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AQUÍ TIENES UN MONTÓN DE PROPUESTAS Y REFLEXiONES SOBRE MUCHOS

AÑOS BUSCANDO PERSONAJES. HAY ALGUNA OBRA QUE INCLUSO SE LLAMA


ASÍ: “6 personajes en busca de autor”. Nosotros podríamos rebautizarlo
dándole la vuelta como “6 millones de actores en busca de un personaje”.

Los autores de los personajes son los actores, los directores, los estudiosos
de la formación actoral, los escritores de teatro… no sé en qué orden, la
verdad.

BUENO, EMPiEZO CON UNA PROPUESTA de SESiÓN y LUEGO DESARROLLO


UN MONTÓN de iDEAS Y SUGERENCiAS ORDENADAS SiGUiENDO UN
CRiTERiO TEMÁTiCO, FORMAL O DE PROCEDiMiENTO.

En teatro escolar el texto de una obra ya escrita se queda muy corto.


Tenemos unas cuantas frases para los personajes y buscar o construir el
personaje a partir de ahí, como filólogos en busca del carácter que se
esconde o aflora a través de las palabras… pues está muy bien, pero antes
yo propongo un trabajo previo en el taller de teatro para construir
personajes.

DÉMONOS CUENTA QUE LOS CHAVALES TIENEN 13, 15 años… NOSOTROS


30-40-60 AÑOS CONSTRUYENDO y ViViENDO COMO UNA PERSONA, pero en
teatro tendremos muy poco tiempo para crear-construir un PERSONAje,
que es algo así como una persona pero en el escenario,ji.

Nuestra creación, nuestro personaje, irá adquiriendo una composición


corporal, iremos encontrándole una voz, un carácter, una forma de ser en
escena y de reaccionar ante todo… primero en general y luego precisando
qué pasa en cada escena, qué hace ahí, por qué dice lo que dice y cómo lo
haría ese personaje.

Cada uno llegará en su profundización hasta donde llegue porque no


podemos estar 3 años construyendo un personaje. Será pues mucho más
simple (por muy complejo que parezca o sea en el texto) lo que veamos en
el personaje final de llegada que una persona real que tenga 50 años pero
la realidad y el teatro se casan de forma variopinta y surrealista, ya
sabemos.

EL TEATRO SON PERSONAJES METiDOS EN DiFERENTES


SiTUACiONES. Si es importante la construcción del personaje, deberemos
dedicarle tiempo, ganas y juegos y actividades encaminadas a que vayan
encontrando personajes y tengan caminos para acercarse a él…

Klík aquí: un PPT a modo de resumen si no tienes ganas de leer

Propuesta de SESiÓN para empezar a jugar


a… buscar personajes:
personajes

1.- Juego de iniciación:


LA MAR y LA MADRE que LA PARiÓ

Hacemos tres grupos (por sexos, por gustos –a quién le gusta o no tal
equipo de fútbol, tal programa de tele-…) Es una encuesta activa:

A este lado los que…

a este otro…

en medio los que…


Es una excusa para hacer grupos hasta que nos quedamos con tres.

Una vez hechos los tres grupos les enseñamos tres tarjetas. En una figura la
palabra “MAR”, en otra “ROCAS-ESPIGÓN-ACANTILADO” y por último hay
otra tarjeta en la que hay escrita la palabra “BARCO-MARiNOS”. Se sortea o
eligen y cada grupo es una cosa.

Ponemos música de fondo de mar y se trata de que un grupo haga de sólido


rocaje cogidos de los brazos. La mar-alumnos que hacen de mar van
filtrando los brazos, piernas y parte del cuerpo (sin chocar ni tirarse al suelo)
por entre los huecos de las rocas (que no pueden, por naturaleza y en
principio, moverse). Y finalmente, entre estos dos grupos, viene el elemento
más dinámico: el barco, que intenta arribar a puerto sin naufragar, aunque
será inevitable alguna caída por la borda.

Puede haber música de oleaje, tormenta… o de buen tiempo y llegada a


Honolulú o Hawai…

El juego no debe durar toda la hora. O sí, según lo bien que lo pasemos…

2.- Juego de calentamiento corporal y vocal


La verdad es que si hacemos el juego anterior ya habremos calentado el
cuerpo y la voz. Vamos a intentar, brevemente, reproducir, en círculo y
desordenadamente colocados (no ordenados según los grupos anteriores)
algún sonido de los que hemos escuchado en el juego. Uno hará de ola, otro
de marino pidiendo auxilio, otro de tormenta… Tb’ es un juego de memoria:
qué se ha dicho y cómo…

Luego reproducimos alguna actitud corporal diferente al grupo al que se ha


pertenecido: los de roca no pueden reproducir la composición corporal
de roca, los de mar no pueden hacer de mar…
3.- Juego de Objeto inusual:
La Máscara es de…

Repartimos una máscara y en círculo jugamos a que es cualquier cosa


menos una máscara.

