Cuestion de Tiempo
Cuestion de Tiempo
by Chigli777
Para empezar esta historia lo único que debes saber es que Camila Cabello y Lauren
Jauregui se odian. ¿El por qué? Demasiadas diferencias entre ambas... diferente clase
social, diferente manera de pensar, diferente la manera que tienen de mirar el
mundo, diferente prioridades en la vida, diferente circulo de amigos...
¿Qué crees que pasa cuando empiezan a conocerse de verdad? La respuesta: ambas
estaban equivocadas completamente sobre la idea que tenían una de la otra.
¿Qué crees que pasa cuando ellas intentan alejarse pero el destino se empeña en
volverlas a juntar? Sí, justo lo que piensas, el odio disminuye y otros sentimientos
empiezan a aparecer.
POV. LAUREN
Me quedé unos segundos sentada en la cama mirando a la nada, por fin me levanté y
fui al baño estando todavía un poco dormida; ya totalmente despierta volví a mi
habitación a vestirme, abrí el armario y me puse unos vaqueros negros, unas
zapatillas del mismo color y una camiseta blanca con adornos azul oscuro. Me miré al
espejo y me peiné; ya estaba lista así que bajé a desayunar.
Cuando entré a la cocina estaban mis padres, Mike y Clara, terminando de desayunar.
M.- Hola, Lauren. Oye, ¿algún día serás capaz de levantarte con la primera alarma sin
necesidad de que tengamos que ir a llamarte?- dijo con tono de broma.
Y era verdad, todas las mañanas ocurría lo mismo, sonaban las alarmas pero no me
levantaba hasta que mi pare, mi madre o uno de mis hermanos iban a llamarme. La
mayoría de los días me levantaba de mal humor porque no me gustaba que me
despertaran pero si no lo hicieran llegaría siempre tarde al instituto.
Cuando terminé de desayunar subí a mi habitación para recoger mis cosas, cuando
volví a bajar ya con mi chaqueta de cuero favorita puesta y la mochila en la mano,
saqué el móvil del bolsillo y miré la hora; eran las ocho, como no saliésemos ya
llegaríamos tarde.
Chris era el mediano de los tres, tenía 16 años, yo era la mayor con 18 y mi hermana
Taylor, la pequeña, que tenía 14.
Chris era el típico atleta de instituto, alto, guapo, extrovertido, amigo de todo el
mundo, un conquistador entre las adolescentes de su edad, además le iba muy bien
en el colegio y tenía una beca de deportes; mi hermana Taylor era todo lo contrario a
él, era una chica muy tímida a la que le costaba empezar una conversación, tiene que
tenerte mucha confianza para que te deje ver como es la verdadera Taylor; es el
orgullo de mis padres porque tiene la que mejor calificación de su curso y por eso le
concedieron una beca en ciencias, es muy inteligente y madura para la edad; y
después estoy yo, digamos que este año no me van a dar el premio a la mejor
conducta del año, no es que yo vaya robando bancos o matando a gente por la calle,
no, pero en estos últimos meses me he metido en un que otro problema en el
instituto y puede que una, o dos, o más noches haya llegado a casa en condiciones
poco dignas.
Chr.- No sé, se estará arreglando para su nuevo novio. -dijo subiendo el tono de su
voz entre risas mientras Taylor se encontraba con nosotros al final de las escaleras
dándole una mirada de odio a nuestro hermano.
L.- Lo intentaré, pero no prometo nada- dije entre risas, después mis hermanos y yo
salíamos para dirigirnos al coche.
Puse las llaves y encendí el motor, cuando ya estábamos en marcha miré a Taylor
que iba en el asiento del copiloto.
L.- ¿Así que tienes novio?, ¿Quién es?, ¿lo conozco? No será el amigo ese raro de
Chris...
T.- No, yo no... yo no tengo novio.- dijo nerviosa. Chris que iba detrás y yo
empezamos a reírnos.
L.- Ohhh, mírala, se enfada. -dije riendo.- Vamos soy tu hermana mayor es mi
obligación saberlo, tendré que saber quien es el chico al que tendré que matar si te
hace algo.
Taylor y Chris seguían peleando sobre el tal Luke, mientras yo miraba y me reía de lo
que decían.
L.- Chris déjala en paz, no te metas con ella porque esté enamorada o el día que te
enamores ella se meterá contigo y no hace falta añadir que yo también lo haré.
L.- Eso dices ahora pero ya te llegará el momento, como a todos, supongo.
Chr.- Woow, Laur, que profunda, ¿no será que tú también estás enamorada?
L.- No, no lo estoy pero tranquilo Chris que cuando me enamore seréis informados de
dicho acontecimiento.- dije riendo mirando a los dos.
Aunque pocas personas lo creyesen tenía una buena relación con mis hermanos, nos
apoyamos, nos entendemos y sobre todo nos queríamos.
Chr.- Como se va a enamorar aun es muy joven, además hace como dos mil años que
no tiene novia.- me giré asombrada ante el comentario de Chris.
T.- Para el amor no importa la edad.- ahí estaba Taylor tan madura para su edad,
sonreí por lo que dijo.- Aunque es verdad hace años que no tienes novia, ¿Qué te
pasa, hermana? No eres taaan fea, incluso llegaría a decir que algunas personas
pueden encontrarte atractiva... y tú nada, no traes a nadie a casa, no sales con
nadie, siempre soltera.- y ahí estaba Taylor en su papel de hermana.
L.- Un momento, ¿Qué es eso de que no soy taaaan fea? ¿y cómo es que tengo a dos
enanos juzgando mi vida amorosa?
Chr.- Inexistente vida amorosa.- dijo mi hermano riéndose, lo que provocó que Taylor
y yo también estalláramos en carcajadas.
L.- Dios, lo que tengo que soportar a estas horas de la mañana.- dije aún riendo;
frené en seco cuando alguien apareció delante de mi coche.
L.- ¡¡¡ESTÁS LOCA, CABELLO!!! ¿QUÉ QUIERES? ¿QUÉ TE MATE? -le grité por la
ventanilla enfadada. No esperé respuesta y fui aparcar.
Salí del coche. Me iba a despedir de mis hermanos y entrar a clase cuando Taylor se
puso delante de mí con los brazos cruzados.
L.- Tres cosas.- dije seria – Una, yo no intenté matar a nadie, la idiota esa se puso en
medio, Dos, si seguimos aquí parados llegaremos tarde.- les dije; empecé a caminar,
Chris y Taylor me seguían por detrás, subimos las cinco escaleras entre unos cuantos
alumnos para así entrar al vestíbulo del gran instituto, me frené y me giré hacia
ellos.- Y tres esa es una conversación que no vamos a tener en este momento. Ahora,
canijos, cada uno a su clase.- Les dije regalándoles media sonrisa.
T.- Sabes que no nos ha contestados la pregunta ¿no?- dijo Taylor dirigiéndose a
Chris.
Chr.- Lo sé.- vi como cada uno tomaba camino hacia sus respectivas clases.
XXX- ¡Ehh, Jauregui, espera!- me giré cuando escuché la distinguida voz de mi mejor
amiga.
***************
POV. CAMILA.
Tarde veinte minutos en elegir la ropa que me iba a poner ese día y cambié tres
veces de opinión porque no me gustaba nada de lo que me ponía. Sé que no iba a un
pase de modelos en Milán, que sólo era un día más en el instituto pero cuando eres
una de las personas más populares en unos de los mejores institutos de todo Miami
es necesario que te vean como una reina, es importante que la gente sepa la
diferencia entre quienes son los que están destinados a ser alguien en la vida, como
yo, y los que tienen en la frente escrito ''fracasados''.
Al final opté por ponerme unos pantalones ajustados de color oscuro, una blusa de
color crema con un lazo en el cuello, unas botas con tacón de color negro y en el pelo
un lazo.
Cogí mi mochila y la chaqueta y bajé la gran escalera de mi casa, las dejé en el sofá
del comedor y me senté en la silla al lado de mi padre, quien leía el periódico. Saqué
el móvil par ver si tenía algún mensaje. Leí en la pantalla: ''tiene 48 notificaciones''.
S.- Mija, deja el móvil mientras estamos en la mesa. -dijo mi madre quitándome el
móvil de las manos y poniendo el plato del desayuno delante de mí.
S.- No me importa, en la mesa se come y ya. -dijo Sinu. Entonces miré a mi padre.
C.- ¿Y papá que? Él está con el periódico.- mi padre levantó la mirada y se quedó
mirándome. - Alejandro en la mesa se come y ya.- dije imitando a mi madre.
C.- Yo no pierdo el tiempo, es más estaba mirando cuanto me adora la gente, los
mensajes que me escriben y los 20 seguidores nuevos que tengo hoy. La gente me
ama.
C.- Pero... si yo soy muy modesta; si la gente me quiere y me idolatra tendré que
decirlo ¿no? -dije.
A.- Ya, mija, algún día te vas a caer del burro y te darás cuenta de que no todo en la
vida es cuantos mensajes te llegan o cuanto te dice querer la gente por el cacharro
ese.- dio en tono serio.
S.- Escucha a tu padre, él tiene razón, ojalá tuvieras algún amigo sincero y no la
cantidad de ''amiguitos'' que se acercan por interés.
C.-¿Qué os pasa? ¿Qué habéis tomado para desayunar? ¿un libro de filosofía o...? Ah
y mamá sé que hay gente que se acerca a mí por interés pero también tengo amigos
de verdad, no soy tan idiota para no saber reconocer a ese tipo de personas.- me
levanté y fui a sentarme en el sofá a esperar que mi mejor amiga pasara a por mí
para ir a clase.
Mientras esperaba me quedé pensando en lo que mis padres dieron unos instantes
atrás, era obvio que había gente que se acercaba a mí por beneficio propio, o porque
buscaban popularidad, o entrar a fiestas gratis. No me ofendía que ese tipo de gente
se acercara a mí, es más, hacía cosas por ellos, yo lo encontraba como mi aportación
a la beneficencia. Dicen que hay que ayudar a los más necesitados. Pero también es
verdad que tengo amigos de verdad, de esos que darían un brazo por ti.
Está... Mmm... enseguida vino a mi mente mi mejor amiga, Nessa, nos conocemos
desde pequeñas, su familia es también una de las más ricas de Miami como la mía,
somos uña y carne, yo sé que Vanessa lo haría todo por mí, como yo haría por ella...
Ooohh... ya sé, Mindy y Brenda, dos hermana gemelas que son vecinas mías,
también son unas de mis mejores amigas, mis confidentes.
Austin, Austin está loco por mí y aunque es un poco idiota lo considero mi amigo...
también está el equipo de fútbol, el club de teatro, ahh y el club de ajedrez, por favor
esos pequeños cerebritos me adoran.
So.- Hola Mila.- se acercó a mí y me dio un beso en la mejilla, hizo lo mismo con mis
padres, me quedé mirando a la pequeña niña de 7 años aún con su pijama puesto.-
Mami, ¿me puedo poner este collar con falda que me compraste ayer? -le enseñó el
collar que traía en las manos a mi madre.- Por favor.
S.- Claro que sí, Sofi. Déjalo en la mesa y ve a desayunar.- dijo mi madre. Me levanté
y le quité el collar a Sofi antes de que lo dejara sobre la mesa.
C.- Esto es mío, ¿Por qué tocas mis cosas, Sofia? Ve y déjalo donde estaba... Venga,
rápido... -le dije enfadada.
S.- No le hables así a tu hermana.- me dijo.- Claro que puedes ponértelo, mijita.- dijo
dirigiéndose a Sofi.- Mila, tú nunca te lo pones, dáselo a tu hermana.
C.- ¡¡¡QUÉ NO!!! Es mío.- dije quitándole el collar de las manos a Sofi. De repente
escuché la bocina del coche, habían llegado a recogerme. Me disponía a salir.
A.-¿Dónde te crees que vas, jovencita?- dijo mi padre agarrándome del brazo.
C.- A clase papá, ¿dónde más voy a ir a estas horas?- dije con un poco de burla en mi
voz.
A.- Camila a mí no me hables de esa manera, soy tu padre, y, por favor, dale el collar
a tu hermana. O...
C.- Papá, ¿Qué haces? Dame mi móvil... ¿Papá? Ok. Sabes, me da igual tíralo, es tu
dinero, después me compras otro y listo.- dije.
A.- Ahh ¿te da igual?- abrió la tapa de la pecera y sostuvo el móvil en lo alto de esta.-
¿Estás segura?
Ahhh mi precioso móvil, con lo que me había costado configurarlo, ahh se me van a
perder todas las fotos.
C.- Nooo, espera. Toma.- dije tirando el collar hacia mi hermana, oí como soltó un
pequeño gracias. Mi padre bajo el móvil y me lo dio cuando salía me acerqué a Sofi y
le susurré para que mis padres no pudieran oírme- Mi móvil casi muere por tu culpa,
esta me la pagas... y como se te ocurra entrar otra vez a mi cuarto te corto una
mano, ¿entendido? -entonces salí por la puerta principal para encontrarme con
Vanessa.
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V.- Hola, Camila. Uhhh que cara que traes. ¿Qué ha pasado?- preguntó cuando entré
al coche.
C.- Nada, pelea con la idiota de mi hermana.- Nessa arrancó el coche para dirigirnos
al instituto.
V.- Austin, me ha dicho que pasemos a por él.- me dijo con una sonrisa picarona.
C.- Muy bien, pues pasemos por él. ¿por qué me miras así? ¿Qué esperabas que
saltara de alegría por verlo?
V.- Ohh, vamos, Mila. Te encanta ese chico y tú a él lo tienes loco, todo el mundo lo
sabe. Seríais la pareja perfecta.
C.- Mira, Nessa, sé que lo tengo loco, suelo provocar eso en la gente pero él a mí ni
me gusta, ni me encanta, ni nada... No niego que es guapo, pero de ahí a tener algo
serio con él... Mmm creo que no.
V.- Yo no digo que os caséis, estoy hablando de que tengas algo con él... Que te des
una alegría al cuerpo, desde que dejaste al bobo ese que tuviste por novio el verano
pasado no has estado con nadie.
V.- ¿Quién ha dicho nada de novio? Hablo de sexo, Camila, sexo.- repitió. Frenó el
coche y tocó la bocina dos veces para que Austin supiera que estaba allí- Te acuestas
con él para calmar tus necesidades y ya. Si no te gusta pues buscas a otro... que
candidatos no te faltan.- me miró y vio mi cara de asombro.- A veces pienso que eres
más inocente que una niña de tres años.- Lo cierto era que eso no se alejaba mucho
de la realidad. Nessa siguió con el tema.- ¿Por qué no has tenido relaciones desde
verano? ¿no? ¿O es que hay algo que no me has contado?
Sexo, esta chica me habla de sexo y necesidades cuando ni si quiera me había dado
mi primer beso.
Nunca había tenido novio, me tuve que inventar un romance de verano para que mis
amigas me dejaran de joder con el tema, incluso les dije que mantuvimos relaciones.
Suelo coquetear con muchos chicos pero hasta ahí llego, nunca doy un paso más allá.
Yo quiero que mi primer beso sea de película y con una persona con la que me sienta
bien, no con cualquiera adolescente hormonado que sólo quiera hacer realidad sus
fantasías sexuales. ¿Romántica? Puede ser, pero para mis amigas eso era una
estupidez así que decidí mentirles.
C.- No, no ha habido nadie.- dije mientras Austin entraba en el asiento de atrás
A.- Hola, preciosa.- se dirigió a mí -Hola, bella- le dijo a Vanessa.- ¿Cómo están hoy
las chicas más hermosas del mundo?- nos dijo.
Nos dirigíamos los tres a la entrada para encontrarnos con los demás del grupo,
íbamos por medio del aparcamiento, sin preocuparnos de si pasaba algún coche;
normalmente, la gente solía frenar para que nuestro grupo pudiera pasar, ventajas de
ser los más populares.
Jauregui.
Aún en shock, me aparté cuando Nessa me llevó hasta ella agarrándome del brazo, vi
como Jauregui me gritaba desde su coche, yo no dije nada sólo la miraba en el
interior de su coche.
Pocas eran las veces en las que dejaba que la gente me abrazara, a no ser de que
fuera yo la que pidiera el abrazo, no era que no me gustara la gente, sólo que me
sentía incómoda y mi incomodidad aumentaba si bajaban sus manos a mi cintura.
C.- Como vuelvas a intentarlo te corto las manos y hago que te las comas.- Le dije
señalándole con el dedo índice.
¿Pretendía ser dulce? Eso parecía por la cara de orgullo que puso después de decirme
eso. Me quedé mirándolo durante cuatro segundos con el ceño fruncido intentando
descifrar con que intención había dicho eso.
C.- ¡Vamos!- dije dejando atrás a Austin con cara de estar esperando una respuesta a
su comentario.
C.- Es Mindy- dije yo antes de que Mindy la corrigiera y Mindy me sonrió.- Vamos a
clase.- dije.
Nos dirigimos todos a clase, cuando sonó el timbre que daba comienzo a la primera
clase ya estábamos sentados en nuestros sitios. Entró el señor Gómez.
Matemáticas... Apasionantes.
Capitulo 2
POV. LAUREN.
L.- ¡BROOKE! -dije mientras mi mejor amiga me daba un pequeño abrazo y fuimos
hacia nuestra primera clase, historia.
Entramos a clase y fuimos a la última fila donde estaban nuestros pupitres, nos
sentábamos juntas, eso hacía las clases menos aburridas. Empezamos a sacar los
libros. Aun faltaban unos minutos para que sonara el timbre.
L.- Primero, Ally, deja de ver maratones de CSI los fines de semana te afectan mucho
a la cabeza, segundo me sorprende lo rápido que se esparcen los rumores en este
sitio y tercero, y es la última vez que hablamos del tema, no fue mi culpa fue ella.
A.- Vale, vale, te creo -dijo zanjando el tema.- Oye ¿Qué pusiste en la pregunta tres
de los deberes que mando la profesora?
L.- Toma cópiatela-le dije pasándole mi cuaderno. Ally me sonrió y empezó a copiar lo
más rápido posible.
Sonó el timbre y vi como Ally aumentó la velocidad para copiar las últimas frases de
mi respuesta. Entró la profesora por la puerta y me devolvió la libreta.
Ally era una de las pocas personas a las que soportaba en este instituto, de hecho
esta personita de baja estatura y pelo ondulado era mi mejor amiga; nos conocimos
los primeros días de colegio cuando llegué a Miami desde Cuba debido al trabajo de
mi padre, teníamos unos diez años la primera vez que hablamos, yo estaba sola
almorzando en el patio de la escuela, vino hacia mí y me preguntó si quería que
almorzar con ella, desde ese momento empezamos a ser amigas.
Lo que más me gustaba de Ally era su personalidad, nunca en la vida conocería a una
persona más buena que ella, ayudaba a todo el mundo sin pedir nada a cambio, poco
e importan las clases sociales y todas esas mierdas que interesan tanto en este
instituto. No le importa que yo no tenga grandes cantidades de dinero, que sea
becada o que no pueda permitirme ir con ella de vacaciones a Italia o cualquier sitio
en el mundo, Ally me quiere con todos mis defectos y virtudes, igual que yo a ella.
Ella era la persona que más me conocía, sabía cuando estaba triste, contenta, cuando
necesitaba hablar con alguien o cuando estaba enfadada, ella siempre estaba a mi
lado, era quien aguantaba mi temperamento y muchas veces era ella la que evitaba
que yo me metiera en problemas, por decirlo de alguna manera Ally era quien ''me
llevaba por el buen camino'' o por lo menos eso intentaba.
L.- Si le pones un sombrero quedará más gracioso.- dije en voz baja para no llamar la
atención de la profesora. Ally dibujó el pequeño sombrero a su dibujo.
XXX.- Ya que le gusta tanto hablar porque no corrige usted la pregunta tres, señorita
Hernandez.-dijo la profesora y levantamos la vista.
Leí lo que estaba en mi libreta que era exactamente lo mismo que había dicho Ally.
L.- Es que las dos pensamos iguales. Ha visto, profesora, somos capaces de escribir lo
mismo, igual palabra por palabra. Alucinante ¿no cree?
A.- Yo me copié de Lauren, no entendía bien la pregunta y ella de favor dejó copiar-
confesó.
Profesora.- Debido que es la primera vez que pasa y que aprecio su sinceridad-decía
dirigiendo se a Ally.-no las castigaré pero que no vuelva a ocurrir... Ahh y Jauregui, la
próxima vez no le deje que copie, si su compañera no entiende algo que me lo
pregunte que para eso me pagan.- asentí.- Eso es un aviso en particular para ustedes
pero sirve también para el resto- dijo dirigiéndose a toda la clase- Bien, ¿Jones, que
ha puesto usted?
La clase paso bastante rápido después de aquello, cuando sonó el timbre nos
dirigimos al pasillo donde estaban nuestras taquillas.
¿Será Luke?
Parecía que tenía una conversación muy interesante ambos reían, el chico le dio un
golpecito en la barbilla y vi como Taylor se ponía roja como un tomate.
Mi hermana levantó la vista y me miró, con las manos hice la forma de un corazón y
ella bajó la vista avergonzada.
***************
POV. CAMILA
No.
Es tan frustrante para mí creer que he hecho el ejercicio bien y después los idiotas de
mis compañeros me digan ''eres tú la que lo tienes mal''.
No entiendo como puede salir 36, no, no y no a mí me sale 1025, 35... Por favor que
alguien pregunte como sale eso.
Escuché como una chica le pedía al profesor que explicara de nuevo como obtenía el
resultado.
Mala suerte Camila ahora te tocará buscar por internet como se hace.
No es que yo fuera tonta o algo parecido, de hecho me iba bastante bien en todas las
asignaturas pero las matemáticas eran imposible, mi cabeza las rechazaba, me
explicaban una y otra vez como se hacían los ejercicios, como calcular las cosas y lo
entendía, más o menos, pero llegaba la hora de ponerme a hacer ejercicios yo sola o
el examen y me bloqueaba, en ocasiones se me olvidaban hasta las cosas más
sencillas, cosas que un alumno de séptimo haría con los ojos cerrados o incluso el
orden de los números.
Siempre desistía de la idea de pedirle al profesor ayuda con los ejercicios delante de
toda la clase, sé que el profesor Gómez me las explicaría sin problema, pero me lo
tendría que repetir como mínimo 20 veces para poder empezar a entender algo y
odiaba la idea de que me vieran como una estúpida.
Porque aquí la gente era, más bien, éramos así, la más mínima oportunidad para
rebajar a alguien la tomábamos y la utilizábamos en su contra.
Me quedé mirando el póster de la pared donde había una calculadora con ojos, boca
sonriente, manos y pies, que decía ''Las matemáticas pueden ser divertidas''.
Muy bien. Genial. Quién tendrá un suspenso más en la próxima prueba exacto yo,
Camila Cabello.
P.Gom.- Chicos, voy a por un material que necesito para la clase de hoy, ahora
vuelvo, no hagan mucho escándalo.- les dijo a los alumnos de último año entraban ya
que tenían clase con él.
Nessa, Brenda y Austin ya habían recogido todas sus cosas mientras que Mindy y yo
aún teníamos nuestros libros y cuadernos en la mesa; Mindy seguía copiando el
ejercicio que estaba en la pizarra y yo me había quedado embobada maldiciendo a la
calculadora que se burlaba de mí.
C.- Sí, ya voy- dije poniendo atención a mi amiga dejando de mirar al póster.
Cuando me levanté de mi asiento la vi, Jauregui, ahí estaba de pie junto a su amiga
Allyson; siempre juntas, parecían siamesas, en la entrada mirándome a mí y a mis
amigas.
No la soportaba.
Cuando antes salga de aquí menos veré la cara de Lau... de Jauregui, y me evitaré
algún que otro problema.
Cuando Nessa, Austin, Mindy y yo salíamos entre los pupitres vimos que Brenda
estaba agachada recogiendo los bolígrafos que se le habían caído al suelo.
C.- ¿Te está molestando?-le dije a Brenda viendo que todavía no se habían soltado de
la mano.
B.- No, no pasa nada, Mila. Vámonos.-Dijo soltando a Lauren y mirándome a mí-
Eehh gracias- dijo cuando paso por lado de Jauregui.
¿Era miedo eso que noté en la voz de mi amiga? Me preguntaba si era miedo a
Jauregui o miedo a mi reacción al ver que hablaba con ella.
Todas mis amigas sabían que yo la odiaba y era obvio que me enfadaría si viera a
alguna de mis amigas con ella.
Eso sería traición.
C.- A ti no te enseñaron que primero se deja salir y cuando todas las personas han
salido ya entonces uno entra. ¿O acaso, la clase de educación y respeto no es parte
de la beca? - dije desafiándola.
Camila no muestres miedo. Respira. No muestres miedo. Que no se note que te pone
nerviosa.
La verdad, es que sí le tengo un poco de miedo, ¿y quién no?, esta chica se había
pegado con chicas que le doblaban el tamaño y hasta con chicos solo por mirarle el
trasero. Yo me he llevado algún que otro empujón suyo, nada serio, no hemos llegado
aun al punto de que una de las dos acabe sangrando o en el hospital.
Además tenía el poder de fulminarte con esos ojos verdes esmeraldas y morías al
instante, siempre con esa actitud de te metes conmigo y te vas despidiendo de la
vida, esa actitud de chica mala, esa actitud de... de... de... Ahhgg la odio.
L.- Yo solo muestro mi respeto y educación a las personas que se lo merecen- dijo
mirándome a los ojos.
Uyyyy no la soporto.
L.- Y a ver, reina del mundo, ¿por qué debería aceptar una orden tuya?- dijo
acercándose más a mí; lo que me hizo retroceder.
Mierda, Camila, ¿Por qué has dicho eso? Piensa antes de hablar.
L.-Sabía que soñabas conmigo. ¿Qué pasa? La pequeña Camz tiene un gran crush
conmigo... Ooohh que bonito. Mira Ally está enamorada de mí. Que amorosa. -dijo en
tono de burla dirigiéndose a su amiga.
L.- Sí, mi sueño hecho realidad,-dijo con ironía.- que una persona que se cree el
centro del universo, que se cree alguien importante por el hecho de tener dinero y
que puede hacer lo que le venga en gana se enamore de mí.- hizo una pausa y
continuó- Sabes que Cabello, apunta, te daré una clase de moral, tranquila es gratis
así podrás comprarte un vestido nuevo, algún día te darás cuenta de que lo que hace
a un ser humano persona no es el dinero.- hizo una pausa-Además a mí me gustan
las mujeres no las niñas como tú.- pasó por mi lado chocando fuertemente su hombro
con el mío yendo a su pupitre.
¡¡¡Auuch!!! Eso me dolió, tanto el golpe, como lo que me dijo. La jodiste, Jauregui.
Cuando me estabilicé tuve un impulso y me giré, fui tras ella, la agarré con toda la
fuerza que pude del brazo para que se girara y me mirase. Enseguida se soltó dando
un manotazo.
Gran error.
La jodiste, Cabello. ¿Por qué hiciste eso? No podías dejar pasar. No, tenías que
hacerte la valiente. Reza lo que sepas porque hoy es el día en que Jauregui te mata.
***************
POV.LAUREN
Y ahí estábamos las dos mirándonos, pocos eran los centímetros que nos separaban,
esperando a que la otra diera el primer paso.
Me he pegado con otras personas por menos, vamos Lauren, te sobran las ganas de
abalanzarte sobre ella y darle una lección a la pequeña princesa.
Hazlo, pégale.
Vamos cierra el puño y dale en la cara.
A.- Déjalo, Laur, no vale la pena. Te meterás en problemas.- dijo Ally separándonos y
llevándome junto a ella.
C.- Sí, Laur, déjalo no vales la pena.- dijo con tono de burla imitando a Ally.
El hecho de que se burlara de Ally me molestó más que el hecho que dijera que yo no
valía la pena, así que la empujé.
Un chico sujetó a Camila antes de que esta chocara el suelo y la volvió a su posición
normal.
Cuando vio que estaba bien el tipo con pintas de Justin Bieber se acercó a mí.
L.- Pero si la barbie viene con guardaespaldas-me reí mientras Ally se ponía entre el
monigote de Camila y yo.
L.- Sí, hazle caso a tu novia o de lo contrario te saco la gorra a puñetazos.- dije.
Vi como Camila dejaba atrás al tal Austin y era ella la que quedaba frente a Ally, que
seguía inmóvil por si se me ocurría atacar.
C.- Esto es entre tú y yo, Jauregui- dijo.
L.- Que valiente eres, Cabello, sabes creía que esperarías a ser mayor para querer
morir pero si tanto insistes en que sea yo la que te mate, pues así será.- le dije
mientras escapaba de Ally y me ponía frente a Camila-Cumpliré tus deseos.-dije
apoyando mi mano derecha en su hombro.
Nunca creí que sería capaz. Muy bien, Cabello, me sorprendiste. Aunque a decir
verdad, gran error por tu parte, ahora tendré que matarte.
No literalmente, obvio, pero algún golpe se tendría que llevar por atacarme.
L.- Tú lo has querido Cabello.- cuando iba a pegarle noté como Austin tiraba de ella y
Ally de mí.
En serio que alguien me explique de donde saca tanta fuerza esta chica.
Camila y yo forcejeábamos para salir del agarre de quien nos sujetaba para así poder
acabar esto de una vez.
Todos los alumnos de mi clase ya estaban dentro disfrutando del show que
estábamos dando.
En un momento los alumnos que vigilaban la puerta avisaron de que venía el señor
Gómez, haciendo que tanto Camila como yo paráramos de forcejear, pocos segundos
después entró.
P.Gom.- ¿Qué está pasando aquí? ¿Qué es todo este circo? ¡Se oyen los gritos desde
el pasillo! -entonces nos vio.- Jauregui, Cabello ¿Qué está pasando?.
L.- Nada, profesor. Cabello y yo solo manteníamos un pequeño debate.- dije con la
respiración agitada.
P.Góm.- Bien, pues ya que les gusta tanto debatir están castigadas, cuando terminen
las clases en esta aula, vengan a verme y así debatimos los tres, ¿Qué les parece? -
dijo- ahora todos los alumnos que no sean de último año fuera, ya llegan tarde a
clase, y los de último año cada uno a su sitio.
Perfecto.
Castigada.
POV. LAUREN
Era la hora del almuerzo, fui con Ally a la cafeteria, nos sentamos en una de las
mesas.
L.-Ally, ¿puedes llevar a mis hermanos a mi casa cuando acaben las clases? -le
pregunté.
A.-Sí, claro, no hay problema pero diles que me esperen en las escaleras- dijo
comiendo el último trozo de su bocadillo y abriendo el zumo de naranja que tenía en
las manos.
L.- Vale, yo les aviso, Ally- me miró- respira, que vas a terminar ahogándote. ¿Tienes
que irte a algún sitio?
L.- ¿Universidades? Pero si aún queda mucho para que nos graduemos.-me miró y
levantó los hombros.
A.- No queda tanto, tú también deberías pensar donde vas a ir al salir de aquí y que
es lo que quieres hacer con tu vida.- dijo como si fuera mi madre.
L.-Ya Ally, no seas tan intensa, ahora mismo lo único que quiero es que acabe este
día de mierda e irme a mi casa, pero no puedo por culpa del castigo con Cabello.
¡Vaya! Parece que la invoco.- dije cuando la vi entrar con su séquito de barbies por la
puerta de la cafetería.
Me hacía gracia como Ally siempre que quería preguntarme algo que creía que me
enfadaría empezaba con un ¨¿Puedo preguntarte algo?
A.- Hablo en serio, Lauren. ¿Qué pasa con...?- ,miró hacia la mesa de Camila, quien
reía con sus amigas.
L.-Ally, ¿a qué viene esa pregunta? Sabes que no nos llevamos bien y ya está, eso es
lo único que pasa.
A.-Sé que no es tu persona favorita en el mundo pero Lauren hoy casi os pegáis en
clase. ¿Qué te pasa? ¿Acaso eres tonta?-me dijo muy seria. Ally era la única persona
a la que dejaba que me hablara así. -En serio ¿En qué piensas? Este mes ya te has
peleado con ella unas veinte veces. El director está aburrido de castigaros, sabes que
te pueden quitar la beca si sigues así ¿no? ¿Es eso lo que quieres, Lauren? -estaba
enfadada.
Muy bien Lauren, Ally, la chica que solo se enfada una vez al año, está enfadada. Y es
por tu culpa.
L.-No, no es lo que quiero y tampoco sabía lo de la beca. Lo siento. Pero es ella la que
empieza.
A.-No, Lauren no me vengas con esas... Ella empieza, tú terminas, ella termina y tú
empiezas. Lauren, eso no importa, porque aunque odie admitirlo, la única perjudicada
eres tú, ella tiene dinero, ¿a quién crees que expulsaran antes. Ehh?
Era obvio que a mí.
A.- Lo siento por enfadarme, pero no soportaría graduarme sin mi mejor amiga,
tienes que controlarte más, sé que no la soportas pero haz un esfuerzo.- asentí,
aunque dentro de mí sabía que por más que quisiera hacer ese esfuerzo por una cosa
o por otra acabaría a los fritos con Cabello.- Avisa a tus hermanos ¿sí? Y pórtate bien-
me dio un golpe en el brazo y se fue.
Acabé de almorzar; aún quedaban quince minutos para que el descanso acabase así
que decidí avisar a mis hermanos.
Los busqué por la cafetería con la mirada cuando me topé con los ojos marrones de
Camila, al darnos cuenta ambas agachamos la mirada.
¿Camila?
O ¿Sí?
L.-Chris-le llamé cuando estaba frente a él, noté que todo el mundo se calló cuando
me vieron. Me tienen miedo, eso está bien- Chris- lo volví a llamar ya que estaba
muy ocupado susurrándole algo a una rubia.
L.- Me tengo que quedar después de clase, no puedo llevaros a casa, Ally lo hará.
Esperadla en las escaleras de la entrada.
Levanté las cejas sorprendida por su tono, si no fuera mi hermano ya tendría mi puño
en su cara, me estaba yendo cuando giré de nuevo hacia la mesa.
C.- Allí.- señaló a una mesa donde estaba mi hermana y el chico de la camisa azul de
cuadros.
L.- Vale, gracias.- me dirigí a la mesa de Taylor. Una vez allí me senté a su lado.-
Hola, hermaaana- dije mientras ponía mi brazo sobre sus hombros.
L.-Vengo a avisarte que os iréis con Ally porque me tengo que quedar después de
clase, esperadla en las escaleras.
T.- ¿Otra vez te han castigado?
T.- Ohh. No, por favor...-susurró mi hermana para ella misma y sonreí.
L.-Así que tú eres Luke...- el chico me miró con miedo y asintió.- Y dime, ¿de verdad
mi hermana es tan perfecta como aparenta? Vamos, confiesa hombre que estamos en
confianza, ¿alguna vez ha hecho una locura? ¿Ha copiado alguna vez en un examen?-
dije dramáticamente como si copiar fuera un crimen de primer grado. Miré a Taylor
que en ese momento quería que la tierra la tragara. El chico negó con la cabeza.- Ohh
pues vaya mierda, ahora yo iré a casa con un castigo y tú con el título de miss
perfección, perfecto.-le dije a Taylor.
Noté como los alumnos que estaban en la cafetería nos miraban. No solía interactuar
con muchas personas en el instituto y menos de cursos inferiores.
T.-Lauren, yo no soy perfecta, las personas que están en esa mesa lo son, -señaló –
yo no- me giré a la mesa que mi hermana había señalado. No puede ser, Cabello
estaba allí.
L.- Mira, Taylor, los de esa mes...- empecé a decir pero Luke me interrumpió.
Lu.-Taylor por favor, no digas eso, eres perfecta por dentro y por fuera... esa mesa
solo está llena de personas sin cerebro.- dijo rápidamente, cuando acabó se puso
rojo, mi hermana sonrió debido a las palabras del chico.
Me gusta este chico.
L.- Amén a eso hermano.- le dije subiendo la mano para que me chocara y eso hizo.-
Bueno, pareja, yo me voy. Adiós Taylor. Un placer conocerte al fin Luke.
T.- No sé que acaba de pasar en esa mesa pero gracias.- me dio un abrazo.
L.-¿Qué esperabas que te dejara en ridículo delante de él?-le dije cuando nos
separamos. Ella asintió.- Tranquila, eso lo reservo para cuando sea tu novio formal.-
Le guiñe un ojo y me fui.
***************
POV. CAMILA
Llegamos tarde a la clase siguiente pero por suerte el profesor nos dejó entrar.
Cuando me quise dar cuanta la clase ya había terminado.
A.- ¿Para qué necesita guardaespaldas si me tiene a mí? -dijo Austin acercándose a
mí.
C.- Por favor, chicos, esa no puede tocarme; además, si lo intentara estaría fuera de
aquí en menos de diez segundos.
C.-Mindy, por favor, Jauregui me tiene miedo, nunca me haría nada, es todo
apariencia, intenta hacerse la rebelde y no le sale, pobrecita.
M.-¿No le habéis visto la cara? Lleva un ojo morado... y si sigues así, Mila, tú serás la
siguiente.
D.- Nada, fue un golpe tonto.- me dijo intentando quitarle importancia al asunto.
C.- Fue Jauregui ¿no? ¿Por qué te hizo eso?- le pregunté acercándome más a él.
D.- Mila, si lo sabes para que preguntas. -dijo acercando su cara a la mía.
C.-Cuéntamelo y después decido si mereces algo o no. -dije con tono coqueto.
D.-Estábamos los chicos del equipo y yo y vimos como Jauregui le estaba pegando a
una niña pequeña, la niña lloraba y entonces fui para que dejara de hacerlo, entonces
cuando le dije que parara me pegó a mí.
Jauregui. ¿Pegarle a una niña? Eso no puede ser, he visto como trata a mi hermana
cuando va a cuidarla, se puede decir que cuando está con Sofi, llega a parecer una
persona normal. Estoy segura de que Dean se lo ha inventado.
D.- Sí, totalmente cierto, si escuchas otra cosa es mentira. Ahora quiero mi
recompensa.- Dijo el acercando su boca a la mía. Yo intentaba echarme hacia atrás
pero Dean fue más rápido y me sujetó de la cintura. Entré en pánico.
A.- Mila, ¿Qué haces con este? Vamos a la mesa.- Al ver a Austin, Dean me soltó.
C.- Nada, vamos Austin.- Dean soltó un bufido- Lo siento, corazón, perdiste tu
oportunidad, haber sido más rápido.-dije, después me fui con Austin a la mesa.
Mis amigas hablaban de ropa y viajes mientras yo pensaba en que me tenía que
quedar después de clase castigada, de vez en cuando soltaba algún comentario para
que vieran que estaba prestando algo de atención a lo que decían.
Vi a Lauren hablando con Allyson, parecía que la estaba riñendo, la escena desde
fuera se veía graciosa. Aparté la vista de ellas cuando escuché la voz de Mindy
dirigiéndose a mí.
M.- Mila, un día de estos vamos a ir al centro comercial y nos compraremos ropa para
el viaje- no lo dijo con tono de estar preguntándome más bien me estaba informando.
C.- Sí, claro. Elegid un día y vamos.-dije yo.
Vi como mi amiga se acercaba al tal Frank, el chico iba a darle un beso pero se
apartó, parecía que estaban peleando.
Espera. ¿Dónde se ha metido Nessa? Hace un momento estaba hablando con el chico
y ahora no está.
Mierda.
Bajé la mirada avergonzada y para disimular empecé a leer los ingredientes de la caja
de zumo.
Que no se haya dado cuenta, por favor. Que no lo haya notado. Sólo necesitaba eso,
que Jauregui se montara una película de porque la estaba mirando.
V.-Le he dicho que no quería verle más.- dijo con una naturalidad que me sorprendió.
C.- ¿Has cortado con él?- dije entrando en el baño. Vanessa entró en uno de los
servicios y yo me quedé fuera, delante del espejo.
V.- No daba la talla.- dijo. En ese momento Nessa salió del baño.
C.-¿No daba la talla?.- dije. En ese momento Nessa salió del baño.
V.-Sí, Camila, tú sabes de lo que hablo.-dijo mientras con sus dedos índice y pulgar
hacia un gesto de "pequeñito"
C.-¡¡¡Ehhh!!! ¿Qué? Ahhg... demasiada información para mí. No, que asco.-dije-Pero
Nessa por favor, cuanto hace que "salíais"- dije haciendo el gesto de comilla- ¿una
semana? ¿cinco días?
Llegamos de nuevo a la cafetería y estuve hablando con mis amigas hasta que sonó el
timbre que señalaba el final del descanso.
***************
POV.LAUREN
Sonó el timbre que daba final a la última clase del día, veía como todos los alumnos
se iban a sus casas mientras yo me dirigía al aula de matemáticas a cumplir mi
castigo.
P.Gom.- Pase, Jauregui, pase. Tome asiento- Iba a sentarme en una de las mesas de
la última fila.- Jauregui, no se vaya tan lejos, siéntese aquí delante quiero hablar con
usted.-Resignada me fui al pupitre que estaba enfrente de la mesa del señor Gómez-
Cuando llegue la señorita Cabello les diré cual es su castigo y cuando se tienen que
quedar.-No me había dado cuenta de que Cabello no estaba en la clase.-Pero antes
quiero hablar con usted.- asentí.
Entró el director Simons, el señor Gómez se levantó de su mesa y se acercó a él. Sólo
hablaban.
Entonces vino a mi mente lo que Ally dijo sobre la beca, ya la jodiste, Lauren, ahora
seguro que te expulsan.
Los dos hombres seguían hablando, parecía que el director no se había dado cuenta
de que yo estaba allí.
Supongo que si no me había dicho nada hasta entonces era porque la cosa no era
conmigo.
P.Gom.- Nada, la señorita Jauregui tenía unas dudas sobre la materia del próximo
examen y vino a preguntarme.
Algunos profesores hacían distinciones entre los millonarios y los demás, obviamente
lo negaban pero todo el mundo sabía que no fue coincidencia el nuevo deportivo de la
profesora Dove y el siete de mi compañero Dan, por citar algún ejemplo.
Me gustaba como Gómez impartía las clases porque hacía que las matemáticas fueran
interesantes, entendibles... además él también era el tutor de último año, Gómez
tenía la capacidad de hacernos pensar en nuestro pasado, presente y futuro y nos
animaba a seguir nuestro sueños.
D.Sim.- Ahh, muy bien, Jauregui, así me gusta que no se meta en problemas. Los
dejo. Acuérdate de lo que te dije Eric-salió.
P.Gom.- Jauregui, tengo que decirle que me siento muy decepcionado con usted con
la actitud que ha mostrado antes hacia la señorita Cabello.
Mi profesor favorito me riñe por culpa de quien, ohh, claro, quien más podía tener la
culpa, Cabello.
L.-Yo no he hecho nada... Ella empezó. Ella es quien ha empezado a agredirme.- dije
intentando defenderme.
L.-Se creen mejores por tener dinero, no los soporto, sobre todo a la inmadura,
egoísta, egocéntrica, materialista de Cabello- dije con odio. Oí que tocaban a la
puerta y me callé.
C.- Perdón por llegar tarde-dijo Cabello.-Estaba hablando con la profesora de español.
P.Gom.- Jauregui-dijo aún apoyado sobre la mesa. Levanté la mirada para mirarlo y
tapé la libreta con mi brazo para que no viera los dibujos- ¿Ya pensó a que
universidad va a ir? ¿Y qué piensa estudiar en un futuro?
L.- No, no sé aun a que universidad voy a ir, supongo que a la que pueda
permitirme.- dije.
P.Gom.-Jauregui, ¿no tiene nada mejor que hacer que dibujar durante el castigo?-
dijo sosteniendo mi cuaderno en lo alto.
P.Gom.- Dibuja muy bien, Jauregui, aunque supongo que a la señorita Cabello no le
gustara estos dibujos.
Supones bien, Eric.
***************
POV.CAMILA.
Solía hablar con ella en español porque ella me hablaba en este idioma.
La profesora Ramos solía enviarme tanto a mí, como a los alumnos que tenían el
español como lengua materna, redacciones más complejas que a los alumnos que
sólo hablaban inglés.
P.Ram.-Le he traído este libro para que le eche un vistazo, el tema que trata me
parece muy interesante y viendo lo que ha escrito en su redacción me parece que le
gustará- dijo dándome el libro.
Frustrada porque no sabía hacer los ejercicios miré al frente, ahí estaba otra vez el
póster de la calculadora.
Me enfadé.
Torpe.
P.Gom.- Dije que no creo que le gusten los dibujos que ha hecho la señorita Jauregui
de usted.- dijo. Puse cara de no entender de que estaba hablando.
Que dice este hombre. Jauregui. Dibujos. A mí. ¿Qué? ¿De qué demonios habla?
P.Gom.-Cabello, ¿no cree usted que Jauregui es toda una artista?-yo seguía mirando
los dibujos.
C.- Sí. -dije irónica aún sin salir de mi asombro por esos dibujos mientras el profesor
le devolvía la libreta a su dueña.
P.Gom.-Bien, Cabello, antes he hablado con Jauregui, ahora me toca hablar con
usted.- dijo sentándose en el pupitre de al lado, quitándome de delante la visión de
Lauren. Resoplé.- Interesante el póster de la calculadora ¿no?.-me preguntó. Yo
agaché la cabeza avergonzada.- Señorita Cabello, ya hemos hablado de esto más de
una vez, ¿por qué sigue sin preguntar en clase cuando no entiende algo? Acaso le da
vergüenza?-Miré hacia Lauren para ver si estaba escuchando y continué hablando
bajito.
C.-Me da vergüenza que los demás vean lo estúpida que soy.- hice una pausa.- Sé
que no es su culpa, usted explica bien, es mi cabeza la que no entiende.
C.- ¿A no? Dígame este ejercicio lo tengo bien- le dije subiendo el tono de mi voz,
pasándole mi libreta. Estuvo unos minutos revisando el ejercicio y dijo que no- Lo ve,
estúpida.
***************
POV.LAUREN.
La cara de Cabello cuando vio mis caricaturas de ella fue un poema.
Espero que haya visto la que aparece ella y unos perros rabiosos persiguiéndola por
detrás y esa en la cual sale un dragón secuestrándola. Mis dos obras de arte.
Quedaban veinte minutos para que acabara el castigo y yo seguía dibujando cuando
el señor Gómez se levantó.
P.Gom.-Señoritas, las voy a dejar solas un rato. Confió en ustedes. Cuando vuelva las
quiero a las dos tranquilitas, no quiero encontrarme ningún cadáver ¿entendido?, soy
demasiado mayor para ir a la cárcel por cómplice de homicidio.-salió.
L.- Yo tengo más decencia- dije imitándola- en una pestaña que tú en todo tu cuerpo-
le dije un poco más alterada.
L.- ¿Qué dices de que pego a niñas pequeñas? ¿Yo no le he pegado a nadie?
L.- ¿Todos? ¿Quién carajos son todos?-dije yo poniéndome de pie. Cabello hizo lo
mismo.
C.-Dean y sus amigos te vieron y cuando os iban a separar le pegaste a Dean y por
eso ahora lleva un ojo morado. Que bajo has caído.
Lo que Camila ha dicho y lo que de verdad paso se parece lo mismo que un huevo y
una castaña.
***************
POV.CAMILA.
L.-No te creas todo lo que te dicen, hay gente mala que inventa cosas malas para
hacer mal a otras personas.- dijo como si le estuviera explicando algo a una niña
mientras me rodeaba con su brazo.
C.-No.
C.-No entiendes que nadie te quiere aquí, que nadie te soporta, a parte de tu sombra
Ally y a saber lo que le haces para que te aguante.
L.-A mí dime lo que quieras pero a Ally no la nombres. -dijo amenazándome con el
dedo me reí de ella- Te crees importante por ser la reina de esta mierda, Cabello,
date cuenta cuando salgas de estas cuatro paredes no serás nadie. En el mundo real
a las niñas como tú se las comen.
C.-Por favor, ¿y que crees que tú serás mejor que yo, ehh?¿te crees que con esa
actitud de todo me resbala, viva el mundo libre, yo hago aquí lo que quiero,
conseguirás algo? Acabarás con una vida miserable, un trabajo de mierda porque no
tienes dinero para estudiar y un marido que no te soporte.
¿Marido? ¿Por qué dije marido? Camila, le gustan las mujeres, eso no era un secreto
en este instituto.
L.- Dile al profesor que tuve que salir antes. -dijo recogiendo sus cosas.
POV. LAUREN.
P.Gom.- De nada-Sonrió. Me giré para irme- Señorita Jauregui,-me volví a girar hacia
él -no vuelva a tutearme.
POV. CAMILA.
Ya habían pasado dos semanas desde el castigo; como cada semana, había tenido
algún que otro encontronazo con Jauregui, nada serio, sólo fueron unos cuantos
insultos.
Estaba en mi casa, viendo la tele esperando a que mis amigas vinieran a por mí para
ir al centro comercial cuando sonó el timbre.
Jauregui.
L.- Vengo a cuidar de una niña pequeña ¿no serás tú? -dijo riendo.
C.- Que graciosa eres -dije dándole una falsa sonrisa.- ¡¡¡MAMAAA LA NIÑERA ESTÁ
AQUÍ!!! -grité.
Si.-Sofi está en su habitación, yo salgo ya tengo que ir a hacer unos recados.- Lauren
asintió- Mila, pórtate bien.
Escuché otra vez el timbre de la puerta y fui a ver quien era, cuando bajé vi que mis
amigas ya estaban dentro.
Que confianzas se toma esta chica que abre la puerta cuando no está en su casa.
Íbamos a ir con algunos profesores y con alumnos a los que no quería verles la cara,
como Jauregui, pero aún así era Nueva York estábamos muy emocionadas por ir.
Yo he viajado a algún que otro país y algún que otro estado, pero nunca he ido a la
gran manzana.
V.- Yo sólo espero que nos dejen tiempo a solas para poder ir a conocer chicos. O
bueno en tu caso, Mila, avanzar con Él chico- dijo.
V.- Estoy segura que Austin está preparando algo para que caigas en este viaje.- dijo.
C.-¿Qué caiga a donde?.
V.- ¿Lo dices en serio?, Mila, va intentar avanzar contigo. Ya sabes.-todas rieron.
C.-¡¡Quee!! Estás loca, no, para nada Austin y yo no vamos a hacer nada.
M.- Austin es muy guapo pero si Mila no quiere déjala en paz, Nessa.- dijo Mindy.
V.- Pero es que no la entiendo, tiene a tremendo hombre y ahí está sola.
B.-Yaa, no peléis más. Que cada una se acueste con quien quiera.- dijo Brenda
deteniendo la pelea.- Estoy deseando que estemos todas juntas, nunca hemos hecho
eso de ¨vivir¨ solas, será como independizarse aunque sea solo por cinco días.
C.-Si, será como una versión de lo que seremos cuando seamos mayores. -dije
riendo.
V.- Que aburridas siempre pensando en el futuro, chicas, vivid el presente, estad con
quien queráis, tener sexo con todos los hombres que podáis y no os preocupéis de las
demás cosas.
M.- Ósea, no la parte de tener sexo con todos los hombres, eso no, yo hablo de la
parte de estar con quien queramos... Hay un chico que me gusta y quiero
impresionarlo durante el viaje- confesó- vamos al centro comercial a comprar ropa
para el viaje, quiero verme estupenda para él.
Bajamos las cuatro por las escaleras y pude ver como Lauren y mi hermana se
estaban riendo a carcajadas en el sofá mientras Sofi estaba trepando sobre Lauren, la
pequeña intentaba quitarle algo de las manos, mientras Lauren lo alejaba del alcance
de mi hermana lo que hacía que ambas rieran.
Con Sofi.
C.-Sofi, me voy. Después vuelvo. -dije. Cuando notaron mi presencia pararon de reír
y Sofi quedó encima de Lauren. La pequeña me miraba a mí y Lauren aún con el
objeto en la mano miraba a mi hermana sonriendo.
S.- Vale, yo me quedo aquí con Lauren.- empezaron otra vez a jugar.
Agggh.
C.-Lo es.
Lo era.
****************
C.- Mira este, Mandy.-le dije pasándole un vestido de color granate de tirantes muy
sexy.
M.- Ummm, es muy precioso pero no creo que me quede bien, yo no tengo un cuerpo
bonito.
Esta chica está loca si cree que no tiene un cuerpo bonito, era alta, delgada, tanto
ella como su hermana, Brenda, practicaban mucho deporte y por eso tenían un
cuerpo espectacular.
C.-Anda hazme caso, pruébatelo.- le dije empujándola hacia el probador. Como
predije le quedaba perfecto.- Ves, te dije que te quedaría perfecto.-ella me miró feliz.
