SE PRESENTAN.- DENUNCIAN FALLECIMIENTO.
Señor Juez:
……….,.y ALBERTO, en nuestro carácter de hijos y
herederos del actor, juntamente con nuestra letrada patrocinante
Dra…….., manteniendo el domicilio legal constituido en autos
caratulados como “……….. c/ SEMED SERVICIOS MEDICOS
S.A. Y OTROS S/Daños y Perjuicios” Exp. N° ……….. ante V.S.
nos presentamos y decimos:
I.- PERSONERÍA
Por medio de la presente nos presentamos en nuestro
carácter de hijos y herederos del actor Enrique Leonardo ……….
quien falleciera en fecha 24 de diciembre de 2017, conforme surge del
acta de defunción que se acompaña al presente.
La legitimación de los firmantes surge de la copia de poder
acompañada en la demanda.
II.-EXORDIO
En la representación expresada, venimos en tiempo y
forma a presentarnos en autos, con la finalidad de continuar con la
acción iniciada en vida por nuestro padre, a los fines de obtener la
reparación de los daños y perjuicios por él padecidos, contra las
demandadas, y que nos pertenecen por derecho hereditario, en lo
pertinente y conforme diremos en adelante.
Pretendo de V.S., por buenas razones de economía
procesal, que se mantenga el trámite de estos autos, sustanciándose la
demanda original, ratificando aquella en todas sus partes. Los rubros
reclamados, como en adelante explico, se han incorporado como justa
expectativa indemnizatoria en su propio patrimonio e integran, por
consiguiente, su herencia que se transmite a sus hijos como herederos
forzosos, en un todo de conformidad con las reglas del derecho
sucesorio y lo dispuesto en el Código Civil y Comercial de la Nación.
Por virtud de este último dispositivo son los suscriptos, como
herederos forzosos, propietarios de todo lo que era acreedor su padre
y, por cierto, de las indemnizaciones que a él le eran debidas y
constituían el objeto del juicio.
III.- RATIFICACIÓN EXPRESA
Conforme a lo antes expuesto y a fin de evitar repetir la
extensa exposición de la demanda de autos venimos a ratificar la
totalidad de los puntos de la misma, a excepción del reclamo
contenido en el punto Gastos de tratamiento, toda vez que el
fallecimiento inesperado de nuestro padre, determina su inexistencia
en adelante, sin perjuicio de los gastos incurridos al tiempo del
fallecimiento,
IV.- Reparación de daños a iure hereditatis. Conforme he
indicado antes, corresponde a los suscriptos como hederos forzosos, el
crédito indemnizatorio que pertenecía a nuestro padre con motivo de
las lesiones por él padecidas de clara obligación resarcitoria de los
demandados. Probablemente el leading case que rige el caso sea el
dictado en la causa 'Frabbricatore' por la CNCiv., en la que se indica
que “Cuando la muerte ha sido precedida por un proceso terminal,
más o menos prolongado, el moribundo ha podido sufrir un daño
patrimonial o moral mientras duró su vida en tales condiciones, el cual
pasa a sus herederos 'iure hereditatis', y que es independiente de que el
causante haya o no deducido esa acción; por tanto, resulta viable la
posibilidad de indemnizar las secuelas físicas y/o psíquicas ocurridas
durante el curso de tal proceso” (CNCiv., sala D, 26.03.1996,
'Fabbricatore, Luis y otros c. Instituto Servicios Sociales Bancarios y
otros', Lexis Nexis, Documento Nº: 10.2890).
En igual sentido, con la misma amplitud y con escaso
espacio temporal, la sala E emitió el siguiente fallo: “Cuando la
muerte se produce después de transcurrido cierto tiempo de la causa
que la provoca, puede dar lugar al resarcimiento de daños
patrimoniales sufridos por la víctima en vida, como, por ejemplo, los
gastos de asistencia médica o farmacéutica intentada en la curación de
la persona luego fallecida, o bien el lucro cesante derivado de esos
daños materiales. Es que, si la víctima dejó de percibir ganancias entre
el tiempo en que contrajo la enfermedad y la fecha de su fallecimiento,
es indudable que el lucro cesante sufrido en su patrimonio puede ser
reclamado por sus herederos en su carácter de tales, ya que, aún
cuando no hubiese sido ejercida en vida por el damnificado directo, la
acción pasa a éstos, en virtud de lo dispuesto en los arts. 3279 y 3417
del Código Civil” (CNCiv., sala E, 17.05.1996, 'Rodríguez Machín,
Rosa María Juana c. Asociación Francesa Filantrópica y de
Beneficencia', Lexis Nexis, Documento Nº 10.2929).
He de recordar que se discute en doctrina si el reclamo
por daño moral no se ha efectuado en vida de quien lo padece, la
acción no se transmitiría a alguno de los herederos (como la cónyuge),
según unos, y a los forzosos en general, según otros. Como resulta del
fallo de la CNCiv., en Fabbricatore', tal limitación es improcedente, lo
que resulta justificado, más allá de la letra de la ley, en el carácter
automático de la sucesión mortis causae, cuando se trata de los
herederos que entran de modo directo en la posesión de la herencia.
De todos modos, ya el plenario de la CNCiv., en la causa 'Lanzillo',
había dejado sentado como doctrina legal que “la acción en curso por
reparación del daño moral puede ser continuada por los herederos del
damnificado” (CNCiv., en pleno, 7.03.77, “Lanzillo, José c.