4.- Juego de interpretación:


- En fila: el profe va diciendo que pasen ante los otros COMO Si
FUERAN...: un marciano, un vaquero, una modelo, un policía, un
bailarín, un viejo, una mamá embarazada, un perro, un dinosaurio, una
lavadora, un extraterrestre... y, sin pensarlo 2 veces, salen de la fila, e
improvisan su paseo por delante de los demás hasta que se ponen al final
de la cola. Es como una cinta continua. Podemos jugar a que el 2º que va a
salir después le dice al 1º de qué tiene que hacer...

Se trata de ver qué composición corporal resulta de ese breve paseo, cómo
sueltan la voz o la caracterizan al verse embutidos en el personaje
propuesto. A la primera. Nos dejamos ahora de trabajo intelectual. Vamos a
ver sus intuiciones y a romper el “papel” de alumno busto-sedente-pasivo
que llevan haciendo durante años y años durante casi cada hora de clase.

Como variante, podemos proponer que sean ellos los que hagan el
personaje, pero suelen pensar demasiado y este juego no es de pensar…
pensar sino de hacer… hacer… jugando

En una segunda fase o en la próxima sesión podemos alargar ese paseo


ante todos y probarlo por la sala de ensayos. Así, lo que ha sido un juego
casi de desinhibición pasa ahora a convertirse en un juego de aproximación
a la construcción de un personaje. POCO A POCO. No tenemos prisa por
hacer teatro. NO somos profesionales con fecha de estreno sino que
queremos enseñar teatro. Si trabajamos con las cosas claras desde el
principio luego irá todo más rápido.
5.- Juego de dramatización-teatro:
dramatización-teatro:
MEZCLAMOS PERSONAJES

Con algunos de los personajes creados y vistos en el pase de personajes,


planteamos una improvisación siguiendo el esquema de anteriores
sesiones: OBJETiVO-CONFLiCTO-SOLUCiÓN.

Empezamos con parejas atendiendo a la ESCuCHA y al “SÍ”. Aceptamos la


propuesta del compañero y nos escuchamos. NO superponemos
conversaciones. Si el compañero propone algo se juega a su favor y no en
su contra…

Vamos incorporando más personajes si la escucha es suficientemente buena


hasta que, finalmente, hacemos todos una improvisación colectiva con el
personaje encontrado y jugado en la sesión:

estamos en un bar,

en un gimnasio,

en una clase,

en un campo de fútbol,

en un corrida de toros,

en el ejército,

en una banda de música o concierto de rock,

en una invasión extraterrestre,

en el oeste americano…
6.- Juego de evaluación:
Quién ha sido quién

Cómo nos hemos visto a nosotros y cómo han visto a los otros. Somos y
hemos de ir siendo capaces de verbalizar aquello que hemos visto o/y
vivido. Quién se apartó más del grupo de su persona y quién pareció que se
acercaba más a un personaje y sobre todo… ¿POR QUÉ TENEMOS O HEMOS
TENiDO ESA SENSACiÓN?

Para acabar y trabajar la observación nos ayudará mucho ir fijándonos en la


variedad infinita de personajes que pululan a diario por la calle, a nuestro
lado…

Para finalizar pediremos voluntarios para hacer de algún personaje hecho


por otro compañero. Aquí se comparte… hasta el personaje y los
descubrimientos de cada cual. El teatro no es una competición a ver quién
lo hace mejor. Lo hacemos para crear personajes, situaciones, escenas,
obras enteras… y pasarlo bien en este proceso. Cuando uno crea un
personaje y se lo cree (“CREA un personaje y CRÉETELO”… ¿qué propuesta,
no?) disfruta y siente que algo rarito y bueno le ha pasado.

¿De cuántos somos capaces de acordarnos? ¿Qué es lo que hace que nos
hayamos acordado de unos más que de otros? ¿Me he centrado tanto en mí
mismo que no he visto lo que pasaba a mi alrededor?

7.- Propuesta para la sesión siguiente:


PREPAREMOS UNA FiCHA BiOGRÁFiCA de UN PERSONAJE.

Cada uno traerá un papel escrito a mano donde conste un


personaje con una EDAD, PROFESiÓN, CARÁCTER,
COMPOSiCiÓN FíSiCA, FAMiLiA… otros datos que ellos
consideren relevantes…
Lo sentaremos en una silla delante del grupo y haremos una
entrevista para ayudarle a ir construyéndolo. Luego se
levantará. Cogerá cosas, se moverá…

Paralelamente iremos haciendo actividades como las que aquí


abajo se sugieren para que la búsqueda de un personaje no
sea sólo biográfica-intelectiva sino intuitiva, partiendo de
diversos estímulos (sensitivos, con apoyos reales –objeto,
elemento de vestuario-, emocionales, (ir)racionales,
(con)textuales…)

PERO TODO ESO SERÁ… EN LA PRÓXIMA SESIÓN…

Podéis sacar de lo que ahora viene 400.000 SESiONES y


propuestas, juegos, actividades, (re)interpretando y
haciendo vuestra particular adaptación de cada una de las
sugerencias que vayáis encontrando.

¡ NOS VEMOS EN LOS CALDERONES !