C.- Creo que con estos tendréis suficientes. -les dije llevándoles cuatro vestidos más.
C.-Ehh, pequeño, ¿estás bien? Vamos no llores, campeón.-lo puse de pie. No debería
tener más de dos años.
TTT.- Pequeño travieso-le dijo al niño haciéndole cosquillas al niño, lo que hizo que
éste riera-Siempre corriendo a todas partes.
DDD.- Lizzy, amor.-la mujer se giró al escuchar la voz.- ¿Qué pasó? -Dijo.
Lizzy.- Lo de siempre, tu hijo, sale corriendo y frena de la única manera que sabe...
DDD.- Cayendo al suelo.- continuó la otra mujer haciendo que le pasara el niño a sus
brazos.
Era preciosa, era sexy y a la vez elegante, cuando me vieran con ella puesta todos se
quedarían embobados mirándome ya que sugería algo pero no mostraba todo y en
casa tenía unos pantalones que combinaban a la perfección con esta camiseta. Así
que la estrenaré en el viaje.
Me volví a encontrar con mis amigas quien se encontraban ahora aun en la sección de
vestidos.
C.- Estáis preciosas con ellos puestos.- dije cuando llegué y las vi con los vestidos
puestos.
C.- ¿Sabes que quedaría bien con ese vestido, Mindy? Un collar pateado.
M.- No tengo ninguno, lo podrías haber dicho antes y me hubiera comprado uno.
Ahí estaban, esas cinco tarjetas, las guardaba en mi joyero para que nadie pudiera
verlas.
"Si de verdad somos dos almas// que están destinadas a estar unidas//solo es
cuestión de tiempo// que nos encontremos en el camino"
Todos los años por San Valentín recibía miles, bueno miles no pero sí muchas
tarjetas, hace años vi en mi taquilla pegada una pequeña nota en la cual estaba
escrito la primera parte de la frase junto un aviso que decía "espera unos años y
verás esta frase acabada", este año recibí dos: el final de la frase y otra que ponía "La
frase está terminada, y aun no sabes quién soy, nunca sabrás si esto era broma o si
de verdad me enamoré de ti, sé que esto último no rima, solo quería que lo supieras."
Solía tirar a la basura todas las tarjetas una vez las había leído pero la curiosidad de
saber como sería la frase completa pudo conmigo y me las quedé.
Las cinco tarjetas compartían un patrón, en medio una frase escrito con una perfecta
caligrafía en color rojo, en la esquina superior izquierda un pequeño dibujo de una
media luna y en la esquina inferior derecha una letra.
Supongo que nunca sabré quien era mi admirador que sólo aparecía en San Valentín.
V.-Eyyy, Mila, ¿En qué mundo estás? ¿hola? Haznos caso. Ehh- dio Nessa sacándome
de mis pensamientos.
C.- ¿Qué?-pregunté.
M.-¿El collar?.
C.- Ah sí, toma.- le di el collar plateado y guardé las tarjetas al fondo del joyero.
***************
POV. LAUREN.
La señorita Cabello me llamó para que fuera a cuidar de Sofi porque ella tenía que
salir.
Hacía más de un año que cuidaba de la pequeña, nunca pregunté porque Cabello no
era la que se quedaba cuidando de su hermana ya que cuando iba muchas veces ella
también estaba por allí aunque pronto desaparecía, además yo necesitaba dinero para
mis gastos y era un trabajo sencillo.
Si.-Bueno, linda, te dejo. Sube arriba a ver si Sofi necesita algo. -hice lo que me
pidió.
S.- Mi papá se llama Alejandro, trabaja como empresario, no sé muy bien que es eso,
solo sé que sabe mucho de números y por eso a veces me ayuda con los deberes de
matemáticas cuando no entiendo algo, es muy bueno conmigo, me quiere mucho y
siempre juega conmigo, me está enseñando a jugar a baloncesto pero soy muy bajita
todavía y no llego a la canasta.- reí.- Mi mamá Sinu, me cuida mucho y siempre me
compra golosinas, aunque no me deja comerlas antes de la cena; trabaja de
enfermera cuidando a personas, ella dice que es como su niñera y después está mi
hermana Camila, aunque yo le llamo Kaki porque cuando era más pequeña no sabía
decir Karla, que es su primer nombre, ella es muy guapa, divertida y me deja dormir
con ella cuando tengo pesadillas.
Woow. No me imaginaba que Cabello hiciera eso. Siempre es tan... tan... tan... ella
con las personas.
L.- ¿Y esta foto de cuándo es?- dije señalando la foto pegada en la hoja.
De verdad lo hacían era una imagen muy tierna, todos abrazados y sonriendo.
L.- Sí, tengo una hermana que se llama Taylor, y Chris es mi hermano. Los dos son
más pequeños que yo. Y los quiero como Camila te quiere a ti.- La pequeña sonrió.
S.- Que suerte tienes, yo también quiero un hermano pequeño, así podría vestirlo con
mi ropa. -reí con lo que Sofi dijo.
Cuando Sofi terminó de hacer sus deberes bajamos a ver la televisión al comedor.
S.- Ahhh, oye Lauren- la miré-¿podemos hacernos una foto con tu móvil?
L.- Claro, ven- la acerqué a mí -Sonríe- hice la foto.- Mira que preciosa has salido- le
dije enseñándole la pantalla del móvil.
S.- Sí, deja que te haga una, por fa-subió encima de mí y yo alejé mi móvil para que
no pudiera alcanzarlo.
Estuvimos así unos minutos hasta que entró su hermana mayor para avisar que se
iba.
Seguimos nuestro pequeño juego hasta que Sofi se rindió y se sentó sobre mis
rodillas.
L.- Eyy, Sofi, ¿quieres hacer galletas?- dije para hacer algo que entretuviera a la
pequeña.
Sofi puso todos los ingredientes que le dije en un bol y después yo los removí ya que
Sofi lo intentó pero no tenía suficiente fuerza.
L.- Ahora tenemos que hacer una bola, así- hice una bolita con un trozo de masa- y
después aplastarla. -Sofi me miraba con atención.
S.- Esto es muy divertido-dijo cuando teníamos media bandeja llena de galletas.
L.- No, espera que aun queman.-Pasaron unos minutos y cogí una galleta.
Auuu me quemé.
L.-Jod...- no acabé la palabra para no decirla delante de Sofi. Eso me pasa por
impaciente. Sofi rió al ver mi cara- Ves eso me pasa por no esperarme- volvió a reír.
Cuando las galletas ya no quemaban empezamos a decorarlas.- Vamos a hacer
dibujos de animales en las galletas.- empezamos a decorar.
S.- Lauren ¿te gusta este oso que he hecho?.-dijo enseñándome la galleta.
L.- Noo, Sofi, es una mariposa que no lo ves.- le dije a la niña, quien rió fuerte.
Sofi agarró la galleta que había decorado, la del león, y le dio un bocado.
S.- Lo sabía.- volvió a reír. La risa de esta niña era contagiosa-Ahora tu león ya no
tiene cabeza- me dijo enseñándome la galleta.
***************
POV. CAMILA.
L.- Tendremos que dejar algunas para tus papas. -oí que le decía a Sofi.
No entendía como una persona como Jauregui podía llevarse tan bien con mi
hermana.
Las ignoré y metí las palomitas en el microondas, mientras esperaba a que se hiciera
fui a por el bol.
¿Por qué se empeña la gente de esta casa en poner el bol de las palomitas en lo alto
del estante si saben que yo no llego? Ahora tendré que subirme a la silla.
Subí a la silla.
Bien primer paso conseguido, ahora saca el bol.
Mi hermana me conocía, sabia que era la persona más torpe del mundo.
Cuando fui a sacar el bol de las palomitas se me resbaló de las manos, al intentar
atraparlo noté que perdía el equilibrio.
Oí el ruido del bol chocando contra el suelo, suerte que era de plástico.
No sé si caí con demasiada fuerza o que la persona no me sujetó bien pero acabamos
las dos en el suelo.
Camila, reacciona.
Esos ojos.
¿¿¡¡CAMILA!!??
L.- A ver, preciosa, eres tú la que estás encima de mí.- dijo burlándose de mí.
La ignoré.
Recogí el bol que se había caído, lo puse en la encimera, saqué las palomitas del
microondas y las vacié en este.
S.- Toma, Mila he hecho esto para ti .-dijo dándome una galleta.
Eres imbécil.
¿Por qué?
Es Jauregui.
Idiota.
***************
POV. LAUREN.
Momento incómodo este que acabo de vivir.
L.- Ya, Sofi, no llores, no pasa nada- la intenté calmar mientras ella intentaba decir el
nombre de Camila. -Tranquila, shh, seguro que Camila no ha querido la galleta
porque no tenía hambre.
¿Qué mierda de excusa es esa? Que tiene 7 años pero la niña no es tonta.
S.- Nooo, es porque está enfadada conmigo, ella siempre dice que la deje en paz y
que la molesto, ella no me quiere.- dijo empezando a sollozar más fuerte.
Eso me partió el alma, ¿Cómo es posible que una personita tan pequeña pensara que
su hermana mayor no la quiere?, por mucho que se pelearan.
Eso me enfadó.
L.-Eyy Sofi, mírame.- Me puse a su altura y le sequé las lagrimas- vamos a hacer una
cosa ¿si?, tú dejas de llorar y yo voy a hablar con tu hermana para que te diga que
eso que acabas de decir, eso de que no te quiere es mentira, ¿vale?.- la pequeña
asintió y yo subí hecha un basilisco a la habitación de Cabello.
L.-¿Qué mierdas te pasa?¿Qué problemas tienes ahí dentro, cabeza de humo?- dije
gritándole. Ella se levantó de la cama y se puso frente a mí.
L.- Baja a la cocina y ve a hablar con tu hermana, está llorando por tu culpa, cree que
no la quieres-hice una pausa-Tenías que tirar la galleta... si estás enfadada o
frustrada pégate cabezazos contra la pared pero no descargues tu furia contra ella,
por favor, sólo tiene 7 años, no es justo que pague por tus mierdas.
***************
POV. CAMILA.
Yo no tenía la mejor relación del mundo con mi hermana pequeña pero tampoco
disfrutaba haciéndole llorar.
C.- Ehh pequeño monstruito, ¿es verdad lo que me ha dicho Jau... Lauren crees que
yo no te quiero?
S.- Sí, has tirado mi galleta porque estabas enfadada conmigo porque te molesto y
porque no me quieres.
Camila tan mal lo haces como para que tu hermana piense que no la quieres.
C.- Eh, eh, eh... No digas eso nunca más, ¿me oyes? Nunca más. Sé que nos
peleamos mucho y que siempre es culpa mía pero eso no quiere significar que no te
quiera.
C.-Claro que si, boba, tú, papá y mamá, sois las personas que más quiero en este
mundo. Con papá y mamá también me peleo y los quiero mucho.
S.-¿Conmigo?
Estaba enfadada conmigo misma por paralizarme al caer encima de la idiota esa.
S.-¿Entonces estabas enfadada con Lauren, no? Porque cuando entraste a la cocina
parecías contenta y después te enfadaste. Y si no fue conmigo fue con Lauren, no
había más personas en la cocina.
S.-¿Por qué?
C.- No sé, solo estaba enfadada y ya.- dije sin saber que explicación darle.
S.- Eso ¿Qué si quieres a Lauren?-dijo con toda naturalidad.-Antes me has dicho que
peleas mucho con mamá y con papá y también conmigo y aún así nos quieres, tú y
Luren os peleáis siempre ¿eso quiere decir que la quieres?.
Impresionada estaba.
Intentaba contestarle a mi hermana algo que tuviera pero no encontré las palabras.
Me volvía loca.
No la soportaba.
Se puso a mi lado y nos quedamos mirando la una a la otra sin saber que contestar.
S.- ¿Por qué si las dos soy muy divertidas? Tenéis que ser amigas.
Camila. Me dijo Camila. Creo que es la primera vez que la oigo dirigirse a mí por mi
nombre. No Cabello.
S.- ¡¡Joo!! Que pena si fuerais amigas podríamos estar juntas las tres.- dijo Sofi
decepcionada.
C.-Síí... una pena-dije con ironía-Bueno yo me voy que mis amigas -dije amigas en
un tono diferente para que Jauregui lo notara- están arriba, esperándome.- cuando
estaba en la puerta de la cocina para salir me giré.-Sofi- ella me miró- te quiero
mucho, no lo olvides.
***********************
POV. LAUREN
Mis clases habían transcurrido con normalidad, otro día aburrido aquí en este gran
instituto.
Era la hora del almuerzo, mientras Ally se sentaba en una de las mesas yo iba a
comprarme algo para comer, hoy me desperté tarde y no me dio tiempo a
prepararme nada.
L.-Me cae bien Gladys -le dije a mi amiga.-tiene que aguantar a todos estos payasos
y aún así es muy amable con todo el mundo.
A.-Si es verdad... Oye y tú ¿Por qué estás de tan buen humor?- preguntó sonriendo.
L.-¿¿Yoo?? No estoy de buen humor sólo que no estoy enfadada, que es muy
diferente.- Ambas reímos.
Notaba como el "buen humor" del que hablaba Ally desaparecía por momentos.
L.-No sé de que carajo estás hablando, pero sabes que, si necesitas motivos para
hacerme algo aquí tengo unos cuantos muy dulces.
Se quedó a centímetros de mí, vi como se relamía el labio inferior donde aún tenía
algo de chocolate.
Tragué saliva.
C.-Uno, meterte con mi amiga y dos, existir.- dijo aún cerca de mí.
Se cubrió la cara con las manos mientras yo me puse de rodillas al lado de ella para
que la distancia de la botella a su cara fuera menor.
L.-Consejo de belleza, Cabello, sabes lo que va bien para el cuidado del pelo- le dije
riendo-zumo de piña - le vacié la cajita de zumo mientras ella se quejaba.
Intentaba salir de ahí pero no podía ya que tenía su cuerpo entre mis rodillas.
L.-Consejo de belleza número dos del día, para la cara pan con mantequilla.-le
restregué un bocadillo que me encontré en el suelo.
L.-¡¡Cabello!!-grité yo.
D.Sim.- ¡¡LAS DOS A MI DESPACHO YA!! Los demás ayuden a limpiar y hasta que no
me vea el reflejo en el suelo nadie vuelve ni a clase ni a su casa.- dijo aún más
enfadado.
***************
POV. CAMILA.
Ahí estábamos las dos en un banquito sentadas delante del despacho esperando a
que el director Simons tomara una decisión.
C.-¿Qué?-dije confundida.
C.-No eres el centro del universo, tengo mejores cosas que hacer que intentar que te
expulsen.
L.-No lo parece, estás muy obsesionada conmigo, no hay día que no me mires o me
digas algo.
Punto para mí por ese comentario, la he dejado sin saber que responder.
Atractiva, Jauregui me ha dicho atractiva... o sea no la culpo, es verdad, pero que ella
me lo diga es raro.
C.-¿O sea que crees que soy atractiva?-nos miramos, sonreí coquetamente para
ponerla nerviosa y funcionó enseguida me apartó la mirada.-No hace falta que digas
lo obvio, yo siempre soy atractiva, siempre.-dije con aires de superioridad.
Sabía que eso era lo que más molestaba a Jauregui por eso me mostraba así con ella.
L.-Claro que estás más atractiva-dijo mirándome a los ojos- apenas se te ve la cara
de estúpida.
Llevaba toda la cara llena de comida al igual que ella, no pude contener mi rabia y fui
a pegarle otra vez.
No suelo ser violenta con la gente pero ella saca lo peor de mí.
L.-Hey hey controla tu furia, gato revoltoso-dijo ella agarrándome del brazo.
C.-No me toques.
L.-Te recuerdo que eras tú la que me iba a tocar-dijo aún sosteniendo mi brazo.
L.-¿El qué?
L.-Puede ser, pero eso no lo sabrás nunca.- susurró quedando a centímetros de mí.
Jauregui se levantó y yo me quedé como una idiota sentada, mientras pensaba en las
últimas palabras que dijo.
Ella estaba deseando que la tocara ¿Qué se supone que significa eso? ¿Por qué lo
dijo?
Obviamente para molestarme, si esta chica ha nacido para eso, para hacerme la vida
imposible.
Vi que Jauregui ya estaba en la puerta del despacho cuando se giró con una sonrisa
en la cara.
Genial.
Ahora tendría que explicar todo lo ocurrido y mas encima delante de mi madre.
Camila, despídete del móvil, de salir con tus amigas y de ir a Nueva York.
***************
POV. LAUREN.
Me encuentro sentada en el despacho del director recibiendo una gran bronca por
algo que no he hecho.
L.-Yo no empecé la pelea, fue Cabello, yo estaba tan tranquila almorzando con Ally
cuando me vació una botella de zumo en la cabeza.
S.-¿Eso es verdad, Camila?-dijo su madre con los mismos ojos de decepción que tenía
mi padre.
No sabía si sentir pena por ella o alegrarme, ella se había buscado todo esto.
C.-En efecto me educaste así y me enseñaste que siempre hay que defender a los
seres queridos ¿no? Pues eso hice.-dijo.
D.Sim.- Explíquese.
C.-La señorita aquí presente se dedica a insultar y amenazar a mis amigas, esta
misma mañana una de ellas recibió una nota insultándola.
D.Sim.-Muy bien señoritas como veo que esto no va a llevar a ningún lado les diré
que hemos decidido sus padres y yo.
Acertaste.
Obviamente no iba a hacerlo no era tan tonta como para dejarme a mí también sin ir
al viaje.
D.Sim.-Bueno pues si no tienen ninguna duda vayan a por sus cosas y vayan a sus
casas, por cierto las estaré vigilando cuando regresen de su suspensión, pórtense
bien.
Salimos del despacho del director y Cabello y yo nos dirigimos a la cafetería a coger
nuestras mochilas.
S.-No sé, la verdad, no entiendo como tu hija puede querer tanto a Sofi y odiar tanto
a Camila.
L.-Haremos un trato, en estas tres semanas que faltan cuando nos encontremos
bajamos la cabeza y como si no existiéramos.-le propuse.
L.-Por el viaje.- repetí apretando su mano.- Estabas deseando tocarme ¿no?-le dije
con una sonrisa en mi boca.
C.-Puede ser pero no lo sabrás nunca.-me repitió lo mismo que yo le contesté cuando
estábamos en el banco.
No esperaba esa respuesta y me sorprendió tanto que me quede ahí quieta sin poder
reaccionar mientras ella entraba a la cafetería a por su mochila.
Maratón 1/2
POV. CAMILA.
Mis dos días de suspensión pasaron rápido. Mis padres no me castigaron decían que
era suficiente con el castigo que me había puesto el director Simons, a veces creo que
son demasiados buenos conmigo pero oye no me voy a quejar.
Estaba deseando que estas tres semanas pasaran y poder así estar en Nueva York;
no había visto a Jauregui por los pasillos cosa que me alegraba pero hoy por la tarde
nos teníamos que quedar hacer el inventario de los objetos que había en el gimnasio.
Tendría que estar tres horas seguida con ella en un mismo lugar, por mi parte no hay
ninguna razón para pelear por parte de ella no estoy tan segura.
***************
POV. LAUREN.
Mis dos días de suspensión pasaron lento mis padres me habían castigado sin salir,
me quitaron cualquier aparato que me comunicara con la gente y además me
prohibieron ver a Ally. Mis padres son muy estricto con el buen comportamiento y
supongo que me gané a pulso que me castigaran.
Cuando retomé mis clases intentaba por todos los medios no cruzarme con Cabello, si
ella estaba en el pasillo Ally me decía que fuésemos a la cafetería, si estaba en el
baño yo esperaba y entraba cuando ella y sus barbies habían terminado. Hoy sería
inevitable encontrarme con ella ya que teníamos que estar juntas en el gimnasio, no
sé como acabará eso pero yo no estoy dispuesta a quedarme sin viaje por su culpa.
***************
POV. CAMILA.
En ese preciso momento llegó con Jauregui, él nos entregó una carpeta que contenía
papeles de diferentes colores.
E.Smi.-Bien señoritas aquí tienen. Jauregui usted sabe como funciona esto
explíqueselo a la señorita Cabello.
L.-Sí, señor-dijo.
Estaba sorprendida, ella me lo explicó sin ningún problema, sin peleas ni nada.
En los papeles azules teníamos que apuntar todos los tipos de pelotas que habían y
que cantidad de ellas, y en los rojos cuantos objetos deportivos.
No parecía complicado.
L.-Espera a ver la cantidad de cosas que hay en este gimnasio y después sacas tú las
conclusiones.
Ella tenía razón tuvimos que contar hasta la última pelota de ping pong.
***************
POV. LAUREN.
Ya llevábamos una hora y media de castigo y aún no me había peleado con Cabello.
C.-45, 46, 47, 48-contaba muy despacio las raquetas de tenis. Apuntó en su hoja roja
un 48, lo escribió lento.-¿Ahora que cuento? Ya he terminado con las raquetas y no
quedan más objetos deportivos.
***************
POV. CAMILA.
Era raro ver a Jauregui preocupada, su voz cada vez sonaba más alterada y su
nerviosismo aumentaba con el paso del tiempo.
L.-No te preocupes estaré allí en cuanto salga del castigo ¿si? Te quiero. Adiós.
Cuando finalizó su llamada ella siguió con su tarea y yo con la mía hasta que rompió
el silencio que había entre nosotras.
L.-Sí, lo sé.
Yo sabía como era Karen, mi madre y la suya eran muy amigas, era la típica niña
repelente que conseguía todo lo que quería.
Probablemente la pequeña de los Jauregui esté con el chico que Karen quiere.
Pequeña infeliz.
L.-Sí.
***************
POV. LAUREN.
C.-No me refiero a que le pegues sino que hables con ella, que la asustes un poco
como haces con todo el mundo.
L.-Intentaré hablar con ella pero si toca un solo pelo a mi hermana juro que la mato.
C.-No seré yo quien te impida hacerlo, es más te ayudaría y todo, no soporto a esa
cría.-me sonrió.
C.-Bueno, sigamos con esto-dijo-59, 60, 63, 64, 65, 66-contó rápido.
L.-Si necesitas contar más lento puedes hacerlo, si nos equivocamos en algo
tendremos que volver a empezar.
C.-No, no.
L.-Hagamos una cosa yo cuento y tú apuntas las cantidades en los papeles así iremos
más rápido y menos posibilidades tendremos de pelear ¿ok?
C.-Ok.
Empecé a contar los balones de fútbol, de baloncesto, de tenis, y de waterpolo.
L.-Bien, apunta, Cabello, Futbol 61, baloncesto 65, tenis 154 y waterpolo 39.
C.-¿Algo más?-preguntó.
Al recoger las hojas en la que Cabello había escrito noté que los números que yo le
había dictado estaban todos mal.
Maldita estúpida no debí dejar que te fueras ahora tengo que contarlos yo otra vez.
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Maratón 2/2
POV. CAMILA.
C.-Nop.
S.-Vaa, porfa, hoy hacen un capítulo nuevo de Bob Esponja y quiero verlo.
S.-Nooo.
L.-Como que no, hoy hacen un capítulo nuevo de Bob Esponja -dijo con tono infantil.-
Camila déjale ver la tele a tu hermana.
S.-Vale.
L.-No, no, no, aquí nadie va ser asistente de nadie.-intervino-Tú le dejas ver los
dibujitos a tu hermana y punto final.- Se acercó a mí y me quitó el mando de las
manos. Se sentó en el sofá. -Ven Sofi vamos a ver los dibujos.-dijo con tono tierno.
Agghhh. La odio.
C.-No te aguanto.
L.-¿Por qué?
No, en serio cuando veía a Jauregui así de simpática con mi hermana sentía algo en el
estomago.
S.-Por eso eres la mejor... Eres muy linda y juegas conmigo y me ayudas a hacer los
deberes y eres muuuyy graciosa.
L.-Awww, eres un amor, sabes eres la mejor niña que he cuidado en mi vida... Te has
ganado un abrazo.-Dijo sonriendo y abriendo los brazos para abrazar a Sofi.
Tengo que admitir que fue una escena bonita de ver y sonreír al verla.
Jauregui tiene momentos tiernos.
A bueno, se vienen los momentos de confesiones pero ¿Por qué prefiere contárselo a
ella y no a mí? Soy su hermana.
L.-Claro, dime.
S.- Hay un niño en el cole que me ha dicho que le gusto.- dijo riendo con vergüenza.
S.-¡¡Siii!!-dijo entusiasmada.
Tontería dice.
No es así de fácil.
¿Puede que en verdad sea todo más sencillo y esa yo la que lo complique?
S.-Sí lo dijiste, esa vez que le tiraste un vaso de zumo a un chico porque te pidió que
fueras su novia y cuando te pregunté que porque no dijiste que sí mi dijiste que
porque era complicado.
C.-¡¡Shhh!! Cállate.
L.-Quien lo diría, miss salgo con todo el mundo, se pone nerviosa cuando le piden que
sea novia de alguien.
Idiota.
Cuando tenía 14 años, un chico llamado Nolan, me pidió que fuera su novia, me puse
nerviosa porque no sabía como decirle que no, entonces él intentó robarme un beso y
le tiré el vaso de zumo.
Una suerte que mi hermana estaba allí para verlo todo y ahora Jauregui lo sabía.
C.-Lo del zumo fue por otra cosa.-dije, sin dar más explicación.
L.-Seguro... -le tiré uno de los cojines del sofá.- Que madura-dijo con ironía.
Le saqué la lengua.
***************
POV. LAUREN.
S.-Lauren, ¿Quieres que te enseñe el dibujo que he hecho en clase para ti?-dijo Sofi
levantándose del sofá.
S.-Sí.-le contestó.
C.-No me puedo creer que te haya hecho un dibujo, a mí nunca me hace nada.
Le pongo nerviosa.
Me encanta.
Simple me dice.
L.-Tan simple no debo ser cuando a mí me hace dibujos y a ti no.-me acerqué más a
ella.
C.-¿Por qué eres tan buena con ella solo la cuidas?- preguntó.
Como iba a ser mala persona con una niña pequeña, no soy tan monstruo.
L.-¿Y tú por qué te pones tan nerviosa si alguien te pide salir? ¿Qué pasó con el chico
del zumo?-pregunté acercándome más aún a ella.
Si me acerco más huirá así que mantente a una distancia prudente Lauren.
Di un paso hacia atrás y la miré de arriba a abajo.
S.-Son tus papas, tus hermanos, yo, y mira tu galleta mariposa que era un león. -reí.
S.-¿De verdad?
L.-Claro, así podrá ver todo el mundo que entre. Ahora dame un abrazo.-la pequeña
me rodeó con sus brazos. Miré a Cabello.
L.-Mira, Sofi, Camila está celosa-Sofi se giró hacia su hermana que miraba hacia otro
lado.-dale un abrazo a ella también.-así lo hizo ante la sorpresa de Cabello.
S.-Lauren dice que estás celosa, no sé lo que significa pero si así te puedo dar más
abrazos pues me gusta que estés celosa.-sonreí por lo que había dicho Sofi.
L.-Es cuando te pones triste o te enfadas porque una persona que quieres que esté
contigo está con otra persona. ¿Entiendes?-expliqué lo mejor que supe.
S.-Sí, un poco, es como cuando yo estoy con papá jugando y viene Mila a
molestarnos porque ella también quiere estar con él.
C.-Sofi puedes dejar de ponerme de ejemplo para todo.-dijo agarrándola del brazo,
tirándola en el sofá donde ella se encontraba y empezó a hacerle cosquillas a su
hermana. La pequeña reía y se quejaba.
S.-Bueno pues le digo a Lauren que te las haga por mí, ¿a que me ayudas Lauren?
Camila me daba una mirada que decía "no lo hagas por favor" y yo le daba una que
decía "sabes que voy a hacerlo"
L.-Mira tu hermana me tiene miedo.-le dije a Sofi girándome hacia el sofá donde se
encontraba.
C.-Yo no te tengo miedo.- le sonreí.
L.-Sí me lo tienes.
S.-Venga baja.
Me encanta esta faceta de Camila, tan tierna, tan infantil, tan adorable.
C.-Atrás, a mil metros de mí.- dijo cuando pasó por nuestro lado.
C.-¿Qué es eso?
S.-Un juego que nos han enseñado en clase para así conocer mejor a los
compañeros-explicó.
C.-Sofi, yo ya te conozco.
***************
POV. CAMILA.
Muy bien Camila aprende cuales son sus debilidades, sus miedos.
L.-¿Qué?-dijo seria.
C.-Nada...-dije.
L.-¿Claustrofóbica?.-preguntó intrigada.
Verde esmeralda.
***************
POV. LAUREN.
C.-Yo abro.-dijo.
Sofi y yo nos levantamos del sofá y nos quedamos en las escaleras para ver quien
era.
C.-¿Austin, que haces aquí? Pensaba que estabas ocupado y no podías quedar- le dijo
dándole un abrazo.
L.-Sí.
Capitulo 8
POV. LAUREN.
Chr.- Quiero que me traigas una camiseta que ponga "Mi hermana estuvo en NY y
solo me compró esta camiseta."-dijo Chris sentado en la mesa.
No iba a llevarme mucho dinero para el viaje, me daba lástima pedirles más dinero a
mis padres me habían pagado gran parte del viaje, no quería abusar.
M.-Lo que tú quieras, hija, pero tráeme algo- dijo mi padre sonriente.
Eran las cinco de la mañana, a las seis teníamos que estar todos en el aeropuerto de
Miami porque nuestro vuelo salía a las ocho.
Una vez allí, fuimos a encontrarnos con Ally y sus padres que ya habían llegado.
Saludé a sus padres que se quedaron hablando con los míos mientras Ally y yo
hablábamos de nuestras cosas.
Entonces llegó ella, como si de una celebridad se tratara, iba junto a sus padres y
Sofi.
¿Piensa llegar así a Nueva York? Como poco le dará una pulmonía.
Cabello se quedó con sus amigas y Sofi tomada de su mano mientras que Sinu y
Alejandro se acercaban donde Ally y yo estábamos junto a nuestros padres.
Ella parecía no darse cuanta de cómo la miraba aquel chico, sólo hablaba con su
hermana pequeña. En un momento Sofi me miró y yo la saludé con la mano dándole
una sonrisa.
***************
POV. CAMILA.
A.-Mira mija, si te ocurre en la mochila llevas las bolsas para poder respirar mejor y si
ves que empiezas a sentirte mal cuentas hasta 50 y piensas en algo que te relaje
como te dijo el médico.-intentó tranquilizarme mi padre.
C.-¿Y si pasa como la última vez? Y dejo de sentir los brazos y las piernas.
C.-No, no, yo quiero ir, es solo que el avión... toda esa gente en un espacio
pequeño...
A.-Mija, tranquila tomate el té que te preparó tu mama y verás que se te pasa... Mira,
lo que tienes que hacer es intentar dormir la mayor parte del vuelo y así no te
enterarás -mi padre y mi madre intentaron tranquilizarme y convencerme de que no
me pasaría nada, mientras yo acababa de beber el té, después de autoconvencerme,
más o menos, de que mi claustrofobia no me arruinaría el viaje subí a mi habitación a
vestirme.
Me puse unos pantalones ajustados de color negro, unos botines con tacón del mismo
color y me puse la camiseta que me compré en el centro comercial, una camiseta azul
marino que dejaba mi estomago al aire y que en el cuello tenía una especie de
adornos plateados.
Terminé de maquillarme y bajé con la maleta lista mientras esperaba a mi padre fui a
llevar las cosas al coche.
A.-¿No tendrás frío así vestida?-dijo al verme.-Ve y cámbiate de ropa con eso puesto
te vas a enfermar.
Pobrecita es muy temprano para que esté despierta todavía le quedan como tres
horas para ir a clase.
Llegamos al aeropuerto.
Casi todos los alumnos que iban al viaje estaban allí ya. Noté como todas las miradas
se posaban en mí. Escuché uno o dos comentarios que me avergonzaron ya que iba
con mi hermana y mis padres, no tenían porque escuchar eso.
Chicos. Asquerosos.
Estábamos hablando cuando un chico alto se acercó, tenía el pelo castaño y corto, era
delgaducho con unos ojos oscuros y en su cara iba adornada por una gran
espeluznante sonrisa.
J.-Hola, soy Johnny.-me dio un beso en la mejilla. ¿Qué hace este imbécil?- Toma
este es mi número, si quieres pasarlo bien durante el viaje avísame.
Acepté la tarjeta mientras el tal Johnny coqueteaba también con mis amigas.
No pierde el tiempo.
S.-Kaki, toma, he visto que estabas nerviosa antes y no me gusta verte así.-me dio
una pulsera.
S.- ¿Te va a pasar lo mismo de la otra vez? ¿Cuándo te pusiste nerviosa y no podías
respirar?-preguntó.
Cuando me dan los ataques de pánico mis padres intentan llevarse a Sofi a otro sitio
para que no me vea en ese estado pero la última vez que me pasó lo vio todo y la
pobre se asustó mucho.
Mientras yo hablaba con mis amigas e intentaba ignorar a Johnny, Sofi vio a Jauregui
y la saludó desde lejos.
C.-Ve a saludarla si quieres, no me molesta. -me dio un beso en la mejilla y fue hasta
donde estaba Jauregui con su amiga Ally y los adultos.
V.-No sé como dejas que tu hermana se junte con eso.-dijo viendo la escena.
V.-Aun así, que vergüenza le hable a esa muerta de hambre.-dijo con asco. No le dije
nada.
***************
POV. LAUREN.
Yo hablaba con Sofi y con Ally cuando el profesor avisó de que teníamos que
despedirnos ya.
C.-Mami, dame el abrigo que ya nos vamos.-dijo acercándose a su madre. Sinu le dio
el abrigo.
No pude evitar mirarla de arriba a abajo.
Joder.
Respiré hondo.
L.-Yaaa, mamá, tengo que irme, nos vemos en una semana. Te quiero.-Le di un beso.
Camila, Ally y yo nos dirigíamos hacia el control de seguridad, donde nos esperaban
los demás alumnos.
Cabello y yo íbamos a pasar las dos al mismo tiempo para ponernos en la fila.
Empecé a quitarme todo lo que los guardias dijeron para poder pasar por el control y
lo dejé en la bandeja cuando vi que Cabello se le caía el reloj. Me agaché a recogerlo,
ella se quedo parada al verme ir a por él.
Madre mía.
Lauren, cálmate.
Le devolví su reloj.
C.-Gracias.-dijo tímidamente.
He de decir que las vistas desde mi posición no eran tan malas, llevaba un pantalón
muuuy... bonito.
***************
Aun faltaban un rato para que nuestro avión despegara rumbo a Nueva York.
L.-¿Qué?-dije confundida.
A.-Eso, que dejes de mirar a Cabello, o si la miras disimula, querida, que se va a dar
cuenta.
A.-Lauren, cada vez que has levantado la mirada de la pantalla del móvil ha sido para
mirarla.
Mierda. Que discreta que soy, espero que nadie más se haya dado cuenta.
Yo me puse a la ventana, Ally le tocó en el medio y una tal Dinah del otro curso le
tocó pasillo, nos sentamos las tres y el avión empezó a moverse para despegar. Le dí
la mano a Ally, sabía que le aterraba volar. Ella me susurró un gracias para que Dinah
no lo oyera.
Ya estábamos en el aire.
L.-Poco.
***************
POV. CAMILA.
Vi a Jauregui dormir en el hombro de Ally una de las veces que me levanté para ir al
baño.
Eso es lo que tengo que hacer, dormir, así el viaje parecerá más corto, tal y como dijo
mi padre.
Intenté dormirme pero cada vez que cerraba los ojos Austin se pegaba a mí.
C.-Déjame-le dije.
Respira.
Cuenta hasta diez. 1..... 2..... 3..... 4..... 5..... 6..... 7..... 9.....
Ni contar sabes.
Me duele el pecho.
Me dirigí al baño por octava vez en lo que llevábamos de viaje y me encerré allí.
La sensación de encierro crecía en el pequeño baño pero prefería eso a que me vieran
mis compañeros en ese estado.
Miré el reloj, llevaba diez minutos sentada en la taza del retrete con la cabeza entre
las piernas y inhalando y exhalando en una bolsa de plástico intentando que mi
respiración volviera a ser normal.
No lo conseguía.
***************
POV. LAUREN.
Desperté cuando quedaban veinte minutos para aterrizar, fui al baño para estirar las
piernas, esperé cinco minutos pero como no salía nadie toqué a la puerta.
Cabello.
Algo le pasa.
Tardamos una hora en llegar desde el aeropuerto hasta el hotel donde nos
alojábamos. Me quedé asombrada al ver el gran y lujoso edificio. Entramos todos los
alumnos al vestíbulo del hotel, yo miraba a todas parte.
P.Fi.- ¿Jauregui?-llamó.
Yo.
***************
POV. CAMILA.
Me alegré.
No.
Que infierno.
Que horror.
Entonces vi a una chica una cabeza más alta que yo acercarse a mí pasándome una
llave.
En ese momento uno de los ascensores se abrió, estaba vació, la chica me agarró de
la mano y entramos, rápidamente, antes que nadie pudiera entrar le dio al botón 38.
Cierto era que esta chica iba a clase conmigo pero en la vida había cruzado palabra
con ella y rara vez recordaba su nombre.
C.-Camila.-le sonreí.
D.-Lo sé.
***************
POV. LAUREN.
La habitación era bastante grande, con las paredes de un color claro que transmitía
mucha paz. Además tenía un gran ventanal donde podíamos ver la ciudad de Nueva
York.
A.-Amiga mía es tan real como tú y yo. Me pido esta cama-dijo señalando la cama
que estaba al lado de la ventana.
Llamaron a la puerta, era el profesor Fick avisándonos que en media hora teníamos
que estar en el vestíbulo del hotel para empezar nuestro tour de museos.
***************
POV. CAMILA.
D.-Me va a dar un ataque al corazón, estoy tan emocionada. -dijo. La miré riendo.
D.-No lo pareces.
C.-Sí, gracias.
D.-Cuando estés mal llámame y hacemos una sesión de música y baile al estilo
Caminah.
C.- ¿Caminah?
Esta chica no es normal. Me encanta, llevo media hora con ella y es como si fuese mi
amiga de toda la vida, tiene algo que me gusta.
No sé por qué no he hablado con ella antes. Ohhh, sí, ya, porque tus amigas no la
aceptarían.
Por lo que dijo el profesor hoy iremos a tres museos, dos por la mañana y uno por la
tarde, muchos alumnos, en los cuales entre ellos se encuentran mis amigas, no están
muy emocionados.
Yo en cambio estoy deseando ir, me encanta saber cosas sobre todas las ciudades y
que lugar mejor para aprender sobre ellas que los museos.
Este museo no me gustaba mucho, no entiendo que un circulo rojo en un cuadro sea
arte, incluso yo podría hacer eso y eso que dibujo como si tuviera 3 años pero bueno
hay gente que le gusta esto y lo respeto, cosa que mis amiga Nessa no hacía, se
quejaba todo el rato que el museo era aburrido, me iba a explotar la cabeza con tanta
queja.
Deseaba con todas mis ganas ir con Dinah, ella se reía todo el rato pero no con risa
de burla sino con risa de pasarlo bien y disfrutar de lo que estaban haciendo.
***************
POV. LAUREN.
Miré a Ally que estaba a mi lado mientras andábamos por las calles de Nueva York
para ir al museo.
A.-Mmmm bueno...
L.-Eso es un no.
L.-Sí.
L.-Ayy que pena no voy a poder ir estaré ocupada con tu hermana, es más rápida que
tú.
El chico y sus amigos se quedaron callados, agacharon la cabeza y se fueron.
Típico, entre ellos se las dan de muy machos pero cuando les contestas parecen
bebés asustados.
D.-Chica, eres mi ídolo, por fin alguien que les calla la boca a los payasos esos.-oí
decir.
L.- ¿Gracias?
No sé porque estoy teniendo esta conversación con esta chica pero me agrada su
sinceridad.
D.-Naaahh. Tú que te ves así tan "no me toques o te mato" seguro que eres un amor
de persona en realidad y las idiotas de mis compañeras de clase que son tan "yo no
he hecho nada malo" son unas falsas hipócritas como...
L.-Cabello-le interrumpí.
D.-No, no ella es muy buena chica aunque no lo parezca, es muy tierna... ella es la
única que soporto.
D.-Bueno pero por lo menos no me critica. Crees que no me doy cuenta como el
grupito ese de Nessa y las animadoras me critica día si día también.
Quien iba a decir que del grupo de barbies plásticas, Cabello era la más normal y la
más ¿tierna?
POV. CAMILA.
Por fin estaba en el museo de la ciudad de Nueva York, aquí podía aprender todo
sobre mi ciudad favorita.
Al acabar la charla esperábamos en una gran sala y mantenía una conversación con
mis amigos mientras esperábamos para la siguiente actividad.
A.-Me aburro tanto aquí. Ven Camila vamos a entretenernos.-me acerco a él.
A.-Uyy no te enfades.
V.-No soporto más la mierda esta de los museos.-se quejó mi mejor amiga.
A.-Yo tampoco, deberían hacer dos grupos uno para los fracasados que quieren ir a
museos y otro para las personas normales.
V.-En ese grupo estaría Hansen, habéis visto como disfruta estando en estos lugares,
es la persona más jodidamente aburrida que conozco, ¿Quién podría disfrutar en un
lugar así?-dijo riendo.
Yo lo hacía... además Dinah no es una persona aburrida en solo media hora con ella
me he divertido más que con vosotros.
Les quería gritar pero sólo puse mala cara, no es plan de gritarle eso a la que se
supone es mi mejor amiga.
La visita a los dos museos e encantaron pero eso ya quedo atrás y ahora estábamos
en el Madame Tussand, ese que los famosos están hechos de cera, pues ese.
No encontraba a mis amigos, me quedé sola ya que yo quería hacerme un foto con
Selena Gómez y ellos no. Vi que Dinah estaba intentando sacarse una foto con la
estatua de Beyoncé.
D.-Por favor...-le hice la foto-Me voy a morir, mira que perfecta es, quiero llevarme la
estatua y dejarla en mi habitación.-Miré la estatua de Beyoncé.
La verdad es que parecía que en cualquier momento se iba a girar e iba a empezar a
cantar.
D.-Te imaginas que todas estas estatuas empezaran a cobrar vida una a una.
C.-El susto sería muy grande.-dije riendo mientras seguíamos andando para hacernos
fotos con otra estatua.
Cuando estábamos andando vi que Jauregui y su amiga se estaban haciendo una foto
con Justin Timberlake, bueno con él no, con su estatua.
Ally estaba muy emocionada al igual que Dinah cuando se ha hecho la foto con
"Beyoncé".
Jauregui estaba posando para la foto como si le estuviera dando un beso a Justin y
Ally como si estuviera apartándola.
Yo también quería fotos divertidas pero claro los maduros de mis amigos me tenían
que dejar sola.
C.-Voy - dije dejando de mirar a las dos amigas. Nos hicimos una foto normal y otra
besando sus mejillas, yo la derecha y Dinah la izquierda.-No podías haber elegido otro
personaje a quien besar.
C.-Prefiero a Obama.
Cuando acabamos el tour tenía todo tipo de fotos con Dinah, riendo, abrazando,
"pegando", "llorando" con las diferentes estatuas del museo.
Hasta nos hicimos un par de selfies solas para inmortalizar lo que yo llamaría el
comienzo de Caminah.
C.-Yo no te miro-mentí.
L.-Sí, mira.-me enseñó una foto en la que salía ella con una sonrisa muy grande en la
cara y al lado un monstruo de la sección del terror.
C.-Que bonita.-dije sin gracia.-Estás muy feliz en la foto, ¿tanto te gusta hacerte
fotos conmigo?
En tu cara, Jauregui.
***************
POV. LAUREN.
Ya era de noche los profesores nos habían dicho que podíamos hacer una pequeña
"fiesta" en el salón del hotel. La música era muy aburrida y con el paso de la hora Ally
y yo no podíamos más.
A.-Lauren-me dijo.
Y allí estábamos las dos balanceándonos con el sonido de la música como un par de
abuelas a las que nadie quiere sacar a bailar.
A.-Bueno pero cuéntame lo que te dijo para que te pusieras roja como un tomate.
***************
POV. CAMILA.
Otra vez estaba sola, se supone que este viaje era para pasarlo con mis amigas y allí
estaba yo mirando como Mindy estaba con su chico, Brenda estaba con su futuro
novio y Nessa con su chico de las doce de la noche.
Empecé a ver como todos se lo pasaban en grande mientras yo apartaba a los
estúpidos que se me acercaban.
Me moría de celos.
Austin.
C.-Hola.
C.-Claro que quiero ir a un lugar más tranquilo como MI habitación. -me levanté y me
fui sin dejar que me respondiera.
C.-Heey you.
D.-Heey you.
D.-Sí.
Después de casi dos horas de risas y bailes Dinah me pidió ir al vestíbulo del hotel
donde había una máquina expendedora para poder ir a comprar galletas.
Yo acepté.
Jauregui y Brooke.
Oooh genial.
***************
POV. LAUREN.
Nos fuimos de la "fiesta" y nos dirigimos al ascensor, cuando las puertas se abrieron
vimos como Cabello y Dinah paraban de bailar al ver que las puertas estaban
abiertas.
¿Qué clase de personas se pone a bailar en un ascensor?
Vi que Ally se moría del sueño y lo dejé pasar. No era el momento de pelear. Ya
llegará, supongo.
***************
Hoy íbamos a visitar el rodaje de una película en la que el actor principal era Jack
Collins, mi actor favorito de todos los tiempos.
Ya en el set de rodaje Ally y yo mirábamos a todos los lados por si Jack aparecía.
El encargado del tour nos dijo que no habían actores pero nosotras no perdíamos la
esperanza.
XXX.-Perdón chicas.
Aayyy.
ES JACK COLLINS.
L.-Eres Jack Collins-dije estúpidamente.
A.- ¡No, No! Sólo estamos de visitas, vemos como se graba la película y nos alejamos
del grupo.
J.-Oohhh...
L.-Podemos hacernos una foto contigo.-le interrumpí antes de que dijera nada más.
J.-Por ser unas chicas tan guapas nos haremos más de una foto.
Nos unimos de nuevo al grupo y todas las chicas y algún que otro chico empezaron a
gritar como locas cuando lo vieron.
Jack explicó como son los días de rodaje y como la fama no le ha afectado en ningún
sentido.
***************
POV. CAMILA.
No podía apartar la vista de Jack, el joven actor aceptó a estar unos minutos con cada
uno de nosotros.
Cuando fue mi turno no sabía que preguntarle e hice una pregunta propia de mí.
C.-Por favor dime que shampoo usas para tener ese pelo tan bonito.-Él se rió de mí.
J.-Es un secreto.
C.-Ohh, jo.-el rió.- Que buena soy haciendo entrevistas ehh, no puedo sacarte
información.
Cuando Jack se alejó Jauregui quitó sus ojos de él y me miró con una gran y preciosa
sonrisa en su cara.
Casi me desmayo.
¿Qué me pasa con esta chica? Si se supone que la odio por que no paro de mirarla.
Pero es que... ¡Agghh!
Su pelo.
Sus ojos.
Su sonrisa.
Esa ropa.
Sus ojos...
***************
POV. LAUREN.
Después de toda la emoción de la mañana la tarde fue tranquila nos dejaron tiempo
para comprar suvenirs, compre el típico llavero que todo el mundo compra en estos
viajes, la camiseta que tanto ansiaba mi hermano, una mochila para mi hermana y
algunas cosas más para mis padres, además aprovechamos para visitar algunos
lugares por nuestra cuenta.
Ya era de noche y Ally y yo estábamos aburridas a si que nos pusimos a jugar al "con
quien te casarías, a quien matarías y quien sería tu amante" para pasar el rato.
L.-Bien... Mmmm... Johnny, Lindsay y Jack y las razones por las que lo harías.
Jack era un chico de nuestro curso del que Ally estaba enamorada desde hace años
pero el muy idiota no le hacía caso.
A.-Mi turno... Austin, Dinah y Camila y quiero escuchar las razones.
L.- ¿Por qué me odias tanto? Se supone que soy tu mejor amiga.- dije.
Después de jugar algunas rondas más del dichoso juego bajamos al vestíbulo y en el
ascensor estaban Cabello y Dinah pero esta vez no estaban bailando, esta vez iban en
pijamas como nosotras.
La incomodidad se volvió más fuerte cuando miré a Ally y vi que se reía y miraba a
las dos chicas.
Por fin.
L.-Perdón-Dije nerviosa.
A.-¿Estás intentando convencerme a mí o a ti?-la miré con odio.- Vale, Vale, ya paro,
Jauregui-hizo una gran pausa- ...de Cabello.
A.-Eso es lo que dijiste pero ¿es lo que en realidad pensabas?.- dijo riendo
provocativamente.
L.-Voy a matarte.
POV. LAUREN.
Era nuestro cuarto día en Nueva York, hoy íbamos a ir a Central Park, me encantaba
la idea porque podría sacar miles de fotos.
A.-Wow. Que madrugadora has sido hoy.-me dijo desde la puerta- y que guapa te has
puesto.-dijo sonriendo todavía un poco adormecida.- ¿Puedo preguntar el por qué o
para quién?
A.- ¿Segura que es por eso? ¿No hay nada más?-me preguntó maliciosamente.
L.-Si estás esperando a que diga algo para que empieces con los chistes sobre
Cabello, vete olvidando.-Desde lo del ascensor Ally me molestaba con eso cada vez
que podía.- Ahhh, y quiero que tú también te arregles así podré sacarte más perfecta
de lo que eres, enana.
A.-Vale, no más chistes sobre Cabello pero admite que sería gracioso que tuvierais
algo.
Llevaba la cámara en la mano para ver las fotos que había hecho el día anterior.
Entré al ascensor para bajar al comedor, encendí la cámara, le di al botón "B" y me
quedé en la esquina derecha.
xxx.-Hola. -dijo.
No, no es...
Joder.
Cuando la vi con ese suéter de manga larga y cuello alto de rayas horizontales
blancas y negras, su pelo largo cayéndoles por los hombros, esa falda negra corta con
unas medias también negras y unas botas de tacón que le llegaban a las rodillas me
quise morir allí mismo.
Mira la cámara, toca botones, pero no levantes la cabeza, por favor, no la mires.
No, no puedes.
Fue más fuerte que yo.
¿Qué le pasa? ¿Cómo no hemos peleado en tres semanas ahora pretende matarme
con sus modelitos?
Levanté la mirada cuando se volvió abrir la puerta del ascensor en el piso 37.
Una pareja entró con un carrito y un niño en él, yo me aparté para dejarla pasar y me
puse al lado de Cabello.
Seguíamos bajando.
El niño jugaba con un oso y Camila lo miraba con ternura y una sonrisa en su boca.
Ya, no más Lauren, por muy bien que se vea ahora después hablará y la joderá, como
siempre hace.
Yo seguía disimulando lo mejor que podía cuando el ascensor volvió a parar en el piso
34.
SS.- Joder, Camila, te lo hacía aquí mismo.-dijo uno de ellos al verla sin importarle
que alguien lo escuchara.
No, yo no la trato como un objeto, la trato como una persona que me cae mal.
C.-Como me vuelvas a tocar me aseguraré que sea lo último que hagas ¿entendido?
¿Camz? ¿Qué?
J.-Algún día caerás, todos saben que metes en tu cama todo lo que se mueve como
tu amiga Nessa-Dijo y en ese momento paró el ascensor.
Di un paso hacia delante para partirle la cara al imbécil; Camila se fue hacia atrás y
chocó contra mí, la agarré de las muñecas e intenté que no cayera.
L.-Perdón.- susurré.
El ascensor seguía bajando, tenía su pelo en mi cara, su cuerpo pegado al mío, podía
sentir el olor de su perfume... y mi corazón se aceleraba cada vez más.
Noté que se tensó y empezaba a mirar a todos lados.
Mierda.
Es claustrofóbica.
¿Qué hago?
***************
POV. CAMILA.
Cuando entré al ascensor vi a Jauregui apoyada en una esquina, parecía nerviosa, era
gracioso verla así de tensa.
Que no entre más gente, por dios. Cada vez que bajaba un piso y no se abría la
puerta me alegraba.
No te pongas nerviosa.
Lo mato.
No puedo respirar.
Me han arrinconado.
Quiero salir.
No puedo.
Me falta el aire.
Me voy a desmayar.
Me giré hacia ella con cuidado de no dar ningún golpe a las personas que estaban al
alrededor y nuestro ojos se encontraron.
L.-Eyy, tranquila, no te alteres, son sólo 20 pisos más.-cada vez entraba más gente,
miraba hacia todos los lados.
