultáneamente. al mismo tiempo. estaban comprometidos en la sinfonía del aguacero. Dicen que son hermosos los amaneceres del trópico. Ya hay un sitio donde los dos frentes. en los bordes de la herida. han hecho contacto por detrás. que es monocorde pero tiene tres movimientos: adagio. parecida a la de los golpes. Por el contrario este fermento sólo olía a farmacia descuidada. me faltaban diez metros para llegar a una esquina cuando de las sombras nocturnas salió un hombre y me dijo: “Deténgase.cromo” y polvos de talco. hicieron contacto al amanecer fue lluvioso. Recuerdo exactamente el día de este suceso: estaba amaneciendo. puede uno pensar cómo duermen los peces y hasta dónde llega la luz en su combate contra el fondo del mar. la cosa es enorme. la calle. Al desgarrarse. se desgarró. esta cosa sucia y definitiva no me deja rincón del cuerpo. “mercurio. Había llovido durante la madrugada y veía los vidrios mojados de la ventana recibiendo gotas incapaces de sostenerse sobre la lisa superficie. Me devolví en compañía del tercer asesino. Mejor dicho los extremos de la izquierda y de la derecha se han unido en la pantorrilla. se formó. almacenada junto a las fábricas de licores. Unas veces está redonda como las islas de los textos de geografía. comenzó a agrietarse primero y. Pero cuando las avanzadas de mi herida.mi pieza no era el cachicamo. La enfermera dice palabras absurdas: “¡Ya quedó limpiecito. Cinco o nueve días después que comenzara a fluir el líquido.. en la esquina hay dos asesinos que lo van a matar. bálsamos. el patio. pero con un olor distinto. que es algo muy distinto al olor de las alcobas. las dos avanzadas de la herida. En el Caribe. las olas se desperezan sobre la playa y. El olor de la miel. parecida a la de la noche en que caí al mar. confíe en mí”. cuando sube el telón de la gasa. Yo mismo he visto algunos extraordinarios: en Los Llanos la luz llega antes que el sol y se despiertan. mañana amanecerá mejor!”. porque no ofrecen el repugnante espectáculo de la masa verdinegra inflándose bajo grasa. sino una “cascabel” aprisionada cerca de la cabeza. Desde hace un mes. como cualquier saco de miel. las tejas. Al principio fue una hinchazón cualquiera. yo debía ser el tercero. Pero los sapos me curaron. a mezcla de humores. me aplicaron sapos sobre la herida para evitar una erisipela. le ponen desinfectantes y colocan sobre el escenario de mi drama un telón de gasa sostenido con cruces de esparadrapo. llena de huequecillos como las paredes de los viejos fusilamientos. se parece al mapa de Francia y la nueva curación es un pequeño pulpo con los tentáculos apuntando a la rodilla. pulposa y siempre húmeda a pesar de los polvos de talco. Sin embargo. conservándose hacia el centro de aquella muralla natural la masa pálida. En cambio. una costra gruesa y roja. sintiendo la espalda descubierta. claro está. Mi alcoba. viene de atrás.. denso y excitante.

No es asunto de hielo. disimuló el índice derecho bajo el algodón y. ayer a las cuatro y veintitrés minutos de la tarde.. Hay que inventar una dimensión para el frío. ni se le ha pelado el trasero. No he tenido grandes esperanzas. claro está los huesos del trasero se convertían en alfileres sobre el cuero pelado... Pacientemente la enfermera mira esos hilos y pregunta: “¿Le duele?”. Años atrás me gustaba oír la Inconclusa de Schubert cuando llovía.. Los pintores no llegan al frío. Ella agrega: “Es muy valiente. sólo me hacía una curación cada dos días.. Extrae unas hilachas amarillas y duras. Arbolitos del nuevo rococó.. Utiliza pinzas para levantar la gasa. untadas de algo viscoso iban a un cesto. Me inyectan cuatro veces al día y la enfermera ha resuelto hacer tres curaciones. Era buen espectáculo ver las gotas que golpeaban el pavimento frente a la luz de las bombillas eléctricas. me convencí de la derrota. Ella puede acostarse. Ni siquiera me interesan los periódicos. Sentí un dolor cosquilloso. Pero no me sonrío como las enfermeras. La enfermera soltó el chorro de agua mezclada con desinfectante. casi siempre.. Se ha vuelto demasiado grande y demasiado sucia para poder respetar a los médicos. Tampoco llegan los músicos. Sólo ayer. Es el frío verdadero con su fuerza desintegradora.”. después una diaria.Tal vez la centésima inyección. Y unos próceres conquistan el Everest. viendo abultado el estómago. hacer lo que le venga en gana..”. mientras la Inconclusa giraba en el disco. sino como los presidiarios: Con ira. necesita repetirlas tres veces durante veinticuatro horas. en la curación de las siete de la mañana. un gusano. doctor. porque de tanto estar en la misma posición se me ha pelado el trasero y cuando el trasero se pela ya no duele nada... A pesar del proceso.. Llega con su sonrisa de enfermera y me dice: “Qué buen aspecto tiene hoy este viejo pesimista.. Claro que cada día el horizonte se me cerraba: cuando de la simple hinchazón pasé al destrozo de los tejidos. Ese dolor me obligaba a contraer la pierna y.. el día en que se unieron los extremos de la herida. El médico estaba presente y la enfermera desempeñaba su trabajo con seriedad de monaguillo. con escepticismo. Esto sucede. los libros y otras menudencias de mí mismo. ni siente que la hinchazón sube hasta el estómago.. cuando brotó el líquido. con ganas de golpear las paredes. Algunas veces se quedan incrustados varios hilos bajo la última costra. Los médicos confían en la ciencia. Eso está en las neveras y en la boca de los niños que comen barquillos. ni le interesa la noticia más importante del mundo.. que corre a las axilas.. Pero no se trataba del calor abierto. durante la tercera curación del día. usar el inodoro. quizá la naturaleza. Las motas..vivace y moderato. pasaría pronto”. Pero algo quedaba. perdí el último consuelo. comprobé la estupidez de la ciencia. como el de todas las curaciones que me hacían. preferí pensar en los venenos. pasa por la espalda y baja a la cintura. Ella es una mujer con su cuerpo completo y con la libido ocupando las caminos interiores que yo tengo destinados al proceso de la pierna. Ahora. Era un calor interno de animal herido o de fiebre sin termómetro. De pronto. ¿Algún bribón maldito ha sentido frío? ¿Alguien sabe cómo es el frío? Pintan postales con nieve. señalando mi pierna. le dijo: “Mire. acaso otros sapos. Pero nadie sabe cómo es el frío. Pero ella dice barbaridades porque no tiene costras en las piernas. pero yo desconfío de la herida.. Nadie conoce la fuerza del frío. Los sabios . bailar. Me sonrío. alegre y transitorio. Luego.. del relajamiento sistemático de las esperanzas sólo ayer. Payasadas.. Nadie sabe la noticia más importante del mundo: que la costra está avanzando en todas las direcciones”. Los más desolados poetas son tibios. Hacía un poco de calor. la enfermera buscó los ojos del médico. Pero desde hace dos meses olvidé la música. Aquello caía a un balde. se dedicó a secarme con motas de algodón. Veo sus títulos y me digo: “Bah. Si tuviera más ánimos. A mí ya no me duele nada. comenzó el pesimismo. Despegó la gasa.. Así es muy fácil soltar barbaridades y salir de mi alcoba como salen todos los seres vivos: caminando. con nieve de torta llena de arbolitos. Al principio. porque esto debe doler. Siempre a la hora de las curaciones subía la temperatura..

Yo estaba lleno de gusanos blancos. Total: La mayoría de las citas obedecen al “repaso”. humilde y sincera. ejércitos de gusanos blancos. que apenas sirve para quemar veinte o treinta millones de hombres.. optan por disminuirla al conjuro de las explicaciones defensivas como las siguientes: “Sometidos a la aspereza del insomnio... Gracias a esta habilidad. 24 de julio de 1955. pequeñito como nunca había visto otro igual. A pesar de esas categorías.. Esa cosa que yo sentía avanzar en todas las direcciones no era líquido.. los citadores agregan años para defender su erudición.. a la “repetición”. menos concretos que los primeros.. desde el sobrio conocedor del idioma hasta el empalagoso cosechero de comillas. debía haber batallones.”. con base en lecturas profesionalmente obligatorias y estéticamente indeseables..”. cuyos escritos parecen simples escritos de copista desordenado. Tal vez no sea peligroso. que andaba sobre el borde derecho de la costra. aún podría tener cierta importancia. la cita. para “autorretratarse” como prócer de la cultura... retornamos ayer a las páginas de Shakespeare. El Tiempo. del primer contacto con el libro citado. el citador conquista posición todopoderosa ante la tropa de comillas subalternas. Era un gusano blanco. Entre los citadores hay diversas categorías. En unas y otras pontifica el pícaro diablillo de la vanidad.. le bastaría releer las páginas del día anterior.. existe un común denominador indispensable en toda cita literaria: la petulante sabiduría del que escribe frente al proletariado de los libros. El frío es una frase como aquella lanzada sobre el propio pellejo: “Mire doctor. se quitan años para defender su lozanía. ofrenda al desgaire. o “volviendo a la época juvenil. y en el trasero. fue necesario repasar la Metafísica del Estagirita. “Durante nuestros ratos de ocio. anoche tomé entre mis manos las profundas lecciones de Kant”. Bajo la costra debía haber muchos más. y en el estómago. o “dispuesto otra vez.. y en los intestinos. con los trapos y tropos que El . nítidamente establecidas. eran gusanos blancos. Hay cierto “respeto literario” en disfrazar las fuentes primigenias de un escrito. CUESTION DE CITAS asunto de las citas no sólo preocupa a los galanes y a los hombres de negocios. Pero estos últimos.”. La mayoría de los escritores similares apela al sistema de afirmar: “Repasando al viejo Homero. tomamos nuevamente el consejo de Bacon.”. A la inversa de las damas. Con raras excepciones. el autor siempre es veterano de la letra impresa.. Los gusanos habían llegado antes que yo los conociera. Cada cual puede vestirse. a saborear el mensaje poético de Baudelaire”.. para que yo me acostumbrara a su compañía. Casi ninguna arranca.. de donde se desprende el artificioso marco de citas.”. ni siquiera ofensivo. brigadas. un gusano.. He hecho el experimento. Tal vez en la lengua tenía gusanos blancos. Columna El Mirador de Próspero.buscan el calor. inclusive literariamente. este pueril hábito de quienes bostezan más arriba de la boca. ¡Ya era dueño del pasaporte! Mis gusanos y yo iniciábamos el viaje. “Enfrentados a la molicie sabatina. Entonces. ya manoseado por las experiencias personales. a los “ratos de ocio” y a “las horas de insomnio”. Todo el deleite de la cita consiste en presentarla como viejo expediente. sino también a los escritores. Lecturas Dominicales. o “hacía muchos años que no releía al inefable Goethe”. Si algún compatriota desea verificar tal aserto. Sin embargo. método ajeno a las emociones propias de tan humana inclinación. para entregarme el pasaporte.. por dentro y por fuera. apenas citan palabras.

ni un Pérez capaz de decir. Mirador de Próspero. un Rodríguez auténtico. Síntoma objetivo de esta realidad teatral son los títulos endilgados al compatriota que descuella en cualquier plano de la vida colectiva. con acento propio. La comedia económica. los políticos intentan revolucionar la filosofía. 16 de junio. nadie va a las raíces de la profesión. los estadistas se enamoran de la política. IMPORTACION DE AUREOLAS A pesar de que el teatro no interesa a la mayoría de los colombianos como profesión ni como espectáculo. la comedia social. los industriales quieren pontificar como estadistas. Colombia. ni piensa. que Colombia no trabaja. nada más ni nada menos que Pérez”. la categoría de su arte o la pericia de sus dotes personales alcanzan para singularizarlo fuera de la comedia. de su actitud vital. Los poetas buscan la manera de ingresar al comercio. sino que “guardan las apariencias”. representan la comedia y el conglomerado colombiano navega a la deriva de las improvisaciones. a menos de que esperen la aparición del “Shakespeare colombiano” y de su complemento: el “Lawrence Olivier nacional”. los agricultores desean comprar industrias urbanas.tenga a la mano. pero muy efectivas en el campo de las apariencias. Casi podría afirmarse sin temor a exageraciones. 1951. “La Conchita Cintrón del Cauca”. los electricistas se inclinan a favor de la carpintería. muchas personas alcanzarían a leer el cinco o diez por ciento de la gigantesca bibliografía universal que es bastante. el “Neruda de la Generación” y hasta “Los Panchos bogotanos”. Columna El Mirador de Próspero. la comedia bárbara. para darle la fuerza a la marcha racional del país. La principal preocupación es la de representar. 20 de marzo 1953. Apenas logra que se le reconozca un nombre en razón del noble extranjero al cual se ha acogido. en este país. el “Sartre nacional”. 5. Naturalmente. No hay. el “Cantinflas costeño”. sin importación de aureola: “Yo soy Pérez. En la escena intervienen varios millones de compatriotas. ni juega. Con tan notoria vocación escénica es lamentable la ausencia de teatro. los obreros dedicados a la albañilería persiguen la independencia de los electricistas. Pocas personas aman su propia actividad y casi todas prefieren sentirse de tránsito en el oficio ejercido hoy. existe en el país una considerable cantidad de comediantes. la comedia política. Por eso abundan los títulos grotescos: “El Pedernera criollo”. Nunca la profundidad de sus estudios. los “chavalillos de la Sabana”. Pero si no hubiera tantos “repasos”. . simplemente protagoniza comedias. con desparpajo. una serie de actitudes —tal vez a ello se deba la trascendencia colombiana de la palabra “gesto”— ajenas a la intimidad de cada individuo. El Tiempo. p. los pensadores prefieren pronunciar discursos. desde el modesto obrero que “hace papel” de técnico hasta el abigarrado conductor cuyas frases obedecen al consueta. los carpinteros piensan consagrarse a la agricultura. El Tiempo. los comerciantes anhelan ser escritores. el “Beethoven colombiano”.

