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Cuestion De Tiempo (Camren)

by Chigli777

Para empezar esta historia lo único que debes saber es que Camila Cabello y Lauren
Jauregui se odian. ¿El por qué? Demasiadas diferencias entre ambas... diferente clase
social, diferente manera de pensar, diferente la manera que tienen de mirar el
mundo, diferente prioridades en la vida, diferente circulo de amigos...

¿Qué crees que pasa cuando empiezan a conocerse de verdad? La respuesta: ambas
estaban equivocadas completamente sobre la idea que tenían una de la otra.

¿Qué crees que pasa cuando ellas intentan alejarse pero el destino se empeña en
volverlas a juntar? Sí, justo lo que piensas, el odio disminuye y otros sentimientos
empiezan a aparecer.

Un viaje a Nueva York lo cambiara todo.

Sólo era cuestión de tiempo.


Esta historia no es mía es de anothermonkey.
Capitulo 1

Esta historia no es mía es de anothermonkey.


Solo la público por que fue borrada.

POV. LAUREN

Sonó el despertador a las 7 en punto de la mañana, lo apagué no haciendo le caso al


maldito cacharro y volví a dormirme, a las 7 y cuarto sonó la alarma de mi móvil, la
apagué con la luz cegadora de la mañana entrando por la ventana de la habitación,
me tapé hasta la cabeza y seguí durmiendo.

De repente escuché unos golpes en la puerta y escuché como alguien entraba, oí la


voz de mi hermana Taylor.

T.- Vamos, Lauren, levántate ya. -dijo tocándome el brazo.

L.- Uggg... Voy. -dije mientras mi hermana salía de mi habitación.

Me quedé unos segundos sentada en la cama mirando a la nada, por fin me levanté y
fui al baño estando todavía un poco dormida; ya totalmente despierta volví a mi
habitación a vestirme, abrí el armario y me puse unos vaqueros negros, unas
zapatillas del mismo color y una camiseta blanca con adornos azul oscuro. Me miré al
espejo y me peiné; ya estaba lista así que bajé a desayunar.

Cuando entré a la cocina estaban mis padres, Mike y Clara, terminando de desayunar.

C.- Buenos días, hija. -dijo mi madre al verme.

L.- Hola -dije yo sirviéndome un vaso de zumo.

M.- Hola, Lauren. Oye, ¿algún día serás capaz de levantarte con la primera alarma sin
necesidad de que tengamos que ir a llamarte?- dijo con tono de broma.

L.- Por favor, papá, sabes de sobra que eso es imposible.

Y era verdad, todas las mañanas ocurría lo mismo, sonaban las alarmas pero no me
levantaba hasta que mi pare, mi madre o uno de mis hermanos iban a llamarme. La
mayoría de los días me levantaba de mal humor porque no me gustaba que me
despertaran pero si no lo hicieran llegaría siempre tarde al instituto.

Cuando terminé de desayunar subí a mi habitación para recoger mis cosas, cuando
volví a bajar ya con mi chaqueta de cuero favorita puesta y la mochila en la mano,
saqué el móvil del bolsillo y miré la hora; eran las ocho, como no saliésemos ya
llegaríamos tarde.

L.- ¡¡¡CHICOS, BAJAD YA O NO LLEGAMOS!!!!- dije mientras mi hermano Chris bajaba


por las escaleras.

Chris era el mediano de los tres, tenía 16 años, yo era la mayor con 18 y mi hermana
Taylor, la pequeña, que tenía 14.

Chris era el típico atleta de instituto, alto, guapo, extrovertido, amigo de todo el
mundo, un conquistador entre las adolescentes de su edad, además le iba muy bien
en el colegio y tenía una beca de deportes; mi hermana Taylor era todo lo contrario a
él, era una chica muy tímida a la que le costaba empezar una conversación, tiene que
tenerte mucha confianza para que te deje ver como es la verdadera Taylor; es el
orgullo de mis padres porque tiene la que mejor calificación de su curso y por eso le
concedieron una beca en ciencias, es muy inteligente y madura para la edad; y
después estoy yo, digamos que este año no me van a dar el premio a la mejor
conducta del año, no es que yo vaya robando bancos o matando a gente por la calle,
no, pero en estos últimos meses me he metido en un que otro problema en el
instituto y puede que una, o dos, o más noches haya llegado a casa en condiciones
poco dignas.

En mi defensa diré que no siempre es culpa mía.

L.- ¿Por qué Taylor tarda tanto en bajar?- pregunté a Chris.

Chr.- No sé, se estará arreglando para su nuevo novio. -dijo subiendo el tono de su
voz entre risas mientras Taylor se encontraba con nosotros al final de las escaleras
dándole una mirada de odio a nuestro hermano.

- Adiós mamá, adiós papá. -gritamos los tres.

C.- Adiós, hijos. -dijo mi madre desde la cocina.

Mi padre iba subiendo las escaleras para prepararse para ir a trabajar.


M.- Adiós hijos, Lauren intenta no meterte en problemas hoy ¿si?, no rompas el
récord de una semana que tienes.

Que orgullosa estaba de ese récord.

L.- Lo intentaré, pero no prometo nada- dije entre risas, después mis hermanos y yo
salíamos para dirigirnos al coche.

Puse las llaves y encendí el motor, cuando ya estábamos en marcha miré a Taylor
que iba en el asiento del copiloto.

L.- ¿Así que tienes novio?, ¿Quién es?, ¿lo conozco? No será el amigo ese raro de
Chris...

T.- No, yo no... yo no tengo novio.- dijo nerviosa. Chris que iba detrás y yo
empezamos a reírnos.

T.- ¡Ya! ¡Parad! Yo no tengo novio.- dijo enfadada.

L.- Ohhh, mírala, se enfada. -dije riendo.- Vamos soy tu hermana mayor es mi
obligación saberlo, tendré que saber quien es el chico al que tendré que matar si te
hace algo.

Chr.- Es un tal Luke, es un freaky.- dijo Chris.

T.- Cállate Chris, tú no lo conoces y... Luke no es freaky.- dijo sonrojándose.

Taylor y Chris seguían peleando sobre el tal Luke, mientras yo miraba y me reía de lo
que decían.

L.- Chris déjala en paz, no te metas con ella porque esté enamorada o el día que te
enamores ella se meterá contigo y no hace falta añadir que yo también lo haré.

Chr.- Yo no me enamoraré nunca.

L.- Eso dices ahora pero ya te llegará el momento, como a todos, supongo.

Chr.- Woow, Laur, que profunda, ¿no será que tú también estás enamorada?

L.- No, no lo estoy pero tranquilo Chris que cuando me enamore seréis informados de
dicho acontecimiento.- dije riendo mirando a los dos.
Aunque pocas personas lo creyesen tenía una buena relación con mis hermanos, nos
apoyamos, nos entendemos y sobre todo nos queríamos.

Ya estábamos entrando al aparcamiento del instituto.

T.- ¿Y nunca te has enamorado?.- preguntó.

Chr.- Como se va a enamorar aun es muy joven, además hace como dos mil años que
no tiene novia.- me giré asombrada ante el comentario de Chris.

T.- Para el amor no importa la edad.- ahí estaba Taylor tan madura para su edad,
sonreí por lo que dijo.- Aunque es verdad hace años que no tienes novia, ¿Qué te
pasa, hermana? No eres taaan fea, incluso llegaría a decir que algunas personas
pueden encontrarte atractiva... y tú nada, no traes a nadie a casa, no sales con
nadie, siempre soltera.- y ahí estaba Taylor en su papel de hermana.

L.- Un momento, ¿Qué es eso de que no soy taaaan fea? ¿y cómo es que tengo a dos
enanos juzgando mi vida amorosa?

Chr.- Inexistente vida amorosa.- dijo mi hermano riéndose, lo que provocó que Taylor
y yo también estalláramos en carcajadas.

L.- Dios, lo que tengo que soportar a estas horas de la mañana.- dije aún riendo;
frené en seco cuando alguien apareció delante de mi coche.

Justo tenía que ser ella.

L.- ¡¡¡ESTÁS LOCA, CABELLO!!! ¿QUÉ QUIERES? ¿QUÉ TE MATE? -le grité por la
ventanilla enfadada. No esperé respuesta y fui aparcar.

Una vez me repuse del susto de casi matar a la loca de Cabello.

¿Cómo se le ocurre aparecer delante del coche de esa manera?

Salí del coche. Me iba a despedir de mis hermanos y entrar a clase cuando Taylor se
puso delante de mí con los brazos cruzados.

T.- No me contestaste, casi asesina de Camila.- escuchar sólo su nombre ya hacía


que me hirviera la sangre.- ¿Te has enamorado alguna vez? ¿Sí o no?
Chr.- Eso yo también quiero saber si alguien ha conseguido entrar en el corazón de
mi hermana la dura, la super malota... Que intenta matar a Camila.- otra vez su
nombre, no la nombréis... salí de mis pensamientos cuando Chris me dio un golpe en
el brazo.

L.- Tres cosas.- dije seria – Una, yo no intenté matar a nadie, la idiota esa se puso en
medio, Dos, si seguimos aquí parados llegaremos tarde.- les dije; empecé a caminar,
Chris y Taylor me seguían por detrás, subimos las cinco escaleras entre unos cuantos
alumnos para así entrar al vestíbulo del gran instituto, me frené y me giré hacia
ellos.- Y tres esa es una conversación que no vamos a tener en este momento. Ahora,
canijos, cada uno a su clase.- Les dije regalándoles media sonrisa.

- Adiós Laur.- dijeron. Se giraron y escuché lo que decían.

T.- Sabes que no nos ha contestados la pregunta ¿no?- dijo Taylor dirigiéndose a
Chris.

Chr.- Lo sé.- vi como cada uno tomaba camino hacia sus respectivas clases.

XXX- ¡Ehh, Jauregui, espera!- me giré cuando escuché la distinguida voz de mi mejor
amiga.

***************

POV. CAMILA.

Tarde veinte minutos en elegir la ropa que me iba a poner ese día y cambié tres
veces de opinión porque no me gustaba nada de lo que me ponía. Sé que no iba a un
pase de modelos en Milán, que sólo era un día más en el instituto pero cuando eres
una de las personas más populares en unos de los mejores institutos de todo Miami
es necesario que te vean como una reina, es importante que la gente sepa la
diferencia entre quienes son los que están destinados a ser alguien en la vida, como
yo, y los que tienen en la frente escrito ''fracasados''.

Al final opté por ponerme unos pantalones ajustados de color oscuro, una blusa de
color crema con un lazo en el cuello, unas botas con tacón de color negro y en el pelo
un lazo.

Cogí mi mochila y la chaqueta y bajé la gran escalera de mi casa, las dejé en el sofá
del comedor y me senté en la silla al lado de mi padre, quien leía el periódico. Saqué
el móvil par ver si tenía algún mensaje. Leí en la pantalla: ''tiene 48 notificaciones''.

S.- Mija, deja el móvil mientras estamos en la mesa. -dijo mi madre quitándome el
móvil de las manos y poniendo el plato del desayuno delante de mí.

C.- Mamá, estaba mirando... -dije mientras mi madre me interrumpía.

S.- No me importa, en la mesa se come y ya. -dijo Sinu. Entonces miré a mi padre.

C.- ¿Y papá que? Él está con el periódico.- mi padre levantó la mirada y se quedó
mirándome. - Alejandro en la mesa se come y ya.- dije imitando a mi madre.

A.- No es lo mismo, yo estoy poniéndome al día de lo que ha pasado en el mundo, en


cambio tú pierdes el tiempo con el Twitter ese.

C.- Yo no pierdo el tiempo, es más estaba mirando cuanto me adora la gente, los
mensajes que me escriben y los 20 seguidores nuevos que tengo hoy. La gente me
ama.

S.- Camila, me parece que te dejaste la modestia en la habitación, ve y recógela


porque sino te irá muy mal.- dijo mi madre con tono de riña.

C.- Pero... si yo soy muy modesta; si la gente me quiere y me idolatra tendré que
decirlo ¿no? -dije.

A.- Ya, mija, algún día te vas a caer del burro y te darás cuenta de que no todo en la
vida es cuantos mensajes te llegan o cuanto te dice querer la gente por el cacharro
ese.- dio en tono serio.

S.- Escucha a tu padre, él tiene razón, ojalá tuvieras algún amigo sincero y no la
cantidad de ''amiguitos'' que se acercan por interés.

C.-¿Qué os pasa? ¿Qué habéis tomado para desayunar? ¿un libro de filosofía o...? Ah
y mamá sé que hay gente que se acerca a mí por interés pero también tengo amigos
de verdad, no soy tan idiota para no saber reconocer a ese tipo de personas.- me
levanté y fui a sentarme en el sofá a esperar que mi mejor amiga pasara a por mí
para ir a clase.

Mientras esperaba me quedé pensando en lo que mis padres dieron unos instantes
atrás, era obvio que había gente que se acercaba a mí por beneficio propio, o porque
buscaban popularidad, o entrar a fiestas gratis. No me ofendía que ese tipo de gente
se acercara a mí, es más, hacía cosas por ellos, yo lo encontraba como mi aportación
a la beneficencia. Dicen que hay que ayudar a los más necesitados. Pero también es
verdad que tengo amigos de verdad, de esos que darían un brazo por ti.

Empecé a numerarlos mentalmente.

Está... Mmm... enseguida vino a mi mente mi mejor amiga, Nessa, nos conocemos
desde pequeñas, su familia es también una de las más ricas de Miami como la mía,
somos uña y carne, yo sé que Vanessa lo haría todo por mí, como yo haría por ella...

Después está el equipo de animadoras de instituto, el equipo de baloncesto, no


espera... creo que al utilero no le gusto porque lo rechacé una vez, que se le va hacer
no se le puede gustar a todo el mundo.

Ooohh... ya sé, Mindy y Brenda, dos hermana gemelas que son vecinas mías,
también son unas de mis mejores amigas, mis confidentes.

Austin, Austin está loco por mí y aunque es un poco idiota lo considero mi amigo...
también está el equipo de fútbol, el club de teatro, ahh y el club de ajedrez, por favor
esos pequeños cerebritos me adoran.

Escuché como mi hermana bajaba por las escaleras y entró al comedor.

So.- Hola Mila.- se acercó a mí y me dio un beso en la mejilla, hizo lo mismo con mis
padres, me quedé mirando a la pequeña niña de 7 años aún con su pijama puesto.-
Mami, ¿me puedo poner este collar con falda que me compraste ayer? -le enseñó el
collar que traía en las manos a mi madre.- Por favor.

S.- Claro que sí, Sofi. Déjalo en la mesa y ve a desayunar.- dijo mi madre. Me levanté
y le quité el collar a Sofi antes de que lo dejara sobre la mesa.

C.- Esto es mío, ¿Por qué tocas mis cosas, Sofia? Ve y déjalo donde estaba... Venga,
rápido... -le dije enfadada.

So.- Pero me lo quiero poner yo... -dijo a unto de llorar.

S.- No le hables así a tu hermana.- me dijo.- Claro que puedes ponértelo, mijita.- dijo
dirigiéndose a Sofi.- Mila, tú nunca te lo pones, dáselo a tu hermana.

C.- ¡¡¡QUÉ NO!!! Es mío.- dije quitándole el collar de las manos a Sofi. De repente
escuché la bocina del coche, habían llegado a recogerme. Me disponía a salir.

A.-¿Dónde te crees que vas, jovencita?- dijo mi padre agarrándome del brazo.

C.- A clase papá, ¿dónde más voy a ir a estas horas?- dije con un poco de burla en mi
voz.

A.- Camila a mí no me hables de esa manera, soy tu padre, y, por favor, dale el collar
a tu hermana. O...

C.- No -dije desafiante.

A.- Muy bien... Sinu, dame el móvil de tu hija.

Mierda, el móvil lo seguía teniendo mi madre, Se lo dio y él se acercó a la pecera que


teníamos en el comedor.

C.- Papá, ¿Qué haces? Dame mi móvil... ¿Papá? Ok. Sabes, me da igual tíralo, es tu
dinero, después me compras otro y listo.- dije.

Mi móvil pobre va a morir ahogado por culpa de mi hermana. Nooo.

A.- Ahh ¿te da igual?- abrió la tapa de la pecera y sostuvo el móvil en lo alto de esta.-
¿Estás segura?

Ahhh mi precioso móvil, con lo que me había costado configurarlo, ahh se me van a
perder todas las fotos.

Al ver que no obtenía respuesta por mi parte bajo el móvil.

C.- Nooo, espera. Toma.- dije tirando el collar hacia mi hermana, oí como soltó un
pequeño gracias. Mi padre bajo el móvil y me lo dio cuando salía me acerqué a Sofi y
le susurré para que mis padres no pudieran oírme- Mi móvil casi muere por tu culpa,
esta me la pagas... y como se te ocurra entrar otra vez a mi cuarto te corto una
mano, ¿entendido? -entonces salí por la puerta principal para encontrarme con
Vanessa.

---------------
V.- Hola, Camila. Uhhh que cara que traes. ¿Qué ha pasado?- preguntó cuando entré
al coche.

C.- Nada, pelea con la idiota de mi hermana.- Nessa arrancó el coche para dirigirnos
al instituto.

V.- Austin, me ha dicho que pasemos a por él.- me dijo con una sonrisa picarona.

C.- Muy bien, pues pasemos por él. ¿por qué me miras así? ¿Qué esperabas que
saltara de alegría por verlo?

V.- Ohh, vamos, Mila. Te encanta ese chico y tú a él lo tienes loco, todo el mundo lo
sabe. Seríais la pareja perfecta.

C.- Mira, Nessa, sé que lo tengo loco, suelo provocar eso en la gente pero él a mí ni
me gusta, ni me encanta, ni nada... No niego que es guapo, pero de ahí a tener algo
serio con él... Mmm creo que no.

V.- Yo no digo que os caséis, estoy hablando de que tengas algo con él... Que te des
una alegría al cuerpo, desde que dejaste al bobo ese que tuviste por novio el verano
pasado no has estado con nadie.

C.- No puedo pensar en tener novio ahora...- Le dije. Ella me interrumpió.

V.- ¿Quién ha dicho nada de novio? Hablo de sexo, Camila, sexo.- repitió. Frenó el
coche y tocó la bocina dos veces para que Austin supiera que estaba allí- Te acuestas
con él para calmar tus necesidades y ya. Si no te gusta pues buscas a otro... que
candidatos no te faltan.- me miró y vio mi cara de asombro.- A veces pienso que eres
más inocente que una niña de tres años.- Lo cierto era que eso no se alejaba mucho
de la realidad. Nessa siguió con el tema.- ¿Por qué no has tenido relaciones desde
verano? ¿no? ¿O es que hay algo que no me has contado?

Sexo, esta chica me habla de sexo y necesidades cuando ni si quiera me había dado
mi primer beso.

Nunca había tenido novio, me tuve que inventar un romance de verano para que mis
amigas me dejaran de joder con el tema, incluso les dije que mantuvimos relaciones.

Suelo coquetear con muchos chicos pero hasta ahí llego, nunca doy un paso más allá.

Yo quiero que mi primer beso sea de película y con una persona con la que me sienta
bien, no con cualquiera adolescente hormonado que sólo quiera hacer realidad sus
fantasías sexuales. ¿Romántica? Puede ser, pero para mis amigas eso era una
estupidez así que decidí mentirles.

C.- No, no ha habido nadie.- dije mientras Austin entraba en el asiento de atrás

V.- Por lo menos piensa en lo que te he dicho- dijo.

¿Pensar? No había nada que pensar.

C.- Vale, lo pensaré.- mentí.

A.- Hola, preciosa.- se dirigió a mí -Hola, bella- le dijo a Vanessa.- ¿Cómo están hoy
las chicas más hermosas del mundo?- nos dijo.

C.- Hola, Austin.- dije.

Me preguntaba por qué este chico nunca se quitaba la gorra.

Llegamos al aparcamiento y bajamos del coche.

Nos dirigíamos los tres a la entrada para encontrarnos con los demás del grupo,
íbamos por medio del aparcamiento, sin preocuparnos de si pasaba algún coche;
normalmente, la gente solía frenar para que nuestro grupo pudiera pasar, ventajas de
ser los más populares.

Estábamos casi en la acera cuando Austin me abrazó por detrás, en seguida lo


empujé y yo como acto reflejo me eché para atrás, me paralicé cuando vi que un
coche a centímetros de mis piernas.

Jauregui.

Aún en shock, me aparté cuando Nessa me llevó hasta ella agarrándome del brazo, vi
como Jauregui me gritaba desde su coche, yo no dije nada sólo la miraba en el
interior de su coche.

¿Está loca casi me mata? ¿Qué le pasa? Imbécil.

Vi el coche que casi me lleva a la casa de los muertos alejarse.

V.- ¿Mila, estás bien?- dijo preocupada.


C.- No... chicos, casi muero.- dije dramáticamente. Me giré a Austin y le di un
puñetazo en el brazo.- Casi muero por tu culpa, sabes que no me gusta que hagas
eso.

Pocas eran las veces en las que dejaba que la gente me abrazara, a no ser de que
fuera yo la que pidiera el abrazo, no era que no me gustara la gente, sólo que me
sentía incómoda y mi incomodidad aumentaba si bajaban sus manos a mi cintura.

C.- Como vuelvas a intentarlo te corto las manos y hago que te las comas.- Le dije
señalándole con el dedo índice.

A.- Perdón, preciosa, solo quería... perdón de verdad. No lo he hecho a propósito y


menos para que te mataran.- Se acercó a mí, iba a tocarme pero se arrepintió. Chico
listo, no quería perder sus manos- La única vez que quiero que mueras es... de
amor... por mi...

¿Pretendía ser dulce? Eso parecía por la cara de orgullo que puso después de decirme
eso. Me quedé mirándolo durante cuatro segundos con el ceño fruncido intentando
descifrar con que intención había dicho eso.

C.- ¡Vamos!- dije dejando atrás a Austin con cara de estar esperando una respuesta a
su comentario.

Llegamos a las escaleras y saludamos a Mindy y Brenda.

V.- Hola, Brenda- dijo Nessa dirigiéndose a Mindy.

C.- Es Mindy- dije yo antes de que Mindy la corrigiera y Mindy me sonrió.- Vamos a
clase.- dije.

Nos dirigimos todos a clase, cuando sonó el timbre que daba comienzo a la primera
clase ya estábamos sentados en nuestros sitios. Entró el señor Gómez.

P.Gom.- Buenos días, alumnos.- Dijo.

Matemáticas... Apasionantes.
Capitulo 2

POV. LAUREN.

L.- ¡BROOKE! -dije mientras mi mejor amiga me daba un pequeño abrazo y fuimos
hacia nuestra primera clase, historia.

A.- Respóndeme, ¿es cierto que casi atropellas a Cabello en el aparcamiento? Si es


así ¿formaba parte de un plan premeditado o más como un crimen improvisado?
Contéstame, señorita Jauregui, quiero su versión de los hechos.- dijo como si
estuviera interrogándome.

Entramos a clase y fuimos a la última fila donde estaban nuestros pupitres, nos
sentábamos juntas, eso hacía las clases menos aburridas. Empezamos a sacar los
libros. Aun faltaban unos minutos para que sonara el timbre.

L.- Primero, Ally, deja de ver maratones de CSI los fines de semana te afectan mucho
a la cabeza, segundo me sorprende lo rápido que se esparcen los rumores en este
sitio y tercero, y es la última vez que hablamos del tema, no fue mi culpa fue ella.

A.- Vale, vale, te creo -dijo zanjando el tema.- Oye ¿Qué pusiste en la pregunta tres
de los deberes que mando la profesora?

L.- Toma cópiatela-le dije pasándole mi cuaderno. Ally me sonrió y empezó a copiar lo
más rápido posible.

Sonó el timbre y vi como Ally aumentó la velocidad para copiar las últimas frases de
mi respuesta. Entró la profesora por la puerta y me devolvió la libreta.

A.- Gracias.- Me dijo mi amiga, le di una sonrisa.

Ally era una de las pocas personas a las que soportaba en este instituto, de hecho
esta personita de baja estatura y pelo ondulado era mi mejor amiga; nos conocimos
los primeros días de colegio cuando llegué a Miami desde Cuba debido al trabajo de
mi padre, teníamos unos diez años la primera vez que hablamos, yo estaba sola
almorzando en el patio de la escuela, vino hacia mí y me preguntó si quería que
almorzar con ella, desde ese momento empezamos a ser amigas.

Lo que más me gustaba de Ally era su personalidad, nunca en la vida conocería a una
persona más buena que ella, ayudaba a todo el mundo sin pedir nada a cambio, poco
e importan las clases sociales y todas esas mierdas que interesan tanto en este
instituto. No le importa que yo no tenga grandes cantidades de dinero, que sea
becada o que no pueda permitirme ir con ella de vacaciones a Italia o cualquier sitio
en el mundo, Ally me quiere con todos mis defectos y virtudes, igual que yo a ella.

Ella era la persona que más me conocía, sabía cuando estaba triste, contenta, cuando
necesitaba hablar con alguien o cuando estaba enfadada, ella siempre estaba a mi
lado, era quien aguantaba mi temperamento y muchas veces era ella la que evitaba
que yo me metiera en problemas, por decirlo de alguna manera Ally era quien ''me
llevaba por el buen camino'' o por lo menos eso intentaba.

Ya con la clase empezada, yo me dedicaba a hacer dibujos en mi libreta, miré que


estaba haciendo Ally y me hizo gracia ver que estaba prestando la misma atención
que yo a la corrección de la profesora.

L.- Si le pones un sombrero quedará más gracioso.- dije en voz baja para no llamar la
atención de la profesora. Ally dibujó el pequeño sombrero a su dibujo.

A.- Ahora hay que ponerle un nombre-dijo-¿Alguna sugerencia?

L.- No sé... -miré el libro de historia y vi una foto de Napoleón.- ¿Napoleón?.

A.- Que original, Lauren, se te ha fundido el cerebro de tanto pensar-dijo riendo


bajito.- ¿Y tú, qué has dibujado?.- Le enseñé mi cuaderno.- Te das cuenta que nos
volvemos unas artistas en la clase de historia.-dijo mientras le echaba un vistazo a la
hoja llena de dibujos y caricaturas.- Me gusta este.- Señaló a un oso que llevaba una
pancarta donde se podía leer ''ME ABURRO''.

XXX.- Ya que le gusta tanto hablar porque no corrige usted la pregunta tres, señorita
Hernandez.-dijo la profesora y levantamos la vista.

Ally asintió y corrigió la pregunta, la profesora la felicitó por la magnífica respuesta.

Que lista soy.

Profesora.- Como esta es una pregunta en la que puede haber diversidad de


opiniones veamos a ver lo que han puesto otros... ¿Jauregui? Lea por favor lo que ha
puesto.

Leí lo que estaba en mi libreta que era exactamente lo mismo que había dicho Ally.

Profesora.- ¡¡Vaya!! Eso es lo mismo que a dicho su compañera. ¿Cómo es posible,


señoritas? Me niego a creer que se hayan copiado- dijo con ironía.

L.- Es que las dos pensamos iguales. Ha visto, profesora, somos capaces de escribir lo
mismo, igual palabra por palabra. Alucinante ¿no cree?

Profesora.- Jauregui es muy graciosa, pensó en ser humorista, a ver díganme


alumnas ¿Quién se copio de quién?.

A.- Yo me copié de Lauren, no entendía bien la pregunta y ella de favor dejó copiar-
confesó.

Profesora.- Debido que es la primera vez que pasa y que aprecio su sinceridad-decía
dirigiendo se a Ally.-no las castigaré pero que no vuelva a ocurrir... Ahh y Jauregui, la
próxima vez no le deje que copie, si su compañera no entiende algo que me lo
pregunte que para eso me pagan.- asentí.- Eso es un aviso en particular para ustedes
pero sirve también para el resto- dijo dirigiéndose a toda la clase- Bien, ¿Jones, que
ha puesto usted?

La clase paso bastante rápido después de aquello, cuando sonó el timbre nos
dirigimos al pasillo donde estaban nuestras taquillas.

A.- ¿Qué clase tenemos ahora?-preguntó.


L.- Matemáticas.- dije. Vi como mi amiga hacía una mueca de desagrado.-¿Vamos?

Nos dirigíamos a la clase de matemáticas cuando vi a mi hermana apoyada contra las


taquillas hablando con un chico, rubio, alto, llevaba una camisa azul de cuadros.

¿Será Luke?

Parecía que tenía una conversación muy interesante ambos reían, el chico le dio un
golpecito en la barbilla y vi como Taylor se ponía roja como un tomate.

Oohh definitivamente ese era Luke.

Mi hermana levantó la vista y me miró, con las manos hice la forma de un corazón y
ella bajó la vista avergonzada.

Ally y yo seguíamos nuestro camino y entramos por la puerta del aula de


matemáticas, aún quedaban alumnos de la clase anterior recogiendo sus cosas, en
cuanto la vi por segunda vez el día de hoy pensé hoy te metes en problemas Lauren
Jauregui.

***************

POV. CAMILA

¿Pero como puede dar ese resultado? Es imposible.

No.

Yo lo he hecho como lo ha explicado el señor Gómez y no me da el mismo resultado


que a mis compañeros.

Yo lo tengo bien ellos mal.

Es tan frustrante para mí creer que he hecho el ejercicio bien y después los idiotas de
mis compañeros me digan ''eres tú la que lo tienes mal''.

Camila la idiota eres tú, no ellos.

No entiendo como puede salir 36, no, no y no a mí me sale 1025, 35... Por favor que
alguien pregunte como sale eso.

Por favor, que alguien pregunte.

Escuché como una chica le pedía al profesor que explicara de nuevo como obtenía el
resultado.

Bien. Ves, Camila no eres la única inútil aquí.

El profesor explicó como se hacía el problema pero yo como siempre a mitad de


explicación me perdí.

Pues no entiendo que he hecho mal.

Cuando el profesor preguntó si había alguna duda nadie dijo nada.

Mala suerte Camila ahora te tocará buscar por internet como se hace.

No es que yo fuera tonta o algo parecido, de hecho me iba bastante bien en todas las
asignaturas pero las matemáticas eran imposible, mi cabeza las rechazaba, me
explicaban una y otra vez como se hacían los ejercicios, como calcular las cosas y lo
entendía, más o menos, pero llegaba la hora de ponerme a hacer ejercicios yo sola o
el examen y me bloqueaba, en ocasiones se me olvidaban hasta las cosas más
sencillas, cosas que un alumno de séptimo haría con los ojos cerrados o incluso el
orden de los números.

Siempre desistía de la idea de pedirle al profesor ayuda con los ejercicios delante de
toda la clase, sé que el profesor Gómez me las explicaría sin problema, pero me lo
tendría que repetir como mínimo 20 veces para poder empezar a entender algo y
odiaba la idea de que me vieran como una estúpida.

Porque aquí la gente era, más bien, éramos así, la más mínima oportunidad para
rebajar a alguien la tomábamos y la utilizábamos en su contra.

Ya, Camila, acepta que perdiste, nunca vas a saber hacerlo.

Solté el boli y miré mi reloj, 5 minutos para salir de esta tortura.

Me quedé mirando el póster de la pared donde había una calculadora con ojos, boca
sonriente, manos y pies, que decía ''Las matemáticas pueden ser divertidas''.

¿Acaso se estaba burlando de mí? Las matemáticas no son divertidas, no cuentan


chistes, las matemáticas son lo peor de este mundo.

Vi que el profesor se acercaba a la pizarra y apuntaba una fecha junto a la palabra


PRUEBA.

Muy bien. Genial. Quién tendrá un suspenso más en la próxima prueba exacto yo,
Camila Cabello.

Apunté la fecha en mi libreta y sonó el timbre.

Empezaron a salir algunos de mis compañeros de clase.

P.Gom.- Chicos, voy a por un material que necesito para la clase de hoy, ahora
vuelvo, no hagan mucho escándalo.- les dijo a los alumnos de último año entraban ya
que tenían clase con él.

Nessa, Brenda y Austin ya habían recogido todas sus cosas mientras que Mindy y yo
aún teníamos nuestros libros y cuadernos en la mesa; Mindy seguía copiando el
ejercicio que estaba en la pizarra y yo me había quedado embobada maldiciendo a la
calculadora que se burlaba de mí.

Divertidas dice la hija de...


V.- Vamos Camila, ¿a qué esperas? Recoge tus cosas.

C.- Sí, ya voy- dije poniendo atención a mi amiga dejando de mirar al póster.

Cuando me levanté de mi asiento la vi, Jauregui, ahí estaba de pie junto a su amiga
Allyson; siempre juntas, parecían siamesas, en la entrada mirándome a mí y a mis
amigas.

No la soportaba.

C.- Vamos Mindy, date prisa- le dije girándome hacia ella.

Cuando antes salga de aquí menos veré la cara de Lau... de Jauregui, y me evitaré
algún que otro problema.

Cuando Nessa, Austin, Mindy y yo salíamos entre los pupitres vimos que Brenda
estaba agachada recogiendo los bolígrafos que se le habían caído al suelo.

En ese momento Lauren se acercó a devolverle uno de sus lápices a Brenda, le


extendió la mano para ayudarla a levantarse y le dio el lápiz.

C.- ¿Te está molestando?-le dije a Brenda viendo que todavía no se habían soltado de
la mano.

B.- No, no pasa nada, Mila. Vámonos.-Dijo soltando a Lauren y mirándome a mí-
Eehh gracias- dijo cuando paso por lado de Jauregui.

¿Era miedo eso que noté en la voz de mi amiga? Me preguntaba si era miedo a
Jauregui o miedo a mi reacción al ver que hablaba con ella.

Todas mis amigas sabían que yo la odiaba y era obvio que me enfadaría si viera a
alguna de mis amigas con ella.
Eso sería traición.

En ese momento ambas dimos un paso al frente, quedando cara a cara.

C.- A ti no te enseñaron que primero se deja salir y cuando todas las personas han
salido ya entonces uno entra. ¿O acaso, la clase de educación y respeto no es parte
de la beca? - dije desafiándola.

Dio un paso más cerca, quedando a unos centímetros sosteniéndonos la mirada.

Vale, ahora empieza los problemas.

Aléjate de mí. ¿Por qué se pone tan cerca?.

Camila no muestres miedo. Respira. No muestres miedo. Que no se note que te pone
nerviosa.

Jauregui no te intimida. Tú la intimidas a ella.

La verdad, es que sí le tengo un poco de miedo, ¿y quién no?, esta chica se había
pegado con chicas que le doblaban el tamaño y hasta con chicos solo por mirarle el
trasero. Yo me he llevado algún que otro empujón suyo, nada serio, no hemos llegado
aun al punto de que una de las dos acabe sangrando o en el hospital.

Además tenía el poder de fulminarte con esos ojos verdes esmeraldas y morías al
instante, siempre con esa actitud de te metes conmigo y te vas despidiendo de la
vida, esa actitud de chica mala, esa actitud de... de... de... Ahhgg la odio.

Pero no iba a darle el gusto de verme asustada y menos de ella.

L.- Yo solo muestro mi respeto y educación a las personas que se lo merecen- dijo
mirándome a los ojos.

Uyyyy no la soporto.

C.- Déjame pasar.- dije.


L.- No.

Está agotando mi paciencia.

C.- No es una pregunta, ni una sugerencia. Es una orden.- dije.

L.- Y a ver, reina del mundo, ¿por qué debería aceptar una orden tuya?- dijo
acercándose más a mí; lo que me hizo retroceder.

No, Camila avanza, no muestres miedo.

Di un paso hacia delante.

C.- Porque soy superior a ti.

L.- En tus sueños, eres tú superior a mí.

C.- Allí también lo soy.

Mierda, Camila, ¿Por qué has dicho eso? Piensa antes de hablar.

L.-Sabía que soñabas conmigo. ¿Qué pasa? La pequeña Camz tiene un gran crush
conmigo... Ooohh que bonito. Mira Ally está enamorada de mí. Que amorosa. -dijo en
tono de burla dirigiéndose a su amiga.

Camz, me dijo, Camz. Como siga hablando la mato.

C.- ¡¡Cállate imbécil!!-dije enfadada- Ya te gustaría que alguien como yo se fijara en


ti.

L.- Sí, mi sueño hecho realidad,-dijo con ironía.- que una persona que se cree el
centro del universo, que se cree alguien importante por el hecho de tener dinero y
que puede hacer lo que le venga en gana se enamore de mí.- hizo una pausa y
continuó- Sabes que Cabello, apunta, te daré una clase de moral, tranquila es gratis
así podrás comprarte un vestido nuevo, algún día te darás cuenta de que lo que hace
a un ser humano persona no es el dinero.- hizo una pausa-Además a mí me gustan
las mujeres no las niñas como tú.- pasó por mi lado chocando fuertemente su hombro
con el mío yendo a su pupitre.

¡¡¡Auuch!!! Eso me dolió, tanto el golpe, como lo que me dijo. La jodiste, Jauregui.

C.- ¿Qué te pasa, imbécil?-dije tambaleándome debido al golpe.

Cuando me estabilicé tuve un impulso y me giré, fui tras ella, la agarré con toda la
fuerza que pude del brazo para que se girara y me mirase. Enseguida se soltó dando
un manotazo.

Gran error.

Nos quedamos frente a frente. Mirándonos.

La jodiste, Cabello. ¿Por qué hiciste eso? No podías dejar pasar. No, tenías que
hacerte la valiente. Reza lo que sepas porque hoy es el día en que Jauregui te mata.

***************

POV.LAUREN

Y ahí estábamos las dos mirándonos, pocos eran los centímetros que nos separaban,
esperando a que la otra diera el primer paso.

Me he pegado con otras personas por menos, vamos Lauren, te sobran las ganas de
abalanzarte sobre ella y darle una lección a la pequeña princesa.

Hazlo, pégale.
Vamos cierra el puño y dale en la cara.

¿Qué me pasa? ¿Por qué no reacciono?

Solo era capaz de mirarla a los ojos.

Vi como Ally pasaba entre la gente y se ponía a mi lado.

A.- Déjalo, Laur, no vale la pena. Te meterás en problemas.- dijo Ally separándonos y
llevándome junto a ella.

C.- Sí, Laur, déjalo no vales la pena.- dijo con tono de burla imitando a Ally.

El hecho de que se burlara de Ally me molestó más que el hecho que dijera que yo no
valía la pena, así que la empujé.

Ally volvió a agarrarme y me puso detrás de ella.

Que fuerza tenía la renacuaja cuando quería.

Un chico sujetó a Camila antes de que esta chocara el suelo y la volvió a su posición
normal.

Cuando vio que estaba bien el tipo con pintas de Justin Bieber se acercó a mí.

Au.- Como la vuelvas a tocar no respondo-me dijo amenazándome.

L.- Pero si la barbie viene con guardaespaldas-me reí mientras Ally se ponía entre el
monigote de Camila y yo.

C.- Austin, déjalo. Esto es cosa mía.- oí decir a Camila.

L.- Sí, hazle caso a tu novia o de lo contrario te saco la gorra a puñetazos.- dije.

Vi como Camila dejaba atrás al tal Austin y era ella la que quedaba frente a Ally, que
seguía inmóvil por si se me ocurría atacar.
C.- Esto es entre tú y yo, Jauregui- dijo.

L.- Que valiente eres, Cabello, sabes creía que esperarías a ser mayor para querer
morir pero si tanto insistes en que sea yo la que te mate, pues así será.- le dije
mientras escapaba de Ally y me ponía frente a Camila-Cumpliré tus deseos.-dije
apoyando mi mano derecha en su hombro.

Vi como Camila soltaba el primer golpe.

Nunca creí que sería capaz. Muy bien, Cabello, me sorprendiste. Aunque a decir
verdad, gran error por tu parte, ahora tendré que matarte.

No literalmente, obvio, pero algún golpe se tendría que llevar por atacarme.

Antes de que su mano se estrellara en mi cara, la tomé del antebrazo.

L.- Tú lo has querido Cabello.- cuando iba a pegarle noté como Austin tiraba de ella y
Ally de mí.

En serio que alguien me explique de donde saca tanta fuerza esta chica.

Camila y yo forcejeábamos para salir del agarre de quien nos sujetaba para así poder
acabar esto de una vez.

Todos los alumnos de mi clase ya estaban dentro disfrutando del show que
estábamos dando.

En un momento los alumnos que vigilaban la puerta avisaron de que venía el señor
Gómez, haciendo que tanto Camila como yo paráramos de forcejear, pocos segundos
después entró.

P.Gom.- ¿Qué está pasando aquí? ¿Qué es todo este circo? ¡Se oyen los gritos desde
el pasillo! -entonces nos vio.- Jauregui, Cabello ¿Qué está pasando?.

L.- Nada, profesor. Cabello y yo solo manteníamos un pequeño debate.- dije con la
respiración agitada.

P.Góm.- Bien, pues ya que les gusta tanto debatir están castigadas, cuando terminen
las clases en esta aula, vengan a verme y así debatimos los tres, ¿Qué les parece? -
dijo- ahora todos los alumnos que no sean de último año fuera, ya llegan tarde a
clase, y los de último año cada uno a su sitio.

Me senté en mi lugar y abrí el libro.

Perfecto.

Castigada.

A la mierda el récord de una semana sin estar en problemas.


Capitulo 3

POV. LAUREN

Era la hora del almuerzo, fui con Ally a la cafeteria, nos sentamos en una de las
mesas.

L.-Ally, ¿puedes llevar a mis hermanos a mi casa cuando acaben las clases? -le
pregunté.

A.-Sí, claro, no hay problema pero diles que me esperen en las escaleras- dijo
comiendo el último trozo de su bocadillo y abriendo el zumo de naranja que tenía en
las manos.

L.- Vale, yo les aviso, Ally- me miró- respira, que vas a terminar ahogándote. ¿Tienes
que irte a algún sitio?

A.- La verdad es que sí, la orientadora me ha citado para hablar de universidades.-


me informó.

L.- ¿Universidades? Pero si aún queda mucho para que nos graduemos.-me miró y
levantó los hombros.

A.- No queda tanto, tú también deberías pensar donde vas a ir al salir de aquí y que
es lo que quieres hacer con tu vida.- dijo como si fuera mi madre.

L.-Ya Ally, no seas tan intensa, ahora mismo lo único que quiero es que acabe este
día de mierda e irme a mi casa, pero no puedo por culpa del castigo con Cabello.
¡Vaya! Parece que la invoco.- dije cuando la vi entrar con su séquito de barbies por la
puerta de la cafetería.

A.-Lauren, ¿Puedo preguntarte algo?-dijo.

L.-Ya lo estás haciendo ¿no? -ella sonrió.


A.- No quiero que te lo tomes a mal.

L.- Venga Ally, no des más vueltas, pregunta lo que quieras.

Me hacía gracia como Ally siempre que quería preguntarme algo que creía que me
enfadaría empezaba con un ¨¿Puedo preguntarte algo?

A.-¿Qué te pasa con Cabello?-la miré con cara extraña.

L.-¿Tú no tenías que ir a hablar con la orientadora de universidades?-dije para evitar


contestarle.

A.- Hablo en serio, Lauren. ¿Qué pasa con...?- ,miró hacia la mesa de Camila, quien
reía con sus amigas.

L.-Ally, ¿a qué viene esa pregunta? Sabes que no nos llevamos bien y ya está, eso es
lo único que pasa.

A.-Sé que no es tu persona favorita en el mundo pero Lauren hoy casi os pegáis en
clase. ¿Qué te pasa? ¿Acaso eres tonta?-me dijo muy seria. Ally era la única persona
a la que dejaba que me hablara así. -En serio ¿En qué piensas? Este mes ya te has
peleado con ella unas veinte veces. El director está aburrido de castigaros, sabes que
te pueden quitar la beca si sigues así ¿no? ¿Es eso lo que quieres, Lauren? -estaba
enfadada.

Pocas veces había visto a Ally enfadada.

Muy bien Lauren, Ally, la chica que solo se enfada una vez al año, está enfadada. Y es
por tu culpa.

L.-No, no es lo que quiero y tampoco sabía lo de la beca. Lo siento. Pero es ella la que
empieza.

A.-No, Lauren no me vengas con esas... Ella empieza, tú terminas, ella termina y tú
empiezas. Lauren, eso no importa, porque aunque odie admitirlo, la única perjudicada
eres tú, ella tiene dinero, ¿a quién crees que expulsaran antes. Ehh?
Era obvio que a mí.

L.-Vale, Ally dejemos el tema aquí, llegarás tarde a tu reunión.

A.- Lo siento por enfadarme, pero no soportaría graduarme sin mi mejor amiga,
tienes que controlarte más, sé que no la soportas pero haz un esfuerzo.- asentí,
aunque dentro de mí sabía que por más que quisiera hacer ese esfuerzo por una cosa
o por otra acabaría a los fritos con Cabello.- Avisa a tus hermanos ¿sí? Y pórtate bien-
me dio un golpe en el brazo y se fue.

Increíble, yo la hago enfadar y es ella la que me pide perdón.

Acabé de almorzar; aún quedaban quince minutos para que el descanso acabase así
que decidí avisar a mis hermanos.

Los busqué por la cafetería con la mirada cuando me topé con los ojos marrones de
Camila, al darnos cuenta ambas agachamos la mirada.

¿Me estaba mirando?

¿Por qué me miraría Cabello?

No, no me miraba. Lauren te estás volviendo loca.

No, definitivamente Camila no me...

¿Camila?

¿Desde cuándo le llamas Camila?

Cabello no me había mirado.

O ¿Sí?

Volví a mirarla pero ella ya no estaba.


A lo lejos vi a mi hermano Chris sentado en una mesa con unas cuantas animadoras y
chicos de diferentes equipos.

Fui hasta su mesa.

L.-Chris-le llamé cuando estaba frente a él, noté que todo el mundo se calló cuando
me vieron. Me tienen miedo, eso está bien- Chris- lo volví a llamar ya que estaba
muy ocupado susurrándole algo a una rubia.

C.- ¿Qué?- la animadora se apartó de él cuando me vio.

Haces bien en separarte rubita.

L.- Me tengo que quedar después de clase, no puedo llevaros a casa, Ally lo hará.
Esperadla en las escaleras de la entrada.

C.- Vale, adiós.- dijo.

No sé porque me dio la sensación de que me estaba echando.

Levanté las cejas sorprendida por su tono, si no fuera mi hermano ya tendría mi puño
en su cara, me estaba yendo cuando giré de nuevo hacia la mesa.

L.- ¿Sabes dónde está Taylor?

C.- Allí.- señaló a una mesa donde estaba mi hermana y el chico de la camisa azul de
cuadros.

L.- Vale, gracias.- me dirigí a la mesa de Taylor. Una vez allí me senté a su lado.-
Hola, hermaaana- dije mientras ponía mi brazo sobre sus hombros.

T.- Hola, Lauren.- me dijo nerviosa-¿Qué haces aquí?.- dijo

L.-Vengo a avisarte que os iréis con Ally porque me tengo que quedar después de
clase, esperadla en las escaleras.
T.- ¿Otra vez te han castigado?

L.-Puede ser.-Taylor levantó una ceja.-Vale, si, me han castigado. No preguntes.

El chico que estaba enfrente nuestra nos observaba tímidamente.

L.- Hola, amigo. ¿Tú quien eres?- le dije

T.- Ohh. No, por favor...-susurró mi hermana para ella misma y sonreí.

Lu.-Soy...Soy Lu... Soy Luke.-dijo el chico. Me encanta poner nerviosa a la gente.

L.-Así que tú eres Luke...- el chico me miró con miedo y asintió.- Y dime, ¿de verdad
mi hermana es tan perfecta como aparenta? Vamos, confiesa hombre que estamos en
confianza, ¿alguna vez ha hecho una locura? ¿Ha copiado alguna vez en un examen?-
dije dramáticamente como si copiar fuera un crimen de primer grado. Miré a Taylor
que en ese momento quería que la tierra la tragara. El chico negó con la cabeza.- Ohh
pues vaya mierda, ahora yo iré a casa con un castigo y tú con el título de miss
perfección, perfecto.-le dije a Taylor.

Noté como los alumnos que estaban en la cafetería nos miraban. No solía interactuar
con muchas personas en el instituto y menos de cursos inferiores.

T.-Lauren, yo no soy perfecta, las personas que están en esa mesa lo son, -señaló –
yo no- me giré a la mesa que mi hermana había señalado. No puede ser, Cabello
estaba allí.

¿Pero no se había ido ya?

L.- Mira, Taylor, los de esa mes...- empecé a decir pero Luke me interrumpió.

Lu.-Taylor por favor, no digas eso, eres perfecta por dentro y por fuera... esa mesa
solo está llena de personas sin cerebro.- dijo rápidamente, cuando acabó se puso
rojo, mi hermana sonrió debido a las palabras del chico.
Me gusta este chico.

L.- Amén a eso hermano.- le dije subiendo la mano para que me chocara y eso hizo.-
Bueno, pareja, yo me voy. Adiós Taylor. Un placer conocerte al fin Luke.

Cuando me alejaba Taylor me llamó y yo me paré.

T.- No sé que acaba de pasar en esa mesa pero gracias.- me dio un abrazo.

L.-¿Qué esperabas que te dejara en ridículo delante de él?-le dije cuando nos
separamos. Ella asintió.- Tranquila, eso lo reservo para cuando sea tu novio formal.-
Le guiñe un ojo y me fui.

***************

POV. CAMILA

Llegamos tarde a la clase siguiente pero por suerte el profesor nos dejó entrar.
Cuando me quise dar cuanta la clase ya había terminado.

V.-Mila, debes pensar seriamente en ponerte un guardaespaldas, esa Jauregui te va a


matar un día de estos.- dijo Nessa.

A.- ¿Para qué necesita guardaespaldas si me tiene a mí? -dijo Austin acercándose a
mí.

C.- Por favor, chicos, esa no puede tocarme; además, si lo intentara estaría fuera de
aquí en menos de diez segundos.

M.- Pero hoy casi te pega.

C.-Mindy, por favor, Jauregui me tiene miedo, nunca me haría nada, es todo
apariencia, intenta hacerse la rebelde y no le sale, pobrecita.

M.-¿Apariencia? Pregúntale a Dean, el capitán del equipo de baloncesto, a ver si él


piensa que lo de Jauregui es apariencia.

V.- ¿Por qué dices eso?- preguntó curiosa.

M.-¿No le habéis visto la cara? Lleva un ojo morado... y si sigues así, Mila, tú serás la
siguiente.

C.- Yo no le tengo miedo a la patética esa.

Entramos a la cafetería y nos sentamos en la mesa de siempre. En un momento entró


Dean, lo miré.

Auuch eso debía doler. ¿Por qué mierdas le pegaría?

Me levanté de la mesa y me acerqué a él.

C.-¡Hey! ¡Dean! ¿Qué te ha pasado en la cara?- dije tocándole la mejilla.

D.- Nada, fue un golpe tonto.- me dijo intentando quitarle importancia al asunto.

C.- Fue Jauregui ¿no? ¿Por qué te hizo eso?- le pregunté acercándome más a él.

D.- Mila, si lo sabes para que preguntas. -dijo acercando su cara a la mía.

No, chico, no vaya por ese camino. Yo solo quiero información.

C.- Venga dime, ¿Qué pasó?

D.-Te lo cuento a cambio de algo.

C.-Cuéntamelo y después decido si mereces algo o no. -dije con tono coqueto.

D.-Estábamos los chicos del equipo y yo y vimos como Jauregui le estaba pegando a
una niña pequeña, la niña lloraba y entonces fui para que dejara de hacerlo, entonces
cuando le dije que parara me pegó a mí.

Jauregui. ¿Pegarle a una niña? Eso no puede ser, he visto como trata a mi hermana
cuando va a cuidarla, se puede decir que cuando está con Sofi, llega a parecer una
persona normal. Estoy segura de que Dean se lo ha inventado.

Aunque pensándolo bien, Jauregui es una persona mentalmente inestable y violente


así que no me sorprendería que fuera cierto.

C.- Aaaah, eso fue lo que pasó.

D.- Sí, totalmente cierto, si escuchas otra cosa es mentira. Ahora quiero mi
recompensa.- Dijo el acercando su boca a la mía. Yo intentaba echarme hacia atrás
pero Dean fue más rápido y me sujetó de la cintura. Entré en pánico.

No me toques. No me gusta que me toquen. Intentaba deshacerme de él.

A.- Mila, ¿Qué haces con este? Vamos a la mesa.- Al ver a Austin, Dean me soltó.

Nunca me había alegrado tanto de ver a Austin.

C.- Nada, vamos Austin.- Dean soltó un bufido- Lo siento, corazón, perdiste tu
oportunidad, haber sido más rápido.-dije, después me fui con Austin a la mesa.

Mis amigas hablaban de ropa y viajes mientras yo pensaba en que me tenía que
quedar después de clase castigada, de vez en cuando soltaba algún comentario para
que vieran que estaba prestando algo de atención a lo que decían.

Vi a Lauren hablando con Allyson, parecía que la estaba riñendo, la escena desde
fuera se veía graciosa. Aparté la vista de ellas cuando escuché la voz de Mindy
dirigiéndose a mí.

M.- Mila, un día de estos vamos a ir al centro comercial y nos compraremos ropa para
el viaje- no lo dijo con tono de estar preguntándome más bien me estaba informando.
C.- Sí, claro. Elegid un día y vamos.-dije yo.

V.-Mila, acompáñame al baño cuando venga de hablar con Frank.-Me dijo


levantándose de la mesa. Yo solo asentí.

Frank era su conquista de la semana.

No entiendo como Nessa puede estar con ese chico.

Vi como mi amiga se acercaba al tal Frank, el chico iba a darle un beso pero se
apartó, parecía que estaban peleando.

Espera. ¿Dónde se ha metido Nessa? Hace un momento estaba hablando con el chico
y ahora no está.

Comencé a buscarla por la cafetería.

Dejé de buscarla y posé mi vista sobre Lauren.

Por tú culpa me han castigado, zorra.

Verde, ese verde esmeralda estaba fijo en mis ojos.

Mierda.

Mierda. Seguro que se ha dado cuenta de que la estaba mirando.

Bajé la mirada avergonzada y para disimular empecé a leer los ingredientes de la caja
de zumo.

Que no se haya dado cuenta, por favor. Que no lo haya notado. Sólo necesitaba eso,
que Jauregui se montara una película de porque la estaba mirando.

Noté que alguien me tocaba el hombro por detrás, me asusté.


V.- Vamos, Mila.- dijo Nessa.

Íbamos por el pasillo de camino al baño.

C.- ¿Has peleado con Frank?- le pregunté.

V.-Le he dicho que no quería verle más.- dijo con una naturalidad que me sorprendió.

C.- ¿Has cortado con él?- dije entrando en el baño. Vanessa entró en uno de los
servicios y yo me quedé fuera, delante del espejo.

V.-Nunca fuimos nada o sea que...-dijo desde dentro del servicio.

C.- ¿Y por qué ya no quieres verlo más? -Pregunté con curiosidad.

V.- No daba la talla.- dijo. En ese momento Nessa salió del baño.

C.-¿No daba la talla?.- dije. En ese momento Nessa salió del baño.

V.-Sí, Camila, tú sabes de lo que hablo.-dijo mientras con sus dedos índice y pulgar
hacia un gesto de "pequeñito"

C.-¡¡¡Ehhh!!! ¿Qué? Ahhg... demasiada información para mí. No, que asco.-dije-Pero
Nessa por favor, cuanto hace que "salíais"- dije haciendo el gesto de comilla- ¿una
semana? ¿cinco días?

V.-Ayyy, Mila, no te hagas la santa como si tú nunca hubieras hecho lo mismo.

Te sorprenderías Nessa las cosas que no sabes de mí.

C.- Claro, claro...-dije.

Llegamos de nuevo a la cafetería y estuve hablando con mis amigas hasta que sonó el
timbre que señalaba el final del descanso.
***************

POV.LAUREN

Sonó el timbre que daba final a la última clase del día, veía como todos los alumnos
se iban a sus casas mientras yo me dirigía al aula de matemáticas a cumplir mi
castigo.

Toqué la puerta de la clase y abrí la puerta.

P.Gom.- Pase, Jauregui, pase. Tome asiento- Iba a sentarme en una de las mesas de
la última fila.- Jauregui, no se vaya tan lejos, siéntese aquí delante quiero hablar con
usted.-Resignada me fui al pupitre que estaba enfrente de la mesa del señor Gómez-
Cuando llegue la señorita Cabello les diré cual es su castigo y cuando se tienen que
quedar.-No me había dado cuenta de que Cabello no estaba en la clase.-Pero antes
quiero hablar con usted.- asentí.

Entró el director Simons, el señor Gómez se levantó de su mesa y se acercó a él. Sólo
hablaban.

Entonces vino a mi mente lo que Ally dijo sobre la beca, ya la jodiste, Lauren, ahora
seguro que te expulsan.

Los dos hombres seguían hablando, parecía que el director no se había dado cuenta
de que yo estaba allí.

Supongo que si no me había dicho nada hasta entonces era porque la cosa no era
conmigo.

Gómez y Simons terminaron de hablar, y el director se disponía a dejar la clase.

Bien, no te ha dicho nada, No vas a ser expulsada.


El director Simons levantó la vista y me vio.

D. Sim.- Jauregui, ¿Qué hace usted aquí?

Mierda. Adiós beca. Adiós graduación. Adiós todo.

L.- Ehhh...-No sabía que decir.

P.Gom.- Nada, la señorita Jauregui tenía unas dudas sobre la materia del próximo
examen y vino a preguntarme.

El profesor Gómez me había salvado.

Siempre fue mi profesor favorito.

Aunque puede que las matemáticas no fueran mi asignatura favorita, el profesor


Gómez era un hombre que se había ganado mi simpatía durante el tiempo en el que
he estado aquí; es uno de los pocos profesores que no le importa si eres becado o no,
se notaba que le gusta su trabajo independientemente del dinero.

Algunos profesores hacían distinciones entre los millonarios y los demás, obviamente
lo negaban pero todo el mundo sabía que no fue coincidencia el nuevo deportivo de la
profesora Dove y el siete de mi compañero Dan, por citar algún ejemplo.

Me gustaba como Gómez impartía las clases porque hacía que las matemáticas fueran
interesantes, entendibles... además él también era el tutor de último año, Gómez
tenía la capacidad de hacernos pensar en nuestro pasado, presente y futuro y nos
animaba a seguir nuestro sueños.

D.Sim.- Ahh, muy bien, Jauregui, así me gusta que no se meta en problemas. Los
dejo. Acuérdate de lo que te dije Eric-salió.

¿El señor Gómez se llama Eric?

El profesor de matemáticas se sentó en el pupitre que estaba a mi lado.

P.Gom.- Jauregui, tengo que decirle que me siento muy decepcionado con usted con
la actitud que ha mostrado antes hacia la señorita Cabello.

Mi profesor favorito me riñe por culpa de quien, ohh, claro, quien más podía tener la
culpa, Cabello.

L.-Yo no he hecho nada... Ella empezó. Ella es quien ha empezado a agredirme.- dije
intentando defenderme.

P.Gom.- No sé si ella empezó o fue usted, y la verdad, no me interesa, en cualquier


caso no se deje amedrentar por sus comentarios, hágame caso sé lo que le digo, no
deje que la hagan parte de su juego.

L.- No puedo evitarlo.

P.Gom.- Mira, Lauren. -Esto es raro, el profesor Gómez me estaba tuteando y


llamándome Lauren, los profesores pocas veces hacían eso, siempre nos trataban de
usted y nos llamaban por el apellido.-Créeme que entiendo por lo que estas pasando,
como es que alguien te haga sentir inferior, que vales menos... cuando yo entré a la
universidad no era muy diferente a lo que tú eres ahora, por eso te digo, que en
ocasiones es mejor tragarse el orgullo.

L.-Se creen mejores por tener dinero, no los soporto, sobre todo a la inmadura,
egoísta, egocéntrica, materialista de Cabello- dije con odio. Oí que tocaban a la
puerta y me callé.

Y ahí estaba Cabello, en serio parece que la invoque, es nombrarla y aparece.

C.- Perdón por llegar tarde-dijo Cabello.-Estaba hablando con la profesora de español.

P.Gom.-Siéntese en primera fila señorita Cabello.- dijo levantándose de donde estaba


y se apoyó en la mesa que quedaba justo enfrente de mí.

Vi como Camila se sentaba dejando dos pupitres de separación entre nosotras.


P.Gom.- Bien el castigo durará dos horas, supongo que tendrán deberes que hacer,
me parece que son lo suficientemente mayores para que les haga escribir cincuenta
mil veces "No volveré a pelearme con..."

Saqué una libreta y me puse a dibujar.

P.Gom.- Jauregui-dijo aún apoyado sobre la mesa. Levanté la mirada para mirarlo y
tapé la libreta con mi brazo para que no viera los dibujos- ¿Ya pensó a que
universidad va a ir? ¿Y qué piensa estudiar en un futuro?

L.- No, no sé aun a que universidad voy a ir, supongo que a la que pueda
permitirme.- dije.

P.Gom.-¿Ya ha empezado a solicitar becas?- asentí-Bien.

L.-Estoy pensando en estudiar audiovisuales, me encanta la fotografía así que


probablemente será eso lo que estudie.

P.Gom.- Me parece muy bien que elija algo que le guste.

Me giré hacia Camila cuando oí el sonido de los bolígrafos caer.

C.- Perdón-dijo tímidamente. Sonreí.

¿Por qué sonríes, idiota?

P.Gom.-Jauregui, ¿no tiene nada mejor que hacer que dibujar durante el castigo?-
dijo sosteniendo mi cuaderno en lo alto.

Mierda. ¿Para qué me habré girado?

L.- ¿La verdad, señor? No.-dije.

El señor Gómez no dijo nada sobre mi respuesta, solo miró mi libreta.

P.Gom.- Dibuja muy bien, Jauregui, aunque supongo que a la señorita Cabello no le
gustara estos dibujos.
Supones bien, Eric.

***************

POV.CAMILA.

Sonó el timbre. Hora de mi castigo.

YYY.- Cabello, espere.- oí decir a la profesora Ramos.

C.-¿Quería algo?-le dije dirigiéndome a ella en español.

Solía hablar con ella en español porque ella me hablaba en este idioma.

P.Ram.- Quería felicitarla por su redacción, me ha gustado la forma en la que se ha


expresado.- le di una sonrisa.

La profesora Ramos solía enviarme tanto a mí, como a los alumnos que tenían el
español como lengua materna, redacciones más complejas que a los alumnos que
sólo hablaban inglés.

P.Ram.-Le he traído este libro para que le eche un vistazo, el tema que trata me
parece muy interesante y viendo lo que ha escrito en su redacción me parece que le
gustará- dijo dándome el libro.

La verdad es que las redacciones que mandaba la señorita Ramos, ayudaban a


desahogarme, escribía todo lo que sentía, sin miedo a que mis amigas pudieran
leerla. No entendían que ponía así que no me preocupaba.

C.-Gracias, profesora.- guardé el libro en mi mochila y me dirigí al bendito castigo.

Toqué la puerta y pasé.


Mientras el profesor Gómez hablaba con Lauren, creo que de universidades o algo así
yo intentaba hacer los deberes de matemáticas.

Seguro que lo tienes mal, Camila.

Frustrada porque no sabía hacer los ejercicios miré al frente, ahí estaba otra vez el
póster de la calculadora.

Se burla de ti, Camila. Se está burlando de ti.

Me enfadé.

Iba a sacar un bolígrafo de mi estuche y en lugar de eso se me cayó todo al suelo.

Torpe.

Me disculpé y me levanté a recogerlos.

Cuando me senté me quedé mirando mi libreta esperando que mágicamente


apareciera el resultado del siguiente problema y de repente oí que el profesor dijo mi
nombre, así que me giré hacia él.

C.- ¿Qué?-dije confundida.

P.Gom.- Dije que no creo que le gusten los dibujos que ha hecho la señorita Jauregui
de usted.- dijo. Puse cara de no entender de que estaba hablando.

Que dice este hombre. Jauregui. Dibujos. A mí. ¿Qué? ¿De qué demonios habla?

El profesor se acercó a mí y me pasó la libreta.

No puedo creer lo que estoy viendo.

¿Esa soy yo?


¿Por qué mi cabeza y mi cuerpo están separados? ¿Qué clase de enferma eres,
Jauregui?

P.Gom.-Cabello, ¿no cree usted que Jauregui es toda una artista?-yo seguía mirando
los dibujos.

C.- Sí. -dije irónica aún sin salir de mi asombro por esos dibujos mientras el profesor
le devolvía la libreta a su dueña.

P.Gom.-Bien, Cabello, antes he hablado con Jauregui, ahora me toca hablar con
usted.- dijo sentándose en el pupitre de al lado, quitándome de delante la visión de
Lauren. Resoplé.- Interesante el póster de la calculadora ¿no?.-me preguntó. Yo
agaché la cabeza avergonzada.- Señorita Cabello, ya hemos hablado de esto más de
una vez, ¿por qué sigue sin preguntar en clase cuando no entiende algo? Acaso le da
vergüenza?-Miré hacia Lauren para ver si estaba escuchando y continué hablando
bajito.

C.-Me da vergüenza que los demás vean lo estúpida que soy.- hice una pausa.- Sé
que no es su culpa, usted explica bien, es mi cabeza la que no entiende.

P.Gom.- No diga eso, usted no es estúpida.

C.- ¿A no? Dígame este ejercicio lo tengo bien- le dije subiendo el tono de mi voz,
pasándole mi libreta. Estuvo unos minutos revisando el ejercicio y dijo que no- Lo ve,
estúpida.

El señor Gómez estuvo explicándome el ejercicio.

Que paciencia tiene este hombre para enseñarme a mí.

***************

POV.LAUREN.
La cara de Cabello cuando vio mis caricaturas de ella fue un poema.

Espero que haya visto la que aparece ella y unos perros rabiosos persiguiéndola por
detrás y esa en la cual sale un dragón secuestrándola. Mis dos obras de arte.

El profesor Gómez se sentó con ella.

Quedaban veinte minutos para que acabara el castigo y yo seguía dibujando cuando
el señor Gómez se levantó.

P.Gom.-Señoritas, las voy a dejar solas un rato. Confió en ustedes. Cuando vuelva las
quiero a las dos tranquilitas, no quiero encontrarme ningún cadáver ¿entendido?, soy
demasiado mayor para ir a la cárcel por cómplice de homicidio.-salió.

Dos minutos. Dos minutos es lo que tardamos en empezar otra discusión.

L.-Acepta que si estamos aquí es por tu culpa.-le dije tranquila.

C.-¡¡¿QUEÉ?!!-dijo-todo esto es culpa tuya, si hubieras tenido un poquito de decencia


me hubieras dejado salir y ahora no estaríamos aquí.

L.- Yo tengo más decencia- dije imitándola- en una pestaña que tú en todo tu cuerpo-
le dije un poco más alterada.

C.-Sí, seguro... por eso le pegas a niñas pequeñas.

¿Qué dice esta loca ahora?

L.- ¿Qué dices de que pego a niñas pequeñas? ¿Yo no le he pegado a nadie?

Todavía. Pero Cabello me estaba dando razones para hacerlo.

C.- Todos vieron como le pegaba a una niña pequeña. -dijo.


¿Todos? ¿Quién carajos son todos? Lauren dilo en voz alta.

L.- ¿Todos? ¿Quién carajos son todos?-dije yo poniéndome de pie. Cabello hizo lo
mismo.

C.-Dean y sus amigos te vieron y cuando os iban a separar le pegaste a Dean y por
eso ahora lleva un ojo morado. Que bajo has caído.

Pero que capacidad tenía el tal Dean para inventar.

Lo que Camila ha dicho y lo que de verdad paso se parece lo mismo que un huevo y
una castaña.

***************

POV.CAMILA.

L.-Camz, dulce e inocente, Camzi-dijo con ironía.

Otra vez lo de Camz, deja de llamarme así, idiota.

L.-No te creas todo lo que te dicen, hay gente mala que inventa cosas malas para
hacer mal a otras personas.- dijo como si le estuviera explicando algo a una niña
mientras me rodeaba con su brazo.

Un escalofrío me recorrió el cuerpo.

Rabia, lo que sentí cuando me tocó fue rabia.

C.-No me toques, estúpida- dije alterada quitando su brazo de encima de mí.- ¿Y


según tú que es lo que paso?
L.- A ti te lo voy a decir, señorita decente. -otra vez el tono de ironía.

C.-¿Perdón?¿Qué has querido decir con eso?

L.-¿Qué te importa? -dijo, cuando iba de camino a su pupitre le agarré de la muñeca.

C.-Explícame que mierda has querido decir con eso.

L.- Cabello, suéltame. -dijo enfadada.

C.-No.

L.-Me sueltas YA o no respondo de lo que puedo hacerte.

C.-Dale, pégame, es lo que quieres, ¿no? Hazlo, antes te expulsaran.

L.-No me provoques. -se soltó de mi agarre.

C.-No entiendes que nadie te quiere aquí, que nadie te soporta, a parte de tu sombra
Ally y a saber lo que le haces para que te aguante.

L.-A mí dime lo que quieras pero a Ally no la nombres. -dijo amenazándome con el
dedo me reí de ella- Te crees importante por ser la reina de esta mierda, Cabello,
date cuenta cuando salgas de estas cuatro paredes no serás nadie. En el mundo real
a las niñas como tú se las comen.

C.-Por favor, ¿y que crees que tú serás mejor que yo, ehh?¿te crees que con esa
actitud de todo me resbala, viva el mundo libre, yo hago aquí lo que quiero,
conseguirás algo? Acabarás con una vida miserable, un trabajo de mierda porque no
tienes dinero para estudiar y un marido que no te soporte.

¿Marido? ¿Por qué dije marido? Camila, le gustan las mujeres, eso no era un secreto
en este instituto.

Esperaba alguna respuesta por su parte pero nada.

L.- Dile al profesor que tuve que salir antes. -dijo recogiendo sus cosas.

Me quedé sola en el aula, estaba asustada.

Esta seguro que me la guarda.


***************

POV. LAUREN.

¡¡¡Auuuch!!! Eso dolió.

Cuando salí de la clase vi al señor Gómez apoyado delante de la puerta, nos


quedamos mirándonos.

L.-A veces hay que tragarse el orgullo ¿no? -le dije.

P.Gom.- Espero que lo recuerdes, Lauren. Puedes irte el castigo a terminado.

L.- Gracias, Eric. -le dije sonriendo.

P.Gom.- De nada-Sonrió. Me giré para irme- Señorita Jauregui,-me volví a girar hacia
él -no vuelva a tutearme.

L.-No se preocupe, señor, no lo haré. -dije.


Capitulo 4

POV. CAMILA.

Ya habían pasado dos semanas desde el castigo; como cada semana, había tenido
algún que otro encontronazo con Jauregui, nada serio, sólo fueron unos cuantos
insultos.

Estaba en mi casa, viendo la tele esperando a que mis amigas vinieran a por mí para
ir al centro comercial cuando sonó el timbre.

C.-¡¡¡YO ABROO!!!- dije gritando y me dirigí hacia la puerta.

Jauregui.

C.-¿Qué carajos haces aquí?-dije.

L.- Vengo a cuidar de una niña pequeña ¿no serás tú? -dijo riendo.

C.- Que graciosa eres -dije dándole una falsa sonrisa.- ¡¡¡MAMAAA LA NIÑERA ESTÁ
AQUÍ!!! -grité.

Mi madre apareció y sonrió a Lauren.

Si.- Hola, querida. ¿Cómo estás?.- dijo mi madre.

L.- Hola, señorita Cabello.

Si.- Lauren te he dicho mil veces que no me llames Señorita Cabello.

L.- Perdón, Sinu.- dijo con la sonrisa aún en su boca.

Odiaba verla tan feliz.

Si.-Sofi está en su habitación, yo salgo ya tengo que ir a hacer unos recados.- Lauren
asintió- Mila, pórtate bien.

L.- Si quieres también puedo cuidar de ella, no te preocupes me asegurare de que se


porte bien.- dijo con aires de grandeza.

No puede ser más insoportable. Agggh como la odio.


C.- A mí nadie me cuida y mucha menos tú. -dije poniéndome a pocos centímetros de
ella. Después subí a mi cuarto.

Escuché otra vez el timbre de la puerta y fui a ver quien era, cuando bajé vi que mis
amigas ya estaban dentro.

Que confianzas se toma esta chica que abre la puerta cuando no está en su casa.

L.- Cabello, te buscan.- me dijo. La ignoré.

C.-Chicas, vamos a mi habitación.

Cuando ya estábamos allí Nessa, Brenda y yo nos sentamos en mi cama y Mindy se


sentó en mi silla.

M.-¿No estáis ansiosas por el viaje?- preguntó Mindy.

Dentro de unas semanas íbamos a irnos a Nueva York, el viaje lo organizaba el


instituto y sólo iban los alumnos de último y penúltimo curso.

Íbamos a ir con algunos profesores y con alumnos a los que no quería verles la cara,
como Jauregui, pero aún así era Nueva York estábamos muy emocionadas por ir.

Yo he viajado a algún que otro país y algún que otro estado, pero nunca he ido a la
gran manzana.

V.- No.- dijo. Al parecer no todas compartíamos el mismo entusiasmo.- Yo ya he ido


muchas veces a New York.

C.- Yo la vedad que si estoy un poco ansiosa.- dije.

Eso de un poco es mentira, estás deseando ir.

B.- Nos lo pasaremos genial todas juntas.- dijo Brenda sonriendo.

V.- Yo sólo espero que nos dejen tiempo a solas para poder ir a conocer chicos. O
bueno en tu caso, Mila, avanzar con Él chico- dijo.

C.-¿Qué quieres decir Nessa?.- la miré intrigada.

V.- Estoy segura que Austin está preparando algo para que caigas en este viaje.- dijo.
C.-¿Qué caiga a donde?.

V.- ¿Lo dices en serio?, Mila, va intentar avanzar contigo. Ya sabes.-todas rieron.

¿De qué os reís? A mí no me hace gracia.

C.-¡¡Quee!! Estás loca, no, para nada Austin y yo no vamos a hacer nada.

V.- ¿Cómo que no? No seas aburrida, chica, disfruta.

M.- Austin es muy guapo pero si Mila no quiere déjala en paz, Nessa.- dijo Mindy.

V.- Pero es que no la entiendo, tiene a tremendo hombre y ahí está sola.

C.-Si tanto lo quieres, acuéstate tú con él.

B.-Yaa, no peléis más. Que cada una se acueste con quien quiera.- dijo Brenda
deteniendo la pelea.- Estoy deseando que estemos todas juntas, nunca hemos hecho
eso de ¨vivir¨ solas, será como independizarse aunque sea solo por cinco días.

C.-Si, será como una versión de lo que seremos cuando seamos mayores. -dije
riendo.

V.- Que aburridas siempre pensando en el futuro, chicas, vivid el presente, estad con
quien queráis, tener sexo con todos los hombres que podáis y no os preocupéis de las
demás cosas.

M.- Sabes, Nessa, yo quiero hacer exactamente eso-dijo Mindy.

¿¿¡¡QUEEÉ!!??- dijimos su hermana y yo al escuchar lo que Mindy había dicho

M.- Ósea, no la parte de tener sexo con todos los hombres, eso no, yo hablo de la
parte de estar con quien queramos... Hay un chico que me gusta y quiero
impresionarlo durante el viaje- confesó- vamos al centro comercial a comprar ropa
para el viaje, quiero verme estupenda para él.

C.- Claro, vamos, yo te ayudaré a elegir.

Bajamos las cuatro por las escaleras y pude ver como Lauren y mi hermana se
estaban riendo a carcajadas en el sofá mientras Sofi estaba trepando sobre Lauren, la
pequeña intentaba quitarle algo de las manos, mientras Lauren lo alejaba del alcance
de mi hermana lo que hacía que ambas rieran.

¿Por qué yo no podía tener una relación así con ella?

Con Sofi.

Obviamente, estoy hablando de Sofi.

C.-Sofi, me voy. Después vuelvo. -dije. Cuando notaron mi presencia pararon de reír
y Sofi quedó encima de Lauren. La pequeña me miraba a mí y Lauren aún con el
objeto en la mano miraba a mi hermana sonriendo.

Esa estúpida sonrisa en su boca.

S.- Vale, yo me quedo aquí con Lauren.- empezaron otra vez a jugar.

Agggh.

V.- debe ser difícil tener que aguantarla también en tu casa.

C.-Lo es.

Lo era.

****************

Nos dirigimos al centro comercial en el coche de Nessa, fuimos a nuestra tienda de


ropa favorita, nos detuvimos en la sección de vestidos.

C.- Mira este, Mandy.-le dije pasándole un vestido de color granate de tirantes muy
sexy.

M.- Ummm, es muy precioso pero no creo que me quede bien, yo no tengo un cuerpo
bonito.

Esta chica está loca si cree que no tiene un cuerpo bonito, era alta, delgada, tanto
ella como su hermana, Brenda, practicaban mucho deporte y por eso tenían un
cuerpo espectacular.
C.-Anda hazme caso, pruébatelo.- le dije empujándola hacia el probador. Como
predije le quedaba perfecto.- Ves, te dije que te quedaría perfecto.-ella me miró feliz.

M.- La verdad es que no me queda nada mal, gracias Mila.

B.-Ahora que mi hermanita tiene ya su vestido es nuestro turno. -dijo Brenda.-


Camila, elígenos algo a Nessa y a mí.

Elegí unos cuantos vestidos para mis amigas y empezaron a probárselos.

C.- Creo que con estos tendréis suficientes. -les dije llevándoles cuatro vestidos más.

V.- Y tú no te vas a probar ninguno.- preguntó mientras se miraba al espejo.

C.-No, yo no, iré a mirar alguna camiseta ¿me esperáis aquí?

V.- Sí, claro ve.

Me dirigí a la sección de camisetas que estaba en el piso de arriba.

Mientras miraba en la sección de camisetas vi como un niño pequeño se caía y


empezaba a llorar cerca de mí.

Camila, ve a ver si está bien. Está solo. Ayúdalo.

C.-Ehh, pequeño, ¿estás bien? Vamos no llores, campeón.-lo puse de pie. No debería
tener más de dos años.

De repente una mujer se acercó.

TTT.-Charlie, cariño ¿Qué pasó?.- dijo cogiendo en brazos al niño.

C.- Iba corriendo y se cayó-le dije.

TTT.- Pequeño travieso-le dijo al niño haciéndole cosquillas al niño, lo que hizo que
éste riera-Siempre corriendo a todas partes.

DDD.- Lizzy, amor.-la mujer se giró al escuchar la voz.- ¿Qué pasó? -Dijo.

Lizzy.- Lo de siempre, tu hijo, sale corriendo y frena de la única manera que sabe...
DDD.- Cayendo al suelo.- continuó la otra mujer haciendo que le pasara el niño a sus
brazos.

Lizzy.- Charlie, dale las gracias a la chica por ayudarle.

El niño se escondió avergonzado en el cuello de su madre.

Lizzy.- Gracias por ayudarlo.- me dijo.

C.- De nada.- Ambas mujeres se despidieron amablemente y se fueron a la sección


de ropa de niño.

Vi como se miraban y se daban un tierno beso. No pude evitar sonreír al ver la


escena.

Seguí buscando hasta que encontré la camiseta perfecta.

Era preciosa, era sexy y a la vez elegante, cuando me vieran con ella puesta todos se
quedarían embobados mirándome ya que sugería algo pero no mostraba todo y en
casa tenía unos pantalones que combinaban a la perfección con esta camiseta. Así
que la estrenaré en el viaje.

Me volví a encontrar con mis amigas quien se encontraban ahora aun en la sección de
vestidos.

C.- Estáis preciosas con ellos puestos.- dije cuando llegué y las vi con los vestidos
puestos.

V.- Yo solo quiero que Jonh me lo quite.- dijo.

C.- Que sofisticada.-le dije en tono de broma y ambas reímos.

M.- Y tú ¿encontraste lo que buscabas?

C.- Sí, pero lo veréis en la excursión -les dije guiñándoles un ojo.

Cuando llegamos a mi casa subimos a mi habitación por suerte no me encontré con


Jauregui.

C.- ¿Sabes que quedaría bien con ese vestido, Mindy? Un collar pateado.
M.- No tengo ninguno, lo podrías haber dicho antes y me hubiera comprado uno.

C.- Tranquila yo te dejo uno.- le dije, y abrí mi joyero.

Ahí estaban, esas cinco tarjetas, las guardaba en mi joyero para que nadie pudiera
verlas.

"Si de verdad somos dos almas// que están destinadas a estar unidas//solo es
cuestión de tiempo// que nos encontremos en el camino"

Todos los años por San Valentín recibía miles, bueno miles no pero sí muchas
tarjetas, hace años vi en mi taquilla pegada una pequeña nota en la cual estaba
escrito la primera parte de la frase junto un aviso que decía "espera unos años y
verás esta frase acabada", este año recibí dos: el final de la frase y otra que ponía "La
frase está terminada, y aun no sabes quién soy, nunca sabrás si esto era broma o si
de verdad me enamoré de ti, sé que esto último no rima, solo quería que lo supieras."

Solía tirar a la basura todas las tarjetas una vez las había leído pero la curiosidad de
saber como sería la frase completa pudo conmigo y me las quedé.

Las cinco tarjetas compartían un patrón, en medio una frase escrito con una perfecta
caligrafía en color rojo, en la esquina superior izquierda un pequeño dibujo de una
media luna y en la esquina inferior derecha una letra.

La primera nota tenía la letra M, escrita en mayúscula, la segunda una J, la tercera


tarjeta tenia otra M, supuse entonces que se trataba de alguien que su nombre
empezara con M pero nunca lo averigüe, la cuarta, tenía una i mayúscula y la última
nota el dibujo de una luna completa.

Supongo que nunca sabré quien era mi admirador que sólo aparecía en San Valentín.

V.-Eyyy, Mila, ¿En qué mundo estás? ¿hola? Haznos caso. Ehh- dio Nessa sacándome
de mis pensamientos.

C.- ¿Qué?-pregunté.

M.-¿El collar?.

C.- Ah sí, toma.- le di el collar plateado y guardé las tarjetas al fondo del joyero.

B.- Entonces, Mila ¿Vemos alguna una peli?-preguntó.


C.- Sí, claro, elegid la que queráis, yo iré a hacer palomitas. -Bajé a la cocina.

***************

POV. LAUREN.

La señorita Cabello me llamó para que fuera a cuidar de Sofi porque ella tenía que
salir.

Hacía más de un año que cuidaba de la pequeña, nunca pregunté porque Cabello no
era la que se quedaba cuidando de su hermana ya que cuando iba muchas veces ella
también estaba por allí aunque pronto desaparecía, además yo necesitaba dinero para
mis gastos y era un trabajo sencillo.

Llamé a la puerta y Camila me abrió, se fue enfadada a su habitación después de una


pequeña charla.

Me gustaba ver como se enfadaba. Me divertía.

Si.- No te preocupes, Lauren ya sabes como es Camila, ya se le pasará. -me dijo


Sinu.

L.-Sí, ya sé como es.

Si.-Bueno, linda, te dejo. Sube arriba a ver si Sofi necesita algo. -hice lo que me
pidió.

Toqué a la puerta y entré.

L.- Hola, princesa.

S.- Hola, Lauren.- Me dijo sonriendo.

L.- ¿Qué haces?

S.- Los deberes de clase.

L.-Ahh y ¿Qué tienes que hacer?


S.- Explicar como es mi familia y poner una foto.

L.- ¿Quieres que te ayude?

S.-No, ya he terminado ¿quieres ver lo que he puesto?

L.- Claro.- la niña empezó a recibir lo que había puesto.

S.- Mi papá se llama Alejandro, trabaja como empresario, no sé muy bien que es eso,
solo sé que sabe mucho de números y por eso a veces me ayuda con los deberes de
matemáticas cuando no entiendo algo, es muy bueno conmigo, me quiere mucho y
siempre juega conmigo, me está enseñando a jugar a baloncesto pero soy muy bajita
todavía y no llego a la canasta.- reí.- Mi mamá Sinu, me cuida mucho y siempre me
compra golosinas, aunque no me deja comerlas antes de la cena; trabaja de
enfermera cuidando a personas, ella dice que es como su niñera y después está mi
hermana Camila, aunque yo le llamo Kaki porque cuando era más pequeña no sabía
decir Karla, que es su primer nombre, ella es muy guapa, divertida y me deja dormir
con ella cuando tengo pesadillas.

Woow. No me imaginaba que Cabello hiciera eso. Siempre es tan... tan... tan... ella
con las personas.

L.- ¿Y esta foto de cuándo es?- dije señalando la foto pegada en la hoja.

S.- De cuando estuvimos en México.

L.-Salís todos muy bien.

De verdad lo hacían era una imagen muy tierna, todos abrazados y sonriendo.

S.-¿Tú tienes hermanos, no?- preguntó la pequeña.

L.- Sí, tengo una hermana que se llama Taylor, y Chris es mi hermano. Los dos son
más pequeños que yo. Y los quiero como Camila te quiere a ti.- La pequeña sonrió.

S.- Que suerte tienes, yo también quiero un hermano pequeño, así podría vestirlo con
mi ropa. -reí con lo que Sofi dijo.

Cuando Sofi terminó de hacer sus deberes bajamos a ver la televisión al comedor.

Ella veía sus dibujos y yo hablaba con Ally por mensaje.


Ally me contaba que estaba pasando en el capítulo de CSI que estaba viendo.

S.- ¿Qué miras en el móvil?-me preguntó.

L.- Nada, estoy hablando con mi amiga Ally.

S.- Ahhh, oye Lauren- la miré-¿podemos hacernos una foto con tu móvil?

L.- Claro, ven- la acerqué a mí -Sonríe- hice la foto.- Mira que preciosa has salido- le
dije enseñándole la pantalla del móvil.

S.- Ahora yo quiero hacerte una foto.

L.- No, yo salgo mal.

S.- Sí, deja que te haga una, por fa-subió encima de mí y yo alejé mi móvil para que
no pudiera alcanzarlo.

Estuvimos así unos minutos hasta que entró su hermana mayor para avisar que se
iba.

Seguimos nuestro pequeño juego hasta que Sofi se rindió y se sentó sobre mis
rodillas.

L.- Eyy, Sofi, ¿quieres hacer galletas?- dije para hacer algo que entretuviera a la
pequeña.

S.-¿Ahora?- Yo asentí y nos dirigimos hacia la cocina.

Sofi puso todos los ingredientes que le dije en un bol y después yo los removí ya que
Sofi lo intentó pero no tenía suficiente fuerza.

L.- Ahora tenemos que hacer una bola, así- hice una bolita con un trozo de masa- y
después aplastarla. -Sofi me miraba con atención.

S.- Esto es muy divertido-dijo cuando teníamos media bandeja llena de galletas.

L.-Ahora las metemos en el horno y después las decoramos ¿vale?.- la pequeña


asintió feliz.
Cuando estaban ya listas saqué las galletas del horno.

S.-¿Ya las podemos decorar?- preguntó impaciente.

L.- No, espera que aun queman.-Pasaron unos minutos y cogí una galleta.

Auuu me quemé.

L.-Jod...- no acabé la palabra para no decirla delante de Sofi. Eso me pasa por
impaciente. Sofi rió al ver mi cara- Ves eso me pasa por no esperarme- volvió a reír.
Cuando las galletas ya no quemaban empezamos a decorarlas.- Vamos a hacer
dibujos de animales en las galletas.- empezamos a decorar.

S.- Lauren ¿te gusta este oso que he hecho?.-dijo enseñándome la galleta.

L.-Me encanta ¿te gusta esta mariposa?-le pregunté.

S.-Eso no es una mariposa es un león.

L.- Noo, Sofi, es una mariposa que no lo ves.- le dije a la niña, quien rió fuerte.

En efecto era un león.

Terminamos de decorar todas las galletas.

L.- Bien, Sofi, es hora de merendar.- le dije acercándole un vaso de zumo.

Sofi agarró la galleta que había decorado, la del león, y le dio un bocado.

S.- Mira tu mariposa ya no tiene cabeza.

L.- No era una mariposa era un león.- le dije en tono broma.

S.- Lo sabía.- volvió a reír. La risa de esta niña era contagiosa-Ahora tu león ya no
tiene cabeza- me dijo enseñándome la galleta.

L.-Pobrecito, un león tan bueno y tú te comes su cabeza.

S.- Ahora lo voy a ahogar en el zumo.- dijo metiendo la galleta en el vaso.

L.- Nooooo, mi pobre león. -dije lloriqueando de mentira.- ...pues ahora yo me


comeré tu perrito -dije acercándome la galleta con un perro dibujado a la boca.
S.- ¡NO! ¡NO! ¡NO!- dijo Sofi.

Hice como si fuera a comérmela pero después la alejé de mi boca.

L.- Toma para ti.- le di la galleta.

S.- Esta galleta se la daré a mi hermana, le encantan los perritos.

¿Podía ser más tierna esta niña?

L.-Muy bien, entonces elegiré esta.- dije comiéndome otra galleta.

Seguimos merendando, entonces Cabello entró a la cocina.

***************

POV. CAMILA.

L.- Tendremos que dejar algunas para tus papas. -oí que le decía a Sofi.

S.- Sí, y así verán que soy muy buena cocinera.

L.- Ehh y yo que yo también he ayudado.- le dijo haciéndole cosquillas a mi hermana.

No entendía como una persona como Jauregui podía llevarse tan bien con mi
hermana.

S.- Vale, vale, tú también eres buena cocinera- le dijo.

Las ignoré y metí las palomitas en el microondas, mientras esperaba a que se hiciera
fui a por el bol.

¿Por qué se empeña la gente de esta casa en poner el bol de las palomitas en lo alto
del estante si saben que yo no llego? Ahora tendré que subirme a la silla.

Camila, por Dios no te caigas, no te caigas.

Subí a la silla.
Bien primer paso conseguido, ahora saca el bol.

S.-Kaki, te vas a caer, ten cuidado.- dijo Sofi.

Mi hermana me conocía, sabia que era la persona más torpe del mundo.

Ignoré la advertencia de mi hermana.

Cuando fui a sacar el bol de las palomitas se me resbaló de las manos, al intentar
atraparlo noté que perdía el equilibrio.

Oí el ruido del bol chocando contra el suelo, suerte que era de plástico.

La próxima eres tú. El golpe iba a doler.

Noté como alguien me tomaba en brazos y evitaba que besara el suelo.

No sé si caí con demasiada fuerza o que la persona no me sujetó bien pero acabamos
las dos en el suelo.

Ahí estábamos mirándonos, en el suelo de mi cocina, a pocos centímetros una de la


otra, tenía su mano rodeando mi cintura.

Camila, reacciona.

¡¡EEEYYYY AMIGA!!, soy tu consciencia, hazme caso, vamos. Levántate.

¿Qué te pasa? ¿por qué no te mueves?

No sigas mirándola a los ojos.

Esos ojos.

¿¿¡¡CAMILA!!??

Aparta sus manos de tu cuerpo.

L.- ¡¡Epaaa!! Cuidado Cabello- dijo sonriéndome.

Ahora mismo me quiero morir.

Hubiera preferido el golpe contra el suelo.


C.- No me toques apártate de mí. -dije enfadada.

L.- A ver, preciosa, eres tú la que estás encima de mí.- dijo burlándose de mí.

No puedes ser más idiota, Cabello.

Aparté su mano de mi cintura y me puse de pie.

C.- No vuelvas a tocarme NUNCA MÁS EN TU VIDA- le grité.

Me extendió la mano para que la ayudara a levantarse.

La ignoré.

Recogí el bol que se había caído, lo puse en la encimera, saqué las palomitas del
microondas y las vacié en este.

Iba a salir de la cocina pero Sofi se puso delante mío.

S.- Toma, Mila he hecho esto para ti .-dijo dándome una galleta.

C.- DÉJAME EN PAZ.- dije dándole un manotazo a la galleta y apartando a mi


hermana con un empujón.

Eres imbécil.

¿Por qué tardaste tanto en quitarte de encima de ella?

¿Por qué te paralizaste?

¿Por qué no podías dejar de mirarla?

¿Por qué?

Es Jauregui.

Idiota.

***************

POV. LAUREN.
Momento incómodo este que acabo de vivir.

Camila Cabello encima de mí en el suelo de la cocina.

Dejé de pensar en lo que había pasado cuando escuché a Sofi llorar.

L.- Ya, Sofi, no llores, no pasa nada- la intenté calmar mientras ella intentaba decir el
nombre de Camila. -Tranquila, shh, seguro que Camila no ha querido la galleta
porque no tenía hambre.

¿Qué mierda de excusa es esa? Que tiene 7 años pero la niña no es tonta.

S.- Nooo, es porque está enfadada conmigo, ella siempre dice que la deje en paz y
que la molesto, ella no me quiere.- dijo empezando a sollozar más fuerte.

Eso me partió el alma, ¿Cómo es posible que una personita tan pequeña pensara que
su hermana mayor no la quiere?, por mucho que se pelearan.

Eso me enfadó.

L.-Eyy Sofi, mírame.- Me puse a su altura y le sequé las lagrimas- vamos a hacer una
cosa ¿si?, tú dejas de llorar y yo voy a hablar con tu hermana para que te diga que
eso que acabas de decir, eso de que no te quiere es mentira, ¿vale?.- la pequeña
asintió y yo subí hecha un basilisco a la habitación de Cabello.

Entré sin avisar, se asustaron al verme.

L.-¿Qué mierdas te pasa?¿Qué problemas tienes ahí dentro, cabeza de humo?- dije
gritándole. Ella se levantó de la cama y se puso frente a mí.

C.-¿Lo mismo te pregunto yo? FUERA DE MI HABITACIÓN, tú no puedes entrar aquí.-


dijo también gritando.

L.- Baja a la cocina y ve a hablar con tu hermana, está llorando por tu culpa, cree que
no la quieres-hice una pausa-Tenías que tirar la galleta... si estás enfadada o
frustrada pégate cabezazos contra la pared pero no descargues tu furia contra ella,
por favor, sólo tiene 7 años, no es justo que pague por tus mierdas.

***************
POV. CAMILA.

Odio admitirlo pero Jauregui tenía razón.

Yo no tenía la mejor relación del mundo con mi hermana pequeña pero tampoco
disfrutaba haciéndole llorar.

Dejé de escuchar a Jauregui y bajé a la cocina, al salir de la habitación choqué


hombro con hombro con ella.

Cuando entré a la cocina ahí estaba Sofi.

C.- Ehh pequeño monstruito, ¿es verdad lo que me ha dicho Jau... Lauren crees que
yo no te quiero?

S.- Sí, has tirado mi galleta porque estabas enfadada conmigo porque te molesto y
porque no me quieres.

Camila tan mal lo haces como para que tu hermana piense que no la quieres.

C.- Eh, eh, eh... No digas eso nunca más, ¿me oyes? Nunca más. Sé que nos
peleamos mucho y que siempre es culpa mía pero eso no quiere significar que no te
quiera.

S.- ¿De verdad me quieres?-me preguntó.

C.-Claro que si, boba, tú, papá y mamá, sois las personas que más quiero en este
mundo. Con papá y mamá también me peleo y los quiero mucho.

S.- ¿Entonces por qué has tirado mi galleta? -preguntó inocentemente.

C.- porque estaba enfadada.

S.-¿Conmigo?

C.- No, no era contigo.

Estaba enfadada conmigo misma por paralizarme al caer encima de la idiota esa.

S.-¿Entonces estabas enfadada con Lauren, no? Porque cuando entraste a la cocina
parecías contenta y después te enfadaste. Y si no fue conmigo fue con Lauren, no
había más personas en la cocina.

C.- Sí, estaba enfadada con ella.-mentí.

A alguien tenía que echarle las culpas.

S.-¿Por qué?

C.- No sé, solo estaba enfadada y ya.- dije sin saber que explicación darle.

S.- ¿Quieres a Lauren?- preguntó de repente.

¿De dónde habrá sacado eso?

C.-¡¿QUEÉ?!- dije asombrada.

S.- Eso ¿Qué si quieres a Lauren?-dijo con toda naturalidad.-Antes me has dicho que
peleas mucho con mamá y con papá y también conmigo y aún así nos quieres, tú y
Luren os peleáis siempre ¿eso quiere decir que la quieres?.

Impresionada estaba.

Intentaba contestarle a mi hermana algo que tuviera pero no encontré las palabras.

S.-¿Y tú, Lauren, quieres a mi hermana?- dijo, me giré y la vi apoyada de brazos


cruzados con un pie y la espalda apoyados contra el marco de la puerta.

Siempre esa actitud.

Me volvía loca.

No la soportaba.

Jauregui se tensó al escuchar la pregunta de Sofi.

Se puso a mi lado y nos quedamos mirando la una a la otra sin saber que contestar.

¿Cómo que no sabes que contestar? NO, Camila, NO la quieres.

Cuando iba a contestar ella se me adelantó.

L.- No, Sofi, tu hermana y yo no nos queremos.- dijo.


Bien, Jauregui algo en lo que estamos de acuerdo.

S.- ¿Por qué si las dos soy muy divertidas? Tenéis que ser amigas.

L.- No creo Sofi, Camila y yo somos muy diferentes.

Camila. Me dijo Camila. Creo que es la primera vez que la oigo dirigirse a mí por mi
nombre. No Cabello.

S.- ¡¡Joo!! Que pena si fuerais amigas podríamos estar juntas las tres.- dijo Sofi
decepcionada.

C.-Síí... una pena-dije con ironía-Bueno yo me voy que mis amigas -dije amigas en
un tono diferente para que Jauregui lo notara- están arriba, esperándome.- cuando
estaba en la puerta de la cocina para salir me giré.-Sofi- ella me miró- te quiero
mucho, no lo olvides.

No, Camila no lo olvides tú.

Nunca más iba a permitir que Sofi pensara aquello.

***********************

Lo siento por tardar en subir el capítulo.


Capitulo 5

POV. LAUREN

Mis clases habían transcurrido con normalidad, otro día aburrido aquí en este gran
instituto.

Era la hora del almuerzo, mientras Ally se sentaba en una de las mesas yo iba a
comprarme algo para comer, hoy me desperté tarde y no me dio tiempo a
prepararme nada.

L.-Hola Gladys -le dije a la señora de la cafetería- dame un zumo de mango y un


trozo de tarta de chocolate, por favor.

G.- En seguida cariño. -me dijo.

L.-Gracias, ¿Cuánto es?

G.-Cinco dólares.-le di el dinero y me fui con Ally a la mesa.

L.-Me cae bien Gladys -le dije a mi amiga.-tiene que aguantar a todos estos payasos
y aún así es muy amable con todo el mundo.

A.-Si es verdad... Oye y tú ¿Por qué estás de tan buen humor?- preguntó sonriendo.

L.-¿¿Yoo?? No estoy de buen humor sólo que no estoy enfadada, que es muy
diferente.- Ambas reímos.

Noté como algo frío recorría mi espalda.

Me giré y ahí estaba, Cabello, con una botella de refresco vacía.

No acaba de vaciarme la botella por la cabeza.

Vi como estaba riendo triunfante.

Notaba como el "buen humor" del que hablaba Ally desaparecía por momentos.

L.-¿¿¡¡QUÉ TE PASA, LOCA!!??


C.-Para que aprendas a respetar a la gente- me dijo.

Otra vez hablando de respeto.

¿De qué respeto habla?

L.-¿De qué hablas? -dije confusa.

C.- Sabes muy bien de lo que hablo.

L.-No sé de que carajo estás hablando, pero sabes que, si necesitas motivos para
hacerme algo aquí tengo unos cuantos muy dulces.

Cogí la tarta que me acababa de comprar y se la estampé a Cabello por la cara


después me limpié la mano en su camiseta.

C.- Ohhh no acabas de hacer eso- dijo quitándose chocolate de la cara.

L.-¡¡Opps!! -dije haciéndome la inocente, sabía que eso le pondría furiosa.

Vi como cogía el plato de cereales con leche de ally y me lo vaciaba en la cabeza.

Se quedó a centímetros de mí, vi como se relamía el labio inferior donde aún tenía
algo de chocolate.

Tragué saliva.

C.-Ves, yo también tengo motivos dulces.-me dio una sonrisa maliciosa.

L.-¿Se puede saber que te he hecho?-pregunté

C.-Uno, meterte con mi amiga y dos, existir.- dijo aún cerca de mí.

Lo próximo que sé es que empezó una batalla campal de comida en medio de la


cafetería, las paredes estaban manchadas y no había un alumno que no tuviera
comida en su ropa.

Yo sólo me centraba en Cabello. Al igual que ella en mí.

Ambas estábamos cubiertas de comida de pies a cabeza.


Se resbaló debido a la comida que había en el suelo, me quedé mirándola desde
arriba.

Yo sabía lo que iba a pasar y ella también lo sabía.

Se cubrió la cara con las manos mientras yo me puse de rodillas al lado de ella para
que la distancia de la botella a su cara fuera menor.

L.-Consejo de belleza, Cabello, sabes lo que va bien para el cuidado del pelo- le dije
riendo-zumo de piña - le vacié la cajita de zumo mientras ella se quejaba.

Cuando ya no quedaba más zumo en su cara, jaló mi camiseta y me dejó cerca de


ella.

C.- Esta me la pagas.- dijo intentando levantarse.

La empujé para que volviera a quedarse tumbada en el suelo y me puse encima de


ella.

Intentaba salir de ahí pero no podía ya que tenía su cuerpo entre mis rodillas.

L.-Consejo de belleza número dos del día, para la cara pan con mantequilla.-le
restregué un bocadillo que me encontré en el suelo.

Seguíamos forcejeando cuando...

D.Sim.-¡¡¡¡¡¡¡BASTA!!!!!!!-gritó el director Simons.

Su grito hizo eco en la cafetería.

Todo el mundo se quedó mudo.

D.Sim.- ¿QUIÉN HA EMPEZADO TODO ESTO?-Grito enfadado.

En ese momento Cabello y yo que seguíamos en la posición de antes nos miramos.

L.-¡¡Cabello!!-grité yo.

C.-¡¡Jauregui!!-gritó al mismo tiempo.

D.Sim.- ¡¡LAS DOS A MI DESPACHO YA!! Los demás ayuden a limpiar y hasta que no
me vea el reflejo en el suelo nadie vuelve ni a clase ni a su casa.- dijo aún más
enfadado.

***************

POV. CAMILA.

Ahí estábamos las dos en un banquito sentadas delante del despacho esperando a
que el director Simons tomara una decisión.

No hacíamos contacto visual, estábamos las dos mirando al frente en completo


silencio y solté un pequeño suspiro.

L.-Estarás contenta ¿no?-dijo ella sin mirarme.

C.-¿Qué?-dije confundida.

L.-Hasta que no logres que me expulsen no vas a parar ¿no?

C.-No eres el centro del universo, tengo mejores cosas que hacer que intentar que te
expulsen.

L.-No lo parece, estás muy obsesionada conmigo, no hay día que no me mires o me
digas algo.

¿Qué estaba insinuando la idiota esta'

C.-Sabes, te miro porque tú también lo haces.

Punto para mí por ese comentario, la he dejado sin saber que responder.

Lauren cambió de tema.

L.-Sabes estás más atractiva con toda esa comida encima.

Atractiva, Jauregui me ha dicho atractiva... o sea no la culpo, es verdad, pero que ella
me lo diga es raro.
C.-¿O sea que crees que soy atractiva?-nos miramos, sonreí coquetamente para
ponerla nerviosa y funcionó enseguida me apartó la mirada.-No hace falta que digas
lo obvio, yo siempre soy atractiva, siempre.-dije con aires de superioridad.

Sabía que eso era lo que más molestaba a Jauregui por eso me mostraba así con ella.

L.-Claro que estás más atractiva-dijo mirándome a los ojos- apenas se te ve la cara
de estúpida.

Llevaba toda la cara llena de comida al igual que ella, no pude contener mi rabia y fui
a pegarle otra vez.

No suelo ser violenta con la gente pero ella saca lo peor de mí.

L.-Hey hey controla tu furia, gato revoltoso-dijo ella agarrándome del brazo.

C.-No me toques.

L.-Te recuerdo que eras tú la que me iba a tocar-dijo aún sosteniendo mi brazo.

C.-Lo estás deseando ¿no?

L.-¿El qué?

C.-Que te toque.-dije yo acercándome a ella.

L.-Puede ser, pero eso no lo sabrás nunca.- susurró quedando a centímetros de mí.

Punto para Jauregui.

Después de ese comentario el director salió de su despacho.

D.Sim.- Señoritas, entren.

Jauregui se levantó y yo me quedé como una idiota sentada, mientras pensaba en las
últimas palabras que dijo.

Ella estaba deseando que la tocara ¿Qué se supone que significa eso? ¿Por qué lo
dijo?
Obviamente para molestarme, si esta chica ha nacido para eso, para hacerme la vida
imposible.

Vi que Jauregui ya estaba en la puerta del despacho cuando se giró con una sonrisa
en la cara.

L.-Te he dejado pensando ¿no? Que milagro.-dijo riéndose. Me levanté.

C.-Eres una... -le dije mientras pasaba por su lado.

D.Sim.- Jauregui, Cabello no les da vergüenza pelear delante de sus padres.

Ahí estaban mi madre y el señor Jauregui con cara de pocos amigos y no es de


extrañar ya que no es agradable que el director del instituto los llame para avisarles
que sus hijas han empezado una gran pelea en la cafetería.

D.Sim.- Siéntense, vamos a tener una conversación muy interesante.

Genial.

Ahora tendría que explicar todo lo ocurrido y mas encima delante de mi madre.

Camila, despídete del móvil, de salir con tus amigas y de ir a Nueva York.

***************

POV. LAUREN.

Me encuentro sentada en el despacho del director recibiendo una gran bronca por
algo que no he hecho.

No me lo puedo creer, esta situación es tan absurda.

D.Sim.- Para empezar ¿alguna de ustedes me puede explicar que pasó?

L.- ¿Aquí delante de nuestros padres?

D.Sim.-Señorita Jauregui si no le da vergüenza empezar una pelea en la cafetería


tampoco debería darle vergüenza hablar delante de su padre.

Miré a mi padre y vi en sus ojos una decepción muy grande.

Sí, yo tenía el poder de decepcionar a todas las personas que me quieren.

La rabia me consumía mi padre estaba decepcionado de mí y era por culpa de


Cabello.

L.-Yo no empecé la pelea, fue Cabello, yo estaba tan tranquila almorzando con Ally
cuando me vació una botella de zumo en la cabeza.

S.-¿Eso es verdad, Camila?-dijo su madre con los mismos ojos de decepción que tenía
mi padre.

Cabello soltó un sí tan bajo que fue casi imposible oírlo.

La miré y vi que tenía los ojos llenos de lagrimas.

No sabía si sentir pena por ella o alegrarme, ella se había buscado todo esto.

S.-¿Por qué lo hiciste, yo no te eduqué así?-dijo la señora Cabello enfadada.

C.-En efecto me educaste así y me enseñaste que siempre hay que defender a los
seres queridos ¿no? Pues eso hice.-dijo.

D.Sim.- Explíquese.

C.-La señorita aquí presente se dedica a insultar y amenazar a mis amigas, esta
misma mañana una de ellas recibió una nota insultándola.

Yo no salía de mi asombro. ¿Cómo la gente puede inventar tantas tonterias en tan


poco tiempo? Primero que pego a niñas y después que amenazo a barbies, por favor
esta gente rica se cree el centro del universo y piensan que yo perdería mi valioso
tiempo en hacer algo en contra de ellos.

L.-¿¿Perdón?? Estás muy loca -dije enfadada.

M.-¡¡Lauren!!-me riñó mi padre.


L.-Todo eso es mentira, yo no he amenazado a nadie, ni sé nada de ninguna nota -
me defendí mientras Camila rodaba los ojos.

D.Sim.-Muy bien señoritas como veo que esto no va a llevar a ningún lado les diré
que hemos decidido sus padres y yo.

Las dos miramos a nuestros padres.

Presentía que lo que venía no era bueno.

Lauren, cariño, despídete de Nueva York.

D.Sim.-Como saben quedan tres semanas para el viaje a Nueva York-asentimos-bien,


si en estas tres semanas una de las dos pisa este despacho de nuevo por el motivo
que sea las dos serán sancionadas sin viaje. Si una de las dos hace algo indebido las
DOS-remarcó el dos-se quedan sin viaje, ¿entendido?-asentimos- además harán el
inventario del material del gimnasio y están dos días suspendidas.- Tanto ella como
yo bufamos.- Sin reproches, señoritas.

C.-Eso no es justo, si yo no hago nada malo debería poder ir al viaje-dijo quejándose.

L.-Yo no he hecho nada malo y estoy aquí por tu culpa-le contesté.

D,Sim.-Ven a lo que me refiero si sucede esto en las próximas tres semanas se


quedarán aquí en Miami.

Perfecto mi asistencia al mejor viaje de mi vida depende de Cabello, bueno aunque


ella también depende de mí, la puedo asustar con hacer algo malo; al pensar eso se
me puso una sonrisa en la cara y pareció que Cabello estaba leyendo mi
pensamiento.

C.-Seguro que va a hacer algo para que me quede sin viaje.

Acertaste.

Obviamente no iba a hacerlo no era tan tonta como para dejarme a mí también sin ir
al viaje.

D.Sim.-Bueno pues si no tienen ninguna duda vayan a por sus cosas y vayan a sus
casas, por cierto las estaré vigilando cuando regresen de su suspensión, pórtense
bien.

Salimos del despacho del director y Cabello y yo nos dirigimos a la cafetería a coger
nuestras mochilas.

Mientras oí que mi padre le decía a Sinu.

M.-¿Qué vamos a hacer con ellas?

S.-No sé, la verdad, no entiendo como tu hija puede querer tanto a Sofi y odiar tanto
a Camila.

Respuesta: Sofi es una pequeñaja adorable y Cabello es la semilla del mal.

M.-Cosas de adolescentes supongo-los dos rieron.

Nuestros padres se quedaron en el aparcamiento, mientras Cabello y yo íbamos a la


cafetería, cuando estábamos en la puerta me puse delante de ella frenándola.

L.-Haremos un trato, en estas tres semanas que faltan cuando nos encontremos
bajamos la cabeza y como si no existiéramos.-le propuse.

C.-Vale. Por el viaje-alargó la mano para dármela.

L.-Por el viaje.- repetí apretando su mano.- Estabas deseando tocarme ¿no?-le dije
con una sonrisa en mi boca.

Muy bien, Lauren, juega con sus mismas cartas.

C.-Puede ser pero no lo sabrás nunca.-me repitió lo mismo que yo le contesté cuando
estábamos en el banco.

Pum. Fuego. Tocada.

No esperaba esa respuesta y me sorprendió tanto que me quede ahí quieta sin poder
reaccionar mientras ella entraba a la cafetería a por su mochila.

Al salir se acercó a mí y me susurró al oído con voz seductora.

C.-Te he dejado pensando ¿no? Que milagro. -Después se fue riendo.


Pum. Fuego. Tocada y hundida.
Capitulo 6

Maratón 1/2

POV. CAMILA.

Mis dos días de suspensión pasaron rápido. Mis padres no me castigaron decían que
era suficiente con el castigo que me había puesto el director Simons, a veces creo que
son demasiados buenos conmigo pero oye no me voy a quejar.

Estaba deseando que estas tres semanas pasaran y poder así estar en Nueva York;
no había visto a Jauregui por los pasillos cosa que me alegraba pero hoy por la tarde
nos teníamos que quedar hacer el inventario de los objetos que había en el gimnasio.
Tendría que estar tres horas seguida con ella en un mismo lugar, por mi parte no hay
ninguna razón para pelear por parte de ella no estoy tan segura.

***************

POV. LAUREN.

Mis dos días de suspensión pasaron lento mis padres me habían castigado sin salir,
me quitaron cualquier aparato que me comunicara con la gente y además me
prohibieron ver a Ally. Mis padres son muy estricto con el buen comportamiento y
supongo que me gané a pulso que me castigaran.

Cuando retomé mis clases intentaba por todos los medios no cruzarme con Cabello, si
ella estaba en el pasillo Ally me decía que fuésemos a la cafetería, si estaba en el
baño yo esperaba y entraba cuando ella y sus barbies habían terminado. Hoy sería
inevitable encontrarme con ella ya que teníamos que estar juntas en el gimnasio, no
sé como acabará eso pero yo no estoy dispuesta a quedarme sin viaje por su culpa.

***************

POV. CAMILA.

Me encontraba en la puerta del gimnasio esperando a que el entrenador Smithllegara


para poder empezar mi castigo.

En ese preciso momento llegó con Jauregui, él nos entregó una carpeta que contenía
papeles de diferentes colores.

E.Smi.-Bien señoritas aquí tienen. Jauregui usted sabe como funciona esto
explíqueselo a la señorita Cabello.

L.-Sí, señor-dijo.

Estaba sorprendida, ella me lo explicó sin ningún problema, sin peleas ni nada.

En los papeles azules teníamos que apuntar todos los tipos de pelotas que habían y
que cantidad de ellas, y en los rojos cuantos objetos deportivos.

No parecía complicado.

C.-No parece complicado-le dije mientras entrabamos al gimnasio.

L.-Espera a ver la cantidad de cosas que hay en este gimnasio y después sacas tú las
conclusiones.

Ella tenía razón tuvimos que contar hasta la última pelota de ping pong.

***************

POV. LAUREN.

Ya llevábamos una hora y media de castigo y aún no me había peleado con Cabello.

Lo sé, a mí también me sorprende.

C.-45, 46, 47, 48-contaba muy despacio las raquetas de tenis. Apuntó en su hoja roja
un 48, lo escribió lento.-¿Ahora que cuento? Ya he terminado con las raquetas y no
quedan más objetos deportivos.

Sonó mi móvil y vi que era Taylor, no le respondí, si es importante me llamará otra


vez.

L.-Perdón. Mmm no sé... ayúdame con las pelotas de vóley.


C.-Está bien.-Otra vez sonó mi móvil.-Puedes contestar no pasa nada, mientras yo
cuento esto-dijo señalando a los balones de vóley.

***************

POV. CAMILA.

L.-Hey, Tay ¿Qué pasa? ¿Estás bien?-dijo preocupada.

Era raro ver a Jauregui preocupada, su voz cada vez sonaba más alterada y su
nerviosismo aumentaba con el paso del tiempo.

L.-No te preocupes estaré allí en cuanto salga del castigo ¿si? Te quiero. Adiós.

Cuando finalizó su llamada ella siguió con su tarea y yo con la mía hasta que rompió
el silencio que había entre nosotras.

L.-Conoces a una tal Karen.-Preguntó.

C.-Sí, va a unos cursos inferiores.

L.-Sí, lo sé.

¿Entonces para qué me preguntas si lo sabes?

C.-Puedo preguntar por qué quieres saber sobre ella.

L.-No -dijo con seriedad.

C.-Se está metiendo con tu hermana ¿verdad?

Yo sabía como era Karen, mi madre y la suya eran muy amigas, era la típica niña
repelente que conseguía todo lo que quería.

Probablemente la pequeña de los Jauregui esté con el chico que Karen quiere.

Me apuesto lo que quieras a que es eso.

Pequeña infeliz.
L.-Sí.

C.-Tienes que pararle los pies a esa niñata.

***************

POV. LAUREN.

Me sorprendió la respuesta de Cabello.

L.-Después la violenta soy yo.-dije riendo.

C.-No me refiero a que le pegues sino que hables con ella, que la asustes un poco
como haces con todo el mundo.

L.-Intentaré hablar con ella pero si toca un solo pelo a mi hermana juro que la mato.

C.-No seré yo quien te impida hacerlo, es más te ayudaría y todo, no soporto a esa
cría.-me sonrió.

Otra respuesta que no me esperaba.

¿Qué le pasa a esta chica últimamente? Aaaggggh.

C.-Bueno, sigamos con esto-dijo-59, 60, 63, 64, 65, 66-contó rápido.

L.-Cabello te has saltado dos números.

C.-¿¿Eeeeh?? Oh sí, lo sé, era una broma-dijo nerviosa.

L.-Si necesitas contar más lento puedes hacerlo, si nos equivocamos en algo
tendremos que volver a empezar.

C.-No, no.

L.-Hagamos una cosa yo cuento y tú apuntas las cantidades en los papeles así iremos
más rápido y menos posibilidades tendremos de pelear ¿ok?

C.-Ok.
Empecé a contar los balones de fútbol, de baloncesto, de tenis, y de waterpolo.

L.-Bien, apunta, Cabello, Futbol 61, baloncesto 65, tenis 154 y waterpolo 39.

C.-¿Algo más?-preguntó.

L.-No, yo me encargo de darle esto al entrenador.

C.-Es raro estar sin pelear ¿no?-dijo sonriéndome.

Extraño, eso es lo que me parecía cuando ella me sonreía.

L.-Sí, si que lo es -le devolví la sonrisa.

Al recoger las hojas en la que Cabello había escrito noté que los números que yo le
había dictado estaban todos mal.

Maldita estúpida no debí dejar que te fueras ahora tengo que contarlos yo otra vez.

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Lo que Lauren no sabía es que Camila no lo había hecho queriendo.


Capitulo 7

Maratón 2/2

POV. CAMILA.

Estaba en el comedor, tumbada en el sofá viendo un programa, después de que mi


mejor amiga cancelara nuestros planes en el último segundo, en el cual ricachonas
cuarentonas peleaban por el amor de un hombre.

Patético pero no había nada mejor en la televisión en estos momentos.

Sofi bajó y se sentó a mi lado.

S.-Kakiii,-la miré-¿me dejas cambiar de canal?

C.-Nop.

S.-Vaa, porfa, hoy hacen un capítulo nuevo de Bob Esponja y quiero verlo.

C.-Nop.-dije con el mismo tono de antes.

Noté que se me cerraban los ojos.

Desperté debido a las risas de Sofi.

C.-Te he dicho que no cambies de canal.-le dije.

S.-Pero es que estabas durmiendo por eso cambié.

C.-No estaba durmiendo, estaba viendo ese programa, dame el mando de la


televisión- dije intentando quitarle el mando.

S.-Nooo.

Le quité el mando y mi hermana se abalanzó sobre mi espalda.

Tocaron el timbre y fui a abrir con Sofi cargada a la espalda.


L.-¡Hey! Tu madre me dijo que viniera. -mi hermana al verla bajó y fue a abrazarla.

C.-Hola. Toda tuya.-le dije y me fui al comedor a ver la tele.

Segundo después entraron Sofi y su querida niñera.

S.-Laureen, Mila no me deja ver la tele.-dijo quejándose.

L.-Como que no, hoy hacen un capítulo nuevo de Bob Esponja -dijo con tono infantil.-
Camila déjale ver la tele a tu hermana.

Me sorprendía cada vez que me llamaba por mi nombre.

C.-Vamos a hacer un trato, enana, yo te dejo ver la tele y tú eres mi asistente


personal una semana.

S.-¿Qué es un asistente personal?

C.-Alguien que hace todo lo que le diga.

S.-Vale.

Que fácil de convencer.

L.-No, no, no, aquí nadie va ser asistente de nadie.-intervino-Tú le dejas ver los
dibujitos a tu hermana y punto final.- Se acercó a mí y me quitó el mando de las
manos. Se sentó en el sofá. -Ven Sofi vamos a ver los dibujos.-dijo con tono tierno.

Agghhh. La odio.

C.-Me voy a mi habitación, ya me aburrí de tu cara, Jauregui.-dije.

L.-¿Estás segura, Cabello, ya no quieres mirarme más?-me dijo.

C.-No te aguanto.

L.-No te aguanto.-dijo imitándome.

Siempre tenía que ser ella la que tuviera a última palabra.

Aggh. Me fui para no pelear más no tenía ánimo para ello.


Estuve una media hora tocando la guitarra en mi habitación. No sé porque hoy no
tenía inspiración. Era como si fuera principiante tocando el instrumento todas las
canciones que intentaba tocar o componer salía mal, así que volví a bajar al comedor.
Me quedé en la puerta escuchando la conversación que tenían mi hermana y
Jauregui.

L.-¿Quién es tu personaje favorito?- le preguntó a la pequeña.

S.-Eehhh... Patricio.-le respondió Sofi sonriendo.

L.-¿Por qué?

Para que tanto interés solo son dibujos.

S.-Porque es muy tonto y me hace reír...

L.-Yo te hago reír entonces debo gustarte.

No soportaba cuando era así de tierna me revolvía el estomago.

No, en serio cuando veía a Jauregui así de simpática con mi hermana sentía algo en el
estomago.

Asco, Camila, es asco.

S.-¡¡Siiii!! Tú eres mi niñera favorita del todo el mundo.-Dijo entusiasmada.

L.-Sofi, solo me has tenido a mí de niñera.-dijo riendo.

S.-Por eso eres la mejor... Eres muy linda y juegas conmigo y me ayudas a hacer los
deberes y eres muuuyy graciosa.

Jauregui. Linda y graciosa.

Claro, Sofi, claro.

L.-Awww, eres un amor, sabes eres la mejor niña que he cuidado en mi vida... Te has
ganado un abrazo.-Dijo sonriendo y abriendo los brazos para abrazar a Sofi.

Tengo que admitir que fue una escena bonita de ver y sonreír al verla.
Jauregui tiene momentos tiernos.

Nunca conmigo, pero los tiene.

S.-Te puedo contar un secreto.-Dijo mi hermana cuando se separaron.

A bueno, se vienen los momentos de confesiones pero ¿Por qué prefiere contárselo a
ella y no a mí? Soy su hermana.

L.-Claro, dime.

Perra, esa debería ser yo.

S.- Hay un niño en el cole que me ha dicho que le gusto.- dijo riendo con vergüenza.

Encima le va hablar de amor. Amor infantil pero amor al fin al cabo.

No lo soporto más, es mi deber como hermana aconsejarle, aunque mi vida amorosa


sea la misma que la de una piedra.

Es mi hermana yo hablaré con ella.

L.-¿A sí? ¡que bien!

S.-¡¡Siii!!-dijo entusiasmada.

Hice acto de presencia en el comedor y me senté en el otro sofá, quedando ellas en


uno y yo en el otro.

C.-¿Así que la pequeña Sofi tiene novio?

Camila tu hermana pequeña conseguirá novio antes que tú.

S.-No, no tengo novio, no me lo ha pedido.-me informó.

L.-Pues pídeselo tú.- le dijo.

No aconsejes a mi hermana, yo lo haré.

C.-¡¡Queé?!! No... que se lo pida él, es su obligación.


L.-Su obligación-preguntó-¿Qué tontería es esa?

Tontería dice.

Claro que es su obligación.

L.-Sofi, si a ti te gusta ese niño díselo.

S.-¿Y qué le digo?

C.-Nada, espera a que él te diga algo...-fui interrumpida.

L.-Dile ¿quieres venir a jugar al parque algún día? y ya está. -dijo.

S.-¿Ya está, así de fácil?-preguntó asombrada.

No es así de fácil.

L.-Claro ¿Qué esperabas?

S.-No sé, Mila dice que tener novio es más difícil.

C.-Yo nunca he dicho eso.-me defendí.

No recuerdo haberle dicho a Sofi, nada de mis novios.

Primero y principal porque nunca he tenido uno.

A lo mejor esa es la razón por la cual nunca he tenido, me complico demasiado.

¿Puede que en verdad sea todo más sencillo y esa yo la que lo complique?

Ando buscando el chico perfecto que se adapte a mí pero ¿y si nunca encuentro a


nadie que cumpla mis expectativa?

¿Soy demasiado exigente?

Debería conformarme con lo sencillo.

S.-Sí lo dijiste, esa vez que le tiraste un vaso de zumo a un chico porque te pidió que
fueras su novia y cuando te pregunté que porque no dijiste que sí mi dijiste que
porque era complicado.

¿Cómo se acuerda de todo eso si sólo tenía 4 años?

Escuché a Lauren reír.

C.-¡¡Shhh!! Cállate.

Nadie tenía porque saber esa historia y menos Jauregui.

L.-Quien lo diría, miss salgo con todo el mundo, se pone nerviosa cuando le piden que
sea novia de alguien.

Idiota.

C.-Yo no me pongo nerviosa.-dije.

La verdad es que sí lo hacía.

Cuando tenía 14 años, un chico llamado Nolan, me pidió que fuera su novia, me puse
nerviosa porque no sabía como decirle que no, entonces él intentó robarme un beso y
le tiré el vaso de zumo.

Una suerte que mi hermana estaba allí para verlo todo y ahora Jauregui lo sabía.

C.-Lo del zumo fue por otra cosa.-dije, sin dar más explicación.

L.-Seguro... -le tiré uno de los cojines del sofá.- Que madura-dijo con ironía.

Le saqué la lengua.

Claro que sí, Camila, muestra lo madura que eres.

***************

POV. LAUREN.

S.-Lauren, ¿Quieres que te enseñe el dibujo que he hecho en clase para ti?-dijo Sofi
levantándose del sofá.

C.-¿Le has hecho un dibujo?

¿Son celos eso que noto en la voz de Cabello?

S.-Sí.-le contestó.

L.-Claro, ve por él.- le dije dándole una palmada en la espalda.

Sofi salió del comedor y nos dejó solas.

C.-No me puedo creer que te haya hecho un dibujo, a mí nunca me hace nada.

Ayyy, pequeña celosa.

L.-¿Celosa?.-pregunté levantándome del sofá. Ella también se levantó.

Le pongo nerviosa.

Me encanta.

C.-No, extrañada. Yo soy su hermana y tú una simple niñera.

Simple me dice.

L.-Tan simple no debo ser cuando a mí me hace dibujos y a ti no.-me acerqué más a
ella.

C.-¿Por qué eres tan buena con ella solo la cuidas?- preguntó.

Como iba a ser mala persona con una niña pequeña, no soy tan monstruo.

L.-¿Y tú por qué te pones tan nerviosa si alguien te pide salir? ¿Qué pasó con el chico
del zumo?-pregunté acercándome más aún a ella.

Quería saber la historia del chico del zumo.

Si me acerco más huirá así que mantente a una distancia prudente Lauren.
Di un paso hacia atrás y la miré de arriba a abajo.

Estaba nerviosa y reí por ello.

Me iba a decir algo cuando entro Sofi y me entregó el dibujo.

Nos volvimos a sentar en el sofá.

S.-Mira, está eres tú con los ojos verdes.- señaló.

L.-¿Y toda esta gente quién es?

S.-Son tus papas, tus hermanos, yo, y mira tu galleta mariposa que era un león. -reí.

L.-Que bonito lo colgaré en mi habitación.-dije.

S.-¿De verdad?

L.-Claro, así podrá ver todo el mundo que entre. Ahora dame un abrazo.-la pequeña
me rodeó con sus brazos. Miré a Cabello.

Se veía tan graciosa celosa.

L.-Mira, Sofi, Camila está celosa-Sofi se giró hacia su hermana que miraba hacia otro
lado.-dale un abrazo a ella también.-así lo hizo ante la sorpresa de Cabello.

C.-¿Y esto por qué? -Dijo abrazando a su hermana.

S.-Lauren dice que estás celosa, no sé lo que significa pero si así te puedo dar más
abrazos pues me gusta que estés celosa.-sonreí por lo que había dicho Sofi.

Ella volvió a abrazarla y a la mayor de los Cabello se le iluminó el rostro.

Se veía tan... tan... tan... ¿adorable?

Camila me miró desde la altura de su hermana.

C.-Yo no estoy celosa y menos de ti.-me dijo.

Uyy esta chica no puede aceptar nada.

L.-Sí, sí que lo estás.


S.-¿Qué es estar celosa?-preguntó la pequeña con curiosidad.

L.-Es cuando te pones triste o te enfadas porque una persona que quieres que esté
contigo está con otra persona. ¿Entiendes?-expliqué lo mejor que supe.

S.-Sí, un poco, es como cuando yo estoy con papá jugando y viene Mila a
molestarnos porque ella también quiere estar con él.

L.-Sí eso, más o menos.

C.-Sofi puedes dejar de ponerme de ejemplo para todo.-dijo agarrándola del brazo,
tirándola en el sofá donde ella se encontraba y empezó a hacerle cosquillas a su
hermana. La pequeña reía y se quejaba.

S.-Nooo, para Kaki, por favor, para.-dijo Sofi.

C.-Noo, no voy a parar.-dijo Cabello riendo.

S.-Si no te haré cosquillas yo.- amenazó cuando logró escapar de su hermana y se


escondió detrás de mí subida en el otro sofá.

C.-Tú no puedes conmigo, no tienes fuerzas.-dijo riendo.

S.-Bueno pues le digo a Lauren que te las haga por mí, ¿a que me ayudas Lauren?

Oportunidad para molestar a Cabello aceptada.

Camila me daba una mirada que decía "no lo hagas por favor" y yo le daba una que
decía "sabes que voy a hacerlo"

L.-Claro, Sofi te ayudaré.-me puse de pie y Cabello me imitó.

Me acerqué lentamente a ella con las manos preparadas para atacar.

C.-Ni se te ocurra.-me dijo.

L.-Mira tu hermana me tiene miedo.-le dije a Sofi girándome hacia el sofá donde se
encontraba.
C.-Yo no te tengo miedo.- le sonreí.

L.-Sí me lo tienes.

C.-Como me toques te mato.

Y después dicen que Lauren Jauregui era la violenta.

L.-¿Es una amenaza?

C.-¿Quieres descubrirlo?- me contestó.

L.-Buuh-dije echando mi cuerpo hacia adelante como si fuera a hacerle cosquillas.

Se quedó dos segundos mirándome directamente a los ojos y salió corriendo


escaleras arriba como si de una carrera se tratase.

Pasaron cinco minutos y Cabello seguía escondida arriba de las escaleras.

S.-Yaaa, Mila, baja no te vamos a hacer nada.-dijo Sofi en el pie de la escalera.

C.-No me fio de ti y menos de ella.-gritó desde arriba.

S.-Venga baja.

Me encanta esta faceta de Camila, tan tierna, tan infantil, tan adorable.

¿Yo he pensado eso?

No, yo no he pensado eso.

De repente Cabello bajaba por las escaleras con un paraguas en la mano.

¿Qué hace esta chica ahora?

Que boba es.

C.-Como a alguna de las dos se le ocurra tocarme le parto el paraguas en la cabeza.-


dijo riendo y apuntándonos con el objeto.

Señoras y señores, Camila Cabello, la pacífica.


S.-Que noo, juramos que no te hacemos nada. ¿A que sí, Lauren?-dijo.

L.-Lo juramos. -dije levantando las manos.

C.-Atrás, a mil metros de mí.- dijo cuando pasó por nuestro lado.

S.-Mila, odia que le hagan cosquillas.

L.-Eso he podido notarlo.

Punto débil de Cabello; cosquillas.

Espero poder usarlo algún día.

C.-Como os acerquéis me voy.-dijo dejando el paraguas en el suelo.

Era tan idiota.

S.-Noo, vamos a jugar a algo.-dijo agarrando la mano de su hermana y nos sentamos


as tres en el mismo sofá.

Sofi se encontraba en medio de las dos.

C.-Vale, ¿a que jugamos?-preguntó a su hermana.

S.-A las preguntas.-dijo animada.

C.-¿Qué es eso?

S.-Un juego que nos han enseñado en clase para así conocer mejor a los
compañeros-explicó.

C.-Sofi, yo ya te conozco.

S.-Ya, pero no conocemos mucho a Lauren.-me miró.-¿Jugamos?

Conocer más a Cabello.

Eso sonaba cuanto menos interesante.


L.-Vale.

S.-Nosotras hacemos las preguntas y tú contestas y después al revés.-me explicó. Yo


asentí.

***************

POV. CAMILA.

¿Y ahora que le pregunto a Jauregui?

Temía que este juego terminara en pelea.

C.-Mmm-dije pensativa.- ¿Le tienes miedo a algo?

Muy bien Camila aprende cuales son sus debilidades, sus miedos.

Aunque probablemente te mentirá.

L.-Sí, a los payasos. -dijo. Parecía sincera.

Vaya, vaya, la ruda de Jauregui le tiene miedo a los payasos.

No pude evitar sonreír ante la confesión.

L.-¿Qué?-dijo seria.

Que le tienes miedo a los payasos.

C.-Nada...-dije.

S.-Ahora yo. ¿Cuál es tu color favorito?

L.-Mmmm...-dijo pensativa. -El rojo.

Suponía que diría el negro.

L.-Os hago las mismas preguntas.-dijo.


S.-Yo le tengo miedo a las arañas y mi color favorito es el morado... Ahora tú, Mila.

C.-Yo le tengo miedo a los espacios cerrados y a la aglomeración de gente.-informé.

L.-¿Claustrofóbica?.-preguntó intrigada.

C.-Sí, algo así.

L.-Y tu color favorito es...- dijo esperando a que terminara la frase.

C.-Verde.-dije mirándola a los ojos.

Verde esmeralda.

***************

POV. LAUREN.

Apartó la vista de mí cuando escuchamos el timbre.

C.-Yo abro.-dijo.

Sofi y yo nos levantamos del sofá y nos quedamos en las escaleras para ver quien
era.

C.-¿Austin, que haces aquí? Pensaba que estabas ocupado y no podías quedar- le dijo
dándole un abrazo.

Buee... El imbécil de la gorra.

A.-Me aburría en el sitio donde estaba y decidí venir a verte.

Si te aburrías haberte puesto a ver porno.

Cabello y Austin subieron a la habitación mientras Sofi y yo nos quedamos en las


escaleras aburridas.

Los oíamos reír desde el piso de abajo.


S.-Tenía que venir el chico ese a molestar con lo bien que lo estábamos pasando, por
una vez que Mila y tú no os estabais peleando...-dijo Sofi decepcionada.

Es verdad, no habíamos peleado. Todo un logro por nuestra parte.

Incluso olvidé el incidente del gimnasio.

L.-Si, es verdad... pero ya jugaremos otro día.- le dije para animarla.

La verdad no creo que se repita una tarde como esta.

S.-¿Lauren?-me llamó y la miré-¿Estamos celosas?

L.-Sí.
Capitulo 8

POV. LAUREN.

CL.-Venga hija, levántate, Nueva York te espera.-Oí decir a mi madre.

Me levanté de la cama y fui al baño.

Después bajé a desayunar.

L.-Hola.-dije saludando a todos en el comedor.

Chr.- Quiero que me traigas una camiseta que ponga "Mi hermana estuvo en NY y
solo me compró esta camiseta."-dijo Chris sentado en la mesa.

L.-Vale. ¿Los demás queréis algo en especial de allí?-pregunté.

No iba a llevarme mucho dinero para el viaje, me daba lástima pedirles más dinero a
mis padres me habían pagado gran parte del viaje, no quería abusar.

M.-Lo que tú quieras, hija, pero tráeme algo- dijo mi padre sonriente.

Eran las cinco de la mañana, a las seis teníamos que estar todos en el aeropuerto de
Miami porque nuestro vuelo salía a las ocho.

Fuimos todos al aeropuerto de Miami; yo pedí que Chris y Taylor no vinieran y se


quedaran durmiendo pero ellos insistieron en acompañarme.

Una vez allí, fuimos a encontrarnos con Ally y sus padres que ya habían llegado.

L.-Hola, Allyson ¿Hace mucho que estás aquí?-pregunté.

A.-Lauren-dijo al verme -no, llegué hace cinco minutos. -contestó.

Saludé a sus padres que se quedaron hablando con los míos mientras Ally y yo
hablábamos de nuestras cosas.

Cada vez llegaban más alumnos de nuestra clase y de penúltimo curso.

Entonces llegó ella, como si de una celebridad se tratara, iba junto a sus padres y
Sofi.

Todos los chicos que pasaban por su lado se quedaban hipnotizados.

No me extraña que la miraran.

¿Piensa llegar así a Nueva York? Como poco le dará una pulmonía.

Estábamos en Enero, en Nueva York habría como 2ºC o menos.

Chica, tápate un poquito.

Cabello se quedó con sus amigas y Sofi tomada de su mano mientras que Sinu y
Alejandro se acercaban donde Ally y yo estábamos junto a nuestros padres.

S.-Hola, chicas. ¿Nerviosas?-preguntó la mujer.

A.-Un poco, no me gusta la idea del avión.-confesó.

S.-Tranquila, no pasará nada. Camila también está algo nerviosa.

Así que estaba nerviosa.

La miré y vi como un idiota de mi clase, Johnny, se acercaba a ella. Se la comía con


la mirada, la miraba con deseo y eso me asqueaba.

Como se puede ser tan baboso.

Ella parecía no darse cuanta de cómo la miraba aquel chico, sólo hablaba con su
hermana pequeña. En un momento Sofi me miró y yo la saludé con la mano dándole
una sonrisa.

La pequeña vino hacia mí.

***************

POV. CAMILA.

C.-Y si me da un ataque de pánico en el avión ¿mamá?-dije preocupada.


Si.-Tranquila, mija, tomate este té y verás que se te pasan los nervios.

C.-No, no se me va a pasar, tengo miedo de que ocurra. No me gusta estar encerrada


tanto tiempo ¿y si me pasa algo?-dije.

A.-Mira mija, si te ocurre en la mochila llevas las bolsas para poder respirar mejor y si
ves que empiezas a sentirte mal cuentas hasta 50 y piensas en algo que te relaje
como te dijo el médico.-intentó tranquilizarme mi padre.

C.-¿Y si pasa como la última vez? Y dejo de sentir los brazos y las piernas.

Yo siempre poniéndome en lo peor.

S.-Mila, si quieres te quedas en Miami, no pasa nada, llamo a tu profesor y le digo


que no te sientes bien.

C.-No, no, yo quiero ir, es solo que el avión... toda esa gente en un espacio
pequeño...

A.-Mija, tranquila tomate el té que te preparó tu mama y verás que se te pasa... Mira,
lo que tienes que hacer es intentar dormir la mayor parte del vuelo y así no te
enterarás -mi padre y mi madre intentaron tranquilizarme y convencerme de que no
me pasaría nada, mientras yo acababa de beber el té, después de autoconvencerme,
más o menos, de que mi claustrofobia no me arruinaría el viaje subí a mi habitación a
vestirme.

Me puse unos pantalones ajustados de color negro, unos botines con tacón del mismo
color y me puse la camiseta que me compré en el centro comercial, una camiseta azul
marino que dejaba mi estomago al aire y que en el cuello tenía una especie de
adornos plateados.

Terminé de maquillarme y bajé con la maleta lista mientras esperaba a mi padre fui a
llevar las cosas al coche.

A.-¿No tendrás frío así vestida?-dijo al verme.-Ve y cámbiate de ropa con eso puesto
te vas a enfermar.

Si.-Ale, deja a la niña, ya no puede cambiarse o llegará tarde.-le dijo a mi padre. -


Mila, tienes el abrigo y la bufanda, mira que en Nueva York hace mucho más frío que
aquí.
C.-Sí, mamá, está todo en el coche.

Íbamos os cuatro en el coche, Sofi dormía encima de mí.

Pobrecita es muy temprano para que esté despierta todavía le quedan como tres
horas para ir a clase.

Llegamos al aeropuerto.

Casi todos los alumnos que iban al viaje estaban allí ya. Noté como todas las miradas
se posaban en mí. Escuché uno o dos comentarios que me avergonzaron ya que iba
con mi hermana y mis padres, no tenían porque escuchar eso.

Chicos. Asquerosos.

Fui con mis amigas.

V.-Camila Cabello levantando pasiones desde primera hora de la mañana.-dijo.

Estábamos hablando cuando un chico alto se acercó, tenía el pelo castaño y corto, era
delgaducho con unos ojos oscuros y en su cara iba adornada por una gran
espeluznante sonrisa.

J.-Hola, soy Johnny.-me dio un beso en la mejilla. ¿Qué hace este imbécil?- Toma
este es mi número, si quieres pasarlo bien durante el viaje avísame.

Aggghh... Que asco.

Acepté la tarjeta mientras el tal Johnny coqueteaba también con mis amigas.

No pierde el tiempo.

Yo me puse a hablar con Sofi.

S.-Kaki, toma, he visto que estabas nerviosa antes y no me gusta verte así.-me dio
una pulsera.

C.-Gracias.-dije acariciándole la mejilla.

S.- ¿Te va a pasar lo mismo de la otra vez? ¿Cuándo te pusiste nerviosa y no podías
respirar?-preguntó.
Cuando me dan los ataques de pánico mis padres intentan llevarse a Sofi a otro sitio
para que no me vea en ese estado pero la última vez que me pasó lo vio todo y la
pobre se asustó mucho.

C.-No, no me va a pasar nada.-eso espero.-Además ahora tengo tu pulsera si me


pongo nerviosa la miraré, pensaré en ti y se me pasará.-Sofi me regaló una sonrisa y
me abrazó.

Notaba la mirada de Johnny sobre mi cuerpo; me estaba poniendo enferma la manera


en la que me miraba pero fingí no darme cuenta.

Mientras yo hablaba con mis amigas e intentaba ignorar a Johnny, Sofi vio a Jauregui
y la saludó desde lejos.

C.-Ve a saludarla si quieres, no me molesta. -me dio un beso en la mejilla y fue hasta
donde estaba Jauregui con su amiga Ally y los adultos.

V.-No sé como dejas que tu hermana se junte con eso.-dijo viendo la escena.

Sofi y su niñera favorita hablaban animadamente.

C.-Se llevan bien.-levanté los hombros.

Por mucho que no pudiera ni ver a Jauregui mi hermana la quería mucho.

V.-Aun así, que vergüenza le hable a esa muerta de hambre.-dijo con asco. No le dije
nada.

***************

POV. LAUREN.

Yo hablaba con Sofi y con Ally cuando el profesor avisó de que teníamos que
despedirnos ya.

C.-Mami, dame el abrigo que ya nos vamos.-dijo acercándose a su madre. Sinu le dio
el abrigo.
No pude evitar mirarla de arriba a abajo.

Joder.

Respiré hondo.

Ya, Lauren, duerme a tu lado hormonado, relájate.

Pero es que va provocando.

Mis hermanos me abrazaron por detrás lo más fuerte que pudieron.

T.-Adiós Laur. Te quiero mucho-me dijo Taylor.

Chr.-Yo te quiero más que ella así que no olvides mi camiseta.

L.-Os quiero, canijos.-les di un último abrazo y fui hacia mis padres.

Les di un abrazo a los dos, mi madre se empeñaba en recordarme todo lo que se le


venía a la cabeza.

Mamá, me voy cinco días no es como si me fuera a vivir allí.

L.-Yaaa, mamá, tengo que irme, nos vemos en una semana. Te quiero.-Le di un beso.

Me despedí también de los señores Cabello y Hernández.

Camila, Ally y yo nos dirigíamos hacia el control de seguridad, donde nos esperaban
los demás alumnos.

Cabello y yo íbamos a pasar las dos al mismo tiempo para ponernos en la fila.

L.-Pasa tú primero.-le dije, asintió y se puso delante mía.

Empecé a quitarme todo lo que los guardias dijeron para poder pasar por el control y
lo dejé en la bandeja cuando vi que Cabello se le caía el reloj. Me agaché a recogerlo,
ella se quedo parada al verme ir a por él.

Al ascender escaneé su cuerpo de abajo a arriba.

Madre mía.
Lauren, cálmate.

Le devolví su reloj.

C.-Gracias.-dijo tímidamente.

L.-No fue nada.-ella se giró y me dio la espalda.

He de decir que las vistas desde mi posición no eran tan malas, llevaba un pantalón
muuuy... bonito.

Lauren, necesitas una ducha de agua fría, YA.

***************

Aun faltaban un rato para que nuestro avión despegara rumbo a Nueva York.

A.-Vas a terminar borrándola de tanto mirarla.-dijo Ally sentada a mi lado mientras


esperábamos.

L.-¿Qué?-dije confundida.

A.-Eso, que dejes de mirar a Cabello, o si la miras disimula, querida, que se va a dar
cuenta.

L.-Yo no la estaba mirando.

A.-Lauren, cada vez que has levantado la mirada de la pantalla del móvil ha sido para
mirarla.

Mierda. Que discreta que soy, espero que nadie más se haya dado cuenta.

L.-Yo no la miraba.-mentí, entonces la miré y Ally hizo lo mismo.

A.-¡Eyy! No te culpo, mírala.

Eso hacía, Ally, eso hacía.


Estaba concentrada con su móvil en la mano mordiéndose el labio.

Señor, por favor, ayúdame.

A.-Creía que la odiabas...-dijo.

L.-Y lo hago, pero Ally no estoy ciega...

Quien podría resistirse a no mirar.

El profesor, por suerte, interrumpió nuestras conversación avisando de que ya era


hora de subir al avión.

Por suerte me tocó sentarme al lado de Ally.

Tres horas nos esperaban de vuelo.

Yo me puse a la ventana, Ally le tocó en el medio y una tal Dinah del otro curso le
tocó pasillo, nos sentamos las tres y el avión empezó a moverse para despegar. Le dí
la mano a Ally, sabía que le aterraba volar. Ella me susurró un gracias para que Dinah
no lo oyera.

Ya estábamos en el aire.

L.-Ally me puedo apoyar en ti ¿por fa?- le dije.

A.- ¿Qué no dormiste esta noche?-mi mejor amiga me conocía bien.

L.-Poco.

A.-Vale, yo leeré un rato.-apoyé mi cabeza en su hombro y en menos de diez minutos


estaba durmiendo.

***************

POV. CAMILA.

levábamos dos horas de viaje y empecé a agobiarme.


Estaba sentada con Austin y Brenda.

Vi a Jauregui dormir en el hombro de Ally una de las veces que me levanté para ir al
baño.

Eso es lo que tengo que hacer, dormir, así el viaje parecerá más corto, tal y como dijo
mi padre.

Intenté dormirme pero cada vez que cerraba los ojos Austin se pegaba a mí.

C.-Déjame-le dije.

A.-Ohhh, vamos estás deseando dormir sobre mí.

Noté como empezaba a faltarme la respiración.

Respira.

Cuenta hasta diez. 1..... 2..... 3..... 4..... 5..... 6..... 7..... 9.....

Ni contar sabes.

Me duele el pecho.

Mejor voy al baño.

Me dirigí al baño por octava vez en lo que llevábamos de viaje y me encerré allí.

La sensación de encierro crecía en el pequeño baño pero prefería eso a que me vieran
mis compañeros en ese estado.

Imagina algo que te relaje.

Miré mi muñeca y vi la pulsera de Sofi.

Sonreí al recordar la conversación que tuvimos.

Toc. Toc. Toc.

Miré el reloj, llevaba diez minutos sentada en la taza del retrete con la cabeza entre
las piernas y inhalando y exhalando en una bolsa de plástico intentando que mi
respiración volviera a ser normal.

No lo conseguía.

***************

POV. LAUREN.

Desperté cuando quedaban veinte minutos para aterrizar, fui al baño para estirar las
piernas, esperé cinco minutos pero como no salía nadie toqué a la puerta.

Toc. Toc. Toc.

L.- ¿Hola? ¿Hay alguien dentro?- la puerta se abrió.

Cabello.

C.-Perdón, ya salgo-parecía nerviosa. Salió y chocó con mi hombre.-Peer...dón-dijo


otra vez.

Dos perdones en menos de cinco segundos.

Algo le pasa.

Vi que llevaba una bolsa en la mano.

L.-Oye ¿estas bien? Estás pálida.-dije preocupada.

C.-Sii... -dijo bajito, en un susurro.

Cuando se iba a su asiento la llamé y se giró.

L.-Cabello, enhorabuena.-me miró confundida. En serio, tenía muy mala cara.-Hemos


aguantado tres semanas sin pelear, todo un logro en nosotras.-me dio una sonrisa
triste. ¿Qué le pasaba? estaba nerviosa y seria y lo más preocupante no continuaba la
pelea. -Supongo que en Nueva York pelearemos, para no perder la costumbre.-le
dije.

C.-No esperaba menos, Jauregui. -se fue a su asiento.


Minutos después aterrizamos.

WELCME TO NEW YORK, LAUREN JAUREGUI.

Presiento que este viaje no lo vas a olvidar en tu vida.

Tardamos una hora en llegar desde el aeropuerto hasta el hotel donde nos
alojábamos. Me quedé asombrada al ver el gran y lujoso edificio. Entramos todos los
alumnos al vestíbulo del hotel, yo miraba a todas parte.

Disfruta, Jauregui, que esto no lo vas a volver a tener nunca más.

El profesor Fick se dispuso a repartir las habitaciones.

Dijo unas cuantas parejas.

P.Fi.- ¿Jauregui?-llamó.

Yo.

Que me toque con quien sea.

Todos menos Cabello.

Cabello, no por favor.

P.Fi.- Usted dormirá en la habitación 3963... con... mmm.-No diga Cabello.-


Hernández.

¡¡¡SIII!!! Compartiría habitación con mi mejor amiga.

A.-Esto no podía haber empezado mejor.

***************

POV. CAMILA.

Llegamos al hotel y esperábamos a que nos asignaran una habitación.


Vi como Jauregui se alejaba con su amiga para entrar en el ascensor.

Me alegré.

¿Y si nos hubiera puesto juntas?

No.

Que infierno.

Jauregui y yo durmiendo en la misma habitación.

Que horror.

P.Fi.- ...usted dormirá con Cabello.-dijo.

¿Con quién? ¿A quién le había dicho eso?

Entonces vi a una chica una cabeza más alta que yo acercarse a mí pasándome una
llave.

D.-Hola.-dijo-nos ha tocado a habitación 3858. Vamos al ascensor.-dijo, nos


quedamos delante de la puerta abierta de este mientras un montón de gente entraba.

C.-Yo mejor voy por la escalera.-dije.

Ni loca me meto yo en un sitio tan pequeño y con tanta gente dentro.

D.-Son 38 pisos, ¿estás segura de que quieres ir por la escalera?- me informó.-si


quieres podemos entrar en otro ascensor.

En ese momento uno de los ascensores se abrió, estaba vació, la chica me agarró de
la mano y entramos, rápidamente, antes que nadie pudiera entrar le dio al botón 38.

D.-No sé si sabes mi nombre... soy Dinah.

Cierto era que esta chica iba a clase conmigo pero en la vida había cruzado palabra
con ella y rara vez recordaba su nombre.

C.-Camila.-le sonreí.

D.-Lo sé.
***************

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Capitulo 9

POV. LAUREN.

Entramos a la habitación, Ally y yo nos quedamos embobadas en la puerta cuando


vimos las dos grandes camas que había allí.

La habitación era bastante grande, con las paredes de un color claro que transmitía
mucha paz. Además tenía un gran ventanal donde podíamos ver la ciudad de Nueva
York.

L.-Esto no puede ser real.

A.-Amiga mía es tan real como tú y yo. Me pido esta cama-dijo señalando la cama
que estaba al lado de la ventana.

L.-Bien yo me quedo esta.-No tenía más remedio.

Llamaron a la puerta, era el profesor Fick avisándonos que en media hora teníamos
que estar en el vestíbulo del hotel para empezar nuestro tour de museos.

***************

POV. CAMILA.

Dinah y yo entramos a nuestra habitación, no me hacía mucha gracia compartir


habitación con una desconocida pero se veía que la chica era simpática y muy
amistosa así que podía haber sido mucho peor.

D.-Me va a dar un ataque al corazón, estoy tan emocionada. -dijo. La miré riendo.

C.-Sí, yo también.-dije con menos entusiasmo.

D.-No lo pareces.

C.-Estoy aun reponiéndome, lo pasé mal durante el vuelo.

D.-Ven -dijo agarrándome del brazo-vamos a relajarnos.


Dinah puso a todo volumen las canciones que tenía en su móvil, se puso a bailar en
medio de la habitación, lo que me hizo reír, al principio estaba un poco cortada pero
después me fui relajando y empecé a bailar junto a ella, acabamos las dos tiradas en
la cama.

D.- ¿A que ya estás mejor?.

C.-Sí, gracias.

D.-Cuando estés mal llámame y hacemos una sesión de música y baile al estilo
Caminah.

C.- ¿Caminah?

D.-Sí, Camila y Dinah... Caminah.

Esta chica no es normal. Me encanta, llevo media hora con ella y es como si fuese mi
amiga de toda la vida, tiene algo que me gusta.

No sé por qué no he hablado con ella antes. Ohhh, sí, ya, porque tus amigas no la
aceptarían.

Nos encontramos en el vestíbulo del hotel para empezar nuestra expedición.

Por lo que dijo el profesor hoy iremos a tres museos, dos por la mañana y uno por la
tarde, muchos alumnos, en los cuales entre ellos se encuentran mis amigas, no están
muy emocionados.

Yo en cambio estoy deseando ir, me encanta saber cosas sobre todas las ciudades y
que lugar mejor para aprender sobre ellas que los museos.

P.F.-Bien alumnos esta mañana iremos a MOMA, el museo de arte moderno.-explicó.-


y al museo de la ciudad de Nueva York, por la tarde iremos Madame Tussauds.

Una hora después nos encontrábamos en el museo de arte moderno.

Este museo no me gustaba mucho, no entiendo que un circulo rojo en un cuadro sea
arte, incluso yo podría hacer eso y eso que dibujo como si tuviera 3 años pero bueno
hay gente que le gusta esto y lo respeto, cosa que mis amiga Nessa no hacía, se
quejaba todo el rato que el museo era aburrido, me iba a explotar la cabeza con tanta
queja.
Deseaba con todas mis ganas ir con Dinah, ella se reía todo el rato pero no con risa
de burla sino con risa de pasarlo bien y disfrutar de lo que estaban haciendo.

***************

POV. LAUREN.

Acabamos nuestra estancia en el MOMA ahora nos dirigimos al museo de la ciudad de


Nueva York.

Miré a Ally que estaba a mi lado mientras andábamos por las calles de Nueva York
para ir al museo.

L.-Ally ¿te ha gustado el arte moderno?

A.-Mmmm bueno...

L.-Eso es un no.

A.-Eso es un no lo entiendo, pero apuesto a que tú me lo vas a explicar ¿a que sí?

L.-Sí.

Ally y yo empezamos nuestro debate sobre el arte moderno, no la convencí mucho


pero me gustaba poder hablar sobre este tipo de arte sin ser juzgada aunque Ally no
fuera la fan número uno de ello me escuchaba y eso me gustaba.

Al llegar al museo de la ciudad de Nueva York, tuve la sensación de que unos


alumnos del curso inferior me miraban, me giré hacia ellos.

L.- ¿Necesitáis algo?-le dije con asco.

X.-Sí, a ti en mi habitación esta noche.

L.-Ayy que pena no voy a poder ir estaré ocupada con tu hermana, es más rápida que
tú.
El chico y sus amigos se quedaron callados, agacharon la cabeza y se fueron.

Típico, entre ellos se las dan de muy machos pero cuando les contestas parecen
bebés asustados.

D.-Chica, eres mi ídolo, por fin alguien que les calla la boca a los payasos esos.-oí
decir.

Era Dinah, la chica del avión.

L.- ¿Gracias?

D.-En serio, le has dicho a su hermana eso.

L.-No, además no sé ni quien es él, ni mucho menos su hermana.

D.-Asustas a todo el mundo con sólo mirarlos, eso me gusta.-dijo sonriendo.

No sé porque estoy teniendo esta conversación con esta chica pero me agrada su
sinceridad.

L.-Y a ti no te asusto por lo que veo.

D.-Naaahh. Tú que te ves así tan "no me toques o te mato" seguro que eres un amor
de persona en realidad y las idiotas de mis compañeras de clase que son tan "yo no
he hecho nada malo" son unas falsas hipócritas como...

L.-Cabello-le interrumpí.

D.-No, no ella es muy buena chica aunque no lo parezca, es muy tierna... ella es la
única que soporto.

L.-Imposible, apuesto a que nunca te habla.

D.-Bueno pero por lo menos no me critica. Crees que no me doy cuenta como el
grupito ese de Nessa y las animadoras me critica día si día también.

Quien iba a decir que del grupo de barbies plásticas, Cabello era la más normal y la
más ¿tierna?

Dinah dijo que era tierna, no yo.


***************

POV. CAMILA.

Por fin estaba en el museo de la ciudad de Nueva York, aquí podía aprender todo
sobre mi ciudad favorita.

He dicho ya que me encanta este lugar.

Al acabar la charla esperábamos en una gran sala y mantenía una conversación con
mis amigos mientras esperábamos para la siguiente actividad.

A.-Me aburro tanto aquí. Ven Camila vamos a entretenernos.-me acerco a él.

C.-No me toques.-dije enfadada.

A.-Uyy no te enfades.

V.-No soporto más la mierda esta de los museos.-se quejó mi mejor amiga.

A.-Yo tampoco, deberían hacer dos grupos uno para los fracasados que quieren ir a
museos y otro para las personas normales.

V.-En ese grupo estaría Hansen, habéis visto como disfruta estando en estos lugares,
es la persona más jodidamente aburrida que conozco, ¿Quién podría disfrutar en un
lugar así?-dijo riendo.

Yo lo hacía... además Dinah no es una persona aburrida en solo media hora con ella
me he divertido más que con vosotros.

Les quería gritar pero sólo puse mala cara, no es plan de gritarle eso a la que se
supone es mi mejor amiga.

La visita a los dos museos e encantaron pero eso ya quedo atrás y ahora estábamos
en el Madame Tussand, ese que los famosos están hechos de cera, pues ese.

No encontraba a mis amigos, me quedé sola ya que yo quería hacerme un foto con
Selena Gómez y ellos no. Vi que Dinah estaba intentando sacarse una foto con la
estatua de Beyoncé.

C.-Heey. ¿Quieres que te haga yo la foto?-dije amablemente.

D.-Por favor...-le hice la foto-Me voy a morir, mira que perfecta es, quiero llevarme la
estatua y dejarla en mi habitación.-Miré la estatua de Beyoncé.

La verdad es que parecía que en cualquier momento se iba a girar e iba a empezar a
cantar.

D.-Te imaginas que todas estas estatuas empezaran a cobrar vida una a una.

Espera esta chica me ha leído la mente o...

C.-El susto sería muy grande.-dije riendo mientras seguíamos andando para hacernos
fotos con otra estatua.

Cuando estábamos andando vi que Jauregui y su amiga se estaban haciendo una foto
con Justin Timberlake, bueno con él no, con su estatua.

Ally estaba muy emocionada al igual que Dinah cuando se ha hecho la foto con
"Beyoncé".

Jauregui estaba posando para la foto como si le estuviera dando un beso a Justin y
Ally como si estuviera apartándola.

Vale, me ha quedado claro quien es la mayor fan de Justin Timberlake.

Yo también quería fotos divertidas pero claro los maduros de mis amigos me tenían
que dejar sola.

D.-Camila ven vamos a hacernos una foto con E.T.

C.-Voy - dije dejando de mirar a las dos amigas. Nos hicimos una foto normal y otra
besando sus mejillas, yo la derecha y Dinah la izquierda.-No podías haber elegido otro
personaje a quien besar.

D.-Oye si quieres elijo a Bush.

C.-Prefiero a Obama.

D.-Pues vamos a seducir a Obama.


Nos hicimos una foto con Obama como si "peleáramos" por su atención.

Cuando acabamos el tour tenía todo tipo de fotos con Dinah, riendo, abrazando,
"pegando", "llorando" con las diferentes estatuas del museo.

Hasta nos hicimos un par de selfies solas para inmortalizar lo que yo llamaría el
comienzo de Caminah.

Cuando dejamos de hacer tontería por el museo esperamos en la tienda de regalos a


que todos los alumnos acabaran su visita. Levanté la vista y vi que Jauregui estaba
allí.

No podía apartar mis ojos de ella.

Aaggghh que me pasa.

Cuando me quise dar cuenta estaba delante de mí.

L.-Yo no soy una estatua, deja de mirarme.

Y nuestro preciado récord de tres semanas sin pelear se rompía en... 3, 2, 1.

C.-Yo no te miro-mentí.

L.-Oye sabes que me he hecho una foto contigo.

C.- ¿A si?, yo no recuerdo habérmela hecho.

L.-Sí, mira.-me enseñó una foto en la que salía ella con una sonrisa muy grande en la
cara y al lado un monstruo de la sección del terror.

C.-Que bonita.-dije sin gracia.-Estás muy feliz en la foto, ¿tanto te gusta hacerte
fotos conmigo?

En tu cara, Jauregui.

***************
POV. LAUREN.

Ya era de noche los profesores nos habían dicho que podíamos hacer una pequeña
"fiesta" en el salón del hotel. La música era muy aburrida y con el paso de la hora Ally
y yo no podíamos más.

L.Ally-le dije colocándome detrás de ella y agarrándola de la cintura mientras


apoyaba mi barbilla en su cabeza.

A.-Lauren-me dijo.

L.-Nos podemos ir ya a dormir.

A.-Espera un rato mas anda, hazlo por mí.

L.-Bueno... pero solo por ti.

Y allí estábamos las dos balanceándonos con el sonido de la música como un par de
abuelas a las que nadie quiere sacar a bailar.

Por la menos nos tenemos una a la otra.

A.-Lauren ¿Qué pasó hoy en la tienda de regalos del museo?

L.-Le intenté hacer una broma a Cabello y me salió mal.

A.-Ooohh pobrecita, estás perdiendo las facultades de niña mala.

L.-Yo no estoy perdiendo nada.

A.-Bueno pero cuéntame lo que te dijo para que te pusieras roja como un tomate.

***************

POV. CAMILA.

Otra vez estaba sola, se supone que este viaje era para pasarlo con mis amigas y allí
estaba yo mirando como Mindy estaba con su chico, Brenda estaba con su futuro
novio y Nessa con su chico de las doce de la noche.
Empecé a ver como todos se lo pasaban en grande mientras yo apartaba a los
estúpidos que se me acercaban.

Vi que Ally y Jauregui se lo pasaban mejor que yo.

Ahí estaban muy cerca riendo mientras estaban cogidas de la cintura.

¿Por qué no estar yo así con alguien?

Me moría de celos.

Sentí como alguien me tocaba por detrás.

Austin.

Porque mi noche no podía ser más perfecta.

A.-Hola, preciosa.-me dio un beso.

C.-Hola.

A.-Quieres ir a un lugar más tranquilo como mi habitación.

Mierda, intentaba avanzar conmigo, yo no tenía ni ganas ni la voluntad para


soportarlo.

C.-Claro que quiero ir a un lugar más tranquilo como MI habitación. -me levanté y me
fui sin dejar que me respondiera.

Cuando llegué a la habitación, Dinah estaba sacando la ropa de su maleta.

C.-Heey you.

D.-Heey you.

C.- ¿Qué haces?

Que pregunta más tonta era obvio lo que estaba haciendo.


D.-No es obvio-dijo con una sonrisa en la cara.

C.- ¿Quieres que te ayude?

D.-Sí, gracias.-hubo unos minutos donde el silencio inundaba la habitación.-Sabía que


eras diferente.

C.-Se supone que eso es un halago, ¿verdad?

D.-Sí.

Después de casi dos horas de risas y bailes Dinah me pidió ir al vestíbulo del hotel
donde había una máquina expendedora para poder ir a comprar galletas.

Yo acepté.

En el ascensor, sin nadie alrededor, Dinah y yo nos pusimos a bailar como si


estuviésemos en el mismísimo concierto de Beyoncé.

Dinah siempre intentaba distraerme cuando estábamos en el ascensor, se dio cuenta


de mi claustrofobia desde el primer momento y procuraba que no hubiera nadie en él.

De repente se abrió la puerta.

Jauregui y Brooke.

Oooh genial.

***************

POV. LAUREN.

Le expliqué la broma y le conté todo lo sucedido.

Ella se estuvo riendo de mí durante un rato.

Nos fuimos de la "fiesta" y nos dirigimos al ascensor, cuando las puertas se abrieron
vimos como Cabello y Dinah paraban de bailar al ver que las puertas estaban
abiertas.
¿Qué clase de personas se pone a bailar en un ascensor?

Chocamos hombros con hombros.

Vi que Ally se moría del sueño y lo dejé pasar. No era el momento de pelear. Ya
llegará, supongo.

***************

A.- ¡LAUREEEEN LEVANTAAAAA!-dijo gritando. Le tiré una almohada.-A


DESAYUUUAR.-Le tiré otra.-VAMOS.

Por fin me levanté.

Hoy íbamos a visitar el rodaje de una película en la que el actor principal era Jack
Collins, mi actor favorito de todos los tiempos.

L.-Ally te imaginas que nos encontramos a Jack.

A.-Aaaayyy no. Vamos a arreglarnos por si lo vemos.

Ya en el set de rodaje Ally y yo mirábamos a todos los lados por si Jack aparecía.

El encargado del tour nos dijo que no habían actores pero nosotras no perdíamos la
esperanza.

Ally y yo nos quedamos apartadas del grupo como siempre.

Oímos una voz masculina dirigirse a nosotras.

XXX.-Perdón chicas.

No puede ser verdad.

No, no, es real.

Aayyy.

ES JACK COLLINS.
L.-Eres Jack Collins-dije estúpidamente.

Claro que era él.

J.-Hasta hace unos segundos lo era.-Ally y yo reímos como dos quinceañeras


enamoradas- ¿Qué hacen aquí, señoritas? Me parece que no deberían estar por aquí.
¿Tengo que llamar a seguridad?

A.- ¡No, No! Sólo estamos de visitas, vemos como se graba la película y nos alejamos
del grupo.

J.-Oohhh...

L.-Podemos hacernos una foto contigo.-le interrumpí antes de que dijera nada más.

J.-Por ser unas chicas tan guapas nos haremos más de una foto.

AAAHHHHH NOS HA DICHO GUAPASSS.

L.-Nos ha dicho guapas.-le susurré a Ally mientras le pegaba en el brazo.

A.-Ya lo sé. -susurró ella también.

Nos hicimos muchas fotos con él.

No me lo creo, cuando se lo cuente a Taylor se va a querer morir, pero como soy


buena hermana le he pedido un autógrafo para ella y para Chris también.

Nos unimos de nuevo al grupo y todas las chicas y algún que otro chico empezaron a
gritar como locas cuando lo vieron.

Jack explicó como son los días de rodaje y como la fama no le ha afectado en ningún
sentido.

***************

POV. CAMILA.
No podía apartar la vista de Jack, el joven actor aceptó a estar unos minutos con cada
uno de nosotros.

Cuando fue mi turno no sabía que preguntarle e hice una pregunta propia de mí.

C.-Por favor dime que shampoo usas para tener ese pelo tan bonito.-Él se rió de mí.

Normal. Sólo a mí se me ocurre preguntar esa tontería.

J.-Es un secreto.

C.-Bueno pues dime si tienes novia.

J.-Eso también es un secreto.

C.-Ohh, jo.-el rió.- Que buena soy haciendo entrevistas ehh, no puedo sacarte
información.

J.-Eres muy graciosa-Me sonrojé.

Jack se despidió de mí después de hacernos unas cuantas fotos y se acercó a Jauregui


y a Allyson.

Escuché que les decía.

J.-Hola otra vez.

Holaa-dijeron a la vez con una sonrisa en el rostro.

Era tan gracioso escucharlas hablar parecían niñas de cinco años.

Su conversación terminó y Jack se fue, vi como le guiñaba un ojo a Jauregui.

Y mis celos hicieron acto de presencia.

Cuando Jack se alejó Jauregui quitó sus ojos de él y me miró con una gran y preciosa
sonrisa en su cara.

Casi me desmayo.

¿Qué me pasa con esta chica? Si se supone que la odio por que no paro de mirarla.
Pero es que... ¡Agghh!

Su pelo.

Sus ojos.

Su sonrisa.

Esa ropa.

Sus ojos...

Camila, necesitas seriamente dejar de mirarla a los ojos.

¿Será la luz de Nueva York?

Después de este tonto momento de confusión fuimos a acabar el tour.

***************

POV. LAUREN.

Después de toda la emoción de la mañana la tarde fue tranquila nos dejaron tiempo
para comprar suvenirs, compre el típico llavero que todo el mundo compra en estos
viajes, la camiseta que tanto ansiaba mi hermano, una mochila para mi hermana y
algunas cosas más para mis padres, además aprovechamos para visitar algunos
lugares por nuestra cuenta.

Ya era de noche y Ally y yo estábamos aburridas a si que nos pusimos a jugar al "con
quien te casarías, a quien matarías y quien sería tu amante" para pasar el rato.

L.-Bien... Mmmm... Johnny, Lindsay y Jack y las razones por las que lo harías.

A.-Bien, me casaría con Lindsay, porque es simpática, mataría a Johnny porque le


faltan neuronas en el cerebro y sería amante de Jack, bueno ya sabes porque.

Jack era un chico de nuestro curso del que Ally estaba enamorada desde hace años
pero el muy idiota no le hacía caso.
A.-Mi turno... Austin, Dinah y Camila y quiero escuchar las razones.

L.- ¿Por qué me odias tanto? Se supone que soy tu mejor amiga.- dije.

A.-Pues por eso.

L.-Definitivamente mataría al tal Austin porque es imbécil.

A.- ¿Y con las chicas?

L.-Creo que me casaría con... Dinah, porque parece buena chica.

A.-A si que Camila sería tu amante... Interesante, muy interesante.

L.-Yaaa, cállate, sólo es un juego.

A.- ¿Y la razón por la que Camila sería tu amante?

L.-Es la que sobra... y supongo que tiene buen cuerpo.

A.- ¡Supones, ya!- dijo burlándose de mí.- Solo supones...

Después de jugar algunas rondas más del dichoso juego bajamos al vestíbulo y en el
ascensor estaban Cabello y Dinah pero esta vez no estaban bailando, esta vez iban en
pijamas como nosotras.

Y allí estábamos las cuatro en pijama en un ascensor en un silencio de lo más


incomodo.

La incomodidad se volvió más fuerte cuando miré a Ally y vi que se reía y miraba a
las dos chicas.

Sabía que no teníamos que haber jugado al juego ese.

Salimos del ascensor.

Por fin.

Al parecer ellas habían ido a lo mismo que nosotras ir a la máquina expendedora


comprar comida, las dejamos pasar a ellas primero.
A.-Que incómodo es encontrarse a tu mujer y a tu amante en el mismo ascensor,
ehh- Dijo riéndose de mí.

L.-Te voy a matar y lo sabes.

A.-Tenías que a verte visto la cara que tenías en el ascensor.

L.-Sí y tú no facilitabas las cosas.

Compramos una bolsa de galletas y Dinah se dirigió a nosotras.

D.-Chicas ¿os esperamos?

A.-Sí, Lauren va con vosotras yo me quedo aquí-dijo empujándome dentro del


ascensor haciéndome chocar con Cabello.

L.-Perdón-Dije nerviosa.

Me giré salí del ascensor, cogí a Ally en brazos y la metí dentro.

Fueron los peores cinco minutos de mi vida.

Dinah y Cabello salieron cuando llegaron a su piso.

L.-No vuelvas a hacer eso en tu vida, Allyson.-dije un poco enfadada.

A.- ¿Qué pasa? ¿Cabello te pone nerviosa, chica mala?-dijo.

L.-A mí Cabello no me pone de ninguna manera.-le solté.

A.-¿Estás intentando convencerme a mí o a ti?-la miré con odio.- Vale, Vale, ya paro,
Jauregui-hizo una gran pausa- ...de Cabello.

L.-Se suponía que me casaba con Dinah, no con Cabello.

A.-Eso es lo que dijiste pero ¿es lo que en realidad pensabas?.- dijo riendo
provocativamente.

L.-Voy a matarte.

Cuando se abrió la puerta Ally salió corriendo y fui tras ella.


Capitulo 10 (parte 1)

POV. LAUREN.

Era nuestro cuarto día en Nueva York, hoy íbamos a ir a Central Park, me encantaba
la idea porque podría sacar miles de fotos.

Estaba en el baño terminando de maquillarme cuando sonó el despertador de Ally.

A.-Wow. Que madrugadora has sido hoy.-me dijo desde la puerta- y que guapa te has
puesto.-dijo sonriendo todavía un poco adormecida.- ¿Puedo preguntar el por qué o
para quién?

L.-Sí, me he levantado antes para poder plancharme el pelo y él porque me he


vestido así es porque vamos a Central Park y quiero que las fotos que saque allí sean
perfectas y quería salir bien.

A.- ¿Segura que es por eso? ¿No hay nada más?-me preguntó maliciosamente.

L.-Si estás esperando a que diga algo para que empieces con los chistes sobre
Cabello, vete olvidando.-Desde lo del ascensor Ally me molestaba con eso cada vez
que podía.- Ahhh, y quiero que tú también te arregles así podré sacarte más perfecta
de lo que eres, enana.

A.-Vale, no más chistes sobre Cabello pero admite que sería gracioso que tuvierais
algo.

L.-Uuy sí, toda una comedia.-dije irónica.

A.- ¿Romántica?.-dijo riendo.

L.-Ally...- dije con tono de advertencia.

A.-Vale, vale.- salí del baño y entró Ally.

L.- ¿Ally, has visto mi cámara?-le pregunté.

A.-Está en el estante de arriba del armario.-dijo desde el baño.

Alcancé la cámara. Oí como encendía la ducha.


L.- ¿Te importa si bajo a desayunar yo sola? Tengo hambre.

A.-Tranquila, ve, no pasa nada, después nos vemos.

Llevaba la cámara en la mano para ver las fotos que había hecho el día anterior.
Entré al ascensor para bajar al comedor, encendí la cámara, le di al botón "B" y me
quedé en la esquina derecha.

Se abrió la puerta y alguien entró. Se puso en el lado contrario a mí, yo estaba


demasiado ocupada mirando la pantalla de la cámara y no vi quien era.

xxx.-Hola. -dijo.

L.-Buenos-levanté la vista de la pantalla-Días. -volví a bajar la vista.

Esa mujer es...

No, no es...

Levanté la mirada una vez más y la vi perfectamente bien.

Sí, era... Camila.

Joder.

Cuando la vi con ese suéter de manga larga y cuello alto de rayas horizontales
blancas y negras, su pelo largo cayéndoles por los hombros, esa falda negra corta con
unas medias también negras y unas botas de tacón que le llegaban a las rodillas me
quise morir allí mismo.

¿Cómo puede estar tan buena?

Lauren, no la vuelvas a mirar.

Mira la cámara, toca botones, pero no levantes la cabeza, por favor, no la mires.

Que no se de cuenta, no seas obvia.

Agggh quiero mirarla.

No, no puedes.
Fue más fuerte que yo.

Estaba ahí apoyada contra la pared mordiéndose el labio inferior.

No hagas eso, desgraciada, acabarás conmigo.

¿Qué le pasa? ¿Cómo no hemos peleado en tres semanas ahora pretende matarme
con sus modelitos?

Que dices, Lauren, no se ha vestido así por ti.

Levanté la mirada cuando se volvió abrir la puerta del ascensor en el piso 37.

Una pareja entró con un carrito y un niño en él, yo me aparté para dejarla pasar y me
puse al lado de Cabello.

Seguíamos bajando.

El niño jugaba con un oso y Camila lo miraba con ternura y una sonrisa en su boca.

Se agachó a recoger el osito que se le había caído al niño y se lo dio.

No pude más que odiarme por quedarme embobada mirándola.

Ya, no más Lauren, por muy bien que se vea ahora después hablará y la joderá, como
siempre hace.

No te dejes engañar por su modelito y su cara de niña buena.

Yo seguía disimulando lo mejor que podía cuando el ascensor volvió a parar en el piso
34.

Entraron tres chicos de nuestro instituto.

SS.- Joder, Camila, te lo hacía aquí mismo.-dijo uno de ellos al verla sin importarle
que alguien lo escuchara.

Como le habla así, que ganas de darle una paliza.


¿Qué dices, Lauren? Tú le dices cosas peores.

No, yo no la trato como un objeto, la trato como una persona que me cae mal.

XXX.-Sii, te hacía mujer.- dijo acercándose a ella.

No soporto que le hablen así a una mujer.

Como la toqué no respondo.

La señora con el niño y su marido los miraban con asco.

Bueno, el que faltaba, Johnny.

J.-Pásate esta noche por mi habitación y jugamos un rato.-le agarró de la cintura.

C.-No me toques.-lo empujó.

El chico le acaricio la mejilla.

C.-Como me vuelvas a tocar me aseguraré que sea lo último que hagas ¿entendido?

Tranquila, Camz, yo lo mato.

¿Camz? ¿Qué?

J.-Algún día caerás, todos saben que metes en tu cama todo lo que se mueve como
tu amiga Nessa-Dijo y en ese momento paró el ascensor.

AAAHHH, BUENO te pasaste.

Di un paso hacia delante para partirle la cara al imbécil; Camila se fue hacia atrás y
chocó contra mí, la agarré de las muñecas e intenté que no cayera.

L.-Perdón.- susurré.

En ese momento empezó a entrar gente al ascensor, entraron como unas 12


personas dejándonos arrinconadas en una esquina a Camila y a mí.

El ascensor seguía bajando, tenía su pelo en mi cara, su cuerpo pegado al mío, podía
sentir el olor de su perfume... y mi corazón se aceleraba cada vez más.
Noté que se tensó y empezaba a mirar a todos lados.

Mierda.

Es claustrofóbica.

¿Le está dando un ataque de pánico?

¿Qué hago?

***************

POV. CAMILA.

Cuando entré al ascensor vi a Jauregui apoyada en una esquina, parecía nerviosa, era
gracioso verla así de tensa.

Me mordí el labio para evitar soltar una carcajada.

Entró una familia con un niño adorable.

Que no entre más gente, por dios. Cada vez que bajaba un piso y no se abría la
puerta me alegraba.

Entraron, Johnny y otros chicos y empezaron a molestarme.

No te pongas nerviosa.

Odio que me toquen.

¿Me dijo facilona?

Lo mato.

Me estoy empezando a agobiar.

¿Por qué entra tanta gente?

No puedo respirar.
Me han arrinconado.

Voy a morir aquí.

Quiero salir.

No puedo.

Me falta el aire.

Noté como alguien me respiraba en la nuca.

No quiero que me toquen.

Me voy a desmayar.

Empezaba a tener la respiración agitada.

L.-Gírate e insúltame.-susurró esa voz detrás mío.

Me giré hacia ella con cuidado de no dar ningún golpe a las personas que estaban al
alrededor y nuestro ojos se encontraron.

C.- ¿Que..e?-dije como pude.

L.-Eso, que me insultes, te está dando un ataque, si necesitas descargarte hazlo,


venga dispara.

C.-Noo... ne...ce...nece...si...to insul...tarte necesi...to sal...ir deee a...quii yaa.-no


podía ni hablar.

L.-Eyy, tranquila, no te alteres, son sólo 20 pisos más.-cada vez entraba más gente,
miraba hacia todos los lados.

En 20 pisos puedo morir tres veces.

¿Qué no hay más ascensores en este puto hotel que todos han tenido que subir a
este?

L.-Eyy, Camila, mírame, mírame a los ojos.- dijo bajito agarrando mi cara.
La miré fijamente y ella quitó las manos de mi cara para bajarlas a las mías.

L.-Cuenta conmigo los pisos que quedan.

No, números no.

Empezó a contar 19, 18, 17, 16.

L.-Venga uno menos, 15-dijo.- Ahora 14... Después 13...

Yo no contaba, solo le miraba los labios tenía miedo de decir los números mal.

Tenía diecisiete años y no sabía que después del 13 venía el 11.

Mierda.

13, 12, 11, 10, 9, 8. Mi respiración volvía a la normalidad poco a poco. 7, 6.

L.-Cinco, más y llegamos... Venga, Camila, 4... ahora el 3... dos...

Unooo- dijimos las dos a la vez.

Se abrió la puerta del ascensor y empezaron a salir las miles de personas que estaban
dentro.

Jauregui y yo salimos las últimas, nos quedamos delante de los ascensores; ella aún
sostenía mi mano.

L.- ¿Estás bien? ¿Necesitas algo?-dijo acariciándome la palma de la mano.

¿Desde cuándo es tan gentil?

C.- ¿Un tanque de oxigeno? - intenté hacer una broma pero parece que no le hizo
gracia.- No, tranquila. Sólo aire fresco. Nada más-le dije con la respiración aún algo
agitada.

L.- ¿Estás segura? Casi te mueres ahí dentro.- dijo señalando el ascensor.

C.- ¿Te hubiera gustado, no?-dije.

L.- ¿¿¡Queé!?? Estás loca, no, claro que no, o sea, quiero decir, te odio y eso... y
muchas veces te digo que te mueras pero tampoco era para que lo hicieras
literalmente y menos delante mío en un ascensor. -reí ante su comentario y ella hizo
lo mismo.

C.-Gracias por no dejarme morir ahí dentro, muy amable por tu parte.

L.-De nada.- volvió a acariciarme la mano con su pulgar y bajé la mirada hacia ella.

Al darnos cuenta de la situación y el lugar de donde estábamos enseguida nos


soltamos y miramos al suelo avergonzadas.

L.- ¿Estás segura de que no necesitas nada, que llamé a alguien o...?-negué.- Pues
en ese caso yo me...- no terminó de hablar.

Me giré y vi que Austin y Nessa salían de un ascensor.

Hay que joderse, ellos estaban los dos solos y la claustrofóbica ha tenido que
compartir ascensor con cinco mil personas más y casi se muere.

A.-Jauregui, déjala en paz, no la toques.-dijo Austin en cuanto nos vio.

C.-Estoy bien, no me ha hecho nada, solo quería... Mmm saber la hora.-invente algo.

V.-Vamos a desayunar antes de que esta se abalance sobre ti.

Me llevaron con ellos y dejé a Lauren ahí parada.

Nos pusimos al lado de la ventana para que me diera el aire y nos sentamos a
desayunar.

C.- ¿Qué quisiste decir con que Jauregui se iba a abalanzar sobre mí? No estábamos
peleando, no íbamos a pegarnos ni nada.

V.-No te diste cuenta como te miraba, esa invertida, quería comerte.

¡¡¿¿Qué??!! Lauren no me miraba de ninguna forma, Nessa delira.

C.-No me miraba de ninguna forma. Sólo me preguntó la hora.

A.- Créeme Mila, esa payasa muere por acostarse contigo. Me da pena, la verdad, si
cree que tiene oportunidad contigo... A ti te gustan los hombres masculinos como yo,
no las tipas como Jauregui.
C.-Claro, claro, a mi me gustan los hombres masculinos como tú.-le dije a Austin
tocándole la mano sonriendo falsamente.

La verdad eso era lo que me gustaba. ¿No? ¿Hombres? ¿Masculino? ¿Cómo Austin? Sí
eso. Me gustaban los hombres. Sí.

Vi a Jauregui que entraba al comedor.

La miré disimuladamente y vi como se acomodaba el pelo con la mano izquierda.

Que sexy me pareció aquel movimiento.

¿Sexy?

¡Me gustan los hombres!

Tengo que dejar de soñar despierta, después nos peleamos y se le va el encanto.


Seguro que esto es por que me ha ayudado, nada más. Aahh y en el hipotético caso
que me gustara una mujer, tengo claro que ella sería la última en mi lista.
Capitulo 10 (parte 2)

POV. Camila.

Llevábamos una hora en Central Park, después de haber recorrido las calles de esta
encantadora ciudad, estaba con Nessa sentada en un banco.

Brenda y Mindy estaban ocupadas con sus chicos.

Por lo menos aprovechan el viaje. Estaba contenta por ellas.

Este lugar era precioso, parecía sacado de un cuanto, hacía algo de frío pero no me
importaba; la nieve adornaba el gran parque, yo quería ponerme a hacer un muñeco
o empezar una batalla de bolas de nieve pero no lo hice porque la gente pensaría que
soy infantil.

V.-Mira a Hernández y a Jauregui.-señaló en la dirección donde estaban.- Son tan


patéticas parecen niñas de siete años.

¿Patéticas? Sólo se hacían fotos y se divertían con la nieve.

Lauren con su gran cámara hacía como si fuera la fotógrafa personal de Ally, le decía
como y donde se tenía que poner, ambas reían y parecía que también estaban
grabando vídeos ya que hablaban a la cámara animadamente.

Vi como le pedían a Dinah que les hiciera una foto juntas con los árboles de fondo, se
abrazaron.

Lauren estaba preciosa, el pelo liso, un maquillaje que el verde de sus ojos resaltara
más, un abrigo negro abotonado hasta arriba y una bufanda granate y Ally se veía
adorable con su gran abrigo blanco.

C.-No hacen nada malo, déjalas, sólo ignóralas.- dije apartando la vista de ellas.

V.- ¿Qué pasa te juntas dos segundos con la clase baja y ya te ha afectado al
cerebro?

C.-No, es que no me apetece pelear.

V.-Lo que tu digas... Deberían expulsarlas-rodé los ojos. Parecía que mi amiga sí
tenía ganas de pelea.- Son unas exhibicionistas, que asco me da, esa estúpida.-dijo
con odio cuando Jauregui le daba un beso en la mejilla a Ally, quien ponía cara de
sorprendida para hacerse una foto. -Debería estar prohibido hacer eso en público.

C.-Sólo es un beso en la mejilla, y si fuera más que eso ¿Qué te importa? Que hagan
lo que quieran, son libres de hacerlo.

V.-Claro que me importa, dos mujeres besándose, eso es antinatural... al igual que
dos hombres.- añadió.- Y no son libres de hacerlo porque a mí me molesta.

Era mi mejor amiga pero había veces que la mataría, sobre todo cuando se ponía a
hablar de esa manera.

¿Cómo alguien en pleno siglo 21 puede seguir pensando así?

C.- ¿Y qué? Que a ti te moleste, nadie pide tu bendición. ¿A caso tú pides permiso
para besarte con todos los chicos eso con los que estás?

V.-Yo no necesito permiso, lo mío no es una aberración...

C.-Ni lo de ellos tampoco. No puedes odiar a alguien porque le guste alguien del
mismo sexo.

V.-Tú odias a Jauregui.

C.- ¿Y? Mis razones no son esas. Te digo que si ella fuera hatero la odiaría igual, el
que se enamore de un chico o de una chica para mí es indiferente.

V.-Por favor, lo de esa gente no es amor... ¿Cómo alguien va a enamorarse de


alguien de su propio sexo?.

C.-Vanessa, eso es homofobia.-dije en tono serio.

V.- ¿Y? -Esto se estaba poniendo serio.

Austin nos interrumpió.

A.-Mila, acompáñame, quiero hablar contigo.

Sí, mejor me voy porque la conversación que estaba teniendo con mi mejor amiga no
iba a terminar más que en pelea.

Lo seguí.

Nos apartamos de la multitud y fuimos donde unos árboles.

A.-Estás hermosa.- me dijo acercándose a mí haciendo que chocara con el tronco del
árbol que tenía detrás.

Acercó su cara a mi cuello para intentar besarlo y puso las manos en mi cintura.

C.-Para.-dije incómoda.

A.-Ohh, vamos Mila, no te hagas la difícil, sabes que lo quieres tanto como yo.-mis
manos seguían sobre su pecho para que no se acercara más.

Tenía más fuerza que yo así que fue directo a mi boca.

Moví la cabeza para que nuestros labios no chocaran.

C.-Noo.- dije intentando soltarme de su agarre.

A.-Venga, Camila, sabías a lo que veníamos...-empezó a mover sus manos hacia


arriba y abajo.

C.-Noo, para, por favor.

De repente vi como Austin caía al suelo.

Xxx.-Te ha dicho que la sueltes ¿Qué eres sordo?-le dijo gritando-Ahora vete de aquí
antes de que te desfigure la cara, imbécil.

El chico se sacudió la nieva de su ropa y salió corriendo.

C.-Gracias, Dinah.

D.-De nada, chica, ¿Quieres hablar de eso?- señaló a Austin que estaba ya en la
lejanía.

C.-No, la verdad, no.- Mentí.

Quería contarle a alguien como me sentía y mis amigas no estaban aquí.


Me sentía asqueada, sucia y tenía ganas de llorar.

D.-Ok. Si quieres hablar sabes que soy toda oídos.-dijo sonriendo.

Íbamos caminando en silencio para reencontrarnos con los demás alumnos cuando
me paré en seco.

C.-¿Crees que soy una zorra? ¿Qué soy una facilona que va provocando a los
hombres?-pregunté.

D.- ¿Qué?-dijo confundida.

C.-Lo que escuchaste. Contesta.

D.-Emmm... yooo... estoo... no sé, no sé que responderte además esa respuesta solo
la tienes tú-la miré confundida y ella lo notó- ¿Quiero decir piensas que vas
provocando a los hombres?

C.-No, no sé, me gusta verme bien, es agradable que me halaguen por mi apariencia
pero lo hago por mí no por ellos, odio que piensen que pueden hacer lo que quieran
conmigo.

D.-Ahí tienes tu respuesta... Sabía yo que lo tuyo era una fachada.-rió-Te comportas
como una tigresa pero en realidad eres un gatito indefenso.

C.-Puede ser, odio ser así.

D.- ¿Entonces por qué te comportas de la manera que lo haces?

C.-Porque no quiero que me rechacen, no quiero que me critiquen, que se burlen de


mí, que llamen cosas, como lo hacen conti... -No terminé la frase.

Sin darme cuenta le confesé una de mis tantas inseguridades.

D.-Como lo hacen conmigo, Acaba la frase, no pasa nada, sé todo lo que me dicen, no
es nada nuevo... no me importa lo que una panda de estúpidos piensen.

Yo nunca seria así.


Era demasiado cobarde para dejar de ser quien otros quieren que sea y ser yo
misma.

Estuvimos hablando y haciendo bromas un rato hasta que nos sentamos debajo de un
árbol, empecé a hacer bolas de nieve mientras continuábamos con nuestra charla; no
se burló de que yo estuviera jugando con la nieve es más ella también hizo alguna,
sentí que con esta chica podía hablar o hacer cualquier cosa y no me juzgaría, para
mí eso era raro aunque agradable.

D.-Mira.-me dijo señalando a un niño y una niña, no tendrían más de trece años.

Los vi como se iban acercando hasta que juntaron los labios en un pequeño e
inocente beso. Ambos rieron avergonzados cuando se separaron.

D.- ¿Será su primer beso?

C.-Eso parece.

Que bonito.

D.-Que bonito.- pensamos lo mismo-su primer beso ha sido en una bonita tarde
invernal en Central Park.-dijo-ojalá mi primer beso hubiera sido así. ¿Camila, te
acuerdas de tu primer beso?

C.-La verdad es que no. Fue hace mucho tiempo.-dije nerviosa.

D.-Vamos de algo te acordarás, por lo menos quien fue el chico.-negué con la cabeza-
¿la chica?-preguntó confundida. Volví a negar- ¿el perro?-Reí.-Bueno si no me quieres
contar, no pasa nada.

C.-Nun... nunc... nunca he besado a nadie, ni a un chica, ni a una chica, ni a un


perro- me miró sorprendida.

Ahora empiezan las burlas.

No tenías que haber dicho nada.

D.-Ahhh, bien, eso está bien supongo, si nunca has querido besar a nadie.-dijo.

C.-No me vas a juzgar, no vas a burlarte, ¿sabes que tengo 17 años no? Y no he
besado a nadie... nunca... en mi vida.
D.-Eyyy, tus razones tendrás.

C.-Las tengo.-dije convencida.

D.-Si te incomoda esta conversación podemos hablar de otra cosa-se acomodó el


abrigo.

C.-Me incomoda hablar de este tema... pero no contigo. -sonreímos.

D.-Tus amigas, no lo saben.-fue una afirmación más que una pregunta.

C.-Exacto, también creen que he perdido la virginidad con un novio imaginario.-rió.

Sentí que me quité un peso de encima al confesarle eso.

D.- ¿Por eso apartas a todos los que se te acercan? ¿Cómo a Mahone hace un rato?-
preguntó.

C.-Sí, ¿Soy patética, no? Sólo es un beso y ya.

D.-No, no creo seas patética; algo romántica y un poco cursi, tal vez, pero patética-
rió.- No deberías avergonzarte; y que si no has besado a nadie, ya lo harás, que más
da lo que los demás piensen, es tú vida no la de ellos.- me animó.

Nunca, nadie me había hablado así, en el círculo donde yo me muevo es todo "mira
como va esa...", "mira lo que ha hacho la otra", "te puedes creer que esta no ha
hecho o ha hecho tal cosa..." es todo falsedad y mentiras; lo sé perfectamente, pero
era la única forma de no quedarme sola, es como dice el dicho "si no puedes con tu
enemigo únete a él" y así es como he llegado a ser así de materialista, odiosa y todos
esos adjetivos que gente como Jauregui me llama.

C.-Pero lo hago y me avergüenzo.

D.-Bueno, ya mejorarás, algún día te importará una mierda lo que los demás piensen
de ti, te lo aseguro.

C.-Ojalá, y ese día esté cerca.-dije mirando al horizonte donde pude ver un lago.-
¿Oye, Dinah, donde estamos? -dije mirando hacia los lados algo confundida.

No veía a nadie conocido, ningún compañero nuestro estaba por allí.


D.-En Central Park, en Nueva York.-dijo en tono alegre.

C.-Sí, eso lo sé, quiero decir ¿en qué parte de Central Park estamos? No veo a nadie
de Miami.

D.-Oops, creo que nos perdimos.-dijo mirando a todas partes.

Estamos perdidas. Genial.

***************

POV. LAUREN.

Nos encontrábamos andando por Central Park, no podía haber un lugar más bonito
que este. Pocos árboles tenían hojas hacía contraste con el brillante césped color
blanco debido a la nieve donde se encontraba la gente pasando la tarde.

Los profesores nos dieron un tiempo para poder comer y descansar, Ally y yo nos
dedicamos a hacer fotos a todo, ya fuese a nosotras mismas o a las papeleras que
nos encontrábamos por el camino.

Un poco freak, lo sé, pero me da igual.

Después de comer encendí mi cámara otra vez y la puse en modo grabación.

L.-Heyy, aquí Lauren desde Central Park -dije hablando a la cámara.-os voy a
enseñar la cosa más bonita de Nueva York... Ahora que me habéis visto ya puedo
apagar la cámara. -oí a Ally reírse. -Naah mentira, mirad... -enfoqué al precioso
paisaje y volví a enfocarme.-Siento vuestra envidia... Allyson.- enfoqué a Ally.-
Cuéntanos ¿Qué vamos a hacer ahora?

A.-Vamos a pasear por Central Park y os enseñaremos lo mágico que es este lugar.-
nos levantamos y nos pusimos a andar por un camino, mientras decíamos toda clase
de tonterías a la cámara.-Mira.-Vimos a un saxofonista que estaba tocando y nos
acercamos a verlo.

L.-Puede haber algo mejor que esto.-dije a la cámara.- Mmmm... no.-el saxofonista
paró de tocar y todo el mundo a su alrededor se puso aplaudir. Ally y yo nos
acercamos y le dimos un par de monedas.
Sax.-Muchas gracias.-dijo él.

Nos alejamos del saxofonista y retomamos nuestra grabación. Esta vez fue Ally la que
me grababa.

A.-Lauren, ¿Cómo te lo estás pasando?

L.-Bien.

A.- ¿Sólo bien?

L.-Muy bien.-dije riéndome.

A.-Me abruma tu don de palabra... Bueno... pues ya que la señorita no quiere contar
nada lo haré yo.-dijo enfocándose. -Habéis visto como va vestida.-me enfocó otra
vez, yo la miré con desconfianza.-Dice que es para salir bien en las fotos pero es
mentira ella quiere... -fui a quitarle la cámara.-conquistar a... -le tapé la boca.

L-A ti, Ally, te quiero conquistar a ti.-dije.

A.-Aaawww. Mirá que nerviosa te pones.-dijo riendo.

L.-No te aguanto.

A.-Mientes muy mal, me adoras.

Ella tenía razón, yo la adoraba. Nada que ella hiciese me podía molestar, aunque se
metiera conmigo.

L.-Ya despide el video que no quiero pasar más vergüenza por tu culpa.

A.-Señoras, señores, conquista secreta de Lauren, me despido-le pegué en el brazo.

Que obsesión le ha entrado a esta chica con que quiero conquistar a alguien.

A.-Adiós.

Ally me dio la cámara y la guardé.


A.-Lauren ¿Dónde están todos?-preguntó confusa.

L.-Allí-señalé pero ahí no había nadie.

A.- ¿Nos perdimos?

L.-No sé, pero no veo a nadie.- dije mientras buscaba a mis compañeros.-Mira, ahí
está Dinah.

A.-Y Camila.

Ally se acercó a ellas y yo la seguí.

A.-Eyyy ¿Sabéis donde están todos?-les preguntó.

D.-No, creo que estamos perdidas.

A.-Nosotras también.

L.-Nosotras no estamos perdidas, yo sé como volver, me acuerdo por donde vinimos.-


dije y nos dispusimos a andar.

Estaba segura que era por aquí.

Sí, definitivamente es por aquí o ¿No?

Uuyy no estoy muy segura.

A.-Lauren ¿Estás segura de que sabes volver?-preguntó mi amiga sin malicia.

L.-Sí, claro.-intenté sonar convencida de ello.

C.- ¿De verdad? Llevamos veinte minutos andando y estoy segura que solo estuvimos
andando en círculo.

Ya estaba la lista de Cabello criticando mi perfecto trabajo de exploradora.

L.-Mira linda... tú mejor cierras la boca. Yo por lo menos intento hacer algo.

C.-Sí y estamos más perdidas que antes.

L.-No estamos perdidas.


C.-Sí, sí que lo estamos... de todas las personas que hay en el mundo me tenía que
perder contigo.-dijo.

L.-Claro porque perderme contigo es lo único que deseaba, sabes, lo pedí por navidad
y por fin se me cumplió el deseo... ¡¡Y NO ESTAMOS PERDIDAS!!-dije alterada.

D.-Chicas que peleéis no hará esto más fácil. ¿Y si llamamos al móvil de os profesores
para avisar?

A.-No, nos castigaran, ellos nos dijeron que no nos alejásemos mucho.

C.-Entonces que hacemos porque si seguimos haciendo caso a las indicaciones de


Jauregui no salimos de aquí nunca.

A esta chica le encanta criticarme. Vive para eso.

D.-Pues vosotras no sé pero yo voy a ir a ese puesto a comprarme algo de comer.

A.-Yo te acompaño, vosotras quedaros quietas y calmaditas en este banco y no os


mováis a ver si os perdemos también.

L.-Sí, señora.-Hice como si fuera un soldado.

Me senté en el banco mientras que Cabello se quedaba de pie con la cabeza mirando
al suelo.

Me di cuenta que tenía la chaqueta desabrochada.

Claro, para provocar a los hombres, típico de ella.

La miré con rabia.

No sé porque hacía eso si ella hasta envuelta con una manta llamaría la atención de
cualquiera.

C.-Emm... ¿Te puedo pedir un favor?.- Dijo tímidamente.

Me mata cuando se hace la tímida conmigo.


L.-Depende de lo que tenga que hacer...

C.-Da igual, déjalo.-dijo avergonzada.

Se sentó a mi lado, vi que empezaba a tirar de su cremallera hacia arriba pero se


quedaba enganchada y no podía abrocharse la chaqueta.

Supongo que ese era el favor que quería pedirme, que la ayudase con su chaqueta.

Me quité los gantes.

L.-Ven, déjame a mi.-Se giró y empecé a forcejear con la cremallera.

Sus ojos se encontraron con los míos y vi que sus mejillas se volvían de color rojo,
sonreí al contemplarla y ella enrojeció aun más.

Subí su cremallera hacia arriba y cuando esta llegó a arriba del todo mi mano rozó
con su barbilla, no aparté mi mano y ella tampoco se movió, nos quedamos
mirándonos, no sé por qué no parecía que ninguna de las dos estuviera incómoda con
aquello.

***************

POV. ALLY.

Acabamos de comprar Dinah y yo cuando vimos una escena de lo más... digamos


interesante.

A.-Mira eso-le dije a Dinah.

Nos escondimos detrás de un árbol para que no nos vieran.

Ahí estaba mi amiga y Camila, no podían verse más perfectas juntas pero no se
daban cuenta las muy orgullosas, con pelear ya tenían suficiente.

D.-Espera, estas dos de gustan ¿O qué?

A.-Ellas dicen que no pero míralas como se miran ¿Dirías que así se miran dos
personas que no se gustan? Yo creo que nop.
D.-UHHHH.-rió-Eso no me lo esperaba, hace dos segundos casi se matan y ahora se
comen con la mirada. In-creible...

A.-Aquí Ally desde Central Park junto a Dinah.-dije mientras me enfocaba con la
cámara. Lauren me iba a matar por esto pero es tan bonito verla así y siempre niega
que le gusta alguien, yo le daré las pruebas necesarias para que se dé cuenta.-Lauren
mírate.-enfoqué hacia Lauren y Camila y después otra vez a mí.-No sé que estará
pasando ahí pero la cara de boba enamorada no te la quita nadie, Jauregui...

D.- ¿Es Camren un hecho?- Dijo poniéndose a mi altura.

A.- ¡Ayyy, Lauren! ¿Será que no odias tanto a Camila como dices? - dije a la cámara
mientras Dinah las vigilaba.

D.- ¡Ally! ¡Ally! ¡Ally que se besan... Camren es real-enfoqué hacia ellas.

Las dos estaban muy cerca la una de la otra, y sí, parecía que se iban a besar pero se
separaron rápidamente cuando Camila sacó su móvil del bolsillo.

-NOOOO!!!!- Dijimos Dinah y yo a la vez.

D.- ¿Quién es el imbécil que osa a interrumpirlas?-dijo Dinah. Me hicieron reír sus
palabras.

A.-Ya, no pudo ser el beso pero esto confirma que Lauren tiene una conquista secreta
no tan secreta.-dije enfocándome.

D.-Jauregui, se te nota en los ojos.-dijo Dinah.

A.-Seguiremos informando. Lauren, te quiero no me odies mucho por esto.-Le guiñé


el ojo a la cámara. -Hernández y Hansen se despiden. Fin de la conexión.-apagué la
cámara y fuimos con ellas.

***************

POV. LAUREN.

Yo seguía pensando en la extraña cercanía que había habido entre Cabello y yo


momentos atrás.
Fue raro, sí, definitivamente fue muy raro, suerte que sonó su móvil.

C.-¿Qué? ¿Pero cómo es posible? ¿Una hora? ¿Y ahora que hacemos nosotras? Sí,
tranquilo profesor, le avisaré cuando lleguemos al hotel.-decía por su teléfono.

D.- ¿Quién era?-preguntó Dinah que ya había vuelto junto a Ally.

C.-El profesor Fick dice que hace una hora que se fueron de aquí y que ahora es
cuando se han dado cuenta que no estamos, me ha dicho que salgamos por la
primera puerta que veamos y vayamos en taxi hasta el hotel.

A.- ¿En taxi? ¿Está loco? Nos costará una fortuna hay mucha distancia desde aquí
hasta el hotel.

C.-Eso ha dicho.

Genial ahora me tengo que gastar el dinero que he conseguido trabajando en un puto
taxi.

L.- ¿Y no pueden venir a por nosotras?-Cabello negó con la cabeza.-Yo creo que no
llevo suficiente dinero encima, lo tengo en el hotel.-dije aunque en realidad no creo
que levara tanto dinero.

A.-Eyy, tranquila Laur, yo te lo pago y después me lo devuelves y si no lo haces sé


donde vives, me colaré en tu habitación y te mataré.

L.-Te estaré esperando impaciente pero cuando vengas ven con pizza ¿si?- dije
bromeando.

A.-Claro... Algo más que desee la señorita.

L.-No, si quiero algo ya te avisaré.-Ambas reíamos.

C.-Podéis dejar vuestras tonterías y vamos de vuelta al hotel-dijo Camila enfadada.

Ally miró a Dinah de manera cómplice.

L.-Cállate, no van a venir a buscarnos así que más da si estamos un tiempo más aquí.

C.-Pero el profesor ha dicho que vayamos al hotel.


D.-Ellos aún tardarán en llegar porque no van a cambiar el plan que tenían para hoy
por nosotras, así que yo me apunto a eso de estar más tiempo por aquí, les diremos
que no encontramos ningún taxi y ya. -Reí por la excusa de Dinah.

C.- ¿Ningún taxi?, ¿en Nueva York?, ¿Dónde cada dos centímetros hay uno?-dijo aún
enfadada.

¿Acaso esta chica no podía relajarse nunca?

D.-Cierto, mala excusa...

A.-Que había trafico... eso les diremos si preguntan.-me sorprendí ante lo que dijo.

Mi mejor amiga no se saltaba las normas nunca.

L.-Mírate, pequeña Ally, toda una rebelde no haciendo caso a las normas. Me
sorprendes gratamente. -dije con tono de orgullo.

A.-Ja, Ja, Ja, que graciosa eres, Lauren. No pero en serio podemos quedarnos aquí
una hora y después volvemos, podemos ir a la pista de hielo.

D.- ¿Qué pista de hielo?

A.-He visto un cartel donde ponía que había una por aquí cerca, ¿vamos?-
empezamos a caminar.

L.-Aviso que yo no sé patinar muy bien.-Dinah y Camila se me quedaron mirando con


cara de ¿Y?- Así que la que se ría de mí si me caigo desaparece de la faz de la tierra.

A.-No le hagáis caso, ladra pero no muerde.-dijo Ally, ambas chicas rieron.

L.- ¡¡Ally!!-dije "enfadada"

A.-¡¡Lauren!!- me imitó.

D.-Ehh yo tampoco soy patinadora nivel experto y si te hace sentir mejor que alguien
se caiga cuando tú lo hagas, yo empujo a una de estas dos, tranquila.

Me encantaba lo graciosa que era esta chica.


Andamos por el parque hasta que encontramos la pista de hielo y nos pusimos los
patines.

Ally llevaba la cámara en la mano para filmar si me caía. Eso es una amiga y lo
demás son tonterías.

Entraron las tres a la pista pero yo me quedé aún en tierra firme. Al ver que no
entraba se pararon cerca de mí.

D.-Venga, Jauregui, entra...-dijo desde la pista.

Si entro me voy a caer, no patino desde los cinco años y ya entonces pasaba más
tiempo en el suelo que de pie.

A.-Sii Laur. Entra. Te estamos esperando.

C.-Venga, Jauregui, no seas cobarde.-dijo riendo.

¿Cobarde? Eso ha ido directo a mi orgullo.

Puse los pies en la pista y pasó lo que temía que pasara, perdí el equilibrio.

Fui hacia delante y caí en los brazos de Cabello.

C.-Auu-se quejó.

L.-Perdón, fue sin querer. - dije volviéndome a estabilizar.

C.-Tranquila.-dijo sonriéndome.

Muy bien, Lauren, tenías que hacer el ridículo, no podías haber chocado contra Ally o
incluso contra Dinah, no, tenía que ser Cam... Cabello.

Ally y Dinah se volvieron a mirar de la misma forma que antes.

Sospechoso... ¿Qué les ocurrirá?

L.-Ally ven no me sueltes.-dije suplicándole a mi amiga que me diera la mano para no


caerme.

