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Estrategias para la Salud Mental Adolescente

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Cuida tu salud mental

La adolescencia puede ser una etapa complicada, y la epidemia del coronavirus (COVID-19) la puede

hacer todavía más difícil. Los cambios en tu rutina y el encierro te obligan a adaptarte a formas diferentes

de emplear tu tiempo.

Las escuelas han cerrado, se han cancelado eventos y hoy tienes que estar en casa para prevenir que te

contagies y contagies a otros con este virus. Sabemos que te estás perdiendo momentos importantes y

que extrañas ver a tus amigos, ir al cine o practicar tu deporte favorito.

Tenemos un mensaje para los adolescentes que se ven obligados a enfrentarse a este cambio en sus

vidas debido al brote de enfermedad, y que se sienten ansiosos, aislados y decepcionados: NO ESTÁS

SOLO, NO ESTÁS SOLA.

Piensa que estás protegiéndote tú, a tu familia y a la población. Sabemos que no has elegido vivir esta

situación y estar encerrado o encerrada en tu casa, pero estás haciendo algo sumamente valioso y

responsable.

Aquí te damos algunas recomendaciones que pueden ayudarte a pasar un poco mejor esta temporada:

1. Ordena tu entorno y organiza tu día para que no pierdas la noción del tiempo.

Pon horarios para ver películas, llamar a tus amigos, hacer tus tareas de la escuela, hacer ejercicio y

otras actividades que te gusten.

Mantener tu cuarto limpio y ordenado, ver una película, leer un libro, dibujar, hacer videos o hacer

ejercicio físico desde casa, son formas de desahogarte, sentirte más tranquilo y de encontrar un equilibrio

en tu vida diaria.
2. Reconoce tus emociones y no las reprimas.

Es normal sentir miedo o ansiedad ante esta pandemia. El miedo es una función normal y hasta

saludable que nos alerta de los peligros y nos ayuda a tomar decisiones para protegernos, por ejemplo,

en este momento te ayuda a tomar la decisión de no reunirte con otras personas, de lavarte las manos y

no tocarte la cara. Esto te ayuda no sólo a cuidar de ti mismo, sino de los demás.

También es normal que sientas frustración por no poder salir a la calle o tristeza porque extrañas a tus

amigos.
¿Cuál es la mejor forma de hacer frente a esos sentimientos? Sintiéndolos.

Lo único que se puede hacer con un sentimiento doloroso es aceptarlo. Permítete estar triste porque si te

permites sentir la tristeza, tus sentimientos fluyen y llegará más rápido el momento en que comiences a

sentirte mejor.

Cada persona maneja sus emociones de distinta forma. Algunos jóvenes como
tú dedicarán su tiempo a actividades artísticas; otros querrán conversar con sus
amigos y amigas y emplear su tristeza como una forma de sentirse conectados
cuando no es posible estar juntos en persona, y otros buscarán el modo de
ayudar a los demás.

¡Lo importante es que hagas lo que a ti te haga sentir bien!

Si sientes la necesidad, habla con un adulto en quien confíes, no siempre es fácil hablar de las

emociones, pero te vas a sentir mejor.


3. Céntrate en ti.

Céntrate en ti mismo/a y busca formas de usar de manera útil y entretenida este tiempo que te llega de

improviso, eso te ayudará a proteger tu salud emocional.

Usa tu creatividad escribiendo una historia, tu propio libro o cómic. También puedes grabar tu propio

cortometraje o video musical.

O si prefieres, puedes escribir un diario con tus pensamientos, guárdalo y en unos años podrás leerlo y

será toda una experiencia recordar lo que viviste.

4. Piensa formas para estar en contacto con tus amigos.


Los y las amigos son súper importantes para los adolescentes, si quieres pasar tiempo ellos a la vez que

practicas el distanciamiento físico, las redes sociales son un excelente modo de mantenerte en contacto.

