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Ciclo Del Cobre

El ciclo del cobre es un proceso químico que ilustra transformaciones del cobre a través de diferentes estados de oxidación, demostrando principios de química redox y conservación de la materia. La práctica experimental incluye reacciones como oxidación, precipitación y reducción, permitiendo a los estudiantes observar la reactividad del cobre y aplicar conceptos fisicoquímicos. Este estudio es fundamental para la enseñanza de la química inorgánica y resalta la importancia de los equilibrios redox en los procesos químicos.

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Ciclo Del Cobre

El ciclo del cobre es un proceso químico que ilustra transformaciones del cobre a través de diferentes estados de oxidación, demostrando principios de química redox y conservación de la materia. La práctica experimental incluye reacciones como oxidación, precipitación y reducción, permitiendo a los estudiantes observar la reactividad del cobre y aplicar conceptos fisicoquímicos. Este estudio es fundamental para la enseñanza de la química inorgánica y resalta la importancia de los equilibrios redox en los procesos químicos.

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1

Ciclo del cobre

María Paula Zuluaga Quintana

Luis Angel Mestra Negrete

Nicolás Tirado Pérez

Gabriela Sofía Martínez Carvajal

Universidad de Córdoba

Departamento de Educación

y Ciencias Humanas

Licenciatura en Ciencias Naturales y Educación Ambiental

Química inorgánica

Docente a cargo

William De Jesús Blanco Bedoya

18/11/2025

Montería - Córdoba
2

Introducción

El estudio del ciclo del cobre constituye una herramienta fundamental para

comprender la reactividad, los cambios de estado de oxidación y la estabilidad de los

compuestos inorgánicos derivados de este metal. El cobre, al ser capaz de pasar por distintas

transformaciones químicas sin perderse durante el proceso, permite ilustrar principios

esenciales de la química redox, como la oxidación, la reducción, la precipitación, la

descomposición térmica y la neutralización. Estas transformaciones están directamente

relacionadas con conceptos fisicoquímicos como los potenciales estándar de electrodo, la

energía libre de reacción y la estabilidad termodinámica de las especies iónicas (Atkins &

Jones, 2012).

En este contexto, la práctica experimental del ciclo del cobre busca demostrar cómo

un mismo material puede convertirse sucesivamente en diversas especies químicas —entre

ellas Cu(NO₃)₂, Cu(OH)₂, CuO, CuSO₄, Cu₂O y finalmente regresar a Cu(s)— sin pérdida

significativa de masa. A través de estas etapas, se evidencia la relación entre los estados de

oxidación del elemento, su reactividad frente a diferentes reactivos, y las condiciones que

favorecen cada transformación (Zumdahl & Zumdahl, 2014). Asimismo, el procedimiento

permite aplicar conocimientos fundamentales sobre solubilidad, precipitación,

comportamiento ácido-base y reacciones de desplazamiento metálico.

De esta manera, la práctica integra teoría y experimentación, ofreciendo al estudiante

una visión completa del comportamiento del cobre en distintas condiciones químicas.

Además, resalta la importancia de los equilibrios redox y la conservación de la materia,

aspectos esenciales para la comprensión profunda de los procesos inorgánicos y para el


3

análisis cualitativo de compuestos metálicos (Brown, LeMay, Bursten, Murphy & Woodward,

2018).

Objetivos

Objetivo general

Analizar experimentalmente el ciclo del cobre mediante una serie de transformaciones

químicas que permitan identificar sus diferentes estados de oxidación y comprender los

principios redox involucrados en cada etapa.

Objetivos específicos

1. Identificar las características químicas del cobre elemental y sus compuestos

derivados durante cada etapa del ciclo.

2. Relacionar las transformaciones observadas con conceptos fisicoquímicos como

potenciales de electrodo, estabilidad de especies y espontaneidad de reacción.

3. Ejecutar cada cambio químico del ciclo del cobre (oxidación, precipitación,

descomposición, reducción, neutralización) y registrar los fenómenos asociados.

4. Determinar el porcentaje de recuperación del cobre al finalizar el ciclo.

5. Comparar el aspecto físico de los productos sólidos y soluciones formadas durante

el procedimiento.