PROPUESTAS, iDEAS, REFLEXiONES Y ACCiONES


PARA AYUDAR A BUSCAR CAMiNOS QUE NOS LLEVEN
A CONSTRUiR PERSONAJES. EL
TEATRO ES, AL FiN y AL CABO, UNOS PERSONAJES
METiDOS EN DiFERENTES SiTUACiONES… SE HACE
NECESARiO BUSCAR, ENCARNAR, ViViR y HACER
PERSONAJES…

- Podemos partir para ir creando/construyendo un personaje de un


ANiMAL
NiMAL. Repartimos por la sala trozos de tela, objetos, sillas… cada
uno, individualmente, va adquiriendo el movimiento, la estructura corporal,
algunas características de un animal: habrá algún reptil, algún felino, algún
ave rapaz, intentos de peces, aves y otros animales.

Se tratará de ir "animalizándonos" para luego ir haciendo el proceso


contrario. Una vez claros tres o cuatro rasgos de animal, haremos de
personaje-humano con 3 ó 4 rasgos animales.

Alguien muy agarrado podría partir de un roedor (qué rata eres);

alguien muy altivo de un águila...

y por supuesto podemos entender o jugar el proceso al revés: ¿qué tipo de


personaje resulta de un león, de un bambi, de un hipopótamo?

Podemos ambientar la sesión (para sugerir y ayudar), con ruidos de


bosque, selva, agua, viento sobre los árboles, sonidos indeterminados...

Hay que dejar tiempo para animalizarnos y luego tiempo para mostrar el
resultado a los compas (público-actor). Todos aprendemos. El que hace y
sobre todo el que mira. A estas alturas ya miramos con respeto y mirada
constructiva, no para criticar o pillar al compañero en alguna incoherencia.
No se trata de hacerlo bien sino de probar cosas, intentar personajes,
actitudes, aptitudes y sobre todo de iniciar un proceso de búsqueda, un
método de acercarnos a la construcción de un personaje… luego los
personajes cobran vida, los dotamos de un texto, los juntamos entre sí para
llevar a cabo pequeñas improvisaciones y finalmente, hablan en sus
escenas con el texto que nosotros o un autor han creado.

– El texto de un personaje… ES POCO. Imaginaremos qué han


hecho antes de salir a escena. De dónde vienen. En qué han estado
ocupados. Y no sólo en el momento de salir, sino que inventaremos
una pequeña biografía de ellos. Dónde vivieron, cómo y con quién,
qué tipo de trabajo (o no) tuvieron… Tb’ podemos imaginar qué
harán después de la escena en la que acaba de salir. E inventaremos
o deduciremos qué futuro les aguarda después de acabada la obra
teatral…
– Partimos de un accesorio de VESTUARiO…
Algún traje, vestido, con sus accesorios: peluca, bigote, algún toque de
maquillaje…

Es necesario un espejo no para mirarse lo guapos que están sino para mirar
ese personaje cómo es, qué aspecto externo le vemos. Luego es
fundamental ir interiorizándolo, pero no olvidemos que estamos en teatro
escolar y el proceso de interiorización, necesariamente, será menos
profundo y rico que el de un actor o estudiante de Arte Dramático.

Se trata de experimentar qué pasa cuando visto de otra manera, cuando me


visto de otro personaje con elementos que nunca me he puesto.
¿Experimento alguna transformación? ¿Qué me provoca como actor y como
persona llevar encima algo diferente a lo que yo acostumbro? ¿Qué tipo de
ropa y/o elementos de vestuario ayudarán a desarrollar mi personaje?
¿Cómo lo ve el público-compañeros? ¿Qué sugerencias le hago al que está
en escena para que pueda desarrollar diferentes aspectos de esa nueva
“persona” en la que se está convirtiendo?

Ahí encontramos todo un mundo de posibilidades y sugerencias “no


textuales” al alcance de cualquiera…

Uno se pone un largo abrigo así… como de pobre… y en seguida empieza a


andar, a mover los brazos, tal vez a sentir frío si estamos en invierno o se
sofoca de calor si estamos en un mes caluroso… poco a poco casi siente
cosas diferentes a las que hace/siente con su ropa habitual.

Un “tic”:

Juguemos a los tics que crean pequeñas manías gestuales-corporales-


vocales-intelectuales en los personajes.
¿Por qué algunos tics nos hacen reír? Cualquier cosa “no esperada” nos
provoca la sorpresa y, ante lo inesperado, reímos. Cada cual tenemos el
umbral de la sorpresa establecido en cierto límite. Tenemos un listón (o
tontón) de umbrales para todo. Soportamos la música hasta cierto punto
alta (o baja) soportamos a los tontos cierto tiempo. Más no. Soportamos los
rollos de teatro un tiempo, unas páginas, unas escenas. Más sería
intolerable. Soportamos la basura televisiva 5 minutos. Otros menos.
Algunos horas y horas.

Hay tics absolutamente desmesurados y casi escenográficos y hay otros


sutiles, apenas perceptibles, que ayudan al actor más que al público pero
que son capaces de generar un comportamiento interpretativo que sin ese
tic sería diferente. Probamos diferentes tics (físicos, verbales,
intelectuales…) y luego los mostramos a los compas para ver cómo podrían
ayudar a caracterizar a uno u otro personaje. Cada cual debe hacer un tic
suyo, particular. Lo ha de vivir y vivenciar él. Al principio como algo casi
externo pero el juego empieza a ser interpretativamente interesante cuando
ese tic se hace interno, forma parte del personaje, hasta tal punto que el
actor lo incorpora de forma que si no lo tuviera no sería el mismo.

