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Terapia Gestalt: Fluir y Consciencia

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Hector Paz
Derechos de autor
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Temas abordados

  • Crecimiento espiritual,
  • Responsabilidad,
  • Supervisión,
  • Amor propio,
  • Infancia,
  • Autoapoyo,
  • Polaridades,
  • Cuentos y fantasías,
  • Dinámica grupal,
  • Cuidado del planeta
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Temas abordados

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  • Polaridades,
  • Cuentos y fantasías,
  • Dinámica grupal,
  • Cuidado del planeta

TERAPIA GESTALT...

LA TERAPIA GESTALT ES COMO EL tao, de la vida, fluir,


desarrollarse, tomar conciencia, asimilar lo nuevo,
acomodar lo nuevo con lo antiguo, enriquecerse,
vivenciarse, paladearse y seguir fluyendo. La terapia
Gestalt la creó Fritz Perls a mediados del siglo veinte y
siguió desarrollándola a lo largo de su vida, hasta su
muerte.
Cuando fui a Alemania a trabajar con Erika Schäfer, que es
una terapeuta de constelaciones y Regresiones, y le dije
que yo trabajaba con Gestalt, ella me dijo que la Gestalt
estaba anticuada, que ya había pasado de moda. La Terapia
Gestalt, no va a pasar de moda nunca, porque es el trabajo
con la conciencia. Nosotros, los seres humanos, somos
fundamentalmente conciencia y nuestra salud, tanto física,
como mental, emocional y espiritual, va a depender de la
claridad de nuestra conciencia. Los seres humanos somos
conciencia encarnada para aprender cosas.
Ya desde el momento de nuestra concepción estamos en
confluencia total con todo lo que nos rodea y,
fundamentalmente, con nuestra madre. Todas sus
sensaciones, estados de ánimo, sentimientos,
pensamientos, etc, los tomamos como nuestros, y no son
nuestros, son de ella. A veces también tomamos
pensamientos de las personas que están con nosotros
presentes en el momento de nuestro nacimiento, por
ejemplo, de médicos o enfermeras u otros familiares. Esto
lo aprendí con Erika Schäfer en Alemania, cuando trabajé
con ella constelaciones y Regresiones.
Cuando nacemos todavía mantenemos intuitivamente esa
conciencia de la unión con el TODO y esto lo mantenemos
hasta aproximadamente los ocho meses. Luego a lo largo de
nuestra vida seguimos buscando intuitivamente esa unión
con el todo que teníamos antes de nacer.
Esta unión la buscamos primero con nuestros padres, y
cuando no la conseguimos como nosotros queremos, la
seguimos buscando en las relaciones más importantes de
nuestra vida, con algún amigo o amiga y si no la
encontramos, la seguimos buscando en nuestra relación de
pareja, y si no lo conseguimos la seguimos buscando en la
relación con nuestros hijos y muchas veces con nuestras
enfermedades, buscamos esa unión, ese cuidado de
médicos y enfermeras, haciéndonos los desvalidos y
enfermos, y hasta nuestra muerte.
En realidad, lo que tenemos que entender, es que esta
hambre de amor que tenemos, sólo la podemos saciar con
nosotros mismos, cuando comprendemos, muchas veces a
través del trabajo terapéutico, que quién mejor sabe lo que
cada uno de nosotros necesita, somos nosotros mismos. Y
cuando entendemos eso, ahí se produce un gran descanso y
nuestro modo de relacionarnos con los demás cambia, en el
sentido que ya no les exigimos nada a los otros; sino que los
aceptamos tal como son, y aceptamos lo que nos dan como
un regalo; porque ellos no tienen la obligación de darnos
nada.
No sabemos que esa unión la tenemos que buscar primero
con nosotros mismos; a través del amor incondicional hacia
nosotros mismos, y del respeto y el cuidado a lo que somos.
Y luego se podrá conseguir esta unión con determinadas
personas; pero sin exigencias.
Nosotros venimos al mundo totalmente indefensos y
necesitamos de los adultos para sobrevivir. Cuando
nacemos estamos totalmente abiertos a nuestro entorno,
para aprender todo lo que ahí se da y poder pertenecer a
este entorno y ser aceptado por este entorno. Nuestra
supervivencia depende de ello.
Del contacto con el entorno en el que nos desarrollamos,
vamos a ir aprendiendo cosas que nos sirven para nuestra
supervivencia y desarrollo y cosas que nos van a entorpecer
nuestro desarrollo y supervivencia.
Por las últimas investigaciones sabemos que en nuestro
ADN llevamos toda la información de todo lo que ha vivido
la humanidad a lo largo de su historia. Cada una de nuestras
vivencias genera una descarga química de sustancias en
nuestro organismo, y cuando esto se va repitiendo una y
otra vez, se genera un condicionamiento y se va
estableciendo, por decirlo así, caminos de comportamiento
que se convierten en rutinas dentro de nuestra vida.
Cuando estas sendas de comportamiento no generan
ninguna dificultad en nuestras vidas, todo fluye; pero si
estas sendas de comportamiento nos impiden vivir con
plenitud nuestra existencia, ahí se producen dificultades,
que vamos a tener que resolver para poder continuar con el
proceso de vivir.
Toda nuestra vida está llena de procesos que se abren y se
cierran, que en Gestalt, se llaman Gestalten y cuando
podemos permitir que esto se dé naturalmente, no hay
ningún problema; pero cuando no podemos permitir ese
fluir, por múltiples razones, ahí se produce un
estancamiento de nuestra energía de vida y empiezan
nuestras dificultades que pueden ser rigidez corporal,
dolores o enfermedades.
Somos seres sociales, necesitamos de los demás para
sobrevivir y para desarrollarnos. Nuestra entrada en el
planeta Tierra se hace a través del vientre de nuestra
madre. Durante los nueve meses que estamos ahí dentro,
nos sentimos en todo momento contenidos, protegidos,
nutridos, calentitos y en confluencia total con nuestra
madre.
Cuando nacemos seguimos necesitando todo lo anterior, y
si no lo tenemos, exigimos que se satisfagan nuestras
necesidades, que sean atendidos nuestros requerimientos,
y si no es así, se genera en nosotros un displacer que no nos
va a permitir tener toda la energía disponible para nuestro
desarrollo, y esto lo explica muy bien Juan José Albert en
su libro Ternura y Agresividad. Ante este displacer cada
ser humano genera una serie de estrategias para
defenderse de él. Estas estrategias se van a convertir
posteriormente en nuestro carácter, nuestra personalidad,
que se forma en los siete u ocho primeros años de nuestra
vida, y, que van a condicionar toda nuestra vida posterior,
Claudio Naranjo cuenta este proceso en su libro Carácter
y Neurosis.
PROCESO INDIVIDUAL...
Cuando la persona llega a terapia, llega cargada de
situaciones inconclusas, de insatisfacción, de dificultades
para afrontar su vida diaria y las relaciones con los demás
y muchas veces se siente muy infeliz.
¿Qué hago como terapeuta gestáltica...?
Lo primero que hago es ESCUCHAR a la persona, para
enterarme de qué es lo que la ha traído a verme y qué
quiere de mí. La escucha es muy importante en el trabajo
gestáltico, muchas veces las personas vienen a terapia y se
dan cuenta que nunca han sido escuchadas o que no han sido
escuchadas como a ellas les gustaría. Si una persona no se
siente escuchada, es como si no existiera, y se transforma
como en un fantasma. Si no existo, no ocupo mi cuerpo y
entonces nos encontramos con cuerpos deshabitados. Yo
muchas veces he tenido que enseñar a las personas a sentir,
porque a veces vienen totalmente desconectadas de sí
mismas, y cuando les preguntas que sienten, te dicen que
no saben.
¿Cómo se las enseña a sentir…?
Yo les digo que se concentren en una parte de su cuerpo,
por ejemplo, el vientre y le pregunto que sienten ahí y para
ello les doy muchos adjetivos para que ellos identifiquen
que es lo que sienten, por ejemplo: calorcito, hormigueo,
suavidad, presión, esponjosidad, movimiento, sonidos,
amplitud, tensión, rigidez, dolor, etc. Luego poco a poco
pasamos a otras partes del cuerpo y así hacemos un
recorrido por todo el cuerpo, para ir reconectando a la
persona con todo su ser. Luego les comento que hagan este
ejercicio cada vez que les apetezca para ir aumentando en
sensibilidad y escucha de sí misma.
La escucha es a dos niveles...:
A nivel interno, tomando consciencia de lo que siento en
cada momento.
A nivel externo, tomando consciencia de lo que sucede
a mi alrededor.
El terapeuta tiene que afinar mucho su escucha interna,
como la externa. Cuando el terapeuta está delante de una
persona, tiene que tomar conciencia de cómo se siente con
la persona que tiene delante y como le va resonando
internamente todo lo que la persona le va contando. Cuando
ya se tiene mucha experiencia y conexión consigo mismo, a
veces van apareciendo mentalmente palabras o imágenes o
metáforas para usar en la terapia. A veces la persona te
cuenta que siente mucho dolor y se ríe, otras, te dice que
está muy ENOJADO, con una voz de susurro, otras que se
siente muy vital y cierra los ojos cuando lo dice. Todas
estas incongruencias el terapeuta tiene que señalarlas para
que la persona tome conciencia de lo que le sucede. Cuando
ya se tiene mucha práctica, y se escucha a alguien, en su
discurso se encuentran muchas incongruencias, que saltan
fácilmente a primer plano, para ser trabajadas en
profundidad. Es como si las palabras, frases incongruentes
y los huecos en el discurso, de repente aparecen en la
mente del terapeuta subrayadas en color o fluorescente, y
ahí el terapeuta se las devuelve al paciente, para que se dé
cuenta de lo que dice y el terapeuta empieza a trabajar con
ellas.
Hay que tener en cuenta que en Gestalt usamos...:
La primera persona para expresarnos, en lugar del plural
(nos gusta a todos…), usamos el singular (a mí me gusta…) o
en lugar del indefinido (se dice…), usamos ( yo digo…).
Cuando yo digo ”yo”, de alguna manera es como si me
encarnara en ese momento, o como si tomara posesión de
mi cuerpo y me llenara de fuerza. Es como una llamada de
atención a mí misma para estar presente, y más viva. Uno
de los objetivos del trabajo terapéutico es encarnarse,
cuando uno está desencarnado, o poco encarnado,
trabajamos el estar presente en la tierra. Cuando me dirijo
a alguien, lo llamo tú o por su nombre, para también
encarnarlo, que se llene de energía. Hay un ejercicio que
consiste en ir diciendo “yo” e ir caminando por el espacio
de distintas formas: pisando fuerte, de puntillas, de talón,
arrastrando el pie, etc. E ir viendo que es lo que vamos
sintiendo en el cuerpo en cuanto a empoderamiento u otros
sentimientos. El objetivo de este ejercicio es llenarnos de
nosotros mismos, sentirnos a nosotros mismos.
Cambiar el “pero” que es excluyente, que le quita valor a la
primera frase que dices, la cuestiona, la niega; por el “y”
que es integrador, es sumativo, y con esto tengo las dos
cosas.
El “cómo” y el “para qué” en lugar de “por qué”.... El cómo
alude a la comprensión de la estructura, mientras el “por
qué”, es una cadena interminable, detrás de un por qué,
viene otro y hasta el infinito. Y el “para qué” alude al
funcionamiento de la cosa.
Transformar las preguntas en afirmaciones. ¿Por qué usas
calcetines en verano? Detrás de esta pregunta hay una
crítica encubierta, un cuestionamiento.
Lo que hacemos con el trabajo terapéutico es abrirnos a
una inteligencia más primitiva, a la sabiduría del cuerpo, a
la intuición, y esto se lo enseñamos a la persona que viene a
terapia. La inteligencia del protoplasma celular sabe cuándo
se tiene que abrir o cerrar ante una partícula extraña, si la
tiene que englobar para di- gerirla y asimilarla o si la tiene
que aislar, porque es tóxica.
El trabajo terapéutico está encaminado a desarrollar la
intuición, la conciencia y todos los sentidos. Partes de
nosotros que hemos puesto fuera, que hemos alienado, las
vamos incorporando al ser total de la persona. En todo
momento con la terapia Gestalt pretendemos sacar a la luz
todo lo que tiene la persona y todas sus capacidades, para
que esta tome conciencia de todas las potencialidades que
tiene a su disposición y transforme su vida en un camino, lo
más enriquecedor posible para ella. Todos nosotros somos
como el universo, maravillosos y en constante expansión y
crecimiento. En el universo hay creación, destrucción y
transformación, como parte del proceso evolutivo; pero nos
olvidamos de esto y funcionamos como si no tuviéramos
conexión con él.
En la medida que la persona se va haciendo consciente de
todas las cargas que trae y que no son de ella, se va
liberando de esas cargas y se va sintiendo ligera a la hora
de vivir su vida. Por ejemplo, cuando yo asumo que todos
somos energía del universo que se ha encarnado para
aprender, y que nadie es más que nadie, porque todos somos
la misma energía. Yo puedo sentirme orgullosa de mí misma
y valiosa, en el sentido de ser la misma energía que ha
creado todo. Y ahí aparece el primer apoyo, que no depende
de nada, ni nadie; sólo depende de lo asimilado que yo tenga
esta información y que esta información no choque con
introyectos (creencias que me he tragado, sin digerir)
importantes dentro de mí.
Una vez que me siento valiosa y voy viviendo mi vida, puedo
encontrarme con que las cosas y las relaciones con las
personas no son como a mí me gustarían que fueran.
Entonces, ¿qué hago?
Tengo que aprender a navegar en aguas revueltas. Todo lo
que nos ocurre en la vida sirve para aprender cosas que
tenemos que aprender. Por ejemplo, a negociar con
compañeros y llegar a un acuerdo donde ambas partes
salgan beneficiadas. Para eso, tengo que aprender a ceder
parte de lo que yo quería, y dar espacio al otro para que
también se sienta a gusto. Ambas partes tenemos que
ganar cosas y perder cosas en el acuerdo.
Si me empecino con lo que quiero y no cedo, a lo mejor es
por- que todavía está ahí mi niña interior protestando para
que le den lo que ella quiere que le den y ahí tengo que
aprender a sostener a mí niña interior y hacerla madurar
con cariño y comprensión, para que se transforme en una
adulta sana capaz de reconocer al otro, no sólo a ella mima
y lo que ella quiere.
TRABAJO CON LA NIÑA O EL NIÑO INTERIOR….
Todos tenemos dentro de nosotros un niño o una niña
interior, que tiene una parte que no ha crecido
suficientemente, y esta parte exige que le den lo que
quieren que le den, como si fueran bebés hambrientos, que
no pueden alimentarse por sí mismos, y exigen a los otros
lo que quieren en lugar de dárselos ellos a ellos mismos,
como adultos que son, ya no son bebés, pero se comportan
como si lo fueran.
Para que esta parte del niño interior se transforme en un
adulto sano, hay que acogerlo, abrazarlo, escucharlo,
apoyarlo, acunarlo, mimarlo y darle todo lo que necesita,
para que él se sienta nutrido, a gusto y lleno de amor, para
poder proseguir con los aprendizajes de la vida, sin que se
quede atascado en un asunto determinado. Para trabajar
con esa parte del niño interior que no ha crecido, yo agarro
un cojín y lo abrazo y luego se lo doy a la persona para que
lo abrace. Este gesto de yo abrazarlo antes y de dárselo a
la persona, significa que yo acepto esa parte de su niño
interior que no ha crecido, y le ayudo a aprender cómo hay
que hacer para que se transforme en un adulto sano. Una
vez que la persona tiene abrazado el cojín que simboliza a
su niño interior, yo le voy dando una serie de frases para
que las repita; por ejemplo, le pregunto cómo lo llamaban
de pequeñito y le digo una serie de frases, por ejemplo:
—Javier, yo te quiero mucho.
—El mundo entero te puede abandonar; pero quién nunca,
nunca, nunca, nunca, nunca, nunca te va a abandonar, eres
tú, a ti mismo.
—Yo nunca, nunca, nunca, nunca, nunca, nunca, te voy a
abandonar.
—Yo siempre, siempre, siempre, siempre voy a estar a tu
lado.
—Cada día, te voy a abrazar, escuchar y aconsejar.
—Estoy orgullosa de que seas como eres.
—Me encanta sentir tu calorcito, cuando te abrazo.
—Cuando estas triste, estoy contigo, cuando estás
contento estoy contigo, cuando te enfadas, estoy contigo.
Estoy contigo siempre.
—Me encanta estar a tu lado, estando a tu lado aprendo
mucho y me gusta.
—Me encanta ver la belleza que hay en ti.
—Me encanta olerte y sentir tu perfume.
—Me encanta sentir el calorcito de tu cuerpo, con el mío.
—Siento que eres un tesoro, que se va mostrando poco a
poco.
—Cuando estoy contigo, siento lo sagrado de nuestro estar,
de nuestra presencia.
—Me encanta ver tu desenvolvimiento y despliegue día a
día.
—Te quiero porque existes, porque estás aquí a mi lado.
—Me encanta ver tus progresos día a día.
—Disfruto cuando te veo desplegar nuevas habilidades en
el día a día.
—Siempre, siempre, siempre estoy a tu lado, nunca estás
solo.
—Etc.
Se trata de ayudar a la persona a que aprenda a nutrirse a
ella misma, y para ello nosotros servimos de ejemplo. Le
animo a que si a ella le salen espontáneamente otras frases
que cambie las que yo le digo por las suyas. Le digo: ”el
mundo entero te puede abandonar, pero quién nunca te va
a abandonar, nunca, nunca, nunca, eres tú a ti mismo”, esto
emociona a la mayoría de las personas y yo las animo a que
se entreguen a su emoción.
Hay una meditación muy bonita que yo utilizo con mis
pacientes y que yo la llamo la “Meditación del corazón”.
Consiste en tomar una posición relajada, con los ojos
cerrados, para estar más en contacto consigo misma y
ponemos una mano en el corazón y otra en el vientre y
repetimos una serie de frases sintiendo que estas frases
entran en cada una de nuestras células y las alimentan, las
nutren, las restauran, y las dejan en óptimas condiciones.
Yo hago la meditación al mismo tiempo que la persona. En
una primera fase yo digo cada frase y luego la persona la
repite lentamente, sintiendo como el mensaje penetra en
sus células y posteriormente yo empiezo diciendo una
frase, y la persona la repite, y luego es la persona la que
dice una frase que ella se invente, o de las dichas
anteriormente, y soy yo la que la repito, y esto se repite
alternativamente. Yo le digo a la persona que esto sería
bueno que lo hiciese en casa, diez o quince minutos diarios.
Estas frases son:
—Mi corazón es mi hogar.
—Me siento segura dentro de mi corazón.
—Dentro de mi corazón nada malo me va a pasar.
—Mi corazón es mi hogar, mi refugio, mi guarida, dentro de
él me siento segura.
—Mi corazón es mi templo, donde yo habito.
—En mi corazón resuenan los latidos de la vida.
—Mi corazón me acompaña en todo momento, nunca me deja
sola.
—Los latidos de mi corazón son como la música del universo
que late dentro de mí.
—Los latidos de mi corazón me acunan, me acurrucan y me
tranquilizan en todo momento.
—Los latidos de mi corazón me recuerdan en todo momento
que estoy viva y que viva.
—Los latidos de mi corazón me dicen en todo momento vive
y sé feliz.
—Mi corazón es mi tesoro, que me atesora y me recrea en
cada momento.
—Mi corazón alimenta mi Alma y mi Ser.
—Los latidos de mi corazón nutren mi Alma y mi Ser.
—Mi corazón es mi cunita, donde yo encuentro la paz.
—Mi corazón me contiene y contiene la vida.
—Mi corazón me da el calor que necesito para sentirme
cuidada.
—Mi corazón está presente conmigo en todo momento.
—Cuando me pongo en contacto con mi corazón y mi vientre,
siento el calorcito de la vida.
—Mi corazón es el lugar donde yo encuentro la paz.
—Ponerme en contacto con mi corazón es ponerme en
contacto conmigo misma y eso me gusta.
—El ritmo de mi corazón me recuerda el ritmo de la vida.
—Cuando pongo la mano en mi corazón, es como si me
cogiera a mí misma en mis manos y eso me reconforta.
—Los latidos de mi corazón son el ritmo que me calma.
—Sentir mi corazón me ancla en sentirme a mí misma.
—Sentir mi corazón es como sentir la vida que late dentro
de mí.
—La presencia constante de mis latidos me recuerda que
esté presente en mi vida.
—Etc.
Con esta actividad lo que pretendo es que la persona
aprenda a descansar dentro de ella misma, y que dentro de
ella encuentre su bienestar y su paz interior. Se trata de
darle a la persona herramientas, para que ella sola pueda
transformarse en el motor de su desarrollo y con esto
aumenta su autoestima, su Autoapoyo y su bienestar
general.
PILARES BÁSICOS DE LA TERAPIA GESTALT...
La terapia Gestalt tiene tres pilares básicos:
CONCIENCIA, PRESENCIA Y RESPONSABILIDAD.
LA CONCIENCIA:.... es la capacidad que tiene el ser
humano de darse cuenta de lo que está pasando tanto
internamente, como externamente.
Internamente tomando conciencia de las sensaciones,
sentimientos, intuiciones, etc, que la persona tiene; es
decir, todo lo que sucede de la piel para adentro. De todo
lo que sucede de la piel para adentro soy yo el único testigo
que puede testificar. Nadie puede cuestionar mis
sensaciones, sentimientos e intuiciones.
Externamente dándose cuenta de todo lo que sucede a su
alrededor, acontecimientos, eventos y de las personas con
las que se relaciona en cada momento; y qué sensaciones
internas le quedan después del contacto con cada persona.
Paladear cada encuentro, y desde ahí, decidir qué
encuentros quiero potenciar y cuales quiero dejar caer.
Cuando yo soy consciente de mí misma y de todo lo que pasa
a mi alrededor, yo estoy fluyendo con la vida.
La conciencia es como un haz de luz que a su paso va
haciendo visible todo lo que hay, y que en principio, no
veíamos o no sentíamos o no éramos consciente de ello.
Si yo soy consciente, de lo que quiero, de lo que me gusta,
con lo que disfruto y de lo que me provoca malestar, daño,
zozobra, etc; voy a ir por la vida con mucha más seguridad
y confianza en mí misma y la vida.
Para poder desarrollar la conciencia, hay que darse tiempo,
para estar en contacto con uno mismo. Si yo estoy todo el
tiempo corriendo de una cosa a otra, no tengo tiempo para
dejarme sentir y ver como estoy, la conciencia de mí va a
ser muy limitada, deficitaria o simplemente, no se va a
desarrollar. Hay mucho de sutileza en el desarrollo de
nuestra conciencia y lo más valioso que tiene el ser humano,
es su sutileza y esta es fácilmente destruible. La sutileza
tiene que ver con el desarrollo superior del ser humano,
superior, en el sentido de espiritual, de más elevado, de
más contacto con Dios. Entendiendo por Dios la energía que
lo ha creado todo.
La conciencia para desarrollarse necesita tiempo y espacio.
La meditación es una buena forma de desarrollar la
conciencia, en la meditación estoy en contacto conmigo
mismo y con la nada y ahí desarrollo mi conciencia.
LA PRESENCIA:... es la capacidad de estar presente en
cada momento de mi vida y no distraerme con
pensamientos, sentimientos, proyectos, ensoñaciones, etc.
Yo estoy aquí y ahora escribiendo, estoy totalmente
presente en lo que estoy haciendo, no existe nada más que
lo que hago. No me acuerdo de ninguna otra cosa en este
momento. En este momento no existe más que yo y lo que
hago. Si la persona está presente en cada momento de su
vida, cada momento puede convertirse en la eternidad. La
eternidad existe cuando yo me entrego por completo a lo
que se da en cada instante. En cada instante estoy al cien
por cien. También se puede considerar la presencia, como
un útero que me contiene a mí y a lo que está en relación
conmigo en cada momento...
LA RESPONSABILIDAD...: es la capacidad de responder
que tiene la persona: ”sí“, esto lo he hecho yo, o “no”, esto
no lo he hecho yo. Es la capacidad que tiene el ser humano
de sostenerse a sí mismo, cuando es capaz de responder
con la verdad de lo que sucede. Una persona se sostiene
a sí misma, cuando se convierte en la madre nutritiva
que ella necesita y en el padre que pone los límites
necesarios para transformarse en la persona que
realmente es; en la persona que desarrolla todo el potencial
que tiene dentro, y todo esto lo hace con disfrute,
disfrutando por el camino, y teniendo en cuenta las
polaridades de la vida. Cuando me siento fuerte, me
alimento de mi fortaleza y no me identifico, y cuando
me siento débil, lo acepto, me cuido, me acojo, me acuno y
no me identifico.
La terapia Gestalt ayuda a la persona a que se limpie de
ideas, pensamientos, formas de comportamiento,
actitudes, sentimientos, etc , que le están impidiendo el
despliegue de todas las posibilidades de ser de que dispone,
y al mismo tiempo, el terapeuta gestáltico potencia y apoya
todas las capacidades genuinas que tiene la persona y que
le van a permitir transformarse en el ser que realmente es,
con el desenvolvimiento y el despliegue de todas sus
potencialidades y el desarrollo de toda la creatividad de
que dispone, y frustra las manipulaciones neuróticas de la
persona.
Potenciar, apoyar, contener y frustrar lo que no es
saludable son los pilares básicos del desarrollo de todo ser
humano. El ser humano necesita de los demás para su propio
desenvolvimiento. Aprendemos a ver y a sentir quienes
somos en el contacto con los demás, con lo que los demás
nos devuelven y con todo lo que desplegamos de nosotros
mismos y ponemos en el mundo.
¿CÓMO SE INSTAURA LO DISFUNCIONAL DENTRO DE
NUESTRO PSIQUISMO...?
Voy a explicar la teoría de la terapia Gestalt y la práctica
de como la terapia Gestalt ayuda a vivir, a través de mi
propia experiencia de vida.
Nací como ya he mencionado el trece de octubre de mil
novecientos cincuenta y ocho. Mi madre es la más pequeña
de ocho hermanos vivos (cinco mujeres y tres hombres) y
después de ella hubo otro nacimiento de una niña que nació
muerta. Entre la mayor de las hermanas y mi madre hay
quince años de diferencia. Mi padre es el segundo de tres
hermanos, la mayor mujer y el pequeño hombre. Cuando el
pequeño tenía 2 años, mi abuela se suicidó. Se tiró al vacío
desde una gran altura (tenía un trastorno Bipolar). Al
pequeño lo acogió una tía, hermana de mi abuela que no
tenía hijos y mi padre y su hermana, quedaron al cuidado
de su padre. Pero según me cuentan, fue mi tía la que se
hizo cargo de la organización de la casa (un desastre, ella
sólo quería divertirse, como es normal para alguien de su
edad).
Nací después de seis años de espera. Ese año de mi
nacimiento fue el primer año que mi padre tuvo que ser
ingresado en el psiquiátrico, era Bipolar como su madre y
también su hermano tuvo la misma enfermedad. Esta
enfermedad se repite en mi rama paterna.
Si miro las fotos de mi primera infancia yo era una niña
feliz. Fui una niña criada en el contexto amplio de mi
familia, en casa de mis abuelos y de una hermana de mi
madre, que tenía a su vez dos hijas, una mayor que yo (tres
años y cuatro meses) y otra más pequeña (dos años y siete
meses). En general los niños son felices en los primeros
años de su desarrollo, ellos son el principio del placer, hasta
que poco a poco se dan cuenta del entorno donde viven y de
quienes son realmente sus padres, a quien ellos consideran
todopoderosos, hasta que se cae esta visión, y poco a poco
se van contaminando con la polución de su entorno.
¿Cuándo empiezan las primeras inseguridades?... Cuando no
te sientes aceptada por el entorno donde tu vives y cuando
no hay nadie disponible para tus necesidades específicas,
de contención, de escucha, de apoyo, de confidencia, de
entrega, de confianza, de seguridad, etc. Alguien que te dé
la confianza básica que todos necesitamos para nuestro
adecuado desarrollo.
Me acuerdo de algunos episodios de mi niñez, recuerdo
cuando tenía 2 o 3 años que me quedé a dormir en casa de
una tía mía en Sevilla. Nosotros en aquella época vivíamos
en San Juan de Aznal-farache, un pueblo, y a mi madre se
le olvidó dejarme el chupete. Yo siempre me dormía con
chupe y me llevé toda la noche llorando por mi chupe y no
dejé dormir a nadie. Mi tía, desesperada, en un momento
dado me hizo un chupete de tela mojado en agua y azú- car,
en aquel entonces había pocos recursos y cuando me
pusieron eso en la boca, estaba asqueroso, super áspero.
Más desolación todavía para mí, de este episodio quizás
saqué la conclusión que mejor aguantarme con mi necesidad
y ni siquiera llorar. Aquí puede haber un inicio de
Masoquismo.
Desde que tenía cinco o seis años hasta los nueve, mi madre
me mandaba junto con mi prima, cuatro años mayor que yo,
a la sierra, a Arroyo Molinos de León provincia de Huelva,
a casa de unos tíos de mi prima. Yo no pertenecía a esa
familia y allí pasábamos todo el verano. Y antes de llegar
allí a veces nos quedábamos a dormir en casa de otra tía de
mi prima en Sevilla, y me acuerdo de una vez, que estando
durmiendo allí me desperté con una sed horrible, pero me
daba mucha vergüenza llamar a alguien durante la noche y
pedir agua. Quizás por la experiencia anterior del chupe, y
lo pasé fatal soñando que bebía y luego despertándome y
viendo que no era real y así sucesivamente hasta que el
cansancio me rindió. Quizás aquí se desarrolló una actitud
masoquista, que pudo iniciarse en el episodio del chupete.
En Arroyo Molinos de León a veces yo me lo pasaba muy
bien, yendo por agua a la fuente con una lechera, o
embotellando tomates, o bañándonos en albercas que
estaban en medio del campo y a las que llegábamos después
de un largo tiempo. Otras veces me sentía muy sola y
desamparada, como cuando, por ejemplo, el primo de mi
prima jugaba conmigo y me tiraba por los aires y yo
disfrutaba mucho, para a continuación quemarme con un
cigarrillo mientras me decía que lo mirara que iba a echar
humo por los ojos, y después de esto no había nadie a quien
acudir para que me consolasen en mi dolor y en la traición
recibida. Yo me quedaba conmigo misma consolándome en
mi dolor y sintiendo mi soledad. No iba a pedir ayuda porque
entendía que nadie estaba disponible para mí, en aquella
casa había siempre mucho trabajo que hacer y la diferencia
de edad era muy grande con mi prima y las primas de esta.
Este lugar no era mi familia, sino familia de mi prima. De
este episodio, junto con otros anteriores parecidos, saqué
la conclusión de que era mejor no divertirse nunca, porque
después tocaba llorar. Si estoy siempre triste, nadie me va
a quitar nada, porque ya estoy triste, esta es la mente
infantil. La mente infantil tiene pocos recursos para
defenderse de las adversidades que se le presenta. Con el
tiempo y después de mi proceso formativo y terapéutico
cuestioné esta aseveración y me di cuenta que lo vivido
formaba parte de mi ser y que nadie me lo podía quitar. Así
que cuando disfrutaba me lo permitía al 100% y cuando
tocaba llorar, pues también al 100%.
También contribuyó a la aseveración anterior otro
episodio, también ocurrido en el mismo lugar, dónde yo
estaba jugando a tratar de coger un pececito con la mano
en una charca en medio del campo, yo llevaba pantalones
cortos y llevaba todo el día al sol sin protección, así que
tenía las piernas quemadas y después de mucho tiempo,
conseguí coger al pececito con la mano, y de la alegría
empecé a correr para enseñárselo a los demás y en mi
carrera me arañé en mis piernas quemadas por el sol con
una zarza, ¡qué dolor! Otra experiencia que corroboraba lo
dicho anteriormente, mejor estar siempre triste y así
nadie te puede quitar nada. Otro recuerdo que tengo, que
es anterior a lo narrado más arriba, es una vez que me pegó
mi padre porque le quité calderilla, es la única vez que me
pegó en su vida y creo que lo hizo porque estaba mal es ese
momento y me pegó muy fuerte, me hizo hematomas y yo
fui a pedir consuelo a mi madre y me dijo que estaba muy
bien que me hubiera pegado, que yo no tenía que cogerle
nada. Me sentí muy sola y desconsolada. Quizás de este
episodio yo aprendí: ”si mi madre no me daba consuelo,
nadie me lo iba a dar, que tenía que valerme por mí misma
y no pedir ayuda (indefensión aprendida)”.
Siempre fui muy cuidadosa desde pequeña. Mis juguetes
me los rompían mis amigas cuando venían a jugar conmigo.
Todavía tengo juguetes de mi infancia. En el colegio tenía
unos cuadernos súper ordenados, limpios y con una letra
muy bonita. Una vecina me ponía de ejemplo para su hija y
yo recibía como agua de mayo todos los elogios que caían a
mi alrededor.
Vivíamos en un pueblo cerca de Sevilla y recuerdo un día
que vino un primo de Sevilla y nos hicimos una foto.Varias
personas que estábamos en aquel momento en casa de mis
abuelos. Mi primo me dijo algo que me hizo sentir indigna.
Yo tenía un rasgón, un agujero en mi vestido, seguramente
me habría enganchado con algo, y me dijo algo así como:
”esconde eso, eso no está bien”, con gesto de
desaprobación. Para mí era normal tener un agujero en el
vestido, nadie me había dicho lo contrario hasta aquel
momento. En ese momento INTROYECTÉ que yo no era
digna, querible.
Los INTROYECTOS... son mensajes que recibimos de
nuestro en- torno y que hacemos nuestros, sin haberlos
digerido adecuada- mente. Estos mensajes suponen
interferencias en nuestro sano crecimiento y nos alejan de
nosotros mismos, de nuestro propio potencial. La correcta
digestión de este mensaje hubiera sido saber que mi primo
unía dignidad con ropa nueva y un adulto sabe que nada
tiene que ver la dignidad con la ropa nueva, que todos somos
dignos, porque todos somos lo mismo, energía del universo
que se ha encarnado para aprender cosas. Seguramente con
él hicieron lo mismo que él hizo conmigo y lo que no tiene
digerido en su interior y le molesta o le duele; porque
supone que él es menos querible que los otros, y por tanto
rechazable, lo lanza hacía afuera, como dardo arrojadizo;
es decir lo PROYECTA, lo pone en el otro.
La PROYECCION... consiste en ver en los demás algo que
tú has recibido y que no has digerido, ni quieres, porque la
sociedad lo rechaza y por tanto te molesta y quieres
lanzarlo fuera para quedarte tranquilo. Normalmente es
una parte de la polaridad. Y si la sociedad rechaza esa
parte, nadie quiere tener esa parte; porque tener esa parte
implica que te van a rechazar. Seguramente mi primo
habría recibido la misma desaprobación que me lanzó a mí.
La RETROFLEXIÓN, es hacerte a ti mismo lo que te
gustaría hacer al entorno, o a otra persona. Por ejemplo, si
yo no puedo decirle a mi primo que no me gusta lo que me
dice o hace; porque tengo miedo a las consecuencias, que
podrían ser que él se enfadase y me rechazara, insultase o
me agrediera de alguna manera, entonces yo puedo
morderme los labios para que no salga nada de lo que quiere
salir, o irme a algún rincón y aislarme, para que nadie me
pueda decir cosas desagradables. Y así, muchas veces se
crean las enfermedades psicosomáticas, reprimiendo cosas
que necesitan ser expresadas o tragando cosas que
necesitan ser escupidas. Cada enfermedad tiene un
mensaje para nosotros que si es adecuadamente asimilado
se produce la curación; porque la enfermedad ya ha
cumplido con su tarea, que era hacer consciente algo que
era inconsciente.
La CONFLUENCIA.., consiste en acomodarme al otro y
hacerme como el otro para que el otro me quiera y no me
abandone o se enfade conmigo y pierda su cariño y su apoyo.
En la confluencia no hay límites entre yo y el otro; es como
si los dos fuéramos lo mismo. Por ejemplo, yo con mi madre
siempre hacía lo que ella quería, para que no se enfadase
conmigo y me quisiera mucho. Tenía que hacer un sobre-
esfuerzo extra, trabajando para que quedase tiempo para
hacer lo que yo quería. Con este sobre-esfuerzo yo me daba
un espacio para mi propio desarrollo. Ahí estaba mi salud
mental.
La PROFLEXIÓN..., consiste en hacerle o decirle al otro, lo
que me gustaría que me dijesen o hiciesen a mí. Por ejemplo,
le digo al otro que está muy guapo, para que me diga que yo
también estoy muy guapa, o soy muy agradable, y creo
mucho bienestar.
La DEFLEXIÓN..., consiste en no ir directamente a lo que
te interesa, sino distraerte con otras cosas para evitar lo
que realmente quieres. Y esto lo haces porque tienes miedo
o vergüenza a enfrentarte a lo que realmente deseas y
quieres. Entonces desvías la atención a otra cosa que te
resulta más fácil. Por ejemplo, cojo el teléfono para llamar
a la chica que me gusta, y antes de marcar me digo: voy a
dar una vuelta antes, y ahí me desvío de lo que quería hacer.
El EGOTISMO..., consiste en tenerme presente siempre yo
a mí misma y descuidar al otro. Un Narcisismo exacerbado.
Realmente me olvido del otro, sólo existo yo y mis
necesidades.
¿POR QUÉ FUNCIONA LA TERAPIA GESTALT....?
La terapia Gestalt trabaja con la conciencia y el ser humano
es, fundamentalmente, conciencia, e intenta ir con el fluir
de la vida y cuando el fluir se detiene, el terapeuta
gestáltico ayuda a la persona a que tome conciencia de qué
es lo que le está impidiendo ser feliz en este momento de
su vida. Normalmente son introyectos que la persona ha
hecho suyos y estos impiden el fluir de la experiencia, o son
situaciones inconclusas que la persona no ha podido concluir
y que consumen su energía.
Toda nuestra vida se compone de pequeñas y grandes
Gestalt, y en la medida que vamos cerrando unas, aparecen
otras. Toda nuestra vida es una gran Gestalt y dentro de
ella hay muchas Gestalt en pequeño. Por ejemplo, cuando
nacemos se abre una Gestalt que se cierra cuando morimos.
Esta es la gran Gestalt de la vida; pero a lo largo de nuestra
vida hay muchas Gestalt en pequeñitas que se abren y se
cierran. Por ejemplo, cuando empiezo una relación con una
persona se abre una Gestalt, que se cierra cuando esa
relación termina; pero también se abre una Gestalt cuando
empiezo a comer y se cierra cuando termino y así
sucesivamente vamos abriendo y cerrando Gestalt a lo
largo de nuestra vida.
«Cuando una Gestalt no se puede cerrar por los motivos que
sean, nuestra energía se queda ahí atrapada y no la tenemos
disponible para la experiencia de vivir y así nos sentimos
desvitalizados o cansados porque no tenemos la energía
disponible». JUANJO ALBERT, Ternura y agresividad.
El terapeuta gestáltico ayuda a la persona a que se haga
consciente de lo que le pasa, para que así la persona pueda
estar disponible para el proceso de vivir. Durante el
proceso terapéutico, el terapeuta va trabajando con la
persona para que ponga consciencia en todo lo que dice o
hace de manera inconsciente, y así poco a poco la persona
se hace consciente de todo lo que lleva con ella y que no es
suyo, o de todo lo que hace y que no es consciente de que
lo hace. A medida que la persona va descubriendo toda la
información que lleva consigo, y que no es suya, y la va
soltando allí donde esa información pertenece. La persona
va liberándose de toda la carga que lleva y se va quedando
libre y con energía disponible para el proceso de vivir.
La terapia Gestalt está muy relacionada con el tao, en el
sentido de dejar fluir la vida que fluye y poderte bañar en
ese fluido y disfrutarlo y vivirlo tal como sucede. Me
gustaría contar aquí el cuento de La Aceptación. “Acepta la
vida como es. Goza, sin ninguna razón”
«En una aldea donde vivía Hakuin, el gran Maestro Zen,
llegó un día una muchacha embarazada. Su padre la
amenazó para que confesara el nombre de su amante y,
finalmente, para escapar el castigo, ella le dijo que había
sido Hakuin».
»El padre no dijo nada más, pero al llegar el momento en
que nació la criatura inmediatamente la llevo a Hakuin y la
arrojó ante él. “Parece ser que este es tu hijo”, le dijo, y
soltó una ola de insultos y comentarios despectivos por lo
sucedido.
»El Maestro Zen sólo dijo, “Oh, ¿de veras?” y tomó el bebé
en sus brazos.
»A partir de entonces, a todas partes que iba llevaba a la
criatura, envuelto en la manga de su andrajosa túnica. En
los días de lluvia y en las noches de tormenta salía a
mendigar leche de las casas vecinas. Muchos de sus
discípulos, considerándolo caído, le dieron la espalda y lo
abandonaron. Y Hakuin no pronunció una sola palabra.
»Entretanto la madre se dio cuenta que no podía tolerar la
agonía de estar separada de su hijo. Confesó el nombre del
padre verdadero, y su propio padre corrió a Hakuin y se
postró ante él, suplicándole una y otra vez que lo perdonara.
»Hakuin solamente dijo, “Oh, ¿de veras? Y le devolvió la
criatura».
Esto es la aceptación. Esto es Tathata. Cualquier cosa que
traiga la vida está bien, absolutamente bien. Esta es la
cualidad semejante a la del espejo –nada está bien, nada
está mal, todo es divino–. Acepta la vida como es.
Aceptando desaparecen los deseos, desaparecen las
tensiones, desaparece el descontento. Aceptándola tal
como es, uno comienza a sentir mucho gozo y por ningún
motivo en especial.
Cuando la alegría tiene un motivo, no durará mucho. Cuando
la alegría no tiene motivo alguno, durará para siempre.
El trabajo en terapia Gestalt te ayuda a vivir lo que ocurre
en cada momento de tu vida, y a entregarte a ello, y sacar
de cada situación aprendizaje para tu vida y tu maduración
como persona.
¿DE QUÉ INTROYECTOS E IMPEDIMENTOS ME HE
LIBERADO YO...?
De muchos. Entre ellos, por ejemplo, del miedo que le tenía
a la gente.
Yo tenía miedo a acercarme a las personas porque creía que
se iban a reír de mí, como hacía una tía mía, a veces. Otras
me he sentido muy a gusto con ella. Con ella descansaba,
cosa que no podía hacer en mi casa con mi madre o con mis
abuelos y otra tía soltera que vivía con nosotros. También
tenía miedo de la gente porque creía que me iban a agredir
de alguna manera como hizo mi primo aquel día. Nunca tuve
a mi madre a mi lado para defenderme. Mi madre estaba
siempre trabajando y mi padre era un adolescente que sólo
vivía para sí mismo, tampoco yo le interesaba mucho. Los
adolescentes no se interesan por los niños; sino por su
propio disfrute.
Cuando era pequeña, mi madre no quería que llevara a mis
amigas a casa, porque decía que teníamos una situación muy
complicada con mi padre alcohólico, y divertirse estaba
prohibido porque estábamos en el franquismo y en el
catolicismo, y ahí sólo se podía sufrir y trabajar y además
mi padre estaba todo el tiempo de juerga con su
enfermedad, así que a la enfermedad se unía, la juerga y el
sufrimiento. Yo no tenía salida para vivir. Sólo estaba
permitido trabajar.
Enfermé, porque la energía para trabajar sólo se puede
sacar del disfrute y si el disfrute está prohibido, entonces,
¿de dónde extraigo la energía para trabajar?
Mi madre me llevó a un psiquiatra; pero el psiquiatra perdió
muy pronto la paciencia conmigo porque yo no hablaba y
terminó diciéndome lo mismo, que había que estudiar. Este
era el problema, que yo tenía que estudiar y que no podía
estudiar porque no tenía ningún disfrute que me diera
energía para hacerlo.
Al final con quince años en el instituto exploté con un
sacerdote que era muy humano con los alumnos y delante
de él me derrumbé llorando sin poder articular palabra. El
me derivó a un amigo suyo psicoanalista y tuve una sesión
con él. Después de eso, se lo conté a mi madre y ella
explotó, yo creo que de impotencia, porque ya era
demasiado todo lo que le pasaba a ella en su vida, y me dijo:
”otra loca en la familia”. Yo entonces no sabía que mi abuela
se había suicidado por su enfermedad, ella me lo ocultó
hasta después de su muerte. Fue una hermana suya la que
me lo contó, por mi insistencia.
Siempre tuve muy claro las dos opciones que tenía en mi
vida, o enfermar o agarrarme a la vida y estar sana. Y yo
decidí, y luché por agarrarme a la vida y estar sana.
Agarrarme a lo que me hacía estar en contacto con los
demás y alejarme de alucinaciones que tenía y que si las
atendía, yo me daba cuenta que cada vez me sumergía más
en ellas y me iban a llevar a la enfermedad. Siempre me
agarré a lo que me hacía sentir bien, y hui de lo que me
producía malestar.
Hoy me doy cuenta que aquellas alucinaciones, no eran más
que experiencias cumbres, pero que mi psiquismo no estaba
preparado para aquello, y que no tenía a nadie en mi entorno
que me pudiera sostener en lo que yo experimentaba.
A veces el límite entre la salud y la enfermedad está un
poco desdibujado. Una misma experiencia puede
considerarse como una experiencia cumbre de las que habla
Maslow, si la persona tiene suficiente estructura para
sostenerla, o un brote psicótico si la persona no tiene
estructura para sostener la experiencia, y la persona se
siente desbordada por lo que le está pasando y no tiene a
nadie en la que ella confíe que la pueda contener
suficientemente.
Yo recuerdo una experiencia que tuve de disolución, de
disolverme en el aire, que me sucedió cuando me separé de
mi hermana del alma. Ahí estaba muy débil psíquicamente,
porque era soltar el apoyo que yo sentía que ella me daba,
y apoyarme en mis propios pies, y lo viví con mucho miedo y
angustia porque creía que me iba a volver loca y la sensación
era de disolución, de poco peso. Me ayudó a superarlo los
cuentos de Oshu. Abrí el libro de cuentos, buscando una
solución a lo que me pasaba, y el cuento que me salió fue:
”Cuando una puerta se cierra otra se abre” y la repetición
constante de esta frase me ayudo a sostenerme hasta que
me sentí más fuerte, apoyándome en mis propios pies. En
cambio, posteriormente, volví a vivir esta experiencia de
disolución en el Movimiento Auténtico. Ahí fue una
bendición, ya que mi psiquismo estaba preparado, yo me
sentía fuerte y pude permitirme el disolverme. También
tuve una experiencia de entrega a la locura en un taller con
Robert Hall, en el contexto de los SATS de Naranjo, ahí
sentí internamente en un trabajo, que venía un tsunami que
me llevaba, y me entregué. La experiencia fue maravillosa,
me sentí totalmente encarnada, viva y llena de energía.
¿QUÉ FUE LO QUE ME HIZO ABRIRME AL MUNDO...?
El hecho de que cuando quise contactar de nuevo por
teléfono con el psicoanalista, al que me había derivado el
sacerdote de mi instituto, era imposible, así que me dije a
mí misma: “yo puedo sola”, y ahí me volví contrafóbica. La
Contrafobia consiste en tener miedo a algo y hacer ese algo
como si fuera tu especialidad. Por ejemplo, alguien tiene
miedo a las alturas y es el primero que se tira de un
acantilado.
En aquella época yo tenía mucho miedo a la vida y a mis
iguales; porque en esa época me di cuenta que mi vida era
muy diferente a la de la gente que me rodeaba y me daba
vergüenza tener un padre alcohólico y vivir en la casa de
mis abuelos, que era una casa muy antigua, hecha con
materiales de derribo, donde no teníamos cuarto de baño
sólo un váter al final del patio y un lavabo en otra
habitación, en el patio, sin agua corriente y sin tubería de
desagüe. Ninguno de mis amigos estaban trabajando con 14
años, y yo desde el interior de la tienda veía a la gente de
mi edad reunida en la calle y yo en la tienda. No había
crecido con nadie que me diera la confianza que yo
necesitaba para creer en mí misma. Así que me volví
contrafóbica, y me dediqué a hacer todo lo que me daba
miedo.
Iba a las fiestas que organizaban mis iguales aunque tenía
un miedo increíble y estaba rígida como un palo, sudando
como una fuente. Me decía a mí misma, aunque te
conviertas en un charco de agua te vas a quedar aquí.
Porque, inconscientemente, creía que la única manera de
superar lo que me pasaba era pasar mil veces por el mismo
camino y ahí iba a aprender a no tener miedo. Todo esto lo
hacía intuitivamente. Me decía a mí misma: ”aunque estés
rígida como una estatua de sal te quedas aquí, no te mueves.
Y aunque tartamudees cuando alguien te hable, acepta que
tartamudeas y sigue ahí, en contacto con el otro”. Sólo se
puede superar una dificultad atravesándola, aceptándola,
metafóricamente quemándote en ella.
Ahora que estoy escribiendo esto me doy cuenta qué yo
misma me transformé en mi asistente interior, como dice
Norberto Levy. Y ahora, ya de adulta, mi asistente interior
está todo el tiempo conmigo cuando lo necesito,
ayudándome a vivir. El asistente interior de cada uno es esa
parte nuestra que está iluminada. La primera vez que tuve
tanta conciencia de mi asistente interior fue en la
devolución que me hizo Erika Schäfer después de una
meditación, en la que yo le conté: “que alguien desde arriba
me quitaba como unos guantes de las manos y me decía: “tú
no necesitas esto, refiriéndose a la artrosis de las manos”.
Y Schäfer me dijo que ese alguien que estaba arriba, era
yo misma. Era la parte de mí que está iluminada.
Fui aprendiendo con la experiencia, que en la medida que yo
me atrevía a vivir, la vida me respondía con experiencias
muy gratificantes para mí. Con veinte pocos años me fui con
una amiga, que me invitó a ir con ella a Dinamarca, y para
mí fue como descubrir el paraíso. La libertad que había en
aquel país yo no la conocía hasta entonces y me sentí
tratada como una reina por los hombres daneses. Aquí en
España yo me sentía como un patito feo. Mi autoestima
subió como la espuma y mi maduración también.
Ese mismo año, también me fui sola a Austria con el
interrail a reunirme con otra amiga que ya estaba allí. Para
mí fue maravilloso, en el tren, poder hablar en francés que
era el único idioma que yo dominaba en esa época, con
jóvenes como yo, de diferentes países del mundo y
entendernos perfectamente.
En otra ocasión, en un viaje gratuito que nos dieron a los
maestros para promocionar Mallorca para los viajes fin de
curso de los colegios, me hice pasar por las relaciones
públicas del barco y fue maravillosa la experiencia de
hablar con todo el mundo, fue un juego en el que disfruté
mucho.
De esta manera la Contrafobia, me ayudó a vivir la vida y a
relacionarme con todo el mundo, con mucha naturalidad y
fluidamente.
LO QUE LA TERPAIA GESTALT HA SIGNIFICADO EN
MI VIDA...
Lo primero que quiero contaros es como llegué yo a la
Gestalt y lo que ha significado en mi vida. Cuando yo estaba
estudiando segundo de la carrera de psicología en el año
1983 (hace de eso 36 años), una compañera de mi curso, me
dijo si yo estaba interesada en un curso de terapia Gestalt
que iba a dar un terapeuta de Madrid, que se llamaba Victor
Sancha, y que era en aquel entonces psicólogo gestáltista
director de prisiones en Madrid. Yo le dije que sí, y ahí
empezó mi formación en terapia Gestalt.
¿Qué ha significado la terapia Gestalt en mi vida? Para mí
ha significado abrir puertas y ventanas y mostrarme
nuevos caminos que yo no había considerado hasta el
momento. Yo en aquel tiempo era profesora de primaria y
me abrí más tarde a trabajar en los equipos de orientación
educativa y, más tarde, a pedir excedencia en Educación y
dedicarme sólo al mundo de la terapia. Me encanta
aprender y hasta el día de hoy estoy aprendiendo, y me
moriré aprendiendo.
He aprendido mucho con la Gestalt y voy a compartir con
vosotros algunas de las cosas que ha aprendido con esta
terapia:
Me di cuenta, que cuando andaba iba golpeando el suelo y
comprendí que gastaba mucha energía tontamente, que me
hacía daño; que había otra manera de andar que era más
sutil y con la que disfrutaba más y me cansaba menos y que
de camino no gastaba tanto el calzado. ¿Te has dado
cuenta, de cómo andas tú?... Este darme cuenta continua en
estos momentos y en cada reunión a la que voy. Siempre
estoy muy atenta a cómo me siento; porque durante un
tiempo se dio en mi vida, que cada vez que estaba en una
reunión familiar o de amigos, como en casi todas las
reuniones, todos quieren que le prestes atención y llega un
momento en que con tanta estimulación empieza a dolerme
la cabeza y así aprendí a deshacerme de los dolores de
cabeza. Los dolores de cabeza tienen mucho que ver con la
cantidad de energía que tengo en mi cabeza y si estoy
obsesionada con una idea o con un problema, ahí se da una
concentración obsesiva y excesiva de energía que acaba
con dolor de cabeza por exceso de concentración. Si
queremos cuidarnos, tenemos que estar muy atentos a no
obsesionarnos con nada, porque la excesiva concentración
trae exceso de energía y el exceso de energía trae dolor
de cabeza.
¿Cómo liberarnos de forma sencilla del dolor de cabeza?
Lo primero es soltando el problema que nos angustia y una
forma de hacerlo es escribirlo. Cuando lo tengo escrito sé
que no se me va a olvidar y entonces puedo soltarlo, lo
suelto en el cuaderno o en una hoja y me olvido y después
poniendo mucha conciencia en todas las aberturas que
tenemos en la cabeza e imaginando como el exceso de
energía sale por cada una de estas aberturas: los orificios
de la nariz, la boca, los ojos, los oídos, la coronilla, cada una
de las células de nuestra piel, etc. También podemos darnos
un masaje suave con nuestras manos, yemas de los dedos,
etc. Soplar, hacer sonidos suaves, etc.
Otro día me di cuenta, que hacía lo mismo que había hecho
mi madre, que era tener una casa preciosa y no vivir en ella;
sino vivir en la casa de sus padres. Yo sólo iba a mi casa
para dormir, como mi madre y trabajaba todo el día como
mi madre. Cuando nacemos somos muy permeables al
ambiente en el que nos desarrollamos y sin darnos cuenta
empezamos a imitar todo lo que se da en él. Muchas veces,
la mayoría de las veces, esta imitación es inconsciente.
Sería algo así como: ”Yo pertenezco aquí, y por tanto, voy
a ser un fiel reflejo de lo que aquí se da, y al ser un fiel
reflejo los demás se dan cuenta y se sienten muy alagados,
y les hace gracia, o no les gusta y empiezan a alabarnos o a
machacarnos, con lo cual aprendemos inconscientemente
que lo que somos o hacemos es correcto o incorrecto, y
aquí según el Eneagrama, que es un sistema de clasificación
de la personalidad de hace más de 2000 años, transmitida
por los maestros Sufies y conocido en occidente
fundamentalmente por Claudio Naranjo que lo recibió del
boliviano Oscar Ichazo, cada rasgo de personalidad se
defiende como puede. Los unos se agarran a la ley para
obtener la seguridad que el ambiente no les da. Los dos se
inventan historias maravillosas para aislarse de la realidad
que no les gusta. Los tres tratan de hacerlo todo perfecto,
se afanan en la perfección. Los cuatro se rebelan con lo que
consideran que es injusto, y cuando se les da lo que
reclaman, no lo quieren, porque no se sienten merecedores
de ello y les da vergüenza, y cuando se le da a otro, vuelven
a protestar. En definitiva, ni comen, ni dejan comer. Los
cinco se aíslan. Los seis se ponen la vida difícil a sí mismos;
es como si le dijeran al verdugo: “no te preocupes ya me
encargo yo de joderme vivo”, se identifican con el agresor.
Los siete seducen al otro para que no se enfaden con ellos.
Los ocho se enfrentan al agresor y tratan de aniquilarlo y
los nueve se mimetizan con el otro y existen a través del
otro. Pero en realidad lo sano sería considerar que todos
somos energía del universo que se ha encarnado para
aprender cosas y que nuestros padres, no son en realidad
nuestros padres; sino personas elegidas para realizar esa
función en esta vida.
Nuestros verdaderos padres son la energía de la creación.
En realidad, todos venimos del vacío fértil, que es un lugar
donde no hay nada; pero existe la posibilidad de todo. Si
todos fuésemos capaces de abrirnos a esta verdad muchas
de los sufrimientos que aquejan a la humanidad
desaparecerían; ya que no existirían ni el apego, ni el miedo,
ni la envidia, y el concepto de muerte cambiaría por el de
transformación, etc.
En realidad, todos estamos contenidos dentro de la bóveda
celeste, es como si la bóveda celeste fuese un gran útero
que nos contiene a todos; pero el ser humano necesita
sentir esta contención de forma más cercana y por eso
existe el útero femenino, los abrazos de nuestras personas
queridas; para sentirlos piel con piel, y esto es muy
gratificante para nosotros.
En un momento determinado, una compañera, me hizo ver
que yo me preocupaba por el bienestar de mi tía, y que la
llamaba por teléfono para quedarme tranquila yo, y no sólo
porque mi tía me había pedido que la llamara.
Con mi pareja, me di cuenta, que si lo presionaba no
conseguiría nada de él, porque él se encerraba
metafóricamente en el último rincón de la concha del
caracol y ahí no se podía conseguir el contacto, que era lo
que yo buscaba. Que la mejor forma para conseguir la
colaboración de alguien, es decir lo que queremos decir, y
unir a esto algo agradable. Por ejemplo:” hay que quitar el
lavavajillas; pero antes vamos a tomarnos un cafetito, o
vamos al cine, o dar un paseo, etc”; de esta manera, la
persona no se siente presionada y además hay algo
agradable al lado. Sabemos, por la física, que toda presión
genera otra igual y de sentido contrario. Por tanto, es inútil
presionar a alguien para obtener algo de ella; entre otras
cosas porque en la presión nosotros también nos tensamos
y creamos malestar dentro de nosotros mismos. Es mucho
mejor hacer que se sienta bien con nosotros y desde ahí
hay una mayor predisposición para un contacto gratificante
por ambas partes.
Me di cuenta, qué si yo quería conseguir algo, tenía que
poner toda mi energía en aquello que yo quería conseguir y
tenía que quitar de mi mente todos los obstáculos que mi
mente me ponía por el camino y para esto, yo tenía que
estar muy disciplinada, atenta y consciente de lo que hacía
en cada momento.
Todo en la vida tiende al equilibrio, que sería como tender
al origen de donde venimos. Salimos del origen y tenemos
la tendencia a volver al origen. En el origen hay equilibrio,
no hay nada; por tanto, hay equilibrio. En el momento que
se crea algo, este acto de creación es un desequilibrio y la
vida tenderá a buscar el equilibrio, y por lo tanto
tenderemos a deshacer lo realizado o la vida se encargará
en deshacerlo. Por un lado se construye y por otro lado se
destruye, para estar siempre en equilibrio, que es la
tendencia natural de la vida.
Aprendí que las palabras eran como un medicamento, que
una palabra me podía hacer sentir magníficamente o que
me podía poner de mal humor, o triste, o desamparada, o
toda la gama de experiencias desagradables y dolorosas
que existen, o toda la gama de experiencias maravillosas y
agradables que existen. Cuando yo imagino una palabra, ya
sólo con la imaginación, mi cuerpo se pone en consonancia
con esa palabra, y si la palabra es agradable, todo mi cuerpo
se predispone con lo agradable. Al contrario, cuando pienso
algo desagradable, o doloroso, o conflictivo, mi cuerpo se
pone en consonancia con esos sentimientos. Entonces lo
ideal es ser muy conscientes de lo que hacemos y pensamos
en cada momento, porque si yo quiero sentirme bien, tendré
que ponerme en resonancia con ese sentimiento de estar
bien, rodearme de todo lo que me hace sentir bien, y
alejarme de lo desagradable o doloroso.
Cuando yo fundé JERA, era un momento dificilísimo en mi
vida:” me había separado de mi amiga del alma, con la que
fundé el primer centro de terapia Gestalt de Sevilla, que
se llamaba Berkana, que es también el nombre de una runa,
como Jera. Acababa de perder mi bebé en el cuarto mes
de embarazo, era un niño, mi madre estaba con leucemia y
el contratista que me estaba construyendo el nuevo centro,
trataba de estafarme, porque estaba lleno de acreedores
y no hacía más que pedirme dinero. Ya le había pagado casi
todo y la obra estaba casi al inicio. En ese momento decidí
que estaba harta de miserias y desgracias y que mi escuela
iba a tener un nombre que significara la polaridad de lo que
yo estaba pasando y encontré en las Runas a JERA, que
como dije en otro momento significa abundancia, cosecha,
tiempo de recolección. Las Runas las conocí cuando fui a
Chile, en 1990, a trabajar con Adriana Schnake. Las
encontré en el polo sur, cuando su origen es el polo norte.
En el ambiente donde yo me crie, había una absoluta
austeridad. Mi abuelo era un uno de carácter y los unos son
uno de los números más austeros del Eneagrama. Mi abuelo
era muy admirado en el pueblo y él admiraba la cultura.
Durante mucho tiempo, yo me pregunté de dónde había
sacado yo la fuerza para estudiar y a quién imitaba yo en
mi familia y obtuve la respuesta dejándome sentir. Yo,
como todos los niños, era muy observadora y asimilaba por
ósmosis, como todos los niños, lo que había en el ambiente
donde yo me desarrollaba, y la cosa era que mi abuelo era
admirado en el pueblo y a su vez, mi abuelo admiraba la
cultura, entonces yo quería estar allí donde mi abuelo
miraba, en la cultura y de ahí saqué la fuerza para estudiar,
en un ambiente donde nadie estudiaba y donde mi madre
había pensado para mí el destino de tendera. Las
dificultades para estudiar eran muchas, yo vivía con mis
abuelos, no tenía un lugar para estudiar y mi abuelo era un
poco sordo y estaba todo el día escuchando la radio a todo
volumen. Recuerdo estudiar muchas veces en el patio,
lloviendo y mojándome y con frio. O cuando tenía trece
años, y ya trabajaba en la tienda con mi madre, estudiar
sentada en la tapadera del wáter, cuando no había gente en
la tienda que atender, con un calentador en los pies.
Siempre aprendí a mirar hacia adelante, mirar al objetivo
donde yo quería llegar y no mirar a las dificultades y
obstáculos que había que superar, o sortear, o lidiar y así
continúo hasta el día de hoy. Siempre mirando el objetivo,
las dificultades se van cayendo por el camino. Además
desde que aprendí con Claudio Naranjo, sus enseñanzas de
los tres amores, me lo aplico con total conciencia.
LA TERPAIA GESTALT ES CIENCIA APLICADA A LA
VIDA...
La terapia Gestalt es vida, vida desplegándose y
transformándose. De alguna manera, toda la información
que recibimos y las experiencias que vamos
experimentando en la vida nos van moldeando, y esa
información recibida y experiencias vividas pueden
ayudarnos a ampliarnos, a crecer, a desarrollarnos, a
expandirnos, a estar rebosantes de energía de vida, o
pueden llenarnos de miedo y paralizarnos, o por lo menos
dificultar nuestro estar en el mundo, de tal forma que no
nos sintamos libres y abiertos para vivir el día a día.
A veces el miedo nos hace agarrarnos a ideas que nos
perjudican y que nos quitan libertad. Las religiones nos
encadenan con sus dogmas. Sus dogmas son como si
tuviésemos el cuerpo metido en una coraza, tuviéramos que
andar por el mundo con esa coraza y experimentar la vida
con esa coraza.
La terapia Gestalt utiliza los principios de la física y de la
química en su trabajo con las personas, por ejemplo, les
enseña a las personas que:
La energía no se crea, ni se destruye, sólo se transforma.
Cuando digo esto quiero decir que nosotros somos
energía, y como tal, no existe la muerte, sólo la
transformación. La energía de la vida siempre está en
movimiento. La vida es movimiento y transformación. Si
aceptamos esto, podremos fluir con la vida sin dificultades.
La muerte es transformación. ¿En qué nos transformamos?
En energía, en consciencia.
Toda acción genera otra igual y de sentido contrario. Esta
ley física se aplica en todas las relaciones. Si yo quiero que
alguien haga algo, lo mejor es no presionar, porque si
presiono, genero una fuerza igual y de sentido contrario.
Lo mejor es decirlo y luego pasar a otra cosa. La palabra
tiene mucho poder, puede ser sanadora o crear
enfermedad.
Toda partícula en movimiento lleva asociada una onda,
que es la onda de Broglie. Todo lo que hago genera una onda
que afecta a las personas que están más cerca de mí, y si
lo que hago es bueno, beneficioso, es como si rodeara a la
otra persona con un manto de bondad, amor y bienestar; y
si lo que hago perjudica, es como si rodeara a la otra
persona con un manto de espinos.
El principio de los vasos comunicantes. Si se ponen en
contacto dos disoluciones de distinta concentración,
pasará líquido de una a otra hasta que ambas
concentraciones se igualen. Con esto quiero decir que la
salud mental del terapeuta afecta positivamente a la
persona que viene a trabajar con él. Un terapeuta sano
es como la vida que fluye e inunda a todos con su
abundancia. Ya Maslow decía esto: “si una persona no puede
elevar su voz, pero hay otra que si puede, la primera
también podrá hacerlo”. Si el terapeuta está vivo y sano
contagia de vida y salud al paciente, claro está, si el
paciente quiere contagiarse. Se contagia tanto la salud,
como la enfermedad.
La refiexión y la refracción de la luz. La reflexión de
la luz consiste en el cambio de dirección de una onda al
entrar en contacto con la superficie que separa dos medios
diferentes, regresando al medio dónde se originó. Esto es
lo que hace un ser humano que se cierra a escuchar lo que
otro le dice. La refracción de la luz deforma los objetos y
esto es lo que debe pasar con el amor humano. Toda la
creación es fruto del amor, a nivel de almas hay un
profundo amor entre todos; esto lo aprendí en el trabajo
de constelaciones y Regresiones con Erika Schäfer, pero
cuando nos encarnamos en la tierra ese profundo amor se
encuentra como enmascarado y deformado y nos hacemos
daño unos a los otros.
La resiliencia. Es la capacidad que tienen los metales
de recobrar su aspecto original después de sufrir un
deterioro; este término ha pasado al campo de la psicología
y se refiere a la capacidad que tiene una persona de
sobreponerse a un estímulo adverso, de recuperarse
después de un golpe duro de la vida. La capacidad de
resiliencia está directamente ligada al amor recibido. Esto
quiere decir que si una persona gasta tiempo contigo para
consolarte, por no tener lo que tú quieres en el momento o
por el daño recibido, esto es amor y se va a convertir en
una capacidad tuya para consolarte a ti misma y a las
personas con las que te relaciones. El tiempo que te
dedicaron se convierte en resiliencia, es decir, se
convierte en amortiguador de los golpes que vas a recibir
en el futuro, o en capacidad de contener a otros que han
recibido daños. Etc.
¿CÓMO TRATAR EL SUFRIMIENTO...?
El sufrimiento se trata cambiando nuestra mirada del
mundo. Todos venimos de la unidad, del vacío fértil, que
llamamos en Gestalt. De esa unidad se despliegan las
polaridades. Vivimos en el mundo de la polaridad, ahora es
de día dentro de un rato será de noche, inspiramos y
expiramos, ahora estamos vivos y dentro de un tiempo
estaremos muertos. Todo es polar en este mundo; esto
quiere decir, que unas veces nos sentimos profundamente
felices y otras profundamente desgraciados, y en ambas
podríamos intentar no tomarnos las cosas tan en serio, ni
identificarnos tanto con ellas, porque ambas partes de la
polaridad nos traen sufrimiento, la primera cuando se va y
la segunda cuando llega.
El sufrimiento le llega al ser humano porque no acepta las
cosas como son, si las aceptara no habría sufrimiento.
Habría dolor porque cuando nos hacen daño tanto
físicamente como psicológicamente nos duele; pero una vez
sentido ese dolor se pasa a otra cosa. En cambio, si nos
agarramos al dolor, se transforma en sufrimiento y esto es
patológico. Aquí habría que preguntarse qué es lo que está
evitando esta persona que se agarra al dolor, o para que le
está sirviendo este agarrarse al dolor. Muchas veces uno
se agarra al dolor para obtener la atención y el cariño de
los demás o para no ocuparse de su vida; mientras está
entretenido, tiene la excusa perfecta para no meter el
diente a su vida.
En la vida pasan muchas cosas que nos duelen, nos hacen
sufrir o nos cabrean, y ante estas cosas tendríamos que
preguntarnos que tenemos que aprender con todo esto. A
lo mejor tenemos que aprender que este es el mundo de la
polaridad y que tenemos que aceptar que, además de cosas
maravillosas que nos pasan, también hay cosas terribles y
que este es el mundo en el que vivimos. Otra cosa que nos
trae sufrimiento es el identificarnos con lo que hacemos o
con lo que nos ocurre. Si no te identificas con las cosas que
haces o te ocurren, sino que las vives como algo que ha
creado el universo para ti. Esto trae más ligereza a nuestra
