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Derecho de Retención en el Derecho Civil

Este documento trata sobre el derecho de retención en el derecho civil peruano. Explica que el derecho de retención permite a un acreedor retener un bien de su deudor hasta que se pague la deuda, y analiza sus características, antecedentes históricos y aspectos generales.
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Derecho de Retención en el Derecho Civil

Este documento trata sobre el derecho de retención en el derecho civil peruano. Explica que el derecho de retención permite a un acreedor retener un bien de su deudor hasta que se pague la deuda, y analiza sus características, antecedentes históricos y aspectos generales.
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UNIVERSIDAD NACIONAL DE CAJAMARCA

FACULTAD DE DERECHO Y CIENCIAS POLÍTICAS


ESCUELA ACADÉMICO PROFESIONAL DE DERECHO
_______________________________________________________________________
_

"AÑO DE LA UNIDAD, LA PAZ Y EL DESARROLLO"

DOCENTE:
Dr. Ruiz Bazan, Edgar

ASIGNATURA:
Derechos Reales

TEMA:
Derecho de retención

PRESENTADO POR:
Cabanillas Maslucan, Alejandra Yahaira
Huamán Livaque, Wilder
Paredes Izquierdo, Rody Lizeth
Rafael Mantilla, Deisy Luz
Sangay Reyes, Cristian Omar

CICLO: VII

Cajamarca, Perú, agosto del 2023


EL DERECHO DE RETENCIÓN

I. INTRODUCCIÓN

El derecho de retención se considera como la garantía más controvertida del


Derecho Civil español debido a su regulación completamente fragmentaria,
Debido a ello, no se puede encontrar en los cuerpos legales del derecho español
una regulación completa y sistemática de este derecho, teniendo que acudir a
preceptos de varios cuerpos legales, principalmente al Código Civil pero también
a otros como el Código de Comercio.

Siguiendo la interpretación de varios autores y tribunales, se puede dar una


definición al derecho de retención. Este es considerado como una facultad que
otorga a su titular la posibilidad de prorrogar la posesión que se encuentra
disfrutando de una cosa ajena, por un título que es distinto al originario, hasta que
el deudor, que en la mayoría de los casos es el dueño de dicha cosa, cumpla con
su obligación y desembolse la prestación que debe.

El derecho de retención otorga un beneficio, el cual es la posesión de la cosa, sin


que el titular de este derecho pueda utilizar o aprovecharse de ella, tampoco le es
permitido perseguirla ni tener preferencia con respecto a otros acreedores. Tan
solo puede retener la cosa ajena y conservarla hasta que llegue el momento de
devolverla a su legítimo dueño, este momento se corresponde con el del pago de
la deuda por parte del deudor.

En la presente monografía se hará énfasis respecto de las características del


derecho de retención, así como los supuestos de aplicación del derecho de
retención, además de sus efectos y los supuestos de extinción. Por lo tanto, se
tratará de resolver o, al menos, enfocar distintas visiones de todo lo relacionado
con el derecho de retención.

II. ASPECTOS GENERALES

1. Antecedentes
Según Rodríguez (2021), el derecho de retención tendría su origen en el Derecho
Romano, concretamente del sistema de Derecho Romano más primitivo, en la
acción llamada “manus injectio”. Esta acción consistía en que el acreedor tenía
derecho a apoderarse de la persona de su deudor que fuera moroso o insolvente,
podía retener no una cosa objeto de la obligación o del deudor, sino con la misma
persona del deudor, durante un tiempo determinado hasta que este último pagase
la deuda contraída o se viera liberado de esta por un juicio ante los tribunales

Asimismo, el derecho de retención, según Vázques (2011), pasó por el antiguo


Derecho Francés. Las Costumbres de París, le conceden al hostelero sobre los
caballos y equipajes del peregrino, y al coheredero, sobre el inmueble cuya
reversión a la herencia debe, para el reembolso de sus impensas.

Sin embargo, este derecho, es mirado por la doctrina con muy malos ojos, ya que,
constituye vía de hecho. Las ordenanzas intervienen para poner obstáculos a que
se perpetúe indefinidamente, y así la de Moulins, emplea a tal efecto dos medios,
consistente el primero en permitir al propietario que exija la restitución de la cosa
mediante fianza (artículo 273, párrafo 3 del Código Civil Alemán), y el segundo, en
ordenar al poseedor que se haga liquidar con presteza su crédito.