No hace falta que sea un tic físico exagerado. Puede ser tb’ un tic verbal
(una muletilla, un carraspeo, una forma de empezar una frase o de
terminarla) o puede ser un tic casi onomatopéyico: un suspirito, un “ay…”,
una forma de mirar antes – durante – o después de dirigirse a una
persona…

…y luego están los cientos de pequeños o grandes tics físicos que se


pueden encontrar por ahí, en el teatro del mundo (o sea en la calle) y que
podemos versionear a nuestro gusto para ir construyendo un personaje:

guiños de ojo, repiqueteos de pie, manos, dedos… los que llevamos gafas
nos las subimos (incluso cuando no las llevamos puestas…)… me toco el
pelo haciéndome un rizo con el dedo índice, me aparto u ordeno el flequillo,
la orquilla, la coleta, me toco la coronilla del pelo… Giro el cuello hacia un
lado…

… miro hacia arriba a la izquierda cuando dudo o quiero buscar una idea.
Acabo una frase y repito la última palabra… me río aunque no tenga gracia
cuando hablo por teléfono… y un sinfín que puede explorarse…
Podemos ir de la observación a la sala de ensayo o de la sala de ensayo a la
observación. Busco-miro-observo en el Gran Teatro del Mundo (la calle, mi
casa, las personas con las que convivo o conozco, miro con el tercer ojo los
personajes cotidianos que veo: en una tienda, esperando el semáforo, a mis
profes y compas…) y luego intento coger ideas, rasgos, tics y los muestro a
los compas

Creo esas pequeñas manías-tics que todos tenemos y luego lo corroboro


fuera (o no) y lo voy haciendo servir (o no) a mi personaje…

Llevar un Objeto:
Objeto
Algo en la mano o propio del personaje provoca cierto carácter físico que
luego va configurando la forma de ser de ese personaje: un bastón por
ejemplo, desequilibrará seguramente el peso de quien lo lleve. Podemos
hacer un juego de bastones. En principio llevamos un bastón dejando caer el
peso de forma exagerada, pero podemos ir buscando bloqueos corporales
para forzar el uso “justo” que compensa la limitación motora que hayamos
decidido para ese personaje.

Un bolso o un maletín determinan cierta forma de cogerlo, de moverse, de


andar, de sentarse.

¿Y qué tipo de personaje llevaría y cómo lo llevaría…

un gorro,

una boina,

una peluca,

un móvil,

un cigarro,

un paraguas…?
… no son sólo elementos de atrezzo sino que pueden ayudar a buscar cierto
aspecto en un personaje. A lo mejor, sin un sombrero mexicano no nos
saldría igual el personaje de un mejicano…

Bloqueos físicos:
Si jugamos a hacer un personaje anciano, puedo empezar a observar
ancianos. Puedo en la sala de trabajo empezar a experimentar cierta
dificultad al moverme: al andar, al sentarme…

¿Qué bloqueos tiene “mi” vejete? ¿Puede doblar bien las rodillas, la cadera?
¿A qué velocidad? ¿Con qué grado de cansancio me sentaré o levantaré?
¿Cómo respiro? ¿Qué fuerza he tenido que hacer? ¿Y los brazos? ¿Tengo
alguna dificulta motriz en los brazos, en las piernas? ¿Veo bien para medir
las distancias, las referencias temporales-espaciales necesarias para
moverme? ¿Y la voz? ¿Hago la típica voz de vejete? ¿Pero cómo sería
verosímil? Si nos olvidamos de buscar voces fingidas y típicas-tópicas y nos
centramos en buscar características físico-técnicas del personaje durante un
tiempo, acabaremos encontrándole una voz. Se trata de jugar pero de
fijarse, de ir centrando la observación…

¿Y si, en vez de un anciano trabajamos un niño…? ¿De cuántos años? ¿De


dos, de tres, de 7…? ¿Cómo son sus movimientos, sus reflejos, sus
reacciones, su voz, su ritmo…?

Las emociones:
¡Ay, cuánto cuidado debemos llevar con el trabajo de las emociones en el
ámbito escolar!

Para actores profesionales o estudiantes de Arte Dramático es necesario


ese tipo de trabajo pero a un chavalín de 3º de la ESO, jugar con la
“memoria emocional” e intentar reproducir cierta verdad de lo que dice
traducido a lo que siente puede ser un juego absolutamente
incomprensible. Una vez más hemos de remitirnos al esquema de Pepe
Cañas en cuanto a la diferencia entre Teatro profesional y teatro escolar.
Tb’ es absolutamente necesario leer al maestro Stanislavski para saber de
primera mano (o 2ª más bien, ya que algunos libros los escribieron alumnos
suyos o reuniendo sus escritos), a qué jugamos cuando jugamos al juego de
la verdad.