vida. Y cualquier experiencia que vivimos la podemos vivir
como una oportunidad de aprendizaje, de probar vivencias.
En la vida tendríamos que preguntarnos en cada situación:
“¿qué tengo que aprender con lo que está pasando?”. Todo
lo que sucede en la vida, transcurre dentro del útero del
universo. Lo que pasa es que este útero es tan sutil, que a
veces no nos damos cuenta de que estemos contenidos en
él. Si pudiésemos vivenciar que en todo momento somos
cuidados por este útero universal, que todos nosotros
somos hijos del universo, y que el universo en todo momento
nos cuida, incluso cuando estamos siendo agredidos, que
esa agresión que experimentamos es una experiencia que
estamos haciendo. El tener esta visión nos despega un
poquito o un mucho del dolor que sentimos y de las
preguntas que a veces nos hacemos de por qué a mí, que he
hecho yo para merecer esto y nos aleja de la culpa y del
odio al otro que me inflige este castigo. El otro tiene que
hacer una experiencia y yo otra diferente.
Cuando llegamos al mundo, llegamos al útero de nuestra
madre y allí permanecemos más o menos nueve meses,
hasta que llega el momento de nuestro nacimiento. En el
útero de nuestra madre estamos en el paraíso,
normalmente, estamos calentitos, alimentados y
totalmente contenidos, cuando estiramos un brazo allí
están las paredes del útero para contenernos, cuando
movemos una pierna o damos una patada, allí están las
paredes del útero para contenernos, cuando movemos la
cabeza lo mismo y todo es elástico no nos hacemos daño,
experimentamos sin hacernos daño.
Cuando nacemos, ahí empezamos a experimentar el dolor,
la presión, la incomodidad, la exigencia, el castigo, etc;
haciéndonos daño a veces cuando nos golpeamos, y es que
pasamos de estar en un medio acuoso y elástico (útero
materno), donde todo está amortiguado a un medio
gaseoso, el gas es más sutil y nuestro cuerpo físico tiene
consistencia. Hay que decir que en este medio gaseoso,
también estamos contenidos; pero la contención es más
sutil y casi no nos damos cuenta.
El universo está en constante expansión y crecimiento y
nosotros también, como parte de él que somos. Desde que
nacemos estamos aprendiendo hasta que nos morimos.
La terapia Gestalt trabaja con el dolor que tienen las
personas y con su sufrimiento, enseñándoles que el dolor
forma parte de la vida y hay que aceptarlo y que el
sufrimiento es agarrarse al dolor para conseguir algo o
para evitar algo.
¿CÓMO SE ASUME EL DOLOR....?
El dolor por la pérdida de una persona querida se asume
aceptando esa pérdida. ¿Cómo se acepta la pérdida?
Asumiendo la realidad de la vida. La vida es un regalo que
recibimos y que no sabemos cuánto tiempo va a durar. Por
tanto, una manera de asumir la pérdida es siendo muy
consciente de que esta puede llegar en cualquier momento
y por tanto cada instante que vivimos con esa persona
querida es un deleite que hay que vivir, si yo vivo todo lo
que quiero vivir, cuando ella se vaya, me va a doler; pero yo
tengo dentro de mí todas las vivencias consumadas y por
tanto me siento enriquecida con todo lo experimentado.
Mientras existía yo disfruté de su presencia y la acompañé
en sus momentos maravillosos y en sus momentos difíciles
y problemáticos. Y ahora que no está saboreo lo vivido y me
abro a lo nuevo que me trae la vida, no perdiendo nunca de
vista que todo en este planeta es polar y por tanto una
buena manera de vivir la vida es estando presente en todo
lo que sucede y consciente de todo lo que sucede. Cada
momento de mi vida lo saboreo, sé que ese momento se va
a acabar y justo por eso lo disfruto más, porque es único,
irrepetible y su vivencia me enriquece y me transforma.
La aceptación de todo lo que pasa trae paz, calma,
serenidad y sosiego. Fluimos con la vida en un continuo
movimiento que no tiene fin.
En estos días se ha retransmitido en las noticias de la
televisión, el caso de un niño sudamericano de 10 años,
llorando abandonado en el desierto por las personas con las
que iba y encontrado por un guarda estadounidense que
custodiaba la frontera. Mi corazón se abre para recibirlo y
darle la compañía y el consuelo que necesita. Al verlo me
conecta con mi propia niña interior, cuando me he sentido
abandonada, traicionada, engañada y no consolada en mi
dolor. Espero que mi abrazo le llegue en los brazos de la
persona o personas que se encuentre cerca de él. ¿Cómo
asumirá este niño su dolor cuando sea un adulto? Tomando
a su propio niño interior entre sus brazos y consolándolo
con todas las palabras, los gestos, movimientos y todo lo
que necesite ese niño para sanarse. Si confiamos en que
todo lo que tiene que suceder en este mundo, es lo que
tiene que suceder y nos entregamos a la experiencia,
sabiendo que esa experiencia forma parte de lo que yo
necesito vivir en este momento. Esta entrega lo hace todo
más fácil, sería como decir: ”sí, acepto lo que la vida me
trae en estos momentos, aunque sea difícil, doloroso o
desagradable”. Esta entrega me hace ser uno con la
experiencia y cuando no hay dos sino sólo uno, entonces se
da lo que se tiene que dar, que es el fluir de la vida.
En el trabajo de Regresiones, que hice con Erika Schäfer,
en Alemania, cuando una persona hacía una regresión hasta
un momento donde era traicionada y asesinada por alguien,
lo último que se hacía en el trabajo para ver si estaba todo
resuelto era: “tener un encuentro a nivel de alma con el
perpetrador cara a cara y ver que sentimientos tenía la
persona que estaba trabajando hacia él”, si estaba
tranquila y asumía que no había ningún rencor hacia el
perpetrador, el trabajo estaba finalizado. Lo que se siente
si el trabajo está resuelto es que cada uno tuvo que hacer
esta experiencia, para aprender lo que fuera y en el fondo
se siente un profundo amor por la persona. Es como si todos
estuviéramos conectados por un profundo amor, pero al
encarnarnos en la Tierra, ese pro- fundo amor se
distorsiona como se distorsiona un palo recto cuando se
mete en agua, que parece que está torcido. Cuando los
seres humanos seamos conscientes del profundo amor que
nos une, porque todos somos lo mismo, la misma energía
encarnada en infinitas posibilidades, todas diferentes,
nuestro comporta- miento entre nosotros cambiará.
¿CÓMO CONSIGUE UN TERAPEUTA GESTÁLTICO QUE
UNA PERSONA SE SANE?...
Sólo lo podemos conseguir si la persona quiere, si no quiere
no podemos hacer nada. Si la persona quiere, le enseñamos
con el darse cuenta a que tome conciencia de lo que no
funciona bien en su vida, le enseñamos a que viva en el
presente, que esté presente en su vida y que la saboree y
la disfrute, y que aprenda a responder por lo que hace o no
hace.
Una persona adulta que se hace cargo de sí misma, de su
bienestar, se transforma en un manantial de abundancia, y
cuando eres un manantial de abundancia todo el mundo
quiere beber de ti, del manantial que eres.
La vida es un pulsar, es una pulsación: ”contracción,
expansión”, esto es la salud. Cada uno de nuestros órganos
participa de esta pulsación, es un fluir, y cuando este fluir
se para nos enfermamos. Si nos fijamos en este pulsar
existe también la polaridad:” contracción y expansión” son
dos fenómenos polares. Todo en esta vida es polar, donde
no existe la polaridad es en el ORIGEN, en el VACIO
FERTIL; de ahí es de donde sale todo lo que existe, y donde
supuestamente volvemos.
Todos los seres humanos estamos enfermos de amor, todos
los seres humanos necesitábamos sentirnos queridos de
una forma que no hemos sentido y por eso todos estamos
buscando ese amor que nos falta. Pero ese amor que nos
falta está en nosotros, no está en ningún otro lado; pero
nosotros no lo sabemos y seguimos buscando donde no está,
en lugar de buscarlo donde está que es dentro de nosotros
mismos. Primero lo buscamos como ya he mencionado
anteriormente en nuestros padres, en nuestros hermanos,
en nuestros amigos, en nuestra pareja, en nuestros hijos y
en todas las personas importantes para nosotros que
encontramos en nuestro camino, en nuestros médicos, en
los hospitales, etc.
La única persona que sabe exactamente lo que necesita soy
yo misma, cada uno de nosotros sabe exactamente que le
satisface, lo que le nutre, lo que le tranquiliza y lo que no.
Pero en lugar de darnos exactamente lo que necesitamos,
vamos buscándolo fuera de nosotros, y a veces, nos
comportamos como bebés y le exigimos a los demás que nos
den lo que quizás ellos no pueden darnos; porque ellos están
como nosotros. Muchas veces, por no decir la mayoría de
las veces, no somos conscientes de nuestra hambre y
mientras no seamos conscientes, somos como agujeros sin
fondo que todo lo que entra dentro de ellos desaparece;
que todo el amor que nos dan los demás, cae en un saco sin
fondo.
Hasta que no tengamos conciencia de nuestra hambre de
amor, no podremos poner fondo al agujero que tenemos;
para que lo que nos den se quede dentro de nosotros y nos
podamos nutrir de lo que nos dan. Todos nosotros somos
seres sociales, por tanto, necesitamos de los demás, y para
sentirnos satisfechos con lo que los demás nos dan,
tenemos que ser conscientes de nuestra hambre de amor y
de que esta hambre sólo la podemos saciar con nosotros
mismos, y que cuando hagamos esto, todo lo que nos den los
demás lo tomaremos como un regalo y lo agradeceremos.
Sólo nos sentiremos satisfechos cuando nos cojamos a
nosotros mismos con nuestras manos y nos demos lo que
necesitamos. Una vez que hagamos esto, vamos a poder
apreciar lo que nos dan los demás y vamos a poder
agradecerlo; porque nadie tiene la obligación de darnos
nada; por tanto, lo que nos den será un regalo y nosotros
podremos agradecerlo cuando seamos conscientes de que
ellos no tienen ninguna obligación.
LA PRESENCIA DEL TERAPEUTA ...
En Gestalt, es muy importante la PRESENCIA, ¿qué es la
presencia? como ya he explicado anteriormente, la
presencia es la capacidad que tiene una persona de estar al
100% disponible, consigo misma y con los demás, para darse
cuenta de lo que va sucediendo momento a momento, tanto
en su nivel interno, de lo que va sucediendo de su piel para
adentro, sensaciones, emociones, presentimientos,
molestias, picores, dolores, pensamientos, remordimientos,
etc; como a nivel externo con todo lo que va sucediendo a
su alrededor.
Esta presencia metafóricamente es como un útero que
contiene todo lo que se da en un momento determinado. Por
ejemplo, yo estoy aquí escribiendo y mi presencia con lo que
hago es total, entonces yo aquí y ahora soy como un útero
que me contiene a mí y contiene todo lo que hago, y cuando
estoy presente en una conferencia, miro a la gente y veo si
están interesadas en lo que estoy diciendo, o si están
aburridos, o dormidos, o cansados, o bostezando, o con los
ojos cerrados, etc.
Cuando un terapeuta está presente con un paciente o
cliente es como una llamada a que la otra persona también
esté presente, con lo que le sucede, y a que confíe en el
proceso que se está dando, y así poco a poco, se van
desenmarañando las dificultades y problemas que aquejan
a la persona y en su lugar aparece una paz interior, en la
que ella puede descansar.
Cuando un ser humano se siente visto y siente que el
terapeuta está presente para él, es como si esto le
permitiera dejarse ser y estar totalmente. Y al sentirse
visto, se siente completo, se siente a gusto, se siente
cuidado, se siente tenido en cuenta, se siente amado tal
como es. Esto puede ser algo muy sutil, pero que el
organismo de la persona lo capta.
En las sesiones de terapia, la persona que se siente
totalmente escuchada, vista y tenida en cuenta, se relaja,
y lo que quiere fluir, fluye, y lo que necesita ser visto y
trabajado, se ve y se trabaja, y entonces ella descansa y
se siente en paz.
A través del amor, del respeto y de la confianza que el
terapeuta pone en las potencialidades de la persona, esta
empieza a amarse, a respetarse y a confiar en sí misma, y
así empieza a construir una vida nueva llena de afecto, de
atención y de seguridad.
Los seres humanos estamos buscando siempre esa paz de
la que venimos y la cual anhelamos continua y
profundamente, y cuando lo conseguimos, descansamos.
Esa paz es también un útero, que nos contiene y cuida.
En todo este proceso de crecimiento que hace la persona
durante su andadura terapéutica, ella va ganando en
conciencia, en presencia y en responsabilidad, y su vida se
va haciendo día a día más fácil, más bonita y llena de
satisfacción y paz, y cuando vienen las dificultades, ella
tiene consistencia, estructura, más fuerza y entereza para
afrontarlas y para entregarse a ellas.
Cuando el terapeuta está presente con el paciente, y lo
escucha, y este se siente escuchado, ahí se establece un
vínculo de conexión entre ambas, y por este vínculo puede
drenarse la enfermedad, porque el vínculo le permite al
paciente soltar sin miedo lo que no le sirve y explorar
comportamientos nuevos que le den salud. El vínculo es
como un cordón umbilical que lo nutre y le da fuerza para
acometer su vida, es como la guía de un incipiente árbol que
le da consistencia. El terapeuta sabe lo que le pasa a la
persona, porque él ya ha pasado por ahí y por eso, puede
acompañarla a que tome conciencia de lo que le ayuda y de
lo que le dificulta en su vida diaria. El profesional ayuda al
cliente a poner orden y limpieza en su vida. El clínico o
sanitario le enseña al paciente, como ya he comentado
anteriormente, desde los tres amores, el amor
incondicional de la madre, el amor condicional del padre y
el amor del niño que es el principio del placer y lo hace
desde su hacer, en la relación con él. Por ejemplo, en un
momento de enfermedad física, ansiedad, ataque de
pánico, etc, el terapeuta calma, (amor incondicional), y
también pone límite a los pensamientos locos de la persona
(amor condicional) y al mismo tiempo trata de hacerlo con
humor, de forma que tanto él como paciente disfruten en
el proceso (amor del niño, principio del placer).
Si mi presencia es completa, sostiene todo lo que se está
dando aquí y ahora, y cuando una persona siente que el
terapeuta está con ella, y está disponible para ella al 100%,
la siente metafórica- mente como alguien que está ante ella
con los brazos abiertos para acogerla y que la contiene
como un útero, y este sentir es como un bálsamo que sana
las heridas del ser.
El hecho de expresar una dificultad, al clínico o sanitario
que está disponible para ti, hace que esa dificultad
aminore, se reduzca, es cómo si tú llevas un peso solo, y al
compartirlo, la otra persona te ayudara a sostenerlo, y así
tú te liberas de la mitad de la carga, hasta que al trabajarlo
completamente, sueltas toda la carga y te liberas por
completo. Por el principio de los vasos comunicantes, el
cliente se contagia de la presencia del terapeuta y de su
acogida y se siente liberado de su dolor; porque los
humanos nos contagiamos unos de otros, esta es nuestra
humanidad, la capacidad de contagiarnos, de imitar. Y esta
capacidad nos hace evolucionar y aprender más
rápidamente cada vez.
Al final del camino, nos damos cuenta de que siempre hemos
estado contenidos en el útero del universo, aunque no
éramos consciente de ello y que dentro de este útero
seguiremos haciendo transformaciones.
LA TERAPIA DEL TERAPEUTA.....
La terapia del terapeuta es la supervisión y, para mí, la
supervisión más efectiva es la grupal, porque el grupo es
como un espejo, donde nos vemos reflejados, y cada
persona que compone el grupo es una riqueza más que se
añade a la experiencia. Cada trabajo supervisado enriquece
a todos y si hay más personas, hay más trabajos para
supervisar y para que se enriquezcan cada uno de los
miembros del grupo.
Normalmente en la supervisión aparecen aspectos del
terapeuta que no están suficientemente desarrollados o
nada desarrollados. Cuando un terapeuta tiene que crecer
en un determinado aspecto de su vida, le vienen a consulta
pacientes que le traen una y otra vez el mismo tema. Por
ejemplo, si un terapeuta tiene dificultades con poner
límites, le van a venir a sesión pacientes que siempre le
sacan temas nuevos en el último minuto, para que él aprenda
a decirle al cliente: ”estamos en la hora, ese tema lo
trataremos en la próxima sesión”. O si el terapeuta tiene
problemas en pedir su minuta, le van a venir pacientes que
se olvidan de pagar, y él tendrá que aprender a decirle: “la
sesión son tantos euros”.
El terapeuta va a seguir aprendiendo a lo largo de su vida,
esto lo debe de tener muy claro una persona que se dedica
a esta profesión, siempre tienes que estar reciclándote y
creando cosas nuevas para solucionar las dificultades que
se te presentan en el día a día. Y lo que me sorprende, y
por otro lado me gusta, aunque no lo digo, es que las
dificultades y problemas que me aparecen siempre en el día
a día son diferentes, siempre tengo que estar buscando
soluciones nuevas.
Yo recomiendo a los terapeutas que se formen en el Enea-
grama, ya que es una herramienta muy útil para facilitar el
trabajo con los clientes o pacientes. Cada rasgo de
personalidad tiene, por así decirlo, caminos comunes por los
que discurre su vida y sus dificultades en ella, así que,
cuando un terapeuta conoce esta herramienta tiene parte
del camino terapéutico hecho.
Lo que se aprende forma parte del arsenal terapéutico del
profesional, lo enriquece y lo hace madurar como persona y
profesional. Cuando yo aprendo una habilidad y la tengo
totalmente asimilada, ya forma parte de mi ser, y al formar
parte de mí puedo transmitirla fácilmente a las personas
que la quieran aprender, y si hay una persona que tiene
dificultades en asimilarla, yo, que ya la tengo integrada,
puedo buscar otras formas de transmitirla para que la otra
persona la asimile. Cuando tengo algo claro, esta claridad la
puedo transmitir, porque forma parte de mi, y al formar
parte de mí puedo buscar maneras diferentes de
explicarla, o diseñar experimentos para vivenciarla o
experimentarla. Todo el proceso que yo he tenido que
atravesar para aprender algo, la persona a la que yo le
transmita eso, ya no lo tiene que recorrer con todas sus
dificultades y sus entresijos; porque lo aprendido me
transforma y me enriquece y esa transformación y
aprendizaje, ya lo puedo transmitir yo condensado,
depurado; lo cual hace más fácil el aprendizaje para las
generaciones futuras.
Cada cosa aprendida me transforma y al mismo tiempo
amplía mi área potencial de aprendizaje. Así vamos
evolucionando y cambiando en un baile de formas infinitas.
Para mí, la profesión de terapeuta me encanta, porque
disfruto descubriendo cosas nuevas cada día. Es una
profesión en la que no cabe el aburrimiento, porque todo lo
que sucede cada día es nuevo. Y desde mi sentir es un
verdadero goce ver el proceso de transformación de las
personas. Ver como llegan desvitalizadas y envejecidas, y
se van rebosantes de energía y rejuvenecidas. Aquí se
cumple lo que decía Perls: que la gestalt transforma
personas de cartón piedra en personas de verdad.
EL CONTAGIO AMBIENTAL...
Como ya he mencionado anteriormente, el principio de la
física de los vasos comunicantes está muy presente en el
trabajo terapéutico. Si una persona está en contacto con
cosas buenas, bonitas y sanadoras, estas cosas van a
formar parte de ella. Cada cosa que existe en el mundo
vibra con una determinada frecuencia y estas frecuencias
envuelven a las personas que están cerca de ellas o
trabajando con ellas. Si queremos estar sanos, llenos de
energía, espléndidos y en la plenitud de la persona que
somos, debemos cuidar nuestro entorno y las personas con
las que nos relacionamos.
Muchas veces cuando estamos en una reunión no nos damos
cuenta de lo que está aconteciendo en ella; pero luego
cuando salimos, tomamos conciencia de que no nos sentimos
bien, que nos sentimos cansados, o agobiados, o tensos, o
con dolor de cabeza, o sucios. Y si nos concentramos en lo
que ha pasado en la reunión, nos damos cuenta de lo que ha
sucedido realmente allí, y que mientras estábamos allí no
habíamos sido conscientes.
Igualmente, a veces salgo de una reunión, y me doy cuenta
de que estoy llena de energía, de vitalidad, de ganas de vivir
y hacer cosas, de ideas creativas y al mismo tiempo me
siento ligera, sin cargas, sin preocupaciones, libre. Y me
pregunto, ¿qué ha pasado? Si me detengo suficientemente
en lo que ha pasado, me doy cuenta de ello, de qué es lo que
ha pasado.
Así se sienten nuestros pacientes-clientes cuando salen de
terapia, se sienten aliviados, como si hubieran dejado
carga, un lastre en la consulta. Se sienten con energía,
llenos de vida, como si se hubiesen dado un baño en el
manantial de la vida y ese baño les hubiera liberado de todo
lo que no es importante para ellos, y les hubiera puesto por
delante, muy claramente, lo que sí es importante para ellos
y su vida. Esto les dura varios días, hasta que de nuevo
vuelven a sus pautas de comportamiento y de pensamientos
antiguos. Esto es así, sesión tras sesión, hasta que ellos
mismos pueden asimilar y experimentar el dejarse Ser a sí
mismos, el dejarse fluir en lo que es bueno para ellos y
soltar lo que no les sirve.
Debemos de estar muy atentos a lo que nos sienta bien,
también a lo que nos sienta mal, para acercarnos a lo
primero y alejarnos de lo segundo. Esto se consigue
teniendo muy preparada nuestra herramienta primordial
del darse cuenta. A veces, en el momento no tomamos
conciencia de lo que está pasando, pero si ponemos atención
en la sensación que sentimos, pronto esta sensación se
transformará en figura de lo que nos pasa.
En determinados momentos cuando tenemos que tomar una
decisión, a veces no lo tenemos claro; pero si nos damos el
tiempo suficiente para sentirla, nos va a venir la respuesta
claramente, porque todo en esta tierra tiende al equilibrio
y una pregunta es un desequilibrio; así que si lanzamos la
pregunta al universo, la respuesta nos va a llegar de alguna
manera, a veces de una forma totalmente inesperada, como
por ejemplo: “voy por la calle caminando, y de pronto, veo
un anuncio publicitario y ahí está la respuesta que yo
buscaba, o en mi caminar me cruzo con algunas personas y
de su conversación sale una palabra, o conjunto de palabras,
que me sirven para el interrogante que yo tengo, o quedo
con una amiga y en nuestra conversación aparece un tema
que me da la respuesta que yo necesitaba. La vida nos
sorprende a cada rato con sus regalitos que nos alegran el
corazón y nos hacen más fácil alguna encrucijada en la que
nos había puesto el destino.
De lo que nos rodeamos y en lo que pensamos va a atraer
hacia nosotros cosas que tengan la misma frecuencia
vibratoria. Teniendo esta plena conciencia actuaremos en
consecuencia.
EL PUNTO CERO DE AUTOREGULACIÓN
ORGANÍSMICA...
Cuando yo estoy totalmente presente, es decir, abierta a
lo que suceda y con mi conciencia puesta en lo que acontece
sin ninguna expectativa, ahí estoy en el punto cero de
autorregulación organísmica, o en el vacío fértil, o en el
origen y, por tanto, ahí estoy sana y ahí también puedo
ayudar a sanar a otros.
En la presencia yo estoy totalmente disponible y cuando
estoy totalmente disponible, estoy en el PUNTO CERO DE
AUTORREGULACIÓN ORGANÍSMICA, estoy en el
ORIGEN, estoy en el VACIO FÉRTIL, allí donde no hay
nada; pero está la posibilidad de todo.
¿Por qué estoy ahí? Porque si no estoy en el vacío, no puedo
estar al 100% disponible para lo que vaya sucediendo
momento a momento; porque si tengo algún pensamiento,
intención o deseo, esto se convierte en un lastre que me
tira o distrae y que no me deja estar disponible al 100%.
Cuando estoy ahí, soy libre, porque no hay nada que me
quite energía, o que me retenga o que me tironee. Soy libre
del pasado y del futuro. Estoy en el puro presente. Y ahí
estoy sano; porque lo que enferma, está en el pasado Yo en
el futuro; pero no en el presente.
Puedo tener una enfermedad en el presente; pero yo no me
apego a ella, ni la rechazo; sino que voy viendo día a día lo
que aprendo con ella y sé que ella está presente para que
yo aprenda algo, o para que suelte algo o para que asimile
algo, etc. Cuando estoy en el vacío, es como si me
desapegara de todo, y cuando me desapego de todo, suelto
todo, suelto incluso la enfermedad que me aqueja. Yo soy
mucho más que la enfermedad, si yo no estoy, la
enfermedad no está, no puede existir sin mí. Si me
desapego de todo, también me desapego de mi enfermedad,
si soy nada, soy nada y en la nada no existe nada. En el
ORIGEN no hay nada, pero está la posibilidad de todo y eso
es lo que lo hace grande. Por el principio de polaridades
donde está una polaridad allí también está la otra; porque
en la medida que se desarrolla una se desarrolla la otra,
porque las dos salen del vacío fértil. Con esta conciencia,
cuando estés pasando por una dificultad, recuerda que en
ella también está la polaridad, búscala y la encontrarás.
Yo creo que se nos ha dado esta posibilidad de sentir lo que
es el vacío fértil o el origen; pero que para encontrarlo y
sentirlo hay que buscarlo. Y al buscarlo ya no estas libre en
el aquí y ahora; porque ya tienes un objetivo que alcanzar.
Y al tener un objetivo que alcanzar, ya no estas libre para
sentir el aquí y ahora que se va produciendo minuto a
minuto. Sólo puedes encontrar el origen y el vacío fértil en
el aquí y ahora, en el presente sin expectativas. Si tienes
expectativas, ya te pierdes del aquí y ahora, y si te pierdes,
te angustias y ya no estás en el presente. Como estaba
diciendo, para sentir el VACIO FÉRTIL o el ORIGEN hay
que estar buscándolo; pero al mismo tiempo, sin tiempo,
estando totalmente presente en lo que va sucediendo
instante a instante. Y con la conciencia de que encuentre lo
que encuentre, será bueno para mí. Yo pongo la
INTENCIÓN, que es algo muy sutil, y con la CONFIANZA
de que lo que venga será bueno para mí. La CONFIANZA
me viene de tomar conciencia de que hay una
INTELIGENCIA SUPERIOR de la cual yo también
participo y que hace que funcione todo, tal como funciona.
Yo creo que el meollo de la cuestión es que esa
INTELIGENCIA SUPERIOR confía en que lo que se
despliega es lo que se tiene que desplegar, confía en el
proceso de transformación de todo, confía en que lo que
se da es lo que se tiene que dar en ese momento, en
definitiva, CONFÍA.
EL NO APEGO...
Otro concepto importante de la sanación es el de NO
APEGO. Cuando yo no tengo apego por nada y por nadie,
sino que vivo la vida tal como se presenta, pertenezco al
despliegue del ORIGEN y como tal me desarrollaré, me
desenvolveré o me mostraré sabiendo que lo que se da, es
lo que se tiene que dar y manteniéndome de esa manera en
la ACEPTACION de todo lo que acontece.
¿Quiere esto decir que no me tengo que preocupar por
nada? Preocupar no, ocupar sí. Si yo estoy abierta al fluir
de la vida, la vida se va a encargar de comunicarme, como
sea, lo que se abre para mí y lo que está disponible para mí,
para que yo explore lo que me toca explorar o experimentar
en ese momento.
La FELICIDAD... se conseguiría no tratando de retener
nada, no deseando nada; sino simplemente estando abierta
y consciente a lo que la vida me trae para explorar, para
aprender y experimentar en cada momento y estar abierta
al proceso de transformación interior que todo lo vivencial
trae. Cuando fluyo con la vida me siento una con ella, me
siento cabalgar en la ola del acontecer y eso me trae
bienestar.
La terapia Gestalt es una terapia experiencial, ¿qué quiere
decir esto? Esto quiere decir, que la persona vivencia en
cada momento lo que le sucede, haciendo tal o cual
experimento, y no usando solamente su intelecto. Hemos
venido a este mundo para ensayar cosas diferentes, y si lo
que nos trae la vida lo rechazamos, necesitaremos
encararnos otra vez para experimentarlo, o para ir
madurando poco a poco, hasta que podamos vivirlo.
La SALUD... del ser humano vendrá cuando el ser humano
acepte lo que se da en cada momento de su vida, sea lo que
sea lo que se dé; ya sea salud o enfermedad. No apegándose
a lo que suceda, no rechazando lo que acontezca; sino que
la actitud sería como de curiosidad con lo que le sucede,
estando muy consciente y presente en lo que le esté
pasando y sin apegarse a nada. Yo no soy nada de lo que me
pasa, yo soy mucho más de lo que me sucede. Soy energía
del universo encarnada para aprender cosas. Y las cosas
que aprendo, me pueden entusiasmar, resultar latosas,
dolorosas o desconcertantes; pero lo importante es que yo
no las rechace, ni me apegue a ellas, simplemente que las
vivencie mientras están y que las deje ir cuando se quieran
marchar. Así iré creciendo, madurando y ensayando lo que
me corresponda vivenciar, e iré madurando en el camino que
me toque gestar, hasta completar lo que me toque concluir
en esta vida.
La conciencia es la luz que me ilumina a mí y que ilumina
todo lo que me rodea y que da sentido a todo lo que
acontece. Cuando nos entregamos a lo que sucede a veces
sentimos que fluimos con lo que se da, y esto nos trae un
gran bienestar, el bienestar de estar en consonancia con lo
que transcurre y la sensación de fundirte con lo que
discurre y esto te proporciona una sensación placentera en
todo el cuerpo, que es como una sensación orgásmica de
fusión con todo lo que existe.
El acontecer sería: ”me abro a lo que me trae la vida, lo
recibo con los brazos abiertos, lo vivencio, lo disfruto o lo
sufro y lo dejo ir cuando tiene que irse, para volver a
disponerme a abrir los brazos a lo nuevo que me trae la
vida. Y así sucesivamente hasta la eternidad”. La sensación
que te queda después de vivenciar esto es de ligereza,
libertad, transparencia y de unión con todo lo que se da.
Aprendamos a recibir lo que nos trae la vida y a dejar ir lo
que se quiere ir. En un ritmo incesante, como el ritmo del
día o la noche o el ritmo de las estaciones. Siempre
tenemos a nuestra maestra la Madre Naturaleza a nuestro
lado para enseñarnos.
EL FUTURO...
Si todos somos conscientes que somos energía del universo
que se ha encarnado. Y la energía del universo es la que lo
genera todo. Nosotros también comulgamos de esa
capacidad de la energía del universo de generarlo todo. De
esta forma, podemos generar todo lo que queramos, y
sentirnos libres para liberarnos de todo lo que dificulta
nuestra vida en la TIERRA.
Por las Constelaciones Familiares sabemos, que cuando hay
una dificultad, hay que buscar en el sistema familiar que es
lo que está en desorden y ordenarlo; es decir, en las
Constelaciones Familiares lo que se hace es ordenar lo no
ordenado, o colocar las responsabilidades en quién
corresponden y así liberarse de ataduras. Si son las
ataduras las que nos impiden vivir plenamente, quitémonos
todas las ataduras de educación, sociales, religiosas, de
todo tipo y fluyamos con la vida para aprender lo que
tengamos que aprender.
Imaginemos una estantería llena de todas las posibilidades
de ser con plenitud y nosotros vamos a coger de esa
estantería, en cada momento lo que necesitemos. Si yo
necesito “belleza”, cojo el chip de “belleza” de la estantería
y me lo coloco, si necesito el chip de “soltura” voy a la
estantería y cojo el chip de “soltura” y así sucesivamente.
Si nosotros educamos a las generaciones futuras con
estas ideas, las generaciones futuras van a ser mucho más
libres y sanas que nosotros.
Quizás las Regresiones sirvan para eso, para saber en qué
momento yo hice algo indebido, y ese algo lo dejo allí, y me
reencuentro a nivel de alma con quien le hice el daño y ahí
nos reconocemos plenamente, y comprendemos que cada
uno, con esta acción, tuvo que aprender algo determinado y
nos quedamos en paz.
En realidad, el ser humano tiene mucho miedo a la muerte;
pero si se da cuenta de que la muerte no es más que volver
a casa, volver a la energía del universo, para empezar otra
vez otro juego, o para quedarse en casa si ya ha completado
el ciclo de lo que tenía que aprender, el miedo va a
desaparecer. Por ejemplo, yo siento en estos momentos una
sensación difusa de miedo, y si hago una regresión y me voy
al momento en que esta sensación difusa de miedo apareció
por primera vez, y la imagen que me aparece es una nube
negra que lo cubre todo, podría ser un eclipse, o podría ser
una plaga de langostas en el desierto, o podría ser un
meteorito que ha impactado contra la tierra y se cubre
todo por una nube de polvo que no deja ver al sol y yo muero
ahí. El pensamiento que yo tengo en el momento de mi
muerte es que estoy tan tranquila, y de pronto pasa algo y
todo se termina, me muero. Schäfer dice que son muy
importantes los pensamientos que tenemos en el momento
de nuestra muerte, porque parece ser que esos
pensamientos vienen con nosotros en la siguiente
encarnación, y si son un lastre, pues volvemos con un lastre,
y si son una bendición, pues volvemos con una bendición. A
esta información que está en mi ser, yo le puedo añadir una
nueva información que es: ”sí, te vas a morir, pero no pasa
nada, luego vas a nacer otra vez, y con otras posibilidades
de aprendizaje y de experimentación, no tienes que temer
nada, porque nada se termina, todo continúa eternamente
hasta que se completan los ciclos de aprendizaje y ya no se
necesita reencarnarse más y se queda uno en el nirvana,
como dicen los orientales”. Schäfer dice que nos
reencarnamos una y otra vez, para solucionar cosas que no
hemos podido resolver en vidas anteriores, y repetimos y
repetimos y repetimos, hasta que podemos solucionarlo. Y
unas veces lo hacemos como hombre y otras como mujer.
Si nos conectamos con nuestro ORIGEN, en el origen nada
está encarnado, y por tanto ahí no hay ningún problema que
solucionar, ahí estoy en paz. Si me conecto con el origen me
restauro; porque ahí no existe nada, está la posibilidad de
todo; pero no existe nada. Las enfermedades, yo creo que
son falta de conciencia, son conflictos emocionales no
resueltos, cuando tengamos toda la información disponible,
no va a haber enfermedades.
Proceso Terapeutico Grupal...
EN LA TERAPIA GESTALT TAMBIÉN TRABAJAMOS.
con grupos, y el trabajo en grupos es muy enriquecedor,
porque el grupo es como una caja de resonancia, donde el
trabajo de una persona resuena en las demás, y sana a las
demás también.
Nosotros, en nuestra escuela Jera, tenemos o hemos
tenido grupos de temas muy diferentes para abarcar la
totalidad de las facetas de una persona, dependiendo del
momento hay una demanda más de unos o de otros.
Tenemos grupos terapéuticos para niños, para
adolescentes, para parejas, para trabajar lo femenino,
grupos de hombres, grupos para personas maduras, grupos
de iniciación a la terapia Gestalt, grupos para trabajar
sueños, grupos para trabajar cuentos, grupos de
Mindfulnes, grupos para trabajar la plenitud de la persona,
grupos de trabajo corporal al estilo de Graciela Figueroa,
grupos de Autoapoyo, grupos de Movimiento Auténtico,
grupos para trabajar la familia, grupos de seguimiento del
Eneagrama, grupos para mujeres en época menopáusicas,
grupos de meditación, grupos de Constelaciones
Familiares,etc.
Aquí, en estos grupos, lo fundamental es trabajar con el
emergente grupal, es decir, con las necesidades que traen
las personas, sin importar si hay un temario en el curso.
Antes que el temario están las necesidades de las personas
y después el temario.
Cuando se produjo la crisis de 2008, creamos un grupo para
personas desempleadas, las personas pagaban una cantidad
simbólica por cuatro horas de trabajo terapéutico dos
veces al mes. El objetivo era que estas personas se llenaran
de fuerza para poder enfrentar la situación que estaban
viviendo y se apoyaran mutuamente y juntaran sus recursos
para darle la vuelta a la situación y salir victoriosos del
momento que estaban viviendo. Fue muy gratificante ver
como nacían proyectos de trabajo de allí, una persona
consiguió publicar su libro que llevaba tiempo queriéndolo
hacer, otra abrió una librería dónde vendía libros
gestálticos, otras encontraron trabajos en distintas
empresas, etc. Todavía sigue funcionando este grupo y
ahora también se ha abierto para personas que quieren
mejorar su empleo. De este trabajo ha surgido la tesina de
Lucía Romero Luna, que se titula, La construcción de
proyectos laborales: una propuesta de intervención grupal
desde la Terapia Gestalt, que se iba a leer en las Jornadas
de la AETG en Galicia en 2020, pero que debido a la
pandemia se suspendieron.
En estos grupos usamos todas las técnicas gestálticas para
posibilitar el desarrollo pleno de la persona, y a estas
técnicas cada terapeuta le da su toque personal y su grado
de maduración y entrega, que hacen que se transforme
este trabajo en algo muy enriquecedor para la persona, que
de esta manera puede catapultarse por encima de sus
dificultades y ganar en conocimiento profundo sobre sí
misma y sobre los demás.
En los grupos se produce un crecimiento muy grande de
cada uno de sus componentes y al mismo tiempo se
establecen relaciones de apoyo y de amistad que perduran
en el tiempo, porque siempre trabajamos con la verdad, la
justicia, el amor, la autenticidad de cada uno de los
participantes, y la verdad de cada uno toca la verdad de los
demás y se produce un contagio de salud, que es muy
enriquecedor para cada uno.
La entrega que cada participante hace en el trabajo se
convierte en un detonante para la entrega de los demás a
su propio trabajo de crecimiento, y se crea un clima de
mucha confianza y apoyo mutuo que enriquece por igual a
todos los componentes del grupo. Los grupos a veces se
mantienen en el tiempo hasta que sus participantes, poco a
poco, van queriendo despedirse de él. El objetivo es que el
participante coja la suficiente nutrición para luego poder
salir al mundo cargado de fuerza.
Proceso formativo...
El proceso formativo en Terapia Gestalt es un proceso muy
potente de transformación personal, en el que el
participante va tomando conciencia poco a poco de su
manera de funcionar en el mundo y de su forma de
relacionarse con los demás y a través de la toma de
conciencia, la persona va viendo como es ella en su vida y en
sus contactos.
Esta formación en terapia Gestalt es un proceso de
crecimiento muy intenso, porque a lo largo de ella se van
trabajando todas las facetas del desarrollo humano de la
persona, y al final de la formación, la persona sale
transformada en una persona más consciente de sí misma y
de las demás personas del grupo, y por extensión, de la
sociedad. Yo considero que la formación en terapia Gestalt,
la deberían hacer todas las personas, pero
fundamentalmente aquellas profesiones que trabajan con
personas, como médicos, por supuesto psicólogos,
maestros, enfermeros, trabajadores sociales, animadores
socioculturales, etc.
En esta formación la persona va tomando conciencia de sí
misma, de sus facetas no desarrolladas adecuadamente, de
su psiquismo y va adquiriendo destrezas sanas para llevar
una vida plena a nivel personal, social, profesional, etc. Va
adquiriendo instrumentos y técnicas que le van a posibilitar
la capacidad de acompañarse a sí mismo en la vida y de
acompañar a los demás en su crecimiento. La finalidad de
la formación es conseguir que las personas se sientan
plenas en su vida de cada día, y desde ahí, poder acompañar
a otros. Los grupos de formación generalmente cuentan
como máximo con veinte alumnos, al considerar que esta
cifra es la más adecuada para la atención plena y
seguimiento de cada integrante del grupo. De todas
formas, cada centro instituto o escuela de formación tiene
sus propios criterios.
Esta formación faculta al interesado a la utilización de esta
metodología en su ámbito personal o laboral, en este último
caso, respetando las disposiciones legales vigentes que
regulen su ejercicio profesional. Al finalizar la formación
el alumno podrá solicitar el título de “Formación en Terapia
Gestalt: teoría y metodología” emitido por la escuela
formadora y firmado y sellado por el presidente de la
Asociación Española de Terapia Gestalt del momento.
Además, consideramos importante que el alumno
comprenda que el profesional gestáltico se construye a sí
mismo con la práctica, la supervisión, la formación
continuada, el código ético, valores y, sobre todo, con el
compromiso con su profesión.
La formación gestáltica va dirigida a cualquier persona
interesada en la adquisición de la actitud, técnicas y teoría
Gestálticas para su vida personal y/o profesional
(Psicólogos, Educadores, Trabajadores Sociales,
Sanitarios y profesionales de ayuda en general).
Lo más idóneo para acceder a la formación es realizar una
entrevista personal, en la que la persona contará cuál es su
motivación para realizar la formación, y contará su
trayectoria personal desde su nacimiento hasta la
actualidad, y su trayectoria profesional.
Los criterios de la AETG son, que en cada curso, el alumno
deberá realizar trabajos por escrito sobre la temática del
taller y su experiencia personal, así como sobre los libros
que correspondan a cada curso, para de esta manera
afianzar lo aprendido durante los talleres.
Se aconseja a los alumnos que realicen terapia individual
durante la formación.
Los temas que yo considero muy importantes para trabajar
durante la formación, como herramientas para conseguir
que la persona se dé cuenta de los juegos que utiliza en su
vida y de los puntos ciegos que tiene y que le están poniendo
freno a su desarrollo sano como persona, son:
LA DINÁMICA GRUPAL.......
Cuando hablamos de dinámica grupal nos referimos a las
interacciones que se dan entre los miembros del grupo y
que provocan en ellos una serie de comportamientos,
sentimientos, pensamientos y sensaciones, etc, qué al ser
verbalizadas en el grupo, van a generar entre sus
diferentes componentes diferentes reacciones. Estas
reacciones actualizan la forma de funcionar en el mundo
que tiene cada integrante del grupo, y todo esto
abiertamente expresado en un clima de confianza y de
confidencialidad grupal. Este es el caldo de cultivo del
trabajo.
Aquí se recomienda trabajar con los preceptos básicos de
la terapia Gestalt: la presencia, la consciencia y la
responsabilidad y se van proponiendo una serie de
ejercicios y actividades para que pueda aflorar todo el
material inconsciente que pone en juego cada persona en
sus interacciones con los demás.
Cuando una persona actúa en su vida diaria, en cada gesto,
palabra, expresión, movimiento, etc, está actualizando la
persona que es en ese momento, con todo el arsenal que
trae de condicionamientos, formas de comportamiento
aprendidas inconscientemente, mecanismos neuróticos y
con todas las preocupaciones e inquietudes que existen en
su presente.
Cuando se produce una tensión entre dos o más personas,
la invitación es a que expresen que es lo que ha pasado
entre ellas, con total apertura y sinceridad, y ahí vamos a
ir descubriendo muchas formas de actuación inconscientes
y muchos mecanismos neuróticos, que están actuando en el
trasfondo de sus relaciones. En estas interacciones el
terapeuta utiliza el APOYO y la CONFRONTACIÓN, apoya
las conductas genuinas, verdaderas de las personas y
confronta lo neurótico. Aquí ponemos mucho hincapié en
apoyar; ya que lo neurótico va a ir cayendo poco a poco. Esto
lo aprendí muy bien en los veinte años que trabajé en
educación con los niños. Cuando algo les salía mal yo le
decía: ”tú sabes hacerlo mucho mejor, hazlo”. Y así, ellos
se atrevían a hacerlo apoyados, en la total confianza que yo
tenía, en que ellos podían hacerlo mucho mejor. El poner el
énfasis en lo valioso de cada persona, hace que lo disruptivo
se caiga solo. Los niños se nutren, se alimentan de la imagen
que los adultos proyectan en ellos, y no sólo los niños, sino
que también los adultos nos nutrimos de la imagen que los
demás tienen de nosotros.
Ya de adultos tenemos que discriminar lo que nos nutre, de
lo que nos envenena; para no contaminarnos con lo que los
demás proyectan en nosotros y que no es nuestro, y sí
adueñarnos de lo que sentimos que los demás proyectan y
puede ser beneficioso para nosotros, porque abre puertas
que hasta ese momento no habíamos contemplado.
Aquí el grupo actúa como espejo para cada una de las
personas. Cada una de las personas se ve reflejada en el
comportamiento de las otras, y esto da mucha luz y es muy
sanador en el proceso de crecimiento individual y grupal.
El grupo es una metáfora de la familia. Si en el grupo hay
dos terapeutas de distinto sexo, en el masculino el grupo
va a proyectar al padre y en el femenino a la madre. Si son
del mismo sexo, en uno van a proyectar a la madre y en el
otro al padre. Si sólo hay un terapeuta funciona como
madre y padre y también el propio grupo funciona como
madre, como ese útero materno que me contiene, dónde yo
puedo desarrollarme como ser humano y estoy protegida
de que nada malo me pase. Los miembros del grupo
representan a los hermanos de la vida de familia, y ahí se
juegan todas las emociones y las pasiones que hay entre los
hermanos, las filias y las fobias, las envidias, los celos, la
competitividad, el compañerismo, el amor, el apoyo, la
confrontación, etc.
El terapeuta tiene que desempeñar el rol de padre y madre
sanadora, que de alguna manera restaura el daño infringido
en el desarrollo de la persona.
Aquí trabajamos con la VERDAD, con el APOYO y la
CONFRONTACIÓN, con el CUIDADO y el RESPETO a las
posibilidades de comprensión y asimilación de la persona en
ese momento.
En la dinámica de inicio, es interesante, al tiempo que se
pro- ponen ejercicios y actividades, ir aclarando conceptos
gestálticos e ir familiarizando a las personas con el
lenguaje gestáltico y en las dinámicas de inicio y cierre
entre cursos, ir resolviendo entuertos, malentendidos,
asuntos inconclusos entre los miembros del grupo, o con los
terapeutas si es que los hubiere, e ir introduciendo a las
personas nuevas, si es que las hubiere. En la dinámica de
cierre final es conveniente tratar de que las personas se
vayan lo más limpias posibles de los malentendidos y
conflictos que hay entre ellas, para que vayan al mundo con
toda su energía disponible para la vida, y no con asuntos
inconclusos que le van a robar energía en su vida cotidiana.
Al principio de un grupo siempre hay mucho miedo, no sólo
entre los participantes, sino también con el terapeuta; pero
a medida que se van trabajando estos miedos van
disolviéndose, y va apareciendo poco a poco la confianza
entre sus miembros y con el terapeuta.
EL ENTRENAMIENTO A LA ESCUCHA ...
La escucha es muy importante en el trabajo gestáltico,
porque si no me siento escuchada, no siento que existo. Hay
dos tipos de escucha:
—La escucha interna que tiene que ver con todo lo que me
pasa de mi piel para adentro. Todo lo que siento, todas las
sensaciones y todos los sentimientos y de lo cual yo soy el
único testigo.
—La escucha externa que es lo que sucede de mi piel hacia
fuera, todo lo que tiene que ver con mis cinco sentidos; es
decir, todo lo que veo, oigo, huelo, paladeo y toco. La
escucha externa es:
-Del contenido verbal.
-De lo no verbal.
Todo lo que escucho tiene que ver conmigo y todo lo que no
escucho también tiene que ver conmigo. Cuando se realiza
este trabajo se van a ir desvelando los motivos por los
cuales yo tergiverso lo escuchado o directamente no lo
oigo. Vamos a ir descubriendo los distintos bloqueos que
hay en cada persona y que hacen que no tenga una escucha
fidedigna.
Mi escucha interna está directamente ligada con el grado
de conexión que yo tengo conmigo misma, y la conexión
conmigo misma puede estar bloqueada porque en algún
momento ha su- puesto un peligro para mi aceptación en el
grupo y mi socialización, y desde ahí me he desconectado
de mí misma y me ha alienado de mí.
Mi escucha externa puede estar bloqueada, porque lo que
me llega de fuera me puede poner en conflicto conmigo
misma, con mis ideales y con mi seguridad y desde ahí,
directamente, no oigo o tergiverso lo escuchado.
El terapeuta tiene que estar muy atento a los gestos y el
tono de voz con el que habla el paciente; ya que los gestos,
en algún caso, pueden estar desmintiendo lo que dicen las
palabras. Puedo estar diciendo que algo me gusta mucho y
negándolo al mismo tiempo con la cabeza. Al mismo tiempo
la voz me comunica el tono emocional del paciente, puede
estar diciendo que algo le gusta mucho, con un tono
desvitalizado. Con la palabra se puede mentir mucho, con el
cuerpo no. El cuerpo expresa más fidedignamente lo que le
pasa a la persona.
Si yo no me escucho a mí misma, no sé quién soy, y no voy a
poder desarrollar todo lo que tengo dentro de mí misma.
Por ejemplo, cuando yo empecé a escucharme a mí misma,
descubrí que yo habitaba en una mazmorra, cuando tenía a
mi disposición todo un palacio. Yo habitaba las mazmorras
del palacio, en lugar de transitar por todas sus estancias y
disfrutar de ellas dependiendo del momento. Determinadas
partes de mi cuerpo estaban desvitalizadas porque yo no
las usaba. Por ejemplo, la mayoría de la gente no utiliza todo
el potencial de registro de voz que tiene, o no utiliza toda
la capacidad de movimiento de que dispone, si no que cuando
utiliza sus brazos y sus piernas, o en general, cualquier
parte de su cuerpo, la utiliza como si no la poseyera
totalmente, como si ese cuerpo estuviera deshabitado,
desposeído de energía. En esos cuerpos se ve claramente
lo que decía Perls, cuerpos acartonados, y como la terapia
Gestalt transforma personas de cartón piedra en personas
de verdad.
EL DARSE CUENTA....
Es la capacidad que tiene una persona de percatarse de lo
que está sucediendo, tanto externamente, como
internamente, como en su fantasía.
—El Darse Cuenta Externo, es todo lo que tiene que ver con
nuestros cinco sentidos, todo lo que veo, oigo, toco, huelo
o paladeo.
—El Darse Cuenta Interno, incluye todo lo que hay de
nuestra piel hacia dentro, tensiones, dolores, calambres,
ardores, molestias, sentimientos, intuiciones, etc.
—El Darse Cuenta de las fantasías, corresponde a toda
nuestra actividad mental de planificar, recordar,
rememorar, etc.
Algunas de las cosas de las que las personas se dan cuentan
cuando vienen a terapia:
—Una persona viene a terapia y se da cuenta que ha
introyectado el mensaje: ”Yo no soy valiosa”. Se puede
hacer con ella una fantasía dirigida, donde ella se vea
naciendo de la encarnación del polvo de estrellas, o donde
ella se quede embarazada de sí misma, se dé a luz, se reciba
a sí misma y se dé todo el cariño que siempre ha necesitado.
—Otra persona puede tomar conciencia de que se muerde
los labios y la tarea terapéutica, puede ser que sea
consciente de en qué momentos lo hace, qué está pasando
en esos momentos y además va a ensayar hacer la polaridad.
En lugar de morderse va a acariciarse los labios.
—Otra persona puede darse cuenta que tiene problemas
con conciliar el sueño, porque siempre que se va a la cama,
se lleva temas inconclusos para rumiar allí. Entonces, esta
persona puede aprender a desconectarse de lo que le
preocupa antes de irse a la cama, por ejemplo, escribiendo
en un papel los temas que le preocupan y de los que se
encargará al día siguiente.
—Otra persona puede tomar conciencia de que, en las
reuniones familiares, casi siempre termina con dolor de
cabeza, y tomar conciencia, de que en esas reuniones
siempre hay muchos estímulos, mucha gente queriendo
hablar, muchas llamadas de atención y así termina con dolor
de cabeza, de tanta estimulación.
—Etc.
Aquí nos damos cuenta, que el simple darse cuenta,
percatarse de lo que sucede, es curativo. La técnica del
darse cuenta es muy potente. Primero hay que darse cuenta
de lo que sucede y después, hay que tomar medidas,
decisiones sobre lo que sucede. Cuando la persona no puedo
tomar medidas, decisiones sobre lo que su- cede, quizás
hay algún introyecto que está impidiendo que ella actúe en
consonancia con sus necesidades genuinas y, como con-
secuencia, hay que trabajar el introyecto para que la
persona pueda seguir fluyendo con la vida.
Todos somos energía del universo que se ha encarnado para
aprender cosas, y nuestra tarea aquí, en la Tierra, es
aprender. Aprendemos en el contacto con los otros. Una de
las cosas que tenemos que aprender es pasar del APOYO
EXTERNO al AUTOAPOYO. Por nuestro condicionamiento
al desvalimiento, que tene- mos cuando nacemos, estamos
acostumbrados a que nos cuiden, alimenten, faciliten las
cosas en general y también de pequeñitos, aprendimos a
manipular para conseguir aquellas cosas que queríamos; así
que estamos condicionados a actuar de esta manera.
Cuando somos adultos, por inercia, seguimos
funcionando de esa manera y si no nos frustran,
continuaremos así hasta nuestra muerte. Pero si debido a
las frustraciones con el entorno, nos de- cidimos a hacer
terapia, el terapeuta nos va a poner por delante como
manipulamos y como, a veces, nos hacemos los pequeños
para no coger nuestra propia responsabilidad y hacernos
adultos. Para la persona que no esté acostumbrada a
apoyarse a sí misma, algunas frases de Autoapoyo pueden
ser de gran autoayuda, como por ejemplo:
—Yo me apoyo a mí misma.
—Yo me sostengo a mí misma.
—Yo cuido de mí misma.
—Yo me habito a mí misma.
—Yo me respiro a mí misma.
—Yo me alimento a mí misma.
—Yo me protejo a mí misma.
—Yo me doy lo que necesito a mí misma.
—Yo me consuelo a mí misma.
—Yo me curo a mí misma.
—Yo me restauro a mí misma.
—Yo hago el andamiaje que necesito, cuando lo necesito.
—Yo me paladeo a mí misma.
—Yo disfruto de mí misma.
—Yo me arropo a mí misma.
—Yo me mezo a mí misma.
—Yo me legitimo a mí misma.
—Yo me doy soporte a mí misma.
—Yo me contengo a mí misma.
—Yo me acuno a mí misma.
—Yo busco mi bienestar.
—Yo busco mi placer.
—Yo me huelo a mí misma.
—Yo me veo a mí misma.
—Yo me satisfago a mí misma.
—Yo me congratulo conmigo misma.
—Yo me fagocito a mí misma y me regurgito a mí misma.
—Yo contacto conmigo misma.
—Yo me intuyo a mí misma.
—Yo me saboreo a mí misma.
—Yo me siento a mí misma.
—Yo mojo pan en mí misma.
—Yo me hago compañía a mí misma.
—Yo gozo de mí misma.
—Yo me regenero a mí misma.
—Yo me construyo a mí misma.
—Yo me instauro dentro de mí misma.
—Yo reino dentro de mí misma.
—Yo me gobierno a mí misma.
—Yo hago asambleas conmigo misma.
—Etc.
POLARIDADES...
Vivimos en el mundo de las polaridades, ahora es de día,
dentro de un rato será de noche, inspiramos-expiramos,
ahora estamos despiertos, dentro de un rato estaremos
dormidos, ahora estamos vivos, dentro de un tiempo
estaremos muertos, etc.
Las polaridades surgen del punto cero de indiferencia
creativa, este es un concepto de Friedlander38, filósofo
alemán cuyas obras fueron destruidas durante el nazismo.
El punto cero es como el fiel de la balanza. A partir de
poner peso en uno de los platillos, el otro se desvía
exactamente al contrario que el primero. Si uno baja, en la
misma medida, el otro sube.
El mejor libro que yo he leído acerca de la polaridad es: La
enfermedad como camino. Cuando en Gestalt trabajamos la
polaridad, lo que hacemos es investigar todas aquellas
partes de la persona que el cliente rechaza, y con el
trabajo, poco a poco, la persona va abriéndose a aceptar
todas esas partes que tenía rechazadas.
En la medida que la persona puede ir integrando todas las
partes que rechaza, se va haciendo una persona más
completa, más plena, más rica, más integrada, etc.
Una polaridad importante en Gestalt es la de “vacío fértil”–
“vacío estéril”.
El vacío fértil es la aceptación del vacío, cuando yo abrazo
y acepto mi vacío, este se convierte en plenitud; porque en
el vacío está todo en potencia y al aceptarlo, es cómo decir
sí a la vida, y la vida es constante fluir. En ese constante
fluir se van sucediendo los acontecimientos, y los regalos
de la vida y el aprendizaje, y con todo lo que va sucediendo
me siento llena, llena de vida, de acontecimientos y de
experiencias.
Cuando yo considero cada cosa que me sucede como un
regalo de aprendizaje y experiencia, me abro a la vida y
dejo que la vida me llene.
El vacío estéril, es la no aceptación del vacío, cuando yo no
acepto mi vacío, es como si renegara de la vida. El vacío es
una parte de la vida y la vida es fluido constante. Cuando
yo rechazo mi vacío, paro el fluir de la vida y, por tanto, me
pongo en guerra con la vida y al ponerme en guerra, no
puedo disfrutar del fluir de la vida y me lleno de malestar
interno, del malestar que es prepararse para la guerra o
guerrear.
Te propongo un experimento para constatar lo que te digo.
Ante cualquier situación difícil, dura, de vacío, etc; prueba
a decir interna o externamente como quieras: sí, te acepto,
acepto todo lo que está pasando en este momento y me abro
al aprendizaje que me trae esta situación. Ya me contarás
lo que sucede…
En Gestalt trabajamos con experimentos, para que la
propia persona pueda diseñar aquello que le viene bien y con
lo que disfruta y lo que le duele, molesta, etc.
Otra polaridad importante en Gestalt es Integración–
Alienación.
Integración significa que yo acepto lo que está sucediendo
y digo sí a la experiencia y me abro a dejarme influir por lo
que sucede y lo acepto dentro de mí. Alienación significa
que yo no acepto una parte de mí que se está dando y por
tanto, la rechazo, la escondo, la niego. Este mundo en el que
vivimos es polar y siempre hay partes de la polaridad que
están bien vistas socialmente, y otras que no lo están, y
como todos nosotros queremos ser aceptados y queridos,
siempre vamos a tener miedo de encarnar la polaridad que
está rechazada por la sociedad y por tanto, la negamos, la
escondemos, etc.
CARÁCTER Y NEUROSIS. MECANISMO DE EVITACIÓN,
DEFENSA Y ADAPTACIÓN...
La neurosis se puede contemplar desde distintos puntos de
vista:
—Desde la acumulación de situaciones inconclusas. El
neurótico, va dejando Gestalt en abiertas durante su
proceso de vivir, porque puede tener miedo a cerrarlas o
porque no sabe cómo cerrarlas.
—Alteración del ritmo contacto-retirada. La persona
neurótica tiene tan poco contacto consigo misma que no
sabe cuándo adecuado contactar y cuándo es el momento
oportuno para retirarse.
—Interrupciones del ciclo de la experiencia. A veces nos
encontramos personas en terapia desensibilizadas. Otras
con muy poca conciencia de lo que les pasa, otras sin
energía, otras paralizadas, otras que no saben contactar y
otras que se quedan pegadas a las cosas y a las personas y
no se retiran.
—Desde el punto de vista de la maduración. La persona
neurótica tiene una falta de maduración, no se ha hecho
cargo de ella misma y espera que los demás se hagan cargo
de ella.
—Desde la responsabilidad. El neurótico no se
responsabiliza de lo que hace. Muchas veces miente o se
disculpa a sí mismo con su carácter. Dice: ”yo soy así o soy
de tal o cual forma”.
—Desde el punto de vista de mayor o menor grado de
conciencia. La persona neurótica tiene muy poca conciencia
de sí misma, porque no ha desarrollado esta capacidad de
escucharse a sí misma.
—Desde el punto de vista de la autorregulación
organísmica. La autorregulación organísmica está
distorsionada, porque la persona no tiene confianza en sí
misma y en su propia intuición.
Perls habla de cinco capas o pasos para desandar la
neurosis y recuperar una existencia rica y saludable.
Atravesar cada capa supone una disolución progresiva de la
neurosis, desde sus aspectos más periféricos hasta los más
nucleares. Los dos primeros sustratos corresponden al
nivel periférico.
1) Capa de los clichés y estereotipos. Es un vaciamiento y
banalización de las relaciones humanas; así como una
superficialización del concepto de sí. Ej.: ¡Buenos días!,
¿Qué tal estás?
1) Capa de los roles y los juegos psicológicos. Son máscaras
que cubren la autenticidad. El antídoto de la Gestalt es
hablar en primera persona.
3) Impasse o sustrato fóbico. Aquí el funcionamiento
antiguo ya no sirve, pero el nuevo todavía no se ha
desarrollado, y esto provoca malestar en la persona. La
recomendación terapéutica es sostener el malestar; es
decir, atravesar esta etapa con la confianza de que lo nuevo
surgirá.
4) Implosión o capa de muerte. Aquí se produce un
recogimiento interior, con la conciencia de lo Sacrificado
en el proceso de adaptación social.
5) Explosión o capa de vida. Aquí se da un contacto genuino
con lo auténtico de la persona y una explosión de emociones
auténticas.
Los mecanismos, los hemos explicado anteriormente, la
introyección, proyección, retroflexión, deflexión,
confluencia y egotismo.
CICLO DE SATISFACCIÓN DE LAS NECESIDADES....
Es un mapa que ayuda a comprender como es el proceso
sano de interacción de una persona con el mundo que la
rodea, y cómo la persona puede estar interrumpiéndose en
su proceso de vivir y creándose diferentes patologías que
le impiden el fluir adecuado en su vida. El ciclo consta de
seis fases:
—SENSACIÓN. Aquí estamos en contacto con nuestro
cuerpo y sentimos todas las sensaciones que tenemos en el
presente, en este primer momento no le puedo poner
nombre a la sensación, es algo difuso.
—DARSE CUENTA. En este momento percibimos que lo que
sentimos es por ejemplo cansancio, o hambre, o irritación,
o dolor de espalda o lo que sea. Aquí le pongo nombre a la
sensación.
—ENERGETIZACIÓN. En esta fase, después de darnos
cuenta de que estamos cansados, por ejemplo, y que
queremos descansar, me lleno de energía para irme a
descansar, para levantarme de donde estoy.
—ACCIÓN. En este punto, me levanto y me pongo en
movimiento para irme a la cama, por ejemplo.
—CONTACTO, aquí me meto en la cama y me entrego al
descanso.
—RETIRADA, cuando ya descansé paso a otra cosa.
Las tres primeras fases del ciclo se pueden considerar
como una fase preparatoria del ciclo (sensación, conciencia
y energetización), y las tres últimas, como una fase
resolutoria del ciclo (acción, con- tacto y retirada).
Con este trabajo la persona se va a ir dando cuenta en qué
fase del ciclo está preferentemente y que es lo que le está
impidiendo hacer lo que necesita hacer para fluir con el
proceso de vivir plenamente.
Cada una de estas fases del ciclo, tiene asociada un
mecanismo de defensa. Mecanismo que impide el fluir de la
experiencia, y se instauran de la siguiente forma:
—DESENSIBILIZACIÓN. Se instaura antes de la
sensación, e impide a la persona estar en contacto con ella
misma.
—PROYECCIÓN. Se coloca antes de la conciencia y es
considerada como una resistencia de la persona a darse
cuenta.
—INTROYECCIÓN. Se posiciona antes de la
energetización, como un mecanismo de defensa que impide
a la persona estar en contacto con su ser.
—RETROFLEXIÓN. Se instaura antes de la acción, y la
persona en lugar de dirigirse hacia el objetivo que quiere,
se vuelve hacia sí misma.
—DEFLEXIÓN. Se coloca antes del contacto. La persona
en lugar de ir a por lo que quiere, se desvía antes de llegar
a su objetivo.
—CONFLUENCIA. Se posiciona antes de la retirada y la
persona se queda pegada en el contacto y no logra
retirarse.
Cuando tomamos conciencia de qué es lo que nos está
bloqueando, tenemos mucha más libertad para elegir lo que
queremos.
APLICACIONES DE LA GESTALT: PSICOSOMÁTICA...
A trabajar con la psicosomática lo aprendí con Adriana
Schnake, médica chilena que tiene publicados varios libros,
entre ellos Diálogos del cuerpo y La voz del síntoma. El
trabajo consiste en que la persona se coloca en un cojín o
una silla y en el otro se coloca el síntoma que tiene la
persona y se establece un diálogo entre la persona y el
síntoma. Con este trabajo la persona gana mucha conciencia
del mensaje que le trae el síntoma.
La doctora Schnake, como buena médica que es, sabe que
función realiza cada órgano del cuerpo, y cómo cada parte
se relaciona con la totalidad del organismo. En su trabajo
utiliza sus conocimientos para informar a la persona de las
funciones de cada órgano y trabaja con el feeckback que le
devuelve el paciente de la información que le ha dado ella.
Toda enfermedad es causada por un conflicto emocional no
resuelto, no digerido, es una pérdida de la autorregulación
organísmica. En la enfermedad, la persona pierde el
contacto consigo misma, y cuando logra entender el
mensaje que le trae la enfermedad, se desbloquea la
energía y se produce un crecimiento y una transformación
de su ser, porque la persona se vuelve más grande, más
completa, al comprender la información que le traía la
enfermedad.
En esta sociedad se contempla la enfermedad como algo
que hay que eliminar, como si uno no pudiera estar enfermo.
Se trabaja sólo para la salud y esta no se puede apreciar
sin su polaridad, la enfermedad. Yo tengo alergia y cuando
estornudo todo el mundo me da remedios. Es como si no
quisiéramos escuchar al malestar y el mensaje que trae la
enfermedad o el síntoma. Toda la información que aparece
en la televisión sobre los medicamentos es siempre para
estar al 100% de rendimiento. La persona siempre tiene
que estar dando la talla de sus obligaciones y tareas, no se
le permite retirarse para estar más en contacto con ella
misma.
La enfermedad te obliga a algo y te impide algo y ese algo
es lo que no estas asumiendo en tu vida. Una enfermedad
no se puede derrotar, pues si derrotas un síntoma aparece
otro, y otro y otro, por algún lugar; ya que la conciencia
quiere que asimiles el mensaje. A la enfermedad sólo se le
gana por la trasmutación de la conciencia, cuando se
comprende el mensaje, se produce una integración de la
información que traía la enfermedad en la persona y la
persona se transforma.
Adriana Schnacke en su libro La voz del síntoma transmite
la idea de que la enfermedad te trae el mensaje de que algo
que no estás integrando en tu conciencia, pasa al cuerpo
para que puedas verlo y asimilarlo y así, transformarte.
Toda enfermedad nos da algo que aprender y la posibilidad
de transformación.
Una vez trabajé con un hombre una irritación y rojez que
tenía en los párpados y en la piel alrededor de los ojos, y el
mensaje que le trajo el síntoma es que estaba demasiado
alerta a todo, y ahí hacía un sobreesfuerzo con los ojos y
por eso estaban irritados. Tenía que estar menos alerta, y
al día siguiente desapareció el síntoma.
La enfermedad nos pone en contacto con nuestra
vulnerabilidad y con cómo asumimos nosotros esa
vulnerabilidad. El tener que depender de las personas que
nos cuidan y no poder valernos por nosotros mismos. El
tener que ralentizar nuestro ritmo de vida y aceptar lo que
nos pasa en esos momentos. El cuerpo tiene un ritmo
diferente al ritmo acelerado y al estrés de la vida cotidiana
y a veces enfermamos por ese ritmo y estrés.
Para escuchar a nuestro cuerpo y a nuestras necesidades
necesitamos pararnos y estar con nosotros mismos, para
sentir la sutileza de lo que la vida nos quiere transmitir.
GESTALT Y CONCIENCIA CORPORAL...
La Conciencia Corporal es la capacidad que tienen las
personas para darse cuenta de su cuerpo y de los distintos
bloqueos que tienen. El trabajo consiste en que la energía
que tiene la persona bloqueada se libere de esos bloqueos,
y fluya y fluya y fluya, proporcionando a la persona un grado
de bienestar y de satisfacción desconocidos
anteriormente.
La forma de caminar de cada persona está hablando del
psiquismo de ella y, como las distintas formas de caminar,
proporcionan distintos grados de experiencia que
enriquecen la vida de cada ser humano.
El Trabajo que realiza Graciela Figueroa es muy potente
para conectar a la persona con el disfrute del movimiento