Ally se ríe de mí pero me dio la mano.


Si estabas intentando no ponerte en evidencia sigue así que o estás consiguiendo.

***************

POV. CAMILA.

L.-Ally, ven no me sueltes-dijo como si fuera una niña.

Empezamos a patinar, no podía evitar reírme cuando miraba a Ally y a Lauren.

Llevábamos diez minutos patinando Ally y Lauren ya se habían soltado.

D.-Ally, vamos a bailar... -Dinah agarró a Ally como si fueran a bailar un vals y
empezaron a dar vueltas.

Terminaron las dos en el suelo riendo, Jauregui encendió la cámara y les hizo una
foto.

D.- ¿Bailas conmigo Lauren? - negó con la cabeza.

L.-No se ir casi en línea recta y quieres que me ponga a dar vueltas. Creo que no.-
Dijo riendo.

La sonrisa más bonita del mundo.

¿Camila, por qué piensas eso?

D.- ¿Y tú, Cabello, bailas?-me preguntó.

C.-No, pero te reto a hacer una carrera tú y yo, Hansen.

D.-Ok, pero que Ally Lauren también corran.

A.-Vale, vayamos por equipos.

L.-Yo con Ally.-dijo rápidamente.

Que raro Jauregui con Ally.


C.-Vale, yo con Dinah. ¿Qué apostamos?

D.-Las que pierdan tienen que bajar mañana a desayunar en pijama y con la ropa
interior por fuera.

C.-Hecho, Dinah por lo que más quieras no hagas que perdamos.-le dije.

L.-Lo mismo te digo Ally.

Como tenga que bajar en pijama y con la ropa interior por fuera a desayunar me
muero.

A.-Vale, tenemos que ir tres veces de aquí a allí. -señaló la distancia, de una valla a
otra.-primero vosotras, así acabareis la carrera y seréis vosotras quien dé el puesto
ganador o perdedor.-nos dijo a Lauren y a mí, ambas asentimos.

D.-Ally dale a grabar a la cámara así cuando perdáis podrá estar inmortalizado.

A.-Ok, yo grabo y vosotras perdéis. ¿Preparadas?-dijo encendiendo la cámara. Nos


pusimos pegadas a la valla.- ¿Lista?-Nos miramos- Ya.

Dejamos a Dinah y Ally atrás y salimos corriendo, nos llevábamos poca distancia,
chocamos contra la valla y nos giramos rápidamente para volver a la "meta", cuando
llegamos Dinah y Ally salieron corriendo.

C.- ¿No era que no sabías ni ir en línea recta y no sabías mantenerte en pie?-
pregunté con la respiración agitada.

L.-Por ganarte a algo hago lo que sea, incluso arriesgarme a matarme en el hielo.

C.-Uyy que competitiva.

L.-Mucho no sabes cuanto.-dijo.

C.-Mira tú.-se acercó a mí.

Quiere ponerme nerviosa.

C.-No lo intentes, no vas a conseguir ponerme nerviosa para que me distraiga y así
pierda-sonrió.
Otra vez esa sonrisa.

L.- ¿Segura?- se acercó un poco más.

No, no estoy segura de nada si te tengo a centímetros de mi boca.

C.-Segura. -intenté sonar lo más convencida posible.

D.-Venga, Camila corre.-llegó Dinah y salí corriendo. A los pocos segundos Lauren
estaba detrás mío.

Cuando nos quedaba un metro para llegar a la "meta" Lauren estaba a mi altura y no
se me ocurrió otra cosa que abalanzarme sobre ella para no me adelantara.

L.- ¿Qué haces, loca?-dijo.

C.-No quería que me adelantaras y sólo se me ocurrió eso para frenarte.

Estaba encima de ella, su cuerpo y el mío en contacto, sus ojos, que parecían más
verdes de lo normal, puestos en los míos.

C.- ¿Te he hecho daño?

L.-Sí -noté que me miraba os labios y me humedecí el labio inferior.

Basta, Camila, no hagas eso, lo último que quieres es que se piense que la estás
provocando.

D.- ¿Una cama no sería más cómodo para eso? ¿Os traemos una?-dijo con tono
seductor.

-¡¡Dinah!!-dijimos las dos desde el suelo.

D.- ¡Uyy! Perdón, Ally, nosotras aquí sobramos, vamos a dejar que sigan con lo
suyo.- dijo y Ally ríe junto a ella.

A.- ¿Estáis bien?-dijo apagando la cámara que había grabado todo y ayudándome a
salir de encima de Lauren.

C.-Sí, gracias.
D.- ¿Y tú, Lauren?-dijo tendiéndole la mano.

L.-Ahora sí.

Seguimos patinando un rato más sin saber quien había ganado la carrera hasta que
nos fuimos, nos sentamos las cuatros en un banco comiendo un perrito caliente.

A.-Hernández desde Central Park, Nueva York informando de lo ocurrido esta tarde.-
dijo encendiendo la cámara de Lauren.-Nos hemos perdido, podríamos haber muerto
y podrían no haber encontrado nuestros cadáveres hasta después de mucho tiempo,
cuando solo quedaran los huesos.- dijo dramáticamente.

L.-Ally tienes que dejar de ver Bones.-dijo robándole la cámara y levantándose del
banco.-Aquí Jauregui reportando desde Central Park, Nueva York. Juro, y juro, que no
vuelvo a patinar en la vida, me duele todo el cuerpo, y te aviso Lauren futura que
está viendo este vídeo, si se te ocurre volver a hacerlo haré un viaje en el espacio-
tiempo desde el pasado, te buscaré te mataré; un beso mi yo futura, te ves tan
perfecta como siempre, sigue así.-le dijo a la cámara, lo que provocó la risa de Dinah.

A mi también me hizo gracia pero no me reí, se veía tan estúpidamente feliz y alegre,
parecía otra persona.

Ally le volvió a quitar la cámara.

Nos quedamos solas sentadas en el banco mientras Ally se puso a "entrevistar" a


Dinah.

C.- ¿Qué?.-pregunté cuando noté que me miraba.

L.-Nada.-dijo.

C.- ¿Qué pasa?-dije dándole el último mordisco a mi perrito caliente y la miré.

L.-Nada.-Se acercó a mí y me limpió la boca con una servilleta.

C.-Gracias.-dije tímidamente y ella sonrió de la misma forma, agaché la cabeza.

¿Por qué me sentía tan nerviosa cada vez que me miraba o me tocaba o me sonreía?

Levanté la cabeza y vi que Ally nos estaba enfocando a nosotras y que ella y Dinah
sonreían.
L.-Dame la cámara.-dijo quitándosela a su amiga de las manos y la apagó.-Creo que
va siendo hora de volver al hotel.

C.-Sí.
Capitulo 11

POV. LAUREN.

Después del "magnífico" día en Central Park volvimos al hotel y fuimos a la habitación
de Dinah y Cabello, ya que nuestro compañeros no habían llegado todavía.

Nos estábamos llevando bien y por eso decidí que no importaba si pasábamos el rato
allí, además Ally insistió en que fuéramos.

D.-Pasen a nuestro hogar.-dijo Dinah.

A.-Muchas gracias. -Ally le siguió la broma.

Ally y yo nos quedamos ahí de pie mirando la habitación sin saber que hacer.

C.-Sentaos o ¿os vais a quedar todo el rato ahí de pie como estatuas?

Ally y yo nos sentamos en la cama de Dinah, ella traía un ordenador portátil en las
manos.

L.- ¿De dónde has sacado eso?

D.-De recepción, les dije que tenía que enviar un correo urgente y me lo dieron.

C.-Correo urgente ¿a quién?

D.-A nadie, lo he traído para entretenernos y estar un rato en chatroulette.

Me gusta como piensa esta chica, siempre está maquinando algo.

C.- ¿Chatroulette?

L.- El chat ese donde ves a las personas...-me interrumpió.

C.-Sé lo que es pero no me gusta ese tipo de cosas.

A.-A mi tampoco.

D.-Ven Lauren, tú y yo sí que lo vamos a probar.


Dinah encendió el ordenador e inició el chat, Ally y Cabello estaban tiradas en la cama
aburridas. Al iniciar el chat en la pantalla apareció un hombre vestido de cebra. Dinah
y yo nos empezamos a reír. El hombre cebra se puso a tocar una canción con el violín
y Ally se acercó y se puso al lado de Dinah. Yo le sonreí. Cuando el hombre acabo le
aplaudimos y nos quitó del chat rápidamente, sin dejar que le dijésemos algo.

-EEHHHH!!!-Dijimos las tres a la vez.

Luego apareció una chica muy guapa en la pantalla y una sonrisa a pareció en mi
cara.

CCC.-Hola.-dijo ella.

L.-Hola.-le respondí.

CCC.-Mira. -se dirigió a otra persona que estaba en su habitación.

Yo no paraba de sonreír y noté que alguien se ponía a mi lado... Cabello.

Parecía celosa.

***************

POV. CAMILA.

Me puse al lado de Lauren para ver quien era la idiota que estaba en el ordenador.

Pues no era tan guapa, no sé porque la cara sonriente de Lauren.

Miré con cara de asco a la pantalla y ella seguía sonriendo.

Estuvimos hablando con la chica, y cuando digo estuvimos me refiero a Jauregui.

YYY.-Mi amor.-gritó una voz masculina por detrás de la chica.-nos tenemos que ir ya.

Ja. Tenía novio.

CCC.-Adiós chicas me tengo que ir.


Por fin.

Después que la chica esta cerrara la conversación continuamos buscando gente y


apareció un chico.

RRR.-Hola.-dijo en español.

C.-Hola.- le respondí yo.

RRR.-Por fin alguien que habla mi idioma. ¿De dónde son?

C.-De Miami pero estamos en Nueva York de viaje escolar.

RRR.-Están en Nueva York y están encerradas en la habitación de un hotel que clase


de locas son ustedes.

C.-Es una larga historia.

RRR.-Tengo tiempo, tranquila cuéntame.

C.-Pues estábamos en Central Park y...

El chico empezó a quitarse la camisa y los pantalones.

Y después las locas somos nosotras por estar en el hotel.

D.- ¿Se puede saber que le estás diciendo al chico que se está desnudando?

C.- ¿Yo? Nada.

L.- ¿Seguro? Míralo.-dijo en tono de burla.

C.-No, él me preguntó por qué estábamos en el hotel y yo le conté todo lo que nos
había pasado, nada más.

A.- ¿Y por qué se desnuda? Pregúntaselo.

C.-Apaga eso, no se lo voy a preguntar.

D.-Anda pregúntaselo.
C-Se puede saber porque te desnudas.-me dirigí a él.

RRR.-Para que me vean y disfruten.

C.-Dinah apaga eso ya.

D.-Adiós, chico.-Dijo Dinah en español.

C.-Que clase de gente perturbada hay en internet.

Dinah devolvió el portátil a recepción.

D.- ¿Ally ya les contaste la noticia?-dijo.

A.-No, te estaba esperando. -encendió la cámara y enfocó a Jauregui.-Laur, siéntate


al lado de Camila, por favor-con cara de confusión se sentó en la cama junto a mí.

D.-Bueno, Camren, ¿preparadas para la noticia?-dijo entusiasmada.

¿Camren? ¿Qué le pasa a esta chica con juntar los nombres?

Miré a Jauregui que estaba tan confusa como yo.

L.- ¿Camren?-preguntó.

Tú y yo, estúpida.

A.-Camila y tú-dijo.

L.-Sí, lo sé, eso he podido deducirlo yo solita, gracias... pero ¿por qué?

C.-Dinah tiene la costumbre de hacer eso, junta los nombres para formar parejas.-
dije mirándola mientras Ally grababa nuestra conversación.

¿Pareja? No podrías haber elegido otra palabra.

L.-Ahh...-se quedó pensativa mirándome.-Camren...-dijo bajita-Bueno, ¿Qué es eso


tan importante que debemos saber?

¿Por qué susurraría de esa forma nuestro nombres contraídos?


A.-Decidme, ¿de qué color será la ropa interior que llevareis por fuera del pijama
cuando bajemos a desayunar?

Tanto yo como Jauregui nos quedamos mirándola confusa y con cara de susto.

D.-Mira que cara se les ha quedado- empezó a reír junto a Ally.

C.-Nosotras no vamos...

L.- ...a hacer eso.-terminó mi frase.

A.-Ohh sí lo haréis, por vuestra culpa Dinah y yo no hemos ganado la carrera, así que
habéis perdido la apuesta.

L.-No, no vamos hacerlo.-me miró y yo negué.

D.-Por fin hay algo en o que Cabello y Jauregui están de acuerdo, ¿Qué dices Ally las
perdonamos?

A.-Vaale, las perdonamos... grabarles la cara que han puesto cuando se lo hemos
dicho ha sido suficiente recompensa.

Menos mal.

Me negaba a hacer el ridículo.

L.-Sois lo peor.-dijo.

A.-Decid adiós a la cámara.-ambas reímos y nos despedimos con la mano. Ally dejó
de grabar.

Pasó un rato y Dinah empezó hacer toda clase de preguntas a Jauregui y a Ally.

Esta chica podía ser periodista que capacidad de conseguir información.

D.-Lauren, Ally, ¿Cuánto hace que os conocéis?

L.-Mmmm... ocho años o así.-Dijo ella.

A.-Tanto tiempo ya... por favor, soy una santa me tienen que hacer un altar por
aguantarte.

La verdad es que tenía razón ocho años aguantando a Jauregui y siguen siendo
amigas.

L.- ¡¿Perdón?!-dijo con tono de indignación.

A.- ¿Qué? Es verdad, no eres la persona más fácil de aguantar.

L.-Aaah y ¿tú sí?

C.-Dinah vas a conseguir que se peleen.

D.-No, chicas, no os peléis y menos por mi culpa, me sentiría mal.

L.-Tranquila -dijo riendo. -Ally y yo nunca dejaremos de ser amigas y menos por esta
tontería.

Awwwww.

¿Cómo me puede caer tan mal una persona y al mismo tiempo provocarme este
sentimiento de ternura?

A.-Awww.-dijo Ally y le dio un abrazo.

D.- ¿Vosotras nunca habéis tenido nada?

¿Qué clase de pregunta es esa?

Sólo se le ocurre a Dinah preguntar eso, aunque tenía curiosidad por saber la
respuesta.

Pobrecitas se quedaron pálidas al escuchar la pregunta.

L.- ¿QUEEÉ?-dijo confundida.-No claro que no, que asco.

A.-Oyee -le pegó en el brazo.-Antes dijiste que me querías conquistar y ahora que te
doy asco.

L.-Yo no te quiero conquistar pero tampoco me das asco; quiero decir, eres como me
hermana y nunca podrías estar de esa forma contigo, sólo de pensarlo me da cosa.
A.-Yo tampoco estaría contigo además tú ya tienes a alguien.

L.- ¡¡Ally!!-le riñó.

C.-Jauregui ¿Estás enamorada?-pregunté.

A.-Sí.

C.- ¿De quién?-pregunté con curiosidad.

L.-De nadie. A mi amiga le encanta inventarme romances.

A.-Tengo pruebas y algún día te las enseñaré.

L.- ¿Qué pruebas?

A.-Unas, si algún día estás con ella os la enseño.- le dijo riendo.

El profesor me envió un mensaje diciendo que ya estaban en el hotel. Así que las
cuatro nos disponíamos a ir al vestíbulo cuando nos encontramos con Nessa y Austin.

C.-Hola chicos.-dije amablemente.

V.- ¿Qué haces con estas?-dijo con desprecio.

D.-Estas tienen nombres, sabías.

Se avecina pelea.

V.-Sí pero no vale la pena recordarlo, no sois nadie.

A.-Aaah ¿¿ y tú quién eres la diosa y creadora del mundo o... ??

Ally estaba enfadada y yo no me atreví a defender a Dinah.

COBARDE.

V.-Vamos Mila tenemos que irnos.

L.-Ella no se va si no quiere.
Espera. ¿Esa era Jauregui?

¿Quiere que me quede con ellas? ¿Qué parte de la película me he perdido?

V.-Mira patética no te hagas la amiguita que sabemos muy bien como son las
personas como tú.

Que ha querido decir con eso, sólo me estaba defendiendo.

Aahhh me estaba defendiendo.

L.- ¿A si y como se supone que son las personas como yo?-dijo desafiante.

V.-Freak, escoria, basura, una mierda de persona, que encima es lesbiana.

¿Cómo podía utilizar lesbiana como un insulto?

Au.- ¿Cómo te aguanta tu familia? Yo creo que sienten vergüenza de ti, seguro, mira
a tu hermana mismo, no te habla nunca en el instituto, no quiere ser vista contigo...

Camila di algo, no te quedes callada.

L.-No te atrevas a hablar de mi hermana.

Au.- Yo hablo de quien quiero, una cosa como tú no tiene derecho a nada, es más tu
no deberías haber nacido; ¿sabes? Deberías acostarte conmigo y volverías a ser
normal.

A.-Tú imbécil no te atrevas a seguir insultándola.-dijo poniéndose frente a frente con


Austin.

D.-Quieres quedarte sin descendencia idiota. -Austin se rió de Dinah y de Ally.

Yo no podía soportarlo más.

C.-YAAAA.

Me quería quedar con ellas vi como Jauregui tenía los ojos llenos de lagrimas, yo sólo
quería abrazarla pero mis amigos me cogieron del brazo y me llevaron a la fuerza.
***************

POV. LAUREN.

No podía llorar ahora. No quería y menos por el imbécil ese de la gorra.

Me acerqué a Ally y me escondí en su cuello, lloraba como una niña pequeña. Sentí
como Dinah me ponía su mano en mi hombro mientras me decía.

D.-Heey... no llores.

L.-El imbécil tiene razón tanto Tay, como Chris como mis padres sienten vergüenza
de mí.

A.-Eyy, no digas eso más en tu vida, ¿sí? Tay y Chris te adoran, te ven como su ídola
y lo sabes y tus padres te aman.-dijo Ally consolándome.

Muchas veces pensaba que en mi familia era la que menos importaba, que ellos
sentían vergüenza de mí por eso me afectó tanto que el gorrita lo dijera en voz alta.

L.-Pero...

A.-Pero, nada.-dijo secándome las lagrimas.

L.-No sé como los aguantas todos los días.-me dirigí a Dinah.

Me aparté de Ally me acerqué a Dinah colocando mi cabeza en su hombro.

D.-Soy una santa como Ally.-dijo para hacerme reír.-Ahí está tu sonrisa.

A.-Heey ese es mi trabajo, no el tuyo.

Sabía que a Ally no le molestaba que Dinah me consolase pero lo hacía para verme
sonreír.

D.-Perdóname usted señorita mejor amiga de Lauren.

A.-Queda perdonada.
L.-Chicas, gracias.

***************

POV. CAMILA.

Eres una idiota.

¿Qué te pasa? ¿Por qué eres tan cobarde?

Tendrías que haber defendido a las chicas, tendrías que haber dicho algo, sabes que
todas las palabras que han dicho Nessa y Austin eran mentira y estaba mal.

¿Por qué sigues juntándote con esta gente, deberías hacerle caso a Dinah y empezar
a pensar por ti misma.

No, no puedo, me criticarían, me quedaría sola.

Ya estás sola, estás en una fiesta en el hotel con un motón de chicos intentando
acercarse a ti y no te importa lo más mínimo.

A.-Toma.-dijo dándome un vaso-Tranquila es solo Coca-Cola.

C.-Gracias.-le di un trago.

Umm... esto no sabe a sólo Coca-Cola.

C.- ¿Estás seguro de que esto no lleva nada?-le pregunté.

A.-Sí, claro, bebe-le di otro trago.

Llevaba ya diez vasos de "Coca-Cola" y la habitación me daba vueltas.

A.-Vamos a un sitio más tranquilo.-me dijo al oído.

C.- ¿Dónde?

Entramos a una habitación llena de escobas y utensilios de limpieza.

C.- ¿Esto es Narnia?


A.-Sí.-empezó a besarme el cuello y a tocarme bajo la chaqueta.

Que bien, estoy en Narnia.

Quiero ir a ver a los castores que hablan.

Me pregunto como habremos viajado desde Nueva York a Londres tan rápido.

Que importa ESTAS EN NARNIA, CAMILA.

Agg. Que asco. Yo no quiero que este me bese, quiero que me bese Lau... Estoy en
Narnia.

Yo quiero ver a Aslan, sí quiero ver a Aslan.

C.-Déjame, vamos a buscar a Aslan.-dije apartándolo de mí.

A.- ¿Aslan?-preguntó confundido.

El león, idiota.

C.-El león. -dije como si fuera la cosa más obvia del mundo.

A.-Yo soy tu león.-volvió a besarme el cuello y empezó a manosearme, ahora por


debajo de la camiseta.

C.- ¡¡Quitaa!! Tú no eres un león-le di una patada en la entrepierna y salí corriendo.

Choqué contra Nessa cuando iba por el pasillo.

V.- ¡¡Mila!!

C.-Acabo de venir de Narnia.

A.-Aquí estás.-dijo con su mano en la zona dañada.

V.- ¿Qué le has hecho? ¿Está borracha?

Tengo que volver a Narnia.


A.- ¿Y? Es la única forma de que se soltara conmigo y así tú tienes una razón para
que se pelee con las perdedoras esas.

Cuando vuelva le pediré a Peter la espada.

Y a Edmun la linterna.

Y el arco de Susan...

V.-Claroo, le diré que fueron ellas quienes la emborracharon. Piensas bien, Austin.

Y también les pediré que me hagan reina. Sí, eso también.

V.-Toma, Mila, bebe esto-me pasó una botella.

C.-Yo no quiero esto, esto es alcohol y es malo para mí.-dije apartando la botella.

V.-Si te bebes todo esto... mmmm... volverás a Narnia.

C.- ¿En serio?-Ella asintió y me pasó la botella- pero no quiero que esta vez ese
venga conmigo.-señalé a Austin.-Si viene conmigo intentará besarme y no, yo sólo
quiero encontrar a Aslan.

V.-Vale.

A.-Pero...

V.-Austin, dejemos que Mila vaya a Narnia, tú y yo vamos a mi habitación a pasarlo


bien.-dijo llevándoselo de la mano.

Me voy a Narnia.

Bebí un trago.

Me voy a Narnia.

Uhh que mareo, mejor me siento en el suelo hasta que venga a por mí los narnianos.

¿Tendré que ir yo al armario?


***************

POV. LAUREN.

Dinah, Ally y yo habíamos terminado de cenar y nos dirigíamos a la habitación para


pasar el rato allí.

L.-Sabes Dinah, me sorprendes, creía que eras una mimada como todos los payasos
de nuestro instituto pero no. Te felicito. -dije mientras estábamos en el ascensor.

D.-Lauren Jauregui me está halagando, ¿Qué es esto? ¿estoy soñando?

L.- Que idiota que eres...-reímos.

D.-He de decir que tú también me has sorprendido, detrás de toda esa imagen de
chica mala hay alguien con corazón.

A.-Y te ha mostrado esa parte de ella, ahora si cuentas a alguien que es buena
persona te matará.

L.-Lo haré.-dije seria pero bromeando.

D.-Lo harás.

Espero que cuando lleguemos a Miami las cosas sigan así, presiento que Dinah sería
un buen apoyo y una excelente amiga.

Íbamos de camino a la habitación cuando vimos a Cabello en el suelo tocando a la


puerta donde guardaban el material de limpieza.

¿Qué le pasa a la loca esta?

C.-Narnianos, abridme, soy Camila, ¿Por qué cerrasteis la puerta? Somos amigos,
acabo de estar allí.

D.- ¿Camila?-preguntó cuando estábamos frente a ella.

C.-Aslan déjame entrar. Quiero ser reina en Narnia.


A.-Chicas, está borracha.

¿Borracha?

Ally se acercó a ella y confirmo sus sospechas, estaba borracha.

A.-Ayudadme a levantarla yo sola no puedo.

La pusimos de pie como pudimos pero no paraba de balancearse.

C.- ¡¡¡CHIICASS!!!- Abrazó a Dinah.

D.- ¿Cuánto has bebido?-dijo mientras Cabello jugaba con los mechones de pelo de
Dinah.-Vamos a llevarla a nuestra habitación.

La sujetamos entre Ally y Dinah, y avanzaron unos metros por el pasillo.

C.- ¡¡ALLY!! Que pequeña eres.-abrazó a Ally.-Eres tan pequeña, te abrazaría todo el
día.

Avanzamos unos metros más.

C.- ¡¡¡CHICAS!!!-se paró en seco y todas hicimos lo mismo.-Acabo de salir del


armario.-dijo alegre. Me giré hacia ella.

¿Qué había salido de donde?

¿Qué?¿Qué? Cabello saliendo ¿de donde?

Cabello era... ¿Cómo?

¿¿¡¡QUEÉ!!??-dijimos las tres a la vez.

C.-Acabo de estar en Narnia y he salido por el armario ese de allí. Los narnianos me
esperan.-se soltó del agarre de Ally y Dinah y salió corriendo hasta la puerta.

Salimos corriendo tras ella.

C.- ¡¡Malditos!! ¡¡Sé que estáis ahí abrid la puerta!!- dijo dando golpes a la puerta.

L.-Eyy, Cabello, es tarde, para de dar golpes... estás borracha.-se giró hacia mí.
C.-Tú cállate o te dejo aquí y no vienes a Narnia conmigo.-dijo amenazándome con el
dedo. Se giró y maldijo a la puerta- ¡¡¡Abridme!!!

D.-Hay que admitir, que la Camila borracha es adorable.-dijo Dinah.

Y lo era, parecía una niña.

L.-Si igual de adorable que un cactus.

A.-Camila, vamos al cuarto y nos cuentas que has hecho en Narnia ¿vale?-dijo Ally
amablemente.

C.-Jooo... pero yo quiero volver a ir.-dijo berrinchuda.

No, basta, como puede ser tan...

L.-Vamos... -dije yo impaciente.

C.-No.

L.-Vamos a la una...

C.-No.

L.-Vamos a la de dos... Créeme no quieres que llegue a tres.

C.-No.-dijo desafiante poniéndose a centímetros de mí. Tragué saliva.

L.-Vamos... -me interrumpió.

C.-Que ojos más bonitos tienes.-dijo y dejó caer su peso en mí y la agarré para que
no cayera al suelo- En serio, muy bonitos, te miran y ¡PUM! Te quedas embobada
mirándolos- se acercó a mi mejilla y se apoyó en ella.

Esto me hace mal, no lo aguanto.

A.- ¿Será el momento de las confesiones?

D.-Ally saca la cámara.-dijo.


L.- ¡Ehhh! Parad de hacer el idiota y ayudarme con la borracha.-dije enfadada.

Esta situación me supera.

Después de diez minutos en los que Cabello se nos escapaba y volvía a ir a llamar a
"la puerta de Narnia" conseguimos meterla en la cama no tardó ni tres minutos en
quedarse dormida.

Nos quedamos las tres dormidas en la cama de Dinah.

Cuando nos despertamos bajamos las tres a desayunar y dejamos a la narniana


durmiendo.

Que resaca le espera a la pobre.

Que se joda que no hubiera bebido.

***************

POV. CAMILA.

¿Dónde estoy?

¿Qué pasó ayer?

Aaggh que dolor de cabeza.

Todo me da vueltas.

AAAAAHHHH.

A.- ¿Dónde estoy?-dije en voz alta.

Estaba sola en mi habitación, por mi resaca y por la botella que había a mi lado
deduje que ayer me había emborrachado.

¿Dónde estará Dinah?

Normal que no me quiera ver después de no defenderla, no a culpo.


Fui al baño y me tomé una aspirina para calmar el dolor de cabeza, miré el reloj y
aún era hora de desayunar así que me puse una sudadera y unos vaqueros y bajé al
comedor.

De camino me encontré con Austin y Nessa. Estos dos siempre están juntos.

V.-Uuuhhh que mala cara tienes ves te dije que no te fueras con esas tres.

C.-Esas tres ¿Quiénes?

Au.- Jauregui, Hernández y Hansen, ¿no te acuerdas?

C.-No.

Au.-Te dijimos que si querías ir con ellas para pasar e rato y aceptaste.

Yo no me acuerdo de nada de eso, yo estaba sola en la fiesta nunca las vi a ellas.

V.-Sí es verdad y te retaron a beberte toda la botella de alcohol de golpe por eso
estás así.

C.-No puede ser ellas no son así.

Bajé a desayunar y escuché a Ally, Dinah y Lauren reírse de mí.

D.-Ya fue divertido no lo podéis negar.

A.-Yo no lo niego-dijo riendo.

L.-No seáis así probablemente sea su primera borrachera.

C.-En efecto sí, muchas gracias a las tres, creí que sólo era Jauregui la que se metía
conmigo pero al parecer ha conseguido aliadas.

D.- ¿Queé?-dijo confundida ante mi enfado.-Nosotras no te emborrachamos.

C.- ¿A no? entonces explicadme la botella de alcohol que había en la habitación.

A.-Tú la trajiste, estabas completamente borracha en el pasillo y nosotras solo te


ayudamos.

L.-Dejadla ella no os va a creer prefiere creer a sus "amigos" que a tres freaks,
escoria, mierda de personas como nosotras.-repitió los insultos que había recibido
ayer.

C.-Exacto, No esperaba esto de vosotras.

A.-Ni nosotras de ti.

L.-Vamos, chicas, no es raro de ella, un viaje no la cambia, seguirá siendo siempre


igual.-dijo con odio.

D.-No, no esto no puede quedar así... Ven.

Dinah me cogió del brazo y nos dirigió a la mesa donde Austin y Vanessa
desayunaban.

D.-Vosotros dos, decirle que fuisteis la que la emborrachasteis, sed valientes ahora.

¿¿Qué?? Esto no podía ser, Nessa es mi amiga de toda la vida, vale que ahora
estamos un poco más distanciadas que antes pero no me creo que me emborrache.

Pero que razones podían tener las tres chicas con las que horas atrás habías
compartido risas.

Jauregui me odia seguro ha sido ella y se le unieron Ally y Dinah.

No sabía a quien creer y mi cabeza iba a explotar.

C.-Dinah déjalo.

D.-No, yo quiero que sepas quien han sido los culpables, han sido ellos.-dijo
señalando a Austin y Nessa.

Au.- Ya fracasada deja e hacer el ridículo, haz un favor a la humanidad y desaparece.

Me quedé callada.

D.-Mila, te juro que nosotras no... -dijo con una voz rota.

C.-No hables más... -la interrumpí.

D.-Creí que eras diferente, que podíamos llegar a ser amigas.-oí a Nessa reír, se
estaba yendo cuando volvió a girarse hacia mí.-Hazme un favor y lo que queda de
viaje ignórame.

V.-Eso hará, y no le costará mucho trabajo-dijo riéndose.

Vi como Dinah fue con Lauren y Ally, en sus caras solo se podía ver odio y pena por
mí.

Y eso era exactamente lo que sentía por mí misma.

ODIO Y PENA.

*************************

Muchas gracias por leer, comenta, me gustaría saber tu opinión, vota y esas cosas....
Capitulo 12

POV. LAUREN.

Pasábamos nuestra últimas horas en la gran manzana.

Dejamos el lujoso hotel y fuimos a comer antes de que el autobús nos llevara al
aeropuerto para volver a Miami.

D.-Chica, ¿Cuándo volvamos a Miami, si os saludo por el pasillo del instituto me


saludareis?- preguntó tímidamente.

A.-Oiiii, que adorable eres Dinah Jane- le pellizcó la mejilla.-pues claro, por lo menos
yo sí lo haré, y espero que sea más que un saludo, almorzar con nosotras y salir por
ahí de vez en cuando.

L.-Sí, Hansen. Ahora te tocará aguantarnos, y créeme que no es bonito que Ally te
cuente cada capítulo de cada serie que ve.-todas reímos.

En este viaje han pasado muchas cosas pero lo mejor ha sido encontrar a Dinah.

Estábamos dejando las maletas en el autobús cuando Cabello y su grupito se acercó.

Ella y Dinah dejaron su maleta al mismo tiempo, cuando Cabello se iba a ir otra vez
con los estúpidos de sus amigos Dinah la cogió del brazo.

D.-Ehhh, Cabello, quiero que sepas que no voy a contarle a nadie ninguna de las
conversaciones que hemos tenido.

¿Qué querrá decir con eso?

C.- ¿Y qué? Me da igual lo que digas o lo que cuentes, es tu palabra de perdedora


contra la mía.-ahí estaba la Cabello engreída de siempre.

D.-Solo quería que lo supieras, nada más-se fue hacia donde estábamos Ally y yo,
mirando la escena pero se volvió a girar-Sabes, te invito a que tengas las mismas
conversaciones que tuviste conmigo con cualquiera de esas-señaló al grupo de
Cabello con la cabeza- a ver cuanto tardan en burlarse de ti.-No esperó respuesta y
subió al autobús.
Yo me senté con Ally y Dinah se sentó detrás de nosotras sin nadie al lado.

A.- ¿Qué ha pasado ahí fuera? ¿Qué era todo eso Dinah?-preguntó.

Sí, yo también quería saber.

D.-Nada, chicas, lo siento pero he dicho que no diría nada y no lo haré, aunque fuera
a la estúpida de Cabello le he dado mi palabra, perdonadme.

Woow, esta chica me sorprende.

L.-Hansen, te acabas de ganar todo mi respeto, siempre eres fiel a tus pensamientos
sin importarte lo que piensen de ti. Muy bien.-ambas sonreíamos.

Llevábamos un trozo de camino.

L.-Ayyy, Ally, ve y siéntate con Dinah que también está durmiendo y déjame leer
tranquila.-la empujé lejos de mí.

A.- ¡¡Uyy!! Que mal humor.-Se sentó con Dinah se apoyó en ella y volvió a dormirse.

Les hice una foto.

A los diez minutos el profesor avisó que íbamos a parar en una estación de servicio
por si alguien quería ir al baño.

L.-Chicas-las llame-Chicas, ¿bajáis? Voy al baño y a comprar chicles. ¿Queréis algo?


¿Chicas?-Ni caso.- ¿Ally?¿Dinah?

Seguían durmiendo.

A.-Yaa, Laur, baja y no molestes.-dijo malhumorada.

D.-Eso no molestes.-dijo apoyando su cabeza en la de Ally.

L.-Que amor de personas, ahora vuelvo.-avisé.

Agarré mi abrigo y la mochila donde llevaba el dinero y salí del autobús.

Compré los chicles y fui al baño.


**************

POV. CAMILA.

Pensé todo el camino en lo que Dinah me dijo.

P.Fick-El que quiera bajar que baje ahora.-dijo el profesor.

Cogí mi mochila y mi abrigo y bajé.

Que frío hace en Nueva York, que ganas tengo de volver a Miami.

Me compré una botella de agua para el camino de vuelta y fui al baño.

Cuando terminé fui a lavarme las manos y vi como alguien salía de uno de los
servicios y hacía lo mismo que yo.

Jauregui.

La miré y rodé los ojos.

Ella terminó antes que yo y fue hacía la puerta.

¿Qué hace? ¿Por qué no sale?

C.- ¿Piensas quedarte ahí todo el día?-dije.

L.-La puerta no abre.

C.-Ni una puerta sabes abrir.

L.-No idiota, no abre de verdad.-dijo forcejeando con la puerta.

Esta me quiere ver la cara de estúpida.

C.- ¿Te crees que soy estúpida? Abre la puerta, no es momento para tus bromas,
Jauregui.

L.-Sí, creo que eres estúpida y no se abre la maldita puerta. -Volvió a empujar con
más fuerza.

C.-Déjame a mí.-Hice lo mismo que estaba haciendo ella y tuve el mismo resultado.
Nada.

Mierda. Estamos encerradas.

L.-Empujemos las dos.-Eso hicimos pero nada.

Jauregui empezó a gritar que nos sacaran de ahí y yo hice lo mismo.

Estuvimos diez minutos gritando y nadie venía.

C.- ¡Ehh! Estamos encerradas.-dije mirando fijamente a la puerta.

L.-Anda no me digas, si no lo llegas a decir, chica, yo ni cuenta me doy.-dijo irónica.

C.-Estamos aquí atrapadas.-dije.

L.- ¿Tú que eres la galardonada a chica obviedad de este año o...?

C.-No, idiota, estamos aquí y el autobús está fuera y como se vaya estamos jodidas.

L.-No se va a ir sin dos alumnas... ¿no?-me preguntó con algo parecido a miedo. Solo
levanté los hombros y también con algo de susto en mi mirada.- ¿Tienes señal en el
móvil?

C.-No.-dije cuando vi que no tenía señal en mi móvil.

L.- ¡¡Vaya mierda de sitio!!

Empecé a pedir ayuda otra vez.

A los veinte minutos, por fin alguien se dignó a abrir la puerta, salimos corriendo
fuera de la estación de servicio.

Mierda.

Allí no había nadie, ni rastro del autobús.

L.-A lo mejor están detrás en el aparcamiento.


Ojalá que tenga razón.

C.-Yo me quedo aquí. Ve tú a ver.-dije.

L.-Vale, pero por lo que más quieras no te muevas de aquí, ni un milímetro ¿si? Por
favor-dijo en tono serio.

¿Eso era Jauregui preocupada? Daba un poco de miedo, o sea, no más de lo habitual
pero era extraño verla así.

Pasaron tres minutos y la vi aparecer.

¿Le estaba hablando al suelo?

L.-Mierda, mierda, mierda, mierda -repetía una y otra vez hasta que se acercó a mí.-
¿Tienes señal aquí fuera?

C.- ¿Qué pasa no hay nadie? ¿El autobús?-negó-Mierda. Aquí tampoco hay señal y mi
móvil va a morir en dos minutos. Mierda. -se apagó por completo el aparato.

L.- ¿Qué hacemos?

C.-No sé. Estamos jodidas. -me apoyé contra la pared y bajé a sentarme en la acera.

Sí, sí que lo estábamos.

L.-Estamos en un estado que no es el nuestro, en una estación de servicio de mierda,


situada Dios sabe donde, no hay señal, tu móvil ha muerto, hace un frío del carajo y
nos hemos perdido con la persona que más odiamos en el mundo, puedo afirmar sin
temor a equivocarme que he estado mejor. -se sentó a mi lado.

C.-Corrijo mis palabras estamos MUY jodidas. -nos quedamos sentadas mirando al
infinito hasta que se me ocurrió algo.

Esa cabeza pensante tuya Camila, eres un genio.

C.-Ya sé lo que haremos, le pediremos a alguien que nos lleve al aeropuerto y


compraremos un billete y volveremos a Miami.

L.- ¿Quieres hacer auto-stop?-asentí enérgicamente.-No, ni loca, a saber lo que nos


puede pasar, no, no te dejaré.

¿Estaba preocupada de lo que podría pasarnos? ¿Eso me incluía a mí?

C.- ¿Y qué propones tú, genio?

L.-No sé, pero subir al coche de un extraño no.

No le hice caso y fui hacia la carretera a ver si alguien paraba.

L.- ¡¡EHHH!! Cabello, para, ven aquí. ¡Ehh! ¡Loca! Ven conmigo -dijo- sabes que haz
lo que quieras.-gritó.

C.-Eso hago.-le grité ya desde el arcén extendiendo la mano con mi pulgar hacia
arriba, un coche paró delante mío.

Había un hombre de unos cincuenta años, con el pelo canoso y pasado de peso, me
sonrió.

XXX.-Hola, bonita, soy Bob, ¿necesitas que te lleve alguna parte? -dijo el hombre
dentro del coche.

C.-Hola, soy Camila. Sí, necesito ir al aeropuerto.-dije yo.

B.-Vamos, sube yo te llevo, preciosa.-puse la mano en la manija para abrir la puerta


del coche cuando noté que me agarraban de la cintura y me llevaban para atrás.

L.-Tú no vas a ninguna parte.-dijo ella mirándome fijamente.

C.-Déjame, este hombre se ha ofrecido a llevarme al aeropuerto.

L.-Que inocente eres, Camila, este hombre no te va a llevar a ningún aeropuerto, sólo
quiere llevarte al asiento de atrás de su coche.-dijo enfadada.

Uno, ¿soy demasiado inocente?

Dos, ¿me ha llamado Camila?

Y tres, ¿De verdad ese hombre quiere eso conmigo?

Sí a todo.
El hombre bajó del coche, rodeó la parte delantera y se puso frente a nosotras.

Jauregui me puso detrás de ella y me pegó a su cuerpo, dejé de respirar por un


segundo.

B.-La chica se viene conmigo.-dijo desafiándola.

L.-Una mierda se va contigo.-dijo enfadada.

B.-Tú no te metas-dijo agarrándola del brazo.-Sólo la quiero llevar al aeropuerto.

L.-Te la llevas por encima de mi cadáver.-Soltó su puño y se estrelló contra la cara de


Bob.- Y ahora vuelve al coche y te alejas de aquí o acabo contigo.- Bob se levantó del
suelo con el labio sangrando y me miró coquetamente.- ¡¡Y NO LA MIRES, IMBÉCIL!!-
fue a pegarle otra vez pero la frené agarrándola del brazo.-CAMILA, SUELTAME, QUE
A ESTE LO INFLO A PALOS, VEN COBARDE-decía intentando soltarme de mí.

Ese hombre podía matarla. ¿Qué hace? ¿está loca?

Bob agarró a Jauregui y la estampó contra el coche pero en lugar de ir a por ella Bob
intentó agarrarme a mí.

B.-Ven, bonita, tú te vienes conmigo.-dijo con una voz que hizo que sintiera miedo e
intentó agarrarme.

Camila se valiente, pégale, cierra el puño y pégale, así como ha hecho Lauren.

Subí y le di en la entrepierna.

Eso no es el puño Camila, pero sirve igual.

Auuch eso duele.

C.-Vamos, Lauren, corre.- salimos corriendo entre el campo que había al lado de la
carretera y dejamos atrás al escalofriante hombre retorciéndose de dolor y
maldiciéndonos.
Capitulo 13

POV. CAMILA.

Estuvimos un rato corriendo hasta que no pudimos más.

L.-No vuelvas a hacer eso en lo que te queda de vida o te mato-me pegó un puñetazo
en el brazo.

¿Aún le quedan fuerzas para pegarme?

C.- ¡¡Auuuu!!-dije quejándome.

L.-Ni auu, ni nada, idiota, te dije que nada de auto-stop y que es lo primero que hace
la señorita ponerse a parar coches.

Realmente estaba muy alterada.

***************

POV. LAUREN.

Tenía ganas de matarla.

L.-Y encima pretendías irte sin mí. -dije enfadada.

C.-Perdón.

L.-No me vale tu perdón, dime ¿ahora qué hacemos? No podemos preguntarle a nadie
porque estamos en la intemperie.

C.- ¿Volver a la estación de servicio? -dijo con miedo a mi reacción.

L.-Vamos, y ni se te ocurra hablarme durante el camino o acabo contigo,


¿entendido?-Sólo asintió.

Idiota.

Irse con un hombre.


Y dejarme a mí sola.

Que ganas tengo de matarla.

Si ya tenía yo razón, un loco que quería llevársela a la cama.

Al coche en este caso.

Imbécil.

Estúpida, aunque estuvo bien verla pegando a ese hombre, sí, estaba realmente
sexy.

Lauren, ya basta, no seas idiota.

¿Por que piensas en ella?

¡¡Ahhhgg!! Me va volver loca.

C.-Jauregui...-oí que decía.

L.- ¿¿¡QUEEÉ!?? No te he dicho que no me hablaras.-agachó la cabeza y seguimos


andando.

¿Dónde estará la jodida estación de servicio?

Todo por su culpa.

¿Por qué me pasan a mí estas cosas?

C.-Creo que nos hemos vuelta a perder.-dijo.

L.-Todo esto es tu culpa.-le grité-si te hubieras quedado quieta.

C.-Vale perdón, lo siento, yo solo quería volver a Miami y olvidar este viaje de
mierda. -me gritó.

Después de eso seguimos las dos calladas hasta llegar a la carretera.

C.-Y llegamos a la carretera.-dijo.


Como si no lo estuviera viendo.

L.-En serio, sumas puntos por decir obviedades o... -ella solo resopló.- Sigue sin
tener señal. -le informé al mirar mi móvil.-Vaya mierda.

C.- ¿Crees que se habrán dado cuenta ya de que no estamos? -preguntó.

L.-Vamos a caminar por el arcén a ver si nos encontramos una gasolinera o algo
parecido. -dije evitando contestar, no quería decirle lo que pensaba.

C.-Te he hecho una pregunta, contéstame.

L.-Ok, tú lo has querido, pienso que Ally y Dinah ya habrán notado que no estoy pero
no estoy tan segura de que tus "super amiguis" hayan notado tu desaparición.

C.- ¿Qué quieres decir?

L.-Que cuando nos perdimos en Central Park tardaron más de una hora en notar que
no estabas, ¿Por favor quien no nota que su mejor amiga no está con ella?

Ella no contestó, solo aceleró su paso.

¿Estaba llorando?

Ahora me sentía extraña, no sabía si le acababa de dar un mazazo con la realidad o le


confirmé lo que ella pensaba de sus amigos.

Estuvimos diez minutos más andando.

Mantenía la distancia hasta que me acerque a ella.

L.-Eyy ¿Quieres un chicle? -le ofrecí.

Definitivamente, había estado llorando, tenía sus preciosos ojos aun brillantes.

C.-Gracias ¿Quieres agua?-me ofreció la botella que llevaba en la mano- ¿...O te da


asco beber de la misma botella que yo?

L.-No, no me da asco.-le di un trago y se la devolví.- Gracias.-sonrió.


C.-Mira una persona.- señaló a lo lejos.

L.- ¿Qué parte de no vamos a hacer auto-stop no has entendido, Cabello?

C.- ¡¡Ohhh!! Vamos, es una mujer, parece buena persona, mírala como se pelea con
la rueda del coche. Y yo no quiero caminar más. Vaa, por fa, vamos a pedirles que
nos lleve al aeropuerto.-suplicaba.

Como le digo que no.

QUE DÉBIL ERES, JAUREGUI, TE ODIO.

L.-Vale, pero si intenta algo malo, tú te encargas ahora de los puñetazos y yo de las
patadas. Que a mí me duele esta mano. -dije.

C.- ¡¡¡Jauregui & Cabello TEAM, BITCHES!!!-dijo gritando.

L.-Que tonta eres... -rió.

C.-No creo que esa señora nos haga nada malo, - la miré extrañada-a no ser de que
te quiera llevar a ti al asiento de atrás de su coche.

L.- ¿Perdón?

C.-Pues eso.

Quería que me explicara el "pues eso".

L.- ¿Y por que piensas que me llevaría a mí y no a ti a la parte de detrás? ¿Todos los
hombres caen por ti, no? ¿Por qué no lo harían las mujeres?

C.-Porque...-la interrumpí.

Para que interrumpes si quería oír su respuesta, nada bien haces Lauren.

L.-Espera, ¿es por qué soy lesbiana?

C.-No. -dijo.-Es porque tienes algo que hace que todas las mujeres caigan a tus pies.

L.- ¿Todas las mujeres? Ahhh- nos paramos y nos quedamos mirándonos- Te incluyes
en "todas las mujeres".-le sonreí coquetamente.
C.-Disculpe, señora, sería tan amable...-dijo caminando hacia la señora que cambiaba
la rueda.

Ahí estaba yo mirando al horizonte con cara de idiota.

Hija de... quería mi respuesta.

***************

POV. CAMILA.

Obviamente yo no estaba incluida en "todas las mujeres".

No voy a negar que Jauregui tiene "algo" pero de ahí a que sienta algo por ella, o sea,
no.

Bueno sí siento algo por ella, odio.

La he visto actuar delante de mujeres y no soy tan estúpida como para caer en su
juego.

Ya le gustaría a ella acercarse a mí.

Te odia, Camila, ella nunca intentaría nada contigo.

Yaa, deja de pensar en eso; tú la odias y ella te odia.

Fin de la historia.

C.-Disculpe, señora, sería tan amable de decirnos donde hay una parada de autobús
por aquí cerca que nos lleve al aeropuerto-dije.

XXX.-Maldita rueda.-maldijo- ¿perdón?, chica, has dicho algo?-se giró hacía mí.

L.-Queríamos saber si podía decirnos donde hay una estación de autobuses para
poder ir al aeropuerto. -dijo detrás de mí.

Salió un hombre del coche. Era alto, moreno, con los ojos oscuros y tenía un brazo
escayolado.
YYY.-La más cercana esta a media hora en coche.

C.- ¿Media hora?-el hombre asintió.-Yo no quiero seguir caminando, me encuentro


mal, me duele la cabeza.-le dije a Jauregui.

YYY.-Chicas, si ayudáis a mi mujer a cambiar la rueda podemos acercaos hasta allí.


Por cierto soy Robert.

L.-Soy Lauren y esta es Camila.-saludé con la mano.

R.-Un gusto chicas, ella es mi mujer Alice, le ayudaría pero como veis estoy un poco
invalido.- dijo señalando su brazo.

A.-No había otro momento para que se pinchara la rueda... Seguro que ahora
llegamos tarde a ver a tus padres.-le decía la pequeña mujer a su marido.

R.-Mira, Al, estas son Lauren y Camila.-ella nos saludó- te ayudarán a cambiar la
rueda y las llevaremos a la estación de autobuses.

A.-Gracias chicas, es todo vuestro.-dijo pasándome una herramienta.- Yo voy a ver a


la pequeña.

¿Y esto para que servirá?

C.- ¿Has cambiado alguna vez una rueda?-Le susurré a Jauregui.

L.-No, pero supongo que no será tan difícil.

Tardamos quince minutos en cambiar la dichosa rueda gracias a unas cuantas


indicaciones de Alice y Robert.

R.-Venga chicas, entrad al coche.

Entramos a la parte trasera del coche, en el asiento del medio había una niña
durmiendo en una sillita de bebé.

L.- ¿Cuántos meses tiene?-preguntó mirando a la bebé.

R.-Cuatro.-dijo su padre.

Cuando arrancó el coche, la pequeña se despertó.


L.- ¡Eyy! Hola, pequeña, te despertaste.-dijo dulcemente.

C.- ¿Cómo se llama?-pregunté.

A.-Cassie.- dijo su madre que iba conduciendo.

Se le cayó el chupete de la boca y parecía que iba a ponerse a llorar.

Tanto Jauregui como yo fuimos a recogerle el chupete de la niña al mismo tiempo


para que no llorara y nuestras manos se rozaron. Aparte mi mano rápidamente y ella
le puso el chupete a Cassie.

L.- ¡Ehh! ¡Deja mi mano!-dijo riéndole a la bebé. La pequeña le había agarrado del
dedo y no la soltaba. - ¿Qué?-me preguntó sonriendo cuando notó que la estaba
mirando.

C.-Nada, nada... -dije.

Estuvo todo el camino jugando con Cassie, yo sólo miraba la escena y sonreía.

¿Cómo esa chica que jugaba con el bebé tan feliz, tan amorosa, podía ser la misma
chica que me hacía la vida imposible, la chica con la que peleaba día si día también?

Nos despedimos del matrimonio y la pequeña, les dimos las gracias por llevarnos y
entramos al interior de la estación.

L.-Voy a preguntar que autobús es el que nos llevará al aeropuerto.-me informó.

C.-Toma 20 dólares para que compres mi billete.-los aceptó.

L.-No te muevas.-asentí. Fui a la máquina expendedora y saqué unas golosinas.-Que


parte de no te muevas de donde te dije no entiendes.-me asustó.

C.-Ahh. Me asustaste.-dije.

L.-Si no te hubieras movido no te habría asustado.

C.- ¿Quieres? -le ofrecí golosinas.


L.-Bueno... -aceptó los dulces.- Si te digo que no te muevas, no te muevas. -Me fui
hacia la puerta del baño.- ¿Y ahora donde vas?

C.-Al baño.- me seguía por detrás.- ¿vas a entrar conmigo? Sabes que no me voy a
escapar ¿no? Eres tú la que tiene los billetes, por cierto ¿ya los has comprado?

L.-No quiero arriesgarme a perderte, -No ha dicho eso.-por eso te acompaño al baño.
Y sí he comprado los billetes. Toma tu cambio.-dijo dándome el dinero.

Cuando salí del servicio, me quedé mirándome al espejo.

Que mala cara tengo.

Saqué una pastilla de mi mochila y me la tomé.

Veía por el espejo a Jauregui apoyada contra la pared observándome.

C.-Así que ¿No quieres perderme? Ehh, pensaba que no te gustaba verme.- la
provoqué mirándola desde el espejo.

L.-Estás demasiado loca, si nos separamos empezarías a decir que te he abandonado


e inventarías cualquier cosa que se te ocurriera.- reí por la ocurrencia.- Salimos en 10
minutos vamos a subir al autobús y así no pasaremos frío.

C.-Vamos.

***************

POV. LAUREN.

Iba a sentarme cuando Cabello me paró.

C.-Yo quiero la ventana. -rodé los ojos y la dejé pasar.

Con tal de no escucharla.

Me puse la música e intente ignorarla.

L.- ¿Se puede saber que haces?

C.-Me aburro, intento entretenerme.


L.- ¿Y tienes que mover la cabeza y la pierna para entretenerte?

C.-Estoy cantando en mi cabeza porque yo no tengo música, mi móvil no funciona.-


me dijo.

L.-Y después la rara soy yo. Increíble.

C.-Si te molesta, paro.

L.-Haz lo que quieras.

Me volví a poner la música y el autobús se puso en marcha.

Una hora de viaje, me tranquilizaba saber que pronto estaría en casa lejos de la loca
esta.

A los diez minutos vi como a Camila se le cerraban los ojos y empezaba a dar
cabezazos.

Luchaba contra sí misma para no quedarse dormida.

L.- ¡Cabello, ehh!- la llamé.- ¡Camila! Puedes dormirte si quieres, no te voy a hacer
nada.

C.-Yo no me estoy durmiendo.

Que chica más terca, con tal de llevarme la contraria es capaz de negarme que el
cuadrado es cuadrado.

L.- ¡Ohh! Venga te estoy viendo, te estás durmiendo. Tira el asiento hacia atrás y
duérmete.

C.-No quiero molestar a las personas que están detrás.

L.-No las vas a molestar, vamos duérmete.

C.- ¿si se molestan?

L.-Ven.-tiré de ella para que se recostara en mí.- duérmete aquí.


C.-No... yo... no.-parecía nerviosa. Se echó hacia atrás huyendo de mí.

L.-Venga te caes del sueño y no quieres tirar el asiento hacia atrás, apóyate en mí, no
pasa nada, no voy a matarte porque me toques. -La volví a recostar en mí y esta vez
no se apartó.

Se quedó dormida al instante, notaba su respiración calmada en mi pecho.

Que no tenía sueño decía la condenada.

Tenía el móvil en la mano para cambiar de canción.

Voy a hacerle una foto así la próxima vez que peleemos la amenazaré con enseñarlas.

Le hice unas cuantas.

¿Es que no puede salir mal en ninguna foto?

Hice las ultimas y en estas yo también salía.

Adorable.

Esta servirá para un momento en el que tenga que chantajearla, sip. "Mente Brillante
Jauregui" deberían llamarme.

Sonaba "Dark Parasdise" de Lana Del Rey cuando noté que se acomodaba más en mi
pecho y se abrazaba a mi cintura con fuerza, pasé mi mano por su espalda y empecé
a acariciarla.

¿Tendrá frío? Eso parece sino no se acercaría tanto.

Apagué la música, no quería gastar más batería, cogí mi abrigo que estaba en el
asiento y nos lo puse por encima.

Se despertó y me miró medio dormida.

L.- ¡Ehh! Sigue durmiendo, aún queda mucho para llegar.-le dije dulcemente, me dio
media sonrisa y volvió a dormirse.

¿Por qué no podría estar siempre así con ella?


Me imagino como sería con ella en una cama, de esta forma, después de hacer...

DESPUÉS DE HACER NADA, LAUREN, DESPUÉS HACER DE NADA.

Me quité rápidamente eso pensamientos de la cabeza y me puse a mirar el paisaje.

En un momento del trayecto me quedé durmiendo.

***************

POV. CAMILA.

C.-Ehhh Jauregui despierta.-la llamé.- ¡JAUREGUI!-despertó- Por fin, llevo diez


minutos llamándote.

L.-Soy de sueño pesado- sonrió medio dormida.

C.-Ya lo veo ya... Oye el conductor ha dicho que va a parar en un motel o no sé que
cosa por algo de la nieve o algo así.

L.- ¿Qué ¿Por qué?

C.-No sé, no me he enterado.

Era cierto, me desperté cuando el conductor acabó de dar la explicación.

L.-Vale, tranquila, después preguntamos que pasa.

A los cinco minutos bajamos del autobús con nuestras mochilas.

L.-Carajo que frío. -le di su abrigo que lo llevaba yo en la mano. ¿Por qué lo llevaba
yo?-Cabello, ¿Cuánto he dormido?

C.-No sé, diez minutos, más o menos, no sé a que hora te dormiste así que...

L.-Muy bonito, la señorita duerme casi todo el trayecto y a mí me tiene que despertar
a los diez minutos, eres mala persona.-dijo en tono de broma.

Eso espero que esté de broma.

C.-Vamos a preguntar al conductor cuanto estaremos aquí.


L.-Disculpe, señor, ¿Cuándo llegará este autobús al aeropuerto?

Con.- ¿Aeropuerto?-preguntó extrañado-Este autobús no llega al aeropuerto. Este va


a la otra parte de la ciudad.

¿¿¿¡¡¡Queé!!!???

L.-Pero en la estación me dijeron que...

Con.- Este autobús no hace ese trayecto desde hace meses pero cerca de aquí, como
a diez minutos, hay una parada que sí que lleva al aeropuerto. No lo sé muy bien,
llevo poco tiempo en esta ruta, preguntad ahí dentro-dijo señalando al motel-ellos
sabrán algo.

C.- ¿Qué vamos a hacer ahora?- le susurré.

L.-Tranquila pensaremos algo.-intentó calmarme.-Gracias por la ayuda, señor.

C.- ¿Jauregui, que hacemos?

Podíamos tener menos suerte; era la tercera vez que nos perdíamos en Nueva York.

L.-Mira, vamos a entrar ahí y pedimos información.

C.-Sólo me quedan quince dólares en efectivo.-le dije abriendo mi cartera.

L.-A mi diez, Tranquila, ¿tienes la tarjeta, no? Pagamos con eso y listo-dijo- Ehh
prometo que te devolveré hasta el último centavo. Vamos. -dijo.

C.-Ni loca entro ahí contigo.

L.-Venga, no es momento para los deseos de la niña caprichosa. Entra ahí y punto.

C.-Que no, a saber lo que hay en ese sitio, mira parece que esté en ruinas.

L.-Vaaamos.-dijo entrelazando nuestras manos y empujándome a entrar a ese motel


de mala muerte, que por fuera parecía un manicomio.- Ahora te quedas aquí en este
sofá quietecita y no te muevas mientras yo pregunto ¿si?-me dijo dándome un
golpecito en la barbilla.

Se fue hacia el mostrador donde había un hombre.


Mierda.

Mierda.

Mierda.

No puedo ser más idiota.

Mierda.

La tarjeta la tengo en la maleta que ahora va hacia Miami. ¿Por qué la habré
guardado allí?

Mierda.

Solo tenemos veinticinco dólares para las dos.

No tenemos dinero.

¿Cómo vamos a volver?

Mierda.

No puedo respirar.

No, un ataque de pánico ahora. No.

Me falta el aire.
Capitulo 14

POV. LAUREN.

Dejé a Cabello sentada en el pequeño sofá que había en la entrada del motel y fui
hacia recepción.

L.-Hola, me puede decir cuando sale el siguiente autobús que nos pueda llevar al
aeropuerto y donde está la parada-le dije al hombre de pelo rubio y corto, no muy
alto con gafas que estaba detrás del mostrador con una plaquita colgada en la
chaqueta que decía "Patrick".

P.-La parada está a unos diez minutos caminando desde aquí todo recto, no tiene
perdida,-dijo- pero acaban de informar que hasta el lunes no sale ninguno, han
cortado varias carreteras principales por alerta de ventisca, parece que nevará muy
fuerte este fin de semana, y esa es una de ellas.

L.- ¿O sea que no hay posibilidad de salir de aquí hoy? -pregunté aunque sabía la
respuesta.

P.-No, hasta el Lunes nada, ¿Qué pasa tu novia y tú no tenéis donde pasar la noche?-
preguntó mirando al sofá donde estaba Cabello.

Novia. ¿Qué novia? Cabello, mi ¿qué? ¿mi novia? NO.

L.-No, no somos de aquí y estamos perdidas, no conocemos a nadie y no sabemos


que hacer.-dije intentando dar pena.

Muy bien, Lauren, las amantes perdidas que necesitan un sitio para dormir.

P.-Aquí hay habitaciones libres, si queréis podéis pasar el fin de semana aquí.-dijo
Patrick.

L.- ¿En serio? -asintió- ¿Y cuánto costaría pasar la noche? -pregunté.

Obvio esto no nos va a salir gratis.

P.- 25 dólares la noche-me informó.

L.- ¿Por persona?-él dijo sí.


Bien veamos:

Pasaremos hoy viernes ya son 25

La noche del sábado otros 25

Y la noche del domingo más 25.

Los billetes del autobús que nos lleven al aeropuerto serán unos 20 dólares.

Ahh casi lo olvido los billetes de avión, que a saber cuanto valdrán.

Le voy a deber dinero a Cabello hasta el fin de mis días.

Tendré que cuidar de Sofi hasta que la pequeña cumpla los treinta.

P.-Si necesitas pensarlo o ir a hablar con tu chica, ve. Yo no me voy a mover de


aquí.-dijo sonriéndome.

¿Mi chica? Camila.

Me acerqué a ella, estaba de espaldas a mí.

L.-Eyy, Cabello, dice el señor que no hay un autobús hasta el Lunes por la nieve, así
que creo que tendremos que pasar el fin de semana aquí, pagaremos con tu tarjeta.
¿Me estás escuchando? Sé que no es tu plan ideal pero... -se giró hacia mí - ¿Estás
bien? Estás pálida.-Negó con la cabeza.

C.-No... No tengo la tarjeta.-dijo con dificultad y empezó a respirar muy lento y fuerte
como si no pudiera hacerlo.

No tiene tarjeta ahora si estamos más que jodidas.

L.- ¡Eyy! Respira, tranquila.

C.-No pue.....do, no puedo, no, no-se puso la mano en el pecho.-Lauren me aho...go.

¿Qué hago?

Tranquila intenta calmarla y no te pongas nerviosa.


L.-Cam...-me interrumpió.

C.-Tengo calor. -se quitó la chaqueta y la bufanda y se tiraba del cuello de su suéter.

L.-Ya, Camila- me acerqué a ella y la agarré de las manos para que dejara de hacer
eso.

C.-No pue..do me..fal...ta el...ai...re...-dijo llevando su mano todavía unida a la mía


contra su pecho.

Pude sentir su corazón, iba muy rápido, tanto que consiguió asustarme, de verdad.

L.-Respira hondo.

Te ha dicho que no puede ¿Qué te pasa, idiota?

C.-Ten...go mi...mi...e...do... ayuu..ayuda...me.

L.-Necesitas calmarte, piensa en algo que te distraiga, algo que te haga feliz.-se me
ocurrió decir.

C.-Me voy a mo...r... a mor..ir, Lau... Laure...n ayu..da..me...-dijo agarrándome


fuerte del abrigo.

Me mata verla así.

Se me formó un nudo en la garganta y las lágrimas amenazaban con salir.

Que alguien me ayude, le va a dar un infarto.

No sé que hacer.

C.-Laur..Laur..en.. no, no, no sien..to.. los braz...os...-Vi como tenía los brazos y las
manos rígidos, no podía hacer ningún movimiento.-Mis... pier...nas... tam...po...
tam..po..co van.

L.-Camila, me estas asustando. Cálmate por favor-se desplomó en el sofá que tenía
detrás- CAMILA.-grité asustada.-POR FAVOR QUE ALGUIEN ME AYUDE.-grité
intentando que Camila reaccionara.- Camila, por favor, no me hagas esto... Camila
reacciona... ¡Camz!- presentí que en cualquier momento me iba a poner a llorar.
P.- ¿Qué le pasa?-llegó Patrick, el chico de recepción.

L.-Creo que estaba teniendo un ataque de pánico y se desmayó-le informé-Mírame,


Camila dime algo, lo que sea.-le dije a la chica sentada en aquel sofá. De repente
abrió los ojos, estaba aturdida, un poco ida.- Camz- la abracé.

C.-Lau...-dijo - yo... la tar... no...-no terminó ninguna palabra y su respiración volvía


a ser pesada.

L.-Llame a una ambulancia, por favor.-le dije a Patrick.

C.-Nooo, no lla..me, no..-dijo como pudo.

L.-No seas tan terca, déjame ayudar..-le dije masajeándole las manos.

C.-Noo, Laur..en.. no lla..mes..-dijo de nuevo.

Entonces entró un hombre alto, de pelo y piel oscura y ojos marrones.

XX.-Toma respira con ayuda de esta bolsa, inhala y exhala.-hizo lo que le dijo.

C.-Tengo frío.-le di mi abrigo y la abracé.

L.-Cálmate, por favor.-noté como empezó a temblar bajo mis brazos.-ya pasó, shhh,
ya, tranquila,-le dije mientras frotaba su espalda y la besé en la cabeza.- Para, por
favor, me está matando verte así.

Los dos hombres nos miraba preocupados.

C.-Me estoy mareando.-dijo con la respiración menos agitada que antes.-Lauren


vamos a morir aquí, no tenemos... donde ir, todo es mi culpa, vamos a morir por mi
culpa, no tengo la tarjeta... No tenemos dinero, vamos a morir, vas a morir por mi
culpa, no, no vamos a morir, no, no, no puedo-dijo alterada mientras se frotaba la
cabeza con ambas manos.

No, otra vez no.

Se levantó de golpe y casi se cae. Patrick y el otro señor la sujetaron.

L.-Me da igual lo que digas, voy a llamar a una ambulancia- dije un poco alterada
levantándome del sofá.
C.-No, no lo hagas- se soltó de los hombres y se abalanzó sobre mí.-Quédate aquí
conmigo -empezó a llorar en mi cuello.- No te vayas... No me dejes- la abracé lo más
fuerte que pude.

Esto me está matando, no quiero verla así, prefiero mil veces a la Camila que me
insulta, que me provoca, que me agrede, que se hace la superior conmigo que esto.

Cuando estaba más o menos calmada del todo nos separamos y la miré intentando
disimular que había llorado.

L.-Déjame llevarte a un hospital, por favor, no estás bien.-dije preocupada secándole


las lagrimas que le caían.-Así pasarás la noche en una cama, no pasarás frío y estarás
bien atendida.

Aunque el hospital también cuesta dinero y no tenemos nada.

No, lo correcto es llevarla a uno ya encontraré la manera de pagarlo.

C.- ¿Y tú?-dijo bajito.

¿Cómo podía pensar en mí ahora?

L.-Que importo yo... eres tú la que está mal.-dije- Vamos a un hospital.

P.-Siento interrumpiros, chicas, pero no es posible que una ambulancia llegué hasta
aquí.

Mierda. Las carreteras cerradas, lo había olvidado. ¿Entonces que hago? Camila no
puede estar así.

C.-Yo ya estoy bien.-dijo intentando convencerme.

L.-No, no lo estás, mira tus manos, no las puedes ni mover, tu respiración aún está
agitada, estás muy nerviosa y te acabas de desmayar...

C.-Por favor Lauren, hazme caso, sólo abrázame, tengo frío.-Eso hice mientras
acariciaba su pelo.

P.-Chicas, tengo que hablar con mi marido-señaló al hombre que tenía al lado.-
Podéis quedaros aquí hasta que decidáis que vais a hacer.- los dos hombres se
alejaron un poco de nosotras.

Nos sentamos en el pequeño sofá abrazadas.

L.-Camz... Camila, por favor, que nunca más en la vida te vuelva a pasar esto, casi
me muero.- le dije sincera.

Su respiración volvía a la normalidad muy lentamente.

C.-Eso nunca sucederá... He aprendido a vivir con ello.

L.-No puedo verte en ese estado.

***************

POV. PATRICK.

P.-Por favor, Manuel- le dije a mi marido.

M.- ¿Quieres que les demos una habitación a esas chicas durante tres días? -dijo él.

P.-Sí, míralas, pobrecitas, no tienen donde ir. A una de ellas casi le da un paro
cardíaco.

M.- Pero...

P.-Por favor.-supliqué.

M.- ¿Te recuerdan a nosotros, no? ¿Por eso quieres ayudarlas?

P.-A veces me asusta cuanto me conoces.- sonreí.

M.-Vale, pero no será gratis, tendrán que trabajar en el comedor o en la cocina o en


cualquier sitio por la noche.

P.-Vale, ve a por los papeles para registrarlas y yo voy avisarles.

***************
POV. CAMILA.

No lo cronometré pero creo que pasé como 10 minutos abrazada a Lauren y por
suerte estaba más calmada.

Si no llega a ser por ella me hubiera muerto ahí.

Tengo que darle las gracias pero... me da vergüenza.

Venga, un "gracias, Lauren" y ya. No es tan difícil, vamos, la chica quería llevarme a
un hospital.

C.-Lauren- me separé de su pecho y nos quedamos mirando.-gracias por lo de antes,


gracias de verdad, si no llega a ser por ti yo...

L.-No es nada...

C.-Sí que lo es... tú...

L.-Tengo que contarte algo-dijo de repente interrumpiéndome-Te lo tendría que haber


dicho antes pero... por lo que pasó... solo prométeme que no te vas a alterar.

¿Qué me irá a decir?

C.-Dime y vemos.

L.-La verdad, es una tontería... es que puede que... te vas a enfadar y me vas a odiar
más de lo que ya me odias y te va volver a dar un ataque y será por mi culpa...

C.-Jauregui, dímelo de una vez.

Todavía estaba un poco mareada lo que menos necesitaba era a Lauren dando
vueltas.

L.-Puede que le haya dicho al señor de recepción que somos... que tú y yo tenemos...
que nosotras estamos... -dijo.

C.-Puedes terminar la bendita frase, por favor.-dije impaciente.

L-Que eres mi novia-dijo alterada.


C.- ¿Qué soy tú que? ¿Por qué has hecho eso?

¿Qué soy su novia? Yo... su... novia...

L.-Perdón, el hombre lo insinuó...

¿El hombre lo insinuó? ¿Por qué pensaría que ella y yo...?

C.- ¿Y por qué no lo negaste?

L.-Porque quería darle pena...

C.-Pena. ¿Pena por qué?

L.-Para que nos diera una habitación. Amantes trágicas que no tienen donde dormir.

C.- ¿Y no podías haber dicho que éramos hermanas, primas, vecinas, amigas,
compañeras de dominó?-dije alterada.-No sé, otra cosa, justo, novia tuviste que
decir.

L.-Yo no lo dije, lo dijo él, nos vio entrar juntas y...

C.-Entramos de la mano, por eso pensó que tú y yo...

L.-Por favor, no te enfades, bueno si quieres enfádate pero que no te de otro ataque.

C.- ¿O sea ahora soy tu novia? Perfecto, genial.-dije con ironía, apoyando mi cabeza
en el sofá.

L.-No vamos a hacer nada-dijo-sólo es teatro delante de ellos para que nos den una
habitación.

C.- ¿Tengo que besarte para poder tener una habitación...? Y yo que creía que el
viaje no podía ir mejor?

Si espera que la besé puede esperar sentada.

L.-No hace falta que me beses.-hizo una pausa.-Si no quieres, claro.

C.- "Estoy contigo" -dije entre comillas-para que me den una cama, ¿sabes que te
puedo denunciar por prostituirme, no?
L.-Que dramática eres... tú solo dame la mano y no pongas cara de asco cuando
estemos juntas, sonríes un poco y ya. No hace falta que te pongas romántica.

C.-Muy fácil es decirlo... lo mismo te digo, ¿aguantarás sin insultarme y pondrás cara
de felicidad cuando estemos juntas? Yo creo que no.

L.-Bueno por lo menos lo intentaremos... tres días, cuando estemos en la habitación


nos odiamos, insultamos y matamos si tú quieres pero cuando los señores estén
delante somos la pareja más feliz del mundo ¿entendido?

C.-Eso si nos dan una habitación.-dije exhausta.

L.- ¿Ya estás mejor?-preguntó cambiando de tema; asentí.

C.- ¿Te asustaste bastante, ehh?-le pregunté.

L.-Sí.-se giró y vio al hombre de recepción que venía hacia nosotras. Entrelazó
nuestras manos.

Esto no va a funcionar.

Esto no va a funcionar.

Esto no va a funcionar.

¿O tal vez sí?

L.-Que empiece el teatro, mi amor.-Me dio un beso en la mejilla.

Se me paró el corazón en ese momento.

Definitivamente, esto va a salir mal, muy mal.


Capitulo 15

POV. LAUREN.

P.- ¿Ya estás mejor?- le preguntó uno de los hombres a Camila.

C.-Sí, gracias por ayudarme antes.- dijo amablemente.

P.-No hay de que... Mi esposo Manuel, el chico que estaba aquí antes, ha ido a buscar
los papeles para poder registraros.-dijo sonriendo.

L.- ¿En serio, va dejarnos pasar la noche aquí?-él asintió-muchas gracias. Le juramos
que mañana por la mañana ya no estaremos aquí, buscaremos otr...- el hombre me
interrumpió.

P.-No, bonita, os podéis quedar hasta el lunes, cuando venga los autobuses.-dijo el
mirándonos.-pero no os saldrá gratis.

C.- ¿Qué nos quiere hacer?-preguntó con miedo.

M.-De la forma que se lo estás diciendo parece que las quieras contratar para un
striptease o algo parecido-dijo riendo el que supusimos que era el esposo de Patrick-
tranquilas chicas, sólo tendréis que ayudar en el comedor y la cocina por la noche,
muchos de los trabajadores no van a poder venir por la alerta de nieve. ¿Aceptáis el
trato?-Asentí sin pensarlo dos veces y el hombre me dio unas hojas y un bolígrafo-
Rellenad esto, cuando terminéis se lo dais a este guapísimo hombre de aquí y os
llevara a la habitación. Bueno yo me voy a seguir trabajando-Le dio un tierno beso a
Patrick.-Por cierto, soy Manuel.-entonces se fue.

P.-Os dejo solas para que rellenéis eso, estaré en el mostrador. -lo vimos alejarse.

Enseguida Camila me soltó de la mano.

L.-Toma, rellena esto.-le pasé una hoja.

Cuando termine vi que Camila no había escrito nada.

L.-Cabello, son tus datos no un examen.

C.-Todavía tengo entumecida esta mano y con la otra no sé escribir.-le quité los
papeles y intenté rellenarlos yo misma.- ¿Tanto sabes sobre mí?

L.-No, solo he puesto lo obvio... me falta tu fecha de nacimiento y el número de


documento, lo demás está todo.-me miró extrañada- No te montes películas de
porque sé esas cosas, los datos que conozco de ti son los que son igual que los míos,
estado... ciudad... todo eso.

C.-Vale, vale, el número de documento no me lo sé pero está aquí apuntado-sacó su


pasaporte, copié el número.-Y mi fecha de nacimiento es el 3 de Marzo de...

L.-De 1997.-me volvió a mirar extrañada.-Soy año mayor que tú así que sé en que
año naciste.

C.-Yo no he dicho nada.

L.-No has dicho nada pero me miras raro.-dije.

C.-Yo no te miro de ninguna forma.-dijo levantándose, se desestabilizó un poco y la


sujeté por detrás.

L.-Eyy ¿estás bien?-dije preocupada.

C.-Si, sólo ha sido un mareo al levantarme de golpe. -dijo poniendo sus manos sobre
las mías que estaban en su cintura. -Vamos a darle esto al señor. -apartó mis manos
de ella rápidamente.

Fuimos hasta recepción y entregamos los papales.

Subimos las escaleras del motel y llegamos a una habitación.

Patrick abrió la puerta y pasamos.

Entramos a una pequeña habitación con paredes de color marrón claro y el suelo
cubierto por una moqueta azul marino, el que hizo estas habitaciones no era muy
buen decorador de interiores pero por lo menos podremos dormir bien aquí pensé;
sólo había una cama en una esquina pegada a la pared junto a la ventana, una
lamparita alumbraba el lugar, una silla de madera enfrente junto a una mesa no muy
grande, un pequeño armario y una puerta que daba al baño, donde solo cabían dos
personas si estaban muy pegadas.
P.-Bienvenidas señoritas, este será vuestro hogar los próximos tres días, espero que
no os importe que solo haya una cama, hay más mantas en el armario. -ambas
sonreímos falsamente.

¿Quién va tener disputa por la cama? Exacto. Jauregui y Cabello.

P.-Yo me voy para que podáis acomodaros y estar solas y esas cosas... No me he
presentado soy Patrick.

C.-Disculpe, ¿Puedo hacer una llamada a Miami?

P.-Querida, no me trates de usted-dijo como ofendido-y claro que puedes llamar,


cuando se desocupe el teléfono, claro está, llama antes de que sea muy tarde, por la
noche suele fallar la línea telefónica. -Camila asintió y le sonrió, después el
hombrecito salió de la habitación.

Nos quedamos mirando unos segundos.

La batalla por la cama empieza ahora...

-La cama es mía. -dijimos las dos a la vez.

Me tiré encima de la cama, mientras que Cabello intentaba levantarme de esta.

L.-No lo intentes, soy mayor, así que me quedo la cama. -dije burlándome de ella.

C.-Me da igual que seas la mayor-dijo-yo soy más guapa que tú y por eso me quedo
la cama.-dijo tirando de mi sin fuerza.

L.- ¿Qué mierda de argumento es ese?-dije riendo.

C.-Es una mierda de argumento pero YO duermo esta noche en la cama.

Decidí poner paz.

L.-Vale, vale, haremos una cosa. Tiramos una moneda quien gane duerme en la cama
y quien pierda en el suelo.

C.-Pero eso no es justo.-dijo poniendo pucheros. Sonreí al verla hacer eso.-Si pierdo
no podré dormir en la cama.

L.-Se siente. -dije.-Toma, tira tú la moneda, así no dirás que hago trampas.- dije
dándole cinco centavos que saqué de mi cartera.

Tiró la moneda y la atrapó.

C.-Cara.-dijo rápidamente.

L.-Cruz. -dije.-Venga levanta la mano, a ver quien se queda con la cama.

Que sea cruz.

Que sea cruz

Levantó la mano y...

L.- ¡¡SIIII! ¡¡¡La cama es mía!!! ¡¡De nada te vale ser linda porque la cama es mía!!-
reí y me burlé de ella.

C.- ¿Y yo donde duermo?-dijo triste.

Pobrecita, me daba un poco de pena.

Da igual, yo tenía la cama.

Fui y saqué las tres mantas que habían en el armario.

L.-Toma, dos para ti para que duermas en el suelo y una para mí para taparme en la
excelente cama.-dije burlándome-y como soy buena persona, te daré una de las
almohadas. ¿A qué soy la mejor novia que has tenido nunca, Cabello?-dije
abrazándola.

C.-Sí, la mejor, eso tenlo por seguro.-dijo irónica empujándome para que la soltara.

Yo no me levantaba de la cama, Cabello era mala, en cuanto me levantara me la


quitaría.

Me puse a leer.

C.- ¡Jauregui, no te duermas! -Oí que me decía.-Vamos a recepción a ver si el


teléfono está libre para llamar a Miami y así te despejas.-negué con la cabeza.-Ya,
vamos, que no te voy a quitar la cama asumo mi derrota.
No me fío de ti, Cabello.

Al final bajamos y me quedé en una sala recostada en un sofá, leyendo y ella se fue a
llamar a su familia.

Decidimos hacer sólo una llamada para ahorrar el poco dinero que nos quedaba.

***************

POV. CAMILA.

Saqué el papelito de mi cartera donde llevaba apuntado todos los números de


teléfono. Nunca consigo aprendérmelos de memoria.

Llamé a mi casa.

S.- ¿Quién es?-dijo una voz rota.

C.-Mamá, soy yo Camila, hola, sigo en Nueva York.

S.-Mija, ¿Cómo estás? ¿Dónde estás? ¿Estás bien? ¿Te ha pasado algo? Dime donde
estás y vamos a por ti. -dijo muy rápido, creo que también lloraba.

C.-Mamá, cálmate y deja que te explique, estoy bien, no me ha pasado nada.

No, nada, salvo que un hombre casi te rapta, casi te mueres en el hall de un
motelucho de carretera y que probablemente tengas que dormir en el suelo, si no
cuento eso, la verdad es que no te ha pasado nada.

C.-De verdad, mamá estoy bien... estoy con Lauren, bueno ahora no sé exactamente
donde se ha metido pero estamos las dos juntas.

S.-Los Jauregui están aquí en casa, hemos ido a la comisaria pero no nos dejaron
poner la denuncia porque tenía que pasar 48 horas.-dijo-Clara, Lauren está allí con
Mila.-oí un fuerte murmullo detrás de la voz de mi madre.

C.-Mami, dile a papá que compre dos billetes para el lunes y que me envíe la
información al correo electrónico, no podremos estar en contacto porque aquí no hay
casi señal por el tiempo. En serio, mami, no te preocupes estamos bien. Por favor,
dile a Taylor que avise a Ally y Dinah y les diga que Lauren está bien.
S.- ¿No podéis volver antes?

C.-No, el tiempo aquí es horrible, hace mucho frío y todas las carreteras están
cerradas-dije-dile a papi, lo que te dije-insistí.-Nosotras estamos bien, lo juro... Mami
te tengo que dejar pronto se acaba el tiempo de llamada.

S.-Camilita, tu hermana quiere hablar contigo, chao, te amo.

C.-Yo también.

So.- ¿Kaki?

C.-Sofi, no podemos hablar mucho.-empecé a escuchar los aviso de que se agotaba el


tiempo de la llamada.

So.-Te quiero mucho, Mila. Sé que Lauren cuidará de ti, por favor cuida tú de ella
también. Adiós, Mila, te quiero.

C.-Te quiero Sofi. Adiós.

"Sé que Lauren cuidará de ti, por favor cuida tú de ella también.

Las palabras de mi hermana rondaban por mi mente.

¿Cuidaría de mí así como dijo Sofi?

¿Y ahora donde se habrá metido esta chica?

C.-Disculpe, ¿ha visto a una chica más o menos así de alta -señalé la altura de Lauren
con mi mano-pelo negro y ojos verdes?-pregunté a un señor que estaba por ahí. Él
negó.

¿Habrá subido a la habitación?

Ni rastro de ella.

Bajé otra vez y fui a la sala de estar.

Pregunté a Manuel por ella.

Le dije que no se durmiera.


***************

POV. LAUREN.

Mientras esperaba a que Camila volviera me recosté en una de los sofás de la sala de
estar.

Con mi libro en mano empecé a leer hasta que noté que las letras se volvían medio
borrosas.

No te duermas, Lauren, esta noche tienes que trabajar.

Apoyé mi cabeza en el reposabrazos y cerré los ojos.

Oí hablar a unos hombres que estaban allí conmigo.

Se podrían callar o por lo menos bajar la voz que la gente quiere dormir.

XXX.-Pues es linda la chica-dijo uno.

YYY.- ¿Estará durmiendo de verdad?-dijo otra voz.

Encima hablaban de mí, que descaro. ¡¡Dejadme dormir!!

LLL.-Yo me la llevaba a mi casa.-dijo una voz que parecía más joven.

A que me levanto y los callo a golpes.

M.-Dejad de soñar, señores. -reconocí la voz de Manuel.

XXX.-No me digas que es familiar tuyo o algo por el estilo.

M.-No, no es nada mío pero la señorita viene con alguien.

LLL.-A mí no me da miedo el niñato que pueda tener como novio. -Manuel rió.

YYY.-Míralo, el jovencito valiente.-dijo uno de los hombres.


LLL.-De que os reís ¿Qué creéis que no puedo tener algo con ella? Señores, mírenme
bien.

Este chico tenía el ego en las nubes, me recordaba a alguien.

M.-Espera y verás-dijo Manuel.-Hola Camila.

Ohhh Camila, justo la persona que me recordaba.

C.-Hola, Manuel, ¿Has visto a...? Oh ahí esta.- dijo ella. Noté como se sentaba en el
borde del sofá. -Jauregui despierta.-dijo susurrándome- ¡Ehhh! Tú, levántate.- me
zarandeó.

Eso no es manera de despertar a tu novia.

No le hice caso y seguí "durmiendo".

C.-Uyy, que chica, ni con un terremoto se despierta. -hablaba consigo misma.-Vamos


levanta, tengo que hablar contigo...

Seguía sin hacerle caso.

Aún escuchaba a los hombres hablar pero ahora habían bajado el tono para que
Camila no los escuchara.

C.- ¡Lauureen despiierta! ¡Lauureen despiierta!-canturreaba-Vengaa despierta.-


empezó a acariciarme la pierna.

Que no pare, por favor.

C.-Como no te levantes te tiro un cubo de agua.-amenazó susurrando cerca de mi


oído. Abrí los ojos un poco, la miré y los volví a cerrar.- ¡¡Nooo!! -dijo medio riendo.

Seguía acariciándome y yo para nada me quería levantar de allí.

LLL.- ¿Algún problema con la bella durmiente? ¿Si quieres la despierto con un beso?-
Oí decir al chico.

¿Y si quieres te quito los dientes de un puñetazo?

C.-No tranquilo, yo me encargo de ella.-Oí decir a Camila.


¿Me va a besar?

Las ganas que tú tienes de que te bese, amiga mía.

Empezó a besarme la frente, bajaba hacia mi mejilla, se paró y fue directa a mi oído.

C.-Si quieres sigo. -dijo provocándome.

Por favor.

C.-Vamos, Lauren, levántate... -Al final me di por vencida y abrí los ojos.

L.- ¿Por qué nunca me dejas dormir?-dije.

C.-Vamos arriba, te cuento lo que hablé con mi madre y después duermes todo lo que
quieras hasta que nos toque ir al comedor.- propuso.

L.- ¿Y por qué no me lo puedes decir aquí?-seguía con su mano en mi pierna pero ya
no la movía.

C.-Porque creo que el chico ese, -señaló y ambas miramos-quiere hacerte algo, -me
reí.-hablo en serio, me dijo que quería besarte.

L.-Haberle dejado.-dije para provocarla.

C.- ¿Qué? Estás loca, Manuel está ahí, ¿Qué quieres quedarte sin tu preciosa cama?

L.- ¿Por eso me estabas besando? Para no perder MI amada cama.

C.- ¿Tendría otra razón para besarte que no fuera nuestra propia supervivencia?

L.-No sé, dímelo tú, ¿la tendrías?

C.-Jauregui, amor, corazón, linda, hermosa. -entrelazó nuestras manos.-No quieras


provocarme ¿si? No vamos a pelear, al menos no aquí delante de todos. -acercó su
cara a la mía.

Vi que Manuel se acercaba.

L.-Yo no quiero pelear, mi amor.-dije con tono alegremente falso.


C.-Muy bien, mi amor,-me imitó.- ahora vamos arriba. -me dio un beso en la frente y
me levantó.

M.- ¡Chicas! -nos giramos hacia él.- después iré a avisaros a que hora tenéis que
bajar para ayudar ¿vale?

C.-Sí, claro... Nosotras vamos arriba, necesito hablar con mi... con mi novia.- le miré
y sonreí.

Es gracioso ver como se pone nerviosa al decir esa palabra.

Abrió la puerta de la habitación.

Aún íbamos de la mano.

C.-Perdón.-dijo soltándome de la mano. No le dije nada; sólo salté sobre la cama.-


Sabes que no te voy a quitar la cama ¿No?

L.-No sé, no me fío de ti, la cama es mía.-dije.

C.-Uyy, que posesiva eres, Jauregui, ya me quedó claro que la cama es tu--ya.-dijo.-
ahora déjame sentarme y te cuento que pasó.

Me hice a un lado para que se sentara.

C.-Llamé a mi madre y le dije que estábamos bien, que no había pasado nada...-la
interrumpí.

L.- ¿No le dijiste lo de tu ataque de pánico? - negó- ¿Por qué?

C.-No quería preocuparla, además ya estoy bien... No creo que me vuelva a dar otro.

L.- ¿Y si vuelve a pasar? Yo no podré soportar otra ronda de lo mismo.

C.-Ya, tranquila... déjame continuar.-prosiguió- Tus padres estaban en mi casa, creo


que tus hermanos también, fueron a comisaria a poner una denuncia pero no
pudieron ponerla por algo de 48 horas. Le dije a mi padre que nos consiguiera dos
billetes para el lunes y me lo enviara todo por correo... Y creo que ya está todo.

L.-Bien, parece estar todo en orden, ahora sólo falta esperar que el lunes las
carreteras estén abiertas.
C.-Esperemos... A sí, también hablé con Sofi, me dijo que cuidara de ti porque sabía
que tú cuidarías de mí.

L.- ¿Y lo harás?- pregunté intrigada.

C.-Depende... -dijo.

L.-Aahh... ¿no vas a cuidar de mí?-dije ofendida.

C.-Nop.-dijo en tono de broma.

L.- ¿Y se puede saber por qué?

C.-Uno, eres Jauregui, dos, me odias, tres eres Jauregui, cuatro te odio y cinco y más
importante...

L.- ¿Soy Jauregui?- dije sabiendo la respuesta.

C.-No, te quedaste con la cama, no mereces nada más.-bromeó.

L.-Que envidiosa... -le di un empujón.

C.-Bueno ahora yo me voy a duchar y tú duérmete si quieres.

Me acomodé en la cama y ella fue hacia el baño.

L.-Cami... Cabello.-me corregí- ¿Puedes encender la calefacción? Hace frío.

C.-No. -dijo seria. Vino de nuevo hacia la cama y me tapó con la manta, me sonrió y
fue hacia el termostato para encender la calefacción después se metió en el baño y
cerró la puerta.

L.-Gracias. -le grité pero no obtuve respuesta.

Parece que después de todo sí cuidará de mí.

Veamos cuanto le dura la simpatía.

Habían pasado diez minutos y no podía dormirme, sólo daba vueltas en la cama.
Por lo menos se estaba bien.

Me levanté cuando tocaron a la puerta.

Era Patrick.

P.-Chicas a las nueve bajáis para ayudar que es cuando la gente empieza a llegar a
cenar al comedor-la puerta del baño se abrió- después vais a la cocina y sólo tendréis
que lavar los platos.

C.-Sí, claro, ahí estaremos. -dijo secándose el pelo con una toalla. La dejó en la silla y
se acercó a mí - ¿Verdad?- yo sólo asentí, no me salían las palabras.

Lauren, recoge tu mandíbula, está en el suelo.

¿Por qué nunca me había fijado en sus piernas?

Ya controla tus hormonas, mujer.

No puedo.

Estaba envuelta por una toalla que dejaba poco a la imaginación con el pelo aun
húmedo en su lado izquierdo.

No podía dejar de mirarla.

Estaba perdida en mis pensamientos lujuriosos cuando me abrazó.

¿Por qué me abraza?

¿Importa? No.

La rodeé con mi brazo.

Ella seguía hablando con Patrick.

C.- ¿...A que sí, mi amor?.-dijo mirándome.

¿Qué me ha preguntado? Si le digo que me lo repita quedaré como una idiota.

Eso pasa por estar mirándola y no atender lo que están diciendo.


L.-Claro, por supuesto.- dije yo lo más convencida posible.

Patrick se despidió y enseguida se separó de mi.

¡NOO! ¿¡Por qué se va!?

Me senté en la cama sin dejar de mirarla intentando poner la cara más neutral que
tenía.

C.- ¿Estás bien?- preguntó volviendo a la silla para coger la toalla y seguir secándose
el pelo.

Lo único que cubre tu cuerpo es una toalla, créeme que NO estoy bien.

L.- ¿Estás desnuda?- pregunté.

Es obvio, ¿ni?, acaba de salir de la ducha que te esperas.

Que idiota, ¿Cómo le preguntas eso?

¿Qué te pasa? Como si nunca hubieras visto a una mujer sin ropa.

¿Qué eres nueva? Reacciona, pensará que eres estúpida.

C.-No, Jauregui, yo me baño con la ropa puesta.-dijo irónica.-No es obvio que sí,
estoy desnuda. Voy a cambiarme.

L.-Sí, por el bien de mi salud, hazlo.- dije bajito evitando mirarla otra vez.

C.- ¿Has dicho algo?

L.-No, no... Nada, prepárate que pronto tenemos que bajar.

***************

POV. CAMILA.

Terminamos de recoger las mesas y limpiar los platos en la cocina y fuimos a la


habitación.

Lauren terminó de ducharse mientras yo esperaba en la cama.

L.-Si quieres te hago la cama.-hizo una pausa-en el suelo-rió.

C.- ¿Vas a estar recordándome que he perdido todo el viaje, no?

L.-Probablemente, sí. Bueno, para que te miento, sí lo haré.

C.-Eres una excelente persona.-dije con ironía.

L.-Gracias.-se sentó junto a mí.

Me levanté y saqué mi pijama de la mochila.

L.- ¿Me puedes explicar por qué llevas el pijama en la bolsa de mano?-se acercó por
detrás.

C.-Cuando cerré la maleta grande me di cuanta que el pijama no lo había guardado y


como ya no cabían más cosas en ella lo guardé ahí.

L.-O sea, guardas la tarjeta de crédito en la maleta grande y el pijama en la mochila


de mano... Increíble.

C.-No me dejé la tarjeta en la otra maleta a propósito, se me olvidó sacarla del


pantalón- me justifiqué- ¿Y tú como vas a dormir? ¿Con la ropa de calle?

L.-No , no sé, en ropa interior, supongo.

¿En ropa como...?

C.- ¿No tendrás frío? Hace como 3ºC.- alzó los hombros. -Toma, puedes ponerte
esto.- Le dije pasándole el pantalón de mi pijama.- Y yo dormiré con la parte de
arriba.

L.-No, no hace falta.-reprochó.

C.-Sí, sí hace... imagina que duermes semidesnuda, agarras una pulmonía y mueres,
la culpa sería mía y tendría que ir a la cárcel por asesinato y no soy una chica que lo
pasaría bien en la cárcel.
L.- ¿Lo dices en serio?-preguntó.-Lo del asesinato y la cárcel...

Obviamente que no lo decía en serio.

C.-Totalmente en serio.-dije yo.

L.-En ese caso, está bien. ¿No te han dicho nunca que eres muy dramática?-dijo
mientras empezaba desabrocharse los pantalones.

Mierda, no mires.

C.-Sí, me lo han dicho... ¿Te vas a cambiar aquí? ¿Delante de mí?

L.-Eso pretendía... pero si te molesta me cambio en el baño.-me quedé callada.

Duda: ¿Me molesta que se cambie delante de mí, sí o no?

L.- ¿En serio te incomoda que me cambie aquí? No es como si fueras a hacerme algo
¿no?-hubiera pagado por ver la cara que puse en ese momento. -Ehh, tranquila estoy
de broma.

C.-Puedes cambiarte, no me molesta.-agaché la cabeza y miré al suelo. Lauren lo


notó y se rió de mí.

L.-No sé porque agachas la cabeza, puedo asegurarte que tengo lo mismo que tú. No
tienes porque asustarte.

C.-No me asusto, idiota.-dije levantando la cabeza para defenderme.

L.-Vale, vale, tranquila fiera. No pretendía ofenderte.

No quiero cambiarme delante de ella, me da vergüenza que me vea medio desnuda.

¿Vergüenza? ¿Por qué me daría vergüenza? Miles de chicos me han visto en bikini y
las chicas también me han visto a medio vestir cuando nos cambiamos para gimnasia
y no ha pasado nada.

L.-Te vas a cambiar o...-dijo con mi pantalón ya puesto.

C.-Sí, claro pero no me mires. -dije avergonzada.


L.-Soy tu novia algún día tendré que verte desnuda ¿no crees? -noté como mis
mejillas ardían.-Era broma, era broma, no me vayas a matar por eso.

C.-Hoy estás graciosa.-dije acercándome a ella. Agarré sus manos y las puse en sus
ojos.-No me mires.-rió.

L.-Pobrecita, que le da vergüenza cambiarse delante de mí.-seguía burlándose.-nunca


pensaría que la gran Camila Cabello le tenia miedo a esta situación. -seguía con los
ojos tapados.

Me quité el pantalón y lo dejé en la silla.

C.-Sólo lo hago por mi integridad física.-dije.

L.-Explícate.

C.-Si me ves medio desnuda lo más seguro es que quieras abalanzarte sobre mí... y
besarme... y bueno eso... ya sabes a lo que me refiero.

L.- ¿Eso crees? Que si te veo desnuda querré hacerte eso, que por cierto, camzi, eso
se llama se_xo. Sexo. -repitió.-Puedes decirlo no me voy a escandalizar, ¿a no ser de
que la escandalizada seas tú?

Me estaba vendiendo yo sola.

Camila tienes que dejar de hablar porque cada vez que hablas la jodes.

C.-Escandalizada yo por favor-dije ofendida- sí sé lo que es el sexo.

Sabes la teoría porque de la practica as mal.

L.- ¿Tan experta eres?

C.-A ti te lo voy a decir-reí, me quité el suéter y me quedé en sujetador.

L.-No quiero que me lo digas quiero que me lo enseñes... -dijo acercándose a mi aún
con los ojos tapados.

C.- ¿Qué.. Qué hacees? -dije nerviosa.

L.-Pasármelo bien.-dijo riendo.-Intento provocarte e incomodarte.


C.- ¿A si? Yo también puedo provocarte e incomodarte.

L.- ¿A si?-dijo imitándome- ¿Cómo?

Todo esto va a salir mal.

Me acerqué a ella y me paré justo en frente. Ella seguía con las manos sobre sus
ojos.

C.- Tócame.-la desafié.-Sin mirar, cierra los ojos y tócame donde tú quieras.

Por favor que se acobarde.

L.- ¿¿Qué?? -tragó saliva.- ¿Estás segura?

C.-Claro, segura, donde quieras, te cumpliré una de tus fantasías sexuales.

L.-Yo no tengo de eso contigo.-dijo nerviosa.

C.- Fantasías sexuales, puedes decirlo no me voy a escandalizar, ¿a no ser de que la


escandalizada seas tú?-agarré sus manos y las separé de sus ojos.-Venga, Jauregui,
se valiente, tócame.

Pero ¿por qué te haces esto a ti misma? Si no quieres que te toque para que la invitas
a que lo haga.

Ni tú misma te entiendes.

C.-Venga, tócame.-le susurré en el oído coquetamente.

L.-No.- me separó de ella y abrió los ojos.-No sé a que juegas pero no me gusta.

C.- ¿Es feo que te ganen en tu propio juego, no Jauregui?-dije riendo.-Cabello 1,


Jauregui 0.

L.-Solo buscas provocarme.

C.-No aprendes, linda, no aprendes.-le dije.


Mierda estoy a medio vestir.

C.-Ahh, mierda.-me tapé con los brazos.-No me mires.-volvió a taparse los ojos y
siguió hablando.

L.-Ves te he visto y no me he lanzado a besarte ni nada.-dijo orgullosa de si misma.

C.-Pero ganas no te faltan.-me puse la parte de arriba de mi pijama.

¿Pero por qué sigues haciendo esto?

L.-No voy a contestarte a eso.-dijo.-porque no quiero ofenderte. ¿Ya puedo


destaparme los ojos?

C.-Muy bien, no me contestes pero ambas sabemos lo que estás pensando. Y sí ya


puedes-se destapó los ojos y me miró.

No la provoques que acabarás perdiendo, deja el orgullo de lado y para ya.

Pero como soy demasiado orgullosa seguí haciéndolo.

L.- ¿Y que crees que pienso...? Lo mismo que tú, supongo, ¿Qué estoy deseando
comerte a besos y tú me dejarás hacerlo?

C.-Sí eso, a excepción de lo último.-dije.- lo demás todo cierto.

L.- ¿Estás segura de que lo último es mentira? ¿No vas a dejar que te bese?-se
acercó a mí.

No querías provocarla, enhorabuena lo has conseguido, a ver ahora como sales de


esta.

C.-Segurísima, sé que no voy a dejar que me beses.

L.- ¿Y por qué no? Te encantaría.-aseguró.

C.-Tengo muchas razones para no querer besarte.-dije -y no voy a ponerme a


enumerarlas porque sino no terminaría nunca.

Me agarró de los brazos y me pegó a su cuerpo. Nos separaban centímetros.

L.-Yo puedo darte sólo una para que quieras volver a hacerlo.-me provocó.
De esta no salgo.

C.- ¿A si? ¿Y cual sería?.-me pegó aun más a su cuerpo. Se quedó callada.-Venga,
Jauregui, bésame, lo estás deseando, ¿no eres tan valiente?, bésame, róbame un
beso, estamos pocos centímetros, bésame.

Por alguna razón seguía provocándola y la verdad me encantaba hacerlo de esta


manera.

L.-Lo haré.-Se quedó quieta, seguía sin moverse.

Me mordí el labio para provocarla y lo conseguí, vi como tragaba saliva y me acerqué


a ella lentamente.

Cuando nuestros labios estaban a punto de rozarse, sonreí.

C.-Cabello 2, Jauregui 0.-me separé de ella.-Pierdes facultades, hermosa.- me solté


de su agarré.

L.-Eres odiosa.

C.-Lo sé.

L.- ¿Sabes que tendría que hacer ahora? Seguir provocándote para que al final
pasaras toda la noche... despierta... conmigo... ¿Sabes a que me refiero, no Camz?
Sexo. Eso sería un golpe a tu ego muy fuerte y entonces Jauregui anotaría punto, set
y partida.-dijo volviéndose a acercar a mí furiosa.

Otra vez, con Camz.

La cosa se ponía seria.

C.- ¿Y acostarte conmigo no dañaría tu imagen o algo parecido? - pregunté.

L.-No, para nada dañaría mi imagen además del buen rato te daría una lección.

C.- ¿En serio me forzarías a tener relaciones contigo con tal de que aprendiera algo?-
pregunté seria.
L.-El forzarte a ello iría en contra de mis principios; y yo tengo valores.

C.-O sea que nunca me forzarías para acostarte conmigo.-negó.-Solo me "obligarías"


a ser tu novia para tener una cama.

L.-Exacto, sabes, lo siento, no pretendía ponerme tan intensa... no quiero que


pienses que sería capaz de violarte o algo parecido.

C.-Tranquila. Yo tampoco he sido miss simpatía, perdón, pero es que eres


inaguantable.

L.-Vaya, vaya, primera vez que nos peleamos por algo y pedimos perdón.-dijo-Tú no
cuentes esto en Miami, eso haría pensar a la gente que nos hemos ablandado y no
queremos eso ¿verdad? Tú sigue siendo la popular, que le gusta a todo el mundo y es
la única capaz de plantarme cara y yoo...

C.-Y tú sigue siendo la chica mala que es la única que no cae bajo los encantos de la
chica popular-dije.- ¿Te parece bien esa descripción?-Asintió - ¿Creí que no te
importaba lo que pensaban los demás de ti?

L.-Y no me importa pero me gusta que la gente me tenga miedo.

C.-Ahh, ¿Y bien, esto cuenta como la pelea del día o seguimos?

L.-Tranquila, he tenido suficiente por hoy. Mañana más. Vamos a dormir, tú en el


suelo y yo en la cama... Cabello 2 Jauregui más infinito.

C.-Como te gusta provocarme.-dije riendo.

L.-Aficiones: provocar a Camila Cabello-dijo también riendo.

C.-Idiota...-suspiré- Vaya pintas que llevamos.

L.- ¿No tenías un pijama más discreto? ¿tenía que ser este, rosa de osos?-levanté los
hombros.

Nos miramos al espejo, que había en el armario, ella se quitó el suéter que llevaba y
se quedó en sujetador.

La miré. Qué teníamos lo mismo dice... puedo asegurar que yo no tenía tanto de eso
como ella.
L.-Estamos para foto.-dijo riendo.- Bueno ya vamos a la cama, ay no, tú no.-rió y yo
rodé los ojos.

Es tan idiota.

Se metió en la cama apoyada contra el cabecero mientras yo ponía las mantas en el


suelo.

No podía dejar de mirarla.

L.- ¿Se te perdió algo? -dijo desde arriba.

C.-Quería... Mmm... Quería... yo...

Puedes dejar de mirarla. ¿Qué mierdas te pasa?

Es una mujer.

Sí, eso puedo verlo y perfectamente, dios mío.

L.- ¿Querías...?

C.-Una almohada.-me tiró una a la cara. Me acosté en la manta y me tapé con la


otra. Me giré y le di la espalda a la cama.

L.-Buenas noches, Cabello.-dijo cuando apagó la luz.

C.-Buenas noches, Jauregui.-dije con el mismo tono.- ¿Oye?

L.- ¿Qué?

C.-Intenta no soñar conmigo, haz un esfuerzo. -dije.

L.-Increíble aun quieres seguir la pelea.-dijo.

C.-Vale, vale. Ya paro, adiós. ¿Jauregui? -la llamé.

L.- ¿Queé?

C.-En serio inténtalo. -dije riendo.

L.-Como no te calles bajo y te callo yo misma.


C.- ¿Puedo peguntar cómo?

L.-A puñetazos. -rió- Ahora duérmete, pequeña provocadora.

Eso intenté.

Le di vueltas en mi cabeza a todo lo que había pasado y en todo lo que había pensado
y solo pude llegar a la conclusión de que no llegué a ninguna conclusión concreta.
Capitulo 16

POV. LAUREN.

Había pasado un buen rato desde que la habitación se quedó completamente en


silencio; la verdad, es que hacía frío, la manta que tenía encima no era lo bastante
gruesa y el pantalón que me dio Camila ayudaba a entrar en calor pero no era
suficiente.

No le voy a pedir a Cabello que me dé una de sus mantas, está durmiendo en el


suelo, eso ya es suficiente castigo.

¿Pero si está la calefacción puesta por que hace tanto frío?

No pienses en que tienes frío e intenta dormir.

Cuando ya estaba a punto de dormirme escuché susurros.

C.-Jauregui.- oí.-Jauregui.-volvió a susurrar.

¿Y ahora esta qué querrá? Mejor me hago la dormida.

C.-Jauregui.-volví a oír su voz.- Lauren.- dijo un par de veces.

Ignórala, ya se cansará.

C.-Lauuuren. -seguía llamándome.

Pasaron como unos tres minutos y seguía llamándome.

C.- ¿Jauregui estás despierta?-al final decidí contestarle.

L.-No.-dije tajante.

Pasaron unos minutos.

C.- ¿Lauren ya te has dormido?-dijo.

L.-Sí.
C.-Lauren...-seguía llamando en voz baja. -Lauren...

L.-Como vuelvas a decir mi nombre te tiro de la habitación. -dije un poco enfadada.

Se quedó en silencio la habitación.

C.-Jauregui.-volvió a llamar.

Poco duró el silencio.

L.- ¿Qué carajo quieres?-dije irritada.

C.-Nada, si te vas a poner así no te lo digo.

Lleva diez minutos llamándome para que después me diga que no quiere nada, yo no
sé si matarla ahora o me espero a que se haga de día.

L.- ¿Qué es lo que quieres? - dije más calmada.

C.-Tengo frío.

L.- ¿Y qué quieres que yo haga? La calefacción está puesta.

C.-Ahh, pues yo tengo frío.

L.- Vuelvo a decirte y que quieres que yo haga...

C.-No sé.

L.-Adiós Camila. -me tapé hasta la cabeza e intenté conciliar el sueño pero con esta
chica en la habitación no se puede.

C.-Lauren...-llamó bajito.

L.-Déjame dormir, Cabello.-dije subiendo el tono de mi voz.

C.-Pero es que tengo frío y no me puedo dormir.

L.-Pues cuanta ovejas como hace todo el mundo.

C.- ¿Puedo meterme en la cama contigo?


L.-Perdón... ¿Qué si tú puedes que...?

Cabello quiere compartir cama conmigo... Interesante y cuanto menos tentador.

C.-Dormir contigo.-dijo ella desde el suelo.

L.-No.

C.-Por faa. Va, déjame subir, el suelo esta duro, es incómodo... por fa... seguro que
tú también tienes frío, si duermo contigo tendremos las tres mantas para las dos.

L.-Yo no tengo frío.-mentí. - Estoy bien así.

Te mueres de frío, idiota, y se quiere meter en tu cama que esperas para decirle que
sí.

C.-Vaa.-suplicó.

L.-Así que la señorita Camila Cabello me suplica a mí, la odiosa de Lauren Jauregui,
que la meta en mi cama. ¿Sabes que eso juega en tu contra, no?

C.-No me importa si lo cuentas o no, nadie te creerá, yo sólo sé que me estoy


congelando de frío.

En eso tiene razón nadie creerá que Cabello ha dormido conmigo, bueno pero yo lo
sabré que es suficiente para poder meterme con ella.

L.-Vale, sube pero sólo esta noche. Mañana vas al suelo.-Se levantó y echó las dos
mantas encima de mí, puso su almohada en la cama y entró dentro.

Nos quedamos las dos mirando al techo iluminadas por la luz de los carteles
luminosos del motel que entraban por la ventana.

L.- ¿Y ahora qué?

C.- ¿Ahora que de qué?

L.-Esta situación me parece incómoda, permíteme que te informe.-dije.

C.-No parece incómoda, ES incómoda.


L.- ¿Sigues teniendo frío?-le pregunté- ¿Quieres que te abrace o algo?

¿Qué te abrace o algo? Por favor, Lauren, ¿Qué estás diciendo?

C.-Cuando creía que esto no podía ser más incómodo, llegas tú y lo haces.

L.- ¿Sí, verdad? Sabes, no contestes a esa tontería gírate para ese lado y yo para
este y dormimos.

C.-Será lo mejor.- Ambas nos giramos.

Y ahora no puedo dormir.

¿Por qué no puedo dormir? Ohh, claro porque tienes a Cabello acostada a tu lado y
estás en la situación más ridícula jamás vivida.

C.-Lauren ¿estás durmiendo?

Empezamos de nuevo.

L.-Sí.

C.-Lauren.-llamó. Me giré.

L.-Cómo vuelvas a llamarme en lo que queda de noche vuelves al suelo.-Se giró hacia
mí y nos quedamos frente a frente- ¿Qué quieres ahora?

C.-No tengo sueño.

L.- ¿Y qué quieres que yo haga?

C.-Que me entretengas. -reí.

Parece que no se ha dado cuenta de lo sexual que ha sonado eso.

C.- ¿De qué te ríes? Hablo en serio. Dame conversación para que me entre el sueño.

Definitivamente, no, no se había dado cuenta.

L.- ¿Qué habré hecho yo mal en otra vida para que en esta me toque aguantarte?
C.-A lo mejor le robabas los gnomos de jardín a tu vecina para quedártelos tú.

L.- ¿Quee?- reí.

A esta chica le falta un cable en la cabeza pero lo del gnomo me ha hecho gracia.

Si no le doy conversación no se duerme nunca.

L.- ¿Y de qué quieres que hablemos?

C.-No sé.

L.-Pues me voy a dormir, chao, Cam... -antes de acabar la frase me interrumpió.

C-No, no.- Ambas volvimos a quedarnos mirando al techo.

L.-Pues entonces saca un tema de conversación.- dije yo.

Cuanto antes empiece a hablar antes callará.

C.-La política exterior de EE.UU. -dijo.

¿Habla en serio?

L.-Me encanta ese tema es super interesante... venga empieza a hablar.- se quedó
callada.- Madre mía, creo que es la primera vez desde que nos conocemos que
estamos de acuerdo en un tema, pienso exactamente lo mismo que tú has dicho. -
dije irónica.

C.-¿Verdad que sí? -dijo también irónicamente.

L.-Es super interesante hablar contigo. ¿Algún otro tema que quieras discutir?

C.-Yo ya he propuesto un tema ahora te toca a ti elegir.

L.- ¿Qué tal la capacidad que tienes para no dejarme dormir? Por ejemplo...

C.-Suelo causar eso.

L.-Anda no me digas...
C.- Sip, además si tanto sueño tuvieses ya estarías durmiendo.

L.-A que mi giro y te dejo hablando sola. -amenacé.

C.- Vale, hazlo.-Me giré y ella me tocó la espalda, enseguida apartó la mano.

Se pone nerviosa al tocarme. Sonreí al pensarlo.

De repente noté un peso encima, tenía su antebrazo apoyado en mi brazo para


inclinarse a mirar por la ventana que estaba en la pared.

L.- ¿Qué haces?

C.-Mirar por la ventana, quiero ver cuantos grados hace fuera.

L.- ¿Y cómo se supone que vas a saberlo?

C.-El termómetro que está fuera, listilla.

L.- ¿Y cuántos grados hace?

C.-Como unos -10ºC, creo.

L.-Con razón tenía tanto frío.-dije para mí misma.

C.- ¿No era que estabas bien así, que no tenías frío? -me escuchó.-Mira, está
nevando.-dijo animada.

Me levanté un poco para mirar por la ventana y después volví otra vez a acostarme.

L.-Mañana por la mañana juegas todo lo que quieras con la nieve, corazón, pero
ahora vas a dormir.-le dije como si fuera su madre.-Y quítate de encima de mí.-dije
empujándola.

C.-Joo, pero es que no tengo sueño. ¿Me dejas tu móvil?. -dijo agarrándolo de la
mesita que tenía a su lado.

L.-No. ¿Por qué no usas el tuyo?.-dije quitándoselo de las manos.

C.-Porque está en la mesa cargando y no quiero salir de la cama, además sólo lo


quiero para jugar a algún juego tampoco es como si fuera a leer tus mensajes o algo
parecido.

L.-Vale, pero no mires mis cosas.-le advertí.-No sé porque presiento que no vas a
hacer caso a esa advertencia.

C.- ¿Qué escondes Jauregui? ¿Algo demasiado embarazoso para que no me dejes
verlo?

L.-No, es sólo que no me gusta que vean mis cosas, así que no lo hagas o te tragas el
móvil.

C.-Vale, vale... -encendió el juego y la música de este empezó a sonar bastante alta.

L.-Bájale la voz a eso, nos van a llamar la atención, idiota. -le dije alterada.

Que susto me pegó la bendita música.

C.-Perdón. -le quitó el sonido al juego.

Estaba boca abajo en la cama mirando como Camila maldecía cada vez que la
eliminaban en el jueguecito intentando conciliar el sueño.

Al final caí rendida y terminé durmiéndome.

***************

POV. CAMILA.

C.-Mierda de... -maldije a la pantalla.

Camila no estás sola en la habitación vas a molestar a Lauren.

La miré y ya se había dormido.

Seguí jugando con el móvil de Lauren hasta que ella me abrazó.

Me paralicé totalmente; me paralicé por fuera porque por dentro el corazón me iba a
mil por hora, no sabía que hacer.
C.-Jauregui, ¿Qué haces? Quita de encima mío. -la aparte de mí. Ella dijo algo que no
pude entender y se aferró más a mí. -Dios mío, ayúdame.-dije en el silencio de la
habitación. -Lauren-la llamé más fuerte y la zarandeé un poco.

L.-Ehh... ¿Qué...? -vio que me estaba abrazando y se apartó. -Perdón, lo siento, yo


no... lo siento...-se disculpaba.-suele pasarme, perdón, suelo dormir abrazada a mi...
a mi almohada, perdón, si lo vuelvo hacer empújame y ya.-se giró para darme la
espalda y se volvió a dormir.

Esta noche va a ser larga, muy larga.

Las 3:37 de la mañana y sigo aquí matando marcianos en el móvil de Jauregui.

¿Y si miro sus fotos? No ha dicho que no las mire. Desde cuando hago caso a lo que
me diga. Sólo unas cuantas...

C.-A ver que escondes, Jauregui. -dije hablándole a la pantalla de su móvil.

Abrí la "galería" y cual fue mi sorpresa.

C.-O sea que esto me escondías. -dije mirándola mientras dormía.

Una foto en la que yo estaba durmiendo en su pecho y ella salía haciendo el idiota
burlándose de mí. Había unas cuantas como esa.

Seguro que las quiere para después amenazarme con enseñarlas, no es tan tonta
como parece.

Seguí pasando fotos, paré en una donde ya no se burlaba de mí, me estaba mirando,
veía como dormía, en la foto no sonreía ni nada sólo me miraba.

C.-Pues no salimos tan mal.-dije susurrando en voz alta.-Camila tienes que dejar de
hablar contigo misma en voz alta algún día te escucharan y te tacharan de loca. -me
dije a mi misma.

¿Qué te dije?

La verdad que la foto es bonita. Si alguien que no nos conociera la viese diría que
somos una pareja adorable.

¿Pareja?¿Qué me pasa? ¿Cómo puedo pensar estas sandeces?


No, Camila, aquí la pregunta es ¿Qué te pasa con esta chica?

Llevas mucho rato fijándote en ella, en lo que hace, en lo que dice...

Agghh que confundida estoy.

No puedes odiarla y a la vez que te confunda tanto.

Seguí pasando unas cuantas fotos mías durmiendo, esta vez sin ella al lado.

C.-Eres una idiota.-le dije a la persona que dormía a mi lado. En ese momento se giró
y se puso hacía arriba. Seguía durmiendo.

También había fotos del viaje, fotos con Ally y Dinah, fotos con sus hermanos
haciendo el bobo, con sus padres, selfies, incluso fotos con Sofi.

¿Por qué parece que en cada foto tiene los ojos de un tono diferente? Dios, como me
encanta el color de sus ojos.

Me va a matar seguir viendo esto, como puede encandilarme tanto.

Pasé a la siguiente foto, salía ella sin hacer absolutamente nada, mordiéndose el labio
con su mirada seductora.

No sé si pretendía seducir a quien estaba haciendo la foto o si pretendía ser sexy para
salir en ella pero a mí conseguía confundirme.

C.-Vas a volverme loca.-le dije bajito.

Decidí no ver mas fotos suyas y puse la cámara del teléfono. Empecé a hacerme fotos
con su móvil.

No quería fotos mías, pues ahí tienes.

Me acerqué a ella y nos hice una foto con la cámara trasera como la que ella tenía
pero ahora era yo la que se burlaba de ella. El flash iluminaba la habitación.

Hice una en la que yo salía mirándola como una idiota, muy parecida a la que ella
hizo pero decidí borrarla.
Esta confusión que tienes tiene que terminar, tú nunca has sentido atracción por
ninguna mujer y mucho menos por Jauregui. A ti te atraen los hombres.

Camila, vete ya a dormir y deja ya de pensar, si lo sigues haciendo llegarás a


conclusiones a las cuales sabes que no quieres llegar.

Me giré e intenté no pensar.

Pasaron unos minutos y noté como Lauren se giraba hacia mí y dejaba su brazo
alrededor de mi cintura.

C.-Jauregui aparta.-dije susurrando. Ella seguía durmiendo, notaba su respiración en


la parte trasera de mi cuello.

Como no me hacía caso agarré su mano para quitarla de encima de mí pero en ese
momento agarró mi cintura y me acercó más a ella.

Si otro hiciera eso ya estaría como poco sin cabeza pero cuando lo hace Lauren, cada
vez que me toca, se me acelera todo.

Decidí no despegarla de mí e intenté relajarme.

Entrelacé nuestras manos y me quedé durmiendo.

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Cuando los primeros rayos de luz entraron por la ventana desperté mirando al techo,
estiré el brazo y miré la hora en el móvil de Lauren, las 8:30.

Habré dormido unas 5 horas o menos y siento como si llevara tres días durmiendo.

Volví a dejar el móvil en la mesita de noche y noté un peso sobre mí, tenía la pierna
de Lauren sobre las mías, su mejilla pegada a mi hombro y su brazo y la mitad de su
torso en mi pecho.

Seguía abrazada a mí, ¿Pasamos toda la noche así?

Me levanté un poco, intentando no despertarla y me quedé sentada apoyando mi


espalda contra el cabecero de la cama. Lauren seguía durmiendo sobre mi tripa
abrazada a mi cadera.

Esta chica se cree que soy un peluche, siempre abrazada.

Me puse a pensar mientras le acariciaba inconscientemente el pelo.

No quería despertarla quería que nos quedáramos así un tiempo más.

No quería que empezara otra vez las peleas Cabello-Jauregui, en ese momento solo
quería que Lauren siguiera abrazándome.

C.- ¿Qué voy a hacer?-dije bajito hablando con una profundamente dormida Lauren.-
Dime, ¿Por qué me está pasando esto ahora? ¿Es el encierro? ¿El miedo a quedarme
aquí sola? Nunca te había visto de esta forma, tan buena persona conmigo, sin
discutir, ¿es eso? ¿no?, el verte de otra manera que no sea tú gritándome el asco que
te doy o yo gritándote lo mucho que te odio... No sé como permito que me toques,
que me abraces, que me hables, no entiendo porque me pongo tan nerviosa cuando
lo haces. Ehh... ¿Cómo hago que todo esto desaparezca? Me da miedo empezar a
sentir algo más que odio por ti. -seguía acariciándole el pelo.- No te estoy confesando
nada, yo no siento nada por ti, sólo estoy intentando aclarar mi cabeza, no quiero que
te comportes bien conmigo, no me gusta que lo hagas, así no puedo odiarte como es
debido... Quiero odiarte, no, necesita odiarte...

Me di cuenta que le estaba acariciando el pelo y paré.

Piensa en todo lo que te ha hecho, en todo lo que te ha dicho desde que os conocéis,
este viaje no cambia nada, una noche abrazadas no cambia nada.

Me levanté de la cama y la dejé allí. Fui al baño y me lavé la cara.

C.-Jauregui despierta.-le grité.-Vamos levanta, ya es tarde.-mentí.

Ni se inmutaba. Pasaron diez minutos y no se levantaba.

C.- ¿Si? Tú lo has querido.-me tiré encima de ella. Se dio la vuelta y siguió
durmiendo.-Tienes que estar de broma.- Me quité de encima y saqué de mi mochila
una botella, fui al baño y la llené entera de agua. Le vacié media en la cara.-
¿Tampoco? Jauregui despierta.-dije suplicando.

Se movió un poco pero siguió durmiendo.

Me volví a subir encima de ella y empecé a zarandearla.


C.-Por fin.-dije cuando abrió los ojos.
Capitulo 17

POV. LAUREN.

La primera imagen que vi al despertarme fue a Camila encima mío.

L.-Buenos días, Sunshine. -le dije medio dormida restregándome los ojos con la
mano.

C.-Sunshine, tu prima. -dijo un poco enfadada.-Llevo veinte minutos intentando que


te despiertes.

L.- ¿Ni un beso de buenos días, ni nada?-dije en tono de broma. Por la cara que puso
no estaba de humor -Uyyy que mal humor tiene la señorita por las mañanas. ¿Me
explicas que haces encima de mí y por qué estoy tan mojada?-pregunté. Eso ha
sonado peor de lo que esperaba.-Quiero decir ¿Por qué estoy llena de agua?-corregí
rápidamente.- O quieres que empiece a imaginar cosas...

C.-No te despertabas y te tiré agua pero no me hiciste caso y subí encima tuya.- me
levanté con ella todavía encima y me senté. Nos quedamos frente a frente, puse mis
manos en su cintura.

L.-Te he dicho alguna vez que estás más guapa sin maquillar.- Vi como se ponía
roja.-En serio lo digo, recién levantada estás hermosa.-se lo dije de broma, para
molestarla pero de verdad creía que estaba más linda así que con todo ese maquillaje
que siempre se pone.

Suelo levantarme de mal humor cuando me despiertan, y si alguno de mis hermanos


hiciera lo que me hizo Camila lo hubiera matado pero despertarme y que se me
presente la primera oportunidad para molestar a Cabello era lo más parecido a la
gloria.

L.- ¿O sea que llevabas veinte minutos llamándome? -asintió quitándose de encima
de mí-que paciencia, mis hermanos y mis padres me llaman dos veces y se cansan. -
dije riendo.

C.-Sí, veinte minutos, podría haberte matado y tú seguirías durmiendo.-dijo.

Otra oportunidad para cobrarme que me molestaras a noche, Cabello.


L.-Si me hubieras despertado como lo hiciste ayer por la tarde, con besos y mimos,
a lo mejor si me hubiera despertado antes.-su cara fue para enmarcar.

C.- ¿En serio? -tragó saliva.

Llevo unos cinco minutos despierta y ya la he puesto nerviosa dos veces.

Nueva marca personal, bien Lauren.

L.-Sí, probablemente, sí. -me levanté y me encerré en el baño. -Eres un genio,


Jauregui.-me dije a mi misma mirándome al espejo.

Cuando salí del baño Camila ya estaba vestida y estaba subida de rodillas en la cama
mirando por la ventana.

Me acerqué a ella por detrás.

L.- ¡¡CABELLO!! -la asusté. Se giró y me dio un puñetazo en el brazo- ¡¡Auuu!! Me has
hecho daño.-dije frotando mi brazo dolorido.

C.-Me asustaste, imbécil.-dijo entre risas.-Ahora vístete y vamos a desayunar.

Me vestí delante de ella, me hizo gracia ver como no sabía donde mirar cuando me
quedé en ropa interior.

L.-Vamos, amor.-me miró extrañada.- ¿Se te ha olvidado que somos?

C.-Ohh ya... sí... digo no... no se me ha olvidado.

Bajamos a desayunar, cuando terminamos Patrick nos dijo que no hacía falta que
ayudáramos por las mañanas, sólo tendríamos que trabajar por las noches así que
fuimos a la sala de estar donde estuvimos ayer.

En la sala estaban los mismos hombres del día anterior. Camila se sentó en el sofá
junto a uno de los hombres y se puso a ver la tele que estaba encendida y yo me
puse a jugar a una máquina de pac-mac que había allí.

Al poco tiempo noté que alguien apoyaba su barbilla en mi hombro.

L.- ¿Qué pasa?-dije tirando la cabeza hacia atrás sin dejar de mirar la máquina.
C.-No me gustan esos hombres.-dijo con voz tierna.

L.- ¿Te dan miedo, pequeña?

C.-Me asustan. El señor ese se acercaba mucho a mí en el sofá.

L.-Eres un poco paranoica, ese hombre podría ser tu padre.

C.-Puede ser pero me está hablando y me asusta.

L.-Pobrecita. -me giré a ella y le pellizqué la mejilla- ¿Y qué te ha dicho ese hombre?

C.-Que lleva aquí varias noches y que tardará en volver con su familia... y que le
recuerdo a su hija.

L.-Ves te asustas por nada, no todo el mundo que te ve lo primero que piensa de ti es
"quiero llevármela a la cama". Ve sigue viendo la tele allí, si te pasa algo tú grita y tu
novia los mata a golpes ¿sí?-ambas nos reímos.

C.-Valee.

Estuvo un rato hablando con los dos hombres hasta que se fueron, yo seguía jugando
a la máquina.

Esto era personal entre la máquina y yo.

Camila se apoyó en la máquina y se cruzó de brazos.

C.- ¿Sabes lo que nunca podría ser yo?-preguntó de repente.-Camionera. Esos


hombres tienen que llevar la mercancía de un sitio a otro y se pasan meses sin ver a
sus familias, nunca podría estar tanto tiempo lejos de mis padres o de Sofi o de...

L.-O de mí.-la interrumpí.

C.-Créeme, sí soportaría estar lejos de ti.

L.- ¿A si? ¿Aguantarías sin pelearte conmigo tanto tiempo?, no linda, dirás lo que
quieras pero pelear conmigo sirve para descargarte de los problemas que tienes.-dije-
nuestras peleas a veces son tan absurdas que quien las vea desde fuera dirá que
somos idiotas.
C.-En eso llevas razón. Somos como terapia para la otra; hay gente que hace boxeo
yo me peleo contigo.-dijo.-pero porque nos odiamos, obvio.

L.-Eso no lo estaba poniendo en duda.-dije riendo.

Entonces entró a la sala el joven que quería despertarme con un beso ayer.

LLL.- ¿Me dejas jugar un rato?- me preguntó.

L.-Sí, claro, toda tuya.-dije apartándome de la máquina.- ¿Vamos, Camz?

Tengo que dejar de llamarla así.

Nos sentamos en el sofá.

L.- ¿Has dormido bien? Dime que no te he molestado mucho.-pregunté.

C.-Tuve que apartarte de mí varias veces pero por lo demás, sí he dormido bien.

L.-Sí, te vuelvo a pedir perdón por eso, suelo abrazarme cuando duermo con alguien.

C.-Ahh, que bien. - Dijo sin gracia.

¿Y qué he hecho yo ahora?

L.-Oye te has enfadado por algo -pregunté.

C.-No, no.

L.-Seguimos sin tener tema de conversación.- dije.- Como anoche.- reí- ¿Tardaste
mucho en dormirte?

C.-Bastante.

L.-No uses tantas palabras a ver si me pierdo en la conversación. -dije irónica.

C.-Tarde. Bastante. Tiempo. En. Dormirme. 5 palabras ¿feliz? - dijo sonriendo.

L.-Mucho. -me levanté del sofá.- ¿Quieres jugar al billar? -dije girándome hacia la
mesa.
C.-No sé jugar muy bien pero si así nos entretenemos, vamos.

L.-Tranquila, yo tampoco lo hago a las mil maravillas.

Empezamos a jugar, bueno jugar jugar, no.

C.-Ja, punto para mí. -dijo muy contenta.

L.-Pero si esa bola era mía. -dije.

C.-Pues ahora es mía.

L.-Vamos a ver, ¿Qué parte de tú las lisas y yo las rayadas no has entendido?- dije
riendo.

C.- Y que parte de ¿no sé jugar y da gracias a Dios que he metido una bola no has
entendido tú?- dijo quedando a centímetros de mí riendo.

L.-Tramposa. -se mordió el labio inferior.- No hagas eso.-dije.

Mierda lo he dicho en voz alta.

C.- ¿El qué?- dijo.

L.-Trampas, no hagas trampas. -volví a la mesa.

Que bien disimulas, Jauregui, me sorprenden tus dotes de actuación.

C.-Jo -dijo como una niña pequeña. -Así es más divertido.

L.-Divertido para ti no para mí.

C.-Pues eso, más divertido.

Acabamos la partida sin saber quien había ganado porque Cabello seguía haciendo
trampas.

C.-He ganado yo.

L.-Dios, dame paciencia.-se reía de mí.- ¿Jugamos otra vez y vemos?


C.-Vas a perder otra vez, Jauregui, yo siempre gano.

Empezamos a jugar otra vez esta vez sin trampas.

C.-Ehh ves tú querías jugar sin trampas y ahora eres tú la que las haces, esa bola era
mía.

L.-Ay disculpe, señorita.-dije poniéndome a su lado.

C.-Ves como tú también eres una tramposa, Jauregui. -empezó a burlarse de mí.

Entonces la arrinconé contra la mesa dejando el palo en el suelo, me paré en frente


de ella con cada uno de los brazos a cada lado sin dejarla salir.

L.- ¿Qué soy qué?- le dije.

C.-Eres. Una. Tram.Po.Sa. -dijo.

L.- ¿Y tú no, no?

C.-No, yo sigo las reglas siempre, eres tú que juegas como quieres.- me estaba
provocando.

L.-Pero antes he ganado yo. -dije acercándome a ella.

C.-No, antes he ganado... Yo.- dijo dándome con el dedo en la nariz.

L.-Me estás buscando...

C.-Sip.

L.- ¿Sabes que esto puede terminar en pelea?

C.-O en otra cosa. -dijo coquetamente.

L.- ¿Me estás provocando?

C.-Puede ser, ¿funciona?

Me acerqué a ella, mierda, no parece nerviosa.


Como se muerda el labio ahora no respondo de lo que pueda hacerle.

Y ahí está, lo tenía que hacer, la condenada.

L.-Créeme... -No terminé la frase y fui a besarla.

No me puedo creer que esto vaya a pasar.

Milímetros.

Dios mío, mi corazón empezó a acelerar su ritmo.

Y cuando estaba a punto de rozar sus labios.

LLL.- Disculpad, chicas. -agaché la cabeza en señal de derrota.

C.- ¿Si?- preguntó Camila mirando por encima de mi hombro.

¿Por qué me tiene que pasar esto a mí? ¿Por qué?

No voy a tener otra oportunidad como esa.

Quiero matar al mundo, ahora mismo.

LLL.-Hola, soy Brandom. ¿Me preguntaba si podría jugar con vosotras una partida?.

L.-Estamos ocupadas. -dije girándome a él enfadada.

C.-Discúlpala, no le gusta perder y acabo de ganarle. Claro que puedes jugar, ¿tú
contra nosotras? -preguntó. El chico fue a por un palo para él.

Se puso delante mío y sonrío.

L.- Camila.-dije con tono de suplica, mis ojos también la miraban de esta misma
forma.

C.-Lo siento, Jauregui, haber sido más rápida.

Ahora mismo quiero partirme el palo de billar en la cabeza por idiota y lenta.

Partírselo a Camila por ser tan jodidamente sexy cuando se muerde el labio.
Pero sobre todo se lo quiero partir al imbécil ese que nos interrumpió.

Empezamos a jugar, mi cara de asco era una realidad y ni siquiera intentaba


ocultarlo.

B.- ¿Le pasa algo a la linda de ojos verdes?- le preguntó a Camila.

Uyyy que ganas tengo de matarlo.

C.-No, tranquilo.

B.- ¿De dónde sois? ¿Por qué no sois de aquí, ¿verdad?-me preguntó.

Si piensa que le voy hablar al mierda este lo lleva claro.

C.-Somos de Miami.

B.-Woow de Miami, estaréis todo el día en bikini en la playa. -se dirigió a mi, lo ignoré
una vez más.

L.-Mi amor, te toca a ti.-me dirigí a Camila y me dio una sonrisa.

B.- ¿Sois algo?

C.-Sí.-dijo.

¡Epaa! Que rapidez al contestar.

L.-Sí, somos pareja. -dije orgullosamente calmada.

B.- ¿Pero pareja de verdad? ¿O sólo que sois muy amigas y lo pasáis bien juntas?

Dejé mi palo en su sitio y me puse al lado de Camila.

Este chico es tonto.

L.- ¿Perdón? ¿Qué has querido decir con eso?

B.-Pues eso, que en verdad os gustan los chicos y por experimentar os dais amor una
a la otra. ¿No sé si me explico?- dijo.
He mencionado que este chico es tonto, creo que sí.

C.-Sí te explicas, ¿Quieres saber si lo nuestro es sólo sexo?

B.-Exacto.

C.- ¿Sabes, no llego a comprender en que te afectaría a ti el que ella y yo fuéramos


novias o solo fuera sexo?- dijo cruzándose de brazos.

B.-La verdad, es que quiero acostarme con tu... lo que sea que sea, la ojiverde.

L.- ¿Qué has dicho, imbécil?

B.-Lo que oíste, que quiero hacerlo contigo... Tú puedes mirar o incluso te puedes
unir, -se dirigió a Camila, después me miró- vamos te aseguro que soy mejor que
esto- dijo refiriéndose a Camila con desprecio, lo próximo que vi fue el puño de
Camila en la cara del chico.

C.-Te vuelves a dirigir a ella y el mundo se te queda pequeño para correr, imbécil. -
me puse detrás de Camila por si intentaba matar a Brandom.

B.-Ohh, por favor, -dijo agarrándose de la mejilla- os he visto, vosotras no sois


nada... si yo tuviera a tremenda mujer.-me miró.- como "pareja" -dijo poniendo entre
comillas.-estaría todo el día comiéndomela.

Este se va a ganar otro puñetazo con mi firma.

C.- ¿Y quién te dice a ti que yo no me la estoy comiendo todo el día? - dijo.

¡PUM! Punto para Cabello. Go girl!

B.- Por favor... si seguro que eres una santurrona.- le dijo.

C.- Pues esta santurrona tiene a algo que tú no tienes. -dijo.-A esta chica, en su
cama, todas las noches haciéndome cosas que ni imaginarias.

No acaba de decir eso.

¿Sería una falta de respeto empezar a reírse ahora, no?


Que lástima que me haya dejado el móvil en la habitación esto hubiera sido un éxito
en YouTube.

Me está entrando hasta calor.

L.-Camz, cálmate. -dije agarrándola de la cintura.- Y tú, imbécil, sal de aquí antes de
que te deje el otro ojo morado yo misma.

B.-Ok, yo me voy pero si quieres algo, linda, mi habitación es la 25B.

C.- Hijo de puta. -fue a pegarle otra vez pero me dio tiempo a sujetarla.

En serio tendría que haber grabado todo esto.

C.-Suéltame. -dijo enfadada.

L.-Perdón. -la solté.

C.-Como lo vuelva a ver lo mato, lo muelo a golpes, lo... -caminaba arriba y abajo.

No ser yo el centro de esa rabia hacia que me sintiera pletórica.

L.-Ya. Basta.-Me puse delante de ella.

C.-Apártate, estoy enfadada y no quiero pagarla contigo.

Sería la primera vez.

L.- ¿Por qué estás enfadada?

C.-Por todo lo que dijo el imbécil ese... por lo que insinuó... por lo que quería hacerte,
te trató como si fuera un objeto, como si fueras una cualquiera...

L.-Vale, vale... tranquila, sólo es un cerdo, un idiota. Ahora siéntate y cálmate. -se
sentó encima de la mesa de billar. Dejé mis brazos a cada parte y la encerré
quedando frente a ella. -Sabes das más miedo cuando me defiendes que cuando me
atacas. -dije riendo.

C.-No me hagas reír que estoy enfadada todavía.- Dijo intentando no sonreír.

L.-Eres consciente de que he escuchado todas y cada una de las palabras que has
dicho, ¿verdad?- le pregunté.
C.-Ahora mismo no me acuerdo ni de la mitad de cosas que he dicho.

L.-La furia hablaba por ti.- asintió y yo reí. Le agarré la mano derecha y la mire -
Tienes un buen derechazo. -le besé la mano.

C.- Ya sabes lo que te puede pasar algún día a ti, Jauregui.

L.- Temo por mi vida. -dije. Puse mis manos en su cintura. - ¿En serio no te acuerdas
de la parte de "esta santurrona tiene a algo que tú no tienes. A esta chica, en su
cama, todas las noches haciéndome cosas que ni imaginarias". -dije imitándola.-Creía
que en cualquier momento iba a empezar a reír.

C.-Dios que vergüenza. -se tapó la cara con las manos.

L.-Eh, eh, eh.-dije separando sus manos de la cara.- no tengas vergüenza. Por
curiosidad ¿Qué son las cosas que te hago que nadie imaginaria? -dije riendo.

C.-No te voy a contestar a eso. -dijo asombrada.

L.- ¿O sea que hay respuesta a esa pregunta? Ehh.- yo cada vez reía más y ella cada
vez se ponía más roja.- Cuéntame lo fabulosa que soy en la cama, por favor.

Se tumbó encima de la mesa de billar mientras volvía a poner sus manos en la cara
avergonzada.

L.-Ehh, dímelo, quiero conocer tu lado pervertido, santurrona Cabello.

Subí encima de la mesa con mis manos y piernas apoyadas a cada uno de los lados
de Camila.

C.- ¿Quieres hablar de sexo conmigo?-dijo seria. Mierda, ahora seguro que me
empuja y tenemos discusión.- Mientras estas aquí encima de mí, sobre una mesa de
billar... -entonces sonrío.

L.- ¿Sí?

Para que preguntas si la respuesta es un clarísimo SÍ.

C.- ¿Me lo preguntas o de verdad quieres hacerlo?

Esta conversación se nos está saliendo de las manos.


L.- Quiero hacerlo.

C.-Pues venga empieza tú. -dijo poniéndome el pelo que me caía por la frente detrás
de la oreja.

¿Qué empiece qué? Estoy confundida.

C.-Empieza a hablar... de sexo.-dijo riendo.- Estoy segura de que eres más experta
que yo, por lo menos en el tema de sexo entre dos mujeres.

Dios mío.

L.- ¿Tú te estás oyendo?

C.- ¿Pero no eras tú que quería hablar de sexo? A ver si te aclaras.

L.-Ehhh...-ya no sé ni hablar.- Todo esto es confuso con la última persona que


imaginaria tener esta conversación es contigo.

C.-Lauren, aquí no hay conversación no me has explicado nada, ¿o es que eres más
de práctica que de teoría?

Vale, ahora sí me subió la temperatura.

Dos opciones le sigo el juego y acabamos donde tengamos que acabar o corto aquí y
me evito un problema.

L.- No sabes todo lo que ahora mismo está pasando por mi mente. -confesé.

C.-Puede que por la mía también pasen muchas cosas.

L.- ¿Vamos a enrollarnos en una mesa de billar en un motel de mala muerte a las 11
de la mañana?

C.- No sé ¿Vamos?

Me acerqué a ella para besarla.

Es lo que más deseaba en ese momento.

Puede que cuando esto termine nos gritaremos, insultaremos o nos mataremos pero
lo único que quiero hacer ahora es besarla y sé que ella quiere que la bese.

Estoy a centímetros de arrepentirme. La miré una vez más y vi en sus ojos la


aceptación que estaba buscando.

No hay vuelta atrás.

Estaba a centímetros de su boca.

P.- ¿Chicas?- Oímos la voz de Patrick.

L.- ¿Me estás jodiendo, otra vez? -susurré quitándome de encima de ella.
Capitulo 18

POV. CAMILA.

Siempre he deseado que mi primer beso fuera perfecto, en un sitio bonito con el chico
de la cual estuviese enamorada, si provoqué a Lauren para que me besara era porque
necesitaba quitarme la duda de que es esta atracción que siento por ella.

No volveré a dejarme llevar por las hormonas, por el calor del momento. Nop. No se
volverá a repetir. Nos han interrumpido dos veces y creo que ya no habrá una
tercera, definitivamente, no dejaré que haya una tercera, solo ha sido un calentón,
nada importante, tendré mi primer beso perfecto o dejo de llamarme Camila Cabello.

C.-Perdón, nosotras... no... no es lo que parece. -dije bajándome de la mesa.

Frase más cliché no tenías en el repertorio. Siempre que se dice "no es lo que parece"
es exactamente lo que parece.

P.-Tranquilas chicas, yo también he tenido vuestra edad, sé exactamente que está


pasando pero tener cuidado aquí hay mucha gente y ver a dos chicas encima de una
mesa de billar tienta a cualquiera. -bajé la cabeza avergonzada.

L.-No volverá a pasar, lo sentimos.

Ten seguro que no volverá a pasar.

P.-Bueno, después de esta desafortunada interrupción vengo a pediros si podéis


ayudarme con algo.

L.-Sí por supuesto, sí sabemos hacerlo, claro. -dijo.

C.- ¿Qué necesitas?

P.-Necesito que ayudéis a una chica a mover su coche de la entrada se le ha parado y


no puede moverlo de allí y Manuel está ocupado así que...

C.-Claro, vamos a por los abrigos y bajamos.

Fuimos a por los abrigos a la habitación y salimos fuera del motel, hacía mucho frío y
estaba todo cubierto de nieve.
Vimos a una chica de un metro noventa, rubia apoyada en un coche.

L.-Hola, creo que necesito ayuda. -le dijo cuando nos acercamos a ella.

TTT.-Eso parece.-dijo sonriéndole.

Encima tiene los ojos azules.

C.-Ella es Lauren y yo Camila ¿Tú eres?-pregunté lo más amable posible.

TTT.-Wendy.-dijo.-Como la de Peter Pan.-Lauren sonrió.

Que le pasa a esta estúpida, eso no a tenido gracia, ¿Por qué se ríe?

L.-Nosotras empujamos y tú intentas encender el motor ¿vale? -dijo. La rubia solo le


sonrío.

No dejes que se noten tus celos. ¿Por qué estas celosa? No deberías estarlo.

Empujamos el coche hasta la parte de atrás del motel y después entramos de nuevo.

W.- ¿Lleváis mucho tiempo aquí?

L.-En Nueva York una semana, en el motel un día.

Nos sentamos en un sofá de la sala de estar.

L.- ¿Y tú? ¿Por qué estás aquí?

Y a ti que te importa por qué la teñida esta está aquí.

W.-Iba de camino a una sesión de fotos pero la nieve me impidió continuar y encontré
este sitio.

Ahora resulta que es modelo.

L.-Eres modelo. -afirmó y la otra asintió.-A mí me encanta tomar fotos.-dijo.

Lo que me faltaba, ver como Lauren coqueteaba con otras.


No hace ni media hora estaba a punto de comerme a besos en esa misma sala y
ahora se va a por otra.

Estúpida.

C.-Lauren, me voy a la habitación. -le informé.

L.-Vale, yo en un rato voy.

C.- ¡Oh! ¿estás segura de que vendrás o...?-dije.

L.- ¿Qué? Claro, después voy. -dijo confundida.

W.-Parece enfadada. -oí decir cuando salía.

L.-No le pasa nada, ella es así.

Subí a la habitación y me tiré en la cama, no hacía más que pensar en que casi nos
besamos, en que a los dos segundos me cambió por otra sin importarle que estuviera
mirando, en todo el viaje en general.

Vi entrar a Lauren, agarrar algo de su mochila y volver a salir.

Decidí bajar a recepción para dejar de pensar, cuando bajaba vi a Lauren salir de una
habitación y entrar en la nuestra.

Ha tardado muy poco en ir acostarse con otra.

La rabia que sentía en ese momento superaba la que alguna vez en mi vida había
sentido.

A los diez minutos subí a la habitación de nuevo.

L.-Eyy, ¿Dónde has estado? - preguntó cuando me vio entrar.

C.-A ti que te importa.-dije enfadada.

L.- ¿He hecho algo y no me he dado cuenta?- dijo.

C.- ¿Hablas en serio?


L.-Sí, por eso te pregunto.

C.-Sabes que, olvídalo.

L.- ¿Cómo quieras? ¿Me acompañas a recepción?

C.-Que te acompañe tu amiguita.

L.- ¿Amiguita? ¿De qué hablas?

C.- De la niña perdida esa...

L.- ¿Wendy?

C.-Sí, la Campanilla teñida...

L.- ¿Qué tiene que ver ella en todo esto?- preguntó como si no supiera de que
estábamos hablando.

C.- No sé, tal vez, que acabas de acostarte con ella. -dije alterada.

L.- ¿Qué yo que? ¿Qué dices? Yo no he tenido nada con nadie.

C.-No soy estúpida, te he visto salir de su habitación.

L.-Eres un poco estúpida y muy celosa.

C.- ¿Yo? ¿Celosa? De ti. Sigue soñando.

L.-Entonces explícame a que viene todo esto, porque esto es una escena de celos.

C.-No son celos, es sólo que estoy harta, quiero volver ya a Miami y no tener que
verte la cara todo el día.

L.-No sé que bicho te ha picado pero no tengo ganas de que me arruines el día con
tus berrinches de niña celosa, me voy.

C.-Sí mejor vete con la Garfio al país de nunca jamás.

L.-Garfio era un pirata.-dijo antes de salir.

C.-Y Wendy era una cuenta cuentos no una fulana. -dije gritándole a la puerta cuando
ya estaba fuera.

Agarré el cojín de la cama y lo lancé con toda mi fuerza al otro extremo de la


habitación.

***************

POV. LAUREN.

Bajé y me quedé sentada en uno de los sofás de recepción.

Tengo la conciencia tranquila yo no he hecho nada con Wendy, sólo fui a su


habitación para que me diera una tarjeta de un fotógrafo, amigo suyo, que tenía una
escuela de audiovisuales.

Por una vez que no hago nada malo y también me llevo las culpas.

Todo mal me sale pero ahora Cabello también es muy exagerada, ese ataque de celos
repentino, porque eso eran celos.

M.-Tan solita por aquí.-dijo Manuel sentándose a mi lado. Asentí.-Es hora de comer
¿Camila no baja? -Negué. -Uyy que poco habladora que estás ¿Qué ha pasado?

L.-Que soy imbécil eso ha pasado.

M.- ¿Quieres contarme?

L.-No da igual, tú tendrás que trabajar...

M.-Es mi turno para comer, cuéntame...

L.-Camila interpretó mal algo y se montó una película en su cabeza y en lugar de


explicarle como habían sido las cosas me fui y la dejé ahí arriba.-en ese momento
bajaba ella por las escaleras; cuando me vio rodó los ojos y se metió en el comedor.

M.- ¡Uhh! Está enfadada.

L.-Y mucho, y no entiendo por qué, yo no he hecho nada con la chica esa...
Manuel y yo fuimos al comedor.

Me paré en la mesa donde Camila estaba comiendo.

L.-No vas a escucharme ¿no?- me ignoró y siguió comiendo.- Cuando se te pase el


enfado vienes a hablar conmigo.

C.-Déjame comer tranquila, Jauregui.

Me fui a la mesa donde estaba Manuel.

M.- ¿No has tenido suerte?

L.-No.

Al poco tiempo se unió Patrick a comer con nosotros.

P.- ¿Por qué tu novia come allí sola?

M.-Se han peleado, celos con terceros.-Patrick puso mala cara.

P.-Eso es lo peor.

L.-Dímelo a mí.

Cuando terminamos de comer nos quedamos hablando los tres un poco más, en el
comedor sólo quedábamos nosotros y ella, vi como Camila se levantaba y se iba.

P.-Camila.-la llamó.

L.-Patrick no le digas nada de mí.

P.-Confía en mí...-miré a Manuel, en sus ojos también había algo de miedo por lo que
su marido pudiera hacer.

Patrick le dio una llave a Camila y después salió.

M.- ¿Qué has hecho?

P.-Le he dicho que vaya a por unas fregonas al almacén.


L.- ¿Y eso ayuda a que me perdone de que manera?

P.-Cuando vuelva, nosotros ya no estaremos aquí, entonces vas tú y le vas a decir


todo lo que ocurrió.

L.-Pero si no quiere escucharme.

M.-Bésala.

L.- ¿Ahh?

M.-Eso si no quiere escucharte, bésala, de sorpresa, un beso que la deje muda, déjala
atontada. Te garantizo que funciona y después le explicas.

P.-Funciona hablo por propia experiencia. -dijo mirando a su marido.

L.-Puede funcionar- dije riendo.

La verdad que no era tan mal plan, aunque habían cosas buenas y malas.

Buenas: Beso a Camila. Malas: El tremendo puñetazo que me puede dar al hacerlo.

Tengo que hacer que me escuche.

Entonces entró Camila con tres fregonas en la mano y una botella amarilla.

M.-Mierda, ya está aquí. Vamos Lauren ve a por ella, haz que te escuche.

P.-Sí. Es ahora o nunca, vamos chica.

Pues que sea lo que Dios quiera.

Fui con paso firme caminando hacia ella y me paré justo enfrente.

C.-Quítate del medio.

L.-No.

C.-Lauren quítate, ahora.


L.-No me quito, nada.

Entonces pasó, la jalé de la camisa haciendo que tirara las cosas que llevaba en la
mano y junté su boca con la mía. Cerré los ojos.

Noté como primero quería romper la unión entre nosotras pero no tenía la suficiente
fuerza ya que yo la tenía bien pegada a mi cuerpo pero al final logró zafarse.

Nos separamos y nos quedamos mirándonos a los ojos.

Presentía que iba a pegarme, en sus ojos no había otra cosa que no fuera odio e
incluso parecía que iba a llorar.

C.-No vuelvas a hacer eso en tu vida.-dijo agarrándome amenazante de la chaqueta.

Nunca la había visto así.

L.-Mira a tú izquierda.- le susurré bajito para que viera a Manuel y Patrick.

No sé de donde salió lo que ocurrió después.

Estaba mirando fijamente su ojos cuando Camila se lanzó a besarme, puso sus manos
alrededor de mi cuello y yo rodeé su cintura.

En la vida me habían besado con tanta pasión como aquella chica lo hizo en el
comedor de aquel motel perdido en Nueva York.

Me permití abrir los ojos y ver que la chic, la cual me estaba dejando sin respiración,
estaba disfrutando aquello tanto como yo, y ella podrá decirme lo que quiera cuando
nos separemos pero lo está disfrutando y mucho.

La acerqué más a mí, el control pasó a ser mío, fuimos con nuestras bocas unidas
hacia atrás hasta chocar con una mesa.

L.-Auu. -reí aun besándola. Ella también sonrió en mis labios.

Empecé a acariciarle la espalda, notaba como ambas empezábamos a tener la


respiración algo pesada; eso significaba que el beso iba a terminar en breve y eso era
lo que yo menos quería.

Empezamos a darnos besos cortos y pausados hasta que ella se separó de mi y se


quedó mirando, yo rocé mi nariz con la de ella para que supiera que no quería
terminar con aquello que había empezado.

C.- ¿Me puedes explicar por que mierdas me has besado?- preguntó asombrosamente
calmada cerca de mis labios.

***************

POV. CAMILA.

L.-Ellos me dijeron que lo hiciera. -me giré a ver aún agarrada a su cuello.

C.-Lauren, ahí no hay nadie. -se giró.

L.-Sí, estaban aquí hace un momento, Patrick y Manuel, tú misma los viste, me
dijeron que te besara para atontarte y así me escucharías y me perdonarías.

C.- ¿Querías atontarme?

L.-Quería que me escucharas.

C.-Te escucho ¿Qué quieres?

L.-Yo no he tenido nada con la chica esa, no entiendo porque te has puesto así.

C.-Te he visto salir de su habitación.-dije separándome de ella.- Pretendes que crea


que estabais sólo hablando. Te conozco, sé como actúas, te da igual estar con una
chica, con dos o con veinte, no te importa.

Y mucho menos te importo yo.

L.- ¡Eyy! Eso es mentira. Tú no sabes como soy. -Rodé los ojos. -Mira- sacó una
tarjeta de su bolsillo. -De esto hablaba con Wendy, es una escuela de fotografía, me
estaba explicando cosas para poder entrar allí cuando me gradúe.

Eres una estúpida, Cabello, una estúpida y una celosa.

C.-No sé que pensar.


L.-No hablemos más de este tema, sólo tienes que saber que no he hecho nada.-me
levantó la barbilla para que la mirara.- NADA, con esa chica. -dijo.- Ahora ¿Podemos
hablar de lo que acaba de pasar aquí?

C.-No, no podemos.-salí corriendo, la escuché llamarme antes de salir del comedor,


me encerré en el baño de la habitación. - ¿Qué acabas de hacer?-dije en voz alta. -
¡Agggh! ¿Por qué la he besado? Encima dos veces. -dije enfada.- Se supone que tu
primer beso iba a ser perfecto, con un chico... ¿Por qué lo has hecho? ¿Por qué has
seguido besándola? ¿Por qué le has correspondido el beso? ¿Qué dirá la gente si se
entera? Esa idiota te ha robado tu primer beso.-dije mirándome al espejo. Me senté
en la taza del váter.- Mi primer beso...-Volví a recrear todo la escena vivida hace
minutos en mi cabeza. Me levanté enfadada y me puse otra vez delante del espejo.-
¿Qué vas a hacer ahora? Esto sólo aumenta la confusión que tengo, ella seguro que
no ha sentido nada, sólo un beso más para su lista, y aquí estás tú que te está
matando sentir esto. ¿Por qué siento esto? No quiero sentirlo. Seguro que ahora
mismo está maquinando las mil una burlas que va a soltar contra mí y yo aquí
hablando conmigo misma sin saber que quiero con ella.- me dije en el espejo.- ¿Con
ella? Nada, eso es, no quiero nada... ¿A quién intento engañar? Ese beso ha acabado
conmigo, la intensidad de nuestros labios rozándose, los tiernos besos que me dio
cuando estábamos ya sin aire, la manera en la que acariciaba mi espalda, la manera
en que ha reído sin dejar de besarme y como rozó su nariz con la mía para que no
cortara el beso... Aggh me va estallar el corazón y la cabeza...-dije caminando por el
diminuto baño.- ¿Por qué ha tenido que gustarme tanto? ¿Por qué he sentido eso
cuando lo hizo? ¿Y por qué quiero volver a sentirlo? Dios mío. ¿Por qué no podría
haberse quedado quieta? Justo ella tenía que ser, tenía que hacerme sentir esto...
Deja la bipolaridad y enfrenta lo que sientes, Camila. -dije apuntándome en el
espejo.- Me ha roto todos los esquemas, ¿Y ahora qué? ¿Voy de boba enamorada por
ahí?- pensé mejor mis palabras- No, nada de amor, es muy pronto para decir eso,
sólo tengo un pequeño gigante crush con ella, nada más, claro es eso, un tonto e
infantil enamoramiento como cuando te gusta un niño en el colegio, ¿no? -me
pregunté a mi misma en el espejo.- Esto tiene que ser por el encierro seguro que
cuando volvamos a Miami las cosas volverán a la normalidad. -intenté convencerme.-
Ahhhggh la odio mucho...-una vez más volvió a pasar por mi mente ese beso. -Mi
primer beso ha sido con Jauregui. -dije enfadada saliendo a la habitación.- Mi primer
beso ha sido Lauren Jauregui. -repetí esta vez intentando asimilarlo.- Mi primer beso
ha sido Lauren. -sonreí incrédula al pensar en ese momento, bajé a recepción
tocándome el labio.

L.- ¿Podemos hablar? -en cuanto la vi quité la mano de mi boca e intenté que no se
me notara cuanto me había afectado la colisión de nuestros labios.
Has salido corriendo es obvio que se ha notado que te afectó.

C.- ¿De qué quieres hablar?-dije en un tono neutral.

L.- De la emigración de las focas a África. -dijo irónica.- ¿A ti que te parece de que
quiero hablar? -le di una mirada de no saber de que estaba hablando.- Del beso,
Camila.

C.-No hay nada que hablar.

L.- ¿Entonces por qué te fuiste?

C.- Porque estaba sorprendida, entiendes lo que pasó ahí... tú, yo, Jauregui y Cabello,
dos personas que no se pueden mirar sin pelearse antes... Nos hemos besado. Ha
sido raro, incluso siendo un beso falso, porque ha sido falso. -aclaré.

L.-Pues por eso quiero hablar.

C.-Jauregui ese beso no cambia nada entre nosotras, por lo menos para mí, es uno
más y ya está, no sentimientos, nada, no nos debemos nada.

Espero que se haya creído eso.

L.-Vale, bien, quería que quedara claro eso de ningún sentimiento, me alegra ver que
pensamos igual, pensaba que estabas confundida o algo.

C.-Linda, necesitas más que un beso para tenerme a tus pies, es más necesitarías
como poco cinco mil siglos para tenerme a tus pies.

Claro, Camila, claro, Si te mira y te derrites.

L.-Ahí esta Camila Cabello que todos aman y yo odio. -dijo riendo.- ¿Quieres otro a
ver si logro confundirte? -dijo en tono de broma acercándose a mí.

Me hace mal tenerla cerca.

C.-No, gracias, ya he tenido suficientes besos tuyos para l que me resta de vida.- dije
también riendo.

L.-Tú te lo pierdes.-dijo.- Oye he estado pensando y te acuerdas que te dije que no


hacía falta hacerte la romántica conmigo.-Asentí.- Pues creo que ahora deberías.
C.- ¿Y ese cambio repentino de pensamiento? ¿No serás tú la que está confundida
ahora?

L.-Para nada, como tú has dicho es un beso más, no es importante. - ¡Auuch! Eso
dolió.- Pero después del tremendo beso que nos dimos que te hagas la fría conmigo
levantará sospechas, por lo menos en Patrick y Manuel.

Nota mental: comprarle como poco un deportivo a Manuel y Patrick.

C.- Fuiste tú la que me besaste.-dije.

L.-Lo que tú digas, amor. -dijo de camino a la sala de estar.

Estaba jugando a la máquina de pac-mac mientras Lauren estaba apoyada al lado de


esta mirándome jugar.

C.- ¿Se te perdió algo, Jauregui?

L.-No besas mal, Cabello.

Y en ese momento casi muero.

C.-Eso dicen todos.- mentí.- En cambio tú... no se puede decir lo mismo.

Lo último que quería es que se creyera que me gustó besarla, aunque en realidad
fuera así.

L.- ¿Perdón? ¿Tienes alguna queja?

C.-No, bueno sí, pero... -me abrazó por detrás mientras yo seguía jugando a la
máquina y me paralicé.

Me encanta que haga eso.

L.- ¿Estás insinuando que no te gustó el beso? - dijo detrás de mí.

C.-Bueeno... sólo digo que he tenido mejores.

L.-Si quieres me lo devuelves. O me enseñas como hacerlo mejor.

C.-Nop, gracias.
Si sigue provocándome así me la como a besos.

C.-Jauregui, eres demasiado obvia, creía que tu no eras de las chicas que se
arrastraban para conseguir algo, y menos un beso... -tocó un botón de la máquina lo
que hizo que se reiniciara la partida- ¡¡Ehhh!!

L.-Perdón, ha sido sin querer. -dijo falsamente.- No hace falta que te vaya pidiendo
besos ya me los darás cuando Patrick y Manuel estén delante. -sonrió intentando
parecer coqueta.- O te los robaré yo, las dos opciones son validas.- puso la máquina
en modo multijugador.

C.- ¿Y tengo que dejar que me beses?- pregunté mientras empezamos la partida.

L.-No tienes otra opción pero recuerda son besos de mentira.- me giré a mirarla
dejando el juego.- No vale pegar, insultar o matar a Lauren -dijo con tono gracioso.

C.-Recuérdalo tú... -le dije.- ¿Y matarte no puedo? -negó.- Pues vaya mierda de
trato.

L.-Se siente... -dijo. - Ahh te gané. -miré a la máquina.

C.-Mierda, eso me pasa por distraerme. Quiero la revancha, Jauregui.


Capitulo 19

POV. CAMILA.

Estuvimos jugando un rato hasta que Manuel y Patrick entraron a la sala; estaban
muy contentos y parecía que no hubieran notado nuestra presencia.

M.-Hoy más que nunca sé que hice bien en casarme contigo, te quiero y me siento el
hombre más afortunado del mundo por tenerte siempre a mi lado. -dijo Manuel
sentándose en el sofá.

P.-A partir de ahora seremos una familia completa. -dijo sentándose encima de su
esposo.-Te amo.

Vi como Lauren estaba tan atenta como yo a lo que se decían.

C.-Debe ser bonito que te digan eso ¿no crees? - dije aún mirando a la máquina.

L.-Totalmente, que alguien sienta todo ese amor por ti debe ser lo mejor, aunque tú
ya estarás acostumbrada.

C.- ¿Qué? -giré la cabeza a la izquierda para mirarla.

L.-Todo el mundo te halaga, te dice cuanto te ama, lo enamorados que están de ti...

C.- ¿En serio, crees que lo dicen de verdad?

L.-No sé... supongo que sí ¿no? No alardeas siempre de lo mucho que te ama la
gente.

C.-Piensa un poco, Jauregui, ¿Cuántos de los chicos que dicen estar enamorados de
mí crees que lo dicen de verdad y cuántos lo dicen para conseguir algo? -dije con
tono sincero.

L.-Habrá alguno que lo diga en serio, no creo que todos se acerquen a ti porque
busquen algo.

C.-No lo creo, los chicos que se me acercan sólo van a una cosa, no tienen tiempo de
enamorarse o si lo tienen no es para enamorarse de mí.
L.- ¿Y tú no caes bajo el encanto de sus halagos?

C.-No, son palabras falsas, sin sentimiento, eso no me interesa, no soy tan estúpida.
¿O tú con palabras bonitas ya te enamoras?

L.-No. -dijo rápidamente.

C.-Ah claro, perdón, olvidaba que tú eres Lauren Jauregui, a ti no se te puede


conquistar y tú tampoco te enamoras, eso es como demasiado bobo para ti ¿no?

L.-Claro que se me puede conquistar y obvio que puedo enamorarme.

C.- ¿Ah si? ¿Cómo?

L.- ¿Para que quieres saberlo?

C.-Curiosidad. -dije con el tono más neutral que pude.

L.-Con cosas simples.

C.- ¿Cosas simples? - pregunté confusa. - ¿Qué son cosas simples?

L.-Sólo cosas simples.

¿Qué serán cosas simples? Yo quiero hacer cosas simples por ella.

L.- ¿Y a ti señorita cómo se te conquista?

C.- ¿Por qué quieres saberlo?

L.- Curiosidad...

C.- Te digo la verdad, ni yo misma lo sé...

L.-Te puedo decir algo sin que te ofendas. -levanté los hombros. -Pareces la típica
chica que es difícil de conquistar o que para tener tu amor necesitas que hagan mil
cosas por ti, que se arrastren... pero en realidad con una caricia, unas palabras y una
mirada caes al instante.

Mierda, todo lo que ha dicho es cierto.

C.-Sí, puede que sea así pero no me valen las caricias, las palabras o las miradas de
cualquiera. - dije haciéndome la interesante.

L.-Es exigente la señorita.

C.-No te creas que tanto. -dije riendo.

L.-No, claro, seguro que tiene que ser un chico alto, guapo, ojos azules, pelo perfecto,
millonario para que pueda comprarte todos tus caprichos, atleta... que a tus amigas
les encante para poderles darles envidia.

NO ha podido alejarse más de lo que quiero.

C.-Puede que sea eso lo que quiero o puede que no. Te sorprenderían mis gustos
Jauregui. - me giré a ver que hacían los dos hombres enamorados.

P.-Eres lo mejor que me ha pasado. - dijo besando a su marido. -Lo mejor. -volvió a
besar a Manuel.

C.-Awww, mira Lauren que bonito, yo también quiero que me pase algo así. -dije
soñadora.

L.-Todas queremos que nos pase algo así. -dijo riendo.

C.-Lo digo en serio, quiero que alguien sea así de romántico conmigo, que me diga
cosas como las que ellos se están diciendo, saber que soy importante para alguien.

Entonces Lauren se acercó a mí y me agarró de la cintura apoyando su frente en mi


sien, yo seguía mirando la máquina.

L.-Pequeña Camz, tú eres importante para mí, me haces la mujer más feliz del
universo. -vi como se reía.

Ojalá lo hiciera.

C.-Que idiota eres. - dije riendo girándome hacia ella. -No digas algo tan bonito
cuando no lo sientes ¿si? Resérvalo para alguien que de verdad te importe.

L.-Ahhh yo te digo que eres importante y tú me llamas idiota. -dijo haciéndose la


indignada.
C.-Es que lo eres. -dije en tono de broma.

L.-Es que lo eres. -dijo imitándome. Me soltó. - Espero que algún día encuentres a
alguien que te diga esas cosas.

C.- Yo también lo espero.

POV. LAUREN.

Nos apoyamos en la máquina mirándolos lo más disimuladamente posible.

L.- ¿Por qué estarán así?

C.-No sé, pregúntales.

L.- ¿Qué? ¿Cómo les voy a preguntar? Eso son cosas suyas, es privado.

C.- Pues si quieres saberlo...

L.-Quiero saberlo pero no quiero preguntar.

C.-Pues yo voy...

L.-No, no vayas, Camila. -fui tras ella para frenarla.

Fue hacia el sofá y se puso delante de Manuel y Patrick.

C.-Perdón, no quiero interrumpir pero ¿sabéis donde puedo imprimir los boletos que
me tiene que enviar mi padre por correo? - me puse detrás de ella.

Menos mal que no se ha puesto en ridículo.

Los hombres se separaron un poco.

P.-Mmm... -dijo pensativo. -Toma en mi oficina hay un ordenador y una impresora,


no sé si llegará la señal de internet pero inténtalo.- dijo pasándole una llave.

C.- Gracias. -se giró hacia mi. -Ahora vengo, espérame aquí ¿si? - me sonrió
dulcemente y salió.

La seguí con la mirada hasta que desapareció, suspiré.


Me iba a la máquina para dejar a Patrick y Manuel que siguieran en su estado de
romance cuando me llamaron.

P.- Lauren, ven. -me dijo.- siéntate aquí con nosotros. -Eso hice.

M.-Por lo que veo te ha perdonado.

L.-Sí, creo que sí... -ambos rieron.

P.-Sabía que lo de besarla funcionaria.

Y funcionó, vaya que si funcionó.

M.-Se nota que esa chica se muere por ti.

¿Cómo? ¿Qué? ¿Se muere por quién? ¿Por mí? ¡¡Noo!!

Espero que no se me haya notado la cara de sorprendida.

P.-Aunque tú tampoco te quedas atrás, te vuelve loca. - sonreí intentando no parecer


falsa.

Eso último no es del todo mentira, algunas veces sí que puede llegar a enloquecerme.

L.-Sí, puede llegar a volverme loca, os lo aseguro. -dije riendo.

M.-Es bonito ver a jóvenes como vosotras enamoradas.

¿Enamoradas? ¿Tan buenas actrices somos? Deberíamos ganar un Oscar, quiero mi


Oscar.

P.-Cariño, ya hablas como un señor mayor. -le dijo su marido.

M.-Pareceré un señor mayor pero no me negarás que es precioso ver como se miran.

¿Nos miramos? Nosotras no nos miramos de ninguna forma.

P.-Sí, amor, muy bonito. -agaché la cabeza para que no se notara que me había
puesto roja. - ¿Te sonrojas? - levanté un poco la cabeza. - ¿Por qué?
¿Por qué me sonrojo? Corre, invéntate algo.

L.-Es la primera vez que siento algo así por una chica, con las demás novias que he
tenido era todo muy superficial pero con Camz es diferente y me da vergüenza que se
me note tanto porque nunca me había pasado, suelo reservarme lo que siento. -
mentí.

¿Mentí? Mentí, mentí, definitivamente en la parte sobre Camila, mentí.

M.-Que linda... -le sonreí. -Sabes, yo era igual que tú tuve muchas aventuras
pasajeras hasta que acepté que era él. -miró a Patrick. - El que me volvía loco,
pasaron unos cuantos años hasta que empecé a mostrarme como su novio en
público; no me malinterpretes, estaba orgulloso de que Patrick fuera mi pareja pero
me daba vergüenza que los demás me vieran cariñoso con él, bueno con él o con otra
persona aunque fuera familia, en realidad.

P.-Es en serio, pasaron años hasta que por fin se digno a pasear conmigo de la mano.

L.- ¿Y no te molestaba?

P.-A veces sí, pero era muy tierno verlo de esa forma porque cuando estábamos solos
era muy dulce y después se volvía un "chico malo" .- reí. Manuel le dio un beso en la
mejilla a su esposo.

L.-Conozco esa historia.

P.-O sea que a ti también te pasará eso de que todas vayan detrás de ti.

L.-No sé, puede ser, la verdad puede que sí haya alguna. -reí. -pero van más chicos
por Camila.

P.-Eso es lo peor, me acuerdo cuando iban todas las mujeres detrás de este latino. -
dijo riendo.

M.-Eres un exagerado, no eran tantas mujeres, además yo sólo tenía y tengo ojos
para ti.

Sonreí.

Empezaron a besarse y en ese momento entró Camila.

C.- Epaa! ¿Qué pasa aquí? - dijo aún de pie a mi lado.


L.-Nada, no lo ves.

C.-Por eso que veo. -dijo mirando a Manuel y Patrick. - ¿Qué les pasa?

L.-Que recuerdan el pasado y se ponen románticos. -dije riendo.

C.- ¿Románticos? - me miró. -más bien lujuriosos. -Los dos hombres se separaron y
rieron. - No, seguid, seguid, no tengo problema con ello... -dijo riendo.

La cogí de la mano para que me mirara.

L.- ¿Todo bien con los billetes?

C.- Sí todo bien, después hablamos de eso. -dijo mirándome aún de pie.

L.-Siéntate o vas a estar ahí de pie todo el día.

C.- No, amor, vamos ellos querrán seguir su sesión de romanticismo. -dijo tirándome
de la mano.

Amor, que bonito suena en ella.

Deja de pensar estupideces.

M.- No, quedaos y charlamos un rato.

L.-Ves, ven siéntate. -la senté encima de mí quedando en la misma posición que
estaban Patrick y Manuel pero en el lado opuesto del pequeño sofá.

La sujeté de la cintura y apoyé mi barbilla en su hombro.

Estaba tensa, lo notaba, estaba incómoda.

Me acerque a su oído.

L.-Estás muy tensa, relájate un poco o se nos cae la función. -me separé un poco de
ella y me miró. Acercó la cara y chocó frente con frente cuando se separó volví a
susurrarle. -Si quieres te suelto. -Dije apartando el brazo que tenía sobre su abdomen
en sus rodillas. Sólo le sonreí. Después de eso parecía más relajada, dejó de mirarme
y se dirigió a la pareja que teníamos enfrente.

C.- ¿Os puedo hacer una pregunta? En realidad era Lauren quien quiere hacerla.

Pero por qué me meterá en sus mierdas.

L.-Noo... yo... no... no, Camila.

C.-Sii, va si querías preguntar.- dijo con voz de niña.

L.-No, no te interesa no seas cotilla.

P.-Chicas, podéis preguntar...

C.- Ves, Lauren, no les molesta que preguntemos.

L.-No, Camila, cállate.

C.-Porfis, pregunta.- seguía con el tono de niña berrinchuda, hizo un puchero.

Se fuerte Jauregui, no te dejes amedrentar por su adorabilidad.

M.- ¿Vosotras nunca estáis de acuerdo en nada, si una dice una cosa la otra dice lo
contrario?

L.-Sí.

C.-No.

M.-Me queda super claro que no. -dijo riendo.

L.-Solemos estar siempre en desacuerdo, por eso peleamos mucho como unas tres
veces por día, como poco, a veces más.

De 24 horas que tiene el día nosotras peleamos 26.

Vi que Camila me miraba con cara de si sigues hablando vas a terminar jodiéndola.

C.- Nosotras no peleamos, discutimos como cualquier pareja normal pero nos
queremos mucho ¿Verdad, amor? - dijo arreglando lo que yo había dicho.

L.-Verdad. -le di un beso en la mejilla, me sonrió y vi como se ponía a jugar con el


anillo que estaba en mi mano.

P.-Vosotras sois las típicas chicas que no pueden estar juntas pero tampoco pueden
estar separadas ¿no? - dijo riendo.

L.- Más o menos.

C.- ¿Más o menos? Sabes que no puedes separarte de mí, hermosa.

L.-Ni tú de mí.

C.-Ni yo de ti.

P.- Lo que yo decía si están juntas se matan y si están separadas se mueren.- dijo el
hombre.

L.-Eso es lo que tiene ser tan diferente, nuestras personalidades son totalmente lo
contrario por eso chocamos tanto pero al final del día esta pequeña boba me tiene
enamorada.

C.- Boba tú, linda y boba. - me dio un beso en la frente.

M.- ¿Pues eso de que chocarais tanto os habrá traído problemas, no?

C.- Ni te lo imaginas, al principio de conocernos nos odiábamos a muerte.

P.- ¿De verdad?

L.- Totalmente, yo iba a segundo año en el instituto y ella a primero, las peleas eran
constante; la verdad no sé como aun no nos han expulsado. Nos odiábamos mucho,
no nos podíamos ni ver.

Nos odiamos mucho.

C.- Sii, las peleas eran lo peor, más de un empujón me he llevado de ella.

L.- Y yo de ella. -seguía jugando con mi mano.

P.- Y las peleas se debían a...


C.- Yo la odiaba, ninguna razón en especial, bueno sí se creía mejor que yo y me
molestaba.

L.- Estaba enamorada de ella.- mentí.

C.- Enamorada de mi dice, me odiabas y ya, mi amor, admítelo, sé que ahora me


amas pero antes no me dabas ni la hora...

L.-Bueno, puede que al principio tuviera así como un enamoramiento platónico y que
se me pasará cuando empezaron las peleas y que después te odiara un poquito, pero
ahora ya no. -le sonreí.

No mentí del todo, cuando la conocí, el año que ella entró al instituto tuve ese raro
enamoramiento, no lo llamaría enamoramiento en sí, diría que me parecía muy linda,
en esa época ni yo misma sabía si me gustaban las chicas, sólo sabía que Camila me
parecía linda, después me habló y se jodió todo.

C.- Ahora ya no, eso es lo que importa.

M.-Y habéis cambiado los golpes por los besos, ¿no?

L.-Exacto, creo que hemos salido ganando.

C.- ¿Crees? - dijo en tono de broma.

L.-Sí, eso creo. -dije con el mismo tono la agarré de la barbilla para acercarla a mí y
la besé. Fue un beso corto pero intenso. Cuando íbamos a separarnos me mordió el
labio inferior. -Definitivamente no lo creo, estoy segura de que hemos ganado. -volví
a besarla.

Puede que la odie pero los besos de esta chica son perfectamente adictivos.

C.- Chica lista. -dijo dándome un último beso.

¡¡Noo!! Yo quiero más.

P.-Al final vais a preguntar o no... -dijo Patrick riendo.

C.- Sí, pregunto yo porque si es por la vergonzosa esta no nos enteramos... -rodé los
ojos y sonrió porque vio como lo hacía. -Todo este romanticismo se debe a algo en
especial ¿verdad?
P.-Sí - dijo Patrick abrazándose a su marido.

C.- ¿Y podemos saberlo?

L.- Camila. -la reñí.

C.-Shh, tú también quieres saberlo.

Es verdad.

M.- Claro que podéis saberlo, hace un ato hemos recibido la confirmación de que al
fin podemos ampliar nuestra familia... En unos meses seremos papás, iremos a
recoger a la pequeña al orfanato donde está.

C.-Woow, con razón estaban así. Enhorabuena.

L.-Sí, felicidades es una gran noticia.

P.-Es la mejor noticia del mundo.

L.- ¿Es un bebé o ya tiene bastante edad?

M.-Sí, es un bebé, pequeño, delicado, que no habla, que llora... -dijo asustado.

P.-Se pone un poco nervioso de pensarlo, piensa que no podrá.

C.- Verás que en cuanto la tengas en tus brazos ya no te querrás separarte de ella.

P.-Seguro que serás un buen padre, cariño.

C.- ¿Cuánto lleváis juntos?-preguntó.

M.- De relación unos trece años, casados menos de un año.

C.-Woow, trece años, eso es mucho. -dijo y se giró hacia mí. - ¿Te imaginas estar
trece años a mi lado?

L.-Sí, que tortura. -dije. -No, mi amor, era broma. -dije rápidamente llenándola de
besos. -Nada me haría más feliz que poder estar más de trece años contigo. - la hice
reír.
Por lo menos no se ha enfadado.

L.- ¿Y nunca habéis roto?

C.- Lauren, ¿Cómo les peguntas eso?

P.-No pasa nada. - dijo riendo.- Sí, rompimos una vez cuando teníamos 20 años,
creo.

M.- Sí, fue cuando le dije a mis padres que era gay, no lo aceptaron, incluso mis
hermanos dejaron de hablarme pero yo seguía con él, las peleas en mi casa se
intensificaron y mi madre me busco una novia falsa. - en ese momento ambas nos
miramos un segundo y volvimos a poner atención a la historia de Manuel.- Terminé
con él porque no quería meterlo en mis líos de familia.

P.- Estuvimos año y medio separados hasta que volvimos a encontrarnos, entonces él
dijo que le importaba poco lo que su familia le dijera y que quería volver conmigo y
años después nos casamos y ahora vamos a ser papás.

L.- ¿Y tu familia ya los acepta?

M.- Sí, vieron lo feliz que era con él y lo aceptaron fue difícil pero al final cedieron.-
dijo riendo.

P.-Más bien cedieron cuando casi mueres por una paliza que le dio un tipo
homofóbico.

C.- ¿De verdad? - Manuel asintió.

M.- ¿Y vosotras cuánto hace que sois pareja?- Nos miramos.

C.- Mmmm... unos siete meses.

L.-Sí, más o menos siete meses.

Que capacidad de improvisación que tenemos.

P.- ¿Vuestros padres lo saben?

L.- Los míos sí y por suerte me apoyan totalmente.


C.- Los míos también. -mintió como yo.

M.- ¿Camila, en que piensas? - dijo cuando la vio concentrada jugando aún con mi
anillo.

C.- En una conversación que tuve hace poco con mi mejor amiga.

¿Nessa? De que hablarían.

C.- Ella no sabe que estoy con Lauren.

¿Pero hay alguien que lo sepa?

P.- ¿Tu mejor amiga no sabe que tienes novia?

C.- No, ninguno de mis amigos lo sabe... Ni siquiera saben que me gustan también
las chicas.

Acaba de confesar algo y yo soy la única que lo ha oído o...

C.- Mi mejor amiga intenta juntarme con un idiota. -Sonreí al acordarme de Austin. -
Hace una semana mi amiga y yo vimos a Lauren y a su mejor amiga darse un beso
en la mejilla y empezó a echarle mierda, al principio creía que era sólo porque no se
llevan bien pero después me di cuenta de que fue por ser lesbiana.

L.- Esa idiota dijo eso, si es que sabía que tus amigos son imbéciles.

C.- Ya, no te enfades, mi amor. - me dijo dulcemente.

Me dice así mi amor y me muero de ternura.

M.- Quieres un consejo, aléjate de las personas que no te acepta como eres, de las
que intenta moldearte y aférrate a las que te quieren. -Manuel me miró.

C.- Soy demasiado insegura para hacer eso.

Camila Cabello insegura. Esto es nuevo.

C.- Odio ser así pero me da miedo que algún día pueda dejar de agradarle a la gente
o decepcionarla, que me tengan asco.

L.- Camila... - la llamé sin dar crédito a lo que estaba escuchando.


P.- Sé que da miedo pero recuerda esto más vale cinco personas que valgan la pena
que cinco mil que sólo te aporten sufrimiento.

Camila se quedó pensando, apoyé mi boca en su brazo y no volvimos a hablar, en ese


momento Patrick y Manuel hablaron.

P.- Camila. - lo miró. - Recuerda lo que te he dicho. Ahora es hora de que nos
pongamos a trabajar compañero. -dijo a su marido.

M.- Es lo que toca. -dijo levantándose del sofá.- Nos vemos esta noche. - Nos dijo y
salieron de la sala.

Ahí nos quedamos en la sala, Camila encima de mí, ambas pensando y seguro que
pensando en lo mismo, en la última parte de esa conversación.

Había visto a una Camila vulnerable, me había dado las razones de porque se
comporta así, no tiene justificación en mi cabeza pero para Camila el que dirán es
más importante.

C.- Nunca, vuelvas a hablar o pensar en lo que he dicho, por favor. - dijo seria
levantándose del sofá.

L.- Camila, espera. -dije acercándome a ella. -No hace falta que te vayas, estamos
bien aquí, prometo no hablar sobre ese tema nunca, sólo un último comentario,
piensa en lo que te ha dicho Patrick, nada más. Esta conversación queda enterrada. -
dije. - ¿Y ahora, Cabello, jugamos al billar? - dije riendo.

C.- Si quieres perder, Jauregui, adelante.


Capitulo 20

POV. CAMILA.

L.- Te volví a ganar.

C.- Vaya mierda de juego.

L.- ¿Jugamos otra vez? - dijo riendo.

C.- ¿Otra vez? No, yo ya me aburrí. Vamos fuera a jugar con la nieve.

L.- ¿Qué tenemos seis años?

C.- Vamos fuera, anoche me prometiste que iríamos a jugar, así que ahora, Jauregui,
vamos arriba a por los abrigos y después vamos a jugar con la nieve.

Fuimos por los abrigos y las bufandas, Lauren estuvo todo el rato quejándose pero al
final fuimos a la parte de detrás del motel donde había un montón de nieve
acumulada de la noche anterior.

L.- Me puedes explicar otra vez porque estamos aquí fuera pasando frío cuando
podríamos estar perfectamente en la habitación con la calefacción puesta. -preguntó
frotándose las manos.

C.- Porque es divertido jugar con la nieve. -dije ilusionada.

L.- Aja.

C.- ¡Uyy! Que aburrida eres, en Miami nunca nieva aprovecha ahora.

L.- No soy aburrida.

C.- ¿No? Seguro que si subimos a la habitación te pondrás a leer y a mí me dejarás


sola y estarás sin hablarme lo que queda de tarde.

L.- Leer no es aburrido.

C.- No, pero es más divertido jugar con la nieve. - dije intentando convencerla. Rodó
los ojos.- ¿Sabes? Haz lo que quieras, vete pero yo me quedo aquí. - se giró y
empezó a andar pero a mitad de camino volvió hacia donde yo estaba amontonando
nieve para hacer un muñeco. - ¿Tú no te ibas?
L.- Sí pero has hecho que me sienta mal con lo que has dicho y he vuelto.

C.- Anda, si tienes sentimientos.

L.- Ja. Ja. Ja. Que graciosa eres. -dijo irónica.- ¿Qué haces? - dijo mirando a la bola
que había construido en el suelo.

C.- Un muñeco de nieve que no lo ves.

L.- ¿Eso es un muñeco? - dijo riendo.

C.- Sí, ¿me ayudas? - dije haciendo la parte de la cabeza del muñeco.

L.- No, ni que fuera esto Fronzen. -se sentó en la nieve.

Noté como me observaba hacer el intento de muñeco.

C.- Y ya está. - dije poniendo dos piedras como ojos. Lauren se levantó, poniéndose a
mi lado y miró al muñeco con cara de no saber lo que estaba viendo.

L.-Vaya mierda, eso no parece un muñeco. -dijo riendo.

C.- No parece un muñeco porque le faltan cosas. -dije mirándola. -Déjame tu gorro. -
fui a quitárselo y dio un paso al lado.

L.- ¿Qué? ¿Para que? - preguntó llevándose las manos a la cabeza para que no
pudiera quitárselo.

C.- Para ponérselo a mi muñeco.

L.- No.

C.- Anda colabora con la creación. - dije haciéndole un puchero.

L.- Que no... - Me acerqué a ella y lentamente le quité el gorro de su cabeza.

C.- Gracias. - le di un golpecito en la nariz y le puse el gorro al muñeco. - Ves,


perfecto. -Saqué el móvil del bolsillo de mi abrigo y le hice una foto. Noté como se
ponía detrás mía.
L.-No te ofendas pero que muñeco más feo. - Giré un poco la cara para mirarla.

C.- Fea tú.

L.- ¿Lo puedo destrozar?

C.- ¿O sea no lo quieres construir pero sí destrozar?

L.- Es más divertido... -Se separó de mí y fue hacía el muñeco para destrozarlo.

C.- ¡Noo! - Salté a su espalda.

L.- ¡¿Que haces, loca?! - dijo sujetándome para no caer.

C.- No vas a dañar mi muñeco.

L.- ¿Y por qué no?

C.- Porque lo he hecho yo y quiero que se quede aquí.

L.- No me convence tu argumento. - dijo alzándome para sujetarme mejor.

C.- ¿Y que argumento tengo que darte para convencerte y que no mates a mi
muñeco? - dije acercándome a su oído.

L.- Ahora mismo sólo hay una cosa que me convence para no romper esta "obra de
arte" a la cual llamas muñeco.

C.- ¿Ah si, cuál?

L.- Baja de encima de mí y te lo digo. -volví a tierra firme y me interpuse entre ella y
mi creación de nieve. Se acercó a mí.

C.- ¿Y bien? ¿Cómo puedo convencerte? - dije mientras ella se acercaba mucho más a
mí.

L.- Hay una cosa. -dijo poniéndome un mechón de pelo detrás de la oreja. - Sólo una,
que me frenaría para no destrozar ese muñeco. - me acarició la mejilla y acercó su
cara a la mía. - ¿Quieres saber... -dijo rozando mis labios con sus dedos.- ...que es? -
tragué saliva y asentí como una estúpida sin dejar de mirarle los labios, que tanto
ansiaba que me besaran. - Dilo en voz alta, ¿Quieres saberlo?
Quiero que dejes de dar vueltas y me beses ya.

C.- Sí. - dije susurrando.

L.- Que lo destroces tú. - noté como Lauren me empujaba y caía hacia atrás.

Caí encima del muñeco que no mediría más de un metro y lo destrocé.

C.- ¡¡Lauren!! - dije desde el suelo. -Eres mala persona, mira como ha quedado el
muñeco. -Vi como sacaba su móvil y hacía una foto. - ¿Qué haces?

L.- Hacer una foto, la titularé "El día que Camila cayó sobre su amado muñeco de
nieve" - dijo riendo.

C.- Que título más largo. -estiré la mano. - ¿Ayúdame a levantarme?

L.- No. -dijo riendo. - No quería jugar con la nieve, pues venga juega. -ambas reímos.
Agarré un montón de nieve y formé una bola. Se la tiré desde el suelo y le di en el
abrigo.

L.- Que mala puntería tienes Cabello. -Hice rápidamente otra bola y esta le dio en la
cara.

C.- ¡Ja!

L.- Estás en problemas, linda. - Empezó a tirarme nieve y yo hice lo mismo.

C.- ¡¡YAA!! Lauren para. - me tiró un poco más de nieve. - ¡¡Para!! Ayúdame a
levantarme. -Le tendí la mano y esta vez sí que la aceptó, antes de que hiciera fuerza
para levantarme yo tiré de ella y cayó encima de mí.

L.- ¡¡Auch!!

C.- Estamos en paz. -le sonreí.

L.- ¿Me tiras al suelo y crees que vamos a estar en paz? - tenía sus ojos fijos en los
míos.

C.- Sip.
L.- Nop. - dijo imitándome.

C.- Sip.

L.- Eres una idiota. -dijo riendo.

C.- Y tú has destrozado mi muñeco. - se puso recta mientras yo la miraba desde


abajo. Puse mis manos en sus rodillas.

L.- No, TÚ has destrozado tu muñeco.- levanté mi tronco para sentarme pero Lauren
me volvió a empujar hacia atrás quedando tendida en la nieve, lo intenté dos veces
más y me hizo lo mismo mientras reía.

Esa sonrisa me deja atontada.

C.- ¡¡Lauren!! - dije riendo. - Deja que me levante. - Me volvió a empujar.

L.- ¿Te acuerdas la otra vez que estuvimos en esta misma posición? - preguntó, deje
de intentar levantarme y me apoyé sobre mis codos.

C.- ¿En la mesa de billar?

L.- No, antes de eso.

C.- En la pelea en la cafetería. - ella asintió.- Cuando me llenaste la cara de comida.

L.- Sí, pero ahora no tengo comida. - hizo una pausa. - Tengo nieve. - se dibujo en su
cara una adorable y maligna sonrisa.

C.- Vas a pelear conmigo. ¿Ahora?

L.- No, no te voy a hacer nada. - me acarició la mejilla y un escalofrío recorrió todo
mi cuerpo. - ¿Por qué empezaste la pelea ese día? Sé que muchas veces te provoco
pero ese día no hice nada.

No quería recordar el pasado, veníamos bien hasta ahora.

C.- No quiero hablar de eso. -Dije.- Aun nos queda un día y medio de convivencia y
no me apetece estar peleada contigo.

L.- Venga, dímelo, por primera vez sólo hablaremos, prometo no pelear, no insultarte,
nada, Dímelo. ¿Por qué me vaciaste la botella en la cabeza?

C.-Tú... por lo que hiciste... tú, ¿Cómo fuiste capaz...? No... - dije.

L.-Yo que, Camila, que hice?

C.-Le escribiste una nota a mi amiga Brenda diciéndole muchas cosas, rebajándola
hasta hacerla sentir como una mierda.

L.- ¿Quee? -dijo subiendo el tono de voz. -Yo no he escrito nada de eso y menos a tu
amiga Brenda, no tengo nada en contra de ella, salvo que es amiga tuya, ella nunca
me ha dicho nada... Nunca ha intentado pelear conmigo, creo que ella y su hermana
son las únicas de tus amigas con las que no me he peleado... todavía.

¿Sería eso verdad?

C.- ¿Entonces por qué harías algo así?

L.-Camila, yo no hice nada de eso, créeme. ¿Cómo sabes que yo escribí eso? ¿Quién
te dijo que fui yo? ¿Fue Brenda?

C.- No, ella me contó que encontró en su taquilla la nota y que no estaba firmada,
entonces Nessa me dijo que había sido tú.

L.- ¿Nessa dijo que fui yo? ¿Qué le pasa a esa idiota?

C.- No hables así de ella. -la defendí.

L.- Sabes que Camila da igual, piensa lo que quieras pero quiero que sepas que yo
nunca digo las cosas por detrás, no soy capaz de enviarle notitas a alguien para
amenazarlo si tengo algún problema con alguien voy y lo enfrento así como hago
contigo cada vez que peleamos.

C.- ¿Sí tu no fuiste entonces quien fue? Brenda lo pasó muy mal por aquello, no
sabes las barbaridades que le pusieron.

L.- no sé, pero te aseguro que yo no fui.- dijo seria.

¿Si Lauren no fue, quien fue entonces?


Me quedé pensando en las posibilidades hasta que Lauren me llamó.

L.-Camz.- la miré.- ¿Puedo preguntarte algo? - me levanté un poco para ponerme


más cómoda. - ¿Te molesta que este encima de ti? Si quieres me quito.

C.- No, no me molesta. - ambas nos sonreímos.- Que querías preguntar...

L.- Antes, allí, cuando hablábamos con Patrick y Manuel... -la interrumpí.

C.- He dicho que no quiero hablar de eso...

L.- No, no es "eso", es una cosa que has dicho antes de "eso" de lo que no quieres
hablar.

C.- ¿El qué? - pregunté confusa.

L.- Antes has dicho que tus amigos no saben que también te gustan las chicas. -
remarcó el también. - ¿Eso iba en serio? - me quedé callada.

¿Y que le contesto yo ahora?

Si no he tenido esa conversación conmigo misma la voy a tener con ella.

¿Me gustan también las chicas? Puede ser... No sé... Probablemente... ¿Sí? Nunca he
estado con una pero tampoco he estado con un chico, así que no sé.

Madre mía, que confusión tengo en la cabeza y tener a esos ojos esmeralda encima
de mí no me hace que se me aclaren las ideas.

O tal vez sí, tengo a esta chica encima mío y no me molesta.

Pero no me molesta que esté ELLA a lo mejor con otras chicas sí me incomoda.

C.- Y eso te interesa ¿Por quee?.

L.- No, por nada, sólo que me sorprendió la confesión. - dijo. - ¿Pero no me has
contestado? - -insistió.

C.- Y por qué tendría que hacerlo...

L.- ¡Uyy! Si no me quieres responder dilo y ya, no me des más vuelta. - dijo con algo
de enfado.
C.- Pero es que me gusta.

L.- ¿El que? Las mujeres...

C.- No, confundirte. - dije riendo.

L.- ¿O sea que te gustan sólo los hombres?

C.- Yo no he dicho eso.

L.- ¿O sea que te gustan las mujeres?

C.- Tampoco he dicho eso.

L.- ¿Entonces te gusta todo?

Ahora mismo, me gustas tú.

C.- Me gusta algo.

L.- No se puede mantener una conversación contigo. -reí.

C.- Mucha curiosidad es la que tú tienes, que más te da si me gustan los chicos o las
chicas...-dije. - A menos que te interese la parte de que a mí me puedan atraer las
chicas ¿te interesa?

L.- Puede...

C.- ¿O sea que sí te interesa?

L.- Yo no he dicho eso.

Ha empezado el juego.

C.- Pero tampoco lo niegas. ¿Lo niegas?

L.- No.

C.- ¿Tendrías algo conmigo?


L.- ¿Lo tendrías tú conmigo?

C.- Sabes que esta conversación no va a ninguna parte ¿no?

L.- A lo mejor sí. - se levantó y me dio la mano para que me levantara. - Si sigues en
el suelo terminarás cogiendo un catarro.

C.- Gracias. - recogió su gorro del suelo y nos sentamos en un banco que había por
allí.

L.-Bueno, Cabello, te gusta algo, ¿Ese algo puedo ser yo?

C.-Totalmente. -confesé acercándome a ella.

L.- ¿En serio? - me preguntó con media sonrisa en la boca.

C.- No.- mentí. Y me alejé.

L.- ¿O sea que no tendrías algo conmigo?

C.- ¿Hablas de algo serio o algo pasajero?

L.- ¿Importa...?

C.- Algo serio no, algo pasajero, tipo un revolcón y ya. - hice una pausa dramática. -
Tampoco. - Dije riendo. - ¿Y tú tendrías algo conmigo?

L.- Algo serio no, algo de una noche sí.

Me muero. Será broma.

C.- ¿Es una broma, verdad?

Espero que no note mi cara de asustada.

L.- No, no es una broma. - dijo, parecía bastante sincera.

C.- Ok, Ahora estoy confundida. -confesé.

L.- ¿Ahora te gustan las mujeres? ¿Quieres algo conmigo, Cabello?


C.- ¿Qué? No, no con eso, idiota. Con lo que has dicho... Tú me odias, ¿Qué te pasa?

L.- No me pasa nada, yo te sigo odiando, tú me has preguntado y yo he respondido,


como te dije, Cabello no besas mal y lo de estar contigo en la cama sería... - la
interrumpí.

C.- No quiero saber nada de lo de la cama...

L.- Hey, no te estoy diciendo que ahora quiera tener una noche de pasión, lujuria y
sexo desenfrenado contigo, estoy diciendo que si alguna vez se diera la oportunidad,
no me importaría tener algo, siempre que tú me dejarás, claro.

C.- ¡Aggh! Ahora mismo no salgo de mi asombro.

L.- Ves como yo también puedo confundirte. - dijo triunfante.

C.- ¿De que hablas? - ahora estaba más confundida que antes.

L.- De lo que te acabo de decir, nunca sabrás si lo he dicho de verdad o de mentira.

C.- Me estabas mintiendo. - afirmé.

L.- No sé, puede que sí, puede que no. -dijo con tono gracioso.

C.- Mejor terminemos esta conversación aquí porque no vamos a llegar a ninguna
conclusión.

L.- Yo sí, he llegado a dos conclusiones.- le hice una mueca para que continuara
hablando. - Una, decimos muchas tonterías para enfadar a la otra. - asentí. - y dos,
sigo sin tener claro si te gustan las mujeres. -me reí.

C.- Sigues con eso.

L.- Sería la primera persona en saberlo, ¿Tú sabes cómo podría manipularte con eso
en Miami?

C.- ¿En serio me manipularías con eso? - pregunté con miedo a su respuesta.

L.- No, nunca lo haría. Nunca podría molestarte con eso, con otro tema sí pero con
ese no. -De repente, sin avisar, me agarró de la mano.
C.- ¿Qué haces, Lauren? - pregunté nerviosa.

L.- Shhh, sígueme el juego. -dijo susurrando. -Mira, el idiota ese. -me levantó y me
sentó encima de ella. - de Bradley, está ahí, viene hacia aquí.

C.- Se llama Brand... - Antes de acabar la frase ya tenía sus labios en los míos.

Me agarró de la cintura y me pegó más a ella, yo la rodeé por el cuello con mis manos
e intensifiqué el beso, me mordió el labio y solté un pequeño gemido, noté como
Lauren sonrió por eso. Ella pedía más, pasaba su lengua por mi labio inferior, al final
la dejé y sentí como su lengua y la mía se rozaban, ella se hacía con el control del
beso.

B.- Chicas. - Oí que nos llamaba. Yo seguía demasiado ocupada con los labios de
Lauren.- Ehhh.

Al final Lauren se separó.

Puse cara de enfadada, no quería que parara.

L.- No has tenido suficiente con lo de antes.

B.- Hey tranquila, linda. - lo miré con odio. Lauren sonrió al verme y me dio un beso.
- Manuel me ha dicho que les avise de que hoy tendréis que quedaros hasta más
tarde.

C.- Muy bien, ya has avisado, ahora largo. - Agarré a Lauren y empecé a besarla de
nuevo.

Ambas abrimos los ojos para ver si ya no nos miraba; Brandom iba desapareciendo
de nuestra vista.

L.- No pares.- dijo Lauren sin separar su boca de la mía cuando ya no veíamos más al
chico.

C.- No.- susurré.

Creía que se me iba a salir el corazón del pecho, fue un beso largo, estábamos las dos
entregadas, no diría que fue un beso bruto o tosco, no, para mí fue lo más dulce que
me ha pasado, aunque viendo mi larga lista de besos, que iba a saber yo.
Para mi sorpresa se separó de mí y nos quedamos mirándonos algo avergonzadas.

L.- Esto no acaba de pasar. - sin poder evitarlo pase mi lengua por mi labio superior,
cerró los ojos fuertemente.

C.- Vale, vale... no ha pasado nada. - me mordí el labio.

L.- No hagas eso. - dijo cuando abrió los ojos.

C.- ¿El qué?

L.- Morderte el labio de esa manera, me vuelve loca. - confesó. Agaché la cabeza y
sonreí para mi misma.

¡Woow! La vuelvo loca.

L.- Mejor, vamos para adentro pronto se hará de noche. - me levanté de encima de
ella y fuimos hacia la entrada del motel. El silencio, un tanto incómodo, se rompió
cuando habló. - Olvida lo que acaba de pasar allí, ¿si?

Olvidarlo dice como si eso lo pudiera olvidar.

C.- Ok.

L.- Y no vale mencionar nada en Miami. Nadie puede saber esto. Lo que pasó en
Nueva York se queda en Nueva York.

Como si yo quisiera que alguien se enterara. Me muero si alguien lo hace.

C.- Es en Las Vegas.

L.- Ya lo sé, pero nosotras estamos en Nueva York, boba. -sonrió.


Capitulo 21

POV. LAUREN.

Ese beso.

Lauren deja ya de pensar en ello. Bórralo de tu mente. No ocurrió.

Lo que yo necesito es una novia urgentemente, una de verdad y hacer todo esto que
estamos haciendo Camila y yo pero con alguien que no sea Camila.

Estoy harta de estar sola.

Eso haré cuando llegue a Miami encontraré una novia, muchas chicas se morirían por
estar conmigo así que no será problema.

Necesito la candidata perfecta, alguien que me haga olvidar todo esto que está
pasando con Cabello, me asusta que si sigue comportándose así pueda terminar
enamorada de ella, si eso pasara sería un infierno.

Bien, pensemos candidatas. Descartamos a Camila y todo su círculo social,


descartamos también a Dinah y Ally, descartamos a las chicas con las que salgo de
fiesta, ninguna de ellas estaría conmigo, al menos no en forma pareja feliz, amor para
siempre.

Esto es más difícil de lo que pensaba...

Lo tengo, claro, esta chica como se llama... Muy bien Lauren quieres que sea tu novia
y no te sabes ni su nombre.

Piensa, iba a tu clase, era compañera tuya...

C.- ¡¡Lauren!! - me llamó. - ¡¡Ehh!! ¡¿Que piensas?! Te estoy llamando y nada que
respondes. - me dijo, la miré. - Voy a poner los últimos platos que quedan en el
lavavajillas, tú lleva la basura a los contenedores de afuera. - asentí y salí a tirar la
basura.

Joder, que frío.

Tiré la basura mientras intentaba recordar el nombre de mi futura novia.

Empezaba por A o por C, tal vez por S... Vamos piensa un poco.
Volví a la cocina.

C.- ¿Me ayudas? Así antes iremos a dormir. -dijo sonriéndome.

L.- Sí.

Terminamos de colocar los platos en su sitio.

C.- ¿Está nevando?

L.- Sí, ¿por?

C.- Porque llevas la cabeza y el suéter lleno de nieve. - se acercó a mí, mucho, me
puse algo tensa cuando lo hizo, y me la quitó. - Ya está. -sonrió. - ¿Vamos arriba?
Estoy cansada y quiero dormir.

Nos dirigíamos a la habitación.

L.- ¿Hoy no vas a querer que hablemos un rato antes de que te duermas? - dije
riendo.

C.- No, hoy no. Estoy muerta, me muero de sueño. - dijo frotándose los ojos.

L.- Pobrecita. - agarré su cintura y apoyé su cabeza en mi hombro. - Que no está


acostumbrada a quedarse despierta hasta tan tarde. - dije riendo.

C.- Claro que estoy acostumbrada.- dijo riendo, se separó de mí. - Lo que no estoy
acostumbrada es a trabajar.

L.- No es un trabajo tan duro, exagerada.

C.- Vale, puede que no sea duro pero hoy estoy más cansada. - Entramos a la
habitación. - Que frío hace. ¿Has apagado la calefacción?

L.- No, yo no, ¿Qué hace la ventana abierta? - fui a cerrarla.

C.- Lauren han entrado a robar. - empezó a mirar en su mochila.

L.- A ver, reina de drama, cálmate. ¿Te falta algo? - miré mi mochila también por si
acaso. Ella negó. - Habrán sido los de la limpieza, no ves que la cama está hecha.

C.- Que susto.

L.- Dramática, enciende la calefacción. - eso hizo. - Mientras yo voy a ducharme ¿si?
- salió corriendo y se apoyó en la puerta del baño.

C.- Yo primero. - dijo sin dejarme pasar. Estábamos a centímetros. - ¿Por fa?

L.- Vale... - di un paso atrás y entró. - No tardes y no gastes el agua caliente o


mueres.

C.- ¡¡Valee!! - gritó desde dentro.

Me senté en la cama y esperé a que Camila saliera.

Abrió la puerta del baño y asomó la cabeza.

C.- ¡Ehh! ¡¡Jauregui!! ¡¡Lauren!! - la miré.- Pásame el pijama.

L.- ¿No te cambias aquí? - dije riendo.

C.- No, vamos dámelo.- dijo y volvió a cerrar la puerta.

Saqué la camisa de el pijama del armario, entré al baño y le di el pijama.

Estaba envuelta en la toalla.

C.- Si te pido el pijama sin salir a la habitación es para que no me veas así. - reí
dándole la parte de arriba del pijama.

L.- Creía que había quedado claro que no me voy a tirar encima de ti por verte a
medio vestir.

¿Estás segura de lo que acabas de decir?

Ahí estaba Camila apoyada en el lavabo sin moverse sujetando la toalla que la cubría.

C.- ¿Qué haces? - dijo cuando me quité el suéter y los pantalones.

L.- ¿A ti que te parece que hago? Tendré que quitarme la ropa para entrar a la ducha.
C.- Déjame salir. - dijo nerviosa. Fue hacia la puerta y chocó contra mí. Rápidamente
dio un paso hacia atrás. - Este sitio es muy pequeño, me estoy agobiando.

L.- Ok. - di un paso al lado. - Camz, tráeme mi parte de el pijama. - Recogió su ropa
y salió ignorando lo que le había pedido.

Entré en la ducha, al rato oí como la puerta se abría.

C.- Te dejo el pijama aquí. - dijo desde el otro lado de la ducha.

L.- Gracias, hermosa.

¿Por qué le dije eso?

Salí de la ducha, mientras me secaba escuché a Camila hablarme desde fuera de la


habitación.

C.- Lauren.

L.- ¿¡Queé!? - le grité desde el baño. Me puse el pantalón de Camila.

C.- Creo que se ha roto la calefacción. - oí que decía mientras me ponía el sujetador.

L.- ¿Qué has tocado ahora? - dije mientras me secaba el pelo.

C.- Yo nada, de este cacharro sólo sale aire frío.

Salí aún secándome el pelo con la toalla, sentí una corriente de aire frío; ella estaba
delante del regulador de temperatura, me puse a su lado.

L.- ¿Qué has hecho?