He hecho un resumen de su libro “La Construcción del personaje” en los


capítulos primeros, q son los q tratan de la C. del P (Construcción del
Personaje). Los otros desarrollan un programa de formación del actor, desde
la dicción hasta la preparación física. Todo puede contribuir a la C. de un P.
pero aquí nos estamos centrando en algunas actividades que nos ayudarán
a encontrar personajes antes de lanzarnos a las fotocopias y a los textos
cerrados para que los interpreten.

Empezar la casa por el tejado o querer hacer de repente una tragedia de


Esquilo no sólo es empezar la casa por el tejado. Es cagarla y hacer que
odien el teatro de por vida. Una experiencia traumática y más si es ante el
público, mal llevada, empezada y peor desarrollada, hace un daño sobre el
maltrecho teatro difícilmente reparable.

Pero volvamos a las emociones en escena:

Cómo sería un personaje que sintiera odio, un personaje odioso, pero


apoyado en recuerdos de cuando tú odiaste de verdad a alguien. Todo
encaminado a alejar la falsedad, lo dicho mecánicamente, sin ninguna
convicción, como robots replicantes en escena sin ninguna credibilidad.

Cómo hacer para que a la décima representación parezca igual de fresco y


creíble que a la primera.

No hay que olvidar que el público no conoce generalmente la obra pero el


actor sí. El actor sabe qué le va a pasar en la escena siguiente, en el acto
siguiente, cómo acaba la obra y cómo le va a su personaje. Con esa
información podemos secuenciar y medir la intensidad de su actuación pero
no hay que olvidar que ahora estamos en el capítulo de la C. del P., no en el
capítulo de “quiero montar ya una obra de teatro como sea”. Ese es un
capítulo que tiene un nombre clarísimo: “Quiero cagarla y la voy a cagar
conscientemente porque quiero hacer teatro como sea, con quien sea, en
donde sea y lo único que me importa es estrenar”.

Podemos jugar a darles cartas en un sobre cerrado. Cada carta propone que
su contenido sea vivido de cara al público, de forma…

feliz / tranquila / qué buena noticia hay en esta carta / qué notición / qué
mala noticia: no me lo esperaba / me ha tocado la lotería / mi novi@ me
dejó / te espero a las 5. No faltes. Haremos el amor / Te han suspendido
todas / Has sacado en todas las asignaturas un sobresaliente y en noche
vieja te dejarán libertad total y además te darán 200 € libres de control,
ji… / te han comprado… un coche-un apartamento-un viaje a… /

… las posibilidades son infinitas, buscando siempre cosas muy claras para
que el alumnado reaccione al leer esa carta en la que está escrita la
consigna que queremos que vayan sintiendo. No es necesario reaccionar
instantáneamente. Deben tomar su tiempo. Hay que dejar aflorar recuerdos
felices, sensaciones agradables y luego expresarlas el cuerpo, la cara.
Puedo hablar si quiero pero no estamos en un ejercicio verbal…

Ojo con los recuerdos tristes, trágicos. Hay alumnos que recuerdan la
muerte de un ser querido y pasan un mal trago delante de todos
absolutamente innecesario: algunos recuerdan la muerte de un hermano o
familiar cercano, la separación de sus padres, incluso algún maltrato…
ESTAMOS EN TEATO ESCOLAR y UNO DE NUESTROS OBJETiVOS ES PASARLO
BiEN HACiENDO… TEATRO.

La introspecciones psicológicas vienen muy bien para obras naturalistas-


realistas y un trabajo profesional de emociones, subtextos y acciones
psicotécnicas estanislavskianas que se controlen y se sepan llevar, fuera y
dentro del escenario, pero si no lo tenemos claro, mejor JUGAR a buscar
estados de ánimo positivos, dejándonos los negativos.

Juguemos al conocidísimo juego estanislavskiano: ¿Qué


pasaría si…
… fueras una persona de 40 años sin trabajo…

… fueras un niño de 7 años…

… si fueras un tío con voz cascada de fumador…

… un bailarín profesional…

… si fueras rico…

… si te encontraras con …

… si tuvieras un accidente y cojearas del pie izquierdo…

… si miraras de arriba abajo a las personas…

DESDE EL PUNTO DE VISTA… físico

DESDE EL PUNTA DE VISTA… vocal (voz)

DESDE EL PUNTO DE VISTA… intelectual: intenciones, pensamientos, ideas,


formas de ser y pensar (cómo pensaría este personaje, cómo reaccionaría
ante…), qué tipo de lenguaje utilizaría…

A partir de un sentido:
Vista:
- Enseñamos UNA FOTO ( una imagen) y los alumnos parten
de esa posición; se ponen delante de los compas y van colocándole una voz
a esa imagen viva q están reproduciendo/ (re)interpretando.

Ven la (com)posición corporal de la imagen; la reproducen y parten de ahí.


No importa demasiado lo que dicen sino la forma en q lo dicen y cómo se
mueven... la actitud corporal que van creando, la forma de moverse, de ir
hablando, de ir encontrándole cierto carácter a ese personaje.

Tenemos un primer brochaz. No hay que darle más vueltas. Estamos en la


cocina del teatro, en el laboratorio. Vamos, en el taller: construyendo
prototipos, maquetas, trozos de tela, ensamblaremos luego aquí,
pegaremos allá, desecharemos este rasgo, aquel movimiento...