de su cuerpo y la conexión con las energías del universo,
que nos envuelven, nos sostienen y enriquecen.
Es bueno explorar las facetas dionisíacas de las personas,
las facetas de rigidez y las facetas apolíneas. Lo dionisíaco
tiene que ver con dejarse guiar por la inclinación natural
más placentera de la persona. Las rigideces tienen que ver
con los mecanismos de defensa de las personas ante las
agresiones, y lo apolíneo tiene que ver con esa neutralidad
del punto cero de autorregulación organísmica, que es la
tercera fuerza reconciliadora de las dos anteriores.
Es bueno tomar conciencia de cuanta rigidez hay en
nuestro organismo y como de plásticos somos para dejarnos
influir por el movimiento de los otros, y cuanto de
permeables somos para contagiarnos de lo que la otra
persona nos ofrece.
Es interesante Investigar cuánto del movimiento que me
ofrece el otro soy capaz de reconocerlo en mí misma, y de
reconocerme en el movimiento del otro.
La conexión con la alegría y con el disfrute está presente
en todo el trabajo de Graciela y recorre todas las
experiencias que se realizan en él.
Es interesante explorar distintas polaridades para
vivenciar estas en nuestro cuerpo:
—Apertura – cierre.
—Flexibilidad – rigidez.
—Soltura – retención.
—Fluidez – estancamiento.
—Belleza – fealdad.
—Vida – muerte.
—Confluencia – aislamiento.
—Alegría – depresión.
—Ritmo – desequilibrio.
—Armonía – disarmonía.
—Placer – displacer.
—Etc.
El trabajo corporal busca que la persona se enriquezca con
esta experiencia y se atreva a experimentar en su vida con
las nuevas oportunidades que ella misma se cree.
Es bueno realizar unas lecturas corporales con cada una de
las personas que lo deseen, para ver dónde están las
rigideces y las distorsiones del esquema corporal.
Es fundamental que la persona tome conciencia de su
respiración y que practique con las distintas formas de
inspiración y expiración y las correspondientes sensaciones
corporales que conllevan.
Es crucial dar salida a los distintos bloqueos que pudieran
trabajarse, mediante las diferentes formas de expresión
y diferentes técnicas:
—Descarga.
—Dramatización.
—Verbalización.
—Movimiento.
—Danza.
—Vocalización de sonidos.
—Etc.
Es muy interesante que cada persona aprenda a utilizar su
voz, aprenda a desbloquearla, la desarrolle para ponerla en
juego en el aspecto relacional y tome conciencia de lo
genuino y lo neurótico en su voz.
SUEÑOS, CUENTOS Y FANTASÍAS...
Los sueños son un camino para llegar al inconsciente
(Freud) y son un camino para llegar a la integración (Perls).
Los sueños ayudan a la persona a que pueda integrar partes
de sí misma que tiene alienadas, desposeidas y así poder
completar su persona y hacerse de ese modo más entera,
más plena, más feliz. Sueños y existencia Fritz Perls.
La manera de trabajar los sueños en Gestalt, consiste en
narrar el sueño y posteriormente hacerlo en presente y
primer persona, como si estuviera sucediendo en este
momento. El terapeuta puede interrumpir a la persona en
el momento que considera que lo que está diciendo es muy
significativo para ella, y el terapeuta quiere que asimile
esta información que piensa que es crucial para la persona.
El terapeuta utiliza las distintas técnicas gestálticas que
sean más adecuadas para el momento, la repetición de una
palabra o frase, la dramatización de la situación, el decirle
a una persona del grupo, o a varias, o a todo el grupo una
afirmación que acaba de aparecer en el sueño, etc. Todo
esto para la asimilación de algo importante para la persona
que acaba de aparecer en el sueño.
Una vez tuve un sueño muy angustioso, donde yo me veía sin
brazos y sin piernas, cuando lo trabajé, me di cuenta de
cómo yo me tenía maniatada a mí misma, fue muy
esclarecedor para mí.
Los sueños son una de las partes más creativas que tiene la
persona. Perls decía qué si trabajáramos todos los
elementos del sueño, sería toda la terapia que tenía que
hacer la persona a lo largo de su vida. Habría que trabajar
todo lo que hay, todo lo que aparece en el sueño, por
ejemplo, en un paisaje, sería la tierra, los colores, el árbol…
y es imposible, esto no se puede hacer; ya que una vez que
trabajamos una parte del sueño y la persona ha tenido un
Insight, y siente que ha completado una Gestalt, y se siente
satisfecha, hay que parar para que la persona asimile lo
trabajado. Sería contraproducente trabajar más
elementos, además, si seguimos con lo ya integrado, lo
asimilado transforma a la persona, y ya es una persona
diferente.
Perls decía que las personas que no se acordaban de los
sueños, tenía que ver con resistencias a encarar su vida, y
Ginger un getaltista francés, decía que los sueños son como
las digestiones, que puedes tener una buena digestión y no
te das cuenta de que estás haciendo la digestión o una mala
digestión y entonces la tienes presente todo el tiempo. En
realidad, las dos posturas pueden ser ciertas. Puede haber
personas que tengan resistencias a conocerse y no se
acuerdan de sus sueños y también hay personas que están
en armonía consigo mismas y tampoco se acuerdan de sus
sueños.
Algunas características de los sueños:
1) Se recuerdan más cuando se está medio dormido.
2) El significado está relacionado con las características
del que sueña.
3) Todos soñamos un promedio de 4 a 5 veces por noche.
El no recuerdo puede ser:
–Por falta de atención.
–Por ser poco perturbadores.
–Como mecanismo de defensa.
4) Predominan las impresiones visuales.
5) Soñar en colores es lo más frecuente. Soñar en blanco
y negro denota personas menos sensibles, o personas que
están abotargadas por la medicación.
6) Los sueños repetitivos indican que hay un asunto
inconcluso que necesita resolución.
7) Las pesadillas: su significado es valioso por el mensaje
que encierran. Aparecen en momentos de enfermedad,
fiebre y momentos de crisis.
8) Hay sueños desde el nacimiento y ya antes del
nacimiento.
9) A veces los ruidos externos se incorporan al sueño.
10) Hay personas que influyen en la producción de sus
sueños. Por ejemplo Alejandro Jodorowsky cuenta como se
despierta en el sueño y lo dirige a donde él quiere.
11) Es la parte más simbólica que produce el ser humano.
12) Si privamos a alguna persona de soñar de tres a seis
días se produce irritabilidad y perturbaciones emocionales.
13) Entre gemelos univitelinos se da el tener el mismo
sueño a la vez.
Beneficios que se pueden obtener de los sueños:
1) Nos recuerdan nuestras necesidades.
2) Nos da una nueva visión de lo que vivimos en nuestro
presente.
3) Nos avisan de cuando tenemos problemas o conflictos.
4) Nos dan una visión del valor que tienen determinadas
personas para nosotros.
5) Nos dan una visión más clara de nuestros verdaderos
valores.
6) Nos proporcionan formas de actuación más coherentes.
Formas para trabajar los propios sueños....
1) Identificarse con cada parte del sueño; ya que todo lo
que hay en el sueño soy yo.
2) Cuando no me puedo identificar con algún personaje, lo
dramatizo y le digo al soñante lo que quiero comunicarle.
3) Expresar lo que vamos sintiendo en el sueño.
4) Trabajar los sueños nada más despertarse así se
recuerdan emociones y sentimientos.
5) Buscar pequeños comentarios no halagadores para el
soñante.
6) Los sueños pueden ser premonitorios.
7) Pueden reflejar pensamientos muy profundos que
pueden trascender nuestro entendimiento ordinario.
8) Los sueños grandes, o extensos y profundos, es mejor
mirarlos globalmente. El mensaje y los sentimientos que
contiene.
En Gestalt también trabajamos con la persona que no tiene
sueños y con las personas que se despiertan antes de que
el sueño finalice.
Los cuentos son técnicas proyectivas muy potentes y con
su utilización se consigue que las personas se reapropien de
partes alienadas suyas y también se hagan conscientes de
riquezas suyas que le son desconocidas hasta el momento.
Las fantasías son herramientas que nos ayudan a contactar
con partes nuestras desconocidas o con personas que ya no
están presentes y con las que tenemos cosas pendientes
que tenemos la necesidad de resolver.
TÉCNICAS GESTÁLTICAS....
En Gestalt tenemos técnicas:
1) EXPRESIVAS. Las técnicas expresivas consisten en
realzar algo que ha dicho la persona y que el terapeuta
considera, que es muy bueno para ella, que tome conciencia
de lo que ha dicho, y para esto, le propone que repita lo que
ha dicho varias veces y que lo sienta con cada una de las
células de su ser, o que lo cante, o que lo dramatice con
todo su cuerpo, o que lo diga con distintas emociones,
enfadado, rebosante de alegría, tartamudeando, con alguna
exclamación al final, o que se lo diga a algún miembro del
grupo, o a varios, o a cada uno de los miembros del grupo,
etc. El objetivo es hacer consciente lo inconsciente y
reposeer con todo su cuerpo lo descubierto, para tomar
posesión de todo lo que pertenece a la persona.
2) SUPRESIVAS. Las técnicas supresivas son:
–DEBEÍSMO, que está relacionado con lo emocional. Esto
debería ser de tal manera que no se contactase con la
emoción que hay de fondo, que puede ser frustración,
dolor, alegría, desamparo, soledad, etc. El debeísmo es
metafóricamente como cogernos por la oreja y obligarnos
a hacer algo, en lugar de aceptar lo que se da en cada
momento, sea lo que sea. Es como un no respetarnos a
nosotros mismos y un no respetar lo que se da en el
momento.
–SOBREÍSMO, que está relacionado con lo intelectual y
que consiste en hablar “sobre” algo en lugar de vivenciar la
experiencia. Por ejemplo, si te pregunto quién eres tú,
puedes empezar a hacer descripciones de ti misma, en
lugar de dejarte sentir, quien eres realmente. En nuestra
vida pocas veces estamos con la experiencia. Hablamos del
pasado o hablamos del futuro, pero no estamos en lo que
sucede.
–MANIPULACIÓN, que son las acciones que hacemos para
evitar estar en contacto con lo que hay, que nos puede
producir angustia, miedo, etc. Por ejemplo, en un funeral la
persona que se pasa todo el tiempo en la cafetería, en lugar
de estar acompañando a los dolientes. Las acciones no
manipulativas son las que fluyen de la experiencia.
Las técnicas supresivas nos alejan de poder vivir lo que es.
Nos protegen de la idea catastrófica de la nada, del
silencio. Nos hacen llenar el espacio compulsivamente o
dedicarnos a planificar cosas, en lugar de quedarnos con lo
que hay, sea lo que sea.
3) INTEGRATIVAS. La técnica integrativa por
antonomasia es la silla caliente. Consiste en poner una
polaridad en una silla o cojín, y enfrente, en otra silla o
cojín la otra polaridad. En general, en una ponemos una
parte y en la otra la otra parte y entre ambas se establece
un diálogo, hasta que se llega a un consenso, a un
entendimiento entre ambas partes. Es un explorar cada una
de las partes de la polaridad, para llegar a un mayor
conocimiento de ambas y de esta manera poder llegar a un
entendimiento entre ambas.
La silla caliente es la técnica estrella de la terapia Gestalt.
Con ella ponemos en contacto partes de nosotros que están
en conflicto, nos ponemos en relación con personas que no
están presentes en este momento o con personas que han
fallecido y con las que tenemos cosas pendientes. También
nos podemos poner en contacto con nuestro futuro, con
partes que nosotros queremos que se desarrollen en el
futuro.
LA FAMILIA...
La familia es el primer núcleo al que pertenece el ser
humano cuando llega al mundo. La familia tiene una
importancia fundamental en la vida de una persona, ya que
todo nuestro psiquismo se va a formar ahí. Pero la persona
no es consciente de como el ambiente, donde se desarrollan
los primeros años de su vida, va a condicionar su vida
posterior. Por eso es fundamental poner conciencia a como
nos relacionamos con cada uno de los miembros de nuestra
familia.
Un niño cree, por ejemplo, que la forma de relación en su
familia es la misma que la que tienen las otras familias, y
será más tarde, cuando visite a sus amigos en sus casas, y
vea como se relacionan los miembros de las familias de sus
amigos, cuando comprenda que hay infinidad de formas de
relación.
Si en nuestra familia hemos adquirido ideas,
comportamientos y sentimientos que van en contra de
nuestra naturaleza, tendremos que cuestionar estas ideas,
comportamientos y sentimientos que nos hacen daño y nos
impiden nuestro sano desarrollo.
Cuando modelamos a nuestra familia y la colocamos en el
espacio, es impresionante toda la información que
recibimos de esa simple colocación en el espacio de los
miembros de la familia. Para mí fue impactante cuando yo
lo hice y me di cuenta, sin que nadie me dijera nada, de un
montón de información de la cual yo no era consciente.
Todos los elementos que aparecen en cada figura son súper
importantes y nos dan mucha información, que trabajada
adecuadamente, nos va hará conscientes de muchas cosas
de las que no éramos conscientes, y que nos van a hacer
madurar y nos va a trasformar.
Es importante pensar en los mensajes implícitos o
explícitos que hay en cada familia y cómo esos mensajes
están condicionando nuestra forma de ser en el mundo. Por
ejemplo, en mi familia el disfrute estaba prohibido, porque
mi padre era Bipolar y le encantaba bailar, cantar e irse de
fiesta con sus amigos. Entonces bailar, cantar e irse de
fiesta, en mi familia estaba asociado con enfermedad y
estaba prohibido. Yo cogí una depresión porque lo único
permitido en mi casa era trabajar, y la energía para el
trabajo se coge del disfrute, si no hay disfrute, no hay
energía para trabajar.
En otras familias no se puede hablar de problemas, sólo se
puede hablar de éxitos, entonces aquí se cercena una parte
de la vida, la parte de las dificultades, de los problemas, y
del esfuerzo. Entonces los miembros de esa familia se
quedan en general aniñados, porque las dificultades son las
que ayudan a crear músculo y fuerza interior para resolver
los entuertos de la vida. En este tipo de familias hay poca
maduración. Todas las conversaciones se quedan a nivel
superficial y cuando te relacionas con los miembros de esta
familia, te queda una sensación de vacío muy grande y de
algo muy anodino.
En otras familias no se permite el contacto físico y en
consecuencia los afectos se desarrollan poco y se produce
un corte de lo afectivo o un deficiente desarrollo de la
afectividad. Cuando estas personas van a otros contextos
donde sí se permite el contacto físico, se dan cuenta de su
déficit y de las partes de su ser que tienen
subdesarrolladas y cuando empiezan a soltarse en esta
faceta, encuentran mucha felicidad.
En otras familias no está permitido decir lo bueno, sólo lo
que falta, no lo que hay. Entonces las personas son
sometidas a una presión constante que no les permite
descansar después de los logros conseguidos, si no que
tienen que estar siempre activas.
LA SEXUALIDAD...
La sexualidad es una energía muy potente que nos inunda
fuertemente en la adolescencia, juventud y adultez, y que
durante la madurez va decayendo paulatinamente.
Tenemos muchos tabúes acerca de la sexualidad. Las
religiones en general han demonizado a la sexualidad, y en
la religión católica, sólo se puede utilizar la sexualidad para
engendrar hijos.
Es muy importante limpiar nuestro psiquismo de tantos
tabúes y prohibiciones acerca de la sexualidad, y recuperar
nuestra inocencia para acercarnos con curiosidad y ganas
de descubrir cosas nuevas, que nos enriquezcan y nos hagan
madurar.
El primer hombre en la vida de una mujer es su padre y
dependiendo de cómo sea la relación con él, va a ir
forjándose una imagen de sí misma, que es la que la va a
acompañar a lo largo de toda su vida. Si esta imagen es de
persona valiosa, va a ir por la vida sintiéndose una mujer
valiosa, pero si es al contrario, tendrá que trabajar con la
imagen negativa, para transformarla.
Un padre puede seducir a su hija consciente o
inconscientemente, y posteriormente, la hija en su adultez,
puede que no encuentre a ningún hombre que esté a la
altura de su padre. Esto puede generar mucha frustración,
tanto para la mujer, como para su pareja, que nunca estará
a la altura que ella espera.
Inconscientemente siempre buscamos una pareja que se
parezca a nuestro padre, o la polaridad, porque de alguna
manera estamos condicionadas a relacionarnos con esa
forma de ser que tiene nuestro padre, o si estamos en
conflicto con él buscamos la polaridad.
El ser mujer, una niña lo aprende de su madre, pero si no
puede hacerlo porque tiene conflictos con ella, buscará a
otra mujer para aprenderlo de ella y aquí puede aparecer
una homosexualidad, que puede ser transitoria o definitiva,
dependiendo de lo que ella elija. La primera mujer en la vida
de un hombre es su madre y dependiendo de cómo sea la
relación con ella, él va a ir desarrollando una imagen de sí
mismo, qué si esa imagen es de hombre valioso, estupendo;
pero si esa imagen es negativa, tendrá que ir
transformándola hasta convertirse en el hombre que él
quiere ser.
Para una mujer que no se ha desarrollado suficientemente,
su hijo se puede transformar en el amor de su vida, y si no
existe un padre fuerte que pueda poner límites al amor de
la madre por el hijo, el hijo puede que no se abra nunca a
encontrar a una mujer que lo pueda satisfacer, por medio
a defraudar a su madre, y puede inclinarse por relaciones
homosexuales.
Un niño aprende a ser hombre de su padre, y si no puede
hacerlo con él, porque está en conflicto o porque la madre
se lo impide, buscará a otro hombre para aprender a ser
hombre con él.
Todos los seres humanos somos bisexuales, pero la religión
católica, no admite esto, y por este motivo, hemos sufrido
mucho durante millones de años. En la actualidad parece
que esto se va relajando, y parece que la sociedad da más
libertad para que cada uno viva lo que quiera vivir.
También es muy importante, tanto para el hombre como
para la mujer, permitir sentirse un hombre sensual adulto
delante de su padre y de su madre y lo mismo sucede para
la mujer. La mujer tiene que sentirse una mujer sensual
adulta delante de su padre y de su madre. Esto es muy
importante, porque para nuestros padres siempre seremos
sus pequeños. Nunca o casi nunca, a nivel afectivo, nos
verán como hombre o mujer, de igual a igual, y para nos-
otros es como darnos todos los derechos de los adultos, y
no tener vergüenza de mostrarnos delante de nuestros
padres como adultos sensuales-sexuales.
TRABAJO CON NIÑOS...
El trabajo con niños es muy gratificante, porque los niños
se sanan fácilmente. Normalmente las dificultades que
traen los niños se deben a los ambientes inadecuados,
donde los niños se están desarrollando. La sintomatología
que presenta un niño es un indicador de que algo no funciona
adecuadamente en el ambiente donde el niño se desarrolla.
Es una alerta para transformar lo disfuncional.
Normalmente en los grupos de formación se trabaja con el
niño interior de cada participante, como forma de
sensibilizar a la persona con la problemática infantil que se
presenta en consulta. Si la conexión con nuestro niño
interior está viva, surge mucha fluidez en el trabajo con
los niños, porque el terapeuta sabe lo que necesitan los
pequeños en cada momento.
Del mismo modo en el grupo formativo con los distintos
participantes tendremos un abanico de posibles
problemáticas, que se pueden presentar en consulta en vivo
y en directo.
En este periodo, los padres son muy importante para el
niño. El niño necesita de su madre que lo acoja, y le dé todo
el cariño que necesita, y de su padre que le ponga límites y
le enseñe a través del juego las distintas habilidades que
tiene que ir desarrollando, en un ambiente de disfrute y de
sintonía con las necesidades del niño.
Todas las carencias que presente el niño, el terapeuta las
tiene que cubrir y también el terapeuta debe enseñar a los
padres como cubrirlas.
La tarea del terapeuta es proporcionar al niño estrategias
para superar su dificultad o dificultades, darle el apoyo que
necesita para poder confiar en sí mismo y desarrollarse
adecuadamente, dotar al pequeño de habilidades para
poder salir victorioso en su día a día y que se sienta
satisfecho consigo mismo.
Veremos las dificultades que presenta el niño en los
diferentes ambientes donde se desarrolla:
–A nivel familiar.
–A nivel escolar.
–A nivel social.
Es interesante trabajar con los rasgos de carácter que
tiene cada uno de los participantes del grupo, y cómo se
gestó este rasgo de carácter, para tomar conciencia de las
dificultades con las que se enfrenta a diario, y de dónde
vienen estas dificultades. También mostraremos cual es la
salida sana de cada carácter, dramatizando tanto las
dificultades como las estrategias para superar estas
dificultades.
La creatividad estará muy presente en todo el trabajo,
conectando a cada participante con su poder creativo para
solventar las dificultades que se le presentan en su día a
día, creando un ambiente de seguridad, donde el niño pueda
sentirse a salvo de las agresiones que pudieran llegarle, y
en ese ambiente, poder llenarse de fuerza y de confianza
para poder continuar con su proceso de desarrollo y de
vida.
Para este trabajo son muy recomendables los libros de
Violeta Oaklander, Ventanas abiertas a nuestros hijos y El
tesoro escondido. El método Oaklander de Peter Mortola,
y el libro de Loreta Cornejo Manual de Terapia Infantil
Gestáltica.
TRABAJO CON ADOLESCENTES...
La etapa adolescente es una etapa difícil por todos los
cambios físicos que se dan bruscamente, y por la necesidad
que tienen los adolescentes de diferenciarse de sus
padres, para ser una persona independiente de ellos. De ahí
surge su rebeldía y en este periodo es especialmente
importante el contacto con sus iguales. Así como en la etapa
infantil los padres son súper importantes para los niños, en
la adolescencia, son los iguales los que pasan a primer plano
y los padres pasan a segundo plano.
Los padres tienen que ser lo suficientemente maduros,
para ir bandeando una etapa tan difícil como es la
adolescencia, tanto para los adolescentes, como para los
padres mismo, que tienen que sostener las incongruencias
de sus hijos, que unas veces le dicen soy mayor déjame más
libertad y otras necesitan que los sostengan, cuando han
tenido un desencuentro con sus iguales o una dificultad en
el instituto.
En esta etapa es necesario que los padres pasen a segundo
plano y para esto los padres tienen que ser personas
maduras, que no se resientan por ese segundo plano.
Los adolescentes tienen que sentir que tienen espacio para
ser ellos, por eso es importante que los padres se alejen de
ellos, se hagan lo más invisibles posible y, al mismo tiempo,
tienen que estar preparados para cuando su hijo los
necesite, y estar ahí, cuando los necesitan y no resentirse
por los momentos en que sus hijos los echan de su lado. Esto
es lo normal y lo sano.
Es importante darles mensajes de confianza y de seguridad
en ellos. Es muy importante dar mensajes cortos y claros,
por ejemplo:
—Confío en ti, en tu buen hacer.
—Tú tienes muchos recursos, ponlos en práctica.
—Me gusta la ropa que llevas.
—Me gusta tu corte de pelo.
—No me gusta que te agredas haciéndote tatuajes; pero sé
que es muy difícil no dejarse llevar por la corriente.
—Siempre estoy disponible para lo que necesites.
—Me gusta cómo te expresas.
—Tú tienes muchos recursos para resolver tus problemas
y dificultades.
—Sé que eres una buena persona.
—Eres una persona muy inteligente.
—Tus ideas son muy creativas.
—Me gusta cómo te desenvuelves con tus amigos.
—Me gusta el despliegue que haces de ti mismo.
—Etc.
Todos estos mensajes hay que decírselos desde el corazón
y siendo muy sinceros en lo que le decimos, ya que ellos
captan perfectamente la verdad de lo que le decimos. Y es
muy importante que sientan nuestro apoyo en los momentos
difíciles que se le presentan en lo cotidiano. La vida siempre
tiende a su desarrollo y su plenitud y los padres tienen que
confiar en esto, aún en los momentos más difíciles.
APOYO Y CONFRONTACIÓN...
Apoyo y confrontación son herramientas fundamentales en
Terapia Gestalt. Perls era muy confrontador, y yo creo, que
a la terapia Gestalt le ha faltado madre que apoyase el
desarrollo genuino del paciente, por lo menos aquí en
España. Aquí en España ha habido un desarrollo muy
importante de la terapia Gestalt capitaneada por Francisco
Peñarrubia, discípulo y colaborador de Claudio Naranjo.
Naranjo siempre ha dicho que le sirvió mucho, en su vida,
la confrontación tan fuerte que le hizo Perls. Yo creo que
el padre tiende generalmente más a la confrontación y la
madre más al apoyo y aquí en España ha habido más padre
que madre, yo he echado eso de menos, una buena dosis de
madre, y por eso he intentado apoyar más a mis pacientes
y alumnos, no sé si lo habré conseguido.
En general apoyamos lo genuino de la persona y
confrontamos lo neurótico. Por ejemplo, apoyamos:
—La honestidad.
—La sinceridad.
—La apertura.
—La fluidez.
—La limpieza.
—La verdad.
—La conciencia.
—La ligereza.
—La valentía.
—La constancia.
—La atención.
—La presencia.
—La responsabilidad.
—Etc.
Confrontamos todo lo que tiene que ver con la ocultación
de lo que es realmente la persona aquí y ahora, por ejemplo:
—La falsedad.
—La mentira.
—La impostura.
—La impotencia.
—El hacerse pequeñita.
—La manipulación.
—El no quererse hacer cargo de su vida.
—El no quererse hacer cargo de su niño interior.
—Todos los debeísmos.
—Todos los sobreísmos.
—El no apoyarse en sus propios pies.
—La sobreactuación.
—Etc.
GESTALT GRUPAL...
Gestalt grupal es la lectura de lo que pasa en el grupo en
cada momento, y ahí analizamos las etapas por las que pasa
el grupo y analizamos los distintos roles que ejercen los
distintos miembros del grupo en cada momento.
En todo momento el grupo está en constante movimiento y
transformación, va desde la confluencia a la diferenciación,
para luego volver a confluir y diferenciarse; pero esto lo va
haciendo en espiral, pasa por los mismos lugares, pero a
diferentes alturas que corresponden con grados de
crecimiento en vertical, no en horizontal. Lo vertical
corresponde al grado de crecimiento espiritual, que tiene
que ver con el DESAPEGO, la VERDAD, la JUSTICIA, el
AMOR y todo lo que tiene que ver con la comunión con lo
divino dentro del ser humano, y todo lo que es realmente
importante y lo horizontal, al grado de crecimiento
terrenal, que tiene que ver con las pasiones humanas y
todos los enredos de los humanos con los humanos. El
trabajo aquí es ir deshaciendo todos los entuertos que
haya, para conseguir un mayor grado de bienestar interior
y exterior.
Los distintos miembros del grupo desempeñan distintos
roles en diferentes momentos, y estos roles van siempre
desde una posición más cerrada, menos consciente, a una
posición más abierta y consciente, y siempre se van
desplegando y desarrollando facultades cada vez más finas
de la persona, y se va llegando a un grado de bienestar
personal interior y exterior mucho más enriquecedor para
la persona.
Es muy importante estar en la ESCUCHA de lo que dice
cada miembro del grupo, porque a veces lo que dice cada
uno es como un globo sonda de lo que está pasando en el
grupo, y el terapeuta al coger esto, y trabajarlo, va a ir
aumentando el grado de conciencia de cada uno de los
miembros del grupo y del grupo en general.
A veces los temas que salen en los grupos tienen que ver:
—Con el grado de CONFIANZA o DESCONFIANZA que
hay en el grupo.
—Con el DUELO, por la pérdida de algún miembro del grupo.
—Con la MUERTE, porque algo no se está poniendo sobre la
mesa y esto lleva a una pérdida de energía y a la muerte del
grupo.
—Con el IMPÁS, lo antiguo no sirve, y lo nuevo aún no se ha
des- arrollado. Es bueno quedarse ahí y sentirlo.
—Con la IMPLOSIÓN, con el contacto con algo muerto en
el grupo.
—Con la EXPLOSIÓN de algo genuino.
—Con el ALIMENTO, el grupo puede estar pidiendo más
nutrición, o denunciando que unos comen más que otros.
—Con el PODER, lucha entre distintos miembros del grupo
por el poder o con el terapeuta.
—Con el AMOR, quien tiene más o menos porción de la tarta
de amor.
—Con la ATENCIÓN, quién está chupando más cámara.
—Con el NACIMIENTO de algo nuevo que está ocurriendo
en el grupo.
—Con el CIERRE de algún proceso que ya pasó.
—ETC.
El libro de Francisco Peñarrubia, Circulo y Centro, habla
exhaustivamente de todos los procesos que ocurren en los
grupos.
GESTALT TRANSPERSONAL....
La Gestalt transpersonal tiene que ver con lo divino que hay
dentro de nosotros. Y ¿qué es lo divino? Todo lo que tiene
que con:
—El Desapego.
—El amor.
—La compasión.
—La belleza.
—La verdad.
—La justicia.
—Etc.
Cada una de estas palabras son parte de una polaridad:
—Desapego-Apego.
—Amor-Odio.
—Compasión-Mofa.
—Belleza-Fealdad.
—Verdad-Falsedad.
—Justicia-Injusticia.
—Etc.
En los grupos es interesante trabajar cómo están cada una
de estas polaridades en los participantes e ir limpiando lo
que tenga que ser limpiado.
¿Qué es el Desapego? El Desapego es vivir todo sin
agarrarte a lo que vives, lo vives mientras dure y cuando se
acabe lo dejas que se vaya, este soltar te da mucha ligereza
y para hacerlo hay que tener mucha confianza en la vida.
Confianza en que la vida siempre te trae regalos
inesperados. Y también recordar, que tu vida te la dieron,
en el momento que te la dieron, para vivir y experimentar
lo que se iba a dar en ese momento y confiar en esto.
¿Qué es el amor? El amor es una energía que une, que
aglutina, que da alegría, que da felicidad, que te llena de
energía, que te llena, que te hace sentir uno con todo lo que
existe, que te da bien- estar, que te hace sentir completo.
Que te hace irradiar belleza, luz, luminosidad, es una
sonrisa en los labios de un niño, es una invitación a la vida,
al fluir, al desarrollo, al Ser.
¿Qué es la compasión? La compasión es compartir la pasión.
Cuando tú te das cuenta qué aquello que has repudiado o
criticado en otros es lo mismo que tú haces, te viene, te
cae un profundo dolor, al darte cuenta qué tú haces lo
mismo que el otro y si lo atraviesas, si te quemas en la
hoguera del dolor, ahí nace la compasión contigo mismo y
con el otro. El ser humano comparte con el resto de los
humanos, todo lo que es.
¿Qué es la belleza? La belleza nace de ti, cuando quieres
ver todo lo bonito que hay en ti y en los demás, es tu mirada
que nace de tu actitud para encontrar la belleza en todo.
Para cultivar la belleza, tienes que rodearte de cosas
bellas. Yo por ejemplo cuando trabajo en mi jardín con las
flores, y luego me doy una ducha, mientras me ducho y
cierro los ojos lo único que veo son flores; es decir, que
dentro de mí se quedan las imágenes con las que yo he
estado trabajando, y eso es lo que veo dentro de mí
durante un tiempo, hasta que centro mi atención en otra
cosa.
¿Qué es la verdad? La verdad, es lo que te hace
conmoverte cuando la escuchas. La verdad resuena dentro
de cada ser humano cuando es escuchada. Por ejemplo, si
yo hablo desde mi verdad, eso resuena con la verdad de la
otra persona y conmueve.
¿Qué es la justicia? La justicia es dar a cada uno lo que le
corresponde de acuerdo con su proceder.
ESCENAS TEMIDAS DEL TERAPEUTA.....
Es interesante en los grupos explorar lo que nos impide
arriesgar- nos, comunicarnos, en definitiva, ser. El miedo
que sentimos puede ser puramente instintivo y nos hace
falta la adrenalina que este nos proporciona, o bien es una
fantasía que nos montamos y que no beneficia para nada a
nuestra vida. Es conveniente también establecer una
relación de los temores con las exigencias y los “deberías”.
Lo que el terapeuta teme encontrarse en su trabajo, son
siempre los mismos temores que tiene en su vida de cada
día. Lo que me vincula con el otro es lo que no me doy, y
espero que el otro me dé, y lo que me aleja del otro es lo
que no acepto en mí mismo.
Todos los temores que tiene una persona tienen que ver con
lo que le ha faltado en la relación con sus padres y en las
primeras vivencias de su vida.
¿Qué temores puede tener una persona?
—A no ser respetado.
—A ser agredido.
—A no poder ayudar a su paciente.
—A no saber qué le pasa a su paciente.
—A no saber poner límites.
—A ser tragado por su paciente.
—A la locura de su paciente.
—A no poder desbloquear a su cliente.
—A la muerte.
—Al dolor físico.
—Al dolor psíquico.
—A la infidelidad.
—A no asumir responsabilidad.
—A que el cuerpo no me responda en el trabajo y tenga que
parar.
—A verme en el paro.
—Miedo a sentir miedo.
—Miedo a la vulnerabilidad.
—A estar confuso.
—Etc.
El terapeuta tiene que estar en supervisión
constantemente, ya que la supervisión es la terapia del
terapeuta. El profesional de la psicoterapia tiene que estar
creciendo constantemente, ya que la eficacia de su trabajo
va a depender, del grado de crecimiento que tenga como
persona.
Un terapeuta no puede acompañar a su paciente a lugares
que él no haya visitado, a sitios no transitados por él,
porque va a tener miedo de lo desconocido y no se va a
atrever a investigar esos parajes.
Una persona que se dedica a esta profesión, tiene que
saber que estará aprendiendo hasta que se muera, que
tiene que estar en constante revisión y tratamiento, y todo
lo que el terapeuta vaya aprendiendo se va a ir
incorporando a su ser y a su trabajo terapéutico, para que
este sea cada vez de más calidad y más humano. Lo que
asemeja más a dos terapeutas, de diferentes corrientes
terapéuticas, es su grado de desarrollo personal. A veces
dos terapeutas de diferentes corrientes terapéuticas se
asemejan más entre sí, por su grado de maduración, que
otros dos de la misma corriente pero diferentes grados de
maduración.
TRANSFERENCIA Y CONTRATRANSFERENCIA.....
La transferencia es todo lo que el paciente pone en el
terapeuta, por ejemplo, cuando un paciente viene a terapia
y ve al terapeuta como todo poderoso. Se asemeja a la fase
infantil, cuando un niño ve a sus padres omnipotentes.
Luego puede pasar a otra fase, en la que empieza a pelearse
con el terapeuta y correspondería a la fase de la
adolescencia, cuando los adolescentes empiezan a pelearse
con sus padres para ser ellos mismos y crear su propia
personalidad. En todo esto que se va produciendo, el
terapeuta, tiene que estar muy atento para devolverle al
paciente lo que hace y trabajarlo con él, para que este tome
conciencia de lo que está haciendo y que así, poco a poco,
vaya madurando.
A veces el paciente transfiere al terapeuta la figura de su
padre, de su madre o de otras figuras importantes en su
vida, y los conflictos que ha tenido con ellos. El terapeuta
tiene que ir poniendo luz en el trabajo, para que la persona
se dé cuenta de lo que está haciendo, y se haga cargo de sí
mismo y de sus conductas.
Nos relacionamos con el mundo igual que hemos aprendido
a relacionarnos con nuestra madre y con nuestro padre; ya
que estas primeras formas de relación se convierten, por
el uso reiterado que hacemos de ellas, en conductas
condicionadas en nosotros. Cada forma de comportamiento
nuestro genera conexiones neuronales y lluvia de
aminoácidos en nuestro organismo, y tenemos que poner
mucha conciencia en cambiar estas formas de
comportamiento si son disfuncionales para nosotros, y
crear nuevas formas de comportamiento satisfactorias
para nosotros, que generen nuevas conexiones neuronales
y proporcionen nuevos aminoácidos, cuando estos
comportamientos son disruptivos en nuestras vidas.
La labor del terapeuta en todo momento es devolverle al
paciente lo que proyecta en él y empoderarlo, apoyarlo en
sus conductas genuinas y confrontarlo con sus
proyecciones, hasta que el paciente va logrando una
maduración en su ser.
El paciente puede tener una transferencia negativa con el
terapeuta y dedicar todo el tiempo a pelearse con él, hasta
que se da cuenta con el trabajo que lo que está haciendo es
actualizar un conflicto que tiene con la figura de autoridad
de su padre, o con otra figura de autoridad para él.
También se puede dar una transferencia erótica con el
terapeuta, si esta es muy fuerte es mejor suspender la
terapia y que el paciente busque otro terapeuta.
La contratransferencia son los impulsos y sentimientos que
el terapeuta pone en el paciente y que le dificultan ver
realmente a la persona que es su paciente. En este caso, el
terapeuta, tiene que estar en supervisión para trabajarse
lo que le pasa con su paciente. Que está poniendo en él, que
no es de él, y no interferir con sus proyecciones en el
proceso de desarrollo de su cliente. Sería algo así como
limpiar su mirada para ver realmente a la persona que tiene
delante, y que sus proyecciones no enturbien su mirada y
pueda ser realmente útil para su cliente.
Francisco Peñarrubia, dice que en Gestalt es mejor hablar
de transparencia en lugar de contratransferencia, e invita
al terapeuta a que diga al paciente lo que le pasa con él, y
si el terapeuta siente que no puede trabajar con una
persona determinada por lo que sea, por su edad, que le
puede recordar a su madre o padre, o por el motivo que sea,
es mejor que lo hable con el paciente y que lo derive a otro
terapeuta de confianza si el paciente lo consi- dera
adecuado.
PLENITUD.
La plenitud se consigue cuando yo me transformo en nada,
cuando yo acepto todo lo que la vida me trae y me abro al
aprendizaje que la experiencia en curso me proporciona. La
plenitud es comunión con todos y con todo, cuando yo me
transformo en TAO con la vida, es decir me transformo en
la vida, y me dejo inundar por ella, vivir por ella,
transformar por ella, modelar por ella, pulir por ella,
regodearme con ella y también llorar con ella.
Para llegar a la plenitud debemos de tener al niño interior
bien nutrido, tenemos que tener dentro de nosotros un
tercio del amor de la madre, un tercio del amor del padre
y un tercio del amor del niño.
¿Cómo son cada uno de estos amores?
El amor de la madre es el amor incondicional hacía el hijo,
te quiero porque existes, porque eres, no tienes que hacer
nada especial para que yo te quiera. Este amor acoge, apoya
y permite el desarrollo del ser, al tiempo que da
tranquilidad interior, no tienes que ser nadie especial para
que yo te quiera, te quiero porque sí, porque estás aquí,
porque has nacido y te esperaba.
El amor del padre es el amor condicional, el padre pone
condiciones, en el mejor de los casos, te quiero si te
desarrollas en la plenitud de lo que tú eres. Es un amor que
tiende hacía el desarrollo de todo el potencial que tenemos
dentro. Es un amor que nos insta al esfuerzo, al desarrollo
de lo que somos, que nos insta al movimiento de
desenvolvimiento de nuestro ser. El amor del padre
catapulta hacia el desarrollo.
El amor del niño, es un amor al disfrute, a la libertad, a la
exploración, a la alegría de vivir, al correr, saltar, bailar de
disfrute. El niño juega con un juguete y cuando le ha sacado
todo el disfrute, todo el conocimiento, toda la exploración,
lo deja y coge otro nuevo. Es la alegría de vivir, el disfrute,
el juego, la exploración, el descubrimiento, etc.
El adulto para estar equilibrado debe de tener un tercio de
cada uno de estos tres amores dentro de sí mismo.
¿Cómo nos transformamos en adultos sanos ?
Cuando nos transformamos en el padre y la madre que
nosotros necesitamos para nosotros mismos y lo hacemos
con disfrute, con placer. Ahí está un tercio de cada uno de
los tres amores.
En el taller residencial de plenitud que yo hacía, había un
ejercicio en el que cada participante se quedaba
embarazado de sí mismo y se daba a luz. Por el principio del
ying-yang, todo hombre tiene dentro de sí a una mujer en
potencia y toda mujer tiene dentro de sí a un hombre en
potencia. En ese abrazo interior profundo entre lo
masculino y lo femenino, el participante se quedaba
embarazado de sí mismo y se paría a sí mismo, y al parirse
y recoger a su propio niño interior, le daba a ese niño todo
lo que siempre había necesitado y no había tenido. Por
ejemplo:
—Te quiero.
—Me encanta abrazarte.
—Me encanta cantarte canciones y que tú, te rías y me
mires con arrobo.
—Me encanta darte calorcito.
—Disfruto contigo.
—Me encanta achucharte y que tú te rías.
—Yo siempre, siempre, siempre, siempre, siempre estoy
contigo.
—Me encanta ayudarte, e indicarte un camino, cuando
tienes dudas.
—Me encanta ver cómo te desarrollas y te transformas.
—Me encanta escucharte.
—Me encanta ver cómo te mueves y te desenvuelves.
—Disfruto con cada aprendizaje que haces.
—Me encante ver tu transformación día a día.
—Tus avances me llenan de gozo.
—Me gusta que sientas mi presencia y apoyo.
—Me gusta ayudarte en tu proceso de vida, mientras me
necesites.
—Me rio contigo, disfruto contigo, me congratulo contigo.
—Etc.
Nadie mejor que la propia persona sabe todo lo que
necesita y le hace falta; por eso es la propia persona la que
hace de padre y de madre de sí mismo y le da a su niño
interior todo lo que siempre ha querido y no ha tenido o no
ha tenido en la cantidad y calidad que necesitaba. Y ahí se
da el encuentro con el niño interior de cada uno, y con el
tiempo que cada uno necesite, y esto lo puede repetir
tantas veces como quiera, hasta que siente que tiene a su
niño interior bien nutrido.
Sólo nos podemos transformar en adultos sanos, cuando
nos transformamos en la madre y el padre que nosotros
necesitamos para nosotros mismos y lo hacemos con amor
y con disfrute.
La plenitud sólo se puede conseguir, cuando somos adultos
sanos y nos hemos hecho cargo de nuestro niño interior.
Entonces tenemos toda nuestra energía disponible para
nosotros y con ella nos podemos dedicar a vivir.
Mientras que no nos hagamos cargo de nuestro niño
interior, no nos vamos a hacer cargo de nosotros mismos y
vamos a estar reprochando y exigiendo al entorno que nos
den lo que necesitamos, cada cual tiene que hacerse cargo
de su propia vida y de sus propias necesidades y estar
abiertos y agradecidos a todo lo que nos viene de fuera;
porque el otro no tiene obligación de darnos nada. El otro
da lo que quiere y si yo estoy abierta y disponible, voy a
tomar lo que el otro me dé, como un regalo y se lo voy a
agradecer.
Cuando se da una relación de pareja en la que cada miembro
se ha hecho cargo de su niño interior, esa relación de
pareja es una bendición, porque ambos van a poder nutrirse
de lo que da el otro y ninguno de los dos va a exigir nada al
otro; porque cada uno de ellos se ha hecho cargo de su niño
interior y le da a este lo que necesita, sin exigirle nada al
otro.
En una relación de pareja así, cada uno va a considerar al
otro como un continente desconocido y va a estar anhelante
de ir descubriendo ese continente, con todos sus secretos,
con todas sus sorpresas maravillosas y ambos se van a
apoyar en el crecimiento mutuo como personas. Nada se va
a dar por hecho o por sabido, sino que ambos miembros de
la pareja van a ver en el otro, una persona que le sorprende
a cada rato, por las nuevas estrategias que pone en juego
en cada ocasión y cada miembro de la pareja se va a dejar
sorprender encantado por lo nuevo, que el otro le muestra
o descubre del otro.
SUPERVISIÓN...
La supervisión es la terapia del terapeuta. Un terapeuta
tiene que estar siempre en supervisión, esto es lo que va a
garantizar la eficacia y honestidad de su trabajo.
La supervisión se puede hacer individualmente o en grupo.
Desde mi punto de vista es mucho más rica la supervisión
en grupo, porque en el grupo se ven muchas más formas de
trabajar que tienen los distintos terapeutas que conforman
el grupo y muchos más casos clínicos de pacientes.
Donde la terapia no fluye, es donde el terapeuta no ve algo
que está pasando o donde el paciente tiene miedo a seguir
explorando o a lanzarse a lo nuevo.
La supervisión durante el proceso de formación como
terapeuta gestáltico, se realiza en el tercer curso, e
implica que cada miembro del grupo va a trabajar en terapia
individual con otro participante del curso, y durante media
hora, va a tratar de ayudar a la persona que sale como
paciente, con la problemática que le plantea, utilizándose a
sí mismo como instrumento del cambio y utilizando todas
las técnicas que ha aprendido durante la formación.
Una vez concluida la sesión, los componentes del grupo que
deseen, van a ir devolviéndole a la persona que ha hecho de
terapeuta, las sensaciones corporales que le han quedado
después de la sesión, lo que han visto y lo que han oído, que
sienten que ha sido útil para el cliente y lo que han echado
en falta. Todo desde el punto de vista del aprendizaje para
ambas partes, la que devuelve y la que escucha, y desde una
actitud amorosa y comprensiva, para nada desde la crítica.
También cada participante del grupo va a hacer al menos
una vez de terapeuta grupal con su grupo de formación, y
va a proponer al grupo alguna experiencia que siente que le
viene bien al grupo, para lo que está pasando en el grupo en
ese momento. Si el grupo necesita más contacto entre sus
miembros, se puede plantear una actividad de contacto, con
cambios de pareja cada cierto tiempo, si el grupo necesita
intimidad, se puede plantear algún trabajo de
recogimiento, si el grupo necesita expresión, algún trabajo
relacionado con la dramatización, si el grupo necesita ser
escuchado, dar espacio para que se pueda expresar, si el
grupo necesita confianza, algún trabajo por parejas, para
poco a poco ir aumentando a cuatro y así sucesivamente
hasta llegar al grupo original etc.
Después de concluido el trabajo con el grupo, que tendrá
una duración de una hora y media, el terapeuta cuenta como
se ha sentido durante el trabajo y explica la actividad que
ha realizado con el grupo, por la concepción que él tenía de
lo que necesitaba el grupo. Después de que hable el
terapeuta que ha dirigido la sesión, son los distintos
miembros del grupo que quieran, los que le dicen cómo se
han sentido durante el trabajo y las herramientas que ellos
han visto que ha puesto en marcha, y lo que han echado en
falta en la intervención del terapeuta. Las devoluciones
serán siempre desde el respeto y desde abrirse a toda la
posibilidad de aprendizaje. Finalmente es el profesor que
dirige el taller de supervisión el que devolverá como ha
sentido la intervención, y los recursos técnicos y humanos
que ha puesto en juego el terapeuta.
Con este trabajo, el terapeuta nobel va aprendiendo cuáles
son sus habilidades genuinas que fluyen fácilmente en su
trabajo, y los recursos que tiene que ir desarrollando y
profundizando para sentirse satisfecho en sus
intervenciones. El grupo funciona como coro de una obra
musical que refuerza y amplifica todo lo que se va dando en
el trabajo.
Presentación...
ESTE CAPÍTULO CONTIENE 17 ARTÍCULOS Y UNA
ENTREVISTA y son artículos que he ido escribiendo como
ya he mencionado en la introducción de este libro desde el
año 1995 hasta la actualidad. Todos los años desde el año
1982 hasta la actualidad la Asociación Española de Terapia
Gestalt (AETG)realiza unas jornadas nacionales de terapia
Gestalt que las organiza alguna escuela o centro o instituto
de Gestalt que se ofrece ante la asamblea de la AETG para
organizarlas y que los miembros de la AETG votan si están
de acuerdo o no. Se procura que cada vez se hagan las
jornadas en localidades diferentes para dar a conocer la
Gestalt en toda España. Y cada dos o tres años se realiza
un Congreso Europeo o un Congreso internacional, para el
intercambio de conocimientos y experiencias.
En las jornadas se acuerda cada año, el tema del
monográfico de la revista de la AETG y estos artículos
corresponden a los temas monográficos que se eligieron en
los distintos años.
El orden en el que aparecen los artículos no se corresponde
con el orden de aparición en los monográficos, sino que los
he agrupado teniendo en cuenta su temática y lo que
consideraba más adecuado.
LA SALUD MENTAL DEL SER HUMANO....
La salud mental del ser humano está directamente
relacionada con su capacidad para sentirse pleno, y
solamente nos vamos a sentir plenos cuando nos hagamos
cargo de nosotros mismos, de nuestras necesidades, de lo
que sentimos, de lo que pensamos, de lo que hacemos, en
definitiva, de nuestro ser. Cuando yo me hago cargo de mí
mismo es como si me cogiera en mis manos y me hiciera
responsable de todo lo que me pasa en mi vida, de mi
felicidad, de mi bienestar, y de todo lo que me sucede.
¿Cuánto soy yo capaz de denunciarme a mí mismo y decir,
aquí está mi grado de salud y aquí está mi grado de
enfermedad y esto es lo que puedo sostener ahora, y ahora
no puedo sostener más?.
¿Cuánta verdad soy capaz de escuchar acerca de mí mismo?
La cantidad de verdad que soy capaz de escuchar acerca
de mí mismo sin resentirme, ni enfermarme, marca mi
grado de salud mental.
Cuando escucho algo acerca de mí mismo que me duele, y no
lo expreso, me quedo resentido, y si no expreso mi dolor,
este resentimiento se expresa en forma de agresión hacia
la otra persona. Para el ser humano en general es más fácil
expresar la agresión que el dolor, porque cuando expreso
la agresión me siento fuerte frente al otro, y cuando
expreso mi dolor me pongo vulnerable frente al otro y temo
que me hagan daño, ya que todos en mayor o menor medida
hemos sentido miedo a perder el amor, el cuidado, o en caso
extremo, la integridad física, si nuestro deseo no coincide
con el deseo de nuestros padres, de nuestros profesores,
de nuestras figuras de referencia etc. En definitiva, hemos
tenido miedo a que nos dejaran de querer, a que nos
agredieran física o mentalmente o a quedarnos solos en el
mundo, etc.
La salud mental es la capacidad de ver quién soy yo
realmente.
Mi parte de hijo de Dios y mi parte de hijo de puta.
Medir el grado de dolor que yo puedo sostener en cada
momento, eso es lo que marca el grado de salud mental mío.
Lo que yo siento en cada momento es incuestionable, y si tú
estás sano puedes escuchar lo que yo tengo que decir en
ese momento, y si no estás sano me taparás la boca e
intentarás convencerme de que estoy equivocado, y si yo no
estoy en mi centro me llevarás de un lado para otro.
¿Qué necesita una persona para desarrollarse sana?
Necesita apoyo y límites. Apoyo para que vaya confiando en
sí misma, y límites para que no se haga daño a sí misma
cuando es pequeña. Cuando es adulta, los límites le van
dibujando la realidad de la vida, en el sentido de que la
libertad de uno termina donde empieza la libertad del otro.
Cuando yo defiendo el espacio que es mío, le estoy
enseñando al otro mis límites y poniéndole a él límites, y si
el otro no respeta los límites que yo le pongo, tengo que
cortar el contacto para preservarme, cuidarme.
¿Cómo podemos generar salud mental los terapeutas?
Permitiendo que las personas se expresen, que expresen lo
que les duele y lo que les molesta, que es lo más difícil de
expresar, y poniéndoselo fácil para que puedan hacerlo.
Para hacer esto los terapeutas tienen que ser capaces de
sostener en sus manos su dolor, y no actuar este dolor en
forma de agresión cuando el otro tiene la guardia baja, sin
expresar su dolor, como dolor.
A lo largo de nuestro desarrollo como personas siempre
estamos esperando la bendición de nuestros padres,
progenitores, para desarrollarnos según nuestras
inclinaciones naturales y nuestros deseos. Pero esta
bendición llega en raras ocasiones o no llega nunca. ¿A quién
le ha llegado la bendición de sus padres o figuras sustitutas
para ser? Esta sociedad en la que vivimos es una sociedad
patriarcal, que no da nunca el beneplácito al hijo o la hija
para que se transforme en adulto. ¿Cuántos de nosotros
hemos recibido de nuestros padres o de nuestros
terapeutas la bendición para ser? ¿Cuántos de nosotros
hemos recibido de nuestros padres o nuestros terapeutas
la afirmación:” ya eres un adulto como yo, ahora hablemos
de adulto a adulto y no de padre a hijo o de hijo a padre,
de terapeuta a paciente o de paciente a terapeuta, ahora
eres un igual, hablemos de igual a igual”, sin dejar caer en
algún momento con palabras o de forma sutil: “tú estás por
debajo de mí”?.
La estructura del psicoanálisis es una estructura
patriarcal, yo decido cuando tú terminas la terapia, yo sé
más de ti que tú mismo. Esta estructura perpetúa el
infantilismo del adulto. Tienes que estar bajo mi ala los
años que sean, hasta que yo te dé el permiso de ser, por lo
menos esa ha sido mi experiencia.
¿Qué hace la terapia Gestalt? Nuestro creador Fritz Perls,
era el principio del placer fundamentalmente. Él cortó la
cabeza a su padre Freud: si no me das lo que necesito, te
corto la cabeza y me voy. Y luego crea él la dictadura del
principio del placer: primero yo, y el resto del mundo no me
interesa.
Robert Hall hablaba de cómo su maestro Perls le decía “sé
libre” y cuando lo era se enfadaba con él. No podía haber
más maestro para Hall que el propio Perls, no le permitía
que siguiera a otros maestros. La salud mental de un
terapeuta está en su capacidad para encarnar y estar al
nivel de lo que dice y actuarlo en lo que hace. ¿Cuándo
podremos dar el beneplácito a nuestros hijos carnales,
pacientes y alumnos de formación, para ser el adulto que
ellos quieren ser sin condiciones? Todos los adultos pueden
ser adultos dando un golpe de estado a los padres y
terapeutas, guillotinándolos metafóricamente. Pero es más
fácil irse en paz, sin necesidad de guillotinar a nadie.
¿Cuándo estaremos lo suficiente plenos y satisfechos con
nosotros y nuestras vidas, para poder dejar a los demás
que hagan la suya? La raíz de la envidia y la competitividad
está en que yo no me siento pleno en mi piel; ya que, si yo
me sintiera pleno sin necesitar nada, voy a permitir que el
otro haga lo que tenga que hacer sin joderlo ni criticarlo.
¿Me hago responsable de mis necesidades y del trabajo que
conlleva hacerme cargo de mis necesidades?
¿Trato de quitar al otro, lo que el otro tiene, sin ver el
trabajo que le ha costado tener lo que tiene? ¡Quiero el
fruto pero no el pro- ceso! ¿Cuánto necesitamos comer,
tener, para sentirnos satisfechos? En la historia de la
terapia tenemos el principio del poder encarnado
fundamentalmente por Freud. El principio del placer
encarnado fundamentalmente por Perls. Falta que se
desarrolle más el principio del amor. Hace falta que los
terapeutas desarrollemos más el principio, del amor a sí
mismos, en nuestro trabajo con las personas y con nosotros
mismos.
¿Cómo desarrollamos el principio del amor a sí mismos?
Encontrando el bienestar dentro de nosotros, encontrando
la plenitud dentro de nosotros, encontrando la paz dentro
de nosotros. Transformándonos cada uno en el padre y la
madre que necesitamos para nosotros mismos y
disfrutando de ello, de ser la madre y el padre ideal de
nosotros mismos. Tenemos que buscar la felicidad dentro
de nosotros mismos y no fuera. Los terapeutas tenemos
que ayudar a la gente a encontrar la felicidad dentro de
ellas mismas y no fuera.
Todos estamos hambrientos de amor, somos famélicos en
un mundo de famélicos, devorándonos los unos a los otros,
cuando el remedio a nuestra hambre de amor no está en los
otros sino en nosotros mismos. El secreto está en aprender
a alimentarnos de nosotros mismos, el mejor alimento para
cada uno de nosotros está en nosotros mismos, sólo que
todavía no hemos aprendido a saborearlo.
¿Por qué no hemos aprendido a saborearlo? Porque venimos
de una situación de confluencia con el entorno (universo,
madre, etc.) y tenemos que llegar a una situación de
confluencia con nosotros mismos, entendiendo aquí
confluencia como fundirnos en el amor por nosotros
mismos. Estar en comunión con nosotros mismos, en común
unión con nosotros mismos.
Cuando encontramos la satisfacción dentro de nosotros
mismos, todo lo que nos venga de fuera será un regalo,
porque si lo que nos viene de fuera es un regalo, es un
regalo; y si es una agresión nos resbalará, ya que no
necesitamos nada de forma tan acuciante del exterior,
porque tenemos la plenitud interior.
Una técnica simple para conseguir plenitud interior es:
”cualquier sensación agradable que tengas en el cuerpo,
agrándala, poniendo la atención en ella, hasta que crees un
océano de esa sensación, donde te sumerges y le das un
baño de esta sensación a cada una de tus células y tomas
conciencia de cómo cada una de tus células reaccionan a tal
cuidado, como se revitalizan, rejuvenecen, se alegran,
cogen más espacio, se regocijan, disfrutan y se vuelven más
vivas, etc.
Aprender a amarse a uno mismo nos da alas para volar y ser
libres, sin depender de nadie.
ACOMPAÑAR O REACCIONAR...
Cuando se produce un conflicto entre dos personas, se
produce porque hay falta de amor, y lo que falta para que
se resuelva es poner amor en eso que se está produciendo.
Habría que preguntarse y escucharse mutuamente. Hay dos
preguntas claves a hacerse:
1) ¿Qué quieres tú de mí?
2) ¿Qué quiero yo de ti?
¿Qué significa reaccionar? Reaccionar significa que lo que
tú me dices toca con mi herida, mi agujero, mi déficit, mi
dificultad, mi inconsciencia, etc y me siento atacado y me
defiendo.
¿Qué significa acompañar? Acompañar significa que yo
reconozco mi herida, mi agujero, mi falta, mi déficit, mi
dificultad y me hago cargo de ella y cuando lo que me dices
toca mi herida, mi déficit, mi falta, mi dificultad, mi
agujero puedo darme cuenta de ello y no reaccionar, puedo
acompañar al otro a que se dé cuenta de lo que está
haciendo y también aceptar lo que se da en un momento
determinado. Si en un momento determinado no hay
posibilidad de escucha, pues no hay posibilidad de escucha,
y hay que esperar a otro momento en que sí haya posibilidad
de escucha.
El amor conlleva también sabiduría ¿Qué viene bien en este
momento? ¿Qué le viene bien a esta persona? Y actuar en
consecuencia si se puede. Actitud de “bodhisattva”, que es
como sentir que la abundancia está dentro de mí, que tengo
todo lo que necesito dentro de mí y desde esta actitud ir
al mundo.
APRENDER A SER...
La salud psíquica y física viene por sentirse con derecho a
SER, y con tener espacio suficiente para desarrollarse.
Cuando el niño se siente respetado por el adulto, cuando
siente que es importante para el adulto, cuando siente que
tiene un sitio, y que ese sitio es suyo, que el adulto lo
respeta en su espacio, esto le da seguridad. El niño tiene
un espacio y el adulto otro, y desde ahí se puede producir
el contacto. En el contacto siempre hay una relación entre
dos personas y el encuentro entre estas dos personas es lo
que nos hace crecer a ambos. Encuentro significa que yo
me abro a ti y recibo lo que me dices, lo dejo entrar en mí,
y que tú te abres a mí y recibes lo que yo te digo, y lo dejas
entrar en ti. Si ambos hacemos esto, de este encuentro
salimos transformados, así crecemos. Pero si tengo miedo
a que me hagas daño yo no me puedo abrir, y entonces no
hay contacto, y si no hay contacto no hay crecimiento ni
desarrollo humano.
Cuando el niño se siente respetado por el adulto, se siente
con derecho a vivir, con derecho a ocupar su espacio, con
derecho a expresar sus ideas, con derecho a disentir del
otro, con derecho a…, y como él lo tiene porque se lo han
dado, también puede dárselo al otro, respetarlo en el otro.
Un ambiente en el que el niño siente que hay espacio y
tiempo para que él exprese lo que está pasando y, al mismo
tiempo, sentirse contenido por el adulto, es un buen espacio
para un buen desarrollo personal y social.
Quiero desmenuzar lo que quiero decir, cuando hablo de
sentirse contenido por el adulto. Esto significa que el
adulto no se asusta, ni se escandaliza, ni reprime, ni censura
lo que le sucede al niño, sino que lo tranquiliza, le explica y
le da seguridad, y lo orienta para que se deje sentir y vivir
en lo que le está pasando.
El niño quiere sentir que su conducta verbal o motriz tiene
efectos en el medio, de esta forma, él siente que existe,
ya que los demás responden a sus demandas, aunque no
respondan a sus deseos; pero por lo menos se siente
escuchado y esto hace que se sienta encarnado, es la
relación yo-tú que tanto trabajamos en Gestalt. Cuando yo
digo: “YO”, yo me encarno, tomo posesión de mí, me habito
y me responsabilizo de mí mismo. Cuando digo al otro: “TÚ”,
es como si metafóricamente lo cogiera de los pies y lo
bajara a la tierra; es decir, lo bajo de la cabeza al cuerpo,
del pensamiento al aquí–ahora, es una llamada a la
existencia, a existir y a que tome conciencia de sí mismo;
porque yo estoy reconociéndolo como un “otro” distinto de
mí, estoy tomando conciencia de él cuando lo llamo, y
cuando lo hago desde mí, también me encarno.
Por el contrario, si el niño siente que su conducta verbal o
motriz no tiene efectos en el medio, como por ejemplo, si
el niño tiene miedo a las avispas porque ya le han picado
anteriormente y encima de su cama en el campo hay un
avispero, y cada noche se acuesta sabiendo que en el techo
hay un avispero, y ya ha expresado repetidas veces a su
familia que le da miedo; pero pasa el tiempo y nadie hace
nada. Entonces el niño empieza a funcionar en la vida como
si fuera un fantasma, nadie responde a lo que él dice o hace;
por tanto, de adulto se desconcertará cuando se sienta
escuchado, tendrá que pasar tiempo hasta que se dé cuenta
de que su conducta sí tiene efectos en el medio. Mientras
tanto se comportará como si su conducta no tuviera
efectos en el medio, y por lo tanto, por ejemplo, se
acostumbrará a repetir las cosas que dice varias veces,
como para que el otro se entere, y yo creo que también para
enterarse él mismo de lo que dice. Es como si al decirlo
varias veces se fuese despertando a existir.
La fobia surge cuando el niño tiene mucho miedo ante una
situación y no es contenido en su miedo. ¿Y qué significa
ser contenido?, ser contenido significa que hay un adulto
que lo tranquiliza, que le dice: “mira, no tengas miedo, que
estoy aquí contigo”, que le da la mano, lo abraza, lo
acurruca, y lo envuelve con su ser. En definitiva, le da al
niño lo que necesita en ese momento para tranquilizarse,
para sentirse de nuevo seguro y que de esta forma pueda
desarrollarse felizmente. La fobia es un temor extremo,
siendo el síntoma conductor la angustia (sin que exista
peligro real), ante determinados objetos o situaciones, por
lo que la conducta queda cohibida.
La persona, en la medida en que va creciendo, necesita
aprender a confiar. El niño confía en sus padres y, en
general, en los adul- tos. Pero a medida que va creciendo
van surgiendo conflictos entre sus deseos y los deseos de
los adultos o la sociedad; y ahí el niño aprende a negar,
reprimir, esconder sus deseos o a arrasar el mundo con
ellos.
Una educación adecuada o favorecedora del desarrollo de
la persona, sería una educación que potenciara la confianza
del niño en sí mismo, en los demás y en la vida. Que dejara
buena constancia al niño de que él existe y tiene derecho a
expresar lo que le pasa, y que las demás personas también
existen, y también tienen derecho a expresar lo que les
sucede. También sería buena una educación que enseñara al
niño a no asustarse de sus sentimientos, que le enseñara
que sus sentimientos son iguales, ni más ni menos que los
sentimientos de los demás; que lo que le pasa a él también
nos pasa o nos ha pasado a todos nosotros, también les
pasará a los que vengan detrás. Que todos comulgamos de
lo mismo, de los mismos sentimientos, de las mismas
emociones, de los mismos deseos, de los mismos
pensamientos, y que en el mundo no hay cosas buenas y
cosas malas; sino cosas que me hacen daño a mí y a los
otros, y cosas que me gustan a mí y a los otros.
Una buena educación sería la que respetara el ritmo de
crecimiento de los niños, y que les enseñara el respeto
hacia sí mismos y hacia los demás.
Yo creo que las palabras fundamentales en la educación
de los hijos son: CONFIANZA, RESPETO,
RESPONSABILIDAD, TOMA DE CONCIENCIA, VIVIR
EN EL PRESENTE, DESARROLLO DE LA PACIENCIA,
DESARROLLO DEL AMOR A SÍ MISMOS Y A LOS
OTROS, DESARROLLO DE LA COMPASIÓN HACIA SÍ
MISMOS Y HACIA LOS OTROS Y ENTREGA.
Voy a desarrollar un poquito cada una de estas grandes
palabras:
CONFIANZA, en el despliegue de sus potencialidades,
en que él puede conseguir lo que se proponga como meta
de desarrollo de sí mismo; por encima de enjuiciamientos o
máximas de los demás. Confianza en que puede descubrir
quién es realmente él si lo desea. Enseñarle a confiar en su
propia sabiduría interior y en su propia comprensión de las
cosas. Enseñarle a ir desarrollando poco a poco su testigo
interior, que es alguien que no juzga, sino que da testimonio
de lo que hay, y así poco a poco iremos potenciando en él la
toma de conciencia de sí mismo y de los otros. Cuando se
tiene una profunda confianza, esa calidad de confianza
transforma sean cuales fueren las circunstancias.
RESPETO en el sentido de escucha interior, de desarrollo
de su inclinación natural, de dejarse sentir y ser lo que
realmente es con su tiempo y su espacio. ¿Cómo una persona
aprende a valorarse, a respetarse y a quererse a sí misma?
Lo aprende de los padres y de las personas que lo rodean.
Bien, si esto es explícitamente manifiesto como cuando se
le dice: “Qué bien has hecho esto”, “qué inteligente eres”,
“qué corazón más grande tienes”, “qué bien haces las
cosas”, “qué intuitivo eres”… O bien, implícitamente, es
decir, no expresado directamente sino indirectamente por
medio de gestos, ademanes o la atmósfera creada. Y
también enseñarle que cuando sea mayor y tenga poder y lo
use, debe tener profundo respeto y amor por los demás y
por la totalidad de la existencia. No interferir en la vida
de las otras personas con sus propias ideas intelectuales, y
tampoco deje que los demás interfieran en las suyas. Si
tienes poder, no manipules a los demás, úsalo
creativamente.
Esta sociedad está loca, en el sentido de que sólo quiere
poder económico, poder y prestigio, se olvida del corazón
de la persona y de su alma. En estos momentos la sociedad
enseña al niño a conseguir logros sin tener en cuenta sus
necesidades, se le enseña al niño a pasar por encima de sus
necesidades, a arrollarse, metafóricamente, a violarse, a
no prestar atención a su oído interno.
RESPONSABILIDAD, que no tenga miedo a decir: “yo soy
el que ha hecho esto”, y aunque lo tenga, lo atraviese,
porque los errores también forman parte de la vida y de los
errores se extraen grandes aprendizajes. Que aprenda que
todo lo que hace tiene consecuencias en el medio, y que
asuma que si siembre bienestar, habrá buena cosecha, y si
siembra malestar cosechará tormentas.
VIVIR EN EL PRESENTE, que significa que lo que se da en
cada momento es lo que existe, y que, si se da, por algo
será, y que esto que se da es lo que tiene potencia y vida y
no las ideas o fantasías de lo que yo quiero y no hay. Como
dice el cuento sufí de la devoción: “Recuerda las
limitaciones de los seres humanos y recuerda tus
limitaciones y cualquiera sea la clase de amor posible, ve
por él. No persigas lo imposible, sino te perderás aún lo
posible. Ve por lo posible, que lo posible termine, que tu ser
salga realzado y entonces lo imposible también puede
suceder. Te has hecho capaz de eso. Primero transita las
alegrías del amor humano y las desgracias del amor humano.
Y déjate madurar”.
DESARROLLO DE LA PACIENCIA, que significa que
aunque uno quiere algo inmediatamente, no todas las cosas
se pueden conseguir inmediatamente, sino que tienen su
proceso y tiempo de eclosión. Hay un dicho que dice:
“cuando los pescadores no pueden salir a pescar, reparan
sus redes”. Tenemos que enseñar a nuestros hijos a
esperar, a dejar que las cosas se desarrollen en su ciclo
natural.
DESARROLLO DEL AMOR A SÍ MISMO Y HACIA LOS
OTROS, nosotros hemos aprendido a amarnos a través del
amor que hemos recibido de las personas que hemos
sentido que nos querían. Tenemos que enseñarle que,
cuando uno se ama a sí mismo, no hace cosas arriesgadas
que puedan dañarle ni tampoco se las hace a los demás. La
mayor experiencia de la vida se obtiene no por lo que haces,
sino a través del amor, a través de la meditación. Fíjate si
estás imitando a otro, con la imitación la semilla de la
autenticidad dentro de ti permanece muerta. Con la espada
del darte cuenta se cercena esa imitación de raíz, por más
doloroso que resulte.
DESARROLLO DE LA COMPASIÓN HACIA SÍ MISMO Y
HACIA LOS OTROS, esto significa tener paciencia con
nosotros mismos y con los demás, perdonarnos cuando
cometemos errores, cuando tropezamos varias veces en la
misma piedra, y hacer lo mismo con los demás. Comprender
que lo que vemos en los otros es aquello que nosotros
mismos llevamos. Nuestros juicios son, en realidad,
reflexiones sobre lo que es reprimido o rechazado dentro
de nosotros. LA ENTREGA, significa que estamos
presentes en cada momento de nuestra vida y que no nos
ahorramos en cada cosa que hacemos, estamos al 100%, o
al porcentaje que podamos en ese momento. Significa
ponernos por entero en lo que hacemos, y así crecemos y
nos desarrollamos. Si quieres obtener el máximo beneficio
de cualquier situación tienes que estar totalmente
comprometido. Permite que cada situación de tu vida te
enseñe. Uno se llena dando y no recibiendo. Da lo mejor que
tú puedas y lo mejor que tú tienes, desparrama la
abundancia de tu amor y de tu corazón.
Unos buenos padres deberían recordarle a su hijo:
(Extractos de los cuentos de Bhagwan Shree Rajneesh,
Osho). Cuentos de distintas tradiciones).
—Eres necesario en el mundo tal como eres, que nadie es
más elevado ni más bajo en este mundo, que nadie es
superior y nadie es inferior, que todo encaja en todo.
—No puedes ser otro más que el que eres, y por lo tanto,
des- cansa, que la existencia te necesita tal y como eres.
Que eres parte de la totalidad, que perteneces a la
existencia y que no permites que el apego a una parte te
impida entrar en la totalidad.
—El juicio es un estado mental rancio, la mente siempre
quiere juicio, porque estar en proceso resulta siempre
peligroso e incómodo. Sé valeroso y no dejes de hacer, vive
el momento y quédate en el fluir de la vida.
—Cuando tu corazón está lleno de gratitud, cualquier
puerta que aparece cerrada puede ser una apertura para
una bendición aún mayor.
—Acepta la vida como es, goza sin ninguna razón.
—Cuando sientas furia, no la arrojes a otra persona, ni
tampoco la reprimas, es un hermoso fenómeno que puede
transformarse en un sentido positivo.
—Ya sea que estés feliz o infeliz, recuerda, esto también
pasará. Esta clave te permitirá convertirte en el dueño de
tus estados de ánimo en lugar de ser su víctima.
—En cada momento tú tienes la elección de estar en el cielo
o en el infierno. Si no eres consciente estás en el infierno,
y cuando estás consciente estás en el cielo, depende de ti.
—Deja de utilizar tu locura, tu negatividad, tu
destructividad, contra ti mismo o contra los demás. Esto
es fácil, hasta un niño puede destruir. Permítete expresar
tu creatividad.
—Tienes que estar listo para asumir la responsabilidad de
la creación de tu propia tristeza, alegría, lo positivo, lo
negativo, el infierno o el cielo. Cuando se entiende esta
responsabilidad y se la acepta, las cosas empiezan a
cambiar.
—Es tiempo de que dejes de buscar fuera de ti aquello que
te hará feliz, mira adentro.
—La satisfacción está dentro de nosotros.
—Un poco de lucha es imprescindible. Nos enriquecemos
con las tormentas, los relámpagos, los truenos y la tristeza,
como así también con la alegría y la felicidad.
—Recuerda no acaparar tu amor o calcularlo. No seas avaro,
lo perderás todo. En cambio, deja que tu amor florezca y
compártelo, ofrécelo y déjalo crecer.
—Recuerda, todo lo que hagas es un juego, juega tu parte.
Si es una pelea, pelea. Permanece centrado. No hay
necesidad de estar serio. ¡Sólo juega!
—Usa tu inteligencia para buscar las cosas donde están, en
vez de donde no están, aunque esté oscuro, mira adentro.
—¡No evadas tu responsabilidad! Mantente intensamente
vivo en el trabajo que hagas y continúa haciendo todo lo
humanamente posible, de todos modos, al mismo tiempo no
crees tensión, permanece no frustrado, confía y permite
que tu hacer se transforme en oración, sin apego por el
resultado.
—La risa es una fuerza tan transformadora que nada más
es necesario. Si cambias tu tristeza por celebración,
entonces también serás capaz de cambiar tu muerte por
resurrección.
—Simplemente ser común resulta un milagro. El no anhelar
ser alguien resulta un milagro. El milagro único, el milagro
imposible, es simplemente ser común. El anhelo de la mente
es ser extraordinario. El ego ansía reconocimiento y es un
milagro cuando aceptas simplemente tu nadiedad, cuando
puedes ser simplemente tan común como cualquier otra
persona, cuando no pides reconocimiento, cuando puedes
existir como si no estuvieras existiendo: El poder nunca es
espiritual.
Desde la Gestalt, nosotros proponemos el desarrollo de
todas las potencialidades del ser humano; de su parte
corporal, su parte emocional, su parte intelectual y su
parte espiritual. La parte espiritual no ligada a una religión
en concreto, sino a esa parte trascendental del hombre, a
esa comunión (común-unión) entre todos. La educación hoy
en día sólo potencia, o potencia prioritaria- mente, la parte
intelectual del ser humano, para nada enseña a la persona
a aprender a escucharse, a desarrollar el oído interno que
todos tenemos, a respetarnos, a cuidarnos, a respetar a los
demás, a cuidarlos. No nos enseña a desarrollar nuestra
intuición, que es una inteligencia más antigua que la del
neocórtex y que tiene que ver con ese saber lo que quiero,
antes de que la cabeza haya hecho acto de presencia.
Cuando la cabeza hace acto de presencia, muchas veces nos
desviamos de nuestra intención original para, con el tiempo,
descubrir que era muy sabio aquello que nos llegó primero,
antes de que metiéramos la cabeza.
En Terapia Gestalt desarrollamos la autorregulación
organísmica que, según Francisco Peñarrubia, es el antídoto
de la neurosis y tiene que ver con la restauración de la
sabiduría interna y de la buena orientación externa, con
escuchar los dictados internos y saber movernos en la
sociedad. Intentamos que la persona se vaya haciendo cada
vez más grande, grande en el sentido de admitir su parte
pequeñita, la parte no valorada socialmente, su
vulnerabilidad, su debilidad, su miedo, etc. Y,
paradójicamente, cuando va admitiendo todo esto, se
siente más fuerte, más humana, más Ser. Para crecer hay
que sanar las heridas y para sanar las heridas primero hay
que reconocer que se tienen. Cuando se reconocen se
desbloquean las emociones, y cuando se desbloquean las
emociones empieza a fluir lo que hay, y cuando fluye lo que
hay crecemos, nos transformamos y armonizamos con lo
que realmente somos y con la vida.
Vivir significa fluir, significa cambio, movimiento,
transformación y lo muerto está ligado a lo estático, a lo
fijo, a lo inmutable, en la muerte no hay movimiento.
Tenemos que enseñar a nuestros hijos a no tener miedo al
cambio, y si tienen miedo, aprender a vivir con él y
atravesarlo.
SER MADRE: UNA FACETA DE SER MUJER...
La madre, es una de las facetas del ser mujer, aunque la
función madre también la puede desarrollar un hombre.
Primero niña, le da su sexo, al mismo tiempo hija de una
madre y de un padre, a veces hermana de un niño o/y de
una niña. Relacionándose en distintos contextos con otras
mujeres y otros hombres que van moldeando su forma de
ser niña. El paso de niña a mujer lo da la menarquía y la
sexualidad. Con la primera regla el útero de la niña se
transforma en útero fértil capaz de contener, sostener y
dar vida. El útero es un órgano flexible que contiene y
preserva la vida y de alguna manera, para mí, es como una
metáfora de lo que debería ser una madre. Una madre es
una mujer que durante los nueve meses de embarazo
contiene y preserva la vida de su futuro bebé y después del
alumbramiento contiene, preserva y cuida a nivel corporal,
emocional, intelectual y espiritual a su hijo o a su hija en
los primeros años de vida y, al mismo tiempo, estimula la
autonomía del futuro ser humano en la medida que este lo
va necesitando, ofreciéndole la seguridad que todo ser
humano necesita para atreverse a explorar el mundo. Y
esta seguridad la da el hecho de que el pequeño siente que
su madre aprueba las incipientes incursiones en el mundo y
que su madre está disponible en todo momento por si
llegara el caso que él o ella pudieran necesitarla. Esto da
seguridad psíquica y contención al niño o la niña igual que el
útero lo da.
Ser madre sana implica la plenitud de ser mujer.
Figuradamente sería como sentirse como un manantial de
abundancia, es decir, la mujer se siente con ganas de dar
la abundancia que siente y tiene, lo cual implica una actitud
de no pedir nada Egóico de la madre al niño (en el sentido
de asuntos no resueltos de ella); sino de darle lo que
realmente va a favorecer el desarrollo adecuado y pleno de
su ser.
Algunas anomalías de la maternidad sana son:
1) Insuficiente madurez de la madre, lo cual implica un
estado de no plenitud. ¿Lo haré bien, lo haré mal?, ¿será
suficiente lo que hago? Miedo a lo desconocido, miedo a sus
capacidades:” ¿Seré una buena madre?”, lo cual puede
inducir en el bebé, un estado de inseguridad que no
beneficiará a su adecuado desarrollo.
2) Confluencia de la madre con el bebé. Si la madre tiene
carencias afectivas, va a proyectar en el bebé sus deseos,
de forma que inconscientemente va a exigir a este niño que
colme sus necesidades en lugar de estar al servicio del
desarrollo del potencial del futuro hombre o mujer. Va a
exigir que el niño satisfaga sus necesidades. Eso la lleva a
meter al futuro niño en una cárcel constituida por las
exigencias de su madre, por ejemplo:
—Si la madre tiene un déficit en las relaciones con sus
padres y no se ha sentido colmada afectivamente o no se
ha sentido cuidada adecuadamente o protegida
adecuadamente, ahí hay un déficit, que si no se le pone
conciencia puede exigir que su hijo o hija se transforme en
el padre o la madre ideal de ella. Ideal porque es el que a
ella le gustaría y se lo exige al niño consciente o
inconscientemente que desempeñe este rol.
—Si las relaciones con su pareja la dejan insatisfecha.
Inconscientemente puede exigir que su hijo se transforme
en su pareja ideal. Aprisionándolo en este rol.
—Si la madre no tuvo el apoyo y la fuerza suficiente para
hacer en su vida lo que quería, y se siente frustrada en este
nivel, podrá exigir a su hijo o hija que cumpla los deseos,
anhelos que ella no hizo cargando al niño con sus déficits e
intentando impedir el desarrollo de su potencial original, de
sus inclinaciones naturales.
—Si la madre no eligió a la pareja que le hubiera gustado
elegir, tampoco dejará a su hijo o hija que elija libremente
su pareja.
—Si la madre no se sintió respetada en general en su vida
y se quedó con anhelos inconclusos. Si no pone conciencia
puede obligar o seducir a su hijo o hija para que actúen,
elijan, piensen, etc igual que ella, impidiéndoles su libertad.
—Si la madre sintió cuando pequeña, que no se le protegía
como ella necesitaba, puede sobreproteger en exceso a su
hijo o hija, y no dejar que se desarrolle libremente. Puede
intentar darle a su hijo o hija lo que a ella le faltó; pero que
puede ser que no sea eso, lo que necesite su hijo o hija.
Una madre sana sería aquella que le dice a su hijo o hija:
—Me alegro de que seas como eres.
—Te quiero incondicionalmente, es decir te quiero porque
eres lo que eres o el que eres sin tener que hacer nada en
especial para que yo te quiera. Me encanta descubrir el
potencial que tienes y verte desarrollándolo.
—Te quiero en tu singularidad.
—Te apoyo en el potencial que tienes y en tus inclinaciones
naturales.
—Estoy a tu lado y me alegro de tu desarrollo, de tus
éxitos, de tus conquistas, de tu estar en la vida.
—En los momentos bajos estoy contigo y te contengo, te
con- suelo, te apoyo y creo en ti, en tu potencial.
—En los buenos momentos disfruto contigo y me congratulo
contigo y nos regocijamos juntos.
—Cuando me necesitas estoy.
—Cuando no me necesitas hago mi vida.
—Me siento satisfecha de ser partícipe de la vida que
represen tas y te lo hago saber.
—Me siento feliz de ver tu felicidad y te acompaño en tu
tristeza si me necesitas.
—El hecho de que existas me alegra y te lo hago saber.
—Te enseño a ser mujer y a sentirte satisfecha de ti, si
eres mujer. Te enseño lo precioso que es el misterio de la
vida, de la cual somos partícipes.
—Si eres mujer, dejo espacio para que tu padre tenga un
papel esencial en tu vida. Para que puedas mirarte en sus
ojos y alimentarte de la admiración que él siente por ti, y
así aprenderás que eres una mujer valiosa y querible por
los hombres, y no vas a permitir en tu adultez que ninguno
te falte al respeto o te maltrate.
—Si eres hombre, te apoyo y bendigo la conexión con tu
padre, te aliento a que te acerques a él y a que aprendas a
ser hombre de él y con él.
—Te hago saber que cuando abres los ojos y te veo feliz
me congratulo de tu felicidad y la apoyo.
—Cuando te veo sonreír, sonrío contigo y te acompaño.
—Cuando te veo triste, me pongo a tu lado y te apoyo y te
escucho.
—Te apoyo en tus iniciativas para que descubras por ti
mismo la vida.
—Te enseño el tao de la vida, que es la confianza en la vida,
la confianza en que todo lo que te suceda, aunque sea un
tanto doloroso, feo, etc va a contribuir a tu crecimiento
personal.
—Te enseño a que disfrutes de lo que hay en el presente, y
no pierdas el tiempo fantaseando cosas diferentes a las
que hay en el momento, y que te abras a lo que pueda haber
en el futuro y a que paladees la vida.
—Etc.
El amor de una madre hacia su hijo empieza desde el mismo
instante en que desea quedarse embarazada. Desde ese
momento empieza a segregar oleadas de amor hacia ese
deseo, y esta secreción continúa cuando el embarazo se
produce y durante los nueve meses de gestación. Es
fascinante cuando ves por primera vez al bebé en la
ecografía, cuando luego te comunican que es niño o niña.
Cuando vas fantaseando: “¿cómo será su carita y su
cuerpecito, a quien se parecerá de la familia y qué
cualidades tendrá?”. Cuando das a luz se produce la
revolución de la pareja, las preocupaciones, las
ocupaciones, los desvelos, las gratificaciones, etc. La
madre cuida a su hijo en cuatro niveles: nivel corporal,
emocional, intelectual y espiritual:
—A nivel corporal en los primeros meses de vida
proporcionándole todo el confort, el cuidado, la limpieza, la
hidratación, la comodidad, etc. que necesita. La
alimentación se hará a demanda del bebé. Alimenta más
comer poco y de forma armoniosa que comer mucho con
malestar y ansiedad.
Durante su infancia le enseña a quererse, cuidarse,
mimarse, respetarse, escucharse, conocerse, etc. También
en la adolescencia y en la primera juventud. Enseñándole a
entender su cuerpo,
¿Qué sientes que tu cuerpo necesita ahora? Enseñándole a
elegir los colores que realzan su belleza, las ropas que le
sienten bien. Mostrándole como mantener su cuerpo sano.
Cada una de las partes del ser humano están
interrelacionadas, luego si hay armonía en una de ellas se
puede transmitir a las otras.
En el bebé es importante:
—El baño, haciendo que este momento sea un momento de
disfrute, alegría y estimulación.
—La alimentación, es muy importante, creando un momento
especial de comunicación, contacto, encuentro y calorcito
entre madre e hijo.
—El cuidado de los cinco sentidos: la vista (los colores, las
imágenes, etc), el oído (los sonidos asociados a los distintos
momentos del día y actividades diferentes), el tacto (con
el disfrute de las distintas texturas y del contacto piel a
piel), el gusto (con la prueba de los distintos sabores) y el
olfato (disfrutando de las diferentes fragancias).
—Proporcionarle la estimulación y los juguetes adecuados
en cada momento de su desarrollo.
—Hablarle, cantarle y hacer vocalizaciones de los sonidos
que él o ella emite.
—Etc
En el niño o niña es importante:
—La valoración, el cuidado, la limpieza y la protección de su
cuerpo.
—Proporcionarle la estimulación y los juguetes adecuados
en cada momento de su desarrollo.
—Hacerle sentir que siempre estamos a su lado, cuando nos
necesiten.
—Estar disponibles para escucharlos y compartir con ellos
momentos de juego y trabajo.
—Comunicarle que las cosas que le pasan son importantes
para nosotros.
—Etc.
En el adolescente es importante:
—La valoración y el cuidado de los cambios físicos que se
van produciendo, el cultivo de su belleza y apreciar las
iniciativas en el nuevo look que ensayan periódicamente, que
es una manera de buscar estar bien en su piel.
—Darle espacio suficiente para que se sientan libres.
Tenemos que estar preparados para cuando nos necesiten,
pero cuando no sea así, que corra el aire entre nosotros y
ellos.
—Respetar sus gustos, aunque no tengan nada que ver con
los nuestros.
—Respetar sus ideas, comentarios y pensamientos y
hacerles ver sus ventajas e inconvenientes.
—Ir desarrollando su juicio crítico.
—Que él sienta el respeto que le tenemos como persona y
que se sienta valorado.
—Etc.
En la juventud es importante:
—Respetar las tendencias naturales que van surgiendo de
ellos.
—Apoyarlos en las iniciativas que consideremos que son
buenas para ellos y en las que no, discutirlas si es posible,
y si no se puede, mostrarle nuestro desacuerdo y respeto.
—Que sienta que estamos a su lado siempre.
—Etc.
—A nivel emocional, haciéndole sentir lo valioso que es, que
es un trocito de universo encarnado, cuya vida consiste en
descubrir quién es realmente y en experimentar todos los
aprendizajes que le corresponden hacer. Aprender a
descubrir toda la gama de emociones que corresponde al
ser humano. Hacerle llegar la felicidad que te proporciona
su existencia y la plenitud que te da. Mirando con buenos
ojos su disfrute y su placer, y compartiendo esos bue- nos
sentimientos con él. La salud del ser humano está en buscar
el placer y huir del dolor innecesario. La educación y el
condicionamiento pueden cambiar esta tendencia natural.
A nivel emocional el ser humano necesita sentirse querido,
protegido, cobijado. El cuerpo humano es el cobijo más
deseado del ser humano. Ahí hallamos contención, calor,
sonidos del corazón, cariño, cuidado, etc. Ayuda al ser
humano sentirse buena persona y el expresarlo y
mostrárselo da apoyo y sostén para tener fuerza para vivir.
Nutre sentirse valorado y apoyado en las decisiones que va
tomando.
—A nivel mental. La madre debe enseñar a su retoño a
practicar la meditación, a observar el funcionamiento de la
mente, a estar en contacto con su respiración y su corazón;
para poder lograr, estar en paz dentro de uno mismo. Si
interiormente estamos en paz es más fácil encontrar la paz
en el mundo. La madre sana puede enseñar a su hijo a poner
la mente a su servicio cuando la necesita para algún
proyecto en concreto y dejarla en estado meditativo
cuando no la necesita. El lenguaje es una adquisición
exclusiva humana y social. Se adquiere en interacción
social. Cada aprendizaje nuevo activa nuevas neuronas y
conexiones neurona- les y aumenta el potencial de
aprendizaje. La madre debe potenciar la exposición de su
hijo al mayor número de actividades educativas posibles y
mostrar su satisfacción por la participación de sus hijos en
ellas. Una buena madre enseña a su hijo a tener buena
imagen de sí mismo, a apoyarse en lo que hay y no en lo que
no hay, como hace el constructivismo de Vygotski y de
Luria. A tener buenos sentimientos, buenos pensamientos,
como decía Maslow: “si un ser humano no puede elevar la
voz, pero hay otro ser humano que sí puede hacerlo,
también el primero podrá hacerlo”.
—A nivel espiritual. Una madre sana debe enseñar a su hijo
cua- les son los valores superiores del ser humano. El
AMOR a sí mismo y a los demás, la JUSTICIA consigo
mismo y con los demás, la COOPERACION consigo mismo y
con los demás, la COMPASIÓN consigo mismo y con los
demás, la GENEROSIDAD, la AMISTAD, el JUEGO, la
FELICIDAD, la ALEGRIA, etc. Poner en conocimiento de
sus hijos los maestros espirituales y grandes seres
humanos que ha trabajado por la evolución de la
humanidad. Ser un ejemplo vivo de todo lo que enseña a
su hijo.
Hay tres nacimientos en la vida de una persona, como ya he
mencionado anteriormente:
1) Un nacimiento biológico, que lo da la madre biológica.
2) Un nacimiento psicológico, que lo da el terapeuta o la
terapeuta, que lo que hace es liberarte de los
condicionamientos, los mecanismos neuróticos, la
enfermedad adquirida, etc, que se ha producido a lo largo
de la socialización y la educación. El terapeuta sano ayuda
a la persona a reparar el daño producido en su vida. Es muy
importante que te demuestre que está ahí para ti, que te
escuche, que te ayude a tomar conciencia de tus
dificultades y de tus facultades, que te apoye en tus
iniciativas, siempre que estas sean buenas para ti y te
ayude a ver los inconvenientes, si los hay, de estas
iniciativas. Te confronta con tus mecanismos neuróticos y
te apoya en el potencial saludable. Trabaja con tus sueños
y con tus fantasías para que llegues a una mayor integración
de tu ser. Y está ahí hasta que tú tienes una estructura de
personalidad suficientemente sólida para sostener los
golpes de la vida.
3) Un nacimiento del ser, que es cuando una persona se
pare a sí misma. Ya está lo suficientemente limpia de los
condicionamientos, mecanismos neuróticos y enfermedad
adquirida durante la socialización, y ahora es ella la que
decide libremente sobre su vida. Da nacimiento a su ser que
habita en el Hara y se apoya en sus dos pies. Establece un
contacto íntimo con ella misma, contacto asimilable al que
se produce en la meditación, es un deleite de saborearte a
ti misma y ahí te conviertes en un manantial de abundancia
para ti misma y para los demás que te rodean.
En los tres nacimientos el ser humano va ganando en
libertad, las ideologías te encorsetan.
Una mujer se transforma en adulta sana cuando se
convierte en la madre y el padre ideal de sí misma y lo hace
con placer, es decir reúne los tres amores de los que habla
Claudio Naranjo dentro de sí misma y con conciencia.
Cuando una mujer sana se transforma en madre, puede
ayudar a su hijo o a su hija a que se transforme en un adulto
sano.
El miedo cierra, constriñe, hace que nos quedemos
pequeños, pequeños en el sentido de no querer crecer;
porque crecer supone un riesgo que no queremos atravesar
o sentir; porque la experiencia con el dolor ha sido
demasiado devastadora, puede ser tan devastadora hasta
el punto de llegar a la psicosis. En la psicosis no distingo lo
que es real de lo que no lo es y esto produce mucho
sufrimiento; esto antes de entrar en el delirio, en el delirio
yo me con- vierto en un peligro para mí y para los demás.
Volviendo a la metáfora del útero. Necesitamos un útero
para crecer y cada vez que el útero se nos queda pequeño
porque ya no tenemos espacio suficiente, necesitamos salir
de él, porque lo que en un principio nos protege para el
crecimiento posteriormente se transforma en una cárcel
que nos aprisiona y si no podemos salir de él nos morimos
física o psíquicamente.
Se podría decir que nuestro crecimiento como seres
humanos se va haciendo metafóricamente de útero en
útero como las muñecas
Matrioska. Me explico: el feto se desarrolla en el útero
materno hasta que este se vuelve demasiado pequeño para
sobrevivir allí y tiene que salir de allí o muere. Cuando nace
tiene la relación con su madre o alguien que realice la
función madre. Esta relación en sí, es un útero metafórico
que permite el cuidado y el crecimiento físico y psíquico del
bebé. Este cuidado que le proporciona la madre, o quien
haga la función madre, le va a permitir ir adquiriendo
autonomía y seguridad en sí mismo, si la madre o quien haga
la función madre le permite hacer y le proporciona los
medios que necesita y que son buenos para su crecimiento,
y le pone los límites adecuados para su preservación o para
que no se haga daño.
Desde que nace hasta que llega a la adolescencia el niño y
la niña necesitan fundamentalmente la relación con sus
padres para su desarrollo, y la relación con sus iguales es
anecdótica. En la adolescencia lo que se vuelve figura es la
relación con sus iguales, y la relación con los padres pasa a
ser el fondo.
Muchas veces los padres no aceptan esto, pasar de ser
figura a ser fondo, y ahí aprisionan a su hijo o hija y estos
tienen que luchar por salir de esta relación que los asfixia,
y tienen que atravesar el sentimiento de culpabilidad que
le produce oponerse a sus padres. Lo enfermo es: “O tú o
yo” y lo sano es: “Tú y yo”; que significa tú haces lo que tú
necesitas y es bueno para tú desarrollo y yo hago lo que yo
necesito y es bueno para mi desarrollo. Si yo he vivido
puedo dejar vivir al otro, si yo no he vivido no puedo dejar
vivir al otro. Si yo me he sometido al poder, obligaré al otro
a que se someta a mi poder. Y así se va transmitiendo la
cadena de sufrimiento y dolor de generación en generación,
si no se pone conciencia.
Cada nueva relación que voy estableciendo va siendo un
nuevo útero donde me contengo, y crezco hasta que se me
va quedando pequeño y voy en busca de otro, otro y otro.
Hasta que yo me transforme en el útero de mí misma, donde
me contengo y crezco hasta mi muerte.
¿Qué pasa cuando un útero se rompe demasiado pronto?
Sufro, enfermo o muero.
Un maestro es una pileta de natación, cuando aprendo a
nadar con él todos los mares del mundo serán míos.
Cuando tú confías en una relación, y la otra parte de la
relación te traiciona, te quedas sin útero y si tu
personalidad no está suficientemente crecida te puede
provocar un desequilibrio psíquico, de más o menos
gravedad, dependiendo de tu estructura de personalidad.
Yo me transformo en una adulta sana cuando me convierto
en maestra de mí misma, ya no dependo de nadie, me apoyo
en mí misma y comparto la abundancia que tengo con los
demás y recibo la abundancia de los demás con
agradecimiento.
MI PADRE ME DIO LA VIDA Y MI PADRE INTERIOR...
A lo largo de mi trayectoria profesional he aprendido a
valorar lo que hubo y a construir a partir de lo que hubo.
He aprendido a que lo más importante que nos dieron
nuestros padres fue la vida y a agradecérsela y que nuestra
grandeza, fuerza y plenitud está en agradecer lo recibido
y aprender a construir lo que falta, hasta que nos sintamos
a gusto en nuestra piel y en nuestra alma.
Mi padre real fue un hombre que me dio lo que pudo. Como
ya he mencionado anteriormente él era alcohólico y padecía
un trastorno Bipolar. Desde que yo nací, año si, año no,
estaba inter- nado en el psiquiátrico, durante meses, hasta
que el médico consideraba que ya estaba bien para volver a
la vida cotidiana, o él se escapaba.
Los recuerdos más gratos que tengo de la relación con él
son:
—Una noche ya tarde alrededor de la media noche, y creo
que veníamos del teatro; a mi padre le encantaban las
folclóricas Mari Fe de Triana, Juanita Reina y compañía.
Pues esa noche de vuelta a casa los tres: mi madre, mi
padre y yo nos paramos en los Jardines de María Cristina,
donde hay unos toboganes y nos pusimos los tres a jugar
como tres niños, yo tendría aproximadamente entre tres y
cinco años. No había nadie en la calle; estábamos los tres
solos disfrutando del juego, de nosotros mismos y de la
relación de cada uno con los otros dos. Ahí éramos una
familia feliz.
—Otro recuerdo, es un pellizco suave y cariñoso que me
daba en la mejilla mientras me decía: ”mi niña”.
—Cuando estaba en el psiquiátrico y sabía que yo lo iba a
visitar, a veces me esperaba con una caja de zapatos, con
un pajarito dentro que se había caído del nido de algún
árbol. Y a mí me encantaba el regalo.
—A veces, cuando estaba fuera del psiquiátrico y
trabajando, cuando venía a medio día a casa a comer, me
traía chuches o un helado. Y yo siempre lo esperaba con
ganas; pero a veces se olvidaba y para mí era una gran
decepción. Creo que esas veces coincidían con momentos en
los que ya no estaba bien.
—A mí me gustaba verlo cuando estaba acicalado y olía muy
bien. Entonces cuando me acercaba a darle un beso, me
encantaba su olor a limpio.
Otras figuras masculinas importantes en mi vida han sido:
—Un tío mío. A él le gustaba preguntarme conceptos de
matemática:” ¿qué es una circunferencia, qué es un círculo,
qué es una recta, qué es una línea quebrada…?” Y a mí me
encantaba contestarle porque me lo sabía todo, y ahí sentía
yo, que se paraba el tiempo y estábamos sólo él y yo. Él para
preguntarme y yo para contestar sus preguntas. Ahí me
sentía figura y no fondo, como casi siempre me sentía. Creo
que este tío mío hizo una función motiva- dora, y
desempeñó la función de amor condicional del padre, en el
sentido alentador del desarrollo de mis potencialidades. A
él le gustaba preguntarme y se lo pasaba bien, yo lo veía en
su rostro, y a mí contestarle y que me prestara atención.
—Mi abuelo materno. Él me llamaba Pepita, si quería algo
de mí, y Pepa si estaba enfadado conmigo. Ahí aprendí el
utilitarismo. Ser útil para el otro. Servir al otro. Él era muy
respetado en el pueblo, tenía mucha autoridad y él
admiraba la cultura, ahí es donde miraba él, a la cultura y
ahí fue donde me puse yo, a adquirir cultura. Mi abuelo
representaba la función admirativa de la que habla Claudio
Naranjo en sus tres amores: el amor del padre, el amor de
la madre y el amor del niño.
—En la adolescencia otra figura masculina importante para
mí fue un primo que era unos quince años mayor que yo y
que siempre estaba presente para ayudarnos cuando había
dificultades en mi casa. Creo que en esta época el
desarrollaba las funciones de padre cuidador y
solucionador, incluso de mi padre biológico.
El primer hombre en la vida de una mujer es su padre, como
ya he mencionado anteriormente. En el contacto con él se
van desarrollando los siguientes aspectos:
1) Se va fraguando la forma de relacionarse con los
hombres posteriormente:
–Si te has sentido respetada por tu padre, esperarás
respeto de los hombres y en caso contrario lo exigirás o
abandonarás la relación.
–Si te has sentido humillada, maltratada, abusada; podrías
considerar que esta es la forma normal de relación y seguir
buscándola posteriormente en tu vida, si no pones
conciencia.
–Si en la relación con él has sentido que tú le importabas,
que él disfrutaba, compartiendo el tiempo contigo, que tu
presencia, tu mirada y tu palabra eran significativas para
él. En las relaciones posteriores con los hombres,
esperarás que se dé esto y en caso contrario; preguntarás
qué pasa y si no hay respuesta y/o cambio, te irás.
–Si te has sentido mirada por él con orgullo, con admiración
y si ha piropeado tu gracia y tu belleza, aprenderás y
sentirás lo va- liosa y bella que eres en cualquier sentido y
se irá fraguando en ti una gran solidez interna. Esto se ve
muy bien en la película argentina La luna de Avellaneda.
Donde el padre mira con arrobo, admiración y emoción la
actuación de su hija en una obra teatral del colegio de final
de curso.
2) Se va gestando la forma de relacionarte contigo misma:
–Si tu padre te pregunta por lo que tú quieres, lo que tú
piensas y lo que tú sientes y te escucha y lo respeta. Y si él
considera que algo de lo que piensas, sientes o quieres es
dañino para ti y te lo hace ver con razonamientos y cuidado.
Tú aprenderás a escucharte a ti misma y a valorar
cuidadosamente tus pensamientos, tus sentimientos y tus
deseos.
–Si te sientes cuidada por él aprenderás a cuidarte a ti
misma.
–Si te sientes respetada por él aprenderás a respetarte a
ti misma.
–Si te sientes valorada por él aprenderás a valorarte a ti
misma.
–Si te sientes admirada por él aprenderás a admirarte a ti
misma sin caer en el egotismo.
–Si te sientes mirada por él amorosamente, aprenderás a
mirarte amorosamente, etc.
Osho en su libro El libro del hombre, nos cuenta como la
institución paterna es algo inventado por el hombre. Él dice
que la palabra “tío” es más antigua que la palabra “padre”,
porque el matriarcado precedió al patriarcado. La madre
estaba allí y el padre se desconocía quién era, porque la
madre se encontraba, se mezclaba y se unía con mucha
gente. Alguien tenía que ser el padre, pero no había manera
de enterarse. Por eso todos eran tíos; todos los padres
potenciales eran tíos. La institución paterna apareció con
la invención de la propiedad privada; ambas están unidas. El
padre representa la propiedad privada, porque cuando
apareció la propiedad privada todo el mundo quería que su
propio hijo fuera el heredero. La propiedad privada
apareció primero, después apareció el padre.
Él dice que la familia y la religión son una prisión que genera
enfermedad porque programa a cada niño conforme a sus
prejuicios. Todas estas creencias y prejuicios no nos
permiten ser total en nada, ni en la vida, ni en la muerte, ni
en el amor, y cuando una persona está parcialmente
implicada, está parcialmente viva. A menos que nos
impliquemos totalmente nunca conoceremos el mayor
placer y la mayor dicha.
Él dice que la familia y las religiones crean las guerras, y
todas las heridas que tiene la humanidad, que sería mucho
más sano que los niños se criaran en el seno de un grupo,
donde los padres no posean a los niños, sino que
pertenezcan al grupo, y donde a los niños no se les imprima
sólo la huella de sus padres, sino de todo el grupo.
En un suplemento dominical del periódico El País, leí como
en Finlandia, las mujeres se quedan embarazadas muy
jóvenes, cuando su potencial de reproducción es máximo y
cuando todavía están estudiando en la facultad y los niños
son criados por la familia extensa, y así cuando las mujeres
llegan a la edad laboral los niños están ya creciditos y no
suponen tanta carga. Es decir, son los más desocupados de
la red familiar, los que dedican más tiempo a los niños
dejando a los padres más tiempo para sus tareas
formativas y de trabajo. Hay una red familiar que se ocupa
de los niños.
En este sentido del que habla Osho, yo me crie en la familia
extensa, y me desarrollé en contacto con muchas personas
de la familia extensa, de lo cual me alegro hoy en día,
porque tengo asimilado en carne y hueso los distintos tipos
de rasgos de carácter que existen, porque conviví
íntimamente con todos ellos.
Lo que estamos viviendo a nivel social en nuestro país, yo
creo que tiene que ver con lo que dice Osho, en el sentido
de no dar todo el poder a un solo partido, de que no haya
mayorías absolutas; sino que haya una cosa más dialogada
entre el pueblo y el político, entre la ciudadanía y los
gobernantes. Los movimientos que se están viviendo en los
municipios gobernados por plataformas ciudadanas, están
en esa sintonía de más contacto entre el político y el
ciudadano, metafóricamente entre el padre y el hijo. Un
padre más dialogante para las necesidades de su hijo,
abierto a las necesidades de su hijo y abierto a
enriquecerse con las aportaciones de su hijo. Yo creo que
esto es algo muy bueno para la evolución de la humanidad.
Esta apertura al otro, esta disposición al diálogo, al
encuentro, al enriquecimiento, al intercambio.
Este reconocimiento del otro, como otro de igual valía que
yo, y en el caso del padre hacia el hijo, reconocimiento de
su singularidad y total respeto al despliegue de sus
potencialidades en desarrollo. La labor del padre en la
educación de sus hijos sería como la del tutor que está
atento en ver hacia donde se dirigen las inclinaciones
naturales de su hijo, para cuidarlas, potenciarlas y
apoyarlas.
En una conferencia que dio un compañero mío en la escuela,
Ricardo García Alcaraz, del equipo de Jera, sobre el
“Hombre”, uno de los participantes en el coloquio dijo: ”el
hombre es el que cuida a la que cuida”. Me pareció muy
bonita esta definición y muy ideal para la función padre. La
función padre es cuidar a la madre que cuida al bebé, y al
bebé, en este primer momento de la vida. Posteriormente
va a tener más una función socializadora.
Un hombre aprende a ser hombre de su padre y si no puede
con él buscará a otros hombres con los que identificarse.
Una parte de la homosexualidad se explica en los hombres
por la falta de padre. Cuando en una familia el padre está
ausente, es desvalorizado por la madre y no ocupa su lugar,
el hijo varón no puede mamar la masculinidad de él, no
puede tomar su fuerza, porque la fuerza se toma del padre,
tanto el hombre como la mujer toman la fuerza para estar
en la vida del padre.
Durante toda la vida estamos buscando el amor
incondicional. Primero lo buscamos en nuestros padres, si
no lo encontramos ahí, lo buscamos en los amigos, si
sufrimos decepciones, lo seguimos buscando en la pareja, y
si no lo encontramos ahí en nuestros hijos. Cuando una
mujer tiene un hijo varón pone ahí todas sus expectativas.
Inconsciente o conscientemente dice: “este va a ser el
hombre de mi vida”, y si la pareja no pone límites a esa
relación, metafórica y psicológicamente la madre se come
al niño. Cuando este niño se convierte en hombre, sin haber
tenido la posibilidad de identificarse con su padre, porque
la madre lo ha impedido y el padre no se ha impuesto a la
autoridad de la madre, en la adultez, este hombre, buscará
a otros hombres con los que aprender a ser hombre, porque
este hombre tiene hambre de hombre, porque su madre no
le ha dejado identificarse con su padre, se lo ha tragado.
Es imposible que este hombre busque a una mujer como
pareja porque metafóricamente tiene “empacho” de mujer.
Además no quiere traicionar a su madre, en el sentido de
ser “la única mujer de su vida”.
En el caso de los hombres con sus hijas, las hacen sus
princesitas, les dan todos los caprichos y les impiden
madurar. Posteriormente en la adultez ningún hombre le
llega a la suela de los zapatos a su “papi” y tienen
dificultades para tener una relación satisfactoria con sus
parejas. Quieren repetir el esquema con el que se
relacionaban con su padre y claro la pareja se resiente.
Lo que yo enseño a mis pacientes en terapia y a mis alumnos
de formación, es lo que aprendí de Claudio Naranjo, para
estar sana una persona, debe tener equilibrado los tres
amores, como ya he explicado anteriormente:
—El amor de la madre es el amor incondicional, te quiero
porque te quiero, porque existe, porque eres mi hijo, no
tienes que hacer nada especial para que yo te quiera, te
quiero porque sí, porque existes, porque me sale, porque me
da la gana, porque brota de mí ese amor hacia ti.
—El amor del padre es el amor condicional, sería algo así
como decirle a tu hijo, te quiero si te desarrollas en la
plenitud de lo que tú eres. Claudio lo llama el amor
devocional, para mí, devocional en el sentido admirativo, en
el sentido de ver todo el desarrollo, toda la plenitud de la
existencia del ser de cualquier persona, sentido admirativo
para mí, como despliegue de todas sus potencialidades, no
en el sentido que dice Claudio, de que el niño mira a la madre
y la madre mira al padre, como si el padre fuera lo más
importante. Yo creo que a Claudio se le ha olvidado el
sentido circular, el niño mira a la madre, la madre mira al
padre, el padre mira a la madre y la madre mira al niño, y
también el padre mira al niño y el niño mira al padre. Todo
esto como círculo del amor mutuo admirativo que se tienen
los tres, que son la expresión de la grandeza de la vida en
su despliegue y desarrollo constante. Yo misma me
descubro muchas veces en este amor admirativo a mi
pareja cuando lo veo en el despliegue de alguna
potencialidad hasta ahora nunca vista.
—El amor del niño, para mí, es el amor a la vida, a lo nuevo,
a las infinitas posibilidades, a la creatividad, a la libertad,
al juego, al disfrute, etc. El niño coge un juguete y juega
con él hasta que lo conoce bien y una vez que ya ha asimilado
todo el aprendizaje que puede hacer con él, lo abandona
porque ya no le puede enseñar nada más, y va en busca de
otra cosa.
Lo que yo descubro cada día en la vida, es que todavía hay
mucho patriarcado. Cuando pequeña fui testigo de cómo mi
madre debía de tener el permiso de mi padre que estaba
enfermo, para adquirir un inmueble. Ella no podía hacerlo
por ella misma, no le estaba permitido en aquella sociedad;
aunque mi madre era la que sostenía a la familia con su
trabajo y con su presencia. Mi madre era la madre y el
padre de mi padre y de mí, y yo también mamé de ella, el
sostenerme a mí misma. Lo primero a conseguir en la vida,
es la seguridad del trabajo, y después las relaciones
afectivas.
Más tarde, cuando yo tenía diecinueve años, y en aquella
época teníamos una tienda donde vendíamos de todo,
decidimos ir a comprar las dos al Merca Sevilla, porque era
más rentable para nuestra economía. Descubrí, con total
asombro, que éramos invisibles para los dueños de los
productos, que no nos hacían caso, que no nos escuchaban,
que teníamos que hacer un esfuerzo tremendo para que nos
atendieran. Era un mundo de hombres donde las mujeres
no teníamos cabida, y ese día mi madre me dijo: ”esto no es
para nosotras” y yo le dije: “esto no es para ti” y desde
aquel día, ella no fue más allí. Fui yo con otra amiga de edad
parecida a la mía y que también tenía tienda. Fue una época
durísima de mi vida, gracias que sólo duró un par de años.
Ahora todavía, en determinados ambientes, siento ese
patriarcado. No es lo mismo que vaya una mujer sola, que
vaya con un hombre al lado, aunque este no abra la boca. La
sola presencia del hombre hace que se respete más a la
mujer.
Para estar sanos tenemos que tomar nuestros dos árboles
genealógicos paterno y materno, en la totalidad y en lo que
son, y agradecer a todos nuestros ancestros la existencia
que tuvieron, porque gracias a ella estamos nosotros aquí.
Yo siento que mi rama paterna me da mucho amor a la vida
y al disfrute, me da mucha creatividad, en ella hay
artesanos y hay sobre todo amor a la celebración. Esto no
lo tengo bien integrado todavía en mi vida; porque mi
familia materna era todo lo contrario, la valoración del
esfuerzo y el trabajo, y como los valores de mi padre
estaban contagiados de enfermedad, se miraban sus
manifestaciones con desaprobación y desdén.
Lo que yo enseño a mis pacientes y alumnos es a desarrollar
los tres amores dentro de sí mismos; es decir, a cada uno
se convierta en la madre y el padre ideal de sí mismo y lo
haga con placer; es así como van a desarrollar su autonomía
y su independencia.
Por ejemplo, cuando me viene alguien con ansiedad y/o
ataques de pánico que no tengan que ver con ningún tipo de
accidente, les enseño y les hago ver que el que tiene miedo
es su niño interior, porque seguramente en su infancia ha
vivido momentos de miedo en los que no se ha sentido
protegido, o también porque ha introyectado el miedo de
alguno de sus progenitores, y eso no era suyo. Le enseño a
hablar con su niño interior, le enseño a tranquilizarlo. Lo
que hago es que yo cojo primero un cojín, que representa a
su niño interior. Es muy importante que lo coja yo primero,
porque yo soy la que tiene la autoridad, la salud, la
sabiduría, la persona que viene a consulta me la da a mí la
autoridad, la salud y la sabiduría. Y mi tarea como
terapeuta es coger todo lo que la persona me da, y así
establezco el vínculo con ella para posteriormente
devolverle a la persona toda esta proyección que hace hacia
mí, de autoridad, salud y sabiduría.
Cuando consigo que la persona recoja la proyección que ha
hecho sobre mí y asuma como suyos todos los recursos que
le voy enseñando, la persona está curada, por lo menos del
síntoma que trae.
Como decía más arriba, yo cojo el cojín, que representa a
su niño interior y se lo doy a la persona, y al mismo tiempo,
cojo otro, y le pregunto cómo lo llamaban de pequeñito, y le
voy diciendo frases para que la persona se las diga a su niño
interior, que está representado por el cojín que está
abrazando, por ejemplo:
—Te quiero mucho.
—Me gusta abrazarte.
—Nunca estás solo, siempre estoy yo contigo.
—Me encanta achucharte.
—Me encanta escucharte.
—Me gusta acompañarte en todo lo que tienes que hacer.
—Me encanta sentir tu calorcito en el contacto conmigo.
—Tú eres lo más importante en mi vida.
—Cuando estás intranquilo, me gusta tranquilizarte.
—Cuando tienes miedo, me gusta darte seguridad.
—Cuando estas desorientado, me gusta llevarte a lugar
seguro y darte seguridad.
—Cuando estás desanimado, me gusta animarte para
conseguir lo que tú quieres.
—Cuando algo te parece muy difícil, te animo a que lo
intentes y disfrutes en el camino.
—En las dificultades, te animo a mirar desde otro lado y
buscar una solución fácil, etc.
En muchas ocasiones la persona se emociona desde la
primera frase, y las frases yo las voy adecuando a lo que
siento que necesita la persona, y teniendo en cuenta lo que
ella me haya contado. Durante la sesión le digo a la persona
que esto que estamos haciendo sería bueno que lo hiciera
todos los días con su niño interior, por lo menos quince
minutos al día, y mirando una foto que le guste de él, de
pequeñito.
Le enseño también que las palabras son un medicamento,
que tienen el poder de sanar las heridas emocionales, y que
como todo medicamento, necesita un tiempo para producir
su efecto, a excepción del homeopático que puede tener
efecto instantáneo. Le enseño a poner su pensamiento a su
servicio, y no al contrario. Investigo con ella para que se dé
cuenta del poder que tiene su pensamiento, etc.
A veces, ya desde la primera sesión, se da una mejoría
considerable, y otras veces, tengo que explicar a la
persona, más detenidamente, todas las dudas y pegas que
pone la persona. También trabajamos los beneficios
secundarios que obtiene con esa conducta, y a veces la
persona no quiere renunciar a ellos, por lo menos en un
primer momento. Cuando la persona viene con el miedo a los
ataques de pánico, también la pongo en contacto con lo peor
que podría pasarle, es decir con la muerte y ahí vemos cual
es la relación que la persona tiene con la muerte. A veces
hacemos una fantasía dirigida, con el hecho de estar
muerta y ahí vemos qué pasa.
Muchas veces la persona que tiene miedo a la muerte, es en
realidad, que tiene miedo a la vida, que no está viviendo su
vida como le gustaría vivirla, porque como dice osho: “quien
está totalmente entregado en su vida, considera la muerte
como otra experiencia de la vida y no le tiene miedo”.
La persona que vive con entrega cada momento de su vida,
no tiene miedo a la muerte, porque si yo he vivido todo lo
que la vida me ofrecía, ¿qué es lo que voy a añorar en el
momento de mi muerte? Como dijo Sócrates en el momento
de su muerte: “yo ya sé lo que hay en esta vida, ahora quiero
ver lo que hay en la otra”, y como el verdugo se demoraba
en darle la cicuta, él le dijo: ”ya es la hora, dámela”.
El miedo de todo ser humano es el miedo a la muerte. Así
que trabajo este miedo y al mismo tiempo voy enseñándole
a ser el padre y la madre de sí mismo, y a hacerlo con
disfrute, con placer, con bienestar. Durante la sesión
intento que nos riamos y que lo pasemos bien, cuando es
posible.
Una vez que la persona se convierte en el padre y la madre
ideal de sí misma, y lo hace con disfrute, desaparecen los
ataques de pánico y la ansiedad. En este momento es como
si la persona se dijera a sí misma, soy un adulto y me hago
cargo de mí mismo, y lo que yo necesite me lo doy y si no lo
tengo, busco en el lugar donde lo halla.
Una imagen muy potente que utiliza Bert Hellinger, es
visualizarte a ti mismo con tu padre y tu madre detrás, y
detrás de cada uno de ellos sus padres, y así
sucesivamente, y tomar conciencia de que todos tus
ancestros han existido antes que tú, para que tú florezcas
aquí y ahora, que tú eres la máxima expresión de tu árbol
genealógico. Esta imagen te da mucha fuerza y mucho
apoyo. La imagen es un triángulo, cuya base, son todos los
ancestros anteriores a ti, y tú eres el vértice del triángulo,
todo el triángulo, te apoya a ti.
A veces cuando alguien me pregunta, me voy a curar de
esto. Yo le digo: “¿tú quieres curarte? Y si me dice sí,
entonces yo le digo pues yo ahora mismo te firmo que te
vas a curar.
Si me dice yo no lo sé, entonces yo le digo, yo tampoco. Le
digo: ”si tú pones el cien por cien, yo también lo pongo”, y
lo demás ya no depende de nosotros.
Yo creo que en todos los seres humanos está esta
tendencia infantil del bebé a que me cuiden, yo no quiero
hacer por mí mismo, yo quiero que me cuiden, y si no se pone
conciencia en esto, es como un agujero negro, que le des lo
que le des siempre quiere más, no hay saciedad. A esta
hambre de cuidados y amor, tenemos que poner conciencia,
y hacernos cargo de ella para convertirnos en adultos
sanos. Metafóricamente sería como coger con nuestras
manos nuestra necesidad y hacernos cargo de ella.
La salud sería algo así como decir, yo soy una creación del
universo y disfruto de este universo, en un intercambio de
dar y tomar. No exijo nada a nadie y no permito que nadie
me exija a mí.
Me viene a la mente el cuento de El Principito, cuando visita
la Tierra y ve un campo lleno de miles y millones de rosas,
y se pregunta a sí mismo que es lo que diferencia a su rosa
de esos cientos y miles de rosas, y él se contesta a sí
mismo: “es el tiempo que yo he dedicado a mi rosa, la que la
hace única y diferente para mí”.
En el sentido del cuento de El Principito, Harris, en su libro,
La castración del unicornio, nos dice: ”A medida que los
hijos crecen, el padre debe estar dispuesto a ir
retirándose y, si es necesario, debe insistir en que sus hijos
individualicen sus valores e ideales. Posiblemente asumirán
algunos de los valores del padre, pero es probable que
también necesiten clarificar su posición respecto a otros
valores, a través del conflicto con la postura paterna. Esta
es una etapa necesaria para el desarrollo de los hijos, pero
el padre, al tiempo que participa en el conflicto, no debe
insistir en mantener su autoridad “patriarcal”. Debe
reconocer y admitir la postura de los hijos cuando tengan
razón, y también debe estar dispuesto a perderlos, a que
son distintos que él. Debe usar su posición para permitirles
desarrollar sus propias perspectivas. Si mantiene su
postura y valores, de forma excesivamente rígida e
impersonal, cuando ellos quieran diferenciarse de la
familia, les provocará una rebelión cada vez más fuerte.
Este conflicto suele ser doloroso, pero también puede ser
muy emocionante cuando el padre disfruta de ver a sus
hijos convertirse en individuos. El padre debe de tener en
cuenta que las vidas de sus hijos son su proceso de
individuación, y pasado cierto punto no debe intentar
allanar su camino, para no negarles el derecho a luchar por
sí mismos, y a desarrollar su conciencia, personalidad y
significado vital”. Continúa diciendo: “La adolescencia es el
momento en que todo cambia y uno comienza a plantearse
las grandes preguntas: ¿Quién soy yo?, ¿Dónde voy?, y
¿Cuál es el significado del mundo?. Si escuchamos a
nuestros hijos adolescentes, podremos entender unas
cuantas cosas interesantes y provocativas. Pero los padres
no pueden ser una pantalla en blanco. Deben defender sus
propios valores al tiempo que dejan ganar las discusiones a
sus hijos, mostrarse abiertos a cambiar de opinión cuando
es apropiado y no exigir que sean aceptadas todas sus
creencias. Finalmente, el punto más importante es dejar ir
a los hijos, ayudándoles a des- arrollar sus propios valores
cuando decidan irse”.
Continúa diciendo: ”El espíritu de la paternidad potencia la
experiencia vital del hombre, le da fuerza y un propósito
enraizado en la autenticidad personal y en el
reconocimiento de valores superiores, más grandes que la
persona. Así, a su vez, el hombre puede apoyar a quienes le
rodean para vivir apasionada y creativamente”.
El padre que yo tengo interiorizado es el padre que me
apoya, me alienta, me aconseja en lo que es mejor para mí,
me abre nuevos horizontes de desarrollo, me invita a la
entrega total en cada faceta de mi vida. Me enseña a
saborear la vida y a degustar hasta la última gota del cáliz
de la experiencia. Me enseña a cuidarme cada día más en lo
físico, lo emocional y lo espiritual. Me arrulla en las
mañanas cuando despierto, me acompaña durante el día en
lo cotidiano, y cuando tomo conciencia de lo interiorizado
que lo tengo, tengo mucha fuerza y mucha seguridad. Todo
esto lo llevo callado y por dentro, porque es algo muy
religioso, religioso en el sentido de religarse de unión
íntima y extática, de éxtasis.
Cuando tomamos conciencia de que todos somos hijos del
universo y que estamos siendo cuidados por él. Que todos
somos una parte de la energía creativa que lo crea todo. Yo
creo que esta con- ciencia nos hace tener más respeto
hacia todo y valorarnos más a nosotros mismos; pero no en
el sentido del ego, sino en el sentido de tomar conciencia
de nuestra comunión con todo lo que existe. Somos polvo
de estrellas encarnado, por decirlo de alguna manera. Toda
esta conciencia yo creo que va a cambiar a la humanidad,
porque cuando nos damos cuenta de que el otro también es
una parte de mí mismo, no voy a permitir que haya guerras,
ni hambre, ni todas las calamidades que actualmente están
ocurriendo en nuestro planeta Tierra y lo que yo tengo lo
voy a compartir con los demás, no voy a acumular
innecesariamente cosas, dinero, posesiones mientras el
otro lo está pasando mal.
Me encanta lo que escucho de Suecia, donde la gente puede
cambiar cosas o proponer cosas sólo consiguiendo un
número determinado de seguidores de la idea. Deberíamos
crear una sociedad donde se cogiera lo mejor de cada uno
para el bien común.
¡Qué así sea!
LA RELACIÓN CON LOS HERMANOS. LA RELACIÓN LA
RELACIÓN CON LOS IGUALES. MIS ESPEJOS
PRESENTES. APOYANDO Y CONFRONTANDO....
A lo largo de mi vida, los iguales han tenido una influencia
muy positiva en mi desarrollo; aunque a veces haya habido
momentos dentro de la relación que hayan sido difíciles,
como en todas o casi todas las relaciones. Yo entiendo por
mis iguales no sólo hermanos de sangre o medio hermanos,
o hermanos adoptivos; sino también a amigos, compañeros,
pareja, etc. Relaciones en las cuales no hay jerarquía, sino
igualdad y/o similitud de edad, momento vital, intereses,
inquietudes, conflictos, anhelos, aficiones, etc. En
definitiva, todo lo que es compartir con iguales.
Voy a hacer un recorrido por los iguales que han sido muy
importantes en mi vida, desde donde recuerde hasta el
momento de hoy. La primera relación significativa que
recuerdo con los iguales fue cuando yo tenía
aproximadamente 6 o 7 años. Fue una niña de mí misma
edad que vivía al lado de mi casa y que no iba al mismo
colegio que yo. Ella era muy extrovertida y hablaba mucho,
y yo era muy introvertida y hablaba muy poco. Sus padres
me ponían de ejemplo ante ella por mi caligrafía y mis
cuadernos tan cuidados. Ella tenía una caligrafía
desastrosa para ellos y no cuidaba sus trabajos.
Yo en aquellos tiempos, tan falta de amor, tomaba aquellos
comentarios de la familia de mi amiga como agua de mayo.
En mi familia en aquellos tiempos había muchos problemas,
y mucho que trabajar para sobrevivir, no quedaba tiempo
para elogios. Vivía perdida en medio de adultos (mis padres,
mis abuelos, mis tíos, mis vecinos, etc.) que estaban
inmersos en sus propios problemas y necesidades.
Yo estaba en aquel tiempo muy abierta para recoger todo
lo que me ayudara a sobrevivir. Comentarios, elogios
dirigidos a otras personas, historias de otras personas,
etc. Por ejemplo, en mi pueblo, mi abuelo era muy
respetado, como ya he mencionado antes. Él fue
republicano y se contaba que él cogió la vara de alcalde en
un momento difícil, para entregársela al que debía ser el
alcalde y esto fue muy valorado por el pueblo. A su vez mi
abuelo valoraba mucho a sus hijos que estaban estudiando
en la universidad, cuando murieron en la guerra civil. Para
él era muy importante estudiar, el estar bien formado. Hay
un ejercicio que yo utilizo en Gestalt que es dejarte sentir
a quién has elegido, como modelo para tu desarrollo, para
elegir tu profesión, para comportarte en la vida como lo
haces, etc. Esa elección se hace inconscientemente, pero si
uno pone la atención en descubrirlo, lo descubre.
Así que yo tuve muy claro desde el principio de mi vida, que
para recibir mi trozo de tarta de amor yo tenía que
estudiar mucho y de este modo se me valoraría como a mis
tíos caídos en tiempo de la guerra civil. Todo esto fue
inconsciente durante mucho tiempo, hasta que se fue
desvelando en el curso de mi desarrollo personal. Pero ya
desde muy pequeña 9 o 10 años, yo tenía muy claro, que para
salir del agujero, en el que yo sentía que vivía, tenía que
estudiar.
Para mí, mi amiga fue importante por la atención y el tiempo
que me daba. Ella ESTABA conmigo, y ese estar me hacía
sentir que yo existía, que era alguien, que yo no era un
fantasma. Me hablaba de todo con mucha naturalidad y me
invitaba muchas veces a jugar y a estar en su casa. Yo no la
podía invitar a ella a la mía porque la mía estaba cerrada.
Mi madre trabajando y mi padre seguramente en el
psiquiátrico, era bipolar como ya he mencionado. Yo vivía en
aquellos tiempos entre la casa de mis abuelos y la de unos
tíos que vivían cerca de mi casa.
Ahora acabo de caer en la cuenta de que esta relación, con
esta amiga, destaca -(FIGURA-FONDO) porque existían
otras muchas relaciones en el fondo que no me daban lo que
ella me daba, y esto hacía que yo pudiera apreciar la calidad
que esta relación tenía para mí; si no existiera el fondo, yo
no podría darme cuenta y apreciar el valor de esta relación.
Sin fondo no hay figura. Fondo-Figura es una polaridad.
Este mundo es el mundo de las polaridades; pero no
debemos olvidar que toda polaridad surge de la unidad, del
vacío. En el vacío está todo y cuando empieza a
manifestarse en este mundo, se manifiesta como
polaridades. Debemos recordar que ambas vienen del vacío,
que ambas surgen del mismo lugar.
En Gestalt hablamos muchas veces del “SER” y del
“ESTAR”. Del “Ser Consciente” de que eres una persona y
que tu sola presencia en este mundo ya tiene mucho peso.
Tu presencia en este mundo sería fruto del amor
incondicional que te tiene el Universo, La Energía de la
Creación, o llamémosle como cada uno quiera llamarlo, y de
la participación de tus padres como vehículos portadores
de ti. El ser conscientes de esto que acabo de decir sería
como el talismán que nos protege y que nos da todo el apoyo
para sentirnos “dignos”, “valiosos”, “únicos”, “amados”,
“protegidos” etc. Somos energía de la creación que se ha
hecho carne. Y somos eso, energía de la creación. Somos
tan valiosos, tan únicos, tan maravillosos como la energía de
la creación.
Si todas las personas fuéramos conscientes de esto que
acabo de escribir, iríamos por el mundo con mucha más
seguridad, tranquilidad y autoestima y dejaríamos que la
vida fluyera por nosotros, no nos preocuparíamos tanto por
todo; porque todo es la obra del universo y el universo es
nuestro hogar, nuestro creador. ¿Quién tiene inquietudes
y preocupaciones cuando está en su hogar y con sus
progenitores? Dentro de nuestro hogar nos sentimos
protegidos y seguros, e igual pasa con nuestros
progenitores, por lo general.
El “ESTAR” significa PRESENCIA en todo lo que haces,
piensas, sientes y eres, y con todos tus sentidos y tu ser al
servicio de la experiencia. Esto lo expresa muy bien Suzuki,
el maestro zen en su poema:
Conocer la Flor....
Conocer la flor, significa, transformarte en ella, ser la flor.
Cuando yo hago esto,
La flor me habla a mí,
Y yo conozco todos sus secretos, todas sus alegrías, todo
su sufrimiento,
esto significa toda la vida que late en ella. No sólo eso:
Al mismo tiempo con mi conocimiento de la flor Conozco yo
todos los secretos del universo
Y dentro de eso todos los secretos de mi propio yo.
Este precioso poema, Suzuki nos da la clave para
conocernos a nosotros mismos y a los demás, y al
conocernos a nosotros mismos y a los demás se nos abre la
comprensión del comportamiento de nosotros mismos y de
los otros; y si a esto le sumamos el acercarnos a todo y a
todos con AMOR, RESPETO y ACEPTACION a lo que se da
en cada momento, y le añadimos la búsqueda de la BELLEZA
que todo y todos tenemos dentro, nos da el cóctel
maravilloso de la VIDA BIEN VIVIDA.
Cuando nosotros, en la relación con un igual, intentamos
ponernos en su lugar para comprenderlo y entender por qué
se comporta como lo hace. En ese mismo instante en que
hacemos esto, nosotros abrimos nuestro ser a la otra
persona, el foco de nuestra atención es la otra persona, es
como si pudiéramos transformarnos en ella y esto es un
acto de amor, de apertura, que la persona recibe y le
alimenta y nosotros al hacerlo estamos instalados y
rebosando amor. Ambos crecemos en una relación así.
Pero, para poder hacer esto, nosotros tenemos que estar
plenos en nosotros mismos. ¿Y cómo conseguimos esa
plenitud? La conseguimos cuando nosotros somos
conscientes de nuestras carencias y nos hacemos cargo de
ellas. Y no vamos por la vida exigiéndole al otro que nos dé
lo que nosotros no nos damos a nosotros mismos. Cuando yo
me hago cargo de mis carencias, todo lo que me den los
demás es un regalo para mí; porque el otro no tiene ninguna
obligación de darme nada.
Es maravilloso cuando yo puedo considerar la sola presencia
del otro como un regalo, una posibilidad de enriquecimiento,
de conocimiento y de experiencia que yo no podría tener si
la otra persona no existiera.
Cuando nosotros NO JUZGAMOS NADA, sino que todo lo
que ocurre lo vemos como parte del GRAN PLAN
CÓSMICO, y cada acontecimiento que sucede lo acogemos
y lo aceptamos como parte del plan, se desarrolla dentro
de nosotros una gran tranquilidad. Estamos en casa (El
Universo) y todo lo que sucede es lo que tiene que suceder.
Me acuerdo de pequeñita, 10 años aproximadamente, que
cuando los adultos me preguntaban si tenía novio, que yo
me hacía interiormente la reflexión: ”de que yo podría amar
a cualquier hombre”. Hoy tengo clarísimo que sí, que se
puede amar a cualquier persona que esté abierta a ser
amada y que también sepa amar o quiera aprender. Y que
cada relación, con cada una de esas personas que la vida te
traiga, va a ser un viaje totalmente diferente y maravilloso,
donde vas a aprender infinidad de cosas diferentes que te
van a enriquecer. Cada relación es un viaje a lo desconocido,
para aprender. Yo así lo he vivido.
Otra persona muy importante en mi vida fue una compañera
de la carrera de Magisterio. En aquella época comprendida
entre mis 16 y 19 años, yo tenía una pareja con la que yo me
sentía estar en una montaña rusa, yo me dejaba elevar y
hundir una y otra vez. Yo sentía que me dejaba destruir por
esa persona; pero cuando trataba de buscar apoyo para
salir de ahí, no lo encontraba, al contrario. Personas de
confianza en mi familia me decían: “así son las relaciones
de pareja”, “eso es lo normal”, etc. Hasta que encontré a
esta amiga que me dijo: ”ni hablar, las relaciones de pareja
no son así. Deja a ese hombre”, y lo dejé. Encontré el Apoyo
externo que necesitaba para corroborar mi sentimiento
interno y poder atravesar los introyectos que yo tenía en
aquel momento, a saber:
—Las relaciones de pareja son para toda la vida.
—Si tomas un camino, tienes que seguir en él ad infinitum.
—No te puedes equivocar. Las equivocaciones son fracasos.
—No puedes fracasar.
—Sólo puedes tener relaciones sexuales con tu pareja, que
es única.
—Tienes que aguantar en tu relación de pareja.
—¿Qué van a pensar de ti, la familia y los amigos si dejas a
tu pareja?
—Después de estar en una relación, ningún hombre va a
querer tenerte como pareja.
—Etc.
Aquí se pone de manifiesto los conceptos que tanto
trabajamos en Gestalt: EL APOYO EXTERNO Y EL APOYO
INTERNO, y el tema de los INTROYECTOS.
El desarrollo del ser humano va desde el Apoyo externo al
apoyo interno. Cuando nacemos, el bebé necesita todo de
sus padres o de las personas que hagan esa función, y poco
a poco con la maduración del sistema nervioso y el
desarrollo en general, el ser humano va adquiriendo
autonomía y va desarrollando su apoyo interno desde el
Apoyo externo que le dan sus padres, o figuras sustitutas
de ellos y la sociedad en general.
Por decirlo metafóricamente, el ser humano al nacer es
como ese joven arbolito que a duras penas se mantiene
erguido, y al cual atamos una guía consistente, (Apoyo
externo) hasta que el arbolito va fortaleciéndose
internamente (apoyo interno) y ya no necesita esa guía para
mantenerse firme.
A lo largo de nuestra vida, a veces; necesitamos Apoyo
externo para atravesar los introyectos adquiridos durante
nuestra educación y nuestra vida en general, que dificultan
nuestro crecimiento, nuestra evolución, nuestra felicidad y
nuestra tranquilidad y paz interior.
Otra figura muy importante en mi vida fue una compañera
en mi formación gestáltica, cuyo amor me dio suelo donde
pisar. Ahí sentí lo que era el AMOR INCONDICIONAL de
la madre. Yo me sentía muy querida. Yo estaba protegida
con su amor, su amor creaba dentro y alrededor de mí una
capa gruesa, invisible, de protección que me daba una
seguridad interior y exterior que me hacía muy feliz. Yo
era feliz.
En esa relación crecimos ambas hasta que llegó a un punto
donde había escollos que atravesar, introyectos, que no
queríamos atravesar y la relación la rompimos las dos.
Ambas nos llamábamos amigas del alma. En esta relación el
amor que recibía era como el que me daba mi madre, pero
mi madre me dio un amor con poca presencia, porque
siempre estaba trabajando para sacar la familia adelante,
y ella un amor con presencia y disponibilidad.
En las relaciones que he vivido con mis iguales, siempre se
acababan por un lado o por otro. Cuando una de las partes
sentía que no podía seguir creciendo al lado de mí, o yo al
lado de la otra persona. Me acuerdo lo dolorosa que fue
para mí la despedida de un amigo que me dijo que ya no
podíamos salir más. En aquella época yo me sentía muy sola,
y él era una fuente que me traía muchos amigos y
actividades diferentes. Yo lo respeté y seguí adelante con
mi vida. Sentí que no era vista por él.
Otra figura muy importante es mi relación de pareja actual.
Con ella yo aplico el amor incondicional que sentí con mi
amiga. Amor incondicional que se condensa en lo siguiente:
—Te quiero tal como eres, no tienes que hacer nada en
especial para que yo te quiera.
—Cuando te miro, te miro para encontrar toda la belleza
que hay en ti, en tu presencia, en tu mirada, en tu sonrisa,
en tu caminar, en el perfume que desprende tu ser, en tu
pelo, en tu piel, en tus manos, en la ropa que usas, en las
veces que te paras y me miras y te haces presente, ahí
estoy yo para recibirte y disfrutarte con todo lo que me
das.
