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Cada Uno

Este documento presenta información sobre el estrés y la estrategia organizacional en el contexto de una clase de Administración en la Universidad Autónoma del Estado de México. Explica los diferentes tipos de conflicto como interno, externo y los niveles de gravedad. También describe los cuatro niveles de conflicto - intrapersonal, interpersonal, intragrupal e intergrupal - y formas de manejar cada nivel. Por último, cubre los estilos de negociación como inmediata, progresiva y situacional, así como tipos de negociación

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Cada Uno

Este documento presenta información sobre el estrés y la estrategia organizacional en el contexto de una clase de Administración en la Universidad Autónoma del Estado de México. Explica los diferentes tipos de conflicto como interno, externo y los niveles de gravedad. También describe los cuatro niveles de conflicto - intrapersonal, interpersonal, intragrupal e intergrupal - y formas de manejar cada nivel. Por último, cubre los estilos de negociación como inmediata, progresiva y situacional, así como tipos de negociación

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UNIVERSIDAD AUTÓNOMA DEL ESTADO DE MÉXICO

CENTRO UNIVERSITARIO UAEM VALLE DE MÉXICO

1. ESTRÉS
2. ESTRATEGIA ORGANIZACIONAL

LICENCIATURA EN ADMINISTRACIÓN

P r e s e n t a:

2127271- Francisco Martínez Sandra Lisset


2127289 Hernández Cervantes Ricardo Gael

2173053 Núñez Gaspar Roberto


213364-Ochoa Espinoza Erick

Materia: Administración ll

Grupo: C-38

Atizapán de Zaragoza, Edo. de Mèx 22 noviembre 2022


El estrés puede definirse como un conjunto de reacciones fisiológicas que se
presentan cuando una persona sufre un estado de tensión nerviosa, producto de
diversas situaciones en el ámbito laboral o personal: exceso de trabajo, ansiedad,
situaciones traumáticas que se hayan vivido, etc.
La palabra conflicto está ligada al desacuerdo, la discordia, la divergencia, la discrepancia,
la controversia o el antagonismo. Existen varios tipos de conflictos: Conflicto interno y
externo. El interno (intrapersonal) incluye dilemas de orden personal. El externo implica
varios niveles (interpersonal, intergrupal, intragrupal, interorganizacional,
intraorganizacional).

El conflicto puede presentar tres niveles de gravedad:

Conflicto percibido: Es el llamado conflicto latente, percibido por las partes como conflicto
en potencia.

Conflicto experimentado: Cuando provoca sentimientos de hostilidad, ira, temor,


desconfianza, entre las dos partes.

Conflicto manifiesto: Se expresa y manifiesta a través del comportamiento o interferencia


activada o pasiva de una de las partes.

¿Cuáles son los niveles de conflicto?

Los «niveles de conflicto» son cuatro tipos de desacuerdo que afectan a un individuo o grupo
de individuos. Cada nivel viene con sus propios desafíos y soluciones únicos. Los cuatro
niveles de conflicto son:

1. Intrapersonal

Este nivel se refiere a una disputa interna e involucra a un solo individuo. Este conflicto surge
de nuestros propios pensamientos, emociones, ideas, valores y predisposiciones. Puede
ocurrir cuando estamos luchando entre lo que «queremos hacer» y lo que «debemos hacer».

2. Interpersonal

Este conflicto ocurre entre dos o más personas en una organización más grande. Puede
resultar de diferentes personalidades o diferentes perspectivas sobre cómo lograr los
objetivos. Los conflictos interpersonales pueden incluso ocurrir sin que una de las partes se
dé cuenta de que alguna vez hubo un conflicto.
3. Intragrupo

Este nivel de conflicto ocurre entre los miembros de un solo grupo cuando hay varias
personas con diferentes opiniones, antecedentes y experiencias que trabajan hacia un objetivo
común. Aunque todos quieran lograr el mismo objetivo, es posible que no estén de acuerdo
sobre cómo lograrlo.

4. Intergrupo

Este nivel de conflicto ocurre entre diferentes grupos dentro de una organización más grande
o entre aquellos que no tienen los mismos objetivos generales.