Te recomendamos que inventes formas creativas para convivir, por ejemplo, creando una playlist que te

haga sentir feliz y compártela, pónganse de acuerdo en ver una película y coméntenla después por

WhatsApp, hagan retos en Tik Tok, etc.

También recuerda no estar pegado todo el día al celular o a las redes sociales. No es saludable y puede

hacer que aumente tu ansiedad y sentimiento de aburrimiento.


5. Sigue aprendiendo.
En una situación como la creada por el COVID-19, es muy útil dividir el problema en dos categorías:

aquello que puedes cambiar y aquello que no puedes cambiar. No podemos cambiar la indicación de

quedarnos en casa, pero sí puedes encontrar formas para distraerte.

Aprender cosas nuevas y mantenerte al día con las tareas de tu escuela es muy importante para no

aburrirte.

6. Sé amable contigo y con los demás.

Si sabes de algún acoso o maltrato en internet o en el espacio físico con relación al coronavirus u otra

situación, ofrécele apoyo a la persona y anímale a que busque ayuda con una persona adulta. Si tú

sufres acoso, te recomendamos lo mismo, busca ayuda y acude a alguna persona en la que confíes.

La inacción por parte de los demás puede hacer que la víctima sienta que todos están en su contra o que

nadie se preocupa de él o ella. Tus palabras pueden marcar la diferencia.

Recuerda: ahora más que nunca debemos tener en cuenta que lo que compartimos o lo que decimos

puede hacer daño a los demás.

7. Cuida tu salud.

Si estás preocupado porque crees que tienes síntomas de COVID-19, es importante que se lo cuentes a

tus padres o a un adulto. “Ten presente que la infección por el COVID-19 se suele manifestar con

síntomas leves, sobre todo entre los niños y los adultos jóvenes”, explica la Dra. Lisa Damour –psicóloga

experta en adolescentes, autora de éxito y columnista mensual del New York Times–. También es

importante recordar que muchos de los síntomas del COVID-19 se pueden tratar.

Recuerda lavar tus manos frecuentemente con agua y jabón, si por algún motivo llegas a salir, no toques

tu cara y en todo momento practica el distanciamiento social.

8. Escucha estas canciones para ponerte de buen humor.

Para las y los jóvenes no siempre es fácil quedarse en casa, puede ser que se sientan un poco

desanimados, aburridos o tristes. Esto es normal y hay muchas maneras de sentirse mejor estando en

[Link], Abe y Gus de Vázquez Sounds, voceros juveniles de UNICEF, nos cuentan que a ellos les

ha servido mucho escuchar música ♫♫ y nos comparten esta lista de 20 canciones para ponerse de buen

humor.

9. Aprovecha las oportunidades


Así como para millones de jóvenes en el mundo, el confinamiento por el COVID-19 ha sido difícil para

Mónica Morán, una joven de 18 años que vive en una pequeña comunidad en Querétaro, te invitamos a

leer su experiencia.

10. Sé parte de la solución

Ante todo lo malo de COVID-19, las y los jóvenes, somos parte de la solución.

Las y los jóvenes y adolescentes viven y perciben las cosas diferente.

La enfermedad del coronavirus (COVID-19) puede afectar a los adolescentes tanto de forma
directa como indirecta. Más allá de enfermarse, el bienestar social, emocional o mental de
muchos adolescentes se ha visto afectado por la pandemia. Los traumas que se enfrentan en
esta etapa del desarrollo pueden tener consecuencias a largo plazo durante su vida. El Kit de
recursos parentales acerca del COVID-19: garantizar el bienestar social, emocional y mental
de los niños y jóvenes de los CDC puede ayudar a padres, cuidadores y otros adultos con
niños y jóvenes a su cargo a reconocer las dificultades sociales, emocionales y mentales de
los niños y jóvenes, y ayudar a garantizar su bienestar.