No hace falta q sean imágenes de caras. Puede ser alguna imagen en la que
se vea las manos de un pintor, las de un cartógrafo, las manos de un ama
de casa fregando, de un preso, detalles de la anatomía humana que
(de)muestren alguna característica o sugerencia para motivarnos e
impulsarnos a hacer alguna propuesta intuitiva rápida…

Podemos partir de la posición o actitud de alguna estatua, pintura u otra


obra de artes plásticas. Hay cuadros o esculturas de una sola persona, de
parejas o de grupos enteros y a veces muy numerosos. Nos preguntamos
quién puede ser éste o aquella. Qué hacen en el cuadro. A quién miran y por
qué. Inventamos un pasado para el personaje y, a partir de su posición, una
forma de hablar, un tipo de lenguaje, unos gestos, maneras, intenciones…
una “forma de ser”.

- Podemos partir de un color: cómo harías un personaje (y se


enseña una tela de color rojo vivo, por ejemplo) cuya personalidad fuera así,
como esta tela, 100 % rojísima viva: cómo andaría, cómo hablaría, qué
carácter tendría, cómo saludaría, cómo reaccionaría ante un problema... ¿y
cómo amaría? ¿cómo aceptaría la muerte o un destino trágico?

Olfato:
- ... partir de un olor: un personaje que sea "olor de basura" (¿un
banquero? ¿un terrorista que mata inocentes? ¿un pederasta?...) o por el
contrario que huela a la fragancia más exquisita según el gusto del actor: un
personaje "lavanda" o "chanel nº 5"... cómo hablaría cada uno de ellos, con
qué tipo de palabras y sobre todo con qué tono, con qué cadencia, qué
composición corporal tendría un olor a "caca" a "pipas", a "campo de
naranjos", a paella o a pan recién hecho... cómo sería un personaje...
"Mmmmmm sabroso sabrosón... rico rico..."

Oído:

- ... partir de cualquier sentido. hEMOS HABLADO del color y olor pero
podíamos empezar a construir un personaje partiendo de improvisaciones

con un sonido.

Me han hecho creer durante años que dar música en el cole era tocar la
flauta y saber algunas cosas de historia de la música pero el oído percibe un
universo sonoro capaz de (re)crear infinitas sensaciones internas y
externas: cómo sería un personaje que hable con voz de pito, o voz de oso
cavernario.

Pero no sólo la voz sino que podemos intentar dar unos brochazos al
personaje buscándole una forma de moverse semejante al "traqueteo de un
tren" (como sonido o las asociaciones que le vengan al actor-alumno
relacionadas con ese traqueteo) o al sonido del "agua de un río que discurre
mansa... o agitada... o cuando se despeña en una catarata abismal"...

… sonidos o ruidos metálicos a partir de los que asociar la voz, asociar un


movimiento, una forma de mover los pies, un tic en las manos, en los ojos…

… susurros de viento para escenas de amor, melodías de jazz y blues para


cuerpos solitarios y
…palabras que suenan a… esto o aquello…

… ritmos sonoros para (re)producir ritmos corporales… bio-ritmos. El ritmo


interno de este personaje es lento, rápido, estresado...

Este personaje tiene un ritmo interno lento pero tiene prisa y de esa
contradicción encontramos que se podría mover… pruébalo, ensáyalo.

Estamos en el laboratorio del teatro: improvisa. Improvisemos por parejas,


por tríos. Uno detrás de otro. Todos juntos haciendo de…

… pitido de cafetera, de tambor de samba, de gong…

El sonido nos lleva al ritmo, al movimiento. Cada personaje tiene un


movimiento, un ritmo, una forma de moverse, de gesticular, de expresarse
corporal y vocalmente… vamos a jugar con esas variables y a ir
construyendo personajes diferentes a nuestra personal forma de movernos,
de hablar, de gesticular..

Tacto:
Tocamos y percibimos el viento, el frío, el calor…

Con los ojos vendados tocamos algo: un objeto con una textura… metálica,
áspera, dura, algodón, vidrio… a partir de la sensación percibida andamos,
asociamos un movimiento, una forma de decir la palabra que es ese
objeto…

Es un personaje “frío”, “ardiente”, “helado”, “húmedo-pantanoso-


cenagoso”…

… cómo se movería, en qué trabaría bien y en qué mal, qué amigos tendría.
¿Tendría familia?...

Gusto:
Mmmmmmm!! Un personaje sabroso rico rico…

¿Cómo sería un personaje “picante”?

¿Y un personaje “dulce como el azúcar”? ¿Y como el “azúcar moreno”?

¿Cómo empezaríamos a movernos sentados en el suelo de la sala de trabajo


como la nata de un pastel?

¿Y cómo andaríamos por la sala siendo un flan? ¿Un personaje nervioso…


“como un flan”? Y ahí qué sentido o sentidos intervienen al mismo tiempo:
¿la vista, el olfato si lo olemos? ¿El gusto a flan… de qué sabor?

Un personaje “amargo”… amargao.. que ni hace ni deja hacer, ni da ni


acepta. Ha nacido para joder.

Un personaje que sabe… y sabe.

