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0707 2024-S1

La Sentencia Constitucional Plurinacional 0707/2024-S1 revisa una acción de amparo constitucional presentada por el Defensor del Pueblo en representación de una menor víctima de presunta tortura por parte de funcionarios policiales. La Sala Constitucional determinó que la fiscal demandada no valoró adecuadamente las pruebas presentadas, lo que vulneró derechos fundamentales de la menor, y ordenó dejar sin efecto la resolución que rechazó la denuncia, exigiendo una nueva investigación objetiva e imparcial. La decisión se basa en la necesidad de garantizar el debido proceso y la protección de los derechos de la víctima, en cumplimiento de estándares internacionales sobre tortura.
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0707 2024-S1

La Sentencia Constitucional Plurinacional 0707/2024-S1 revisa una acción de amparo constitucional presentada por el Defensor del Pueblo en representación de una menor víctima de presunta tortura por parte de funcionarios policiales. La Sala Constitucional determinó que la fiscal demandada no valoró adecuadamente las pruebas presentadas, lo que vulneró derechos fundamentales de la menor, y ordenó dejar sin efecto la resolución que rechazó la denuncia, exigiendo una nueva investigación objetiva e imparcial. La decisión se basa en la necesidad de garantizar el debido proceso y la protección de los derechos de la víctima, en cumplimiento de estándares internacionales sobre tortura.
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SENTENCIA CONSTITUCIONAL PLURINACIONAL 0707/2024-S1

Sucre, 2 de diciembre de 2024

SALA PRIMERA
Magistrada Relatora: MSc. Georgina Amusquivar Moller
Acción de amparo constitucional

Expediente: 63403-2024-127-AAC
Departamento: Tarija

En revisión la Resolución 31/2024 de 11 de abril, cursante de fs. 86 a 96,


pronunciada dentro de la acción de amparo constitucional interpuesta por
Pedro Francisco Callisaya Aro, Defensor del Pueblo del Estado
Plurinacional de Bolivia en representación de la menor de edad AA contra
Elizabeth Sandra Gutiérrez Salazar, Fiscal Departamental de Tarija.

I. ANTECEDENTES CON RELEVANCIA JURÍDICA

I.1.Contenido de la demanda

A través de memorial presentado el 9 de abril de 2024, cursante de fs. 38 a


55 vta., la parte accionante expresó los siguientes argumentos de hecho y
derecho:

I.1.1. Hechos que motivan la acción

Dentro del proceso penal seguido contra los funcionarios policiales Mary Mar
Yujra Barra, Roberto Zambrana Iñiguez, Eiver Giovanni López y Ángel Amado
Rodríguez Antonio por la presunta comisión del delito de vejaciones y torturas
del cual la menor de edad se constituye en víctima; se tiene que, el 23 de agosto
de 2023, se dispuso el Rechazo de denuncia, razón por la cual objetó tal
determinación, emitiéndose finalmente la Resolución Jerárquica
RJ/RR/ESGS/879-2023 de 19 de septiembre por la autoridad fiscal ahora
demandada, que dispuso ratificar el rechazo e incurriendo por ende en los
siguientes agravios:

Recayó en incongruencia omisiva y omisión de valoración de la prueba, pues al


momento de argumentar su objeción de rechazo, se le pidió que valore los
videos de cámaras de seguridad y el elemento denominado “CD marca Value
1
Videos de Facebook”, que demuestran la agresión que sufrió la menor de edad
a manos de un funcionario policial; sin embargo, la autoridad ahora
demandada, no se pronunció sobre este agravio y omitió valorar tales
elementos, pese, a que los mismos constaban en el cuaderno de investigación y
que fueron mencionados en la Resolución de rechazo.

Dentro de la valoración probatoria, señaló erróneamente que las declaraciones


testificales de la educadora y las dos compañeras de la víctima son
contradictorias entre sí y que distan del testimonio de la víctima, además que,
estas declaraciones no identifican los apellidos o a los agresores y que por esa
falta de precisión, se generó la falta de convicción; sin embargo, esta
afirmación se realiza, sin considerar que existe un informe del funcionario
policial Héctor Hugo Pereira Molina, que dio a conocer la identidad de los
funcionarios policiales implicados en el hecho, demostrando así, que la
valoración de la prueba contenida en la Resolución Jerárquica, no se realizó en
su real dimensión, ya que de hacerlo correctamente, se hubiera detectado la
existencia de líneas de investigación pendientes, pues se debió solicitar la
pericia del video, realizando el congelamiento y captura de imágenes; y,
realizarse un desfile identificativo que contraste las imágenes del video con los
involucrados; ello, ya que no puede existir eximente de responsabilidad para
justificar la afectación a la integridad de la menor de edad víctima de presunta
tortura.

Además, la fiscal demandada, consintió la indebida fundamentación y


motivación de la Resolución de rechazo, pues en casos de tortura como este, se
debe actuar con la debida diligencia y por ello, la investigación debe ser de
oficio, más considerando que se trata de una mujer, menor de edad y privada
de libertad; por ende, se observa la afirmación de que no existen elementos
indiciarios que comprueben la probabilidad de autoría, pese a tener prueba
indiciaria suficiente; y que incluso pudo ordenar la realización de mayores
actuados investigativos con la finalidad de llegar a la verdad histórica de los
hechos.

De igual manera, la autoridad demandada, no observó que la Resolución de


rechazo en su parágrafo “iii y iv”, se fundó en que la víctima no aportó mayores
elementos de prueba; y que, los presentados por la Defensoría de la Niñez y
Adolescencia no son suficientes, ello, sin considerar que se abarca la situación
de una menor de edad, víctima de malos tratos y torturas, que exige el actuar
con debida diligencia de las autoridades y que otorga la carga de la prueba al
Ministerio Público; promoviendo por ende la impunidad de los sindicados.

El informe prestado por la educadora, el video grabado y la entrevista


proporcionada por la víctima, se constituyen en firmes elementos indiciarios
para acreditar la apertura de una investigación penal, extrañando que en la
presente causa no se contemplaran los estándares internacionales que
establecen la obligación imperativa del estado de ejecutar una investigación

2
con objetividad, y en base a la Convención Interamericana para Prevenir y
Sancionar la Tortura ratificada por Bolivia mediante la “Ley 3454 de 27 de julio
de 2006”.

I.1.2. Derechos y principios supuestamente vulnerados

Denunció la lesión de los derechos al debido proceso en sus vertientes de


fundamentación, motivación y congruencia; y, a no sufrir violencia física, sexual
o psicológica, al acceso a la justicia y a la tutela judicial efectiva; citando al
efecto los arts. 15 y 115 de la Constitución Política del Estado (CPE); y, 3, 4 y 5
de la Convención Interamericana para Prevenir y Sancionar la Tortura.
I.1.3. Petitorio

Solicitó se conceda la tutela, disponiendo se deje sin efecto la Resolución


Jerárquica RJ/RR/ESGS/879-2023, ordenándose a la fiscal demandada emita
nueva resolución que ordene la continuidad de las investigaciones preliminares
de manera objetiva e imparcial.

I.2. Audiencia y Resolución de la Sala Constitucional

Celebrada la audiencia pública el 11 de abril de 2024, según consta en el acta


cursante de fs. 78 a 85 vta., se produjeron los siguientes actuados:

I.2.1. Ratificación y ampliación de la acción

La accionante menor de edad a través de su representante, y mediante su


abogado, ratificó los términos expuestos en su memorial de acción de amparo
constitucional, y ampliándola señaló que: a) La autoridad fiscal ahora
demandada al emitir la Resolución Jerárquica RJ/RR/ESGS/879-2023 no se
pronunció sobre los videos de Facebook, pese a que fue un aspecto
cuestionado al momento de plantearse la objeción de rechazo, omitiendo
totalmente pronunciarse sobre este indicio de alta relevancia ya que demuestra
la existencia de agresión física por parte de un policía de sexo masculino; si
hubiera revisado dicha prueba, se daría cuenta que existían actos investigativos
pendientes siendo lo pertinente que ordene se realicen los mismos; b) Existió
valoración arbitraria de los elementos indiciarios, pues omite pronunciarse
sobre las pruebas presentadas, aspecto que repercute en el derecho al debido
proceso de la menor de edad AA; además de existir dos declaraciones que
estaban dentro de los elementos, que no merecieron valoración; c) Existe
también indebida fundamentación de la Fiscal de Materia, consentida por la
autoridad demandada, ya que no se tomó en cuenta que al tratarse de un caso
de presunta tortura, la investigación debe realizarse de oficio y con la debida
diligencia, más cuando se trata de una mujer de edad, privada de libertad; es
decir, la resolución establece que de acuerdo a los actos desarrollados, no se
logró establecer la responsabilidad penal, pese a contar con elementos
suficientes; de igual manera, no se desarrollaron actos investigativos que

3
permitan desechar el proceso, más considerando que se trata de un hecho de
tortura que obliga al Estado a actuar diligentemente; y, d) Se lesionó el
derecho al interés superior de la víctima, tomando en cuenta que no existió una
adecuada fundamentación y motivación de la resolución, por lo que solicita se
deje sin efecto la Resolución Jerárquica que ratifica la Resolución de rechazo.

I.2.2. Informe de la autoridad demandada

Elizabeth Sandra Gutiérrez Salazar, Fiscal Departamental de Tarija, mediante


informe presentado el 11 de abril de 2024, cursante de fs. 72 a 77 vta.,
manifestó que: 1) La acción de amparo constitucional no se constituye en una
instancia casacional como considera la parte accionante; y, sobre la
congruencia, esta debe basarse entre lo que piden las partes y lo que se
resuelve, y no entre lo que argumentan y lo que se resuelve, situación también
considerada por el Auto Supremo 297/2012-RRC de 20 de noviembre; 2)
Sobre la supuesta falta de fundamentación, motivación y tutela judicial efectiva,
la Resolución Jerárquica RJ/RR/ESGS/879-2023 realizó el análisis valorativo,
interpretativo e intelectivo; por lo que no se evidencia ningún agravio; mucho
más considerando que no cumplió con la carga argumentativa exigida para esta
acción tutelar; 3) Se expuso en la resolución el criterio sobre el valor que se le
da a los elementos de prueba aparejados realizando un contraste y valoración
integral, dando aplicación a las normas jurídicas aplicables para finalmente
resolver la misma estableciendo que los elementos probatorios recabados no
generan la suficiente convicción en relación a la participación de los
encausados; toda vez que, se evidenció que la contradicciones en las
declaraciones de los testigos e incluso en relación a la declaración de la víctima,
cuya primera declaración dista de la siguiente; tomando incluso en cuenta que
según el certificado médico, la víctima no presente lesiones en las partes en las
que indica fue golpeada, y si bien se observa que se le otorga 3 días de
incapacidad médico legal, se desconoce cómo se generaron las mismas,
debiendo considerarse incluso que la presunta víctima se encontraría imputada
por la presunta comisión del delito de lesiones por daños generados a una
funcionaria policial a quien le otorgaron doce días de incapacidad; en
consecuencia, no se advierte una incorrecta valoración de los indicios
presentados; estableciendo que los mismos no son suficientes para generar
convicción y continuar la investigación; 4) Sobre el elemento “CD marca Value
videos de Facebook”, se observa que el Fiscal de Materia, no indicó en ningún
momento que sobre este, debe realizarse una apertura, desdoblamiento o
producción magnética o digital como erróneamente entendió la parte
accionante; sin embargo, no se observa que hubiera existido una negativa o
confirmación a la proposición de diligencias, por lo que en su momento la parte
accionante debió hacer conocer su disconformidad y no simplemente no hacer
nada, siendo subsidiario el presente reclamo; aclarando que después de la
emisión del rechazo, recién se presentó un memorial por el cual se pide la
reproducción magnética o digital de los archivos audio visuales, no pudiendo
retrotraerse el proceso; 5) Se debe considerar la existencia del principio de
preclusión en el proceso penal, que impide se retrotraigan los actuados
4
procesales, ello a efectos de garantizar la seguridad jurídica; y, 6) La presente
acción incumple con el principio de subsidiariedad, pues todos los agravios
debieron haberse presentado previamente ante la jurisdicción ordinaria; pese a
ello, la citada Resolución Jerárquica cumplió con los criterios de
fundamentación y motivación.

I.2.3. Intervención de los terceros interesados

Marymar Yujra Barra, a través de su abogado, en audiencia, refirió que: i) La


Resolución Jerárquica RJ/RR/ESGS/879-2023, realizó una debida
fundamentación, no ampulosa como exige la parte accionante; además, se
debe considerar que la Resolución de rechazo, se emitió considerando la
pluralidad de sujetos, aspecto también considerado por la citada Resolución
Jerárquica que ratificó tal determinación en consideración a la correcta
individualización; ii) La Resolución Jerárquica, respecto a su persona establece
que es pertinente rechazar el proceso, puesto que de ninguna manera la
víctima señaló que ella habría vertido agresión física o psicológica, por lo que
realizando la subsunción del hecho a su conducta no se evidenció que hubiera
vertido agresión alguna; iii) Se habla de que es un delito grave, que involucra
a una adolescente y mujer, pero la presunción de veracidad debe encontrarse
respaldada y en el presente caso la Resolución Jerárquica estableció que no se
encuentra con elementos necesarios para individualizar una conducta y menos
por el delito de vejaciones y torturas que debe diferenciarse del delito de
lesiones como adecuadamente se explicó en dicha Resolución; y, iv) La acción
de amparo constitucional tiene la finalidad de precautelar derechos, no siendo
así una instancia revisora de prueba, por lo que no se evidencia ningún agravio;
debiendo tomarse en cuenta que la accionante fue en todo momento asistida
por la Defensoría de la Niñez y Adolescencia, por lo que en su momento pudo
proponer las diligencias investigativas; mientras que ahora, intenta ejercer
presión judicial para obligar que se responsabilice a alguien penalmente, no
existiendo fundamento jurídico, fáctico ni probatorio para cambiar el acto
conclusivo a una imputación formal.

Roberto Zambrana Iñiguez, Eiver Giovanni López y Ángel Amado Rodríguez


Antonio, no asistieron a la audiencia de consideración de la acción de amparo
constitucional ni remitieron escrito alguno, pese a sus legales notificaciones
cursante a fs. 63 y vta.

1.2.4. Intervención del Ministerio Público

Juan Ramón Jiménez Jimenez y Álvaro Arce Higueras, Fiscales de Materia, en


audiencia, señalaron que: a) La parte accionante trata de hacer incurrir en
error, pues ellos nunca alegaron la falta de consideración de los elementos de
prueba; b) En el presente caso existe una acusación formal contra la presunta
responsable de estos tres días de incapacidad, aclarando que el rechazo no fue
a favor de todas las personas, por lo cual no existe lesión alguna; y, c) Sobre el
“CD”, el art. 219 del CPP, establece que estos actos investigativos se realizan
5
cuando existe la necesidad de identificar al supuesto autor del hecho; y en el
presente caso, ese aspecto ya fue definido; pero más allá de ello, la acción de
amparo constitucional, no es la vía para tratar esos aspectos; considerando que
el proceso ya se encuentra en un juzgado de sentencia para su análisis con
acusación formal presentada contra una persona, por lo que no es evidente que
se está dejando en la impunidad el delito como alega parte ahora accionante.

1.2.5. Resolución

La Sala Constitucional Segunda del departamento de Tarija, mediante


Resolución 31/2024 de 11 de abril, cursante de fs. 86 a 96, concedió la tutela
solicitada, disponiendo dejar sin efecto la Resolución Jerárquica
RJ/RR/ESGS/879-2023 de 19 de septiembre; ordenando que, en un plazo
razonable se emita nueva resolución. Determinación asumida, en base a los
siguientes argumentos: 1) De la revisión de la Resolución ahora cuestionada,
se observa que si bien la autoridad demandada considera que existe
contradicción entre las declaraciones; sin embargo, olvida aplicar los principios
de sana crítica, lógica y razonabilidad, ya que los testigos en sus declaraciones
identifican que, esta menor de edad fue efectivamente agredida, además, que
ingresaron funcionarios policiales del “PAC”, que se encontraban con casco y
que uno de ellos llega a propinarle golpes y agrede a la menor llevándola a su
dormitorio, en el cual continúa con la misma; asimismo, la declaración de la
ciudadana Janeth Roxana Gareca Ortega, es puntual, y refiere que no la
dejaron salir de su habitación a objeto que pueda asumir las medidas
correspondientes por su calidad de servidora pública, lo que conlleva a
considerar a la Sala, que tales elementos no fueron valorados en su real
contexto y alcance, pues si bien la autoridad demandada considera que
existirían contradicciones, olvida que se debe hacer una valoración integral de
la prueba, pues cada testigo, por la ubicación en la que se encontraba, percibe
el hecho desde diferentes ángulos, si así se quiere considerar, pero sin
embargo todos los testigos son contrastes y uniformes al indicar que son otros
funcionarios policiales quienes ingresan a dicho internado, es así que uno de
ellos empieza a ejercer actos de violencia contra la menor; 2) La autoridad
demandada debió considerar los convenios asumidos por el Estado, en cuanto
se refiere a la obligación de erradicar toda forma de violencia, buscando
resguardar los derechos de una mujer y menor de edad víctima de los hechos
denunciados, quien se encuentra concebida como parte de un grupo vulnerable
y en base a un análisis crítico y lógico a momento de emitirse la Resolución
Jerárquica, y bajo estas consideraciones precautelar los derechos de la menor
de edad, por lo que respecto a este extremo se considera que no existe una
debida fundamentación y motivación; y menos se consideró la propia
jurisprudencia sentada en su oportunidad por el Tribunal Constitucional, con
relación a que los actos de violencia deben ser investigados y efectuarse de
oficio, garantizando la celeridad y buscando la protección inmediata de la
víctima, aun cuando ya exista la acusación; 3) Es el Estado quien tiene la
obligación de actuar con la debida diligencia y en este caso, el Ministerio
Publico, debió haber emitido los requerimientos y directrices respectivas, a
6
objetos de advertir qué funcionarios policiales se apersonaron a dicho centro de
internación, agotando de esta manera, todos los mecanismos legales
correspondientes de investigación, por lo que se puede advertir que se
afectaron y lesionaron estos derechos fundamentales, previstos en la
Constitución Política del Estado, como es el debido proceso en sus elementos
de motivación, fundamentación y congruencia, en razón a que la propia
resolución, determina ciertos hechos al establecer de manera expresa estas
atestaciones, sin embargo de manera incongruente resuelve confirmar la
resolución de rechazo; 4) En cuanto a los otros hechos denunciados, como son
el acceso a la justicia, evidentemente al lesionarse estos elementos al debido
proceso, de alguna forma se llega a lesionar el acceso a la justicia, más aun,
considerando la condición de mujer y menor de la ahora víctima, por lo que
bajo estas consideraciones, se determina advertir la tutela de estos derechos
denunciados; y, 5) Con relación a lo impetrado por la parte accionante,
respecto a que se ordene la continuación de las investigaciones preliminares,
debemos advertir que la naturaleza jurídica de la jurisdicción constitucional esta
demarcada, siendo el Ministerio Público, quien tiene la facultad de asumir las
medidas legales correspondientes.

I.3. Trámite Procesal en el Tribunal Constitucional Plurinacional

Por Decreto Constitucional de 14 de junio de 2024, cursante a fs. 109 a 110, se


dispuso la suspensión del plazo procesal a objeto de recabar documentación
complementaria; reanudándose el mismo a partir del día siguiente de la
notificación con el Decreto Constitucional de 19 de noviembre de 2024 (fs.
866); por lo que, la presente Sentencia Constitucional Plurinacional es emitida
dentro del plazo establecido en el Código Procesal Constitucional.

II. CONCLUSIONES

Del análisis y compulsa de los antecedentes que cursan en obrados, se


establece lo siguiente:

II.1. Cursa Resolución de 23 de agosto de 2023, emitida por el Fiscal de


Materia Álvaro Arce Higueras, por el cual en aplicación del art. 304.3 del
CPP, dispuso el Rechazo de denuncia a favor de Roberto Zambrana
Iñiguez, Eiver Giovanni López, Ángel Amado Rodríguez Antonio y Mary
Mar Yujra Barra, por la presunta comisión del delito de vejaciones y
torturas; que en su punto II, señaló que:

“II.- ELEMENTOS INVESTIGACIÓN RECOLECTADOS EN EL


TRANSCURSO DE LA INVESTIGACION
En el transcurso de la investigación se realizó los actos investigativos
colectándose los siguientes elementos:ç
 Formulario único de denuncia de fecha 28 de marzo de 2023 - CD marca
Value Videos de Faceboock"Directriz Inicial de Investigación de fecha 28 de
marzo de 2023

7
 Denuncia presentada por Ximena Marlene Hernández Fernández de fecha 28
de mayo de 2023
 Informe de investigación preliminar elaborado por el policía investigador
asignado al caso Sbtte. Alondra Villegas Patzi de fecha 29 de marzo de 2023
 Acta de declaración testifical de Jhaneth Greca Ortega en calidad de Testigo
de fecha 29 de marzo de 2023
 Acta de declaración testifical de Lucia Mariela Puita Linez en calidad de
Testigo de fecha 28 de marzo de 2023
 Acta de declaración testifical de Mariana Delgado Choque en calidad de
Testigo de fecha 29 de marzo de 2023
 Informe GOB./SEDEGES/U.A.S./CRSTP/N°16/2023 de fecha 28 de marzo de
2023 - CD en sobre cerrado presentado por el SEDEGES
 Requerimiento fiscal de fecha 31 de marzo de 2023 y CITE: OFN° 160/2023
de fecha 06 de abril de 2023
 Requerimiento fiscal de fecha 31 de marzo de 2023 y CITE: OF. N.°
152/2023 de fecha 10 de abril de 2023 Requerimiento Fiscal de fecha 31 de
marzo de 2023 y CITE: OF. Stria. N.° 112/2023 de fecha 10 de abril de 2023
 Informe Policial elaborado por el Policía investigador asignado al caso Sbtte.
Alondra Villegas Patzi de fecha 06 de abril de 2023
 Requerimiento fiscal de fecha 31 de marzo de 2023
GOB./SEDEGES/U.A.P.N.E/N°450/2023 de fecha 17 de abril de 2023 -CD
sobre cerrado centro de reintegración social Trinidad Peralta
-Acta de recepción de entrevista de la Victima en cámara GESELL de fecha 27 d
abril de 2023
-CD en sobre cerrado de Isabel Tejerina
 Requerimiento fiscal de fecha 20 de abril de 2023 y Entrevista Informativa da
3 victima en Cámara GESSEL 27 de abril de 2023
 Requerimiento fiscal de fecha 05 de mayo de 2023 e Informe Psicológico de
fecha 27 de abril de 2023
 Requerimiento fiscal de fecha 05 de mayo de 2023 e Informe Social G.A.M.T.
25/04/23 de fecha 10 de mayo de 2023
 Requerimiento Fiscal de fecha 15 de Mayo de 2023 e Informe Policial
elaborado por el asignado al caso Sgto. 2Do Rubén Rodríguez Gómez de
fecha 01 de Junio de 2023
 Certificado Médico Legal- Forense de Isabel Andrea Tejerina Solano
elaborado por la Dra. Erika Sakuma Calatayud médico forense del IDIF de
fecha 28 de marzo de 2023
 Informe de Investigación preliminar elaborado por el asignado al caso Sgto.
2Do Jose Rodrigo Condo de fecha 27 de junio de 2023 Acta de declaración
informativa de Mary Mar Yjura Barra en calidad de sindicado de fecha 02 de
agosto de 2023
 Acta de declaración informativa de Ángel Amado Rodríguez Barra en calidad
de sindicado de fecha 02 de agosto de 2023
 Informe de Investigación preliminar elaborado por el asignado al caso Sgto.
2Do Rubén Rodríguez Gómez de fecha 27 de junio de 2023
 Informe de Investigación preliminar elaborado por el asignado al caso Sgto.
2do Jose Rodrigo Condo de fecha 28 de junio de 2023
 Acta de declaración informativa de Roberto Zambrano Iñiguez en calidad de
sindicado de fecha 04 de agosto de 2023
 Acta de declaración informativa de Eiver Giovanni López en calidad de
sindicado de fecha 04 de agosto de 2023. Y demás antecedentes cursantes.
(…)
CONSIDERANDO: Se tiene la declaración de EIVER GLOVANNI LOPEZ de fecha
04 de agosto de 2023 conforme refiere lo siguiente: "en fecha 28 de marzo de