Marco teórico

El estudio sistemático de las transformaciones químicas del cobre tiene sus raíces en

los trabajos de Wilhelm Ostwald, químico germano-báltico y premio Nobel de Química, quien

dedicó gran parte de sus investigaciones a los equilibrios químicos, los procesos de

oxidación–reducción y el comportamiento de los metales de transición (Ostwald, 1890;

Ostwald, 1909). Ostwald desarrolló procedimientos experimentales en los que sometía


4

metales como el cobre a secuencias de oxidación, precipitación, descomposición térmica y

reducción, demostrando así la conservación de la materia y el carácter cíclico de las

transformaciones químicas. Estos estudios constituyen el fundamento conceptual de lo que

hoy se reconoce como el ciclo del cobre, ampliamente empleado en laboratorios académicos

para la enseñanza de química general e inorgánica (Latimer, 1952).

Siguiendo la línea experimental introducida por Ostwald, los ciclos modernos del

cobre muestran cómo este metal puede transformarse en diversas especies químicas sin

perderse durante el proceso. La primera etapa corresponde a la oxidación del cobre metálico

por ácido nítrico, reacción altamente exotérmica que forma iones Cu²⁺ y gases nitrogenados.

Este comportamiento coincide con los principios redox descritos en los textos clásicos de

química inorgánica y fisicoquímica (Atkins & De Paula, 2014). Posteriormente, la adición de

hidróxido de sodio produce el precipitado azul de hidróxido de cobre(II), una especie cuya

formación está asociada con la hidrólisis de cationes metálicos y los equilibrios ácido–base,

fenómenos ampliamente documentados por Atkins y Jones (2012).

Al calentar este hidróxido, se forma óxido de cobre(II), sólido negro cuya estabilidad

térmica y energía libre de formación han sido estudiadas tanto en contextos fisicoquímicos

como en investigaciones históricas sobre óxidos metálicos (Chang & Goldsby, 2016). Dicho

óxido reacciona posteriormente con ácido sulfúrico dando lugar al sulfato de cobre(II), una de

las sales más comunes del cobre, tradicionalmente caracterizada en estudios cristalográficos y

electroquímicos (Petrucci et al., 2017).

La etapa final del ciclo implica la reducción del ion Cu²⁺ mediante zinc metálico, un

proceso explicado por la serie electroquímica y la diferencia de potencial estándar entre

ambos metales. Este fenómeno, esencial para comprender la reactividad relativa de los
5

elementos, está ampliamente sustentado en textos contemporáneos de redox y química general

(Zumdahl & Zumdahl, 2014; Brown et al., 2018). La regeneración del cobre metálico

confirma tanto la conservación de la materia como la coherencia termodinámica de todo el

ciclo, aspectos fundamentales ya discutidos en el trabajo clásico de Latimer (1952) sobre

estados de oxidación.

Así, el ciclo del cobre actual no constituye solo un conjunto de reacciones de

laboratorio, sino la evolución moderna de los experimentos realizados por Ostwald, cuyos

principios continúan vigentes en la enseñanza de la química. Su estudio permite comprender

cada transformación como parte de un sistema químico interdependiente sustentado en leyes

de equilibrio, termodinámica y reactividad de metales de transición, pilares fundamentales de

la química inorgánica.

Materiales y reactivos

3 Beacker de 50 ml

Ácido nítrico concentrado

Plancha de calentamiento o mechero

Hidróxido de sodio 2M

1 Soporte universal

Ácido sulfúrico 2M

1 Malla de asbesto

Granallas de Zn

1 Probeta de 50 ml

Tartrato de sodio y potasio

Balanza analítica
6

Glucosa

1 Agitador

Ácido clorhídrico 2M

1 Cápsula de porcelana

Ácido clorhídrico concentrado

Pinza y nuez para soporte

Metanol

Agua destilada

Acetona

Pedazos de cobre de reciclaje

Procedimiento experimental

1.Disolver el cobre

El cobre metálico se reacciona con ácido nítrico para formar nitrato de cobre

(Cu(NO₃)₂).

2. Formar el hidróxido

Se añade hidróxido de sodio (NaOH) para precipitar hidróxido de cobre(II) (Cu(OH)₂).