¿Qué no hay más ascensores en este puto hotel que todos han tenido que subir a
este?
L.-Eyy, Camila, mírame, mírame a los ojos.- dijo bajito agarrando mi cara.
La miré fijamente y ella quitó las manos de mi cara para bajarlas a las mías.
Yo no contaba, solo le miraba los labios tenía miedo de decir los números mal.
Mierda.
Se abrió la puerta del ascensor y empezaron a salir las miles de personas que estaban
dentro.
Jauregui y yo salimos las últimas, nos quedamos delante de los ascensores; ella aún
sostenía mi mano.
C.- ¿Un tanque de oxigeno? - intenté hacer una broma pero parece que no le hizo
gracia.- No, tranquila. Sólo aire fresco. Nada más-le dije con la respiración aún algo
agitada.
L.- ¿Estás segura? Casi te mueres ahí dentro.- dijo señalando el ascensor.
L.- ¿¿¡Queé!?? Estás loca, no, claro que no, o sea, quiero decir, te odio y eso... y
muchas veces te digo que te mueras pero tampoco era para que lo hicieras
literalmente y menos delante mío en un ascensor. -reí ante su comentario y ella hizo
lo mismo.
C.-Gracias por no dejarme morir ahí dentro, muy amable por tu parte.
L.-De nada.- volvió a acariciarme la mano con su pulgar y bajé la mirada hacia ella.
L.- ¿Estás segura de que no necesitas nada, que llamé a alguien o...?-negué.- Pues
en ese caso yo me...- no terminó de hablar.
Hay que joderse, ellos estaban los dos solos y la claustrofóbica ha tenido que
compartir ascensor con cinco mil personas más y casi se muere.
C.-Estoy bien, no me ha hecho nada, solo quería... Mmm saber la hora.-invente algo.
Nos pusimos al lado de la ventana para que me diera el aire y nos sentamos a
desayunar.
C.- ¿Qué quisiste decir con que Jauregui se iba a abalanzar sobre mí? No estábamos
peleando, no íbamos a pegarnos ni nada.
A.- Créeme Mila, esa payasa muere por acostarse contigo. Me da pena, la verdad, si
cree que tiene oportunidad contigo... A ti te gustan los hombres masculinos como yo,
no las tipas como Jauregui.
C.-Claro, claro, a mi me gustan los hombres masculinos como tú.-le dije a Austin
tocándole la mano sonriendo falsamente.
La verdad eso era lo que me gustaba. ¿No? ¿Hombres? ¿Masculino? ¿Cómo Austin? Sí
eso. Me gustaban los hombres. Sí.
¿Sexy?
POV. Camila.
Llevábamos una hora en Central Park, después de haber recorrido las calles de esta
encantadora ciudad, estaba con Nessa sentada en un banco.
Este lugar era precioso, parecía sacado de un cuanto, hacía algo de frío pero no me
importaba; la nieve adornaba el gran parque, yo quería ponerme a hacer un muñeco
o empezar una batalla de bolas de nieve pero no lo hice porque la gente pensaría que
soy infantil.
Lauren con su gran cámara hacía como si fuera la fotógrafa personal de Ally, le decía
como y donde se tenía que poner, ambas reían y parecía que también estaban
grabando vídeos ya que hablaban a la cámara animadamente.
Vi como le pedían a Dinah que les hiciera una foto juntas con los árboles de fondo, se
abrazaron.
Lauren estaba preciosa, el pelo liso, un maquillaje que el verde de sus ojos resaltara
más, un abrigo negro abotonado hasta arriba y una bufanda granate y Ally se veía
adorable con su gran abrigo blanco.
C.-No hacen nada malo, déjalas, sólo ignóralas.- dije apartando la vista de ellas.
V.- ¿Qué pasa te juntas dos segundos con la clase baja y ya te ha afectado al
cerebro?
V.-Lo que tu digas... Deberían expulsarlas-rodé los ojos. Parecía que mi amiga sí
tenía ganas de pelea.- Son unas exhibicionistas, que asco me da, esa estúpida.-dijo
con odio cuando Jauregui le daba un beso en la mejilla a Ally, quien ponía cara de
sorprendida para hacerse una foto. -Debería estar prohibido hacer eso en público.
C.-Sólo es un beso en la mejilla, y si fuera más que eso ¿Qué te importa? Que hagan
lo que quieran, son libres de hacerlo.
V.-Claro que me importa, dos mujeres besándose, eso es antinatural... al igual que
dos hombres.- añadió.- Y no son libres de hacerlo porque a mí me molesta.
Era mi mejor amiga pero había veces que la mataría, sobre todo cuando se ponía a
hablar de esa manera.
C.- ¿Y qué? Que a ti te moleste, nadie pide tu bendición. ¿A caso tú pides permiso
para besarte con todos los chicos eso con los que estás?
C.-Ni lo de ellos tampoco. No puedes odiar a alguien porque le guste alguien del
mismo sexo.
C.- ¿Y? Mis razones no son esas. Te digo que si ella fuera hatero la odiaría igual, el
que se enamore de un chico o de una chica para mí es indiferente.
Sí, mejor me voy porque la conversación que estaba teniendo con mi mejor amiga no
iba a terminar más que en pelea.
Lo seguí.
A.-Estás hermosa.- me dijo acercándose a mí haciendo que chocara con el tronco del
árbol que tenía detrás.
Acercó su cara a mi cuello para intentar besarlo y puso las manos en mi cintura.
C.-Para.-dije incómoda.
A.-Ohh, vamos Mila, no te hagas la difícil, sabes que lo quieres tanto como yo.-mis
manos seguían sobre su pecho para que no se acercara más.
Xxx.-Te ha dicho que la sueltes ¿Qué eres sordo?-le dijo gritando-Ahora vete de aquí
antes de que te desfigure la cara, imbécil.
C.-Gracias, Dinah.
D.-De nada, chica, ¿Quieres hablar de eso?- señaló a Austin que estaba ya en la
lejanía.
Íbamos caminando en silencio para reencontrarnos con los demás alumnos cuando
me paré en seco.
C.-¿Crees que soy una zorra? ¿Qué soy una facilona que va provocando a los
hombres?-pregunté.
D.-Emmm... yooo... estoo... no sé, no sé que responderte además esa respuesta solo
la tienes tú-la miré confundida y ella lo notó- ¿Quiero decir piensas que vas
provocando a los hombres?
C.-No, no sé, me gusta verme bien, es agradable que me halaguen por mi apariencia
pero lo hago por mí no por ellos, odio que piensen que pueden hacer lo que quieran
conmigo.
D.-Ahí tienes tu respuesta... Sabía yo que lo tuyo era una fachada.-rió-Te comportas
como una tigresa pero en realidad eres un gatito indefenso.
D.-Como lo hacen conmigo, Acaba la frase, no pasa nada, sé todo lo que me dicen, no
es nada nuevo... no me importa lo que una panda de estúpidos piensen.
Estuvimos hablando y haciendo bromas un rato hasta que nos sentamos debajo de un
árbol, empecé a hacer bolas de nieve mientras continuábamos con nuestra charla; no
se burló de que yo estuviera jugando con la nieve es más ella también hizo alguna,
sentí que con esta chica podía hablar o hacer cualquier cosa y no me juzgaría, para
mí eso era raro aunque agradable.
D.-Mira.-me dijo señalando a un niño y una niña, no tendrían más de trece años.
Los vi como se iban acercando hasta que juntaron los labios en un pequeño e
inocente beso. Ambos rieron avergonzados cuando se separaron.
C.-Eso parece.
Que bonito.
D.-Que bonito.- pensamos lo mismo-su primer beso ha sido en una bonita tarde
invernal en Central Park.-dijo-ojalá mi primer beso hubiera sido así. ¿Camila, te
acuerdas de tu primer beso?
D.-Vamos de algo te acordarás, por lo menos quien fue el chico.-negué con la cabeza-
¿la chica?-preguntó confundida. Volví a negar- ¿el perro?-Reí.-Bueno si no me quieres
contar, no pasa nada.
D.-Ahhh, bien, eso está bien supongo, si nunca has querido besar a nadie.-dijo.
C.-No me vas a juzgar, no vas a burlarte, ¿sabes que tengo 17 años no? Y no he
besado a nadie... nunca... en mi vida.
D.-Eyyy, tus razones tendrás.
D.- ¿Por eso apartas a todos los que se te acercan? ¿Cómo a Mahone hace un rato?-
preguntó.
D.-No, no creo seas patética; algo romántica y un poco cursi, tal vez, pero patética-
rió.- No deberías avergonzarte; y que si no has besado a nadie, ya lo harás, que más
da lo que los demás piensen, es tú vida no la de ellos.- me animó.
Nunca, nadie me había hablado así, en el círculo donde yo me muevo es todo "mira
como va esa...", "mira lo que ha hacho la otra", "te puedes creer que esta no ha
hecho o ha hecho tal cosa..." es todo falsedad y mentiras; lo sé perfectamente, pero
era la única forma de no quedarme sola, es como dice el dicho "si no puedes con tu
enemigo únete a él" y así es como he llegado a ser así de materialista, odiosa y todos
esos adjetivos que gente como Jauregui me llama.
D.-Bueno, ya mejorarás, algún día te importará una mierda lo que los demás piensen
de ti, te lo aseguro.
C.-Ojalá, y ese día esté cerca.-dije mirando al horizonte donde pude ver un lago.-
¿Oye, Dinah, donde estamos? -dije mirando hacia los lados algo confundida.
C.-Sí, eso lo sé, quiero decir ¿en qué parte de Central Park estamos? No veo a nadie
de Miami.
***************
POV. LAUREN.
Nos encontrábamos andando por Central Park, no podía haber un lugar más bonito
que este. Pocos árboles tenían hojas hacía contraste con el brillante césped color
blanco debido a la nieve donde se encontraba la gente pasando la tarde.
Los profesores nos dieron un tiempo para poder comer y descansar, Ally y yo nos
dedicamos a hacer fotos a todo, ya fuese a nosotras mismas o a las papeleras que
nos encontrábamos por el camino.
L.-Heyy, aquí Lauren desde Central Park -dije hablando a la cámara.-os voy a
enseñar la cosa más bonita de Nueva York... Ahora que me habéis visto ya puedo
apagar la cámara. -oí a Ally reírse. -Naah mentira, mirad... -enfoqué al precioso
paisaje y volví a enfocarme.-Siento vuestra envidia... Allyson.- enfoqué a Ally.-
Cuéntanos ¿Qué vamos a hacer ahora?
A.-Vamos a pasear por Central Park y os enseñaremos lo mágico que es este lugar.-
nos levantamos y nos pusimos a andar por un camino, mientras decíamos toda clase
de tonterías a la cámara.-Mira.-Vimos a un saxofonista que estaba tocando y nos
acercamos a verlo.
L.-Puede haber algo mejor que esto.-dije a la cámara.- Mmmm... no.-el saxofonista
paró de tocar y todo el mundo a su alrededor se puso aplaudir. Ally y yo nos
acercamos y le dimos un par de monedas.
Sax.-Muchas gracias.-dijo él.
Nos alejamos del saxofonista y retomamos nuestra grabación. Esta vez fue Ally la que
me grababa.
L.-Bien.
A.-Me abruma tu don de palabra... Bueno... pues ya que la señorita no quiere contar
nada lo haré yo.-dijo enfocándose. -Habéis visto como va vestida.-me enfocó otra
vez, yo la miré con desconfianza.-Dice que es para salir bien en las fotos pero es
mentira ella quiere... -fui a quitarle la cámara.-conquistar a... -le tapé la boca.
L.-No te aguanto.
Ella tenía razón, yo la adoraba. Nada que ella hiciese me podía molestar, aunque se
metiera conmigo.
L.-Ya despide el video que no quiero pasar más vergüenza por tu culpa.
Que obsesión le ha entrado a esta chica con que quiero conquistar a alguien.
A.-Adiós.
L.-No sé, pero no veo a nadie.- dije mientras buscaba a mis compañeros.-Mira, ahí
está Dinah.
A.-Y Camila.
A.-Nosotras también.
C.- ¿De verdad? Llevamos veinte minutos andando y estoy segura que solo estuvimos
andando en círculo.
L.-Mira linda... tú mejor cierras la boca. Yo por lo menos intento hacer algo.
L.-Claro porque perderme contigo es lo único que deseaba, sabes, lo pedí por navidad
y por fin se me cumplió el deseo... ¡¡Y NO ESTAMOS PERDIDAS!!-dije alterada.
D.-Chicas que peleéis no hará esto más fácil. ¿Y si llamamos al móvil de os profesores
para avisar?
A.-No, nos castigaran, ellos nos dijeron que no nos alejásemos mucho.
Me senté en el banco mientras que Cabello se quedaba de pie con la cabeza mirando
al suelo.
No sé porque hacía eso si ella hasta envuelta con una manta llamaría la atención de
cualquiera.
Supongo que ese era el favor que quería pedirme, que la ayudase con su chaqueta.
Sus ojos se encontraron con los míos y vi que sus mejillas se volvían de color rojo,
sonreí al contemplarla y ella enrojeció aun más.
Subí su cremallera hacia arriba y cuando esta llegó a arriba del todo mi mano rozó
con su barbilla, no aparté mi mano y ella tampoco se movió, nos quedamos
mirándonos, no sé por qué no parecía que ninguna de las dos estuviera incómoda con
aquello.
***************
POV. ALLY.
Ahí estaba mi amiga y Camila, no podían verse más perfectas juntas pero no se
daban cuenta las muy orgullosas, con pelear ya tenían suficiente.
A.-Ellas dicen que no pero míralas como se miran ¿Dirías que así se miran dos
personas que no se gustan? Yo creo que nop.
D.-UHHHH.-rió-Eso no me lo esperaba, hace dos segundos casi se matan y ahora se
comen con la mirada. In-creible...
A.-Aquí Ally desde Central Park junto a Dinah.-dije mientras me enfocaba con la
cámara. Lauren me iba a matar por esto pero es tan bonito verla así y siempre niega
que le gusta alguien, yo le daré las pruebas necesarias para que se dé cuenta.-Lauren
mírate.-enfoqué hacia Lauren y Camila y después otra vez a mí.-No sé que estará
pasando ahí pero la cara de boba enamorada no te la quita nadie, Jauregui...
A.- ¡Ayyy, Lauren! ¿Será que no odias tanto a Camila como dices? - dije a la cámara
mientras Dinah las vigilaba.
D.- ¡Ally! ¡Ally! ¡Ally que se besan... Camren es real-enfoqué hacia ellas.
Las dos estaban muy cerca la una de la otra, y sí, parecía que se iban a besar pero se
separaron rápidamente cuando Camila sacó su móvil del bolsillo.
D.- ¿Quién es el imbécil que osa a interrumpirlas?-dijo Dinah. Me hicieron reír sus
palabras.
A.-Ya, no pudo ser el beso pero esto confirma que Lauren tiene una conquista secreta
no tan secreta.-dije enfocándome.
***************
POV. LAUREN.
C.-¿Qué? ¿Pero cómo es posible? ¿Una hora? ¿Y ahora que hacemos nosotras? Sí,
tranquilo profesor, le avisaré cuando lleguemos al hotel.-decía por su teléfono.
C.-El profesor Fick dice que hace una hora que se fueron de aquí y que ahora es
cuando se han dado cuenta que no estamos, me ha dicho que salgamos por la
primera puerta que veamos y vayamos en taxi hasta el hotel.
A.- ¿En taxi? ¿Está loco? Nos costará una fortuna hay mucha distancia desde aquí
hasta el hotel.
C.-Eso ha dicho.
Genial ahora me tengo que gastar el dinero que he conseguido trabajando en un puto
taxi.
L.- ¿Y no pueden venir a por nosotras?-Cabello negó con la cabeza.-Yo creo que no
llevo suficiente dinero encima, lo tengo en el hotel.-dije aunque en realidad no creo
que levara tanto dinero.
L.-Te estaré esperando impaciente pero cuando vengas ven con pizza ¿si?- dije
bromeando.
L.-Cállate, no van a venir a buscarnos así que más da si estamos un tiempo más aquí.
C.- ¿Ningún taxi?, ¿en Nueva York?, ¿Dónde cada dos centímetros hay uno?-dijo aún
enfadada.
A.-Que había trafico... eso les diremos si preguntan.-me sorprendí ante lo que dijo.
L.-Mírate, pequeña Ally, toda una rebelde no haciendo caso a las normas. Me
sorprendes gratamente. -dije con tono de orgullo.
A.-Ja, Ja, Ja, que graciosa eres, Lauren. No pero en serio podemos quedarnos aquí
una hora y después volvemos, podemos ir a la pista de hielo.
A.-He visto un cartel donde ponía que había una por aquí cerca, ¿vamos?-
empezamos a caminar.
A.-No le hagáis caso, ladra pero no muerde.-dijo Ally, ambas chicas rieron.
A.-¡¡Lauren!!- me imitó.
D.-Ehh yo tampoco soy patinadora nivel experto y si te hace sentir mejor que alguien
se caiga cuando tú lo hagas, yo empujo a una de estas dos, tranquila.
Ally llevaba la cámara en la mano para filmar si me caía. Eso es una amiga y lo
demás son tonterías.
Entraron las tres a la pista pero yo me quedé aún en tierra firme. Al ver que no
entraba se pararon cerca de mí.
Si entro me voy a caer, no patino desde los cinco años y ya entonces pasaba más
tiempo en el suelo que de pie.
Puse los pies en la pista y pasó lo que temía que pasara, perdí el equilibrio.
C.-Auu-se quejó.
C.-Tranquila.-dijo sonriéndome.
Muy bien, Lauren, tenías que hacer el ridículo, no podías haber chocado contra Ally o
incluso contra Dinah, no, tenía que ser Cam... Cabello.
***************
POV. CAMILA.
D.-Ally, vamos a bailar... -Dinah agarró a Ally como si fueran a bailar un vals y
empezaron a dar vueltas.
Terminaron las dos en el suelo riendo, Jauregui encendió la cámara y les hizo una
foto.
L.-No se ir casi en línea recta y quieres que me ponga a dar vueltas. Creo que no.-
Dijo riendo.
D.-Las que pierdan tienen que bajar mañana a desayunar en pijama y con la ropa
interior por fuera.
C.-Hecho, Dinah por lo que más quieras no hagas que perdamos.-le dije.
Como tenga que bajar en pijama y con la ropa interior por fuera a desayunar me
muero.
A.-Vale, tenemos que ir tres veces de aquí a allí. -señaló la distancia, de una valla a
otra.-primero vosotras, así acabareis la carrera y seréis vosotras quien dé el puesto
ganador o perdedor.-nos dijo a Lauren y a mí, ambas asentimos.
D.-Ally dale a grabar a la cámara así cuando perdáis podrá estar inmortalizado.
Dejamos a Dinah y Ally atrás y salimos corriendo, nos llevábamos poca distancia,
chocamos contra la valla y nos giramos rápidamente para volver a la "meta", cuando
llegamos Dinah y Ally salieron corriendo.
C.- ¿No era que no sabías ni ir en línea recta y no sabías mantenerte en pie?-
pregunté con la respiración agitada.
L.-Por ganarte a algo hago lo que sea, incluso arriesgarme a matarme en el hielo.
C.-No lo intentes, no vas a conseguir ponerme nerviosa para que me distraiga y así
pierda-sonrió.
Otra vez esa sonrisa.
D.-Venga, Camila corre.-llegó Dinah y salí corriendo. A los pocos segundos Lauren
estaba detrás mío.
Cuando nos quedaba un metro para llegar a la "meta" Lauren estaba a mi altura y no
se me ocurrió otra cosa que abalanzarme sobre ella para no me adelantara.
Estaba encima de ella, su cuerpo y el mío en contacto, sus ojos, que parecían más
verdes de lo normal, puestos en los míos.
Basta, Camila, no hagas eso, lo último que quieres es que se piense que la estás
provocando.
D.- ¿Una cama no sería más cómodo para eso? ¿Os traemos una?-dijo con tono
seductor.
D.- ¡Uyy! Perdón, Ally, nosotras aquí sobramos, vamos a dejar que sigan con lo
suyo.- dijo y Ally ríe junto a ella.
A.- ¿Estáis bien?-dijo apagando la cámara que había grabado todo y ayudándome a
salir de encima de Lauren.
C.-Sí, gracias.
D.- ¿Y tú, Lauren?-dijo tendiéndole la mano.
L.-Ahora sí.
Seguimos patinando un rato más sin saber quien había ganado la carrera hasta que
nos fuimos, nos sentamos las cuatros en un banco comiendo un perrito caliente.
A.-Hernández desde Central Park, Nueva York informando de lo ocurrido esta tarde.-
dijo encendiendo la cámara de Lauren.-Nos hemos perdido, podríamos haber muerto
y podrían no haber encontrado nuestros cadáveres hasta después de mucho tiempo,
cuando solo quedaran los huesos.- dijo dramáticamente.
L.-Ally tienes que dejar de ver Bones.-dijo robándole la cámara y levantándose del
banco.-Aquí Jauregui reportando desde Central Park, Nueva York. Juro, y juro, que no
vuelvo a patinar en la vida, me duele todo el cuerpo, y te aviso Lauren futura que
está viendo este vídeo, si se te ocurre volver a hacerlo haré un viaje en el espacio-
tiempo desde el pasado, te buscaré te mataré; un beso mi yo futura, te ves tan
perfecta como siempre, sigue así.-le dijo a la cámara, lo que provocó la risa de Dinah.
A mi también me hizo gracia pero no me reí, se veía tan estúpidamente feliz y alegre,
parecía otra persona.
L.-Nada.-dijo.
¿Por qué me sentía tan nerviosa cada vez que me miraba o me tocaba o me sonreía?
Levanté la cabeza y vi que Ally nos estaba enfocando a nosotras y que ella y Dinah
sonreían.
L.-Dame la cámara.-dijo quitándosela a su amiga de las manos y la apagó.-Creo que
va siendo hora de volver al hotel.
C.-Sí.
Capitulo 11
POV. LAUREN.
Después del "magnífico" día en Central Park volvimos al hotel y fuimos a la habitación
de Dinah y Cabello, ya que nuestro compañeros no habían llegado todavía.
Nos estábamos llevando bien y por eso decidí que no importaba si pasábamos el rato
allí, además Ally insistió en que fuéramos.
Ally y yo nos quedamos ahí de pie mirando la habitación sin saber que hacer.
C.-Sentaos o ¿os vais a quedar todo el rato ahí de pie como estatuas?
Ally y yo nos sentamos en la cama de Dinah, ella traía un ordenador portátil en las
manos.
D.-De recepción, les dije que tenía que enviar un correo urgente y me lo dieron.
C.- ¿Chatroulette?
A.-A mi tampoco.
Luego apareció una chica muy guapa en la pantalla y una sonrisa a pareció en mi
cara.
CCC.-Hola.-dijo ella.
L.-Hola.-le respondí.
Parecía celosa.
***************
POV. CAMILA.
Me puse al lado de Lauren para ver quien era la idiota que estaba en el ordenador.
YYY.-Mi amor.-gritó una voz masculina por detrás de la chica.-nos tenemos que ir ya.
RRR.-Hola.-dijo en español.
D.- ¿Se puede saber que le estás diciendo al chico que se está desnudando?
C.-No, él me preguntó por qué estábamos en el hotel y yo le conté todo lo que nos
había pasado, nada más.
D.-Anda pregúntaselo.
C-Se puede saber porque te desnudas.-me dirigí a él.
L.- ¿Camren?-preguntó.
Tú y yo, estúpida.
A.-Camila y tú-dijo.
L.-Sí, lo sé, eso he podido deducirlo yo solita, gracias... pero ¿por qué?
C.-Dinah tiene la costumbre de hacer eso, junta los nombres para formar parejas.-
dije mirándola mientras Ally grababa nuestra conversación.
Tanto yo como Jauregui nos quedamos mirándola confusa y con cara de susto.
C.-Nosotras no vamos...
A.-Ohh sí lo haréis, por vuestra culpa Dinah y yo no hemos ganado la carrera, así que
habéis perdido la apuesta.
D.-Por fin hay algo en o que Cabello y Jauregui están de acuerdo, ¿Qué dices Ally las
perdonamos?
A.-Vaale, las perdonamos... grabarles la cara que han puesto cuando se lo hemos
dicho ha sido suficiente recompensa.
Menos mal.
L.-Sois lo peor.-dijo.
A.-Decid adiós a la cámara.-ambas reímos y nos despedimos con la mano. Ally dejó
de grabar.
Pasó un rato y Dinah empezó hacer toda clase de preguntas a Jauregui y a Ally.
A.-Tanto tiempo ya... por favor, soy una santa me tienen que hacer un altar por
aguantarte.
La verdad es que tenía razón ocho años aguantando a Jauregui y siguen siendo
amigas.
L.-Tranquila -dijo riendo. -Ally y yo nunca dejaremos de ser amigas y menos por esta
tontería.
Awwwww.
¿Cómo me puede caer tan mal una persona y al mismo tiempo provocarme este
sentimiento de ternura?
Sólo se le ocurre a Dinah preguntar eso, aunque tenía curiosidad por saber la
respuesta.
A.-Oyee -le pegó en el brazo.-Antes dijiste que me querías conquistar y ahora que te
doy asco.
L.-Yo no te quiero conquistar pero tampoco me das asco; quiero decir, eres como me
hermana y nunca podrías estar de esa forma contigo, sólo de pensarlo me da cosa.
A.-Yo tampoco estaría contigo además tú ya tienes a alguien.
A.-Sí.
El profesor me envió un mensaje diciendo que ya estaban en el hotel. Así que las
cuatro nos disponíamos a ir al vestíbulo cuando nos encontramos con Nessa y Austin.
Se avecina pelea.
COBARDE.
L.-Ella no se va si no quiere.
Espera. ¿Esa era Jauregui?
V.-Mira patética no te hagas la amiguita que sabemos muy bien como son las
personas como tú.
L.- ¿A si y como se supone que son las personas como yo?-dijo desafiante.
Au.- ¿Cómo te aguanta tu familia? Yo creo que sienten vergüenza de ti, seguro, mira
a tu hermana mismo, no te habla nunca en el instituto, no quiere ser vista contigo...
Au.- Yo hablo de quien quiero, una cosa como tú no tiene derecho a nada, es más tu
no deberías haber nacido; ¿sabes? Deberías acostarte conmigo y volverías a ser
normal.
C.-YAAAA.
Me quería quedar con ellas vi como Jauregui tenía los ojos llenos de lagrimas, yo sólo
quería abrazarla pero mis amigos me cogieron del brazo y me llevaron a la fuerza.
***************
POV. LAUREN.
Me acerqué a Ally y me escondí en su cuello, lloraba como una niña pequeña. Sentí
como Dinah me ponía su mano en mi hombro mientras me decía.
D.-Heey... no llores.
L.-El imbécil tiene razón tanto Tay, como Chris como mis padres sienten vergüenza
de mí.
A.-Eyy, no digas eso más en tu vida, ¿sí? Tay y Chris te adoran, te ven como su ídola
y lo sabes y tus padres te aman.-dijo Ally consolándome.
Muchas veces pensaba que en mi familia era la que menos importaba, que ellos
sentían vergüenza de mí por eso me afectó tanto que el gorrita lo dijera en voz alta.
L.-Pero...
D.-Soy una santa como Ally.-dijo para hacerme reír.-Ahí está tu sonrisa.
Sabía que a Ally no le molestaba que Dinah me consolase pero lo hacía para verme
sonreír.
A.-Queda perdonada.
L.-Chicas, gracias.
***************
POV. CAMILA.
Tendrías que haber defendido a las chicas, tendrías que haber dicho algo, sabes que
todas las palabras que han dicho Nessa y Austin eran mentira y estaba mal.
¿Por qué sigues juntándote con esta gente, deberías hacerle caso a Dinah y empezar
a pensar por ti misma.
Ya estás sola, estás en una fiesta en el hotel con un motón de chicos intentando
acercarse a ti y no te importa lo más mínimo.
C.-Gracias.-le di un trago.
C.- ¿Dónde?
Me pregunto como habremos viajado desde Nueva York a Londres tan rápido.
Agg. Que asco. Yo no quiero que este me bese, quiero que me bese Lau... Estoy en
Narnia.
El león, idiota.
C.-El león. -dije como si fuera la cosa más obvia del mundo.
V.- ¡¡Mila!!
Y a Edmun la linterna.
Y el arco de Susan...
V.-Claroo, le diré que fueron ellas quienes la emborracharon. Piensas bien, Austin.
C.-Yo no quiero esto, esto es alcohol y es malo para mí.-dije apartando la botella.
C.- ¿En serio?-Ella asintió y me pasó la botella- pero no quiero que esta vez ese
venga conmigo.-señalé a Austin.-Si viene conmigo intentará besarme y no, yo sólo
quiero encontrar a Aslan.
V.-Vale.
A.-Pero...
Me voy a Narnia.
Bebí un trago.
Me voy a Narnia.
Uhh que mareo, mejor me siento en el suelo hasta que venga a por mí los narnianos.
POV. LAUREN.
L.-Sabes Dinah, me sorprendes, creía que eras una mimada como todos los payasos
de nuestro instituto pero no. Te felicito. -dije mientras estábamos en el ascensor.
D.-He de decir que tú también me has sorprendido, detrás de toda esa imagen de
chica mala hay alguien con corazón.
A.-Y te ha mostrado esa parte de ella, ahora si cuentas a alguien que es buena
persona te matará.
D.-Lo harás.
Espero que cuando lleguemos a Miami las cosas sigan así, presiento que Dinah sería
un buen apoyo y una excelente amiga.
C.-Narnianos, abridme, soy Camila, ¿Por qué cerrasteis la puerta? Somos amigos,
acabo de estar allí.
¿Borracha?
D.- ¿Cuánto has bebido?-dijo mientras Cabello jugaba con los mechones de pelo de
Dinah.-Vamos a llevarla a nuestra habitación.
C.- ¡¡ALLY!! Que pequeña eres.-abrazó a Ally.-Eres tan pequeña, te abrazaría todo el
día.
C.-Acabo de estar en Narnia y he salido por el armario ese de allí. Los narnianos me
esperan.-se soltó del agarre de Ally y Dinah y salió corriendo hasta la puerta.
C.- ¡¡Malditos!! ¡¡Sé que estáis ahí abrid la puerta!!- dijo dando golpes a la puerta.
L.-Eyy, Cabello, es tarde, para de dar golpes... estás borracha.-se giró hacia mí.
C.-Tú cállate o te dejo aquí y no vienes a Narnia conmigo.-dijo amenazándome con el
dedo. Se giró y maldijo a la puerta- ¡¡¡Abridme!!!
A.-Camila, vamos al cuarto y nos cuentas que has hecho en Narnia ¿vale?-dijo Ally
amablemente.
C.-No.
L.-Vamos a la una...
C.-No.
C.-Que ojos más bonitos tienes.-dijo y dejó caer su peso en mí y la agarré para que
no cayera al suelo- En serio, muy bonitos, te miran y ¡PUM! Te quedas embobada
mirándolos- se acercó a mi mejilla y se apoyó en ella.
Después de diez minutos en los que Cabello se nos escapaba y volvía a ir a llamar a
"la puerta de Narnia" conseguimos meterla en la cama no tardó ni tres minutos en
quedarse dormida.
***************
POV. CAMILA.
¿Dónde estoy?
Todo me da vueltas.
AAAAAHHHH.
Estaba sola en mi habitación, por mi resaca y por la botella que había a mi lado
deduje que ayer me había emborrachado.
De camino me encontré con Austin y Nessa. Estos dos siempre están juntos.
V.-Uuuhhh que mala cara tienes ves te dije que no te fueras con esas tres.
C.-No.
Au.-Te dijimos que si querías ir con ellas para pasar e rato y aceptaste.
V.-Sí es verdad y te retaron a beberte toda la botella de alcohol de golpe por eso
estás así.
C.-En efecto sí, muchas gracias a las tres, creí que sólo era Jauregui la que se metía
conmigo pero al parecer ha conseguido aliadas.
L.-Dejadla ella no os va a creer prefiere creer a sus "amigos" que a tres freaks,
escoria, mierda de personas como nosotras.-repitió los insultos que había recibido
ayer.
Dinah me cogió del brazo y nos dirigió a la mesa donde Austin y Vanessa
desayunaban.
D.-Vosotros dos, decirle que fuisteis la que la emborrachasteis, sed valientes ahora.
¿¿Qué?? Esto no podía ser, Nessa es mi amiga de toda la vida, vale que ahora
estamos un poco más distanciadas que antes pero no me creo que me emborrache.
Pero que razones podían tener las tres chicas con las que horas atrás habías
compartido risas.
C.-Dinah déjalo.
D.-No, yo quiero que sepas quien han sido los culpables, han sido ellos.-dijo
señalando a Austin y Nessa.
Me quedé callada.
D.-Mila, te juro que nosotras no... -dijo con una voz rota.
D.-Creí que eras diferente, que podíamos llegar a ser amigas.-oí a Nessa reír, se
estaba yendo cuando volvió a girarse hacia mí.-Hazme un favor y lo que queda de
viaje ignórame.
Vi como Dinah fue con Lauren y Ally, en sus caras solo se podía ver odio y pena por
mí.
ODIO Y PENA.
*************************
Muchas gracias por leer, comenta, me gustaría saber tu opinión, vota y esas cosas....
Capitulo 12
POV. LAUREN.
Dejamos el lujoso hotel y fuimos a comer antes de que el autobús nos llevara al
aeropuerto para volver a Miami.
A.-Oiiii, que adorable eres Dinah Jane- le pellizcó la mejilla.-pues claro, por lo menos
yo sí lo haré, y espero que sea más que un saludo, almorzar con nosotras y salir por
ahí de vez en cuando.
L.-Sí, Hansen. Ahora te tocará aguantarnos, y créeme que no es bonito que Ally te
cuente cada capítulo de cada serie que ve.-todas reímos.
En este viaje han pasado muchas cosas pero lo mejor ha sido encontrar a Dinah.
Ella y Dinah dejaron su maleta al mismo tiempo, cuando Cabello se iba a ir otra vez
con los estúpidos de sus amigos Dinah la cogió del brazo.
D.-Ehhh, Cabello, quiero que sepas que no voy a contarle a nadie ninguna de las
conversaciones que hemos tenido.
D.-Solo quería que lo supieras, nada más-se fue hacia donde estábamos Ally y yo,
mirando la escena pero se volvió a girar-Sabes, te invito a que tengas las mismas
conversaciones que tuviste conmigo con cualquiera de esas-señaló al grupo de
Cabello con la cabeza- a ver cuanto tardan en burlarse de ti.-No esperó respuesta y
subió al autobús.
Yo me senté con Ally y Dinah se sentó detrás de nosotras sin nadie al lado.
A.- ¿Qué ha pasado ahí fuera? ¿Qué era todo eso Dinah?-preguntó.
D.-Nada, chicas, lo siento pero he dicho que no diría nada y no lo haré, aunque fuera
a la estúpida de Cabello le he dado mi palabra, perdonadme.
L.-Hansen, te acabas de ganar todo mi respeto, siempre eres fiel a tus pensamientos
sin importarte lo que piensen de ti. Muy bien.-ambas sonreíamos.
L.-Ayyy, Ally, ve y siéntate con Dinah que también está durmiendo y déjame leer
tranquila.-la empujé lejos de mí.
A.- ¡¡Uyy!! Que mal humor.-Se sentó con Dinah se apoyó en ella y volvió a dormirse.
A los diez minutos el profesor avisó que íbamos a parar en una estación de servicio
por si alguien quería ir al baño.
Seguían durmiendo.
POV. CAMILA.
Que frío hace en Nueva York, que ganas tengo de volver a Miami.
Cuando terminé fui a lavarme las manos y vi como alguien salía de uno de los
servicios y hacía lo mismo que yo.
Jauregui.
C.- ¿Te crees que soy estúpida? Abre la puerta, no es momento para tus bromas,
Jauregui.
L.-Sí, creo que eres estúpida y no se abre la maldita puerta. -Volvió a empujar con
más fuerza.
C.-Déjame a mí.-Hice lo mismo que estaba haciendo ella y tuve el mismo resultado.
Nada.
L.- ¿Tú que eres la galardonada a chica obviedad de este año o...?
C.-No, idiota, estamos aquí y el autobús está fuera y como se vaya estamos jodidas.
L.-No se va a ir sin dos alumnas... ¿no?-me preguntó con algo parecido a miedo. Solo
levanté los hombros y también con algo de susto en mi mirada.- ¿Tienes señal en el
móvil?
A los veinte minutos, por fin alguien se dignó a abrir la puerta, salimos corriendo
fuera de la estación de servicio.
Mierda.
L.-Vale, pero por lo que más quieras no te muevas de aquí, ni un milímetro ¿si? Por
favor-dijo en tono serio.
¿Eso era Jauregui preocupada? Daba un poco de miedo, o sea, no más de lo habitual
pero era extraño verla así.
L.-Mierda, mierda, mierda, mierda -repetía una y otra vez hasta que se acercó a mí.-
¿Tienes señal aquí fuera?
C.- ¿Qué pasa no hay nadie? ¿El autobús?-negó-Mierda. Aquí tampoco hay señal y mi
móvil va a morir en dos minutos. Mierda. -se apagó por completo el aparato.
C.-No sé. Estamos jodidas. -me apoyé contra la pared y bajé a sentarme en la acera.
C.-Corrijo mis palabras estamos MUY jodidas. -nos quedamos sentadas mirando al
infinito hasta que se me ocurrió algo.
L.- ¡¡EHHH!! Cabello, para, ven aquí. ¡Ehh! ¡Loca! Ven conmigo -dijo- sabes que haz
lo que quieras.-gritó.
C.-Eso hago.-le grité ya desde el arcén extendiendo la mano con mi pulgar hacia
arriba, un coche paró delante mío.
Había un hombre de unos cincuenta años, con el pelo canoso y pasado de peso, me
sonrió.
XXX.-Hola, bonita, soy Bob, ¿necesitas que te lleve alguna parte? -dijo el hombre
dentro del coche.
L.-Que inocente eres, Camila, este hombre no te va a llevar a ningún aeropuerto, sólo
quiere llevarte al asiento de atrás de su coche.-dijo enfadada.
Sí a todo.
El hombre bajó del coche, rodeó la parte delantera y se puso frente a nosotras.
Bob agarró a Jauregui y la estampó contra el coche pero en lugar de ir a por ella Bob
intentó agarrarme a mí.
B.-Ven, bonita, tú te vienes conmigo.-dijo con una voz que hizo que sintiera miedo e
intentó agarrarme.
Camila se valiente, pégale, cierra el puño y pégale, así como ha hecho Lauren.
Subí y le di en la entrepierna.
C.-Vamos, Lauren, corre.- salimos corriendo entre el campo que había al lado de la
carretera y dejamos atrás al escalofriante hombre retorciéndose de dolor y
maldiciéndonos.
Capitulo 13
POV. CAMILA.
L.-No vuelvas a hacer eso en lo que te queda de vida o te mato-me pegó un puñetazo
en el brazo.
L.-Ni auu, ni nada, idiota, te dije que nada de auto-stop y que es lo primero que hace
la señorita ponerse a parar coches.
***************
POV. LAUREN.
C.-Perdón.
L.-No me vale tu perdón, dime ¿ahora qué hacemos? No podemos preguntarle a nadie
porque estamos en la intemperie.
Idiota.
Imbécil.
Estúpida, aunque estuvo bien verla pegando a ese hombre, sí, estaba realmente
sexy.
C.-Vale perdón, lo siento, yo solo quería volver a Miami y olvidar este viaje de
mierda. -me gritó.
L.-En serio, sumas puntos por decir obviedades o... -ella solo resopló.- Sigue sin
tener señal. -le informé al mirar mi móvil.-Vaya mierda.
L.-Vamos a caminar por el arcén a ver si nos encontramos una gasolinera o algo
parecido. -dije evitando contestar, no quería decirle lo que pensaba.
L.-Ok, tú lo has querido, pienso que Ally y Dinah ya habrán notado que no estoy pero
no estoy tan segura de que tus "super amiguis" hayan notado tu desaparición.
L.-Que cuando nos perdimos en Central Park tardaron más de una hora en notar que
no estabas, ¿Por favor quien no nota que su mejor amiga no está con ella?
¿Estaba llorando?
Definitivamente, había estado llorando, tenía sus preciosos ojos aun brillantes.
C.- ¡¡Ohhh!! Vamos, es una mujer, parece buena persona, mírala como se pelea con
la rueda del coche. Y yo no quiero caminar más. Vaa, por fa, vamos a pedirles que
nos lleve al aeropuerto.-suplicaba.
L.-Vale, pero si intenta algo malo, tú te encargas ahora de los puñetazos y yo de las
patadas. Que a mí me duele esta mano. -dije.
C.-No creo que esa señora nos haga nada malo, - la miré extrañada-a no ser de que
te quiera llevar a ti al asiento de atrás de su coche.
L.- ¿Perdón?
C.-Pues eso.
L.- ¿Y por que piensas que me llevaría a mí y no a ti a la parte de detrás? ¿Todos los
hombres caen por ti, no? ¿Por qué no lo harían las mujeres?
C.-Porque...-la interrumpí.
Para que interrumpes si quería oír su respuesta, nada bien haces Lauren.
C.-No. -dijo.-Es porque tienes algo que hace que todas las mujeres caigan a tus pies.
L.- ¿Todas las mujeres? Ahhh- nos paramos y nos quedamos mirándonos- Te incluyes
en "todas las mujeres".-le sonreí coquetamente.
C.-Disculpe, señora, sería tan amable...-dijo caminando hacia la señora que cambiaba
la rueda.
***************
POV. CAMILA.
No voy a negar que Jauregui tiene "algo" pero de ahí a que sienta algo por ella, o sea,
no.
La he visto actuar delante de mujeres y no soy tan estúpida como para caer en su
juego.
Fin de la historia.
C.-Disculpe, señora, sería tan amable de decirnos donde hay una parada de autobús
por aquí cerca que nos lleve al aeropuerto-dije.
XXX.-Maldita rueda.-maldijo- ¿perdón?, chica, has dicho algo?-se giró hacía mí.
L.-Queríamos saber si podía decirnos donde hay una estación de autobuses para
poder ir al aeropuerto. -dijo detrás de mí.
Salió un hombre del coche. Era alto, moreno, con los ojos oscuros y tenía un brazo
escayolado.
YYY.-La más cercana esta a media hora en coche.
R.-Un gusto chicas, ella es mi mujer Alice, le ayudaría pero como veis estoy un poco
invalido.- dijo señalando su brazo.
A.-No había otro momento para que se pinchara la rueda... Seguro que ahora
llegamos tarde a ver a tus padres.-le decía la pequeña mujer a su marido.
R.-Mira, Al, estas son Lauren y Camila.-ella nos saludó- te ayudarán a cambiar la
rueda y las llevaremos a la estación de autobuses.
Entramos a la parte trasera del coche, en el asiento del medio había una niña
durmiendo en una sillita de bebé.
R.-Cuatro.-dijo su padre.
L.- ¡Ehh! ¡Deja mi mano!-dijo riéndole a la bebé. La pequeña le había agarrado del
dedo y no la soltaba. - ¿Qué?-me preguntó sonriendo cuando notó que la estaba
mirando.
Estuvo todo el camino jugando con Cassie, yo sólo miraba la escena y sonreía.
¿Cómo esa chica que jugaba con el bebé tan feliz, tan amorosa, podía ser la misma
chica que me hacía la vida imposible, la chica con la que peleaba día si día también?
Nos despedimos del matrimonio y la pequeña, les dimos las gracias por llevarnos y
entramos al interior de la estación.
C.-Ahh. Me asustaste.-dije.
C.-Al baño.- me seguía por detrás.- ¿vas a entrar conmigo? Sabes que no me voy a
escapar ¿no? Eres tú la que tiene los billetes, por cierto ¿ya los has comprado?
L.-No quiero arriesgarme a perderte, -No ha dicho eso.-por eso te acompaño al baño.
Y sí he comprado los billetes. Toma tu cambio.-dijo dándome el dinero.
C.-Así que ¿No quieres perderme? Ehh, pensaba que no te gustaba verme.- la
provoqué mirándola desde el espejo.
C.-Vamos.
***************
POV. LAUREN.
Una hora de viaje, me tranquilizaba saber que pronto estaría en casa lejos de la loca
esta.
A los diez minutos vi como a Camila se le cerraban los ojos y empezaba a dar
cabezazos.
L.- ¡Cabello, ehh!- la llamé.- ¡Camila! Puedes dormirte si quieres, no te voy a hacer
nada.
Que chica más terca, con tal de llevarme la contraria es capaz de negarme que el
cuadrado es cuadrado.
L.- ¡Ohh! Venga te estoy viendo, te estás durmiendo. Tira el asiento hacia atrás y
duérmete.
L.-Venga te caes del sueño y no quieres tirar el asiento hacia atrás, apóyate en mí, no
pasa nada, no voy a matarte porque me toques. -La volví a recostar en mí y esta vez
no se apartó.
Voy a hacerle una foto así la próxima vez que peleemos la amenazaré con enseñarlas.
Adorable.
Esta servirá para un momento en el que tenga que chantajearla, sip. "Mente Brillante
Jauregui" deberían llamarme.
Sonaba "Dark Parasdise" de Lana Del Rey cuando noté que se acomodaba más en mi
pecho y se abrazaba a mi cintura con fuerza, pasé mi mano por su espalda y empecé
a acariciarla.
Apagué la música, no quería gastar más batería, cogí mi abrigo que estaba en el
asiento y nos lo puse por encima.
L.- ¡Ehh! Sigue durmiendo, aún queda mucho para llegar.-le dije dulcemente, me dio
media sonrisa y volvió a dormirse.
***************
POV. CAMILA.
C.-Ya lo veo ya... Oye el conductor ha dicho que va a parar en un motel o no sé que
cosa por algo de la nieve o algo así.
L.-Carajo que frío. -le di su abrigo que lo llevaba yo en la mano. ¿Por qué lo llevaba
yo?-Cabello, ¿Cuánto he dormido?
C.-No sé, diez minutos, más o menos, no sé a que hora te dormiste así que...
L.-Muy bonito, la señorita duerme casi todo el trayecto y a mí me tiene que despertar
a los diez minutos, eres mala persona.-dijo en tono de broma.
¿¿¿¡¡¡Queé!!!???
Con.- Este autobús no hace ese trayecto desde hace meses pero cerca de aquí, como
a diez minutos, hay una parada que sí que lleva al aeropuerto. No lo sé muy bien,
llevo poco tiempo en esta ruta, preguntad ahí dentro-dijo señalando al motel-ellos
sabrán algo.
Podíamos tener menos suerte; era la tercera vez que nos perdíamos en Nueva York.
L.-A mi diez, Tranquila, ¿tienes la tarjeta, no? Pagamos con eso y listo-dijo- Ehh
prometo que te devolveré hasta el último centavo. Vamos. -dijo.
L.-Venga, no es momento para los deseos de la niña caprichosa. Entra ahí y punto.
C.-Que no, a saber lo que hay en ese sitio, mira parece que esté en ruinas.
Mierda.
Mierda.
Mierda.
La tarjeta la tengo en la maleta que ahora va hacia Miami. ¿Por qué la habré
guardado allí?
Mierda.
No tenemos dinero.
Mierda.
No puedo respirar.
Me falta el aire.
Capitulo 14
POV. LAUREN.
Dejé a Cabello sentada en el pequeño sofá que había en la entrada del motel y fui
hacia recepción.
L.-Hola, me puede decir cuando sale el siguiente autobús que nos pueda llevar al
aeropuerto y donde está la parada-le dije al hombre de pelo rubio y corto, no muy
alto con gafas que estaba detrás del mostrador con una plaquita colgada en la
chaqueta que decía "Patrick".
P.-La parada está a unos diez minutos caminando desde aquí todo recto, no tiene
perdida,-dijo- pero acaban de informar que hasta el lunes no sale ninguno, han
cortado varias carreteras principales por alerta de ventisca, parece que nevará muy
fuerte este fin de semana, y esa es una de ellas.
L.- ¿O sea que no hay posibilidad de salir de aquí hoy? -pregunté aunque sabía la
respuesta.
P.-No, hasta el Lunes nada, ¿Qué pasa tu novia y tú no tenéis donde pasar la noche?-
preguntó mirando al sofá donde estaba Cabello.
Muy bien, Lauren, las amantes perdidas que necesitan un sitio para dormir.
P.-Aquí hay habitaciones libres, si queréis podéis pasar el fin de semana aquí.-dijo
Patrick.
Los billetes del autobús que nos lleven al aeropuerto serán unos 20 dólares.
Ahh casi lo olvido los billetes de avión, que a saber cuanto valdrán.
Tendré que cuidar de Sofi hasta que la pequeña cumpla los treinta.
L.-Eyy, Cabello, dice el señor que no hay un autobús hasta el Lunes por la nieve, así
que creo que tendremos que pasar el fin de semana aquí, pagaremos con tu tarjeta.
¿Me estás escuchando? Sé que no es tu plan ideal pero... -se giró hacia mí - ¿Estás
bien? Estás pálida.-Negó con la cabeza.
C.-No... No tengo la tarjeta.-dijo con dificultad y empezó a respirar muy lento y fuerte
como si no pudiera hacerlo.
¿Qué hago?
C.-Tengo calor. -se quitó la chaqueta y la bufanda y se tiraba del cuello de su suéter.
L.-Ya, Camila- me acerqué a ella y la agarré de las manos para que dejara de hacer
eso.
Pude sentir su corazón, iba muy rápido, tanto que consiguió asustarme, de verdad.
L.-Respira hondo.
L.-Necesitas calmarte, piensa en algo que te distraiga, algo que te haga feliz.-se me
ocurrió decir.
No sé que hacer.
C.-Laur..Laur..en.. no, no, no sien..to.. los braz...os...-Vi como tenía los brazos y las
manos rígidos, no podía hacer ningún movimiento.-Mis... pier...nas... tam...po...
tam..po..co van.
L.-Camila, me estas asustando. Cálmate por favor-se desplomó en el sofá que tenía
detrás- CAMILA.-grité asustada.-POR FAVOR QUE ALGUIEN ME AYUDE.-grité
intentando que Camila reaccionara.- Camila, por favor, no me hagas esto... Camila
reacciona... ¡Camz!- presentí que en cualquier momento me iba a poner a llorar.
P.- ¿Qué le pasa?-llegó Patrick, el chico de recepción.
L.-No seas tan terca, déjame ayudar..-le dije masajeándole las manos.
XX.-Toma respira con ayuda de esta bolsa, inhala y exhala.-hizo lo que le dijo.
L.-Cálmate, por favor.-noté como empezó a temblar bajo mis brazos.-ya pasó, shhh,
ya, tranquila,-le dije mientras frotaba su espalda y la besé en la cabeza.- Para, por
favor, me está matando verte así.
L.-Me da igual lo que digas, voy a llamar a una ambulancia- dije un poco alterada
levantándome del sofá.
C.-No, no lo hagas- se soltó de los hombres y se abalanzó sobre mí.-Quédate aquí
conmigo -empezó a llorar en mi cuello.- No te vayas... No me dejes- la abracé lo más
fuerte que pude.
Esto me está matando, no quiero verla así, prefiero mil veces a la Camila que me
insulta, que me provoca, que me agrede, que se hace la superior conmigo que esto.
Cuando estaba más o menos calmada del todo nos separamos y la miré intentando
disimular que había llorado.
P.-Siento interrumpiros, chicas, pero no es posible que una ambulancia llegué hasta
aquí.
Mierda. Las carreteras cerradas, lo había olvidado. ¿Entonces que hago? Camila no
puede estar así.
L.-No, no lo estás, mira tus manos, no las puedes ni mover, tu respiración aún está
agitada, estás muy nerviosa y te acabas de desmayar...
C.-Por favor Lauren, hazme caso, sólo abrázame, tengo frío.-Eso hice mientras
acariciaba su pelo.
P.-Chicas, tengo que hablar con mi marido-señaló al hombre que tenía al lado.-
Podéis quedaros aquí hasta que decidáis que vais a hacer.- los dos hombres se
alejaron un poco de nosotras.
L.-Camz... Camila, por favor, que nunca más en la vida te vuelva a pasar esto, casi
me muero.- le dije sincera.
***************
POV. PATRICK.
M.- ¿Quieres que les demos una habitación a esas chicas durante tres días? -dijo él.
P.-Sí, míralas, pobrecitas, no tienen donde ir. A una de ellas casi le da un paro
cardíaco.
M.- Pero...
P.-Por favor.-supliqué.
***************
POV. CAMILA.