Cómo gestionar cada nivel de conflicto

El conflicto puede ser constructivo en el lugar de trabajo porque abre a los empleados a
nuevas ideas y perspectivas y crea oportunidades para buscar soluciones nuevas y únicas a
los problemas. A continuación, se muestran algunos pasos para resolver cada nivel de
conflicto en el lugar de trabajo.

1. Manejo de conflictos intrapersonales

Los conflictos intrapersonales pueden suceder a diario, pero aprender a resolverlos puede
perfeccionar el pensamiento crítico y las habilidades para la toma de decisiones. Para
gestionar el conflicto intrapersonal:

Sigue tus valores

Determina cómo el conflicto afecta tus valores fundamentales y qué es lo que importa para
tu productividad en el lugar de trabajo. Considera soluciones que se alineen con tus creencias
y motivaciones.

Consulta la política de tu empresa

Si corresponde, revisa las políticas de la empresa que se relacionan con el conflicto. Sigue
los procedimientos ya establecidos o comunícate con un supervisor para obtener orientación.
Escribe el conflicto

Revisa los pros y los contras relacionados con tu conflicto y anticipa los resultados de las
decisiones opcionales. Considera seleccionar la resolución que tenga más ventajas o mejores
resultados.

Sé consciente del tiempo

Ten en cuenta cuánto tiempo tienes para llegar a una solución. Considera establecer una fecha
límite para asegurarte de que el conflicto se resuelva rápidamente.

2. Manejo de conflictos interpersonales

La gestión de los conflictos interpersonales permite a los miembros del equipo trabajar juntos
para encontrar una solución. Los colegas pueden mejorar sus relaciones e incluso proponer
nuevas estrategias o soluciones a los problemas. Aquí hay cuatro pasos que se pueden seguir
para resolver conflictos interpersonales en el lugar de trabajo:

Definir el conflicto

Comenzar por identificar exactamente de qué se trata el conflicto, incluido el evento que lo
inició y cómo reaccionó cada parte a la situación. Mirar la situación desde el punto de vista
de cada persona para determinar lo que cada parte quiere y necesita de la resolución.

Poner el conflicto en contexto

Discutir los impactos del conflicto en cada parte, el proyecto y el lugar de trabajo. Este paso
puede ayudar a cada parte a comprender la importancia de resolver el conflicto y motivarlos
a colaborar para encontrar una solución.

Crear opciones

Dejar que cada parte tenga una idea para resolver el conflicto, permitiendo que cada parte se
turne. Este paso permite que cada interesado identifique cómo se puede resolver el conflicto
de manera amistosa. Las partes también pueden intercambiar ideas como grupo para crear
soluciones que beneficien a cada uno de los implicados.

Acordar una solución


Como grupo, determinar una solución que impacte positivamente a cada parte. Considerar
incluir el establecimiento de metas como parte de esta etapa para evaluar y medir el progreso
de una resolución.

3. Manejo de conflictos intragrupales

La gestión de los conflictos intragrupales puede ayudar a mantener la productividad de los


empleados y garantizar que los equipos logren los objetivos del grupo. A continuación, se
muestran tres pasos que se pueden seguir para resolver los conflictos intragrupo de manera
eficiente:

Discutir el conflicto en equipo

Discutir abiertamente qué causó el conflicto y cómo se siente cada parte al respecto. Este
paso garantiza que todos participen en la búsqueda de una solución y puedan hablar sobre el
problema con honestidad.

Colaborar en pequeños grupos

Dividir el equipo en grupos más pequeños que tengan diferentes puntos de vista. Analizar el
conflicto y hacer una lluvia de ideas sobre los pros y los contras de diferentes soluciones.
Reunirse en equipo y hacer que los grupos compartan las ideas que tuvieron.

4. Resolución de conflictos intergrupales

Se pueden utilizar los conflictos intergrupales como oportunidades para construir relaciones
entre equipos, generar ideas nuevas y creativas y fortalecer las creencias de los empleados
sobre sus habilidades para superar conflictos futuros. Aquí hay tres pasos que ayudarán a
comenzar:

Discutir el problema con todas las partes relevantes

Se puede entablar una conversación con grupos grandes, como en un foro abierto. Esta
situación puede funcionar para problemas que afectan a un gran grupo de personas y puede
usarse para escuchar una variedad de perspectivas, ideas y preocupaciones con un grupo más
pequeño de partes interesadas.