Fernández Narvaja, Claudio”, JA 1977-II-233). En igual sentido se
pronunció el Juzgado Civil Nº 67, con cita del plenario y de doctrina
aplicable ('Ojeda Paula Andrea c. AUFE SAC s. Daños y perjuicios',
Expte. Nº 43.342/00, de agosto de 2002, DJ del 19.9.02). De todos
modos, la promoción de la demanda resarcitoria en estos autos despeja
toda duda acerca de la procedencia de la totalidad de las reparaciones
solicitadas, pues la acción y el crédito pertinente se ha transmitido por
sucesión a los herederos forzosos; son mis pequeños representados los
únicos y universales herederos de quien fuera la actora.
Este criterio amplio es el mismo que sostiene la Corte
Interamericana de Derechos Humanos cuando hace aplicación de las
reparaciones en cuestiones relativas a la violación de derechos
humanos. Así, en la causa Corte IDH, Caso 'Castillo Páez'.
Reparaciones: “59. La Corte ha indicado, y lo reitera ahora, que el
derecho a la indemnización por los daños sufridos por las víctimas
hasta el momento de su muerte se transmite por sucesión a sus
herederos. Por el contrario, los daños provocados a los familiares
de la víctima o a terceros por su muerte pueden ser reclamados
fundándose en un derecho propio (cfr. Caso Aloeboetoe y otros,
Reparaciones supra 50 [10.9.93], párr. 54; Caso El Amparo,
Reparaciones, supra 50 [14.9.96), párrs. 43 y 46; Caso Neira Alegría
y otros, Reparaciones, supra 50 [19.9.96], párrs. 63 y 65; Caso
Caballero Delgado y Santana, Reparaciones, supra 50 [29.1.97],
párrs. 60 y 61 y Caso Garrido y Baigorria, Reparaciones, supra 42
[27.8.98], párr. 50)” (el subrayado y negrita son míos).
Conforme con lo expuesto, los suscriptos hacen suyos
los créditos indemnizatorios derivados no sólo del daño moral,
reclamado como daño propio por su padre en la demanda de autos,
sino los rubros por pérdida de la capacidad laborativa, pérdida de la
integridad psico física y los gastos incurridos hasta su fallecimiento.
Coherente pues, con lo expuesto, reclamamos a nuestro favor los
montos resarcitorios aludidos que resultan nuestros de modo
automático en virtud de la muerte de nuestro padre.
V.- Las costas. Conforme ha resuelto reiteradamente la
jurisprudencia de la CNCiv., las costas del proceso, cualesquiera fuera
en definitiva la cuantía de la indemnización, debe ser impuesta en su
totalidad a las accionadas pues, de lo contrario, se afectaría el
principio de la reparación integral. Los honorarios que deban regularse
tomarán como monto del juicio el capital y los intereses, desde que
éstos integran el reclamo, en un todo de conformidad al plenario de la
CNCiv. dictado al respecto (11.9.97, 'La Territorial de Seguros S.A. c.
STAF'; art. 279, CPr y CNCiv., 11.12.2003, 'G. J. E. y Otros c.
Instituto Coghland SRL y Otros s. Daños y perjuicios'; conf., CS,
16.05.2006, 'Reynoso, Nilda N. c. Instituto Nacional de Servicios
Sociales para Jubilados y Pensionados s. Amparo').
VI.- DERECHO
Fundo el derecho de mis mandantes en lo dispuesto en
el Código Civil y Comercial de la Nación y la doctrina y
jurisprudencia citada y a la indicada en la demanda de autos.
VII.- PRUEBA
Ratificamos la totalidad de la ofrecida y agrego, como
documental la partida de defunción del actor.
Ratificamos las restantes pruebas ofrecidas que hacen a la
procedencia de la demanda de autos, las que permiten sustentar el
derecho que a los suscriptos corresponde por vía del su derecho
sucesorio.
VIII.- RESERVAS
Hago tempestiva reserva del caso federal en su doble
cauce por afectación al debido proceso legal y a la propiedad,
asegurados en los arts. 17 y 18 de la Constitución Nacional, arts. 21, 8
y 25 de la Convención ADH, y por arbitrariedad de la sentencia en el
caso de que fuera rechazada la demanda, para recurrir ante la Corte
federal.
IX.- AUTORIZACIÓN
Autorizamos expresamente a Nicolás Javier Portela
(DNI 42025130) a fin de que acceda a las constancias del pleito y
presente y retire escritos, cédulas, oficios y todo tipo de documentos,
notificándose de los proveídos pertinentes.
X.- PACTO DE CUOTA LITIS
Informo a S.S. que mediaba con la parte actora de
autos un pacto de cuota litis.
XI.- PETITORIO
Por lo expuesto a V.S. PIDO:
1.-) Nos tenga por presentados, por parte en el carácter invocado, con
el domicilio real denunciado y el legal constituido.
2.-) Tenga presente la ratificación expresa efectuada, las
autorizaciones conferidas y las reservas efectuadas.
3.-) Ordene agregar oportunamente el beneficio de litigar sin gastos.
4.-) Al dictar sentencia, condene a los demandados y a las citadas en
garantía, en la medida del seguro, a pagar a los suscriptos en el
término de diez días de firme o consentida la sentencia, la suma
reclamada en la demanda iniciada por nuestro padre o lo que en más
o en menos resulte de la prueba producida, con más los gastos y las
costas del juicio..
5.-) Se certifique la copia de partida de defunción acompañada en el
presente.
6.-) Se tenga presente el Caso Federal deducido.-
Provea V.S. de conformidad.
Es JUSTICIA.-