8
2023 a horas 06:45 am nos comunican del hecho por la radio central del CADI y
se nos instruye que nos constituyamos al centro Trinidad Peralta y por
instrucciones del Jefe de Seguridad Sof. Pedro Ticona nos constituimos al lugar
yo estaba como chofer con vehículo de sigla C-2 de la EPI central yo era chofer
y de apoyo estaba el Sgto. Bryan Quispe Mancilla, nos instruyen que vayamos a
cooperar y auxiliar a la Sgto. Blanca Quispe que se encontraba cumpliendo
funciones ahí una vez en el lugar yo no ingreso estaciono bien el vehículo e
ingreso por detrás de los funcionarios de la EPI Lourdes y detrás de mi apoyo,
quiero aclarar que el Sgto. Roberto Zambrana no asistió al lugar, ellos
ingresaron primero los funcionarios de la Epi Lourdes yo tomo contacto en el
interior con la Sgto. Blanca Quispe quien manifiesta que habría sido agredida
física y verbalmente por una menor de edad del centro Trinidad Peralta la misma
que se encontraba temblando y llorosa, también observo dos funcionarios del
PAC que ya estaban ahí posteriormente tomo contacto con la educadora la Sra.
Roxana Gareca Ortega y manifiesta que no es su función de intervenir en este
tipo de casos que tan solo ella las puede hablar a las menores posterior yo me
retire del lugar y vi que la educadora la traslado a la menor a su pieza y otra
situación desconozco haber visto.”
Se tiene la declaración testifical de Janeth Roxana Gareca Ortega de fecha 29 de
marzo de 2023 misma que refiere lo siguiente: "…me acerque más a Isabel y la
intente calmar dándole soporte moral, le prepare otro desayuno para que tome
sus medicamentos porque son bastantes, luego cuando salí al patio escuche
claramente que la Sgto. gritaba el nombre de la portera Doña Pocha como 3
veces y luego grito que la portera abra el portón que ya llego el patrullero, yo
escuche abrir la puerta y vi desde la ventana de la cocina que ingresaron los
efectivos policiales, ingreso una sola femenina que no me percate de su apellido,
el Sgto. López, ingreso otro varón con gorra y otros dos varones CON CASCO del
PAC que no pude evidenciar sus apellidos, el policía que se encontraba con
casco ingreso directamente a agredir a Isabel, quiero recalcar que la
adolescente no falto a la autoridad, no grito, el policía de PAC varón ingreso con
palabras grotescas hacia Isabel, como ella estaba sentada este policía le da una
patada, es así que yo quiero salir de la cocina pero otro policía varón me ataja y
no me deja salir de la cocina y volví a llamar a la administradora pero no
contesto, ese Policía del PAC la hace parar a la adolescente gritándole PENDEJA
DE MIERDA QUIEN TE CREES VOS y le hizo parar, cuando Isabel se paró el
policía la golpeo en el cuello y le dio una patada, las dos adolescentes MARIA Y
LUCIA vieron todo lo que paso porque ellas estaban fuera de la cocina sentadas
en sus mesas, luego los policías varones del PAC y el otro de uniforme se
llevaron a Isabel a su dormitorio y escuche los gritos de Isabel que decía QUE
YA NO LA PEGUEN, la Sgto. Quispe me pecha para que yo no Salga de la cocina
y le dije que le pasa, le echaron candado en su cuarto y el Policía que la golpeo
decía que habría que gasificarla en su cuarto para que aprenda y continuo
hablando en sus claves, luego se me acerca el Sgto. López me dijo PORQUE NO
TE HAS METIDO, y le dije que me encontré en estado de gravidez y por eso yo
no me inmiscuí en la agresión y que la Sgto. Quispe seguía agarrando el
haragán.”
CONSIDERANDO: Se tiene que de acuerdo a los actos investigativos
desarrollados dentro de la presente investigación no se ha logrado establecer
con suficientes elementos indiciarios la responsabilidad penal en contra de Mary
Mar Yujra Barra ya que de acuerdo a las declaraciones testificales cursantes de
Janeth Roxana Gareca Ortega y Lucia Mariela Puita se tiene que la funcionaria
policial habría ingresado al centro de reintegración Trinidad Peralta sin embargo
no agredió físicamente a la víctima conforme se verifica de las testificales
recepcionadas.

9
Con respecto a ROBERTO ZAMBRANA IÑIGUEZ, EIVER GLOVANNI LOPEZ Y
ANGEL AMADO RODRIGUEZ ANTONIO se tiene que dentro de la presente
investigación no se ha podido establecer con suficientes elementos indiciarios
que comprueben la probabilidad de autoría, con respecto al licito denunciado,
identificando cuál es su grado de participación.
Que, en principio se ha iniciado la investigación penal en contra de los
encausados con la finalidad de establecer las responsabilidades directas del
hecho tipificado como Vejaciones y torturas, hecho en el cual resulto víctima
presumiblemente ANDREA ISABEL TEJERINA SOLANO, sin embargo de acuerdo
a los antecedentes cursantes colectados y aportados por la Defensoría de la
Niñez y Adolescencia no se logró identificar el grado de participación de los
denunciados de forma individual y objetiva a efectos de considerar lo establecido
en el art. 302 del CPP.
Que, dentro del análisis jurídico del tipo penal descrito se puede deducir que
existe un sujeto activo especial el mismo que debe enmarcarse dentro del ilícito
señalado del Art. 295 Del Código Penal, ahora bien no basta con solo interponer
la denuncia sino que la conducta del Imputado debe adecuarse al tipo, además
de ello se debe tener los suficientes elementos probatorios para poder
fundamentar una Imputación Formal siendo que este caso no se ha aportado
suficientes elementos probatorios.
Que, de los elementos de prueba aportados y recolectados durante la etapa
preliminar de la investigación dentro de la presente causa no son suficientes
para fundar una imputación formal y continuar con la investigación: al margen
de haber ejecutado las diversas actuaciones y la debida diligencia como
corresponden. Por lo que, es atendible lo establecido en el art. 304 del Código
de Procedimiento Penal, referido a: Rechazo: el fiscal, mediante resolución
fundamentada podrá rechazar la denuncia, querella o las actuaciones policiales,
cuando: 3) La investigación no haya aportado elementos suficientes para fundar
la acusación…"
En el presente, se tiene acreditado dicha circunstancia, debido a que durante la
investigación no se ha logrado colectar suficientes elementos, y los colectados son
insuficientes, así además considerando que la víctima no aportó más elementos de
prueba y de esa manera no se pudo lograr la colección de suficientes elementos
pertinentes y necesarios que sostengan y sean consistentes para fundar una
imputación, situación que no ha ocurrido al margen de las diligencias como
órgano investigativo, y por tanto, el proceso no podría continuar, siendo
irrelevante imputar y continuar la investigación. Siendo obligación del Ministerio
Público el proteger a la sociedad y perseguir aun de oficio los hechos delictivos (de
acción pública) sobre los que tuviera NOTICIA FEHACIENTE también es su
obligación ejercer sus funciones en aplicación de los principios de empero,
Objetividad, Legalidad y Probidad, el Fiscal en el ejercicio de sus funciones tomará
en cuenta no solo las circunstancias que permitan probar la acusación, sino,
también las que sirvan para eximir o disminuir responsabilidad del imputado, en
este caso, se debe analizar si los hechos cometidos se adecúan al tipo delictivo
denunciado, sujetando sus actuaciones y el uso de los recursos a criterios de
justicia, transparencia, eficiencia y eficacia y en especial, con celeridad,
procurando evitar la innecesaria acumulación de causas que no tengan sustento
alguno y que solo afecten el derecho de las partes a obtener una adecuada y
pronta administración de justicia, más aún cuando estos hechos no se adecúan a
los tipos de delitos denunciados o a otros que sean de acción penal pública, que
no hay suficientes elementos indiciarios.
(…)

10
Que, todos los indicios de convicción recolectados son insuficientes y no
permitirá destruir el principio de inocencia consagrado en la Constitución Política
del Estado a favor del imputado.
Que de acuerdo a lo establecido por los Arts. 301 del C. P. Penal el Ministerio
Público podrá requerir por una imputación, ordenar la complementación de
diligencias disponer, el rechazo o la aplicación de una salida alternativa; reunido
los requisitos legales, sin que se hayan aportado a la investigación elementos de
convicción para fundar imputación formal, es necesario resolver la situación de
las partes, por cuanto, estas, no pueden estar sometidas a un proceso de
investigación que tenga una data exagerada y que solo afecte su derecho al
acceso a la justicia pronta y eficaz.
En conclusión no hay suficientes elementos probatorios.
Que conforme señala el Art. 304 inciso 3) de la Ley 1970, el Fiscal mediante
Resolución fundamentada podrá rechazar la denuncia, querella o actuaciones
policiales, CUANDO LA INVESTIGACION NO HAYA APORTADO ELEMENTOS
SUFICIENTES PARA FUNDAR ACUSACIÓN” (sic [fs. 7 a 13]).

II.2 A través de Memorial de 29 de agosto de 2023, María Luisa Téllez


Vásquez, Asesora Legal de la Defensoría de la Niñez y Adolescencia, en
representación de la víctima menor de edad AA, objetó la Resolución de
rechazo de 23 del indicado mes y año, manifestando como agravio que:
“1. Dentro la presente causa el Ministerio Publico, cuenta con la entrevista de la
víctima de la señora Janeth Roxana Gareca, María Isabel Alejo Aucachi y Mariela
Puita Lines quienes señalan que el día de los hechos ingresaron policías y el policía
con casco entro enojado y grito y le metió una bofetada fuerte a la víctima también
existe informes del personal del SEDGES, quienes informan las agresiones por parte
del policía con casco y también se tiene adjunto un video de las cámaras de
seguridad donde se identifica dicha agresión
Señora fiscal Departamental como vera existe suficientes indicios que nos hacen
presumir que la adolescente victima habría sufrido un hecho de agresión físicas y el
Ministerio Publico pretende dejar este hecho en la impunidad, no se puede dejar a la
víctima sin protección más cuando el art. 15 de la C.P.E señala que el estado
adoptara las medidas necesarias para prevenir eliminar y sancionar la violencia de
género y generacional, como también el Art. 60 de la C.P.E que establece que es
deber del estado de garantizar la primacía en recibir protección y socorro en
cualquier circunstancia.
Por lo que se torna de mucha importancia de continuar con la investigación para
encontrar los suficientes elementos INDICIARIOS para presentar IMPUTACION,
en contra el presunto autor de las agresiones más cuando estamos frente a una
adolescente victima vulnerable y sin la debida protección.
Señora Fiscal Departamental, el fiscal de la causa al momento de hacer el análisis a
la conclusión de la etapa preliminar a omitido lo que establece el tribunal
constitucional plurinacional mediante la sentencia N° 721/2018-s2 que indico que es
obligación de sancionar la violencia es decir que las mujeres tienen el derecho a vivir
libres de violencia y discriminación y que es deber del estado y de la sociedad el de
eliminar toda forma de violencia en razón de género, a si también se tiene el Art.
145 donde todo niño, niña y adolescente tiene derecho a la integridad
física.
Por lo expuesto se tiene que el rechazo a la denuncia agravia las garantías
constitucionales que rigen lo establecido en los art. 15 (II), 59 (I), 60 y 61 (1) de la
Constitución Política del Estado misma que precautela el interés superior de los

11
Niños Niñas y Adolescente, debiendo seguir de manera preferencial incluso de oficio
el resguardo de estos derechos, por lo que el Estado y la Sociedad deben priorizar,
extremar esfuerzos para esclarecer los hechos denunciados para que de esa manera
permitir el acceso a una justicia pronta y oportuna a las víctimas menores de edad.
En este sentido tenemos amplia legislación que resguarda los derechos de los niños,
niñas y adolescentes, en especial en casos de agresión física y psicológica a nivel
Nacional e Internacional, al respecto me permito resaltar:
1.- La Convención Sobre los Derechos del Niño ratificada por Bolivia
mediante Ley 1152 de 14 de mayo de 1990, en su art. I refiere que para
efectos de la misma, se entiende por niño todo ser humano menor de dieciocho
años de edad, salvo que, en virtud de la Ley que le sea aplicable haya alcanzado
antes la mayoría de edad, e insta en su art. 19 a que los Estados partes adopten
medidas legislativas, administrativas, sociales y educativas apropiadas para proteger
al niño contra toda forma de perjuicio o abuso físico o mental, descuido o trato
negligente, malos tratos o explotación, incluido el abuso sexual, mientras se
encuentren bajo la custodia de sus padres.
En ese sentido el art. 5 del Nuevo CNNA, establece que son sujetos de derechos del
presente Código, los seres humanos hasta los dieciocho años cumplidos.
2.- Los Instrumentos Internacionales sobre derechos Humanos ratificados por
nuestro país, en el marco de la norma prevista por el art. 31 de la Convención
Americana de Derechos Humanos que establece explícitamente "que los
derechos de cada persona están limitados por los derechos de los demás, por la
seguridad de todos y por las exigencias del bien común en una sociedad
democrática", establecen reglas para el balance de derechos que se encuentran en
tensión. En esa línea los órganos internacionales de protección de derechos
humanos han emitido reglas y normas que si bien no son vinculantes pueden
orientar nuestro criterio por referirse a delitos sexuales que es el tema que
analizamos; dichas normas han encontrado un equilibrio entre los derechos de los
procesados y de las víctimas que demuestran que los derechos fundamentales de los
acusados o la defensa no se prefiere automáticamente por sobre el derecho
igualmente fundamental de las víctimas, a la honra, la dignidad y la intimidad,
siendo este particularmente válido y cobra mayor fuerza cuando el hecho se da
contra una víctima menor de edad. Como normativa a nivel nacional tenemos: Arts.
2,4, 5,7, 8, 9 11, 12 inciso a) v 188 del Nuevo Código Niño Niña y Adolescente; Arts.
11, 76, 134 v 305 del Código de Procedimiento Penal; Arts. 15, 24, 59, 60, 61 у 410
de la Constitución Política del Estado Plurinacional; Art. 7 núm.15 de la Ley 348 para
garantizar a las mujeres una vida libre de Violencia.
Por consiguiente en atención a la normativa referida, las autoridades están en la
obligación ineludible de adoptar medidas adecuadas y aplicar la legislación especial,
para proteger la seguridad, el bienestar físico y psicológico, el desarrollo integral, la
dignidad y la vida privada de las víctimas y testigos menores, teniendo en cuenta los
factores pertinentes como la edad, género, salud e índole del crimen, y en particular
cuando contenga violencia sexual contra menores, casos en los cuales los
juzgadores deben adoptar medidas que no redunden en perjuicio de los derechos de
las menores víctimas de violencia física y psicológica” (sic [fs. 418 a 420]).

II.3. Consta Resolución Jerárquica RJ/RR/ESGS/879-2023 de 19 de


septiembre, emitida por Elizabeth Sandra Gutiérrez Salazar, Fiscal
Departamental de Tarija, mediante el cual ratificó la Resolución de
rechazo de 23 de agosto de 2023, a favor de Roberto Zambrana Iñiguez,
Eiver Giovanni López, Ángel Amado Rodríguez Antonio y Mary Mar Yujra

12
Barra, disponiendo el archivo de obrados. Determinación asumida, en razón
de los siguientes argumentos:

“IV. ANÁLISIS JURÍDICO y VALORACIÓN. Que, del examen analítico de los


antecedentes recolectados durante la investigación, se tiene: a) Que conforme al
mandato del artículo 225 de la Constitución Política del Estado, le corresponde al
Ministerio Público el ejercicio de la acción penal pública, bajo este antecedente, las y
los fiscales despliegan su actividad en una progresiva y continuada sucesión de actos
que constituye el proceso penal ordinario, mismo que se divide, conforme ha
descrito la reiterada jurisprudencia de la jurisdicción constitucional, en: 1) Etapa
preparatoria; 2) Etapa intermedia; y 3) Juicio oral (SC 2249/2010-R de 19 de
noviembre entre otras). A efectos de la presente resolución nos avocaremos a la
denominada etapa preparatoria, la cual está integrada por tres fases: a) Actos
iniciales; b) Desarrollo de la etapa preparatoria; y, c) Conclusión de la etapa
preparatoria. Que, el Art. 295 del CP, señala: (VEJACIONES Y TORTURAS). Será
sancionado con privación de libertad de seis (6) meses a dos (2) años, el funcionario
que vejare, ordenare o permitiere vejar a un detenido. La pena será de privación de
libertad de dos (2) a cuatro (4) años, si le infligiere cualquier especie de tormentos o
torturas. Si éstas causaren lesiones, la pena será de privación de libertad de dos (2)
a seis (6) años; y si causaren la muerte, se aplicará la pena de presidio de diez (10)
años.
b) Que si bien las resoluciones fiscales deben elevarse de manera fundamentada, sin
embargo deben primar por sobre todo los principios fundamentales de legalidad,
responsabilidad, transparencia, eficacia, verdad material, como rectores de la
motivación fiscal, haciendo hincapié al principio de VERDAD MATERIAL, que exige
realizar el fundamento únicamente sobre la prueba recolectada con relación a al
hecho, por el cual bajo el principio de Objetividad hacen ver a este órgano de
persecución de la acción penal aun de oficio que no se ha llegado a establecer la
culpabilidad del imputado en el presente hecho haciendo aplicable el principio del
"IN DUBIO PRO REO", que ante la existencia de la duda, se aplicara lo más
favorable al reo, toda vez que no coinciden con la relación fáctica de los hechos
denunciados.
c) Del análisis de los antecedentes de la presente causa, examinada la resolución de
rechazo se advierte que existe una fundamentación razonable acorde a los
elementos obtenidos durante la investigación, efectuándose las razones
determinativas y pertinentes por las cuales se ha dispuesto la misma, siendo que de
los antecedentes se puede colegir los elementos probatorios recabados no generan
la suficiente convicción en relación a la participación de los encausados Roberto
Zambrana Iñiguez, Eiver Glovanni López, Ángel Amado Rodríguez Antonio y Mary
Mar Yujra Barra, siendo que si bien se expresa como agravio, Que existiría una
incorrecta valoración de las declaraciones de Janeth Roxana Gareca, María Isabel
Alejo Aucachi y Mariela Puita Lines, no obstante verificadas dichos elementos
probatorios se advierte lo siguiente; A fs. 29 y 50 del cuaderno de investigación
cursa la declaración testifical de ciudadana Janeth Roxana Gareca Ortega quien en
fecha 29/03/2023, refiere percances suscitados entre la Sgto. Blanca Quispe y la
Adolescente I.T.S., donde en una primera instancia, le hubiera rociado alcohol en los
ojos, posteriormente se indica que le hubiera pateado, produciéndose una rencilla
entre ambas de tal manera que posteriormente se hubiera procedido una agresión
con un haragán, ahora bien conforme se puede evidenciar, de la versión de la
testigo, refiere que presuntamente la adolescente victima hubiera sido agredida por
la Sgto., ahora bien en relación a los demás encausados verificado el relato, se
menciona lo siguiente; escuche claramente que la Sgto gritaba el nombre la portera
Doña Pocha como 3 veces y luego grito que la portera abra el portón que ya llego el
patrullero, yo escuche abrir la puerta y vi desde la ventana de la cocina que

13
ingresaron los efectivos policiales, ingreso una sola femenina que no me percate de
su apellido, el Sgto. López; ingreso otro varón con gorra y otros dos varones con
casco del PAC que no pude evidenciar sus apellidos, el policía que se encontraba con
casco ingreso directamente a agredir a Isabel, quiero recalcar que la adolescente no
falto a la autoridad, no grito, el policía de PAC varón ingreso con palabras grotescas
hacia Isabel, como ella estaba sentada este policía le da una patada, es así que yo
quiero salir de la cocina pero otro policía varón me ataja y no me deja salir de la
cocina y volví a llamar a la administradora pero no contesto, ese Policía del PAC la
hace parar a la adolescente gritándole pendeja de mierda quien te crees vos y le
hizo parar, cuando Isabel se paró el policía la golpeo en el cuello y le dio una patada,
las dos adolescentes MARIA Y LUCIA vieron todo lo que paso porque ellas estaban
fuera de la cocina sentadas en sus mesas, luego los policías varones del PAC y el
otro de uniforme se llevaron a Isabel a su dormitorio y escuche los gritos de Isabel
que decía QUE YA NO LA PEGUEN, la Sgto. Quispe me pecha para que yo no Salga
de la cocina y le dije que le pasa, le echaron candado en su cuarto y el Policía que la
golpeo decía que habría que gasificarla en su cuarto para que aprenda y continuo
hablando en sus claves, luego se me acerca el Sgto. López me dijo PORQUE NO TE
HAS METIDO, y le dije que me encontré en estado de gravidez y por eso yo no me
inmiscuí en la agresión y que la Sgto. Quispe seguía agarrando el haragán.
d) Por lo que del análisis valorativo de la mencionada declaración, se menciona que
la adolescente hubiera recibido presuntamente dos agresiones por parte de la Sgto.
Quispe, y posteriormente, recibe agresiones por los funcionarios policiales que
llegaron de manera posterior, los cuales le hubieran propinado "una patada cuando
estaba sentada", que hubiera recibido por parte del policía del PAC, "un golpe en el
cuello y le dio una patada" y que de forma posterior le hubieran llevado un
dormitorio en el cual dichos funcionarios hubieran procedido a provocar la agresión",
sin embargo si bien refiere que dichos funcionarios policiales hubieran agredido a la
víctima, no obstante la testigo no llega a identificar quien sería el funcionario policial
que hubiera propinado la patada, y tampoco identifica quien seria el funcionario
policial que presuntamente hubiera el que le hubiera dado "un golpe en el cuello y le
dio una patada", siendo que únicamente refiere "el policía que se encontraba con
casco ingreso directamente a agredir", así mismo refiere "no pude evidenciar sus
apellidos", por lo que esta ausencia de precisión conlleva una falta de convicción,
considerando que la testigo pese al amplio relato realizado no ha llegado a
individualizar ni identificar al responsable de la presunta agresión.
A su turno la declaración testifical de Lucia Mariela Puita Lines, cursante a fs, 35
del cuaderno de investigación, en relación a los presuntos hechos de agresión
que invocarían a los ahora encausados se tiene el siguiente relato; el policía con
casco entro enojado y grito quien es y le metió una bofetada en la cara a Isabel
y le dice imilla de mierda de voy a enseñar a respetar a un policía carajo, refiere
de manera posterior que le intenta pegar en la cabeza y y posteriormente le da
una patada por detrás, posteriormente entre los 2 la golpean adentro y le meten
una patada a sus partes íntimas y la seguían pegando.
De la verificación del relato de la mencionada testigo, se advierte que este
resulta contradictorio en relación a la anterior versión, puesto que del relato de
la testigo Mariela Puita Lines se mencionada "una bofetada en el cara de la
víctima y una patada en las partes íntimas de la víctima agresiones que
hubieran sido realizadas por estos efectivos policiales" sin embargo esto no es
mencionado por la testigo Janeth Roxana Gareca, empero además de ello, de
igual forma se advierte que la testigo refiere "el policía con casco" sin poder
identificar al presunto agresor.
Por su parte la testigo Mariana Delgado Choque, refiere que, cuando llega al lugar
los efectivos policiales ya se habían retirado por lo que llega de manera posterior a
los suscitado.