que recupera su trayectoria en un ensayo con motivo de los diez años de su muerte 36. que le permitió “aprovechar la actualidad como imprescindible ruido de fondo”. También mantuvo en El Espectador la columna Primer Plano. Fue prosista. O de las revistas suecas y americanas. que fue recopilada en un breve tomo por Colcultura (1973). escriben y dibujan sus impulsos en las paredes públicas “reservadas”. naturalmente. Un porcentaje de gentes.. innovar. las notas de prensa de Eduardo Mendoza Varela. —en parques. acompañado de dibujos descarados. El hecho no es raro. por lo mismo. siempre han tenido la natural tendencia a escribir o diseñar cualquier cosa en toda superficie lisa que se muestre y en su camino. Un anticipo de los muros del siglo XX. Los edificios antiguos que se han conservado durante siglos. “Frases que invitan. turistas o nativos. Recuerdo haber visto alguna vez cierta leyenda que un arqueólogo me descifró amablemente. O frases que son el comienzo de las novelas que jamás escribió”. “Indagar. Los hombres. que en Londres o en El Cairo. según Garavito. de estilo terso y clásico. diplomático y poeta. Y así por el estilo. contra los propietarios de la villa. se vense a Claudio por un sextercio”. en uno de los habituales descubrimientos arqueológicos que se suceden a diario en Italia.. Y esto es válido.. que sobrepasa cualquier cálculo. académico. en efecto. bajo la tierra. Sobre ese pañete se veían algunas palabras latinas que parecían una obscenidad o un insulto. Ese fue el verdadero oficio de Eduardo Mendoza. “Caius Sestius es un m. crítico de arte. Son frases. son archivos. abrir caminos. sobre todo si se trata de un lugar privado o clandestino. que concitan. LITERATURA Y MINGITORIOS Nació Los mingitorios públicos. una suerte de confesionario gráfico. Resalta Garavito la sabiduría de lo clásico de Mendoza Varela. la historia se repite. desde luego. Hace algunos años.. Como crítico literario intuitivo supo reconocer los nuevos valores literarios de Colombia. diseños. Se trataba de una agresión . Y hasta lugar de citas que se conciertan con ciertas frases claves. Según el ensayista Fernando Garavito. “Hace sesenta o más años Marcel Proust estuvo a punto de convertirse en el prototipo de la cursilería”[. “efímeras y esenciales. ser generoso.”. Y perdón por la paradoja. en lo eterno y en lo efímero”. Confesionario freudiano. casi siempre en lengua “vulgar” o dialectal.].Eduardo Mendoza Varela en Guateque (Boyacá) en 1919 y murió en 1986. Los historiadores y los lingüistas tienen en ellos —en sus muros llenos de inscripciones y porquerías— una fuente formidable para el conocimiento de las gentes que nos precedieron. apareció una antigua villa romana con la parte inferior de los muros cubiertos aún de reboque. Lo mismo en Bogotá. Todo ello. “Mario el escita. Escriben y dibujan obscenidades. . son un pequeño prodigio arquitectónico que él construye a partir de la primera sorprendente frase que no se olvida: “Parece que Virginia Woolf fue una mujer insoportable”. y fue el primero en darle un espacio generoso al Nadaísmo y a los poetas de la “Generación sin nombre” en las páginas del suplemento de El Tiempo. escrita por alguien de la servidumbre o por algún esclavo que quiso exteriorizar su odio personal hacia sus compañeros. un estupendo documento erótico y pornográfico. Los mingitorios son. En efecto. romper. cafeterías. Dirigió Lecturas Dominicales de El Tiempo durante 18 años y sostuvo en el mismo periódico la columna Cruz y raya. calles teatros— son por lo común. frondia. 1972. en la que tocaba aspectos relacionados con el arte y la literatura. palabras grabadas sobre los estucos. Columna Cruz y Raya.

No es extraño ver sobre los muros de las mazmorras. go home”. si así puede decirse. el propio nombre. nunca hicieron semejante hazaña. escritos con lápiz o grabados con una cuchilla. Hubo. hasta la sala de exposición en el Palacio Rospingliosi. En cierta casa de Port Lligart. lo que es peor. sobre los muros de los lupanares. a una pintura por la pintura. sus paisanos Goya o Velásquez. frente a los cuadros o a un dibujo. En Pompeya. Estatuas antiguas. En efecto. Aquella de dejar. Y. se ha determinado una forma moderna del vandalismo. se ven aún nombres que proclaman la popularidad de alguna muchacha. que desdeñó todo ademán excesivo y toda aventura extrapictórica. Dalí. y en su vecina Herculano. para explicar a voz en cuello la intención de su pintura. edificios históricos y monumentos. acompañado por una frase-recuerdo. con las peculiaridades del vestuario. INDUMENTARIAS EXCESIVAS indumentarias excesivas. Ciertamente el público de aquí y de allá. ha sido en gracia a la pintura escueta. En conexión con las agencias turísticas. cuadros y paredes de iglesia. Roma—. En nuestro tiempo. alusiones groseras. museos. por ejemplo. nombres. los arqueólogos se preguntarán qué quería decir eso de “Yankee. cuatro ujieres portaron en hombros. el señor Salvador Dalí. en la era de las civilizaciones clásicas — Egipto. Hace algún tiempo. Desde allí. de los soldados. hizo una exposición retrospectiva en Roma. empieza a aburrirse con las sastrerías y el maquillaje extraliterarios de algunos poetas que necesitan adobar la literatura. Se han adoptado nuevas tendencias. deteniéndose de rato en rato. Y de él. Dentro de algunos años. con su vestido violeta y su vara con empuñadura de plata —una suerte de cardenal del Renacimiento— empezó a recorrer el salón a grandes pasos. que se mira en los mingitorios públicos o sobre los muros de algún edificio de gobierno. una suerte de procesión por las calles de Roma. como es obvio. el dado hizo su aparición en los salones. son a menudo cubiertos de nombres. desde el hotel en que se hospedaba el pintor. O. si eventualmente sus nombres han llegado hasta nosotros. Lecturas Dominicales de El Tiempo. Grecia. una revolución política o surgía una nueva clase dirigente. Como esos sitios son. salía el señor Salvador Dalí con sus bigotes almidonados. Cuando se producía. aún para la prehistoria. fue sancionado oficialmente. el pintor hace su aparición espectacular para los viajeros.naturalmente. como rompe la cáscara el futuro pichón. que es un maestro de las extravagancias ultrapictóricas. saluda a los turistas agitando las manos con cierta condescendencia Las . Hábilmente instruídos turistas que comienzan a aplaudir y a gritar frenéticamente para que salga el pintor. esa costumbre no ha variado. el cicerone incluye en su programa la visita —exterior apenas— a la residencia del Maestro. todo lo que atañía a los gobernantes caídos era cuidadosamente cancelado de las inscripciones. la lista infamante de los clientes que se escapaban sin pagar. la cual incluía justamente sus ilustraciones para “La Divina Comedia”. frescos medievales. El culto de la palabra grabada en lugares públicos. su santuario. 14 de mayo de 1972. por lo común. En aquella oportunidad. por unos instantes sabiamente medidos. las barbas y los cabellos enmarañados de algunos artistas comienzan a dejar impasibles a las gentes. en los lugares turísticos. lema acompañado de unas cuantas vulgaridades. insultos. de los prisioneros o de los simples visitantes. por ejemplo. Como se ve. de los castillos y edificios medievales. por entre el público asombrado. frases. Dalí tiene. sobre la Costa Brava. fechas. de los autobuses que llegan al mar con sus banderines de colores. Cuando los invitados a la exposición se encontraban reunidos. promesas de amor. admiración. un inmenso dado. estupor y risa entre los concurrentes.

se ha ido al traste. 2 de julio de 1965. la antena. “Vístete como quieras” es el lema resultante de los esfuerzos que los modistos vienen haciendo para imponer por obvias razones económicas. no. vibraron estelarmente por los huesos de la armazón. defensa transitoria de las pantorrillas y los muslos que la super minifalda deja libres. en el fondo. con la torre Eiffel eran contemporáneos. murieron en el siglo. Impera y domina. cosa rara— que muestran cierto desdén por la moda. cuando el romanticismo —retardado también como todo lo que llega por nuestras aduanas— hacía estragos en los poetas del año diez. el pantalón y la minifalda. su ámbito natural es lo superfluo aunque. Poco a poco se fueron llenando con la música de las esferas. y otro montón de prejuicios que a pesar de todo. los “sentimenteros” de aquel entonces. Y ponerse a tono con la técnica y el mundo nuevo. que para emplear un epíteto también de ahora. Las razones que han llevado a esa rebelión de las mujeres. La posguerra nos trajo nuevos desvíos que también han llegado. que expedía sus decretos en Nueva York. La moda. Esas dos condiciones encierran y definen sus obvias limitaciones y hasta sus repeticiones. fue un imperio. demasiado precisos. Por estas calles andan sueltos algunas veces. sus deplorables inventos a esta hora. representan la incomodidad frente a esas conquistas. aún. se apellidan artistas. Ahora. enteramente gratuita. que aqueja a algunas gentes que por sí o por no. comienzan a ser frondias. es bien sencilla. en París o en Londres. La “maxi” —como “maxi abrigo”— no pasa de ser una prenda eventual para la noche y para las épocas frías. se sienten atadas a los ademanes del momento y a las revistas femeninas que son el registro de esas fluctuaciones del abollanado de las mangas o de la altura de las faldas. no los entendían ni los apreciaban en lo justo. pintores o poetas. artífices de qué sé yo. PENELOPE EN MAXIFALDA Y ULISES CONGELADO moda es un fenómeno inmisericordemente atado al espacio y al tiempo. hasta hace pocos años. por lo mismo. desgano por la vida. a una permanente y fugaz carcoma. Después. hasta nosotros. Las grandes casas de moda cayeron inopinadamente en un error difícil de subsanar. de las anchas camisas de lana. muchachas. aquel parentesco de poesía. de la falta de baño. Sin embargo. Conozco personas —y. los versos nuevos. de caballete. de violín y demás. detenerse en el material gráfico de las revistas y publicaciones europeas. En un tiempo. por esta fiebre en el atuendo y los ademanes. Destinada al olvido. que viven del peinado en cerquillo. la poesía y todo el arte. El Tiempo. Y. La comedia. Columna Cruz y Raya. resultan poco literarios. Basta andar por nuestras calles. es claro. chambergo y capas sonoras. La “midi” o la “maxi” son la negación de las conquistas de nuestros días. ha terminado. Ese poder de tan rígidos paradigmas. una dictadura inapelable. comienza a desmoronarse como toda dictadura. mantenga un poder inexplicable que surte de su misma banalidad. tardíamente. la lleva una que otra muchacha. El convencionalismo de la moda. e inventaron la telegrafía sin hilos. Parecían. con artificios de pelo y capa. latinoamericanas o gringas. se llevaban melena y uñas largas. Ciertamente. Se me ocurre contar todo esto. Los turistas aplauden y regresan a Barcelona. Han querido imponer una “línea” claramente contraria al espíritu de nuestro tiempo. A pesar de los modistos y su La . Pero eso no duró mucho.pontificial. para desaparecer después tras las cortinas del salón. que desentona por su desgarbo y aún por su docilidad ante el yugo de los modistos. quisieron librarse de fanfarronerías. La horrible y envejecedora “midi”. no por el señor Dalí y su pintura sino por esta epidemia de las indumentarias de que he hablado más arriba. son ahora una minoría insignificante. Puede aseverarse que el número de mujeres atentas a esos mandatos. Barbas y cabellos enmarañados. Y decía que cuando nacieron. la simplicidad y los baños diarios.

no disponen de una formación clásica. en la esquina o en el trabajo. Es sintomático de un virus. sin dejar el ladrillo que debe sostener el edificio y que se llama clasicismo. Y. comienza a formar corrillos para hablar mal de los clásicos. Y también de la manera como escuchamos la voz revolucionaria del poeta de los campos. solicitar su apoyo no es atiborrarse de latines. *** Hace pocos días —por falta de algo mejor— me aventuré al cinematográfico para ver la versión italiana de “Ulises” con dos bellas y deplorables estrellas: Silvana Mangano y Rossana Podestá. ni han leído La Ilíada o los buenos consejos de Pascal. no bastan una película o una historieta. tan actuales como los percances que cada día nos suceden del viaje. Todo depende del modo como nos tomemos el trago. Lecturas Dominicales. hombre modernísimo siempre. las mujeres en “midi”. “Estoy rezando —contestó el muchacho gravemente— por la salvación del alma de los clásicos grecolatinos. de las conquistas interplanetarias. de quienes echan mano directores y productores. La moda que trata de imponerse por los negociantes de París o de Roma. Pero ni siquiera acercarme a un clásico contemporáneo como Joyce. Pero el niño no respondió a esta primera demanda. No hay. Ni hacer citas pedantes. para que todo el mundo se vista como le venga en gana. imitar los nuevos inventos.terquedad. aún los más revolucionarios. a ninguna representante del bello sexo. No había podido construir lo mismo el suyo si no hubiera manoseado —y en su lengua original— al Odiseo marrullero y dichoso. entre algunas gentes. Se tornan feas y prematuramente envejecidas. lugar a escogencias entre tomarse un Tom Collins en el grill o leer a Virgilio mientras se saborea un whisky. que los modistos no supieron oportunamente. de la liberación sexual. es la antítesis de ciertos símbolos de nuestro tiempo: del socialismo. Hay una inobjetable contradicción en esos términos. sobre todo. del arte nuevo y del rock. por lo mismo. El descuido de los clásicos es una lacra. Nos gusta roer en la corteza. sino deducir ciertos principios además del raro placer que proporciona su lectura. que nos pintan los griegos. . El peor de los presagios es este que. La nueva música —la selecta y la otra— vuelve a los vie-jos maestros. Pasaron algunos minutos y la luz permanecía encendida. le llamó desde su cuarto: —“Duérmete. Como acontece con Shakespeare y con tantos otros clásicos. el estruendo de su fracaso. Lo cual no favorece. No son pocas las gentes que en esta hora del mundo literario hablan de Homero porque lo han leído en las “tiras gráficas” de algún diario o en las versiones casi siempre estúpidas de algún filme. 3 de enero de 1971. del ritmo— están incluidos y no pocas veces inspiradas en el maestro de Santo Tomás de Leipzig. de una equivocada posición para ganar escalones sin levantar las piernas. Para conocer a Ulises y vivir su vida. ¿Qué estás haciendo?”—. Juan Sebastián Bach es uno de los músicos más dis-putados por las nuevas gentes. ni mucho menos. Hay gentes que piensan que muchos escritores contemporáneos. hay que convencerse de su vigencia. Recurrir a los clásicos. Las “baladas” y el “rock” —cues-tión. sin embargo. —“¿Qué haces? Duérmete ya”—. De ahí. cierta noche advirtiendo su padre que el muchacho no apagaba la luz. Y abdican de sus atractivos. por lo común “hacen el oso” como suele decirse. Y la rienda suelta que ellos mismos han dado. Hay una anécdota de Marcelino Menéndez Pelayo —un crítico que ahora nos interesa más como historiador de la literatura que como crítico— muy diciente. Tenía ocho o nueve años cuando.

