Capítulo 3 Numeración - Saiz - Parra - Parte 1
Capítulo 3 Numeración - Saiz - Parra - Parte 1
Numeración
Fig. a:
¿Cuántas caritas hay?
En esta colección no hay
muchos procedimientos
posibles para determinar
el número de caritas
'
salvo contarlas de a una.
Será necesario
determinar un orden
mental que asegure
contar todas y que
ninguna lo sea dos veces.
El cont rol del conteo es
complejo, en caso de
distracc ión será necesario
volver a con tar todos los
elemen tos.
92 ¡tNHÑA~ ARH~ÚJCA
A lOS MÁS CHICOS 0
, . f LA EXPLORACIÓN Al DOM INI O
~
V
l Fig. b:
i
¡ © @©.©©
~©
!
En este caso aparecen
©@© © .. © ~
1
1
1
claramente 4 grupos de caritas.
Si se cuenta cada uno de ellos, ..
©@© ~
~
@©©
~
~
~
~
Fig. e:
Aquí, la colección está
organizada en 8 columnas de
5 caritas cada una y la disposición
gráfica permite asegurar,
sin necesidad de constatarlo,
que todas las columnas tienen la
misma cantidad de elementos,
en este caso S.
Es una diagramación que favorece, claramente, recurrir
al producto de dos números para determinar su cardinal
como veremos en el Capítulo 4. El total también puede
ser hallado sumando 5 por cada columna o utilizando
la escala del 5: 5-10-15-20- ... 40.
NUMERACIÓN l93
Flg. d: ©
Esta es una colección también, © © ©
muy organizada, en gr~pos mas © © ©
pequeños, donde es evidente © © ©
el número de elementos de © © © © .
lEn cuáles de los casos que presenta1nos es 111ás fácil deten11inar cuán-
tos hay? O tal vez debería111os preguntarnos, len cuáles se puede contar con
111ayor control?
En la (Fi9. a) la probabilidad de olvidar contar una de las caritas o con-
tar una nlisn1a dos veces es n1uy alta y, en caso de e1Tor, seg1.1ra1nente se deberá
volver a en1pezar.
En ca1nbio en las dos siguientes, se puede aprovechar que los grupos
están fonnados por 5 o 1Oelen1entos, y sun1ar de a 1 O (o usar la escala del 1O)
es n1uy fácil, si bien en la (Fi9. b) previan1ente habrá que constatar que todos
los gn1pos tengan 10 elen1entos.
La organización de la colección tal con10 en las (Fi9s. b ó e) ayuda a un
n1ejor control del procediiniento.
Es interesante cmnparar esta colección con la de la (Fi9. d) (grupitos de
a 2) donde si es necesario detenerse, habría que reton1ar el conteo solamente
de los dos últin1os elen1entos; sin e111bargo, el conteo de los gn1pitos de a 2
se hace n1ucho n1ás largo: 2-4-6-8-10-12- ... y aparece la dificultad de con-
trolar el nú111ero de grupitos de a 2 ya contados.
Uno de los inedias para facilitar el conteo de una colección de 1nuchos
elenlento~, consiste en organizarla de n1anera tal que se realicen conteos de
Subc?leccmnes inás pequeñas pero que, a la vez, resulten pocos gn1po 5, cuya
cantidad total sea fáciln1ente contable por 111edio de escalas conocidas.
Contando fósforos
«Cada equipo va a recibir una caja de fósforos (la maestra entrega a cada
equipo 240 fósforos) y tiene que averiguar cuántos fósforos hay. Todos los
equipos tienen la misma cantidad. Comenten entre ustedes cómo pueden
hacer para averiguarlo y, cuando terminan, escriben en un papel su
respuesta. Todos van a presentar posteriormente lo que hayan averiguado».
~ /
NUMERACIÓN j 95
, _. aquí la realización en clase con un gn1p 0 de . ,
Cot11cnta1e11105 seg-un do
errado. ¿· ·
e, Apal·ecieron - distintos proce nn1entos:
_ conteo de 1 en 1, . .
- paltl.·1. ¡ae colección en subcolecc1ones sm controlar
.
el número de e e-
1
mcntOS de cada una y entregar a cada n11en1~ro del equipo para su
conteo. Una vez contadas todas las subcolecc1ones, sumar los resul-
tados parciales.
- Conteo de a 2, ele a 5, de a 10 o de a 20.
Cada uno de los grupos llegó a una cierta cantidad, en general dife-
rente de la de los demás. No todos estaban en condiciones de escribir el
número total de fósforos; daban su 1101nbre, pero ignoraban la escritura
con cifras. En este caso, el docente pedía que lo escribieran recurriendo a
nümeros que sí pudieran escribir, y algunos grupos escribieron listas de
números sueltos.