No lo cronometré pero creo que pasé como 10 minutos abrazada a Lauren y por
suerte estaba más calmada.
Venga, un "gracias, Lauren" y ya. No es tan difícil, vamos, la chica quería llevarme a
un hospital.
L.-No es nada...
C.-Dime y vemos.
L.-La verdad, es una tontería... es que puede que... te vas a enfadar y me vas a odiar
más de lo que ya me odias y te va volver a dar un ataque y será por mi culpa...
Todavía estaba un poco mareada lo que menos necesitaba era a Lauren dando
vueltas.
L.-Puede que le haya dicho al señor de recepción que somos... que tú y yo tenemos...
que nosotras estamos... -dijo.
L.-Para que nos diera una habitación. Amantes trágicas que no tienen donde dormir.
C.- ¿Y no podías haber dicho que éramos hermanas, primas, vecinas, amigas,
compañeras de dominó?-dije alterada.-No sé, otra cosa, justo, novia tuviste que
decir.
L.-Por favor, no te enfades, bueno si quieres enfádate pero que no te de otro ataque.
C.- ¿O sea ahora soy tu novia? Perfecto, genial.-dije con ironía, apoyando mi cabeza
en el sofá.
L.-No vamos a hacer nada-dijo-sólo es teatro delante de ellos para que nos den una
habitación.
C.- ¿Tengo que besarte para poder tener una habitación...? Y yo que creía que el
viaje no podía ir mejor?
C.- "Estoy contigo" -dije entre comillas-para que me den una cama, ¿sabes que te
puedo denunciar por prostituirme, no?
L.-Que dramática eres... tú solo dame la mano y no pongas cara de asco cuando
estemos juntas, sonríes un poco y ya. No hace falta que te pongas romántica.
C.-Muy fácil es decirlo... lo mismo te digo, ¿aguantarás sin insultarme y pondrás cara
de felicidad cuando estemos juntas? Yo creo que no.
L.-Sí.-se giró y vio al hombre de recepción que venía hacia nosotras. Entrelazó
nuestras manos.
Esto no va a funcionar.
Esto no va a funcionar.
Esto no va a funcionar.
POV. LAUREN.
P.-No hay de que... Mi esposo Manuel, el chico que estaba aquí antes, ha ido a buscar
los papeles para poder registraros.-dijo sonriendo.
L.- ¿En serio, va dejarnos pasar la noche aquí?-él asintió-muchas gracias. Le juramos
que mañana por la mañana ya no estaremos aquí, buscaremos otr...- el hombre me
interrumpió.
P.-No, bonita, os podéis quedar hasta el lunes, cuando venga los autobuses.-dijo el
mirándonos.-pero no os saldrá gratis.
M.-De la forma que se lo estás diciendo parece que las quieras contratar para un
striptease o algo parecido-dijo riendo el que supusimos que era el esposo de Patrick-
tranquilas chicas, sólo tendréis que ayudar en el comedor y la cocina por la noche,
muchos de los trabajadores no van a poder venir por la alerta de nieve. ¿Aceptáis el
trato?-Asentí sin pensarlo dos veces y el hombre me dio unas hojas y un bolígrafo-
Rellenad esto, cuando terminéis se lo dais a este guapísimo hombre de aquí y os
llevara a la habitación. Bueno yo me voy a seguir trabajando-Le dio un tierno beso a
Patrick.-Por cierto, soy Manuel.-entonces se fue.
P.-Os dejo solas para que rellenéis eso, estaré en el mostrador. -lo vimos alejarse.
C.-Todavía tengo entumecida esta mano y con la otra no sé escribir.-le quité los
papeles y intenté rellenarlos yo misma.- ¿Tanto sabes sobre mí?
L.-De 1997.-me volvió a mirar extrañada.-Soy año mayor que tú así que sé en que
año naciste.
C.-Si, sólo ha sido un mareo al levantarme de golpe. -dijo poniendo sus manos sobre
las mías que estaban en su cintura. -Vamos a darle esto al señor. -apartó mis manos
de ella rápidamente.
Entramos a una pequeña habitación con paredes de color marrón claro y el suelo
cubierto por una moqueta azul marino, el que hizo estas habitaciones no era muy
buen decorador de interiores pero por lo menos podremos dormir bien aquí pensé;
sólo había una cama en una esquina pegada a la pared junto a la ventana, una
lamparita alumbraba el lugar, una silla de madera enfrente junto a una mesa no muy
grande, un pequeño armario y una puerta que daba al baño, donde solo cabían dos
personas si estaban muy pegadas.
P.-Bienvenidas señoritas, este será vuestro hogar los próximos tres días, espero que
no os importe que solo haya una cama, hay más mantas en el armario. -ambas
sonreímos falsamente.
P.-Yo me voy para que podáis acomodaros y estar solas y esas cosas... No me he
presentado soy Patrick.
L.-No lo intentes, soy mayor, así que me quedo la cama. -dije burlándome de ella.
C.-Me da igual que seas la mayor-dijo-yo soy más guapa que tú y por eso me quedo
la cama.-dijo tirando de mi sin fuerza.
L.-Vale, vale, haremos una cosa. Tiramos una moneda quien gane duerme en la cama
y quien pierda en el suelo.
C.-Pero eso no es justo.-dijo poniendo pucheros. Sonreí al verla hacer eso.-Si pierdo
no podré dormir en la cama.
L.-Se siente. -dije.-Toma, tira tú la moneda, así no dirás que hago trampas.- dije
dándole cinco centavos que saqué de mi cartera.
C.-Cara.-dijo rápidamente.
L.- ¡¡SIIII! ¡¡¡La cama es mía!!! ¡¡De nada te vale ser linda porque la cama es mía!!-
reí y me burlé de ella.
L.-Toma, dos para ti para que duermas en el suelo y una para mí para taparme en la
excelente cama.-dije burlándome-y como soy buena persona, te daré una de las
almohadas. ¿A qué soy la mejor novia que has tenido nunca, Cabello?-dije
abrazándola.
C.-Sí, la mejor, eso tenlo por seguro.-dijo irónica empujándome para que la soltara.
Me puse a leer.
Al final bajamos y me quedé en una sala recostada en un sofá, leyendo y ella se fue a
llamar a su familia.
Decidimos hacer sólo una llamada para ahorrar el poco dinero que nos quedaba.
***************
POV. CAMILA.
Llamé a mi casa.
S.-Mija, ¿Cómo estás? ¿Dónde estás? ¿Estás bien? ¿Te ha pasado algo? Dime donde
estás y vamos a por ti. -dijo muy rápido, creo que también lloraba.
No, nada, salvo que un hombre casi te rapta, casi te mueres en el hall de un
motelucho de carretera y que probablemente tengas que dormir en el suelo, si no
cuento eso, la verdad es que no te ha pasado nada.
C.-De verdad, mamá estoy bien... estoy con Lauren, bueno ahora no sé exactamente
donde se ha metido pero estamos las dos juntas.
S.-Los Jauregui están aquí en casa, hemos ido a la comisaria pero no nos dejaron
poner la denuncia porque tenía que pasar 48 horas.-dijo-Clara, Lauren está allí con
Mila.-oí un fuerte murmullo detrás de la voz de mi madre.
C.-Mami, dile a papá que compre dos billetes para el lunes y que me envíe la
información al correo electrónico, no podremos estar en contacto porque aquí no hay
casi señal por el tiempo. En serio, mami, no te preocupes estamos bien. Por favor,
dile a Taylor que avise a Ally y Dinah y les diga que Lauren está bien.
S.- ¿No podéis volver antes?
C.-No, el tiempo aquí es horrible, hace mucho frío y todas las carreteras están
cerradas-dije-dile a papi, lo que te dije-insistí.-Nosotras estamos bien, lo juro... Mami
te tengo que dejar pronto se acaba el tiempo de llamada.
C.-Yo también.
So.- ¿Kaki?
So.-Te quiero mucho, Mila. Sé que Lauren cuidará de ti, por favor cuida tú de ella
también. Adiós, Mila, te quiero.
"Sé que Lauren cuidará de ti, por favor cuida tú de ella también.
C.-Disculpe, ¿ha visto a una chica más o menos así de alta -señalé la altura de Lauren
con mi mano-pelo negro y ojos verdes?-pregunté a un señor que estaba por ahí. Él
negó.
Ni rastro de ella.
POV. LAUREN.
Mientras esperaba a que Camila volviera me recosté en una de los sofás de la sala de
estar.
Con mi libro en mano empecé a leer hasta que noté que las letras se volvían medio
borrosas.
Se podrían callar o por lo menos bajar la voz que la gente quiere dormir.
LLL.-A mí no me da miedo el niñato que pueda tener como novio. -Manuel rió.
C.-Hola, Manuel, ¿Has visto a...? Oh ahí esta.- dijo ella. Noté como se sentaba en el
borde del sofá. -Jauregui despierta.-dijo susurrándome- ¡Ehhh! Tú, levántate.- me
zarandeó.
Aún escuchaba a los hombres hablar pero ahora habían bajado el tono para que
Camila no los escuchara.
LLL.- ¿Algún problema con la bella durmiente? ¿Si quieres la despierto con un beso?-
Oí decir al chico.
Empezó a besarme la frente, bajaba hacia mi mejilla, se paró y fue directa a mi oído.
Por favor.
C.-Vamos, Lauren, levántate... -Al final me di por vencida y abrí los ojos.
C.-Vamos arriba, te cuento lo que hablé con mi madre y después duermes todo lo que
quieras hasta que nos toque ir al comedor.- propuso.
L.- ¿Y por qué no me lo puedes decir aquí?-seguía con su mano en mi pierna pero ya
no la movía.
C.-Porque creo que el chico ese, -señaló y ambas miramos-quiere hacerte algo, -me
reí.-hablo en serio, me dijo que quería besarte.
C.- ¿Qué? Estás loca, Manuel está ahí, ¿Qué quieres quedarte sin tu preciosa cama?
C.- ¿Tendría otra razón para besarte que no fuera nuestra propia supervivencia?
M.- ¡Chicas! -nos giramos hacia él.- después iré a avisaros a que hora tenéis que
bajar para ayudar ¿vale?
C.-Sí, claro... Nosotras vamos arriba, necesito hablar con mi... con mi novia.- le miré
y sonreí.
C.-Uyy, que posesiva eres, Jauregui, ya me quedó claro que la cama es tu--ya.-dijo.-
ahora déjame sentarme y te cuento que pasó.
C.-Llamé a mi madre y le dije que estábamos bien, que no había pasado nada...-la
interrumpí.
C.-No quería preocuparla, además ya estoy bien... No creo que me vuelva a dar otro.
L.-Bien, parece estar todo en orden, ahora sólo falta esperar que el lunes las
carreteras estén abiertas.
C.-Esperemos... A sí, también hablé con Sofi, me dijo que cuidara de ti porque sabía
que tú cuidarías de mí.
C.-Depende... -dijo.
C.-Uno, eres Jauregui, dos, me odias, tres eres Jauregui, cuatro te odio y cinco y más
importante...
C.-No. -dijo seria. Vino de nuevo hacia la cama y me tapó con la manta, me sonrió y
fue hacia el termostato para encender la calefacción después se metió en el baño y
cerró la puerta.
Habían pasado diez minutos y no podía dormirme, sólo daba vueltas en la cama.
Por lo menos se estaba bien.
Era Patrick.
P.-Chicas a las nueve bajáis para ayudar que es cuando la gente empieza a llegar a
cenar al comedor-la puerta del baño se abrió- después vais a la cocina y sólo tendréis
que lavar los platos.
C.-Sí, claro, ahí estaremos. -dijo secándose el pelo con una toalla. La dejó en la silla y
se acercó a mí - ¿Verdad?- yo sólo asentí, no me salían las palabras.
No puedo.
Estaba envuelta por una toalla que dejaba poco a la imaginación con el pelo aun
húmedo en su lado izquierdo.
¿Importa? No.
Me senté en la cama sin dejar de mirarla intentando poner la cara más neutral que
tenía.
C.- ¿Estás bien?- preguntó volviendo a la silla para coger la toalla y seguir secándose
el pelo.
Lo único que cubre tu cuerpo es una toalla, créeme que NO estoy bien.
¿Qué te pasa? Como si nunca hubieras visto a una mujer sin ropa.
C.-No, Jauregui, yo me baño con la ropa puesta.-dijo irónica.-No es obvio que sí,
estoy desnuda. Voy a cambiarme.
L.-Sí, por el bien de mi salud, hazlo.- dije bajito evitando mirarla otra vez.
***************
POV. CAMILA.
L.- ¿Me puedes explicar por qué llevas el pijama en la bolsa de mano?-se acercó por
detrás.
C.- ¿No tendrás frío? Hace como 3ºC.- alzó los hombros. -Toma, puedes ponerte
esto.- Le dije pasándole el pantalón de mi pijama.- Y yo dormiré con la parte de
arriba.
C.-Sí, sí hace... imagina que duermes semidesnuda, agarras una pulmonía y mueres,
la culpa sería mía y tendría que ir a la cárcel por asesinato y no soy una chica que lo
pasaría bien en la cárcel.
L.- ¿Lo dices en serio?-preguntó.-Lo del asesinato y la cárcel...
L.-En ese caso, está bien. ¿No te han dicho nunca que eres muy dramática?-dijo
mientras empezaba desabrocharse los pantalones.
Mierda, no mires.
L.- ¿En serio te incomoda que me cambie aquí? No es como si fueras a hacerme algo
¿no?-hubiera pagado por ver la cara que puse en ese momento. -Ehh, tranquila estoy
de broma.
L.-No sé porque agachas la cabeza, puedo asegurarte que tengo lo mismo que tú. No
tienes porque asustarte.
¿Vergüenza? ¿Por qué me daría vergüenza? Miles de chicos me han visto en bikini y
las chicas también me han visto a medio vestir cuando nos cambiamos para gimnasia
y no ha pasado nada.
C.-Hoy estás graciosa.-dije acercándome a ella. Agarré sus manos y las puse en sus
ojos.-No me mires.-rió.
L.-Explícate.
C.-Si me ves medio desnuda lo más seguro es que quieras abalanzarte sobre mí... y
besarme... y bueno eso... ya sabes a lo que me refiero.
L.- ¿Eso crees? Que si te veo desnuda querré hacerte eso, que por cierto, camzi, eso
se llama se_xo. Sexo. -repitió.-Puedes decirlo no me voy a escandalizar, ¿a no ser de
que la escandalizada seas tú?
Camila tienes que dejar de hablar porque cada vez que hablas la jodes.
L.-No quiero que me lo digas quiero que me lo enseñes... -dijo acercándose a mi aún
con los ojos tapados.
Me acerqué a ella y me paré justo en frente. Ella seguía con las manos sobre sus
ojos.
C.- Tócame.-la desafié.-Sin mirar, cierra los ojos y tócame donde tú quieras.
Pero ¿por qué te haces esto a ti misma? Si no quieres que te toque para que la invitas
a que lo haga.
Ni tú misma te entiendes.
L.-No.- me separó de ella y abrió los ojos.-No sé a que juegas pero no me gusta.
C.-Ahh, mierda.-me tapé con los brazos.-No me mires.-volvió a taparse los ojos y
siguió hablando.
L.- ¿Y que crees que pienso...? Lo mismo que tú, supongo, ¿Qué estoy deseando
comerte a besos y tú me dejarás hacerlo?
L.- ¿Estás segura de que lo último es mentira? ¿No vas a dejar que te bese?-se
acercó a mí.
L.-Yo puedo darte sólo una para que quieras volver a hacerlo.-me provocó.
De esta no salgo.
C.- ¿A si? ¿Y cual sería?.-me pegó aun más a su cuerpo. Se quedó callada.-Venga,
Jauregui, bésame, lo estás deseando, ¿no eres tan valiente?, bésame, róbame un
beso, estamos pocos centímetros, bésame.
L.-Eres odiosa.
C.-Lo sé.
L.- ¿Sabes que tendría que hacer ahora? Seguir provocándote para que al final
pasaras toda la noche... despierta... conmigo... ¿Sabes a que me refiero, no Camz?
Sexo. Eso sería un golpe a tu ego muy fuerte y entonces Jauregui anotaría punto, set
y partida.-dijo volviéndose a acercar a mí furiosa.
L.-No, para nada dañaría mi imagen además del buen rato te daría una lección.
C.- ¿En serio me forzarías a tener relaciones contigo con tal de que aprendiera algo?-
pregunté seria.
L.-El forzarte a ello iría en contra de mis principios; y yo tengo valores.
L.-Vaya, vaya, primera vez que nos peleamos por algo y pedimos perdón.-dijo-Tú no
cuentes esto en Miami, eso haría pensar a la gente que nos hemos ablandado y no
queremos eso ¿verdad? Tú sigue siendo la popular, que le gusta a todo el mundo y es
la única capaz de plantarme cara y yoo...
C.-Y tú sigue siendo la chica mala que es la única que no cae bajo los encantos de la
chica popular-dije.- ¿Te parece bien esa descripción?-Asintió - ¿Creí que no te
importaba lo que pensaban los demás de ti?
L.- ¿No tenías un pijama más discreto? ¿tenía que ser este, rosa de osos?-levanté los
hombros.
Nos miramos al espejo, que había en el armario, ella se quitó el suéter que llevaba y
se quedó en sujetador.
La miré. Qué teníamos lo mismo dice... puedo asegurar que yo no tenía tanto de eso
como ella.
L.-Estamos para foto.-dijo riendo.- Bueno ya vamos a la cama, ay no, tú no.-rió y yo
rodé los ojos.
Es tan idiota.
Es una mujer.
L.- ¿Querías...?
L.- ¿Qué?
L.- ¿Queé?
Eso intenté.
Le di vueltas en mi cabeza a todo lo que había pasado y en todo lo que había pensado
y solo pude llegar a la conclusión de que no llegué a ninguna conclusión concreta.
Capitulo 16
POV. LAUREN.
Ignórala, ya se cansará.
L.-No.-dije tajante.
L.-Sí.
C.-Lauren...-seguía llamando en voz baja. -Lauren...
C.-Jauregui.-volvió a llamar.
Lleva diez minutos llamándome para que después me diga que no quiere nada, yo no
sé si matarla ahora o me espero a que se haga de día.
C.-Tengo frío.
C.-No sé.
L.-Adiós Camila. -me tapé hasta la cabeza e intenté conciliar el sueño pero con esta
chica en la habitación no se puede.
C.-Lauren...-llamó bajito.
L.-No.
C.-Por faa. Va, déjame subir, el suelo esta duro, es incómodo... por fa... seguro que
tú también tienes frío, si duermo contigo tendremos las tres mantas para las dos.
Te mueres de frío, idiota, y se quiere meter en tu cama que esperas para decirle que
sí.
C.-Vaa.-suplicó.
L.-Así que la señorita Camila Cabello me suplica a mí, la odiosa de Lauren Jauregui,
que la meta en mi cama. ¿Sabes que eso juega en tu contra, no?
En eso tiene razón nadie creerá que Cabello ha dormido conmigo, bueno pero yo lo
sabré que es suficiente para poder meterme con ella.
L.-Vale, sube pero sólo esta noche. Mañana vas al suelo.-Se levantó y echó las dos
mantas encima de mí, puso su almohada en la cama y entró dentro.
Nos quedamos las dos mirando al techo iluminadas por la luz de los carteles
luminosos del motel que entraban por la ventana.
C.-Cuando creía que esto no podía ser más incómodo, llegas tú y lo haces.
L.- ¿Sí, verdad? Sabes, no contestes a esa tontería gírate para ese lado y yo para
este y dormimos.
¿Por qué no puedo dormir? Ohh, claro porque tienes a Cabello acostada a tu lado y
estás en la situación más ridícula jamás vivida.
Empezamos de nuevo.
L.-Sí.
C.-Lauren.-llamó. Me giré.
L.-Cómo vuelvas a llamarme en lo que queda de noche vuelves al suelo.-Se giró hacia
mí y nos quedamos frente a frente- ¿Qué quieres ahora?
C.- ¿De qué te ríes? Hablo en serio. Dame conversación para que me entre el sueño.
L.- ¿Qué habré hecho yo mal en otra vida para que en esta me toque aguantarte?
C.-A lo mejor le robabas los gnomos de jardín a tu vecina para quedártelos tú.
A esta chica le falta un cable en la cabeza pero lo del gnomo me ha hecho gracia.
C.-No sé.
¿Habla en serio?
L.-Me encanta ese tema es super interesante... venga empieza a hablar.- se quedó
callada.- Madre mía, creo que es la primera vez desde que nos conocemos que
estamos de acuerdo en un tema, pienso exactamente lo mismo que tú has dicho. -
dije irónica.
L.-Es super interesante hablar contigo. ¿Algún otro tema que quieras discutir?
L.- ¿Qué tal la capacidad que tienes para no dejarme dormir? Por ejemplo...
L.-Anda no me digas...
C.- Sip, además si tanto sueño tuvieses ya estarías durmiendo.
C.- Vale, hazlo.-Me giré y ella me tocó la espalda, enseguida apartó la mano.
C.- ¿No era que estabas bien así, que no tenías frío? -me escuchó.-Mira, está
nevando.-dijo animada.
Me levanté un poco para mirar por la ventana y después volví otra vez a acostarme.
L.-Mañana por la mañana juegas todo lo que quieras con la nieve, corazón, pero
ahora vas a dormir.-le dije como si fuera su madre.-Y quítate de encima de mí.-dije
empujándola.
C.-Joo, pero es que no tengo sueño. ¿Me dejas tu móvil?. -dijo agarrándolo de la
mesita que tenía a su lado.
L.-Vale, pero no mires mis cosas.-le advertí.-No sé porque presiento que no vas a
hacer caso a esa advertencia.
C.- ¿Qué escondes Jauregui? ¿Algo demasiado embarazoso para que no me dejes
verlo?
L.-No, es sólo que no me gusta que vean mis cosas, así que no lo hagas o te tragas el
móvil.
C.-Vale, vale... -encendió el juego y la música de este empezó a sonar bastante alta.
L.-Bájale la voz a eso, nos van a llamar la atención, idiota. -le dije alterada.
Estaba boca abajo en la cama mirando como Camila maldecía cada vez que la
eliminaban en el jueguecito intentando conciliar el sueño.
***************
POV. CAMILA.
Me paralicé totalmente; me paralicé por fuera porque por dentro el corazón me iba a
mil por hora, no sabía que hacer.
C.-Jauregui, ¿Qué haces? Quita de encima mío. -la aparte de mí. Ella dijo algo que no
pude entender y se aferró más a mí. -Dios mío, ayúdame.-dije en el silencio de la
habitación. -Lauren-la llamé más fuerte y la zarandeé un poco.
¿Y si miro sus fotos? No ha dicho que no las mire. Desde cuando hago caso a lo que
me diga. Sólo unas cuantas...
Una foto en la que yo estaba durmiendo en su pecho y ella salía haciendo el idiota
burlándose de mí. Había unas cuantas como esa.
Seguro que las quiere para después amenazarme con enseñarlas, no es tan tonta
como parece.
Seguí pasando fotos, paré en una donde ya no se burlaba de mí, me estaba mirando,
veía como dormía, en la foto no sonreía ni nada sólo me miraba.
C.-Pues no salimos tan mal.-dije susurrando en voz alta.-Camila tienes que dejar de
hablar contigo misma en voz alta algún día te escucharan y te tacharan de loca. -me
dije a mi misma.
¿Qué te dije?
La verdad que la foto es bonita. Si alguien que no nos conociera la viese diría que
somos una pareja adorable.
Seguí pasando unas cuantas fotos mías durmiendo, esta vez sin ella al lado.
C.-Eres una idiota.-le dije a la persona que dormía a mi lado. En ese momento se giró
y se puso hacía arriba. Seguía durmiendo.
También había fotos del viaje, fotos con Ally y Dinah, fotos con sus hermanos
haciendo el bobo, con sus padres, selfies, incluso fotos con Sofi.
¿Por qué parece que en cada foto tiene los ojos de un tono diferente? Dios, como me
encanta el color de sus ojos.
Pasé a la siguiente foto, salía ella sin hacer absolutamente nada, mordiéndose el labio
con su mirada seductora.
No sé si pretendía seducir a quien estaba haciendo la foto o si pretendía ser sexy para
salir en ella pero a mí conseguía confundirme.
Decidí no ver mas fotos suyas y puse la cámara del teléfono. Empecé a hacerme fotos
con su móvil.
Me acerqué a ella y nos hice una foto con la cámara trasera como la que ella tenía
pero ahora era yo la que se burlaba de ella. El flash iluminaba la habitación.
Hice una en la que yo salía mirándola como una idiota, muy parecida a la que ella
hizo pero decidí borrarla.
Esta confusión que tienes tiene que terminar, tú nunca has sentido atracción por
ninguna mujer y mucho menos por Jauregui. A ti te atraen los hombres.
Pasaron unos minutos y noté como Lauren se giraba hacia mí y dejaba su brazo
alrededor de mi cintura.
Como no me hacía caso agarré su mano para quitarla de encima de mí pero en ese
momento agarró mi cintura y me acercó más a ella.
Si otro hiciera eso ya estaría como poco sin cabeza pero cuando lo hace Lauren, cada
vez que me toca, se me acelera todo.
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Cuando los primeros rayos de luz entraron por la ventana desperté mirando al techo,
estiré el brazo y miré la hora en el móvil de Lauren, las 8:30.
Habré dormido unas 5 horas o menos y siento como si llevara tres días durmiendo.
Volví a dejar el móvil en la mesita de noche y noté un peso sobre mí, tenía la pierna
de Lauren sobre las mías, su mejilla pegada a mi hombro y su brazo y la mitad de su
torso en mi pecho.
No quería que empezara otra vez las peleas Cabello-Jauregui, en ese momento solo
quería que Lauren siguiera abrazándome.
C.- ¿Qué voy a hacer?-dije bajito hablando con una profundamente dormida Lauren.-
Dime, ¿Por qué me está pasando esto ahora? ¿Es el encierro? ¿El miedo a quedarme
aquí sola? Nunca te había visto de esta forma, tan buena persona conmigo, sin
discutir, ¿es eso? ¿no?, el verte de otra manera que no sea tú gritándome el asco que
te doy o yo gritándote lo mucho que te odio... No sé como permito que me toques,
que me abraces, que me hables, no entiendo porque me pongo tan nerviosa cuando
lo haces. Ehh... ¿Cómo hago que todo esto desaparezca? Me da miedo empezar a
sentir algo más que odio por ti. -seguía acariciándole el pelo.- No te estoy confesando
nada, yo no siento nada por ti, sólo estoy intentando aclarar mi cabeza, no quiero que
te comportes bien conmigo, no me gusta que lo hagas, así no puedo odiarte como es
debido... Quiero odiarte, no, necesita odiarte...
Piensa en todo lo que te ha hecho, en todo lo que te ha dicho desde que os conocéis,
este viaje no cambia nada, una noche abrazadas no cambia nada.
C.- ¿Si? Tú lo has querido.-me tiré encima de ella. Se dio la vuelta y siguió
durmiendo.-Tienes que estar de broma.- Me quité de encima y saqué de mi mochila
una botella, fui al baño y la llené entera de agua. Le vacié media en la cara.-
¿Tampoco? Jauregui despierta.-dije suplicando.
POV. LAUREN.
L.-Buenos días, Sunshine. -le dije medio dormida restregándome los ojos con la
mano.
L.- ¿Ni un beso de buenos días, ni nada?-dije en tono de broma. Por la cara que puso
no estaba de humor -Uyyy que mal humor tiene la señorita por las mañanas. ¿Me
explicas que haces encima de mí y por qué estoy tan mojada?-pregunté. Eso ha
sonado peor de lo que esperaba.-Quiero decir ¿Por qué estoy llena de agua?-corregí
rápidamente.- O quieres que empiece a imaginar cosas...
C.-No te despertabas y te tiré agua pero no me hiciste caso y subí encima tuya.- me
levanté con ella todavía encima y me senté. Nos quedamos frente a frente, puse mis
manos en su cintura.
L.-Te he dicho alguna vez que estás más guapa sin maquillar.- Vi como se ponía
roja.-En serio lo digo, recién levantada estás hermosa.-se lo dije de broma, para
molestarla pero de verdad creía que estaba más linda así que con todo ese maquillaje
que siempre se pone.
L.- ¿O sea que llevabas veinte minutos llamándome? -asintió quitándose de encima
de mí-que paciencia, mis hermanos y mis padres me llaman dos veces y se cansan. -
dije riendo.
Cuando salí del baño Camila ya estaba vestida y estaba subida de rodillas en la cama
mirando por la ventana.
L.- ¡¡CABELLO!! -la asusté. Se giró y me dio un puñetazo en el brazo- ¡¡Auuu!! Me has
hecho daño.-dije frotando mi brazo dolorido.
Me vestí delante de ella, me hizo gracia ver como no sabía donde mirar cuando me
quedé en ropa interior.
Bajamos a desayunar, cuando terminamos Patrick nos dijo que no hacía falta que
ayudáramos por las mañanas, sólo tendríamos que trabajar por las noches así que
fuimos a la sala de estar donde estuvimos ayer.
En la sala estaban los mismos hombres del día anterior. Camila se sentó en el sofá
junto a uno de los hombres y se puso a ver la tele que estaba encendida y yo me
puse a jugar a una máquina de pac-mac que había allí.
L.- ¿Qué pasa?-dije tirando la cabeza hacia atrás sin dejar de mirar la máquina.
C.-No me gustan esos hombres.-dijo con voz tierna.
L.-Pobrecita. -me giré a ella y le pellizqué la mejilla- ¿Y qué te ha dicho ese hombre?
C.-Que lleva aquí varias noches y que tardará en volver con su familia... y que le
recuerdo a su hija.
L.-Ves te asustas por nada, no todo el mundo que te ve lo primero que piensa de ti es
"quiero llevármela a la cama". Ve sigue viendo la tele allí, si te pasa algo tú grita y tu
novia los mata a golpes ¿sí?-ambas nos reímos.
C.-Valee.
Estuvo un rato hablando con los dos hombres hasta que se fueron, yo seguía jugando
a la máquina.
L.- ¿A si? ¿Aguantarías sin pelearte conmigo tanto tiempo?, no linda, dirás lo que
quieras pero pelear conmigo sirve para descargarte de los problemas que tienes.-dije-
nuestras peleas a veces son tan absurdas que quien las vea desde fuera dirá que
somos idiotas.
C.-En eso llevas razón. Somos como terapia para la otra; hay gente que hace boxeo
yo me peleo contigo.-dijo.-pero porque nos odiamos, obvio.
Entonces entró a la sala el joven que quería despertarme con un beso ayer.
C.-Tuve que apartarte de mí varias veces pero por lo demás, sí he dormido bien.
L.-Sí, te vuelvo a pedir perdón por eso, suelo abrazarme cuando duermo con alguien.
C.-No, no.
L.-Seguimos sin tener tema de conversación.- dije.- Como anoche.- reí- ¿Tardaste
mucho en dormirte?
C.-Bastante.
L.-Mucho. -me levanté del sofá.- ¿Quieres jugar al billar? -dije girándome hacia la
mesa.
C.-No sé jugar muy bien pero si así nos entretenemos, vamos.
L.-Vamos a ver, ¿Qué parte de tú las lisas y yo las rayadas no has entendido?- dije
riendo.
C.- Y que parte de ¿no sé jugar y da gracias a Dios que he metido una bola no has
entendido tú?- dijo quedando a centímetros de mí riendo.
Acabamos la partida sin saber quien había ganado porque Cabello seguía haciendo
trampas.
C.-Ehh ves tú querías jugar sin trampas y ahora eres tú la que las haces, esa bola era
mía.
C.-Ves como tú también eres una tramposa, Jauregui. -empezó a burlarse de mí.
C.-No, yo sigo las reglas siempre, eres tú que juegas como quieres.- me estaba
provocando.
C.-Sip.
Milímetros.
LLL.-Hola, soy Brandom. ¿Me preguntaba si podría jugar con vosotras una partida?.
C.-Discúlpala, no le gusta perder y acabo de ganarle. Claro que puedes jugar, ¿tú
contra nosotras? -preguntó. El chico fue a por un palo para él.
L.- Camila.-dije con tono de suplica, mis ojos también la miraban de esta misma
forma.
Ahora mismo quiero partirme el palo de billar en la cabeza por idiota y lenta.
Partírselo a Camila por ser tan jodidamente sexy cuando se muerde el labio.
Pero sobre todo se lo quiero partir al imbécil ese que nos interrumpió.
C.-No, tranquilo.
B.- ¿De dónde sois? ¿Por qué no sois de aquí, ¿verdad?-me preguntó.
C.-Somos de Miami.
B.-Woow de Miami, estaréis todo el día en bikini en la playa. -se dirigió a mi, lo ignoré
una vez más.
C.-Sí.-dijo.
B.- ¿Pero pareja de verdad? ¿O sólo que sois muy amigas y lo pasáis bien juntas?
B.-Pues eso, que en verdad os gustan los chicos y por experimentar os dais amor una
a la otra. ¿No sé si me explico?- dijo.
He mencionado que este chico es tonto, creo que sí.
B.-Exacto.
B.-La verdad, es que quiero acostarme con tu... lo que sea que sea, la ojiverde.
B.-Lo que oíste, que quiero hacerlo contigo... Tú puedes mirar o incluso te puedes
unir, -se dirigió a Camila, después me miró- vamos te aseguro que soy mejor que
esto- dijo refiriéndose a Camila con desprecio, lo próximo que vi fue el puño de
Camila en la cara del chico.
C.-Te vuelves a dirigir a ella y el mundo se te queda pequeño para correr, imbécil. -
me puse detrás de Camila por si intentaba matar a Brandom.
C.- Pues esta santurrona tiene a algo que tú no tienes. -dijo.-A esta chica, en su
cama, todas las noches haciéndome cosas que ni imaginarias.
L.-Camz, cálmate. -dije agarrándola de la cintura.- Y tú, imbécil, sal de aquí antes de
que te deje el otro ojo morado yo misma.
C.- Hijo de puta. -fue a pegarle otra vez pero me dio tiempo a sujetarla.
C.-Como lo vuelva a ver lo mato, lo muelo a golpes, lo... -caminaba arriba y abajo.
C.-Por todo lo que dijo el imbécil ese... por lo que insinuó... por lo que quería hacerte,
te trató como si fuera un objeto, como si fueras una cualquiera...
L.-Vale, vale... tranquila, sólo es un cerdo, un idiota. Ahora siéntate y cálmate. -se
sentó encima de la mesa de billar. Dejé mis brazos a cada parte y la encerré
quedando frente a ella. -Sabes das más miedo cuando me defiendes que cuando me
atacas. -dije riendo.
C.-No me hagas reír que estoy enfadada todavía.- Dijo intentando no sonreír.
L.-Eres consciente de que he escuchado todas y cada una de las palabras que has
dicho, ¿verdad?- le pregunté.
C.-Ahora mismo no me acuerdo ni de la mitad de cosas que he dicho.
L.-La furia hablaba por ti.- asintió y yo reí. Le agarré la mano derecha y la mire -
Tienes un buen derechazo. -le besé la mano.
L.- Temo por mi vida. -dije. Puse mis manos en su cintura. - ¿En serio no te acuerdas
de la parte de "esta santurrona tiene a algo que tú no tienes. A esta chica, en su
cama, todas las noches haciéndome cosas que ni imaginarias". -dije imitándola.-Creía
que en cualquier momento iba a empezar a reír.
L.-Eh, eh, eh.-dije separando sus manos de la cara.- no tengas vergüenza. Por
curiosidad ¿Qué son las cosas que te hago que nadie imaginaria? -dije riendo.
L.- ¿O sea que hay respuesta a esa pregunta? Ehh.- yo cada vez reía más y ella cada
vez se ponía más roja.- Cuéntame lo fabulosa que soy en la cama, por favor.
Se tumbó encima de la mesa de billar mientras volvía a poner sus manos en la cara
avergonzada.
Subí encima de la mesa con mis manos y piernas apoyadas a cada uno de los lados
de Camila.
C.- ¿Quieres hablar de sexo conmigo?-dijo seria. Mierda, ahora seguro que me
empuja y tenemos discusión.- Mientras estas aquí encima de mí, sobre una mesa de
billar... -entonces sonrío.
L.- ¿Sí?
C.-Pues venga empieza tú. -dijo poniéndome el pelo que me caía por la frente detrás
de la oreja.
C.-Empieza a hablar... de sexo.-dijo riendo.- Estoy segura de que eres más experta
que yo, por lo menos en el tema de sexo entre dos mujeres.
Dios mío.
C.-Lauren, aquí no hay conversación no me has explicado nada, ¿o es que eres más
de práctica que de teoría?
Dos opciones le sigo el juego y acabamos donde tengamos que acabar o corto aquí y
me evito un problema.
L.- No sabes todo lo que ahora mismo está pasando por mi mente. -confesé.
L.- ¿Vamos a enrollarnos en una mesa de billar en un motel de mala muerte a las 11
de la mañana?
C.- No sé ¿Vamos?
Puede que cuando esto termine nos gritaremos, insultaremos o nos mataremos pero
lo único que quiero hacer ahora es besarla y sé que ella quiere que la bese.
L.- ¿Me estás jodiendo, otra vez? -susurré quitándome de encima de ella.
Capitulo 18
POV. CAMILA.
Siempre he deseado que mi primer beso fuera perfecto, en un sitio bonito con el chico
de la cual estuviese enamorada, si provoqué a Lauren para que me besara era porque
necesitaba quitarme la duda de que es esta atracción que siento por ella.
No volveré a dejarme llevar por las hormonas, por el calor del momento. Nop. No se
volverá a repetir. Nos han interrumpido dos veces y creo que ya no habrá una
tercera, definitivamente, no dejaré que haya una tercera, solo ha sido un calentón,
nada importante, tendré mi primer beso perfecto o dejo de llamarme Camila Cabello.
Frase más cliché no tenías en el repertorio. Siempre que se dice "no es lo que parece"
es exactamente lo que parece.
Fuimos a por los abrigos a la habitación y salimos fuera del motel, hacía mucho frío y
estaba todo cubierto de nieve.
Vimos a una chica de un metro noventa, rubia apoyada en un coche.
L.-Hola, creo que necesito ayuda. -le dijo cuando nos acercamos a ella.
Que le pasa a esta estúpida, eso no a tenido gracia, ¿Por qué se ríe?
No dejes que se noten tus celos. ¿Por qué estas celosa? No deberías estarlo.
Empujamos el coche hasta la parte de atrás del motel y después entramos de nuevo.
W.-Iba de camino a una sesión de fotos pero la nieve me impidió continuar y encontré
este sitio.
Estúpida.
Subí a la habitación y me tiré en la cama, no hacía más que pensar en que casi nos
besamos, en que a los dos segundos me cambió por otra sin importarle que estuviera
mirando, en todo el viaje en general.
Decidí bajar a recepción para dejar de pensar, cuando bajaba vi a Lauren salir de una
habitación y entrar en la nuestra.
La rabia que sentía en ese momento superaba la que alguna vez en mi vida había
sentido.
L.- ¿Wendy?
L.- ¿Qué tiene que ver ella en todo esto?- preguntó como si no supiera de que
estábamos hablando.
C.- No sé, tal vez, que acabas de acostarte con ella. -dije alterada.
L.-Entonces explícame a que viene todo esto, porque esto es una escena de celos.
C.-No son celos, es sólo que estoy harta, quiero volver ya a Miami y no tener que
verte la cara todo el día.
L.-No sé que bicho te ha picado pero no tengo ganas de que me arruines el día con
tus berrinches de niña celosa, me voy.
C.-Y Wendy era una cuenta cuentos no una fulana. -dije gritándole a la puerta cuando
ya estaba fuera.
***************
POV. LAUREN.
Por una vez que no hago nada malo y también me llevo las culpas.
Todo mal me sale pero ahora Cabello también es muy exagerada, ese ataque de celos
repentino, porque eso eran celos.
M.-Tan solita por aquí.-dijo Manuel sentándose a mi lado. Asentí.-Es hora de comer
¿Camila no baja? -Negué. -Uyy que poco habladora que estás ¿Qué ha pasado?
L.-Y mucho, y no entiendo por qué, yo no he hecho nada con la chica esa...
Manuel y yo fuimos al comedor.
L.-No.
P.-Eso es lo peor.
L.-Dímelo a mí.
Cuando terminamos de comer nos quedamos hablando los tres un poco más, en el
comedor sólo quedábamos nosotros y ella, vi como Camila se levantaba y se iba.
P.-Camila.-la llamó.
P.-Confía en mí...-miré a Manuel, en sus ojos también había algo de miedo por lo que
su marido pudiera hacer.
M.-Bésala.
L.- ¿Ahh?
M.-Eso si no quiere escucharte, bésala, de sorpresa, un beso que la deje muda, déjala
atontada. Te garantizo que funciona y después le explicas.
La verdad que no era tan mal plan, aunque habían cosas buenas y malas.
Buenas: Beso a Camila. Malas: El tremendo puñetazo que me puede dar al hacerlo.
Entonces entró Camila con tres fregonas en la mano y una botella amarilla.
M.-Mierda, ya está aquí. Vamos Lauren ve a por ella, haz que te escuche.
Fui con paso firme caminando hacia ella y me paré justo enfrente.
L.-No.
Entonces pasó, la jalé de la camisa haciendo que tirara las cosas que llevaba en la
mano y junté su boca con la mía. Cerré los ojos.
Noté como primero quería romper la unión entre nosotras pero no tenía la suficiente
fuerza ya que yo la tenía bien pegada a mi cuerpo pero al final logró zafarse.
Presentía que iba a pegarme, en sus ojos no había otra cosa que no fuera odio e
incluso parecía que iba a llorar.
Estaba mirando fijamente su ojos cuando Camila se lanzó a besarme, puso sus manos
alrededor de mi cuello y yo rodeé su cintura.
En la vida me habían besado con tanta pasión como aquella chica lo hizo en el
comedor de aquel motel perdido en Nueva York.
Me permití abrir los ojos y ver que la chic, la cual me estaba dejando sin respiración,
estaba disfrutando aquello tanto como yo, y ella podrá decirme lo que quiera cuando
nos separemos pero lo está disfrutando y mucho.
La acerqué más a mí, el control pasó a ser mío, fuimos con nuestras bocas unidas
hacia atrás hasta chocar con una mesa.
C.- ¿Me puedes explicar por que mierdas me has besado?- preguntó asombrosamente
calmada cerca de mis labios.
***************
POV. CAMILA.
L.-Ellos me dijeron que lo hiciera. -me giré a ver aún agarrada a su cuello.
L.-Sí, estaban aquí hace un momento, Patrick y Manuel, tú misma los viste, me
dijeron que te besara para atontarte y así me escucharías y me perdonarías.
L.-Yo no he tenido nada con la chica esa, no entiendo porque te has puesto así.
L.- ¡Eyy! Eso es mentira. Tú no sabes como soy. -Rodé los ojos. -Mira- sacó una
tarjeta de su bolsillo. -De esto hablaba con Wendy, es una escuela de fotografía, me
estaba explicando cosas para poder entrar allí cuando me gradúe.
L.- ¿Podemos hablar? -en cuanto la vi quité la mano de mi boca e intenté que no se
me notara cuanto me había afectado la colisión de nuestros labios.
Has salido corriendo es obvio que se ha notado que te afectó.
L.- De la emigración de las focas a África. -dijo irónica.- ¿A ti que te parece de que
quiero hablar? -le di una mirada de no saber de que estaba hablando.- Del beso,
Camila.
C.- Porque estaba sorprendida, entiendes lo que pasó ahí... tú, yo, Jauregui y Cabello,
dos personas que no se pueden mirar sin pelearse antes... Nos hemos besado. Ha
sido raro, incluso siendo un beso falso, porque ha sido falso. -aclaré.
C.-Jauregui ese beso no cambia nada entre nosotras, por lo menos para mí, es uno
más y ya está, no sentimientos, nada, no nos debemos nada.
L.-Vale, bien, quería que quedara claro eso de ningún sentimiento, me alegra ver que
pensamos igual, pensaba que estabas confundida o algo.
C.-Linda, necesitas más que un beso para tenerme a tus pies, es más necesitarías
como poco cinco mil siglos para tenerme a tus pies.
L.-Ahí esta Camila Cabello que todos aman y yo odio. -dijo riendo.- ¿Quieres otro a
ver si logro confundirte? -dijo en tono de broma acercándose a mí.
C.-No, gracias, ya he tenido suficientes besos tuyos para l que me resta de vida.- dije
también riendo.
L.-Para nada, como tú has dicho es un beso más, no es importante. - ¡Auuch! Eso
dolió.- Pero después del tremendo beso que nos dimos que te hagas la fría conmigo
levantará sospechas, por lo menos en Patrick y Manuel.
Lo último que quería es que se creyera que me gustó besarla, aunque en realidad
fuera así.
C.-No, bueno sí, pero... -me abrazó por detrás mientras yo seguía jugando a la
máquina y me paralicé.
C.-Nop, gracias.
Si sigue provocándome así me la como a besos.
C.-Jauregui, eres demasiado obvia, creía que tu no eras de las chicas que se
arrastraban para conseguir algo, y menos un beso... -tocó un botón de la máquina lo
que hizo que se reiniciara la partida- ¡¡Ehhh!!
L.-Perdón, ha sido sin querer. -dijo falsamente.- No hace falta que te vaya pidiendo
besos ya me los darás cuando Patrick y Manuel estén delante. -sonrió intentando
parecer coqueta.- O te los robaré yo, las dos opciones son validas.- puso la máquina
en modo multijugador.
C.- ¿Y tengo que dejar que me beses?- pregunté mientras empezamos la partida.
L.-No tienes otra opción pero recuerda son besos de mentira.- me giré a mirarla
dejando el juego.- No vale pegar, insultar o matar a Lauren -dijo con tono gracioso.
C.-Recuérdalo tú... -le dije.- ¿Y matarte no puedo? -negó.- Pues vaya mierda de
trato.
POV. CAMILA.
Estuvimos jugando un rato hasta que Manuel y Patrick entraron a la sala; estaban
muy contentos y parecía que no hubieran notado nuestra presencia.
M.-Hoy más que nunca sé que hice bien en casarme contigo, te quiero y me siento el
hombre más afortunado del mundo por tenerte siempre a mi lado. -dijo Manuel
sentándose en el sofá.
P.-A partir de ahora seremos una familia completa. -dijo sentándose encima de su
esposo.-Te amo.
C.-Debe ser bonito que te digan eso ¿no crees? - dije aún mirando a la máquina.
L.-Totalmente, que alguien sienta todo ese amor por ti debe ser lo mejor, aunque tú
ya estarás acostumbrada.
L.-Todo el mundo te halaga, te dice cuanto te ama, lo enamorados que están de ti...
L.-No sé... supongo que sí ¿no? No alardeas siempre de lo mucho que te ama la
gente.
C.-Piensa un poco, Jauregui, ¿Cuántos de los chicos que dicen estar enamorados de
mí crees que lo dicen de verdad y cuántos lo dicen para conseguir algo? -dije con
tono sincero.
L.-Habrá alguno que lo diga en serio, no creo que todos se acerquen a ti porque
busquen algo.
C.-No lo creo, los chicos que se me acercan sólo van a una cosa, no tienen tiempo de
enamorarse o si lo tienen no es para enamorarse de mí.
L.- ¿Y tú no caes bajo el encanto de sus halagos?
C.-No, son palabras falsas, sin sentimiento, eso no me interesa, no soy tan estúpida.
¿O tú con palabras bonitas ya te enamoras?
¿Qué serán cosas simples? Yo quiero hacer cosas simples por ella.
L.- Curiosidad...
L.-Te puedo decir algo sin que te ofendas. -levanté los hombros. -Pareces la típica
chica que es difícil de conquistar o que para tener tu amor necesitas que hagan mil
cosas por ti, que se arrastren... pero en realidad con una caricia, unas palabras y una
mirada caes al instante.
C.-Sí, puede que sea así pero no me valen las caricias, las palabras o las miradas de
cualquiera. - dije haciéndome la interesante.
L.-No, claro, seguro que tiene que ser un chico alto, guapo, ojos azules, pelo perfecto,
millonario para que pueda comprarte todos tus caprichos, atleta... que a tus amigas
les encante para poderles darles envidia.
C.-Puede que sea eso lo que quiero o puede que no. Te sorprenderían mis gustos
Jauregui. - me giré a ver que hacían los dos hombres enamorados.
P.-Eres lo mejor que me ha pasado. - dijo besando a su marido. -Lo mejor. -volvió a
besar a Manuel.
C.-Awww, mira Lauren que bonito, yo también quiero que me pase algo así. -dije
soñadora.
C.-Lo digo en serio, quiero que alguien sea así de romántico conmigo, que me diga
cosas como las que ellos se están diciendo, saber que soy importante para alguien.
L.-Pequeña Camz, tú eres importante para mí, me haces la mujer más feliz del
universo. -vi como se reía.
Ojalá lo hiciera.
C.-Que idiota eres. - dije riendo girándome hacia ella. -No digas algo tan bonito
cuando no lo sientes ¿si? Resérvalo para alguien que de verdad te importe.
L.-Es que lo eres. -dijo imitándome. Me soltó. - Espero que algún día encuentres a
alguien que te diga esas cosas.
POV. LAUREN.
L.- ¿Qué? ¿Cómo les voy a preguntar? Eso son cosas suyas, es privado.
C.-Pues yo voy...
C.-Perdón, no quiero interrumpir pero ¿sabéis donde puedo imprimir los boletos que
me tiene que enviar mi padre por correo? - me puse detrás de ella.
C.- Gracias. -se giró hacia mi. -Ahora vengo, espérame aquí ¿si? - me sonrió
dulcemente y salió.
P.- Lauren, ven. -me dijo.- siéntate aquí con nosotros. -Eso hice.
Eso último no es del todo mentira, algunas veces sí que puede llegar a enloquecerme.
M.-Pareceré un señor mayor pero no me negarás que es precioso ver como se miran.
P.-Sí, amor, muy bonito. -agaché la cabeza para que no se notara que me había
puesto roja. - ¿Te sonrojas? - levanté un poco la cabeza. - ¿Por qué?
¿Por qué me sonrojo? Corre, invéntate algo.
L.-Es la primera vez que siento algo así por una chica, con las demás novias que he
tenido era todo muy superficial pero con Camz es diferente y me da vergüenza que se
me note tanto porque nunca me había pasado, suelo reservarme lo que siento. -
mentí.
M.-Que linda... -le sonreí. -Sabes, yo era igual que tú tuve muchas aventuras
pasajeras hasta que acepté que era él. -miró a Patrick. - El que me volvía loco,
pasaron unos cuantos años hasta que empecé a mostrarme como su novio en
público; no me malinterpretes, estaba orgulloso de que Patrick fuera mi pareja pero
me daba vergüenza que los demás me vieran cariñoso con él, bueno con él o con otra
persona aunque fuera familia, en realidad.
P.-Es en serio, pasaron años hasta que por fin se digno a pasear conmigo de la mano.
L.- ¿Y no te molestaba?
P.-A veces sí, pero era muy tierno verlo de esa forma porque cuando estábamos solos
era muy dulce y después se volvía un "chico malo" .- reí. Manuel le dio un beso en la
mejilla a su esposo.
P.-O sea que a ti también te pasará eso de que todas vayan detrás de ti.
L.-No sé, puede ser, la verdad puede que sí haya alguna. -reí. -pero van más chicos
por Camila.
P.-Eso es lo peor, me acuerdo cuando iban todas las mujeres detrás de este latino. -
dijo riendo.
M.-Eres un exagerado, no eran tantas mujeres, además yo sólo tenía y tengo ojos
para ti.
Sonreí.
C.-Por eso que veo. -dijo mirando a Manuel y Patrick. - ¿Qué les pasa?
C.- ¿Románticos? - me miró. -más bien lujuriosos. -Los dos hombres se separaron y
rieron. - No, seguid, seguid, no tengo problema con ello... -dijo riendo.
C.- Sí todo bien, después hablamos de eso. -dijo mirándome aún de pie.
C.- No, amor, vamos ellos querrán seguir su sesión de romanticismo. -dijo tirándome
de la mano.
L.-Ves, ven siéntate. -la senté encima de mí quedando en la misma posición que
estaban Patrick y Manuel pero en el lado opuesto del pequeño sofá.
Me acerque a su oído.
L.-Estás muy tensa, relájate un poco o se nos cae la función. -me separé un poco de
ella y me miró. Acercó la cara y chocó frente con frente cuando se separó volví a
susurrarle. -Si quieres te suelto. -Dije apartando el brazo que tenía sobre su abdomen
en sus rodillas. Sólo le sonreí. Después de eso parecía más relajada, dejó de mirarme
y se dirigió a la pareja que teníamos enfrente.