Un personaje salino…

…desértico…

…frío… helado, glacial. Una familia glacial. Fría. Una familia sueca que se
hace el sueco en sus relaciones. Miran para otro lado. Un personaje que
mira para otro lado. Que habla sin mirar directamente a los ojos. Que da de
lado. Que mira de lado. Que habla “de lado”, disimulando, sin decir toda la
verdad ni mentir del todo…

Un personaje limón. Premios naranja (al más simpático) y limón (al más
ácido). Y esto de más simpático y más amargo… ¿cómo lo vemos en la
forma de contestar, de responder con los gestos y actitudes corporales…?

¿Tienes algún tic con gusto a “krík-krík” de patatas fritas cuando se rompen
en la boca?

¿Cómo es una familia “espaguetti” italiana?


¿Y una familia entera tipo “salchica alemana de frankfurt”?

Unos tipos oleaginosos, aceitosamente sibilinos, se mueven de forma casi


como un reptil… sinuosamente, con ese sabor pegajoso (y rico rico) del
aceite de oliva pero… vamos a dotarle de sentido al movimiento, a las
intenciones… es un aceite que se extiende en… una trama de corrupción…
toco y corrompo… hablo y contagio mis trapicheos… converso y embauco…

¿Cómo viste un personaje “sopa de ajo”? ¿Cómo habla y qué reacciones


tiene y suscita cuando besa en la boca?

¿Y una paella? Somos un personaje colectivo. Somos una paella. Somos una
“familia paella”. Siempre de domingo, todos juntos y en lío constante: el
crepitar de la leña y el sol y los críos jugando y la abuela y el abuelo, y el
padre que es la única comida que sabe hacer pero no deja acercarse a
nadie al paellero y él manda y está orgulloso y la madre está con su madre
y los hijos…

.. los hijos… de árbol en árbol, tirándose piñas y escondiéndose por entre los
sabores a garrofa y a tierra de cultivo… haciendo psicomotricidad sin saber
qué es eso ni falta que hace, haciendo personajes sin saberlo, viviendo en
la naturaleza sin libro de texto, jugando sin saber lo que es el juego: en
relativa… libertad.

PODEMOS MEZCLAR VARIOS SENTIDOS. A veces lo difícil es separarlos.

Pero podemos hacer alguna actividad muy sencilla:

llevar algún frasco de especias y vendarles los ojos:

olemos el orégano, la pimienta, la nuez moscada, el romero, el tomillo…

y luego reproducimos con un gesto facial, corporal, vocal, aquello que


asociamos a ese olor.

Tb’ podemos asociar un recuerdo, una situación, inventar un movimiento o


frase que nos empuja a descubrir, casi sin querer, un rasgo que
aprovecharemos para un personaje u otro.
Podemos descubrir personajes para nuestros compas de grupo: mezclarlos,
reinterpretarlos una vez los tenemos. Maquillarlos, cortar por aquí, añadir
por allá, jugar al botón de las intensidades y mover ese personaje del 1 al
10.

Más exagerado ese movimiento. O menos.

Este personaje vamos a probarlo como si hablara con susurros pero al 2:


despacito, como si tramara algo, como si fuera un serpiente. Pero de vez en
cuando saca la lengua bífida y advertimos su peligro.

Haremos tarjetas de ida o vuelta: un camino para llegar o un camino


deducido de lo visto en una improvisación…

– Es un personaje claramente amarillo chillón, que huele a lima, sabe a


frambuesa dulce dulzona y suena al klín-klín de los hielos cuando
chocan en un cóctel que se bebe en una tumbona de una playa
tropical. Vamos a verlo en escena.

– Es un personaje rojo oscuro tirando a granate. Como si fuera sangre.


Huele a hígado de cerdo o vísceras, como cuando estás pegado al
mostrador de la carnicería. Sabe a carne picada y suena al cuchillo
que se afila: ese chasquido metálico y agudo que presagia
desgracias. A ver cómo anda ese tío.

– Es verde esperanza. Huele a kiwi o a césped recién regado. A pradera


o a jacintos o Donpedros o Galándenoche o florecicas nocturnas que
emborrachan el ambiente y trasportan a paraísos. Sabe a gloria
bendita: a lo que más te guste. A pastel de manzana, a sorbete de
limón dulce, a tu plato exquisito favorito tomado en tu compañía
soñada en un lugar en el que desearías estar. Suena a Carlinhos
Brown salvando mundos jóvenes en Bahía. A músicas étnicas no
comerciales que liberan almas y hacen vivir unos segundos de
paraíso… Haz una escena de amor partiendo de ese personaje.
Cuéntale cosas de tus viajes y tus experiencias a ese o esa chica.
Estáis hechos el uno para el otro. Él se llama Romeo. Ella Julieta.
– Es negro negro oscuro zaíno bragao. Huele a alquitrán o petróleo.
Sabe a café amargo sin azúcar si te gusta lo dulce o a café
sobrecargado de sacarina si te gusta el café amargo. Suena a
campanada de muertos. Es un personaje, por ejemplo, de los jefazos
de bancos que han tramado durante años enriquecerse como sea sin
compartir nada a cambio y crear la crisis mundial en la que andamos
metidos y luego sacarle dinero al estado para seguir haciendo lo
mismo a nuestra costa.