Como la discusión posterior no pennitió detenninar la cantidad co-
rrecta, ya que aparecieron varias, la 1naestra propone volver a contarlos, pero
esta vez:
'I
/
«En cada equipo vuelvan a contar cuántos fósforos tienen, pero ahora,
además tendrán que mostrar la colección a los representantes de los
demás equipos que pasarán por su mesa, a controlar si contaron bien.
Es por este motivo que, en cada mesa, tendrán que organizar los
fósforos para que a cada representante le resulte fácil verificar cuántos
hay y si coincide con la cantidad total que dieron Uds.».
~
V
«Hoy no los tengo ordenados en cajas como el otro día; a cada equipo
fe voy a dar un montón y tienen que averiguar cuántos fes tocaron.
Después van a ordenar las colecciones desde la que tiene menos fósforos
hasta la que tiene más. Para eso cada uno de los miembros de un equipo
va a escribir en un papel la cantidad que tienen, me los dan a míy yo
/os reparto para que todos los equipos tengan lo de todos. Así van a
poder ordenarlos».
Esta últüna parte tiene por finalidad que los alu111nos continúe n plan-
teándose y discutien do la cuestión de organiza r la colección para facilitar
la detennin ación del nün1ero de ele111entos; y aden1ás poder con1parar las
colecciones, conocien do en algunos casos el nún1ero total de elen1entos y,
en otros, las cantidad es de ele111entos de algunas de sus subcolec ciones,
por eje111plo, «10 + 50 + ... >>;las escritura s aditivas facilitan, aden1ás, la
aparición de con1paraciones parciales , con10 en el caso de las cantidad es
siguientes:
60 + 50 + 4 y 40 + 30 + 3
NUMERACIÓN l97
·,v,·dades· La fábrica de caramelos
otras act ·
~!J~ ~ú&
di!Y ef.¿J . ~ .
¡J;jjJe QyeJi !Y~ ~
<'€P -¿qy ef,,ly
d;Jy ~c¡;;jy dilY efi!Y~-i,1 eQy ~ ~
¾
¿;WJ~ efi¿5J
NUMERACIÓN l99
'bl detenninar cuál colección es 1nayor con1parand , .
Es pos1 e l o un 1c
, ero de paquetes annados, ya que en as subcoleccio a-
111ente e1nun1 lles hay
11 9 y 1 O paquetes. . ., , .
' para n1ucllos altu1u 1os ' la dete111unac1on de cuál colección es n1a's grande
del total de caran1elos, suinando todos
pue d e neces l·tar la detenninación
envasados en los paquetes. La confrontación con otros pro-
1os caran1elos Ya .,
. •erltos
ce d11111 ,
y tan1b 1en las preguntas del docente,
, •
puede llevar a los alum-
tablecer la posibilidad de con1parar un1ca1nente los paquetes
nos a es . . d d .
Tanlbién será necesario plantear s1n1ac1ones on e sean los caramel
sueltos, es decir, el nú1nero de tu1idades, los q~1e detenninen en cuál colecci~:
hay 111ás eleinentos; por eje1nplo, en colecciones con10 las siguientes: una
foin1ada por 1 O paquetes y 9 sueltos, on·a con 11 paquetes y 1 suelto, y final-
nlente una tercera, con 1 O paquetes y 7 sueltos.
Entre la prünera y la tercera, es el nú1nero de caran1elos sueltos (las uni-
dades) lo que detennina cuál es la 1nayor producción; y entre la pri111era y la
segunda, el núinero de paquetes. En este últiino caso, rn1a pregunta del docente
sobre si la presencia de «111uchas» sueltas (7), en la últin1a colección, no podlia
provocar que esa cantidad sea 111ayor que la prin1era, pern1itirá la reflexión
sobre el rol de las unidades y las decenas.
El trabajo que esta111os proponiendo no debería reducirse a trabajar con
colecciones ya organizadas en paquetes de a 1 O y objetos sueltos en una
cantidad 111enor que 1 O, ya que los razona111ientos que se acaban de n1encio-
nar sólo pueden ser utilizados si «los sueltos» no superan 9 ele1nentos.
Por ejen1plo, plantear que en la fábrica han envasado 1nuchos caran1elos,
pero no tenninaron de annar los paquetes de a 1 O y la producción quedó de
la siguiente 1nanera:
NUMERACIÓN 1101
os números menores que 1000 se pueden armar con los
e á
¿ u nt ·
· ninguno
s sin repetir
,
de Ios d'1g1·tos en cada numero?
dígitos 2, 3 y
I
102 ENSEÑAR ARITMÉTICA A LOS Á
M S CHICOS. ÜE LA EXPLORACIÓN AL DOMINIO
Aún si todos los alu1nnos pa1ticiparon en alguna 1nedida en los grupos
y los procedin1ientos han sid~ discutid? s en el piz~1:·ón, no puede ase~[Link]
que todos hayan con1pren d1do y estcn en cond1c1ones de detern11 nar los
nún1eros que cun1plen con ciertas condicio nes con10 las dadas.