—Sí, sé que a veces estás desconectado, que a veces no
estas a mi lado, que estás perdido en tus cosas, que no me
ayudas todo lo que me gustaría que me ayudaras. A veces
me enfado con esto; pero cuando lo hago luego te pido
disculpas y tú las aceptas. Sé que todo esto forma parte
de ti en este momento y lo acepto, cuando me paro y
reflexiono.
—Y también enfadarse forma parte de la relación y hace
evolucionar; pero en todo enfado tengo siempre presente
el respeto a tu singularidad y en ver que puedo aprender
de lo que me enfada de ti, para usarlo en mi propio
desarrollo.
—Bendigo el hecho de que estés a mi lado, de que existas,
de que quieras compartir un tiempo de vida conmigo. Lo
considero un regalo grandioso.
—Saboreo esos momentos de conexión-comunión que tanto
nos nutren a ambos. Son momentos mágicos que nos unen
profundamente.
—Disfruto viendo los cambios que se van produciendo en ti.
Los valoro, los comparto contigo y me nutren a mí.
—Me encanta no ponerte límites, etiquetas y que me
sorprendas con tus cambios.
—Etc.
Otra relación muy importante en mi vida es la relación de
mí conmigo misma. En estos momentos de mi vida estoy
explorando la aceptación total de todo lo que pasa dentro
de mí y a mí alrededor. Si dentro de mí detecto conflicto,
me digo: “esto también forma parte de la vida”, y esto me
tranquiliza. Si estoy atascada en la realización de este
artículo, me digo: “esto también tiene que suceder” y me
tranquilizo. Si me duelen los huesos, me digo: “esto es la
edad” y veo que puedo hacer para cuidarme más.
En estos momentos de mi vida estoy en la ACEPTACION
de todo lo que sucede y en SOLTAR, no agarrarme a nada,
ni a lo bueno ni a lo malo. Vivir todo lo que me trae la vida,
sea lo que sea y no agarrarme a nada. Vivirlo sabiendo que
va a pasar y en esa conciencia de que todo tiene un principio
y un fin. ENTREGARME a saborear hasta la última gota del
cáliz y en ese entregarme está contenida la ETERNIDAD;
porque cuando yo estoy entregada al cien por cien no existe
el tiempo, es como si el tiempo se parara y lo único que
existe es ese momento y la vivencia que estoy sintiendo ahí.
Otro concepto importante en este momento de mi vida es
el VACíO, vaciarme de todo incluso de mí misma. No tener
ninguna expectativa con nada. Creo que en el proceso de
vivir vamos aprendiendo muchas cosas que nos hace falta
adquirir, hasta que llega un momento en que ya lo que
queremos es soltarlo todo, incluso soltarnos de la
identificación con una misma y ahí SER Y ESTAR.
LA RELACIÓN DE PAREJA....
A la pareja llevamos todo lo que somos, lo bueno y lo malo,
o mejor dicho, lo que ayuda a crecer a la relación y lo que
daña a la relación. Esto en definitiva es lo que me ayuda a
crecer a mí y a la otra persona, y lo que me hunde a mí y a
mi pareja; porque cuando hundo a mi pareja también me
hundo yo; porque cuando le digo al otro: “Tú no vales nada”,
también me lo estoy diciendo a mí mismo/a; porque si el
otro no vale nada, qué hago yo ahí en esa relación con
alguien que no vale nada. Si estoy ahí es porque tam- poco
yo valgo nada. Y todo este diálogo es de locos.
Sabemos por la física que todos somos energía y que la
energía ni se crea, ni se destruye, sino que se transforma.
Todos somos energía en constante transformación, en
constante cambio, en constante evolución. Todos somos
preciosos, somos un trocito de universo encarnado; pero
esto lo hemos olvidado y tenemos que recuperarlo para ser
felices.
Todos los estigmas que tengo en mí mismo-a, los voy a
depositar en mi pareja, y si no pongo conciencia en esto, me
transformo en un eslabón de la cadena que se perpetúa una
y otra vez, generación tras generación. Tal como me
hicieron daño a mí, y si no le pongo conciencia, me convierto
en un promotor de lo disfuncional que hace daño a los
demás. Para romper esta transmisión de dolor y daño
heredado, hace falta poner conciencia. Hace falta sanar las
heridas que llevo dentro de mi ser, sacar la rabia por el
daño recibido, y después perdonar y comprender por la
inconsciencia del daño que nos fue infringido.
Preguntarnos en un momento determinado si queremos
seguir siendo perpetradores de daño, dolor y sufrimiento,
o si queremos romper este maleficio e iniciar un nuevo
periodo de reconocimiento, de valoración, de entrega a mí
mismo-a y a mi pareja.
Realmente la relación de pareja es algo maravilloso si
ambos miembros están en lo mismo, es algo precioso que se
va construyendo día a día, instante a instante y que
consiste en el descubrimiento y desenvolvimiento mutuo.
En no regatear un minuto de felicidad de dar al otro y de
recibir del otro.
En realidad, deberíamos pensar en la verdad de nuestra
vida, y la verdad de nuestra vida es que la muerte nos
acecha constantemente y que en cualquier instante
podemos pasar de la vida a la muerte, y que este
reconocimiento nos ayude a entregarnos a lo que tenemos
si pensamos que merece la pena, o a abandonarlo y buscar
lo que realmente queremos. ¡Para qué vamos a perder el
tiempo y la energía con alguien, si no queremos estar ahí!
Si estoy, estoy; y si no estoy, mejor me voy.
La mayoría de los aspectos que machacamos a nuestra
pareja, tienen que ver con aspectos que nos fueron
machados a nosotros. La mayoría de las cosas que pedimos
a nuestra pareja tiene que ver con nuestras propias
carencias, agujeros, conflictos no resueltos. ¿Cuál es el
conflicto que tengo con “eso” que pido a mi pareja?
El trabajo que hago en mi taller de pareja titulado: “Yo, Me,
Mí Conmigo, Mi ombligo y Mi pareja” es un trabajo, en busca
de la armonía conmigo mismo/a y con mi pareja. De toma de
conciencia de mí y de mi realidad en estos momentos de mi
vida. De presencia en lo que estoy. De hacerme responsable
de mí, de mis carencias, agujeros y conflictos. Si me hago
responsable de mí, me apoyo en mis pies, y desde ahí puedo
compartir con el otro, no soy una carga a la que tienen que
arrastrar o portear. Estos son los tres pilares básicos de
la terapia Gestalt: conciencia de dónde estoy y cómo estoy
yo en estos momentos de mi vida; presencia, es decir,
entrega a mí mismo y a lo que hago; y responsabilidad,
palabra que da mucho miedo hoy en día, y que lo que en
realidad significa es responder por lo que hago, algo así
como, sí, esto lo hago yo, y de esto me encargo yo, yo
respondo por esto, yo me hago responsable de esto.
Marcela Miguens en su libro Gestalt Transpersonal, dice:
”La primera consigna para mejorar la comunicación es no
entrar en el juego ‘tóxico’ de quien tiene la razón y quien
tiene la culpa. La segunda es no tratar de cambiar al otro.
Dejarlo ser distinto de nosotros. Apreciar lo diferente”.
El trabajo que hago está dirigido tanto a ambos miembros
de la pareja como a personas que aunque en este momento
no tengan pareja quieran indagar en este terreno.
Cuando buscamos una pareja en realidad estamos buscando
el sentirnos queridos tal y como somos, aunque no sepamos
realmente que estamos buscando esto. Estamos buscando
a ese padre o a esa madre ideal, que no tuvimos, y que nos
hace falta. Y el trabajo de conciencia viene realmente
cuando nosotros nos transformamos en nuestro padre y
madre ideal, y le damos al otro lo mismo que es amor
incondicional, ahí se produce el cambio, la transformación.
Cuando una persona se siente querida tal y como es, se
abre, se le derrumban todas las resistencias y se entrega
y florece.
¿Cómo podemos llegar hasta ahí? Viviendo, ¿y qué es esto
de vivir? Significa tener presente lo que la vida me ofrece
en cada momento y decidir si me entrego a eso o no.
El cuento sufí de la Devoción dice: “Recuerda las
limitaciones de los seres humanos y recuerda tus
limitaciones. Y cualquiera que sea la clase de amor posible,
ve a por él. No persigas lo imposible. Ve por lo posible, que
lo posible se termine, que tu ser salga realizado y entonces
lo imposible también puede suceder. Te has hecho capaz de
eso.
Primero transita las alegrías del amor humano y las
desgracias del amor humano y déjate madurar”.
Aquí en la tierra todos somos imperfectos, si fuésemos
perfectos estaríamos en otro nivel, en el de los Ángeles,
Arcángeles etc. Aquí en la tierra no hay nadie perfecto. Si
acepto que soy imperfecto, que estoy en crecimiento
también puedo aceptar las imperfecciones de los otros y
saber que también están en crecimiento.
Sería preguntarnos a nosotros mismos: ”¿Con esta persona
que está aquí disponible para mí, lo acepto como compañera
de viaje para transitar una parte o la totalidad del camino
por mi vida en la tierra? “.
“¿Estoy a gusto con esta persona, puedo estar en silencio
con ella y sentirme relajado? ¿Me gusta su piel? ¿Estoy
dispuesto a aprender con ella?”.
Claro que hay cosas que no me gustan y que me gustaría que
fueran diferentes; pero, ¿puedo vivir con ellas sin que me
perturben demasiado? Yo también tengo cosas que a la otra
persona no le gustan, yo también soy imperfecta.
En la medida que nos damos cuenta de nuestras carencias
o de nuestros agujeros y lo trabajamos en nosotros mismos
y no machacamos al otro con nuestros déficits, vamos
consiguiendo una paz interior que nos inunda a nosotros e
inunda a la otra persona. En nuestra relación hay espacio
para los dos para que los dos estemos a gusto y para que
nos reconozcamos mutuamente en este espacio y nos demos
mutuamente el espacio de cada uno.
Yo me doy mi espacio y te lo doy a ti, tú te das tu espacio
y me lo das a mí.
Yo me siento honrado de ser tu pareja, tú te sientes
honrado de ser mi pareja, y ambos honramos nuestra
relación. Considerad la relación de pareja como el templo
que construís día a día, piedra a piedra, momento a
momento y en el cual habitáis y reináis. Que ese templo
esté cada día más resplandeciente, que en él haya armonía,
serenidad, paz y mucho amor. Que vuestra relación de
pareja sea un remanso de paz para vosotros y las personas
que os rodean. Que cada día os sintáis más orgullosos de lo
que estáis construyendo. Que ambos os transforméis en la
expresión viva de la exaltación del amor. Que os
transforméis poco a poco en una pareja alquímica, que
vayáis transformando metafóricamente los metales
inferiores en oro, las piedras en rubíes, esmeraldas y
diamantes y que rezumáis amor por cada una de las células
de vuestro cuerpo. Que aprovechéis cada instante para
expresaros mutuamente vuestro amor. Que no dejéis que
las nubes quiten brillo a vuestro templo. Que cuando pase
el tiempo puedas decir que esta relación la construí yo y la
sigo construyendo día a día, y que te sientas orgulloso/a de
lo que has creado.
Suzana Stroke, en la conferencia que dio en Jera, el
veintinueve de octubre de dos mil dos, dice: “Que la pasión
existe justo para que podamos juntarnos, es como el imán
que hace que nos acerquemos irremediablemente uno al
otro”.
Y después de la pasión y del enamoramiento viene la
realidad. Clarissa Pinkola en su libro Mujeres que corren
con lobos, dice: “Cada uno de los miembros de la pareja ve
la frágil y herida parte oculta del otro o ve al otro como
algo que ‘no es precisamente un trofeo’. Este momento
parece un momento espantoso y, sin embargo, es el
momento privilegiado en que existe una auténtica
oportunidad de dar muestras de valentía y conocer el amor.
Amar significa permanecer al lado de alguien. Significa
salir de un mundo de fantasía y entrar en un mundo en el
que es posible el amor duradero, cara a cara, hueso a hueso,
un amor hecho de afecto. Amar significa quedarse cuando
todas las células gritan: ‘Echa a correr’. Somos fuertes
cuando estamos con otra alma. Cuando estamos unidos a los
demás no nos pueden romper. Para amar de verdad hay que
ser un héroe capaz de superar el propio temor. El momento
decisivo se produce cuando uno se atreve a amar ‘a pesar
de’, a pesar de mis dudas, a pesar de mi inquietud, a pesar
de las heridas que haya sufrido anteriormente, a pesar de
mi temor a lo desconocido.
A veces no existen palabras capaces de ayudarme a ser
valiente. A veces hay que lanzarse sin más, tiene que haber
en la vida de un hombre o de una mujer algún momento en
que esta se deje llevar por el amor, en que le dé más miedo
quedar atrapado en el reseco y agrietado lecho fluvial de
la Psique, que adentrarse en un exuberante pero
inexplorado territorio.
Todos hemos cometido el error de pensar que otra persona
nos puede curar, emocionar o llenar. Se tarda mucho
tiempo en averiguar que no es así, sobre todo porque
proyectamos la herida fuera de nosotros en lugar de
curarla dentro de nosotros”.
Metafóricamente me gusta considerar la relación de
pareja como un fuego que calienta el alma de los amantes y
también el lecho común. Para tomar conciencia de lo que
hago con este fuego, de vez en cuando me paro, y me
pregunto: ¿Esto que estoy haciendo, nutre o destruye mi
relación de pareja, alimenta o envenena a mi pareja? Y esta
pequeña reflexión me sirve para saber por dónde ando. Si
soy una mujer o un hombre constructiva/o, nutritiva/o, o,
destructivo, venenosa/o. Y desde ahí me propongo día a día
lo que quiero hacer: “¿Quiero construir o destruir?”, y
actúo en consecuencia y me hago responsable de lo que
hago.
Mi forma de trabajar con las parejas consiste en tener
algunas sesiones con ella, para esclarecer la dinámica de la
relación, y según sea esta y si lo considero necesario
aconsejar a cada miembro de la relación a que haga terapia
individual, cada uno con un terapeuta diferente; para que
cada cual vaya trabajándose sus he- ridas, agujeros o
conflictos.
En realidad hacen falta tres terapeutas para trabajar con
una pareja, uno para la relación de pareja y los otros dos
para cada miembro de la pareja.
MI CUERPO: EL LUGAR DONDE HABITO...
Para mí, mi cuerpo es un templo de sabiduría, al que yo
consulto si me aparece algún síntoma. Es un termómetro
que me indica que está pasando dentro de mi psique. En mi
caso la mayoría de los síntomas que me aparecen tienen que
ver con excesos. Excesos de trabajo, de responsabilidad,
de comida, de preocupaciones, de tensiones, etc.
Cuerpo y mente están en profunda conexión. Cuando me
miro al espejo y me siento guapa rápidamente mi mente se
alegra, se distiende y se relaja. Todo mi ser se regocija de:
”este verme guapa”. Cuando tengo en la cabeza una idea
negativa de mí misma, inmediatamente empiezo a sentirme
mal. Empiezo a tensarme, a crisparme y puede aparecer
fácilmente algún dolor o malestar en alguna parte de mi
cuerpo.
¿Cómo cuidar el cuerpo donde habito? Cuidando mi mente
y cuidando mi cuerpo.
¿Cómo cuido mi mente? Dejándola vacía cuando no tengo
que hacer con ella ninguna actividad. ¿Cómo la dejo vacía?
A mí me ayuda mucho mirar una pared blanca o imaginarme
en mi mente una pared blanca. Ahí yo descanso en el blanco,
me entrego al blanco, me dejo reparar por el blanco, me
relajo en el blanco y me dejo sostener por el blanco.
Todo esto puede ser un primer paso para luego entregarte
a la nada. ¿Qué es la nada? La nada es el lugar de donde
vinimos, de donde surge toda la vida. Es como nuestra
GRAN MAMÁ que nos sostiene y nuestro GRAN PAPÁ que
nos cuida. Ahí no hay nada.
Una vez en una experiencia que tuve yo con Movimiento
Auténtico, me sentí fundida con el espacio, yo no era nada,
ni nadie, no tenía límites, era espacio con el espacio, si se
puede decir que era algo. Y yo sentía que era solo
conciencia y la sensación de bienestar era muy grande, si
se puede decir sensación de bienestar. Era más bien
felicidad. Yo no era nada, sólo conciencia y la sensación era
de felicidad. Me preguntaba, ¿dónde está Pepa? Y me
respondía, Pepa no está en ningún sitio, no existe aquí.
Cuando le comenté esta experiencia a Claudio Naranjo me
dijo: “Donde no hay nada que cortar, ninguna espada puede
cortar nada”. Esta frase me dio mucha luz acerca de todos
los miedos y las preocupaciones que tenemos los seres
humanos. Todos los miedos y preocupaciones son siempre
por el miedo a perder, perder mis amigos, perder mi
trabajo, perder mi pareja, perder mi casa, perder mi
prestigio, perder, perder, perder, y en último caso perder
la vida.
Cuando no tengo miedo a perder nada, ahí puedo descansar,
puedo vivir lo que hay en cada momento y ser feliz con ello.
Nuestro miedo nos atenaza, para no estar completamente
presentes y en la plenitud de lo que somos, en cada
momento de nuestra vida.
¿Cómo nos liberamos de nuestro miedo? Confiando en la
vida, confiando en que lo que la vida nos trae en cada
momento es un regalo para nosotros, aunque a primera vista
pueda parecer duro, difícil, problemático, que no podemos
con ello, etc. Pero si la vida nos lo trae es porque tenemos
que aprender algo con ello. Y al aceptarlo nos hemos abierto
para recibirlo y ahí empiezan a cambiar las cosas. Lo que
antes nos parecía tan duro ahora se hace menos duro, lo
que antes resultaba muy difícil ahora se hace más llevadero
y lo que antes era problemático ahora lo es menos.
Al abrirnos a recibir la vida tal como es, descansamos,
descansamos en la vida. Y ahí nuestra vida se nos presenta
como el tao, se convierte en tao; que es como decir sí a
todo lo que nos va llegando. Y ese sí es como abrirnos a
recibir lo que nos llega, a dejarnos influenciar y
transformar por lo que vivimos y a ver como vamos
creciendo y como nos vamos dejando modelar por la vida, y
nos dejamos asombrar por todo lo que acontece delante de
nosotros y en nosotros como los niños, que se sorprenden
por todo, porque todo le resulta nuevo.
La alegría de vivir conlleva la aceptación de todo lo que va
pasando a nuestro alrededor, porque todo lo que pasa a
nuestro alrededor es la vida. Y la vida hay que vivirla sin
juicio, probarla, degustarla sin juicio. Porque el juicio
contamina lo que se nos pone por delante, y no nos deja
saborear lo que hay con su auténtico y genuino sabor; sino
que nos pone unas gafas, que son las gafas del juicio, y que
nos hace ver lo que sucede en el momento no de una forma
natural; sino teñido con el color de las gafas del juicio que
nos ciega, que lo contamina todo, que lo transforma todo y
que lo envenena todo.
Para ser feliz en este mundo hay que huir de los juicios,
huir de poner etiquetas de clasificación a todo y dejarnos
impregnar, mojar, inundar por la vida y estando en este
estado, paladearlo todo, degustarlo todo, sentir todo lo que
pasa a nuestro alrededor y dentro de nosotros. Sólo así
podremos ser felices y degustar y paladear la vida.
Nuestra vida está llena de sorpresas, de oportunidades, de
re- galos y tenemos que estar preparados para recibirlos y
disfrutar de ellos, para crecer con ellos, para vivir con
ellos, para transformarnos con ellos. Sólo así, la vida
merece vivirse y sólo así nos vamos enriqueciendo y
transformando.
En nuestra vida muchas veces nos encontramos con cosas
que nos asustan, nos sorprenden, nos apabullan. Sólo
abriéndonos a ellas podemos transformarnos, crecer y
enriquecernos. Miremos a la vida con amor y este amor nos
será devuelto mil veces más. Cantemos a la vida con todo
nuestro corazón y la vida nos devolverá canciones, melodías
y ritmos que nos acompañaran en todo momento.
El dolor pertenece a la vida, es consustancial a ella.
Recibámoslo con los brazos abiertos cuando llegue, y ese
dolor se tornará en dicha. La dicha de saberse en sintonía
con lo creado, en sintonía con todo lo que existe, en sintonía
con uno mismo y en sintonía con los demás.
La vida es cambio, constante cambio. Cambio del día a la
noche, de la luz a la oscuridad, de la primavera al verano y
luego al otoño y luego al invierno y vuelta a empezar y todo
esto combi- nado con miles de factores, los cambios de
temperatura, las inclemencias del tiempo, la humedad, etc.
Amando todo lo que hay, hacemos un acto de amor con nos-
otros mismos, porque no nos violentamos, como lo hacemos,
al rechazar algo de lo que ya existe, y de esta manera nos
acercamos al TAO de la vida, consumamos el acto de vivir,
que es un regalo que se nos ha otorgado.
Disfrutar es comulgar con la vida, aceptar cada momento
tal como es con toda su belleza y su dolor, si es que lo hay.
Cuando yo busco la belleza que hay en todo lo que existe, la
encuentro, y al encontrarla entro en resonancia con ella y
me transformo en ella y con ella, entro en el TAO de todo
lo que existe.
Yo durante mucho tiempo he buscado la belleza en todo lo
que existe y aún la busco. Este ejercicio de buscar la
belleza en todo lo he enseñado a mis alumnos, en mi taller
de “La Plenitud”, y cuando tú vas buscando la belleza en el
otro, tú estás conectado con tu propia belleza y al darte
cuenta de esto te conmueves. Lo que te conmueve es darte
cuenta de que cuando buscas la belleza, estás conectado
con el amor. El amor a ti mismo, y el amor a los demás, esto
es lo que te conmueve, el darte cuenta de todo el amor que
hay dentro de ti, para ti y para los demás.
Lo que nos conmueve a los seres humanos es sentirnos
queridos (en todas sus facetas de ser respetados,
cuidados, valorados, honrados, etc.). El gran déficit que
tiene el ser humano es un déficit de amor. Estamos
hambrientos de amor y la saciedad de esta falta de amor
está dentro de nosotros mismos.
Si no somos conscientes de estar hambrientos de amor,
somos como sacos sin fondo, donde todo lo que entra
dentro de ellos se pierde . En nosotros esto se traduce en
las relaciones con los demás y en las relaciones de pareja,
que nunca estamos satisfechos. Nos den lo que nos den
siempre queremos más, y esto es porque todavía no somos
conscientes, no nos hemos hecho cargo de nosotros
mismos.
En el momento que nosotros nos hacemos cargo de nosotros
mismos, y de nuestra hambruna, es como si le ponemos
fondo al saco, y ahí desde ese momento, todo lo que
recibimos se queda en nosotros y nos nutre, porque ya
tenemos fondo y ese fondo es la conciencia de nuestra
hambruna. Literalmente el fondo es como que nos cogemos
a nosotros mismos con nuestras manos y nos hacemos cargo
de nosotros mismos. Y ahí aprendemos a paladear y a
disfrutar de lo que nos dan los demás y de nosotros mismos.
La conciencia es la luz que ilumina la oscuridad. La
oscuridad de no saber quiénes somos, de dónde venimos y
a dónde vamos. Cuando somos conscientes de quienes
somos, desaparecen todos los miedos, las inseguridades, las
dudas, etc. y aparece la tranquilidad, la paz, el equilibrio y
la armonía.
Sólo cuando el ser humano sepa de sí mismo, quién es y cuál
es la finalidad de su vida, la paz en el mundo florecerá, y
los humanos podremos vivir en paz y en armonía unos con
otros. Ese momento todavía tardará; pero llegará.
La vida se va haciendo más compleja día a día, y al mismo
tiempo, también más fácil. Todos los medios tecnológicos
que tenemos hoy en día nos hacen la vida más fácil y al
mismo tiempo hay más incomunicación entre los seres
humanos.
En el futuro, la vida será más fácil, porque sabremos mucho
más de nosotros, de la vida y del universo. El universo está
en constante expansión, es lo que dicen los científicos. Es
de suponer que por resonancia también nuestra vida está
en constante expansión, creación y cambio.
¿Cómo cuidar de nuestro cuerpo? Oyéndolo, para oírlo
uno tiene que estar en silencio interior y exterior. Si hay
mucho ruido exterior o interior no se puede escuchar su
voz. A veces puedo escuchar que mi cuerpo me pide
descanso, o me pide tranquilidad, o me pide comer menos o
comer otras cosas. Si no escucho estos mensajes me
enfermo, aparece algún síntoma en mi cuerpo.
Cada persona debe ir conociendo los alimentos que le
sientan bien y los que le perjudican y esto a veces se
comprueba por ensayo y error. Por ejemplo, hay personas
que cada vez que comen en exceso chocolate a los pocos
días le aparecen forúnculos en determinadas zonas del
cuerpo, u otras que no digieren bien los productos lácteos
y, como consecuencia, sufren de alergias y/o catarros u
otras que no digieren bien el gluten, y se hinchan, etc.
Cada vez que aparece un síntoma deberíamos preguntarnos
internamente: ”¿con qué puede estar relacionado este
síntoma?”. Y a veces la respuesta llega fácilmente, si no en
el momento presente, en algún otro momento posterior;
porque el universo siempre tiende al equilibrio y una
pregunta es un desequilibrio. Y si lo tomamos desde la
Gestalt, una pregunta es algo inconcluso y como sabemos
todo lo inconcluso va a seguir llamando a nuestra puerta de
una u otra forma hasta que se resuelva.
Yo por ejemplo que tengo artrosis. Cuando tengo dolores o
rigideces en las manos o los pies o en cualquier parte del
cuerpo, hago visualizaciones, como esta que cuento a
continuación: “me imagino que cada vez que doy un paso lo
hago con calzado almohadillado que cede a la presión del
paso y que está impregnado de una sustancia calmante,
sanadora y lubricante (como el “maná del desierto” que
cuenta la biblia, un maná sanador) que a la presión del paso
masajea el pie con esta sustancia y va disolviendo y sanando
los dolores y rigideces. Y mientras hago esto también me
imagino una música maravillosa que me rodea y que va
entrando en cada una de mis células sanándolas y a la
música le acompaña un perfume que me embriaga y me
deleita. Y haciendo esto cada vez me siento más ligera, más
sana, más llena de vida y más optimista.
Para los problemas de conciliar el sueño tengo diferentes
fantasías una de las cuales es la siguiente: “Ya en la cama
con los ojos cerrados y lo más cómoda y relajada que
puedas vas a tener un encuentro con el ‘hada del sueño’. El
hada del sueño es una mujer bellísima vestida de blanco que
te coge en su regazo como un bebé y te arrulla, te acurruca
suavemente y te tararea una suave melodía, un suave
susurro que te va sumiendo en un profundo sueño
reparador, nutritivo, calmante, embriagador y liberador. Y
al mismo tiempo ella desprende un aroma de azahar dulce
que te envuelve como el arrullo de los pájaros en un
atardecer de primavera”.
A veces en reuniones familiares o de amigos, como ya he
mencionado anteriormente, de pronto nos damos cuenta
que estamos con dolor de cabeza, y si ponemos conciencia
podemos constatar que hay demasiados estímulos que
reclaman nuestra atención, de esta forma, nuestro cerebro
se ha sobrecargado sin darnos cuenta por un exceso de
estimulación, atención y ruido, y ha aparecido el dolor de
cabeza. Si el dolor de cabeza no está muy instalado, puede
ayudarnos hacer una visualización de imaginarnos, como por
todos los orificios que tenemos en la cabeza, sale ese
exceso de energía. Es decir, por los ojos, los oídos, la nariz,
la boca, la coronilla y por todos los poros de la cabeza y del
cuerpo. Imaginamos que el fluido estancado empieza a fluir
y desaparece el dolor de cabeza.
También a veces, los grandes almacenes producen dolor de
cabeza por el exceso de estimulación que recibimos tanto
visuales, como auditivas, como olfativas, como de
movimiento, etc.
Todos tenemos una gran información, sobre hábitos
saludables para cuidar el cuerpo, pautas para la
alimentación, informaciones suficientes para hacer
ejercicios físicos, conocimientos de técnicas de masajes
diversos, prácticas de técnicas orientales muy diversas,
etc.
Nuestra tarea consiste en poner en práctica todo lo que
sabemos y comprobar lo que es más adecuado para
nosotros. Cuesta mucho trabajo cambiar los viejos hábitos,
y a veces tiene que aparecer un síntoma una y otra vez,
hasta que su presencia en nosotros es más molesta que el
esfuerzo que tenemos que hacer para cambiar viejos
hábitos. En este sentido, la enfermedad es un gran maestro
que va moldeando nuestro ser, para encaminarlo en la
dirección que nuestro ser necesita.
Una y otra vez tropezamos en la misma piedra, es decir,
caemos en los viejos hábitos. Pero cada pequeño avance es
una victoria, y aunque recaigamos una y otra vez, los
avances que hayamos conseguidos son victorias que ya
conocen como es el transitar del camino. Han abierto un
camino dentro de la selva de nuestros viejos hábitos, y
aunque recaigamos, el camino ya está abierto para volver a
retomarlo y desde él seguir hacia adelante.
Las adicciones por ejemplo se pueden ir superando desde
las ventajas de no tenerlas o desde los inconvenientes de
tenerla o combinando los dos caminos. Como ya comenté
más arriba, a veces los inconvenientes de una adicción nos
molestan tanto, que esto se convierte en la fuerza que nos
ayuda al cambio, o las ven- tajas que tiene dejar una
adicción nos nutre tanto, y nos da tanto bienestar, que esto
se convierte en acicate para abandonar la adición o ambas
cosas a la vez.
Yo, ahora mismo, cuando escribo este artículo y me dejo
sentir mi cuerpo, siento: Mi boca húmeda agradablemente,
mi cabeza vacía ligeramente almohadillada, blandita. Mi
vientre esponjoso y cómodo. Todo mi cuerpo apoyado en el
sofá, calentito y confortable. Una música relajante me
envuelve, me susurra y me acaricia y en este ambiente
estoy escribiendo parte del artículo. En la escucha de mi
cuerpo y en la búsqueda de mi bienestar, y desde aquí te
invito a ti, que lees esto, a que hagas lo mismo contigo.
En este momento ponte en contacto con tu cuerpo, toma
conciencia de tus sensaciones internas, sumérgete en ellas
y paladéalas, y ahí siéntete parte de toda la creación,
sostenido y cuidado por toda la creación. Y desde ahí
descansa de todo lo que tengas que descansar y disfruta
de esta conexión con todo lo creado. Regocíjate de sentirte
una parte de este gran puzle, que es el puzle de la creación,
y déjate llevar por el fluido de la vida. Déjate vivir por la
vida, que la vida te viva a ti.
LA FEMINIDAD: CANTO A LO FEMENINO..
Toda la creación es femenina. La energía de la creación
crea el universo que es como un gran útero que lo contiene
todo, y la energía del universo cuida de todo y crea todo.
Con esta idea que acabo de expresar se me quita todo el
miedo al devenir, al futuro, a lo que puede pasar, etc.
Porque en cada momento me siento en casa, creada y
cuidada por la energía del universo, y yo soy parte de esa
energía, encarnada, para aprender lo que es la creación,
para experimentar todas las posibilidades infinitas que
tiene la creación.
Cuando yo vivo mi vida desde ahí, me libero de apegos y mi
vida se vuelve más ligera, en el sentido de que la energía ni
se crea, ni se destruye, sólo se transforma. Mi energía, la
energía que da vida a Pepa, no se va a morir nunca, sólo se
va a transformar y va a dar vida a otro ser, para aprender
otra serie de cosas. No me apego al ser que soy en esta
vida, yo solo vivo, aprendo y trato de disfrutar todo lo que
puedo y cuando vienen las dificultades, las trato de
resolver lo mejor que puedo en ese momento.
Claro que van a aparecer dificultades en mi vida y que van
a suceder cosas que me pueden asustar, que me van a
importunar o molestar; pero yo en cada momento trataré
de resolverlas lo mejor que pueda en ese momento.
Naturalmente el ser humano sano tiende a acercarse y
buscar el placer, a huir del dolor y de lo desagradable.
Desde el año 2015 al 2018 he estado trabajando con Erika
Schäfer en Alemania, haciendo una formación con ella en
constelaciones y Regresiones y allí he aprendido muchas
cosas y también he tenido vivencias y experiencias muy
gratificantes para mí. Yo fui a Alemania porque vi trabajar
a Schäfer, en Barcelona, y me gusto lo que hacía. Desde mi
punto de vista abría nuevos espacios en el trabajo
terapéutico, espacios que yo no había explorado hasta ese
momento, o por lo menos no de la forma en que ella lo hacía.
Para mí, una de las cosas fundamentales que he aprendido
con ella es que estamos todos unidos por un profundo amor.
También podemos decirlo de otra manera: “La creación es
un acto de amor en sí misma”. La energía, que es “una”, se
multiplica y disemina en infinidad de energías que
componen todo lo que existe en el universo. Cuando
nacemos, nacemos de la unidad de energía, de la energía
única y cuando morimos volvemos a la unidad de energía, a
la energía única.
El círculo y la espiral son dos formas geométricas que
pueden ejemplificar bien lo que es la vida. Nacemos de la
nada o de la “unidad” de energía, aquí se abre el círculo y
cuando morimos volvemos a la nada o a la “unidad” de
energía; aquí se cierra el círculo. La espiral es cuando
vamos pasando siempre por los mismos conflictos o
dificultades; pero cada vez lo hacemos desde distintos
grados de conciencia; es decir, por ejemplo, tenemos
conflictos con los padres, los hermanos, la familia más
extensa, con amigos, etc., pero cada vez vamos ganando
comprensión, y nos acercamos a estos conflictos de forma
diferente, a diferentes niveles, ahí vamos describiendo una
espiral. Círculos que se van elevando desde lo más terrenal
a lo más espiritual, en la medida que vamos comprendiendo
y experimentando lo que es la vida y vamos madurando y
creciendo, nos vamos elevando de lo más terrenal a lo más
espiritual.
Por ejemplo, nos damos cuenta de por qué tenemos siempre
las mismas dificultades con determinadas personas, y que
la resolución de este conflicto implica un salto cuántico, en
el sentido de abrirnos a aprender algo que no formaba
parte de nuestro ser, en este momento, y al aprender esto
nos transformamos en otra persona más completa, más
grande, con más experiencia.
Esto que acabo de explicar se corresponde con los
conceptos de asimilación y acomodación de Jean Piaget.
Cuando una información nueva llega a nuestra mente,
asimilamos (ingresa), lo que está permitido por nuestros
conocimientos previos, pero luego tiene que hacerse un
lugar entre la información que ya se tenía (acomodación),
produciéndose una adaptación del viejo contenido en
función del nuevo, y cuando ya está acomodada se produce
el equilibrio.
Me acuerdo de una experiencia que me pasaba con mi
madre. Yo veía como ella, no era una buena solucionadora
de conflictos. Recuerdo un asunto con unos albañiles que le
cambiaron las tuberías y el suelo del piso, y tener
conflictos continuados porque mojábamos al vecino de
abajo debido a que el albañil no había hecho bien las cosas.
Ella se enfadaba mucho con el albañil, pero eso no daba
ningún resultado, porque el albañil se iba enfadado y nos
quedábamos con el problema abierto. Y esto pasaba una y
otra vez con otros problemas.
Aprendí de una amiga que lo mejor en la solución de
conflictos era la diplomacia. Poner toda la energía en cómo
podíamos resolver el conflicto y apoyar a la persona que nos
había provocado el problema, para que tuviera más fuerza
para la resolución de la dificultad. Y si no daba resultado
buscar a otra persona. Pero en todo esto, tratar de
cabrearnos lo menos posible, porque en este cabreo al
primero que perjudicamos es a nosotros mismos. Aprendí
que con el cabreo sólo se empeoraban las cosas.
En esto que acabo de contar se ve como hay una evolución
en mí, desde el cabreo, que es la primera reacción visceral
que tiene el bebé, cuando no le dan lo que quiere que le den,
o cuando no satisfacen sus necesidades básicas, a la
diplomacia, que es una estrategia de un adulto, muy alejada
de las reacciones instintivas, y que ya como adulto, ha
aprendido a posponer la satisfacción de su necesidad en el
tiempo, hacia el futuro, y no al instante como el bebé.
Aprendí en el trabajo con Erika Schäfer que en nuestras
encarnaciones pasamos sucesivamente por los diferentes
roles: hombre, mujer; victima, verdugo; salud, enfermedad;
riqueza, pobreza; y por todas las polaridades que existen.
En la unidad no hay polaridades, ni hay desequilibrio; porque
no hay nada. Entonces cuando en una vida creamos
desequilibrio de cualquier tipo, estafas, muertes, castigos,
engaños, etc. En la siguiente vida tratamos de equilibrar el
desequilibrio creado y si no lo hacemos sufrimos las
consecuencias, o alguien de nuestra familia lo hace por
nosotros y sufre las consecuencias.
Un día mientras Schäfer trabajaba con una compañera del
curso su artrosis, que también era el tema principal que yo
quería trabajar, y mientras yo estaba muy atenta al
trabajo sentada en un cojín, de pronto me surgió
espontáneamente un movimiento con las manos que
consistía en acercar ambas manos unidas por el dorso a mis
genitales, que luego subían hasta mi cabeza, y de ahí hacia
adelante girando alrededor de las muñecas hasta estar de
nuevo unidas dorso con dorso, y de ahí de nuevo a empezar
acercándose a mis genitales… Y mientras hacía estos
movimientos sentía como mi cuerpo se iba abriendo y
relajando, dejándome una buenísima sensación.
Yo identifiqué este movimiento espontáneo que me surgió,
como el ciclo de la reencarnación y del aprendizaje. El
movimiento empezaba con los dorsos de las manos unidas y
hacia abajo ( que para mí significan sin apego y desde lo
más terrenal), que recorrían mi cuerpo desde los genitales
pasando por todos los Chakra (que para mí significa de lo
más terrenal a lo más espiritual), luego mis manos se abrían
hacía adelante y giraban trescientos sesenta grados
alrededor de las muñecas, y en ese recorrido, las manos
formaban como una copa que luego se abría para que los
dorsos de las manos estuvieran otra vez juntos, y bajaran
a los genitales, para empezar de nuevo el recorrido ( que
para mí significa lo que soy sin apego lo llevo al mundo y me
lleno del mundo sin apego; dorso de las manos) y volver de
nuevo a mí, a mi interior, enriquecida de mi contacto con el
mundo, contacto que me enriquece y me transforma, y ahí
de nuevo comienza el ciclo.
Yo creo que la autosanación es posible y para llegar a ella
tenemos que soltar muchas cosas, ideas, pensamientos,
actitudes, comportamientos, etc., que nos enferman. Y
tenemos que acercarnos más a la nada, a la “unidad” de
energía. Tenemos que desapegarnos de todos los apegos
que hemos ido cogiendo a lo largo de nuestra o nuestras
vidas y dejar que se caigan para unirnos con la Unidad de
donde todos venimos.
Todos somos conscientes de que la vida es un constante
movimiento, un constante cambio; pero de lo que no somos
tan conscientes, es de que este cambio y este movimiento,
lo genera la energía del universo, la gran creadora, que todo
lo genera ella y que ella crea las condiciones para que todo
lo que tenga que darse, se dé.
Sólo al imaginarme o pronunciar la palabra feminidad se me
llena el cuerpo de terciopelo, de blanco, de dulzura, de
delicadeza, de suavidad, de bienestar, de confort, de fluir,
de sensación de plenitud, etc.
Lo femenino para mí es:
—lo sutil.
—lo que crea.
—lo que cuida.
—lo asambleario.
—lo que contiene.
—lo delicado.
—lo que protege lo creado.
—una cascada de belleza.
—lo que embellece.
—lo que florece.
—lo que se expresa.
—explosión de plenitud.
—lo que acomoda.
—lo que llena y se llena de vida.
—lo que perfuma.
—la abundancia de cosas buenas.
—color, belleza, vida y armonía.
Para mí la feminidad es sinónimo de plenitud, todo en la
naturaleza es femenino, lo masculino sale de lo femenino. Y
todos tanto hombres como mujeres tenemos lo femenino
dentro, como el símbolo del ying y el yang.
Todos estos adjetivos que he mencionado arriba tienen su
polaridad, pero yo me quiero centrar en la belleza, sabiendo
que todo contiene en sí mismo su polaridad.
Mi primer impacto con lo femenino fue cuando estudiaba
historia del arte, con 15 años, y vi por primera vez el
cuadro, La Primavera, de Botticelli. Me impresionó tanta
belleza y también me impresionó el embarazo de la figura
femenina que representaba la primavera, y los embarazos
de las tres figuras femeninas que re- presentaban Las Tres
Gracias.
Me quedé muy intrigada con el embarazo de La Primavera
y su significación y eso ha estado de forma latente en mí a
lo largo de toda mi vida, hasta que lo comprendí ya bastante
madurita alrededor de los 50 años y comprendí que el
embarazo de la Primavera es el embarazo de ti por ti
misma; o mejor dicho tú te dejas fecundar por la energía
de la creación, que también eres tú mismo, y te pares a ti
misma, y en este parirte a ti misma está la grandeza de la
creación, te puedes parir a ti mismo, con toda la plenitud
que tiene la creación, y ahí puedes soltar todos los lastres
que llevas arrastrando desde donde sea que los lleves
arrastrando, como en la película de La Misión cuando el
indio le corta la cuerda a Jeremy Irons de todos los pesos
que llevaba a la espalda y que él no quería soltar.
Tú puedes parirte, liberado o no, pero es tu elección. Tú
eliges en ese momento lo que quieres para ti, que también
puede ser aceptar lo que la vida te pone por delante. Pero
la actitud con la que tú vivas lo que la vida te pone por
delante es tuya, es tu responsabilidad.
Yo considero que una persona tiene o puede tener tres
nacimientos a lo largo de su vida, como ya he explicado
anteriormente:
1) Un nacimiento biológico que nos lo dan nuestros padres.
De ellos recibimos una carga genética que se transmite de
generación en generación a lo largo de la historia de la
humanidad. Y en esa carga genética está contenida toda la
historia de la humanidad. Nacemos del vientre de nuestra
madre. Aquí en el nacimiento biológico, hay un útero de
carne, humano, que nos contiene, nos protege y nos cuida
hasta el momento del nacimiento, y es a través de ella, de
nuestra madre, que venimos al planeta tierra, y aquí en este
planeta, nos educamos con sus costumbres, hábitos,
lenguaje e historia. A través de esta educación nos
tragamos muchos introyectos, creencias, que pueden
hacernos daño en el desarrollo de nuestro ser. Por ejemplo:
se bueno, no seas agresivo, se amable, etc. También
aprendemos muchas formas de comportamiento por
imitación y también aprendemos otros comportamientos
por reforzamiento vicario; es decir, por la observación del
reforzamiento que reciben otras personas cuando
ejecutan esos comportamientos, etc. Para limpiarnos de
todo lo que hemos introyectado y aprendido y que nos hace
daño, comenzamos a hacer terapia y ahí comienza nuestro
segundo nacimiento.
2) Un nacimiento psicológico. ¿Por qué lo llamo así? Porque
es nuestra psique la que empieza a cambiar, con la ayuda de
nuestro terapeuta y también hay otras personas que
influyen en este cambio, como profesores, amigos,
conocidos, etc. En nuestra terapia, con ayuda del
terapeuta, vamos poniendo conciencia a como nos movemos
en la vida, en nuestras relaciones, y vamos poniendo luz
sobre las creencias que nos paralizan, nos hacen daño, nos
boicotean, etc. Es el terapeuta el que nos ayuda a nacer de
nuevo a otra realidad más amplia, que nos da vida. Aquí hay
otro útero que es el apoyo que recibimos de nuestro
terapeuta, y con este apoyo podemos crecer y ampliarnos
a nosotros mismos y a nuestro entorno. Este útero puede
ser psicológico y físico, en el sentido del contacto físico
con nuestro terapeuta (abrazo, regazo, apretón de manos,
etc). En la medida que voy ganando seguridad en mí mismo
y me siento con fuerzas para andar solo por la vida. Aquí
empieza mi tercer nacimiento.
3) Un nacimiento espiritual. Aquí yo me paro, me doy a luz
a mí mismo. Para mí es esto lo que representa La Primavera
embarazada de Botticelli. Yo embarazada de mí misma y
yendo más adelante, yo pariéndome a mí misma. Y al
parirme a mí misma es cuando yo me convierto en la madre
y el padre de mí misma. Aquí desaparecen todas las
dificultades que yo creo o por lo menos soy muy consciente
de las dificultades que yo me creo y que me hacen difícil mi
vida. Aquí yo me libero de todas las ataduras y me siento
hija de la energía del universo, ¡qué bien!, ya no soy ni más,
ni menos que nadie, soy igual que todo el mundo, hija del
universo como todo el mundo y empiezo a aprender de todo
lo que me pasa en mi vida diaria y no culpo a nadie de nada;
sino que lo que ocurre es lo que tiene que ocurrir, y con lo
que ocurre, yo aprendo lo que tengo que aprender.
Durante 6 años estuve haciendo “Talleres de Plenitud”,
donde intentaba enseñar a la gente todo esto, y cómo con
todo esto se podía eliminar el sufrimiento que arrastramos
los humanos. Ahora siento que mi energía es más sutil, y es
tiempo de dedicarme a otras cosas, como escribir. Estoy
haciendo otras cosas y los colegas que colaboraban
conmigo, continúan con el trabajo que yo hacía antes.
DE LA FUSIÓN A LA DIFERENCIACIÓN Y AL RESPETO,
O DEL APOYO EXTERNO AL AUTOAPOYO...
Cuando somos concebidos estamos fusionados con nuestra
madre durante todo el proceso de gestación, y en los ocho
primeros meses después de nuestro nacimiento. Durante
ese tiempo sentimos que ella, y nosotros, somos lo mismo.
A medida que vamos creciendo vamos diferenciándonos de
ella, separándonos de ella; pero el amor que sentimos por
ella es muy grande, porque ella ha sido nuestro sustento,
nuestro apoyo, nuestro consuelo, en definitiva, de donde
hemos surgido carnalmente. Por eso es tan difícil deshacer
los introyectos que tenemos con ella durante los primeros
años de vida, porque crecíamos al mismo tiempo que
ingeríamos todo lo que ella nos daba a nivel físico y también
a nivel psíquico. Después de la unión primordial con la
madre, viene la unión con el padre. A veces un niño es capaz
de dar la vida por sus padres, si siente que eso es lo que
ellos le piden inconscientemente, o es lo que necesitan.
Espiritualmente surgimos del universo, somos energía
divina encarnada sin saberlo. Por todo el proceso de
crecimiento, aprendizaje y frustración vamos
diferenciándonos; pero el amor que tenemos hacia nuestra
madre es muy grande, y al mismo tiempo, necesitamos
sentirnos muy queridos. Por eso es por lo que nos volvemos
radares, para poder detectar qué es lo que se valora en
nuestro hogar, en el ambiente donde nos desarrollamos.
Queremos a nuestra madre y a nuestro padre, o las
personas que queramos, y ellas a su vez admiran a otras
personas o a valores determinados, y nosotros queremos
que nuestros padres, o las personas a las que queremos, nos
admiren igual que admiran a esas personas o a esos valores
determinados, queremos ser lo máximo para él o para ella
o para ellos. Porque así nos sentimos tan queridos y
admirados por ellos como ellos admiran y valoran lo que
quieren. ¿Y qué sucede con todo esto? Pues que llegada la
adolescencia, cuando puja en nosotros la necesidad de
separarnos de nuestros padres. Si estos no son lo
suficientemente maduros como para apoyarnos en esto,
empiezan los conflictos, entre mis necesidades y las de mis
padres. Por ejemplo, mi madre quiere que yo me adapte a
las normas que ella ha impuesto en su casa, y yo quiero
mayor libertad e intimidad. Si hasta este momento yo he
compartido habitación con uno de mis hermanos, ahora
quiero una habitación sólo para mí, porque necesito
intimidad conmigo mismo y diferenciación. Yo soy el grande
de la familia ahora, o yo soy diferente al otro y además
necesito libertad para dejar las cosas como yo quiero, y no
tan recogidas como quiere mi madre, y necesito mayor
libertad de entrar y salir, necesito ir haciendo mi vida,
como el adulto incipiente que se está desarrollando en mí.
¿Pero qué sucede entonces? Pues que a mi madre le cuesta
soltarme, se ha acostumbrado a que ella era la que decidía
y yo obedecía y ahora yo no quiero obedecer, soy un adulto
incipiente y quiero tener el derecho de discrepar de ella.
Pero esto a ella la pone “de los nervios” y no me deja que
vaya poniendo en práctica mi naciente independencia.
Entonces, ¿qué se produce dentro del adolescente? se
produce una escisión, una ruptura, por un lado está su deseo
de ser independiente, de discrepar de su madre, y por otro
lado todo el amor que le tiene a ella. Así que vive dentro de
sí un desgarro: “si oigo lo que yo necesito y lo actúo no
tengo la aprobación de mi madre. Si acato lo que quiere mi
madre, no me oigo a mí mismo, me anulo, me mato, me
ignoro”. Y ahí se produce un gran malestar interno que en
casos extremos puede llegar a la disociación.
¿Qué sucede con el padre?. El padre, si no es lo
suficientemente maduro, quiere que su hijo siga sus pasos,
quiere verse reforzado a sí mismo en su hijo y dice que le
da libertad para que estudie o haga lo que quiera; pero en
realidad lo que alaba en casa es su profesión, la química,
por ejemplo y también su opción profesional, ser
empresario independiente y no ser funcionario, por
ejemplo. Entonces ¿qué le ocurre al adolescente? Pues que
ni siquiera puede escuchar cuáles son sus gustos
profesionales; porque todo el ambiente de casa está
impregnado por la alabanza a la química, y a ser empresario
independiente, y a él ni le gusta la química, y al mismo
tiempo le da mucho miedo tomar toda la responsabilidad de
ser independiente. Porque la responsabilidad tiene que
estar asentada en uno mismo, y en lo que nace de uno
mismo, cuando resulta que uno no puede fiarse de lo que
nace de uno mismo, porque nadie lo ha apoyado a que se fíe
de eso, sino todo lo contrario, que lo han censurado directa
o indirectamente, a través de lo que flotaba en el ambiente.
Aquí de nuevo el adolescente sufre un conflicto: “lo que me
sale no vale, y lo que hay fuera no me gusta, entonces, ¿qué
hago? Ahí me quedo en tierra de nadie”, y ahí puede haber
en casos extremos una disociación.
¿Cómo se comportarían unos padres maduros con un
adolescente? ¿Qué necesita un niño o un adolescente para
crecer psicológicamente sano? Ser escuchado, visto,
valorado, apoyado, respetado y amado. Vamos a ir viendo
cada uno de estos puntos. Ser escuchado significa que lo
que yo digo tiene un efecto en el medio, aunque sea muy,
muy pequeño, lo cual me hace sentir que no soy un fantasma,
que existo; me da pruebas de mi existencia, y el efecto
puede ser incluso que su madre y su padre le digan que no
están de acuerdo con él, por esto y lo otro, y que ven que
eso que plantea no va a ser bueno pare él, por esto y lo otro.
Además sería bueno dejar una puerta abierta, que sería
como decirle: “me gustaría que siguiéramos hablando sobre
el tema las veces que sea necesario”. Actitud de apertura
hacia lo que dice su hijo. Esto le da al hijo la certeza de que
sus padres le quieren, lo mismo que en el cuento de El
Principito. Cuando el principito llega a la Tierra y se
encuentra con un campo sembrado lleno de rosas se dice a
sí mismo “lo que diferencia a mi rosa de estos cientos y
miles de rosas es el tiempo que yo le he dedicado a ella”.
“Cuando yo soy escuchado por mis padres y profesores, o
personas que se encargan de mí, yo aprendo a escucharme
a mí mismo. Aprendo a dejar un espacio para mis
sentimientos. Por ejemplo si estoy triste, me digo a mí
mismo, “el sentimiento que tengo es tristeza” y con esta
tristeza ¿qué necesito? Y a lo mejor me doy cuenta de que
necesito llorar un rato, o necesito quedarme a solas
conmigo mismo, y cuando hago esto construyo suelo debajo
de mis pies”.
Ser visto significa que tú sabes como yo soy, lo que me
gusta, y alguna vez me sorprendes con lo que me gusta y
valoras los cambios que hago en mi imagen.
Ser valorado significa que en mi desenvolvimiento en la vida
se aprecia mi esfuerzo, mi trabajo, mi interés, mi cuidado,
mi entrega, mi motivación, mi superación, etc.
Ser apoyado significa sentir que hay alguien que está
detrás de mí, en quien puedo recostarme cuando lo
necesito, y que me da ánimos cuando flaqueo.
Ser respetado significa que se me escucha, no se
desvaloriza, ni ridiculiza lo que digo y que si yo me decanto
por algo, o elijo algo, se tiene en cuenta mi elección o
decantación.
Ser amado significa que haga lo que haga, tú no me vas a
dejar de querer, y que vas a intentar comprender por qué
yo he actuado de esa manera, y vamos a hablar sobre mi
comportamiento.
Todo esto significa que yo te intereso a ti, y que tú me
interesas a mí.
Si dos personas que tienen puntos de vista diferentes, no
pueden sentarse a hablar sobre ello, significa que uno de
ellos, o los dos, tienen cosas sin resolver que están
impidiendo que se escuchen mutuamente.
Quizás la madre cuando se enfada con el hijo, y no le
escucha, no quiere replantearse su manera de actuar,
porque escuchar a su hijo y sus razones, supone en alguna
medida poner en cuestión si su funcionamiento es adecuado
o no, y es más cómodo para ella el no mover nada. En las
dictaduras, se hace lo que dice el dictador y se acabó.
Quizás el padre cuando se parapeta detrás de “esto es lo
que hay”, se está defendiendo de la molestia que le produce
sentir que su hijo no está de acuerdo con algo que él quiere,
sentir que su hijo no es un apéndice de él, ni una
prolongación; si no que es una persona independiente,
totalmente independiente de él, y lo que su hijo necesita
para estar bien consigo mismo es recibir la bendición de
sus padres. Algo así como que nuestro padre y nuestra
madre nos diga: “hijo mío yo te bendigo para que tú hagas
la vida que quieras hacer, sea la que sea. Siempre estaré a
tu lado apoyándote”.
Quizás entre dos adultos cuando hay una falta de
entendimiento, hay un asegurar cada uno su conservación,
hay mucho miedo a abrirse al otro y ponerse vulnerable al
otro; porque el otro pudiera hacerle daño.
EL CAMBIO SOCIAL...
El cambio social vendrá de la mano del cambio individual y
de la incorporación de la totalidad de la población mundial
a la educación y a la información. Cuando las personas
saben, pueden actuar con conocimiento, cuando las
personas son ignorantes están desprotegidas para que
cualquier desalmado las manipule a su antojo. Por eso los
grandes dictadores lo que hacen es dejar a la gente
ignorante, y cada vez que la derecha coge el poder en
España recorta el gasto educativo. Sin educación se puede
manipular a la gente fácilmente, con educación, con
información la gente no se deja manipular.
El cambio social vendrá de la mano de la salud mental,
corporal, emocional y espiritual del ser humano. La terapia
tiene que impregnar todos los ámbitos donde se
desenvuelve el ser humano: el ámbito de la salud, la familia,
la educación, el trabajo, el ocio, etc., para sanar lo que está
enfermo e impide el crecimiento.
Venimos a este mundo para aprender cosas y saber quiénes
somos y todo lo material que hay en esta vida está para
utilizarlo. Pero cuando nos morimos todo lo material lo
dejamos aquí. Parece que los grandes dictadores mundiales
se olvidan de que somos humanos y nos vamos a morir, y se
dedican a acumular y acumular y acumular riqueza, como si
fueran a ser eternos. ¿Para qué tanta riqueza?, ¿para qué
hacer tanto daño a los demás?
Hay que educar a la gente para que sepa que todo lo que
existe en la tierra es para usar y dejar aquí para que otros
lo sigan usando. Hay que quitar fuerza al sentido de
propiedad. Usar y dejar para que otros lo usen. Y también
quitar fuerza a la necesidad de ejercer el poder sobre
otros. La necesidad de ejercer poder sobre los demás para
manipularlos tiene que ver con la baja autoestima, si yo me
siento valioso y siento que tengo poder personal, no tengo
que manipular a nadie; pero si tengo que demostrar y
ostentar es que no me siento valioso.
Los pilares de una nueva sociedad son la educación, la libre
circulación de información, la transparencia y la
cooperación, en lugar de la competitividad. Yo creo que el
conocimiento nos hará libres a todos de todo. Cuando los
avances de la neurociencia y de la física cuántica estén al
alcance de todo el mundo, y se demuestre que todos somos
lo mismo encarnado de distintas formas, cuando nos demos
cuenta que el mal que le hago al otro, me lo estoy haciendo
a mí mismo, ya no habrá necesidad de luchar, robar,
competir, ostentar el poder, etc. Considero que este
conocimiento nos liberará a todos de todo (la ambición, la
avaricia, el miedo, el poder, etc.). Opino, que estos grandes
dictadores que existen en el mundo en realidad tienen
mucho miedo, y se sienten muy pequeños internamente, por
eso tienen que acumular tanto exteriormente y tienen que
crear miedo en los demás con las atrocidades que cometen.
Porque si los dictadores se encontraran bien en su piel no
tendrían ninguna motivación para hacer mal a los demás, ya
no serían dictadores. Hay que poner límites a la codicia del
ser humano y a la ambición. Los responsables que han
creado esta situación económica tienen que restaurar el
daño causado. Cada vez que leo u oigo como los
responsables de los bancos han tenido sueldos,
liquidaciones y jubilaciones millonarias, y estos bancos han
sido intervenidos por el estado, veo que el mundo en el que
vivimos es una locura. Cómo pueden vivir tranquilos esos
altos ejecutivos bancarios que han cobrado veintitrés o
veintisiete millones de euros a costa de arruinar una caja
de ahorros y a costa de que se le recorte el sueldo a
personas que son mileuristas. ¿Qué van a hacer con tanto
dinero? ¿Cómo puede permitir el gobierno eso? ¿Cómo
pueden permitirlo las leyes? Si las leyes permiten eso, las
leyes hay que cambiarlas. Tiene que haber justicia social.
Cuando descubramos el círculo vicioso en el que se mueve
el ser humano, que es ante la frustración y el castigo, tengo
miedo, y desde ahí me desconecto de mí mismo y empiezo
a desempeñar el rol que me exigen desde fuera. Cuando el
ser humano descubra que no necesita tenerle miedo a nada,
o que a pesar de tener miedo esto no le impida actuar, nadie
le tapará la boca. Pedirá y denunciará lo que es dañino para
él.
El hecho de la libre circulación de información con
Internet, creo que es algo muy beneficioso para la
humanidad. Los levantamientos de los países del norte de
África. La transparencia que está habiendo en el Congreso
y en el Senado de los bienes de diputados y senadores es
algo bueno. Con conocimiento no se puede manipular a la
gente.
Tiene que haber un cambio en la educación para que haya
un cambio social. A la gente hay que darle instrumentos
para que aprendan a estar bien consigo mismos,
instrumentos que le ayuden a calmar su hambre. Hay mucha
hambre en la humanidad, y no sólo hablo de hambre física,
que se da en muchos sitios; sino de hambre psicológica,
emocional y espiritual.
A la gente hay que enseñarle técnicas para estar bien
consigo misma. Estar bien consigo mismo es incompatible
con hacer daño a los demás. Estar bien con uno mismo es
incompatible con acumular riquezas a costa de los demás.
Estar bien con uno mismo es contagioso. A las personas hay
que enseñarles cómo funciona el pensamiento humano, que
es polar como la vida de este planeta. Hay que enseñarle a
meditar, que es una manera de calmarla mente, hay que
enseñarle a hacer visualizaciones o fantasías di- rigidas que
sirven para múltiples cosas (estar sanos, tranquilizarse en
momentos difíciles, dormir bien, en definitiva, estar bien,
etc.). Al ser humano hay que enseñarle a que se haga cargo
de sí mismo y a que no busquen desesperadamente un papá
o una mamá, que se hagan cargo de ellos. Los hospitales y
la salud mental están llenos de gente buscando alguien que
los sostenga. Nuestra sanidad está tan colapsada por eso,
hay mucha gente buscando una teta a la que agarrarse y
hay que enseñarles que la teta está dentro de ellos mismos
y no está fuera de ellos. Está en ellos mismos. El bienestar
no está fuera de ellos, está dentro.
Como la vida se despliega en infinitas posibilidades y la vida
es eso, desplegarse en infinitas posibilidades. A las
posibilidades que hacen daño a los seres humanos hay que
ponerles límites.
PLANTEAMIENTOS PARA CONSEGUIR UN MUNDO
MEJOR....
Igual que existe un gobierno democrático por cuatro años,
que existan ricos por cuatro años, y luego dar el paso a otro
que quiera experimentar lo que es ser rico. Por ejemplo, el
gobierno de cada localidad dispone de una mansión de gran
lujo y se sortea entre todos los ciudadanos que quieran una
estancia de cuatro años en la mansión.
Que la riqueza no se apalanque o estanque, sino que fluya,
y cree y se vigile su buen uso, que haya transparencia, la
máxima transparencia.
Igual que hay un límite para el sueldo mínimo que haya un
límite para el sueldo máximo, y a partir de ahí se
reinvierten las ganancias. Etc.
¿Puede el ser humano cambiar y asentar su vida en el amor,
la justicia, la verdad, la equidad, la belleza, etc.?
La sociedad actual está basada en la competitividad, el
dinero, el prestigio, la codicia, el canibalismo, la mentira, la
injusticia, el abuso, la insaciabilidad, etc. ¿Se puede
cambiar esto hacia la cooperación, la espiritualidad, la
sencillez, la generosidad, el altruismo, la verdad, la justicia,
el respeto, la satisfacción, etc. ¿Somos capaces los seres
humanos de hacer esto? Yo creo que sí, pero tenemos que
quererlo.
Cuando las personas comprendan y asimilen con todo su ser
que todo lo que hay en la tierra es para disfrutarlo, cuidarlo
y dejarlo en mejores condiciones para las próximas
generaciones, y no trate de poseer y acumular riquezas sin
límites, el mundo cambiará.
Yo por ejemplo, cada vez que entro en un servicio público,
intento dejarlo más limpio de lo que me lo encontré, y si el
servicio está inmaculado, dejarlo igual que me lo encontré.
Tiene que haber una equidad en el reparto, una justicia en
el trato y amor en el contacto.
PREGUNTAS QUE ME HAGO...
¿Cómo podemos consentir toda la injusticia que hay en el
mundo? ¿Cómo podemos dejar que el cuerno de África se
muera de hambre? ¿Cómo podemos dejar que dictadores
sin escrúpulos, maten y arrasen la vida? ¿Cómo podemos
tolerar la injusticia que se comete con distintos grados de
crueldad en África, y en el mundo en general? ¿Cómo
pueden los gobiernos ricos apoyar a los tiranos que
masacran a la población a cambio de los recursos que les
interesan?
Quizás el cambio social venga cuando la mujer comparta el
poder con el hombre en el mundo, o cuando el hombre se
vuelva más femenino y valore más lo femenino, que es
cuidar con esmero y dejar que lo sutil florezca. El cuerpo
de la mujer está preparado para dar vida. Su útero es un
lugar confortable dotado de todo lo necesario para que el
ser humano se desarrolle sano. Si esta capacidad que tiene
la mujer la pone en juego en el mundo, en la vida. Si todas
sus acciones se convierten en un medio para desarrollar lo
mejor de cada persona y de cada situación, la sociedad
puede cambiar.
Imaginemos Wall Street comandado por personas sanas.
Personas que distribuyen equitativamente la riqueza.
Personas que hacen negocios pensando en el bien de todos,
y en el uso racional y sostenible de los recursos. Seres que
gobiernan los países y el mundo desde la ecología. Personas
que dicen: ”NO” a otras que no respetan la vida y hacen
atrocidades.
Si todo lo que hacemos en la vida, lo hacemos desde el
cuidado, el respeto, el amor, la potenciación de lo que es y
puede ser, funcionando cada ser humano, tanto mujer como
hombre, en el mundo como si fuéramos un ser completo,
dedicado a la receptividad de lo nuevo que viene, el cuidado
y el desarrollo de lo nuevo que viene, y al mimo para que lo
nuevo que se desarrolla lo haga en la plenitud de sus
capacidades.
La tiranía y los tiranos se desarrollan por el miedo, los
dictadores y fascistas son gente miedosa que se sienten
pequeños, y para luchar contra su miedo y sentirse
poderosos hacen terrorismo con los demás. Si los demás
les tienen miedo, ellos se sienten poderosos. Los tiranos de
pequeños introyectaron a su agresor, lo que se llama
identificación con el agresor.
En la Alemania caldo de cultivo del nazismo, la educación
que se daba a los niños era terrorista en general, basada
en la disciplina y el castigo, y sin amor, ni respeto a la
singularidad de cada uno. Aquí el niño se identifica con el
agresor para sobrevivir, si valora y emula al agresor, puede
sobrevivir.
El triángulo central del Eneagrama [6, 3, 9], domina el
mundo en el que vivimos. Cuando nacemos sentimos que todo
lo que existe está al servicio de nosotros; pero en la medida
que vamos sintiendo frustraciones nos damos cuenta que
una cosa soy yo y otra todo lo demás. Ante el miedo de
sentir frustraciones y dolor nos vamos alejando de
nosotros mismos, nos vamos desensibilizando, y al mismo
tiempo, el entorno donde nos desarrollamos nos premia ser
de una determinada manera y nos castiga otra, con lo cual
nos vamos falseando a nosotros mismos y nos vamos
alejando más de lo que realmente somos, con lo cual
sentimos más miedo, y al sentir más miedo nos
desensibilizamos más y tratamos de asumir el rol que se
premia en el mundo. Este es el círculo vicioso en el que nos
movemos.
La vuelta a la salud viene por saber quiénes somos
realmente nosotros, por sensibilizarnos y por apoyarnos a
nosotros mismos, lo que equivale a decir que cada uno de
nosotros nos transformamos en el padre y la madre ideal
de nosotros mismos, y lo hacemos con amor y alegría hacia
nosotros mismos.
Toda mujer lleva dentro un hombre y todo hombre lleva
dentro una mujer. En la confianza de la intimidad, todo
hombre se vuelve más femenino, más sensible y toda mujer
se vuelve más fuerte.
Este año se le ha dado el Nóbel de la Paz a la activista de
Yemen Tawakul Kerman, junto a la presidenta de Liberia
Ellen Johnson- Sirlaf y a la activista Leyman Gbowee,
pacifista y responsable de una campaña por castigar sin
sexo a los hombres involucrados en la guerra, y así acabó
con la guerra del país. Es decir, dijo: “NO” a esa masacre y
a esa locura. Imaginemos que pasaría si hiciéramos lo mismo
todas las mujeres del mundo, cada vez que los hombres se
dedican a destruir y a hacer la guerra.
Cada ser, cada persona, tiene que coger en sus manos su
propia destructividad y hacerse cargo de ella. Tiene que
aprender a contenerla y ponerla en juego en situaciones que
no haga daño a nadie, sino que al contrario, le ayude a él
mismo, a ella misma y a los demás. Es decir, tiene que
aprender a transformar el daño en salud, lo destructivo en
constructivo para él o ella y para todos los demás. La
energía no tiene color, dependiendo para lo que yo la utilice,
se convertirá en constructiva o destructiva, para mí y-o
para los demás.
El cambio social será provocado por el cambio individual,
cuando seamos más amorosos con nosotros mismos, con
todas nuestras partes, y nos perdonemos y contengamos
todas las partes de nuestro ser. También seremos más
amorosos con los demás y más tolerantes y
condescendientes con los otros.
El cambio social empieza por el cambio individual, ahora
mismo, en este mismo instante:
1) Cuando yo no permito que un pensamiento me deje sin
energía, o enfadado, o acorralado, o… , sino que me hago
responsable de que si soy yo la que ha creado este
pensamiento, o me ha llegado por otro cauce, voy a ponerlo
para que trabajen para mí, a mi favor y no en mi contra.
Cuando yo dedico energía a un pensamiento que me hace
sentir mal, también puedo dedicar esa misma energía a un
pensamiento que me haga sentir bien, y cuando me canse
de ir de un sitio a otro puedo dedicar mi energía
simplemente a vivir. Ni se la doy a un pensamiento positivo
ni se la doy a un pensamiento negativo, simplemente vivo y
esto es el TAO.
2) Con mi actitud positiva hacia mí y hacia el mundo.
Ejemplos: “yo soy una mujer maravillosa y feliz” y “este es
el mejor día de mi vida”. Y ante una dificultad pongo el
pensamiento: “esto se va a resolver fácilmente”, “la vida se
abre para mí”.
3) ¿Qué quiero conseguir? ¿Cómo puedo conseguirlo? Algo
que sea bueno para mí y también para los demás, aunque sea
a largo plazo.
Aplicando lo anterior a lo que vivimos actualmente:
1) ¿Qué quiero conseguir?
2) ¿Cómo puedo conseguirlo?
El movimiento 15-M55 nos está enseñando mucho acerca
de esto, porque creo que tiene un espíritu femenino, al
fundamentarse en el espíritu asambleario, quiere escuchar
a todos los miembros. Nadie tiene hambre de ostentar el