Vazquez Rios, agrega además, que el Código Civil Francés, por su parte, ha
concedido un puesto al derecho de retención, concediéndole señaladamente a
varios acreedores, bien gocen, de privilegio, como el prendario y el vendedor, bien
estén privados de todo derecho de preferencia: pero a diferencia del Código Civil
Alemán (artículo 173 y siguientes) y del Código Civil Suizo (artículos 895 a 898),
no nos da por ninguna parte una reglamentación de conjunto de este derecho.

En el Perú, esta figura del derecho de retención no estaba ajena al ámbito


legislativo. Romero Romaña, nos dice que el Código Civil de 1852, la admitía en
determinados casos específicamente señalados; es por esta razón que se
estudiaba como un derecho independiente. Al mantenerse esta institución e
incorporarse en el Código Civil de 1984 se enriquece su origen; también admite
que puede pactarse el derecho de retención. Este criterio se incorpora en el
Código Civil de 1984, ya que tiene una triple fuente: “La ley, el contrato o
simplemente el hecho de existir un crédito impago que no esté garantizado y un
bien del deudor que guarde conexión con aquél y que esté en poder del acreedor
del crédito”. Es en este orden de ideas que nuestro Código Civil vigente recoge
esta figura en su artículo 1123 y siguientes.
2. Concepto

El derecho de retención es una facultad, mediante la cual, el acreedor puede


apropiarse de un bien que pertenece al deudor, con la finalidad de garantizar el
cumplimiento de los deberes y obligaciones contraídas.

Según Rodríguez (2021), el derecho de retención es un medio de garantía que


carece de definición oficial por parte del Código Civil, al no disponer de una
definición realizada por el Código, la encargada de precisar el concepto de esta
garantía ha sido la doctrina. Según la doctrina, el derecho de retención es una de
las facultades que la ley ofrece a una de las partes de un contrato, cuando estas
se ven perjudicadas por el incumplimiento de la otra parte, esta consiste en que
esa persona perjudicada pueda quedarse con la cosa que es propiedad del
incumplidor (y que ya se encontraba en su posesión antes del momento del
incumplimiento) para utilizarla como garantía o, incluso, para resarcir el precio de
la deuda con ella.

Por otro lado, Leal (2017), menciona que el derecho de retención es una medida
de defensa que detenta el acreedor contra el deudor incumplidor, por la cual el
acreedor se rehúsa a la entrega de un bien del deudor o al que se le debe su
entrega, hasta tanto aquél no cumpla con la prestación a la que se obligó. Es un
derecho, por cuanto el legislador le otorga esta prerrogativa al acreedor, que
debiendo entregar la cosa la retiene como "garantía" de un futuro cumplimiento
del deudor. Para su configuración es necesaria la existencia de ciertos requisitos
que ha configurado la doctrina.

Asimismo, el Código Civil nos da un alcance respecto a este concepto, señalado


en el art. 1123 en los términos “por el derecho de retención un acreedor retiene en
su poder el bien de su deudor si su crédito no está suficientemente garantizado.
Este derecho procede en los casos que establece la ley o cuando haya conexión
entre el crédito y el bien que se retiene”.

3. Características
A. Fuente: El derecho de retención tiene un origen triple: la ley, el contrato y
la conexidad entre el crédito y el bien que se retiene.
B. Naturaleza real: La más importante de las características es aquella que
fluye de su naturaleza jurídica, esto es, la retención es un derecho real de
garantía.
C. Accesoriedad: Se trata de un derecho accesorio al crédito principal, cuyo
pago se pretende forzar a través de la tenencia de la cosa ajena. Como
consecuencia de ello, no puede existir retención válida de un bien si no
existe un crédito cuya satisfacción no se ha producido.