3. Convertir a óxido

El precipitado se calienta para descomponerlo y formar óxido de cobre(II) (CuO).

4. Formar sulfato de cobre

El CuO se disuelve en ácido sulfúrico para obtener sulfato de cobre(II) (CuSO₄).

5. Reducir y recuperar el cobre

Se agrega zinc metálico para reducir los iones Cu²⁺ y regenerar cobre sólido.

Figura 1
7

Solución inicial tras la disolución del cobre con ácido nítrico.

Nota. Se observa un beaker con una solución azul celeste, correspondiente a los iones

Cu²⁺ formados luego de que el cobre metálico reaccionara con ácido nítrico concentrado.

Figura 2

Adición de ácido nítrico a la muestra de cobre.


8

Nota. Se agrega ácido nítrico concentrado sobre la muestra de cobre metálico, proceso

altamente exotérmico donde se liberan vapores de óxidos de nitrógeno.

Figura 3

Formación de capa superficial tras completar la reacción con ácido nítrico.

Nota. Se observa una película superficial producto de la liberación de gases (NO₂) y la

oxidación completa del cobre a Cu²⁺.


9

Figura 4

Dilución de la solución con agua destilada.

Nota. Se añade una pequeña cantidad de agua destilada para diluir la solución

resultante antes de la adición de NaOH.

Figura 5

Inicio del calentamiento tras agregar hidróxido de sodio en exceso.


10

Nota. La solución comienza a oscurecer a un azul más profundo debido a la formación

del precipitado de hidróxido de cobre(II), Cu(OH)₂.

Figura 6

Coloración azul muy oscura durante el calentamiento.

Nota. Bajo agitación y calor, el precipitado azul se transforma gradualmente en óxido

de cobre (II) negro, CuO.

Figura 7

Precipitado marrón oscuro tras el calentamiento prolongado.


11

Nota. El precipitado toma un color marrón oscuro, indicativo de la deshidratación y

estabilización del óxido de cobre (II) o de la aparición de cobre metálico reducido

parcialmente.

Figura 8

Precipitado marrón después de la calcinación.


12

Nota. Se observa un sólido marrón consistente con CuO calcinado de manera

controlada sin superar los 1000 °C.

Figura 9

Disolución del calcinado en ácido sulfúrico 2 M.

Nota. La mezcla muestra un tono verde celeste con sedimento marrón al fondo,

producto del inicio de la reacción del CuO con H₂SO₄, previo a la completa difusión.

Figura 10

Formación de solución verde menta durante el calentamiento.


13

Nota. El sistema se calienta y agita, adquiriendo un tono verde menta característico de

la conversión gradual hacia sulfato de cobre (II), CuSO₄.

Figura 11

Aparición de cristales en solución verde menta.


14

Nota. El calentamiento con evaporación favorece la formación de cristales intermedios

antes de obtener CuSO₄ totalmente definido.

Figura 12

Solución azul clara con cristales tras la evaporación casi completa.

Nota. El tono azul claro se asocia a CuSO₄ y los cristales indican la etapa previa a su

completa cristalización.

Figura 13

Cristales formados de sulfato de cobre (II).


15

Nota. Se observan cristales azul celeste de CuSO₄ luego de la evaporación y posterior

redilución con agua.

Figura 14

Reducción del Cu²⁺ mediante adición de zinc metálico.


16

Nota. Se observan dos bolitas marrones de cobre metálico en el fondo del beaker

mientras la solución permanece azul celeste.

Figura 15

Cobre metálico recuperado sobre papel absorbente.

Nota. Las dos bolitas marrones corresponden al cobre regenerado tras ser separado del

sistema.

Figura 16
17

Residuos restantes en el beaker tras separar el cobre metálico.

Nota. Se observan restos marrones que corresponden a material residual del proceso

de reducción con zinc.

Análisis de resultados

El desarrollo experimental permitió observar de manera clara las transformaciones

químicas que experimenta el cobre a lo largo de su ciclo, confirmando que, aunque cambia de

especie molecular en diferentes etapas, el elemento se conserva cuantitativamente. Cada color,

precipitado o cambio de fase evidenció el avance de las reacciones asociadas a los procesos de

oxidación, precipitación, deshidratación, disolución y reducción propios del ciclo del cobre.