Retos
Cambios en las rutina

Además de las medidas cotidianas para prevenir el COVID-19, el distanciamiento físico o


social es una de las mejores herramientas que tenemos para evitar estar expuestos al virus
y para desacelerar su propagación. No obstante, tener que distanciarse físicamente de los
seres queridos —como amigos, novios o novias, familiares o la comunidad religiosa - puede
ser difícil. Los adolescentes también pueden tener dificultades para adaptarse a las nuevas
rutinas sociales, desde optar por no asistir a encuentros presenciales hasta usar mascarillas
de manera constante en público. Es importante que los adultos ayuden a los adolescentes a
asumir la responsabilidad personal de protegerse y proteger a sus seres queridos y les
brindan apoyo para que puedan conectarse con familiares y amigos en forma remota y de
manera segura.

Interrupción de la continuidad del aprendizaje

Los cierres de las escuelas a causa del COVID-19 han llevado a los adolescentes a tener que
participar de las clases desde su casa. Las plataformas y comunidades en línea se han vuelto
esenciales, ya que las familias recurrieron más que nunca a las soluciones digitales para
apoyar el aprendizaje de los estudiantes. Desafortunadamente, la necesidad inmediata de
entornos de aprendizaje virtual puso de manifiesto la inequidad en los recursos, el acceso y
la conectividad en las familias y las comunidades. Los cierres de las escuelas también
significaron un cambio en la forma de acceder a servicios esenciales para el desarrollo, como
terapias ocupacionales, conductuales y del habla. Esto también ha obstaculizado la
continuidad en el desarrollo de los adolescentes en cuanto a las habilidades atléticas y
formación práctica con posibles impactos en la educación superior y el futuro profesional. Es
importante entender que la enseñanza virtual podría dificultar cada vez más el aprendizaje
para los estudiantes con recursos limitados o necesidades especiales. Es más, algunos niños
pueden experimentar ansiedad ante la idea de retomar las clases presenciales o virtuales.
Algunos incluso pueden sufrir fatiga a causa de las videoconferencias, conocida comúnmente
como "fatiga de Zoomícono de sitio externo". Las familias, escuelas y comunidades pueden
unirse para encontrar soluciones a fin de garantizar que las necesidades de aprendizaje de
todos los niños sean cubiertas de manera adecuada.

Interrupción de la continuidad de la atención médica


Es posible que los padres hayan evitado buscar atención médica para sus hijos adolescentes
debido a las órdenes de quedarse en casa y sigan sin buscar ayuda por temor a infectarse
por el COVID-19. Esto incluye los chequeos de rutina, las consultas de vacunación y
el cuidado de la salud bucal. Además, los cierres de las escuelas también afectaron la
capacidad de muchos adolescentes para recibir los servicios de salud mental, terapia del
habla y servicios de salud ocupacional en el campus. Es importante garantizar que los
adolescentes reciban atención médica de forma continua, incluida la continuidad de las
terapias de salud mental, ocupacional y del habla (p. ej., a través de telesalud) y reciban las
vacunas correspondientes, incluida la del COVID-19 cuando esté disponible.

Omisión de eventos importantes de la vida

El distanciamiento físico se siente como si la vida estuviera en suspenso. La realidad es que


el reloj sigue corriendo. Cumpleaños, ceremonias y fiestas de graduación, reuniones de
exalumnos, planes de vacaciones, nacimientos y funerales son solo algunos de los muchos
eventos significativos de la vida que los adolescentes podrían haberse perdido durante
el COVID-19. El distanciamiento social, las órdenes de quedarse en casa y los límites
impuestos a los encuentros han afectado la capacidad de reunirse en persona con familiares
y amigos para celebrar o atravesar el dolor de las maneras típicas. El duelo es una respuesta
normal ante la pérdida de alguien o algo importante para usted. Es importante que los
familiares y amigos pueden ayudar a los adolescentes a encontrar formas alternativas,
creativas y seguras de conectarse y apoyarse mutuamente a distancia.