Algunos alu1nnos habrán elaborad o por sí 1nis1110s alguno de los dos
procedin1ientos, o los dos, ou·os habrán con1prendido alguno de los procedi-
mientos. Algunos habrán iniciado un tipo de ordenaci ón de los nü1ncros ,
pero la rapidez (incluso la fonna de presenta r sus producci ones en público)
de sus cmnpañe ros les puede haber dificulta do desarroll ar totaln1en te sus
propias ideas. Habrá quienes apenas e1npiezan a cmnpren der la cuestión .
Todos necesita n seguir trabajan do.
Plantear nueva1nente el n1is1no ejercicio no provocaría ningün desafío
a los alun1nos, un ejercicio muy diferente tan1poco. Se puede entonces pro-
poner una situación sünilar a la prin1era que pennita reinve1tir, en su reso-
lución, los conocin1icntos y procedin lientos que hayan podido elaborar pre-
via111ente y a la vez avanzar en las técnicas desarroll adas.
El docente solicita que, individuahnente resuelvan el problen1a sig1.üente.
~ ~
NUMERACIÓN l103
Los núineros que verifican las condicione s son los siguientes:
2,3,5,22 ,23,25,3 2,33,35, 52,53,55 .
Es ¡111 portante, en todos los casos, enfatizar qu~ es el orden el que per-
inite obtener siste1nática1nente los nínneros y, espec1ahnente cuando la lista
es larga, poder con1pararlos y constatar si se escribieron ~odas los níuneros.
En los tres eje1nplos incluidos, se trata de detern11nar cuáles son los
eleinentos a contar y poder realizarlo con control suficiente para asegurar
que todos han sido contados y ninguno lo ha sido 111ás de una vez.
Estos dos «cuidados» son las dificultade s que plantea el conteo, tanto
a nivel de colecciones chicas y niños pequeños con10 para colecciones 1nás
grandes o para aquéllas definidas de 111anera de cun1plir con ciertas con-
diciones, con10 la del ejen1plo previo.
Un poco de historia
Sistema egipcio
Un primer avance correspondió a inventar un símbolo para indicar una
cierta cantidad de objetos y no sólo uno. Si bien la cantidad elegida
para ser representada por un único símbolo fue «diez» en distintas
civilizaciones, debido seguramente al número de dedos de las manos,
también fueron consideradas otras cantidades como el 60 (en los
babilonios), 20 (en los mayas), etc.
A partir de este primer paso, un número como 235 pasó a escribirse
utilizando dos veces el símbolo que le correspondía al 100, tres veces el
símbolo de 10 unidades y s de los símbolos correspondientes al 1.
NUMERACIÓN l105
Continúa de pá9 . 1OS
Sistema Chino
. aportes a este tema de todos pueblos en
Sin pretender ana lizar 1os •d 1 •
. , d' t· t s regiones podemos cons1 erar e sistema
distintas epocas Y 1s in a ' , .
chino el cual, alrededor de 1.500 años a.c., empezo a incorporar nuevos
símb~los, esta vez para representar el número de veces que una potencia
de 10 se repetía en el número.
l 2 3 4 s 6 7 8 9 10 100 1.000
s
--
+
Ji
En lugar de representar tantas veces 10 como fuera necesario, se
indicaba con un símbolo el número de veces que se repetía yuxtapuesto
con la potencia de 10 correspondiente.
En este sistema, al igual que en el sistema egipcio, es necesario
seguir inventando nuevos símbolos, para las potencias de 10, si se
pretende contar con un sistema que permita escribir todos los números.
• en sistema egipcio:
• en sistema chino:
~ nn , , , lms =+::::
100 + 100 + 100 + 100 + 10 + 10 + 1+ 1+ 1
4 X 100 + 2 X 10 + 3
(con un total de 9 símbolos)
(con un total de 5 símbolos)
I
106 ENSEÑAR ARITMÉTICA A LOS MÁS CH ICOS DE L
•
Ó
A EXPLORACI N AL DOMINIO
<:011 ti ntl11,J;, 11119. I O(,
economiza y no siempre estar esc rito con menos sím bolos indict1 que el
número es menor. Por ejemplo, 735 se escribe con 5 símbolos y 2.000,
que es mayor, sólo con dos.
Sistema decimal
A partir del sistema chino, puede comprenderse el siguiente paso en la
evolución de los sistemas de numeración: eliminar la escritura de las
potencias de 10 y reemplazar la información que proveían por la posición
de las cifras en el número.