C.- Nada, estaba en la cama y de repente eso empezó a hacer ruidos raros, lo apagué
y lo volví a encender y ahora no sale aire caliente.

L.- ¿Quién te manda tocar?

C.- Voy a darle aquí a ver que pasa. - tocó un botón.

L.- No... a ver si lo rompes y encima nos toca pagarlo. - el aire acondicionado empezó
a hacer ruidos raros. - Te he dicho que no tocaras nada. - le di al botón de apagar. -
Mejor dejémoslo así.

C.- Encima esta noche hace más frío, se han dejado la ventana abierta y no va la
calefacción.

Todo perfecto.

L.- Ya... déjalo vamos a dormir.

Ayudé a Camila a acomodarse en el suelo y yo subí a la cama.

C.- Buenas noches, Lauren.- dijo desde abajo.

L.- Buenas noches, Camila. - dije apagando la luz.

No paraba de dar vueltas en la cama.

Joder que frío hace.

Miré el termómetro de fuera por la ventana, mierda, Camila tenía razón hoy hace más
frío que ayer.

Me abracé a mi misma para intentar entrar en calor pero no funcionó, frotaba mis
manos y empecé a temblar del frío que hacía.

¿Y si le pido a Camila que suba y duerma conmigo?

No, no puedo hacer eso.

Pero es que me estoy congelando, necesito más mantas y calor.

Se lo digo, sí venga, Lauren se valiente, pídeselo.

No, mejor no.

Me empezaron a castañear los dientes.

Se lo pido, sólo para no pasar frío.

A la de tres la llamo... solo un "Camila sube y duerme conmigo".


No, da igual, eso suena estúpido prefiero que me dé una hipotermia.

¡¡Agghh!! Tengo frío.

¿Y si no quiere dormir conmigo? Bueno si no preguntas no lo sabrás.

L.- ¡Camila! ¿Estás durmiendo? - no me contestó.

Mierda está durmiendo.

¿Y si le robo la manta? No, pobrecita, se morirá de frío.

Lo intento otra vez y si no me contesta pues tendré que joderme.

L.- ¡Camila! - volví a llamarla.

C.- ¿Que? - dijo con voz de dormida.

L.- ¿Te he despertado?

Se tapó los ojos con la mano cuando encendí la luz y se quejó.

C.- Sí pero no pasa nada. - dijo dulcemente. - ¿Qué querías?

Ahí va la pregunta. Suéltala de una. Sin rodeos.

L.- ¿Puedes subir y dormir conmigo? - pregunté muy rápido.

C.- ¿Perdón?

L.- No me hagas repetirlo.

C.- ¿Quieres que duerma contigo?

L.- No, bueno sí, bueno la verdad es que quiero las mantas, estoy temblando de frío y
no te voy a dejar dormir ahí tirada en el suelo sin nada, por eso te digo que subas.

C.- Que consideración por tu parte. - dijo con algo de ironía en su voz.

L.- ¿Entonces vas a subir, sí o no?


C.- No.

L.- ¿No?

C.- No.- volvió a decir.

L.- ¿Por qué no?

C.- Porque quiero que me supliques un poco más.

L.- No voy a suplicarte.

C.- Entonces, buenas noches. - se giró y se tapó con su manta.

Apagué la luz y me giré hacia la ventana enfadada.

Imbécil, idiota, no hace nada por nadie, anoche la tuve que aguantar yo y ahora ella
no me hace caso y deja que me muera de frío.

Noté que se levantaba y echaba las mantas encima de mí.

C.- Yo también tengo frío. - dijo metiéndose en la cama junto a mí.

Me giré y nos quedamos cara a cara.

L.- Gracias. - le acaricié la mejilla.

Se giró y se quedó mirando el techo.

Quiero que me abrace, sigo teniendo frío y seguro que ella también. Si la abrazo
corro el riesgo de que me mate.

¿Y si le preguntó? No, mejor no. Pero quiero abrazarla.

Como odio las peleas internas que tengo conmigo misma.

Le pregunto y listo.

L.- Camila. - se giró a verme. - ¿Me puedes abrazar? - se apoyó en su lado izquierdo
quedando otra vez frente con frente. - por favor. - suspiró y se quedó pensando la
respuesta.
Pasó su brazo por mi cintura y me pegó a ella.

C.- ¿Así? O... - hizo una pausa. - ¿No estás incomoda?

L.- ¿Tu lo estás?

C.- La verdad, sí. - me separé de ella. - ¡Eyy! No me molesta abrazarte, digo que
estoy incómoda en esta posición.

L.- Ahh ¿Cómo quieres que me ponga? ¿Te abrazo yo o...? - dije avergonzada. - Vale,
olvida eso, tranquila no me abraces da igual, no importa... esto se está volviendo
muy incómodo para mi. - me empujó e hizo que quedara mirando al techo.

C.- Como cuentes algo de esto en Miami te quedas sin cabeza. - advirtió apoyando su
antebrazo en mi pecho. - ¿entendido? - asentí, vi su sonrisa graciosa a la poca luz
que entraba de fuera de los carteles de neón.

Apoyó su cabeza en mi pecho y me rodeó con su brazo por la cintura.

L.- Espera. - la rodeé con mi brazo derecho para abrazarla mejor y se acomodó más
en mí. - Ahora. ¿Estás cómoda?

C.- Sip. ¿Ya podemos dormir o hay algo más que pueda hacer por la señorita? - dijo
en tono de burla.

L.- Siento haberte molestado. Ya podemos dormir... - La habitación se quedó


completamente en silencio.

Camila subió su pierna dejándola encima de las mías, puse mi mano en su muslo. No
me dijo nada así que no la aparté. Me aferré más a ella porque seguía teniendo frío.

Aviso para próximas veces; si vuelvo a Nueva York, mejor ir en agosto; es gracioso
como ignoré mis propios avisos.

Notó que aún tenía frío y empezó a acariciarme la parte de las costillas. Respiré
hondo debido al contacto y paró, agarré su mano e hice que siguiera. Volví a poner mi
mano en su pierna que seguía encima de mí.

No me quiero mover de aquí en la vida.


Lauren necesitas una novia ¡YA!

Dejó de acariciarme para darme calor y empezó acariciarme delicadamente, subía y


bajaba por mi tripa, cuando llegaba a la costura de mi sujetador volvía a bajar.
Empecé a acariciarla de la misma forma en el muslo, cuando empecé a hacerlo
pareció asustarse pero no me dijo que parara, así estuvimos un rato sin decir palabra
alguna.

Necesito una novia para poder hacer esto con ella, eso si consigo acordarme de su
nombre.

L.- Definitivamente esto no lo puede saber nadie. - dije en voz alta. Camila no dijo
nada ante mi comentario.

Paró de hacerlo cuando quedó rendida sobre mi pecho, yo n estuve mucho más
tiempo despierta.

***************

¿Qué hago en este lago? ¿Cómo he llegado aquí?

Miraba hacia todos los lados a ver si veía a alguien.

¿Por qué el cielo es morado?

Me giré y vi una casa, no muy grande, era la típica casa de vacaciones. Un niño de
unos cuatro años salió de ella y me saludó desde la lejanía.

¿Quién será? Vi como el niño de pelo marrón se acercaba a mí.

Niño.- Mami. Vamos adentro. - dijo agarrando mi mano haciéndome que caminara
con él.

¿Mami? ¿Yo? ¿Es mi hijo?

L.- ¿Quién eres, pequeño?

Niño.- Tu hijo.

Ahh, míralo que lindo, mi hijo dice tan tranquilo.


L.- Yo no tengo un hijo.

Niño.- Claro que no, mami, tienes tres.

¿Perdón? ¿Qué está pasando aquí?

L.- ¿Cómo? ¿Cómo que tengo tres hijos? Eso es imposible.

Aparecimos en medio de una sala donde estaba una niña jugando con una pelota.

L.- ¿Pero no estábamos fuera? - dije en voz alta. El niño se acercó a la pequeña y le
dio un beso en la mejilla.

Ambos me miraron y se acercaron a mí.

Niña.- ¿Te encuentras mal, mami? - dijo alzando los brazos para que la subiera.

Eso hice.

¡Mira! Si también tengo una hija. Me voy a desmayar aquí mismo.

Volví a bajar a la niña y me agaché para ponerme a su altura.

L.- Ustedes dos ¿Quiénes son y por qué me llaman mami? - dije fijándome en sus
ojos.- ¿Y por qué tenéis los mismos ojos que yo?

¿Serán mis hijos? Obviamente lo tienen que ser me llaman mami.

Niño.- Yo soy... - no entendí el nombre.- y soy tu hijo y ella es ...- ¿Qué dijo? - y es
tu hija. - ¿Por qué no entendí sus nombre? Esto está empezando a asustarme.

L.- ¿Son mellizos? - pregunté, la niña asintió.- ¿Has dicho que tengo tres hijos donde
está el que falta? - tenía curiosidad.

Niña.- Con mamá.

¿Con mamá?

L.- ¿Conmigo? Yo no lo tengo, espera, ¿Estoy embarazada? - les dije tocándome la


barriga.

Niño.- No, está con mamá en la cocina.

L.- ¿Quién es mamá?

Niña.- Mamá es mamá, tu mujer.

¿Mi qué? Ahora resulta que también estoy casada.

¿Qué es esto? Quiero salir de aquí, yo ni estoy casada, ni tengo hijos, ni tengo una
casa en el lago, ni me teletransporto, ni nada.

De repente aparecimos en una cocina.

¡Que no quiero teletransportarme!

Había una chica de espaldas a mí, parecía estar meciendo a alguien, ¿Será la madre
de mis hijos?

Los dos pequeños se acercaron a ella y le dieron un beso, yo seguía inmóvil en medio
de la cocina, que era bastante bonita, por cierto.

Niño.- Hoy mami esta rara. - dijo el pequeño a la chica.

Mami soy yo.

Niña.- Si mamá pregúntale que le pasa -dijo la pequeña.

Y por lo visto mamá es ella.

Chica.- Tranquilos, lo que le pasa es que no está acostumbrada a que le pase esto.

¿Esto? Espera, esa voz... No... ella, no es...no, no, me niego.

Se giró y pude verla, ahí estaba con un bebé en los brazos.

L.- Cabello.

C.- ¡Woow! Hacía años que no me llamabas así.- dijo acercándose a mi dando me un
beso en los labios.
¿Años? ¿Beso? ¿Camila? ¿Qué es esto?

Me pasó al bebé mientras ella ponía comida en un plato a los otros dos niños que
estaban sentados en la mesa de la cocina, miré al bebé y empecé a mecerlo, tenía los
mismos ojos que Camila. Me sonreía así que yo hice lo mismo.

C.- Ven a sentarte con nosotros. - se acercó a mí. - Vamos, amor, ven.- me guio
hasta una silla y me senté junto a ella.

¿Amor?

El bebé agarró mi mano y vi que en mi dedo anular llevaba puesto un anillo, parecía
de oro, miré la mano de Camila y llevaba uno parecido. ¿Qué clase de tontería es
esta? ¿Camila y yo casadas? ¿Con tres hijos?

Niño.- Podemos ir a pasear a Gallina. - me dijo.

L.- ¿Qué es Gallina?

Niño.- Pues nuestra mascota.

También tenemos mascota. Genial.

C.- Primero coméis y después vais con Gallina.- dijo ¿su madre?, ¿mi mujer?

Empezaron todos a comer mientras yo entretenía al pequeño bebe. Al poco rato


quedó dormido.

L.- ¿Y el bebé? - pregunté asustada cuando desapareció de mis brazos.

C.- Tranquila, amor, está en su cuna. -dijo sentándose en mis piernas.

L.- ¿Pero como a...? - Me dio un beso.- ¿Camila que haces?

C.- Besarte, ¿Qué no lo ves? - volvió a hacerlo.

L.- ¿Por qué lo haces? ¿encima delante de los niños?

C.- Te beso porque eres mi mujer, además ellos ya nos han visto muchas veces.
De repente entró una tortuga de color rosa del tamaño de un Pomerania con unos
ojos saltones que daban miedo.

L.- ¿Qué mierda es eso? - dije al ver semejante criatura.

Niña.- ¡Ala! Mami ha dicho una palabra fea.

Niño.- Sí, ha dicho mierda.

L.- ¡Ehh! Ha sido sin querer, no se dicen malas palabras.- me dirigí a ellos.

No entendía un carajo que estaba pasando pero mis hijos iban a estar bien educados.

C.- Eso es Gallina nuestra mascota.- me informó.

L.- ¿Quién le ha puesto el nombre? ¿Y por qué tiene esos ojos? ¿Y por qué es rosa?

C.- Hijos, salir a pasear con Gallina un rato yo necesito hablar con mami.

Los pequeños salieron con el bicho dejándonos solas en la cocina, algo irresponsable
por nuestra parte dejar a dos niños con un ser que escupía fuego pero no lo
impedimos.

Me levanté para irme pero Camila agarró mi cara y empezó a besarme. Me estampó
contra el banco de la cocina e intensificó el beso.

¿Qué está pasando aquí? ¿Qué es esta locura? Cambié de posición y la subí en la
encimera, empezó a besarme el cuello mientras yo pasaba mis manos por debajo de
su camiseta.

De repente estábamos en una habitación, parecía la típica habitación de un


matrimonio.

L.- En serio podemos parar con la tele transportación. - dije.- ¿Qué está pasando
aquí? - le pregunté a Camila quien tenía sus brazos apoyados en mis hombros.

C.- No sé, dímelo tú.

L.- ¿No sabes que está pasando?

C.- Lauren, es tu sueño no el mío. - dijo después saltó a mis brazos besándome con
una fuerza increíble, me eché hacia delante y apoyé su espalda contra la pared.
La bajé de mis brazos quedándonos junto a la cama, empezó a besarme el cuello, yo
no sabía donde dejar mis manos parecía como si nunca hubiera hecho esto, Camila
las agarro y las dejó en su cadera haciendo que se pegara más a mí. Se acercó a mi
oído.

C.- No estés tan tensa recuerda que esto es lo que tú quieres.- me susurró con una
voz extremadamente sexy.

Juntó nuestras bocas un tiempo más y cuando notó que yo estaba más entregada a
ella me empujó fuertemente en la cama haciendo que cayera en esta, me quedé
sentada y tiré de la camiseta de Camila para que se acercara a mí, subió encima mía.

La besaba como si toda mi vida dependiera de ello, le quité la camisa que llevaba y la
tiré al otro extremo de la habitación, besaba cada centímetro de su piel desnuda.

Intenté desabrochar su pantalón pero me frenó cuando iba a hacerlo, se puso de pie y
ella misma se lo quitó, yo la miraba atenta cada uno de sus movimientos, cuando los
pantalones estaban ya en el suelo me tendió la mano para que me levantara y eso
hice.

Bajaba mis pantalones lentamente mientras pasaba su boca por mis muslos hasta
deshacerse completamente de ellos, cosa que hacía que mi temperatura aumentara.

La agarré y eché nuestros cuerpo hacia atrás cayendo de nuevo en la cama, se


deshizo de mi camisa, fui a quitarle el sujetador pero me frenó antes de hacerlo.

C.- No seas impaciente, linda. - empezó a besarme desde el cuello bajando hacia mi
pecho y después mi vientre.

Me quitó el sujetador y pasaba su boca por mi tronco a su antojo.

L.- Sigue bajando. - le supliqué apretando fuertemente los ojos cuando su boca
estaba en la zona de mi ombligo.

Acercó la boca a mi entrepierna pero siguió por mis muslos, solté un gemido, al
escucharlo Camila rió maliciosamente.

Se acercaba a la tela de mi ropa interior y sentía como me excitaba cada vez más
pero la muy desgraciada se alejaba enseguida o continuaba haciéndome cualquier
otra cosa para provocarme.
L.- Camila. - me quejé.

C.- Te he dicho que paciencia. - me guiñó un ojo.

Me tocaba, besaba, mordía, hacia conmigo lo que quería mientras que ella no me
dejaba hacerle nada para que el placer fuera mutuo pero eso estaba a punto de
cambiar.

L.- Es tu turno. - cambié de posición poniéndola debajo de mí y subiéndola hacia el


cabecero de la cama mientras la besaba.

C.- No lo creo. - dijo girando colocándose otra vez arriba.

Me quitó la última prenda de ropa que cubría mi cuerpo dejándome totalmente


desnuda.

L.- Sí, yo creo que si. - dije, ahora la tenía debajo de mí. - Ahora eres mía. - la besé
mientras desabrochaba su sujetador. Me separé de ella para contemplarla.

Mi boca jugaba con uno de sus pechos, estaba tan excitada como yo, arqueaba su
espalda y se mordía el labio para evitar soltar algún gemido cosa que me estaba
volviendo loca.

Metí mi mano debajo de la tela de sus bragas y empecé a acariciar esa zona.

C.- Lauren despierta.- oí que me decía.

L.- Créeme que en estos momentos estoy muy despierta. - dije mordiendo el otro
pecho mientras mi mano seguía con su trabajo.

C.- Lauren, Lauren, Lauren... -gritaba mi nombre mientras se agarraba fuertemente a


la sabana.

L.- Pero si aún no te he hecho nada, ¿Tan eficiente soy? - le dije riendo.

C.- Lauren, Lauren, Lauren... - seguía llamándome.

En ese momento abrí los ojos y vi a Camila.

L.- ¡¡¡AAHH!!! - grité asustada.

Me levanté rápidamente al verla, al hacerlo nuestras frentes colisionaron.


C.- ¡Auch! - dijo frotándose la frente.
Capitulo 22

POV. LAUREN.

C.- Oye ¿Qué te pasa? ¿Estás bien?

Pasé por encima de ella y me encerré en el baño.

¿Qué mierdas acaba de pasar?

Que calor que tengo, dios mío, que excitada estoy.

Me miré la mano y vi que no había ningún anillo en ella.

L.- Sólo ha sido un sueño. - susurré para mí misma.

Me lavé la cara e intenté calmarme.

Acabo de soñar con Camila.

Acabo de tener un sueño erótico con Camila.

L.- Madre mía.- susurré mirándome en el espejo. - Debes estar volviéndote loca. - le
dije a mi reflejo.

No era la primera vez que tenía un sueño como ese pero si era la primera vez que
Camila era la protagonista.

Froté mi cara para intentar borrar las imágenes que me venían del sueño.

¿Por qué me tuvo que despertar, quería saber cómo terminaba?

L.- ¿Y ahora cómo la miro a la cara? - pensé en voz alta.

C.- Lauren ¿Estás bien?, déjame entrar, ¿Qué te pasa? - dijo detrás de la puerta.

L.- Nada, tranquila, vuelve a dormir. - dije algo sobresaltada por oír su voz.

C.- ¿Pero que te pasó? ¿Por qué te has encerrado en el baño? Déjame entrar.

No quieres saber la razón.


L.- He tenido una pesadilla, ahora vuelve a la cama.

C.- ¿Y tú no vienes?

No me digas eso.

L.- No.

C.- ¿Por qué? ¿Qué estás haciendo ahí dentro?

L.-Nada, Camila, por favor déjame sola.

C.- Vale, vale no te enfades ya te dejo en paz. - oí pasos alejarse de la puerta.

Estuve unos 10 minutos más encerrada en el baño, mi temperatura corporal volvió a


ser normal.

Ya se habrá dormido.

Salí del baño y la vi con sus ojos fijos en mí.

L.- Te he dicho que fueras a dormir.

C.- No podía, quería saber que te pasaba.

L.- Ya te he dicho, he tenido una pesadilla.

C.- ¿Tan mala ha sido para que gritaras así y salieras corriendo de esa manera?

L.- Sí - dije incómoda.

C.- ¿Y qué pasaba? En tu pesadilla digo...

L.- Nada.

C.- Cuéntamelo. - suplicó.

L.- No.

C.- Bueno no me cuentes... y... ¿Piensas quedarte todo lo que resta de noche de pie o
vas a meterte en la cama?
L.- Mmm... sí, claro, voy... - dije nerviosa. Me acerqué a la cama. - ¿Me dejas pasar?
- le dije.

C.- Sí, claro, venga entra. - dijo destapándose. Yo me quedé quieta. - ¿No querrás
que me levante? Pasa por encima... - yo seguía con mi cara de estúpida mirándola. -
Lauren, ¿A que esperas? Entra de una vez.

Pasé por encima de ella y me metí en la cama, me quedé sentada apoyada mi


espalda en el cabecero.

L.- No, no apagues la luz. - dije cuando iba a hacerlo. - No todavía. - Camila se sentó
en la misma posición que yo estaba.

C.-Vale, la dejo encendida. - dijo riéndose. - ¿Todavía estás asustada?

No estaba asustada estaba confundida, muy confundida.

L.- Sí.

C.- ¿Y con que soñaste para que tú, la gran Jauregui, esté así de asustada? - reía.

L.- Hasta que no te lo diga no vas a parar de molestarme ¿Verdad?

C.- Probablemente no, cuéntame con que soñaste. Por faa... - suplicó con gracia.

Odio que se haga la adorable.

L.- Con lo que más miedo me da.

Tú.

Más bien tú y yo siendo felices. Tú y yo teniendo sexo.

Es obvio que tener sexo con Camila no me asusta, me asusta los sentimientos que
pueda sentir hacia ella, sentimientos que se alejen del odio.

C.- ¿Payasos? - preguntó.

¿Cómo sabe que me aterran los payasos? Ahh ya, yo se lo dije.


L.- Eeehhh... sí... yo... soñé... con... sí... con eso... con payasos. - dije nerviosa. -
me... me secuestraban y... y... unas tortugas muy raras... que daban miedo... me
querían matar... y me torturaban. - inventé. Vi que se reía de lo que estaba diciendo.
- ¡¡¡No te rías!!! - dije un poco enfadada.

C.- Perdón pero ¿en serio? Tortugas y payasos.- rió. - cuanta imaginación.

Si te contara lo que estaba soñando en realidad.

L. Me estaban torturando, querían matarme. - dije dramáticamente.

C.- Con razón te movías tanto. - mi cara en ese momento creo que cambio hasta de
color.

L.- ¿Me movía? - dije asustada y nerviosa.

V.- Sí, me despertaste porque no parabas de moverte, intenté despertarte pero


nada... -hizo una pausa. - después además de moverte empezaste a decir cosas
raras.

Me quiero matar ahora mismo.

¿Qué le habré dicho? ¿Algo sexual? ¿Habré dicho su nombre?

L.- ¿Qué...? ¿Qué te...? - tartamudeaba.- ¿Qué te dije? ¿Te dije algo? - pregunté con
miedo de saber la respuesta.

C.- No sé, la verdad, no te entendía lo que decías, no eran palabras claras, eran más
como... como... no sé... - dijo tímida.

L.- ¿Cómo qué Camila?

C.- Como si estuvieras... - dijo con vergüenza. Respiró hondo. - Como si estuvieras
gimiendo.

Mierda.

C.- No parecía que te estuvieran torturando, mas bien, parecías estar disfrutando. -
noté como mis mejillas ardían.

L.- ¿Queé? ¿Qué estas insinuando?


Que va estar insinuando pues la verdad, lo que te ha pasado.

C.- Yo no insinúo nada, sólo te cuento lo que me pareció a mí.

L.- Pues no, no estaba disfrutando. - mentí. - lo estaba pasando muy mal.- Volví a
mentir.

C.- Vale no te enfades, si dices que te estaban torturando te creo. - dijo.- Era tu
sueño, no el mío.

Joder, algo parecido dijo en el sueño.

Deja de pensar en el bendito sueño.

C.- Te duele eso. - dijo acariciándome la frente. En ese momento sentí como mi
estomago se encogía.

L.- Un poco, la verdad, tienes la cabeza dura.- dije riendo.

C.- ¿Yo? ¿Y tú qué? Has sido tú la que ha chocado.

L.- Perdón, sólo estaba asustada.

C.- No pasa nada. - nos quedamos mirándonos sin decir nada más.

No pienses en el sueño.

No pienses en el sueño.

No pienses en el sueño.

L.- ¿Puedo preguntarte algo? - dije rompiendo el silencio, apartando la mirada de ella
y mirando al frente.

C.- Sí, claro.

L.- ¿Tú tendrías una tortuga como mascota?

C.- ¿Qué clase de pregunta es esa? - dijo extrañada. - Tanto trauma te ha creado la
pesadilla. - dijo riendo.
L.- Tú solo contéstame, ¿la tendrías?-dije seria.

C.- No es mi primera opción para una mascota pero supongo que sí, podría tener una.

L.- ¿Y que nombre le pondrías? - dije rápidamente.

C.- ¿Ehh?

L.- El nombre de la tortuga ¿Cuál sería? - insistí.

C.- ¿Quieres que me ponga a pensar nombres para una tortuga? - dijo riendo, al ver
mi expresión seria en la cara rió más fuerte.- ¿Ahora?

L.- Sí.

C.- ¿Por qué estás tan nerviosa? ¿Qué te pasa?

L.- Contesta... El nombre.

C.- No sé, supongo que algún nombre gracioso que no sea el típico nombre de
mascota.

L.- Gallina. - susurré sin que me oyera.

C.- ¿Me puedes explicar qué te pasa? Estás rara, quiero decir, más de lo habitual.

Acabo de soñar contigo, eso me pasa.

L.- Nada, no me pasa nada, ve a dormir, déjame aquí con mis pensamientos de
payasos y gallinas asesinas.

C.- ¿No eran tortugas?

L.- Eso tortugas.- dije nerviosa. - Ves, ya no sé ni lo que digo, pero en serio, ve a
dormir. - le sonreí.

C.- No, me quedo aquí contigo haciéndote compañía.- otra vez apareció esa
sensación en mi estomago.
L.- No hace falta, además tendrás sueño.

C.- No, no tengo sueño. - bostezó. - Lo juro.

L.- Bueno pues como quieras. - le volví a sonreír.

Ahí estábamos, las dos apoyadas contra el cabecero de la cama mirando la pared de
enfrente sin decir palabra alguna.

Esto es incómodo, incómodo, incómodo canturreaba en mi cabeza.

Me pregunto en que estará pensando Camila.

Seguro que en ella misma, anda mira como yo, yo también pienso en ella.

Me giré y la miré fijamente.

C.- ¿Qué miras? - dijo al darse cuenta.

L.- Shhh, calla, intento adivinar en que piensas. - rió.

C.- ¿Y tienes suerte?

L.- Nop, nada, cabeza hueca. - soltó una risa silenciosa y después hubo un silencio.-
Camila.- me miró. - ¿En que piensas?

C.- En ti. - mi corazón se aceleró al escuchar eso.

¿En mí? ¿Está pensando en mí?

L.- ¿Queé? - dije sorprendida y algo asustada.

C.- ¡Eyy! Tranquila, era broma, sólo quería molestarte, estaba pensando en... estaba
pensando en... en mis cosas, cosas que tengo que hacer cuando vuelva a Miami, ir de
compras, ir a ver a Nessa, estudiar... esas cosas, mis cosas.

Típico de ella.

Claro, obvio, que tonta soy por creer que Camila pensaría en mí.

L.- Ahh, claro, ya, tus cosas.


Estuvimos un rato más mirando a la pared completamente calladas.

Esto sigue siendo incómodo, incómodo, incómodo, incómodo volví a canturrear.

L.- Camz, ¿Qué hora es? - le pregunté para romper el silencio incómodo que nos
invadía. Agarró el móvil que había en la mesita.

C.- Las 5 y 10. - dijo y volvió a dejar el móvil en su sitio.

L.- Ahh...

C.- Sip. - Volvió el silencio incómodo.

Después de un rato noté como Camila apoyaba su cabeza en mi hombro, estaba


durmiendo. La bajé cuidadosamente hacia la almohada, la tapé y apagué la luz.

Yo también me acosté pero al contrario que Camila no podía dormir, no podía dejar
de pensar en ese jodido sueño.

Es sólo lujuria, sólo atracción física, nada más, claro, es eso, la deseo sexualmente,
sí, la chica no está mal y yo no soy de piedra, me intentaba convencer.

Pensé en el sueño, en Camila y en todo lo que me estaba pasando e intentaba


encontrarle una explicación, a la cuál no conseguí llegar, hasta que me quedé
dormida.

***************

Me desperté debido a la claridad que entraba por la ventana, me froté los ojos.

¿Qué hora será?

Fui a coger el móvil para mirar la hora pero Camila estaba encima de mí, así que no
podía moverme, con cuidado para no despertarla alargué la mano y agarré mi móvil.
Las diez y media.

Volví a dejar el móvil en la mesilla de noche y me quedé mirando al techo.

¡¡Ahh!! Seguro que ya han cerrado el comedor y no podemos ir a desayunar.


Miré a Camila, quien dormía en mi pecho y le acaricié la mejilla.

¿Cómo puedes ser tan linda sin ni siquiera intentarle?

Suspiré.

Mejor la despierto.

L.- Camila, levántate es tarde. - le dije. Ni siquiera se movió.

¿Y yo para que la llamo si quiero seguir viéndola dormir?

No, mejor la llamo es hora de desayunar. Además si se entera que estaba mirándola
mientras dormía empezará a imaginarse cosas que NO son.

L.- ¡¡Ehh!! Camila, despierta.- la moví un poco y aparté los mechones de pelo de su
cara.

C.- ¡¡Nooo!! - dijo aún adormecida acomodándose más en mi pecho.

No me hagas esto, no seas tan adorable.

L.- ¡Sii! Vamos a desayunar.

C.- ¡¡Mummm! - se quejó. - Déjame dormir un rato más.

Para que no le molestara la luz que entraba de fuera se escondió en mi cuello y me


abrazó.

Te dejo todo lo que tú quieras si sigues abrazándome así.

¡Qué? No, Lauren, ¡NO!

L.- Yo así no puedo. - susurré para mí misma cerrando los ojos.

Tenía la boca de Camila sobre mi piel.

Esto no me puede estar pasando a mí.

Después de unos minutos decidí levantarme de la cama, salí de esta sin despertar a
Camila, me vestí y fui al baño. Cuando salí Camila seguía durmiendo.
Pues yo tengo hambre, voy a bajar a por algo de comer. ¿Y si le traigo el desayuno
también a Camila? Sí, pobre no se va a quedar sin desayunar.

L.- Camz, bajo a por el desayuno ahora vengo ¿si? - dije acercándome a ella. - ¿Me
has oído? - se dio la vuelta y se tapó hasta la cabeza. - Tomaré eso como un sí. - salí
de la habitación y me dirigí al comedor.

Me encontré con Manuel de camino.

L.- Buenos días.

M.- Hola. ¿Vas hacia el comedor?

L.- Sí. Voy a por algo de desayunar.

M.- Es la hora del almuerzo, linda.- dijo riendo.

Entramos al comedor.

L.- Sí, lo sé. - dije riendo.

M.- ¿Y tu otra mitad no baja contigo?

L.- No, sigue durmiendo, me daba pena despertarla se veía tan tranquila... - dije. -
Me preguntaba si podría llevarle el desayuno.

M.- Mírala como consiente a su chica. - sonrió y yo agaché la cabeza avergonzada. -


Sí, claro que puedes, ahí tienes bandejas, alije lo que más te guste.

¿Y que le gustará a Camila?

Agarré una bandeja y puse dos vasos de zumo de naranja, cereales, croissants y algo
de chocolate.

De repente empezó a entrar un montón de gente hablando español al comedor.

L.- ¡Woow! Sí que hay trabajo hoy ¿no? - le dije a Manuel.- ¿Quieres que Camila y yo
los ayudemos?

M.- No, tranquila tú ve con tu bella durmiente aquí está todo cubierto.
L.- ¿A qué se debe toda esta gente?

M.- Han abierto unas cuantas carreteras hoy y esto se ha llenado. - hizo una pausa. -
Eso viene bien al negocio.

L.- ¿Estás seguro de que no necesitas ayuda? - volví a insitir.

M.- Noo...

L.- Vale, en ese caso voy a ver si mi pequeña princesa se ha despertado o no. Nos
vemos después.

M.- Sí, adiós.

Pasé por el cúmulo de gente y subí a la habitación, entré con cuidado de no hacer
ruido por si Camila seguía durmiendo, entré y dejé la bandeja en la mesa, levanté la
vista y la vi sentada en la cama.

L.- ¡¡Ehh!! Por fin te levantas.

C.- ¿Dónde estabas? - dijo nerviosa.

L.- Bajé por el desayuno. - dije apuntando a la bandeja. Volví a girarme cuando noté
un golpe en el brazo.- ¡¡Auch!! ¿Y esto a que viene?

C.- No vuelvas a dejarme sola estúpida. ¿Por qué no me avisaste? ¿Por qué te fuiste
sin avisar?

L.- Pero si te avisé de que ahora subía.

C.- No, no lo hiciste. - dijo alterada.

L.- Sí, sí que lo hice pero estabas durmiendo.

C.- ¿Y por qué no me despertaste?

L.- Porque no quise, anoche te quedaste despierta hasta tarde por mi culpa y te dejé
dormir.

C.- No vuelvas hacer eso. - se abalanzó sobre mí y me abrazó. - Me asusté cuando no


te vi aquí y tampoco estabas en el baño. Tu móvil estaba aquí. Creía que me habías
dejado.

L.- ¿Y dónde iba a ir? - dije acariciándole el pelo.

C.- No sé. - dijo separándose quedando frente a mí. - ¿Y si te hubiera pasado algo,
que?

L.- Camila no iba a salir del motel ¿Qué me iba a pasar? No seas tan dramática. -
ahora fui yo quien la abrazó.

C.- Te imaginas que te pasa algo ¿Cómo vuelvo yo sola a Miami? - nos separamos.

L.- Ya Camila, tranquila, no pienses eso, mira te he traído el desayuno. - dije


sonriéndole. Se sentó en la silla aún con una expresión seria en su cara. - No, no. -
dije tendiéndole la mano y poniéndola de pie. - Desayunamos en la cama.- la agarré
de la cintura y la lleve hasta la cama. - Es más cómodo.

C.- ¿Más cómodo? - repitió ella, sentándose contra la pared.

Me senté en la cama apoyada contra el cabecero y dejé la bandeja con la comida a un


lado.

L.- No sabía que te gustaba así que escogí todo esto.

C.- Gracias. - dijo. - ¿Oye, vas a decirle a Manuel o Patrick que se rompió la
calefacción?

L.- Querrás decir que rompiste la calefacción. - dije.

C.- Yo no hice nada.- dijo apenada. Sonreí por la cara que puso.

L.- Después le aviso que mágicamente dejo de funcionar ¿si? - dije burlándome.

C.- Lauren, yo no hice nada.- reí.

Empezamos a comer.

L.- No sabes la cantidad de gente que había en el comedor. - le informé. - Al parecer


ya han abierto algunas carreteras.
C.- Con suerte mañana podremos irnos.

L.- ¿Quieres irte de aquí? - pregunté después me llevé unos cuantos cereales a la
boca.

C.- Sí. - dijo levantando os hombros.

L.- No pareces muy convencida.

C.- Por una parte me quiero ir pero por otra no.

L.- ¿Cómo es eso? - pregunté curiosa.

C.- Quiero volver a Miami para estar con mi familia y todo eso pero no quiero volver a
clase.

L.- Pero si nos quedamos aquí tendrás que soportarme.

C.- Uno ¿Quién ha dicho que quiera quedarme contigo? y dos, de las dos maneras
tengo que soportarte, tanto aquí como en Miami y sinceramente prefiero hacerlo aquí.

L.- Claro que quieres quedarte conmigo, mira como te has puesto hace un rato
porque creías que no estaba, no aguantarías estar aquí sola ni dos segundos.

C.- Sí puede que tengas razón.- sonrió.

L.- Pero tenemos que volver.

Sí, por suerte volvemos si paso una semana más a solas con Camila... no quiero ni
pensar lo que pasaría. Y no son las peleas lo primero que tengo en mente.

C.- Sí, por cierto. - bebió un sorbo de zumo.- no te conté, el vuelo sale a las 12 de la
mañana así que llegaremos a Miami alrededor de las tres o así, volamos en primera
clase.

L.- ¿Perdón? ¿Volamos en que...? - dije atragantándome con mi propia saliva.

C.- En primera clase. - repitió.

L.- ¿Qué? ¿Por qué? Yo no puedo permitirme volar en primera clase, esos billetes son
muy caros, ¿Por qué no me compraste uno en turista?
C.- Porque no, además no vas a tener que pagar nada.

¿Y deberle dinero? Esta está loca.

L.- Obvio que sí, no quiero deberte nada y menos dinero.

C.- Lauren, los billetes los pagó y compró mi padre.

L.- Pues no quiero deberle nada a tu padre.

C.- No seas terca, no vas a tener que darnos nada.

L.- Que sí.

C.- Que no.

L.- Que sí.

C.- Que no.

L.- Que s... - Me metió el trozo de croissant que tenía en la mano.

C.- Come, así estarás callada... Esta discusión se acaba aquí.

Y la discusión acabó ahí.

Pero hablaré con el Señor Cabello, yo no quiero tener deudas con nadie y menos con
alguien que me lo puede echar en cara cada día de mi vida. No.

POV. CAMILA.

C.-¿Estás bien? - le dije cuando se atragantó.

L.- Sí, no pasa nada. ¿Te gusta el desayuno?

C.- Sí, mucho, pero podríamos haber bajado.

L.-No prefería desayunar aquí las dos juntas, abajo había mucha gente; además como
te dije estabas durmiendo y no sabía cuando ibas a despertar así que decidí subírtelo.
Me trajo el desayuno a la cama así el crush que tengo con ella no se me pasa en mil
años.

C.- Mmmm... me subiste el desayuno a la cama que... que amable por tu parte. - dije
en tono de burla.

L.- ¡¡Ehh!! No te burles, encima que hago algo amable por ti.

C.- Hey y yo lo aprecio mucho. - me acerqué a ella y le di un beso en la mejilla. -


Gracias. - le sonreí y me devolvió la sonrisa. Terminó su vaso de zumo y lo dejó en la
bandeja.- ¿Ya no vas a comer nada más?

L.-No. Ya no tengo hambre. - dijo apoyando su cabeza en el cabecero de la cama.

C.- Toma. - dije ofreciéndole un croissant.

L.- No, en serio cómetelo tú.

C.- Lauren toma. - insistí y negó con la cabeza.- No sales de la habitación hasta que
no te lo comas. - amenacé.

L.- ¿Qué eres mi madre?

C.- No, pero tienes que alimentarte bien por la mañana no has comido nada.

L.- Sí, he comido.- se defendió.

C.- El zumo y dos o tres cereales, por favor Lauren eso no es un buen desayuno,
anda toma. - le acerqué el croissant a la boca.

L.- Trae, que sepas que me lo como por no escucharte más.

C.- Por lo que sea pero te lo comes.- en tres bocados se lo acabó- Ves así mejor. -
dije y rodó los ojos.

Vi como se levantaba e iba a por su libro, volvió a la cama y empezó a leer.

Comía y la miraba disimuladamente; una de las veces que levanté la vista la vi


mirándome fijamente.

C.- ¿Qué? - dije con la boca llena de comida.


L.- Siempre desayunas tanto... me duele el estomago sólo de verte.

C.- Sí porque después me entra hambre y yo con hambre soy inaguantable.

L.- ¿Sólo con hambre? - dijo burlona.

C.- Ja, Ja, Ja, que chiste.

L.- No en serio pareces una chica de esas que por no engordar no come.

C.- ¿Que? - dije ofendida. - ¡¡¡No!!! Me dicen que tengo que dejar de comer y me da
algo.- sonrió por mi comentario.

Cuando terminé de desayunar me levanté de la cama y dejé la bandeja en la mesa,


agarré mi móvil y volví a la cama, Lauren seguía leyendo y yo no quería molestarla
así que encendí la pantalla de mi móvil y me puse a ver mis fotos en silencio. Al rato
oí su voz dirigiéndose a mí.

L.- ¿Se puede saber que tanto miras en el móvil si no tienes señal ni internet?

Si le digo que solo estoy viendo fotos ahí acabará la conversación y yo quiero seguir
hablando con ella.

C.- Nada. - dije haciéndome la interesante.

Dejó el libro en la mesita y se acercó a mí para ver lo que estaba viendo. Acerqué el
aparato a mi pecho para que no pudiera ver la pantalla.

C.- ¿Sabes que es de mala educación mirar los móviles de otras personas sin su
permiso?

L.-Nop, no lo sabía. - dijo acercándose más a mí, se sentó a mi lado y apoyó su


espalda contra la pared.

C.- Pues lo es.

L.- Ya pero tú me vas a dejar que vea eso que te tiene tan concentrada ¿a que sí? -
dijo dulcemente y después me sonrió. Agaché la cabeza para que no viera que me
había sonrojado. - Va dime que ves por fa. - dijo con tono triste.
Como le digo que no a eso.

C.- Estoy viendo fotos.

L.- ¿Fotos? ¿Qué fotos?

C.- Pues las mías ¿Cuáles más?

L.- Ya sé que las tuyas, boba, quiero decir de que son las fotos.

C.- No te importa.

L.- Sí yo quiero verlas, dame.- me quitó el móvil de las manos.

C.- ¡Ehhh! Trae eso aquí, es mío. - dije intentando alcanzar el móvil mientras ella lo
alejaba. - Dámelo.

L.- Tú has visto mis fotos ahora me toca a mí ver las tuyas. - seguía alejando el
móvil.

Mierda, se ha dado cuenta de que miré sus fotos pero espera, ¿Por qué no me ha
dicho nada de las fotos que me hice con su móvil? Eso es que no las ha visto.

C.- Yo no he visto tus fotos.

L.- ¿No? - preguntó confundida.

C.- No, me dijiste que no lo hiciera y no lo hice.- mentí.

L.- ¿Me hiciste caso? - preguntó asombrada.

C.- Sí. - volví a mentir.

L.- Bueno pero yo quiero ver tus fotos.

C.- ¿Y para que quieres verlas?

L.- Porque... mmm... porque... no sé, porque quiero y ya.

C.- Vale, yo te las enseño pero no quiero ningún comentario.

L.- No prometo nada, esa es la razón por la cual quiero verlas quiero comentar.
C.- Criticar.- la corregí.

L.- Comentar, criticar, lo que surja primero. -dijo riendo.

Se sentó más cerca de mí y empezamos a ver fotos.

La primera foto que había era la del muñeco que hice.

L.- Descansa en paz, muñeco de Camz. - dijo riendo, lo que me hizo reír a mí.

C.- Lloremos por él. - dije de broma y pasé a la siguiente foto.

Las fotos siguientes eran del viaje, paisaje, rascacielos, taxis, las estatuas de cera del
museo, fotos de la habitación de hotel junto a Dinah, me detuvo en la que salía con
Jack Collins.

C.- ¿Te gusta Jack? - pregunté.

L.- Me encanta. - dijo quitándome el móvil de las manos. - ¿A ti no?

C.- Sí, claro que me gusta, el es tan... - me interrumpió.

L.- Buen actor, buena persona, guapo, talentoso, carismático, elegante, buen actor,
espera eso ya lo he dicho. - dijo entusiasmada.

C.- Relaja tu lado fangirl, chica. - dije riendo.

L.- Sí, mejor me calmo, siento que hayas tenido que ver eso pero es que me gusta
mucho.

C.- Sí, he podido verlo.- dije riendo.

Seguimos viendo fotos, noté que en todas las imágenes que salía junto a Nessa,
Austin o algún otro de mis amigos ponía cara de asco, intentaba disimularlo pero se le
notaba.

C.- ¿Sí quieres paramos?

L.- Ehh ¿Qué? No, ¿Por qué?


C.- Por las caras de asco que estás poniendo...

L.- Yo no estoy poniendo caras.

C.- Sí, sí que lo haces, cada vez que salen mis amigos pones cara de asco por eso te
digo que no hace falta seguir viéndolas.

L.- No, yo quiero seguir viéndolas. - dijo. - Las caras de asco son...

C.- Por Nessa y Austin, lo he notado.

L.- Sí, no me caen bien, no puedo evitar poner mala cara al verlos.

C.- Vale, continuemos siento que si continuamos hablando de mis amigos acabaremos
discutiendo y no sería bonito.

L.- Sí, mejor continuemos.

Lauren miraba las fotos con cara neutral y yo la miraba a ella deseando saber que era
lo que pensaba, cuando levantaba la vista rápidamente miraba a la pantalla para que
no notara que la observaba, pude ver que sonreía en unas cuantas fotos, cada vez
que lo hacía mi corazón se aceleraba.

L.- Me gusta esta. - dijo deteniéndose en una foto, miré la pantalla de mi móvil y en
ella me vi a mi misma junto al coche de mi padre al lado de Sofia ambas sonriendo.

C.- Sí a mi también, esa es del día que íbamos al aeropuerto, Sofi estaba muerta de
sueño.

L.- Estás muy... - no terminó la frase.

C.- Muyy... - dije para que continuara.

L.- Muy eso. - dijo sin despegar los ojos de la pantalla.

¿Muy eso? ¿Eso es bueno o malo? Quiero saber que piensa.

C.- ¿Muy eso?

L.- Ibas muy... tu ropa... Estabas... - no terminaba ninguna de las frases que
empezaba y parecía ¿nerviosa?
C.- ¡¡Ohh!! por favor, Lauren ¿tanto te cuesta admitir que te encanta como iba
vestida ese día?

L.- No, esa día no me encantaste, ese día sólo ibas bien, creo.

C.- ¿Sólo bien? - Asintió. - ¿Así que me miras y me juzgas como voy vestida?

L.- Claro que te miro, no estoy ciega. - dijo sin mirarme.

C.- ¿Y te gusta lo que ves? - dije provocándola.

L.- A veces sí y otras no.

C.- Pero la mayoría de veces son que sí ¿verdad?

L.- Que creída eres. - ahí fue cuando me miró.

C.- Era broma, era broma.- dije.- sé que la mayoría de las veces estamos peleando,
no creo que tengas mucho tiempo para mirar como me visto o como no. - puso una
cara que no supe interpretar.- ¿a si que... sólo iba bien para tu gusto? - dije
volviendo a la conversación de antes mirando ambas a la pantalla.

L.- Sí, ese día sólo bien, supongo.- dijo pasando de foto.

C.- Ohh ¿y si ese día no te encanté quiere decir que hubo uno en el que sí lo hice?

L.- ¿Queé? Claro que no.

C.- ¿No?

L.- No.

C.- No te creo.

L.- Que novedad, además ¿Por qué tanto interés?

Porque quiero saber cual de mis modelitos te encanta para volver a ponérmelo y
dejarte loca.
C.- Porque sí.

L.- ¿Vamos a seguir viendo fotos o...?

No, yo quiero que me contestes en que momento te encanté como iba vestida.

C.- Bueno vale. - dije resignada.

Seguía pasando fotos, paró unos segundos sobre una y noté como se ponía roja y
giraba la cara disimuladamente para que no pudiera verla. Miré rápidamente la
pantalla y vi la foto que era, salía en mi cuarto con una falda negra, un suéter de
rayas, botas negras... Espera un momento, esa es la misma ropa que llevaba el día
que nos encontramos en el ascensor, el día que se puso tan nerviosa por verme
entrar en él.

¿Espera estaba nerviosa porque le gustaba como iba vestida?

L.- ¿Por qué sonríes? - preguntó volviendo a ponerme atención.

Porque te he descubierto, sé que día te encanté.

C.- Por nada... por nada.

No hizo ningún comentario hasta que llegó a una foto en la que yo salía abrazada a
Sofi.

L.- Awww, que tiernas.

C.- Eso fue el día de su cumpleaños, se lo pasó en grande.

L.- ¿Sólo ella? - dijo viendo las demás imágenes de la fiesta. - Porque pareces más
niña tú que ella. - dijo sonriéndome.

C.- Lo admito, yo también lo pase muy bien hubo castillos hinchables, globos, mucha
comida, payasos... - vi como ponía cara de asco lo que me hizo reír. - También hubo
un mago y había animales.

L.- ¿La fiesta era para Sofi o para ti? - dijo riendo.

C.- La verdad, no lo sé. - dije bromeando.

L.- Daría lo que fuera para poder haber ido y haberte visto.
C.- ¿A si?

L.- Sí, tú haciendo el payaso o el ridículo es la versión que más me gusta de ti.

C.- ¿La versión que más te gusta de mi? ¿Qué cuantas versiones de mi misma hay?

L.- Pues está la niña rica, la odiosa, la superficial que muestras con tus amigos y con
el mundo en general. - enumeró - la cariñosa y tierna que muestras con tus padres,
la payasa, divertida y amorosa que sale sólo cuando está con Sofi, bueno esa y la
inmadura porque también te peleas con ella.

C.- ¿Qué tu no peleas con tus hermanos? - me defendí.

L.- Pocas veces. - puse cara de sorprendida. - bueno déjame continuar, después está
la insegura que sólo tú la ves y por último está la peor versión de Camila, la violenta
que es la que muestras conmigo.

Y no sabes lo que me gustaría que eso último cambiara, quiero que veas solo la mejor
versión de mí, pero eso nunca pasará.

C.- Vaya psicoanálisis que me has hecho. - reí.- ¿A si que te gusta verme hacer el
ridículo?

L.- La mayoría de las veces.

C.- Que amor de persona... Tú también tienes tus versiones ¿sabes?

L.- Sí, lo sé pero no hace falta que me digas cuales te gustan porque te encantan
todas.

C.- Ahh ¿Y después la egocéntrica soy yo?

L.- ¿A caso es mentira lo que he dicho?

C.- Claro que es mentira.

L.- A ver y ¿Qué versiones crees que hay de mí?

C.- Mmm... Está la versión tú odiando al mundo un poco y la versión tú odiando al


mundo mucho.
L.- ¿Ya esta, sólo hay dos versiones?

C.- Sip.

L.- Eso demuestra que me conoces poco.

C.- Creo que con lo que conozco de ti ya tengo más que suficiente. - mentí.

L.- ¿Y no te gusta ninguna de esas dos versiones?

C.- No.

L.- Tú te lo pierdes.
Capitulo 23

POV. CAMILA.

Pasamos un rato más viendo mis fotos hasta que llegamos a la última, ella me
devolvió el móvil y se puso a recoger un poco la habitación.

L.- Voy a bajar a dejar esto.- dijo cogiendo la bandeja. - Avisaré lo de la calefacción...
tú cámbiate y después vamos afuera.

C.- Vale.

Me vestí y cogí el gorro de Lauren que estaba encima de la silla, me lo puse y me


miré al espejo.

No era mi estilo pero no me quedaba mal, es más me gustaba como quedaba.

L.- Que guapa. - dijo al entrar.

Mierda.

C.- Perdón, toma. - dije avergonzada quitándome su gorro.

L.- Póntelo si tienes frío, no me importa.- dijo ofreciéndomelo.

C.- No hace falta además te queda mejor a ti.

Después de este momento de vergüenza nos pusimos los abrigos y salimos.

Lauren tenía razón había un montón de gente, noté que eran de lengua hispana al
chocar con un chico que se dirigió a mí en español.

C.- Lo siento.

Chico.- No pasa nada. - me respondió.

Nos fuimos a la parte trasera del motel y nos sentamos en un banco que había por
allí.

L.- ¿Hablas español fluido? o ¿Sólo las típicas frases de hola, lo siento?

C.- Fluido ¿por?


L.- No por nada, no lo sabía.

C.- Trabajas en mi casa y no sabes que hablamos español.

L.- Sabía que tus padres sí que lo hablaban pero no sabía que tú y tu hermana lo
hacían.

C.- Sí, mis padres han intentado no perder las raíces de donde venimos.

L.- Comprendo. Dime algo en español.

C.- ¿El qué?

L.- No sé, algo.

C.- ¿Qué quieres que te diga en español? - dije en este idioma. - Te sirve.

Iba a responderme algo pero el llanto de un niño nos distrajo, nos giramos a él y
oímos que llamaba a su madre.

"Mamá, mamá". decía llorando.

Decía mamá en español o sea que una de las huéspedes hispanas que estaba en el
motel tendría que ser su madre.

L.- ¿No encuentras a tu mamá? - dijo Lauren cuando nos acercamos a él. - ¿Está en
el motel? - el niño levantó los hombros. - Tranquilo, ¿Cómo te llamas?

Niño.- Oscar. - el niño respondió bajito.

L.- Oscar, que nombre más bonito, soy Lauren.

Vale, eso no me lo esperaba. Lauren hablando en español, he de confesar que me


quedé un poco embobada, no sabía que hacer, yo sólo miraba a Lauren.

L.- ¿Qué hacemos? - se dirigió a mí.

Casi me desmayo, si me pongo nerviosa con la voz de esta chica cuando se dirige a
mi en inglés si lo hace con ese acento tan sexy, ¿Cómo puede tener una voz tan
seductora?
L.- Hey Camila.

C.- ¿Qué? - dije saliendo del trance.

L.- Que ¿Qué hacemos? - repitió.

C.- No sé, preguntémosle como es su madre y después vamos a buscarla.

L.- Vale. Oscar ven. - se agachó a la altura del pequeño. - ¿Cómo es tu mamá? - El
niño nos miro con cara de no entender.

C.- Tu mamá tiene el pelo ¿Cómo yo o cómo ella? - dije señalando a Lauren.

El niño señaló a Lauren. Su madre tenía el pelo negro.

L.- ¿Es más alta que nosotras? - el niño negó. - ¿Cuántos años tiene? - Oscar subió
los hombros.

C.- Voy a entrar a ver si alguien le está buscando.

L.- No tardes. - Sonreí.

Entré al vestíbulo y vi a una señora con pelo negro y no más alta que yo muy
alterada, supuse que era la madre de Oscar.

C.- Perdón, ¿Usted es la madre de Oscar? - le pregunté a la señora.

"Sí ¿Dónde está?" preguntó nerviosa.

C.- Afuera con mi... con... está fuera.

La señora y yo nos acercamos a Lauren y a Oscar, estaban jugando con la nieve los
dos levantaron la cabeza al vernos, Oscar salió corriendo a abrazar a su madre y no
paraba de pedirle perdón por haberse separado de ella, le prometía que no volvería
hacerlo.

La señora nos dio las gracias y se fue con su hijo.

C.- Jugando con la nieve, ¿eh?, ¿no era que ya eras mayor para eso? - levantó los
hombros. - Ayer te pedí que jugáramos y no querías, hoy conoces a un niño a los dos
segundo juegas con él, que bonito.

L.- ¿Molesta?

C.- Sí. - ella se rió por mi respuesta. Me senté a su lado y me puse a amontonar
nieve. - ¿Tú también hablas español? - La respuesta era bastante obvia dado que la
había escuchado hablar momentos atrás.

L.- Soy de Cuba ¿Qué esperas que hable? ¿Ruso? - dijo irónica, reí.

C.- No sé, nunca te había escuchado hablar.

L.- No lo hablo mucho fuera de mi casa.- explicó.

C.- ¿Por que?

L.- No tengo nadie con quien hablarlo aparte de mis hermanos o mis padres.

C.- Ahora me tienes a mí.

L.- ¿Ahora nuestras peleas serán en español? - preguntó.

C.- No, porque no vamos a pelear.

L.- Mucha confianza nos tienes. - dijo riendo.

C.- Sigo descubriendo cosa de ti, Jauregui.

L.- Y no me gusta.

C.- ¿No? - negó con la cabeza.

L.- Entonces ahora te hablo en español. - dijo para cambiar de tema.

Si quieres que me dé un ataque cada vez que te oiga hablar pues sí.

C.- Lo que prefieras.- dije como sino me importara.

L.- Pues vámonos. - se puso de pie, me tendió la mano y se la acepté.

C.- ¿Dónde? - tiró de mí y me levantó.


L.- A pasear por ahí.

POV. LAUREN.

Nos pusimos a andar y el silencio se apoderó de nosotras, no era un silencio


incómodo, ella miraba al suelo, estaría pensando en sus cosas supongo, y yo no
paraba de mirarla, cada vez que Camila hacía un movimiento para girarse yo
apartaba la vista de ella, no quería que ella me pillase mirándola.

C.- Lauren. - me llamó.

L.- Dime.

C.- Cuando en el hotel nos pusimos a chatear con el chico ese que se estaba
desnudando ¿te acuerdas? - recordó.

L.- Sí.

C.- ¿Si entendías lo que decía por qué no dijiste que parara?

L.- Porque era más divertido verte a ti muriéndote de vergüenza. - confesé.

C.- Obviamente, no sé para que pregunto. - dijo molesta.

L.- ¿Tan vergonzosa eres, pequeña? - no contestó.

Llevábamos andando un buen rato, no quería alejarme más por si acaso nos ocurría
algo así que decidimos volver al motel. Comimos en el comedor y subimos a la
habitación.

Llegamos a la habitación otra vez, Camila se puso a leer mi libro y yo empezaba a


aburrirme de no hacer nada.

Estoy sola en la habitación con una de las chicas más guapa de mi instituto tumbada
en la cama y estoy aburrida.

No paraba de mirarla, estaba concentrada en el libro, parecía que le gustaba, la


miraba pensando en cuan divertido sería tener sexo con ella, probablemente después
nos mataríamos la una a la otra pero el momento de diversión no me lo quitaría
nadie, aunque después acabara muerta.

Sí, sería genial hacerlo con ella.

Le quitaría el libro de las manos, lo tiraría al suelo y la besaría como si mi vida


dependiera de ello, después de que ella me mirara confusa, porque aceptémoslo
estaría confusa, yo besaría su cuello para quitarle la confusión y ella me
correspondería el beso, me mordería el labio, sí, lo haría así porque es mi fantasía, yo
empezaría a quitarle la ropa lentamente, primero esos pantalones que lleva que no le
pueden sentar mejor y después esa camisa, que es un poco fea, la verdad,
desabrocharía cada botón lentamente mientras ella me besa, tiraría la camisa al suelo
y de nuevo volvería a besar su cuello bajando hasta llegar a su ombligo y...

C.- ¿Te pasa algo?

L.- Ehh no.- dije confusa y nerviosa.

Mierda es la segunda vez que me corta una fantasía.

Chica, eres la que las provocas y la que las detiene, también.

Primero el sueño y después la escena esta... voy de mal en peor.

¿Y si la cumplo? Le tiro el libro y la beso.

Fui directa a ella le cogí el libro y...

C.- ¿Qué haces? Estoy leyendo.

Me acobardé y le devolví el libro.

Mierda. Es sólo una chica más. ¿Por qué te acobardas? Tendría que haber seguido.

L.- ¿Te gusta el libro? - dije quitándome la chaqueta.

C.- Aja, ¿tienes calor?

L.- Sí, tú ¿no? - dije como si fuera lo más normal.

Estábamos a -1ºC y yo quitándome ropa.


C.- No, es mas tengo frío, ¿puedo ponerme tu chaqueta? - Se la di y se la puso.

Con mi chaqueta puesta parecía más... digamos "chica mala" como me dicen a mí,
cosa que no entiendo porque soy un mor de persona, yo no soy mala gente, sólo que
me enfado con facilidad.

Verla así me podía, era lo más sexy del mundo, se recostó más en la cama y se giro a
mí. Me sonrió.

Definitivamente su sonrisa me encantaba.

Ella seguía tan tranquila con el libro y yo cada vez aguantaba menos las ganas de
besarla.

L.- Camila, ¿Podemos bajar al vestíbulo?. - le pedí.

C.- ¿Para qué?

Porque con Patrick o Manuel delante te podré besar a mi antojo.

L.- Es que aquí me aburro, anda vamos. - supliqué.

C.- No, yo estoy bien aquí, baja tú si quieres.

L.- No, si no bajas tú no.

C.- Como quieras. - volvió a poner atención a la lectura.

No sé porque le he dejado el libro, no hace caso.

L.- Camila.

C.- ¿Queeé? - parecía algo harta de oírme.

L.- Me aburro. - me quejé.

C.- ¿Y que quieres que yo le haga?

Es gracioso como nos hemos intercambiado los papeles ella es ahora la que no me
soporta a mí y yo soy la que pide su atención.
L.- Voy al baño.

Y yo para que iré al baño si no tengo ganas.

Me miré en el espejo, por hacer algo.

Al igual que entré salí, que paseo más tonto.

Mi frustración no cesaba, entre el aburrimiento y lo que me provocaba Camila, estaba


empezando a alterarme.

L.- Ya he vuelto. - anuncié. No obtuve respuesta. - Camila. - la llamé una vez más.

C.- ¿Queeeé?

L.- Me aburro. Vamos al vestíbulo.

C.- Noooo. - Seguía sin querer bajar.

L.- Camila.

C.- Como vuelvas a decir que te aburres y que baje...

En esos momentos llamaron a la puerta, nos miramos extrañadas, ¿Quién sería? si


nadie nos conoce, de todas maneras fui abrir.

P.- Hola, vengo a arreglar la calefacción.

Mis plegarias han sido escuchadas, Patrick estaba aquí lo que significaba que Camila
era mi novia, por tanto como buena novia que soy tango que besarla.

C.- Hola.

P.- Hola, Camila.

Me quedé de pie en la puerta mirando a Camila porque no sabíamos que hacer. Ella
me hizo un gesto con la mano para que me pusiera a su lado, seguía tumbada en la
cama y empezó otra vez a leer. Nooo otra vez nooo, yo quería besarla; si lee no
puedo.

Patrick sacó las herramientas necesarias y empezó a tocar botones de la calefacción.


Yo me apoyé en el cabecero de la cama mientras miraba como Patrick arreglaba eso.

P.- Ahora vuelvo.- Patrick salió de la habitación y dejó la puerta abierta.

Yo seguía al lado de Camila, dejó el libro por fin.

C.- Buen libro.

L.- Lo sé, llevo dos horas siendo ignorada por él. - le reproché.

C.- Exagerada.

L.- ¿A no? Desde que hemos subido no has hecho otra cosa que leer.

C.- ¿A que molesta? Ahora sabes como me he sentido yo todo el tiempo, mientras tú
leías y me ignorabas.

L.- No es lo mismo.

La verdad, sí que lo era, pero esta vez era yo la ignorada y eso me molestaba.

C.- Como que... - la callé colocando mis labios sobre los de ella, fue un beso bastante
corto para mi gusto, yo quería más pero ella me apartó. - ¿Qué haces? - preguntó
confusa.

L.- Nada.

Conseguí un pequeño beso y eso no era suficiente para mi. Iba a besarla otra vez
cuando entro Patrick.

P.- Chicas, esto casi está.- dijo tocando otro de los botones.

C.- Bien. - se levantó Camila de golpe.

Se nota que estaba incómoda, no paraba de mirar a todos los lados.

Mierda la he hecho sentirse así.

Me acerqué a ella y la agarré de la cintura, sentí como todo su cuerpo se tensaba.


L.- Perdón.- le susurré.

Después de unos minutos parecía más relajada, entrelacé mis dedos con los suyos y
ella metió las manos dentro del bolsillo de la chaqueta. Ahí estábamos las dos de pie
mirando como Patrick arreglaba la calefacción.

Ella se tiró hacia atrás juntando nuestros cuerpos, me miró y al ver mi cara de
confusión rió con una pequeña y silenciosa carcajada, cosa que me volvió loca.

Mi confusión se debía a que primero me huye y ahora se pega a mí, llamadme loca
pero no entiendo a esta chica.

L.- Para, o no respondo. - le susurré.

Alzó la vista hacia mi de nuevo. Frunció el ceño y puso cara de no entender.

Pasaron dos minutos y Patrick acabó.

P.- Adiós chicas, portaros bien.

C.- Tranquilo, lo haremos.- se separó de mí y fue a cerrar la puerta.

POV. CAMILA.

Cerré la puerta y me quedé mirando a Lauren.

C.- ¿Qué se supone que no tengo que hacer? - dije riéndome.

Me puse enfrente de ella.

L.- Mmmm.

C.- ¿Estás nerviosa? - pregunté, seguía riéndome de ella.

L.- No.

C.- Sí, lo estás, mírate. - reí. - Soy la única persona en el mundo que te pone
nerviosa ¿no?
L.- Algo así.

Ahhh. Ha confesado, está nerviosa y ahora va a pagar haber estado molestando toda
la tarde. Me acerqué más a ella y puse mis manos sobre su hombros.

C.- Entonces, me vas a decir que no puedo hacer o ¿no?

L.- Esto, por ejemplo. - se apartó un poco e hizo que mis manos cayeran.

C.- Entendido, que más no quieres que haga. - ella cada vez se iba apartando más y
yo me acercaba.

L.- Ehhhh. - no se le ocurría que decir.

Lauren está en el borde de la cama; si me acercó se caerá en ella y yo tendré el


control de la situación.

Eso hice.

Ella cayó sentada a la cama, me puse encima de ella, para molestarla y como su nivel
de incomodidad aún no me parecía el suficiente le pregunté por el beso.

Beso que por cierto me había pillado por sorpresa y me ha puesto muy nerviosa,
porque no sabía porque razón lo había hecho.

C.- ¿Por qué me has besado?

L.- Por... Pp... porque eehhh... porque íbamos a pelearnos y era la mejor manera de
callarte.

No niego que ha sido una buena forma, la mejor diría yo.

C.- No íbamos a pelear, bueno por lo menos yo no. ¿Tú sí?

L.- No pero creí... - Le aparté un mechón de pelo que le caía por la cara y se lo puse
detrás de la oreja.

Ella empezó a jugar con la cremallera de mi chaqueta, bueno de su chaqueta.

C.- No vuelvas a hacerlo, besarme sin avisar me refiero.

Me encantaban sus besos pero no podía dejar que ella se enterara de eso, tendría que
fingir enfado porque lo hiciera.

L.- ¿Entonces si te aviso, puedo besarte?

Ooh, claro que puedes.

C.- Según, si la situación lo requiere sí sino pues no.

L.- Entiendo, la situación lo requiere ¿ahora? - preguntó.

No me puedo creer que me esté pidiendo permiso para besarme.

C.- No, ahora no.- con todo el esfuerzo que encontré dentro de mí negué.

L.- Vale. ¿Y cuándo lo requiere?

C.- Pues cuando somos "novias" o cuando a mí me parezca oportuno.

L.- ¡Mira tú! Cuando a la señora le parezca oportuno... ¿Y mi opinión no cuenta?

¿De verdad está pasando esto? Me está insistiendo para besarme. No sé si aguantaré
no hacerlo.

C.- Si fuese por ti la situación oportuna sería siempre. ¿O no? - pregunté.

L.- Te voy a besar ¿vale? - dijo sin responder a mi pregunta. Me levantó y me tiro en
la cama, quedando tumbada encima de mí - Te he avisado.

C.- Pero la situación no lo requiere.

L.- Ya, pero te parece oportuno.- dijo a centímetro de mi boca.

No me dejó responderle, ya que sus labios estaban sobre los míos, enredé mis manos
en su pelo para acercarla más a mí, el beso era cada vez más intenso, cuando su
lengua rozó mis labios abrí la boca y la introdujo dentro, perdí el control de la
situación y me odio totalmente por eso, mordí su labio, cuando ya la respiración
empezaba a fallarnos ella se apartó de mi y empezó a pasar sus dedos por mis labios.
Yo abrí los ojos y me levanté un poco para besarla pero ella se apartó.

L.- La situación no requiere que te bese ahora. - dijo imitándome.

C.- No seas payasa.


Se acercó a mí y dijo sobre mis labios.

L.- ¿Lo requiere o no? . -dijo riendo.

Que le digo que sí para que me siga besando o que no y cortamos esto de raíz.

Pff esto no estaba en mis planes una cosa es fingir delante de alguien pero ahora sólo
estamos ella y yo, podrá echarme en cara que quise besarla.

C.- No sé.

L.- Tú decides si me aparto o no.

No me hagas esto.

C.- ¿Yo? ¿Por qué yo?

L.- Porque yo no me pienso apartar de ti.

Ella seguía esperando mi respuesta y yo seguía haciendo mi lista de pros y contras.

Vi que ella se apartaba de mí y se sentaba en la cama.

L.- ¿No estás segura?

C.- No.

L.- No pasa nada, esto no nos llevara a ninguna parte, es algo del momento.

Auuchh. No sé si esas palabras hirieron más a mi orgullo o a mi corazón.


Capitulo 24

POV.CAMILA.

Después de rechazar su oferta de seguir besándonos, Lauren y yo pasamos lo que


restó de tarde evitándonos, hablábamos lo justo y necesario, ella se aferró a su
música y yo pasé la tarde leyendo su libro.

Cuando llego la hora de cenar bajamos al comedor, Lauren intentaba hacer la


situación menos incómoda hablando de cosas triviales pero cada vez que se producía
algún silencio la tensión se hacía más que evidente.

Patrick nos avisó de que ya podíamos ponernos a trabajar, ya que el comedor se


había vaciado, nos dirigimos a la cocina.

L.- Friega tu los platos y yo fregaré el suelo de la cocina ¿vale?

C.- ¿Y no puede ser al revés?

L.- Nop. Tú, platos. Yo, suelo.

C.- Bueno... - dije resignada.

Era una cocina bastante grande, vi a Lauren ir a buscar la fregona y yo fui hacia los
platos sucios.

C.- Que pocas ganas tengo de hacer esto. - dije en voz alta.

L.- Empieza ya, cuanto antes empieces antes terminarás. - Oí que me decía desde
lejos.

Metí la primera ronda de platos sucios y esperé a que se terminaran de limpiar,


cuando estuvo listo los saqué y metí otra.

C.- Mierda, no queda jabón.

Fui a por más jabón a una de las estantería del fondo de la cocina al volver a mi sitio
de trabajo me encontré a Lauren de espaldas a mí poniendo jabón en el lavavajillas
mientras cantaba una canción.

Ahí estaba yo mirándola como una idiota con una botella de jabón en la mano, que
me hacía parecerlo más todavía.
Le puse atención a la canción que cantaba, era en español, Dios mío, es tan sexy; la
canción trataba de que ella de da cuenta de que está enamorada de alguien y ya no
puede negarlo más, está cansada de esconder lo que siente y le pregunta a esa
persona si siente lo mismo y si quiere intentar ser algo más que amigos. Como
desearía que esa canción me la cantara a mí.

Basta, Camila, uno nosotras no somos amigas, y dos, ¿para qué quieres que te la
cante? Para después rechazarla como has hecho antes.

L.- ¿Qué haces ahí de pie? - dijo sacándome de mis pensamientos.

C.- Yo... Emm... Fui por jabón, no quedaba.

L.- Estaba ahí.- dijo señalando otra botella.

C.- No la... no la vi.

Tranquilízate, Camila, por dios.

C.- ¿Tú ya... mmm... ya terminaste?

L.- Sí, por eso vine ayudarte.

C.- No hace falta.

L.- No me importa.

Sé puso de nuevo los auriculares y empezó a secar los platos que salían del
lavavajillas para guardarlos.

Después de varias horas acabamos nuestra última jornada como trabajadoras en el


motel perdido en Nueva York.

L.- ¡Por fin! - dijo. - Enhorabuena, Cabello, nunca creí que pudieras trabajar durante
3 días. Te felicito.

C.- Eres muy graciosa. - dije irónica y seguí mi camino hacia la escalera que daba a
nuestra habitación.
L.- Vas a seguir ignorándome por lo que pasó ante o...

C.- Cállate.

L.- Sabes que yo no me lo he tomado como algo personal ¿no?

C.- Yo tampoco me lo he tomado en serio. - mentí.

L.- ¿Entonces por qué me ignoras?

C.- Yo no te ignoro.

L.- Sí, desde que me dijiste que no querías que continuara besándote has estado
evitando hablar conmigo... Pensé que ahora éramos... - la miré extrañada, ¿iba a
decir "amigas"? - No voy a decir amigas - pareció leerme el pensamientos, - porque
tú y yo nunca seremos eso, así que diré, socias. Por poner un calificativo a esto.- dijo
señalándonos.

C.- ¿Socias? - dije riendo.

L.- Por decir algo, si se te ocurre alguna palabra que nos defina mejor, soy toda
oídos.

C.- Si se me ocurre algo te lo haré saber. - dije abriendo la puerta.

L.- ¿Ya estamos bien? ¿Me vuelves a hablar de nuevo? - Levanté los hombros. - Bien.

C.- Oye, antes en la cocina ¿pensabas en alguien especial mientras cantabas esa
canción?

Por favor di que pensabas en mí. Qué era yo. Que esa canción te recordaba a mí. Que
soy yo la que te hace cantar esa canción. Por favor, dilo.

Obvio que no va a decir que eres tú. ¿Por qué lo haría?

L.- No, nadie en especial ¿Por qué lo preguntas?

C.- Porque se te veía muy... motivada mientras cantabas. - hice una pausa. - cantas
muy bien, por cierto. - dije sentándome en la silla.

L.- ¿Que? - se puso roja. - no yo... yo no canto bien ¿Me has escuchado? Parezco un
gato. Te estás burlando de mí. - Parecía una niña pequeña.
C.- En serio lo digo, tienes una voz precio... preciosa. - dije con dificultad y ella
enrojeció más. - ¿No me digas que te da vergüenza que te escuchen cantar? - reí.

L.- Sí, nadie me escucha cantar, cállate, yo sólo canto en la ducha o cuando estoy
sola.

C.- Pues yo te he oído y lo hacías muy bien.

L.- ¡¡Que no!! No me gusta que me oigan cantar.

C.- O sea que soy una de las pocas personas que han podido escuchar la maravillosa
voz de Lauren Jauregui, que privilegio.- vi como rodaba los ojos y entró al baño.

Yo cogí su libro y continué mi lectura.

Cuando salió oí como encendía la calefacción.

L.- No te atrevas ni siquiera ni a mirar el termostato no vayas a romperlo de nuevo. -


ignoré el comentario.

Fue hacia el armario y se puso mi pantalón de el pijama.

Camila no la mires, no la mires, no la... la miré. Cuando se giró hacia mí volví la


atención a la lectura.

L.- Bueno, yo me voy a dormir.- se acercó a mí.

C.- Vale. - dije sin despegar la mirada del libro.

L.- Cuando te apetezca vienes.- oí su voz detrás mía. - Buenas noches. - me dio un
beso en la cabeza.

No sé estoy más sorprendida del hecho de que me vuelva dejar dormir en SU bendita
cama o el hecho de que me haya besado antes de irse a dormir. Sentí un escalofrío
recorrer mi cuerpo cuando lo hizo.

C.- ¿Me vas a dejar dormir contigo? - pregunté por si había malinterpretado sus
palabras girándome hacia ella.
L.- Ya hemos dormido juntas dos noches que importa una más - dijo poniendo las
mantas sobre la cama. - Aunque si prefieres dormir en el suelo por mí no hay probl...

C.- No, no, duermo en la cama. - la interrumpí.

L.- Ok.- se metió en la cama y se tapó.

Estuve 20 minutos más leyendo y como vi que Lauren estaba girada hacia la pared,
supuse que estaría ya durmiendo, así que me cambié de ropa y me puse el pijama.

Al volver a la silla vi que estaba mirándome.

C.- ¿Aún no te has dormido?

L.- No puedo, cuéntame algo.

C.- ¿Tanto te gusta mi voz para que quieras dormirte escuchándola?

L.- No, me aburre lo que dices por eso...

C- Claro, claro... - la interrumpí.

L.- Bueno, cuéntame algo.

C.- ¿Qué cosa?

L.- Lo que sea. - levantó los hombros.

C.- No sé que contarte... tampoco es que te interese mucho mi vida.

L.- Pues vamos a conocernos, a ver si así nos llevamos mejor.

C.- ¿No me digas que ahora quieres ser amiga mía? - dije con falso tono de sorpresa.

L.- Yo no he dicho eso, y ya te dije que nosotras amigas no seremos nunca.

C.- Cierto, nosotras somos socias, no amigas, amigas nunca. - dije riendo.

L.- Venga socia, cuéntame, ¿Cuáles son tus hobbys?

C.- ¿En serio vas a empezar ahora con el jueguecito de las preguntas?
L.- ¿Tienes algo mejor que hacer?

C.- No, la verdad que no. Aunque podría seguir leyendo este libro.- alcé el libro.

L.- ¡¡¡Noo!!! Deja el libro y hazme caso, si quieres te lo dejo y te lo lees cuando estés
en Miami pero ahora contesta mis preguntas, por fa, Camz. - dijo tiernamente.

Si es así de dulce conmigo no puedo ignorarla.

C.- ¡Vale! - sonrió. - ¿Hobbys? - Asintió. - Escuchar música, salir con mis amigas... no
sé lo típico, ir al cine, de compras...

L.- ¿Habrá algo que no sea tan típico?

C.- ¿Escribir? Te sirve.

L.- ¡Vaya!

C.- ¿Sorprendida?

L.- Bastante ¿Y que escribes? - preguntó con curiosidad.

C.- Poemas, frases... que después se convierten en canciones.

L.- Woow eso no me lo esperaba ¿Compones música?

C.- Sí.

L.- ¿Y eres buena?

C.- Supongo, no sé, nadie me ha oído cantarlas, bueno sólo Sofi, y mi madre también
ha escuchado alguna; mi hermana dice que le gustan, creo que lo dice para no
hacerme sentir mal.

L.- Esa pequeña no sabe mentir, si dice que lo haces bien será verdad.

C.- Supongo.
POV.LAUREN.

C.- ¿Quieres mucho a mi hermana?

L.- Sí. - contesté sincera.

C.- ¿Por qué? Sólo eres su niñera.

L.- Tu hermana es adorable es imposible verla como un trabajo.

C.- ¿Cómo puedes llevarte tan bien con los niños pequeños?

L.- No sé.

C.- En serio, yo me acerco a uno y enseguida se pone a llorar y tú los encandilas


enseguida.

L.- Talento natural. - dije triunfante.

C.- ¿Y cuidas a muchos niños más, aparte de Sofi?

L.- Sí, tres más, sin contarte a ti, claro.

C.- ¡Ehh! Tú a mí no me cuidas.

L.- ¿Y qué es lo que llevo haciendo todo el viaje? Le tendré que pedir a tu madre que
me pague.- dije bromeando.

C.- Y yo he cuidado de ti... - dijo.

Se levantó de la silla y caminó hacia la cama, no pude evitar mirar de arriba a bajo,
seguía pensando que su pijama rosa con osos era lo más feo del mundo, pero en ella
lo encontraba atractivo, claro atractivo cuando iba sin la parte de abajo, obviamente.

C.- Déjame espacio.

Me hice a un lado y la dejé entrar, se apoyó contra el cabecero de la cama,


estábamos iluminadas por la lamparita que había en la habitación.

L.- ¿Aún no vas a dormir?


C.- No, bueno si tú quieres dormir apago la luz, no hay problemas, sólo me he metido
en la cama para estar más cómoda.

L.- ¿Para estar más cómoda o para estar cerca de mí? - dije burlándome de ella. Vi
como rodaba los ojos y reí.

C.- Ahora cuéntame algo de tu vida.

L.- Me gusta el sushi.

C.- Vaya que interesante, de verdad, escribiré un libro sobre ello. - dijo irónica.

L.- ¿Qué quieres saber?

C.- Algo interesante, algo que no sea típico, como dices tú.

L.- Me gusta hacer fotos y algún día quiero dedicarme profesionalmente a ello.

C.- ¿Quieres ser fotógrafa? - asentí.- Eso está bien.

Hubo un silencio, donde ninguna sabía que preguntar a la otra.

C.- Oye Lauren. - la miré- ¿Puedo preguntarte algo? - asentí.- Si quieres contestas y
sino no.

L.- Pregunta.

C.- ¿Alguna vez has estado con un chico?

L.- ¿Quieres hablar de mi vida amorosa? - dije incorporándome y dejando mi espalda


contra el cabecero para quedar en la misma posición que Camila.

C.- No, era solo curiosidad... Pero como veo que no quieres contestar nada.

L.- ¿Quieres saber si he tenido novio o si me he acostado con un chico?

C.- Ambas cosas.

L.- Sí, he tenido novio, dos para ser exacta y sí con uno de ellos sí que tuve
relaciones.- le conté.
C.- ¿Por qué?

L.- Porque quise.

C.- Ahh. ¿Y como fue?

L.- Raro.

C.- ¿Raro?

L.- Raro, fue a los quince años con mi segundo novio, a mi me gustaba una chica y
pensé que sí tenía novio y tenía sexo con él sacaría a esta chica de mi cabeza. Esa
fue mi primera vez y última con un chico.

C.- ¿Funcionó? ¿Olvidaste a la chica?

L.- Obvio, no. Al poco tiempo dejé a este chico y empecé a salir con chicas. ¿Y cómo
fue tu primera vez? - me miró un tanto extraña.- Vamos yo te he contado mi primera
vez, cuéntame tú la tuya... -se quedó pensando.- Espera, ¿Nunca lo has hecho con
nadie? - pregunté sorprendida.

C.- ¡¡¿Queé?!! Claro que sí. - parecía ofendida por mi pregunta.

L.- ¿Es verdad o te lo estas inventando?

¿Sería la chica que volvía locos a todos los chicos de Miami virgen?

C.- Claro que lo he hecho. - comenzó.- Fue con un chico en verano.

L.- ¿Era tu novio?

C.- Sí.

L.- Tan horrible fue, que no me das más detalles. - levantó los hombros.- ¿Te trató
mal o te hizo algo? ¿Te forzó? - dije preocupada.

C.- No, claro que no.

Menos mal.

L.- Como veo que no me vas a dar más detalles sobre ese tema ¿me dejas
preguntarte algo?

C.- Claro.- asintió.

L.- ¿Nunca has tenido algo con una chica?

C.- Nop, con ninguna.- dijo sincera.

L.- ¿Ni siquiera ningún beso ni nada?

C.- No, - se pausó y después continuó hablando.- Bueno sí, tú.

L.- ¿Fui tu primer beso? - sonreí. - Quiero decir, la primera chica a la que besaste.

C.- Sí.

L.- Por favor, necesito que me den un premio, me hagan una estatua, me tallen en
madera, pongan una placa conmemorativa con mi nombre o hagan un desfile en mi
honor, he sido la primera chica en besar a la chica más deseada de Miami. Aplausos
para mí.

C.- Que idiota eres.- dijo riendo dándome un golpe en el brazo.- ¿Así que crees que
soy la más deseada de Miami?

L.- No, yo no lo creo pero eso es lo que dicen ¿no? - me defendí.

C.- ¿Y por qué te sorprende tanto que nunca haya besado a una chica?

L.- No sé, siempre tuve la sospecha de que tú y tu amiga Vanessa habríais...

C.- No. - dijo antes de que acabara la frase.

L.- ¿Ni siquiera borrachas o jugando a "verdad o reto" nada?

C.- No, nunca, además Nessa es un poco... homofóbica.

L.- Tu amiga es imbécil.- se quedó callada - Camila, no quiero discutir contigo pero en
serio ¿por qué sales con personas así?

C.- Son mis amigos.- parecía que pensaba en algo.


L.- Sí, lo sé, pero... sabes da igual, no llegaría a comprender porque haces lo que
haces.

C.- No, no lo entenderías.

L.- ¿Y te gusta ser así?

C.- ¿Así como?

L.- Como otros quieren que seas, que piensen por ti.- le respondí.

C.- Yo pienso por mi misma.

L.- Por favor Camila, sólo tienes que ver este viaje, cuando estabas con Dinah, con
Ally y conmigo eras de una forma, e incluso te diría que me gustaba lo que veía,
después, llegaban tus amigos y volvías a ser la niña engreída de siempre.

C.- Lauren... - la interrumpí.

L.- No he terminado, - dije algo enfadada - ¿por qué en este viaje no me has
mencionado ni una sola vez lo pobre que soy, lo mal que me va ir en la vida, lo
superior que eres a mí, el respeto que siempre me dices que te tenga, por qué en
estos tres días no he visto a la Camila de siempre, a la que le da asco que alguien que
no es de clase alta la mire, le hable...?

C.- ¡Lauren! - gritó. - No intentes entenderme, tú piensas de una manera y yo de


otra, no somos iguales, tú puedes permitirte ser como quieras yo no.

L.- Eso es imposible, puedes ser como tú quieras y al que no le guste lo mandas a la
mierda.

C.- No es tan fácil como eso.

L.- Sí, sí que lo es.

Nos quedamos en silencio, ahora si era un silencio incomodo.

L.- Perdón, no quería hablarte así, bueno en realidad sí que quería pero... Bueno eso
que perdón.

C.- Lauren, no intentes entenderme o si lo intentas no me lo comentes a mí, por


favor.

L.- Ok.- dije para acabar esa discusión. - Supongo que ahora te irás a dormir.

C.- No, ¿Por qué lo dices?

L.- No sé, como hemos discutido.

C.- ¿Qué te crees que somos un matrimonio o que? - reí por su comentario.

L.- ¿Y ahora de que hablamos?

C.- No sé... - estuvimos pensando un rato el que preguntar.- ¿Cómo te diste cuenta
de que te gustaban las chicas? - preguntó de repente.

L.- Simple, a los trece años empecé a fijarme en las chicas pero no creía que fuera
algo extraño, después tuve mi primer novio y me di cuenta en que me fijaba más en
su hermana que en él.- se rió de mi.- No te rías es en serio. Ella fue la primera chica
a la que besé.

C.- ¿Tu primer beso fue la hermana de tu novio?

L.- Sí. ¿Y cómo fue tu primer beso?

C.- Fue extraño, no era lo que yo esperaba... - la interrumpí.

L.- ¿Qué esperabas?

C.- Yo siempre soñé que mi primer beso sería después de una cita romántica, el chico
perfecto me llevaría a casa y ahí me besaría... - comentó.

L.- ¿No fue con el chico perfecto?

POV.CAMILA.

C.- No.
L.- ¿Y cómo fue?

C.- Fue en un sitio nada romántico... Ocurrió todo de repente, no esperaba que me
besara pero lo hizo.

L.- Que idiota, te robó tu primer beso.

Tú eres esa idiota.

C.- Sí, supongo que así fue.

L.- ¿Y sentiste algo cuando lo besaste? - preguntó.

Tengo la necesidad interna de corregirla y decirle "la besaste" sólo por ver la cara que
se le quedaría, aunque pensándolo bien si se llega a enterar de que ella fue mi primer
beso las burlas serán inaguantables.

C.- ¿Por qué preguntas eso?

L.- Cuando yo di mi primer beso no sentí mucho, más bien nada, aparte de mucha
vergüenza. -explicó.

C.- ¿Por qué?

L.- Mi primer beso fue con mi mejor amigo, ninguno de los dos había besado a nadie,
nunca, y como todos sus amigos ya lo habían hecho, me pidió el favor y nos
besamos.

Cuanto envidio a ese chico y ni siquiera lo conozco.

L.- Dime ¿Qué sentiste tú?

C.- Al principio, me sentí un poco incómoda y nerviosa porque tenía miedo de que se
diera cuenta de que era la primera vez que lo hacía, o de que no le gustara como lo
hacía, ya que eell... - disimuladamente me corregí aunque Lauren pareció no darse
cuenta - él ya había besado a muchas chicas antes, después empecé a sentir que mi
pulso se aceleraba y que por nada del mundo quería dejar de sentirme así y que no
quería que ese beso se terminara, sentí que mi corazón se me iba a salir del pecho
debido a todo lo que estaba sintiendo en ese momento. -relaté.

L.- ¿No dijiste que no fue con el chico perfecto? - preguntó - Porque parece bastante
perfecto todo lo que cuentas.
C.- No, no fue con el chico perfecto, créeme, que no lo era.

L.- ¿Y quién fue? - preguntó curiosa.

C.- No te lo voy a decir.- reí.

L.- Pues déjame adivinarlo.

C.- No lo sabrás nunca.

L.- ¿Fue alguien de Miami?

C.- No.

No mentí del todo, ella es de Cuba, así que...

L.- Mmm, ¿Alguno de tus amigos? ¡Ay no! Que has dicho que no es de Miami. ¿Tal
vez de México?

C- No del todo, cerca pero no. Y tampoco era mi amigo.

Cuba y México están relativamente cerca ¿no? Más o menos; están en el mismo
continente.

L.- ¿Tu novio?

C.- Nop, sólo alguien que conocí en un viaje de vacaciones con mis padres hace
años, - inventé. - alguien a quien no soportaba.

L.- ¿Y te beso? Espera ¿no lo soportabas y te dejaste? - Asentí.- Más bien la pregunta
es ¿te gustó que lo hiciera?

C.- Sí como respuesta a las tres preguntas, sí me besó, sí me dejé y te puedo


asegurar que sí me gusto y mucho.- le confesé.

Me encantó.

L.- Eres rara, Cabello, no te caía bien y lo besas.

Y tú eres tan estúpida de no darte cuenta de que eres tú.


C.- Ahora te beso a ti ¿no?, pues es parecido.

L.- ¿Y sigues hablando con este chico? ¿Fueron algo después del beso?

C.- No, no fuimos nada y perdí el contacto con él hace tiempo.- inventé un poco más.

L.- Sabes deberías conseguirme el número de este chico.- la miré extrañada. - No me


mires así, lo digo en serio, se encuentras pocas personas que odien a Camila Cabello,
necesito aliados en el mundo, mmm haré un grupo en Facebook. - hizo una pausa.-
Sabes que estoy bromeando ¿no?

C.- Eres muy pero que muy idiota. - dije riendo.


Capitulo 25

POV.CAMILA.

Al estar hablando sobre amor, relaciones y ese tipo de cosas me vino a la mente una
conversación que tuve con mi mejor amiga.

C.- Oye Lauren. Mmm... ¿puedo hacerte una pregunta? - levantó los hombros -
Esto... si yo... si tú... si tú fueras mi novia, de verdad...

L.- Uhhh... interesante. - rió.

C.- Calla.

L.- Si yo fuera tu novia de verdad ¿que? - me dejó continuar.

C.- ¿Qué me regalarías por nuestro aniversario? - pregunté avergonzada sin mirarla a
la cara.

L.- ¿Queé? - dijo riendo.

C.- Respóndeme, sólo quiero comprobar algo.

L.- Mmmm... no sé, depende... ¿Cuántos años se supone que llevaríamos juntas?

C.- ¿Acaso importa?

L.- Sí. - la miré extrañada.- Si llevásemos bastante tiempo te regalaría algo que te
hiciera recordar el pasado y si lleváramos poco algo que pudiéramos recordad en un
futuro.

Woow, lo que menos me esperaba era esa respuesta por su parte.

L.- ¿Y bien, qué querías comprobar?

C.- Que... - dudé si decirlo o no porque pensé que lo encontraría estúpido.

L.- ¿Qué? Va dímelo... - insistió.

C.- Aghh que poca paciencia tienes, gruñona.

L.- Ves ya sabes algo más de mí, la paciencia no es mi fuerte. ¿Me vas a contestar
o...?

C.- Nessa una vez me dijo que los regalos de aniversario sólo se aprecian si son joyas
o ropa cara o viajes... quería saber si tú pensabas igual.

L.- ¿Qué tontería es esa? Eso es muy superficial ¿tú piensas igual?... Obvio que
piensas así, todas las ricas sois iguales, sólo pensáis en cuanto se gastarán en
ustedes, no... - la interrumpí.

C.- ¡Hey! Para, yo no dije eso... Pienso que una joya puede ser bonita pero... - me
interrumpió.

L.- No me sorprende tu respuesta.

C.- Nunca me dejas terminar de hablar... Iba a decir que una joya puede ser bonita
pero yo preferiría pasar el día junto a ti.

L.- ¿Junto a mi? - preguntó sorprendida.

C.- O sea, si fueras mi pareja, a eso me refiero, preferiría pasarlo junto a mi pareja.-
dije nerviosa.

L.- Ohh, claro, obvio... Y por curiosidad ¿Qué haríamos?

C.- Pues no sé... no es que haya pensado en eso alguna vez... ¿Qué crees que
haríamos?

L.- No quieras saberlo.- dijo riendo.

C.- No entiendo a que te re... - entonces me llegó la idea.- Ahh Ok. Ya entiendo.- mis
mejillas enrojecieron.

L.- ¿No te gusta mi plan?

C.- Supongo que sí, me gusta tu plan.

L.- ¿Sí? - dijo algo sorprendida.

C.-Sí, claro, ¿Cómo no podría gustarme? Se supone que eres mi... - no acabé la frase.
L.- ¿Tu...?

C.- Mi novia o mi mujer, no sé, para celebrar un aniversario tenemos que ser alguna
de las dos cosas.

L.- Supongo que primero una cosa después la otra.

C.- ¿Yo, casada, contigo?

L.- Lo dices como si fuera algo malo.

C.- ¿No sería algo malo para ti? - pregunté desconcertada.

L.- No, porque si me caso contigo eso quiere decir que es porque estoy enamorada de
ti.

Ojalá.

C.- ¿No habías pensado en eso? Si estamos casadas es porque estamos enamoradas,
que otra razón tendrías para casarte conmigo o yo contigo. Supongo, sólo que es
extraño pensar en "nosotras" como pareja.

L.- Bueno ahora lo somos ¿no?

C.- Pero no de verdad.- le recordé.

Me recordé.

POV.LAUREN.

L.- Sí, lo sé, estaba bromeando.

C.- Y, dime, ¿has estado con muchas chicas? - preguntó, sonreí.

L.- Sí, más o menos.

C.- ¿Más o menos? ¿Cómo puedes estar con muchas chicas... más o menos?

L.- Lo que quiero decir es que sí estoy con muchas chicas, pero relaciones serias, de
ser novias, algo formal he tenido pocas.

C.- ¿Demasiados "clásico" para ti, señorita rebelde? - dijo con gracia en su voz.

L.- No, nada de eso, sólo que tengo problemas cuando se trata de mostrar lo que
siento, en ese tema soy muy reservada...

C.- Pues no será los sentimientos de ira y enfado. - dijo riendo.

L.- No, eso no lo escondo, son más los sentimientos que me hacen parecer débil...
amor, felicidad, alegría, tristeza, pena... todo eso, ¿entiendes? - confesé.

C.- ¿Y por eso no tienes pareja? ¿por qué no te gusta mostrar tus sentimientos a otra
gente?

L.- Sí, para mostrar mis sentimientos a alguien necesito primero confiar en esa
persona y para mí es difícil confiar, no me fío de la gente, ya no.

C.- ¿Ya no? ¿A qué se debe ese "ya no"?

L.- Me rompieron el corazón.- confesé, nos quedamos en silencio, un rato incómodo,


la verdad; ella no se atrevía preguntar ¿Qué pasó? y yo tampoco estaba muy
dispuesta a contárselo.

C.- ¿O sea que sí has tenido novias formales? - dijo rompiendo el silencio. - Yo nunca
te he visto con nadie.

L.- Sí, he tenido tres. Lo que pasa es que no eran del instituto por eso no me viste
con ninguna. Con la primera estuve un mes y medio...

C.- ¡Que logro! -rió.

L.- ...Con la segunda un año y cinco meses, más o menos...

C.- ¡Woow! - dijo sorprendida.

L.- ...Y con la tercera tres días.

C.- ¿La tercera soy yo?


L.- Obvio que sí.

C.- Pero yo no soy... -la interrumpí.

Esta chica aún no sabe cuando estoy bromeando y cuando no.

L.- Ya lo sé, era broma.

C.- ¿Y tuviste una relación de más de un año?

L.- Síp, después de que la primera chica me dejara.

C.- ¿Por qué lo hizo?

L.- La verdad no sé, empecé a salir con ella después de dejar al chico este que te
conté y todo estaba bien hasta que un día sin más explicación me dejó.

C.- ¿Así te dejó y ya? - asentí y continué mi historia.

L.- Después de que me dejara estaba un poco triste porque no entendía la razón de la
ruptura y para olvidarme de ella empecé a salir con más chicas, gracias a unas
amigas conocí a la que después sería mi novia.

C.- ¿Y cuántos años tenías ahí?

L.- Dieciséis.- le informé.

C.- ¿Estabas enamorada de ella? De la segunda chica, digo.

L.- No sé, yo creía que sí, éramos parecidas, pensábamos casi igual y nuestra relación
era cómoda, sin dramas, yo respetaba su espacio y ella respetaba el mío, nos
entendíamos... hasta que un día me enteré que me engañaba con otra.

C.- ¡Qué zorra! - dijo y reí.- Perdón, se me escapó, no quería...

L.- Tranquila, no pasa nada.

C.- O sea la primera te dejó sin explicarte por que y la segunda te engañó y te rompió
el corazón, ¿por qué es ella la que te rompió el corazón, no? - asentí. - Vamos, que la
mejor novia que has tenido he sido yo.- dio triunfante.

La verdad es que sí, por lo menos todavía no me ha hecho daño, no como lo hicieron
las anteriores... Basta Lauren, ella no es tu novia, no es de verdad, es todo una farsa.

L.- Buee...

C.- ¡Oyee! - me pegó en el brazo.

L.- ¿Te gustaría que fuera tu novia ehh...?

C.- Sí, seguro.- rió.- Yo creo que es más bien al revés, tú quieres estar conmigo.

L.- ¡Ja! - me burlé.

C.- ¡Ja! ¿Qué?

L.- Nada. No sé porque lo niegas, si yo soy la novia perfecta.

C.- Sí lo veo por tus relaciones duraderas y llenas de felicidad.

Auch. Golpe bajo.

L.- Eso me ha dolido y me siento O.fen.di.da - rió y yo me uní a ella.

C.- A ver y dime ¿por qué eres la novia perfecta?

¿Le interesará de verdad...? ¿o sólo será curiosidad...? Bueno que importa yo sé que
lo soy.

L.- Mmm por muchas razones... soy linda.- empecé a enumerar las razones.

C.- ¡¡Viva la modestia!!

L.- Sé cocinar.

C.- Hacer un sándwich no cuenta como saber cocinar.- replicó.

L.- Sé hacer más que un sándwich... Mmm un plato de spaguetti, por ejemplo.- me
defendí.

C.- Vaya, que sorpresa.- dijo entre risas.


L.- Soy inteligente.

C.- ¿Y eso que tiene que ver para que seas buena novia?

Ella tenía razón no tenía mucho que ver.

L.- Pues porque puedo hablar con los que serían mis suegros sobre cualquier tema y
quedar bien delante de ellos.- respondí.

C.- Madre mía. - Dijo riendo.

L.- Ves con tu madre, por ejemplo, me llevo bien... Mmm que más... Soy adorable.

C.- Sí, igual que un cactus.

Esta chica a todo le pone pegas.

L.- ¿Lo vas a cuestionar todo? - no tuvo reparo en decirme que sí. - Bueno sigamos...
Soy romántica. - oí como Camila se reía por mi afirmación. - ¿No te lo crees?

C.- Mmmm no, ¿tu romántica? Lo dudo...

L.- Sí y mucho, te derretirías de amor por mí. De eso estoy segurísima. Aunque no lo
muestre demasiado soy una persona muy romántica y detallista con mis parejas, con
las pocas que he tenido.

C.- Seguro. - dijo con ironía.

L.- Es verdad, además tú que eres tipo voy a vivir en un cuento de hadas con
unicornios como mascotas y corazones saliendo de tu cabeza y todas esas cosas... te
morirías por mí.

C.- Lo que tu digas, miss romanticismo en persona.

L.- Más cosas sobre mi perfecta persona, trato bien a las mujeres.

C.- Pues a mí no me tratas muy bien que digamos.- replicó.

L.- Eso es porque te odio y no eres mi novia.- respondí.

C.- Pero quieres que lo sea.


L.- Nop.

C.- Sip.

L.- Nop. Bueno sigamos con mi lista. Beso bien.

C.- ¿Quién te a mentido tan vilmente y te ha dicho que besas bien?

Tendrá ella algo que decir sobre mis besos.

L.- Todas y cada una de las chicas con las que han probado estos labios y te aseguro
que son bastantes.

C.- ¿Todas? ¿En serio? ¿Con que clase de mentirosas te juntas, Jauregui?

En realidad no todas pero no le iba a decir eso a Camila, aunque que yo recuerde
ninguna a venido a quejarse de mis besos.

L.- Sí, todas, y algunas hasta repiten, así como lo has hecho tú. - No recibí
contestación de Camila.- ¿El tema no te gusta, no? ¿Por eso lo evades?

C.- Yo no evado nada, sólo creo que tus besos no tienen nada de especial.

L.- Sigue mintiéndote a ti misma, linda.- dije acercándome a ella.

C.- Retírate un poco, corazón.- Me echó hacia atrás con el brazo.- Gracias.

L.- Sabes hay una cosa mas que completa la lista de "mejor novia" no es la más
importante pero esta ahí.

C.- Dime.- me miró curiosa pero con un poco de desconfianza.

L.- Soy muy buena en la cama. - Se quedó otra vez callada.- ¿Qué pasa, eso no me lo
cuestionas? - dije riendo.

Esta era buena oportunidad para incomodarla y estaba claro que no la dejaría pasar.

C.- ¿En serio? ¿y quien te lo ha dicho, las mismas que te dicen que besas bien? - dijo
con tono de burla.
L.- No hace falta que me lo digan, parecen satisfechas al acabar. No sé si me
comprendes.

C.- Esta es demasiada información para mí, que no necesitaba en mi vida.

L.- O tal vez sí...

C.- No, te aseguro que no. No me interesa ni con cuantas lo haces, ni mucho menos
que cosas les haces.

L.- Pensaba que lo último sí lo querías saber.

C.- ¿Y por qué que motivo y/o circunstancia querría yo saber lo que les haces a las
mujeres en la cama?

L.- No me he explicado bien, no creo que te interese lo que les hago yo en la cama
sino más bien que te haría a ti en ella.

Buena respuesta.

C.- Eres asquerosa.

L.- El sexo es algo natural, Camila.

C.- Sabes, no entiendo como me llamas a mi zorra por coquetear con chicos cuando
tú te acuestas con todas esas chicas.

¡Opps! La he hecho enfadar.

L.- Ehh, yo nunca te he llamado zorr... Oh espera sí lo he hecho.

C.- Vete a la mierda.

L.- Lo siento.

¿Por qué me disculpo?

C.- ¿Qué? - estaba tan sorprendida como yo por haberme disculpado.

L.- Que me perdones por llamarte zorra, nunca debí hacerlo. - hice una pausa. - Pero
me molesta que te rebajes al nivel de esos idiotas.
C.- ¿Y por qué te molesta? Lo que haga o deje de hacer es cosa mía.

Eso, que me importará a mí lo que haga o deje de hacer, ¡Lauren cállate ya!

L.- No sé... es que creo que lo haces para llamar la atención.- continué hablando.

C.- Y si así fuera. eso no es problema tuyo.

L.- Sí, lo sé... pero...

C.- Pero nada, no puedes criticarme por mis decisiones y menos cuando tú haces lo
mismo.

L.- Yo no hago lo mismo.

C.- Lo acabas de decir. Has dicho que te acostabas con un montón de chicas.

L.- No, eso lo has supuesto tú sola.

Aunque algo de verdad hay en esas palabras.

C.- Yo ni siquiera me acuesto con los chicos con los que coqueteo. No soy tan
estúpida como para dejar que cualquier idiota se meta en mi cama.

L.- Ok. Lo siento. No debería haber dicho nada. Perdón.

Segunda disculpa en una misma conversación ¿Qué mierda me pasa?

L.- ¿Estás enfadada?

C.- No.- dijo enfadada ¡Uhh! Si vamos está super tranquila, mejor no le digo nada, a
ver si jodo más las cosas...

C.- Sabes, dejemos el tema aquí y hablemos de otra cosa.

L.- Ok, de este tema no se hablará más.

Por el bien de las dos.

Después de un rato tenso Camila rompió el silencio.


C.- Y... bueno ¿Cómo esta tu hermana?

L.- ¿Mi hermana? - dije extrañada ante la pregunta.- Pues bien, supongo, en Miami
con sus cosas...

C.- No, idiota, el problema ese que tenía con Karen. - la chica que la insultaba.- ¿Lo
solucionó? ¿hablaste con ella?

¿Cómo es que se acordaba de eso?

L.- No me hizo falta hablar.

C.- ¿Le pegaste?

¿Por qué todo el mundo me toma por violenta? No lo entiendo.

L.- ¿Qué? No... procuro estar con Taylor cuando ella está cerca, le pongo cara de "no
te acerques a ella o te mato" y ya.

Ohh posiblemente por eso crean que soy violenta.

C.- ¿Eso es todo pones cara de "mala" y ya, sabes que no puedes estar todo el rato
junto a Taylor, no?

L.- Sí, lo sé pero mientras pueda, no dejaré que nadie la toque.

C.- ¿Y Taylor que dice al respecto?

L.- Le molesta que esté tan encima suyo, pero fue ella la que me pidió ayuda.

C.- Puedo darte un consejo.- asentí.- Creo que tu hermana no se refería a ese tipo de
ayuda, deberías dar más espacio a Taylor, dejarla que ella se enfrente a Karen.

L.- No, -dije seria- no quiero que sea como yo, que todos le tengan miedo. Ella no
sirve para eso. Yo empecé igual, una niña se metía conmigo y la "puse en su sitio" y
la mala fama vino a mí.

C.- No te vayas a ofender pero Taylor tiene más cabeza que tú, ella sabrá que no le
servirá de nada "poner en su sitio a Karen", hablará con ella...

L.- Con las personas como Karen no sirve de nada hablar.


C.- ¿Por qué crees que se mete con tu hermana?

L.- Supongo que será por el amigo o novio, no tengo muy claro que son, que tiene.

C.- Problema por hombres... que raro.- dijo irónicamente.

L.- Tú seguro que eres como esa y le quitas el novio a las demás.

C.- No empecemos Jauregui, además no es mi culpa si atraigo tanto a los hombres.

L.- Bueno... bueno... no te lo creas tanto... Ni que fueras miss universo o algo
parecido.

C.- Pero eso es lo que dicen los hombres.

L.- Fíate tú de lo que te digan los hombres.

C.- Pero también lo dicen las mujeres, vamos, tu debes de conocer alguna chica a la
que le atraiga, aparte de ti claro.- eso último lo dijo bajito pero lo suficientemente
alto para que yo lo escuchara.

L.- ¿Perdón? ¿Qué has dicho, que yo que... es que no te escuché bien, me pareció oír
algo así como que YO me sentía atraída por ti o algo parecido?

C.- Sí, justo eso dije, que te atraigo... - la interrumpí.

L.- ¿Y de que manera se puede saber que me atraes?

C.- Pues de la única manera que yo te puedo atraer, sexualmente.- me reí.- No sé


que te hace tanta gracia, vuelvo loco a todo Miami.

L.- Mira, linda, uno Miami es muy grande, dos no te creas tan importante y tres si yo
me hubiera sentido atraída por ti, te aseguro que hacía ya tiempo que tú y yo nos
hubiéramos acostado. - rió.

C.- Sí claro, por eso hace unas horas no te querías apartar de mí, dejaste que yo
decidiera.

L.- Lo hice para matar el tiempo, por hacer algo, ¿acaso tu no te has besado con
alguien sólo por aburrimiento? - negó con la cabeza.- Bueno pues yo sí, y eso es lo
que pretendía hacer contigo.

C.- No te creo, estoy segura de que me tienes ganas, seguro que alguna vez me has
mirado y habrás pensado ojalá la tuviera en mi cama.

Ahhh, bueno... esta chica se monta las películas ella sola en su cabeza. No voy a
negar que es hermosa y tiene buen cuerpo pero de ahí a fantasear con ella... aunque,
mierda, sí lo he hecho. Lauren tienes que negar a toda costa esto, si dice algo tú
niega todo.

L.- Las ganas que tú tienes de que te meta en mi cama.

C.- ¡Uyy! Sí, mi mayor sueño.- dijo irónica.- Sigo pensando lo mismo...

L.- Piensa lo que quieras, total, a mí no me importa.

C.- Contéstame algo... Si tú y yo no nos conociéramos de nada, y nos encontráramos


una noche en una fiesta o en un bar o en cualquier sitio y me vieras. -la miraba
atenta a sus palabras.- ¿me vas a negar que no vendrías y coquetearías conmigo?

L.- ¿Pero quien te crees que eres, Mila Kunis?

C.- ¿Eso no contesta a mi pregunta, lo harías? - insistió.

L.- Sabes el problema aquí es que te conozco, podrás ser muy perfecta por fuera pero
tu actitud es... - me interrumpió.

C.- Gracias por la contestación, ahora sé que lo harías.

L.- Pues mira, sí, probablemente lo haría, ¿feliz? - sonrió. ¿Qué pasó con lo de "niega
todo"? - Pero tranquila no duraría más de diez minutos. - Por lo menos lo arreglé.

Obvio hablaría y pasaría lo que siempre pasa cuando Camila habla, se jodería todo.

C.- Claro que no duraría mucho a los veinte segundo yo ya te habría rechazado.

L.- Eso no te lo crees ni tú, linda, puedo llegar a ser muy convincente, ¿sabes?, si de
verdad te quisiera te tendría en dos segundos.- rió por lo que dije.

C.- ¿A sí? ¿Eso piensas que caería muerta a tus pies enseguida?
L.- No sólo lo creo, estoy muy segura de ello, eres muy predecible, caerías de la
forma más fácil, como todas...

C.- No soy tan fácil de convencer.

L.- Sí, lo eres, a ti con invitarte a algo, pedirte bailar un rato y susurrarte algo al oído
es suficiente.

C.- ¿Así tan fácil? Tú haces cuatro tonterías y me llevas a la cama.

L.- Como ya te dije tengo mis trucos y siempre funciona, el resumen de esta historia
es que al final acabaríamos en una como esta.- dije dándole golpecitos a la cama.

C.- No me puedo creer que haya chicas tan estúpidas como para caer bajo tus...
¿encantos?... claro, eso si tienes alguno.- dijo con un poco de asco en su voz.

L.- Los tengo, y si los utilizara contigo también caerías.

C.- No, te lo aseguro.

L.- Eso lo dices porque me tienes asco, me odias y esas cosas... pero si no lo hicieras
serías como todas las demás.- seguía convencida de mis palabras.

C.- Yo no soy como todas las demás.- dijo con aires de superioridad, rodé los ojos.
Odio que se comporte así.- me rogarías que fuera contigo- dijo y reí.

L.- Yo no le ruego a nadie... y menos a ti.- me vino a la cabeza una manera de darle
la vuelta esta conversación.- Sabes, yo creo que todo esto sería al revés TÚ vendrías
a coquetear conmigo.- pareció hacerle mucha gracia lo que dije.

C.- Lauren, a mí no me gustan las mujeres. - sonreí.

Eso dices.

L.- Yo no sé si te gustarán o no las mujeres, pero yo te encanto.- esperé a que


soltara algún comentario de los suyos pero no dijo nada.- y sé que coquetearías
conmigo.- le guiñé un ojo.

C.- ¿Qué tú me encantas? -asentí sonriendo. - Ok, imaginemos que en una galaxia
remota hay una Camila que se muere por ti, si yo intentara seducirte saldrías
corriendo del susto.

L.- ¿Saldría corriendo del susto? -repetí para que me explicara que significaba eso.

C.- Obvio, no creo que se te acerquen muchas chicas como yo.

L.- La verdad, sí, lo hacen y las rechazo a todas. - mentí.

Yo que sé si las rechazo o no cuando estoy con una chica no tengo tiempo para
pensar si es o no como Camila.

C.- Sigo pensando que te acobardarías.

L.- Noup, no lo haría.- dije segura.

C.- Sí.

L.- ¿Y que harías para que me acobarde, secuestrarme, amordazarme o algo


parecido? - pregunté en broma.

C.- No, no haría falta vendrías a mí tú solita, lo que pasa que no aguantarías tanta
mujer para ti sola y te irías.

L.- Mira tú, tanta mujer dice... de verdad te odio cuando te crees lo mejor del mundo.
Además he estado con mujeres mejores que tú.- me hizo una mueca de asco.

C.- Podrían ser mejores que yo, en cualquier sentido, pero no eran como yo.- otra vez
sus aires de superioridad.- Sería capaz de volverte loca, de una forma en la que
ninguna mujer haya podido hacerlo antes.- la miré con cara de "¿Me estás hablando
en serio?" y no pude evitar sonreírle antes sus palabras, que llevaban algo de picardía
en ellas.

L.- ¿A sí? ¿Y que harías? Reina de la seducción. -Me intrigaba, la verdad, lo que haría
para volverme tan loca como presumía.

C.- ¿En serio quieres que te lo diga?

L.- Sí, vamos, intenta seducirme, enséñame que haría Camila Cabello para llevarme a
su cama.- dije riendo.

Me reí porque toda esta escena era absurda en cualquier momento me iba a mandar
a la mierda, es imposible que ceda ante mis juegos.
C.- ¿Qué quieres que te lo escenifique como lo haría?

L.- Prueba, a ver si consigues algo... - dije sabiendo que esto iba a terminar
enseguida.

C.- Muy bien, tú lo has querido.- dijo convencida.

Espera, ¿lo dice en serio?, va ha intentar seducirme, coquetear conmigo, llevarme a


su cama... aunque prácticamente ya estamos en una.

L.- Espera, antes de que haya malentendidos, ¿esto va en serio, vas a intentar
seducirme?

C.- Sí, claro, totalmente; es un juego, sólo para enseñarte que yo sí podría volverte
loca.

L.- ¿Un juego?

C.- Sí ¿preparada? - asentí lentamente.

Dios, dame fuerza para lo que se me viene ahora.

********************

Gracias por tener paciencia, enserio sois geniales. Ayer quería subir dos capítulos
pero era tarde y he decidido mejor subirlo hoy.
Capitulo 26

Maratón 1/3

POV.CAMILA.

Bien Camila es hora de volver loca a esta chica, a ver que haces, esa tus mejores
armas.

Respiré hondo y la miré.

C.- Ok, para ponerte en situación, nos encontramos en... - pensé.- una fiesta, por
ejemplo, muchas veces nos hemos encontrado en una ¿no? - asintió.- pero esta vez
en lugar de ignorarnos y hacer como que no nos hemos visto... - me interrumpió.

L.- ¿Así que pretendes no verme en las fiestas?

Lo hacía, muchas veces íbamos a la misma fiesta, la verdad no sé porque ella iba si
odiaba a toda esa gente, supongo que por el alcohol gratis.

C.- Ese no es el punto aquí. - proseguí. - Estamos en la fiesta y te veo, enton... - me


volvió a interrumpir.

L.- Me ves y te enamoras al instante, porque claro, ¿Cómo no podrías hacerlo...?

C.- No, te veo e imaginemos que me atraes un poco, lo que pasar... -otra vez fui
interrumpida.

L.- ¿Un poco? No, pequeña, te atraería y mucho, mucho. - hizo una pausa y se acercó
a mi cara cosa que hizo que me pusiera nerviosa.- ¡MUCHO!

C.- Puedes callarte y dejarme terminar, si me interrumpes cada diez segundo no hay
manera de hacer nada.- dije alterada y se echó para atrás.

L.- Bueeno... chica, tranquila, si esa es tu manera de seducir menudo éxito... muy
mal, Cabello, muy mal, así no se trata a la gente con la que quieres terminar en la
cama. - ¿Está intentando hacerme enfadar o que? No entiendo...

C.- ¿Me dejas continuar? ¿O terminamos aquí? - sugerí.

L.- ¿Tan rápido te rindes, Camz? - dijo con una sonrisa en su cara.
Definitivamente, quiere hacerme enfadar, la razón, no la sé, pero vamos a ver quien
puede más, si ella o yo.

C.- Continuemos. - dije levantando las cejas.- Después de deshacerme de los chicos
que seguro vendrían a por mí.- iba a volver a interrumpirme pero calló.- porque
aceptémoslo, alguno habría.

L.- ¿Te desharías de ellos para venir a hablar conmigo? - preguntó incrédula y asentí.
- ¡Awww! Dejarías a los adolescentes hormonados para venir a por mí... pero que
adorable eres pequeña. - dijo con voz burlona y pellizcándome la mejilla.

C.- ¡Quita idiota! - aparte su mano. - Claro que los apartaría, tú eres mi objetivo aquí
¿no?

L.- Supongo... pero no pensaste en una cosa... ¿Qué harías con las chicas que
vinieran a por mí? Porque yo siempre tengo a alguien.

Es verdad, no había pensado en eso... ¿Qué haría?

C.- Fácil, las matos a todas.- dije de broma.

L.- ¿Qué? - dijo sorprendida.

C.- ¡Hey! Tranquila que era broma, no eres tan importante como para que mate a
alguien por estar contigo... Supongo que esperaría a que estuvieras sola.

L.- Nunca estoy sola.

C.- Ya inventaría algo para que lo estuvieras.- rió.

L.- Vale inventarías algo... ¿Y después qué?

C.- Me presentaría.- le tendí la mano para empezar nuestro pequeño teatro.

L.- ¿En serio, me vas a dar la mano? - dijo, asentí y acerqué más mi mano para que
me la diera, al final cedió y la estrechó.

C.- Hola, soy Camila.- enseguida soltó su mano de la mía y desvió la mirada hacia
otro sitio durante un segundo, después volvió a mirarme.
L.- Uuuhhh.- puso cara de asco.- Camila, lo siento pero ese nombre me hace recordar
a alguien que no me gusta para nada... - hizo una pausa.- Me tengo que ir, chao.

C.- ¿¿¡¡Lauren!!?? - me quejé.

L.- ¿Qué pensabas que te lo iba a poner fácil? No, linda, no. Esfuérzate un poco más.-
dijo con una sonrisa picara.

C.- Pero si sólo me he presentado.- repliqué.

L.- Se siente...

C.- Vale, empecemos otra vez.- humedecí mis labios inconscientemente y tuvo algún
efecto en Lauren porque al tenderle la mano otra vez la rechazó. - Hola, soy Karla. -
dije segura, aparté la mano porque sabía que ya no me la iba a dar y le sonreí.

L.- ¿Qué quieres? - dijo seria siguiendo con la "representación teatral".

C.- ¿Puedes ayudarme con algo?

L.- ¿Por qué yo? - dijo totalmente seria.

Sonríeme estúpida, te estoy tratando bien.

C.- Eres la primera persona a la que he encontrado, pero como veo que te molesta mi
presencia me voy, siento haberte molestado.- dije con tono de decepción.

L.- Espera, no, dime que querías. - sonreí al ver lo intrigada que estaba.

C.- Espera, ahora necesito pensar una excusa de lo que quiero... - me puse a pensar.

L.- ¿Estás improvisando?

C.- Obvio, no soy como tú, yo no planeo estas cosas antes.

L.- Bueno... - dijo rodando los ojos.

Ya lo tengo.

C.- Vale, ya sé que te pediría.


L.- A ver con que sales ahora, sorpréndeme.

Continué con el teatro.

C.- Necesito que me ayudes a bajar a una amiga que está en una de las habitaciones
de arriba muy borracha porque yo sola no puedo.- parecía sorprendida de la excusa.-
¿me ayudas, por fa? -dije adorablemente sonriente.

L.- ¿De verdad habría alguna amiga borracha?.

Esta chica no puede seguirme el juego... Todo lo tiene que cuestionar.

C.- Pues no lo sé, si fuera sola a la fiesta no habría nadie y ya te tendría en la


habitación...

L.- Que sutil.- dijo riendo.

C.- ...Y si fuera con alguien pues sí probablemente habría alguna amiga borracha.

L.- Vale, imaginemos que sí hay alguna amiga y te ayudo a llevarla a fuera para que
le de el aire o algo, no me tienes en la habitación contigo.

C.- Que manera de ponérmelo más difícil, si sabes que ambas querríamos lo mism... -
no me dejó terminar.

L.- El objetivo aquí es que me seduzca...

C.-No, el objetivo aquí es que te meta en mi cama. - tragó saliva. - pero si quieres
hacerte la difícil adelante, estas en todo tu derecho, pero pronto caerás.

L.- Eso lo veremos.- dijo.- continua.

Tengo que intimidarla más, ponerla nerviosa, así como ella hace conmigo. ¿Pero como
lo hago?

Continué con el teatro.

C.- Por cierto, no me dijiste tu nombre.

L.- Laur... - hizo una pausa. - Michelle, me llamo Michelle.- me miró.


C.- Lindo nombre, hermoso ojos.- apartó la mirada de mí y sonrió.- ¡¡Hey!! y preciosa
sonrisa.- vi como enrojecía sin volver la mirada hacia mí y solté una pequeña risa por
ello.

¡¡Sií!! Conseguí ponerla nerviosa... Dios mío, es tan adorable cuando es así, tan
tímida.

Céntrate Camila, sigue, cíñete al plan.

L.- Un placer, hablar contigo, me voy.- dijo volviendo a su cara seria.

¡¡Noo!! ¿Qué le digo ahora? Corre piensa, en una fiesta, ¿Qué hay?... Alcohol ¿la
invito a algo? No, lo que menos quiero es a Lauren "borracha", no, otra cosa...
Mmmm... Piensa rápido Camila... Música.. claro eso es...

C.- No espera, ¿quieres bailar? Digo, tú estás sola, yo estoy sola... ¿Bailamos?

L.- No, no me gusta bailar.

A todo le encuentra problemas, no me da un "sí" a la primera ni aunque su vida


dependiera de ello... ¿Pero que se piensa que le voy a hacer? Espera. a lo mejor es
eso, tiene miedo a lo que pueda hacerle. Si supiera que ni yo misma tengo muy claro
que es lo que estoy haciendo.

C.- Sí, va un rato... ¡Vamos!- insistí.

POV. LAUREN.

No cedas. No cedas. No cedas. No cedas. No cedas.

L.- No, la verdad es que no sé bailar.- mentí y puso cara de "sé que estás mintiendo".

C.- No importa yo tampoco sé, ¿vamos? - dijo insistiendo por tercera vez. No le
contesté. - Entonces te llevaría donde la música y bailaríamos un rato, aunque no
supieras como. - dijo burlándose de mí.

L.- ¿Y yo aceptaría por que sí? Porque lo dices tú...

C.- Por eso y porque te mueres de ganas de estar a mi lado y más si es , bailando,
muy juntas, prácticamente sin espacio entre nosotras, con nuestros cuerpos pegados,
rozándose el uno contra el otr... - la interrumpí.

Sólo de imaginarme la escena se me revolucionaban las ideas.

No, no, no... No tengo que pensar en eso... No seas débil Jauregui. esta chica no
puede hacer que pierdas la cabeza, vamos, es Cabello. Se fuerte.

L.- Sí, ya entendí como. - dije intentando no mostrar mi nerviosismo. ¿Por qué me
comporto así? ¿Qué mierdas me pasa? - Y después que harías, reina.

C.- Mmm... - me miró pensativa, mordiéndose el labio. ¿Lo hace a propósito o que?
Dios, te vuelvo a pedir que me des fuerza, si me la das iré con Ally a la iglesia cada
vez que me pida que la acompañe. - Pues después de bailar, te pediría ir a un sitio
más tranquilo.

¿Un sitio más tranquilo? Sé lo que eso significa, no, chica, a Lauren Jauregui no la
llevan a sitios tranquilos, ella lleva a las mujeres a sitios tranquilos... No va a
conseguir liarme, nooo... no me voy a dejar, para nada.

C.- ¿Vienes al jardín conmigo?

L.- No, ¿para qué?

Muy bien, siempre negando.

C.- Para estar más tranquilas, así podemos hablar y eso.

Mas tranquila. Hablar. Y eso... Cabello sé por donde quieres ir que no soy tonta.

L.- No, yo estoy bien aquí.

C.- ¿A todo me tienes que decir que no? - dijo "saliendo del personaje".

L.- Sí.

C.- ¿A ver, y por que no vendrías al jardín conmigo?

L.- Porque no.

C.- Dame una razón creíble.


L.- Tengo una piel sensible...

¿Qué carajos, Lauren? ¿Qué mierdas dices?

C.- Sería de noche.

L.- Soy alérgica a la luz de la luna.- dije sin pensar.

Si no quieres parecer idiota sigue así lo estás consiguiendo.

C.- ¿Me estás jodiendo, Lauren? ¿En serio me vas a dar esa mierda de excusa?

L.- Vale, saldría al jardín contigo. -al final cedí, no quería que pensara que soy
imbécil, aunque después de esas excusas estoy segura de que piensa que lo soy.

Ni para hacer excusa buenas sirvo ya. ¿Qué te pasa? Le dices que no y punto ni que
fuera la primera chica a la que rechazas.

L.- Bueno y que pasaría en el bendito jardín.

C.- No mucho, sólo hablaríamos.

Hablaríamos dice.

L.- ¿Sobre qué?

C.- Cualquier cosa... el tiempo, por ejemplo. - improvisaba.

L.- ¿El tiempo? No sabes ni sacar un tema de conversación.

C.- El tema de conversación es lo de menos, es sólo un detalle pequeño.

L.- Pues chica, te quedarías hablando sola porque yo me iría a buscar a otra que por
lo menos diera una conversación más interesante a la tuya.

C.- No, no te irías y menos a buscar a otra.- dijo sonriéndome.

L.- Sí, lo haría.- "entré otra vez en personaje". - Chao, Karla, un placer hablar
contigo... ah y ponte una chaqueta parece que está empezando a hacer frío.- rió. -
entonces Michelle saldría de escena y la pequeña y linda Karla se quedaría solita en
su jardín. Fin de historia.- Miré a Camila.- Eso también se puede interpretar como
Cabello pierde y no es capaz de seducirme. - sonreí triunfante.

Por fin se acabo esta mierda... Ya no hay manera de que continúe.

C.- ¡Ehhh! Esto se acaba cuando yo quiera, así que rebobina tu historia, hermosa, y
editémosla un poco.

L.- No, yo me iría con otra. Punto final. Lo siento Karlita, bueno la verdad no, no lo
siento.

C.- Muy bien, genial, perfecto... te irías con otra o eso intentarías.- la miré confusa.-
Veo que no entiendes, te explico, cuando fueses a irte te agarraría del brazo y te
frenaría y quedaríamos frente a frente.

Sé como termina eso. Con un beso, como en las películas.

L.- ¿Y me besarías para que me quedara contigo? ¿En serio, Camila? ¿De verdad?
Que poco original.

C.- Noo, para eso aún queda un rato, sé que tienes ganas de llegar a ese punto pero
no te precipites.

L.- ¿Y entonces si no me besas, que razón tengo para quedarme? Porque no veo que
agarrarme del brazo y quedarme frente a ti sea algo especial para que me haga
quedarme contigo a hablar del tiempo.

C.- Pues yo creo que sí... - me agarró del antebrazo y se acercó a mí, dejando
todavía un espacio prudente entre nosotras.- ¿Te quedas conmigo, Michelle, por
favor? - dijo muy amorosamente, como si estuviera rogando que no la dejara.

L.- Pen... pensé que las chicas como tú no rogaban.- dije nerviosa.

¿Por qué me pongo así?

C.- Puede que Camila no ruegue pero Karla sí. - dijo con voz calmada. - ¿Te quedas
conmigo?

¡Ay! ¡Joder! Quiero que esta sensación dentro de mí se vaya, la sensación de estar
perdiendo, de querer besarla, de "voy a ceder en cualquier momento como siga así",
de decirle "sí" a todo lo que me pida.
L.- No entiendo porque tendría que hacerlo.- dije con la voz más neutral que pude
poner.

C.- Porque yo te lo pido.- dijo acariciando mi brazo desnudo hasta subir a mi


hombro.- Y porque quieres quedarte. -tragué saliva.

L.- No, no quiero.

C.- ¿Segura? - asentí.- ¿Segura de que te quieres ir o de que te quieres quedar?

Me quiere confundir.

L.- Irme, quiero irme.- dije seria.

C.- No, no quieres.

L.- ¡YA! ¡Camila! ¡Me harté! ¡Déjalo ya! No causas nada en mí, ni lo causarás nunca,
que si una fiesta, un jardín, el tiempo... no vas al objetivo del juego, no intentas
seducirme, ni coquetearme ni nada... das vueltas en circulo, no vas a volverme loca,
acéptalo perdiste. - dije para terminar ya con esto de una vez.

C.- Mmm... Yo creo que sí. Algo causaré cuando te alteras tanto. - dijo acercándose a
mi oído.- Acéptalo tú.- dijo susurrando y acercando su cuerpo más a mí.

Calma. Calma. Calma.

L.- N...NO, nada.- dije intentando no parecer nerviosa.

C.- Dijiste que no voy al objetivo del juego pero eres tú la que no ve que lo tengo
casi, casi resuelto. - la miré algo confusa. - Te tengo medio desnuda en la cama.- La
miré más confusa todavía.

L.- Pero... pero no era que había una amiga borracha y eras Karla y estábamos en
una fiesta... -me interrumpió.

C.- ¿En serio, Lauren? ¿Lo estábamos? - dijo con voz seductora. - Quiero decir, para
que imaginar si te tengo como quiero en la realidad.

Punto para Cabello, me mató con las palabras que dijo.

L.- Pero... - me calló poniendo su dedo índice en mis labios.


C.- Shh... Yo ya te tengo. ¿Quieres tenerme tú?

¡Joder! Claro que quiero tenerte... No. No quiero querer tenerte. Ahora mismo soy
todo confusión.

L.- Camila... - susurré su nombre; no estoy muy segura si lo hice para que parara o
para que continuara.

C.- ¿No querías que te sedujera? Pues eso hago.- Bajó su mano desde mis labios
acariciando mi clavícula y siguió bajando, saltó la tela de mi sujetador y continuó por
mi estomago, el cual parecía que había montado una fiesta el solo, y acarició mi tripa
hasta llegar a la tela de mi pantalón.- ¿O te molesta que lo haga? - acercó sus labios
a los míos pero no los juntó.- ¿Quieres que me detenga? - negué con la cabeza sin
dejar de mirarla, seguro que tenía una cara de estúpida entregada que no podía con
ella y de cierta manera eso me avergonzaba un poco porque esta situación debería
ser al revés, ella entregada a mí, no yo a ella. - ¿Quieres que continúe? - dijo
mirándome los labios.

L.- Si... si tu quieres... -dije para no parecer tan desesperada. En sus labios se formó
una pequeña sonrisa, una mezcla entre sexy y adorable que hacía que mis ganas de
besarla fueran en aumento.

C.- Sabes, creo que ya te lo he dicho antes pero tienes unos ojos muy bonitos.- dijo
subiendo su mano hasta mi ceja acariciándola. Respiré hondo.

L.- Sí, Emm... sí, lo di... lo dijiste... antes.- dije nerviosa.

¿Por qué estoy tan nerviosa? A cada palabra o movimiento que hace me altero, he
perdido, definitivamente, ella tenía razón es capaz de volverme loca.

Intenta pensar en otra cosa porque si sigues así vas a hacer cosas que quieres hacer
pero por tu bien no deberías hacerlas.

C.- ¿Nerviosa?

Mierda, se nota que lo estoy, corre piensa en algo que te enfurezca, algo que odies...
¿Camila?... Bueh, pensar en Camila para olvidar lo que te está haciendo Camila no
ayuda mucho.
L.- No, claro, que no, para... - agarró mi mano y la puso en su muslo, acercándose
más a mí. Al contacto de su piel contra la mía mantuve la respiración.- ...para nada,
total... totalmente calmada.- dije "totalmente calmada".

C.- Mejor, quiero decir, no eres nueva en esto, ¿no? - dijo echando su cuerpo contra
el mío quedando poco espacio entre nosotras. - Sabes exactamente donde va a
terminar esto y como va a terminar. - me retiré unos centímetros quedando pegada a
la pared, ella se reincorporó un poco. No es que no quiera hacerlo, lo quiero y mucho,
pero si lo hago lo que vendrá después... No sé si estoy preparada para eso. - Sería
una estupidez que estuvieras nerviosa. - dijo acercándose a mí. - Quiero saber cuan
buena eres.

L.- ¿Estás de broma? - dije alejándome un poco más.

Al final salto por la ventana.

Creo que es la primera vez que pienso los pros y los contras de acortarse con una
chica, normalmente no pienso lo hago y punto, pero estamos hablando de Cabello, lo
que pueda pasar esta noche o más bien en unos minutos si seguimos así, puede
cambiar todo y conociendo como es ella y como soy yo, no espero un amor fugaz y
eterno junto a ella, más bien si pasa lo que ambas estamos pensando, nuestra
relación podría ir a peor y no me quiero imaginar que pasaría si eso llegara a ocurrir.

C.- ¿Crees que estoy de broma? - Levanté los hombros. - Bésame y vemos si estoy
de broma o no.

L.- ¿Disculpa?

C.- Pues eso, que me beses, si después de que me beses te estampo la cabeza contra
la pared eso significará que todo esto era para molestarte y calentarte.

Increíble. Me lo confiesa así, tan abiertamente, quiere calentarme, que de cierta


manera lo está consiguiendo, pero el punto aquí no es ese, el punto es la mente
perversa que tiene esta chica.

L.- ¿O sea, que me tengo que arriesgar y poner en peligro mi cabeza para poder
saber si estás de broma o no?

C.- No, linda, no. Pondrás en riesgo tu cabeza porque quieres probar estos labios.-
dijo tocándoselos. - El que yo me enfade o no, me parece que te trae sin cuidado.

L.- Pero también puede ser que no te enfades.


C.- Puede... no sé.- dijo acercándose a mí otra vez, yo ya no tenía más espacio para
huir así que no me moví.

L.- ¿Y tú quieres besarme?

C.- Mmm... si quiero o no, es cosa mía, no te interesa.- fui a interrumpirla porque era
obvio que me interesaba saberlo pero no me dejo hablar. - En la vida diré que quiero
besarte y menos te lo confesaré a ti.

Eso no contesta a mi pregunta, la evade totalmente, así que tomo eso como un "sí,
Lauren, quiero besarte".

Sonreí satisfecha.

Se separó del cabecero de la cama y se sentó dejando sus piernas encima de mis
rodillas, sonrió al ver como la escaneaba de abajo a arriba.

¿Dónde quedó el disimular, Jauregui?

C.- ¿Y bien? ¿Qué pensaste? ¿Ya decidiste? O...

L.- ¿Me vas a pedir que te bese, otra vez? - dejé mi mano apoyada en sus rodillas.

C.- No va a hacer falta que yo te lo pida.

L.- ¿A no? - pregunté incrédula.

C.- Noup.- me sonrió, se acercó a mí y acarició mis labios. - Vas a besarme TÚ... -
dijo dándome un golpecito en la nariz.- ...porque no vas a poder evitarlo más. -
tragué saliva al ver que Camila quitaba mi mano de sus rodilla y la introducía debajo
de su camiseta.

Ok. Esto ya no es ninguna broma. Nadie haría algo como eso sólo por molestar.

Quiere que la toqué.

Y yo quiero tocarla.

Subí mi mano por el costado, acariciando su piel, llegué hasta sus costillas a la altura
del estomago y ahí me detuve, ella no llevaba sujetador; quería subir más pero no
podía propasarme mucho... sobre todo después de que me amenazara con
estamparme la cabeza contra la pared.

Intentaba decidir que movimiento hacer.

¿La beso? ¿La toco? ¿Me separo de ella?

C.- Sube más la mano si quieres.

Me quedé congelada ante sus palabras, bueno frío no era precisamente lo que tenía
yo en ese momento. Me quedé sin saber que hacer, ¿por qué pienso tanto? ella me
está dando permiso, permiso que con otras chicas ni siquiera pido. Busqué sus ojos
en busca de una segunda confirmación que me dejara tocarla a mi antojo.

La pillé mirándome el pecho, ella se dio cuenta de esto y me miró fijamente a los
ojos, le sonreí porque pensé que se avergonzaría del hecho de que la descubriera en
esa situación pero sin disimulo alguno volvió a posar sus ojos en mi sujetador, me
volví loca cuando vi como mordía su labio inferior de esa manera tan jodidamente
sexy como siempre hacía mientras me miraba.

L.- Ok, ya he aguantado mucho, ven aquí.

********************

Ahora si esta completo en capitulo, a disfrutar.


Capitulo 27

Maratón 2/3

POV. CAMILA.

Sólo es un juego, únicamente para intentar excitarla, nada más, no tengo que dejar
que llegue a más, no he de permitir que note que yo también quiero lo mismo.

Introduje su mano debajo de mi camiseta; una parte de mí me decía que eso había
sido mala idea, otra que era parte del plan y que tenía que seguir y una tercera, me
decía que me dejara de tontearías y la besara.

Intente callar a la tercera voz y seguí con el plan de calentarla.

C.- Sube más la mano si quieres.

Se quedó quieta y no hizo nada, su mano seguía en mi costado inmóvil.

¿Por qué no se mueve? ¿Qué le pasa?

La miré de arriba abajo esperando alguna reacción por su parte, me quedé mirando
embobada su pecho, si sigo así a la mierda el plan, el juego y todo; se dio cuenta de
lo que estaba haciendo y me sonrió.

No estoy muy segura si lo hice por provocarla o por darme el gusto a mí, volví a bajar
la mirada y me mordí el labio

L.- Ok, ya he aguatado mucho, ven aquí.- agarró con fuerza mis mejillas y junto
nuestros labios, me besaba de una manera tan pasional que hacía que mi corazón
fuese a mil por hora. Sabía que era buena en eso de provocar a los chicos pero
pensaba que no sería capaz causar algo en ella.

Sin separarnos un milímetro, Lauren se echó hacia bajo para quedar tumbada en la
cama y me colocó encima suya. Metió su mano debajo de mi camiseta y empezó a
acariciarme el bajo de mi espalda, mientras que el beso volvía cada vez menos brusco
y empezaba a ser tierno y dulce.
Olvidándome de cual eran mis intenciones con esto, besé su cuello lentamente
durante unos minutos y volví otra vez a su boca, parecía que me daba e invitaba a
tener el control total de la situación, mordí su labio mientras la besaba. Me separé de
ella un poco, me dio media sonrisa que me mató mientras me tenía abrazada arriba
de ella.

Agarró mi barbilla y volvió a besarme.

Estoy empezando a asustarme de que me guste tanto, sus besos, sus caricias, que
me mire, que me sonría, que lo haga de una manera dulce y tierna, no de esa
manera irónica como siempre lo hace.

¿Estaré empezando a enamorarme de ella? ¡NO! Yo no puedo enamorarme de ella,


sufriría mucho.

Camila, vuelve al plan, vuelve al plan.

Le di un último beso intentando dejar mis sentimiento en él y me acosté en mi lado


de la cama, Lauren me miró confusa y me giré para no verla.

L.- Camz... - dijo sin entender que estaba haciendo.

No me digas así.

Evité reaccionar ante su suplica y apagué la luz sin decir palabra.

L.- Camz... - volvió a repetir, apreté fuertemente los ojos. - ¿Qué pasa? ¿Qué
haces...? - dijo confusa.

C.- Buenas noches, Lauren. - dije con una voz neutral.

L.- ¿Pero que mierda? No puedes dejarme así. - Cállate ya, no sigas hablando. -
¡Camila! - dijo alterada.

C.- Que duermas bien, Jauregui.

L.- Me estás jodiendo? ¿Es en serio? - dijo enfadada. Esperó a que le contestara algo
pero me quedé callada. - Eres lo peor, te odio... ¡¡Aghhh!! No te soporto. - se giró
hacia la pared y se pegó lo más posible a ella para no tocarme y se tapó hasta la
cabeza enfadada.
Que me odie más es lo mejor que puede pasarnos.

Por el bien de las dos.

POV.LAUREN.

¡¡¡Aghhh!!! Hija de puta, al final consiguió liarme, me provoca, la creo y me deja con
cara de estúpida, suplicándole y con el calentón. ¿Pero cómo se me ocurre creerla? Si
es que soy estúpida; yo estúpida y ella una muy buena actriz porque por un momento
llegué a creer que ella también estaba dispuesta a todo.

Como me hubiera gustado seguir y hacerle todo lo que tenía en mente... como me
hubiera gustado que ella me hiciera todo lo que yo tenía en mente.

Me giré hacia ella bruscamente por quinta vez desde que paramos y como las otras
cuatro veces anteriores al minuto me volví a girar hacia la pared para no verla.

C.- Puedes dejar de moverte al final me vas a tirar de la cama.

Eso es lo que tendría que hacer.

La empujé para que estuviera lo más lejos de mi posible.

C.- ¿Qué te pasa?

L.- Nada.- dije enfadada.

C.- Si quieres me voy al suelo.

L.- Haz lo que te de la gana. - dije con el mismo tono que antes. Ella no se movió.

C.- ¡Uyyy! Que humor.- dijo bajito.

L.- ¡Cállate y duérmete!

C.- Lo haría pero contigo a mi lado no se puede.- hizo una pausa.- No paras de
moverte.
L.- Voy al baño. -dije pasando por encima de ella.

C.- ¡Auch! ¡Ten cuidado, bruta!

No hice caso de sus quejas y me encerré en el baño para no verla o escucharla.

Tengo que hacer algo para librarme de esta frustración, todo por culpa de la idiota
esa, que ganas de... Si es que soy imbécil. A ver ahora como me calmo yo, si lo único
que quiero es tenerla conmigo, que sea mía y ser jodida y completamente suya,
necesito acabar con lo que empezamos.

No es que haya cambiado de opinión sobre Cabello, la sigo odiando, me parece


insoportable, mala persona, inaguantable, creída, estúpida con buen cuerpo pero
estúpida...

Necesita una lección, un castigo, una manera de hacerle ver que no puede dejarme
así y pretender que yo no haga nada al respecto.

Claro, tengo que hacerle lo mismo... Eso es, la provoco... pero yo no soy capaz de
dejarla así sólo con el calentón y menos ahora, yo acabo esto ahora.

Bien, Lauren, prepárate porque esta noche o lo que queda de ella vas a tener sexo
con Camila.

Salí del baño y volví a pasar por encima de ella sin ningún cuidado.

C.- ¡¡Auch!! Otra vez, no puedes pasar con un poco más de tacto.- dijo encendiendo
la luz de la pequeña lampara mientras yo me sentaba contra el cabecero de la cama.

L.- Sí, sí puedo pero no quiero. - dije y me pegó en el brazo con bastante fuerza. La
miré seria para darle miedo.

C.- Eres idiota. - dijo sin ningún miedo a que yo reaccionara mal.

Esta chica hace lo que nadie se atreve me pega y me insulta y se queda tan tranquila,
podía darle la paliza de su vida sólo por hacerme eso.

L.- Sabes, déjame en paz, para las pocas horas que me quedan de soportarte no
quiero pelearme. -dije seria.
Quiero otra cosa contigo.

C.- Pero si eres tú, con tus cambios de humor, hace un momento eras un encanto y
ahora... - la interrumpí.

L.- ¿Y ahora qué? Ten cuidado con lo que dices.

C.- Y ahora eres menos encanto.

L.- Buena respuesta.

C.- ¿Te vas a dormir o no?

L.- No. - dije alterada. Me imitó y la miré con asco.

C.- ¿Qué?

L.- No me gusta que me imiten.

C.- ¿Y? Me da igual, voy a seguir haciéndolo.

L.- ¿Y lo dices así tan tranquila? No tienes miedo de que te pegue o te haga cualquier
cosa.- rodó los ojos.

C.- Sabes he descubierto que Ally tenía razón tú ladras pero no muerdes. - dijo con
voz tranquila.

L.- ¿Y cómo sabes que no muerdo? - dije con un poco de coquetería en mi voz.

Camila no pareció notarlo.

C.- Porque en el fondo eres buena persona y no quieres hacerme nada.

Esta chica me deja a tiro que la provoque... y no voy a perder la oportunidad.

L.- Eso no lo tengas tan seguro, yo siempre quiero hacerte algo.

Y en estos momentos quiero hacerte de todo.

C.- ¿Algo bueno o algo malo? - preguntó riendo.

L.- Según lo que entiendas por bueno o por malo.


Seguía con el plan de provocarla. Por fin se dio cuenta de que estaba coqueteando
con ella.

C.- ¿Qué estás haciendo?

L.- Yo nada, ¿tú?

C.- Como que nada, estás intentando coquetear conmigo. - la miré seductoramente.-
¡¡Oh Dios mío!! - rió a carcajadas.

L.- Shh. - le tapé la boca.

C.- No me lo puedo creer, ¿y esto a que viene? ¿Qué te pasa te has quedado con
ganas de más?

Hija de... Sabes que me ha encantado lo de antes.

L.- Será la falta de sueño y que estás muy cerca de mí. - inventé.

C.- Definitivamente necesitas dormir.

O no, yo no necesito dormir.

L.- No puedo dormirme, ni quiero dormirme.

C.- ¿Qué quieres hacer entonces?

Quiero que estemos como antes, tú siendo mía y yo tuya.

L.- Esto. - me giré más hacia ella y la besé, fue un beso lento; esperaba que me
apartara de ella pero no lo hizo así que continué besándola.

Camila detuvo el beso para hablarme.

C.- ¿Por eso estabas enfadada, querías seguir besándome?

L.- Cállate. - me acerqué, para volver a besarla pero me frenó.

C.- Jauregui, ¿tanto te encanta que te bese que te enfadas si no lo hago?


Ya empezamos de nuevo.

Por dios calla y bésame.

L.- Cállate.- repetí otra vez.

C.- Lauren eres tan obvia. - rió.

L.- Te gusta mucho hablar.

C.- Y a ti besarme.

En eso tiene toda la razón.

L.- Por dios, cállate ya.

C.- Cállame tú.

Claramente eso era una invitación a que la besara. Y eso hice.

POV.CAMILA.

Desde el momento que le dije que me callara sabía que había una posibilidad entre un
millón que hoy no acabara siendo completamente suya, sabía que mi fantasía de
hacer el amor por primera vez con mi príncipe encantado y soñado se iba hoy a la
mierda porque estaba dispuesta a entregarme por completo a la villana del cuento;
probablemente, me arrepienta en un futuro o probablemente no, no lo sé, pero lo que
siento ahora mismo por esta chica de ojos verdes es suficiente para mí; no sé si estoy
enamorada de ella, totalmente segura estoy de que ella no lo está de mí, no sé que
pasará mañana cuando nos despertemos y tampoco quiero pensarlo sólo quiero
sentir, sentirla.

Por primera vez no es asco lo que siento cuando me tocan, cuando ella lo hace es
como si una corriente pasara por mi cuerpo, como si mi piel llamara a la suya, como
si yo fuera un imán y ella metal, como si ella fuera el polo positivo y yo el negativo,
bueno más bien al revés.

Lauren introdujo su lengua en mi boca, su lengua y la mía empezaron una batalla en


la que ambas salíamos ganando, me tumbó en la cama y mientras sus manos
acariciaban mi piel por debajo de mi camiseta su boca viajaba por mi cuello, solté un
pequeño gemido que no pude retener haciendo que me pusiera roja de la vergüenza;
Lauren pareció notarlo ya que sonrió contra mi cuello, después volvió de nuevo a
jugar con mi boca.

Mis manos se encontraban en la espalda de la chica que tenía encima de mí, la


derecha subía y bajaba acariciándola, el un momento bajé más de lo que quería,
bueno en realidad sí quería pero no sabía bien sí debía, y la posé en el trasero de
Lauren, al darme cuenta de donde tenía mi mano la aparte rápidamente.

L.- No me molesta que lo hagas.- dijo con su boca aún sobre la mía, agarró mi mano
y la puso en el mismo sitio de antes.

Volvió a meter su mano debajo de mi pijama. mientras su boca volvía a mi cuello, con
una de sus manos agarró uno de mis pechos, al contacto sentí una mezcla de
excitación y miedo, todo mi cuerpo se tensó, me puse nerviosa, en ese momento fue
cuando me di cuenta de que yo no tenía nada que ofrecerle a Lauren, que iba a
ponerme en ridículo yo sola, yo no sé nada de sexo.

L.- ¡Hey! Relájate. - dijo separándose un poco de mí. - Sabes que no voy a hacerte
nada malo ¿no?, no voy a hacerte daño - volvió a besarme.

C.- Lau... Lauren... espera, para.- volvió a separarse sin quitar las manos de mi
cuerpo, posándolas en mi cintura.- Yo no sé nada sobre esto, no soy buena... yo no...
- sabía que me estaba poniendo en evidencia a mi misma.

L.- Tranquila, pequeña, no me importa, sé que... -no continuó la frase y pegó su


frente a la mía. - Contéstame algo, con el chico con el que estuviste... -me besó.-
¿sólo lo hiciste una vez con él o fueron más?

C.- Sólo una.- mentí.

L.- Ok, sólo necesitaba saber eso, ahora deja de hablar y bésame.- demandó.

C.- No me has oído yo no tengo experienc... -dije y me interrumpió.

L.- Camz, hablas mucho.- jaló mi camiseta y me tiró hacia ella juntando nuestros
labios de nuevo.
Sé acomodó entre mis piernas y con su mano empezó a masajear lentamente uno de
mis pechos, haciéndome jadear y como antes haciendo que me muriera de
vergüenza; Lauren bajó sus manos hasta el dobladillo de la camiseta y me miró como
pidiéndome permiso para quitármela, le asentí una vez y me levanté un poco para
que pudiera deshacerse de ella, primero quité ambos brazos, cuando iba a sacar la
cabeza la camisa se quedo encasquillada a esta.

C.- Au, Au, Au... Lauren, espera.- bajó la camisa dejándola al rededor de mi cuello.

L.- El botón.- dijo riendo mientras lo desabrochaba y yo me frotaba la frente. Maldito


botón me había hecho daño.

Lauren me quitó la mano de donde estaba y me sacó la camiseta, tirándola al suelo,


me dio un beso en la frente, cuando lo hizo sentí una punzada en el estomago; se
separó un poco de mí para poder escanearme de arriba a bajo.

L.- ¡Joder! - tragó saliva sin dejar de mirarme, reí.

Su mirada en ese momento era intensa, ese precioso esmeralda era más oscuro y me
encantaba. De una manera coqueta o por lo menos esa era mi intención, posé mi
mano en su hombro y la bajé hasta su pecho, con mi dedo índice enganché la tela de
su sujetador y la traje hacia mí uniendo nuestros labios, bajaba su boca por mi
mandíbula, la mordía, continuaba por mi cuello dejando un recorrido de besos
húmedos hasta llegar a mi pecho, ahora desnudo, se detuvo, su boca jugaba con uno
de ello, mientras el otro lo tenía entre su mano.

Introduje mi mano debajo del pantalón, acariciando la tela de su ropa interior, mordió
mi pecho y yo me agarré fuertemente a su trasero, lo que la hizo gemir, junté
nuestras bocas de nuevo y agarré su labio inferior con mis dientes, mientras con mi
mano libre acariciaba uno de sus pechos, haciéndola estremecerse.

Me encantaba la sensación de saber que yo también podía causarle las mismas cosas
que ella me causaba a mi.

En un momento, me agarró con fuerza y nos hizo girar quedando ella debajo de mí, le
besé la mejilla para después ir hasta su oído, pensé en susurrarle algo, sexy,
coqueto, caliente, pero no se me ocurrió nada en ese momento así que me limité a
atrapar el lóbulo de su oreja con mis dientes, eso pareció gustarle. Después bajé
hasta su cuello, besando cada centímetro de su piel, hasta toparme con la tela de su
sujetador. Ya sé que voy a decirle. Volví a hacer el mismo recorrido pero a la inversa
y volví a su oído.
C.- Lauren, - la llamé.- quiero... -mordí su lóbulo.

L.- Dime... -dijo con la voz agitada.- dime que quieres, Camz.

C.- Desnudarte. - hice una pausa.- ¿Puedo? -dije coquetamente.

Ok. Había sonado mejor en mi cabeza.

¿De verdad le acabo de pedir permiso?

L.- No puedes, debes hacerlo.- dijo con una sonrisa en su boca.

Me puse de rodilla en la cama y ella se incorporó un poco y con menos dificultad de la


que pensé me deshice de la prenda tirándola al otro extremo de la habitación.

Dios mío.

La miraba, más bien, me la comía con la mirada y como no, mordí mi labio pensando
en todo lo que quería hacerle a la chica semidesnuda que tenía delante de mí.

L.- De verdad, te lo digo, deja de hacer eso.- dijo, reí y la besé.

POV.LAUREN.

Ella seguía de rodillas en la cama y yo apoyada sobre mis codos, continuaba


besándola, me echó para atrás sin despegarse de mí, quedando tumbadas de nuevo,
pasaba su mano por mi costado haciendo que me pegara más a ella; me causaba
ternura ver lo nerviosa y torpe que se volvía cuando quería tocarme, después de
varios intentos en los que tímidamente y "disimuladamente" subía su mano para
tocarme los pechos, decidió por fin hacerlo, solté un gemido sobre sus labios.

Besó y mordió mi hombro, bajó hasta mi tripa y bajo hasta la tela de mi, bueno su
pantalón, y la mordió, levanté la cabeza un poco y me miró, alcé mi cadera para que
me los quitara y eso hizo.

Se puso a horcajadas y me miró desde arriba.


C.- Sabes, sigo pensando que no tenemos lo mismo.- dijo recordando las palabras
que yo misma le había dicho noches atrás, señalando nuestros pechos. Reí.

L.- Pero tú tienes más de aquí.- dije agarrando su trasero con fuerza y llevándola
hacia mí.- supongo que así equilibramos el mundo.- sonrío por lo que dije y me besó.

Me gustaba sentir sus labios, me gustaba verla de esta forma, verla de pasar de ser
inocente como una niña a ser una jodida bomba en menos de cero coma dos
segundos, y viceversa, quería hacerla mía, YA, en este instante, pero también quería
disfrutar de lo que venía antes, de lo que estábamos haciendo; no entiendo la razón
de porque lo quería, yo nunca lo quería, yo acostumbro a ir directa al grano, porque
para que entretenerse tanto en el principio si lo que importa es el final, pero ahora lo
quiero, quiero disfrutarlo y seguir así un rato más y lo quiero mucho.

Seguíamos besándonos, mientras acariciaba su espalda, Camila empezó a besar y


succionar mi cuello, cerré los ojos fuertemente.

Entre tanta excitación y pasión, me pareció escuchar algo parecido a una alarma.

L.- ¿Qué es eso? - pregunté al escuchar el fuerte sonido, Camila seguía ocupada con
mi cuello.- Camz...

C.- ¿Qué? ¿el que? - dijo separándose.

L.- Ese ruido... - Vi como le ponía atención y le cambiaba la expresión del rostro.-
¿Camz, qué pasa?

C.- Eso, es una alarma de incendio.- saltó de encima de mi asustada y yo fui tras ella
de la misma manera, vi como sacaba sus vaqueros del armario y se los ponía y yo
agarré los pantalones de su pijama que estaban en el suelo, también recogí la
camiseta de osos y me la puse, mientras Camila se ponía como podía las zapatillas; la
imité, sin atarme del todo las zapatillas, fui hacia la silla y agarré mi chaqueta.

L.- Ven, póntela.- le ayudé a ponerse mi chaqueta.

En menos de dos minutos bajamos al vestíbulo, nos hicieron salir fuera del motel,
creo que toda la gente que se hospedaba en el motel estaba allí, habría como unas
200 personas preguntándose que pasaba, nerviosas y algo asustada, pero sobre todo
muertas de frío.

Agarré a Camila de la mano para no perderla de vista.


L.- Perdone, ¿Qué ocurre? - pregunté a un hombre que había por allí.

XX.- Dicen que ha habido un incendio en una de las habitaciones del primer piso...
Debemos esperar a ver que dicen.

L.- Ok, gracias.

Justo ahora tenía que haber un incendio, esa es mi suerte.

L.- Pues nos toca esperar. - dije dirigiéndome a Camila aferrada a mi mano.- ¿Estás
bien? Por la gente y eso...

C.- Sí, tranquila, de momento estoy bien.- sonrió.

L.- De momento... Si empiezas a agobiarte dímelo y nos retiramos un poco.- dije, no


quería volver a vivir una escena parecida a la que viví en el ascensor o cuando
llegamos aquí.

C.- Sí, yo te aviso.- asentí.

Pasaron 15 minutos y seguíamos fuera y nadie nos avisaba de nada, noté que Camila
apoyaba su cabeza en mi hombro, la miré y pasé mi mano por su cintura e hice que
se quitara de donde estaba y se apoyara en mi pecho para que "descansara" mejor...
y para tenerla más cerca.

C.- ¿No se sabe nada aún? - me preguntó.

Esta chica me pregunta, sabiendo que yo sé lo mismo que ella.

L.- No.- respondí. - ¿Qué pasa tantas ganas tienes de volver a la habitación? - se
separó un poco de mí y me miró.

C.- Sí.- volvió a apoyarse en mí.- ¿Acaso tu no tienes ganas de dormir?

L.- ¿Ahora de le dice así? - dije, escuché como reía pero no me contestó nada.

Pasaron otros 10 minutos y seguíamos sin noticias.

L.- No aguanto más de pie. - me quejé.- y además tengo frío este pijama no tapa
nada, es una mierda. - al oír eso Camila se puso frente a mí.
C.- Tendrás tú alguna queja sobre mi pijama. -dijo.- Además la parte de arriba me
pertenece a mí y mira quien la lleva puesta.

L.- ¿Quieres que me la quite y te la dé? - dije de broma.

C.- No, mejor me quedo tu chaqueta.- dijo abrazándose a ella misma. Le quedaba
bien mi chaqueta, le quedaba un poco grande pero se veía linda y graciosa con ella.

Me acerqué a ella y empecé a jugar con la cremallera, la bajé un poco y Camila me


frenó mirándome asustada.

C.- ¿Qué haces, loca? ¿Cómo vas a bajar la cremallera?

L.- Perdón, lo siento... - entonces me acorde.- ¡OHHH! Claro, estás... - me acerqué


más a ella hasta llegar cerca de su oído.- ...desnuda. Mmmm, interesante.- Reí al ver
que se había puesto colorada de la vergüenza, y la acerqué a mí agarrando su
cintura. - ¿Ahora te haces la tímida? - agachó la mirada y se separó de mí, no opuse
resistencia.

C.- ¡Para! - dijo como niña vergonzosa, dándome un golpe en el hombro.

L.- ¡Para! - la imité con voz burlona.

Después de casi media hora en la fría noche nos dejaron pasar al vestíbulo.

L.- Tranquila.- dije dulcemente cuando noté que Camila me agarraba el brazo con
fuerza. Pobrecita, lo estará pasando mal, doscientas personas en el vestíbulo.

C.- Eso intento.

Nos dejaron un rato más esperando, Camila cada vez se ponía más nerviosa, me la
intenté llevar a un sitio donde no hubiera gente pero el lugar estaba lleno, no cabía ni
un alfiler. Intenté entretenerla como pude.

C.- ¿Qué haces? - me preguntó cuando me puse a jugar con las puntas de su pelo
poniéndoselo como bigote.

L.- Nada. - dejé de tocar su pelo.- Perdón, sólo intentaba entretenerte.

C.- Gracias por el intento pero no lo consigues.

L.- Pues dime como puedo hacerlo y que no te de un ataque y te me mueras aquí
mismo.

Cuando me iba a contestar avisaron de que ya podíamos subir a las habitaciones,


esperamos un poco a que se vaciara de gente y subimos, nos quedamos frente a la
puerta de nuestra habitación.
Capitulo 28

Maratón 3/3

POV.LAUREN.

L.- Bueno que esperas, abre la puerta.

C.- Lauren, yo no cogí la llave, tú lo hiciste.

L.- Mmm, no, tú, vamos déjate de bromas y abre.

C.- No estoy de broma, yo no tengo la llave.

L.- ¿Y ahora que tengo que bajar a por una a recepción? - me quejé.

C.- Sí, por fa, ve tú, yo te espero aquí. - dijo tiernamente.

Bajé a recepción y tardé algunos minutos en conseguir una llave nueva ya que abajo
todavía había algo de revuelo por lo del incendio.

Me encontré a Camila apoyada en la puerta de la habitación, sonrió al verme llegar.

C.- Por fin, ¿Qué has ido a fabricarla tú misma la llave? - dijo separándose de la
puerta y se la di. Le sonreí.- ¿Qué?

L.- Estás deseando volver ahí dentro conmigo.

C.- Uno. - dijo poniéndose cerca de mi. - estoy deseando entrar porque hace frío y
tengo sueño y dos... - hizo una pausa.- Como que tú no estás deseando volver ahí
dentro conmigo.

L.- Va abre la puerta. - dije, se giró hacia mí después de meter la llave en la


cerradura.

C.- Uyy, cuanta prisa tienes, ¿no? -dijo burlándose.


L.- Hace frío y tengo sueño. - dije imitándola.

C.- Aja, eso será.

L.- ¡Quieres abrir yaaa!

C.- Voy, voy, tranquila... -abrió la puerta.

Ella pasó delante y cerré la puerta detrás de mí, nos quedamos mirándonos unos diez
segundo la una a la otra sin saber muy bien que hacer o que decir y como si ambas
nos hubiéramos puesto de acuerdo telepáticamente, ella corrió hacia mí y yo hacia
ella, saltó encima de mí rodeando mi cintura con sus piernas y mi cuello con sus
brazos, nuestros labios se unieron como si hubieran estado años sin tocarse.

C.- Vamos a provocar nuestro propio incendio.- dijo separándose de mí, la miré con
cara de "No acabas de decirme eso" y le sonreí coquetamente.

L.- El lado sexy de Cabello... Mmmm, me encanta.- dije atacando de nuevo sus
labios, fui hasta la cama y nos dejé caer en ella.

C.- Yo siempre soy sexy, Jauregui.- dijo después de volver a besarme.

L.- Claro, sí, obvio, siempre. - dije con un poco de burla en mis palabras.

La agarré de la cintura y la acomodé más en la cama.

C.- Esto es mío. - dijo refiriéndose al pijama.

L.- Quítamelo entonces. - Eso hizo. Se levantó quedando sentada con la espalda
apoyada en el cabecero de la cama.

C.- Te queda bien.- dijo levantando la camiseta y poniéndola de nuevo del derecho. -
Te ves muy adorable... Ok, nunca pensé que diría eso en voz alta.- Rió. Puse cada
una de mis rodillas a un lado de las de ella y me senté en sus piernas.

L.- ¡Ehh! Yo soy adorable.- dije poniendo cara de enfadada.

C.- Lo que tu digas.- agarró mi cuello y me "obligo" a besarla, sin despegarme de ella
bajé la cremallera de la chaqueta y acaricié su piel. Después de un rato sintiendo sus
cálidos y suaves labios fundirse en los míos se separó y suspiró.
L.- ¿Te pasa algo?

C.- No, nada.- Sé quitó la chaqueta y la tiró al suelo.

L.- ¡Ehh! Trátala con amor, que es mi favorita.

C.- Perdón, no lo sabía. - dijo algo distraída.

L.- ¿Estas segura de que no te pasa nada? - negó con la cabeza y se acercó a mí para
besarme. Ese fue un beso lento, dulce, pero algo diferente a los que me había dado
hace rato, parecía estar preocupada por alguna cosa.

C.- Lauren.- me miró seria.- Esto...

L.- Sabía que te pasaba algo.- me bajé de encima de ella y me senté a su lado.- ¿Qué
quieres decirme?

C.- Por favor, no le cuentes nada de todo esto a nadie.- suplicó.- Por favor.

L.- Claro, obvio, no contaré nada, no te preocupes.- dije sincera pero pareció no
creerme.

C.- Lo digo en serio.- dijo poniéndose su pijama.

L.- Yo también lo digo en serio, no se lo voy a decir a nadie, sé que no te puedes fiar
de mi palabra así como yo no me fío de la tuya, pero créeme, por favor. - agarré su
barbilla para que me mirara directamente a los ojos.- créeme que no saldrá una
palabra de mi boca sobre esto.- la vi como se levantaba y cogía mi sujetador del
suelo.

C.- Tápate, por favor, no puedo tener una conversación normal contigo si estás a
medio vestir.- dijo todavía seria.

L.- Tampoco es que cuando estamos vestidas nuestras conversaciones sean muy
normales.- dije para darle un toque de humor. Vi que sonreía un poco.- Ya tranquila,
Camz, sé que con lo que ha pasado en este viaje podemos hacernos mucho daño pero
juro por mis hermanos que no te echaré nada en cara.- pareció calmarse un poco.-
Me lo abrochas.- le pedí poniéndome el sujetador.

C.- ¿Qué tú sola no sabes?


L.- Sí, pero quiero que me toques. - dije, me giré para que me abrochara, lo hizo y
volvió a su posición.- Bueh... ya vuelves a ser la Camila aburrida.

C.- No soy abu... -la interrumpí.

L.- ¿Y por qué ya no me besas? - se acercó a mí y me dio un beso.

C.- ¿Feliz?

L.- Dame otro.

C.- Laureeeen.

L.- Camilaaaa.- dije imitándola con voz burlona.- Estábamos pasándolo bien y de
repente te pones así, ya te he dicho que en Miami no diré nada, ahora ¿podemos
seguir con la diversión?

C.- No vas a volver a desnudarme.

L.- Sé que estás utilizando psicología inversa y la verdad eso es lo que quieres que
haga.- fui a besarla y me frenó.

C.- Si te sobrepasas un poco conmigo no lo cuentas, Jauregui.

Lauren, frena un poco, no vayas a pasarte con ella y acabes mal.

L.- Ok, ¿ya puedo besarte? - me miró con cara de no fiarse de mí.- Ehh yo te pido
permiso, si quieres puedes decir que no.

C.- Eres imposible.- sonrió.- Ven.- le sonreí y por fin la besé.

POV.CAMILA.

El ambiente se volvió otra vez ardiente pero antes de que fuera a más lo detuve, no
segura de porque pero lo detuve.

C.- Laur... -dije mientras mordió mi labio e intenté separarla pero no había forma. -
Lauren, hey.- se separó de mí.- Diosa del sexo, frena un poco.

L.- No puedes llamarme así y esperar que no te lo demuestre.- dijo volviéndome a


besar.

C.- Epa.- la separé por segunda vez y no sé si aguantaría hacerlo una tercera.-
Necesitas una ducha de agua fría ahora mismo, gruñona.

L.- ¿Vienes conmigo? - dijo y me reí, no era mala idea pero no iba a decírselo a ella.-
Ok, ya paro.- dijo besándome una última vez.

Nos quedamos mirando al frente con la cabeza apoyada en el cabecero y suspiramos


a la vez, nos miramos.

L.- ¿Raro? ¿Verdad? - preguntó volviendo la mirada al frente de nuevo.

C.- ¿El qué?

L.- Todo esto...

C.- Extraño, sí.

L.- ¿Volveremos a odiarnos cuando volvamos? - preguntó.- Quiero decir pelear y


todas esas cosas.

C.- Supongo.- dije sinceramente.

Nos quedamos en silencio, me tumbé y me tapé con la manta. Ella hizo lo mismo.

L.- ¿Te vas ya a dormir? - dijo acercándose un poco a mí por detrás dejando un beso
en la parte trasera de mi cuello.

Dios mío, me vuelve loca esta chica.

C.- Es tarde y en pocas horas tenemos que ir al aeropuerto. - dije girándome hacia
ella.

L.- ¿Y? Ya dormirás en el avión o en tu casa cuando llegues.

C.- Supongo... ¿Y que quieres que hagamos? - iba a contestar algo la interrumpí
antes de que hablara. - No contestes, sé lo que estás pensando.
L.- Pero que clase de persona te crees que soy, Camila Cabello.- dijo haciéndose la
indignada.

C.- ¿No pensabas en eso?

L.- Bueno, sí era eso, pero ahora que pervertida eres, pensar que yo pensaba que tú
estabas pensando que yo pensaba que tú pensabas en eso... No espera así no es, es
yo pensaba que tú... no así tampoco, tú pensabas que yo pensaba que tú estabas
pensando que yo estaba pensando en eso.

C.- ¿Qué? -dije riendo.

L.- Nada, el resumen aquí es que ambas pensábamos en lo mismo, o ¿no?

C.- Sí, pero cálmate un poco o vas al suelo.

L.- Te recuerdo que la cama sigue siendo mía.

C.- Cállate, estúpida.- dije riendo acercándome a ella dejando un pequeño beso en
sus labios.

L.- Eres tú que me provocas.

C.- Yo no te provoco, eres tú que estas muy... caliente.

L.- Lo que tú digas, Camz.

C.- ¿Puedo preguntarte algo que siempre he querido saber?

L.- Sí, soy real, 100% real, soy humana.- dijo con orgullo de sus palabras.

C.- Eres muy...muy...muy... - dije y me interrumpió.

L.- ¿Muy que? -dijo y sin dejarme responder me besó. - Dale, pregunta.

C.- ¿Por qué me llamas Camz?

L.- De Camila, Camz, no sé...

C.- Sí, ya, pero ¿por qué? - volví a preguntar. Quería saber la razón, me llamaba así
desde hace años.

L.- Pues la verdad, no sé, un día te lo dije, vi que te molestó y pues seguí llamándote
así. - la miraba.- ¿Aún te molesta, no? Porque si ya no te molesta, no te lo llamo así e
invento otra cosa.

C.- Sií, claro, ob... obvio, que me molesta, me molesta mucho.- mentí.

L.- Bien, Camz - dijo con gracia.

Es tan estúpidamente idiota.

C.- Debería inventarme yo también un apodo para ti.

L.- Te doy unos cuantos... perfecta, diosa, hermosa, linda, preciosa, amor, bombón...
-reí.

C.- Eso no son apodos son adjetivos.

L.- Adjetivos que me describen a la perfección, o sea, que agradecería que me


llamaras por uno de ellos.- dijo sonriendo.

C.- Sí, por supuesto ahora cada vez que te vea te diré "Hey amor" o "Hey preciosa". -
dije irónica mientras reía.- Mmm me parece que no.

Aunque ganas no me faltaban de llamarla así.

L.- Awww.- puso cara de animalito adorable.- Pero sería gracioso que lo hicieras.

C.- Sí, claro, graciosísimo.

L.- Te propongo algo.- la miré con atención.- si me dice alguno de esos adjetivos
delante de una persona y que lo escuche hago lo que tú quieras, lo que me pidas.

C.- Ok. Acepto. ¿Cuánto tengo de plazo?

L.- Mmmm... una semana, y si no lo cumples, haces cualquier cosa que yo te pida.

Esa parte no me gustaba mucho pero acepté. Nos quedamos mirándonos a los ojos
en silencio, al cabo de un rato se empezó a reír.

C.- ¿De que te ríes? -pregunté riéndome, su risa era contagiosa.


L.- Sabes, cuando llegamos a Nueva York lo primero que pensé fue "Lauren, este
viaje no lo olvidarás nunca" y ahora me doy cuenta de que afectivamente no lo
olvidaré; es tan absurdo todo; o sea, quien se iba a imaginar que tendríamos que
pasar por todo esto, el encierro en el baño, el autobús, el motel... todo y además
juntas. ¿Quién pensaría hace dos semanas que tú y yo terminaríamos en la cama
comiéndonos a besos? - dijo todavía riendo.

Que lo dijera en voz alta hizo que me recorriera un hormigueo por todo el cuerpo.

C.- Supongo que no es la mejor experiencia para contar a tus hijos cuando seas
mayor.- dije.- quiero decir, la que terminas en la cama conmigo, no la parte de que
nos perdemos y eso, eso nos deja como aventureras.- reímos.- Y no nadie podría
haber imaginado nunca, y como se entere alguien, mueres.- amenacé.

L.- Pero que violenta eres. - se quedó pensando.- Oye ¿sabes que? - la miré
atentamente para ver que me quería decir.- Algún día podríamos repetir lo de esta
noche.- sus palabras me dejaron loca y seguro que en mi rostro se podía ver eso.- o
incluso mejorarlo.- dijo, parecía estar hablando en serio.

C.- ¿Per...? ¿Perd...? ?Perdón? -dije tartamudeando.

L.- Bueh, Camila, me escuchaste perfectamente.

C.- Pensé que al llegar a Miami, íbamos a odiarnos de nuevo.

L.- Y lo haremos, tú no te preocupes por eso, sólo estoy diciendo que ahora que
somos compañeras de cama... -la interrumpí.

C.- ¿Ahora somos compañeras de cama? O sea pasamos de ser socias a ser
compañeras de cama, Ok, gracias por avisarme, compañera.- dije irónica.

L.- Un placer hacerlo... bueno eso lo que decía, si algún día quieres que pasemos el
rato juntas.

C.- ¿Lo dices en serio? - asintió. - Jauregui, déjate de bromas... esto ya no es


divertido.- me miraba seria y parecía muy convencida de sus palabras.- ¿Tú ves lo
absurdo que suena eso que me estás pidiendo?

L.- Si ya lo dije yo al principio de esta conversación, todo esto es muy absurdo,


además no te estoy apuntando con una pistola para que aceptes, te estoy
proponiendo.

C.- ¡Ohh! Claro el día que me aburra y no tenga nada que hacer te llamo... Oye
Lauren me aburro ven y enrollémonos en cualquier esquina, ahh y después tengamos
sexo desenfrenado en tu coche.

L.- En mi coche o donde quieras.- la miré sorprendida y rió.- espero tu llamada.

C.- Increíble... además ¿Cuándo lo haríamos entre pelea y pelea?, no, Lauren, no...

L.- Seria una mejor forma de gastar energía. -rodé los ojos.- Ehh... no te hagas la
santa que sabes tan bien como yo que si no hubiera sido por lo del incendio esta
noche tú y yo...

C.- Sí, probablemente tú y yo hubiéramos tenido sexo esta noche.- me sorprendí de


mis propias palabras llenas de sinceridad.

L.- Lo sabía.

C.- Pues claro que lo sabías, idiota, ambas queríamos, pero ya está, esta noche y
nunca más.

L.- Ok, como quieras pero que sepas que la oferta está ahí...

C.- En Miami, no existe un tú y yo, Lauren, no podemos...

L.- ¿Por qué no? Será como aquí, nadie tiene por que enterarse y ni tú, ni yo le
tenemos que dar explicaciones a nadie, de lo que hemos hecho, hacemos o
haremos... Tú sólo piénsalo.

C.- Sigo sin creerme que estés hablando en serio... ¿Quieres que seamos "amigas con
beneficios"?

L.- No, amigas, no...

C.- Cierto, que nosotras no podemos ser amigas. - reí irónica ante su tono.

L.- Exacto. Contéstame algo.- la miré.- ¿lo de esta noche te gustó? - no contesté.-
Vamos, Camz, contéstame.

A la mierda todo.
C.- Sí.- sonrió.

L.- Pues ya está si alguna vez quieres repetir, sabes donde vivo.- se acercó más a mí
y paso su mano por mi cintura dejándola ahí apoyada.

C.- ¿Por qué me hace esa clase de propuestas indecentes, señorita? - dije
acercándome más a ella.

L.- La pregunta aquí es: ¿Se está pensando usted aceptar mis propuestas indecentes?
- me besó.

En serio me estaba haciendo pensar, en aceptar o no.

C.- El tiempo lo dirá. - sonrió y yo me abracé a ella.

L.- ¿Ya te vas a dormir? - dijo triste, me levanté para mirar el móvil.

C.- En menos de dos horas nos tenemos que levantar para irnos ya a casa, duerme
un poco.- dije acostándome sobre la almohada.

L.- No. - Empecé a acariciarle la mejilla y continué por su frente, rocé todo su rostro y
eso la adormecía, tenía unas ganas enormes de besarla.

Paré para apagar la luz y soltó un bufido como queja.

C.- Hey, no te enfades, gruñona, solo voy a apagar la luz. - Apagué la lamparita y
apoyé mi cabeza en su pecho abrazándola, acariciaba su piel y ella me abrazó más
fuerte. - ¡Lauren! - la llamé.

L.- ¡Camila! - dijo al mismo tiempo que yo.

L/C.- ¿Qué? - nos dijimos al unísono la una a la otra.

Levanté un poco la cabeza para mirarla. Quería lo mismo que yo.

Subí hasta su altura y le di un beso en los labios, al separaros pude ver su sonrisa,
gracias a la luz que entraba de afuera.

C.- Buenas noche, falsa novia.- dije, rocé mi nariz con la suya.

L.- Buenas noches, falsa novia.- dijo y volvió a besarme, tardamos un poco más en
separarnos pero al final lo hicimos, volvimos a abrazarnos.

Mordí mi labio aún sintiendo su sabor en ellos, ese sería el último beso que Lauren y
yo nos daríamos.

O por lo menos eso creía yo.

********************

Aquí se termina el Maratón, hasta la próxima.

Besos.
Capitulo 29

Solo quiero avisar que el capitulo 26 no estaba entero pero ahora sí, si queréis volver
a leerlo y así entenderéis el capitulo 27.

********************

POV.CAMILA.

Desperté con el sonido de la alarma, la apagué y volví a abrazarme a Lauren.

Dios mío sigo abrazada a ella, se ve tan tranquila así durmiendo, no quiero
despertarla, quiero quedarme aquí.

C.- Esto acaba hoy, hermosa.- le dije en voz alta a una Lauren completamente
dormida mientras acariciaba su mejilla.

Eran las 8, teníamos una hora para salir del motel, llegar al aeropuerto y subirnos en
el avión que nos llevaría al mundo real, es decir, a Miami.

Muy a mi pesar salí de la cama y recogí la ropa que anoche acabó en el suelo.

C.- ¡¡Lauren, levanta!! Se nos hará tarde.

Fui al baño me di una ducha de cinco minutos y me vestí.

C.- Lauren, ¿¿aún sigues así?? ¡¡LEVÁNTATE!!

L.- Déjame. - dijo con voz de dormida.

Voz que me volvía loca por cierto, sonaba tan rasposa y sexy cuando acababa de
despertar.

C.- Déjame nada, levanta. - oí como se quejaba.- LAUREN, YA VAMOS LEVANTA. - le


tiré un cojín.

L.- Shhh cállate y no grites, tengo sueño, déjame dormir.

Uyy que chica.


C.- Si no hubieras estado despierta hasta tarde ahora no tendrías sueño.

L.- Fuiste tú la que me mantuvo despierta. -sonreí por su comentario, ya que estaba
de espalda a ella y no podía verme.

C.- Tú también me mantuviste despierta... además yo también tengo sueño y


preferiría estar en la cama y aquí estoy ya preparada.- me senté en la cama.

L.- En la cama ¿conmigo? - preguntó con una sonrisa.

C.- Levántate. - evité responder.

L.- Respóndeme. - dijo apoyándose en mí. La miré con cara de obvio que contigo, no
sé como se hace esa cara exactamente pero ella me entendió.- ¿Vamos a desayunar?
- preguntó bostezando.

C.- No creo que podamos, vamos con el tiempo justo.

L.- ¿Sabes si han abierto las carreteras ya? A lo mejor nos tenemos que quedar un
tiempo más. - le sonreí por la insinuación que hizo.

Ella quería quedarse. Aquí. En este motel. Conmigo.

C.- Ahora bajo y lo pregunto... tú levanta. - le dije de nuevo.

L.- ¿Puedo ducharme o no me da tiempo?

C.- Si lo haces rápido, sí, ahora vuelvo voy a preguntar lo de las carreteras.

POV.LAUREN.

Tenía mucho sueño, sólo había dormido 2 horas, más o menos, al final decidí
levantarme y entrar a la ducha. Cuando acabé vi que Camila estaba sentada en la
cama.

C.- Por fin en pie.- dijo al verme.

L.- Sí. ¿Ya han abierto las carreteras? - pregunté esperando que la respuesta fuera un
"no".
C.- Sí.- Oh, una lastima.- Yo ya he guardado todo en la bolsa. Faltan tus cosas.

L.- Ok. Ahora recojo y las guardo.

Ya tenía todo listo, mis cosas ya estaban recogidas y guardadas.

C.- ¿No te dejas nada, no? Mira que no vamos a poder volver aquí.

L.- No, mamá.- dije de broma.

C.- Voy a mirar a ver si queda algo en el baño.- ¿Pero no ha mirado antes? Que
maniática.

L.- Vale... -saqué mi libro de la mochila y lo guardé en la de Camila. Sé que le estaba


gustando mucho así que se lo dejaré para que acabe de leerlo.

Me da vergüenza dárselo en mano.

C.- En el baño no hay nada, llevas todo, pasaporte, móvil, cargador... -preguntó.

L.- Que siii.

C.- Entonces, es hora de irnos. - dijo con tono triste.

L.- Sí. - dije yo con el mismo tono.- eso parece.

Echamos un último vistazo a la habitación donde habían ocurrido cosas que nunca
imaginé que pasarían.

Parecía que ningunas de las dos quería abandonar esta habitación, nos quedamos un
minuto quietas como si no supiéramos que hacer o a donde ir; ninguna se movía,
ninguna hablaba, Camila fue quien rompió el silencio.

C.- Adiós. - dijo.- Lauren despídete no volveremos aquí nunca.

Por desgracia no lo haremos y si por un casual lo hacemos no lo haremos juntas.

L.- Adiós. -dije yo. Me sentía un poco estúpida despidiéndome de la habitación pero lo
hice. Camila cerró la puerta y nos quedamos en el pasillo.
C.- Vamos a despedirnos de Manuel y Patrick.

L.- Sí, claro, vamos.

Bajamos al vestíbulo, donde por suerte se encontraban los dos hombres.

Me hubiera dado mucha pena no despedirme de alguno de ellos.

Manuel estaba arreglando una lampara del vestíbulo y Patrick se encontraba en


recepción.

L.-Patrick, venimos a despedirnos.

P.- ¿Ya os vais?

L.- Sí, aún nos queda un largo viaje hasta Miami.

P.- Manu, ven. - se acercó.- las chicas ya se van.

M.- ¿Tan pronto? - asentimos.

C.- Tanto Lauren como yo queríamos daros las gracias por darnos una habitación y
por ayudarnos.- agradeció Camila.

M.- No ha sido nada.

C.- Sí que lo ha sido, gracias de verdad.

P.- Tomad, - nos dio una tarjeta del motel a cada una. - por si algún día queréis
volver.

L.- Como querer claro, como poder eso lo veo más difícil.

Y era cierto.

C.- Sí.

M.- Bueno por si acaso, nunca se sabe.


C.- Sabéis, mis padres seguro que alguna vez me traerán a Nueva York... les diré que
nos quedemos aquí.- todos reímos por su comentario.- lo digo en serio.

Mucho le ha gustado este motel, al principio no quería entrar y ahora quiere volver...
Me pregunto por qué será.

L.- Va siendo hora de marcharse... De nuevo gracias por todo, aahh y suerte con lo
de la adopción.

C.- Seguro que son unos excelentes padres y una vez más gracias.

P.- De nada y que os vaya bien. - dijo mientras nos daba un abrazo.

M.- Espero volver a verlas algún día - nos abrazó también.

Yo también lo espero

Nunca pensé que volvería a ver a estos dos hombres, pero gracias a Dios, los vi años
más tarde por motivos muy diferentes a los que me llevaron a conocerlos.

Nos dirigíamos a la salida del motel y cogí la mano de Camila.

L.- No se vaya a destrozar la función en el último momento.

C.- Noo.

Salimos del motel de la misma manera que entramos agarradas de la mano.

***************

Por fin en casa, eso fue lo que pensé cuando salí de la ducha y me dejé caer en mi
cama.

El viaje de vuelta en el avión de primera clase, que he de decir que es la cosa más
impresionante del mundo, lo pasamos durmiendo, por lo menos la mayor parte de él,
en un momento Camila empezó a agobiarse y tuve que tranquilizarla, pero aparte de
ese pequeño incidente que no fue a peor fue un vuelo tranquilo.

El señor Cabello vino a por nosotras al aeropuerto, dijo que era mejor que no vinieran
todos para no causar revuelo con los paparazzis; él era un empresario famoso y
siempre estaba en el punto de mira de los medios, tuvimos que salir por otra puerta,
después de un emotivo rencuentro entre padres e hija, para que no hicieran fotos, me
hizo gracia parecer famosa por unos segundos, durante el trayecto no hablamos
mucho, más bien nada, Alejandro preguntaba y Camila solo contestaba "si" o "no".
Me dejaron en casa, cuando llegué fue todo abrazos y besos y alguna que otra
lágrima, incluso Chris lloró.

Les conté mi viaje Nueva York, los museos, los paseos por la ciudad, el encuentro con
Jack Collins, nuestra aventura en Central Park, evité los temas de las peleas y esas
cosas, no tenía la cabeza para sermones de mis padres. Se alegraron de que me lo
pasara bien, lo que no les gustó tanto fue mi historia sobre los otros tres días
adicionales que pasé en la gran manzana, obvio no les conté TODO lo que pasó allí,
intenté tranquilizarlos y les dije que nada malo me pasó, a decir verdad nada malo
me pasó.

No sé en que momento me quedé dormida pero desperté cuando escuché una voz
familiar.

A.- Lauren. - oí. Me incorporé de la cama frotándome los ojos.

L.- ¿Ally? - dije aún sin despertar del todo. Noté que me abrazaba y yo le correspondí
el abrazo.

A.- Que susto nos diste, maldita.- se separó.- No vuelvas a hacerme eso.- me pegó y
vi que caían algunas lagrimas de sus ojos.- Sabes lo preocupadas que estábamos por
ti.- hablaba muy rápido, volvió a abrazarme.

Abrí los ojos mientras la abrazaba y vi que Dinah también estaba allí, cuando mi
amiga me soltó me levanté de la cama.

D.- ¿Cómo se te ocurre irte de fiesta tres días más? - dijo con tono de riña.- ¿Podías
haber avisado y nos íbamos contigo? - dijo y nos sonreímos.

L.- Ehh, les avisé pero prefirieron quedarse durmiendo.- Dinah y yo nos abrazamos.

A.- No sé como podéis hacer bromas con esto, lo pasé muy mal, pensaba que te
habría pasado algo malo, podrías haber muerto.

Me senté en la cama y abracé de nuevo a mi amiga, Dinah acercó la silla de mi


escritorio y se sentó delante de nosotras.

L.- Yaaa, Ally, lo importante es que no me pasó nada, no te librarás de mí así de


fácil.- reímos.

Les conté como empezó mi odisea, empezamos por el encierro en el baño y


terminando por el vuelo de hace unas horas, intenté omitir el nombre de Camila a
toda costa.

L.- ¿Cuándo os disteis cuenta de que no estábamos? - pregunté con curiosidad.

D.- Pues...

*Flashback*

POV. ALLY.

D.- Ally, Ally, despierta.- noté que me zarandeaban, abrí los ojos y vi a Dinah.

A.- ¿Qué pasa? ¿Qué quieres?

D.- ¿Y Lauren?- la miré confundida.

A.- Pues supongo que en el asiento de atr... - me giré y no la vi. Volví a mirar a Dinah
con el mismo miedo en mis ojos que ella tenia en los suyos.- ¿Dónde está?

D.- No sé, yo me acabo de despertar y no la vi y me asusté y te he despertado.

¿Dónde estará esta chica? Tenía sobre mí una sensación que no me gustaba para
nada, tenía un mal presentimiento.

A.- Mira a ver si está en otro asiento, a lo mejor se cambió de sitio.

D.- Ok, yo miro por delante y tú por detrás.- asentí y me levanté de mi asiento.

Busqué a mi amiga pero no la encontré, busqué entre los alumnos que había
durmiendo en el autobús.

Me encontré otra vez con Dinah.

D.- ¿Y? - negué con la cabeza, por su cara supuse que ella tampoco la había
encontrado.- Vamos a avisar al señor Gómez.
Fuimos donde estaba sentado el profesor.

A.- Señor Gómez- nos miró.- Lauren no está.

P.Gom.- ¿Cómo que no está?

D.- Pues eso que no está en el autobús la hemos buscado y no aparece.

El profesor se levantó y buscó a Lauren por todo el autobús teniendo el mismo éxito
que nosotras, agarró el micrófono y su voz resonó en todo el vehículo.

P.Gom.- Alumnos.- dijo para llamar la atención de todos.- ¡Alumnos! ¡Silencio! - el


autobús quedó cayado completamente y continuó.- ¡Jauregui! - La llamó un par de
veces.- Escúchenme atentamente, necesito que me digan si hace falta algún
compañero suyo.

Vimos como una de las gemelas, la verdad no se cual de las dos, se acercó a nosotras
y al profesor.

M.- Camila, tampoco está.

P.Gom.- ¿Cómo? ¿Y por qué no lo dijo antes?

M.- Lo siento, yo estaba durmiendo, me acabo de despertar ni siquiera me avisó que


iba a bajar o algo. - dijo con una voz rota.

P.Gom.- Vale, vaya a su sitio.

Vi a la amiga de Camila irse pero no a su sitio, se sentó con su hermana, quien


estaba sentada en la parte delantera alejada de todos los demás de su grupo, parecía
que le estaba contando lo que estaba ocurriendo, las dos tenían la misma cara de
preocupación que Dinah y yo teníamos.

*Fin del flasback*

POV.LAUREN.
L.- ¿Y qué pasó después cuando llegasteis aquí?

D.- El profesor Gómez cogió un vuelo a Nueva York y fue a buscarlas.- la miré
asombrada.

No me esperaba eso del profesor Gómez.

L.- Supongo que tendré que darle las gracias por eso.

D.- No, no podrás, hoy en el instituto se rumoreaba que lo despidieron en cuanto


volvió.

L.- ¿En serio? - pregunté y ambas asintieron.- ¿Y que más pasó?

A.- En el aeropuerto avisaron a tus padres y a los Señores Cabello y te puedes


imaginar lo que pasó.

Pobres, lo tuvieron que pasar muy mal. No me imagino a mí recibiendo la noticia de


que mi hija ha desaparecido y no saben donde está.

D.- Pero por suerte, horas después Ally recibió una llamada de Taylor diciendo que
estabas bien y que te habían encontrado y ella me avisó a mí.- Ally asintió.

L.- Espera, ¿Taylor te avisó?

¿Por qué no sabía yo eso?

A.- Sí, me dijo que Cabello le pidió a su madre que Taylor nos avisara a Dinah y a mí.
¿No lo sabías?

L.- No, cuando Camila llamó a su casa yo no estaba con ella.- me miraron extraño.-
quiero decir, estábamos juntas pero no en la misma habitación.- me expliqué.

Iba a contarle un poco más de lo sucedido pero sonó mi móvil.

Que raro era un número que no tenía grabado.

X.- Lauren.- escuché una voz alejada al otro lado de la línea.

L.- Sí, soy yo. ¿Quién es?


X.- Soy Camila.- escuché su voz claramente.

L.- ¿Cómo conseguiste mi teléfono? - le pregunté curiosa caminando por mi


habitación.

C.- Lo robé de los archivos del FBI.

L.- ¿Qué?

C.- Lo encontré en la agenda de mi madre.- aclaró.

L.- Ahh, bueno ¿querías algo?

C.- Emm, sí, puedes mirar por favor si está mi pasaporte en tu mochila o en tu
chaqueta.

L.- ¿Por qué tendría que estar tu pasaporte en mi mochila o mi chaqueta?

C.- Tú míralo, es que no lo encuentro y como lo haya perdido y se entere mi madre,


me mata.- reí.

L.- ¿Lo has perdido? - miré a mis amigas que me miraban de nuevo de una manera
extraña.

No me gustaba, me ponían nerviosa.

C.- No, sólo que no lo encuentro que es diferente. - volví a reír, fui a mi mochila y ahí
estaba.

L.- Ehh tranquila, Camila, lo tengo yo.- escuché que suspiraba aliviada, yo me senté
junto a Ally en mi cama.

Mis amigas seguían mirándome con una sonrisa en su rostro. ¿Tan felices están de
volver a verme?

Sus sonrisas me incomodaban.

¿Sabrán que estoy hablando con Camila? Obvio que lo saben la acabas de llamar por
su nombre.
Mierda. Idiota. Claro, por eso las sonrisas.

C.- ¿Mañana irás a clase?

L.- No.- avisé.

C.- Yo tampoco. ¿Me lo devuelves el miércoles cuando nos veamos? - propuso.

L.- Sí.

C.- ¿Estas sola?

L.- No.

C.- Lo sabía, tranquila si yo estuviera con alguien ni siquiera te habría respondido al


teléfono.

Que sincera.

C.- ¿Puedo llamarte luego? - preguntó tímidamente.

L.- Sí.

C.- No me des unas respuestas tan largas no vaya a ser que pierda el hilo de la
conversación.- dijo irónica.

L.- No.

C.- Eres idiota.- dijo riendo.

L.- Sí.- volvió a reír y yo luché contra mi misma para no hacerlo también.

C.- Ok, te dejo, hablamos después. Chao, gruñona.

L.- Adiós, Camila.- terminé la llamada.

Mierda, para que la nombras.

A.- ¿Quién era? - preguntó con curiosidad como si no supiera con quien había
hablado.

L.- Nadie, se habían equivocado.- ambas me miraron.- Bueh, chicas, si sabéis


perfectamente quien era para que preguntan.

D.- Sí, pero ¿Quién era?

L.- Camila, era Camila.- rieron.

A.- Mira tú, ahora ha pasado a ser Camila. - Incluso Ally se burla de mí, esto es el
colmo.

L.- Así se llama, ¿no?

D.- Anda, cuéntanos que pasó con ella en el viaje.- dijo una Dinah curiosa.

L.- No pasó nada, ¿Qué tendría que pasar?

A- Algo tendría que pasar cuando pasa de ser la estúpida de Cabello a Camila "hablo
con ella por teléfono" y "me rio de sus chistes".

L.- Yo no me rio de sus chistes, sólo me hizo gracia porque pensaba que había
perdido el pasaporte.

D.- Pasaporte que está en tu mochila.- recalcó.

L.- ¿Y? - dije con indiferencia. Ambas se miraron. Me levanté y encendí mi portátil .-
Vengan aquí les voy a enseñar donde nos... - volvieron a mirarme y sonrieron - ME
quedé. - Entramos a internet y busque el motel y pinché en imágenes, aparecieron
fotos del sitio que esta misma mañana había dejado.

D.- Uhhh... habitaciones con una sola cama.- dijo señalando una foto.

A.- Dormiste con Camila.- afirmó. No dije nada.- Madre mía, ¿en serio dormiste en la
misma cama que ella? - dijo sorprendida.

D.- Cuéntanos cuanto ha avanzado Camren en estos tres días YA - la miré.- ¿Hasta
donde habéis llegado?

Lejos, hemos llegado lejos. Sonreí al acordarme de todo lo que pasó en esa
habitación.

A.- ¿Te has acostado con ella? - preguntó sorprendida.


D.- Vamos, cuéntanos, hasta Santa Ally, quiere saber. ¿Qué le hiciste a Cabello?

O que me hizo ella a mí.

A.- Eso, incluso Santa Ally, quiere saber.- reí por la insistencia de mis amigas pero no
les contesté nada.

Le prometí a Camila que no lo contaría y no lo haré, aunque me muera de ganas de


contarlo y no sé porque se lo quiero contar a mis amigas, yo nunca les cuento nunca
nada de estas cosas, ni siquiera a Ally.

D.- Vamos cuéntanos.- insistía.- Sabemos que pasó algo.

A.- Vale, no nos digas que paso exactamente... - Dinah soltó un bufido como queja.-
pero dinos ¿te gustó? - miré sorprendida a mi amiga por la pregunta.- ¿le gusto? ¿Les
gustó?, vamos Lauren respóndenos aunque sea sólo eso.- sonreí coquetamente.

No, no me gustó, me encantó. Y a ella también.

L.- Chicas, no pasó nada.- mentí.

D.- ¿Y entonces esa sonrisa?

L.- La sonrisa es por veros tan insistentes e interesadas por las cosas que he podido
hacerle a Camila.

A.- ¿Nos vas a negar que no habéis dormido juntas estos tres días? - levanté los
hombros.- Lauren ahí yo sólo veo una cama.- señaló la foto.

L.- También había habitaciones con dos camas.- dije sin saber si era verdad o no.

D.- ¿Y os tocó una de dos camas?- preguntó. Tardé mucho en responder.- ¡Ja! Te
pillamos, dormisteis juntas.

L.- No contéis nada, por favor.- supliqué, ambas rieron.- Sólo pasó eso, dormimos
juntas, no pasó nada más, nos ignorábamos el resto del día pero por la noche cada
una se ponía en su lado de la cama y se dormía. Nada más.- mentí.

A.- ¿Y no te abrazaste a ella? - dijo sabiendo mi manía de abrazar a alguien mientras


duermo. Hice más que eso Ally.
L.- Puse una almohada entre nosotras y no nos tocamos.- inventé. Parecieron algo
decepcionadas con mi falsa confesión.

Ally y Dinah se fueron después de pasar la tarde junto a mí, estuvieron toda la tarde
preguntando sobre Camila, al final parecieron entender que no pasó nada entre
nosotras que nos seguíamos odiando con la misma intensidad que hace días, que
nada había cambiado entre nosotras.

Acabé de cenar y fui a mi habitación, vi que mi madre me había dejado ropa limpia
encima de la cama, empecé a guardarla cuando Taylor entró, sin decir palabra cerró
la puerta y se sentó en la cama. Estaba muy callada, parecía que quería contarme
algo pero no se animaba a hacerlo.

L.- Taylor, ¿te pasa algo? - parecía estar pensando la respuesta.- ¿Quieres contarme
algo?

T.- Es... Es Luke.- comenzó, me senté a su lado.

L.- ¿Tu novio? ¿Qué pasó con él? ¿Te hizo daño? ¿Lo mato? - negó riendo.- No en
serio, si quieres que lo maté yo lo hago.

T.- No, no me ha hecho nada.- Hizo una pausa.- Quería... Quería pedirte consejo.-
dijo nerviosa.

L.- ¿Quieres un consejo mío? ¿Sobre chicos? - reí.- Bueno a ver dime que pasa...

T.- Luke y yo nos besamos.- la miré sorprendida.

L.- ¿Cuándo?

T.- Ayer, se enteró de que te perdiste y vino a verme, él creía que no sabíamos nada
de ti y me dijo que podía contar con él, después le conté que hoy volvías y nos
pusimos hablar de cosas y me besó, después me dijo que yo le gustaba.

L.- Eso está bien, ¿no? Él a ti también te gusta.

T.- Sí.

L.- ¿Entonces cuál es el problema?


T.- Que yo quiero pedirle... - se puso nerviosa.

L.- ¿Qué sea tu novio? - acabé su frase.

En ese momento Chris entró.

Ch.- ¿Qué hacéis chicas?

L.- Taylor quiere pedirle a Luke que sea su novio pero no sabe como y a venido a mí
a que le de consejo.- le informé.

Ch.- ¿Y vas a pedirle consejo a esto? -le dijo a Taylor señalándome.- Que sabe de
relaciones lo mismo que yo de ingeniería aeroespacial.

L.- ¡¡Oyeee!! - le tiré una almohada.

T.- ¿Tú que haces Laur cuando te gusta mucho una chica y quieres que sea tu novia?
- preguntó cortando la pelea entre Chris y yo.

L.- Lo que yo haga no importa, tú y yo somos bastante diferentes... mi consejo es, si


él te ha dicho que le gustas pídele salir, así tipo una cita y después otra y otra y así
hasta que le pongáis titulo a la relación, ten un poco de paciencia los chicos pueden
llegar a ser muy lentos para ese tipo de cosas.

Ch.- O le dices "Ehh tú ¿Quieres ser mi novio?" y te dejas de tonterías.- reímos.

L.- O también puedes hacer eso.

T.- Mejor haré lo que dice Lauren, le pido una cita y veo como avanza.

Ch.- Cuanta cursilería es mejor ir al grano.

L.- Así no vas a conseguir novia.

T.- Sii, que poco romántico.

Ch.- Yo soy romántico, invité a Judy al cine y después a cenar.

T.- Judy es tu mejor amiga eso no cuenta...

L.- ... Y solo la invitaste porque a ella se le olvidó la cartera en casa, apuesto a que
después hiciste que te devolviera el dinero.
Ch.- No, no lo hice.- dijo no muy seguro de sus palabras.

T.- Menos mal hubieras quedado como un cretino.- hizo una pausa.- Ahora tengo que
pensar a donde llevo a Luke.

L.- Haz algo sencillo, no te quemes la cabeza pensando, invítalo al cine o al parque de
atracciones o ir de paseo por el parque, algo así.

Ch.- Toda una romántica mi hermana.- dijo con ironía, lo miré.- ¿a pasear al parque,
en serio? Eso es muy cliché.

L.- No querrás que lo lleve a cenar a un restaurante de lujo, ¿no? -me dirigí a mi
hermana.- Tú hazme caso, Tay, algo sencillo, no te compliques porque sino lo
asustarás.

T.- Ok, gracias, doctora corazón.- mis hermanos se rieron de mí, rodé los ojos.- Por
curiosidad, Laur, ¿tú cuando tienes pareja eres romántica? -levanté los hombros.- ¿Lo
eres?

Ch.- Te imaginas a Lauren así toda ñoña, mimosa y cursi, vomitando arcoíris.- le dijo
a Taylor.

T.- Seria super bonito, toda enamorada y feliz, ¡¡awww!!

L.- ¿Estoy aquí? ¿Sabéis que os oigo?

Ch.- No le has contestado a tu hermana ¿eres así cuando estás con tus chicas?

L.- No.- contesté.

T.- Claro, porque ella es tierna y dulce con la que es su novia no con las que se
acuesta.

L.- ¡¡Taylor!!

T.- ¿Acaso miento?

No, no la hacía.
T.- Vamos, dinos como eres cuando tienes novia, como eres con ella, cuando tocan
ese corazoncito que tienes.

L.- No os interesa. Eso sólo lo puede ver mi pareja y sólo mi pareja, que por cierto no
tengo.

T.- ¡Awww! Que amorosa eres.- le di con la almohada.

La verdad me encantaba estos momentos con mis hermanos, los tres hablando de
cualquier cosa confiándonos secretos, pidiéndonos consejos, haciendo bromas, con
ellos podía hablar de cualquier cosa y ellos sabían bien que podían contar conmigo y
contarme lo que fuera por muy grave que fuera.

A mitad de charla, me acordé de las palabras que dijo el tipo estúpido de la gorra.

L.- Chicos... ¿Vosotros alguna vez os habéis avergonzado de mí por salir con chicas?

T.- ¿¿Quee?? No, claro que no.- Chris negó también.

Ch.- ¿Por qué esa pregunta, Laur?

L.- Sólo pensaba...

Ch.- Lauren, nosotros estamos orgullosos de ti, de que sepas quien y como eres y
que lo compartas con nosotros...

T.- Sí, que más da un "él" que un "ella", te queremos mucho y no sabes lo mal que
estuvimos las horas que no sabíamos de ti, no parábamos de pensar en que a lo
mejor no volveríamos a verte.- su voz se quebró y mis ojos se llenaron de lágrimas.-
que no volveríamos a hablar contigo, que no volveríamos a estar los tres juntos.- vi
como las lagrimas caían por el rostro de Chris.- Así que, Lauren Jauregui, no seas tan
estúpida y deja de pensar esas cosas.- la abracé y Chris se unió al abrazo.

L.- Perdón, pero siempre he pensado eso, es mi mayor inseguridad, el pensar que
puedo decepcionaros o avergonzaros.- dije cuando nos separamos.

T.- Nosotros no nos avergonzamos de ti...

Ch.- ...bueno a menos que te pongas a bailar, entonces sí. - dijo en tono de broma.

Pasamos del llanto a las risas en cero coma cinco segundo; Taylor y Chris se metían
conmigo, era algo que siempre hacían, era como su deporte favorito, se aliaban y me
provocaban y yo me defendía como podía, sé que lo hacían de broma, eran cosas de
hermanos nos metíamos unos con otros.

Ch.- ¿Y has conocido alguna neoyorquina? Sí es así, tiene alguna amiga de mi edad.

Todo un seductor mi hermano.

L.- No. - Chris resopló.

T.- Ninguna a caído bajo tus encantos, pobrecita.- rió.

Una neoyorquina no pero una de Miami, puede.

L.- Sólo he estado una semana en Nueva York.

Ch.- Y tres días... -Y menudos días.

T.- O sea que no tendremos una cuñada que nos preste la casa de Nueva York.

L.- Me temo que no.- pusieron cara de tristeza.

Ch.- ¿Y Camila? - me tensé.

L.- ¿Qué con Camila? - dije tragándome los nervios.

Ch.- No nos has contado nada de ella.- presentía que esta conversación no se alejaba
mucho de la que hace unas horas había tenido con Ally y Dinah.

L.- ¿Y que queréis que os cuente? Ha pasado lo de siempre peleas, gritos, insultos,
todo eso, pero en otro estado.

Por suerte sonó mi móvil, "Camz" vi en la pantalla, le colgué. Sutilmente invité a mis
hermanos a que se largaran de mi habitación pero no me hicieron caso.

Volvió a sonar y colgué de nuevo.

Quería hablar con Camila, lo que no quería era tener a mis hermanos preguntando,
quería evitar que asumieran cosas raras.

T.- Parece que quieren hablar contigo.- dijo cuando sonó de nuevo el móvil.
Chris me quitó el móvil de las manos antes de darle a finalizar llamada.

Ch.- Mmm... ¿Camz? - dijo riendo.- Me parece que no se pelearon tanto.- intenté
quitarle el móvil y se lo pasó a Taylor.- Sino no insistiría tanto en hablar contigo.- el
móvil dejó de sonar.

Mierda, ahora seguro que no puedo hablar con ella, no llamará una vez más.

T.- Espera ¿Camz, es Camila?

Ch.- Sí, siempre que pelean la llama así para molestarla, ¿nunca lo has oído?.- Taylor
negó, volvió a sonar por cuarta vez el teléfono y Taylor se lo pasó a Chris, quien
contestó a la llamada. - Camila.- puso el speaker.

C.- ¿Lauren? - intenté quitarle el móvil a mi hermano pero Taylor me sujetó.

Ch.- Dime, Camila, ¿Cuánto tardó mi hermana en besarte?

No le acaba de preguntar eso, no. Camila no responda.

C.- ¿Queé? ¿Chris? Pásame con tu hermana, quiero hablar con ella.

L.- ¡Chris! ¡Taylor! ¡Fuera de mi habitación YA! - dije quitándole el teléfono, ambos
salieron a empujones de mi habitación.

Quité el speaker y me acerqué el móvil a la oreja.

C.- Que poco te respetan, Jauregui.- dijo riendo.

L.- Que te cuelgo de nuevo. - amenacé.

C.- No, no. -dijo, sonreí.

L.- Bueno, querías hablar conmigo. - me tumbé en la cama.

C.- ¿Te enteraste de lo del profesor Gómez, lo que hizo...?

L.- Sí lo han despedido. ¿Quién te lo dijo?

C.- Brenda y Mandy vinieron a verme y me lo contaron todo. ¿No te parece injusto?
L.- Por raro que parezca, estoy de acuerdo contigo, no sé porque lo despidieron...

C.- Sí, el hombre cogió un vuelo de vuelta para ir a buscarnos, tendremos que ir a
hablar con Simons.

L.- No nos hará caso.

C.- No perdemos nada con intentarlo, ¿no?

L.- Supongo... - hubo un silencio de unos segundos.- ¿Oye Camz?

C.- Dime...

L.- No me dijiste que no habías tocado mi móvil.-rió y me dijo que no lo había


tocado.- ¿Entonces me explicas por qué hay como unos veinte selfies tuyos y otras
cuantas fotos tuyas mientras yo duermo?

C.- Yo no fui, te juro. - rió. - Quería que tuvieras fotos mías, quiero decir... MÁS fotos
mías, aparte de las del autobús.

