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Herramientas para Aprendizaje Efectivo

El documento aborda herramientas para un aprendizaje efectivo, enfatizando la importancia de la autogestión y la autoeficacia en el proceso educativo. Se discute la transición de la educación tradicional a un enfoque basado en competencias, donde se busca formar estudiantes proactivos y responsables de su propio aprendizaje. Además, se presentan estrategias para la administración del tiempo, destacando la necesidad de priorizar actividades importantes y evitar la cultura de la prisa.

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Herramientas para Aprendizaje Efectivo

El documento aborda herramientas para un aprendizaje efectivo, enfatizando la importancia de la autogestión y la autoeficacia en el proceso educativo. Se discute la transición de la educación tradicional a un enfoque basado en competencias, donde se busca formar estudiantes proactivos y responsables de su propio aprendizaje. Además, se presentan estrategias para la administración del tiempo, destacando la necesidad de priorizar actividades importantes y evitar la cultura de la prisa.

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Tema 3.

Herramientas para el aprendizaje


efectivo
Tema 3. Herramientas para el
aprendizaje efectivo
Cuando algo se realiza muy a prisa, se tiende a
descuidar la calidad, lo cual implica regresarse
una y otra vez al comienzo y quizás a desperdiciar
recursos. Por ejemplo, cuando te abotonas una
camisa muy rápido y al final de la tira de botones
te das cuenta de que te sobró un ojal, tienes que
desabotonar todo para volverlo a hacer, y pierdes
un recurso muy valioso: el tiempo.

Si tienes prisa, tu cerebro funciona diferente,


como si estuviera en un estado de alerta. Incluso si
es demasiada la aceleración y se le suman algunas
presiones, es probable que se quede en modo de
"supervivencia" y dejar activos solo los mecanis-
mos más primitivos (en donde no están incluidos
el aprendizaje o la toma de decisiones).

En este tema podrás ver algunos puntos claves


sobre qué se necesita para aprovechar al máximo
todo el tiempo que vas a dedicarle a tu carrera y
cómo generar un balance con esta nueva forma de
vida que se le suma a lo que en general ya haces.

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3.1 Autogestión del aprendizaje

Ahora que comienzas una nueva etapa, es importante que te pongas a pensar en cómo quieres vivirla y,
para ello, es conveniente que reflexiones sobre la percepción que tienes de ti mismo, ¿sabes por qué?

El psicólogo cognitivo Riso (2012) menciona que hay cuatro factores importantes para tener un amor propio
fortalecido.

AUTOCONCEPTO AUTORREFORZAMIENTO AUTOIMAGEN AUTOEFICACIA


Lo que piensas de ti Cuánto te premias y te das Cuánto te Cuánta confianza
mismo. gusto. agradas. tienes en ti
mismo.

Para este tema, concéntrate en la autoeficacia. Es Tu cerebro, como lo viste en el tema anterior, está
importante que conozcas qué tanto confías en ti estructurado en forma de redes y dentro de esas
como para lograr con éxito la carrera que estás redes tienes la del concepto de mí mismo. En ella,
comenzando, ya que de ello dependerá cómo tienes conceptos que relacionas contigo mismo.
logres llevarla a cabo. Por ejemplo, es probable que, si te consideras un
buen estudiante, dentro de la red, tengas las
¿Qué tan bueno para la escuela te consideras? ¿En palabras "inteligente", "responsable", "buenas
tu historia de vida has sido estudiante de buenas o calificaciones", etc. Si, por el contrario, durante tu
malas calificaciones? ¿Qué tanto te gusta estudiar? vida estudiantil te has considerado un mal estudiante,
¿Cuánto confías en tu habilidad de aprender cosas tendrás las palabras "irresponsable", "flojo",
nuevas? ¿Qué tanto te gusta hacerlo? ¿Qué tan "malas calificaciones".
inteligente te consideras?