C.- ¿Os puedo hacer una pregunta? En realidad era Lauren quien quiere hacerla.
M.- ¿Vosotras nunca estáis de acuerdo en nada, si una dice una cosa la otra dice lo
contrario?
L.-Sí.
C.-No.
L.-Solemos estar siempre en desacuerdo, por eso peleamos mucho como unas tres
veces por día, como poco, a veces más.
Vi que Camila me miraba con cara de si sigues hablando vas a terminar jodiéndola.
C.- Nosotras no peleamos, discutimos como cualquier pareja normal pero nos
queremos mucho ¿Verdad, amor? - dijo arreglando lo que yo había dicho.
P.-Vosotras sois las típicas chicas que no pueden estar juntas pero tampoco pueden
estar separadas ¿no? - dijo riendo.
L.-Ni tú de mí.
C.-Ni yo de ti.
P.- Lo que yo decía si están juntas se matan y si están separadas se mueren.- dijo el
hombre.
L.-Eso es lo que tiene ser tan diferente, nuestras personalidades son totalmente lo
contrario por eso chocamos tanto pero al final del día esta pequeña boba me tiene
enamorada.
M.- ¿Pues eso de que chocarais tanto os habrá traído problemas, no?
L.- Totalmente, yo iba a segundo año en el instituto y ella a primero, las peleas eran
constante; la verdad no sé como aun no nos han expulsado. Nos odiábamos mucho,
no nos podíamos ni ver.
C.- Sii, las peleas eran lo peor, más de un empujón me he llevado de ella.
L.-Bueno, puede que al principio tuviera así como un enamoramiento platónico y que
se me pasará cuando empezaron las peleas y que después te odiara un poquito, pero
ahora ya no. -le sonreí.
No mentí del todo, cuando la conocí, el año que ella entró al instituto tuve ese raro
enamoramiento, no lo llamaría enamoramiento en sí, diría que me parecía muy linda,
en esa época ni yo misma sabía si me gustaban las chicas, sólo sabía que Camila me
parecía linda, después me habló y se jodió todo.
L.-Sí, eso creo. -dije con el mismo tono la agarré de la barbilla para acercarla a mí y
la besé. Fue un beso corto pero intenso. Cuando íbamos a separarnos me mordió el
labio inferior. -Definitivamente no lo creo, estoy segura de que hemos ganado. -volví
a besarla.
Puede que la odie pero los besos de esta chica son perfectamente adictivos.
C.- Sí, pregunto yo porque si es por la vergonzosa esta no nos enteramos... -rodé los
ojos y sonrió porque vio como lo hacía. -Todo este romanticismo se debe a algo en
especial ¿verdad?
P.-Sí - dijo Patrick abrazándose a su marido.
Es verdad.
M.- Claro que podéis saberlo, hace un ato hemos recibido la confirmación de que al
fin podemos ampliar nuestra familia... En unos meses seremos papás, iremos a
recoger a la pequeña al orfanato donde está.
M.-Sí, es un bebé, pequeño, delicado, que no habla, que llora... -dijo asustado.
C.- Verás que en cuanto la tengas en tus brazos ya no te querrás separarte de ella.
C.-Woow, trece años, eso es mucho. -dijo y se giró hacia mí. - ¿Te imaginas estar
trece años a mi lado?
L.-Sí, que tortura. -dije. -No, mi amor, era broma. -dije rápidamente llenándola de
besos. -Nada me haría más feliz que poder estar más de trece años contigo. - la hice
reír.
Por lo menos no se ha enfadado.
P.-No pasa nada. - dijo riendo.- Sí, rompimos una vez cuando teníamos 20 años,
creo.
M.- Sí, fue cuando le dije a mis padres que era gay, no lo aceptaron, incluso mis
hermanos dejaron de hablarme pero yo seguía con él, las peleas en mi casa se
intensificaron y mi madre me busco una novia falsa. - en ese momento ambas nos
miramos un segundo y volvimos a poner atención a la historia de Manuel.- Terminé
con él porque no quería meterlo en mis líos de familia.
P.- Estuvimos año y medio separados hasta que volvimos a encontrarnos, entonces él
dijo que le importaba poco lo que su familia le dijera y que quería volver conmigo y
años después nos casamos y ahora vamos a ser papás.
M.- Sí, vieron lo feliz que era con él y lo aceptaron fue difícil pero al final cedieron.-
dijo riendo.
P.-Más bien cedieron cuando casi mueres por una paliza que le dio un tipo
homofóbico.
M.- ¿Camila, en que piensas? - dijo cuando la vio concentrada jugando aún con mi
anillo.
C.- En una conversación que tuve hace poco con mi mejor amiga.
C.- No, ninguno de mis amigos lo sabe... Ni siquiera saben que me gustan también
las chicas.
C.- Mi mejor amiga intenta juntarme con un idiota. -Sonreí al acordarme de Austin. -
Hace una semana mi amiga y yo vimos a Lauren y a su mejor amiga darse un beso
en la mejilla y empezó a echarle mierda, al principio creía que era sólo porque no se
llevan bien pero después me di cuenta de que fue por ser lesbiana.
L.- Esa idiota dijo eso, si es que sabía que tus amigos son imbéciles.
M.- Quieres un consejo, aléjate de las personas que no te acepta como eres, de las
que intenta moldearte y aférrate a las que te quieren. -Manuel me miró.
C.- Odio ser así pero me da miedo que algún día pueda dejar de agradarle a la gente
o decepcionarla, que me tengan asco.
P.- Camila. - lo miró. - Recuerda lo que te he dicho. Ahora es hora de que nos
pongamos a trabajar compañero. -dijo a su marido.
M.- Es lo que toca. -dijo levantándose del sofá.- Nos vemos esta noche. - Nos dijo y
salieron de la sala.
Ahí nos quedamos en la sala, Camila encima de mí, ambas pensando y seguro que
pensando en lo mismo, en la última parte de esa conversación.
Había visto a una Camila vulnerable, me había dado las razones de porque se
comporta así, no tiene justificación en mi cabeza pero para Camila el que dirán es
más importante.
C.- Nunca, vuelvas a hablar o pensar en lo que he dicho, por favor. - dijo seria
levantándose del sofá.
L.- Camila, espera. -dije acercándome a ella. -No hace falta que te vayas, estamos
bien aquí, prometo no hablar sobre ese tema nunca, sólo un último comentario,
piensa en lo que te ha dicho Patrick, nada más. Esta conversación queda enterrada. -
dije. - ¿Y ahora, Cabello, jugamos al billar? - dije riendo.
POV. CAMILA.
C.- ¿Otra vez? No, yo ya me aburrí. Vamos fuera a jugar con la nieve.
C.- Vamos fuera, anoche me prometiste que iríamos a jugar, así que ahora, Jauregui,
vamos arriba a por los abrigos y después vamos a jugar con la nieve.
Fuimos por los abrigos y las bufandas, Lauren estuvo todo el rato quejándose pero al
final fuimos a la parte de detrás del motel donde había un montón de nieve
acumulada de la noche anterior.
L.- Me puedes explicar otra vez porque estamos aquí fuera pasando frío cuando
podríamos estar perfectamente en la habitación con la calefacción puesta. -preguntó
frotándose las manos.
L.- Aja.
C.- ¡Uyy! Que aburrida eres, en Miami nunca nieva aprovecha ahora.
C.- No, pero es más divertido jugar con la nieve. - dije intentando convencerla. Rodó
los ojos.- ¿Sabes? Haz lo que quieras, vete pero yo me quedo aquí. - se giró y
empezó a andar pero a mitad de camino volvió hacia donde yo estaba amontonando
nieve para hacer un muñeco. - ¿Tú no te ibas?
L.- Sí pero has hecho que me sienta mal con lo que has dicho y he vuelto.
L.- Ja. Ja. Ja. Que graciosa eres. -dijo irónica.- ¿Qué haces? - dijo mirando a la bola
que había construido en el suelo.
C.- Sí, ¿me ayudas? - dije haciendo la parte de la cabeza del muñeco.
C.- Y ya está. - dije poniendo dos piedras como ojos. Lauren se levantó, poniéndose a
mi lado y miró al muñeco con cara de no saber lo que estaba viendo.
C.- No parece un muñeco porque le faltan cosas. -dije mirándola. -Déjame tu gorro. -
fui a quitárselo y dio un paso al lado.
L.- ¿Qué? ¿Para que? - preguntó llevándose las manos a la cabeza para que no
pudiera quitárselo.
L.- No.
L.- Es más divertido... -Se separó de mí y fue hacía el muñeco para destrozarlo.
C.- ¿Y que argumento tengo que darte para convencerte y que no mates a mi
muñeco? - dije acercándome a su oído.
L.- Ahora mismo sólo hay una cosa que me convence para no romper esta "obra de
arte" a la cual llamas muñeco.
L.- Baja de encima de mí y te lo digo. -volví a tierra firme y me interpuse entre ella y
mi creación de nieve. Se acercó a mí.
C.- ¿Y bien? ¿Cómo puedo convencerte? - dije mientras ella se acercaba mucho más a
mí.
L.- Hay una cosa. -dijo poniéndome un mechón de pelo detrás de la oreja. - Sólo una,
que me frenaría para no destrozar ese muñeco. - me acarició la mejilla y acercó su
cara a la mía. - ¿Quieres saber... -dijo rozando mis labios con sus dedos.- ...que es? -
tragué saliva y asentí como una estúpida sin dejar de mirarle los labios, que tanto
ansiaba que me besaran. - Dilo en voz alta, ¿Quieres saberlo?
Quiero que dejes de dar vueltas y me beses ya.
L.- Que lo destroces tú. - noté como Lauren me empujaba y caía hacia atrás.
C.- ¡¡Lauren!! - dije desde el suelo. -Eres mala persona, mira como ha quedado el
muñeco. -Vi como sacaba su móvil y hacía una foto. - ¿Qué haces?
L.- Hacer una foto, la titularé "El día que Camila cayó sobre su amado muñeco de
nieve" - dijo riendo.
L.- No. -dijo riendo. - No quería jugar con la nieve, pues venga juega. -ambas reímos.
Agarré un montón de nieve y formé una bola. Se la tiré desde el suelo y le di en el
abrigo.
L.- Que mala puntería tienes Cabello. -Hice rápidamente otra bola y esta le dio en la
cara.
C.- ¡Ja!
C.- ¡¡YAA!! Lauren para. - me tiró un poco más de nieve. - ¡¡Para!! Ayúdame a
levantarme. -Le tendí la mano y esta vez sí que la aceptó, antes de que hiciera fuerza
para levantarme yo tiré de ella y cayó encima de mí.
L.- ¡¡Auch!!
L.- ¿Me tiras al suelo y crees que vamos a estar en paz? - tenía sus ojos fijos en los
míos.
C.- Sip.
L.- Nop. - dijo imitándome.
C.- Sip.
L.- No, TÚ has destrozado tu muñeco.- levanté mi tronco para sentarme pero Lauren
me volvió a empujar hacia atrás quedando tendida en la nieve, lo intenté dos veces
más y me hizo lo mismo mientras reía.
L.- ¿Te acuerdas la otra vez que estuvimos en esta misma posición? - preguntó, deje
de intentar levantarme y me apoyé sobre mis codos.
L.- Sí, pero ahora no tengo comida. - hizo una pausa. - Tengo nieve. - se dibujo en su
cara una adorable y maligna sonrisa.
L.- No, no te voy a hacer nada. - me acarició la mejilla y un escalofrío recorrió todo
mi cuerpo. - ¿Por qué empezaste la pelea ese día? Sé que muchas veces te provoco
pero ese día no hice nada.
C.- No quiero hablar de eso. -Dije.- Aun nos queda un día y medio de convivencia y
no me apetece estar peleada contigo.
L.- Venga, dímelo, por primera vez sólo hablaremos, prometo no pelear, no insultarte,
nada, Dímelo. ¿Por qué me vaciaste la botella en la cabeza?
C.-Tú... por lo que hiciste... tú, ¿Cómo fuiste capaz...? No... - dije.
C.-Le escribiste una nota a mi amiga Brenda diciéndole muchas cosas, rebajándola
hasta hacerla sentir como una mierda.
L.- ¿Quee? -dijo subiendo el tono de voz. -Yo no he escrito nada de eso y menos a tu
amiga Brenda, no tengo nada en contra de ella, salvo que es amiga tuya, ella nunca
me ha dicho nada... Nunca ha intentado pelear conmigo, creo que ella y su hermana
son las únicas de tus amigas con las que no me he peleado... todavía.
L.-Camila, yo no hice nada de eso, créeme. ¿Cómo sabes que yo escribí eso? ¿Quién
te dijo que fui yo? ¿Fue Brenda?
C.- No, ella me contó que encontró en su taquilla la nota y que no estaba firmada,
entonces Nessa me dijo que había sido tú.
L.- ¿Nessa dijo que fui yo? ¿Qué le pasa a esa idiota?
L.- Sabes que Camila da igual, piensa lo que quieras pero quiero que sepas que yo
nunca digo las cosas por detrás, no soy capaz de enviarle notitas a alguien para
amenazarlo si tengo algún problema con alguien voy y lo enfrento así como hago
contigo cada vez que peleamos.
C.- ¿Sí tu no fuiste entonces quien fue? Brenda lo pasó muy mal por aquello, no
sabes las barbaridades que le pusieron.
L.- Antes, allí, cuando hablábamos con Patrick y Manuel... -la interrumpí.
L.- No, no es "eso", es una cosa que has dicho antes de "eso" de lo que no quieres
hablar.
L.- Antes has dicho que tus amigos no saben que también te gustan las chicas. -
remarcó el también. - ¿Eso iba en serio? - me quedé callada.
¿Me gustan también las chicas? Puede ser... No sé... Probablemente... ¿Sí? Nunca he
estado con una pero tampoco he estado con un chico, así que no sé.
Madre mía, que confusión tengo en la cabeza y tener a esos ojos esmeralda encima
de mí no me hace que se me aclaren las ideas.
Pero no me molesta que esté ELLA a lo mejor con otras chicas sí me incomoda.
L.- No, por nada, sólo que me sorprendió la confesión. - dijo. - ¿Pero no me has
contestado? - -insistió.
L.- ¡Uyy! Si no me quieres responder dilo y ya, no me des más vuelta. - dijo con algo
de enfado.
C.- Pero es que me gusta.
C.- Mucha curiosidad es la que tú tienes, que más te da si me gustan los chicos o las
chicas...-dije. - A menos que te interese la parte de que a mí me puedan atraer las
chicas ¿te interesa?
L.- Puede...
Ha empezado el juego.
L.- No.
L.- A lo mejor sí. - se levantó y me dio la mano para que me levantara. - Si sigues en
el suelo terminarás cogiendo un catarro.
C.- Gracias. - recogió su gorro del suelo y nos sentamos en un banco que había por
allí.
L.- ¿Importa...?
C.- Algo serio no, algo pasajero, tipo un revolcón y ya. - hice una pausa dramática. -
Tampoco. - Dije riendo. - ¿Y tú tendrías algo conmigo?
L.- Hey, no te estoy diciendo que ahora quiera tener una noche de pasión, lujuria y
sexo desenfrenado contigo, estoy diciendo que si alguna vez se diera la oportunidad,
no me importaría tener algo, siempre que tú me dejarás, claro.
C.- ¿De que hablas? - ahora estaba más confundida que antes.
L.- No sé, puede que sí, puede que no. -dijo con tono gracioso.
C.- Mejor terminemos esta conversación aquí porque no vamos a llegar a ninguna
conclusión.
L.- Yo sí, he llegado a dos conclusiones.- le hice una mueca para que continuara
hablando. - Una, decimos muchas tonterías para enfadar a la otra. - asentí. - y dos,
sigo sin tener claro si te gustan las mujeres. -me reí.
L.- Sería la primera persona en saberlo, ¿Tú sabes cómo podría manipularte con eso
en Miami?
C.- ¿En serio me manipularías con eso? - pregunté con miedo a su respuesta.
L.- No, nunca lo haría. Nunca podría molestarte con eso, con otro tema sí pero con
ese no. -De repente, sin avisar, me agarró de la mano.
C.- ¿Qué haces, Lauren? - pregunté nerviosa.
L.- Shhh, sígueme el juego. -dijo susurrando. -Mira, el idiota ese. -me levantó y me
sentó encima de ella. - de Bradley, está ahí, viene hacia aquí.
C.- Se llama Brand... - Antes de acabar la frase ya tenía sus labios en los míos.
Me agarró de la cintura y me pegó más a ella, yo la rodeé por el cuello con mis manos
e intensifiqué el beso, me mordió el labio y solté un pequeño gemido, noté como
Lauren sonrió por eso. Ella pedía más, pasaba su lengua por mi labio inferior, al final
la dejé y sentí como su lengua y la mía se rozaban, ella se hacía con el control del
beso.
B.- Chicas. - Oí que nos llamaba. Yo seguía demasiado ocupada con los labios de
Lauren.- Ehhh.
B.- Hey tranquila, linda. - lo miré con odio. Lauren sonrió al verme y me dio un beso.
- Manuel me ha dicho que les avise de que hoy tendréis que quedaros hasta más
tarde.
C.- Muy bien, ya has avisado, ahora largo. - Agarré a Lauren y empecé a besarla de
nuevo.
Ambas abrimos los ojos para ver si ya no nos miraba; Brandom iba desapareciendo
de nuestra vista.
L.- No pares.- dijo Lauren sin separar su boca de la mía cuando ya no veíamos más al
chico.
Creía que se me iba a salir el corazón del pecho, fue un beso largo, estábamos las dos
entregadas, no diría que fue un beso bruto o tosco, no, para mí fue lo más dulce que
me ha pasado, aunque viendo mi larga lista de besos, que iba a saber yo.
Para mi sorpresa se separó de mí y nos quedamos mirándonos algo avergonzadas.
L.- Esto no acaba de pasar. - sin poder evitarlo pase mi lengua por mi labio superior,
cerró los ojos fuertemente.
L.- Morderte el labio de esa manera, me vuelve loca. - confesó. Agaché la cabeza y
sonreí para mi misma.
L.- Mejor, vamos para adentro pronto se hará de noche. - me levanté de encima de
ella y fuimos hacia la entrada del motel. El silencio, un tanto incómodo, se rompió
cuando habló. - Olvida lo que acaba de pasar allí, ¿si?
C.- Ok.
L.- Y no vale mencionar nada en Miami. Nadie puede saber esto. Lo que pasó en
Nueva York se queda en Nueva York.
POV. LAUREN.
Ese beso.
Lo que yo necesito es una novia urgentemente, una de verdad y hacer todo esto que
estamos haciendo Camila y yo pero con alguien que no sea Camila.
Eso haré cuando llegue a Miami encontraré una novia, muchas chicas se morirían por
estar conmigo así que no será problema.
Necesito la candidata perfecta, alguien que me haga olvidar todo esto que está
pasando con Cabello, me asusta que si sigue comportándose así pueda terminar
enamorada de ella, si eso pasara sería un infierno.
Lo tengo, claro, esta chica como se llama... Muy bien Lauren quieres que sea tu novia
y no te sabes ni su nombre.
C.- ¡¡Lauren!! - me llamó. - ¡¡Ehh!! ¡¿Que piensas?! Te estoy llamando y nada que
respondes. - me dijo, la miré. - Voy a poner los últimos platos que quedan en el
lavavajillas, tú lleva la basura a los contenedores de afuera. - asentí y salí a tirar la
basura.
Empezaba por A o por C, tal vez por S... Vamos piensa un poco.
Volví a la cocina.
L.- Sí.
C.- Porque llevas la cabeza y el suéter lleno de nieve. - se acercó a mí, mucho, me
puse algo tensa cuando lo hizo, y me la quitó. - Ya está. -sonrió. - ¿Vamos arriba?
Estoy cansada y quiero dormir.
L.- ¿Hoy no vas a querer que hablemos un rato antes de que te duermas? - dije
riendo.
C.- No, hoy no. Estoy muerta, me muero de sueño. - dijo frotándose los ojos.
C.- Claro que estoy acostumbrada.- dijo riendo, se separó de mí. - Lo que no estoy
acostumbrada es a trabajar.
C.- Vale, puede que no sea duro pero hoy estoy más cansada. - Entramos a la
habitación. - Que frío hace. ¿Has apagado la calefacción?
L.- A ver, reina de drama, cálmate. ¿Te falta algo? - miré mi mochila también por si
acaso. Ella negó. - Habrán sido los de la limpieza, no ves que la cama está hecha.
L.- Dramática, enciende la calefacción. - eso hizo. - Mientras yo voy a ducharme ¿si?
- salió corriendo y se apoyó en la puerta del baño.
C.- Yo primero. - dijo sin dejarme pasar. Estábamos a centímetros. - ¿Por fa?
C.- Si te pido el pijama sin salir a la habitación es para que no me veas así. - reí
dándole la parte de arriba del pijama.
L.- Creía que había quedado claro que no me voy a tirar encima de ti por verte a
medio vestir.
Ahí estaba Camila apoyada en el lavabo sin moverse sujetando la toalla que la cubría.
L.- ¿A ti que te parece que hago? Tendré que quitarme la ropa para entrar a la ducha.
C.- Déjame salir. - dijo nerviosa. Fue hacia la puerta y chocó contra mí. Rápidamente
dio un paso hacia atrás. - Este sitio es muy pequeño, me estoy agobiando.
L.- Ok. - di un paso al lado. - Camz, tráeme mi parte de el pijama. - Recogió su ropa
y salió ignorando lo que le había pedido.
C.- Lauren.
C.- Creo que se ha roto la calefacción. - oí que decía mientras me ponía el sujetador.
Salí aún secándome el pelo con la toalla, sentí una corriente de aire frío; ella estaba
delante del regulador de temperatura, me puse a su lado.
C.- Nada, estaba en la cama y de repente eso empezó a hacer ruidos raros, lo apagué
y lo volví a encender y ahora no sale aire caliente.
L.- No... a ver si lo rompes y encima nos toca pagarlo. - el aire acondicionado empezó
a hacer ruidos raros. - Te he dicho que no tocaras nada. - le di al botón de apagar. -
Mejor dejémoslo así.
C.- Encima esta noche hace más frío, se han dejado la ventana abierta y no va la
calefacción.
Todo perfecto.
Miré el termómetro de fuera por la ventana, mierda, Camila tenía razón hoy hace más
frío que ayer.
Me abracé a mi misma para intentar entrar en calor pero no funcionó, frotaba mis
manos y empecé a temblar del frío que hacía.
C.- ¿Perdón?
L.- No, bueno sí, bueno la verdad es que quiero las mantas, estoy temblando de frío y
no te voy a dejar dormir ahí tirada en el suelo sin nada, por eso te digo que subas.
C.- Que consideración por tu parte. - dijo con algo de ironía en su voz.
L.- ¿No?
Imbécil, idiota, no hace nada por nadie, anoche la tuve que aguantar yo y ahora ella
no me hace caso y deja que me muera de frío.
Quiero que me abrace, sigo teniendo frío y seguro que ella también. Si la abrazo
corro el riesgo de que me mate.
Le pregunto y listo.
L.- Camila. - se giró a verme. - ¿Me puedes abrazar? - se apoyó en su lado izquierdo
quedando otra vez frente con frente. - por favor. - suspiró y se quedó pensando la
respuesta.
Pasó su brazo por mi cintura y me pegó a ella.
C.- La verdad, sí. - me separé de ella. - ¡Eyy! No me molesta abrazarte, digo que
estoy incómoda en esta posición.
L.- Ahh ¿Cómo quieres que me ponga? ¿Te abrazo yo o...? - dije avergonzada. - Vale,
olvida eso, tranquila no me abraces da igual, no importa... esto se está volviendo
muy incómodo para mi. - me empujó e hizo que quedara mirando al techo.
C.- Como cuentes algo de esto en Miami te quedas sin cabeza. - advirtió apoyando su
antebrazo en mi pecho. - ¿entendido? - asentí, vi su sonrisa graciosa a la poca luz
que entraba de fuera de los carteles de neón.
L.- Espera. - la rodeé con mi brazo derecho para abrazarla mejor y se acomodó más
en mí. - Ahora. ¿Estás cómoda?
C.- Sip. ¿Ya podemos dormir o hay algo más que pueda hacer por la señorita? - dijo
en tono de burla.
Camila subió su pierna dejándola encima de las mías, puse mi mano en su muslo. No
me dijo nada así que no la aparté. Me aferré más a ella porque seguía teniendo frío.
Aviso para próximas veces; si vuelvo a Nueva York, mejor ir en agosto; es gracioso
como ignoré mis propios avisos.
Notó que aún tenía frío y empezó a acariciarme la parte de las costillas. Respiré
hondo debido al contacto y paró, agarré su mano e hice que siguiera. Volví a poner mi
mano en su pierna que seguía encima de mí.
Necesito una novia para poder hacer esto con ella, eso si consigo acordarme de su
nombre.
L.- Definitivamente esto no lo puede saber nadie. - dije en voz alta. Camila no dijo
nada ante mi comentario.
Paró de hacerlo cuando quedó rendida sobre mi pecho, yo n estuve mucho más
tiempo despierta.
***************
Me giré y vi una casa, no muy grande, era la típica casa de vacaciones. Un niño de
unos cuatro años salió de ella y me saludó desde la lejanía.
Niño.- Mami. Vamos adentro. - dijo agarrando mi mano haciéndome que caminara
con él.
Niño.- Tu hijo.
Aparecimos en medio de una sala donde estaba una niña jugando con una pelota.
L.- ¿Pero no estábamos fuera? - dije en voz alta. El niño se acercó a la pequeña y le
dio un beso en la mejilla.
Niña.- ¿Te encuentras mal, mami? - dijo alzando los brazos para que la subiera.
Eso hice.
L.- Ustedes dos ¿Quiénes son y por qué me llaman mami? - dije fijándome en sus
ojos.- ¿Y por qué tenéis los mismos ojos que yo?
Niño.- Yo soy... - no entendí el nombre.- y soy tu hijo y ella es ...- ¿Qué dijo? - y es
tu hija. - ¿Por qué no entendí sus nombre? Esto está empezando a asustarme.
L.- ¿Son mellizos? - pregunté, la niña asintió.- ¿Has dicho que tengo tres hijos donde
está el que falta? - tenía curiosidad.
¿Con mamá?
¿Qué es esto? Quiero salir de aquí, yo ni estoy casada, ni tengo hijos, ni tengo una
casa en el lago, ni me teletransporto, ni nada.
Había una chica de espaldas a mí, parecía estar meciendo a alguien, ¿Será la madre
de mis hijos?
Los dos pequeños se acercaron a ella y le dieron un beso, yo seguía inmóvil en medio
de la cocina, que era bastante bonita, por cierto.
Chica.- Tranquilos, lo que le pasa es que no está acostumbrada a que le pase esto.
L.- Cabello.
C.- ¡Woow! Hacía años que no me llamabas así.- dijo acercándose a mi dando me un
beso en los labios.
¿Años? ¿Beso? ¿Camila? ¿Qué es esto?
Me pasó al bebé mientras ella ponía comida en un plato a los otros dos niños que
estaban sentados en la mesa de la cocina, miré al bebé y empecé a mecerlo, tenía los
mismos ojos que Camila. Me sonreía así que yo hice lo mismo.
C.- Ven a sentarte con nosotros. - se acercó a mí. - Vamos, amor, ven.- me guio
hasta una silla y me senté junto a ella.
¿Amor?
El bebé agarró mi mano y vi que en mi dedo anular llevaba puesto un anillo, parecía
de oro, miré la mano de Camila y llevaba uno parecido. ¿Qué clase de tontería es
esta? ¿Camila y yo casadas? ¿Con tres hijos?
C.- Primero coméis y después vais con Gallina.- dijo ¿su madre?, ¿mi mujer?
C.- Te beso porque eres mi mujer, además ellos ya nos han visto muchas veces.
De repente entró una tortuga de color rosa del tamaño de un Pomerania con unos
ojos saltones que daban miedo.
L.- ¡Ehh! Ha sido sin querer, no se dicen malas palabras.- me dirigí a ellos.
No entendía un carajo que estaba pasando pero mis hijos iban a estar bien educados.
L.- ¿Quién le ha puesto el nombre? ¿Y por qué tiene esos ojos? ¿Y por qué es rosa?
C.- Hijos, salir a pasear con Gallina un rato yo necesito hablar con mami.
Los pequeños salieron con el bicho dejándonos solas en la cocina, algo irresponsable
por nuestra parte dejar a dos niños con un ser que escupía fuego pero no lo
impedimos.
Me levanté para irme pero Camila agarró mi cara y empezó a besarme. Me estampó
contra el banco de la cocina e intensificó el beso.
¿Qué está pasando aquí? ¿Qué es esta locura? Cambié de posición y la subí en la
encimera, empezó a besarme el cuello mientras yo pasaba mis manos por debajo de
su camiseta.
L.- En serio podemos parar con la tele transportación. - dije.- ¿Qué está pasando
aquí? - le pregunté a Camila quien tenía sus brazos apoyados en mis hombros.
C.- Lauren, es tu sueño no el mío. - dijo después saltó a mis brazos besándome con
una fuerza increíble, me eché hacia delante y apoyé su espalda contra la pared.
La bajé de mis brazos quedándonos junto a la cama, empezó a besarme el cuello, yo
no sabía donde dejar mis manos parecía como si nunca hubiera hecho esto, Camila
las agarro y las dejó en su cadera haciendo que se pegara más a mí. Se acercó a mi
oído.
C.- No estés tan tensa recuerda que esto es lo que tú quieres.- me susurró con una
voz extremadamente sexy.
Juntó nuestras bocas un tiempo más y cuando notó que yo estaba más entregada a
ella me empujó fuertemente en la cama haciendo que cayera en esta, me quedé
sentada y tiré de la camiseta de Camila para que se acercara a mí, subió encima mía.
La besaba como si toda mi vida dependiera de ello, le quité la camisa que llevaba y la
tiré al otro extremo de la habitación, besaba cada centímetro de su piel desnuda.
Intenté desabrochar su pantalón pero me frenó cuando iba a hacerlo, se puso de pie y
ella misma se lo quitó, yo la miraba atenta cada uno de sus movimientos, cuando los
pantalones estaban ya en el suelo me tendió la mano para que me levantara y eso
hice.
Bajaba mis pantalones lentamente mientras pasaba su boca por mis muslos hasta
deshacerse completamente de ellos, cosa que hacía que mi temperatura aumentara.
C.- No seas impaciente, linda. - empezó a besarme desde el cuello bajando hacia mi
pecho y después mi vientre.
L.- Sigue bajando. - le supliqué apretando fuertemente los ojos cuando su boca
estaba en la zona de mi ombligo.
Acercó la boca a mi entrepierna pero siguió por mis muslos, solté un gemido, al
escucharlo Camila rió maliciosamente.
Se acercaba a la tela de mi ropa interior y sentía como me excitaba cada vez más
pero la muy desgraciada se alejaba enseguida o continuaba haciéndome cualquier
otra cosa para provocarme.
L.- Camila. - me quejé.
Me tocaba, besaba, mordía, hacia conmigo lo que quería mientras que ella no me
dejaba hacerle nada para que el placer fuera mutuo pero eso estaba a punto de
cambiar.
L.- Sí, yo creo que si. - dije, ahora la tenía debajo de mí. - Ahora eres mía. - la besé
mientras desabrochaba su sujetador. Me separé de ella para contemplarla.
Mi boca jugaba con uno de sus pechos, estaba tan excitada como yo, arqueaba su
espalda y se mordía el labio para evitar soltar algún gemido cosa que me estaba
volviendo loca.
Metí mi mano debajo de la tela de sus bragas y empecé a acariciar esa zona.
L.- Créeme que en estos momentos estoy muy despierta. - dije mordiendo el otro
pecho mientras mi mano seguía con su trabajo.
L.- Pero si aún no te he hecho nada, ¿Tan eficiente soy? - le dije riendo.
POV. LAUREN.
L.- Madre mía.- susurré mirándome en el espejo. - Debes estar volviéndote loca. - le
dije a mi reflejo.
No era la primera vez que tenía un sueño como ese pero si era la primera vez que
Camila era la protagonista.
Froté mi cara para intentar borrar las imágenes que me venían del sueño.
C.- Lauren ¿Estás bien?, déjame entrar, ¿Qué te pasa? - dijo detrás de la puerta.
L.- Nada, tranquila, vuelve a dormir. - dije algo sobresaltada por oír su voz.
C.- ¿Pero que te pasó? ¿Por qué te has encerrado en el baño? Déjame entrar.
C.- ¿Y tú no vienes?
No me digas eso.
L.- No.
Ya se habrá dormido.
C.- ¿Tan mala ha sido para que gritaras así y salieras corriendo de esa manera?
L.- Nada.
L.- No.
C.- Bueno no me cuentes... y... ¿Piensas quedarte todo lo que resta de noche de pie o
vas a meterte en la cama?
L.- Mmm... sí, claro, voy... - dije nerviosa. Me acerqué a la cama. - ¿Me dejas pasar?
- le dije.
C.- Sí, claro, venga entra. - dijo destapándose. Yo me quedé quieta. - ¿No querrás
que me levante? Pasa por encima... - yo seguía con mi cara de estúpida mirándola. -
Lauren, ¿A que esperas? Entra de una vez.
L.- No, no apagues la luz. - dije cuando iba a hacerlo. - No todavía. - Camila se sentó
en la misma posición que yo estaba.
L.- Sí.
C.- ¿Y con que soñaste para que tú, la gran Jauregui, esté así de asustada? - reía.
C.- Probablemente no, cuéntame con que soñaste. Por faa... - suplicó con gracia.
Tú.
Es obvio que tener sexo con Camila no me asusta, me asusta los sentimientos que
pueda sentir hacia ella, sentimientos que se alejen del odio.
C.- Perdón pero ¿en serio? Tortugas y payasos.- rió. - cuanta imaginación.
C.- Con razón te movías tanto. - mi cara en ese momento creo que cambio hasta de
color.
L.- ¿Qué...? ¿Qué te...? - tartamudeaba.- ¿Qué te dije? ¿Te dije algo? - pregunté con
miedo de saber la respuesta.
C.- No sé, la verdad, no te entendía lo que decías, no eran palabras claras, eran más
como... como... no sé... - dijo tímida.
C.- Como si estuvieras... - dijo con vergüenza. Respiró hondo. - Como si estuvieras
gimiendo.
Mierda.
C.- No parecía que te estuvieran torturando, mas bien, parecías estar disfrutando. -
noté como mis mejillas ardían.
L.- Pues no, no estaba disfrutando. - mentí. - lo estaba pasando muy mal.- Volví a
mentir.
C.- Vale no te enfades, si dices que te estaban torturando te creo. - dijo.- Era tu
sueño, no el mío.
C.- Te duele eso. - dijo acariciándome la frente. En ese momento sentí como mi
estomago se encogía.
C.- No pasa nada. - nos quedamos mirándonos sin decir nada más.
No pienses en el sueño.
No pienses en el sueño.
No pienses en el sueño.
L.- ¿Puedo preguntarte algo? - dije rompiendo el silencio, apartando la mirada de ella
y mirando al frente.
C.- ¿Qué clase de pregunta es esa? - dijo extrañada. - Tanto trauma te ha creado la
pesadilla. - dijo riendo.
L.- Tú solo contéstame, ¿la tendrías?-dije seria.
C.- No es mi primera opción para una mascota pero supongo que sí, podría tener una.
C.- ¿Ehh?
C.- ¿Quieres que me ponga a pensar nombres para una tortuga? - dijo riendo, al ver
mi expresión seria en la cara rió más fuerte.- ¿Ahora?
L.- Sí.
C.- No sé, supongo que algún nombre gracioso que no sea el típico nombre de
mascota.
C.- ¿Me puedes explicar qué te pasa? Estás rara, quiero decir, más de lo habitual.
L.- Nada, no me pasa nada, ve a dormir, déjame aquí con mis pensamientos de
payasos y gallinas asesinas.
L.- Eso tortugas.- dije nerviosa. - Ves, ya no sé ni lo que digo, pero en serio, ve a
dormir. - le sonreí.
C.- No, me quedo aquí contigo haciéndote compañía.- otra vez apareció esa
sensación en mi estomago.
L.- No hace falta, además tendrás sueño.
Ahí estábamos, las dos apoyadas contra el cabecero de la cama mirando la pared de
enfrente sin decir palabra alguna.
Seguro que en ella misma, anda mira como yo, yo también pienso en ella.
L.- Nop, nada, cabeza hueca. - soltó una risa silenciosa y después hubo un silencio.-
Camila.- me miró. - ¿En que piensas?
C.- ¡Eyy! Tranquila, era broma, sólo quería molestarte, estaba pensando en... estaba
pensando en... en mis cosas, cosas que tengo que hacer cuando vuelva a Miami, ir de
compras, ir a ver a Nessa, estudiar... esas cosas, mis cosas.
Típico de ella.
Claro, obvio, que tonta soy por creer que Camila pensaría en mí.
L.- Camz, ¿Qué hora es? - le pregunté para romper el silencio incómodo que nos
invadía. Agarró el móvil que había en la mesita.
L.- Ahh...
Yo también me acosté pero al contrario que Camila no podía dormir, no podía dejar
de pensar en ese jodido sueño.
Es sólo lujuria, sólo atracción física, nada más, claro, es eso, la deseo sexualmente,
sí, la chica no está mal y yo no soy de piedra, me intentaba convencer.
***************
Me desperté debido a la claridad que entraba por la ventana, me froté los ojos.
Fui a coger el móvil para mirar la hora pero Camila estaba encima de mí, así que no
podía moverme, con cuidado para no despertarla alargué la mano y agarré mi móvil.
Las diez y media.
Suspiré.
Mejor la despierto.
No, mejor la llamo es hora de desayunar. Además si se entera que estaba mirándola
mientras dormía empezará a imaginarse cosas que NO son.
L.- ¡¡Ehh!! Camila, despierta.- la moví un poco y aparté los mechones de pelo de su
cara.
Después de unos minutos decidí levantarme de la cama, salí de esta sin despertar a
Camila, me vestí y fui al baño. Cuando salí Camila seguía durmiendo.
Pues yo tengo hambre, voy a bajar a por algo de comer. ¿Y si le traigo el desayuno
también a Camila? Sí, pobre no se va a quedar sin desayunar.
L.- Camz, bajo a por el desayuno ahora vengo ¿si? - dije acercándome a ella. - ¿Me
has oído? - se dio la vuelta y se tapó hasta la cabeza. - Tomaré eso como un sí. - salí
de la habitación y me dirigí al comedor.
Entramos al comedor.
L.- No, sigue durmiendo, me daba pena despertarla se veía tan tranquila... - dije. -
Me preguntaba si podría llevarle el desayuno.
Agarré una bandeja y puse dos vasos de zumo de naranja, cereales, croissants y algo
de chocolate.
L.- ¡Woow! Sí que hay trabajo hoy ¿no? - le dije a Manuel.- ¿Quieres que Camila y yo
los ayudemos?
M.- No, tranquila tú ve con tu bella durmiente aquí está todo cubierto.
L.- ¿A qué se debe toda esta gente?
M.- Han abierto unas cuantas carreteras hoy y esto se ha llenado. - hizo una pausa. -
Eso viene bien al negocio.
M.- Noo...
L.- Vale, en ese caso voy a ver si mi pequeña princesa se ha despertado o no. Nos
vemos después.
Pasé por el cúmulo de gente y subí a la habitación, entré con cuidado de no hacer
ruido por si Camila seguía durmiendo, entré y dejé la bandeja en la mesa, levanté la
vista y la vi sentada en la cama.
L.- Bajé por el desayuno. - dije apuntando a la bandeja. Volví a girarme cuando noté
un golpe en el brazo.- ¡¡Auch!! ¿Y esto a que viene?
C.- No vuelvas a dejarme sola estúpida. ¿Por qué no me avisaste? ¿Por qué te fuiste
sin avisar?
L.- Porque no quise, anoche te quedaste despierta hasta tarde por mi culpa y te dejé
dormir.
C.- No sé. - dijo separándose quedando frente a mí. - ¿Y si te hubiera pasado algo,
que?
L.- Camila no iba a salir del motel ¿Qué me iba a pasar? No seas tan dramática. -
ahora fui yo quien la abrazó.
C.- Te imaginas que te pasa algo ¿Cómo vuelvo yo sola a Miami? - nos separamos.
C.- Gracias. - dijo. - ¿Oye, vas a decirle a Manuel o Patrick que se rompió la
calefacción?
C.- Yo no hice nada.- dijo apenada. Sonreí por la cara que puso.
L.- Después le aviso que mágicamente dejo de funcionar ¿si? - dije burlándome.
Empezamos a comer.
L.- ¿Quieres irte de aquí? - pregunté después me llevé unos cuantos cereales a la
boca.
C.- Quiero volver a Miami para estar con mi familia y todo eso pero no quiero volver a
clase.
C.- Uno ¿Quién ha dicho que quiera quedarme contigo? y dos, de las dos maneras
tengo que soportarte, tanto aquí como en Miami y sinceramente prefiero hacerlo aquí.
L.- Claro que quieres quedarte conmigo, mira como te has puesto hace un rato
porque creías que no estaba, no aguantarías estar aquí sola ni dos segundos.
Sí, por suerte volvemos si paso una semana más a solas con Camila... no quiero ni
pensar lo que pasaría. Y no son las peleas lo primero que tengo en mente.
C.- Sí, por cierto. - bebió un sorbo de zumo.- no te conté, el vuelo sale a las 12 de la
mañana así que llegaremos a Miami alrededor de las tres o así, volamos en primera
clase.
L.- ¿Qué? ¿Por qué? Yo no puedo permitirme volar en primera clase, esos billetes son
muy caros, ¿Por qué no me compraste uno en turista?
C.- Porque no, además no vas a tener que pagar nada.
Pero hablaré con el Señor Cabello, yo no quiero tener deudas con nadie y menos con
alguien que me lo puede echar en cara cada día de mi vida. No.
POV. CAMILA.
L.-No prefería desayunar aquí las dos juntas, abajo había mucha gente; además como
te dije estabas durmiendo y no sabía cuando ibas a despertar así que decidí subírtelo.
Me trajo el desayuno a la cama así el crush que tengo con ella no se me pasa en mil
años.
C.- Mmmm... me subiste el desayuno a la cama que... que amable por tu parte. - dije
en tono de burla.
L.- ¡¡Ehh!! No te burles, encima que hago algo amable por ti.
C.- Lauren toma. - insistí y negó con la cabeza.- No sales de la habitación hasta que
no te lo comas. - amenacé.
C.- No, pero tienes que alimentarte bien por la mañana no has comido nada.
C.- El zumo y dos o tres cereales, por favor Lauren eso no es un buen desayuno,
anda toma. - le acerqué el croissant a la boca.
C.- Por lo que sea pero te lo comes.- en tres bocados se lo acabó- Ves así mejor. -
dije y rodó los ojos.
L.- No en serio pareces una chica de esas que por no engordar no come.
C.- ¿Que? - dije ofendida. - ¡¡¡No!!! Me dicen que tengo que dejar de comer y me da
algo.- sonrió por mi comentario.
L.- ¿Se puede saber que tanto miras en el móvil si no tienes señal ni internet?
Si le digo que solo estoy viendo fotos ahí acabará la conversación y yo quiero seguir
hablando con ella.
Dejó el libro en la mesita y se acercó a mí para ver lo que estaba viendo. Acerqué el
aparato a mi pecho para que no pudiera ver la pantalla.
C.- ¿Sabes que es de mala educación mirar los móviles de otras personas sin su
permiso?
L.- Ya pero tú me vas a dejar que vea eso que te tiene tan concentrada ¿a que sí? -
dijo dulcemente y después me sonrió. Agaché la cabeza para que no viera que me
había sonrojado. - Va dime que ves por fa. - dijo con tono triste.
Como le digo que no a eso.
L.- Ya sé que las tuyas, boba, quiero decir de que son las fotos.
C.- No te importa.
C.- ¡Ehhh! Trae eso aquí, es mío. - dije intentando alcanzar el móvil mientras ella lo
alejaba. - Dámelo.
L.- Tú has visto mis fotos ahora me toca a mí ver las tuyas. - seguía alejando el
móvil.
Mierda, se ha dado cuenta de que miré sus fotos pero espera, ¿Por qué no me ha
dicho nada de las fotos que me hice con su móvil? Eso es que no las ha visto.
L.- No prometo nada, esa es la razón por la cual quiero verlas quiero comentar.
C.- Criticar.- la corregí.
L.- Descansa en paz, muñeco de Camz. - dijo riendo, lo que me hizo reír a mí.
Las fotos siguientes eran del viaje, paisaje, rascacielos, taxis, las estatuas de cera del
museo, fotos de la habitación de hotel junto a Dinah, me detuvo en la que salía con
Jack Collins.
L.- Buen actor, buena persona, guapo, talentoso, carismático, elegante, buen actor,
espera eso ya lo he dicho. - dijo entusiasmada.
L.- Sí, mejor me calmo, siento que hayas tenido que ver eso pero es que me gusta
mucho.
Seguimos viendo fotos, noté que en todas las imágenes que salía junto a Nessa,
Austin o algún otro de mis amigos ponía cara de asco, intentaba disimularlo pero se le
notaba.
C.- Sí, sí que lo haces, cada vez que salen mis amigos pones cara de asco por eso te
digo que no hace falta seguir viéndolas.
L.- No, yo quiero seguir viéndolas. - dijo. - Las caras de asco son...
L.- Sí, no me caen bien, no puedo evitar poner mala cara al verlos.
C.- Vale, continuemos siento que si continuamos hablando de mis amigos acabaremos
discutiendo y no sería bonito.
Lauren miraba las fotos con cara neutral y yo la miraba a ella deseando saber que era
lo que pensaba, cuando levantaba la vista rápidamente miraba a la pantalla para que
no notara que la observaba, pude ver que sonreía en unas cuantas fotos, cada vez
que lo hacía mi corazón se aceleraba.
L.- Me gusta esta. - dijo deteniéndose en una foto, miré la pantalla de mi móvil y en
ella me vi a mi misma junto al coche de mi padre al lado de Sofia ambas sonriendo.
C.- Sí a mi también, esa es del día que íbamos al aeropuerto, Sofi estaba muerta de
sueño.
L.- Ibas muy... tu ropa... Estabas... - no terminaba ninguna de las frases que
empezaba y parecía ¿nerviosa?
C.- ¡¡Ohh!! por favor, Lauren ¿tanto te cuesta admitir que te encanta como iba
vestida ese día?
L.- No, esa día no me encantaste, ese día sólo ibas bien, creo.
C.- ¿Sólo bien? - Asintió. - ¿Así que me miras y me juzgas como voy vestida?
C.- Era broma, era broma.- dije.- sé que la mayoría de las veces estamos peleando,
no creo que tengas mucho tiempo para mirar como me visto o como no. - puso una
cara que no supe interpretar.- ¿a si que... sólo iba bien para tu gusto? - dije
volviendo a la conversación de antes mirando ambas a la pantalla.
L.- Sí, ese día sólo bien, supongo.- dijo pasando de foto.
C.- Ohh ¿y si ese día no te encanté quiere decir que hubo uno en el que sí lo hice?
C.- ¿No?
L.- No.
C.- No te creo.
Porque quiero saber cual de mis modelitos te encanta para volver a ponérmelo y
dejarte loca.
C.- Porque sí.
No, yo quiero que me contestes en que momento te encanté como iba vestida.
Seguía pasando fotos, paró unos segundos sobre una y noté como se ponía roja y
giraba la cara disimuladamente para que no pudiera verla. Miré rápidamente la
pantalla y vi la foto que era, salía en mi cuarto con una falda negra, un suéter de
rayas, botas negras... Espera un momento, esa es la misma ropa que llevaba el día
que nos encontramos en el ascensor, el día que se puso tan nerviosa por verme
entrar en él.
No hizo ningún comentario hasta que llegó a una foto en la que yo salía abrazada a
Sofi.
L.- ¿Sólo ella? - dijo viendo las demás imágenes de la fiesta. - Porque pareces más
niña tú que ella. - dijo sonriéndome.
C.- Lo admito, yo también lo pase muy bien hubo castillos hinchables, globos, mucha
comida, payasos... - vi como ponía cara de asco lo que me hizo reír. - También hubo
un mago y había animales.
L.- ¿La fiesta era para Sofi o para ti? - dijo riendo.
L.- Daría lo que fuera para poder haber ido y haberte visto.
C.- ¿A si?
L.- Sí, tú haciendo el payaso o el ridículo es la versión que más me gusta de ti.
C.- ¿La versión que más te gusta de mi? ¿Qué cuantas versiones de mi misma hay?
L.- Pues está la niña rica, la odiosa, la superficial que muestras con tus amigos y con
el mundo en general. - enumeró - la cariñosa y tierna que muestras con tus padres,
la payasa, divertida y amorosa que sale sólo cuando está con Sofi, bueno esa y la
inmadura porque también te peleas con ella.
L.- Pocas veces. - puse cara de sorprendida. - bueno déjame continuar, después está
la insegura que sólo tú la ves y por último está la peor versión de Camila, la violenta
que es la que muestras conmigo.
Y no sabes lo que me gustaría que eso último cambiara, quiero que veas solo la mejor
versión de mí, pero eso nunca pasará.
C.- Vaya psicoanálisis que me has hecho. - reí.- ¿A si que te gusta verme hacer el
ridículo?
L.- Sí, lo sé pero no hace falta que me digas cuales te gustan porque te encantan
todas.
C.- Sip.
C.- Creo que con lo que conozco de ti ya tengo más que suficiente. - mentí.
C.- No.
L.- Tú te lo pierdes.
Capitulo 23
POV. CAMILA.
Pasamos un rato más viendo mis fotos hasta que llegamos a la última, ella me
devolvió el móvil y se puso a recoger un poco la habitación.
L.- Voy a bajar a dejar esto.- dijo cogiendo la bandeja. - Avisaré lo de la calefacción...
tú cámbiate y después vamos afuera.
C.- Vale.
Mierda.
Lauren tenía razón había un montón de gente, noté que eran de lengua hispana al
chocar con un chico que se dirigió a mí en español.
C.- Lo siento.
Nos fuimos a la parte trasera del motel y nos sentamos en un banco que había por
allí.
L.- ¿Hablas español fluido? o ¿Sólo las típicas frases de hola, lo siento?
L.- Sabía que tus padres sí que lo hablaban pero no sabía que tú y tu hermana lo
hacían.
C.- Sí, mis padres han intentado no perder las raíces de donde venimos.
C.- ¿Qué quieres que te diga en español? - dije en este idioma. - Te sirve.
Iba a responderme algo pero el llanto de un niño nos distrajo, nos giramos a él y
oímos que llamaba a su madre.
Decía mamá en español o sea que una de las huéspedes hispanas que estaba en el
motel tendría que ser su madre.
L.- ¿No encuentras a tu mamá? - dijo Lauren cuando nos acercamos a él. - ¿Está en
el motel? - el niño levantó los hombros. - Tranquilo, ¿Cómo te llamas?
Casi me desmayo, si me pongo nerviosa con la voz de esta chica cuando se dirige a
mi en inglés si lo hace con ese acento tan sexy, ¿Cómo puede tener una voz tan
seductora?
L.- Hey Camila.
L.- Vale. Oscar ven. - se agachó a la altura del pequeño. - ¿Cómo es tu mamá? - El
niño nos miro con cara de no entender.
C.- Tu mamá tiene el pelo ¿Cómo yo o cómo ella? - dije señalando a Lauren.
L.- ¿Es más alta que nosotras? - el niño negó. - ¿Cuántos años tiene? - Oscar subió
los hombros.
Entré al vestíbulo y vi a una señora con pelo negro y no más alta que yo muy
alterada, supuse que era la madre de Oscar.
La señora y yo nos acercamos a Lauren y a Oscar, estaban jugando con la nieve los
dos levantaron la cabeza al vernos, Oscar salió corriendo a abrazar a su madre y no
paraba de pedirle perdón por haberse separado de ella, le prometía que no volvería
hacerlo.
C.- Jugando con la nieve, ¿eh?, ¿no era que ya eras mayor para eso? - levantó los
hombros. - Ayer te pedí que jugáramos y no querías, hoy conoces a un niño a los dos
segundo juegas con él, que bonito.
L.- ¿Molesta?
C.- Sí. - ella se rió por mi respuesta. Me senté a su lado y me puse a amontonar
nieve. - ¿Tú también hablas español? - La respuesta era bastante obvia dado que la
había escuchado hablar momentos atrás.
L.- Soy de Cuba ¿Qué esperas que hable? ¿Ruso? - dijo irónica, reí.
