LA FATIGA Y
LA MEMORIA
Introducción
Es un cuento que trata sobre como identificar trastornos provocados
por el virus del covid 19 y como este produce fatiga o cansancio
físico y como mejorar la situación. Así mismo de alternativas como
el mantenimiento de la amistad.
• Fatiga: es una falta de energía y de motivación. La somnolencia
y la apatía (un sentimiento de no importarle qué suceda) pueden ser
síntomas que acompañan a la fatiga. La fatiga puede ser una respuesta
normal e importante al esfuerzo físico, al estrés emocional, al aburri-
miento o a la falta de sueño.
• Memoria: capacidad del cerebro de retener información y
recuperarla voluntariamente.
• Trastornos covid-19: afecta de distintas maneras en función
de cada persona. La mayoría de las personas que se contagian pre-
sentan síntomas de intensidad leve o moderada, y se recuperan sin
necesidad de hospitalización.
• Amistad: relación afectiva entre dos o más individuos que se
sustenta en valores fundamentales como el amor, la lealtad, la solida-
ridad.
Una vez en un lugar muy muy lejano había dos seres llamados Fatiga y
Memoria, eran muy buenas amigas, siempre mantenían juntas, hacían de
todo como sus tareas de colegio, practicaban deportes, comían juntas;
eran como café y leche, como el día y la noche, como la luna y el sol,
eran indivisibles, estudiaban juntas desde la escuela hasta el colegio.
Y así fue pasando el tiempo; sabían que pronto tendrían que separarse, al
graduarse cada una decidiría que profesión estudiarían y que rumbos
diferentesµtomarían, aunque soñaban también estudiar en la misma uni-
versidad y porque no la misma carrera.
Un día Fatiga despertó en la mañana y se sintió cansada de sí misma y de
las demás personas, algo le había sucedido, sufrió una pequeña recaída y
quedo tan débil, con fiebre y escalofrío, varias noches padeció lo mismo,
fue tanto lo que sufrió que después de eso no quiso nada más, Memoria
le llamaba y escribía mensajes constantemente, no sabía qué le pasaba a
su amiga, porque no contestaba a su llamado, ¿estaría enojada? Pero
porque habría de estarlo, ¿estaría bien?; concluyo que algo debía pasarle,
iré a su casa, se dijo.
Memoria era muy juiciosa, lo bueno era que tenía muy buena recordación
y nunca dejaba pasar algo, una fecha clave, un cumpleaños, una cita, era
muy puntual, recordaba todos los momentos vividos juntas, era muy
atenta a las fechas especiales, en general hasta recordaba algunas cosas
no tan buenas. Llego a casa de Fatiga y esta le había dicho a su madre que
no quería atender a nadie, nadie es nadie, la madre le dijo, es tu amiguísi-
ma Memoria, a lo que ella dijo mamá no comprendes, no quiero verla a
ella ni a nadie, quiero estar sola me siento muy fatigada de todo y de
todos, la madre muy preocupada salió y dijo a Memoria que su hija estaba
bien para que estuviese tranquila por el estado de su amiga, pero que
lastimosamente ella no quería verle.
Memoria estaba triste por esta actitud, pero supo entender, comprendía
que debía darle espacio para que se estuviera mejor y volvieran a estar
juntas. Pasaron algunos días y Fatiga no sabía lo que pasaba, nada cambio
o talvez si en su mente y cuerpo, no era la misma. Sentía en cierto modo
tristeza por lo que había hecho con su amiga Memoria, pero es que su
inercia era lo único que le complacía, estar sola y acostada en su cama,
no hacer nada más, ser lo que era, alguien lleno de Fatiga.
Pasaron los días y Memoria siguió su vida, se inscribió a la universidad,
escogió como carrera psicología, mientras estaba haciendo la fila para
iniciar inducciones, vio que alguien se hizo a sus espaldas y sentía una
energía conocida, miro y era ella, era su amiga del alma Fatiga, a quien no
veía en mucho, hola que haces aquí, Fatiga le dijo lo mismo que tú quieres
saber cuándo empezaremos juntas la inducción a la carrera, Memoria no
entendía nada, en ese instante Fatiga le dijo, sé que no entiendes nada y
yo tampoco, no recuerdo quien eras, pero si puedo saber cada día quién
eres si te veo constantemente, ese día que fuiste a mi casa me dijiste que
había en mí un tatuaje indeleble y que si lo veía podía saber quién eras, de
a poco he tomado algunos tratamientos que me han ayudado a recordar
de a pocas cosas pequeñas, pero que me sirven para entender más lo
que me paso, y en caso a ti cuando me bañaba encontré que en mi ante-
brazo hay una pequeña luna y recordé no sé por qué que junto a alguien
como tú, esa persona se hizo el sol, supe así que si teníamos algo en
común era por algo, corrí donde mi madre alguien que también de a
poco pude recordar y pregunte por esa chica que me había visitado y me
contó toda la historia de ti, que desde pequeña eras mi refugio, me cui-
daste hasta cuando perdí mi memoria, de inmediato supe que quería estu-
diar psicología para entender más a las personas como yo y otros.