Hace algunas décadas se descubrió el coeficiente


intelectual. Este se usaba para determinar "qué
tan inteligente era una persona". En su época, tuvo
un gran auge porque era la forma d e evidenciar
que eras "inteligente". Con el paso de los años, se
comenzó a ver que las pruebas de coeficiente
intelectual eran solo una forma de medir ciertas
habilidades muy específicas, sobre todo en el área
verbal y numérica.
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Entonces, algo que ocurre cuando vuelves a ser estudiante, aunque tengas mucho tiempo de no serlo, es
que esta red se encenderá rápidamente en el momento preciso en el que toques un libro de la escuela o
cuando te sientes frente al monitor de la computadora para realizar una tarea. Así que, si te describes a ti
mismo como un buen estudiante, eso será genial porque ya tienes un buen concepto de ti. Pero, si en tus
años de estudiante, lograste formarte una concepción de ti mismo en donde no eras bueno para ello o
que la escuela no era lo tuyo, en automático, también te conectarás con esto, incluso aunque hayan
pasado muchos años desde la última vez que fuiste estudiante.

Cualquiera que sea tu caso, hoy tienes un reto: reinventarte como estudiante. ¿En qué piensas cuando lees
la palabra estudiante? ¿A qué te suena la palabra aprendiz?

En la sociedad en general, el concepto estudiante se tiene bastante etiquetado. Suena a alguien pasivo,
que solo se sienta en su pupitre a escuchar cátedra. Es alguien que no tiene más que hacer que tomar los
libros para "machetearlos" y luego vaciarlos de memoria en un examen para aprobarlo con la mejor
calificación posible.

En cambio, la palabra aprendiz hasta suena a magia. Se refiere a alguien que está observando cómo se
realiza cierta tarea, generalmente de un experto, y empieza a hacer sus prácticas hasta lograr incluso
superar al maestro. Suena a alguien activo, con entusiasmo, que es capaz de convertirse en la rémora de la
persona que admira o que sabe hacer aquello que a él le gustaría aprender porque le apasiona y le vibra
en el corazón.

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Antes, la educación era de un tipo llamado tradicional,
que se refiere precisamente al maestro experto
hablando frente a los pasivos pupilos, vaciando
todo su conocimiento en ellos. Los pupilos solo se
sentaban, escuchaban y memorizaban, sin cues-
tionar todo aquello que el profesor quisiera
compartirles. Era como estar frente al dueño de
todo el conocimiento y tener que consumir sin
digerir todo lo que traía.

Ahora, la educación en México, y en la Universidad


Tecmilenio, se centra en el aprendizaje por compe-
tencias. ¿A qué te suena la palabra competencia?
Probablemente, lo primero que viene a tu mente
es la necesidad de ser mejor que el otro, de dejar
al otro atrás y de llegar antes y mejor.

Es la típica tabla de primeros lugares o de alto aprovechamiento en el periódico mural de la escuela, que
antes que orgullo y admiración, provocan tantas envidias, disputas e incluso bullying. Pero no es así, aquí
es donde tu cerebro puede dar otro giro para que tengas abiertos los canales necesarios para cursar tu
carrera y saber qué esperar de ti y de la Universidad Tecmilenio en general.

Por su parte, Vargas (2008) plantea que la educación tradicional ha perdido su utilidad por varias razones
principales. Una de ellas es por que los alumnos que terminaban sus carreras solo se quedaban con
conocimientos que después no sabían cómo llevarlos a la práctica y eso comenzó a ser indispensable para
entrar en la vida laboral. Otra razón es la variabilidad de los empleos que se van creando, que más que
conocimientos, se requiere de personas adaptables y que no le tengan miedo al cambio. Es por este tipo
de razones que surge la educación basada en competencias, que se refiere a la formación en conocimien-
to, habilidad y actitud para realizar algo.