L.- No tengo nadie con quien hablarlo aparte de mis hermanos o mis padres.
L.- Y no me gusta.
Si quieres que me dé un ataque cada vez que te oiga hablar pues sí.
POV. LAUREN.
L.- Dime.
C.- Cuando en el hotel nos pusimos a chatear con el chico ese que se estaba
desnudando ¿te acuerdas? - recordó.
L.- Sí.
C.- ¿Si entendías lo que decía por qué no dijiste que parara?
Llevábamos andando un buen rato, no quería alejarme más por si acaso nos ocurría
algo así que decidimos volver al motel. Comimos en el comedor y subimos a la
habitación.
Estoy sola en la habitación con una de las chicas más guapa de mi instituto tumbada
en la cama y estoy aburrida.
Mierda. Es sólo una chica más. ¿Por qué te acobardas? Tendría que haber seguido.
Con mi chaqueta puesta parecía más... digamos "chica mala" como me dicen a mí,
cosa que no entiendo porque soy un mor de persona, yo no soy mala gente, sólo que
me enfado con facilidad.
Verla así me podía, era lo más sexy del mundo, se recostó más en la cama y se giro a
mí. Me sonrió.
Ella seguía tan tranquila con el libro y yo cada vez aguantaba menos las ganas de
besarla.
L.- Camila.
Es gracioso como nos hemos intercambiado los papeles ella es ahora la que no me
soporta a mí y yo soy la que pide su atención.
L.- Voy al baño.
L.- Ya he vuelto. - anuncié. No obtuve respuesta. - Camila. - la llamé una vez más.
C.- ¿Queeeé?
L.- Camila.
Mis plegarias han sido escuchadas, Patrick estaba aquí lo que significaba que Camila
era mi novia, por tanto como buena novia que soy tango que besarla.
C.- Hola.
Me quedé de pie en la puerta mirando a Camila porque no sabíamos que hacer. Ella
me hizo un gesto con la mano para que me pusiera a su lado, seguía tumbada en la
cama y empezó otra vez a leer. Nooo otra vez nooo, yo quería besarla; si lee no
puedo.
L.- Lo sé, llevo dos horas siendo ignorada por él. - le reproché.
C.- Exagerada.
L.- ¿A no? Desde que hemos subido no has hecho otra cosa que leer.
C.- ¿A que molesta? Ahora sabes como me he sentido yo todo el tiempo, mientras tú
leías y me ignorabas.
L.- No es lo mismo.
La verdad, sí que lo era, pero esta vez era yo la ignorada y eso me molestaba.
C.- Como que... - la callé colocando mis labios sobre los de ella, fue un beso bastante
corto para mi gusto, yo quería más pero ella me apartó. - ¿Qué haces? - preguntó
confusa.
L.- Nada.
Conseguí un pequeño beso y eso no era suficiente para mi. Iba a besarla otra vez
cuando entro Patrick.
P.- Chicas, esto casi está.- dijo tocando otro de los botones.
Después de unos minutos parecía más relajada, entrelacé mis dedos con los suyos y
ella metió las manos dentro del bolsillo de la chaqueta. Ahí estábamos las dos de pie
mirando como Patrick arreglaba la calefacción.
Ella se tiró hacia atrás juntando nuestros cuerpos, me miró y al ver mi cara de
confusión rió con una pequeña y silenciosa carcajada, cosa que me volvió loca.
Mi confusión se debía a que primero me huye y ahora se pega a mí, llamadme loca
pero no entiendo a esta chica.
POV. CAMILA.
L.- Mmmm.
L.- No.
C.- Sí, lo estás, mírate. - reí. - Soy la única persona en el mundo que te pone
nerviosa ¿no?
L.- Algo así.
Ahhh. Ha confesado, está nerviosa y ahora va a pagar haber estado molestando toda
la tarde. Me acerqué más a ella y puse mis manos sobre su hombros.
L.- Esto, por ejemplo. - se apartó un poco e hizo que mis manos cayeran.
C.- Entendido, que más no quieres que haga. - ella cada vez se iba apartando más y
yo me acercaba.
Eso hice.
Ella cayó sentada a la cama, me puse encima de ella, para molestarla y como su nivel
de incomodidad aún no me parecía el suficiente le pregunté por el beso.
Beso que por cierto me había pillado por sorpresa y me ha puesto muy nerviosa,
porque no sabía porque razón lo había hecho.
L.- Por... Pp... porque eehhh... porque íbamos a pelearnos y era la mejor manera de
callarte.
L.- No pero creí... - Le aparté un mechón de pelo que le caía por la cara y se lo puse
detrás de la oreja.
Me encantaban sus besos pero no podía dejar que ella se enterara de eso, tendría que
fingir enfado porque lo hiciera.
C.- No, ahora no.- con todo el esfuerzo que encontré dentro de mí negué.
¿De verdad está pasando esto? Me está insistiendo para besarme. No sé si aguantaré
no hacerlo.
L.- Te voy a besar ¿vale? - dijo sin responder a mi pregunta. Me levantó y me tiro en
la cama, quedando tumbada encima de mí - Te he avisado.
No me dejó responderle, ya que sus labios estaban sobre los míos, enredé mis manos
en su pelo para acercarla más a mí, el beso era cada vez más intenso, cuando su
lengua rozó mis labios abrí la boca y la introdujo dentro, perdí el control de la
situación y me odio totalmente por eso, mordí su labio, cuando ya la respiración
empezaba a fallarnos ella se apartó de mi y empezó a pasar sus dedos por mis labios.
Yo abrí los ojos y me levanté un poco para besarla pero ella se apartó.
Que le digo que sí para que me siga besando o que no y cortamos esto de raíz.
Pff esto no estaba en mis planes una cosa es fingir delante de alguien pero ahora sólo
estamos ella y yo, podrá echarme en cara que quise besarla.
C.- No sé.
No me hagas esto.
C.- No.
L.- No pasa nada, esto no nos llevara a ninguna parte, es algo del momento.
POV.CAMILA.
Era una cocina bastante grande, vi a Lauren ir a buscar la fregona y yo fui hacia los
platos sucios.
C.- Que pocas ganas tengo de hacer esto. - dije en voz alta.
L.- Empieza ya, cuanto antes empieces antes terminarás. - Oí que me decía desde
lejos.
Fui a por más jabón a una de las estantería del fondo de la cocina al volver a mi sitio
de trabajo me encontré a Lauren de espaldas a mí poniendo jabón en el lavavajillas
mientras cantaba una canción.
Ahí estaba yo mirándola como una idiota con una botella de jabón en la mano, que
me hacía parecerlo más todavía.
Le puse atención a la canción que cantaba, era en español, Dios mío, es tan sexy; la
canción trataba de que ella de da cuenta de que está enamorada de alguien y ya no
puede negarlo más, está cansada de esconder lo que siente y le pregunta a esa
persona si siente lo mismo y si quiere intentar ser algo más que amigos. Como
desearía que esa canción me la cantara a mí.
Basta, Camila, uno nosotras no somos amigas, y dos, ¿para qué quieres que te la
cante? Para después rechazarla como has hecho antes.
L.- No me importa.
Sé puso de nuevo los auriculares y empezó a secar los platos que salían del
lavavajillas para guardarlos.
L.- ¡Por fin! - dijo. - Enhorabuena, Cabello, nunca creí que pudieras trabajar durante
3 días. Te felicito.
C.- Eres muy graciosa. - dije irónica y seguí mi camino hacia la escalera que daba a
nuestra habitación.
L.- Vas a seguir ignorándome por lo que pasó ante o...
C.- Cállate.
C.- Yo no te ignoro.
L.- Sí, desde que me dijiste que no querías que continuara besándote has estado
evitando hablar conmigo... Pensé que ahora éramos... - la miré extrañada, ¿iba a
decir "amigas"? - No voy a decir amigas - pareció leerme el pensamientos, - porque
tú y yo nunca seremos eso, así que diré, socias. Por poner un calificativo a esto.- dijo
señalándonos.
L.- Por decir algo, si se te ocurre alguna palabra que nos defina mejor, soy toda
oídos.
L.- ¿Ya estamos bien? ¿Me vuelves a hablar de nuevo? - Levanté los hombros. - Bien.
C.- Oye, antes en la cocina ¿pensabas en alguien especial mientras cantabas esa
canción?
Por favor di que pensabas en mí. Qué era yo. Que esa canción te recordaba a mí. Que
soy yo la que te hace cantar esa canción. Por favor, dilo.
C.- Porque se te veía muy... motivada mientras cantabas. - hice una pausa. - cantas
muy bien, por cierto. - dije sentándome en la silla.
L.- ¿Que? - se puso roja. - no yo... yo no canto bien ¿Me has escuchado? Parezco un
gato. Te estás burlando de mí. - Parecía una niña pequeña.
C.- En serio lo digo, tienes una voz precio... preciosa. - dije con dificultad y ella
enrojeció más. - ¿No me digas que te da vergüenza que te escuchen cantar? - reí.
L.- Sí, nadie me escucha cantar, cállate, yo sólo canto en la ducha o cuando estoy
sola.
C.- O sea que soy una de las pocas personas que han podido escuchar la maravillosa
voz de Lauren Jauregui, que privilegio.- vi como rodaba los ojos y entró al baño.
L.- Cuando te apetezca vienes.- oí su voz detrás mía. - Buenas noches. - me dio un
beso en la cabeza.
No sé estoy más sorprendida del hecho de que me vuelva dejar dormir en SU bendita
cama o el hecho de que me haya besado antes de irse a dormir. Sentí un escalofrío
recorrer mi cuerpo cuando lo hizo.
C.- ¿Me vas a dejar dormir contigo? - pregunté por si había malinterpretado sus
palabras girándome hacia ella.
L.- Ya hemos dormido juntas dos noches que importa una más - dijo poniendo las
mantas sobre la cama. - Aunque si prefieres dormir en el suelo por mí no hay probl...
Estuve 20 minutos más leyendo y como vi que Lauren estaba girada hacia la pared,
supuse que estaría ya durmiendo, así que me cambié de ropa y me puse el pijama.
C.- ¿No me digas que ahora quieres ser amiga mía? - dije con falso tono de sorpresa.
C.- Cierto, nosotras somos socias, no amigas, amigas nunca. - dije riendo.
C.- ¿En serio vas a empezar ahora con el jueguecito de las preguntas?
L.- ¿Tienes algo mejor que hacer?
C.- No, la verdad que no. Aunque podría seguir leyendo este libro.- alcé el libro.
L.- ¡¡¡Noo!!! Deja el libro y hazme caso, si quieres te lo dejo y te lo lees cuando estés
en Miami pero ahora contesta mis preguntas, por fa, Camz. - dijo tiernamente.
C.- ¡Vale! - sonrió. - ¿Hobbys? - Asintió. - Escuchar música, salir con mis amigas... no
sé lo típico, ir al cine, de compras...
L.- ¡Vaya!
C.- ¿Sorprendida?
C.- Sí.
C.- Supongo, no sé, nadie me ha oído cantarlas, bueno sólo Sofi, y mi madre también
ha escuchado alguna; mi hermana dice que le gustan, creo que lo dice para no
hacerme sentir mal.
L.- Esa pequeña no sabe mentir, si dice que lo haces bien será verdad.
C.- Supongo.
POV.LAUREN.
C.- ¿Cómo puedes llevarte tan bien con los niños pequeños?
L.- No sé.
L.- ¿Y qué es lo que llevo haciendo todo el viaje? Le tendré que pedir a tu madre que
me pague.- dije bromeando.
Se levantó de la silla y caminó hacia la cama, no pude evitar mirar de arriba a bajo,
seguía pensando que su pijama rosa con osos era lo más feo del mundo, pero en ella
lo encontraba atractivo, claro atractivo cuando iba sin la parte de abajo, obviamente.
L.- ¿Para estar más cómoda o para estar cerca de mí? - dije burlándome de ella. Vi
como rodaba los ojos y reí.
C.- Vaya que interesante, de verdad, escribiré un libro sobre ello. - dijo irónica.
C.- Algo interesante, algo que no sea típico, como dices tú.
L.- Me gusta hacer fotos y algún día quiero dedicarme profesionalmente a ello.
C.- Oye Lauren. - la miré- ¿Puedo preguntarte algo? - asentí.- Si quieres contestas y
sino no.
L.- Pregunta.
C.- No, era solo curiosidad... Pero como veo que no quieres contestar nada.
L.- Sí, he tenido novio, dos para ser exacta y sí con uno de ellos sí que tuve
relaciones.- le conté.
C.- ¿Por qué?
L.- Raro.
C.- ¿Raro?
L.- Raro, fue a los quince años con mi segundo novio, a mi me gustaba una chica y
pensé que sí tenía novio y tenía sexo con él sacaría a esta chica de mi cabeza. Esa
fue mi primera vez y última con un chico.
L.- Obvio, no. Al poco tiempo dejé a este chico y empecé a salir con chicas. ¿Y cómo
fue tu primera vez? - me miró un tanto extraña.- Vamos yo te he contado mi primera
vez, cuéntame tú la tuya... -se quedó pensando.- Espera, ¿Nunca lo has hecho con
nadie? - pregunté sorprendida.
¿Sería la chica que volvía locos a todos los chicos de Miami virgen?
C.- Sí.
L.- Tan horrible fue, que no me das más detalles. - levantó los hombros.- ¿Te trató
mal o te hizo algo? ¿Te forzó? - dije preocupada.
Menos mal.
L.- Como veo que no me vas a dar más detalles sobre ese tema ¿me dejas
preguntarte algo?
L.- ¿Fui tu primer beso? - sonreí. - Quiero decir, la primera chica a la que besaste.
C.- Sí.
L.- Por favor, necesito que me den un premio, me hagan una estatua, me tallen en
madera, pongan una placa conmemorativa con mi nombre o hagan un desfile en mi
honor, he sido la primera chica en besar a la chica más deseada de Miami. Aplausos
para mí.
C.- Que idiota eres.- dijo riendo dándome un golpe en el brazo.- ¿Así que crees que
soy la más deseada de Miami?
C.- ¿Y por qué te sorprende tanto que nunca haya besado a una chica?
L.- Tu amiga es imbécil.- se quedó callada - Camila, no quiero discutir contigo pero en
serio ¿por qué sales con personas así?
L.- Como otros quieren que seas, que piensen por ti.- le respondí.
L.- Por favor Camila, sólo tienes que ver este viaje, cuando estabas con Dinah, con
Ally y conmigo eras de una forma, e incluso te diría que me gustaba lo que veía,
después, llegaban tus amigos y volvías a ser la niña engreída de siempre.
L.- No he terminado, - dije algo enfadada - ¿por qué en este viaje no me has
mencionado ni una sola vez lo pobre que soy, lo mal que me va ir en la vida, lo
superior que eres a mí, el respeto que siempre me dices que te tenga, por qué en
estos tres días no he visto a la Camila de siempre, a la que le da asco que alguien que
no es de clase alta la mire, le hable...?
L.- Eso es imposible, puedes ser como tú quieras y al que no le guste lo mandas a la
mierda.
L.- Perdón, no quería hablarte así, bueno en realidad sí que quería pero... Bueno eso
que perdón.
L.- Ok.- dije para acabar esa discusión. - Supongo que ahora te irás a dormir.
C.- ¿Qué te crees que somos un matrimonio o que? - reí por su comentario.
C.- No sé... - estuvimos pensando un rato el que preguntar.- ¿Cómo te diste cuenta
de que te gustaban las chicas? - preguntó de repente.
L.- Simple, a los trece años empecé a fijarme en las chicas pero no creía que fuera
algo extraño, después tuve mi primer novio y me di cuenta en que me fijaba más en
su hermana que en él.- se rió de mi.- No te rías es en serio. Ella fue la primera chica
a la que besé.
C.- Yo siempre soñé que mi primer beso sería después de una cita romántica, el chico
perfecto me llevaría a casa y ahí me besaría... - comentó.
POV.CAMILA.
C.- No.
L.- ¿Y cómo fue?
C.- Fue en un sitio nada romántico... Ocurrió todo de repente, no esperaba que me
besara pero lo hizo.
Tengo la necesidad interna de corregirla y decirle "la besaste" sólo por ver la cara que
se le quedaría, aunque pensándolo bien si se llega a enterar de que ella fue mi primer
beso las burlas serán inaguantables.
L.- Cuando yo di mi primer beso no sentí mucho, más bien nada, aparte de mucha
vergüenza. -explicó.
L.- Mi primer beso fue con mi mejor amigo, ninguno de los dos había besado a nadie,
nunca, y como todos sus amigos ya lo habían hecho, me pidió el favor y nos
besamos.
C.- Al principio, me sentí un poco incómoda y nerviosa porque tenía miedo de que se
diera cuenta de que era la primera vez que lo hacía, o de que no le gustara como lo
hacía, ya que eell... - disimuladamente me corregí aunque Lauren pareció no darse
cuenta - él ya había besado a muchas chicas antes, después empecé a sentir que mi
pulso se aceleraba y que por nada del mundo quería dejar de sentirme así y que no
quería que ese beso se terminara, sentí que mi corazón se me iba a salir del pecho
debido a todo lo que estaba sintiendo en ese momento. -relaté.
L.- ¿No dijiste que no fue con el chico perfecto? - preguntó - Porque parece bastante
perfecto todo lo que cuentas.
C.- No, no fue con el chico perfecto, créeme, que no lo era.
C.- No.
L.- Mmm, ¿Alguno de tus amigos? ¡Ay no! Que has dicho que no es de Miami. ¿Tal
vez de México?
Cuba y México están relativamente cerca ¿no? Más o menos; están en el mismo
continente.
C.- Nop, sólo alguien que conocí en un viaje de vacaciones con mis padres hace
años, - inventé. - alguien a quien no soportaba.
L.- ¿Y te beso? Espera ¿no lo soportabas y te dejaste? - Asentí.- Más bien la pregunta
es ¿te gustó que lo hiciera?
Me encantó.
L.- ¿Y sigues hablando con este chico? ¿Fueron algo después del beso?
C.- No, no fuimos nada y perdí el contacto con él hace tiempo.- inventé un poco más.
POV.CAMILA.
Al estar hablando sobre amor, relaciones y ese tipo de cosas me vino a la mente una
conversación que tuve con mi mejor amiga.
C.- Oye Lauren. Mmm... ¿puedo hacerte una pregunta? - levantó los hombros -
Esto... si yo... si tú... si tú fueras mi novia, de verdad...
C.- Calla.
C.- ¿Qué me regalarías por nuestro aniversario? - pregunté avergonzada sin mirarla a
la cara.
L.- Mmmm... no sé, depende... ¿Cuántos años se supone que llevaríamos juntas?
L.- Sí. - la miré extrañada.- Si llevásemos bastante tiempo te regalaría algo que te
hiciera recordar el pasado y si lleváramos poco algo que pudiéramos recordad en un
futuro.
L.- Ves ya sabes algo más de mí, la paciencia no es mi fuerte. ¿Me vas a contestar
o...?
C.- Nessa una vez me dijo que los regalos de aniversario sólo se aprecian si son joyas
o ropa cara o viajes... quería saber si tú pensabas igual.
L.- ¿Qué tontería es esa? Eso es muy superficial ¿tú piensas igual?... Obvio que
piensas así, todas las ricas sois iguales, sólo pensáis en cuanto se gastarán en
ustedes, no... - la interrumpí.
C.- ¡Hey! Para, yo no dije eso... Pienso que una joya puede ser bonita pero... - me
interrumpió.
C.- Nunca me dejas terminar de hablar... Iba a decir que una joya puede ser bonita
pero yo preferiría pasar el día junto a ti.
C.- O sea, si fueras mi pareja, a eso me refiero, preferiría pasarlo junto a mi pareja.-
dije nerviosa.
C.- Pues no sé... no es que haya pensado en eso alguna vez... ¿Qué crees que
haríamos?
C.- No entiendo a que te re... - entonces me llegó la idea.- Ahh Ok. Ya entiendo.- mis
mejillas enrojecieron.
C.-Sí, claro, ¿Cómo no podría gustarme? Se supone que eres mi... - no acabé la frase.
L.- ¿Tu...?
C.- Mi novia o mi mujer, no sé, para celebrar un aniversario tenemos que ser alguna
de las dos cosas.
L.- No, porque si me caso contigo eso quiere decir que es porque estoy enamorada de
ti.
Ojalá.
C.- ¿No habías pensado en eso? Si estamos casadas es porque estamos enamoradas,
que otra razón tendrías para casarte conmigo o yo contigo. Supongo, sólo que es
extraño pensar en "nosotras" como pareja.
Me recordé.
POV.LAUREN.
C.- ¿Más o menos? ¿Cómo puedes estar con muchas chicas... más o menos?
L.- Lo que quiero decir es que sí estoy con muchas chicas, pero relaciones serias, de
ser novias, algo formal he tenido pocas.
C.- ¿Demasiados "clásico" para ti, señorita rebelde? - dijo con gracia en su voz.
L.- No, nada de eso, sólo que tengo problemas cuando se trata de mostrar lo que
siento, en ese tema soy muy reservada...
L.- No, eso no lo escondo, son más los sentimientos que me hacen parecer débil...
amor, felicidad, alegría, tristeza, pena... todo eso, ¿entiendes? - confesé.
C.- ¿Y por eso no tienes pareja? ¿por qué no te gusta mostrar tus sentimientos a otra
gente?
L.- Sí, para mostrar mis sentimientos a alguien necesito primero confiar en esa
persona y para mí es difícil confiar, no me fío de la gente, ya no.
C.- ¿O sea que sí has tenido novias formales? - dijo rompiendo el silencio. - Yo nunca
te he visto con nadie.
L.- Sí, he tenido tres. Lo que pasa es que no eran del instituto por eso no me viste
con ninguna. Con la primera estuve un mes y medio...
L.- La verdad no sé, empecé a salir con ella después de dejar al chico este que te
conté y todo estaba bien hasta que un día sin más explicación me dejó.
L.- Después de que me dejara estaba un poco triste porque no entendía la razón de la
ruptura y para olvidarme de ella empecé a salir con más chicas, gracias a unas
amigas conocí a la que después sería mi novia.
L.- No sé, yo creía que sí, éramos parecidas, pensábamos casi igual y nuestra relación
era cómoda, sin dramas, yo respetaba su espacio y ella respetaba el mío, nos
entendíamos... hasta que un día me enteré que me engañaba con otra.
C.- O sea la primera te dejó sin explicarte por que y la segunda te engañó y te rompió
el corazón, ¿por qué es ella la que te rompió el corazón, no? - asentí. - Vamos, que la
mejor novia que has tenido he sido yo.- dio triunfante.
La verdad es que sí, por lo menos todavía no me ha hecho daño, no como lo hicieron
las anteriores... Basta Lauren, ella no es tu novia, no es de verdad, es todo una farsa.
L.- Buee...
C.- Sí, seguro.- rió.- Yo creo que es más bien al revés, tú quieres estar conmigo.
¿Le interesará de verdad...? ¿o sólo será curiosidad...? Bueno que importa yo sé que
lo soy.
L.- Mmm por muchas razones... soy linda.- empecé a enumerar las razones.
L.- Sé cocinar.
L.- Sé hacer más que un sándwich... Mmm un plato de spaguetti, por ejemplo.- me
defendí.
C.- ¿Y eso que tiene que ver para que seas buena novia?
L.- Pues porque puedo hablar con los que serían mis suegros sobre cualquier tema y
quedar bien delante de ellos.- respondí.
L.- Ves con tu madre, por ejemplo, me llevo bien... Mmm que más... Soy adorable.
L.- ¿Lo vas a cuestionar todo? - no tuvo reparo en decirme que sí. - Bueno sigamos...
Soy romántica. - oí como Camila se reía por mi afirmación. - ¿No te lo crees?
L.- Sí y mucho, te derretirías de amor por mí. De eso estoy segurísima. Aunque no lo
muestre demasiado soy una persona muy romántica y detallista con mis parejas, con
las pocas que he tenido.
L.- Es verdad, además tú que eres tipo voy a vivir en un cuento de hadas con
unicornios como mascotas y corazones saliendo de tu cabeza y todas esas cosas... te
morirías por mí.
L.- Más cosas sobre mi perfecta persona, trato bien a las mujeres.
C.- Sip.
L.- Todas y cada una de las chicas con las que han probado estos labios y te aseguro
que son bastantes.
C.- ¿Todas? ¿En serio? ¿Con que clase de mentirosas te juntas, Jauregui?
En realidad no todas pero no le iba a decir eso a Camila, aunque que yo recuerde
ninguna a venido a quejarse de mis besos.
L.- Sí, todas, y algunas hasta repiten, así como lo has hecho tú. - No recibí
contestación de Camila.- ¿El tema no te gusta, no? ¿Por eso lo evades?
C.- Yo no evado nada, sólo creo que tus besos no tienen nada de especial.
C.- Retírate un poco, corazón.- Me echó hacia atrás con el brazo.- Gracias.
L.- Sabes hay una cosa mas que completa la lista de "mejor novia" no es la más
importante pero esta ahí.
L.- Soy muy buena en la cama. - Se quedó otra vez callada.- ¿Qué pasa, eso no me lo
cuestionas? - dije riendo.
Esta era buena oportunidad para incomodarla y estaba claro que no la dejaría pasar.
C.- ¿En serio? ¿y quien te lo ha dicho, las mismas que te dicen que besas bien? - dijo
con tono de burla.
L.- No hace falta que me lo digan, parecen satisfechas al acabar. No sé si me
comprendes.
C.- No, te aseguro que no. No me interesa ni con cuantas lo haces, ni mucho menos
que cosas les haces.
C.- ¿Y por qué que motivo y/o circunstancia querría yo saber lo que les haces a las
mujeres en la cama?
L.- No me he explicado bien, no creo que te interese lo que les hago yo en la cama
sino más bien que te haría a ti en ella.
Buena respuesta.
C.- Sabes, no entiendo como me llamas a mi zorra por coquetear con chicos cuando
tú te acuestas con todas esas chicas.
L.- Lo siento.
L.- Que me perdones por llamarte zorra, nunca debí hacerlo. - hice una pausa. - Pero
me molesta que te rebajes al nivel de esos idiotas.
C.- ¿Y por qué te molesta? Lo que haga o deje de hacer es cosa mía.
Eso, que me importará a mí lo que haga o deje de hacer, ¡Lauren cállate ya!
L.- No sé... es que creo que lo haces para llamar la atención.- continué hablando.
C.- Pero nada, no puedes criticarme por mis decisiones y menos cuando tú haces lo
mismo.
C.- Lo acabas de decir. Has dicho que te acostabas con un montón de chicas.
C.- Yo ni siquiera me acuesto con los chicos con los que coqueteo. No soy tan
estúpida como para dejar que cualquier idiota se meta en mi cama.
C.- No.- dijo enfadada ¡Uhh! Si vamos está super tranquila, mejor no le digo nada, a
ver si jodo más las cosas...
L.- ¿Mi hermana? - dije extrañada ante la pregunta.- Pues bien, supongo, en Miami
con sus cosas...
C.- No, idiota, el problema ese que tenía con Karen. - la chica que la insultaba.- ¿Lo
solucionó? ¿hablaste con ella?
L.- ¿Qué? No... procuro estar con Taylor cuando ella está cerca, le pongo cara de "no
te acerques a ella o te mato" y ya.
C.- ¿Eso es todo pones cara de "mala" y ya, sabes que no puedes estar todo el rato
junto a Taylor, no?
L.- Le molesta que esté tan encima suyo, pero fue ella la que me pidió ayuda.
C.- Puedo darte un consejo.- asentí.- Creo que tu hermana no se refería a ese tipo de
ayuda, deberías dar más espacio a Taylor, dejarla que ella se enfrente a Karen.
L.- No, -dije seria- no quiero que sea como yo, que todos le tengan miedo. Ella no
sirve para eso. Yo empecé igual, una niña se metía conmigo y la "puse en su sitio" y
la mala fama vino a mí.
C.- No te vayas a ofender pero Taylor tiene más cabeza que tú, ella sabrá que no le
servirá de nada "poner en su sitio a Karen", hablará con ella...
L.- Supongo que será por el amigo o novio, no tengo muy claro que son, que tiene.
L.- Tú seguro que eres como esa y le quitas el novio a las demás.
L.- Bueno... bueno... no te lo creas tanto... Ni que fueras miss universo o algo
parecido.
C.- Pero también lo dicen las mujeres, vamos, tu debes de conocer alguna chica a la
que le atraiga, aparte de ti claro.- eso último lo dijo bajito pero lo suficientemente
alto para que yo lo escuchara.
L.- ¿Perdón? ¿Qué has dicho, que yo que... es que no te escuché bien, me pareció oír
algo así como que YO me sentía atraída por ti o algo parecido?
L.- Mira, linda, uno Miami es muy grande, dos no te creas tan importante y tres si yo
me hubiera sentido atraída por ti, te aseguro que hacía ya tiempo que tú y yo nos
hubiéramos acostado. - rió.
C.- Sí claro, por eso hace unas horas no te querías apartar de mí, dejaste que yo
decidiera.
L.- Lo hice para matar el tiempo, por hacer algo, ¿acaso tu no te has besado con
alguien sólo por aburrimiento? - negó con la cabeza.- Bueno pues yo sí, y eso es lo
que pretendía hacer contigo.
C.- No te creo, estoy segura de que me tienes ganas, seguro que alguna vez me has
mirado y habrás pensado ojalá la tuviera en mi cama.
Ahhh, bueno... esta chica se monta las películas ella sola en su cabeza. No voy a
negar que es hermosa y tiene buen cuerpo pero de ahí a fantasear con ella... aunque,
mierda, sí lo he hecho. Lauren tienes que negar a toda costa esto, si dice algo tú
niega todo.
C.- ¡Uyy! Sí, mi mayor sueño.- dijo irónica.- Sigo pensando lo mismo...
L.- Sabes el problema aquí es que te conozco, podrás ser muy perfecta por fuera pero
tu actitud es... - me interrumpió.
L.- Pues mira, sí, probablemente lo haría, ¿feliz? - sonrió. ¿Qué pasó con lo de "niega
todo"? - Pero tranquila no duraría más de diez minutos. - Por lo menos lo arreglé.
Obvio hablaría y pasaría lo que siempre pasa cuando Camila habla, se jodería todo.
C.- Claro que no duraría mucho a los veinte segundo yo ya te habría rechazado.
L.- Eso no te lo crees ni tú, linda, puedo llegar a ser muy convincente, ¿sabes?, si de
verdad te quisiera te tendría en dos segundos.- rió por lo que dije.
C.- ¿A sí? ¿Eso piensas que caería muerta a tus pies enseguida?
L.- No sólo lo creo, estoy muy segura de ello, eres muy predecible, caerías de la
forma más fácil, como todas...
L.- Sí, lo eres, a ti con invitarte a algo, pedirte bailar un rato y susurrarte algo al oído
es suficiente.
L.- Como ya te dije tengo mis trucos y siempre funciona, el resumen de esta historia
es que al final acabaríamos en una como esta.- dije dándole golpecitos a la cama.
C.- No me puedo creer que haya chicas tan estúpidas como para caer bajo tus...
¿encantos?... claro, eso si tienes alguno.- dijo con un poco de asco en su voz.
L.- Eso lo dices porque me tienes asco, me odias y esas cosas... pero si no lo hicieras
serías como todas las demás.- seguía convencida de mis palabras.
C.- Yo no soy como todas las demás.- dijo con aires de superioridad, rodé los ojos.
Odio que se comporte así.- me rogarías que fuera contigo- dijo y reí.
L.- Yo no le ruego a nadie... y menos a ti.- me vino a la cabeza una manera de darle
la vuelta esta conversación.- Sabes, yo creo que todo esto sería al revés TÚ vendrías
a coquetear conmigo.- pareció hacerle mucha gracia lo que dije.
Eso dices.
C.- ¿Qué tú me encantas? -asentí sonriendo. - Ok, imaginemos que en una galaxia
remota hay una Camila que se muere por ti, si yo intentara seducirte saldrías
corriendo del susto.
L.- ¿Saldría corriendo del susto? -repetí para que me explicara que significaba eso.
Yo que sé si las rechazo o no cuando estoy con una chica no tengo tiempo para
pensar si es o no como Camila.
C.- Sí.
C.- No, no haría falta vendrías a mí tú solita, lo que pasa que no aguantarías tanta
mujer para ti sola y te irías.
L.- Mira tú, tanta mujer dice... de verdad te odio cuando te crees lo mejor del mundo.
Además he estado con mujeres mejores que tú.- me hizo una mueca de asco.
C.- Podrían ser mejores que yo, en cualquier sentido, pero no eran como yo.- otra vez
sus aires de superioridad.- Sería capaz de volverte loca, de una forma en la que
ninguna mujer haya podido hacerlo antes.- la miré con cara de "¿Me estás hablando
en serio?" y no pude evitar sonreírle antes sus palabras, que llevaban algo de picardía
en ellas.
L.- ¿A sí? ¿Y que harías? Reina de la seducción. -Me intrigaba, la verdad, lo que haría
para volverme tan loca como presumía.
L.- Sí, vamos, intenta seducirme, enséñame que haría Camila Cabello para llevarme a
su cama.- dije riendo.
Me reí porque toda esta escena era absurda en cualquier momento me iba a mandar
a la mierda, es imposible que ceda ante mis juegos.
C.- ¿Qué quieres que te lo escenifique como lo haría?
L.- Prueba, a ver si consigues algo... - dije sabiendo que esto iba a terminar
enseguida.
L.- Espera, antes de que haya malentendidos, ¿esto va en serio, vas a intentar
seducirme?
C.- Sí, claro, totalmente; es un juego, sólo para enseñarte que yo sí podría volverte
loca.
********************
Gracias por tener paciencia, enserio sois geniales. Ayer quería subir dos capítulos
pero era tarde y he decidido mejor subirlo hoy.
Capitulo 26
Maratón 1/3
POV.CAMILA.
Bien Camila es hora de volver loca a esta chica, a ver que haces, esa tus mejores
armas.
C.- Ok, para ponerte en situación, nos encontramos en... - pensé.- una fiesta, por
ejemplo, muchas veces nos hemos encontrado en una ¿no? - asintió.- pero esta vez
en lugar de ignorarnos y hacer como que no nos hemos visto... - me interrumpió.
Lo hacía, muchas veces íbamos a la misma fiesta, la verdad no sé porque ella iba si
odiaba a toda esa gente, supongo que por el alcohol gratis.
C.- No, te veo e imaginemos que me atraes un poco, lo que pasar... -otra vez fui
interrumpida.
L.- ¿Un poco? No, pequeña, te atraería y mucho, mucho. - hizo una pausa y se acercó
a mi cara cosa que hizo que me pusiera nerviosa.- ¡MUCHO!
C.- Puedes callarte y dejarme terminar, si me interrumpes cada diez segundo no hay
manera de hacer nada.- dije alterada y se echó para atrás.
L.- Bueeno... chica, tranquila, si esa es tu manera de seducir menudo éxito... muy
mal, Cabello, muy mal, así no se trata a la gente con la que quieres terminar en la
cama. - ¿Está intentando hacerme enfadar o que? No entiendo...
L.- ¿Tan rápido te rindes, Camz? - dijo con una sonrisa en su cara.
Definitivamente, quiere hacerme enfadar, la razón, no la sé, pero vamos a ver quien
puede más, si ella o yo.
C.- Continuemos. - dije levantando las cejas.- Después de deshacerme de los chicos
que seguro vendrían a por mí.- iba a volver a interrumpirme pero calló.- porque
aceptémoslo, alguno habría.
L.- ¿Te desharías de ellos para venir a hablar conmigo? - preguntó incrédula y asentí.
- ¡Awww! Dejarías a los adolescentes hormonados para venir a por mí... pero que
adorable eres pequeña. - dijo con voz burlona y pellizcándome la mejilla.
C.- ¡Quita idiota! - aparte su mano. - Claro que los apartaría, tú eres mi objetivo aquí
¿no?
L.- Supongo... pero no pensaste en una cosa... ¿Qué harías con las chicas que
vinieran a por mí? Porque yo siempre tengo a alguien.
C.- ¡Hey! Tranquila que era broma, no eres tan importante como para que mate a
alguien por estar contigo... Supongo que esperaría a que estuvieras sola.
L.- ¿En serio, me vas a dar la mano? - dijo, asentí y acerqué más mi mano para que
me la diera, al final cedió y la estrechó.
C.- Hola, soy Camila.- enseguida soltó su mano de la mía y desvió la mirada hacia
otro sitio durante un segundo, después volvió a mirarme.
L.- Uuuhhh.- puso cara de asco.- Camila, lo siento pero ese nombre me hace recordar
a alguien que no me gusta para nada... - hizo una pausa.- Me tengo que ir, chao.
L.- ¿Qué pensabas que te lo iba a poner fácil? No, linda, no. Esfuérzate un poco más.-
dijo con una sonrisa picara.
L.- Se siente...
C.- Vale, empecemos otra vez.- humedecí mis labios inconscientemente y tuvo algún
efecto en Lauren porque al tenderle la mano otra vez la rechazó. - Hola, soy Karla. -
dije segura, aparté la mano porque sabía que ya no me la iba a dar y le sonreí.
C.- Eres la primera persona a la que he encontrado, pero como veo que te molesta mi
presencia me voy, siento haberte molestado.- dije con tono de decepción.
L.- Espera, no, dime que querías. - sonreí al ver lo intrigada que estaba.
C.- Espera, ahora necesito pensar una excusa de lo que quiero... - me puse a pensar.
Ya lo tengo.
C.- Necesito que me ayudes a bajar a una amiga que está en una de las habitaciones
de arriba muy borracha porque yo sola no puedo.- parecía sorprendida de la excusa.-
¿me ayudas, por fa? -dije adorablemente sonriente.
C.- ...Y si fuera con alguien pues sí probablemente habría alguna amiga borracha.
L.- Vale, imaginemos que sí hay alguna amiga y te ayudo a llevarla a fuera para que
le de el aire o algo, no me tienes en la habitación contigo.
C.- Que manera de ponérmelo más difícil, si sabes que ambas querríamos lo mism... -
no me dejó terminar.
C.-No, el objetivo aquí es que te meta en mi cama. - tragó saliva. - pero si quieres
hacerte la difícil adelante, estas en todo tu derecho, pero pronto caerás.
Tengo que intimidarla más, ponerla nerviosa, así como ella hace conmigo. ¿Pero como
lo hago?
¡¡Sií!! Conseguí ponerla nerviosa... Dios mío, es tan adorable cuando es así, tan
tímida.
¡¡Noo!! ¿Qué le digo ahora? Corre piensa, en una fiesta, ¿Qué hay?... Alcohol ¿la
invito a algo? No, lo que menos quiero es a Lauren "borracha", no, otra cosa...
Mmmm... Piensa rápido Camila... Música.. claro eso es...
C.- No espera, ¿quieres bailar? Digo, tú estás sola, yo estoy sola... ¿Bailamos?
POV. LAUREN.
L.- No, la verdad es que no sé bailar.- mentí y puso cara de "sé que estás mintiendo".
C.- No importa yo tampoco sé, ¿vamos? - dijo insistiendo por tercera vez. No le
contesté. - Entonces te llevaría donde la música y bailaríamos un rato, aunque no
supieras como. - dijo burlándose de mí.
C.- Por eso y porque te mueres de ganas de estar a mi lado y más si es , bailando,
muy juntas, prácticamente sin espacio entre nosotras, con nuestros cuerpos pegados,
rozándose el uno contra el otr... - la interrumpí.
No, no, no... No tengo que pensar en eso... No seas débil Jauregui. esta chica no
puede hacer que pierdas la cabeza, vamos, es Cabello. Se fuerte.
L.- Sí, ya entendí como. - dije intentando no mostrar mi nerviosismo. ¿Por qué me
comporto así? ¿Qué mierdas me pasa? - Y después que harías, reina.
C.- Mmm... - me miró pensativa, mordiéndose el labio. ¿Lo hace a propósito o que?
Dios, te vuelvo a pedir que me des fuerza, si me la das iré con Ally a la iglesia cada
vez que me pida que la acompañe. - Pues después de bailar, te pediría ir a un sitio
más tranquilo.
¿Un sitio más tranquilo? Sé lo que eso significa, no, chica, a Lauren Jauregui no la
llevan a sitios tranquilos, ella lleva a las mujeres a sitios tranquilos... No va a
conseguir liarme, nooo... no me voy a dejar, para nada.
Mas tranquila. Hablar. Y eso... Cabello sé por donde quieres ir que no soy tonta.
C.- ¿A todo me tienes que decir que no? - dijo "saliendo del personaje".
L.- Sí.
C.- ¿Me estás jodiendo, Lauren? ¿En serio me vas a dar esa mierda de excusa?
L.- Vale, saldría al jardín contigo. -al final cedí, no quería que pensara que soy
imbécil, aunque después de esas excusas estoy segura de que piensa que lo soy.
Ni para hacer excusa buenas sirvo ya. ¿Qué te pasa? Le dices que no y punto ni que
fuera la primera chica a la que rechazas.
Hablaríamos dice.
L.- Pues chica, te quedarías hablando sola porque yo me iría a buscar a otra que por
lo menos diera una conversación más interesante a la tuya.
L.- Sí, lo haría.- "entré otra vez en personaje". - Chao, Karla, un placer hablar
contigo... ah y ponte una chaqueta parece que está empezando a hacer frío.- rió. -
entonces Michelle saldría de escena y la pequeña y linda Karla se quedaría solita en
su jardín. Fin de historia.- Miré a Camila.- Eso también se puede interpretar como
Cabello pierde y no es capaz de seducirme. - sonreí triunfante.
C.- ¡Ehhh! Esto se acaba cuando yo quiera, así que rebobina tu historia, hermosa, y
editémosla un poco.
L.- No, yo me iría con otra. Punto final. Lo siento Karlita, bueno la verdad no, no lo
siento.
C.- Muy bien, genial, perfecto... te irías con otra o eso intentarías.- la miré confusa.-
Veo que no entiendes, te explico, cuando fueses a irte te agarraría del brazo y te
frenaría y quedaríamos frente a frente.
L.- ¿Y me besarías para que me quedara contigo? ¿En serio, Camila? ¿De verdad?
Que poco original.
C.- Noo, para eso aún queda un rato, sé que tienes ganas de llegar a ese punto pero
no te precipites.
L.- ¿Y entonces si no me besas, que razón tengo para quedarme? Porque no veo que
agarrarme del brazo y quedarme frente a ti sea algo especial para que me haga
quedarme contigo a hablar del tiempo.
C.- Pues yo creo que sí... - me agarró del antebrazo y se acercó a mí, dejando
todavía un espacio prudente entre nosotras.- ¿Te quedas conmigo, Michelle, por
favor? - dijo muy amorosamente, como si estuviera rogando que no la dejara.
L.- Pen... pensé que las chicas como tú no rogaban.- dije nerviosa.
C.- Puede que Camila no ruegue pero Karla sí. - dijo con voz calmada. - ¿Te quedas
conmigo?
¡Ay! ¡Joder! Quiero que esta sensación dentro de mí se vaya, la sensación de estar
perdiendo, de querer besarla, de "voy a ceder en cualquier momento como siga así",
de decirle "sí" a todo lo que me pida.
L.- No entiendo porque tendría que hacerlo.- dije con la voz más neutral que pude
poner.
Me quiere confundir.
L.- ¡YA! ¡Camila! ¡Me harté! ¡Déjalo ya! No causas nada en mí, ni lo causarás nunca,
que si una fiesta, un jardín, el tiempo... no vas al objetivo del juego, no intentas
seducirme, ni coquetearme ni nada... das vueltas en circulo, no vas a volverme loca,
acéptalo perdiste. - dije para terminar ya con esto de una vez.
C.- Mmm... Yo creo que sí. Algo causaré cuando te alteras tanto. - dijo acercándose a
mi oído.- Acéptalo tú.- dijo susurrando y acercando su cuerpo más a mí.
C.- Dijiste que no voy al objetivo del juego pero eres tú la que no ve que lo tengo
casi, casi resuelto. - la miré algo confusa. - Te tengo medio desnuda en la cama.- La
miré más confusa todavía.
L.- Pero... pero no era que había una amiga borracha y eras Karla y estábamos en
una fiesta... -me interrumpió.
C.- ¿En serio, Lauren? ¿Lo estábamos? - dijo con voz seductora. - Quiero decir, para
que imaginar si te tengo como quiero en la realidad.
¡Joder! Claro que quiero tenerte... No. No quiero querer tenerte. Ahora mismo soy
todo confusión.
L.- Camila... - susurré su nombre; no estoy muy segura si lo hice para que parara o
para que continuara.
C.- ¿No querías que te sedujera? Pues eso hago.- Bajó su mano desde mis labios
acariciando mi clavícula y siguió bajando, saltó la tela de mi sujetador y continuó por
mi estomago, el cual parecía que había montado una fiesta el solo, y acarició mi tripa
hasta llegar a la tela de mi pantalón.- ¿O te molesta que lo haga? - acercó sus labios
a los míos pero no los juntó.- ¿Quieres que me detenga? - negué con la cabeza sin
dejar de mirarla, seguro que tenía una cara de estúpida entregada que no podía con
ella y de cierta manera eso me avergonzaba un poco porque esta situación debería
ser al revés, ella entregada a mí, no yo a ella. - ¿Quieres que continúe? - dijo
mirándome los labios.
L.- Si... si tu quieres... -dije para no parecer tan desesperada. En sus labios se formó
una pequeña sonrisa, una mezcla entre sexy y adorable que hacía que mis ganas de
besarla fueran en aumento.
C.- Sabes, creo que ya te lo he dicho antes pero tienes unos ojos muy bonitos.- dijo
subiendo su mano hasta mi ceja acariciándola. Respiré hondo.
¿Por qué estoy tan nerviosa? A cada palabra o movimiento que hace me altero, he
perdido, definitivamente, ella tenía razón es capaz de volverme loca.
Intenta pensar en otra cosa porque si sigues así vas a hacer cosas que quieres hacer
pero por tu bien no deberías hacerlas.
C.- ¿Nerviosa?
Mierda, se nota que lo estoy, corre piensa en algo que te enfurezca, algo que odies...
¿Camila?... Bueh, pensar en Camila para olvidar lo que te está haciendo Camila no
ayuda mucho.
L.- No, claro, que no, para... - agarró mi mano y la puso en su muslo, acercándose
más a mí. Al contacto de su piel contra la mía mantuve la respiración.- ...para nada,
total... totalmente calmada.- dije "totalmente calmada".
C.- Mejor, quiero decir, no eres nueva en esto, ¿no? - dijo echando su cuerpo contra
el mío quedando poco espacio entre nosotras. - Sabes exactamente donde va a
terminar esto y como va a terminar. - me retiré unos centímetros quedando pegada a
la pared, ella se reincorporó un poco. No es que no quiera hacerlo, lo quiero y mucho,
pero si lo hago lo que vendrá después... No sé si estoy preparada para eso. - Sería
una estupidez que estuvieras nerviosa. - dijo acercándose a mí. - Quiero saber cuan
buena eres.
Creo que es la primera vez que pienso los pros y los contras de acortarse con una
chica, normalmente no pienso lo hago y punto, pero estamos hablando de Cabello, lo
que pueda pasar esta noche o más bien en unos minutos si seguimos así, puede
cambiar todo y conociendo como es ella y como soy yo, no espero un amor fugaz y
eterno junto a ella, más bien si pasa lo que ambas estamos pensando, nuestra
relación podría ir a peor y no me quiero imaginar que pasaría si eso llegara a ocurrir.
C.- ¿Crees que estoy de broma? - Levanté los hombros. - Bésame y vemos si estoy
de broma o no.
L.- ¿Disculpa?
C.- Pues eso, que me beses, si después de que me beses te estampo la cabeza contra
la pared eso significará que todo esto era para molestarte y calentarte.
L.- ¿O sea, que me tengo que arriesgar y poner en peligro mi cabeza para poder
saber si estás de broma o no?
C.- No, linda, no. Pondrás en riesgo tu cabeza porque quieres probar estos labios.-
dijo tocándoselos. - El que yo me enfade o no, me parece que te trae sin cuidado.
C.- Mmm... si quiero o no, es cosa mía, no te interesa.- fui a interrumpirla porque era
obvio que me interesaba saberlo pero no me dejo hablar. - En la vida diré que quiero
besarte y menos te lo confesaré a ti.
Eso no contesta a mi pregunta, la evade totalmente, así que tomo eso como un "sí,
Lauren, quiero besarte".
Sonreí satisfecha.
Se separó del cabecero de la cama y se sentó dejando sus piernas encima de mis
rodillas, sonrió al ver como la escaneaba de abajo a arriba.
L.- ¿Me vas a pedir que te bese, otra vez? - dejé mi mano apoyada en sus rodillas.
C.- Noup.- me sonrió, se acercó a mí y acarició mis labios. - Vas a besarme TÚ... -
dijo dándome un golpecito en la nariz.- ...porque no vas a poder evitarlo más. -
tragué saliva al ver que Camila quitaba mi mano de sus rodilla y la introducía debajo
de su camiseta.
Ok. Esto ya no es ninguna broma. Nadie haría algo como eso sólo por molestar.
Y yo quiero tocarla.
Subí mi mano por el costado, acariciando su piel, llegué hasta sus costillas a la altura
del estomago y ahí me detuve, ella no llevaba sujetador; quería subir más pero no
podía propasarme mucho... sobre todo después de que me amenazara con
estamparme la cabeza contra la pared.
Me quedé congelada ante sus palabras, bueno frío no era precisamente lo que tenía
yo en ese momento. Me quedé sin saber que hacer, ¿por qué pienso tanto? ella me
está dando permiso, permiso que con otras chicas ni siquiera pido. Busqué sus ojos
en busca de una segunda confirmación que me dejara tocarla a mi antojo.
La pillé mirándome el pecho, ella se dio cuenta de esto y me miró fijamente a los
ojos, le sonreí porque pensé que se avergonzaría del hecho de que la descubriera en
esa situación pero sin disimulo alguno volvió a posar sus ojos en mi sujetador, me
volví loca cuando vi como mordía su labio inferior de esa manera tan jodidamente
sexy como siempre hacía mientras me miraba.
********************
Maratón 2/3
POV. CAMILA.
Sólo es un juego, únicamente para intentar excitarla, nada más, no tengo que dejar
que llegue a más, no he de permitir que note que yo también quiero lo mismo.
Introduje su mano debajo de mi camiseta; una parte de mí me decía que eso había
sido mala idea, otra que era parte del plan y que tenía que seguir y una tercera, me
decía que me dejara de tontearías y la besara.
La miré de arriba abajo esperando alguna reacción por su parte, me quedé mirando
embobada su pecho, si sigo así a la mierda el plan, el juego y todo; se dio cuenta de
lo que estaba haciendo y me sonrió.
No estoy muy segura si lo hice por provocarla o por darme el gusto a mí, volví a bajar
la mirada y me mordí el labio
L.- Ok, ya he aguatado mucho, ven aquí.- agarró con fuerza mis mejillas y junto
nuestros labios, me besaba de una manera tan pasional que hacía que mi corazón
fuese a mil por hora. Sabía que era buena en eso de provocar a los chicos pero
pensaba que no sería capaz causar algo en ella.
Sin separarnos un milímetro, Lauren se echó hacia bajo para quedar tumbada en la
cama y me colocó encima suya. Metió su mano debajo de mi camiseta y empezó a
acariciarme el bajo de mi espalda, mientras que el beso volvía cada vez menos brusco
y empezaba a ser tierno y dulce.
Olvidándome de cual eran mis intenciones con esto, besé su cuello lentamente
durante unos minutos y volví otra vez a su boca, parecía que me daba e invitaba a
tener el control total de la situación, mordí su labio mientras la besaba. Me separé de
ella un poco, me dio media sonrisa que me mató mientras me tenía abrazada arriba
de ella.
Estoy empezando a asustarme de que me guste tanto, sus besos, sus caricias, que
me mire, que me sonría, que lo haga de una manera dulce y tierna, no de esa
manera irónica como siempre lo hace.
No me digas así.
L.- Camz... - volvió a repetir, apreté fuertemente los ojos. - ¿Qué pasa? ¿Qué
haces...? - dijo confusa.
L.- ¿Pero que mierda? No puedes dejarme así. - Cállate ya, no sigas hablando. -
¡Camila! - dijo alterada.
L.- Me estás jodiendo? ¿Es en serio? - dijo enfadada. Esperó a que le contestara algo
pero me quedé callada. - Eres lo peor, te odio... ¡¡Aghhh!! No te soporto. - se giró
hacia la pared y se pegó lo más posible a ella para no tocarme y se tapó hasta la
cabeza enfadada.