Adicionalmente, esta característica determina que una vez extinguido el


crédito principal se pierda el derecho de retención y el retenedor deba
devolver el bien; de lo contrario, deja de ser una facultad otorgada por la
ley para convertirse en una tenencia ilegal.
D. Indivisibilidad: La retención es un derecho indivisible (al igual que en la
hipoteca y prenda), por lo tanto, la cosa queda afectada al pago del íntegro
del crédito que es debido al retenedor, y en tanto no se cumpla con la
totalidad del crédito, la tenencia del bien será totalmente lícita. Así lo
establece también el artículo 1125º del Código Civil.
E. Inmediatez en la posesión: Implica que, el retenedor, mientras mantenga
en su poder el bien, actúa como poseedor inmediato; es decir, mantiene la
tenencia de la cosa retenida en nombre de su propietario, por lo que no
puede adquirir el bien por prescripción, toda vez que, a pesar de contar
con justo título y buena fe le falta la condición indispensable de ser
poseedor mediato.
F. Se hace valer judicialmente como excepción: Supone que, ante el
reclamo de la restitución de la cosa, el retenedor o retentor se opone a
ello, invocando la retención como excepción o defensa. Mientras no haya
pretensión por parte del propietario de recuperar la cosa, no hay retención.
Así pues, el inciso 2 del artículo 1127º faculta al retenedor a oponerse vía
excepción a quien desea conseguir la entrega del bien, autorizando al juez
a sustituir el derecho de retención por una garantía suficiente, liberando el
bien sin que ello afecte el crédito del acreedor.

4. Requisitos
A. Que dos personas sean entre sí recíprocamente deudoras y acreedoras, esto
es que una de ellas exija a la otra que le cumpla su obligación, para ella
cumplir la suya. Esto sucede cuando el poseedor en nombre propio es
condenado a restituir la cosa poseída a quien acreditó un mejor derecho de
poseer (ejercicio de la acción reivindicatoria); y si este poseedor tiene
derecho a ser indemnizado en razón de mejoras hechas a la cosa, nos
encontramos ante dos personas que son mutuamente deudoras y acreedoras
a la vez: el poseedor se encuentra obligado a restituir la cosa, por un aparte;
pero tiene un crédito que cobrarle al acreedor, o sea, el valor de las mejoras.
B. Que el retenedor haya entrado en posesión del bien de manera lícita, ya que
de lo contrario el propietario puede interponer una acción reivindicatoria,
facultad con la que goza precisamente por ostentar dicha calidad. En ese
orden de ideas, la retención de la cosa no puede ejercerse como
consecuencia del robo o del hurto; tampoco procedería la retención en caso
de que la tenencia del bien se haya producido con abuso de derecho, fraude,
dolo, error, violencia o intimidación.
C. Que exista un crédito a favor del retenedor cuyo deudor sea el propietario del
bien materia de apoderamiento y retención. Dicho crédito debe ser además
cierto y exigible; es decir, que el titular del derecho del crédito, al momento de
efectuar la retención pueda demostrar la existencia del crédito y, como
consecuencia de ello, cuente además con la posibilidad inmediata de requerir
a su acreedor el pago de la obligación.
D. Que el bien materia de retención pueda ser calificado como una cosa
corporal, esto es, que el bien cuya tenencia se encuentra en poder del deudor
de su entrega pueda ser tangible.
E. Que deba existir conexión entre la cosa retenida y el crédito que invoca a su
favor el retenedor. Dicha conexión debe ser muy estrecha, es decir que la
obligación incumplida tenga como razón justificativa una conducta consistente
en dar, hacer o no hacer realizada por el retenedor y con motivo de la cual se
le deba el pago que reclama.
F. Que el bien retenido se encuentre dentro del comercio, vale decir, que la cosa
retenida satisfaga algún interés y que tenga valor objetivo que pueda ser
verificado, no solo por quien reclama su entrega, sino por un número plural de
personas.

5. Supuestos de aplicación del derecho de retención


Los supuestos de aplicación que el Código Civil hace al derecho de retención, son
los siguientes:

5.1 Los poseedores en nombre propio pueden retener


En todos los casos en que una persona se encuentre obligada a entregar
una cosa, puede retenerla hasta que el acreedor cancela las mejoras
hechas en la cosa o los gastos realizados en la conservación de ella.