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La palabra competencia es disponer de los conocimientos, destrezas y aptitudes necesarios para ejercer
una profesión (la persona competente) puede resolver los problemas profesionales en forma autónoma y
flexible, y está capacitada para colaborar en su entorno profesional y en la organización del trabajo (Bunk
citado en Vargas, 2008). Otra definición que te puede ayudar para clarificar el concepto es de González
(citado en Vargas, 2008): es saber el qué, pero también el cómo. Las competencias son propiedades de las
personas en permanente modificación que deben resolver problemas concretos en situaciones de trabajo
con importantes márgenes de incertidumbre y complejidad técnica. Entonces, la educación por competencias
se basa en la necesidad de que los alumnos creen habilidades basadas en conocimientos teóricos (esto
los diferencia de conocer una simple técnica aislada) y que desarrollen las actitudes necesarias para su
aplicación en la vida diaria, laboral y personal.

A continuación, aparece una tabla con ejemplos de la diferencia entre los dos tipos de educación.

¿Notas la diferencia?

En la educación tradicional solo hay conocimientos, en la basada en competencias el alumno, aparte de


adquirir la información, sabe qué hacer con ella. Más allá de solo tener conocimientos y saber qué hacer
con ellos, la idea principal es formar personas autosuficientes, capaces de aprender según vaya necesitan-
do. Que sea responsable de su conocimiento, su práctica y la forma en la cual hace las cosas.

En la Universidad Tecmilenio se forman profesionistas que no solo tengan la teoría de su área, sino que
sientan tanta pasión por ella que se enamoren de aprender, de buscar, de analizar y, sobre todo, de poner
en práctica todo lo que van encontrando. Se busca que las personas aprendan a identificar problemáticas
en su ambiente laboral y descifrar, en conjunto con sus equipos de trabajo, la forma de llevarlo a la mejor
solución. Para crear ese tipo de profesionistas, es necesario hacerlo desde el principio, que es trabajando
con los alumnos. Fomentando en ellos hábitos que los lleven a ser proactivos, decididos, amantes de lo
que hacen, apasionados por la vida y por su camino. Que se sientan dueños y responsables del camino
académico que van creando para que sea un reflejo del camino profesional que van a crear.
Para ello, uno de los principales valores que
requieres, después de la pasión por aprender, es la
disciplina. Esta palabra es probable que la tengas
cercana a conceptos no agradables, como castigo,
regaño, etc. Pero, en realidad, la disciplina es esa
habilidad de poner en orden las prioridades y ser
perseverante en el camino que se requiere para
lograr atenderlas y llevarlas a buen término,
disfrutándolas. Vista así, la disciplina no es nada
repugnante o aversiva, sino que es todo un valor
muy útil para alcanzar lo que quieres. En la escuela
actual, a diferencia de la tradicional, en donde
toda la responsabilidad caía en el profesor, ahora
se trata de que cada alumno decida y vaya cons-
truyendo su propio conocimiento, poniéndolo en
práctica y creciendo.

Claro, el maestro tiene el rol de ponerte a la mano


las estrategias para poder lograrlo, ya que te
encontrarás maestros que no solo son expertos en
la teoría o práctica de lo que hacen, sino que
aparte, son expertos en apoyarte para aprender.

Entonces, aquí es donde comienza tu viaje para descubrir, decidir y actuar con base en la concepción que
quieres tener de ti como alumno, como estudiante, como aprendiz. Tú vas a decidir qué tanto vas a aprovechar
el tiempo que estarás cursando tu carrera, si vas a hacerlo por mero requisito o por obtener una calificación
aprobatoria o si en realidad vas a querer aprender y transformarte en alguien competente.

El término autogestión del aprendizaje significa que tú vas a ser responsable de cuánto y cómo quieres
aprender. Los maestros te pueden guiar, incluso ayudar a diseñar tus propios procesos según tu estilo de
aprender y las inteligencias que se te dan más, solo es cuestión de pedir ese apoyo, leer, aprender a
aprender. Y esto se logra únicamente con una buena observación de ti mismo. Por ejemplo, piensa en un
tema que domines mucho, la cocina, el fútbol americano, la historia del arte, la música instrumental,
etcétera.