14
En cuanto a la entrevista de la testigo María Isabel Alejo Aucachi, en relación al
momento de la intervención de los encausados refiere, empezó a entrar una
femenina gritándole a Isabel que te pasa a vos faltándole el respeto a la autoridad, y
detrás de ella ha entrado dos hombres de negro, uno de ellos le ha golpeado a
Isabel en el cuello y le ha empezado a golpear feo, después de eso le seguían
golpeando a Isabel en su cuarto.
Del análisis del relato, se advierte una tercera versión que resulta contradictoria a las
anteriores, puesto que refiere que hubiera sido una policía femenina quien hubiera
referido "que te pasa a vos faltándole el respeto a la autoridad", cuando las
anteriores versiones refiere que hubiera sido el policía varón quien hubiera referido
pendeja de mierda quien te crees vos, por otra parte la testigo también refiere un
golpe en el cuello, empero no refiere la patada que se le hubiera dado de manera
anterior y posterior, denotándose de igual forma que tampoco identifica a un
presunto agresor, puesto que refiere únicamente hubieran ingresado una femenina y
dos hombres de negro siendo 3 efectivos policiales, sin embargo Janeth Roxana
Gareca, indico en su declaración que ingreso una sola femenina que no me percate
de su apellido, el Sgto. López, ingreso otro varón con gorra y otros dos varones con
casco del PAC que no pude evidenciar sus apellidos, denotándose incongruencias
que conllevan a una ausencia de convicción que genera una duda en relación a la
participación de los ahora encausados.
e) En cuanto a la entrevista informativa de la adolescente víctima, cursante a fs. 95
del cuaderno de investigación, la misma refiere en su parte pertinente; ha venido un
policía a gritarme que te pasa yo te voy a enseñar a pegar a los hombres, carajo, así
me ha dicho y me da dado uno en todo esto con su mano abierta señala la parte
parietal izquierda de su cabeza, y después me ha pegado aquí en la cabeza y yo no
me acordaba bien las cosas ni me acuerdo hasta ahora, después me ha llevado a mi
cuarto y hay me ha pegado y me manoseaba.
Cabe precisar que ante el relato de la víctima, si bien es evidente el principio de
presunción de verdad, no obstante no es menos evidente que verificado el relato
nuevamente se advierte una declaración que dista de las anteriores, puesto que
refiere hechos diferentes a los anteriores, refiere de un manoseo el cual, no se
menciona en ninguna de las anteriores declaraciones, no refiere la patada en las
partes íntimas, no refiere el golpe en el cuello, ni las patadas empero si menciona un
golpe en la zona de la cabeza.
No obstante verificado el certificado médico forense de fecha 28 de marzo de 2023
cursante a fs. 130 del cuaderno de investigación, la víctima no presenta lesiones en
la cabeza (cráneo) ni en el cuello, empero si presentaría lesiones en la zona del tórax
posterior, abdomen donde presenta excoriación presentando agresión física contusa,
por lo que cuenta con 3 días de incapacidad, sin embargo este único elemento
contrastado con los anteriores evidentemente no genera la convicción suficiente,
puesto que si bien se tiene por evidentes las lesiones, no obstante debido a las
graves inconsistencias se desconoce con precisión en momento preciso en las cuales
se hubiera provocados las mismas, máxime si se considera la imputación formal
cursante a fs. 355 del cuaderno de investigación donde se tiene que la adolescente
presunta víctima se encontraría imputada por la presunta comisión del ilícito de
lesiones siendo que en la fecha del hecho denunciado, hubiera ocasionando a la
Sgto. Blanca Quispe 12 días de incapacidad,
En mérito al análisis de los indicios probatorios referidos como agravios, no se
advierte una errónea valoración, más al contrario se tiene una razonamiento
correcto puesto que conforme se ha podido advierte habiendo la suscrita verificado
minuciosamente dichos indicios probatorios, se llegan a advertir contracciones
severas, que provocan una ausencia de convicción, siendo que si bien la declaración
de la víctima al tener una minoría de edad goza de veracidad bajo el principio

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presunción de verdad, del Art. 193 de la Ley 548 Código Niño, Niña Y Adolescente,
sin embargo conforme se ha mencionado, se advierten declaraciones
contradictorias, existiendo distintas versiones que distan unas de otras, por lo que
generan una falta de convicción.
f) Que si bien, la VALORACIÓN OBLIGATORIA DE LAS PRUEBAS COLECTADAS
DURANTE LA INVESTIGACIÓN, como parte de la fundamentación de las
resoluciones, la SCP N 0238/2015-53 ha establecido: En ese contexto, la resolución
que el representante del Ministerio Público emita en el marco del art. 304 del CPP,
rechazando la denuncia, la querella o las actuaciones policiales, así como la que dicte
el Fiscal superior en jerarquía en caso de que las partes, hayan hecho uso de la
facultad prevista por el art. 305 del citado cuerpo normativo-, al margen de observar
el cumplimiento de plazos procesales, y el procedimiento previsto para la objeción,
sin perjuicio de considerar lo expuesto por las partes, la autoridad fiscal debe
exponer, un criterio jurídico razonable sobre todos los medios de prueba, en los
cuales cimenta su decisión, así como de establecer el valor que le ha otorgado a
cada una de ellas, tarea que se traduce en la obligación de fundamentar y motivar
su decisión, pues debe tenerse en cuenta que, la resolución de rechazo sea de la
denuncia, la querella o de las actuaciones policiales, no se trata de una actuación
referida a la sustanciación de aspectos formales de la investigación, al contrario su
naturaleza obliga a los fiscales de materia como a los departamentales, pronunciarse
sobre el fondo de una situación jurídica, relacionada con la presunta comisión de un
hecho delictivo. (Negrillas y subrayado nuestro), no obstante, no es menos evidente
que la SC 1365/2005-R de 31 de octubre, precisó que: la motivación no implicará la
exposición ampulosa de consideraciones y citas legales, sino que exige una
estructura de forma y fondo. En cuando a esta segunda, la motivación puede ser
concisa, pero clara y satisfacer todos los puntos demandados, debiendo expresar el
juez sus convicciones determinativas que justifiquen razonablemente su decisión en
cuyo caso las normas del debido proceso se tendrán por fielmente cumplidas, por lo
que en merito a dicho entendimiento jurisprudencial, se advierte que la resolución
en revisión se encuentra con la debida motivación y fundamentación.
g) Que, para que se puedan sancionar con una pena los hechos cometidos por las
personas, estas conductas deben estar descritas en la ley penal. Esa descripción
legal, desprovista de carácter valorativo constituye la tipicidad; de este modo, el
tipo legal es la abstracción concreta que ha trazado el legislador, descartando
detalles innecesarios, para la definición del hecho que se cataloga en la ley como
delito. El precepto legal trata de resumir una conducta humana, describiendo
mediante una fórmula dada, un hacer u omitir que constituye objetivamente
delito. Si vemos todas las actuaciones policiales que existen y las actuaciones
contenidas en el cuaderno de investigaciones no son suficientes los indicios
acumulados para sustentar una imputación formal, por lo que corresponde
disponer el Rechazo, vinculante con la Sentencia Constitucional 1573/2004-R
Sucre, 27 de septiembre de 2004, "III.1. El art. 304 del C.P.P, dispone que el
Fiscal mediante Resolución fundamentada, podrá rechazar la denuncia, la
querella o las actuaciones policiales. En vigencia de la investigación preliminar no
se cumplió con la finalidad, por lo que no se puede culminar con una imputación
formal en los alcances del art. 302 del Código de Procedimiento Penal, esta
situación se halla prevista como causal de rechazo, por lo que de momento se
debe disponer el archivo de obrados de manera provisional en tanto no varíen
las circunstancias.
h) De igual forma se debe tener presente que el llamado carácter fragmentarios
del Derecho Penal constituye una exigencia relacionada con la anterior. Ambos
postulados integran el llamado principio de intervención mínima, lo que denota
que no todo bien jurídico deba ser protegido penalmente, ni tampoco que todo
ataque a los bienes jurídicos penalmente tutelado deba determinar la
intervención del Derecho Penal. El principio de intervención mínima, se

16
encuentra basado en último término en dos sub principios, EL DEL CARÁCTER
FRAGMENTARIO DEL DERECHO PENAL, que constriñe éste a la salvaguarda de
los ataques más intolerables a los presupuestos inequívocamente imprescindibles
para el mantenimiento del orden social, Y EL DE SUBSIDIARIEDAD, que entiende
el Derecho penal como último recurso frente a la desorganización social, una vez
que han fracasado o no están disponibles otras medidas de política social, el
control social no jurídico, u otros subsistemas de control social jurídicos.
i) Que el "ius puniendi" no puede ser utilizado con otros fines respecto a la esencia
del Derecho Penal, que tiene características propias que lo diferencian de las demás
ramas del Derecho, ya que cumple una función de protección y defensa de los
bienes jurídicos que son atacados, pero solo aquellos que resultan socialmente
intolerables, exigiendo de esta manera, un prístino comportamiento de ética del
hombre en sociedad. Es normativo porque, fundamentalmente, se rige por normas y
refuerza aquellas normas morales estableciendo penas para aquellas que son
tuteladas por el ordenamiento jurídico penal cuando son violadas. Es valorativo,
porque protege valores para asignar la pena a algunos de los numerosos hechos ya
valorados como ilícitos por el ordenamiento jurídico y es finalista porque persigue la
protección de los individuos componentes de la sociedad, garantizándoles el goce de
los bienes jurídicos tutelados por otras ramas del derecho. El Derecho Penal solo
debe aplicarse cuando los bienes jurídicos sean vulnerados o exista un evidente
peligro, Consecuentemente en la relación de los recursos propios del Estado, el
Derecho Penal debe representar la última ratio, encontrarse en el último lugar y
entrar solo en la liza cuando resulta indispensable para el mantenimiento del orden
púbico. Por lo que en conclusión de todo lo anterior, se puede afirmar que el
derecho penal, es independiente y tiene como características fundamentales, ser;
normativo, valorativo y finalista.
j) Que, en cuanto a la facultad de rechazo del Ministerio Público, la SC N 1460/2011-R
de 10 de octubre de 2011, señala: En ejercicio de la titularidad de la investigación en
los delitos que se encuentren en el marco de la competencia del Ministerio Público,
el art. 45.7 de la LOMP, reconoce a los fiscales de materia, la facultad de disponer
de manera fundamentada la imputación formal, el rechazo o el sobreseimiento. Al
respecto, el art. 301.3 del CPP (modificado por Ley 007 de 18 de mayo de 2010),
señala que recibidas las actuaciones policiales (informe preliminar), el fiscal,
analizará su contenido y en función a ello, optará por el rechazo de la denuncia,
querella, actuaciones policiales, disponiendo el archivo de obrados. El art. 304 del
CPP, precisa que la resolución de rechazo deberá estar debidamente fundamentada,
cuando: "1) Resulte que el hecho no existió, que no está tipificado como
delito o que el imputado no ha participado en él; 2) No se haya podido individualizar
al imputado; 3) La investigación no haya aportado elementos suficientes para fundar
la acusación; y, 4) Exista algún obstáculo legal para el desarrollo del proceso. En los
casos previstos en los numerales 2), 3) y 4), la resolución no podrá ser modificada
mientras no varíen las circunstancias que la fundamentan o se mantenga el
obstáculo que impide el desarrollo del proceso". En consecuencia, el representante
del Ministerio Público que tuviere a su cargo el ejercicio de la acción penal pública,
iniciada la investigación y efectuada la recolección de los elementos que sirvan para
demostrar la comisión del hecho delictivo si considera que son suficientes para
fundar una imputación, formalizará la misma; empero, si realizado el análisis del
contenido de dichos elementos recolectados, considera que no son suficientes para
sostener inicialmente la imputación formal y posterior acusación, rechazará la
denuncia, la querella o las actuaciones policiales, en uso de la facultad que le otorga
la ley, salvando en su caso, la modificación de la resolución y reapertura de la
investigación en el supuesto de variar las circunstancias que dieron lugar al rechazo
(incs. 2, 3 y 4 del art. 301 del CPP). En el mismo sentido se expresó en la citada SC
2288/2010-R.

17
k) Que, si bien en esta etapa preliminar es suficiente considerar indicios que haga
que se presuma de la probabilidad de autoría del sindicado; sin embargo, estos
indicios deben generan convicción a efectos de fundar una imputación formal, en
ese contexto, podemos concluir, que el fiscal de materia emitió una resolución de
rechazo, observando los principios de objetividad, legalidad, oportunidad, previsto en
el art. 5 de la Ley 260. No siendo evidente los agravios denunciados, en
consideración a que la resolución de rechazo se encuentra fundamentada y
motivada conforme lo determina el art. 73 del CPP., en el cual expresa los motivos
de hecho y derecho en el cual basa su decisión, en consecuencia, indicando respecto
a los agravios, los mismos fueron respondidos de manera amplia y fundamentada en
la presente resolución, considerando que la resolución de rechazo en el punto de
fundamentación explica los aspectos de hecho y derecho, análisis intelectivo
realizado por el fiscal respecto a los elementos de convicción acumulados en la
investigación y el razonamiento adoptado por esa decisión. Remarcando que la
decisión de rechazo es conforme el artículo 304 inciso 3) del CPP, que la institución
víctima puede solicitar la reapertura de la investigación en el lapso de un año
conforme lo establece el artículo 27 inciso 9) del CPP” (sic [fs. 436 a 440]).

III. FUNDAMENTOS JURÍDICOS DEL FALLO

La parte accionante alega la lesión de sus derechos al debido proceso en sus


vertientes de fundamentación, motivación y congruencia; a no sufrir violencia
física, sexual o psicológica; al acceso a la justicia; y, a la tutela judicial efectiva;
toda vez que, dentro del proceso penal seguido contra los funcionarios
policiales Mary Mar Yujra Barra, Roberto Zambrana Iñiguez, Eiver Giovanni López
y Ángel Amado Rodríguez Antonio por la presunta comisión del delito de
vejaciones y torturas del cual la menor de edad se constituye en víctima; se tiene
que la autoridad ahora demandada emitió la Resolución Jerárquica
RJ/RR/ESGS/879-2023 por la cual ratificó el rechazo de denuncia emitido a favor
de los mencionados sindicados, incurriendo por ello, en los siguientes agravios:
i) Recayó en incongruencia omisiva y omisión de valoración de la prueba, pues
al momento de argumentar su objeción de rechazo, se le pidió que valore los
videos de cámaras de seguridad y el elemento denominado “CD marca Value
Videos de Facebook”, que demuestran la agresión que sufrió la menor de edad
a manos de un funcionario policial; sin embargo, la fiscal ahora demandada, no
se pronunció sobre este agravio y omitió valorar tales elementos, pese, a que
los mismos constaban en el cuaderno de investigación y que fueron
mencionados en la Resolución de rechazo; ii) Dentro de la valoración
probatoria, señaló erróneamente que las declaraciones testificales de la
educadora y las dos compañeras de la víctima son contradictorias entre sí y que
distan del testimonio de la víctima, además que, estas declaraciones no
identifican los apellidos o a los agresores y que por esa falta de precisión, se
generó la falta de convicción; sin embargo, esta afirmación se realiza, sin
considerar que existe un informe del funcionario policial Héctor Hugo Pereira
Molina, que dio a conocer la identidad de los funcionarios policiales implicados
en el hecho, demostrando así, que la valoración de la prueba contenida en la
Resolución Jerárquica, no se realizó en su real dimensión, ya que de hacerlo
correctamente, se hubiera detectado la existencia de líneas de investigación
pendientes; ello, ya que no puede existir eximente de responsabilidad para

18
justificar la afectación a la integridad de la menor de edad víctima de presunta
tortura; y, iii) Consintió la indebida fundamentación y motivación de la
Resolución de rechazo, pues en casos de tortura como este, se debe actuar con
la debida diligencia, contemplando los estándares internacionales que exigen se
realice una investigación objetiva; y más, considerando que se trata de una
mujer, menor de edad y privada de libertad; por ende, se observa que
erróneamente se afirmó que no existen elementos indiciarios que comprueben la
probabilidad de autoría, pese a tener prueba suficiente, como el informe
prestado por la educadora y la entrevista de la víctima; recayendo además en
error, al establecer que la víctima no aportó mayores elementos de prueba y que
los presentados por la Defensoría de la Niñez y Adolescencia no son suficientes,
cuando es el Ministerio Público quien debe actuar de oficio, promoviendo por
ende la impunidad de los sindicados.

En consecuencia, corresponde examinar en revisión, si tales extremos son


evidentes, a fin de conceder o denegar la tutela impetrada, para ello, se
desarrollarán los siguientes temas: a) Sobre la fundamentación, motivación
como elementos del debido proceso y su exigencia en las resoluciones emitidas
por el Ministerio Público; b) El principio de congruencia como componente
sustancial del debido proceso; c) La revisión de la valoración de la prueba en
sede constitucional; d) Respecto del enfoque interseccional para el análisis de la
violencia hacia niñas y adolescentes, mujeres; y, e) Análisis del caso concreto.

III.1. Sobre la fundamentación, motivación como elementos del


debido proceso y su exigencia en las resoluciones emitidas por
el Ministerio Público

El presente Fundamento Jurídico, fue citado en las Sentencias


Constitucionales Plurinacionales 0551/2020-S1 de 23 de septiembre;
0083/2021-S1 de 24 de mayo; 0118/2021-S1 de 2 de junio; -entre
otras- que formularon el siguiente razonamiento:

La Constitución Política del Estado a través de su art. 115.II de la CPE,


prevé: “El Estado garantiza el derecho al debido proceso, a la defensa y
a una justicia plural, pronta, oportuna, gratuita, transparente y sin
dilaciones”; y, art. 117.I, “Ninguna persona puede ser condenada sin
haber sido oída y juzgada previamente en un debido proceso…”; por lo
que, a partir de estos preceptos legales se tiene que el derecho al
debido proceso se encuentra reconocido en el texto constitucional, y de
las interpretaciones efectuadas por el Tribunal Constitucional, se
reconoció que este derecho comprende una triple dimensión, es decir
como principio, garantía jurisdiccional y derecho fundamental -SC
0316/2010-R de 15 de junio-1 , con el cual se busca garantizar la

1
En su F.J.III.3.2. “La Constitución Política del Estado en consideración a la naturaleza y los elementos constitutivos del
debido proceso como instituto jurídico y mecanismo de protección de los derechos fundamentales, lo consagra como un
principio, un derecho y una garantía, es decir, la naturaleza del debido proceso es reconocida por la Constitución en su triple
dimensión: como derecho fundamental de los justiciables, de quien accede reclamando justicia, la víctima y de quien se

19
sujeción estricta a las reglas procesales establecidas en el orden jurídico
de cada materia, a cuyo efecto busca la materialización de los valores
justicia e igualdad en la labor de impartir justicia.

En ese sentido, entre los elementos que conforman el debido proceso


están la fundamentación, motivación y congruencia, los cuales en una
concepción general se constituyen en una exigencia ineludible para las
autoridades que vayan a emitir una resolución sea esta judicial o
administrativa, puesto que el correcto desarrollo de estos, permitirá al
justiciable entender y comprender el porqué de la decisión respecto de
su pretensión; es decir, podrá conocer el sustento normativo sustantivo
y adjetivo, además de las razones claras y concretas del porque dicho
respaldo normativo se ajusta al caso concreto y finalmente la
certidumbre de que todas sus pretensiones fueron consideradas en
coherencia con lo peticionado y lo resuelto.

Así, la SCP 0469/2018-S2 de 27 de agosto, efectuando una breve


sistematización de la distinción entre los elementos de fundamentación
y motivación desarrollada en la SCP 1291/2011-R de 26 de septiembre2;
y, citando a la SCP1414/2013 de 16 de agosto, señalo que la misma
desarrollo el siguiente entendimiento sobre la distinción de estos dos
elementos del debido proceso:
“Esta distinción jurisprudencial entre fundamentación y motivación desde la
protección del contenido esencial del derecho a una resolución
fundamentada y motivada -Sentencias Constitucionales Plurinacionales
2221/2012 de 8 de noviembre y 0100/2013 de 17 de enero- no sólo
visibiliza un uso diferenciado de términos, sino una distinción
conceptual que incide en la exigencia de justificación de toda
decisión; toda vez que: a) La fundamentación se refiere a la obligación
de las autoridades, en especial de las jurisdiccionales, de citar los preceptos
legales, sustantivos y adjetivos en los que se apoye su determinación, así
como de justificar la utilización de dichas disposiciones normativas o de
interpretarlas de una determinada manera; es decir, consiste en la
justificación normativa de la decisión que da por resultado la
construcción de la premisa normativa; en cambio; y, b) La motivación
hace referencia a la serie de razonamientos lógico-jurídicos que permiten
entender, por qué un determinado caso se ajusta a la hipótesis normativa
planteada en el mismo, significa que la motivación es la manifestación de los
razonamientos que llevaron a la autoridad a la conclusión que el acto
concreto que se trate, se encuentra por una parte, probado, lo que supone
que la autoridad judicial debe explicar las razones por las que considera que

defiende el imputado. A la vez es un principio procesal, que involucra la igualdad de las partes art. 119.I CPE y una garantía
de la administración de justicia, previniendo que los actos del proceso se ceñirán estrictamente a reglas formales de
incuestionable cumplimiento. De esa triple dimensión, se desprende el debido proceso como derecho fundamental autónomo
y como derecho fundamental indirecto o garantía…”
2
El FJ III.2, señala: “…el fallo debe dictarse necesariamente con arreglo a derecho, esto es con la debida fundamentación
que consiste en la sustentación de la resolución en una disposición soberana emanada de la voluntad general. Este requisito
exige que el juez, a través del fallo haga públicas las razones que justifican o autorizan su decisión, así como las que la
motivan, refiriéndonos al proceso intelectual fraguado por el juez en torno a las razones por las cuales, a su juicio, resultan
aplicables las normas determinadas por él, como conocedor del derecho para la solución del caso a través de la cual el
juzgador convence sobre la solidez de su resolución y a la sociedad en general le permite evaluar la labor de los
administradores de justicia”.