poder, lo cual preserva el movimiento de su muerte; porque
así nadie puede descabezarlo. No tiene una cabeza tiene
infinidad de cabezas, tantas como miembros son y así nadie
puede abortarlo, porque para abortarlo tendrían que matar
a medio mundo.
Me parece bueno lo que está pasando a nivel nacional y
mundial. La transparencia en los sueldos que ganan los
grandes políticos y burócratas. El ofrecimiento de los ricos
estadounidenses alemanes, franceses, italianos de pagar
más impuestos es algo bueno para todos ¿Qué les pasa a las
grandes fortunas españolas que no se pronuncian, de dónde
viene el silencio, cómo se explica?.
El poder de destruir se perpetúa a sí mismo a través de la
destrucción. Es muy fácil destruir y es muy difícil
construir. ¿Cuánto tiempo le lleva a una madre gestar a su
bebé y cuidarlo hasta que se transforma en un adulto
independiente, según la ley y la biología humana dieciocho
años y nueve meses. ¿En cuánto tiempo se puede destruir
el planeta? En un instante, el tiempo de apretar un botón.
El amor se puede destruir fácilmente, y el poder, a más
destrucción más miedo y más poder. La mujer es el
principio del amor, y el hombre es el principio del poder,
aunque ambos, tanto hombres como mujeres tenemos amor
y poder dentro, lo que cambia es la intensidad de la pulsión
del poder y el amor en cada uno de ellos.
¿Por qué la derecha en España insiste tanto en que no se
olviden los crímenes de ETA, y sí quiere olvidar sus
crímenes y excesos durante la Guerra Civil y la dictadura
franquista? ¿Es que la derecha española se ha olvidado de
que todos somos seres humanos? ¿Y que todo ser humano
tiene la posibilidad de cometer las mayores atrocidades y
también los actos más maravillosos? ¿Qué hay que hacer
con alguien que comete una atrocidad?: que repare el daño
cometido, que repare, que repare, que trabaje para
reparar. No hay que poner énfasis en destruir; hay que
poner énfasis en construir la vida que queremos. Todos
llevamos un criminal y un santo dentro de nosotros, la
cuestión es saberlo y no ponerlo en juego, no hacer daño ni
a nosotros ni a los demás. Hay que enseñar esto en la
escuela, una educación para la salud y la vida. Tenemos que
unir y comprender estas dos partes nuestras, la que
construye y la que destruye, así habrá paz a nivel individual
y mundial. Hay que aprender a sumar y no a restar, a unir y
no a cortar, a juntar y no discriminar y a decir: “NO” a lo
que nos hace daño, poner límites y enseñar al otro a
transformarse, a transformar la parte que destruye en una
parte que ayuda a crecer.
En el mundo en el que vivimos necesitamos gente creativa,
muy creativa para tratar de solventar los retos en los que
nos pone la vida. Pero la educación que se da en España
todavía es ancestral. En las escuelas todavía se enseña a
leer a los niños con métodos analíticos que parten de lo
individual hacia lo global, que es lo contrario de lo que le
interesa a los niños en esta época, en la que su desarrollo
mental va del todo a la parte, y se les enseña a base de
repetición, esto ahoga la creatividad del niño, porque los
aburre, y al aburrirlos se desconectan de lo que están
haciendo y se transforman en máquinas repetitivas. Yo
inventé un método de lectoescritura que es supercreativo
y fácil, en el año 1.993, y fui a infinidad de editoriales, de
charlas y nadie estaba interesado en editarlo
completamente. Sólo una editorial aceptó editar el libro del
maestro, pero no los materiales del alumno. El método está
disponible en la página web la mi escuela www.jera-
gestalt.com, para que todo el mundo que quiera pueda
bajárselo.
Parece como si hubiera en la sociedad un doble mensaje:
“Educa, pero no eduques demasiado, no vaya a haber una
evolución social que conlleve a que perdamos los privilegios,
los que somos privilegiados”. Una compañera de trabajo me
dijo que este método era para nuestros hijos (clase media,
media alta) pero no para las clases trabajadoras para las
que trabajábamos.
Considero que hay tres nacimientos a lo largo de la vida del
ser humano; como ya he explicado anteriormente:
1) Un nacimiento biológico, que nos los dan nuestros
padres biológicos. Nos apoyamos en nuestros padres para
crecer, pero en la medida en que estos no están sanos no
nos permiten el desarrollo de todas nuestras
potencialidades, y a veces nos hacen enfermar.
2) Un nacimiento espiritual, que nos lo da un maestro que
nos alienta y estimula a ser nosotros mismos, y no cumplir
las expectativas de nadie, si el maestro está sano.
3) Un nacimiento del SER, que es cuando nosotros nos
parimos a nosotros mismos y ya no dependemos de nadie,
sino de nosotros mismos, apoyándonos en nuestros pies y
contactando con el maestro interior que todos llevamos
dentro. Este es el trabajo que realizo en mi taller
residencial: “La Plenitud del Ser”.
Sería interesante que la humanidad aprendiera a parirse a
sí misma, a apoyarse en sus pies y a llevar una vida plena.
Todo esto sucederá cuando las personas tengan conciencia
de su poder, que es el mismo que el poder de la vida, de la
energía. Porque todos somos eso, energía del universo que
se ha encarnado en la multiplicidad de formas que
componen todo lo que existe, y lo que caracteriza a la
energía del universo es su creatividad infinita.
Yo espero que el planeta tierra se convierta en un paraíso
para todos, y haya abundancia de cosas buenas para todos.
A PROPÓSITO DEL PATRIARCADO EN LA EDUCACIÓN
Y EN LA VIDA EN GENERAL...
El patriarcado impide el desarrollo del ser que somos.
Cuando alguien impone su criterio, sin dejar espacio para el
criterio del otro, imponiéndolo por la fuerza, no deja
espacio para el desarrollo del ser de la otra persona y a la
persona sólo le quedan dos opciones, o rendirse o rebelarse.
Rindiéndose se mata a sí mismo, rebelándose tampoco da
espacio para el desarrollo de su ser, porque su conducta es
como reacción a lo que la otra persona le impone, y como
reacciona, se queda pegado a la otra persona, no da espacio
para el desarrollo de su ser, para lo que realmente necesita.
Lo que hace la dictadura es, tú o yo, como si solamente
existiera un solo sitio, cuando en realidad el mundo está
lleno de lugares y tenemos espacio ambos, tú y yo, para
estar bien. Ni yo tengo que ocupar tu sitio ni tú tienes que
ocupar el mío: hay sitio para los dos. La mente patriarcal
sólo ve un sitio y no respeta el lugar que ocupa el otro.
Desde ahí nunca puede haber paz, siempre habrá guerra en
el mundo. A no ser que una de las partes esté muy crecida
y se dé cuenta del infantilismo de la otra parte y le ayude
a crecer. Yo hago lo mío y confío en que la vida hará lo suyo,
lo que me corresponde a mí, lo hago, y eso me da Autoapoyo,
y el Autoapoyo me da fuerza para vivir mi vida. Cuando yo
hago lo mío, y confío en que la vida haga lo suyo, estoy
teniendo Confianza, que es Fe en la Justicia Cósmica.
Cuando yo hago lo mío y confío en que la vida haga lo suyo
tengo Alegría de Vivir. En la fuerza, la confianza y la alegría
se apoya el desarrollo sano del ser humano, y naturalmente
sale amor de mi corazón.
El que ostenta el patriarcado tiene miedo, porque no se
siente valioso y no se siente valioso porque no tiene
Autoapoyo, y desde la falta de Autoapoyo impone el terror
a los demás para conservar su lugar, porque no se fía de
tener ese lugar, sino es con la imposición del terror. No hay
fuerza interna para mantenerse a sí mismo. Si hubiera
fuerza interna no habría necesidad de suprimir al otro, sino
que habría posibilidad de escuchar al otro.
¿Cómo se desarrolla el apoyo interno?
1) Escuchándome. Escuchándome yo me doy espacio para
ser, me Autoapoyo, construyo suelo debajo de mis pies.
2) Actuando. Una vez que me he escuchado y me he dado
cuenta de lo que me pasa, actúo en consecuencia según lo
que es bueno para mí, y ahí me vuelvo a autoapoyar, vuelvo
a construir más suelo debajo de mis pies. Por ejemplo, si
escuchándome me he dado cuenta de que en la relación con
determinada persona me duele la cabeza, ahí escucho lo que
me pasa, y una vez escuchado actúo en consecuencia, que
puede ser que lo hable con esta persona o que me aleje de
ella, por ejemplo.
3) Me responsabilizo de las chispas que salen cuando yo
cojo el lugar que me corresponde o defiendo lo que yo
quiero.
4) Soporto las dificultades que surgen de mi toma de
decisión.
5) Busco por dónde continuar mi vida. Es decir donde hay
espacio para poder ser como yo quiero ser, y que nadie me
lo impida, ni me ponga trampas por el camino.
6) Disfruto de mí mismo y de la vida.
7) Doy gracias porque la vida me ha enseñado el camino
para seguir creciendo
¿Cómo no quedarse resentido con las agresiones que te
hace la vida? Dándote cuenta de que es una oportunidad de
crecimiento. Si analizas lo que ocurre en el conflicto vas a
aprender mucho de ti, vas a aprender tu forma de
reaccionar y de la forma de reaccionar de la otra persona,
ahí vas a comprender mejor cómo funcionan los seres
humanos. Vas a tener mayor conocimiento y desde ahí
mayor libertad.
ENTREVISTA DE DOMINGO DE MINGO A PEPA
CAMPOS....
DOMINGO DE MINGO: ¿Qué te sugiere el lema de “Una
mirada Gestáltica al mundo en que vivimos”?
PEPA CAMPOS: Creo que el ser humano está condicionado
a la situación de fusión y de dependencia que vive desde su
concepción. La situación de fusión es la que anhela
conseguir el ser humano durante toda su vida. Durante toda
nuestra vida estamos buscando esa situación de comunión
con el otro, que vivimos cuando estábamos en el vientre de
nuestra madre, o antes de llegar al vientre de nuestra
madre y que nos daba tanto bienestar, que sólo podemos
encontrar cuando nos colocamos en el punto cero de
autorregulación organísmica. Por otro lado, la situación de
dependencia coloca al bebé en una posición de anhelo hacia
lo que le dan los demás, de bebé caprichoso o enrabietado
si lo que le dan los demás no se corresponde con su deseo,
o si no hay una contención adecuada de la frustración que
necesariamente tiene que vivir en este mundo. La
contención adecuada de la frustración es necesaria para un
crecimiento sano.
En esta situación de dependencia sentimos el poder que
tiene el otro sobre nosotros, y este poder que tiene el otro
sobre nosotros nos deja en una situación de indefensión y
de dolor, si no es contenida adecuadamente. Situación de
indefensión y dolor por tener que soportar lo que el otro
nos quiera dar sin otra opción. Desde ahí, desde esta
posición de indefensión muchas veces el niño siente el
poder, y a veces el sadismo de la persona que tiene que
satisfacer sus necesidades, y desde ahí el niño, y el adulto
posteriormente, inconscientemente, y a veces
conscientemente, quiere ser él el que tenga el poder, y
ejercer este poder, a veces sadismo, sobre el otro. Por eso
hay tanta lucha de poder en el mundo y tanto patriarcado
sobre la mujer. Físicamente el hombre es más fuerte que
la mujer y si no puede competir con otro hombre, le gusta
ejercer su poder, y a veces su sadismo, con alguien
físicamente más débil, descargar sobre él o ella la
frustración de no sentirse el más fuerte.
He oído contar a Claudio Naranjo cómo se pasó en la
historia, del matriarcado al patriarcado. Antes de la época
de las glaciaciones existía en el mundo el matriarcado (el
gobierno de las mujeres), pero durante las glaciaciones
hubo escasez de alimentos y entonces se hizo importante
la fuerza física para sobrevivir. Sólo el más fuerte
conseguía lo que necesitaba, y el más débil moría o se
resignaba a lo que quedaba, si quedaba algo. Yo creo que ahí
el hombre se da cuenta de su poder, y a veces, de su
sadismo al ejercer su autoridad, y de su impotencia y dolor
cuando no puede ejercerlo o no puede obtener lo que
necesitaba y esa frustración la paga con el más débil: el
hombre más débil, la mujer, los niños, los animales, los
objetos que lo rodean, etc.
Este patriarcado y esta lucha por el poder sigue existiendo
en todo el mundo de forma más burda, como la ablación de
las mujeres en África, el burka del mundo árabe, o de
forma más sutil como el acoso que sufre el hombre más
débil, o la mujer a veces en el trabajo, los salarios más
bajos de la mujer ante el mismo trabajo, etc.
Yo no sé si en este mundo se cambiará esto alguna vez, si
alguna vez este mundo se transformará en un paraíso para
todos. O quizás, como vivimos en el mundo de la polaridad,
lo que hacemos con la mano derecha se deshace con la mano
izquierda; es decir, en la misma medida que luchamos por la
paz mundial crecen las guerras. En la misma medida que
desarrollamos una polaridad su opuesta crece de igual
manera. Yo creo que el planeta Tierra, es un planeta al que
venimos para vivir la polaridad y desde quemarnos en ella
trascender al punto cero de autorregulación organísmica.
En la Gestalt se dice que en la medida en que profundizo,
me elevo, y también se habla del punto cero de la
autorregulación organísmica, que para mí corresponde al
vacío fértil; es decir, este punto donde no existe nada,
pero está la potencialidad de todo. Cuando empezamos a
desarrollar una polaridad aparece su opuesta con igual
intensidad, de forma que la suma de ambas nos lleva al
punto cero de autorregulación organísmica, donde no
existe nada, pero está la posibilidad de todo.
Como dicen las personas que han alcanzado la iluminación:
“Sólo un Buda puede ser feliz en este mundo”, porque un
Buda se sitúa en el punto cero de autorregulación
organísmica, que significa que puede vivir todo sin
identificarse con nada, sin agarrarse a nada.
Sería muy bueno educar a las nuevas generaciones en lo que
dicen las personas que han alcanzado la iluminación:
“Tomarse la vida como un juego”. Dicen: “que la única
manera que tiene la conciencia, la energía, la vida, de darse
cuenta de sí misma, es encarnándose en todas las
polaridades posibles”.
Si enseñamos a las nuevas generaciones que la vida es un
juego, que hoy se vive una polaridad y mañana la contraria,
y se le enseña a que no se identifique o se enganche a
ninguna de las dos, creo que habría menos sufrimiento en
el mundo.
La frustración que tenemos que soportar, por estar en este
mundo de polaridad, sólo es sostenible si nos ayudan a
contenerla desde una actitud amorosa y de escucha. Así
aprendemos a soportar la frustración.
El proceso de transformarnos en adultos sanos pasa por
asumir, nosotros mismos, el transformarnos en el padre y
la madre ideal de nosotros mismos, y hacer esto con alegría
y con amor. Si no hay un aprendizaje en tal sentido, nos
convertimos en seres famélicos, hambrientos de amor e
insatisfechos permanentemente, que van arrebatando a los
demás lo que tienen, quedándose siempre insatisfechos.
Como nuestro niño interno no se ha desarrollado
adecuadamente para convertirse en un adulto sano e
independiente, porque no ha recibido lo que necesitaba,
ahora nosotros de adultos tendremos que hacernos cargo
de este niño interior que no ha crecido, tenemos que
ayudarle a crecer transformándonos en el padre y la madre
ideal de este niño interior, y le ayudamos a crecer para
transformarse en un adulto sano.
¿Cómo nos transformamos en un adulto sano? Aprendiendo
a permanecer en el vacío fértil. Yo creo que todos venimos
de ahí del vacío fértil. La vida nace del vacío fértil, la vida
por conocerse a sí misma necesita encarnarse, y esto es lo
que hace.
Yo creo que la diferencia entre el vacío fértil y el vacío
estéril es la aceptación de este último, cuando uno acepta
el vacío, este se transforma en fértil y cuando uno se pelea
con él se transforma en estéril.
¿Por qué tenemos tanto miedo al vacío? Yo creo que porque
nadie nos ha enseñado acerca de él. Nadie nos ha enseñado
que siempre estamos contenidos, que en última instancia el
vacío nos contiene. Hay una gradación de contención:
1) Siempre estamos contenidos por nosotros mismos,
aunque nadie nos enseñe eso.
2) Nuestra familia nos contiene.
3) Nuestros amigos nos contienen.
4) Nuestra casa nos contiene.
5) Nuestra aldea, pueblo, ciudad nos contienen.
6) Nuestro país nos contiene.
7) Nuestro planeta nos contiene.
8) Nuestro universo nos contiene, etc.
Si cada ser humano se hace cargo de sí mismo, de sus
necesidades y no carga al otro con sus exigencias, ¿cómo
serían las relaciones humanas? Serían un éxtasis. Si cada
ser humano se convierte en un manantial de abundancia
para sí mismo, y las relaciones humanas se convierten en el
encuentro de dos manantiales de abundancia que se unen
para compartir su abundancia, y nadie le exige a nadie nada,
sólo comparten la abundancia, y cada uno se hace cargo de
sus necesidades y no se las exige al otro, las relaciones
humanas serían compartir el éxtasis individual que ya tiene
cada uno.
Volviendo al tema de la pregunta, si lo conectamos con los
conceptos fundamentales de la terapia Gestalt, como la
autorregulación organísmica, el tema de las polaridades, el
ciclo de satisfacción de necesidades, los mecanismos
neuróticos, el tema de la psicosomática y por supuesto el
awareness, o darse cuenta o conciencia. Todas estas
herramientas ayudan al ser humano a tomar conciencia de
qué es y dónde está.
Cuando miro al mundo veo lo de siempre, un poco más
sofisticado, es como si estuviéramos ascendiendo por una
espiral. Dice Enrique de Diego que pasamos siempre por los
mismos puntos, asuntos; pero cada vez a niveles diferentes,
y parece haber una tendencia de esa espiral a concentrarse
en un punto, el punto cero de lo no nacido, pero que contiene
toda la potencialidad de la vida. Cuando hecho una mirada
gestáltica al mundo veo toda una suerte de emociones
desatadas. Para mí el pecado original es hacer la
diferenciación entre el bien y el mal. Si miramos toda esta
vida en la que vivimos como un juego, ahora toca esto y
después tocará otra cosa, sin identificarnos con nada, yo
creo que seríamos más felices. Todo tiene una cara y una
cruz; pero la cara y la cruz son las dos partes de una misma
moneda. La moneda es la vida. Vivir en este planeta,
significa vivir en el mundo de la polaridad,
bueno-malo, noche-día, inspirar-expirar, triste-alegre, etc.
Si te identificas con una de estas polaridades, significa que
te agarras a ella, que no quieres soltarla, y cuando viene la
otra te genera sufrimiento. Si en lugar de eso vives cada
polaridad cuando estén, y la dejas partir cuando se vaya, la
cosa sería mucho más fácil para todos. Esto sería
autorregulación organísmica y no habría enfermedades
psicosomáticas.
Si nos diéramos cuenta, que justo lo que nos hace sufrir y
enfermar, es el agarrarnos a una polaridad y desechar la
otra, y que esto hace que creemos mecanismos neuróticos
que son mecanismos de defensa para no sufrir. Pero que al
final nos hacen sufrir.
Muchas veces me planteo si realmente llegará un día en que
la tierra será un paraíso para todos. Yo creo que para que
llegue ese momento falta mucho, tendríamos que estar muy
crecidos todos y eso no es lo que se da en este momento en
la vida. Muy crecidos sería poder vivirlo todo sin
identificarnos con nada, sin agarrarnos a nada. Eso no es lo
que se da hoy.
D. DE M.: Actualmente, ¿cómo crees que recoge o puede
recoger el mundo en que vivimos una mirada Gestáltica?
P. C.: Explorando más las polaridades para descubrir lo que
contiene cada una de ellas. Tomando más conciencia de lo
que nos crea sufrimiento y soltando esto. Cuestionando los
introyectos sociales y personales, recogiendo las
proyecciones individua- les y sociales. Amándonos más a
nosotros mismos y poniendo conciencia en no dañarnos.
Diferenciándonos más de los demás, pero no como una cosa
egóica, sino como algo creativo, de conocimiento de uno
mismo y del otro, de valoración de uno mismo y del otro, de
riqueza, de complementariedad, de enriquecimiento mutuo,
etc.
Sería vivir el presente con conciencia, sin agarrarte a nada,
fluyendo con lo que hay, disfrutando de lo que eres y te
llega, y dejando que te llegue lo que viene y que se vaya lo
que tiene que irse.
Yo creo que la conciencia es fundamental para el
crecimiento, con conciencia, con respeto a todas las partes
de uno mismo, y con la idea de integrar estas partes en un
todo autorregulador seríamos más felices
D. DE M.: ¿Has sentido cambios en tu mirada desde tu
encuentro con la Gestalt hasta tu momento actual? De ser
así ¿en qué sentido?
P. C.: Para mí la Gestalt fue como agua de mayo. Cuando yo
me encontré con la Gestalt, la estaba buscando. Para mí fue
salir del sufrimiento donde me había metido mi familia, la
sociedad de aquella época, y yo misma, para nacer al
disfrute. Para mí fue el encuentro con el disfrute y con la
vida.
Mi primer encuentro con la Gestalt fue cuando estaba en
segundo de Psicología, en el año 1.983, y desde entonces
sigo fiel a ella.
Los cambios en mi mirada han sido desde un enamoramiento
apasionado a una serenidad tranquila. Desde el volcán al
punto cero de autorregulación organísmica.
Con la Gestalt he encontrado lo que buscaba, comprensión
de lo que me pasa y le pasa a los demás, expresión de mis
sentimientos y permitir a los demás que lo expresen. Siento
que llegué a casa con ella. Lo más importante que me dio
fue la escucha, nunca me había sentido escuchada por casi
nadie, me sentía como un fantasma en la vida. Ella me dio
apoyo y confrontación, contención, ayuda y comprender la
frustración. Ella me ha ayudado a comprender el mundo en
el que vivimos, un mundo que yo no entendía y ahora
entiendo.
D. DE M.: ¿Consideras que la formación en terapia Gestalt
nos dota suficientemente de una mirada gestáltica, o
consideras que falta algo más para conseguir esta mirada?
P. C.: Yo creo que la formación nos da una buena mirada
gestáltica, por lo menos yo la recibí en mi formación, y
pienso que yo también la transmito en la que imparto. Si te
refieres a mirada gestáltica como la aceptación de lo que
trae la persona, la comprensión de lo que le pasa y el
desenvolvimiento de su ser hacia una mayor realización,
creo que esto se da en la formación de terapia Gestalt.
Considero que un eje fundamental es la escucha, la escucha
a uno mismo y la escucha del otro. El respeto a lo que se da
en el momento, con la comprensión de para qué se da y una
mirada sana hacia el desenvolvimiento liberador.
Opino que la formación Gestáltica dota al ser humano de
una actitud, una escucha, un respeto y una capacidad de
confrontar lo neurótico que enferma o apoyar lo que sana,
y todo esto ayuda a la persona a posicionarse
adecuadamente en la vida, y como consecuencia, se produce
una reorientación del entorno donde la persona se inserta.
D. DE M.: ¿Qué otras miradas y aportaciones pueden
enriquecer y completar tu mirada gestáltica? ¿Puedes
hablar de ellas y de lo que te aportan?
P. C.: Yo creo que el Eneagrama es una herramienta muy
potente, también la bioenergética me parece muy buena
para enriquecer a la Gestalt.
El conocimiento profundo del Eneagrama es una
herramienta muy eficaz para lograr la comprensión
profunda de los distintos rasgos de personalidad, y creo
que este conocimiento puede acelerar el proceso de
conciencia de la persona y ayudarla a superar y comprender
más fácilmente sus dificultades y las de los demás. El
conocimiento del Eneagrama es importante para el
terapeuta, en el sentido de apoyar o confrontar lo sano o
lo neurótico de cada rasgo de personalidad que con un
conocimiento exhaustivo del Eneagrama tienes muy a mano.
Yo la bioenergética que conozco más es la que he visto
trabajar a Juan José Albert en la formación de mis
alumnos, y creo que ayuda también muchísimo a comprender
las dificultades que presentan las personas en su vida.
Creo que su libro, Ternura y Agresividad, de la editorial
Mandala, es muy recomendable para comprender muchas
sintomatologías que presentan las personas y la génesis de
esta sintomatología
D. DE M.: Desde formular un deseo ¿Qué pedirías para la
terapia Gestalt?
P. C.: Larga vida. Y la tendrá porque para mí la terapia
Gestalt es igual a la vida, con toda su plenitud, su frescura,
su entrega, su apasionamiento, etc.
Para mí la terapia Gestalt vibra como vibra la vida. Late
como late la vida. Se mueve como se mueve la vida.
D. DE M.: ¿Quieres añadir alguna cosa más, en relación a
este tema?
P. C.: Mi mundo ideal sería un mundo en el que nos
respetáramos mutuamente, en el que no hubiera
competitividad sino cooperación, en el que nos
consideráramos todos como parte de una unidad y
valoráramos y nos enriqueciéramos de nuestras
diferencias. Un mundo en el que fuéramos conscientes de
nuestra abundancia, de la abundancia de todo lo que existe,
y no quisiéramos acaparar nada, sino compartir todo lo que
existe. En el que hubiera abundancia de amor para nosotros
y para todos los que nos rodean.
Una experiencia para mí muy hermosa, que quiero
compartir con todos, es la de mirar con amor ahí donde
tenemos una dificultad. Os propongo la experiencia de
mirar con amor a alguien que rechazáis, que odiáis, a alguien
con quien tenéis dificultad y ya me contaréis.
Mirar con amor cada día a vuestra pareja, veréis como se
transforma la relación en algo maravilloso. Más maravilloso
que el cuento de hadas.
ENFOCANDO LA EDUCACIÓN DESDE LA GESTALT...
Voy a comenzar este artículo con la pregunta: “¿con lo que
tengo, qué puedo hacer?” Una persona y su medio (un campo
existencial según Perls). Una persona y unas circunstancias
determinadas, en un momento determinado (todo ocurre en
un tiempo, en un espacio y en un nivel de darse cuenta según
Perls). Ahora quiero hacerme otra pregunta: “¿cómo puedo
aprovechar todo lo que se da en un momento determinado
para mi crecimiento y el crecimiento del otro, de los
otros?”. Hay una persona y un medio, que es el medio que
en ese momento determinado tiene “disponible” a su
“disponibilidad”. ¿Dónde estoy yo, dónde está el otro,
cuáles son mis funciones aquí y ahora, cuáles son las
funciones del otro aquí y ahora, cómo puedo utilizar todo lo
que tengo a mi disposición, para el desarrollo mío y del
otro? Esto es lo que tengo ahora y es lo mejor que puedo
tener en este momento. Este es mi tesoro.
¿A dónde quiero yo llevar a un niño en su educación? A que
se realice como ser, como persona. ¿Qué tiene que hacer
para realizarse? Tiene que empezar a ACTUAR, actualizar
sus potencialidades y en esta actualización encontrará
apoyos y límites (frustraciones) y todo esto le irá
formando un “carácter” que una vez llegado a adulto tendrá
que replantearse o no.
El proceso de crecimiento es connatural al ser, al niño, a la
niña, al hombre, a la mujer; está dentro de su naturaleza,
es patrimonio de él y ella. Al mismo tiempo este ser, este
niño, este hombre o mujer, se desarrolla dentro de un
ambiente y este ambiente va a poner a disposición de su
crecimiento una serie de limitaciones y refuerzos (impulsos
o incentivos). Es como si el camino de crecimiento y
desarrollo de una persona fuese siempre desde una
posición más potencial, más implícita, menos desarrollada,
más cerrada, etc.; A una posición más explícita, más
desarrollada, más abierta, más sensible, más en armonía
con la Naturaleza y con el Universo.
¿Qué cosas diferencian a una persona de un animal? El
animal busca la satisfacción inmediata de cualquier
necesidad que se le presente, cualquier Gestalt abierta
tiende a cerrarla con inmediatez.
El proceso de socialización del ser humano, es un proceso
de aprender a esperar en un ambiente determinado, del
cultivo de la paciencia en un medio concreto. Y es aquí, en
este ambiente, en este medio donde el niño va a desarrollar
una serie de estrategias para sobrevivir, para obtener
gratificaciones, para ser “feliz”. Puede suceder que el tipo
de estrategias, decisiones que el niño tome, vayan en
contra de su propio desarrollo, de su propio crecimiento, o
por lo menos frenándolo; y se conviertan en un obstáculo
para su evolución armónica.
¿Qué pasa cuando el niño ingresa en el medio escolar, en la
escuela?
Hay dos estructuras de carácter que comienzan a
interaccionar, o por lo menos una con otra, en periodo de
formación. Algo fundamental es el grado de aceptación y
acogida del niño por parte del maestro; de esta aceptación
y acogida va a depender la cantidad y calidad de la
actuación del niño en este ambiente determinado.
A mí me interesa particularmente los niños que son
llamados por el sistema educativo “fracasados” o
“problemáticos”. A mí me gusta ayudar al niño a que se
agarre a la vida, a que trabaje por él, a que sea feliz.
¿Cómo se puede ayudar a un niño que “fracasa” en la
escuela?. Hay que darle CONFIANZA en que él puede, y
mostrarle con nuestra actitud y acción que nosotros
creemos que él puede y confiamos que va a ir creciendo,
desarrollándose y solventando todas las dificultades que se
le presenten y que nosotros vamos a estar en todo momento
con él para ayudarle y orientarle. Vamos a darle nuestro
apoyo (Apoyo externo), hasta que él descubra su propio
apoyo, su propio potencial (apoyo interno), y vamos a
facilitarle y brindarle, en la medida de nuestras
posibilidades, los MEDIOS adecuados para que pueda
pasar del lugar donde se encuentra al lugar donde se espera
que esté, él o ella, y donde él o ella pueda sentirse uno más
entre sus iguales.
A mí me fascina el proceso de desarrollo y transformación
de los seres humanos, me encanta ver en los niños como se
entusiasman en lo que hacen, cuando se le ponen las
condiciones adecuadas, y me encanta ver lo fácil que
superan sus dificultades cuando se les indica el camino
correcto para superarlas.
Durante los años que trabajé con niños, yo siempre les
llevaba pequeños regalitos que iba recabando por doquier
para que se entusiasmaran con la tarea a realizar y un día
me pregunté, si no los estaría condicionando a los regalitos.
Pero me di cuenta que no, que la satisfacción del trabajo
realizado para ellos era suficiente y que se olvidaban de los
regalitos.
Según Perls: “Aprender es descubrir que algo es posible,
crear, experimentar” y no sólo ingerir información. Si el
niño se traga algo que es incapaz de asimilar, normalmente
vomitará lo indigerible, y el lado emocional de este vomitar
es el disgusto.
A veces el niño llega a la escuela con una desconfianza total
en sus capacidades, de modo que cada vez que se le plantea
hacer una actividad dice: “yo no sé, yo no puedo”. A esto el
maestro debe responder: “tú sí puedes y vas a ver cómo
puedes”.
No importa el tipo y el grado de dificultar que el niño
presente cuando llega a la escuela; siempre hay un camino
para su desarrollo. Lo único que hay que hacer es motivar a
ese niño y proporcionarle unos medios adecuados a su
dificultad o dificultades. Aquí nuestro gran maestro es la
madre Naturaleza; ella nos enseña con su práctica activa y
nos muestra la evolución imparable de la vida y su
desarrollo en sus diferentes grados.
En la medida en que el niño se va dando cuenta de que
puede, de que va consiguiendo pequeños logros; aumenta la
confianza en sí mismo. Cada problema solucionado le hace
más fácil la resolución del siguiente y cada solución
aumenta su Autoapoyo.
El darse cuenta de lo que está haciendo, le da al niño un
sentido de sus propias capacidades, de sus habilidades y de
su equipamiento sensorial e intelectual. Sencillamente,
dándose cuenta de que lo que es capaz de hacer aumenta
su área potencial de operación.
Una tarea importante es poner al niño en una situación de
“potencia creadora”. Esto significa darle unos
instrumentos sencillos como modelo y herramientas, que él
puede hacer vibrar de diferentes formas y crear distintos
resultados, convirtiéndose así en el protagonista y director
de su propio aprendizaje. Las creaciones que él puede
realizar son infinitas. Por ejemplo, yo le presento al niño un
cuadrado dividido en cuatro partes y le digo que haga uno
igual al mío. Si el niño no es capaz de hacer un cuadrado le
doy una plantilla para que la resiga con lápiz o bolígrafo y
la reproduzca. A continuación, yo dibujo cosas dentro del
cuadrado, le dejo unos segundos la muestra a la vista para
que la retenga y seguidamente tiene que reproducir el
modelo. Luego será él, el que me presente la tarea a mí.
Ejemplos de modelos son:
Los modelos son infinitos, podemos meter dentro de los
cuadrados lo que queramos. Y con esta simple estrategia
trabajamos en el niño su atención, su memoria, su
creatividad, su motivación, su discriminación visual, su
lateralidad, etc. Esta simple actividad puede utilizarse con
niños desde Educación Infantil hasta Educación
Secundaria, aumentando o disminuyendo la complejidad del
contenido del cuadrado.
Una cosa importante es colocar al niño un distintivo en su
mano derecha (puede ser un simple punto hecho con
rotulador o una cruz); ya que el niño tiene que utilizar algo
real como punto de referencia para hacer una buena
discriminación y orientación espacial.
Cuando el niño realiza este tipo de actividades está
totalmente concentrado y en estas situaciones se puede
comprobar lo que Perls decía: “Está demostrado que el
elemento esencial en todo progreso, en todo éxito, es la
concentración. También se ha probado que la concentración
tiene algo que ver con el interés y la atención y, con
frecuencia, se emplean los tres conceptos como sinónimos.
Interés significa estar en una situación; concentración
significa penetrar exactamente en el centro (núcleo,
esencia) de la situación, y atención significa que se dirige
una tensión hacia un objeto. Estas tres definiciones son
descripciones sencillamente de un estado, una actitud y una
dirección.
Se describe mejor la concentración correcta con la palabra
fascinación; aquí el objeto ocupa el primer plano sin
esfuerzo alguno, desaparece el resto del mundo, dejan de
existir el tiempo y el contorno; no brotan conflictos
internos o protestas contra la concentración.
Como cada parte de la personalidad está coordinada y
subordinada temporalmente a un solo propósito, no es
difícil darse cuenta de que esta actitud es la base de todo
desarrollo. (Lo que dice Perls sería la descripción de la
atmósfera adecuada para trabajar con niños que presentan
dificultades de aprendizaje).
Siempre hay que tener en cuenta que el afán de conocer,
descubrir, investigar, progresar, evolucionar, es connatural
al ser humano. Esta sería la motivación interna. Pero
pueden existir factores externos que ensombrezcan este
desarrollo natural, como por ejemplo problemas familiares
de alcoholismo, drogas, malos tratos, falta de recursos,
nacimiento de un hermano, etc. Cuando la motivación
interna está afectada, la externa (juegos, canciones,
distintas estrategias, etc.) tiene que hacerse mucho más
potente para lograr despertar y enganchar a la interna.
Si a través de un juego (motivación externa), el niño domina
una actividad o reto que el educador le propone, aumenta
su satisfacción personal, la seguridad en sí mismo y su
Autoapoyo y puede que se encienda alguna lucecita de su
motivación interna.
Zinker, dice: “Jugar significa advenir a la vida,
experimentar al otro con ojos vivientes. El innovador (el
educador) busca claves, indicios y sendas que le brinden
acceso a los espacios desconocidos de otra persona”.
Desde la Gestalt pensamos que el ser humano se crea a sí
mismo, y que la máxima energía aplicable a este esfuerzo
prometeico proviene de la toma de conciencia y de la
aceptación de sí mismo tal como es en el presente.
El CONTACTO es la savia vital del crecimiento, el medio
de cambiar uno mismo y la experiencia que uno tiene del
mundo. Este contacto es fundamental entre educador y
alumno. Hace falta una disciplina inmaculada y una
curiosidad gozosa de parte del maestro para poder
acompañar y guiar el proceso de aprendizaje del niño,
evitando acosarlo prematuramente o frenarlo a causa de
ideas pre- concebidas o prejuicios. Lo ideal sería que sea el
niño el que vaya marcando su ritmo o progreso y que no sea
el maestro el que le ponga límites o techo a su desarrollo;
sino que sea el niño el que marque su propio proceso y
límites.
El educador debería potenciar al máximo la búsqueda de
soluciones, por parte del niño, a las dificultades, que se le
van presentando en su proceso educativo.
Piaget ha observado que cada vez que le adelantamos al niño
una “respuesta correcta”, le impedimos aprender a inventar
por sí mismo muchas respuestas correctas nuevas. La
acción contiene las semillas del conocimiento interno, un
conocimiento que abarca la ampliación de las propias
fronteras y la conciencia que así se asimila.
Una habilidad no puede aprenderse bien hasta que se
ensaya. Ensayándola, bajan los umbrales de riesgo del
individuo y al bajar los umbrales aumenta su seguridad, su
autoestima.
En la medida que el niño va tendiendo confianza en sí mismo
y se atreve a experimentar, aumenta la sensibilidad para
captar los requerimientos del nuevo aprendizaje. Si el niño
cuenta con un apoyo continuo en su desarrollo, puede
asimilar los errores, se da la oportunidad para ensayar
nuevos métodos, y todo esto propende a afianzar las nuevas
experiencias y a transmutarlas en una lozana realidad.
Dijo Martin Buber: “Cuando un hombre canta y no puede
elevar su voz, y canta con él otro que puede elevar su voz,
el primero también podrá elevar su voz. Este es el secreto
del vínculo entre las almas”
De igual manera el niño que llega a la escuela y quiere
aprender a leer, a descubrir, a experimentar, etc., necesita
de otra persona capaz de guiarlo. Y cuando el niño se
engancha al proceso, este empieza a caminar casi por sí
solo.
Joseph Zinker habla del aprendizaje TAO que se produce
cuando un individuo experimenta su propia fuerza de
movimiento y sus posibilidades exploratorias.
Es importante que un niño aprenda a valorar y disfrutar su
soltura de movimiento y en el trayecto de su crecimiento;
es importante que sienta al educador más como un
lubricante que como la fuente de su conocimiento.
En definitiva, una buena plataforma desde donde partir y
moverse para la educación del niño sería aquella que acepta
al niño tal cual es y está partiendo de esto; lo trata de ir
motivando cada vez más en su aprendizaje,
proporcionándole medios y modos adecuados al proceso de
desarrollo en el que se encuentra y lo va alentando a
convertirse en un activo buscador, investigador y actor de
su propio aprendizaje y de los medios y modos para
conseguir este.
Perls decía: “ El hombre se trasciende a sí mismo
únicamente por la vía de su verdadera naturaleza, jamás
por medio de la ambición y de las metas artificiales”
LO DIFÍCIL VERSUS LO FÁCIL...
Para mí la dificultad de nuestro oficio tiene que ver con el
grado de enfermedad que traiga la persona que viene a
consulta. Lo difícil está relacionado con la permeabilidad
que tenga el paciente a nuestras indicaciones. A mayor
permeabilidad más posibilidad de cambio, y al contrario.
Para trabajar con personas muy enfermas, hay que poner
mucha energía. Desde mi experiencia, a más enfermedad
hay que poner más trabajo, más entrega, más energía y más
conciencia.
En mis quince años de trabajo en educación, me encontré
con niños con graves déficits de relación, autistas,
psicóticos, antisociales, etc. Mi experiencia es que si logro
contactar con el lugar donde está el niño, si me pongo a su
nivel, logro contactar con él. Este contacto es como el
cordón umbilical que me une a él y me permite tirar de él y
sacarlo desde donde está, para llevarlo a la salud.
Lo primero es crear el vínculo con él o ella, y a partir de ahí
ya es más fácil. Lo difícil es crear el vínculo. Para crear el
vínculo, tengo que llegar hasta donde esta él o ella y decirle
metafóricamente o realmente: “estoy aquí y te veo”, “estoy
disponible para ti, para lo que tú necesites”, “no me voy a
ir”, “estoy disponible y te apoyo”, “no importa que me
rechaces, estoy aquí, hasta que te canses y podamos
contactar”. Las palabras son como un medicamento, tardan
un tiempo en hacer efecto, pero lo hacen.
¿Qué siento que le falta a la persona? Normalmente lo que
falta es AMOR. El amor es el bálsamo que nos sana. El amor
se puede traducir en PRESENCIA, en TIEMPO dedicado a
la persona, en ACTITUD de ayuda, en RECURSOS para su
desarrollo, en CUIDADO en el sentido de que tú sientas
que eres importante para mí, etc.
Voy a exponer tres casos de los que traté en aquella época:
Miguel, niño de 6 años de 1º de primaria, hijo de padres
adolescentes, toxicómanos. Presentaba hipotonía muscular,
alopecia, no poseía ningún vello en el cuerpo, ni cejas, ni
pestañas. Como consecuencia de su hipotonía muscular, su
habla estaba distorsionada.
En clase, la profesora no podía con él, porque no paraba, ni
de- jaba a nadie trabajar, siempre de pie, tirando los
materiales de los demás y agrediéndolos. Un día la
profesora desesperada lo llevaba a dirección para
expulsarlo del colegio y antes de ir vino a verme para
contarme lo que le pasaba. Yo que en aquella época ejercía
de profesora de apoyo y no tenía tutoría, le dije que yo me
iba a encargar de él. Pasaba conmigo toda la jornada
escolar junto con el grupo de niños que yo recibía cada
hora.
Lo primero que hice fue proporcionarle un peluche enorme,
para que descargara su agresividad con él (veo lo que
necesita y le proporciono el material para que canalice su
necesidad).
Posteriormente comienzo su aprendizaje lecto-escritor,
con un método que yo creé que se llama: “Yo juego, ¿y tú?”.
Método global de 3 frases. Al mismo tiempo trabajo sus
dislalias. Descubrí trabajando con este niño que el método
de lecto-escritura al basarse en tres frases que contenían
todas las sílabas directas de nuestro idioma, favorecía la
correcta articulación de las sílabas, ya que eran siempre
las mismas sílabas y el mismo punto de articulación y la
reiteración favorecía la correcta pronunciación.
Me llevó dos cursos escolares que aprendiera a leer y a
estar tranquilamente sentado en su silla, haciendo sus
tareas. Y después de este tiempo se convirtió en un niño
más de su clase.
La estrategia de trabajo consistió en ponerle límites, darle
cariño (que se sintiera querido por mí) y proporcionarle los
recursos adecuados al nivel de maduración que él tenía.
Cuando se siente querido y aceptado por mí, ahí crea el
vínculo conmigo, que me va a permitir ponerle límites. Al
principio, tuve que poner un cerrojo en lo alto de la puerta
de mi clase, porque se escapaba y se iba al patio. El cerrojo
en alto me servía para poder llegar a la puerta antes de que
él pudiera abrirlo e irse a corretear el colegio. Esto fue en
un primer tiempo.
Lo duro es que este niño tenía que volver a su hogar de
locura cada día, donde su padre lo mandaba a comprar
drogas y lo maltrataba; a veces llegaba al colegio con
moratones por todo el cuerpo. Posteriormente me enteré,
que estuvo ingresado en el hospital con alucinaciones.
A lo largo de mis quince años de trabajo con niños en la
escuela, aprendí que el amor, el cuidado y los recursos
adecuados a su nivel de desarrollo, tranquilizan al niño y le
hacen sentirse bien.
Juanito es un niño de 10 años hiperactivo y con mucha
agresividad. No sabía leer y armaba follones
constantemente, incluso agredía a los profesores, si éstos
querían controlarlo.
Aprendió a leer perfectamente en el curso escolar y a
estar compartiendo actividades con sus demás
compañeros, sentado en clase tranquilamente. Hubo un
punto de inflexión en su comportamiento, que fue el día que
yo desesperada, empecé a cantarle una canción de cuna en
francés y de pronto se paró y se calló y empezó a
escucharme. Creo que lo que funcionó aquí, fue el efecto
sorpresa y al mismo tiempo recibir una conducta (mi
canción) totalmente nueva para él y de índole totalmente
diferente a lo que siempre había recibido (a una conducta
disruptiva de él siempre le acompañaba una reprimenda del
adulto, y yo le di lo contrario, ahí se produjo la inflexión).
A partir de este momento, se tranquilizó, es como si
aterrizara en su cuerpo y podía estar a mi lado tranquilo,
cuando antes no paraba de moverse, estaba siempre muy
inquieto, como si algo lo estuviera molestando
constantemente, como si se sintiera mal constantemente.
Su conducta tranquila se mantuvo en el tiempo, incluso
cuando yo ya no estaba en el colegio. Al curso siguiente fui
a visitarlo al colegio y seguía tranquilo, colaborando en las
tareas escolares.
Ana, niña de 5 años, vivía con su madre y un tío psicótico.
En esta época, yo trabajaba en los equipos externos a la
escuela y visitaba semanalmente un centro educativo o dos
por día. Cuando me la trajeron era muy agresiva con sus
compañeros de Educación Infantil. Tenía la mirada típica
psicótica que te traspasa. Comencé a trabajar con ella a
través de cuentos y de canciones, contándoselos y
cantándoselas y haciéndole preguntas. Logré crear el
vínculo con ella y disfruté de su mirada contactando con la
mía. Ese día me emocioné y ella me preguntó que por qué
lloraba y yo le dije que era de alegría, de verla a ella tan
bien y tan feliz. Su conducta se normalizó en clase y yo
dejé de atenderla. Al cabo de dos o tres años volví a verla
en el colegio, la sentí perdida. Atendía a las preguntas que
se le hacían; pero ya no contactaba con la mi- rada. Había
tenido una adaptación superficial a su medio; pero a nivel
emocional no había contacto consigo misma ni con los
demás, no había contacto auténtico.
A veces me he preguntado si no era una traición el trabajo
que hacía con estos niños de familias muy
desestructuradas, en las que yo creaba el vínculo con ellos,
les mostraba un tipo de relación fantástica, donde eran
escuchados y queridos y luego cuando se normalizaba su
sintomatología, los dejaba en el ambiente enfermo de su
familia y me iba.
Yo llego al ambiente enfermo donde están, les doy la mano
y les saco de ahí, en el sentido de que les muestro una
forma diferente de relación, donde son tenidos en cuenta
y respetados y luego les vuelvo a dejar ahí. En cierto modo
es una traición.
Desde mi punto de vista mi tarea consistía en darles el
Apoyo externo que les faltaba para que se desarrollaran
adecuadamente, y ayudarles a que vayan desarrollando su
Autoapoyo. Lo que ocurría era que en algunos casos eran
muy pequeños para hacerse cargo de ellos mismos.
Otro caso ya en la formación en terapia Gestalt fue el de
un profesor de Pedagogía terapéutica que era Bipolar y se
disociaba en determinados trabajos. Yo le hice la
entrevista inicial y me pareció una persona muy potente.
Cuando fue transcurriendo el tiempo, nos dimos cuenta de
que era Bipolar y que en determinados momentos se
disociaba. Todo el profesorado de la formación estábamos
atento a esto y tratábamos de juntar lo que él quería
eliminar de sí mismo en algunos trabajos, por ejemplo: en
un taller de sueños, cuando en el trabajo con él, quería
destruir una parte que decía que no era suya. La estrategia
que utilizamos todos los profesores de la formación fue
como de útero que contiene y protege, tratando de unir lo
que él quería separar, con mucho cuidado y tacto.
Al final estamos muy contentos de lo que hemos hecho
todos con él, porque él está ahora muy consciente de lo que
le pasa y tiene mucha lucidez. La estrategia ha sido
contenerlo en todo lo que él producía y tratar de
reconducirlo amorosamente hacía las conductas
“normalizadas” y durante el tercer año, en los trabajos de
supervisión que él hacía, que a veces eran un “poco”
disociativos, apoyar a los miembros del grupo que
denunciaban esto y explicar lo sucedido como un ejemplo
claro de trabajo disociativo que no era bueno hacer, y
tener la suerte de verlo en vivo y en directo, con la
contención que daba el profesor que dirigía la supervisión
y las explicaciones pertinentes de lo sucedido.
Durante el proceso, en algún momento del principio, me
planteé si había sido bueno admitir a esta persona en la
formación, y posteriormente me di cuenta de que este era
el lugar idóneo para esta persona en este momento, ya que
todo el equipo estábamos muy pendientes de su evolución y
lo tratábamos con mucho amor y cuidado. ¿Dónde te tratan
así en la vida?
Para mí lo más bonito de la terapia es ver el proceso de
transformación de las personas. El proceso de hacerse
cada vez más independientes, más libres y más felices y
como la vida se les abre para que sean felices.
¿Dónde está lo difícil? Para mí hay distintos momentos:
—Cuando la persona se cierra en su discurso destructivo,
yo ahí la dejo hablar y cuando para, le digo si quiere añadir
algo más y si me dice que no, le respondo que la he
escuchado y no le digo nada más a no ser que ella me
demande algo, porque veo que está parapetada ahí, y me
cuido de no desgastarme hasta que la sienta que está
disponible para escuchar.
—En otros momentos, en los grupos de formación, cuando
alguien muy narcisista se pone en pelea directa con los
profesores de formación, con la formación y con la escuela
en general, para medir su fuerza y su poder y para no
cuestionarse a sí mismo, y no atiende a las indicaciones mías
y de los profesores de ponerse en terapia, para trabajarse
lo que le duele, me alío con él y le digo que si yo pensara lo
mismo que él haría lo mismo, me iría y ahí se termina la
pelea. Esto lo hago si no veo otra posibilidad.
—Para mí lo difícil es escuchar lo que me duele, que tiene
que ver con lo Egóico. Yo ahí pongo mucho hincapié en
escuchar lo que me dicen mis alumnos de formación y mis
pacientes, porque no siempre me sentí escuchada por mis
terapeutas y profesores de formación, y quiero que mis
alumnos se sientan escuchados por mí. Entonces cuando me
dicen algo, que es la primera vez que lo escucho, y no sé si
es mío o no, les digo que me lo voy a dejar sentir y que ya
les responderé. Y así lo hago.
—A veces, con pacientes Borderline muy graves, no he
podido sacarlos de su espiral destructiva, me he sentido
impotente con ellos y se han ido.
En general, yo siento que en la medida que la patología es
más grave hay que poner más trabajo, más esfuerzo y más
energía. A veces he sentido en el trabajo con los niños,
cuando estaba en la escuela con patologías graves, que su
mejoría o recuperación estaba en dar metafóricamente mi
vida por la de ellos, en cuanto a dedicación y esfuerzo. Y
esto se ve muy claro en el libro de Bruno Bettelheim, La
fortaleza vacía. Para mí es muy importante la intervención
temprana, porque en la medida que se subsane antes la
dificultad hay menos trauma, menos daño y también es más
fácil el trabajo, porque hay menos daño consolidado, hay
menos condicionamiento negativo a las intervenciones.
Según el profesor Rof Carballo, la salud está en la urdimbre
afectiva que se crea en la relación niño-madre o persona
que realiza la función madre en los primeros meses y años
de vida. Si el niño se siente amado y protegido va a
desarrollar la fuerza suficiente para hacerse
independiente y libre, y su inteligencia se va a desarrollar
exponencialmente. Tratar de reparar o crear esta
urdimbre afectiva de amor y apoyo es la tarea del
terapeuta, y esta tarea la vamos a desarrollar con más
efectividad en la medida que nosotros mismos estemos más
sanos, es decir, en la medida que ha- yamos trabajado
nuestra urdimbre afectiva primaria y nos hallamos
transformados, según Rof Carballo, en: “Un ser
absolutamente permeable y transparente, indefenso, sin
resistencias, para la realidad del prójimo, anulando en
nosotros, por el conocimiento, las reacciones más sutiles y
enmascaradas de dominio o de dependencia. No es casual,
ni mucho menos, que para llegar a esto, a poder anu- lar en
nosotros nuestra tendencia a depender de otro o a hacer
que otro dependa de nosotros (tendencias que suelen ir
asociadas), el terapeuta tiene que haberse remontado en
su terapia personal él mismo a los hábitos más primarios
que, en su propia urdimbre de afecto, constituyeron su
existencia individual.
De esta suerte consigue el ser humano, en el ejercicio de
su inteligencia y su libertad, reestructurar sus reacciones
más profundas en forma que, el lugar de los automatismos
defensivos- ofensivos (que en el alma humana no hacen más
que repetir las primigenias actitudes de interrelación que
encontramos como base biológica de la subsistencia en
todo ser vivo), aparezca ahora esta articulación entre la
actitud “anaclítica” (amorosa) y la actitud “diatrófica”
(apoyadora) que constituye el núcleo de toda psicoterapia
profunda”.
¿CÓMO ENFERMAMOS Y CÓMO TRABAJA LA TERAPIA
GESTALT CON LA ENFERMEDAD?...
La terapia Gestalt surge en los años cuarenta de la mano
de Fritz Perls, su primer libro Yo, hambre y agresión
apareció en 1942.
Los pilares fundamentales de la terapia Gestalt, según
Claudio Naranjo son: El darse cuenta o toma de conciencia,
el vivir en el presente y el hacerse responsable de la propia
vida.
La conciencia es la capacidad de percatarse de lo que
sucede en un momento determinado. Si estoy en
interrelación con otra persona, qué me pasa a mí y qué le
pasa a la otra persona, para que reaccionemos o actuemos
de la manera que lo estamos haciendo. Por ejemplo, si
alguien me dice “¿por qué te has comprado esos
calcetines?”, darnos cuenta de que detrás de esa pregunta
hay una crítica solapada que podría ser “a mí no me gustan
esos calcetines”, así todo quedaría más claro y podríamos
preguntarle “¿no te gustan mis calcetines?”, y ella podría
contestar que no, claramente. Si esta respuesta de ella nos
perturba, ahí podríamos darnos cuenta de que dependemos
mucho de la opinión de los demás para estar bien,
tranquilos, en paz y darnos cuenta de qué parte de nosotros
mismos tenemos que fortalecer.
La palabra conciencia se compone de con-ciencia y el
diccionario de la Real Academia define “ciencia” como
“conocimiento cierto de las cosas por sus principios y
causas, habilidad, maestría, con- junto de conocimientos en
cualquier cosa”. Desarrollar nuestra conciencia es lo que
hace que la terapia Gestalt, sea desarrollar la capacidad de
conocernos realmente a nosotros mismos y a las demás
personas que se relacionan con nosotros.
Otro pilar de la terapia Gestalt es estar en el presente,
estar presente en lo que sucede y si desglosamos la palabra
presencia, sería presentar la ESENCIA, el SER, lo que
realmente somos; es decir, ser lo que realmente somos en
cada situación de la vida.
Otro pilar es la responsabilidad, que no es más que la
capacidad de responder: ”sí, esto lo he hecho yo o no, esto
no lo he hecho yo”. Habilidad para responder.
Quiero hablar de la concepción que tiene la terapia Gestalt
de la salud mental. Cuando nacemos, venimos al mundo
potencial- mente sanos, y la experiencia interna de una
persona sana es fundamentalmente amorosa, que
podríamos representar por una circunferencia cuyo punto
central es el amor. Y esa experiencia fundamentalmente
amorosa estaría apoyada en la CONFIANZA en la vida, en
ALEGRÍA de vivir y en FUERZA para afrontar lo que nos
traiga la vida. Pero en el proceso de socialización
experimentamos dolor, entonces donde había amor aparece
el dolor y donde había confianza aparece el miedo, y donde
había alegría aparece la tristeza, y donde había fuerza
aparece la rabia y eso podemos verlo con un ejemplo de la
vida real: “Un niño de dos o tres años está en el parque con
su madre y está jugando con ella a correr. Él corre y la
madre lo sigue; pero llega un momento en que la madre se
distrae y el niño se acerca peligrosamente a la carretera,
la madre se pone nerviosa y lo llama pero el niño cree que
sigue jugando con él y se acerca cada vez más al peligro,
cuando finalmente la madre lo coge, está muy nerviosa y le
pega un azote y le riñe y él no entiende nada. Ahí aparece
el miedo, el niño se dice a sí mismo: “no puedo confiar, me
puede venir una agresión en cualquier momento y empieza
a aparecer el miedo y el control, no puedo confiar”. Después
empieza a pensar: “yo no puedo ser como soy, tengo que ser
de otra manera, porque siendo como soy me puede venir una
agresión en cualquier momento”. Y empieza a
desconectarse de sí mismo y de sus necesidades y empieza
a fijarse en cómo los demás quieren que sea él. Empieza a
funcionar con máscaras y se dice a sí mismo: “Aquí hay que
hacer esto, allí aquello, independientemente de lo que yo
quiera o necesite”. Así todos nosotros hemos aprendido a
representar papeles, máscaras, dependiendo de lo que se
nos pedía en nuestro ambiente, unos payasos, otros
policías, etc. Y lo más importante es que nos hemos
desconectado de nosotros, de nuestro SER, no sabemos
quiénes somos realmente. Esta desconexión lleva a una
inconsciencia de quién soy realmente y así se perpetúa la
enfermedad. La base de la neurosis es el miedo, la falsedad
y la inconsciencia, y todos estamos neuróticos como mínimo,
porque vivimos en una sociedad neurótica, y tenemos la
neurosis por contaminación ambiental. La enfermedad se
perpetúa de generación en generación y lo único que puede
cortar esa transmisión en cadena es la CONSCIENCIA, es
decir, la capacidad de percatarnos y ver lo que realmente
estamos haciendo con nosotros, con nuestros hijos, con
las personas con las que nos relacionamos. Dependiendo de
la cantidad de miedo, falsedad e inconsciencia en cada uno
de nosotros, habrá un mayor o menor grado de
enfermedad, y en la Gestalt, en lugar de hablar de
enfermedad hablamos de mayor o menos grado de
maduración.
Claudio Naranjo dice: ”que para estar sanos, necesitamos
sentirnos vistos, escuchados, valorados y apoyados”. Pero
ninguno de nosotros hemos recibido esto en la cantidad y
calidad que necesitamos, así que todos estamos carentes
de amor. Como no nos sentimos valiosos, ni amados en la
cantidad y calidad que necesitamos, aprendemos a
vendernos por amor y la venta consiste en darle al otro lo
que quiere para que nos quiera y también empezamos a
competir para ver quién consigue más amor, y el que
consigue más amor y más atención es el más valioso, caemos
en este error básico porque no tenemos conciencia de SER,
que todos somos y no tenemos que competir por eso; porque
eso es nuestro. Nadie es más que nadie, todos somos
energía, por la física sabemos que la energía ni se crea ni
se destruye, sino que se transforma, y nosotros somos
energía divina encarnada. Todos somos igualmente valiosos,
aunque cada uno con su idiosincrasia particular. ¿Y cómo
conseguimos nuestra conciencia de ser? ¿Cómo la
perdimos? Olvidándonos de nosotros mismos. Ahora la
tenemos que encontrar volviéndonos a reconectar con
nosotros mismos. ¿Y cómo vamos a hacerlo? Para volver a
reconectarnos con nuestra experiencia de ser, tenemos
que atrevernos a escucharnos a nosotros mismos, a oír
nuestras necesidades, nuestros deseos, nuestros más
íntimos anhelos, atrevernos a expresarlos, ponerlos en
juego, escuchando lo que sentimos, escuchando lo que
necesitamos y dándonos tiempo para saber lo que sentimos
y necesitamos. Aprendemos a ser escuchándonos a
nosotros mismos y también escuchando al otro que se
interrelaciona conmigo, los otros hacen de espejos de mí
mismo y con el otro aprendo también quién soy. El miedo
básico que todos tenemos es perder la vida y volvernos
locos, que es lo mismo metafóricamente hablando, estar
loco es estar muerto en vida, porque no soy responsable de
mis actos, no soy dueño de mi comportamiento. Tenemos
mucho miedo a la vulnerabilidad, a sentirnos débiles porque
de pequeñitos nos sentimos así cuando los grandes, que
tenían que cuidarnos, no nos cuidaban como lo
necesitábamos. Ahí sentimos que podíamos morirnos y
desde ahí nos desconectamos de nosotros mismos para no
soportar el dolor y dependiendo de la desconexión que
tengamos habrá más o menos enfermedad de nosotros,
llegando en casos extremos a la psicosis, que es la
Desensibilización, no siento nada. Si no me siento contenido
por los grandes y lo que estoy viviendo es muy duro para
mí, no lo puedo contener con mi estructura, me puedo
enfermar fuertemente.
¿Cómo podemos sanar de adultos? Como empecé diciendo
antes, sería escuchando qué necesitamos y darnos eso que
necesitamos, y si nos damos eso que necesitamos vamos a
ir ganando fuerza en nosotros mismos, confianza en
nosotros mismos y en la vida, vamos a sentirnos alegres con
nosotros y en la vida, es decir, vamos a ir pasando
paulatinamente del Apoyo externo, que es apoyarnos en los
otros, al apoyo interno, que es apoyarnos en nosotros
mismos.
Según Claudio Naranjo, para sanar tenemos que desarrollar
nuestra parte madre, nuestra parte padre y nuestra parte
hijo, que se corresponden con los tres cerebros que
tenemos, con las tres funciones, con los tres amores. El
cerebro más primitivo es el cerebro reptiliano que
compartimos con los reptiles, es el cerebro de la
supervivencia, de la energía, de la vitalidad, del instinto,
del comer y ser comido, la ley de la selva, la sexualidad, es
el cerebro básico de la vida. El siguiente cerebro en la
escala evolutiva es el cerebro mamífero que es el que
compartimos con los mamíferos, es el cerebro medio y es
el emocional, en este cerebro está la necesidad de ser
gregarios, de relacionarnos. Los mamíferos tienen un
campo emocional muy rico por estar en grupo. Hay una
tercera parte de la evolución del cerebro que es el
neocórtex, la materia gris, que es la parte en la evolución
del cerebro que ya los mamíferos no tienen, es la capacidad
de abstracción, de pensar, de crear futuro, de diseñar
cosas. Aquí tendríamos todo lo que es la razón, y aquí
Claudio Naranjo nos invita a expresar esto en la forma de
la función padre, que son las normas: organizar cosas, la
información, etc. La función madre es la de cuidar: la
ternura, el amor, etc. Todas las funciones las tenemos
todos, independientemente de ser hombres o mujeres. Son
funciones del sistema neurológico nuestro, de nuestra
capacidad humana. Y la función hijo es la función vital, el
hijo pone anarquía porque el hijo no está en la norma, esto
es un modelo tripartito de manejarnos a nivel político, como
a nivel de grupo. Estas tres funciones bien ajustadas nos
dan un equilibrio perfecto. Estas tres cosas se convierten
en cuatro cuando las tres se armonizan y equilibran. Es el
proceso de la cuatrinidad. El proceso de la cuatrinidad
trata de armonizar los tres cerebros, las tres funciones,
los tres amores, dejando entrar un cuarto aspecto, este no
entra a menos que los otros tres estén bien. Es como que
la melodía no suena si los instrumentos no están afinados.
Ahora vamos a hablar de los tres amores. Hemos aprendido
a tener amor vendiéndonos. A no ser nosotros mismos.
Buscamos el amor vendiéndonos, transformándonos en
moneda para obtener amor. El ego se interpone entre
nosotros con nuestra naturaleza amorosa intrínseca y la
vida. El amor se consigue entregándose, dando. La felicidad
se consigue con el acto de dar amor. El amor del hijo es el
amor erótico, el amor freudiano, el amor instintivo, el amor
filial corresponde a nuestro animal interior, a nuestra
criatura de deseo, de impulso, de jugar libremente. Es un
amor que busca el placer, que busca experimentar, que
busca el disfrute, que busca la libertad.
El amor de la madre es el amor cristiano, amor al prójimo,
a la amistad, amor como caridad, caritas, ágape en griego,
que es bon- dad. El amor materno no es menos instintivo, y
puede llegar a un radio infinito, amar al prójimo como a uno
mismo. La madre provee a los deseos, es un amor benévolo
que culmina en la compasión. Es dolerse del dolor del otro,
hacerse cargo de la necesidad del otro. Amor donación. La
madre le da al chico porque es chico, porque necesita. Es
amor incondicional.
El amor paterno es un amor de discipulado en la amistad,
es el reconocimiento de los valores, es el respeto y la
admiración, es la devoción o adoración. Ver lo divino en el
otro. Manifestación suprema del amor. Se interesa en el
otro porque es grande. Te premio porque eres una persona
tal y tal. También es instintivo. Es el impulso de ver al
grande de la especie como modelo. Es el principio de
autoridad. Es un amor condicional, ama con condiciones, te
quiero si…
¿Y cómo trabaja la terapia Gestalt con todo esto? La
terapia Gestalt es una terapia holística, que trabaja con los
cuatro aspectos del ser humano: su parte corporal, su
parte emocional, su parte intelectual y su parte
trascendental. En palabras de Claudio sería trabajar con la
parte niño, tratando de recuperar lo instintivo, como la
alegría de vivir, las ganas de experimentar, jugar,
disfrutar, conocer nuevas cosas. Trabajar también con la
parte emocional, que sería también la parte madre, el amor
condicional a nosotros mismos hagamos lo que hagamos. Con
la parte intelectual, que sería la parte padre, que es el amor
condicional que dice, sí te quiero si haces tal y cual y si te
desarrollas en la plenitud de lo que tú eres. Y en la parte
espiritual en la conexión con lo divino.
En la terapia Gestalt trabajamos sobre todo para que la
persona pase del Apoyo externo al Autoapoyo. El
Autoapoyo no depende tanto de los deseos y opiniones de
los demás, sino que se apoya más en sí mismo, en sus deseos
y necesidades y en lo que quiere independientemente de lo
que piensen los demás, aunque escuchándolos.
Cuando tenemos un conflicto con alguien es porque
necesitamos desarrollar una parte nuestra que no está aún
desarrollada, o también porque estemos en pelea con una
parte nuestra que representa la otra persona, y que no
aceptamos de nosotros mismos. Todo lo que somos, todas
las partes nuestras nos son útiles, lo que tenemos que ver
es con quién las ponemos en juego, cuándo, cómo, dónde,
etc. Estamos en conflicto con partes nuestras porque en el
proceso de socialización, ciertos aspectos de nuestra
forma de ser son criticados, menospreciados, castigados,
etc. Nos dicen por ejemplo: “cállate, hablas mucho”, o “no
hablas nada”, “no te muevas tanto”, “sé amable”, “no
sonrías”, “no llores”, “sé gene- roso”, “no seas tan sincero”,
“no mires a los ojos”, “mira a los ojos”, etc. Y como nosotros
tenemos necesidad de ser queridos por las personas que
nos dan estos mensajes, hacemos lo que ellos nos dicen por
obediencia, olvidando nuestras necesidades, o hacemos lo
contrario de lo que nos dicen por rebeldía, olvidándonos
igualmente de nuestras necesidades y desconectándonos
de nuestro ser. Dependiendo de la severidad del ambiente
donde nos desarrollemos y de las frustraciones que
recibamos, así vamos a desarrollar un mayor o menos grado
de patología, llegando incluso a la psicosis.
Todos necesitamos sentirnos contenidos, hasta que
desarrollamos nuestra capacidad de contenernos a
nosotros mismos. Ya desde nuestra concepción estamos
contenidos en la placenta, y cuando nacemos también
tenemos la necesidad de sentirnos contenido a nivel físico
y psicológico. A nivel físico con los abrazos, y a nivel
psicológico sentir que nos podemos apoyar en alguien, que
alguien nos quiere, se interesa por nosotros
verdaderamente, nos dedica tiempo. Si esto no existe en
épocas tempranas de la vida y en la adolescencia y primera
juventud donde todavía se está desarrollando el psiquismo
de la persona, se puede desarrollar una psicosis. La persona
psicótica, cuando se brota, no se siente contenida por
nadie.
En terapia Gestalt trabajamos con las personas,
individualmente y en grupo. Cuando una persona va a terapia
individual va buscando restaurar, reparar las heridas que
ha sufrido a lo largo de su vida. Y busca sobre todo sentirse
visto, escuchado, respetado, valorado y apoyado en lo que
es bueno para él. En la terapia individual se trabajan las