Después, piensa en qué has hecho para aprender todo lo que sabes sobre eso. ¿Te lo han platicado? ¿Has
leído? ¿Ves videos sobre ello? ¿Buscas conocer gente que se apasione igual que tú por eso y platican largas
horas, se comparten noticias y visitan lugares que les sean de utilidad para aprender más sobre ello? ¿Te
cuesta mucho esfuerzo hacerlo? De aquí, puedes descubrir cuál es tu mejor forma de aprender, ya sea a
través de libros, de videos, de investigaciones, pláticas, consultar a expertos, etcétera.

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Porque cuando aprendes algo que te apasiona te revela la forma en la cual tu cerebro procesa más fácil la
información. Ahora, es cuestión de generalizar esa forma de aprendizaje a los contenidos que verás en tus
materias durante la carrera. Es probable que te encuentres materias que ni te gusten ni se te faciliten, y ahí
es cuando retomas tu propósito inicial del por qué estás cursando esta carrera, a dónde vas, y comienzas a
dar pasos realmente transformadores. Cuando tu cerebro se empieza a "quejar" de que está siendo estrujado
de tantos aprendizajes o tanto pensar, sé feliz, disfrútalo, porque le estás dando un regalo, tanto a él como
al resto de tu vida.

Otra palabra clave es la responsabilidad. Al cerebro le gusta saber que tiene el control de la vida, al
menos de la parte que se refiere a ti. Cuando te has creado una mentalidad responsable, tu cerebro siente
estructura, sabe que, aunque a veces habrá fallos, serán parte de aquello que vas decidiendo. Entonces,
no está gastando energía en echarle la culpa a los demás porque sabes que lo que sucede en tu vida es
consecuencia de tus decisiones y tus actos. En el caso del aprendizaje, cuando te das cuenta de que, en
gran parte, depende de ti mismo crecer, sentirás el poder que eso te da. Una fuerza creadora sobre ti y
sobre tu futuro.

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3.2 Administración del tiempo

Desde su perspectiva, Covey (2017) ha creado una propuesta de cómo administrar el tiempo de una manera
diferente a la cultura de la prisa y similar a la de dar prioridad a aquello que lo tiene, y con base en ello,
generar tu agenda.

En este tema se busca que tengas conocimiento sobre los elementos que pueden ser útiles para tener una
vida disfrutable. Teniendo dentro de ella tiempo para lo que necesitas y quieres, sin dejarte solo arrastrar
por lo que requiere de ti con urgencia. Para comprender este modelo, Covey (2017) generó la siguiente tabla.

URGENTE NO URGENTE

Preparación
Crisis Prevención
IMPORTANTE

Problemas acuciantes Clarificación de valores


Proyectos con fechas de Planificación
vencimiento, reuniones, Creación de relaciones
preparaciones Verdadera recreación
Catalizar el poder interior
NO IMPORTANTE

Interrupciones, algunas
Trivialidades, ajetreo
llamadas telefónicas
Correspondencia publicitaria
Correspondencia, informes
Algunas llamadas telefónicas
Reuniones
Acciones que representan
Muchos asuntos acuciantes e
una pérdida de tiempo
inmediatos
Actividades de escape
Muchas actividades populares

En el cuadrante I entran las cosas que son de suma importancia (como tu trabajo, alguna tarea, etc.), que
tienen fecha de cierre de manera inmediata. Estas cosas son de suma importancia atenderlas, mas no se
puede vivir ahí, pues nos daría un infarto por el acelere y alto índice de atención que este ocupa.