20
la premisa fáctica se encuentra probada, poniendo de manifiesto la
valoración de la prueba efectuada, y por otra, explicando por qué el caso
encuadra en la hipótesis prevista en el precepto legal, elementos con los
cuales se realiza la justificación fáctica de la decisión y se construye
la premisa fáctica” (el resaltado corresponde al texto original).

Bajo esos preceptos y consideraciones jurisprudenciales sobre el


derecho al debido proceso en sus elementos de fundamentación y
motivación, se tiene que su observancia es de igual forma exigible en
las resoluciones emitidas por el Ministerio Público, puesto que, resulta
de vital importancia que estos expresen las razones y motivos por los
que asumen una determinación, sin que sea suficiente un simple
enunciado general, dado que la función de dirigir la investigación
constituye una función clave en el sistema penal para asegurar la
imparcialidad judicial y para permitir que la investigación se realice con
parámetros eficientes. Entonces, al corresponderle al Fiscal asumir
decisiones acerca del inicio, desarrollo y futuro de la investigación y,
entre otros aspectos, resolver su continuación, decidir su suspensión u
otras medidas, estas deben ser adoptadas en resoluciones que
justifiquen y expliquen fundamentada y motivadamente el por qué y
cómo se llegó a la decisión tomada3.

Sobre la motivación y fundamentación de las resoluciones emitidas por


el Ministerio Público, la SC 1523/2004-R de 28 de septiembre, sostuvo
que:
“…cabe señalar que toda decisión emitida dentro de un proceso penal
que no implique cuestión de mero trámite sino que concierna al
fondo de lo que se investiga debe ser necesariamente motivada o lo
que es lo mismo, debidamente fundamentada, lo que significa, que
tanto el fiscal o los jueces que conozcan el proceso, sea en control
jurisdiccional o para resolver el fondo, deberán dictar sus
requerimientos o resoluciones cumpliendo las exigencias de la
estructura de forma como de contenido de las mismas. En particular
en lo relativo al contenido de fondo, no sólo deberán circunscribirse a relatar
lo expuesto por las partes sino también citar las pruebas que aportaron las
partes, exponer su criterio sobre el valor que le dan a las mismas luego del
contraste y valoración que hagan de ellas dando aplicación a las normas
jurídicas aplicables para finalmente resolver.
Si no proceden de esa forma y dictan una resolución sin respetar la
estructura señalada, resulta obvio que su decisión será arbitraria y
considerada subjetiva e injusta, pues el sujeto procesal a quien no le sea
3
La SC 0969/2003-R de 15 de julio, en su F.J. III.2 refiere que. El art. 73 CPC dispone que: “Los Fiscales formularán sus
requerimientos y resoluciones de manera fundamentada y específica. Procederán oralmente en las audiencias y en el juicio
y, por escrito, en los demás casos”.
La disposición legal transcrita concuerda con el art. 61 de la Ley Orgánica del Ministerio Público (LOMP), resultando de vital
importancia conocer las razones y motivos por los que el Fiscal asume una determinación, sin que sea suficiente un
enunciado general al efecto, dado que la función de dirigir la investigación es uno de los aspectos novedosos del nuevo
modelo procesal penal y constituye una función clave en el nuevo sistema para asegurar la imparcialidad judicial y para
permitir que la investigación se realice con parámetros de mayor eficiencia. De tal modo, al Fiscal le corresponde asumir
diversas decisiones acerca del inicio, desarrollo y futuro de la investigación y, entre otros aspectos, resolver su
continuación, decidir su suspensión u otras medidas que deben ser adoptadas en resoluciones que justifiquen y expliquen su
razón de ser”.

21
favorable no podrá entender y menos saber la razón jurídica de la decisión; y
de incurrirse en esta omisión al disponer sobreseimiento a favor de la parte
imputada, la víctima podrá impugnar el requerimiento ante el superior
jerárquico, y si éste igualmente incurre en la misma omisión, quedará abierta
la jurisdicción constitucional para que acuda a la misma en busca de
protección a sus derechos a la seguridad jurídica y de acceso a la justicia o
tutela judicial efectiva, cuyo alcance no abarca, como se dijo, a que la parte
acusadora pretenda que este Tribunal obligue a un Fiscal a presentar
obligatoriamente la acusación si no únicamente a que dicha autoridad emita
su requerimiento conclusivo debidamente fundamentado como lo exigen las
normas previstas por los arts. 45. 7) de la LOMP, 73 y 323.3 del CPP”
(negrillas ilustrativas).

En esa misma línea la SCP 0426/2014 de 25 de febrero4, reiteró dichas


exigencias y complementando la misma señaló que, la fundamentación y
motivación debe ser emitida de manera clara y concreta, bajo un
sustento apegado en derecho que permita conocer y convencer al
justiciable las razones de la determinación, estableciendo que tal
obligación también debe ser observada por la autoridad Fiscal Jerárquica.
Bajo ese uniforme razonamiento seguido por este Tribunal, la SCP
0641/2018-S2 de 15 de octubre5, explico que, siendo el Ministerio Público
quien ejerce la acción penal pública cumpliendo el mandato inserto en el
art. 225 de la CPE, lo cual le obliga a desarrollar sus funciones y facultades
respetando los derechos fundamentales y garantías constitucionales y bajo
el principio de objetividad entre otros, que se encuentran contemplados por
la norma fundamental; en tal sentido, sus determinaciones conclusivas
luego de la etapa de investigación, deben ser emitidas cumpliendo los
parámetros del debido proceso, puesto que estos son requisitos ineludibles
a cumplir por cualquier autoridad judicial o administrativa de la cual no está
exenta el Fiscal; así, en el marco de esos preceptos la cita SCP 0641/2018-
S2 estableció que:

“Consecuentemente, cuando el Ministerio Público tome una determinación que


resuelva la situación jurídica del ciudadano al que se le atribuye la comisión de
un delito, pudiendo ser: i) Rechazo de una querella; ii) Imputación formal; y,
iii) Sobreseimiento; son supuestos, en los cuales debe tener en cuenta

4
“A partir de este entendimiento y efectuando una interpretación del mismo a la luz de los nuevos principios ordenadores del
derecho como el debido proceso en su componente de una debida fundamentación, resta complementar este razonamiento
conforme a lo expuesto en el Fundamento Jurídico precedente, estableciendo que, tanto las resoluciones dictadas por los
fiscales de materia como por los fiscales de distrito -ahora departamentales-, deben hallarse debidamente
fundamentadas y motivadas, expresando de manera clara y concreta, sustentada en derecho, las causas por las
cuales se tomó determinada decisión; caso contrario, una resolución carente de estos elementos fundamentales
que hacen al fondo del decisorio, impiden al litigante, tener la certeza plena del porqué del contenido de la
decisión y lesionan el debido proceso, haciendo procedente la tutela constitucional que otorga la acción de
amparo constitucional” (resaltado agregado).
5
“En ese sentido, si bien el ejercicio de la acción penal es una competencia otorgada por el constituyente al Ministerio Público
conforme lo dispuesto en el art. 225 CPE, constituyéndose en un Órgano sometido a la Norma Suprema; esa facultad de decidir
si ejerce o no la acción penal, no puede ser asumida de modo arbitrario. Por lo tanto, cualquier determinación del
Ministerio Público, que en los hechos resuelva la situación jurídica del ciudadano, al que se le atribuye la
comisión de un hecho delictivo, tales como: 1) Rechazo de una querella; 2) Imputación; y, 3) Sobreseimiento, entre
otros; debe estar debidamente motivada y fundamentada; es decir, tiene que explicar en su resolución, las
razones que le sirven de base para emitir su determinación, de tal manera que los involucrados en una
investigación, sepan qué elementos consideró para asumir tal determinación, dicho de otro modo, la resolución
debe hacer conocer las razones de hecho y derecho, para sustentarla.

22
todos los elementos probatorios presentados por las partes; es decir,
de cada medio probatorio, sea éste, testifical, documental, pericial,
entre otros; valorando la información que extrae de cada uno de
ellos de manera individual, y en conjunto de forma integral, cuya
apreciación debe estar acorde con las reglas de la sana crítica; es
decir, no debe contradecir las reglas de la lógica, las máximas de la
experiencia o los conocimientos científicos, que necesariamente
deben estar plasmados en la resolución a través de una debida
motivación y fundamentación, conforme lo exige el art. 40.11 de la
LOMP, en el marco del principio de objetividad contenido en el
art. 225.II de la CPE, de lo dispuesto en el art. 5.3 de la referida
LOMP y del art. 72 del CPP.

Este estándar, debe ser necesariamente observado en cualquiera


de las formas de decisión de fondo, que asuma el Ministerio
Público, pues la motivación y fundamentación que se realice, debe
satisfacer tanto al querellante como al querellado; y por lo mismo,
tiene que ser exigido por el fiscal departamental cuando revisa una
objeción a las resoluciones de los fiscales de materia” (las negrillas
son agregadas).

En tal sentido, las decisiones tomadas por los representantes del


Ministerio Público, deben tener una base racional y seguir lo establecido
en el nuevo modelo constitucional y el ordenamiento jurídico,
respetando los derechos de los involucrados, para que no quede ni la
menor duda que lo resuelto está acorde a derecho, observancia que
deberá ser plasmada a través de una resolución que contenga una
debida motivación, desde un punto de vista racional como razonable,
garantizando a la persona que la decisión que ha obtenido -sea o no
favorable a sus intereses-, es producto de un razonamiento correcto, en
el que además se haya considerado los valores y principios
contemplados en la Constitución, dando lugar a una decisión
objetivamente justa.

III.2. El principio de congruencia como componente sustancial del


debido proceso

El presente Fundamento Jurídico, fue citado en las Sentencias


Constitucionales Plurinacionales 0333/2020-S1 de 14 de agosto,
0365/2020-S1 de 20 de agosto; y, 0378/2020-S1 de 24 de agosto; -
entre otras- que formularon el siguiente razonamiento:

El debido proceso se encuentra consagrado en nuestro orden


constitucional en su art. 115.II, al establecer como deber del Estado,
garantizar el debido proceso; asimismo, según la voluntad del
constituyente, ninguna persona puede ser condenada sin ser oída y
juzgada previamente en un debido proceso tal como se encuentra
dispuesto en el art. 117.I de la Norma Suprema.

23
Bajo esa comprensión, es pertinente señalar que la jurisprudencia
constitucional concluyó que el debido proceso se ha constituido en una
garantía general para asegurar la materialización del valor justicia,
así como el proceso se constituye en un medio para asegurar en la
mayor medida posible la solución justa de una controversia; los
elementos que marcan el contenido de esta garantía son: el derecho a
un proceso público, derecho al juez natural, derecho a la igualdad
procesal de las partes, derecho a no declarar contra sí mismo, garantía
de presunción de inocencia, derecho a la comunicación previa de la
acusación, derecho a la defensa material y técnica, concesión al
inculpado del tiempo y los medios para su defensa, derecho a ser
juzgado sin dilaciones indebidas, derecho a la congruencia entre
acusación y condena, la garantía del non bis in ídem, derecho a la
valoración razonable de la prueba, derecho a la motivación y
congruencia de las decisiones; los elementos mencionados, no
agotan el contenido del debido proceso, puesto que en atención el
principio de progresividad, pueden ser incorporados nuevos elementos
que la jurisprudencia y doctrina vaya desarrollando6.

En ese marco, respecto al principio de congruencia como parte esencial


del debido proceso, esta instancia constitucional comprendió que la
congruencia consiste en la estricta correspondencia que debe existir
entre lo peticionado y lo resuelto7; empero, esta idea general no es

6
La jurisprudencia constitucional expresada en la SC 0902/2010-R de 10 de agosto, refiere respecto a los elementos
que componen a la garantía general del debido proceso en los siguientes términos: “En consonancia con los tratados
internacionales citados, a través de la jurisprudencia constitucional se ha establecido que los elementos que componen
al debido proceso son el derecho a un proceso público; derecho al juez natural; derecho a la igualdad procesal de las
partes; derecho a no declarar contra si mismo; garantía de presunción de inocencia; derecho a la comunicación previa de la
acusación; derecho a la defensa material y técnica; concesión al inculpado del tiempo y los medios para su defensa; derecho
a ser juzgado sin dilaciones indebidas; derecho a la congruencia entre acusación y condena; la garantía del non bis in idem;
derecho a la valoración razonable de la prueba; derecho a la motivación y congruencia de las decisiones (SSCC 0082/2001-
R, 0157/2001-R, 0798/2001-R, 0925/2001-R, 1028/2001-R, 1009/2003-R, 1797/2003-R, 0101/2004-R, 0663/2004-R,
022/2006-R, entre otras); sin embargo, esta lista en el marco del principio de progresividad no es limitativa, sino más bien
enunciativa, pues a ella se agregan otros elementos que hacen al debido proceso como garantía general y que derivan del
desarrollo doctrinal y jurisprudencial de este como medio para asegurar la realización del valor justicia, en ese sentido la
Corte Interamericana de Derechos Humanos en la Opinión Consultiva OC-16/99 de 1 de octubre de 1999, ha manifestado:
"En opinión de esta Corte, para que exista "debido proceso legal" es preciso que un justiciable pueda hacer valer sus
derechos y defender sus intereses en forma efectiva y en condiciones de igualdad procesal con otros justiciables. Al efecto,
es útil recordar que el proceso es un medio para asegurar, en la mayor medida posible, la solución justa de una
controversia. A ese fin atiende el conjunto de actos de diversas características generalmente reunidos bajo el concepto de
debido proceso legal. El desarrollo histórico del proceso, consecuente con la protección del individuo y la
realización de la justicia, ha traído consigo la incorporación de nuevos derechos procesales. (…) Es así como se
ha establecido, en forma progresiva, el aparato de las garantías judiciales que recoge el artículo 14 del Pacto Internacional
de Derechos Civiles y Políticos, al que pueden y deben agregarse, bajo el mismo concepto, otras garantías
aportadas por diversos instrumentos del Derecho Internacional" (las negrillas son nuestras).
Así configurado, es preciso recordar que el derecho y garantía genérica del debido proceso no se restringe en su aplicación
al ámbito jurisdiccional solamente, sino que es extensiva a cualquier procedimiento en el que deba determinarse una
responsabilidad (SSCC 0042/2004 y 1234/2000-R entre otras)”.
7
La SC 0486/2010-R de 5 de julio, en su F.J. III.4.1, señaló que: “De esa esencia, deriva a su vez la congruencia como
principio característico del debido proceso, entendida en el ámbito procesal como la estricta correspondencia que debe
existir entre lo peticionado y lo resuelto; ahora bien, esa definición general, no es limitativa de la coherencia que debe tener
toda resolución, ya sea judicial o administrativa, y que implica también la concordancia entre la parte considerativa y
dispositiva: sino que además, debe mantenerse en todo su contenido, efectuando un razonamiento integral y armonizado
entre los distintos considerandos y razonamientos contenidos en la resolución. La concordancia de contenido de la resolución
y su estricta correspondencia entre lo pedido, lo considerado y lo resuelto, conlleva a su vez la cita de las disposiciones
legales que apoyan ese razonamiento que llevó a la determinación que se asume. En base a esas consideraciones, es que
quien administra justicia, emitirá fallos motivados, congruentes y pertinentes.

24
limitativa respecto de la coherencia que debe tener toda resolución, ya
sea judicial o administrativa; en tal caso, debe quedar claro que la
congruencia implica también la concordancia entre la parte considerativa
y dispositiva, manteniendo en todo su contenido una correspondencia a
partir de un razonamiento integral y armonizado entre los distintos
considerandos y argumentos contenidos en la resolución.
Consecuentemente, es posible concluir que la congruencia como
componente esencial de las resoluciones judiciales debe ser comprendida
desde dos acepciones:

1. La congruencia externa, la cual se debe entender como el principio


rector de toda determinación judicial, que exige la plena
correspondencia o coincidencia entre el planteamiento de las partes
(demanda, respuesta e impugnación y resolución) y lo resuelto por
las autoridades judiciales; lo cual, conlleva una prohibición para el
juzgador, y es lo relacionado a considerar aspectos ajenos a la
controversia, limitando en consecuencia su consideración y
tratamiento a cuestionamientos únicamente deducidos por las partes;
dicho de otro modo, el juzgador no puede incurrir en incongruencia
ultra petita al conceder o atender algo no pedido; tampoco puede
incurrir en incongruencia extra petita al conceder algo distinto o
fuera de lo solicitado; y, menos incidir en incongruencia citra
petita al omitir o no pronunciarse sobre alguno de los
planteamientos de las partes.

2. La congruencia interna, que hace a la resolución como una unidad


coherente, en la que se debe cuidar el hilo conductor que le dota de
orden y racionalidad, desde la parte considerativa de los hechos, la
identificación de los agravios, la valoración de los mismos, la
interpretación de las normas y los efectos de la parte dispositiva;
evitando de esta forma que, en una misma resolución existan
consideraciones contradictorias entre sí o con el punto de la misma
decisión8.

De otra parte, respecto de la congruencia como principio constitucional en el proceso civil, se indica que: “…la congruencia
ha venido clasificada en diversos tipos o categorías que nos interesa anotar a los fines que se seguirán, y así es moneda
corriente hablar en doctrina de incongruencia “ultra petita” en la que se incurre si el Tribunal concede “extra petita” para los
supuestos en que el juzgador concede algo distinto o fuera de lo solicitado por las partes; “ citra petita”, conocido como por
“omisión” en la que se incurre cuando el Tribunal no se pronuncia sobre alguno de los pedimentos que le han sido
planteados, etc.” (Principios Constitucionales en el Proceso Civil, Consejo General del Poder Judicial, El deber Judicial de
Congruencia como Manifestación del Principio Dispositivo y su Alcance Constitucional, Madrid 1993, Mateu Cromo, S.A., Pág.
438).
Es decir que, en segunda instancia, pueden darse casos de incongruencia “ultra petita” en los que el juez o tribunal decide
cuestiones que han quedado consentidas y que no fueron objeto de expresión de agravios (extra petita); y cuando omite
decidir cuestiones que son materia de expresión de agravios por el apelante (citra petita).
El principio de congruencia, responde a la pretensión jurídica o la expresión de agravios formulada por las partes; la falta de
relación entre lo solicitado y lo resuelto, contradice el principio procesal de congruencia; la resolución de primera y/o
segunda instancia, debe responder a la petición de las partes y de la expresión de agravios, constituyendo la pretensión
jurídica de primera y/o segunda instancia”.
8
La SCP 0055/2014 de 3 de enero en su F.J. III.2.2, estableció que: “La congruencia de las resoluciones judiciales integra
los componentes del debido proceso. En ese contexto, a partir de una concepción doctrinal, su análisis se orienta desde dos
acepciones: externa, entendida como principio rector de toda resolución judicial, que exige la plena correspondencia o
coincidencia entre el planteamiento de las partes (demanda, respuesta e impugnación y respuesta) y lo resuelto por las

25
Finalmente, a lo descrito corresponde efectuar una necesaria precisión en
torno a la congruencia y su comprensión en el tratamiento y
aplicación de las medidas cautelares por Tribunales de apelación
según lo dispuesto por el art. 398 del CPP; que de acuerdo a la
SCP 0077/2012, citada en el F.J.III.1 de este fallo constitucional, el
mencionado art. 398 del CPP, no debe ser entendido en su literalidad
respecto a remitirse solamente a los agravios y lo señalado por las
partes como expresión literal de la congruencia exigida; sino que, dicha
previsión debe ser interpretada de forma integral y sistémica en el
sentido que, los referidos Tribunales de alzada, al momento de resolver
impugnaciones relacionadas a la aplicación de medidas cautelares, no
sólo se circunscribirán a los puntos impugnados (congruencia externa),
sino que tienen el deber de compulsar integralmente todos los
antecedentes y hechos a efectos de fundamentar y motivar
debidamente sus resoluciones que dispongan el cese o la privación de
libertad de los procesados, justificando objetivamente la concurrencia
de los presupuestos jurídicos exigidos por el art. 233 del CPP y una o
varias de las circunstancias establecidas por los arts. 234 y 235 de la
citada Norma Adjetiva Penal, conforme requiere el art. 236.4 del
referido precepto legal.

III.3. La revisión de la valoración de la prueba en sede constitucional

autoridades judiciales, sin que el juzgador tome en cuenta aspectos ajenos a la controversia; interna, porque entendida la
resolución como una unidad congruente, en ella se debe cuidar un hilo conductor que le dote de orden y racionalidad, desde
la parte considerativa de los hechos, la identificación de los agravios, la valoración de los mismos y los efectos de la parte
dispositiva; es decir, se pretenden evitar que, en una misma resolución no existan consideraciones contradictorias entre sí o
con el punto de la misma decisión.
En ese sentido, la uniforme jurisprudencia constitucional, a través de la SC 1494/2011-R de 11 de octubre, señaló: “…la
congruencia como principio característico del debido proceso, entendida en el ámbito procesal como la estricta
correspondencia que debe existir entre lo peticionado y lo resuelto; ahora bien, esa definición general, no es limitativa de la
coherencia que debe tener toda resolución, ya sea judicial o administrativa, y que implica también la concordancia entre la
parte considerativa y dispositiva: sino que además, debe mantenerse en todo su contenido, efectuando un razonamiento
integral y armonizado entre los distintos considerandos y razonamientos contenidos en la resolución. La concordancia de
contenido de la resolución y su estricta correspondencia entre lo pedido, lo considerado y lo resuelto, (…). En base a esas
consideraciones, es que quien administra justicia, emitirá fallos motivados, congruentes y pertinentes.
(…).
De lo expuesto se confirma, que el órgano encargado de dictar la resolución, debe circunscribir su fallo a lo peticionado y no
resolver más allá de lo pedido, que sería un pronunciamiento ultra petita, o, conceder algo distinto a lo solicitado por las
partes, conocido en doctrina procesal como un pronunciamiento extra petita”. En el mismo sentido, la SC 0863/2003-R de
25 de junio, precisó que: “…el juez o tribunal ad quem, no puede ir más allá de lo pedido, salvo en los casos en que los
vicios de nulidad constituyan lesiones a derechos y garantías constitucionales como cuando la nulidad esté expresamente
prevista por ley”, entendimiento reiterado en las SSCC 1009/2003-R, 1312/2003-R y 0358/2010-R. Posteriormente, respecto
a la pertinencia de las resoluciones pronunciadas por autoridades judiciales de segunda instancia, la SC 0358/2010-R de 22
de junio, puntualizó: “…implica también la concordancia entre la parte considerativa y dispositiva, pero además esa
concordancia debe mantenerse en todo su contenido, efectuando un razonamiento integral y armonizado entre los distintos
considerandos y razonamientos emitidos por la resolución, esta concordancia de contenido de la resolución y su estricta
correspondencia entre lo pedido, lo considerado y lo resuelto, conlleva a su vez la cita de las disposiciones legales que
apoyan ese razonamiento que llevó a la determinación que se asume. En base a esos criterios se considera que quien
administra justicia debe emitir fallos motivados, congruentes y pertinentes”. En esa misma línea, la SC 2017/2010-R de 9 de
noviembre, señaló: “…la pertinencia entre el recurso de apelación, resolución apelada y lo resuelto en el auto de vista, es
una condición esencial para asegurar a los justiciables que en la decisión de su recurso los superiores en grado tienen
delimitado su campo de acción para emitir su resolución, limite que se expresa precisamente en la fundamentación de
agravios prevista por el art. 227 del Código de Procedimiento Civil (CPC), como por el contenido de lo resuelto en la
sentencia apelada, marco del cual el tribunal de alzada no puede apartarse”. Estos razonamientos fueron reiterados
posteriormente en la SCP 0037/2012 de 26 de marzo y, desarrollados ampliamente en la SCP 1111/2012 de 6 de
septiembre”.