Pérdida de seguridad

La pérdida del empleo y el salario afectó el ingreso de varias familias de adolescentes


durante la pandemia del COVID-19. La inseguridad económica está siempre vinculada a
resultados adversos en la salud, el desarrollo y los logros académicos. Puede afectar la
capacidad de los adolescentes de acceder de manera continua a alimentos saludables,
transporte seguro y vivienda. Los crecientes estresores económicos pueden aumentar el
riesgo de exposición a la violencia. Sumado a las órdenes de quedarse en casa durante
el COVID-19, algunos adolescentes pueden haber quedado aún más expuestos al abuso y la
negligencia, la violencia conyugal en el hogar y la violencia sexual. El aumento de su
actividad en línea también hace que corran mayor riesgo de sufrir daños en línea ícono de
pdfícono de sitio externo, como la explotación sexual en línea, el ciberacoso, las conductas
riesgosas en línea y la exposición a contenido potencialmente perjudicial. Es importante que
los padres y adultos que promueven la interacción social mantengan una relación de
confianza y una comunicación abierta con los adolescentes, además de estar atentos a los
cambios de comportamiento que podrían ser señales de angustia.

¿Qué puede hacer?

Medidas para brindar estabilidad y apoyo a los adolescentes

 Mantenga una rutina normal


 Hable, escuche y aliente la expresión de sentimientos
 Ofrézcales información precisa y honesta
 Enséñeles pasos simples para mantenerse saludables
 Esté atento a los cambios de conducta
 Tranquilice a los adolescentes en cuanto a su seguridad

Reconozca y aborde el temor y el estrés

La adolescencia es una etapa de grandes cambios. Los adolescentes pueden sentirse


especialmente abrumados cuando el estrés está asociado a un evento traumático, y lo
expresan con una preocupación o tristeza profunda, hábitos de alimentación o patrones de
sueño no saludables, problemas de atención y dificultad para concentrarse. Los adultos
pueden brindar estabilidad y apoyo para ayudarlos a sobrellevar la situación, además de
facilitarles el acceso a ayuda profesional y líneas directas de emergencias , según sea
necesario.
Enseñe y refuerce las medidas preventivas cotidianas

Existen medidas que podemos tomar para proteger a los demás, evitar enfermarse y desacelerar la propagación del
COVID-19. Aliente a los adolescentes a ser un buen ejemplo ya que si se lavan las manos con frecuencia, mantienen
una distancia de 6 pies del resto de las personas y usan sus mascarillas en lugares públicos para protegerse y proteger
a los demás, es más probable que los más pequeños, e incluso sus pares, los imiten.

Ayude a los adolescentes a mantenerse saludables

Enseñe a los adolescentes acerca de la importancia del cuidado de su salud. Involúcrelos en la programación de los
chequeos de rutina y consultas de vacunación. Garantice la continuidad de los cuidados de salud mental y
ocupacional. Aliéntelos a comer alimentos saludables, beber agua - en vez de bebidas azucaradas – para tener dientes
fuertes, hacer actividad física, o aprender algo nuevo. Esto puede ayudarlos a mantenerse sanos y concentrados.

Ayude a los adolescentes a mantenerse socialmente conectados

Aliente a los adolescentes a mantenerse en contacto con familiares y amigos por teléfono, videoconferencias, medios
sociales o incluso a través de los videojuegos. Las escuelas pueden ofrecer consejos y directrices para ayudar
a satisfacer sus necesidades sociales y emocionales.

¿Cómo está sobrellevando su adolescente la vida durante el COVID-19?


Hable con su adolescente con frecuencia para saber cómo se siente y cómo está sobrellevando las cosas, y esté
pendiente de cualquier señal de que tenga problemas de salud mental. Tenga presente que estas señales no son las
mismas para todos, diferentes personas muestras señales diferentes cuando están lidiando con retos o problemas de
salud mental.