relaciones con los padres, porque en los terapeutas el
paciente coloca habitualmente a sus figuras parentales.
La terapia de grupo es muy efectiva porque lo que trabaja
una persona sirve de espejo y resonancia en las otras, es
como si uno se pusiera en remojo y reblandeciera su
resistencia viendo trabajar a los otros, y lo que trabaja el
otro me sirve a mí para conocerme. El grupo funciona como
una matriz que sostiene y alimenta el desarrollo de cada
uno de los miembros del grupo. En el grupo se restablecen
las relaciones entre los hermanos y con los padres.
La técnica estrella de la terapia Gestalt es la silla caliente
o silla vacía, que consiste en poner frente a nosotros una
silla o cojín vacío y ahí ponemos a la persona con la que
estamos en conflicto o una parte de nosotros con la que
estamos conflictuados. Por ejemplo, podemos hacer un
diálogo con las polaridades de la persona que están en
conflicto (persona responsable-persona irresponsable,
persona sumisa-persona dominante, persona tímida-
persona brabucona, etc.).
Cuando una persona llega a terapia sintiéndose mal, lo que
tra- bajamos con ella es que tome conciencia de lo que ella
hace para que las cosas le vayan como le van, y qué cosas
diferentes podría hacer. Es decir, trabajamos la
conciencia, la presencia y la responsabilidad. Y también
ponemos conciencia en los impedimentos que le
imposibilitan funcionar de otra manera. Por ejemplo, en los
malos tratos, la persona que soporta los malos tratos tiene
un mal concepto de sí misma y una conciencia interna de que
no puede salir de ahí, no ve salida.
Otra técnica fundamental de la terapia Gestalt es el
trabajo con sueños. El sueño se narra en presente y
primera persona como si estuviera sucediendo ahora, y se
van trabajando los distintos elementos que aparecen en el
sueño, identificándose la persona con cada uno de ellos y
dramatizándolos. Perls decía que trabajando todos los
elementos que aparecen en un sueño, sería toda la terapia
que necesitaría una persona en su vida. Pero esto no puede
hacerse porque cuando se trabaja un elemento del sueño
llega un momento en que la persona se siente satisfecha y
ya no quiere más, igual que cuando uno come, cuando uno
está satisfecho ya no quiere más comida. Y lo trabajado
hace que la persona se transforme y ya va a soñar cosas
diferentes, cada vez el emergente va a ser diferente.
En terapia Gestalt trabajamos con niños, familias, parejas,
organismos e instituciones y trabajamos también la
psicosomática de la persona, etc.
El trabajo con niños consiste en posibilitarles la expresión
de lo que necesitan y proporcionarles un espacio de
seguridad donde pueden sentirse escuchados, vistos,
valorados, respetados y apoyados, que es lo que
necesitamos para crecer sanos. Normalmente, las
dificultades que tiene el niño tienen que ver con algo
disfuncional que hay en los ambientes donde vive el niño:
familia, escuela o sociedad.
En el trabajo con familia yo no trabajo conjuntamente con
todos los miembros de la familia. Por un lado los padres y
por otro los hijos, porque respetamos los diferentes
niveles en que están los padres y los hijos y que no es bueno
para ninguno de los dos juntarlos. Si todos necesitan
terapia, cada uno irá a un terapeuta diferente para que no
haya interferencias. Crear un ambiente de intimidad y
privacidad en el que la persona tenga conciencia de que ese
espacio es solamente suyo, y que nadie le invade ahí.
En la terapia de pareja el trabajo consiste en ver la
dinámica de la relación de pareja. Cada uno de los miembros
trae a la relación todo lo aprendido en sus familias de
origen, de generación en generación, y ahí hay que ver qué
es disfuncional en la relación.
Normalmente en casi todos los problemas de pareja hay
mucha competitividad, que tiene que ver con la no
conciencia de ser. Cuando hay conciencia de ser no hay por
qué competir, porque todos sabemos de nuestro valor, que
es distinto al del otro. Distinto, pero no mayor o menor.
Otra cosa disfuncional es que esperamos que nuestra
pareja nos dé todo aquello de lo que carecemos; es decir,
que nos llene nuestros vacíos, carencias, agujeros, y ahí
viene el problema. No nos hacemos responsables de
nosotros mismos, de nuestro bienestar, sino que esperamos
que el otro nos llene y empezamos a exigir al otro en lugar
de trabajar para desarrollarnos nosotros.
Para que haya una buena relación de pareja debe haber dos
personas que se apoyen en sus propios pies y ganas de
construir algo bonito juntos. Hay que tener mucha
conciencia de que yo quiero estar bien conmigo y bien con
el otro. Y desde ahí me hago responsable de ir y trabajar
hacia mi bienestar y el del otro. Vivo en el presente,
valorando lo que se está dando en el momento, como una
oportunidad de aprendizaje.
Cada situación que nos presenta la vida es una oportunidad
de aprendizaje. Fritz Perls dijo: “aprender significa
descubrir que algo es posible”.
LA MUERTE DEL EGO....
Conectándonos con la esencia de lo que realmente somos,
todo lo que nos rodea y nos preocupa cae como si fueran las
hojas caducas de un árbol. En esencia, somos energía del
universo que se ha encarnado para aprender a ver todas las
posibilidades de creación de que somos capaces. Es como si
la vida fuera un juego infinito de posibilidades, y nosotros
queremos experimentar todas las posibilidades que existen
dentro de ella.
Cuando nos identificamos con algo o alguien, o cuando nos
quedamos pegados a algo o a alguien, nos convertimos en
esclavos de ese algo o alguien y perdemos nuestra libertad
de fluir con la vida y los acontecimientos, y empieza
nuestro sufrimiento. Es el apego el que nos trae el
sufrimiento, y el que nos estanca en el fluir de la vida.
Se podría decir que el sufrimiento empieza cuando
queremos retener algo o a alguien que quiere marcharse,
que quiere transformarse, que quiere seguir el ritmo de la
vida y de los acontecimientos.
La vida es constante cambio y transformación, es un ritmo
in- cesante, como el latido del corazón, y cuando nosotros
queremos hacer algo diferente a lo que es la esencia de la
vida, vienen el dolor y el sufrimiento.
Caminemos con ella a su ritmo acompasado, como si
bailáramos un vals, donde la pareja no son dos, sino una
unidad de sincronía, armonía, encanto y admiración mutua
en el despliegue de sus posibilidades infinitas.
Cuando yo vivo la vida con presencia, consciencia y
responsabilidad, los tres pilares básicos de la Gestalt, yo
disfruto con el fluir de la vida y me dejo modelar por los
acontecimientos, los sucesos, las ideas, las conversaciones,
las presencias y las ausencias, etc.; y disfruto, aprendo, me
sorprendo y admiro lo que va sucediendo a mi alrededor, y
me duelo si algo me produce dolor; pero no me agarro al
dolor, porque esto generaría sufrimiento. Sabemos que el
dolor se pasa, eso es lo normal y tenemos que dejar que se
vaya. Pero si lo agarramos para que no se vaya, se
transforma en sufrimiento, y eso es patológico.
Volviendo a la presencia, otro de los pilares básicos de la
Gestalt. Hay al menos dos modos de estar presentes:
1) Siendo consciente de lo que pasa tanto a nivel interno,
de mis sensaciones corporales, sentimientos,
pensamientos, etc., como a nivel externo, de lo que está
sucediendo a mi alrededor, tanto de las personas como de
las cosas.
2) Estoy presente como un testigo de lo que sucede, y al
estar presente como testigo me Desapego de lo que pasa,
veo lo que pasa, siento lo que pasa; pero no estoy
identificada, estoy separada, como el espectador de un
espectáculo que da cuenta de los acontecimientos,
sentimientos, sensaciones y pensamientos si los hubiere. Y
ahí, si atiendo a mis pensamientos me separo de la
experiencia, si presto atención a mis pensamientos dejo de
vivir el momento, y así me voy perdiendo la vida. Si soy
testigo de mí misma, soy como un espectador que es
consciente de su propia consciencia; esto es un
metaconocimiento, es decir, un conocimiento que es
consciente de lo que va sucediendo en cada momento y de
las propias reacciones a lo acontecido, y que no se
identifica con nada, simplemente atestigua lo que va
sucediendo. Esto da una sensación muy grande de libertad
y de espacio interno. Es maravilloso.
Cuando yo estoy presente en mi vida, como testigo de lo
que sucede, significa que yo vivo lo que me sucede a mí como
testigo, y lo que sucede a mi alrededor con total presencia.
Mi mente está ahí, mi cuerpo está ahí, mis sentimientos
están ahí y mi espiritualidad está ahí; pero no me identifico
con nada. Yo soy testigo de mí mismo con total presencia.
No hay nada que me distraiga de lo que sucede, nada. No
existe más que el testigo de mí mismo, que atestigua lo que
yo estoy haciendo o diciendo, o escuchando o viendo y la
persona o personas con las que me estoy relacionando en
ese momento, etc.
Cuando yo soy consciente de mí mismo y de lo que me rodea
y de las personas que están conmigo, no voy a pedir algo
imposible que no se puede dar con esas personas y con esas
circunstancias; sino que me voy a dar cuenta de lo que
puede darse o no, y me voy a dejar sorprender por lo que
suceda.
Cuando yo soy responsable de mí mismo, significa que puedo
responder de lo que me sucede, de mis opiniones, de mis
actos, etc. Y hacer esto supone que soy una persona adulta,
porque sólo un adulto puede responder de sus actos.
Responder significa que la persona se hace cargo de ellos,
y que se hace cargo de sí misma y asume las consecuencias
de hacerse cargo de ellos y de sí misma.
Podemos dejarnos experimentar, soltar todo lo que nos
produce sufrimiento, carga, incomodidad, desasosiego,
molestia, etc., y ver qué pasa. Por la física sabemos que la
energía ni se crea, ni se destruye, sólo se transforma.
Nosotros somos energía; por lo tanto, no morimos, sólo nos
transformamos.
Si esta aseveración la tomamos tal cual, mucho sufrimiento
des- aparecería y muchas confrontaciones las dejaríamos
caer, ya que todos somos lo mismo, la misma energía.
Entonces, ¿para qué me voy a pelear conmigo mismo?
Si yo y la otra persona que tengo enfrente somos la misma
energía, pero con aspectos diferentes, ¿para qué voy a
maltratar a la otra persona que soy yo mismo, envidiándola,
juzgándola, criticándola, discutiendo con ella y creando
malestar, etc.? Mejor cuidarla, respetarla, amarla como lo
hago conmigo mismo.
¿Qué produce sufrimiento al ser humano? Perder o no
haber tenido nunca algo o a alguien que quiero; es decir,
desear algo que no tengo. Si el deseo lo utilizo como motor
para mi crecimiento y desarrollo, posibilitando el
despliegue de todas mis potencialidades y talentos,
entonces se transforma en un aliado mío y no en un lastre
que me estanca. Por ejemplo, cuando mi deseo se dirige
hacia mí mismo, para saber de qué soy yo capaz, cuánto de
mí se puede desarrollar para transformarme en la persona
que realmente soy y así desplegar todas mis
potencialidades innatas que traigo como “dones”.
Seamos como niños que no tienen expectativas y que
disfrutan de las cosas según van apareciendo en su campo
visual y de acción, que una vez que exploran todas las
posibilidades de aprendizaje del objeto con el que
interactúan, lo abandonan para prepa- rarse para la
siguiente experimentación.
Los niños necesitan desarrollar el apego con sus figuras
parentales, porque estas figuras van a sustituir el apoyo
que ellos sentían en el vientre de su madre a través del
contacto con la placenta, lo sustituyen por el contacto
corporal en los brazos parentales, y de esta forma se
sienten contenidos y protegidos y así van desarro- llando la
“confianza básica”.
La “confianza básica” consiste en creer que el mundo es
potencial y esencialmente bueno, que puedo estar seguro
en él, y esto hace que me relaje y que pueda estar relativa
o realmente tranquilo para dedicarme a mis tareas de vida.
Y seamos adultos para comprender que cuando algo
desaparece de nuestro entorno, significa que eso es lo que
tenía que suceder, y preguntémonos qué es lo que tenemos
que aprender con esta desaparición, abrámonos a todo lo
que la vida nos ofrece a cada instante. Cuando una puerta
se cierra, otra se abre. Este es un gran aprendizaje que
tenemos que hacer todos los humanos.
En cada instante de la vida algo se cierra y algo se abre, es
decir, algo desaparece y algo aparece, algo se muere y algo
nace. Creo que nuestro gran aprendizaje consiste en no
apegarnos a nada, sino vivir intensamente y en toda su
plenitud cada instante que viene a nosotros, paladearlo y
dejar ir cada instante vivido o cada instante que se va.
¿Por qué quiero yo retener a una persona determinada en
mi vida?
Porque me siento seguro y protegido con ella. Esto me
indica que quizás yo tenga una carencia en mi desarrollo
como ser adulto y tenga que desarrollar la confianza en mí
mismo y la capacidad de autocuidado.
Porque disfruto con ella compartiendo su belleza, su
desarrollo, viendo como despliega sus talentos,
posibilidades, encantos, etc. Quizás tenga que agradecer a
esta persona que me ha ayudado a desarrollar esta
capacidad de observación y disfrute.
Porque aprendo con ella cosas maravillosas. Como si, por
ejemplo, se trata de una relación de pareja, la sensibilidad
para saber cuándo abordar a esa persona y cuándo dejar
pasar el momento por no ser el adecuado. También el
aprendizaje de nuevos caminos de relación, hasta el
momento, no explorados, etc.
Porque me siento muy querida por ella. Lo que yo aprendo,
experimento y siento en cada relación es mío, es mi tesoro,
nadie me lo puede arrebatar. Corresponde al arsenal de mis
pertenencias internas a las que sólo yo tengo acceso.
Quizás todavía no haya adquirido o aceptado el aprendizaje
de que todo en esta vida es efímero; y por eso sigo
empeñándome en que las cosas y las personas permanezcan
a mi lado. Etc.
Cada vez que nos reencarnamos, yo creo que nos
reencarnamos una y otra vez, no como Pepa, sino como la
energía del universo que tiene que seguir aprendiendo, lo
hacemos para aprender cosas nuevas, para tratar de
solucionar relaciones que no pudimos solventar la vez
anterior.
Somos animales de costumbres. El ser humano tiende a
repetir una y otra vez lo mismo, aunque no hayamos
encontrado la solución deseada o, precisamente, porque no
hemos encontrado la solución deseada. A veces estamos
con una pareja que no nos respeta e intentamos una y otra
vez conseguir el respeto y nos des- gastamos intentándolo,
cuando lo mejor sería irse. Los viejos hábitos se repiten
una y otra vez, aunque nos hagan daño. A veces, tardamos
mucho tiempo en cambiar, aunque exagerando mucho, nos
cueste la vida.
¿Cómo abrirnos a la vida con total aceptación?
Recordándonos que lo que sucede en cada instante es lo que
tiene que suceder.
Diciendo sí internamente y/o externamente a lo que sucede
si es lo que necesitamos. Aunque eso que sucede no cumpla
mis expectativas.
Sonriendo al nuevo aprendizaje que vamos a hacer con esa
experiencia.
Apoyándonos y abrazándonos interna y externamente
con la imaginación mientras sucede la experiencia.
Acompañándonos en todo momento.
Recordándonos que no estamos solos, sino que nosotros nos
acompañamos a nosotros mismos y siempre estamos
acompaña- dos por la energía de la creación.
Siendo cariñosos y pacientes con nosotros en el
recordatorio de que lo que es, es. Etc.
Muchas veces me he pillado queriendo que mi marido
opinase lo mismo que yo, o viera lo que yo estoy viendo, que
yo creo que es lo objetivo, y enfadándome porque no se da
lo que yo quiero. Hasta que llega un momento que
comprendo que él no quiere o no puede ver algo que le duele
y dejo caer todo, también reconociendo, que en mi empeño
porque vea las cosas como yo, también está mi enfermedad
y mi dolor por la soledad sufrida a lo largo de mi vida y por
la locura del empeño de algunas personas de mi en- torno,
de querer hacer lo blanco, negro.
También pasa en las familias, que cuando un miembro hace
algo doloroso a otro, por ejemplo, abuso sexual, robo, algún
tipo de agresión, etc., la familia tiende a querer tapar lo
ocurrido, por- que es muy doloroso para ella tomar partido.
Algo se rompe internamente cuando tengo que tomar
partido, y así a la víctima se la agrede doblemente, primero
por el hecho ocurrido y luego por la negación de lo
acontecido.
¿Qué solución hay para todo esto?
Por el trabajo gestáltico y por las Constelaciones
Familiares sabemos que hay que reconocer el daño que ha
sufrido la víctima, y dejar la responsabilidad de los hechos
con el perpetrador. La reconciliación víctima-perpetrador
se dará con el tiempo, muchas veces a nivel de almas.
Cuando ya no hay afán de nada y hay acep- tación de lo
sucedido. Quizás el perpetrador tuvo que aprender a
respetar al otro a través de sufrir en sus propias carnes
las conse- cuencias de los hechos infligidos y al conectarse
con su propio dolor, puede comprender el dolor que causó a
su víctima; y ahí viene el arrepentimiento, el querer
restaurar el daño producido y la necesidad de
reconciliación.
Cuando todo esto se produce, empieza a fluir el amor, ese
del que todos venimos y al que todos volvemos.
Se podría entender que en el proceso de maduración del
ser humano, este no es muy consciente de los actos que
comete, que en ese “no ser consciente”, comete muchas
atrocidades y que con el tiempo y con lo vivido y
experimentado, va madurando hasta convertirse en un ser
consciente de que todo lo que le hace al otro, se lo hace a
sí mismo, y así transformarse en la persona madura que
todos vamos a llegar a ser. Y mientras tanto, recorrer el
camino de la vida con sus polaridades, sus luces y sus
sombras, sus errores y aciertos, sus claros y oscuros, etc.
Se podría asemejar esta inmadurez con la inmadurez del
periodo adolescente, que todos hemos atravesado y todos
somos conscientes de las “tonterías o barbaridades” que
hemos hecho en este periodo y que, volviendo la vista atrás,
decimos:” ¡Qué barbaridad!”.
Se supone que cuando ya estemos maduros, no vamos a
elegir, vamos a tomar la vida tal como nos llega y nos vamos
a dejar vivir por ella, con total entrega. Supongo que en eso
consiste la vida.
Yo creo que la vida consiste entre otras cosas, en que
aprendamos que vivimos en el mundo de la polaridad y que
ambas partes de la polaridad constituyen la unidad, como
las dos caras de una moneda, que ambas partes son
inseparables y que vivir una intensamente nos acerca a la
otra de manera inexorable.
Cuando comprendamos con total conocimiento que ambas
partes son inseparables, seremos mucho más comprensivos
y compasivos con nosotros mismos y con los demás, con
nuestros errores y equivocaciones y con los errores y
equivocaciones de los demás.
Cuando yo me coloco delante de alguien que me está
faltando al respeto con sus palabras, y soy consciente del
nivel de desarrollo espiritual de la otra persona, y de que a
nivel de almas todos esta- mos profundamente conectados
por un amor infinito, me relajo y trato de explicarle, con
mucho amor, lo que está haciendo o simplemente dejo caer
sus palabras sin que me toquen.
Vivir es entregarte a la vida y dejar que la vida te moldee
con sus manos, abrirte a aprender el potencial de
aprendizaje que trae cada experiencia y dejarte cincelar
por la vivencia de la experiencia. Mientras tanto, paladeas,
disfrutas y te dueles cuando las circunstancias así lo
disponen en el proceso de vivir.
Si yo no soy nada ni nadie, sino me identifico con nada, nada
me puede dañar y, en cambio, puedo disfrutar de todos los
manjares de la vida y sentir los pinchazos de las espinas,
sabiendo que todo pasará.
TOMAR LA VIDA TAL COMO VIENE...
La situación que estamos viviendo con la Covid-19 es
bastante extraña para algunos de nosotros. Desde la
terminación de la guerra civil en España, o desde el final de
la segunda guerra mundial en Europa, nunca habíamos vivido
nada igual, y a nivel mundial es algo parecido.
El confinamiento que vivimos en España desde marzo a junio
fue bastante duro para algunas personas, sobre todo las
que vivían en pisos pequeños, y para otros fue una
bendición, como para una sobrina mía con tres niñas
pequeñas que viven en una casa con un pequeño jardín. Mi
sobrina me dijo: “tita para mí está siendo una bendición,
poder disfrutar de mis niñas, que con el trabajo no tengo
tiempo ninguno”.
Otra cosa es el distanciamiento social que nos impone el
virus. No poder abrazar a la gente que no pertenezca a tu
núcleo familiar más estrecho. A tu núcleo de convivencia.
Yo creo que, para la gente joven, el no poder abrazar a sus
amigos, es bastante fastidioso, y sobre todo para la gente
joven que está buscando pareja, este distanciamiento
impuesto por el virus es bastante molesto.
¿Qué podemos aprender con lo que nos está pasando?
1) A desarrollar mucho más nuestra vida interior. El
contacto con nosotros mismos, a disfrutar de nuestra
soledad, de nuestro silencio interior y también del silencio
exterior. A ser consciente de los sonidos y ruidos que hay
dentro de nosotros y también fuera de nosotros, como en
ese ejercicio gestáltico que consiste en poner la atención
primero en los sonidos o ruidos de dentro y luego en los de
fuera e ir pasando de uno a otro alternativamente. Así
conseguimos un estado meditativo y de tranquilidad y paz.
Cuando estamos en el presente, la vida fluye y nosotros
estamos en ese fluir y no nos entretenemos en darle
vueltas a la cabeza con tal o cual idea.
2) A no estar tanto hacia afuera y más con nosotros
mismos. Con nuestras necesidades, con nuestra escucha
interna, en nuestro silencio, reposar, descansar en nuestro
silencio, como en un arrullo de amor. Todo esto es más fácil
cuando se está en la edad de la madurez, porque cuando se
es joven se quiere experimentar todo lo que existe y
tomarse, metafóricamente, hasta la última gota del cáliz
de cada experiencia que se tiene.
3) A valorar más lo que tenemos dentro de casa. La
persona o personas que conviven con nosotros. Para mí es
muy significativo y tiene mucho valor la persona que ha
decidido compartir la vida conmigo. Yo considero algo
maravilloso el poder disfrutar de mi pareja, con la que
tengo una relación magnífica. El caminar juntos, el
compartir espacios haciendo cada uno su necesidad, cada
uno en lo suyo y acompañados. El encontrar en la vida a una
persona
que quiera compartir la vida contigo es fantástico.
Aprender a amarnos, a respetarnos, a madurar juntos, a
ayudarnos mutuamente. Me parece un regalo sin parangón.
Disfrutar de esos momentos mágicos que se producen a lo
largo del día, que son la dicha de compartirlos, leyendo,
paseando, sentados viendo la tele, etc.
4) A darnos cuenta de lo importante que es la naturaleza,
lo im- portante que es tener un trocito de jardín, donde
cuidar plantas o tener un pequeño huerto, dónde ver crecer
la vida, esto da mucha vida. La transformación de la vida
nos transforma a nosotros. A mí me apasiona, cuando estoy
en la sierra o en la playa, levantarme y ver, como están mis
plantas y mis dos o tres árboles. Recolectar los limones de
mi limonero, las granadas de mi granado o las naranjas de
mi naranjo en mi cesta de mimbre y coger las rosas de mis
rosales y ponerlas por la casa o en mi escuela o regalárselas
a mis amigos y vecinos. Me encanta poner bonito mi pequeño
jardín y patio. Pensar en cómo puede estar más bonito,
como puedo crear más belleza para mí y los demás.
5) Quizás esto que nos ocurre, pueda servir para vaciar
un poco o un mucho las grandes ciudades y habitar más la
España despoblada, donde el contacto con la naturaleza es
total, la vida es mucho más barata a todos los niveles, en
cuanto a vivienda, comida y la colaboración entre la gente
es más natural, todo el mundo se conoce y hay ayuda mutua.
6) La Covid-19, nos ha dado un frenazo en nuestra vida, yo
creo que nos da la oportunidad de repensar lo que estamos
haciendo con nuestra vida y con el planeta, consumir,
consumir, consumir sin límites, no tiene sentido.
7) Yo creo que este momento nos da la oportunidad de
estar más en el punto cero de autorregulación organísmica
de la Gestalt, donde no hay nada, pero está la posibilidad
de todo. Poder descansar en esta nada, que es la energía
de la creación. La energía de la creación es nuestra madre,
ella nos ha creado y ella sostiene todo lo que existe; por
tanto, podemos confiar en ella, ella es el gran útero que nos
sostiene y estar seguros de que lo que ocurra será lo que
tenga que ocurrir dentro del plan cósmico. Y nosotros
tendremos que aprender, lo que tenga que aprender cada
uno.
8) Con el hecho de tener que llevar mascarilla, nos
podemos despreocupar más del aspecto de nuestro rostro
y ahorramos en maquillaje y en pinturas de labios y de ojos.
No estar tanto en el afuera y más con nosotros mismos; de
todas formas, el otro, los otros, sólo nos ven los ojos y a
veces ni eso, porque ahora en verano, con la mascarilla, las
gafas de sol y la gorra o el sombrero, estamos totalmente
cubiertos, escondidos y podemos ir como nos dé la gana, no
tanto pensar en el aspecto que tengo. Para mí es una
liberación, un estar más relajado.
9) Me gustaría mandar un mensaje de tranquilidad con
respecto al miedo de mucha gente por la enfermedad y por
el futuro. No sabemos nada del futuro, por tanto, vamos a
ceñirnos al presente y a tratar de estar lo mejor posible.
Tenemos la constatación de que, a lo largo de la historia, el
ser humano ha pasado muchos momentos difíciles e incluso
han desaparecido civilizaciones; pero el ser humano sigue
existiendo. Por tanto, confiemos en que estamos
sostenidos por nuestra madre, la energía de la creación y
ella cui- dará de nosotros.
10) Este momento es un momento difícil, pero no olvidemos
que vivimos en el mundo de la polaridad. Este momento
difícil tam- bién guarda dentro de sí su polaridad, dejemos
que esta nos sor- prenda. En este mundo todo es polar. Y
esperemos a ver qué cosas buenas nos trae dicha polaridad.
11) Hay muchas informaciones contradictorias a nivel
médico acerca de la trascendencia que se le está dando a
esta enfermedad. Hay quienes dicen que es como una
simple gripe y que no hay que tomar tantas medidas de
aislamiento, que estas medidas se debe- rían tomar sólo
con la población de riesgo, es decir, los mayores que están
en los centros asistenciales y la población que tiene otras
patologías asociadas. Y está la versión de los científicos
que ase- soran al gobierno, que nos imponen el uso de
mascarillas, las medidas de limpieza y el distanciamiento
social. Vamos a ir viendo lo que va pasando y con el tiempo
sabremos la verdad. En Suecia, no se ha tomado ninguna
medida de aislamiento y están mejores que nosotros.
12) Quizás tengamos que aprender a vivir con menos,
menos a todos los niveles, de contactos, de interacción, de
huir de las grandes aglomeraciones. Vivir más en pequeños
círculos, por lo menos hasta que toda esta pandemia se
normalice.
13) A nivel educativo, quizás tengamos que aprender a usar
más las nuevas tecnologías y reunirnos en pequeños grupos,
más al estilo de los países nórdicos 10 ó 15 alumnos por
clase. Esto no está nada mal y crearía un montón de puestos
de trabajo en educación. También se pueden crear
cubículos de metacrilato para cada niño, en forma de “u”
tumbada y así cada niño estaría en su cubículo, separado de
los otros, pero viéndose unos a otros. Esto se podría
presentar como un juego para ellos.
14) A nivel de ocio, reuniones en pequeños grupos y en
espacios abiertos todo lo que sea posible. Y también se le
puede meter un poco de humor a esto y jugar a
comunicarnos a dos metros de distancia.
15) A nivel laboral, establecer medidas de distanciamiento
y aislamiento, como las que se están llevando a cabo con
cristales o metacrilatos para impedir que el virus se
propague.
16) A nivel de familia extensa y de los amigos, distanciar o
no realizar reuniones hasta que la pandemia pase.
¿Cómo poder estar bien con todo lo que está pasando?
Viviendo en el presente, estar en el puro presente, con lo
que va sucediendo a cada instante. Repetirnos una y otra
vez, cuando nuestros pensamientos se van a elucubrar,
“aquí y ahora, que está pasando, qué está sucediendo”. Por
ejemplo, aquí y ahora, estoy escribiendo este artículo,
estoy sentada en el porche de mi casa de la playa y siento,
de vez en cuando, los pájaros cantar y un airecito fresco
que corre de tiempo en tiempo. Perros que ladran a lo lejos
y voces lejanas de mis vecinos y de la gente que pasa por la
calle, y ahora mismo acaba de pasar una araña de patas
grandes por mi brazo y mi teclado y me ha hecho sonreír,
he pensado en la gente que gritaría al tener una araña
encima.
Aquí y ahora me doy cuenta… Aquí y ahora me doy cuenta…
Aquí y ahora me doy cuenta…
Cuando estamos presentes en el instante que estamos
viviendo, fluimos con todo lo que sucede a nuestro
alrededor y hay un inter- cambio entre lo que sucede y
nosotros. Se establece como un diálogo mudo de
sensaciones y se da un intercambio osmótico de potenciales
de energía. Entonces para estar bien rodeémonos de
naturaleza y de cosas bellas y sencillas para que pueda
darse un intercambio osmótico entre nosotros y ellas, para
que podamos impregnarnos de todos sus potenciales
energéticos y vibrar en la misma frecuencia de honda que
ellas.
Por ejemplo, yo en la playa, ante la inmensidad de vacío que
se me muestra, siento que mi mente se vacía con ese vacío,
y siento que el agua me limpia de todo lo que tiene que ser
limpiado.
Y en el bosque, ante la grandiosidad de los árboles
majestuosos, me envuelvo en su silencio o en el murmullo de
sus hojas movidas por el viento y entro en la misma
vibración energética que hay en el bosque y se produce un
intercambio osmótico entre el bosque y yo.
Lo mismo puede pasar con una música, un libro, una película,
una obra de teatro o aquello que a ti te guste y te inspire.
Todos sabemos lo que nos sienta bien y lo que nos sienta
mal. Busquemos lo que nos sienta bien y fundámonos con
ello, para llenarnos de todo el bienestar que nos sana y nos
predispone a la vida, y cuando aparezcan las dificultades,
abracémoslas y entreguémonos a ellas para aprender lo que
tengamos que aprender.
Como nos recuerda el TAO, una polaridad y su contraria no
son más que el haz y el envés de una misma unidad: la hoja,
o la palma y el dorso de una misma mano o la cara y la cruz
de una misma moneda.
Yo creo qué en cualquier momento, pero muy especialmente
en este que estamos viviendo, es muy necesario aplicar las
Cuatro Verdades Nobles del Budismo, tal como las explica
Fritjof Capra en su libro El TAO de la Física. Una
exploración de los paralelos entre la física moderna y el
misticismo Oriental:
“La Primera Verdad Noble es que todo a nuestro alrededor
es impermanente y transitorio. Todas las cosas aparecen y
se desvanecen, dijo Buda, y la noción de que el flujo y el
cambio son rasgos básicos de la naturaleza radica en la raíz
del Budismo. La no aceptación de esta Verdad Noble crea
sufrimiento.
La Segunda Verdad Noble trata sobre el apego a cosas y a
personas que nosotros vemos como firmes y persistentes,
pero que de hecho son pasajeras y siempre cambiantes, así
estamos atrapados en un círculo vicioso en el cual cada acto
genera más actos y la respuesta a cada pregunta deja caer
nuevas preguntas. Este círculo vicioso se conoce en el
Budismo como Samsara, el círculo de nacimiento y muerte,
conducido por el karma, la cadena sin fin de causa y efecto.
La Tercera Verdad Noble afirma que se puede trascender
el círculo vicioso del Samsara, el círculo de nacimiento y
muerte, y alcanzar un estado de total liberación llamado
nirvana. En este estado la unidad de toda la vida se ha
convertido en una sensación constante.
La Cuarta Verdad Noble es la prescripción de Buda para
terminar con todo sufrimiento, el Óctuple Camino de
autodesarrollo que conduce al estado de espíritu de Buda.
Las dos primeras secciones de este camino están
relacionadas con el bien ver y el bien saber. Las cuatros
secciones siguientes están relacionadas con la correcta
actuación, que es un Camino Medio entre extremos
opuestos. Las dos últimas secciones se relacionan con la
verdadera conciencia y correcta meditación, y describen la
experiencia mística directa de la realidad que es el
propósito final”.
Yo creo que en estos momentos sería muy bueno poner en
práctica Las Cuatro Verdades Nobles de Buda, para
apaciguarnos y poder descansar en la energía del universo
que todo lo crea, a nosotros también.
También Eckhart Tolle en su libro El silencio habla, nos
dice: “la maestría en cualquier disciplina implica que la
mente pensante o bien ya no participa, o se ha quedado en
un discreto segundo plano. Un poder y una inteligencia
mayores que tú, aunque en esencia son uno contigo, toman
el mando. Ya no hay proceso de toma de decisiones; la
acción justa surge espontáneamente, y “tú” no la estás
haciendo. La maestría de la vida es lo opuesto al control.
Te alineas con la conciencia mayor. Ella actúa, habla y hace
los trabajos”.
Si conseguimos estar en el aquí y ahora de cada instante y
nos entregamos a él, conseguiremos fluir con el fluir de la
vida y espantaremos esos pensamientos e ideas que no nos
ayudan a estar ahí. Cuando conseguimos ser uno con lo que
sucede, entonces eli- minamos la polaridad; ya no hay dos,
sino sólo uno y al existir sólo uno, estamos en la esencia y
unidad de la vida y ahí está la felicidad suprema, que es una
felicidad dulce y serena.
Como dice Pedro de Casso en su último libro, Mi Gestalt. El
potencial oculto en la Gestalt de Fritz Perls: “Creamos lo
que creemos”. O al revés, que viene a ser lo mismo: “Lo que
creemos lo creamos”. Lo mismo que nos advertía Epicteto
con otras palabras: “No son las cosas que nos ocurren las
que turban al hombre, sino las opiniones que nos formamos
acerca de ellas”.
Rodeémonos de belleza, comamos cosas ecológicas, todas
las que podamos. Dejemos la mente vacía, paseémonos por
el bosque y abrámonos a contagiarnos de la energía que allí
hay, y lo mismo por la playa, reunámonos con gente
maravillosa, que cuando se van nos dejan llenos de buenas
sensaciones y de bienestar, y en cada situación que se
presente, preguntémonos cómo podemos transformarla en
algo bonito y agradable, si de principio esta situa- ción no
se presenta así. Cuidémonos todo lo que podamos en todos
los sentidos.
En cada situación que se nos presente, preguntémonos
internamente, si nos estamos cuidando o no, y si no lo
estamos haciendo, revirtamos nuestra actitud hacia esa
situación.
Sexualidad con alma...
LA MADUREZ SEXUAL EMPIEZA EN LAS MUJERES con
la primera monarquía y en los hombres con la primera
polución nocturna. El impulso sexual tiene mucha fuerza
durante la adolescencia, la juventud y la madurez, y va
decreciendo poco a poco con la edad. La vivencia que tiene
cada persona de la sexualidad dependerá de cómo se ha
vivido esta en su familia de origen, y en el ámbito social
donde normalmente se desenvuelve esta persona. También
los medios de comunicación juegan un papel importante,
dependiendo de cómo se trate la sexualidad en ellos. Aquí
en España la iglesia católica también ha desempeñado un rol
muy represor en cuanto a la sexualidad. Según la iglesia
católica, la única finalidad de la sexualidad es traer hijos
al mundo. La iglesia católica ha demonizado el placer.
La naturaleza del ser humano consiste en buscar el placer
y huir del dolor, esto es lo natural. Hay dolores que son
inevitables y que hay que atravesar, para poder madurar.
Cuando una persona es capaz de entregarse, de abrirse
tanto a lo placentero, como a lo doloroso, se va a convertir
en una persona madura, autorrealizada. Yo creo que la
actitud adecuada para acercarse a la sexualidad es la de
curiosidad y la de apertura para descubrir que se siente, y
cómo se siente tal o cual caricia o beso.
La sexualidad de cada persona es un misterio, que cada
persona tiene que descubrir y el acercamiento de una
persona a otra, con la intención de tener un encuentro
íntimo, debe ser como el acercamiento a algo muy valioso,
que quiero ir desvelando suavemente, descubriendo poco a
poco y saboreando a cada paso. Y también hay que tener la
conciencia muy clara, que cada una de las dos partes que
van a tener este encuentro, van con la actitud de respetar
profundamente a la otra parte, y tienen en cuenta en todo
momento sus reacciones, para no incomodar a la otra parte.
Cuando yo me abro a contactar profundamente con otra
persona, me abro al misterio de la vida y por eso es muy
importante que sea muy cuidadosa y vaya con mucho
respeto hacia mí misma y hacia la otra persona. Cada
persona es un misterio por descubrir, somos un misterio
para nosotros mismos y también para la otra persona.
Cuando tenemos un encuentro íntimo, dos misterios se
ponen en contacto para conocerse, y sería muy bueno que
el respeto mutuo y el honrarse mutuamente envolviera el
encuentro.
Es importante ir al encuentro muy despacito, como la
canción Despacito de Luis Fonsi, ya que la sutileza del
contacto va a ir abriendo a la persona a sensaciones,
imágenes y sentimientos que son mucho más gozosos
pudiéndolos degustar y saborear poco a poco.
En cada encuentro hay una riqueza diferente de matices,
sensa- ciones, imágenes y sentimientos que dependen del
estado de ánimo de cada persona, y de las circunstancias
que rodean al encuentro. También depende de los misterios
que contiene cada persona.
Yo creo que cuando dos personas que se sienten atraídas,
se acercan o contactan físicamente, se ponen en juego,
interactúan las energías de ambas personas, y una riada de
endorfinas recorren ambos cuerpos, y pienso que esto
recrea, internamente, la sensación que todos tenemos del
bienestar que sentíamos cuando estábamos en comunión
con la energía del universo, antes de nuestra encarnación,
y también infinidad de sensaciones más o menos intensas
dependiendo del momento, de las personas, de las
circunstancias, etc.
La simple mirada de dos personas que se sienten atraídas,
la simple cercanía física, el oír el nombre de la persona, el
pronunciar el nombre de la persona, el visualizar algún
objeto que pertenezca a la persona, todo esto trae una
lluvia de sensaciones a nuestro cuerpo, con las cuales nos
regocijamos.
Tener un encuentro íntimo con una persona, es como
descubrir algo muy valioso, es como ir desvelando poco a
poco un misterio, y en ese descubrimiento yo me voy
enriqueciendo, y la otra persona también se va
enriqueciendo y nos vamos transformando en otra persona
enriquecida con la experiencia.
Si pones una mirada de amor en todo lo que sucede, todo lo
que sucede te devuelve esa mirada de amor elevado a la
enésima. Aquí se genera un caldo de cultivo sanador para
ambas personas. Si tú miras a la persona con la intención
de descubrir toda la belleza que hay en ella, tu mirada
amorosa, llega a la otra persona y en este caldo de cultivo
que se crea , ambas partes salen nutridas, transformadas.
Tú das y tú recibes, el ciento por mil de lo que das. En la
sola intención de generar algo bueno para ambos, tú, tu
organismo se llena de esa intención buena y eso hace que la
vida te regale mucho más de lo que tú pones, porque de
alguna manera la vida se sintoniza contigo y te regala mucho
más de lo que tu das. Cuando un encuentro íntimo es bueno
para ambas partes, ambas partes salen enriquecidas y es
como si internamente se fuera gestando la mujer adulta
que voy a llegar a ser y el hombre adulto que voy a llegar a
ser. Al mismo tiempo voy aprendiendo a conocerme a mí
misma y a conocer a la otra persona.
Al inicio de la sexualidad y de la atracción hacia otra
persona son muy importantes muchas pequeñas cosas, por
ejemplo:
—Las miradas mutuas.
—El roce de las manos.
—La cercanía.
—La sola presencia.
—Las caricias.
—Etc
Con el tiempo, se irá profundizando más y más en los
contactos, hasta llegar a la penetración, si ambas partes lo
desean y también ambas partes pueden decidir, quedarse
sólo en las caricias, en la masturbación y no llegar a la
penetración.
Se puede llegar al orgasmo tanto con la masturbación, como
con la penetración, como con la simple entrega y apertura
a la vida y ahí cada uno va a ir descubriendo y explorando
matices de placer.
En el orgasmo, hay una sensación de pérdida de límites, es
como una sensación oceánica de transformarnos en energía
placentera que vibra de placer. Ambas personas se funden
en esa energía, que es la energía de la creación, yo creo que
en esos mo- mentos recreamos o contactamos con el origen
de dónde venimos. Ahí se produce el contacto con nuestro
hogar, que es de dónde procedemos y en esos momentos de
apertura y de confluencia total en la unión, es donde un
alma que sintonice con uno de nos- otros o con ambos puede
escogernos como sus padres.
En el trabajo que yo realicé en Alemania con Erika Schäfer,
donde hacíamos Regresiones. En una de ellas, regresamos
al momento de nuestra concepción, y ahí me di cuenta, que
yo en ese instante sintonizaba con mi madre. Yo estaba en
esos momentos conectando con la frase “lo acepto todo”.
Mi madre tenía muchos deseos de quedarse embarazada,
ya habían pasado seis años desde que se casó, cuando se
quedó embarazada y lo estaba deseando desde el principio
de su matrimonio. También yo sentí, que mi entrada a la
tierra fue como si me aspirasen para entrar. Cada alma
tiene una sensación diferente de cómo fue su entrada al
mundo terrenal.
Todos nosotros tenemos estos recuerdos en nuestras
células, sólo tenemos que crear las condiciones adecuadas
para que esta información pase a nuestra conciencia.
Nosotros tenemos mucha información dentro de nosotros
que es inconsciente, solo tenemos que estar muy atentos a
escucharnos y crear las condiciones adecuadas para que
salga a la luz, esta información.
Yo considero muy importante, y la vida me lo ha
corroborado, el estar siempre abierta a descubrir cosas
nuevas de la otra persona, no dar por hecho o por
establecido nada, sino estar abierta a dejarme sorprender
por la otra persona, en cuanto a sus comportamientos, sus
ideas y sus reacciones.
En todas las relaciones y también en las relaciones
estables, yo considero que nunca se termina de conocer
realmente a la otra persona; ya que cada persona tiene
muchas facetas y es muy difícil conocerlas todas; pero yo
creo que esto también resulta interesante para la relación,
el misterio no se acaba de desvelar nunca y yo pienso que
esto da más interés a la relación.
En las primeras relaciones de intimidad siempre hay
vergüenza, vergüenza de mostrar mi intimidad y mi
vulnerabilidad; por eso hay que ser muy cuidadosos e ir muy
despacito y hay que pedir a la otra persona lo que cada uno
necesita para sentirse seguro y a gusto.
Cuando la otra persona escucha mis peticiones, yo me
siento tenida en cuenta y me siento respetada, esto me
relaja para poder disfrutar más del encuentro y atreverme
a explorar más en el encuentro.
Cuánta sutiliza hay que tener para escribir poemas de amor
con tus labios, en los labios de tu amada o de tu amado,
cuánta delicadeza, cuánto amor y cuánto arrobo.
Tipos de encuentros hay tantos, como infinita es la
creatividad del universo, y en estos encuentros, puede
suceder infinidad de posibilidades, pueden darse
encuentros dónde la sutileza, el cuidado y la dulzura
prevalezcan y otros dónde la pasión, la intensidad y el calor
se multipliquen momento a momento.
En mi experiencia de vida, he descubierto que la relación
con cada persona es totalmente diferente. Con una persona
es como si viajaras a la India, con otra es cómo si hicieras
un safari por África, con otra cómo si visitaras los Polos,
metafóricamente. Todas muy diferentes y todas muy ricas
y variadas. Es una riqueza total para ti y para la otra
persona descubriros mutuamente, disfrutaros y compartir
lo que cada uno es y las habilidades y destrezas mutuas. Es
maravilloso ir aprendiendo uno del otro y compartiendo lo
aprendido, para enriquecerse mutuamente e ir
deleitándose, viendo la transformación del otro.
Lo que yo considero súper importante es que, del
encuentro, ambas partes salgan enriquecidas y satisfechas.
Para mí, es súper interesante, descubrirme a mí misma en
el encuentro y darme cuenta de:
—Cuánto hay de entrega por mi parte.
—Cuánto hay de entrega por parte de la otra persona.
—Cómo soy capaz de poner límites a lo que no me gusta o
no quiero y con mi estar la otra persona aprende de mí.
—Cómo la otra persona pone límites a lo que no le gusta o
quiere y con su comportamiento yo aprendo de ella.
—Cómo de creativa soy con lo que se va presentando.
—Cómo de creativa es la otra persona con lo que se va
presentando.
—Cuánto de rigidez, intolerancia y hermetismo hay en mí y
en la otra persona.
—Cuánto de firmeza soy capaz de sostener, sin dejarme
seducir por los deseos de la otra persona.
—Cuánto de firmeza es capaz de sostener la otra persona,
sin dejarse seducir por mí.
—Etc.
Como ya he mencionado anteriormente, Perls decía que:”
aprender es descubrir que algo es posible”. Durante toda
nuestra vida estamos aprendiendo cosas nuevas a cada
instante y seguiremos así hasta nuestra muerte, si es que
estamos abiertos a aprender.
La alegría de vivir radica en aprender cosas nuevas todos
los días y en compartir lo que aprendemos con la gente que
queremos. Con todas las experiencias buenas que tenemos
cada día, vamos construyéndonos y esto hace que vayamos
siendo cada vez más ricos y sanos y estemos cada vez más
abiertos a la vida y a aprender.
Atraemos a nuestra vida lo que resuena con nosotros, lo
que se asemeja a nuestro grado de vibración interior.
Llenémonos interna y externamente de lo que es bueno
para nosotros y así lo atraere- mos.
En todo momento, pregúntate si lo que te está sucediendo
es lo que tú quieres que suceda o no es así. Y si no es así,
cambia lo que tú quieras cambiar.
En el proceso de crecimiento y de exploración de la vida,
vas a ir abriéndote a lo nuevo y en este proceso de
apertura, puede llegar un momento en el que comulgues en
éxtasis con la vida misma y podrás llegar a sentir orgasmos
espontáneamente y te sentirás en comunión orgiástica con
la vida misma.
El orgasmo supremo es cuando todos tus Chakras, que son
centros de energía, los sientes llenos de placer al unísono
y ahí no existen tus límites, es cómo si tus límites no
existieran, te conviertes en un centro que irradia placer en
olas concéntricas, que pue- den partir de un Chakra
concreto, o de todos los Chakras al mismo tiempo o de un
conjunto de Chakras o de tu Hará, que está cuatro dedos
por debajo de tu ombligo y hacia el centro de tu cuerpo. Y
también es importante que te abras a sentir lo que el
momento quiera traerte de regalo.
En el contacto con la otra persona vas a ir descubriendo lo
que te gusta, lo que te entusiasma y lo que no te gusta tanto
o nada, y con cada persona va a ser diferente, porque el
encuentro con cada persona produce una riqueza
totalmente diferente, como cuando los elementos químicos
del sistema periódico se unen unos con otros, de cada unión
sale un compuesto diferente. Si el cloro se une con el sodio,
sale cloruro sódico, que es nuestra sal común; pero si el
cloro se une con el potasio, sale cloruro potásico, que se
utiliza entre otros usos para las inyecciones letales en las
ejecuciones.
La vida es extremadamente creativa y tenemos que tener
en cuenta que cuando una puerta se cierra otra se abre,
cuando una puerta se cierra, otra se abre y así hasta la
eternidad.
El miedo...
El miedo atenaza a la humanidad. Fundamentalmente hay
tres miedos importantes, el miedo al dolor, el miedo a la
soledad y el miedo a la muerte. También puede haber
muchos pequeños miedos, pero estos pequeños miedos,
cuando se profundiza en ellos, se convierten en miedo al
dolor, a la soledad y a la muerte.
Yo siempre tuve mucho miedo a la oscuridad y un día cuando
tenía aproximadamente treinta y dos años, hablé con la
compañera de piso con la que convivía y le dije que quería
hacer un experi- mento. Cuando ya no hubiera luz solar, que
fuera de noche, quería poner todo el piso a oscuras y quería
ponerme una tela negra en la cabeza y con la ayuda de ella,
que consistía en que me diera la mano, para yo sentir que
estaba acompañada en la experiencia, yo me sumergiría
totalmente en la oscuridad y me mantendría allí y vería que
sucedía. No sé exactamente cuánto tiempo estuve así, si
fue media hora o una hora; pero llegó un momento en que
yo quise quitarme la tela negra de la cabeza y el impulso
fue mirar todo detenidamente, concretamente, me paré
delante de un cuadro que representa una ventana llena de
plantas y flores, y lo que sucedió fue que yo veía el cuadro
vibrando, como si todo lo que existe fueran frecuencias
vibratorias y comprendí que todo lo que hay en este mundo,
era energía vibrando y que dependiendo del grado de
vibración, había cosas más sólidas o menos sólidas y menos
visi- bles. A mayor grado de vibración, menos visibilidad
hasta llegar a hacerse invisible y a menor frecuencia de
vibración más solidez, como una piedra, por ejemplo. Al
mismo tiempo yo sentía que me había quitado un gran peso
de encima, tanto miedo de años y que estaba recibiendo un
gran regalo, comprender la vida.
Desde aquel momento, cuando mis pacientes vienen a sesión
con distintos miedos, yo voy investigando hasta llegar al
miedo a la muerte y les invito, si ellos quieren, a entrar en
la muerte y los acompaño en la experiencia dándoles la mano
y siempre, siempre, siempre tienen experiencias
maravillosas de estar en paz y muy a gusto. Esto yo lo puedo
hacer con ellos, porque yo ya antes lo he hecho conmigo
misma.
Si yo no hubiera atravesado mi miedo y hubiera
experimentado cuán liberador había sido la experiencia, yo
no hubiera podido acompañarlos a ellos en su experiencia.
Un terapeuta sólo puede acompañar a sus pacientes hasta
allí donde haya llegado él en su experimentación y
aprendizaje.
Me he encontrado con pacientes que no querían entregarse
a la experiencia, y yo los he respetado, y les he dicho que
estaba disponible para cuando ellos quisieran transitar la
experiencia, si al- guna vez querían.
El miedo al dolor puede ser al dolor físico o al dolor
emocional. Hoy en día hay muchos remedios para el dolor
físico y también consuela que el dolor físico tiene límites,
empieza y acaba. El dolor emocional, siempre es a la pérdida
de alguien querido. Entonces una cosa muy importante es
trabajar el Desapego.
El Desapego es vivir todo lo que tenga que vivir,
experimentar todo lo que tenga que experimentar y no
agarrarme a lo que vivo y experimento, sino disfrutarlo,
paladearlo, degustarlo y soltarlo. Para esto ayuda mucho la
conciencia de la muerte, nada en este mundo es eterno, sólo
la energía es eterna, por el principio de la física, la energía
ni se crea, ni se destruye, sólo se transforma.
Hay que enseñar a las personas que todos somos energía
del universo, que se ha encarnado para aprender cosas, y
que los que nos encarnamos, nos encarnamos para periodos
diferentes de vida. Hay quien se encarna para estar un
tiempo en el vientre de su madre, y eso es todo. Otro se
encarna para vivir unos pocos años, otros para tener una
vida muy larga y así sucesivamente.
¿Por qué nos apegamos tanto a ciertas relaciones? Por
muchas razones:
—Para saber lo que es el apego.
—Para aprender a desapegarnos.
—Para tomar conciencia de cómo podemos liberarnos del
apego.
—Para aprender a apoyarnos en nuestros propios pies.
—Para aprender a no depender tanto.
—Etc.
Lo que tenemos que aprender, es a querernos a nosotros
mismos, y sostenernos con nuestras manos y en nuestros
pies. ¿Y cómo se aprende eso?
Sabiendo, como ya he dicho anteriormente, que todos
somos energía preciosa del universo, que se ha encarnado
para aprender cosas, y que somos conciencia y que tenemos
capacidad para tener conciencia de nosotros mismos. Sólo
tenemos que despertar a la conciencia que somos.
Si yo soy consciente de quien soy, y de que constantemente
estoy protegido por la energía del universo y la conciencia
que me creó, voy a estar mucho más tranquilo para vivir las
experiencias que la vida me traiga. Y que cada experiencia
que la vida me traiga la voy a vivir como una película que me
viene bien vivir para apren- der; y sabiendo que cuando se
acabe esa película voy a vivir otra, y otra, y otra, todas las
que me vengan bien vivir para aprender. Pero que la energía
y la conciencia de la que yo formo parte, no se crea, ni se
destruye, sino que sólo se transforma. Tener esta
conciencia, me da mucha tranquilidad para saborear todas
las experiencias que la vida me traiga, sabiendo que se van
a terminar y que después vendrán otras.
Está también el miedo a la soledad. Este miedo se puede
mitigar con la compañía de otras personas que estén
disponibles en esos momentos para nosotros, y que
nosotros sepamos apreciar su presencia, su disponibilidad,
y estemos abiertos a eso.
También me he encontrado con muchas personas que tienen
miedo a conducir vehículos y en todas ellas he descubierto
la necesidad de crecer como personas y apoyarse en sus
propios pies. Con ellas he trabajado la necesidad de
hacerse cargo de su niño interior, y de darle seguridad y
contención, cuando esto se trabaja se disuelve el miedo.
Experiencias, visiones y sueños esclarecedores a lo largo
de mi vida..
Cuando era un bebé, que sólo gateaba, vivíamos en una casa
que nada más entrar había que subir una escalera muy
empinada. Un día que me cuidaba una tía mía soltera, que
vivía con nosotros, bajó mi tía a casa de otra hermana, que
vivía enfrente. Estando en la puerta de la casa de mi otra
tía, vio desde enfrente, como yo salía gateando por la
puerta. Ella no se explicaba cómo yo había podido bajar
todos los escalones de la escalera, y yo tenía la sensación
interna de que alguien, un Ángel, me había llevado en
volandas por la escalera y me había dejado abajo.
En otra ocasión, durante un trabajo de bioenergética en el
que estábamos tumbados apoyados en la espalda y
golpeando el suelo con los puños, me vino una visión, donde
yo estaba en la cuna llorando, y nadie venía a consolarme.
Fue también importante darme cuenta de lo que viví siendo
bebé. Quizás aprendí, si yo no me cuido a mi misma, en
algunos momentos, nadie me va a cuidar.
Finalizando mi década de los veinte años y comenzando la
de los treinta, fue un momento muy enriquecedor en mi
vida. En ese periodo terminé mi formación en terapia
Gestalt. Terminé mi carrera de psicología y estaba
trabajando como maestra desde el año 1977, con 19 años.
Todo esto supuso en mi vida una apertura que cristalizó en
innumerables experiencias muy enriquecedoras y
trascendentales para mí, que voy a ir narrando
sucesivamente.
Tuve un sueño, en el que una anaconda enorme me perseguía
por un riachuelo de poca profundidad, y yo muy asustada
cogía una espada enorme y le cortaba la cabeza. La
anaconda se retiraba, pero diciéndome sin palabras: “no
estoy muerta, volveré”. Nadie en ese tiempo me supo
interpretar ese sueño, que a mí me inquietaba mucho. Hoy
lo voy a trabajar yo misma y voy a rescatar su significado.
De ahora en adelante “A” es anaconda e “Y” soy yo.
Y: ¿Qué quieres de mí Anaconda?
A: Quiero enseñarte un secreto.
Y: ¿Qué secreto quieres enseñarme?
A: Quiero que experimentes la fuerza instintiva que tú
tienes. Yo soy una parte salvaje de ti, que tiene 115 millones
de años de existencia y experiencia en la tierra, por tanto,
tengo mucha sabiduría interior. Y soy una parte de ti, a la
cual le tienes mucho miedo, por desconocimiento. Quiero
que te vayas abriendo a esa sabiduría interior que tú
tienes, de la cual no eres consciente, y por eso aparezco yo
en tus sueños para que la incorpores a tu ser. Lo único que
tienes que hacer es abrirte a recibirla y la vas a tener a
raudales. Cada vez que tengas un problema, pregún- tate
que te dice tu sabiduría interior, y vas a recibir muchas
res- puestas y enseñanzas.
Y: Que bonito todo lo que me dices. Me encanta
reconocerte y no tenerte miedo. Voy a dejarme recibir
toda la sabiduría que llevo dentro. Muchas gracias.
También en este sueño es muy significativo para mí, el
hecho de coger un sable para cortarle la cabeza a la
anaconda. Para mí el sable es la parte masculina, la cual la
tengo muy desarrollada, porque siempre o casi siempre he
sentido que me tenía que proteger y cuidar a mí misma. No
estaban ni mi madre, ni mi padre, siempre la familia más
extensa.
Otro sueño que me impactó mucho, que tuve cuando tenía
14 años, fue uno en el que mi abuela materna había muerto
y estaba en su ataúd, siendo comida por los gusanos, pero
no podía des- cansar en paz. Yo tenía que hacer algo para
que ella pudiera descansar en paz. Esto fue una pesadilla
en la que desperté del sueño. Tampoco, me la trabajaron.
La vamos a trabajar ahora. De aquí en adelante “A” es
abuela e “Y” soy yo.
Y: Abuela, ¿qué te pasa? ¿Por qué no puedes descansar en
paz? ¿Qué te daría paz?
A: Aceptar mi muerte y soltar todo vínculo con mi vida
anterior.
Y: ¿Y cómo te puedo ayudar a hacer eso?
A: Haciéndolo tú en tu vida. Cuando una de las nuestras
hace un progreso, ese progreso nos afecta a todas.
Y: Abuela, yo lo estoy haciendo en mi vida, estoy
trabajando mi Desapego. ¿Te sirve, lo que estoy haciendo?
A: Sí, cariño, me sirve mucho.
Y: Me alegro mucho, abuela, te quiero mucho. Descansa en
paz.
Cuando se murió mi madre, también tuve un sueño, en el que
yo me moría como ella, me asfixiaba, y en el sueño me
entregué a asfixiarme y a la muerte, es como si diera sí,
acepto morirme, y en ese mismo momento aparecí en un
bosque precioso, paseando tranquilamente con un primo mío
y era muy relajante, había mucha paz a mi alrededor y yo
estaba en paz. Esto puede ser una de las cosas que nos
pueden pasar cuando morimos, que desaparecemos de un
plano y aparecemos en otro.
Por aquella época también hicimos durante un año trabajos
de masajes corporales de las Fascias de los músculos con
la argentina Irene Fernández Metti, y tuve experiencias
muy reveladoras. En una de esas experiencias tuve visiones
de Egipto, de las arenas del desierto y de las pirámides,
durante el masaje. Después del masaje, cuando estaba
comentando con ella la experiencia empezó a brotarme
internamente un líquido de la garganta que era dulce, y una
sensación muy placentera, y ella me dijo que ese era el
néctar femenino. Y ya nunca más hasta ahora he tenido una
experiencia como esta en la que internamente me brotaba
un néctar. Ella era una mujer muy especial, porque yo sigo
dándome masajes, y hasta ahora, no he experimentado
nada tan especial como con ella.
En otra ocasión, con ella también, caí en una especie de
trance, donde yo en el suelo rodaba hacía un lado y hacia el
otro. Tuve la visión que en otro tiempo yo pertenecía al
grupo de personas que seguían a Jesucristo, y me visualicé
en un monte dónde Jesús hablaba a las multitudes, tuve una
sensación muy bonita de pertenencia.
Parece que hay mucha memoria escondida en las Fascias de
los músculos, y que se activa esa memoria, con el masaje
dado por personas determinadas, que tienen una gran
sensibilidad y saben cómo y dónde tocar.
También las experiencias con el Movimiento Auténtico han
sido muy importantes en mi vida. Hice formación en
Movimiento Auténtico con Marcia Plevin, y en uno de esos
encuentros me sentí como ya he comentado anteriormente,
que yo era sólo conciencia en el espacio. Me preguntaba,
dónde está Pepa, y me respondía, Pepa no está, sólo existe
la conciencia en el espacio. Sentí una felicidad tranquila y
mucha paz.
En cierta ocasión que yo me encontraba muy desolada,
porque no encontraba la pareja que yo quería. Tuve la visión
que desde arriba me entregaban un bebé y me decían:
”hazte cargo de él”. Y con el tiempo yo comprendí que tenía
que hacerme cargo de mi niña interior y darle todo aquello
que le faltaba, para que se transformara en una adulta sana
que supiera valorar todo lo que le daban, y que lo
agradeciese, y yo darme a mí misma todo lo que necesitaba,
para que mi niña interior estuviera nutrida y feliz. Es decir,
transformarme en la madre y el padre nutritivo de mí
misma y hacer esto con placer; esto lo puede hacer tanto
un hombre como una mujer, el desarrollo de los tres amores
dentro de sí mis- mos. Desarrollar dentro de mí misma los
tres amores de los que habla Claudio Naranjo: el amor de
la madre incondicional, el amor del padre condicional y el
amor del niño, que es el principio del placer. De esta
experiencia salió luego el trabajo que yo hago con las
personas en terapia individual, de que se hagan cargo de su
niño interior, para conseguir la satisfacción en este mundo,
y tam- bién el trabajo que yo hacía en mi taller de Plenitud,
donde cada participante, en una unión íntima con su pareja
interior, se que- daba embarazado de sí mismo y se paría a
sí mismo, y se hacía cargo de su niño interior para darle
todo lo que necesitaba, y así sanar todas las heridas de su
nacimiento biológico y psicológico, en su nacimiento al Ser.
Este trabajo consiste en que yo me paro a mí misma y me
doy todo lo que necesito para transformarme en una adulta
sana, que tiene los tres amores equilibrados, el amor
incondicional a mí misma, el amor condicional a mí misma,
que me exige que me desarrolle en la plenitud de mi ser y
el principio del placer, que consiste en hacer todo lo que
tengo y quiero hacer con disfrute.
En los tres años que estuve trabajando con Erika Schäfer,
en Alemania, aprendí muchas cosas y entre ellas tuve una
experiencia en un trabajo, en el cual una vez terminado el
trabajo, estando yo tendida en la cama donde había hecho
la regresión y estando descansando, se me acerca un tigre
que me traga y me pare una y otra vez. Luego contándoselo
a Erika, ella me pregunta si yo sé lo que significa esto, y yo
le digo que sí, que el tigre me da toda su fuerza para que
yo sienta que tengo dentro de mí toda la fuerza del tigre.
Posteriormente siento que el tigre me acompaña siempre,
estando en mi lado derecho, y un día cuando voy por la playa
caminando, siento que me falta otro animal en mi lado
izquierdo, y ahí aparece una pantera blanca. Cuando le
pregunto a Erika por el significado de la pantera blanca, me
dice que siempre lo blanco es la sabidu- ría. Y ahora voy
caminando por la vida con mi tigre en mi lado derecho, mi
pantera blanca en mi lado izquierdo, mi anaconda detrás y
mi águila sobrevolando por encima de mi cabeza. La
experiencia con el águila la tuve danzando la danza de los
derviches giróvagos. En muchas ocasiones yo he sentido
que el universo, de alguna manera, me protegía. Recuerdo
una ocasión en Portugal, dónde fuimos a pesar las
vacaciones de una semana santa cuatro amigas. Cuando
volvíamos a nuestro apartamento por la noche sobre las 4
de la mañana, una de mis amigas se dio cuenta que nos
seguía un tipo. La entrada a nuestro apartamento estaba un
poco escondida hacía un ángulo recto con respecto a la
calle. Todas nos fijamos en el tipo que nos seguía, y vimos
que tenía en el chaleco un escudo como de guarda de
seguridad, pero de todas maneras no estábamos tranquilas,
y nos dimos media vuelta para volver hacía donde había más
luz. El ambiente en la calle era horrible llena de coches
descapotables con tipos blancos y negros de pie en los
coches. Nos volvimos a ir hacia la entrada de nuestro
apartamento, para entrar en el hall, y en ese mismo
momento aparecieron dos parejas con niños pequeños
dormidos y cuando entramos en el hall había dos tipos
esperándonos dentro. Dos dentro y uno fuera. Las parejas
llamaron el ascensor y nosotras salimos corriendo
escaleras arriba y atrancamos la puerta con todo lo que
encontramos. Fue un milagro que aparecieran esas dos
parejas con niños de madrugada, nos salvaron de algo
desagradable.
En otra ocasión de mi vida, cuando me compré la casa donde
vivo ahora, tenía el dinero muy justo para vivir, y en esto
me ponen una multa. Me puse a hablar con el universo
diciéndole:” si lo estoy haciendo todo bien, cómo me mandas
esto”. Cuando me bajo del autobús me encuentro en el suelo
el dinero justo de la multa, hecho un gurruño. Cosas que se
materializan y cosas que se desmaterializan.
En otro momento, cuando teníamos la tienda y siempre
estábamos justas de dinero, un día barriendo debajo del
mostrador, cada vez que metía la escoba sacaba billetes de
100 pesetas y justo salió la cantidad que necesitábamos en
aquel momento.
Epílogo
ESTE LIBRO ES EL TRABAJO DE TODA UNA VIDA DE
BÚSQUEDA, para entender cómo funciona la vida y que
papel tenemos nosotros en este juego. Durante el proceso
de elaboración y reorganización de este material, yo he
estado en contacto con una sensación interna de
terciopelo, y también con una imagen que me surgió en el
Movimiento Auténtico, en uno de los trabajos, donde yo
amasaba y creaba algo con una manta que tenía entre mis
manos y cuando terminó el trabajo y abrí los ojos descubrí
que había creado una ROSA. La rosa es el símbolo del amor,
y tomé conciencia que durante todo el trabajo, había
estado amasando y creando AMOR, y me encantó. Esto he
querido hacer con este libro y ha sido lo que siempre he
querido hacer conmigo, y en mi vida, con las personas que
estaban cerca de mí, estar amasando y creando amor.
Durante mucho tiempo he trabajado mucho y he disfrutado
mucho en, y de mi trabajo, con las personas. Ahora en este
momento de mi vida creo que es importante, por lo menos
para mí, que comparta todo lo aprendido y experimentado,
porque para mí es una manera de encarnarlo más en mí y en
el mundo.
Aprendemos quienes somos cuando nos ponemos en el
mundo a actuar y cuando nos alejamos un poco y vemos qué
es lo que hemos creado. A veces, es bueno alejarse un poco
de lo hecho, y ver en perspectiva que es lo que hemos
creado durante los años que hemos estado en contacto con
alguien o con algo.
Yo siempre he estado buscando en todo lo que aprendía la
sencillez en los diversos planteamientos y la facilidad y al
mismo tiempo conseguir la plenitud del ser, no tener que
depender tanto ni de nadie ni de nada, conseguir la libertad
de ser.
El trabajo de los tres nacimientos es un intento de
liberarme de todos los condicionamientos del pasado que
me ataban, pesadamente, a los acontecimientos y a las
personas. Los acontecimien- tos y las personas me han
ayudado a estar donde estoy, y ahora soy yo la que me hago
totalmente responsable de mi vida y de mi bienestar, con
el nacimiento espiritual que conlleva el no apego y la
libertad de Ser.
Cuando escuchaba a Claudio Naranjo hablar de uno de sus
maestros, Totila Albert, y de la depresión que sufrió
después de la muerte de su padre, que había sido como un
guía en su vida, y de la transformación y el florecimiento
que vino después de superar esta depresión, que se plasmó
en la creación de los tres amores: el amor de la madre, el
amor del padre y el amor del hijo, ( independientemente de
que sea hombre o mujer quien encarne cada uno, de hecho
están los tres en cada persona y el equilibrio entre los tres
es lo que genera la salud de la persona) que yo he puesto en
práctica en mi vida y en mi trabajo, yo continuaba buscando
la liberación del Ser y la encontré con los tres nacimientos.
Espero que os resulte interesante la lectura de este libro
y que disfrutéis de ello y que pongáis en práctica algunas o
todas las experiencias que yo comparto con vosotros en
este libro.