Parece que sí las vio.

L.- Que considerada por tu parte.- reí.

C.- ¡Eyy! ¿Me envías la foto de mi muñeco destruido, por fa? - pidió.

L.- Sí, claro, ahora después te lo envío. Mmm... esto... me das tu correo, digo, para
que te envíe la foto o ¿te la envió por paloma mensajera? - rió y me lo dio.

Después de estar un rato más hablando, nos despedimos, le envié la foto del muñeco
de nieve, sus selfies, las fotos mías durmiendo y ella burlándose e incluso las del
autobús y me fui a dormir.

A los cinco minutos la pantalla de mi móvil se iluminó, vi que tenía un correo de


Camila.

En el había dos fotos, la primera era del muñeco de nieve, en el pie de la foto ponía
"algún día pagarás por su muerte, Jauregui", reí al ver el comentario, bajé y vi la
segunda foto.

Mierda. Era ella en su habitación con la ropa que llevaba el día que nos quedamos en
el ascensor, junto a la foto había un comentario "No me mientas Lauren, sabes que el
día que llevé esta ropa fue el día que te encanté. ¿Qué como lo sé? Tendrías que
haber visto la cara que pusiste al ver la foto" le seguía un emoticono que guiñaba un
ojo.

L.- Vas a volverme loca.- dije mirando de nuevo su foto.- y eso no me gusta.

El correo terminaba con un "buenas noches, Lauren" y por cuarta noche consecutiva
me iba a dormir después de que me deseara buenas noches.

********************

Me encanta que comentéis así se que de que estáis metidxs de lleno en la historia.
Capitulo 30

POV. CAMILA.

Necesito odiarla de nuevo.

Esa es a la conclusión que llegué después de pasarme el día pensando; no voy a


mentir, llegué a plantearme aceptar su propuesta de ser "compañera de cama" pero
no, mejor no, si tengo algo con ella aunque sea sólo sexo, sé que habrá dolor y que lo
más probable sea yo la que lo sienta, por eso es mejor para las dos si nos odiamos
otra vez.

Iba de camino al instituto en el coche de mi padre y me repetía mentalmente las


razones por la cual debía odiar a Lauren, repasaba la lista una y otra vez.

Fui a mi taquilla a recoger lo que necesitaba para primera hora, Brenda, Mandy,
Nessa y Austin se encontraron allí conmigo.

El ambiente era raro, la gente me miraba, siempre lo hacía, sí, pero hoy por una
extraña razón no quería que lo hicieran.

A.- ¿Y que tal estás, Mila?

C.- Bien.

No ponía mucha atención a lo que mis amigos decían.

A.- Debe haber sido un infierno para ti ¿no? - oí que me preguntaba.

C.- Sí.- respondí sin ganas.

La verdad, no me interesaba hablar con nadie, quería estar sola, me miraban con
pena, como si fuera un animal encerrado en un circo, incluso algún que otro profesor
lo hacía, se acercaban a mí y me preguntaban cosas; me perdí en Nueva York no es
como si hubiera matado a alguien; me estaba hartando de esta situación y eso que
sólo llevaba 30 minutos allí.

A.- ...Jauregui.

Escuché que Austin la nombraba.

Lauren.
Quiero verla.

No. Basta, Camila. Tienes que odiarla.

Necesito odiarla.

Repasé otra vez la lista.

1: Es una egocéntrica.

2: Me trata mal.

3: Me insulta.

4: Vive rodeada de problemas que ella misma crea.

5: Todo el mundo aquí la odia.

6: No tiene nada que ver conmigo.

7: Ahí esta.

No. Camila. Razón 7. A la mierda la razón número 7, 8, 9 y todas ellas.

Lauren mírame, Lauren mírame, Lauren mírame.

Maldita, nota que estoy aquí y mírame.

Estaba a lo lejos apoyada en las taquillas hablando con Ally y Dinah.

La miraba disimuladamente para que mis amigos no se dieran cuenta.

La única persona que quiero que me mire y no lo hace.

B.- ¿Mila, vamos?

C.- ¿Qué? - dije sin saber que me había preguntado.

B.- ¿En que piensas? Estás en otro mundo... ¿Qué si vamos a clase?

Pienso en la idiota de ojos esmeralda que no me mira.


Creo que era la primera vez desde que Lauren y yo nos conocemos que quería que
notara que estaba allí, que no me ignorara.

Pero, así es la vida, ella no notará que estoy y yo intentaré olvidarla en silencio.

Fui hacia clase repitiéndome una y otra vez "necesito odiar a Jauregui"

***************

Por fin era la hora del almuerzo, estábamos en la cafetería estaba ya cansada de
contar la historia de Nueva York, en lo que llevaba de mañana la habría contado como
unas setecientas veces.

L.- ¡Cabello! - levanté la cabeza y me encontré con su mirada.

Hasta que por fin me miras, idiota.

V.- ¿Qué haces tú aquí, estúpida? . -dijo Nessa con asco.

A.- Sí, márchate, nadie te ha llamado.

L.- Cabello, ven. - me hizo una señal con la mano para que fuera cerca de ella.

Me levanté de la mesa, entre las quejas de Austin, Nessa y alguna que otra
animadora que comía con nosotros. Los ignoré y fui hacia ella.

C.- ¿Qué? - pregunté con tono normal.

L.- Creo que esto es tuyo.- me sonrió. No hagas eso que me matas.- Torpe.- me dio
un golpecito en la cabeza con el pasaporte y me lo entregó.

C.- Gracias.- agarré el pasaporte de su mano.- Si mi madre se llega enterar me mata.

L.- De nada.- se dio la vuelta para irse.

Las personas que comían junto a mí miraba la escena intrigados, con rostros de
sorpresa e incluso asco.

C.- ¡Jauregui! Espera.- Se volvió a girar.- Necesito enseñarte algo.- me miró


extrañada.- me acompañas a mi taquilla, lo tengo allí.

L.- Emm... Sí, claro, voy a por mis cosas, ahora vuelvo.- fue hacia la mesa donde
estaban Ally y Dinah, mientras yo recogía mis cosas.

A.- ¿Qué mierdas haces, Camila?

C.- Nada, sólo que necesito enseñarle algo.

V.- ¿El qué?

C.- No te importa.- dije alterada.

V.- Ehhh, rélajate.- dijo también alterada.

C.- Entonces no me hables tú en ese tono.

V.- Que asco, Camila, ahora te hablas con ella, que sois super amiguitas o...

C.- ¡¡Basta!! - grité enfadada.- Ninguno de ustedes me va a decir con quien puedo o
no hablar. ¿Entendido?

Se sintió bien, decir lo que realmente quería decir y mandar callar a mis amigos,
aunque fuera por una vez.

V.- Lo que sea.- dijo con asco.

L.- ¿Vamos, Cam...en... Cabello? - me giré a ella.

C.- Vamos.- salimos de la cafetería para ir a mi taquilla.

POV.LAUREN.

Me encontré con Dinah y Ally en el aparcamiento, acompañamos a Ally a su taquilla,


vi a Camila desde lejos, estaba sola, sacaba y metía cosas en su taquilla. Iba a
acercarme a ella para devolverle su pasaporte que seguía en mi mochila pero cuando
volví a mirarla estaba con sus amigos y no quería una situación incómoda. Así que
esperaré a la hora del almuerzo.
***************

Ally, Dinah y yo nos sentamos en una mesa y comenzamos a almorzar.

L.- Se los juro chicas, llevo toda la mañana así, la gente me mira raro, todos, incluso
profesores.- les conté.

A.- Estuviste perdida en Nueva York, eso no pasa todos los días.

D.- Sí, eres como una celebridad. - rió.

L.- No digas tonterías.

Dos chicos pasaron por delante nuestro y me miraron, cuando se alejaban los vimos
cuchichear.

D.- Pues va a ser verdad que te miran raro.- asentí.

L.- Ven como no soy una paranoica.

A.- ¿Creéis que a ella le habrá pasado lo mismo? - me giré y vi que señalaba a
Camila.

D.- Creo que sí, no han parado de preguntarle en clase, era como si hubiera venido
de la guerra o algo parecido.- me levanté y busqué el pasaporte en mi mochila.- pero
a la quinta vez que le han preguntado sobre el tema parecía un poco harta.

Normal.

A.- ¿Dónde vas, Laur?

L.- A devolverle esto.- levanté el pasaporte.

No sé porque elegí este momento para devolvérselo, donde toda la gente podía
vernos y no esperé a encontrármela sola por el pasillo; de igual manera, caminé con
paso firme hasta su mesa y me paré delante de ella.

L.- ¡Cabello! -levantó la cabeza y nuestros ojos se encontraron.

V.- ¿Qué haces tú aquí, estúpida? - oí que me decía la amiga de Camila.


A.- Sí, márchate, nadie te ha llamado.

Ignoré a ambos, porque si les respondía acabaríamos a los golpes.

L.- Cabello, ven.- se levantó y vino hacia mí.

No pude evitar mirarla de arriba a abajo.

Preciosa.

Espero que nadie lo haya notado.

C.- ¿Qué?

L.- Creo que esto es tuyo. - le sonreí. - Torpe.- le pegué con el pasaporte en la
cabeza.

C.- Gracias.- esperaba que me tocara al agarrar el pasaporte de mis manos pero no lo
hizo.- Si mi madre se llaga a enterar me mata.

L.- De nada.

Me giré para volver a la mesa pero me pidió que la acompañara a su taquilla porque
quería mostrarme algo, fui a por mis cosas, avisé a Ally y Dinah y fui con Camila
hasta su taquilla.

L.- ¿Y bien que quieres mostrarme? - dije mientras ella ponía la combinación y yo me
apoyaba contra la fila de taquillas.

C.- Mira esto.- dijo pasándome un recorte de periódico.

L.- Somos nosotras.- asintió, en el papel salían dos fotos nuestras al lado de un
articulo.- por lo menos salimos bien en las fotos, espera ¿Cómo han conseguido mi
foto? - levantó los hombros. Empecé a leer en voz alta el articulo.- "Hija del famoso
empresario Alejandro Cabello, desapareció en un viaje escolar en Nueva York, el
distinguido empresario se enteró de la desaparición de su progénita en el aeropuerto,
Cabello se veía muy afectado al igual que su mujer, que lo acompañaba ¿perjudicará
esto a... muchas cosas sobre el trabajo de tu padre.- dije leyendo por encima y
continué leyendo el último párrafo.- Al parecer la joven Cabello, no fue la única
desaparecida, se rumorea que la chica se perdió junto a una compañera suya, Lern
Jergui... Lern... ¿Cómo que Lern? Una vez que ponen mi nombre y lo ponen mal,
¿Qué es esto? - Camila rió.- Esperemos que esta historia no acabe en tragedia y que
ambas chicas sean encontradas pronto. Fin.- iba a devolverle el articulo a Camila pero
me lo volvió a acercar.

C- Es para ti, yo tengo otra copia en casa, Lern. - la miré desafiante. - Me parece que
ya encontré un apodo para ti.- rió.

L.- Era la prensa local y pusieron mal mi nombre.- dije llevándome la mano a la
frente.- ¿Entiendes? Camz, la prensa local. Son todos unos inútiles.

C.- Entiendo, Lern.- soltó una carcajada.

L.- ¡Ayy, no! Me lo recordarás siempre.

C.- Ten por seguro que sí, Lern.- rió.- Oye cambiando de tema, quería contarte algo,
algo en lo que he estado pensando.

L.- ¿Has pensado? - dije asombrada.- Que milagro, ¿Cómo quieres que lo
celebremos?, ¿llamamos a los medios y que te entrevisten o te montamos una
fiesta? -dije burlándome de ella.

C.- Cállate, idiota, y escúchame.- me pegó en el brazo mientras reía.- Creo que el
que nos quedáramos encerradas en el baño no fue un accidente, creo que alguien lo
hizo apropósito.

L.- ¿Queé? - empezamos a caminar para volver a la cafetería.- ¿Por qué iba alguien a
encerrarnos a las dos en un baño?

C.- No creo que fueran a por las dos, creo que alguien quería encerrar a una de las
dos, vamos piénsalo tiene sentido, la mayoría de la gente aquí te odia y sé que todo
el mundo no me quiere porque me tienen envidia.- rodé los ojos.

L.- ¿Estás diciendo que fueron a por una y la otra cayó por estar en el lugar erróneo,
en el momento equivocado?

C.- Sí, ¿no te acuerdas? Cuando nos abrieron la puerta no fue con llave, ningún
trabajador cerró, la puerta estaba atrancada, fue bloqueada para que no pudiéramos
salir, en el baño sólo estábamos tú y yo.- entramos a la cafetería.

L.- Tonterías.- dije lo que pensaba.


C.- No, Lauren, alguien aquí nos odia a una de las dos lo suficiente para dejarnos
encerradas en un baño en otro estado sin nada más que una mochila de mano.-
echamos un vistazo completo de la cafetería.

Vi como mis amigas venían hacia nosotras.

A.- ¿Lauren vamos? Está apunto de sonar el timbre.- dijo ignorando a Camila. Asentí
y me disponía a dejar la cafetería junto a mis amigas.

C.- Lern,- me giré.- piensa en lo que he dicho, no es una idea tan descabellada.-
levanté los hombros y ambas nos giramos, ella rumbo a su mesa y yo a mi próxima
clase, "Lern" ese apodo quedó rondando en mi cabeza, al parecer ya no era Lauren.

D.- ¿Qué te llamó? - no contesté, iba pensando en la teoría de Camila.

Al otro día.

L.- Pero señor tiene que devolverle el puesto al profesor Gómez.- le dije a nuestro
director.

C.- Sí, su despido es injusto, no fue su culpa que alguien nos encerrara en un baño.

El director nos había citado a Camila y a mí para hablar sobre lo ocurrido en Nueva
York en su despacho, también estaban nuestros padres.

D.Sim.- ¿Cómo que las encerraron? - los cinco adultos la miraron con atención.

C.- Sí.- rodé los ojos.

L.- Ohh, vamos, Camila, no empieces otra vez con eso.

A.- ¿Con qué? -dijo Alejandro.

L.- Tu hija tiene la teoría de que alguien nos encerró.

Relaté lo que Camila me contó el día anterior.

C.- Es que tiene sentido... pero ahora el punto no es ese, el punto es que le
devuelvan el trabajo al señor Gómez.
L.- Sí.- dije mirando al director.

D.Sim.- Señoritas, me alegra que por fin estén de acuerdo en algo, pero la
suspensión del Señor Gómez ha sido votada y salió ese veredicto.

L.- ¿Entonces lo van a echar a la calle, así sin más? - pregunté y el hombre asintió.

C.- ¿Pero por qué? El hombre cogió un jodido vuelo para ir a buscarnos.

Sinu.- ¡¡Camila!! - riñó a su hija y yo reí.

Clara.- ¡Lauren! - me regañó mi madre y Camila rió.

Ambas nos miramos y nos sonreímos.

M.- ¿Y no hay manera de que el hombre conserve su trabajo? - intervino mi padre.

D.Sim.- Hablaré con el consejo escolar pero no prometo nada.

Estuvimos relatando el viaje al director.

D.Sim.- Por lo menos esto les ha servido para que se lleven mejor.

Y que lo diga Señor.

Clara.- Sí, parece que no se mataron en Nueva York, después de todo.- dijo mi
madre.

S.- Tendríamos que enviarlas allá otra vez para ver si así consiguen ser amigas.-
propuso Sinu.

Me parece que voy a ir preparando mi maleta.

C.- Ni loca vuelvo allí con todo lo que pasamos, fue una tortura, seguro que tengo
marcas psicológicas. ¡Ahh! y nosotras no somos amigas y no nos llevamos mejor. -
dijo con tono de enfadada.

¿Qué le pasa a la loca esta?

A.- Hija, por todo lo que habéis contado parece que no todo fue tan malo.
C.- Pues sí lo fue y más estando al lado de esta.- se dirigió a mí con asco.

¿Pero que bicho le picó? ¿Por qué me habla así ahora?

L.- Sí porque tú lo pusiste muy fácil durante el viaje ¿no? Todo lo malo que nos pasó
fue por tu culpa.- me defendí.

C.- Mentira, todos los problemas los creaste tú.

Ah bueno, esta chica tiene problemas de memoria.

L.- Te recuerdo que nada más salir de la estación de servicio te pusiste a parar
coches y un señor casi te rapta, señor con el que tuve que pegar para que no te
subieras a su coche.

Sinu y Alejandro estaban pasmados por mis palabras.

C.- Eso es mentira.- dijo a sus padres.

L.- Mentira dice... Después tuvimos que correr para que el degenerado ese no nos
alcanzara y perdimos de vista la estación de servicio; tuvimos que andar por la
carretera durante horas, después cogimos el autobús erróneo, y como no teníamos
suficientes problemas cerraron todas las carreteras además tú no tenías tu tarjeta de
crédito para pagar el motel y tuvimos que trabajar durante los tres días para poder
dormir en una cama que además era incómoda.- dramaticé un poco toda la historia.-
hacía frío y rompiste la calefacción.

C.- Yo no fui.- dijo antes de que yo continuara.

L.- Y como olvidar, el ataque de pánico que te dio.

C.- Cállate.- dijo entre dientes.

S.- ¿Qué te pasó que? - preguntó Sinu alarmada y sorprendida.

C.- Nada, Jauregui deja de hablar. Ahora.- dijo enfadada.

L.- ¿No lo contaste? - me giré a Sinu y a Alejandro.- Su hija se desplomó en el


vestíbulo del motel, se puso tan nerviosa que estuvo inconsciente varios minutos; no
podía ni andar, ni mover las manos y brazos y YO. - miré a Camila. - me tuve que
encargar de ella.

D.Sim.- ¡Basta señoritas! - puso paz. - Váyanse un momento necesito hablar con sus
padres, pueden esperar por los pasillos a que toque el timbre para el recreo. - dijo
cortando nuestra discusión.

Camila y yo caminábamos ambas serias y en silencio por un pasillo desierto de


alumnos. Presentía que se acercaba pelea y ahora sabía perfectamente que armas
usar para callarla y estaba preparada para ello.

POV.CAMILA.

C.- ¿Qué hora es? - pregunté para romper el silencio.

L.- Cómprate un reloj, idiota.

Veía esto venir desde que dije que el viaje había sido lo peor en el despacho del
director.

Bueno, por lo menos las cosas volvían a la normalidad, otra vez pelea, otra vez odio,
adiós sentimientos de confusión hacia Lauren.

C.- ¡¡¡Ehhh!!! A mí me hablas bien, estúpida.

L.- Te hablo como me da la gana.

Necesito que la pelea siga.

C.- Tuviste que decir lo de mi ataque de pánico, imbécil, no quería que mis padres lo
superan.

L.- Que me importa lo que quieras o dejes de querer, además no sabía que no lo
habías contado. - hizo una pausa. - Y ahora que sé que no querías que lo contara, me
alegro de haberlo hecho.

C.- Idiota. - me iba a ir pero noté como me agarraba del brazo y me ponía frente a
ella.

L.- No hemos terminado de hablar.


C.- Yo no quiero hablar contigo, déjame en paz.- dije intentando salir de su agarre,
me sujetó más fuerte. - Lauren, suéltame me estás haciendo daño. - me soltó. -
Idiota.

L.- ¿Qué mierdas te pasa? - preguntó gritando.

C.- Todo esto es culpa tuya.

L.- Has sido tú la que has empezado, eres TÚ la que tienes ganas de pelear, yo sólo
me defiendo.

C.- Que parte de que me dejes en paz no entiendes, no me hables, no me mires, no


me toques, nada esfúmate, no quiero verte. Ignórame.

L.- Pero que mal mientes, pequeña.- dijo acercándose a mí. - Primero mientes sobre
lo maaal que lo pasaste en Nueva York y ahora mientes diciendo que quieres que te
ignore.- rió.

C.- No te soporto, eres inaguantable, no quiero verte más, eres una estúpida.
Aggghhh, eres una engreída, una imbécil integral, crees que lo sabes todo, idiota
maleducada, cretina, perdedora, eres lamentable, una don nadie, no te tolero, eres
una borde, odiosa, bruta... -agarré aire y seguí insultándola. - eres como un dolor de
muelas constante, ridícula, eres la persona más molesta que hay en este planeta,
eres despreciable, insufrible... - iba a continuar con la lista de insultos pero me
interrumpió.

L.- ¿Terminaste? - dijo con una sonrisa coqueta en la boca.

C.- No, además te odio... - me cogió del brazo de nuevo.

L.- Créeme, puedo vivir con ello.

Tiró de mí haciendo que nuestros labios se juntaran, me hizo andar hacia atrás
quedando mi espalda apoyada contra las taquillas, luchaba para separarme de ella
pero Lauren hacía más presión, puso sus manos en mis caderas me pegó a su cuerpo.
después de unos segundos dejé de intentar soltarme y me fundí en el beso con ella.

Sus labios, sus labios eran tan suaves y cálidos... y yo debería estar odiándola pero
no puedo, sólo con sus besos hace que pierda la cabeza, que mi corazón se acelere.
L.- ¿Aún tienes ganas de insultarme? - dijo separándose unos centímetro de mí.

C.- Eres... -sin dejarme contestar volvió a besarme.

Después de perder la cabeza totalmente por ella recordé que seguíamos en medio del
pasillo del instituto y que en breve saldrían miles de alumnos de sus clases.

C.- Lauren. - dije sin cortar el beso.- Para, nos pueden... -mordió mi labio y jadeé en
los suyos.- ...ver.- acabé la frase y la separé un poco con mis manos.

L.- Me da igual. - dijo y acercó su cara pero giré la mía y me besó la mejilla. Puso
cara de enfado.

C.- A mí no me da igual.- seguía con su cara de niña enfadada.

Me pone esa carita y yo quiero abrazarla y besarla. Que débil que soy.

Quitó sus manos de mi cintura y me acomodó la chaqueta, dejando sus manos allí
agarrando en un puño la tela, abracé su cintura con las mías.

L.- Oye si me dejas callarte siempre de esta forma puedes insultarme las veces que
quieras. - dijo sonriendo.

C.- Eres...

L.- ¿Si? - dijo acercándose.

C.- ...lo peor.- dije, me pilló desprevenida y volvió a besarme, no pude evitar sonreír
mientras lo hacía. - No vuelvas a besarme.- dije al separarnos.

Por mi bien no lo hagas porque sino no querré soltarte nunca más.

L.- ¿Es una sugerencia eso que oigo? ¿O tal vez una suplica? Sí, parece una suplica.-
se burló.

C.- Es una orden. - agarró más fuerte mi chaqueta.

L.- Mira, Camila Cabello, te voy a explicar una cosa, yo no acepto ordenes tuyas, así
que si quiero besarte, lo haré. - me besó.- y si no quiero besarte, no lo haré.
¿Entiendes? - volvió a besarme. Agarró mi barbilla.- Mírame a los ojos y dime que no
quieres que te vuelva a besar.- balbuceé algunas palabras para nada entendible.-
Mírame y dímelo.

Sus ojos son mi debilidad, como le digo que no, si me muero porque lo haga, me
acerqué a ella y la besé.

Que esta no era la mejor forma para olvidarme de ella, puede ser, pero no podía
evitarlo, ya surgirán más ocasiones para pelear, ya la odiaré en otro momento.

L.- ¿Por qué de un momento a otro empezaste a tratarme mal? - hizo una pausa.-
Estábamos hablando normal sobre el Señor Gómez y al segundo has empezado a
rebajarme de nuevo.

C.- No quiero que piensen que tú y yo... - me interrumpió.

L.- Nadie va a descubrir nada, ya te lo dije.- dijo con una voz calmada acariciando mi
mejilla, mi pulso se aceleró cuando me tocó.

C.- No quiero que piensen que tenemos nada que ver, que somos amigas o algo
parecido, quiero que piensen que todo sigue igual, que nos odiamos porque seguimos
odiándonos.

L.- Sé que nos odiamos.

C.- Bien, quería que quedara claro.

L.- ¿Así que el viaje fue una mierda para ti? - preguntó con una sonrisa, asentí.- ¿y
no hubo nada bueno? -negué.- Ahhh, mira tú, ¿y fue una tortura para ti estar allí
conmigo? -volví a asentir.- En la cama no me decías lo mismo.

C.- ¡¡Lauren!! -dije asombrada.

L.- ¿Qué? - dijo como si no hubiera dicho nada.- Y dime ¿te tengo que indemnizar por
las grandes marcas psicológicas que te dejé?

C.- Deberías. - dije en tono de broma.

L.- ¿Y por las marcas físicas no hay indemnización? - la miré extrañada.- Quiero decir,
tengo algunas cuantas marcas, deberías pagarme por el trauma ocasionado.

C.- Yo no te he hecho nada.


L.- ¿A no? Y esto.- apartó un poco el cuello de su camiseta dejando al descubierto
una marca rojiza en su piel.- Tengo unas cuantas más, que tú misma hiciste con esa
boca.- dijo rozando mis labios con su dedo, me puse colorada.

C.- Yo no fui, habrá sido otra.- notaba que mis mejillas ardían más y más.

L.- No, fuiste tú, pequeña, soy rápida consiguiendo chicas pero no tanto, te aseguro
que tú fuiste la última.- agaché la cabeza avergonzada. - ¿Ahora te da vergüenza?,
no eras tan tímida cuando me hacías esto.- señaló su piel.

C.- ¡Lauren!

L.- ¡Camila! -dijo imitándome.- Ven aquí.- jaló de nuevo mi chaqueta y me besó.

C.- Mmm... La... - no me soltaba y le mordí el labio fuertemente.

L.- ¡¡Auchh!! -dijo tocándose la boca.- Bruta, ¡me has mordido! -agarré su muñeca y
miré su reloj.

C.- Queda menos de un minuto para que suene el timbre, no quiero que nos pillen
aquí a los besos.

L.- Me has hecho daño.- hizo un puchero y a mí se me derritió el corazón.- Dame un


beso.- demandó.

C.- Lauren... - le advertí.

L.- Uno ahora o te beso delante de todos cuando salgan de clase.

C.- Chantajista.- me acerqué a ella y la besé tiernamente cuando nos separamos la vi


sonreír al segundo sonó el timbre.

Empezaron a salir alumnos de sus clases dejando el pasillo abarrotado de gente, noté
como se nos quedaron mirando.

Mierda, Lauren seguía con sus manos en mi chaqueta.

C.- ¡¡Suéltame, estúpida!! -grité poniendo mis manos sobre las suyas fingiendo
soltarme de su agarre.

L.- Perdón, por esto. - oí que susurraba y la miré confusa.- ¡¡Retira lo que has dicho
de mí!! -gritó con tono de enfado, me separó un poco de las taquillas y me estampó
de nuevo contra estás.

Auch el golpe ha dolido, podría haber tenido más cuidado.

Empezamos a forcejear.

D.- Lauren suéltala.- oí que decía Dinah.

A.- ¡Para! - escuché a Ally.

L.- Dejadme en paz, tú retira lo que has dicho.- me gritó.

C.- Nunca.- la desafié, necesitaba que la pelea pareciera real, volvió a separarme de
las taquillas.

No, otro golpe no.

Ally y Dinah nos separaron como pudieron y Nessa y Austin que estaban allí viendo la
pelea se acercaron a mí.

A.- ¿Estás bien? - dijo Austin sujetándome.

C.- No me toques, podrías haberme quitado a la loca esa de encima en lugar de


quedarte mirando.- agachó la cabeza y oí a Lauren reír.

V.- ¿Te hizo algo? ¿Estás bien? - pasó entre los pocos alumnos que quedaban.

Supongo que ver otra pelea Cabello vs. Jauregui ya era algo habitual y preferían ir a
la cafetería. En el pasillo solo quedábamos nosotros 6.

C.- No, no estoy bien. - dije haciéndome la dramática damisela en apuros.

L.- Y peor que vas a estar Cabello.- gritó.

C.- ¿Y a ti que te pasa, idiota? - fui a encararme a ella pero Nessa lo impidió.

L.- Ven, valiente, dale.- dijo desafiándome.

A.- Ya, Lauren, vámonos.- aconsejaba a su amiga.

D.- Sí, chica.


Me solté del agarré de Nessa y fui hacia Lauren, me lancé encima de ella y acabamos
en el suelo, seguíamos "pegándonos" cuando Austin me quitó de encima de Lauren.

No idiota, no me quites que yo quiero estar así con ella.

C.- Suéltame que la mato.- Nessa y Austin me sujetaban.

L.- ¿A quien vas a matar tú? - gritó intentando zafarse de Dinah y Ally que la
sujetaban.

Tanto sus amigas como mis amigos intentaban llevarnos a lados contrarios del pasillo,
pero ambas queríamos volver a por la otra, y no por los motivos que todos pensaban.

Dimos unos cuantos pasos para ir a la cafetería.

L.- Esto no acaba aquí, Cabello.- oí que gritó. Me giré.

C.- Eso tenlo por seguro, Jauregui.- le respondí.

***************

Entramos a la cafetería fui a comprarme algo para almorzar, vi que unos lugares más
adelante de la cola esperaban Dinah y Ally mientras Lauren esperaba sentada en una
mesa con la cara pegada a su móvil.

De pronto, en mi bolsillo vibró algo, saqué mi móvil.

*mensaje*

Lauren: Eres muy buena actriz :)

La miré disimuladamente y me guiñó un ojo mientras me sonreía, intenté parecer


poco afectada por ese acontecimiento aunque por dentro mi corazón iba quince veces
más rápido de lo normal.

Respondí su mensaje.

"Sí, nos merecemos un Oscar, un Globo de Oro, hasta un Emmy".

Vi como leía mi mensaje, no me miró pero sonrió al verlo y eso me hizo sonreír como
una estúpida.
Capitulo 31

POV.CAMILA.

Había pasado como semana y media, mi plan de olvidarme de ella iba bastante bien,
más o menos, era extraño, había momentos en los que estaba totalmente convencida
de que ella era lo peor que podía pasarme, que no era buena para mí, que yo merecía
otra cosa, pero en cuanto la veía, aunque fuera sólo un segundo, se me olvidaban
todos los argumentos; mi cabeza estaba dividida en "la odio" y "quiero comérmela a
besos", por suerte o por desgracia, no conseguía hacer ninguna de las dos cosas.

Hace unos días tuvimos una discusión; bueno, una "fingimos que nos peleamos"
discusión, vino a hablar conmigo en un cambio de clase, me dijo que perdí la
apuesta; apuesta que había olvidado por completo, por cierto; me informó que ya
pensaría algún castigo para mí; mis amigos y obvio nos pusimos a gritar cualquier
cosa, algo sin importancia.

Salí del baño e iba hacia la cafetería cuando me encontré con ella, la vi al otro lado
del pasillo, de repente le pegó un puñetazo a una taquilla, el ruido que hizo al chocar
su puño con el metal hizo que me sobresaltara, parecía muy enfadada por algo.
Cuando se giró se dio cuenta que yo estaba al otro extremo del pasillo.

L.- ¡CABELLO! - me gritó furiosa, vino hacia mí con paso firme y decidida, sus puños
estaban apretados con fuerza.

Presentía dentro de mí que uno de sus puños lo estamparía en mi ojo, lo vi en su


cara, quería pegarme, cuando estuvo a centímetros de mí me cubrí la cara para que
el golpe no doliera tanto.

Para mi sorpresa quitó mis manos de mi rostro bruscamente e hizo que rodeara su
cuello agarró mi cintura y en menos de 2 milésimas de segundo tenía su boca sobre
la mía, me besaba con desesperación, con rabia, con fuerza, con exasperación y eso
no me gustaba. Quité sus manos de mi cintura y la empujé.

C.- ¿Qué mierdas haces? - dije limpiando mis labios. No contestó. - Te he hecho una
pregunta, contéstame.- dije levantando la voz.

L.- Nada olvídalo. - dijo seria y con la respiración agitada.

C.- ¿Qué te pasa, idiota? - volví a empujarla- ¿Te crees que puedes venir y besarme
cuando quieras y de esa manera? - le reproché.
Por muchas ganas que tuviera yo de besarla, y de verdad las tenía, no iba a permitir
que lo hiciera de esa manera, no después de que quisiera pegarme.

L.- Déjame en paz. - dijo apretando su puño.

C.- No te dejo nada, y agradece que no te parto la cabeza.

L.- Dale pégame. - dijo desafiante. - Camila, pégame.- Se acerco a mí.

La verdad, me dio bastante de miedo la manera en la que hablaba, ese odio en los
ojos... La había visto muchas veces furiosa pero nunca de esta forma.

C.- ¿Estás loca? ¿Qué te pasa? - intenté que mi voz no saliera temblorosa de mi boca,
volvió a cerrar el puño y le pegó a una de las taquillas con fuerza, vi su mueca de
dolor y se encorvó agarrando su mano.- ¡Lauren! ¿¡Qué carajos haces!? - agarré su
mano, vi que la tenía hinchada y los nudillos llenos de sangre, como si esos dos
golpes que había visto que le daba a las taquillas no fueran los primeros que había
dado.- ¿Cómo te...?

L.- Vete de aquí antes de que te muela a golpes.- saqué un pañuelo de mi bolsillo y
limpié un poco su mano llena de sangre, ignorando sus palabras, apartó la mano
enseguida.- Vete, Camila. - impuso.

C.- No, además has sido tú la que me ha llamado.

L.- Ahora te digo que te vayas.- dijo con rabia.- Esfúmate, antes de que... -la
interrumpí.

C.- Que no. - dije con un tono de voz serio y alto.

L.- ¿Estás sorda? Te he dicho que te vayas. - dijo más enfadada que antes.

C.- Te he dicho que no.- dije desafiante.

L.- Fuera. - me gritó.

C.- No. - antes de que volviera a decirme algo agarré sus mejillas y la besé.

Volvía a ser un beso como el de antes, tosco, sucio; parecíamos estar peleando
internamente no con palabras pero sí con ese gesto, con ese beso. Me separé de ella
y vi sus ojos llenos de rabia, furia, odio y me atrevería a decir algo de miedo.

Algo la atormentaba de verdad y por una extraña razón me molestaba que estuviera
pasando por eso, o sea si yo no soy su tormento que gracia tiene, sentía la necesidad
de calmarla.

C.- Ven conmigo.- la agarré la mano que no tenía herida, se soltó.- Fíate de mí, ven.
- negó.- Vaamos. - dije haciéndola caminar, la llevé hasta el baño de donde hacía
minutos había salido yo; sabía que en ese baño no entraría gente, nadie subía aquí en
la hora del descanso, ya que era el que más lejos se encontraba del recreo y de la
cafetería, por eso yo siempre venía a este, así evitaba las acumulaciones de alumnos;
le hice una señal para que esperara en la puerta y comprobé que estábamos las dos
solas.

Bien, estamos solas pensé al mirar en todos los cubículos del baño.

C.- Acércate. - le dije, caminó hacia mí. - Entra ahí. - le ordené abriendo la puerta de
uno de los cubículos.

L.- No.- dijo aún con tono de enfado, le di una mirada de "entras por las buenas o
entras por las malas" que pareció entender ya que entró, a regañadientes pero entró.

Tras ella fui yo, puse el pestillo.

L.- Déjame salir.

C.- Tranquila esto acabara pronto, soy claustrofóbica, ¿recuerdas? - le di una sonrisa
y ella se limitaba a mirarme con asco.

L.- Aparta, quiero salir. - dijo intentando quitarme para poder salir.

C.- No.

No sé de donde saqué el valor para hacerlo, pero la empujé contra el lado derecho
haciéndola chocar contra la pared del pequeño servicio.

L.- Que mier... -al igual que antes volví a callarla al juntar mis labios a los suyos, esta
vez fue ella la que intentó quitarme de encima suya pero cuando fue a empujarme
agarré sus manos he hice que me abrazara, yo enredé mis manos en su pelo.

La besaba lo más dulce y tiernamente posible pero su rabia era tanta que hacía que el
beso se tornara agresivo.
C.- Cálmate. - susurré en sus labios.

L.- No puedo. - le agarré de las mejillas e hice que me mirara.

C.- Sí, sí puedes.- junté sus labios a los míos y le di un pequeño y tierno beso, fui
depositando besos como el anterior por todo su rostro hasta llegar a su oído. -
¿Mejor?

L.- No. - dijo en un suspiro, al separarme de ella vi que tenía los ojos cerrados,
suspiré.

¡Es tan aggh! Dios mío.

C.- ¿Qué te pasa? - abrió los ojos.

L.- Estoy enfadada, nada más.- sus ojos estaban triste, tenía un esmeralda apagado.

C.- ¿Y eso? - señalé su mano llena de sangre.

L.- No es nada. - dijo escondiéndola bajo la manga de su sudadera, hizo una mueca
de dolor cuando la tela rozó su piel.

C.- Tienes que curártelo.- dije preocupada.

L.- Cuando llegue a casa... - parecía más calmada.

C.- Se te puede infectar.

L.- Si voy a la enfermería tendré que contar como me lo hice.- dijo con voz triste.

Tenía muchas ganas de seguir besándola.

C.- Por lo menos límpiala.

L.- Sí.- me regaló una sonrisa triste que me partió el alma, después me apartó un
poco y salió fuera - ¿Tienes algo para limpiarme? - asentí y le di un pañuelo de mi
mochila, intentaba curarse mientras yo me quedé apoyada contra el marco de la
puerta y veía sus caras de dolor por el espejo.
No debería importarme lo que le pase o con quien se ha peleado o por que lo ha
hecho, pero la verdad era que estaba deseando que me lo contara; sabía que ella no
me lo iba a decir y yo para no quedarme sin cabeza no se lo iba a preguntar.

C.- ¿Por qué eres tan violenta? - pregunté, en lugar de preguntar lo que
verdaderamente quería saber.

L.- Porque lo soy. - dijo mirándome por el espejo, - no puedo evitarlo... ¡Auch! -
apartó la mirada del cristal y miró su mano.

C.- Dame eso. - dije quitándole el pañuelo, empecé a retirar la sangre de su mano
con cuidado de no hacerle daño. - Ibas a pegarme y ni siquiera te había dicho nada,
llevamos días sin hablar.

L.- Sí, pero no te pegué.- se excusó.

C.- Pero casi lo haces, si no me hubieras besado me hubieras puesto un ojo morado,
así porque sí. - asintió. - Lauren, si estás enfadada con alguien o por algo no lo
pagues conmigo.

L.- Pero eso es lo que tú y yo siempre hacemos.

Ella tenía algo de razón eso es lo que hacíamos, digo hacemos.

C.- Una cosa es gritarnos o insultarnos y otra muy diferente es darme de golpes,
porque eso es lo que ibas a hacerme si no te llego a besar, me matas a palos.- miró
hacia el suelo.

Nunca, ni siquiera en las mayores pelea que hemos tenido, y han sido bastantes, nos
hemos puesto una mano encima, algún empujón, algún enganchón, que otro pero
nunca nos dimos ni un puñetazo, ni una bofetada... y por mi parte seguiría siendo así.

L.- Sí, per... perdón. - dijo avergonzada, no entendí si le dio vergüenza pedirme
perdón o el hecho de admitir que quería pegarme.

C.- Mira, yo hoy también estoy enfadada y ves que vaya por ahí pegándole a la
gente, no ¿verdad? -confesé.

L.- Pero tú y yo no somos iguales, yo necesito descargarme de las cosas que pasan
por mi mente.

C.- Yo también necesito eso, todo el mundo lo necesita, pero piensa un poco, si en
lugar de conmigo te hubieras encontrado con cualquier otro... o no sé, una niña de
primero, por ejemplo, la hubieras matado y ya estarías fuera de aquí.- me besó.

Por fin, el beso dulce y calmado que quería, se lo correspondí gustosamente.

L.- ¿Y tú por qué estás enfadada? - preguntó al separarse de mí, no dándole


importancia al hecho de que acababa de besarme.

C.- Cosas mías. - no hizo ninguna objeción a esa respuesta.

POV.LAUREN.

Sus besos.

Puede que fuera por su dulzura, por lo tierna que fue o por su inocencia pero cuando
Camila me besó sentí que tenía la paz que tanto buscaba en ese momento.

Odiaba admitirlo pero así ocurrió.

Cuando la vi en el pasillo lo primero que pasó por mi cabeza fue ir a pegarle, llenarla
de golpes para desquitarme, quería pasarle el dolor que yo estaba sintiendo a ella,
para así deshacerme de él.

Probablemente verla asustada, cubrirse la cara cuando iba a pegarle fue lo que en el
último momento hizo que cambiara de opinión y por eso la besé.

La besé y accedí a entrar al baño con ella porque pensé que así sería más fácil pelear,
que después tendríamos una excusa para gritarnos pero cuando pegó sus labios a los
míos en aquel mugriento servicio del instituto mi mente no lograba centrarse en otra
cosa que no fueran esos labios, que no fuera esa chica; por unos minutos olvidé
totalmente la razón por la que estaba furiosa, logré olvidar la pelea que había tenido
minutos antes a ese beso, las amenazas que había recibido, los problemas que me
causarán esas amenazas, olvidé el mundo y todas las personas que lo habitan, todas
excepto ella.

Camila me hizo olvidar que la hija de puta de su mejor amiga había enviado a Austin
y Johnny para amenazarme; y la víbora supo justo donde dar para hacerme daño;
esos idiotas me retuvieron en uno de los pasillo y me dijeron que sabían cosas sobre
el viaje, cosas que según ellos Camila les había contado; no les creí una palabra,
Camila no le contó la verdad ni siquiera a sus padres, era imposible que le hubiera
hablado de lo que hicimos a esos idiotas o a Vanessa; el caso era que me iban acusar
de acoso, secuestro y violación a una menor y además de robo de documentos; al
principio me burlé de ellos, era una tontería creer que tres paletos de instituto
pudieran acusarme de nada, mas encima sin pruebas, empecé a creerles cuando
Johnny dijo que su padre era juez o algo así, y que con una llamada podrían
arrestarme aunque no hubiera hecho nada, después empezaron a amenazarme con lo
más importante que tengo, mi familia, dijeron que el padre de Vanessa tenía muchos
contactos y podía hacer que nos quitaran la beca a mis hermanos y a mí, y que
despidieran a mis padres de sus trabajos; eso lo creí totalmente, el padre de Vanessa
tenía pinta de mafioso, había estado involucrado en varios casos de corrupción
además de problemas con la policía por estar involucrado con el mercado negro, eso
no era un secreto aquí, y siempre salió absuelto de todas esas cosas; y estoy casi
segura que ese hombre es traficante o algo parecido.

Les pregunté a los estúpidos porque no era la imbécil de Vanessa la que venía a
hablar conmigo, a amenazarme ella, no dudaron en contestar que ella temía que la
agrediera aunque también dejaron claro que como me acercara a ella o a Camila,
porque sí Camila también salió dos o tres veces en la conversación, pasaría lo que me
restaba de vida en la cárcel y mi familia viviendo entre cartones.

Antes de que me dejarán Johnny me tiró al suelo y me pegó una patada en la mano,
advirtiéndome de nuevo que tuviera cuidado.

Fue la primera vez que me tomé una amenaza en serio, no por lo que pudieran
inventar de mí o por lo que pudiera ocurrir, sino por el miedo de lo que le podía
pasar a mis padres y a mis hermanos.

Yo sólo sé sacar la frustración, el rencor y la rabia que llevo dentro de una manera
que es a golpes, pegué puñetazos a todas las paredes que tenía a mi alrededor y así
es como acabé con la mano ensangrentada.

Mano que me curaba la chica que había conseguido calmarme; sentía algo de escozor
en la herida; veía embobada sus labios, no podía apartar la vista de ellos, de como
Camila se lo mordía cada vez que yo hacía una mueca de dolor porque sabía que era
ella la que me lo causaba.

C.- ...tá. - sólo escuché la última sílaba de todo lo que me había dicho ya que no
prestaba atención a otra cosa que no fuera la boca que me moría por besar.- ¿Me
estás escuchando?
L.- No. - dije sincera, tuve otro impulso y la besé de nuevo, sentí que sonreía y mi
estómago se contrajo fuertemente, me separé de ella cortando el beso. - Emm...
Esto... Perdón - sonrió - ¿Qué decías? - soltó una pequeña risa silenciosa.

C.- Que ya terminé con esto. - dijo señalando mi mano.

L.- Gracias.

C.- No fue nada. - sonrió y le sonreí de vuelta. Me apoyé contra el lavabo.

L.- En serio gracias, no sólo por lo de mi mano sino también por intentar calmarme.

C.- Y... ¿lo conseguí? - dijo animada.

L.- Mmm... Un poco. - dije sinceramente, aunque la sesión de besos con Camila me
había tranquilizado, en mi mente todavía estaban presente las amenazas y el miedo.

C.- ¿Ya no irás matando a golpes por ahí a gente?

L.- No prometo nada. - rió.

Esa sonrisa.

C.- Si estás mejor, me parece que es hora de que yo me vaya...

L.- ¡No espera! - la interrumpí. - No te vayas todavía - tendí mis manos para que las
agarrara cuando lo hizo la pegué a mi cuerpo. - Quédate un rato más.

C.- ¿Qué necesitas?

L.- Quie... Emm... Quiero... -Me daba vergüenza pedirle un beso.

C.- Que te bese. - afirmó y asentí con la cabeza, en su boca se formó una sonrisa
triunfante, acercó su cara a la mía y me besó.

Mientras me besaba, me convencí a mi misma que Camila solo era una diversión más,
alguien con quien pasar el rato, así como lo era cualquier otra chica; me convencí del
todo ya que había veces que parecía olvidarme de ello.

L.- Te llaman. - me miró confusa. - Alguien dijo tu nombre ahí fuera, en el pasillo.-
volví a oír esa voz, se separo de mí.

C.- Mierda, es Nessa. - al oír su nombre me vino la rabia al cuerpo de nuevo. -


Quédate aquí, no te muevas yo ahora vuelvo. - acarició mis labios con su dedo
pulgar, me sonrió y salió del baño.

Fui hacia la puerta y la abrí con cuidado para escuchar la conversación.

C.- ¿Qué quieres? - dijo con enfado.

V.- Faltan 10 minutos de recreo y vine a ver si me pedías perdón por lo que me
dijiste.

C.- ¿Cómo? ¿Soy yo la que te tiene que pedir perdón?, no querida, la que tiene que
disculparse eres tú por todo lo que me dijiste.

Quería saber que le había dicho.

V.- Yo no te voy a pedir perdón todo lo que he dicho es verdad.

C.- Creía que eras mi mejor amiga.- con voz triste.

V.- Y lo soy.

C.- ¿Sí? ¿Estás segura? Porque no te comportas como si lo fueras.

V.- ¿A no?- dijo con soberbia.

C.- ¡NO! - gritó. - Te importa un carajo lo que me pase.

No puedo imaginarme a mi misma teniendo una pelea así con Ally, antes me mato.

V.- Ya estás otra vez con eso... Bueh.

C.- ¿Otra vez? Me estás jodiendo, Nessa no te diste cuenta de que desaparecí hasta
que no llegaste a Miami. - dijo furiosa.

V.- Eso es mentira.

C.- Brenda y Mindy me lo dijeron. - escuché que le respondió detrás de la puerta.

V.- Mintieron, yo fui la primera en darme cuenta, pregúntale a cualquiera, yo avisé al


profesor Gómez de que no estaban.

No puede ser tan mentirosa esta chica, Ally y Dinah avisaron al profesor y una de las
hermanas fue quien se dio cuenta de que faltaba Camila.

No aguantaba más, iba a salir a romperle la cabeza a la estúpida esa pero Camila
siguió hablando y decidí esperar.

C.- Ni siquiera viniste a verme cuando volví de Nueva York.

V.- Tenía cosas que hacer.

Esta chica es imbécil.

V.- Además no te hagas la víctima, no me has contado nada sobre tus vacaciones
allí... y al parecer tan mal no lo pasaste ¿Qué pasa Jauregui te hizo disfrutar tu
estancia allí?

C.- A ella no la metas. - gritó. - Jauregui no tiene nada que ver en esto, ella no
interfiere en que tú seas mala amiga. - me defendió, o eso creo.

V.- Sabes, ya me aburrí de ti cuando te relajes y dejes de defender a cualquier


muerta de hambre vienes y me pides perdón.

Escuché pasos y me alejé de la puerta, Camila entró y nos quedamos mirando, vino
hacia los lavabos y apoyó sus manos contra el mármol, se miró al espejo y vi como
unas lágrimas caían de sus ojos.

¡Ay! Está llorando... Yo soy muy mala para consolar a la gente ¿Qué hago? ¿Qué le
digo?

L.- Hey Camz. -agarré su mano y la giré para que me mirara, dejándola frente a
frente. - No llores, pequeña - le di una sonrisa que decía "perdón no sé consolarte de
otra manera" mientras secaba sus lágrimas. Me abrazó, cerré los ojos y acaricié su
pelo. - Ya no llores, si la estúpida esa no quiere ser tu amiga ella se lo pierde; mejor
menos descerebrados a tu alrededor - oí que reía.- ¡Hey! mírame.- dije haciendo que
se separará un poco de mí, nos mirábamos pero ninguna de las dos soltaba a la otra.
- Ya sé como puedo animarte.- dije sonriendo.

C.- ¿Cómo? - dijo limpiando sus últimas lágrimas.

L.- Te voy a decir tu castigo por perder la apuesta.


C.- ¿Y así me vas a animar? - asentí sonriente. - Que clase de locura se te ha
ocurrido...

L.- Tranquila, no es nada muy alocado.

C.- A ver, ¿Qué es? - dijo acercándome a ella.

L.- Mañana te traeré una sudadera mía, una de mi banda favorita, parecida a esta -
dije señalándola, me miró extrañada.- lo que tienes que hacer es venir al día
siguiente con ella aquí al instituto y que todos te vean, tienes que estar todo el día
con ella puesta... Como ves no es un gran castigo.

C.- ¿Qué? ¡No!

L.- Sí, eso harás.

C.- ¿Y no puedo hacer otra cosa? - me hizo un puchero.

L.- No intentes hacerte la adorable que no te va a servir de nada.- advertí.

C.- ¡Ouh! ¡Jo!

L.- Piensa que podría haber elegido algo peor como que me besaras delante de todos
en la cafetería o algo así.

C.- No si encima te tendré que agradecer por buena persona. - dijo riendo.

L.- Pues no estaría mal que lo hicieras. Agradéceme o te cambio el castigo a algo
peor. - dije seria, rodó los ojos.

C.- Gracias.

L.- Gracias, Lauren. - dije para que repitiera y así lo hizo. - Gracias, preciosa Lauren.-
volvió a repetir entre risas - Gracias, diosa preciosa Lauren.

C.- Bueno, ya vale, ¿no? - dijo riendo.

Me encanta hacerla reír.

No. Yo no he pensado eso. No.


L.- Vale, ya paro.

***************

Al final Camila cumplió su castigo pero no causó el efecto esperado, cuando la gente
la vio con mi sudadera puesta no paso nada interesante, yo pensaba que la gente se
burlaría de ella, esperaba ver a Camila intentar explicar por que llevaba una sudadera
como esa, que no era lo que ella habituaba a vestir, o algo pero no paso nada de eso,
incluso hubo gente que la halagó.

Creo que también se perdonó con la Vanessa estúpida esa, no sé muy bien, no
hablaba mucho con ella, hablábamos algún día dos palabras y ya, eso era lo mejor
que podíamos hacer.

Aunque lo de mantener la distancia nos duró una semana.


Capitulo 32

CUETRO MESES DESPUÉS

POV.CAMILA.

Era viernes por la tarde y había invitado mis amigas a casa para que me enseñaran
como jugar mejor baloncesto, pronto sería la prueba de gimnasia y digamos que mis
dotes como jugadora de este deporte no eran muy sobresalientes.

C.- Hey chicas.- Entraron Brenda y Mandy con su ropa deportiva.

B.- Hola.

C.- ¿Dónde está Nessa? - pregunté, ya que ella también estaba invitada.

M.- Ha dicho que no podía venir, que tenía algo más importante que hacer que
ponerse a jugar a baloncesto.

Mi pelea con Nessa duró poco tiempo, creo que fue poco menos de una semana, al
final hablamos y volvimos a ser las mismas amigas de siempre.

C.- Ojalá no sea nada grave.- dije preocupada, Brenda y Mandy se miraron de una
forma rara, como si supieran algo más, pero no le di importancia.

B.- Seguro que no lo es... Bueno pero nosotras te ayudaremos. ¿Preparada, Mila?

Fuimos al patio trasero donde teníamos una cancha de baloncesto, no muy grande;
mi padre se empeñó en poner una cuando construyeron la casa poco después de
casarse con mi madre, a mi padre le entusiasman los deportes y siempre intentó
enseñarme, fútbol, baloncesto, tenis... pero el hombre se dio por vencido cuando
cumplí doce años; no es que a mí no me gustaran los deportes, me gustan, pero
tengo la coordinación de un pato es imposible que haga algo bien, por eso mi padre
ahora intenta enseñar a Sofia.

Tanto Brenda como Mandy estaban en varios equipos, son muy buenas jugando o por
lo menos eso me parece a mí, estuvieron dándome consejos para mejorar, no
funcionaban muy bien pero me tenían la suficiente paciencia como para seguir
"entrenándome".

Llevábamos algo más de una hora cuando decidimos descansar un poco, nos
sentamos en mitad de la cancha cuando vi aparecer a mi hermana con su niñera
favorita.

Lauren se quedó al otro extremo del jardín sentada en uno de los sofás que habían
por allí, vi que hablaba con mi hermana y después la pequeña vino hacia donde
estábamos nosotras.

S.- Holaa. - me dio un gran beso en la mejilla.

C.- Hey monstruito. ¿Qué tal el cole?

S.- Aburrido.

C.- ¿Aburrido? ¿Por qué?

S.- Sí, hoy no ha venido Marquitos y no he podido jugar con él y me he aburrido.- las
tres reímos.- Menos mal que después ha venido Lauren a recogerme y he ido con ella
al parque y me ha comprado un helado.- dijo feliz, le sonreí. - Mila, ¿Estabas jugando
al baloncesto? - preguntó confusa.

C.- Sí. - dije con orgullo.

S.- Pero si eres muy mala.- reprochó haciendo reír a mis amigas.

C.- Oyee. - le di un pequeño golpe en el brazo.

S.- ¿Qué? Es verdad chicas, ¿a qué es mala? - preguntó a Mandy y Brenda.

B.- No- dijo no muy convencida.

M.- Un poco pero para eso juega para mejorar.- añadió.

C.- Gracias por el ánimo chicas.- nos reímos.

S.- Bueno me voy a jugar con Lauren, ¡adiós! - dijo despidiéndose de las tres para
volver con su niñera.

M.- Ok. Mila ahora toca tiros libres, ¡vamos! - dijo poniéndose de pie.

Estuve tirando a canasta unos 15 minutos.


M.- Muy bien, Mila, has metido 67 de 100. - informó.

C.- Esto se me da bien.- dije orgullosa de mi misma.

Por fin algo que no se me daba demasiado mal.

M.- Sí, ahora necesitas jugar un partido.

C.- Pero somos tres...

B.- ¿Y si avisas a Jauregui? - las tres nos giramos hacia donde ella estaba jugando
con mi hermana.

C.- ¿Qué? ¡No! Con Jauregui no.

Bastante cosas habían cambiado entre Lauren y yo y no quería tenerla cerca cuando
mis amigas estaban delante. Era peligroso.

B.- ¿Por qué? Ve y pregúntale así seremos dos contra dos.

C.- No.- volví a oponerme.

M.- Ya, yo voy. - dijo yendo a hablar con Lauren.

C.- No, Mand... - no pude detenerla.

Vi a mi amiga hablar con Lauren, a los pocos segundos ambas venían hacia nosotras.

No. Mierda. ¿Por qué ha tenido que aceptar?

M.- Ok ya estamos todas. - dijo cuando estuvo frente a nosotras. - ¿Quién va con
quien?

POV.LAUREN.

Camila parecía incómoda con el hecho de que estuviera allí jugando con ellas;
decidimos ir separadas ya que sus amigas eran demasiado buenas, y para hacerlo
más justo yo jugaba con Mandy y Camila iba con Brenda.

Camila era el ser más negado para el baloncesto que había sobre la faz de la tierra, la
pobre lo intentaba pero la chica no daba más de sí.
S.- ¡Vamos Camila! - la pequeña siempre animaba a su hermana.- ¡Ouuuch!- dijo
tapándose la cara cuando vio que Camila y yo chocábamos. La ayudé a levantarse y
enseguida huyó de mi.

Era gracioso ver como Camila iba a quitarme la pelota, se acercaba a mí pero
intentaba no tocarme, al contrario que yo que cuanto más pegada a ella pudiera estar
mejor.

Era adorable ver como se frustraba cada vez que le quitábamos el balón, se ponía a
hacer aspavientos con las manos y refunfuñaba como si tuviera tres años.

El partido lo acabamos ganando Mandy y yo, como era de esperar.

L.- Woow... Son buenas, muy buenas. - me dirigí a ambas hermanas.

M.- Gracias, tú también.

L.- ¿Y ese repentino interés por los deportes Cami... Cabello? - me corregí.

C.- La jodida prueba de gimnasia.

L.- Uuhh seguro que la suspendes.- dije riendo.

B.- Ehh no la desanimes - me replicó una de sus amigas.

L.- Es mi trabajo aquí.- miré a Camila y me lanzó una mirada de odio y me reí. Sofi
se acercó a mí.

S.- ¿Lauren, has acabado ya de jugar? - dijo agarrando mi camisa, asentí.- Pues
ahora vamos a jugar a mi habitación.- me jaló hacia bajo e hizo que la subiera a mi
espalda.

L.- Como usted mande, pequeña. Bueno chicas tengo que seguir trabajando. Me voy,
adiós Mandy.

B.- Soy Brenda. - me corrigió.

L.- Perdón adiós, Brenda.- me despedí. - en ese caso, adiós Mandy.- me dirigí a la
hermana correcta. - Ha sido un buen partido, chicas... Bueno el tuyo no.- me dirigí a
Camila.

C.- Idiota. - oí que me decía cuando me alejaba con Sofi, sonreí.

POV.CAMILA.

M.- Al parecer Jauregui no es tan mala. - dijo mi amiga.

B.- No, y trata muy bien a tu hermana.

Lo que menos quería era hablar de Lauren con ellas así que evadí el tema.

C.- Sí, supongo. Bueno ¿seguimos practicando?

Estuvimos un rato hasta que se fueron, Mandy tenía clase de violonchelo y Brenda
había quedado con su chico, yo subí a mi habitación y me di una ducha, después bajé
de nuevo a la cocina para prepararme la merienda.

Escuché su risa detrás de mí en la cocina.

C.- ¿Qué? - le dije girándome a ella dejando de cortar la fruta.

L.- Nada. - sonrió. Se quedó apoyada en el marco de la puerta y yo continué pelando


guayaba. - Sofi está durmiendo.- me informó.

C.- ¿Por qué la dejas dormir ahora? - dije molesta. - Ya es tarde para la siesta, esta
noche no querrá... - me agarró por detrás y apoyó su barbilla en mi hombro.

L.- Que mal perder tienes, pequeña. - susurró en mi oído, me tensé.

C.- Para. - dije intentando que me soltara.

L.- No.

C.- Lauren, déjame.

L.- No.- seguí cortando fruta unos segundo y me giré para quedar cara a cara con ella
con el cuchillo en la mano.

C.- ¿Qué parte de déjame no has entendido? - dije acercándole el cuchillo, alzó las
manos y dio un paso hacía atrás, volví a centrarme en mi fruta.
L.- ¡Yaa! Camz, no te enfades conmigo.- dijo, sonreí porque me gustó su tono de
suplica, yo ni siquiera estaba enfadada, no sé porque pensaba eso. - Sabes los tiros
no se te dan mal, te he visto antes cuando practicabas pero ¿quieres un consejo?, al
botar la pelota pégatela más al cuerpo así es más difícil que te la quiten. - No le dije
nada, volvió a pegarse a mí. - Camz, no estés enfadada anda, te he dado un consejo.

C.- Gracias por el consejo. - Dije sin mirarla.

L.- ¿Sólo un gracias gano? - llevé mi mano a su boca y le di un trozo de guayaba.

C.- ¿Contenta?

L.- No.- le di otro trozo.

C.- Me dejas merendar o...

L.- No.

C.- ¿A todo vas a decir que no? - dije, me giré para mirarla con mi bowl lleno de
fruta.

L.- Si hicieras la pregunta que espero diría que sí.

Gruñona coqueta.

La verdad yo quería lo mismo que ella pero me reprimía las ganas, siempre la hacía,
intentaba hacerme la fuerte al principio y después caía como una estúpida por ella.

C.- Uno... No voy hacer la pregunta. Dos, ¿Desde cuando pides mi permiso? y tres... -
acerqué mis labios a los suyos para tentarla.- ...me voy a merendar.- Vi su cara de te
quiero matar y me fui al salón a ver la televisión.

Pensé que Lauren vendría conmigo pero subió a la habitación de Sofi, a los diez
minutos volvió a bajar y se sentó a mi lado.

C.- ¿Quieres?- dije ofreciéndole fruta, asintió y le di el plato.

L.- Gracias.- dijo.- ¿Qué es? - preguntó mientras se llevaba un trozo a la boca.

C.- Guayaba.
L.- Está buena. - dijo comiendo otro trozo.

C.- Sí... Mmm... ¿Quieres ver algo? - me miró confundida. - En la tele, digo.

L.- No, da igual pon lo que tú quieras.

Habían cambiado algunas cosas entre la linda de ojos esmeralda y yo pero saber
como empezar y mantener una conversación medianamente normal todavía era un
punto pendiente.

C.- Lauren.- ella seguía atenta a su fruta, como si alguien fuera a robársela. - Dime si
es difícil la prueba de baloncesto.- le pedí.

L.- No.

C.- ¿No es difícil o no me lo vas a decir?

L.- No.

C.- Idiota.- estuvimos unos minutos en silencio, me volví a ella cuando la escuché
hablar.

L.- No, no es difícil pero tienes que practicar un poco más.- aconsejó.

C.- Lo haré...

La miré de nuevo, seguía comiendo y yo moría por comérmela a ella pero siempre me
daba un poco de miedo hacerlo en mi casa, sé que ahora no hay nadie y Sofi está
arriba durmiendo y podría hacerlo perfectamente pero para mí todavía era extraño
hacerlo allí.

Estiré el brazo para agarrar un trozo de fruta y alejó el bowl.

C.- Ehh dame que es mi merienda. - intenté quitarle el plato.

L.- Tú me la has dado, además es el último trozo, así que... mío.- dijo dejando el
plato en la mesita.

C.- Dame.- se puso el último trocito de guayaba en la boca y negó con la cabeza. Miré
a ambos lados para comprobar que Sofi no se había levantado y con toda la rapidez
que pude puse mis manos en su nuca acercando su boca a la mía quitándole una
mitad de fruta. - Tu creías que me iba a dar asco. - dije levantando las cejas. Ella
volvió a poner sus labios sobre los míos y la aparté. - Ehh relájate, linda, quería la
fruta no a ti.- mentí.

Pero no iba a quedar yo como la desesperada.

L.- Si tú lo dices.- sonrió y volvimos al silencio, ambas atentas a lo que pasaba en el


televisor. - Sabes, tus dos amigas estas son buenas. - dijo de repente.

C.- Sí, lo sé, por eso les he pedido ayuda.

L.- Y son guapas, tienen un buen cuerpo.

C.- Ah no, Jauregui, no vayas por ese camino.- advertí.

L.- ¿Qué? Sólo era un comentario.- se sentó más cerca de mí y agarró mi barbilla
obligándome a que la mirara. - ¿Celosa? - preguntó con una sonrisa maliciosa en su
boca.

C.- Claro que no, sólo es que son mis amigas.- me defendí.

He de decir que algo de celos sí que sentí, sabía que era una estúpida por sentirlos
porque no éramos nada, eso quedo claro desde la primera vez, pero no podía
evitarlos.

L.- Celosa.- esta vez afirmó.

C.- No, es que ellas son...

L.- Celosa. - dijo riendo.

C.- Para.

L.- Ce. Lo. Sa - siguió molestándome.

C.- No estoy celosa.

L.- Sí lo estás, no quieres que mire el cuerpo de otras chicas.

C.- No, no quiero que mires el cuerpo de MIS amigas, que es distinto. - agarré el
plato y me lo llevé a la cocina para evitar seguir con esta conversación.

Volví al comedor, y Lauren me impidió pasar poniéndose delante de mí.

L.- ¿Y el tuyo? - la miré confusa. - ¿Quieres que mire tu cuerpo? - negué con la
cabeza sonriendo. - Que mal mientes. - dijo, levanté mis hombros, intenté apartarla
para volver a mi asiento pero me agarró pegándome a ella.- Dime que quieres que te
suelte y te suelto.- dijo, la empujé hacia atrás para que dejara de abrazarme, pero
como no me soltó caímos las dos al sofá. - No te he oído decir que te soltara.

C.- Que boba eres. - dije acomodándome encima de ella.

L.- Sí pero te encanto igual.

C.- Y sobre todo modesta.- sonrió.

L.- Lo sé.- puse un mechón que le caía detrás de la oreja; me dispuse a levantarme
de encima de ella pero me lo impidió.

C.- Lauren nos pueden pillar... Que pasa si baja Sofi y nos ve.

L.- Camz, tu hermana está durmiendo no pasa nada, tú no hagas mucho ruido y ya. -
la miré sorprendida.

C.- ¿Qué estás insinuando? - levantó sus cejas coquetamente.- Ohhh, no, no, no,
aquí no y menos con Sofia arriba... Mmm no.- intenté levantarme de nuevo pero me
lo volvió a impedir.

L.- ¡Hey! Era broma... Ya sé que aquí no se puede, pequeña, y menos en mi horario
de trabajo... Eso no es de persona responsable.- se acomodó debajo de mí.- ¿Estás
cómoda? - asentí.- Yo también lo estoy.- Me acercó a ella, no pude contenerme y le di
un beso. - ¿Y eso?

C.- Tenía ganas de hacerlo... ¿Acaso no puedo o también te tengo que preguntar?

L.- Pues no estaría mal que preguntaras.

C.- ¿Puedo?

L.- ¿Qué si puedes que? - dijo como si no tuviera idea de lo que estábamos hablando.

C.- ¡Lauren! - me quejé.


L.- Haz la pregunta. - demandó.

C.- Como te gusta verme incómoda.

L.- No... Para nada.- dijo irónica. - La pregunta venga no es tan difícil.

C.- Mmmm...

L.- Un simple ¿Puedo besarte?

C.- Ohh, claro que puedes.- dije riendo, me acerqué a ella y la besé.

En ese momento me olvidé de donde estaba y solo me importaba besar esos labios.

L.- Sabes a guayaba.- dijo volviéndome a besar.

C.- Tú también, me gusta.- relamí mi labio.

L.- Me encanta.- volvió a besarme.- Camz, Camz hey, - oí que decía pero no me
separé de su boca. - Camz, tu hermana se despertó.- la miré confusa.- la escuché
cerrar la puerta.

C.- Siempre nos tienen que interrumpir.- me quejé levantándome de encima de ella,
y nos quedamos sentadas de nuevo mirándonos, pasó sus dedos por mis labios. - No
me hagas eso o no respondo de lo que pueda hacerte.

L.- Epa relájate. - dijo sorprendida ante mis palabras.- y vete lejos de mí que al final
me vas a volver a liar.- me levanté del sofá y me puse detrás de este abrazando a
Lauren, quien seguía sentada, dejé mis manos sobre su pecho y apoyé mi barbilla en
su hombro.

C.- Si tú quieres que te líe, gruñona. - le di un beso en la mejilla, la vi que cerraba los
ojos y respiraba hondo.

L.- "Dios líbrame de ella" - Susurró.

C.- No te librarás de mi tan fácil. - mordí el lóbulo de su oreja, susurró algo que no
logré entender y decidí gastarle una broma. - Hola Sofi. - dije lo más natural y
animada que pude, en ese momento Lauren abrió los ojos y se levantó de golpe con
cara de susto del sofá, yo me empecé a reír.

L.- Eres una estúpida, creía que tu her... eres... tú... - dijo enfadada. Fui hacía ella
rodeando el sofá.- Ni se te ocurra acercarte más a mí, loca. -dijo dando un paso hacía
atrás y chocó con la mesita de café.

C.- Deberías haberte visto la cara.- me puso una mueca entre dolor y asco. - Ven.-
me senté en el sofá y obligué a que ella hiciera lo mismo.- Te duele.- dije rozando la
pierna que se estrelló contra la mesita.

L.- No vuelvas a hacer eso, estúpida, me asusté, pueden despedirme por eso.- reí.- lo
digo en serio.

C.- Ok. Perdón, no volveré a hacerlo más, créeme tengo más miedo yo de que nos
pillen que tú.

S.- Hola, chicas. - escuchamos la vocecita de mi hermana desde la puerta y Lauren se


separó disimuladamente de mí un poco más.

C.- Hola monstruito, ¿has dormido bien? - dije, la pequeña se sentó entre nosotras.

S.- Sí, tengo hambre.

L.- Te preparo algo.- se levantó del sofá, a la misma vez que ella lo hice yo e impedí
que fuera a la cocina.

C.- No, Lauren yo le hago la merienda. - me miró extrañada. - ¿Sofi quieres guayaba?

S.- Sii.- dijo la pequeña. Miré a Lauren.

C.- ¿Y tu, Lauren, quieres? - dije mordiéndome el labio, la vi tragar saliva y me fui
para la cocina.

Escuché a Lauren entrar y fue a agarrar un vaso del estante, después abrió la nevera
y vertió zumo en este.

L.- Tienes que para de hacer eso. - pidió.

C.- ¿Hacer que?


L.- Tirarme indirectas.

C.- ¿Indirectas? ¿Qué indirectas? Yo no te tiro indirectas.- dije haciéndome la


desentendida.

L.- ¿Y tú, Lauren, quieres? - dijo imitándome, reí.

C.- Eso no fue una indirecta, fue cortesía, nada más.

L.- Claro, cortesía.

C.- Sí cortesía, además no me hace falta tirarte indirectas con una directa me sobra.-
dije coqueteándole de nuevo, me acerqué a ella, asegurándome antes de que Sofia no
había entrado y la besé.

Me llevó hacia atrás y choqué contra la encimera, noté que hacía algo con su mano
derecha pero no supe el que.

L.- Mantén la boca en otro sitio, - dijo metiéndome un trozo de la fruta que había
cortado para mi hermana en la boca. - que al final me despiden por tu culpa.- reí.

C.- Y sí, no es muy responsable besar a la hermana de la niña a la que cuidas.

L.- Pero si has sido tú.- me replicó.

C.- ¡¡¿Yo?!! - dije haciéndome la ofendida. - Yo no he sido, ¿Por qué razón te


besaría?.- volví a besarla. - ¿Quién te crees que soy? Yo nunca haría eso. - fingí
mirarla con asco y le robé otro beso.

L.- Idiota-Dijo riendo, me giré, agarré el cuenco de fruta.

C.- Venga, a trabajar.- le di el plato.- no querrás que le diga a mi madre que no


haces bien tu trabajo. - le sonreí.

POV.LAUREN.

Fui al salón con Sofi para darle la merienda y Camila por suerte subió a su habitación.

Ambas estábamos muy pasionales hoy y era mejor mantener una distancia mínima,
por lo menos cuando hubiera gente delante.

Escuchamos la puerta principal abrirse y Sofi fue a ver quien era, yo fui tras ella.
S.- Papiii. -dijo saltando a sus brazos.

A.- Hola pequeña.- le dio un beso a la menor de sus hijas.

L.- Hola señor... perdón, Alejandro. - lo saludé.

A.- Hola Lauren, ¿Cómo se ha portado Sofia hoy? - preguntó bajando a su hija de sus
brazos, la pequeña subió corriendo a su habitación.

L.- Bien como siempre.- respondí, en ese momento bajó Camila por la escalera y fue
a saludar a su padre.

A.- Hola, ¿y tú como te has portado? - dijo dándole un beso.

C.- ¿Yo? Bien.

L.- Bueno, - interrumpí la charla entre padre e hija.- pues me parece que ya es hora
de que yo me vaya... Voy a por mis cosas.

A.- Muy bien, y como siempre gracias.- le di una sonrisa y fui a por mis cosas.

POV.CAMILA.

A.- Camila, tu hermana y yo vamos a ir a visitar a tus tíos, a ver el nuevo poni que se
compraron, se lo prometí. - me avisó.

C.- ¿Y me quedo sola?

A.- Si quieres le pagamos más a Lauren y que te cuide.- me giré y la vi que llegaba
con su mochila en la mano, sin saber de que estábamos hablando mi padre y yo nos
sonrió.

C.- Nah mejor me quedo sola. - le dije a mi padre, aunque en realidad daría lo que
fuera por que se quedara.

S.- Venga vamos, papi, vamos a ver al caballo.- dijo tirando del traje de mi padre.

A.- Vale, cariño, ya nos vamos. Dile a tu madre que volveremos a la hora de cenar.-
asentí y vi como salían por la puerta.
Me giré para volver a la sala y vi que Lauren seguía allí parada, hubo un momento de
esos incómodos en los que nadie sabe que decir o que hacer; entre ella y yo había
siempre muchos momentos de esos y solo los lográbamos romper de una manera.

L.- Bueno... yo... Emmm... me voy... sí mejor me voy.- dijo pasando delante de mí.

C.- No espera, tengo que enseñarte algo. - dije acordándome de una cosa. Subimos a
mi habitación. Me senté delante del escritorio y encendí el ordenador. - Mira esto.- le
dije para captar su atención, estaba muy ocupada mirando unas fotos mías de cuando
era pequeña que estaban colgadas en la pared.

L.- ¿Qué? - dijo poniéndose a mi lado mirando la pantalla.

Hace dos días había recibido una solicitud en Facebook de Patrick y Manuel, no sabía
si aceptar o no; me cayeron muy bien esos dos hombres pero si aceptaba se iban a
dar cuenta que Lauren y yo no éramos nada.

El hecho de contárselo a Lauren era por dos razones uno, quería saber que pensaba
ella, y dos, era la excusa perfecta para tenerla en mi habitación.

L.- Aja ¿y?, ¿Qué me quieres decir con eso?

C.- Que si lo acepto se darán cuenta de que mentimos.

L.- Camila ni siquiera estamos en el mismo estado, y que si se dan cuenta de que
mentimos, no va a venir a reclamarnos y si tanto te preocupa se supone que
tenemos, quiero decir, teníamos una relación clandestina no tenemos que mostrarle
al mundo lo nuestro.

C.- Pero...

L.- Pero nada.- ella misma le dio a aceptar.- Ves ya está, no pasa nada. - hizo una
pausa. - Además yo ya los acepté.- me informó.

C.- Y si...

L.- No pienses tanto lo que hicimos, lo hicimos por supervivencia y ya.

C.- ¿Y ahora lo hacemos por supervivencia? - pregunté.

Llevábamos cuatro meses en que lo único que hacíamos era besarnos, besarnos y
volvernos a besar, bueno y más cosas aparte de eso... No me quejo, me gusta hacer
eso con ella, es con la única que me atrevo a hacer ese tipo de cosas pero esto no
nos lleva a ningún lado, sólo hace que ella cada día me guste más y que ante una
posible pelea yo sufra mucho.

L.- ¿El qué?

C.- Todo esto, ahora sólo peleamos para llegar a una cosa y hay veces que no nos
hace falta ni eso vamos siempre a lo mismo...

L.- ¿Y hay algún problema con eso?

C.- Nos odiamos, ¿recuerdas?

L.- Cada vez me cuesta más recordarlo. - dijo algo para ella misma que no logré
entender.

C.- ¿Qué? - dije para que repitiera.

L.- Nada...

C.- Lauren hay que hablar de esto.- le pedí.

L.- No hay nada de que hablar, lo dejamos claro desde el primer día, nos lo pasamos
bien y ya, no sentimientos, no reproches, no quejas, no nada, sólo diversión.

C.- ¿Y si la diversión se acaba? - pregunté con algo de miedo.

L.- Pues cuando se acabe se ha acabado y a otra cosa, como ya dije, tú y yo no nos
debemos nada.- me dolía un poco la manera en la que hablaba de nosotras. -
¿Quieres que acabe esto? - dijo levantándome de la silla.

C.- Mmm, no. - dije sincera. - ¿Tú? - sonrió.

L.- No.

C.- Bien, ¿supongo que te vas?

L.- ¿Quieres que me vaya?


No.

C.- Me da igual- dije con tono de indiferencia.

L.- ¿Te da igual? - asentí.- Ok, me voy.- camino hacía la puerta y la llamé, se giró
hacía mí con una sonrisa triunfante en su boca.

C.- Tu mochila.- dije agarrándola del suelo y devolviéndosela, su rostro cambió de


feliz a... yo diría que a decepción.

L.- Oh claro mi... mi mochila.- camino de nuevo hacía mí y agarró su mochila.- gra...
gracias... me... - señaló la puerta.- sí, me...

A la muy condenada se le notaba por encima que quería quedarse, era muy gracioso
verla así. La muy engreída quería que yo fuera la que le pidiera que se quedara y eso
no iba a suceder.

C.- Te quieres quedar. - dije, sonrió.

L.- ¿Tantas ganas tienes de que me quede?- dijo coqueta.

C.- O no, linda, no es una pregunta es una afirmación, tú te quieres quedar aquí
conmigo.- sonreí maliciosamente.

L.- No.- reí.

Y tiene el descaro de mentirme en la cara.

C.- Sabes que yo no soy la única que no sabe mentir ¿no?

L.- Yo no miento.

Veremos si mientes o no, Jauregui.

C.- Lauren.- me acerqué a ella lentamente le quité la mochila de las manos y la lancé
con cuidado a otro lado de la habitación.- Vas a confesar.- la rodeé con mis brazos y
me tomó de las caderas. - Quieres quedarte ¿sí o no? - mordí mi labio de la forma en
la que ella le gusta que lo haga.

POV.LAUREN.

L.- Sí.- confesé.


C.- ¡Ja! Siempre funciona.- dijo volviendo a atrapar su labio con sus dientes.- Débil.-
se burlo.

Claro, que funciona, cada maldita vez que lo hace funciona.

L.- Ya, cállate. - dije pegándola más a mí y por fin pude besarla a mi antojo.-
¿Quieres divertirte conmigo?

C.- Vale. ¿A que jugamos? - dijo inocentemente, la miré confundida. - ¿No quieres
diversión? Pues juguemos a algo. - me sonrió coqueta y la besé.

L.- ¿Así que quieres jugar, ehh?

C.- Sí, proponme algo. - esta vez ella fue la que me besó.

L.- Mmm... Déjame pensar a que podemos jugar tú y yo en tu habitación, con la casa
completamente vacía y con una cama enorme.- Me senté en su cama y ella quedó de
pie entre mis piernas, subí la camisa que llevaba puesta, sujete sus caderas y empecé
a besar su abdomen. - Juguemos a las preguntas. - dije separándome de ella.

C.- ¿Es una broma?

L.- Nop. - reí e hizo que me levantara para quedar frente a ella. - ¿No te gusta el
juego? - e hice un puchero.

C.- Mmm... No. - me besó.

L.- Hagamos una cosa, jugaremos a las preguntas en su versión +18. - empecé a
desabrochar cada uno de los botones de su camisa. - Ya eres legal, ya puedes jugar,
¿te gusta más así?

C.- ¿Más 18? - preguntó y yo asentí. - Ok.- me empujó a la cama y subió encima de
mí- empiezo yo, ¿volveremos a la biblioteca?- sonreí.

Hace unos meses se me ocurrió la genial idea de salir por ahí con Chris, él me llevó a
una biblioteca que estaba abandonada, no quise preguntarle como encontró y que
hacía él en ese sitio porque solo de pensar las posibles respuestas se apoderaba de
mi la aburrida y responsable hermana mayor y preferí que no me dijera nada.
Esta mugrienta y polvorienta biblioteca no quedaba muy lejos de nuestra casa, había
que andar un poco pero no era un martirio hacer el camino.

Semanas después de volver de Nueva York, Camila y yo empezamos a tener la


necesidad de "pasarlo bien juntas", al principio era todo tranquilo, unos besos por
aquí cuando estábamos solas en el pasillo del instituto, más besos por allá... pero
después la cosa subió de tono, pasamos de unos cuantos besos inocentes a muchos
besos y tocamientos indebidos no dignos de una dama encerradas en el baño del
instituto, en el almacén del conserje, en mi coche o en cualquier lugar que tuviéramos
oportunidad, en realidad.

Estuvimos a punto de ser descubiertas varias veces pero por suerte nunca nos
pillaron.

Es muy difícil ser "Compañera de cama" de alguien a la que todo el mundo cree que
odias y no levantar sospechas, así que para no ser descubiertas la llevé a la biblioteca
abandonada y dejamos que la pasión hablara por nosotras.

Nunca llegamos a tener sexo propiamente dicho, no quiero presionarla; digamos que
hemos pasado ya por primera, segunda y tercera base... y si ella quiere, espero que
me deje anotar home round, pero eso solo lo dirá el tiempo y probablemente ella.

L.- Sí, claro, cuando tú quieras volvemos. - me besó. - mi turno.

C.- ¿Soy buena? - me interrumpió sin dejar hacer mi pregunta, la miré extrañada. -
Quiero decir, te... Mmm... ¿Te gusta lo que te hago? - su cara se volvió roja, sonreí y
la besé.-contesta...

No puede ser tan adorable.

Se pone tan tímida con estos temas, pero igual después es toda fuego, tanto que
derretiría a la mismísima Antártida, porque ¡Upa! con Camila, es muy de que no sabe,
no sabe, pero la chica sabe, y sabe hacerlo muy bien. Pero obvio que eso no iba a
decírselo a ella, por lo menos no con palabras.

L.- Sí, me gusta, no eres mala.- sonrió. - ¿Tú primer orgasmo fue el del otro día en la
biblioteca o ya habías tenido con el idiota ese con el que te acostaste? - enrojeció más
todavía y empezó a besarme el cuello.

C.- Tú. - dijo sobre mi cuello.


L.- ¿Perdón? -quedó a centímetros de mi boca.

C.- Tú fuiste la que me hizo tener mi primer orgasmo. ¿Feliz? - me besó de nuevo.

Cuando me dijo eso sentí un pequeño escalofrío y me hizo sonreír.

L.- Mucho. - dije en su boca.

C.- Hablando de eso... Mmmm... allí, cuando tú... Yo... Emm No, tú... - no sabía
como explicarse.

L.- Tuve un orgasmo. - termine su frase.

Lo que le cuesta a esta chica hablar de sexo, de verdad.

C.- Sí eso... Mmm... Me preguntaba si... Ehmm... ¿fue fingido?

L.- ¿Qué? - me sorprendió la pregunta, en la vida aquello podría haberlo fingido, fue
increíble, jodida y verdaderamente sincero. - No, claro que no. Fue de verdad.-
respiró aliviada. Odiaba que se mostrara tan insegura.

C.- A vale. - subió mi camiseta y yo me alcé un poco para que me la quitara, cuando
se deshizo de ella la tiró a un lado de la cama.

L.- ¿Estás con Austin?

C.- Eso no es una pregunta +18. - dijo sin contestarme.

L.- No, es una pregunta + Lauren quiere saber la respuesta.

C.- No te importa la respuesta, con quien yo salga o deje de salir no es cosa tuya. Yo
no te pido una lista de las chicas con las que sales, ¿o si?

Tenía razón, yo salía con más chicas aparte e ella, me lo pasaba bien pero quería
saber si Camila se lo pasaba bien con otros.

L.- Lo sé pero ¿Estás con él?- insistí.

C.- No.

L.- Bien.
Mierda lo he dicho en voz alta.

C.- ¿Bien?

L.- No me gustaría ser la tercera en discordia o algo así... Mucho drama para mí.-
sonrió.

Continuaron los besos hasta que Camila hizo la siguiente pegunta.

C.- ¿Alguna fantasía sexual que tengas?

L.- Que pasa, ¿Quieres cumplírmela?

C.- Puede, ¿Quién sabe? - que me dijera eso me excitó mucho, solo de
imaginármelo...

La temperatura hacía ya tiempo que estaba al rojo vivo.

L.- Siempre he querido hacerlo con alguien en la ducha... - confesé, me besaba


mientras yo hablaba. - me parece algo sexy.

C.- Interesante... - mordió mi labio.

L.- ¿Qué prefieres las chicas o los chicos?

Mis preguntas no eran muy "+18" pero deseaba saber las respuestas; ella y yo no
hablamos mucho que digamos, cuando estamos juntas nuestras bocas están
ocupadas en otras cosas...

Bueno eso que no solemos hablar y esta es la única oportunidad que tengo para
preguntarle.

C.- Te prefiero a ti. - dijo separando milímetros sus labios de los míos, me paralicé. -
Quiero decir hasta que encuentre algo mejor, después ya decidiré que me gusta más,
o a lo mejor me gustan los dos, no sé, el tiempo dirá.- dijo rápidamente.

L.- Camz, ¿alguna vez me dejarás hacerte mía y ser tuya? - pregunte sin pensar;
volviendo a meditar mis palabras me corregí.- Quiero decir, tendremos sexo... Sexo
de verdad, no solo tocarnos y esas cosas...
C.- Ehh me toca preguntar a mí.

L.- Contéstame, anda.- le pedí.

C.- No sé, supongo que sí.

L.- ¿En serio?-dije sorprendida.

C.- Sí, de que me sirve mentirte o mentirme a mi misma y decir que no haremos
nada, más de una vez hemos estado a punto de hacerlo, pero parece que todavía no
es nuestro tiempo... No sé se será mañana, pasado, el mes que viene, de aquí a dos
años, incluso dentro de unos minutos... No sé cuanto más va a durar esto entre tú y
yo pero mientras dure...

L.- Ok, ok, me quedó claro... Que te pones a hablar y no hay quien te calle.

Bien, hay oportunidad de hacerla mía, ¡SI!

C.- Tú sabes como callarme. - se mordió el labio.

L.- Ohh créeme que sí. - la besé con pasión y cambié de posición, ahora ella quedó
abajo.

Después de unos cuantos besos, mordidas y lametones volvimos al juego.

C.- Tus debilidades Jauregui, ¿Cuáles son?

L.- Deberías saberlas ya.

C.- Sé que te vuelvo loca cuando me muerdo el labio. - me besó.

L.- Jodidamente sexy.- mordí ese labio que me volvía loca.

C.- Pero quiero saber más... Algo que te encante mucho, mucho, mucho...

Era tan difícil decidir.

Me acerqué a su oído.

L.- Eso lo tienes que descubrir tú solita, pequeña.- susurré.


C.- No seas mala, dímelo.

L.- Noup. -impedí que siguiera hablando con un beso.- Me toca.

C.- Pero... -puse mi dedo índice en sus labios.

L.- ¿Qué te gusta que te haga? - me mordió el dedo sin mucha fuerza, no me dolió,
es mas, me excitó que lo hiciera.

C.- Ah ¿y yo tengo que contestar, no? - asentí y besé su cuello provocando que
soltara algún que otro gemido. - Eso. - dijo jadeando, me levanté un poco para poder
mirarla, le sonreí. - Que pases tu boca por todo, todo. - remarcó el último todo. - mi
cuerpo.

L.- Tomaré nota sobre eso.- reímos.

Dejamos las preguntas y el juego de lado y acabamos las dos en ropa interior,
seguíamos besándonos a la vez que la situación se volvía más caliente cada segundo
que pasaba, ambas estábamos muy muy encendidas.

C.- Debes estar jodiéndome. - dijo separando sus labios de mi cuerpo.

L.- Todavía no, pero a eso íbamos ¿no? - dije en tono de broma, vi que se levantaba
de la cama - ¿Camz? - la llamé confundida.- Ok, he de decir que desde aquí te ves
jodidamente atractiva. - dije viéndola de espaldas a mi cubierta sólo por su ropa
interior, mirar por la ventana.

C.- ¡mierda, mierda, mierda! Lauren vístete ¡YA! - dijo agarrando sus pantalones del
suelo, no entendía un carajo de lo que estaba pasando. - Mi madre está en casa, su
coche está fuera. - me tiré literalmente de la cama para recoger mis pantalones y me
los puse. - Lern, mi camisa. - dijo señalando la prenda que estaba cerca de mí, la
recogí del suelo y se la lancé.

Tocaron a la puerta de la habitación y nos miramos asustadas.

C.- Mierda. - susurró. - Mi madre.- dijo abotonando su camisa.

S.- ¿Camila? - oímos la voz de Sinu detrás de la puerta.

C.- Corre, Lauren, escóndete.


L.- ¿Dónde? - dije en voz baja.

S.- ¿Camila?

C.- Al vestidor, entra. - dijo empujándome a ese sitio.

L.- Camz, mi camiseta.- advertí, ya que seguía en el suelo de la habitación.

C.- No importa, escóndete, no hagas ruido.- dijo haciéndome entrar.

Entré a ese lugar que era el doble de grande que mi habitación donde Camila
guardaba toda su ropa; me preguntaba para que quería tanta, ahí había ropa como
para lucir un modelo cada día del año y no repetir conjunto nunca, ricos pensé;
escuché que la puerta de la habitación se cerraba y me escondí entre unos vestidos.

Pasé unos minutos agobiantes entre la ropa de Camila; olía a ella, olía bien; ¿por qué
tiene ropa tan colorida? Parece que haya vomitado un unicornio aquí dentro; en uno
de los estantes vi que todavía guardaba la sudadera de la apuesta, que aún no me
había devuelto, por cierto, bueh ya se la pediré.

POV.CAMILA.

Después de dejar a Lauren en el armario le abrí la puerta a mi madre.

C.- Hola, mami, ¿Qué tal el día? - pregunté como si nada pasara, como si no tuviera a
su niñera semidesnuda en mi vestidor.

S.- Hola, mija. ¿Por qué tardaste tanto en abrir?

C.- No te escuché estaba ordenando el vestidor. - inventé.

S.- ¿Y tu padre y Sofi, dónde están?

C.- Se fueron a visitar a los tíos, dijeron que volverían a la hora de cenar.

S.- ¿Lauren ya se fue?

C.- Claro que se fue, ¿por qué se quedaría? Ella no esta aquí. Se fue hace rato. - dije
nerviosa.

S.- Estás tú sola.


C.- Sí. - contesté rápidamente.

S.- ¿Te pasa algo? Estás extraña.- dijo mi madre.

C.- No, para nada. ¿A ti te pasa algo?

S.- No.- me miró con cara de "sé que me estás mintiendo", mi madre o más bien creo
que todas las madres saben cuando su hija miente, además que mi nerviosismo era
evidente.- Bueno te dejo que contin...Mija ¿eso es manera de hacer la cama?, mira
toda desordenada, ya eres mayorcita. - dijo entrando a mi habitación. Que no se le
ocurra entrar al vestidor, por Dios.

C.- Sí, lo sé, ahora la hago bien. - dije mientras ella acomodaba la cama.

S.- Y mira toda esta ropa por el suelo. - agarró del suelo la camiseta de Lauren.

C.- Ahora ordeno todo esto. - le quité la camiseta de las manos y la pegué a mi
cuerpo.

S.- Tienes que ser menos desordenada hija.

C.- Sí, sí... Mami yo... Emmm... voy a seguir ordenando... -dije echándola de mi
cuarto sutilmente.

En cuanto mi madre salió por la puerta fui a por Lauren, quien estaba entre mi ropa.

C.- Lauren.

L.- ¡Ay! Menos mal que eres tú.- dijo aliviada.

C.- ¿Qué haces entre mis vestidos?

L.- Esconderme.- sonreí.

C.- Mi madre ya se fue, vamos fuera. - salimos de nuevo a la habitación. - Tienes que
irte.

L.- ¿Ya? - se quejó.

C.- Sí ya, créeme por muchas ganas que tenga ahora mismo de empotrarte contra la
pared, no podemos.
L.- ¿Contra la pared, eh? - dijo coqueta rodeándome con sus brazos.

C.- No me tientes que es peligroso, si nos pilla mi madre nos mata, a las dos; bueno
primero te despide y luego te mata. Y toma ponte esto -dije pasándole su camiseta
que aún estaba en mis manos.

L.- Bueno.- dijo poniéndose la camiseta. - Pues me voy - me besó y se fue hacia la
puerta.

C.- ¿Dónde crees que vas? - dije frenándola.

L.- ¿No querías que me fuera? Pues eso hago.

C.- Por la puerta no... ¿Y si te ve mi madre?

Sería muy difícil explicar que hacía Lauren en mi habitación.

L.- ¿Y por dónde quieres que salga?

C.- Por la ventana. - dije llevándola hasta esta.

L.- ¡¿Qué?! ¡No! ¿Estás loca?! Ni que fuera una delincuente.

C.- Algo delincuente sí eres. - me fulminó con la mirada.- Eh que era broma, gruñona.
Ahora salta.

L.- Se te ha ido la cabeza, ¿Qué habrá 15 metros? Voy a matarme además no hay
nada para trepar. Yo no salto.

C.- Pues por la puerta no sales.

L.- Pues entonces me quedo aquí porque no voy a salir por la ventana.

Estuvimos un rato pensando que hacer y al final decidimos que lo mejor era que yo
distrajera a mi madre, cosa que hice y que Lauren saliera con cuidado por la puerta
del jardín.
Capitulo 33

POV.CAMILA.

Recibí un mensaje de Lauren pidiendo que fuera al gimnasio.

Abrí la puerta del gimnasio y vi que estaba vacío, escuché un fuerte ruido que
provenía del cuarto de material. Me acerqué abrí la puerta y vi que dentro estaba ella.

C.- ¡Hey! ¿Necesitas algo? - dije para llamar su atención.

L.- Ven, necesito besarte.

C.- ¡Uh! Que directa.- reí.

Me rodeó con sus brazos y apoyé los míos sobre sus hombros abrazándola, hizo el
trayecto hasta mi boca pero antes de juntar nuestros labios se detuvo.

L.- Debería haber tenido más tacto ¿no?.

C.- Para nada. - Fui yo quien tiré de ella y la besé.- ¿Castigada?.

L.- Sí.

No me sorprendió su respuesta.

C.- ¿Y yo soy tu castigo?

L.- No, tú haces que el castigo sea mejor.

No creo que lo haya dicho en serio pero esas palabras hicieron que mi corazón se
derritiera.

C.- Entiendo. - dije intentando sonar tranquila.

L.- Camila - dijo pegándome más a ella - Tengo algo que te pertenece. - la miré
confundida.

C.- ¿Ah si? ¿el que?

L.- Esto - se acercó a mi y me besó. - ¿Mejor? - preguntó al separarnos.


C.- Mejor ¿qué?

L.- Mi forma de pedir tus besos. - dijo dulcemente, mordí mi labio inferior para evitar
abalanzarme sobre ella después de oír sus palabras.

Y sí mucho mejor, más "romántico" sí que era pero no estaba segura de si decirlo en
alto, estoy segura de que con todas usa los mismos trucos.

C.- Sí, creo.- dije intentando no parecer nerviosa.

L.- ¿Crees? - dijo con falsa indignación en su voz y con una sonrisa en la cara.

Esa sonrisa que quería que nunca se borrara de su cara, esa misma sonrisa que yo le
provocaba y esa misma que hacía que mi corazón se descontrolase.

C.- Vale, tengo que admitir que es mejor pero ahora cállate, se supone que a ti no te
gusta hablar.

L.- OK, ya me callo.- se giró, agarró una pelota de baloncesto y empezó a hincharla.
Mi cara cambió totalmente, ella se dio cuenta y sonrió.- Estoy de broma, ven aquí.-
volvió a rodearme con sus brazos y me besó otra vez. Intensificamos el beso, íbamos
caminando para apoyarnos contra la pared pero acabamos chocando contra los palos
de hockey.- ¡Alaa! ¡Torpes! - dijo riendo sobre mis labios cuando cayeron todos al
suelo.

Nos separamos rápidamente al oír la puerta.

POV.LAUREN.

Se abrió la puerta del almacén, eran Ally y Dinah. Suerte que Camila y yo nos
separamos antes de tiempo, hubiese sido un tanto incómoda la situación.

L.- Hola. - dije tranquilamente.

A.- ¿Qué ha pasado?

L.- Nada - dije igual de tranquila.

A.- Veníamos a verte y hemos oído un fuerte ruido.


¿Y ahora que invento yo para que se crean el teatro? Me quedé callada sin saber que
responder.

C.- He... He sido yo. - Me giré a ella, estaba nerviosa y roja de la vergüenza. Dejé
que siguiera hablando.- Intentaba agarrar un palo de estos y no podía y los tiré
todos.

Un palo de estos... No sabía ni que se llamaba stick de hockey, bueno por lo menos
no se ha quedado callada como yo he hecho.

L.- Sí, eso, es que es muy torpe.

C.- Si me hubieras ayudado no los hubiera tirado. - me siguió el teatro.

D.- ¿Para que necesitas tú un stick? - le preguntó a Camila.

C.- ¿Un que?

Oh por dios... Intentaba aguantar la risa.

C.- Ohh ya. Ehhh para... - No sabía que responder. - Da igual, me... me tengo que ir.

Fue abrir la puerta, pero no pudo.

A.- ¿Algún problema? - dijo al ver que la puerta no se abría.

C.- No se abre.

Dinah fue a abrir la puerta.

D.- Chicas, esto no se abre.- dijo empujando la puerta.

Oh genial.

Camila me miró.

C.- Lauren - me llamó por mi nombre, me pareció raro que lo hiciera ya que mis
amigas estaban delante - ¿Ahora te crees lo que te dije o necesitas más pruebas? -
dijo intentando abrir por tercera vez la puerta.

L.- No empieces, es sólo casualidad.


A.- ¿Qué es solo casualidad? - preguntó Ally con curiosidad.

L.- Camila cree que quedarnos encerradas en Nueva York no fue un accidente, que
nos tendieron una trampa y cree que ahora ha pasado lo mismo.- expliqué.

C.- No lo creo, lo sé... -me replicó.

D.- Eso tiene sentido.- resoplé.

L.- Perdón, crees que esto tiene razón.- me dirigí a Dinah.

D.- Sí.

Camila se sentó en el suelo apoyada contra la pared, parecía pensativa, no me


gustaba eso... Esto sólo es una casualidad nada más.

A.- ¿Qué persona puede querer encerrarlas y a cual de las dos?

¡Oh no! Ally también.

C.- Es obvio que quieren encerrar a Lauren, yo he llegado hace pocos minutos nadie
sabía que iba a estar, en cambio ella lleva tiempo aquí y supongo que alguien sabría
que estabas castigada.- razonó.

L.- Para el carro Sherlock Holmes, a mí nadie me quiere encerrar, además te han
podido seguir.

A.- Lauren no seas terca todo lo que está diciendo tiene sentido.- defendió a Camila.

D.- ¿Quién puede querer encerrar a Lauren?

A.- 40 personas son sospechas, las mismas 40 personas que fueron a Nueva York.

L.- 36. - dije - Nosotras no contamos.- Mis amigas miraron a Camila y antes de que
pudiera defenderse la defendí a mi manera. - No, chicas, ella me odia pero no es tan
estúpida como para hacer una cosa así y menos encerrarse en ningún sitio, es
claustrofóbica.

A.- La lista se reduce a 36.


D.- Pensemos a quien más descartar.

Camila no hablaba sólo pensaba, estaba segura que tenía un sospechoso en mente y
no lo quería decir, uno de sus amigos ¿tal vez? Ally y Dinah fueron descartando
personas y la lista se redujo a 9.

L.- No creo que Brenda o Mandy lo hayan hecho, son buenas - vi como Camila sonreía
disimuladamente - Bueno al menos eso dice Sofia.- dije para no levantar sospechas
entre mis amigas.

D.- Camila, tú que opinas.- le preguntó Dinah.

C.- Prefiero no opinar, por si no se han dado cuenta 6 de los 7 "sospechosos" son mis
amigos.

A.- Lo sabemos Camila esto es serio, necesitamos saber quién lo ha hecho.

C.- Descartaría a...

Seguro dice Nessa, su amiga del alma.

C.- A Anne y a Josh, digamos que no tienen la valentía para enfrentarse a... - me
señaló.

¿Por qué no había nombrado a su amiga, acaso no se fiaba de ella?

Descartamos también a Lola, una chica que iba a mi clase, alguna vez había peleado
con ella pero no tiene motivos aparentes para encerrarme, o por lo menos no es tan
sospechosa como las otras personas que quedan.

D.- Y los sospechosos finales son Austin Nessa, Dean, y Johnny.

Justo los idiotas que me amenazaron. Ahora todo cuadra.

A.- Dean hoy no ha venido a clase.

C.- ¿Cómo lo sabes?

A.- Es mi compañero de laboratorio. - respondió.

C.- Y sólo nos quedan Johnny, Austin y Vanessa. - dijo con pena.
D.- Seguro que ha sido Austin. - la miramos extrañadas.

C.- ¿Por qué piensas eso? - le preguntó.

Dinah parecía no querer responder pero al final lo hizo.

D.- Está celoso de Lauren.

¿Por qué ese idiota tendría celos de mí?

C.- ¿Por qué tendría celos? Y más de Lauren. - preguntó lo mismo que yo estaba
pensando, Dinah levantó las cejas queriendo decir "es obvio".

Me parece que Dinah insinuaba que estaba celoso porque yo "tenía" a Camila, pero
¿Cómo Dinah podría saber eso?, ninguna de las dos hemos dicho nada y en cierto
modo no estamos juntas, no somos nada.

Vi como Ally sonreía y Camila miraba hacia el suelo.

Lo que faltaba que mis dos amigas sospechen que hay algo entre Camila y yo.

L.- Dinah no vayas por ahí, ya les dije que no hay nada entre esta y yo. - dije para
evitarme problemas.

C.- Claro que no hay nada, más quisieras tú, Jauregui.

Ay no, yo no quiero pelear con ella ahora.

Otra vez teatro no.

A.- Vale, vale, si decís que no hay nada les creemos pero no discutáis ahora - dijo Ally
poniendo paz.

Gracias Ally.

Camila iba a responderle cuando el entrenador abrió la puerta.

Entrenador.- ¿Jauregui que hace la puerta...? Señoritas ¿Qué hacen aquí?

L.- Alguien nos encerró. - por fin lo acepté.

Entrenador.- ¿Quién? - dijo preocupado.


C.- No lo sabemos.

Entrenador.- El director será informado de esto no se preocupen, el culpable será


castigado, ahora vayan y nos veremos mañana, Jauregui recuerde la próxima vez la
pelota a la canasta no contra la cara de un compañero.

Juro que fue sin querer, esta vez sí fue sin querer, pero claro de quien se iban a fiar
más de ese niño rico o de mí.

Salimos del gimnasio Camila se quedó un poco más atrás. Ally, Dinah y yo seguimos
barajando el posible sospechoso.

Dinah seguía con la idea de que era Austin, Ally por el contrario pensaba que era
Johnny y yo bueno creía que era Vanessa.

Esa chica nunca me inspiró confianza, es muy manipuladora, tuvo el descaro de


amenazarme y dejó claro que haría todo lo posible para quitarme del medio; no había
vuelto a decirme nada en estos cuatro meses, pero estoy casi segura de que ella
tiene que ver con todo esto, algo planea.

C.- Chicas.- dijo con vergüenza nos giramos a ella, señaló a su izquierda con la
cabeza.

El rostro nos cambió cuando nos giramos y vimos a Austin y Johnny, estaban en el
recinto, eso quería decir que uno de los dos o los dos tuvieron la oportunidad de
verme en el gimnasio y encerrarme.

No había rastro de Vanessa, supongo que esta vez me equivoqué al sospechar de


ella.

Au.- Hey Mila - la llamó - Ven, linda.- me dio una última mirada y se fue con él.

POV.CAMILA.

¿Cómo es posible que alguien quiera encerrar a Lauren otra vez?, en mi cabeza sólo
rondaban las razones por las cuales Austin o Johnny querrían encerrarla, pero no
llegaba a una razón concreta.

Tardé como un año en averiguar la sorprendente verdad.


Capitulo 34

POV.CAMILA.

Me levanté con la noticia de que mi familia y yo teníamos que acudir a una


celebración, no sé de que era y tampoco es que me importara mucho pero tenía que
ir porque mi padre iba, era una especie de feria donde había puestos con comida,
juegos y cosas así.

No quería ir, era sábado, por Dios yo sólo quería dormir.

De mala gana me vestí, me puse un vestido sencillo de color blanco y una chaqueta
corta de tela vaquera, dejé mi pelo suelto y me maquillé un poco.

Porque aunque no quiera ir nos harán fotos, y tengo que salir decente.

Estaba acabando de maquillarme cuando mi hermana entró.

S.- Pregunta mamá si ya estás lista.

C.- Sí ya casi. - Se quedó sentada en mi cama.

S.- Mila ¿puedo? - hizo un gesto para que la maquillara mientras yo terminaba de
pintar mis labios.

C.- Sí, claro. - Le puse un poco de brillo rosa.

S.- Gracias. - me dijo emocionada y me dio un beso dejándome brillo en la mejilla.

C.- Vamos.

Nos dirigimos a la dichosa "fiesta"; cuando llegamos parecía que todo Miami estaba
allí.

Los flashes de las cámaras se dispararon cuando mi padre salió del coche, esperamos
unos minutos a que nos hicieran unas fotos y mi padre contestó a varias preguntas
después nos adentramos entre la multitud como una familia más.

POV.LAUREN.

Aquí estaba yo en la celebración esta, aburrida, sin Ally ni Dinah, con personas
hablando de cosas que no me interesan.
¿Para qué habré aceptado venir? Ah ya para no enfadar a mi madre.

Cl.- Alegra esa cara, hija. - le di una sonrisa falsa.

L.- Mamá, me aburro. - me quejé.

Cl.- Ve con tus hermanos ellos parecen divertirse - nos giramos hacia ellos, estaban
en un stand probando su puntería, disparando contra platos con sus respectivas
parejas.

Parecían estar disfrutando mucho.

Los odio un poco por eso.

L.- ¿Qué? No, Taylor está con Luke, su novio. - le recordé a mi madre.- y Chris está
también ocupado con la chica esa.

Por ninguna razón del mundo iba a ser yo la carabina de mis hermanos pequeños.

Cl.- ¿Y tú? - preguntó mi madre curiosa.

L.- Y yo ¿qué?

Cl.- ¿No hay ninguna chica por ahí?

L.- Mmm, no.- dije segura de la respuesta.

Cl.- ¿No? Yo creía que sí.

L.- ¿Y por qué creías eso?

Cl.- No sé. sólo pensaba que tenías a alguien.- dijo no dando más detalles.

No entiendo porque pensaría eso, nunca llevo a nadie a casa y cuando digo nunca es
nunca, las únicas chicas que pisan mi casa son Dinah y Ally.

Por suerte Sinu interrumpió esta peculiar charla con mi madre.

Un momento ¿Sinu? Eso quiere decir que Camila está aquí.


S.- ¿Cómo lo está pasando la familia Jauregui? - preguntó a modo de saludo.

Cl.- Unos mejor que otros. - ambas mujeres me miraron a mí y a mi cara de asco y
rieron.

L.- Me voy por ahí.- avisé a mi madre.

Me voy por ahí a ver si veo a Camila.

Cl.- Claro, hija. - se quedó hablando con Sinu.

POV.CAMILA.

Mi padre se había entretenido con Sofia en una de las paradas, el hombre se había
empeñado en conseguirle el oso a mi hermana y mi madre, la verdad no sé donde
estaba, se quedó hablando con unas amigas suyas y después no la vi más así que me
senté en el banco más cercano y me puse a matar marcianitos en el móvil.

XXX.- Buuuhh. - me asustaron por detrás.

C.- Idiota - le dije sin saber quién era girándome.

L.- Hola a ti también.- dijo sentándose a mi lado.

Claro, sólo podía ser ella.

C.- ¿Qué haces aquí?

L.- Por lo visto lo mismo que tú, aburrirme en esta celebración.

C.- ¿También estás aburrida? - asintió - ¿Quieres divertirte?

L.- ¿Contigo? - sonrió coqueta.

Ohh hice la pregunta sin darme cuenta del doble sentido.

C.- No, sin mí- reí.

L.- Nah si no me divierto contigo prefiero aburrirme.

Aww, si quitamos el contexto sexual en el que está esa frase, lo que ha dicho es muy
tierno.

Me levanté para caminar un rato.

C.- ¿Vienes? - le dije.

L.- Claro, por qué no. - dijo levantándose del banco.

POV.LAUREN.

Comenzamos andar, no sé muy bien a donde nos dirigíamos, yo sólo la seguía.

L.- ¿Dónde vamos?- pregunté al fin.

C.- No sé.- me dijo levantando los hombros.

L.- ¿Estamos andando por andar?

C.- Sí, supongo que sí.

L.- ¿Por qué?

C.- No sé, me gusta hacer cosas sólo por el simple hecho de hacerlas.

Con el largo paseo nos alejamos del murmullo de la gente y parece que nuestro
destino final era la antigua biblioteca abandonada; en lugar de entrar dentro como
siempre hacíamos nos quedamos en la parte de atrás.

L.- ¿Así que por el simple hecho de hacerlas, no? - dije sonriendo.

Me gustó el hecho de que fuera ella y no yo la que decidiera venir aquí. porque vamos
¿Quién se pone a caminar y por casualidad acabamos en la biblioteca donde siempre
nos divertíamos juntas?

C.- Sí... Oh venga ya, eso no es raro.

L.- Sí que lo es...

Sigo pensando que ella quería que termináramos aquí.


C.- No. Y te lo voy a demostrar. - incliné mi cabeza hacia delante para darle paso y
me lo mostrara. - Bésame. - demandó.

L.- ¿Qué?

C.- Lo que has oído, vamos.- me acerqué a ella y le di un beso. - ¿Por qué lo has
hecho? - preguntó tranquila al separar nuestros labios.

L.- Porque me lo has pedido. - respondí un poco confundida. No sabía donde quería
llegar con esto.

C.- ¿Si no te lo hubiera pedido lo habrías hecho? - preguntó.

L.- Sí, supongo que sí.- respondí con sinceridad.

C.- ¿Por qué?

L.- No sé...

C.- La respuesta es sencilla te gusta hacer cosas, en este caso besarme por el simple
hecho de hacerlo, como a mí que me gusta caminar por caminar... Ves no es raro.

Buen punto.

L.- Vale, puede que tengas razón.

C.- Lo sé. gracias por aceptarlo. - en su voz noté una pizca de orgullo.

L.- Aunque ya te podías haber esforzado más con la excusa para besarme.- la
provoqué.

C.- Era parte de la explicación. - se justificó.

Si como el traerme hasta aquí eso también era parte de la explicación.

L.- Oh admite que querías y no te atrevías a pedírmelo, por eso has usado la
explicación como excusa.

C.- No, juro que está vez era debido a la explicación. - insistía.

L.- No te creo.
C.- Eso no es novedad.

Vi que Camila se quitaba la chaqueta, la tendió en el suelo y se sentó encima e ella;


he de decir que con ese vestido blanco se me cortaba la respiración, estaba preciosa;
me quedé unos segundos mirándola embobada, cuando volví en mí me senté a su
lado, teniendo cuidado de no mancharme mucho la falda que llevaba puesta; y sí
llevaba falda, las usaba poco pero hoy decidí que era un buen día para hacerlo, hacía
calor y pensé que sería buena idea; me apoyé contra la pared y nos quedamos
mirando el desaseado jardín de aquel sitio abandonado.

Ninguna decía nada, sólo se escuchaba el viento de una mañana primaveral, los
pájaros y algún que otro coche que pasaba a lo lejos.

Me puse a juguetear con el anillo que llevaba en el dedo pulgar de mi mano izquierda,
noté que Camila apoyó su cabeza en mi hombro y por acto-reflejo me apoyé en ella,
se puso a jugar con mi anillo y yo hacía lo mismo con sus dedos.

No sabía que decirle, de que hablar con ella, el silencio sorprendentemente no me


incomodaba, pero no quería estar callada todo el rato.

¿De que podría hablar yo con ella si no tenemos nada en común?

¿Para qué hablar con ella? Al fin y al cabo es Cabello, ¿no? No se me tiene que olvidar
que es ella... Yo no hablo con Camila, yo peleo con ella o la beso, en su defecto.

Yo no tengo porque saber de ella, de su vida, de sus cosas y por una estúpida razón
que no sé, quiero saberlas y eso me molesta.

Noto que mi cabeza empieza a ser un lío por culpa de tantos encuentros "divertidos",
yo también siento, aún no tengo claro lo que es, pero me doy cuenta que algo ha
cambiado entre nosotras, aunque le haga creer a Camila que sólo es diversión, con
ella hago cosas que con otras chicas no, y lo hago porque quiero, porque me sale
hacer eso con ella, como por ejemplo muchos de los besos que le doy hay mucho
sentimiento aparte de lujuria.

Creo que estoy empezando a enam... No. No. Nada. Nunca en la vida. No de ella.
¡NO! Sólo es diversión. No amor. No. No debería pensar en esa palabra, ni decirla en
voz alta si quiera.

C.- ¿Te pasa algo? Pareces nerviosa.


Parecía nerviosa porque lo estaba, no sé que me pasa con ella, bueno sí sé lo que me
pasa o lo que me esta empezando a pasar, mejor dicho, pero no voy a admitirlo
nunca porque esto no puede pasarme, esta mal.

L.- No puedo más. ¡Basta!-dije levantándome, me acomodé la falda. - ¡No quiero¡


¡NO! - me miró preocupada.

Tengo que alejarme ya de ella.

Estar con ella son todo problemas, además no me olvido de las amenazas siguen ahí,
si sus amigos se enteran de que me veo con ella mi familia lo pasará mal. Muy mal
según ellos, y antes está mi familia que cualquier estúpido crush que tenga con
Camila.

C.- Lauren.- se levantó. - ¿Te he hecho algo malo? - preguntó dulcemente, sin
entender que me pasaba.

Quería salir de allí, quería que me odiara, quería volver a los tiempos antes de Nueva
York.

L.- Te odio tanto. - agarré sus mejillas y la besé, sin dejarla decir palabra.

De nuevo esa sensación de no existe nada, no existe nadie, ni gente que me


amenace, ni problemas que me atormenten, sólo ella y sus cálidos besos, ella y sus
tiernas caricias, sólo existe ella.

Noté como sus manos se posaban en mí y me acercaban a ella, sus manos fueron a
desabrochar uno de los botones de mi camisa.

Sonreí.

Lauren necesitas poner en orden tu cabeza ¿Qué es lo que quieres? ¿Estar con ella? O
¿Alejarte de ella para siempre? Decide.

Una tarde. Una tarde con ella es lo que necesito, unas horas en lo que lo único que
me importe sea ella y nadie más, después ya olvidaré esto con otras mujeres y algo
de alcohol.

Separé mis labios de los de ella.

L.- Vamos. - La agarré de la mano y tiré de ella para que me acompañara pero se
quedó quieta.

C.- ¿Dónde? ¿A la biblioteca? - dijo con una sonrisa en su boca.

L.- No, no... Vamos a mi... - me quedé un poco cortada.

C.- ¿A tu...?

L.- Sólo si quieres, pue... puedes.- tartamudeé. - decir que no, esto... Podríamos. -
Dios mío, parezco una idiota. - Mmm podríamos.- pasé mi mano libre por mi nuca
nerviosa.- ir... ir a mi casa.- por fin acabé la frase.

C.- ¿A tu casa? ¿Y para que? - se rió.

Quería verme incómoda.

C.- Estás roja, ¿te da vergüenza? ¡Noooo! - rió a carcajadas.

Es una estúpida, pero más estúpida soy yo por ponerme en ridículo de esta manera.

Me fui furiosa.

POV.CAMILA.

Lauren me soltó la mano y se largó dejándome riendo.

C.- ¡No te enfades, gruñona! - le grité, agarré mi chaqueta del suelo y fui detrás de
ella.

No la alcancé hasta que llegamos otra vez a la fiesta, mis padres estaban sentados en
una mesa con los de Lauren.

Cl.- Hola, ¿Chicas dónde estabais? - preguntó.

L.- Viendo que había por ahí. - dijo sin gracia.

Se había enfadado de verdad.

No puede ser más adorable, le ha dado vergüenza preguntarme si quería ir a su casa


para... Bueno no sé que cosa haríamos exactamente allí pero ponernos a leer seguro
que no.

L.- Mamá, me voy no aguanto más aquí.- dijo seria.

Cl.- Vale, hija pregunta a tus hermanos si se quieren ir contigo.- obedeció a su


madre.

C.- Mami, ¿me puedo ir yo también? - pregunté.

S.- ¿Cómo? No sabes conducir y tu padre aún no te puede llevar a casa.

Me acerqué a Lauren que ya había llegado, por lo visto ni Chris ni Taylor querían irse.

C.- Lauren me lleva - le puse mi brazo por sus hombros - ¿A que sí? - levantó los
hombros.

S.- ¿No te importa? - le preguntó.

C.- Claro que no le importa.

S.- Camila no seas insolente - me regañó.

M.- Seguro que Lauren no tiene problemas en llevarla. - dijo su padre.- ¿Verdad,
hija? - resopló.

S.- Bien en ese caso... Gracias Lauren.

Nos despedimos de nuestros padres y nos dirigimos a donde estaba aparcado su


coche, iba delante de mí a paso ligero, fui corriendo a ella y le quité las llaves que
tenía en la mano.

L.- Camila, dame las llaves. - dijo calmada para mi sorpresa.

C.- No, primero perdóname. - le pedí.

Me dirigí a su coche.

L.- ¿Me vas a devolver las llaves?

C.- Quítamelas.- Sonrió porque se dio cuenta de lo que estaba intentando hacer.

L.- Camz, las llaves, ahora.- Se acercaba a mí, yo iba caminando hacia atrás hasta
que choqué con la parte trasera de su coche. Se quedó a una distancia prudente y
estiró la mano. - Las llaves - repitió una vez más.

C.- No. - escondí las llaves detrás de mi espalda. Colmé su paciencia por fin y se
acercó a quitármelas, forcejeamos sin fuerza, no consiguió recuperarlas. Sonreí por
ello. Me acerqué a su oído. - Ya que no puedes quitármelas te las doy con una
condición... Llévame a tu casa.

POV.LAUREN.

Yo había escuchado bien ella quería venirme conmigo... a mi casa.

Todo el enfado que tenía por ser humillada se me pasó de golpe... Odio que tenga ese
poder sobre mí.

Ella seguía esperando su respuesta.

C.- ¿Y bien?

L.- ¿Sabes? Si no estuviésemos en un lugar donde nos pueden ver te besaría aquí
mismo.-confesé.

La fase de avergonzarme al besar a una chica en público la pasé hace ya tiempo pero
tenía razones para no besar a esta chica delante de todos, no sólo por mí sino
también por ella.

C.- ¿Eso es un sí? - asentí.- Tus llaves.- dijo feliz dándomelas.

Íbamos en mi coche con la radio puesta de camino a mi casa y vi que Camila escribía
en su móvil.

L.- ¿Avisarás a tus padres que pasarás la tarde conmigo? - pregunté sin apartar la
vista de la carretera.

C.- Los avisaré de que no voy a estar en casa, pero de que estoy contigo ni hablar,
mira si piensan que somos amigas.- reí por lo que dijo.

L.- ¿Y qué les vas a decir?

C.- No sé, que quedé con Austin. - rodé los ojos.


Después del trayecto a mi casa, que me pareció más largo de lo habitual. Entramos.

L.- Y ya estamos aquí.

C.- Por fin.

Ninguna de las dos quería sonar desesperada pero a las dos se nos notaban las ganas
de "divertirnos".

C.- Aquí ya no nos puede ver nadie ¿Dónde está el beso que habías prometido antes?
- dijo rompiendo el silencio.

L.- ¿Beso? Yo no he prometido ningún beso... He dicho que quería besarte no que iba
ha hacerlo.

C.- Ok, acepto esta venganza por burlarme antes de ti... - me rodeó con sus brazos.-
Bien, no me des ese beso, dame otro diferente, el que quieras, no sé, uno que me
quisiste dar ayer y no pudiste o uno de cuando estábamos en el ascensor en Nueva
York o... -la interrumpí.

L.- El del ascensor, ese sí te lo puedo dar.- dije posando mis manos en su cadera
acercándome a su boca.

C.- Espera. - me frenó - ¿En el ascensor querías besarme? - preguntó riendo.

L.- No. - soné poco convincente.

C.- Ok, esto es nuevo, ¿me quisiste besar en Nueva York?

L.- Ehhh, yo no he dicho eso.

C.- Lo has dado a entender... Lo que dije del ascensor era una broma.

L.- Sí, ya... Ya lo sabía, te estaba siguiendo la corriente. - mentí.

Para que habré dicho nada. ¿Quién me manda abrir la boca?

C.- ¿Y dime sólo me quisiste besar en el ascensor o hubo más momentos? - se


burlaba de mí.

Lo que me faltaba, subirle mas el ego a esta pequeña y adorable idiota.


L.- Dejemos el tema por favor.- pedí un tanto avergonzada.

C.- No, no, quiero respuestas.

L.- Ahora quieres respuestas antes besos, que caprichosa eres, quieres muchas
cosas.- rocé mi nariz con la suya. - No te sirve con saber que es ahora cuando te
quiero besar y ya. - Empecé a besarla dulcemente.

C.- De momento me sirve pero no te vas a librar de responderme. - dijo para después
volver a besarme.

POV.CAMILA.

Un viaje a Nueva York, tres días en un motel de mala muerte y cuatro meses de
revolcones en cualquier sitio es lo que tardé en pasar de odiar a Lauren Jauregui a
¿estar enamorada de Lauren Jauregui?; y bueno sí eso es lo que estoy, enamorada;
creo, sigo teniendo mis dudas sobre lo que siento; solo sé que me paso el día
pensando en ella, hay momentos en los que me digo a mi misma Camila tú no puedes
estar enamorada de Lauren, y a veces, no siempre, llegó a creérmelo pero después
me mira con esos ojos verdes y, bueno, me doy cuenta de que me muero por esa
chica.

No sé si es amor del de verdad o si esto que siento es lo que se siente al enamorarse


pero este sentimiento es nuevo, diferente, algo que no había sentido antes y por eso
creo que es amor o algo que se le parece; mi cabeza y mi corazón siguen intentando
asimilar y procesar todo esto pero hay algo que tengo muy claro, nunca se lo
confesaré a Lauren y nunca podré ser algo más que un simple entretenimiento para
ella.
***************
Y... Por fin estábamos en su casa.
Pocas veces había ido allí, mas bien creo que sólo he ido una y ni siquiera pasé de la
entrada, mi madre es amiga de Clara y una vez tuve que llevarle la cartera que dejó
olvidada en casa. Era una casa bonita, lo suficientemente grande para la familia
Jauregui.
La charla del ascensor me dejó cuanto menos intrigada.
L.- Estooo... ¿Tienes hambre? - preguntó, dejando de besarme. No estaba segura si
la pregunta tenía doble sentido o no.- ¿Comiste algo? - negué.- ¿Quieres comer ya o
nos esperamos un rato más?
C.- ¿Me vas a preparar la comida?
L.- Eso pretendía.
No pensaba que esta situación fuera incómoda sólo algo extraña.
L.- Bien, pueees... tardaré un rato, así que ve a ver la tele, - señaló una puerta,
deduje que sería la sala o el comedor. - mientras yo estaré en la cocina. - me dio un
beso en la frente y se fue hacia la cocina, entré donde ella señaló.
El comedor.
Nada más entrar a la derecha había una mesa familiar con unas cuantas sillas, al
fondo a la izquierda había un gran sofá y un sillón encarados a una televisión de
plasma, pude ver que la tele estaba encima de una chimenea.
¿Me pregunto si funcionará? Ahh, lo que sería estar con esa chimenea encendida en
invierno abrazada a Lauren en el sofá mientras no hacemos nada, sólo compartir
miradas y besos.
Suspiré desvaneciéndose así todas las fantasías de mi mente.
Me senté en el sofá mirando a la pantalla negra de la tele, no sabía donde estaba el
mando de la televisión y me daba vergüenza ponerme a buscarlo, no estaba en mi
casa así que no era plan de ponerse a rebuscar por ahí.
Me levanté y miré la estantería que había colgada, en ella había unas cuantas fotos
de los Jauregui, fotos de Michael y Clara en el día de su boda, fotos de sus 3 hijos de
pequeños; agarré un marco en el había una foto de Chris y Lauren de pequeños,
Lauren no tendría más de 4 años en esa foto, sonreí y la volví a dejar en su sitio.
Decidí ir a la cocina porque no quería estar sola; a la vez que me acercaba escuchaba
a Lauren tararear una canción, me quedé apoyada en el marco de la puerta; Lauren
con su delantal cocinando era la imagen más perfecta que jamás había visto, de
repente se giró y me sonrió.
Ok, retiro lo dicho, esa era la imagen más perfecta que jamás había visto.
L.- ¿Qué haces ahí, pequeña? - dijo volviendo su atención a la comida.
C.- No encuentro el mando. - sonrió.
L.- ¿Quieres que vaya a buscarlo?
C.- No, da igual, prefiero quedarme aquí viendo como cocinas. - me acerqué a ella
por detrás y miré por encima de su hombro. - ¿Qué hay para comer? - pregunté, se
echó hacia atrás y se pegó a mí.

L.- Tortilla de papa y algo de carne, ¿te gusta?

C.- Sí.

La verdad olía realmente bien.

C.- ¿Quieres que te ayude con algo? - pregunté abrazándola por detrás, la vi sonreír y
se me encogió el corazón.
L.- No, no hace falta pero gracias igual. - se separó de mí ya que fue a sacar algo de
la nevera, antes de volver a los fogones me besó, me pilló totalmente desprevenida
que lo hiciera. - Esto está casi listo, lleva esos vasos y la bebida al comedor, por fa. -
hice exactamente lo que pidió.

Minutos después llegó Lauren con los dos platos en la mano.

L.- Comemos mejor en el sofá - me dijo. - pero no se lo digas a mi madre no le gusta


que lo haga.

C.- Que rebelde eres, Jauregui. - bromeé y nos sentamos en el sillón.

Encendió la tele y puso dibujos. La miré de reojo y la vi disfrutar de su comida y los


dibujos como si fuera una niña.

L.- ¿Qué? - dijo cuando notó que la observaba.

C.- ¿Bob esponja? - pegunté señalando los dibujos que había puesto.

L.- ¿No te gusta? - preguntó, parecía ofendida con mi pregunta.

C.- Mmm, sí es sólo que... Nada déjalo cosas mías - dije, levantó los hombros y siguió
comiendo.

La ruda y temible Lauren Jauregui podía llegar a ser también una adorable y tierna
chica que se enfadaba si no te gustaban sus dibujos animados favoritos. Increíble.

C.- Esto está bueno. - dije refiriéndome a la comida.

L.- Te dije que sabía cocinar. - acabamos de comer y llevó los platos a la mesa. -
¿Quieres algo de postre? A parte de a mí, obvio.

C.- Eres una... -me calló con un beso. - Lo que tengas por ahí.- dije respondiendo a
su pregunta.

L.- Toma. - vino de la cocina y me dio un plato con un trozo de chocolate.

C.- ¿Quieres? - le ofrecí ya que me estaba mirando como comía, negó con la cabeza
pero le di una cucharada ya que no apartaba sus ojos de los míos.

Le iba dar otra cucharada pero me detuvo; agarró el trozo de tarta que había en la
cuchara, lo puso en mi boca y acercó la suya para saborear el chocolate, dejando a la
vez un beso sobre mis labios; cuando nos separamos me regaló una sonrisa que me
enamoró más todavía.

Cuando terminamos llevó todos los platos de nuevo a la cocina.

Se sentó a mi lado del sofá, se puso a hacer zapping en la tele y lo dejó en un canal.

L.- ¿La ves? - dijo refiriéndose a la serie en la pantalla.

C.- No.

L.- ¿No ves Orage Is The New Black? - negué - ¿Por qué? - levanté los hombros. -
¿Qué vives debajo de una piedra? Todo el mundo ve esta serie... Incluso Allysus la
ve, ¿Qué te pasa? - Reí. - Tienes que verla, es muy buena. - miré a la pantalla.

C.- Mmm.. Sexo entre reclusas, ahora veo porque te gusta... - volví a mirarla.

L.- No me gusta por eso, idiota. La serie es muy buena y tiene muy buenas actrices.

C.- Ok, tranquila, algún día la veré.

Con paciencia me explicaba quien era cada personaje y algo de la trama, me daba su
opinión sobre la serie.

Cuando llevábamos la mitad de capítulo noté que Lauren se acomodaba en el sofá.

Lo siguiente que hice me dio mucha vergüenza y al segundo de hacerlo me arrepentí


totalmente de haberlo hecho.

Cuando ella se acomodó hice la típica táctica de desperezarme para poder pasar el
brazo por los hombros de tu pareja y abrazarla.

En ese momento me quería meter bajo tierra, fui tan patética al hacer eso, Dios mío.

Lauren me miró, sonrió, me besó, se acomodó sobre mí y siguió viendo la tele.

Ok. No me estoy volviendo loca, no son imaginaciones mías, no son delirios de una
chica enamorada, no, Lauren hoy esta rara... Me trata como si fuera... su novia...
Mmmm... Me encanta, no me quejo, es sólo que es raro.
C.- Lauren - me miró - nada - volvió a acomodarse en mi pecho y empezó a
acariciarme.

Sip, todo esto es raro.

L.- ¿Sabes? Si te metieran en la cárcel tú serías como la protagonista.- dijo.-


Miedosa, cobarde, un blanco fácil.- rodé los ojos.

C.- ¿Y tú que serías como la morena esa de las gafas?-dije y ella por alguna razón rió.
- ¿Qué es gracioso? - se alzó un poco para mirarme.

L.- La morena y la rubia son amantes. - explicó.- O sea, que nop, no sería Alex.

Iba preguntarle que si no éramos amantes, que se suponía que éramos entonces pero
me acobardé y no le dije nada.

C.- ¿Y cómo serías entonces?

L.- Sería una "hot latina" -reí.

C.- Yo también soy latina.

L.- Pero serías un bebé indefenso ahí dentro.- volvió a acostarse sobre mí.

Discutimos un rato más nuestros papeles como carceleras entre risas; cuando acabó
el capítulo vi que Lauren no se movía.

C.- Lauren. - la llamé. Estaba durmiendo. Puede ser más perfecta.

Siguió durmiendo mientras yo la miraba embelesada acariciando su brazo hasta que


sonó su móvil.

C.- Lauren, ¡Hey! despierta - dije, se quejó- Vamos gruñona, tu móvil.

Se levantó y fue a por él pero cortaron antes de que contestara.

L.- Bueh, para eso me levanto. - apagó la tele y se sentó a mi lado - Camz - me giré
hacia ella y antes de que le dijera nada tenía sus labios sobre los míos, me tumbó en
el sofá sin separarse de mí. - Antes de que preguntes, -dijo - te he besado porque
tenía ganas de hacerlo - volví a juntar nuestras bocas. A los diez minutos se puso de
pie. - Vamos a mi habitación. - me ayudó a levantarme - No quiero que nos pillen
aquí, - la mire extrañada- sé que no hay nadie en casa y que mis padres tardarán en
llegar pero no tentemos a la suerte... - la besé.

Al entrar a su habitación me puse nerviosa, estábamos solas, no había nadie, ella


estaba muy cariñosa y yo hace unas semanas me acepté a mi misma por fin lo que
me pasaba con ella.

O sea que si resolvemos toda esa ecuación el resultado es hoy perdería mi virginidad
y eso que a mí las matemáticas no se me daban muy bien.

POV.LAUREN.

Andábamos torpes sin dejar un momento de besarnos hasta que chocamos con la
puerta de mi habitación, abrí la puerta y entramos.

C.- Bonita habitación. - dijo mientras inspeccionaba el lugar.

L.- Gracias - me coloqué detrás de ella, pude notar que parecía un poco incómoda. -
¿Estás bien?

C.- Sí, sólo un poco nerviosa.

L.- ¿Nerviosa por qué? Ya sabes que no voy a hacer nada que no quieras.

C.- Lo sé.

L.- Ven - le di un beso - relájate.

No sabía si dirigirme a mi cama con ella, a lo mejor lo interpretaba de mala manera y


aunque era lo que más deseaba, no quería que se sintiese presionada, así que decidí
llevarla a la silla y acercarla al borde de mi cama, donde me senté yo.

C.- Perdón - dijo de repente.

L.- ¿Por qué? - dije muy confundida.

C.- Hace unos minutos me comportaba como si quisiera hacer todo contigo,
realmente lo quería, y ahora... -Se quedó callada.

Quería hacer todo conmigo, sonreí y lo notó.


C.- ¿Por qué sonríes?

L.- Por lo que has dicho.

C.- Ohh. - Se puso muy rígida, como si no quisiera que lo supiera.

L.- Me gusta que lo digas. - Empecé a jugar con su pelo. Ella dirigió su mirada a mis
manos.- Como sé que a veces te molestas cuando te beso por sorpresa ya te voy
avisando que vas a recibir muchos, ¿ok?

C.- Ok - me sonrió.

L.- El primero de esta preciosa tarde -me acerqué a ella pero frené - Bueno no es el
primero será como el quinto o sexto... Bah que más da. Beso para la señorita Camila.

Nos besamos con algo de inocencia por las dos partes, poco a poco se fue
intensificando.

C.- No te han dicho alguna vez que eres muy boba.

l.- tú, todo el tiempo, junto a idiota, imbécil, tonta, estúpida y más ofensas que
hieren mi autoestima.- hice un puchero.

Camila se sentó encima de mí, mi intento de relajarla había funcionado.

C.- Boba. - dijo rodeándome con sus brazos.

L.- Tú. - abracé su cintura.

C.- Tú más.

L.- No, tú más. - Nos empezamos a reír por la absurda conversación.- ¿Lo dejamos en
empate?

C.- No, tú más... - No me dejó responder ya que me calló con un beso. Supongo que
ganó ella en este absurdo juego.- He ganado no me has respondido - dijo riendo
cuando se separó de mí.

Pero como le iba a responder si sus labios no me dejaban.

L.- Uno, no me has dejado responder y dos, si perder es así - dije refiriéndome al
beso - quiero perder siempre.- se sonrojó un poco y reí.- Muy bien señorita,
¿preparada para una segunda ronda de besos? - asintió.

Me di la vuelta y la tiré en la cama con cuidado. La besé en la mejilla, en la frente, en


la nariz, bajé para besarla en la boca pero pasé a su barbilla y noté como Camila se
quejó, me quedé rozando mi nariz con la suya, volví a la mejilla para después rozar
mis labios con los suyos, bajé a su cuello y besé la piel que dejaba mostrar su
pequeño escote para pasar otra vez a su boca.

Sus manos que se encontraba subiendo y bajando en mi espalda pasaron a mi pelo,


pegándome más a ella, yo metí mi mano bajo su vestido.

Ding-Dong. El timbre de la puerta sonó. Camila me separó un poco de ella, le negué


con la cabeza para que ignorara que habían llamado y continué besándola.

Ding-Dong.

C.- ¿Serán tus padres? ¿O alguno de tus hermanos? - dijo sobre mi boca.

L.- No, ellos llevan llaves, además no volverán hasta la noche. - el timbre sonó de
nuevo.- ¡Joder! Espérame aquí, ahora subo. - me levanté de encima de ella y bajé a
abrir. Cuando abrí la puerta vi a un señor vestido de traje con una carpeta en la
mano.

III.- Buenas tardes señorita, mire, soy de la compañía...

L.- La verdad no me interesa.- interrumpí, iba a decirme algo pero me adelanté.- No


quiero sonar maleducada pero la verdad le agradecería si deja de molestar porque
ahora mismo estoy muy ocupada, tengo en mi habitación una chica increíble con
quien hacer el amor y está esperándome... Así que, que tenga un buen día. - sin
dejar que dijera nada y con cara de susto ante mis palabras le cerré la puerta.

Dios mío, le acabo de decir a un desconocido que voy a hacer el amor... un momento,
¿hacer el amor? Desde cuando a pasado de ser sexo a ser am... Lauren sube ya a la
habitación que Camila te espera y haz el amor o ten sexo con ella o como decidas
llamarle.

Subí de nuevo a la habitación y vi a Camila de espalda a la puerta, me acerqué a ella


y besé su hombro, se sobresalto pero enseguida se tranquilizó y se apoyó contra mi
cuerpo.
C.- ¿Todo bien? - asentí y volví a besar su hombro, esta vez alargué el beso llevando
mi boca hacia su cuello. - ¿Esto lo has hecho tú? - preguntó señalando el cuadro que
había estado mirando, sin separarme de su cuello solté un "mmju" como respuesta.-
Es muy bonito- se giró hacia mí y rodeó mi cuello.

L.- Muy bien, señorita, tú y yo estábamos en algo importante, ¿no? - dije y asintió
con una sonrisa en su boca.

Me besó dulcemente, mientras lo hacía hábilmente pude bajar la cremallera de su


vestido; dejaba besos sobre su clavícula y aparté los tirantes del vestido blanco que
segundos después estaba en el suelo de mi habitación, dejándola así en ropa interior;
desabroché el botón de mi falda y Camila sin despegarse de mí tiró hacia abajo de
esta deshaciéndose de ella; nos tumbamos en mi cama, Camila abrió un poco las
piernas para que me acomodara sobre ella; antes de hacer mi recorrido de besos por
su cuerpo me quitó la camisa; cuando estábamos las dos en igualdad de condiciones
me detuvo un momento y la escaneé de arriba a bajo.

¿Cómo puede ser tan perfecta?

C.- ¿Algún problema? - dijo después se mordió el labio.

Eres perfecta.

Cerré los ojos y evité decirle esas palabras, no podía creer que yo estuviera pensando
aquello. Bueno, piénsalo pero no se lo digas, no te pongas en ridículo.

Suspiré y abrí los ojos; una sonrisa picara y coqueta se dibujaba en la boca de
Camila, me acerqué a ella y la besé, recorrí su cuerpo con mis besos hasta llegar a la
tela de sus bragas.

L.- Un osito.- dije tocando el dibujo que había en ella, Camila apartó la mirada de mis
ojos y enrojeció. - ¡Ey! No te avergüences tampoco pretendía que vinieras con un
conjunto de lencería de Victoria's Secret, - me deshice de la prenda con el osito.-
Aunque ahora que lo digo en voz alta, tampoco me quejaría si te viera con uno
puesto.- oí a Camila reír.

C.- Seguro que sí te quejarías porque eres una gruñona.- se levantó un poco para
llegar a mi boca.

L.- Ponte uno y vemos si me quejo o no me quejo.- dije entre beso y beso.
Sé que dije que una tarde y después la olvido pero estoy segura de que no haré caso
a mis propias advertencias, no después de lo que estoy segura de que pasará esta
tarde.

POV.CAMILA.

*Muchos besos después*

L.- ¡Camz!... -la escuché gemir mi nombre, bueno mi apodo, una vez más antes de
caer rendida en la cama después de hacerla llegar al orgasmo.- ¡Joder!- dijo
intentando recuperar su respiración, me quité de entre sus piernas e hice un recorrido
de besos desde su vientre hasta su boca.- Sigo sin creerme que nunca lo hayas hecho
con una mujer.- dijo, "ni con un hombre tampoco" pensé, reí.

C.- Será que tengo una buena mentora.- sonrió y la besé de nuevo.

L.- Gracias mentora. - dijo mirando al cielo, me quité de encima de ella y me tendí a
su lado.

Por la manera en la que me desvistió, la manera en la que me estaba tratando, con


tanta ternura, con tanta dulzura, con tanta delicadeza, no me atreví a pensar en amor
porque ella nunca se enamoraría de mí eso lo dejo muy claro, pero en ese momento
dejé volar mi imaginación y por un instante pensé en que esto podría ser real, que
ella y yo pudiéramos llegar a ser más.

No dejaba un momento de mirar sus preciosos ojos esmeralda y esa sonrisa dibujada
en su boca, se acercó y me dio un casto y dulce beso, mientras su mano acariciaba
mi cintura.

C.- Quiero ser tuya, Lauren.- dije contra sus labios. Me miró algo sorprendida y
parecía estar meditando su respuesta.

L.- ¿Estás segura? - preguntó entre tiernos besos.

C.- Mucho, hazme tuya.- llevé su mano hasta mi entrepierna cosa que le hizo
bastante gracia.

L.- Tranquila, pequeña.- dijo acariciándome la mejilla entre risas.- No tengas prisa,
vamos a hacerlo bien.- me besó, a medida que lo hacía intensificaba su pasión y
besaba cada centímetro de mi piel como si estuviera grabándose a fuego cada parte
de mí.- Muy bien.- dijo. - Camila Cabello hoy vas a ser toda mía y sólo mía.- dijo
atrapando mis labios de nuevo.

C.- Soy tuya.- susurré.

Su boca se hacía camino hasta mis pechos, primero chupó mi pezón y después lo
mordió mientras su mano no dejaba espació libre con el otro masajeándolo, repetía
cada acción haciendo que me estremeciera de placer.

Hizo un camino por mi vientre hasta llegar a mi centro, noté como su lengua
empezaba a jugar vilmente con mi clítoris haciéndome gemir y mojarme más.

C.- Laur... -Era increíble como esta mujer hacía que perdiera la cabeza; ella seguía
torturándome con su boca, besando, mordiendo, chupando mi zona más intima, sus
manos jugaban con el resto de mi cuerpo acariciándolo a su antojo.

C.- Haz algo ya, por favor.- supliqué, tardó varios viajes por todo mi cuerpo con sus
besos y varias suplicas más por mi parte hasta que introdujo uno de sus dedos dentro
de mí; en ese momento sentí una mezcla de excitación y placer, como nunca antes
había sentido, y un poco de dolor, cerré mis ojos fuertemente pronunciando el
nombre de la chica que me estaba llevando a otro mundo; empezó a mover su mano
rítmicamente, poco después introdujo un dedo más, primero sus movimientos eran
lentos, aumentó poco a poco su velocidad mientras me besaba por cualquier zona que
tenía oportunidad hasta hacerme llegar a un placentero y un tanto doloroso orgasmo.

No fue como yo lo imaginé ni mucho menos con quien lo imaginé pero ha estado
bien...

Creo. Sí, ha estado muy bien, ha sido perfecto y no cambiaría ni una sola cosa de
este momento.

Intentaba recuperar mi respiración; Lauren se tumbó a mi lado de nuevo y nos


quedamos mirándonos, no había necesidad decir nada y al parecer ambas lo
sabíamos. Le sonreí y rompió el silencio que inundaba la habitación.

L.- ¿Estás bien? - asentí, me acarició la mejilla. - ¿de verdad?

C.- Sí, claro, ¿Por qué estaría mal?

L.- No sé, las primeras veces suele doler un poco... ¿Te hice daño? - preguntó un
poco tímida.
Y si no voy a mentir dolió un poco pero valió la pena.

C.- Tranquila, estoy bien - se acercó un poco más a mí y me dio un tierno beso.

Besé su cuello y fui bajando haciendo que gimiera, con mi mano recorrí su perfecto
cuerpo hasta llegar a su clítoris, y como otras veces pasaba, empecé a acariciarlo, se
estremeció; quité mi mano de esa zona y la llevé a su pecho acariciarlo, bajé una vez
más a su zona íntima, pero volvió el miedo a mí. Miedo de no saber como hacerlo, de
hacerlo mal, de que no le gustara.

L.- No hace falta que lo hagas, ¿lo sabes, no? - dijo impidiendo que bajara más mi
mano, suspiré aliviada. - Si no estás segura no lo hagas...

C.- ¿Me perdonas? - pregunté apenada. - De verdad quiero hacerte lo mismo que me
has hecho tú, quiero darte el mismo o más placer, quiero que seas mía
completamente pero...

L.- Hey, hey, hey... No pasa nada ya lo harás otro día, cuando estés segura seré toda
tuya... - la besé, volvimos de nuevo a quedar tumbadas mirando al techo.

Otro día. Toda tuya. Esas palabras estuvieron resonando en mi cabeza y no podía ser
más feliz.

Al poco rato Lauren quedó tumbada boca bajo y descansó la mitad de su cuerpo sobre
el mío, dejando su barbilla apoyada arriba de mi pecho.

L.- Te brillan los ojos.- dijo mirándome.

C.- Y a ti también. - sonrió. Me quedé mirando ese esmeralda intenso de sus ojos
hasta que la melodía de su móvil nos distrajo de la entretenida actividad que era
mirarnos - Me acercas el móvil, por fa - la miré con cara de "¿y no te puedes levantar
tú?" - Por fa - hizo cara de cachorrito y con mucha fuerza de voluntad negué,
mientras seguía el ring-ring del móvil. - Camz. - al final cedí, intenté agarrar la
sabana para envolverme en ella pero me la quitó - Mejor así. - dijo mirándome de
arriba a abajo, me tapé mi propio cuerpo como pude y fui a por el aparato que estaba
en el escritorio de Lauren.

"Vero" leí en la pantalla.

¿Quién carajos será Vero?


Me senté al borde de la cama, miré que Lauren se sentaba y susurró "Mierda" cuando
le pasé el móvil.

L.- Hola, Vero. - Dijo, separó el teléfono de su oído, pude oír algún grito saliendo del
aparato. Mi cara se tornó seria.

Sabía que yo no era ni la primera chica de Lauren, ni la segunda ni siquiera la


décima, y que aunque fuera triste me conformaba con ser eso, una más, pero verla
hablando con otra de sus chicas me enfadaba.

L.- ¡Verónica! ¡Ya! Cálmate. - gritó - No fui porque me surgió algo, lo siento. - noté
como se puso de rodillas en la cama y me besó el hombro - Quee nooo. - besó mi
cuello.

No puede ser tan hija de... Habla con otras mientras me besa a mí. Me aparté para
que no lo siguiera haciendo.

L.- Mira Vero ahora estoy liada con unas cosas, te juro que mañana te compenso el
que hayas tenido que esperar por mí.- no sé que le diría esta tal Vero por el teléfono
pero la hizo soltar una carcajada.- ¡Que siii! Mañana nos vemos. Eres la mejor, lo
sabes, ¿no? - a bueno, esto ya es el colmo. - Chao, Iglesias. - dijo riendo. Dejó su
móvil en la mesita.

C.- Yo mejor me voy... - dije levantándome de la cama buscando mi ropa por el


suelo.

L.- ¡Noo! ¿Por qué? Yo quiero que te quedes conmigo. - dijo agarrándome por la
cintura, pegándome a su desnudo cuerpo.

C.- No, sabes que, es tarde, debería estar en casa ya y... Tengo cosas que hacer y
por lo que veo tu también.

L.- ¿Lo dices por Vero? - asentí intentando hacer que me soltara. - Tenía planes con
ella pero ya no los tengo. Ahora estoy aquí contigo. - retiró mi pelo y lo echó a un
lado, besó mi hombro. - Vero es sólo una amiga - continuó besándome hasta llegar a
mi oído.

C.- No te he pedido explicaciones y tampoco tienes porque dármelas.

Una amiga, dice, ni que yo fuera estúpida.


L.- Pero quiero dártelas, Vero es sólo una amiga con la que había quedado para
preparar una sorpresa para su novia, quien también es amiga mía; - la miré por
encima de mi hombro. - sí, tiene novia. - me volvió a repetir, me dio la vuelta para
quedar frente a ella. - pronto cumplirán dos años de relación y me pidió que la
acompañara para ayudarla pero se me olvidó que había quedado con ella.

C.- ¿Se te olvidó?

L.- Sip, estaba un tanto distraída con todo esto - dijo señalando mi cuerpo,
relamiéndose los labios, me sonrojé. - Ahora vuelve a la cama conmigo.- pidió.

C.- Laur, me tengo que ir...

L.- ¡Nooo! Quédate. - suplicó, me llevó de nuevo a la cama. -Un rato más. - al final
como siempre acabé cediendo y volví a meterme en ella, me tapó con la sabana y ella
fue a cerrar con pestillo. - Por si acaso - dijo y sonrió.

C.- Bien ya volvimos a la cama, ¿ahora que? - dije provocándola.

L.- Pues ahora señorita es cuando me besa de nuevo.- aunque en realidad fue ella la
que se acercó y me besó.

Me besaba dulcemente, con ternura, eran unos besos que no decían "quiero más sexo
contigo" más bien decían "estemos un rato más así" y eso me encantaba.

Depositó unos cuantos besos más y nos miramos de nuevo.

C.- ¿Cómo te has hecho eso? - dije rozando su labio inferior con mis dedos. Era una
pregunta que estaba deseando hacerle desde que la vi esta mañana, no contestó. -
¿Quién te hizo eso? - negó con la cabeza - Lauren cuéntamelo ¿Quién te lo hizo? -
esta vez rocé esa herida con mis labios.

L.- Unos tipos, nada grave. - dijo quitándole importancia.

C.- Unos tipos - la imité. - ¿Lauren, estás loca? Un día te van a matar, estúpida. - le
pegué en el hombro.

L- Ven aquí señorita drama. - me dejó encima de ella, me alcé para mirarla. - No fue
nada, en serio... Ahora ¿te preocupas mucho por mí? - dijo riendo.
Sí, lo hago.

C.- Noo... Ya quisieras tú que yo... - me besó - El día que te maten no digas que no
te avisé... -me hizo burla - Boba.

L.- Tú.

C.- Tú.

L.- Beso - me aviso y me besó.

Dios, ¿Cómo no iba a estar enamorada de ella?

L.- Estooo, Camz, quería comentarte algo. - dijo después de otra satisfactoria ronda
de besos. - Probablemente hoy sea la última tarde en la que quedemos para, tú
sabes, "pasarlo bien".

A la mierda todo.

C.- Ouuhh...

L.- No me explicado bien - dijo rápidamente - Quiero decir, tengo que empezar a
estudiar porque en estás tres semanas son los exámenes finales y... me entiendes
¿no? No saldré de mi habitación... - asentí. - Aunque si veo que tengo algo de tiempo
te llamo. - me besó de nuevo.

C.- Sí, yo también tendré que estudiar... Ahhggg seguro tendré que pasarme el
verano estudiando matemáticas.- me recordé.

L.- ¿Vas a suspender?

C.- Probablemente sí, no hay manera de que sepa hacer una simple suma, mi cabeza
rechaza los números por completo. - sonrió por mi tono dramático, pero yo sabía que
no lo estaba dramatizando y que mi cabeza no aceptaba los números.

L.- Bueno, tranquila seguro que después no es nada y apruebas ya verás.- me besó la
frente.

C.- Nos podemos ver cuando terminen los exámenes, si quieres... -dije avergonzada.

L.- Obvio, sí.


Esa respuesta me alegró más la tarde.

C.- ¿Así que serás una universitaria?

L.- Sip, y tú estarás en último año.

C.- ¿Te irás a vivir fuera de Miami?

Por favor di que no, por favor di que no.

L.- No sé todavía... Probablemente no... Pero lo más seguro es que me vaya a una
residencia de estudiantes o algo parecido y no viva en mi casa.

C.- Ahh... Y... Mmm... Ya no nos veremos más - afirmé con algo de pena y vergüenza
de decirlo en voz alta.

L.- Claro que nos veremos, cuando vuelva... y recuerda que seguiré trabajando en tu
casa.

C.- Claro porque cuando vuelvas o estés trabajando lo primero que harás es venir a
verme. - dije irónica. - Además eres muy linda seguro que cuando vuelvas tienes
novia o más amigas universitarias con las que divertirte. - dije sin pensar.

L.- ¿Soy muy linda? - preguntó burlona y yo enrojecí - ¡Awww! ¿Te parezco muy
linda, pequeña? - agarró mi barbilla y me besó. - Consejo, la próxima vez no lo digas
en voz alta - sonrió. - aunque es agradable oírte decir cosas bonitas sobre mí, nunca
lo haces.

Créeme me pasaría la vida entera diciéndotelas.

C.- Cállate.

L.- Dime algo bonito. - demandó.

C.- No.

L.- Dímelo o te tiro de la cama.- amenazó.

C.- No lo harás porque me quieres en tu cama.


L.- Y sí, es verdad te quiero aquí - subió la sabana y nos tapó a las dos hasta la
cabeza.

C.- ¿Qué haces? - dije acomodándome.

L.- Una super cueva, - la miré extrañada. - sí, con esto que parece una sabana blanca
se forma una cueva donde nadie puede verte ni oírte... Nadie puede entrar salvo yo. -
apuesto que mi cara en ese momento no era otra que la de una estúpida enamorada.
- Ahora dime algo bonito.

C.- Ok, algo bonito... Mmm... - me hice de rogar - Hoy... Mmm... Estabas preciosa
con lo que llevabas puesto. - me miró como diciendo ¿si? - Esa camisa te... woow y tú
con falda... déjame decirte que woow...

L.- Oye la cantidad de adjetivos que has utilizado, chica, wooow - dijo burlándose.

C.- Bueno ya - dije para que parara de burlarse.

L.- No ya no... ¿Te gusto más con falda?

Me gustas de todas las maneras.

C.- Me gustas más la falda en el suelo. - Nos destapó.

L.- Pequeña coqueta.

C.- Ahhh ya te dije algo bonito. - me besó.

Empezamos otra ronda de besos y mimos que hacían que mi corazón fuera más
rápido de lo habitual y que en mi estomago sintiera ese revoloteo característico del
amor.

L.- Eres per... - dijo entre beso y beso.

C.- ¿Ahh? - dije, no entendí lo último que dijo. - ¿Qué dijiste? - dije sin romper la
cadena de besos.

L.- ¿Qué...? Nada, nada. - seguía besándome.

C.- Sí, dijiste algo... - hice que nos separáramos un poco. - Dijiste eres y algo más,
que no entendí.
L.- ¿Qué? Yo no dije eres, en ningún momento. - ya estaba otra vez tratándome
como si estuviera loca. - Sólo fue un gemido, nada más. - su cara estaba algo roja.

Vaya excusa más tonta... ¿Qué habrá dicho? ¿Qué es lo que soy para ella?

C.- Lo que tú digas...

L.- Shhh - me mandó a callar. - Ahora sigue besándome - dijo mientras acariciaba mi
espalda.

C.- Que cariñosa estás hoy ¿no? Muy romántica. - la besé y después me abracé a ella.

L.- ¿Hay algún problema con eso?

C.- No, para nada. - sonreí, me levanté un poco para encontrarme de nuevo con su
mirada - Sólo que es raro que seas tan dulce y amorosa. - me dio la vuelta y me dejó
debajo de ella.

L.- Será el síndrome premenstrual que me tiene así de sensible. -reí.

C.- Sí, eso debe de ser. - dije irónica.

L.- Pero si te encanta que sea así contigo, pequeña. - fue a besarme pero se detuvo -
Ahh la cueva para que no nos vean. - volvió a cubrirnos con la sabanas, reí - Ok
ahora sí - nos volvimos a besar.

La pregunta de si era así con todas las mujeres o solo se comportaba de esa manera
conmigo se adueñó de mi mente unos instantes.

Camila tú no eres especial para ella.

***************

L.- ¿Quieres que te acompañe a casa? - dijo abotonándose la camisa.

C.- No, no hace falta... Voy yo sola... Gracias de todas manera... ¿me lo abrochas? -
dije girándome hacia ella para que me subiera la cremallera del vestido, se acercó a
mí y empezó a subirla lentamente, cerré los ojos y mordí mi labio cuando noté sus
tiernos besos sobre mi espalda. - Lauren... - jadeé.- no... no sigas, ya me tengo que
ir.- subió la cremallera hasta llegar arriba y se entretuvo con mi cuello.- Lauren...
Me mataba lentamente con sus besos.

L.- Ok, ya paro. - pero no paró, bajamos las escaleras y fuimos hasta la entrada de su
casa sin separar nuestros labios. - ¿Y no te puedes quedar un poco más? - preguntó
dulcemente acercándome a ella.

C.- ¡Lauren ya! Por dios, no me insistas más y no me pongas esa vocecita porque al
final voy a terminar quedándome y no, no podemos; mira que hora es ya, es casi
hora de cenar, he estado contigo toda la tarde, tus padres estarán a punto de llegar y
créeme que no quiero contestar a la pregunta "¿Camila que haces aquí?", así que me
voy.

L.- Ouch, jo.- se quejó.

No me hagas esto.

C.- ¡Ya! No seas así... - le di un beso y fui a abrir la puerta.

L.- Espera.- dijo agarrándome del brazo pegándome de nuevo a ella. - Uno más y ya.

C.- Sólo uno. - nos besamos hasta quedarnos casi sin aire. - Bueno, ahora sí, me voy.
- puso cara de pena y me soltó de sus brazos, yo también dejé de abrazarla.

L.- Adiós, Camz. -Agarré sus mejillas y la bese dulcemente en los labios, vi su sonrisa
al separarnos.

C.- Adiós Lern.- abrí la puerta y antes de que comenzáramos otra vez con los besos
salí de su casa.

Si hubiera sabido en ese momento lo que iba a pasar semanas después me hubiera
quedado con Lauren y sus besos en la super cueva donde nadie nos veía, ni nos
escuchaba, donde solo estábamos ella y yo.
Capitulo 35

POV.CAMILA.

Eran las últimas semanas de estudio, repasaba una y otra y otra vez todas las
materias, aunque la que me llevaba loca eran las dichosas matemáticas, como
siempre.

Estaba en mi cuarto junto a Sofi; mis padre no estaban, se habían ido a una
convención el fin de semana, algo sobre empresas o yo que sé de mi padre, bueno
cosas de dinero de esas aburridas y no volverían hasta el Lunes.

Me quede yo cuidando de mi hermana ya que mi madre no quiso molestar a Lauren,


ella también estaría estudiando o eso supongo.

Sofia se encontraba tirada en mi cama con mi libro de historia en las manos, mientras
yo le decía en alto la lección.

S.- ¿Y esto lo voy a tener que aprender cuando sea mayor?

C.- Claro.

S.- Pff menudo rollo. - reí. - ¿y con lo que se ahora no me basta?

C- No.

S.- Pues no me gusta. - se quejo.

C.- Ni a mi, pero hay que aprender, Sofi.

Sofia me siguió ayudando a repasar historia, hasta que tocaron al timbre.

Fui hacia la puerta, era raro ya que no esperábamos a nadie. Cuando abrí la puerta vi
a Lauren con una sonrisa en su rostro.

L.- Hola.

C.- ¿Qué haces aquí? - dije sorprendida, y a la vez feliz de verla.

L.- Me voy a volver loca como vea otro libro, así que vine a cuidar a Sofi.

C.- Pero mi madre dijo que yo la cuidar... - me interrumpió.


L.- Sí, lo se pero he preferido venir, no te importa, ¿no?

C.- Para nada. - Me hice a un lado de la puerta y Lauren entró a hall de mi casa. -
¿Subimos? Sofi está en mi habitación.

L.- Sí, claro.

Subimos a mi habitación, mi hermana pequeña al ver a Lauren salto de mi cama


emocionada para abrazarla.

L.- Hola, ¿Qué haces?

S.- Ayudando a Mila a estudiar.-dijo orgullosa.

L.- ¿Ah si? - levanto la vista hacia mi y yo asentí - ¿Y tu hermana ya se sabe todo?

S.- Sí, pero matemáticas no. - Lauren me miro de nuevo y asentí.

L.- Y dime Sofi, ¿Quieres ir a jugar un rato conmigo? Así dejamos que Camila siga
estudiando. - le sonrió a la pequeña.

S.- Siii. - dijo feliz.

Salieron de mi habitación y me dejaron sola para poder estudiar, aunque con Lauren
rondando por mi casa, poca concentración iba a tener.

POV.LAUREN.

Decidí cuidar a Sofia porque como le dije a Camila si estaba un rato mas encerrada
viendo libros me volvería loca, bueno esa no era la única razón por la que fui a cuidar
a la pequeña pero no se lo iba a decir a Camila.

Sofia decidió que seria divertido ponerse a dibujar mientras escuchábamos música, la
pequeña fue subiendo el volumen de la música y no pareció afectarle mucho escuchar
los gritos de "Sofia bájale a la música" que se oían desde la habitación de Camila.

Como era de esperar al final Camila vino y entro de golpe a la habitación de su


hermana pequeña, apago el reproductor de música y se fue con la misma rapidez con
la que entro.
Sonreí al verla.

L.- Ahora vengo Sofi. - Avise.

S.- Vale - dijo alegre.

Sali de la habitación y fui tras ella corriendo para alcanzarla antes de que entrara en
su habitación.

L.- Hey. - la rodee por detrás y la atraje hacia mi.

C.- Hey. - se giro quedando a centímetros de mi. - ¿Necesitas algo?

L.- La verdad, sí, primero necesito un beso tuyo, - se acerco a mi y me lo dio. -


Segundo, necesito que me pidas ayuda si la necesitas y tercero otro beso, uno me
parece poco. - Este beso fue mas apasionado.

C.- Ok, si necesito ayuda te aviso. - dijo al separarse de mi, se giro para regresar a
su habitación, no sin antes devolverme el beso.

Volví a la habitación de Sofia quien ya se había aburrido de dibujar y de escuchar


música.

Que facilidad tienen los niños de aburrirse.

Nos pusimos a ver una película, la Sirenita. Me tumbe al lado de ella y la película
comenzó, cuando llevábamos un rato viéndola note como se abría la puerta.

C.- Lauren. - me gire a ella.

Llevaba una sudadera color rojo, que le quedaba un poco grande, con el pelo
recogido, dejando varios cabellos sueltos, también llevaba unas gafas, nunca la había
visto así tan despreocupada con su imagen; siempre iba impecable; verla así hacia
que me gustara mucho mas, estaba muy sexy.

Se acerco y se puso en cuclillas para acercarme su cuaderno.

C.- ¿Esta bien? - dijo con algo de vergüenza, cosa que me hizo querer llenarla de
besos.

Negué con la cabeza.


L.- ¿Sofi, te importa que le explique a Camila los ejercicios y ahora vuelvo?

S.- No. - y continuo mirando a Ariel y Sebastián.

Agarre a Camila de la mano y la lleve a su cuarto.

**************

POV.CAMILA.

Después de darle muchas vueltas me atreví a pedirle ayuda a Lauren.

L.- ¿Te lo vuelvo a explicar? - pregunto cuando termino su explicación.

C.- Mmm... - empezó a explicármelo otra vez; y gracias que lo hizo porque esto no
me sale ni a la de mil y además le estaba prestando mas atención a ella y como sus
labios se movían mientras me explicaban que no me entere de nada la primera vez.

Al acabar su segunda explicación, me dijo que hiciera un ejercicio. Empecé a hacerlo


mientras ella se ponía detrás mío viendo como lo hacia, apoyo sus manos en mis
hombros, la mire, nos sonreímos y volví de nuevo a concentrarme en las
matemáticas.

L.- Fíjate bien. - su advertencia hizo darme cuenta que estaba haciendo mal el
ejercicio; lo corregí y me gire a ella para que probara lo que había hecho y así lo hizo.

Notaba como sus manos bajaban y reposaba a los brazos de mi silla y su barbilla
descansaba en mi hombro; yo me apoye en el respaldo de la silla para estar aun mas
cerca de ella.

Termine por fin el ejercicio; y sin apartarse de mi, lo corrigió.

L.- Este esta bien, haz unos cuantos mas; si los haces bien, lo habrás conseguido. -
sonreí por ello. Le gire la cara y la bese en los labios.

C.- Gracias.

L.- Me encanta cuando me agradece así las cosas.


C.- Gracias. - dije otra vez y volví a besarla.

L.- ¿Necesitas mas ayuda con otro apartado o con otra asignatura? - me preguntó.

C.- No.

L.- ¿Segura?

C.- Sí, compruébalo tu misma, creo que todo esta bien. - dije pasándole de nuevo mi
cuaderno.

Lauren lo comprobó y en efecto si, estaba bien... Puede que me costara el triple que a
los demás pero al final lo hacia bien.

L.- Ok. - me devolvió el cuaderno. - En ese caso tengo que seguir cuidando de tu
hermana, pórtate bien. - me beso. - ¡Ah! Una cosa más, -se detuvo antes de
abandonar la habitación.- ¿Nunca te han dicho que estás jodidamente sexy con gafas
y con sudadera? - reí y negué.

No mentí, por alguna razón no me gustaba que me vieran con gafas y no suelo usar
muchas sudaderas en público.

L.- Bueno pues yo te lo digo, estas muy sexy.- me sonrió y cerro la puerta.

No voy a mentir en cuanto cerro la puerta hice un grito sordo; para que no me oyese;
y me tire de espaldas a la cama, no podía estar mas feliz.

Ahora solo tenia ganas de traer a Lauren a mi cuarto y hacer de todo.

Pero me tenia que calmar estaba mi hermana en casa y lo que estoy pensando en
hacerle ahora a la chica de ojos verdes que me vuelve loca es algo inapropiado para
que mi hermana lo vea o oiga.

***************

POV.LAUREN.

Sofia se había quedado dormida, creo que hubo un momento en el que yo también lo
hice porque cuando abrí los ojos en la película que pusimos estaban pasando los
créditos finales.

Fui a despedirme de Camila pero no estaba en su cuarto así que baje a la sala.
L.- Hey, me parece que me voy ya, tu hermana ya se durmió. - le di un beso, un muy
buen beso, a decir verdad.

C.- ¿Quieres quedarte a cenar? - dijo cuando estaba casi fuera de la sala.

Me quede congelada, no esperaba esa invitación.

L.- ¿Y quien va a hacer la cena, tu? - dije en tono de broma.

C.- Obviamente.

Si aceptaba lo mas seguro es que acabaría con una intoxicación alimenticia... Pero
creo que valdría la pena.

L.- Ok, acepto, deja que avise a mi madre.- dije sentándome en el sofá al lado suyo;
la llame y le dije que llegaría tarde; hizo las preguntas oportunas tales como ¿Con
quien estas? ¿Qué vas a hacer?, ¿Cuándo volverás? Y todas esas cosas...

Cuando colgué, vi que Camila tenia el móvil en su mano.

C.- Laur, ¿Cómo prefieres la pizza? - reí. - ¿Qué?

Al final no acabare intoxicada.

L.- Estaba algo asustada de que tu prepararas la cena. - seguí riendo.

C.- Idiota. - me beso. - No cocino tan mal.

L.- ¿Por eso pides pizza?

C.- ¿Cómo la quieres? - dijo para no responder mi pregunta.

L.- Pepperoni, si a ti te gusta... - asintió.

Camila llamo a la pizzería, que por alguna extraña razón tenia su número en
marcación rápida, y pidió la pizza.

C.- Y ahora a esperar. -se sentó en mis piernas - ¿Qué hacemos mientras tanto?
L.- No se, podrías seguir estudiando. - dije con una sonrisa en mi boca, claramente
ninguna quería estudiar en estos momentos, a no ser que fuera anatomía, entonces
si.

Nos quedamos en silencio, yo acariciaba su pierna y ella mi cuello. Camila se


humedeció los labios, y nuestras bocas se acercaron lentamente hasta que juntamos
nuestros labios; fue el beso mas excitante que he recibido en la vida. Movía
lentamente sus labios sobre los míos, introdujo la lengua en mi boca y jugo un rato
con ella, la paso por mi labio inferior y después profundizo mas el beso; mordió mi
labio un par de veces; lo hacia todo tan lento y tan sensual que yo solo quería que
siguiese, que ella tuviera el control de todo.

Me empujo hacia atrás quedando completamente apoyada contra el respaldo del sofá,
ella subió encima de mi y siguió con el beso.

Coloque mis manos sobre su pelo y le quite la goma que lo ataba, haciendo que
quedase suelto, pase mis manos por el mientras profundizaba de nuevo el beso.

Cuando el aire empezó a faltarnos nos separamos; ella descanso sobre mis piernas y
yo la rodee por la cintura y me eche hacia delante para darle pequeños besos; la
verdad no tenia intención de separarme de ella.

L.- Wooow - dije refiriéndome al beso anterior.

C.- No solo eres buena enseñando matemáticas. - dijo con mucha coquetería y sin
ningún descaro.

Entre lo sexy que esta y las cosas provocativas que me dice, me vuelve loca.

Esta vez fui yo quien la echo hacia el lado derecho del sofá para que quedase
tumbada debajo de mi; bese su boca, mientras ella acariciaba mi espalda por debajo
de mi camisa; baje a su cuello y vi como tenia los ojos cerrados, estaba disfrutando
de aquello tanto como yo.

La agarre de la cintura y la alce un poco para que apoyara la cabeza en el


reposabrazos y quedara así un poco mas incorporada.

Mis manos subieron un poco la tela de su sudadera, haciendo visible su abdomen,


comencé a besar esa zona, mientras lo hacia subía mas su sudadera hasta que se la
quite; bese su clavícula y ella soltó un gemido, pase de nuevo a su cuello dejando
mordidas en el, sentía como sus manos apretaban mas mi cuerpo contra el suyo a
medida que yo subía la intensidad de mis besos en su cuello.
C.- Laur... - veía como se mordía el labio para no soltar los gemidos que yo le
provocaba.

Tocaron el timbre.

C.- Mierda... Vas tu por fa... el dinero esta en mi bolso...-me lo señalo.

L.- ¿Y por que no vas tu? - dije para molestarla. Obviamente sabia por que no iba,
estaba medio desnuda y me parece que algo excitada. - Tranquila voy yo.- la bese y
fui directa a la puerta.

***************

POV.CAMILA.

Me quede tumbada en el sofá esperando a que Lauren volviera con la pizza.

Cerré los ojos fuerte, no paraba de sonreír, no podía dejar de hacerlo. Me encanta
como me hace sentir y lo que me hace sentir Lauren. Cada vez me gusta mas y creo
que ella le gusta esto que tenemos.

Me quede pensando en Lauren y fantaseando un poco el perfecto futuro que nunca


tendríamos, hasta que note que sus labios se mezclaban con mi sonrisa; ni siquiera
me había dado cuenta de que ya había entrado.

L.- ¿Y esa sonrisa? - pregunto al despegar nuestra bocas, abrí los ojos y la mire.

Por ti.

C.- La pizza ha llegado.

L.- Sí, claro, la pizza. - dijo sin creer mi excusa y es normal, mi sonrisa era la de una
completa enamorada. Me volvió a besar - A cenar. - me levante por mi sudadera, ya
que seguía aun en sujetador.- Heeyy... ¿Dónde vas? - dijo cuando vio que iba por mi
ropa; agarro mi brazo sin levantarse del sofá y me tiro encima de ella.

C.- ¿Qué haces, loca? - dije riendo.

L.- ¿Qué haces tu? - dijo también riendo mientras me abrazaba. - Me gustas mas
como vas ahora. además así después me ahorro el trabajo de quitártela de nuevo.

C.- No voy a cenar medio desnuda. - puso cara triste, le di un beso y huí por la
sudadera.

Lauren me dio un trozo de pizza, agarro otro para ella y empezamos a comer; no
hablamos mucho durante la cena pero tampoco fue incomoda, solo nos mirábamos
mientras comíamos.

C.- ¿Qué? - dije al fin.

L.- Nada. - dijo con algo de ¿vergüenza?

C.- Dime que pasa.- insistí mientras le daba el ultimo mordisco a mi pizza.

L.- Nada ¿Qué tendría que pasar algo?

C.- No se, dímelo tu. -dije provocándola, me acerque a ella y limpie la comisura de
sus labios con mis dedos.

L.- Me provocas mucho, ¿sabias?

C.- Sí, lo sé. y también se que te encanta que lo haga. - iba a responder algo pero no
deje que lo hiciera.

Después de estar bastante rato besándonos, yo me quede sentada en el sofá y ella se


tumbo colocando su cabeza en mis muslos. Nos quedamos mirándonos, y me acerque
una vez mas para besarla.

Como si de un acto-reflejo se tratase empecé a acariciar su pelo, su frente, sus


mejillas, su nariz, sus labios mientras ella estaba con los ojos cerrados.

No se como Lauren no podía notar que estaba loca por ella, cualquiera que nos viera
no nos distinguiría de una pareja normal.

***************

POV.LAUREN.

Dios mío, si sigo aquí voy a acabar enamorada.

Lauren vete ¿Por qué no te vas? Si no quieres enamorarte vete. Camila no te lo va a


impedir, ella sabe que solo es un juego, no le importara que te vayas.

¿Por qué no me voy?

Simple... No quiero irme.

Mientras yo tenía mis debates internos en mi cabeza, la chica en la cual estaba


apoyada no paraba de acariciarme, me levante un poco para besarla; y aunque en
ese momento no lo admitiría si alguien me preguntaba ese gesto era mas que simple
beso, con el llevaba escondido algo que no quería, mas bien, no me atrevía a aceptar.

Entre beso y beso, acabamos las dos tumbadas en el sofá, yo abrazada a ella, creo
que el termino correcto es "Cuddling", yo acurrucada en sus brazos con la cabeza en
sus pechos, podía sentir los latidos de su corazón en mi oreja derecha.

Pero mirarnos si parecemos un matrimonio, recién casadas que no se suelta ni con


agua caliente. No se como Camila no se da cuenta.

C.- ¿Te importa que ponga la televisión un rato?

L.- No.

¿Qué canal tuvo que poner?, el de música y ¿Qué programa estaban dando? "Top 100
canciones de amor"

Oh por dios... Como no si ya no hubiera bastante amor en esta habitación ahora


tenemos banda sonora.

¿Amor? No Lauren, no amor, por Dios deja de pensar eso, tu no estas enamorada,
no, no, no, ¿no? NO. Y Camila no esta enamorada de ti deja de imaginar estupideces
que no son.

Al principio era algo incomodo no lo voy a negar pero a la tercera canción que
escuchamos se me paso. Camila estaba cantando bajito mirando los videoclips que
pasaban por la TV y yo la miraba simultáneamente a la tv y a ella con cara de boba.

Pasaron unos diez minutos mas, cuando sonó el móvil de Camila, se reincorporo y yo
me quede de rodillas entre sus piernas.

C.- Es mi madre, no hagas ruido. - asentí.- Hola, mami... Si estamos bien... es la


música de la televisión... si hace rato que se fue a dormir... -me acerque a ella y
empecé a besarle el cuello para molestarla, se tenso. - Mmm, si obvi...io, - yo seguía
con lo mío mientras ella intentaba apartarme inútilmente, me agarro del pelo y me
quede quieta, segundos después mordí su piel. - Ahhh. - oí como Sinu preguntaba
que le pasaba. - No me pasa nada... si, claro que estoy bien...- Camila consiguió
apartarme de su cuello pero me quede a milímetros de su boca, rozaba mi nariz con
la suya.- Si, Ok, saluda a papi de mi parte, adiós. - colgó el teléfono y lo dejo en la
mesa.- Sabes si no tuviera ahora mismo tantas ganas de besarte te mataría.

L.- Pues hazlo...

C.- ¿Qué cosa matarte o besarte?

L.- ¿Matarme con un beso? - pregunte, sonrió con mi respuesta.

C.- Trato hecho. - se volvió a acercar y cumplió con lo pactado.

Tenia las piernas de Camila sobre las mías y todo su peso recargado sobre mi,
acariciaba la parte de atrás de mi cuello y yo su cadera mientras nuestras lenguas se
rozaban; la verdad me parece extraño que aun no estemos desnudas, pero tampoco
me molesta no estarlo.

Escuche como de la televisión empezaba a sonar los primeros acordes de "Can't take
my eyes off you" de Paul Anka; me encantaba esa canción pero mas me encanta
besar a Camila así que ignore la música de fondo.

Camila paso de mi boca a mi oído y mordió el lóbulo de mi oreja izquierda, me


contuve para no gemir; la escuche reír sobre mi oreja y me miro a los ojos sonriendo.

C.- ¿Te gusta la canción? - dijo todavía risueña girando a mirar la pantalla. La mire
confundida.

L.- Si, ¿Por qué?

C.- Estabas siguiendo el ritmo con tu mano en mi cadera.- rió.

L.- Ouuhh... ya perdón, no me había dado cuenta que estaba haciéndolo. - me dio un
beso.

C.- No pasa nada... - la canción seguía de fondo, le pusimos atención a la tele.-


Lauren... - agarro mi barbilla e hizo que la mirara. - Canta - negué con mi cabeza
riéndome. - ¿Por qué?, canta por fa. - hizo un puchero adorable, agache la cabeza y
sonreí. - Un poco, una parte, por fa, canta. - me pidió de nuevo.

Suspire y me uní a la música de la televisión.

L.- You're just too Good to be true (Eres demasiado buena para ser verdad) - mirando
al suelo empecé a cantar bajito y escuche a Camila soltar una pequeña risa. - I can't
take my eyes off of you (No puedo apartar mis ojos de ti).

C.- Canta mas fuerte. - dijo por encima de la música.

L.- You'd be like heaven to touch (Debes ser como tocar el cielo) - subí un poco, pero
muy poco el tono de mi voz.- I wanna hold you so much (Quiero abrazarte tanto). -
note como mis mejillas se enrojecieron. - At long last love has arrieved (Al fin el amor
ha llegado), And i thank God i'm alive (Y gracias a Dios que estoy viva).- Camila
intentaba mirarme a los ojos pero no le dejaba ya que seguía mirando al suelo.-
You're just too Good to be true (Eres demasiado buena para ser real) - por fin levante
la vista para encontrarme con sus preciosos ojos marrones. - Can't take my eyes off
of you (No puedo apartar mis ojos de ti).- Sonrió. Ahora venia la parte que me
gustaba de la canción y la mas animada, marque el ritmo con mi cabeza. - I love you
baby, and if it's quite alright (Te quiero, cariño, si eso esta bastante bien) - Camila
soltó una carcajada al verme tan animada - I need you, baby, to warm a lonely night
(Te necesito, cariño, para calentar mi noche solitaria) - Baile un poco sentada en el
sofá rodeando la cintura de Camila. - I love yu baby, trust in me when i way (Te
quiero cariño, confía en mi cuando lo digo) - le cante directamente a la chica que
tenia encima.- Oh, pretty baby, don't bring me down, i pray (Oh, hermosa chica no
me decepciones, te lo ruego). - Camila se unió a mi y canto; he de decir que casi me
muero por su hermosa voz, pero creo que eso es secundario. - Oh pretty baby, trust
in me when i say (Oh, hermosa chica, cariño, confía en mi cuando lo digo) - deje que
cantara sola. - I need you baby, now that i've found you, stay (Te necesitó bebe,
ahora que te encontré, quédate) And let me love you, baby, let me love you (Y
déjame amarte, cariño, déjame amarte) - esa ultima frase la cantamos las dos.

C.- ¡¡Biiiieeeeennn!! - dijo aplaudiendo como si fuera una niña, reí junto a ella - ¡Ay!
No, mírate estas roja. - me dio un abrazo corto. - Te da vergüenza, te da
vergüenza... - canturreaba burlándose de mí. La calle de la única forma que se. - Te
sigue dando vergüenza - dijo separándome de ella.

L.- Cállate o...

C.- O ¿Qué? Ahh ¿Qué me vas a hacer? - empecé a hacerle cosquillas y casi me llevo
una bofetada de su parte. - ¡Para! Lau... ¡Para! ¡Que Sofia esta durmiendo la vamos a
despertar! ¡Para! - dijo dándome un manotazo en la mano. Me detuve.
L.- Ves eso es lo que te pasara si te sigues burlando de mí.- me hizo burla. - Tu es
que no aprendes nunca ¿No? - negó para después besarme.

***************

Ya era bastante tarde y muy a mi pesar tenia que irme ya a casa. Iba a abrir la
puerta y la detuve.

L.- Espera, quiero despedirme bien, no solo un adiós.- la bese como si me fuesen a
prohibir.

Abrió la puerta quedando apoyada contra el marco.

C.- Adiós.- dijo riendo.

Llegue a mi casa y vi que Camila puso en Tumblr una de las frases de la canción que
habíamos cantado juntas, mas concretamente la frase "And let me love you, baby, let
me love you"

Seguro que la ha puesto por mí, claro, pero... ¿Quiere que la deje quererme? ¿me
quiere?

Seguí mirando su Tumblr y había otra frase "T hate HER", no se por que me dio la
sensación de que eso también iba por mi.

¿Me odia? ¿O no?

¿La odio? ¿O no?

Es irónico como la bese como si me lo fueran a prohibir y días después de alguna


manera lo hicieron.
Capitulo 36

POV.CAMILA.

Estaba terminando de hacer los deberes cuando me llegó un mensaje.

"Te veo en dos horas en la biblioteca".

Supongo que se habrá aburrido de estudiar.

Como decía el mensaje a las dos horas salí de mi casa y fui a encontrarme con
Lauren.

Subí las polvorientas escaleras del lugar abandonado y la vi de espaldas ojeando una
de las pocas estanterías que seguían en pie.

Llevábamos 4 meses encontrándonos secretamente pero para mí todavía era un poco


incómodo el momento del principio; casi nunca daba el primer paso, al contrario que
ella, a mí me daba vergüenza todavía saludarla y al segundo empezar a besarnos
como si no hubiera un mañana.

C.- Hey, Lern.- le sonreí pero lo único que obtuve de ella fue una cara seria. - ¿Ya te
has aburrido de estudiar? - me acerque a ella quedando a unos centímetros pero
tampoco obtuve respuesta. - Ok, hoy quieres hablar poco. - dije riendo y me acerque
a besarla.

Antes de que atrapara sus labios me separó bruscamente de ella.

Intenté preguntarle por qué razón lo había hecho o que le ocurría pero las palabras
que me dijo me dejaron sin saber que decir.

L.- No quiero volver a verte. - dijo seria.

C.- ¿Qué? - logré decir.

L.- Cabello, esto se terminó.

No es como si estuviera rompiendo una relación de años pero sus palabras me


hirieron en lo más profundo de mi corazón.

No entendía nada, a lo mejor sólo estaba bromeando, pero se veía demasiado


sincera.
L.- ¿Te encariñaste conmigo, Cabello? - dijo con tono soberbio soltando una risa, yo
seguía callada. - Pobre, ¿te enamoraste de mí? ¿Te rompí el corazón?

En efecto, y por el dolor que estaba sintiendo después de cada palabra sé que lo hice.

Me armé de valor para hablar.

C.- No... - es lo único que logre decir. Iba a decirme algo de nuevo pero la callé -
...No te creo. Tú... no... tú no quieres terminar esto. - rió.

L.- Mira, estúpida, entiende que esto acaba aquí, ya conseguí lo que quería.

C.- ¿Qué?

L.- Sabes, ahora que he logrado mi cometido no veo razón para que no lo sepas, -
dijo con aires de superioridad. - La primera vez que te tuve entregada a mí en la
cama me puse el reto de que hasta que no te acostases conmigo no pararía, quería
que vivieras con la vergüenza de ello y lo logre; y ya me aburrí de to... - estrelle mi
mano contra su mejilla, soltó una risa burlona. - ¿Pensabas que sentía algo por ti?
No, no significas nada, no vales nada y menos en la cama ni siquiera eres buena, eres
patética por creer que alguien como tú podrías llegar a gustarme; te odio, te tengo
más asco que antes porque he podido ver que no eres más que una cualquiera; sigo
pensando lo mismo que eres una estúpida niña rica que se cree que puede tener todo
lo que quiere y que todos van detrás tuya, pero Cabello esta vez te gané yo. Así
aprenderás que con Lauren Jauregui nadie se mete.

C.- Yo no te he hecho nada. - dije con lágrimas en mis ojos.

L.- Llevas 5 años jodiéndome la existencia con tu mera presencia. Y ahora vete no
quiero volver a hablar contigo nunca más en mi vida, quiero que estas dos semanas
que quedan me ignores y que te olvides que existo para el resto de tu miserable vida.

C.- ¿Eso es lo que quieres? - le pregunté esperando que todo esto fuese mentira.

L.- Ya me has oído o ¿Quieres que te lo repita? - dijo con soberbia.

C.- No, no hace falta, me ha quedado bastante claro.

L.- Bien, ahora fuera. - gritó.


Me iba a ir pero antes me giré y la miré, ella estaba mirando al suelo, levantó la
cabeza al escuchar que me giraba.

Su mirada era triste, su expresión no concordaba con sus actos, cosa que me
confundía aún más.

Si tanto asco dice que me tiene por qué su mirada dice que no la deje, que no me
vaya, que la perdone... ¿Por qué?

C.- Una cosa más... lo siento, lo siento por todo.

Le tenía que pedir perdón, no sé exactamente por qué lo hice, ya que era yo la que
estaba sufriendo, la que estaba siendo humillada pero supongo que esto es cosa de
dos, si yo no hubiera aceptado ser parte de su juego nada de esto estaría pasando...
supongo que era cuestión de tiempo que acabara mal.

Me fui de aquel sitio y me encerré en mi cuarto, no quería hablar con nadie, sólo
quería llorar hasta no poder más... aunque ya sabía que esto pasaría no quita que
duela menos.

Llore porque ya no iba a estar cerca de ella, ya no podría sentir sus besos, sus
caricias, ya no vería a esa chica que solo yo veía cariñosa y amorosa. Ya no la tendría
conmigo.

Solo había sido parte de una venganza suya.

***************

POV.LAUREN.

Allí me encontraba en aquella habitación de aquella biblioteca abandonada. Sola.

Me senté apoyada en la pared, noté como las lágrimas bajaban por mis mejillas, esas
lágrimas no eran por el ardor de mi herida, o por el daño físico debido a los golpes
que recibí después de que Camila se fuera, no, era por el dolor que sentía dentro de
mí, dolía y dolía demasiado, tener que dejar ir algo que no quieres dejarlo, ese algo
era Camila.

Sentía rabia, sentí dolor, sentía asco, sentía pena.

Le tuve que mentir, le dije que sólo era un objetivo, una venganza, que no era buena,
que era insignificante, que no me importaba, la humillé y eso no me lo voy a
perdonar nunca.

Mi llanto se intensificó al recordar a Camila pidiéndome perdón con sus ojos llenos de
lágrimas; eligió pedirme perdón como últimas palabras, después de todo lo que le
dije, de cómo la traté.

¿Cómo podía pedirme perdón? Era yo la estúpida que le estaba haciendo daño, le
estaba haciendo sufrir, la que la rebajé todo lo que pude, era yo la que tendría que
pedir perdón.

Hubiese preferido que me insultara o que me agrediera, me hubiese dolido menos


que oír ese perdón.

Debía dejarla ir, no tenía otra opción, debía proteger a mi familia y a la propia Camila.

Dejé de llorar; tarde o temprano esto se tenía que acabar, ahora solo me queda
olvidar lo bueno y lo malo, olvidarlo todo, hacer como si nada de esto hubiera pasado.

Me levanté y con paso firme me fui al primer antro que encontré.

L.- ¡¡Ahhh! - le di un golpe a la mesa, después agarré mi móvil y llamé a Verónica. -


¡Vero! Dame el número de todas las chicas que estén dispuesta a acostarse conmigo
que tengas en tu agenda.

V.- ¿Lauren? ¿Qué te pasa?

L.- ¡Haz lo que te pido! ¡Ahora! Necesito olvidarme de alguien, necesito olvidarme de
todo.

V.- Lauren, ¿Estás borracha?

L.- ¡SI! - dije la verdad.

V.- ¿Quieres que vaya a buscarte?

L.- ¡No! Necesito olvidarme de ella. - dije bebiendo de nuevo.

V.- ¿De quién?


L.- ¡De ella! Déjalo Verónica me las apañare yo sola. - dije al ver entrar una rubia al
bar, sin dejar que contestara colgué y fui hacia la chica - Hola...

*Tres horas antes*

Ally no podía quedar, Dinah tampoco, ambas estaban estudiando y yo estaba harta de
hacerlo tenía que salir de casa necesitaba aire fresco llevaba una semana donde lo
único que veía eran resúmenes, apuntes, libros y mucho café.

Después de una hora decidiendo que hacer le envié un mensaje a Camila, hacía días
que no nos veíamos y quería estar con ella.

Sé que mi plan no era este pero después de lo del otro día en mi casa y después en la
suya no quiero dejarla, no estoy diciendo que quiera ser su novia ahora mismo o algo
parecido, solo digo que quiero seguir haciendo esto.

Y por primera vez admití aunque solo fuese en mis pensamientos que , tal vez, sólo
con el paso del tiempo podría estar bien ser su novia.

Fui a la biblioteca una hora antes de lo acordado, quería que el sitio estuviera más o
menos limpio; como pude aparté unas maderas que había en el primer piso, en un
armario viejo encontré una escoba partida y limpié un poco el suelo, saqué de mi
mochila una manta y la almohada que había metido y las puse en el suelo. Me tumbé
en esta y encendí la música, cerré los ojos y me puse a pensar.

Estaba deseando que llegara Camila.

Escuché como se cerró la puerta principal, miré mi móvil, aún quedaban como 25
minutos para que fuera la hora en la que le dije que viniera.

Supongo que ella también tiene ganas de verme.

Escuché pasos por la escalera y apagué la música, me puse de pie para recibir a mi
"compañera de cama".

Para mi sorpresa, no era Camila quien llegó.

L.- ¿Qué mierdas hacen ustedes dos aquí? - dije.

V.- Ve por ella, Johnny. - dijo la mejor amiga de Camila.

El chico se acercó a mí y antes de que pudiera defenderme de alguna manera estaba


en el suelo debido al puñetazo que me dio. Me levantó y me retuvo agarrando mis
brazos y poniéndolos a mi espalda.

L.- Suéltame, imbécil. - dije intentando zafarme, esta vez agarró por el cuello y
acercó a mi mejilla una navaja.

J.- Quieta, Jauregui. - dijo acercándome el filo.

L.- ¿Qué quieren?

V.- Te avisé que si no te alejabas de Camila lo ibas a pasar mal. - dijo Vanessa.

L.- Yo no he hecho nada. - me defendí.

V.- No vas a convertir a mi amiga en una lesbiana como tú.

L.- ¿Qué? Yo no estoy con Camila. - dije, Johnny me pegó una patada en la espalda
haciéndome caer al suelo.

V.- Las hemos visto, zorra, y tenemos videos y fotos que lo demuestran. - me cogió
de nuevo y me estampó contra una de las estanterías, los dos me rodearon y
apuntaron con la navaja.

¿Videos y fotos? Pero que mierdas le pasa a estos dos perturbados.

L.- ¡¡Están enfermos!! - grité.

V.- ¡¡La única enferma aquí eres tú!! - me pegó.

Parece que la estúpida esta me había perdido el miedo.

J.- Camila es mía.

L.- Camila no es de nadie, estúpido.- me pegó en el estómago y me retorcí del dolor.

V.- ¡Cállate! Jauregui! ¿ves esto? - me enseñó un papel - esto es una orden de
detención por violación para tu hermanito.

L.- Mi hermano no ha hecho nada, dejadlo en paz.

V.- Pero a quién van a creer a un niñato o a mí... también tengo algo que hará que
echen a tu mamá del colegio donde trabaja, un amigo de Johnny hackeará la cuenta
de la policía y harán que tu papá vaya a la cárcel. Tus amiguitas también podrían
sufrir algún daño, mi padre tiene amigos que matarían por un poquito de dinero y si
crees que estamos de broma... - Johnny acercó la navaja y me hizo un corte en el
brazo.- y bien Jauregui dejas a Camila ¡YA! O en lugar de en el brazo la navaja irá a
otra parte de tu cuerpo.

L.- Que te importa a ti si estoy o no con Camila. - le grité y me llevé un golpe. -


Además Camila quiere estar conmigo.

J.- De Camila me encargaré yo.

L.- No le vas a tocar un pelo, hijo de puta. - recibí otro golpe.

Yo no estaba enamorada de Camila, aún, pero tampoco iba a dejar que un imbécil la
tocara y se aprovechara de ella.

V.- Camila será de Johnny pronto, estúpida, así que vete olvidando de ella.

L.- ¿Y tú? Te la das de mejor amiga y no eres más que una oportunista estúpida que
no te importa lo más mínimo lo que le pase a Camila.

V.- Y a ti te importa mucho lo que le pase, pensé que solo te la tirabas. - dijo.

L.- Sí me importa. - le confesé, Vanessa caminó alejándose de donde yo estaba y le


pegó una patada a la manta y la almohada, vino hacia mi furiosa, empujó a Johnny y
me agarró del cuello.

V.- Deberías morirte. - apretó más fuerte dificultando mi respiración. - ¡Muérete!

J.- Nessa, no te ensucies las manos con esta muerta de hambre, contrata a alguien
para que lo haga. - dijo separándola de mí y apuntándome con la navaja.

Oímos un ruido abajo.

Camila.

V.- Esto es lo que harás - dijo agarrándome del brazo donde tenía el corte, me
retorcía de dolor.- Termina con Camila y la haces sufrir o me encargaré yo misma de
borrarte a ti y a tu familia del mapa, te damos un día.

Ellos se escondieron y me quedé mirando la estantería, tuve unos segundos para


decidir qué hacer.
L.- No quiero volver a verte.

Nadie puede imaginar lo que me dolió decirle eso.


Capitulo 37

SEMANAS DESPUÉS

POV.CAMILA.

Quedaban dos días para que acabará el curso, habían terminado los exámenes y he
de decir que no me fue tan mal, incluso aprobé matemáticas, con la nota mínima pero
aprobé, y estaba contenta por ello.

Estaba en mi habitación escuchando música; música triste que me hacía recordar


aquella chica que no debía recordar.

No entiendo por qué las personas se ponen música triste cuando están mal para
ponerse peor, es como estas alimentando más tu sufrimiento pero yo hacía lo mismo.

X.- ¡Mila! - alguien me tocó el brazo.

C.- ¿Austin? - dije cuando abrí los ojos haciendo que mis pensamientos se detuvieran.
- ¿Qué haces aquí? - pregunte confundida al verlo.

A.- Tu madre me dejó pasar. - me senté en la cama. - Venía a ver como estabas, a
ver si querías salir por ahí.

C.- No, no tengo ganas de salir.

A.- ¿Qué te está pasando? Llevas como dos semanas rara...

Me acordé de como Lauren me insultó en la biblioteca.

C.- No me pasa nada, cosas mías...

A.- Pero estás cabizbaja, se te nota que estás triste, ¿Qué te pasa? Confía en mí,
somos amigos. - me levanté de la cama y fui hacia mi escritorio para no seguir
hablando del tema, empecé a rebuscar entre papeles como si buscara algo
importante. - ¿Te enamoraste de ella? ¿no es así? - me giré rápidamente ante su
pregunta.

C.- ¿Qué?

A.- Contéstame por favor.- no contesté, y quien calla otorga. - ¿Por qué ella? -
levanté los hombros y noté como mis ojos se llenaban de lágrimas, Austin vino hacia
mí y me abrazó; creo que fue la primera vez que me abrazó sinceramente, como un
amigo, no para aprovecharse de mí.

Nos sentamos en la cama.

C.- ¿Cómo lo supiste?

A.- Os vi en el pasillo, se os veía bastante... pegadas, y la manera en que os


mirabais... -agaché la cabeza avergonzada. - Ehh, no te avergüences, es más te doy
las gracias por esa imagen tan caliente besarte con una chica, aunque fuera Jauregui.

C.- Que cerdo eres. - le empujé y se rió.

A.- ¡Hey! Era broma. - rió.

C.- Pensé que no te gustaban los gays, tanto chicas como chicos, por la forma en que
tratas a... - no podía ni nombrarla y Austin pareció notarlo.

A.- No, apoyo a los gays, de verdad es sólo que ella no la aguanto como persona, por
eso la trato así... pero no me contestaste ¿por qué justo Jauregui?

C.- Porque soy una estúpida por eso... pero ya da igual sólo me usó, me utilizó,
consiguió lo que quería y ya.

A.- No sé que decirte...

C.- No hace falta que digas nada, pero por favor no lo cuentes. -le pedí.

A.- Hace tiempo que lo sé y nunca dije nada, y eso va a seguir así.- le regalé una
sonrisa. - Mila tú sabes que yo te quiero mucho, no haría nada para hacerte daño.- lo
abracé.- Es un alivio pensar que no toda la culpa es mía, - lo miré extrañada. -El que
no quisieras estar conmigo. - rió - Ahora te gustan las chicas.

C.- Pues la verdad no lo sé pero te digo que si no estoy contigo es porque eres mi
amigo y no te veo de otra forma.

A.- Condenado a la friendzone. - reímos - eso puede cambiar, antes adiabas a


Jauregui y ahora no. O sea conmigo puede pasar lo mismo.

C.- Uno, no, no pasará, dos, deja de nombrarla y tres ahora mismo no sé qué siento
por esa estúpida.

A.- ¿Por qué no lo sabes?

C.- Tengo por una parte el odio que siempre le tuve, el cariño que le cogí después y el
odio que siento ahora por romperme el corazón.

A.- Si te rompió el corazón no era cariño era amor...

Lo era.

C.- Por favor dejemos este tema, me hace mal, ahora sólo tengo que olvidarme de
ella.

A.- Si quieres yo puedo ayudarte a olvidarla y así salgo de la friendzone. - dijo riendo.

C.- No gracias...

A.- Ohh bueno pues se mi amiga entonces.

C.- Austin, yo siempre he sido tu amiga.

A.- Ya pero yo nunca te vi de esa forma...

C.- Ok. Pues como amigo nuevo que eres te voy a dar un consejo, no seas tan baboso
con las chicas, si una te dice que no, no la fuerces como lo hacías conmigo.

A.- Si, perdón por eso... Sabes, lo que tendríamos que hacer tú y yo es salir a buscar
chicas por ahí... así yo me olvidaría de ti y tú de Jaure... de ella.

C.- También me gustan los chicos...

A.- Lo que tú digas. -dijo riendo y le pegué - vale, vale, te gustan los chicos... ah y
aprovecho también para pedirte perdón por emborracharte en Nueva York.

C.- ¿Qué tú qué?

A.- De verdad, que lo siento mucho, sólo quería que estuvieras conmigo.

C.- Culpé a Dinah, Ally y Lauren de hacerlo.

A.- Lo sé y lo siento.
¿Y ahora que hago?

SEPTIEMBRE

POV.LAUREN.

Estaba a punto de acabar el verano, hacía poco que había llegado de Cuba, ya que
como cada verano hacíamos, mi familia y yo viajábamos para visitar a mis abuelos;
este año fue mejor que cualquier otro ya que Dinah y Ally decidieron venir a visitarme
y estuvieron dos semanas allí conmigo.

Tuve tiempo para pensar, para recapacitar; con ellas allí me distraje y dejé de pensar
en Camila aunque fuera sólo por un tiempo.

Pronto Ally y yo empezaríamos la universidad y estaba ansiosa por ello, por fin iba a
alejarme de ese instituto de mierda.

D.- Ahora estaré yo sola. - dijo Dinah sentándose en mi cama. - Sin ustedes, con un
montón de estúpidos que me ignoran. ¿Qué voy a hacer sin ustedes? Os echaré de
menos.

A.- Dinah nos vamos a la universidad, no nos cambiamos de planeta.

D.- Estaré yo sólita. - fingió llorar.

L.- Vendremos a verte y tú podrás venir a vernos a la residencia.

Tanto Ally como yo íbamos a ir a la misma universidad, aunque íbamos a estudiar


diferentes cosas; Ally estudiaría derechos y yo fotografía. Habíamos elegido vivir en
un piso de estudiantes, era los mas barato y como Ally no quería que estuviera sola
decidió venirse también, para así tener un poco de independencia.

Sólo esperaba que nos asignaran la misma habitación a las dos, las cosas serian
mucho mejor.

Estuvimos toda la tarde molestando, viendo películas, charlando...

A.- Chicas ahora vengo, voy al baño. - Salió de la habitación y yo me quede hablando
con Dinah, a los pocos segundos escuchamos como Ally gritaba, abrió la puerta de mi
habitación asustada. - Lauren, ¿Qué hace un chico desnudo en tu baño?.

Mierda, Troy.

D.- ¿Quién es este? - Dijo Dinah viendo al chico de alta estatura, ojos azules envuelto
en una toalla entrar a mi habitación. Ally enseguida se apartó y vino hacia mi
avergonzada.

L.- Este es Troy. - Dije acercándome a el.

T.- Troy Ogletree, un gusto. - Dijo dándole la mano a Dinah.

D.- Dinah. - Le devolvió el saludo.

T.- Siento haberte asustado.- le dijo a Ally.

A.- Siento haber entrado... - dijo. - Mi amiga no nos dijo que tenia visita. Por cierto,
soy Ally. - Se dieron la mano, mi amiga aun estaba roja de la vergüenza.

L.- Se me olvido comentarlo, yo no sabia que estaba en el baño. - me defendí.

T.- Así de importante soy para ella. - me abrazo. - Bueno yo me voy, he quedado en
encontrarme con tu hermano, nos vemos a la hora de cenar.- se dirigió a mi.

L.- ¿Te vas a ir así? - dije mirando la pinta que tenia.

T.- A muchas les gustaría. - rodé los ojos.- Tengo la ropa en el baño. - me informo. -
Un placer conocerlas, señoritas.

D/A.- Igualmente. - dijeron al unísono. Troy salió de la habitación.

D.- ¿De donde lo has sacado?

A.- ¿Y por que se queda en tu casa?

L.- Es amigo mío desde que somos pequeños, nuestros padres siempre han sido
amigos... Y esta aquí porque pronto empezara la universidad con nosotras. - le
mencione a Ally. -Y hasta que empiece el curso se queda en mi casa.

***************

POV.CAMILA.
Mi verano fue tranquilo, este año no viajamos a ningún lugar solo fuimos a la casa de
campo de mis padres.

No fue un verano muy apasionante.

Intentaba olvidarme de Lauren, aunque vagamente lo conseguía.

Lo peor fue enterarme de que Brenda y Mandy se mudaba a Alemania, ya que a su


padre le habían ofrecido un puesto de trabajo que no podía rechazar, eso me
entristeció porque iba a pasar mi ultimo año de instituto sin dos de mis mejores
amigas.

NOVIEMBRE

¿Por que tengo que tener tan mala suerte? ¿Por que mis padres y los suyos tenían
que ser amigos? ¿Por que es inevitable que hoy la tuviera cerca de nuevo? Pero sobre
todo, ¿Por que después de casi 4 meses sigo sintiendo lo mismo?

Mi padre decidió que seria divertido hacer una barbacoa con algunos de sus amigos,
no me importaba estar presente la verdad, muchos a veces las organiza e invita a los
Jauregui, no me molesta que lo haga pero esta vez ocurre algo que nunca pasa.
Lauren vendrá, y ella nunca viene ¿Por que no se queda en su casa como siempre
hace? No quiero verla, no creo estar preparada para hacerlo. Durante este tiempo la
habré visto dos veces y desde lejos, muy lejos, cuando viene a cuidar a Sofia
enseguida salgo de la casa, me aterra estar con ella, no se que seré capaz de decirle
o confesarle en una de nuestras peleas, porque aceptémoslo después de lo que me
hizo todo esta peor entre nosotras.
Estaba nerviosa, no se que me va a deparar el día, no se como voy a reaccionar
cuando me hable, cuando me mire.
¿Y si viene con su pareja o algo parecido? No.
Que te importa si tiene o no pareja, tu ahora estas bien, estas mejor sin ella.
Baje de nuevo al jardín cuando termine de arreglarme, mi padre puso dos mesas
grandes que ahora estaban adornadas con algunos aperitivos que mi madre hizo. Me
senté en uno de los sofás que habían ahí y pensé en ella hasta que empezaron a
llegar los primeros invitados.
Me odiaba a mi misma por no poder apartar mis pensamientos de la persona que me
usó y humilló, pero que a la vez me hizo sentir especial de alguna forma entre sus
brazos.
Creía que después de tanto tiempo habría conseguido olvidarme de ella y de verdad
creía que lo había conseguido, pero parece ser que el estar a minutos de volver a
verla, había hecho que todos los recuerdos tanto buenos como malos volvieron a mi
cabeza.
Me pare decidida para dejar de pensar y fui a hablar con mi madre.
C.- Mamá, ¿necesitas ayuda con algo? - Dije acercándome a la mesa.
S.- No cariño. - rodé los ojos y decidí ir con mi padre.
C.- Papi, ¿Necesita algo?
A.- No, mija.
Por Dios alguien me puede dar algo que hacer para así poder dejar de pensar en...
Lauren. Ahí estaba. Me paralicé por completo.
A.- Vamos a recibir a los Jauregui. - Seguía mirándola, ella todavía no me había visto,
tenia la mirada en el suelo entretenida. - ¿Mila?
C.- ¿Ahh? - Mi padre me puso la mano en la espalda y me empujó para que andará.
Camila la odias.
La odias.
La odias.
Recuérdalo.
La odias.
Lo que te hizo...
Sus ojos. Ese esmeralda tan precioso de nuevo.
La miraba con la mayor frialdad posible, con asco, con rencor, aunque un torbellino
de sentimientos era lo que había dentro de mí.
Aparté mi vista de ella y salude a sus padres y hermanos, a ella ni siquiera la mire,
puede que Michael y Clara o incluso mis padres piensen que soy una maleducada,
pero no me importa.
S.- ¡Lauren! - mi hermana la abrazo.
L.- Hola, princesita. - Le dio un beso.
No aguanto esto, no puedo estar cerca de ella.
Volví de nuevo a aislarme en mis pensamientos sentada en aquel sofá.

La odio tanto pero esta tan linda, se ve algo cambiada, el pelo mas negro, su ropa es
algo diferente, pero siempre de negro, reí, seguro que tiene novia y seguro que la
trata bien y es un amor y...

¡Ya! Camila deja de pensar en ella. Hice mi mayor esfuerzo pero no pude, la tenía
delante, mi cabeza y mi corazón solo iban a ella.

Que ganas de empujarla en la piscina pensé mientras caminaba con la mirada fija en
el agua de esta.

¿En que estaría pensando?


Mi madre llamo a todos los invitados a comer, nos sentamos en la mesa y como mi
suerte no podía ser mejor el día de hoy me toco sentarme justo enfrente de ella.

Levantaba la vista de vez en cuando y la miraba con desprecio; ella no me miro en


toda la comida, estaba perdida en su plato o hablaba con Sofia, solo me puso
atención cuando nuestras manos se tocaron al ir las dos a la vez a agarrar la jarra de
agua. Nuestras miradas se encontraron y he de confesar que volví a sentir ese
cosquilleo dentro de mi que hacia meses que buscaba sentir de nuevo con alguien
mas, me odie por ello.

L.- Lo siento. - dijo quitando la mano sin apartar la vista.

C.- ¿De verdad lo sientes? - pegunte con rencor, era obvio que no me refería a la
jarra y no se por que mierda se lo pregunto pero todavía me dolía lo que me hizo.

No contesto y aparto la mirada, me dieron ganas de gritarle las mil y unas cosas que
tenia para decirle; todo lo que no le dije en aquella biblioteca abandonada, pero
después recordé que era mejor dejarlo así, no quería arruinarle la fiesta a mis padre y
además yo era feliz sin ella, estaba bien sin ella.

