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UNIVERSIDAD PEDAGÓGICA NACIONAL

LICENCIATURA EN CIENCIAS SOCIALES


SISTEMA EDUCATIVO COLOMBIANO

Reseña libro:

Martínez Boom, A. (2004) De la escuela expansiva a la escuela competitiva: Dos modos


de modernización en América Latina. Barcelona: Editorial Anthropos, convenio Andrés
Bello.
Por: Jhoan Sebastián Jerez Wilches

Introducción

Esta reseña pretende exponer de manera sintética el trabajo realizado por el profesor Alberto
Martínez Boom, el cual lleva como título “ De la escuela expansiva a la escuela competitiva”
texto donde realiza un recorrido histórico de las reformas curriculares y educativas de
América Latina desde mediados del siglo XX y, como estas han sido una muestra clara de
la intervención de occidente en la construcción de presupuestos de desarrollo en el
continente, al igual que la forma en como ideológicamente se ha impuesto un avance social
en las naciones que se encuentran bajo la sombra de las instituciones de burocracia global
que se crearían con el fin de mediar y acompañar este supuesto ideal de desarrollo en los
países no modernizados.

Este estudio se aborda y analiza desde una perspectiva genealógica; propuesta investigativa
planteada en su momento por Michael Foucault, en la cual la investigación toma un tiempo
no lineal para hallar el origen de las problemáticas, desde el estudio de conceptos, categorías,
debates, tensiones y contenidos temáticos a la luz de la relación de tiempo y espacio.

Para eso el autor construye la propuesta desde tres grandes ejes “la escuela expansiva en
América Latina, el giro estratégico, la escuela competitiva”, que espero señalar con claridad
en lo largo del texto ya que es estos donde podremos observar las diferentes tensiones que
van surgiendo a lo largo del texto.

***

Iniciemos contemplando como se presenta en el libro, en donde desde la segunda mitad del
siglo XX se logra consolidar un periodo de masificación educativa en los países
latinoamericanos, ya no solo como un privilegio de elites, sino para la población en general,
este desbloqueo educativo como lo nombra el autor conlleva en un primer momento a poner
la educación como la salida a la ignorancia, así mismo se enuncia que este fenómeno hace
una especie de barrera que posiciona la educación como un privilegio, por lo cual inicia a
fisurarse para dar camino a una movilidad social ideologizada en torno a la educación como
posibilidad de ascenso social dentro del contexto inmediato, esto alentado por lo que el autor
denomina modelo de oferta, el cual tiene como fin garantizar los insumos educativos
(escuelas, maestros, dinero , currículo, etc.…) posibilitando que la masificación de la
educación se fortaleciera e iniciara un proyecto político que tiene como fin la
homogenización de las masas marginadas o excluidas del sistema mundo en función del
aumento de productividad y control social, para ello se construye ideológicamente el común
denominador del sub desarrollo, que a su vez conllevaría a que lo grupos poblacionales
marginados “minorías” se enunciaran no como sujetos de resistencia sino al contrario como
privilegiados por la oportunidad de estudiar; que los comprometía moralmente con el Estado,
al cual a su vez agradecían poniéndose al servicio de este en la búsqueda de la modernización
del país. Esta búsqueda de lo moderno inicia entonces a ser la guía para la consolidación de
un programa educativo expansionista en América Latina que veía la educación como una
herramienta utilitarista en lógicas del desarrollo de las naciones; por consiguiente la
necesidad del aumento de la productividad era inminente y junto con ello una educación que
se rigiera bajo unos parámetros que permitieran dicho desarrollo. Es así como se organiza
la educación en lógicas de los siguientes parámetros, que menciona el autor: 1)
modernización de la educación asociada a la propuestas de reformas educativas en clave de
priorizar la economía sobre lo cultural; podemos ver entonces como la contradicción
heterogeneización - homogenización cobra fuerza a la hora de consolidar el proyecto
educativo como una factor de control y normalizador social, 2) la expansión de la cobertura
del sistema formal que abarcaría casi todo los niveles del sistema educativo; este buscaría
posicionar el perfeccionamiento del capital humano como la piedra angular del desarrollo,
cabe enunciar que es en este ítem donde los programas de inversión social inician a cobrar
fuerza en cuanto posibilitan la expansión de lo que el autor ha venido llamando modelo de
oferta que a su vez entra a ser parte de la consecuencias o respuestas a las exigencias de la
economía mundial para con el desarrollo de las naciones, 3) Como último se señala la
introducción del modelo curricular como paradigma, que en adelante será el que rija la
enseñanza, este se ancla como la entrada de los procesos metodológicos de integración
educativa que con el tiempo darían paso a la tecnología educativa.

