TEMA 12
LAS PERSONAS JURÍDICAS: CONCEPTO
La teoría de las personas jurídicas ha suscitado siempre una gran polémica en la doctrina, sobre todo en relación con su concepto y
naturaleza jurídica.
En orden al concepto, se han dado muchas definiciones, pero todas plantean problemas porque tratan incluir en ellas a todo tipo de
personas jurídicas, dado que entre ellas existen grandes diferencias.
Por ello, algunos autores han optado por una definición en la que se destaca una nota negativa, y dicen que la persona jurídica es el
sujeto del derecho distinto del ser humano.
Se las podría definir como aquellas entidades formadas para la realización de fines colectivos y permanentes de las personas a las
que el derecho objetivo reconoce capacidad para ser titulares de derechos y obligaciones.
Los ordenamientos modernos reconocen las personas jurídicas, cuya extensión y amplitud ha crecido en forma inconmensurable,
hasta el punto de que se llegan a utilizar con fines de fraude, especialmente para limitar la aplicación de la responsabilidad
patrimonial universal del artículo 1911 del CC. Como reacción a ello, la jurisprudencia ha creado la doctrina del levantamiento del
velo, que consiste en descartar la persona jurídica para ver qué personas hay detrás de ella.
NATURALEZA
I. TEORÍAS NEGATIVAS
Niegan las personas jurídicas, porque entienden que la personalidad solo corresponde al ser humano.
II. TEORÍAS DE LA FICCIÓN
Su máximo exponente fue SAVIGNY, y considera a las personas jurídicas una ficción creada por el derecho por razones de
utilidad general, lo que implica que no existirán hasta que el Estado las cree.
III. TEORÍAS DE LA REALIDAD
Admiten como principales formulaciones:
- Teoría de la realidad orgánica: fue defendida por GIERKE, que entendía que la persona jurídica es una persona efectiva
y completa, como la individual, que tiene una existencia real; su comportamiento en la realidad es semejante al del ser
humano; tienen una propia potestad de querer; y pueden ser sujetos del derecho. Por tanto, el derecho solo se limita a
reconocer su existencia y determinar su normativa, pero no las crea.
- Teoría de la realidad jurídica: Fue formulada por FERRARA, y su idea central es que la esencia de la persona jurídica no
reside en ser un ente en sí, sino una forma jurídica, una vestidura con la que ciertos grupos de personas físicas se
presentan en la vida del derecho.
Ninguna de estas teorías es aceptada unánimemente por la doctrina moderna.
CLASES
I. PERSONAS JURÍDICAS DE DERECHO PÚBLICO Y DE DERECHO PRIVADO
1. Personas jurídicas de Derecho público
Son aquellas que participan, en todo o en parte, de la soberanía o potestad pública del Estado. Fundamentalmente se incluyen en
este grupo las entidades públicas territoriales (el Estado, las comunidades autónomas, provincias, islas y municipios) y las
entidades públicas institucionales.
2. Personas jurídicas de Derecho privado
Son aquellas que no tienen participación alguna en las funciones y poderes estatales. A su vez pueden ser: de utilidad pública y de
interés particular.
II. ASOCIACIONES Y FUNDACIONES
Las PPJJ se clasifican por su estructura en asociaciones y fundaciones. Las asociaciones tienen su base en un conjunto de
personas, mientras las fundaciones la tienen en una masa de bienes, que se unifica por su adscripción a un fin.
Se estudian en el epígrafe siguiente.
III. CLASIFICACIÓN DEL CÓDIGO CIVIL
Art. 35-. “Son personas jurídicas: 1.º Las corporaciones, asociaciones y fundaciones de interés público reconocidas por la ley.
Su personalidad empieza desde el instante mismo en que, con arreglo a derecho, hubiesen quedado válidamente constituidas.
2.º Las asociaciones de interés particular, sean civiles, mercantiles o industriales, a las que la ley conceda personalidad propia,
independiente de la de cada uno de los asociados”.