La retención puede hacerla en razón de créditos que se originan por


mejoras útiles o necesarias, o por expensas invertidas en la conservación
de la cosa. La retención puede ejercerse por los poseedores vencidos, ya
sea cuando la acción reivindicatoria se ejerce como acción principal, o
cuando se ejerce como consecuencia de otra acción.

La acción de declaración de nulidad de un negocio jurídico dispositivo


(compraventa, aporte a una sociedad, donación, etc.) implica la
reivindicación de la cosa que fue objeto de enajenación. Si se declara la
nulidad, uno de los contratantes se encuentra obligado a devolver la cosa
recibida, y si ha realizado mejoras o expensas en la cosa, tiene derecho a
la retención hasta que se le pague el valor de esas mejoras o expensas.

Los artículos 941º y 945º del Código Civil establecen un amplio derecho de
retención a favor del que edifica en terreno ajeno, hasta que el dueño del
suelo cancele el valor del edificio.

5.2 Los que poseen en nombre ajeno también pueden retener.


Los poseedores en nombre ajeno pueden retener en las mismas
condiciones que retiene el que era poseedor en nombre propio, es decir,
por créditos que en su favor nazcan por reparaciones extraordinarias
hechas al bien.
Por ejemplo: el comodatario tiene derecho a retener el bien, sólo cuando
no le hayan sido pagados los gastos extraordinarios para la conservación
del bien.
En el supuesto, que la cosa dada en comodato se ha perdido y el
comodante ha pagado su precio y, posteriormente la encuentra, puede
retener la cosa conservando el valor u otro bien que recibió.

6. Efectos del derecho de retención


6.1 Entre las partes
El retenedor tiene derecho a mantenerse en la tenencia de la cosa. Si es
privado de ella en contra de su voluntad, ya sea por el propietario o por un
tercero; está facultado para reclamar la restitución, pues se le conceden
acciones posesorias si la cosa es mueble. Podrá demandar la restitución
cuando la cosa sea robada o perdida, aunque esté en poder de un
poseedor de buena fe. Por otra parte, el retenedor está obligado a cuidar
la cosa, evitando su pérdida o deterioro, a abstenerse de usarla y a
restituir cuando se extinga el derecho.

6.2 Respecto a terceros


De acuerdo con el artículo 3942 del Código Civil argentino: “El derecho de
retención no impide que otros acreedores embarguen la cosa retenida, y
hagan la venta judicial de ella; pero el adjudicatario, para obtener los
objetos comprados, debe entregar el precio al tenedor de ellos, hasta la
concurrencia de la suma por la que éste sea acreedor”. Por lo tanto, el
ejercicio del derecho de retención no perjudica a los otros acreedores,
quienes pueden embargar y ejecutar la cosa. Cuando ello ocurre, el
retenedor podrá seguir detentándola hasta que haya sido satisfecho su
crédito. Con respecto al enfrentamiento con acreedores privilegiados, el
derecho de retención no impide el ejercicio de los privilegios generales. El
artículo 1129º del Código Civil prescribe “el derecho de retención no
impide el embargo y el remate del bien”, sin embargo no podría retirarlo
del poder del retenedor sino entregando el precio de la subasta en lo que
basta para cubrir su crédito; sin embargo, si concurre con un acreedor
hipotecario el derecho preferencial obviamente es a favor de éste, y del
remanente se pagaría al retenedor.

7. Supuestos de extinción
Vázquez (2011), nos aclara en el sentido que no hay una regla expresa en
que se consigne los casos de extinción del derecho de retención, ni en el
vigente, ni en el derogado Código Civil. No obstante, plantea que, hay
fundamentalmente dos supuestos de extinción del derecho de retención y
son los siguientes:

- Se extingue cuando ha sido cumplido la obligación principal, atendiendo al


carácter accesorio del derecho de retención, al igual acontece con los
otros derechos reales de garantía como la prenda, la anticresis y la
hipoteca que una vez cumplida por el obligado o deudor de la obligación
principal, se extingue con ella.
- Por causas inherentes al propio derecho de retención ya con
prescindencia del crédito al cual avala o garantiza. Este podría ser el caso,
por ejemplo, de “abandono” de la cosa retenida o el supuesto de entrega
del bien del acreedor al deudor, o sea del retenedor del bien al dueño del
mismo.