Si es una montaña.. que ilustraba el caricaturista Pepón. En los últimos años la escritora ha abandonado ese tipo de crónica costumbrista. es el relato del suceso”. como cuando habla sobre el Frente Nacional. relacionada con su primer año de matrimonio. y salió en páginas de opinión. Su primera crónica. donde publicó con cierta regularidad —durante cerca de veinte años— crónicas relacionadas con temas de la vida doméstica. con la novela “Terrateniente” (1968). tuvo acogida inmediata. de Medellín. La escritora afirma que su crónica más ambiciosa es Diálogo de la Paz.Rocío Vélez de Piedrahíta antioqueña. se güincha una faja de seis metros de ancho y queda lista la vía. La vuelta a Colombia es. y pone en solfa los asuntos serios de la política. pero con una letra diminuta y sin ilustraciones. fue publicada en El Colombiano a principios de los cincuenta. Entre sus distinciones está la de haber obtenido un segundo puesto en el premio Nadal. “porque es el recuento exacto de unos hechos que yo presencié (. y por el otro un barranco de tierra floja que se derrumba periódicamente. “La clase de literatura” y muchas otras donde narra sus peripecias de ama de casa tratando de acomodarse a la lógica de la sociedad contemporánea y de las nuevas generaciones. convirtiéndose en la primera finalista latinoamericana del premio español. que llegó por azar a la crónica periodística. como lo hizo en el periódico El Mundo. con María Helena Uribe de Estrada. Pero en realidad la crónica se refiere a algo que está sucediendo. Luego fue invitada a colaborar en el Magazín Literario de El Espectador. no es inventada ni es opinión. En otro tipo de crónicas — como la que se reproduce sobre la vuelta ciclística—. En ellos se encuentran crónicas tan amenas como “El ideal de la vida cara”. Rocío Vélez de Piedrahíta perteneció al grupo literario “La Tertulia”. mucho más compleja y apasionante. LOS QUE VAN A MORIR TE SALUDAN “Relato de la V Vuelta a Colombia especialmente escrito para las personas que nunca han montado en bicicleta”. dejando eso sí a un lado el precipicio por donde ruedan constantemente los vehículos en añicos.. como ahora veremos: Primero que todo expliquemos qué es una “carretera colombiana”. el abstencionismo y describe las sesiones del Congreso. se le hace a la misma un corte zigzagueante. de Medellín. sin embargo. y al ganador se le adjudica un premio. aunque uno siempre opina. para no incurrir en el mismo error de Felipe Liñán. “La torre de babel”. Su autora pidió expresamente que le publicaran en otra página que no fuera la femenina.. teóricamente. Rocío Vélez de Piedrahíta desarma con su sentido del humor el andamiaje de los ritos y tradiciones de la sociedad colombiana. de El Espectador. obstruyendo la vía y causando grandes desastres. que deben recorrer las carreteras colombianas en etapas de cien a doscientos kilómetros. para dedicarse a opinar sobre la realidad del país. René Uribe Ferrer y Manuel Mejía Vallejo. Como Novelista . Si es en terreno plano. y actualmente en su Columna móvil. hasta volver al punto de partida. Esas piezas fueron recopiladas en dos volúmenes titulados Entre nos (1955 y 1972).) y la crónica está basada en la realidad. Aquí llamamos carretera una trocha que se abre muy lentamente para unir dos pueblos vecinos. La realidad es muy diferente. una competencia para ciclistas. un azteca que al terminar la primera etapa cayó casi muerto. porque eso era “segregación sexual”. nacional e internacional.

colegialas y vendedoras van descubriendo asombrados que existen Aipé. detalle que repiten veinte o treinta veces. fuertes.. llenan los desperfectos con más cascajo. doctores. cocinas. Luego se machaca finamente con una aplanadora. se espolvorea con un cernidito pegajoso. se lanzan por las trochas colombianas agarrados de cincuenta centímetros de manubrio. otros por radio y se llaman cronistas deportivos. tiendas. que explicado en forma culinaria es más o menos así: se pican grandes cantidades de piedra y se extiende una capa a todo lo largo y ancho del camino y se deja reposar por varios meses. han sufrido este proceso. Guachacal. otros en avión y se llaman reporteros. arena y brea y forman promontorios donde antes había hoyos. vacas. ni profesor que haya hecho conocer a un estudiante la décima de lo que la Vuelta a Colombia enseña a toda la Nación en veinte días. en la cama. la poca brea que hay se derrite y se va arrinconando a los lados del camino en rizados montoncitos. que llega a todos los rincones de la Patria. tal y como los españoles se lanzaban en carabelas por el Atlántico a buscar “Eldorado”. alegre.Colombia es un país muy pobre y con muchísimos gastos de sostenimiento de burocracia. Con el calor. que el Valle es plano. Con esto queda lista una autopista. calles. pénsum. Desgraciadamente. B.. el Conde de Marinilla. comerciantes. que hasta hoy se han visto representados por ancianos diplomáticos. jóvenes alocados. Los peones. allí hay un río. hay que empezar por hacer unos mapas explicativos del recorrido. otros a pie tratando de meterle a un ciclista un pedazo de panela en la boca sin perturbar con esa maniobra su carrera. y el resto por los periódicos. por sobre esa delicada superficie circulan constantemente buses. En almacenes. industriales. doce millones de personas empiezan a dar tumbos por el territorio patrio. hasta que todo el mundo lo aprende de memoria y al pie de la letra. el Campeonazo. negro. y se llaman alimentadores. los radios y se llaman “la afición”. Y así revueltos escarabajos. franceses y mexicanos. honestos. otros con radiecitos en las oficinas. pantallas. Unos van sueltos. hombres sin escrúpulos unas veces. sanos. Se pasan la voz y . y se cubre con una capa lo más delgada posible de hilitos de asfalto. Y así es como zapateros. Unos en bicicleta y se llaman ruteros. camiones y carros que en pocos días se llevan en las ruedas el asfalto y el camino queda lleno de huecos y zanjas más o menos profundas. Nunca falta un funcionario perjudicado con estos daños y entonces da orden a la peonada que la arreglen.. se ven de repente representados por hombres jóvenes. Antioquia los manda numerados como vitaminas: equipos A. Es un curso gratis. emboladores. Que para llegar a Bogotá y a Pasto hay que subir. el Escarabajo de la Montaña y el Marqués de Hoyos. sin embargo. En un principio cuesta dificultad al espectador saber cuántos son los concursantes. las conjeturas. otros en equipo. Chicoral. Gualanday. Los departamentos. aquí está la selva y al sur limitamos con otro país llamado Ecuador. son un solo corredor. Algunos trayectos. que van retozando y bostezando alrededor de una aplanadora. generalmente no sobra dinero para un procedimiento que se llama “asfaltado”. políticos audaces. sano. No hay duda de que la sangre tira. más allá una cordillera. con lo cual queda definitivamente lista la carretera. Ahora hablemos de los ruteros. las etapas y los obstáculos. y se llaman patrocinadores. grumoso. otras sin méritos. Buesaco. En cuanto se da la señal de partida. en el bolsillo. Pero no son ellos solos los que dan la vuelta. campesinos. hospitales y garajes no se oyen sino las voces atropelladas de los locutores felicitándose mutuamente por lo bien que están transmitiendo la etapa y dando uno que otro detalle sobre la misma. que viven de su trabajo y que sin artimañas de ninguna clase se convierten de la noche a la mañana en los ídolos de sus respectivas poblaciones. La Unión. salas. pues la enumeración es bastante confusa: Ramón Hoyos. No hay escuela. C.. Como los colombianos no conocen a Colombia.

sus habitantes se trasladaron en masa a recibirlos con esta idea fija: ahora verán lo que es bueno. Los ruteros que pudieron soportar el sol.. piedra suelta. zanjas. la tranquilidad y el sosiego. le quita el aire que respira. que como su nombre lo indica está acostumbrado a los hoyos de por acá. La ciudad vive horas intensas de desorden y entusiasmo y pasa una noche inolvidable. Natagaima”. Cruzan como cohetes por las esquinas más congestionadas y por las vías prohibidas en una bicicleta de segunda mano. tan mejorada la carretera. palos estacas. bajadas que dan vértigo. efectivamente como chupado por un murciélago. el impulso que lleva. tan fresquecita la Sabana.. tigres. Miguel Sevillano. tan acogedora la capital. se correrá con casco y coraza y antes de salir los . que “Pintado cazó a 10. De ninguna manera. Entre una etapa y otra hay una pausa. viendo tan cerca la meta. Los reporteros aseguraron que “Hoyos se tragó la subida al Alto de Puracé”. que “el pantano se tragó a Rafael Teja”..m. las floristerías. En lugar de suprimir esta etapa debe dársele realce y posición. la arena y ese otro sin fin de elementos que la naturaleza pródiga brindó a Colombia.” o que “Pantalla cubrió a Sanforizado” o que “un marqués va chupándole rueda al Sastre de Envigado”. cogió tanto impulso es una bajada nariñense que se pasó del lindero colombiano e irrumpió como un bólido en el Ecuador: allá lo siguieron los demás. cayó rendido después de la primera etapa. A raíz de tan lamentables sucesos. se vieron casi vencidos por la arremetida bogotana. para que los ruteros descansen y la gente pueda deliberar. o cae exánime o deja pasar al de atrás. Desde las tres de la tarde todas las oficinas se cierran.. Los caminos patrios están llenos de sorpresas: ríos sin puentes. Aquí los acabamos. las carnicerías y los graneros. culebras. me dispuse con gran interés a leer los detalles de semejante disputa: se trataba de dos equipos de fútbol. naturalmente. la lluvia. Y así fueron dando la Vuelta a Colombia hasta llegar a Melgar. En Roma el pueblo perdonaba la vida a los vencidos cuando habían peleado con valor: en la Atenas Suramericana rematan al vencedor. todos los negocios se interrumpen y las gentes se aglomeran en las calles. en cambio Ramón Hoyos. Esta etapa. hasta que el de adelante. precipicios. Es corriente leer que “el Escarabajo de la Montaña va embalado con la Vaca de México. se cree que la fiesta terminó y que ahora va a renacer la calma. leones. con un retrato de su ídolo en la cachucha y en la canastica de la cicla una libra de carne o un tubito de pasta de dientes. y ese mismo día empiezan a entrenarse para la próxima Vuelta a Colombia. De allí sí que salieron con empuje. Se anuncia en una ciudad que los ciclistas llegarán esta tarde a las 4:00 p. y que “Pantalla entró en la galería de los vencedores pedaleando entre las quebradas del trayecto Neiva.000”. Mientras se acercaban a ésta. Como yo no sabía que tuvieran ninguna molestia pendiente.el micrófono de un puesto de observación a otro y los radioescuchas cambian nerviosamente de estación y de volumen casi constantemente. La dosis de entusiasmo fue demasiado grande para la gente menuda. la afición de todo el país ha pedido con insistencia que se suprima a Bogotá de la próxima vuelta. Una vez me asombré de ver en un periódico este titular: “Yugoslavia derrotó al Japón”. pantaneros. Por chupar rueda se entiende que un corredor se coloca detrás de otro y no lo suelta ni un minuto. un simpático pampero acostumbrado a mejores caminos. trenes en la vía. comentar los sucesos y prepararse a seguir. el pantano. rectas enervantes. arenales pegajosos. Lo mismo pasa con las noticias de la Vuelta a Colombia. Esto sería un lamentable error. subidas agotadoras. Cuando al día siguiente se van a todo correr los ciclistas. adjudicando un trofeo especial llamado “Gran Premio Entrada a Bogotá”. y como no me explicaba dónde quedaba el campo de batalla de estos dos enemigos. el alcalde y la reina de la belleza. encabezadas por el gobernador. todos los muchachitos de las boticas.

cada año los de la capital pueden salir con el entusiasmo que demostraron recientemente. por turnos. Si se sigue el plan arriba propuesto. o a un estudiante retozón en la calle y a pleno día (3). bigote. yerto. Con esta medida creo que todos quedaríamos satisfechos. ni su . Es un frío que los provincianos no podemos comprender. y que luego se bañaba en una laguna. pero sí que lo conocía Asunción Silva cuando dijo: “Era el frío de la muerte. trabajador. piedras. Yo no sé si con aquella medida logró entrar en calor. luego con sacos y abrigos. De todo esto se deduce que para que haya paz y tranquilidad en la República es necesario mantener calientes a los bogotanos. se dieron un baño en sangre tibiecita y encendieron tales hogueras que hubo una ola de calor por todo el país. y tomó la resolución firme y decidida de que nadie sino él encontraría “Eldorado”. los edificios de la prensa de todos los partidos. Pero lo cierto fue que fundó a Bogotá. se acumulaba el precioso metal. resolvieron quedarse a vivir allá y crear una ciudad famosa por sus buenos modales. porque no nacimos en él y no lo tenemos en la sangre.corredores deben hacer testamento y despedirse del señor Presidente como los romanos del emperador: “Los que van a morir te saludan”. A continuación me voy a permitir recordar algunos sucesos históricos relacionados con la vida de la capital de la república. y el frío lo acosó tanto que enervado. no fueron esas cualidades.. como un muchacho honrado. inclusive los corredores.. tiritando. que hacen imperioso que continúe siendo la etapa final de las carreras en bicicleta. Tal vez el pobre don Gonzalo perdió el tiempo y no encontró nada por buscar en lugares tan absurdos. en donde es absolutamente imposible bañarse al aire libre sin caer instantáneamente muerto de una pulmonía. El frío seguía igual. a un Presidente bien guarnecido en su palacio (2). y lo que motivó el recibimiento extraordinario que le brindaron las provincias. en orden y sistemáticamente. se hundieron el sombrero. El nueve de abril se mataron los unos a los otros. en la cual naturalmente. atacar a los ciclistas sin hacerles daño alguno.. etc. Los bogotanos. que ambiciona instruirse. estos tienen derecho a usar armadura. Cuando yo leo en los periódicos que en Bogotá paramó o que hay una ola de frío. La buena voluntad no les faltó. Ramón Hoyos nos aparece a través de lo que la prensa ha dicho de él. Lo mismo atacan a un boxeador indefenso y a media noche (1). se pusieron bufanda. pues como queda dicho. pero se presentó un enemigo inesperado y terrible: el frío. Se enguantaron las manos amoratadas. sin vicios ni taras. pero lo cierto es que sus coterráneos decidieron seguir su ejemplo y no teniendo ni el valor ni la locura para suicidarse. es algo que ningún historiador nos ha podido explicar todavía. de que en algún lugar de las Indias había habido un cacique que acostumbraba cubrir su cuerpo con oro. todo lo que encontraron a la mano. y como era todo un caballero dejó en la ciudad y en sus habitantes un sentimiento de respeto por todo lo que fuera noble y caballeresco. ya sé lo que va a ocurrir: prenden hogueras enormes en los edificios que darán mejor llama. ya que esta brutal etapa final será la más dura prueba y la ambición de todos. el gran poeta se suicidó. y así han incendiado. botellas. pues así dio en llamarse aquel fabuloso lugar. inclusive en el artículo burlón que le dedicó “Semana”. arremetieron contra los demás. y armados de lazos. Los gentiles moradores de la meseta se cubrieron con mantas primero. Don Gonzalo Jiménez de Quesada tenía noticia.”. por no hacer quedar mal a tan digno señor. mucho más si como dice la leyenda. entre otras cosas. anteojos. “el cacique se bañaba al atardecer”. El mismo frío que detiene a las puertas de Moscú y mata lentamente a todos los ejércitos que tratan de llegar a ella. Cómo a un hombre que va buscando semejante cosa se le ocurre treparse a una meseta. donde los coge el frío arremeten. Pero lo que lo convirtió en el ídolo del pueblo. era el frío de la nada. su elegancia y su corrección... serio.

sino su inexplicable y monumental supervivencia a la entrada a Bogotá. . Tomado del libro Entre Nos. ni la organización de su equipo. 1955.velocidad en plano. ni su figura sencilla y simpática. ni el premio por trepar montañas.