ASOCIACIONES Y FUNDACIONES
I. ASOCIACIONES
1. Normas por las que se rigen
Es preciso distinguir entre las asociaciones de interés particular, ya sean civiles, mercantiles o industriales, que, según el art. 36
CC, se rigen por las disposiciones relativas al contrato de sociedad, y de las que se va a prescindir en este tema; y las asociaciones
de interés público; el art. 22 CE reconoce el derecho de asociación, y ha sido desarrollado por la LO 1/2002, de 22 de marzo,
reguladora del Derecho de Asociación.
La ley de asociaciones es aplicable a las asociaciones sin ánimo de lucro que no estén sometidas a legislación especial, como los
partidos políticos y los sindicatos (art. 1.2 y 1.3).
2. Régimen jurídico
a) Constitución de la asociación
1) El acto constitutivo. Otorgamiento del acta fundacional
Art. 5.1 y 2-. “1. Las asociaciones se constituyen mediante acuerdo de tres o más personas físicas o jurídicas legalmente
constituidas, que se comprometen a poner en común conocimientos, medios y actividades para conseguir unas finalidades lícitas,
comunes, de interés general o particular, y se dotan de los Estatutos que rigen el funcionamiento de la asociación.
2. El acuerdo de constitución, que incluirá la aprobación de los Estatutos, habrá de formalizarse mediante acta fundacional, en
documento público o privado. Con el otorgamiento del acta adquirirá la asociación su personalidad jurídica y la plena capacidad
de obrar, sin perjuicio de la necesidad de su inscripción a los efectos del artículo 10.
3. Lo establecido en este artículo se aplicará también para la constitución de federaciones, confederaciones y uniones de
asociaciones”.
Las asociaciones deben inscribirse en dos tipos de registro (arts. 24 y 25): a) El Registro Nacional de Asociaciones y b) Y los
registros autonómicos de asociaciones, en los que se inscribirán las asociaciones que desarrollen sus actividades en el ámbito de
una comunidad autónoma (art. 25).
Art. 30.1 p1º y 2º-. “1. El plazo de inscripción en el correspondiente Registro será, en todo caso, de tres meses desde la recepción
de la solicitud en el órgano competente.
Transcurrido el plazo de inscripción señalado en el párrafo anterior sin que se haya notificado resolución expresa, se podrá
entender estimada la solicitud de inscripción”.
2) Los estatutos
Art. 7.1-. “Los Estatutos deberán contener los siguientes extremos:
a) La denominación.
b) El domicilio, así como el ámbito territorial en que haya de realizar principalmente sus actividades.
c) La duración, cuando la asociación no se constituya por tiempo indefinido.
d) Los fines y actividades de la asociación, descritos de forma precisa, entre otros”.
b) Órganos de la asociación
Art. 11.3 y 4-. “3. La Asamblea General es el órgano supremo de gobierno de la asociación, integrado por los asociados, que
adopta sus acuerdos por el principio mayoritario o de democracia interna y deberá reunirse, al menos, una vez al año.
4. Existirá un órgano de representación que gestione y represente los intereses de la asociación, de acuerdo con las disposiciones y
directivas de la Asamblea General. Sólo podrán formar parte del órgano de representación los asociados”.
II. FUNDACIONES
1. Concepto de las fundaciones
El dº de fundación viene reconocido como derecho constitucional en el art. 34 CE, y su desarrollo se efectúa en la Ley 50/2002, de
26 de diciembre, de Fundaciones.
Art. 2.1-. “Son fundaciones las organizaciones constituidas sin fin de lucro que, por voluntad de sus creadores, tienen afectado de
modo duradero su patrimonio a la realización de fines de interés general”.
2. Constitución
a) Elementos personales. Capacidad para fundar: Art. 8-. “1. Podrán constituir fundaciones las personas físicas y las
personas jurídicas, sean éstas públicas o privadas”.
b) Elementos reales. La dotación: Para constituir la fundación es necesario que el fundador la dote de los medios necesarios
para cumplir los fines fundaciones, que es lo que se denomina dotación.