En la primera etapa, la disolución del cobre metálico en ácido nítrico produjo una

solución azul celeste característica de los iones Cu²⁺ en fase acuosa. La formación de una capa

superficial y la aparición de gases rojizos coincidieron con la liberación de dióxido de


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nitrógeno (NO₂), confirmando que la oxidación del cobre se llevó a cabo de manera completa.

Este primer resultado evidenció el paso de cobre metálico (estado 0) a ion Cu²⁺ (estado +2),

estableciendo la base del ciclo.

Posteriormente, la adición de hidróxido de sodio generó un precipitado azul claro

correspondiente al hidróxido de cobre (II), Cu(OH)₂. Este cambio de aspecto indicó la

transición del ion en solución hacia un sólido insoluble, lo que permitió visualizar una primera

transformación física evidente. El calentamiento continuo promovió la deshidratación del

hidróxido, lo cual se manifestó en la transformación del sólido azul a un precipitado negro,

característico del óxido de cobre (II), CuO. Este cambio de color resultó particularmente

significativo, pues confirmó la descomposición térmica del hidróxido y representó una de las

etapas más notorias del ciclo.

La calcinación posterior estabilizó el óxido, y su tratamiento con ácido sulfúrico

produjo una solución azul brillante, distintiva del sulfato de cobre (II). La aparición de

tonalidades verdes durante el calentamiento y la presencia de cristales en formación

evidenciaron estados intermedios que precedieron a la cristalización final del CuSO₄. Este

proceso confirmó la solubilidad del óxido en un medio ácido y la regeneración del ion Cu²⁺ en

una nueva forma química, reafirmando la naturaleza cíclica del sistema.

La reducción con zinc permitió recuperar nuevamente el cobre metálico, observado

como bolitas marrones que se separaron con facilidad de la solución. Este resultado validó las

predicciones de la serie electroquímica, donde el zinc desplaza al cobre en solución debido a

su mayor tendencia a oxidarse. La presencia de residuos marrones en el beaker indicó restos

de cobre u otros subproductos propios de la reacción redox, pero sin comprometer la

identificación del sólido principal.


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En conjunto, los cambios observados desde los tonos azul celestes iniciales, pasando

por precipitados azules, negros, verdes y cristalizaciones azuladas, hasta la recuperación del

cobre metálico confirmaron experimentalmente las reacciones teóricas esperadas. Cada

transformación coincidió con los estados de oxidación y fases descritos en la literatura para el

ciclo del cobre, demostrando tanto la conservación del elemento como la utilidad del

experimento para comprender procesos fundamentales de la química inorgánica.

Resultados

Realizar el diagrama de la experiencia.

2. Organizar la discusión de resultados presentándolas en una tabla a tres columnas:

Observaciones, explicación, ecuación en cada etapa.

Tabla 1

Observaciones, explicaciones y ecuaciones del ciclo del cobre

Observaciones Explicación Ecuación


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Durante la etapa de En esta parte del Cu + 4HNO3 —> Cu(NO3)2

disolución de cobre metálico procedimiento, el ácido + 2NO2 + 2H2O

en ácido nítrico, la muestra de nítrico actúa como agente

metal se disolvió lentamente. oxidante. El Cu se oxida a

En el proceso, se liberó un Cu²⁺ y se forma nitrato de

gas café/rojizo (NO₂). La cobre(II). El color azul

solución se tornó de un color corresponde al compuesto

azul intenso. acuoso de Cu²⁺.

Al añadir NaOH, la solución Los iones Cu²⁺ reaccionan Cu²⁺ + 2OH⁻ —> Cu(OH)2

se volvió turbia y se formó un con OH⁻ generando hidróxido

precipitado azul claro. de cobre.

Al calentar, el precipitado El calor actúa sobre el Cu(OH)₂ –∆→ CuO + H2O

azul cambió gradualmente a Cu(OH)₂ para formar óxido

negro. de cobre(II) (CuO), el cual es

negro.