Alfonso Bonilla Aragón
(Bonar) Caleño, nació en 1917 y murió en 1979. Con formación de abogado, desempeñó varios cargos políticos en su departamento y en su madurez se dedicó a la vida diplomática. Simultáneamente ejerció el periodismo y escribió columnas en las que supo interpretar de manera directa y certera el sentir común de los lectores. Colaboró en El Tiempo, Relator, Occidente, El País y El Pueblo. Se hizo popular por su columna Bitácora, en la que predominaban sus estupendos retratos de personalidades de la vida política y social. Héctor Moreno, en su artículo “Atisbos a la obra de Alfonso Bonilla Bonar” 37, recuerda: “Su pasión por las corridas de toros, por la fresca geometría de los estadios, por la penumbra citadina de los tangos, por los coloridos universos de las galerías de arte, fue signo de lo báquico y lo apolíneo que Bonar redujo a términos de sobriedad verbal, para asimilar y descifrar mejor, en su cuaderno de bitácora, el rico e inagotable sentido del mundo”. Por su afán de renovar el lenguaje se puede decir que Bonilla Aragón perteneció a la generación de los Nuevos. Sus ensayos, especialmente los de arte y literatura, sorbieron en las fuentes de Montaigne y Valery; además, mantuvo una estrecha comunidad estética y afectiva con Eduardo Zalamea Borda (Ulises). Fue un ilustrado cronista de la provincia colombiana desde donde también ejerció como contradictor del sistema y defensor de sus libertades. Debido a la censura renunció al periódico Relator en 1960 y ese espíritu rebelde lo llevó a trasegar por diversos medios. Con su nombre bautizaron el aeropuerto de Santiago de Cali y un desaparecido premio periodístico. Fue un liberal por filosofía y un cruzado de la democracia. Sólo se ha publicado el libro antológico El notario de mi pueblo (Colcultura, 1981). Su sobrina Maria Elvira Bonilla heredó su vena periodística y literaria. Columna Birlibirloque. DON JORGE ZALAMEA medir la significación de Jorge Zalamea como creador artístico, bastará recordar que “El Gran Burundún Burundá Ha Muerto” forma con “María” y “Cien Años de Soledad” el aporte de Colombia a la literatura supra-nacional en todos los tiempos. Sólo esos tres libros encontraron un idioma común para todos los hombres. Sin embargo, no es la obra literaria lo que cabe recordar de Zalamea en el día de hoy. Otras oportunidades habrá para regodearse con su estilo, nutrido en clásicos territorios, pero injerto después en la gran literatura contemporánea. No hubo en nuestras letras un escritor que como él dominara tan magistralmente los instrumentos verbales. El “Burundún”, que es libelo y protesta, denuncia y agravio, está escrito en la mejor prosa barroca que en el idioma se haya dado desde los tiempos de Calderón. Eran tantas la cultura e inspiración que acudían a su pluma, como para hacer de la abundancia verbal no sólo característica de su menester literario sino a veces virtud excesiva. Pero lo que debemos destacar hoy cuando la muerte esculpe con sus dedos silenciosos su perfil definitivo es su actitud de rebelde constante. Rebelde cuando insurge, mediados los años veintes, con “El Regreso de Eva”, una pieza de teatro donde la “líbido” y el “inconsciente” trataron de turbar la paz de una literatura alimentada con las últimas raíces latinas y macerada en

Para

los llantos convencionales de los náufragos del Romanticismo. Rebelde cuando en España se suma a los grupos de la “Residencia de Estudiantes”, de donde habrán de salir Lorca y Alberti para la poesía, Luis Buñuel para el cine, y para la pintura la gran frustración clownesca de Salvador Dalí. Rebelde cuando, de regreso a Colombia, toma en serio la “Revolución en Marcha” de Alfonso López, trata de establecer una verdadera reforma educativa y se acerca a la dolorosa realidad de Nariño con una serie de soluciones que aún están esperando ejecutar. Rebelde en su lucha desigual y extremada entre 1946 y 1948 cuando se jugó la vida todos los días, el sí auténtico guerrillero citadino, y hubo de tomar el camino del exilio tan pronto se apagaron, con los incendios del 9 de abril, sus esperanzas revolucionarias. Rebelde en su lucha por la paz, en la que él creyó con corazón intrépido, hasta que lo llamaron a la realidad los genocidios de Hungría y Checoeslovaquia (sic). Rebelde cuando protestó contra la humillación de Praga que debió significar para él la frustración de una lucha de cinco lustros. Rebelde cuando se resistió a seguir viviendo a pesar de poseer todo cuanto dicen que hace a la vida digna de ser vivida. Rebelde con causa, eso fue Jorge Zalamea. De allí dimanaban su soberbia, su orgullo satánico, su insolencia desafiante. Porque estuvo contra todo y contra todos, fue un inconforme esencial que anduvo solo, como el otro, por las calles de su ciudad, con la maldición y el anatema en los labios, sin diálogo posible. No quiso al hombre como ser aislado, ni aun, en el fondo, a sí mismo, no obstante ejercer de ególatra. Pero amó visceralmente, agónicamente al pueblo. Todas sus luchas estuvieron encaminadas hacia la redención. Equivocado o acertado, su norte político fue siempre el pueblo. La masa de miserables, de humillados y ofendidos, que convocó en las escalinatas que se hunden en las aguas leonadas del río de los misterios. Jorge Zalamea ha muerto, y yo no me atrevo a pedir paz para él. No me lo perdonaría.
Mayo 12 de 1969.

Columna Bitácora. COMISTRAJES Y MECATOS

Heladio Muñoz el gran arquitecto, ha lanzado la idea de celebrar dentro de la Feria de Cali
un festival de comida criolla, que muestre a propios y extraños la variedad y bondad de las mantenencias vernáculas. La idea es tan oportuna como plausible que la imagino aceptada en el acto. Oportuna porque busca salvar una tradición de buen gusto culinario, al borde de la pérdida definitiva. Y plausible, no sólo por eso, sino porque si hemos buscado que nuestra feria sea colombiana, y más que eso, vallecaucana, y más aún, caleña nada tan adecuado para darle olor, color y sabor terrígeno que ese festival que nos llevará a admirar los frutos de nuestros campos prodigiosos. Somos los caleños un conglomerado diferente desde hace muchos siglos. Aunque unidos al Cauca Grande en unidad administrativa, constituímos racial y emocionalmente una parte sui generis de ese todo poderoso. Ni aún en la época en que España había hecho de Popayán uno de los soportes del gran eje de gobierno que se asentaba en Caracas y en Buenos Aires, dejaron nuestras gentes de opinar con su cabeza y querer con su corazón. No hubo ciudad más autónoma y levantisca que esta calentana y enrevesada Santiago de Cali. Sin embargo, y por caso curioso, nunca tuvimos los símbolos que representan habitualmente una comarca. Nuestro escudo es un adefesio inventado por un dibujante de heráldica que había oído cantar el gallo y no sabía dónde. No tenemos un himno que haya merecido la aceptación

popular, que es el supremo jurado en esas cuestiones, canción típica. Por último, la bandera de Cali resucitada con ocasión de un Congreso Eucarístico es, con todo los perdones, más nuestra barbería o pendón de caseta verbenera, que enseña de una “muy noble y muy leal ciudad”. En cambio, puede afirmarse sin jactancia que no existe otra región de Colombia donde el gusto por la buena mesa, honrada con los guisos y frutos de la tierra, haya producido la variedad de viandas y golosinas de que disfrutaban nuestros abuelos. Toda la riqueza de la agricultura tropical se volcaba sobre los hogares de Cali Viejo para hacer de la comida un placer y no, como ahora, una simple ingurgitación de vitaminas. Yo pertenezco a la última generación de caleños que gustó y regustó esos milagros. Mi infancia está llena de aromas de frutas, de olores de fritanga, de tufos de místicos condimentos. Después vino el horno eléctrico, la olla a presión y las cocinas con aspecto de quirófano. En otras palabras, nos civilizamos. Y como entre nosotros civilizarse es renegar de lo propio, dejamos nuestros platos incomparables porque no eran de buen tono. Y aprendimos, no la gran cocina europea, sino a alimentarnos con platos en serie, elaborados sobre las reglas de una culinaria hecha en función de las calorías los minutos que se “pierden” en el acto de comer. Hoy el pan se hace en hornos que parecen calderas de trasatlántico. ¿Cómo podría compararse con aquellos panecillos tiernos y sápidos, aliñados para el paladar y el olfato que elaboraba en rito casi litúrgico, “Misá Esther”? El día en que imaginaron en Club San Fernando una “máquina” para fabricar empanadas, pensé que los restos venerables de las Rodríguez se estarían estremeciendo ante el sacrilegio. Y ese pandeyuca de hoy, con sabor a bicarbonato, ¿será por ventura primo hermano del que amasaban con manos de ángeles las Zorrillas? Y algunos de los artículos de la pastelería en serie de hogaño, podría aspirar a competir con las colaciones de “Misá Angelita” vendidas en paños cuasieucarísticos por Uldarica y ¿qué decir de doña Ana Joaquina Escobar y su antología de frutas rellenas, colaciones, y alfeñiques? Y el “mecato” de las Caicedos y los bizcochuelos y los “comistrajes” de las López, no valían por un tratado de perfección. ¿Y cuál dulce más moderno, más fino y sutil que las caspiroletas que “patentó” Belarmina y cuyo secreto heredó Joaquina Sierra? Y, ah mal año para las “Colombianas” del doctor Caicedo, aquel en que resucitaran los confites batidos, las melcochas y las grajeas de “Misá Amalia”. ¿Y cuándo se casó mejor una doncella que nuestra leche cuando se unía a las acemas que fabricaba en sus hornos misteriosos mi tía Eudoxia y Benilda Romero? ¿Y qué decir de los refrescos? Que vengan todas las colas y gaseosas, arrodilladas y reverentes, a rendir vasallaje ante la bebida de mi tierra vieja. Ante la chicha dulce con hojas de naranjo, el champú de lulo, el masato burbujeante y el “Agua fresca en limpios vasos por Secundina Collazos”. Qué gran homenaje estamos debiendo nosotros, los nietos descastados, a las lejanas abuelas que habían hecho del yantar una de las bellas artes, en esos tiempos en que la mesa era el lugar de la cita de la familia. Y no el cadalso donde se mata al hombre. Cuando el mejor regalo para Navidad, Pascua o San Juan era enviar al clan vecino una bandeja repleta de dulce desamargado, hojaldres, encurtido de ciruelas, queso de coco y torta de pastores. Admirables mujeres esas que se “metían” a la cocina a dirigir la gran orquesta de ollas y sartenes, porque sabían que el mejor presente para el marido, el hijo, el prometido, el hermano, era un plato adobado por sus dedos de reina. El lector que me haya acompañado hasta aquí sin indigestión se preguntará si he olvidado el sancocho y los tamales. No en mis días. Que sería como olvidar la tierra donde nací y donde he de reposar. Los dejé para lo último, para ver si por ir de zagueros no los olvidaban sus paisanos. Porque, y valga la verdad “eso” que ahora se hace con el mismo nombre no pasa de ser un recuerdo

o caricatura. Hace algunos años hube de librar una batalla descomunal para que no se obligara a envolver los tamales en papel celofán, en vez de generosas hojas de biao o bijao, como se dice ahora. Pero casi que estoy arrepentido de mi salida. Porque lo que se cuece ahora con ese nombre es una masa chirle en la que naufragan unas cuantas papas y alguna vaga y lejana reminiscencia de carne. Las razones económicas impusieron la transformación de aquellos suculentos tamales “inventados” en Cartago, maravillosa aleación de tres carnes, pasas y alverjillas, en los que lo “suave como la punta de la oreja”, hacía de tierna guarnición. ¿Y el sancocho? Que no me hagan recordar el de mi infancia, que sería tánto como hablar de un muerto querido. Tiempos en que prepararlo era casi una función secreta que se confiaba a la mujer más experimentada de la casa. Y en que todo obedecía a rígidas exigencias: la olla que tenía que ser de barro: el plátano que sólo servía de determinada edad, días contados, la leña, de burilico y nada más, por el tiempo de combustión y el perfume del humo. En estos días alguna amiga que se doctoró en culinaria nos invitó a gustar un sancocho preparado por sus manos. Cuando llegamos, y como muestra especial de deferencia, nos hizo pasar a conocer la cocina, electrificada como laboratorio atómico. Y cuál sería mi espanto al ver que el sancocho lo estaba cocinando en una olla pitadora! A los cinco minutos me despedí pretextando un dolor en el hipocondrio temeroso de hacerme cómplice de un sacrilegio. Adelante Heladio con el festival gastronómico. Vamos a buscar las cocineras que aún saben de lo bueno. Y vamos a enseñar a comer a todos estos hibridados que creen que el “chicken” ¡sabe mejor que el pollo!
S.F. Reproducido en El Semanario, revista de El Pueblo. 16 de diciembre, 1979.