Cuando acabamos de comer y después de los postres volví a mi hábitat de chica


aislada en mi pequeño sofá con mi móvil en la mano.

Mensaje nuevo: ¿Quieres que pase a por ti, nena?

Camila: ¡Si! Necesito salir de mi casa ya.

A los diez minutos volví a recibir un mensaje.

Mensaje nuevo: Estoy afuera, sal ya.

C.- Mami voy a salir. - Avise a mi madre que hablaba con Clara.

S.- ¿Ahora?

C.- Si.

S.- ¿Dónde vas a ir?

C.- No lo se todavía. - note que a parte de Clara, Lauren también estaba ahí. La
ignore.
S.- ¿Con quien vas a ir?

C.- Con Johnny. - dije con algo de vergüenza.

S.- Así que con Johnny ehh. - rió y yo enrojecí. - ¿Otra vez? - Asentí. - ¿Por que no lo
invitas a entrar? - levante los hombros. - Si, dile que pase.

L.- Lo siento, ahora... ahora... voy al baño. - dijo. Parecía nerviosa.

Cl.- ¿Estas bien, hija? - la mire y me miro.

L.- No me encuentro bien. - dijo, su cara estaba pálida, la vi irse dentro de la casa.

Mi primer pensamiento fue correr tras ella pero después recodé que Johnny me
esperaba y fui por el, lo invite y estuvo un rato hablando con mi padre.

Johnny y yo hacia un par de meses que salíamos, al principio pensaba que era un
idiota, el típico perdedor que se sienta en la ultima fila y molesta, pero Nessa se
llevaba muy bien con el, me hizo ver que era un buen chico, además yo necesitaba
olvidarme de Lauren, por eso acepte salir con el.

Me trataba con cariño, era dulce, muy simpático, a veces, tenia unos cambios de
humor muy raros y era algo celoso; no estaba enamorada de el ni mucho menos, con
el no siento ni un cuarto de lo que mE hacia sentir Lauren pero creo que con el
tiempo empezare a cogerle cariño y al final me enamorare de el, o eso espero,
además a mis padres les cae bien y somos como la pareja perfecta, el único que tiene
algún problema con que salgamos es Austin, creo que son celos pero no lo entiendo,
el tiene una novia nueva pero sigue insistiendo de que me cuide de el.

J.- Bueno, nena ¿Nos vamos?

C.- Si claro, vamos.

POV.LAUREN.

No se que carajos hago aquí, para que acepte venir, podría haber inventado algo,
decir que me quedaba en la residencia o que tenia que estudiar o que me uní al circo,
cualquier cosa.
Y aquí estoy en casa de la chica que humille de la manera mas baja.

Yo solo quería cerrar este capítulo, hacia tiempo que había pasado, no estoy diciendo
que venga y de la nada Camila me perdone, no, al fin de cuentas siempre nos
odiamos, yo únicamente quiero olvidar lo que paso, contarle la verdad o parte de ella
porque lo hice, pero no podía, a saber si esos dos locos que me amenazaron seguían
haciendo de las suyas. estando cerca de ella.

Siempre que voy a cuidar de Sofia pienso en dejarle una nota a Camila poniéndole un
simple perdón o cualquier cosa parecida, pero nunca llego a tener la valentía
suficiente para hacerlo, ella no aceptara cualquier notita de mierda o incluso si se lo
pido en persona, después de lo que le dije e hice que me mire de la forma que me
miro cuando llegue a su casa es lo mínimo, si yo fuera ella me habría matado a mi
misma.

La mire una vez, estaba sentada en el sofá, me pregunto en que estaba pensando,
volví a mirar la profunda piscina para así evitar mirarla, pero sobre todo para evitar
encontrarme con esos ojos llenos de odio, odio merecido.

La única interacción que tuvimos ese día fue a la hora de comer, no podía soportar
mas su mirada de desprecio, para ella me he convertido en lo que mas odio, le hice
pensar que era un objeto, le falte el respeto a tantos niveles que me avergüenzo de
mi misma.

Decidí no cruzar mas palabras con ella, por lo menos no ese día.

Cuando venga a cuidar a Sofia y este ella hablaremos y le explicare como fueron las
cosas, le diré que me arrepiento y le pediré perdón, si eso haré.

Cuando escuche el nombre de Johnny salir de la boca que un día bese se me revolvió
el estomago, una especie entre miedo y enfado se apodero de mi.

Me encerré en el baño.

No puede estar con el. Es imposible. Alguien como Camila no seria capaz de ser novia
de ese tipo, ella busca su cuento de hadas, no el ogro del bosque maldito. Ese
estúpido le va a hacer daño. Ese imbécil no se la merece, es mucha mujer para el,
Camila es mucha mujer para cualquiera. Me niego a creer que este con ese mafioso,
estúpido que me amenazo, que amenazo a toda mi familia.

Me lave la cara y salí del baño.


Cuando volví al jardín para avisar a mi madre que me iba; no aguantaba un segundo
mas allí; escuche una conversación entre Camila y Johnny; me quede detrás de la
puerta de la cocina, ya que ellos estaban dentro, escuchando.

J.- ¿Qué hacen las Jauregui aquí? - sonaba enfadado.

C.- Mi padre los invito, son amigos de la familia. - dijo ella calmada.

J.- Y Lauren ¿Vino? - me tense al escuchar mi nombre.

C.- Si. - asome un poco la cabeza para ver que pasaba, vi como Johnny se acercaba a
ella y le acariciaba la mejilla.

¡No la toques!

J.- ¿Hablaste con ella? - Camila lo rodeo por el cuello, apoyándose contra la encimera
y lo acerco a ella.

No, no lo mires de esa forma.

C.- Claro que no, ¿Qué tendría que hablar yo con la estúpida esa? - Johnny se rió y se
besaron.

No sabia si entrar, porque por una parte quería interrumpir ese beso con todas mis
fuerzas, pero por otra no quería encontrarme con ese hijo de puta.

Cuando se separaron me anime a entrar el estaba de espaldas y no me vio, pero


Camila si, me dio esa mirada tan fría que se me congelo el alma.

J.- ¿Pasa algo, linda? - dijo sin quitar la vista de su chica, al igual que yo. Ella se
mordió el labio, sin quitar sus ojos de mi.

No lo hizo para provocarme o porque sabia que me encantaba que hiciera eso, no;
después beso a su novio de nuevo; yo no podía seguir viendo eso, como ese tipo la
tocaba, la besaba... tenia que salir de ahí cuanto antes. Volví a salir de la cocina y me
fui sin avisar a nadie, me largue de ahí furiosa, enfadada y con una punzada en mi
corazón, no aceptaba la causa de ese dolor hasta tiempo después.
Capitulo 38

POV.CAMILA.

Era la última clase del día, la clase de español, me gustaba esta clase, a la profesora
la conocía muy bien y sabía como sacar la mejor nota, sin tener que esforzarme
mucho.

Profesora.- Bien, alumnos siéntense por parejas, tendrán que hacer un trabajo en
grupo. - dijo en español.

Me levante para sentarme con Johnny pero él ya se había sentado con Nessa.

Me di la vuelta y fui otra vez a mi asiento.

¿Por qué Johnny se habrá sentado con Nessa y no conmigo? A mí se me da mucho


mejor el español y además soy su novia, debería ser yo su primera opción.

Oí que me llamaban, me giré y vi que Dinah se dirigía a mí.

D.- Hola, ¿Quieres ser mi...? -dijo en español un poco entendible - ¿Cómo se dice
compañera? - pasó al ingles.

Le respondí como se decía y acepté ser su compañera de trabajo.

D.- Bien, tendré una A en español al fin. - me reí por su comentario.

Sé que con Dinah las cosas no acabaron muy bien pero estoy intentando enmendar
mis errores y hacer lo que ella misma me dijo una vez; hacer lo que yo quiera sin
importarme lo que digan los demás, estoy trabando realmente duro para conseguir
eso. Este trabajo puede que me ayude a arreglar las cosas con ella, por lo menos eso
intentaré.

Estuvimos todo lo que restó de clase planeando como iba a ser nuestro trabajo, que
consistía en hacer un escrito sobre algún tema y después exponerlo delante de toda
la clase.

D.- ¿Y si lo hacemos de la historia de España?

C.- Piensa que tú tienes que hablar sobre ello, podrías estar 10 minutos hablando en
español sobre España.
Dinah se quedó pensando.

D.- Mejor elijo un tema más fácil.

C.- Será mejor. - reí - ¿Y si lo hacemos de este instituto? - Dinah me miró


confundida. - Es más sencillo, contar la historia de este instituto, quien lo fundó,
como ha ido evolucionando... todo eso.

D.- Ok, después vamos a la biblioteca supongo que ahí habrá algo para sacar
información.

Cuando terminó la clase nos dirigimos a la biblioteca, ni siquiera me despedí de


Johnny.

Cogimos unos cuantos anuarios antiguos y salimos.

D.- Mmm, ¿nos vemos esta tarde?

C.- Sí, claro, ¿a las 4 está bien?

D.- Sí. - nos despedimos.

***************

Llegaron las 4 y allí estaba yo delante de la puerta de Dinah, esperando a que alguien
me abriese la puerta.

Una señora, con pelo rizado y piel morena me abrió, supuse que era la madre de
Dinah.

C.- Hola, soy...

M.- Camila, pasa pasa, Dinah te espera ¡¡DINAH!! - gritó.

D.- ¡YA VOY!

Dinah apareció sosteniendo a un pequeño de las dos manos, el pequeño andaba


torpemente y corrió hacia la señora Hansen.

D.- Hola. - me saludó.

C.- Hola.
Dinah le entregó a su madre el pequeño y se giró hacia mí.

D.- Vamos a mi habitación.

M.- Si necesitáis cualquier cosa avisarme, estaré en la sala.

D.- Sí, mamá.

Entré a la habitación de Dinah, estaba llena de pósters de diferentes artistas, tenía


dos camas una llena de peluches y la otra completamente vacía.

Me dirigí al escritorio que había en una de las esquinas y dejé los libros.

Dinah se tumbó en la cama.

D.- Ven.

C.- No, no, yo me quedo aquí, es más cómodo.

D.- Como quieras.

Estuvimos eligiendo que poner en el escritorio. Y nos pusimos a copiar la información


en una hoja.

Dinah puso música, cosa que me alegró, el silencio se estaba volviendo un poco
incómodo.

C.- Dinah. - la llamé.

D.- ¿Qué?

C.- Llevo tiempo queriendo pedirte perdón. - me senté a su lado y me miró


confundida.

D.- Perdón ¿por qué?

C.- Por todo lo que pasó en Nueva York.

D.- Ohhh, eso está olvidado.


C.- ¿Qué?, ¿Cómo?, quiero decir, ¿por qué? Fui una zorra contigo.

D.- Porque sí, sé cómo eres y te entiendo aunque no comparta porque te comportas
así te entiendo.

C.- Quiero cambiar mi comportamiento, quiero decir, juntarme con gente que me
haga bien, y por eso te estoy pidiendo perdón.

D.- No hay nada que perdonar, en serio, Camila está todo olvidado.

Me abrazó, aunque no me gusta que lo hagan sin mi consentimiento la dejé que lo


hiciera, es mas le devolví el abrazo.

C.- También te quiero pedir perdón por culparte aquella vez que creí que me
emborrachasteis, Austin me confesó que fue él.

D.- Estúpido idiota... - se puso a insultarlo en un idioma que no entendía, seguro que
mi cara era la misma que ella tenía cuando yo hablaba español; rió al ver mi cara de
confusión. - Sabes ya que estamos perdonando cosas, yo también te quiero pedir
perdón.

C.- ¿Por qué? - le dije muy confundida. Ella no me ha hecho nada.

D.- Por todos los errores que voy a cometer en la exposición. - reí - no sé si lo has
notado pero no se me da muy bien.

C.- No te preocupes, yo te ayudaré.

Continuamos con el trabajo, mientras cantábamos las canciones que sonaban en el


reproductor de música.

Días después hicimos la exposición, Dinah no sería la mejor persona hablando español
pero le puso mucho empeño y no se equivocó ninguna vez, es más me tuvo que
salvar alguna que otra vez porque a mí se me olvidaban las fechas, nos
complementábamos una a la otra. Nuestro trabajo fue un éxito y el comienzo de esta
segunda amistad supongo que también.

***************

POV.LAUREN.
Como cada jueves fui a recoger a Sofia al colegio; desde que empecé la universidad
solo voy a cuidarla dos días a la semana, entre las clases, ya que la residencia estaba
bastante lejos de donde vivimos, se me hace muy difícil ir a cuidarla más días, pero
me conformaba con dos días era algo de dinero que podía ir ahorrando poco a poco.

S.- ¡Lauren! - me abrazó al verme.

L.- Hola ¿Qué tal el cole? - dije agarrándole su mochila para llevarla yo.

S.- Bien, ¿hoy vamos al parque?

L.- ¿Tú quieres que vayamos? - asintió enérgica - pues vamos entonces.

Fuimos hacia el parque me senté en un banco mientras Sofia jugaba con unos niños
en los columpios.

Hoy es el día, hoy le pido perdón a Camila. Ya lo he pospuesto demasiado, tengo que
quitarme este peso de encima, hacer borrón y cuenta nueva y si después de eso me
sigue odiando, que probablemente lo haga, por lo menos mi conciencia estará limpia.

Repasé una y otra vez lo que iba a decirle.

"Camila, podemos hablar... ehhh sólo quería decirte que siento lo que te hice, que
aunque ahora no te lo creas todo lo que te dije era mentira, no pensaba nada de lo
que te dije, y créeme que tuve buenos motivos, que no te puedo explicar, tú en mi
lugar hubieras hecho lo mismo..."

S.- Lauren tengo hambre, vamos a casa a merendar.- Durante todo el camino me
estuvo contando que hizo en el colegio y como odiaba a la profesora de dibujo porque
le ponía poca nota. - Es una bruja.- dijo y reí - no te rías, dibujo mejor que Liz y a
ella le pone más nota. - dijo enfadada.

Llegamos a su casa y seguía escuchando sus problemas de niña de ocho años.

Sofia subió a dejar las cosas y yo fui a la cocina a prepararle la merienda.

Ni rastro de Camila ¿No estará en casa?

Saqué su zumo y sus galletas y Sofia entró.


L.- ¿Camila no está en casa? - le pregunté.

S.- Creo que no, porque en su habitación no está. - me informó. - Lauren, ¿Podemos
merendar en la sala mientras vemos dibujitos?.

L.- Sí, pero después tienes que hacer los deberes, -puso una mueca de asco y reí -
Toma lleva tú las galletas. - le pasé el paquete.

De milagro no tiré el zumo que llevaba en la mano al ver esa escena.

S.- ¡CAMILA! - dijo su hermana.

Al escucharla quitó a su novio de encima de ella y los dos se levantaron del sofá,
Camila cogió su camiseta del suelo y se tapó con ella y Johnny se abrocho el
pantalón.

Ahí estaba yo mirándola, sin poder creer lo que estaba viendo, no entiendo la razón
de por qué estaba tan dolida, pero lo estaba, ver esa escena me mató y sentí
romperme por dentro.

El imbécil del novio de Camila me miraba con una sonrisa en la boca, quería partirle
la cabeza en dos, me miraba con soberbia como queriéndome decir "yo tengo a
Camila y tú no".

No me importaba no tener a Camila, lo que me molesta es que sea el imbécil este sea
su novio.

L.- Sof... Sofi... Mejor merendamos en la cocina. - logré decir sin apartar la vista de
Camila.

Cogí a Sofia de la mano y me la llevé a la cocina.

En mi cabeza se repetía la escena del idiota ese encima de Camila.

La manera en la que la besaba, la tocaba, me asqueaba, me repugnaba.

S.- Lauren. - me llamó después de un rato en silencio y le puse atención a la niña que
ahora comía su merienda - ¿Qué hacía mi hermana con su novio?

L.- No... No sé.


S.- ¿Iban a hacer el amor? - me sorprendí ante la pregunta.

L.- ¿Tú como sabes esas cosas?

S.- Lo vi en una peli que vi con Camila... ¿Era eso lo que iban a hacer?

L.- Sofi eso pregúntaselo a tu hermana, yo no puedo explicarte esas cosas. Y por fa
no preguntes sobre eso. - dije seria.

S.- Lauren, ¿te has enfadado conmigo? - preguntó triste.

L.- No, claro que no, princesa. - le di un beso y sonrió - ahora venga, arriba a hacer
los deberes. - puso cara triste.- cuando acabes vemos dibujitos ¿sí? - sonrió
asintiendo enérgicamente. - Recojo esto y ahora subo, ¿vale?

La pequeña se fue corriendo a su cuarto, recogí las cosas de la merienda y las guardé
en su sitio, iba hacia el cuarto de Sofia cuando me topé con Camila y su novio.

C.- Lo siento, cariño, no sabía que iban a llegar tan pronto. - oí que le decía. - Te juro
que mañana te recompenso por la interrupción de hoy.- el chico le sonrió y se
besaron, aparté la mirada de ellos y escuché la puerta principal cerrarse.

¿Cariño? ¿te recompenso? Ojalá lo atropelle un camión al imbécil ese.

L.- No me puedo creer que esté con ese hijo de puta. - dije para mi misma.

C.- ¿Has dicho algo? - dijo enfadada.

L.- Sí, que no me puedo creer que estés con se hijo de puta. - le grité. - La verdad,
no sé por qué me sorprende, como dice el dicho "Dios los crea y ellos se juntan, ¿no?"

C.- No te voy a permitir que me insultes en mi casa y tampoco que hables mal de mi
novio.

L.- Olvídalo. - fui a subir la escalera y terminar con la conversación; estaba claro de
que hoy no le pediría perdón pero tampoco quería que las cosas fueran a peor; lo
siguiente que dijo me hizo retroceder.

C.- Por lo menos él sabe tratar a una mujer.

Ese imbécil me dio una paliza, el muy hijo de puta le pega a las mujeres.
L.- Mira... - me cortó.

C.- Tú no lo conoces y no sabes como es, así que no te atrevas a hablar de él.

L.- Tu novio es un idiota.- rió.

C.- Por favor, cállate y no te pongas más en ridículo...

L.- ¿Tú crees que él te quiere? ¿Qué está enamorado de ti?

C.- No sé si me quiere o si está enamorado, sólo sé que él no me usa, no me utiliza. -


eso me dolió - Me trata bien, no soy un juego para él, una venganza.

L.- Tu novio le pega a las mujeres. - le grité enfadada.

C.- ¡Eso es mentira!

Estaba a punto de gritarle lo que su querido novio me hizo.

L.- Ojalá me equivoque y nunca te ponga una mano encima porque sino...

Yo misma lo mato.

C.- Sino que... - dijo desafiante poniéndose a centímetro de mí. - El sería incapaz de
tocarme... no todos son como tú.

L.- Yo no le pego a las mujeres.

C.- No me hagas reí, quieres... te he visto pegarte con alguna.

L.- No es lo mismo, tu novio lo hace porque es muy poco hombre y si no haces lo que
él dice te obliga a golpes.- como hizo conmigo - yo lo hice porque me provocaron,
intentaba defenderme, yo trato a la gente como quiero que me traten.

C.- ¿A sí? ¿Entonces, qué debería hacer yo ahora... - la miré confusa - ...tendría que
humillarte y hacerte sentir como la última mierda del mundo acostándome contigo
para hacerte daño? - no dije nada, soltó una risa irónica - aunque eso no te
molestaría ¿no? - se quedó pensando - Ya sé, para que te doliera más tendría que
hacerlo con Taylor o con Chris.- me enfadó tanto que dijera eso que la cogí de la
camiseta, cerré mis puños fuerte.- ¿No era que tú no le pegabas a las mujeres? - me
estaba enfadando cada vez más. -Suéltame-me apartó de ella haciendo que la soltara
- al contrario que tú, yo no hago esas cosas, nunca sería capaz de hacerle daño a
alguno de tus hermanos porque lo creas o no, les tengo cariño igual que a tus padres
e incluso pensé que hubo un tiempo que también a ti.

¿Me tenía cariño? ¿A mí?

L.- ¿Qué?

C.- Nada, olvídalo.

L.- ¿Qué has querido decir con eso? - insistí.

C.- Cuida a mi hermana que para eso se te paga y a mí ignórame, o mejor consíguete
otro trabajo y así no tendremos que vernos las caras nunca más. - subió las
escaleras.

L.- Ese estúpido terminará haciéndote daño. - le grité cuando estaba ya al final de
esta.

C.- No más del que tú me hiciste. - gritó sin ni siquiera girarse, lo próximo que
escuché fue un portazo.

Esas palabras hicieron que me odiara a mi misma con toda la fuerza de mi ser.

***************

S.- ¿Por qué estás triste? - me preguntó Sofia apartando la vista de la pantalla del
televisor. Levanté los hombros - es por mi hermana - negué aunque en realidad sí lo
era - Las he escuchado antes pelear ¿es por eso? - esta vez sí asentí - ¿Lauren, a ti te
gusta el novio de Camila? - reí y la pequeña me miró confusa.

L.- No, Sofi, no me gusta el novio de tu hermana.

S.- Ahhh, creía que peleabais por Johnny.

L.- No era por él, además, ¿tú no sabes que yo tengo novia?

Bueno, no tenía novia oficial pero me veía con alguien, y no quería contarle esas
cosas a Sofia, no las entendería.
S.- Ahh, pues no lo sabía. - rió - ¿Tienes novia? - preguntó algo desorientada, asentí -
pero si eres una chica. - volví a asentir.

L.- Las chicas también pueden tener novia igual que los chicos pueden tener novio.

S.- Ahhhh, ¿o sea que tú y Camila podríais ser novias? - reí y negué - ¿y por qué no?,
si tu tienes novia, Camila también puede y podrías ser tú.

L.- Sofi, cuéntame algo. - dije para evitar contestar el tema de Camila y yo. - ¿el
novio de Camila la trata bien? - levantó los hombros - ¿Le ha hecho algo malo?

S.- No sé, creo que no, pero ese chico no me gusta, es un imbécil.- se tapó la boca
porque creía que imbécil era una mala palabra.

L.- Tranquila, no le diré a nadie que has dicho eso - reí - ¿por qué es un imb... bueno
eso?

S.- Cuando mamá se va a trabajar y tú no puedes venir, me deja con Camila y


siempre viene su novio y se encierran en el cuarto y no me hacen caso o se empiezan
a besar y a mí no me escuchan- dijo triste.

L.- Es un tonto. -la pequeña sonrió y le devolví la sonrisa.

S.- Ves por eso quiero que seas tú la novia de Camila, seguro que querrías más a mi
hermana que ese bobo y tú siempre me haces caso. -me abrazó.

L.- Oye Sofi prométeme algo, - me puso atención - si ves que ese idiota trata mal a
Camila me lo contarás, ¿vale? - la pequeña asintió.

Sonó mi teléfono.

L.- Hola Melissa, si claro que me encantaría salir esta noche contigo, te recojo a las 8,
vale, un beso. -colgué.

S.- ¿Era tu novia? - preguntó.

L.-Sí.

S.- No me gusta, prefiero que estés con mi hermana. - reí y seguimos viendo la tele.
Capitulo 39

Otra vez estaba peleando con Nessa, de un tiempo para acá solo discutimos; sino es
por una cosa es por otra pero siempre acabamos peleadas; yo ya no me dejo
manipular tan fácilmente y parece que eso a ella le molesta.

V.- Eres patética.

C.- ¿Por qué? Por querer tener más amigas.

V.- Por elegir tener ese tipo de amigas, es una perdedora.

C.- Nessa no te estoy pidiendo que seas TÚ su amiga, solo te informo que yo lo soy y
que no quiero que hables mal de ella.

V.- Mila, ya déjame.

Es ella la que empieza a meterse con mis amigas y yo soy la que tiene que parar,
increíble.

Me giré para irme y así dejar de pelear con ella, cuando paso delante de mí una Dinah
echa una fiera.

C.- Din...- no me dio tiempo a detenerla.

Cogió a Nessa de la camiseta.

V.- ¿¿Qué te pasa??

D.- ¿Por qué la encerraste? - oí que le decía.

Fui a separarlas.

C.- Dinah, Dinah. - dije tirando de ella.- ¿Qué te pasa?

Dinah intentaba una y otra vez abalanzarse sobre Nessa.

D.- Fue ella.

C.- ¿Ella que? - pregunté confundida.

Dinah cogió del brazo a Nessa.


D.- Venga, niégamelo, niega que fuiste tú quien las encerró en aquella estación de
servicio.

V.- Estás loca.

D.- La que está loca aquí eres tu encerrar una persona bueno a dos, por celos.

C.- Nessa, ¿Eso es verdad?

V.- ¿Qué? ¿le vas a creer a esta estúpida? - dijo evitando la pregunta.

D.- Claro que es verdad, yo misma te escuché como le contabas a Johnny, como lo
hiciste.

FLASHBACK

POV.DINAH.

Me dirigía a clases de gimnasia cuando vi que Nessa y Johnny estaban en el vestuario


de las chicas.

¿Qué hace este aquí?

Pobre Mila, seguro que el imbécil la engaña con la ridícula esta.

Iba a enfrentarlo cuando oí algo que me hizo retroceder, me escondí detrás de la


pared para que no me vieran.

V.- Tú pones la tarjeta entre la cerradura y así de fácil, ya tienes la puerta bloqueada
¿para que quieres saber?

J.- Un imbécil se está acercando demasiado a Camila, quiero que aprenda la lección. -
oí como rieron.

Idiotas.

J.- ¿Y cómo sabes lo de la tarjeta y la puerta y todas esas cosas, pequeña zorra? -
dijo aun riendo.

V.- Mi padre me las enseñó.


J.- ¿Y ya lo has puesto en práctica?.

V.- Obvio.

J.- ¿Si? - preguntó sorprendido.

V.- Te cuento pero no se lo digas a nadie.- Johnny asintió. - Recuerdas el viaje a


Nueva York, ¿Mila y Jauregui?

J.- Fuiste tú. -dijo riendo. - ¿Por qué la encerraste? - empezaron a hablar de Lauren.

V.- Porque quise, es una estúpida perdedora, mimada. - ¿mimada Lauren? - Que
siempre consigue lo que quiere con su falsa inocencia, es una zorra. - Ahora
comprendí que no era de Lauren de la que estaban hablando si no de Camila.

¡¡Encerró a Camila!!

En ese momento iba a matarla, pero llego el profesor. Me encargaría de ella más
tarde.

FIN DEL FLASHBACK

POV.CAMILA.

La rabia me consumía.

¿Cómo pudo hacerlo? Es mi mejor amiga, bueno más bien era.

V.- ¿No sé quién es más patética si esta o tú? - dijo dirigiéndose a mí.

D.- No te dirijas a ella en lo que queda de tu miserable vida. - Dinah me agarro y me


llevó al baño.

Fue entonces cuando me contó la historia completa y empecé a llorar, primero mis
amigas se van a Alemania y después la que se queda me encierra en otro estado por
ser una envidiosa,

D.- ¡Hey! No llores, ahora me tienes a mí. - le sonreí. Y me abrazó, me consoló hasta
que deje atrás este suceso.
Ahora la tengo a ella.

DÍAS DESPUÉS

¿En qué momento permití que esto pasara?

Nunca debí aceptar esto, pero ya no tenía otra opción más que soportarlo.

Tengo ganas de morirme, y no lo digo solo como una frase hecha.

No puedo más.

FLASHBACK

- En el recreo de la escuela -

C.- ¿Qué te paso, Austin? - dije preocupada al ver su cara ensangrentada.

A.- Camila, aléjate de Johnny, por favor.

C.- ¿Eso te lo ha hecho él? - asintió - ¿Por qué?

Noté que alguien ponía su brazo sobre mis hombros.

C.- ¿Johnny? ¿Qué le has...?

J.- Te he dicho que como volviera a verte cerca de Camila te mataría.

Austin se fue corriendo.

C.- ¿Qué carajos? - me agarró del brazo.

J.- No te vuelvas a acercar a él, zorra. - lo empujé.

C.- ¿Perdón? - volvió a agarrarme fuerte de ambos brazos. - Me estás haciendo daño.

J.- No te quiero ver cerca de nadie, ni que hables con ningún tipo... eres mía. - me
zarandeó.

C.- Suéltame. -me solté y me fui llorando.

- En el pasillo de la escuela -
J.- ¿Camila? - Me llamó. - Hazme caso, lo siento mucho, nena perdóname.

C.- Johnny, no quiero verte.

J.- Lo siento mucho, no volveré a tratarte así... Estaba celoso, por favor perdóname.

- En casa de Camila -

C.- ¡ESTOY HARTA DE TUS ESTÚPIDOS CELOS, NO PUEDO HABLAR CON NINGÚN
CHICO! - le grité.

J.- Solo te cuido, no me gusta que hables con ese idiota, se nota que quiere algo
contigo y no lo voy a permitir.

C.- ¡ED ES GAY! NO QUIERE NADA CONMIGO. -no habló. - LE HAS DADO UNA PALIZA
Y EL CHICO SOLO ME ESTABA AYUDANDO PORQUE SE ME CAYÓ UN LIBRO AL SUELO.
ESTOY HARTA, ME CANSÉ DE TI Y TUS ESTÚPIDOS CELOS.

J.- ¡TÚ NO VAS A DEJARME, ERES MÍA! - me forzó a besarle. - BESAME.- gritó.

C.- Esto se terminó Johnny. - sentí una cachetada en mi mejilla.

J.- ¡Esto no se ha terminado! - después se fue y me dejo llorando.

- En la calle -

C.- Johnny, aléjate de mí. - dije mientras me perseguía.

J.- ¡Camila!

C.- ¡Lo nuestro se terminó! Búscate a otra que te aguante. - me agarró del brazo y
me paró quedando frente a él.

J.- Escúchame bien, pequeña zorra; esto no ha terminado, tú eres mía. Lo vas a
pasar mal, te lo advierto...

C.- ¿Es una amenaza?

J.- Sí, prepárate porque si no estás conmigo por las buenas, estarás por las malas.

- En casa de Camila -
C.- Sí, nos vemos después Dinah. - Colgué el teléfono.

J.- ¿A esta también te la tiras, como hiciste con Jauregui? - lo vi apoyado en el marco
de mi puerta.

C.- ¿Qué haces aquí? ¿Cómo entraste? - Dije con miedo.

¿Cómo sabía lo de Lauren?

J.- Tú madre me dejó pasar. - cerró la puerta y vino hacía mí, me agarró del pelo. -
Contéstame ¿te acuestas con ella?

C.- ¡NO! - dije llorando.

J.- No me mientas. - me estampó contra la pared con toda su fuerza.

C.- No, yo no...

J.- Como me enteré de que me engañas no lo cuentas, zorra lesbiana. - me besó.

FIN DEL FLASHBACK

Siempre que en la televisión veía noticias de hombres que maltrataba a sus mujeres
nunca llegué a imaginar que yo podría acabar en la misma situación.

Sé que lo correcto y sensato era denunciarlo pero tenía mucho miedo, me amenazó
no sólo con hacerme daño a mi sino también a mi familia y amigos.

No sabía que hacer.


Capitulo 40

POV.LAUREN.

L.- Sofi, tu madre nos va a regañar cuando vea todo esto. - dije riendo. A la pequeña
Cabello no le importó mi advertencia y volvió a mancharme la cara con el pincel.

Lo que había empezado como "Lauren ayudando a Sofia con su trabajo de dibujo"
terminó siendo una batalla de pintura.

Menos mal que estábamos en el jardín y no manchamos nada, salvo nuestras ropa y
cabello.

Sin.- ¿Se puede saber que hacéis en el suelo? - preguntó Sinu, su hija paró de
intentar mancharme con pintura roja y se levantó de encima de mí para ir a abrazar a
su madre. - Ehh. - dio un paso hacia atrás. - Pequeño monstruito lleno de pintura,
atrás. - La pequeña rió junto a Sinu.

Sof.- ¡MAMI! - fue a abrazarla de nuevo.

Sin.- ¡No! - la pequeña consiguió darle un beso dejando algo de pintura en la mejilla
de Sinu. - Hola Lauren. - me saludó - ¿Qué es todo esto?

L.- Estábamos jugando.

Sin.- Sí, eso puedo verlo. - dijo riendo.

L.- Bueno es hora de irme. - dije.

Sin.- No, Lauren, te iba a pedir que si por favor podrías quedarte durante unas horas
más, sé que tendrás que estudiar o hacer cosas, pero dentro de unas horas Alejandro
y yo nos vamos a una cena y no sé si Camila habrá llegado cuando nosotros nos
vayamos. - Pensé un poco la respuesta. - Obvio que te pagaré las horas extras.

L.- No, - la mujer iba a responder pero me adelanté - no hace falta que me pagues
nada, yo me quedo, no te preocupes...

Sin.- Insisto, te pagaré. - levanté los hombros en modo de aceptación.- Cuando


venga Camila puedes irte.- asentí.

Sof.- ¡No! Lauren quédate a cenar conmigo. - me pidió.


Las Cabello tienen ese poder sobre mí, no hay forma que pueda decirle a ninguna que
no, menos mal que sólo son dos. Bueno y Sinu pero Sinu no cuenta, es mi jefa a ella
no puedo decirle que no.

Sin.- Sofi, Lauren tendrá que irse, tú te quedas con Camila. - la pequeña puso cara
triste.

L.- Claro que me quedaré princesa. - Sinu me miró como preguntando ¿en serio? Y
asentí.

Sof.- Mami ¿Quieres jugar con nosotras a tirarnos pinturas?.

Sin.- No hija, seguid jugando vosotras yo voy dentro a preparar algo de cenar y a
arreglarme.

L.- Tranquila, yo le haré algo de cenar y a Cam... a Camila también.

Sin.- Muchas gracias Lauren, eres un amor. - Poco después entró mientras yo seguía
jugando con Sofia.

La verdad este trabajo era genial, me pagaban por estar jugando con ella.

Cuando llegó Alejandro y nos vio a las dos convertidas en arcoíris andantes no dudo
en reírse de nosotras; al igual que su mujer tampoco quiso jugar, pero no porque no
tenía ganas sino porque no tenía tiempo, debía arreglarse para salir pero le prometió
a Sofia que algún día ellos tendrían una pelea de pinturas como la nuestra.

Antes de que los señores Cabello salieran me dejaron las indicaciones, los números de
teléfono y todo lo que necesitaba para cuando ellos no estuvieran y Sinu volvió a
insistir y me pagó más.

L.- Muy bien, ¿alguna cosa más? - le dije a Sinu.

Sin.- Sí, se me dan una ducha ambas y no tocan ningún mueble hasta que se hayan
quitado toda esa pintura ¿entendido? - Las dos asentimos. - Lauren te he dejado ropa
limpia en la cama de Camila, espero que no te importe usar su ropa, - Negué.-
Puedes ducharte en su baño.

Nos despedimos y tanto Sofia como yo subimos para quitarnos el exceso de pintura
de la piel, Sofia se metió en el baño y yo fui hacia la habitación de Camila. Recogí la
ropa que estaba en la cama y entré al baño.

El baño era el doble de grande que mi habitación, a parte de la ducha, la cual era
muy bonita, muy moderna también había una bañera; a ver que alguien me explique
para que se necesitan las dos cosas, digo, si para quitarse la suciedad no hace falta
tener también bañera, ricos no saben en qué gastar el dinero.

Me quité la ropa y me metí en la ducha; tardé como unos cinco minutos en encender
la maldita ducha y otro diez minutos en saber cómo se regulaba el agua, esa ducha
parecía una nave espacial con ese montón de botones y cosas raras, se podía hasta
poner luz al agua.

Con la fácil que es poner un grifo de agua caliente y otro de agua fría ¡gente rica!

Me quedé unos minutos más bajo el agua, disfrutando de la paz del momento.

La paz término justo cuando abrí la puerta de la ducha y vi a Camila en el baño


completamente desnuda.

L.- Joder.

Yo siempre tan poética.

Era la primera vez que la veía después de nuestro encontronazo de hacía semanas y
justo desnuda la tuve que encontrar.

La chica se giró y me miró con cara de susto.

C.- ¿Qué haces tú aquí? - gritó asustada.

L.- Du... ducharme. - estaba nerviosa.

C.- ¿Qué haces en mi baño?

L.- Otra vez, ducharme ¿Qué no lo ves? - en ese momento ambas nos dimos cuenta
de la poca ropa que nos cubría y fuimos las dos a por la toalla que estaba en el
retrete. - Dámela, que me seque. - tiré de ella.

C.- ¿Quién te dio permiso para estar aquí?

L.- Tu madre.
C.- ¿Por qué sigues en mi casa?

L.- Porque tu madre no está.

C.- ¿Y mi padre?

Hacía preguntas sin sentido.

L.- Tampoco, sino yo no estaría aquí.

C.- ¿Y qué haces aquí?

L.- Ducharme. - le dije por tercera vez.

C.- ¿Por qué?

L.- Porque me manché jugando con tu hermana.

C.- ¡Dame la toalla! - tiró ella.

Entre tirón por mi parte y tirón por la suya quedamos a escasos centímetros una de la
otra.

L.- ¿No viste que estaba ocupado?

Aunque la mampara de la cucha no dejara ver quien era quien estaba dentro ya que
la puerta estaba como pincelada, cuando entró ella pudo ver que había alguien
dentro, además el agua estaba encendida, debió escucharlo.

C.- Mm... No, sino no hubiera entrado, llevaba el iPod puesto no escuché que estabas
dentro... no suele haber gente en MI baño. - explicó y volvió a tirar de la toalla.

L.- Déjame que me seque. - tiré con más fuerza y ella resbaló se abrazó a mí antes
de caer y yo la agarré de la cintura antes que cayera.

Mi pulso se podía escuchar hasta en el polo norte.

C.- Suéltame. - dijo sin apartar sus ojos de los míos.


L.- Suéltame tú. - ahí estábamos desnudas en los brazos de la otra.

C.- Lauren, suéltame. - la vi como su mirada se desviaba de mis ojos hasta mi boca.
La vi tragar saliva con dificultad.

L.- Camila, suéltame. - dije con el mismo tono que ella, y en lugar de soltarla la
pegué más a mi cuerpo soltando mi parte de la toalla.

Nos sobresaltamos cuando oímos tres golpes en la puerta.

Imposible que eso lo haya hecho Sofia.

X.- ¿Camila? - dijo una voz masculina.

C.- Johnny. - me susurró, la expresión de su cara y sus ojos cambió por completo, me
empujó haciéndonos caminar y se metió a la ducha conmigo. - Por lo que más quieras
Lauren por favor no hables, no digas nada. - me dijo.

Le sonreí maliciosamente.

L.- ¿Tu novio esta fuera? - dije - Y por qué no lo invitas a pasar, le encantará
encontrarte en la ducha toda desnuda conmigo. - la provoqué.

C.- Por favor, Lauren. - Suplicó.

L.- Tu novio es un pajero le encantará ver esta escena.

J.- ¡CAMILA! - gritó. La recién nombrada se pegó a mí quedando apoyada mi espalda


en las frías baldosas de la pared y me puso el dedo en la boca para que no hablase.

En ese momento yo rebasaba los niveles de temperatura corporal establecida.

Encendió la ducha y vi como el agua recorría su cuerpo.

L.- Jo... - no terminé de hablar.

Tragué saliva cuando mis ojos recorrieron su cuerpo de arriba abajo.

Escuchamos la puerta del baño abrirse y puedo asegurar que nuestras caras de susto
fueron para enmarcar.

Como me pille el salvaje este con su novia en la ducha nos mata a las dos, y sé que
es capaz de hacerlo.

Camila me miraba con miedo.

"Tranquila! le susurré, sin hablar.

J.- Camila. - volvió a gritar.

¿Cómo le habla así? Estúpido.

C.- Qué haces aquí? - dijo con miedo - ¿Cómo has entrado?

J.- El de seguridad me dejo pasar.

C.- ¿Qué quieres?

J.- A ti. - apreté mi mandíbula.

C.- Por favor vete. - le dijo.

J.- Claro que no me voy a ir. Vas a recompensarme por lo de ayer... Voy a entrar a la
ducha contigo y... - empezó a sonar una melodía- ¿Quién es? - dijo después oímos la
puerta cerrarse, vi como Camila suspiraba aliviada, cerró los ojos. Apagó la ducha.

Sé que la tenía desnuda delante de mí pero me quedé embobada mirando sus labios.

Quiero besarla.

¿Está mal querer hacerlo? ¿Está mal querer que esos labios vuelvan a ser míos
incluso después de pelearme con ella? ¿Es posible que haya olvidado todo el odio por
esta chica? ¿Es posible que todo ese supuesto odio que le tengo no sean otra cosa
más que celos porque no está conmigo?

Aghh, siento mucha frustración.

C.- Deja de mirarme.- dijo aún con los ojos cerrados.

L.- No quiero. - dije sincera.

C.- Sal. - con todo el esfuerzo del mundo salí de la ducha y me envolví en la toalla.
A los pocos minutos oí su voz.

C.- Jauregui. - dijo abriendo la mampara de la ducha, - en ese armario de ahí -


señaló - hay un albornoz, tráemelo.

Se lo di y salió.

Es lo más sexy que he visto nunca.

Suspiré profundamente.

C.- Deja de mirarme. - dijo otra vez.

L.- No puedo.

No podía, estaba hipnotizada por ella, solo quería tenerla cerca, tenía unas ganas
locas de comérmela a besos y me mataba saber que no podía porque ella me odiaba.

C.- Entonces vete de aquí porque no quiero verte.- dijo algo enfadada.

L.- ¿Segura? - asintió no muy convencida. - ¿eso es lo que quieres?

C.- Deja de hacer eso.

L.- ¿El qué?

C.- Eso...

L.- No te entiendo.

C.- No entiendes que me hace mal tenerte cerca.

L.- Estamos a una distancia prudente, no te estoy tocando.

C.- Vete - me acerqué a ella y negué. - por favor - volví a dar un paso hacia ella y se
hecho hacia atrás chocando contra la puerta - no te acerques más a mi.

L.- ¿Por qué? - di un paso hacia delante quedando a centímetros de su boca.

Su boca.
C.- No me beses, por favor. - suplicó.

L.- ¿Por qué? - rocé mi nariz con la suya y cerré los ojos.

C.- No lo hagas...

L.- Quiero hacerlo.

C.- No.

L.- Sí.

C.- Ahora mismo quiero matarte por hacerme esto.

L.- Pequeña, yo estoy muerta desde el momento que me has metido a esa ducha
junto a ti.

C.- Lauren... - jadeó.

L.- Camila, después si quieres me matas pero déjame besarte. - dije sintiendo su
respiración.

No obtuve respuesta. Así que la besé, me limité a juntar nuestros labios, nada bruto,
nada salvaje, aunque eso no era lo que el cuerpo me pedía que hiciera.

Había echado de menos esta sensación, esa sensación en el estómago que no he


conseguido encontrarla con otra chica.

C.- ¿Por qué? - dijo cuando nos separamos - Sabes que esto me duele más que
cualquier otra cosa, es placentero para ti verme sufrir, te cansaste del daño físico y
ahora solo me atacas emocionalmente.

L.- Yo no quiero hacerte daño.

C.- Pues cuando me besas lo haces.

L.- Yo... lo siento.

C.- Es tarde para decir eso.


L.- Lo sé... ¿tanto mal te produce verme?

C.- Me usaste, sabias que para mí estar íntimamente con alguien me importaba y
mucho y aun así te burlaste de mí, no soy nada más que una venganza. - vi como sus
ojos se llenaban de lágrimas.

L.- Soy una estúpida.

C.- Créeme que si hay alguna estúpida en esta historia soy yo, yo dejé que lo
hicieras. - limpié una lágrima de su mejilla.

L.- No llores, grítame, insúltame, pero no llores.

C.- Estoy cansada de todo y de todos, no aguanto más esto. - dijo con una voz
tranquila pero seguía llorando. - Todo esto es por tú culpa. - cerré los ojos. - Mírame
cuando te hablo - dijo con un tono más elevado. - Todo lo que me pasa, TODO, es por
ti. - miré al suelo para que no viera que en cualquier momento iba a llorar.

En que momento me he convertido en un ser tan despreciable que cause dolor a


alguien, así sea Camila.

L.- No tendrás que verme más a partir de la semana que viene buscare otro trabajo y
ya no cuidaré más de Sofia. - dije sin mirarla a la cara.

C.- Bien.

L.- Bien. - la vi entrar a la ducha y me quedé mirando a la puerta como una idiota.

Sentí como en mi mejilla rodaba una lágrima.

Ni siquiera me molesté en limpiarla.

***************

POV.CAMILA.

Lloraba en silencio en la ducha para que Lauren no me escuchara.

Ese estúpido crush se había convertido en amor, amor que dolía, amor que no me
correspondía, amor que me hizo ir a los brazos de quien ahora me maltrata para
poder olvidarme de ella. Se supone que el amor es bonito, es felicidad.
Volver a sentir sus labios de nuevo fue lo que me reafirmó lo que sentía por ella; volví
a sentir ese cosquilleo en el estómago, que la piel se me erizara, que mi corazón se
acelerara, por unos segundos me olvidé de todo y volví a sentir; llevo meses donde lo
único que siento es dolor y solo con un pequeño beso ella me devuelve todo.

Y ahora se va a ir.

La odio por hacer que la ame tanto y me odio por seguir amándola después de todo.

Por mucho que me resista a ella es más fuerte que yo, mi cuerpo y mi cabeza dicen
una cosa pero mi corazón no hace más que buscarla.

C.- ¡Lauren! - La llamé, sabía que seguía en el baño ya que no había escuchado la
puerta cerrarse.

Puede que esté loca por lo que voy a hacer pero quiero sentirme bien de nuevo
aunque después me arrepienta.

Como no obtuve respuesta abrí la mampara y asomé la cabeza, me miró, tenía la


mirada triste, estaba apoyada en la bañera a medio vestir.

C.- Lauren, ven. - me miró confundida.- Métete en la ducha conmigo.

L.- ¿Qué?

C.- Que te quites la ropa y que entres - le demandé algo alterada.

L.- ¿Qué carajos...?

C.- ¿Vas a hacer que salga por ti? - dije.

L.- Camila, ¿Qué mierdas te pasa? - Salí de la ducha mojada y caminé firme hacia
ella.

C.- Que estoy harta de todo, eso me pasa. - sin dejar que respondiera la besé otra
vez. -Ahora vamos a la ducha.

L.- No entiendo nada. - dijo sobre mi boca, desabroché su sujetador y lo tiré al suelo.

C.- No tienes por qué entender nada. -besé su cuello y fui bajando hasta su pecho y
después bajé sus pantalones junto a su ropa interior y la dejé desnuda de nuevo -
Haz que me olvide de todo. - le pedí y me beso.

Volvimos a la ducha; necesitaba sentirla más que nada en el mundo, la pegue a mí,
dio un paso hacia atrás y me miró confundida.

L.- Para. - dijo - yo... no... - rodeé su cuello con mis brazos y volví a besarla con
fuerza, me empujó con poca fuerza pero logro separarme - Camila tienes novio.

C.- No me importa...

L.- Pero...

C.- Yo no lo quiero, solo estoy con él por comodidad. -mentí.

No podía decirle que me tenía amenazada, que llevaba meses siendo maltratada por
ese hijo de puta y que no podía hacer nada.

L.- No quiero hacerte daño de nuevo. - la besé - explícame ¿Por qué haces esto?

C.- No te voy a explicar nada, solo quiero que sepas que después de esto no quiero
volver a verte, nunca.

L.- Ya te he dicho que renunciaré al trabajo.

C.- Bien, ahora cállate y bésame. - aún me miraba confundida, así que fui yo quien
por primera vez dio el primer paso. - No te guardare rencor por esto. - junte mis
labios a los suyos.

Me duele tanto saber que esta sea la última vez que la bese, que después de hoy ya
no la volverá a tener.

Soy una cobarde por no decirle todo lo que siento, lo que me pasa con ella, que me
vuelve loca, que me encanta y necesito tenerla cerca, que estoy enamorada de ella.

Sin dejar sus labios un segundo, volví a encender la ducha y el agua cayó sobre
nosotras, Lauren pareció sorprenderse cuando el agua tocó su piel.

C.- ¿Está fría?

L.- No, es justo lo que necesito. - reí, agarró mis mejillas. - mírame - eso hice -
contéstame algo, ¿estás cien por ciento segura de que esto es lo que quieres? - asentí
- esto será un adiós Camila, no va a volver a pasar lo que pasó.

C.- Lo sé... ahora vamos a olvidarnos de todo.

L.- De todo...

Comenzó una sesión de besos ininterrumpidos, donde cada uno era mejor que el
anterior.

Enredé mis dedos en su pelo, parecía más calmada, sus besos eran cada vez más
ardientes; besó mi cuello dejando alguna que otra mordida antes de bajar para
entretenerse con mis pechos, masajeando tiernamente uno mientras con sus dientes
atrapaba mi pezón haciéndome gemir, cuando se aburrió de esa zona mantuvo su
boca en mi piel, besaba y volvía a besar mi abdomen.

Solté un gemido, esta vez de dolor cuando sus labios tocaron un moretón que tenía
cerca de la cadera.

L.- ¿Te he hecho daño? - me miró desde abajo y asentí, volvió a besar esa zona
dolorida de una manera dulce y con cuidado de no volver a hacerme daño. - ¿Cómo
te lo hiciste?

C.- Me tropecé y choqué contra el marco de la puerta.- mentí.

Ese moretón me lo hice cuando Johnny me empujó contra el escritorio porque me


negué a besarlo.

Vi a Lauren sonreír y subir de nuevo quedando a mi altura.

L.- Torpe.- sonrió y me acarició la mejilla y yo me derretí de amor por completo, me


besó de nuevo.

C.- Espera...

POV.LAUREN.

No entendía porque Camila me metió en la ducha, aunque me moría por estar con
ella, yo la traté mal, yo no merezco ni su tiempo, ni sus besos, ni sus caricias ni nada.

Me sonó raro eso de que quería olvidarse de todo. ¿Se refería a lo que pasó entre
nosotras? o ¿a qué? ¿Qué estaba pasando con ella?

Hoy cierro un capítulo, y está vez es de verdad, a partir de hoy nada más de Camila
Cabello en mi vida.

L.- ¿Qué haces? - dije cuando se separó de mí y se giró hacia los botones de la
ducha.

Retiré su pelo y lo eché todo hacia un lado, ataqué su hombro y después su cuello
mientras ella se dedicaba a tocar botones.

C.- Siempre quise utilizar esto. - dijo echando la cabeza hacia atrás dejándola
apoyada en mí - Mira - dijo, con mi brazo la rodee y con la otra mano acariciaba uno
de sus pechos, se estremeció bajo de mí.

De repente la luz del baño se atenuó, miré hacia el techo confusa y oí a Camila reír,
después se ilumino la ducha con una luz roja proveniente de la alcachofa creando así
una ilusión óptica y el agua parecía estar de ese color.

C.- Para crear ambiente. - Dijo Camila coqueta.

L.- ¿Qué necesidad hay de que la ducha tenga lucecitas? - Dije, Camila rió.

C.- Luego te lo explico. - levanté los hombros y la giré para que quedará frente a mí.

Parecía que Camila tenía más confianza, sexualmente hablando, me tocaba sin
ninguna vergüenza así como antes si lo hacía, me besaba salvajemente, no parecía
tener dudas acerca de lo que tenía que hacer.

Estuvimos casi una hora bajo el agua, dándonos placer y mucho, incluso quitarle el
jabón del cuerpo o ver como se enjabonaba me excito.

Toda ella era tan adictiva, que aproveché cada oportunidad para besar cada rincón de
su perfecto cuerpo y aunque sería la última vez que iba a estar con ella; la verdad iba
a echarla de menos, ninguna mujer me ha hecho tener un orgasmo de la manera en
que ella lo hace, ninguna mujer me hace sentir todo lo que Camila sí consigue.

L.- Camz... -dije en sus labios. - Me parece que es hora de salir.- intensifico mas el
beso - Ya hemos gastado mucha agua.- rió sobre mis labios. - hablo en serio. Además
Sofi estará sola llevamos aquí una hora.

C.- ¡PFF! - se quejó tiernamente. Apago la ducha y volvió a encender las luces y
salimos, me envolví en la toalla y ella se puso su albornoz.

Me seque un poco el pelo con otra toalla mientras Camila hacia lo mismo sentada en
el retrete, la pille mirándome con su labio entre los dientes, le tire lo toalla que
llevaba en la mano para que no me provocara más, la agarro al vuelo y se puso de
pie quedando a centímetros de mí, con todo el descaro del mundo tocó la toalla que
me envolvía e hizo que cayera al suelo. Fui a recogerla pero me freno.

C.- Eh, eh, eh.- dijo levantándome. - Deja eso donde está. - comenzó a besarme el
cuello y sus manos acariciaba mi ahora desnudo cuerpo mientras las mías fueron
directa a su trasero haciendo que la poca distancia que había entre nosotras fuera
menor, caminamos hasta que su espalda se topó con la puerta, sin dejar un momento
sus cálidos labios desabroche su albornoz, el beso se mezcló con una sonrisa pícara
en su boca, mi mano se amoldaba perfectamente a su pecho; le iba a quitar la prenda
que le cubría cuando escuchamos dos golpecitos en la puerta, Camila se sobresaltó y
se abrazó a mí, yo también me asuste y la abrace de vuelta ambas reímos bajito.

S.- ¿Lauren estás ahí? - oímos la voz de Sofia.

***************

POV.CAMILA.

En cuanto terminé de cenar subí a mi habitación, deje a Lauren con Sofia, ni siquiera
fui capaz de decirle algo.

Solo quería meterme en la cama y dormir por doce mil siglos y después seguir
durmiendo.

Antes de acostarme revise mi móvil, algunas tonterías de twitter y treinta llamadas


de Johnny, al ver eso me entro el miedo.

Si no lo llamo volverá a pegarme y si lo hago probablemente lo hará. Antes de darle a


"llamar" apareció en la pantalla la llamada número 31 de quien se decía llamar "mi
dueño".

Con la mano temblorosa al igual que mí voz conteste.

J.- Tú, dile al seguridad que me deje entrar a tu casa.


En ese momento agradecí a Roberto, el guardia que llevaba trabajando en mi casa
unos doce años, que no lo dejara pasar.

C.- Jo... Johnny, yo no puedo decir... decirle nada... él solo obedece las ordenes de
mis padres. - mentí.

Es obvio que Roberto abriría la puerta si yo se lo pedía.

J.- Tú, vejestorio ábreme.- oí que decía - Camila quiere verme.

No Roberto, no le creas.

Oí unas voces detrás del teléfono que no entendí muy bien lo que decían.

J.- Te vas a arrepentir de esto... - oí que me decía con una voz enfadada. - Primero lo
de ayer, después no me dejas entrar en la ducha, no me dejas verte, Camila te
recuerdo que soy tu novio, eres mía y vas a hacer lo que yo te diga... ah una cosa
más me voy a cobrar lo de hoy de una manera que ni te imaginas, voy a hacer que
me supliques que pare, te voy a castigar tan duro... voy a hacer que me supliques
que pare, te voy a castigar tan fuerte que pensaras dos veces el rechazarme de
nuevo, te voy a hacer entrar en razón con la única manera que pareces entenderlo. -
no era capaz de colgarle, me encontraba en shock. - Una cosa más, le cuentas esto a
alguien y será lo último que hagas, adiós, cariño, estoy deseando verte. - colgó.

Tiré el móvil al otro extremo de la habitación, no me di cuenta si lo rompí o no.

Temblaba y mis lágrimas caían no hacia otra cosa más que llorar, tenía miedo, no
sabía que hacer, no podía contárselo a nadie, me daba vergüenza, todos pensarían
que es culpa mía, que yo elegí eso.

Él cumpliría sus amenazas, podía matarme; me alegraría que lo hiciera por lo menos
a él lo castigarían y yo dejaría de sufrir. No aguanto más.

Seguía llorando, intentaba dormir pero no podía; intentaba pensar en otra cosa, en
mi chica de ojos verdes que era la única que me hacía olvidar, imaginaba momentos
con ella, me imaginaba haciéndola feliz pero ni siquiera eso impedía que a mi mente
volvieran una y otra vez las amenazas.

De repente vi un resplandor proveniente de la pantalla del móvil que seguía en el


suelo, me levante y lo agarre, parecía que no había sufrido ningún daño pese al golpe
que le di.

"Mensaje nuevo" leí.

Johnny: Eres una maldita zorra, pero eres mía, recuérdalo.

Me senté en la cama y comencé a llorar más fuerte, a los pocos minutos escuche que
el teléfono de mi casa sonaba.

Será Johnny de nuevo.

El teléfono dejo de sonar, eso significaba que Sofia o la propia Lauren habían
contestado, mi miedo aumento... ¿y si lo oyen amenazarme? Él la pagara conmigo lo
ha dejado claro.

¿Y si les hace algo a Sofia o a Lauren por enterarse? Me muero si les pasa algo por mi
culpa.

Oí tres golpes en la puerta.

L.- Hey, Camila, soy yo, ¿puedo pasar? - dijo detrás de la puerta, al no contestarle
abrió y entró, sequé mis lagrimas. - ¿Qué haces a oscura? - me preguntó.

C.- No enciendas la luz.

Lo que menos quería es que me viera así.

L.- Ok, bueno venía a avisarte que tu madre acaba de llamar. - sentí alivio al saber
que no fue Johnny quien llamo, - dice que aun tardaran en llegar porque la fiesta se
alargó... -hizo una pausa. - Yo creo que me voy a ir, ya acosté a Sofi, ya se durmió. -
dijo en la oscuridad, -eso venía a decirte que yo ya... - la pantalla del móvil que
estaba en mis manos se volvió a iluminar.

"Mensaje nuevo" "Johnny" Leí en la pantalla, ni siquiera tuve que abrir el mensaje
para saber que era otra amenaza.

L.- Ya me voy, sí, eh... ya me voy. - no le dije nada, caminó de nuevo hacia la puerta.

C.- ¡Lauren! - la llame y se giró hacia mí, corrí hacia ella la abracé lo más fuerte que
pude y rompí en lágrimas una vez más. Me consoló en silencio; al principio estaba
algo tensa pero al cabo de los segundos, me envolvió en sus reconfortantes brazos.
L.- Camila. - rompió el silencio, me llevó hasta mi cama y me sentó en ella, encendió
la lamparita de la mesita de noche y se puso en cuclillas quedando a mi altura. - ¿Qué
te pasa? ¿Por qué estas así? - la abrace de nuevo, en ese momento necesitaba
tenerla cerca más que nada en el mundo; se sentó junto a mí y me secó las lágrimas
con la manga de su suéter. - ¿Me puedes contar que te pasa? Por favor... - negué con
la cabeza sin mirarla. - No llores más.

C.- No te vayas. - le pedí. - Quédate conmigo esta noche, por favor. - Me levante y
fui hacia la estantería, agarre la alcancía en forma de Obama y saqué 300 dólares. -
Te pagare - se los ofrecí. - Son tuyos si te quedas aquí... Cuidándome.- me miraba
desde la cama sorprendida sin decir palabra, agarre su mano y deje los billetes en
ella, se puso a contarlos.

L.- ¿Camila estás loca? Aquí hay 300 dólares.

C.- Por favor quédate, no quiero estar sola -dije llorando, dejo el dinero encima de la
mesita, se levantó de la cama y me abrazó.

L.- Me quedo hasta que te duermas.

C.- No...

L.- Camila no puedo pasar aquí la noche.

C.- Sí, si puedes, - no dijo nada y deshizo la cama, me hizo un gesto para que
entrara, me metí bajo las sabanas y se sentó a mi lado.

L.- Camz, dime que no estás así por lo que pasó en el baño, si lo es, yo lo siento
mucho... yo... -la interrumpí.

C.- No, no es por eso, ya te lo dije antes, no te reclamare nada por la de hoy.

L.- Pero sí por lo de hace meses... yo lo siento tanto, no quería hacerte daño... te
mentí cuando te dije todo aquello, no fuiste un reto, ni una venganza, ni nada que se
le pareciera, sé que ahora no me creerás pero te estoy diciendo la verdad, yo nunca
busque herirte y menos de forma en la que lo hice. - Parecía arrepentida y sincera
pero yo no sabia que creer.

C.- ¿Entonces por qué lo hiciste? ¿Por qué me humillaste? Había muchas formas de
decirme que ya no querías que nos viéramos... ¿por qué elegiste esa?
L.- Camila... yo... - agacho la cabeza. -No puedo decirte porque lo hice de esa
manera, solo quiero que sepas que me arrepiento y te pido perdón y espero que
algún día consigas perdonarme aunque probablemente no lo hagas y lo entendería, si
así fuera... - sus ojos estaban cristalinos como si estuviera a punto de llorar.

C.- ¿por qué no me lo puedes contar?

L.- Camila por favor no me preguntes por ello.

C.- Así nunca entenderé porque lo hiciste y nunca te perdonaré.

L- No puedo decírtelo. - dijo y no hablo más del tema. - ¿y tú por qué estás así? ¿Qué
te tiene tan mal?

C.- Como tú, yo tampoco puedo hablar de ello... -dije. - Lauren te metes aquí dentro
conmigo, por fa. - pedí.

Se quito los zapatos y entro a la cama, enseguida me aferre a ella, podía escuchar los
latidos de su corazón, iban bastante rápidos.

L.- Por favor cuéntamelo, te he encontrado en tu habitación llorando al borde del


colapso. - me abrace mas a ella.

C.- Mi vida es una mierda. - me limite a decir y llore llenando su camiseta de


lágrimas.

Mi novio me pega, me amenaza, incluso con matarme, no tengo a nadie, quien


pensaba que eran mis amigos no lo son, tengo que forzar sonrisas y aparentar que
todo esta bien cuando todo se desmorona a mi alrededor, hago mi mayor esfuerzo
para no defraudar a la gente y de igual forma lo hago, pero sobre todo es que no
puedo y nunca podre tenerte cerca.

***************

POV.LAUREN.

l.- Todos tenemos días malos. - dije acariciando su pelo - Piensa que nada puede ir a
peor, el sol brillará mañana.

C.- Eso es del musical Annie. - dijo sonriendo.


L.- Tu hermana me ha obligado a ver la película. - le sonreí, en lugar de volver a
recostarse en mí apoyo su cabeza en la almohada, nos quedamos frente a frente.-
Todo ira mejor.

C.- No. - acaricie su mejilla retirando una lágrima.- Soy inútil, un estorbo, tu tenias
razón soy odiosa, una estúpida niña rica, patética y merezco lo que me pasa, no valgo
nada. - al escuchar esas palabras sentí un dolor en medio del pecho, no solo porque
esas palabras se las dije yo sino también porque ella creía que eran verdad; no se en
que momento exacto cambio esto pero me angustiaba oírla decir esas cosas. - Si
muriera ahora mismo a nadie le importaría. - note que una lagrima caía por mi
mejilla, de verdad me dolía verla hablar así. -Nadie me extrañaría, nadie notaria mi
ausencia... nadie... -no deje que continuara hablando y la calle con un beso.

L.- No sigas hablando así de ti. - dije separándome unos escasos milímetros para
poder hablar después volví a juntarlos.

En ese momento me di cuenta que si muriera a MÍ me importaría.

En ese momento me di cuenta que YO la extrañaría.

En ese momento me di cuenta que YO notaria su ausencia.

En ese preciso instante dejé de negar lo que había estado negando a mí, a mi cabeza
y a mi corazón durante meses y acepte que me había enamorado total y
perdidamente de Camila.

L.- Perdón... no debería haber hecho eso, -me disculpé. - Solo que no podía seguir
escuchándote.

Decir esas cosas sobre ti misma.

C.- Son todas verdad. -la vi cerrar los ojos.

L.- No, no lo son.

¡Joder, claro que no lo son!

C.- Lauren, ¿me abrazas? - me pidió.

L.- Sí... -dejó su cabeza sobre mi pecho y la abracé lo mas fuerte que pude.
Estuvimos un rato en silencio hasta que decidí preguntarle algo. - Camila ¿Tú me
sigues odiando?
C.- Sí... - respondió sin mirarme, eso dolió como una daga enterrada en el centro de
mi corazón. - No. -dijo después, lo que me confundió. - No se... yo estoy
en...a...emm... enfadada todavía por lo que hiciste, no se si te odio o no, ¿Tú me
sigues odiando?

L.- no.- dije sincera, se sorprendió de mi respuestas y me miró. - Yo te... - me


acobarde y no termine la frase, no le dije lo que verdaderamente sentía ¿Para que
hacerlo? Voy a renunciar al trabajo, no voy a verla más y lo mas importante ella no
siente lo mismo. - La verdad es que... las cosas han cambiado mucho entre nosotras,
no te odio, creo que no o solo lo hago pero no con la misma intensidad que lo hacia.

Ahí acabo nuestra ronda de confesiones fallidas, en algún momento ambas caímos
rendidas.

Me desperté a mitad de la madrugada porque la lamparilla seguía encendida, el reloj


de la pared señalaba las 4.30; la verdad es que debería irme pero ya era muy tarde,
y por nada quería dejar a Camila, mire a la hermosa chica que dormía a mi lado, se
veía tan tranquila pero a la vez tan indefensa y yo quería protegerla de cualquier cosa
que le hiciera daño. Me gire a la mesita para apagar la luz y vi los billetes que Camila
me había ofrecido.

L.- ¿Cómo me vas a ofrecer dinero... - me gire a verla - para que te cuide, Si lo haría
gratis, bueno no, pediría tu sonrisa a cambio. - le susurre, reí bajito. - Ves lo que
consigues, que sea una estúpida romántica vomita arcoíris - acaricie su cara, seguía
durmiendo.- Si, Camila Cabello conseguiste lo imposible, conseguiste que me
enamorara de ti, si, así como lo oyes me vuelves loca y ahora no es en el mal sentido
de la palabra... yo quiero cuidarte, protegerte, hacerte reír, hacer que olvides esas
estúpidas y falsas cosas que piensas de ti misma... hacerte feliz y espero que estes
durmiendo de verdad y no hayas escuchado esto porque seria embarazoso para mi,
¿duermes? - No se movió.- Una ultima cosa, Camz, eres hermosa y te quiero.- Me
atreví a dejar un pequeño beso en sus labios. Apague la luz y me abrace a ella,
sintiendo que esos serian los últimos momentos que pasaríamos juntas.

***************

Desperté a las 7 de la mañana, Camila seguía durmiendo, quería quedarme, de


verdad lo quería pero era hora de enfrentar la realidad, yo nunca podría estar con
ella, así que lo mejor era que saliera de ese cuarto lo antes posible.

Me puse los zapatos, vi de nuevo los 300 dólares en la mesita y los agarré. Desde un
primer momento dije que no los aceptaría y seguía pensando lo mismo pero se me
ocurrió algo mejor.

Con cuidado de no despertar a Camila agarre una enciclopedia vieja que tenia en su
biblioteca; nadie usa ya enciclopedias ahora se busca todo por internet, Camila nunca
mirara ahí, agarre un post it de su escritorio y lo pegue a los billetes en el escribí:

"Camz perdóname por ser tan cobarde y no decirte lo que me pasa contigo".

Abrí el libro y deje los billetes junto a la nota entre las paginas donde se definía
"amor" cerré el libro y lo dejé en su sitio, antes de salir miré a Camila y besé su
frente.

L.- Adiós, Camz.


Capitulo 41

POV.CAMILA.

Cuando desperté Lauren ya no estaba, me levante de la cama y vi que el dinero no


estaba en la mesita.

Obvio que se lo llevo, no la culpo, quien querría aguantarme a mi y encima gratis.

Baje a desayunar.

C.- Hola, mami.

Si.- Hola, mija. - me sirvió el desayuno. - Lauren ya se fue. - dijo, la mire asustada. -
Sé que paso la noche aquí, me la encontré cuando se iba, además su coche estaba
fuera, me dijo que durmió en el cuarto de huéspedes. - Sentí alivio al escuchar esa
mentira - ¿No pelearíais o algo, no? - negué - Es que me dijo que ya no podría cuidar
más a Sofi porque le habían cambiado los horarios de la universidad, pero si te digo la
verdad me sonó a excusa. - levante los hombros - ¿Te pasa algo? - negué con la
cabeza.

Se fue.

Se acabo.

POV.LAUREN.

Dos semanas habían pasado desde que admití mis sentimientos, dos semanas desde
que ya no me engañaba más, dos semanas que estaba mal. No creía que esto me
afectaría tanto pero al parecer sí, estoy mal, no tengo ganas de hacer nada, ni de
salir con otras chicas ni siquiera salir con Ally o Troy. Todas las noches hago lo
mismo, me pongo música para no pensar y me quedo durmiendo.

Estaba en mi cuarto, en la universidad, me encontraba sola ya que mi compañera de


habitación, Rose, se había ido de fiesta, es normal era Viernes casi todo el campus
estaba fuera.

Oí que llamaban a la puerta, me levante a abrirla y me encontré a Ally.

A.- ¿Puedo pasar?

L.- Sí, claro, ¿te pasa algo? - nos sentamos en mi cama.


A.- A mí no, pero a ti sí. - afirmo.

Odio que Ally me conozca tan bien.

A.- ¿Y? ¿Qué te pasa? - insistió.

L.- Ally, prefiero no hablar de ello, no por ahora.

A.- Ok, pero sabes que estoy aquí siempre que quieras hablar.

L.- Sí lo se.

A.- Bueno Jauregui ¿Qué quieres hacer? Y no me digas que dormir.

L.- No sé, ¿Bajamos a la sala?

Necesito distraerme.

A.- Claro, vamos.

Ally y yo nos dirigimos a la sala, había varios juegos recreativos, un billar, una tele
gigante para ver películas, y hasta una pequeña pista de baile.

Ally y yo nos pusimos a jugar en una de las maquinas, estábamos tan concentradas
en pegarle a los muñecos que no nos dimos cuenta que detrás de nosotras estaba
Troy.

T.- ¡SEÑORITAS! - gritó, asustándonos a las dos.

L.- Idiota, nos asustaste.

A.- Por tu culpa he perdido. - le dio con la maza en el brazo.

T.- ¡Auch! - se la quitó.

A.- Ehhh, dame.

T.- Noo... ¿Qué hacéis? - pregunto mientras se ponía a jugar apartándonos a las dos
del sitio donde estábamos jugando.

A.- Pues no lo ves. - dijo intentando apartarlo del juego.


L.- Troy, quita. - lo empuje pero no se movió.

T.- No.

L.- Estábamos jugando, quítate.

T.- Juega conmigo.

L.- Quiero jugar con Ally. - Ally sonrió victoriosa.

A.- Ya la has oído, fuera querido.

Ally y yo continuamos jugando tres partidas mas con Troy molestando por detrás;
este chico se gano mas de un golpe con la maza tanto de Ally como míos. Pero en
nuestra defensa se los merecía.

T.- Por fin - dijo cuando se acabo nuestra ultima partida, el se puso a jugar de nuevo.

Después de que el señor acabase de jugar nos sentamos los tres en unos de los
largos sofás.

A.- Lauren ¿nos vamos al bar de aquí al lado? - propuso.

L.- Esta bien.

T.- No, Lauren yo te llevo a un sitio mejor, mas divertido. - vi como Ally ponía mala
cara.

A.- Que no, Lauren se viene conmigo.

T.- No, Lauren se viene conmigo.

Yo me limitaba a mirarlos.

A.- Es noche de chicas, Lauren vamos. - tiro de mi para abrazarme.

T.- No es noche de chicas cuando estoy yo, vamos Lauren. - se levanto del sofá y me
tendió la mano. - Es mi mejor amiga se viene conmigo. - le dijo a Ally.
A.- ¿Tu mejor amiga?, por favor eso no te lo crees ni tú... es mi mejor amiga.

Estos dos me recuerdan a... No importa.

Esto era realmente gracioso, no se si era el hecho de verlos pelear, cosa que hacían
muy pero que muy a menudo, o era el hecho de verlos pelear por mi.

Decidí intervenir antes de que se enfadasen de verdad.

L.- Ok, pareja. - me miraron raro, cosa que me hizo reír. - Vamos los tres, así los dos
iréis con vuestra mejor amiga. - repetí las mismas palabras que ellos habían utilizado
momentos atrás. - ¿Dónde vamos?

A.- Al... Ba... - Troy se puso detrás de ella y le tapo la boca.

T.- Acaban de abrir un bar karaoke, aquí cerca, se llama "places". Vamos ahí será
divertido, bueno mas divertido que el bar donde te quiere llevar. - señalo a Ally - y
además la comida es gratis por ser la inauguración - dijo rodeando a Ally, quien
intentaba zafarse de el sin éxito.

L.- ¿Ally? - pregunte.

T.- ¿Ally? - dijo aun sosteniéndola.

A.- Vale... pero que conste que es solo porque la comida es gratis, no porque quiera
ir.

T.- Claro que sí. - la despeinó.

L.- Ok, vamos a cambiarnos de ropa... en 20 minutos estamos aquí.

T.- Tanto tiempo. - se quejo. - No necesitáis tanto, están bien así, vamos ya.

A/L.- ¡NO! - le dijimos las dos.

T.- Vale, perdón.

Después de cambiarnos de ropa y ponernos mas presentables nos dirigimos al coche


donde Troy nos esperaba.

T.- Woooww, que bue... bonita noche ¿no? - Dijo apartando la vista de nosotras para
mirar al cielo.
L.- ¿Qué?

T.- Nada. - dijo avergonzado, cosa que me hizo reír.

Troy nos llevo al lugar, "Places". Era bastante grande, había toda clase de comida, al
parecer en este bar preparaban cada día una comida de diferente país o ciudad, era
realmente divertido.

Necesitaba esto. Divertirme con mis amigos y estar animada.

L.- No puedo mas. - dije acabándome el ultimo trozo de algo típico de algún lugar, la
verdad no sabia que era pero estaba bueno.

A.- ¿Vamos a bailar? - me dijo Ally.

L.- Sí, claro, no te importa ¿no? Troy.

T.- Para nada yo me quedo aquí tranquilas, después voy yo a bailar... con las dos. -
reímos.

Ally y yo estuvimos un largo rato bailando y riendo.

Vi que Troy se acercaba a nosotras para bailar como prometió; cuando estaba
en frente de las dos pusieron una canción lenta y dudo entre elegir a Ally o a mí.

A.- Eh... estoy cansada voy a sentarme un rato. - creo que estaba algo avergonzada.

Troy y yo nos agarramos y nos pusimos a bailar.

No hablamos hasta que se acabo la canción.

L.- ¿Querías bailar con Ally? - le moleste.

T.- No.

L.- ¿No?

T.- Sí.

L.- Ves como sí. - reí.


T.- Lauren. - dijo en tono de riña.

X.- Heyy ¿Lauren eres tú?

Me gire, era Melissa, la chica con la que me he estado viendo durante un tiempo.

L.- Hola. - le di un pequeño abrazo.

M.- Hace semanas que no se nada de ti.

L- He estado ocupada.

Troy se fue junto a Ally y yo me quede hablando con Melissa, no fue una conversación
muy larga pero fue agradable.

L.- Adiós.

M.- Te llamare. - me dio un beso.

Fui junto a mis amigos.

A.- ¿Todo bien? - me pregunto sonriente, asentí.

Después de una divertida y agotadora noche junto a mis amigos, decidí que era
tiempo de dejar atrás los malos días que he tenido y empezar otra cosa.
Capitulo 42

POV.CAMILA.

Hoy me quedé cuando terminaron las clases para que el profesor Gómez me explicara
de nuevo lo que habíamos visto en clase ya que yo no como de costumbre no pillé no
lo más mínimo, estuve allí como un ahora y al final logré comprender algunas cosas,
no mucho, pero sí lo suficiente.

Antes de salir para dirigirme a casa fui al baño, mientras estaba dentro del cubículo
escuché una voz muy familiar para mí.

J.- Sigue. - dijo Johnny. Escuché gemir una chica.

¿Se estaba tirando a otra? Si tiene a otra me dejará en paz a mí?.

Ahí seguía yo encerrada, cosa que me empezaba a agobiar, escuchando la sinfonía de


gemidos y obscenidades por parte del chico; el baño se quedó en silencio cuando
Johnny llegó al orgasmo.

J.- No sé cómo te puede gustar más la zorra esa que esto. - oí que decía.

No reconocí a la chica hasta que escuche su voz claramente.

V.- No sé para qué te conté eso.

Era Nessa, no puede ser, su voz parecía más grave, pero espera... ha dicho... Te
gusta más la zorra esa... ¿qué? ¿Le gusta una chica? Imposible.

J.- ¿Tú también te la quieres tirar? Como hizo tu amiguita Camila... apuesto a que
miras los videos de ellas dos y te imaginas que eres tú la que besas a Jaur...

No puede estar hablando de... no. Después de todo que me ha dicho a mí y a ella,
sobre todo a ella, a Vanessa no puede gustarle Lauren, mi Lauren. Me niego a creerlo.

¿Tienen videos de nosotras?

V.- Cállate imbécil. - le interrumpió. - Tú lo que deberías hacer es controlar a tu


novia, seguro que ahora mismo está en la cama con otra.

Mi torpeza hizo acto de presencia y se me cayó la mochila al suelo, haciendo un ruido


bastante difícil de ignorar.
V.- ¿Quién está ahí? - Oí tres golpes que me hicieron saltar del susto - ¡ABRE!

J.- ¿¡Qué haces tú aquí zorra!? - vi a Johnny en lo alto del cubículo de al lado, supuse
que se habría subido al retrete - ¡¡SAL AHORA MISMO!!

Abrí e intente salir corriendo pero me acorralaron antes de poder hacer nada.

C.- ¡Déjame! - Le dije a Johnny cuando me agarró del brazo - ¿Por qué no te quedas
con esta aquí follando y me dejas a mí en paz?

J.- ¡Porque tú eres mía!

C.- ¡NO! - me llevé un puñetazo y empecé a llorar.

J.- No me gusta que me hables así. - Dijo poniéndome de nuevo frente a él. - Tú eres
mi novia, tú eres mía, solo que tengo que buscar por ahí lo que tú no me das y estoy
empezando a hartarme de eso. - Me dio una bofetada.

V.- ¡Déjame...! ¡Ayuda! - Grité, me tapó la boca - ¡Ayuda! - lo próximo que recuerdo
es un golpe en la cabeza y como todo se volvió negro.

Cuando volví a abrir los ojos estaba tumbada en el sofá del salón de mi casa, entre
abrí los ojos y vislumbre una sombra sentada a mi lado, noté que me acariciaba la
pierna.

Me agarró el miedo cuando vi quien era.

J.- Por fin despiertas, pequeña. - dijo su voz masculina con una sonrisa en su boca.
Se me revolvió el estómago cuando lo escuché hablar, me arrinconé en una parte del
sofá para que dejara de tocarme.

C.- ¡¡NO ME DIGAS ASÍ!! - grité enfadada.

Así solo podía llamarme Lauren.

C.- ¿Qué me has hecho? - dije intentando levantarme del sofá.

J.- Nada... todavía... - me volvió a sentar en el sofá y vi cómo se desabrochaba el


pantalón - Ahora... ¡prepárate! - Se puso encima de mí.
C.- ¡Déjame! - pataleaba. lloraba e intentaba deshacerme de él, rompió mi camisa y
empezó a besarme en el cuello, yo seguía llorando.

Él cada vez hacía presión contra mí, me tocaba con brusquedad, me besaba y yo
quería morirme. En un momento no sé cómo lo empujé y tuve la rapidez suficiente
para levantarme, debido al dolor de cabeza por el golpe de antes, me mareé al
hacerlo dándole a él la oportunidad de que me jalara del pelo por detrás, solté el
brazo y conseguí darle un golpe, no fue lo suficientemente fuerte para que me
soltara.

J.- ¿Qué haces, puta? - me soltó con fuerza contra la mesita de café que había
delante de nosotros, caí encima de ella y se rompió, quedando trozos de cristal por
todo el salón e incluso en mi cuerpo, noté que mi pierna sangraba pero no me atreví
a mirar.

Volvió a levantarme del suelo no sin antes llevarme una patada de él en el estómago
de su parte, cuando estaba de pie me empujó y fui contra la gran lámpara que había
al lado del sofá, haciendo que cayera al suelo, y se partiera en dos, agarró uno de los
dos trozos sujetándolos como si fuera una espada y me pegó con él, me dio una
patada haciéndome caer de nuevo, gritaba por mi vida, pero nadie podía oírme,
intenté arrastrarme por el suelo para poder llegar a la puerta principal y poder avisar
a los guardias de seguridad pero antes de que pudiera hacer nada volví a notar un
fuerte golpe, me quedé tumbada boca abajo en el suelo.

J.- Levántate, zorra. - no me moví y noté su pie en mi pierna, dolió como si me


hubiera clavado un cuchillo. Cerré los ojos y contuve la respiración debido al dolor.

Va a matarme.

J.- ¡Camila! ¡JODER! ¡LEVANTATE! ¡JODER! ¡Camila! - Me llamaba mientras yo seguía


con los ojos cerrados. - ¿Qué... - oí pasos alejarse un poco, abrí los ojos un poco y lo
vi con el móvil en la mano. - está muerta, no se mueve... y no respira. - cerré los
ojos de nuevo y contuve la respiración de nuevo.

El muy imbécil se cree que estoy muerta, ni siquiera ha sido inteligente como para
tomarme el pulso.

Lo oí salir corriendo de mi casa como un jodido cobarde mientras yo seguía tendida


en el suelo "muerta".

Antes de que se le ocurriera venir a por mi "cuerpo sin vida", salí corriendo tan rápido
como puse, entré a la cocina y abrí el armario donde las medicinas.

***************

POV.LAUREN.

Como hacía semanas que no veíamos a Dinah, decidimos que sería divertido quedar
un rato. Estábamos las tres poniéndonos al día en una cafetería.

D.- ¿Así que tienes novia? - me preguntó y asentí.

En efecto, la tenía, después de mucho pelear conmigo misma y mis sentimientos


decidí que lo mejor era que tuviera una novia estable, el estar con una chica cada
noche no me ayudó a olvidar a Camila y pensé que si me centraba solo en una al final
conseguiría olvidarme de ella.

D.- ¿Y eso?

L.- Pues no se... me gusta. -dije.

D.- Ahhh... ¿y como se llama? ¿Cómo es? ¿Dónde la conociste? - reí por el
interrogatorio.

L.- Se llama Melissa. - vi a Ally rodar los ojos. - Es guapa, - no tanto como Camila;
Lauren olvídala, - simpática, es buena chica.

D.- Por lo visto Ally no piensa igual.

No, no pensaba igual en absoluto, mi nueva novia no le caía bien a mi mejor amiga y
viceversa, solo espero que eso no me traiga problemas en un futuro.

A.- Prefiero no opinar en el tema "la nueva novia de Lauren".

L.- Sí, mejor si no opinas. - no se lo dije con mala intención, era solo que no quería
pelearme con ella.

D.- Uhhh - rió - ¿y tú, Ally, algún chico por ahí? - preguntó curiosa.

A.- No, no por ahora. - dijo soltando una risita tímida.


D.- ¿Ya tienes uno en el punto de mira? - levantó los hombros. Me sorprendí.

L.- Espera... ¿Quién es? Y lo más importante aquí ¿por qué todavía no sé el nombre
de este chico? - volvió a levantar los hombros.

Intentaba sacarle a Ally el nombre de su "victima" diciéndole posibles candidatos, casi


todos los chicos de su clase hasta que sonó una canción vieja de Beyonce proveniente
del móvil de Dinah.

La vi que ponía cara extraña al agarrarlo.

D.- ¡Hey! - contesto, en menos de dos segundo le cambió el rostro de feliz a


preocupada. - Tranquila, sí claro, ahora mismo estoy allí. - colgó - Chicas lo siento...
esto... tengo eh... tengo que irme - parecía aturdida y perdida, dejó algo de dinero en
la mesa para pagar lo que habíamos consumido.

A.- ¿Todo bien? ¿Qué pasa? ¿Necesitas algo? - Negó. - Mírate te has puesto pálida.

Yo la miraba preocupada ¿Quién la habrá llamado?

D.- Necesito... emmm... ¿una de las dos puede llevarme a casa de Camila, por favor?
- pidió.

Me paralice por completo al escuchar su nombre.

A.- Camila ¿Cabello? - Dinah asintió.

D.- Por favor. - suplicó.

A.- Sí, claro.

Salimos las tres de la cafetería, las seguía por detrás para llegar hasta mi coche.

Íbamos de camino a casa de Camila. Yo era un manojo de nervios.

A.- ¿Ahora eres amiga de Camila? - preguntó Ally desde el asiento de detrás.

D.- Sí. - tanto Ally como yo nos quedamos mirándola sin decir nada. - Chicas, ella ha
cambiado. - no dijimos nada.

Llegamos, frené el coche ante la gran verja de la residencia Cabello.


L.- ¿Camila está bien? - me atreví a preguntar.

D.- No lo sé, la verdad. - un escalofrió recorrió todo mi cuerpo.

L.- ¿Qué le pasa? ¿Quieres que vayamos contigo? - negó con la cabeza.

D.- No, no hace falta, yo me ocupo de ella, seguro que no es nada, ya sabéis como es
ella, algo dramática. - Abrió la puerta del coche y bajó, no sin antes asomarse por la
ventanilla para despedirse - Gracias, las... las llamo después. - La vi ir a paso ligero
hasta la puerta.

POV.DINAH.

Fui casi corriendo hacia la puerta principal, vi que estaba abierta.

Primero me llama Camila llorando pidiéndome ayuda y después la puerta de su casa


abierta.

Entré a la casa diciendo su nombre, una vez en la sala vi la mesita y una lámpara
rotas, además de algo de sangre en la alfombra, la llamé más fuerte y más asustada.

Seguí el rastro de sangre y me llevó a la cocina, vi un montón de pastillas esparcidas


por el suelo.

D.- ¿¿Mila?? - la llamé. Abrí la puerta de la gran despensa y la vi sentada en el suelo


abrazada a su móvil. - ¿Qué te... - la ayudé a levantarse- ...- ...Dios, tu pierna...
¿Qué te ha pasado?

C.- Johnny... -dijo llorando, la abracé, dio un grito desgarrador.

D.- ¿Está él aquí? - por suerte negó.

No sabía qué hacer.

Con cuidado la llevé hasta la sala y la tumbé en uno de los sofás con cuidado de que
ninguna pisara ningún cristal.

D. Tu pierna... no para de sangrar.- cerró los ojos.- Eh, eh mírame, ok, lo siento por
el daño que te voy hacer ahora. - Rasgué mi camiseta y la até a la pierna de Camila
haciendo un improvisado torniquete para que dejará de sangrar, el grito que pegó me
ensordeció. - Ahora cuéntame que ha pasado. - me contó todo, todo lo que había
pasado esa tarde, todo lo que había ocurrido durante meses, las amenazas, los
golpes, las palizas, todo; sus entrecortadas palabras se mezclaban con su llanto. -
Mila, por favor, dime que no has intentado quitarte la vida. - dije con miedo
recordando todas las pastillas que había en el suelo; no contesto. - Por favor - dije
ahogando mis palabras en un sollozo que se unió a su llanto.

C.- Yo... No... quería coger una... buscaba algo para mi pierna... pero... pero...
escuché un ruido... y me asusté... y pensé... que, que... Johnny había vuelto, pero
no... no... sabía qué hacer y el bote se cayó... y... Me escondí y te... te lla...mé a ti. -
dijo llorando.

D.- Ok, tranquila Camila, escúchame, esto no es culpa tuya, ese hijo de puta pagará
por lo que ha hecho, tenemos que avisar a la policía.

C.- No, no...

D.- ¿Cómo qué no?

C.- Por favor, no quiero que se entere nadie. - lloró más fuerte.

D.- Voy a llamar a tu madre. - le avisé.

C.- No... - no le hice caso y llamé a Sinu.

No respondía. Llamé al trabajo de su padre.

D.- ¿Puedo hablar con el señor Cabello? Es urgente, por favor. - le dije nerviosa a la
secretaria que me atendió.

Sec.- Ahora está ocupado.

Me informó.

D.- Señorita, no cuelgue, le juro que es importante, es sobre su hija.

Segundos después oí la voz del señor Cabello.

A.- ¿Sí?

D.- ¿Alejandro? Ven a casa por favor, Camila está muy mal, ven corriendo. - dije
llorando.
A.- ¿Dinah? ¿Qué le pasa a mi hija? - Lloré más - Estoy saliendo ya para mi casa.

Poco tiempo después llegaron él y Sinu.

Los dos adultos se alarmaron al ver el desastre que había en su casa y al ver a su hija
en aquel estado.

D.- No me dejó llamar a la policía, tampoco a una ambulancia. - le informé a Sinu que
se sentó junto a Camila.

A.- Hija, ¿Qué te pasó?

Camila empezó a llorar en el regazo de su madre, yo intentaba explicarle todo lo que


ella me había contado, tanto Sinu como Alejandro rompieron a lágrimas, no daban
crédito al infierno que había vivido su hija en los pasados meses.

S.- Mila, ¿él abuso de ti? - Camila asintió avergonzada.

A.- Ese hijo de puta me las va a pagar.

S.- Cariño, cálmate. - dijo agarrando a su marido del brazo quien estaba junto a ella
sentado en el reposa brazos del sofá, ya que estaba dispuesto a salir para matar al
individuo ese, obligó a este a sentarse junto a su hija.

Alejandro llamo a un médico de su confianza para que curase a Camila. Le pidió la


máxima discreción, no quería por nada del mundo que lo que le estaba pasando a su
hija llegara a oídos de la prensa, él solo buscaba la tranquilidad para Camila.

Esa noche me quedé junto a mi mejor amiga, intenté hacerla sentir mejor para que
su dolor fuera menor.

POV.CAMILA.

A la mañana siguiente recibí una visita que no me esperaba para nada, el padre de
Johnny, uno de los jueces más importantes de todo Estados Unidos estaba en mi
casa.

Mi padre lo había llamado y le contó todo pero el hombre quería escucharlo de mi


boca.

Le conté desde que me dio el primer golpe hasta lo sucedido anoche, también
mencione lo de los videos aunque omití la parte de Lauren.

Fueron unos meses muy difíciles para mí, fue el propio padre de Johnny quien
denunció y juzgó a su hijo, lo condenó a cinco años de cárcel; tanto para mis padres
como para mí nos parecieron pocos pero no encontraron más pruebas que las físicas
a parte de los golpes de esa noche, en el juicio él dijo que siempre tuvimos relaciones
consentidas, cosa que era mentira. No sé cómo hizo pero también se deshizo de los
vídeos y la policía no los logró encontrar.

No se causó mucho revuelo ya que tanto mi padre como el padre de Johnny hicieron
que esto no llegara a los medios; notaba que la gente me miraba raro ya que aunque
no sabían la razón del porqué, sí se enteraron de que Johnny estaba entre las rejas,
la única que sabía la historia completa era Dinah, quien se había convertido en mi
mayor apoyo.
Capitulo 43

POV.CAMILA.

Como cada miércoles me dirigía a la consulta del psicólogo.

Sí, desde que paso todo aquello mis padres me dijeron que sería bueno para mí, y
aunque al principio estaba muy asustada ahora voy llevando todo un poco mejor.

Estaba en la sala de espera cuando, un señor con cabello blanco, gafas y ojos miel
salió de la consulta y dijo mi nombre, era mi psicólogo Carles Capdevila.

Capde.- Camila, tu turno.

Me senté en el sofá de color verde que había en la consulta.

Capde.- ¿Y cómo ha ido esta semana? - siempre empezaba sus sesiones con esa
frase.

C.- A ratos bien y a ratos mal.

Capde.- Cuéntame.

C.- Intente ir de nuevo a clase.

Después de todo aquello, me entro el miedo a todo, no podía salir de mi casa, incluso
a veces me daba miedo bajar a la sala y tenía que pedirle a Sofia que fuera conmigo.
Mi hermana sabia parte de la historia, sabía que yo estaba mal pero nunca le
contamos lo que pasó realmente en mi casa esa tarde, cuando llegó del campamento
me vio con la pierna vendada y le dijimos que me había mordido un perro; la
pequeña no era tonta y sabía que algo iba mal, durante el periodo del juicio ella se
daba cuenta de que algo me pasó cuando ella no estaba pero prefirió no preguntar.

El miedo a encontrarme con los que me hicieron daño siempre estaba por ahí por eso
llevo casi dos meses sin ir al instituto. Sé que eso es malo pero no lo puedo evitar,
por las mañanas me levantó con la intención de ir pero cuando voy a salir por la
puerta de mi casa me entra el pánico y no consigo salir.

Capde me dijo que era normal que en ese lugar había vivido cosas muy malas, pero
que tenía que intentar, no olvidar eso es imposible sino remplazar esos recuerdos por
otros mejores.
Capde.- ¿Conseguiste ir?

C.- Me levanté, me vestí pero no, no fui.- agaché la cabeza avergonzada.

Capde.- Camila, dijimos la semana pasada que poco a poco ¿no? Hace unas semanas
no salías de la cama, mírate conseguiste levantarte y vestirte, al menos lo intentaste,
no te quedaste durmiendo. -me animaba.

C.- Ya, pero no quiero perder el año.

Capde.- Primero va tu bienestar después lo demás, sino superas el año ya lo harás el


que viene. tienes aún mucho tiempo. - Hizo una pausa - Ok, lo intentarás esta
semana otra vez. ¿Está bien? Sino lo consigues ya veremos la próxima semana,
confió en ti. - le sonreí tímidamente.

C.- ¿Cómo puedo hacerlo? - pregunté en un susurro.

Capde.- Camila, no tienes que avergonzarte, puedes preguntarme lo que quieras,


para eso estoy, recuerda yo no voy a juzgar nada de lo que preguntes, por más tonta
que parezca la pregunta hazla, yo estoy aquí para escucharte y conseguir que salgas
adelante. - dijo al escuchar mi susurro. - ¿Cómo hacerlo? - repitió mi pregunta y yo
asentí. - Aunque suene muy cliché y que es una típica frase de psicología... tienes que
apoyarte en las personas que te quieren, salir por ahí, despejarte, no encerrarte,
¿entiendes?, si sales tu mente está distraída.

C.- No tengo con quien salir.

Capde.- ¿No? Mmmm... eso es mentira, Camila, tus padres, tu hermana, la amiga de
la que me hablaste.

Dinah.

C.- No quiero molestar con mis problemas.

Capde.- Voy a serte muy sincero, tienes que cambiar esa forma de pensar, no querer
parecer débil y que todo está bien no te ayudará. Ellos seguro que están encantados
de pasar un rato más largo o más corto contigo y si encima te ayudan lo harán con
más motivos.

C.- Prometo que saldré, aunque sea con Sofi o mis padres.
Lo decía en serio llevaba casi dos meses sin salir de casa, iba siendo la hora de
cambiar todo lo malo de mi vida.

Capde.- Muy bien, este es el objetivo de esta semana, salir a divertirte e intentar ir a
clase de nuevo... ¿y cómo vas con las pesadillas? ¿Duermes mejor ahora?

C.- Hay noches que sí y hay noches que no.

Empecé a tener pesadillas días después de lo ocurrido, las tenía cada vez que cerraba
los ojos, soñaba que volvía a por mí, que se escapaba de la cárcel y me mataba. Mi
madre se lo comentó a Capdevila y dijo que era totalmente normal que me pasara,
me dio unas pastillas para que consiguiera dormir aunque rara vez conseguían hacer
efecto.

Estuvimos un rato hablando sobre cómo superar todas mis inseguridades y miedos.

Quedaban diez minutos para que acabara la sesión cuando me dio los resultados de
las pruebas que realicé semanas antes.

C.- ¿Qué significa esto? - dije confusa.

Capde.- Padeces discalculia. - le miré extraño, no sabía que era eso. - Es una
dificultad en el aprendizaje, específicamente en matemáticas, es equivalente a la
dislexia sólo que en lugar de tratarse de la dificultad para expresarse correctamente
en el lenguaje, se trata de la dificultad para comprender y realizar cálculos
matemáticos. ¿Entiendes? - asentí. - Tú específicamente padeces Disarimetica, que se
caracteriza por presentar facultades para comprender el mecanismo de la
numeración, retener el vocabulario asociado a ésta o concebir los mecanismos de
resolución de sumas, restas, multiplicaciones o divisiones, también contar
mentalmente y utilizar sus adquisiciones para la resolución de problemas. - leyó de su
hoja.

C.- Genial. - dije irónica.

Capde.- Uhh, usaste la ironía. - reí por el comentario.

Siempre que hacia algo simple como estar seria, triste, distraída, reírme, usar ironía,
ser sarcástica o cuando hacia algún pequeño chiste Capdevila lo decía en voz alta,
decía que era para hacerme ver el proceso de mi estado de ánimo y como cambie de
estar deprimida y sin ganas de vivir a estar no bien pero si mejor.
Sé que tengo que seguir trabajando pero poco a poco mi estado de ánimo iba
mejorando.

Capde siguió con su explicación.

Capde.- Esto se detecta a los niños entre 6 o 8 años.

C.- Entonces ¿por qué a mí no se me detectó? - le interrumpí.

Capde.- Me alegra mucho que me hagas esa pregunta y no la voy a responder yo sino
tú. ¿Por qué crees que tú con 18 años no sabías que la padecías?

Me puse a pensar y no tardé mucho en darle la respuesta a Capde, respuesta que el


dio por acertada.

C.- Porque... porque no quería mostrar mis... mis defectos y no quería que nadie ni
siquiera mis padres pensasen que era tonta o algo parecido. - el psicólogo asintió.

Capde.- ¿Y qué podemos sacar de esto en claro?

C.- Que podía haberme evitado algunos problemas si lo hubiese dicho que tenía
dificultades.

Capde.- ¿Y qué más?

C.- Que no sirve de nada ser "perfecto".

Capde.- Sí, señorita, me alegro que por fin lo veas. Es mejor ser imperfecto y que te
quieran que ser perfecto y estar solo.

Acabe la sesión y estaba muy animada, realmente me había hecho bien, ahora sabía
que padecía dis... discol... discalculia, así que podía ponerle remedio a mi problema.

Decidí que intentaría cumplir uno de los objetivos que Capdevila me había puesto
para esta semana.

C.- ¿Mamá, me acompañas al parque?

Sé que salir con mamá no sería lo más "guay" del mundo, pero no me importaba, yo
solo quiero mejorar mi vida y si tengo que salir con mi madre pues que así sea.
S.- Sí, claro. - dijo con una mezcla de sorpresa y alegría. - Llama a tu hermana.

Llevábamos un rato en el parque, estaba jugando con Sofi y mi madre nos hacía
fotos.

Lo estaba pasando bien, era la primera vez en meses que me reía de verdad, y eso
gracias a las tonterías que mi hermana pequeña hacía.

D.- ¡¡Mila!! - gritó, y reí por ello.

Llevaba a sus hermanos, que se pusieron a correr y a jugar por el parque.

C.- ¿Qué haces aquí? - no me contestó y me dio un abrazo, casi me deja sin
respiración.

D- ¿Tú que haces aquí? - dijo mientras me soltaba.

C.- Cumplir objetivos. - me miró extraña - Cosas de mi psicólogo, es muy largo de


contar.

D.- Tengo tiempo, cuéntame cómo estás - le conté lo que hablé con Capdevila. - A
partir de ahora quiero que me llames cada vez que estés mal. - Me apuntaba con el
dedo. - Quiero que te mejores, que estés bien, que seas feliz.

C.- ¡Lo haré! - dije sinceramente.

D.- ¿Volverás a clase?

C.- No sé todavía. Me da miedo. - le confesé.

D.- Por Vanessa. - asentí. - La expulsaron, pero ya sabes las influencias que tiene en
una semana volvió. cada vez que la veo la quiero matar. Me enfurece que tú estés así
y ella esté como si nada hubiese pasado.

C.- Nada me sorprende ya de ella. - dije recordando lo que dijo de Lauren.

D.- Mila, mañana paso a por ti e intentas ir a clase ¿está bien? - asentí.

Al día siguiente fui a clase pero sólo aguanté dos horas, mi madre tuvo que venir a
recogerme pero era un gran avance al menos para mí.
***************

POV.LAUREN.

A.- Lauren, yo sólo quiero hacerte ver que te mereces algo mejor que eso. -dijo Ally
calmada.

L.- Ally, déjame en paz. No te metas en mis cosas. -dije empezando a alterarme.

A.- ¿Por qué no ves que esa idiota sólo te usa?, te mangonea, te controla... -la
interrumpí.

L.- Cállate, no sabes nada. - Dije enfadada - Melissa no me controla.

A.- Mira, Lauren. Sabes que yo no me he metido nunca en tu vida amorosa, nunca te
he dicho nada sobre con las chicas con las que te acuestas... pero esto ya ha ido
demasiado lejos, y no voy a permitir que esa... haga lo que le venga en gana contigo.
- dijo enfadada. - Hay muchas otras chicas con las que podrías salir.- agaché la
cabeza.- ¿Estás enamorada de ella? - negué mirando al suelo.

Entonces recordé a la chica de la cual verdaderamente estaba enamorada; llevaba


meses sin saber de ella, si estaba bien, si no, si seguía con su novio o tenia pareja
nueva.

Quería verla.

Una de las veces que llamé a Sofi, porque sí, seguía hablando con ella, la llamo para
preguntar como está, como va su vida de niña de ocho años, quiero demasiado a esa
pequeña; me dijo que Camila estaba malita, no me explico nada más porque Sinu le
quitó el teléfono y me informó que Camila solo se había hecho un esguince en el
tobillo, nada grave.

A.- Ella te hace mal.

L.- ¡No! - grité.

A.- ¡SI! Llevas días sin ir a clase para ir a verla, vete tú a saber a qué sitio, vuelves
borracha altas horas de la noche y hecha un desastre, no me sorprendería nada si
también hubieras empezado a drogarte...
L.- Ally, ¡Cállate!

Ally sabía perfectamente que yo nunca haría eso, una amiga que conocí en una fiesta
y con la que me llevaba muy bien, incluso Ally la apreciaba, murió de una sobredosis,
en su funeral prometí que nunca en mi vida me drogaría.

L.- No puedo creer que hayas dicho eso. - dije a punto de llorar.

A.- Y yo no puedo creer lo idiota que te has vuelto... ¿por qué estás con ella?

Ally y yo en este último mes vivíamos peleando, siempre por el mismo tema, Melissa
era ese tema, pero yo no podía dejarla.

Evité contarle la verdad a Ally y no contesté su pregunta.

A.- Y para colmo, la imbécil esa te hace elegir entre Troy y yo, tus amigos o ella.- la
miré sorprendida. - No me mires así... escuché cuando te decía que dejabas de verte
con nosotros o lo vuestro se acababa... y por lo que veo la eliges a ella. -Empezó a
llorar.- Si eso quieres, así será... cuando entres en razón y te des cuenta que estar
con esa tipa es un error, si quieres vienes a verme. -Fue hacia la puerta. - Pensaba
que nuestra amistad no la rompería nada, ni nadie y menos algo que se supone que
debería hacerte feliz... pero yo sé porque te conozco mucho que no lo hace - cerró de
un portazo.

Me tiré en mi cama a llorar, suerte que mi compañera de cuarto no estaba allí, me


abracé a la almohada y continué llorando hasta que tocaron la puerta.

L.- Ally, yo lo sien... - dije al abrir, no era Ally, era Melissa.

M.- Hola - me besó.

L.- Pensé que eras Ally. - dije y volví a la cama.

M.- Venía por ti porque el novio de una amiga hará esta noche una fiesta.

L.- No tengo ganas de ir. - abracé al almohadón.

M.- Ya he dicho que iremos.

L.- No vamos... me voy a quedar aquí.

M.- ¿Por qué? - preguntó con enfado, apoyando sus manos en la cintura.
L.- Porque no quiero ir. - grité. - No podemos quedarnos en la habitación una puta
noche, como una pareja normal. - se cruzó de brazos apoyando su peso en la parte
derecha de su cuerpo.

M.- Vamos a ir igual.

L.- No, ve tú, yo me voy a quedar aquí. Siempre hago lo que tú quieres, por una vez
podrías hacer lo que yo quiero.

M.- No seas aburrida, vámonos.

L.- Te he dicho que no, no estoy de humor para fiestas, acabo de pelearme con Aly, -
vi como rodaba los ojos. - Sé que no te importan mis amigos y que no los soportas
pero podrías mostrar un poco de interés por las cosas que me pasan, no ves que
estoy mal.

M.- Vale... - se sentó junto a mí, me abracé a ella, lloré en su regazo un poco más, en
la habitación solo se escuchaba mi llanto, no recibí ni una palabra de aliento por parte
de mi novia, cuando dejé de hacerlo parecía tener cara de estar aburrida. - Ok, ya
has llorado un poco, ahora vamos a la fiesta y te olvidas de lo que haya podido
decirte la Ally esa, que por cierto sigo pensando que te tiene envidia. - me sacó
arrastras de la habitación y fuimos a la fiesta.

Allí estaba yo, en una casa que no sabía ni de quien era, con gente borracha que no
sabía quiénes eran, besando a una chica que no quería besar pero debía hacerlo si
quería lograr olvidarme de Camila. No estaba de humor ni para beber, yo solo quería
volver a la habitación y dormir.

Después de unas cuantas horas, por fin llegué al cuarto, mi compañera ya dormía, ya
que era tarde y mañana había clase, antes de meterme a la cama revisé mi correo
electrónico, para ver los mensajes que tenía, tenía varios de unos compañeros de
clases. Cuando iba a cerrar todo vi el nombre de Camila en la pantalla y le di empecé
a ver las fotos que me envió cuando volvimos de Nueva York, me quedé mirando
unos minutos su foto.

L.- A quien intento engañar.- dije en voz baja frotándome los ojos. - Te necesito - le
hablé a la pantalla.
Capitulo 44

POV.CAMILA.

Habían pasado meses y gracias a Capde, a mis padres, a Sofi y a Dinah había
conseguido restablecer mi vida.

Por fin había conseguido volver a clase, las cosas al volver al instituto cambiaron
mucho, ya no era la chica a la que todos se acercaban, a la que las chicas pedían
consejos de moda y los chicos me pedían salir, no voy a negar que no tener a la
gente a mi alrededor era extraño al principio pero ahora podía ser más libre, hacer lo
que a mí me diese la gana, ahora me pasaba todo el día con Dinah quien se convirtió
en mi mejor amiga, bueno en mi única amiga, cosa que no me importaba, en este
tiempo aprendí que no importa la cantidad de personas que te rodean, sino la calidad
de estas y Dinah era de la mejor calidad; ella no me juzgaba por lo que hacía es más
me animaba hacer las cosas que tenía en mente, como cuando le dije que me quería
apuntar a clase de baile, me dijo que si yo quería hacerlo que lo hiciese, dos semanas
después se apuntó ella conmigo. No éramos las mejores pero al menos nos
divertíamos.

Dinah y yo nos dirigíamos a la cafetería después de una intensa clase de


matemáticas.

Se acercaba el examen final, y aunque apreciaba la ayuda extra que me ofrecía el


profesor Gómez, él sabía de mi problema, no podía evitar ponerme nerviosa, bueno
más de lo habitual.

Ya en la cafetería, Dinah y yo nos sentamos apartadas de todo el mundo como


siempre.

D.- Tranquila, Mila, lo harás bien, ya verás.- me dio ánimos.

C.- Ojalá sea así.

Solo nos quedaba hacer ese último examen y seria oficialmente una chica graduada
con su diploma, su gorro y su Prom.

Por suerte entre el director Simon y el Profesor Gómez me ayudaron a recuperar las
clases que perdí, todos los profesores accedieron a hacerme exámenes de
recuperación y mi madre pagó clases particulares después del colegio para que
aprobara. Al final lo conseguí.
Hablando de prom, nadie me lo había pedido, y no me extraña con los últimos
acontecimientos pasados. Tenía ilusión de ir pero no tenía pareja, así que le pregunte
a Dinah.

C. Oye, Dinah, ¿Quieres ir al baile conmigo? - pregunté como quien no quiere la cosa.

D.- No.

C.- Ohh, ya te lo han pedido... ¿y quién es el afortunado?

D.- No, Mila, no me lo han pedido. - dijo sonriendo.

C.- ¿Entonces por qué no quieres ir conmigo? Nos divertiremos.

D.- No lo dudo pero esas no son formas de pedirlo, sé más creativa chica.

C.- Pero... - me interrumpió.

D.- Si tú me haces una buena pedida tú tienes mi sí.

A ver ahora que invento para pedirle ir al baile.

***************

Llegué a casa y después de repasar los dichosos ejercicios de matemáticas, me puse


a pensar una forma original de pedirle a Dinah ir al baile.

Mi primera idea, no fue muy exitosa ya que me dijo que no otra vez, consistía en un
dibujo d e mi misma pidiéndole prom a ella, se lo enseñe por Skype y más o menos
esto es lo que ocurrió.

Le enseñé el dibujo.

C.- Taaaaaaaraaaaaannn.

D.- Mila, que se supone que es eso. - dijo riendo.

C.- Esta soy yo. - dije señalando mi dibujo. - Y esta eres tú - dije señalando su
caricatura - y aquí yo digo "¿prom?", y tú me responder "¡Claro Mila!".
D.- Es muy tierno que Sofi te ayude a pedirme prom pero no...

C.- Eh, eh eh, ¿Cómo que Sofi? Esto lo he hecho yo con todo mi cariño. - ella rió.

D.- Lo siento, Mila inténtalo de nuevo.

C.- Te odio. - le dije riendo.

D.- Te quiero.

Me pasé el fin de semana enviándole mensajes a Dinah para que aceptase, si no iba a
aceptar por las buenas lo tendría que hacer por las malas y molestarle era lo que se
me ocurrió, obteniendo el mismo resultado que el anterior, es decir, un no, creo que
incluso me bloqueó de Twitter.

El domingo por la mañana me levanté temprano para seguir estudiando y cuando


post-its en mi armario formando la palabra ¿PROM?

Hice tres fotos una al gran cartel, otra donde salía yo en el con una gran sonrisa y
otra con cara triste.

Le envié la primera por la mañana al no obtener respuesta envié la segunda, seguí sin
obtener respuesta y envié la última. Ya por la noche vi que Dinah seguía sin
contestarme así que me lo tomé como un no e hice mi último intento de que me
dijera que sí, si esto no funcionaba me quedaría sin ir al baile.

El lunes por la mañana me dirigí a casa de Dinah, llamé a la puerta y salió.

D.- Hey, ¿Qué haces aquí? - dijo al verme.

Sin decir palabra le di la caja que llevaba conmigo.

La caja tenía 5 cupcakes de nata con una letra cada uno hecha con adornos morados
y formando la palabra ¿PROM?

Dinah la abrió, sonrió y me abrazó.

C.- ¿Eso es un sí?

D.- Sí, claro que voy al baile contigo, - dijo dándole un mordisco al cupcake. - Pero ya
te lo había dicho.
C.- ¿Cuando? - pregunté confusa.

D.- Ayer por la noche te envié un mensaje, ¿no lo has visto? - dijo Dinah dándome el
cupcake con la letra R.

No lo vi; revisé mis mensajes y ahí estaba el de Dinah, era una foto, la misma que yo
había hecho con la pregunta ella lo había hecho con la respuesta, en la foto se veía a
Dinah sonriendo y en el fondo una pared blanca llena de post-its rosas con la palabra
"SÍ" escrita en grande.

Pues al final si iré al baile con Dinah, no podía haber elegido mejor pareja.

Y así fue.

***************

POV.LAUREN.

Llevaba dos días sin hablar con Ally y no podía más, al final fui a buscarla.

L.- ¿Ally? - Estaba sentada en uno de los sofás de la sala de estar, al escuchar mi voz
se giró - ¿Puedo sentarme junto a ti? - levantó los hombros, así que me senté.
Mirábamos ambas la pantalla que teníamos delante en silencio. - Ally. -la llamé y
volteó a verme.- Lo siento.- volvió a mirar a la pantalla - ¿Me has oído? Te he pedido
perdón por lo que paso, Ally, yo... yo lo siento mucho, no quiero estar peleada
contigo, eres mi mejor amiga, eres como mi hermana lo último que quiero es que
dejemos de hablar. - Me miró y se acercó a mí para después abrazarme - ¿Me has
perdonado?

A.- No, pero yo tampoco soporto estar enfadada contigo. - ahora fui yo quien abrazó
a Ally. - Tú y yo siempre seremos amigas, Jauregui, pero no me pidas que acepte a
esa estúpida porque no lo haré, por lo menos hasta que yo vea que ella te hace feliz.

L.- Me hace feliz.- mentí.

A.- No, no lo hace, no me mientas. - dijo calmada.

L.- Ok, puede que no me haga feliz pero por favor respeta mi relación.

A.- No te entiendo... pero como te quiero te respetaré. - le sonreí. -Que respeté tu


relación no quiere decir que la acepté, sigo pensando que te mereces algo mejor.
L.- Estoy enamorada de alguien. - le confesé.

A.- ¿¡QUE!? - dijo sorprendida y riendo.

L.- Ya me has oído... necesito olvidarme de ella por eso estoy con Melissa. - me
miraba sorprendida. - Por favor Ally, no me juzgues y no me mires así que ya
bastante difícil para mí es confesarte esto.

A.- ¿Y por qué no estas con esta misteriosa chica?

L.- Es complicado.

A.- ¿No siente lo mismo que tú? - preguntó.

L.- No creo que lo haga. - dije triste - Además hace tiempo que perdimos el contacto
pero sigo... tú sabes, me sigue gustando... mucho.

A.- ¿Y quién es la chica? - dijo intrigada.

L.- Ca... cambiemos de tema, por favor.- le pedí - Me hace mal hablar sobre ella, lo
único que quiero es sacarla de mi cabeza.

A.- Ok, como tú quieras, pero sabes que puedes hablar conmigo de cualquier cosa,
¿verdad? - La abracé - pero en serio te digo, no puedes buscarte a otra chica que no
sea Melissa. - reí.

L.- Ally...

A.- Bueno, vale, vale... - dijo riendo también.- Espero que encuentres a otra chica
que sí te haga feliz y que no sea nada más para olvidarte de alguien.

Y encontré a esa chica un año después.


Capitulo 45

POV.CAMILA.

Llevaba ya un año viviendo en México; decidí venirme aquí después de graduarme


para dejar atrás un poco los demonios de Miami, alejarme de lo que me ocurrió.

A mis padres les costó un poco pero al final cedieron gracias a mi insistencia y la
recomendación de Capde, él les dijo que cambiar de aires me vendría bien.

Vivía en casa de mis abuelos y la verdad me gustaba estar aquí; la universidad a la


que iba no estaba mal, empecé a estudiar filosofía hispánica e hice unos cuantos
amigos.

No conseguí estar con nadie, no estaba preparada para una relación, tampoco es que
buscara entrar en una; sinceramente no sé si conseguí ya no estar enamorada de
Lauren, pero si pensaba menos en ella, no sabía que era de su vida, aunque he de
confesar que había veces que stalkeaba sus redes sociales, no es que la buscara a
propósito, era Dinah que subía fotos junto a ella y la mencionaba pues que iba a
hacer yo ¿no mirar?

Seguía yendo al psicólogo aquí en México, me encontraba mejor, pero tenía mis
momentos de altibajos.

Mi padre venia cada semana a verme, el viernes agarraba su yet e iba a casa de sus
padres para pasar el fin de semana conmigo, algunas veces también venían mi madre
y Sofi, pero no siempre.

Ohhh, sí, se me olvidaba mencionar que también compré un perrito al que llamé Teo.

Después de casi trece meses aquí estaba empezando a extrañar a Miami.

Un martes, de verano, mientras estaba en el comedor viendo videos en YouTube me


llegó una llamada de Dinah vía Skype.

C.- ¡HEY! Dinah. - saludé cuando vi la imagen de mi mejor amiga.

D.- ¡¡Camilaaaaaaa!! - gritó.

X.- ¿Quién es esa cacatúa? - dijo mi abuela en español cuando escucho a Dinah.

C.- Nada, abuela, una amiga. - hablé en el mismo idioma, agarré el portátil y me metí
un mi habitación para no molestar a mis abuelos que veían la novela.

Dinah y yo nos pusimos al día de todo, aunque hablábamos todas las semanas Dinah
siempre mostraba interés en cómo estaba yo, en cómo me encontraba, cual era mi
estado de ánimo y esas cosas, parecía mi segunda psicóloga. Después de darle un
informe detallado de cómo había ido mi semana, me contó cómo le iban las cosas por
nuestras tierras.

D.- ¿Y pensaste lo que te dije?.

C.- Sí, un poco, pero no me decidí, no sé si estoy lista para volver de nuevo, los
extraño mucho y necesito teneros cerca, tanto a mis padres como a Sofi y a ti, pero
no sé...

D.- Dale, Mila, ha pasado un año, haz tus maletas y trae ese culo Cubano a Miami. -
reí por lo que dijo.

C.- No estoy segura.

D.- Vamos, así estudiaras conmigo, bueno no conmigo pero si podrías venir a la
residencia y vivir ahí, es divertido... además podrías seguir tus estudios aquí, apuesto
que está universidad es mejor que a la que vas tú... Mila por fa.

***************

Al final Dinah y mi madre me convencieron de volver, pasé un buen año en México,


pero era momento de empezar de nuevo.

Y ahí estaba yo delante de la puerta que daba a mi nuevo hogar, mi nueva casa, mi
nuevo comienzo, una habitación, que todavía no sabía cuán grande era, sólo sabía
que tenía que compartirla con alguien, eso me dijeron cuando me inscribí. La verdad
estaba bastante bien lo de la residencia, estaba a diez minutos de la universidad
andando y no tendría que venir desde mi casa que eran casi dos horas de trayecto en
coche.

Metí la llave en la cerradura y entré, eché un vistazo a la habitación; era bastante


grande dos escritorios, dos camas situadas una al lado de la otra justo al extremo de
la habitación en la esquina que hacia diagonal, junto a una puerta que supuse que era
el baño.
En la tercera esquina había una mesa redonda no muy grande, con sillas alrededor
encarada a una pequeña televisión.

La parte donde estaba la cama cerca del baño estaba ya decorada, así que supuse
que mi compañera no sería una novata como yo, en la pared había algunas fotos
pegadas y algún que otro poster de bandas de música, ahhh y uno de Lana del Rey.

Vi a una chica, alta, esbelta, con cabello castaño y piel morena, bastante guapa a mi
parecer, muy guapa, salir de la puerta del baño.

C.- ¡Hola! - la saludé, parecía confundida de verme - Soy Camila Cabello. - le tendí la
mano.

X.- ¿Cabello? ¿Cómo el empresario? - preguntó aceptando mi mano.

C.- Sí, es mi padre. - Nos soltamos. - Creo que soy tu nueva compañera de
habitación. - le sonreí.

X.- Omg, no, esta no es mi habitación. - la miré confusa. - Está habitación es de una
amiga mía, bajó hace rato a hablar con alguien, sólo la estoy esperando... por cierto
soy Normani, Normani Kordei. - se presentó - Sabes me parece que voy a bajar a por
mi amiga así te dejo que te acomodes y esas cosas. - dejé mi maleta encima de la
cama vacía y la chica salió antes de que yo le dijera que no hacía falta que se fuera.

***************

POV.LAUREN.

L.- ¿Cómo que Rose ya no va a ser mi compañera de habitación? - le pregunté al


gerente de la residencia quien fue muy amable al informarme que mi compañera, con
la que no había tenido ningún problema, ya no compartiría habitación conmigo.

Ger.- La alumna Rose dejó de estudiar en la universidad por eso ya no vivirá con
usted.

L.- Genial. - dije irónica.

Mi tercer año no podía haber empezado mejor. A saber con quién me toca compartir
habitación, con lo bien que me llevaba con Rose, era algo rara pero también
simpática.

Subí al primer piso que era donde estaba mi habitación. De camino me encontré con
Normani.

Normani era la compañera de habitación de Dinah, estudiaba tercer año de diseño y


la verdad es que nos llevamos muy bien.

L.- Te puedes creer que me van a enviar a una novata para que comparta cuarto. - le
dije indignada.

N.- No la trates muy mal, parece simpática.

L.- ¿La has visto? - pregunté. Asintió y me informo que hacía poco que había llegado.
- Bueno pues voy a ver con que me encuentro, deséame suerte. - Normani rió.

N.- Suerte.

Abrí la puerta de la habitación y vi una chica de espalda a mí. De espalda se veía que
tenía buen cuerpo.

L.- Soy Lauren... - giró.

C.- Cami...la - al verme se quedó de piedra al igual que yo al verla a ella. - Esto tiene
que ser una broma.

L.- Tienes que estar jodiendome. - dije a la misma vez. Nos quedamos unos segundos
sin hablar.- ¿Estás segura de que no te has equivocado de habitación?

C.- Esta es la quinientos do..., no... la cinco uno tres ¿no? - preguntó. Abrí la puerta y
efectivamente el número de la puerta era ese, Camila me miró confusa. - Pensé que
llevabas un año viviendo aquí.

L.- Y lo llevo, sólo comprobaba que seguía siendo ese número y no lo habían
cambiado. - seguía estática en la puerta y ella junto a uno de los escritorios.

C.- O sea que ¿duermes ahí? - señalo la cama.

L.- Sí. - miré al techo incomoda y volví mi mirada a ella, quien miraba sus manos
nerviosa.

Dios mío, que hermosa está, se ve más mujer, más linda, su pelo, su cuerpo está
más... es más sexy de lo que recordaba, esa ropa de señorita "madura" y yo aquí con
mis pantalones rotos y mis camisetas negras; que no me sonría porque si no me
muero aquí.

No, Lauren no pienses eso.

L.- ¿Así que ahora estudias en la UM? - pregunté intentando no parecer nerviosa.

Pues no es obvio que sí, sino no estaría en esta habitación.

C.- Sí.

Otro silencio incomodo invadió la habitación. La tensión, y no solo la sexual, que


había en la habitación podían cortarse con un cuchillo.

L.- Ahhh... ¿oye tú estás segura de que esta es tu habitación? - le pregunté de nuevo,
asintió - Ok, sólo volvía a comprobar. - hubo otro silencio, ninguna se movía - ¿No te
parece esto un poco incómodo?

***************

POV.CAMILA.

C.- Te he extrañado tanto, mi amor.

L.- Y yo a ti. - se acercó a mí y nos fundimos en un abrazo en medio de la habitación.


- Un año estuviste lejos de mí - agarró mis mejillas.

C.- Nunca volveré a dejarte. - giré la cara y le di un beso en la mano.

L.- Nunca dejaré que te vayas de nuevo, mi pequeña. - le agarré de la cintura y la


pegué a mí - No sabes cuantas ganas tengo de volver besarte - dijo rozando su nariz
con la mía.

C.- Y tú no te puedes imaginar las ganas que tengo yo de que lo hagas. - y por fin
después de tanto tiempo volví a sentir sus labios.

L.- ¡HEEYY! Euu... CAMILA, ¿ME ESCUCHAS...? TE EMBOBASTE. - con sus gritos volví
a la realidad.

Camila deja de fantasear.

C.- Eh ¿Qué? Perdón... no te escuché - dije confusa.


¿Se acuerdan que mencione que creía que yo no sentía nada por ella cuando estaba
en México? Bueno pues olvídenlo.

L.- ¿Qué si no crees que esto es incómodo a la par que violento? - preguntó, al
parecer por segunda vez.

C.- Pues teniendo en cuenta que la última vez que te vi estabas en mi cama... mmm
sí.

Mierda. ¿Por qué he dicho eso en voz alta? No tendría que haber recordado nada.

L.- Ayy, menos mal, creía que era la única. - no pareció importarle mucho que yo
recordara nuestro último encuentro.

Está preciosa. Como la he echado de menos, en todos los sentidos.

¿Me pregunto en que se gastaría los 300 dólares que se llevó de mi casa?

L- ¿Y cómo hacemos para que eso no sea así? - Levanté los hombros, la verdad ni
idea de lo que me dijo. - ¿Te ayudo a desempacar? - preguntó, le sonreí.

C.- Gracias pero no hace... - llamaron a la puerta.

Lauren que estaba cerca abrió; una chica alta, rubia, con un pecho que parecía que se
le iba a salir de la camiseta, con unas piernas larguísimas, entró dentro, ignorándome
por completo besó a Lauren, la sonrisa que tenía en mi boca desapareció por
completo y sentí como si mi corazón hubiera sido arrollado por un camión cisterna.

Era obvio que ella iba a tener a otra.

Lauren la empujo un poco hacia atrás.

L.- Hola.

X.- Nos vamos - dijo la chica, quien en ese momento parecía notar mi presencia ahí. -
¿Quién es esta? - dijo esta con tono desagradable.

¿Perdón? ¿Esta?
L.- Melissa, esta es Camila, mi nueva compañera de cuarto y una vieja conocida.
Camila esta es Melissa, mi novia. - el camión volvió a pasar por encima de mi
corazón.

Me acerque a la chica y le tendí la mano, por educación, no porque quisiera pero me


ignoro y se dirigió a su novia.

¡Estúpida!

M.- Vámonos, bebe. - no pude evitar poner cara de asco. Vi a Lauren agarrar sus
cosas y coger la mano de su chica.

C.- Oye, Lern. - la llamé antes de que saliera y se giró hacia mí - ¿Sabes cuál es la
habitación de Dinah?

L.- La 1904.

C.- ¿Cual? - Noté la mirada de Melissa acribillándome. - Me lo puedes apuntar, es que


quiero ir a verla y seguro se me olvida que habitación es - soltó la mano de su novia y
fue al escritorio anotó los números y me dio el papel - gracias.

L.- De nada, Camz.

¡JA! ¡Me sigue llamando Camz!

M.- Genial, una nueva integrante para el grupito - dijo irónica.

¿Qué le pasa a esta idiota?

L.- Melissa, no digas esas cosas. - después salieron y me quedé sola en la


habitación...

Que ahora compartía con Lauren...

***************

Y como no quiero aburrir con mi segundo año de universidad voy hacer un resumen:

Compartir habitación con la persona de la cual estuve y estoy enamorada, tenía sus
pros y sus contras, lo bueno es que era lo primero que veía al despertarme, lo malo
su estúpida novia.
Me hice amiga de Normani e incluso de Ally ya que pasan más tiempo en mi
habitación con Lauren que en la suya propia, las cinco formábamos un grupo bastante
peculiar.

¿Es digno de mencionar que casi me voy a golpes con una chica? No sé si es digno o
no pero así lo hice, bueno yo sola no fui, me acompañaban Dinah y Lauren, ¿Por qué?
Pues fue porque la individua aparte de quitarle el novio a Normani se puso a insultarla
en medio del bar del campus, esto me hizo recordar a mi época escolar cuando yo
trataba mal a la gente y cuando me humillaron a mí, fue tanta la rabia que sentí a
recordarlo que fui directa a por ella para defender a Mani.

La agarré del pelo y le dije... no importa lo que dije. La chica me empujó y Lauren
vino a defenderme, y Dinah fue a defender a Lauren. ¿Cómo acabó la historia?
Ninguna de las tres podemos volver a pisar ese bar.

Con Dinah, todo siguió normal, ella estudiaba periodismo y alardeaba de que algún
día tendría un programa tipo el de Oprah, hacíamos el tonto juntas, nos divertíamos y
pues nada más interesante pasó en nuestra relación... Ohh espera sí, hace unos
meses para su cumpleaños la invité junto a Normani al concierto de Beyonce y a mi
querida mejor amiga no se le ocurrió otra cosa que colarse en el camerino, la vimos
sí, pero seguridad nos echó y nos encerraron como tres o cuatro horas en un
calabozo, mi padre tuvo que venir a sacarnos de allí.

Hablando de Lauren, bueno la verdad es que nadie la ha nombrado pero da igual


hablaré de ella porque quiero; no pasó nada al menos que yo me acuerde,
decepcionante, lo sé.

Sorprendentemente para las dos, nos hicimos amigas, creo, no sé, pienso que nunca
llegaré a ser 100% su amiga porque cada vez que la veo muero por besarla y les digo
que la veo mucho ya que vivimos juntas; aunque también nos peleábamos pero eran
discusiones sin importancia enseguida volvíamos a estar bien, eran cosas de la
convivencia; estas discusiones siempre giraban sobre dos temas:

Uno, lo desastrosa y desordenada que era yo; Lauren no conseguía entender que mi
escritorio estaba ordenado dentro de mi propio desorden.

Dos, lo mucho que odiaba Lauren que la despertase; encima que lo hacía después de
tener que aguantar las doce mil alarmas que se ponía, bueno no eran tantas solo
tenía tres; el caso es que todas las mañanas la tenía que llamar, intentaba ser dulce,
y solo Dios sabe el esfuerzo que hacía para no despertarla con besos y mimos, pero
es que esta mujer no se despierta no aunque la maten, por eso acabábamos
gritándonos, a la hora del almuerzo ya se nos había quitado el enfado.
Lauren se pasó todo el curso con novia, si la primera impresión que tuve de Melissa
no fue muy buena cuando la conocí mas lo confirme, no trataba bien a Lauren, era
muy estúpida y muy controladora, y sí probablemente hablen los celos.

Cuando dijo que habían terminado fue uno de los mejores días de mi vida, por fin ya
no estaría rondando por nuestro alrededor, cosa que no solo me alegró a mí, sino a
mis tres amigas restantes, que tampoco les caía bien; lo celebré mucho, es más, creo
que me pase celebrándolo.

En cuanto a los estudios no les voy a mentir no fue todo un campo de rosas tuve que
esforzarme pero al final conseguí pasar de curso y ahora estoy disfrutando de las tan
merecidas vacaciones de verano.

No fue un año muy emocionante, pero el siguiente fue muy diferente...

***************

POV.LAUREN.

¿Mi tercer año? Nada del otro mundo, yo rodeada de cámaras, ya que estudiaba
fotografía.

Yo cada vez más enamorada de Camila.

Yo siendo dejada por mi novia.

Fin.

********************

Solo quería deciros que gracias por leer y por los comentarios que los leo y espero
que os este gustando la historia, bueno ha los que lo lee por primera vez por que a
los que repiten ya saben como es.

El siguiente capitulo lo subiré pronto.

Estar atentos estos días que vendrán sorpresas.


Capitulo 46

POV.CAMILA.

Se supone que el verano es para pasarlo bien, estar con tus amigos, divertirte como
si se fuera acabar el mundo, ir de fiesta en fiesta... ¿Y qué hacía yo? Cambiar de
canal para después volver a cambiarlo; estaba aburrida de estar todo el día en casa,
ninguna de las chicas estaba en Miami y solo yo podía salir con Sofia, no es que estar
con mi hermana fuera algo malo pero no era lo más apasionante del mundo.

Una tarde recibí un mensaje por Facebook de Troy quien me invito a ir con él a la
playa, mi aburrimiento era tanto que al final acepté la invitación, nuestros primeros
encuentros fueron un tanto incomodos ya que nosotros no éramos amigos, durante el
año anterior habría hablado con él unas diez veces y no más de dos palabras, pero
Troy estaba igual que yo, aburrido de no hacer nada, su tuvo que quedar en Miami
porque consiguió un trabajo de verano como camarero por las noches.

Conforme pasaron las semanas, nuestra relación se afianzo más, Troy era un chico
muy simpático y muy gracioso, era agradable pasar el rato con él.

Una tarde decidí invitarlo a mi casa, estuvimos nadando en la piscina, incluso jugo
con Sofi cuando esta entró al agua.

Estaba apoyada contra el borde y Troy vino hacia mí.

T.- Hey Camila. - se puso de la misma forma que yo.

C.- ¿Qué?

T.- Quiero preguntarte algo desde hace días.

C.- Pregunta entonces. - dije intrigada.

T.- Pero me da miedo que te enfades, creo que no tenemos suficiente confianza para
que me respondas pero quiero saber la respuesta.

C.- A ver dime.

T.- Ehhh a ti... ¿Te gustan los chicos o las chicas? - dijo con algo de vergüenza.

C.- Woow, no me esperaba esa pregunta. - dije sinceramente aunque reí un poco.
T.- Lo sé, lo siento, no quería ofenderte. - parecía arrepentido de haber preguntado.

C.- No, no estoy ofendida y respondiendo a tu pregunta, no sé, no depende del sexo,
sino de la persona.

Aunque era mentira solo me gustan UNA chica.

T.- O sea ¿Qué si estarías con un chico?

C.- Supongo que sí... ¿Por qué lo preguntas...?

No espera, no le gustaré yo a este chico, no por Dios, ya decía yo que era raro que
tomara interés por mí, de querer salir conmigo ¿Y yo ahora que le digo?

T.- Me gusta una chica... - empezó a decir.

No, no, no, ¿no se ira a declarar ahora o si?

T.- Y quiero que esa chica se fije en mí.- continuó.

C.- ¿No se fija en ti?

T.- No y quiero que lo haga.

¡AY! Que soy yo. ¿Y ahora qué hago?

C.- ¿Y qué tengo que ver en todo eso?

T.- La verdad mucho, esa chica e...

¡Va a decir que soy yo! No, no, no.

C.- Troy, para, - le interrumpí. - No sigas, sabes la verdad no me gustas de esa


manera, yo solo quiero ser amiga tuya, nada más... lo siento si te he dicho pensar lo
contrario o te he dado alguna esper...

T.- Camila, tú no eres la chica... - dijo interrumpiéndome.

C.- ¿A no? - lo miré confusa.


T.- No. - rió. Sentí mis mejillas calentarse de la vergüenza.

C.- Entonces si yo no soy la chica que te gusta entiendo mucho menos que pinto yo
en todo esto.

T.- Mmm... la chica que me gus... la chica de quien estoy enamorado - se corrigió.

C.- ¿Enamorado?

T.- Si, es... es Ally... - confesó.

C.- ¿Ally? ¿Ally brooken? ¿Mi amiga Ally? ¿Pequeña Ally? - pregunté para aclarar que
era la misma persona de quien hablábamos.

T.- Sí, Ally. - volvió a afirmar.

C.- Pero pensé que tú y ella no os... no entiendo.

Ellos se pasan el día discutiendo... oh claro, por eso discuten... ¿pero a Ally también
le gustara Troy?

T.- Míralo de esta forma yo veo a Ally de la misma manera que tú miras a Lauren.

C.- ¿Cómo? Yo no... - Salí de la piscina, Troy fue detrás mío, cogí la toalla y me
sequé.

T.- Camila, Hey... ¿Qué pasa. dije algo malo? - dijo cogiendo su toalla.

C.- Insinuaste que me pasan cosas con Lauren.

T.- ¿Y no es así? - dijo levantando las cejas.

C.- No, obvio que no. - nos sentamos en el pequeño sofá que había en el jardín.

T.- O sea que todos son imaginaciones mías, ¿no? A ti no te gusta Lauren.

C.- Sí.

T.- ¿Sí son imaginaciones mías o si te gusta mi amiga? - dijo riendo.

C.- Troy, ¿Por qué preguntas eso? - dije incomoda.


T.- Porque se te nota.

C.- A mí no se me nota nada. - intenté defenderme.

T.- Sí, y a verdad no sé cómo ni Ally ni Dinah ni Normani ni la propia Lauren se han
dado cuenta aún.

Ahí llevaba razón, ¿Cómo no han podido darse cuenta? Si soy la obviedad
personificada.

C.- A mi Lauren no me gus... - lo vi reír - ¿Soy un poco obvia, no? - dije cubriéndome
la cara con las manos.

T.- Un poco. - dijo riendo - Pero yo hace tiempo que lo sé, tú misma me lo dijiste,
solo quería comprobar si estando sobria me lo dirías también.

C.- ¿Eh? ¿Qué? ¿Cuándo dije yo eso?

T.- Recuerdas la noche que fuimos a "Place" , ¿Cuándo Melissa acababa de dejar a
Lauren?

C.- Esa noche es un poco confusa para mí.

T.- Y no me extraña...

FLASHBACK

POV.TROY.

N.- Vamos Camila entra al coche.- le decía intentando hacer que la castaña entrara a
mi carro.

C.- No, ¡Yo quiero seguir ahí dentro! Estamos de celebración. - Gritó, agarrándose del
cuello de Normani. - Yujuuu.

A.- Camila, ya, estas muy borracha.

C.- Calla, duende. - salió corriendo de nuevo hacia el bar y tuve que ir tras ella; la
llevé de nuevo donde las chicas. - ¿Tú eres muy alto, no? - Dijo de repente se echó a
reír.- Mira Troy, un duende. - dijo señalando a Ally lo que hizo que esta última riera. -
Eres muy guapa para ser un duende. -se abrazó a ella y le dio un beso en la mejilla.
D.- Chicas, la encontré. - vimos a Dinah llegar con Lauren en las mismas condiciones
que Camila.

T.- Vamos Lauren. - la agarré por la cintura, esta andaba a tropiezos. - Vamos a casa.
- no se quejó.

C.- ¡No, Lauren! - Se soltó de Ally y fue hacia la pelinegra. - ¡Vamos a celebrar! Yo os
invito. - volvió a gritar.

D.- ¡Qué carajos le pasa a esta? ¿Qué está celebrando?

A.- Ni idea pero lleva toda la noche diciéndolo. - en ese momento Lauren vomito en
medio de la calle.

N.- ¿Cómo han bebido tanto? - Camila saltó a su espalda. - Camila bájate - en lugar
de hacerlo empezó a gritar cosas sin sentido mientras reía.

D.- Troy llévatelas a la habitación y enciérralas, porque si no Camila es capaz de


armar una buena. - me dijo.

Sin ningún problema metimos a Lauren en mi coche; ahora con Camila todo fue un
poco más difícil.

D.- ¡Camila! Dame tu bolso - le dijo Dinah.

Camila lo tiró con fuerza, haciendo que cayera unos metros hacia delante de donde
estábamos nosotros, Ally fue a por él, sacó la llave de la habitación de Lauren y
Camila y me la dio.

A.- Enciérralas cuando llegues. - asentí y le sonreí.

Normani y Dinah peleaban con Camila para que entrara al coche.

C.- No estoy borracha, mira. - Puso los brazos en cruz y cayó hacia un lado, chocando
contra el piso. - Eso ha sido porque el mundo se ha movido, no ha sido mi culpa. - la
levantamos del suelo.

T.- Camila, vamos a celebrar en mi coche con Lauren.

C.- ¡Uhh! ¡Con Lauren! ¡Yujuuuu! - al final se metió en el coche.


Le puse el cinturón a las dos en la parte trasera y salimos de allí, las demás se
quedaron un rato más allí.

En el trayecto miraba hacia Camila por el retrovisor, estaba callada y eso era muy
sospechoso.

T.- ¿Qué haces Camila?

C.- ¿Yo? Nada. - pare el coche en un semáforo y me gire a ver que hacía, Camila
jugaba con los dedos de Lauren y acariciaba su mejilla con la mano que tenía libre,
mientras que la borracha número dos dormía en el hombro de la borracha número
uno.

T.- ¿Qué le haces a Lauren? - pregunté, levantó los hombros.

C.- ¿Dónde vamos?

T.- Ya te lo dije, a celebrar. - le dije eso porque pensé que si le decía que la llevaba a
su habitación sería capaz de saltar del coche. - Oye, Camila, ¿Qué celebramos? -
pregunté con curiosidad sin quitar la mirada a la carretera.

C.- Que Lauren está soltera de nuevo. - gritó feliz. - Por fin está solita, mi hermosa
está libre de cualquier bruja.

T.- ¿Camila, a ti te gusta Lauren?

C.- Sí, mucho ¿a ti no? Mejor dicho, ¿a quien no? Mírala es perfecta, sus ojos, sus
manos, su boca... sí, su boca, quiero besarla de nuevo.

FIN DEL FLASHBACK

POV.CAMILA.

C.- ¿Yo te dije todo eso?, ¿Te dije que ya la había besado antes? - asintió riendo.

T.- En serio no te acuerdas de lo que me costó meterte en la habitación. - negué. -


Me pegaste un golpe en la cabeza e intentaste sobornarme para ir de nuevo al bar.

C.- De esa noche no recuerdo nada, solo que cuando me desperté estaba en la cama
de Lauren y estábamos a medio vestir. - noté mis mejillas arder por la confesión.

FLASHBACK

POV.GENERAL.

C.- ¡¡¡Troy!!! Ábreme. - decía dando golpes a la puerta de la habitación, intentaba


abrir pero no podía ya que su compañero las había encerrado.

L.- Camz, no grites. - dijo aturdida saliendo del baño.

C.- ¡Vamos a jugar! - dijo al verla. La castaña fue a su cama y empezó a saltar en
ella. - Laur, ven. - le hizo caso y ambas chicas se pusieron a saltar como si tuvieran 4
años hasta que Lauren se mareo y bajó.

Camila hizo lo mismo y fue hacia su escritorio, arrugó un papel que había por ahí, sin
importarle que había escrito en el, se lo tiró a Lauren quien después se lo devolvió,
hicieron esto un par de veces y acabaron simulando un partido de la NBA con la bola
de papel y una papelera.

C.- ¡GANÉ! - caminó tambaleándose hasta llegar a la cama de su compañera. Lauren


se dejó caer en su cama, Camila se sentó a su lado.

L.- ¿Qué me miras? - Camila besó su frente.

C.- No estés triste por esa estúpida... - La chica de ojos esmeralda había estado
llorando en el bar durante toda la noche por su reciente ruptura.

L.- No es por ella, es por ti. - confesó.

C.- ¿Por mí?

L.- Sí, siempre eres tú. siempre estás aquí. - dijo dando golpecitos en su cien
derecha. -Y aquí. - dejó su mano sobre su corazón. - Y no hay manera de hacerte
salir. - dijo enfadada.

C.- Perdón.

L.- ¡Vete, Camila, vete! - dijo tirándola de la cama, Camila se quedó sentada como un
indio en el suelo con la mirada triste y cabizbaja, agarró la bola de papel y se puso a
juguetear con ella entre sus manos, a los pocos minutos Lauren se sentó a su
izquierda de la misma manera. - Perdón. - Camila le pasó la bola, Lauren la agarró y
le regaló una pequeña sonrisa que fue suficiente para que una Camila borracha
hiciera lo que estaba deseando hacer desde el primer día cuando vio que Lauren era
su compañera de habitación.

Camila se acercó lentamente a Lauren, quien al ver la cercanía cerró los ojos y juntó
sus labios a los de Camila, empezó como un beso lento y dulce que se transformó en
uno pasional y lleno de deseo, debido a la ansiedad que tenía una por la otra.

C.- Lauren. - dijo sobre sus labios. - Yo te... - la cayó dándole un beso, Lauren se
levantó rápido haciendo que casi perdiera el equilibrio al hacerlo pero se mantuvo en
pie, le tendió las manos a Camila. - Te quiero, te quiero Lauren. -confesó. - Quiero
estar contigo, quiero que me dejes amarte, quiero que me dejes despertarte por las
mañana y hacer el amor contigo todas las noches. - La besó de nuevo mientras
lentamente se iban hacia atrás quedando tumbadas en la cama de Lauren.

L.- Yo... yo también lo quiero, Camz.- separándose unos centímetros de ella. - Te


quiero mucho, te necesito. - Camila se deshizo de la camiseta de la pelinegra y
después Lauren también desnudo a Camila dejándola en ropa interior, la castaña se
quitó de encima y se tumbó a un lado para dejar que Lauren se desvistiera. Cuando
tiró los pantalones al suelo y se giró vio que su amada de ojos verdes se había
quedado dormida, depositó un beso en sus labios y se abrazó a ella.

POV.CAMILA.

Agh que dolor de cabeza. ¿Por qué bebería tanto anoche? Puff me quiero morir.

Entre abrí los ojos y la poca luz que entró por ellos quemó mi retina, haciéndome
cerrarlos de nuevo.

Apoyé mi mano sobre mi tripa y noté que nada la cubría.

¿Qué hago yo sin ropa?

Subí un poco más la mano y encontré la tela de mi sujetador.

Bueno por lo menos no estoy desnuda del todo.

Cuando bajé la mano pude notar el cabello de alguien sobre mí, sin abrir los ojos
toque el costado de quien dormía junto a mí.
Ok, es una mujer pensé cuando toqué la tela de su sujetador.

¿Qué hice anoche?

Abrí los ojos y vi a mi compañera de habitación junto a mí.

C.- Lauren. - sonreí. Tarde exactamente dos segundos en darme cuenta. - ¡¡Mierda,
Lauren!! - Grité y se despertó de golpe, se quejó del dolor de cabeza y me miró
confusa - ¡¿Qué paso anoche?!

L.- ¿Qué haces medio desnuda en mi cama? - agarré la sabana e intenté taparme con
ella.

¿Para qué me tapo? Ni que fuera la primera vez que Lauren me ve así.

C.- Eso mismo me pregunto yo, ¿Qué hicimos Lauren?

L.- No sé, yo no me acuerdo de nada. - dijo frotando su frente.

C.- Yo tampoco. - dije intentando recordar algo - ¿Crees que nosotras... ya sabes...
hicimos algo?

L.- No hicimos nada. - dijo rápidamente - Creo, no sé... bueno olvídalo, aquí no pasó
nada.

C.- OK, no pasó nada.

Ojalá hubiera pasado algo y ojalá pudiera recordarlo.

FIN DEL FLASHBACK

C.- Oye y... ¿soy la primera persona en saber que estás enamorado de Ally? - le
pregunté.

T.- Sí.

C.- ¿Lauren no lo sabe? - pregunté intrigada.

T.- No...

Él y Lauren eran como hermanos, no entiendo porque ella no lo sabe y porque me lo


cuenta a mí.
C.- ¿Y por qué no se lo dices? A lo mejor ella te puede ayudar.

T.- Prefiero tu ayuda.

C.- Llámame tonta pero no entiendo.

T.- Quería proponerte algo... algo que si sale bien yo podría estar con Ally y tú con
Lauren...

C.- Eso es imposible, Lauren nunca se interesará por mí.

T.- No lo se, por eso te voy a contar lo que tenía en mente. - hizo una pausa.- Quiero
darle celos a Ally contigo...

C.- ¿Qué? No para nada. No. Me niego.

T.- ¿Por qué no? Lauren también se pondría celosa y por fin la cabeza dura de mi
mejor amiga se daría cuenta que está loca por ti. - enrojecí por lo que dijo.

C.- No, tendría que fingir ser tu novia y cosas así, y eso nunca sale bien.

La única vez que hice eso terminé enamorada de Lauren.

T.- No, no tendríamos que hacer eso, solo hacer que ellas piensen que tenemos algo,
y que nosotros lo neguemos, ¿me entiendes? No tendríamos que actuar como una
pareja, solo ser más cercanos. Por faaa. Camila. - suplicó.

Todo va a salir mal seguro pero y si sale bien y Lauren por fin se fija en mí.

C.- No estoy muy segura de esto pero...

T.- Pero... - dijo sonriente.

C.- Pero acepto.

T.- ¡Siii! Gracias, Camila. - me abrazó de sorpresa y reí por ello.

C.- ¿Tanto te gusta Ally? - Levantó los hombros algo avergonzado. - Ok, primero
tienen que enterarse de que estamos pasando tiempo juntos... como amigos.
T.- Obvio como amigos y ¿Cómo hacemos eso?

C.- Tírate a la piscina. - ordené.

T.- ¿Qué? ¿Para qué? Camila ya me he secado. - se quejó.

C.- Hazme caso, tírate.

T.- Valee... - se tiró y yo bajé a la parte menos honda. - ¿Qué vamos a hacer? - dijo
cuando estaba cerca de mí.

C.- Una foto.

T.- ¿Una foto? ¿Y para eso necesitábamos meternos otra vez en la piscina?

C.- Sí, y no me discutas.

T.- Vale, vale... haz la foto entonces.

C.- Pero ven aquí tenemos que salir los dos. - se puso detrás mía y yo puse la cámara
delantera. - mejor ponte a mi lado, desde esta posición parecemos una pareja.

T.- Ok. - se puso a mi lado.

C.- Voy a hacer dos, una la subes tú y otra yo.

T.- ¿A dónde la subo?

C.- No sé, a alguna red social donde Ally y... pueda verla.

T.- Ally y Lauren. - recordó.

C.- Sí, eso. - dije con un poco de vergüenza.

T.- ¿Instagram?

C.- Por ejemplo... espera ¿tú me sigues?

T.- No ¿y tú a mí?

C.- No. - ambos reímos. - Ok ¿preparado? - Hice las dos fotos y salimos de la piscina.
- Yo subiré esta ¿ok? - en ella Troy salía serio, como si estuviera enfadado y yo salía
haciendo una mueca.

" @Troyogletree ¿Por qué estas enfadado?"

C.- ¿Te gusta? - le enseñé mi móvil.

T.- Sí, ¿y a ti esta? - me enseñó la foto que le había enviado ya subida a Instagram,
en ella salimos los dos sonrientes, una foto normal de dos amigos.

C.- Te podrías haber esmerado más en el título.

Constaba de dos emoticonos, la carita feliz y el pulgar hacia arriba más mi nombre.

T.- Naah así está bien.

C.- Ahora toca esperar que lo vean...

T.- Si.

C.- Sigo pensando que esto no va a funcionar.

T.- Puede... pero no perdemos nada por intentarlo.

C.- Un mes, si en un mes no hay avance pensamos otra cosa para poder estar con
ellas. - le tendí la mano.

T.- Trato hecho.

Cuando Troy se fue, subí a ducharme, el resto de la tarde fue tranquila, estuve con
Sofia y toque la guitarra un rato.

Después de cenar subí a mi habitación y me tumbé en la cama vi que parpadeaba la


lucecita de mi móvil.

Tiene un comentario de @Toryogletree: "no estaba enfadado, esa es mi cara de estoy


súper feliz"

@CamilaCabello: "Sé que estabas feliz en verme"


Vi que la foto tenía unos cuantos me gusta pero ninguno era de Lauren o Ally.

De pronto llego otra notificación.

@Troyogletree: "Siempre"

***************

Troy y yo estuvimos varios días sin vernos porque se fue el fin de semana con su
familia a Los Ángeles.

Vi que tenía una mención en Twitter ¿de Troy?

@Troyogletree: Indignado con @CamilaCabello porque no contesta mis llamadas. Oye


Camila, ¿playa mañana?

Llamé al teléfono de Troy.

T.- ¡Hey! Viste el tweet. - dijo después de saludarme.

C.- Sí, oye no me llego ninguna llamada, mi móvil estará mal, perdón. - le informé.

T.- No si no te he llamado por eso no te llegan, solo lo he escrito para que Lauren lo
vea, dale RT para que Ally se enteré también. - Reímos. - Bueno contéstame al tweet
y dime que sí.

C.- Ok. Mañana nos vemos ¿a las 11 pasas por mí?

T.- Sí, obvio, nos vemos mañana - colgué la llamada y entré a Twitter.

@CamilaCabello: "Siento no haber contestado ¿me perdonas? Playa mañana yess!"

@Troyogletree: "Claro que te perdono"

@CamilaCabello: "Yay!"

Lauren, por Dios, ponte celosa porque si no me sentiré como una estúpida por hacer
esto.

***************

Tal y como acordamos Troy pasó a por mí y fuimos a la playa.


C.- ¿Crees que habrán visto las fotos?

T.- No sé si Ally y Lauren las habrán visto pero Dinah si le dio "me gusta" a la foto.

C.- Entonces Lauren y Ally ya se han enterado. - dije riendo.

***************

POV.LAUREN.

Llevaba tres semanas en México y la verdad me lo estaba pasando bien, estaba feliz
de ver a mi familia.

Después de venir de un largo paseo con mis abuelos me senté en el sofá y cogí mi
móvil, entré a Tumblr un rato y después entré a Instagram para subir una foto que
me hice con mis abuelos.

Vi las fotos que habían subido Dinah, Normani y Ally de sus vacaciones así como yo
estaba haciendo. Incluso Troy había subido.

Espera esa es ¿Camila? No puede ser, puse la foto en grande para ver si era ella y sí,
sí que es ella.

L.- ¿Qué hacen estos dos juntos? - dije en voz alta.

Abu.- ¿Dijiste algo, corazón? - dijo mi abuela en español.

L.- No, nada, le estaba hablando al móvil. - le informe.

En el Instagram de Troy también había un video, puse los auriculares para no


molestar a los presentes y le di a play.

T.- Vamos a reírnos. - dijo enfocándose, enfocó una botella de agua que llevaba en la
mano y después a una chica que tomaba el sol. Vacío la botella sobre el cuerpo de la
chica y esta gritó.

¿Qué hace ahí, Camila?

C.- Idiota - decía riendo. Se levantó y salió corriendo detrás de Troy quien se volvió a
enfocar con la cámara.

T.- Voy a morir, socorro. - se veía por detrás a Camila riendo correr hacia él.

El video terminaba ahí.

Leí los comentarios sobre el video, la mayoría era de los amigos de Troy los cuales
comentaban lo buena que estaba Camila y tenía ganas de matarlos a todos, pero
hubo un comentario en particular que me llamó la atención.

@FranciscoCH: ¿Quién es esa? ¿Y tiene novio?

Troy solo contestó: @Troyogletree:

¿Qué significa eso? ¿Esas dos caritas?

Me meto al Instagram de Camila y vi que tenía también fotos con Troy.

Ahora resulta que me voy a México tres semanas y pasa de todo.

También tenía un video.

C.- Troy canta. - enfocó a mi amigo. - Venga Troy, sé que te sabes la canción.

Troy y Camila iban en el coche cantando muy motivados como si de un concierto se


tratara.

"I'm in love with you and all these Little thing" - cantaba al unisón.

¿I'm in love with you and all these Little thing? ¿Qué mierda es eso? ¿Quién esta in
love? ¿Por qué cantan eso? No canten eso.

Vi que Normani había comentado.

@NormaniKordei: "Dedíquense a otra cosa, cantar no es lo de ustedes"

@Troyogletree: "@CamilaCabello no le hagas caso a @NormaniKordei, nosotros


cantamos muy bien"

@Dinahjane97: "@Troyogletree @CamilaCabello No, no lo hacéis"

@CamilaCabello: "¿Por qué todo este cyberbullying hacia nosotros?"


@Allybrooke: "Ohh vamos chicas @NormaniKordei @Dinahjane97 no sean tan duras,
no cantan taaan mal, por lo menos no @CamilaCabello, lo siento @Troyogletree"

@Troyogletree: "Perdón? @Allybrooke que has querido decir ¿Qué canto mal?"

@Allybrooke: @Troyogletree mmmm... sí"

Todas pusieron los emoticonos que se ríen.

@Troyogletree: "@CamilaCabello @NormaniKordei @Allybrooke @Dinahjane97 muy


bonito se ríen de mí y nadie me defiende"

@Laurenjauregui: "Tranquilo @Troyogletree, yo te defiendo... ¿a cuál de todas tengo


que matar?"

***************

POV.CAMILA.

Como otra tarde más Troy estaba en mi casa pasando el rato.

T.- ¿Viste que vieron las fotos, no?

C.- Sí pero no creo que se hayan puesto celosas o algo.

T.- Eso tomará tiempo pero al final funciona, ya verás.

C.- Si tú lo dices.

T.- ¡Hey hacía años que no veía una de estas! - Dijo cogiendo una videoconsola que
tenía en el escritorio. - ¿Puedo jugar?

C.- Sí, claro.

Se sentó en mi cama y empezó a jugar un juego de cocina de tartas, recuerdo que


ese juego me lo regalo mi padre cuando tenía siete años.

Yo cogí mi portátil y me puse al lado de Troy.


Entré en Skype.

C.- Mira están todas conectadas. - a los diez segundo Dinah me pedía que
empezáramos una video llamada todas juntas. - No te asomes, que no se note que
estás aquí. A ver cuánto tardan en sacar el tema de nosotros dos.

T.- Ok.

Le di al botón de aceptar y se abrieron 4 ventanitas.

C.- ¡Hola chicas! - dije feliz de verlas.

D.- ¡¡Milaaa!! Por fin te conectas, ¿Dónde estabas?

C.- Estaba aquí en mi cuarto haciendo nada.

D.- Tu vida es taaan apasionante. - dijo irónica.

C.- Verdad que sí, ahh y no te conté lo mejor, ayer fui al centro comercial y ¡¡me
encontré cinco dólares!! Como ves mi vida es una película de acción. - dije del mismo
modo.

A.- Pueden dejarse de ironía. - me giré disimuladamente para que mis amigas no lo
notaran y vi como Troy sonreía al escuchar la voz de Ally.

En el año que conozco a Troy nunca noté que sentía algo por Ally pero ahora que no
finge delante de mi puedo ver que se muere por mi amiga.

C.- Ehhh no es ironía de verdad me encontré 5 dólares en el centro comercial.

Eso era cierto.

D.- Y... ¿fuiste tú sola?

C.- No, fui con alguien.

N.- ¿Con quién? - preguntó con curiosidad.

Mis amigas son lo más obvio del mundo. Querrán saber si fui con Troy.

C.- ¿Con quién creen que fui? - las cuatro se quedaron calladas. - Pues con Sofi, ¿con
quién más voy a ir? - ahí dije la verdad, fui con mi hermana.
A.- Mmm... No sé, a lo mejor te has buscado a alguien en nuestra ausencia. -
intervino Ally.

C.- No, chicas, no. Fui con Sofi merendamos y le compré un juguete que quería y
volvimos a casa.

L.- Tú tan buena como siempre. - habló Lauren, su tono parecía ¿irónico?

C.- Si. - le contesté de la misma forma.

D.- ¿Y no hay nada más interesante que hayas hecho en este tiempo? - seguían
insistiendo.

C.-¿Pero que queréis que haga si tres de mis amigas no están en el mismo estado
que yo y una ni siquiera está en el mismo país...? Lo único que hago es estar con Sofi
y aburrirme en mi casa. - vi como Lauren soltaba una silenciosa risa irónica. - Bueno
mejor dejemos de hablar de mí, Ally, ¿tú que has hecho en este tiempo?

A.- Mmm... Fui a visitar a mi familia... y eso ¡¡Dios soy igual de aburrida que Camila!!

D/N/L.- Lo eres - respondieron al unísono.

C.- ¡¡Ehhhh!!

A.- Y tú Dinah, ¿hiciste algo interesante?

D.- Me compré un coche. - dijo feliz.

Nos quedamos en silencio.

L.- Mmm... Alguna va a contar algo interesante o...

C.- Mani, ¿Por qué miras tanto el móvil? - No me hizo caso - ¡Mani! Ehhh Normani! -
grité ya que se había embobado mirando su móvil.

N.- ¿Qué? - gritó ella.

D.- ¿Qué hacías, Kordei?


A.- Eso. ¿Quién te habla? ¿A quién le sonríes?

N.- A nadie.

L.- ¿Cómo que nadie?

C.- ¿Quién es? Cuéntalo. - insistí.

N.- No es nadie, solo un amigo.

D.- ¿Pero es un amigo amigo o un "amigo amigo"? - dijo levantando las cejas
coquetamente. Normani no contestó.

L.- Uhh Normani tiene un galán, esto es nuevo.

N.- Que graciosa. - dijo irónica. - Y no somos nada... todavía.

A.- Uhh... todavía.

D.- Y pretendías guardarte eso y no contárnoslo. - todas reímos.

N.- Bueh... ¿Y tú, Lauren algo que contar? - Dijo para cambiar de tema - ¿No has
conocido a nadie ni nada? ¿Un amor de verano, tal vez?

¿Qué? ¿Amor de verano? ¡No di que no! ¡Di que no!

L.- No, claro que no.

Bien, menos mal.

A.- ¿No? Qué raro. - dijo Ally.

No, no es raro.

L.- ¿Por qué raro? - dijo sonriendo.

A.- Eres siempre tan...

L.- ¿Tan qué?

D.- Vuelves a todas locas...


A.- ¡Eso!

N.- ¿Qué pasa que las internacionales no te hacen caso? - dijo con un tono de falsa
pena.

L.- Claro que me hacen caso. - se defendió.

N.- Entonces...

Pero vamos a ver, queréis dejar de incitarla a que busque mujeres.

L.- ¡¡Ayy ya!! Las chicas que más caso me han hecho acaban de entrar por la puerta.
- una niña pequeña saltó a los brazos de Lauren. - Hoolaaa pequeñaja. - dijo en
español.

X.- Te las puedes quedar un rato mientras ayudo a tu madre. - dijo una voz de fondo
en español.

L.- Sí, claro.

N.- Ay que monas.

L.- Son mis ahijadas. - nos informó. - Decidle hola a mis amigas. - dijo a las niñas.
Una de ellas sí saludó pero la otra se abrazó a Lauren asustada y se escondió en su
cuello. - ¡Eh! ¿Qué pasa? No tengas vergüenza son amigas mías. - intento separar a
la niña pero se aferró más a Lauren. - Vale, no te suelto - dijo riendo.

Dios mío, entre el acento y lo tierna que es hace que se me derrita el corazón.

A.- ¿Qué le pasa?

L.- Que es muy tímida.

N.- ¿Cuántos años tienen?

L.- Tres. - la niña que estaba de pie empezó a reír.- ¿Y tú de que te ríes, monito?

Niña 1.- ¿Por que hablas así raro?

L.- Yo no hablo raro.


Niña 2.- Si hablas así... Wachiuwachi.

L.- A sí, ¿yo hablo así? - dijo riendo.

Niña 1.- Sí. - dijo pellizcándole la nariz a Lauren, y reí.

D.- A ver el sector de lengua inglesa no se entera pongan los subtítulos. - gritó Dinah.

N.- Sí, eso, ¿Qué pasa?

C.- Que tu amiga habla raro. - Traduje.

Niña 1.- Ves ellas también hablan así.

C.- Y por lo visto nosotras también hablamos raro.

L.- No hablan raro, hablan en inglés como yo. - les dijo.

Niña 2.- Yo hablo eso. - dijo una de las niñas alegremente.

L.- ¿A si?

Niña 1.- Yo quiero hablar así. - dijo con tono triste.

L.- Cuando seas mayor te enseño. - la niña sonrió feliz y subió encima de Lauren, le
dio un beso en la mejilla, la otra niña al verla hizo lo mismo, aplastando ambas a
Lauren.

D.- ¡Awww!!

L.- Ven cuanto amor recibo. - una de las niñas puso el dedo en la cámara. - No hagas
eso que sino no nos ven.

Niña 1.- ¿No?

L.- No, y a ver como hablas inglés. - le dijo a una de las niñas.

Niña 2.- Yes y no.

L.- ¿Ya? - Asintió. - ¿Y quién te ha enseñado a decir eso?


N2.- Chris.

L.- Ahhh ha sido Chris.- dijo riendo.

N.- En serio, Lauren, no puedo con tu lado tierno con los niños.

Yo tampoco, Normani, yo tampoco.

D.- Amén. Eres súper amorosa cuando estas con niños y eso que no entiendo la mitad
de cosas que le estás diciendo.

C.- Dinah no mientas, no has entendido nada. - dije burlándome de ella.

D.- Bueno, pero Lauren sigue siendo adorable. -me respondió.

C.- Sí, sí lo es.

L.- ¿Te parezco adorable, Cabello? - me preguntó.

C.- Sí, con los niños lo eres.

L.- Y sin niños también. - replicó.

C.- Si, seguro. - dije en tono irónico.

Eres adorable de todas las maneras.

N.- Bueno lo que faltaba que estas dos se pongan a hablar en español. -se quejó
Normani.

C.- Ok, ya paramos, volvamos al idioma que entendemos todas.

Niña 1.- Ehhh ella habla como nosotras. - dijo señalando la pantalla.

L.- Sí.

Niña 2.- Pero habla un poquito raro.

Lauren soltó una Carcajada. Se escuchó una voz de fondo.


L.- Sí, Taylor están conmigo. - gritó. - ¿por?

T.- Porque Chris y yo vamos a llevarlas al parque ¿queréis venir al parque?

Niña 2.- Siiiii.

T.- Digan adiós a Lauren.

Niña 1.- Ayoooo. - se bajó de ella y le dio un beso.

Niña 2.- Adiós loren, beso. - le dio un beso y la bajó.

L.- Adiós monitos... algo más que con... - mi pantalla se volvió negra.

C.- Mierda la batería. - me levanté y cogí el cargador para enchufarlo al ordenador.

T.- Oye, ¿puedo hablar con ellas?

Había olvidado que estaba aquí.

C.- ¿Con ellas o con Ally? - dije riendo.

T.- Con todas, obvio.

C.- Claro, claro, obvio. - dije burlándome de él - Tan obvio que no has dejado de
mirarla con cara de bobo en todo el rato.

T.- Ahh ¿y tú a Lauren? Mientras estaba con las pequeñas se te caía la baba.

C.- No puedo evitarlo, ese acento me vuelve loca y encima lo tierna que es cuando
está con niños, noo, me muero.- suspiré y Troy se rió de mí.

T.- Te imaginas que toda esta conversación la hayan escuchado porque estaba el
Skype abierto.

C.- ¿Qué? No lo digas ni en broma - dije sentándome otra vez en la cama. - Me


muero si se llegan a enterar de esa manera.

N.- ¿De que no nos tenemos que enterar? - aparecieron de nuevo las cuatro pantallas
con mis amigas.

¿Habrán escuchado algo? Espero que no.


C.- Ehhh ¿Qué de qué?

L.- ¿Por qué has cortado la conexión?

C.- La batería. - dije rápidamente.

A.- ¿Camila, estás sola?

D.- Espera. ¿Estás con alguien en la habitación?

Muchas preguntas a la vez.

C.- Mmmm...

T.- Hola chicas. - dijo acercándose a mí para salir en la pantalla.

L.- ¿Troy? - frunció el ceño.

T.- Lauren, Dinah, Normani, Ally. ¿Cómo estáis? - saludo con la mano.

D.- ¿Has estado todo el rato ahí?

T.- Sí. - sonrió.

L.- Qué... - iba a preguntar algo pero se calló.

N.- ¿De eso se supone que no nos tenemos que enterar? ¿Qué estabas con Troy?

C.- No. No era eso.

A.- Entonces, ¿Qué era? - preguntó curiosa.

C.- Que... mmm. Que... - no sabía que decir.

T.- Que Camila ha roto el faro de su coche y no quería que sus padres se enteraran. -
inventó.

C.- Sí, eso, Troy me ayudó a arreglarlo por eso está aquí. - le seguí la mentira.
L.- ¿Arregla el faro de tu coche, en tu cuarto?

C.- No, claro que no.

A.- ¿Y qué hacía entonces?

T.- Cocinar tartas.

A.- ¿Qué? - Troy levantó la videoconsola.

T.- Y bueno chicas que cuentan aparte de que Kordei tiene novio nuevo. - reí por lo
que dijo.

Estuvimos un rato más hablando, Troy y yo intentábamos que el ambiente de la


conversación fuera menos tenso pero no daba resultado.

T.- Bueno, yo me voy. - avisó.

C.- ¿No te quedas un rato más?

T.- No, me tengo que ir, esta noche trabajo ¿Nos vemos mañana? - Asentí. - Ok, chao
chicas. - le dijo a la pantalla y todas se despidieron de él - Chao Mila. - me dio un
beso en la mejilla.

C.- ¿Te acompaño a la puerta? - dije cortésmente.

T.- No, tranquila, ya sé dónde está. - después salió de mi habitación.

Hubo un silencio durante unos segundos.

D.- Voy a preguntar lo que todas estamos pensando y ninguna se atreve a hacerlo...
¿Camila que te traes con Troy? - dijo de repente.

C.- ¿Perdón?

D.- Eso ¿Qué tienes con él? Mila no somos tontas, contesta.

C.- Yo no tengo nada con Troy. - dije.

N.- Mila, todas hemos visto las fotos y hoy lo tenías ahí escondido en tu cuarto ¿de
verdad nos vas a mentir? Somos tus amigas.
C.- ¿Todas cree que tengo algo con Troy?

N/D.- Sí.

Lauren y Ally no contestaron.

C.- ¿Ally? - Le pregunté para saber que pensaba, asintió. - Genial - sonó irónico pero
en mi cabeza sonó mas como "genial, Troy tenía razón, mis amigas de verdad creían
que tenía algo con él. Supongo que así es como empieza el plan" - ¿Y tú, Lauren? -
levanto los hombros. Ok, el plan decía que nosotros teníamos que negar, pues eso
hice. - Solo se los voy a decir una vez y quiero que os quede claro. No estoy con
Troy.

D.- ¿Nos vas a negar que te has estado viendo con él?

C.- No, claro que no. Sí he quedado varias veces con él.

A.- ¿Por lo de tu coche?

C.- Sí, al principio era eso. - mentí. - Pero después era porque me aburría, están
todas lejos y no tenía con quien salir y como Troy está en Miami pues salimos. Pero
no es nada de lo que se imaginan. Troy y yo solo somos amigos.

D.- Si tú lo dices.

C.- Esperad están molestas porque ahora soy amiga de Troy.

N.- No obvio no, solo que es raro, tú y Troy.

C.- No es raro, y no hay Troy y yo. Si no me creen lo llamo y se lo preguntan ustedes


mismas. - Hubo un silencio. - Ok - cogí el teléfono y marque su número. - Troy, soy
Camila, te pongo en speaker las chicas quieren preguntarte algo. - Puse el teléfono en
alta voz. - adelante preguntadle a él. - dije mirando a la pantalla.

T.- Hola de nuevo. - su voz resonó por mi habitación.

A.- Basta Camila te creemos, no hace falta todo esto, de verdad. - dijo Ally apenada.

C.- Sí que hace falta.


T.- Sigo aquiiiiii - canturreó.

C.- Bien como ninguna pregunta lo haré yo. Troy.

T.- ¡DIME! - gritó.

C.- En estos días que hemos quedado tú y yo, ha pasado algo entre nosotros,
románticamente hablando, es que las chicas piensan que estamos juntos.

T.- ¿Queee? - rió. - Ayy, pero cuéntales, la verdad, sí, Camila y yo estuvimos de
novios, a los diez minutos de serlo nos casamos, algo intimo no vino mucha gente,
nos fuimos de luna de miel, y recorrimos toda Europa en 3 minutos, después tuvimos
un hijo, y ahora voy de camino al banco a pedir un préstamo para poder comprar una
casa y formar nuestra familia feliz. - bromeó.

C.- No, en serio Troy, diles que no hay nada entre nosotros.

T.- Claro que no, que estupidez. No te ofendas Mila.

C.- No me ofendo tranquilo, ¿ya les ha quedado claro? - me dirigí a las chicas.

L.- Sí, nos queda claro. - parecía molesta.

C.- Bien, Gracias Troy por la ayuda.

T.- Siempre es un placer ayudar a una AMIGA escuchad bien, AMIGA. Chao. - colgué.

D.- Perdón Mila.

C.- No pasa nada y a ver si vuelven ya TODAS que después salgo con alguien y me
inventan romances. ¿Cuál es vuestro problema? - Rieron. - Pues eso que vuelvan que
tengo ganas de ver sus preciosas caras.

Mientras seguía hablando con ellas me llegó un mensaje.

Troy: "¿Se pusieron celosas?"

Camila: "Me parece que se pusieron más celosas Normani y Dinah que ellas"

Troy: "¡Ouuuh! Igual, seguimos con el plan"

Camila: "Un mes."


N.- Chicas me tengo que ir, - dijo Normani. -Las quiero y también tengo ganas de
verlas. - Nos despedimos de ella y se apagó uno de los recuadros.

Dinah fue la siguiente en abandonar la video llamada y poco después lo hizo Ally.

L.- Solo quedamos tú y yo.

C.- Eso parece.

L.- Así que ¿te aburres en Miami?

C.- Pues sin ustedes sí. - dije sincera.

L.- ¿Sin mí también? - preguntó divertida.

No me hagas decirte cuanto te echo de menos porque estamos aquí hasta que el cielo
se vuelva amarillo.

C.- Sí, supongo. - dije intentando sonar indiferente.

L.- Supongo... pensé que yo te aburría.

C.- Sí, a veces lo haces.

L.- En el fondo me extrañas. - dijo riendo.

Sí, lo hago y mucho.

C.- Pero muy muy muy en el fondo.

L.- Ves, ya es algo.

C.- ¿Y tú a mí, me extrañas?

L.- Buehh... como a las demás.

C.- Tranquila en una semana nos volveremos a ver las caras.

Estoy deseando verte.

L.- Lo estoy deseando. - dijo irónica.


Ese tono irónico, es lo que sobra.

C.- ¿Y te lo pasas bien en México? - pregunté.

L.- Sí, estoy bien con mi familia. - estuvo un rato contándome cosas que había hecho
por allí y juro que podría pasarme la vida escuchándola y viéndola reír. - Lo siento,
Camz, me llaman, debo irme.

C.- Sí, claro, nos... - me interrumpió.

L.- Oye antes de irme, ¿te hiciste algo en el pelo?

C.- No. ¿Por?

L.- No sé, te ves diferente, estás preciosa, te... Te queda bien. -sonreí como una
estúpida enamorada. - ¡YAAA VOOY! - Gritó. - Lo siento, Camz, me tengo que ir, nos
vemos pronto ¿sí? Un beso. Chao.

C.- Otro para ti, adiós. - se apagó su recuadro.

Cerré el portátil, lo deje a un lado de la cama, me tumbé en ella con una sonrisa en
mi boca y las palabras de Lauren resonando en mi mente todavía.

"Te ves diferente, estás preciosa, te... Te queda bien."


Capitulo 47

POV.LAUREN.

Este año me propongo conseguir todos mis objetivos, es mi ultimo año de universidad
y va a ser el mejor, solo tengo dos metas claras:

1. Sacar las mejores notas posibles para poder acceder a las ofertas de trabajo que
ofrece como ayuda la universidad.

2. Dejar de ser la "amiga" de Camila y ser su todo.

Ya me harté, quiero estar con ella; he de decir que lo de ella y Troy me tomó por
sorpresa y me confundió un poco; y sí puede que me pusiera algo celosa pero ya
está, ahora me tengo que centrar en conquistarla. Ambas cosas serán difíciles pero
las conseguiré.

Apreté el numero 1 del ascensor y llegué al primer piso, había muy poca gente, de
pronto vi a Camila con su maleta por la escalera.

L.- ¡Hey! - una gran sonrisa se dibujó en mi rostro.

C.- Hola. - me abrazo, sentí su olor y tardé unos segundos en reaccionar pero al final
la solté. - ¿Qué tal el verano?

Está preciosa.

L.- Bien. ¿tu? ¿todo bien? - asintió.

Fuimos caminando a la habitación y vimos que en todas las puertas había un papel
pegado en ellas donde decía que los alumnos que vivieran en el primer piso debían
asistir a una reunión informativa en la sala.

Bajamos de nuevo cargando con las maletas, esta vez no cogí el ascensor y preferí
bajar con Camila por las escaleras. Una vez en la sala tuvimos que esperar un tiempo
hasta que nos informaron que en el primer piso había problemas con las cañerías, no
nos explicaron con exactitud que pasaba, solo nos dijeron que no podíamos dormir en
las habitaciones hasta que lo arreglasen todo y que tardarían un mes o mas en
arreglarlo porque en verano no pudieron hacerlo.

Malditos inútiles.
Teníamos dos opciones irnos a casa y venir cada día a la universidad, lo que se
traducía como dos horas para ir y volver cada día durante un mes; o también
podíamos buscar un sitio en habitaciones de los pisos superiores siempre que los
propietarios aceptarán a darnos estadía. Además debido a las molestias ese mes no
tendríamos que pagar la cuota, lo que venia muy bien para mi escasa economía.

C.- ¿Y tú qué vas a hacer? ¿iras a tu casa o...? - preguntó al salir de la reunión.

L.- No. No sé donde dormiré pero no iré y vendré todos los días en coche, la gasolina
es muy cara y yo estoy sin dinero.

C.- ¿Ya no trabajas como niñera? - me preguntó.

L.- Sí, pero no me pagan lo suficiente. - dije.

C.- Además con lo que te cuesta levantarte, tendrías que despertarte a las 4 de la
mañana para poder llegar a tiempo. - rió.

L.- A parte de eso también. - reí junto a ella.

C.- ¿Y si le preguntamos a Normani y a Dinah si tienen un sitio para nosotras?

L.- ¿Tú también te vas a quedar? - asintió. - Bueno pues vamos a preguntar y sino
tendremos que encontrar algún sitio donde dormir.

Cuando entramos al cuarto de Normani y Dinah, Ally también estaba allí. Ella al igual
que nosotras también se quedaba en el primer piso y pensó lo mismo que nosotras.

D.- Déjenme adivinar, ¿venís a pedir que les dejemos un sitio para dormir?

C.- Por fa. - le hizo cara de cachorro adorable.

D.- Bueno... tú si puedes. - Dinah la abrazó. - Espero que no te importe dormir


conmigo.

C.- Para nada. - la volvió a abrazar.

L.- ¿Mani, puedo dormir yo contigo? - le pregunté.

N.- No, lo siento, Laur, pero me lo pidió antes Ally.


L.- Ouch, ya, amm... pues ¿y yo ahora donde duermo?

C.- Puedes dormir en el suelo. - Soltó, todas la miramos. - Te pones dos mantas en el
suelo y una almohada y duermes ahí. - se dirigió a mi.

No se por que eso me sonó a indirecta de cuando estuvimos en Nueva York.

N.- ¡ALÁ! Mila, como va a dormir en el suelo ahí con mantas ni que fuera un perro. -
la regaño, Camila me miró y ladeó la cabeza.

O sí definitivamente era para recordarme que una vez quise hacerle lo mismo.

C.- ¿Entonces? ¿Lauren no duerme aquí?

A.- Si no te molesta. - me dijo. - Puedes acostarte en un saco de dormir.

L.- No me molesta, ¿pero de donde vas a sacar uno?

A.- En la tienda del campus debe de haber, esta tarde vamos y miramos. - levanté los
hombros como en forma de aceptación.

D.- Pero es un poco injusto que Lauren duerma un mes entero en el saco, se va a
joder la espalda.

C.- En eso llevas razón... podríamos turnarnos entre Ally, Lauren y yo. Si queréis. -
propuso. - Así cada una dormiría una vez, en el saco y con Dinah y Normani.

D.- Yo con Lauren no duermo, tú duermes con Normani. - me dijo.

L.- ¡Ehh! ¿Por qué?

D.- Eres una lapa, te abrazas y no te despegas. - dijo. - Así que tu con Kordei.

L.- ¿Y por que no duermes tu con Kordei y nosotras tres nos turnamos el saco y tu
cama?

En ese momento no me di cuenta lo que eso significaría.

D.- Por mí no hay problema. ¿Tú, Normani, que piensas?

N.- Por mí todo bien, se mi compañera de cama. - al oír eso miré a Camila e
instantáneamente ella me miró a mí, sus mejillas se volvieron rojas y bajó la cabeza
evitando así mirarme, supe que le pasó lo mismo que a mí al escuchar a Normani, se
acordó del significado que le pusimos a ese termino.

A.- Podemos hacer un circulo. - dijo Ally, yo estaba todavía pensando en lo que dijo
Normani. - Si, o sea, esta noche duermes tú en el saco y yo con Camila, mañana yo
duermo contigo y Camila en el saco, y al siguiente día yo en el suelo y vosotras
juntas. - Asentí - ¿Están de acuerdo con eso? - nos preguntó a las dos, yo volví
asentir y miré a Camila que parecía estar de acuerdo con ello.

No se en que momento se alinearon los planetas o de donde viene este golpe de


suerte repentino que ha venido a mí, pero gracias a Dios y a la idea de Ally por esto.
Voy a dormir con Camila, junto a ella, sí, podré abrazarla toda la noche.

***************

Decidimos bajar a comer, cuando acabamos volvimos a la habitación después de


pasar por el bendito saco de dormir y empezamos a desempacar, la verdad que pensé
que cinco chicas y una habitación podría ser un problema pero la realidad es que nos
organizamos bastante bien; lo que no veía del todo bien era lo de cinco mujeres y un
solo baño.

A.- Mila, eres un desastre. - dijo al ver su material. - Aún no hemos empezado el
curso y mira como tienes ya todos los papeles.

L.- Ally ni se te ocurra tocar ninguno de sus papeles o te corta la cabeza, te lo digo
por experiencia propia, yo me la tuve que pegar con pegamento. - Camila rió.

C.- Eres una exagerada. - me dijo. - Pero Ally tu por lo que pueda pasar hazle caso a
Jauregui y no toques mis cosas. - intentó sonar amable.

Tocaron a la puerta y Ally fue a abrir.

T.- Hola señoritas. - dijo extremadamente contento. - Me alegro de volver a ver sus
bellas caras de nuevo. - despeino a Ally en modo de saludo, siempre lo hacia, a Dinah
la abrazó y a Normani le chocó la mano, se acercó a la cama donde yo estaba
sentada. - Hola bella Lauren. - me dio un beso y fue hacia Camila que estaba de
espalda a él. - Camilita, querida.

¿Camilita? ¿Qué mierda? ¿querida?


Como la abrace por detrás lo mato aunque sea mi mejor amigo, solo yo puedo
hacerle eso.

Lauren, por Dios, controla tus celos.

C.- Querida, tu abuela, dame mi móvil. - se giró hacia él y le tendió la mano, Troy fue
a darle un beso, y yo me tensé.

NO la beses.

Camila apartó a cara.

C.- Mi móvil. - repitió.

T.- Bueno chica, tranquila. - dijo riendo, sacó el móvil de uno de sus bolsillos cuando
iba a dárselo, lo alzó haciendo imposible que Camila lo alcanzara. Anduvo hacia atrás
y después lo dejo arriba del armario.

C.- ¡Troy! - le dio un golpe en el brazo.

T.- He oído que las del primer piso no tienen donde dormir.- dijo ignorando a Camila.

C.- Troy bájame el móvil.

T.- Por eso he venido... Lauren ¿Quieres venir a mi cuarto?

Y perderme la oportunidad de dormir de nuevo con Camila, ¡JA!

L.- No, gracias, prefiero quedarme aquí con las chicas. - vi a Camila llevar la silla
cerca del armario para poder alcanzar su teléfono.

T.- Muy bien, como quieras, - entonces se giró hacia Camila.- ¿y tú, Camilita, quieres
dormir conmigo? - el cuarto se quedó en silencio.

¿Pero como le propone eso? ¿Qué carajos? No va a dormir con Troy. NO. Camila
conmigo.

C.- Quiero mi móvil. - por fin lo alcanzó.- Ayúdame a bajar. - la agarró de la cintura.

Ah no... ¡Yo lo mato!


T.- ¡Ay! ¡Que te caes! - la zarandeó y después la ayudo a bajar. - ¿Y que, te vienes a
dormir conmigo o no? - miro su móvil y frunció el ceño, después miró a Troy.

C.- Eres una mierda. - Troy rió.- Desbloquéame el móvil.

T.- Adivina tú la contraseña. - Camila se quejó y se sentó en la cama de Dinah. -


Bueno como veo que Cabello no acepta. - Camila le sacó el dedo del medio. - Dinah,
Normani, ¿alguna de las dos quiere dormir en mi habitación, así tendréis mas
espacio? - todas nos sorprendimos ante la pregunta.

N.- No, yo me quedo aquí, pero muy amable por tu parte.

D.- Sí, yo igual.

T.- Buhh. - puso cara de pena. - Bueno Ally, eres mi ultima esperanza aunque ya me
imagino la respuesta... ¿duermes conmigo este mes? - miré a Camila quien por un
momento había dejado de pelear con su móvil y miraba a Ally intrigada.

A.- No... Yo... No. - mi amiga se puso nerviosa.

C.- Va, Troy dime la contraseña que le has puesto a esto. - se acercó al oído de
Camila y le susurró algo.- ¿Qué? - le guiñó un ojo. Me levanté de la cama y fui a por
mi móvil para por lo menos disimular mis celos de alguna manera. - eres un... - dijo
Camila y escuché a Troy reír, a Camila se le cayó el móvil de las manos y aterrizó en
mis pies, me agaché a recogerlo.- No, Lauren, no. - dijo, lo agarré y se lo di. - Eres
idiota. - le dijo a Troy, Camila estaba roja de la vergüenza.

T.- ¿Qué pasa no te gusta el fondo de pantalla que he elegido para ti?, creo que
define muy bien lo que quieres. - rió mas fuerte.

D.- ¿Qué te ha puesto?

T.- La verdad le he puesto algo que le encanta y que ya va siendo hora que admita
que le encanta en voz alta. - me miró.

Hice mi mayor esfuerzo para no enfadarme.

¿Qué le gustaría a Camila? ¿Qué era esa foto?

N.- ¿Qué es? - Troy ladeo la cabeza. - Dale Troy cuenta.


C.- Cierra la boca, cállate.

¿Por qué Troy sabia lo que le encantaba a Camila? ¿Desde cuando se tienen tanta
confianza?

T.- Va se los cuento.

C.- Me voy. - salió del cuarto corriendo.

POV.CAMILA.

Voy a dormir con Lauren, voy a dormir con Lauren, voy a dormir con Lauren.

¿Quién va a dormir con Lauren? Exacto yo, bueno y Ally, pero a Ally no le hace ilusión
y no está enamorada de ella.

Vino Troy al cuarto y le pedí mi móvil, me lo quitó ayer por la tarde cuando nos
reunimos para ultimar los detalles de nuestro plan, o así lo llamaba él. La razón por la
que lo hizo no sé.

C.-Va Troy dime la contraseña que le has puesto a esto.- dije después de por fin
recuperar mi amado móvil. Se acerco a mí.

T.- El nombre de la chica a la que amas. - susurró.

C.- ¿Qué? - me guiñó un ojo.

Se me cayo el móvil de las manos cuando al escribir "Lauren" en la pantalla de


desbloqueo vi el fondo de pantalla que me había puesto, era una foto de Lauren en
bikini, donde salía extremadamente perfecta, extremadamente sexy y
extremadamente de todo.

Me quería morir cuando vi a Lauren agacharse por el teléfono, mi cara le hacia


competencia al circulo de la bandera de Japón .

Suerte que no vio nada, tuve que salir de ahí, no aguantaba las preguntas y la
vergüenza.

Baje a la sala y ahí ya sin nadie alrededor me senté en el sofá y me dediqué a mirar
mi nuevo fondo de pantalla tan perfecto.

Sé que pronto la tendría que cambiar porque uno, si me pillan las chicas, no hay
manera sencilla que yo responda a la pregunta de ¿Qué haces con una foto de Lauren
de fondo de pantalla? A no se de que les cuente la verdad, pero igual seria raro que
tuviera su foto en bikini, si no somos nada... por lo menos todavía; y dos me pasaría
el día entero mirando la foto.

C.- ¿Por qué eres tan perfecta? - le dije a la pantalla.

L.- ¿Quién es perfecta? - me giré y enrojecí, rápidamente apagué la pantalla.

C.- Tú... ¿Tú que haces aquí? - dije nerviosa.

L.- No me respondiste ¿de quien hablabas?

C.- No, nada... nadie... - llegaron las demás y Troy, a quien ahora mismo odiaba
mucho.

Estuvimos hablando un rato sentadas en el sofá mientras Troy jugaba al guacamole,


decidí ir hablar con él.

C.- No vuelvas a hacer eso - le chafé la cabeza a un topo con la maza.

T.- OK, OK... la guardé en galería por si la quieres mirar más veces. - le di con la
maza en la cabeza y reímos. - ¡Hey! Encima que le saco una foto en bikini para ti, no
sabes lo que me costó hacérsela. - Me pegó él con la maza.

C.- Voy a dormir con ella. - me miró.

T.- ¿En serio? - asentí con algo de timidez - que suerte tienes.

C.- Troy, ¿de verdad crees que esto va a funcionar? - levantó los hombros y miró
hacia donde estaban las chicas hablando.

T.- Espero que sí.


Capitulo 48

POV.CAMILA.

Era una noche como otra cualquiera en la universidad y a mis compañeras de


habitación no se les ocurrió otra idea mejor que ver una película de miedo.

C.- Yo no quiero verla. - me quejé.

D.- Pues cierras los ojos.

C.- Pff - me senté en la cama al lado de Normani.

L.- Ok, ¿preparadas?

C.- No. - la interrumpí, ella me sonrió.

L.- Esto empieza. - dijo haciendo caso omiso de mi comentario y apagando las luces.

La película empezó, me daba miedo y asco, yo me tapaba con la almohada la cara


cada cinco segundos y preguntaba qué pasa en la pantalla, mis amigas en cambio no
apartaban la vista del televisor, Dinah incluso se reía.

¿Cómo se puede reír viendo una película de miedo? Que alguien me explique.

Cuando ya la película estaba más avanzada, recibí una llamada de Troy, el sonido de
la melodía estaba al máximo cosa que hizo gritar del susto a las chicas.

Ellas me hacen ver la película, yo me alegro de que se hayan asustado por mi culpa;
sí soy algo vengativa.

Lo único bueno que tuvo ver esa película fue cuando Lauren y Normani
intercambiaron los sitios, Lauren una de las veces entrelazó nuestras manos y jugaba
con mis dedos aunque se reía de mí cada vez que me asustaba.

Por fin acabó la dichosa película de la cual solo acabé viendo como unos veinte
minutos, la otra hora restante de película me la pasé o con los ojos cerrados o debajo
del cojín.

Las chicas estuvieron un rato comentándola y después cada una se puso a hacer sus
cosas, a mí me entró hambre y quería ir a la máquina expendedora a por algo de
comer pero no quería ir sola.
POV.LAUREN.

Estaba en el ordenador mirando cosas de Tumblr mientras oía a Camila.

C.- Dinah acompáñame a comprar galletas. - Dinah se negó. - Normani acompáñame


tú. - fue a su cama la abrazó. - Por favor. - suplicaba.

N.- Luego. - dijo para deshacerse de ella.

C.- No, ahora. - se giró a Ally. - Ally por fa.

A.- En diez minutos vamos. - utilizó la misma táctica que Normani.

y ahora me tocaba a mi. Obvio le iba a decir que sí, no solo porque la pobre tuvo que
ver la película y lo pasó francamente mal sino también porque quería estar a solas
con ella.

C.- Lauuuuuuren. - dijo con un tono adorable.

L.- ¿Qué? - dije como si no supiera que me iba a preguntar.

C.- Acompáñame a la sala.- me abrazó, al igual que a Normani. Me levanté de la silla


y la vi sonreír.

L.- Sólo porque yo también tango hambre. - mentí. - Ahora volvemos.

Salimos de la habitación y recorrimos los desiertos pasillos que habían hasta la sala.

L.- ¿Qué tenías miedo de ir tú sola, pequeña?

A decir verdad daba un poco de miedo. Todo tan silencioso y tan desierto.

C.- Sí. - me confesó e hizo un puchero.

No hagas eso.

L.- ¿Qué piensas que va a venir un loco maniaco por detrás y nos va a matar o algo
por el estilo? - la asusté.
C.- ¡¡Lauren!! - Me empujó con el hombro, mientras seguíamos andando.- Para de
meterme miedo.

L.- Noooo. - la agarré de la cintura y la pegué a mí, cosa que hizo que anduviéramos
más lento. - Y ahora va a sonar una música espeluznante y se llenará el suelo de
humo blanco, se oirá un grito de una mujer en la lejanía y...

C.- Que pares. - dijo abriendo la puerta de la sala, yo reía.

Nos acercamos a la máquina expendedora y Camila empezó a meter dinero en ella


para sacar galletas, me acerqué por detrás y la rodeé por la cintura.

L.- La música espeluznante se cambian por campanas de boda, el humo blanco por
pétalos en el suelo y la mujer gritando por una diciendo sí quiero. ¿Te gusta más así
la película?

C.- Sí, mucho mejor.

Y más si la protagonista de mi película es ella.

Ok, me he pasado de romántica pero no puedo evitarlo.

Esperábamos a que las galletas cayesen y yo seguía agarrada a ella y ella apoyada en
mí.

No me atreví a hacer otro movimiento, prefería estar solo así antes de hacer otra cosa
y joderlo todo.

Así que de momento, la conquistaría poco a poco, no quería repetir los mismos
errores. Ahora no quería que fuese una simple diversión, quería que fuese mi novia y
debía hacerlo bien.

Camila se separó de mí y sacó sus galletas.

C.- Te toca. - Camila se dirigió a la basura a tirar la envoltura de sus galletas.

Estaba concentrada en que snack elegir cuando de repente sonó cerca de mi un grito
ensordecedor que me asustó.

Para ser sincera me asustó bastante no me esperaba que lo hiciese, pero yo me hice
la que no había pasado nada.
***************

POV.CAMILA.

No podía aguantar la risa, Lauren se asustó mucho al oír la grabación que encontré en
Internet.

Se puso blanca, pobrecita.

C.- Te asusté. - le dije sin dejar de reírme.

L.- No. - dijo intentando disimular.

C.- No te hagas la digna, admítelo te he asustado y mucho.- dije mientras nos


dirigimos de nuevo a la habitación.

Me adelanté e hice como si vigilaba el pasillo.

C.- Venga, no hay nadie, puedes seguir andando, no te pasara nada. - me burlaba de
ella.

L.- Te voy a dar tres segundos para que empieces a correr, porque no va a ser un
loco maníaco quien te va a matar lo voy a hacer yo. - dijo.- Una, dos y... - salí
corriendo.

Lauren me alcanzó y me apoyó contra la pared poniendo sus brazos a la altura de mis
hombros cosa que hacía que no pudiera zafarme de su agarre.

Estaba muy cerca de mí.

L.- ¿Por qué lo has hecho?

C.- ¿El qué? - Pregunté como si no supiera de que estaba hablando.

Sabía que la había asustado, pero ella es muy orgullosa para admitirlo.

L.- ¿Por qué me has asustado?

C.- ¿Pero no era que no lo había hecho? - Reí por mi burla y seguí hablando. - Alguna
tenía que pagar por hacerme ver la película.

L.- ¿Y he tenido que ser yo? - dijo en tono triste.


C.- Mmm sí.

L..- No vuelvas a hacerlo.

C. Lo haré todas las veces que quiera. - dije con algo de coquetería. Lauren pareció
notarlo y rió por ello; mordí mi labio para evitar reírme.

L.- No se lo cuentes a las demás, por fa.

C.- Oh, claro que no.

POV.LAUREN.

Camila abrió la puerta de la habitación, yo entraba detrás de ella y lo primero que


dijo fue exactamente lo que le pedí que no dijera.

C.- Chicas, tuvieron que haber visto el susto que le he dado a Lauren.- dijo, yo rodé
los ojos.

Camila relató los hechos ocurridos en la sala, aunque a mí parecer los exageró
bastante. Normani, Dinah y Ally se reían de mí y hacían chistes.

Fui al lado de Ally que estaba en la cama de Dinah, cama que hoy me tocaba
compartir con Camila.

L.- Defiéndeme. - le pedí a Ally.

A.- Ya dejen de meterse con ella, no ven que es una bebe que le tiene miedo a todo y
no le gusta que se burlen de ella.

L.- Increíble. - dije indignada, todas reían - Hasta tú me pierdes el respeto. - me


dirigí a Ally.

A.- Yo nunca te he tenido respeto. - dijo de broma.

L.- Antes todo el mundo me tenía miedo y ahora tengo que soportar que se burlen de
mí. - me levanté y fui hacia el baño.

N.- No te enfades.

D.- Sí, vuelve y paramos.


C.- Yo no voy a parar.- me avisó, cogí un peluche que había en la cama y se lo tiré. -
Qué mala eres. - se volvió a burlar de mí por lanzárselo.

Aunque Dinah dijo que pararían no pararon, esa noche yo era el blanco de todos los
chistes.

L.- Me voy a dormir. - dije tapándome con la manta hasta la cabeza.

Oía como hablaban de mí y le contaban a Normani mi época escolar.

A.- Con la que más peleaba era con... - señaló a Camila. - se pasaban todos los días
gritándose.

N.- ¿En serio? - Normani nos ha visto pelear con otras personas pero no entre
nosotras, desde que entramos a la universidad, nunca se repitió una pelea como las
de antes, cosa que me alegraba.

C.- Sí, en serio. - se limitó a decir.

D.- Siempre había que separarlas para que no se diesen golpes.

N.- No sé si hubiese querido ver eso o no.- dijo riendo.

D.- A veces resultaba divertido.

C.- Uh sí divertidísimo. - Camila entró a la cama, me destapó la cabeza, me hice la


dormida.

Estuvieron un rato más hablando de mí y por fin se fueron a dormir.

Noté que ya todas están durmiendo, bueno todas excepto Camila que no paraba de
dar vueltas en la cama.

L.- Para de moverte. - dije bajito para no despertar a las demás.

C.- Perdón, ¿te desperté?

L.- No, intenta dormir.

C.- No vuelvo a ver una película de miedo en la vida. Ahora no me puedo dormir por
vuestra culpa. - susurró y yo reí bajito.
L.- Piensa en otra cosa, como en mí por ejemplo. - reí para que notase que lo dije de
broma aunque en realidad quería que hiciese eso.

C.- No sé qué da más miedo. - la empujé un poco.- Era broma.

Dejamos de hablar y como era de costumbre en mí me aferré a ella, la rodeé por la


cintura y me pegué a ella.

Ni a Ally ni a Camila les sorprendía que lo hiciese, supongo que se acostumbraron.

Aunque obviamente no abrazaba de la misma forma a Ally y a Camila.

Entrelacé mis dedos con los suyos; noté que se tensó un poco al acercar mis labios a
su cuello y dirigirlos a su oído.

L.- Déjame abrazarte que yo también tengo miedo. - dije en un susurro. Camila se
acomodó sobre mi cuerpo y nos dispusimos a dormir.
Capitulo 49

POV.CAMILA.

C.- No creo que esto funcione. - dije pasándole el balón a Troy.

Había estado dándole vueltas al "plan" y dado a los nuevos acontecimientos recientes
decidí tomar un nuevo rumbo, todavía no sabía cuál, estaba en proceso de
averiguarlo.

Por eso mientras Troy entrenaba en una de las canchas que había en el parque del
campus, yo decidí contarle lo que tenía en mente.

T.- Me diste un mes, vamos a intentarlo. - tiró a la canasta y encestó.

C.- No, yo... mmm... Ally ha empezado a salir con ese chico, te enteraste, ¿no? -
asintió y me pasó el balón.

T.- Lo sé, los he visto. - dijo triste. - Es un imbécil. - rebote el balón un par de veces
y lo miré. - No son celos. - reí un poco y él también. - Te juro, Mila, es compañero
mío en el equipo de baloncesto, es un idiota. - tiré canasta y fallé. - No sé cómo
aguantaste un año entero viendo a Lauren con otra, yo los habré visto juntos dos
veces y me quiero morir.

C.- Ni idea de cómo aguanté tanto, la verdad. Y por lo menos tú no compartes


habitación con este tipo, ni se cómo se llama. - Troy tiró a canasta y volvió a anotar.
- Yo la tenía que ver ahí besándose con ella o hablando por teléfono, era horrible y
claro yo me quedaba allí como una estúpida en lugar de salir.

T.- O sea que ¿no quieres seguir adelante con el plan? - Me pasó el balón. - ¿Tan
rápido te rindes? ¿No quieres estar con Lauren?

C.- Claro que quiero... no es que me haya rendido es que creo que hay otras formas,
ahora Ally está con otro y probablemente Lauren tendrá a otra u otras, tú piensas que
ellas nos harán caso si piensan que estamos juntos... yo creo que no.

T.- Entonces el plan sigue, vamos a conquistarlas. - asentí y tiré esta vez sí entró la
pelota. - ¿Y cómo? Tú lo tienes más fácil, Lauren está soltera. - reí.

C.- Yo lo tengo de todo menos fácil, créeme.

T.- ¿Entonces qué hacemos? ¿Alguna idea?


C.- No todavía.

Estuvimos un rato tirando canasta, de lejos vimos a las chicas, no entraron a la


cancha, se quedaron sentadas en un banco.

Me encontré varias veces con la mirada de Lauren, yo ni siquiera disimulaba el estar


mirándola, aunque me gustaba que me mirara su cara era algo seria y eso no me
agradaba.

Sonríeme.

C.- Troy, parece que Lauren está enfadada ¿no? - Troy la miró desde donde nosotros
estábamos.

T.- No mucho, se está riendo. - me giré y la vi, tal y como dijo Troy se estaba riendo.

Verla así de feliz hacia que tuviera unas ganas tremendas de atravesar todo el parque
e ir hasta donde ella se encontraba y llenarla de besos y abrazos.

T.- Baja de la nube, Camilita, que te pierdes mirándola. - chasqueo los dedos delante
de mis ojos haciéndome volver a la realidad; me pasó el balón.

C.- Hace unos minutos me mira y está seria, como si estuviera enfadada, ahora se ríe
como un bebé, ¿no entiendo sus cambios de humor? - le devolví la pelota y me giré
hacia Troy para dejar de mirar donde estaban las chicas para así evitar que se dieran
cuanta de que estaba acribillando con mi mirada a Lauren.

T.- A lo mejor está celosa. - nos pasábamos el balón.

C.- ¿Celosa de qué?

T.- De que estés aquí conmigo y no con ella. - dijo, solté una risa irónica.

C.- Por favor no digas tonterías... ella es así, primero me sonríe después me mira con
asco, me vuelve a sonreír y al segundo se enfada conmigo.

T.- Una palabra: Celos.

C.- Una palabra: Bipolaridad. - reímos y volvía a pasarle el balón.


Vimos como minutos después llegaba el novio de Ally y se besaban.

T.- Que ganas de ir y darle una paliza a ese imbécil. - tiró la pelota contra la verja de
metal con fuerza haciendo que la gente que estaba allí se parara a mirar.

C.- Cálmate. - dije, me di cuenta que mis amigas y el chico aquel, el cual no sabía el
nombre, también se giraron.

Agarré el balón, tiré a canasta y fallé.

T.- Oye, ¿alguna idea de por qué esta con José?- me preguntó.

C.- ¿Con quién? - Señaló a las chicas. - Ah ¿se llama José? - asintió y reímos.

T.- ¿Cómo un estúpido como él llega a estar con un amor de chica como Ally?

C.- Ni idea, yo ni siquiera sabía que se conocían, un día vino y nos lo presentó como
su novio. pero tranquilo cuando me lo presentó le puse cara de asco porque yo soy
team Trolly - rió.

T.-Te juntas mucho con Dinah. - reímos y seguimos jugando. - Ahora no sólo tendré
que pensar como conquisto a Ally sino también hacer que rompan. - dijo frustrado.

C.- No harás nada de eso, esa pareja va a durar poco; tú solo céntrate en enamorar a
Ally, si ese José es tan imbécil como dices que es, Ally se dará cuenta. - le aconsejé,
pareció estar de acuerdo conmigo. Mientras seguíamos jugando. -Sabes una vez
Lauren me dijo que a ella se le conquistaba con cosas simples. - rió - ¿De qué te ríes?

T.- Me parece raro que Lauren siendo como es te contara eso, ella no habla mucho
sobre amor y esas cosas al menos que te tenga mucha confianza.

C.- Bueno, el caso es que me lo dijo, pero aun no sé qué significa. ¿Alguna idea? Tú
eres su mejor amigo algo debes saber, ayúdame a conquistarla.

T.- Lauren, como habrás podido comprobar ya, detrás de esa máscara de tipa dura es
una tierna y adorable chica. - suspiré. - A ella no le hace falta que le lleves un ramo
de flores como tu cabeza de grande, ella se conforma con sólo una rosa, ¿entiendes el
concepto?

C.- ¿Algo sencillo mejor a algo llamativo o caro o que llame la atención?
T.- Exacto.

C.- O sea que de llevarle una serenata ni hablamos ¿no? - Bromeé, reímos. - ¿Le pido
una cita? ¿La llevo a cenar? - Troy levantó los hombros. - Así, no ayudas. - dije riendo
- Cosas simples, cosas simples... - me quedé pensativa.

T.- Envíale una carta, confiésale todo, sé su admiradora secreta. - propuso.

C.- No, que después viene otra y se lleva los méritos; yo quiero que se dé cuenta que
la estoy conquistando.

T.- ¡Ya sé! - Dijo. - Vamos a la feria. - lo mire confusa. - Las invitamos y cita doble. -
reí. - hablo en serio. Mira para que acepten tú invitas a Ally y yo a Lauren, y por
casualidad y cosas del destino, mágicamente nos encontramos allí y después nos
cambiamos las parejas. - No estaba muy segura y eso se reflejaba en mi cara. - Oh,
vamos, imagínate, es bonito... ahí puedes decirle todo.

C.- El problema no es que yo se lo diga sino que ella no siente lo mismo.

T.- Tú eso no lo sabes.

Terminamos de jugar y nos sentamos en un banco, Troy fue compró dos helados en
un puesto de comida que había por allí.

T.- ¡Hey! Camila, ¿te puedo hacer una pregunta? - Asentí - ¿Tú cuando te besaste con
Lauren? - Lo miré asombrada.- Desde que me lo dijiste en mi coche quería
preguntártelo y después en tu casa también quise pero no me atreví por si te lo
tomabas mal, pero ahora somos amigos, cuéntamelo. - suspiré y lamí mi helado.

C.- ¿Qué vez quieres que te cuente, la primera vez que me beso, la segunda, la
tercera, la quinta...? - reí.

T.- ¿Fue más de una vez? - Asentí. - Ah bueno... ¿Tú tuviste algo con ella?

C.- Es complicado.

T.- Tengo tiempo.

Le relaté mi relación con Lauren, desde que nos conocimos hasta el día de hoy, le
conté como pasé de odiarla, a estar confusa y después enamorarme de ella, como me
hacía sentir...

T.- ¿Crees que si me llevo a Ally a Nueva York se enamorará de mí?

C.- Prueba a ver. - reímos.

T.- Sabes no me creo que con todo lo que habéis tenido no sienta nada por ti; la
conozco, ella no está más de dos semanas con la misma chica y mucho menos más
de cuatro meses como estuvo contigo... Lauren sintió algo por ti, seguro.

C.- Troy, no, eso es imposible... ella... no. Aquello solo fue un juego. - dije triste.

T.- Mmm... ¿Y tú, sabes algo de Ally, algo que yo pueda hacer?

C.- Primero, llevarse bien porque en un año que te conozco no he visto que hayas
tenido una conversación medio normal con ella.

T.- ¿Y de qué hablamos? Si me vuelvo tonto cuando estoy con ella.

C.- Awww. - me reí de él. - Pues no sé tú estudias criminología, ella derechos,


vuestras carreras están conectadas hablar de leyes y asesinatos y esas cosas.

T.- ¿Quieres que la conquiste hablando de asesinatos? - Levanté los hombros. -


Camila Cabello, cupido de este año. - rió.

N.- Hola. - dijo Normani llegando con las demás, saludamos. - ¿Qué hacíais?

T.- Nada, aquí hablando sobre la noticia del asesinato del hombre en Texas que venía
en el periódico, al parecer lo mató un vecino.