Es normal que los adolescentes se sientan tristes en estos tiempos, llorando a veces porque extrañan a sus amigos o
debido a cancelaciones de eventos deportivos o producciones musicales. Sin embargo, su adolescente se beneficiará
de apoyo adicional en los siguientes casos:

 Cambios en el estado de ánimo que no son típicos en su joven, tales como irritabilidad, desesperanza o ira/rabia, y
conflictos frecuentes con amigos y con familiares.

 Cambios en el comportamiento, tales como alejarse de relaciones personales. Si su joven que generalmente es
extrovertido muestra poco interés en comunicarse por textos o chats de video con sus amigos mientras está
"encerrado" en casa, por ejemplo, puede ser una señal de alerta.

 Falta de interés en actividades que disfrutaba anteriormente. ¿Su joven amante de la música de repente deja de
practicar su guitarra, por ejemplo? ¿Su aspirante a chef perdió interés en cocinar o en hornear?

 Se le dificulta dormir o permanecer dormido, o está durmiendo a todas horas.

 Cambios de peso o patrones alimentarios, tales como nunca tener hambre o comer todo el tiempo.

 Problemas de memoria, de razonamiento o concentración.

 Cambios en la apariencia, tales como falta de higiene básica (sin razón, ya que la mayoría de los jóvenes no se están
acicalando/arreglando de la misma forma durante la estadía prolongada en casa).

 Un incremento en comportamientos riesgosos o imprudentes, tales como el consumo de drogas o alcohol.

 Pensamientos sobre la muerte o el suicidio o hablar de ellos ( consulte: unas palabras sobe el riesgo de suicidio en los
adolescentes", arriba).

Recuerde
Los padres establecen el tono del hogar. Expresar un destino funesto o el miedo puede afectar a los adolescentes.
Trate de permanecer positivo y comunique mensajes coherentes de que un futuro mejor nos espera pronto. Mantenga
las líneas de comunicación abierta entre usted y su adolescente, no dude en hablar con su pediatra sobre maneras de
ayudar a mantener la salud mental de su familia durante estos tiempos difíciles.
Los adolescentes y el COVID-19: retos y oportunidades durante el brote
El distanciamiento social como medida para disminuir la propagación del COVID-19 puede ser muy difícil para los
adolescentes ya que los hace sentir desconectados de sus amigos. Muchos también le hacen frente a grandes
desilusiones como las cancelaciones o aplazamientos de graduaciones, bailes de graduación, temporadas deportivas,
visitas a las universidades y otras actividades planeadas por largo tiempo.

Aquí les ofrecemos algunas maneras en las que puede ayudar a su adolescente durante estos tiempos difíciles.

Trabajen juntos para crear una nueva rutina


Ayude a su adolescente a crear una rutina que sea sana y productiva:

 Mantenga un horario de actividades que funcione con el aprendizaje virtual. Fije una hora para levantarse, hacer
ejercicio, bañarse, vestirse, desayunar o lo que sea necesario para empezar el "día escolar". Si ayuda, deje que su
adolescente duerma un poco más de lo normal. Así como lo hacen en los salones de clases, sus teléfonos deben estar
apagados durante el trabajo escolar. Mantenga también la televisión apagada durante las horas de trabajo escolar y
limite el tiempo que pasan viendo noticias. Programe pequeños descansos y una hora para almorzar.

 Haga que la cena sea un tiempo de transición entre el "día escolar" y las actividades de la tarde. La cena es una
buena oportunidad para reunir a toda la familia, hablar y compartir una comida. Intente conversaciones divertidas
para empezar, como "cuál fue tu momento favorito del día o "hoy me siento agradecido por...". También puede ser
un tiempo en que su familia decide observar juntos un momento de silencio y reflexión. Ayúdeles a que mantengan
la rutina normal para dormir para que estén listos para el aprendizaje todos los días.

 Permita "tiempo de inactividad". Es normal que los adolescentes anhelen privacidad de sus familias. Deles
espacio para que tengan tiempo para ellos solos, tiempo para la creatividad, la música y para hablar con sus amigos
virtualmente. Esto puede ayudar a aliviar el sentirse aislados de sus amigos o con las dificultades que tengan con los
cambios de rutina.