III. OTROS ALCANCES DEL DERECHO DE RETENCIÓN


1. Bienes no susceptibles de retención
Siguiendo a Mispireta (2003), decimos que el artículo 1124º del Código
Civil encontraría su razón de ser en la protección que ha querido brindar el
legislador a las relaciones entre el propietario del objeto y terceros,
evitando “una solución de continuidad de perjudiciales efectos”. En ese
orden de ideas, podemos decir que la intención del legislador, sería evitar
que la cosa entregada a un intermediario que debe, a su vez, entregarla a
un tercero pueda permanecer bajo la tenencia de aquél, perjudicando de
esta manera las relaciones que pueda tener el propietario con personas
ajenas a quien pretende retener el bien.

En ese sentido, el citado autor refiere que, una primera interpretación del
precepto materia de análisis podría hacer pensar que, por un parte, lo que
se ha proscrito es que quien recibe el bien para actuar directamente como
depositario pueda retenerlo. Ante esta posibilidad, el artículo 1124º tendría
que ser leído de manera conjunta con el artículo 1852º, el cual dispone
que el depositario sólo puede retener el bien hasta que se le pague lo que
se le debe por razón del contrato.

2. Indivisibilidad del derecho de retención


Anteriormente ya habíamos hecho notar a la indivisibilidad como una de
las características de este derecho, así pues, tal como manifiesta el
profesor Lama (2007), por la indivisibilidad se impide al propietario-deudor
exigir al retenedor (retentor) la reducción de su derecho a retener los
bienes que mantiene en su poder, por el hecho de haber abonado parte
del crédito; existiendo saldo pendiente de ser pagado subsiste facultades
del retenedor de conservar en su poder todo el bien o todos los bienes de
su deudor, aún cuando el valor de éstos exceda de aquella (obligación
pendiente) o que los mismos sean divisibles; por su parte el
acreedor-detentador no estará obligado a entregar el bien o los bienes
hasta que la deuda haya sido íntegramente pagada.

3. Limitación y cese del derecho de retención


El artículo 1126º del Código Civil establece un límite valorativo para el
ejercicio del derecho de retención, evitando así, el ejercicio abusivo de la
facultad que se le otorga a quien tiene un derecho de crédito en razón de
una cosa.

La segunda parte del artículo 1126º del Código Civil es la que se refiere a
dos de los supuestos en los que se extingue el derecho de retención, esto
es cuando la obligación principal se paga o cuando esta se garantiza. No
obstante existen otras situaciones en las que cesaría el derecho de
retención, tales como cuando la cosa se pierde o cuando el retenedor
cambia de título posesorio.

4. Formas de ejercitar el derecho de retención


Podemos diferenciar dos formas de ejercitar el derecho de retención, tal
como lo establece el artículo 1127º y son extrajudicial y judicialmente.

4.1. Extrajudicialmente
Este medio implica el uso de la autotutela como forma de solución de
conflictos, desde luego se trata como señala el maestro Lama (2007), de
un autotutela autorizado por el sistema, por lo tanto excepcional.
Entonces, se ejercita aún contra la voluntad del propietario requirente y se
mantiene hasta que se cumpla íntegramente la obligación. Constituye
pues una verdadera presión psicológica al deudor propietario, quien se ve
en la necesidad de cumplir con la deuda que le tiene al retenedor a fin de
lograr la recuperación del bien; un arma efectiva del poseedor acreedor
frente al propietario deudor. Se trata en realidad de una ejecución privada.

4.2. Judicialmente
Implica que se haya incoado en juicio una acción por parte del propietario
deudor, con el objeto de obtener la restitución del bien, así pues, el
demandado (retenedor-acreedor) que se considera acreedor del
demandante en virtud de una obligación conexa con el bien, puede
oponerse a la entrega promoviendo la excepción respectiva. Dicha
defensa no constituye en esencia una excepción de naturaleza procesal,
como las que se encuentran previstas en el artículo 446º del Código
Procesal Civil, se trata en realidad de una excepción sustantiva, de una
defensa cuyo objeto no es poner fin al derecho de restitución que pretende
el demandante, sino dilatar la entrega; tal excepción permite diferir
legítimamente la restitución de la cosa, en tanto el deudor propietario no
cumpla la obligación conexa con el bien cuya devolución se reclama.
Precisamente la retención consiste en resistir a una acción que nace de
una obligación de restitución, que incumbe al retenedor.