¿Cómo se movería un personaje así? ¿Cómo vestiría? ¿Qué móvil


llevaría? ¿Quién sería su chófer y en qué coche iría a qué hotel de
dónde para reunirse con qué tipo de personajes similares a él?

Estímulos textuales:
He dejado para el final el estímulo textual porque es el que más utilizamos
y -en principio- el que más controlamos. Todo profe es capaz de encontrar
diferentes traducciones de un texto, diferentes versiones… estudios
sesudísimos filológicos, históricos, comparativos… de diferentes visiones del
texto que vamos a trabajar (si trabajamos un texto) si es de un autor
conocido y, si lo escribimos nosotros, tampoco tenemos problemas para
hablar del texto, de los personajes que hemos inventado en relación a ese
texto y al revés.

El profe, en general y la mayoría de veces, somos animales de texto, no de


teatro. ¿Por qué deberíamos ser de otra manera si no nos han enseñado
otra cosa? Yo soy profe de griego. Me han enseñado a traducir. Poco más.
¿Por qué debería saber de teatro y no partir del texto, si soy filólogo?
Respuesta: porque no estoy haciendo de filólogo sino de profe de teatro y
en teatro, a parte del texto, hay que aprender, primero a … hacer… teatro.
Evidente, ¿no?

Bueno, ese enfoque meramente textual a partir del cual montar toda la
actividad de teatro, no me parece interesante. O al menos empezar por ahí,
seguir sólo por ese camino y morir en la textualidad como gran
superobjetivo.

Al menos para mí, así que en este apartado yo trabajaré el texto (ahora, en
este momento) como un trampolín para ayudar a construir un personaje,
mejor dicho, algún rasgo de un personaje que estemos buscando o
trabajando… como un estímulo al igual que un color, olor, elemento del
vestuario, etc…

Podemos hacer recortes de cartulinas con frases breves sacadas de obras


que nosotros conozcamos. Tb’ las podemos inventar.

Por ejemplo:

“¡¡ UN CABALLO: Mi REiNO POR UN CABALLO !!

“Ay mísero de mí… Ay infeliz”

“¿No es verdad, ángel de amor,…”

“Oh, quién tuviera una Musa de Fuego…”

Iba a escribir más frasecitas, pero como os dije antes, los profes, de textos y
libros, vamos sobrados. Los clásicos, podéis elegir entre vuestras comedias
aristofánicas o plautoterentinas que más os gusten o entre las tragedias…
aquellos fragmentos o frases clave que marcan un personaje, lo definen…
se trata de ayudar, con un estímulo textual, a lanzarse a la piscina de la
Construcción del Personaje.

Los no clásicos, podéis hacer un corte en la línea de espacio y tiempo por


donde más os guste o convenga en la Literatura Universal, y escribir frases
de quien queráis para que sirvan de “concreto” a los chavales.

“Ah, quién tuviera un texto de fuego para ascender a los cielos más claros
de la interpretación…”

¿Cómo sería un personaje que se llamara…

Antígona: (uy pues seguro que era un travesti o un transexual. Así, como muy, comu muy
mal operado, con esos labios y tetas reventones… hablaría… se movería… sería descarado/a,
cantaría fatal, ji…)

Praxágora: (uy pues ésta o éste seguro que es un médico intelectualoide psicoanalista,
que para pedirte el nombre está media hora contándote un rollo que tira para atrás. Lleva
barba o, si es mujer, traje de chaqueta…)

Edipo: (uy pues este Edipo está agilipollao de nacimiento. Parece que le falte un hervor,
como aquel que dice. Dice unas tonterías. Fíjate que el otro día… Edipo es pijo, infantiloide
en el peor sentido dela palabra. Lleva polos del lagarto y huele a colonia de esa que anuncia
al portador a 10 metros. Una ricura, el Edipo éste…)

Las Euménides: (uy este es un grupo de de pop-rock o hip-hop. Son antiguas amas de
casa que se han rebelado y tocan la batería sobre el cuerpo de sus maridos. Una caña.
Tienen letras antitodo. Visten tal como van por la calle. Sin glamour ninguno. Su
representanta se llama Lisis. Creo que el nombre entero es Lisístrata. Se las trae, la Lisis)

Bueno, el caso es jugar a hacer de personajes. Luego, los autores va y


resulta que han escrito obras geniales de teatro conde viven y habitan esos
personajes u otros, pero a nosotros, los del teatro escolar (2 horas
semanales regladas) no nos ha de obsesionar montar enterito el Hamlet o
cosas así. Y los del teatro cmo actividad extraescolar, pues… según
vuestros objetivos y pretensiones.

Jugar, jugar, jugar… los caminos de la creación teatral se pueden


estructurar, secuenciar, organizar. Podemos progresar en la búsqueda e ir
haciendo mejoras técnicas en la interpretación y construcción del personaje.
Todo depende de cómo y con quién juegues al teatro.

VENGA, HAZTE UNA DOCENiTA DE PERSONAJES CON TUS CHAVALES y


LUEGO HABLAMOS

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