ANDRES CAICEDO ESTELA Debió de ser hacia fines de la década de 1960 cuando se presentó a mi oficina un adolescente, casi un niño, con el propósito de darme a conocer unos cuentos de su invención. Tenía la mirada anhelante de los que empiezan a ver, maravillados y absortos, y, por qué no escribirlo, espantados, del Gran Teatro del Mundo. La blancura de la piel denunciaba que, a pesar de su edad, no tenía tratos con la útil frivolidad del deporte. Las manos, largas y afiladas, temblaban al sostener los originales. Un ligero ceceo (sic) hubiera permitido pronosticar no sólo la timidez, que es como el común denominador de todos cuantos temen a la vida porque entienden sus tenebrosas magnitudes, sino notoria discordancia entre lo mucho pensado y lo poco querido expresar. Así fue Proust, así es Jorge Luis Borges. Hablamos durante un rato. Tornamos después a vernos dos o tres veces. Lo que entonces escribía dejaba una extraña sensación: en la forma, se trataba de los ensayos, vacilantes a veces, de un principiante. Pero en el fondo, se adentraba en personajes y situaciones con tal madurez, que se hubiera pensado que un hombre agobiado por dolorosas experiencias hubiera dictado esos apretados renglones a un joven, para que los tradujera a lenguaje casi pueril. Me atreví, en la primera conversación, a insinuarle algunas lecturas. Pero me di cuenta que a los 16 años conocía, desordenadamente pero con cierta clarividencia, el fragoroso paisaje de la creación literaria. Ningún joven me dejó nunca, como él la impresión de aquello que Silvio Villegas observó en Gilberto Garrido: “El cortocircuito del genio”. Estoy, me dije, ante un futuro gran escritor sin fronteras. No volví a verlo. Muy de vez en cuando leía cosas suyas desperdigadas en magazines

Se evadía de todo. 16 de diciembre de 1979. Desde estas lejanías. por lo general. pero dueños ya de toda la posible e imposible sabiduría. gracias a la herencia maternal. De haber nacido en tiempos finiseculares hubiera sido anarquista. Y se lanzó a convertir profesión lo que sólo había sido afición: el cine. Estaba obligado a vivir su época. Tal vez le pareció trillado en demasía el camino de la ficción literaria. me inclino. con una frente hermosísima. en “cortos” que. que quienes se creen herederos de Passolini o de Bergman. Reproducida en El Pueblo. absorto. Y compruebo que las posibilidades infinitas se suelen resolver en laceraciones más infinitas aún. en una sentencia que se ha convertido en honesto lugar común y perdido su relieve como las monedas de mucho uso: “El amor. era la humanidad. El “gran pueblo” de Andrés era el mundo. seguramente. como las lágrimas. Que no se busque otra explicación a su drama. Su silenciosa desesperación enfrentado a un mundo de injusticias. Imagino los días finales. Mas esa cárcel también lo condenó a pan y agua. Cuando gime el alma de un gran pueblo. Sin embargo. de aquellos que suelen editar novelistas y poetas en agraz. Pues el dolor de todos los hombres no puede caber en el corazón de uno solo. Su protesta contra sí mismo por no lograr expresarse adecuadamente. Su espíritu. por haber conseguido una beca socialista. De aquellas que permiten asomarse durante un año a los introducidos estudios de Polonia o Checoslovaquia. Rimbaud pudo huir de París y se convirtió en áspero traficante africano. Pero sus horas eran dialécticas. en esa su testa de joven Alcibíades. Pero ya lo había escrito un ruso cuya obra seguramente conocía de memoria. . no tienen de bueno sino ser precisamente eso: “cortos”. coronada.literarios. no tenía continente. Era demasiado puro para caber en el tramoyismo de la militancia. Pero el hecho es que quiso buscar otro medio de expresión más acorde con la tempestad que ya se arremolinaba bramante en su cabeza. y de sus leyes. Escrita en Buenos Aires. supo más del fantasmagórico y tramposo mundo de celuloide. todo en él está conturbado. él que nació para ser un hombre intemporal... En pocos meses. A los veinte años ya parecía fatigado como quien está de regreso de todas las cosas. Andrés sabía. como ciertos extraños gases que se salen de las ordenanzas de la química. Pero Andrés tampoco cupo en la cinematografía. aspira a ser recíproco. La angustia que se nutría de su enfermiza sensibilidad. como mercachifles de sensibilidad social. Se hizo hombre de izquierda porque quería ser leal a sí mismo y a su generación. verano de 1977. y tornar al país a revendernos la miseria del pueblo. y las almas generosas van al sacrificio”. multiplicados hasta el infinito por la sed de aprender en interminables vigilias. que estaba predestinado para ser el que siempre huye de sus circunstancias. entiendo que dejó un libro que maravilla ahora a muchos de los que se negaron a creer en sus inverosímiles talentos.

Ciertamente. Así. Es decir. “La Locombia de Leovigildo” (1977). o extraído y tirado a un balde nuestros más valiosos órganos internos.Alfonso Castillo Gómez (El Coctelero) Nació en Bogotá en 1910 y murió en 1982. La anterior descripción. que tampoco teme al avión— profesa pavor pero muy justificado. Pero no puede uno menos de reconocer que las amenazas de purgatorio y otras sanciones ultraterrenas están de sobra mientras en nuestro mundo funcionen los consultorios odontológicos. (El cordón dentario. entre los cuales contamos por cierto con buenos amigos. Cuando murió estaba preparando el “Diccionario zurdo”. mientras le extrae la dentadura a los demás. es ese de los odontólogos. es notoriamente be-névola. quienes disfrutamos del privilegio de vivir en esta época y hacer uso de los servicios odontológicos modernos. Sus columnas están recopiladas en varios títulos: “Coctelera” (1966). Así. verbigracia. el dentista. por la columna del mismo nombre que sostuvo durante 34 años en El Espectador. “Alkanotas” (1971). graba en el alma de su víctima una imborrable sed de venganza. retrató en sus crónicas a la esperpéntica sociedad colombiana. entre otras razones porque si hay un gremio cuyas iras no deseamos conquistarnos. se introducía el estilete hasta el extremo de la raíz. comportándose con irritante desenfado en una fiesta social y no podemos menos de representárnoslo como un matón victorioso y en plan de celebrar las torturas infligidas ese día a quién sabe cuántos infelices. por ejemplo. Como Klim. en seguida se le hacían dar dos o tres movimientos de la rotación y retirándolo después de un golpe se conseguía a veces sacar simultáneamente el cordón dentario. además de la columna de comprimidos Alka Notas. con definiciones disparatadas que también publicaba en una columna de El Espectador. desde luego. al lado de semejantes tratamientos. cuando con él tropezamos en cualquier sitio. Más conocido como El Coctelero. con sus vicios y grandezas. y se caracterizó por retratar los usos y costumbres de la atribulada clase media colombiana. Con su original sentido del humor y haciendo uso del lenguaje folclórico nacional. para poder darle ocupación a la suya. amigos. fue uno de los cronistas de humor más leídos de Colombia. Le vemos. ALKA-NOTAS Dentista es un individuo a quien le encanta coleccionar revistas viejas. y cuanto el desgraciado paciente tuviese entre la boca y el estómago). muy al revés y por algún fenómeno sicológico que desconocemos. Al tiempo que un cirujano que ha macerado nuestras delicadas carnes con dolorosísimos pinchazos. le miramos de soslayo mientras maquinamos mentalmente las más brutales retaliaciones. Cuando el diente estaba cariado y la cavidad de la pulpa al descubierto. no nos deja en el ánimo rastro alguno de rencor. a los que todo ser racional —con exclusión del elemento femenino. También empleaba el seudónimo de Zig-zag en las páginas editoriales del diario de los Cano. Porque leyendo unas crónicas antiguas deducimos que en otras etapas de la humanidad había que ser santo o héroe de guerra china para ponerse en manos de un practicante de terapéutica dental. para una pulpectomanía a la antigua se usaba un estilete muy fino de acero recocido delicadamente. Pero ocurre ahora que debemos darnos por bien servidos. de extremidad un poco aplastada y forma semejante a la del dardo de una flecha. la fresa de hoy horodándonos un nervio al .

Sólo el Creador. en este terreno. Esto es. El grande humorista Robert Benchley declaró una vez que. si se exceptúa la muerte. Sea como fuere. ha manoseado el tópico tanto. El aludido escrito no nos lo remitieron a modo de amistoso servicio a atención personal. aceptada aunque no practicada por ciertos parroquianos habituales de “El Automático”. cuando sus llamadas “caen”. y tal vez muchos de ustedes lectores también.descubierto resulta una caricia de la noviecita. pues se trata de formular una indispensable advertencia. como en todo hay dosificaciones. (Antes de proseguir. El autor es un señor Richard Gehman. hay guayabos muchísimo más agudos y sostenidos. también porque el director de este semanario se encuentra interesado en el tema.. Algunos individuos apenas logran permanecer acostándose en silencio y odiándose a sí mismos. Pero. es excesivamente peligroso. que aprovecha el ocio forzoso del Día del Trabajo para autopromoverse una juerga de bandera durante la cual. a la Semana Santa y a la salida de un tío de la cárcel. Lo único que se nos ocurre pensar es que se trata de un mártir laboral. Prueba ésta de que él pertenecía al desdichado grupo de individuos que a “la mañana siguiente a la anterior”. lo cual si hemos de atenernos a la autorizada creencia de Gehman. El Espectador. jueves 7 de julio de 1960. claro. como si con la acción pudieran —¡Cándidos!— ahuyentar el mal. ¡cosa harto difícil de lograr en Bogotá! Después de repasar a la ligera el artículo. obviamente importantísimo para muchos caballeros de: “Lo que usted puede y no puede hacer con un guayabo”. desbarra contra su gerente. A la mañana siguiente. Otros se incorporan y proceden a entregarse a frenéticas actividades. una actriz italiana o media docenas de vasos de ginebra. de ello no nos quepa la más minúscula duda. concluímos que no era el caso de traducirlo literalmente por motivo a que el señor Gehman sólo alude en él al hangover originado en las tradicionales celebraciones del primero de mayo. el director de Magazín Dominical nos envió con carácter urgente un artículo aparecido en “The American Weekly” y bajo el título de “The Morning After” y el subtítulo. sino para verterlo del inglés al hermoso idioma cervantino. un kilo de helado. no dejaremos de dedicarle cada 2 de mayo. como los que siguen a las festividades navideñas. sobretodo si es casado y de contera trabaja en contabilidad. ya que una copa a . debe estar al corriente de por qué el susodicho señor Gehman ha tomado como punto de referencia y comparación el segundo día de mayo. no resta ninguna otra cura para el guayabo.. Quizá de paso. permítasenos hacer la célebre pausa que refresca. ya que no hay día en que no nos llame telefónicamente para reclamar la útil obra. quien a juzgar por sus conceptos. Y así lo reconoce el propio Gehman cuando advierte que a las diferentes personas las afectan distintos tipos de malestar corporal y espiritual. EL ETERNO GUAYABO Hace unos dos meses. de ahora en adelante nosotros. un confesor. no pueden precisar si lo que les piden el cuerpo y el alma es un trozo de carne con picante. tildando de “that bastard” y otros calificativos con los cuales los gringos suelen aludir a quienes les hacen poca gracia. a la boda de una hija única. y resulta que conforme a opiniones de tratadistas en la materia a quienes optamos por consultar antes de entrar a este trabajo. en su sabiduría infinita y únicamente comparable a la del General De Gaulle. por lo menos como Burton el jamonero de Liz Taylor. un tierno recuerdo a Gehman. Los de más allá experimentan una invencible necesidad de pelos de la misma perra.

como el doctor Lauro. y otros síntomas de chabacanería generalmente mal mirados por las señoras y los ejecutivos de empresas. según Gehman. que no afirme tener alguna fórmula mágica . causando bamboleo. solo que de peores características que el anterior. más completa: el alcohol es un alimento. la famosa cirrosis del hígado. Antes de entrar allí. la desnutrición que a su turno acarrea. vive sanamente hambrienta de oxígeno y no consigue funcionar normalmente sin este elemento vital.. parece posar una mentalidad muy propia y muy terca. de allí a la cuarta y finalmente a una turca que a su vez proporciona un guayabo nuevo. esta a una tercera. El alcohol también da lugar a una desviación del agua en el cuerpo.. pero a diferencia de los otros no contiene minerales. El hígado —todos los hígados— no es capaz de despachar más de una onza de alcohol. la corteza obra como un borrachito. veamos ahora el aspecto realmente aterrados. vitaminas ni proteínas. como el cigarrillo o el esferógrafo. neuritis y otras afecciones relacionadas con el alcoholismo. La primera algo que le sucede a uno cuando ingiere demasiado alcohol. se ponen a causar una novedad llamada gastritis. y en seguida a casita”. por lo demás. El aflojamiento de los procesos digestivos y la ausencia de apetito son los factores que eventualmente dan paso a las enfermedades de las que fallecen los alcohólicos. logra realizar semejante hazaña.menudo conduce a la siguiente. asumiendo que no deja la bebida en seco. incapacidad de sostener objetos en el marco. Pero ocurre que la mayoría de los adictos al copetín se encolerizan con quien ose brindarles un plato de comida y casi invariablemente acaban por nombrarle la madre y largarse para otro sitio. tendrá luz verde para beber toda la noche sin amanecer al otro día hecho un infeliz. especialmente en la capital colombiana. El alcohol irrita. y todas esas declaraciones. torpeza en el hablar. Como si todo lo anterior fuese lo suficientemente horrendo. y no se digiere antes de colarse a la corriente sanguínea. La zona del cerebro que contiene el sistema nervioso central. pero ya verán. El alcohol reemplaza parte del oxígeno en la corriente circulatoria. Raro es el hombre o la mujer que. “He sido un completo irresponsable. El alcohol no cansa. Si usted. Y por último están aquellos a quienes el guayabo los induce a tomar las más extravagantes resoluciones. mija. este proceso oxidizativo comienza en el hígado. y de ahí que los pobres enguayabados experimenten una sed equiparable a la que afecta comúnmente a las vacas de la Guajira. La persona que bebe y come regularmente no será presa de estos desórdenes. volveré a probar el maldito trago”. en los cocteles a tres tragos máximo. no teniendo nada más que hacer. con sus componentes. al igual que el cobro de impuestos. y la oxidización dispone el resto. Casi no hay hombre que haya sufrido los rigores de un guayabo. Todas estas formas de afrontar los guayabos. donde hasta la más encopetada señorona se acomoda en una hora suficiente de licor como para hundir una batea? Pero el hígado no es el único ofensor. y suscita toda suerte de conmociones en el estómago. de por sí. sin embargo. Y por ser un alimento. en licor. nunca cae en otro. los cuales. según sostienen los médicos. La segunda. ya verán. Desafortunadamente para todo el mundo. y por lo tanto capaz de alejar de la copa hasta un marinero en vacaciones. habiendo padecido un guayabo. para no ocuparnos por ahora de las que origina en el santo seno hogareño. “Jamás en mi vida. ginebra o whisky por cada sesenta minutos. aunque los hombres de ciencia aún no han podido establecer el por qué de semejante fenómeno. expele en el estómago jugos digestivos.”. que la de anoche sí fue la última”. los intestinos y las entrañas mismas. ¿Quién. perturbaciones renales. amigo que nos lee. Existen dos explicaciones de lo que es un guayabo. son majaderías. órgano que. puede controlar su bebida a una onza de vodka. Las células pierden parte de su normal complemento de agua. “De ahora en adelante me limitaré. Nos deshacemos de quizás un 20% mediante eliminación y exhalación. En realidad. en una sola hora. el organismo resuelve todo lo que debe hacer. “Te juro. que lo hace sentir a uno como una mezcladora de concreto o lo mismo que si se hubiera tragado un par de emboladores. si cabe.