Al agregar ácido sulfúrico, el El ácido sulfúrico convierte al CuO + H2SO4 —> CuSO₄ +

sólido negro comenzó a CuO nuevamente en una sal H2O

disolverse y la solución soluble de cobre, en este caso

volvió a adquirir un tono sulfato de cobre, CuSO₄.

azul.

Al introducir las granuladas El zinc reduce los iones Cu²⁺ Zn + Cu²⁺ —> Zn²⁺ + Cu

de zinc, se observó a Cu. El Zn se oxida a Zn²⁺ y

efervescencia, también hubo pasa a la solución, mientras


21

una pérdida gradual del color que el cobre se encuentra

azul y formación de un sólido nuevamente como metal.

rojizo/café (cobre metálico).

Nota. La tabla presenta cada etapa química del ciclo del cobre, relacionando las

evidencias experimentales con los cambios estructurales de las especies químicas y con las

reacciones balanceadas que explican cada transformación.

3.Presente lo realizado en forma de un ciclo hasta donde se pudo hacer.

El ciclo de transformaciones efectuado corresponde a las siguientes etapas:

Figura 17

Diagrama del ciclo químico del cobre observado en el laboratorio.


22

Nota. El diagrama representa las etapas principales del ciclo del cobre, incluyendo los

cambios de color y las transformaciones químicas observadas durante el procedimiento

experimental, con el fin de visualizar de manera integrada las reacciones de oxidación y

reducción involucradas.
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• Cobre metálico (Cu⁰) → Cobre(II) en solución (Cu²⁺).

Oxidación del cobre con ácido nítrico.

• Cu²⁺ → Cu(OH)₂ (s).

Precipitación con hidróxido de sodio.

• Cu(OH)₂ → CuO (s).

Deshidratación térmica formando óxido de cobre(II).

• CuO → Cu²⁺ nuevamente (como CuSO₄).

Disolución del óxido con ácido sulfúrico.

• Cu²⁺ → Cu metálico.

Reducción final mediante zinc.

Este ciclo permitió observar la variación del estado de oxidación del cobre y su

conversión entre formas sólidas, iónicas y metálicas, completando así el ciclo del cobre hasta

la recuperación del metal. (sin pasar por la etapa de calcinación).

Cuestionario

1.Según su consulta, qué otras reacciones se pueden agregar al ciclo o anexar por los

alrededores.

Además de la oxidación elemental / disolución de Cu → Cu²⁺, y la formación de

óxidos, en las cercanías del montaje experimental suelen aparecer reacciones conectadas que

conviene considerar:

• Reacciones con oxidantes presentes: HNO₃ (o peróxidos, iones Fe³⁺) oxidan Cu →

Cu²⁺ liberando NO₂/NO (en el caso de HNO₃).

• Hidrólisis y formación de hidróxidos: Cu²⁺ + 2 OH⁻ → Cu(OH)₂(s) (precipita en

medio básico).
24

• Desproporcionarían (en condiciones apropiadas): especies Cu(I) en solución

acuosa tienden a desproporcionarse: 2 Cu⁺ → Cu²⁺ + Cu(s). Esto es importante si en el

laboratorio aparecen reacciones que generan Cu⁺ (p. ej. vía agentes reductores/haluros).

• Complejación ligand-dependiente: adición de Cl⁻, NH₃, CN⁻, etc. se desplaza

equilibrando al formar complejos solubles (p. ej. [CuCl₄]²⁻ en alta [Cl⁻] o [Cu(NH₃)₄]²⁺ con

NH₃). Estos complejos hacen que sólido/precipitado se “redisperse” en solución.

2. ¿Cuál es el punto de fusión del óxido de cobre formado, cuál es su calor de

formación, su energía de red cristalina y todo esto cómo se relaciona con su

estabilidad?

• Óxido formado: el óxido más frecuente en estos ensayos es CuO (óxido cuproso/

cuprico depende); para cobre oxidado en aire/ácidos suele formarse CuO (Cu(II)O) o Cu₂O

(Cu(I)₂O) según condiciones.

• Punto de fusión: CuO presenta un punto de fusión cercano a ≈ 1326 °C (fuentes de

referencia y fichas técnicas lo reportan alrededor de 1326 °C)

• Calor (entalpía) estándar de formación: para CuO(s) ΔfH° ≈ −155…−156 kJ·mol⁻¹

(valores compilados en NIST / CRC). Esto indica que la formación de CuO a partir de

elementos es exotérmica y termodinámicamente favorable bajo condiciones estándar.