Common questions

Con tecnología de IA

The author explains that presence and awareness are crucial for a fulfilled life by encouraging engagement with life experiences in their entirety. Presence means being fully engaged in the moment with all senses and emotional states, while awareness involves recognizing one's own needs and emotions. This mindful approach is likened to Suzuki’s Zen poem about knowing a flower by becoming it, which illustrates deep engagement and understanding. This philosophy suggests that by being present and aware, individuals can appreciate the beauty in everyday life, fostering personal growth and contentment, which contributes significantly to a fulfilling life .

Contraphobia, or facing fears by confronting them, served as a coping mechanism for the author during adolescence as a way to overcome fear and social anxiety. The author felt different and ashamed due to personal circumstances like having an alcoholic father and working young while peers were enjoying their youth. By deliberately participating in events that scared them, such as social gatherings, despite experiencing intense fear and physical rigidity, the author used contraphobia to build resilience and slowly diminish their fears through repeated exposure. This approach allowed them to navigate personal challenges proactively and gain self-confidence, fostering personal growth despite early life adversities .

The author learned about the social invisibility often experienced by women in professional environments, such as when they and their mother were ignored by vendors at Merca Sevilla. This reinforced the author's awareness of the systemic patriarchy and gender biases that rendered them invisible in commercial transactions. The experience highlighted the challenges faced by women in asserting their presence and importance in male-dominated spaces. These encounters motivated the author to examine and critique societal gender roles, enhancing their understanding of personal and communal agency, and emphasized the necessity of assertiveness and self-worth in overcoming these barriers .

The author reconciles the polarity between expansion and contraction by viewing them as an essential pulsation that signifies health, rather than opposing forces. This pulsation mirrors the natural oscillations found in physical and emotional states. The author posits that the absence of polarity is found only in the 'fertile void,' an origin point from which everything arises and to which everything returns. By embracing both states, the author suggests one can achieve a balanced, healthy life. This dualistic view implies that understanding and integrating both expansion and contraction as fundamental life patterns are crucial for maintaining overall well-being and receptivity to life's dynamic nature .

Stories and narratives, like those of Oshu, play a pivotal role in providing psychological support and strength for the author. During a period of feeling psychically weak after separation from an emotionally supportive figure, the author found guidance and solace in the story ‘When one door closes, another opens.’ This repeated mantra helped them to endure the emotional turmoil and regain their footing by opening up to the idea of new possibilities and personal growth. The narratives served as a means to counteract feelings of despair and foster resilience by helping the author process their experiences and ultimately rebuild their sense of self-reliance and confidence .

The author suggests that becoming conscious of one's "hunger of love" transforms interpersonal satisfaction by allowing the individual to take responsibility for their own needs rather than relying on others to fulfill them. This awareness acts as a metaphorical 'bottom' to an otherwise insatiable hunger, enabling individuals to appreciate and accept love from others as a gift rather than a necessity. By understanding and accepting their own needs, individuals can form more fulfilling relationships, as they no longer expect others to provide what they must find within themselves. This shift from dependency to self-sufficiency enhances the quality and depth of interactions with others .

The author's transformation into their "own interior assistant" indicates a significant shift toward self-reliance and self-support. This internal transformation suggests the development of an inner guiding presence that provides support during challenges, akin to an intrinsic mentor or counselor. This inner assistant is responsible for reminding the author of their strengths and capabilities, guiding them through difficult moments without external validation. As such, this transformation encapsulates an evolution toward self-agency and resilience, allowing the author to more effectively navigate life's adversities and embrace opportunities for growth .

The author describes an episode where their father physically punished them for taking some coins, leaving them with bruises. Seeking comfort from their mother, they were instead told that the punishment was justified, leaving the author feeling isolated and unsupported. This experience contributed to a belief that seeking help was futile, fostering a sense of learned helplessness. As a child, they felt that nobody was available to provide consolation or support. This pattern of thinking influenced their adult behavior by initially promoting avoidance of seeking help and the inclination to rely solely on themselves. However, through personal growth and therapeutic processes, the author recognized this belief and learned to embrace experiences fully, whether joyful or painful, allowing for emotional healing .

The author describes the relationship between social conventions of patriarchal society and personal empowerment through examples of systemic gender inequality and the gradual journey towards self-sufficiency and empowerment. They recount experiences of being overshadowed by male authority figures and navigating a society that prioritized male voices, leading to feelings of invisibility. However, these challenges also propelled the author to seek personal empowerment by asserting their own agency and dismantling internalized limitations. This process reflects a transformative pathway where confronting and transcending patriarchal norms facilitates a deeper empowerment and self-affirmation .

The author utilizes dreams as a pathway to self-understanding and integration by employing Gestalt therapy techniques that focus on interpreting and experiencing dreams in the present moment. This involves narrating dreams in the first person, dramatizing significant aspects, and integrating these insights into conscious awareness. For instance, the author recounts a dream of being without limbs, which upon exploration revealed self-imposed limitations. This awareness facilitated the dissolution of internal constraints and allowed for personal growth. Gestalt approaches emphasize embodying dream elements to complete unfinished business, which aligns with the therapy's goal of achieving a fuller integration of one’s psyche .

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