En el cuadrante II se encuentra aquello que valoramos, pero que aún hay tiempo de planearlo y organizarlo.
Es ideal que la vida esté en este cuadrante, para que puedas estar tranquilo y atendiendo lo que necesita de
ti, sin embargo, cuando postergamos lo que aquí va, termina estando en el cuadrante 1, acelerando nuestro
día a día.

En el cuadrante III va lo que los demás piensan que es importante y para ti es urgente resolverlo. Es importante
darte un tiempo para atender las cosas de este cuadrante, pero no tanto, porque puedes perder la noción
de lo que para ti sí es importante.

Por último, el cuadrante IV contiene aquellas actividades que solo son para perder el tiempo, para desco-
nectarse, ni siquiera es algo recreativo o de descanso. Son aquellos gustos que te das, pero que en realidad
no tienen gran trascendencia.
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Basándote en esta forma de administrar el tiempo, puedes crear tu propia lista de prioridades, qué es
importante para ti, qué de eso tiene que salir con urgencia y qué de lo que tienes urgente no es necesario
para ti. Entonces, lo importante aquí antes de escribir una agenda, es saber cuáles son las prioridades en tu
vida en general, con base en ellas, describes las actividades que tienes pendientes ahora, las ubicas en los
cuadrantes y ya después les asignas un tiempo en base.

En la actualidad, hay diversas herramientas que te pueden ayudar a administrar tus actividades, desde las
individuales e indispensables hasta las que son en equipo. En esta carrera que comienzas, es probable que,
en muchas ocasiones, te toque trabajar en equipo y será un reto aún más grande poder establecer prioridades y
tiempos entre todos, aunque primero cada quien tiene que tener los suyos y luego ver cómo complementarlos,
de tal forma que todos vayan al mismo objetivo general que es aprender.

Algunas herramientas virtuales que te pueden ser útiles a la hora de organizar tus tiempos son de uso gratuito
y te pueden ayudar mucho, sobre todo cuando las actividades son en equipo y no es fácil encontrarse
presencialmente o conocer los horarios de los demás, entre ellas se encuentran las siguientes:

Puedes revisar las funcionalidades dentro de la


página web de cada una, o bien, en la sección de
Cinema se encuentran algunos videos tutoriales
que puedes consultar.

Existe también la suite de Microsoft Office a la


que tienes acceso (con tu correo institucional) por
ser alumno de la universidad y que te puede ser
de utilidad para cuando estés haciendo un trabajo
con varias personas y no se quieran llenar de
documentos y terminar con archivos incompletos.
En él, todos pueden estar viendo en línea el
mismo archivo e ir haciendo modificaciones sobre
él, ya sean cambios permanentes o sugeridos
para que los demás los vean y decidan si aceptan
el cambio o no. Esto te puede ser muy útil para
lograr un verdadero trabajo colaborativo en
donde todos participen activamente.

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La base para un buen aprovechamiento de todo
lo que viene en tu carrera es la concepción que
tienes de ti como persona y como alumno, para
luego mostrar tu deseo e interés por aprender. A
esto, le vas a ir agregando herramientas que irás
aprendiendo con tus compañeros y maestros,
quienes te van a facilitar la vida académica para
poder explotar en realidad lo que necesitas
aprender y practicar.

La andragogía (formas de enseñanza-aprendizaje


en adultos) propone que la educación de adultos
implica que entres a un curso siendo tu versión A
y lo termines siendo la versión B de ti. Así que
prepárate, porque si exprimes lo que viene, tu
versión B superará lo que ahora puedas describir
que te gustaría alcanzar.

Referencias bibliográficas

Covey, R. (2017). Primero lo primero. México:


Paidós Plural.

Gardner, H. (2017). Estructuras de lo mente. México:


Fondo de cultura económica.

Riso, W. (2012). Enamórate de ti. México: Océano.

Vargas, M. (2008). Diseño curricular por competencias.


Recuperado de
https://www.gob.mx/cms/uploads/attachment/file/18
2548/lbro_diseno_curricular-por-competencias_anfei.pdf

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