Esta ultima se incorpora dentro del modelo curricular con la misión de formar a los individuos
en lógicas de cumplimento de tareas especificas asignadas, por lo cual para su
implementación se incorpora la evaluación que permite iniciar a medir y controlar
permanentemente los procesos de aprendizaje , este modelo consolida entonces una
educación basada en objetivos, buscando de esta forma homogenizar la población a costos
bajos y buscando la forma de consolidar un bloque geopolítico de sujetos funcionales al
mismo. Para responder a esto se inicia a sectorizar la educación de los marginados creando
así profesiones y formaciones específicas, muestra de esto es el surgimiento de la
etnoeducación en el caso indígena, la educación preescolar para los menores de seis años o
la educación comunitaria para adultos mayores de sesenta. Esta sectorización permitió un
fortalecimiento o más bien radicalización de la demanda educativa ya que paso de ser un
proyecto político del Estado a una inversión social necesaria para el funcionamiento del
mismo, financiado por este pero exigido y apoyado por el conjunto en masa de la sociedad;
lo que no quiere decir que perdiera su carácter productivo, pues en realidad lo que estaba
pasando era un aumento del bloque hegemónico que posicionaba cada vez más a la educación
como el instrumento indispensable para masificar los niveles de producción.

Lo más interesante resulta ser que al lograr ese triunfo ideológico en la población, la
educación pasa a ser un objeto de consumo consiente de las masas, por lo cual el discurso
de la estrategia del desarrollo va tomando fuerza, aproximadamente desde el periodo de la
posguerra donde el orden mundial inicia a virar con la creación de la ONU y la
estratificación global impuesta por los países victoriosos de la guerra, ya que es así como los
conceptos de primer, segundo y tercer mundo así mismo como la identificación de norte y
sur global referido a su vez al ingreso per cápita de cada nación para determinar cuales son
pobres y por tanto de que forma resultan ser funcionales a este nuevo orden, sin bien es cierto
que la pobreza siempre ha existido, como recalca el autor; el catalogar una nación como pobre
y por tanto con sub desarrollo de tercer mundo genera una carga ideológica en la misma, que
busca entonces la manera de escalonar globalmente, por lo cual las política desarrollistas y
globalizadoras inician a verse repercutidas en la educación. Países de “ primer mundo”
buscaron imponer sus formas de desarrollo sobre el continente americano. No obstante, las
naciones de este se encontraban en una encrucijada al momento de tomar alguno de los
caminos que el orden global ponía como opciones de desarrollo, que por un lado
encontrábamos la propuesta de la industrialización con intervención extrajera o la propuesta
estalinista que mantenía la URRSS. Sin embargo no quiere decir esto, que al tomar una de la
opciones la posibilidad de ser un país desarrollado llegaría, ya que en concreto eran los países
e ideales de occidente los que podían clasificar las naciones, por ello los países americanos
no fueron mas que victimas de la estrategia de planificación que occidente ponía en tablero
del orden global nuevamente jugando con ellos haciendo creer que con la semejancita estética
seria mas que suficiente para ascender.

Dentro de este marco de desarrollo la educación empieza a responder a la sugerencias


impartida por la UNESCO y el banco mundial en pro de la superación del atraso y la pobreza,
a razón del dominio del discurso económico generalizado en las naciones, buscando de esta
forma la aceptación e implementación de una educación que capacitara el recurso humano
necesario para la superación del atraso, consolidando de esta manera, lo que el autor llamaría
la teoría del capital humano, la cual se basa en una inversión económica en el sector
educación para que este aumente la mano de obra y por tanto el capital humano junto a la
economía, añadiendo a esto no solo la producción capitalista sino que esta inversión
educativa trae consigo un aumento del conocimiento que se traduce en técnica para el
mejoramiento del capital, es así como la relación costo beneficio toma un papel protagónico
dentro de la construcción de proyectos educativos ya que no se posiciona dentro de los
debates de políticas publicas sino que acrecienta la supuesta necesidad de buscar intervención
de economías externas bien sea directas o camuflándolas mediante inversión social, si
observamos esto a la luz de la necesidad de una paz que garantice la seguridad social y
económica de los hombres libres que dejo el fin de la guerra, veremos la carga ideológica
que trajo consigo la creación de múltiples organizaciones (ONU, UNESCO, CEPAL, FAO,
BID, FMI, OREALC, etc.) con el fin de garantizar una modernización en los países
subdesarrollados de cara al proyecto de occidente, es así como inicia lo que el autor nombra
mundialización de la educación, lo cual es una forma más de construir hegemónicamente esa
idea de atraso y de la educación como la salida de esta, claro, en las condiciones de juego
que aquellas nacientes instituciones pondrían en el tablero.

No obstante, se debe decir que al mismo tiempo que este discurso tomaba fuerza también
surgían discursos antagónicos a este los cuales plantearían la idea de subdesarrollo construida
por el capital como una imposición de dependencia que busca que los países latinoamericanos
respondan a los intereses capitalistas de occidente, así estos discursos de resistencia mas que
oponerse al desarrollo o a la modernización , se oponen a la forma como el capital lo ha
venido desarrollando, planteando como opción las lecturas de la realidades concretas de las
naciones para de esta forma buscar alternativas.