A.- Ahh si lo hemos estado hablando en una de mis clases. - miré a Troy y le ladeé la
cabeza.

Estuvieron hablando ellos dos sobre el tema mientras yo hablaba con Normani, Dinah
y Lauren de otras cosas.

L.- Ya dejarán de hablar del bendito asesinato. - se quejó.

C.- Déjalos, una vez que no pelean. - le sonreí.

T.- Chicas. - se dirigió a todas. - Las invito a cenar, ¿venís?


L.- ¿A las cinco? - asintió.

N.- ¿Seguro?

T.- Sí, claro, si queréis venir, más bien si podéis venir.

A.- Yo la verdad ya había quedado.- vi como Troy le cambio la cara.

T.- No pasa nada. - dijo levantando los hombros. - En otra ocasión será.

C.- Dale, Ally, vente. - La animé. - No será lo mismo sin ti.

A.- Pero es que quedé con José.

C.- ¿Y? dile que no puedes. Nosotras somos mejores que él. - Troy se aclaró la
garganta. - Bueno y Troy también es mejor que él. - sonrió feliz.

D.- Sí, Ally vente - estuvo pensando unos minutos y saco el móvil. Oímos como le
decía a su novio que tenía cosas que hacer y que no podía quedar con él, se disculpó
y colgó.

T.- ¿Y bien? ¿Dónde quieren ir las señoritas?

Al final acabamos donde siempre, en "places".

C.- Ves, incluso Ally es team Trolly. - le dije a Troy antes de entrar al bar y sonrió.

T.- ¿Entonces vamos a la feria o no?.

C.- Ya veremos...

La verdad, fue una muy buena noche, el ambiente era relajado; Troy estaba feliz de
poder hablar con Ally, quien pareció olvidarse por un rato de su nuevo novio, y yo me
alegré por él. En cuanto a mí, me pasé casi toda la cena luchando conmigo misma
para no quedarme mirando a Lauren con cara de boba. Sólo me pilló mirándola dos
veces y pareció hacerle gracia porque la segunda vez me sonrió al darse cuenta de
que la observaba; cuando lo hizo me puse nerviosa y derramé el vaso de agua al ir a
cogerlo. Soy tan torpe. Me vuelve tan torpe.
Capitulo 50

POV.CAMILA.

Llegué a la habitación y por suerte no había nadie, llevaba todo el día que no me
encontraba muy bien, solo quería meterme en la cama y descansar.

Poco duró mi paz porque pronto llegaron las chicas.

Las cuatro discutían sobre algo, no sé muy bien de que pero Dinah y Ally decían una
cosa y Lauren y Normani otra.

A.- ¿Tú qué opinas Mila?

C.- Ehhh... ¿Qué? No se, no les estaba prestando atención. - bastante tenía yo con mi
dolor de cabeza.

L.- Déjala estaría pensando en sus cosas... aquí el punto es que Normani y yo
tenemos razón.

D.- Que no, Ally y yo tenemos razón porque...

Me quedé mirando al techo intentando ignorar el debate de mis amigas.

No me di cuenta de que tocaron a la puerta hasta que vi a Troy dentro de la


habitación.

Mierda, había quedado con él para comprar varias prendas de ropa que Troy
necesitaba, y yo me había ofrecido a ayudarle.

Me encuentro mal, no quiero salir.

T- Heyy Camilita. - dijo acercándose a mi cama, lo miré. - Te importa si dejamos eso


para mañana.

L.- Troy cancelando a su Camilita sería la primera vez... -dijo con tono burlón, las
demás rieron.

C.- Cállate. -le dije a Lauren en tono serio.- Sí claro, no te preocupes, mañana
vamos...

T.- Bueno yo me voy, chao chicas. -dijo saliendo de la habitación.


***************

Al día siguiente fui a clase aunque me encontraba mal, creo que empezaba a tener
fiebre, incluso se me quitó el apetito.

Decidí no ir a la última clase de ese día y me fui a la habitación para estar unas horas
sola antes de que llegara las chicas. Me tomé una pastilla para el dolor de cabeza y
me quedé durmiendo.

L.- Camz... ¡Hey! Despierta. Camz. - oí la voz de Lauren, abrí los ojos un poco y la vi
sentada en el borde de la cama.

C.- ¿Qué pasa? - dije aun medio dormida frotándome los ojos.

L.- Troy te está buscando, parecía preocupado...

C.- Mmm... vale. - dije y me volví a acomodar para seguir durmiendo.

L.- Heeyy, no te duermas. - dijo - En serio parecía urgente.

C.- No, no lo era si quiere algo que venga aquí.

L.- Tú tan diva como siempre.- rió - ¿No has ido a clase?

C.- La última hora no.

L.- ¿Por?

C.- Quería dormir...

L.- Ahh... te estoy molestando ¿no? - dijo su voz parecía apenada, abrí los ojos de
nuevo y la vi. Me dieron ganas de pedirle que se tumbara conmigo y me abrazara
pero no lo hice, volví a cerrar los ojos. - Ok, te dejo dormir, pero solo un rato.

***************

POV.LAUREN.

Camila seguía durmiendo en la cama mientras yo me ponía al día con los deberes y
esas cosas, aproveche que estaba sola, bueno parcialmente sola, y llamé a mi madre,
que después dice que no la llamo.
Al rato llegaron Ally, Dinah y Normani junto a Troy.

N.- ¿Qué le pasa? - preguntó viendo a Camila en la cama.

L.- Tenia sueño, eso dijo. - les informé. - Así que Troy no creo que puedas salir hoy
con ella...

T.- No voy a salir con ella... - todas lo miramos extrañadas. - Venía a pedirle algo
pero como está durmiendo, se lo pido a ustedes... ¿tienen algo para el dolor de
cabeza? Es insoportable.

A.- Eso es de pensar tanto.

T.- Sí, será de eso. - dijo serio sin reírse de la pequeña broma de Ally.

A.- Uyyy que humor - dijo sentándose en la silla.

D.- Creo que en el baño hay algo. - dijo desde su cama.

C.- Troy - nos giramos los cinco hacia la voz de Camila y le tiró un botecito, el cual no
llegó a las manos de Troy y cayó al suelo, Troy se agachó y lo recogió.

T.- Gracias.

C.- De nada. - dijo y se tapó hasta la cabeza.

A.- Mila, son las cuatro de la tarde.

C.- Dejadme dormir. - su voz sonaba cansada.

T.- Yo me voy que tengo que ir a entrenar me llevo un par de estos. - abrió el bote y
cogió unas cuantas pastillas. - chao - salió de la habitación.

D.- Soy la única que ha notado que hay algo raro entre estos dos, digo más raro de lo
normal.

C.- ¡Te he oídoo, Hansen!

***************
POV.CAMILA.

C.- ¿Qué hora es? - dije cuando desperté.

N.- Las ocho de la tarde. - oí la voz de Normani que provenía del otro lado de la
habitación, me levanté un poco mareada, tuve que sentarme en la cama para
reponerme. - ¿estás bien? - asentí.

C.- Sólo un mareo... ¿y las demás? ¿Por qué estás aquí sola?

N.- No sé dónde están, se fueron por ahí y yo me quedé estudiando.

C.- Ahh... - me levanté y me tomé otra pastilla, fui a la mesa de la habitación y me


puse a hacer los deberes que tenía mientras Normani seguía estudiando.

A las nueve y media de la noche llegaron las demás con la cena.

D.- Hola, chicas aplicadas.

N.- ¡Hey!

Quitamos los papeles de encima de la mesa y nos pusimos a cenar.

Todas hablaban sobre algo que había pasado en la clase de debate de Ally.

D.- ¿Mila, te pasa algo? Estas muy callada.

C.- Ehhh... no.

A.- ¿Segura? No has tocado tu comida.

C.- No... no tengo hambre.

L.- ¿Comiste algo hoy? Porque te has pasado el día durmiendo.

C.- Sí, claro que comí. - mentí.

N.- No lo hiciste.

D.- Vamos, Mila come algo o acabaras desmayándote.


C.- ¿No! No tengo hambre. - mi cabeza iba a explotar.

A.- Dale, Mila, no seas cabezota come un poco. - al final cedi y comí algo.

Sonó mi móvil.

C.- Mira quien es Dinah, por fa.

D.- Es un mensaje de Troy. - informó.

C.- Dame el móvil, Dinah - dije desde la mesa.

D.- ¿Por qué Troy necesita hablar contigo?

C.- ¿Dinah, porque lees mis mensajes? - dije molesta.

D.- Porque sí...

C.- Dame el móvil. - dije levantándome.

D.- "He estado pensando en cosas y necesito hablar cuanto antes". - leyó el mensaje
- ¿Qué se traen entre manos?

C.- Nada... - dije, no tenía la cabeza como para inventar una excusa creíble, le quite
el móvil de las manos y lo dejé en la mesa.

Mañana hablaría con Troy, seguro que es algo sobre el "plan"

Continuamos cenando, bueno las demás cenaban yo después de unas cuantas


cucharadas solo le daba vueltas a la comida de mi plato.

C.- Mierda. - dije y salí corriendo al baño a vomitar, cuando terminé, salí y todas me
miraban con cara de preocupación. - Ven como no tenía que haber comido nada. -
dije para tranquilizarlas.

D.- ¿Mila, que pasa? - dijo con un tono muy serio.

C.- ¿Qué pasa de qué? Solo he vomitado, no es nada grave. - dije dándole una
sonrisa tranquilizadora.
A.- Camila, somos tus amigas sabes que puedes confiar en nosotras.

C.- Sí, lo sé... ¿pero a qué viene esto ahora? Solo he vomitado la cena, no es como si
me estuviera muriendo o algo parecido.

L.- Segura de que... ¿de que no te pasa nada? ¿Nada que quieras contarnos? - dijo
con el mismo tono serio con el que Ally y Dinah me habían hablado.

C.- Ok, mucha seriedad y tensión noto aquí, ¿chicas que les pasa? - Se miraron entre
ellas - no me pasa nada.

N.- ¿Estas segura, Mila? Llevas días actuando raro, no comes, estas cansada, te pasas
el día durmiendo o pensando en tus cosas, no hablas, te quedas apartada del grupo
con Troy, después el mensaje, los mareos, ahora vomitas...

C.- Ehhh frena el carro ahí... estás sacando las cosas de contexto. - me senté en la
mesa junto mis amigas. - Si lo que se preguntan es si estoy embarazada, no lo estoy.

L.- ¿Segura?

C.- Claro que estoy segura, además quien sería el padre si yo no he estado con
ningún... - Dinah me interrumpió.

D.- Troy.

C.- ¿Qué? Otra vez con lo mismo, Troy y yo solo somos amigos, no hemos hecho
nada y mucho menos es el padre de mi inexistente bebe.

A.- ¿Y entonces por qué Troy está tan raro últimamente?.

C.- Porque... porque... yo que sé porque, ni que yo fuera su conciencia o algo,


pregúntale a él...

L.- Pero pasan el día juntos... - iba a contestar pero Dinah intervino.

D.- ¿O sea que no estás embarazada?

C.- Que nooo... además chicas estoy con el periodo.

¡Camilaaa! - dijeron todas a la vez.


A.- Esas cosas no se hablan mientras comemos - bromeó.

C.- ¿Quee? Era por si lo querían saber... apúntelo en vuestras agendas, esas cosas. -
dije riendo.

N.- ¿Y entonces a que se debe todos los mareos y vómitos?

C.- No sé.

Después de cenar las chicas se quedaron un rato más despiertas, Normani


estudiando, Lauren con sus camaritas haciendo yo que sé que, Ally leyendo y Dinah
ponía cosas en Twitter; yo decidí ir a dormir.

Hoy me tocaba a mi dormir en el saco y aunque era incómodo y estaba enferma no


quería aprovecharme de la situación... porque el circulo de dormir en el caso no se
rompía.

Intentaba dormir pero no podía, vi como Dinah se fue a domir, Lauren y Ally también
lo hacían poco después, la última fue Normani quien seguía estudiando, se acostó
juntó a Dinah en su cama.

***************

POV.LAUREN.

Me desperté en medio de la noche al escuchar un golpe que provenía del baño. Vi la


puerta entreabierta y la luz encendida.

L.- ¡Hey! ¿Qué pasa? - dije viendo a Camila inclinada sobre el retrete y a Dinah
sujetándole el pelo. - ¿Qué fue ese golpe?

D.- Nada, sin querer tiré la botella. - recogí la botella de jabón del suelo y la dejé en
el lavabo. Camila empezó a vomitar de nuevo.

L.- ¿Lleva así mucho tiempo?

D.- Un rato, además creo que tiene fiebre, creo que ha empeorado.

C.- No, chicas, ya estoy bien. - dijo poniéndose de pie. Se apoyó contra el lavabo y
después se lavó los dientes. Cuando fue a andar se tambaleo y se sujeto en Dinah y
en mi para no caer. Mi primer impulso fue agarrarla y acercarla a mí. - Tranquila, no
es nada. - dijo mirándome.

L.- Casi te caes. - me sonrió y se separó de mí.

Dinah y yo nos miramos con preocupación.

Ally encendió la lampara.

A.- ¿Qué pasa? - dijo con voz somnolienta.

C.- Nada Ally, vuelve a dormir.

Dinah salió detrás de Camila por si se caía de nuevo.

A.- Tienes mala cara Mila.

C.- Que eso me lo diga Lauren vale, pero que me lo digas tú... - dijo intentando hacer
broma para evitar el tema.

A.- En serio, estás pálida...

Vimos como Camila iba hacia el armario, cogía una camisa de tirantes y se cambiaba.
Teniendo en cuenta que era una noche bastante fría que se despojara de ropa era
raro.

C.- ¿Qué? - dijo al girarse y ver que la mirábamos.

Normani se levantó en ese momento.

N.- ¿Montáis una fiesta sin mí?

C.- Chicas quieren ir acostarse, yo estoy bien...

N.- No pareces estar bien, mira que carita tienes.

C.- No, otra vez no... - salió corriendo de nuevo al baño y Dinah fue con ella.

Me senté al lado de Ally en la cama y esperamos a que salieran.

D.- Mila, tienes fiebre... - Camila se sentó a mi lado. - Por favor chicas pueden decirle
que se tome la temperatura a mí no me hace caso y está volando de fiebre.

Fui a tocarle la frente pero se apartó.

Normani sacó el termómetro del botequín y se lo tendió a Camila.

N.- O te lo pones tú por las buenas o nos encargamos las cuatro de ponértelo por las
malas. - amenazó.

A.- ¡Normani! - le regañó.

N.- Tú decides. - sin rechistar cogió el termómetro y se lo puso, se tumbó en la cama


detrás de nosotras. Yo la miraba con preocupación.

C.- Ya, no me miréis así seguro que no es nada, exageradas. Solo es un pequeño
dolor de cabeza y unas cuantas décimas de fiebre, será un resfriado. - sacó el
termómetro. - Ven lo que yo decía unas décimas, no es nada. - Ally le quitó el
termómetro de las manos.

A.- Camila esto no son unas décimas... - me enseñó el termómetro.

L.- Camz...

C.- Ya chicas, váyanse a dormir yo ahora me tomo algo y se me pasa. - fue a


levantarse para meterse en el saco.

L.- No. - la agarré del brazo. - Tú duermes con Ally, yo dormiré en el saco. Y no me
discutas.

Nos fuimos todas a dormir... o por lo menos eso era lo que intentaba hacer. Solo
pensaba en cuidar a Camila.

A.- ¿Mila que pasa? - Oí susurrar a Ally en la oscuridad. - ¿Tienes ganas de vomitar
otra vez? - enseguida me levanté y encendí la luz.

C.- Tengo frío. - dijo titiritando.

A.- Destápate un poco, si tienes fiebre no es bueno que te tapes. - dijo Ally
destapándola.

C.- Ten... Tengo frío. - dijo de nuevo volviendo a subir la sabana.


A.- Es mejor que te destapes. - quitó la sabana de encima y Camila se quedó sentada
contra el cabecero.

Le toqué la frente.

L.- Creo que le ha subido la fiebre ¿y el termómetro? - pregunté a Ally.

D.- Aquí. - dijo Dinah desde la cama sentada junto a Normani que también estaba
despierta.

L.- Toma, póntelo. - se lo pasé a Camila y me senté a su lado, se lo puso y apoyó su


cabeza en mi hombro, notaba su frente ardiendo en la piel de mi cuello, cuando paso
el tiempo establecido le quité el termómetro mientras seguía apoyada en mí con los
ojos cerrados; en algunos momentos se ponía a temblar.- Ok, esto me preocupa, te
ha subido mucho la fiebre, Camz, vamos al hospital no es normal que estés así. - dije
muy preocupada. Levantó la cabeza.

D.- ¿Tanta fiebre tiene? - preguntó.

L.- Sí, no es normal que le haya subido tanto en tan poco tiempo.

D.- Vamos Mila, te llevamos al hospital.

C.- ¡No! - se quejó.

L.- Sí, vamos para asegurarnos de que no es nada como dices, yo te llevo.

D.- Yo también voy.

A.- Y yo.

N.- Y yo.

C.- Noo chicas. - volvió a quejarse.

L.- Mira que eres terca... eh.

C.- Mojen un trapo y ponédmelo en la frente y así me bajara la fiebre, no hace falta ir
al hospital.
D.- ¿Qué hacemos? - nos preguntó a las demás.

C.- Lo que os he dicho. - dijo con la voz cansada.

N.- Cállate Mila.

C.- Pero...

A.- Shh.

L.- Hacemos lo que ha dicho si en media hora no le ha bajado la fiebre vamos al


hospital... - todas estuvieron de acuerdo con lo que dije.

A los treinta minutos parecía haberle bajado unas décimas.

C.- Ven no hace falta ir al hospital. Les agradezco que se preocupen por mí pero ir a
dormir es tarde.

L.- Sí, chicas vayan a dormir yo me quedo con ella, ¿Ally te importa dormir en el
saco? Solo hoy.

A.- No, no me importa.

C.- No necesito niñera.

L.- Camz... cállate ¿sí?

Todas se fueron a dormir y yo me quedé junto a Camila.

C.- En serio duérmete, no hace falta que estés pendiente de mí. - dijo bajito para no
despertar a las demás que ya dormían.

L.- Sí hace falta, parece que te bajó la fiebre pero aun tienes algo. - dije tocándole la
frente - ¿Y si intentas dormir un poco?

C.- No sé si podré, me duele mucho la cabeza.

L.- Tomate algo para dormir.

C.- No puedo ya me tomé algo para el dolor de cabeza, que por cierto no hace efecto
alguno, y no quiero mezclar pastillas, a ver si me drogo o algo. - reí bajito por lo que
dijo.
L.- Ven aquí. - la apoyé contra mi pecho - Inténtalo por lo menos. - apagué la
lamparita, se acomodó en mi pecho, estiró la mano para taparse y la frené. - Eso es
malo, no quiero que te suba la fiebre otra vez. - la pegué más a mí y la abracé.- Si te
encuentras mal o quieres algo, llámame, - asintió - en serio te digo, llámame incluso
si estoy durmiendo ¿ok?

C.- Vale... - se calló un momento y volvió a hablar.- Oye Lauren... gracias por
cuidarme.

L.- No tienes por qué dármelas... Siempre te cuidaré.

Camila se durmió antes que yo, notaba su respiración calmada en mi pecho, desearía
poder dormir así con ella todos los días, sin que ella estuviera enferma, claro está,
pero eso nunca pasará.

Me dormí poco después.

Camila se despertó unas cuantas veces durante la noche, había momentos en que no
aguantaba más su dolor de cabeza yo intentaba calmarla como podía, también vomito
dos o tres veces, los cambios bruscos de temperatura también fueron constantes...
unas veces temblaba de frío y al segundo se quería quitar la ropa del calor. Fue una
noche mala para ella... bueno y para mí, no soportaba verla así.

***************

POV.CAMILA.

Desperté cuando sonó la alarma de Normani, ella y Dinah se levantaron; yo me hice


la dormida, después de la noche que había pasado necesitaba dormir unos diez
minutos más... aunque la verdad no quería dormir, quería quedarme en los brazos de
Lauren un poco más.

D.- Normani, mira a estas dos. - oí que decía.

N.- Awww se ven tan adorables así juntitas.

D.- Hastag Camren Feels.

N.- Siiii.
Quería reírme de lo que estaban diciendo pero me aguanté y seguí haciéndome la
dormida.

N.- ¿Vas a despertarlas?

D.- No, las dejaremos dormir.

Escuché la voz de Ally.

A.- ¿Se puede saber qué hacen? - dijo con voz de dormida.

N.- Contemplar a la pareja feliz.

A.- No sé cómo no se dan cuenta que son perfectas la una para la otra. - escuché su
voz más cerca.

Yo sí me doy cuenta, Ally, es tu amiga la que no lo ve.

Noté como Lauren empezaba a moverse y se desperezaba mientras yo seguía pegada


a ella, cual lapa.

L.- Hola, chicas. - dijo con su voz ronca.

A.- ¿Dormiste bien no? - dijo riéndose.

L.- Pues lo poco que dormí, sí, gracias por preguntar.

N.- ¿Pasó mala noche? - dijo refiriéndose a mí.

L.- Sí... bastante mala. - me tocó la frente - Tiene algo de fiebre, ¿la despierto para
que se tome algo?

A.- Sí, será lo mejor.

L.- Camz... despierta, heyyy, vamos levántate, tienes que tomarte la medicina. - abrí
los ojos la miré y los volví a cerrar. - Eh que te he visto que estas despierta, mírame.
- dijo. - Buah, lo intenté... - se levantó dejándome con cuidado en la cama. - Déjenla
dormir.

D.- Bésala a ver si así se despierta.


Sí, eso bésame.

L.- Sí y que me contagie a mí o peor que me lleve un puñetazo, no, si quieres bésala
tú.

A.- Mila, despierta que aquí hay dos que se pelean por tus besos.

C.- Ally dile a esas dos que se van a quedar con las ganas. - todas rieron.

Me quedé sentada en la cama, al final me levanté.

C.- Vengaaa Lauren sal del baño que necesito entrar. - dije tocando la puerta por
tercera vez.

D.- Vamos abajo por el desayuno, ahora venimos.

C.- Ok. - las vi salir a las tres por la puerta, en ese momento se abrió la puerta del
baño.

L.- Buen día, pequeña.

C.- Heyy, buen día. - dije quedando frente a frente.

L.- ¿Estás mejor?

C.- Sí, algo mejor.

L.- Soy buena enfermera.

C.- Eso será... - dije irónica. - ¿me dejas pasar?

L.- Claro. - se apartó y me dejó entrar. Cuando salí fui directo al armario para
cambiarme - ¿Qué haces? - me preguntó.

C.- Pues no es obvio, cambiarme.

L.- ¿Por qué?

C.- Porque no querrás que vaya a clase en pijama.


L.- Tú hoy no vas a clase. - dijo tajante, la miré confusa. - Después de la noche que
pasaste, no, tú te quedas aquí descansando.

Me parecía muy tierno que se preocupara así por mí.

C.- Pero tengo que ir a clase.

L.- No, que tus compañeros te pasen los apuntes o lo que sea... pero tú hoy no vas. -
volvió a sonar autoritaria.

C.- Sí.

L.- No, no vas.

C.- Que sí.

L.- Que no...

C.- Que... - se abrió la puerta y entraron las chicas con el desayuno - sí.

L.- Que no.

N.- Ya están discutiendo.

L.- Chicas decidles a Camz que hoy no va a clase.- les dijo.

D.- Claro que hoy no va, aun estas enferma...

C.- Pero... - no me dejó hablar.

D.- Pero nada. Fin de la discusión.

Nos sentamos a desayunar, a mí me habían traído una infusión que estaba malísima,
las miraba a todas con cara de "dame algo de tu desayuno por fa que tengo hambre",
pero ninguna me dio.

L.- ¿Qué no te gusta eso?

C.- No, sabe a hierbas, está asqueroso. - se rió - Toma, prueba. - le acerqué el vaso a
la boca y bebió.

L.- ¡Agghhh! ¡Qué asco! - todas reímos.


A.- Lo siento Mila, era lo único que había.

C.- Agradezco el gesto pero aghh está malísimo ¿alguno más quiere probar? - dije
levantando el vaso.

N.- No gracias.

D.- Todo para ti.

A.- Nooup.

Lauren seguía con cara de asco debido al sabor.

C.- ¿Quieres más? - le dije.

L.- ¡Nooo! Linda, no... yo tengo mi desayuno aquí y es mejor que eso. - vi cómo le
daba un bocado a su tostada.

Me quedé embobada viéndola comer, intente ponerle "cara de asco" para disimular mi
momento de perdición en ella; no sé si quería más tener su desayuno o tener sus
labios.

L.- ¿Quieres? - Dijo mostrándome la tostada, asentí. - Que pena, no puedes. - le dio
el último bocado.

C.- No puedes. - dije imitándola. - Pues ya lo sé que no puedo, no hace falta que tú
me lo digas, listilla...

L.- Ehhh relajateee...

Dinah y Normani se fueron porque entraban una hora antes; Ally y Lauren mientras
esperaban que llegara la hora de ir a clase sentadas en la cama, Ally con el portátil y
Lauren repasando para el examen que tendría en unas horas.

Tocaron la puerta.

L.- Yo voy. - dijo al ver que me iba a levantar.

***************
POV.LAUREN.

Abrí la puerta y vi a una chica con Troy.

X.- Hola, creo que se equivocó de habitación... tocó a la nuestra, iba preguntando por
Ally.

L.- Sí, es amigo nuestro.

Troy estaba raro, entró al cuarto a arrastras, parecía un zombie. No me saludó al


verme y fue directo a Ally.

T.- Hola, Ally.

A.- ¿Hola? Troy.- dijo confusa.

T.- Estas hermosa, sabes...

A.- ¿Gracias?

L.- ¿Troy, te encuentras bien? - me ignoró y oí que Camila me llamaba y fui hacia
ella.

C.- ¿Qué le pasa?

L.- No sé...

Me senté en la cama junto a Camila y Troy se sentó junto a Ally en la cama.

T.- ¿por qué me odias tanto Ally? Yo te aprecio mucho, me caes bien, eres muy
simpática y buena...

A.- ¿Qué? - nos miró a Camila y a mí; que al igual que nosotras estaba sorprendida
del comportamiento de Troy, quien se había quedado mirando embobado un punto en
la pared.

L.- Troy... - lo llamé y volvió a ignorarme.

T.- Ally me cuidas que estoy malito... - dijo con voz triste.

A.- ¿Perdón?
C.- ¿Crees que esté drogado o algo? - me preguntó bajito.

L.- Troy.- por tercera vez no me hizo caso.

A.- Troy. - la miró y le sonrió. - ¿Por qué no le haces caso a Lauren? Te está
llamando.

T.- ¿Quién es Lauren?

L.- ¿Troy, me estas jodiendo? - dije algo alterada.

C.- Lauren cálmate. - se giró hacia la voz de Camila.

T.- Hola, ehh tú... - dijo confundido.

C.- Camila.

T.- Eso Camila ¿Cómo estás? ¿Bien? - Nos miramos confusa. - ¿y tú quien eres? - dijo
dirigiéndose a mí, se me formó un nudo en la garganta.

C.- Es Lauren. - oí que decía.

T.- Tu novia. - le dijo a Camila.

A.- Chicas, me estoy empezando a asustar, me parece que está delirando.

T.- Ally, eres tan... tan... - se levantó de la cama.

A.- ¿Troy a dónde vas?

La miró y se desplomó en el suelo.

¡Troy! - gritamos las tres.

L.- Troy reacciona, por Dios, Camz, llama a una ambulancia. -Dije llorando. - Date
prisa.

A.- Troy, por favor abre los ojos. - vi que mi amiga también estaba asustada y con
lágrimas en los ojos.
C.- Dicen que tardaran unos diez minutos. - dijo poniéndose a mi lado junto a Troy.

A los diez minutos llegaron los médicos de la ambulancia.

X.- Apártense, señoritas, Por favor, -ni Ally ni yo nos movíamos. - señoritas... -
Camila tiró de mí hacia atrás y después fue por Ally.

V.- Dejad a los médicos. - dijo con lágrimas en sus ojos mientras sacaban a Troy en
camilla de la habitación totalmente inconsciente; nos abrazó a las dos, tanto Ally
como yo nos aferramos con fuerza a Camila.

Una mujer vestida de uniforme entró a la habitación.

X.- Chicas.- Ally soltó a Camila y se giró hacia la mujer, yo me giré para ver lo que
decía pero no solté a Camila. -El chico no reacciona, no puedo darles un pronóstico
exacto de lo que le pasa, pero está grave, lo llevaremos al hospital para hacerlo
reaccionar allí, ¿alguna de ustedes irá con él?

L.- Yo me voy con él en la ambulancia... - dije rápidamente.

A.- Pero Lauren tu examen...

L.- A la mierda el examen, Ally, es la vida de Troy, no...

A.- Pero Lauren no te presentas a ese examen no tendrás oportunidad de presentarte


al a final tú misma me lo dijiste, no podrás obtener el trabajo. - me recordó.

L.- Me importa un carajo el trabajo, no voy a dejar a Troy solo. - dije enfadada.

C.- Heyy... tranquilízate. - dijo secando mis mejillas. - Mira, haremos esto, tú vas
y presentas el examen y cuando termines vas corriendo al hospital y ves cómo está y
estás con él.

L.- Y ahora... él... estará solo... hasta... hasta que yo llegué... - dije llorando.

C.- Shhh, no llores, no estará solo...

A.- Yo voy. - me giré a ella.- Si Laur, yo voy, yo me quedo con él, tú ve haz tu
examen y después vienes al hospital.

Ally se bajó con el médico a la ambulancia que los llevaría al hospital y Camila y yo
nos quedamos solas.

C.- No, no, no... - dijo secándome las lágrimas. - No llores, me mata verte así, por
favor no llores. - y lloré. - Si quieres te acompaño hasta clase para que no estés sola.
- dijo tiernamente.

L.- No, no hace falta. Tú estás enferma, duerme un poco y después antes de ir a ver
a Troy vengo a ver cómo estás. ¿Ok?

C.- Vale... - me abrazó fuerte - Sé que no vas a responder a ninguna pregunta


porque vas a estar pensando en Troy pero suerte con tu examen.

L.- Tengo miedo, Camila. - me separé un poco de ella, quedamos a escasos


centímetros y moría porque me besara y que me dijera que todo iba a salir bien; solo
necesitaba eso.

C.- Heyy mírame a los ojos. - eso hice.- Todo va a salir bien, te lo prometo - me dio
un beso en la frente.- Ahora ve a suspender ese examen. - reí un poco.- Nos vemos
después.- agarré mis cosas y antes de salir volví a abrazarla.

Como bien había supuesto Camila iba a suspender el examen, cuando lo entregué
solo había respondido a cuatro preguntas; lo primero que hice al salir de la clase fue
mirar mi móvil.

Mensaje de Ally: Troy está bien, Mila tiene más detalles.

Fui corriendo literalmente a la habitación. Abrí la puerta.

C.- Lauren me asustaste. - la abracé con todas mis fuerzas - Lauren... Troy está bien
- debido a la emoción me puse a llorar.

L.- Sí, lo sé, Ally me mandó un mensaje, dijo que tenías más detalles. - me separé de
ella pero no solté sus manos.

C.- Sí, estuve hablando con ella, me dijo que reaccionó, le están haciendo pruebas
para saber lo que pasó.

L.- ¿Aún no saben qué le paso? - Pregunté, negó. - ¿Y él cómo está?

C.- Está estable, un poco confundido... despertó, le bajaron la fiebre, y ya está mejor,
estaba con Ally intentando dormir, y tranquila sí se acordaba de quien eras tú.

L.- Pensé que ya no iba a saber quién soy y... - empecé a llorar otra vez y Camila me
abrazó de nuevo.

C.- Shhh... ven. - Me sentó en la cama. - Ya pasó, ya está bien, pronto volverá a
pelear con Ally, a molestarte cada dos segundos... - reí - ¿De qué te ríes?

L.- Troy pensó que eras mi novia. - dije entre llorando y riendo.

C.- Así de mal estaba el chico. - seguimos riendo.

L.- ¿Y tú, cómo estás? - Le pregunté. - Dime la verdad, ¿Cómo te encuentras?

C.- Cansada y mareada.

L.- Intenta descansar. - se tumbó en la cama y yo quedé sentada mirándola -


¿Comiste algo?

C.- Sí, una galleta pero enseguida la vomité.

L.- ¿Quieres que te traiga algo antes de que me vaya al hospital? - rápidamente
agarró mi mano.

C.- No, no te vayas. - dijo con voz triste.

L.- Tengo que irme, Troy... - me interrumpió.

C.- Troy está bien, está con Ally, le están haciendo pruebas y además todavía no es el
horario de visitas... - iba a interrumpirla pero se me adelantó. - Si hay alguna
novedad Ally avisará... sé que es un poco egoísta por mi parte pero quédate conmigo,
por fa... no me quiero quedar sola y aún queda mucho hasta que Normani y Dinah
terminen sus clases. - pidió, medité mi respuesta.

Quería quedarme con Camila pero también quería ir a ver a Troy, aunque Camila
tenía razón, él esta con Ally, pero a su vez me comía la culpa, yo soy su mejor amiga,
debo estar con él pero tampoco quiero dejar sola a Camz.

Llamé a Ally para asegurarme de que todo estaba bien, para escucharlo de su propia
voz, incluso pude hablar unos minutos con Troy quien me dio permiso para quedarme
con Camila, es más por su tono parecía que me estaba obligando a quedarme con
ella, enseguida corté la llamada porque tenían que hacerle más pruebas.
L.- Pues parece que tengo que quedarme aquí cuidándote. - se incorporó y me
abrazó, dejando su cabeza apoyada en mi hombro. - ¿Algo que necesite la señorita?

C.- Mmm... No, por ahora con que estés aquí me sobra. - sentí en mi estómago un
revoloteo; sonreí.

L.- Oye Camz, ¿Después me acompañaras al hospital a ver a Troy? - pregunté.

C.- Sí.

L.- Gracias. - se acomodó más en mi espalda y volví a sentir esa cosa en el


estómago. - Muy bien pues ahora duerme un poco. -se metió entre las sabanas y
cerró los ojos. Me quedé sentada en la cama mirándola.

C.- Lern, No puedo dormir. - dijo con voz de niña, abriendo los ojos de nuevo.

L.- Camz, han pasado sólo cinco minutos. - dije riendo. Hizo un puchero adorable y se
cruzó de brazos. - ¿Qué quieres que te cante una nana? - bromeé.

C.- Sí. -dijo feliz.

L.- No. -volví a reír.

C.-Por fa.

L.- No me sé ninguna nana.

C.- Buhh. - se quejó.

Me levanté y fui hacia la estantería que había arriba de mi cama aparté unos cuantos
libros y agarré un oso de peluche.

L.- Toma. - le tendí el muñeco y lo agarró, lo examinó. - Se llama Ito. -dije


sentándome de nuevo en la cama junto a ella. - Cuando era pequeña nunca dormía
sin él, lo abrazaba fuerte y me quedaba durmiendo al instante. -Camila miró al osito y
después a mí. Sonrió y la imité.

C.- ¿Te han dicho alguna vez que puedes llegar a ser muy dulce cuando quieres?
Soy dulce contigo.

L.- No, no me lo han dicho pero sé que lo soy. - rió, recostó la cabeza sobre mi
estómago dejando a Ito apoyado sobre mis piernas mientras lo sujetaba con una
mano.

C.- ¿Cuántos años tiene este muñeco? ¿Quince?

L.- Nooup, unos veintidós; es el primer regalo que me hicieron mis padres, - le conté
- por eso está así de estropeado, si te fijas tiene los ojos diferentes. - miró al oso de
nuevo. - Este botón. - dije señalando el izquierdo. - Casi me lo como - me miró
sorprendida. - Me estaban empezando a salir los dientes y se lo arranque de un
bocado - rió.

C.- ¿Y cuándo dejaste de dormir con él?

L.- A los Quince. - dije algo avergonzada, como era de esperar se rió de mí.

C.- Por el día peleabas conmigo en el instituto, por la noche dormías con tu osito - se
burló.

L.- Sip. - volvió a reír - y ahora está aquí, cuidándonos la habitación mientras
nosotras no estamos.

C.- ¿No le habrás puesto una cámara o algo? - dijo algo asustada.

L.- No, claro que no, boba.

C.- ¿Y quién le puso el nombre ¿Tú?

L.- Entre yo y mis padres, ellos le llamaban osito y yo no sabía hablar le decía Ito y
pues con ese nombre quedó.

C.- ¿Y dices que con sólo abrazarlo me quedaré dormida?

L.- Sí, aunque siempre puedes abrazarme a mí, soy un osito más grande - soltó una
risa tímida. La separé un poco de mí para poder tumbarme, cuando me acomodé la
volví a apoyar contra mi pecho.

La habitación se quedó en completo silencio, acariciaba tiernamente el brazo de


Camila, quien dormía o no, la verdad no sé, tenía los ojos cerrados y estaba abrazada
a mí. Sinceramente, no creo que esto es lo que hagan las "amigas", es más creo que
nunca estaría de esta forma con Ally, Normani o Dinah, pero como Camila no se queja
y me deja darle cariño no voy a perder la oportunidad.

Después de estar media mañana abrazada al amor de mi vida, llegaron Dinah y


Normani de sus respectivas clases, a quienes les explicamos lo que había pasado con
Troy en la habitación; ellas también decidieron acompañarnos para ver cómo se
encontraba el chico.

Y ahí estábamos los seis en una habitación de hospital, Troy envuelto en una de esas
batas azules del hospital, que no pasaba desapercibida, de la cual hicimos algunos
chistes; él decía que se encontraba bien, aunque estaba un poco pálido y no tenía esa
chispa característica en él, se le veía agotado.

Mientras él y Ally intentaban explicarnos como había transcurrido la mañana y la clase


de pruebas que le habían realizado; entró un hombre de mediana edad con una bata
blanca junto a otro señor.

Doc.- ¡Vaya! Señor Ogletree, que bien acompañado está. - dijo cuando entró y nos
vio a las cinco.

T.- No me puedo quejar.

Doc.- Le traigo los resultados de las pruebas que le realizaron esta mañana.- el
hombre dejó de hablar y nos miró a todas.

T.- Tranquilo doctor, puede decirlo delante de ellas ¿Qué me pasó?

Doc.- Bien, como quiera, verá, en su sangre encontramos restos de arsénico. - creo
que las cinco nos quedamos sin habla ante las palabras del médico.

T.- ¿Disculpe, dijo arsénico?

Doc.- Sí, muchacho, por eso le hicimos el lavado gástrico así poder eliminar cualquier
resto y evitar que pasara a la sangre. - dijo - En estos casos es necesario avisar a la
policía, este es el inspector Montilla, quiere hacerle unas preguntas. - el doctor se
apartó un poco y el otro hombre se acercó a la camilla y le tendió la mano a Troy.

Ins.- Inspector Montilla. - dijo - Bien, Señor Ogletree, sé que no es lo que desea pero
necesito que me responda algunas preguntas, lo que le pasó es grave, alguien intentó
envenenarle ¿tiene alguna sospecha de quien pudo ser? - Troy negó con la cabeza. -
Vamos, haga un esfuerzo, ¿alguien con quien se lleve mal? ¿Qué tenga algo contra
usted?

T.- No, al menos que yo sepa; yo no soy de Miami, no conozco a mucha gente por
aquí y mucho menos tengo enemigos que quieran envenenarme.

Ins.- Pero alguien lo hizo... dígame ¿hace cuantos días que empezó a encontrarse
mal?

T.- Pues no sé, uno o dos.

Ins.- ¿Comió algo raro, algo que saliera de su rutina habitual?

T.- No, hice lo mismo que hago siempre, comí en los mismos lugares, pedí pizza en el
mismo sitio de siempre. - dijo - ¿Verdad que sí, Camila? - Se giró hacia ella y esta
asintió. - No había nada extraño.

Ins.- ¿Señorita, usted comió con él? - le preguntó a Camila.

C.- No siempre, pero sí la mayoría de las veces, solemos comer los seis juntos.

Ins.- ¿Y ninguna de ustedes ha tenido algún síntoma? ¿Se encuentran mal? - me giré
hacia Camila que estaba a mi lado sentada en el pequeño sofá que había en la
habitación. Las demás hicieron lo mismo que yo. - Al ver las reacciones de sus
amigas, diría que usted sí ha tenido algún síntoma - se dirigió a Camila.

C.- Sí. - dijo bajito, puse mi mano encima de la suya.

Ins.- Doctor, realice las pruebas necesarias a la chica. - Camila lo miró con miedo. -
Solo es para asegurarnos de que no tenga nada. - el doctor se apartó e hizo una
llamada - ¿ustedes dos son pareja?

C/T.- ¡NO! - respondieron al unísono rápidamente.

Ins.- Ok, ¿tiene alguna novia? - preguntó - ¿alguien que pueda tenerle celos por una
mujer?

T.- No... no creo.

Ins.- Estas preguntas son solo parte de la rutina, solo para abarcar todas las
posibilidades. - informó el policía. - ¿señorita, usted y el señor Ogletree comieron
juntos, los dos solos? - le preguntó a Camila.

C.- Sí, hace un par de noches cené con él en su habitación, pedimos pizza.

La verdad, aunque no era el momento ni la situación idónea, ya que estábamos


hablando que alguien quiso envenenar a mi mejor amigo, no pude evitar sentir celos
al oír que cenaron juntos. ¿Sería una cita?

Ins.- ¿Algo sospechoso que recuerde?

C.- No, nada. Todo fue normal.

T.- Sí, hemos pedido miles de veces en esa pizzería y nunca ha pasado nada.

Ins.- Ok, pero mi deber como agente es abrir una investigación ¿lo entienden verdad?
- Tanto Troy como Camila asintieron.

Doc.- Disculpe, - dijo para llamar la atención. - Ya está listo todo lo necesario para
hacerle las pruebas oportunas, así que señorita por favor si es tan amable de
acompañarme. - Camila agarró fuerte mi mano y este movimiento no pasó
desapercibido para el doctor. - Tranquila no le haremos nada malo, si quiere alguna
de sus amigas puede quedarse con usted en la habitación mientras espera. - se
levantó del sofá y tiró de mí, sus ojos se podía ver algo de miedo ante la situación,
me limité a asentirle.

Acompañamos al médico hasta una habitación donde nos dijo que esperáramos; un
celador trajo una bata azul la cual se tuvo que poner.

Camila permanecía en silencio; dentro de mí sabía que se moría de miedo, así que me
acerqué a ella, mientras dejaba sus pantalones plegados en el sofá, y le agarré de la
mano para que me mirara, cuando nuestros ojos se encontraron tiré de ella para
acercarla a mi cuerpo y la abracé.

L.- No estés nerviosa, seguro que está todo bien - dije frotando su espalda.

C.- ¿Qué pasa si no está todo bien?

L.- Shh... no pienses así. - me separé de ella. - Son solo pruebas.

C.- ¿Y si las pruebas dicen algo malo?


L.- Camz, por favor, tranquilízate... - le pedí.

C.- Prométeme que estarás aquí, que no te vas a ir. - dijo mirándome directamente a
los ojos.

L.- Te lo prometo. - en ese momento estaba más que dispuesta a mostrarle, no solo
con palabras sino con gestos también, que siempre estaré ahí para ella. En ese
momento iba a besarla pero entró una enfermera.

Después de varios análisis y diversas pruebas el doctor vino con los resultados.

Doc.- Señorita Cabello. - dijo, enseguida agarré la mano de Camila. - las pruebas han
dado positivo, al igual que su amigo usted también ha sido intoxicada, con la misma
sustancia.

C.- ¿Arsénico? - asintió.

Doc.- Las buenas noticias son que usted no ingirió tanta cantidad de sustancia como
el señor Ogletree por eso sus síntomas no son tan fuertes, pero...

C.- Ahora van las noticias malas.

Doc.- Sí... es necesario que le hagamos un lavado gástrico, para poder eliminar
cualquier sustancia que quede en su estómago antes de que pueda dañar su
organismo. - informó - Las dejaré un rato a solas, pronto vendrá una enfermera para
empezar con el proceso. - después salió de la habitación dejándonos solas de nuevo.

L.- Todo va a estar bien, pequeña. - la abracé.

C.- ¿Quién nos habrá hecho esto? ¿Y por qué a Troy y a mí?

L.- No sé, pero pagaran - besé su frente.

Minutos después se llevaron a Camila y yo me quedé en la habitación, avisé a las


chicas de lo que había pasado.

Cuando acabó la operación, Camila estaba dolorida y cansada, la dejé dormir hasta la
mañana siguiente.

Me levanté del incomodo sofá y me senté en la camilla mientras la veía dormir.

C.- Hola... - dijo medio durmiendo.


L.- Hola, pequeña, ¿Cómo estás? - pregunté acariciando su mano, la cual no había
soltado desde que me senté junto a ella.

C.- ¿Te quedaste toda la noche... conmigo... aquí? - parecía estar algo confusa.

L.- Te prometí que lo haría.


Capitulo 51

POV.LAUREN.

Había pasado un mes desde que empezamos el curso y muy a mi pesar Camila y yo
tuvimos que volver a dormir en nuestra habitación, lo que significaba que ya no podía
dormir junto a ella en la misma cama.

Después de varios días en el hospital con Troy y Camila volvieron a su vida normal;
yo fui a verlos todos los días. El inspector Montilla investigó la pizzería pero tuvieron
que archivar el caso por falta de pruebas.

Eran las 9:30 de la noche y nos encontrábamos Ally, Normani y yo en mi habitación


aburridas sin saber qué hacer.

Camila no estaba allí, estaba con Troy como siempre, haciendo quien sabe qué cosas.

Yo estaba en mi cama con Ally y Normani estaba tumbada en la cama de mi


compañera. Dinah llegó con la calma que la caracteriza.

D.- Chicas. - gritó pero no obtuvo respuesta de ninguna, las tres estábamos con
nuestros ojos enfocados en los móviles. - Chicas miren lo que he conseguido. -
levantamos la cabeza y vimos que nuestra amiga tenía una botella de whisky.

¿Cómo habrá conseguido esta chica el alcohol?

A.- ¿De donde has sacado eso?

D.- Lo he robado de la fiesta de despedida de la señora Kross. - me reí.

N.- ¿Y tú que hacías ahí?

D.- Quería saber que pasaba y entré, vi que no había nadie y cogí la botella.- confesó.

A.- ¿Y qué hacemos con ella?

D.- No sé Ally, si quieres llenamos la bañera y nos bañamos en alcohol. - dijo irónica.

N.- Muy bueno. - rió.

L.- Ehhh dejar a Ally en paz... ábrela. -Dinah le quitó el plástico de la botella pero el
tapón estaba muy fuerte y no pudo abrirla.
N.- Déjame a mí. -le pasó la botella pero tampoco pudo abrirlo.

L.- Trae. - intenté quitar el tapón con los dientes pero era imposible.

A.- ¡Lauren! - me riñó.

En ese momento se abrió la puerta y las cuatro nos asustamos, yo escondí la botella
debajo de las sabanas.

Era Camila con Troy. Venían muy sonrientes como siempre que estaban juntos, cosa
que me molestaba, él era mi amigo no tiene porque reírse con Camila y yo soy quien
debería hacer reír a Camila.

C.- Hola, ¿Qué les pasa? - preguntó al ver nuestras caras.

D.- Que susto. - dijo con la mano en el pecho.

T.- Vamos chicas, Camila no es tan fea como para que se asusten así. - Dinah y
Normani rieron, Ally se limitó a poner una sonrisa forzada y yo ni siquiera sonreí.

D.- Hola, Troy - saludó.

T.- Hola chicas.

A.- ¿Te... te vas a quedar aquí?

T.- Si me dejáis. ¿Me dejas?

A.- Ya estás aquí, ¿no?

Troy se sentó en la cama de Camila donde estaba Normani y Camila aún estaba de
pie en la puerta.

C.- Bueno alguna me va a decir las caras de susto a que vienen.

L.- Ya lo ha dicho Troy... por tu cara. - rodó los ojos y me miró con cara de "me dices
la verdad o te la saco a besos" probablemente lo último no pero hubiese estado bien.

Saqué la botella de debajo de las sabanas y se la enseñé.


C.- Ohhhh ¿Y cómo la has conseguido, Dinah? - se dirigió a ella.

D.- Espera. ¿Cómo sabes que he sido yo?

C.- ¿No has sido tú?

D.- No.

Sii - dijimos Ally, Normani y yo a la vez.

A.- La ha robado de la fiesta de Kross.

C.- ¿Y qué vais a hacer con ella?

T.- ¿Qué clase de pregunta es esa, que crees que vamos a hacer? - miré a Ally que
miraba mal a Troy ya que ella había hecho la misma pregunta y me reí.

L.- ¿Cómo que vamos?

T.- Yo también ¿no?

L.- No, hace menos de dos semanas estabas en el hospital. Tú no puedes beber... ni
Camz tampoco. - se levantó de la cama y se acercó a la mía, se sentó entre Ally y yo.
Me abrazó fuerte.

T.- Déjame por favor, nosotros ya estamos bien. El doctor dijo que ya no tenemos
nada.

L.- ¡No! - me balanceo. - No.

T.- Ally. - se pausó y la miró. - Normani, Dinah. - dijo dos segundos después. -
Ustedes me dejan, ¿verdad?

A.- Si el medico te... deja, no veo porque no. - Troy le sonrió. Normani y Dinah dieron
la misma razón.

Me giré a ver a Camila, no sé porque le estaba sonriendo. Odio cuando hacen eso.

T.- Tres contra una, Troy bebe.- celebró.

L.- Eso si abrimos la botella, no podemos.


T.- Dejad al hombre fuerte aquí. - Troy intentó abrirla pero no pudo, Camila le quitó
la botella y empezó a darle golpes a la parte superior contra la mesa, giró el tapón y
la abrió.

C.- Toma hombretón. - le dio de nuevo la botella.

T.- La he aflojado yo. - todas reímos.

D.- Esperen vamos a hacer esto interesante juguemos a "yo nunca"

Ohhh no esta clase de juegos siempre acaban mal para mí.

N.- Sí.

T.- Ok.

A Ally no le hacía mucha gracias jugar tampoco. Nos miramos y nos quedamos
calladas.

D.- Venga chicas. - nos animó.

Ally levantó los hombros y nos sentamos en el círculo que Troy, Camila, Normani y
Dinah habían formados en el suelo.

L.- Ok ¿Quién empieza? - nos miramos.

N.- Yo. - dijo. - Yo nunca... - se quedó pensando - he tenido una cita a ciegas. -
ninguno la ha tenido por eso ninguno bebió - Pues que éxito, así la botella no se va a
acabar. - nos reímos por el comentario. - Ok, repito, esta va a ser un poco más difícil
que ninguno no lo haya hecho... yo nunca he copiado en un examen.

L.- No me digas que no has copiado nunca. ¿ni siquiera en el colegio?

N.- No, siempre me para el miedo a ser pillada. - bebimos todas menos Normani.

El trago fue muy amargo, noté como mi garganta empezaba a arder con el paso del
líquido.

Era mi turno... me puse a pensar.


T.- Jauregui es para hoy. - dijo impaciente.

L.- ¡Ya! No me presiones que entonces no se me ocurre nada. - después de unos


segundos pensando dije - Yo nunca... mmm... he tenido una experiencia paranormal.
- bebieron Normani y Troy, nos contaron como vio un cuadro guiñarle un ojo y como
oía pasos en el desván de sus abuelos, respectivamente.

Después de unas cuantas rondas de yo no he... del tipo; me he hecho la enferma


para no ir a clase o yo no he robado nunca, los yo nunca pasaron de ser más
inocentes a ser mas, digamos interesantes.

Era el turno de Ally.

A.- Yo nunca he besado a alguien de esta habitación. - me quedé congelada y miré a


Camila que sonreía.

¿Por qué sonríe? Se supone que lo nuestro no lo sabe ni sabrá nadie nunca.

Bueno si me preguntan digo que he besado a Troy, sí Troy fue el amigo con el que me
di mi primer beso.

¿Y si le preguntan a ella? Nooooo, dirá mi nombre.

Troy bebió, miro a Camila, le pasó la botella y levantó las cejas.

Espera eso quiere decir que se han besado. No, no puede. NO.

Vi como Dinah y Normani también bebían.

¿También habrían besado a Troy?

T.- ¿Y ustedes dos a quien han besado?- preguntó. - Porque hasta donde yo sé son
heterosexuales y yo no las he besado. - ambas rieron.

N/D.- A ella - dijeron señalando la una a la otra.

¿¿Qué??

C.- ¿Cuando?

A.- ¿Por qué?


L.- ¿Cómo? quiero decir, ¿Dónde? - pregunté.

D.- Cuando y donde, hace cuatro meses o así en una fiesta y el por qué estábamos
jugando a "reto o verdad" y retaron a Normani a hacerlo.

N.- Y el cómo, así.- le dio un pequeño beso en los labios a Dinah.

A.- Lo que me faltaba por ver, todos se han besado entre ustedes menos yo.

C.- Troy se ofrece a besarte. - le dio un codazo al chico.

Oh no, Camila, no has dicho eso.

Espera eso quiere decir que no son nada, o tienen una relación muy liberal.

Estos dos me confunden.

***************

POV.CAMILA.

A veces me sorprendo de lo buena amiga que llegó a ser.

Troy me miró y se rió después miró a Ally.

¡Ay, Ogletree! Vamos Ally dile que sí. Ouuh, casi lo olvido, el tal José estúpido ese,
dejó a Ally; ninguna sabe la razón porque Ally no quería hablar de ello pero cortaron
por eso propuse que se besaran.

T.- Estoy esperando la respuesta... ¿Quieres dejar atrás ese "yo nunca" y besarme? -
todas esperábamos la respuesta con una sonrisa, miré a Lauren y me devolvió la
mirada.

Por fin sonreía, desde que llegué al cuarto había estado seria todo el rato. Supongo
que será el alcohol.

D.- Venga, Ally di algo. - Troy esperaba la respuesta. Se notaba a kilómetro que
quería besarla, aunque claro yo sé que él está enamorado, no sé si las chicas lo
notarían.
A.- No hace falta, otro día tal vez. - vi que Troy se ponía triste y me dieron ganas de
abrazarlo, pobrecito, pero se vería raro que lo abrazara porque Ally no lo besó.

Las rondas siguieron pasando; le tocaba preguntar a Troy.

T.- Yo nunca he tenido una fantasía sexual con alguno de los participantes del juego.
- yo fui la única valiente que bebió, al hacerlo rieron.

No hace falta que nombre quien era la dueña de mis fantasías ¿no?

No dije nada más e hice mi pregunta ya que era mi turno.

C.- Yo nunca he mentido jugando a "Yo nunca". - Lauren me quitó la botella de las
manos y le dio un trago, ofreció a los demás pero ninguno aceptó. - Que Jauregui,
¿En qué mentiste? - pregunté.

L.- Si mentí era porque no quería que supieran la respuesta - dijo.

Quedaba poco liquido en la botella, pero lo suficiente para alguna ronda más.

D.- Mi turno, yo nunca lo he hecho... mmm - pensó - ehhmmm - pensó un poco más
- ya sé, en la ducha.

Mierda.

Lauren y yo fuimos a coger la botella y nuestras manos se tocaron; la aparté


rápidamente.

L.- Vaya vaya, Cabello, no me esperaba eso de ti. - me pasó la botella después de
darle un trago, bebí. - y dinos Camz, ¿Cómo fue?

¡Ah no! Yo a esta la mato.

C.- Fue bien.

L.- ¿Solo bien?

C.- Sí, que quieres que te diga.

D.- No me puedo creer que lo hayas hecho en una ducha, más bien no me puedo
creer que lo hayas hecho y no me lo contaras... - dijo indignada - ¿Con quién? - evité
contestar eso.

C.- Ehhh, Lauren también lo ha hecho con alguien... - conmigo, conmigo, conmigo -
preguntale a ella también.

D.- Bueno de Lauren es normal.

C.- Ahh ¿Y de mí no?

N.- Lauren es más... apasionada tú eres como mas tímida.- intervino Normani.

C.- Yo también soy apasionada. - Lauren me miraba riéndose.

Tendría que decir que era ella con quien lo hice para borrarle esa hermosa sonrisa.

T.- Bueno pues, Lauren, ¿Cómo fue tu experiencia?.

A.- ¡Ay! No quiero saberlo. - dijo tapándose los oídos.

T.- ¿Y por qué no?

A.- Que pervertido que son, eso es cosa suya, a ver que le interesa a Lauren lo que
hizo Camila y a Mila lo que hizo Lauren.

N.- Por si lo quieren hacer otra vez, que se den consejos la una a la otra. - todos
reímos por sus comentarios.

No me hace falta saber lo que hizo, ya sé lo que hizo... lo que me hizo.

T.- ¿Y bien, Lauren?

L.- Me encantó. - me miró y después se dirigió a Troy - Aunque fue un poco extraña
la forma en que la chica me metió en su ducha. - volvió a mirarme. - Me das algún
consejo, Camila - estaba perpleja, ella rió.

N.- Ok, nos queda claro que lo disfrutaste. - dijo riendo.

L.- No saben cuanto... Camila al final no has contado que hiciste. - dijo con una gran
sonrisa en su cara.
C.- Ni tú tampoco. - repliqué.

L.- Ya te lo cuento después cuando se vayan.

Ah no, está coqueteando conmigo... Espera ESTÁ COQUETEANDO CONMIGO.

Será el alcohol pero no me importa.

T.- Bueno ya que no quieren contar los detalles en público, cosa que me parece mal,
sigamos.

A.- ¿Y tú para que quieres saberlo? - dijo molesta.

T.- Por si algún día me animo y lo hago con alguien. - se acercó a Ally.

Madre mía ahora Troy con Ally... lo que hace el alcohol, espero que mañana ninguno
se arrepienta de todo esto.

L.- Sigamos. - dijo.

Después de tres rondas más y solo quedaba un poco de whisky y se acabó con él yo
nunca de Normani.

N.- Yo nunca me he enamorado. - bebí otra vez y dejé un poco sabiendo que Troy iba
a beber también.

T.- Gracias. - dijo en tono gracioso.

C.- De nada. - dije con el mismo tono.

D.- ¿Troy enamorado de quién?

T.- De alguien.

N.- Ese alguien, ¿tiene nombre? - preguntó curiosa.

T.- Nombre y apellidos, los más bonitos que hay en el mundo.

Todas soltamos un Awww menos Ally, la pobre estaba celosa... bueno, eso quiere
decir que el plan funciona. Bien por Troy.

L.- ¿No nos van a decir quién son?


Espera ¿Cómo que van? ¿Quiere saber de quién estoy enamorada?

T.- No. Yo se lo diré a ella... no sé, a lo mejor me animo y se lo digo esta noche
¿Quién sabe?

Ahhh me muero si Troy se declara, yo quiero ver eso.

C.- Yo tampoco lo voy a decir.

A.- ¿Por qué?

C.- Ya lo entenderán... algún día... espero.

Por favor que se acabe el tema ya porque si no se lo digo, más bien, se lo grito.

N.- Esto se ha acabado. - dijo agitando la botella vacía; después nos quedamos un
rato hablando hasta que el sueño hizo acto de presencia. - Chicas, yo tengo sueño,
me voy a dormir.

D.- Te acompaño. - nos despedimos de ellas y oímos como iban riéndose por los
pasillos.

L.- Shhhh.

Ally y Lauren seguían en el suelo, Lauren estaba apoyada en Ally, se moría del sueño.

Awww... me muero de ganas porque duerma abrazada de mí de nuevo.

T.- Ally, ¿Vamos? - dijo yendo hacia ella.

A.- ¿Dónde? - dijo levantando la vista para mirar al chico.

T.- A dormir, mira Lauren se está durmiendo y Camila también. Te acompaño a tu


habitación. - Ally le dio un beso en la mejilla a Lauren y después a mí, Troy hizo lo
mismo. Ally tropezó con la pata de mi cama y Troy la cogió de la cintura para que no
se cayera.

T.- ¿El alcohol?


A.- Sí.

T.- Yo te llevo. - Troy se puso a su lado y le rodeó el cuello con su brazo mientras Ally
se aferraba a su cintura.

C.- Adiós. - me levanté para cerrar la puerta. - Suerte - le susurré a Troy, quien me
guiño un ojo. Cerré la puerta y vi que Lauren seguía en el suelo apoyada contra su
cama, fui a ayudarla. - Lern, te estas durmiendo cámbiate y ve a dormir.

L.- ¿Me ayudas? - dijo en un tono muy adorable. Le sonreí y le ayudé a levantarse,
tropezó cuando iba a empezar a andar, la agarre de las dos manos y tiré de ella hacia
mí.

Nos quedamos a centímetros.

POV.LAUREN.

Todo el sueño que tenía hacia cinco segundo se me fue cuando Camila tiró de mí y
quedé frente a ella, muy cerca de su boca.

Iba a besarla, no aguantaba más, creo que ella pareció notarlo.

C.- Ehh... Mm... vo... voy a cambiarme. - cogió su pijama y fue al baño.

Yo me quedé quieta como una idiota, pensando en las ganas que tenia de besarla.
Salí de mis pensamientos cuando Camila salió del baño con ya el acostumbrado
pijama discreto que solía usar ella, esos que antes no me gustaban y que ahora me
encantan, también se había recogido el pelo en una coleta dejando dos mechones
cayendo por su cara.

Me quedé embobada mirándola, aunque no lo notó, pasó por mi lado, rozando


hombro con hombro, me miró y me sonrió, mi corazón se aceleró. Se sentó en su
escritorio y se puso a mirar cosas en internet mientras yo me ponía el pijama.

Terminé de cambiarme y Camila me pidió que le ayudara a elegir ropa; si, estaba
haciendo compras online a estas horas de la noche, no la juzguen ella es así. Me
senté a su lado, primero compró un libro. El libro era la cuarta parte de la historia que
leyó en Nueva York, el libro que yo le deje.

C.- Estoy deseando leerlo, ¿tú no?


L.- No he continuado la saga, perdí el primer libro. - dije con indiferencia; sonrió sin
apartar la mirada del ordenador, esa sonrisa decía "sé que no lo has perdido porque
ese mismo libro está en mi poder". Me limite a agachar la cabeza y sonreír.

Después del libro, se puso a mirar ropa.

L.- Esta me gusta. - dije señalando una camisa blanca.

C.- ¿Tú crees que me quedaría bien?

L.- Sí, obvio. Cómprala.

Ahí estábamos los dos con la mirada fija en la pantalla de su portátil, mirando
vestidos, que si alguna vez llego a ver a Camila con uno de eso me da un paro
cardíaco.

Solo de pensarlo las ideas se me revolucionan.

C.- Mira, este es perfecto para ti. -dijo señalando un vestido negro muy corto.

L.- Me parece que no. - dije riendo - Me pongo yo uno de esos y no salgo de la
habitación.

C.- Obvio yo no te dejaría salir de ella. - dijo para sí misma pero logré escucharlo.

L.- ¿Y se puede saber por qué no me dejarías salir con un vestido como ese?

C.- Cosas mías... pero en serio te lo digo, te quedaría muy bien, estarías muy sexy. -
que dijese eso me dejó sin palabras, no sabía que contestarle; por suerte Camila no
pareció notar mi nerviosismo.

Después de un rato de estar mirando ropa, yo me estaba durmiendo de nuevo y


empecé a bostezar, supongo que por acto reflejo o porque me moría de ganas de
hacerlo me apoyé en el hombro de Camila; a ella no pareció molestarle así que
continué con mi cabeza en su hombro.

Aunque mi cuerpo no aguantaba más de cansancio, la cercanía que había conseguido


no quería que acabara, por eso me mantenía despierta aunque con los ojos cerrados.

C.- Lern. - me movió un poco.- Hey despierta. - dijo en un susurro.


POV.CAMILA.

Muy a mi pesar estaba despertando a Lauren que se quedó dormida en mi hombro.

Mi contención cada vez que me giraba a mirarla mientras dormía fue muy grande.

Quería despertarla para besarla y a la vez quería dejarla durmiendo encima mío
porque se veía tan adorable, tan tranquila.

C.- Lauren. - la llamé de nuevo, le aparté el largo cabello que estaba en su cara.

L.- Shhh. - me mandó a callar. - No sabes que es de mala educación no dejar dormir
a las personas. - dijo con la voz adormilada.

He mencionado alguna vez que me encanta su voz ¿no?

Me levanté haciendo que ella se levantara también, tenía los ojos entrecerrados e iba
andando torpemente hacia su cama, yo reía al verla.

L.- Camz, ven. - dijo desde la cama. Me acerqué a ella y me indicó dando golpes en
su cama que me sentará en ella, así lo hice.

C.- ¿Qué?

L.- Buenas noches. - me dio un beso en la mejilla, sus labios estuvieron más tiempo
del establecido sobre mí.

C.- Buenas noches. -le sonreí cuando se apartó de mi. - ¿Algo más?

L.- Mmm no. - me decepcioné un poco.

Yo quería otro beso.

Me levanté de su cama y fui directo a apagar todas las luces para ir a dormir.

No llevaría más de cinco minutos cuando sentí que alguien se sentaba en mi cama,
sabía que era Lauren nadie había entrado a la habitación, o sea que sí, era ella.

Me incorporé para preguntarle lo que le ocurría pero no me dio tiempo para articular
palabra, sus labios estaban sobre los míos.
En ese momento mi cuerpo tenía una mezcla de emociones gigantes, después de
mucho tiempo volvía a sentir sus labios, y esta vez no era mi imaginación, no estaba
soñando, estaba ocurriendo.

POV.LAUREN.

No sé qué fuerza se apoderó de mí.

Oh si claro, la fuerza del amor. ¡Uy! Que cursi suena eso, bueno aunque de cierto
modo fue así.

Me levanté en la oscuridad de la habitación e hice lo que había estado queriendo


hacer desde hace meses, o más bien años. Me acerqué a la cama de Camila y cuando
se acomodó fui directo a sus labios.

C.- Mmm... ehh... Lern... - intentaba apartarme de ella, supongo que para buscar
alguna explicación; antes de que preguntase el por qué, la besé una vez más ya que
probablemente después de esto no me volvería a besar otra vez, ni a mirar, ni hablar,
pero necesitaba hacerlo.

Me separé de ella, tenía los ojos cerrados, noté que encendía la luz de su mesita.

Esperaba su pregunta, su reacción, no sé un golpe por invadir su espacio, un grito, un


insulto, algo. Pero no habló, no decía nada, así que decidí abrir los ojos, los abrí
lentamente, vi como levantaba las cejas en modo de pregunta.

No parecía enfadada, pero si buscaba alguna explicación. Explicación que yo quería


darle, decirle que estaba perdidamente enamorada de ella, que quería estar con ella,
que deseaba besarla todos los días, pero no sabía cómo empezar a explicarme.

No sé porque solo me limité a susurrar un perdón. Que idiota soy.

Estaba ya dispuesta a irme a mi cama, cuando Camila puso su mano sobre mi cuello
y me acercó a ella. Me besaba con pasión, llevé mi peso hacia ella para así juntarnos
más e hice que se acostara de nuevo, quedando así la una frente a la otra. Mis manos
se colocaron en su espalda recorriéndola de arriba abajo, sentía como mi cuerpo era
una mezcla entre pasión y lujuria pero a la vez sentía que me derretía por dentro. Sus
labios bajaron a mi cuello y cerré fuerte los ojos, por fin estaba sintiendo lo que yo
quería.
Y lo que yo quería era a ella.

Rodeé su cintura con mi brazo e hice cambiarnos de posición quedando yo encima de


ella, era la primera vez que nos mirábamos a los ojos.

POV.CAMILA.

Sus ojos estaban fijos en los míos, esos ojos esmeraldas que solo quería que me
mirara a mí, ahora lo estaban haciendo.

Se dibujó una sonrisa en Lauren y eso me hizo sonreír a mí también. No entendía


mucho lo que estaba pasando, solo sabía que yo quería esto y al parecer la hermosa
chica que me miraba también.

Ahí seguíamos sin decir palabra, Lauren se puso a mi lado, metiéndose en la cama
conmigo. No quería preguntar de nuevo, aunque técnicamente no me dejó preguntar
antes solo se limitó a disculparse; no quería preguntar para que el momento no
acabase pero debía hacerlo.

¿Por qué lo hacía? ¿Quería repetir lo de años atrás? ¿Quería algo serio? ¿Qué le
pasaba conmigo?

C.- Emmm... - intentaba empezar a construir mi pregunta.

L.- No preguntes por favor. Te vuelvo a pedir perdón y... - no la deje continuar y volví
a juntar nuestros labios.

Aunque me moría de ganas de saber por qué lo hizo, cuáles eran sus razones reales,
sabía que si la presionaba o insistía con el tema esto acabaría mal y por nada del
mundo quería eso.

Supongo que después estará todo raro entre nosotras pero ahora mismo solo quiero
disfrutar de esto.

C.- Nada de explicaciones, nada de perdones ¿ok? - acaricie su cara. - Al menos no


por esta noche. - junté de nuevo mis labios con los suyos.

POV.LAUREN.

No sé qué hora seria, solo sé que no quería dormir, no quería que este momento
acabase nunca, Camila me acariciaba y yo me acercaba de vez en cuando para dejar
pequeños besos en sus labios.
C.- ¿Puedo besarte? - me sorprendió la pregunta, ya lo había hecho antes, no
entendía por qué me pedía permiso ahora.

L.- Mmmm no. - dije de broma.

C.- ¿Ah no? ¿Y por qué? - dijo con tono gracioso.

Volvíamos a ser las mismas que se provocaban, las que hacían bromas juntas y esto
me encanta.

L.- Porque no... - ella se giró haciéndose la indignada, puse mi brazo sobre su cintura
y la pegue totalmente a mi cuerpo.

Tenía un poco de miedo de recordarle el pasado pero lo hice, ya que lo que le quería
recordad era bonito.

L.- La que preguntaba por tus besos era yo no tú. - le susurré al oído, noté como su
piel se erizaba. Empecé a besar su hombro, pasé al cuello y después a su mejilla.

Y así es como Lauren Jauregui acaba con la indignación de su, como desearía decir
novia, pero... bueno el tiempo lo dirá y mejor si lo dice pronto.

Ok, ok, paro con las reflexiones y sigo con mi chica.

L.- Vale te doy permiso, sí que puedes. - dije sonriéndole.

C.- Eres muy idiota.

Awww hacía mucho tiempo que no me decía idiota. Sí, definitivamente estoy muy
enamorada ¿Cómo puede ser que me guste que me diga idiota? Se supone que es un
insulto.

Estuvimos no sé cuánto tiempo más besándonos hasta que caímos rendidas.

A la mañana siguiente, seguíamos agarradas la una a la otra, abrí los ojos y vi que
Camila seguía durmiendo, le di un pequeño beso en los labios y me levanté. Me puse
en el ordenador a acabar un ejercicio de clase.

POV.CAMILA.
Al abrir los ojos noté que Lauren no seguía en la cama, estaba peleando con algo en
el ordenador.

Sonreí como lo que era, una estúpida enamorada, al verla. No estaba segura de como
comportarme, si ir a besarla, si ser distante, si pedir las explicaciones oportunas
ahora, si declararme. No sé.

Mi despertador sonó en ese momento asustándonos a las dos. Lauren se giró hacia mí
y sonrió.

L.- Hola.

C.- Hola, ¿Qué haces?

L.- Deberes. - respondió.

Pregúntale sobre lo de anoche.

C.- ¿Ahora?

L.- Mmm sí. - rió.

Mierda silencio incómodo.

C.- Lauren lo de anoc...

Llamaron a la puerta.

Maldita puerta.

Lauren fue a abrir, era Troy.

T.- Buenos días, mírate que guapa es mi mejor amiga. - dijo abrazándola
efusivamente. - y tú Camila también, buenos días. - se tiró a mi cama y me dio un
beso en la mejilla. Lauren y yo nos miramos y nos reímos.

Definitivamente Troy estaba feliz.

L.- Voy por el desayuno. - dijo - ¿Quieres algo? - se dirigió a mí.

C.- Si, sube lo que sea.


Lauren cerró la puerta.

T.- Besé a Ally. - dijo tan rápido que casi no entendí.

C.- ¿Qué?

T.- Que la besé, besé a Ally. - volvió a repetir.

C.- Cuéntame todo YA.

T.- Cuando salimos de aquí la acompañe a su cuarto, no se soltó de mí hasta que


llegamos a la puerta; no sabía cómo despedirme, así que le dije "Adiós Ally que
duermas bien" y ella me dijo adiós; quería pedirle una cita o algo salir por ahí, así que
me giré y vi que no podía abrir la puerta porque no tenía las llaves y su compañera
no estaba en la habitación, así que me senté a su lado a esperar a que viniese y para
pasar un rato más con ella. Comenzamos a hablar de la universidad, de mi ciudad, de
muchas cosas en general, bueno y cuando llevábamos un rato hablando ella me
confeso que José la había dejado porque fue al hospital a cuidarme, también me dijo
que se asustó mucho cuando me desmayé en la habitación; le di las gracias por estar
ahí conmigo y fui acercándome poco a poco, vi que no se echaba para atrás ni
reaccionaba mal y la besé. Me encantó, no estuvimos mucho tiempo porque a su
compañera se le ocurrió aparecer pero fue suficiente para mí. Y lo mejor es que ella
me correspondió. - contó.

C.- Awww, Troy. - lo abracé. - El próximo paso es invitarla a salir. ¿Ok?

T.- Sí, estoy deseando hacerlo, ahora ya no me para nada ni nadie.- me encantaba
ver a Troy con tanta confianza.

C.- Troy, Lauren me besó anoche.- le dije.

T.- ¿En serio? Parece que fue una gran noche para los dos. - dijo feliz por mí. Le
conté a Troy muy rápido todo lo ocurrido.

Lauren nos pilló en medio de nuestro ataque de "quinceañeras enamoradas".

L.- ¿Qué hacéis? - dijo entrando con la bandeja de desayuno.

C/T.- Nada. - dijimos los dos a la vez.

Lauren dejó la bandeja en mi cama y se llevó su plato y vaso al escritorio para seguir
desayunando.

T.- El desayuno en la cama... sabes elegir a tu futura novia muy bien.- dijo en bajito
para que Lauren no lo escuchara, el comentario me hizo reír y me atraganté con el
desayuno.

L.- ¿Estas bien? - dijo girando hacia nosotros.

C.- Sí, claro ¿Por qué no iba a estarlo? - le sonreí y me sonrió.

********************

Espero que les haya gustado el capítulo .


Capitulo 52

POV.LAUREN.

Han pasado días desde que Camila y yo tuvimos ese momento de pasión romántico.

¿Qué cómo estamos ahora? Ojala pudiera decir que me lancé y le confesé todo mi
amor y que ella me correspondió y somos felices y todo es amor, pero no; ambas
estamos como si no hubiera pasado nada, ¿el por qué? Supongo que es el miedo a
decir o hacer algo indebido que acabe definitivamente con lo que hemos creado, esta
"amistad", o lo que sea.

No es que nos estemos evitando solo que no hablamos de ello.

Andaba por los pasillos cuando me encontré una escena de lo más peculiar.

Mi querida amiga Ally y mi mejor amigo Troy estaban besándose, tan ocupados se
encontraban que no notaron mi presencia.

L.- Esto es un lugar PÚBLICO.- grité detrás de ellos. Troy alargó el brazo haciendo la
seña de que me fuera sin dejar de besar a mi amiga. - Ya, déjala, chico. - Lo separé
de Ally - ¿Alguno me va a explicar esto?

T.- Mmm.- estaban los dos delante de mí. - Ok, mira. - cogió a Ally y la besó, así
como en las películas y yo seguía ahí mirando.

Y al parecer eso de los polos opuestos siempre se cumple.

L.- Ok, ok, ya entendí. - me acerqué a Troy y le apunté con el dedo. - Hace sufrir a
mi amiga y no lo cuentas. - Después me dirigí a Ally de igual manera. - Haces sufrir a
mi amigo y tampoco lo cuentas. - rieron - y bueno me alegro por ustedes y esas
cosas. - les di un abrazo.

Estuvimos hablando un rato, me explicaron como Troy se declaró. No paraba de


mirarlos, eran muy amorosos, intentaban comportarse "normal" porque no me
querían incomodar, pero se les notaba que querían estar juntos.

Troy se tuvo que ir a entrenar no sin antes su momento romántico con Ally al
despedirse, mientras yo no podía hacer otra cosa que mirar.

Fuimos a la habitación de Ally.


A.- Laur, ¿No te molesta que este con Troy? - me sorprendió la pregunta.

L.- ¿Qué? ¿Por qué me iba a molestar? Claro que no.

A.- No sé, es tu mejor amigo y yo tu mejor amiga ¿no te resulta violento?

L.- Tú eres feliz con él, él es feliz contigo, eso es lo único que me importa.

A.- Sabes te voy a confesar algo, una de las dos razones por las que no salía con Troy
y no me animaba a decirle nada era por lo que podías pensar, por si te enfadabas
conmigo por él o algo parecido.

No puede ser tan buena amiga, ponía mi bienestar al suyo.

Fui a abrazarla.

L.- Nunca me enfadaría por verte feliz sea con Troy o con el Papa de Roma,
¿entendido? - me separé de ella. - Ahora si me enfadaré si no me haces madrina de
tu boda. - reímos.

A.- Para eso aún queda mucho.

L.- Yo solo te aviso, que después no quiero malos entendidos... por curiosidad, has
dicho que había dos razones por las cuales no salías con Troy una era yo ¿y la otra?

A.- Era Camila.

L.- Oh. - dije secamente.

A.- Creía que estaban juntos y los celos se apoderaban de mí.

Me tranquilizaba saber que no era la única celosa con toda la situación Troy-Camila;
celos que ahora veo un poco estúpidos teniendo en cuenta que a Troy le gusta Ally,
claro pero eso yo no lo sabía.

No le confesé a Ally que yo me sentía de la misma forma hacia Camila y dejamos el


tema ahí. aunque me contó de nuevo como se habían dicho lo que sentían.

Si Ally pudo yo también ¿no?


***************

Ally encontró en su casa unos videos caseros y los trajo para que los viéramos juntas.

Sentadas en su cama en la pantalla del portátil se veía a dos niñas de unos 10 años
en el recital del colegio; las dos nos reíamos viéndonos cantar y bailar, llevábamos
unas faldas hechas de papel azul marino con flores pegadas hechas de papeles de
colores.

A. ¿Te acuerdas de esas faldas? Cuando acabó la actuación me rompiste la falda


delante de toda la clase porque decías que eran feas. - me dijo.

L.- Es que míralas. - dije señalando la pantalla. - Son feas - reímos.

Llamaron a la puerta y fui a abrir, Dinah y Normani entraron en la habitación, nos


saludamos y se unieron a nosotras. Ally puso el siguiente video; en este ya éramos
más mayores, tendríamos unos 15 años; salíamos tiradas en la cama de mi
habitación escuchando música y bailando en pijama.

D.- Que sexys. - dijo riendo al vernos.

L.- Verdad que sí. - dije riendo también.

N.- ¿Por qué se grababan? - preguntó.

A.- A Lauren siempre le han gustado las cámaras así que supongo que sería por eso,
bueno y porque queríamos recordar esos momentos. - respondió. - Uhhh miren - dijo
señalando un video. - Videos del viaje a Nueva York.

D.- Eh en esos salgo yo. - dijo alegre.

L.- Ponlos.

No sabéis lo que me arrepentí de decir esas palabras.

Puso varios videos antes de poner uno que no había visto nunca donde salíamos
Camila y yo en Central Park, sentadas en un banco; recuerdo ese día, fue cuando
patinamos; Ally y Dinah comentaban la escena desde lejos, decían que a mí me
gustaba Camila.

Estábamos todas atentas al video Dinah y Ally rieron, Normani algo extrañada y yo
muerta de vergüenza.
A mí en esa época no me gustaba Camila, aunque viéndome en el video donde estaba
a centímetros de besarla parece que sí y yo no me daba cuenta; pero no, es
imposible yo la odiaba, ¿Por qué tengo esa cara de boba en la pantalla? ¿Yo la miraba
así?

Acabó el video y la habitación se quedó en silencio. Mis tres amigas tenían una
sonrisa en la cara esperando a que dijera algo.

L.- ¿Qué? - no sabía que decirles.

N.- ¿Te gustaba Camila?

L.- No. - dije sin hacer contacto visual con ninguna de las tres.

D.- Claro que no le gustaba, a Lauren le gusta, que es diferente. - me giré hacia ella.

L.- ¡¿Qué?!

D.- Eso, que te gusta Camila.- volvió a afirmar, me puse roja.

A.- Laur, somos tus amigas puedes decirnos lo que quieras, o más bien lo que
quieres. - dijo. - ¿Te da vergüenza que lo sepamos?

L.- ¿Vergüenza? ¿Yo? ¿De qué?

D.- De que sepamos que te gusta Camila. - volvió a repetir.

L.- Yo no estoy enamorada de Camila. - las tres empezaron a reír.

D.- Nadie ha hablado de amor, pero por lo visto...

N.- Ok, ok, explíquenme todo porque estoy un poco perdida. - dijo interrumpiendo a
Dinah.

L.- No hay nad...

A.- La historia es simple Lauren se moría y se muere de amor por nuestra amiga...

D.- ... Y nuestra amiga se moría y muere por Lauren. - terminó la frase de Ally.
L.- Ehhh paren, Camila no siente nada por mí y yo no sentía nada por Camila.

N.- ¿Sentías? - Asentí - ¿O sea que ahora sí?

¿Por qué estoy tan nerviosa? Solo se lo voy a decir a mis amigas no es como si me
fuese a declarar a la propia Camila.

Creo que es el momento de confesarlo.

L.- Sí. - dije en un tono bajo.

D.- Y antes también, no nos engañas. - dijo riendo, rodé los ojos.

A.- Ves como no era tan difícil decir que estás loca por Cabello.

L.- Las odio.

D.- También odiabas a Camila y mírate ahora. - se burlo de mí.

N.- Venga, chicas, no se burlen de ella. - me defendió. - Primero dejadla que se


explique y luego nos burlamos.

L.- Que detalle por tu parte, Normani. - dije irónica, Normani me sonrió. - No tengo
nada que explicar, estoy enamorada de Camila, fin de la historia.

A.- Espera, la chica de la cual estabas enamorada, la que me dijiste hace unos años,
esa misteriosa chica que tenías que olvidar y por eso estabas con Melissa ¿Era
Camila?

L.- Claro que era Camila, siempre fue ella... estoy enamorada... - Normani
interrumpió.

N.- ¿Y por qué no le pides salir?

L.- Es complicado. Yo no sé si ella siente lo mismo... hace años le hice daño y no


quiero volver a hacérselo.

A.- ¿Qué le hiciste? - preguntó con curiosidad.

L.- Cuando llegamos de Nueva York nos hicimos amigas, más o menos, - no quería
contarles todo. - su grupito de amigos se enteró, por alguna razón no querían que lo
fuésemos, supongo que por nuestras diferencias sociales, nunca supe el por qué y
bueno amenazaron con hacer daño a mi familia, a ustedes. - dije dirigiéndome a Ally
y Dinah. - y hasta la propia Camila, así que hice lo que tenía que hacer y la alejé de
mí de la peor forma.

D.- Ahora no está el grupo ese de idiotas, puedes estar con ella... nosotras te
ayudaremos.

L.- Oh no no no. - me dirigí a las tres - No se ofendan pero prefiero hacerlo sola.

A.- Pero si llevas desde ¿Qué empezó el curso? - Asentí - intentando conquistarla y no
has conseguido nada.

L.- Ehhh sí he conseguido algo. Hace unos días la besé.- les confesé.

¡¡¿¿Qué??!! - dijeron todas a la vez.

N.- Y explícame ¿Por qué no están juntas? - levanté los hombros.

D.- Lo que les pasa a ustedes es que son tontas. Lo que tienen que hacer es hablar
claro y deciros ya de una jodida vez que se aman con locura y dejar tanta mierda...
que después de tantos años creo que va siendo ya hora. - dijo Dinah filosofa Jane
desde los tiempos modernos.

N.- ¿Ella te correspondió el beso?

L.- Sí. - dije en un suspiro.

D.- ¡¡Ayy!! Jauregui no puedes estar más enamorada. - noté que mis mejillas ardían -
¿Y después del beso que paso?

L.- Mmm... Hubo más besos y más besos hasta que nos quedamos durmiendo. - les
conté.

N.- ¡Ah! Bueno, se comen a besos en la cama y duermen juntas; y aun te preguntas
si Camila siente lo mismo que tú.

A.- Es obvio que sí.

L.- No lo sé... hasta hace unos días creía que estaba con Troy. - dije- y no me
mientan, sé que todas pensabais lo mismo. - todas asintieron.
N.- ¿Pero Mila es hetero? - Preguntó - Porque yo nunca la he visto con un chico,
aparte de Troy y nunca los vimos hacer nada.

D.- Mila hace tiempo que no está con nadie.

N.- Eso no responde a mi pregunta.- protestó - Dinah tu eres su mejor amiga, debes
saber si ha estado con alguna mujer. - miré al suelo incomoda.- ¿Tú sabes Lauren?

L.- No, claro que no. - mentí.

Prometí que nunca contaría algo sobre lo que pasó entre Camila y yo; solo romperé
esa promesa si Camila quiere que lo haga.

D.- Yo la única relación de Camila que conozco es la del único novio que ha tenido,
cuando estuvo en México no conoció a nadie, no estuvo con nadie.

A.- Pero el otro día jugando al "yo nunca" dijo que estaba enamorada. - recordó.

L.- ¿Y?

A.- Yo pensaba que era de Troy pero no, o sea que tienes que ser tú.

L.- Camila dijo que estuvo enamorada, no que está.

D.- Puedo asegurarles que Mila no se enamoró del imbécil aquel.

N.- ¿No has dicho que fuiste amigas o algo así? A lo mejor se enamoró de ti y no te lo
confesó. - dijo - y ya sabes el dicho "donde hubo fuego..."

L.- De lo que tuvimos Camila y yo no quedaron ni cenizas, yo le hice daño, mucho.

A.- ¿Por qué te empeñas en poner una barrera entre Camila y tú? Es como si no
quisieras que Mila sintiera algo por ti.- preguntó molesta.

L.- Claro que quiero... pero sigo sin perdonarme lo que lo hice. - dije recordando
tristemente las palabras que un día le dije.

D.- Pero ella te ha perdonado, por Dios Lauren, si no lo hubiera hecho no habría
aguantado ni un día compartir habitación contigo, ni hablarte, ni ser amiga tuya, ni
mucho menos besarte.-razonó.

A.- Lo que tendrías que hacer es hablar con ella, así como has hecho con nosotras.
L.- Lo haré, no sé aun cuando pero lo haré.

Lo hice más pronto de lo que esperaba.


Capitulo 53

POV.LAUREN.

Otra noche de sábado más en "place", disfrutaba de la música, de estar con mis
amigas mientras esperaba que Ally viniese ya con mi bebida porque hacia como
quince minutos que había ido a por ella y todavía no había vuelto.

A.- No sabes a quien me acabo de encontrar. - me miró, dejando la bebida en la


mesa, le pusimos atención.- A Melissa. - como era de esperar todas pusimos mala
cara.

L.- ¿Por eso has tardado en traer la bebida? ¿Por que estabas hablando con mi ex
novia? - dije ofendida.

A.- Y suerte que te la he traído, casi se la vacío en la cabeza. - todas reímos.

T.- Yo cuando te conocí no eras tan agresiva. - le dijo su novio.

A.- Es que esa chica saca lo peor de mí, es una estúpida, suerte que la dejaste.

L.- Que me dejó - recordé.

N.- ¿Por qué lo hizo? Nunca nos lo contaste.

FLASHBACK

-Un año antes-

¿Por qué no puedo dejar de pensar en Camila? Lo peor que me pudo pasar es
compartir habitación con ella. ¿Cómo voy a olvidarla si la veo todos los días?

Unos golpes en la puerta hicieron que Camila saliera de mi mente por unos segundos
y fui a abrir.

M.- Hola, bebe. - dijo y me beso.

No me gusta que me llame así.

L.- Hola.
M.- ¿Qué vamos a hacer hoy? - Levanté los hombros - ¿Tenemos alguna fiesta
planeada? - negué, me senté en la cama y me puse a mirar mis fotos, para así no
escuchar a mi novia quien se quejaba de una fiesta o algo así, la verdad no me
interesaba mucho.

Pasaba las fotos, no me detenía ni a mirarlas, solo la hacía si Camila salía en ellas, no
podía evitar sonreír al verla, es tan adorable, pero a la vez sexy y a la vez tierna y a
su vez ardiente.

M.- ¿Me estás escuchando? - asentí sin saber que me había dicho.

Paré las fotos en un selfie donde salíamos las dos; debería hacerme más fotos con
ella, sí.

Volví a mirar la foto. Está mal que yo lo diga pero salgo mejor si ella está a mi lado,
se me ve como más feliz.
Noté los labios de mi novia sobre los míos y solté el móvil.

Me pregunto si alguna vez podré salir en una foto con Camila besándola, o si tendré
el valor de decirle que la quiero, sería bonito ser su novia, hacer todo por ella.

Basta Lauren tienes que olvidarla.

Noté que Melissa me empujaba, haciendo que así volviera a darme cuenta de la
realidad, la miré confusa.

L.- ¿Qué te pasa?

M.- ¿¡Me estás jodiendo, Lauren!? - gritó enfadada.

L.- ¿Y yo que he hecho? - dije confusa.

M.- Nombraste a otra mientras me besabas a mí, a tu novia.

L.- ¡¿Qué?! ¡Yo no nombré a nadie! - me defendí.

M.- ¿Te crees que soy estúpida? Te he oído.

L.- ¡Yo no he dicho nada!

M.- Te digo que te quiero y tú se lo dices a otra. - dijo furiosa.

¿En qué momento me ha dicho que me quiere y yo no me he dado cuenta? ¿Qué está
pasando?

M.- Esto se terminó, Lauren. - dijo tajantemente.

L.- Pero...

M.- Sabes, me alegra saber que tú nunca podrás estar con ella, nunca se fijaría en
alguien como tú. - rió y me miró de arriba abajo con asco, la miré confundida. -
Camila es una niña rica ¿piensas que se enamorará de ti? Alguien que no tiene ni para
pagar una cerveza.

Nombré a Camila, le dije a la que se supone que es mi novia "te quiero Camila".
L.- ¡Algún día estaré con ella! - dije enfadada y ella rió.

M.- Ni siquiera eres buena novia. - dijo - Para el único que vales es para pasar el rato
en la cama.

L.- Eso es porque ni tú, ni cualquier otra es la chica de la cual estoy enamorada; y
por si te lo preguntas o no te había quedado claro es Camila. ¿Y sabes? Solo estaba
contigo para poder olvidarme de ella, pero no puedo porque... - me llevé una
bofetada de su parte.

Me parece que me pasé de sincera.

M.- No vuelvas a llamarme.

L.- Tranquila, no lo haré. - cuando se iba a ir, la puerta de la habitación se abrió y


entró Camila.

C.- Cuidado fiera. - dijo ya que al salir Melissa chocó su hombro con el de ella. - ¿Se
han peleado? - preguntó ella dejando sus cosas en la cama.

L.- Me ha dejado. - le informé, tardó varios segundos en reaccionar y se giró hacia


mí.

C.- ¿En serio? - Asentí, creo que tenía ganas de reírse y creo que por respeto no lo
hizo. - ¿Y no vas a intentar recuperarla o...?

L.- No, la verdad, estoy cansada de ella. - dije sincera.

C.- Tú te mereces algo mejor que esa estúpida. - le sonreí y me senté a su lado en la
cama. - Es una idiota, que te trata mal y... - hizo una pausa - ¿Por qué sonríes? Te
acaban de dejar. - la abracé. - Oye ¿vas a llorar y esas cosas? ¿Quieres que te
compre helado o...? ¿Vemos una peli triste? Sé que no te gustan mucho pero... - la
abracé más fuerte. - Bueno, tú no te preocupes ya encontrarás a otra.

En ese momento me di cuenta de que Melissa tenía razón, Camila nunca se vería a
ella misma como "esa otra" y que además yo ya no tenía a nadie con quien olvidarla
aunque a estas alturas de la historia me parece algo imposible de conseguir.

Dejé de abrazarla.
L.- ¿Y si llamas a las chicas y vamos a Places?

-Fin del Flashback-

D.- ¿Y? Cuéntanos, ¿Por qué te dejó? - preguntó Dinah curiosa.

L.- Nah, por tonterías.

A.- ¡Ahh! Si viene hacia aquí o te la encuentras o te habla, te aviso que le he dicho
que has venido con tu novia y que eres feliz con ella.

L.- ¿¿Qué le has dicho que?? - dije casi atragantándome con mi bebida.

A.- No quiero que crea que tiene oportunidad contigo de nuevo, cuando más lejos
esté mejor.

L.- ¿Y quién se supone que es mi novia? ¿Tú? - dije algo molesta.

T.- ¡NO! Jauregui atrás, ella es mi chica. - Ally rió y besó a Troy.

D.- Pues yo no sé de dónde vas a sacar una pero creo que ya te a visto. - avisó.

L.- Dinah se mi novia. - dije y rió. - Normani se mi novia. - dije desesperada.

N.- Invítame a cenar primero, ¿No? - rieron todos menos yo.

C.- ¡Hey! ¿Qué tal? Siento haber tardado, había algo de tráfico. - se sentó a mi
izquierda.

L.- Camila se mi novia.

C.- ¿Qué? - dijo sorprendida.

T.- Solo te falta preguntarme a mí. - rió.

L.- Troy, se mi novia. - demandé.

T.- Naah, Ally no me deja. - todos reímos.

C.- ¿Alguien me explica este repentino interés en conseguir novia?


L.- Disimuladamente mira a tu derecha. - volteó rápido. - Te he dicho
disimuladamente. - dije entre dientes, la vi poner cara de asco.

C.- No te quiero asustar pero viene hacia aquí.

Ally no tenía que haber dicho nada.

M.- Vaya, vaya... buenas noches. - dijo quedando frente a nuestra mesa.

N.- Lo eran hasta que llegaste. - dijo Normani sin ninguna vergüenza.

M.- Tranquila Nor... lo que sea. - me miró. - Un poco patético lo tuyo, ¿no crees
Lauren? Mandar a una amiga tuya a decirme que tienes nueva novia, ¿Qué pasa?
¿Quieres ponerme celosa?

C.- Más patética eres tú si vienes a comprobarlo, ¿no crees? - le soltó Camila. Mis tres
amigas y Troy no dudaron en reírse, yo en cambio sólo la miré sorprendida y
orgullosa de cómo me defendió.

La verdad podría haberlo hecho yo sola pero...

M.- No, la verdad me parece más patético que se invente una novia. - se dirigió a
Camila.

C.- ¿Y quién te ha dicho a ti que se inventó una?

M.- ¿No me digas que tú eres su novia? - dijo con burla.

C.- Si lo soy o no lo soy no te importa. - dijo imitando su tono de voz.

L.- Sí, lo es. - dije - Ahora podrías hacer el favor de irte, quiero estar con mis amigas
a MI novia. - antes de irte se dirigió a mí.

M.- Espero que te hayas aprendido bien el nombre, no vaya a ser que te equivoques
mientras estén en la cama. - miró a Camila. - Suele pasarle. - iba a contestar algo
pero de nuevo Camila fue más rápida.

C.- Muy considerada por tu parte, pero no te preocupes por eso, mi nombre se lo
sabe y muy bien, es el que grita todas las noches en la cama.
Yo creo que esta chica tiene apuntada todas esas frases en una libreta y las va
soltando cuando tiene oportunidad.

L.- ¡Camila! - dije entre los vítores de mis demás amigas que les había hecho mucha
gracia el comentario de Camila.

C.- Ves como sí se lo sabe.- ladeo la cabeza mirando a Melissa, ahí si me reí.

M.- Son las dos igual de patéticas... - antes de irse volvió a dirigirse a Camila. - Que
disfrutes mis sobras.

C.- Lauren no es sobra de nadie, estúpida. - se levantó y fue directo a ella, por suerte
me puse yo delante para que no fuera a pegarle.

L.- Tranquila, mi amor. - le dije y le acaricié la mejilla. Mis cuatros amigos y mi ex


novia hicieron silencio, parecían todos sorprendidos de que llamara así a Camila, la
cual no parecía sorprendida en lo absoluto.

M.- ¿Le dices mi amor? - preguntó ofendida.

No me extraña que estuviera ofendida, en el tiempo que estuvimos juntas, digamos


que no era muy cariñosa, yo lo intentaba pero no me salía.

L.- Es lo que es. - dije girándome hacia ella, la verdad poco me importaba que Camila
pudiera escucharme.

C.- Es lo que soy. - dijo a la misma vez que yo, intentando abalanzarse sobre ella
pero chocó contra mi espalda.

L.- Tú lárgate. - le dije a mi ex, me giré hacia Camila y sin aviso la besé, puse mis
manos en su cintura y la pegué a mí.

Era imposible ignorar los comentarios que hacían por detrás Dinah, Ally, Normani y
Troy.

Con todo el esfuerzo del mundo logré soltar sus labios.

L.- Perdón. - di un paso hacia atrás y me quedé mirándola, no sabía que iba a hacer.

C.- Acércate de nuevo. - la miré confusa. - Sigue mirando, bésame otra vez. - me
quedé quieta.
D.- Lauren, cariño, que lenta eres, te dice que la beses, ¡bésala! - oí que decía Dinah.

Y como demandaron volví a besarla. Fue un beso corto, muy corto.

C.- Ahora, mi amor. - dijo en tono de burla. - Invítame a algo, ¿no? Es lo menos que
merezco - rió.

L.- Sí, claro, vamos. - fuimos hasta la barra - Gracias por ayudarme. - le dije
mientras esperábamos. - y de nuevo perdón por el... por be...

C.- No pasa nada, cualquier cosa por ayudarte. - me sonrió - ¿Oye por qué siempre
tenemos que fingir que somos novias?

L.- Pues no lo sé... algún día podríamos dejar de fingir. - dije en tono de broma.
Aunque hablaba totalmente en serio.

C.- Algún día tal vez dejemos de hacerlo ¿Quién sabe? - dijo con el mismo tono de
burla que yo, pero al igual que yo ella tampoco hablaba en broma; pasaron algunas
horas hasta que me enteré de eso.

Nos quedamos mirando ante los comentarios que soltamos y reímos nerviosas.

Volvimos a la mesa con los demás.

A.- Camila te hago un altar. Así se le habla a la zorra esa. - chocó la mano con
Camila.

D.- Muy bien, chica, así se defiende a tu mujer.

Yo me puse roja ante las palabras de Dinah.

L.- ¡Dinah!

C.- Hubiera hecho lo mismo por cualquiera de ustedes. - Troy por alguna razón rió
más fuerte que las chicas, me pareció algo exagerado.

N.- ¿También me hubieras besado a mí?

C.- Sí, obvio... claro... sin pensarlo dos veces. - dijo convencida, Normani abrazó a
Camila.
N.- Pero que buena amiga.- rieron.

He de decir que sentí algo de celos. Yo no quería que Camila las besara a todas solo a
mí.

T.- A mí no me beses, sé que te mueres por hacerlo pero Ally te matará. - le dijo a
Camila.

C.- Que tonto eres. - rió.

D.- Oye Lauren, ¿es verdad eso que ha dicho esa? ¿Dijiste el nombre de otra en la
cama?

L.- No estábamos haciendo nada, solo me estaba besando...

A.- ¿Pero nombraste a otra? - asentí y todos rieron menos Camila.

Camila parecía incomoda con la conversación, bebía de su vaso sin mirar a la cara de
ninguna. Si supiera que fue a ella que nombré.

N.- ¿Y quién fue la chica? - les levanté las cejas.

Las tres soltaron "Ahhh" entre risas.

T.- Ahhh. - dijo a la misma vez que las chicas - ¿De quién estamos hablando?

A.- Después te lo cuento.

L.- ¡Ally! - le advertí.

T.- Tu Shhh. -me dijo. - que yo quiero saberlo.

L.- Te hace mal juntarte tanto con nosotras. - le dije.

T.- Ally dime. - le suplicó, se le acercó a su oído y creo que se lo confeso, me miro a
mí, sonrió y después miro a Camila quien jugaba con la pajita de su bebida, hacía
rato que ella no estaba en la conversación; después se empezó a reír. - Oye Mila. - la
llamo, y yo me tense, le puso atención. - ¿Quieres saber por qué rompió Melissa con
Lauren? - negó con la cabeza, estaba rara, ausente.

L.- ¿Te pasa algo? - Le pregunté y volvió a negar. - Oye podemos acabar ya con este
tema por favor. ¿Vamos a bailar un rato? - Fuimos a la pista y estuvimos bailando,
pude bailar con Camila varias veces gracias a las chicas, quien intentaban juntarme a
ella; a veces eran demasiado obvias y eso hacía que pasara un poco de vergüenza.

Cuando empezó a sonar una canción lenta, iba a pedirle que bailara conmigo; iba a ir
hacia ella que estaba cansada, o eso dijo, pero me encontré con Rose, mi antigua
compañera de habitación, la saludé sonriendo, me alegró volver a verla, la verdad el
año que estuvimos juntas en la habitación lo pasamos bien, era buena chica, muy
amable, a veces algo rara pero no me molestaba, después ella volvió con su novio a
una mesa.

Me giré hacia nuestra mesa y solo estaba Normani.

L.- ¡Hey! ¿Y Camila?.

N.- Dijo que no se encontraba bien, que estaba cansada y se fue. - me informó.

L.- Que raro...

***************

Los rayos que entraban por la ventana de la habitación impidieron que siguiera
durmiendo.

Me quedé unos diez minutos más en la cama y me levanté, pensaba que estaba sola
pero no, Camila seguía durmiendo en su cama, era extraño ella suele levantarse
pronto los fines de semana, por fin habrá aceptado mi consejo de "los fines de
semana no te levantes antes de las doce y si puede ser más tarde pues mejor"; y
tampoco se había ido a su casa a ver a sus padres como usualmente hacía.

Cuando salí del baño seguía durmiendo; a los cinco minutos la vi desperezarse y se
quedó sentada en la cama in salir de debajo de las sabanas.

L.- Buenos días, dormilona. - le dije con una sonrisa, me miró, se rascó la cabeza, se
levantó de la cama y se metió en el baño sin decirme ni "Hola".

Ahora entiendo lo que tiene que lidiar ella todas las mañanas conmigo.

Volvió a salir con su pijama adorable y sacó la ropa de su armario.


L.- ¿Quieres que bajemos a desayunar algo? - le pregunté. Estaba de espaldas a mí,
empezó a cambiarse.

C.- No tengo hambre. - dijo con una voz seria.

L.- ¿Oye te pasa algo? - pregunté preocupada.

Ella no solía comportarse así.

C.- La verdad, sí, me pasa muchas cosas. - dijo - Ahora déjame en paz, no estoy de
humor para hablar con nadie. - se giró de vuelta y se cambió la camisa. - y menos
contigo. - oí que decía más bajito.

¿Qué le he hecho?

L.- Camz...

C.- No me llames así. - gritó.

Su grito me vino por sorpresa.

L.- Ok, perdón, Camila... - no entendía nada - ¿Por qué llorabas anoche? - pregunté -
¿Pasó algo malo?

C.- Que te importa. - dijo, iba a salir de la habitación pero la agarré del brazo para
que no lo hiciera. - Suéltame - pidió.

L.- Dime porque llorabas anoche, te fuiste del bar sin avisar y cuando vuelvo te
encuentro llorando. - negó con la cabeza. - Te escuché Camila, no encendí la luz para
no molestarte pero te escuché cuando llegué, y ahora te comportas así ¿Qué te pasa?
Cuéntamelo, somos amigas, me preocupo por ti. - se echó hacia atrás bruscamente
soltándose de mi agarre.

C.- Ese es nuestro problema, que somos amigas.

L.- ¿No quieres ser amiga mía? - se me formó un nudo en la garganta.

C.- No, no quiero. - dijo enfadada. Estaba aturdida, la chica de la cual estoy
enamorada ni siquiera quería ser amiga mía. ¿Por qué no me habré quedado
durmiendo? - Por Dios Lauren, como puedes ser tan estúpida y no darte cuenta de
que... - no acabó la frase.
L.- ¿De qué? Camila explícate porque no entiendo nada. - estaba empezando a
alterarme. - ¿Qué mierdas te pasa?

C.- ¿Quieres saber lo que verdaderamente me pasa? - Asentí - Que estoy harta, harta
de que mires a otras, de que un día me beses y al siguiente coquetees con la primera
que se te cruce, de que estés con cualquiera, de que me ignores y no notes que estoy
aquí...

L.- Camz...

C.- ¡Cállate! Que no te des cuenta de que lo haría todo por ti, que me vuelves loca,
que estés tan estúpidamente ciega que no veas que estoy enamorada de ti, - no supe
cómo reaccionar a eso, mi corazón iba a mil por hora, estoy segura que se me iba a
salir del pecho si pudiera en ese momento, y en lugar de ir a besarla me quede ahí
quieta - que llevo enamorada de ti desde el maldito viaje a Nueva York. - Vi cómo le
caía una lagrima y después salía corriendo de la habitación.

L.- No espera... - no me dio tiempo a detenerla. - Camz yo también... estoy


enamorada de ti - le dije al vacío de la habitación. - Lauren eres una idiota.

Si hubiera premios para la persona más lenta, estúpida e imbécil yo me ganaría el


oro, la plata, el bronce y hasta me darían un diploma por participar.

La chica de mis sueños se me había declarado y yo me quedé plantada en medio de


la habitación en lugar de ir tras ella.

***************

Estuve buscando a Camila pero no hubo suerte, no la encontré, hablé con Normani,
Dinah, Troy y Ally por si la habían visto pero nada. No les conté lo que había pasado,
solo les dije que había quedado en verme con ella y no vino.

L.- Hey, Camz, soy yo otra vez, ven a la habitación, tenemos que hablar. - le dije al
buzón de voz.

Mensaje: Camila, ven.

L.- Será como el mensaje número dieciocho que te dejo, ya me he hecho amiga de tu
buzón de voz. - reí - por fa, ven.
Mensaje: Camz, vamos a hablar, por favor.

L.- Camz, yo también... te... tengo cosas que decirte. - colgué.

Mensaje: Dime dónde estás y voy a buscarte.

Salí a buscarla por los alrededores de la universidad. Nada. No la encontré.

L.- ¿Sofi? Soy Lauren, ¿Camila está en tu casa? Ok... no por nada, gracias igual. -
colgué. - ¿Dónde estás. pequeña? - le dije a la habitación.

L.- Ok, Camila, ya es tarde, llevo sin saber de ti desde que te fuiste esta mañana y
estoy empezando a preocuparme, si no vienes a la habitación o si no quieres hablar
dime por lo me... - escuché el piiii que cortaba el mensaje. - ¡vaya mierda! - Volví a
llamarla - Dime que estás bien, mándame un mensaje o algo.

Mensaje: Camila, me estoy volviendo loca, por Dios, contéstame.

L.- ¡Camila! joder! ¡Contéstame el teléfono! ¡Ya es de noche! ¿Dónde mierdas estás?
Agghh!! - volví a colgar enfadada. Volví a marcar. - Perdón, Camz, no quería hablarte
así... contesta mis llamadas, por favor. - supliqué por no sé cuanta vez hoy.

Faltaba poco para que el reloj marcase la una de la madrugada cuando oí la puerta de
la habitación; abrió despacio y entró sin hacer ruido. Cerró de nuevo sigilosamente y
cuando escuché el golpe de que estaba cerrando encendí la luz.

C.- Que susto. - dijo llevándose la mano al pecho. - Pensé que estarías durmiendo. -
apreté los dientes y contuve mis ganas de matarla.

L.- ¿¿Tú para qué carajo tienes móvil?? ¿Para pasearlo? - Dije levantándome de la
cama. - Me podrías haber enviado, no sé, aunque fuera el emoticono de la mierda
para saber que estabas bien. - me tiré sobre ella y la abracé. - He estado toda la
tarde llamándote. - se separó de mí. - ¿Dónde estabas? ¿Qué hacías?

C.- Por ahí, pensando.

L.- ¿Pensando? ¿Me estas jodiendo, Camila? Yo casi aquí me muero de la


preocupación y tú estabas ¿pensando? ¿por ahí? Ahora mismo te mataría. - Levantó
los hombros y fue hacia su cama. - Ohhh no, tú no vas a dormir, tú y yo vamos a
hablar, largo y tendido.
C.- Tú y yo no tenemos nada que hablar.

L.- Sabes, mientras no estabas me había preparado una lista de todas las cosas que
quería decirte. - la vi como deshacía su cama - Pero como no quieres hablar está
bien. - la agarré del brazo y la giré para que quedara frente a mí. - No hablaremos
entonces. - la acerqué a mí y la besé, no fue un beso muy agradable, ella se
intentaba soltar, al final lo consiguió y me empujó hacia atrás.

C.- No juegues conmigo, ni siquiera lo intentes, no me beses si después no te haces


cargo de ello, si después vas a ignorarme y vas a hacer como si no hubieras hecho...
- suspiró. - Olvida lo que te he dicho esta mañana.

L.- ¿Dime cómo, cómo hago para olvidar que la chica que me vuelve loca se me ha
declarado? Esa chica que me hace mal cuando la tengo cerca porque sé que no puede
ser mía, y más daño siento cuando la tengo lejos, me ha dicho que está enamorada
de mí, ¿Cómo olvido eso? Explícame como borro de mi mente todas las palabras que
me ha dicho la mujer que con solo mirarme me acelera el corazón, la cual me pasaría
toda la noche mirándola sin aburrirme; como hago si siempre está en mi cabeza y no
puedo sacarla, si me paso los días pensando en ella, en como seria estar con ella, que
me encanta verla sonreír... que daría lo que fuera porque me mirara, explícame
Camila ¿Cómo hago para olvidarme de ti?

C.- ¿No era que tú no sabías transformar tus sentimientos en palabras? - dijo, levanté
los hombros.

Se acercó lentamente a mí y agarró suavemente mis mejillas; por fin ocurrió lo que
ambas estábamos deseando que pasara.

En cuanto juntamos nuestros labios en mi estómago se removió todo; deseé que en


ese momento todo se parara; estaba tan feliz; por fin le había dicho a Camila lo que
sentía y no solo eso, ella me correspondía. Quitó una de sus manos de mi mejilla y la
llevó a mi cuello acariciando esta zona; mis manos se posaron en su cintura; cuando
la atraje hacia mí enredó sus dedos en mi pelo haciendo que no perdiéramos ni un
milímetro de distancia; mordí su labio inferior y gimió contra mis labios, en su boca se
dibujó una sonrisa y puedo asegurar que no hay nada mejor que su sonrisa mezclada
con sus besos. Separé escasos centímetros nuestros labios, pero no perdí el contacto
con ella, dejé apoyada mi frente en la suya y ambas abrimos los ojos, nos quedamos
en silencio mirándonos.

C.- No sé qué decirte en este momento. - dijo buscando mis labios.


L.- No digas nada. - dije antes de eliminar el poco espacio que había entre las dos.
Agarré su pierna para que rodee mi cintura y la eché hacia atrás, cayendo ambas en
la cama. - Perdón. - dije riendo sin soltar su boca al dejar caer todo mi peso sobre
ella. Me levanté un poco y nos quedamos mirándonos a los ojos - Oye, Camila, al final
no me has dicho ¿Cómo te olvido? - dije riendo.

C.- Que idiota eres. - me acercó a ella.

L.- Pero me quieres igual, ¿a que sí?

C.- Solo un poco. - dijo en tono de broma y la besé de nuevo.

L.- No me puedo creer que esto esté pasando de verdad. - dije poniéndome al lado de
la pared para estar más cómoda, apoyó su antebrazo en mi pecho y me besó, su pelo
caía sobre mi rostro y me hacía cosquilla en la cara. - ¡Por fin! - dije se tumbó a mi
lado.

C.- ¡Por fin! - Suspiró, yo me giré hacia ella y ella hacia mí - ¿Esto no será una broma
o un juego, verdad?

L.- No, te juro que no. Yo no quiero hacerte daño, nunca podría hacértelo de nuevo. -
asintió. No la vi muy convencida. - Créeme, por favor. ¿Me crees? - levantó los
hombros, me senté en la cama. - Todo lo que te he dicho, cada palabra era porque la
sentía aquí. - Agarré su mano y la llevé a mi corazón - Ya no tengo dieciocho años, yo
sé lo que quiero y te quiero a ti. - se puso de rodillas en la cama y me abrazó.

C.- Lo siento, no es que quiera dudar de ti o de lo que tú sientes, pero el amor y yo


no nos llevamos bien... para mí el amor es sufrir y no conozco otra cosa, por lo
menos con mis experiencias.

L.- Sé que te rompí el corazón, y no sabes cuánto lo siento, pero yo intentaré


arreglarlo, si me dejas.

C.- Lo rompiste y lo arreglaste hace tiempo, pero no quiero que vuelvas a hacerlo de
nuevo.

L.- No lo haré... - hubo un silencio y ambas suspiramos.

POV.CAMILA.
C.- Y... ¿ahora qué? - pregunté para cortar el silencio.

L.- Pues... no sé... ¿algo más que quieras comentar y/o aclarar entre nosotras o
puedo volver a besarte?

C.- Mmm... - me puse roja y Lauren rió.

L.- ¿Qué quieres preguntarme? -dijo todavía riendo.

C.- No te rías porque me siento algo estúpida preguntando esto, ¿ok? - Asintió riendo
- Que no te rías. - le di un golpe en la pierna y siguió riendo lo que me hizo reír a mí -
Lauren, ¿ahora qué somos?

L.- ¿Qué quieres que seamos? - Levanté los hombros. - ¿No te dará vergüenza decirlo
en voz alta, verdad?

C.- No. ¿A ti?

L.- No, claro que no.

C.- Yo... quiero estar contigo. - Sonrió - pero...

L- ¿Pero? ¿Por qué pero? No, pero, no. - puso cara triste.

C.- No gruñona, no te asustes. Te iba a pedir... si a ti no te importa que vayamos


despacio.

L.- ¿Despacio? ¿Cómo despacio así como una tortuga o un caracol? - dijo y me hizo
reír.

C.- Hablo en serio... no quiero que vayamos muy rápido porque tengo miedo a que se
joda todo... me gustas mucho y...

L.- Si quieres que vayamos despacio, vamos despacio. Tengo una pregunta, besarte
mucho, cuenta como ir despacio o... - reí - es pregunta seria, contéstame.

C.- No, creo que muchos besos están bien para empezar. - sonrió feliz y la imité,
después nos besamos de nuevo.

Me apoyé contra el cabecero de la cama y Lauren dejó su cabeza en mi pecho, me


abrazó.
L.- ¿No crees que somos un poco idiotas? - preguntó mientras yo le acariciaba su
precioso pelo.

C.- ¿Por qué?

L.- Esta mañana me has dicho que llevabas enamorada de mí desde el viaje a Nueva
York, ¿era verdad? - Asentí - ¿Cuatro años? - asentí de nuevo. - ¿Te das cuenta que
hace años que podríamos haber estado juntas?

C.- No me digas eso... ya sé que tú no te enamoraste tan rápido. - dije apenada.

L.- Puede que tardara un poco más en aceptarlo porque soy lenta pero
definitivamente Nueva York fue lo que me hizo que cambiara de opinión sobre ti.

C.- Algún día volveremos a ir, ¿vale? - le prometí.

L.- Algún día... - dijo, se levantó un poco para llegar a mi boca y me besó. - ¿Por qué
no me dijiste antes?

C.- No sabía si tu sentías lo mismo... - me interrumpió.

L.- Pues sí, sí siento lo mismo... ¿Cómo no pudiste darte cuenta de que estoy
enamorada de ti? - Dijo riendo. - Si me quedo embobada cada dos por tres
mirándote, aprovecho cada oportunidad por pequeña que sea para estar junto a ti o
tocarte. - confesó, acaricie su mejilla y me abrazó más fuerte.

C.- Sí, pero tus cambios de humor me confundían porque en un momento hacías todo
eso que has dicho y al segundo te enfadabas conmigo o estabas seria... - rió.

L.- Sí, puede que hiciera eso también.

C.- No "puede", lo hacías y yo no sabía que pensar...

L.- Bueno dejemos eso, lo importante es que ahora sabemos lo que sentimos la una
por la otra. - asentí - ¿Y está todo bien?

C.- Todo bien. - la besé - ¿Oye y quien le va a contar a las chicas esto? ¿Tú o yo? -
pregunté.

L.- Las chicas ya lo saben. - la separé un poco de mí.


C.- ¿Cómo que lo saben? - pregunté sorprendida. - ¿Qué saben? ¿Por qué lo saben?

L.- Saben que estoy enamorada de ti. - me sonrió y se puso roja.

C.- Uno, te ves adorable cuando te sonrojas. - se tapó la cara con las manos y se
escondió en mi pecho, besé su cabeza. - Eh, eh, eh señorita, mírame. - me miró
todavía algo avergonzada - y dos, ¿Cómo es eso de que todas lo sabían menos yo que
era la principal afectada?.

L.- Se lo confesé hace días, cuando Ally nos dijo que salía con Troy, las chicas iban a
ayudarme a conquistarte. - reí - y Troy creo que ahora también lo sabe porque se lo
contó Ally anoche en el bar.

C.- Ahh y no me lo ha contado. - dije indignada.

L.- ¿Y por qué debería contártelo? ¿Ahh? Troy es mi amigo y me ayuda a mí. - dijo
con voz de niña.

C.- Troy sabe que estoy loca por ti desde verano. - dije imitándola.

L.- Ahhh ¿y por qué se lo contaste a él?

C.- Si te lo cuento tendría que matarte. - dije en broma. Puso cara de cachorro. -
contéstame, ¿alguna de las veces que yo estaba con Troy te pusiste celosa?.

L.- ¿Qué? Yo que va... nunca. - Dijo con un tono irónico exagerado, reímos y se
quedó pensando - No me digas que tú y él... para que Ally y yo... - le ladeé la cabeza
en señal de sí - Pero como se puede ser tan mala persona. - me pegó en el brazo.

C.- De alguna manera había que hacerlas reaccionar... celosa. - le dije y me hizo
bura.

L.- Ahh, como que tú no eres celosa, ¿no? - negué con la cabeza - y lo de anoche en
el bar con Melissa.

C.- Vale sí estaba celosa, ¿tienes algún problema con ello?

L.- Ninguno. Pero de ahora en adelante no quiero que lo estés más, ¿ok? - dijo
dulcemente.

C.- Todas se te acercan. - dije triste.


L.- Pero todas no son tú, pequeña. - me besó.

C.- Y la chica de anoche ¿Quién era?

L.- ¿Melissa?

C.- No otra, nunca la había visto, empezó a sonar una canción lenta y te vi con ella.

L.- Awww, ¿no me digas que por eso te fuiste y por eso llorabas anoche? - Asentí. -No
pequeña, ella es, bueno era mi antigua compañera de habitación dormía aquí, es solo
una amiga nada más, te lo juro.

C.- Ahh ¿y esta era su cama? - asintió, reí - que incómodo.

L.- Naah, ahora esta cama es tuya. - me besó.

Tuvimos una sesión de besos, caricias, cucharita y sonrisas perfectas. Sus besos eran
dulces y lentos. Disfrutamos cada segundo de lo que estábamos haciendo; cada
gesto, cada caricia, cada mirada iban cargada de amor; amor que tanto Lauren como
yo queríamos ofrecernos, compartirlo y enseñarnos lo que teníamos para dar.

C.- No sé cómo pude estar tanto tiempo sin esto. - dije dándole un último beso. Se
abrazó a mí.

L.- Oye, pequeña. - levanté la cabeza de su pecho. - ¿Puedo dormir contigo, verdad?
- dijo bostezando.

C.- Sí.- la besé - Pero no te acostumbres. - volví a besarla.

L.- Ahh ¿Cómo qué no? - Dijo indignada. - Pues ya no quiero dormir contigo. - dijo
poniendo cara de enfadada, cruzándose de brazos.

C.- Muy bien pues ahí tienes tu cama. - dije señalándosela.

L.- Me voy a quedar aquí. - dijo firme.

C.- Pues me voy a tu cama... como no quieres dormir conmigo.

L.- Vale.

C.- Vale.
L.- Bien. - me levanté de la cama, creía que iba a detenerme pero no lo hizo.

C.- Bien.

L.- Buenas noches. - me metí a su cama.

C.- Buenas noches. - apagó la luz.

Al rato oí a Lauren levantarse y se tiró encima de mí.

C.- ¿Qué haces, loca? - Me asustó - Estaba casi durmiendo. - tocó mi cara, como si
buscara algo y dejo sus dedos sobre mi boca.

L.- Gracias por decirme todo lo que sientes.

C.- Un placer cuando quieras te lo vuelvo a repetir. - intercambio sus dedos por su
boca y me besó.

L.- Que duermas bien pequeña. - se levantó y se fue a mi cama.

A todo esto yo seguía con la ropa puesta, con tanta emoción ni me había cambiado.
Me levanté en la oscuridad de la habitación me cambié, antes de volver a la cama me
acerqué a Lauren.

C.- ¿Lern, no vas a dormir conmigo? - le susurré.

L.- Nooup - la besé y me fui a su cama, esperando a que Lauren se arrepintiera y


viniera a dormir conmigo.

Hoy ha sido un gran día.


Capitulo 54

POV.CAMILA.

Sonó la alarma del despertador de Lauren, cuando fui a apagarla noté un peso sobre
mí que me dificultó estirar la mano para darle al botón que hiciera que el cacharro
dejara de sonar.

C.- ¿Pero qué...? - Abrí los ojos y apagué el despertador. - Lauren, ¿Qué haces aquí?
- sonreí, al final si durmió conmigo. No obtuve respuesta. - Hey, despierta. - dije
dulcemente. Nada. - Lern, es hora de levantarse. - la moví un poco, tampoco obtuve
respuesta, me iba a levantar pero me abrazo más fuerte impidiendo que saliera de la
cama soltó un gruñido, reí. - Llegaremos tarde a clase... - se quejó pero por fin abrió
los ojos.

L.- Hola. - dijo somnolienta, su voz sonaba rasposa y sexy. Apoyó su barbilla en mi
pecho y me miró sonriente.

C.- ¿Qué haces aquí?

L.- Es mi cama... - hizo una pausa y después continuó hablando. - Me desperté por la
noche y no pude evitar meterme en la cama junto a ti.

C.- Sabía que al final cederías... pero como te dije anoche no te acostumbres; no
dormirás todos los días conmigo. - se alzó un poco para besarme; después se quitó
de encima de mí y se tumbó a mi lado mirando mis ojos.

L.- Camz, ¿Qué tiene de malo que duerma contigo? No es como si te estuviera
pidiendo matrimonio o algo parecido... - no contesté - ¿Esto tiene que ver con lo de ir
despacio? - preguntó. - Explícame, de nuevo por qué quieres que vayamos despacio y
como de despacio quieres que vayamos, es que no entiendo mucho el concepto...

C.- Como te dije... - respiré hondo. - Ten... tengo miedo. - me miró confusa.

L.- ¿De qué, pequeña? - agarró mi barbilla para que la mirara.

C.- De que... si... mmm... ahora... ahora vivimos juntas, ¿no? Nos pasamos la mayor
parte del día juntas... tengo miedo de... - no sabía muy bien cómo explicarme - ...por
ejemplo, hoy dormiste conmigo, imagina que mañana también, y la noche siguiente
también, y la siguiente noche ¿Cómo te digo que no sin que te enfades?, tengo miedo
de que esto dure poco, o que se haga monótono, que te aburras de mí y me dejes o
de que comiences a odiarme de nuevo, eso no podría soportarlo...
L.- Hey, yo nunca haría eso... y entiendo tu miedo, a mí también me asusta esto,
pero no tienes por qué preocuparte... tú puedes pedirme, decirme lo que sea, puedes
confiar en mí, que ahora estemos juntas. - sonrió - Awww estamos juntas, que bonito
suena, ¿no? - me besó. - Ok, perdón que me voy del tema, bueno eso... el hecho de
que estemos intentando que lo nuestro vaya a alguna parte no quiere decir que tu
tengas que hacer todo para contentarme, yo no me voy a enfadar porque tú me digas
que un día no quieres que duerma contigo o cualquier cosa así, tu opinión, lo que tú
quieres también cuenta y sé que cada una necesita su espacio.

C.- ¿Pero y si no estamos de acuerdo en algo?

L.- Es obvio que no vamos a estar de acuerdo en todo. Tú eres Cabello y yo Jauregui
nuestra opinión suelen ser contrarias. - rió.

C.- ¿Y si esto no funciona?

L.- ¿Y si esto sí funciona? Mira, yo te prometo que pondré todo de mi parte para que
así sea. - Me tranquilizó; acarició mi mejilla. - A ver si lo he entendido, tú quieres que
empecemos una relación normal ¿no? ¿Quieres que pasemos por todas las fases? -
Asentí. - Ok, la fase de odiarnos la tachamos de la lista, la de tener sexo esporádico
también...

C.- ¡Lauren!

L.- ¿Qué? Esas son cosas que hemos hecho... ¿ahora que vendría? ¿Conquistarte? -
reí.

C.- No hace falta, yo ya estoy mas que conquistada por ti. - dije riendo.

L.- Mmm... que bien ¿no? Pero, ¿Qué pasa si yo te quiero conquistar más? - dijo
posando su mano en mi cintura.

C.- ¿Más?

L.- Sip. Mucho más ¿Me dejas? - me acerqué a ella.

C.- Obviamente que sí, no soy capaz de negarte nada ahora mismo.

L.- Eso juega a mi favor... ¿Cómo puedo aprovecharme? ¿Qué te pido? ¿Me das un
beso? - la besé - ¿Otro? - Junte nuestros labios de nuevo. - No vayas a clase y pasa
el día conmigo.- pidió.

C.- No puedo hacer eso. - dije triste. - Dale, vamos a levantarnos; que al final
llegaremos tarde, de verdad. - dije levantándome, después fui hacia el armario para
sacar la ropa y me metí en el baño, me di una ducha rápida y salí de nuevo ya
totalmente cambiada. - ¿Aún sigues ahí?

L.- Sí, quédate hoy conmigo. - volvió a pedir y negué. - Tenias que ser buena alumna
- se quejó desde la cama. - ¿No era que no me ibas a negar nada?

C.- ¿Y tú te tienes que quejar siempre de todo, gruñona?

L.- Si me das un beso no me quejo. - reí y se lo di.

C.- Levántate ya, mientras yo voy a por el desayuno.

Bajé a la cafetería del campus y pedí el desayuno para las dos, cuando subí Lauren ya
estaba lista, puse el desayuno en la mesa y como es obvio nos pusimos a desayunar;
mientras comíamos Lauren me hacía reír y termine manchándome la camisa de
zumo.

L.- Sabes es un alivio no tener que disimulas que no te estoy mirando mientras te
cambias. - dijo desde la mesa mientras me cambiaba de camiseta, mordí mi labio
para poder aguantar la risa.

Aún quedaba un rato para que entráramos a clase, así que esperamos en la
habitación.

L.- ¿Camz? - aparté la vista del libro que leía y la miré. - Ven - me levante y fui hacia
la silla donde estaba sentada, dio unos golpecitos en sus rodillas para que me
sentara, eso hice; pasé mi brazo por sus hombros. - Estaba pensando en la
conversación de antes, y... quiero que me prometas algo. - levanté las cejas. - Quiero
que dejes tus inseguridades de lado... - bajé la cabeza avergonzada porque sabía que
eso sería difícil de conseguir. - Mírame, no quiero que te atormentes pensando
cualquier estupidez... del tipo, que yo te voy a dejar o me voy a fijar en otras, o
cosas así; te conozco y sé que empezaras a hacerlo, si no lo has hecho ya... no quiero
que cambies o que intentes hacerlo para gustarme más, ¿me entiendes? Me encantas
como eres y yo me he enamorado de ti así, ¿ok? Para mí eres perfecta y con eso me
sobra. - estaba a punto de llorar. - ¿Camz, me lo prometes? - asentí.

C.- Gracias. - dije después de besarla. Me sonrió y volvió a besarme.


Estuvimos un rato, que para mí pareció bastante corto, compartiendo besos; pero
parece que cuando ella me besa mi noción del tiempo se desorienta un poco.

L.- Camz. - atrapé su labio con mis dientes. - Camz, no quiero ser yo quien arruine
este bonito momento, pero linda quedan cinco minutos para que empiece tu primera
clase. - miré el reloj.

C.- ¡Mierda! - dije levantándome de encima de Lauren y fui a recoger mis cosas. - ¿y
tú?

L.- Hoy es lunes. Entro más tarde. - Dijo pasándome la chaqueta.

C.- Nos vemos después. - antes de salir la besé.

Corrí hasta mi primera clase como nunca antes había corrido; he de decir que casi me
caigo por las escaleras y casi atropello a mi profesor por el pasillo pero lo importante
es que no llegué tarde.

***************

POV.LAUREN.

Estaba sentada en la hierba, apoyada contra el tronco de un gran árbol, empezaba a


hacer frio, el otoño estaba sobre nosotros; retocaba unas fotos que debía entregar
para clase en mi portátil.

C.- Buuhh.- intentó asustarme por detrás, la miré, reí y volví la mirada a la pantalla. -
Toma te traje esto. - dijo sentándose a mi lado pasándome un vaso de café.

L.- Gracias. - agarré el vaso.

C.- ¿Qué hacías? - apoyó su barbilla en mi hombro y miró a mi portátil.

L.- Un trabajo para clase. - le informé.

C.- ¿Y por qué no lo haces en la habitación? Está empezando a hacer frío.

L.- No, prefiero hacerlo aquí, me gusta estar por aquí sola, en silencio, pensar, ver a
las demás personas, además me gusta este tiempo, algo gris con un poco de aire frio.
C.- ¿Quieres estar sola? ¿Me voy? - dijo algo apenada.

L.- No, claro que no, espera. - guardé el documento y metí el portátil en la mochila.
Dejé el vaso apoyado en la hierba con cuidado de que no se derramara. - Camila - la
llamé para que me pusiera atención, acaricié sus mejilla que estaban algo frías para
después tomarlas con mis manos y acercarla a mí para que me besara. - Estás
helada. ¿Tienes frio? ¿Quieres mi chaqueta? - estaba ya desabrochándome la
chaqueta de cuero que llevaba cuando me frenó.

C.- No, no hace falta. - se puso de pie; hizo un gesto para que abriera las piernas,
cosa que hice, y se sentó entre ellas, apoyando su brazo en mi pecho, y su cabeza en
mi hombro, acurrucándose sobre mí; con mi brazo derecho rodeé su cintura y mi
mano izquierda entrelazó la suya.

L.- ¿Te molesta que te bese en público?

Sé que estas cosas pueden ser difíciles, puede que ella esté incomoda o que le de
vergüenza por lo que pueden llegar a decirle, o no sé.

Por suerte nunca vi a Camila actuar como una novia con otra chica delante de mí,
nunca supe cómo es ella en ese estado y la verdad tengo muchas ganas de
descubrirlo; sé que ella es toda una romántica pero no sé si besarse conmigo delante
de la gente puede incomodarla, aunque el otro día en "Place" no pareció incomodarle
en absoluto, pero prefiero preguntar antes de joderla.

C.- No, no me molesta, es más, me encanta que lo hagas. - sonreí y la besé.

L.- Mejor, porque a mí me gusta hacerlo. - rió. Descansó, dejando su sien en mi


hombro. - ¿Tú sabes que estar aquí besándonos, donde nos puede ver todo el mundo
hace casi imposible que se lo ocultemos a las chicas, ¿no?

C.- Yo no pretendía ocultárselo ¿tú sí?

L.- Un poco, solo hasta el día que tengamos nuestro primer hijo... como poco - rió

C.- ¿¿Qué?? ¿Ya estás pensando en hijos? Tú el concepto de despacio no lo entiendes,


¿verdad? - dijo riendo.

L.- Pues no mucho la verdad, pero lo del primer hijo es una manera de hablar... sé lo
ocultamos como unos diez años después ya se lo podemos decir.

C.- ¿Y eso por qué? - preguntó curiosa siguiéndome lo broma.

L.- Porque se van a burlar de mí. - dije haciendo un puchero.

C.- Awww que tierna eres. - rió y agarró mi barbilla.

L.- ¡Ofensa! Retira eso que has dicho, ¡Yo soy una tipa dura! No soy tierna - dije
"enfadada", la hice reír.

C.- Vale, tierna. - fue a besarme pero aparté la cara.

L.- Ahora te quedas sin beso. - me tapé la boca con la mano.

C.- Gruñona. - me besó la frente - ¿A ver y por qué dices que se van a burlar de ti?

L.- Porque siempre lo hacen.

C.- Pues si siempre lo hacen no veo porque tendríamos que ocultar lo nuestro.

L.- Pero es que se van a meter conmigo porque no puedo evitar estar en modo
romántico-amoroso cuando estás junto a mí.

C.- A mí me encanta que estés así. - me besó.

L.- Te propongo algo. - dije cuando nuestros labios se despegaron - Cuando estén
ellas delante no somos nada y cuando no estén eres mi todo, ¿vale?

C.- Hay que ver las tonterías que puedes llegar a inventar. - dijo riendo.

L.- Aceptas mi trato por fa... diez años y se lo contamos, te lo prometo. - me besó.

Me encanta ser así con ella, saca mi lado más cursi pero que le voy a hacer si me
muero por ella.

L.- Ok, acepto ese beso como un sí. - dije.

C.- ¿Y tienen que ser diez años? ¿Y si son cinco?

L.- No, diez. - nos besamos de nuevo - Déjame a mí contárselo a las chicas... pero no
hoy.
C.- Ok, lo haremos a tu manera.

L.- Gracias, eres la mejor - asintió y sonó el móvil de Camila.

C.- ¿Hey! Si estamos las dos aquí, ¿por?... no Troy no está, pues yo que sé dónde
está, estará con Ally, no, tampoco sé dónde está ella, ni tampoco donde está
Normani, chica, ¿Qué te crees que los tengo localizados a todos o...? vale, estamos
en el árbol grande, en frente de la estatua de los perros, nos vemos. Chao. - Colgó. -
era Dinah dice que viene hacia acá, que avisará a los demás.

L.- ¿Van a venir? Entonces quita bicho. - la empujé un poco para después traerla
hacia mí y abrazarla. - No, no, no, bicho no, linda, pequeña, hermosa, Camz. - se
separó de mí y me miró.

C.- Tienes que mirarte esos ataques de bipolaridad que te dan, bicho. - me dio un
beso.

Se levantó y se puso a mi lado, a veces me robaba algún beso; se detuvo cuando


llegaron Ally, Troy y Normani, segundos después llegó Dinah.

N.- ¿Qué hacen aquí? - preguntó sentándose en el suelo.

C.- Charlábamos.

Dinah se sentó junto a Normani, y Ally y Troy se sentaron como estábamos Camila y
yo hace unos minutos.

Hablamos sobre cosas que nos habían pasado y notaba la mirada de Camila sobre mí
cada tres segundos.

A.- A ustedes lo que les pasa es que son unas celosas porque tengo a Troy y ustedes
no tienes pareja. - dijo Ally.

La verdad no sé por qué dijo eso, no prestaba atención a la conversación; yo ya tenía


suficiente con ignorar a Camila y aguantarme las ganas de besarla.

T.- Así se habla, Ally. - se besaron.

N.- Ewww que yo si tengo pareja. Las solteronas son estas tres. - se defendió
Normani.

Miré a Camila, porque sabía que lo iba a soltar, iba a decirlo que éramos pareja.

Pero para mi sorpresa no, solo se limitó a mirarme.

D.- ¿Qué fue eso? - dijo Dinah dirigiéndose a Camila.

C.- ¿El qué?

D.- ¿Por qué cuando Mani ha dicho que éramos las tres solteras, tú has mirado a
Lauren y - me miró - tú has mirado a Camila?

T.- Sí, yo también lo he notado.

L.- ¿Qué pasa? ¿Ahora no puedo mirarla? Pues la he mirado como si hubiera mirado a
Ally. - dije sonando indiferente.

Vaya excusa.

D.- No mientas, Jauregui, ¿Qué escondéis? - nos apuntó con el dedo índice.

L.- Nada. ¿Qué vamos a esconder? ¿Verdad que no escondemos nada? - me dirigí a
Camila que estaba a mi izquierda, solo levantó los hombros. - ¡Camila! - me quejé.

C.- ¿Qué? - me sonrió.

L.- Diles que no... - agarró mi cuello y me llevó hacia ella, callándome con un beso,
que le correspondí; todos, incluso yo, se sorprendieron de que Camila hiciera eso,
antes de separarse definitivamente me dio dos pequeños besos; después de separar
nuestros labios las otras cuatro personas que estaban ahí con nosotras nos miraban
en silencio pero expectantes. - Como iba diciendo, no escondemos nada - rieron.

C.- No pude evitar hacerlo. - me dijo.

L.- Tanto te costaba esperar diez años. - dije bajito acercándome a ella un poco.

C.- Sí. - susurró y después corto el poco espacio que quedaba entre nosotras con un
pequeño beso. - Pues ya lo saben nada más que explicar. - dijo a todos los presentes.

D.- ¿Cómo que nada que explicar? - dijo Dinah. - Uno después de tanto tiempo han
confirmado Camren, creo que voy a llorar; - hizo como si secara las lágrimas. - y dos
osáis a mentirme a mí, a vuestra capitana, no así no las he educado yo marineras.
¿Lauren?

L.- Dime. - dije como si no supiera de lo que estábamos hablando.

A.- Por Dios, contadlo todo de una vez... desde el principio. - dijo desesperada.

L.- No. - Camila entrelazó nuestra manos y le sonreí.

N/D/A.- ¡Awww! - rodé los ojos.

Ahora empezaba el bullying hacia mí.

N.- ¡Por fin te declaraste, Lauren! - dijo animada.

C.- Oh no. No fue ella, fui yo. - todas rieron.

D.- Que lenta eres, Jauregui. - se rió de mí.

A.- ¿Y cómo fue? ¿Lauren, que te dijo? - preguntó curiosa.

L.- Nada.

Camila empezó a hablar después de esperar unos segundos y ver que yo no soltaba
palabra.

C.- Se acuerdan que me fui antes de "Place", - todos asintieron - fue porque vi a
Lauren con otra chica y me enfadé por ello, a la mañana siguiente seguía molesta y
no aguante más y se lo dije.

L.- Me lo gritaste. - le recodé - y no fue así tipo dulce y cariñosa, como es ella, no,
estaba enfadada, me lo echó en cara - les conté.

N.- Y entonces ahí tú le dijiste que sentías lo mismo. - Normani se adelantó.

L.- ¡JA! No. Se fue y hasta la noche no llegó, no contesto ni un maldito mensaje...

C.- Cuando llegué estaba esperándome y ahí sí, me lo dijo.

T.- ¿Qué te dijo? - dijo Troy riendo.


C.- Muchas cosas me dijo pero el resumen que también está enamorada de mí. - me
besó la mejilla y soltaron otro "Awww" que hizo reír a Camila.

T.- ¿Así que ahora están juntas? - Asentimos - Muy bien, Mila, pensé que te costaría
más.

L.- ¡Ahh! Tú y yo tenemos que hablar, Ogletree. - intenté que mi voz sonara molesta.

C.- Lern... - dijo en tono de advertencia.

L.- ¿Qué es eso de querer ponerme a mí, A MÍ, celosa?

T.- Funcionó. - él y Camila rieron. - De nada - me guiñó un ojo.

A.- ¿Qué es eso de que te querían poner celosa? ¿Cuándo? - preguntó mirándome a
mí y después a su novio.

Le conté a Ally toda la historia, mientras los dos culpables se reían de nosotras.

C.- Cállate, gruñona. - me agarró de las mejillas y ella misma me calló, intenté
separarla de mí.

L.- Y después... - olvidé lo que iba a decirle a Ally cuando Camila me pegó más a ella
impidiéndome hablar y puse toda mi atención y empeño en besarla.

T.- Bueh, Bueh, Bueh, respirar un poco pareja. - oímos a Troy, antes de separarme
de mi chica dejé unos cuantos besos más, lo que le hizo reír.

N.- Son tan tiernas.

C.- No, Mani, no le digas eso a Lauren que se enfada, ella no es tierna es una tipa
dura. - dijo poniendo voz gruesa, cerrando los puños y poniendo cara de "tipa dura",
todos rieron.

¿Por qué es tan adorable? Es adorable. Es un amor. Es Camila.

L.- Euuu menos burlas. se rieron más de mí.

A.- Acéptalo, Lauren, dejaste de ser "una tipa dura" hace tiempo.

L.- Todo esto es tu culpa. - le dije a Camila - Tú adorabilidad me debilita, te odio. -


puse cara de enfadada.

C.- Sí, me odias, me odias mucho, lo sé... - se acercó a mi oído. - Te recordaré eso
cuando estés en la habitación comiéndome a besos. - susurró, sentí un revoloteo en
mi estómago y el corazón se me aceleró; la miré e intenté no sonreírle pero fue
imposible, le di una sonrisa tímida y bajé la vista al suelo para que no vieran que me
había sonrojado.

Dios, no puedo comportarme así.

N.- ¡Awww, Lauren sí que te debilita, tierna! - oí que decía.

A.- Te van a domar, fiera. - dijo riendo.

L.- Suficiente, me voy. - iba a levantarme pero Camila lo impidió.

C.- Ya, no te enfades, son solo bromas.

D.- Un momento, parad, parad, parad... - dijo dramática - si Ally y Troy están juntos,
y Camren es real... eso quiere decir... Normani tienes que dejar a tu novio.

N.- ¡¿Qué?! ¿Por qué? - preguntó confusa.

D.- No voy a ser yo la única soltera en el grupo. - todos reímos menos Normani.

N.- ¿Y a mí que me dices? Búscate un novio. - reprochó.

L.- Norminah es real, me pido ser capitana del ship. - dije para molestarlas.

Ellas se meten conmigo yo me meto con ellas. Así funciona esto.

N- Cállate Lauren.

L.- Dinah controla a tu mujer. - dije en un tono serio.

N.- ¡Lauren! - volvió a advertirme.

C.- Te avisé, te dije que no la llamarás tierna. - le dijo a Normani.

D.- Kordei lo digo en serio.


N.- Mi novio es tu primo. - Normani pensaba que Dinah se lo estaba diciendo en serio
y la verdad por el tono y la cara de Jane, creo que sí iba en serio.

L.- Uhh, enredos familiares, mejor, mejor; Dinah lucha por el corazón de Normani. -
seguía divirtiéndome a su costa.

N.- ¡Lauren! - repitió.

L.- Futura señora de Jane. - dije levantando las cejas.

D.- Que me importa que sea mi primo; ¿van a estar todos en pareja menos yo? ¡JA!
Alguien se tiene que sacrificar y te tocó a ti por antigüedad.

N.- Por si no lo has notado, te recuerdo que soy una mujer.

L.- Eso podemos verlo, Normani. - Camila me pegó en el brazo para que me callara.

D.- Algún defecto tendrías que tener, chica.

L.- Yo les pago la boda.

C.- Si después se meten contigo no te quejes. - me dijo Camila.

N.- Ya vale Dinah, ahora interroga a tu ship y a mí déjame e paz.

D.- Bien, eso haré. Camila - la llamó - ¿De dónde viene este repentino amor por
Jauregui?

C.- No es repentino. - dijo y sonreí.

D.- Ok, Lauren nos contó que llevaba tiempo loca por ti. - la interrumpí.

L.- Bueh loca por ella, dije que me gustaba... un poco. - Camila me miró y levantó
una ceja.

D.- ¿Y tú, hace cuanto que te gusta? - preguntó curiosa.

C.- ¿Se acuerdan del viaje a Nueva York?


D/A.- Lo sabía - rieron.

A.- Y Lauren intentaba negarlo. - se burlo.

N.- ¿Qué paso en ese viaje?

C.- Pregunta mejor que no paso en ese viaje. - dijo coqueta.

D.- Sabia que pasó algo allí, Lauren estaba muy feliz cuando volvisteis.

N.- ¿Pero qué pasó? ¿Qué hicisteis? Contadme que yo en ese entonces no os conocía.
- insistió.

C.- Dale gruñona cuéntales que pasó... - dijo. No respondí.

A.- ¿Se acostaron? - preguntó Ally.

C.- ¿Nos acostamos, Lauren? - no contesté de nuevo.

A.- ¿Te da vergüenza hablar de ello, Lauren? - se burló de mí.

D.- Es obvio que tuvieron algo allí, Lauren nos dijo que fuiste algo parecido a amigas.

C.- ¿En serio dijiste eso? - Preguntó - ¿Amigas? - rió.

L.- Amigas... Socias... conocidas que comparte cama... llámalo como quieras.

N.- ¿Ya habían sido pareja antes?

C.- No. Pareja no. Es difícil encontrar un calificativo para lo que tuvimos porque no
éramos amigas, nos odiábamos, creo, ahora no estoy tan segura de que lo
hiciéramos; pero nos encantaba estar juntas. - explicó - ¿verdad? - me preguntó.

L.- Sí, digamos que sí nos encantaba comernos y revolcarnos por cualquier rincón.

C.- Que sutil eres, Lern.

L.- Lo sé.

D.- ¿Y cómo es que Ally y yo no nos dimos cuenta de todo eso?

L.- La verdad ni idea, estuvisteis a punto de pillarnos varias veces... la vez que nos
quedamos encerradas en el gimnasio, ¿Se acuerdan? - Asintieron - ¿Qué pensaron
que hacia Camila allí?

A.- Increíble. ¿Teníais sesiones de besuqueo por el instituto? - dijo sorprendida.

L.- Cada vez que podíamos. - le respondí.

A.- Con razón desaparecías misteriosamente durante algunos recreos. - asentí.

D.- O sea que Lauren fue tu primer... - le dijo a Camila quien asintió antes de acabar
la frase - No me lo puedo creer. - dijo riendo. Mire confusa a Camila, no me dijo nada
solo sonrió y después me dio un pequeño beso.

¿Su primer...? ¿Qué?

¿Beso?

***************

PO.CAMILA.

Tuve un rato para almorzar así que llame a Lauren para ver si ella podía, accedió y
ahí estábamos almorzando en la hierba, bajo el gran árbol donde días antes
confirmamos nuestra relación ante nuestras amigas y Troy.

L.- Oye pequeña. - dijo terminando su almuerzo - Hace días quiero preguntarte algo -
le puse atención. - Es... mmm... sobre un comentario que hizo Dinah el otro día... y
llevo días dándole vueltas.

C.- ¿Qué pasa? - la miré preocupada.

L.- Mmm... ella dijo que yo fui tu primer algo... ¿ese algo era tu primer beso? -
preguntó tímida pero a la vez esperanzada diría yo.

Era hora de contárselo.

Antes de contestar habló de nuevo.

L.- Se refería a primer beso con un mujer, ¿verdad? - agaché la cabeza y sonreí.
C.- Eres tan linda. - dije acercándome a ella, agarré sus mejillas y le di un beso. - No,
no fue el primer beso con una mujer.- le conté cuando nos separamos.

L.- pero dijiste... - le sonreí - tú me dijiste que un chico te había robado tu primer
beso.

C.- Sí me lo robaron, pero no fue un chico exactamente.

L.- ¿Te robé tu primer beso? - preguntó con algo de pena.

C.- Sí, ¿Pero por qué estás tan afectada, gruñona? Eso paso hace mucho.

L.- Ya, pero tú querías un beso romántico y dulce y de cuanto y me tuviste a mí. - reí.

C.- Lern, no te acuerdas de lo que te dije de ese beso... puede que no fuese con lo
que yo soñaba cuando era una niña pero me encantó... aunque he de decir que te
odié y te quise matar cuando me lo diste. - hizo una mueca triste. - Pero sabes,
gruñona, más me odié a mí misma cuando te besé yo a ti, ¿recuerdas? - Asintió -
¿Quieres saber por qué? - levantó un poco los hombros y acaricié su mejilla. - Porque
ese beso me hizo dudar de mí, de ti, de mi sexualidad, de todo. - Quito la cara triste
que tenía y sonrió. - La forma en la que me besaste, Dios mío - Mordí mi labio
recordando nuestro primer beso, o más bien el segundo. - Desde ese momento tuve
un gran crush contigo.

L.- ¿De verdad? - asentí.

C.- Nunca me has dicho que sentiste esa vez. - dije para que me lo contara.

L.- Pues no te voy a mentir aunque yo no me volví loca con ese beso, sí que me gustó
mucho, fuiste muy tierna y dulce a pesar de que yo fui un poco bruta.

C.- No, no fuiste bruta, también fuiste muy dulce, la manera en que me acariciabas...
¡Ayyy! No, me muero de amor - me puse de rodillas entre sus piernas y la abracé, se
rió de mí. - No me importa que nuestro primer beso no fuera perfecto o digno de
película. - le susurré en el oído, me separé para mirarla a los ojos. - Lo que quiero es
que sigas besándome. - sonrió y me besó. Tenía sus perfectos labios sobre los míos
cuando me apartó un poco.

L.- Tu primera vez también fue conmigo.

C.- Sí. - me senté de lado entre sus piernas, con sus brazos rodeo mi cintura.
L.- ¡Ay, no!, soy una estúpida. - dijo cerrando los ojos.

C.- ¿Por qué dices eso? - dije acariciando sus labios.

L.- Tu primera vez, también la estropeé. - me miró. - Podrías haberme dicho que eras
virgen y te hubiera tratado de otra forma, hubiera sido más especial, no sé.

C.- No, Lauren, si te lo hubiera dicho te hubieras burlado de mí y a saber qué hubiera
pasado.

L.- Puede que tengas razón, si me lo hubieras dicho no hubiera pasado nada entre
nosotras. - nos besamos. - Aunque te "odiaba" - hizo el gesto de la comillas con sus
manos - Nunca hubiera sido capaz de quitarte eso... aunque después
inconscientemente lo hiciera.

C.- Te puedo asegurar que nuestra primera vez sí fue perfecta me trataste como una
princesa, estabas todo el rato pendiente de mí y preguntándome si estaba bien, y por
eso fui yo la que te pedí que me hicieras tuya, ese día me enamoré mucho mas de ti.
- la besé.

L.- Te confieso algo. - dijo - Después de ese día pretendía dejarte. - mi cara cambio a
triste y algo dolida. - Mi cabeza para aquel entonces era un lio, me daba miedo
aceptar que me estaba empezando a enamorar de ti, pero no pude hacerlo. - me
regaló una cálida sonrisa y un abrazo - Esa tarde prometí que esa sería la última vez
que estaríamos juntas pero solo conseguí enamorarme más, es más ese día empecé a
pensar en la idea de que tú y yo pudiéramos ser algo a largo plazo. - sonreí - Me
gustaba que estuvieras allí conmigo, no solo para besarnos y estar en la cama - hizo
una pausa - que también me gustaba tenerte cerca pero era demasiado idiota para
darme la oportunidad de ser feliz contigo... un poco cobarde por mi parte, lo sé.

C.- No te atormentes más para mí fue lo mejor que pudo pasarme porque lo hice con
la chica de la cual estaba enamorada. - nos besamos de nuevo.

L.- ¿Te he dicho alguna vez que eres perfecta? - dijo descansando su frente sobre la
mía - Ese día lo pensé muchas veces y no sé de donde saqué la fuerza para no
gritártelo, pero ahora ya no tengo miedo, más bien vergüenza a que me oigas decirlo,
lo eres, Camz, eres perfecta, en todos y cada uno de los sentidos.

C.- No, tú lo eres. - volvimos a besarnos - Mmmm - agarró mi labio con sus dientes. -
Gruñona, aún queda una conversación. Pendiente. De ese. Día - dije entre beso y
beso.
L.- ¿Ah sí? - Dijo dejando un poco de distancia entre nosotras. - ¿Cuál?

C.- En el ascensor en Nueva York ¿me quisiste besar? - Rodó los ojos y reímos las
dos. - Contéstame - le pedí adorablemente, suspiró.

L.- Sí, ese día estabas hermosa, me volví loca cuando te vi entrar, Dios mío, encima
estabas ahí mordiéndote el labio. - lo rozó con sus dedos. - Estabas tan sexy... - reí.

C.- Querías besar a tu peor enemiga. - me burlé de ella.

L.- Es que mi enemiga llevaba una falda tan corta que me hizo perder la cabeza.
Capitulo 55

POV.LAUREN.

Era sábado y como casi todos los sábados íbamos a ir al partido de Troy en el estadio
del campus, pero aún faltaban horas para hacerlo, así que estaba sola en la
habitación disfrutando de mi nueva videoconsola, bueno no era nueva del todo; por
fin pude quitársela a Chris ya que él se había comprado una que sí era nueva.

L.- ¡MUERE! ¡MUERE! ¡MUERE! - le grité al zombie que había en la pantalla al cual le
estaba dando con un bate en la cabeza.

Un zombie está muerto ¿Puede volver a morir?

L.- ¡HIJO DE... MUÉRETE! - En ese momento se abrió la puerta. - ¡MUERE! - Por fin lo
maté.

C.- ¡Woow! Así me recibes. - dijo dejando sus cosas en la cama. - Que amor.

Subió a mi cama, se puso de rodillas detrás de mí y me abrazó dejando su barbilla


apoyada en mi cabeza.

L.- Hola, pequeña. - puse en pausa el juego y después me giré un poco para poder
besarla.

Minutos después fue hacia su escritorio y encendió su ordenador, la oía reír cada vez
que yo insultaba a la pantalla porque salían zombies que me asustaban, cuando
terminó lo que estaba haciendo vino de nuevo a mí.

C.- Lauren. - dijo volviendo a abrazarme por detrás.- ¿Puedo jugar? - mordió mi
oreja. La miré sonriendo. - Déjame jugar, yo quiero matar zombies también.

L.- Este juego te va a dar miedo. - le advertí.

C.- ¡¿Qué?! No, solo es un juego, los juegos no dan miedo. - dijo haciéndose la
valiente.

Cinco minutos después paso lo que temía que pasara.

L.- Ahora ves por ese pasillo dónde está esa taquilla y agarra la medicina. - le
indiqué, el muñeco avanzó por el pasillo.
C.- Ahh su puta... - soltó el mando y llevó sus manos a los ojos asustada porque en la
pantalla salió de repente un zombie atacando al protagonista del juego, yo reía a
carcajadas, se destapó un ojo. - No te rías estúpida, que me he asustado. - dijo
riendo.

Era tan estúpidamente adorable.

L.- Pero que dices Camila, si los juegos no dan miedo.- dije burlándome de ella,
después la besé.

C.- Quita ese juego, ya no me gusta. - reí. - ¿No hay alguno que podamos jugar las
dos?

Me levanté de la cama y miré la caja de juegos que Chris me había dado.

L.- Esta el Pes o el Speed. - dije rebuscando entre los juegos, sacándolos de la caja.

C.- ¿El qué? - dijo confusa desde mi cama.

L.- Uno de futbol o uno de coches. - dije sonriendo.

C.- Ahhh... coches, prefiero coches. - quité el juego de zombie y puse el de coches.

Me senté en mi cama, y Camila se acomodó entre mis piernas sentada como un indio,
rodeé su cintura y agarré el mando, apoyó su espalda en mí para estar más cómoda.

C.- A mí me gusta el coche verde. - dijo mientras lo elegía.

Ni siquiera se molesta en mirar si era el que más potencia tenía ni nada, a ella solo le
gustó porque era verde.

L.- ¡CAMZ! ¡No seas tramposa! - Dije cuando tocó mi mando para descontrolar mi
coche por tercera vez desde que la carrera había empezado, ella rió. - ¡CAMZ! - me
quejé cuando lo volvió a hacer y mi coche se estampó contra la valla, hice lo mismo
con su mando.

Los coches estaban a metros de pasar por meta y mi coche iba adelantar al suyo.

C.- ¡Corre! ¡Corre! ¡Corre! - le gritaba a la pantalla, como vio que iba a adelantarle
agarró mi mando y lo metió debajo de la cama haciendo que mi coche frenara.
L.- No, mi amor, eso no vale, eres una tramposa. - dije intentando recuperar mi
mando.

Cuando lo tuve de nuevo en mis manos, miré a la pantalla y en ellas las palabras
"GANA J2" resaltaban, solté un bufido. Camila había ganado. La miré, no estaba
haciendo caso a la pantalla solo me miraba con una gran sonrisa en su boca, yo
seguía con mi cara seria por haber perdido.

C.- Me llamaste mi amor.- su sonrisa se hizo más grande.

Lo hice, ni siquiera me di cuenta, tantas veces me he imaginado diciéndoselo que


ahora me ha salido natural.

L.- Sí, supongo que sí. - se puso de rodillas y me agarró las mejillas con fuerza para
darme un beso, que tuvo tanto ímpetu que caímos de espaldas en el colchón. - Veo
que no te gusta que te llame así. - su risa se mezclo en nuestras bocas, cuando
empezamos a quedarnos sin aire se levantó y se quedó de rodillas entre mis piernas y
yo tumbada; me miraba mientras con sus dientes atrapaba su labio, en ese momento
un cosquilleo recorrió todo mi cuerpo.

Sabía perfectamente que significaba ese cosquilleo, que era lo que quería, lo que mi
cuerpo ansiaba, tener a Camila, la necesitaba; decidí que lo mejor era ignorarlo.

Me incorporé quedando sentada en la cama y abracé su cintura, la miré con la cara


más seria que pude poner.

L.- Ya no voy a llamarte así porque eres una tramposa. - Camila no se creyó mi cara
de enfadada y me sonrió tiernamente rodeando mi cuello.

C.- Cállate y bésame... mi amor.- no pude evitar sonreír e hice lo que me pidió. -
¿Quieres la revancha Jauregui? - dijo entre beso y beso.

L.- Obvio que sí, Cabello.- le respondí.

Era como la décima carrera que jugábamos entres risas, besos y mis enfados cada
vez que perdía, en mi defensa diré que Camila es muy tramposa y hace cualquier
cosa para distraerme.

L.- ¡Para! - dije. Ella sujetaba su mando con una mano y con la otra acariciaba mi
pierna coquetamente a mi lado. - pa... para... - tartamudeé cuando sentí su boca en
mi cuello, me aparté de ella.
C.- ¡TIEMPO! ¡PAUSA! Lauren mi móvil, está sonando.- avisó - ¡Lauren DALE A
PAUSA! - Al final le dí y se levantó a contestar. - Hola. - mientras hablaba de espaldas
a mí quité la pausa del juego y adelante al coche de Camila, quien rápidamente se
giró al escuchar el cambio de música en el juego.- ¡No! - Se tiró encima de mí
mientras hablaba por teléfono e intentó quitarme el mando. - ¡Dame! ¡Lauren! - Dijo
forcejando conmigo.- ¿Qué? - Consiguió quitarme el mando y se lo llevó hacia su
escritorio. - No, claro que no estoy teniendo sexo mientras hablo contigo. Por el amor
de Dios, Ally. - reí. - Solo estábamos jugando a la videoconsola. - oí que decía cuando
me acercaba por detrás.

L.- ¡Ohh Dios Camila! - gemí cerca del teléfono, Camila se giró e intentó pegarme
pero me aparté antes de que lo hiciera.

C.- ¡No! Nosotras no... - volví a acercarme.

L.- ¡Mmm... sigue Camz! - Esta vez sí me llevé un golpe. - auu - dije frotando mi
hombro riéndome.

C.- Tu amiga que es muy graciosa. - le tiré un beso. - Sí, claro después nos vemos -
fui a abrazarla. - ¿Por qué has hecho eso? - le sonreí.

L.- Eres adorable cuando te sonrojas. - la tomé de la cintura e hice que me abrazara.

C.- Que vergüenza. - besé su frente.

L.- Camz, es normal que una pareja haga el amor.

C.- Sí, pero no es normal que sus mejores amigas lo escuchen por teléfono y más si
es falso, Ally tenía el speaker, lo oyeron todo. - reí.

L.- Ok, perdón, después les explico que no estábamos haciendo nada. - la besé
tiernamente.

Me llevó hasta la cama y seguíamos comiéndonos a besos con la musiquita del


videojuego de fondo.

Dios, tenía tantas ganas de hacer el amor con ella, y no sé cuánto más iba a reprimir
mis ganas, no quería presionarla pero es que no me daba ningún indicio de que ella
quisiera eso... Sé que no es lo más importante pero me muero por estar con ella.
Ambas sabemos que esto ya no es ningún juego, tenemos claro que queremos estar
juntas, que sea duradero, que es sincero lo que sentimos pero todavía no hemos
oficializado nuestra relación y eso me está matando, las dos decimos no temer o no
tener vergüenza de decir la palabra "novia" en voz alta pero ninguna la dice; porque
sí, al igual que ella, yo también tengo miedo de que esto no funcione.

**************

POV.CAMILA.

¿Qué cómo fue el partido de Troy? Bastante agitado, la verdad, entre Dinah, Normani
y yo tuvimos que controlar a Lauren y Ally, ya que por poco saltan a la cancha cuando
Troy recibió una falta.

Su reacción no fue exagerada para nada, a pocos segundos de terminar el partido un


tipo como un armario de grande empujó a Troy cuando iba a lanzar; el chico de ojos
azules cayó y recibió un golpe en la cabeza bastante fuerte, tardó varios minutos en
reaccionar y cuando se levantó estaba algo mareado y aturdido. Hubo una pequeña
pelea entre los jugadores de ambos equipo a la que Lauren y Ally se querían apuntar.

Esperamos en el aparcamiento a que Troy saliera del vestuario.

A.- ¿Cómo estás? - le preguntó preocupada poniéndose de puntillas para besar a su


novio.

T.- Bien. - dijo apoyándose en Ally. - Algo mareado... ¿podemos ir a mi habitación? -


Le dijo a su novia. - No tengo ganas de salir hoy.

L.- Después de tremendo golpe es normal...

A.- Claro, vamos, yo te cuido, no les importa, ¿no? ¿Qué hoy no salgamos? - nos dijo
a las demás.

N.- No, claro, además yo quedé en verme con Guillermo, hoy está en la ciudad e iré a
verlo.

D.- ¡Todos en pareja! - Dijo dramática. - Supongo que ustedes también tienen planes.

L.- No, no todavía.

D.- Saben no importa salgan, amaos todos, yo estaré en mi habitación esperando a


un galán que venga por mí.- todos reímos.

Estuvimos un rato hablando hasta que se disolvió el grupo.

L.- ¿Y qué quieres hacer? - dijo todavía en el aparcamiento.

C.- Pues no sé...

L.- ¿Vamos a cenar a algún sitio? ¿Te apetece?

C.- Sí, claro, ¿Dónde vamos?

L.- Yo te llevo, vamos paseando. - entrelazó nuestras manos y empezamos a


caminar.

Corría una agradable pero fría brisa, caminaba de la mano de la chica más preciosa
de este mundo bajo un cielo que empezaba a volverse oscuro.

Miré a Lauren, que estaba perdida en sus pensamientos, parecía estar meditando
algo.

C.- ¿Lern, te pasa algo? - No pareció escucharme, toqué su brazo y me miró. - ¿Qué
pasa?

L.- ¿Eh? Nada.

C.- Estás como ida. - me dio una sonrisa y después junto nuestros labios.

L.- No pasa nada.

Estuvimos un rato más caminando hasta que llegamos a una pizzería, era un sitio
bastante grande la verdad, aunque ahora no había mucha gente, tenía como tema la
época de los 50, todo adorno con cosas de ese tiempo, hasta el más mínimo detalle
era de esa época.

Nos sentamos en una mesa redonda, con unos asientos azules claro acolchados,
parecidos a un sofá en forma de U, pedimos una pizza grande para las dos.

La comida era buena, la música que había también y la compañía era mejor; todavía
sigo sin creerme que Lauren y yo estemos juntas, de que tengamos una oportunidad
de ser felices, de que por fin haya alguien que me enseñe que es el amor, de verdad.

Cada vez que me sonríe se me acelera el corazón y cuando me mira hace que me
sonroje y cuando me habla... Dios, estoy tan enamorada de ella, aunque he de decir
que había momentos en los que se iba de la conversación, se callaba, me miraba y no
decía nada más; a veces que haga eso me asusta porque no sé qué piensa y mis
inseguridades y miedos afloran.

C.- ¿Qué quieres de postre, amor? ¿Lo compartimos? ¿Milkshake? ¿Tarta de queso? -
otra vez parecía hundida en sus pensamientos aunque miraba la carta de postres
parecía estar en otra cosa. - ¿Lauren? - Me miró - uhhh mira, tarta de chocolate, ahh
fresa con nata, DIOS lo pediría todo... - dije hambrienta como si no acabara de
comerme más de media pizza yo solita.

L.- ¿Quieres ser mi novia? - dijo rápidamente.

C.- ¿Qué?

L.- ¿Quie... quieres ser mí... mi novia? - dijo tartamudeando.

No puede ser más tierna.

L.- Sé que... no... Emm... no es muy romántico y pro... probablemente no es lo que


tú esperas... podría haber esperado y hacer algo más especial... pero... pero deseo
con todas mis fuerzas llamarte así... poder presentarte como mi novia. Me está
matando no saber que somos realmente y... y pronto será navidad y tú te vas a ir con
tu familia y... emm... y yo tengo... tengo - hablaba muy rápido y la pobre se trababa
con sus propias palabras, frotaba sus manos nerviosa- emm... la verdad es que pensé
que era un buen momento para hablar de ello. - respiró hondo. - Así que quieres ser
mi... mi... ¿novia? - preguntó de nuevo, apartó su vista de la mesa y me miró los
ojos, parecía estar ¿asustada? ¿Insegura?

La amo.

Me acaba de pedir que sea su novia. SU NOVIA. El corazón se me iba a salir del
pecho.

L.- Por favor Camila contéstame ya porque creo que estoy a punto de sufrir un ataque
de pánico. - baje la mirada a su mano y vi cómo se sujetaba la pierna para que
dejara de temblar.
La amo. 2.0

C.- La... la verdad es que no puedo - antes de que dijera nada me acerqué más a ella
y agarré su barbilla para que me mirara y continúe hablando. - No puedo porque
pretendía pedirle a una chica muy hermosa de ojos esmeralda que fuera mi novia,
¿Crees que querrá serlo? - Le dí una sonrisa y ella cambió de cara de triste a
extremadamente feliz, en serio su cara, su sonrisa era lo mejor.- ¿Piensas que está
chica aceptará ser mi novia, incluso después de hacerle creer que la estaba
rechazando?

L.- Sino acepta es que es idiota.

C.- Puede ser. - reí - ¿entonces Lauren Jauregui aceptas ser mi novia?

L.- Sabes que yo ahora tendría que decir que no y asustarte ¿verdad?

C.- Entonces di que no. - me acerqué a ella.

L.- No ¿Te asustaste? - Negué la cabeza. - ¡Buh! - Nos acercamos lentamente para
besarnos pero justo en ese momento llegó el camarero, pedimos el postre. - Bien
¿por dónde íbamos tú y yo?

C.- Te he preguntado que si quieres ser mi novia y me has dicho que no.

L.- Ohh claro, te he dicho que no porque me has dicho que diga que no... mmm...
bien... ¿quieres que diga que si?

C.- Si quieres... dilo.

L.- No, no quiero.

C.- ¿No?

L.- Sí.

C.- ¿Si?

L.- No.

C.- ¿No? - agarró mi camisa y tiró de mí, juntando nuestros labios, fue lento y sentía
como sonreía mientras me besaba, dejó un par de besos más y nos separamos un
poco. - Eres idiota. - dije riendo.

L.- Y seguro que esa es la razón principal por la que ahora soy tu novia. - rió.

C.- Sí, probablemente, qué más da que seas preciosa y que me hagas sentir como
una princesa; si eres idiota, lo demás es secundario - reímos y fuimos a besarnos
pero llegó de nuevo el camarero con nuestros postres.

No apartábamos la vista la una de la otra mientras comíamos ella su tarta de


chocolate y yo una de nata y de fresas, no parábamos de sonreír, en ese momento
era feliz.

L.- ¿Esta bueno eso? - preguntó señalando mi plato.

C.- No tanto como tú pero si digamos que no está mal.

L.- Uhh. - rió y me besó - ¿Quieres el mío? Yo no puedo más. - dijo apartando su
plato.

C.- Vale. - terminé mi postre y empecé a terminarme lo que quedaba de su plato. -


Oye. - dije con la boca llena, tragué lo que llevaba en la boca y seguí hablando - ¿Te
asuste mucho cuando te he dicho que no?

L.- Pues la verdad, un poco... bastante... mucho. - respondió, le di la mano cuando


terminé de comer.

C.- Perdón, es solo que quería pedírtelo yo. - confesé.

L.- ¿Entonces por qué no lo hiciste?

C.- No sabía si tú querías ponerle título todavía.

L.- Mmm... vale... no vuelvas a asustarme de esa forma.

C.- No pretendo pedirte más veces que seas mi novia, la verdad.

L.- Ojala y no me lo tengas que volver a pedir. - se acercó a mí y me besó.

Pagamos la cuanta y salimos de la pizzería.


***************

POV.LAUREN.

Estábamos en la calle bajo las estrellas en una calle poco iluminada y la noche era un
poco fría.

L.- ¿Dónde quieres que vayamos ahora? - dije rodeando su cintura.

C.- Creo que por aquí cerca hay una discoteca ¿vamos? - la besé.

L.- Vamos.

Estuvimos andando un rato buscando la discoteca pero no hubo suerte, acabamos en


un bar donde ponían algo de música jugando al billar.

L.- ¡JA! Perdiste. - dije cuando coló la bola negra al segundo golpe.

C.- ¡NO! Odio este juego. - me acerqué a ella por detrás y la abracé.

L.- Pobrecita. - besé su cuello.

Se apoyó contra la mesa yo conseguía meter la bola número 3.

L.- Ve a tirar tu ahora - le pasé el palo, se inclinó hacia la mesa para tener mejor
posición. Metió la bola 7.

Dios mío... puede y solo puede que me quedara embobada durante cinco segundos
mirando su perfecta retaguardia, pero juro que solo fueron diez segundos.

C.- ¿Qué miras? - dijo mordiéndose el labio.

L.- Tu... pelo. - dije rápidamente, sonrió y yo me puse roja.

¿Por qué me da vergüenza que mi novia me pille mirándole el culo?

C. Ahh, ¿Si? ¿Y te gusta mi... pelo? - Dijo acercándose a mí, asentí. - Tu turno. - me
pasó el palo después de robarme un beso; me agaché para lanzar, decidí cambiar de
movimiento porque había otra bola que era más fácil de meter en el hoyo, cuando iba
a lanzar Camila se acercó a mi oído. - Sabes, tú también tienes buen culo. - se me
resbaló el palo de las manos y no conseguí darle a ninguna bola, Camila rió.
L.- Gra... gracias supongo.

Cuando ya no quedaba ninguna bola por meter, yo me senté en uno de los taburetes
de la barra mientras que Camila se quedó de pie entre mis piernas y pedimos algo.

Compartimos unos cuantos besos hasta que Camila hizo EL comentario.

C.- Me acabo de dar cuenta de que eres mi novia - dijo. La miré extrañada.

L.- Hace como dos horas que lo somos y te das cuenta ¿ahora? - dije riendo.

C.- No, no, tú no entiendes ERES MI NOVIA. -me abrazó y rápidamente me volvió a
soltar.

L.- ¿Se puede saber cuánto alcohol lleva tu bebida? - no podía evitar reírme.

C.- Eres mi novia. - volvió a repetir.

L.- Sí amor, soy tu novia.

C.- Mi móvil, ¿Dónde está? - Se giró y lo sacó de su bolso, yo la miraba divertida. -


¡Dinah! ¿A que no sabes qué? ¡Lauren ES MI NOVIA! ¡SI lo es, me lo pidió o bueno yo
se lo pedí después! Ahhhh... ¡Sí estábamos juntas pero ahora es oficial, oficial, es mi
novia! - Colgó y marcó otro número. - ¡Normani! ¡Soy Camila, escucha, Lauren es mi
novia!, ¡Chao! - Volvió a pegarse el teléfono a la oreja - ¡Ally! Lauren es mi novia, por
fin. Pásame a Troy corre, no me importa que esté durmiendo despiértalo... ¡Hola
Troy! Siento haberte despertado, ouuu ¿no dormías? Ah ya bueno pues lo siento por
interrumpiros pero necesitaba contarte algo, preparado, LAUREN ES MI NOVIA, ¡ALA!
Os dejo que sigáis con lo vuestro. - pensé que ya iba a parar con su ataque de locura
e iba a hacerme caso pero marcó un número más.

Mi móvil vibró en el bolsillo, lo saqué y leí "Camz" en la pantalla.

C.- Contesta. - me dijo.

L.- ¿Diga? - dije fingiendo que no sabía quién era.

C.- Lauren, a que no te imaginas lo que te voy a decir, LAUREN ES MI NOVIA.

L.- ¡NO! ¿En serio? No lo hubiera adivinado nunca. - reímos y colgamos, Camila volvió
a meter su móvil en el bolso y después me abrazó.

Podía sentir como sus manos me empujaban contra ella para abrazarme más fuerte y
su boca rozaba mi cuello.

C.- No te puedes ni imaginar las veces que he fantaseado con esto. - dijo. Después
dejó un beso sobre mis labios.

L.- ¿Fueron muchas? - Pregunté divertida, asintió. - Bueno pues ahora haz todas esas
fantasías una realidad y dame amor. - me gané otro beso.

Camila me dio la espalda para agarrar su vaso, se apoyó contra el taburete y abracé
su cintura, descansé mi barbilla en su hombro.

Mientras ella acariciaba mis manos yo cantaba bajito en su oído algunas de las
canciones que sonaba de fondo, Camila reía cada vez que mordía el lóbulo de su oreja
e intentaba apartarse para que no lo hiciera, pero yo seguía intentándolo porque no
había mayor satisfacción para mí que hacer a Camila reír.

C.- Mi amooor, ya vale, quieta. - dijo cuándo mordí su cuello.

L.- ¡Jo! - dije dándole un último, se giró y me dio un beso en la mejilla.

C.- ¿Quieres que nos vayamos ya al campus? - dijo rodeándome con sus brazos.

L.- ¿Allí me vas a dejar besarte las veces que quiera? - Asintió. - Ok, entonces
vamos... pero antes voy al baño.- antes de ir al servicio besé a Camila.

Cuando salí para poder irnos a casa, me encontré con una escena interesante...
Camila hablando con un chico, no sería mucho mayor que nosotras, le sonreía a mi
novia y se acercaba mucho a ella; iba a ver que quería ese imbécil cuando lo vi irse
de donde estaba Camila a una mesa con otros dos chicos que se reían de él; uno de
los chicos se levantó y fue hacia donde estaba Camila, le tendió la mano sonriente y
vi como Camila se la aceptaba, parecía incómoda; el chico le pidió algo al camarero y
se lo dio a Camila, esta la rechazó; el chico cogió el vaso y volvió a su mesa; no pude
evitar reírme; pobres infelices; miré hacia Camila que parecía estar hablando sola
miró hacia donde estaba la puerta del baño; volví mi vista a los tres jóvenes y el
tercero se levantó, tenía un cuerpo de gimnasio, moreno y por alguna razón llevaba
unas gafas de sol puesta, en cuanto se acercó a Camila le dijo algo que hizo que
tardara menos que sus compañeros en ser rechazados.

Me acerqué a ella por detrás.


L.- ¿Quieres que lo pasemos bien esta noche, baby? - dije con voz falsamente
seductora abrazándola, se sobresaltó.

C.- Ay, idiota, que susto. - se levantó del taburete.

L.- Cabello, estás que ardes, tres hombres en menos de un minuto.

C.- ¿Los viste? - Asentí. - Estúpidos...

L.- ¿Y sabes que es lo mejor? - me puso atención. - Que no me he puesto ni un


poquito celosa.

C.- ¿Ah no? - negué orgullosa. - Muy bien, tú sabes que yo solo tengo ojos para ti, mi
gruñona.

L.- Sip, aunque ha sido divertido ver como los rechazabas. - reí.

C.- Sí divertidísimo ha sido - dijo irónica - Bueno nos vamos o...

L.- Vamos... - entrelacé nuestras manos cuando íbamos a salir del bar; vi a lo lejos
que los chicos esos seguían mirando a Camila, quien no se dio cuenta ya que estaba
distraída mirando una de las televisiones que colgaba en la pared. - Camz. - se giró,
sin soltar las manos que teníamos unidas me acerqué a ella y la besé, fue un beso
lento y dulce. - Ok, ya podemos irnos. - me giré para ver la cara que tenían aquellos
tres después del beso; tenían la mandíbula en el suelo; Camila se echó a un lado para
ver a quien estaba mirando, la miré y vi que tenía una ceja levantada. - ¿Qué? - Dije
sonriendo. - No me culpes, me gusta alardear porque eres mi novia. - la vi que quería
mantener una cara seria pero con lo último que dije la hice reír. Suspiro y después
salimos.

Íbamos caminando y nos detuvimos en un semáforo en rojo.

C.- ¿Tenemos que ir andando? - Me acercó a ella - ¿No podemos ir en taxi? No me


gusta ir sola tan tarde por la calle, me da algo de miedo.

L.- No estás sola, estás conmigo, pequeña.

C.- Pues con más razón, hay un camino bastante largo desde aquí hasta el campus y
me da miedo que pueda pasarte algo... por fa, pidamos un taxi. - hizo un puchero.
L.- ¡Ayy, Camz! ¿Cómo consigo decirte que no? - suspiré y ella rió.

C.- No puedes - se acercó y me besó.

Llamamos a un taxi y poco después estábamos de nuevo en la habitación.

Abracé a Camila por detrás mientras se quitaba el abrigo.

L.- Eres hermosa. - le dije en el oído, después besé su cuello. Me aparté de ella y
puse la lista de reproducción que hice en mi móvil con las canciones más románticas
que pude encontrar.

C.- Lern, es tarde, baja la música. - le tendí la mano y me la dio, la pegué a mí.

L.- Tranquila, las habitaciones están insonorizadas.

C.- ¿Es verdad o te estás inventando para no bajarle el volumen? - dijo posando sus
brazos alrededor de mi cuello.

L.- Es verdad, no molestamos a nadie. Ahora baila conmigo. - la acerqué más a mí y


apoyé mi frente con la suya, cerré los ojos y empezamos a balancearnos con la
música en medio de la habitación. Suspiré.

C.- ¿Y ese suspiro? - preguntó, abrí los ojos y la miré.

L.- Es que estoy muy enamorada de ti. - la besé mientras bailábamos.

Cuando acabó de sonar la música seguíamos bailando lento y no dejábamos un


momento de besarnos.

La llevé hasta mi cama y la tumbé con cuidado sin despegarme de ella, cuando lo hice
le sonreí y ella también lo hizo, mi corazón se aceleró.

Estuvimos un rato sin hablar ya que nuestras bocas estaban demasiado ocupadas, me
quedé mirando sus preciosos ojos marrones.

¿Cómo puedo amar tanto a esta mujer?

Me acerqué a ella y dejé un beso en su frente, luego en su nariz, y después sus


labios, eché mi cuerpo hacia delante para estar más unida a ella, metí mi mano
debajo de su camiseta y comencé a acariciar su costado.
Mi mano subía y bajaba sobre su piel, lo que más deseaba era que mi boca también
lo hiciera y llenar de besos cada rincón de su cuerpo. Alcé su camiseta y me acomodé
encima de ella, cuando besé su estómago se tenso.

L.- ¿Estás bien, mi amor? - dije mirándola a los ojos. Asintió muy despacio.

Algo estaba mal en ella puedo verlo en sus ojos.

¿No quería hacer el amor conmigo?

Besé su cuello y noté como se puso rígida.

L.- Cálmate, no te voy a hacer nada malo. - le susurré al oído.

Fui a darle un beso en la boca pero cuando iba a hacerlo me apartó la cara, tenía los
ojos cerrados apretados fuertemente y su respiración empezaba a ser irregular.

L.- ¿Camila? - No respondió, solo se oían las fuertes bocanadas de aire que intentaba
agarrar. - ¿Camz? ¿Qué te pasa? - seguía intentando respirar, me quité de encima de
ella y la intenté incorporar pero n me dejó, se tapó los oídos.

¿Por qué está teniendo un ataque de pánico?

C.- No... - logró decir - ayu...da.

L.- Mi amor, ¿Qué te pasa? Mírame, soy yo, Lauren, ¿Qué te ocurre? Me estás
asustando. - seguía con los ojos cerrados, intenté quitarle las manos de los oídos;
cuando la toqué salió corriendo y se encerró en el baño. - ¡Camila! ¡Abre! - dije
intentando abrir. - ¡Camz! Quita el pestillo quiero saber que te pasa... - llamé de
nuevo. - Amor, estás teniendo un ataque de pánico, ven y habla conmigo, no te
encierres, puedes confiar en mí, por favor, Camila sal.
Capitulo 56

POV.CAMILA.

Lauren es lo mejor que me ha podido pasar, la quiero tanto, cada beso, cada gesto,
cada caricia, cada palabra que me da hace que me sienta especial.

Todo iba bien hasta que empecé a pensar, ¿Por qué tuve que pensar? ¿Por qué no
solo sentí? No sé por qué mi estúpida cabeza tuvo que acordarse de la última vez que
estuve con ella, lo que me hizo recordar porque le pedí que se quedara conmigo; me
acordé de las tantas veces que Johnny me obligó a acostarme con él y cuando Lauren
me dijo que no me haría daño eso ya fue la gota que colmó el vaso, ese hijo de puta
siempre me decía que no me iba a hacer daño, que no me iba a hacer nada.

Sé que Lauren nunca me obligaría a nada, si no lo hizo cuando me odiaba menos lo


hará ahora, pero mi cuerpo reaccionó así, yo no pido tener esos ataques de pánico.

L.- Por favor, Camila, sal. - escuché detrás de la puerta. - Por favor.

Yo seguía intentando que mi respiración volviera a la normalidad e intentaba que los


demonios se fueran de mi cabeza.

L.- Camz, mi amor, abre... déjame entrar. - me levanté del retrete y quité el cerrojo,
me senté en el suelo apoyada en la mampara de la ducha - Pequeña. - se sentó a mi
lado. - ¿Qué te...

C.- Vas a dejarme. - mi dificultad para respirar se intensificó cuando empecé a llorar.

L.- No, amor, claro que no, deja de pensar estupideces. - la vi acercarse a mí pero se
frenó - ¿Puedo abrazarte? - no contesté.

C.- Vas a dejarme. - volví a repetir, me abrazó.

L.- Escúchame bien. - se separó un poco de mí - No voy a dejarte, sé que este no es


el sitio más especial para decirte esto, - dijo mirando el baño - pero que importa te lo
diré igual... te prometo, te juro que nunca, nunca, nunca, te lo repito otra vez por si
no me escuchaste, nunca voy a dejarte. ¿Me entiendes? - volvió a pegarme contra
ella y me abrazó, mi respiración era algo agitada y seguía llorando.

C.- Pero íbamos a hacer... el amor... y yo...

L.- No me importa, habrá más oportunidades, yo lo único que quiero es que tú estés
bien. - se levantó después de tenerme abrazada. - Vamos, afuera estaremos mejor.-
deshizo mi cama para que me metiera dentro mientras yo me ponía el pijama. - ¿Ya
estas mejor? - preguntó, me metí en la cama.

C.- Sí... yo... lo siento, Lauren. Todo esto ha sido culpa mía. He arruinado la noche.

Estúpida. Tenías que pensar.

L.- No, amor, no has arruinado nada. - dijo sentándose en el borde de mi cama -
¿Sabes que puedes confiar en mí, ¿no? - Asentí - Puedes contarme porque te pusiste
así, si quieres.

C.- Prefiero no hablar de ello. - dije avergonzada - Por lo menos no ahora mismo.

L.- Ok, cuando estés lista. - abrí el cajón de la mesita y me tomé las pastillas, Lauren
me miró extrañada.

C.- Son para dormir - dije.

L.- Te las tomas todas las noches ¿Por qué?

C.- Tengo insomnio.

Ella sabía que tenía pesadillas aunque ahora no eran tan terribles como las del
principio donde me levantaba chillando y llorando, me seguía desvelando algunas
noches, ella no sospechaba nada sobre la razón de las pesadillas, algún día se lo
contaría pero por el momento no.

L.- Intenta dormir. - me dio un beso en la frente y fue a cambiarse de ropa, la vi


cómo se ponía el pijama.

C.- Mi amor. - la llamé y se giró hacia mí - ¿Puedes dormir conmigo esta noche, por
fa? - pedí.

L.- Sí, claro. - me sonrió y se metió en la cama, me abracé a ella. - Camz - dijo
poniendo su mano sobre la mía que estaba en su costado - Pequeña, me haces daño.
- aflojé mi agarre.

C.- Perdón. - dije, me pegó más a ella.


L.- No importa. - se giró y apago la luz, no sin antes darme un beso.

C.- Buenas noches.

L.- Buenas noches.

***************

El lunes me desperté un poco más temprano, después de ir a desayunar y dejar a


Lauren durmiendo fui hacia la habitación de Dinah.

C.- ¿Puedo pasar? - pregunté.

D.- Sí, claro. - dijo - ¿Te pasa algo?

C.- ¿Está Normani? - pregunté.

D.- No, se fue hace un rato.

C.- ¿Te parece si damos un paseo por el campus antes de entrar a clase? - pregunté.

Caminábamos por la hierba en silencio.

D.- ¿Y bien? ¿Mila de que quieres hablar?.

Me encanta lo mucho que me conoce Dinah.

C.- Una vez me dijiste que podíamos hablar de cualquier cosa. - asintió - ¿Mi vida
sexual entra en cualquier cosa? - rió.

D.- ¡Ouu! Hablas en serio. - dijo al ver mi cara seria - Bueno cuéntame, a ver pero
dudo que te pueda ayudar.

C.- El sábado por la noche Lauren y yo... mmm... íbamos... tú sabes... a hacer el
amor - dije algo nerviosa.

Hablar de estos temas no era de mi agrado.

D.- ¿Íbamos? - preguntó - ¿No lo hicisteis?

C.- No y todo fue por mi culpa, cuando íbamos a hacerlo me dio un ataque de pánico,
me acordé de Johnny y... bueno tú sabes lo que me pasa.
Dinah me vio y consoló muchas veces cuando me daban esos ataques de pánico, me
ocurrían sin avisar, empezaba a pensar o veía cosas, no sé un simple objeto y mi
cabeza lo asociaba a todas esas veces que abusó de mí, y PUM. Empezaba a tener
dificultades para respirar o me quedaba en shock.

D.- Pero Lauren no es él.

C.- Sí, lo sé y sé que ella nunca me hará daño, soy yo que me siento sucia, me doy
asco.

D.- Euu, Mila, no hables así, tú sabes que no fue culpa tuya, creí que ya habíamos
superado esa fase.

Dinah siempre, siempre, siempre, se dirigía a mis avances en plural ya que ella me
ayudó a estar mejor; si yo avanzaba, ella avanzaba, si yo caía, ella caía.

C.- Sé que no fue culpa mía pero no puedo evitar sentirme así.

D.- A lo mejor es normal que te sientas así, es la primera vez que tienes relaciones
con alguien desde que ocurrió todo aquello.

C.- Yo no quiero sentirme así, yo quiero ser feliz con mi novia y poder hacer el amor
con ella sin tener estos miedos. - dije enfadada - ¿Y si esto me vuelve a pasar? ¿Y si
cada vez que vaya a hacerlo con Lauren me da un ataque de ansiedad? Ella se
cansará de mí y terminará dejándome.

D.- ¡Hey! Tú eso no lo sabes... ¿y si se lo cuentas? Te entenderá.

C.- No sé si estoy preparada para tener esa conversación con ella, tu sabes cómo es
Lauren... - me interrumpió.

D.- Sí, sería capaz de ir a la cárcel donde está y matarlo ella misma. - dijo.

Pensé que lo decía en broma pero su tono sonaba bastante serio.

C.- ¿Crees que de verdad lo haría? - pregunté para asegurarme de que era una
broma.

D.- Totalmente. - dijo con el mismo tono de seriedad.


C.- No sé qué hacer, no sé cuándo, ni como contárselo. - dije - Pero tampoco quiero
mentirle.

D.- No le estarías mintiendo, solo no diciéndole lo que te pasó.

C.- ¿Y si pregunta por qué no puedo hacer el amor con ella? Yo no sé cómo empezar
a contarle, no tengo certeza alguna de cómo reaccionará.

D.- No tiene por qué reaccionar mal, Lauren te quiere y tú lo sabes, te esperará.

C.- Me paralicé, Dinah, ¿no lo entiendes? La rechacé ¿y si eso me ocurre más veces? -
Dije frustrada. - No quiero perderla, no después de todo lo que nos ha costado estar
juntas y menos por una estupidez como esa. - dije enfadada.

D.- Camila, no es una estupidez, sigues en proceso de curación, lo tuyo no se quita


con unas pastillas o poniendo un vendaje, lo tuyo es psicológico, y estas trabajando
en ello... ¿y si le pides consejo a Capde? ¿O vas con Lauren a una de tus sesiones?

C.- Yo no quiero que Lauren cargue con mis mierdas.

-Días después-

Al final hice lo que Dinah me dijo, no lo de ir a la consulta de Capde con Lauren sino
lo de pedirle consejo, él me dijo que si confiaba en Lauren, cosa que hago, se lo
contara aunque me dijo que si contárselo podría dificultar nuestra relación entonces
que esperara un poco, que me preparara como iba a decírselo.

Hace varios días estaba dispuesta a contárselo, me sentía valiente, tenía el discurso
preparado, le iba a explicar de principio a fin todo lo que me pasó pero nos
interrumpieron y cuando por fin nos quedamos solas de nuevo me acobardé y no se
lo conté.

Sinceramente, no me parece un buen momento para decírselo, estamos en el final de


semestre, los exámenes finales están a la vuelta de la esquina, igual que la navidad,
y lo que menos quiero es que Lauren se distraiga con cualquier cosa.

L.- Hola. - dijo cerrando la puerta de la habitación, me giré al escuchar su voz y dejé
por un momento los libros. Vino hacia mí y me dio un beso. - Dime que no has estado
todo el fin de semana estudiando. - dijo guardando una bolsa de plástico en su
armario - Porque estás en la misma posición que estabas cuando me fui el viernes.
C.- Sí, he estado estudiando. - le informé.

L.- ¿Todo el fin de semana? - preguntó - ¿Saliste algún momento de la habitación?

C.- No. - volví la mirada a los libros.

L.- Amor, se te va a fundir el cerebro. - dijo tumbándose en la cama.

C.- Los finales son dentro de poco, tú también deberías estar estudiando. - le
aconsejé.

L.- Y lo haré... ¿quieres que vayamos a pasear por el campus así te despejas un
poco? - sugirió.

C.- No, tengo que estudiar.

Repasé la lección en voz alta hasta que Lauren se puso a hacer ruidos con la boca.

C.- Lern. - le llamé la atención. Estuvo cinco minutos callada hasta que escuché de
nuevo "pop", decidí ignorarla pero al quinto "pop" me harté. - ¡LAUREN! - Dije
tirándome hacia ella - Deja de hacer eso, me estás poniendo nerviosa. - dije algo
alterada.

L.- Me aburro.

C.- Tienes mil cosas por hacer, hazlas.

L.- Pero quiero estar contigo. - dijo dulcemente, suspiré y fui hacia su cama. Me
senté, agarré su mano y la besé.

C.- Perdón, no quería hablarte así pero de verdad necesito estudiar. - Dije - Porque el
examen es el miércoles y son como diez temas.

L.- Vale... ya no te molesto más. - acaricié su mejilla y besé sus labios.

Continuaba repasando la lección en alto.

C.- Síncopa es la perdida de la vocal pretónica o postónica. - dije.

L.- ...Pérdida de la vocal pretónica o postónica - dijo a la misma vez que yo. Me giré y
me reí. - ¿Qué? Llevo como un mes oyéndote decirlo, al final me lo he aprendido.

C- Te sabes mejor tú mi lección que yo. - dije, se sentó en la cama.

L.- Mi amor, tu estas más que preparada, puedes decir la lección con el libro cerrado,
te lo sabes todo, no estés tan nerviosa, bordarás el examen.

C.- ¿Tú crees? - pregunté.

L.- Totalmente. ¿Y si ahora dejas eso un poco y vamos a cenar?

C.- No quiero salir a cenar fuera, nos quedamos aquí, por fa. - Levantó los hombros
para decirme que le daba lo mismo. - Voy yo por la cena, así me da un poco el aire,
¿ok? - asintió.

Bajé a la cafetería del campus y recogí la cena para las dos, estuve un rato esperando
porque había bastante gente, subí de nuevo a la habitación.

C.- Lauren ¿Por qué están las luces apag...? - No pude acabar la frase al ver lo que
Lauren había montado en nuestra habitación. - ¿Qué es todo esto?

Lauren había montado la pequeña mesa y la había puesto en medio de la habitación,


el cuarto estaba iluminado por las dos lamparillas de noche pero tenían una tela
encima haciendo que la habitación fuera más íntima además había puesto unas
cuantas velas esparcidas por la habitación y en la mesa; ahí estaba Lauren con las
manos a la espalda esperándome junto a la mesa.

L.- ¿Te gusta? - preguntó con una gran sonrisa.

C.- Me encanta. - dije dejando la cena en la mesa - Pero... ¿Por qué?

L.- Por nada, ¿tiene que haber alguna razón especial para que quiera sorprender a mi
chica? - Rodeé su cuello y atrapé sus labios. - Se me olvidaba... esto es para ti. - sacó
un pequeño corazón de peluche que tenía piernas, brazos, ojos y sonrisa.

C.- ¿Qué he hecho yo para merecerte? - dije aceptando su regalo.

L.- Lo mismo me pregunto yo todos los días sobre ti. - Nos besamos - ¿Cenamos? -
asentí, retiré su silla para que se sentara, le di un beso en la mejilla y después fui
hacia mi silla.
Lauren le dio a un botón y empezó a sonar música clásica, tenía un volumen bajo
perfecto para escucharnos hablar.

L.- Faltan los pétalos de rosas sobre la cama pero no les quedaban en la tienda. -
bromeó mientras cenábamos, reí. - No, en serio, no les quedaban por eso no pude
traerlas.

C.- Haces que todo sea tan bonito y romántico que después yo intento hacer algo por
ti y se ve estúpido. ¿Intentas dejarme mal Jauregui? - entrelazó nuestras manos.

L.- Siempre... la verdad esto no estaba planeado para hoy, iba a ser como un regalo
por adelantado de navidad pero como te he visto tan tensa he dicho para que se
calme y relaje.

C.- Odio subirte el ego pero se me hace imposible no decirte que eres la mejor.

L.- Lo sé. - me guiñó el ojo y reímos.

Me estuvo contando como fue el fin de semana en su casa, con su familia celebrando
el cumpleaños de Taylor, cuando terminamos de cenar yo pretendía ponerme a
estudiar de nuevo pero Lauren no me dejó, usando unos argumentos muy
convincentes.

C.- Si suspendo le explicarás tú a mi profesor porque no pude estudiar. - dije entre


beso y beso teniendo a Lauren encima de mí.

L.- Yo le explico, tranquila. - dijo, después volvió a atacar mis labios.

Lauren se separó un poco de mí cuando nuestras respiración empezaron a acelerarse


debido a la intensidad de nuestros besos; me miró directamente a los ojos, ese
esmeralda tan bonito cambió de color verde perfectamente oscuro, en ellos podía ver
todo ese amor que Lauren siente por mí; sonreí, al hacerlo ella también lo hizo, besó
mi nariz lo que me hizo entrecerrar los ojos, después se tumbó a mi lado; pasó su
mano por mi cintura acercándome más a ella, yo acariciaba una de sus cejas.

L.- ¿En qué piensas?

C.- En ti. - soltó una pequeña risa.

L.- Espero que bien. - asentí y me quedé en silencio, levantó las cejas. - ¿No me vas
a decir que estas pensando de mí?
C.- Pensaba en lo feliz que me haces. - acaricié su mejilla. - En lo importante que
eres para mí y en todo el apoyo que me das sin siquiera darte cuenta de que lo estás
haciendo. - sonrió - En que me gusta besarte. - dije rozando sus labios - Pienso en lo
mucho que te amo.- dije y la besé. Fue un beso lento aunque noté que Lauren no se
movía, no me correspondía el beso. Me separé de ella.

L.- ¿Qué has dicho?

C.- Que me gusta besarte. - dije sabiendo que no era eso lo que quería que repitiera.
Negó con la cabeza. - ¿Qué te amo? - asintió, respiró hondo.

L.- Yo... tú me amas.

C.- Sí, mucho, no te puedes imaginar cuanto. - iba a decir algo pero seguí hablando.-
A lo mejor es muy pronto para decirlo porque hace poco que estamos juntas,
realmente juntas, pero te quiero necesitaba decírtelo, no pretendo que me lo digas de
vuelta, lo que menos quiero es presionarte... - me besó.

L.- Yo también te amo. - susurró con los ojos cerrados, toqué su labio inferior y
después la besé, abrió los ojos y sonreímos. - Te quiero, Camila. - dijo más fuerte,
besó mi mejilla después la frente y así hasta llenar mi cara de besos que me hizo reír.

Estaba con la mitad del cuerpo de Lauren encima del mío, su parte intima presionaba
mi muslo; acariciaba el bajo de su espalda mientras sus manos hacían lo mismo con
mi costado, al acomodarme sobre el colchón mi camiseta se subió un poco dándole a
Lauren espacio libre para que tocara piel, al contacto abrí los ojos algo asustada
pensaba que me iba a pasar lo mismo de la otra vez pero para mi sorpresa mi
respiración solo estaba agitada por la intensidad de nuestros besos.

Lauren metió la mano más debajo de mi camiseta y ante sus caricias, de nuevo no
ocurrió nada, nada aparte de que se me acelerara el corazón y que empezará a notar
calor.

Sonreí sin cortar el beso, atrapé su labio inferior con los dientes y jadeó.

Oh no, más calor.

Le di un beso y se separó de mis labios para bajar a mi cuello, intenté no soltar


ningún ruido pero fue imposible y más cuando me mordió en esa zona sensible.
L.- Me parece que te va a quedar marca. - toqué mi cuello y reímos.

Estaba totalmente relajada y calmada por los besos que empezaron siendo suaves y
se convirtieron en hambrientos poco después que me estaba dando mi novia hasta
que noté como empezaba a mover sus caderas contra mi muslo mientras besaba mi
cuello con ansia y me agarró un pecho; mordí mi labio tan fuerte que casi me hago
sangre.

Lauren se detuvo y sacó su mano de debajo de mi camiseta.

L.- Perdón... yo no... ¿estás bien? - Preguntó preocupada sentándose sobre mi pierna
- Lo siento. Tendría que haberte pregunt... - se disculpó de nuevo, no la dejé acabar
de hablar poniendo mi mano en su boca, me incorporé y me quité lentamente la
camiseta y la tiré al suelo, le hice un gesto para que se acercara a mí - ¿Estás
segura? - asentí. Me regalo una sonrisa y se quitó la camiseta. La escaneé de arriba
abajo mordiendo mi labio.

Me empujó hacia atrás y caí contra el colchón, se deshizo de mis pantalones dejando
besos en mis piernas mientras lo hacía y acariciaba mis muslos, hizo el mismo
recorrido pero a la inversa hasta llegar a mi boca.

Cómo pudimos, entre las dos, nos deshicimos de sus pantalones sin dejar de
besarnos, desabroché su sujetador, acaricié su espalda, recorriéndola de arriba abajo
con mis manos, mordía el lóbulo de mi oreja.

Cambiamos de posición y quedé yo arriba de ella, besé uno de sus pechos haciéndola
gemir, recorrí su cuerpo con mi boca hasta llegar a la tela de su ropa interior, pronto
me deshice de ella.

Estaba bastante excitada, no podía dejar de mirarla. Levantó una ceja.

L.- Algún comentario o queja sobre lo que estás viendo. - dijo coqueta.

C.- No, ninguno. Todo está jodidamente perfecto - me quité el sujetador y la bese.

Nos besábamos apasionadamente y empecé a masajear su intimidad, haciendo que


ella se mojara más y yo también, metí un dedo dentro de ella haciéndola gemir, me
pedía más, así que poco después introduje otro, movía mi mano mientras nos
besábamos, hasta que Lauren llegó al punto más alto de excitación y se desplomó en
la cama, dejé de mover la mano, la saqué con cuidado y me abracé a ella, me abrazó
de vuelta y pude sentir los rápidos latidos de su corazón en mi oreja.
***************

POV.LAUREN.

Por fin. Por fin hice lo que tanto deseé, hacer el amor con mi novia. Puede que no
aguantara mucho, ya que llevaba como alrededor de un año sin estar con alguien,
pero valió la pena esperar a Camila, ella era la única a la que me quería entregar y
me hizo sentir viva y amada.

Y yo quería que ella se sintiera de la misma forma.

Besé su cabeza y me miró, me acarició la mejilla.

L.- ¡Ay! ¡Au! ¡Au! Amor, tu pulsera. - el accesorio se había enredado en mi pelo
cuando me retiró el pelo de la cara, con cuidado desenredo el cabello de la pulsera. Al
tirar de ella escuché un pequeño "clic" - ¿Se rompió la pulsera? - Me la enseñó.
estaba partida en dos - Te la pagaré - dije.

Aunque probablemente esa pulsera costará más de lo que me pagan trabajando como
niñera.

C.- No importa, no hace falta que pagues nada. - iba a replicarle pero no me dejó.-
No ha sido culpa tuya.

Dejó la pulsera en la mesita y yo comencé a besar su espalda, subí lentamente hasta


su hombro, su cuello, noté como se le erizaba la piel. Puse mi mano sobre su costado
y sin querer le hice cosquillas, se sobresaltó y yo me reí, me miró con cara de "no
vuelvas hacerlo", y se tumbó de nuevo a mi lado. "Sin querer" volví a hacer
cosquillas.

C.- ¡No! ¡Para! - Dijo agarrándome las manos, me solté y volví a hacerle cosquillas,
me puse sobre ella para que no pudiera moverse. - ¡Lauren! ¡Ya! ¡Para! ¡Por favor!
¡Que te tiró fuera de la habitación! - Paré pero no me quité de encima suya.

L.- ¿A sí? ¿Me vas a tirar de la habitación? - Asintió - Estoy desnuda, no me puedes
dejar sin ropa en el pasillo. - dije.

C.- No te echo porque desnuda solo te puedo ver yo... porque si no te ibas fuera.
L.- Solo tú, ¿ehh? ¿No me compartes con nadie? - dije acercándome a sus labios.

C.- No, tú eres solo mía. - dijo con voz adorable.

L.- Soy solo y toda tuya. - la besé.

Besé y acaricié cada centímetro de su piel, acordándome de esta loca historia, todo lo
que había pasado entre nosotras, en como esta pequeña morena se ha convertido en
una pieza indispensable en mi vida; recordé que un día la odié aunque vagamente
recuerdo los motivos, porque gracias a lo que siento ahora por ella hizo que me
olvidara de todo aquello. Quiero pensar que nuestro amor durará para siempre.

C.- Mi amor. - dijo mirándome a los ojos poniendo su mano en mi hombro para que
no la besara. - ¿Estás llorando? - negué, entonces la besé.

Puede que las reflexiones que tuve conmigo misma mientras le hacia el amor me
pusieran un poco sensible y puede que mis ojos se aguaran un poco. Camila llegó al
orgasmo; al igual que yo tardó poco tiempo en hacerlo, supuse que, otra vez al igual
que yo, había pasado un largo periodo desde la última vez que había tenido
relaciones, solo supuse, no pregunté porque no quería acabar con este ambiente de
romance. La cuestión de la duración la arreglaríamos con la práctica.

Me abracé a ella después de otro momento de besos dulces y suaves.

L.- Camz, ¿Dónde vas a pasar la navidad este año? - pregunté haciendo dibujos con
mi dedo en su estómago.

C.- Este año no nos iremos de viaje a ninguna parte, nos quedaremos en Miami.

L.- ¿No se van? - pregunté extrañada.

C.- No, el año pasado estuvimos en México y la verdad hace años que no pasamos
una navidad aquí, los cuatro juntos... ¿por qué preguntas?

L.- Por si... Emm... ¿Querrías pasar conmigo una tarde? ¿Qué nos viéramos en
vacaciones? - Pregunté tímidamente.

C.- ¿Lo dices en serio? Claro que sí, boba.

Oh si, nos vimos, creedme que en navidad nos vimos.

L.- Oye, Camz, ¿Qué hora es? - miró el reloj.


C.- Son las tres - dijo - ¡Dios mío! En cuatro horas tenemos que levantarnos para ir a
clase. - dijo, se levantó de la cama y fue a apagar las pocas velas que quedaban
encendidas, apagó también su lamparilla y el reproductor de música que hacia horas
que había dejado de sonar. Volvió a la cama conmigo.

L.- ¿Y si mañana no vamos a clase?

C.- Lern. - dijo con tono de madre.

L.- Pff, ¿Cuándo vas a aceptar quedarte una mañana conmigo para dormir más
tiempo y consentirme? - le hice un puchero.

C.- ¿Consentirte, ahh? - asentí.

L.- Cúmpleme ese deseo, por fa, como regalo de navidad. - pedí.

C.- Ya duérmete, que mañana no habrá Dios que te levante. - fue a darme un beso y
le aparte la cara después me giré y le di la espalda - Ya se enfadó la señorita.

L.- Voy a estar un minuto sin hablarte, así que déjame. - la oí reír.

C.- Ya ha pasado un minuto. - me giré de nuevo para verla. - ¿Ya me hablas de


nuevo?

L.- Suerte tienes que eres guapa y que te quiero sino estaría como una vida entera
sin hablarte por rechazarme. - se acercó y me besó; después hizo que me recostara
sobre ella y apagó la luz.

C.- Buenas noches, amor. - dijo en la oscuridad.

L.- Buenas noches, amor que no quiere quedarse conmigo a consentirme porque
quiere ir a clase. - dije.

C.- Que idiota eres. - dijo riendo buscando mi mano para entrelazarla con la suya.

L.- Hazte cargo, soy tu idiota.


Capitulo 57

POV.CAMILA.

Estamos en vísperas de navidad, estos días de vacaciones he ayudado a decorar la


casa, poner el árbol, las luces tanto afuera como dentro de casa e ir a comprar
regalos.

Estaba en mi habitación viendo una película. Media hora después me dio sed y fui a la
cocina para tomar un refresco. Mi madre estaba allí, metiendo la compra en el
refrigerador.