¿No sabía que estarías aquí?, y que también estudiaras en esta universi-
dad, y pensándolo
fín
Autor
Johnny Larrea
Memoria quedó sorprendida, no lo podía creer hasta que vio que era
cierto, su amiga no le recordaba ni a su mamá, entonces pensó, y tuvo
una idea grandiosa, se acercó un poco y toco su mano, hola querida se-
ñorita, ¿cómo estás? Sé que no me conoces, pero sabes algo yo si a ti
mucho, y vine a verte, Fatiga solo miraba y escuchaba; Memoria prosiguió,
tengo muchos recuerdos contigo y sé que no sabes quién soy, pero antes
de irme quiero sembrar en ti una idea, dicen que una simple idea en la
mente humana es capaz de reconstruir el mundo y reordenar las reglas.
Amiga mía, sabes que un día nos hicimos un tatuaje juntas, en alguna parte
de tu cuerpo ambas nos prometimos llegar juntas a viejas y mantener
nuestra amistad, busca en ti y sé que al menos sabrás que quien está con-
tigo hoy en frente es alguien que te llevara a encontrar respuestas y a
buscar porqués, adiós amiguita del alma, salió sonriendo y miro a
la mamá de Fatiga, gracias, señora lo logre, sé que así es. La mamá no
entendió mucho, hasta quedo impresionada no sabía nada del tatuaje.
Mientras tanto, Memoria recordó que había visto en las noticias una infor-
mación sobre un virus que estaba generando síntomas como los que la
madre de Fatiga le menciono durante esos días en los que su amiga se
sentía tan mal, y de inmediato consulto más sobre esta novedad, claro eso
es, mi amiga se infectó con el nuevo virus que genera síntomas como los
que padece, y ya hay una cura, le informaré pronto para que volvamos
a ser como antes, y sonrió. Al día siguiente Memoria llego a casa de su
amiga Fatiga y toco a la puerta, su madre salió con cara de tristeza y en
sus ojos se notaba llanto, señora que paso, algo sucede con mi amiga, le
cuento que encontré lo que pudo pasarle a su hija es un virus y lo mejor
ya hay cura, yo mismo la traje para que Fatiga salga de su letargo, la
mamá guardo silencio un momento y con pausa le dijo, Memoria sucedió
algo inesperado, mi niña está bien ya no está cansada, ya le pasaron los
síntomas de fiebre y escalofríos; Memoria escuchaba atenta y a su vez no
entendía entonces qué pasaba, señora ¿puedo verla? Pregunto.
No puedes pasar señorita, lo que pasa es que mi hija ha perdido algo muy
importante y no creo que pueda recibirte, al menos no te podrá hablar
porque paso algo trágico, Fatiga perdió su memoria, al parecer este virus
que salió deja secuelas y una de ellas es que no recuerda nada, hasta a
mí misma me mira con desagrado y desconfianza, como si pensara
que le haría daño, eso me duele y tiene muy triste, no sé qué hacer y
también debo evitar que intente hacerle daño otros seres queridos,
espero me sepas comprender por qué no puedo dejarte pasar, debo pro-
tegerla y a ti también, sé que por el cariño que mi hija te tiene no dejaría
que ella misma te hiciera daño.
Memoria cayó en llanto y no sabía qué hacer, guardo silencio unos ins-
tantes y dijo, entiendo señora y respetaré su decisión. Solo quiero que
me permita decirle algo así sea desde lejos y me iré, es posible que no
me reconozca, pero al menos estaré tranquila de verle por última vez, la
madre con desgano asintió y le permitió un minuto entrar, te advierto no
demores igual estaré ahí viendo que no demores y por si pasa algo. Me-
moria entró a su cuarto, ella estaba en su mesa de estudio escribiendo, le
veía agotada hasta en sus ojos, le hablo casi en un susurro.
¡Hola amiga mía! Fatiga le miro asombrada, sin saber quién era, pero
sonrió. Hola, ¿te conozco?, necesitas algo de mí, quien es ella señora,
porque está aquí.
Preguntas para moderar en clase:
1. ¿Qué síntomas percibiste posterior a la pandemia covid 19?
2. ¿Percibes fatiga constantemente? ¿Sientes que no volviste a ser el mismo?
3. ¿Qué opciones o medidas crees son positivas para evitar la perdida de la memoria a largo
plazo y así mismo no estar fatigados?
4. ¿Practicas algún deporte o actividad de ocio que te haga olvidar de los problemas o preocupaciones?
Comparte con los demás tu experiencia