La planificación de la economía inicia a tener un papel protagónico en medio del desarrollo


de Latinoamérica, debido a la noción construida desde occidente que al planificar las
inversiones se puede intervenir directamente en la burocracia direccionando la
administración púbica hacia los deseos de la inversión extranjera, que seria los inicios de lo
conocido como deudas externas, esta planificación no solo fue económica o más bien tuvo
repercusiones dentro de la educación ya que esta también inicio a ser planificada en función
del capital humano que se necesitaba construir a futuro tanto para la nación como para la
inversión extranjera que dictaba los objetivos de ese supuesto garante de modernización.

***

En un segundo panorama podemos ver, como tras la caída económica en el cono sur a razón
del desgaste del modelo de exportación por sustitución que hasta los años setenta era el
predominante y supuestamente ideal para superar el estancamiento del subdesarrollo, inicia
a tener serias repercusiones para las naciones americanas, mas aun cuando sus principales
compradores y por tanto quien mediante sus demandas jalonaban gran parte de la producción
que sostendría el PIB; se encontraba en medio de una guerra fría que tambaleaba en una
delgada cuerda para pasar a ser la tercera guerra mundial. Ante esta situación la demanda
Europea se inicia a caracterizar por centrarse en materias primas ya que estaban preparándose
para la posibilidad de un nuevo enfrentamiento bélico, esto fue posicionando a la economía
extractivista como la nueva protagonista del continente, por lo cual, la visión optimista sobre
la educación se fue desprestigiando y el sueño diluyendo.
Por lo cual, se fue los discursos entorno a la escuela, el maestro y la educación en general se
fuero reacomodando a un ritmo económico diferente, bajo un contexto que su mayor intento
era el controlar la crisis, y el proyecto de expansión educativa que había sido el intento por
llegar a los parámetros que la noción de primer mundo conllevaba, se iba desvaneciendo.

El desprestigio sobre la escuela, a era evidente, y lo que en un momento había parecido jugar
un papel importante dentro de la estructura económica, ahora comenzaba a tener un quiebre,
por lo cual, se inicio a deslegitimar este escenario, los métodos y currículos de enseñanza
eran cuestionados, que adherido a los escases de inversión social producto de la apertura
económica, iba a configurar un nuevo tipo de escuela: la competitiva.

Por su parte la CEPAL y UNESCO se orientarían bajo una visión de la educación para la
productividad, fortaleciendo los recursos para la ciencia y la tecnología, cuyo objetivo se
enmarcaría en cumplir los estándares de alta calidad para el mercado mundial, de allí que la
cooperación internacional y el sistema financiero fijaran y priorizaran parte de su inversión
en el tema, constituyendo un nuevo paradigma que reestructuro las políticas del tercer mundo.

De allí, la relación educación y globalización, se puso en evidencia, el Estado parecía un ente


insuficiente para asegurar y garantizar los procesos educativos, y por lo tanto nuevos
organismos debían acudir a su financiación, siendo intervenida por diversos sectores
económicos, culturales y sociales, a pesar de que el papel del Estado no se desarticulo por
completo como regulador de políticas públicas, las figuras empresariales si se posicionaran
fuertemente en términos económicos: la privatización era inminente, y por lo tanto , se estaría
constituyendo todo un mercado educativo.

Los principios del neoliberalismo para la década de los noventa se estaban haciendo paso en
el escenario de la escolarización y la academia, evidenciando la atomizando sobre la
intervención estatal directa, esto se exteriorizaba a través de diversas reformas educativas,
como el otorgarle autonomía a entes territoriales, como forma de descentralización educativa
pero mayor progresividad en la baja o casi nula financiación de capital público, así como una
necesidad priorizada de dirigir y anclar la acción educativa hacia la economía globalizada,
por medio de una competencia entre estándares generalizados entre naciones que se
subordinaban a principios modernizantes y de calidad, que solo encasillada baja un discurso
empresarial a la escuela. De igual forma, la labor docente no se escapaba de esta lógica, su
experiencia pedagogica debía regirse bajo parámetros de acreditación, que como lo mención
Martínez, los situaba bajo ‘nuevas tecnologías’ que los situaban bajo una condición de
control sobre la autonomía en el aula de clases, así, la escuela se configuraba como un
regulador social y no como un proceso humanamente relacional.

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Para concluir, es importante resaltar como los discursos descontextualizados que fueron poco
a poco implementados en las escuelas latinoamericanas, homogenizaron los procesos y
organizaron una ambiente separado de las realidades locales y las cotidianidades del sujeto
perteneciente a la acción pedagogica, de forma que se presenta ante nosotros uno de los retos
más importantes para el presente siglo en Latinoamérica, el de construir y plantear
alternativas educativas que sitúen a los estudiantes, maestros y en general, a toda la
comunidad educativa en un escenario pedagógico que apunte a las necesidades históricas y
sociales ancladas territorialmente, así como, reconfigurar una nueva capacidad pensada en
las diversidades culturales y sociales que fueron olvidadas con el proceso de la
modernización educativa.