Comuníquese de forma honesta y directa


 Comparta información de lo que está pasando con calma y de forma directa y objetiva para ayudar a tranquilizar
sus preocupaciones sobre el virus. Discuta los hechos sobre el COVID-19 y corrija cualquier información falsa
cuando la escuche. Refuerce los conceptos básicos, como la importancia de lavarse las manos con frecuencia y evitar
tocarse la cara.

 Enfatice que quedarse en casa salva vidas. Hable de cómo el distanciamiento social es una manera importante en
la que ellos pueden ayudar a disminuir la propagación del virus y proteger a aquellos que corren mayor riesgo. Tenga
normas estrictas de "no hacer trampa" y estrese que NO está bien pasar tiempo con amigos en persona o practicar
deportes al aire libre como el baloncesto o el fútbol.

 Ayude a sus adolescentes a pensar en el futuro ayudándolos a que cambien su enfoque de lo que han perdido y
encuentren maneras para superarlo haciendo planes y estableciendo metas.

Mantenga una conexión sana


 Contacte a otros de manera virtual. Permita que su adolescente permanezca conectado con sus amigos y seres
queridos durante el distanciamiento social ya sea por teléfono, mensajes de texto, chats de video o redes sociales.
(Recuérdeles que deben revisar la configuración de seguridad por si están compartiendo mucha información privada
por internet). Los juegos por internet con amigos pueden ser algo relajante y divertido para su adolescente. Sin
embargo, cerciórese de acordar el tiempo que pueden pasar frente a una pantalla durante los días escolares.

 Ayude a que otros se conecten. Muchos adolescentes tienen experiencia para usar tecnología y pueden enseñarle a
los padres o abuelos cómo usar chats de video o redes sociales. Esta es también una buena oportunidad para que ellos
compartan con ustedes su mundo virtual.

Apoye a la familia y a la comunidad


 Nuevas responsabilidades. Las rutinas han cambiado, y su familia puede necesitar ayuda adicional para el cuidado
de los niños más pequeños o para la limpieza del hogar. Hable con su adolescente sobre las formas en que ellos
pueden prestar una mayor ayuda. ¿Por ejemplo, podrían ayudar a planear o cocinar la cena? ¿Qué tal enseñarles a sus
hermanos un baile nuevo o un juego divertido?

 Amigos virtuales. Pídale ayuda a su adolescente para encontrar maneras creativas para mantenerse en contacto con
amigos regularmente. Trate de organizar una "cena virtual" acomodando un computador portátil o un iPad en la mesa
para ver a los invitados. O utilice una plataforma de video como Zoom para organizar una fiesta virtual donde todos
puedan verse.

 Proyectos en familia. Sugiera a su adolescente que tome iniciativa para planear proyectos en los que toda la familia
pueda participar, como organizar las fotos de la familia o reconstruir la historia de la familia. Reconstruir la historia
de la familia se presta para llamar a los abuelos quienes podrían ayudar a describir tiempos difíciles del pasado y
cómo la familia los pudo superar.

 Ordene y haga donaciones. Anímelos a que limpien su cuarto, el sótano o a que organicen el garaje y aparten los
objetos para donar a obras de beneficencia.

 Hacer voluntariado en la comunidad. Cumpliendo con las normas de distanciamiento social de su localidad,
sugiera a su adolescente que busque oportunidades en el internet para ayudar en la comunidad. Haga un simple acto
de bondad para alegrarle la vida a otros ya sea con una llamada, mensaje de texto o un mensaje en las redes sociales.
Ofrézcase de voluntario o de tutor para ayudar a los niños de los vecinos o amigos en línea.

Salud de la mente y el cuerpo


Ayude a su adolescente a encontrar maneras para mantener su mente y cuerpo sanos, como:

 Saliendo a caminar o a correr al aire libre, ya sea solo o en familia. Recuérdele las reglas del distanciamiento social
para que permanezca 6 pies (casi 2 metros) de separación con otras personas.