Sobre todo con sujetos como un amigo nuestro a cuyo modo de ver la única terapéutica para el guayabo consiste en ingerir “el jugo de media botella de whisky”. Sólo que en gran parte tales fórmulas se basan en determinados menjurjes con cimiento alcohólico. o unas cuantas ostras con ginebra y limón. El “Bloody Mary”. como la costumbre de tomar un poco de leche o comer mantequilla antes de entregarse a la guasanga etílica. si es que se puede. EE. es cierto. según lo prevé con desesperante pesimismo el señor Gehman. pero luego. o el gin-fizz con salsa picante. Los productos alcalinos evitan que el estómago se suicide. lo que se llama curar el guayabo. cargaba dentro de su macerado esqueleto no menos de un litro y medio de buen escocés. Pero hasta ahora no existe ninguna píldora que todo lo cure. dizque funciona una máquina expedidora de oxígeno. Empero. El Espectador. como lo comprobó un colombiano. que se empeñan en inventar un brebaje desprovisto de los elementos de desecho que el hígado se ve a gatas para eliminar. La aspirina y otros compuestos adormecedores alivian el dolor de cabeza. Pero de ahí a curar. dirá el lector ingenuo.UU. El tantas veces aquí citado Mister Gehman sostiene que lo único recomendable para el enguayabado es controlarse. luego de despilfarrar cerca de ocho dólares en aquel artefacto. que lo único aconsejable era instalarse en el bar y dar golpes sobre la mesa mientras lo llamaban a abordar la nave aérea.para erradicarlo. o cualquiera otra preparación mañanera. que. pero es una breve dilación y el alcohol usualmente sale victorioso. Si la ciencia médica se ingeniase un flamante tipo de hígado que pudiera ser empotrado en lugar del original que todos poseemos actualmente. ¿no crees que este hombre verdaderamente nos inflingió anoche un castigo inmerecido? — Así es —contesta el estómago—. cuando ha libado a las locas. Es decir. los periódicos publicaron determinados informes muy alentadores para los amigos de las libaciones. ¿Qué opinan ustedes? Magazin Dominical. despertémoslo a él merecidamente. al menos para su caso. . pero en cambio si hay preventivos.. ¡Ah!. Nevada. comprendió. ahora. Hace pocos meses. 8 de noviembre de 1964. se inicia un diálogo interno de esta guisa:— Estómago —dice el cerebro después de dormir —. pero de allí no pasan. hay un buen trecho. sea capaz de ocasionar cosa distinta de guayabos. Cuando esto ocurrió. y parece que no la habrá jamás. De otro modo no. cae en un profundo sueño tan pronto como su cuerpo y su cerebro se dan por derrotados. En el moderno aeropuerto de Las Vegas. que puede utilizarse depositando —¡ni más faltaba!— una moneda de 25 centavos en la inevitable ranura. resulta difícil ver como un whisky nuevo y supuestamente no enguayabador. Pues no. después de unas pocas horas. Se decía allí que varios fabricantes de bebidas se hallaban trabajando activamente en la producción de un licor garantizado para no originar ninguna clase de malestares. puede que pongan a andar de nuevo los jugos digestivos. Todo lo que logra cualquier sustancia grasienta en el estómago es demorar la absorción de alcohol en la sangre. Habitualmente. e inclusive algunas bebidas suaves proporcionan cierto alivio allí abajo. quizás podría haber alguna esperanza. como dichos elementos en sí mismo originan apenas una parte de los daños. Cosa que llevan a cabo sin contemplaciones.

se fue volviendo agresivo y sombrío”. bibliotecario y colaborador del suplemento literario de El Colombiano. cuyos escritos están atravesados por el humor y el sarcasmo. ensayista. novela. y un tono juguetón y sarcástico”. y filosofía. Diario del Caribe. en 1958. Dedicó varios artículos a las exposiciones de su amigo el pintor Fernando Botero. donde difundió.renunció a la universidad porque dijo que lo querían graduar de imbécil. Al morir se publicó el volumen “Obra negra” (1974). como crítico urticante de la sociedad. En 1953 se unió a un grupo político del general Rojas Pinilla.. Sus amigos recuerdan que este joven macilento llegó a Medellín a escandalizar a sus gentes pacatas con blasfemias. en La Nueva Prensa..Gonzalo Arango El profeta del Nadaísmo nació en Andes. A partir de 1954 empezó a escribir también sobre arte y poco a poco fue cargando las tintas con la ironía. en un accidente automovilístico. Su espíritu rebelde e iconoclasta lo llevó a crear este movimiento. No servía para jugar fútbol. uno de los libros más autobiográficos del escritor. de denuncia. Según su compañero de aventuras nadaístas. Cuentista. y en revistas internacionales. El Heraldo Negro. Columna Ultima Página. que paradójicamente abandonó para dedicarse a la vida espiritual. el autor confesó en una Ultima página de Cromos los temores que sintió ante este libro por haber hablado del amor. y murió en Cundinamarca. sus negaciones. El País. que recoge sus “Prosas para leer en la silla eléctrica” (1966). “lo suyo era un periodismo de combate. el primer Manifiesto Nadaísta. en 1976. dramaturgo. Antioquia. el poeta Jaime Jaramillo Escobar (X-504). de sus dudas. sus locuras y sus furores. Cuando publicó “Prosas para leer. del mundo. teatro. en El Heraldo y su famosa Ultima página. Sábado 24: “Gonzalo Arango ha muerto” —decían las emisoras. procacidades y atentados dinamiteros a las sagradas instituciones. UN GIRASOL PARA MI MUERTE Viernes 23: Lo único que siempre dejo para mañana. suplemento literario de Relator. El Colombiano... de teatro y de prosa. Era trágico. donde se reveló como crítico antidogmático y severo de poesía. recuerda que lo conoció en 1946: “Era entonces un chico de aspecto delicado.. Jotamario Arbeláez. Su otro compañero. que sostuvo desde mediados de los sesenta por varios años. cuando éste apenas comenzaba a sobresalir. Otros. que siempre fue como una segunda piel de su estilo. En vida editó varios libros de cuento. que hacía las veces de órgano del Nadaísmo. En 1992 la Universidad de Antioquia recogió parte de su obra periodística en dos volúmenes de “Reportajes”. Pero también de un lirismo blasfemo. en 1953. en la revista Cromos. Pero antes emprendió oficios serios como el de profesor de literatura. en El Tiempo. . y cuando cayó el régimen se tuvo que refugiar en Cali. en 1931. Entre sus columnas periodísticas figuran: Signo de escorpión y Bolsa de valores. amigos compasivos dieron la versión de un inocente suicidio.. Una de las facetas menos conocidas de Gonzalo Arango es la de crítico literario. siempre con un libro bajo el brazo. También publicó en El Espectador. En principio se dijo que me habían asesinado. Luego. es mi muerte. La noticia cayó en la ciudad como una hecatombe. de hostigamiento. lo más inofensivo del mundo. Todo y nada.”. que inició en la Revista de la Universidad de Antioquia. novelista y poeta. Con el grupo de Cali fundó Esquirla.

menos amistosos, comentaron: “Claro, no podía reventar sin hacer el show”. Los últimos, sin ocultar una alegría perversa, se limitaron a desearme buen viaje: “Con tal de que se muera, aunque se vaya al infierno”. Yo era inocente de todo. A esas horas, 3 de la tarde, mi vecino me despierta con un grito desde el solar. Abro la ventana, nos saludamos. —¿Estás bien? —Sí, muy bien, gracias. ¿Qué pasa? —Acabo de oír por una emisora que te habías suicidado. —¿Yo? Estoy durmiendo... —Qué raro... Bueno, te felicito... Me alegro que sea falso. Miro mis manos: son mis manos con su circuito de venas; los dos dedos del tecleo tienen las uñas sucias. Prometo limpiarlas a primera oportunidad, pues nunca se sabe. No luciría bien un cadáver con las uñas mugrosas, no es estético. Como no soy ingrato, agradezco a mi vecino su preocupación por mis “uñas”, y bajo la persiana. Trato de reanudar mi sueño, pero la noticia me desvela. Enciendo la radio. Hago un recorrido fugaz por las emisoras a ver qué dicen. Efectivamente, se dice que estoy muerto y que se busca mi cadáver para hacerme un reportaje. Como no me encuentran, recogen rumores en los cafetines que frecuentan mi generación. Por teléfono desfilan las voces de mis amigos artistas: “Gonzalo sería el último en matarse” (voz de Santiago). “Yo no creo, ese Gonzalo es un vividor” (voz de Dulzaina). “Yo no sé nada... y me da lo mismo”(???). “Pero, ¿es que ustedes no lo conocen todavía? Ese tipo es un publicista y les está tomando el pelo. Lo que pasa es que esta semana va a lanzar su disco “Nadaísmo” y se quiere poner de moda, no le paren bolas...” (voz femenina que me detesta tiernamente). El locutor aconseja no perder la sintonía mientras me encuentran. Pero nadie da con mi cadáver porque vivo muy lejos y muy solo. Cuando muera seré como hoy: un cadáver anónimo que se pudre en silencio. Por toda declaración apestaré para decir al mundo que ya no existo. Fumo, trato de olvidar. No sé quién ha hecho circular semejante canallada y con qué fin. Me importa un comino que esa tipa piense que soy un “publicista”. Pero me alegro de no darles ese gusto por hoy. A pesar de todo, estoy horrorizado. Bajo a la tienda a telefonear: “No te preocupes, mi amor, están dando la noticia de que estoy muerto; como ves, es falso. ¿Vamos esta noche a la película de Bergman?”. Por supuesto, es una mujer. Dice que no puede ir porque tiene un “party”. Dios mío, estas novias que me invento cambian a Bergman por un té. Si de verdad estuviera muerto, seguiría arreglando los floreros y poniendo manteles. Mañana las lágrimas, los sentimientos pueden esperar, pues son eternos. Estoy deprimido. Abro la libreta para hacer otras llamadas... Desisto. ¡Qué diablos! En realidad no tengo a quién llamar. Me doy cuenta lo poco que me interesa la gente, y sin embargo, tengo amigos, mujeres, mi pequeña historia de hombre. Mi familia está lejos y no será posible consolarla. Además ellos han aceptado desde siempre mi destino trágico. Sólo tendré que dejarles los gastos del entierro para que no me lo reprochen. No quiero ser un cadáver injusto, y hay que ahorrar maldiciones póstumas que pueden ser peligrosas allá. Me pregunto qué son , qué hacen aquí estas pilas de nombres que desfilan por mi libreta. De repente los veo borrosos como fantasmas, existencias fortuitas, ridículas, que pudieron no existir. Lo mismo yo: si no hubiera nacido, ellos existirían igual. Y esas mujeres que he amado, ¿qué han ganado con mi amor o qué han perdido? Todo era un juego, una pasión inútil. Pues si yo no