• Energía reticular: no siempre aparece como tabulado directo para óxidos

covalente-iónicos complejos, pero puede estimarse mediante un ciclo de Born-Haber: la alta

energía de red de los sólidos CuO y la considerable energía de hidratación de Cu²⁺ hacen que

el estado oxidado (CuO / Cu²⁺ en solución) sea relativamente estable frente a la formación de

Cu metálico en presencia de oxidantes. (Para cálculo concreto habría que armar el ciclo con

datos de IE, EA, entalpías de atomización y ΔfH°).


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Relación con estabilidad: el ΔfH° negativo y la alta energía de red/hidratación

explican por qué los óxidos de Cu(II) son termodinámicamente estables una vez formados;

requieren temperaturas/ambientes reductores fuertes para volver a metal.

3. ¿Cuál es la posición relativa del cobre, del aluminio y del zinc en la serie

electromotriz?

Usando potenciales estándar de reducción (E°):

• Al³⁺ + 3 e⁻ → Al(s) : E° ≈ −1.66 V (muy reductivo; aluminio es mucho más

reactivo que Cu).

• Zn²⁺ + 2 e⁻ → Zn(s) : E° ≈ −0.76 V.

• Cu²⁺ + 2 e⁻ → Cu(s) : E° ≈ +0.34 V.

Por tanto, en la serie electroquímica (de más reductivo a menos reductivo): Al (más reactivo)

> Zn > Cu (menos reactivo). Eso explica por qué Al y Zn desplazan a Cu en soluciones de sus

iones, pero Cu no reacciona con HCl simple.

4. ¿Por qué el cobre hay que tratarlo con ácido nítrico concentrado? ¿Qué sucedería

con ácido clorhídrico concentrado y diluido? (sustente su respuesta con base en los

potenciales redox).

• Motivo para usar HNO₃ concentrado: el ácido nítrico es un ácido oxidante (el ión

nitrato puede reducirse a NO₂/NO, etc.). Por ello oxida el Cu metálico a Cu²⁺ y

simultáneamente se reduce nitrógeno (p. ej. reacción típica):

\ce𝐶𝑢 + 4𝐻𝑁𝑂3−> 𝐶𝑢(𝑁𝑂3)2 + 2𝑁𝑂2 + 2𝐻2𝑂

Esto ocurre porque la pareja NO3⁻/NO2 (u otros productos) tiene potencial suficiente para

aceptar electrones del Cu⁰ (Cu → Cu²⁺ + 2 e⁻). En la práctica HNO₃ disuelve cobre y produce

sales solubles de Cu(II).


26

• Con HCl (concentrado o diluido): HCl NO es un oxidante; Cl⁻ no oxida Cu⁰ (el

par H⁺/H₂ tiene E° = 0.00 V, y Cu²⁺/Cu es +0.34 V → el cobre es menos reactivo que

hidrógeno y no se oxida espontáneamente por HCl). Por eso Cu metal no reacciona con HCl

salvo que haya un oxidante externo (p. ej. Cl₂ liberado, aire/oxígeno bajo ciertas condiciones,

o una corriente eléctrica electrólisis). En presencia de un oxidante o de altas concentraciones

de Cl⁻ y agentes oxidantes, sí se forman complejos clorocupratos (CuCl₂, [CuCl₄]²⁻).

Conclusión redox: HNO₃ disuelve Cu porque aporta un par redox oxidante con

potencial adecuado; HCl no lo hace porque no aporta un agente oxidante (sólo un ácido no

oxidante).

5. ¿En qué parte de la práctica se forma un complejo, ¿cuál es la estructura?

• Formación inmediata de complejos acuosos: cuando Cu se disuelve (p. ej. como

Cu(NO₃)₂ o CuSO₄) en agua el catión forma el complejo hexaaqua típico: [Cu(H₂O)₆]²⁺

(geometría octaédrica con fuerte distorsión de Jahn-Teller en la práctica). Este es el complejo

“base” en solución acuosa y explica el color azul verdoso de muchas soluciones de Cu(II).