 Lea un libro o visite la biblioteca virtual donde puede encontrar miles de libros digitales, audio-libros y grabaciones
musicales. Averigüe sobre nuevos pasatiempos o destrezas que pueda aprender.

 Haga ejercicio por video. Hay muchos en línea, y algunos distritos de parques también ofrecen acceso virtual a clases
para hacer ejercicio.

 Miren películas o programas de televisión juntos en familia o con amigos de forma virtual.

 Cree un blog sobre cómo ha sido la experiencia con el brote del COVID-19.

 Comience un libro de recortes o recuerdos que contenga cómo ha sido la vida para un adolescente durante el brote, o
un diario familiar donde cada miembro de la familia pueda turnarse para describir los acontecimientos del día.

 Participe en un recorrido virtual por un museo o una caminata por el Cañón de Colorado (en inglés) con el
programa Google Earth. Rete a su adolescente para que encuentre 10 lugares que pudiera visitar algún día y por qué.

 ¡Saque el tiempo necesario para dormir lo suficiente!

Adolescencia en tiempos de Covid-19: riesgos, recomendaciones y oportunidades de


crecimiento

La situación de pandemia generada por el virus Covid-19 impacta sobre todas las franjas etarias,
sin embargo, en la adolescencia suma un factor de estrés a los propios de esta etapa. Durante la
adolescencia, etapa de transición, se generan múltiples cambios en diversos aspectos de la vida de la
persona que conllevan, por sí mismos, una importante carga de estrés. Nos referimos a los cambios
físicos, cognitivos, emocionales y conductuales. Nuevos límites, nuevas experiencias, transgresiones,
nuevas formas de vincularse con sus padres, son características de esta edad que sin dudas se ven
atravesadas por esta situación de pandemia.

Durante este período de tiempo los adolescentes se encuentran dentro de casa y se ven restringidos de
uno de los aspectos fundamentales en su proceso de desarrollo que es la socialización. La interacción
con sus pares es preponderante y el contacto físico es un componente valioso en la vida de todo
adolescente para el desarrollo de su identidad y para su independencia, fomentando nuevas habilidades
y nuevos aprendizajes. Es en esta etapa de la vida donde adquiere mayor importancia el contacto social.

Encontrarse con amigos, salir a bailar, festejar cumpleaños, ir al cine, encontrarse en un gimnasio o en
eventos académicos son actividades significativas para ellos. Esta situación de aislamiento social puede
generar malestar en diversas formas, la desconexión física puede generar la sensación de soledad, así
como la incertidumbre de retomar sus actividades puede generar fuertes estados de frustración.

Por lo tanto, es importante hacer hincapié en que el uso de la tecnología y las redes sociales no sustituye
la importancia del contacto físico y, aunque es una alternativa importante, no es en sí misma excluyente.
Entendiendo esto, vemos que es inevitable que esta nueva experiencia de distanciamiento social
afecte a los adolescentes.

En ese sentido, pueden aparecer riesgos emocionales que es necesario tener en cuenta:

 Cambios bruscos y repentinos de conducta y carácter, impulsividad, irritabilidad exagerada, tristeza


constante, ansiedad, demandas o quejas excesivas
 Imposibilidad de mantener una actividad o rutina
 Desconexión del ámbito académico
 Alejamiento de sus pares y de todo ámbito de socialización
 Imposibilidad de expresar emociones en referencia al momento actual
 Falta de interés por actividades que solía hacer
 Horas excesivas de sueño o permanencia en la cama
 Falta de sueño o de apetito
 Expresiones catastróficas en relación con su futuro
 Miedo excesivo al exterior y a la posibilidad de contagio
 Ideas o expresiones en relación con la muerte o al deseo inminente de morir
 Cortes, lesiones autoinfligidas
 Comentarios o verbalizaciones negativas sobre sí mismo o su vida
 Imposibilidad de participar de rutinas familiares
 Desconexión con los miembros de su entorno familiar
 Permanencia prolongada en su dormitorio
 Apatía
 Preocupación excesiva en la información sobre el tema
 Conductas desafiantes contrarias a las recomendaciones sanitarias
 Dificultades de concentración, retraimiento
 Comer en exceso
 Aumento del consumo de tabaco o alcohol o cualquier otra sustancia
 Dolor de cabeza o dolor estomacal