26
El presente Fundamento Jurídico, fue citado en las Sentencias
Constitucionales Plurinacionales; 0081/2021-S1 de 21 de mayo,
0512/2022-S1 de 4 de julio; y, 1316/2023-S1 de 20 de diciembre
-entre otras- que formularon el siguiente razonamiento.

Sobre esta línea jurisprudencial esta Magistratura, efectuó un cambio de


razonamiento, a partir de la SCP 0307/2020-S1 de 12 de agosto,
sustentado en el apego a la fuerza vinculante del precedente
jurisprudencial con estándar más alto (Fundamento Jurídico III.2),
entendido este, como aquella interpretación a través de la cual este
Tribunal Constitucional Plurinacional resolvió un problema jurídico de
forma más progresiva, que permita efectivizar y materializar de mejor
manera los derechos fundamentales y garantías constitucionales
previstas en la Constitución Política del Estado y en los Tratados
Internacionales de Derechos Humanos que forman parte del bloque de
constitucionalidad, cuya identificación se la realiza a través de un
examen o análisis integral de la línea jurisprudencial, y una vez
detectada es obligación del juzgador vincularse al estándar más alto;
bajo esa comprensión y razonamientos que además están contenidos
en las Sentencias Constitucionales Plurinacionales 2233/2013 de 16 de
diciembre y 0087/2014-S3 de 27 de octubre, bajo ese entendido la
SCP 0307/2020-S1 iniciando ese análisis integral de la línea
jurisprudencial respecto a la valoración de la prueba en sede
constitucional, comenzó citando a las Sentencias Constitucionales
Plurinacionales 0092/2018-S1, 0343/2018-S1, 0526/2018-S1,
0615/2018-S1, 0640/2018-S1 y 1021/2019-S1, en las cuales esta
Magistratura fue asumiendo una línea de carácter restrictivo9, por

9
“…los únicos supuestos para que la jurisdicción constitucional ingrese a revisar la valoración realizada por dichas
autoridades: 1) Cuando en dicha valoración exista apartamiento de los marcos legales de razonabilidad y equidad previsibles
para decidir y 2) Cuando se haya omitido arbitrariamente valorar la prueba y su lógica consecuencia sea la lesión de
derechos fundamentales y garantías constitucionales, es decir en el primer supuesto cuando en la labor valorativa se
apartan del procedimiento establecido valorando arbitraria e irrazonablemente y en el segundo, que actuando
arbitrariamente no se haya procedido a la valoración de la prueba, por cuya omisión se vulneren derechos y garantías
fundamentales.
(…)
En ese orden de razonamiento para que este Tribunal pueda cumplir con esta tarea, es necesario que la parte procesal, que
se considera agraviada con los resultados de la valoración efectuada dentro de un proceso judicial o administrativo,
invocando la lesión a sus derechos fundamentales, exprese de manera adecuada y precisa en los fundamentos jurídicos que
sustenten su posición (recurso de amparo) lo siguiente:
Por una parte, qué pruebas (señalando concretamente) fueron valoradas apartándose de los marcos legales de
razonabilidad y equidad previsibles para decidir; o, cuáles no fueron recibidas, o habiéndolo sido, no fueron
producidas o compulsadas; para ello, será preciso, que la prueba no admitida o no practicada, se haya solicitado en la
forma y momento legalmente establecidos, solicitud, que en todo caso, no faculta para exigir la admisión de todas las
pruebas que puedan proponer las partes en el proceso, sino que atribuye únicamente el derecho a la recepción y práctica de
aquellas que sean pertinentes, correspondiendo a los órganos judiciales ordinarios, el examen sobre la legalidad y
pertinencia de las pruebas solicitadas, debiendo motivar razonablemente la denegación de las pruebas propuestas. Por
supuesto, una vez admitidas y practicadas las pruebas propuestas declaradas pertinentes, a los órganos judiciales, les
compete también su valoración conforme a las reglas de la lógica y de la sana crítica, según lo alegado y probado.
Asimismo, es imprescindible también, que el recurrente señale en qué medida, en lo conducente, dicha
valoración cuestionada de irrazonable de inequitativa o que no llegó a practicarse, no obstante haber sido
oportunamente solicitada, tiene incidencia en la Resolución final; por cuanto, no toda irregularidad u omisión
procesal en materia de prueba (referida a su admisión, a su práctica, a su valoración, etc.) causa por sí misma indefensión
material constitucionalmente relevante, correspondiendo a la parte recurrente, demostrar la incidencia en la

27
cuanto si bien se establecía, que de manera excepcional la jurisdicción
constitucional podía revisar la labor probatoria desarrollada en las
distintas jurisdicciones ordinarias; empero, condicionaba su apertura a
exigencias que los justiciables debían cumplir, teniendo así a la
SC 0965/2006-R de 2 de octubre que señala:

“…qué pruebas (señalando concretamente) fueron valoradas


apartándose de los marcos legales de razonabilidad y equidad
previsibles para decidir; o, cuáles no fueron recibidas, o
habiéndolo sido, no fueron producidas o compulsadas…
…en qué medida, en lo conducente, dicha valoración cuestionada
de irrazonable de inequitativa o que no llegó a practicarse, no
obstante haber sido oportunamente solicitada, tiene incidencia en
la Resolución final…” (las negrillas nos pertenecen)

Exigencias que al no ser cumplidas de manera expresa, generaba que


esta vía constitucional se vea impedida de realizar esa revisión
excepcional de la labor valorativa efectuada por los jueces o tribunales
ordinarios, derivando en la denegación de la tutela y por ende se vea
restringido el real acceso a la justicia constitucional; así, la citada
SCP 0307/2020-S110 reflexionó que tales condicionamientos no
guardaban armonía con los principios y valores consagrados en la
Constitución Política del Estado y que en atención precisamente al
mandato constitucional conferido en el art. 196 de la Norma
Fundamental, por el cual este Tribunal Constitucional Plurinacional tiene
la misión de velar por la supremacía de la Constitución Política del
Estado, ejercer el control de constitucionalidad en resguardo y
protección de los derechos y garantías fundamentales -los cuales gozan
de igual jerarquía-, así como de los principios y valores; teniendo entre
otros, al principio de progresividad, que identificó una segunda línea
jurisprudencial que contiene una interpretación más amplia y
favorable de los derechos que garantiza el ejercicio legítimo de los
mismos, que en este caso tiene que ver con el debido proceso en su
elemento de valoración de la prueba.
Resolución final a dictarse, es decir, que la Resolución final del proceso hubiera podido ser distinta de
haberse practicado la prueba omitida, o si se hubiese practicado correctamente la admitida, o si se hubiera
valorado razonablemente la compulsada; puesto que resulta insuficiente, para la viabilidad del recurso de amparo, la
mera relación de hechos; porque sólo en la medida en que el recurrente exprese adecuada y suficientemente sus
fundamentos jurídicos, la jurisdicción constitucional podrá realizar la labor de contrastación, que amerita
este tema de revisión excepcional de la labor de la valoración de la prueba realizada por la jurisdicción
ordinaria; máxime si se tiene en cuenta que el art. 97 de la LTC, ha previsto como un requisito de contenido, el exponer
con precisión y claridad los hechos que le sirvan de fundamento y precisar los derechos o garantías que se consideren
restringidos, suprimidos o amenazados, señalando en qué consiste la restricción o supresión” (negrillas agregadas).
10
“En ese antecedente, y considerando la misión constitucional conferida al Tribunal Constitucional Plurinacional otorgada
por el constituyente mediante el art. 196.I de la CPE, esta instancia de control constitucional y garante de los derechos
fundamentales, tiene la misión de ejercer una labor hermenéutica en los diferentes tipos de control constitucional, como el
tutelar en su función revisora de casos remitidos por los jueces y tribunales de garantías; en esa ruta, se tiene que,
conforme se describió precedentemente, la jurisprudencia constitucional, estableció que excepcionalmente, se podría
efectuar una función revisora de la actividad probatoria de las diferentes jurisdicciones; empero, condicionado a que las o
los accionantes señalen concretamente y de forma precisa qué pruebas fueron valoradas apartándose de los marcos legales
de razonabilidad y equidad, o cuáles no fueron recibidas, o habiéndolo sido, no fueron producidas o compulsadas; y, señale
en qué medida, en lo conducente, dicha valoración cuestionada de irrazonable de inequitativa o que no llegó a practicarse,
no obstante haber sido oportunamente solicitada, tiene incidencia en la Resolución final.”

28
En tal sentido, citó a la SCP 0297/2018-S2 de 25 de junio11, fallo
constitucional en el cual, a través de una contextualización de la línea
jurisprudencial referida a la valoración de prueba, señaló que el
Tribunal desde sus inicios, fue estableciendo presupuestos para
efectuar la revisión de la valoración de la prueba, bajo el criterio que
dicha actividad es propia de la jurisdicción ordinaria; dichos
presupuestos, fueron sistematizados por la SC 0965/2006-R que exigía al
accionante i) Identificar las pruebas que se omitieron
valorar o los cánones de razonabilidad y/o equidad que fueron
inobservados en la valoración; y, ii) Indicar la incidencia de la omisión o
el apartamiento de los cánones de razonabilidad y/o equidad en la
decisión final; argumentando de forma precisa los motivos por los
cuales la valoración de la prueba afectaría los principios de
razonabilidad y/o equidad; refirió que posteriormente, la SCP
1215/2012 de 6 de septiembre, estableció los supuestos de procedencia
de revisión de valoración de la prueba, señalando que la justicia
constitucional debe verificar si en dicha labor las autoridades; a)
No se apartaron de los marcos legales de razonabilidad y equidad;
b) No omitieron de manera arbitraria la consideración de las pruebas,
ya sea parcial o totalmente; y, c) Basaron su decisión en una prueba
inexistente o que refleje un hecho diferente al utilizado como
argumento; estableciendo además, la relevancia constitucional al exigir
que el accionante debe demostrar la lógica consecuencia de que el
incumplimiento de los presupuestos para la valoración de la prueba, le
ocasionó lesión de derechos fundamentales y/o garantías
constitucionales.

Así, establecidos tanto los supuestos de procedencia de revisión de


valoración, como los presupuestos para efectuar la revisión de la
misma, la citada SCP 0297/2018-S2 continuando con ese análisis
dinámico, señaló que esa línea jurisprudencial fue modulada por la SCP
0410/2013 de 27 de marzo, que eliminó el requisito de la carga
argumentativa, que se exigía para el análisis de fondo de la
problemática en cuanto a la valoración de la prueba, señalando que:
Posteriormente, la SCP 0410/2013 de 27 de marzo12 moduló la
línea jurisprudencial de referencia y eliminó el requisito de la

11
“Ahora bien, a través de la SCP 0297/2018-S2 de 25 de junio, luego de efectuar contextualización de línea jurisprudencial
referida a la valoración de prueba, al respecto se concluyó que:
´Al respecto, la citada SC 0965/2006-R, estableció determinados presupuestos para efectuar la revisión de la valoración de
la prueba, exigiendo que la o el accionante debía: i) Identificar las pruebas que se omitieron valorar o los cánones de
razonabilidad y/o equidad que fueron inobservados en la valoración; y, ii) Indicar la incidencia de la omisión o el
apartamiento de los cánones de razonabilidad y/o equidad en la decisión final; argumentando de forma precisa los motivos
por los cuales la valoración de la prueba afectaría los principios de razonabilidad y/o equidad11.
En similar sentido, la señalada SCP 1215/2012, refirió que en cualquier caso, se debe demostrar la lógica consecuencia que
el incumplimiento de los presupuestos para la valoración de la prueba ocasionó lesión de derechos fundamentales y/o
garantías constitucionales al afectado; lo que se traduce en relevancia constitucional.´”
12
La SCP 0410/2013, en el FJ III.2 señala: “En ese orden, si bien es cierto que la jurisdicción constitucional debe respetar el
ámbito de atribuciones propias de la jurisdicción ordinaria, es también correcto que cuando se ha quebrado el sistema

29
carga argumentativa que la jurisprudencia exigía para el
análisis de fondo de la problemática en esta temática,
señalando que las reglas impuestas a la parte accionante
referidas a:

“…explicar de modo sistemático y metódico la irrazonabilidad,


inequidad, omisión arbitraria, o valoración equivocada de la prueba
(…) constituyen instrumentos argumentativos, no causales de
denegatoria de la acción de amparo constitucional…” (el resaltado es
ilustrativo).

Por otro lado, en cuanto a los alcances de la revisión de la valoración de


la prueba por parte de la justicia constitucional, la referida
SCP 1215/2012, en el Fundamento Jurídico III.3.2, señaló que dicha
competencia:

“…se reduce únicamente a establecer la ausencia de razonabilidad y


equidad en la labor valorativa, o bien, si existió una actitud omisiva
en esta tarea, ya sea parcial o total; o finalmente, si se le dio un
valor diferente al medio probatorio, al que posee en realidad,
distorsionando la realidad y faltando al principio de rango
constitucional, como es la verdad material, pero en ningún caso
podrá pretender sustituir a la jurisdicción ordinaria, examinando
directamente la misma o volviendo a valorarla, usurpando una
función que no le está conferida ni legal ni constitucionalmente”
(las negrillas son añadidas).

Bajo tales razonamientos y luego de un análisis e interpretación de los


entendimientos contenidos en dichos fallos que fueron generando línea
jurisprudencial en cuanto a la valoración de la prueba en sede

constitucional, sus dogmas y principios o los derechos fundamentales de la persona humana, es deber del Tribunal
Constitucional Plurinacional revisar la interpretación de la legalidad ordinaria efectuada por el juzgador ordinario, para
resguardar la vigencia material de la Norma Fundamental y la materialización de los derechos constitucionales. Similar
doctrina existe para la intervención de las resoluciones judiciales, cuando se denuncia indebida o errónea valoración o
apreciación de la prueba; una explicación de esta teoría se encuentra en la SCP 1916/2012 de 12 de octubre.
Ahora bien, es necesario esclarecer que estas auto restricciones de la jurisdicción constitucional, deviene del principio de
separación y distribución de funciones, que impiden la injerencia de la jurisdicción constitucional en la función asignada a la
jurisdicción ordinaria; empero, deben comprenderse conforme a la nueva arquitectura de ésta, por ello deben ser asimiladas
también bajo los principios de impulso de oficio, inquisitivo y no formalismo, por lo que su naturaleza es la de instrumentos
útiles para el análisis de la función cumplida por la jurisdicción ordinaria, son herramientas de fundamentación de las
acciones y recursos al alcance de las partes interesadas en activar la jurisdicción constitucional y de argumentación de las
resoluciones para el Tribunal Constitucional Plurinacional; pero también, son el parámetro válido y legítimo de verificabilidad
de la idoneidad, legitimidad y calidad de las resoluciones judiciales o administrativas cuasi jurisdiccionales; más, no son
requisitos ineludibles que el accionante debe cumplir bajo sanción de rechazo o denegación de la acción tutelar, ya que ésta
una vez activada, genera en la jurisdicción constitucional el compromiso ineludible de perseguir al evento acusado de
inconstitucional, basado en la información concedida por el accionante, siendo pertinente analizar los hechos conocidos con
todas las herramientas y métodos de análisis al alcance de la Sala del Tribunal Constitucional Plurinacional que conozca el
asunto, sin que ningún instrumento o método quede al margen por la sola razón de no haber sido mencionado, sutileza que
sería una argucia de aquellas que corrompen los sistemas judiciales obsoletos y decadentes.
Del modo explicado en el párrafo anterior, se entiende que las reglas y subreglas contenidas en la doctrina de las auto
restricciones de la jurisdicción constitucional, respecto al canon de interpretación de la legalidad ordinaria, así como la
valoración integral de la prueba, son instrumentos al servicio de la persona que crea sus derechos vulnerados, que bien
utilizados redundará en una mejor comprensión del tema por parte de la jurisdicción constitucional y con ello mayores
posibilidades de concesión de la tutela requerida, por ello su buen uso deviene en una ventaja procesal; mientras que para
el Tribunal Constitucional Plurinacional, son herramientas de verificación de la legalidad y constitucionalidad de las
resoluciones judiciales; pero en ningún caso se pueden aplicar para rechazar o denegar la activación de la jurisdicción
constitucional por el sólo hecho de no haber sido nombradas en el memorial de amparo”.

30
constitucional, la tantas veces reiterada sentencia constitucional
concluyó que la revisión de la labor valorativa efectuada por la
jurisdicción ordinaria se efectuará bajo los siguientes criterios:

1) La valoración de la prueba es una actividad propia de las


juezas y jueces de las diferentes jurisdicciones del Órgano
Judicial o de las autoridades administrativas.

2) La justicia constitucional puede revisar la valoración de la


prueba cuando:

2.i) Las autoridades se apartaron de los marcos legales de


razonabilidad y equidad;

2.ii) Omitieron de manera arbitraria la consideración de las


pruebas, ya sea parcial o totalmente; y,

2.iii) Basaron su decisión en una prueba inexistente o que


refleje un hecho diferente al utilizado en la
argumentación.

3) La competencia de la justicia constitucional en el


análisis de la revisión de la valoración de la prueba, se
reduce a establecer la ausencia de razonabilidad y
equidad en la labor valorativa o a constatar una actitud
omisiva en esa tarea o finalmente, si se le dio un valor
diferente al medio probatorio, desconociendo el
principio de verdad material; y,

4) Las irregularidades en la valoración de la prueba solo darán


lugar a la concesión de la tutela cuando tengan relevancia
constitucional; es decir, cuando incidan en el fondo de lo
demandado y sean la causa para la lesión de derechos
fundamentales y/o garantías constitucionales.

Criterios que fueron acogidos por esta relatoría en la ya mencionada


SCP 0307/2020-S113, al considerar que la SCP 0297/2018-S2 se

13
“…la suscrita Magistrada, en atención a lo desarrollado en el Fundamento Jurídico III.2.1 de este fallo, considera que, en
un Estado constitucional de derecho, como lo asumido por el nuestro, que por voluntad del constituyente, se incorporaron
en la Constitución Política del Estado, un conjunto de derechos y garantías constitucionales en favor de las personas, que
constituyen al Estado Plurinacional de Bolivia, en un Estado garantista; lo cual, implica que, el Tribunal Constitucional
Plurinacional, conforme al art. 196 de la CPE en su misión de precautelar por la vigencia de los derechos y garantías
constitucionales, debe ajustar sus razonamientos al carácter progresivo y al principio de favorabilidad de los derechos
fundamentales (arts. 13.I y 256.I de la CPE); en ese entender, es imperioso aplicar entendimientos y razonamientos más
favorables y menos restrictivos para el acceso a la justicia constitucional en cuanto a su invocación de tutela; razón por la
cual, respecto a las denuncias de vulneraciones relacionadas a la valoración de la prueba, esta Magistratura luego de
advertir dos entendimientos diferentes al respecto, en apego a la jurisprudencia constitucional desarrollada en el citado
Fundamento Jurídico III.2.2 de la presente Sentencia Constitucional Plurinacional, opta por seguir y aplicar las razones
jurisprudenciales desarrolladas en la SCP 0297/2018-S2, que se constituyen en el estándar más alto conforme lo desplegado
en el Fundamento Jurídico III.2.1 de este fallo.”

31
constituye en el estándar más alto, al haber también asumido un
entendimiento más favorable como el contenido en la SCP 0410/2013
de 27 de marzo, que al eliminar la carga argumentativa como exigencia
para que esta jurisdicción efectué la revisión excepcional de la labor
valorativa realizada por los jueces y tribunales ordinarios, posibilitó a
este Tribunal garantizar un efectivo acceso a la justicia constitucional en
resguardo de los derechos fundamentales y garantías constitucionales;
razones por las cuales, esta Magistratura determinó ajustar sus
razonamientos al carácter progresivo y al principio de favorabilidad de
los derechos fundamentales consagrados en los arts. 13.I y 256.I de la
CPE.

Finalmente, en el marco de todo lo descrito, la SCP 0307/2020-S1 que


se describe, concluyó que, esta instancia constitucional se encuentra
habilitada para efectuar la revisión de la actividad probatoria de otras
jurisdicciones sin necesidad de exigir el cumplimiento de presupuestos
como:

a) Identificar las pruebas que se omitieron valorar o los cánones de


razonabilidad y/o equidad que fueron inobservados en la valoración; y,
b) Indicar la incidencia de la omisión o el apartamiento de los cánones de
razonabilidad y/o equidad en la decisión final, argumentando de forma
precisa los motivos por los cuales la valoración de la prueba afectaría los
principios de razonabilidad y/o equidad;

En esa labor el juez constitucional debe considerar los siguientes


criterios: Primero.- La valoración de la prueba es una actividad propia
de las juezas, jueces y de las autoridades administrativas; Segundo.-
La justicia constitucional puede revisar la valoración cuando: a) las
autoridades se apartan de los marcos legales de razonabilidad y
equidad; b) De manera arbitraria omiten considerar las pruebas, ya sea
parcial o totalmente; y, c) Basan su decisión en una prueba inexistente
o que refleje un hecho diferente al utilizado en la argumentación;
Tercero.- La competencia de la justicia constitucional en el análisis de
la revisión de la valoración de la prueba, se reduce a establecer la
ausencia de razonabilidad y equidad en la labor valorativa o a constatar
una actitud omisiva en esa tarea o finalmente, si se le dio un valor
diferente al medio probatorio, desconociendo el principio de verdad
material; y, Cuarto.- Las irregularidades en la valoración de la prueba
solo darán lugar a la concesión de la tutela cuando incidan en el fondo
de lo demandado y sea la causa de la lesión de derechos y/o garantías
constitucionales.

III.4. Respecto del enfoque interseccional para el análisis de la


violencia hacia niñas y adolescentes, mujeres

La SCP 0394/2018-S2 de 3 de agosto, en su Fundamento Jurídico


III.1, con profundidad abordó este aspecto que se constituye en un

32
elemento importante a tiempo de compulsar y tratar casos donde se
advierta a mujeres víctimas de violencia.

En ese sentido, la precitada Sentencia Constitucional Plurinacional,


inicialmente señaló que el enfoque interseccional, es una
herramienta útil para el análisis de la vulneración de derechos, y en
especial la igualdad al presentarse elementos de discriminación,
agregando al respecto que:

“…es posible tener una mirada plural de la discriminación y violencia


hacia diversas categorías biológicas, sociales y culturales, como el sexo, el
género, la clase, la discapacidad, la orientación sexual, la religión, la edad, la
nacionalidad y otros ejes de identidad que se interaccionan en múltiples, y a
menudo, en simultáneos niveles de discriminación y violencia, comprendiendo
las desigualdades y necesidades de esta población en los casos concretos, las
cuales pueden estar atravesadas por diversas identidades u otros factores, que
las coloquen en situaciones mayores de subordinación, violencia o
discriminación” (el resaltado es añadido).