Tener una reunión cerrada con las partes interesadas necesarias

A veces, se puede abordar un conflicto intergrupal con solo unas pocas personas necesarias,
como líderes de equipo o jefes de departamento. Este paso puede venir después de realizar
un foro abierto o ser la principal táctica de resolución.

Se define como negociación al proceso que tiene como objetivo generar beneficios en la que
intervienen dos o más partes o agentes. Existen diversos tipos de negociación, según el estilo
y la forma de proceder en la misma. La negociación suele tener como objetivo resolver las
diferencias entre las partes implicadas y generar una posición ventajosa para los intereses de
ambas. Esta acción no solo se da en los negocios, sino también en situaciones cotidianas.
Saber negociar ayuda a las personas a cumplir sus intereses y objetivos.

¿Cuáles son los estilos de negociación?

La buena negociación requiere que sus intervinientes tengan capacidades comunicativas


adecuadas. Distinguimos tres estilos de negociación:

La negociación inmediata. Se intenta lograr un acuerdo dejando de lado las relaciones


personales (un ejemplo son las compraventas).

La negociación progresiva. Es aquella en la que poco a poco se va generando una


aproximación en la relación personal, creándose un ambiente de confianza antes de pasar a
los negocios.

La negociación situacional. Esta última se adapta a las circunstancias: se conocen los detalles
de la situación, las habilidades y las debilidades. Es el estilo más ágil y eficaz, pues aquí se
usa una técnica adaptada a la situación, cambiando entre los otros dos estilos de negociación
según sea necesario.

Los tipos de negociación son poderosas herramientas no solo para situaciones de empresa
sino para las relaciones sociales diarias
Aunque alguien se identifique más con alguna técnica en concreto, conviene saber
reconocerlas todas para anticiparse a las acciones de otros negociadores. Además, es
fundamental tener en cuenta las 8 fases de la negociación, aplicables a cualquiera de los
siguientes tipos:

Negociación acomodativa

En este tipo de negociación, el negociador adopta una conducta más sumisa y conciliadora
con respecto a la otra parte. Al realizar esta estrategia, el negociador es consciente de que no
se obtendrán los mejores resultados a corto plazo.

Negociación competitiva

Es un tipo de negociación agresiva, donde el interviniente espera lograr la mayor parte de los
beneficios en el acuerdo. Aquí cobra menos importancia la relación con el oponente, pues lo
fundamental es obtener el mejor resultado. Sale victorioso el negociador, perdiendo la otra
parte.

Negociación colaborativa

También conocida como cooperativa o integrativa. Es aquella en la que los dos negociadores
salen ganando. Ambos muestran una conducta asertiva con el fin de llegar a un acuerdo que
aporte más beneficios para los dos. Aquí juega un papel importante el desarrollo de la
relación con la otra parte.

Negociación evitativa

Se utiliza cuando el acuerdo va a resultar contraproducente para una o ambas partes. En este
caso, los supuestos beneficios que se obtengan en dicho acuerdo no van a compensar los
problemas de llevarlo a cabo. Aquí es cuando el negociador elige no negociar, dándose una
situación de perder y perder para las partes.
Interiorizar estos conceptos es de gran utilidad para calibrar los riesgos y salir victorioso en
toda clase de situaciones. Los tipos de negociación son poderosas herramientas no solo para
situaciones de empresa sino para las relaciones sociales de la gente de a pie. Aprender a
dominar cada uno para aplicarlos según las circunstancias que se presenten requiere
inteligencia, fortaleza mental e intuición.

¿Qué es una estrategia organizacional?


Una estrategia organizacional es un plan que determina cómo una empresa utilizará sus
recursos para apoyar la infraestructura, la producción, la comercialización y otras
actividades comerciales.

La estrategia organizacional sirve de guía para que una empresa pueda alcanzar sus
objetivos y desarrollar planes estratégicos.

Esta estrategia está fuertemente vinculada con la estructura organizacional y suele incluir
evaluaciones detalladas en las que se describe lo que la empresa debe lograr.

