BENZODIAZEPINA
Las benzodiacepinas (a veces llamadas "benzos") calman o sedan a una persona
elevando el nivel del neurotransmisor inhibitorio GABA en el cerebro. Entre las
benzodiacepinas comunes se cuentan el diazepam (Valium), el alprazolam (Xanax)
y el clonazepam (Klonopin).
Las benzodiacepinas, también referidas con los diminutivos "benzos" o "trankis"
(aludiendo a el nombre comercial de uno de ellos: Trankimazin ®), son el grupo de
fármacos psicotropos más utilizados en la práctica clínica habitual y prescritos por
médicos de todas las especialidades.
Sustancia activa
Los individuos que abusan de drogas estimulantes con frecuencia se administran
benzodiazepinas para calmar su estado anímico. A menudo se usan
benzodiazepinas para tratar los estados de pánico causados en las intoxicaciones
por alucinógenos.[3]
La denominación de estos compuestos, suele peculiarizarse por la terminación -lam
o -lan (triazolam, alprazolam, oxazolam, estazolam) y por la terminación pam y pan
(diazepam, lorazepam, lormetazepam, flurazepam, flunitrazepam, clonazepam). No
obstante, hay excepciones como el clorazepato dipotásico (Tranxilium) o el
clordiazepóxido (Librium). El término benzodiazepina se refiere a la porción en la
estructura química de estos medicamentos compuesto por el anillo de benceno
unido a otro anillo de siete miembros heterocíclicos llamado diazepina.
A pesar de que en el uso clínico las benzodiazepinas ejercen efectos cualitativos
muy similares uno del otro, existen importantes diferencias cuantitativas en sus
propiedades farmacocinéticas y farmacodinámicas, las cuales han sido la base de
sus variados patrones de aplicación terapé[Link] uso prolongado de estos
medicamentos, aun a dosis terapéuticas pueden causar dependencia.
Efectos Biológicos
Efectos sedantes, anticonvulsivos, amnésicos y miorrelajantes, ansiolíticos.
Efectos adversos: vértigo, depresión, temblor, confusión.
Las benzodiazepinas tienen propiedades que salvan la vida durante el manejo de un
estatus epiléptico. Las benzodiazepinas más frecuentemente usadas para controlar
un estatus epiléptico son el diazepam y Lorazepam.
● Enlentecimiento de la respiración. En dosis elevadas y, sobre todo, al
mezclarlas con alcohol, la respiración puede llegar a detenerse.
● Pulso más lento.
● Ligera disminución de la presión arterial.
● Efecto rebote cuando se interrumpe el consumo (convulsiones u otras
consecuencias dañinas).
● En dosis más altas de las necesarias: somnolencia o falta de coordinación
motora.
● En dosis altas, especialmente si se mezclan con alcohol, estas sustancias
depresoras pueden ser letales.
● Alteración del rendimiento psicomotor.
● La sobredosis puede producir un estado de sueño profundo
Efectos Psicológicos
Mientras que las benzodiazepinas son muy efectivas a corto plazo – de dos a cuatro
semanas – los efectos secundarios asociados con el consumo a largo plazo tales
como deficiencias en las habilidades cognitivas, problemas de memoria, cambios de
humor, sobredosis cuando se combinan pueden hacer que la relación riesgo-
beneficio sea desfavorable. Otros síntomas que se pueden presentar son
enturbiamiento emocional náusea, dolor de cabeza, mareos, irritabilidad, letargo,
problemas para dormir, problemas de memoria, cambios de personalidad,
agresividad, depresión, agorafobia, ansiedad y ataques de pánico, deterioro social y
problemas laborales.
● En dosis más altas de las necesarias: déficit de memoria.
● Desinhibición.
● Afectación del rendimiento académico o laboral.
● Pueden inducir algunos trastornos mentales psicóticos, bipolares, depresivos,
ansiedad, del sueño –vigilia, disfunciones sexuales y neurocognitivas (DSM-
V).
● Alteración de la memoria: por un lado, dificultan la adquisición de nuevos
conocimientos. Por otro, pueden causar amnesia: no recordar lo que sucedió
después de haber tomado la medicación.
Efectos Sociales
● Aumento del riesgo de sufrir accidentes.
● Dificultades interpersonales (discusiones o peleas), y pueden contribuir a
comportamientos muy agresivos.
● Somnolencia, que aumenta el riesgo de sufrir accidentes que puede afectar a
la conducción o a la manipulación de máquinas pesadas y peligrosas.
● Las personas de edad avanzada, aunque consuman estos medicamentos
bajo una prescripción médica, presentan un mayor riesgo de problemas
cognitivos y de caídas. Es un grupo muy vulnerable y al que se le prescribe
con mucha frecuencia.
Situación estadística
En México, la prevalencia de la dependencia a las BZD es difícil de determinar. Sin
embargo, los datos de la última Encuesta Nacional de Adicciones muestran que los
tranquilizantes – donde se incluyen las BZD– son las drogas médicas de
prescripción más empleadas tanto en hombres como en mujeres de 12 a 65 años de
edad (entre 0,4 y 0,7 %).
En el año 2015, un 18,7 % de la población con edades comprendidas entre los 15-
64 años reconoció haber tomado alguno de estos fármacos en su vida.
Se realizó un estudio en el 2017, en el que participaron diferentes centros de
atención primaria europeos, con el fin de determinar cuáles son los factores
relacionados con el consumo a largo plazo, seleccionando de sus bases de datos
aquellos individuos que presentaban depresión, ansiedad o insomnio, a los cuales
se prescribieron benzodiazepinas durante periodos de tiempo superiores a los tres
meses.
De esta forma, se pueden destacar aspectos socio-demográficos, entre los que se
encuentran la edad avanzada de los pacientes, ingresos económicos medio-bajos,
estado educativo medio, no presentar bienestar social, así como ausencia de
estructura familiar y presencia de dolores crónicos o enfermedades en la vejez,
situaciones en las que se debería sustituir el consumo de dichas benzodiazepinas
por el consumo de otros psicótropos.
Fuentes Bibliográficas
[Link]. (s. f.). Adicción a las Benzodiacepinas.
[Link]
Benzodiazepina. (s. f.).
[Link]
EBCO 2018. (s. f.). [Link]
2024/9380/[Link]#:~:text=El%20consumo%20total%20de
%20Metanfetaminas,hombres%20y%200.6%25%20mujeres).
Drogas, mejor infórmate. (s. f.).
[Link]