Asimismo, refirió que el enfoque interseccional, es incorporado


gradualmente superando con ello el análisis unidimensional para
alcanzar la interpretación múltiple de la discriminación en sus diferentes
factores y categorías en cumplimiento a las recomendaciones de
instrumentos internacionales como en el Sistema de Protección de
Derechos Humanos de la Organización de la Naciones Unidas (ONU), la
Convención Interamericana para Prevenir, Sancionar y Erradicar la
Violencia contra la Mujer (Convención Belém Do Pará) 14; en ese marco
internacional, precisó que la Comisión Interamericana de Derechos
Humanos (CIDH) y la Corte Interamericana de Derechos Humanos
(Corte IDH) aplicaron el enfoque interseccional al advertir factores de
discriminación15.

14
Este enfoque, permite analizar la discriminación y violencia hacia las mujeres, comprendiendo sus desigualdades y
necesidades en casos concretos, como lo exige, además, la Convención Interamericana para Prevenir, Sancionar y
Erradicar la Violencia contra la Mujer (Convención Belém Do Pará), en cuyo art. 9 establece como criterio
interpretativo sobre las obligaciones internacionales de los Estados, que éstos tendrán especialmente en cuenta, la situación
de vulnerabilidad a la violencia que pueda sufrir la mujer, en razón, entre otras, de su raza o de su condición étnica, de
migrante, refugiada o desplazada, así, como embarazada, discapacitada, menor de edad, anciana o que se encuentre en
situación socioeconómica desfavorable o afectada por situaciones de conflictos armados o de privación de su libertad.
15
“…Así, la referida Corte IDH, en el Caso del Penal Miguel Castro Castro Vs. Perú, a través de la Sentencia de 25 de
noviembre de 2006, sobre Fondo, Reparaciones y Costas, en el párrafo 259 inc. i), hizo referencia a la violencia sexual
contra las mujeres que se encuentran bajo la custodia del Estado, señalando que: “…Las mujeres han sido víctimas de una
historia de discriminación y exclusión por su sexo, que las ha hecho más vulnerables a ser abusadas cuando se ejercen actos
violentos contra grupos determinados por distintos motivos, como los privados de libertad...”.
La misma Sentencia en el párrafo 292, también se refirió a las mujeres embarazadas que se encontraban en prisión,
indicando que: “…Las mujeres embarazadas que vivieron el ataque experimentaron un sufrimiento psicológico adicional, ya
que además de haber visto lesionada su propia integridad física, padecieron sentimientos de angustia, desesperación y
miedo por el peligro que corría la vida de sus hijos…”. Asimismo, hizo referencia a las madres internas, indicando en el
párrafo 330, que: La incomunicación severa tuvo efectos particulares en las internas madres. Diversos órganos
internacionales han enfatizado la obligación de los Estados de tomar en consideración la atención especial que deben recibir
las mujeres por razones de maternidad, lo cual implica, entre otras medidas, asegurar que se lleven a cabo visitas
apropiadas entre madre e hijo. La imposibilidad de comunicarse con sus hijos ocasionó un sufrimiento psicológico adicional a
las internas madres.
Por otra parte la Corte IDH, en el Caso González y Otras (“Campo Algodonero”) vs. México, a través de la Sentencia de 16
de noviembre de 2009 sobre Excepción Preliminar, Fondo, Reparaciones y Costas, en los párrafos 408 y 409, además de
analizar la relación de la violencia de género con las relaciones sociales, culturales y económicas de discriminación, para

33
Del razonamiento desplegado por la mencionada SCP 0394/2018-S2, es
posible puntualizar que el enfoque interseccional es un instrumento
necesario y valioso para analizar, especialmente la vulneración del
derecho a la igualdad, permitiendo visualizar de forma plural la
discriminación y violencia en general hacia las mujeres; tomando en
cuenta para ello, sus desigualdades y necesidades, haciendo eco, a
través de ese análisis, sobre las exigencias a nivel internacional como la
Convención Interamericana para Prevenir, Sancionar y Erradicar la
Violencia contra la Mujer, siendo uno de sus mandatos, el considerar el
estado de vulnerabilidad de la mujer víctima de violencia, por razones
diversas.

Reanudando, la aludida Sentencia Constitucional Plurinacional, refirió


que, en el caso concreto (motivo de su análisis), al tratarse de una
mujer víctima de violencia sexual adolescente, debe ser
aplicado el enfoque interseccional, que permitirá comprender de
mejor forma su vulnerabilidad e identificar criterios reforzados de
protección plasmados en la Constitución Política del Estado e
instrumentos internacionales; así respecto a la normativa
internacional que rige la protección de niñas, niños y
adolescentes, en el marco del art. 60 de la CPE, señaló que estos
grupos etáreos gozan de especial protección y atención de sus
derechos, debiendo en consecuencia ser atendidos con preferencia en
los centros de salud, en la escuela, entidades judiciales, y por la Policía
Boliviana, entre otros; en tal sentido, añadió que los estándares de
protección internacional, son obligatorios para nuestro Estado, ya que a
partir de los arts. 13 y 256 de la CPE, pueden ser aplicados de forma
preferente y favorable; así, citó a dichos estándares internacionales
como el art.19 de la Convención Americana sobre Derechos
Humanos (CADH)16, que prevé medidas de protección para los
menores; art. 16 del Protocolo Adicional a la Convención
Americana sobre Derechos Humanos en Materia de Derechos

caracterizar a las víctimas, también lo hizo respecto a las discriminaciones de género, pobreza y edad, al hacer referencia a
los derechos de las víctimas menores de edad (…)
En el mismo sentido, la Corte IDH en los Casos Rosendo Cantú y Otra VS. México -Sentencia de 31 de agosto de 2010 sobre
Excepción Preliminar, Fondo, Reparaciones y Costas- y Fernández Ortega y Otros VS. México -Sentencia de 30 de agosto de
2010 sobre Excepción Preliminar, Fondo, Reparaciones y Costas-, efectuó el análisis sobre la discriminación y violencia de las
mujeres indígenas, estableciendo que debía garantizarse el acceso a la justicia de los miembros de las comunidades
indígenas, adoptando medidas de protección que tomen en cuenta sus particularidades propias, sus características
económicas y sociales, su situación de especial vulnerabilidad, su derecho consuetudinario, así como sus valores, usos y
costumbres.
También cabe mencionar, el Caso Atala Riffo y Niñas Vs. Chile, en cuya Sentencia de 24 de febrero de 2012 sobre Fondo,
Reparaciones y Costas, donde la Corte IDH hizo referencia a la discriminación sufrida por las mujeres con orientación sexual
diversa; pues se impuso a la accionante, que en su condición de mujer atendiera y privilegiara sus deberes como madre
(…)”
16
. Convención Americana sobre Derechos Humanos, art. 19: “Todo niño tiene derecho a las medidas de protección que su
condición de menor requiere por parte de su familia, de la sociedad y del Estado”. Suscrita en la Conferencia Especializada
Interamericana sobre Derechos Humanos en San José de Costa Rica, 1969. Entra en vigor el 18 de julio de 1978. A la cual
Bolivia se adhiere mediante Decreto Supremo (DS) 16575 el 13 de junio de 1979, elevado a rango de Ley 1430 de 11 de
febrero de 1993.

34
Económicos, Sociales y Culturales -Protocolo de San Salvador-17,
que reconoce por un lado, el derecho a medidas de protección; y por
otro, una obligación para el Estado referido a adoptar medidas
especiales de protección a fin de garantizarles la plena maduración de
sus capacidades física, intelectual y moral; art. VII de la declaración
Americana de los Derechos y Deberes del Hombre (DADDH)18,
que regula sobre la protección y cuidado de los niños; Declaración de
los Derechos del Niño19 que en sus principios 8 y 9 prevé el derecho
a la protección ante el abandono cruel y explotación, y la preferencia en
recibir socorro y protección; y, el art. 39 de la Convención sobre los
Derechos del Niño, que en esencia dispone para los Estado el deber
de adoptar medidas en favor de la niñez víctima de cualquier forma de
abuso o explotación en el marco los mismos principios descritos en la
referida Convención.

Identificada y descrita la normativa del contexto internacional, la


precitada SCP 0394/2018-S2, se refirió a la normativa vinculada a
mujeres víctimas de violencia sexual y las específicas
regulaciones conectadas a la violencia contra niñas y
adolescentes; en dicha labor, razonó que el constituyente al haber
incorporado el art. 15 en la CPE, reconoció un derecho especifico que
deriva en la obligación para el Estado (en todos sus niveles) para
investigar, socorrer y sancionar los actos de violencia contra la mujer;
asimismo, agregó que:

“…el Estado al ratificar un convenio internacional de derechos humanos,


adquiere la obligación de respetar y proteger los derechos reconocidos en
dicho instrumento. Así, la Convención Belém Do Pará de 9 de junio de 1994,
ratificada por Bolivia mediante Ley 1599 de 18 de agosto de igual año, se
constituye en el primer Tratado Interamericano que reconoce la violencia
hacia las mujeres, como una violación de derechos humanos; en cuyo art. 7,
consigna los deberes que tienen los estados, de adoptar políticas orientadas a
prevenir, sancionar y erradicar la violencia contra la mujer, entre ellos, el de
abstenerse de cualquier acción o práctica de violencia contra la mujer, y
velar, porque las autoridades y funcionarios se comporten de acuerdo a esa
obligación...

17
Protocolo de San Salvador, art. 16: “Todo niño sea cual fuere su filiación tiene derecho a las medidas de protección que su
condición de menor requieren por parte de su familia, de la sociedad y del Estado. Todo niño tiene el derecho a crecer al
amparo y bajo la responsabilidad de sus padres; salvo circunstancias excepcionales, reconocidas judicialmente, el niño de
corta edad no debe ser separado de su madre. Todo niño tiene derecho a la educación gratuita y obligatoria, al menos en su
fase elemental, y a continuar su formación en niveles más elevados del sistema educativo.” También, art. 15 con el título
“Protección de la familia”; en el cual, es muy relevante la obligación de los Estados de brindar adecuada protección al grupo
familiar, así dentro del numeral 2, literal c., indica: “adoptar medidas especiales de protección de los adolescentes a fin de
garantizar la plena maduración de sus capacidades física, intelectual y moral”. Suscrito en San Salvador de El Salvador, el 17
de noviembre de 1988, en el décimo octavo período ordinario de sesiones de la Asamblea General de la Organización de
Estados Americanos (OEA). Entró en vigor el 16 de noviembre de 1999. Ratificado por Bolivia mediante Ley 3293 de12 de
diciembre de 2005.
18
Declaración Americana de Derechos y Deberes del Hombre, art. VII: “Toda mujer en estado de gravidez o en época de
lactancia, así como todo niño, tienen derecho a protección, cuidados y ayuda especiales”. Adoptada en la novena
Conferencia Interamericana, celebrada en Bogotá, Colombia, 1948, conjuntamente con la constitución de la OEA.
19
Declaración de los Derechos del Niño, Principio 8: “El niño debe, en todas las circunstancias, figurar entre los primeros
que reciban protección y socorro”. Principio 9: “El niño deber ser protegido contra toda forma de abandono crueldad y
explotación (…)”

35
(…)
…el art. 9 de dicha Convención establece, que los Estados tendrán
especialmente en cuenta la situación de vulnerabilidad a la violencia
que pueda sufrir la mujer, en razón, entre otras, por ser menor de
edad o estar en situación socioeconómica desfavorable”20 (las negrillas
son agregadas).
Prosiguiendo, la precitada Sentencia Constitucional Plurinacional, al
referirse sobre los estándares del Sistema Universal de Protección de
los Derechos Humanos, vinculados con la violencia de género, se
remitió a la Recomendación 19 pronunciada por el Comité para
la Eliminación de la Discriminación contra la Mujer (Comité de la
CEDAW), que se constituye como una de las más relevantes al señalar
que la violencia contra la mujer es una forma de discriminación que
impide el goce de sus derechos y libertades en igualdad con el hombre,
y que la violencia contra la mujer conlleva responsabilidad estatal en
cuanto a la implementación de mecanismos necesarios de protección y
prevención para impedir la lesión de los derechos o para investigar y
castigar los actos de violencia e indemnizar a las víctimas; de igual
forma la indicada jurisprudencia, respecto al acceso a la justicia de
las mujeres señaló que:

“...El mencionado Comité de la CEDAW, en la Recomendación General 33 de 3


de agosto de 2015, sobre el acceso de las mujeres a la justicia, examinó
las obligaciones de los Estados Partes, para asegurar que éstas tengan acceso
a dicho derecho, al advertir que existen obstáculos y restricciones que les
impiden efectivizarlo en el marco de la igualdad; obstáculos que se producen
en un contexto estructural de discriminación y desigualdad, debido a factores
como los estereotipos de género, leyes discriminatorias, procedimientos
interseccionales de discriminación, las prácticas y los requisitos en materia
probatoria; limitaciones que constituyen violaciones persistentes a los derechos
humanos de las mujeres.
En dicha Recomendación, se hace referencia a la justiciabilidad,
estableciendo que se requiere el acceso irrestricto de la mujer a la justicia, y
para ello, recomienda que se debe mejorar la sensibilidad del sistema de
justicia a las cuestiones de género, empoderando a las mujeres para lograr
la igualdad de jure y de facto -de derecho y hecho-; asegurando que los
profesionales de los sistemas de justicia, tramiten los casos, teniendo en cuenta
las cuestiones de género; y, revisando las normas sobre la carga de la prueba,
para asegurar la igualdad entre las partes, en todos los campos, en aquellas
relaciones de poder que priven a las mujeres a la oportunidad de un
tratamiento equitativo de su caso.
El mencionado Comité de la CEDAW, también recomienda a los Estados Partes
establecer y hacer cumplir recursos adecuados, efectivos, atribuidos con
prontitud, holísticos y proporcionales a la gravedad del daño sufrido por las
mujeres; recursos que deben incluir, según corresponda, la restitución -
reintegración-, la indemnización -en forma de dinero, bienes o servicios- y la
rehabilitación -atención médica, psicológica y otros servicios sociales-.

20
Convención Belén Do Pará, art. 9: “Para la adopción de las medidas a que se refiere este capítulo, los Estados Partes
tendrán especialmente en cuenta la situación de vulnerabilidad a la violencia que pueda sufrir la mujer en razón, entre otras,
de su raza o de su condición étnica, de migrante, refugiada o desplazada. En igual sentido se considerará a la mujer que es
objeto de violencia cuando está embarazada, es discapacitada, menor de edad, anciana, o está en situación socioeconómica
desfavorable o afectada por situaciones de conflictos armados o de privación de su libertad”.

36
Asimismo, establece recomendaciones específicas en la esfera del Derecho
Penal, encomendando que los Estados ejerzan la debida diligencia para
prevenir, investigar, castigar y ofrecer la reparación, por todos los delitos
cometidos contra mujeres, ya sea, perpetrados por agentes estatales o no
estatales; garantizando que la prescripción se ajuste a los intereses de las
víctimas, tomando medidas apropiadas para crear un entorno de
apoyo, que las aliente a reclamar sus derechos, denunciar delitos
cometidos en su contra y participar activamente en los procesos; revisando las
normas sobre pruebas y su aplicación específicamente en casos de violencia
contra la mujer; y, mejorando la respuesta de la justicia penal a la violencia en
el hogar” (el resaltado y subrayado es ilustrativo).

En ese marco, añadió que en el caso el Caso LC vs. Perú -octubre 2011,
la Decisión asumida por el Comité de la CEDAW 21, es un importante
precedente por cuanto el referido Comité, además de abordar el
derecho del aborto en casos de violencia sexual, reconoció la obligación
de protección reforzada, que recae sobre las niñas, adolescentes y
mujeres como mayores víctimas de violencia sexual22.

Sujetándose a la normativa internacional descrita, la mencionada


SCP 0394/2018-S2, advirtió que conforme a la Ley 548 de 17 de julio
de 2014, denominada Código Niña, Niño y Adolescente
(CNNA)23, el Estado (multinivel) adquiere una corresponsabilidad a
través de sus instituciones, y las niñas, niños y adolescentes adquieren
derechos y son sujetos de protección contra toda violencia, priorizando
su resguardo. Por su parte, en referencia a la Ley 2033 de 29 de
octubre de 1999, Ley de Protección a las Víctimas de Delitos
Contra la Libertad Sexual, y Ley 348 de 9 de marzo de 2013,
titulada Ley Integral para Garantizar a las Mujeres una Vida
Libre de Violencia, refirió que estos actos legislativos contienen un
conjunto de disposiciones en favor de las víctimas; entre ellas: La
obligación de la autoridad que investiga delitos contra la violencia

21
Convención sobre la Eliminación de todas las Formas de Discriminación contra la Mujer, ratificada por el Estado boliviano
por la Ley 1100 de 15 septiembre de 1989.
22
Comité para la Eliminación de la Discriminación contra la Mujer, Caso L. C. vs. Perú, Comunicación 22/2009 de 18 de junio.
Documento de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) CEDAW/C/50/D/22/2009 (25 de noviembre de 2011).
23
. “…cuyo objeto es garantizar el ejercicio pleno e integral de los derechos de la niña, niño y adolescente, implementando el
Sistema Plurinacional Integral de la Niña, Niño y Adolescente (SPINNA), para garantizar la vigencia plena de sus derechos,
mediante la corresponsabilidad del Estado, a través de todas sus instituciones públicas y privadas, en todos sus niveles, la
familia y la sociedad. Este nuevo instrumento legal se basa en once principios; cuales son, interés superior, prioridad
absoluta, igualdad y no discriminación, equidad de género, desarrollo integral, corresponsabilidad, ejercicio progresivo de
derechos y especialidad. En el Capítulo VIII del citado Código, se desarrolla el derecho a la integridad personal y la
protección contra la violencia a las niñas, niños y adolescentes, priorizando el resguardo contra cualquier forma de
vulneración a su integridad sexual; disponiendo se diseñen e implementen políticas de prevención y protección contra toda
forma de abuso, explotación o sexualización precoz. Así, el art. 145.I, establece que: “La niña, niño y adolescente, tiene
derecho a la integridad personal, que comprende su integridad física, psicológica y sexual”. Por su parte, el art. 148.II inc. a)
del Código Niña, Niño y Adolescente (CNNA), respecto a este sector poblacional, prevé el derecho de ser protegidas y
protegidos contra la violencia sexual; la cual es definida como: “…toda conducta tipificada en el Código Penal que afecte la
libertad e integridad sexual de una niña, niño o adolescente”. Asimismo, el art. 157 del CNNA, en el marco del derecho de
acceso a la justicia, establece: I. Las niñas, niños y adolescentes, tienen el derecho a solicitar la protección y restitución de
sus derechos, con todos los medios que disponga la ley, ante cualquier persona, entidad u organismo público o privado (…)
IV. La preeminencia de los derechos de la niña, niño y adolescente, implica también, la garantía del Estado de procurar la
restitución y restauración del derecho a su integridad física, psicológica y sexual. Se prohíbe toda forma de conciliación o
transacción en casos de niñas, niños o adolescentes víctimas de violencia (las negrillas son incorporadas)”.

37
sexual, para ordenar las medidas necesarias de la protección a la
víctima, sus familiares, dependientes y testigos entre otros; el
establecimiento de mecanismos y medidas integrales de prevención,
atención y reparación a mujeres en situación de violencia,
implementando para ello, el Sistema Integral Plurinacional de
Prevención, Atención, Sanción y Erradicación de la Violencia en Razón
de Género (SIPASSE); la prioridad nacional del Estado en la
erradicación de la violencia hacia las mujeres; y, la obligación de
articular servicios, acciones y políticas integrales destinadas a la
atención, sanción y erradicar todo tipo de violencia por parte del Nivel
Central del Estado y las Entidades Territoriales Autónomas (ETA).

En ese marco, la antedicha SCP 0394/2018-S2, refirió que de acuerdo al


contenido regulatorio del art. 11 de la Ley Orgánica del Ministerio
Público (LOMP), en los delitos cometidos contra niñas, niños y
adolescentes, el Ministerio Público debe brindar una protección
inmediata a los mismos; además, puntualizó que:

“…si bien internamente tenemos un adecuado desarrollo normativo; sin


embargo, es evidente que las disposiciones legales, en muchos casos,
requieren ser interpretadas, considerando el contexto de violencia -
estructural y concreta- de la víctima, así como su situación especial de
vulnerabilidad. Es, en ese marco de interpretación, que tanto las
autoridades judiciales, como del Ministerio Público y la Policía
Boliviana, deben tomar en cuenta el enfoque interseccional, cuando
se trate de niñas o adolescentes víctimas de violencia, a efectos de
actuar inmediatamente, con prioridad, adoptando las medidas de
protección que sean necesarias, evitando todas aquellas acciones que
se constituyan en revictimizadoras y no tomen en cuenta el interés
superior de la niña o la adolescente.
En ese sentido, el enfoque interseccional permite dar concreción al
principio de igualdad, comprendido desde una perspectiva material;
pues analiza las situaciones que colocaron a una persona, en el caso concreto,
en mayores niveles de vulnerabilidad, con la finalidad de resolver el caso
aplicando medidas, cuando corresponda, que permitan reparar y transformar
las situaciones de subordinación, discriminación o violencia, no solo de la
víctima en concreto, sino también, de todas las personas que se encuentren en
situación similar” (el resaltado y subrayado es añadido).

Prosiguiendo, la SCP 0394/2018-S2, en su Fundamento Jurídico III.2


bajo el título: “Sobre el riesgo procesal de fuga de peligro
efectivo para la víctima o el denunciante en delitos
relacionados contra la mujer” señaló que, al ser la detención
preventiva meramente instrumental, la aplicación de su restricción
resulta una excepcionalidad, debiendo concurrir simultáneamente las
exigencias de los numerales 1 y 2 del art. 233 del CPP; así, en cuanto a
los peligros de fuga y obstaculización, de acuerdo a los arts. 234 y 235,
de la referida norma procesal penal, para decidir sobre su concurrencia,
se debe realizar una avaluación integral de las circunstancias existentes,

38
como el “peligro efectivo para la víctima o el denunciante”,
previsto en el actual art. 234.7 del CPP.

Asimismo, remitiéndose a la SCP 0056/2014 de 3 de enero24, que


declaró la constitucionalidad del entonces art. 234.10
-ahora-art. 234.7 del CPP, señaló que, el peligro efectivo para la
víctima o el denunciante debe ser materialmente verificable,
suponiendo ello, la existencia de elementos comprobables sobre la
situación de las víctimas; en tal sentido, agregó que, en supuestos de
violencia contra las mujeres, corresponderá a los fiscales y autoridades
judiciales desde una perspectiva de género, considerar “la situación
de vulnerabilidad o desventaja en la que se encuentre la
víctima o denunciante respecto al imputado; las características
del delito cuya autoría se atribuye al imputado; y, la conducta
exteriorizada por éste, contra la víctima o denunciante, antes y con
posterioridad a la comisión del delito, para determinar si la misma puso
y pone en evidente riesgo de vulneración, los derechos, tanto de la
víctima como del denunciante”.