existiera, “otro Gonzalo” con otro cuerpo las amaría por mí, se dirían secretos, se confesarían la misma pasión. Otros besos las harían estremecer de placer; otras palabras bautizarían esa dulzura. Su felicidad nunca había dependido de mí, sino del azar. Yo había encarnado por un instante la aventura, su rostro furtivo, la imagen de un sueño tan pronto amado como esfumado por un hecho trivial: el silencio, el ruido de un disparo, el golpe de una puerta que se cierra. El reloj seguiría inmutable como si nada hubiera sucedido. Ahora lo sé: ¡la vida es una sucesión de casualidades, nada es verdad! Sólo la muerte existe. A todo eso que hacen lo llaman “el destino”. Sobre tanto ruido, viento y desdicha fundan su “inmortalidad”, su razón de vivir. Quizá yo hago lo mismo con estas esperas y estos triunfos que vanidosamente llamo mi “gloria”. Y sin embargo, en el fondo de esta miseria los compadezco y hasta los desprecio. Arruinan sus vidas en vacilaciones y en egolatrías miserables: se drogan para sentirse dioses, para ser lo que no son, para olvidar que existen y que van a morir... Ya es de noche: salgo a la calle a ver qué aire devastado dejó “mi muerte” en la ciudad. Pues bien: ahí está la ciudad indiferente, “sin mí”. Leí los diarios, me hice embolar, compré lotería. Hice las cosas idiotas que hacen los hombres. Me paré en una esquina a ver pasar gente. La séptima era un río oscuro, trepidante. Risas, rumores, silencios; la rutina de los vivos. Nada había cambiado “con mi ausencia”. Incluso, se me saludó sin pasión, como si mi existencia fuera un don que esta chusma mereciera desde siempre. Nadie me dijo “lo siento” o “lo felicito” . Y la implacable llovizna: todo húmedo, nadoso, aburridor. Ciertamente parecía un decorado para el suicidio. Cuando regreso a mi cuarto me asalta un insólito delirio de persecución. Pensé aterrorizado que tal vez me querían matar. Por las dudas, abro en mi bolsillo mi navaja automática “made in USA”, y enfrento a los sospechosos de la noche. No parecían interesados en mi reloj, ni en mi muerte. Ya en mi cuarto, devuelvo la hoja inoxidable a su posición inofensiva. Pongo a Sibelius en la radiola y me tumbo en la cama con inocencia. Me reconcilio, sé que existo. Ningún presagio ni mariposa negra amenaza esta soledad. Me deslizo en un vacío tan puro, la perfecta quietud, es casi un sueño: ni recuerdos ni pensamientos amargos: la nada azul, el olvido... Ahora amanece y el día es tierno: estoy cansado. Debe ser el oficio de vivir. Hoy, como todas las mañanas, vino el pajarito que canta en el solar, sobre las ramas del limón. Es tan triste su melodía, como de un corazón que sufre. Pero el hombre no conoce el sentido de su dolor. Me pregunto si su canto no alude a cierta “idea” de morir, pues no niego su alma. En todo caso, sé que su melodía no tiene que ver conmigo: si ayer hubiera muerto, hoy cantaría lo mismo, él cantaría hasta el fin, por eso es un pájaro. Ni mi vida ni mi muerte eran el objeto de su canto. Tal vez el objeto de su canto era el silencio. Pero no moriré aún, lo juro por mi alma. La muerte sólo recuerda a aquellos que la olvidan. Yo no la olvido, al contrario: le profeso un terror religioso, de ídolo negro. A ella le agrada que le teman, que la admiren, pues es vanidosa y femenina. Todo lo perdona, menos la indiferencia. Entonces mata para ser recordada, para vengarse. Ella “vive” del tiempo y del miedo de los hombres, su alimento es la desesperación. La muerte existe solamente en el hombre: por eso no muere el mar, no muere el río, no muere el árbol, no mueren las estrellas. Sólo muere el hombre, porque “sabe” que muere. Debo a la muerte, y algún día pagaré. Al nacer acepté el precio de vivir y lo encontré terrible. Para no morir me hice religioso, me aterraba el aniquilamiento, me parecía injusto no ser más, despedirme de mí mismo para siempre. Era un juego de ilusiones y de niño. Luego descubrí mi dura verdad de hombre y acepté la derrota. Desde entonces no aposté más a la ilusión sino a la vida y a este mundo. Pagaré no ser eterno, pero después de vivir plenamente. Aún soy pobre. Sólo la vida me hará rico para pagar al destino. Vivir es un precio tan alto que sólo se paga muriendo.

Negar la deuda o apelar a la resignación no resuelve nada, no es viril. Y además, no hay que ser ingratos, pues la miseria total habría sido, por ejemplo, no haber nacido. Ya no aspiro a otra vida, es cierto, pero aspiro a ésta plenamente. Restituyo a mi barro un orgullo y una dignidad. Soy de aquí, soy del tiempo, y amo esta tierra que es un astro de flores, de mujeres, de mares, y para decirlo humildemente: ¡no soy un dios! Tampoco lo lamento. Pues soy de carne, canto y en mi conciencia de luz giran los dioses y los planetas. ¡Estoy orgulloso de mí mismo, y nada se ha perdido! Ni siquiera el paraíso. A los amigos que me honraron con sus notas fúnebres, pido perdón por defraudarlos. Los elogios pueden esperar como el verano, y como yo. Con la luz que agoniza se harán los girasoles de mi tumba. Será, pues, para otro día. Lo prometo. Sólo lamentaré no estar para leer las notas y pegarlas en mi colección de vanidades. Con ellas cerraría el álbum que contiene mi pequeña historia de poeta y de narciso. Al final, hasta podría poner de epitafio esta frase de Shakespeare: “La vida es un cuento contado por un idiota”. Días después de escribir este relato, recibo cartas y recortes de amigos, donde me explican que un joven desengañado se colgó de un naranjo en Medellín. Lo siento mucho. Por desgracia, el joven suicida se llamaba “Gonzalo Arango”, como yo. Eso indica que llamarse Gonzalo Arango es un honor que mata. Con semejante nombre sólo quedamos dos: yo, y otro que está en “La Gorgona”, por asesino.
Revista Cromos, 27 de septiembre de 1965.

DISCURSO PARA BOTERO “ A la pintura de Botero, como a un templo de iniciados en los misterios del arte, sólo pueden entrar los que están abonados para el milagro, los que comprenden el absurdo sin que por eso estén en un manicomio; los que no confunden los “monstruos” de Botero con los monstruos de la talidomida, los que han venido a esta exposición al escondido del psiquiatra. Pero no se ofendan con este elogio, pues si alguien del respetable público ha leído a Amanda Román que tire la primera piedra. La Galería de Arte Moderno, que dirige en Bogotá Casimiro Eiger, abrió al público una exposición retrospectiva del pintor colombiano Fernando Botero, actualmente radicado en Nueva York. En ausencia obligada del artista exponente, éste delegó en Gonzalo Arango el compromiso de representarlo en el acto de inauguración, en el cual el escritor pronunció este “discurso”, donde alterna con la misma devoción la exaltación de la obra pictórica del Botero, con cierto matiz satírico y de humor negro que, para el caso, bien podría calificarse de “humor plástico”. La exposición del pintor colombiano, sin duda de primera magnitud, permanecerá abierta durante un mes. Me pregunto que hago aquí presumiendo de saber lo que ignoro; tratando de explicar lo inexplicable; usurpando el honor de dirigirles la palabra para desentrañar los enigmas de esta pintura, y ayudarlos a salir del atolladero. Declaro sinceramente que ante la pintura no estoy seguro de nada, salvo de mi emoción. Por ejemplo: si esa señora que ahora está contemplando “manzanas” se sintiera perdida como en un desierto, y me llamara para decirme: Señor, usted que es tan inteligente, ¿me quiere explicar esto qué es? Yo no vacilaría en responderle: —Son manzanas. Si mi dama no quedara contenta con la respuesta, podría preguntar aún: —Claro que son manzanas, al menos eso dice en el catálogo. Pero ¿qué quieren decir? A lo cual contestaré: — Quieren decir: son bellas. La buena señora se desespera con mis respuestas tan tontas, y hasta duda

de que yo sea inteligente, pero como ella desea ser comprensiva hasta la exasperación volverá al ataque: —Sí, naturalmente, veo que son bellas, inclusive, algo exageradas para mi gusto, si hasta parecen totumas, pero en fin, como yo no sé nada de estas cosas, dígame por favor y perdone, ¿para qué sirven? Entonces yo le diré con mucho respeto, pero a punto de perder la paciencia: —No sirven para nada. Si la ilustre dama queda insatisfecha y sigue preguntando y buscando explicaciones, entonces me pondré grosero y le diré: —Querida señora, si me sigue molestando con preguntas idiotas, la hago meter a la cárcel. Creo que la querida señora se callará por fin al verme tan decidido a llamar al policía de la esquina. Cinco minutos después, al verla tan desamparada y afligida ante los raros “monstruos” de Botero, me arrepiento de llamar al policía, y le digo con mucha dulzura: —Mi querida amiga del alma, le voy a dar un consejo: no trate de comprender racionalmente el milagro, es inútil. ¿Puede usted explicarse un milagro en términos lógicos? Espero que la señora sea lo bastante sensata para decir que no. Pues en caso de que diga sí, yo pensaré que está loca, y me iré de la Galería antes de que suceda una desgracia, ya que no hay nada tan peligroso como una persona cuerda, ustedes se imaginan. Tanto, que les advierto: No teman la ira de Dios, no teman a las balas de “Tirofijo”, no teman a la “dialéctica de los puñales”, ni a la próxima devaluación, ni a la peste amarilla. Pero teman eso sí, a esa hecatombe con cara de académico que es un cuerdo. Si por casualidad lo encuentran en la calle, no vacilen en llamar a Sibaté, porque si ustedes se descuidan, el cuerdo es capaz de convencerlos de que Fernando Botero es un monstruo, Gonzalo Arango un loco, Efraín González un santo, y el presidente un gran orador. Lo cual, como ustedes saben, es absurdo. Por eso yo, no soy cuerdo, no voy a presumir de explicarles la pintura de Botero. A lo sumo, voy a explicar que la pintura de Botero es inexplicable racionalmente al menos para mí. Si pudiera hablar de un naufragio del espíritu, lo siento allí, en presencia de ese misterio que es la pintura. Me acerco a un cuadro, me pongo frente a él con humildad, con generosidad, con fe y hasta con terror, pues el arte es una aventura en la que uno se embarca para salvarse o perderse; para identificarse o ser rechazado. Me embargo, pues, en la densidad insondable de una tela cuyas orillas son cuatro tablas. En ese espacio infinito en posibilidades al espíritu, como limitado en el espacio, me suceden dos cosas: a) Lucha entre sujeto y el objeto por una comunicación...Si no es posible, soledad, vacío, rendición y fracaso. b) El cuadro me emociona, me conquista con una plenitud posesiva, turbadora, deslumbrante: un triunfo de su belleza en mí. Amo esa belleza. Esto no significa que el cuadro que no me emociona carezca de valores, que no sea bello para su autor, y para otros. Conforme a la sensibilidad estética de cada espectador, ese cuadro ganará sus adeptos, y está en su derecho. También los perderá, por “otras” razones. Así que, no se preocupen. La belleza solo es universal para cada uno. Como el arte no es ley sino libertad, ustedes están en el derecho inalienable de que la pintura de Botero no les guste, no les emocione, no les comunique ni su belleza mágica, ni sus secretos. Botero no se suicidará por eso, ni yo tampoco. Ni siquiera dejaré de decir esta noche por penúltima vez que Botero es el pintor colombiano que más admiro porque más me emociona. A otros, por razones tan admirables como las mías, los emocionará más Obregón, Alcántara, Luciano, Alvaro Barrios, Gómez Jaramillo y hasta el canciller Gómez Martínez, que ahí donde lo ven tan diplomático, también como que es pintor. Y está bien que así sea, pues una exposición de pintura no es un reinado mundial de belleza, en el que por lo general todos estamos de acuerdo en que esa frente... esos ojos... esas orejas... esa boquita... ese cuello... ¡Qué senos!.... el ombligo... las curvas... y ese monokini, merecen el título de Miss Universo. Quiero decir que con un criterio intelectualista nunca se apreciarán los valores esenciales de la obra de arte. La Razón es enemiga de lo que no comprende, del misterio de la poesía, que son materia prima de la pintura. La Razón, en su ceguera, exige significados, rechaza el azar, los

la comprensión pasional. sino su Misterio. No creo que la belleza de un cuadro entregue la magia de sus secretos a aquellas cuya solicitud sea. como a un templo de iniciados en los misterios del arte. Lo mismo pasa con el amor. la ama porque ha asesinado el misterio de la poesía. puramente intelectiva. el idealista melómano pide permiso a su corazón para apasionarse con el venero de la belleza. pues sus resplandores lo cegarán. o la secretaria que “se priva” con su jefe porque le recuerda a Errol Flyn.valores mágicos. Uno se enamora de una mujer esencialmente. inclusive de esas despensas inagotables de lo irracional y lo inconsciente. Conozco intelectuales que se quedan en las nubes al oír por primera vez una hermosa sinfonía. percibo su belleza y la luz de su deslumbramiento. Me preguntarán: Pero. Por eso es una aliada indeseable del arte. pues ya está en paz y reconciliado con las exigencias de la Razón. Confieso que siempre he tratado de ser razonable ante la Belleza y he sido rechazado por ella. con lo cual quedarían abonados para el milagro. Pues la belleza que deslumbra y emociona es el reino del arte. su razón de ser y el origen de su fuego. o por el dogma revelado. Entonces con su arsenal de datos en el cerebro. posibilidad y lejanía. ni los lógicos. Ese no podrá admirar la pintura de Botero que es para la fascinación. El que exija comprender todo del arte. Entonces van al diccionario universal de la música para leer el argumento en que se inspiró el compositor. o por la ley lógica de la causalidad. Pues a este infierno de belleza no entran los justos. ¿basta la emoción para que exista la obra de arte? Yo diré simplemente: —Si una obra de arte me emociona. de trance inspirado. sino en valores del mundo sensible. pues este es una manifestación de espíritu religioso. Según la teoría de que sólo amo lo que comprendo. Es una llave falsa. No creo en absoluto en la preeminencia escolástica de que sólo es bello aquello que comprendo. Según eso — refutarán— ¿las novelas de Amanda Román son bellas obras de arte por el hecho de que emocionan a las secretarias y a las vendedoras del “Ley”? Yo. Yo opongo a esos razonadores de entelequias la vía directa de las emociones. y que en cambio no se desmaya ante un cuadro de Botero. sostengo que los escolásticos nunca se enamoraron de una mujer. A la pintura de Botero. y lo prueba el hecho de que uno sólo se casa cuando está loco. Hay que ser fervientes frente al arte. la intuición lúcida. que no tengo nada contra las secretarias. Yo aconsejaría a los que vienen a una exposición despojarse de prejuicios intelectualistas. de dogmas helados. Los racionalistas van a protestar por esta apología de la emotividad que baja al arte de su alto trono coronado por la razón. o para practicar los ejercicios de respiración exacta en el punto en que los músicos de la orquesta “pasan” la partitura. La Razón no es la clave para el ¡Abrete Sésamo! que da entrada al mundo de lo maravilloso. pues ésta es negación de la Razón. ni las vendedoras que “se mueren de ataque” con Amanda Román. . Y ahora sí. Pues el arte no se funda sobre las razones de la ciencia o la filosofía. uno de los cuales es la cursilería. A mí me sucede lo contrario: yo no comprendo a Dios. hasta lograr una especie de inocencia adánica. el deslumbramiento espontáneo. Yo. Algo semejante a lo que hacen los fieles de ciertas religiones al dejar a la entrada las sandalias para no profanar el templo y llegar puros de escoria al encuentro con lo divino. el milagro. o el director saca el pañuelo para sonarse. ni los académicos ni las secretarias que “se privan” con Errol Flyn. sólo en la medida en que esa mujer es misterio. y soy amante difusor de los derechos femeninos. con la diferencia de que la vendedora del “Ley”. al oír la sinfonía por segunda vez. y lo que admiro de El no es su existencia. es bella para mí—. desnudar el espíritu de sensacionalismos sombríos. no verá nada aunque abra los ojos. el carácter mágico del arte. Igual rechazo sufrirá el espíritu religioso que se acerca a Dios con argumento miserable de que Dios existe porque se deduce de la armonía de los astros. aunque no comprenda las razones de ese fenómeno ni el origen de su llama. diré: —Claro que sí. alegando que no entienden.