Por ejemplo, el número 628, que escrito en el sistema chino incluiría 5
símbolos, los correspondientes a las cifras 6, 2 y 8 y a las dos potencias
de 10: 10 y 100 (el 1como potencia cero de 10, no se escribía), pasa ría a
escribirse en el sistema decimal, únicamente con 6, 2 y 8, en ese orden.
El invento de la posición en el número como única marca de la
potencia de 10 con la cual se relaciona, aparece, desde el estado de
conocimientos actual como simple, sin embargo, hubo que esperar
muchos años para que su descubrimiento y posterior aceptación por
las distintas culturas se lleve a cabo.
Considerar la posición de cada cifra en el número provoca una
necesidad. Veamos un ejemplo: en el sistema egipcio un número como
305 se escribía: 3 veces el símbolo correspondiente a 100 y 5 veces el
símbolo correspondiente a la unidad. En el sistema chino, se hubiera
escrito el símbolo correspondiente al 3 arriba del correspondiente a 100,
y luego el correspondiente a 5.
Si se eliminan las potenci as de 10, sólo quedaría un 3 y un 5. ¿Cómo
saber si se trata del número treinta y cinco o trescientos cinco?
Fue necesario inventar un símbolo especial, para indica r con clarid ad
a qué cantidad corresponde cada escritura, y ese es el origen del ce ro;
su presencia en un número indica que no existe en esa posición ningún
agrupamiento.
El cero, sin embargo, ya estaba presente en el sistema sexagesimal
babilónico utilizado por los astrónomos griegos a pesar de que su propio
sistema de numeración no era posicional. Nuestro sistema, que surge en
la India alrededor del siglo IV a.c., aparece como la síntesis entre los
sistemas en base 10 no necesariamente posicionales y el sístema
babilónico, que incluía el cero.
El gran aporte del sistema decimal es así, permitir la escritura de
todos los números, sin límites de tamaño, con sólo 10 símbolos, desde
el Ohasta el 9.
NUMERACIÓN l
109
d S
.
Por e1e111p , b. r 6 7 moned as e ,. 1
lo para pagar $ 6 7 se puede n utiliza
.11 de $1 o y 7 111oneda s der.$1. El· cam 10 de un billete de S
0 6 b etes , fr • · 10
1
e $1 es una trans1o rmac1 on ecuen te en mterca· rnb·~
~r 1O moo edas d ·
comercia · les. que los alu1nnos puede n haber observ ado o realizado ·
Por otra parte, estas actividades favorec~n el conteo de a 1O y el cálculo
ental con los nú1neros presen tes en los billetes. Podem . os señalar que ~ L
111
6
coniprensión del siste111a 111onetario en uso, es tan1 1én uno de los objeti-
vos de la escuela.
• El álbum de fotos
'
l r-;-;
2H
2 1r;7 4
5 ,!fli7 4
8
!ff& ri;& ,o'
'
Todavía le quedan 42 fotos
2
1/Il /70~- para pegar. ¿Le alcanzan
s '[i] 7 ; ; ( ~ [ ,-
las hojas de su álbum?
8 80 /j[~ 10
[}!J
Joaquín y Melisa coleccionan
figuritas y las pegan en un álbum
La colección tiene 99 figuritas y
se colocan 10 en cada hoja.
1/JüiO 80 81
l
NUMERACIÓN 111
Joaquín compró un sobre de
figuritas y le tocaron
ººº º
la 8, la 13 y la 29.
Marca los lugares donde
ifOfiJDQ
tiene que pegarlas:
00, . .
28
o 10 20 30 40 so 60 70 80 90
1 11 21 31 41 51 61 71 81 91
2 12 22 32 42 52 62 72 82 92
3 13 23 33 43 53 63 73 83 93
4 14 24 34 44 54 64 74 84 94
5 15 25 35 45 55 65 75 85 95 .1
1
6 16 26 36 46 56 66 76 86 96
7 17 27 37 47 57 67 77 87 97
8 18 28 38 48 58 68 78 88 98
9 19 29 39 49 59 69 79 89 99
1
1'
1
1
NUMERACIÓN l113
V
La rifa
•o La lomita ' están vendiendo una rifa para compra r
En e1barn .
t s de fútbol para los niños. Jorge y Luc1ana son los
1O
pe ª ados de anotar en el cuadro la informac.
ión que le dan
encarg
las personas sobre los números o taloneanos que ya se
vendieron.
Jorge mira los talonarios y Luciana marca en el cuadro.
Jorge dice:
-Este talonario está todo vendido, desde el 20 al 29.
-Vendieron desde el , hasta el 8.
-También vendieron el 19, el 43 y 80
-Vendieron desde el 54 hasta el 65 (de dos talonarios diferentes)
-Este talonario se vendió completo, son todos los números que
empiezan con 7
Marcá en el cuadro los números que dictó Jorge y que ya se
vendieron.