S.- Hola, hija. - dijo cuando me vio.

C.- Hola, mami.

S.- Hija, ¿vas a ir al centro comercial a comprarte algún vestido o alguna cosa para la
cena de mañana? - preguntó.

C.- Nop... espera un momento ¿Qué cena? A mí nadie me ha dicho nada de cena.

S.- Creí que papa te había avisado. - dijo guardando los tomates en la nevera.

C.- No.

S.- Pues tendremos invitados a cenar mañana por la noche. - me informó.

C.- ¿Mañana? Mañana es noche buena, creía que lo pasaríamos los cuatro solos, en
familia. - dije molesta.

S.- Tu padre insistió en que vinieran a cenar. - puse cara de asco.

No quería pasar a noche buena con unos extraños.

S.- Hija, no pongas esa cara. - me regañó. - Quiero que mañana te comportes, sé
que tu y Lauren tienen una relación... difícil, pero tu padre y Michael son muy amigos
y ellos también iban a pasar la navidad solos así que los invitó. - explicó.

C.- ¿Qué? ¿Los Jauregui vendrán a cenar?

Al parecer no eran tan extraños como yo pensaba.


S.- Sí, ¿Tienes algún problema con ello?

C.- No, claro que no. - dije nerviosa.

S.- Solo te pido eso, que te comportes, que no haya problemas entre Lauren y tú.

Tranquila mamá que problemas seguro es lo que menos tendremos.

C.- Sí, claro mami, no... no te preocupes, Lauren y yo somos... somos amigas... mas
o menos... creo, bueno sí, nos llevamos mejor.

S.- Bien, ¿O sea que no vas a ir a comprarte ropa? - volvió a preguntar.

C.- No, me pondré algo de mi armario. - le sonreí y me fui corriendo a mi habitación.

Tengo que avisarle a Lauren.

¿Ella sabrá que viene a cenar a mi casa? No, me hubiera avisado.

Mensaje: ¡Heyy! ¿Estas ocupada?

***************

POV.LAUREN.

Por fin estaba de vacaciones, después de unos cuantos exámenes, que he de decir
que me salieron a la perfección y mis padres estaban muy orgullosos por ello, al fin
era libre; estaba con mi familia pasando la navidad como a mi me gusta.

Estaba con Taylor en una tienda eligiendo algún regalo para Chris.

T.- ¿Tú crees que esto le gustará? - me enseñó una pulsera y negué con la cabeza. -
Pues vamos a buscar otra cosa antes de que Chris venga...

Vibró mi móvil y lo saqué del bolsillo.

Camz: ¡Heyy! ¿Estas ocupada?

T.- ¿Quién es? - intentó mirar pero aparté el móvil.


L.- Ehh. - la miré - No, nadie solo la compañía del teléfono. - guardé el móvil en el
bolsillo.

T.- ¿Y le sonríes con cara de boba a la compañía de teléfono? - dijo riendo.

L.- ¿Qué? Yo no sonreí, deja de decir estupideces y vamos a buscar algo para Chris.
Seguro que él ya tiene nuestros regalos y nosotras sin nada.

¿Qué querrá Camila? Seguro que se aburre y no tiene nada que hacer.

Al final elegimos una chaqueta bastante bonita, Taylor y yo tenemos un gusto


excelente, y un videojuego que llevaba pidiendo un mes, que a mi parecer era
demasiado caro pero como somos buenas hermanas se lo compramos entre las dos;
fuimos a encontrarnos con el.

Chr.- ¿Qué me habéis comprado? - dijo al vernos.

T.- Espérate a mañana y lo sabrás. - Chris intentó quitarme la bolsa para ver su
regalo.

L.- Quita. - lo empujé. - Espérate a mañana. - repetí.

Chr.- Pff.

Vibró otra vez el móvil.

Camz: "Amor, necesito hablar contigo cuando puedas llámame."

Eso parece serio ¿Qué pasara? Quiero llamarla. ¿Y si le pasa algo malo?

Chr.- ¿Qué dices Lauren vienes? - la voz de Chris hizo que saliera de mis
pensamientos.

L.- ¿Qué? ¿A dónde? Perdón, no estaba escuchando.

T.- Otra vez la compañía de teléfono. - dijo riendo.

Chr.- Que si vienes con Taylor y conmigo a por algo de comer a la cafetería esa. -
miré la cafetería.

Hay mucha gente, tardarán en atender a los canijos si me quedo aquí podré llamar a
Camila.
L.- No, vayan ustedes, no tengo hambre, además hay mucha gente, yo me quedo
aquí.

Chr.- Como quieras... espéranos aquí. - asentí y vi como se alejaban.

Decidí enviarle un mensaje:

"Hola, linda, ¿Qué pasa?"

Enseguida recibí una respuesta.

"Mejor te llamo".

A los diez segundo empezó a sonar mi teléfono.

Camila.- Tenemos que hablar. - fue lo primero que escuché.

L.- Hola, amor. ¿Cómo estas? Yo bien ¿y tú? Bien gracias, te hecho de menos y yo a
ti. - dije en tono de broma.

Camila.- En serio, Lauren tengo que contarte algo. - dijo un poco seria.

L.- Vale, vale, perdón, cuéntame que pasa.

Camila.- ¿Tú sabes algo de una cena?

L.- Ehh ¿Qué? ¿De que hablas? - dije sin saber de que estaba hablando.

Camila.- Tampoco te han dicho nada.

L.- ¿Decirme el que? Mi amor, puedes contar la historia desde el principio porque
ando un poco perdida y no me estoy enterando de nada. - le pedí.

Camila.- Mañana en la noche, vienes tú y tu familia a cenar a mi casa.

L.- ¿Cómo? Pero si mañana es Noche Buena ¿Cómo voy a cenar en tu... que pintamos
nosotros en tu casa?

Camila.- Eso pensé yo. No me entiendas mal, mi amor, quiero verte y te extraño
pero juntar a las dos familias tan pronto y en navidad me asusta un poco.

L.- ¡Aww! Yo también quiero verte - dije sonriendo.

Camila.- Lauren no te desvíes del tema. ¿La cena, que hacemos? - su voz sonaba
preocupada.

L.- Puedo decir que yo no voy. - dije como opción.

Camila.- ¿Qué? No, tus padres se enfadaran por no pasar la noche buena con ellos.
No sé que hacer...

L.- Hey, amor, es solo una cena, cenamos y ya, tampoco es como si fuera la gran
cosa. - dije intentando quitarle hierro al asunto.

Camila.- Sí es la gran cosa. - me replicó.

L.- ¿Camz, a que le tienes miedo? ¿A que nos vean juntas en la misma habitación? -
pregunté.

Camila.- No, bueno, sí. Mis padres no saben que eres mi novia.

L.- Los míos tampoco saben que eres tú la mía. - le contesté.

Camila.- Pero tus padres sí que saben que te gustan las chicas, los míos no. - cambie
el teléfono de oreja y miré hacia la cafetería, Chris y Taylor aun no habían pedido.

L.- Tienes miedo a su reacción. - dije preocupada.

Camila.- Sí. - me contestó, aunque lo mío no fue una pregunta, sabia que Camila se
sentía mal por eso.

L.- Escúchame, pequeña, esto es lo que haremos... - me interrumpió.

Camila.- Se lo diré esta noche, sí, eso haré, les diré que eres mi novia y ya. - dijo
convencida.

L.- Frena el carro, mira, yo no te obligo a que se lo digas. Si quieres y te ves


preparada hazlo, se lo dices y ya... puedes decirle lo que quieras que estás con una
chica, que esa chica soy yo, lo que quieras ¿ok? Se como pueden ir estas cosas, cabe
la posibilidad de que vaya bien y se lo tomen con naturalidad y te apoyen o por el
contrario que alguno de tus padres se enfade o peor aun y no quiero que estés mal
con tu familia y menos en navidad, así que amor, haz lo que prefieras, yo te apoyo
totalmente, si quieres mas tiempo para decírselo a tus padres está bien pero avísame
lo que decidas.

Camila.- Te quiero tanto.

L.- Y yo a ti.

Camia.- Sí, está decidido, esta noche se lo digo y mañana te presento como mi novia.
- dijo feliz.

L.- Yo por si acaso te arrepientes no se lo diré aun a mis padres, cuando me avises de
algo se lo diré.

Camila.- ¿Así que a ti tampoco te han avisado de la cena? - dijo cambiando de tema.

L.- No, supongo que lo harían cuando lleguemos - dije. - Oye y ¿Qué hacías?

Camila.- Estaba viendo una peli y baje a por un refresco a la cocina y mi madre me
dijo lo de la cena y te llamé. - informó. - ¿Y tú que hacías?

L.- Estoy en el centro comercial comprando con Chris y Taylor los últimos regalos.

Camila.- Ahh... perdón si te moleste o te interrumpí.

L.- Tú nunca molestas, linda... no, mierda, ahí vienen Chris y Taylor, te tengo que
dejar. - dije cuando vi a mis hermanos.

Camila.- Ok, amor, después hablamos.

L.- Hey, Camz, sin presión, haz lo que prefieras ¿si? - le recordé.

Camila.- Si... lo sé, un beso.

L.- Te quiero, chao, mi amor. - colgué.

Chr.- ¿Has dicho mi amor? - preguntó Chris.

L.- ¿Qué? No, para nada.


T.- Sí, yo también te escuché... ¿Quién era? ¿tu novia? - preguntó curiosa.

L.- No, yo no tengo novia, ni dije mi amor. - mentí.

Chr.- ¿Entonces que, escuchamos mal? - dijo.

L.- Sí, escucharon mal... además no tienen porque meterse en conversaciones ajenas.

Chr.- Ayy Lauren, creía que el amor amansaba a las fieras. - se burló.

L.- Vámonos a casa y como sigáis hablando de amor, novias y mierdas de esas los
dejo en la carretera y vuelven a casa a pie. - amenacé.

T.- Alguien necesita ver a su novia urgentemente. - oí que le decía a Chris.

Cuando llegamos a casa, como había supuesto antes, mi madre entró al comedor
donde estábamos los tres y nos avisó de que a la noche siguiente iríamos a cenar a
casa de los Cabello.

Clara.- ¿Lauren, no vas a quejarte o pedir quedarte en casa? - dijo sorprendida de mi


reacción a la noticia.

L.- ¿Me van a dejar quedarme en casa? - pregunté sabiendo la respuesta.

T.- Ahora empieza la pelea. - dijo, sentándose en el sofá junto a mí.

Clara.- Por supuesto que no, hija, no vas a hacerle ese feo a los Cabello, irás a la
cena. - me regañó.

L.- Mamá, yo en ningún momento he dicho que no quiera ir o que me quiera quedar
en casa... has sido tú la que lo has dicho. - le respondí calmada.

Chr.- ¿Quieres ir a la cena? - preguntó incrédulo.

L.- Quiero pasar la navidad con ustedes no me importa donde, si tiene que ser en
casa de los Cabello, pues que sea allí.

Y si además puedo pasar tiempo con mi novia pues mejor.

Clara.- Muy bien hija, ¿sabes que Camila estará allí?

L.- Sí, lo sé, hasta está parte de la historia Camila sigue siendo una Cabello ¿no? -
dije bromeando.

Clara.- En serio hija, solo te pido que te comportes, hablé con Sinu y me dijo que
también hablaría con Camila para que intentara convencerla para que se lleven bien,
por lo menos por una noche.

T.- Suerte con eso. - rió.

L.- Ehh Camila y yo ahora nos llevamos mejor. - nos defendí.

Chr.- Sí, todos sabemos que significa ese mejor.

No, Chris, no tenéis ni idea de lo que significa ese mejor.

L.- Cállate.

Clara.- Solo prométeme que te comportarás.

L.- Que siii, mamá, lo prometo. - dije.

***************

POV.CAMILA.

Ufff, ¿Cómo lo digo?

Les digo, tengo pareja y veo como reacciona, sí, es buena idea, después le suelto que
es Lauren y ya... y si reaccionan mal... no sé lo que voy a hacer, bueno no tienen
porque reaccionar mal, Lauren les cae bien.

Ya va Camila, se valiente, vamos.

Fui al salón donde estaban mi madre y mi hermana viendo las noticias.

C.- Heyy, ¿puedo contarte algo? - dije nerviosa sentándome a su lado en el sofá.

Sinu.- ¿Por qué tan nerviosa, hija? - dijo preocupada.

C.- Necesito decirte algo.


Sinu.- ¿Algo malo? ¿Qué te pasa? - preguntó alarmada.

C.- No es malo... pero no sé como reaccionarás. - Sofia subió el volumen de la


televisión.

Niño es encontrado muerto, las autoridades han dicho que es un caso de homofobia...
investigan si es un asesinato o un suicidio, las pistas recogidas por la policía apuntan
a que se debe a un suicidio. Fuentes cercanos a la familia informaron a los medios
que los padres de la criatura lo echaron de casa después de una gran discusión
debido a su orientación sexual.

Justo ahora tiene que pasar esta noticia cuando voy a decirle a mi madre que tengo
novia.

No puede ser, el pobre niño se ha suicidado, tan mal se debió sentir por no tener el
apoyo de sus padres, no, no, no, no puede ser... ¿y si no me apoyan? Yo no quiero
perderlos.

Sofia.- ¿Ese niño se ha matado porque sus papás no lo querían?

C.- Sí.

Sofia.- ¿Y por que no lo querían?

C.- Porque era homosexual. - le expliqué.

Sofia.- ¡¿Ser homosexual está mal mami?! - preguntó inocentemente.

Sinu.- No, claro que no. - dijo mi madre.

Escucharla decir eso me alivió un poco. Aunque seguía con el miedo de su reacción
ante mi confesión.

Sofia.- Entonces, ¿Por qué los padres de ese niño no lo querían por ser eso?

Sinu.- Porque hay gente que piensa que eso esta mal y odia a las personas que lo
son. - le explicó mi madre a mi hermana.

Sofia.- ¿Tú los odias, mamá? - aunque sabia su respuesta, me tensé.

Sinu.- No, hija.


Sofia.- ¿Y tú, Mila? - me preguntó.

¿En serio, justo ahora tenemos que hablar de esto?

C.- No. - me limité a responder.

Seguíamos atentas a la televisión.

Este es uno de los muchos casos donde un niño se quita la vida debido al bullying que
recibe... - Salió un hombre hablado. - Tenemos que enseñarle a esta sociedad y a las
futuras generaciones que tu orientación sexual no te define, ninguna persona mas
tendría que pasar por el acoso y mucho menos quitarse la vida. Por otra parte,
mientras asociaciones en favor de la homosexualidad se manifestaban luchando por
sus derechos tuvieron un encontronazo con personas de asociaciones anti-gay. -
salían imágenes de las manifestaciones. Grabaron a una señora. - Esto es una
vergüenza. - dijo sujetando un cartel sobre algo de la iglesia, una joven le respondió.
- Usted no va a decirme que lo que yo hago, digo o siento es una vergüenza, usted
no tiene ningún derecho señora - enfocaron a otro homofóbico. - Esto va en contra de
todo, y encima ahora aprobando el matrimonio de personas del mismo sexo, el
mundo se va a la mierda. - dijo indignado.

C.- Que asco me da. - dije.

Salió un hombre de unos sesenta años en pantalla.

Estoy muy feliz de que por fin se haya legalizado el matrimonio gay en mi estado, por
fin podré casarme con mi pareja después de cuarenta años juntos. - Sonreí.

Sofia.- ¿Los gays no se pueden casar? Yo creía que sí.

C.- No, en algunos estados todavía no, es ilegal. - informé.

Sofia.- O sea que Lauren no podrá casarse.- dijo. Me puse nerviosa.

Lo que faltaba, que Lauren fuera parte de esta conversación.

C.- ¿Por qué dices eso? - dije intentando esconder mi nerviosismo.

Sofia.- Ella es homosexual ¿no? Le gustan las chicas... Eso me dijo una vez, que ella
no tenia novio pero que tenia novia... ¿mami, ella no se casará nunca con su novia? -
le preguntó.

Con su novia... yo.

Sinu.- Aquí en Miami sí que se pueden casar las parejas del mismo sexo, así que
supongo que Lauren sí podrá casarse.

Corre Camila suelta un conmigo. Bueno mejor no lo hagas.

Sofia.- Ah pues que bien... ¿Oye Mila, tú no te llevabas mal con Lauren porque
tuviera novia en lugar de novio, verdad?

C.- No, claro que no. Mis peleas con Lauren no tenían nada que ver con eso. - en eso
no mentí.

Sofia.- ¿Mami tú me odiarías si yo tuviera novia? - me quedé blanca al escuchar la


pregunta que hizo mi hermana.

Sinu.- Claro que no, yo te quiero mucho, tanto a ti como a Camila, nunca te odiaría,
hija, yo solo quiero que sean felices.

Sofia.- ¿Y papi me odiaría?

Sinu.- No, por supuesto que no.

Sofia.- ¿Y tú Mila? - Solo me limite a negar con la cabeza.

Sinu.- Bueno, mija, ¿Qué querías contarme? Eso que tienes miedo de como reaccione.

C.- La verdad es una tontería, el otro día rompí el jarrón del pasillo. - sin dejar que
contestara me fui a mi habitación de nuevo.

***************

A.- Hola familia. - dijo mi padre cuando llegó de trabajar.

C.- Hola papi. - le di un beso. - ¿Qué tal el trabajo?

A.- Bien ¿Qué tal tu día? - dijo sentándose junto a mí en el sofá.

C.- Como siempre.


Sinu.- La cena esta lista. - avisó mi madre, nos dirigimos a la mesa.

A.- ¿Y tu hermana?

Sofia.- Holaa papi... - lo abrazó.

A.- Hola, pequeña ¿Y bien que han hecho hoy mis hermosas mujeres? - preguntó
sentándose en la mesa para cenar.

C.- Nada interesante.

Sofia.- Yo fui con mami al parque y después al centro comercial. - dijo feliz.

Sinu.- ¿Sabes a quien nos encontramos allí? - le dijo mi madre a mi padre.

A.- Sorpréndeme.

Sinu.- A Carlos y Alicia. - respondió.

A.- No puede ser, ¿en serio? - dijo sorprendido.

C.- ¿Quiénes son? - pregunté curiosa.

A.- Carlos es un antiguo compañero de universidad. - me explicó.

Sinu.- Y Alicia es una antigua amiga mía. - dijo adelantándose a mi padre.

C.- ¿Los presentaste ustedes?

Sinu.- Sí, algo así. - la miré extrañada. - Digamos que Alicia se fijó antes en tu padre
que en Carlos.

Sofia.- Normal, porque papi es muy guapo. - intervino Sofia sin dejar de comer, mi
padre rió.

Sinu.- Sí hija, lo es y sobre todo cuando era joven.

C.- ¿Papá eras un seductor? - reí.

A.- No, tu madre es una exagerada.


Sinu.- Exagerada. dice. Alicia era mi amiga pero se notaba que estaba loca por ti. - le
dijo.

C.- ¿Ahí ya estabas con mamá? - asintió. - ¿O sea estabas con papá y tu amiga
quería quitártelo? - le pregunté a mi madre.

Sofia.- Que mala amiga. - intervino Sofia de nuevo.

Sinu.- Sí, estuve mucho tiempo peleada con ella.

C.- Pero papá nunca te dejó.

A.- Nunca, a mí no me gustaba Alicia.

Sofia.- Estabas enamorado de mami. - dijo sonriendo.

A.- Sí tanto como ahora. - besó a mi madre.

C.- Awww que bonito. Eh pero contrólense ustedes señores adultos que hay niños
delante. - dije de broma y tapé los ojos de mi hermana.

Sofia.- Quita Mila, yo ya soy mayor, además los he visto besarse muchas veces. -
reímos. - O sea que todos están enamorados menos yo. - dijo triste.

A.- ¿Cómo que todos? ¿Tú también, Mila? - me quedé callada.

C.- ¿Y de donde sacas tú que yo estoy enamorada, monstruo? - le dije a mi hermana


evitando contestar.

Sofia.- Lo dijo mami el otro día. - dijo señalando a mi madre.

A.- ¿Tienes a alguien y se lo dices a tu madre y a mí no? - dijo ofendido.

C.- Yo no le he dicho nada a mamá.

Sinu.- Mila no hace falta que me digas nada, soy tu madre, se te nota en la cara.

¿Y si lo digo ahora? Que estoy con Lauren.

A.- ¿Mila, algo que decir? - intenté empezar a hablar. - Si estás con alguien, ¿Quién
es? - insistía.
Sinu.- No la presiones. - dijo mi madre.

A.- Pero quiero saber si mi hija tiene novio. - dijo mirándome.

C.- No, no tengo novio. - logré decir.

Venga, es ahora o nunca, tengo novia y es Lauren.

Sofia.- ¿Entonces por que mami dice que estas enamorada si no tienes novio?

Sinu.- Ayy Sofi, solo tienes que verla, está todo el día feliz sonriendo, mirando el
móvil a ver si le han escrito algo, y cuando habla por el teléfono se va a otra
habitación para que no la escuchemos...

C.- ¿Y ya está? ¿Solo por eso crees que estoy enamorada? - dije.

Sinu.- Y por las canciones que compones últimamente, pasas poco tiempo en casa
pero, mija, cuando vienes y te pones a tocar es imposible ignorarte, las canciones que
compones son preciosas y tienen mucho sentimientos en ellas. - me sonrojé.

Sofia.- ¿Y como es estar enamorado? Alguien me lo puede explicar. - pidió la


pequeña.

C.- Es difícil de explicar, te pasas el día pensando en la otra persona y aunque


intentes sacarla de tu cabeza no puedes, solo quieres hacerla feliz y haces cualquier
cosa para verla sonreír, haces las cosas mas estúpidas. No piensas si es muy estúpido
solo lo haces y ya; no te importa lo que los demás piensen de ella porque con solo
una mirada, un beso, una caricia o una palabra hace que se te acelere el corazón y
eso te hace feliz y... - mis padres me miraban con mucha atención algo divertidos.

A.- ¿Y tú como sabes todo eso si no estas enamorada? - dijo burlón.

C.- ¿Eso es lo que dicen, no? Mejor que te expliquen papá y mamá... que lo harán
mejor. - le dije a mi hermana, yo estaba roja como un tomate.

Sinu.- Es justamente todo lo que ha dicho tu hermana. - dijo riendo.

C.- Yo ya terminé ¿puedo ir a mi habitación? - pregunté todavía avergonzada de que


mis padres me oyeran decir todo eso.
A.- Claro que si hija, pero primero recoge tu plato.

Sinu.- Esta chica está muy enamorada. - escuché decir antes de abandonar el
comedor.

A.- Sólo espero que no se repita lo de... - subí corriendo a mi cuarto.

Cobarde al final no lo has dicho ¿Por qué no lo has dicho? Estaba enfadada conmigo
misma.

Me senté en mi escritorio, encendí mi ordenador, abrí Skype e inicié una videollamada


con Lauren, ya que estaba conectada.

L.- ¡Hey! Linda.

C.- Hola. - dije triste.

L.- Al final no has dicho nada. - adivinó.

C.- No, no pude, lo siento, mi amor.

L.- Ehh, no te disculpes, no pasa nada, lo entiendo.

C.- Intente hacerlo, te lo juro, pero el destino estaba en contra mío. - empecé a
contarle lo que había ocurrido.- Primero iba a contárselo a mi madre y justo cuando
iba a decírselo pasaron por la tele lo de el niño gay que se suicidio y a Sofia le ha
dado por preguntar a mi madre y a mi que si odiamos a los gays.

L.- ¿En serio? - rió.

C.- No te rías que eso no es lo peor... después me preguntó que si tu nunca podrías
casarte porque como a ti te gustan las chicas.- Lauren volvió a reírse. - y me
preguntó si nuestras peleas eran porque a mi me molestaba que tuvieras novia.

L.- Eso es cierto, te molestaba.

C.- Bueno, bueno, déjame continuar... después preguntó a mi madre y a mí que si la


odiaríamos si tuviera novia - seguí contando.

L.- ¡NOOOO! Me hubiera encantando estar ahí para verte la cara ¿Y que le contestó tu
madre? - preguntó.
C.- Le dijo que no le importaría, que nos querría igual.

L.- ¿Entonces que pasó? ¿Crees que lo dijo de mentira? ¿Qué no lo siente así de
verdad?

C.- No, no es eso, creo que fue sincera, pero después le preguntó que pensaría mi
padre y no la vi muy segura de su respuesta y me asusté.

L.- Ya te dije que no me importa, hay tiempo, tú ve soltando de apoco cosas, por
ejemplo de que te gusta alguien o que estás ilusionada. - propuso.

C.- Creo que se han dado cuenta de que estoy enamorada y mucho. - me sonrojé.

L.- Me encanta que te sonrojes al decir que estás muy enamorada de mí, te ves tan
adorable. - sonrió. - ¿Y como se han dado cuenta de que estás enamorada?

C.- Mi madre le dijo a Sofi que se me notaba por como actuaba y por las canciones
que escribía.

L.- Que estoy deseando escuchar. - me interrumpió.

C.- Después le expliqué a Sofi que se sentía al estar enamorada y ahí se dieron
cuenta.

L.- ¿Y por curiosidad que le dijiste a Sofi? - dijo divertida.

C.- Todo eso que sientes tú por mí, eso le dije. - Lauren sonrió tímidamente. -
También empezaron a preguntarme que si tenia novio y que si estaba con alguien... y
cuando iba a decirlo me asusté otra vez y al final no lo dije, perdón.

L.- No vuelvas a disculparte.

C.- ¿Oye te importa si me cambio? - dije al mirar el reloj y ver que ya era tarde.

L.- ¿En serio estás preguntando? - asentí - Adelante, ¿puedo mirar o...? - fui a coger
el pijama que estaba en mi armario. - ¡Ehh! Pero ponte en la cámara. - oí que decía.

C.- Pervertida.
L.- Lo digo en serio, sino que gracia tiene.

Me coloqué de nuevo delante de la cámara, ya con mis pantalones pijama puestos y


me quité la camiseta.

L.- Ves, así mejor. - dijo sonriendo.

C.- Mejor para ti. - fui a quitarme el sujetador cuando la pantalla de Lauren se volvió
completamente negra, me puse el pijama y me senté de nuevo frente al escritorio. -
Heyy Lauren. - dije tocando botones del teclado. - ¿Estás ahí? ¿Qué pasa? ¡Hey! ¿Qué
mierda le pasa a esto, Lauren? - apareció de nuevo en su pantalla. - ¿Dónde estabas?
¿Qué paso?

L.- Ohh me he perdido el espectáculo. - dijo con cara triste. - Maldito Chris, acaba de
entrar sin avisar y cerré el portátil de golpe. - explicó.

C.- ¿Me vio? - dije preocupada.

L.- No, creo que no. Espero que no.

C.- ¿Y que hacemos mañana en la cena? - le pregunté.

L.- Pues cenar ¿no? - bromeó.

C.- En serio, Lauren.

L.- Mañana seremos amigas. - dijo como con repulsión.

C.- Sí, supongo, amigas. Todo lo amigas que podemos ser tú y yo.

L.- O sea cuando nos odiábamos tuvimos que fingir ser pareja, ahora que somos
pareja tenemos que fingir que somos amigas, ¿Quién nos entiende?

C.- Si te molesta, en serio bajo ahora y se lo digo a mis padres.

L.- Que no me molesta, cuantas veces más te lo voy a tener que repetir. - asentí - Así
que mañana nada de caricias, ni mimos, ni besos, ni nada de mi amor, ni nada
parecido. - advirtió.

C.- ¿Podrás aguantar? - pregunté coqueta.

L.- ¿Podrás tú? - dijo de la misma forma.


C.- Claro, tú eres mas débil que yo. - la provoqué.

L.- Que mentirosa eres. - dijo riendo.

C.- Bueno, dejémoslo en empate, las dos somos débiles y ya.

L.- Me parece bien. ¿Y que te vas a poner mañana? - preguntó.

C.- Mañana lo veras ¿y tú?

L.- Mañana lo veras. - contestó.

C.- Por lo menos pasaremos la navidad juntas. - dije.

L.- Como amigas, yay. - dijo irónica.

C.- Pero juntas. - volví a repetir.

L.- Sabes mi madre me dijo que me comportara, que no me peleara contigo.

C.- Mi madre me dijo lo mismo ¿y se comportará señorita Jauregui? - pregunté.

L.- Eso depende...

C.- ¿De qué?

L.- De ti. - contesto.

C.- Yo no voy a discutir contigo.

L.- No estoy hablando de discusiones. - dijo feliz.

C.- ¿No era que nada de besos? - le recordé.

L.- ¿No me vas a dar ni siquiera uno? - preguntó.

C.- Nop - contesté sonriendo.

L.- ¿Ah no? - volví a negar divertida. - Ah vale, vale, me parece muy bonito... no le
vas a dar un beso a tu novia en navidad, pues me voy, adiós.
...

C.- Amor, te estoy oyendo respirar, sé que solo has puesto la mano en la cámara, no
seas payasa.

L.- ¿Me vas a dar un beso si o no? - dijo destapando la cámara, volví a verla.

C.- Pero sólo uno. - advertí.

L.- Solo te pido uno. - sonrió satisfecha.

C.- Te pido por favor que te controles.

L.- Que si, que me voy a controlar. - dijo rodando los ojos.

C.- Eso espero. - bostecé.

L.- ¿Te vas a dormir ya?

C.- Sí, probablemente lo haga pronto ¿por? ¿estas cansada?

L.- Un poco, la verdad me he levantado temprano hoy pero si sigues aquí un rato más
me quedo.

C.- Vete a dormir, amor, no te quedes despierta por mi culpa.

L.- Ok. - la vi que bostezaba. - Nos vemos mañana, mi amor.

C.- Claro que sí, mejor amiga del mundo mundial. - dije de broma.

L.- Que boba eres, te quiero.

C.- Y yo más a ti. Hasta mañana.

L.- Adiós. - cerramos sesión.

******************************

Gracias por esos casi 50.000 vistos.


Capitulo 58

POV.CAMILA.

Me puse las medias negras, mi vestido azul oscuro ceñido al cuerpo y los tacones, fui
al tocador y me ondulé un poco el pelo, después me puse un lazo rojo en el pelo, una
vez peinada me maquillé un poco.

Nada va a salir mal esta noche, todo va a estar bien, solo es una cena.

Sinu.- Camila baja, los Jauregui no tardaran en llegar. - oí que me gritaba mi madre.

C.- ¡Ya bajooo!

Todo va a ir bien, no se darán cuenta de nada.

Bajé a la sala convenciéndome de que todo saldría bien esta noche; me senté en el
sofá al lado de mi padre quien ya estaba arreglado con su traje.

A.- Que guapa te has puesto, hija.

C.- Gracias tú también estas muy guapo. - dije arreglándole la corbata.

A.- Y mi pequeña también está preciosa. - dijo cuando Sofia entró a la sala.

S.- Gracias papi. - se sentó junto a nosotros.

A.- ¿Mila estás bien? Pareces nerviosa.

Lo estoy y mucho.

C.- No, no me pasa nada. - oí el timbre.

Sinu.- Ya están aquí. - dijo yendo a abrir la puerta.

S.- Vamos a ver. - me cogió de la mano y fuimos hacia la puerta junto a mi padre.

Mi padre y Sofia esperaban un poco mas adelante mientras yo me quedé un poco mas
apartada.

¿Y que hago cuando vea a Lauren? ¿Le doy un beso, un abrazo, le doy la mano, le
digo hola? ¿Qué hago?
Tranquila, Camila, actúa normal, como si fuera Ally, Dinah o Normani la que viene a
cenar esta noche.

Sinu.- Bienvenidos. - dijo abriendo la puerta.

Primero entro Michael también vestido con un traje como mi padre pero con una
corbata de color azul, quien le dio un beso a mi madre y después fue a saludar a mi
padre dándole un apretón de manos, saludó a Sofia y después se acercó a mí, le
saludé cordialmente.

Clara.- Hola, querida. - dijo Clara a mi madre al entrar dándole un beso en la mejilla.
- Traje esto.

Sinu.- No hacia falta.

Clara.- Es lo menos que podíamos hacer, gracias por la invitación. - la madre de


Lauren le dio una bandeja con algo de comer y como hizo su marido vino a
saludarme.

Por ultimo entraron los tres hijos de los Jauregui; Chris, siempre tan animado,
bastante bien arreglado con unos pantalones color oscuros y una camisa de color
rosa, le dio un beso a mi madre, estrechó la mano de mi padre y le dio un abrazo a
Sofia, después se acercó a mí y me besó la mejilla enérgicamente.

Que poco se parece a sus hermanas.

Una tímida Taylor con un vestido sencillo color verde claro, saludó a mis padres, a mí
y después fue con Sofia, quien tardó poco tiempo en querer enseñarle su muñeca
favorita, la ultima en entrar fue mi novia, que hoy no lo es.

L.- Hola, ¡Feliz Navidad! - dijo dándole un beso a mi madre.

Chr.- Lauren todavía no es navidad. - le dijo su hermano.

L.- Cállate, Chris. - dijo acercándose a mi padre para darle un beso.

Clara.- Llevan todo el camino desde casa hasta aquí discutiendo si se puede felicitar
ya la navidad o no. - explicó.
Chr.- Es que no se puede, no hasta las doce de la noche. - se justificó Chris.

L.- Sí, se puede. - le discutió Lauren.

M.- ¡Ya! Basta, chicos. - les regañó Michael.

Sinu.- Dadme los abrigos y los subiré a la habitación. - todos se quitaron los abrigos
menos Lauren que se quedó hablando con mi hermana.

L.- ¿Me das un beso?

S.- ¡Sii! - le dio un beso - ¡Lauren vamos a tener regalos!

L.- Si... tú seguro que sí porque te portas muy bien.

S.- Y tú también te portas bien. - la besó de nuevo.

Miraba la escena y sonreí, Lauren se veía tan adorable cuando estaba con Sofia.
Bueno, siempre se veía adorable.

Miré hacia las demás personas que estaban allí, por suerte estaban demasiado
ocupados con sus abrigos para ver la cara de boba enamorada que tenía en esos
momentos.

Camila disimula, me dije a mi misma.

En ese momento Lauren se giró hacia mí, si estaba nerviosa no se le notaba nada, al
contrario que yo, que no sabia que hacer o como actuar. Se iba a acercar a mí cuando
se giró hacia la voz de mi madre.

Sinu.- Lauren, cariño, dame tu abrigo, así lo subo a la habitación.

L.- Sí, claro. - empezó a desabrocharse el abrigo blanco y yo me preguntaba por que
parecía que se lo estaba quitando en cámara lenta o a lo mejor solo era mi
imaginación; intentaba disimular lo mejor que podía que no estaba mirándola. -
Toma. - dijo cuando se lo quitó.

Dios mío.

Al deshacerse de su abrigo dejó al descubierto un vestido rojo intenso, que dejaba ver
sus piernas, un vestido precioso que la hacia verse demasiado sexy, demasiado
atractiva para poder fingir ser su amiga durante toda la noche.
Mis ojos se abrieron como platos al verla, disimulé mirando mi muñeca para ver la
hora.

Camila ni siquiera llevas reloj.

Sinu.- Lauren estás preciosa. - dijo mi madre.

Sí, madre, sí que lo está.

L.- Gracias. - dijo sonriendo un poco tímida. - Hola, Camila. - saludó.

¿Se dirige a mí? Obvio que sí, idiota.

No le devolví el saludo, me limité a sonreír.

Se acercaba lentamente hacia mi y no pude evitar mirarla de arriba hacia abajo,


mordiendo mi labio inferior.

Camila para, por Dios, si nadie de esta habitación se ha dado cuenta de que me atrae
Lauren es porque están ciegos.

L.- ¿Cómo estas? - me preguntó. Yo asentí.

¿Para que asientes si te ha preguntado como estas?

C.- Quiero decir, bien, estoy bien, ¿tú? - dije nerviosa, sonrió.

L.- Ahora mejor. - dijo dándome un abrazo corto.

Al contacto me paralicé; estaban todos en la entrada de mi casa, ninguno pareció


darle importancia al hecho de que Lauren y yo nos hubiéramos abrazado, pero yo me
puse muy nerviosa por eso, digo mas nerviosa de lo que ya estaba.

L.- Estás hermosa. - me dijo bajito en el oído antes de separarse de mi.

Quiero besarla, quiero decirle todas las cosas que estoy pensando de ella y su vestido
y su voz seductora en estos momentos, quiero subir a mi habitación con ella, YA.

A.- Pasemos a la sala.


Me quedé de pie en la entrada de mi casa mientras todos incluida Lauren pasaban a
la sala.

S.- ¿Camila no vienes? - dijo mi hermana.

C.- ¡¿Eh?! Sí, claro, voy.

Entramos todos a la sala, Sofia, se sentó con Chris y Taylor en un sofá; Michael y mi
padre estaban de pie hablando, mientras tanto las mujeres hablaban de sus cosas en
otro lado de la habitación.

Yo me senté en el sofá donde no había nadie y Lauren se sentó junto a mi.

Yo miraba el suelo nerviosa y Lauren frotaba sus manos, parece que la confianza que
tenia hace unos momentos se había esfumado.

L.- Hola.

C.- Hola.

Hubo un silencio incomodo.

No sé por que esto es tan incomodo, es mi novia, no tendría porque costarme tanto
empezar una conversación con ella.

C.- Al final no ha llovido hoy. - dije sin mirarla a la cara.

L.- Sip. - respondió sin mirarme.

Levante la vista y nuestros ojos se encontraron, baje la mirada al instante.

Si sigo aquí la beso, no voy a poder resistirme.

Me levanté del sofá bajo la atenta mirada de Lauren, esa mirada que me volvía tan
loca y me dirigí hacia la puerta.

Sinu.- ¿Dónde vas, hija?

C.- Voy a mi habitación, necesito terminar una cosa. - inventé. Solo quería salir de
ahí.
Sinu.- Pero hija tenemos invitados.

C.- Será un momento. - me excusé.

Sinu.- La cena estará lista enseguida.

C.- No tardaré mami, lo prometo. - sin dejar que me dijera nada más, salí y subí
corriendo a mi habitación.

***************

POV.LAUREN.

Hacia como doce minutos que Camila se había ido y yo me preguntaba que era eso
tan importante que tenía que hacer y rezaba para que no estuviera evitándome, sé
que la situación es algo incomoda pero tampoco es para que huya de mi lado.

Mi padre, Alejandro y Chris hablaban sobre la noticia que pasaban en la televisión,


por otro lado mi madre y Sinu estaban en el otro lado del comedor también
manteniendo una charla, Sofia y Taylor miraban atentas a un móvil, a saber lo que
veían y yo sentada en el sofá contando los minutos que hacia que Camila se había
ido.

Sinu.- Sofi, ve a llamar a Camila, dile que ya vamos a cenar. - dijo a su hija menor.

S.- Pero mami, estoy viendo esto.

L.- Tranquila, yo voy a avisarle. - antes de que pudiera decir algo subí a la habitación
de Camila, toqué a la puerta y pasé cuando escuché su voz decir "adelante". - Hola -
cerré la puerta detrás de mí. - Tú madre dice que bajes, la cena ya esta lista. - no me
contestó nada, seguía sentada en la cama. - Camz, me...

C.- ¡Ni Camz ni nada, Jauregui! - dijo molesta.

L.- ¡Hey! ¿Qué he hecho? ¿Estás enfadada conmigo por eso me evitas? Yo... yo lo
siento por... - se levantó de la cama y se quedó a centímetros de mi boca.

C.- ¿Por qué lo sientes, Lauren?

L.- No lo sé, no sé que he hecho mal. - dije totalmente sincera. Se acercó mas a mí
pero no junto nuestros labios.

C. Ahora estoy intentando con todas mis fuerzas no besarte. - me agarró de la cintura
y me besó. - Qué pena, fallé. - la separé de mí.

L.- ¡Camila! ¿Qué haces? - ella intentaba acercarse a mi pero yo la echaba hacia
atrás. - ¿No estabas enfadada conmigo?

C.- No, idiota. - seguíamos con nuestro "ella se acerca, yo me alejo". - Te estoy
evitando porque ahora mismo odio tu sexy voz, odio como te queda ese vestido y lo
perfecta que eres. - sonreí. - Quiero comerte a besos. - la dejé que me besara y le
correspondí.

L.- Y después dices que yo soy la débil de la pareja. - me burlé de ella.

C.- Ok, acepto con gusto esa derrota. - dijo - Estás muy sexy. - dijo entre beso y
beso.

L.- ¿Y cuando no lo estoy? - dije rozando mi nariz con la suya.

C.- Puede que tengas razón. - me besó. - Pero hoy como que estás sexy de más y
eso es malo para mí, bueno no del todo pero sí, no sé si me explico.

L.- Si, te explicas... - dije riendo. - Por cierto, me acabo de acordar que tú hoy no
eres mi novia. - me separé de ella.

C.- ¡Lern! - se quejó y yo reí, vino hacia mi y me agarró del brazo.

L.- Camila, suéltame y bajemos a cenar. - negó con la cabeza. - ¡Camila! - repetí
calmada pero con tono de advertencia.

C.- ¡Noo! Un poco mas. - dijo haciendo un puchero.

L.- No. - dije firme. - Si estamos un rato mas aquí al final acabaremos ahí dentro, -
señalé la cama - y creo que no es una buena forma de que ni tus padre, ni los míos
se enteren de que estamos juntas si nos pilla.

C.- Pero... - replicó.

L.- Pero nada. - en ese momento se abrió la puerta.


Sof.- ¿¡Que hacen?! ¡Quieren bajar ya. - dijo entrando a la habitación. - ¿Se estaban
peleando? - preguntó.

L/C.- ¡No! - respondimos al unísono.

Sof.- ¿Entonces por que tienes agarrada el brazo de Lauren? - le preguntó a su


hermana. Me soltó.

C.- Mejor bajemos a cenar. - salió de su cuarto.

Sofia y yo bajamos detrás de Camila al comedor donde ya estaban todos sentados.

Sinu.- ¿Qué hacían tanto tiempo arriba? - preguntó cuando nos sentamos en las dos
sillas libres que quedaban una al lado de la otra.

Sof.- Estaban discutiendo. - dijo la pequeña.

L/C.- No - dijimos a la vez. La madre de Camila levantó una ceja.

C.- De verdad mami no peleábamos solo estábamos...

L.- Hablando. - acabé su frase.

C.- Sí, eso, hablando. - dijo.

Si en mi época me hubieran dicho que terminaría cenando en casa de Camila Cabello


en Noche Buena me hubiera reído hasta morirme; pero aquí estoy y la verdad estoy
feliz por ello. La cena empezó, estaba todo muy bueno y había una gran cantidad de
comida en a mesa.

L.- ¿Tú no has cocinado nada de esto, verdad? - le pregunté a Camila; los demás no
nos prestaba atención ya que había varias conversaciones en la mesa.

C.- Me ofendes, Jauregui. - dijo con tono de falsa indignación.

L.- ¿Qué has cocinado? - señaló un plato que contenía una salsa. - ¿Tú has hecho
eso?

C.- Sí, ¿Te digo como? Pero no lo cuentes, es una receta que lleva años en la familia.
- ladeé la cabeza. - Saqué el bote, vertí la salsa en el plato, la metí en el microondas
y después a la mesa. - rió.

L.- Que idiota eres. - la empujé en el hombro mientras reía.

A.- ¿Y a ti Lauren como te va en la universidad? - escuché la voz de Alejandro pero no


me enteré que dijo porque Camila y yo seguíamos riendo.

L.- Perdón, ¿Qué?

A.- La universidad ¿Qué tal? - volvió a preguntar.

L.- Menos la compañera de habitación todo lo demás bien. - bromeé.

C.- ¡Oye! - me pegó un golpe en el brazo. - Yo no soy mala compañera, idiota.

Sinu.- ¡Camila!

A.- Es difícil vivir con mi hija. - dijo riendo.

L.- Y que lo digas.

C.- ¡Papá!

L.- Es un desastre. - añadí.

C.- No soy un desastre. Es que tú tienes un concepto de organización diferente al


mío.

L.- ¿Qué organización? Si tienes todos los papeles encima del escritorio. - dije riendo.

C.- Están ordenados... dentro del desorden. - todos rieron. - Además ni que tú fueras
la compañera perfecta.

L.- Sabes que lo soy.

C.- ¿Ah si? - asentí. - Te lo diré la próxima vez que te tenga que llamar. - recordó.

M.- Hija mía, no cambias, ¿aun te tienen que llamar para levantarte? Que ya tienes
casi 23 años...

C.- Y encima se enfada conmigo cuando la llamo. - le dijo a mi madre.


L.- No siempre. - dije. - Solo cuando me llamas de mala manera.

Cuando me despierta con besos y abrazos no me enfado pero si empieza a gritarme


que voy a llegar tarde pues entonces si.

C.- Sabes, tendría que hacer contigo lo que mi madre hacia conmigo cuando no me
levantaba, tirarte un vaso de agua. - todos rieron.

L.- No te atreverías.

C.- Pruébame. - me dio unas palmaditas en la espalda.

L.- Lo haces y ordeno tu escritorio. - amenacé.

Clara.- Vosotras viviendo juntas debe de ser un dolor de cabeza.

C.- No que va.

L.- Es verdad, nos llevamos bien.

La cena continuo de lo mas normal; Camila y yo "discutíamos" lo que hacia reír a los
demás; antes de terminar de cenar Camila hablaba con Taylor de una película que
habían visto ambas, mientras lo hacían noté como disimuladamente su mano buscaba
la mía por debajo de la mesa, agarró mi meñique con su mano y así se quedó hasta
que terminamos de cenar.

POV.CAMILA.

Cuando terminamos de cenar estábamos Lauren, Taylor, Sofia y yo en la sala de estar


viendo el programa musical navideño que hacían en la televisión cuando entró Chris
con gorros de navidad en la mano.

Chr.- Hola chicas; uno para la mejor hermana pequeña. - le puso uno de los gorros a
Taylor; Lauren tocio para llamar su atención y Chris rió. - Otro para la mejor hermana
mayor. - se lo dio.

L.- Gracias. - sonrió orgullosa y se lo puso; sonreí al verla con el simple hecho de que
su hermano le diera un gorro de navidad la pusiera tan feliz; Chris continuo la
repartición.
Chr.- Otro para la princesa de la casa. - se lo puso a Sofia, quien se sonrojó y sonrió
tímidamente. - y por último para la chica más guapa de esta habitación. - Lauren le
tendió la mano para que se lo diera y se la apartó. - Toma Camila, este es para ti.-
me lo lanzó. Vi a Lauren ponerle mala cara a su hermano y se acercó mas a mí en el
sofá. - Oye Camila, dice tu padre que subas a por la guitarra y nos cantes algo.

C.- Ok, ahora vengo. - dije levantándome del sofá.

L.- Te acompaño. - dijo andando detrás de mí.

Subimos a mi habitación, agarré la guitarra y cuando iba a salir Lauren me lo impidió


poniéndose delante de la puerta con los brazos cruzados.

C.- ¿Qué?

L.- Cántame algo antes de bajar, alguna de las canciones que has compuesto. - pidió.

C.- No, esas son secretas.

L.- ¿Y? Por fa, cántame algo. - negué. - ¿Has compuesto alguna pensando en mi? -
reí.

C.- Sí, unas cuantas. - dije - Pero todavía no las escucharas porque: uno me da
vergüenza, dos nos están esperando abajo y tres... ok, no hay razón tres, ahora
bajemos y te cantaré algo.

L.- ¿Delante de todos? - preguntó.

C.- Delante de todos.- la agarré de la mano y bajamos al comedor.

Todos estaban allí, empecé a tocar los acordes de varios villancicos mientras los
demás me acompañaban con sus voces, algunos cantaban mejor que otros pero no
importaba porque lo estábamos pasando bien.

C.- Baby, all i want for christmas is you... - canté la mayor parte de la canción
mirando los ojos de Lauren.

Chr.- Tocas muy bien. - dijo cuando terminé la ultima canción navideña.

C.- Gracias, ¿Quieres intentarlo tu? - dije ofreciéndole la guitarra, la aceptó y tocó
unos cuantos acordes formando una sencilla melodía; cuando terminó me miró para
que le diera una critica. - Necesitas un poco mas de practica pero no lo haces mal. -
sonrió feliz por mi comentario.

L.- Pero tampoco lo haces bien. - dijo Lauren, ella y su hermano se hicieron burla
mutuamente.

Sofia que había desaparecido, bajó de su habitación con un juego en la mano, lo dejó
encima de la mesa.

Sofia.- Vamos a jugar algo. - su voz sonó más a orden que a pregunta. Ninguno pudo
negarse.

Taylor.- Los equipos son familia Cabello contra familia Jauregui. - cada familia se puso
a un lado de la mesa, menos Taylor que presidía. - Yo soy la juez así estáis en las
mismas condiciones. - Agarró el papel de las instrucciones y leyó en voz alta. - Hay
dos equipos y dos categorías, preguntas y retos. Las preguntas y los retos serán
siempre un equipo contra el otro; quien responda o haga el reto antes gana el punto
¿claro? - todos asentimos. - Los retos pueden ser equipo contra persona. - explicó -
Yo decidiré se el reto ha sido superado.

Clara.- ¿Cómo vas a elegir a las personas? - preguntó su madre.

T.- Cada uno tendrá un número tiraré este dado. - lo sacó de la caja - Y saldrá la
persona de cada equipo que tenga el número. ¿alguna duda? - todos dijimos que no.
- Pues empecemos. - Taylor nos repartió los números - Empieza la ronda de
preguntas, serán siempre dos preguntas y un reto, ¿ok? - Nos avisó. - Primera
pregunta ¿Quién fue el primer hombre en pisar la luna? - empezó el juego; leyó de
una tarjeta.

L.- Neil Armstrong. - dijo antes que nadie.

T.- Punto para la familia Jauregui. - puso un palito en el recuadro "Jauregui" -


siguiente ¿Qué pesa mas un kilo de hierro un kilo de plumas? - preguntó.

A.- Pesan igual. - dijo mi padre rápidamente.

T.- Punto para los Cabello - apuntó en nuestra casilla. - El reto será sencillo, para
empezar escribiréis con la mano que no utilizáis habitualmente la frase "Feliz
Navidad" en diez segundos, si yo lo entiendo se ganan el punto sino pues se quedan
sin él. - Tiro el dado. - Número dos, papá - volvió a tirar el dado - contra número 4,
Sinu. - Esperamos a que pasara el tiempo, le enseñaron la hoja a la jueza. - Punto
para... - hizo una pausa dramática - ... la familia Cabello. - lo celebramos.

M.- ¡¿Qué?! Pero hija esto se entiende, danos un punto a nosotros también. - dijo su
padre señalando lo que había escrito.

T.- Esto no se entiende, se quedaron sin punto y no repliques a la jueza que les quito
puntos.

L.- Eso no se puede hacer. - se quejó Lauren.

T.- ¿Quieres ver como sí? - dijo - No discutas con la ley.

L.- Vale, vale. - reímos.

Las dos siguientes preguntas las acertaron los Jauregui.

El dado eligió a mi padre en mi familia y a Clara en la de los Jauregui para recrear la


película.

C.- Papi, hazlo bien no se entiende lo qué haces. - me quejé.

A.- Es que yo no he visto la película no sé que hacer. - dijo, el hombre puso empeño
pero Michael se adelantó y acertó.

T.- Si, punto para vosotros. - dijo señalando a su padre. Los dos siguientes puntos se
repartieron, uno para ellos y otro para nosotros. - Ok, los marcadores hasta ahora
van Jauregui cinco, Cabello tres. Ahora toca reto y será hacer un pulso. - tiró el dado.
- Lauren contra Sofia. - miro a mi hermana. - Lo siento, Sofi. - le dijo.

Sofia.- No pasa nada, ya le he ganado otras veces. - dijo feliz y todos reímos.

L.- Si pero ahora voy a ganar yo monstruito. - le dijo.

Se pusieron de frente a la otra mesa, empezaron a forcejear, yo me estaba riendo


porque era una escena ridícula. Sofia intentaba ganarle a Lauren usando las dos
manos.

L.- Con una mano. - Sofia le hizo caso.

Lauren no hacia fuerza y cada vez que su brazo estaba a centímetros de tocar la
mesa, lo llevaba de nuevo al medio bajo la frustración de mi hermana pequeña; una
de las veces Lauren levantó la vista y me miró, después la volvió a su puño unido con
el de Sofia para segundos después volver a mirarme, le sonreí y me mordí el labio
coquetamente después le guiñe un ojo disimuladamente; esto hizo que se distrajera,
y creo que también se asustara, y dio el tiempo suficiente para que Sofia estrellara al
brazo de Lauren contra e cristal de la mesa.

Sofia.- Ahhh te gané. - gritó feliz. Todos reímos.

L.- Pero... pero... no vale. - se quejó.

Sofia.- Sí, vale. - apoyó se espalda contra el respaldo de la silla y se cruzó de brazos
con cara de enfadada. No sé si quería mas llenarla de besos para quitarle el enfado o
burlarme de ella... para que después diga que yo soy la débil en la relación.

Chr.- Anda que... - le dijo su hermano riendo.

L.- Cállate.

Chr.- Perder contra Sofi. - me miró seria y le sonreí.

Las dos siguientes preguntas las acertamos una cada familia y ahora tocaba otro reto,
y ¿Qué salió? Lauren contra Camila. ¡Si!

L.- Otra vez yo. - se quejó.

T.- Sí, el dado ha hablado. - Lauren bufó.

C.- ¿Qué tienes miedo, eh, eh, eh? - la provoqué.

T.- Reto, elegir una especie o algo comestible, la otra tiene que adivinar; tendrán los
ojos cerrados por supuesto.

Lauren y yo nos levantamos y fuimos a la cocina.

L.- Tramposa. - oí que me decía al oído agarrando mi cintura, pegándome a ella.

C.- ¿Yo? - dije llevándome la mano al pecho.

L.- No, yo. - dijo irónica. - ¿Qué es eso de provocarme para que gané tu hermana? -
reí.
C.- Suéltame. - le dije.

L.- No quiero. - sentía su aliento en mi cuello.

C.- Tenemos que elegir algo... uhh ya se... no mires. - me soltó.

L.- Es imposible no mirarte. - dijo apoyándose contra el banco, cerró los ojos.

Fui hacia el armario agarre la sal, la escondí detrás de mi espalda.

Sinu.- Chicas es para hoy. - gritó mi madre desde el comedor.

C.- Es Lauren que no se decide.- grité.

Lauren se acercó a mí e hizo un gesto para que cerrara los ojos; eso hice; los volví a
abrir cuando me robó un beso.

L.- Ok, ya está. - volvió al comedor, salí detrás de ella.

Le taparon los ojos primero a Lauren y abrió la boca. Un juego bastante tentador, la
verdad; le di a probar la sal con una pequeña cuchara.

L.- Sal, ahhh esto está asqueroso. - dijo limpiándose la boca.

Llegó mi turno, me taparon los ojos; Lauren puso su mano en mi cara y buscó mi
boca. Sus dedos rozaron mis labios.

C.- Pero destápate los ojos boba.- dije.

L.- No así es mas divertido. - dijo. - Ahora abre la boca. - eso hice.

Empecé a toser.

C.- Canela.- tosí mas y me destape, delante de mi tenia a Lauren con la cara llena de
canela.

L.- Ves como era buena idea que tuviera los ojos tapados. - dijo quitándose el trapo.
- Voy a limpiarme y a por agua.

C.- Voy a quitarme este sabor de la boca. - dije con asco, rieron.
Fuimos a la cocina, ayudé a Lauren a limpiarse después de que yo bebiera como un
litro de agua.

C.- ¿Te lo estas pasando bien? - pregunté quitando el resto de canela que había en su
frente.

L.- Sí. - me quedé mirándola. - ¿Qué te pasa? - preguntó.

C.- Nada, nada. - dejé el trapo en la encimera.

L.- ¿Seguro? - dijo acercándose a mí.

C.- Quiero hacer esto, - deje un pequeño beso en sus labios - y no puedo. - suspiré.

L.- Sí, puedes. - dijo acariciando mi mejilla.

C.- Bueno, tu me entiendes lo que quiero decir. - asintió.

L.- Falta media hora para las doce. - dijo. - ¿Qué me vas a regalar?

C.- Nada. - mentí.

L.- ¿Nada? - dijo triste.

C.- ¿Tu me vas a regalar algo? - pregunté curiosa.

No habíamos acordado comprarnos nada para Navidad.

L.- Claro.

C.- Awww que bien y ¿Qué es? - oímos pasos que se dirigían a la cocina y nos
separamos.

A.- Vengan chicas. - dijo mi padre.

Volvimos al comedor para continuar jugando.

T.- Empate, ultimo reto, ¿lo queréis hacer o lo dejamos así? - dijo.

Clara.- Chicos falta pocos minutos para navidad. - dijo Clara.


Sinu.- Mejor lo dejamos empate. - dijo mi madre, Chris y Lauren bufaron y yo me reí.

C.- Después desempataremos tú y yo. - le dije a Lauren, sonrió.

Uhh como a sonado eso, espero que no noten nada.

El reloj marcó las doce.

¡FELIZ NAVIDAD!

Hubo besos, abrazos y felicitaciones, ambas familias brindamos porque fuera un buen
año y que hubiera felicidad y amor para todos; mi padre brindó porque este no fuera
el ultimo año que celebrásemos algo juntos.

Después fuimos a la sala y Sofia puso una película, mientras transcurría la película
Lauren y yo nos acercábamos un poco mas la una a la otra hasta que al final quedé
totalmente apoyada sobre ella, como estaban las luces apagadas y solo nos iluminaba
la luz del televisor nadie podía vernos; a mitad de película vi que Sofia se había
quedado durmiendo; la tome en mis brazos y la llevé a su cama, cuando iba a salir se
despertó un poco.

C.- Ponte el pijama y ve a dormir, monstruito.- le dije. Cuando salí de la habitación de


Sofia me tropecé con Lauren que salía del baño.

L.- Hola. - se acercó a mí.

C.- ¡Feliz Navidad, mi amor! - le dije enredando mis dedos en su pelo.

Antes no pudimos felicitarnos como es debido, por obvias razones.

L.- Feliz Navidad. - unió nuestros labios suavemente. - Para ser mi amiga, hoy me
estas besando mucho. - bromeo.

C.- ¿Cuándo me vas a dar mi regalo? - levantó los hombros.

L.- No sé si te lo daré, no creo que lo merezcas.- dijo pegándome a ella.

C.- Pues entonces tu tampoco mereces el mío. - dije dándole un beso.

L.- ¿No era que no tenia regalo? - sonrió.


C.- ¿Cómo no ibas a tener, boba? - le di un beso - Ya te lo daré ¿tienes algo que
hacer ahora? - pregunté.

L.- No, mis hermanos están entretenidos abajo con la película y no es necesaria mi
presencia allí, o sea que mejor me quedo un rato aquí contigo. - Me besó. - ¿Ya te he
dicho que estás preciosa?

C.- Algo has mencionado antes. - reí sobre sus labios, volvió a unirlos.

No escuchamos la puerta de la habitación de Sofia abrirse ya que estábamos en


nuestro mundo.

Sofia.- Mila me ayud... ouu, perdón.- nos separamos de golpe al oír la voz de Sofia.

C.- Sofi, espera. - Lauren y yo fuimos tras ella, quien ya se había metido en su
habitación. - Mierda.

L.- Tranquila, vamos a hablar con ella. - Lauren tocó la puerta y asomó la cabeza. -
Sofi, ¿podemos entrar? - Sin esperar la respuesta de mi hermana entramos y nos
sentamos en la cama junto a ella, cada una a uno de sus lados.

Sofia.- ¿Eres la novia de mi hermana? - le preguntó sin rodeos a Lauren.

L.- Sí. - contestó.

Sofia.- Bien. - dijo.

C.- ¿No te molesta? ¿No estas enfadada, ni nada? - pregunté.

Sofia.- Pues no, ¿debería estarlo? - nos quedamos calladas. - ¿Por qué no dicen que
son novias?

C.- Por si papá y mamá se enfadan. - le dije a la pequeña sinceramente.

Sofia.- ¿Y si se lo digo yo? Yo soy adorable, así que no se enfadaran. - dijo, se


levantó de la cama para ir al comedor.

C.- No, eso lo tengo que hacer yo. - volvió de nuevo a la cama.

Sofia.- Bueno pero si quieres que se lo diga yo, me avisas. - Lauren y yo reímos -
¿Así que ahora somos familia, no? - le preguntó a Lauren.
L.- Supongo que sí.

Sofia.- Me gusta. - dijo mirándonos a las dos - ¿Cuándo eras mi niñera también eras
novia de Camila? - preguntó.

L.- No.

Sofia.- ¿Cuánto tiempo lleváis siendo novias en secreto? - nos interrogaba.

C.- Un tiempo. - le dije.

Sofia.- Ves Lauren yo te dije que podías ser novia de Camila. - dijo, me extrañé.

L.- Es verdad me lo dijiste. - la miré. - Me lo dijo. - sonreí.

Ayude a Sofia a quitarse el vestido, se metió en la cama.

Sofia.- Buenas noches, chicas. - dijo. - Ah, y si no queréis que sepan que son novias
no os beséis en el pasillo. - dijo, nos reímos, aunque en verdad mi hermana tenia
razón, salimos de su habitación.

C.- Woouh eso ha sido raro y mas fácil de lo que pensaba. - dije. - Bueno aunque era
Sofi, ella te adora.

L.- Ahora falta lo difícil, pero esperaremos hasta que estés lista.

Bajamos de nuevo al comedor donde nuestros padres hablaban, Chris y Taylor se


habían aburrido de la película y estaban allí con ellos.

A.- ¿Dónde estabais? - preguntó mi padre.

C.- Con Sofi, se estaba quedando dormida y fuimos a acostarla. - dije.

Lauren y yo fuimos a la sala de estar para estar a solas.

L.- ¿Qué miras? - dijo sonriendo girándose hacia mí.

C.- Nada.

L.- ¿Qué?
C.- Te quiero. - dije acercándome a ella.

L.- Y yo a ti.

C.- ¿Me das un beso? - le pedí.

L.- Camz. - dijo con tono de advertencia. - Mira lo que ha pasado antes con Sofi... - la
interrumpí.

C.- Uno solo por fa. - rozó nuestros labios levemente. - Lauren, así no... dame un
beso.

L.- Pero solo uno. - asentí, me dio un beso como el que le pedí, un beso con pasión;
intentó separarme.

C.- Nooo... más... - forcejeamos un poco; al final salí ganando yo y acabó cediendo
ante mi boca.

Terrible error.

A.- Chicas ¿Qué hacéis...? ¿¡Camila?! - oímos la voz de mi padre.


Capitulo 59

A.- Chicas ¿Qué haceis...? ¿¡Camila!? - oímos la voz de mi padre, nos separamos
asustadas. - ¡¿Qué está pasando aquí?!

C.- Papi yo... - no sabía que decir porque la verdad estaba todo bastante claro con lo
que había visto.

L.- Ha sido culpa mía. - intervino. - Estábamos discutiendo y para enfadarla mas la
besé. - inventó, negué con la cabeza. - Sí, pasó así.

A.- ¿Forzaste a mi hija para que te besara? - dijo enfadado. Lauren iba a hablar pero
me adelanté.

C.- No, papá, no me ha obligado a nada, nos estábamos porque... - respiré hondo -
porque Lauren es mi novia. - me abracé al brazo de Lauren y mi padre se quedó
callado. - ¿Papá has oído lo que he dicho?

A.- Camila vete. - dijo con tono serio.

C.- ¿Qué? - pregunté bajito.

A.- Camila vete al comedor y déjame solo con Lauren, tengo que hablar con ella.

C.- ¡No! - me opuse.

A.- Camila, fuera, ya. Tú a mi despacho. - dijo. Miré a Lauren y me asintió, salí de
allí.

Me senté en una de las sillas apartada de cualquier conversación que hubiera en el


comedor y miraba mis manos nerviosa.

¿Qué le estará diciendo? Me tenía que haber quedado.

Me mataba pensando que podría estar pasando en el despacho de mi padre.

Mi padre salió de su oficina y se sentó junto a mi madre como si nada hubiera


pasado; me miró y fruncí el ceño, en su cara no se mostraba ningún sentimiento, ni
bueno, ni malo. Me levanté y fui a buscar a Lauren, la encontré delante parada en la
puerta del despacho de mi padre.

C.- Lauren. - dije, nos abrazamos. Después de unos segundos me separó de ella y me
tendió un papel partido en dos. - ¿Qué es esto?

***************

POV.LAUREN.

Caminaba detrás de Alejandro con la cabeza alta, no tenía que avergonzarme de lo


que había hecho; entré a su despacho y me quedé de pie frente a la mesa, cuando
cerró la puerta fue hacia su escritorio y cogió algo; el silencio inundaba la habitación.

L.- Alejandro, yo... - me interrumpió.

A.- No me expliques nada ¿Cuánto quieres por dejar a mi hija - dijo.

Me paralicé.

L.- ¿Perdón? - fue lo único que pude decir.

A.- ¿Eres fotógrafa, no? Te pagaré todo lo que cueste un equipo nuevo. - No hablé.-
¿Te parece poco? Entonces dime una cifra y deja a Camila.- un nudo se me formó en
la garganta.

L.- ¿Estás intentando sobornarme?

A.- Tómalo como quieras... ¿Cuánto quieres?

L.- No. - dije pero no me escuchó ya que las palabras salían inaudibles de mi boca.

A.- Me parece que esto será suficiente. - escribió sobre el talonario que tenía en las
manos, arrancó el cheque y me lo dio.

No había visto tantos ceros juntos en mi vida.

El padre de mi novia salió y yo me quedé mirando el papel teniendo muy claro lo que
iba a hacer con él.

Salí de la habitación y me quedé delante de la puerta, partí el cheque en dos con toda
la fuerza del mundo; nadie me volvería a obligar o amenazarme para que dejara a
Camila, nunca más.
C.- Lauren. - la vi que venía hacia mi, me envolvió en sus brazos, cerré los ojos y
disfruté del contacto. Nadie me quitaría esto. La separé de mí y le di los dos trozos
rotos de papel. - ¿Qué es esto? - dijo. Miró el cheque y unió las dos partes. - ¿Mi
padre te dio esto? - asentí. - ¿Por qué?

L.- A cambio... - me interrumpió.

C.- ¿A cambio de que me dejes? - asentí. Vi como cerró su puño y arrugaba los dos
papeles que tenía en la mano, apretó los dientes y sin decir mas palabras salió de allí.

L.- ¡Camila! - fui tras ella.

Entró al comedor y dejó los papeles rotos delante de Alejandro dando un golpe en la
mesa haciendo que todos se callara.

C.- ¿Cómo has podido hacerlo? - dijo enfadada. - ¿Cómo mierdas has podido?

Sinu.- ¡Camila! ¿Por qué le hablas así a tu padre? - dijo.

C.- Dime. - dijo ignorando a su madre. - ¿Cómo te miro a la cara después de saber
que le has ofrecido dinero a mi novia para que me deje?

Sinu.- ¿Camila, de que estas hablando? ¿Qué dinero? ¿Qué novia? - dijo. - ¿De qué
estas hablando?

Yo seguía detrás de Camila, sin saber muy bien que hacer.

C.- Papá, se acaba de enterar de que Lauren y yo estamos juntas y...

Sinu.- Un momento, ¿Cómo que estáis juntas? - preguntó confusa.

C.- Sí, mamá, juntas, juntas de juntas, de estoy enamorada de ella, en una relación,
es mi novia. - eso podría haber sonado bonito sino lo hubiera dicho enfadada y si la
situación no fuera tan tensa. Se giró a su padre. - Puede que te haya decepcionado
pero mas me has decepcionado tú a mi; puedes guardarte tu dinero, si esto va a ser
así puedes echarme de la casa porque prefiero mil veces vivir debajo de un puente
que tener que alejarme de Lauren. otra vez. - dijo con dolor y su padre agachó la
cabeza; Sinu iba a decirle algo a Camila pero me adelanté.

L.- Camz, no le hables así a tu padre, no digas cosas que no piensas. - dije y se giró
hacia mi.
C.- Después de lo que ha hecho ¿todavía lo defiendes? - dijo, me acerqué un poco a
ella.

L.- Tu padre te quiere. - dije, le di un beso en la frente. - Si no les importa yo mejor


me voy. - Camila iba a rechistar. - Es obvio que tú padre no me quiere aquí y
necesito pensar y calmarme.

La verdad es que necesitaba salir de ahí, si me quedaba sabía que acabaría faltándole
el respeto a alguien.

C.- Tú no te vas.

L.- Sí, amor, no insistas por favor te lo pido. - cedió y acaricio mi mejilla, antes de
salir me dirigí a Alejandro. - Puede que ahora me odie y puede que Sinu lo haga, que
se hayan decepcionado y que piense que no soy suficiente para su hija, y creedme
hay veces que yo también lo pienso...

C.- Lauren. - dijo agarrando mi mano.

L.- Déjame terminar, puede que no acepte que Camila esté con una mujer y puede
que me gane el odio de toda la familia Cabello por completo, pero no me importa
porque prefiero que me odien ustedes a que lo haga ella, eso me rompería por dentro
y no podría soportarlo. - me separé de Camila. - Ahora buenas noches y Feliz
Navidad; mamá, papá, nos vemos en casa. - iba a salir por la puerta pero me
detuve. - Una cosa mas, puede que yo no nade en dinero y no pueda consentir todos
los caprichos materiales de Camila pero no encontrarán otra persona que la ame mas
de lo que lo hago yo. - antes de salir Camila vino hacia mí, agarró dulcemente mis
mejillas y me besó.

No fue un beso bruto, ni muy pasional, solo un beso dulce y lleno de amor para dejar
claro a los presentes que lo nuestro era real.

C.- Te quiero. - susurró al separarnos.

L.- Yo también te quiero. - le susurré, le di un beso en la mano y por tercera vez me


disponía a salir de ahí pero de nuevo algo me hizo no abandonar la casa.

A.- El cheque es falso. - dijo, Camila y yo nos giramos a la vez hacia la voz de su
padre.
C/L.- ¿Qué? - dijimos al unísono.

A.- El cheque que te he dado es falso, ni siquiera he puesto mi verdadera firma.

C.- ¿Por qué lo has hecho?

A.- Tenía que asegurarme, no quiero que te hagan daño, y Lauren no me importa que
seas mujer, si hubieras sido un chico lo hubiera hecho igual.

L.- Eso me tranquiliza. - dije irónicamente bajito.

C.- No tienes ningún derecho a hacer eso. - dijo enfadada.

A.- Soy tu padre, tengo todo el derecho, tengo que saber que la persona con la que
estas no va a herirte y es buena para ti, no quiero que te pasé lo de la ultima vez.

C.- No va a pasar lo mismo de la ultima vez.

L.- Perdón que me meta, no tengo ni idea que es eso de "la última vez". - Alejandro
miro a Camila entrecerrando los ojos.- Pero te puedo asegurar que yo nunca haría
daño a Camila, de ninguna manera. - Camila se giró hacia mis padres.

C.- ¿No van a decirle nada a mi padre? - les preguntó molesta.

A.- Michael ya sabía que iba a hacer eso. - informó.

Clara.- ¿Cómo que tú lo sabias? - le preguntó mi madre sorprendida.

L.- ¿Y estabas de acuerdo con ello? - asintió - Espera... ¿Cómo es que lo sabias? -
dije.

A.- Tu novia, mi hija, no ganará el premio a la discreción este año. - dijo calmado.
Camila se sentó en la silla delante de su padre.

C.- ¿Tu sabias que estaba con Lauren? - asintió - ¿Desde cuando?

A.- Un par de semanas. - dijo- Miré a Camila que me miraba con cara de "yo no dije
nada". - Hija si quieres ocultar una relación asegúrate de que no haya nadie en la
habitación mientras hablas con tu pareja por teléfono.- dijo, Camila se puso roja.

C.- Ohh ya, je, supongo que sí. - dijo. - Pero eso no quita que hayas intentado hacer
que Lauren rompiera conmigo. - dijo volviendo al tono serio.
L.- Y que tú - señale a mi padre - lo apoyaras. - dije. - ¿Tu también me escuchaste
hablar con Camila?

M.- No, me lo contó Alejandro.

Clara.- Y no me dijiste. - dijo me madre indignada.

M.- Esperaba que tu hija dijera algo.

A.- Al igual que tú; Camila, esperaba que anoche nos lo dijeras en la cena, por eso te
insistí tanto.

C.- Me preguntaste si tenía novio y te contesté que no.

A.- Esperaba que me dijeras que estabas con Lauren.

Sinu.- Un momento, a ver, ustedes dos sabían que las chicas estaban juntas... y
queríais que se lo dijeran y parece que no les molesta que sean pareja pero montáis
todo eso de separarlas; no entiendo.

C.- Si...

A.- Es fácil, yo no estaba seguro de tu relación... y no es que no me fiara de Lauren,


es que no me fiaba de ninguna de las dos. - confesó, me senté en la silla de al lado
de Camila. - Hasta que no las he visto defenderse la una a la otra, no sabia que
pensar realmente.

C.- ¿pero por qué? No entiendo que necesidad hay, nosotras nos queremos.

M.- Y no lo dudo, Camila, pero ¿siempre fue así? - nos giramos a mirar a mi padre.-
Yo no sé si lo habréis olvidado pero les recuerdo que tanto tu madre - me dijo - como
tus padres - le dijo a Camila - como yo, estuvimos durante cuatro años yendo al
despacho del director porque aquí las damas no se aguantaban.

L.- ¿Y que tiene que ver eso ahora?

A.- Michael y yo queríamos comprobar si de verdad estaban juntas o era todo un


juego de alguna de las dos.
C.- ¿Nos creéis capaces de hacer algo así?

M/A.- Sí. - dijeron los dos adultos.

C.- Increíble. - dijo irónica.

Sinu.- Pero ha quedado claro que las chicas no son así.

C.- Eso ha sido muy rastrero.- dijo.

M.- Solo queríamos protegerlas. - dijo mi padre. - Las hemos visto pelear desde que
teníais doce años ¿Qué queríais que pensáramos?

***************

POV.CAMILA.

Después de todo el lío, las cosas se calmaron, convencí a Lauren de que no se fuera y
le pedí que me acompañara a la cocina.

Me senté en el taburete que había frente a la encimera y se puso entre mis piernas,
abracé su cintura.

L.- Puff, vaya noche.

C.- Y que lo digas.

L.- ¿Crees que están molestos de que estemos juntas? - preguntó.

C.- No, no creo.

L.- ¿Puedo decirte algo? - preguntó dulcemente, asentí. - Me gustas Camila.

C.- Soy tu novia, tengo que gustarte. - bromeé.

L.- No boba, deja que me explique... antes, ahí fuera, has dicho muchas cosas y me
he dado cuenta de lo mucho que has cambiado, que ya no queda casi nada de esa
chica que conocí con doce años.

C.- Agradece que no queda casi nada porque sino no estaríamos juntas. - rió.

L.- Me gusta que hayas cambiado para mejor, no por mí, sino por ti. - me besó.
C.- Sí, sabes tienes razón en algo que has dicho ahí fuera. - me miró atenta dejando
sus manos sobre mis hombros. - No hay una persona en el mundo que me quiera
mas que tú y te cuento un secreto. - asintió - no hay persona en el mundo que te
quiera mas que yo, porque yo te quiero, mucho, mucho, mucho, mucho, mucho,
mucho. - rió y se acercó para besarme - no he terminado, mucho, mucho, mucho,
mucho. - me calló con un beso mientras reíamos.

Nos separamos cuando oímos a alguien aclararse la garganta.

Sinu.- Hola, chicas. - entraron a la cocina mi madre, Clara y Taylor.

L.- ¡Hey! - dijo.

T.- Laur, puedes decirle a Chris que me dé los 10 dólares que me debe. - le pidió. -
Ha perdido la apuesta y no me quiere dar el dinero. - las tres mujeres se quedaron
frente a nosotras y Lauren se giró a ellas apoyándose sobre el taburete dándome la
espalda, abracé su cintura.

L.- ¿Qué apostasteis? - preguntó, apoyé mi barbilla en su hombro.

T.- Que tenías novia. - dijo. - Yo decía que sí y el decía que no; así que gracias a las
dos por hacerme ganar diez dólares. - dijo.

C.- Siempre es un placer ayudar. - dije - Oye, mami ¿a ti no te molesta que este con
Lauren, verdad? - pregunté.

L.- Amor, no te va a contestar eso si yo estoy presente. -dijo.

Clara.- Ayyy la llama amor, que tierna. - dijo.

L.- Oh, genial, no tenia bastante con Normani, Dinah y Ally que ahora mi madre
también se burla.- todas reímos.

Clara.- No me estaba burlando, solo era un comentario.

C.- Mami, no me has contestado, ¿te molesta? - insistí.

Sinu.- No, no voy a negar que estoy sorprendida pero no me molesta. - besé la
mejilla de Lauren. - Ahora clara y yo somos familia. - dijo emocionada.
L.- Creo que se alegran mas por ellas que por nosotras. - me dijo.

Clara.- ¿Y llevan mucho tiempo juntas? - preguntó.

C.- Unos meses. - dije.

T.- Que suerte tienes Lauren vives con tu novia ¿duermen juntas? - preguntó riendo.

L.- ¡Taylor! - la regañó.

T.- ¿Eso es un si? - vi a Lauren mirar a su madre y a la mía.

C.- No, no dormimos juntas, no todas las noches, algunas veces si pero no siempre. -
confesé.

L.- No cuentes esas cosas. - me pidió. - No les importa.

C.- ¿Ahora te avergüenzas gruñona? - me burlé.

L.- ¡Camz! - le di un pequeño beso.

En ese momento entró Michael avisando que deberían de irse porque era tarde. Mi
madre bajó los abrigos y se los dio.

L.- Nos vemos en fin de año. - dijo dándome la mano.

C.- Sip. - nos besamos. - Adiós. - dijo yendo hacia la puerta. - Te quiero.

L.- Te quiero, feliz navidad de nuevo - me volvió a besar y después salió, cerré la
puerta y volví a la sala.

C.- Papá, podemos hablar.- me senté junto a él en el sofá. - Quería pedirte perdón
por lo que te dije, eso de que estaba decepcionada contigo, no te voy a mentir, lo
estaba pero no de ti sino de lo que creía que pensabas, creía que te avergonzabas de
mí.

A.- No, hija... Yo también te pido perdón por hacer lo que hice... lo siento. - dijo, nos
abrazamos. - Mila, Lauren sabe todo lo que pasaste ¿verdad? - negué - ¿No crees que
merece saberlo?

C.- Se lo contaré, solo estoy esperando el momento perfecto.


***************

Llegó año nuevo y lo pasamos muy bien, estuvimos con las chicas y fue el primero de
muchos años nuevos que pasamos juntas y fue mi primer beso en la cuenta atrás que
tuve con Lauren.

Lauren y yo preferimos intercambiar los regalos de navidad cuando regresamos a la


universidad para tener algo de intimidad.

Llegamos a la habitación un día antes de que empezarán las clases.

El primer día no puse el despertador a la hora correcta ya que eso era parte de la
sorpresa de Lauren.

Me desperté cuando oí a Lauren.

L.- ¡Camz! - dijo alterada saltando de la cama. - Nos dormimos, quedan diez minutos
para que empiece mi primera clase y la tuya hace una hora que empezó.- sonreí.

C.- Buenos días, mi amor.- dije desperezándome.

L.- Camila, que llegamos tarde.- dijo, destapé mi cama.

C.- Déjame darte tu primer regalo, ¿si? - se freno y me miró confusa. - Metete en mi
cama, hoy tengo ganas de consentirte.

L.- ¿Hablas en serio? - dijo feliz, asentí, vino corriendo y se lanzó sobre mi. - Ahh eres
la mejor.

C.- Dormiremos un poquito mas, pero no te creas que voy a perder toda la mañana
durmiendo. - dije tapándonos.

L.- ¿Qué vas hacerme? - preguntó coquetamente.

C.- Después lo verás. - me abrazó y pronto se quedó dormida.

A las nueve sonó la alarma que puse y me levanté, bajé por el desayuno y fui a
despertar a Lauren, la llené de besos hasta que abrió los ojos. Desayunamos en mi
cama y Lauren me dio mi primer regalo, un álbum hecho por ella lleno de fotos con
frases amorosas.
L.- ¿Te gusta? - preguntó, la besé.

C.- Me encanta.

L.- ¿En serio? - asentí y sonrió. - Tengo otro.

C.- ¿Otro?

L.- Sí. - sacó una cajita azul de terciopelo y la abrió. - ¿Te gusta? Sé que no es igual a
la que se rompió pero... - abrí los ojos todo lo que pude.

C.- Wooow - sacó la pulsera, me agarró la muñeca y me la puso. - ¿Tiene algo


escrito? - dije mirando detenidamente mi nuevo regalo.

"Lern ama a Camz" estaba grabado en la pulsera de plata.

L.- La pulsera no miente, Lern ama a Camz. - dijo acercándose a mi.

C.- Y Camz ama a Lern. - dije antes de cortar el espacio que había entre nosotras,
después de estar un rato besándonos me separé. - Ahora tus regalos. - me levanté y
saqué dos sobres de mi escritorio. - No me decidía y al final escogí los dos. - frunció
el ceño cuando le pasé uno de los sobres.

L.- No puede ser. - dijo cuando saco las dos entradas. - No, no, no, te quiero Camila -
se abalanzo sobre mi a abrazarme. - ¡The 1975! No puede ser, ¿Cómo las has
conseguido? - preguntó feliz.

C.- Las compre por internet. - dije riendo, se quedó embobadamente feliz mirando las
entradas. - Aún falta este sobre. - dije agitándolo, metió las entradas cuidadosamente
en su sobre de nuevo y lo dejó a un lado de la cama, agarró el segundo sobre.

El grito que pegó cuando vio lo que había dentro fue ensordecedor, la verdad que el
modo fangirl de Lauren era muy gracioso.

L.- Tú... Lana... Tú me has... para que yo... Lana. - dijo nerviosa, reí.

C.- A ver Lern repite conmigo iré a ver a Lana del Rey. - balbuceo algo parecido a lo
que yo dije que repitiera, de nuevo se lanzó sobre mí.

L.- Te quiero. - dijo llenándome de besos. - irás conmigo a los conciertos.

C.- Puedes llevar a quien quieras, no hace falta que me invites a mí, son tuyas.
L.- No era una pregunta, vas a venir conmigo quiero escuchar a mis artistas favoritos
con mi chica favorita.

C.- OK.

No hace falta decir como transcurrió la mañana... solo diré que no salimos de la
cama.
Capitulo 60

POV.CAMILA.

Era sábado por la tarde, estaba sola en mi casa intentando hacer un trabajo de la
universidad pero no me llegaba la inspiración, bueno más que falta de inspiración era
falta de ganas de estudiar, cualquier cosa era más interesante que ponerme a hacer
deberes.

Faltaba un rato para que mi novia llegara y ya estaba cansada de "hacer" el trabajo,
solo tenía el título y varias líneas, así que ponerme a ordenar el cuarto me pareció la
mejor opción, bueno al principio iba a ordenarlo pero me encontré con una caja vieja
donde guardaba antiguos recuerdos. Mirando todos los tratos que había en la caja se
me pasó la hora y llegó Lauren, bajé a abrir la puerta.

C.- Hola. - le di un beso y pasamos al hall.

L.- Hola ¿Cómo está mi novia favorita?

C.- ¿Novia favorita? ¿Qué acaso tienes más de una? - dije riendo.

L.- Pues obviamente, tengo millones de novias, que esperabas.

C.- Bueno por lo menos soy tu favorita. - seguí con la broma, rió - Idiota. - dije casi
juntando los labios.

L.- Soy TÚ idiota. - se pegó más a mí rozando lentamente sus labios contra los míos;
rodeé su cintura y nos besamos. - ¿Qué hacías? - preguntó al separarnos.

C.- Ordenar mi habitación. - subimos.

L.- Mi amor, no sé qué concepto tendrás tú de ordenar la habitación pero no es igual


que el mío. - dijo al ver todo el montón de papeles encima de mi escritorio y los
juguetes antiguos encima de mi cama.

C.- Encontré esto - le enseñé la caja - y ya dejé de ordenar.

L.- ¿Qué son? - dijo viendo un dibujo.

C.- La verdad no me acuerdo, creo que es un retrato, no dibujaba muy bien.

Bueno no es que ahora haya mejorado mucho.


L.- Uhh que tenemos aquí, diario secreto de Camila Cabello. - intenté quitárselo. -
Veamos, querido diario hoy...

Mi diario de cuando tenía once años, Dios mío.

C.- Presta. - intenté quitárselo de nuevo, lo apartó de mí.

L.- Hoy - continuó leyendo.- me he comprado un diario y ya no sé qué más escribir.-


rió al leer lo que había puesto. - Apasionante.

Mientras Lauren reía por mis brillantes hazañas yo me puse a hacer al trabajo que
tenía pendiente, a ver si lo acababa.

L.- Ohh el primer amor de mi novia. - me giré, la miré extrañada.

Que yo recuerde nunca he escrito de Lauren en ese diario.

C.- A ver. - dije, me pasó el diario y leí lo que ponía.

Hablaba de un chico que me sonrió y me dejó almorzar con él. Reí a leerlo y volví a
dárselo a Lauren, que estaba ansiosa por seguir leyendo.

C.- Lern, dime u nombre. - dije.

L.- ¿Para qué?

C.- Necesito el nombre del protagonista de mi historia. - mi trabajo trataba de contar


una historia de fantasía en español, obviamente. La mía era la historia de amor entre
duendes.

L.- Mmm... Gastón.- seguí con mi historia y ella con mi diario. - ¿Camz, por
casualidad, esta chica de la que escribiste soy yo? - preguntó.

C.- ¿Qué?

L.- Hoy es mi primer día de clase, - leyó. - estaba asustada al principio, no sabía
dónde estaba cada cosa, me encontré con una chica, parecía simpática; wow nunca
había visto unos ojos tan bonitos, hasta me dio vergüenza mirarle, me daba miedo.
Cuando me preguntó se necesitaba ayuda, no podía contestarle, no me salían las
palabras, conseguí decirle que sí pero se lo tuve que repetir dos veces, la primera vez
no me escuchó, lo dije muy bajito. Me indicó donde estaba mi clase, la cafetería y los
baños, luego se despidió de mí; no me ha dicho su nombre, supongo que ya lo
averiguare, no será tan difícil, no sé, quiero ser su amiga. -acabó de leer. - ¿Era yo? -
dijo con una sonrisa.

Parece que sí, escribí sobre Lauren.

C.- Sí, pero eso ya lo sabes.

L.- Pero quería que lo dijeses tú. ¿Querías ser mi amiga? - dijo sonriendo.

C.- En ese momento sí, me caíste bien. - se reía de mí. - Fue la primera vez que
hablamos ¿no te acuerdas?

La verdad, no me acuerdo de toda la conversación que tuvimos ella y yo ese día, pero
sí recuerdo la primera vez que la vi.

L.- Sinceramente, no. ¿Y te gustaron mis ojos?.- preguntó.

C.- Claro, ¿hay alguien a quien no le gusten?

L.- ¿Por qué no me preguntaste después si quería ser tu amiga?

C.- No sé, conocí a mis "amigos" y vi como eras y bueno el resto creo que ya lo
sabes.

L.- Sip, una bonita historia de amor que contarle a nuestros nietos. - dijo feliz.

C.- Exacto.

L.- ¿Te imaginas que nos hubiéramos hecho amigas? ¿Qué crees que hubiera pasado?
- preguntó.

C.- No sé...

L.- Seguro estarías muerta de amor por mí.- reí. - Porque causo ese efecto en...

C.- ¿En las mujeres? - la interrumpí.

L.- Bueno en algunas mujeres sí, pero yo iba a decir en una mujer en concreto, en ti.
- dijo orgullosa.
C.- ¿Según tu hubiéramos acabado igual que ahora? - pregunté.

L.- Sí.

C.- Puede ser... porque tú también te habrías enamorado de mí.

L.- Eso seguro; da igual el principio, si el final siempre es igual. - se levantó de mi


cama y me besó. Después de unos cuantos besos volví para acabar mi historia.
Lauren se aburría de esperar.- ¿Y por qué no los matas? Y fin de la historia -
comentó.

C.- ¿Qué? No, ¿Cómo van a morir los protagonistas? Que poco romántica.

L.- Eso es lo que está de moda, que los protagonistas mueran. Y yo sí soy romántica.

C.- No, no voy a hacer eso. - continúe escribiendo. Lauren se puso a revisar mi
habitación se quedó mirando unas enciclopedias de mi estantería. - ¿Qué haces? -
pregunté intrigada.

L.- Ehh ¿Nunca has encontrado algo en tu habitación, fuera de lo normal, no sé una
confesión, una tarjeta, algo?

No entendía de qué estaba hablando.

C.- No.

L.- ¿Seguro? - volví a negar - Ok, ¿Cuánto llevas sin abrir una enciclopedia?

C.- Si te soy sincera creo que nunca he abierto una enciclopedia.- sonrió.

Para eso está internet.

L.- Toma - me dio una enciclopedia que agarró de mi estantería. - Ya verás como si
soy romántica.

C.- Que quieres que... - encontré una nota junto a unos billetes. - ¿Qué significa
esto? - pregunté confusa, agarré una nota algo desgastada y la leí. - "Camz
perdóname por ser tan cobarde y no decirte lo que me pasa contigo" ¿Y qué te
pasaba conmigo? - Me señaló la palabra por la cual empezaba la página, "amor", la
besé - ¿Y esto? - dije refiriéndome a los billetes, agitándolos.

L.- Son tuyos, trecientos dólares si no recuerdo mal, tú misma me los diste para que
te cuidara esa noche. - ahí recordé todo, la noche que la metí en la ducha, que tenía
miedo de Jhonny y que creía que se llevó el dinero que le ofrecí. - Esa noche te
confesé que te quería mientras dormías y bueno, no iba a coger el dinero, así que
decidí esconderlo ahí por si alguna vez te daba por mirar.

C.- Awww, mi amor, y todos estos años ha estado ahí. - asintió, la besé - ¿Alguna vez
dejarás de sorprenderme?

L.- No, si puedo evitarlo. - fue ella la que me besó esta vez.

***************

POV.LAUREN.

Camila seguía con su trabajo, decía que le faltaba poco pero ese poco se había
convertido en hora y media. Yo como buena novia que soy pues a molestaba de vez
en cuando. Se levantó por fin de la silla.

L.- ¿Ya?

C.- Sí. Ya está.

L.- ¿Mataste a los duendes? - pregunté intrigada.

C.- No, los dejé viviendo su amor de fantasía. - hice una mueca; yo quería que los
matara; rió por ello.

L.- Ok, pues dejemos a los duendes viviendo su amor de fantasía y vivamos el
nuestro real. - sonrió y se puso en mis piernas.

C.- ¿Vamos a la piscina?

L.- Sí, claro.

Fuimos a la piscina climatizada que tenía en su casa; era bastante grande y tenía una
cascada, estaba encerrada por unas cristaleras donde se veía todo el jardín.

Entramos y ella cerró la puerta; era un lugar muy tranquilo, transmitía bastante paz y
estar allí con ella era de lo más relajante, bueno relajante cuando dejábamos de
hacer el idiota o hacer cosas de pareja, aunque eso ultimo también relajaba.

C.- ¿Me vas a empujar a la piscina, a que sí? - me dijo al ver que cada vez me
acercaba más a ella.

L.- Si.

Siempre lo hacía.

C.- Deja que me quite esto. - señaló su ropa, se lo quitó, me quedé mirándola.

L.- Nah, hoy no te tiro, hoy soy buena. - dije mientras yo me deshacía de mi ropa; se
tiró a la piscina y yo fui detrás.

La alcancé y nos pusimos debajo de la pequeña cascada, Camila estaba apoyada en la


pared. La besaba mientras el agua caía sobre nosotras. Nos movimos hacia la
izquierda para quedarnos en la parte que cubría menos.

Camila me apoyó contra la pared; mentiría si dijera que no me pilló de sorpresa que
lo hiciese y mentiría también se dijese que no me gustó que lo hiciera.

L.- Te he dicho alguna vez que me encanta cuando haces eso. - comenté mientras la
besaba.

C.- ¿El qué?

L.- Cuando te vuelves tan bomba sexual, por llamarlo de alguna forma - reí.

Me apoyó más contra la pared y atacó mis labios; agarré sus muslos para que me
rodeara con sus piernas y así lo hizo. Sin ningún disimulo desaté su top, que cayó al
agua en cuanto tiré de él.

Ahora fui yo quien apoyé a mi novia en la pared, besé su cuello, bajé hasta su
clavícula mientras mis manos recorrían su cuerpo y las suyas el mío.

Después de hacer el amor en la piscina, Camila me ayudó a ponerme la parte de


arriba de nuevo, cuando acabó dejó un rastro de besos desde mi hombro hasta mi
cuello; me giré y volví a juntar nuestros labios.

Salí de la piscina, me sequé y me senté en el borde de esta con los pies dentro,
Camila seguía en ella; veía como nadaba de un extremo a otro y como se colocaba
debajo de la cascada y caía el agua sobre ella. Me cansé de estar sentada así que fui
a una de las hamacas a tumbarme; al rato Camila salió del agua, se acercó a mí y me
abrazó haciendo que yo quedara empapada.

L.- Camila. - me quejé.

C.- Gruñona. - me besó - Solo es agua. - me volvió a besar, se tumbó en la hamaca


junto a mí. Se puso de lado al igual que yo y quedamos cara a cara. - Me perdonas. -
rozó sus labios con los míos, no dije nada. - Perdóname - volvió a darme un pequeño
beso, repitió el mismo proceso cuatro veces más - ¿Sabes que puedo estar así toda la
tarde?

L.- No me molestaría para nada. - me puse encima de ella y casi nos caemos de la
hamaca, me agarró del cuello y me besó, así estuvimos un buen rato.

Cuando nuestros cuerpos estaban bastante excitados, me levanté, agarré a Camila en


brazos y la tiré a la piscina, ella empezó a tirarme agua desde adentro.

L.- Mi amor, es solo agua. - me reía de ella.

Salió de la piscina y me tiró junto a ella.

C.- Idiota.

L.- Yo también te quiero. - la besé, sonrió.


Capitulo 61

POV.LAUREN.

¿Ese momento que estás con tus amigas, todas juntas pero en realidad cada una está
en su mundo?

Pues así estábamos nosotras, yo era la única atenta a lo que ocurría a nuestro
alrededor, no es que pasara mucho, la verdad solo paseaba gente por los jardines del
campus donde nos encontrábamos.

Mis tres amigas estaban demasiado ocupadas enviándose mensajes con sus novios, o
por lo menos eso hacían Ally y Normani; Troy se había ido a un campeonato de
baloncesto y bueno ya pueden imaginarse como estaba Ally, lo extrañaba como si se
hubiera ido hace diez años.

Dinah la verdad no sé con quien hablaba pero ahí estaba ella ignorándome sin apartar
la mirada de la pequeña pantalla.

Mi novia por el contrario no tenia ningún aparato electrónico en las manos pero eso
no le impedía estar distraída; con su cabeza apoyada en mis rodillas tumbada sobre
la hierba leía un libro; sinceramente estaba un poco aburrida, lo único que hacia era
mirar como las expresiones de Camila cambiaban a lo largo que su historia avanzaba.

L.- ¿Qué no te gusta la historia, Camz? - le dije cuando puso una mueca de asco
mirando al libro; al escuchar mi voz me miró.

C.- Sí, claro que me gusta, es solo que estoy en la parte del libro donde todo es
drama, sufrimiento y dolor y eso es lo que no me gusta mucho. - me dijo apoyando el
libro en su abdomen.

L.- Ahh ¿y que esta pasando? - pregunté; la verdad no sé que libro se estaba leyendo
pero pregunté para hablar con alguien.

C.- Los protagonistas no pueden estar juntos porque creen que son hermanos. - reí. -
Pero lo que no saben es que él no pertenece a esa familia, la única que lo sabia era la
abuela de la familia y acaba de morir, además la vecina amiga de la chica, que si
sabe que él es adoptado ya que se enteró de casualidad, está rondando por ahí y
quiere ganarse el amor del chico con mentiras y no sé como van a arreglar todo ese
embrollo.

L.- Fácil. Lee la ultima pagina a ver si pone algo. - le dije.


C.- ¿Qué? No voy a hacer eso.

L.- Entonces no sigas leyendo.

C.- Pero quiero saber si al final quedan juntos.

L.- Presta. - le quité el libro de las manos y lo abrí en la ultima pagina, leí un nombre.
- ¿Quién es Philippe? - pregunté.

C.- El protagonista.

L.- Quema el libro porque Philippe muere.

C.- ¿Qué? No. Imposible. ¿Qué dices? - se incorporó y se quedó sentada sobre la
hierba, me quitó el libro y yo me puse a reír. - ¿De qué te ríes?

L.- Tranquila, no muere nadie... bah no sé. Solo he leído un nombre que ponía en la
pagina y he dicho que moría. - dije riendo.

C.- Eso no se hace. - dijo intentando sonar enfadada. Le saque la lengua, después le
estrujé la nariz y le di un beso.

D.- Adorable. - oí que decía Dinah, rodé los ojos.

Claro, ahora sí nos prestaba atención.

Camila volvió a tumbarse sobre mí y volvió el silencio, Ally seguía pendiente del
móvil, igual que Normani quien sonreía al aparato como una idiota; Dinah creo que
estaba jugando algún juego o escuchaba música, la verdad, no sé.

L.- ¿Ya ha muerto Philippe? - le pregunté por tercera vez.

C.- No. - dijo sin apartar la vista del libro.

L.- ¿Y ahora ha muerto? - pregunté a los cinco minutos.

C.- No. - volvió a decir.

L.- ¿Ya murió Phil? - volví a preguntar al minuto.


C.- Lauren, mi amor, como vuelvas a preguntar si muere Philippe te comes el libro. -
dijo. Le quité el libro de las manos.

L.- Eres muy agresiva, trátame con cariño. - dije alzando el libro que intentaba
atrapar.

C.- Lern, dame el libro. - pidió.

L.- Camz, dame un beso.- pedí.

C.- El libro.

L.- El beso. - se acercó a mí y me besó, le devolví el libro. - Si muere Philippe


avísame.- asintió sonriendo.

A.- Que bonito.

L.- Ah bueno ¿ustedes es que solo me prestan atención cuando hablo con Camz o
qué? - pregunté algo molesta.

No me gusta que vean mi lado amoroso con Camila porque después se burlan de mí y
cuando creo que no me hacen caso y me pongo cariñosa con mi novia ¡PUM! Ahí
están acechando, ahí si me hacen caso.

N.- Sí, el noventa por ciento de las veces. - dijo provocando la risa de las cuatro
chicas que estaban junto a mí.

Después de unos minutos, el cielo empezó a nublarse y unas pequeñas gotas


empezaron a caer sobre nuestras cabezas, de un segundo a otro empezó a llover más
fuerte así que decidimos ir a nuestra habitación.

Una vez ahí nos sentamos, yo sola en la cama de Camila, ella en su escritorio y las
demás en mi cama.

El móvil de Normani empezó a sonar. Vi como Camila se ponía los auriculares y


miraba interesada algo en el ordenador.

N.- Hola, cariño. - contestó.- No, no pasaba nada, no te contesté porque empezó a
llover y tuvimos que salir corriendo. - le explicó. - Eres un amor por preocuparte así. -
Normani sonreía. - Si, obvio que sí. Espera al sábado y lo veras. - empezó con el
odioso "no cuelga tú, no, cuelga tú" mientras reía.
D.- No, cuelga Dinah. - le quitó el teléfono. - Adiós, primo. - colgó y le dio de nuevo
el móvil.

N.- Ehhh ¿Por qué has hecho eso?

L.- Celosa. - dije bajito pero lo suficientemente alto para que Normani me acribillara
con la mirada.

D.- Parecía que te iban a salir unicornios de la cabeza.

N.- Pero yo quería hablar con Guille.

A.- ¿Qué vas a hacer el sábado con el? - preguntó Ally interviniendo entre las dos
para que no pelearan.

El sábado era San Valentín, eww.

N.- Pues la verdad no sé muy bien.

L.- Bueh Kordei todas sabemos lo que vas a hacer. - dije riendo.

A.- Ayy pues es obvio que lo van a hacer, quería decir ¿a dónde van a ir?

N.- Creo que me va a llevar a cenar y después reservó una habitación de hotel.

L.- Sexy Normani. - dije. - ¿Y tú y Troy que harán para San Valentín? - le pregunté a
Ally.

D.- Pues harán lo mismo que Normani, que Ally es santa no tonta. - dijo, todas
reímos.

A.- Alquilé un paseo en barca y prepararé un picnic, después lo mismo que dijo
Normani. - dijo - ¿Tú Dinah que harás? ¿Algún plan?

D.- Pretendía quedarme en la habitación muerta del asco pero vi que en "place"
hacen una fiesta de solteros, así que me pasaré por allí a ver si encuentro algo. - dijo.
- ¿Y tú Lauren que le tienes preparado a tu Camz? - preguntó curiosa.

L.- Nada.
A.- Ohhh vamos sabemos que eres una romántica empedernida, dale, cuéntanos que
van a hacer, - señaló a Camila - ahora está con la música no va a oírte.

L.- En serio chicas, no he preparado nada.

N.- ¿Y por qué estás así de tranquila? ¿No piensas regalarle nada o hacer algo
especial?

L.- No.

D.- Es imposible, que tú no vayas a hacer nada por Camila el día de San Valentín, tú
eres la persona más amorosa del mundo.- la miré mal. - Bueh, Lauren lo eres no me
mires así, tú que eres capaz de hacer algo romántico con un simple libro, no celebras
el día de los enamorados.

L.- San Valentín es una reverenda estupidez.- dije. - Es un invento de las grandes
multinacionales para sacar dinero. Nadie me va a decir a mí que el 14 de febrero es el
día donde le tengo que decir a mi pareja que la quiero.

A.- Pero es un día bonito.

L.- Sigo diciendo que no, y no me van a convencer, no sé por qué la gente se empeña
tanto en hacer ese día especial si amas a tu pareja se lo dices todos los días y listo,
sea 20 de julia o 15 de abril, no tiene que ser 14 de febrero para hacer esas cosas, el
amor se expresa todo el año no sólo ese día.

A.- Sí, seguro que tú le dices a Camila que la quieres todos los días.- dijo irónica.

L.- Claro que lo hago.- les confesé.- Pregúntenle a Camila si no me creen.

D.- ¿Hoy se lo dijiste? - miré a Camila quien estaba inmersa en su música.

L.- ¡Camz! - la llamé. - Camz - siguió sin escucharme.- ¡Camila! - le grité mas fuerte.

Nada. Ni caso. Agarré el pequeño peluche que había en su cama y se lo tiré,


pegándole en la cabeza.

C.- ¡Ayyy! ¿Qué quieres? - dijo quitándose los auriculares. - ¿Por qué me tira...?

L.- Te amo. - sonrió.


C.- Y yo a ti. - vi como Camila se giraba a las demás, quienes sonreían. Se levantó de
la cama y vino hacia mí.- ¿Ya les ha dado el discurso de el 14 de febrero, bla, bla, bla,
amor todo el año? - dijo riendo, se sentó entre mis piernas y dejé que se apoyara
sobre mí, abracé su cintura.

D.- Muy romántica tu novia. - dijo irónica.

C.- Sí, sí que lo es. - dijo entrelazando nuestras manos, después me miró.

D.- ¿En serio te dice que te quiere todos los días? - preguntó.

C.- Todos, si no me lo dice durante el día, me lo dice antes de irse a dormir, muy
tierna nos salió la Jauregui.- dijo. Todas rieron.

L.- ¡Heyy! No te burles. - dije - Yo no sé para qué cuento las cosas...

C.- Vale, vale, no me burlo, además a mí me gusta escucharte decir que me quieres y
también me gusta decírtelo. - me besó.

A.- ¿Pero es en serio que no van a hacer nada el día de San Valentín? - preguntó Ally.

L.- No.- contesté.

N.- ¿Y a ti no te molesta, Mila? - le preguntó.

Negó.

L.- ¿Tú quieres celebrar San Valentín, amor? - le pregunté. Levantó los hombros. -
Dime la verdad, ¿Quieres? - agarré su barbilla e hice que me mirara.

C.- Puede que me hiciera ilusión llevarte a cenar.

L.- Tú puedes llevarme a cenar cuando quieras, no tiene que ser San Valentín.

C.- Ya pero...

L.- Ok, ok. Si te hace ilusión me llevas a cenar, pero no porque sea San Valentín.

C.- Te quiero mucho. - dijo, se giró un poco para besarme.


L.- Yo más. - dije volviendo a besarla.

D.- Bueno, bueno, ya vale, no se come delante de los pobres.

L.- Ahí tienes a Normani. - le guiñé un ojo.

N.- Un día Jauregui te voy a dar una paliza. - le mandé un beso. - En serio te lo digo.
- todas reímos menos Normani que seguía enfadada. Me levanté y fui a abrazarla.

L.- Mani, no te enfades. - le iba a dar un beso pero me apartó. - Ahh ve aquí. - me
tiré encima de ella y forcejeamos hasta que conseguí darle un beso en la mejilla.

N.- Fuera de aquí - me empujó riendo.

L.- ¿Ya me has perdonado? - pregunté.

N.- Sí, ahora vete con tu novia que estará celosa. - me giré a Camila que sonreía.

L.- Claro que no está celosa. - Camila se levantó de la cama y me agarró tirándome
hacia ella.

C.- Kordei aléjate de mi mujer, ella es mía, no la vas a tener. - dijo con tono de
matona.

N.- ¿Qué me vas a hacer Cabello? - dijo poniéndose de pie, enfrentando a Camila,
quedando yo en medio de las dos. Se sostuvieron la mirada, a los tres segundos se
echaron a reír y se abrazaron, quedando yo aplastada por las dos. Todas reímos.

C.- Ahh, para que lo sepas nunca estaría celosa de ninguna de ustedes. - confesó
sentándose de nuevo en la cama al igual que yo que me senté a su lado.

L.- Y tampoco de ninguna otra mujer, tú sabes que sólo tengo ojos para ti.

D/N/A.- ¡Awwwww!

D.- Esa es la misma mujer que no le gusta San Valentín.

N.- Oye ¿Y por que no estarías celosa? ¿Nos estas diciendo que no podríamos seducir
a Lauren? ¿Nos estas llamando feas? - preguntó.

Contesté antes de que lo hiciera Camila.


L.- Uno, ¿Tú que parte de no tengo ojos para otra mujer que no sea Camila no has
entendido? Y dos, las esta llamando feas.

D.- ¡Oyee!

C.- ¿Amor, tú sabes que así no van a parar de meterse contigo, no?

L.- Saben que lo digo en broma. - me giré hacia ellas. - Que no son feas, solo poco
guapas... para mí. - dije riendo.

N.- No sé como la aguantas. - le dijo a Camila.

C.- Porque es perfecta y que quieren estoy enamorada de ella, tengo que aguantarla.
- dijo riendo.

L.- Ya la han oído, soy perfecta. - dije - Ahh y contestando a tu pregunta Mani es
obvio que ninguna de las tres podría seducirme.

A.- Ni ganas de hacerlo. - dijo riendo.

L.- ¿No querrías estar conmigo, enana?

A.- No.

L.- ¿Por qué? Soy perfecta, Camila lo ha dicho. - puse cara triste. - ¿Mani, tú si
estarías conmigo, verdad? - negó - ¿Dinah? - ladeó la cabeza. - Camz, diles que soy
buena novia, diles que estén conmigo.

C.- Claro que eres buena novia. - me dio un beso en la mejilla. - Dale, decidle que
están con ella que después se enfada. - la miré y todas rieron.

L.- Que te estoy oyendo. - me dio un pequeño beso. - Menos mal que te tengo a ti,
Camz porque sino...

A.- Bueno vale sí estaríamos contigo.

N.- Yo no.

L.- Claro, tú quieres estar con Dinah. - le contesté.


C.- Soy la única que piensa que un día estas dos se matan a palos.

Me levanté y fui hacia mi escritorio, agarré una bolsa de gomitas.

L.- ¿Ally? ¿Tú has dicho que serias mi novia verdad? - le pregunté acercándome a
ella.

A.- Si no estuviera Troy o si no fuera hetero... y si no fueras como mi hermana,


mmm... me lo pensaría.

L.- Bien, me gusta esa respuesta, toma te has ganado una golosina. - le di una -
¿Dinah? ¿Tú?

D.- ¿Si digo que sí me vas a dar una golosina? - asentí - Ok, entonces sí, lo seria. - le
di una. Me senté al lado de Normani y la miré coquetamente.

L.- Normani Kordei aceptarías ser mi novia a cambio de una golosina. - negó - ¿Dos
golosina? - me miró, se rió y volvió a negar.- ¿Tres?

N.- Ok, acepto. - les di sus tres golosinas y la abracé.

L.- Camz, ahora soy novia de Normani también, ¿vale? - dije.

C.- Vale, pero nada de besos, Jauregui. - miré a Camila después a Normani y nos
miramos maliciosamente y nos acercamos la una a la otra como si fuéramos a
besarnos. - ¡EHHH! ¡BESOS NO! ¡LERN! - se levantó y fue a por mí, se sentó en mi
regazo y pasó sus manos por mi cuello.

N.- ¿Así que nunca estarías celosa de ninguna de nosotras ehh, Mila? - dijo y yo reí.

C.- Sabes prefiero cuando se meten la una con la otra, de esa manera yo no salgo
perjudicada. - le di un beso en la mejilla y después otro y otro.

L.- Amooor...

C.- Tú cállate que casi besas a Normani.

N.- ¿Mila? ¿No te habrás enfadado? Sabes que era broma.

C.- Claro que lo sé, solo es para hacer sufrir a esta idiota. - dijo como si no estuviera
delante, la besé de nuevo.

N.- Bueno Lauren, amor mío de mi corazón, ¿Dónde me vas a llevar por San
Valentín...? He oído que te encanta ese día ¿Qué harás por mí? - rodé los ojos - Ugh
Lauren así poco durará lo nuestro, tienes que ser mas detallista con tu segunda
mujer. - todas rieron.

L.- Lo siento, Camz me va a llevar a cenar pero toma una golosina como disculpa.- le
metí un caramelo en la boca y casi hago que se ahogue.

N.- Sí, ahora mátame, si no quieres estar conmigo dilo, no hace falta tanta violencia.
- dijo después de toser. Le tendí otra golosina y le puse cara de cachorro. - Ok, Mila,
ahora entiendo porque aguantas a esta loca, es adorable - puse cara seria cuando me
pellizco la mejilla.

**************

POV.CAMILA.

Seguíamos en la habitación hasta que por debajo de la puerta pasaron una carpeta
morada. Lauren se levantó de la cama, donde estábamos las dos, la recogió.

L.- Es para ti, Camz. - dijo pasándomela y volviéndose a sentar junto a mí en mi


cama.

¡Ouuh! Ya sé que era eso.

A.- ¿Algun admirador? - preguntó riendo. Abrí la carpeta y confirmé mis sospechas.

C.- No, que va, son sólo apuntes... le dije a un compañero que me los dejara.

L.- ¿Y por que los metió por debajo de la puerta? ¿y no te los dio en mano? -
preguntó.

C.- Los necesito y le dije que a lo mejor no estaba en la habitación porque no sabía
que íbamos a hacer o donde íbamos a estar y le pedí que los metiera por debajo de la
puerta.

L.- Ahh...

A.- Y yo pensando que era algún admirador secreto y son solo apuntes. - reí.
C.- ¿Qué admirador voy a tener yo? - dije riendo.

D.- Con la bruta de tu novia siempre pegada a ti, ninguno. - reímos menos Lauren
que le tiró un almohadón a Dinah.

L.- A ti no te hacen falta admiradores. - dijo entrelazando nuestras manos. - Para eso
estoy yo. - la besé.

D.- Seguro que tú, Mila, has tenido muchos.

C.- Las típicas tonterías que escriben los chicos en el instituto nada mas. - dije
apoyando mi cabeza sobre el hombro de Lauren. - Aunque... sí, una vez... tuve este
admirador - pensé - era extraño; recibí cinco tarjetitas y formó una frase muy bonita
pero nunca supe quien fue, solo aparecía en San Valentín, el resto del año nada... ha
sido el único "admirador" - dije poniendo comillas sobre la palabra - que me llegó a
llamar la atención, pero supongo que sería algún niño de cursos inferiores o ve tú a
saber quien - les conté a las chicas.

Miré a Ally que parecía estar pensando en la historia que acababa de contar.

C.- ¿Sabes? Creo que todavía conservo las notas. Ally agarra mi joyero, ese que está
ahí. - señalé.

Ally hizo lo que le dije, apoyo el joyero en las piernas cuando se sentó en la cama y
sacó las notas. Normani y Dinah que estaban sentadas a los lados de la chica mas
bajita también miraban curiosas, apartaron el joyero para poder mirar mejor las
notas.

N.- ¡Wow! Que bonito. ¿Y sabes quien fue? - dijo. Negué. Ally se echo a reír. Todas la
miramos.

A.- No me puedo creer que al final lo hicieras. - dijo riendo, la miré confusa. - ¿De
verdad no sabes quien fue? - dijo aguantando la risa. Volví a negar. - ¿No tienes la
mas mínima pista o sospecha de quien pudo ser? - volvió a preguntar.

C.- No Ally, no sé quien fue. - rió - ¿Tú sabes quien me mandó eso? - Dinah y
Normani miraban a Ally con la misma intriga que yo. Asintió. - ¿Quién era mi
admirador?
A.- Bueno, no era admirador exactamente. - fruncí el ceño. - Camila, te presento a la
escritora de tus bonitas notas secretas. - dijo con una gran sonrisa. - Gira la cabeza a
tu izquierda. - vi a Lauren con una falsa sonrisa en su boca y sus mejillas rojas como
tomates.

L.- ¡Sorpresa! - dijo.

C.- ¿Fui... Fuiste tú? - dije.

L.- Puede que sí lo fuera - dijo.

C.- ¿Por... por que? - dije.- Tu me... tú me odia... - me interrumpió.

L.- Fue idea de Ally. - dijo rápidamente señalándola.

A.- ¿Qué? Yo no fui. Tú sola te metiste en esto, yo ni siquiera sabia que las habías
enviado... ni que habías puesto algo tan bonito, Jauregui.

D.- Alguien puede explicarme que está pasando porque no me entero.-dijo.

C.- Sí, creo que yo también necesito alguna explicación.

L.- Bueno... yo te explico pero prométeme que no te vas a enfadar y recuerda que te
quiero - me dijo agarrando mis manos, asentí. - Ok, pues todo empezó cuando una
tarde en mi casa a Ally se le ocurrió escribirle una carta al chico que le gustaba para
enviársela en San Valentín, entonces me dijo que le enviara una carta a alguien que
me gustara...

C.- ¿Te gustaba? - dije interrumpiéndola.

L.- Déjame terminar... entonces Ally recibió la contestación, una nota de amor del
chico - reímos - y la vi muy ilusionada y estaba muy feliz - sonreí porque pensé que
Lauren me envió aquello porque quería que yo fuera feliz - pero resulta que la nota
no era para ella.

A.- El muy idiota se equivocó de Ally, se creía que se la había mandado otra.

L.- Sí y la pobre se quedo destrozada y, amor, tú sabes que en esa época no eras
santo de mi devoción, así que pensé ehh porque no hago yo lo mismo con Cabello. -
se me borró la sonrisa - Y eso pretendía hacerte, pero como yo no tenia idea y solo
quería hacerte sufrir pensé que seria mejor hacerte daño a largo plazo; que te
ilusionara y después te decepcionaras, o que hicieras el ridículo creyendo que otro te
las envió en su defecto que descubrieras que yo te las mandé y vinieras a
enfrentarme.

N.- Joder, Lauren, eras la semilla del mal. ¿Tanto odiabas a Mila?

L.- Sí. - le contestó - Amor, ¿te ha enfadado? - preguntó dulcemente, negué.

No me había enfadado, eso era verdad, no me sorprende que Lauren hiciera eso, nos
odiábamos.

C.- O sea que la ultima nota era verdad, era todo una broma - dije levantándome,
agarrando las notas de las manos de Ally y llevándolas a la cama donde Lauren y yo
estábamos sentadas.

L.- Sí, mas que una broma era una manera de tener la oportunidad para pelear
contigo.

C.- ¿Y de donde sacaste la frase? - dije.

L.- No lo recuerdo, creo que de una revista o un libro, no sé.

D.- A mí me haces eso y yo, lo siento mucho pero te mato, Lauren.

C.- Eran cosas de niñas, ¿verdad? - dije y asintió. - Aunque estuviste bastante
acertada con la frase... me odiabas pero siempre acababas en mi camino de una
manera u otra. - se acercó a mi oído.

L.- Eso es porque estábamos destinadas a estar juntas. Esto estaba destinado a ser.-
después me dio un beso en la mejilla. Le susurré un "te quiero".

D.- ¿Te contradices un poco, no, Lauren? Dices que odias San Valentín y después nos
sorprendes con lo de las notitas.

L.- Lo hice porque Ally me dio la idea en esa época - dijo - además cuando se trataba
de Camila yo era una contradicción... así me pasó que caí en mi propia trampa. - la
miré para que se explicara - Los primeros años era todo una broma, pero mi ultimo
año no fue una broma.

C.- Espera el ultimo año que tú estuviste no recibí nada, o sea ninguna nota, en mi
primer año recibí esta - dejé la nota sobre la sabana - Después estas dos - las deje en
orden junto a la otra nota - y por ultimo estas dos, la que termina la frase y el aviso -
dije.

L.- No fue una nota lo que te envié - dijo - pegué una rosa en tu taquilla, no iba a
hacerlo pero al final me atreví, fue muy bonito verte sonreír cuando la viste.

D.- Awwww, son demasiados adorables para mí.

C.- ¿Me viste? - pregunté, ni siquiera me acordaba de eso.

L.- Estaba escondida detrás de una papelera. - confesó.

A.- Y después decías que no te pasaba nada con Camila. - dijo Ally riendo, mi novia
levantó los hombros.

C.- Oye y ¿Cómo pretendías que me enterara de que tú hiciste esto? - pregunté
curiosa.

L.- Mira bien las tarjetas. - me detuve a observarlas - las letras de las esquinas son
mis iniciales, pensaba que lo pillarías. - dijo señalando las iniciales de las tarjetas.

Agarre sus mejillas y le di un beso.

A.- Heyy, pareja, si quieren las dejamos solas.

L.- Sí, chao chicas - dijo y después volvió a mi boca, la separe un poco.

C.- ¡Lern! - dije en tono de advertencia. - No hace falta que se vayan, y tú contrólate.
- me dio un pequeño beso y se separó de mí.

Después de un tiempo, cada una se fue a su habitación a la hora de cenar. Mientras


esperaba a que Lauren subiera con la comida recibí una llamada.

C.- ¿Mami? Hola - contesté.

Sinu.- Hola, hija, ¿Cómo estas? - preguntó.

C.- Hambrienta, estoy esperando a que Lauren venga con la cena. ¿Y tu?

Sinu.- Bien, te llamaba para preguntarte algo. - escuché la voz de mi padre por
detrás - Que si, Alejandro, que ya voy a preguntárselo, ¿Quieres venir con nosotros a
pasar el fin de semana a la casa de campo? - peguntó.
C.- ¿Este fin de semana? - dije.

Sinu.- Sí.

C.- Es que la verdad iba a salir a cenar con Lauren por San Valentín. - volví a
escuchar la voz de mi padre.

Sinu.- Tu padre dice que puedes invitar a Lauren si quieres.

C.- No se si querrá - dije. En ese momento llegó Lauren con la cena.- Yo le pregunto
y mañana te digo. - dije - Ok. Te quiero, dale un beso a papa y a Sofi de mi parte,
buenas noches. - Colgué y después me senté en la mesa para cenar junto a Lauren. -
Te voy a hacer una pregunta y quiero que seas totalmente sincera conmigo ¿ok? - le
dije.

L.- Sí, Camila, eres la mujer mas hermosa del mundo.- dijo. Sonreí y me sonrojé por
el halago - Bueno, dime que querías preguntar.

C.- Tú no quieres que salgamos el sábado a cenar ¿verdad? - pregunté.

L.- Sinceramente, no, pero a ti te hace ilusión... tu también haces cosas que no te
gustan o no te apetecen por mí...

C.- OK, te tengo otra pregunta, mi madre me llamó y nos invitó a pasar este fin de
semana en la casa de campo.

L.- ¿Nos? ¿A mí también?

C.- Nos, suele ser nosotras y nosotras suele ser tú y yo, así que sí, tu también estas
invitada, pero no estas obligada a ir... por eso te pregunto si quieres ir.

L.- Todo el fin de semana en el campo, con tu padre y tu madre y tú y Sofi y tu


padre.

C.- Has dicho padre dos veces.

L.- Lo sé.

C.- ¿Le tienes miedo a mi padre?

L.- Miedo no, respeto.


C.- No hace falta que vengas si no quieres.

L.- Sí quiero ir, contigo voy a donde sea.

C.- Mañana llamaré a mi madre y le diré que vamos... prepararé algo romántico para
hacer allí, todavía no se el que pero pensaré algo.

L.- Con tu padre cerca, ni lo sueñes.

C.- ¿Cómo que ni lo sueñe...? Vaya, vaya, Jauregui le temes al empresario Cabello
mas de lo que creía. - rodó los ojos.

L.- No, lo que no quiero es que te quedes sin novia.

C.- Que considerada. - reí - Pero yo igual pensaré en algo.


Capitulo 62

POV.LAUREN.

C.- Venga, Lern, mis padres nos están esperando.- oí que decía.

L.- Que sí, que sí, ya salgo.

Salí del baño, agarré la pequeña maleta donde llevaba la ropa, salí junto a Camila y
nos metimos en su coche para dirigirnos a su casa.

C.- ¿Nerviosa? - preguntó con las manos en el volante.

L.- Para nada - dije. Sonrió sin apartar la vista de la carretera, sabia también como yo
que estaba mintiendo.

Claro que estaba nerviosa, iba pasar el fin de semana con sus padres; con Sinu todo
estaba bien pero con Alejandro... todavía me asustaba un poco.

C.- Tú tranquila. - dijo, me agarró la mano y la besó.

A los pocos minutos llegamos a su casa, Sinu nos preparó la cena, después
esperamos a que Alejandro llegara de trabajar. Estábamos en la sala cuando llegó,
nos avisó que cuando acabara el de cenar saldríamos rumbo a la casa de campo de la
familia Cabello.

Subimos al coche y me preparé para un viaje de varias horas.

A mitad de trayecto Sofi que estaba a uno de mis lados se apoyó en mí, donde se
quedo dormida.

A los pocos minutos Camila apoyó su cabeza en mi hombro. Sinu rió al ver a sus dos
hijas durmiendo sobre mí.

L.- Camila, se levantó muy temprano hoy, estará cansada. -le dije.

C.- No estoy durmiendo. - dijo sin apartarse de mí, ni abriendo un milímetro los ojos.

El viaje no fue muy interesante, de vez en cuando miraba por la ventana y sólo veía
el negro de la noche.
Alejandro estacionó delante de una gran verja, abrió y después entramos a un gran y
hermoso jardín algo iluminado al frente de una casa grande, el exterior era increíble,
todas las paredes cubiertas de madera daban un ambiente muy hogareño a la casa.

No vi mucho más de la gran estancia porque pronto nos fuimos a acostar ya que era
tarde.

Camila insistió para que durmiera con ella pero preferí irme a la habitación de
invitados.

Me desperté a la mañana siguiente y me quedé unos minutos más en la cama, me


cambié el pijama y bajé a la cocina donde solo se encontraba Sinu.

L.- Buenos días. -dije. Apartó la vista de la sartén y me miró.

Sinu.- Hola Lauren. - entré a la cocina.

L.- ¿Te ayudo? - negó - En serio, no me molesta.

Sinu.- Si insites.

Estábamos haciendo el desayuno cuando entró Alejandro.

A.- Buenos días. - dijo dándole un beso a su mujer.- ¿Y mis hijas? - preguntó.

Sinu.- Durmiendo.

A.- ¿Todavía? - Sinu asintió - Buenos días, Lauren - me dijo.

L.- Hola.- dije dándole la vuelta a la tortilla.

La verdad es que podría decir que estaba incomoda por estar sola con mis suegros en
la cocina pero mentiría, Sinu puso la radio mientras acabábamos con el desayuno
después hablaba con Alejandro en la mesa sobre una noticia del periódico, de pronto
apareció Sofia.

So.- Tengo hambre.- dijo sentándose en la mesa, su madre le puso el plato de tortilla
delante.

Sinu.- Empezar a desayunar ya, iré a avisar a Camila.- salió de la cocina.


Empezamos a comer y bajó Sinu sin Camila, la mujer se sentó en la mesa; minutos
después noté que alguien me abrazaba por detrás.

C.- Hola, preciosa. - me dio un beso en la mejilla.

L.- Hola.

C.- ¿Dormiste bien? - preguntó sin dejar de abrazarme.

L.- Sí. - me dio otro beso y se sentó junto a mí.

C.- Buenos días. - le dijo a su padre.

A.- ¿Yo no tengo beso? - dijo burlándose de su hija, noté que me ponía roja. Camila
rió.

C.- Después. - cogió una tortita del plato y la llenó de chocolate.

A.- ¿Camila, que vas a hacer hoy? ¿Tienes algo preparado? - preguntó.

C.- ¿Algo preparado? - lo repitió.

A.- Hoy es San Valentín.

C.- Lo sé, pero a Lauren no le gusta mucho, así que solo iba a llevarla al lago esta
tarde.

A.- Tu madre, Sofi y yo vamos a ir a comer a la montaña si quieren pueden venir.

C.- ¿Quieres ir, amor? - me preguntó.

L.- Bueno, vale.- acepté.

C.- Vale, vamos.

Mal hicimos en aceptar.

A mitad de la mañana empezamos nuestra travesía por la montaña.

L.- ¿Amor, recuérdame por que aceptamos venir aquí? - dije sin aliento.
C.- Yo que sé... yo pensaba que esto iba a ser un paseo tranquilo por la montaña, tú,
yo, los pájaros... todo muy bonito y no rocas, bichos, este sol que nos va a freír vivas
y las malditas plantas que me están dejando las piernas llenas de cortes.

A.- ¡Venga chicas! - gritó desde más adelante.

C.- ¿Papá queda mucho para llegar? - preguntó dándole un sorbo a la botella de
agua.

A.- No mucho.- dijo y continuó andando.

Ese no mucho, se convirtió en sí mucho, por lo menos para Camila y para mí.

Volvimos a alcanzar a Sofia, Sinu y Alejandro quienes estaban parados delante de una
roca.

C.- ¿Ya llegamos? - preguntó Camila exhausta.

A.- Solo falta subir por esa colina.- miramos la colina y después nos miramos la una a
la otra.

C.- Si muero hoy quiero que sepas que fue bonito estar contigo.- dijo empezando a
caminar.

L.- Lo mismo te digo.

A mitad de camino vimos pasar un coche.

C.- ¡Papá! - le gritó - ¿Podríamos haber venido en coche y nos haces pasar por este
infierno?

A.- Sí, así es más divertido.

L.- ¿Divertido? ¿Para quién? - le dije a Camila.

Llegamos al final de la alta colina, junto a unas rocas estaban ya todos sentados en
una mesa de madera gastada que había allí. Cuando Camila y yo llegamos nos
tiramos al suelo.

L.- Creo que estoy muerta. - dije sin aliento.


C.- Creo que yo también. He tenido suficiente montaña para los próximo diez años.

Estuvimos un rato descansando hasta que Sinu nos llamó a comer.

Cuando terminamos saqué la cámara de mi mochila y me puse a hacer fotos a todo,


el paisaje, los arboles, los animalitos que encontrábamos, a las personas que me
rodeaban, pero sobre todo a mi perfecta novia.

Estuvimos allí hasta la mitad de la tarde, cuando el sol no era tan fuerte.

A.- Preparadas para el camino de vuelta. - nos dijo.

L/C.- ¡No! - dijimos las dos.

Empezamos a caminar de nuevo y mas o menos el viaje de vuelta fue igual que el de
ida.

C.- Amor, llévame. - dijo apoyándose en mí.

L.- No, llévame tú a mí. - también negó.

Discutimos quien tenía que llevar a quien pero al final ninguna llevó a la otra.

Sinu.- Estaremos en el lago.- gritó Sinu. Sabiendo que nuestro paso era cada vez más
lento.

C.- Vale. - le gritó de vuelta.

L.- Dime que el lago no está muy lejos de aquí.

C.- No mucho - dijo.

Y efectivamente, poco después nos encontramos con el lago donde había una gran
cascada. Fuimos debajo de un árbol donde se encontraban los padres de Camila.

A.- Por fin llegan. - dijo riendo.

Nos sentamos sobre la hierba en bikini, charlábamos hasta que Sofi le vació un cubo
pequeño de plástico lleno de agua a Camila en la cabeza, gritó y salió corriendo
detrás de su hermana.
A.- Lauren vienen a por ti.

L.- ¿Qué? - de nada sirvió avisarme, no me dio tiempo ni de reaccionar cuando me


quise dar cuenta ya tenia a las dos hermanas Cabello encima de mí, mientras que
Camila me retuvo en el suelo Sofia me tiró el cubo de agua helada tal y como había
hecho con su hermana.

Salí corriendo detrás de ellas, logré alcanzar a Camila.

L.- Te pillé. - le dije agarrándola de la cintura. Se giró y rodeó mi cuello.

C.- No me hagas nada, ha sido idea de Sofi. - suplicó, le sonreí maliciosamente.

L.- ¿Quieres que crea que ha sido tu hermana?

C.- Es que ha sido idea suya. - dijo de nuevo.

L.- Bueno, no me importa ahora pagaras tú. - acerqué lentamente mis labios a los
suyos.

C.- ¿Cómo? - dijo con una sonrisa pícara en su boca antes de juntarlos.

Seguíamos perdidas en los labios de la otra, disfrutando de aquello, cuando el agua


chocó contra nosotras de nuevo, nos separamos debido al susto y vimos a Sofia que
reía, la pequeña sabía bien lo que se le venia y salió corriendo. Fuimos detrás de ella,
Camila la agarró en brazos y la metió en el lago, yo la seguí, allí estuvimos haciendo
guerra de agua y jugando con la pequeña hasta que se cansó y volvió con sus padres.

Camila y yo seguíamos dentro de aquel precioso lago; rodeé la cintura de mi novia


con mis piernas y me cargó.

C.- Sabes ¿una vez me tiré por ahí? - dijo señalando la cascada.

L.- ¿En serio? - pregunté.

C.- Sí, fue la primera y la última; me hice mucho daño, mis muslos se pusieron
morados totalmente, te juro que lloré. - dijo, la besé.

L.- ¿Y por que saltaste entonces, idiota? - dije cariñosamente.


C.- Porque quise, además no pensé que me haría tanto daño.

Estuvimos dentro del lago alrededor de una hora; hundía a Camila bajo el agua y ella
a mí, jugamos como dos niñas, cargaba a Camila y después la lanzaba, nos
salpicábamos agua, nos abrazábamos y besábamos importándonos bien poco quien
estuviera por allí, poco antes del atardecer salimos.

Camila se acurrucó entre mis piernas mientras manteníamos una conversación con
sus padres.

L.- ¿Camz, conoces a ese tipo? - dije señalando a un chico que estaba a lo lejos. Lo
miró. - Es que te ha señalado un par de veces y antes cuando estábamos en el lago lo
vi reírse con los demás que le acompañan mientras te miraba.

C.- Tranquila amor, solo es un idiota. - dijo. Su padre se giró y lo miró.

A.- Igual de idiota que su padre. - dijo. - Si sigue molestando te doy el permiso para
que vayas y le digas algo.- me dijo.

C.- ¡No! - Dijo Camila. Miré al chico aquel, volvió a señalar a mi novia y se burló de
ella.

L.- ¿Qué problema tiene ese imbécil? - dije - Ahora vengo.

C.- No, Lauren, tú no vas a ningún sitio, te quedas aquí.- dijo impidiendo que me
levantara.

L.- Pero...

C.- Pero nada - bufé - tenias que animarla - regañó a su padre.

L.- No voy a permitir que se burle de ti.

C.- ¿Y que si se burla? Ese solo quiere llamar la atención, que vaya a hablar con él. Lo
conozco, es un idiota, si lo ignoras al final se cansa - me dio un beso - así que tu aquí
tranquila conmigo.

A los diez minutos Sinu y Alejandro dijeron que era hora de volver a casa.

C.- Yo me quedaré un poco mas con Lauren, quiero llevarla a un sitio.- informó.

Sinu.- Vale, pero no vuelvan muy tarde - dijo recogiendo las cosas.
Solo quedábamos las dos y una pequeña mochila.

C.- Vamos - dijo agarrando mi mano.

L.- ¿Dónde? - pregunté y empezamos a caminar.

C.- A un sitio. Te prometo que no está muy lejos.

Caminamos entre los arboles hasta una especie de acantilado.

L.- ¿Ahora es cuando me empujas y dejas mi cuerpo por aquí? - bromeé.

C.- Sip - rió, se puso detrás de mí y me abrazó - Quería venir contigo aquí a ver el
atardecer. - me dio un beso en el hombro y se separó de mí.

Se sentó contra una gran roca y me hizo una señal para que fuera junto a ella. Me
rodeó con su brazo y apoyé mi cabeza en su pecho sin dejar de mirar al horizonte.

El sol estaba a punto de esconderse detrás de unas montañas que se veían a la


lejanía, el cielo tenia un color entre naranja y rosa muy bonito.

L.- Si me sigues mirando a mí en lugar de las montañas te perderás la puesta de sol.


- dije notando su mirada sobre mí, acaricio mi mejilla.

C.- Prefiero verte a ti disfrutando por cosas como estas... eres tan sencilla. - dijo, la
miré.

L.- ¿Eso es algo malo? - pregunté.

C.- No, para nada - me besó.

Vimos como el sol se escondía del todo detrás de aquellas montañas, solo se
escuchaban los ruidos de los animales, el movimiento del viento y la cascada que
había a pocos metros.

C.- Lern, ¿Puedo hacerte una pregunta? - dijo rompiendo el silencio.

L.- Sí, claro.


C.- ¿Tu piensas en nosotras a largo plazo? - preguntó.

L.- ¡Woow! - me aparté de ella para sentarme a su lado y así poder mirarla a los ojos
- Tengo miedo de responder esa pregunta - dije sinceramente apoyando mi espalda
contra la roca.

C.- ¿Eso es un no? - dijo mirando a otra parte.

L.- No, Camila - me miró - puede que sí haya pensado en un futuro, uno en el que
sigamos juntas, sigamos queriéndonos y siendo felices, que continuemos siendo parte
de la vida de la otra o mejor dicho que compartamos una vida, una familia y créeme
que nada me haría mas feliz que tener eso...

C.- Pero... - se adelanto a mí.

L.- Pero también soy realista, nuestras vidas están a punto de comenzar, tenemos 23
y 22 años, yo no sé lo que pueda pasar en un futuro, puede que rompamos o
tengamos que separarnos o cualquier cosa parecida, y puede que también después
volvamos o nos reencontramos. No tenemos certeza lo que pasará con nosotras.

C.- ¿Crees que nos separaremos?

L.- No lo sé, espero que no, pero sé realista Camila, yo acabaré la universidad, tú
también, nos tocará ir a trabajar puede que a otro estado u otro país diferente.

C.- En eso llevas razón.

L.- ¿Por qué me has preguntando eso? ¿te preocupa el tema?

C.- Sí. - la agarré de la mano.- Tú eres un gran apoyo para mí y yo te necesito cerca.

L.- Sé como te sientes, a mí me pasa lo mismo contigo - la besé - Tú no te


preocupes, el futuro lo enfrentaremos juntas, si llega el momento que tenemos que
separarnos lo haremos, mientras tanto seguiremos juntas, muy juntas. - volví a
besarla - Porque te quiero. Y espero que tú a mí también - bromeé.

C.- Sí. - me abrazó y después me besó - Sabes este es un lugar especial para mí. -
dijo acomodándome el pelo detrás de la oreja. - Suelo venir aquí a pensar cuando
venimos de vacaciones, es un lugar muy tranquilo y además es donde mi padre le
pidió matrimonio a mi madre.

L.- ¿En serio? - pregunté sorprendida.


C.- Sí, solían pasar mucho tiempo aquí cuando eran jóvenes. Mi padre me contó la
historia millones de veces, como este era un lugar especial para ambos y como se
enamoraron por estos bosques.

L.- Supongo que te tendré que pedir matrimonio en un lugar especial también.

C.- Puede, a no ser que ye te lo pida antes. - dijo acercándose a mi para besarme.

L.- Explícame como hace dos segundos hablábamos de rupturas y ahora de


propuestas de matrimonio. - dije riendo.

***************

POV.CAMILA.

Llegamos a casa después de un día de senderismo y campo agotador.

Salí de la ducha, me sequé el pelo, me puse ropa cómoda y bajé a la sala de estar;
mi padre y Sofi estaban en un sofá mientras que Lauren que había sido más rápida
que yo duchándose estaba tumbada en el otro, me acurruque junto a ella mientras
esperaba que mi madre terminase de hacer la cena.

Mis ojos se empezaban a cerrar inconscientemente.

A.- Chicas, no se duerman que la cena estará lista pronto.- oí que decía mi padre,
alcé un poco para mirar a Lauren y la vi que tenia cara de sueño, y probablemente mi
cara estaría igual. Haciendo ningún caso a las palabras de mi padre volví a
recostarme sobre el pecho de mi novia y cerré los ojos.

Sinu.- ¡Camila! ¡Lauren! La cena está lista. - me desperté ¿Cuánto ha pasado? ¿Diez
minutos? - ¡Camila! - me tocó el brazo - ¡Lauren! - la llamó - ¡Venga! - Lauren se
desperezó debajo de mí y me levanté - id a lavaros la cara y venid a cenar.

En cuanto terminamos de cenar subimos a la habitación, era San Valentín quería


tener una hora sexy con mi novia pero en cuanto tocamos la cama nos quedamos las
dos durmiendo; y así es como un día de montaña arruino mi primer momento sexy de
San Valentín con Lauren.

A la mañana siguiente nos despertamos muy temprano, estaba a punto de amanecer,


decidimos que sería buena idea caminar por los alrededores hasta que mis padres y
Sofi se levantaran.

No hacia frío pero si hacia algo de viento, no era molesto, caminábamos de la mano
por la hierba mientras que el cielo cambiaba de color dando paso a un nuevo día, al
contrario que el día anterior en la insufrible montaña, Lauren y yo tuvimos un
agradable y romántico paseo donde no faltaron los besos, los abrazos, las caricias, las
miradas y sonrisas cómplices.

Cuando se hizo la hora de desayunar volvimos a la casa, Lauren preparó el desayuno


y yo ayudé un poco, con ayudar me refiero a probar todo lo que hacia.

La mañana no tuvo nada mas interesante, a la hora de comer mi padre preparó una
barbacoa en el jardín, después de estar un rato jugando al baloncesto con Sofi y con
Lauren, quienes por cierto se pasaron todo el tiempo riéndose de mi forma de jugar,
Lauren fue a ayudar a mi padre con la barbacoa, tenían una charla normal y aunque
no sé de que hablaban, porque estaba sentada junto a mi madre en la mesa, podía
ver que ninguno de los dos estaba incomodo, me ponía muy feliz ver que toda mi
familia aceptaba a Lauren.

C.- ¿De que crees que estarán hablando? - le pregunté a mi madre señalando a
Lauren y mi padre.

Sinu.- No sé- dijo - Pero no te preocupes - me dio la mano.

C.- No estoy preocupada es solo que a veces pienso que papá... no importa solo
hablan, no está pasando nada malo.

Sinu.- Mila, tu papá adora a Lauren.

C.- Pero hay veces que se comporta raro con ella... te juro que a Lauren le da miedo -
reímos.

Sinu.- Solo lo hace para aparentar, y sí probablemente quiera darle miedo a Lauren,
piensa que para el siempre serás su pequeña... pero te aseguro que no le molesta
que estés con Lauren.

C.- ¿De verdad? - pregunté, miré a las dos personas de la que hablábamos, mi padre
hizo reír a Lauren y yo sonreí.

Sinu.- De verdad, tanto tu padre como yo os vemos y aunque he de confesar que


para mi todavía es algo extraño verlas juntas... - la interrumpí.
C.- ¿Extraño?

Sinu.- Sí, extraño, pero no lo digo en un modo despectivo, no, para mi es raro porque
las veces que las he visto juntas, cuando Lauren trabajaba en casa o cuando estaban
en el instituto todo eran malas caras e insultos y ahora es lo contrario. Me hace feliz
que eso sea así, que hayas encontrado en Lauren alguien en quien puedas confiar.

C.- Es la mujer de mi vida.- suspiré mirándola a lo lejos.

Sinu.- Lo sé.- me puse roja al darme cuenta de que lo había dicho en voz alta y que
mi madre me había oído. Se rió al verme colorada.

Llegaron mi padre y Lauren con los platos, les ayudé a servir y comimos.

Por la tarde salimos de la casa de campo, dejamos a Lauren en su casa para ver a su
familia; dos horas después pasé a por ella para volver a la apasionante vida de
universitarias.
Capitulo 63

POV.LAUREN.

Estábamos en la cafetería Normani, Dinah, Camila y yo esperando a que Ally llegara.

A.- Hey, hola chicas, perdón por tardar.- dijo cuando llego.

N.- ¿Dónde estabas? Llegas media hora tarde. - preguntó.

D.- Donde va a estar... pues con su novio.

A.- Sí, estaba con Troy pero no llegue tarde por eso, cuando iba a salir mi madre me
llamó y decidió que era un buen momento para ponerme al día con todas las cosas
que le pasan.

L.- Y te dio cosa decirle que tenías prisa.

A.- Sí... bueno voy a pedir algo de comer. - dijo y fue hacia la barra, a los pocos
minutos vino con un plato donde había unas hamburguesas, patatas y un refresco, se
sentó en su sitio.

L.- ¿Se enteraron del baile?

N.- ¿Qué baile?

D.- Sí, mi madre me lo dijo cuándo la llamé, las invitaciones llegaron a mi casa.

N.- ¿Qué baile? - volvió a preguntar.

A.- Sí, yo también lo sabía.

N.- ¿Qué baile? Ehh no me ignoren.- se quejó.

A.- Es este fin de semana.

N.- Me pueden explicar.

A.- Es un baile que organiza nuestro antiguo instituto por el 50 aniversario de su


inauguración.

L.- Hacen una especie de ceremonia y una cena y baile, o algo así. - expliqué.
N.- Ahhh ¿y yo puedo ir? - preguntó.

D.- No, creo que es solo para antiguos estudiantes y un acompañante. - dijo Dinah.

N.- Ahh - dijo triste - ¿Y no puedo ser acompañante de ninguna de ustedes?

A.- Yo iré con Troy, lo siento.

L.- Y yo con Camila.

C.- Yo no voy a ir. - me giré hacia ella.

L.- ¿Cómo qué no? - Negó. - ¿Por qué? Yo quiero ir.

C.- Pues ve, si no te lo estoy prohibiendo. - me contestó.

L.- Mi amooor. - dije en tono de queja.

C.- En serio ve tú yo no iré, no me apetece. - vi que Dinah la miraba con


¿preocupación? - Puedes llevar a Mani.

N.- ¡Si!, puedes llevar a Mani. - intervino.

L.- Pero...

C.- Pero nada, no quiero ir y ya no insistas.

L.- Esta bien Camz, no te enfades.

C.- No me enfado. - me dio un beso.

N.- Entonces, ¿Lauren, soy tu pareja...?

L.- Déjame que le insista un poco más a esta pequeña cosa y si veo que no cede,
vamos tú y yo juntas. - Normani sonrió.

C.- No voy a ceder. - dijo. Rodé los ojos.

N.- No cedas. - miré a Normani enojada. - Ehh que es broma. - rió.


D.- Si quieres puedes venir conmigo Mani, total, iba a ir sola. - intervino Dinah.

L.- Normani ve con Dinah, no seré yo quien rompa a la pareja. - agarró una patata
del plato de Ally y me la tiró.

A.- Ehh, con la comida no se juega. - dijo, las demás reímos.

***************

Pasaron unos cuantos días, aun no le había sacado el tema del baile a Camila todavía
e iba siendo hora.

Camila estaba sentada en su escritorio inmersa en una pila de papeles, que suponía
que eran apuntes, ¿Cómo puede ser tan desastrosa? Me acerqué a ella por detrás y la
abracé apoyando mi barbilla en su hombro.

L.- ¿Mi amor?

C.- ¿Qué? - dijo sin apartar la vista del montón de papeles.

L.- Ven conmigo al baile. - sonó más a orden que a petición.

C.- Ya te dije que no.

L.- Por faaa. - supliqué.

C.- Noooo

L.- ¿Por qué?

C.- Porque no.

L.- PFFF. -dije como una niña pequeña. - Yo quiero que vengas, quiero que TÚ seas
mi pareja. - dije haciendo berrinche.

C.- Lo siento, amor, pero no va a poder ser.

Fui a mi cama y me senté en ella, a los pocos minutos Camila se levantó de la silla y
vino hacia mí.

C.- ¿Estás enfadada? - preguntó dulcemente.


L.- No.

C.- Y entonces ¿Por qué esa cara?

L.- Porque quiero que vengas conmigo...

C.- Otra vez con eso.

L.- Sí, otra vez y hasta que no me digas que sí, no pararé.

C.- ¿Por qué es tan importante para ti ir conmigo a ese baile? - dijo sentándose en
mis piernas.

L.- Porque eres mi novia y quiero ir contigo. - dije abrazando su cintura.

C.- ¿Solo por eso?

L.- Y porque quiero restregarle en la cara a todos esos payasos lo feliz que soy
contigo y lo bien que me ha ido hasta ahora. - confesé.

C.- Yo era una de esas payasas. - su voz sonó triste y decepcionada.

L.- Ahora no lo eres, cambiaste, me haces feliz y te quiero. - la besé.

C.- Pero es que no quiero ir...

L.- ¿Por qué no? Te encantaba ese sitio, solías ser la reina del lugar.

C.- Es solo que no quiero volver allí, me trae malos recuerdos.

L.- ¿Malos recuerdos? ¿Hablas de cuándo peleábamos? - No dijo nada - ¿Es por eso,
amor?

C.- Mmm... S... Sí... Sí es eso...

L.- Mi amor, eso es parte del pasado, ahora estamos bien, y somos felices y... -
entonces vino a mi mente una cuestión que hizo que mi estómago diera vueltas. -
¿No tendrás vergüenza de que nos vean juntas? ¿De ser mi novia?
C.- ¿Qué? No, no digas estupideces, yo no me avergüenzo de ti.

L.- No sé... vas a ver a tus amigos los ricos, los súper fabulosos y, vamos yo soy solo
Jauregui. - me interrumpió.

C.- Lauren mírame. - dijo pero seguí mirando al suelo, tenía ganas de llorar, no
quería que Camila sintiese vergüenza de mí. Agarró mi barbilla e hizo que la mirara. -
Hey mi amor, mírame y escúchame, en la vida vuelvas a decir y mucho menos pensar
que siento vergüenza de ti, estoy orgullosa de que seas mi novia porque estoy
enamorada de ti y nadie me hace más feliz que tú, ¿entiendes?, por suerte ahora
puedo decir que me importa muy poco o más bien, nada lo que piensen los demás de
mí y eso es gracias a ti. - me besó.

L.- ¿Entonces? ¿Qué razón tienes para no ir? Y no me digas que es porque no te
apetece.

C.- Es sólo que no... no me quiero encontrar con cierta gente.

L.- Que se jodan esa gente, tú iras con Ally, Troy, Dinah, Normani y conmigo... -
Camila me miraba recelosa. - ¡Vamos se mi pareja! ¡Por faaa! - La besé - Por favor -
la volví a besar. - Vaa. - otro beso - Puedo estar así todo lo que resta de noche. - dije
y la hice reír.

C.- Eso es chantaje.

L.- Me da igual, va, por favor. - junté nuestros labios.

C.- Con una condición. - propuso.

L.- ¿Eso es un sí? - sonreí.

C.- Si cumples algo sí. Seré tu pareja solo si llevas un vestido que no sea negro.

L.- Camz... - me quejé.

C.- Ni azul oscuro.

L.- ¿Quién hace chantaje ahora?

C.- Esas son mis condiciones.

Pues ya me ha jodido, el vestido que iba a ponerme era negro.


L.- ¿Te sirve rojo?

C.- Rojo, naranja, amarillo fluorescente... lo que sea pero negro no.

L.- Vale, no será negro ¿serás mi pareja? - pregunté para asegurarme.

C.- Sí.

L.- ¡Bien! - Le di un beso - ¡Iré con la reina del baile! - celebré y rió.

C.- Nunca fui reina del baile.

L.- ¡Por favor! Tú eres reina del baile incluso cuando no hay baile.

C.- Y tú me quieres mucho sino no dirías esas cosas.

L.- Sip, sí lo hago. Este será como nuestro prom. - dije riendo.

C.- Algo parecido sí... oh Dios mío iré con la chica mala. - dijo haciéndose la
dramática - Espero que mi madre no se entere. - reí.

L.- Chica mala y reina del baile estaba claro desde el capitulo uno que íbamos a
terminar juntas.

C.- Siiii, clarísimo estaba. - dijo irónica.

Estuvimos un rato más bromeando sobre el baile y me contó cuando fue al prom con
Dinah.

C.- ¡Mierda! ¡Mira qué hora es! Y aún tengo que pasar a limpio todo eso, - dijo
señalando la pila de papeles - seguro que ahora me quedaré hasta tarde; tú y tus
estúpidas cosas de prom de adolescentes que me distraen. - puso cara de enfadada,
le sonreí - No hagas eso cuando intento enfadarme contigo. - sonreí de nuevo, me
besó. - Ahora tengo que volver a eso. - volvió a besarme, se levantó de encima de mí
y fue a su silla.

Camila seguía peleando con sus papeles intentando ordenarlos y pasarlos a limpio.

L.- Mi amor, yo me voy a dormir. - le informé saliendo del baño.

C.- Vale, yo aún tardare. - giró su silla para que fuera a besarla.
L.- No te quedes toda la noche despierta ¿sí? - La besé. - Buenas noches.

C.- Buenas noches, que descanses. - me metí en mi cama y pronto me quedé


durmiendo.

***************

POV.CAMILA.

Mierda de papeles.

¿Qué puse aquí? Ni yo misma entiendo lo que escribo.

Después de estar pasando los apuntes a limpio por fin terminé, bueno no del todo,
aún faltaban algunos pero estaba ya muerta, tenía que irme a dormir; me tumbé en
la cama y me puse a pensar.

Así que al final iré al baile... le tenía que haber dicho que no... no puedo volver a ese
sitio, muchas emociones y recuerdos. Aún tengo grabadas cada una de las cosas que
me hicieron, y estar allí solo lo hará peor; no, tengo que hacer un esfuerzo; vamos,
hazlo por Lauren, ella quiere ir, intenta estar un rato por ella, después inventas
cualquier excusa y te vas. No tendrás que encontrarte con nadie. Reza para que no te
encuentres con nadie.

Mientras recordaba notaba como las lágrimas caían por mis mejillas, me levanté, fui
al baño, me lavé la cara y volví a salir.

L.- Mi amor, ¿estás llorando? - oí la voz de Lauren en la oscuridad de la habitación.

C.- No, no es nada. - encendió la lámpara de su mesita de noche.

L.- Heyy, pequeña, ven aquí. - me senté en su cama.

C.- Siento haberte despertado.

L.- No importa, ¿Qué te pasa? ¿Por qué lloras? - dijo secándome las lágrimas que
todavía caían.

C.- Nada.

L.- ¿Cómo que nada?, amor, habla conmigo.


C.- Es solo estrés, estoy agobiada, tengo muchas cosas en la cabeza, muchos
exámenes, materias, trabajos... - mentí.

L.- Tranquila... ven aquí. - me abrazó.

Esto es todo lo que necesito, con ella me siento protegida.

C.- Mi amor, ¿Puedo dormir contigo esta noche?

L.- Sí, claro que puedes. - se hizo a un lado para que yo entrara, me secó las
lágrimas que todavía caían por mis mejillas y me tumbé a su lado.

C.- Te quiero mucho. - la besé.

L.- Y yo a ti - me abracé a ella y en poco tiempo me quedé dormida.


Capitulo 64

POV.LAUREN.

Era el día del baile, estaba en mi casa preparándome, Taylor entró a mi habitación.

T.- Heyy Laur... Wow - dijo al verme.

L.- Gracias.

T.- Estás muy guapa. - le sonreí y fui hacia el espejo para maquillarme.- ¿Ya te
cambias? ¿Tantas ganas tienes de ir al baile?

L.- He decidido pasar por Camz. - avisé.

T.- ¿Tres horas antes? - preguntó asombrada.

L.- Le tengo algo preparado.

T.- ¿Qué es? - preguntó curiosa.

L.- No te interesa. - rió - bueno ¿querías algo? - pregunté poniéndome la sombra de


ojos.

T.- ¡Ah sí! ¿Dónde guardas los zapatos esos que compraste para tu graduación?

L.- En el armario, supongo, búscalos.

T.- Ok. - cogió los zapatos y se fue.

Terminé de maquillarme, me despedí de todos y puse rumbo a la casa de Camila.

La verdad, he de confesar que estaba algo nerviosa y eso me hacía sentir un poco
estúpida no es como si fuera mi prom.

Toqué la puerta cuando llegué.

So.- Hola. - dijo al verme.

L.- Hola, renacuaja. - dije. - ¿Puedo pasar?

So.- Sí, claro. - cerró la puerta detrás de mí - ¿Qué es eso? - dijo señalando la gran
bolsa que llevaba colgada en el brazo.

L.- Mi equipo fotográfico - informé.

So.- Ahh. - Sinu entró.

Sinu.- ¿Sofi quién es?

L.- Hola.

Sinu.- ¿Lauren? ¿Qué haces aquí? - Me dio un beso. - El baile no es hasta dentro de
varias horas...

L.- Sí, lo sé pero quería ver a Camila antes de ir. ¿Está en casa?

Sinu.- Está arriba, en su habitación.

L.- ¿Puedo subir a verla?

Sinu.- Sí, claro.

Subí las escaleras y toqué la puerta; no obtuve respuesta; lo hice varias veces más
pero nada; decidí entrar.

L.- Camz. - la vi de espalda a la puerta frente a su portátil con los auriculares puestos
y la música muy alta, incluso yo podía escucharla.

Me acerqué a ella y puse mi mano en su hombro, se sobresaltó y se quitó los


auriculares rápidamente.

C.- ¿Qué...? - Se giró y me miró algo sorprendida. - ¿Lauren? Me asustaste. ¿Qué


haces aquí?

L.- Hola, mi amor, ¿Qué tal estás? - dije en tono de burla.

C.- Hola, mi amor ¿Qué tal estás? - dijo imitándome.

L.- Pues ahora que te veo, mejor. Me vas a dar un beso o... - me besó.

C.- Pero en serio ¿Qué haces aquí? Pensé que vendrías a por mí, - miró el reloj de su
mesita - en unas tres horas, no ahora, ni siquiera me he vestido.
Me quité la chaqueta que llevaba puesta y la dejé en la cama de Camila, quién por fin
se daba cuenta lo que llevaba puesto.

L.- Mira, no es negro. - dije al girarme señalando mi vestido; un vestido sencillo


completamente blanco de tirantes que llegaba por encima de mis rodillas.

C.- Eso... - trago saliva - eso puedo verlo.

Me encantaba cuando se ponía así de nerviosa al verme.

L.- ¿Te gusta? - pregunté sabiendo ya la respuesta; me comía con la mirada obvio
que le gustaba, ella asintió animadamente recorriéndome con sus ojos de arriba
abajo. - Cierra la boca, se te va a cansar la mandíbula. - dije cerrándosela.

C.- No puedo contigo, así, tan sexy y adorable a la vez.

L.- Ehh yo siempre soy sexy y adorable. - refunfuñé.

C.- Pero con ese vestido lo eres más.

L.- Ves eso es lo que me pasa a mí cada vez que te miro, siempre. - rió - Es verdad.

C.- Bueh... - rodó los ojos.

L.- Sí, incluso ahora.

C.- Mi amor, voy en chándal. - dijo señalando su atuendo.

L.- ¿Y? Te ves sexy y adorable a la vez.

C.- Boba - se acercó a mí y me besó, se separó un poco - eres más alta.

L.- Llevo tacones.

C.- Quítatelos, no me gusta que seas tan alta, mira que me tengo que poner de
puntillas para besarte. - se alzó en sus pies para besarme.

L.- No, me gusta ser mucho más alta que tú. - fue hacia su vestidor y vi que salía con
unos tacones puestos - marcas tendencia en la moda - dije al verla con su ropa
desgastada y los zapatos de tacón.
C.- Sí, lo sé. - se puso delante mío - ¡ja! ¡Ahora somos iguales!

L.- Tramposa. - reí.

C.- Tramposa - me imitó con voz burlona y fue a besarme, fuimos hacia atrás hasta
que ella chocó contra su cama.

L.- No, mi amor, no vine a eso - me miró extrañada - cámbiate de ropa, ponte el
vestido, arréglate para esta noche.

C.- Amor, aún queda mucho para irnos. - se quejó.

L.- Por fa, hazlo, es para una sorpresa.

C.- Bueno, si es para una sorpresa supongo que lo haré. - entró a su vestidor.

L.- ¡Camz! - la llamé.

C.- ¿Qué? - dijo desde el vestidor.

L.- Bajo al jardín a preparar una cosa, cuando estés lista bajas - dije.

C.- ¿Al jardín? - preguntó asomando la cabeza desde el vestidor.

L.- Sí, ahora nos vemos.

C.- Ok.

Cogí mi bolsa donde llevaba todo lo necesario y bajé al jardín donde prepararé el
trípode, la cámara y elegí el sitio justo para que salieran unas fotos perfectas; lo dejé
todo listo y me senté en el sofá del jardín esperando a que Camila terminara de
arreglarse.

Al rato vi llegar a Camila.

Tengo tanta suerte pensé al verla.

C.- ¿Y bien? ¿Qué piensas? - dijo, me levanté del sofá y la agarré de la cintura.
L.- ¿De verdad, quieres saber lo que pienso? - asintió. - Cuando te he visto lo primero
que he pensado ha sido, Lauren Jauregui, eres una mujer con suerte - la acerqué más
a mí.

C.- ¿Lo eres? - dijo mirándome los labios.

L.- Lo soy. - la besé.

C.- ¿Y que es todo esto? ¿Para que querías que me arreglará ya? - dijo rodeando mi
cuello con sus brazos.

L.- Ven. - la cogí de la mano y la lleve hasta el lugar donde decidí que era un buen
sitio para tomar las fotos. - Como tú y yo no fuimos al baile de graduación juntas y no
tenemos la típica foto del prom pensé ehh ¿y por qué no la hago yo? Pero después
me dije ¿y por qué no nos hago una sesión? - expliqué mi idea.

C.- Quieres hacernos una sesión de fotos ¿ahora?

L.- ¡Sii! Primero te haré las fotos a ti sola y después las dos juntas.

C.- Ok... si tendrá ventajas que tenga una novia fotógrafa y todo - rió y me besó -
Sácame guapa.

L.- Soy fotógrafa, no hago milagros. - bromeé - Que no, amor, que era broma,
¿Cómo te voy a sacar fea? Si eres lo más precioso de este mundo. - la besé.

C.- Suerte que sabes cómo arreglar las bromas que haces - me besó.

Empecé a hacerle fotos; la luz del atardecer era perfecta lo que hacía que las fotos
salieran estupendas y Camila con su vestido corto color negro y muy ceñido a su
espectacular cuerpo, hacía que las fotos fueran más perfectas todavía.

C.- ¿Y ahora quien hace la foto? - preguntó cuándo me puse a su lado.

L.- Mi amor, la cámara lleva temporizador, cada diez segundos dispara una
foto. ¿Preparada?

C.- Sí.

L.- Bien, primero haremos la típica foto de prom, ¿ok? - le di al botón de la cámara y
me puse detrás de ella, agarrando su cintura. - Espera ¿Por qué ahora eres más alta
que yo? - dije molesta.
C.- Tacones, linda - dijo sonriendo a la cámara.

L.- No vale, quítatelos. - le pedí.

C.- No.

L.- Sii, que entonces la foto quedará rara.

C.- Pues ven - se puso detrás de mí y me agarró de la cintura - así no quedará raro. -
esperamos a que la cámara disparara la foto, Camila se iba a apartar pero la retuve.

L.- No, otra, es que he salido con cara de enfadada para mostrar mi descontento -
hizo otra. - Fuera los tacones. - ordené, se quejó pero me hizo caso y yo también me
los quité mientras la cámara disparaba fotos. - Ves como soy más alta que tú - dije y
rodó los ojos lo que me hizo reír - Ven aquí, pequeña. - la cogí del brazo y la abracé.

Seguimos haciendo fotos de todo tipo.

C.- Dame un beso - dijo, eso hice y esperamos a que la cámara hiciera la foto para
separarnos - ¿Puedo hacerte yo alguna a ti sola?

L.- ¿Quieres que te deje mi cámara?

C.- Sí.

L.- Noo - puso cara triste - Lo siento, amor pero no me fio de ti, eres muy torpe y esa
cámara muy frágil.

C.- Por favor, - hizo un pequeño puchero - solo una.

L.- Una - cogí la cámara y la programe, se la di con cuidado; al dársela se le resbaló,


por suerte cayó de nuevo en mis manos. - ¡Camz! - la regañé.

C.- Perdón, perdón, ha sido sin querer, lo siento, amor.

L.- Ves como hago bien en no fiarme de ti, torpe.

C.- Yaa. No volverá a pasar, lo juro, déjame hacerte una foto - cogió la cámara y
empezó a hacerme fotos, más de una - Ahora un selfie - agarró su móvil del sofá y
dejó mi cámara con cuidado allí también, se puso a mi lado y pegó sus labios a mi
mejilla y le dio al botón para hacer la foto. - Perfecta - no me dejó ver la foto - voy a
encender las luces del jardín - dijo, ya que estaba oscureciendo así que era buena
idea.

Me senté en el sofá y cogí mi móvil que estaba en la bolsa.

"Te han etiquetado en una foto" vi que ponía en la pantalla, le di y apareció la foto
que Camila había tomado momentos atrás.

@Camila_Cabello: No te digo suficientes veces lo preciosa que es; por cierto, mi


amor, estás preciosa. Te quiero". Sonreí y vi que Camila ya estaba a mi lado.

C.- Estás preciosa, ¿te lo dije?

L.- No, no me lo dijiste.

C.- Pues lo estás y lo eres. - me besó.

L.- Te traje algo. - dije, me miró extrañada, saqué de la bolsa una corona de plástico
- ¿serás mi reina del baile? - pregunté poniendo la corona sobre su cabeza. Ella rió.

C.- Yo no quiero ser reina si tú no lo eres también.

L.- Pues solo hay una corona - dije.

C.- Espera, ahora vengo - se fue corriendo y a los pocos minutos vino con unos
cantos folios, rotuladores, unas tijeras y una grapadora; improvisadamente me hizo
una corona de papel como la que hacen los niños en el colegio cuando es su
cumpleaños; en la parte delante había unos cuantos dibujos y la frase "Lauren es mi
reina", me la puso en la cabeza - Mi reina - me besó.

Cuando dejamos de hacerlo, recogí todo y me senté de nuevo en el sofá junto a


Camila; era completamente de noche, corría una brisa agradable me puse a ver
alguna de las fotos que nos habíamos tomado.

L.- Me encanta esta - dije mostrándole la pantalla a Camila, quien estaba ocupada
con su móvil.

C.- Sí, es bonita - dijo refiriéndose a la foto donde ella estaba sentada junto a mí en
un banquito del jardín, que Camila había insistido en poner, en la que ella arreglaba
la pulsera que llevaba en su muñeca y yo la miraba sonriente con cara de enamorada.
L.- Sabes, siempre me molestó cuando la gente insinuaba que nos mirábamos de una
manera especial - le confesé - supongo que tenían razón.

C.- Oh Dios mío, teníamos algo en común, a mí también me molestaba - dijo


haciéndose la dramática - Ahh y no nos mirábamos de una forma especial... por lo
menos antes no.

L.- Siento contradecirte a ti y dar la razón a la gente pero creo que inconscientemente
sí lo hacíamos, al menos yo sí... - admití - ...y tú también, te enseñaré unos videos
que lo muestran.

C.- Estoy deseando verlos.

Llegaba la hora de irnos; arreglamos un poco nuestro maquillaje antes de salir y


fuimos a despedirnos de Sinu.

Sinu.- Mila, ¿dormirás en casa?

C.- Sí, claro ¿Dónde quieres que duerma si no?

Sinu.- No sé, a lo mejor decidiste dormir en el campus con Lauren o no sé. - vi como
Camila se ponía roja por la insinuación de su madre.

C.- No, mami, duermo aquí.

L.- Sí, yo me encargaré de traerla devuelta. - avisé.

Sinu.- Ok.

C.- Bueno nosotras nos vamos, chao, mami.

L.- Adiós, Sinu.

Sinu.- Adiós, que lo paséis bien.

Subimos al coche y fuimos de camino al que había sido nuestro instituto.

***************
POV.CAMILA.

He de admitir que el que Lauren hubiera improvisado esa "sesión de fotos" hizo que
olvidara mis nervios. Siempre que ella está conmigo me relajo, hace que me olvide de
todo.

Íbamos en el coche y mis nervios empezaban a aparecer, no quería que me diera un


ataque en esos momentos pero no sé si podría evitarlo, me es imposible dejar de
pensar lo mal que lo pasé en el sitio al que me dirijo ahora mismo.

Noté que Lauren agarraba mi mano y entrelazaba nuestros dedos, yo no dije nada,
ella tampoco dijo nada solo me sonrió y volvió su vista a la carretera. Seguro notó
que estaba nerviosa.

A los pocos minutos llegamos, había mucha gente, aparcó el coche y bajamos.

L.- Ally y Dinah nos esperan en las escaleras de la entrada.

C.- ¿Cómo lo sabes?

L.- Ally acaba de mandar un mensaje. - dijo guardando el móvil en el pequeño bolso
que llevaba, me dio la mano y empezó a andar pero me quedé estática en el sitio. -
¿Vamos? - respiré hondo y caminé junto a ella, hasta encontrarnos con nuestro
grupo.

Ally llevaba un vestido corto rosa claro muy alegre; Dinah una falda ceñida al cuerpo
de color azul con un gran cinturón negro y una camisa blanca muy sexy; Normani un
simple y bonito vestido rojo y Troy unos pantalones vaqueros, una camisa de cuadro
y una chaqueta negra.

Entramos dentro del recinto, el instituto no había cambiado mucho, solo que ahora
tenía adornos por todas partes y luces. Entramos al gimnasio, donde había un
escenario y pantallas colgadas donde pasaban fotos de antiguos alumnos y se
escuchaba música de fondo, el gimnasio estaba repleto de personas cosa que no era
buena para mi claustrofobia.

Troy.- ¡Woooow! ¿Esto era vuestro gimnasio? En mi instituto con suerte teníamos
campo de futbol.

A.- Sí, y eso que no has visto el campo de futbol americano y la piscina.

N.- ¿Piscina? - preguntó asombrada.


A.- Sí.

Estuvimos contándoles anécdotas que nos habían pasado en ese sitio a Troy y
Normani hasta que nos sentamos en la mesa que nos asignaron por suerte nos
pusieron a los seis juntos.

Hubo una especie de ceremonia de media hora presidida por el director Simons y
después nos trajeron la cena. Yo estaba bastante tranquila, nadie había venido a
hablarme ni nada, era todo muy normal y la presencia de mis amigas y mi novia
hacia todo más fácil.

Después de cenar Lauren y yo fuimos a ver la exposición de fotos que había en la


cafetería dejando a Dinah con Normani y unos antiguos amigos, y a Ally y Troy en la
mesa.

Entramos en la cafetería iluminada y muy adornada, en ella había pocas personas,


unas veinte como mucho, Lauren y yo nos pusimos a ver las fotos. Estaban
ordenadas en papeles por años, empezamos por los años más recientes.

L.- Mira esa es Taylor con su primer novio. - dijo señalando a una foto.

Pasamos a los años en los que nosotras estábamos en el instituto.

L.- ¿No hay ninguna foto nuestra? - busqué en diferentes paneles.

C.- No, creo que no.

L.- ¿Y por qué? Que no haya fotos mías de mi estancia aquí vale ¿pero tuyas? casi
dirigías este sitio. - dijo con indignación.

C.- No, no lo hacia.

L.- Sí, amor, todos te obedecían, hacían lo que les pedias, lo que tú dictabas. - dejó
de mirar el panel y se acercó a mí, quedando frente a frente.

C.- Todos menos tú.

L.- Menos yo. - dijo triunfante - Me odiabas tanto. - dijo riendo.


C.- No hace falta que me lo recuerdes, ¿sí? - me besó.

Seguimos buscando en las fotos del panel. Me entró una sensación de miedo al ver
una foto en la que salían Johnny y Vanesa con más personas.

L.- Mira, mi amor, aquí salimos, ven. - dijo haciéndome apartar la vista de esa foto.

C.- ¿Dónde?

L.- Aquí, y tu decías que no teníamos fotos juntas. - me agarró por detrás apoyando
su barbilla en mi hombro, el miedo que sentí momentos atrás se desvaneció por
completo. - Ahí mira - señaló.

Era el recorte del periódico de cuando desaparecimos en Nueva York.

C.- Gran viaje el de Nueva York.

L.- Sí, estupendo viaje. Muchas cosas pasaron allí.

C.- Ahh ¿sí? ¿Cómo cuál? Yo no recuerdo que pasara mucho. - dije intentando no reír.

L.- Ahh ¿no recuerdas? Tú, yo, un baño en una estación de servicio, un motel... -
negué riéndome - boba - me dio un beso en la mejilla.

C.- Y pensar que gracias a eso - señalé la foto - paso esto - dije acariciando su brazo
que se posaba en mi cintura, Lauren me abrazó más fuerte. - Ehh ¿esa no eres tú? -
Dije mirando a otra foto, me solté de su agarre y me acerqué más al panel. - sí, eres
tú, con Ally. - se acercó.

L.- Ahh sí, no la había visto - en la foto salía Lauren apoyada en la pared con cara
seria y una sonriente Ally a su lado.

C.- Eras siempre tan seria.- comenté.

L.- ¿Y?

C.- Nada, solo que eras muy seria, siempre tenías cara de enfadada. - dije rodeándola
con mis brazos, pasó su brazo derecho por mi cintura.

L.- Porque la mayoría de veces estaba enfadada.


C.- Y si no ya me ocupaba yo de que lo estuvieras, - rió - pero mira a Ally ahí está
sonriendo y tú estás así - imité la cara que tenía en la foto.

L.- Pues no sé qué me pasaría, no me acuerdo de esa foto, seguro que me habría
peleado contigo o con cualquier idiota de los que me rodeaban.

C.- Esa pose tan Jauregui - dije señalando la foto - esa actitud de chica mala, que
ganas de matarte.

L.- Pero si te encantaba y te sigue encantando. - me acercó más a ella.

C.- No, no me gustaba.

L.- Te encantaba, si ya te o he dicho yo. - rió.

C.- No, en serio, me ponía enferma cuando te comportabas así.

L.- La frase correcta es te ponía, punto. - la miré sorprendida - Confiesa que lo hacía.

C.- No.

L.- Aunque no lo quieras admitir yo sé que incluso cuando decías odiarme te atraía,
yo no digo sentimientos ni nada de eso, como paso después, no, te atraía
sexualmente.

C.- No, - rió - pero sabes, sí que te voy a confesar algo, había algo que me volvía
más loca que esa actitud tuya de rebelde.

L.- ¿El qué?

C.- Tus ojos - le acaricié la ceja - siempre fueron mi debilidad - sonrió - me perdía en
ellos, aunque no sabía porque siempre quería que me miraras y me odiaba por eso.

L.- Awww, Camz, me amabas. - reímos y me besó hasta que fuimos interrumpidas
por una voz masculina.

Chr.- ¡Hermana! - nos separamos.

L.- Chris. - dijo le dio un pequeño abrazo.

Chr.- Hola, cuñada. - dijo dándome un abrazo - ¿Qué tal estas?


C.- Bien ¿Y tú?

Chr.- Bien, venía a ver esto de las fotos.

Estuvimos un rato con Chris viendo fotos y volvimos al gimnasio. Vimos al director
Simons hablando con unos alumnos.

L.- ¿Tú crees que si nos peleamos ahora nos castigará? - preguntó divertida.

C.- No sé pero mejor no descubrirlo.

L.- Buh, yo quería pelear. - dijo con tono triste y me miró.

C.- ¿En serio quieres pelear? - dije tiernamente y ella asintió como una niña pequeña,
le di una palmada en la mano y me la devolvió, así empezamos a "pegarnos" entre
risas.

T.- ¿Se puede saber qué hacéis? - dijo Troy al vernos.

L.- Nada, tonterías nuestras.

A.- ¿A que no sabes a quien me encontré hace un rato? - preguntó a Lauren y Dinah
rió.

L.- ¿A quién?

A.- A Jack - le dijo.

L.- ¿A Jack? - asintió - A Jacktres.

D.- Sí, justo ese, Jacktres.

C.- ¿Quién es Jacktres? - pregunté.

L.- Un chico que iba a clase con Ally y conmigo - me informó.

N.- ¿Y por qué lo llamabais así? - Dinah, Lauren y Ally se rieron.

T.- ¿Qué es tan gracioso?


D.- Lo llamábamos así porque...

L.- Fue novio de Dinah. - dijo interrumpiendo a Dinah.

D.- Y Ally estaba loca por él. - Troy puso cara de asco.

A.- Sí, pero a él le gustaba Lauren. - la misma cara que había puesto Troy puse yo,
Lauren se dio cuenta y rió.

D.- Por eso lo llamábamos así, porque estaba relacionada con las tres de alguna
forma.

T.- Pues vaya tontería.

A.- ¿No estarás celoso? - dijo mirando a su novio.

T.- No, ahora menos mal que te mejoró el gusto en chicos... ese tiene cara de Mario
Bross.

A.- Ven aquí, Mario Bross. - tiró de la chaqueta de su novio y lo besó.

C.- ¿Vamos a bailar un rato? - pregunté en general, asintieron.

Nos dirigíamos los deis a la pista y bailamos todos juntos, intercambiando parejas
hasta que empezó a sonar una lenta.

Lauren me agarró por la cintura y yo la rodeé por el cuello con mis brazos pegándome
a ella y empezamos a bailar al ritmo lento de la música.

L.- ¿Lo estás pasando bien?

C.- Sí.

La verdad es que si, estaba siendo una noche tranquila por suerte no me había
separado de Lauren en toda la noche y eso era lo que me hacía mantener la calma.

C.- ¿Y tú lo pasas bien?

L.- Estoy contigo, o sea que sí, lo paso bien. - me sonrió y yo hice lo mismo; noté
como algunas personas nos miraban y eso me incomodaba un poco, pero no dejaría
que Lauren lo notara. - No te preocupes, no te pongas así, déjalos que miren.
C.- Ahh ¿Cómo haces siempre eso? - dije acercándola a mí.

L.- ¿Hacer qué?

C.- Saber que estoy sintiendo, no quería que lo notaras. - dije algo frustrada.

L.- Te conozco. - pegué mi frente con la suya.

C.- Te quiero. - la besé.

L.- Ohhh me besas delante de la gente. ¿Qué es esto?, Cabello, ¿Qué bicho te picó? -
dijo dramáticamente.

C.- Que boba eres.

L.- Mmm... me pregunto cuando darán el premio a reina del baile. - reí por lo que dijo
- Ahora es cuando nombran al rey y es el típico atleta sin cerebro y después te llaman
a ti. Y el imbécil ese quiere bailar contigo y besarte porque así es como debe de ser. -
la miraba entretenida con una sonrisa en mis labios. - Pero entonces tú lo rechazas
delante de todos, él se enfada y vienes a mí entonces me confiesas tu amor y me
besas y después somos felices para siempre, fin.

C.- Cuanta imaginación tienes...

L.- Pero así ocurriría.

C.- ¿Ah sí? - Asintió. - ¿Yo te besaría? - Se acercó y me besó - Mira tú que bien.

Acabó la canción lenta y estuvimos bailando un rato más.

L.- Mi amor, voy a por algo de beber. ¿Quieres algo? - negué y fue hacia una mesa;
no apartaba la vista de ella hasta que oí que me llamaban.

X.- ¿Camila? ¿Eres tú? - me giré hacia la voz femenina.

C.- ¿Brenda? - me sorprendí al verla. Hacia años que no la veía.

B.- Sí, soy yo, no puedo creer que me sigas diferenciando. - sonrió y nos abrazamos.
C.- ¿Cómo estás? Cuanto tiempo... te ves muy bien.

B.- Gracias tú también estas estupenda... Mandy, ven. - se giró y llamó a su hermana
que estaba de espaldas.

M.- ¿Qué pasa?

B.- Mira a quien me encontré. - dijo señalándome.

M.- ¡Oh Dios mío, Mila!

C.- Hola, Mindy. - Me abrazó - ¿Cómo estás?

M.- Bien, algo agobiada, pero bien.

B.- Tranquila, Rick estará bien. - le dijo a su hermana.

M.- Sé que estará bien pero no me gusta alejarme de él tanto tiempo.

B.- Son solo un par de horas estará bien con papá y mamá.

C.- ¿Rick? - pregunté curiosa.

M.- Mi hijo. - informó.

C.- ¿Tuviste un hijo? - pregunté asombrada.

M.- Sí, hace cinco meses. - me enseñó una foto del pequeño en su móvil.

C.- Se parece a ti. - asintió felizmente.- ¿Y viniste con el papá del pequeño?

M.- Ohh no, su padre no se hace cargo, nos abandonó al mes de nacer Rick.

C.- Ohh, lo siento yo no quería... de verdad... no...

Siempre metiendo la pata, Camila.

M.- Tranquila, no lo sabias, además no me importa yo soy feliz con mi pequeño. -


sonreí.

C.- ¿Y tú Brenda? ¿Qué es de tu vida ahora?


B.- Estoy estudiando en Irlanda.

C.- Sabía que había algo diferente, tu acento.

B.- Sí, todos me lo dicen se me ha pegado un poco... también trabajo como becaria
en una biblioteca, no es lo más divertido pero da dinero para pagar facturas.

C.- ¿Y viniste de Irlanda para el baile este?

B.- No, el baile fue casualidad, yo vine a ver a mi familia, mi hermana, mi pequeño
sobrino y para presentarles a mi novio a mi familia.

C.- ¿Viniste con él?

B.- Sí, mira es aquel que está en la mesa. - señaló a un chico pelirrojo, al ver que lo
estábamos mirando saludó con la mano.

M.- Y cuéntanos ¿Qué es de la vida de la maravillosa Camila Cabello?

C.- Estoy en el tercer año de universidad y me va bastante bien la verdad, me


preparo para ser profesora de español y estoy muy feliz.

B.- ¿Y viniste sola? ¿No viniste con tu novio? - preguntó curiosa.

C.- No, la verdad, no.

B.- No entiendo, ¿no viniste sola o no tienes novio?

C.- Las dos cosas. - dije riendo. - Vine con mi novia. - ambas se sorprendieron, miré
a la mesa de las bebidas pero Lauren no estaba allí. - Que por cierto no sé dónde se
ha metido.

M.- ¿Novia? ¿Con a?

C.- Sí, con a. - reí.

M.- Woow, eso es nuevo. - rió - ¿Podemos conocer a la afortunada?

B.- Sí, eso... ¿Quién es? - parecíamos tres quinceañeras hablando en una fiesta de
pijamas.
M.- No puede ser. - dijo, ella estaba enfrente de mi parecía sorprendida por algo. -
esa es... Mila no te gires pero ahí está... está... Jauregui.

B.- Sí, sí que es ella. Espera viene hacia nosotras, ¿Por qué?

L.- Camz. - dijo acercándose a mí, quedándose a mi lado.

C.- ¿Mi amor, te acuerdas de mis amigas Brenda y Mandy? - le pregunté.

B.- Espera ¿le acabas de decir mi amor o escuche mal? - reí.

M.- ¿Jauregui es tu novia con a?

C.- Sí. - entrelacé nuestras manos.

B.- ¿Pero cuantos capítulos nos hemos perdido de esta historia?

C.- Unos cuantos la verdad.

M.- En la vida hubiera imaginado que vosotras dos seríais pareja...

B.- ¿Ah no? Pues yo sí, Mila se ponía súper celosa cuando cualquiera de nosotras
hablaba con Jaure... perdón, Lauren. - Lauren me miró - Siempre sospeché que le
pasaban cosas con ella. - me puse roja.

L.- ¿En serio?

C.- ¿Qué? Claro que no, en esa época no me gustabas. - le dije.

B.- No estoy tan segura de eso, no podíamos mirarte o no sé, pasar por tu lado sin
escuchar una reprimenda suya. - le dijo a Lauren.

L.- Lo sabía. - sonrió.

C.- No, basta, eso no era así - Lauren y Brenda rieron.

M.- ¿Esto pasó cuando nos fuimos, porque no mencionaste nada en los emails?

C.- Oficialmente llevamos poco tiempo, pero esto empezó un poco antes de mudaros.

M.- Este es el mayor giro argumental en la historia de los giros argumentales - rió.
C.- Sí, puede ser.

L.- ¿Mi amor, cuál de las dos es Brenda? - Dijo intentando ser discreta pero la
escucharon y rieron. - Siento no saber quién es quién - dijo apenada.

M.- No pasa nada.

C.- Ella es Brenda. - dije señalándola.

L.- Mmm... esto antes fuimos Camila y yo a la cafetería y me acordé de la vez que
nos tiramos comida y me vino a la mente la razón de porque lo hizo, mmm... esto
quería decirte que yo... yo no tuve nada que ver con lo de las notas donde te
amenazaban, yo no escribí nada de eso, nunca tuve nada en contra tuya, ni tuya -
dijo mirando a Mandy - me parecías buena persona, lo único malo que teníais era que
erais amiga de esta idiota... - dijo acercándome a ella - solo quería que supieras eso.

B.- Sí, sé que no fuiste tú - me miró y asentí, sabía lo que iba a decir - fue Vanessa.

L.- ¿Cómo? esa zorra. - no se cortó en insultarla - ¿y cómo sabíais que fue ella?

C.- Me lo confesó una vez, en una de las muchas peleas que tuvimos cuando tú
entraste a la universidad. - le dije.

L.- No me lo puedo creer, dejó que me echaran a mí la culpa... espero no


encontrármela esta noche porque...

C.- No, mi amor, tu no vas a hacer nada.

L.- Peroo...

C.- Pero nada - le di un pequeño beso. - Olvida lo que paso ¿sí? fue hace mucho
tiempo. - no muy convenida asintió.

Estuvimos un rato más hablando y recordando nuestro tiempo en este sitio, Lauren se
mantenía un poco al margen, solo escuchaba.

Después de hablar e intercambiar teléfonos con Mandy y Brenda, Lauren se encontró


con un profesor que yo no había tenido, los dejé a solas para que hablaran; iba de
camino a una mesa cuando me encontré a Austin; me presentó a su novia y estuve
hablando un rato con él, su vida ahora era bastante ajetreada ya que había heredado
las empresas de su padre, quien se había jubilado antes por problemas de salud;
miré donde estaba Lauren, quien había dejado de hablar con el profesor, ahora
estaba en una mesa mirándome con cara seria; genial, está celosa, le sonreí
dulcemente desde lejos; mi charla con Austin no duró más de diez minutos; al
contrario que con Brenda y Mandy decidí dejar a Lauren apartada, mejor que ellos
dos ni se miraran; cuando me despedí de Austin fui hacia la mesa donde estaba
Lauren.

C.- Amor.

L.- No, no amor.

C.- No he hecho nada, solo hablaba con él.

L.- No. - volvió a decir, rodeé su cuello pero no me miró. - No.

C.- No seas celosa. - dije dándole un beso en la mejilla.

L.- No soy celosa.

C.- Mírame, gruñona celosa. - me miró con cara de niña enfadada. - ¿Por qué te
pones así? - Dije abrazándola más. - No, pongas esa cara de enfadada.

L.- Es un idiota. - murmuró. Reí.

C.- La única idiota a la que amo eres tú. - dije dulcemente, me miró. - Yaa...
sonríeme. - le exigí.

Pasó un rato hasta que por fin me sonrió y dejó de poner sus caras de niña enfadada,
que la verdad me gusta que las ponga porque se ve muy graciosa.

L.- ¿Has notado que todos te miran? - Preguntó cuándo dos chicos más o menos de
nuestra edad aproximadamente se me quedaron mirando descaradamente. - Todavía
te recuerdan, Cabello.

En efecto, lo había notado.

C.- No me digas así. - dije evitando contestar su pregunta.


L.- No me digas así. - se burló de mí. - Ven. - me sentó en su rodillas y la rodeé con
mis brazos. - ¿Por qué no te puedo llamar así? Es tu apellido.

C.- Porque no, no por lo menos cuando estemos en este sitio no me llames así. - le
pedí.

L.- ¿Y cómo quieres que te llame? ¿Camila? - Negué con la cabeza. - ¿Mila? - Empezó
a acariciarme la pierna y volví a negar - ¿Camz? - Asentí - ¿Mi amor? - Volví a asentir
y me besó. - ¿Viste cómo te miraban esos dos? Eso prueba que yo vine con la pareja
más hermosa del mundo.

C.- Awww - la besé - pero sabes eso es mentir, tú no has podido traer a la pareja
más hermosa del mundo porque la he traído yo. - dije; me acercó más a ella y juntó
nuestros labios. - Me encanta cuando te pones así de mimosa y abrazable y cursi y
me das muchos besos.

L.- Lo sé y por eso lo hago. - volví a besarla.

X.- Vaya, vaya, vaya - nos separamos al escuchar una voz masculina. - Siento
interrumpirlas señoritas.

Era el profesor Gómez, nuestro antiguo profesor de matemáticas.

P.Gom.- Venía a saludar a mi alumna favorita, señorita Jauregui, ¿Cómo está? Bueno
no sé para qué le pregunto ya veo que está bien. - me levanté de encima de Lauren,
y ella se levantó de la silla quedando ambas frente al profesor.

L.- Señor Gómez, ¿Cómo está?, me alegro de verlo. - le tendió la mano.

P.Gom.- Lo mismo digo, hacía años que no la veía y veo que llegó a tomar algunos de
mis consejos. - dijo mirándome.

L.- La verdad sí, tome todos y cada uno de ellos. - le sonrió.

Estuvieron un rato hablando sobre la trayectoria de Lauren en la universidad y como


le había ido hasta ahora.

P.Gom.- Bien, ya he hablado con Jauregui ahora me toca hablar con usted Cabello.
¿Cómo le va?

C.- ¿Se acuerda de mí? Pensé que me habría olvidado.


P.Gom.- Nunca olvido a los buenos alumnos y ustedes señoritas fueron buenas,
aunque usted Cabello no lo creyese. ¿Cómo está de su...?

Sabía que iba a sacar el tema de lo de Johnny, mi depresión, los ataques...

C.- Bien, estoy bien, sigo trabajando día a día, pero me va bien. - me adelanté. Como
hizo con Lauren también hablamos un poco sobre mis estudios. - ¿Así que la señorita
Jauregui era su alumna favorita? - pregunté.

P.Gom.- Sí, en efecto lo era. - Lauren enrojeció - por cierto Cabello, me sigue
debiendo un póster.

C.- Pero si lo arreglé.- me defendí.

L.- ¿Qué póster? - preguntó intrigada.

P.Gom.- Su... ¿novia? - Preguntó y Lauren asintió. - Su novia rompió el póster que
había en la clase de matemáticas dos. - le contó.

L.- ¿El de la calculadora con ojos?

P.Gom.- Sí, justo ese.

L.- ¿Por qué lo hiciste amor? - preguntó riendo.

C.- Ese póster me miraba mal, se burlaba de mí, un día me enfadé y lo rompí pero
después lo pegue.

X.- Profesor Gómez. - lo llamaron.

P.Gom.- Lo siento chicas, tengo que irme, Cabello, de verdad, me alegro que esté
bien. - me dijo.- Lauren me siento orgulloso de lo que has conseguido.

L.- Gracias, Eric, me ayudaste mucho. - la miré sorprendida.

¿Cómo sabia el nombre de pila del profesor?

P.Gom.- Por cierto, descubrieron que es mejor estar juntas y felices, que estar
peleando todo el día ¿no?

C.- Sí.
P.Gom.- Bien, adiós señoritas - Se iba a ir pero se giró una vez más a nosotras. -
Señorita Jauregui, no vuelva a tutearme.

L.- No se preocupe, señor, no lo haré. - ambos sonreímos y se fue. Nos quedamos de


pie.- Siempre fue mi profesor favorito. - dijo aun siguiendo con la mirada al hombre.-
Me enseñó mucho y no solo matemáticas.

C.- Creo que fue el profesor que más me ayudó cuando... - me quedé callada y
Lauren me miró - ... cuando estuvo aquí - dije, Lauren se echó a reír.

L.- No me puedo creer todavía que rompieras el póster. - reí, desvaneciendo los
malos recuerdos que me rondaban la mente.

Nos encontramos con los demás en el centro del gimnasio, bailamos un rato hasta
que empecé a sentirme encerrada ya que había mucha gente alrededor nuestro.

C.- Amor, podemos ir fuera un rato me estoy agobiando, necesito aire fresco. - le
pedía a Lauren.

L.- Sí, claro, vamos fuera, pero ¿Estás bien? ¿Es un ataque? - preguntó preocupada.

C.- No, tranquila, es sólo agobio porque hay mucha gente.

L.- Ahh vale... - dijo aliviada.

Salimos después de avisarle a los demás.

Estábamos en las escaleras de la entrada. Era una noche preciosa, corría una
pequeña brisa y en el cielo se podían divisar algunas estrellas.

C.- Mi amor, no te apoyes ahí que te vas a manchar el vestido. - dije tirando de su
brazo para que se separara de la jardinera.

L.- Vale, mamá. - sonrió.

C.- Estás preciosa. - le dije.

L.- Ya me lo dijiste antes.

C.- Quería decírtelo otra vez.

L.- Muy bien dímelo las veces que quieras.


C.- Estás - la besé - pre... - la volví a besar - ...cio... - junté nuestros labios - ...sa -
la besé, esta vez no la solté; era sorprendente como cada vez que me besaba sentía
esa cosa dentro de mí, como si fuera la primera vez que lo hiciera.

X.- ¡CAMILA CABELLO, POR FIN NOS ENCONTRAMOS! - escuché detrás de mí, me
separé de Lauren.

Esa voz.

El miedo se apoderó de mí.


Capitulo 65

POV.CAMILA.

X.- ¡CAMILA CABELLO, POR FIN NOS ENCONTRAMOS! - me quedé en silencio, agarré
fuerte la mano de Lauren. - No vas a saludar a una amiga. - dijo con soberbia.

C.- Tú y yo no somos nada, Vanessa.

V.- Que poca educación. - dijo acercándose hacia nosotras. - Ahora veo que lo que se
dice por ahí se cumple, somos lo que comemos. - dijo mirando de arriba abajo
despectivamente a Lauren.- Pensaba que tenías más clase, Camila, pero ya veo que
no. Que lástima. - dijo falsamente.

C.- No seas hipócrita... - dije pero no hizo caso a mi comentario.

V.- Aunque pensándolo bien, siempre te gustaron los casos de caridad. - dijo riendo.

C.- Vayamos adentro, amor. - le dije a Lauren quien apretaba mi mano tan fuerte
como yo la suya, ambas por la misma razón.

L.- Sí, será lo mejor.

V.- Te felicito, Jauregui, - dijo antes de que nos diera tiempo a girarnos para volver al
gimnasio - Creía que eras estúpida pero ya veo que te las arreglas bien, dime ¿ya
conseguiste salir de pobre? Quiero decir, ¿Cuánto te paga Camila por meterte entre
sus piernas? - Lauren iba a ir hacia ella pero me dio tiempo a sujetarla, provocando la
risa de Vanessa. - ¿No cambiaste nada? - la provocó.

C.- Lern - hice que me mirara - déjala, volvamos con las chicas. - dije agarrándola de
sus mejillas.

V.- ¿Viniste con el grupo de perdedoras? Patético.

L.- La voy a... - volví a sujetarla.

C.- Mi amor, por favor - le supliqué. Aunque estaba llena de rabia y de miedo en ese
momento, antes de irme mire a Vanessa. - Espero no volver a verte nunca más. - le
dije. Agarré la mano de Lauren; cuando íbamos a entrar escuché a Vanessa soltar
una frase que hizo que me congelara.

V.- Johnny te manda saludos - me frené - dijo que le era imposible venir hoy... - me
giré hacia ella. - está libre, lo sabes ¿verdad? - en su boca había una sonrisa triunfal.

C.- Te lo estás inventando, es todo mentira. - grité.

V.- Te mereces todo lo que te hizo. - soltó. Miré a Lauren, aunque su cara mostraba
desconcierto sus ojos expresaban odio. - ¿Sabes lo que es reducción de condena? -
dijo riendo.

C.- Mientes.

V.- No, no miento. - dijo calmada. - Ha sido un placer darte estas noticias, nos
vemos. - se fue riéndose.

Las palabras de Vanessa rondaban mi mente. Era imposible. No.

"Reducción de condena".

"Está libre".

"Reducción de condena".

"Esta libre".

Sabía que en cualquier momento iba a romperme, no sé si cuando bajara del coche o
incluso aquí mismo al lado de Lauren, pero ocurriría tarde o temprano.

Todo el camino de vuelta a casa fue en completo silencio, me quedé mirando a un


punto fijo en la carretera, Lauren de vez en cuando me miraba pero no decía nada; a
pocos metros de llegar a mi casa empecé a notar el característico dolor de pecho que
me daba antes de cada ataque de pánico.

Lauren frenó en frente de mi puerta, bajó del coche y me tendió la mano cuando
abrió la puerta del vehículo.

L.- ¿Estas bien amor? - preguntó, en sus ojos podía ver preocupación. Bajé la mirada.
- ¿Camz, te ocurre algo? - Volvió a preguntar haciendo que la mirara. - Confía en mí,
habla conmigo.

C.- Es... estoy bien. - dije intentando que mi voz sonara calmada.
L.- ¿Segura? - Asentí sin ganas. -En ese caso, - agarró suavemente mis mejillas y
depositó un beso en mis labios - buenas noches. Te quiero. - me besó de nuevo.

C.- Y yo a ti. - antes de que me soltara la abracé.

La vi subir de nuevo a su coche, antes de irse me dijo adiós con la mano; cuando ya
no divisaba el automóvil un fuerte dolor me atravesó el pecho.

No puedo respirar.

Me senté en la acera e intenté recuperar el aliento; era como si todo mi pasado, todos
mis demonios hubieran vuelto a mí de un momento a otro.

Comencé a llorar y sin pensarlo saqué el móvil del bolso y temblando me lo acerqué a
la oreja después de marcar el nombre que buscaba.

C.- ¡Ler... Lern! ¡Te necesito! - dije sollozando.

L.- ¡Camila! ¿Qué pasa? ¿Dónde estás? - preguntó nerviosa.

C.- En... mi casa. - dije como pude. - ¡Ven, por favor! - le supliqué llorando.

L.- Estoy al final de la calle en un minuto estoy ahí. - colgó.

No sé si fue un minuto pero al poco tiempo de colgar vi el coche de Lauren


estacionarse frente a mí, bajó corriendo del coche y vino hacia mí, se agachó y me
envolvió en sus brazos.

L.- Tranquila, pequeña, ya estoy aquí. - dijo acariciando mi espalda. - Ya pasó, amor,
tranquilízate. - me separó un poco de ella - Respira hondo.- lo intenté. Acariciaba mis
manos. - Respira de nuevo. - dijo poniéndome la mano en el pecho, volvió a
abrazarme. - ¿y si entras a la casa?

C.- No me dejes sola. - lloré.

L.- Yo me quedo contigo pero entremos. - asentí.

Subimos sin hacer mucho ruido a mi habitación después de estar un rato en el jardín
intentando calmarme.

L.- ¿Te has puesto así por el encuentro de Vanessa? - Preguntó; asentí. - Olvídate de
ella, olvídate de todo, amor, relájate. No vale la pena que te pongas así por ella...
sabes, te voy a preparar un baño ¿ok? - se fue hacia el armario y sacó ropa limpia, la
dejó sobre la cama y entró al baño.

Fui corriendo hacia donde ella fue, no me atrevía a estar sola ni siquiera en mi propia
habitación.

Cuando entré estaba sentada en el retrete esperando a que la bañera se llenara; me


senté en su regazo y me abracé a ella como si fuera un bebé recién nacido, besaba
mi frente, acariciaba mi espalda e intentó tranquilizarme con palabras dulces hasta
que hizo que nos levantáramos ya que la bañera estaba lo suficientemente llena.

L.- Ven aquí. - me acercó y me puso de espalda a ella. - Voy a quitarte la ropa, amor.
- dijo bajando la cremallera de mi vestido, besó mi hombro, dejó que el vestido
tocara el suelo y me puso frente a ella, agarró mis mejillas con cuidado y juntó
nuestros labios dándome un tierno beso; me quité las prendas que todavía cubrían mi
cuerpo, antes de meterme en la bañera me giré hacia Lauren.

C.- Tú... - le dije con una voz apagada señalándola.

L.- ¿Quieres que me bañe contigo? - Asentí. - Vale.

La verdad, estar con Lauren dentro de la bañera me relajó, podía sentirla tan cerca de
mí; me besaba mientras acariciaba mi brazo, incluso sin palabras, me daba todo el
confort que necesitaba; he de decir que hasta me hizo reír un poco porque llenó la
bañera de espuma.

Después del baño, estábamos en mi habitación, cerré con llave y me aseguré de que
la ventana estuviera bien cerrada, con el seguro puesto.

L.- ¿Camz, porque nos encierras? ¿Qué pasa? - Dijo preocupada sentándose en el
medio de mi cama. - Siempre te digo que hables conmigo, que confíes en mí, hazlo,
Camila, cuéntame que te está pasando, por favor, verte así me hace mal, no saber
que te provocan esos miedos me hace mal.

C.- Lauren, te lo voy a contar todo, toda la historia, mereces saberla. - me senté en la
cama frente a ella. Respiré hondo y empecé a relatar. - Mi último año de instituto fue
un infierno.- dije para empezar. Me miró extrañada - y no del tipo "no tengo vestido
para la prom, oh Dios mío que voy a hacer", no, fue un jodido infierno.

L.- ¿Qué paso? - me agarró de las manos, respiré hondo de nuevo. - Tomate tu
tiempo, pero por favor cuéntamelo. - asentí.

C.- Descubrí que no todo era lo que parecía, que no es oro todo lo que brilla y que si
pules bien puedes llevarte un buen diamante. Pero me quedé sin mi tesoro. - acaricie
su mejilla.

L.- ¿Yo era tu tesoro?

C.- Sí, y te perdí... ese año cometí el peor error de mi vida. - Hice una pausa. -
¿Recuerdas a Johnny? - asintió, incluso decir su nombre en voz alta me provocaba
arcadas, noté como las lágrimas empezaban a caer, Lauren acercó su mano a mi
mejilla para secarlas. - Al principio estaba con él porque necesitaba sacarte de mi
cabeza y de mi corazón; por despecho caí en los brazos de mi peor pesadilla. - vi
miedo en sus ojos. - El pensaba que yo era de su propiedad, se creía mi dueño, se
volvió loco hasta el punto de que un día él empezó a... - los ojos de Lauren
empezaron a aguarse, yo me quedé callada.

L.- ¿Mi amor, él que? ¿Qué te hizo? - Agaché la cabeza avergonzada. - ¿El intento
abusar de ti? - preguntó con una voz rota que me partió el alma en mil.

C.- No solo lo intentó. - sollocé, Lauren me abrazó y lloré sobre su cuello.

L.- No dejare que vuelvan a hacerte daño. - dijo sin soltarme, sentía como se secaba
las lágrimas. - Te quiero, Camila. - me abrazó más fuerte. - No permitiré que nadie te
vuelva a tocar un pelo. No. Nunca más. Nadie te hará daño. Te quiero. - susurraba
llorando. Me separó de ella y nos miramos; sus ojos se veían cansados y llenos de
dolor y rabia, dolor por mí, la besé.

C.- Te quiero. - la besé de nuevo.

L.- Dime que esto solo te lo hizo un vez, por favor, Camz, dímelo. - suplicó.
C.- No, amor, me tenía amenazada, si no hacia lo que él quería me pegaba. - la vi
apretar el puño y cerrar los ojos fuertemente. - Lauren, Lauren mírame. - abrió los
ojos. - Tengo pesadillas, por eso me tomo todas las noches esos medicamentos para
poder dormir, ahora solo voy una vez al mes pero antes tenía que ir casi todos los
días al psicólogo después de estar encerrada en mi habitación durante meses, me
daba miedo hasta bajar al comedor, ese hijo de puta me arruinó la vida. - dije
llorando. - El incluso intentó matarme.

L.- ¿Qué?

C.- Lo encerraron por intento de asesinato pero lo han soltado.

L.- ¿Cómo que intentó matarte? - Preguntó nerviosa. - Dinah me dijo que lo metieron
en la cárcel por robar un coche.

C.- Yo le pedí a Dinah que no dijera nada. - dije. - No quería que nadie se enterara de
lo que me pasó, me daba vergüenza... - Lauren volvió a abrazarme.

Le relaté todo lo ocurrido aquel año en general, ambas llorábamos en mi cama, hasta
que llego un momento que ya no tenía más lagrimas dentro de mí; no sé cuándo me
venció el sueño pero me quedé durmiendo en los brazos de Lauren.

***************

POV.LAUREN.

Creo que esa noche no dormí ni tres horas seguidas, me pasé toda la noche mirando
a Camila mientras dormía; también tuve tiempo de pensar, pensar en todo lo que me
confesó. No me entraba en la cabeza que mi pequeña hubiera sufrido tanto, todo lo
que pasó, el infierno en el que vivió.

Pensé, pensé y pensé y llegue a una conclusión clara.

Todo fue mi culpa.

Iba a levantarme de la cama para irme pero Camila me abrazó más fuerte, cerré los
ojos y acaricie su espalda. Después de un rato Camila dejó un beso en mis labios y se
levantó, tenía los ojos hinchados de llorar. Yo todavía no me había mirado al espejo
pero sabía que mi cara no se diferenciaba mucho de la suya.
No hablamos ni una palabra y bajamos al comedor.

C.- Buenos días. - les dijo a sus padres que estaban allí desayunando, se sentó en
una de las sillas.

Sinu.- Hola, ¿Qué tal lo pasaste en el baile? - preguntó. Sinu todavía no me había
visto, se dio cuenta cuando Camila me miró - ¿Lauren? ¿Pasaste la noche aquí?

C.- No me encontraba bien y le pedí que se quedara.

Sinu.- Hija, ven siéntate, desayuna algo. - se dirigió a mí.

L.- La verdad es que tengo que irme...

A.- ¿Pasó algo anoche? ¿Estáis muy serias las dos? - preguntó bajando el periódico.

C.- ¿Lauren, estás enfadada por lo que te conté anoche? - preguntó ignorando a su
padre.

L.- Sí, bueno no, no sé, Camila, solo necesito salir de aquí y pensar. - dije. - Ni
siquiera me siento bien estando cerca de ti, no puedo ni mirarte a los ojos sin... - vi
como sus ojos se llenaban de lágrimas.

C.- Lauren... - susurró, se levantó de la silla y vino hacia mí, di un paso hacia atrás. -
¿Por qué me hablas así?

L.- No puedo ni mirarte sin sentir vergüenza de mi misma, sin sentirme culpable por
lo que te pasó. - mi voz se rompió.

C.- ¿Culpable? ¿Tú? - asentí, una lágrima cayó por mi mejilla y la limpié con rabia.
Camila me envolvió con sus brazos pero yo no le correspondí el abrazo. - Tú no tienes
la culpa de nada.

Sinu.- ¿Qué está pasando, chicas? - preguntó preocupada. Camila se giró para
contestar a su madre sin soltarme la mano, yo miraba al suelo avergonzada.

C.- Anoche cuando vinimos del instituto me dio un ataque de pánico porque me
enteré de que Johnny ha salido de la cárcel.

A.- ¿¡Qué!? ¿Ese hijo de puta? ¿Libre? - Dijo enfadado. - ¿Estaba allí?
C.- No, solo me lo dijeron, que salió porque le redujeron la condena. Después le conté
todo lo que pasó a Lauren.

L.- Todo es culpa mía. - volví a repetir.

C.- No, tú no tienes nada que ver con lo que pasó.

L.- Claro que sí, él me amenazó con hacer daño a mi familia y a ti si no te dejaba; me
obligó a decirte todo aquello que te dije aquel día en la biblioteca. - lloré. - Fui una
cobarde, no tendría que haber cedido ante sus amenazas, si yo no te hubiera dejado
él no te habría hecho nada; tendría que haberme quedado contigo... habría preferido
que me hiciera daño a mí antes de que te lo hiciera a ti. - me abrazó.

Alejandro salió del comedor.

C.- Tranquila. - intentaba consolarme. A los pocos minutos oímos la voz de Alejandro
de nuevo.

A.- Lauren, ven conmigo. - me separé de Camila y lo vi en la puerta de la cocina. -


Ven. - me sequé las lágrimas y fui con el padre de Camila. - Espera aquí, - me dijo
entrando en la sala de estar - ahora vengo.

A los pocos minutos entró con un plato y un vaso, se sentó a mi lado en el sofá.

A.- Toma, esto hará que te sientas mejor. - dijo dándome el vaso.

L.- ¿No crees que es muy temprano para que beba alcohol? - dije aceptando el vaso.

A.- Primero come algo. - dijo pasándome el plato con comida - y después bebes -
dijo. - ¿Por qué te culpas de lo que le pasó a Camila?

L.- Porque todo fue mi culpa.

A.- ¿Por qué no contaste que ese hijo de puta te amenazaba?

L.- Porque si lo decía haría daño a mi familia y a Camila.

A.- Tú y Camila se odiaban ¿Qué importa si le hacía daño a ella?