Beneficios de una estrategia organizacional


El uso de una estrategia organizacional puede ayudar a tu empresa a tener orientación y
coherencia en sus acciones. Algunos de los principales beneficios de tener una estrategia
organizacional sólida son:

1. Establece la dirección y las prioridades


Una estrategia organizacional da a una empresa dirección y coherencia, ayudando a
encontrar a los mejores profesionales para cumplir con los planes establecidos.

La estrategia organizacional define el éxito y muestra qué actividades debes poner en


primer lugar (y en segundo, y en tercero) para que tu empresa avance hacia ese objetivo.

2. Alinea equipos y departamentos


Cuando se establece la estrategia organizacional, se da a todos los empleados un objetivo
común en el que apoyarse. Esto crea una alineación dentro de los departamentos
(horizontalmente) y en toda la organización (verticalmente).

Cuando todo el mundo entiende lo mismo, puede producirse una integración interfuncional
con transparencia e información que fluye libremente entre los departamentos, evitando crear
silos organizacionales.

3. Simplifica la toma de decisiones

Las estrategias organizacionales ayudan a las empresas a simplificar su proceso de toma de


decisiones aclarando las mejores formas de alcanzar sus objetivos.

Con una estrategia organizacional en marcha, puedes reducir el número de decisiones a las
que tienes que enfrentarte y aclarar cuáles tienen más sentido en función de tus objetivos.

4. Permite que tu empresa se adapte mejor

Tu estrategia organizacional es el destino que sigue tu empresa. Si surgen problemas en el


camino, no te rindes por completo; te adaptas al cambio organizacional para seguir
avanzando hacia el objetivo final.

Características de una estrategia organizacional

Ahora te presentaremos 7 características de una estrategia organizacional eficaz:

A largo plazo. Son de naturaleza a largo plazo y sitúan a la organización en su entorno


externo.

Realistas. Una estrategia organizacional debe ser realista y alcanzable en el contexto de sus
posibilidades.

Medible. Todas las estrategias organizacionales deben ser medibles. Decir que se quiere
mejorar (un objetivo cualitativo) está bien, pero hay que idear alguna forma de medir cómo
se está mejorando.
Específicos. Cuando establezcas tu estrategia organizacional, hazla lo más específica posible.
Se trata de un objetivo específico y medible en el que se puede trabajar.

Limitada. Tu estrategia organizacional no debe ser indefinida. Necesita una fecha límite. Este
plazo dictará lo que se hace y la rapidez con la que se hace.

Exhaustiva. La estrategia organizacional debe abarcar una amplia gama de actividades


organizacionales de acuerdo con todos los recursos disponibles.

Coherencia. Dado que la estructura organizacional debe estar documentada en un plan


estratégico que constituye los documentos principales de una organización, todas las
decisiones de gestión deben ser coherentes con sus objetivos.

La estructura organizacional, por tanto, establece los objetivos a largo plazo, los objetivos
intermedios y el propósito principal o la función básica de una organización.

Continuando con el estudio de las organizaciones, vamos ahora a reconocer sus distintos
niveles según las funciones de quienes las conducen. Podemos identificar tres niveles
organizacionales: gerencial o de conducción, intermedio y operativo. Observemos esto
de manera gráfica:

• El nivel institucional, gerencial o de conducción, es el más alto. Debe cumplir con todas
las funciones del proceso administrativo: planear, organizar, dirigir y controlar. Por
ejemplo, en este nivel se realizará la planeación estratégica con la correspondiente
definición de los objetivos estratégicos y acciones a ser consensuadas y coordinadas con el
nivel intermedio.
• El nivel intermedio articula el nivel gerencial con el operativo. También suele
denominarse mandos medios, y está integrado por los responsables de las distintas áreas o
sectores de la organización.
• El nivel operativo corresponde al nivel más bajo de la organización, designado también
nivel de supervisión o gerencia de primera línea. Los que se encuentran en este nivel
reciben distintas denominaciones: capataces, jefes, supervisores, encargados, etc.
Los objetivos estratégicos son los fines o metas desarrollados a nivel estratégico y que la
organización pretende lograr en un periodo determinado de tiempo. Podría decirse que los
objetivos son los que determinan qué es lo realmente importante en su estrategia
organizacional.

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