5. Derecho de retención sobre inmuebles


El profesor Muro señala que, en primer lugar, se dispone que para que el
derecho de retención sobre inmuebles surta efectos contra terceros debe
ser inscrito en el Registro, principio fundamentado en la esencia de la
función registral, es decir la certeza y la publicidad.

En segundo lugar, se precisa que el derecho de retención no inscrito con


anterioridad no puede ser opuesto contra el adquirente a título oneroso
que tiene registrado su derecho de propiedad sobre el inmueble. Esta
regla es consecuencia de la primera, lógicamente la inscripción del
derecho de retención para ser eficaz frente a terceros debe ser previa a
cualquier transmisión de dominio, dado que el adquirente a título oneroso
está protegido por la fe del Registro.

La tercera regla, crea un régimen paralelo y soluciona el caso de los


inmuebles no inscritos, estableciendo que el derecho de retención sobre
inmuebles puede ser registrado mediante una anotación preventiva
extendida por mandato judicial.

Al respecto Lama (2007), se pregunta ¿Cómo se logra que el derecho de


retención se inscriba en los Registros Públicos?, respondiéndose, que se
admite dos opciones. La primera es que ello se puede obtener en virtud de
un acuerdo, convenio o contrato celebrado entre el propietario del bien y el
acreedor-poseedor, elevado a escritura pública o con la formalidad que
permita el acceso al sistema registral. La otra es la que se obtiene como
resultado de un proceso judicial, donde el juez en mérito de lo actuado,
dispone la inscripción del derecho de retención que le corresponda al
demandante; esta última resultará indispensable si el bien inmueble no se
encuentra inscrito en los Registros Públicos, lo que permitirá al retenedor
la oponibilidad de su derecho a los terceros que adquieran el bien.

6. Embargo y remate del bien objeto de retención


Este precepto, conforme se anota en la Exposición de Motivos del Código
Civil, regula la concurrencia de varios acreedores del deudor cuyo bien se
encuentra retenido por uno de ellos, así se prevé la intervención de las
siguientes personas: (i) el propietario del bien retenido; (ii) el retenedor del
bien; (iii) el tercero acreedor (ejecutante) que solicita la medida cautelar de
embargo y, posteriormente, el remate del bien retenido; y (iv) el adquirente
del bien materia de retención; es decir, el postor a quien se le adjudicó el
bien en el acto de remate, que puede ser el propio ejecutante, conforme a
lo previsto por el propio artículo 735º del Código Procesal Civil,
concordante con el artículo 742º.

Ahora bien, según el artículo 1129º del Código Civil el bien tiene que ser
subastado sin estar físicamente presente, porque el retenedor no tiene por
qué entregarlo hasta que no se le cancele el íntegro de la suma que se le
adeuda.

Por otro lado cuando el adquirente obtiene el bien en la subasta se


entiende que pagó su precio, en consecuencia lo único que podría hacer
es “reservar” parte de esa suma para entregársela al retenedor, dado que
es la única forma de conseguir la traditio del bien que se ha adquirido.

Es más, el artículo, in fine establece una excepción: “salvo la preferencia


hipotecaria que pudiera existir”, lo cual quiere decir que si se trata de un
inmueble hipotecario, el retenedor, por ejemplo que introdujo mejoras en el
bien, no puede retenerlo frente al acreedor hipotecario.

7. Nulidad del pacto comisorio


El artículo 1130 del Código Civil Vigente, hace alusión a la Nulidad de
pacto comisorio en los siguientes términos, “aunque no se cumpla la
obligación, el retenedor no adquiere la propiedad del bien retenido. Es nulo
el pacto contrario, con excepción de los casos de adjudicación del bien al
acreedor pactados bajo el Decreto Legislativo que aprueba el Régimen de
Garantía Mobiliaria”.