L.- Mi relación con tu hija no empezó hace unos meses, Alejandro, nosotras
empezamos a estar juntas hace tiempo, fue en mi último año de instituto... todo
empezó como un juego para las dos, solo diversión, pero terminé enamorándome de
ella. - confesé. - No sé en qué momento pasó pero cada vez era menos juego y más
relación...

A.- Obviare el hecho de que acabas de confesarme que tú y mi hija se la pasaban


bien juntas, ¿ok? Entonces ¿Qué paso? ¿Te enamoraste de Camila? ¿Y Camila de ti? -
Asentí. - ¿Por qué nunca llegasteis a decir nada?

L.- No lo dijimos porque ni siquiera nosotras mismas lo sabíamos, las dos


pretendíamos que no éramos importante para la otra.

A.- Algo estúpido por vuestra parte.

L.- Lo sé y si en ese momento hubiera sido consciente se lo hubiera dicho, que era
importante para mí, que me preocupaba por ella, que estaba enamorada de ella.- dije
con rabia.

A.- ¿Por qué rompisteis lo que tenías? - preguntó.

L.- Rompí, yo lo rompí, Camila no quería pero ese imbécil nos descubrió, no sé como
pero lo hizo y le regale a Camz en bandeja de plata, me obligó a dejarla... y me mata
saber todo lo que hizo por mi culpa, yo los vi juntos y nunca sospeché nada, incluso
sabiendo lo que era capaz de hacer...

A.- Lauren, tu tenías miedo, y te comprendo, no querías que nadie saliera


perjudicado. - le interrumpí.

L.- Y al final si hubo perjudicados, Camila se llevó la peor parte y no me lo perdonaré


en la vida.

A.- No vas a entrar en razón, ¿verdad? No hay manera de hacerte ver que tú no le
hiciste nada malo a Camila, ¿no? Sino todo lo contrario... por suerte o por desgracia,
tú no estuviste con ella ese año; no puedes llegar a imaginar lo que duele ver a una
hija así, no sé si te contó pero estuvo meses sin salir de su habitación. - asentí. - Le
tenía miedo a todo, había veces que se asustaba cuando iba a darle un beso de
buenas noches, ¿tú sabes lo doloroso que es eso? - Le pasé el vaso para que bebiera.
- Llame al juez y sí es verdad, lo soltaron hace unos meses, le redujeron la condena
por buena conducta y han pagado una fianza también ¿puedes creerlo? Después de
violar e intentar matar a mi hija lo sueltan por buena conducta. - soltó una risa
irónica llena de rabia; para mí fue muy duro escucharle decir esas palabras. - Su
padre me ha dicho que lo tienen vigilado, que ha cambiado o no sé qué cuanto chino
me ha dicho, que se está reinsertando. - me contó. - Por eso te pido, Lauren, que
dejes de martirizarte y pensar que tú tuviste algo que ver. - dijo mirándome
directamente a los ojos, iba a decir algo pero no me dejó. - Si lo haces al final
acabarás alejándote de ella, y eso no solo le hará daño a Camila sino también a ti. -
me devolvió el vaso. - Se que no muestro toda la simpatía que debería a tu relación
con Camila, pero eso es para asustarte, eres la novia de mi hija tienes que tenerme
miedo. - reímos. - pero no estoy ciego y veo lo que sentís la una por la otra... ahora
mi hija es otra, es feliz contigo, aunque nunca creí que diría esto, tú le haces bien,
ella ve en ti un gran apoyo... vi como ese hijo de puta le hizo vivir un infierno y
también he visto como tú has mejorado su vida, solo tienes que ver como se le
ilumina la cara cuando habla de ti, - eso hizo que me sonrojara - aunque supongo que
eso son cosas de enamoradas... - reí - así que Lauren no seas tonta y deja de pensar
así. - dijo dándome la mano.

L.- Gracias.

A.- ¿Por?

L.- Por todo esto, ¿puedo abrazarte? - pregunté tímidamente. Se acercó a mí y me


dio un pequeño abrazo. - ¿Camila? - dije cuando la vi apoyada en el marco de la
puerta al separarme de su padre.

A.- ¿Qué haces ahí, hija? - preguntó girándose al verla.

C.- Escuchar una conversación entre suegro y nuera. - dijo; vino hacía el sofá.

A.- Mila, eso no se hace. - la reganó. -Esto era una conversación privada.

C.- Tú me escuchaste hablar con Lauren por teléfono, así que creo que ahora ya
estamos a mano. - se sentó entre los dos. - ¿Ya estás bien? - Me preguntó, levanté
los hombros. - ¿Sabes que te quiero, no? - asentí y me besó.

L.- ¿Me perdonas por ser tan estúpida? - pregunté, asintió y volvió a besarme.

A.- Bueno. - dijo. - Se acabaron los besos que estoy yo delante. - Camila sonrió y fue
a juntar nuestros labios pero mi aparté.

L.- No más besos.

C.- Le haces más caso a mi padre que a mí. - dijo con un falso tono de molestia,
asentí. - Cobarde. - dijo riendo.

A.- Muy bien, Jauregui, sigue sumando puntos y a lo mejor te dejaré que le pidas la
mano a mi hija delante de mí. - dijo levantándose del sofá.

C. Ayy, ya papá, no te hagas el duro que sé que te encanta que Lauren sea mi novia.
- dijo riendo y yo me puse roja de la vergüenza.

A.- Nunca diré eso en voz alta. - dijo saliendo de la habitación. - Recuerda, Jauregui,
besos no. - asomo la cabeza por la puerta de nuevo. - Te estoy vigilando. - después
salió.

C.- Mi padre te adora. - dijo riendo - No, en serio te adora, me lo dijo mi madre.

Estuvimos un rato hablando de todo lo ocurrido, Camila intentaba convencerme de


que yo no hice nada malo; le pedí perdón como ochenta veces en una misma
conversación y me animó a que fuera con ella a la consulta de su psicólogo. Seguía
nuestra charla hasta que Sinu nos interrumpió.

Sinu.- ¿Se puede saber que hicisteis en el baño? Está hecho un desastre. - dijo -
Ahora mismo suben las dos y me limpian el baño como es debido.
Capitulo 66

POV.CAMILA.

El año escolar estaba terminando, faltaban algunas semanas para la graduación de


Lauren y aunque me apenaba que el año siguiente ella ya no estará aquí conmigo,
estaba muy orgullosa de todo lo que ha conseguido.

En pocas semanas le dirían si la aceptaron en un trabajo como becaría en una


empresa fotográfica importante, y la verdad no sé quien estaba más nerviosa por
ello, si ella o yo.

Decidimos darnos un descanso y dejamos los libros de lado durante un rato.

Lauren se puso cariñosa y no iba a ser yo quien la frenara, estábamos en mi cama


besándonos cuando tocaron a la puerta; iba a levantarme para abrir pero Lauren no
me dejó.

C.- Amor, deja que vaya abrir.-dije con dificultad ya que los labios de Lauren me
impedían hablar. - Lern - volvieron a tocar; bufó y me soltó para que fuera a abrir.

Cuando abrí la puerta se me borró la sonrisa que tenia en la cara al ver a Normani
llorando.

C.- ¿Mani, que pasa? - se abrazó a mí. Llorando sobre mi cuello mientras yo la
consolaba sin saber el porque.

Lauren se levantó de la cama en cuanto la vio entrar, acariciaba su espalda sin


entender la situación.

L.- ¿Normani, que pasa? ¿Por qué lloras? - dijo. - ¿Te ha pasado algo? - Preguntó,
Normani se separó de mí y negó.

N.- Din...ah... - lloró más fuerte. Nos sentamos las tres en la cama.

L.- ¿Le pasó algo a Dinah? - asintió.

C.- ¿Qué pasa con ella? - dije preocupada.

N.- Dinah... tuvo - seguía llorando - Dinah tuvo un accidente... con tu coche.- me
miró.
Le tuve que prestar el coche porque el suyo estaba en el mecánico por unos días.

C.- ¿Cómo? ¿Qué Dinah...? - no sabia que preguntar, mi cerebro estaba en shock. -
No... - empecé a llorar, Normani me envolvió en sus brazos.

L.- Pero... ¿Qué le...? ¿Cómo fue...? ¿Dónde está? ¿Cómo está? - preguntó Lauren
con la voz rota y con los ojos llenos de lagrimas.

N.- No sé como está, solo sé que está en el hospital, Guille estaba con la mamá
cuando la avisaron, ahora están en el hospital... - explicó.

C.- Vamos, vamos a verla, por favor, necesito verla. - me levanté de la cama. - Saber
que está bien, chicas por favor vamos al hospital. -dije llorando; Lauren se levantó y
me abrazó, lloré sobre su cuello. - Por favor vamos... - repetí.

***************

POV.LAUREN.

Íbamos en el coche de Troy, ninguno hablaba, lo único que se escuchaba eran


nuestras respiraciones; tenía a Camila entre mis brazos y a Normani apoyada en mí,
yo intentaba mantenerme fuerte y aguantaba las lagrimas intentaba calmar a
Normani y a Camila como podía.

Llegamos al hospital, pronto vimos a Guillermo; en una de las sillas de la sala de


espera estaba la señora Hansen, tenia la mirada perdida en un punto dándole la
mano a su sobrino. En cuanto el chico nos vio se abrazó a Normani.

C.- Milika. - le dijo poniéndose en la silla que estaba a su lado, la mujer miró a Camila
y se abrazó a ella.

A.- ¿Cómo paso esto? - preguntó Ally al primo de Dinah.

Guille.- No se sabe mucho, solo que un coche la chocó. - dijo acariciando la espalda
de Normani.

Camila seguía consolando a Milika.

M.- Camila, Dinah está muy grave. - dijo con una voz rota. - Se está muriendo. - Ally
se abrazó a Troy, yo me tuve que sentar para no caerme ante esas palabras.
C.- No. No. - dijo llorando - Algo se podrá hacer. - Milika negó.- Pero... - fui a abrazar
a Camila.

M.- El medico dice que esta muy mal. Que no hay posibilidades de que...

C.- ¡No! ¡No! Dinah no... - se abrazo a mí.

N.- ¿Podemos verla? - preguntó llorando.

M.- Está en una habitación... si queréis podéis entrar... - todas asentimos y nos
dirigió hasta la habitación.

Al entrar vimos al señor Hansen al lado de su hija llorando y hablándole.

G.- Vamos hija, sé que eres fuerte... - al oír la puerta el hombre se giró.

Gordon abrazó a su mujer y juntos se sentaron en el pequeño sofá que había; la


imagen nunca se me borrará de la memoria, Dinah en la cama tendida conectada a
un montón de maquinas.

La habitación estaba en completo silencio, la único que se oía era el pitido constante
que marcaba los latidos del corazón e Dinah en una de las maquinas.

Camila se acercó a la cama y se sentó junto a Dinah.

C.- Hola Dinah. - le agarró la mano - Soy Mila, voy a hablarte, ¿ok? Porque sé que me
estás escuchando, tú siempre me escuchas - dijo secando sus lagrimas. - Tienes que
despertar, Dinah, tienes que hacerlo sino ¿Quién esconderá las gafas de Ally en el
estante de arriba para que no llegue? ¿Quién molestará a Lauren y le dirá que es una
cursi y que no se ría de mis chistes porque no tienen gracia? ¿Quién bailará con
Normani cuando no esté Guillermo? - con lagrimas en nuestros ojos sonreímos.- Te
necesitamos... te necesito, Dinah, por favor, eres mi mejor amiga, sabemos cosas la
una de la otra que nadie mas sabe, eres la única que estuvo conmigo cuando nadie
mas lo hizo, cuando mi vida no tenia sentido, cuando pensaba que no era nadie y no
valía nada, me ayudaste a salir de una depresión, no podría haberlo conseguido si tú
no hubieras estado ahí para mí. - miré a Ally y Normani y me miraron como
preguntándome "¿Todo lo que esta diciendo es verdad?", yo solo asentí. - Todavía te
debo mucho por todo, siempre me apoyaste y me defendiste, cuando no tenias
porque hacerlo... todavía faltan por cumplir muchas de las promesas que te hice,
necesito que te despiertes, vamos, ¡Dinah! Eres la persona mas testaruda que
conozco, tienes que luchar por esto, tú quieres vivir, tienes aun muchas cosas que
mostrarle al mundo. - se quedó callada. - Te lo digo pocas veces de palabra pero te
quiero mucho, Dinah, eres la hermana mayor que nunca tuve, aunque seas mas
pequeña que yo... yo no sé que voy a hacer si tú... - de repente la maquina que
mostraba el pulso de Dinah dejó de sonar al ritmo y en la pantalla ya no se mostraba
el dibujo de los latidos ahora era una raya, lo que había, el cuerpo de Dinah empezó a
tener espasmos en la cama.

T.- ¡Un medico, por favor! - gritó Troy desde la puerta hacia el pasillo.

A los pocos segundos entraron unos cuantos médicos y enfermeras, nos hicieron salir
de la habitación, Camila se aferró a la mano de Dinah.

L.- Vamos, Camz. - dije llorando, sacándola en brazos de la habitación mientras


intentaba soltarse. Antes de salir pude ver como los médicos preparaban el
desfibrilador.

Estuvimos esperando hasta que salió el medico con la cara seria.

Doc.- ¿Señores Hansen? - dijo, estos se levantaron.

M.- ¿Cómo está mi hija? - preguntó desesperada.

Doc.- Conseguimos estabilizarla. - todos suspiramos aliviados. - Pero no les voy a


mentir, - continuó el médico - su hija esta muy mal, si no la operamos ya mismo, no
creo que sobreviva más de 24 horas, siento decírselos así sin rodeos pero es la
verdad.

G.- Opérenla, entonces. - dijo su padre.

Doc.- En este hospital no tenemos lo necesario para hacerlo, necesitamos trasladarla.

G.- Trasládenla.

Doc.- Les informo que está operación es muy delicada, no puedo decirles que
funcione al 100%, además es muy cara.

M.- No nos importa. - el doctor les entregó unas hojas a los padres de Dinah.

Doc.- Piénselo durante unos minutos yo ahora vuelvo. - el doctor se fue.


G.- No hay nada que pensar, pidamos que trasladen a Dinah. - le dijo a su mujer que
examinaba las hojas.

M.- Gordon. - llamó a su marido - Necesitaremos utilizar parte del dinero ahorrado
para la universidad de los pequeños. - le informó apenada.

G.- No importa, amor, te prometo que nuestra hija mayor vivirá y nuestros pequeños
irán a una universidad decente, así tenga que conseguir tres trabajos mas.

Era verdad que la familia Hansen vivía bien, pero no eran multimillonarios ni mucho
menos.

C.- Déjenme pagar a mí la operación. - intervino Camila.

M.- No, no vamos a hacer eso.

C.- Por favor - suplicó - Dinah me salvó la vida una vez, dejadme que se la salve yo a
ella... no me importa si es mucho o poco. Por favor.

G.- Pero Camila...

C.- No utilicen el dinero para la universidad de vuestros hijos pequeños yo pagaré esa
parte con mi dinero, por favor.

M.- Pero tus padres...

C.- A ellos no les importará y menos si es para ayudar a Dinah, por favor, déjenme
hacerlo.

M.- Eres muy buena chica. - abrazó a Camila. - Gracias, gracias de verdad, no sé
como agradecerte esto.

C.- No tienes que agradecerme nada, haría cualquier cosa por Dinah.

A los pocos minutos llegó el médico y le informaron su decisión, después de todo el


papeleo, empezaron con el traslado.

C.- Pero amor yo quiero ir... - me dijo.

L.- No puedes; mira, vamos a hacer esto, mañana vamos a verla, vamos las cuatro. -
le dije. - Ahora van a operar a Dinah, tú ya no puedes hacer nada más.
C.- Pero...

L.- Pero nada, amor, mira si pasa algo Milika nos avisará, ¿verdad? - le dije a la
mujer quien asintió. - Ahora vamos al campus, y así descansas.

M.- Sí, hijas, iros y descansad. - nos dijo a las cuatro - Si pasa cualquier cosa yo os
aviso.

Salimos del hospital después de convencer a Camila, Troy nos llevó de nuevo en su
coche, en la parte trasera íbamos Camila y yo abrazadas y delante Troy y Ally.
Normani decidió irse con Guillermo para estar con él. El camino de vuelta fue
completamente silencioso.

Estábamos preparándonos para ir a dormir, pero antes de meterme en la cama mire a


Camila quien pretendía estar leyendo un libro, pero yo sabía que no lo estaba
haciendo.

L.- ¿Amor? - bajó el libro - ¿Estás bien? - asintió. Destapé mi cama y noté que me
estaba mirando, me giré hacia ella. - ¿Camz, quieres que duerma contigo?

C.- Por favor. - dijo echándose a un lado para darme espacio en su cama.

Me tumbé a su lado y la abracé. Acariciaba su pelo.

L.- Estoy muy orgullosa de ti, por lo que has hecho por Dinah. - le dije.

C.- Es lo mínimo que puedo hacer.

Estuvo contándome aventuras que habían vivido las dos juntas hasta que nos
quedamos dormidas.

***************

POV.CAMILA.

Por suerte la operación de Dinah salió bien, aunque todavía no había despertado;
Milika dijo que no hacia falta que fuéramos a verla, que nos quedáramos mejor
estudiando, que si pasaba algo ella avisaría pero yo de todas formas fui al hospital.

Dos días después de la operación a las diez de la noche recibí un mensaje mientras
cenaba junto a Lauren en la habitación.

L.- Mi amor, ¿pasa algo? - oí que decía mientras yo leía el mensaje.

C.- Dinah...

L.- ¿Qué? - preguntó asustada.

C.- Dinah.

L.- ¿Dinah que, amor? - dijo desesperada.

C.- Dinah... despertó. - dije por fin.

L.- ¿En serio? - preguntó feliz.

C.- Sí, dice Milika que despertó hace una hora... que está muy cansada pero que está
bien. - dije, nos abrazamos.

Al día siguiente en cuanto acabamos las clases nos dirigimos las cuatro en el coche de
Lauren al hospital, entramos a la habitación, Dinah dormía en la cama, mientras
hablábamos con su madre hasta que despertara.

D.- Mamá... - dijo somnolienta. - Tengo sed - dijo aun con los ojos cerrados. Ally se
acercó y le dio agua. - Gracias, Ally. - dijo mirando a nuestra amiga. - Ahh, Ally -
abrió completamente los ojos y nos vio a todas - ¡Chicas! - sonreímos. - estáis aquí -
intentó incorporarse.

M.- No hagas esfuerzos, hija. - le dijo su madre quien la ayudó a ponerse bien.

A.- Hola, Dinah ¿Cómo estas? - dijo dándole la mano. - Ore mucho por ti.

D.- Sé que lo hiciste, enana. - se abrazaron.

N.- Hola. - dijo acercándose a la cama.

D.- ¡Mani! - también se dieron un abrazo.

L.- ¡Que bonito! - dijo, lo que hizo reír a las dos. Después se acercó a Dinah. - Casi
me dejas con mitad del ship, tú ves que Camila y yo te hagamos esas cosas, ¿verdad
que no? Pues tu tampoco deberías darme estos sustos. - bromeó y como con las
demás se abrazaron.
Era mi turno.

D.- Dañe tu coche. - me dijo.

C.- No me importa el coche. - le dije - ¿Tú, estás bien? - me abrazó sin contestarme.

D.- Gracias, Mila... mi madre me contó que tú...

C.- No es nada... te quiero mucho, Dinah. - dije con los ojos llenos de lagrimas.

D.- Que sensible eres. - dijo mientras ella también lloraba. - Yo también te quiero
mucho, Mila... bueno las quiero mucho a las cuatro.

L.- Pero no nos has dicho como estás... ¿Cómo te encuentras? ¿Qué te han dicho los
médicos?

D.- Estoy un poco dolorida y apenas siento las piernas.

A.- ¿No puedes caminar?

D.- Por ahora no, es debido al golpe, dicen que tengo que hacer rehabilitación...

N.- No pareces preocupada.

D.- No lo estoy, sé que volveré a andar, si sobreviví a ese choque y después a la


operación, el volver a caminar no será un problema. - dijo segura de si misma.

Nos estuvo contando lo que recordaba del accidente, como un coche no frenó y se
abalanzó sobre el costado, también nos contó vagamente como la policía y los
bomberos la sacaron del coche cuando se quedó atrapada y que no encontraron al
conductor del otro vehículo.

D.- Hey chicas, quiero hacerme una selfie. - dijo, la miramos extrañada. - Ehh no me
miréis así, yo soy la que está en esta cama, estoy malita, ustedes solo obedezcan mis
ordenes, o sea que acérquense a mí. - como dijo la obedecimos. - Uff que cara. - dijo
mirando la foto.

L.- Dinah, un coche casi te pasa por encima y acabas de salir de una operación, no
vas a salir muy bien que digamos.

D.- No, si no lo decía por mí, yo salgo muy bien, lo decía por ti. - todas reímos.
L.- ¡Ehh! - se quejó, reímos mas. - ¡Defiéndeme, Camz! - dijo haciendo un puchero,
lo que nos hizo volver a reír. - ¡Ahh! Me voy, no las aguanto. - dijo, salió de la
habitación, a los dos minutos asomó la cabeza por la puerta de nuevo. - Amor. -
susurró. - ¿Tienes cambio?, la maquina expendedora no acepta billetes.

C.- Mira en mi bolso. - se acercó y agarró el dinero.

Después volvió a salir.

D.- Tu novia es una idiota. - dijo riendo.

C.- Lo sé.
Capitulo 67

POV.LAUREN.

Estaba con Camila en la habitación esperando a Ally y a Normani, ellas traerían mi


túnica de graduación.

C.- Estás nerviosa. - afirmó.

L.- Mucho.

C.- ¿Por qué?, mi amor lo complicado ya ha pasado, solo tienes que subir agarrar el
diploma y ya. - dijo abrazándome.

L.- No sé, he esperado tanto que ahora parece irreal, podré trabajar de fotógrafa
como siempre he querido.

C.- No estés nerviosa. - me repitió, entrelazó nuestras manos. - Estoy muy orgullosa
de ti. - me dio un beso en la frente.

L.- Va a ser raro dejar esto, la habitación, a las chicas, a ti. - rió por el dramatismo
que llevaban mis palabras.

C.- Lern, te gradúas no te vas a Siberia, además de mi no te desharás tan fácilmente,


solo dime la dirección de tu nueva casa y estaré todos los días allí.

Con el dinero que he ahorrado todos estos años y con un poco de ayuda de mis
padres conseguí un apartamento en el centro de la ciudad, era algo modesto y
pequeño y lo mas importante era barato. En unos meses empezaría la mudanza.

L.- Aún no me se la dirección solo se que esta en frente de una pizzería. - reí. - Mi
propia casa. - suspire.

Poco después llamaron a la puerta, eran Ally y Normani con las túnicas en la mano.
Unas túnicas blancas con adornos rojos para las chicas y rojas y detalles en blanco
para los chicos llevando así los colores de la universidad.

A.- Hola, ¿preparada? - dijo sentándose en mi cama.

L.- Si. - me paso la túnica. Me quede mirando a Camila.

C.- ¿Qué? - me dijo.


L.- Mmmm... -mire a la puerta.

C.- ¿Quieres que me vaya? - Asentí. - ¿Por qué?

L.- No quiero que nos veas vestidas hasta que no entremos al salón de actos.

N.- Lauren no es una boda, Camila quédate. - le dijo Normani.

L.- No, quiero que sea sorpresa. - insistí.

C.- Me voy porque quiero, no porque me lo digas tu. - sonrió y se acerco a mi


rodeándome con sus brazos - además Dinah estará esperando allí.

A.- ¿Dinah? ¿Nuestra Dinah? - pregunto emocionada.

C.- Si, Ally - dijo riendo - ¿Conoces a alguna mas?

A.- ¿Ha venido a vernos? - pregunto algo emocionada.

Dinah estaba pasando por un tiempo difícil, ha tenido que dejar la universidad por un
tiempo, su rehabilitación va mas lenta de lo que los médicos pensaban, esta tomando
mucho tiempo y esfuerzo que consiga andar.

Nosotras vamos a verla y le ayudamos como podemos; ella intentaba mostrarse


animada pero sabemos cuanto se frustra por no poder hacer las cosas como ella
quiere.

C.- Si, bueno yo me voy. Dejo a las graduadas que se pongan guapas. - me dio un
beso. - Adiós.

Nos quedamos las tres solas en la habitación, preparándonos.

A.- Todo el año deseando que acabara esto y ahora que esta acabando no quiero que
termine. - dijo apenada.

N.- No lo se chicas no quiero que esto acabe, y no me refiero a la universidad, quiero


decir a nuestra amistad. - dijo también triste.

Puede que estuviéramos las tres algo susceptibles.


L.- No acabara Mani, aún tenemos que hacer muchas locuras juntas.

Estábamos las tres llorando, los finales de ciclo nunca son fáciles pero la vida es así.

A.- Bueno, bueno, dejemos de llorar. - dijo limpiándose las lágrimas.

Cuando llegamos al salón de actos nos pusimos como ya habíamos ensayado


previamente, en los asientos asignados, vi a Camila junto a Dinah y mis padres y mis
hermanos. Al verlos mis ojos se llenaron de lagrimas... otra vez.

¿En que momento me volví una persona tan sensible?

La ceremonia duro unos 45 minutos, hubo discursos por parte de los profesores y de
algunos alumnos, recogí mi diploma y tire mi gorro al aire como buena graduada. Al
salir del acto, abrace a mis padres, se les notaba que ellos también habían llorado.

Clara.- Estamos muy orgullosos de ti. - mi madre me abrazo de nuevo.

M.- Lo conseguiste.

L.- Tengo algo de miedo sabéis, ¿Qué haré ahora?

Clara.- No debes asustarte, tienes que seguir paso a paso, ahora te toca trabajar
cariño.

Gracias a mi buen expediente académico y mis técnicas como fotógrafa, a alguien le


parecieron interesantes, me han dado un puesto de trabajo; al principio solo me
dejaran editar y revelar fotos y probablemente también seré la chica del café, se que
no es lo mas apasionante pero por algo se tiene que empezar.

M.- Pero ahora lo que tienes que hacer es celebrar con ellos. - señalo a mis amigos.

L.- Te tomare la palabra, nos vemos después os quiero. - los abrace de nuevo.

Me acerque al grupo, se encontraban hablando muy animados.

L.- Hey.

D.- Enhorabuena. - me abrazo.

L.- Estas de pie Dinah.


Como ya dije, Dinah ha tenido dificultades desde que salió del hospital y la silla de
ruedas se había vuelto su gran compañera.

D.- Si yo también he notado que estaba de pie. - se burlo, la abrace mas fuerte. - No
puedo estar aún mucho tiempo de pie pero es un avance ¿no?

L.- Claro que lo es. Gracias por venir.

D.- No hay que agradecer, no me perdería esto ni loca.

C.- Eso es cierto me amenazo con un tenedor mientras comíamos... si no la traía


moría. - reímos todos.

T.- Chicas, "Places" nos espera, vamos a celebrar.

***************

Hoy era el primer día que estaba en mi propia casa, era raro estar allí sola.

Después de hablar un rato con Ally por Skype empecé a poner los libros en la
estantería de mi nueva habitación. Mientras lo hacia pensaba en lo que Ally me había
estado contando, la verdad es que me ponía muy feliz saber que a mis amigos les
estaba yendo bien. Ella y Troy se fueron a vivir juntos a Orlando unos meses después
de terminar la universidad, Ally había empezado a trabajar como abogada en
prácticas en un bufete, por otra parte Troy había empezado a entrenarse para las
pruebas físicas de la policía, todo marchaba bien con ellos dos.

Normani seguía con la búsqueda de trabajo pero mientras tanto tenía un blog de
decoración y moda donde tenia muchos seguidores, era lo que ocupaba su tiempo, yo
misma me encargaba de hacerle las fotos y he de decir que Normani no tenia nada
que envidiarle a las modelos mas famosas.

Por ultimo Dinah y Camila, ellas seguían en la universidad; Dinah decidió repetir de
nuevo el año que perdió, en cuanto a sus problemas de salud estaba parcialmente
recuperada y seguía esforzándose día a día.

Den pronto sonó el timbre de la puerta.

L.- Hola. - dije al ver a Camila, le di un beso. - Bienvenida a mi hogar de persona


adulta y madura. - rió.

C.- Hola. - dijo entrando en el salón.- Toma te he traído esto como regalo de
bienvenida. - me entrego una figura de mármol de Bob Esponja.

L.- Uhh gracias. - dije emocionada, lo deje encima de una estantería.

C.- Hogar de persona adulta y madura has dicho ¿no? - se burlaba de mi. - Y bueno,
¿me haces un tour por tu casa?

El tour no fue muy largo, mi casa no era muy grande, a decir verdad era bastante
pequeña, contaba con un salón con un sofá viejo que era de mis abuelos, una tele
enfrente y una mesita de café; junto a la cocina con una pequeña encimera, la nevera
y unos cuantos armarios para guardar los pocos platos que tenía, que se encontraba
a la izquierda y en el fondo un baño también pequeño y enfrente mi habitación.

L.- Se que no es muy grande pero de momento para mi esta bien.

**************

Esta mañana me levante con una sensación rara, no se, no me sentía bien por alguna
razón. Intente ignorar esta mala sensación y fui directa al trabajo.

Hoy claramente el mundo estaba en contra mío, así que decidí que irme a dormir
sería la mejor opción, pero como ya he dicho hoy no era el día de suerte de Lauren
Jauregui, ya que cuando estaba a punto de dormirme tocaron la puerta, eran unos
vendedores de algo, ni me moleste en prestarles atención de manera muy
maleducada por mi parte les cerré la puerta, no estaba de humor para aguantarlos ni
a ellos ni a nadie.

Aún no había llegado a meterme en la cama cuando otra vez llamaron a la puerta,
debido a la insistencia fui a abrir otra vez, mas enfadada todavía.

L.- Se pueden marchar, no me... - dije casi gritando, me detuve al ver quien estaba
en la puerta no eran los vendedores sino mi novia.

C.- Awww que manera tan bonita de recibirme. - dijo con ironía.

L.- Perdón, creía que era otra persona. - le di un beso y me abrace a ella.

C.- ¿De mal humor? - sin separarme de ella fuimos caminando hasta el sofá.
L.- De muy mal humor... hoy he tenido un día de mierda, ha ido de mal en peor. - me
acomode encima de Camila.

C.- ¿Por que? - dijo dulcemente mientras me acariciaba la espalda.

L.- Primero me he levantado tarde, seguidamente mientras estaba en la ducha se ha


acabado el agua caliente. - vi como sonreía. - Luego he tenido que volver a casa
porque se me habían olvidado unos papeles cosa que ha hecho que llegara tarde a
trabajar, después en el trabajo he tenido que vestir a cinco, escucha bien, cinco gatos
de payasos para una sesión de fotos que ha salido desastrosa.

C.- ¿Quién en su sano juicio le hace una sesión de fotos a sus cinco gatos?

L.- Una loca que lo quería de recuerdo, loca que por cierto no nos ha pagado porque
no le gustaban las fotos y el jefe se ha molestado conmigo, y las fotos ni siquiera las
había hecho yo, había sido el, pero claro, es mas fácil echarle la culpa a la novata.

C.- Bueno ahora estoy yo aquí, ha mejorado tu día. - dijo dándome un beso.

L.- Que modesta eres, mi amor.

C.- Pero tengo razón. - dijo y me volvió a besar; se intento separar pero la volví a
juntar a mi, besándola una vez mas. - Amor. - dijo interrumpiendo el beso. - Vamos a
pasear y así te despejas.

L.- Noo - me queje - Me quiero quedar aquí contigo, además voy en pijama y no
tengo ganas de cambiarme.

C.- ¿Por cierto que haces en pijamas? Solo son las siete de la tarde.

L.- No pretendía, ni pretendo salir, me iba a dormir antes de que tu llegaras... por eso
estoy en pijama.- le dije.

C.- Cámbiate y vamos. -dijo levantándose.

L.- No. - agarro mis manos.

C.- Si, vamos.- tiro de mi y me levanto del sofá.

L.- No.
Para mi sorpresa no insistió mas, rodeo mi cintura y yo hice lo mismo con su cuello.
Empezó a besarme, nos dirigía a mi habitación, caímos en la cama y empezó a bajar
mis pantalones y los tiro al otro lado de la habitación.

Intente subir su camiseta para quitársela pero no me dejo, en cambio ella si se


deshizo de la mía, empezó a besarme el cuello y fue bajando hasta que de pronto se
separo bruscamente.

C.- Ya estas desnuda, ahora ponte ropa de calle y vamos a dar un paseo.

L.- ¿Qué? - pregunte confusa.

Camila fue a mi armario, saco unos pantalones, los miró unos segundos y los volvió a
dejar en su sitio, yo la miraba sin poder creer lo que estaba haciendo.

C.- Estos me gustan. - dijo tirandome los pantalones, los atrape, seguidamente me
tiro una camiseta.

L.- Camila.- la llame.

C.- Dime.

L.- ¿Me acabas de desnudar y ahora me quieres vestir? - dije riendo.

Debería estar enfadada con ella.

C.- Te visto para que vayamos a pasear, has dicho que no tenías ganas de quitarte el
pijama... bueno te he ahorrado el trabajo.

L.- Eres lo peor.- se acerco y me beso.

C.- En dos minutos tienes que estar lista. - advirtió.

L.- Si, mamá.

Salimos de casa, enfrente estaba mi vecina Edna cerrando la puerta.

L.- Buenas tardes, Edna. - dije al verla.

Edna era una señora de casi unos setenta años, viuda que vivía sola, muy simpática y
alegre, de vez en cuando iba a su casa, para hacerle compañía además la mujer
cocinaba muy bien; a veces también cuidaba de su nieta pequeña.

Edna.- Hola Lauren.

L.- Que guapa se ha puesto hoy. - halague a la anciana.

Edna.- Voy a bailar con mis amigas - dijo alegremente. - ¿Ella es Camila? ¿verdad? -
preguntó.

C.- Si, señora. - le tendió la mano, Edna en cambio le dio un pequeño abrazo.

Edna.- Lauren habla mucho de ti. - dijo mientras entrabamos en el ascensor.

C.- Espero que bien. - dijo bromeando.

Edna.- Si, tranquila de su boca solo salen palabras bonitas. Te quiere mucho. - al
escucharla Camila me sonrió y me dio un beso en la mejilla; al verla Edna también
sonrió.

Salimos del ascensor y Edna se despidió de nosotras.

C.- Es muy simpática, tiene mucha vitalidad. Ojalá cuando yo sea viejita sea como
ella. - comento.

L.- Es increíble.

Salimos del edificio y nos dirigíamos al parque que estaba cerca de allí. Nos sentamos
en el césped debajo de un árbol.

C.- ¿Ya estas mejor de tu mal humor?

L.- Algo, pero me voy a cobrar eso de dejarme desnuda que lo sepas. - dije riendo.

C.- Estoy impaciente. - dijo riendo - ¿Quieres que me quede esta noche en tu casa y
discutimos mi castigo? - dijo acercándose a mi.

L.- Por mi, perfecto. - rompí el poco espacio que quedaba entre nosotras con un beso.

Estábamos hablando, riendo, besándonos y la verdad es que mi mal humor disminuía


gradualmente gracias a Camila.

C.- Me apetece un helado ¿Quieres uno?


L.- Vale, con mucho chocolate.

C.- Si, lo se. - me beso.

L.- ¿Quieres que te acompañe? - dije empujándola de nuevo hacia mi para besarla.

C.- No hace falta, yo ahora vuelvo.

Y no regresó...
Capitulo 68

POV.LAUREN.

L.- Camila, amor ¿Dónde te has metido? Llevo media hora esperando.- le dije al
buzón de voz de su móvil.

Pasaron cinco minutos y volví a llamarla teniendo el mismo resultado que antes.

L.- ¿Camz que has ido tu misma a fabricar los helados? No quiero empezar a
preocuparme pero creo que ya es tarde ¿Dónde estas? ¿Por que no contestas? -
colgué de nuevo.

Decidí ir a buscar a Camila por el parque, a lo mejor me quería gastar una broma o
no se, estaba dando de comer a los patos...

Caminaba cuando vi el puesto de los helados, me acerque al señor detrás del carrito.

L.- Disculpe, podría ayudarme.- le dije al vendedor.

Señor.- Diga, señorita.

L.- Usted ha visto... una chica morena de ojos castaños. - dije nerviosa. - Vino hace
como media hora. - saque el móvil del bolsillo y le enseñe una foto de Camila.- Es
esta, ¿la vio? Venía a por dos helados. Uno con mucho chocolate - el hombre parecía
pensar - y otro de fresa.

Señor.- Oh si, la recuerdo, si estuvo aquí, agarro los helados y se fue por allí. - señaló
el camino por donde yo había venido.

L.- Gracias por su ayuda.

Regrese de nuevo haciendo el camino a la inversa cuando algo llamo mi atención, un


helado de fresa tirado en medio del camino, avance unos pasos y había otro de
chocolate; no quería pensar que esos dos helados eran de Camila pero... No, claro
que no, no eran suyos, no.

Caminaba cabizbaja intentando desvanecer esos pensamientos cuando pise algo, una
pulsera, esa pulsera era la de Camila, yo misma se la regale, la recogí del suelo y
empecé a preocuparme de verdad, ella nunca se quitaba esa pulsera, nunca; empecé
a buscarla por todas partes, pregunte a la gente que había por allí pero nadie vio
nada, cuando oscureció volví a casa.
Caminaba por todo el salón, llamaba al móvil de Camila, no sabia que hacer, a quien
llamar, sabia que si llamaba a la policía iban a ignorarme y me harían esperar.

Me senté en el sofá y marque un número.

L.- ¿Alejandro? - dije al escuchar su voz contestando el teléfono - No se que hacer. -


dije llorando. - No se donde mas buscar.

A.- ¿Lauren? ¿Qué pasa?

L.- Camila, no se donde se metió, no se donde esta. - llore mas fuerte.

A.- ¿Dónde estas tu?

L.- En mi casa.

A.- Acabo de salir de trabajar, dame la dirección y estaré allí lo mas rápido que
pueda.

Después de unos cuarenta y cinco minutos llamaron a mi puerta, con toda mi fuerza
desee que fuera Camila pero no, como dijo Alejandro ahí estaba.

A.- ¿Qué paso? - dijo, cerré la puerta y nos sentamos en el sofá.

L.- Estábamos en el parque y... fue a por unos helados y no regresó... hace mas de
dos horas que se fue... - dije llorando - Encontré esto tirado en la calle. - le enseñe la
pulsera que no la había soltado desde que la recogí del suelo.

A.- ¿Llevaba su móvil? - Asentí - ¿La llamaste? - Asentí de nuevo, - ¿Y no se habrá


ido a la universidad?

L.- No iría sin despedirse de mi, sin avisarme.

A.- A lo mejor le surgió algo, llama a Dinah a ver si esta en la habitación.- hice lo que
sugirió pero nada, Dinah había estado toda la tarde en la habitación y Camila no
había aparecido por allí, antes de colgar le pedí que me avisara si sabía algo de ella.
Alejandro agarro su móvil y marco un número. - Mila, soy papá, cuando oigas esto
por favor llámame.
L.- Alejandro, te... tengo miedo de que... - solo de pensarlo se me revolvió el
estomago, Alejandro me abrazo. - Dime que tu no piensa lo mismo que yo, que son
solo inventos míos.

A.- Intenta no pensar en eso, vuelve a llamar a Camila a ver si tenemos suerte, yo
haré unas llamadas.

-Tres días después-

Clar.- ¿Lauren? ¿Que...? - dijo mi madre al abrir la puerta y verme empapada de


agua por la lluvia que caía afuera a las cuatro de la mañana.

L.- No puedo mas, mamá. - dije, me abrazo y me dejo llorar sobre su pecho.

Clar.- Ven, vamos a cambiarte, te hare café.- bajo con una toalla y un pijama de
Taylor para que no me enfermara, me hizo un café y después fuimos a mi antigua
habitación para no molestar a mis hermanos y a mi padre quienes dormían. - ¿Cómo
se te ocurre venir con el coche así y con este tiempo?

L.- No aguanto estar mas tiempo en casa, todo me recuerda a Camila, mamá.

Clar.- Podrías haber llamado, tu padre o yo podríamos haber ido a tu casa o te


habríamos traído aquí.- dijo, apoye mi cabeza en su regazo y empezó a acariciarme el
pelo.- ¿Se sabe algo de Camila? - pregunto preocupada.

L.- No, nada es concreto, se sospecha algo pero nadie me asegura nada.

Clar.- ¿Qué se sospecha?

L.- Alguien se la llevo.- dije llorando.

Clar.- ¿Cómo que se la llevo? ¿A Camila? ¿Por que? ¿Quién pudo...? - la interrumpí.

L.- Su ex novio.- dije. - Alejandro que no me quiere decir lo que sabe pero estoy
segura de que ese hijo de puta tiene algo que ver con todo esto.

Clar.- ¿Su ex novio? - pregunto, entre lágrimas le conté por todo lo que paso Camila;
mi madre no daba crédito a lo que estaba escuchando.

L.- Juro que si ese mal nacido esta involucrado en la desaparición de Camz o le pone
una mano encima yo misma lo mato.- dije enfadada. - Te juro, mamá, que lo mato.
Clar.- Laur no hables así cariño.

L.- ¿Qué voy a hacer, mamá? Ni siquiera puedo estar en mi propia casa, ¿Cómo hago
"una vida normal" si no tengo a lo mas importante que es ella...?

Clar.- Ya veras que Camila aparecerá, la policía la esta buscando, pronto la tendrás
de vuelta.

L.- ¿Y si no? ¿Y si no la encuentran? ¿Y si ahora mismo esta muerta? - solloce -


Mamá, yo no puedo vivir sin ella, necesito que este conmigo, necesito tenerla junto a
mi, necesito sus besos, los chistes que me cuenta para hacerme sonreír cuando he
tenido un día de mierda, sus caricias, que venga a verme después de clase para ver
una película mientras me abraza, necesito decirle que la amo. - lloraba mientras
hablaba, mi madre intentaba secarme las lágrimas.

Clar.- Eso ella lo sabe, sabe que la amas mas que a nada en este mundo, todos los
sabemos y puedo apostarme lo que quieras a que Camila en este momento, este
donde este esta pensando en ti.

Llore en rato mas, mi madre decía que durmiera un poco, que me vendría bien
descansar pero no podía, le pedí que se quedara junto a mi y que me contara
cualquier cosa para así no pensar pero de poco servía porque cada cinco minutos me
acordaba de Camila y me ponía a llorar de nuevo. Agarre mi móvil y mire las fotos,
casi todas eran de Camz. Le di a play a uno de los videos.

C.- ¿Qué haces, amor? - pregunto Camila en la pantalla de mi móvil.

En el video estamos en mi cocina.

L.- Estoy probando la cámara del móvil.- me escuche a mi misma. - Es mejor que la
de la anterior versión pero sigue siendo mala.

C.- Que raro, tu quejándote sobre algo. - dijo irónica mientras abría uno de los
armarios.

L.- ¿Y tu que estas haciendo? - pregunte enfocándola.

C.- Tu cena.- dijo metiendo la verdura en la sartén.


L.- Pero que buena novia eres.- dije girando el móvil para poder enfocarnos a las dos.

C.- Lo se.- dijo mirando a lo que cocinaba.

L.- ¿No me envenenarás verdad? - dije riendo.

C.- Ja ja ja, que graciosa eres, mi amor.- dijo irónica. - Estoy cansada del mismo
chiste. - la abrace por detrás con la cámara todavía sobre nosotras.- No cocino tan
mal.

L.- Lo se, es solo que me gusta molestarte.

C.- Idiota. - se giro a verme.

L.- Preciosa. - la bese.

C.- ¿Sabes que así no conseguirás que te deje elegir película, verdad? - dijo
separándose un poco.

L.- ¿Ah no? - la provoque acercando mis labios a los suyos pero no los junte.

C.- No. La anterior vez vimos esa de miedo así que hoy elijo yo... - la volví a besar
sin dejarla acabar de hablar.- Aunque pensándolo bien que importa la película ¿no?

L.- Que fácil eres de convencer, por eso te quiero.- dije riendo.

C.- ¿Segura que es por eso y no por mis dotes culinarios? - bromeo.

L.- Pss, si claro los dotes culinarios como olvidarlos. - nos besamos de nuevo. Ahí
terminaba el video. Me seque las lágrimas y vi a mi madre sonreír por el video que
también había visto. - Mamá, ¿puedo hacerte una pregunta?

Clar.- Claro, hija.

L.- ¿Qué piensas de Camila? - pregunte - ¿Qué piensas realmente de ella?

Clar.- ¿Como que pienso de Camila? - preguntó.

L.- Si, nunca te he preguntado sobre lo que piensas de nuestra relación, con papá si
hable después de que os enterarais en navidad con Chris y con Taylor también he
hablando alguna vez pero tu nunca me has dicho nada sobre nosotras.
Clar.- Es que no hay mucho que hablar... - la interrumpí.

L.- Nunca te han caído bien las chicas con las que he estado.

Clar.- Es que hija salías con unas que... En serio, ¿De donde las sacabas? La siguiente
era peor que la anterior. - la mire sorprendida. - ¿Qué te crees que no te veía?
Aunque no entraban nunca a casa las veía cuando venían a recogerte y...

L.- No, pero yo no hablo de esas chicas, hablo de las que os presente como mis
novias, las que fueron relaciones "serias" - le dije- esas tampoco te caían bien.

Clar.- No tampoco.

L.- ¿Por qué?

Clar.- La primera que tuviste me caía mal por ser la primera.

L.- ¿Te molestó que empezara a salir con chicas en lugar de chicos?

La verdad es que nunca había tenido esta conversación con mi madre.

Clar.- No, no me molestó ni tampoco me sorprendió, a decir verdad, aunque si pienso


que podrías haber elegido otro momento y otra manera de salir del armario.- dijo
riendo.

La verdad, que cuando se lo conté a mis padres lo pase mal pero recordándolo ahora
me resulta hasta gracioso, no recuerdo que día exacto fue pero estábamos mis padres
y yo comiendo con unos socios de mi padre, Chris y Taylor estaban en un
campamento; me estaba atormentando porque no sabia como contarlo así que no se
porque mi yo adolescente pensó que lo mejor era gritarle a mis padres "Tengo novia"
durante los postres

L.- Si puede que no fuera el mejor momento.- reí un poco.

Clar.- La segunda novia que tuviste no me cayo mal del todo, la veía simpática
aunque hablaba poco y la ultima que tuviste esta... emm... ¿Cómo se llamaba?

L.- Melissa.

Clar.- Esa, Melissa, esa no me gustaba nada, era muy estúpida, te merecías a alguien
mejor... alguien como Camila - sonreí - y te he de confesar que Alejandro, Sinu, tu
padre y yo pensábamos que lo vuestro no duraría muchas semanas mas.

L- Ehh ¿Por que? - dije ofendida.

Clar.- A parte de por lo que había pasado durante el instituto entre vosotras yo no
creía que Camila fuera el tipo de chica que te gustaba.

L.- ¿Tipo de chica? - repetí.

Clar.- Si, déjame decirte que Camila no se parece en nada a ninguna de tus
anteriores novias...

L.- Claro, que no, Camz es mas guapa que todas ellas.

Clar.- Esa es una de las cosas que mas me gusta de ella.- la mire.

L.- ¿Qué sea guapa? - pregunte.

Clar.- No - rio - lo que consigue hacer contigo, cuando estas junto a ella o cuando
hablas de ella se te ve lo feliz que eres y me encanta verte así y aunque se que te
molesta que te lo digan, eres una cursi cuando estas con ella.- reí.

L.- ¡Mamá! - me queje.

Después de estar hablando durante lo que restaba de noche mi madre me dejo


descansando en mi antigua habitación. A la mañana siguiente salí rumbo a la casa de
los Cabello necesitaba estar allí por si había alguna novedad. Llame al trabajo y pedí
unos días libres.

Ese día no hubo ninguna llamada, ningún mensaje, no hubo nada, me pase la
mañana y parte de la tarde hablando con policías que entraban y salían de la
residencia o abrazada a Sinu o Sofi en el sofá de su casa.

Al día siguiente hice lo mismo, bien temprano fui a casa de los Cabello, Alejandro me
dijo que aunque no era cien por ciento seguro, Camila se encontraba con Johnny en
alguna parte, Alejandro recibió la llamada del padre del loco ese diciéndole que hace
días que su hijo había dejado de tomar la medicación y no lo encontraban por ningún
sitio, mientras me lo contaba sentía como la furia se apoderaba de mi.
Era por la tarde, no serian mas de las siete, cuando sonó mi móvil.

Camz.

L.- Alejandro - dije, le enseñe la pantalla del móvil. El hombre aviso a los policías que
estaban en su casa, hace días que pincharon todos los teléfonos.

Sinu.- Haz lo que te dijeron los policías, intenta alargar la llamada todo lo que
puedas.- Asentí y descolgué con la mano temblorosa le di a altavoz.

L.- Camz - dije, nadie respondió.- Camz, mi amor, ¿Estas ahí? Dime algo, pequeña -
los policías me hicieron una seña para que continuara hablando. - Camz...

X.- Habla con tu novia, será la ultima vez que lo hagas.- dijo una voz masculina.

L.- ¡Camila! - grite - Mira, hijo de puta, no te atrevas a tocarla...

C.- Lern... Lern - escuché su voz - Te am... - se corto la llamada.

L.- ¡No! Camila, mi amor, contesta. - dije desesperada.

Of1.- Tenemos la ubicación.- dijo el oficial que estaba sentado frente a un ordenador.

Of2.- Vamos.

Alejandro fue con ellos, y yo los seguí.

Of1.- No creo que sea buena idea que la señorita venga.

L.- Por favor. - le suplique.

A.- Déjenla venir con nosotros.

Antes de que respondieran sonó mi móvil de nuevo.

Nuevo mensaje.

Camz.

"Jauregui, tu novia esta muerta".

***************
POV.CAMILA.

No recuerdo muy bien como paso, no recuerdo como llegue aquí, los recuerdos que
tengo de ese momento son vagos, ¿tal vez me drogó?, recuerdo que estaba en el
parque con Lauren, fui a por unos helados, cuando volvía note como alguien se
acercaba mucho a mi y enseñándome la pistola que llevaba guardada en el pantalón y
me dijo que caminara.

No sabia cuantas horas o días llevaba inconsciente pero cuando desperté estaba
sentada en una silla con las manos atadas a la espalda en una habitación no muy
grande, llena de polvo, muebles rotos y solo iluminada por la poca luz que entraba
por una ventana.

Grite y pedí ayuda pero fue un intento inútil, nadie iba a escucharme, desesperada
seguía gritando hasta que escuche la puerta abrirse.

X.- Hola, cariño.-dijo una voz gruesa y masculina.

Al encender la luz pude verle la cara.

C.- ¿Johnny? - empecé a forcejear para poder soltar las cuerdas. El se acerco a mi, el
solo hecho de que pusiera su mano en mi hombro hizo que me dieran arcadas.- ¡No
me toques! - grite.

J.- Nena, tranquila, no voy a hacerte daño.

En ese momento lo mire, lo mire bien, nada quedaba de aquel chico de instituto,
puede que hace unos años no fuera el mas guapo pero tampoco era feo, no quedaba
nada del seductor, el campeón del curso, estaba demacrado, su mirada era
completamente escalofriante, tenia cara de loco, los años en prisión le habían pasado
factura y de la peor manera.

J.- Camila, Camila, ¿por que tan tensa y distante?

Si su mirada era escalofriante su voz tampoco se diferenciaba mucho.

C.- Suéltame.
J.- No.- rio - Disfruta del reencuentro, preciosa.

Se sentó en el suelo mientras yo intentaba de nuevo, sin éxito, desatarme; el solo me


miraba desde su sitio, a veces murmuraba algo, como si estuviera hablando consigo
mismo.

C.- Suéltame.- suplique llorando - ¿Por que haces esto?

J.- Porque eres mía y siempre lo serás.

C.- ¡NOOO!

J.- Cálmate, nena, no te alteres, disfruta de estos momentos, serán los últimos que
tengas.- dijo poniéndose de pie de nuevo, camino hacia mi. - Te tengo, por fin,
después de tantos meses, te tengo. - acaricio mi mejilla - Primero, el chico ese
comiendo lo que no era para el - dijo, me agarro del pelo tirando de el - ¿Quién es
ese chico? ¿Me engañas? - soltó mi pelo y me pego un puñetazo, note como la sangre
empezaba a caer por mi nariz. - ¿El de la pizza, quien era?

C.- ¿Fuiste tu? ¿Tu envenenaste a Troy? Hijo de puta. - intente abalanzarme sobre el
pero la silla me lo impidió.

J.- Se suponía que tu debías morir, eso era para ti, no para ese imbécil, igual que el
coche, TU DEBIAS IR EN EL, NO LA ESTÚPIDA DE TU AMIGA.- gritó.- TU ERAS LA QUE
TENDRÍA QUE ESTAR MUERTA.- dijo- Por eso estas aquí.- dijo bajando el tono de su
voz.- Voy a matarte.- besó mi frente y después salió de la habitación.

Entre sollozos y gritos estuve pidiendo ayuda hasta que no pude mas.

Iba a matarme.

Camila tienes que ser fuerte, no te rindas así de fácil, busca la salida, haz lo que sea,
menos rendirte, hazlo por mamá, por papá, por Sofi, por Dinah, por Normani, por
Ally, por Troy, por ti, por Lauren. Mi amor. Hazlo por ella. Sal de aquí y vuelve con
ella. Lauren.

***************

A juzgar por las veces que había contado como salía y se escondía el sol habían
pasado cuatro días, y sorprendentemente seguía con vida, aunque yo misma sabia
que era cuestión de horas que ya no estuviera aquí, creo que tenia unos cuantos
huesos rotos, ya que cuando por fin me deshice de las cuerdas intente huir pero no
pude ir muy lejos, me pego puñetazos, patadas y con cualquier objeto que encontró
para después volver a atarme a la silla.

Todos los días fueron igual, el se sentaba y me hablaba como si fuera mi pareja, me
contaba que había hecho en el día y me obligaba a contarle que había hecho yo, era
absurdo cada vez se le iba mas la cabeza, me recordó todas las cosas que me hizo y
las contó como el que cuenta que se ha ido de vacaciones a Canadá, también relato
las cosas que le pasaron en la cárcel, entonces recordó porque estuvo ahí y me culpo
dándome una paliza mientras lo hacia.

Otra cosa que descubrí que hacia era hablar con el mismo, era como ver a personas
diferentes hablando, era realmente aterrador. Creo que llego el punto en el cual yo
también empecé a perder la cabeza.

Baje la mirada hacia las cuerdas que ataban mis manos y vi que mi pulsera no
estaba. La pulsera que Lauren me dio en navidad.

C.- ¿Y mi pulsera? - pregunte, Johnny que estaba sentado en el suelo me ignoro.-


¿Dónde esta la jodida pulsera? ¿Mi pulsera? ¿Dónde esta? Dámela.- grite furiosa -
Lauren, mi amor, la pulsera no esta, ¿Dónde esta? - pregunte llorando como si Lauren
fuera a contestarme.

J.- ¡Cállate! - grito.- No la nombres.

C.- Lauren - le desafié. Rápidamente se levanto y me desato para después


estamparme contra el suelo.- Lauren - seguía llamándola. Me hice una bola en el
suelo y el seguía dándome golpes, estaba totalmente segura de que no quedaba un
hueso que no estuviera roto en mi cuerpo. - Lauren.

J.- Cállate, zorra lesbiana. - me pego una patada en el estomago que me hizo gritar;
después me levanto del suelo y me puso contra la pared. - Antes de matarte te
enseñare lo que es un hombre de verdad. - dijo intentando desabrochar su pantalón.

C.- ¿Un hombre de verdad? - reí irónica. - Tú no eres mas que un hijo de puta, un
jodido cobarde. - me pego un puñetazo haciendo que mi labio sangrara mas todavía,
después saco una pistola detrás del pantalón y me apunto con ella.

Si iba a morir lo haría con dignidad. Las ultimas fuerzas que me quedaban iba a
utilizarlas para decirles algunas verdades.
C.- Venga, mátame, dispara si así te vas a sentir mas hombre hazlo. - dije, cargo la
pistola - ¿Qué vas a hacer después? ¿Huir, no? Cómo hiciste años atrás cuando creías
que me habías matado. - recordé. - Mátame, aprieta el gatillo, cobarde.- movió el
brazo acercando el arma mas a mi cara. - Hazlo, una vez muerta, encontrarán mi
cuerpo, te encerrarán y te pudrirás en la cárcel, hasta que mueras solo, como un
perro y si eso pasa que me mates habrá valido la pena.

J.- Vas a morir aquí y ahora, sola. - dijo temblándole la mano.

C.- No estúpido, no estoy sola, tengo a mis padres, mis amigas, y a mi novia... - me
interrumpió.

J.- ¿Tu novia? - rio - también la matare - dijo, solté mi puño haciendo que se
estrellara en su cara, haciendo que la pistola cayera al otro lado de la habitación. -
Todavía no he decidido a cual matare antes si a ella o a ti. - caminó hacia una mesa
que había y saco algo de un cajón, yo aproveche y agarre rápidamente la pistola del
suelo, la tuve que sujetar con dos manos porque me temblaban, estaba jodidamente
asustada y apenas podía mantenerme en pie pero conseguí apuntar el arma hacia el.

C.- No, no te atrevas a meterte con Lauren, antes te mando al infierno.- Las palabras
salieron lentas de mi boca.

J.- Ella viene hacia acá, tu la vas a traer y vas a verla morir...

Camila dispara.

No, no lo hagas, no eres una asesina.

J.- No, mejor, será ella la que va a verte morir, nada seria mas satisfactorio que ver a
Jauregui rota del dolor al verte muerta.- dijo.

Dispare.

La bala se quedo incrustada en la pared de detrás, ni siquiera le rozo un pelo.

Johnny vino hacia mi e intento quitarme la pistola en el forcejeo el arma se disparo y


la bala atravesó mi muslo, caí al suelo retorciéndome del dolor.

Johnny me levanto con fuerza como si nada hubiera pasado, lo vi que marcaba un
número con mi móvil, supongo que me lo quitaría cuando me rapto en el parque;
notaba como me desangraba y como perdía la batalla poco a poco.
Iba a morir si no ahora, en unas horas o tal vez al día siguiente.

L.- Camz - escuché su voz salir por el altavoz del móvil. - Camz, mi amor, ¿estas ahí?
dime algo, pequeña. - no podía articular palabra - Camz...

Lauren mi amor, ayúdame, no me dejes morir aquí, quiero volver contigo, quiero
volver a tu apartamento a que me cuentes como te ha ido el día, como odias hacerle
fotos a los animales, como preferirías fotografiar a personas, quiero que vengas a mi
casa los fines de semana a pasar el rato conmigo, que te tumbes en mi cama para
decirte lo mucho que te amo, quiero que vayamos al cine con las chicas y que
compremos el bote de palomitas grandes, quiero asustarme viendo tus estúpidas
películas de miedo, quiero despertarme junto a ti, quiero verte jugar con Sofi al
baloncesto, quiero que te burles de mi jugando al baloncesto, quiero escuchar tu risa,
quiero oírte decir que me quieres para responderte que yo mas, quiero ver como le
das la razón a mi padre en lugar de a mi para no enfadarlo, si tengo que morir quiero
que sea a tu lado, cuando hayamos formado una familia, hayamos tenido hijos,
nietos, cuando seamos mayores y estemos en nuestra casa.

J.- Habla con tu novia, será la ultima vez que lo hagas.

L.- ¡Camila! - grito - Mira, hijo de puta, no te atrevas a tocarla... - la interrumpí.

C.- Lern... Lern.- dije como pude - te am...o - corto la llamada y me tiro al suelo.

Me quede ahí tendida durante no se cuanto tiempo, notaba como la vida se me


escapaba, estaba bañada en mi propia sangre, note como me cargaba y por el aire
que choco contra mi piel me di cuenta de que salimos de la casa, el dolor era tan
fuerte que sentía un zumbido en los oídos, no dejándome escuchar nada, mi vista
empezaba a ser borrosa, vi una silueta a lo lejos, creo que era Lauren o a lo mejor
eran solo alucinaciones que estaba teniendo antes de morir, sabia que no duraría
mucho mas, intente sonreír al acordarme de mi chica de ojos esmeralda.

Después vino un disparo...

... y todo se volvió negro.


Capitulo 69

POV.LAUREN.

Como cada día después de salir de trabajar, pasaba por la floristería que había cerca
de allí.

Vend.- ¿Qué desea, señorita? - dijo amablemente la anciana detrás del mostrador.

L.- Quería esa rosa, esa que esta ahí. - la mujer se giro y miro donde señalé.- La de
color azul. - añadí. La vendedora la agarro y la dejo en el mostrador.

Vend.- Disculpa que me entrometa, pero ¿es para alguien especial? - pregunto
mientras envolvía la rosa en un plástico.

L.- Si, lo es.

Vend.- Debe serlo, lleva viniendo todos los días desde hace tres semanas. -
forzosamente le sonreí. - ¿Algún novio? - dijo sonriéndome.

L.- Son para mi novia. - dije. - Ella hace tres semanas que... - no termine la frase,
suspire. - Son para ella. - le di el dinero y subí de nuevo a mi coche.

Llegue a mi destino, estaba todo silencioso pocas personas caminaban por ahí a esas
horas. Deje la rosa junto a las que había traído días atrás, las cuales empezaban a
marchitarse.

L.- Hola, mi amor, soy yo, Lern - dije en voz alta. - Te traje otra rosa, una vez me
dijiste que te gustaban y mira la de hoy es azul... - escuche la puerta de la habitación
abrirse.

S.- ¿Lauren? - dijo Sinu al verme - ¿Qué haces aquí tan pronto? No te vi llegar,
estaba en la maquina de café. - dijo la mujer antes de darme un abrazo.

L.- Mi jefe me dejo salir antes. - le informe - ¿Cómo ha estado hoy? - le pregunte
mirando a Camila tumbada en la cama del hospital.

Camila llego al hospital hace tres semanas con apenas signos vitales y con una
deshidratación aguda, sin contar también de los múltiples huesos rotos que tenía;
consiguieron reanimarla y aunque estaba grave consiguieron estabilizarla. Yo he
venido cada día desde entonces, me pasaba las horas aquí junto a ella, los médicos
decían que lo peor ya había pasado, pero yo tenia esos momentos de altibajos, tenia
miedo de que muriera.

Camila también había sufrido un traumatismo abdominal debido a los golpes en esa
zona, además de los muchos hematomas que tenia por todo su cuerpo, algunos
estaban empezando a cambiar de color, empezaban a ser amarillos, otros seguían
azules, morados y negros.

S.- Todo sigue igual, sigue sin despertarse. - dijo algo decepcionada - pero se que
pronto lo hará - me senté junto a ella en el sofá - ¿Viste las noticias? - pregunto con
algo de miedo, asentí.

L.- Si, lo vi cuando estaba almorzando en el trabajo. - le informé.

El padre de Johnny, el juez, hizo una rueda de prensa explicando todo lo que había
pasado ya que se empezaron a filtrar rumores en la prensa.

L.- Por eso mi jefe me dejo salir antes. - dije. - Después de que pasaran la noticia me
vio llorar y le tuve que contar que Camila, mi novia, era la misma Camila de la que
hablaban en la televisión. - suspire y me levante para sentarme en el borde de la
cama de Camila. - Cuando estábamos allí - empecé a hablar - cuando salieron de la
caseta esa donde la tenia, vi como apuntaba a Camila con la pistola, y de verdad
pensé que la mataría. - dije - Cuando escuche el disparo note como me rompía por
dentro - dije secándome las lágrimas con rabia - ¿Esta mal no sentir pena por el? -
pregunte - ¿Soy mala persona por sentir alivio por la muerte de alguien? - Sinu se
levanto y me abrazo, mientras lloraba en su pecho.

S.- Llora todo lo que necesites, Lauren, desahógate. - dijo acariciando mi pelo.

L.- Ese hijo de puta, le hizo daño, la maltrato, intento matarla y el muy cobarde se
pego un tiro en la cabeza. - llore. - No es justo, tendrían que haberlo encerrado,
tendrían que haberlo castigado - dije con rabia - ¿Sientes lastima por el?

S.- Por el no... puede que por su padre un poco. - dijo.

En la rueda de prensa el juez pidió perdón por todo el mal que su hijo había causado,
le pidió perdón a los Cabello, a cada uno de ellos y a Camila, también dijo que el no
recordaría a su hijo como el secuestrador, que prefería recordar momentos de su
infancia, momentos cuando Johnny era verdaderamente feliz. También dijo que ya
habían enterrado a su hijo y que solo el y su mujer habían asistido ya que no querían
a nadie mas en ese momento.
S.- Debe estar culpándose de lo que su hijo hizo.

L.- ¿Cómo esta Alejandro? - pregunte - ¿Esto afectara a su trabajo?

S.- No, no directamente, no te preocupes... ¿Y como esta? Como todos supongo...


intenta disimularlo, pero yo se que no esta bien.

L.- ¿Y Sofi? ¿Al final se lo habéis contado todo?

S.- Todo... solo quiere venir quedarse con Camila todo el día... creo que mas tarde
vendrá. - aviso. - ¿Y tu como estas? - Me pregunto secándome las lágrimas.

L.- Bien.- mentí.

A la hora de merendar baje por algo de comer para Sinu y para mi, charlábamos en el
sofá de la habitación cuando escuchamos como un murmullo, ambas nos giramos
hacia Camila.

C.- Ma... Ma - escuchamos mas claramente, saltamos las dos del sofá y nos pusimos
una a cada lado de la cama.

S.- Camila, cariño, estoy aquí - dijo al darle la mano. - Lauren llama al médico. - pedí
un médico y después fui corriendo junto a Camila.

L.- Camz - dije, Camila no tenia los ojos muy abiertos y no volvió a decir mas.

El médico llego y la examino.

Doc.- Camila, ¿Puedes oírme? - le dijo.

C.- Ma...ma - apretó la mano de Sinu.

El doctor Suarez, el médico de Camila, le hizo que siguiera una luz con una linterna,
lo que hizo que abriera mas los ojos.

Camila estaba confusa, no sabia donde se encontraba, miró al doctor, después a mi y


después a Sinu.

C.- Mamá - sonrió, después volvió a mirar al doctor, parpadeaba pesadamente, miro
a la pared de enfrente y sonrió al ver a Sinu de nuevo. Me miró fijamente, cerraba y
abría los ojos como intentando acordarse de quien era yo, me sonrió y puede que me
enamorara todavía mas de mi novia. - Tus... ojos - dijo con dificulta - ...son bo...
nitos - dijo después giró la cabeza y volvió a dormirse.

L.- ¿No recuerda quien soy, doctor? - pregunte con miedo.

Doc.- No puedo asegurarlo cien por ciento, pero probablemente si lo haga, solo esta
así por la cantidad de medicamentos - dijo. Suspire aliviada. El doctor anoto unas
cosas en la ficha de Camila - si vuelve a despertar llámenme - dijo antes de salir de la
habitación.

Sinu volvió al sofá y yo me quede sentada junto a Camila.

L.- Mas vale que me recuerdes pequeña. - le dije. - Se que para ti la perdida de
memoria seria algo romántico como en las películas esas que te gustan, pero amor
por favor, recuérdame, no me hagas pasar por eso. - Sinu sonrió por el comentario.

Estaba oscureciendo y la verdad es que yo tendría que estar en mi casa, pero seguía
en el hospital junto a Camila; hacia pocos minutos que Alejandro y Sofia se habían
ido después de estar un rato aquí.

Sinu leía una revista y yo jugaba al Tetris en mi móvil, cuando vimos que Camila
empezaba a moverse, soltó un bufido de dolor, Sinu fue rápidamente a buscar al
doctor.

L.- Camz... - dije, abrió los ojos, el doctor llego en ese momento. Le hizo lo mismo
que antes; Camila parecía mas despierta, el doctor dijo que era porque el efecto de
los medicamentos se estaba yendo; por una parte, eso era bueno, aunque también
malo ya que esto hacia que Camila tuviera mas dolor.

Doc.- ¿Sabes donde estas? - le pregunto el doctor.

C.- ¿En el hospital? - dijo con los ojos cerrados.

Doc.- ¿Sabes quien soy? - abrió los ojos y lo miró.

C.- ¿El doctor? - dijo, no pude evitar sonreír por el tono que utilizó.

Doc.- Muy bien - rió - ahora voy a hacerte una serie de preguntas para comprobar
que tu cabeza esta bien - informó - me dices tu nombre completo por favor.
C.- Karla Camila Cabello Estrabao.

Doc.- ¿Cuántos años tienes?

C.- Veintitrés.

Estuvo haciendo mas preguntas sencillas sobre su vida, hasta que llego a una que
confundió a Camila.

Doc.- ¿Cómo se llama su novio?

C.- ¿Ehh? - el doctor y Sinu rieron.

Doc.- ¿Sabes quien es ella? - me señaló.

C.- Mi... amor, Lern... - dijo un poco fatigada, busco mi mano y se la di.

Doc.- ¿Recuerdas que te paso? - le dijo, Camila pensó un poco.

C.- Emm, estaba en el parque - dijo con dificultad - con Lauren, y después... Johnny y
me ato y la pistola y el disparo. - dijo nerviosa.

Doc.- Tranquila, Camila, aquí ya estas bien, descansa un poco. - le dijo, después el
hombre salió no sin antes apuntar algo en la ficha que colgaba en el borde de la
cama.

S.- Hija... - Dijo llorando, la abrazo. Lo siento - dijo ya que Camila se tenso por el
contacto.

C.- ¿Cuántos huesos tengo rotos? - dijo abrazando a Sinu.

Sinu.- Bastantes. - le respondió, su mano seguía unida a la de su hija.

C.- ¿Cuánto llevo en el hospital? - pregunto.

S.- Tres semanas.

C.- La verdad es que tengo miedo de hacer preguntas, no se si quiero saber las
respuestas - dijo cerrando los ojos.

S.- Pregunta lo que quieras saber.


C.- ¿Papa y Sofi? ¿Donde... ¿Como... están?

S.- Están bien, se fueron un poco antes que despertaras - le dijo. - Sofi te trajo esto -
le acerco el peluche que le había llevado su hermana. Camila lo agarro y lo llevo a su
pecho.

C.- Recuerdo que hable contigo - me miro y después cerro los ojos - pero no recuerdo
que te dije o que paso después.

L.- No importa, amor. - le di un beso en la frente.

C.- Pero quiero saberlo, quiero saber que paso.

Le contamos todo, desde que yo recibí el mensaje hasta que el momento en el que
fue trasladada al hospital. Su cara al contarle lo que Johnny hizo fue bastante neutral
y nos pidió que no habláramos mas del tema, concluyo diciendo que quería hablar con
el padre de Johnny cuando saliera del hospital y yo en ese momento pensé que mi
novia tenia un gran corazón.

C.- Amor, todavía no me has abrazado. - dijo - y la verdad no se que estas esperando
para hacerlo - sonrió, me acerque a ella - con cuidado - dijo antes de que nuestros
cuerpos se juntaran, la abrace lo mas cuidadosa y delicadamente posible.

Volver a tener a Camila entre mis brazos era lo mas parecido al cielo.

L.- ¿Te hago daño? - pregunte cuando intento disimular un quejido.

C.- Nunca. - dijo abrazándome fuerte, ese movimiento hizo que su cuerpo sintiera
mas dolor. - Ok, puede que duela un poco. - dijo con dificultad - pero quiero...
necesito tenerte cerca. - dijo, me separe de ella e hice que se recostara totalmente en
la cama.

L.- No voy a irme a ningún lado - dije, acaricie su mejilla y me incline un poco para
poder acceder a sus labios.

Al sentir sus labios sobre los míos note un cosquilleo recorrer mi espalda, mi
estomago saltaba y mi corazón acelero su ritmo; el beso no duro mucho, pero si lo
suficiente ya que el labio de Camila seguía cicatrizando.

L.- Dios, estoy tan enamorada de ti. - dije pegando mi frente a la suya, acaricie sus
mejillas con mis manos, mire esos ojos castaños y como en su boca se formaba una
gran sonrisa.

C.- Que afortunada soy entonces. - rió y volvió a besarme.

Parece que poco le importaba uno, que su labio estuviera algo dañado, y dos que
Sinu estuviera delante.

***************

Dos días después de que Camila despertara Normani, Ally y Troy cogieron un avión
desde sus respectivos estados y volaron a Miami para ver a Camz, por supuesto
Dinah también estaba allí. Todos nos quedamos atónitos cuando Camila nos conto
que fue Johnny quien provoco el accidente de Dinah y el envenenamiento de Troy, y
que en realidad eso iba hacia ella.

Durante la visita hubo lágrimas al principio, pero Camila hizo que se transformaran en
risas, lo que menos quería ella era que sintiéramos pena o estuviéramos mal, así que
se puso a contar chistes y a hablar de otras cosas que hacían que olvidáramos por
unos momentos la razón por la cual ella estaba hospitalizada.

***************

POV.CAMILA.

Habían pasado dos semanas y seguía en el hospital, y aunque tenia aun dolor por lo
menos era capaz de moverme un poco mejor.

C.- Amor, esto no me gusta - dije apartando la cabeza - esta malo.

L.- Camz, tienes que comer. - dijo acercándome la cuchara a la boca.

C.- Esta malo. - me queje.

L.- Vamos, es solo puré, come un poco - insistió.

C.- Que no, además mira el color, eso es basura triturada, yo no me lo como. - aparte
la mano de Lauren.

L.- Camila, no seas cabezota y come. - me cruce de brazos. - ¿No vas a comer? -
negué.
C.- Eso no. - dije, en ese momento se abrió la puerta.

L.- Venga, Camz come un poco. - dijo acercándome la cuchara de nuevo. - Hazlo por
mi. - dijo con una voz adorable.

C.- Pero es que esta malo, no me gusta - dije con el mismo tono.

L.- Te comes la mitad y después te traigo helado.- dijo, con repulsión comí el puré.

Clar.- ¡Vaya Laur! Tuviste una hija y no avisaste. - dijo Clara riendo, quien había
entrado durante nuestra pequeña discusión de comida.

L.- Mamá, hola. - se levanto de la cama y fue a abrazar a su madre, después Clara se
dirigió a mi.

Clar.- ¿Cómo estas, Camila?

C.- Enfadada con tu hija. - dije, Lauren rodo los ojos.- Me obliga a comerme eso.

L.- Mi amor, tienes que comer algo - dijo.

Clar.- Tengo galletas saladas en el bolso ¿quieres? - dijo Clara.

C.- Si.

L.- Mamá, no puede comer eso. - agarre la bolsa que Clara me dio.

C.- Claro que puedo. - empecé a comer galletas.

Seguimos con la pelea de la comida un rato mas.

Clar.- ¿Sabes cuando podrás irte a casa? - pregunto.

C.- No lo se todavía, pero espero que pronto.

Nos sobresaltamos al escuchar un golpe, el móvil de Lauren estaba en el suelo, se


había quedado dormida y se le cayo de las manos.

Clar.- Hija - la llamo.


C.- No, no la despiertes - dije antes de que pudiera decirle nada mas - déjala dormir -
le pedí. Agarro el móvil del suelo y lo dejo en una mesita.

Clar.- Se supone que viene a cuidarte y se queda durmiendo.

C.- No duerme mucho por la noche. - le dije.- ¿Clara, como paso Lauren los días que
yo estaba...? - pregunte.

Clar.- Mal, tuvo que venir a casa no soportaba estar en la suya, el miedo de perderte
la estaba matando.

C.- ¿Hablo contigo? ¿Te dijo como se sentía? - pregunte.

Clar.- Si. - dijo. - ¿Por qué lo preguntas?

C.- Porque ahora esta actuando raro; hace como si todo estuviera bien, como si ella
no tuviera rabia o dolor dentro, se que lo esta sintiendo y no habla del tema con
nadie... me da miedo que se lo guarde para ella porque llegara el día que explote y
todo será peor, pero es que no me cuenta nada... estoy preocupada por ella.

Clar.- Conozco a mi hija, estoy segura de que ella también lo esta... intenta hablar
con ella, si no consigues nada, lo intentare yo. - dijo.

C.- Gracias.

Poco después vinieron mi madre, mi padre y Sofi. Clara y Lauren iban a irse, pero
pedí que Lauren pasara la noche conmigo, ella acepto; igualmente fue a su casa a
darse una ducha y cambiarse de ropa, estaba terminando el postre cuando llego de
nuevo.

C.- Ves esto es comida y no el puré de esta mañana.- dije enseñándole el plátano que
tenia en la mano.

L.- Dame un beso, idiota. - dijo acercándose a mi. El beso se alargo de mas y nos
separamos cuando oímos a mi madre aclararse la garganta - perdón - dijo algo
avergonzada.

Sinu.- Yo me voy ya, mañana vendré ¿Si? - aviso mi madre.- portaos bien - dijo
saliendo de la habitación.
Estábamos las dos tumbadas en la cama viendo tele cuando de repente Lauren la
apago.

L.- ¿Te he dicho que eres la paciente mas preciosa de todo el mundo? - dijo.

C.- Aww amor - la bese - No creo que con todos estos moretones y cicatrices este
muy guapa.- reí.

L.- Eres perfecta, mi amor.- me abrazo. Me queje ya que mis huesos no estaban
curados del todo. - Perdón. - se iba a separar, pero se lo impedí.

C.- No me sueltes. - empezó a besar mi cuello - No, amor no hagas eso - se separo
de golpe.

L.- Perdón, yo... lo siento... no... - decía nerviosa.

C.- Hey, tranquila, no pasa nada... es solo que si sigues haciendo eso llegara a otra
cosa y mis huesos aun están débiles para tanta acción - reí para que viera que no me
había molestado - Sabes, aquí - señalé mis labios - si puedes besarme - dije.

Estuvimos un rato buscando una posición donde poder estar cómodas y que no me
causara mucho dolor.

Mientras Lauren me besaba yo acariciaba debajo de su camiseta.

L.- Mi amor, no hagas eso. - sonrió sobre mis labios.

C.- Ok, perdón - saque la mano de donde estaba y atrape su labio inferior con mis
dientes.

La intensidad de los besos iba subiendo, no me importaba el dolor necesitaba sus


labios chocando contra los míos.

C.- Te amo, Lauren. - dije entre beso y beso.- Te amo.- repetí.

L.- Y yo a ti, mas de lo que puedes imaginar.- volvió a besarme, mientras lo hacia
agarre sus mejillas y la separe un poco de mi.

C.- ¿Cómo estas? - le pregunte.

L.- Bien.
C.- Estas mintiendo.- dije.

L.- No, claro que no, estoy bien, te tengo aquí conmigo, esta todo bien, amor, no te
preocupes.- cerré los ojos y respire hondo.

No te preocupes, no te preocupes, siempre esa manía suya de guardarse las cosas.

C.- Lauren, te lo voy a preguntar una vez mas y esta vez no quiero que me mientas -
dije - ¿Cómo estas?

L.- Amor - sonrió - de verdad, estoy bi... - la interrumpí.

C.- No, no lo estas, te lo noto en los ojos, en tu actitud, por favor, amor - dije - tu
siempre me dices que hable contigo, que confié en ti, pero tu no confías en mi. - dije.

L.- Claro que...

C.- ¿Entonces por que no me dices como te sientes? Me dices que estas bien cuando
claramente no lo estas ¿por que te aíslas? - dije interrumpiéndola.

L.- Yo no me aisló.

C.- Si, lo haces... ¿Crees que no te ceo? ¿Crees que no te oigo llorar cuando piensas
que estoy durmiendo? ¿Crees que yo puedo estar tranquila cuando se que te pasas
las noches despierta? - iba a protestar, pero no la deje.- No te atrevas a negármelo,
te he visto... te vas a trabajar cuando no has dormido ni media hora. Lauren
necesitas sacar eso que tienes ahí dentro, crees que por decirme que estas mal...

L.- Yo no te quiero añadir mas problemas o preocupaciones, no después de lo que has


pasado. - dijo llorando.

C.- Pero tu sabes lo que yo he pasado, yo no se lo que tú has pasado, mi amor, si no


lo quieres hablar conmigo habla con las chicas, con tu madre o tus hermanos, pero
por favor, no te atormentes sola... y por Dios, no me pidas que no me preocupe por
ti.

L.- Camila, yo... - se quedo callada.

C.- ¿Tu, que? - agarre sus manos - cuéntame...


L.- Yo... tengo miedo.- se puso a llorar.

C.- ¿De que? - pregunte dulcemente.

L.- De cerrar los ojos y que cuando los abra, no estés; cada vez que duermo tengo
este sueño en el que te mueres - dijo. - Por eso no quiero dormir, por eso me levanto
llorando... solo de pensar...

C.- Amor, es solo un sueño - dije - yo no voy a irme a ningún sitio - la abrace.

L.- ¿Y si pasa y si ya no te tengo mas?

C.- Siempre vas a tenerme, soy tuya, recuerda. - bese su frente.

L.- Perdón - me abrazo - perdón, perdón, perdón - decía sobre mi pecho - todo es
culpa mía. - la separe bruscamente haciéndole daño a ella y a mi. - ¿Estas bien? -
dijo tocando mi abdomen que era la parte mas dolorida.

C.- No vuelvas a decir eso. - dije sin hacer caso a su preocupación. - Nada de esto es
culpa tuya... tu no tienes culpa y borra esas estúpidas ideas de tu cabeza. - dije algo
enfadada.

L.- Pero todo paso por mi culpa, primero lo de hace años y ahora esto - dijo.

C.- ¡No! Lo de hace años y lo de ahora paso porque ese estúpido tenia problemas
mentales. - agarre sus mejillas y la acerque despacio hacia mi. - Si yo no morí
durante los días que me tuvo encerrada es por algo, y me prometí a mi misma que si
salía de allí con vida iba a disfrutar de cada pequeña cosa, de cada momento, de ti y
solo intentaría olvidar. Prométeme que tu también lo harás, todo estará bien, lo
prometo, ahora podemos ser felices juntas, no te culpes, por favor.- deje un dulce y
casto beso en sus labios.

L.- Yo prometí que nadie te volvería a tocar un pelo, que nadie volvería a hacerte
daño y falle.

C.- Mi amor, tu no eres ni mi guardaespaldas, ni mi policía privada, ni nada que se le


parezca, tu eres mi novia y lo único que tienes que hacer es quererme, quererme
como ya lo haces. - la bese de nuevo.

L.- Perdón. - dijo sobre mis labios. Podía notar sus lágrimas y las mías en mi boca.

C.- No te disculpes mas. - susurre.


Llego un momento en que ya no habían mas lágrimas, me acomode sobre el pecho de
Lauren con cuidado mientras acariciaba mi espalda.

L.- Se me olvido darte esto. - dijo después de un largo silencio entre las dos; levanto
la mano y en su muñeca estaba mi pulsera.

C.- Mi pulsera - la alegría y el dolor se juntaron cuando me moví bruscamente.-


¿Dónde estaba?

L.- La encontré en el parque.

C.- ¿En el parque? Yo pensé que el me la había quitado.

L.- No, te juro que la encontré tirada en el suelo del parque.- se la quito y me la dio,
leí la inscripción que había en ella. - Nunca olvides eso.

C.- Nunca lo hare... te amo Lern. -dije leyendo de nuevo las letras en la pulsera.

L.- Te amo, Camz.

***************

POV.LAUREN.

-Un año después-

C.- Perderás el avión. - dijo, no le hice caso y seguí abrazándola, escuche en los
altavoces el último aviso de mi vuelo.

L.- Ok, ahora si, me voy Camila.

C.- Adiós, Lauren.

Camine hacia la puerta de embarque, mire una vez mas a Camila y le dije adiós con
la mano.

Subí al avión pensando en lo que dejaba en Miami y en lo que me esperaba en San


Francisco.
*************************

Quería decirles que gracias por volver apoyar esta maravillosa historia, espero que
hayas disfrutado y queda solo un capitulo para que termine la historia.
Epílogo parte 1

POV.LAUREN.

Desperté por el ruido de unas obras cercanas, me di media vuelta y me abrace a mi


novia, la pelirroja seguía durmiendo; debido a los continuos martillazos y ruidos del
maldito taladro no podía dormirme de nuevo, así que algo malhumorada decidí
levantarme y preparar el desayuno para las dos.

Baje a la cocina y empecé a sacar las cosas de la nevera para cocinarlas, estaba
poniendo el pan en la tostadora cuando me abrazaron por detrás.

L.- Buenos días, amor.- me gire hacia ella cuando baje el botón de la máquina, la
rodeé con mis brazos y dejó sus manos en mi cintura. - Ah, siempre se me olvida que
ahora eres pelirroja. pequeña. - le di su beso de buenos días.

C.- ¿No te gusta? Pensé que si - dijo sorprendida. - Dijiste que me quedaba bien.

L.- Te lo dije porque te quiero.- se cruzo de brazos, la acerque a mi y le di un beso en


la mejilla.- Te prefiero castaña.

C.- Tranquila era tinte del barato, en pocos días se habrá ido y seré castaña
de nuevo.

L.- Como a mi me gusta. - reí - Ojalá yo hubiera tenido una profesora tan alucinante
como tu - le dije, levanto los hombros. - Si los niños te piden que te rapes, tu lo
haces...

C.- No se si llegaría a raparme, - dijo riendo - pero les hacia felices que yo fuera la
bruja en la obra y la bruja tenia el pelo rojo así que... - señalo su pelo. Me gire para
seguir cocinando, Camila me abrazo. - ¿Por qué te levantaste tan pronto? Para un día
que no tienes que trabajar y puedes dormir. - me dio un beso en el hombro.

L.- Las obras me despertaron - dije. Camila me soltó y se sentó en una de las sillas
de la pequeña mesa que teníamos en la cocina.

Termine de hacer el desayuno y lo serví.

C.- ¿Qué vamos a hacer hoy? - preguntó.

L.- Mmm... no se ¿Qué hacen las parejas normalmente un sábado?


C.- Pues la verdad no se ya que mi novia lleva sin tener un sábado libre desde... -
pensó - creo que nunca habías tenido uno libre desde que vivimos juntas.

L.- ¿Y que quieres que hagamos?

C.- Tenemos un despacho aun por decorar.

L.- Tengo por fin un sábado libre ¿y tu quieres ponerme a trabajar?

C.- Si no lo hacemos cuando estamos las dos, dime cuando lo hacemos... si quieres lo
hago yo sola y lo decoro a mi gusto.

L.- No, no... las dos - dije - Si te dejo a ti seguro que lo llenas de flores y rosa. - rió.

Después de desayunar bajamos a comprar pintura y algunas cosas para decorar el


despacho de trabajo, montamos los dos escritorios que seguían en sus cajas de
embalaje, pintamos, pusimos los estantes y los libros que seguían amontonados en
cajas y hacia las ocho de la noche teníamos todo perfectamente acabado.

C.- Y después de cuatro meses por fin hemos terminado la mudanza, muy bien,
amor.- me choco los cinco.

L.- Sabes ahora estaba recordando mi viejo apartamento... el que estaba en el centro
de la ciudad.

Desde hace unos meses vivimos en una casa mas grande en las afueras de San
Francisco, es un sitio mas tranquilo para vivir.

C.- Nuestro primer hogar - suspiró, me rodeo con sus brazos - pequeño pero
acogedor. Lo pasamos bien allí durante ese año.

***************

-Flashback-

Hacia seis meses que me había mudado a San Francisco, ahora trabajaba para una de
las agencias de modelos mas importantes de la ciudad, solo era la becaria pero
menos es nada ¿No?

Llegaba a casa después de un día agotador de trabajo, salude a mi mascota y deje el


correo en la mesa, fui a hacerme la cena; mientras cenaba revisaba las cartas que me
habían llegado, facturas, facturas y mas facturas.

No, esto no era una factura. Que raro, tenia el código de Miami.

Sin leer el nombre de quien me la envió la abrí y comencé a leer.

"Hola, Lern, por si no lo has leído en el sobre, soy Camila, te preguntarás que hago
escribiendo esta carta, la verdad es que quería mandarte algo, porque ya no tengo
claro que somos y que no somos, y puede que solo sean ideas mías y que en realidad
no este pasando nada o tal vez si, no se... odio esta distancia y odio no tenerte
conmigo pero sobre todo odio pensar en la idea que tengas a otra, a lo mejor a ti te
pasa igual, y solo para que lo sepas sigo sola.

Cuando te fuiste hace seis meses acordamos en tener una relación a distancia pero
esto ya no es relación o ¿si lo es?, se debilita día a día; no me mal entiendas, no te
estoy echando la culpa a ti únicamente, yo también tengo parte de esa culpa.

No te estoy escribiendo esto para cortar contigo, no, sino mas bien todo lo contrario...
hace años tu me enviaste esas notas (aunque fuera una broma), me tome el
atrevimiento, y espero que no te importe, de poner mis iniciales junto a las tuyas.

Ahora soy yo la que te digo que leas bien esas notas porque de verdad pienso que
estamos destinadas a estar juntas, pienso que no hay otra persona en este mundo
que me entienda, me apoye y me quiera mas que tu; yo no quiero que esto se
termine y se que nuestros horarios son un poco disparejos y se que con solo hablar
por teléfono o por Skype no se puede mantener una relación pero nosotras lo
haremos porque te amo y tu me amas.

Esperare impaciente hasta que el destino decida volver a unirnos y pueda volver a ver
de nuevo esos ojos esmeraldas que me enamoraron.

Por favor, llámame cuando recibas esta carta, no importa la hora que sea allí o aquí,
solo hazlo, necesitamos arreglar esto.

Tuya siempre, Camila."

Después de sacar las tarjetas del sobre llame a Camila, en Miami era mas de media
noche, no esperaba que Camila atendiera el teléfono y no lo hizo.

Por eso era que nuestra relación no iba bien, no teníamos tiempo para hablar la una
con la otra, cuando Camila podía yo estaba trabajando, cuando yo podía ella estaba
estudiando, y aunque solo había tres horas de diferencia entre Miami y San Francisco
eso también complicaba las cosas.

Sabia que una de las primeras cosas que Camila hacia al levantarse era mirar las
redes sociales, así que aunque yo no usaba mucho twitter, me parecía un poco
anticuada pero la gente seguía utilizando, abrí la aplicación.

@LaurenJauregui: "Tuya siempre, Lauren"

Ni siquiera mencione a Camila, ella sabría perfectamente que eso iba dirigido a ella.

A la tarde siguiente pudimos hablar y las dos teníamos bastante claro lo que
sentíamos hacia la otra y terminar lo nuestro ni siquiera era una opción, porque si, yo
también había notado ese distanciamiento que mencionaba Camila en su carta y
mentiría si dijera que alguna noche no he pensado en que Camila pudiera estar
olvidándose de mi y me moría de miedo de que eso pasara porque pese a la distancia
yo seguía enamorada de ella.

Después del acuerdo para mejorar lo nuestro todo marchaba bien, los primeros
meses hablábamos mas, nos conectábamos mas veces... pero después empecé a
notar de nuevo ese distanciamiento ya que nuestros deberes profesionales nos
ocupaban la mayoría del tiempo.

Hasta que de pronto, un día, de repente se termino.

***************

POV.CAMILA.

Aquí estoy, vamos, Camila, haz que este viaje a San Francisco valga de algo.

Toc. Toc. Toc.

La puerta del apartamento se abrió y era la primera vez que la veía en persona desde
que nos despedimos en el aeropuerto.

C.- Ya no quiero esperar a que el destino vuelva a unirnos, quiero estar contigo,
Lauren, y no me importa nada mas. - tire de su camiseta y junte nuestros labios sin
saludar, sin dejarla decir palabra.
Ambas soltamos un gemido ante el contacto. La apoye contra el marco de la puerta;
el beso por mi parte era desesperado porque era así como estaba, desesperada por
volver a estar con ella.

L.- Camz... - intentó separarme pero me pegue mas a ella - Camila - logro separarme
- para, por favor - dijo como suplicando.

C.- ¿Qué te...? - escuche un ruido proveniente de dentro de su casa, Lauren echo un
vistazo y después me miro. - ¿Estás con alguien? - pregunte.

L.- Si - en mi pecho sentí un gran dolor, como si me hubieran disparado, cerré los
ojos para aguantar las lágrimas.

Me sentí la mayor estúpida sobre la faz de la tierra.

C.- Ouuh, claro, entiendo, - forcé una sonrisa - yo emmm... lo... siento... - trague
saliva y Lauren ladeo la cabeza sin entender que me pasaba. - No debí venir. - agarre
mi pequeña maleta - Lo siento. - necesitaba salir de ahí.

L.- Hey, Hey, - puso su mano sobre la mía - mi amor - nos quedamos mirándonos a
los ojos.

C.- ¿Tu amor? - pregunte algo molesta.

L.- Si, mi amor... ¿Qué te pa...? ¡Ouh! ¡Ya! Perdón, - la mire confundida - no tengo
ninguna relación si eso es lo que preguntas, tu eres la única que tiene mi corazón y
eso no va a cambiar nunca; con estoy con alguien me refería a que tengo visita en mi
casa... - dijo señalando dentro de la vivienda - mi jefa para ser precisa.

C.- ¿Tu jefa?

L.- Si, estamos en una reunión, es algo largo de explicar, la verdad.

C.- Ouh. Lo siento, yo no quería interrumpir.

L.- Hagamos una cosa deja tus cosas aquí y baja a la cafetería que esta en la
esquina, voy cuando termine con esto, ¿vale? - asentí, Lauren agarro mi maleta y la
metió dentro, antes de entrar agarro mis mejillas y me beso - Intentaré no tardar. -
me volvió a besar.

***************
POV.LAUREN.

En cuanto terminó la reunión baje lo mas rápido que pude a la cafetería para
encontrarme con Camila.

No me lo puedo creer, esta aquí, vino.

L.- Camz - toque su hombro, se giró, se levanto de la silla y nos abrazamos. - Hola -
dije sonriente cuando nos separamos un poco, acaricio mi mejilla.

C.- Estas preciosa.

L.- No, tu lo estas. - le di un beso en la mejilla y me senté frente a ella.

C.- ¿Qué tal tu reunión? - pregunto después que el camarero nos trajera lo que
pedimos.

L.- Bien... genial, en realidad... me... me han ascendido.- dije feliz y sin creérmelo
todavía.

C.- ¿En serio? - asentí. - Enhorabuena. - entrelazo su mano con la mía encima de la
mesa, mire nuestras manos y después mire a Camila, le sonreí.

L.- Gracias; la verdad es que ha sido todo muy raro, mi jefa se ha presentado en mi
casa y me ha dicho que ha estado teniendo muchos problemas con su ayudante y que
lo despidió cuando vio unas fotografías que hice, que por error deje en la oficina, me
ha dicho que soy mejor que Jake, el chico que era su ayudante. - le explique, me
miraba embelesada con su sonrisa en su rostro. - Me ofreció el puesto para ser su
asistente y empiezo el lunes que viene, y la verdad, es que estoy algo asustada
porque mi jefa cuando esta trabajando puede llegar a ser una bruja. - Camila rió.

C.- Ha podido ver tu talento, lo harás bien, se que o harás - apretó mano.

L.- ¿Y tu que tal? ¿Cómo estas? - Pregunte.

C.- Bien, acabe las practicas hace tres días.

L.- ¿Tres días? - pregunte asombrada.

C.- Si, era lo único que me retenía en Miami, ahora ya termine por eso estoy aquí...
Lauren yo quiero, necesito estar contigo, este año lejos de ti ha sido lo peor del
mundo. Te amo.

L.- Yo también te amo pero ya lo hablamos en su día, no quiero que...

C.- No me digas que "Sacrifico lo que quiero por estar contigo" - dijo poniendo
comillas en sus palabras. - Lo que quiero es ESTAR CONTIGO - dijo remarcando sus
ultimas palabras. - Ya termine las prácticas, igual que puedo ser profesora allí puedo
ser aquí, empezaré a poner mi currículum o daré clases particulares, no se, pero no
me pidas que me de media vuelta y vuelva a Miami, porque no puedo. No quiero una
relación a distancia, no quiero romper contigo, quiero quedarme...

L.- Ok, si quieres quedarte aquí, quédate... - sonreí.

C.- Te he extrañado mucho. - dijo, le di un beso en la mano.

L.- ¿Te quedaras en mi casa? - pregunte.

C.- ¿Es un problema si lo hago?

L.- El apartamento es algo pequeño pero supongo que hay suficiente espacio para las
tres. - dije.

C.- ¿Compartes piso con alguien? - preguntó.

L.- Si, tranquila, te encantara es muy sociable y buena. - dije. - Se llama Lanna.

C.- Ahh - sonreí al ver la cara de desagrado de Camila. - ¿No le importara que yo sea
tu novia? Quiero decir, vivir con una pareja...

L.- No, para nada.

Antes de subir a casa para que Camila conociera a Lanna pasamos por una pizzería
para recoger la cena.

L.- Bueno, ¿preparada para conocer a mi pequeña Lanna? - dije cerrando la puerta
detrás de nosotras.

C.- ¿Cómo que tu pequeña?


L.- ¡Lanna! ¡Ven! - la llame. Apareció corriendo, el pequeño animal peludo blanco con
gris que al verme se lanzó a mis piernas y movía su cola animadamente, baje a la
altura del perro. - Mira, esta es Camila, dile hola. - cogí a Lanna en brazos.

C.- ¿Ella es Lanna?

L.- ¿Qué esperabas a una supermodelo? - dije riendo, Camila acaricio la cabeza de la
perrita.

C.- Pensé que odiabas a los perros.

L.- Odio hacer fotos a los perros, además la iban a sacrificar y tuve que adoptarla. -
abrace a Lanna. - Me ha hecho mucha compañía este año. - deje a Lanna en el suelo
y se fue a jugar con su pelota - Me alegro que estés aquí, me has hecho mucha falta.

C.- Y tu a mi, verte por Skype tres veces a la semana durante media hora no es
suficiente - dijo abrazándome.

Nos sentamos en el sofá y nos pusimos a cenar.

L.- ¿Cómo supiste donde vivía?

C.- Fui a tu casa y tu madre me lo dijo.

L.- ¿Tus padres no dicen nada de que te vengas aquí?

C.- Tu sabes como son, al principio mi madre si que puso algo de resistencia, porque
no quería tenerme tan lejos, pero mi padre la convenció.

L.- Ok... en ese caso - me paso mi vaso y agarro también el suyo - brindemos -
levanto el vaso - por el reencuentro, porque te amo y porque ahora vivirás conmigo.
Salud. - chocamos los vasos primero, bebimos y después chocamos nuestros labios.

-Fin del flashback-

POV.LAUREN.

C.- Me acuerdo cuando me presente en tu puerta.

L.- Gracias a Dios que lo hiciste. - me beso - Vayamos a cenar algo esta noche.

C.- Uhh hace meses que no salimos.


L.- Por eso mismo, salgamos.

Camila y yo nos arreglamos para salir, me puse un vestido negro con unos zapatos de
tacón altos, Camila por el contrario llevaba un vestido sencillo blanco, el pelo
ondulado y una chaqueta vaquera.

L.- Estas preciosa - dije mientras cenábamos, se sonrojo. - ¿Te sonrojas? Deberías
estar acostumbrada ya. - dije riendo.

C.- Nunca llego a acostumbrarme a lo dulce que eres.

Antes de que nos sirvieran los postres fui al baño, cuando volví a la mesa para
sentarme con Camila, vi que al fondo una pareja de ancianos estaban sentados y sus
manos entrelazadas, el camarero les llevo una tarta con un numero 50, la pareja se
beso, sonreí al ver como esos dos ancianos estaban celebrando su boda de oro.

Llegue a la mesa, ya nos habían servido el postre.

Boda de oro.

Boda.

Creo que va siendo hora de que yo haga la pregunta. Si, es hora de que yo le pida a
Camila que se case conmigo. Tengo que pensar como, cuando, tiene que ser especial,
perfecto.

C.- ¿Mi amor, me estas escuchando?

L.- ¿Eh? ¿Qué?

C.- Que te has quedado embobada mirando el plato. - dijo riendo. - ¿Qué te pasa?

L.- Solo pensaba.

C.- Eso nunca es bueno. - bromeo.

L.- Créeme que esta vez si que lo es. - agarre su mano y la bese.

***************
L.- ¡Chicas, chicas! - las llame para que me atendieran, dejaron de hablar y me
pusieron atención. - Necesito que me escuchéis y me deis vuestra mas sincera
opinión. - le dije mirando a la webcam.

D.- ¿Qué pasa, Laur? - pregunto Dinah.

Normani y Ally también estaban en la videollamada.

L.- ¿Pensáis que le gustará a Camila? - dije abriendo la caja con los anillos y
mostrándoselo a las tres.

N.- ¡Oh Dios mío! - grito Normani feliz.

A.- Le vas a pedir que se case contigo. - chillo.

L.- Eso pretendo. Pero decidme ¿Os gusta el anillo? - dije riendo.

N.- Es precioso.- dijo Normani.

L.- ¿Dinah? No has dicho nada.

D.- Creo que voy a llorar. - dijo haciéndose aire con las manos en los ojos, todas
reímos. - ¡AHHH LE VAS A PEDIR QUE SE CASE CONTIGO, NO ME LO CREO!! ¡DIOS
MÍO! ¡POR FIN! - gritó de repente asustándome. - ¿Cómo VA A SER?

A.- ¿CUANDO?

N.- ¿DÓNDE? - reí por los gritos y el entusiasmo de mis amigas.

L.- Ahí es donde entráis vosotras, ¿Me ayudan por fa? - les pedí.

D.- ¿Estas de broma? Claro que te ayudaremos.

N.- ¡Si! ¿Qué tenemos que hacer?

L.- Ok, primero voy a esconder los anillos por si acaso Camila llega antes a casa - los
escondí en una de las cajas de mis cámaras fotográficas ya que Camila nunca se
acercaba allí; después les conté a las chicas lo que tendrían que hacer - ¿Esta todo
claro?

A.- Lauren, si Camila no se casa contigo lo hago yo.


N.- Enana, tu ya estas casada, ¿lo olvidaste?

T.- No, no lo olvido - detrás de Ally apareció Troy con la pequeña Lucia en los brazos.
- Hola, chicas ¿Qué tal? - le dijo a la cámara.

A.- Mi princesa - agarro a su hija en brazos - saluda a las tías - le agarro la mano y
saludo. - ¿Qué tal el paseo amor? ¿Papá se porto bien? - dijo mirando a la pequeña,
Lucia sonrió y movió los brazos animadamente.

T.- Papá siempre se porta bien - dijo Troy quitándole a la niña a Ally para agarrarla
el: le dio un beso. - Voy a darle de comer.

L.- Oficial Ogletree, el policía niñero. - me burle.

T.- Cállate, Jauregui - dijo antes de desaparecer con la bebe y darle un beso a Ally.
En ese momento la puerta de la casa se abrió y pude escuchar la voz de Camila.

C.- ¿Mi amor? - escuche las llaves chocando contra el cuenco de la entrada - ¿Estas
en casa?

L.- Estoy aquí - grite desde el salón.

C.- Hola, amor - le di un beso - ¿Qué hacías? - pregunto mientras dejaba su bolso en
la mesa.

L.- Hablaba con las chicas.

C.- ¡Hey chicas! - dijo poniéndose delante del portátil.

D/N/A.- ¡Hola, Mila! - dijeron las tres a la vez extremadamente felices y riendo, rodé
los ojos y también reí.

***************

POV.CAMILA.

Era un viernes cualquiera estaba completamente sola en casa, Lauren se había ido a
una convención fotográfica en Las Vegas; estaba terminando de comer cuando
tocaron al timbre; abrí la puerta y me encontré con mi mejor amiga al otro lado.
Esto era raro ¿Qué hacia aquí? Ella ahora vivía en Los Ángeles.

C.- ¿Dinah... que...? - se abalanzo sobre mi y me abrazo. Empezó a llorar. - ¿Qué


pasa Dinah? - cuando calmo su llanto se separo.

D.- Me ha dejado. - dijo secándose las lagrimas.

C.- Pero... entremos y me explicas mejor - la volví a abrazar - ¿Quieres algo de


tomar? Un te tranquilizante. - dije sentándola en el sofá.

D.- Un refresco estaría bien, por favor - dijo, fui a la cocina y agarre lo que me pidió,
cuando volví al comedor Dinah miraba su móvil; le di el refresco - Gracias. - dijo con
voz rota.

C.- ¿Qué paso? - me senté a su lado y acaricie su espalda.

D.- Me dejo, lo pille en la cama, MI cama con otra.

C.- ¿Qué Kevin hizo que? ¡Ah no! Yo lo mato. - me levante del sofá, me agarro del
brazo y me volvió a sentar.

D.- Después de pillarlo, me dejo. - sollozo y la abrace.

C.- No te preocupes...

No sabia que decirle, la verdad, siempre pensé que Kevin era un buen hombre,
aunque ya veo que ser uno de los médicos mas famosos de Estados Unidos te
convierte automáticamente en un santo.

D.- Hagamos alguna locura. - dijo de repente separándose de mi.

C.- ¿Qué? - pregunte sin entender.

D.- Compremos dos billetes de avión y vayamos a emborracharnos a cualquier sitio,


por favor Mila, es lo que necesito, mi corazón esta triste.

C.- ¿Y no podemos emborracharnos aquí?

D.- Por favor, mira tengo su tarjeta, usémosla; el me engaña, yo me gasto su dinero,
por favor Mila. Se buena amiga y véngate conmigo. - pidió.
C.- Bueno... si es lo que quieres. - me abrazo - para que están las amigas, ¿no? -
reímos.

D.- Haz la maleta nos iremos un par de horas.

C.- Pero aún no hemos decidido donde ir.

D.- ¿Qué importa? Decidimos allí en el aeropuerto.

Puse un par de prendas en la maleta y ahí estaba yo de camino no se a que parte del
mundo en el coche de mi mejor amiga dispuesta a gastarme junto a ella el dinero de
su ex-novio o al menos eso pensaba yo que estaba haciendo.

C.- Lern, mi amor - dije cuando la escuche al otro lado de la línea mientras esperaba
a que Dinah viniera con los tiquetes.

L.- ¿Camz? ¿Qué pasa?

C.- Puede que te suene a locura pero me voy a Roma con Dinah.

L.- ¿A Roma?

C.- Es una larga historia, pero si, a Roma, solo será el fin de semana, el Lunes estaré
de vuelta, justo a tiempo, cuando vengas de la convención.

L.- Ouuh, ok, pues pásatelo bien en Roma, tráeme algo, algún llavero o una postal. -
oí risas detrás de la voz de Lauren.

Esas risas, me eran familiares.

C.- ¿Normani esta contigo?

L.- ¿Qué? No, claro que no, yo estoy en Las Vegas, Normani no esta conmigo, no.

C.- Ahh, me pareció escuchar... nada, no importa... bueno eso, llamaba para avisarte.

L.- Pues ya estoy avisada.

C.- Dinah ya viene. - dije cuando la vi. - Tengo que colgar, te amo mucho.
L.- Yo también te amo, pásatelo muy bien... en Roma. - volvió a repetir. - Nos vemos
pronto, adiós. - colgamos.

D.- Vamos, están a punto de embarcar.

Caminábamos por el aeropuerto, cuando vi un cartel donde avisaba que el vuelo a


Roma ya había salido.

C.- Dinah, hemos perdido el vuelo - dije alarmada.

D.- No.

C.- Pero ahí pone que el vuelo a Roma...

D.- No vamos a Roma. - dijo tranquila.

C.- ¿Y a donde vamos entonces? - pregunte.

D.- Sorpresa.

C.- ¿Cómo que sorpresa? Dinah, déjame ver los tiquetes. - intente quitárselos de las
manos.

D.- Camila, quita. - dijo alzando los billetes - confía en mi.

Dinah le dio los pasajes a la señora del aeropuerto quien nos deseo buen vuelo.

Quería preguntar alguna de las personas que estaba por allí a donde iba ese avión
pero pensé que quedaría como una idiota por no saber adonde me dirigía.

Nueva York.

Eso es lo que escuche decir al piloto en los altavoces del avión.

C.- ¿Nueva York? ¿Vamos a ir a Nueva York? Me haces coger un avión aun sabiendo
que soy claustrofóbica ¿Y no es para llevarme a Europa? ¿Me llevas a un sitio donde
ya he estado? - le susurre frustrada y algo enfadada a Dinah mientras las azafatas
hacían la coreografía de que hacer en caso de emergencia.

D.- Shh, calmate... y si, vamos a ir a Nueva York porque soy yo la que he sido
engañada y quiero quemar su tarjeta allí.
Yo quería ir a Europa.

El vuelo fue normal, después de tantos años he aprendido a controlar mis ataques de
claustrofobia.

C.- Voy al baño - avise a Dinah cuando tocamos el aeropuerto de Nueva York.- ¿Me
acompañas? - pregunte, empezó a sonar su móvil y decidió esperarme fuera para
atender la llamada.

Termine de hacer mis necesidades y volví con Dinah quien seguía hablando por
teléfono.

D.- Si, mi amor, solo serán unos días, el Lunes vuelvo, se que no puedes estar sin mi
pero... - la escuche reír; ella no noto que yo había vuelto del baño y que estaba
detrás suya ya que estaba hablando con "su amor" - yo también te quiero, Kevin, te
mando muchos besos - toque su hombro y se asusto - ¿Camila? - me cruce de brazos
- después te llamo - guardo el teléfono en el bolsillo - no te había visto.

C.- ¿Estabas hablando con Kevin? ¿Y le has dicho que lo quieres? ¿Y que el Lunes os
veis? - pregunte molesta.

D.- Puede ser... - dijo incomoda.

C.- ¿Cómo que puede ser? Te he escuchando... ¿no te había engañado con otra?

D.- Si, veras, je, te vas a reír de esto... resulta que te mentí - dijo tranquila, reí
falsamente y ella se unió a mi.

C.- No es gracioso, Dinah. - dije completamente seria - ¿Qué hacemos aquí?

D.- No tengo ni la mas mínima idea.

C.- ¿Me estas jodiendo?

D.- Noup. ¿Confías en mi?

C.- En este momento, no.

D.- Ok, me sirve, vamos. - me agarro del brazo y nos pusimos a caminar.
C.- ¿A dónde vamos?

D.- No se por ahí.

Dinah tiraba de mi y fuimos al lugar donde alquilaban los coches. Dinah tomo
prestado uno.

C.- Dinah. - dije cuando me senté en el asiento del pasajero.

D.- Ese es mi nombre.

C.- Por última vez, ¿A dónde vamos? ¿y que hacemos aquí?

D.- No lo se.

C.- Estas empezando a sacarme de mis casillas.

D.- Yo también te quiero mucho Camila. - arranco.

C.- ¡Dinah!

D.- Yo.

C.- ¿Para que me has traído aquí?

D.- No se.

C.- ¿Estas borracha?

D.- No.

C.- ¿Entonces, que hacemos aquí?

D.- No lo se.

C.- Te odio - dije frustrada mirando el paisaje.

D.- Ok. - la mire de reojo y la vi sonreír.

C.- Te odio. - le volví a decir.

D.- Vale.
Llevábamos un rato en la carretera cuando Dinah me llamo.

D.- ¡Mila! - la mire.

C.- ¿Qué? - rió ante mi tono molesto.

D.- ¿Me haces un favor?

C.- ¿Me dices donde vamos y para que me has traído?

D.- Vale... mm... donde vamos, no se, y para que te he traído aquí, pues tampoco lo
se, la verdad. Ahora hazme el favor de vendarte los ojos con el pañuelo que hay en la
guantera.

C.- ¿Qué?

D.- Obedece. - dijo - Si lo haces pronto sabrás hacia donde vamos.

C.- Pero...

D.- Cúbrete los ojos - dijo. Eso hice.

Estuvimos veinte minutos discutiendo en el coche, bueno yo discutía, Dinah solo se


divertía a mi costa. Sentí como el coche frenaba.

C.- ¿Por qué paramos? ¿llegamos? ¡Dinah! ¿Puedo quitarme esto ya?

D.- ¡No! - dijo casi gritando - No todavía - me ayudo a salir del coche, note que el frío
se calaba en mis huesos, me agarro de la cintura y me hizo caminar.

C.- ¿Dinah? ¿Dónde vamos? - me ignoro.

D.- A ver, Camila, ahora cuidado que hay escalones - subí el primero sin ningún
problema, el segundo me tropecé - cuidado - dijo - mejor te subo yo - note que me
cargaban.

C.- ¿Qué haces? Bájame, Dinah, ¿Dónde estamos? - me dejo de nuevo en el suelo -
juro, que voy a matarte.
D.- No, no lo harás - dijo riendo mientras caminábamos unos pasos. - ok, ya puedes
quitarte el pañuelo - eso hice.

Delante de mi solo vi una puerta, me gire hacia Dinah y le pegue en el brazo, no me


importaba si alguien podía ver a dos mujeres adultas pegarse y haciendo el ridículo,
estaba enfadada con ella.

C.- ¿Dónde mierdas estamos? - dije, me giro y me puso de nuevo mirando hacia la
puerta. Dinah se puso a mi lado.

Un momento, esa puerta, ese número, yo he estado aquí antes.

C.- Dinah, ¿Qué...? - puso su dedo índice sobre su boca para que me callara, toco en
la puerta y se alejo de mi un poco.

D.- Entra - pidió - entra ahí adentro - la puerta se abrió - Buenas noches, Camila
Cabello - dijo. La mire extrañada y me hizo una seña para que entrase.

Empuje la puerta y puse un pie dentro de la habitación.

Si, yo había estado antes aquí, la moqueta azul, la puerta del pequeño baño, el
armario, la ventana al lado de la cama, Lauren en la cama, la mesita, una única silla
en la habitación.

Espera, ¿Lauren en la cama?

C.- ¿Qué...?

L.- Cabello, ya era hora de que vinieras, no te han avisado que tenemos que trabajar
esta noche. - dijo levantándose de la cama.

C.- Lauren... - dije riendo.

L.- ¿Lauren? Para ti soy Jauregui, tu y yo no somos amigas, no puedes llamarme


Lauren.

C.- Ok, Lauren, digo Jauregui - dije siguiéndole el juego, miro su móvil.

L.- Tenemos que bajar ya. - aviso.

C.- ¿Bajar a donde?


L.- A trabajar, ¿Qué no me has oído antes?

C.- Pero aún habrá gente cenando.

L.- Y a mi que me dices - salió delante de mi - ¡Venga! Cabello, que no tenemos toda
la noche.

C.- ¿Quién te ha avisado?

L.- Patrick. - dijo bajando la escalera.

C.- Sigue aquí.

L.- Claro, este es su motel... ¿Qué acaso eres idiota, Camz? - dijo frenándose delante
de mi, choque contra ella al final de la escalera; en su boca tenia una sonrisa irónica,
como esas que adornaban su boca cada vez que peleábamos hace años pero lo
diferente ahora eran sus ojos, no, ni un poco.

C.- No. Me. Llames, Camz - dije entre dientes. Sabia que le gustaría que le siguiera el
juego así que lo hice.

L.- Yo te llamo como quiero. - se dio la vuelta y entro al comedor después nos
dirigimos a la cocina, caminaba detrás de ella, paramos en una pila de platos - limpia,
o no tendremos donde dormir esta noche - dijo, agarre un plato y Lauren me dio un
estropajo con jabón - cuéntalos - dijo.

C.- ¿Tu no limpias? - pregunte.

L.- No, mi trabajo aquí es otro. - dijo arrinconándome contra la encimera.

C.- ¿Se puede saber cual?

L.- No, ahora limpia y cuenta platos.

C.- ¿Para que quieres que los cuente?

L.- ¿Todo me lo tienes que cuestionar? Solo hazlo, limpia y cuenta.

C.- Ok, ¿te han dicho alguna vez que eres muy rara, Jauregui? - se pego mas a mi.
L.- No te oigo contar. - susurro en mi oído.

C.- Tres, cuatro, cinco - decía mientras limpiaba platos - sie... seis.

L.- Te distrae que este tan cerca tuyo.

C.- No. - rió - siete, ocho... ya no hay mas platos, ocho platos... para que tenia que
lavar ocho platos - pregunte curiosa.

L.- Solo quédate con el número. - dijo - Me parece que es hora de que vayamos a la
habitación.

C.- ¿A que? - pregunte coqueta.

L.- A cenar. ¿Qué mas haría yo contigo en esa habitación? - dijo con forzado
desagrado.

C.- No se. dímelo tu ¿Qué harías?

L.- Vamos.

X.- ¡Lauren! - la llamaron, me gire para ver quien era.

O mas bien eran.

Tenia a Patrick y Manuel a unos metros delante de mi, estaba sorprendida de ver a
los hombres, los cuales se conservaban bastante bien he de decir; cuando Lauren me
agarro la mano.

C.- Hola... - les dije cuando estaban justo delante de nosotras, no dije nada mas
porque Lauren me interrumpió.

L.- Quería recordaros que esta es mi novia Camila, mi novia, si, mi verdadera novia,
no es de mentira, no invento, no es de broma, no la odio para nada... solo Camila mi
novia. - dijo muy rápido.

M.- Esta todo listo. - le dijo Manuel.

L.- Mi novia - volvió a decir me señalo y reí. Lauren tiro de mi para que caminara.

P.- Novia de Lauren - oí que decía Patrick, mi gire.- No toques el aire acondicionado
¿Si? - Lauren rió.
C.- Yo no... - vi a Patrick reír, después subí de nuevo a la habitación.- ¿Lauren, me
puedes explicar que...?

L.- Jauregui para ti.

C.- ¿Qué hacemos aquí?

L.- No se.

El jueguecito del "no se" estaba empezando a hartarme.

C.- Otra igual que Dinah. - me queje.

L.- ¿Dinah? - pregunto confusa. - ¿Eres su amiga ahora? - dijo incrédula.

C.- Mi amor que... - sonrió.

L.- ¿Tu amor? ¿Qué pasa Cabello, estas enamorada de mi? - dijo acercándose mucho
a mi, dejando poco, casi nulo, el espacio entre nosotras.

C.- ¿Te gustaría que lo estuviera? - dije, me mordí el labio. - ¿Te encanta que haga
eso, verdad? - asintió. - No suelo ser directa con estas cosas pero tengo muchas
ganas de besarte y voy a hacerlo. - le dije, acerque mi boca a la suya pero antes me
freno.

L.- Esto es solo un juego - dijo.

C.- Lo que tu digas... - susurre antes de unir sus labios.

Deje que su boca jugara con la mía hasta que tocaron a la puerta.

L.- La cena esta aquí - dijo separándose de mi, solté un bufido cuando lo hizo. - ¿No
quieres comer?

C.- Si es a ti, por supuesto que si. - rió, e ignoro el comentario, abrió la puerta y
entro un carrito, dejo dos platos encima de la mesa.

L.- Cenemos. - me sentó en la silla y después se sentó ella junto enfrente,


empezamos a cenar, parece que Lauren había terminado con el juego de recrear
nuestra estancia de años atrás y manteníamos una conversación normal.

C.- ¿Las chicas también están aquí, verdad? Normani y Ally estaban contigo. - dije
cuando estaba terminando de cenar.

L.- Puede ser.

Sabia que las había escuchado cuando hable con Lauren por teléfono.

C.- Pensé que estabas en Las Vegas.

L.- No, no estaba allí.

C.- ¿No te dirán nada en el trabajo? - pregunte preocupada.

L.- Nadie le puede discutir a una de las jefas, ¿no? - dijo dándole un sorbo a la copa.
- Tranquila, no había ninguna convención ni nada, solo me tome el fin de semana
libre.

C.- ¿Y se puede saber por que?

L.- No lo se - rodé los ojos y Lauren rió. - Sabes que afuera esta nevando... mañana
podríamos ir a jugar con la nieve.

C.- ¿De verdad? - agarro mi mano.

L.- Claro, podríamos hacer un muñeco de nieve gigante, te ayudare, si. - me levante
de la silla y me senté en su regazo.

C.- Te amo. - sonrió. - No se porque estas haciendo esto pero gracias. - la bese.

Estuvimos un rato sin despegarnos hasta que Lauren hablo.

L.- Te propongo una cosa - dijo - Juguemos a algo.

C.- A lo que tu quieras, amor - dije intentando alcanzar sus labios pero me aparto.

L.- Juguemos a las preguntas. - me separe un poco mas de ella.

C.- No, yo quiero un juego en el que tenga que besarte o desnudarte.

L.- Yo quiero jugar a las preguntas. - me levanto y fuimos hasta la cama, nos
sentamos en el borde de esta. - OK, ¿preparada?

C.- No me queda de otra.

L.- ¿Cómo te llamas? - pregunto.

C.- ¿Es en serio? - asintió. - Me llamo Camila.

L.- Bien, otra pregunta... mmm... ¿Cuál es tu color favorito?

C.- El color esmeralda de tus ojos.- ahí pude robarle un beso.

L.- ¿Algo que le dirías a tu yo de quince años?

C.- No seas idiota y se tu misma. - conteste segura.

L.- ¿Tres cosas que te llevarías a una isla desierta? - pregunto.

C.- A ti, una navaja suiza y una guitarra.

L.- ¿Una canción que te haga pensar en mi?

C.- Cualquier canción de amor.

L.- Uhh no me esperaba esa respuesta, me gusta - dejo un beso sobre mis labios -
¿Me quieres? - pregunto, agarre sus manos y la mire a los ojos.

C.- Por supuesto que si, mas que a nada en el mundo.

L.- ¿Cuántos platos has contado antes? - que me preguntara eso me pillo por
sorpresa porque no tenia nada que ver con lo anterior.

No puede preguntarme si la quiero y después hablarme de platos. ¿Qué le pasa?

C.- Ocho. - respondí.

L.- ¿Ocho? - asentí - ¿Qué día es hoy? - saque mi móvil del bolsillo, ya habían pasado
de las doce.

C.- Sábado - rió.


L.- ¿Día y mes?

C.- 23 de enero. - respondí.

L.- ¿Habías contado ocho platos? - la mire extrañada pero asentí.- ¿El ocho es un
numero bonito, verdad?

C.- Supongo.

L.- ¿Recuerdas que paso el 23 de Enero hace ocho años? - pregunto. Negué con la
cabeza - ¿Y si hago esto? - agarro mis mejillas y me beso. - ¿Lo recuerdas ahora?
¿Recuerdas quien fue tu primer beso? - asentí.

C.- Tu.

L- ¿Me crees si te digo que paso un 23 de enero hace ocho años?

C.- ¿Es en serio? ¿Por eso me has traído aquí?

L.- Las preguntas las hago yo - me pellizco la nariz - necesito una respuesta mas y
sabrás la razón por la que hoy estamos aquí - de repente se levanto de la cama y
acto seguido puso una de sus rodillas en el suelo. - ¿Camila, me harías el honor de
ser mi esposa? - estaba en shock, no me salían las palabras, mi corazón latía tan
rápido que de verdad creí que iba a desmayarme allí mismo sin darle una respuesta a
Lauren. Moví la cabeza sin dar una respuesta clara. Se puso de pie - ¿Quieres casarte
conmigo? - oí que volvía a preguntar.

C.- ¡Si, si, si quiero! - dije, me abalance sobre Lauren sin ni siquiera aceptar el anillo,
rodee su cintura con mis piernas cuando salte, literalmente encima de ella; intentaba
reír, llorar decirle lo mucho que la amaba y besar a Lauren todo de una vez. Me bajo
de encima de ella. - Te amo. - le dije antes de volver a besarla.

L.- Yo te amo mucho mas... déjame ponerte el anillo - nos separamos un poco mas e
introdujo el anillo que encajaba perfectamente en mi dedo, después dejo un beso
sobre el anillo. Mire la joya.

C.- Es precioso, gracias, te amo - la bese pero enseguida me separe. - Yo también


quiero ponerte un anillo. - dije - Quiero que todo el mundo sepa que vas a ser mi
esposa.
L.- Todo tuyo. - me paso la cajita que aun tenia en sus manos, dentro había otro
anillo, muy parecido al que yo llevaba, lo saque y se lo puse - menos mal que me has
dicho que si a la primera y no me has hecho broma cómo cuando te pedí que fueras
mi novia - comento riendo mientras yo jugueteaba con sus dedos. - aunque si te lo
quieres pensar mejor y decirme que no.-bromeo.

C.- No, no, no, el anillo es mío, tu eres mía, te amo y serás mi mujer para siempre.-
me abrace a ella.

L.- OK, OK, tuya para siempre - dijo riendo.

C.- ¿Por qué siempre te me adelantas en las preguntas importantes?

L.- Soy mas rápida que tu. - seguía abrazándome, nos quedamos mirándonos a los
ojos. - ¿Querías pedirme matrimonio? - pregunto.

C.- Claro, desde hace tiempo lo tengo en mente, cerca del colegio hay una joyería y
no había día que no mirara los anillos del escaparate, pero no se me ocurría nada
original; quería hacer algo grande, algo a tu altura, algo como esto.- señale la
habitación.

L.- Me alegro que te gustara.

C.- ¿Gustarme? Me has traído ocho años después al sitio donde empezó nuestra
historia el día que nos dimos nuestro primer beso... gustarme es poco - la bese -
sabes, que tengo la mejor nov... prometida del mundo.

L.- La tienes - me beso. Me tumbo en la cama - Me gusta como suena eso - dijo - tu
prometida.

C.- Mi prometida - me beso.

L.- Bien, futura señora de Jauregui, voy informándote que voy a hacerle el amor toda
la noche, solo para que lo sepas. - volvió a besarme.

C.- Y yo voy a dejar que lo hagas, futura señora de Cabello.

Y cumplió muy bien su aviso. Si.

***************
C.- Si, acepto. - dije adelante de todos los invitados mirando esos hermosos ojos
esmeralda que tanto me hacían suspirar. El juez de paz pronuncio las siguientes
palabras convirtiéndome así en la esposa de Lauren Jauregui; acabo el discurso con el
ya conocido "puede besar a la novia".

Sin apartar un segundo la vista de los ojos la una de la otra sonreímos; Lauren poso
sus manos sobre mis mejillas suavemente y me acerco a ella para juntar nuestros
labios en un dulce y tierno beso, mientras eso ocurría podía escuchar los aplausos y
gritos de los invitados en el beso mi sonrisa se fundió en la boca de ahora mi mujer.

"Te amo". susurre al separarnos dejando mi frente apoyada en la de Lauren, otro "te
amo" susurrado salió de su boca.

Salimos del jardín donde nos casamos mientras los invitados tiraban pétalos de rosas
rojas y arroz, subimos al coche con mis padres, para que nos llevara al lugar donde
celebraríamos el gran convite; aunque Lauren no quería una fiesta muy grande,
debido a la insistencia de mi madre y Clara al final no pudo negarse, a mi la verdad
no me importaba lo espectacular que fuera, con tener a Lauren me sobraba; nuestras
madres no escatimaron en gastos, querían los mejores adornos, la mejor comida, la
mejor música, lo querían todo. Lo único que no fue grande fue el número de
invitados, eso lo dejamos claro, solo amigos y familiares cercanos, no habría mas de
70 personas.

L.- Estas preciosa. - dijo entrelazando nuestras manos.

Para el día de mi boda elegí un vestido blanco que acababa en el suelo, de media
manga con bordados en la parte de los brazos y unos cuantos adornos en la parte de
la cintura, decidí no hacerme nada extravagante en el pelo, así que solo ondule las
puntas y puse una rosa blanca en el lado izquierdo; mi cuello estaba adornado por el
collar de plata que llevo mi madre el día de su boda.

C.- ¿Yo? Tu te has visto - dije dándole un beso en la mejilla.

El vestido que llevaba Lauren era totalmente diferente al mío, aunque también
blanco, el suyo no era tan largo; solo tenia un tirante, el izquierdo, y una rosa blanca
lo adornaba; se aliso totalmente el pelo y en su muñeca estaba la pulsera de oro que
Clara le había dado.

C.- Te he visto llorar cuando he entrado - dije mirándola, se sonrojo y sonreí.


L.- No he llorado.

C.- Si lo has hecho, y te he visto, todo el mundo te ha visto soltar alguna lagrimita,
todo esta grabado. - dije molestándola. - ¿Verdad que si mamá? ¿a que tu también la
viste? - le pregunte a mi madre que iba en el asiento del copiloto, la mujer nos miro y
solo rió, Lauren beso mi frente; le puse detrás de la oreja un mechón de pelo que
caía. - Me encanta el brillo especial que tienen tus ojos hoy.

L.- Estoy feliz porque me he casado con la mujer de mi vida y eso se refleja en mis
ojos.

C.- ¿Te he dicho que te amo mucho? - pregunte riendo.

L.- No lo suficiente. - la bese.

A.- Chicas - dijo mi padre - me acaba de subir el azúcar solo de escucharlas. - dijo. Vi
como Lauren se sonrojaba.

Sinu.- Déjalas, es el día de su boda, hoy no tienes permitido molestarlas. - dijo mi


madre.

C.- Eso papá hoy no puedes molestar. - dije riendo.

A.- ¿Algún comentario Lauren?

L.- No, ninguno.

C.- ¡Mi amor! - reí.

L.- ¿Qué?

C.- Dile que no te moleste - le pedí.

L.- No.

A.- Y es por eso que he dejado que te cases con mi hija - dijo mi padre.

L.- Y yo se lo agradezco, señor Cabello.

C.- ¿Qué tontería es esta? ¿Desde cuando lo tratas de usted y le dices señor Cabello?

L.- Desde que le pedí tu mano.


C.- ¿De verdad le pediste mi mano? - pregunte, asintió. - Creía que cuando me lo
dijiste estabas bromeando.

L.- No, fui y se la pedí.

C.- Que clásica eres. - reí - Bueno, pero no trates de usted a mi padre, no lo has
hecho en todo el tiempo que lo conoces, y no vas a empezar ahora. - pedí.

L.- Era una de las condiciones.

C.- ¿Cómo que condiciones? ¿Papá?

A.- Tranquila, hija, tampoco le pedí que matara a alguien... o tal vez si. - bromeo.

C.- ¿Qué te pidió? - le pregunte a Lauren.

L.- Eso se queda entre el y yo. - puse cara de cachorrito. - No, amor, no puedo
contártelo.

A.- Lauren, puedes tutearme, con que cumplas la ultima condición estaré mas que
satisfecho. - dijo aparcando el coche.

L.- Sabes que lo haré. - dijo y me beso.

Sin decirme que habían hablado mi padre y ella entramos en el recinto acompañadas
por la música, en una sala adornada llena de mesas que nos esperaban los invitados.
Me senté junto a Lauren y nuestros padres en la mesa principal y nos sirvieron la
cena. Cuando terminamos de cenar llego la hora de los discursos, las primeras en
hacerlo fueron Normani, Dinah y Ally quienes no dudaron en ponernos en ridículo a
Lauren y a mi porque ¡Hey! Quien te va hacer pasar vergüenza el día de tu boda mas
que tus mejores amigas ¿verdad?, pusieron vídeos, fotos y hablaron mucho... el
siguiente discurso fue dado por nuestros padres seguidamente lo hicieron nuestros
hermanos; llego nuestro turno de hablar.

Nos levantamos de nuestros asientos y fuimos al medio de la sala, Lauren agarro el


micrófono, ella seria la primera en hablar.

L.- Hola. - su voz resonó en la gran habitación. - Primero, quería decir que gracias a
todos por venir y segundo... emm... me dijeron que tenia que preparar un discurso, la
verdad, no sabia que decir exactamente, podría halagar a esta bella mujer que tengo
al lado, - me señalo - o podría decir cuanto la quiero pero no haré nada de eso. - hizo
una pausa para después continuar hablando. - Como saben yo soy una persona
generosa y hoy por ser un día tan especial compartiré algo con todos vosotros... y ese
algo es mi sabiduría. - se escucharon algunas risas junto a la mía debido al
comentario de Lauren. - Amor, sujeta esto, por favor. - me paso el micro y camino
hacia la mesa donde estaba Chris quien saco un papel de su bolsillo y se lo dio a su
hermana, Lauren volvió a mi lado y desplegó el papel, me miro y le devolví el
micrófono. - Ok, no se si habrá muchos solteros en la sala pero... espero que esto le
sirva a alguien. - dijo. - A esta lista la he llamado "paso a seguir para hacer que tu
peor enemigo se convierta en el amor de tu vida" por Lauren Jauregui, Lauren
Jauregui-Cabello desde hace unas horas. - se corrigió. - bien:

1. Tener un enemigo: Parece una tontería pero hay que tenerlo. - la gente rió.

2. Odia, pelea, insulta a esa persona.

3. Organiza un viaje a donde quieras con un grupo de gente y que vaya dicha
persona.

4. Atención a este punto, es importante, piérdete con tu enemigo, incluso si sabes


donde estas hazte el perdido, tira cualquier aparato que os comunique con otra gente
y en esta aventura no hay dinero que valga, quémalo, regálalo.

5. Buscar un sitio donde dormir y tenéis que conseguir que piensen que sois pareja. -
señalo a Patrick, quien obviamente junto a Manuel y sus hijos habían sido invitados a
la boda. - Muy bien Patrick, - le dijo - fuiste rápido en pensar que Camila y yo éramos
algo por aquel entonces, si no llega a ser por ti probablemente esta boda no se
estaría celebrando - el hombre levanto su copa y se gano el aplauso de los demás
invitados. - Ok, sigamos.

6. Llegará el punto donde tendréis que besaros, solo hazlo eso es el principio del
cambio, ¿verdad Camz? - dijo mirándome, reí y levante los hombros.

7. Besa a esa persona cada vez que tengas oportunidad y si no crea tu las
oportunidades - todos rieron - os digo que el odio disminuye con cada beso - algunos
invitados soltaron un awww a coro.

8. Sube de categoría, que no solo sean besos pídele ser enemigos exclusivos, pídele
diversión en la cama - la gente rió de nuevo - si alguien pregunta, culpar a Camila de
esto - dijo - Creo que no debería haber leído eso en voz alta.

C.- ¿Qué? Pero si fuiste tu la que... - me interrumpió cuando se giro hacia donde
estaban nuestros padres.

L.- Sinu, Alejandro os juro que fue vuestra hija la que me pidió que nos acostáramos,
yo solo acepté por solidaridad.

C.- Mentira, todo fue idea tuya, yo ni siquiera te dije que si a la primera - proteste.

L.- Bueno, tampoco te llevo mucho tiempo cambiar de opinión - dijo, todos incluso
mis padres rieron. - ¿Me dejas continuar? - rodé los ojos y me beso la mejilla
haciéndome sonreír.

9. En ese momento te darás cuenta de que habrás dejado de salir con otras, que te
odias a ti mismo por querer llamarla para escuchar su voz, que cada vez que te dice
algo te sonroja, que te gusta mirarla desde lejos, aunque también desde cerca, que te
pasas el día pensando en ella, que quieres estar con ella aunque sea solo hablando,
que te encanta que te abrace después de... no importa - rió - no seas estúpida,
acepta que te has enamorado de esa persona y punto diez, confiésale tu amor, no
seas un idiota como lo fui yo, no la alejes dile que la amas, te aseguro que ella
sentirá lo mismo... - la interrumpí acordándome de algo. Le quite el micro.

C.- Si quieres recuperarla darle celos con su mejor amigo, funciona - dije, todos
rieron menos Lauren, quien me arrebato el micro de las manos.

L.- Disculpa, esta no es tu lista - dijo, reí - no hagáis lo que dice Camila, es feo y hace
daño - dijo con cara de pena, le di un beso y me quede abrazada a su cuello,
mientras con una mano sujetaba el micrófono con la otra rodeaba mi cintura - último
consejo dile lo preciosa que es, dile que la amas todos los días, olvida que un día
sentiste lo contrario al amor hacia ella, pídele que se case contigo y haz una lista con
consejos contando vuestra historia el día de tu boda - la abrace - bueno, no, eso no lo
hagáis que eso ha sido idea mía, sean originales - se giro y me miro. - Te amo
mucho, Cabello - dijo antes de unir nuestros labios en un pasional beso.

Cuando nos separamos, Lauren me cedió el micro.

C.- Bien, y es mi turno de hablar - dije - La verdad es que me costo mucho decidir
que iba a decir en este momento, y he de confesar que hasta anoche no tenia nada
en mente; antes de acostarme me senté en la cama e intente escribir algo, pensé en
escribirle una canción - vi a Lauren sonreír - pero no, no hice eso, pensé en que podía
recordar los mejores momentos que he vivido con ella... después de estar un tiempo
debatiendo que poner, decidí que ya improvisaría algo cuando estuviera aquí, pero
entonces en la oscuridad de la noche me acorde de una conversación que tuve con
Sofi por Skype cuando le pedí ayuda con este discurso hace varias semanas,
estábamos hablando sobre que podría decir cuando me pregunto que como sabia que
Lauren estaba enamorada de mi, - Sofia asintió desde su sitio - yo le respondí que
porque se con certeza que ella cree mas en mi que yo misma, porque cuando me
mira lo hace como si no hubiera nada mas y como si fuera la cosa mas importante del
mundo...

L.- Lo eres, amor - dijo, le sonreí y continué.

C.- Le dije a Sofi que Lauren hace cualquier cosa por hacerme feliz aunque a ella le
moleste o no le guste, como ver películas de amor demasiado predecibles, pero igual
ella se sienta en el sofá, me abraza y las ve conmigo... diría que en silencio pero
mentiría - Lauren rió - le di varias razones mas que no recuerdo pero si recuerdo
decirle que se que me quiere porque se ríe de todos y cada uno de mis chistes,
vamos, si eso no es amor ¿Entonces que es? - todos rieron.

L.- Tus chistes no son tan malos.

D.- Lo son. - intervino Dinah desde su mesa.

L.- Que no, amor, cuenta un chiste, ya veras como se ríen.

C.- Ok, ok, lo cuento - dije por la insistencia del público a excepción de mis amigas. -
¿Preparados? ¿Cuál es el objeto mas feliz? La escoba, porque barriendo, barriendo. -
poca gente se rió de mi gran chiste, Lauren obviamente si lo hizo.

L.- Ohhh vamos ese ha sido bueno - se rieron de ella. - Tranquila, amor, es un chiste
demasiado inteligente para ellos. - dijo, me beso.

C.- Veis por esas cosas se que me quiere - dije - La conversación con Sofi se alargo y
también me pregunto que como sabia que yo quiero a Lauren, recuerdo responderte
con un simple lo se; - dije mirando directamente a mi hermana - intente explicarle
que cuando conoces a esa persona que te hace sentir especial pocas palabras pueden
explicarlo, solo lo sabes, lo sientes dentro de ti, y yo lo se, solo se que te amo mucho,
Lauren Jauregui. - la bese terminando así mi discurso.

Pasaban las horas y la gente bailaba en el centro de la pista, estaba bailando con las
chicas cuando empezó a sonar una canción lenta; Ally fue a buscar a Troy, Normani a
Guillermo y Dinah a Kevin. Mire a Lauren y me sonrió.

L.- Creo que tengo que bailar contigo.

C.- ¿Tengo otra opción? - dije sonriendo rodeando su cuello con mis brazos.

L.- Noup - reímos, Lauren dejo sus manos un mi cintura y bailamos al ritmo de la
música.

Yo cada vez acercaba mas a Lauren a mi cuerpo, como si tuviera miedo de que
alguien me la quitara, como si en cualquier momento fuese a irse.

C.- Le gritaría al mundo que te amo. - susurre en su oído, dio un paso hacia atrás
para así poder mirarme a los ojos.

L.- Adelante, hazlo, yo no voy a impedírtelo. - dijo. Me acerque a su oído de nuevo.

C.- Te amo. - susurre.

L.- Pensé... - la interrumpí.

C.- Tu eres todo mi mundo. - le dije, me beso. - Quiero prometerte algo. - asintió.

L.- Eso podrías haberlo puesto en tu discurso. - dijo. - Así lo podrían haber escuchado
todos.

C.- No, no quiero que todos lo escuchen. - en ese momento hubo cambio de música,
sonaba una antigua canción pop, ahora mismo no recuerdo el titulo pero Lauren y yo
seguíamos bailando lento - Esto es algo que yo te prometo a ti, algo entre nosotras. -
dije señalándonos - prometo ser la mejor amiga posible - sonrió - prometo ser la
mejor amante posible, prometo ser la mejor madre de nuestros hijos posible -
interrumpió mis palabras cuando me beso - prometo hacerte feliz cada día de mi vida
hasta que tengamos que decir adiós, prometo no dejarte nunca y estar contigo en lo
malo y en lo peor, prometo apoyarte en cada proyecto que tengas, prometo intentar
hacerte sonreír, prometo intentar no ser tan desordenada, prometo aprender a
cocinar mejor y prometo no quemar la casa - reímos - prometo decirte te amo todos
los días aunque peleemos, porque no quiero que se te olvide nunca - dije - prometo...
prometo... ahora mismo no se me ocurre nada mas pero... - me interrumpió.

L.- Te amo mucho - me beso de nuevo, hubo un cambio de música, volvió a sonar
una balada - yo también quiero prometerte algo, prometo ser tu mejor compañera de
cama y tu mejor compañera de vida. - nos besamos de nuevo, seguíamos bailando
lento cuando vinieron mi padre y Michael para bailar con nosotras.

Iba a bailar con mi padre, pero el agarro la mano de Lauren y Michael la mía, estaba
bailando con mi suegro cuando escuche "sin querer" lo que hablaban Lauren y mi
padre.

A.- Hazla feliz.

L.- Se lo he prometido a ella... y a ti.

M.- Haz lo mismo por Lauren. - me dijo Michael, quien también escucho la
conversación.

C.- Lo haré.

***************

Dos días después de la boda Lauren y yo hicimos las maletas y nos fuimos rumbo a
Europa. Pasamos una semana en Roma, que era donde quería ir yo y otro en Reino
Unido, que era donde Lauren quería ir.

La típica pareja de recién casadas que se pasa el día besándose, abrazándose y


diciéndose cuanto se quieren así éramos y la verdad no nos importaba nada.

Después de esas dos estupendas semanas tuvimos que volver a la odiosa rutina; el
modo romance no se termino pero no era lo mismo estar en Europa de vacaciones
donde podíamos estar la mañana, la tarde, la noche en la cama del hotel que estar en
casa después de un día agotador de trabajo.

Dios, extraño los días en Europa.

***************

Estaba deseando que Lauren pusiera un pie en casa, que viniera de trabajar y
decirle...

¡Ouh! Ahí estaba, baje el fuego y salí de la cocina para recibirla.

C.- Hola, mi amor. - le di un beso en los labios que no fue del todo correspondido. -
¿Qué te...?
L.- Hola. - dijo seria, caminamos hacia el salón.

C.- La cena esta casi lista - le informe.

L.- No tengo hambre. Me duchare y después me iré a dormir.

C.- Pero la cena...

L.- No tengo hambre, Camila, no entiendes, no quiero comer. Aghh - subió las
escaleras enfadada y me dejo sola en el salón.

Fui a la cocina para terminar de hacer la cena.

Escuche como Lauren salía del baño y daba un portazo, podía escuchar como
maldecía desde el piso de arriba.

L.- Has tocado mis cosas. - me sobresalte al escuchar su voz en la cocina.

C.- No, amor, yo no he tocado nada. - utilice un tono serio debido a la forma que ella
estaba hablándome - lo habrás dejado en otro sitio.

L.- No, estaba en mi escritorio y ahora ya no esta, la única cosa que te pido es que mi
escritorio no lo toques y ni caso me haces.

C.- No me hables así, y por última vez, yo no he tocado tus cosas. - salió de la cocina
volviendo a maldecir.

Acabe de cocinar y me senté en el amplio comedor yo sola, ni siquiera encendí la


televisión, no tenia humor para ello, la discusión con Lauren me había dejado triste,
muy triste.

Estaba terminando de cenar cuando escuche que Lauren entro al salón, la ignore
hasta que se acerco por detrás de mi silla.

L.- Mi amor - dijo suave, intente ignorarla de nuevo - perdóname, no quería hablarte
así - bebí agua no haciéndole caso. En ese momento Lauren apoyo su barbilla en mi
hombro además de pasar su mano por mi abdomen para abrazarme, no pude mas
que sonreír por donde estaba su mano, justo hoy no podía enfadarme con ella. - mi
amor, lo siento - dejo un beso en mi mejilla.
C.- ¿Has encontrado el pendrive? - pregunte dejando mi mano sobre la suya.

L.- Si, estaba conectado en el ordenador. Lo siento por como te he hablado.

C.- Ves que no había tocado nada - se sentó a mi lado.

L.- Lo se, lo siento. - se disculpo de nuevo.

C.- A ver, ¿Por qué estas tan enfadada hoy? ¿Qué paso?

L.- Voy a poner algo de cenar y te cuento. - me iba a levantar para servirle la cena. -
Tranquila, amor, voy yo ¿quieres que te traiga el postre? - asentí y a los pocos
minutos volvió con su plato y una manzana.

C.- ¿No era que no tenias hambre? - pregunte mirando la cantidad de comida que
había en el plato.

L.- Ya pero es que esto esta muy bueno. - dijo riendo sentándose en su sitio.

Sorpresa. Mis dotes culinarios si mejoraron con el paso de los años.

C.- Bueno... cuéntame por que estabas así.

L.- El día en el trabajo fue una mierda, estoy tan harta. - dijo - A veces te juro que
me dan ganas de renunciar y...

C.- ¿Qué paso?

L.- Que va a pasar, el estúpido de Roger estuvo allí.

C.- ¿Qué hacia allí?

L.- Lo de siempre, intentar llevarse a las modelos a la cama, es lo único que sabe
hacer porque de dirigir una agencia nada, ni idea tiene. Se cree que puede hacer lo
que le da la gana porque su madre le dejo la mitad de la empresa... se le olvida que
es mi socio, piensa que es el dueño de todo y lo único que hace es molestar y
entorpecer el trabajo.

C.- ¿Y por que no le compras sus acciones? Se tu la dueña de la agencia, todos los
trabajadores te lo agradecerán.
L.- Cuando consiga el dinero suficiente, lo haré. - dijo convencida.

C.- Amor, el dinero lo tienes.

L.- Ese dinero es tuyo, son TUS ahorros, no los míos.

C.- Nuestros, paso a ser de las dos cuando nos casamos e incluso antes.

L.- Ya sabes mi opinión sobre ese tema, Camila no quiero volver a discutirlo.

El dinero siempre era un tema complicado, a decir verdad, la mayoría de las veces
que discutíamos era por eso.

C.- Pero... - negó con la cabeza - ¿Y si soy yo la que le compra su parte.

L.- No quiero que hagas eso.

C.- Lauren.

L.- Camz, por favor, dejemos el tema aquí, ¿si? - resignada baje la mirada - bueno y
a ti amor ¿Cómo te fue el día? - dijo cambiando la cara de seria por el tema del dinero
a curiosa.

C.- Llego un niño nuevo, es muy tímido y muy adorable, habla perfectamente español
y los demás lo miraban alucinados al oírlo hablar - reí al recordar a mis alumnos -
también fui al médico esta tarde después de salir de trabajar.

L.- ¿Al médico? ¿Por qué? - pregunto preocupada. Me levante y recogí la mesa,
mientras Lauren me ayudaba, iba a recoger la botella de agua pero Lauren me la
quito de las manos y la volvió a dejar en la mesa, quedando frente a mi - ¿Qué paso?
¿Por qué fuiste al médico? ¿estas enferma? - negué.

C.- Solo me encontraba mal.

L- ¿Y por que era? ¿Qué te dijo el médico?

C.- Tenia unos síntomas bastantes obvio así que me dijo que me hiciera un test de
embarazo. - le sonreí.

L.- ¿Qué? - parpadeo un par de veces. Agarre su mano y la pose sobre mi vientre.
C.- Estoy embarazada. - sonreí de nuevo, Lauren estaba pálida, tardo tres segundos
en reaccionar y asimilar lo que le acababa de decir, acaricio mi tripa y se acerco a mi.

L.- ¿Tu? Tu vas a... mmm... Tu, mamá, un bebe, tu estas... vas a tener un... dentro
de ti hay un... tu... hijo. - hablaba despacio sin acabar ninguna frase, estaba
nerviosa, reí.

C.- No, amor, no voy a ser mamá y no, no voy a tener un hijo. - acaricie su mejilla. -
VAMOS a ser mamas y VAMOS a tener un hijo - reí.

L.- Yo, ¿mamá? - pregunto, asentí - yo mamá - note como mis pies se despegaban
del suelo cuando Lauren me cargo, gritaba de felicidad, me besaba mientras nos
hacia girar. - Te amo - me volvió a dejar en el suelo y se acerco a mi tripa - a ti
también, aunque probablemente seas del tamaño de un garbanzo - dejo un beso en
mi vientre cuando alzo mi camiseta. - ¿De cuanto estas? - pregunto envolviéndome
en sus brazos.

C.- Casi tres semanas, el tratamiento funciono.

Habíamos intentado un par de veces la inseminación artificial desde que nos casamos
pero no funcionaron. A la tercera va la vencida.

L.- Te amo. - me beso, cuando nos separamos vi que sus ojos estaban cristalinos.

C.- ¡¡Heyy!! Amor, no llores. - la abrace y reímos.

L.- Son lágrimas de felicidad - me beso. De verla llorar a ella, llore yo también lo que
nos hizo reír y acabamos riéndonos a carcajadas y llorando en medio del salón.

Fuimos a la sala de estar y nos tumbamos en el sofá, me abrace a Lauren quien


acariciaba mi tripa.

L.- ¿Lo sabe alguien mas? ¿llamaste a tu madre?

C.- No, quería que fueras la primera en saberlo. - beso mi cabeza.

L.- Dios, aun no me lo creo, vamos a tener un bebe, una familia... te amo tanto.

C.- Yo también te amo... una familia. - suspire. Lanna subió al sofá y se quedo en
nuestros pies.
L.- Sabes Lanna - el animal la miro cuando escucho su nombre - vas a tener una
hermanita. - dijo, nuestra mascota ignoro a Lauren y se puso a jugar con nuestras
zapatillas. Lauren rió.

C.- ¿Cómo que hermana? A lo mejor es un niño - dije - ¿quieres tener una hija? -
pregunte, asintió.

L.- Y va a ser tan hermosa como tu, - se quedo pensando - no mierda, eso no puede
ser, todos querrán estar con ella...

C.- ¿Qué vas a ser la mamá protectora? - dije riendo.

L.- No, seré la mamá divertida... bueno y algo protectora - confeso - y tu serás la
mamá aburrida.

C.- ¡Qué! No, será al revés. - reímos y nos besamos.

L.- ¿Tu quieres tener un niño o una niña? - pregunto.

C.- La verdad, un niño. - confesé.

L.- ¿Por qué? - dijo sorprendida.

C.- Siempre quise un hermano pequeño. - Lauren rió.

L.- Será niña.

C.- No, niño. - reproche.

L.- ¿Es muy pronto para buscar nombre a nuestra hija? - pregunto.

C.- Me parece algo pronto, si, para buscar nombres masculinos - reímos de nuevo -
solo te digo una cosa si de verdad es una niña, por favor no me pidas que la
nombremos Lauren o Camila. - le pedí.

L.- ¿Por qué? Son nombres bonitos.

C.- No me gusta que los hijos se llamen como los padres. - le dije.

L.- Ok, pues yo también quiero pedirte algo, no le pondremos a nuestra hija, Dinah -
reí - o Camren - reí mas fuerte - seguro que Dinah te convence para que lo hagas.
C.- Ok, ok... además no tienes porque preocuparte será chico.

********************

He tenido que poner el epílogo por partes, es muy largo y no quería dejaros sin
capitulo.

Disfrutad de lo que queda.

Besos.

-Abigail.
Epílogo parte 2

POV.LAUREN.

Agradecí mucho que hoy no tuviera mucho trabajo, di la tarde libre a mi ayudante,
Tom, y yo fui lo mas rápido que pude a mi casa, estaba deseando llegar, hoy Camila
había tenido su primera ecografía y aunque aun era muy pronto para saber si
tendríamos un niño o una niña quería saber todo lo que el médico había dicho.

Al entrar al salón, vi a mi esposa durmiendo en el sofá junto a nuestra perrita Lanna,


que al verme bajo de un salto del lugar donde se encontraba y se puso a mi lado para
que le acariciara.

L.- Hola, Lanna - dije tocándole la cabeza. Al acabar de saludarla, la perrita se fue a
jugar. - Camila - la llame para que despertara, pareció no escucharme, empecé a
moverla.

C.- ¿Qué? - dijo mas dormida que despierta.

L.- Hola. - no recibí respuesta. - Camz, despierta.

C.- ¿Qué? - volvió a preguntar ahora ya despierta. - Hola, mi amor ¿tan pronto en
casa? - dijo frotándose los ojos.

L.- Si, había poco trabajo y estaba deseando llegar para que me contaras como esta
nuestro bebe.

C.- El bebe esta mas que bien. - dijo con una sonrisa. Se levanto y me entrego una
caja con un lazo que había en la mesa.

L.- ¿No es mi cumpleaños? - bromee.

C.- Abrelo, idiota. - abrí la caja, en ella había una camisa de bebe que ponía "I love
my mommys"

L.- Aww, esto es muy bonito, estoy deseando vérsela puesta. Estará muy graciosa o
gracioso. - dije dirigiéndome a la barriga de Camila.

C.- Entre a una tienda y en cuanto lo vi no resistí a comprarla ¿te gusta?

L.- Me encanta. - dije mirando de nuevo la camisa.


C.- Bueno ¿Quieres ver a nuestro precioso bebe?

L.- Si.

C.- La ecografía esta en nuestro cuarto, encima del tocador, ve por ella.

Antes de que acabara de hablar, salí corriendo a ver esa pequeña cosita, que aunque
de momento solo era un pequeño huevo, me hacia la misma ilusión.

Al entrar a la habitación vi tendida en nuestra cama una camiseta igual a la que


Camila había comprado con una pequeña diferencia, en esta ponía "Hey, I love my
mommys too"

La agarre y mientras leía lo que ponía escuche a Camila detrás de mi.

C.- Felicidades, mamá. - me giré y vi que en la mano tenia dos chupetes.

Oh Dios.

L.- ¿Dos?

C.- Dos.

L.- ¿Segura?

C.- Bastante - dijo riendo; la abrace. - ¿Quieres verlos? - asentí, saco la ecografía de
su mesita y me la entrego. - Ves, aquí hay uno - dijo señalando un circulo mas
oscuro. - y aquí otro - señalo otro. La bese y después me dirigí a su vientre.

L.- Bebe número 2 aun no nos conocemos, soy Lauren, tu mama, cuida del bebe
número 1... bebe número 1 cuida el bebe número 2.

C.- Que payasa eres - dijo levantándome. Me beso - el doble de alegría ¿no?

L- Y de responsabilidad. ¿podremos con ello?

C.- Si, ya veras.

L.- A la próxima visita voy, si o si.


C.- Estoy deseando que llegue el día de saber si son niños o niñas.

L- Serán dos niñas, ya veras.

Cada vez que podíamos bromeábamos y nos molestábamos con el tema del sexo del
bebe.

C.- Eso esta por verse, Jauregui.

Lo vimos meses después, ¿y quien tuvo la razón? Pues ninguna, o mas bien las dos,
Camila y yo tendríamos un hijo y una hija.

***************

POV.CAMILA.

Me desperté al escuchar la alarma de Lauren, como veía que no se levantaba toque


su brazo. Al hacerlo despertó, se cambio de ropa y bajo, poco después de que ella
cerrara la puerta de nuestra habitación volví a dormirme.

L.- Mi amor - acaricio mi brazo - Camz - abrí los ojos y la vi sentada en el borde de la
cama - me voy a trabajar, te he dejado el desayuno ahí - señalo la mesita.

Aunque le decía que no lo hiciera, Lauren insistía en traerlo todas las mañanas, se
preocupaba mucho por mi, no pude elegir mejor mujer.

L.- Intentare salir lo antes posible del trabajo ¿si?

C.- No hace falta, amor - le dije.

L.- Si, si que hace falta - agarro mi mano, después se acerco y me beso - me voy ya
o llegare tarde, te amo - bajo hasta mi gran vientre para hacer lo que todas las
mañanas antes de ir a trabajar hacia. - Buenos días hijos, soy mami, cuidad mucho
de mamá mientras yo no este, ¿ok? - dio un beso encima de la tela de mi pijama -
nos veremos en unos días - sonreí.

Faltaba pocos días para poder conocer a nuestro pequeños hijos.

L.- Si necesitas algo, llámame.

C.- Lo se - me beso de nuevo - te amo.


Lauren salió de la habitación, yo ya no tenia sueño así que alcance la bandeja y
desayune en la cama mientras puse algo de música en mi móvil.

La verdad es que estar de baja se me hacia aburrido, me pasaba el día en casa, yo


sola tumbada en el sillón viendo una película o jugando con Lanna hasta que Lauren
llegaba por la noche de trabajar, ya que mi mujer tampoco me dejaba hacer grandes
esfuerzos.

Después de ordenar un poco la habitación y dar vueltas por ella sin rumbo, fui hacia
la estantería que había en el despacho para elegir una película, no sabia cual elegir
las había visto todas como unas treinta veces.

C.- Oh, no - dije en voz alta al sentir una rara sensación en mi cuerpo.

***************

POV.LAUREN.

Estaba empezando la tercera sesión de fotos del día cuando mi ayudante Tommy, un
chico joven, principiante en esto de fotografía se acerco a mi.

Tom.- Señora Jauregui, su móvil ha sonado varias veces - dijo.

L.- Tommy ahora no puedo contestar y no me llames señora, no soy tan vieja - le
dije, sonrió tímidamente - ahora mira al infinito, como si estuvieras pensando en la
decisión mas importante de tu vida - le dije a la modelo.

Tom.- Señora Jauregui, ha vuelto a sonar.

L.- Contesta y di que me llamen mas tarde, por favor, estoy ocupada ahora. - el chico
me obedeció.

Tom.- Señora Jauregui - lo mire - es... es su mujer - dijo con algo de miedo por la
mirada que le había dado cuando me gire a verlo. En cuanto escuche eso deje la
cámara y le quite el móvil de las manos.

L.- Mi amor. - dije. - ¿Qué pasa?

C.- Lauren, ya vienen.


L.- ¿Cómo que ya vienen? ¿ya? Pero si aun te quedaban unos días... no importa, voy
para allá.

C.- Tu trabajo... - empezó a hablar pero la interrumpí.

L.- Salgo ya para la casa, no te muevas - dije - en diez minutos estoy allí - no puso
ninguna objeción y colgué. - Tom, ven aquí - se acerco - acaba la sesión de fotos.

Tom.- Yo no puedo hacer eso. - dijo asustado.

L.- Si, puedes, yo confió en ti, tienes talento, sabes como hacerlo, por favor acabala,
mi mujer esta de parto, tengo que llevarla al hospital... solo necesito que acabes esta
sesión de fotos y pospongas todo lo que haya hoy, no te lo pediría si no supiera que
puedes hacerlo. - asintió - Muchas gracias.

Tom.- Señora Jauregui - me llamo cuando volvía de mi despacho con mis cosas para
irme a casa - Enhorabuena. - le sonreí y salí a toda prisa a por mi coche.

Llegue a casa en un tiempo record.

L.- ¡Camz! - grite nada mas abrir la puerta. La busque por la casa hasta que la oí
llamarme desde el salón, cuando entre la vi sentada en el sofá. - Mi amor, ¿Cómo
estas?

C.- De parto - bromeo y me reí.

L.- ¿Cada cuanto tienes las contracciones? - me senté a su lado.

C.- No lo he contado exactamente, aunque no es muy seguido - informo - pero lo


mejor será que vayamos al hospital - asentí y me puse en pie. - Amor, agarra la bolsa
con las cosas para los bebes que esta en la habitación. - subí corriendo y baje con la
bolsa de la misma forma haciendo que tropezara con el último escalón, Camila rió. -
Lern, tranquila, aun no van a nacer... tenemos aun algo de tiempo. - la bese.

L.- Vamos.

Conduje hasta el hospital, Camila aviso a sus padres y a los míos durante el trayecto,
una vez allí nos asignaron una habitación hasta que Camila estuviera preparada para
dar a luz. Llevábamos toda la mañana esperando y yo estaba entre nerviosa y
ansiosa. No sabia que dar a luz pudiera alargarse tanto.

L.- ¿Cómo se siente?


C.- ¿El que?

L.- Las contracciones, el estar embarazada, todo eso.

C.- El estar embarazada es algo indescriptible... te acuerdas que me dijiste eso


cuando sentiste las pataditas en mi tripa - asentí - pues multiplícalo por mil - le di un
beso en la frente - ahora las contracciones son un jodido infierno - dijo quejándose
cuando tuvo una.

L.- ¿Me odias? - pregunte, me miro confusa - por hacerte pasar por esto, las
contracciones digo - dije riendo.

C.- No, claro que no, te amo - me acerque a ella y nos besamos. Se separo un poco
para seguir hablando - no por la parte de las contracciones, pero si, te amo - volvió a
besarme. En ese momento se abrió la puerta de la habitación - ¿Mamá? - dijo al ver a
Sinu.

L.- ¿Mamá? - dije al ver a mi madre entrar detrás de mi suegra. - ¿Qué haces aquí?

Clara.- ¿Cómo estas Camila? ¿Estas bien? - dijo ignorándome.

L.- Hola, madre.

Clara.- Hola, hija.

C.- ¿Qué hacéis aquí?

Sinu.- En cuanto lo supimos, nos pusimos de acuerdo para venir y aquí estamos.

L.- ¿Desde Miami? - pregunte.

Sinu.- Claro, Lauren.

Ambas mujeres mostraron su preocupación por Camila y me estaban poniendo mas


nerviosa de lo que estaba, empezaron a contar sus experiencias de cuando nosotras
nacimos.

Los dolores que tenia Camila cada vez eran mas fuertes y cada vez en menos
tiempo; aunque Sinu, mi madre y el médico me decían que era normal que los tuviera
yo no dejaba de sufrir por verla así.

Entro al doctor y le dijo que ya era hora, caminaba detrás de la camilla que llevaba a
mi mujer a la sala de parto, estaba nerviosa y los gritos de otras mujeres dando a luz
no hacia que me calmara, prepararon a Camila, agarre su mano y no la solté, por
mucho daño que me estuviera haciendo no la solté, tanto el médico, como yo le
dábamos palabras de animo.

Escuche el llanto de un bebe. Mi hija. La pudimos ver apenas unos segundos, pronto
se la llevaron para lavarla.

El parto se complico ya que a nuestro hijo se le había enrollado el cordón umbilical en


el cuello después de unos cuantos momentos de tensión escuchamos el segundo
llanto y ahí estaba. Como con la pequeña solo lo pudimos ver unos segundos ya que
también se lo llevaron para lavarlo y ponerle ropa.

Antes de volver a la habitación le di un beso en la frente a Camila quien estaba


agotada. Una vez allí esperamos unos minutos junto a nuestras madres a que
trajeran a los nuevos miembros de la familia. Tocaron la puerta y una enfermera los
llevaba en brazos.

Enf.- Hay dos personitas que quieren conocer a sus mamás. - dijo entregándoselos a
Camila, me senté al lado de ella en la cama y no pude evitar soltar unas lágrimas, al
verme Camila me beso - necesito los nombres de los dos para ponerlos en el registro
- dijo.

C.- Chloe Jauregui Cabello - dijo mirando a la pequeña que estaba dormida, la
enfermera apunto - Y Marcos Jauregui Cabello - el también dormía.

Enf.- Muy bien todo listo, os dejo solas. - después de decir eso salió de la habitación.

Tanto Sinu como mi madre se acercaron a ver a los pequeños, de pronto el pequeño
Marcos despertó abriendo sus ojitos un poco.

C.- Hola, pequeño - dijo dándole un beso en la frente - soy mamá Camila y esta de
aquí es mamá Lauren - acaricie su pequeña cabeza. - ¿Quieres sostenerlo tu? - me
dijo.

L.- ¿Yo? - dije asustada, Camila asintió mientras reía, me paso al bebe. - Hola, eres
muy pequeño - dije - sabes, aunque hace como dos minutos que nos conocemos te
quiero mucho, campeón. - le di un beso en la frente. En ese momento se escucho el
pequeño llanto de Chloe - ¡Hey! No te pongas celosa que a ti también te quiero
mucho. - le dije a la bebe que sostenía Camila en brazos, se calmo en cuanto escucho
la voz de Camila, quien le hablaba y le presentaba a los miembro de la familia. Mi
madre y Sinu lloraban al vernos en nuestro papel de madres primerizas.

Esa misma tarde toda la familia Cabello y Jauregui nos reunimos en la pequeña
habitación, también se reunieron Normani con su marido e hijo, Troy y Ally con la
pequeña Lucia ahora de dos años y Dylan que tenia dos meses, y Dinah con su
prometido, el médico. La verdad no se como no nos llamaron la atención por haber
tanta gente en una habitación.

L.- ¿Lo dices tu o lo digo yo? - le pregunte a Camila.

C.- ¿Uno cada una? - pregunto asentí.

L.- Me escucháis un momento - no me hicieron caso ya que estaban mas pendientes


de los bebes que de mi. - OK, esto... mm... Camila y yo... - subí el tono de voz -
quería avisar que vamos a divorciarnos - la habitación se quedo en completo silencio.
Reí y Camila también.

C.- ¡Lauren!

L.- ¿Qué? Es que no me hacían caso - dije - bien ahora que ya me escucháis todos,
vayamos al verdadero punto aquí... Camz y yo queríamos pedirles a Ally y a Troy el
favor de ser los padrinos de Chloe.

A.- ¿Es en serio? - dijo levantándose de la silla.

C.- Totalmente.

A.- Obvio que si, seremos sus padrinos. - vino y nos abrazo, Troy hizo lo mismo.

T.- ¿Esto es un cambio de padrinos, vosotras los sois de Dylan y nosotros de Chloe? -
rió.

L.- No, idiota, lo teníamos pensado antes de saber que seriamos madrinas de tu hijo.
- nos volvimos a abrazar.

C.- Bueno... y también queríamos que las madrinas de Marcos fueran Dinah y
Normani. - las dos gritaron y vinieron a abrazarnos.
Normani cogió en brazos a Marco, quien estaba encantado con el pelo de su madrina.

D.- Que sepas pequeño Marcos que tienes las madrinas mas alucinantes del mundo,
eres un enano con suerte... si quieres algo y las Camren no te dejan tenerlo solo
tienes que pedírnoslo a la tía Mani y a mi. - le dijo al pequeño. - ¿Verdad Kordei? - le
pregunto.

N.- Verdad.

L.- Estamos a tiempo de arrepentirnos y cambiar de madrinas. - le dije a Camila. -


Por el bien de nuestro hijo - bromee.

N.- Se siente, ya lo has hecho oficial, somos sus madrinas.

***************

POV.CAMILA.

A los días de nacer los pequeños, volvimos a casa, estaba agotada ya que las camas
del hospital no eran lo mas cómodo del mundo, cuando entramos de nuevo a nuestro
hogar se sentía diferente, era como si ahora estuviera completo.

Mientras Lauren preparaba la cena para todos, yo jugaba con nuestros hijos en el
sofá con los dos peluches que Lauren y yo les habíamos regalado. Reía cuando los
bebes sonreían porque le ponía voz a los ositos.

Les dimos de cenar y después lo hicimos nosotras, los recién nacidos se quedaron
durmiendo, decidimos llevarlos a su habitación y meterlos en sus cunas; mientras yo
fui a recoger la cocina Lauren se quedo allí con ellos.

Cuando termine fui a la habitación pensando que Lauren ya se habría acostado, pero
no, ni rastro de ella, mire en el baño y nada.

C.- ¿Lern? - la llame. - ¿Dónde estas? - no obtuve respuesta, me asome a la


habitación de los niños y ahí estaba, frente a sus cunas, mirándolos; la abrace por
detrás descansando mi barbilla en su hombro. - ¡Hey! - dije - ¿Vamos a la cama?

L.- No - respondió.
C.- ¿Cómo que no?

L.- No.

C.- Mi amor, están durmiendo... - dije riendo.

L.- ¿No podemos dormir aquí con ellos? - pregunto, la abrace mas fuerte. Reí -
Traemos el colchón de nuestra cama y lo tiramos en el suelo y dormimos aquí.

C.- ¿Qué fue del "No, Camila, necesitan una habitación propia para que sean
independientes desde pequeños"? - dije imitándola. - Yo te dije de poner las cunas en
nuestra habitación, aunque fueran solo los primeros meses y tu toda terca diciendo
que no. - le recordé.

L.- Son muy pequeños... - le di un beso en el hombro.

C.- Amor, ahora es tarde para ponernos a mover muebles, si quieres mañana
ponemos las cunas en nuestra habitación pero ahora tu y yo necesitamos descansar.
- puso cara triste - no les pasara nada, además tenemos el cacharro ese donde
podemos verlos - señale el aparato - vamos a la cama - después de despedirnos de
los pequeños y literalmente tener que sacar a Lauren de la habitación a empujones,
nos metimos en la cama, me abrace a Lauren - quiéreme un poco a mi - la bese, así
estuvimos hasta que Lauren se separo para hablar.

L.- Gracias - la mire confundida - gracias por darme una familia, una preciosa familia
- la abrace.

C.- No, gracias a ti. Te amo. - la bese.

L.- Esos dos bebes que duermen son el mejor regalo del mundo.

***************

POV.LAUREN.

C.- Lauren, no se que mas hacer, no para de llorar, no quiere comer... - entro con
Marco en brazos mientras yo daba de cenar a Chloe en el salón - y estoy segura de
que tiene fiebre, este catarro no se le quita.

Marcos hacia días que estaba enfermo.

L.- Mi amor, tranquila. ¿Quieres que vayamos al hospital? A ver si le ocurre algo. -
dije.

C.- Si, el pequeño no esta bien. - Camila del agobio que tenia encima se puso a llorar.

L.- ¡Hey! Camz, no llores, vístete y vamos al hospital.

Llegamos a urgencias y atendieron a Marcos, no paraban de entrar y salir médicos a


la sala donde estaba nuestro hijo.

Med.- Familiares de Marcos Jauregui Cabello. - dijo un médico, rápidamente Camila,


con Chloe durmiendo en sus brazos, y yo nos levantamos.

C.- ¿Cómo esta? ¿Qué tiene? ¿Se pondrá bien? - pregunto nerviosa.

L.- Mi amor, cálmate y deja hablar al doctor, por favor. - pase mi mano por su cintura
para abrazarla. El médico asintió como dándome las gracias.

Med.- Hicieron bien en traerlo a urgencia, no quiero imaginarme que hubiera pasado
si no lo llegan a hacer. - eso me puso muy nerviosa pero intente ocultarlo. - ¿Cuántos
meses tiene exactamente?

L.- Faltan tres días para que cumpla cuatro meses. - le dije. El médico volvió a
asentir.

Med.- Miren, su hijo acaba de tener un ataque de asma muy fuerte y no les miento
cuando les digo que de verdad no se como ha sobrevivido a ello, pero por ahora esta
bien.

C.- ¿Por ahora? - pregunto con la voz rota.

Med.- No estoy diciendo que le vaya a pasar nada malo pero tenemos que controlarlo
para que no le vuelva a ocurrir, tendrá que estar unos días aquí.

L.- ¿El esta bien? - dije - ¿Podemos estar con el? - pregunte nerviosa.

Med.- Por ahora no, necesitamos hacerle unas pruebas mas, pero no se preocupen en
cuanto se las realicemos yo mismo las llevare junto al pequeño. - el doctor se fue y
nos quedamos en la sala de espera.

C.- Casi se muere, Lauren - la abrace.


L.- No pienses eso ahora.

C.- Soy una estúpida, yo pensando que era un simple catarro y el pequeño se estaba
ahogando, no podía respirar. - dijo llorando.

L.- Mi amor, esto no es culpa tuya... no sabíamos que le estaba pasando. - dije
intentando calmarla.

Tardaron como una hora en llevarnos a la habitación junto a Marcos.

C.- Amor. - dijo acercándose al pequeño que lloraba, cuando escucho la voz de
Camila dejo de hacerlo. - Hola, campeón. - acaricio su tripa y Marcos agarro uno de
los dedos de Camila y se puso a jugar con el.

L.- Camz, ¿Quieres que me quede yo con el esta noche y tu te llevas a Chloe a casa y
así descansas? - le pregunte cuando llevábamos un rato allí, ya que las dos no
podíamos quedarnos.

C.- No, amor, yo me quedo. - Asentí.

L.- Vale, Camila, no te culpes de lo que ha pasado, ya has oído al médico, esto no es
culpa de nadie - le recordé, asintió y me beso - dile adiós a mamá, dale un beso - le
dije a Chloe que estaba despierta en mis brazos, acerco su cara a la de Camila y
sonrió cuando le dio un beso. - Dile a Marquito que mañana venimos a verlo y que se
ponga bien - la acerque a la cuna donde estaba su hermano y le dio un golpe en la
mano, supongo que esa fue su forma de decírselo ya que le sonrió al hacerlo.

Marcos poco a poco se iba poniendo mejor, aunque pasamos el aniversario de cuatro
meses en el hospital; os médicos nos enseñaban como reaccionar ante los posibles
ataques de asma y como detectarlos, estuvo dos semanas allí pero por fin volvimos a
casa.

-Dos años después-

Volvíamos a casa Marcos y yo después de llevarlo al médico a una de sus revisiones.


En cuanto cerré la puerta de la casa apareció Chloe corriendo.

Chlo.- ¡Marcos! - se abalanzo sobre el como se hiciera años que no se ven y solo
habían pasado unas horas.

M.- ¡Chloe! - Soltó mi mano y le correspondió el abrazo.


En ese momento llego Camila.

C.- ¡Lauren! - dijo abriendo sus brazos imitando a nuestros hijos.

L.- ¡Camila! - fui hacia ella y la abrace, reímos.

C.- ¿Qué dijo el médico? - dijo bajando a la altura de Marco para desabrocharle la
chaqueta.

L.- Que esta todo bien, que siga como hasta ahora - le explique.

M.- Soy mayo. - dijo Marco.

C.- ¿El médico dijo que eres mayor? - el pequeño asintió feliz. - Claro, que lo eres,
amor, ya tienes estos años - puso el dos en su mano.

M.- Mida, mamá. - le enseño una bolsa de caramelos.

C.- ¿Te los dio el médico? - pregunto.

M.- Mami - me señalo con su pequeña manita, Camila me miro y levante los
hombros.

Puede que consintiera un poco a mis hijos pero solo puede, no digo que lo hiciera
pero si lo hacia.

Chlo.- Quiedo - dijo Chloe.

L.- Marcos, ¿Qué dijimos? Que eran para los dos. - asintió y le dio la bolsa a su
hermana.

Chlo.- Vamo a juga - salieron los dos corriendo.

C.- Tu y yo vamos a terminar de hacer la comida. - dijo agarrándome de la mano


para ir a la cocina.

**************

POV.CAMILA.
Chlo.- Mamá. - vino al jardín donde estaba Marco jugando con una pelota mientras yo
reía.

C.- ¿Qué pasa, cariño?

Chlo.- Mami ta' enfadada.

C.- ¿Enfadada? - asintió. - ¿Por que? - levanto los hombros.- ¿Dónde esta?

Chlo.- Adiba - dijo señalando hacia arriba.

C.- Marcos, vamos a ver que le pasa a mami. - vino corriendo hacia a mi.

Subimos las escaleras y efectivamente Lauren estaba enfadada, se le podía oír


maldecir desde el pasillo, me asome en la habitación de los niños y ahí estaba
sentada en el suelo en medio de la habitación peleando con una de las piezas de una
casita de juguete que le habíamos comprado a Chloe y Marco.

L.- ¡Jod...! - dijo tirando la pieza contra el suelo.

Me agache a la altura de los niños.

C.- Id y dale un besito a mami. - Chloe se escondió detrás de mis piernas y Marcos se
tiro a la espalda de Lauren. - Dale, Chloe, que mami no te va a reñir.

L.- Marquito. - lo agarro en brazos y empezó a hacerle cosquillas, al ver que Lauren
no se había enfadado con su hermano Chloe fue a abrazarla.

C.- Amor, ¿Qué te pasaba? Chloe dice que estabas enfadada.

L.- La mierd... - no acabo la palabra - la casa esta que no hay quien la monte, encima
las instrucciones están en coreano.

C.- No tienes paciencia para nada. - dije riendo.

L.- Intenta montarla tu, si eres tan lista.

C.- ¿Qué hay que hacer?

L.- Mira las instrucciones.


Agarre dos piezas y las uní.

C.- ¡Ja! - le dije.

L.- ¿Cómo has hecho eso? - dijo - yo llevo media hora intentado juntarlas.

Los niños se pusieron a jugar en un rincón mientras Lauren y yo terminábamos de


montar la caseta.

L.- Eso no va ahí, Camz.

C.- Que si, no lo ves esto es parte del tejado.

L.- Que no, que es parte de la ventana, dame. - me quito la pieza de las manos e
intento pegarla en la ventana de la casita, sin éxito - pégate ahí, maldita.

C.- Mi amor, que no va ahí. - dije, le quite la pieza y la encaje en el tejado. - Lo ves. -
rodó los ojos. - No te enfades, si no sabes como montar la casa no pasa nada, amor,
no puedes hacerlo todo bien.

L.- Claro que se como montar esto. - dijo enfadada, fui a abrazarla.

C.- No, no sabes. - la provoque.

L.- Si - fui a besarla pero me aparto la cara, reí.

Al final termine de montar la caseta yo sola porque Lauren se enfado.

C.- ¡Ya esta! Chloe, Marcos entrad - les dije, fueron corriendo a jugar con su juguete
nuevo. Yo fui hacia donde estaba Lauren - Amor - me senté encima suyo - ¿Sigues
molesta? - negó - ¿Me das un beso? - me lo dio - no te enfades - dije riendo.

L.- No lo hago - dijo también riendo.

***************

POV.LAUREN.

Camila y yo recogimos los últimos platos de la mesa y los adornos de la fiesta de


cumpleaños que acababa de terminar; vino nuestra familia, las chicas con sus hijos y
los amigos de los pequeños, que cada vez lo eran menos.

Cuando terminamos de limpiar nos sentamos en el sofá y llamamos a nuestros hijos


quienes jugaban con sus nuevos regalos.

C.- Marcos, Chloe, venid - volvió a repetir ya que no hicieron caso a la primera vez, a
los pocos minutos bajaron los dos y se sentaron junto a nosotras.

M.- ¿Qué pasa?

L.- ¿Os gusto la fiesta? - los dos asintieron. - ¿Y los regalos? - dijeron que si - pues
aun os falta un regalo mas... el de mamá y el mío.

Chlo.- ¿Y que es? - le pregunto curiosa a Camila.

C.- Sabes, Lauren creo que no querrán ir.

M.- ¿A donde?

L.- Si, yo creo que tampoco mejor si se lo damos a otros niños.

Chlo.- ¿El que? - dijo impaciente.

L- Si, mejor que vayan otros niños a Disney a ellos no les gusta Mickey.

M.- ¡Noooo! Mami, yo quiero ir con Mickey. - dijo abrazándome a mi cuello.

L.- ¿Seguro? - le pregunte riendo.

M.- ¡Sii! Vamos - se levanto del sofá y tiro de mi mano.

L.- Amor, no vamos a irnos ahora, nos iremos en un par de días.

M.- Ah, vale - dijo un poco decepcionado.

C.- ¿Y tu, Chloe, quieres ir? - le pregunto.

Chlo.- Sii.

L.- Llenad a mamá de abrazos y besos, fue idea suya. - ambos se lanzaron encima de
Camila y después me uní a ellos aplastándolos a los tres o mas bien cuatro.
Tres días después como les prometimos a nuestros hijos por su quinto cumpleaños
nos pusimos de rumbo a París a conocer al ratón Mickey y sus amigos de Disney.

Aunque los niños querían verlo todo, el primer día solo vimos la mitad del parque ya
que íbamos a estar todo el fin de semana allí; nunca pensé que fuera tan agotador. El
sábado nos levantamos bien temprano para vivir mas aventuras en familia, los niños
disfrutaban con cada pequeña cosa, Camila parecía una niña, aunque ella ya había
estado una vez cuando vino con Sofi y sus padres, estaba como en un cuento de
hadas y para que mentir yo también estaba encantada de estar allí disfrutando con mi
familia y haciendo muchas fotos.

Cuando se hizo de noche volvimos al hotel y les dimos de cenar a Chloe y Marcos.

Chlo.- ¿Y donde vais? - pregunto cuando Camila y yo nos estábamos cambiando de


ropa.

L.- A cenar. - le dije.

M.- ¿Y por que no cenáis aquí? - dijo saltando en la cama.

C.- Cariño, no saltes, te puedes caer. - le advirtió.

Digamos que Marco heredo la torpeza de mamá Camila.

L.- No cenamos aquí porque queremos cenar juntas, - abrace por detrás a Camila -
sin niños.

Chlo.- ¿Por qué sin niños? Eso no vale.

L.- Si, vale.

Chlo.- Mamá no cenes con mami que me ha hecho burla. - Camila rió y yo también.

C.- No le hagas burla a tu hija - dijo, le di un beso en el cuello - y Chloe no te enfades


con mami... ahora venid aquí los dos - la solté y fue a la cama con ellos - escuchadme
muy bien; prometedme que ahora vais a ir a dormir, no le vais a abrir la puerta a
nadie y no vais a salir de la habitación.

L.- Y nada de saltar en las camas, los dos a dormir. - añadí.


M.- Vale pero vais a volver ¿Verdad? - pregunto abrazando a Camila.

C.- Claro que si, amor - beso su cabeza - mirad os voy a dejar mi móvil aquí si pasa
algo le dais aquí y llamara al móvil de mami ¿ok? - los dos asintieron - ahora un beso
y a dormir - se metieron los dos en una cama después de darle un beso a Camila los
arrope.

L.- Portaos bien - les di un beso a cada uno. - ¿Mi amor, lista para irnos? - se levanto
de la cama y salimos de la habitación.

C.- ¿Dónde vas a llevarme?

L.- Sorpresa.

Un taxi nos esperaba en la puerta del hotel para llevarnos a un bonito y romántico
restaurante.

C.- Wow que bonito es este sitio. - dijo cuando un camarero nos llevo hasta una mesa
apartada con velas que había en la terraza, la cual estaba adornada por unas luces
que subían por una enredadera llena de flores y unos señores acompañaban tocando
instrumentos de cuerda - ¿Cómo lo encontraste?

L.- Por Internet. - El camarero nos entrego el menú. Camila separo mi silla y me hizo
un gesto para que tomara asiento - gracias - dije, antes de que Camila se sentara
dejo un beso en mis labios.

Pedimos la cena.

C.- Hacia tiempo que no pasábamos tiempo a solas, entre el trabajo, el colegio de los
niños y todo...

L.- Y te traigo a París para tener una cita romántica, ves que soy buena esposa. -
dije, entrelazo nuestras manos.

C.- La mejor.

Charlábamos cuando empezó a sonar mi móvil, me alarme cuando vi el nombre de


Camz en pantalla.

L.- Son los niños - le dije a Camila - Hola - conteste al teléfono - ¿Qué pasa?

Chlo.- Hola, mami. - escuché la voz de Chloe.


L.- ¿Chloe, pasa algo? ¿Estáis bien? - pregunte preocupada.

C.- ¿Qué pasa? - pregunto, levante los hombros.

Chlo.- Mami, me aburro, no me puedo dormir.

M.- Yo tampoco. - oí la voz de Marcos por detrás.

L.- Que susto nos habéis dado, creíamos que os había pasado algo. - dije aliviada.

C/M.- Perdón.

C.- ¿Qué les pasa?

L.- Que no pueden dormir - le dije - id a dormir y mañana os compro el bolso de


princesa y el disfraz de Woody.

C.- No los sobornes. - me regaño.

C/M.- ¡Vale! - dijeron felices.

L.- ¿Que? - le dije a Camila que me miraba. - He conseguido que se vayan a dormir.

Chlo.- Mami - oí que me llamaba - te quiero mucho.

M.- Yo también te quiero mami. - dijo Marco.

L.- Y yo a vosotros - les dije.

Chlo.- Queremos hablar con mamá.

L.- Quieren hablar contigo - le tendí el móvil a Camila, lo acepto.

C.- Hola - dijo, escucho como le decían algo - Yo os quiero mucho mas. -sonreí - nos
vemos mañana por la mañana, ok, adiós - colgó y guardo el teléfono en mi bolso -
ehh no puedes beber - dijo cuando vio que me iba a llenar la copa de vino.

L.- Pero... - negó y me quito la botella - un poco - le pedí.


C.- No, ni un poco ni nada, no puedes en tu estado.

L.- ¿Crees que los niños se molestaran?

C.- No, no lo creo... ¿Por qué piensas eso?

L.- Podrían tener celos.

C.- Tranquila, no pasara nada de eso, ya veras.

Pasada la media noche volvimos al hotel, dormimos plácidamente hasta la mañana


siguiente cuando nuestros despertadores, a los que también llamamos hijos, por poco
nos tiran de la cama para poder ir a ver las ultimas cosas de el maravilloso mundo de
Disney.

Después de pasear y comprarles lo que les había prometido nos sentamos los cuatro
en un banco que había por ahí.

Era hora de contarles.

L.- Chloe, Marcos, mamá y yo tenemos que contarles algo. - dije, me pusieron
atención - sabéis, dentro de unos meses seremos uno mas en casa.

M.- ¿Uno mas? Vamos a tener otro perrito. - pregunto, Camila y yo reímos.

C.- No, cariño, no vamos a tener otro perrito. - dijo. Me miro para que fuera yo quien
lo dijera.

L.- Vais a tener un hermanito. - les dije, se quedaron algo confusos.

C.- ¿No os gusta? - dijo.

Chlo.- ¿Y por que en unos meses y no ahora?

C.- Porque el bebe se esta... fabricando.

Chlo.- Ahh. ¿y donde se esta fabricando? - pregunto - ¿lo podemos ver?

C.- Esta en la tripa de mami - dijo acercándose a mi poniendo las manos de Chloe y
Marcos sobre mi vientre.
M.- ¿Y cuando lo vamos a ver?

L.- En unos ocho meses.

M.- ¿Tanto tiempo? Eso son como mil años. - dijo algo enfadado.

Chlo.- ¿Va a ser un chico?

L.- No lo sabemos todavía.

M.- ¿Cómo se va a llamar?

C.- Todavía tenemos que decidirlo.

M.- ¿Le podemos poner Donald?

Chlo.- ¡No! Donald es un pato. - le discutió.

M.- ¿Y que?

L.- Ya veremos... - dije riendo.

Chlo.- ¿Y si es chica que? No le puedes poner Donald.

M.- Si se puede.

C.- Hey, hey, no discutáis aun queda mucho tiempo para decidir el nombre.

***************

POV.CAMILA.

Habían pasado ocho meses y dos semanas desde que habíamos vuelto de París, era
una tarde normal, tranquila que pasábamos en familia, miraba desde el otro lado del
sofá como Chloe y Marcos se entusiasmaban cada vez que sentían una patada de su
futuro hermano en la ahora enorme tripa de Lauren.

M.- ¿Te hace daño, mami? - le pregunto a Lauren.

L.- No. - respondió.


M.- ¿Y yo te hice daño cuando estuve dentro de ti?

L.- Amor, tu estuviste dentro de mamá.

M.- ¿Si? - dijo sorprendido.

C.- Si, cariño.

M.- ¿Y Chloe?

C.- También aquí - toque mi abdomen.

Chlo.- ¿Los dos juntos? - pregunto sorprendida.

C.- Claro... - dije riendo.

Chlo.- ¿Y teníamos espacio? - asentí.

M.- ¿Y cuanto queda para conocerlo?

L.- Unas semanas.

Semanas después un día gris con una fuerte tormenta nació nuestro pequeño ojos
esmeraldas y pelo oscuro como Lauren al que llamamos Zander.

***************

POV.LAURREN.

Hacia exactamente dos meses que el pequeño de la familia había nacido. Estaba con
mis hijos mayores viendo los dibujos animados cuando oímos que Zander se
despertó, como si de una carrera se tratase sus hermanos salieron corriendo a verlo;
la verdad era lo mas adorable del mundo ver como Chloe y Marco se preocupaban y
querían a Zander.

L.- Hola, pequeño. - dije cuando llegue a la habitación, lo cogí y lo saque de su cuna.

Chlo.- Mami, un beso. - agache a Zander a la altura de su hermana y esta le dio un


beso en la cabeza.
Tumbe al pequeño en la cama de matrimonio; sus dos hermanos se pusieron cada
uno en una parte, le acariciaban la cabecita, jugaban con sus pies mientras Zander
reía y movía las manos.

L.- Voy a por su biberón, ¿lo cuidáis?

M.- Si - dijo Marcos.

Prepare el biberón y fui de nuevo a la habitación. Marcos quería dar de merendar a


Zander así que me senté en la cama, apoye mi espalda en el cabecero, mi hijo mayor
se puso apoyado en mi y deje al mas pequeño de la familia encima, Marcos le daba la
merienda, mientras Zander no soltaba el dedo de su hermana que estaba a nuestro
lado.

Minutos después oímos la puerta de la casa, Camila había vuelto de la compra.

C.- ¿Hola? ¿Dónde esta todo el mundo? - oímos que decía.

Chlo.- Aquí. - grito Chloe.

C.- Hola - se sentó en la cama y le dio un beso a Chloe. - ¿Ayudando a mami? - le


dijo a Marcos, el asintió, yo le sonreí. Fue a darle un beso a Zander quien seguía
atento a su biberón.

L.- ¿Ya tienes todo? - pregunte después de besarla, refiriéndome a las compras que
hizo para la pequeña reunión que tenemos hoy.

C.- Si.

Paso la tarde y nuestros hijos mayores estaban impacientes por la reunión, estaban
ansiosos por volver a ver a sus tías y a sus tíos... y no, no eran mis hermanos o Sofi.

Llamaron al timbre. Camila fue a abrir y detrás de ella los niños, yo me quede en la
sala con Zander.

M.- ¡Tia Dinah! - oí como decía.

Dinah y Kevin, su marido, entraron a la sala tenían en brazos a mis dos hijos, sonreí
al verlos y fui a saludarlos.

Media hora después en mi casa se encontraba Dinah y Kevin, Normani con Guillermo
y su hijo Gastón, Ally y Troy con Lucia y Dylan, mis tres hijos y mi mujer.

Había mucha conversación, muchas risas, muchos gritos, y no solo por los pequeños,
a veces nuestra emoción se descontrolaba.

La verdad es que no estábamos celebrando nada especial, era una cosa que
hacíamos, cada cierto tiempo nos reuníamos todos para vernos y charlas ya que cada
uno vivía en un estado diferente, a excepción de Ally y Troy que hacia poco que se
habían mudado a San Francisco debido al trabajo de Ally; la última vez fuimos a casa
de Dinah en Los Ángeles y hoy nos toco a Camila y a mi ser las anfitriones.

M.- Tía Mani, mira - le enseño sus zapatos, que ella misma le había regalado meses
atrás.

N.- ¿Te gustan? - Marcos abrazo a Normani.

C.- Si fuese por el dormiría con ellos puestos, le encantan.

D.- Marcos, te llaman, quieren que vayas a jugar con ellos. - dijo Dinah entrando a la
sala; venia de estar en el jardín con el resto de los niños y los respectivos maridos de
mis amigas.

M.- Voy - salió disparado al jardín.

D.- Tenéis unos hijos muy locos, dos minutos jugando con ellos y estoy como si
hubiera corrido un maratón - reímos.

A.- ¿Y tu para cuando? - dijo Ally.

El molestar a Dinah con el tema del embarazo era ya algo normal en nuestras
reuniones como lo fue en su día el tema de su boda, los chistes de su soltería se
acabaron el día que nos dijo que se casaba con Kevin y los chistes sobre ser mamá
empezaron el día que Normani tuvo a Gastón.

D.- ¿Para cuando que?

C.- Para cuando nos darás el gusto de convertirnos en tías. - dijo Camila riendo.

D.- Ahh... Eso... ¿Os parece bien dentro de siete meses y medio? - nos quedamos
todas en silencio.
N.- ¿Qué? - pregunto incrédula.

L.- ¿Estas embarazada? - pregunto, sonrió y fui a abrazarla, detrás de mi fueron mis
amigas y mi esposa para darle la enhorabuena. - Mierda, ahora que esta embarazada
no tendremos tema para molestarla. - le dije a las demás, Dinah me pego en el
brazo.

A.- Ya encontraremos algo. - dijo riendo.

Una hora después estábamos todos en la mesa disfrutando de la excelente cena que
yo había preparado, cuando acabamos brindamos por el futuro niño o niña de Dinah;
después los tres hombres que habían en la casa salieron al jardín para jugar con
Marcos, Gastón y Dylan a la pelota debido a la insistencia de los tres chicos.

Dios, no me quiero imaginar que será de estos tres cuando sean adolescentes.

***************

-Años después-

L.- ¿Qué haces tan pronto en casa, amor? - pregunte al ver a Camila en el sofá.

C.- Te dije que hoy saldría antes, ¿no lo recuerdas? - negué - los alumnos de mi curso
se han ido de excursión y cuando he terminado todo he venido. Te lo dije antes de
anoche mientras preparabas la cena. - me dijo. Me senté a su lado después de darle
un beso - ¿Y tu? También has venido antes, ¿Paso algo? - pregunto, me tumbe
dejando mi cabeza en su regazo.

L.- No, fue una mañana tranquila y no ha habido mucho trabajo así que decidí venir a
casa y comer con mi familia.

C.- O sea que esta tarde si tienes que ir a trabajar.

L.- Sip - puso cara triste - Bueno, pero ahora tenemos un tiempo para nosotras hasta
que vengan los niños del instituto. - me beso.

Para estar mas cómoda me senté sobre su regazo y tuvimos una sesión de besos
como si fuéramos unas adolescentes hasta que a la media hora, mas o menos
escuchamos gritos.

C.- Tus hijos están en casa. - dijo riendo, intente robarle un beso mas y lo conseguí.
M.- Vamos, Zanzan no te enfades. - oímos que decía Marcos mientras reía.

Z.- Déjame en paz. - dijo enfadado.

Camila y yo salimos a ver que pasaba.

Chlo.- Zan eres... - dijo Chloe también riendo.

C.- ¿Que...? - intento decir.

Z.- No me llamo ni Zanzan, ni Zan, ni Zanz, ni Zani, me llamo Zander - le grito a sus
hermanos provocando que estos estallaran en carcajadas. Zander subió llorando a su
habitación.

Zander estaba en esa edad de "Ya no soy un niño pequeño" acababa de cumplir doce
años y cualquier cosa le molestaba o le afectaba y sus hermanos, aunque lo hacían de
broma lo molestaban.

L.- Yo voy a hablar con el. - dije subiendo detrás de mi hijo pequeño.

***************

POV.CAMILA.

C.- Chicos... - los intente regañar pero se me escapo la risa - no hagáis eso, sabéis
que le molesta.

La verdad era gracioso ver como Zander se enfadaba. Era la versión pequeña y
masculina de Lauren, tenia su pelo, sus ojos y por desgracia su mal genio también.

Chlo.- Es un sensible.- dijo Chloe riendo.

C.- Después vais y le piden perdón. - los señale - los dos - asintieron riendo.

Por mucho que se metieran con el amaban al pequeño y sensible Zander.

Me dieron un beso los dos mellizos que ya eran mas altos que yo y subieron las
escaleras.
C.- La comida ya esta lista, bajad y ayudarme a poner la mesa. - se quejaron - sin
rechistar.

Servía los platos cuando entro Lauren a la cocina y me abrazo dejando su barbilla en
mi hombro.

C.- ¿Ya hablaste con Zani? - pregunte.

L.- Si, mi pregunta es ¿Por que tienen que crecer? Era todo mas fácil cuando su
mayor preocupación era jugar con mami Lern.

C.- Te pareces tanto a tu hijo, ya se de quien saco lo sensible. - me burle de ella.

L.- Eres muy graciosa. - dijo irónica.

C.- Lo se - me gire y la bese.

Chlo.- Ewww, a la habitación hay gente que entra y sale ¿sabéis? ¿no sois ya muy
mayores para esas cosas? - dijo al entrar a la cocina, Lauren agarro el trapo que
había por ahí y se lo tiro, Chloe lo atrapo. Lauren volvió a besarme.

Z.- Eww - dijo al entrar junto a Marcos. Agarrando un vaso - ahora tendré pesadillas -
se burlo.

Era algo que siempre hacían.

C.- A que hoy no comen. - amenace.

L.- Yo si. - dijo sonriendo.

C.- Tu si, amor. - le dije.

M.- Heyy yo no he dicho nada.

L.- Por eso tu eres mi hijo favorito. - bromeo.

C/Z.- ¡Metiche! - le dieron un golpe a su hermano en cada brazo.

Marco y Zander salieron de la cocina con sus platos pero Chloe se quedo con
nosotras.

Chlo.- Madre.
L/C.- ¿Que?

Chlo.- Madre de ojos verdes - dijo y fue hacia ella - sabes que eres la mejor - empezó
- y que te quiero mucho.

L.- ¿Qué has hecho o que vas a pedirme? - Chloe abrazo a Lauren.

Chlo.- No he hecho nada.

L.- Entonces, ¿Qué vas a pedirme?

Chlo.- El sábado es el cumple de Anna y voy a ir y me preguntaba si... ¿me dejarías


tu coche? - pregunto, Lauren rió.

L.- Ahh ja ja que graciosa, sacaste el humor de tu madre. - me gire y la mire.

Chlo.- ¿Me lo dejarás? - pregunto esperanzada.

L.- No.

Chlo.- Por faaa, mami. - le suplico.

L.- No. - repitió con el mismo tono.

Chlo.- ¿Por qué?

L.- Porque no. - dijo tajante.

Chlo.- Mamá, dile que me lo deje. - me pidió.

C.- ¿Yo? Eso es cosa suya, si no te lo quiere dejar.

Chlo.- Ya pero tu sabes como convencerla.

C.- Venga, amor, déjale el coche a la niña.

L.- Ya veremos... - Chloe abrazo a Lauren y después a mi, agarro su plato y salió de
la cocina - no te he dicho que si - le grito.
C.- ¿No le vas a dejar el coche, verdad? - le pregunte sabiendo la respuesta.

L.- Ni loca. La llevo yo misma a esa fiesta antes de dejarle mi coche. - reí y le pase el
plato.

Estábamos todos sentados en la mesa cuando tocaron el timbre.

L.- Zanz, ve a ver quien es - dijo, hizo caso a Lauren.

Se escucharon algunos murmullos, a los pocos minutos entro Zander con Dylan, el
hijo pequeño de Ally y Troy, era la mezcla perfecta entre sus padres tanto físicamente
como en el carácter, era buena persona, amable, gracioso y extrovertido.

L.- ¿Qué haces aquí, Dylan? - pregunto Lauren al verlo.

D.- Hola, tía L... emm... me deje las llaves dentro de casa esta mañana y papá y
mamá están trabajando y me quede fuera. - explico.

Chlo.- Estúpido - susurro en español para ella misma, solo yo la escuche insultarle.

C.- Chloe. - le susurre en tono de riña.

D.- ¿Puedo quedarme a comer? - pregunto tímidamente.

C.- Claro que si, ahora te sirvo un plato, siéntate. - dije levantándome, fui a la cocina
y después volví con un plato para Dylan.

D.- Gracias, tía Mila.

Los tres hombrecitos de la mesa hablaban sobre una película o un videojuego,


cuando note que Lauren me daba un golpe en la pierna.

C.- ¿Qué?

L.- Nada - contesto.

Volvió a hacerlo y la mire disimuladamente señalando a nuestra hija, volví la vista


hasta Chloe quien removía su comida en el plato, de nuevo mire a Lauren y le levante
los hombros para que me explicara que quería decirme porque no sabia a que se
refería, señalo a Dylan, seguía sin entender nada y lo vio en mi cara ya que rodó los
ojos.
Terminamos de comer y me ayudaron a quitar la mesa.

L.- Amor, espera - dijo antes de que entrara a la cocina. - Mira esos dos - dijo
asomándose por la puerta. Hice lo mismo, dentro solo estaban Chloe y Dylan
ignorándose.

C.- ¿Y que pasa?

L.- Ayyyy ¿Cómo no te has dado cuenta? - pregunto. - Míralos, son como nosotras
cuando teníamos su edad.

C.- Noo...

L.- Si, fíjate - dijo - ¿no los has visto en la comida?

Chlo.- ¿Qué hacen ahí? - dijo Chloe al vernos, intentado disimular que los estábamos
espiando entramos a la cocina; detrás de nosotras entro Marcos.

M.- ¡Hey! Dylan vamos, quiero acabar la canción, necesito que me ayudes con el
ritmo.

D.- Si, clar...

Chlo.- Yo iba a ayudarte con eso. - se dirigió a su hermano molesta.

Se fueron los tres mientras Chloe peleaba con Marcos.

C.- ¡Ay! No, ha puesto la misma cara que ponía yo cuando tu estabas con Sofi. - le
dije; asintió - espera, aunque eso quiere decir que no se gustan.

L.- ¿Cómo tampoco nos gustábamos nosotras? ¿o como se gustaban Ally y Troy?

C.- Tienes razón - dije, salí de la cocina para ir al salón.

L.- ¿Dónde vas?

C.- A preguntarle.

L.- ¿Qué? No, no hagas eso.


Entramos al salón, Chloe estaba sentada en un sofá mientras murmuraba algo y
escribía en un cuaderno, Lauren y yo nos sentamos en el otro.

Chlo.- ¿Que?

C/L.- Nada - dijimos las dos a la vez.

Encendimos la televisión pero no le prestábamos atención.

L.- ¿Te das cuenta que si sigue así va a perforar el cuaderno? - reí. En ese momento
entro Dylan al salón.

D.- Chloe, dice tu hermano que donde esta el afinador de su guitarra. - le pregunto el
chico.

Chlo.- Dile a MI hermano que lo busque el... o mejor lo buscas tu. - dijo de mala
manera.

No se si se parece mas a Lauren o a mi.

D.- Tranquila, Chlover, que yo no te he hecho nada... no es mi culpa si tu hermano ya


se ha dado cuenta de que tengo mas talento que tu.

Chlo.- Cállate, imbécil.

C.- Chicoos - dije en tono de advertencia, el pequeño Ogletree salió, dejando a Chloe
echando fuego por la boca.

L.- Pero déjalos que peleen, es divertido verlos. - dijo sin que Chloe la escuchara.

Escuchamos pasos que se dirigían hacia bajo de la escalera.

Chlo.- ¿Qué haces con esa guitarra? - dijo levantándose del sofá cuando vio a Dylan
pasar por delante de la puerta. - Es mía - intento quitársela mientras Lauren y yo
veíamos el espectáculo tumbadas en el sofá.

D.- Marcos me la ha prestado.

Chlo.- ¿Eres tonto? ¿o acaso estas sordo? ¿No me has oído? La guitarra es MÍA -
volvió a repetir.

C.- ¿Sabes que nosotras tendríamos que parar eso antes de que vaya a peor, verdad?
- le dije a Lauren.

L.- Si se pone peor intervenimos pero por ahora déjalos. - rió.

C.- Estas disfrutando con esto ¿A que si? - pregunte.

L.- Te mentiría si te dijera que no. - reímos y volvimos nuestra atención a los
adolescentes.

D.- Prefiero ser tonto a ser una amargada como tu.

L.- Primero vienen los insultos, y ahora ellos están en esa fase. - dijo riendo.

"Eres idiota, Cabello"

"Nadie te aguanta, estúpida"

D.- Sonríe un poco, Chlover, cuando lo haces te cambia la cara, me atrevería a decir
que pareces una chica normal e incluso agradable. - dijo con voz burlona.

C.- Uhh, me parece que eso lo ha dicho para molestarla pero creo que realmente lo
piensa. - reí.

"¿Te he dicho alguna vez que estas mas guapa sin maquillaje? En serio te lo digo,
recién levantada estas hermosa."

"Te ves muy adorable."

Chlo.- Eres un estúpido, Dyl.

D.- Tu lo eres mas, Chlover. - respondió, reí.

L.- Y ahí están los apodos molestos. - dijo escuchando la pelea.

"Camz" "No me llames Camz, estúpida."

"Lern" "Ay no, me lo recordaras siempre."

C.- Parece que tienen cinco años. - reí, Dylan se fue con la guitarra de Chloe y ella
entro de nuevo al salón para agarrar su cuaderno.

Chlo.- Odio a vuestro ahijado - nos dijo antes de salir.

C.- Lo dijo, ahora ya la perdimos... se repite la historia.

"Te odio, Cabello."

"Te odio, Jauregui."

L.- Después se darán cuenta de que se han enamorado.

"Mierda, consiguió enamorarme."

"Mierda, me enamore de ella."

C.- No sin antes negarlo, claro - añadí.

L.- Claro. - rió.

"Yo no estoy enamorada de Camila."

"Insinuaste que me pasan cosas con Lauren" "¿Y no es así?" "No, obvio que no."

C.- Llegara un día en que se lo digan.

"¿Como hago para olvidarme de ti...?"

"...Llevo enamorada de ti desde el maldito viaje a Nueva York."

L.- Y se harán pareja - dijo - aunque esa idea no me gusta mucho.

"¿Quieres ser mi novia?"

"Entonces Lauren Jauregui, aceptas ser mi novia?"

C.- Eres una mamá celosa - me burle.

L.- Lo soy, me enseño tu padre - dijo riendo - aunque Dylan es un buen chico, no me
importaría que estuviera con el... nos dice tía J y tía Mila, vamos, es un amor - Asentí
dándole la razón.
C.- Y después se amaran.

"Yo también te amo."

"...pienso en lo mucho que te amo."

C.- Y se casaran así como hicimos nosotras y Troy y Ally. - añadí.

"Si, acepto."

"Si, acepto."

L.- No se si llegara a casarse pero esos dos tendrán algo.

C.- Seguro.

L.- ¿Apostamos? - pregunto.

C.- Vale, yo les doy dos años para que se hagan novios.

L.- Yo cuatro.

C.- Cuando gane yo decidiré que quiero de premio.

L.- Dos cosas, una no vale forzarlos, tienen que ser ellos mismos los que se den
cuenta y dos, elegiré mi premio de aquí a cuatro años. - reí y después la bese.

La verdad es que ninguna gano la apuesta, no del todo, tardaron seis malditos años
en declararse el uno al otro, seis.

Supongo que en el amor y en la vida todo es cuestión de tiempo.

- FIN -

********************

Esta historia no es mía, es de Anothermonkey, solo la he publicado por el simple


hecho de que fue borrada.

Espero que les haya gustado la historia, muchas gracias a todos los que la leyeron,
gracias por sus comentarios y por seguir la historia.

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