En ese contexto, la referida SCP 0394/2018-S2, sostuvo que las


medidas destinadas a desvirtuar los peligros de fuga del antes art.
234.10 -ahora art. 234.7- del CPP -peligro efectivo para la víctima o
denunciante-, no debe significar una revictimización; por ello, los
fiscales y jueces deben considerar que, en muchas veces, las
garantías personales o mutuas solicitadas por los imputados
para desvirtuar dicho riesgo, se constituyen en medidas
revictimizadoras debido a que la víctima tiene que enfrentarse
con su agresor, desnaturalizando además la protección que el Estado
debe otorgar a las mujeres víctimas de violencia, ya que incluso, según
el art. 35 de la Ley 348, ellas tienen el derecho de solicitar las medidas
de protección, cuya finalidad, según el art. 32.I de la referida norma es:

24
“Sobre esta circunstancia, la jurisprudencia constitucional contenida en la SCP 0056/2014 de 3 de enero -que declaró la
constitucionalidad del art. 234.10 del CPP-, señaló en el Fundamento Jurídico III.5.3, que:
En definitiva, el peligro relevante en materia penal al que hace referencia la norma demandada, es la posibilidad de que la
persona imputada cometa delitos, pero no el riesgo infinitesimal al que se refiere Raña y descrito en el Fundamentos
Jurídicos III.3 de esta Sentencia Constitucional Plurinacional, sino el riesgo emergente de los antecedentes personales del
imputado por haberse probado con anterioridad que cometió un delito, lo que genera una probabilidad adicional de
delinquir; más, esa situación es similar a la establecida en el art. 234.8 del CPP, referido a: “La existencia de actividad
delictiva reiterada o anterior”; empero, aunque parecida no es similar, encontrando diferencia puesto que la norma
demandada adicionalmente precisa que la situación de peligrosidad sea efectiva, mientras que la del art. 234.8 del CPP,
precisa antecedentes criminales reiterados; en ese orden, es también necesario comprender la efectividad de la peligrosidad
exigida por la norma demandada.
El concepto “efectivo” que se debe adicionar a la peligrosidad para que opere como fundamento de la detención preventiva
por peligro de fuga, hace alusión, según el diccionario jurídico que utiliza este Tribunal, a un apeligro existente, real o
verdadero, como contraposición a lo pretendido, dudoso, incierto o nominal; es decir a un peligro materialmente verificable,
más allá del criterio subjetivo del juez, que puede ser arbitrario, por ello supone la asistencia de elementos materiales
comprobables en la situación particular concreta desde la perspectiva de las personas y los hechos, por ello se debe aplicar
bajo el principio de la razonabilidad y la proporcionalidad, no encontrando en ello ninguna inconstitucionalidad por
afectación del debido proceso o de la presunción de inocencia consagrados constitucionalmente.
En consecuencia, el peligro efectivo, encuentra justificación en la necesidad de imponer medidas de seguridad a las
personas que hubieran sido encontradas culpables de un delito anteriormente, pero no le sindica como culpable del ilícito
concreto que se juzga, ni provoca que en la tramitación del proceso sea culpable del presunto delito cometido.

39
“…interrumpir e impedir un hecho de violencia contra las mujeres, o
garantías, en el caso de que éste se haya consumado, que se realice la
investigación, procesamiento y sanción correspondiente”; en tal sentido
la mencionada SCP 0394/2018-S2, concluyo precisando tres aspectos a
ser considerados, según los siguientes términos:

“Consiguientemente, a partir de todo lo explicado, en el marco de las medidas


de protección exigidas al Estado boliviano, por las normas nacionales e
internacionales, las autoridades fiscales y judiciales, deben considerar que:
a) En los casos de violencia contra las mujeres, para evaluar el peligro de fuga
contenido en el art. 234.10 del CPP, deberá considerarse la situación de
vulnerabilidad o de desventaja en la que se encuentren la víctima
o denunciante respecto al imputado; así como las características del
delito, cuya autoría se atribuye al mismo; y, la conducta exteriorizada por
éste contra las víctimas, antes y con posterioridad a la comisión del delito,
para determinar si dicha conducta puso y pone en evidente riesgo de
vulneración, los derechos tanto de la víctima como del denunciante;
b) De manera específica, tratándose del delito de trata de personas, deberá
considerarse la especial situación de vulnerabilidad de las víctimas que
sufrieron engaño, fraude, violencia, amenaza, intimidación, coerción, abuso
de autoridad, o en general, ejercicio de poder sobre ellas; y,
En casos de violencia contra las mujeres, la solicitud de garantías
personales o garantías mutuas por parte del imputado, como
medida destinada a desvirtuar el peligro de fuga previsto en el art.
234.10 del CPP, se constituye en una medida revictimizadora, que
desnaturaliza la protección que el Estado debe brindar a las
víctimas; pues, en todo caso, es ella y no el imputado, la que tiene
el derecho, en el marco del art. 35 de la Ley 348, de exigir las
medidas de protección que garanticen sus derechos” (las negrillas
son añadidas).

De todo lo descrito y desarrollado por la SCP 0394/2018-S2 de 3 de


agosto, citado y precisado en la SCP 0268/2020-S1 de 5 de agosto,
se tiene que, estas, contienen reflexiones constitucionales con un
enfoque interseccional, que contribuyen en la tarea de reforzar y
garantizar la protección de las niñas y adolescentes mujeres víctimas de
violencia conforme al bloque de constitucionalidad y la normativa
nacional; lo cual, sin duda alguna, las sitúan dentro el ámbito de la
doctrina del estándar más alto respecto a la protección de este grupo
altamente vulnerable; extremo, que conlleva a que dichos
razonamientos, deben ser aplicados por las instancias investigativas
(policiales y fiscales) y jurisdiccionales en todos los casos en los que se
advierta como víctimas a niñas y adolescentes mujeres; cumpliendo de
esta forma, con las exigencias internacionales a nuestro Estado,
respecto de la obligación de actuar con la debida diligencia, para
prevenir, investigar y sancionar la violencia contra la mujer (niñas y
adolescentes), guiados a una finalidad mayor que es la erradicación
total de la violencia y protección a las víctimas.

III.5. Análisis del caso concreto


40
La parte accionante alega la lesión de sus derechos al debido proceso
en sus vertientes de fundamentación, motivación y congruencia; a no
sufrir violencia física, sexual o psicológica; al acceso a la justicia; y, a la
tutela judicial efectiva; toda vez que, dentro del proceso penal seguido
contra los funcionarios policiales Mary Mar Yujra Barra, Roberto
Zambrana Iñiguez, Eiver Giovanni López y Ángel Amado Rodríguez
Antonio por la presunta comisión del delito de vejaciones y torturas del
cual la menor de edad se constituye en víctima; se tiene que la
autoridad ahora demandada emitió la Resolución Jerárquica
RJ/RR/ESGS/879-2023 por la cual ratificó el rechazo de denuncia
emitido a favor de los mencionados sindicados, incurriendo por ello, en
los siguientes agravios: i) Recayó en incongruencia omisiva y omisión
de valoración de la prueba, pues al momento de argumentar su
objeción de rechazo, se le pidió que valore los videos de cámaras de
seguridad y el elemento denominado “CD marca Value
Videos de Facebook”, que demuestran la agresión que sufrió la menor
de edad a manos de un funcionario policial; sin embargo, la fiscal ahora
demandada, no se pronunció sobre este agravio y omitió valorar tales
elementos, pese, a que los mismos constaban en el cuaderno de
investigación y que fueron mencionados en la Resolución de rechazo;
ii) Dentro de la valoración probatoria, señaló erróneamente que las
declaraciones testificales de la educadora y las dos compañeras de la
víctima son contradictorias entre sí y que distan del testimonio de la
víctima, además que, estas declaraciones no identifican los apellidos o
a los agresores y que por esa falta de precisión, se generó la falta de
convicción; sin embargo, esta afirmación se realiza, sin considerar que
existe un informe del funcionario policial Héctor Hugo Pereira Molina,
que dio a conocer la identidad de los funcionarios policiales implicados
en el hecho, demostrando así, que la valoración de la prueba contenida
en la Resolución Jerárquica, no se realizó en su real dimensión, ya que
de hacerlo correctamente, se hubiera detectado la existencia de líneas
de investigación pendientes; ello, ya que no puede existir eximente de
responsabilidad para justificar la afectación a la integridad de la menor
de edad víctima de presunta tortura; y, iii) Consintió la indebida
fundamentación y motivación de la Resolución de rechazo, pues en
casos de tortura como este, se debe actuar con la debida diligencia,
contemplando los estándares internacionales que exigen se realice una
investigación objetiva; y más, considerando que se trata de una mujer,
menor de edad y privada de libertad; por ende, se observa que
erróneamente se afirmó que no existen elementos indiciarios que
comprueben la probabilidad de autoría, pese a tener prueba suficiente,
como el informe prestado por la educadora y la entrevista de la víctima;
recayendo además en error, al establecer que la víctima no aportó
mayores elementos de prueba y que los presentados por la Defensoría
de la Niñez y Adolescencia no son suficientes, cuando es el Ministerio

41
Público quien debe actuar de oficio, promoviendo por ende la
impunidad de los sindicados.

De las Conclusiones del presente fallo constitucional se tiene que,


mediante Resolución de 23 de agosto de 2023, se dispuso el rechazo
de denuncia a favor de los funcionarios policiales Roberto Zambrana
Iñiguez, Eiver Giovanni López, Ángel Amado Rodríguez Antonio y Mary
Mar Yujra Barra, por la presunta comisión del delito de vejaciones y
torturas (Conclusión II.1); contra tal determinación, la asesora legal
de la Defensoría de la Niñez y Adolescencia, en representación de la
víctima menor de edad, planteó objeción de rechazo (Conclusión II.2)
emitiendo la autoridad ahora demandada la Resolución Jerárquica
RJ/RR/ESGS/879-2023 de 19 de septiembre, por la cual ratificó el
referido rechazo y dispuso el archivo de obrados (Conclusión II.3).

Con esos antecedentes, corresponde ingresar al fondo de las


problemáticas planteadas a efectos de determinar si las mismas son
evidentes; teniendo en consecuencia que:

III.5.1. Respecto a la primera problemática

La parte accionante alega que mediante Resolución Jerárquica


RJ/RR/ESGS/879-2023 la autoridad ahora demandada, recayó en
incongruencia omisiva y omisión de valoración de la prueba,
pues al momento de argumentar su objeción de rechazo, se le
pidió que valore los videos de cámaras de seguridad y el
elemento denominado “CD marca Value Videos de Facebook”,
que demuestran la agresión que sufrió la menor de edad a
manos de un funcionario policial; sin embargo, dicha
autoridad, no se pronunció sobre este agravio y omitió valorar
tales elementos, pese, a que los mismos constaban en el
cuaderno de investigación y que fueron mencionados en la
Resolución de rechazo.

A efectos de abordar dicha problemática, es pertinente dividir


su análisis en dos partes:

a) Sobre la denuncia de falta de congruencia, es pertinente


establecer que el Fundamento Jurídico III.2 del presente
fallo constitucional entendió que la misma se entiende
como el principio rector de toda determinación judicial,
que exige plena correspondencia entre el planteamiento
de las partes y lo resuelto por la autoridad judicial,
estableciendo que existirá incongruencia citra petita
cuando la autoridad judicial omita pronunciarse sobre
algún argumento de las partes.

42
Entonces, se observa que la parte accionante al momento de
exponer su problemática alega que concretamente no se le
habría dado respuesta al agravio referente a que debían
valorarse los videos de cámaras de seguridad y el elemento
denominado “CD marca Value Videos de Facebook”; es así
que, a efectos de evidenciar si esta situación es real, que en
primera instancia debemos remitirnos al memorial de objeción
de rechazo, en el cual la representación de la menor de edad
señaló que:

“1. Dentro la presente causa el Ministerio Publico, cuenta con la


entrevista de la víctima de la señora Janeth Roxana Gareca,
María Isabel Alejo Aucachi y Mariela Puita Lines quienes señalan
que el día de los hechos ingresaron policías y el policía con
casco entro enojado y grito y le metió una bofetada fuerte a la
víctima también existe informes del personal del SEDGES,
quienes informan las agresiones por parte del policía con casco
y también se tiene adjunto un video de las cámaras de
seguridad donde se identifica dicha agresión
Señora fiscal Departamental como vera existe suficientes
indicios que nos hacen presumir que la adolescente victima
habría sufrido un hecho de agresión físicas y el Ministerio
Publico pretende dejar este hecho en la impunidad, no se puede
dejar a la víctima sin protección más cuando el art. 15 de la
C.P.E señala que el estado adoptara las medidas necesarias
para prevenir eliminar y sancionar la violencia de género y
generacional, como también el Art. 60 de la C.P.E que establece
que es deber del estado de garantizar la primacía en recibir
protección y socorro en cualquier circunstancia.
Por lo que se torna de mucha importancia de continuar con la
investigación para encontrar los suficientes elementos
INDICIARIOS para presentar IMPUTACION, en contra el
presunto autor de las agresiones más cuando estamos frente a
una adolescente victima vulnerable y sin la debida protección.
(…)” (sic).

Como se observa, es evidente que, al momento, de


interponer la objeción de rechazo, la parte accionante,
alegó entre otros, que existen elementos probatorios que
demuestran la existencia del hecho denunciado; entre
ellos, la grabación de las cámaras de seguridad; entonces,
siendo que este se constituye en un agravio específico que
corresponde verificar si al mismo se otorgó respuesta;
observando así, que la Resolución ahora cuestionada
señaló que:

“(…)
c) Del análisis de los antecedentes de la presente causa, examinada
la resolución de rechazo se advierte que existe una fundamentación

43
razonable acorde a los elementos obtenidos durante la
investigación, efectuándose las razones determinativas y pertinentes
por las cuales se ha dispuesto la misma, siendo que de los
antecedentes se puede colegir los elementos probatorios recabados
no generan la suficiente convicción en relación a la participación de
los encausados Roberto Zambrana Iñiguez, Eiver Glovanni López,
Ángel Amado Rodríguez Antonio y Mary Mar Yujra Barra, siendo que
si bien se expresa como agravio, Que existiría una incorrecta
valoración de las declaraciones de Janeth Roxana Gareca, María
Isabel Alejo Aucachi y Mariela Puita Lines, no obstante verificadas
dichos elementos probatorios se advierte lo siguiente; A fs. 29 y 50
del cuaderno de investigación cursa la declaración testifical de
ciudadana Janeth Roxana Gareca Ortega quien en fecha
29/03/2023, refiere percances suscitados entre la Sgto. Blanca
Quispe y la Adolescente I.T.S., donde en una primera instancia, le
hubiera rociado alcohol en los ojos, posteriormente se indica que le
hubiera pateado, produciéndose una rencilla entre ambas de tal
manera que posteriormente se hubiera procedido una agresión con
un haragán, ahora bien conforme se puede evidenciar, de la versión
de la testigo, refiere que presuntamente la adolescente victima
hubiera sido agredida por la Sgto., ahora bien en relación a los
demás encausados verificado el relato, se menciona lo siguiente;
escuche claramente que la Sgto gritaba el nombre la portera Doña
Pocha como 3 veces y luego grito que la portera abra el portón que
ya llego el patrullero, yo escuche abrir la puerta y vi desde la
ventana de la cocina que ingresaron los efectivos policiales, ingreso
una sola femenina que no me percate de su apellido, el Sgto. López;
ingreso otro varón con gorra y otros dos varones con casco del PAC
que no pude evidenciar sus apellidos, el policía que se encontraba
con casco ingreso directamente a agredir a Isabel, quiero recalcar
que la adolescente no falto a la autoridad, no grito, el policía de PAC
varón ingreso con palabras grotescas hacia Isabel, como ella estaba
sentada este policía le da una patada, es así que yo quiero salir de la
cocina pero otro policía varón me ataja y no me deja salir de la
cocina y volví a llamar a la administradora pero no contesto, ese
Policía del PAC la hace parar a la adolescente gritándole pendeja de
mierda quien te crees vos y le hizo parar, cuando Isabel se paró el
policía la golpeo en el cuello y le dio una patada, las dos
adolescentes MARIA Y LUCIA vieron todo lo que paso porque ellas
estaban fuera de la cocina sentadas en sus mesas, luego los policías
varones del PAC y el otro de uniforme se llevaron a Isabel a su
dormitorio y escuche los gritos de Isabel que decía QUE YA NO LA
PEGUEN, la Sgto. Quispe me pecha para que yo no Salga de la
cocina y le dije que le pasa, le echaron candado en su cuarto y el
Policía que la golpeo decía que habría que gasificarla en su cuarto
para que aprenda y continuo hablando en sus claves, luego se me
acerca el Sgto. López me dijo PORQUE NO TE HAS METIDO, y le
dije que me encontré en estado de gravidez y por eso yo no me
inmiscuí en la agresión y que la Sgto. Quispe seguía agarrando el
haragán.
d) Por lo que del análisis valorativo de la mencionada declaración, se
menciona que la adolescente hubiera recibido presuntamente dos
agresiones por parte de la Sgto. Quispe, y posteriormente, recibe
agresiones por los funcionarios policiales que llegaron de manera
posterior, los cuales le hubieran propinado "una patada cuando

44
estaba sentada", que hubiera recibido por parte del policía del PAC,
"un golpe en el cuello y le dio una patada" y que de forma posterior
le hubieran llevado un dormitorio en el cual dichos funcionarios
hubieran procedido a provocar la agresión", sin embargo si bien
refiere que dichos funcionarios policiales hubieran agredido a la
víctima, no obstante la testigo no llega a identificar quien sería el
funcionario policial que hubiera propinado la patada, y tampoco
identifica quien sería el funcionario policial que presuntamente
hubiera el que le hubiera dado "un golpe en el cuello y le dio una
patada", siendo que únicamente refiere "el policía que se
encontraba con casco ingreso directamente a agredir", así mismo
refiere "no pude evidenciar sus apellidos", por lo que esta ausencia
de precisión conlleva una falta de convicción, considerando que la
testigo pese al amplio relato realizado no ha llegado a individualizar
ni identificar al responsable de la presunta agresión.
A su turno la declaración testifical de Lucia Mariela Puita Lines,
cursante a fs, 35 del cuaderno de investigación, en relación a los
presuntos hechos de agresión que invocarían a los ahora
encausados se tiene el siguiente relato; el policía con casco entro
enojado y grito quien es y le metió una bofetada en la cara a Isabel
y le dice imilla de mierda de voy a enseñar a respetar a un policía
carajo, refiere de manera posterior que le intenta pegar en la cabeza
y posteriormente le da una patada por detrás, posteriormente entre
los 2 la golpean adentro y le meten una patada a sus partes íntimas
y la seguían pegando.
De la verificación del relato de la mencionada testigo, se advierte
que este resulta contradictorio en relación a la anterior versión,
puesto que del relato de la testigo Mariela Puita Lines se
mencionada "una bofetada en el cara de la víctima y una patada en
las partes íntimas de la víctima agresiones que hubieran sido
realizadas por estos efectivos policiales" sin embargo esto no es
mencionado por la testigo Janeth Roxana Gareca, empero además
de ello, de igual forma se advierte que la testigo refiere "el policía
con casco" sin poder identificar al presunto agresor.
Por su parte la testigo Mariana Delgado Choque, refiere que, cuando
llega al lugar los efectivos policiales ya se habían retirado por lo que
llega de manera posterior a los suscitado.
En cuanto a la entrevista de la testigo María Isabel Alejo Aucachi, en
relación al momento de la intervención de los encausados refiere,
empezó a entrar una femenina gritándole a Isabel que te pasa a vos
faltándole el respeto a la autoridad, y detrás de ella ha entrado dos
hombres de negro, uno de ellos le ha golpeado a Isabel en el cuello
y le ha empezado a golpear feo, después de eso le seguían
golpeando a Isabel en su cuarto.
Del análisis del relato, se advierte una tercera versión que resulta
contradictoria a las anteriores, puesto que refiere que hubiera sido
una policía femenina quien hubiera referido "que te pasa a vos
faltándole el respeto a la autoridad", cuando las anteriores versiones
refiere que hubiera sido el policía varón quien hubiera referido
pendeja de mierda quien te crees vos, por otra parte la testigo
también refiere un golpe en el cuello, empero no refiere la patada
que se le hubiera dado de manera anterior y posterior, denotándose
de igual forma que tampoco identifica a un presunto agresor, puesto
que refiere únicamente hubieran ingresado una femenina y dos

45
hombres de negro siendo 3 efectivos policiales, sin embargo Janeth
Roxana Gareca, indico en su declaración que ingreso una sola
femenina que no me percate de su apellido, el Sgto. López, ingreso
otro varón con gorra y otros dos varones con casco del PAC que no
pude evidenciar sus apellidos, denotándose incongruencias que
conllevan a una ausencia de convicción que genera una duda en
relación a la participación de los ahora encausados.
e) En cuanto a la entrevista informativa de la adolescente víctima,
cursante a fs. 95 del cuaderno de investigación, la misma refiere en
su parte pertinente; ha venido un policía a gritarme que te pasa yo
te voy a enseñar a pegar a los hombres, carajo, así me ha dicho y
me da dado uno en todo esto con su mano abierta señala la parte
parietal izquierda de su cabeza, y después me ha pegado aquí en la
cabeza y yo no me acordaba bien las cosas ni me acuerdo hasta
ahora, después me ha llevado a mi cuarto y hay me ha pegado y
me manoseaba.
Cabe precisar que ante el relato de la víctima, si bien es evidente el
principio de presunción de verdad, no obstante no es menos
evidente que verificado el relato nuevamente se advierte una
declaración que dista de las anteriores, puesto que refiere hechos
diferentes a los anteriores, refiere de un manoseo el cual, no se
menciona en ninguna de las anteriores declaraciones, no refiere la
patada en las partes íntimas, no refiere el golpe en el cuello, ni las
patadas empero si menciona un golpe en la zona de la cabeza.
No obstante verificado el certificado médico forense de fecha 28 de
marzo de 2023 cursante a fs. 130 del cuaderno de investigación, la
víctima no presenta lesiones en la cabeza (cráneo) ni en el cuello,
empero si presentaría lesiones en la zona del tórax posterior,
abdomen donde presenta excoriación presentando agresión física
contusa, por lo que cuenta con 3 días de incapacidad, sin embargo
este único elemento contrastado con los anteriores evidentemente
no genera la convicción suficiente, puesto que si bien se tiene por
evidentes las lesiones, no obstante debido a las graves
inconsistencias se desconoce con precisión en momento preciso en
las cuales se hubiera provocados las mismas, máxime si se
considera la imputación formal cursante a fs. 355 del cuaderno de
investigación donde se tiene que la adolescente presunta víctima se
encontraría imputada por la presunta comisión del ilícito de lesiones
siendo que en la fecha del hecho denunciado, hubiera ocasionando
a la Sgto. Blanca Quispe 12 días de incapacidad,
En mérito al análisis de los indicios probatorios referidos como
agravios, no se advierte una errónea valoración, más al contrario se
tiene una razonamiento correcto puesto que conforme se ha podido
advierte habiendo la suscrita verificado minuciosamente dichos
indicios probatorios, se llegan a advertir contracciones severas, que
provocan una ausencia de convicción, siendo que si bien la
declaración de la víctima al tener una minoría de edad goza de
veracidad bajo el principio presunción de verdad, del Art. 193 de la
Ley 548 Código Niño, Niña Y Adolescente, sin embargo conforme se
ha mencionado, se advierten declaraciones contradictorias,
existiendo distintas versiones que distan unas de otras, por lo que
generan una falta de convicción.