Art. 12.1-. “La dotación, que podrá consistir en bienes y derechos de cualquier clase, ha de ser adecuada y suficiente para
el cumplimiento de los fines fundacionales. Se presumirá suficiente la dotación cuyo valor económico alcance los 30.000
euros”.
c) Elementos formales: La fundación puede constituirse por acto entre vivos (a través de una escritura pública) o de última
voluntad (a través de un testamento) (art. 9).
Art. 10-. “La escritura de constitución de una fundación deberá contener, al menos, los ss extremos:
a) El nombre, apellidos, edad y estado civil del fundador o fundadores, si son personas físicas, y su denominación o razón
social, si son personas jurídicas, y, en ambos casos, su nacionalidad y domicilio y número de identificación fiscal.
b) La voluntad de constituir una fundación.
c) La dotación, su valoración y la forma y realidad de su aportación.
d) Los Estatutos de la fundación, cuyo contenido se ajustará a las prescripciones del artículo siguiente.
e) La identificación de las personas que integran el Patronato, así como su aceptación si se efectúa en el momento
fundacional”.
A diferencia de las asociaciones, para que la fundación adquiera la personalidad jurídica es necesaria su inscripción en el Registro
de Fundaciones, momento en que adquirirá la personalidad jurídica (art. 4.1, 1.ª frase).
3. Organización
a) Gobierno de las Fundaciones
Art. 14-. “1. En toda fundación deberá existir, con la denominación de Patronato, un órgano de gobierno y representación de la
misma, que adoptará sus acuerdos por mayoría en los términos establecidos en los Estatutos.
2. Corresponde al Patronato cumplir los fines fundacionales y administrar con diligencia los bienes y derechos que integran el
patrimonio de la fundación, manteniendo el rendimiento y utilidad de los mismos”.
Estará compuesto como mínimo por 3 miembros (art. 15.1).
b) Protectorado de las Fundaciones
Además, existe el Protectorado, que “velará por el correcto ejercicio del derecho de fundación y por la legalidad de la constitución
y funcionamiento de las fundaciones. […] será ejercido por la Administración General del Estado […] respecto de las fundaciones
de competencia estatal” (art. 34).
CAPACIDAD
I. CAPACIDAD JURÍDICA
El estudio de la capacidad jurídica de las personas jurídicas debe atender al examen de las distintas esferas del derecho privado:
1) Derechos de la personalidad: poseen el derecho al nombre y a los signos distintivos de la empresa, la nacionalidad y el
domicilio.
2) Derechos reales y de obligación: el CC les reconoce plena capacidad, ya que dice: “Las personas jurídicas pueden
adquirir y poseer bienes de todas clases, así como contraer obligaciones y ejercitar acciones civiles o criminales,
conforme a las leyes y reglas de su constitución” (art. 38).
3) Derechos familiares: por su propia esencia, las personas jurídicas carecen ellos.
4) Derechos sucesorios:
- Testamentifacción activa: dado que no mueren, las personas jurídicas no pueden disponer de sus bienes por testamento.
- Capacidad para suceder. Pero sí pueden suceder por testamento, ya que el art. 746 del CC lo admite. En cambio, el
Estado es el único que puede suceder abintestato, según el art. 956, y solo en defecto de parientes con derecho a la
herencia.
II. CAPACIDAD DE OBRAR
La persona jurídica no puede actuar por sí misma en la vida jurídica, por carecer de toda realidad física. Ha de actuar por medio de
personas físicas. Pero acerca de la conceptuación jurídica de esa actuación se han perfilado dos posiciones:
1) Teoría de la representación: en línea con la teoría de la ficción, considera que la persona jurídica ha de actuar a través de
personas físicas que actúan como sus representantes. Esta representación se caracteriza por la dualidad de personalidades
(la del representante y el representado) y el consiguiente dualismo de voluntades (la voluntad del representante se toma
por la del representado).
2) Teoría del órgano: es defendida en general por la concepción realista, que prefiere la designación de órgano para la
persona física que actúa por la persona jurídica. El órgano, a diferencia del representante, posee la misma personalidad
que la persona jurídica, lo que determina el consiguiente monismo de voluntades (solo existe una voluntad en la
actuación de las personas jurídicas, que es la de ellas mismas, manifestada a través de sus órganos). A diferencia, además,
de la tesis del representante, la del órgano reconoce la capacidad de obrar de las personas jurídicas. Es la defendida por la
jurisprudencia.