Sabido es que, nuestro ordenamiento civil consagra la nulidad del


denominado pacto comisorio en los derechos reales de garantía, como la
hipoteca, la anticresis y la prenda; así, siguiendo esta tendencia también la
consagra para el derecho de retención conforme al artículo 1130º. Sin
embargo, en muchos casos, en los que el derecho de retención se
resuelve extrajudicialmente sin la intervención de la autoridad judicial, es
frecuente que el retenedor se quede con el bien retenido. Es ante este
hecho que la norma pretende impedir de manera absoluta este hecho y
exigir al retenedor del bien, que trabe embargo sobre el bien materia de
retención y los realice en subasta pública.

8. Aplicación extensiva
El Código Civil peruano, recoge este supuesto en el artículo 1131, que a la
letra señala, “las reglas de este título son aplicables a todos los casos en
que la ley reconozca el derecho de retención, sin perjuicio de los
preceptos especiales”

Muro (S.f), hace una crítica a este precepto (artículo 1131º), señala que
está mal ubicado, al final del título, pues lo correcto hubiera sido situarlo
en la primera parte, dado que regula los casos en que se aplica. Así pues,
este artículo remisivo pretende establecer límites mínimos que delineen la
facultad otorgada al retenedor por un precepto que, probablemente, no
desarrolla en mayor medida la figura jurídica de la retención.

IV. JURISPRUDENCIA
SALA PENAL PERMANENTE CASACIÓN N.° 1885-2018 AREQUIPA
El ejercicio del derecho de retención, para ser considerado como una causa de
justificación, requiere el cumplimiento de las condiciones establecidas en el propio
derecho privado y no estar incurso en alguna de las excepciones que dicho
ordenamiento jurídico prevé.
Fundamento 4.3: la retención como derecho real de garantía tiene su regulación
en el artículo 1123 del Código Civil. Se ejerce en determinados escenarios y bajo
condiciones específicas. Su naturaleza, en principio, sí permitiría situarla como
supuesto para afirmar el ejercicio de un derecho y justificar una conducta punible,
siempre que cumpla con los requisitos que la legislación civil prevé: i) la existencia
de una obligación no garantizada suficientemente, ii) la existencia de un bien del
deudor en poder del acreedor y iii) conexión entre el crédito y el bien.

V. CONCLUSIONES
En conclusión, el derecho de retención se constituye como una garantía,
mediante la cual, el acreedor puede apropiarse de un bien que pertenece al
deudor, con la finalidad de garantizar el cumplimiento de los deberes y
obligaciones. Este, posee dos efectos, entre las partes, cuando el retenedor tiene
derecho a mantenerse en la tenencia de la cosa, y respecto a terceros, ya que, “el
derecho de retención no impide que otros acreedores embarguen la cosa
retenida, y hagan la venta judicial de ella. Asimismo, el derecho de retención se
extingue cuando ha sido cumplido la obligación principal y por causas inherentes
al propio derecho de retención ya con prescindencia del crédito al cual avala o
garantiza.
XI. REFERENCIAS
Corte Suprema de Justicia (2018). SALA PENAL PERMANENTE CASACIÓN N.°
1885-2018 AREQUIPA.

Lama, H. (2007). Derecho de retención sobre inmuebles. En: Código Civil


comentado. Tomo V, Gaceta Jurídica.

Leal, P. (2017). El derecho de retención en la Convención de Viena sobre


compraventa internacional de mercaderías. Revista de Derecho Privado.
https://doi.org/10.18601/01234366.n33.07

Mispireta, C. (2003). Definición de derecho de retención. En: Código Civil


comentado. Tomo V, Gaceta Jurídica.

Romero, E. (1947). Los Derechos Reales.P.T.C.M.


https://www.iberlibro.com/buscar-libro/titulo/derecho-civil-derechos-reales/autor/ele
odoro-romero-romana/

Rodríguez, D. (2021.). El Derecho de Retención: Análisis doctrinal y


jurisprudencial. Félix Calvo Vidal. Retrieved August 25, 2023, from
https://uvadoc.uva.es/bitstream/handle/10324/48083/TFG-D_01230.pdf?sequence
=1

Vasquez, A. (2011). Derechos Reales. San Marcos.


https://www2.congreso.gob.pe/sicr/dgp/Didp_con.nsf/871FE0037E5297F905257B
A600738C41/$FILE/109971.PDF

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