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EL CIELO
“Las cosas secretas pertenecen a
Jehová nuestro Dios; mas las
reveladas son para nosotros y
para nuestros hijos para siempre,
para que cumplamos todas las
palabras de esta ley.”
Deuteronomio 29:29
“Mas nuestra ciudadanía está en los cielos, de donde
TENDREMOS también esperamos al Salvador, al Señor Jesucristo; el
cual transformará el cuerpo de la humillación nuestra,
CUERPOS para que sea semejante al cuerpo de la gloria suya, por
el poder con el cual puede también sujetar a sí mismo
todas las cosas.” Filipenses 3:20-21
No seremos espíritus, sino que tendremos cuerpos
como el de Jesús.
Jesús comió y bebió con sus discípulos
“ Y como todavía ellos, de gozo, no lo creían, y estaban
maravillados, les dijo: ¿Tenéis aquí algo de comer?
Entonces le dieron parte de un pez asado, y un panal de
miel. Y él lo tomó, y comió delante de ellos.” Lucas 24:41-43
La eternidad con Dios no es una experiencia solamente
espiritual, sino también una experiencia física, donde
comer tocar y sentir, con parte de nuestra relación con
Dios y con los demás.
“El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las
COMEREMOS DEL iglesias. Al que venciere, le daré a comer del árbol de la
vida, el cual está en medio del paraíso de Dios.”
ÁRBOL DE LA VIDA Apocalipsis 2:7
Comeremos del árbol de la vida.
El árbol de la vida
“Después me mostró un río limpio de agua de vida,
resplandeciente como cristal, que salía del trono de Dios
y del Cordero. En medio de la calle de la ciudad, y a uno y
otro lado del río, estaba el árbol de la vida, que produce
doce frutos, dando cada mes su fruto; y las hojas del
árbol eran para la sanidad de las naciones. Y no habrá
más maldición; y el trono de Dios y del Cordero estará en
ella, y sus siervos le servirán, y verán su rostro, y su
nombre estará en sus frentes. No habrá allí más noche; y
no tienen necesidad de luz de lámpara, ni de luz del sol,
porque Dios el Señor los iluminará; y reinarán por los
siglos de los siglos..” Apocalipsis 22:1-5
“Y oí una gran voz del cielo que decía: He aquí el
ESTAREMOS CON tabernáculo de Dios con los hombres, y él morará con
ellos; y ellos serán su pueblo, y Dios mismo estará con
JESÚS ellos como su Dios.” Apocalipsis 21:3
Los que en la tierra amamos y servimos a Jesús
estaremos con Él, por siempre.
MÁS ALLÁ DE LO QUE NOS PODEMOS
IMAGINAR
“Antes bien, como está escrito: Cosas que ojo
no vio, ni oído oyó, Ni han subido en corazón de
hombre, Son las que Dios ha preparado para
los que le aman. Pero Dios nos las reveló a
nosotros por el Espíritu; porque el Espíritu todo
lo escudriña, aun lo profundo de Dios.”
1 Corintios 2:9-10
“En la casa de mi padre
muchas moradas hay; si así
no fuera, yo os lo hubiera
dicho; voy, pues, a preparar
lugar para vosotros.”
Juan 14:2
“…cuando veáis a Abraham, a Isaac, a Jacob y a todos
NOS los profetas en el reino de Dios...” Lucas 13:28
Jesús insinúa que reconoceremos a estos personajes en
CONOCEREMOS el cielo.
En la historia del rico y Lázaro…
“Y en el Hades alzó sus ojos, estando en tormentos, y vio
de lejos a Abraham, y a Lázaro en su seno.” Lucas 16:23
La memoria del rico no había sido borrada.
En la transfiguración…
“Entonces Pedro dijo a Jesús: Señor, bueno es para
nosotros que estemos aquí; si quieres, hagamos aquí tres
enramadas: una para ti, otra para Moisés, y otra para
Elías.” Mateo 17:4
Moisés y Elías fueron reconocidos por los tres discípulos
*Podremos reconocernos en el cielo y
será algo hermoso reconocer a otros
hermanos en la fé y a santos del
Antiguo y Nuevo Testamento.
*La tierra es una imitación en
muchas cosas de cómo es el cielo.
*En vez de perder la memoria,
recibiremos mucho más
conocimiento
“Ahora vemos por espejo,
oscuramente; mas entonces
veremos cara a cara. Ahora
conozco en parte; pero
entonces conoceré como fui
conocido.”
1 Corintios 13:12
NO SENTIREMOS “Enjugará Dios toda
DOLOR lágrima de los ojos de ellos;
y ya no habrá muerte, ni
habrá más llanto, ni clamor,
ni dolor; porque las
primeras cosas pasaron.”
Apocalipsis 21:4
Posiblemente los malos recuerdos
no existirán en el cielo
“Vi un cielo nuevo y una tierra
nueva; porque el primer cielo y la
primera tierra pasaron, y el mar ya
no existía más. Y yo Juan vi la santa
ciudad, la nueva Jerusalén,
descender del cielo, de Dios,
dispuesta como una esposa ataviada
para su marido.”
Apocalipsis 21:1-2