Que me odie más es lo mejor que puede pasarnos.
POV.LAUREN.
¡¡¡Aghhh!!! Hija de puta, al final consiguió liarme, me provoca, la creo y me deja con
cara de estúpida, suplicándole y con el calentón. ¿Pero cómo se me ocurre creerla? Si
es que soy estúpida; yo estúpida y ella una muy buena actriz porque por un momento
llegué a creer que ella también estaba dispuesta a todo.
Como me hubiera gustado seguir y hacerle todo lo que tenía en mente... como me
hubiera gustado que ella me hiciera todo lo que yo tenía en mente.
Me giré hacia ella bruscamente por quinta vez desde que paramos y como las otras
cuatro veces anteriores al minuto me volví a girar hacia la pared para no verla.
L.- Haz lo que te de la gana. - dije con el mismo tono que antes. Ella no se movió.
C.- Lo haría pero contigo a mi lado no se puede.- hizo una pausa.- No paras de
moverte.
L.- Voy al baño. -dije pasando por encima de ella.
Tengo que hacer algo para librarme de esta frustración, todo por culpa de la idiota
esa, que ganas de... Si es que soy imbécil. A ver ahora como me calmo yo, si lo único
que quiero es tenerla conmigo, que sea mía y ser jodida y completamente suya,
necesito acabar con lo que empezamos.
Necesita una lección, un castigo, una manera de hacerle ver que no puede dejarme
así y pretender que yo no haga nada al respecto.
Claro, tengo que hacerle lo mismo... Eso es, la provoco... pero yo no soy capaz de
dejarla así sólo con el calentón y menos ahora, yo acabo esto ahora.
Bien, Lauren, prepárate porque esta noche o lo que queda de ella vas a tener sexo
con Camila.
Salí del baño y volví a pasar por encima de ella sin ningún cuidado.
C.- ¡¡Auch!! Otra vez, no puedes pasar con un poco más de tacto.- dijo encendiendo
la luz de la pequeña lampara mientras yo me sentaba contra el cabecero de la cama.
L.- Sí, sí puedo pero no quiero. - dije y me pegó en el brazo con bastante fuerza. La
miré seria para darle miedo.
C.- Eres idiota. - dijo sin ningún miedo a que yo reaccionara mal.
Esta chica hace lo que nadie se atreve me pega y me insulta y se queda tan tranquila,
podía darle la paliza de su vida sólo por hacerme eso.
L.- Sabes, déjame en paz, para las pocas horas que me quedan de soportarte no
quiero pelearme. -dije seria.
Quiero otra cosa contigo.
C.- Pero si eres tú, con tus cambios de humor, hace un momento eras un encanto y
ahora... - la interrumpí.
C.- ¿Qué?
L.- ¿Y lo dices así tan tranquila? No tienes miedo de que te pegue o te haga cualquier
cosa.- rodó los ojos.
C.- Sabes he descubierto que Ally tenía razón tú ladras pero no muerdes. - dijo con
voz tranquila.
L.- ¿Y cómo sabes que no muerdo? - dije con un poco de coquetería en mi voz.
C.- Como que nada, estás intentando coquetear conmigo. - la miré seductoramente.-
¡¡Oh Dios mío!! - rió a carcajadas.
C.- No me lo puedo creer, ¿y esto a que viene? ¿Qué te pasa te has quedado con
ganas de más?
L.- Será la falta de sueño y que estás muy cerca de mí. - inventé.
L.- Esto. - me giré más hacia ella y la besé, fue un beso lento; esperaba que me
apartara de ella pero no lo hizo así que continué besándola.
C.- Y a ti besarme.
POV.CAMILA.
Desde el momento que le dije que me callara sabía que había una posibilidad entre un
millón que hoy no acabara siendo completamente suya, sabía que mi fantasía de
hacer el amor por primera vez con mi príncipe encantado y soñado se iba hoy a la
mierda porque estaba dispuesta a entregarme por completo a la villana del cuento;
probablemente, me arrepienta en un futuro o probablemente no, no lo sé, pero lo que
siento ahora mismo por esta chica de ojos verdes es suficiente para mí; no sé si estoy
enamorada de ella, totalmente segura estoy de que ella no lo está de mí, no sé que
pasará mañana cuando nos despertemos y tampoco quiero pensarlo sólo quiero
sentir, sentirla.
Por primera vez no es asco lo que siento cuando me tocan, cuando ella lo hace es
como si una corriente pasara por mi cuerpo, como si mi piel llamara a la suya, como
si yo fuera un imán y ella metal, como si ella fuera el polo positivo y yo el negativo,
bueno más bien al revés.
L.- No me molesta que lo hagas.- dijo con su boca aún sobre la mía, agarró mi mano
y la puso en el mismo sitio de antes.
Volvió a meter su mano debajo de mi pijama. mientras su boca volvía a mi cuello, con
una de sus manos agarró uno de mis pechos, al contacto sentí una mezcla de
excitación y miedo, todo mi cuerpo se tensó, me puse nerviosa, en ese momento fue
cuando me di cuenta de que yo no tenía nada que ofrecerle a Lauren, que iba a
ponerme en ridículo yo sola, yo no sé nada de sexo.
L.- ¡Hey! Relájate. - dijo separándose un poco de mí. - Sabes que no voy a hacerte
nada malo ¿no?, no voy a hacerte daño - volvió a besarme.
C.- Lau... Lauren... espera, para.- volvió a separarse sin quitar las manos de mi
cuerpo, posándolas en mi cintura.- Yo no sé nada sobre esto, no soy buena... yo no...
- sabía que me estaba poniendo en evidencia a mi misma.
L.- Ok, sólo necesitaba saber eso, ahora deja de hablar y bésame.- demandó.
L.- Camz, hablas mucho.- jaló mi camiseta y me tiró hacia ella juntando nuestros
labios de nuevo.
Sé acomodó entre mis piernas y con su mano empezó a masajear lentamente uno de
mis pechos, haciéndome jadear y como antes haciendo que me muriera de
vergüenza; Lauren bajó sus manos hasta el dobladillo de la camiseta y me miró como
pidiéndome permiso para quitármela, le asentí una vez y me levanté un poco para
que pudiera deshacerse de ella, primero quité ambos brazos, cuando iba a sacar la
cabeza la camisa se quedo encasquillada a esta.
C.- Au, Au, Au... Lauren, espera.- bajó la camisa dejándola al rededor de mi cuello.
Su mirada en ese momento era intensa, ese precioso esmeralda era más oscuro y me
encantaba. De una manera coqueta o por lo menos esa era mi intención, posé mi
mano en su hombro y la bajé hasta su pecho, con mi dedo índice enganché la tela de
su sujetador y la traje hacia mí uniendo nuestros labios, bajaba su boca por mi
mandíbula, la mordía, continuaba por mi cuello dejando un recorrido de besos
húmedos hasta llegar a mi pecho, ahora desnudo, se detuvo, su boca jugaba con uno
de ello, mientras el otro lo tenía entre su mano.
Introduje mi mano debajo del pantalón, acariciando la tela de su ropa interior, mordió
mi pecho y yo me agarré fuertemente a su trasero, lo que la hizo gemir, junté
nuestras bocas de nuevo y agarré su labio inferior con mis dientes, mientras con mi
mano libre acariciaba uno de sus pechos, haciéndola estremecerse.
Me encantaba la sensación de saber que yo también podía causarle las mismas cosas
que ella me causaba a mi.
En un momento, me agarró con fuerza y nos hizo girar quedando ella debajo de mí, le
besé la mejilla para después ir hasta su oído, pensé en susurrarle algo, sexy,
coqueto, caliente, pero no se me ocurrió nada en ese momento así que me limité a
atrapar el lóbulo de su oreja con mis dientes, eso pareció gustarle. Después bajé
hasta su cuello, besando cada centímetro de su piel, hasta toparme con la tela de su
sujetador. Ya sé que voy a decirle. Volví a hacer el mismo recorrido pero a la inversa
y volví a su oído.
C.- Lauren, - la llamé.- quiero... -mordí su lóbulo.
L.- Dime... -dijo con la voz agitada.- dime que quieres, Camz.
Dios mío.
La miraba, más bien, me la comía con la mirada y como no, mordí mi labio pensando
en todo lo que quería hacerle a la chica semidesnuda que tenía delante de mí.
POV.LAUREN.
Besó y mordió mi hombro, bajó hasta mi tripa y bajo hasta la tela de mi, bueno su
pantalón, y la mordió, levanté la cabeza un poco y me miró, alcé mi cadera para que
me los quitara y eso hizo.
L.- Pero tú tienes más de aquí.- dije agarrando su trasero con fuerza y llevándola
hacia mí.- supongo que así equilibramos el mundo.- sonrío por lo que dije y me besó.
Me gustaba sentir sus labios, me gustaba verla de esta forma, verla de pasar de ser
inocente como una niña a ser una jodida bomba en menos de cero coma dos
segundos, y viceversa, quería hacerla mía, YA, en este instante, pero también quería
disfrutar de lo que venía antes, de lo que estábamos haciendo; no entiendo la razón
de porque lo quería, yo nunca lo quería, yo acostumbro a ir directa al grano, porque
para que entretenerse tanto en el principio si lo que importa es el final, pero ahora lo
quiero, quiero disfrutarlo y seguir así un rato más y lo quiero mucho.
Entre tanta excitación y pasión, me pareció escuchar algo parecido a una alarma.
L.- ¿Qué es eso? - pregunté al escuchar el fuerte sonido, Camila seguía ocupada con
mi cuello.- Camz...
L.- Ese ruido... - Vi como le ponía atención y le cambiaba la expresión del rostro.-
¿Camz, qué pasa?
C.- Eso, es una alarma de incendio.- saltó de encima de mi asustada y yo fui tras ella
de la misma manera, vi como sacaba sus vaqueros del armario y se los ponía y yo
agarré los pantalones de su pijama que estaban en el suelo, también recogí la
camiseta de osos y me la puse, mientras Camila se ponía como podía las zapatillas; la
imité, sin atarme del todo las zapatillas, fui hacia la silla y agarré mi chaqueta.
En menos de dos minutos bajamos al vestíbulo, nos hicieron salir fuera del motel,
creo que toda la gente que se hospedaba en el motel estaba allí, habría como unas
200 personas preguntándose que pasaba, nerviosas y algo asustada, pero sobre todo
muertas de frío.
XX.- Dicen que ha habido un incendio en una de las habitaciones del primer piso...
Debemos esperar a ver que dicen.
L.- Pues nos toca esperar. - dije dirigiéndome a Camila aferrada a mi mano.- ¿Estás
bien? Por la gente y eso...
Pasaron 15 minutos y seguíamos fuera y nadie nos avisaba de nada, noté que Camila
apoyaba su cabeza en mi hombro, la miré y pasé mi mano por su cintura e hice que
se quitara de donde estaba y se apoyara en mi pecho para que "descansara" mejor...
y para tenerla más cerca.
L.- No.- respondí. - ¿Qué pasa tantas ganas tienes de volver a la habitación? - se
separó un poco de mí y me miró.
L.- ¿Ahora de le dice así? - dije, escuché como reía pero no me contestó nada.
L.- No aguanto más de pie. - me quejé.- y además tengo frío este pijama no tapa
nada, es una mierda. - al oír eso Camila se puso frente a mí.
C.- Tendrás tú alguna queja sobre mi pijama. -dijo.- Además la parte de arriba me
pertenece a mí y mira quien la lleva puesta.
C.- No, mejor me quedo tu chaqueta.- dijo abrazándose a ella misma. Le quedaba
bien mi chaqueta, le quedaba un poco grande pero se veía linda y graciosa con ella.
Después de casi media hora en la fría noche nos dejaron pasar al vestíbulo.
L.- Tranquila.- dije dulcemente cuando noté que Camila me agarraba el brazo con
fuerza. Pobrecita, lo estará pasando mal, doscientas personas en el vestíbulo.
Nos dejaron un rato más esperando, Camila cada vez se ponía más nerviosa, me la
intenté llevar a un sitio donde no hubiera gente pero el lugar estaba lleno, no cabía ni
un alfiler. Intenté entretenerla como pude.
C.- ¿Qué haces? - me preguntó cuando me puse a jugar con las puntas de su pelo
poniéndoselo como bigote.
L.- Pues dime como puedo hacerlo y que no te de un ataque y te me mueras aquí
mismo.
Maratón 3/3
POV.LAUREN.
L.- ¿Y ahora que tengo que bajar a por una a recepción? - me quejé.
Bajé a recepción y tardé algunos minutos en conseguir una llave nueva ya que abajo
todavía había algo de revuelo por lo del incendio.
C.- Por fin, ¿Qué has ido a fabricarla tú misma la llave? - dijo separándose de la
puerta y se la di. Le sonreí.- ¿Qué?
C.- Uno. - dijo poniéndose cerca de mi. - estoy deseando entrar porque hace frío y
tengo sueño y dos... - hizo una pausa.- Como que tú no estás deseando volver ahí
dentro conmigo.
Ella pasó delante y cerré la puerta detrás de mí, nos quedamos mirándonos unos diez
segundo la una a la otra sin saber muy bien que hacer o que decir y como si ambas
nos hubiéramos puesto de acuerdo telepáticamente, ella corrió hacia mí y yo hacia
ella, saltó encima de mí rodeando mi cintura con sus piernas y mi cuello con sus
brazos, nuestros labios se unieron como si hubieran estado años sin tocarse.
C.- Vamos a provocar nuestro propio incendio.- dijo separándose de mí, la miré con
cara de "No acabas de decirme eso" y le sonreí coquetamente.
L.- El lado sexy de Cabello... Mmmm, me encanta.- dije atacando de nuevo sus
labios, fui hasta la cama y nos dejé caer en ella.
L.- Claro, sí, obvio, siempre. - dije con un poco de burla en mis palabras.
L.- Quítamelo entonces. - Eso hizo. Se levantó quedando sentada con la espalda
apoyada en el cabecero de la cama.
C.- Te queda bien.- dijo levantando la camiseta y poniéndola de nuevo del derecho. -
Te ves muy adorable... Ok, nunca pensé que diría eso en voz alta.- Rió. Puse cada
una de mis rodillas a un lado de las de ella y me senté en sus piernas.
C.- Lo que tu digas.- agarró mi cuello y me "obligo" a besarla, sin despegarme de ella
bajé la cremallera de la chaqueta y acaricié su piel. Después de un rato sintiendo sus
cálidos y suaves labios fundirse en los míos se separó y suspiró.
L.- ¿Te pasa algo?
L.- ¿Estas segura de que no te pasa nada? - negó con la cabeza y se acercó a mí para
besarme. Ese fue un beso lento, dulce, pero algo diferente a los que me había dado
hace rato, parecía estar preocupada por alguna cosa.
L.- Sabía que te pasaba algo.- me bajé de encima de ella y me senté a su lado.- ¿Qué
quieres decirme?
C.- Por favor, no le cuentes nada de todo esto a nadie.- suplicó.- Por favor.
L.- Claro, obvio, no contaré nada, no te preocupes.- dije sincera pero pareció no
creerme.
L.- Yo también lo digo en serio, no se lo voy a decir a nadie, sé que no te puedes fiar
de mi palabra así como yo no me fío de la tuya, pero créeme, por favor. - agarré su
barbilla para que me mirara directamente a los ojos.- créeme que no saldrá una
palabra de mi boca sobre esto.- la vi como se levantaba y cogía mi sujetador del
suelo.
C.- Tápate, por favor, no puedo tener una conversación normal contigo si estás a
medio vestir.- dijo todavía seria.
L.- Tampoco es que cuando estamos vestidas nuestras conversaciones sean muy
normales.- dije para darle un toque de humor. Vi que sonreía un poco.- Ya tranquila,
Camz, sé que con lo que ha pasado en este viaje podemos hacernos mucho daño pero
juro por mis hermanos que no te echaré nada en cara.- pareció calmarse un poco.-
Me lo abrochas.- le pedí poniéndome el sujetador.
C.- ¿Feliz?
C.- Laureeeen.
L.- Camilaaaa.- dije imitándola con voz burlona.- Estábamos pasándolo bien y de
repente te pones así, ya te he dicho que en Miami no diré nada, ahora ¿podemos
seguir con la diversión?
L.- Sé que estás utilizando psicología inversa y la verdad eso es lo que quieres que
haga.- fui a besarla y me frenó.
L.- Ok, ¿ya puedo besarte? - me miró con cara de no fiarse de mí.- Ehh yo te pido
permiso, si quieres puedes decir que no.
POV.CAMILA.
El ambiente se volvió otra vez ardiente pero antes de que fuera a más lo detuve, no
segura de porque pero lo detuve.
C.- Laur... -dije mientras mordió mi labio e intenté separarla pero no había forma. -
Lauren, hey.- se separó de mí.- Diosa del sexo, frena un poco.
C.- Epa.- la separé por segunda vez y no sé si aguantaría hacerlo una tercera.-
Necesitas una ducha de agua fría ahora mismo, gruñona.
L.- ¿Vienes conmigo? - dijo y me reí, no era mala idea pero no iba a decírselo a ella.-
Ok, ya paro.- dijo besándome una última vez.
Nos quedamos en silencio, me tumbé y me tapé con la manta. Ella hizo lo mismo.
L.- ¿Te vas ya a dormir? - dijo acercándose un poco a mí por detrás dejando un beso
en la parte trasera de mi cuello.
C.- Es tarde y en pocas horas tenemos que ir al aeropuerto. - dije girándome hacia
ella.
C.- Supongo... ¿Y que quieres que hagamos? - iba a contestar algo la interrumpí
antes de que hablara. - No contestes, sé lo que estás pensando.
L.- Pero que clase de persona te crees que soy, Camila Cabello.- dijo haciéndose la
indignada.
L.- Bueno, sí era eso, pero ahora que pervertida eres, pensar que yo pensaba que tú
estabas pensando que yo pensaba que tú pensabas en eso... No espera así no es, es
yo pensaba que tú... no así tampoco, tú pensabas que yo pensaba que tú estabas
pensando que yo estaba pensando en eso.
C.- Cállate, estúpida.- dije riendo acercándome a ella dejando un pequeño beso en
sus labios.
L.- Sí, soy real, 100% real, soy humana.- dijo con orgullo de sus palabras.
L.- ¿Muy que? -dijo y sin dejarme responder me besó. - Dale, pregunta.
C.- Sí, ya, pero ¿por qué? - volví a preguntar. Quería saber la razón, me llamaba así
desde hace años.
L.- Pues la verdad, no sé, un día te lo dije, vi que te molestó y pues seguí llamándote
así. - la miraba.- ¿Aún te molesta, no? Porque si ya no te molesta, no te lo llamo así e
invento otra cosa.
C.- Sií, claro, ob... obvio, que me molesta, me molesta mucho.- mentí.
L.- Te doy unos cuantos... perfecta, diosa, hermosa, linda, preciosa, amor, bombón...
-reí.
C.- Sí, por supuesto ahora cada vez que te vea te diré "Hey amor" o "Hey preciosa". -
dije irónica mientras reía.- Mmm me parece que no.
L.- Awww.- puso cara de animalito adorable.- Pero sería gracioso que lo hicieras.
L.- Te propongo algo.- la miré con atención.- si me dice alguno de esos adjetivos
delante de una persona y que lo escuche hago lo que tú quieras, lo que me pidas.
L.- Mmmm... una semana, y si no lo cumples, haces cualquier cosa que yo te pida.
Esa parte no me gustaba mucho pero acepté. Nos quedamos mirándonos a los ojos
en silencio, al cabo de un rato se empezó a reír.
Que lo dijera en voz alta hizo que me recorriera un hormigueo por todo el cuerpo.
C.- Supongo que no es la mejor experiencia para contar a tus hijos cuando seas
mayor.- dije.- quiero decir, la que terminas en la cama conmigo, no la parte de que
nos perdemos y eso, eso nos deja como aventureras.- reímos.- Y no nadie podría
haber imaginado nunca, y como se entere alguien, mueres.- amenacé.
L.- Pero que violenta eres. - se quedó pensando.- Oye ¿sabes que? - la miré
atentamente para ver que me quería decir.- Algún día podríamos repetir lo de esta
noche.- sus palabras me dejaron loca y seguro que en mi rostro se podía ver eso.- o
incluso mejorarlo.- dijo, parecía estar hablando en serio.
L.- Y lo haremos, tú no te preocupes por eso, sólo estoy diciendo que ahora que
somos compañeras de cama... -la interrumpí.
C.- ¿Ahora somos compañeras de cama? O sea pasamos de ser socias a ser
compañeras de cama, Ok, gracias por avisarme, compañera.- dije irónica.
L.- Un placer hacerlo... bueno eso lo que decía, si algún día quieres que pasemos el
rato juntas.
C.- ¡Ohh! Claro el día que me aburra y no tenga nada que hacer te llamo... Oye
Lauren me aburro ven y enrollémonos en cualquier esquina, ahh y después tengamos
sexo desenfrenado en tu coche.
C.- Increíble... además ¿Cuándo lo haríamos entre pelea y pelea?, no, Lauren, no...
L.- Seria una mejor forma de gastar energía. -rodé los ojos.- Ehh... no te hagas la
santa que sabes tan bien como yo que si no hubiera sido por lo del incendio esta
noche tú y yo...
L.- Lo sabía.
C.- Pues claro que lo sabías, idiota, ambas queríamos, pero ya está, esta noche y
nunca más.
L.- Ok, como quieras pero que sepas que la oferta está ahí...
L.- ¿Por qué no? Será como aquí, nadie tiene por que enterarse y ni tú, ni yo le
tenemos que dar explicaciones a nadie, de lo que hemos hecho, hacemos o
haremos... Tú sólo piénsalo.
C.- Sigo sin creerme que estés hablando en serio... ¿Quieres que seamos "amigas con
beneficios"?
C.- Cierto, que nosotras no podemos ser amigas. - reí irónica ante su tono.
L.- Exacto. Contéstame algo.- la miré.- ¿lo de esta noche te gustó? - no contesté.-
Vamos, Camz, contéstame.
A la mierda todo.
C.- Sí.- sonrió.
L.- Pues ya está si alguna vez quieres repetir, sabes donde vivo.- se acercó más a mí
y paso su mano por mi cintura dejándola ahí apoyada.
C.- ¿Por qué me hace esa clase de propuestas indecentes, señorita? - dije
acercándome más a ella.
L.- La pregunta aquí es: ¿Se está pensando usted aceptar mis propuestas indecentes?
- me besó.
L.- ¿Ya te vas a dormir? - dijo triste, me levanté para mirar el móvil.
C.- En menos de dos horas nos tenemos que levantar para irnos ya a casa, duerme
un poco.- dije acostándome sobre la almohada.
L.- No. - Empecé a acariciarle la mejilla y continué por su frente, rocé todo su rostro y
eso la adormecía, tenía unas ganas enormes de besarla.
C.- Hey, no te enfades, gruñona, solo voy a apagar la luz. - Apagué la lamparita y
apoyé mi cabeza en su pecho abrazándola, acariciaba su piel y ella me abrazó más
fuerte. - ¡Lauren! - la llamé.
Subí hasta su altura y le di un beso en los labios, al separaros pude ver su sonrisa,
gracias a la luz que entraba de afuera.
C.- Buenas noche, falsa novia.- dije, rocé mi nariz con la suya.
L.- Buenas noches, falsa novia.- dijo y volvió a besarme, tardamos un poco más en
separarnos pero al final lo hicimos, volvimos a abrazarnos.
Mordí mi labio aún sintiendo su sabor en ellos, ese sería el último beso que Lauren y
yo nos daríamos.
********************
Besos.
Capitulo 29
Solo quiero avisar que el capitulo 26 no estaba entero pero ahora sí, si queréis volver
a leerlo y así entenderéis el capitulo 27.
********************
POV.CAMILA.
Dios mío sigo abrazada a ella, se ve tan tranquila así durmiendo, no quiero
despertarla, quiero quedarme aquí.
C.- Esto acaba hoy, hermosa.- le dije en voz alta a una Lauren completamente
dormida mientras acariciaba su mejilla.
Eran las 8, teníamos una hora para salir del motel, llegar al aeropuerto y subirnos en
el avión que nos llevaría al mundo real, es decir, a Miami.
Muy a mi pesar salí de la cama y recogí la ropa que anoche acabó en el suelo.
Voz que me volvía loca por cierto, sonaba tan rasposa y sexy cuando acababa de
despertar.
L.- Fuiste tú la que me mantuvo despierta. -sonreí por su comentario, ya que estaba
de espalda a ella y no podía verme.
L.- Respóndeme. - dijo apoyándose en mí. La miré con cara de obvio que contigo, no
sé como se hace esa cara exactamente pero ella me entendió.- ¿Vamos a desayunar?
- preguntó bostezando.
L.- ¿Sabes si han abierto las carreteras ya? A lo mejor nos tenemos que quedar un
tiempo más. - le sonreí por la insinuación que hizo.
C.- Si lo haces rápido, sí, ahora vuelvo voy a preguntar lo de las carreteras.
POV.LAUREN.
Tenía mucho sueño, sólo había dormido 2 horas, más o menos, al final decidí
levantarme y entrar a la ducha. Cuando acabé vi que Camila estaba sentada en la
cama.
L.- Sí. ¿Ya han abierto las carreteras? - pregunté esperando que la respuesta fuera un
"no".
C.- Sí.- Oh, una lastima.- Yo ya he guardado todo en la bolsa. Faltan tus cosas.
C.- ¿No te dejas nada, no? Mira que no vamos a poder volver aquí.
C.- Voy a mirar a ver si queda algo en el baño.- ¿Pero no ha mirado antes? Que
maniática.
C.- En el baño no hay nada, llevas todo, pasaporte, móvil, cargador... -preguntó.
Echamos un último vistazo a la habitación donde habían ocurrido cosas que nunca
imaginé que pasarían.
Parecía que ningunas de las dos quería abandonar esta habitación, nos quedamos un
minuto quietas como si no supiéramos que hacer o a donde ir; ninguna se movía,
ninguna hablaba, Camila fue quien rompió el silencio.
L.- Adiós. -dije yo. Me sentía un poco estúpida despidiéndome de la habitación pero lo
hice. Camila cerró la puerta y nos quedamos en el pasillo.
C.- Vamos a despedirnos de Manuel y Patrick.
C.- Tanto Lauren como yo queríamos daros las gracias por darnos una habitación y
por ayudarnos.- agradeció Camila.
P.- Tomad, - nos dio una tarjeta del motel a cada una. - por si algún día queréis
volver.
L.- Como querer claro, como poder eso lo veo más difícil.
Y era cierto.
C.- Sí.
Mucho le ha gustado este motel, al principio no quería entrar y ahora quiere volver...
Me pregunto por qué será.
L.- Va siendo hora de marcharse... De nuevo gracias por todo, aahh y suerte con lo
de la adopción.
C.- Seguro que son unos excelentes padres y una vez más gracias.
P.- De nada y que os vaya bien. - dijo mientras nos daba un abrazo.
Yo también lo espero
Nunca pensé que volvería a ver a estos dos hombres, pero gracias a Dios, los vi años
más tarde por motivos muy diferentes a los que me llevaron a conocerlos.
C.- Noo.
***************
Por fin en casa, eso fue lo que pensé cuando salí de la ducha y me dejé caer en mi
cama.
El viaje de vuelta en el avión de primera clase, que he de decir que es la cosa más
impresionante del mundo, lo pasamos durmiendo, por lo menos la mayor parte de él,
en un momento Camila empezó a agobiarse y tuve que tranquilizarla, pero aparte de
ese pequeño incidente que no fue a peor fue un vuelo tranquilo.
El señor Cabello vino a por nosotras al aeropuerto, dijo que era mejor que no vinieran
todos para no causar revuelo con los paparazzis; él era un empresario famoso y
siempre estaba en el punto de mira de los medios, tuvimos que salir por otra puerta,
después de un emotivo rencuentro entre padres e hija, para que no hicieran fotos, me
hizo gracia parecer famosa por unos segundos, durante el trayecto no hablamos
mucho, más bien nada, Alejandro preguntaba y Camila solo contestaba "si" o "no".
Me dejaron en casa, cuando llegué fue todo abrazos y besos y alguna que otra
lágrima, incluso Chris lloró.
Les conté mi viaje Nueva York, los museos, los paseos por la ciudad, el encuentro con
Jack Collins, nuestra aventura en Central Park, evité los temas de las peleas y esas
cosas, no tenía la cabeza para sermones de mis padres. Se alegraron de que me lo
pasara bien, lo que no les gustó tanto fue mi historia sobre los otros tres días
adicionales que pasé en la gran manzana, obvio no les conté TODO lo que pasó allí,
intenté tranquilizarlos y les dije que nada malo me pasó, a decir verdad nada malo
me pasó.
No sé en que momento me quedé dormida pero desperté cuando escuché una voz
familiar.
L.- ¿Ally? - dije aún sin despertar del todo. Noté que me abrazaba y yo le correspondí
el abrazo.
A.- Que susto nos diste, maldita.- se separó.- No vuelvas a hacerme eso.- me pegó y
vi que caían algunas lagrimas de sus ojos.- Sabes lo preocupadas que estábamos por
ti.- hablaba muy rápido, volvió a abrazarme.
Abrí los ojos mientras la abrazaba y vi que Dinah también estaba allí, cuando mi
amiga me soltó me levanté de la cama.
D.- ¿Cómo se te ocurre irte de fiesta tres días más? - dijo con tono de riña.- ¿Podías
haber avisado y nos íbamos contigo? - dijo y nos sonreímos.
L.- Ehh, les avisé pero prefirieron quedarse durmiendo.- Dinah y yo nos abrazamos.
A.- No sé como podéis hacer bromas con esto, lo pasé muy mal, pensaba que te
habría pasado algo malo, podrías haber muerto.
D.- Pues...
*Flashback*
POV. ALLY.
D.- Ally, Ally, despierta.- noté que me zarandeaban, abrí los ojos y vi a Dinah.
A.- Pues supongo que en el asiento de atr... - me giré y no la vi. Volví a mirar a Dinah
con el mismo miedo en mis ojos que ella tenia en los suyos.- ¿Dónde está?
¿Dónde estará esta chica? Tenía sobre mí una sensación que no me gustaba para
nada, tenía un mal presentimiento.
D.- Ok, yo miro por delante y tú por detrás.- asentí y me levanté de mi asiento.
Busqué a mi amiga pero no la encontré, busqué entre los alumnos que había
durmiendo en el autobús.
D.- ¿Y? - negué con la cabeza, por su cara supuse que ella tampoco la había
encontrado.- Vamos a avisar al señor Gómez.
Fuimos donde estaba sentado el profesor.
El profesor se levantó y buscó a Lauren por todo el autobús teniendo el mismo éxito
que nosotras, agarró el micrófono y su voz resonó en todo el vehículo.
Vimos como una de las gemelas, la verdad no se cual de las dos, se acercó a nosotras
y al profesor.
POV.LAUREN.
L.- ¿Y qué pasó después cuando llegasteis aquí?
D.- El profesor Gómez cogió un vuelo a Nueva York y fue a buscarlas.- la miré
asombrada.
L.- Supongo que tendré que darle las gracias por eso.
D.- Pero por suerte, horas después Ally recibió una llamada de Taylor diciendo que
estabas bien y que te habían encontrado y ella me avisó a mí.- Ally asintió.
A.- Sí, me dijo que Cabello le pidió a su madre que Taylor nos avisara a Dinah y a mí.
¿No lo sabías?
L.- No, cuando Camila llamó a su casa yo no estaba con ella.- me miraron extraño.-
quiero decir, estábamos juntas pero no en la misma habitación.- me expliqué.
L.- ¿Qué?
C.- Emm, sí, puedes mirar por favor si está mi pasaporte en tu mochila o en tu
chaqueta.
L.- ¿Lo has perdido? - miré a mis amigas que me miraban de nuevo de una manera
extraña.
C.- No, sólo que no lo encuentro que es diferente. - volví a reír, fui a mi mochila y ahí
estaba.
L.- Ehh tranquila, Camila, lo tengo yo.- escuché que suspiraba aliviada, yo me senté
junto a Ally en mi cama.
Mis amigas seguían mirándome con una sonrisa en su rostro. ¿Tan felices están de
volver a verme?
¿Sabrán que estoy hablando con Camila? Obvio que lo saben la acabas de llamar por
su nombre.
Mierda. Idiota. Claro, por eso las sonrisas.
L.- Sí.
L.- No.
Que sincera.
L.- Sí.
C.- No me des unas respuestas tan largas no vaya a ser que pierda el hilo de la
conversación.- dijo irónica.
L.- No.
L.- Sí.- volvió a reír y yo luché contra mi misma para no hacerlo también.
A.- ¿Quién era? - preguntó con curiosidad como si no supiera con quien había
hablado.
A.- Mira tú, ahora ha pasado a ser Camila. - Incluso Ally se burla de mí, esto es el
colmo.
D.- Anda, cuéntanos que pasó con ella en el viaje.- dijo una Dinah curiosa.
A- Algo tendría que pasar cuando pasa de ser la estúpida de Cabello a Camila "hablo
con ella por teléfono" y "me rio de sus chistes".
L.- Yo no me rio de sus chistes, sólo me hizo gracia porque pensaba que había
perdido el pasaporte.
L.- ¿Y? - dije con indiferencia. Ambas se miraron. Me levanté y encendí mi portátil .-
Vengan aquí les voy a enseñar donde nos... - volvieron a mirarme y sonrieron - ME
quedé. - Entramos a internet y busque el motel y pinché en imágenes, aparecieron
fotos del sitio que esta misma mañana había dejado.
D.- Uhhh... habitaciones con una sola cama.- dijo señalando una foto.
A.- Dormiste con Camila.- afirmó. No dije nada.- Madre mía, ¿en serio dormiste en la
misma cama que ella? - dijo sorprendida.
D.- Cuéntanos cuanto ha avanzado Camren en estos tres días YA - la miré.- ¿Hasta
donde habéis llegado?
Lejos, hemos llegado lejos. Sonreí al acordarme de todo lo que pasó en esa
habitación.
A.- Eso, incluso Santa Ally, quiere saber.- reí por la insistencia de mis amigas pero no
les contesté nada.
A.- Vale, no nos digas que paso exactamente... - Dinah soltó un bufido como queja.-
pero dinos ¿te gustó? - miré sorprendida a mi amiga por la pregunta.- ¿le gusto? ¿Les
gustó?, vamos Lauren respóndenos aunque sea sólo eso.- sonreí coquetamente.
L.- La sonrisa es por veros tan insistentes e interesadas por las cosas que he podido
hacerle a Camila.
A.- ¿Nos vas a negar que no habéis dormido juntas estos tres días? - levanté los
hombros.- Lauren ahí yo sólo veo una cama.- señaló la foto.
L.- También había habitaciones con dos camas.- dije sin saber si era verdad o no.
D.- ¿Y os tocó una de dos camas?- preguntó. Tardé mucho en responder.- ¡Ja! Te
pillamos, dormisteis juntas.
L.- No contéis nada, por favor.- supliqué, ambas rieron.- Sólo pasó eso, dormimos
juntas, no pasó nada más, nos ignorábamos el resto del día pero por la noche cada
una se ponía en su lado de la cama y se dormía. Nada más.- mentí.
Ally y Dinah se fueron después de pasar la tarde junto a mí, estuvieron toda la tarde
preguntando sobre Camila, al final parecieron entender que no pasó nada entre
nosotras que nos seguíamos odiando con la misma intensidad que hace días, que
nada había cambiado entre nosotras.
Acabé de cenar y fui a mi habitación, vi que mi madre me había dejado ropa limpia
encima de la cama, empecé a guardarla cuando Taylor entró, sin decir palabra cerró
la puerta y se sentó en la cama. Estaba muy callada, parecía que quería contarme
algo pero no se animaba a hacerlo.
L.- Taylor, ¿te pasa algo? - parecía estar pensando la respuesta.- ¿Quieres contarme
algo?
L.- ¿Tu novio? ¿Qué pasó con él? ¿Te hizo daño? ¿Lo mato? - negó riendo.- No en
serio, si quieres que lo maté yo lo hago.
T.- No, no me ha hecho nada.- Hizo una pausa.- Quería... Quería pedirte consejo.-
dijo nerviosa.
L.- ¿Quieres un consejo mío? ¿Sobre chicos? - reí.- Bueno a ver dime que pasa...
L.- ¿Cuándo?
T.- Ayer, se enteró de que te perdiste y vino a verme, él creía que no sabíamos nada
de ti y me dijo que podía contar con él, después le conté que hoy volvías y nos
pusimos hablar de cosas y me besó, después me dijo que yo le gustaba.
T.- Sí.
L.- Taylor quiere pedirle a Luke que sea su novio pero no sabe como y a venido a mí
a que le de consejo.- le informé.
Ch.- ¿Y vas a pedirle consejo a esto? -le dijo a Taylor señalándome.- Que sabe de
relaciones lo mismo que yo de ingeniería aeroespacial.
T.- ¿Tú que haces Laur cuando te gusta mucho una chica y quieres que sea tu novia?
- preguntó cortando la pelea entre Chris y yo.
T.- Mejor haré lo que dice Lauren, le pido una cita y veo como avanza.
L.- ... Y solo la invitaste porque a ella se le olvidó la cartera en casa, apuesto a que
después hiciste que te devolviera el dinero.
Ch.- No, no lo hice.- dijo no muy seguro de sus palabras.
T.- Menos mal hubieras quedado como un cretino.- hizo una pausa.- Ahora tengo que
pensar a donde llevo a Luke.
L.- Haz algo sencillo, no te quemes la cabeza pensando, invítalo al cine o al parque de
atracciones o ir de paseo por el parque, algo así.
Ch.- Toda una romántica mi hermana.- dijo con ironía, lo miré.- ¿a pasear al parque,
en serio? Eso es muy cliché.
L.- No querrás que lo lleve a cenar a un restaurante de lujo, ¿no? -me dirigí a mi
hermana.- Tú hazme caso, Tay, algo sencillo, no te compliques porque sino lo
asustarás.
T.- Ok, gracias, doctora corazón.- mis hermanos se rieron de mí, rodé los ojos.- Por
curiosidad, Laur, ¿tú cuando tienes pareja eres romántica? -levanté los hombros.- ¿Lo
eres?
Ch.- Te imaginas a Lauren así toda ñoña, mimosa y cursi, vomitando arcoíris.- le dijo
a Taylor.
Ch.- No le has contestado a tu hermana ¿eres así cuando estás con tus chicas?
T.- Claro, porque ella es tierna y dulce con la que es su novia no con las que se
acuesta.
L.- ¡¡Taylor!!
No, no la hacía.
T.- Vamos, dinos como eres cuando tienes novia, como eres con ella, cuando tocan
ese corazoncito que tienes.
L.- No os interesa. Eso sólo lo puede ver mi pareja y sólo mi pareja, que por cierto no
tengo.
La verdad me encantaba estos momentos con mis hermanos, los tres hablando de
cualquier cosa confiándonos secretos, pidiéndonos consejos, haciendo bromas, con
ellos podía hablar de cualquier cosa y ellos sabían bien que podían contar conmigo y
contarme lo que fuera por muy grave que fuera.
A mitad de charla, me acordé de las palabras que dijo el tipo estúpido de la gorra.
L.- Chicos... ¿Vosotros alguna vez os habéis avergonzado de mí por salir con chicas?
Ch.- Lauren, nosotros estamos orgullosos de ti, de que sepas quien y como eres y
que lo compartas con nosotros...
T.- Sí, que más da un "él" que un "ella", te queremos mucho y no sabes lo mal que
estuvimos las horas que no sabíamos de ti, no parábamos de pensar en que a lo
mejor no volveríamos a verte.- su voz se quebró y mis ojos se llenaron de lágrimas.-
que no volveríamos a hablar contigo, que no volveríamos a estar los tres juntos.- vi
como las lagrimas caían por el rostro de Chris.- Así que, Lauren Jauregui, no seas tan
estúpida y deja de pensar esas cosas.- la abracé y Chris se unió al abrazo.
L.- Perdón, pero siempre he pensado eso, es mi mayor inseguridad, el pensar que
puedo decepcionaros o avergonzaros.- dije cuando nos separamos.
Ch.- ...bueno a menos que te pongas a bailar, entonces sí. - dijo en tono de broma.
Pasamos del llanto a las risas en cero coma cinco segundo; Taylor y Chris se metían
conmigo, era algo que siempre hacían, era como su deporte favorito, se aliaban y me
provocaban y yo me defendía como podía, sé que lo hacían de broma, eran cosas de
hermanos nos metíamos unos con otros.
Ch.- ¿Y has conocido alguna neoyorquina? Sí es así, tiene alguna amiga de mi edad.
T.- O sea que no tendremos una cuñada que nos preste la casa de Nueva York.
Ch.- No nos has contado nada de ella.- presentía que esta conversación no se alejaba
mucho de la que hace unas horas había tenido con Ally y Dinah.
L.- ¿Y que queréis que os cuente? Ha pasado lo de siempre peleas, gritos, insultos,
todo eso, pero en otro estado.
Por suerte sonó mi móvil, "Camz" vi en la pantalla, le colgué. Sutilmente invité a mis
hermanos a que se largaran de mi habitación pero no me hicieron caso.
Quería hablar con Camila, lo que no quería era tener a mis hermanos preguntando,
quería evitar que asumieran cosas raras.
T.- Parece que quieren hablar contigo.- dijo cuando sonó de nuevo el móvil.
Chris me quitó el móvil de las manos antes de darle a finalizar llamada.
Ch.- Mmm... ¿Camz? - dijo riendo.- Me parece que no se pelearon tanto.- intenté
quitarle el móvil y se lo pasó a Taylor.- Sino no insistiría tanto en hablar contigo.- el
móvil dejó de sonar.
Mierda, ahora seguro que no puedo hablar con ella, no llamará una vez más.
Ch.- Sí, siempre que pelean la llama así para molestarla, ¿nunca lo has oído?.- Taylor
negó, volvió a sonar por cuarta vez el teléfono y Taylor se lo pasó a Chris, quien
contestó a la llamada. - Camila.- puso el speaker.
C.- ¿Queé? ¿Chris? Pásame con tu hermana, quiero hablar con ella.
L.- ¡Chris! ¡Taylor! ¡Fuera de mi habitación YA! - dije quitándole el teléfono, ambos
salieron a empujones de mi habitación.
C.- Brenda y Mandy vinieron a verme y me lo contaron todo. ¿No te parece injusto?
L.- Por raro que parezca, estoy de acuerdo contigo, no sé porque lo despidieron...
C.- Sí, el hombre cogió un vuelo de vuelta para ir a buscarnos, tendremos que ir a
hablar con Simons.
C.- Dime...
C.- Yo no fui, te juro. - rió. - Quería que tuvieras fotos mías, quiero decir... MÁS fotos
mías, aparte de las del autobús.
C.- ¡Eyy! ¿Me envías la foto de mi muñeco destruido, por fa? - pidió.
L.- Sí, claro, ahora después te lo envío. Mmm... esto... me das tu correo, digo, para
que te envíe la foto o ¿te la envió por paloma mensajera? - rió y me lo dio.
Después de estar un rato más hablando, nos despedimos, le envié la foto del muñeco
de nieve, sus selfies, las fotos mías durmiendo y ella burlándose e incluso las del
autobús y me fui a dormir.
En el había dos fotos, la primera era del muñeco de nieve, en el pie de la foto ponía
"algún día pagarás por su muerte, Jauregui", reí al ver el comentario, bajé y vi la
segunda foto.
Mierda. Era ella en su habitación con la ropa que llevaba el día que nos quedamos en
el ascensor, junto a la foto había un comentario "No me mientas Lauren, sabes que el
día que llevé esta ropa fue el día que te encanté. ¿Qué como lo sé? Tendrías que
haber visto la cara que pusiste al ver la foto" le seguía un emoticono que guiñaba un
ojo.
L.- Vas a volverme loca.- dije mirando de nuevo su foto.- y eso no me gusta.
El correo terminaba con un "buenas noches, Lauren" y por cuarta noche consecutiva
me iba a dormir después de que me deseara buenas noches.
********************
Me encanta que comentéis así se que de que estáis metidxs de lleno en la historia.
Capitulo 30
POV. CAMILA.
Fui a mi taquilla a recoger lo que necesitaba para primera hora, Brenda, Mandy,
Nessa y Austin se encontraron allí conmigo.
El ambiente era raro, la gente me miraba, siempre lo hacía, sí, pero hoy por una
extraña razón no quería que lo hicieran.
C.- Bien.
La verdad, no me interesaba hablar con nadie, quería estar sola, me miraban con
pena, como si fuera un animal encerrado en un circo, incluso algún que otro profesor
lo hacía, se acercaban a mí y me preguntaban cosas; me perdí en Nueva York no es
como si hubiera matado a alguien; me estaba hartando de esta situación y eso que
sólo llevaba 30 minutos allí.
A.- ...Jauregui.
Lauren.
Quiero verla.
Necesito odiarla.
1: Es una egocéntrica.
2: Me trata mal.
3: Me insulta.
7: Ahí esta.
B.- ¿En que piensas? Estás en otro mundo... ¿Qué si vamos a clase?
Pero, así es la vida, ella no notará que estoy y yo intentaré olvidarla en silencio.
Fui hacia clase repitiéndome una y otra vez "necesito odiar a Jauregui"
***************
Por fin era la hora del almuerzo, estábamos en la cafetería estaba ya cansada de
contar la historia de Nueva York, en lo que llevaba de mañana la habría contado como
unas setecientas veces.
L.- Cabello, ven. - me hizo una señal con la mano para que fuera cerca de ella.
Me levanté de la mesa, entre las quejas de Austin, Nessa y alguna que otra
animadora que comía con nosotros. Los ignoré y fui hacia ella.
L.- Creo que esto es tuyo.- me sonrió. No hagas eso que me matas.- Torpe.- me dio
un golpecito en la cabeza con el pasaporte y me lo entregó.
Las personas que comían junto a mí miraba la escena intrigados, con rostros de
sorpresa e incluso asco.
L.- Emm... Sí, claro, voy a por mis cosas, ahora vuelvo.- fue hacia la mesa donde
estaban Ally y Dinah, mientras yo recogía mis cosas.
V.- Que asco, Camila, ahora te hablas con ella, que sois super amiguitas o...
C.- ¡¡Basta!! - grité enfadada.- Ninguno de ustedes me va a decir con quien puedo o
no hablar. ¿Entendido?
Se sintió bien, decir lo que realmente quería decir y mandar callar a mis amigos,
aunque fuera por una vez.
POV.LAUREN.
L.- Se los juro chicas, llevo toda la mañana así, la gente me mira raro, todos, incluso
profesores.- les conté.
A.- Estuviste perdida en Nueva York, eso no pasa todos los días.
Dos chicos pasaron por delante nuestro y me miraron, cuando se alejaban los vimos
cuchichear.
A.- ¿Creéis que a ella le habrá pasado lo mismo? - me giré y vi que señalaba a
Camila.
D.- Creo que sí, no han parado de preguntarle en clase, era como si hubiera venido
de la guerra o algo parecido.- me levanté y busqué el pasaporte en mi mochila.- pero
a la quinta vez que le han preguntado sobre el tema parecía un poco harta.
Normal.
No sé porque elegí este momento para devolvérselo, donde toda la gente podía
vernos y no esperé a encontrármela sola por el pasillo; de igual manera, caminé con
paso firme hasta su mesa y me paré delante de ella.
Preciosa.
C.- ¿Qué?
L.- Creo que esto es tuyo. - le sonreí. - Torpe.- le pegué con el pasaporte en la
cabeza.
C.- Gracias.- esperaba que me tocara al agarrar el pasaporte de mis manos pero no lo
hizo.- Si mi madre se llaga a enterar me mata.
L.- De nada.
Me giré para volver a la mesa pero me pidió que la acompañara a su taquilla porque
quería mostrarme algo, fui a por mis cosas, avisé a Ally y Dinah y fui con Camila
hasta su taquilla.
L.- ¿Y bien que quieres mostrarme? - dije mientras ella ponía la combinación y yo me
apoyaba contra la fila de taquillas.
L.- Somos nosotras.- asintió, en el papel salían dos fotos nuestras al lado de un
articulo.- por lo menos salimos bien en las fotos, espera ¿Cómo han conseguido mi
foto? - levantó los hombros. Empecé a leer en voz alta el articulo.- "Hija del famoso
empresario Alejandro Cabello, desapareció en un viaje escolar en Nueva York, el
distinguido empresario se enteró de la desaparición de su progénita en el aeropuerto,
Cabello se veía muy afectado al igual que su mujer, que lo acompañaba ¿perjudicará
esto a... muchas cosas sobre el trabajo de tu padre.- dije leyendo por encima y
continué leyendo el último párrafo.- Al parecer la joven Cabello, no fue la única
desaparecida, se rumorea que la chica se perdió junto a una compañera suya, Lern
Jergui... Lern... ¿Cómo que Lern? Una vez que ponen mi nombre y lo ponen mal,
¿Qué es esto? - Camila rió.- Esperemos que esta historia no acabe en tragedia y que
ambas chicas sean encontradas pronto. Fin.- iba a devolverle el articulo a Camila pero
me lo volvió a acercar.
C- Es para ti, yo tengo otra copia en casa, Lern. - la miré desafiante. - Me parece que
ya encontré un apodo para ti.- rió.
L.- Era la prensa local y pusieron mal mi nombre.- dije llevándome la mano a la
frente.- ¿Entiendes? Camz, la prensa local. Son todos unos inútiles.
C.- Ten por seguro que sí, Lern.- rió.- Oye cambiando de tema, quería contarte algo,
algo en lo que he estado pensando.
L.- ¿Has pensado? - dije asombrada.- Que milagro, ¿Cómo quieres que lo
celebremos?, ¿llamamos a los medios y que te entrevisten o te montamos una
fiesta? -dije burlándome de ella.
C.- Cállate, idiota, y escúchame.- me pegó en el brazo mientras reía.- Creo que el
que nos quedáramos encerradas en el baño no fue un accidente, creo que alguien lo
hizo apropósito.
L.- ¿Queé? - empezamos a caminar para volver a la cafetería.- ¿Por qué iba alguien a
encerrarnos a las dos en un baño?
C.- No creo que fueran a por las dos, creo que alguien quería encerrar a una de las
dos, vamos piénsalo tiene sentido, la mayoría de la gente aquí te odia y sé que todo
el mundo no me quiere porque me tienen envidia.- rodé los ojos.
L.- ¿Estás diciendo que fueron a por una y la otra cayó por estar en el lugar erróneo,
en el momento equivocado?
C.- Sí, ¿no te acuerdas? Cuando nos abrieron la puerta no fue con llave, ningún
trabajador cerró, la puerta estaba atrancada, fue bloqueada para que no pudiéramos
salir, en el baño sólo estábamos tú y yo.- entramos a la cafetería.
A.- ¿Lauren vamos? Está apunto de sonar el timbre.- dijo ignorando a Camila. Asentí
y me disponía a dejar la cafetería junto a mis amigas.
C.- Lern,- me giré.- piensa en lo que he dicho, no es una idea tan descabellada.-
levanté los hombros y ambas nos giramos, ella rumbo a su mesa y yo a mi próxima
clase, "Lern" ese apodo quedó rondando en mi cabeza, al parecer ya no era Lauren.
Al otro día.
L.- Pero señor tiene que devolverle el puesto al profesor Gómez.- le dije a nuestro
director.
C.- Sí, su despido es injusto, no fue su culpa que alguien nos encerrara en un baño.
El director nos había citado a Camila y a mí para hablar sobre lo ocurrido en Nueva
York en su despacho, también estaban nuestros padres.
D.Sim.- ¿Cómo que las encerraron? - los cinco adultos la miraron con atención.
C.- Es que tiene sentido... pero ahora el punto no es ese, el punto es que le
devuelvan el trabajo al señor Gómez.
L.- Sí.- dije mirando al director.
D.Sim.- Señoritas, me alegra que por fin estén de acuerdo en algo, pero la
suspensión del Señor Gómez ha sido votada y salió ese veredicto.
L.- ¿Entonces lo van a echar a la calle, así sin más? - pregunté y el hombre asintió.
C.- ¿Pero por qué? El hombre cogió un jodido vuelo para ir a buscarnos.
D.Sim.- Por lo menos esto les ha servido para que se lleven mejor.
Clara.- Sí, parece que no se mataron en Nueva York, después de todo.- dijo mi
madre.
S.- Tendríamos que enviarlas allá otra vez para ver si así consiguen ser amigas.-
propuso Sinu.
C.- Ni loca vuelvo allí con todo lo que pasamos, fue una tortura, seguro que tengo
marcas psicológicas. ¡Ahh! y nosotras no somos amigas y no nos llevamos mejor. -
dijo con tono de enfadada.