• Si añades NH₃: se forma el complejo amínico [Cu(NH₃)₄(H₂O)₂]²⁺ (comúnmente

abreviado [Cu(NH₃)₄]²⁺), de color azul intenso.

• Si añades HCl / Cl⁻ en alta concentración: las aguas ricas en Cl⁻ desplazan H₂O y

se forman clorocupratos como [CuCl₄]²⁻ (tetracoordinado, más frecuente en altas [Cl⁻], o

especies mixtas [CuCl₃]⁻ etc.). Estas transformaciones explican por qué un precipitado o

sólido puede “redisolverse” al aumentar la concentración de ligando (Cl⁻).

6. ¿Por qué el complejo se redisuelve en ·ácido clorhídrico?

Porque el ion cloruro (Cl⁻) es ligando que desplaza a las moléculas de agua en la

esfera de coordinación de Cu²⁺ y forma complejos solubles de clorocuprato (p. ej. [CuCl₄]²⁻ o
27

especies aniónicas mixtas). Ese cambio de ligandos aumenta la solubilidad del cobre que

estaba como hidróxido/óxido o como el hexaaqua; el equilibrio se desplaza hacia especies

solubles en presencia de alta [Cl⁻]. En la práctica, al añadir HCl concentrado verás que los

sólidos de Cu(II) pasan a solución coloreada por formación del complejo cloruro.

7. ¿Cuál es el estado de oxidación más estable del cobre y por qué?

• En la mayoría de los medios acuosos y compuestos inorgánicos el estado +2

(Cu²⁺) es el más común y estable.

• Razones: aunque Cu⁺ tiene configuración electrónica 3d¹⁰ (aparentemente estable),

en solución acuosa Cu⁺ tiende a disproporcionarse (2 Cu⁺ → Cu²⁺ + Cu⁰) porque la energía de

hidratación y la estabilidad de enlaces/lattice para Cu²⁺ compensa la mayor segunda energía

de ionización necesaria. Por eso, Cu(II) es mucho más frecuente en compuestos inorgánicos

en condiciones oxigenadas/acuosas; Cu(I) es más estable en ambientes fuertemente reductores

o en compuestos con ligandos que estabilicen el estado +1 (ej. complejos con ligandos

blandos, ciertos haluros, compuestos organometálicos).

Conclusión

El desarrollo experimental del ciclo del cobre permitió evidenciar cómo un mismo

elemento químico puede transformarse sucesivamente a través de diferentes estados de

oxidación, sin perderse durante el proceso. A lo largo de las etapas, el cobre metálico (Cu⁰)

fue oxidado, precipitado, transformado en óxidos e hidróxidos, convertido en sal hidratada

(CuSO₄·5H₂O) y finalmente reducido nuevamente a cobre elemental, cerrando

satisfactoriamente el ciclo. Estos cambios se manifestaron visualmente mediante variaciones

características en el color, lo que confirma que los compuestos de cobre presentan transiciones
28

electrónicas d–d propias de los iones Cu²⁺, tal como se describe en la literatura de química

inorgánica (Housecroft & Sharpe, 2012).

La experiencia permitió reforzar conceptos de reacciones redox, formación de

complejos, precipitación, hidrólisis y reducción por metales más reactivos, coherentes con la

serie de actividad electroquímica. La reducción del ion Cu²⁺ por zinc, observada cuando la

solución adquiere tonos marrones asociados al cobre metálico, coincide con los potenciales

estándar reportados para esta reacción (Atkins et al., 2018). Asimismo, la obtención y

recristalización de sulfato de cobre(II) evidenció procesos de disolución y cristalización

descritos en los textos de química general (Petrucci et al., 2017).

El resultado final confirma que, aunque el cobre experimenta múltiples

transformaciones químicas, su masa puede recuperarse significativamente si las reacciones se

llevan a cabo de manera controlada. Esto demuestra uno de los principios fundamentales de la

química: la conservación de la materia. En conjunto, el laboratorio permitió comprender de

forma integral la versatilidad del cobre dentro de reacciones inorgánicas y fortalecer el

análisis cualitativo mediante la observación de cambios físicos y químicos sustentados en la

teoría.

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