46
f) Que si bien, la VALORACIÓN OBLIGATORIA DE LAS PRUEBAS
COLECTADAS DURANTE LA INVESTIGACIÓN, como parte de la
fundamentación de las resoluciones, la SCP N 0238/2015-53 ha
establecido: En ese contexto, la resolución que el representante del
Ministerio Público emita en el marco del art. 304 del CPP,
rechazando la denuncia, la querella o las actuaciones policiales, así
como la que dicte el Fiscal superior en jerarquía en caso de que las
partes, hayan hecho uso de la facultad prevista por el art. 305 del
citado cuerpo normativo-, al margen de observar el cumplimiento de
plazos procesales, y el procedimiento previsto para la objeción, sin
perjuicio de considerar lo expuesto por las partes, la autoridad fiscal
debe exponer, un criterio jurídico razonable sobre todos los medios
de prueba, en los cuales cimenta su decisión, así como de
establecer el valor que le ha otorgado a cada una de ellas, tarea que
se traduce en la obligación de fundamentar y motivar su decisión,
pues debe tenerse en cuenta que, la resolución de rechazo sea de la
denuncia, la querella o de las actuaciones policiales, no se trata de
una actuación referida a la sustanciación de aspectos formales de la
investigación, al contrario su naturaleza obliga a los fiscales de
materia como a los departamentales, pronunciarse sobre el fondo
de una situación jurídica, relacionada con la presunta comisión de
un hecho delictivo. (Negrillas y subrayado nuestro), no obstante, no
es menos evidente que la SC 1365/2005-R de 31 de octubre,
precisó que: la motivación no implicará la exposición ampulosa de
consideraciones y citas legales, sino que exige una estructura de
forma y fondo. En cuando a esta segunda, la motivación puede ser
concisa, pero clara y satisfacer todos los puntos demandados,
debiendo expresar el juez sus convicciones determinativas que
justifiquen razonablemente su decisión en cuyo caso las normas del
debido proceso se tendrán por fielmente cumplidas, por lo que en
merito a dicho entendimiento jurisprudencial, se advierte que la
resolución en revisión se encuentra con la debida motivación y
fundamentación.
g) Que, para que se puedan sancionar con una pena los hechos
cometidos por las personas, estas conductas deben estar descritas
en la ley penal. Esa descripción legal, desprovista de carácter
valorativo constituye la tipicidad; de este modo, el tipo legal es la
abstracción concreta que ha trazado el legislador, descartando
detalles innecesarios, para la definición del hecho que se cataloga en
la ley como delito. El precepto legal trata de resumir una conducta
humana, describiendo mediante una fórmula dada, un hacer u
omitir que constituye objetivamente delito. Si vemos todas las
actuaciones policiales que existen y las actuaciones contenidas en el
cuaderno de investigaciones no son suficientes los indicios
acumulados para sustentar una imputación formal, por lo que
corresponde disponer el Rechazo, vinculante con la Sentencia
Constitucional 1573/2004-R Sucre, 27 de septiembre de 2004,
"III.1. El art. 304 del C.P.P, dispone que el Fiscal mediante
Resolución fundamentada, podrá rechazar la denuncia, la querella o
las actuaciones policiales. En vigencia de la investigación preliminar
no se cumplió con la finalidad, por lo que no se puede culminar con
una imputación formal en los alcances del art. 302 del Código de
Procedimiento Penal, esta situación se halla prevista como causal de
rechazo, por lo que de momento se debe disponer el archivo de
obrados de manera provisional en tanto no varíen las circunstancias.

47
h) De igual forma se debe tener presente que el llamado carácter
fragmentarios del Derecho Penal constituye una exigencia
relacionada con la anterior. Ambos postulados integran el llamado
principio de intervención mínima, lo que denota que no todo bien
jurídico deba ser protegido penalmente, ni tampoco que todo
ataque a los bienes jurídicos penalmente tutelado deba determinar
la intervención del Derecho Penal. El principio de intervención
mínima, se encuentra basado en último término en dos sub
principios, EL DEL CARÁCTER FRAGMENTARIO DEL DERECHO
PENAL, que constriñe éste a la salvaguarda de los ataques más
intolerables a los presupuestos inequívocamente imprescindibles
para el mantenimiento del orden social, Y EL DE SUBSIDIARIEDAD,
que entiende el Derecho penal como último recurso frente a la
desorganización social, una vez que han fracasado o no están
disponibles otras medidas de política social, el control social no
jurídico, u otros subsistemas de control social jurídicos.
i) Que el "ius puniendi" no puede ser utilizado con otros fines
respecto a la esencia del Derecho Penal, que tiene características
propias que lo diferencian de las demás ramas del Derecho, ya que
cumple una función de protección y defensa de los bienes jurídicos
que son atacados, pero solo aquellos que resultan socialmente
intolerables, exigiendo de esta manera, un prístino comportamiento
de ética del hombre en sociedad. Es normativo porque,
fundamentalmente, se rige por normas y refuerza aquellas normas
morales estableciendo penas para aquellas que son tuteladas por el
ordenamiento jurídico penal cuando son violadas. Es valorativo,
porque protege valores para asignar la pena a algunos de los
numerosos hechos ya valorados como ilícitos por el ordenamiento
jurídico y es finalista porque persigue la protección de los individuos
componentes de la sociedad, garantizándoles el goce de los bienes
jurídicos tutelados por otras ramas del derecho. El Derecho Penal
solo debe aplicarse cuando los bienes jurídicos sean vulnerados o
exista un evidente peligro, Consecuentemente en la relación de los
recursos propios del Estado, el Derecho Penal debe representar la
última ratio, encontrarse en el último lugar y entrar solo en la liza
cuando resulta indispensable para el mantenimiento del orden
púbico. Por lo que en conclusión de todo lo anterior, se puede
afirmar que el derecho penal, es independiente y tiene como
características fundamentales, ser; normativo, valorativo y finalista.
j) Que, en cuanto a la facultad de rechazo del Ministerio Público, la
SC N 1460/2011-R de 10 de octubre de 2011, señala: En ejercicio
de la titularidad de la investigación en los delitos que se encuentren
en el marco de la competencia del Ministerio Público, el art. 45.7 de
la LOMP, reconoce a los fiscales de materia, la facultad de disponer
de manera fundamentada la imputación formal, el rechazo o el
sobreseimiento. Al respecto, el art. 301.3 del CPP (modificado por
Ley 007 de 18 de mayo de 2010), señala que recibidas las
actuaciones policiales (informe preliminar), el fiscal, analizará su
contenido y en función a ello, optará por el rechazo de la denuncia,
querella, actuaciones policiales, disponiendo el archivo de obrados.
El art. 304 del CPP, precisa que la resolución de rechazo deberá
estar debidamente fundamentada, cuando: "1) Resulte que el hecho
no existió, que no está tipificado como delito o que el imputado no
ha participado en él; 2) No se haya podido individualizar al
imputado; 3) La investigación no haya aportado elementos

48
suficientes para fundar la acusación; y, 4) Exista algún obstáculo
legal para el desarrollo del proceso. En los casos previstos en los
numerales 2), 3) y 4), la resolución no podrá ser modificada
mientras no varíen las circunstancias que la fundamentan o se
mantenga el obstáculo que impide el desarrollo del proceso". En
consecuencia, el representante del Ministerio Público que tuviere a
su cargo el ejercicio de la acción penal pública, iniciada la
investigación y efectuada la recolección de los elementos que sirvan
para demostrar la comisión del hecho delictivo si considera que son
suficientes para fundar una imputación, formalizará la misma;
empero, si realizado el análisis del contenido de dichos elementos
recolectados, considera que no son suficientes para sostener
inicialmente la imputación formal y posterior acusación, rechazará la
denuncia, la querella o las actuaciones policiales, en uso de la
facultad que le otorga la ley, salvando en su caso, la modificación de
la resolución y reapertura de la investigación en el supuesto de
variar las circunstancias que dieron lugar al rechazo (incs. 2, 3 y 4
del art. 301 del CPP). En el mismo sentido se expresó en la citada
SC 2288/2010-R.
k) Que, si bien en esta etapa preliminar es suficiente considerar
indicios que haga que se presuma de la probabilidad de autoría del
sindicado; sin embargo, estos indicios deben generan convicción a
efectos de fundar una imputación formal, en ese contexto, podemos
concluir, que el fiscal de materia emitió una resolución de rechazo,
observando los principios de objetividad, legalidad, oportunidad,
previsto en el art. 5 de la Ley 260. No siendo evidente los agravios
denunciados, en consideración a que la resolución de rechazo se
encuentra fundamentada y motivada conforme lo determina el art.
73 del CPP., en el cual expresa los motivos de hecho y derecho en el
cual basa su decisión, en consecuencia, indicando respecto a los
agravios, los mismos fueron respondidos de manera amplia y
fundamentada en la presente resolución, considerando que la
resolución de rechazo en el punto de fundamentación explica los
aspectos de hecho y derecho, análisis intelectivo realizado por el
fiscal respecto a los elementos de convicción acumulados en la
investigación y el razonamiento adoptado por esa decisión.
Remarcando que la decisión de rechazo es conforme el artículo 304
inciso 3) del CPP, que la institución víctima puede solicitar la
reapertura de la investigación en el lapso de un año conforme lo
establece el artículo 27 inciso 9) del CPP” (sic).

Como se observa del análisis in extenso de la Resolución


ahora cuestionada, no se advierte que la autoridad
ahora demandada hubiera dado respuesta al
agravio específico por el cual la parte ahora
impetrante de tutela solicitó se considere como
elemento probatorio la existencia de un video de
seguridad en el que se demostraría el hecho; ya que
como se observa, la resolución se enfoca en analizar las
declaraciones de testigos y fundamentar la facultad con la
que cuenta el Ministerio Público para emitir rechazos, por
ende es evidente la lesión al principio de

49
congruencia, correspondiendo conceder la tutela sobre
este aspecto.

b) La parte accionante refiere también en esta problemática


que además de la falta de respuesta al agravio referente a
la valoración de los videos de cámaras de seguridad se
omitió otorgar valor a dicho elemento y al elemento
denominado “CD marca Value Videos de Facebook”;
entonces, a efectos de analizar si esta situación es
evidente, se debe tomar en cuenta que conforme el
Fundamento Jurídico III.1 de esta Sentencia Constitucional
Plurinacional, se estableció que el Ministerio Público al
momento de fundamentar y motivar sus resoluciones,
debe tener en cuenta todos los elementos
probatorios presentados por las partes, valorando
la información que extrae de manera individual y
en conjunto de forma integral; además de ello, se
debe tomar en cuenta que conforme el Fundamento
Jurídico III.3 del presente fallo constitucional, esta
instancia constitucional puede ingresar a analizar la
valoración de la prueba cuando: 1) Las autoridades se
apartan de los marcos legales de razonabilidad y equidad;
2) De manera arbitraria omiten considerar las pruebas, ya
sea parcial o totalmente; y, 3) Basan su decisión en
una prueba inexistente o que refleje un hecho diferente al
utilizado en la argumentación.

Dicho ello, y de la revisión de la Resolución de rechazo


(Conclusión II.1) se observa que, evidentemente, en la
misma se refiere como elemento colectado durante la
etapa investigativa la existencia de un “CD marca Value
Videos de Facebook”; sin embargo, pese a ser un
elemento probatorio que consta en el cuaderno de
investigación, este fue consignado pero no fue tomado en
cuenta ni motivado por el Fiscal de Materia y al haber sido
reclamado en fase de objeción debe ser atendido;
además, sobre el mismo no se realizó un análisis individual
y menos relacionado a los otros elementos acumulados;
demostrando por ende, que es evidente que se omitió
valorar dicho elemento, pese al deber que tiene el
Ministerio Público de valorar cada elemento,
correspondiendo por ello conceder la tutela solicitada
sobre la presente problemática.

III.5.2. Con relación a la segunda problemática

50
La parte accionante señala que dentro de la valoración
probatoria, la Resolución Jerárquica RJ/RR/ESGS/879-2023
señaló erróneamente que las declaraciones testificales de la
educadora y las dos compañeras de la víctima son
contradictorias entre sí y que distan del testimonio de la
víctima, además que, estas declaraciones no identifican los
apellidos o a los agresores y que por esa falta de precisión, se
generó la falta de convicción; sin embargo, esta afirmación se
realiza, sin considerar que existe un Informe del funcionario
policial Héctor Hugo Pereira Molina, que dio a conocer la
identidad de los funcionarios policiales implicados en el hecho,
demostrando así, que la valoración de la prueba contenida en
la citada Resolución Jerárquica, no se realizó en su real
dimensión, ya que de hacerlo correctamente, se hubiera
detectado la existencia de líneas de investigación pendientes;
ello, ya que no puede existir eximente de responsabilidad para
justificar la afectación a la integridad de la menor de edad
víctima de presunta tortura.

Sobre el punto, el Fundamento Jurídico III.1 del presente fallo


constitucional estableció que toda resolución del Ministerio
Público emitida dentro de un proceso penal que no implique
una cuestión de mero trámite sino que concierna al fondo de
lo que se investiga, debe encontrarse necesariamente
fundamentada y motivada, y para ello, deberán dictar sus
requerimientos no solamente circunscribiéndose a relatar lo
expuesto por las partes, sino también citando las pruebas que
aportaron éstas y exponiendo su criterio sobre el valor que le
dan a las mismas; además, es pertinente recordar que el ya
citado Fundamento Jurídico III.2 de la presente Sentencia
Constitucional Plurinacional, estableció que esta instancia
constitucional puede únicamente ingresar a revisar la
valoración de la prueba cuando: i) Las autoridades se apartan
de los marcos legales de razonabilidad y equidad; ii) De
manera arbitraria omiten considerar las pruebas, ya sea parcial
o totalmente; y, iii) Basan su decisión en una prueba
inexistente o que refleje un hecho diferente al utilizado en la
argumentación.

Con dicho marco jurisprudencial, se debe realizar las


siguientes consideraciones.

a) Cuando hablamos de una resolución de rechazo, el marco


normativo que regula dicho aspecto, se encuentra
contenido en el art. 304 del CPP; entonces, tal
requerimiento conclusivo procederá cuando 1) Resulte que
el hecho no existió, que no está tipificado como delito o
51
que el imputado no ha participado en él; 2) No se haya
podido individualizar al imputado; 3) La investigación no
haya aportado elementos suficientes para fundar la
acusación; y, 4) Exista algún obstáculo legal para el
desarrollo del proceso.

Entonces, cuando un Fiscal de Materia, rechaza una


denuncia, la fundamentación que manifieste, debe
responder a la causal o causales señaladas previamente;
es decir, incurrirá en error, si es que alega que no existen
elementos suficientes, pero contradictoriamente
fundamenta sobre la falta de individualización del
imputado. Entonces, cuando la determinación es objetada;
la función del Fiscal Departamental, parte de identificar
cual es la causal por la que se definió el rechazo y a partir
de ello, verificar si esta fue aplicada correctamente; pues
solo así, la decisión asumida se mantendrá dentro del
marco de lo regulado normativamente.

b) En el presente caso y conforme lo descrito en la


Conclusión II.1 del presente fallo constitucional, se
observa e identifica que el rechazo fue emitido a partir de
lo establecido por el art. 304 inc. 3) del CPP; es decir, el
fiscal en primera instancia estableció que no existen
elementos para fundar una imputación; sin embargo, la
Resolución Jerárquica incurre en evidente error de
fundamentación y motivación, pues revisa dicho rechazo,
fundamentado precisamente que no se pudo
individualizar al imputado; obsérvese:

i. La autoridad ahora demandada -conforme la cita de la


resolución realizada previamente- habla en principio
sobre la declaración de Janeth Roxana Gareca Ortega,
quien habría identificado en principio a Blanca Quispe,
como la funcionaria policial que agredió a la menor de
edad; pero más allá de ello, su relato también habla
sobre otros policías que después de tal agresión
hubieran continuado con actos de agresión
contra la menor, propinándole patadas y golpe
en el cuello; mencionando dichos policías -según
el relato- que habría que gasificar a la menor de
edad para que aprenda. Entonces, a partir de dicha
testifical, la autoridad ahora demandada, llega a la
conclusión de que, no se pudo identificar a los
sindicados que hubieran participado en el hecho;
cuando la causal del rechazo, como ya se definió, es
que no existen elementos probatorios. Este incoherente
52
análisis, conlleva a establecer que la valoración de la
prueba es totalmente irrazonable pues, lo que analiza
la autoridad demandada, es la falta de elementos, pero
cita este elemento, que relata precisamente la
existencia de agresiones contra la menor de edad,
aspecto que permite establecer una total falta de
fundamentación y motivación de la resolución, al
alejarse de su marco normativo e interpretar la prueba
para definir aspectos distintos a los resueltos por la
resolución de rechazo.

ii. Situación semejante se observa con relación a la


declaración testifical de Lucía Mariela Puita Lines, pues
en dicha prueba se relata la existencia de hechos de
agresión donde un policía agredió a la menor de edad
ahora accionante, sin embargo, la Fiscal Departamental
ahora demandada concluye que no se pudo identificar
al presunto agresor.

iii. Sobre la declaración de María Isabel Alejo Aucachi, la


misma también relata que entraron dos hombres de
negro que golpearon a la menor, y que continuaron con
la golpiza en su habitación, concluyendo de dicha
declaración que no se pudo identificar al autor.

iv. Habla también sobre la declaración de la víctima,


indicando que esta habría incurrido en contradicciones;
entre su primer y segundo relato, sin embargo, dicha
afirmación es confusa e irrazonable, pues concluye
indicando que la menor omitió señalar aspectos citados
en su primera declaración; es decir, se debe entender
la diferencia entre contradicción y omisión; y la
autoridad ahora demandada, parte indicando que existe
contradicción, no fundamenta una contradicción, sino
una omisión; aspecto que de todas maneras no
demuestra la inexistencia de elementos probatorios.

Por lo descrito, se debe establecer que la Resolución ahora


cuestionada, evidentemente incurrió en una indebida
fundamentación y motivación; además de, irrazonable
valoración de la prueba; pues como se señaló, se aparta del
marco normativo sobre el cual debía emitirse; y pese a que su
deber era demostrar que no existen elementos para fundar
una imputación -para así justificar su decisión de ratificar el
rechazo-; desglosa elementos que contrariamente si
demuestran que existió un hecho perseguible penalmente; por

53
lo que, respecto a la presente problemática corresponde
conceder la tutela solicitada.

III.5.3. En cuanto a la tercera problemática

La parte accionante alega que se consintió la indebida


fundamentación y motivación de la Resolución de rechazo,
pues en casos de tortura como este, se debe actuar con la
debida diligencia, contemplando los estándares internacionales
que exigen se realice una investigación objetiva; y más,
considerando que se trata de una mujer, menor de edad y
privada de libertad; por ende, se observa que erróneamente
se afirmó que no existen elementos indiciarios que
comprueben la probabilidad de autoría, pese a tener prueba
suficiente, como el informe prestado por la educadora y la
entrevista de la víctima; recayendo además en error, al
establecer que la víctima no aportó mayores elementos de
prueba y que los presentados por la Defensoría de la Niñez y
Adolescencia no son suficientes, cuando es el Ministerio
Público quien debe actuar de oficio, promoviendo por ende la
impunidad de los sindicados.

Al respecto, se debe considerar en primera instancia que en


casos como el presente, es exigible que las autoridades actúen
aplicando un enfoque interseccional, pues se habla de una
mujer, menor de edad y que además se encuentra privada de
su libertad; es decir, es resaltable la situación de
vulnerabilidad en la que se encuentra con relación a otras
personas, por lo que conforme el Fundamento Jurídico III.4
del presente fallo constitucional, es pertinente establecer que
la atención de las personas en este tipo de situaciones gozan
de especial atención y protección, debiéndose otorgar un trato
preferencial a efectos de garantizar el efectivo goce de sus
derechos fundamentales; pero más allá de ello, se observa
también que se constituye en un deber de las autoridades
actuar con la debida diligencia a objeto de garantizar que los
hechos denunciados sean esclarecidos con la celeridad y
eficiencia correspondiente, pues solo de esta manera, se
efectivizará el deber del estado de responder a estas personas
en situación de vulnerabilidad.

Dicho ello, se observa que en el presente caso -como se


resolvió también en el acápite previo- que es evidente que la
autoridad ahora demandada, definió ratificar una resolución
que alegaba la inexistencia de elementos probatorios,
fundándose erróneamente con una argumentación que
demuestra lo contrario; aspecto que denota una falta de
54
consideración de la situación de vulnerabilidad en la que se
encuentra la accionante; quien conforme los mismos relatos
manifestados, habría sido víctima de agresiones por parte de
varios funcionarios policiales; por lo que el actuar de la
autoridad ahora demandada, como Fiscal Departamental,
debió regirse en verificar si el actuar de sus subordinados se
realizó correctamente y como se señaló considerando en todo
momento la situación de vulnerabilidad de la menor de edad.

Pero además de ello, si bien la resolución no señala


textualmente que la parte víctima debía aportar mayores
elementos, como una condicionante para continuar con la
investigación; es evidente que el actuar del Fiscal de Materia,
fue totalmente pasivo, pues los mismos elementos descritos
en la Resolución Jerárquica, relatan indicios suficientes de que
en el hecho estuvo involucrado más de una persona, por lo
que debió promoverse mayores investigaciones a efectos de
identificar específicamente a los involucrados en el hecho; más
CORRESPONDE A LA SCP 0707/2024-S1 (viene de la pág. 53).

considerando que se trata de personal policial, que por la


característica de sus funciones, asumen un rol de poder dentro
de los centros de reintegración de menores y que a la fecha
podrían seguir conviviendo con la víctima de este hecho por el
cual se dispuso el rechazo.

Por lo que siendo evidente que las autoridades fiscales deben


actuar de oficio, es deber de la autoridad ahora demandada
determinar se continúen con las investigaciones garantizando
así el ejercicio pleno de la menor de edad ahora accionante;
por lo que respecto a la presente problemática, corresponde
también conceder la tutela solicitada.

Por los fundamentos expuestos, la Sala Constitucional, al conceder la tutela


impetrada, actuó de forma correcta.

POR TANTO

El Tribunal Constitucional Plurinacional, en su Sala Primera; en virtud de la


autoridad que le confiere la Constitución Política del Estado y los arts. 12.7 de
la Ley del Tribunal Constitucional Plurinacional; en revisión, resuelve:
CONFIRMAR la Resolución 31/2024 de 11 de abril, cursante de fs. 86 a 96,
pronunciada por la Sala Constitucional Segunda del departamento de Tarija; y,
en consecuencia CONCEDER la tutela solicitada, en los mismos términos
dispositivos que la referida Sala Constitucional, de conformidad a los
Fundamentos Jurídicos del presente fallo constitucional.

55
Regístrese, notifíquese y publíquese en la Gaceta Constitucional
Plurinacional.

Se hace constar que la Magistrada MSc. Julia Elizabeth Cornejo Gallardo, es de


Voto Aclaratorio.

MSc. Georgina Amusquivar Moller MSc. Julia Elizabeth Cornejo Gallardo


MAGISTRADA MAGISTRADA

56

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