Las particularidades de cada adolescente, como ser hijo único o tener hermanos, estilos de comunicación
familiar, compartir dormitorio o tener su espacio individual, vivir en un espacio reducido o en un lugar
amplio que permita mayor desplazamiento, son elementos que marcan la vivencia de esta etapa. No
todos tendrán las mismas reacciones, porque no todos tienen los mismos recursos psicológicos
ni las mismas realidades en sus entornos familiares.
Es normal sentir ansiedad ante situaciones de peligro, esto nos ayuda a tomar decisiones para
protegernos. Las emociones como rabia, miedo, tristeza y alegría tienen una función adaptativa, es por
eso que bloquearlas o eliminarlas solo aumentan el malestar. Hay que darles permiso de sentirse mal.

Pero, ante cualquier situación que resulte llamativa o preocupante, recomendamos consultar al
médico tratante o en su prestador de salud. Recomendamos que aquellos adolescentes que se
encuentren en tratamiento referido a su salud mental puedan continuar y sostener los mismos, ya sean
farmacológicos o consultas psicológicas, en caso de tenerlas. La continuidad de los tratamientos es
muy importante para asegurar el mantenimiento de la estabilidad emocional.

Sugerimos mantener espacios de diálogo abierto y acordes a la edad, así como filtrar y compartir
información fiable referida a la temática.

La “hiperconvivencia familiar” puede llevar a una pérdida de la intimidad, de la privacidad, aspecto


importante para el adolescente. La gestión de la situación que hagan los adultos es fundamental,
organizando y planificando el tiempo y el uso de los espacios, reforzando el carácter temporal de esta
situación y transmitiendo optimismo.

Cómo sobrelleven esta situación los adultos de la familia, enseña a los adolescentes a manejar sus
propias emociones: poder identificarlas, comprenderlas y comunicarlas dará sensación de alivio. Poder
evaluar y dividir en aquellas cosas que se pueden cambiar y aquellas cosas que no se pueden cambiar,
ayudará a armar un plan, que brindará recursos para el accionar en tiempo presente y futuro.

Nos parece importante como promotores de salud considerar la escucha abierta, evitar dormir en exceso,
no sobre-exigir con tareas curriculares, mantener contacto virtual con amigos y familiares que será de
ayuda para no sentirse solos. Promover el desarrollo de sus habilidades artísticas, como pintar, escribir,
hacer música, crear historias, cocinar, aprender canciones, coreografías, también resulta positivo.
También participar en desafíos a través de redes sociales, compartir videos, tutoriales, recetas, juegos.
Impulsar a la realización de tareas domésticas facilita el sentido de pertenencia y utilidad en la familia.

Los espacios familiares que impulsan y promueven el trabajo colectivo, la creatividad, el diálogo, son
fundamentales. Los espacios de intercambio emocional validan sus emociones, contienen, dan seguridad
y calman. Es importante evitar exigencias, juicios y críticas. Promover las nuevas rutinas, así como la
flexibilidad en las normas y dinámicas anteriores al Covid-19, son factores fundamentales en la protección
de la salud mental de todo adolescente y su sensación de seguridad en el entorno. Este es un buen
momento para aprender sobre conductas de autocuidado y autoprotección, aprender a ser responsables
por su salud y la de su familia a lo largo de su vida, aprender a tolerar la incertidumbre en situaciones
futuras.

En definitiva, la pandemia puede ser una etapa para el mayor conocimiento de sí mismos y una
oportunidad de crecimiento personal.

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