Espacio de Aprendizaje: Derecho Constitucional
Catedrática: Licda. Mirna Xiomara Perdomo Orellana
Sección: N° 1
Asignación: N° 3
Tema: Partes de la constitución
Estudiante: José David Torres Kattan
Cuenta: 110140187
Villanueva, Cortes 15 de junio 2021
INTRODUCCIÓN
Tradicionalmente se ha dicho que la Carta Política está conformada por una parte orgánica y otra
dogmática. No obstante, a partir de un ejercicio pragmático de asunción de las constituciones
contemporáneas es posible establecer otro tipo de divisiones, más o menos extenso, y que puede
cruzarse con el tradicional.
Pues bien, por la parte dogmática de la Constitución (de las constituciones), se habla de aquella parte
que consagra valores superiores de una sociedad, que postula los principios y fines estatales, y las
libertades a proteger principalmente por el ordenamiento jurídico. En síntesis: se trata de un conjunto
de normas que establecen los principios básicos que orientan la vida del Estado y los derechos de las
personas.
RESUMEN
El concepto universal de Constitución la define como la ley fundamental del ordenamiento jurídico,
que se encarga de organizar al Estado y su forma de gobierno. También fija las atribuciones y los
límites del ejercicio de los tres poderes públicos. Además, establece los deberes y garantías a cada
persona.
En la estructura general de la Constitución se pueden distinguir cinco partes:
– Preámbulo: incluye los antecedentes y razones por las cuales el poder constituyente establece la
Constitución.
– Parte dogmática: entrega los valores y principios básicos, derechos y garantías constitucionales.
– Parte orgánica: fija la forma jurídica del Estado, la forma y organización del gobierno y de los
poderes Ejecutivo, Legislativo y Judicial.
– Procedimiento de reforma de la Constitución: establece los órganos, métodos y quórum para
modificarla.
– Disposiciones transitorias: son las que tienen un plazo fijo; por lo tanto, después de cumplido éste,
dejan de tener vigencia.
La Supremacía Constitucional: órganos y mecanismos
En Chile, la Constitución como norma fundamental del Estado es la fuente formal de mayor jerarquía,
a ella se subordinan todas las restantes fuentes formales. Esta subordinación es doble:
– Subordinación de carácter formal: consiste en que las otras fuentes formales deben ser creadas
por los órganos y los procedimientos que la propia Constitución establece.
– Subordinación material: es decir, que las restantes fuentes formales no pueden contradecir el
contenido o materia de la Constitución.
Los órganos que integran en Chile la supremacía constitucional son cuatro:
El Tribunal Constitucional, Corte Suprema de Justicia, Contraloría General de la República y
Tribunales Ordinarios de Justicia.
– El Tribunal Constitucional: es el órgano encargado de cautelar el principio de supremacía
constitucional.
– Corte Suprema de Justicia: ante ella se hace valer el denominado recurso de inaplicabilidad por
inconstitucionalidad de un precepto legal, según lo previsto en el artículo 80 de la Carta Fundamental.
– La Contraloría General de la República: es un organismo autónomo, que tiene como función
controlar los actos administrativos, fiscalizar los gastos del Fisco, las municipalidades y los organismos
y servicios estatales, como también llevar la contabilidad general de la Nación.
– Tribunales Ordinarios de Justicia: ante el que resulte competente, la parte interesada podrá pedir
que el acto jurídico que contravenga la Constitución sea declarado nulo.
Tipos de Constitución
En el mundo, existen diferentes tipos de constituciones, que se pueden clasificar de la siguiente
manera:
Según la forma
Pueden ser escrita y no escrita o consuetudinaria. La primera está contenida en un solo documento
escrito y promulgado, y la segunda, en tanto, es aquella en que la totalidad o parte de su contenido no
se incluye en un solo texto escrito formalmente promulgado, sino en varios.
Según el grado
De facilidad con que pueden modificarse:
– Rígidas: son las que establecen trámites y formalidades complejas para su modificación.
– Semirrígidas: establecen procedimientos especiales para su modificación, pero de un cumplimiento
relativamente sencillo.
– Flexibles: son aquellas que se modifican con facilidad.