su misterio. el proceso creador del amor se hará infinito. le roba su encanto. El espíritu de inquietud cede sus furores al silencio. y una especie de bruma adormece las impaciencias del alma. nuestra pasión creadora. Y en fin. la mujer que oculta su identidad en un antifaz. La posesión es mortal al deseo.. no puede ser nunca la imagen de un amor feliz. Pero el amor.. Lecturas Dominicales de El Tiempo.sólo pueden entrar los que están abonados para el milagro. de ilusión y nostalgia. especialmente cuando amo. En la síntesis de estos opuestos el amor encontrará . en esa lucha radica su belleza. nos enseña a conocer la naturaleza del alma. Todos amamos alguna vez. Pero no se ofendan con este elogio. para convertirse en un poema de vida y atormentada belleza que sellará su duración. es excitante hasta la locura: estimula nuestra pasión de posesión. UN SEDUCTOR DIARIO A veces soy feliz. acabarán por destruirlo. esa que el hombre descubrirá después de la posesión. los que han venido a esta inauguración al escondido del psiquiatra. en esta belleza sólo pueden entrar ustedes. un sentimiento de turbación. Tiene que ser. crearle al cielo de la pasión una nueva estrella y una nueva distancia. que tire la primera piedra. aunque es mi sentimiento más creativo. Poseer plenamente un ser es destruirlo. La experiencia. un sol deslumbrante destruye la luz. pues el hecho de que hayan venido esta noche a la gruta de Casimiro a ver a Botero y a oírme hablar. sofoca la mirada y arruina el esplendor de los objetos. No proclamo la astucia y la traición que son armas fraudulentas del amor pueril. Tenerlo a distancia para conquistarlo. salvándose de las amenazas de la rutina y el tedio. y cuando abandone el coqueto narcisismo del eterno femenino. que casi siempre deja en el espíritu un sentimiento de rendición y nostalgia. de plenitud y ansiedad. de posesión y de lejanía. sino la Historia. Si en ese proceso de la conquista esa zona se ilumina con la plenitud. y la desdicha total. Así. Dejo que la vida me pase por los ojos y me dejo existir con una pasividad que no hace resistencia al temor ni a la idea de morir. si se erigen en sistemas eternos de vida emocional. pues si alguien del respetable público ha leído a Amanda Román. me hace pensar con razón que ustedes no son absolutamente cuerdos. los que comprenden el absurdo sin que por eso estén en un manicomio. Y así. Por eso. por cuya imbecilidad ha pagado un precio demasiado caro. Ambos. unida a la reflexión sobre los sentimientos. debe conservar para sí una zona inédita. Quiero excitar a la mujer a una rebelión de su naturaleza para que se sacuda los complejos seculares de la burda dominación que la tienen sometida a un destino miserable del objeto erótico y justificador del egoísmo viril. que es compleja como el misterio del mundo. y fracasamos un poco. 22 de agosto de 1956. al entregar su amor. un espíritu creador de valores cuyo porvenir no sólo es el hombre. El amor tiene dos enemigos mortales: la felicidad total. de penumbra. los que no confunden los “monstruos” de Botero con los monstruos de Talidomida. necesariamente. los amantes deben renovarla. su arma más seductora. La mujer. Esta liberación será posible cuando la mujer decida romper las antiguas estructuras que no le permiten más alternativa que una fatalidad procreadora. Su ocultamiento se abre como un desafío a nuestra sed de conquista. Entonces sí será un ser humano. de ruptura. ese misterio que es la esencia del amor. y el sexo dejará de ser un reclamo transitorio del instinto. Lo ideal sería una verdad de amor cuyo equilibrio radicara en un poco de certeza y un poco de duda.

excepto cuando carga el amor de cadenas. esa efusión. Pero esta poesía no son versos. El único porvenir del amor es el presente. Esa es. Pero yo no tengo la culpa de que el rostro de la verdad sea. de servidumbres. y el beso induzca de nuevo al deseo. en noches de desamparo y amargo ateísmo.su centro de gravedad. el puro amor. ni se refiere a idealismos despojados de carne. Ella quería saber si el amor era para mí algo espiritual o material. muere. Con su silencio ponía en movimiento mi fantasía. Con este ritmo incesante el amor puede ganarse como una victoria para cada día. A veces. Por eso para mí es sagrado. en brazos de una mujer. Pues el amor tiene la duración de las cosas efímeras: del día. Esa Poesía es Vida. no es un divorcio del cuerpo y del espíritu. Buenos Aires. languidece. son las dos cosas. enero 17 de 1980. sus silencios. en esencia. Tenía razón. o las dulzuras de la desesperación. y merecerlo cada día. me ponía a dudar. pp. Pues sin duda existe y aclara otros misterios con su poder revelador. está hecha del cuerpo de los amantes. Yo le dije con sumo respeto: —Señora. Su “eternidad” depende de ese movimiento continuo para que una ola forme a la siguiente. Pues Dios es todo lo viviente. vive. su energía y sus fuentes de duración. un rostro desnudo. es la apoteosis de cuerpo y alma en la unidad viviente de dos seres triunfando sobre la muerte. 1974. he descubierto el rostro de Dios. dos rostros desnudos. y que su única evidencia es que existe. a padecer los terrores de la esperanza. 37 Lecturas Dominicales de El Tiempo. 8-9. pero en la cama. Esos pensamientos que imprimo sobre el amor son la respuesta a una pregunta furtiva de una mujer burguesa. del beso. para hacer de la vida un infierno. CONTENIDO CLIMACO SOTO BORDA (Casimiro de La Barra) Cascabeles Por esas calles JOSE VELASQUEZ GARCIA (Julio Vives Guerra) La protección a la industria . Digamos en su honor que el amor es un misterio. Tales prejuicios son aberraciones de la moral. que es mejor que para toda la “eternidad”. y de cada átomo de energía viviente. de la ola. Como era célibe y puritana se escandalizó. Y su resurrección dependerá del milagro que no es otra cosa que la Poesía. y constantemente resucita. sobre todo una mujer amada. me excitaba a una lucha con sus fantasmas interiores. como en el amor. —¿Por qué nunca dices que me amas? —¿Para qué? Adivínalo. la naturaleza y el destino del amor: lo que nace. Si te lo estuviera recordando a toda hora te aburriría y dejarías de amarme. Mejor dicho. sino sus bodas. porque colma en mi alma los abismos de lo divino. sus deseos. la necesidad de un ideal que dé sentido a la vida y haga florecer la tierra. El auténtico amor. El amor. Tomado de Obra Negra. No existe el amor carnal ni el amor ideal.

Barrabás) Estos blancos No llueve Los incansables JAIME BARRERA PARRA Un gran “descomplicadero”: Medellín El Quindío ha muerto Una pequeña inventiva al chaleco GERMÁN ARCINIEGAS Está para la firma .Monólogo arreglado a la escena antioqueña Vegetarianos de camama CARLOS VILLAFAÑE (Tic-Tac) Un pobre chorro Medias femeninas al carbón La interrupción del desorden El país único TOMÁS CARRASQUILLA Discos cortos II Discos cortos III Discos cortos V Alimento ALBERTO SANCHEZ DE IRIARTE (El Dr. Mirabel) Presentados y Presentadores Se acabó el cubilete ARMANDO SOLANO La escuela de Mac Swiney La pereza Las testigos Una estatua LUIS TEJADA El talento de morir a tiempo El espíritu perverso de las cosas pequeñas El amor es como un dolor de muelas El humo JOSE VICENTE COMBARIZA (José Mar) El espíritu huraño de la casa Psicología de la dicha JOAQUIN QUIJANO MANTILLA En las garras del mal Las viejas de Rendón Los grillos RICARDO URIBE ESCOBAR (Don Alfonso Ballesteros) Llamaradas y humoradas Un salto mortal Otra vez el tranvía LIBARDO PARRA TORO (Tartarín Moreyra y Dr.

Curiosidades de las indias De Oxford al país de los Ticunas Los humoristas RAFAEL ARANGO VILLEGAS Las medias de hulla Ven a nuestras almas Los primeros calzoncillos ALBERTO LLERAS CAMARGO El avivato La secta terrible Razones para silbar “El Circo” ENRIQUE SANTOS MONTEJO (Calibán) Danza de las horas Bajo el naranjo en flor Espectáculo para una vez El estilo FEDERICO RIVAS ALDANA (Fray-Lejón) ¿Por qué se mató el caricaturista? Buenos días A nadie se debe llevar alzado JOSE JOAQUIN JIMENEZ (Ximénez) Relato de un juicio público en Bogotá La flauta y la envidia Diccionario de “Sábado” Cuento de espías ALFONSO FUENMAYOR Vida y ambiciones de los emboladores El pato Visicitudes del trasteo EMILIA PARDO UMAñA Los inmigrantes “L‟autoridá” Consultorio sentimental EDUARDO CABALLERO CALDERON (Swan) Los motivos del lobo Diatriba de la cortesía El oro negro Regreso a la sencillez LUCAS CABALLERO CALDERON (Klim) El ingreso a la burocracia De los libros El doctor Núñez El senador Andrade FIDEL TORRES GONZALEZ (Mario Ibero) El paisa CLEMENTE MANUEL ZABALA .

el del escarbadientes HÉCTOR ROJAS HERAZO Ese pueblo de los tambores Tarjeta sobre Azorín Telón de fondo ANTONIO PANESSO ROBLEDO Alicia en el país de las maravillas (Capítulo I) Alicia en el país de las maravillas (Capítulo XI) SOFÍA OSPINA DE NAVARRO Ellas comentan La línea El arte de conversar Las carteras HERNANDO TELLEZ Marcha nupcial Consideraciones sobre lo cursi Los cafés que murieron el 9 de abril ADEL LOPEZ GOMEZ Tomás Carrasquilla dramaturgo La jovencita Divagación indumental Gabriel Cano. Censor GABRIEL GARCIA MARQUEZ (Septimus) La sirena escamada El hombrecillo de la avena Fastidio del domingo Nus. héroe de tierra firme JOSE GERARDO RAMIREZ SERNA (José Gers) El aguacate Memorial de los perros de cuatro patas Se “suicidó” una casa Frazadas LINO GIL JARAMILLO Jaime Barrera Parra EDUARDO ZALAMEA BORDA (Ulises) Fin de semana Fin de semana Fin de semana PROSPERO MORALES PRADILLA .El arte al servicio de un temperamento La poesía junta del maestro ALVARO CEPEDA SAMUDIO El hombre de los brazos largos José Félix Fuenmayor Nota al Sr.

con selección y prólogo de Miguel Escobar. Perfil de Eduardo Castillo sobre Joaquín Quijano Mantilla. 14 de abril de 1982. 3 de marzo de 1923. 15. pp. Revista Semana. 37. Fondo Rotatorio de Publicaciones de Boyacá. El Espectador. En Escritos. por Ediciones Colombia. Octubre 24 de 1930. Lecturas Dominicales. 1989. abril/1935. No. 516-519. vol. 27 de mayo de 1944. III. del Glosario sencillo. 23 24 . La referencia a Mac Swiney en el título se debe a la popularidad que por aquellos días alcanzó el alcalde irlandés. Colombia. 69-80. pp. pp. 1925. 22 de marzo de 1947. 16 La edición más completa de Mesa de Redacción fue coeditada por la Biblioteca Pública Piloto y la Editorial Universidad de Antioquia. 10 11 12 13 14 Ver artículo “Carlos Villafañe en su centenario”. falleció tras un prolongado ayuno de 72 días en la cárcel de Brinxton. 1995. 18-21. Se hizo una edición de estas columnas en 1914. “Los contertulios de la Gruta Simbólica”.El proceso de la pierna Cuestión de citas Importación de aureolas EDUARDO MENDOZA VARELA Literatura y mingitorios Indumentarias excesivas Penélope en maxifalda y Ulises congelado ROCIO VELEZ DE PIEDRAHITA Los que van a morir te saludan ALFONSO BONILLA ARAGON (Bonar) Don Jorge Zalamea Comistrajes y mecatos Andrés Caicedo Estela ALFONSO CASTILLO GOMEZ (El coctelero) Alka-notas El eterno guayabo GONZALO ARANGO Un girasol para mi muerte Un seductor diario Discurso para Botero 9 Luis María Mora. Es magistral la paradójica analogía que establece Solano en esta crónica. El Tiempo. pp. p. en 1925. Contrastes. febrero 6 de 1949. pp. 12 y 13. v. Biblioteca Aldeana de Revista Senderos. quien en su obstinada lucha por la causa política y religiosa de su país. 15 La columna Glosario sencillo fue recogida en libro. Cromos. 102 y 103. El Pueblo. Soto Borda. en Medellín. 1963. III. 13 de marzo de 1995. 17 18 19 20 21 22 Semanario Sábado.

Cfr. revista Credencial. V. Lealón.25 El Gráfico. 13-21. 15. 10. Revista Semana. pp. 26 Después de su muerte se publicaron dos antologías: La segunda esperanza -selección de artículos periodísticos 1973-1981. 32. 327-351. de Fernando Garavito. sept. en Enciclopedia Planeta Nueva Historia de Colombia. Ed. noviembre de 1988. 1996. de Jorge García Usta. edición especial de Lecturas Dominicales de El Tiempo. VI. En “Héctor Rojas Herazo”. p. Medellín. 29 de agosto de 1966. Oveja Negra. p. 1951. Medellín. noviembre 25 de 1946. abril 7 de 1996. LA CRÓNICA EN COLOMBIA: MEDIO SIGLO DE ORO ~ 33 34 35 36 . “Dimensión. 1982 y 45 años de humor. Bogotá. 1985. de Gustavo Arango. 25 de octubre de 1936. p. tiempo y agravio”. El Universal. Entrevista “A Morales el aroma”. Prototipos. prólogo En el margen de la ruta. y El Tiempo. características y vertientes”. 1983. No. Un ramo de nomeolvides. “Rafael Arango Villegas visto por Adel López Gómez”. pp. por Antonio Morales Riveira. Cromos. Cfr. 372. octubre 24/1936. 29 30 31 32 Cómo aprendió a escribir García Márquez./oct. revista Gloria. 28 Ver ensayo “Humor regional en Colombia. 1995. de Fabricato.