NACIONALIDAD, VECINDAD Y DOMICILIO DE LAS PERSONAS JURÍDICAS
I. NACIONALIDAD
En el derecho español, la nacionalidad determina el estatuto personal de las personas jurídicas (art. 9.11 CC).
El Código de Comercio recoge el lugar de constitución para calificar como extranjera a una sociedad (art. 15).
Art. 28 CC-. “Las corporaciones, fundaciones y asociaciones reconocidas por la ley y domiciliadas en España gozarán de la
nacionalidad española, siempre que tengan el concepto de personas jurídicas con arreglo a las disposiciones del presente código.
Las asociaciones domiciliadas en el extranjero tendrán en España la consideración y los derechos que determinen los tratados o
leyes especiales”.
Si se trata de sociedades de capital, son españolas las que tengan su domicilio en territorio español, cualquiera que sea el lugar en
que se hubieran constituido (artículo 8 del texto refundido de la Ley de Sociedades de Capital, aprobado por el Real Decreto
Legislativo 1/2010, de 2 de julio).
II. VECINDAD
La vecindad tiene trascendencia para sujetar a una persona al derecho civil común o al especial o foral. Sin embargo, el Código
Civil no regula la vecindad civil de las personas jurídicas. Según LASARTE ÁLVAREZ, la doctrina civilista ha solido esquivar
este tema.
Ante la falta de criterios legales en la materia, se han sostenido diversas posiciones4:
- Aplicar por analogía el criterio de determinación de la nacionalidad: tendrán su vecindad civil en función de que se hayan
constituido de acuerdo con la normativa de derecho común o de una comunidad de dº foral y tener en ella su domicilio
social.
- La Compilación de Derecho Civil de Navarra atribuye la vecindad civil navarra a las personas jurídicas domiciliadas en
Navarra (ley 15), criterio que algunos autores proponen extender de modo general.
- Actualmente muchas comunidades autónomas han regulado las fundaciones. Por ejemplo, la Ley de Fundaciones
Canarias de 1998 dice que se aplica a las fundaciones que desarrollen esencialmente sus funciones en Canarias, y que se
entiende que ello es así cuando tengan su domicilio en el archipiélago, aunque se relacionen con terceros fuera de
Canarias (art. 2).
III. DOMICILIO
Art. 41-. “Cuando ni la ley que las haya creado o reconocido ni los estatutos o las reglas de fundación fijaren el domicilio de las
personas jurídicas, se entenderá que lo tienen en el lugar en que se halle establecida su representación legal, o donde ejerzan las
principales funciones de su instituto”.
EXTINCIÓN
Art. 39-. “Si por haber expirado el plazo durante el cual funcionaban legalmente o por haber realizado el fin para el cual se
constituyeron, o por ser ya imposible aplicar a éste la actividad y los medios de que disponían, dejasen de funcionar las
corporaciones, asociaciones y fundaciones, se dará a sus bienes la aplicación que las leyes, o los estatutos, o las cláusulas
fundacionales, les hubiesen en esta previsión asignado. Si nada se hubiere establecido previamente, se aplicarán esos bienes a la
realización de fines análogos, en interés de la región, provincia o municipio que principalmente debieran recoger los beneficios de
las instituciones extinguidas”.
A estas causas generales se pueden agregar: 1) El acuerdo de disolución. 2) El mandato de disolución por la autoridad judicial o
administrativa (salvedad hecha de las asociaciones y fundaciones, que, según los arts. 22.4 y 34.2 CE, solo pueden ser disueltas
por resolución judicial, nunca administrativa). 3) Las demás causas específicas de cada tipo de persona jurídica.
II. EFECTOS
La producción de una causa de extinción no provoca automáticamente la desaparición de la persona jurídica, sino que solo
determina el comienzo de un periodo de liquidación, durante el cual la persona jurídica sigue existiendo para finalizar las
operaciones y preparar el patrimonio para un destino ulterior.