Según su extensión
Pueden ser breves o sumarias y extensas o desarrolladas. Las primeras son aquellas que se limitan a
regular los aspectos más fundamentales de la organización política. Las segundas contienen las
regulaciones más minuciosas y detalladas.
No obstante esta composición básica que presentan las Constituciones se hace un listado de los temas
objeto de tratamiento que en ellas encontramos:
Preámbulo: se trata de una especie de introducción al texto constitucional que proclama cual
es la fuente de legitimidad del poder constituyente, los valores, principios y fines del estado. No
obstante, más adelante se definirá de manera más extensa y precisa, pues constituye una
unidad especial de este texto
Principios fundamentales en los que se sustenta el orden constitucional: se especifican
cuáles son los principios, valores y fines trazados para el Estado y ellos sirven de normas
orientadoras para la interpretación y aplicación constitucional.
Catálogo de derechos y mecanismos de protección de los mismos: el documento que
integra los diversos derechos reconocidos a la población vinculada con la Constitución. Además
se establece cuáles son los instrumentos con los que cuentan las personas para hacer valer
sus derechos.
Estructura institucional del Estado: enseña cómo se organiza el poder público en el
respectivo Estado, teniendo en cuenta que las Constituciones modernas normalmente
incorporan el principio de separación de poderes, se dice como tiene desarrollo orgánicamente.
Se trata de un organigrama de instituciones oficiales, sus relaciones, funciones, competencias
y procedimientos para la toma de decisiones importantes de lo nacional, regional y municipal.
Control Constitucional: para que la Constitución efectivamente sea la norma básica y superior
del sistema jurídico se requiere que en ella misma se contemplen los mecanismos a través de
los cuales ello se garantice su superioridad, es decir, debe indicarse cómo se hace efectiva la
guarda de la Constitución; veremos que en los Estados constitucionales actuales se opta
básicamente por dos tipos de modelos de control de constitucionalidad: control concentrado o
control difuso. (Ver capítulo VIII).
Procedimientos de reforma constitucional: con el fin de que la Constitución pueda adaptarse
a los cambios que supone la vida social y estatal sin que se presenten rupturas es necesario
que se prevea de qué manera puede modificarse el texto constitucional y por quién o quiénes.
Disposiciones transitorias, que van como anexo y después de las disposiciones
permanentes, que permiten el paso pacifico del antiguo régimen al nuevo, por el cambio de las
constituciones.
Finalmente podemos establecer como elemento informante de la Constitución, pero que se
hallan diseminados en todo su cuerpo, los elementos de supremacía constitucional, cuyo
máximo instrumento se encuentra en el control de constitucionalidad. Son mecanismos dirigidos
a establecer la supremacía de la Carta frente a las demás normas jurídicas de la sociedad,
fundamentalmente frente a la Ley, que históricamente ha disputado el carácter de superioridad.
Al preámbulo se dedica un capítulo específico, así también a los demás elementos que conforman la
Constitución, excepción hecha de las disposiciones transitorias. A ellas han de dedicarse en este
espacio algunos renglones.
Conclusiones
Conclusiones Este estudio considera la Constitución como la norma suprema que define la estructura
del Estado y los derechos fundamentales. Además, fruto de un proceso participativo y deliberativo, y
aprobada mediante referéndum, puede ser considerada una fuente para definir el constructo del Buen
Vivir y seleccionar sus dimensiones, cumpliendo con dos de los criterios definidos por Alkire.
Se presenta una definición preliminar del constructo Buen Vivir, la que debe ser revisada y completada
con otros estudios, y se cuenta con un mejor entendimiento de qué es el Buen Vivir y cuáles son sus
dimensiones.
En ese marco, la definición preliminar de Buen Vivir sería la siguiente: El goce efectivo de los derechos
de las personas, comunidades, pueblos y nacionalidades, y el ejercicio de sus responsabilidades, en
un marco de convivencia ciudadana que comprende la interculturalidad, el respeto de las diversidades
y el respeto de la dignidad de las personas y colectividades y convivencia armónica con la naturaleza,
que promueve la democracia y el bien común y antepone el interés general sobre el interés particular.
Esta definición tiene una influencia importante del enfoque de derechos humanos recogido en la
historia constitucional del Ecuador y en los tratados de derechos humanos internacionales.