A.- Hija, por todo lo que habéis contado parece que no todo fue tan malo.
C.- Pues sí lo fue y más estando al lado de esta.- se dirigió a mí con asco.
L.- Sí porque tú lo pusiste muy fácil durante el viaje ¿no? Todo lo malo que nos pasó
fue por tu culpa.- me defendí.
L.- Te recuerdo que nada más salir de la estación de servicio te pusiste a parar
coches y un señor casi te rapta, señor con el que tuve que pegar para que no te
subieras a su coche.
L.- Mentira dice... Después tuvimos que correr para que el degenerado ese no nos
alcanzara y perdimos de vista la estación de servicio; tuvimos que andar por la
carretera durante horas, después cogimos el autobús erróneo, y como no teníamos
suficientes problemas cerraron todas las carreteras además tú no tenías tu tarjeta de
crédito para pagar el motel y tuvimos que trabajar durante los tres días para poder
dormir en una cama que además era incómoda.- dramaticé un poco toda la historia.-
hacía frío y rompiste la calefacción.
D.Sim.- ¡Basta señoritas! - puso paz. - Váyanse un momento necesito hablar con sus
padres, pueden esperar por los pasillos a que toque el timbre para el recreo. - dijo
cortando nuestra discusión.
POV.CAMILA.
Veía esto venir desde que dije que el viaje había sido lo peor en el despacho del
director.
Bueno, por lo menos las cosas volvían a la normalidad, otra vez pelea, otra vez odio,
adiós sentimientos de confusión hacia Lauren.
C.- Tuviste que decir lo de mi ataque de pánico, imbécil, no quería que mis padres lo
superan.
L.- Que me importa lo que quieras o dejes de querer, además no sabía que no lo
habías contado. - hizo una pausa. - Y ahora que sé que no querías que lo contara, me
alegro de haberlo hecho.
C.- Idiota. - me iba a ir pero noté como me agarraba del brazo y me ponía frente a
ella.
L.- Has sido tú la que has empezado, eres TÚ la que tienes ganas de pelear, yo sólo
me defiendo.
L.- Pero que mal mientes, pequeña.- dijo acercándose a mí. - Primero mientes sobre
lo maaal que lo pasaste en Nueva York y ahora mientes diciendo que quieres que te
ignore.- rió.
C.- No te soporto, eres inaguantable, no quiero verte más, eres una estúpida.
Aggghhh, eres una engreída, una imbécil integral, crees que lo sabes todo, idiota
maleducada, cretina, perdedora, eres lamentable, una don nadie, no te tolero, eres
una borde, odiosa, bruta... -agarré aire y seguí insultándola. - eres como un dolor de
muelas constante, ridícula, eres la persona más molesta que hay en este planeta,
eres despreciable, insufrible... - iba a continuar con la lista de insultos pero me
interrumpió.
Tiró de mí haciendo que nuestros labios se juntaran, me hizo andar hacia atrás
quedando mi espalda apoyada contra las taquillas, luchaba para separarme de ella
pero Lauren hacía más presión, puso sus manos en mis caderas me pegó a su cuerpo.
después de unos segundos dejé de intentar soltarme y me fundí en el beso con ella.
Sus labios, sus labios eran tan suaves y cálidos... y yo debería estar odiándola pero
no puedo, sólo con sus besos hace que pierda la cabeza, que mi corazón se acelere.
L.- ¿Aún tienes ganas de insultarme? - dijo separándose unos centímetro de mí.
Después de perder la cabeza totalmente por ella recordé que seguíamos en medio del
pasillo del instituto y que en breve saldrían miles de alumnos de sus clases.
C.- Lauren. - dije sin cortar el beso.- Para, nos pueden... -mordió mi labio y jadeé en
los suyos.- ...ver.- acabé la frase y la separé un poco con mis manos.
L.- Me da igual. - dijo y acercó su cara pero giré la mía y me besó la mejilla. Puso
cara de enfado.
Me pone esa carita y yo quiero abrazarla y besarla. Que débil que soy.
Quitó sus manos de mi cintura y me acomodó la chaqueta, dejando sus manos allí
agarrando en un puño la tela, abracé su cintura con las mías.
L.- Oye si me dejas callarte siempre de esta forma puedes insultarme las veces que
quieras. - dijo sonriendo.
C.- Eres...
C.- ...lo peor.- dije, me pilló desprevenida y volvió a besarme, no pude evitar sonreír
mientras lo hacía. - No vuelvas a besarme.- dije al separarnos.
L.- ¿Es una sugerencia eso que oigo? ¿O tal vez una suplica? Sí, parece una suplica.-
se burló.
L.- Mira, Camila Cabello, te voy a explicar una cosa, yo no acepto ordenes tuyas, así
que si quiero besarte, lo haré. - me besó.- y si no quiero besarte, no lo haré.
¿Entiendes? - volvió a besarme. Agarró mi barbilla.- Mírame a los ojos y dime que no
quieres que te vuelva a besar.- balbuceé algunas palabras para nada entendible.-
Mírame y dímelo.
Sus ojos son mi debilidad, como le digo que no, si me muero porque lo haga, me
acerqué a ella y la besé.
Que esta no era la mejor forma para olvidarme de ella, puede ser, pero no podía
evitarlo, ya surgirán más ocasiones para pelear, ya la odiaré en otro momento.
L.- ¿Por qué de un momento a otro empezaste a tratarme mal? - hizo una pausa.-
Estábamos hablando normal sobre el Señor Gómez y al segundo has empezado a
rebajarme de nuevo.
L.- Nadie va a descubrir nada, ya te lo dije.- dijo con una voz calmada acariciando mi
mejilla, mi pulso se aceleró cuando me tocó.
C.- No quiero que piensen que tenemos nada que ver, que somos amigas o algo
parecido, quiero que piensen que todo sigue igual, que nos odiamos porque seguimos
odiándonos.
L.- ¿Así que el viaje fue una mierda para ti? - preguntó con una sonrisa, asentí.- ¿y
no hubo nada bueno? -negué.- Ahhh, mira tú, ¿y fue una tortura para ti estar allí
conmigo? -volví a asentir.- En la cama no me decías lo mismo.
L.- ¿Qué? - dijo como si no hubiera dicho nada.- Y dime ¿te tengo que indemnizar por
las grandes marcas psicológicas que te dejé?
L.- ¿Y por las marcas físicas no hay indemnización? - la miré extrañada.- Quiero decir,
tengo algunas cuantas marcas, deberías pagarme por el trauma ocasionado.
C.- Yo no fui, habrá sido otra.- notaba que mis mejillas ardían más y más.
L.- No, fuiste tú, pequeña, soy rápida consiguiendo chicas pero no tanto, te aseguro
que tú fuiste la última.- agaché la cabeza avergonzada. - ¿Ahora te da vergüenza?,
no eras tan tímida cuando me hacías esto.- señaló su piel.
C.- ¡Lauren!
L.- ¡Camila! -dijo imitándome.- Ven aquí.- jaló de nuevo mi chaqueta y me besó.
L.- ¡¡Auchh!! -dijo tocándose la boca.- Bruta, ¡me has mordido! -agarré su muñeca y
miré su reloj.
C.- Queda menos de un minuto para que suene el timbre, no quiero que nos pillen
aquí a los besos.
Empezaron a salir alumnos de sus clases dejando el pasillo abarrotado de gente, noté
como se nos quedaron mirando.
C.- ¡¡Suéltame, estúpida!! -grité poniendo mis manos sobre las suyas fingiendo
soltarme de su agarre.
L.- Perdón, por esto. - oí que susurraba y la miré confusa.- ¡¡Retira lo que has dicho
de mí!! -gritó con tono de enfado, me separó un poco de las taquillas y me estampó
de nuevo contra estás.
Empezamos a forcejear.
C.- Nunca.- la desafié, necesitaba que la pelea pareciera real, volvió a separarme de
las taquillas.
Ally y Dinah nos separaron como pudieron y Nessa y Austin que estaban allí viendo la
pelea se acercaron a mí.
V.- ¿Te hizo algo? ¿Estás bien? - pasó entre los pocos alumnos que quedaban.
Supongo que ver otra pelea Cabello vs. Jauregui ya era algo habitual y preferían ir a
la cafetería. En el pasillo solo quedábamos nosotros 6.
C.- ¿Y a ti que te pasa, idiota? - fui a encararme a ella pero Nessa lo impidió.
L.- ¿A quien vas a matar tú? - gritó intentando zafarse de Dinah y Ally que la
sujetaban.
Tanto sus amigas como mis amigos intentaban llevarnos a lados contrarios del pasillo,
pero ambas queríamos volver a por la otra, y no por los motivos que todos pensaban.
***************
Entramos a la cafetería fui a comprarme algo para almorzar, vi que unos lugares más
adelante de la cola esperaban Dinah y Ally mientras Lauren esperaba sentada en una
mesa con la cara pegada a su móvil.
*mensaje*
Respondí su mensaje.
Vi como leía mi mensaje, no me miró pero sonrió al verlo y eso me hizo sonreír como
una estúpida.
Capitulo 31
POV.CAMILA.
Había pasado como semana y media, mi plan de olvidarme de ella iba bastante bien,
más o menos, era extraño, había momentos en los que estaba totalmente convencida
de que ella era lo peor que podía pasarme, que no era buena para mí, que yo merecía
otra cosa, pero en cuanto la veía, aunque fuera sólo un segundo, se me olvidaban
todos los argumentos; mi cabeza estaba dividida en "la odio" y "quiero comérmela a
besos", por suerte o por desgracia, no conseguía hacer ninguna de las dos cosas.
Hace unos días tuvimos una discusión; bueno, una "fingimos que nos peleamos"
discusión, vino a hablar conmigo en un cambio de clase, me dijo que perdí la
apuesta; apuesta que había olvidado por completo, por cierto; me informó que ya
pensaría algún castigo para mí; mis amigos y obvio nos pusimos a gritar cualquier
cosa, algo sin importancia.
Salí del baño e iba hacia la cafetería cuando me encontré con ella, la vi al otro lado
del pasillo, de repente le pegó un puñetazo a una taquilla, el ruido que hizo al chocar
su puño con el metal hizo que me sobresaltara, parecía muy enfadada por algo.
Cuando se giró se dio cuenta que yo estaba al otro extremo del pasillo.
L.- ¡CABELLO! - me gritó furiosa, vino hacia mí con paso firme y decidida, sus puños
estaban apretados con fuerza.
Para mi sorpresa quitó mis manos de mi rostro bruscamente e hizo que rodeara su
cuello agarró mi cintura y en menos de 2 milésimas de segundo tenía su boca sobre
la mía, me besaba con desesperación, con rabia, con fuerza, con exasperación y eso
no me gustaba. Quité sus manos de mi cintura y la empujé.
C.- ¿Qué mierdas haces? - dije limpiando mis labios. No contestó. - Te he hecho una
pregunta, contéstame.- dije levantando la voz.
C.- ¿Qué te pasa, idiota? - volví a empujarla- ¿Te crees que puedes venir y besarme
cuando quieras y de esa manera? - le reproché.
Por muchas ganas que tuviera yo de besarla, y de verdad las tenía, no iba a permitir
que lo hiciera de esa manera, no después de que quisiera pegarme.
La verdad, me dio bastante de miedo la manera en la que hablaba, ese odio en los
ojos... La había visto muchas veces furiosa pero nunca de esta forma.
C.- ¿Estás loca? ¿Qué te pasa? - intenté que mi voz no saliera temblorosa de mi boca,
volvió a cerrar el puño y le pegó a una de las taquillas con fuerza, vi su mueca de
dolor y se encorvó agarrando su mano.- ¡Lauren! ¿¡Qué carajos haces!? - agarré su
mano, vi que la tenía hinchada y los nudillos llenos de sangre, como si esos dos
golpes que había visto que le daba a las taquillas no fueran los primeros que había
dado.- ¿Cómo te...?
L.- Vete de aquí antes de que te muela a golpes.- saqué un pañuelo de mi bolsillo y
limpié un poco su mano llena de sangre, ignorando sus palabras, apartó la mano
enseguida.- Vete, Camila. - impuso.
L.- Ahora te digo que te vayas.- dijo con rabia.- Esfúmate, antes de que... -la
interrumpí.
L.- ¿Estás sorda? Te he dicho que te vayas. - dijo más enfadada que antes.
C.- No. - antes de que volviera a decirme algo agarré sus mejillas y la besé.
Volvía a ser un beso como el de antes, tosco, sucio; parecíamos estar peleando
internamente no con palabras pero sí con ese gesto, con ese beso. Me separé de ella
y vi sus ojos llenos de rabia, furia, odio y me atrevería a decir algo de miedo.
Algo la atormentaba de verdad y por una extraña razón me molestaba que estuviera
pasando por eso, o sea si yo no soy su tormento que gracia tiene, sentía la necesidad
de calmarla.
C.- Ven conmigo.- la agarré la mano que no tenía herida, se soltó.- Fíate de mí, ven.
- negó.- Vaamos. - dije haciéndola caminar, la llevé hasta el baño de donde hacía
minutos había salido yo; sabía que en ese baño no entraría gente, nadie subía aquí en
la hora del descanso, ya que era el que más lejos se encontraba del recreo y de la
cafetería, por eso yo siempre venía a este, así evitaba las acumulaciones de alumnos;
le hice una señal para que esperara en la puerta y comprobé que estábamos las dos
solas.
Bien, estamos solas pensé al mirar en todos los cubículos del baño.
C.- Acércate. - le dije, caminó hacia mí. - Entra ahí. - le ordené abriendo la puerta de
uno de los cubículos.
L.- No.- dijo aún con tono de enfado, le di una mirada de "entras por las buenas o
entras por las malas" que pareció entender ya que entró, a regañadientes pero entró.
C.- Tranquila esto acabara pronto, soy claustrofóbica, ¿recuerdas? - le di una sonrisa
y ella se limitaba a mirarme con asco.
L.- Aparta, quiero salir. - dijo intentando quitarme para poder salir.
C.- No.
No sé de donde saqué el valor para hacerlo, pero la empujé contra el lado derecho
haciéndola chocar contra la pared del pequeño servicio.
L.- Que mier... -al igual que antes volví a callarla al juntar mis labios a los suyos, esta
vez fue ella la que intentó quitarme de encima suya pero cuando fue a empujarme
agarré sus manos he hice que me abrazara, yo enredé mis manos en su pelo.
La besaba lo más dulce y tiernamente posible pero su rabia era tanta que hacía que el
beso se tornara agresivo.
C.- Cálmate. - susurré en sus labios.
C.- Sí, sí puedes.- junté sus labios a los míos y le di un pequeño y tierno beso, fui
depositando besos como el anterior por todo su rostro hasta llegar a su oído. -
¿Mejor?
L.- No. - dijo en un suspiro, al separarme de ella vi que tenía los ojos cerrados,
suspiré.
L.- Estoy enfadada, nada más.- sus ojos estaban triste, tenía un esmeralda apagado.
L.- No es nada. - dijo escondiéndola bajo la manga de su sudadera, hizo una mueca
de dolor cuando la tela rozó su piel.
L.- Si voy a la enfermería tendré que contar como me lo hice.- dijo con voz triste.
L.- Sí.- me regaló una sonrisa triste que me partió el alma, después me apartó un
poco y salió fuera - ¿Tienes algo para limpiarme? - asentí y le di un pañuelo de mi
mochila, intentaba curarse mientras yo me quedé apoyada contra el marco de la
puerta y veía sus caras de dolor por el espejo.
No debería importarme lo que le pase o con quien se ha peleado o por que lo ha
hecho, pero la verdad era que estaba deseando que me lo contara; sabía que ella no
me lo iba a decir y yo para no quedarme sin cabeza no se lo iba a preguntar.
C.- ¿Por qué eres tan violenta? - pregunté, en lugar de preguntar lo que
verdaderamente quería saber.
L.- Porque lo soy. - dijo mirándome por el espejo, - no puedo evitarlo... ¡Auch! -
apartó la mirada del cristal y miró su mano.
C.- Dame eso. - dije quitándole el pañuelo, empecé a retirar la sangre de su mano
con cuidado de no hacerle daño. - Ibas a pegarme y ni siquiera te había dicho nada,
llevamos días sin hablar.
C.- Pero casi lo haces, si no me hubieras besado me hubieras puesto un ojo morado,
así porque sí. - asintió. - Lauren, si estás enfadada con alguien o por algo no lo
pagues conmigo.
C.- Una cosa es gritarnos o insultarnos y otra muy diferente es darme de golpes,
porque eso es lo que ibas a hacerme si no te llego a besar, me matas a palos.- miró
hacia el suelo.
Nunca, ni siquiera en las mayores pelea que hemos tenido, y han sido bastantes, nos
hemos puesto una mano encima, algún empujón, algún enganchón, que otro pero
nunca nos dimos ni un puñetazo, ni una bofetada... y por mi parte seguiría siendo así.
L.- Sí, per... perdón. - dijo avergonzada, no entendí si le dio vergüenza pedirme
perdón o el hecho de admitir que quería pegarme.
C.- Mira, yo hoy también estoy enfadada y ves que vaya por ahí pegándole a la
gente, no ¿verdad? -confesé.
L.- Pero tú y yo no somos iguales, yo necesito descargarme de las cosas que pasan
por mi mente.
C.- Yo también necesito eso, todo el mundo lo necesita, pero piensa un poco, si en
lugar de conmigo te hubieras encontrado con cualquier otro... o no sé, una niña de
primero, por ejemplo, la hubieras matado y ya estarías fuera de aquí.- me besó.
POV.LAUREN.
Sus besos.
Puede que fuera por su dulzura, por lo tierna que fue o por su inocencia pero cuando
Camila me besó sentí que tenía la paz que tanto buscaba en ese momento.
Cuando la vi en el pasillo lo primero que pasó por mi cabeza fue ir a pegarle, llenarla
de golpes para desquitarme, quería pasarle el dolor que yo estaba sintiendo a ella,
para así deshacerme de él.
Probablemente verla asustada, cubrirse la cara cuando iba a pegarle fue lo que en el
último momento hizo que cambiara de opinión y por eso la besé.
La besé y accedí a entrar al baño con ella porque pensé que así sería más fácil pelear,
que después tendríamos una excusa para gritarnos pero cuando pegó sus labios a los
míos en aquel mugriento servicio del instituto mi mente no lograba centrarse en otra
cosa que no fueran esos labios, que no fuera esa chica; por unos minutos olvidé
totalmente la razón por la que estaba furiosa, logré olvidar la pelea que había tenido
minutos antes a ese beso, las amenazas que había recibido, los problemas que me
causarán esas amenazas, olvidé el mundo y todas las personas que lo habitan, todas
excepto ella.
Camila me hizo olvidar que la hija de puta de su mejor amiga había enviado a Austin
y Johnny para amenazarme; y la víbora supo justo donde dar para hacerme daño;
esos idiotas me retuvieron en uno de los pasillo y me dijeron que sabían cosas sobre
el viaje, cosas que según ellos Camila les había contado; no les creí una palabra,
Camila no le contó la verdad ni siquiera a sus padres, era imposible que le hubiera
hablado de lo que hicimos a esos idiotas o a Vanessa; el caso era que me iban acusar
de acoso, secuestro y violación a una menor y además de robo de documentos; al
principio me burlé de ellos, era una tontería creer que tres paletos de instituto
pudieran acusarme de nada, mas encima sin pruebas, empecé a creerles cuando
Johnny dijo que su padre era juez o algo así, y que con una llamada podrían
arrestarme aunque no hubiera hecho nada, después empezaron a amenazarme con lo
más importante que tengo, mi familia, dijeron que el padre de Vanessa tenía muchos
contactos y podía hacer que nos quitaran la beca a mis hermanos y a mí, y que
despidieran a mis padres de sus trabajos; eso lo creí totalmente, el padre de Vanessa
tenía pinta de mafioso, había estado involucrado en varios casos de corrupción
además de problemas con la policía por estar involucrado con el mercado negro, eso
no era un secreto aquí, y siempre salió absuelto de todas esas cosas; y estoy casi
segura que ese hombre es traficante o algo parecido.
Les pregunté a los estúpidos porque no era la imbécil de Vanessa la que venía a
hablar conmigo, a amenazarme ella, no dudaron en contestar que ella temía que la
agrediera aunque también dejaron claro que como me acercara a ella o a Camila,
porque sí Camila también salió dos o tres veces en la conversación, pasaría lo que me
restaba de vida en la cárcel y mi familia viviendo entre cartones.
Antes de que me dejarán Johnny me tiró al suelo y me pegó una patada en la mano,
advirtiéndome de nuevo que tuviera cuidado.
Fue la primera vez que me tomé una amenaza en serio, no por lo que pudieran
inventar de mí o por lo que pudiera ocurrir, sino por el miedo de lo que le podía
pasar a mis padres y a mis hermanos.
Yo sólo sé sacar la frustración, el rencor y la rabia que llevo dentro de una manera
que es a golpes, pegué puñetazos a todas las paredes que tenía a mi alrededor y así
es como acabé con la mano ensangrentada.
Mano que me curaba la chica que había conseguido calmarme; sentía algo de escozor
en la herida; veía embobada sus labios, no podía apartar la vista de ellos, de como
Camila se lo mordía cada vez que yo hacía una mueca de dolor porque sabía que era
ella la que me lo causaba.
C.- ...tá. - sólo escuché la última sílaba de todo lo que me había dicho ya que no
prestaba atención a otra cosa que no fuera la boca que me moría por besar.- ¿Me
estás escuchando?
L.- No. - dije sincera, tuve otro impulso y la besé de nuevo, sentí que sonreía y mi
estómago se contrajo fuertemente, me separé de ella cortando el beso. - Emm...
Esto... Perdón - sonrió - ¿Qué decías? - soltó una pequeña risa silenciosa.
L.- Gracias.
L.- En serio gracias, no sólo por lo de mi mano sino también por intentar calmarme.
L.- Mmm... Un poco. - dije sinceramente, aunque la sesión de besos con Camila me
había tranquilizado, en mi mente todavía estaban presente las amenazas y el miedo.
Esa sonrisa.
L.- ¡No espera! - la interrumpí. - No te vayas todavía - tendí mis manos para que las
agarrara cuando lo hizo la pegué a mi cuerpo. - Quédate un rato más.
C.- Que te bese. - afirmó y asentí con la cabeza, en su boca se formó una sonrisa
triunfante, acercó su cara a la mía y me besó.
Mientras me besaba, me convencí a mi misma que Camila solo era una diversión más,
alguien con quien pasar el rato, así como lo era cualquier otra chica; me convencí del
todo ya que había veces que parecía olvidarme de ello.
L.- Te llaman. - me miró confusa. - Alguien dijo tu nombre ahí fuera, en el pasillo.-
volví a oír esa voz, se separo de mí.
V.- Faltan 10 minutos de recreo y vine a ver si me pedías perdón por lo que me
dijiste.
C.- ¿Cómo? ¿Soy yo la que te tiene que pedir perdón?, no querida, la que tiene que
disculparse eres tú por todo lo que me dijiste.
V.- Y lo soy.
No puedo imaginarme a mi misma teniendo una pelea así con Ally, antes me mato.
C.- ¿Otra vez? Me estás jodiendo, Nessa no te diste cuenta de que desaparecí hasta
que no llegaste a Miami. - dijo furiosa.
No puede ser tan mentirosa esta chica, Ally y Dinah avisaron al profesor y una de las
hermanas fue quien se dio cuenta de que faltaba Camila.
No aguantaba más, iba a salir a romperle la cabeza a la estúpida esa pero Camila
siguió hablando y decidí esperar.
V.- Además no te hagas la víctima, no me has contado nada sobre tus vacaciones
allí... y al parecer tan mal no lo pasaste ¿Qué pasa Jauregui te hizo disfrutar tu
estancia allí?
C.- A ella no la metas. - gritó. - Jauregui no tiene nada que ver en esto, ella no
interfiere en que tú seas mala amiga. - me defendió, o eso creo.
Escuché pasos y me alejé de la puerta, Camila entró y nos quedamos mirando, vino
hacia los lavabos y apoyó sus manos contra el mármol, se miró al espejo y vi como
unas lágrimas caían de sus ojos.
¡Ay! Está llorando... Yo soy muy mala para consolar a la gente ¿Qué hago? ¿Qué le
digo?
L.- Hey Camz. -agarré su mano y la giré para que me mirara, dejándola frente a
frente. - No llores, pequeña - le di una sonrisa que decía "perdón no sé consolarte de
otra manera" mientras secaba sus lágrimas. Me abrazó, cerré los ojos y acaricié su
pelo. - Ya no llores, si la estúpida esa no quiere ser tu amiga ella se lo pierde; mejor
menos descerebrados a tu alrededor - oí que reía.- ¡Hey! mírame.- dije haciendo que
se separará un poco de mí, nos mirábamos pero ninguna de las dos soltaba a la otra.
- Ya sé como puedo animarte.- dije sonriendo.
L.- Mañana te traeré una sudadera mía, una de mi banda favorita, parecida a esta -
dije señalándola, me miró extrañada.- lo que tienes que hacer es venir al día
siguiente con ella aquí al instituto y que todos te vean, tienes que estar todo el día
con ella puesta... Como ves no es un gran castigo.
L.- Piensa que podría haber elegido algo peor como que me besaras delante de todos
en la cafetería o algo así.
C.- No si encima te tendré que agradecer por buena persona. - dijo riendo.
L.- Pues no estaría mal que lo hicieras. Agradéceme o te cambio el castigo a algo
peor. - dije seria, rodó los ojos.
C.- Gracias.
L.- Gracias, Lauren. - dije para que repitiera y así lo hizo. - Gracias, preciosa Lauren.-
volvió a repetir entre risas - Gracias, diosa preciosa Lauren.
***************
Al final Camila cumplió su castigo pero no causó el efecto esperado, cuando la gente
la vio con mi sudadera puesta no paso nada interesante, yo pensaba que la gente se
burlaría de ella, esperaba ver a Camila intentar explicar por que llevaba una sudadera
como esa, que no era lo que ella habituaba a vestir, o algo pero no paso nada de eso,
incluso hubo gente que la halagó.
Creo que también se perdonó con la Vanessa estúpida esa, no sé muy bien, no
hablaba mucho con ella, hablábamos algún día dos palabras y ya, eso era lo mejor
que podíamos hacer.
POV.CAMILA.
Era viernes por la tarde y había invitado mis amigas a casa para que me enseñaran
como jugar mejor baloncesto, pronto sería la prueba de gimnasia y digamos que mis
dotes como jugadora de este deporte no eran muy sobresalientes.
B.- Hola.
C.- ¿Dónde está Nessa? - pregunté, ya que ella también estaba invitada.
M.- Ha dicho que no podía venir, que tenía algo más importante que hacer que
ponerse a jugar a baloncesto.
Mi pelea con Nessa duró poco tiempo, creo que fue poco menos de una semana, al
final hablamos y volvimos a ser las mismas amigas de siempre.
C.- Ojalá no sea nada grave.- dije preocupada, Brenda y Mandy se miraron de una
forma rara, como si supieran algo más, pero no le di importancia.
B.- Seguro que no lo es... Bueno pero nosotras te ayudaremos. ¿Preparada, Mila?
Fuimos al patio trasero donde teníamos una cancha de baloncesto, no muy grande;
mi padre se empeñó en poner una cuando construyeron la casa poco después de
casarse con mi madre, a mi padre le entusiasman los deportes y siempre intentó
enseñarme, fútbol, baloncesto, tenis... pero el hombre se dio por vencido cuando
cumplí doce años; no es que a mí no me gustaran los deportes, me gustan, pero
tengo la coordinación de un pato es imposible que haga algo bien, por eso mi padre
ahora intenta enseñar a Sofia.
Tanto Brenda como Mandy estaban en varios equipos, son muy buenas jugando o por
lo menos eso me parece a mí, estuvieron dándome consejos para mejorar, no
funcionaban muy bien pero me tenían la suficiente paciencia como para seguir
"entrenándome".
Llevábamos algo más de una hora cuando decidimos descansar un poco, nos
sentamos en mitad de la cancha cuando vi aparecer a mi hermana con su niñera
favorita.
Lauren se quedó al otro extremo del jardín sentada en uno de los sofás que habían
por allí, vi que hablaba con mi hermana y después la pequeña vino hacia donde
estábamos nosotras.
S.- Aburrido.
S.- Sí, hoy no ha venido Marquitos y no he podido jugar con él y me he aburrido.- las
tres reímos.- Menos mal que después ha venido Lauren a recogerme y he ido con ella
al parque y me ha comprado un helado.- dijo feliz, le sonreí. - Mila, ¿Estabas jugando
al baloncesto? - preguntó confusa.
S.- Pero si eres muy mala.- reprochó haciendo reír a mis amigas.
S.- Bueno me voy a jugar con Lauren, ¡adiós! - dijo despidiéndose de las tres para
volver con su niñera.
M.- Ok. Mila ahora toca tiros libres, ¡vamos! - dijo poniéndose de pie.
B.- ¿Y si avisas a Jauregui? - las tres nos giramos hacia donde ella estaba jugando
con mi hermana.
Bastante cosas habían cambiado entre Lauren y yo y no quería tenerla cerca cuando
mis amigas estaban delante. Era peligroso.
Vi a mi amiga hablar con Lauren, a los pocos segundos ambas venían hacia nosotras.
M.- Ok ya estamos todas. - dijo cuando estuvo frente a nosotras. - ¿Quién va con
quien?
POV.LAUREN.
Camila parecía incómoda con el hecho de que estuviera allí jugando con ellas;
decidimos ir separadas ya que sus amigas eran demasiado buenas, y para hacerlo
más justo yo jugaba con Mandy y Camila iba con Brenda.
Camila era el ser más negado para el baloncesto que había sobre la faz de la tierra, la
pobre lo intentaba pero la chica no daba más de sí.
S.- ¡Vamos Camila! - la pequeña siempre animaba a su hermana.- ¡Ouuuch!- dijo
tapándose la cara cuando vio que Camila y yo chocábamos. La ayudé a levantarse y
enseguida huyó de mi.
Era gracioso ver como Camila iba a quitarme la pelota, se acercaba a mí pero
intentaba no tocarme, al contrario que yo que cuanto más pegada a ella pudiera estar
mejor.
Era adorable ver como se frustraba cada vez que le quitábamos el balón, se ponía a
hacer aspavientos con las manos y refunfuñaba como si tuviera tres años.
L.- ¿Y ese repentino interés por los deportes Cami... Cabello? - me corregí.
L.- Es mi trabajo aquí.- miré a Camila y me lanzó una mirada de odio y me reí. Sofi
se acercó a mí.
S.- ¿Lauren, has acabado ya de jugar? - dijo agarrando mi camisa, asentí.- Pues
ahora vamos a jugar a mi habitación.- me jaló hacia bajo e hizo que la subiera a mi
espalda.
L.- Como usted mande, pequeña. Bueno chicas tengo que seguir trabajando. Me voy,
adiós Mandy.
L.- Perdón adiós, Brenda.- me despedí. - en ese caso, adiós Mandy.- me dirigí a la
hermana correcta. - Ha sido un buen partido, chicas... Bueno el tuyo no.- me dirigí a
Camila.
POV.CAMILA.
Lo que menos quería era hablar de Lauren con ellas así que evadí el tema.
Estuvimos un rato hasta que se fueron, Mandy tenía clase de violonchelo y Brenda
había quedado con su chico, yo subí a mi habitación y me di una ducha, después bajé
de nuevo a la cocina para prepararme la merienda.
C.- ¿Por qué la dejas dormir ahora? - dije molesta. - Ya es tarde para la siesta, esta
noche no querrá... - me agarró por detrás y apoyó su barbilla en mi hombro.
L.- No.
L.- No.- seguí cortando fruta unos segundo y me giré para quedar cara a cara con ella
con el cuchillo en la mano.
C.- ¿Qué parte de déjame no has entendido? - dije acercándole el cuchillo, alzó las
manos y dio un paso hacía atrás, volví a centrarme en mi fruta.
L.- ¡Yaa! Camz, no te enfades conmigo.- dijo, sonreí porque me gustó su tono de
suplica, yo ni siquiera estaba enfadada, no sé porque pensaba eso. - Sabes los tiros
no se te dan mal, te he visto antes cuando practicabas pero ¿quieres un consejo?, al
botar la pelota pégatela más al cuerpo así es más difícil que te la quiten. - No le dije
nada, volvió a pegarse a mí. - Camz, no estés enfadada anda, te he dado un consejo.
C.- ¿Contenta?
L.- No.
C.- ¿A todo vas a decir que no? - dije, me giré para mirarla con mi bowl lleno de
fruta.
Gruñona coqueta.
La verdad yo quería lo mismo que ella pero me reprimía las ganas, siempre la hacía,
intentaba hacerme la fuerte al principio y después caía como una estúpida por ella.
C.- Uno... No voy hacer la pregunta. Dos, ¿Desde cuando pides mi permiso? y tres... -
acerqué mis labios a los suyos para tentarla.- ...me voy a merendar.- Vi su cara de te
quiero matar y me fui al salón a ver la televisión.
Pensé que Lauren vendría conmigo pero subió a la habitación de Sofi, a los diez
minutos volvió a bajar y se sentó a mi lado.
L.- Gracias.- dijo.- ¿Qué es? - preguntó mientras se llevaba un trozo a la boca.
C.- Guayaba.
L.- Está buena. - dijo comiendo otro trozo.
C.- Sí... Mmm... ¿Quieres ver algo? - me miró confundida. - En la tele, digo.
Habían cambiado algunas cosas entre la linda de ojos esmeralda y yo pero saber
como empezar y mantener una conversación medianamente normal todavía era un
punto pendiente.
C.- Lauren.- ella seguía atenta a su fruta, como si alguien fuera a robársela. - Dime si
es difícil la prueba de baloncesto.- le pedí.
L.- No.
L.- No.
C.- Idiota.- estuvimos unos minutos en silencio, me volví a ella cuando la escuché
hablar.
L.- No, no es difícil pero tienes que practicar un poco más.- aconsejó.
C.- Lo haré...
La miré de nuevo, seguía comiendo y yo moría por comérmela a ella pero siempre me
daba un poco de miedo hacerlo en mi casa, sé que ahora no hay nadie y Sofi está
arriba durmiendo y podría hacerlo perfectamente pero para mí todavía era extraño
hacerlo allí.
L.- Tú me la has dado, además es el último trozo, así que... mío.- dijo dejando el
plato en la mesita.
C.- Dame.- se puso el último trocito de guayaba en la boca y negó con la cabeza. Miré
a ambos lados para comprobar que Sofi no se había levantado y con toda la rapidez
que pude puse mis manos en su nuca acercando su boca a la mía quitándole una
mitad de fruta. - Tu creías que me iba a dar asco. - dije levantando las cejas. Ella
volvió a poner sus labios sobre los míos y la aparté. - Ehh relájate, linda, quería la
fruta no a ti.- mentí.
L.- ¿Qué? Sólo era un comentario.- se sentó más cerca de mí y agarró mi barbilla
obligándome a que la mirara. - ¿Celosa? - preguntó con una sonrisa maliciosa en su
boca.
C.- Claro que no, sólo es que son mis amigas.- me defendí.
He de decir que algo de celos sí que sentí, sabía que era una estúpida por sentirlos
porque no éramos nada, eso quedo claro desde la primera vez, pero no podía
evitarlos.
C.- Para.
C.- No, no quiero que mires el cuerpo de MIS amigas, que es distinto. - agarré el
plato y me lo llevé a la cocina para evitar seguir con esta conversación.
L.- ¿Y el tuyo? - la miré confusa. - ¿Quieres que mire tu cuerpo? - negué con la
cabeza sonriendo. - Que mal mientes. - dijo, levanté mis hombros, intenté apartarla
para volver a mi asiento pero me agarró pegándome a ella.- Dime que quieres que te
suelte y te suelto.- dijo, la empujé hacia atrás para que dejara de abrazarme, pero
como no me soltó caímos las dos al sofá. - No te he oído decir que te soltara.
L.- Lo sé.- puse un mechón que le caía detrás de la oreja; me dispuse a levantarme
de encima de ella pero me lo impidió.
C.- Lauren nos pueden pillar... Que pasa si baja Sofi y nos ve.
L.- Camz, tu hermana está durmiendo no pasa nada, tú no hagas mucho ruido y ya. -
la miré sorprendida.
C.- ¿Qué estás insinuando? - levantó sus cejas coquetamente.- Ohhh, no, no, no,
aquí no y menos con Sofia arriba... Mmm no.- intenté levantarme de nuevo pero me
lo volvió a impedir.
L.- ¡Hey! Era broma... Ya sé que aquí no se puede, pequeña, y menos en mi horario
de trabajo... Eso no es de persona responsable.- se acomodó debajo de mí.- ¿Estás
cómoda? - asentí.- Yo también lo estoy.- Me acercó a ella, no pude contenerme y le di
un beso. - ¿Y eso?
C.- Tenía ganas de hacerlo... ¿Acaso no puedo o también te tengo que preguntar?
C.- ¿Puedo?
L.- ¿Qué si puedes que? - dijo como si no tuviera idea de lo que estábamos hablando.
L.- No... Para nada.- dijo irónica. - La pregunta venga no es tan difícil.
C.- Mmmm...
C.- Ohh, claro que puedes.- dije riendo, me acerqué a ella y la besé.
En ese momento me olvidé de donde estaba y solo me importaba besar esos labios.
L.- Me encanta.- volvió a besarme.- Camz, Camz hey, - oí que decía pero no me
separé de su boca. - Camz, tu hermana se despertó.- la miré confusa.- la escuché
cerrar la puerta.
C.- Siempre nos tienen que interrumpir.- me quejé levantándome de encima de ella,
y nos quedamos sentadas de nuevo mirándonos, pasó sus dedos por mis labios. - No
me hagas eso o no respondo de lo que pueda hacerte.
L.- Epa relájate. - dijo sorprendida ante mis palabras.- y vete lejos de mí que al final
me vas a volver a liar.- me levanté del sofá y me puse detrás de este abrazando a
Lauren, quien seguía sentada, dejé mis manos sobre su pecho y apoyé mi barbilla en
su hombro.
C.- Si tú quieres que te líe, gruñona. - le di un beso en la mejilla, la vi que cerraba los
ojos y respiraba hondo.
C.- No te librarás de mi tan fácil. - mordí el lóbulo de su oreja, susurró algo que no
logré entender y decidí gastarle una broma. - Hola Sofi. - dije lo más natural y
animada que pude, en ese momento Lauren abrió los ojos y se levantó de golpe con
cara de susto del sofá, yo me empecé a reír.
L.- Eres una estúpida, creía que tu her... eres... tú... - dijo enfadada. Fui hacía ella
rodeando el sofá.- Ni se te ocurra acercarte más a mí, loca. -dijo dando un paso hacía
atrás y chocó con la mesita de café.
C.- Deberías haberte visto la cara.- me puso una mueca entre dolor y asco. - Ven.-
me senté en el sofá y obligué a que ella hiciera lo mismo.- Te duele.- dije rozando la
pierna que se estrelló contra la mesita.
L.- No vuelvas a hacer eso, estúpida, me asusté, pueden despedirme por eso.- reí.- lo
digo en serio.
C.- Ok. Perdón, no volveré a hacerlo más, créeme tengo más miedo yo de que nos
pillen que tú.
C.- Hola monstruito, ¿has dormido bien? - dije, la pequeña se sentó entre nosotras.
L.- Te preparo algo.- se levantó del sofá, a la misma vez que ella lo hice yo e impedí
que fuera a la cocina.
C.- No, Lauren yo le hago la merienda. - me miró extrañada. - ¿Sofi quieres guayaba?
C.- ¿Y tu, Lauren, quieres? - dije mordiéndome el labio, la vi tragar saliva y me fui
para la cocina.
Escuché a Lauren entrar y fue a agarrar un vaso del estante, después abrió la nevera
y vertió zumo en este.
C.- Sí cortesía, además no me hace falta tirarte indirectas con una directa me sobra.-
dije coqueteándole de nuevo, me acerqué a ella, asegurándome antes de que Sofia no
había entrado y la besé.
Me llevó hacia atrás y choqué contra la encimera, noté que hacía algo con su mano
derecha pero no supe el que.
L.- Mantén la boca en otro sitio, - dijo metiéndome un trozo de la fruta que había
cortado para mi hermana en la boca. - que al final me despiden por tu culpa.- reí.
POV.LAUREN.
Fui al salón con Sofi para darle la merienda y Camila por suerte subió a su habitación.
Ambas estábamos muy pasionales hoy y era mejor mantener una distancia mínima,
por lo menos cuando hubiera gente delante.
Escuchamos la puerta principal abrirse y Sofi fue a ver quien era, yo fui tras ella.
S.- Papiii. -dijo saltando a sus brazos.
A.- Hola Lauren, ¿Cómo se ha portado Sofia hoy? - preguntó bajando a su hija de sus
brazos, la pequeña subió corriendo a su habitación.
L.- Bien como siempre.- respondí, en ese momento bajó Camila por la escalera y fue
a saludar a su padre.
L.- Bueno, - interrumpí la charla entre padre e hija.- pues me parece que ya es hora
de que yo me vaya... Voy a por mis cosas.
A.- Muy bien, y como siempre gracias.- le di una sonrisa y fui a por mis cosas.
POV.CAMILA.
A.- Camila, tu hermana y yo vamos a ir a visitar a tus tíos, a ver el nuevo poni que se
compraron, se lo prometí. - me avisó.
A.- Si quieres le pagamos más a Lauren y que te cuide.- me giré y la vi que llegaba
con su mochila en la mano, sin saber de que estábamos hablando mi padre y yo nos
sonrió.
C.- Nah mejor me quedo sola. - le dije a mi padre, aunque en realidad daría lo que
fuera por que se quedara.
S.- Venga vamos, papi, vamos a ver al caballo.- dijo tirando del traje de mi padre.
A.- Vale, cariño, ya nos vamos. Dile a tu madre que volveremos a la hora de cenar.-
asentí y vi como salían por la puerta.
Me giré para volver a la sala y vi que Lauren seguía allí parada, hubo un momento de
esos incómodos en los que nadie sabe que decir o que hacer; entre ella y yo había
siempre muchos momentos de esos y solo los lográbamos romper de una manera.
L.- Bueno... yo... Emmm... me voy... sí mejor me voy.- dijo pasando delante de mí.
C.- No espera, tengo que enseñarte algo. - dije acordándome de una cosa. Subimos a
mi habitación. Me senté delante del escritorio y encendí el ordenador. - Mira esto.- le
dije para captar su atención, estaba muy ocupada mirando unas fotos mías de cuando
era pequeña que estaban colgadas en la pared.
Hace dos días había recibido una solicitud en Facebook de Patrick y Manuel, no sabía
si aceptar o no; me cayeron muy bien esos dos hombres pero si aceptaba se iban a
dar cuenta que Lauren y yo no éramos nada.
El hecho de contárselo a Lauren era por dos razones uno, quería saber que pensaba
ella, y dos, era la excusa perfecta para tenerla en mi habitación.
L.- Camila ni siquiera estamos en el mismo estado, y que si se dan cuenta de que
mentimos, no va a venir a reclamarnos y si tanto te preocupa se supone que
tenemos, quiero decir, teníamos una relación clandestina no tenemos que mostrarle
al mundo lo nuestro.
C.- Pero...
L.- Pero nada.- ella misma le dio a aceptar.- Ves ya está, no pasa nada. - hizo una
pausa. - Además yo ya los acepté.- me informó.
C.- Y si...
Llevábamos cuatro meses en que lo único que hacíamos era besarnos, besarnos y
volvernos a besar, bueno y más cosas aparte de eso... No me quejo, me gusta hacer
eso con ella, es con la única que me atrevo a hacer ese tipo de cosas pero esto no
nos lleva a ningún lado, sólo hace que ella cada día me guste más y que ante una
posible pelea yo sufra mucho.
C.- Todo esto, ahora sólo peleamos para llegar a una cosa y hay veces que no nos
hace falta ni eso vamos siempre a lo mismo...
L.- Cada vez me cuesta más recordarlo. - dijo algo para ella misma que no logré
entender.
L.- Nada...
L.- No hay nada de que hablar, lo dejamos claro desde el primer día, nos lo pasamos
bien y ya, no sentimientos, no reproches, no quejas, no nada, sólo diversión.
L.- Pues cuando se acabe se ha acabado y a otra cosa, como ya dije, tú y yo no nos
debemos nada.- me dolía un poco la manera en la que hablaba de nosotras. -
¿Quieres que acabe esto? - dijo levantándome de la silla.
L.- No.
L.- ¿Te da igual? - asentí.- Ok, me voy.- camino hacía la puerta y la llamé, se giró
hacía mí con una sonrisa triunfante en su boca.
L.- Oh claro mi... mi mochila.- camino de nuevo hacía mí y agarró su mochila.- gra...
gracias... me... - señaló la puerta.- sí, me...
A la muy condenada se le notaba por encima que quería quedarse, era muy gracioso
verla así. La muy engreída quería que yo fuera la que le pidiera que se quedara y eso
no iba a suceder.
C.- O no, linda, no es una pregunta es una afirmación, tú te quieres quedar aquí
conmigo.- sonreí maliciosamente.
L.- Yo no miento.
C.- Lauren.- me acerqué a ella lentamente le quité la mochila de las manos y la lancé
con cuidado a otro lado de la habitación.- Vas a confesar.- la rodeé con mis brazos y
me tomó de las caderas. - Quieres quedarte ¿sí o no? - mordí mi labio de la forma en
la que ella le gusta que lo haga.
POV.LAUREN.
L.- Ya, cállate. - dije pegándola más a mí y por fin pude besarla a mi antojo.-
¿Quieres divertirte conmigo?
C.- Vale. ¿A que jugamos? - dijo inocentemente, la miré confundida. - ¿No quieres
diversión? Pues juguemos a algo. - me sonrió coqueta y la besé.
C.- Sí, proponme algo. - esta vez ella fue la que me besó.
L.- Mmm... Déjame pensar a que podemos jugar tú y yo en tu habitación, con la casa
completamente vacía y con una cama enorme.- Me senté en su cama y ella quedó de
pie entre mis piernas, subí la camisa que llevaba puesta, sujete sus caderas y empecé
a besar su abdomen. - Juguemos a las preguntas. - dije separándome de ella.
L.- Nop. - reí e hizo que me levantara para quedar frente a ella. - ¿No te gusta el
juego? - e hice un puchero.
L.- Hagamos una cosa, jugaremos a las preguntas en su versión +18. - empecé a
desabrochar cada uno de los botones de su camisa. - Ya eres legal, ya puedes jugar,
¿te gusta más así?
C.- ¿Más 18? - preguntó y yo asentí. - Ok.- me empujó a la cama y subió encima de
mí- empiezo yo, ¿volveremos a la biblioteca?- sonreí.
Hace unos meses se me ocurrió la genial idea de salir por ahí con Chris, él me llevó a
una biblioteca que estaba abandonada, no quise preguntarle como encontró y que
hacía él en ese sitio porque solo de pensar las posibles respuestas se apoderaba de
mi la aburrida y responsable hermana mayor y preferí que no me dijera nada.
Esta mugrienta y polvorienta biblioteca no quedaba muy lejos de nuestra casa, había
que andar un poco pero no era un martirio hacer el camino.
Estuvimos a punto de ser descubiertas varias veces pero por suerte nunca nos
pillaron.
Es muy difícil ser "Compañera de cama" de alguien a la que todo el mundo cree que
odias y no levantar sospechas, así que para no ser descubiertas la llevé a la biblioteca
abandonada y dejamos que la pasión hablara por nosotras.
Nunca llegamos a tener sexo propiamente dicho, no quiero presionarla; digamos que
hemos pasado ya por primera, segunda y tercera base... y si ella quiere, espero que
me deje anotar home round, pero eso solo lo dirá el tiempo y probablemente ella.
C.- ¿Soy buena? - me interrumpió sin dejar hacer mi pregunta, la miré extrañada. -
Quiero decir, te... Mmm... ¿Te gusta lo que te hago? - su cara se volvió roja, sonreí y
la besé.-contesta...
Se pone tan tímida con estos temas, pero igual después es toda fuego, tanto que
derretiría a la mismísima Antártida, porque ¡Upa! con Camila, es muy de que no sabe,
no sabe, pero la chica sabe, y sabe hacerlo muy bien. Pero obvio que eso no iba a
decírselo a ella, por lo menos no con palabras.
L.- Sí, me gusta, no eres mala.- sonrió. - ¿Tú primer orgasmo fue el del otro día en la
biblioteca o ya habías tenido con el idiota ese con el que te acostaste? - enrojeció más
todavía y empezó a besarme el cuello.
C.- Tú fuiste la que me hizo tener mi primer orgasmo. ¿Feliz? - me besó de nuevo.
C.- Hablando de eso... Mmmm... allí, cuando tú... Yo... Emm No, tú... - no sabía
como explicarse.
L.- ¿Qué? - me sorprendió la pregunta, en la vida aquello podría haberlo fingido, fue
increíble, jodida y verdaderamente sincero. - No, claro que no. Fue de verdad.-
respiró aliviada. Odiaba que se mostrara tan insegura.
C.- A vale. - subió mi camiseta y yo me alcé un poco para que me la quitara, cuando
se deshizo de ella la tiró a un lado de la cama.
C.- No te importa la respuesta, con quien yo salga o deje de salir no es cosa tuya. Yo
no te pido una lista de las chicas con las que sales, ¿o si?
Tenía razón, yo salía con más chicas aparte e ella, me lo pasaba bien pero quería
saber si Camila se lo pasaba bien con otros.
C.- No.
L.- Bien.
Mierda lo he dicho en voz alta.
C.- ¿Bien?
L.- No me gustaría ser la tercera en discordia o algo así... Mucho drama para mí.-
sonrió.
C.- Puede, ¿Quién sabe? - que me dijera eso me excitó mucho, solo de
imaginármelo...
Mis preguntas no eran muy "+18" pero deseaba saber las respuestas; ella y yo no
hablamos mucho que digamos, cuando estamos juntas nuestras bocas están
ocupadas en otras cosas...
Bueno eso que no solemos hablar y esta es la única oportunidad que tengo para
preguntarle.
C.- Te prefiero a ti. - dijo separando milímetros sus labios de los míos, me paralicé. -
Quiero decir hasta que encuentre algo mejor, después ya decidiré que me gusta más,
o a lo mejor me gustan los dos, no sé, el tiempo dirá.- dijo rápidamente.
L.- Camz, ¿alguna vez me dejarás hacerte mía y ser tuya? - pregunte sin pensar;
volviendo a meditar mis palabras me corregí.- Quiero decir, tendremos sexo... Sexo
de verdad, no solo tocarnos y esas cosas...
C.- Ehh me toca preguntar a mí.
C.- Sí, de que me sirve mentirte o mentirme a mi misma y decir que no haremos
nada, más de una vez hemos estado a punto de hacerlo, pero parece que todavía no
es nuestro tiempo... No sé se será mañana, pasado, el mes que viene, de aquí a dos
años, incluso dentro de unos minutos... No sé cuanto más va a durar esto entre tú y
yo pero mientras dure...
L.- Ok, ok, me quedó claro... Que te pones a hablar y no hay quien te calle.
L.- Ohh créeme que sí. - la besé con pasión y cambié de posición, ahora ella quedó
abajo.
C.- Pero quiero saber más... Algo que te encante mucho, mucho, mucho...
Me acerqué a su oído.
L.- ¿Qué te gusta que te haga? - me mordió el dedo sin mucha fuerza, no me dolió,
es mas, me excitó que lo hiciera.
C.- Ah ¿y yo tengo que contestar, no? - asentí y besé su cuello provocando que
soltara algún que otro gemido. - Eso. - dijo jadeando, me levanté un poco para poder
mirarla, le sonreí. - Que pases tu boca por todo, todo. - remarcó el último todo. - mi
cuerpo.
Dejamos las preguntas y el juego de lado y acabamos las dos en ropa interior,
seguíamos besándonos a la vez que la situación se volvía más caliente cada segundo
que pasaba, ambas estábamos muy muy encendidas.
L.- Todavía no, pero a eso íbamos ¿no? - dije en tono de broma, vi que se levantaba
de la cama - ¿Camz? - la llamé confundida.- Ok, he de decir que desde aquí te ves
jodidamente atractiva. - dije viéndola de espaldas a mi cubierta sólo por su ropa
interior, mirar por la ventana.
C.- ¡mierda, mierda, mierda! Lauren vístete ¡YA! - dijo agarrando sus pantalones del
suelo, no entendía un carajo de lo que estaba pasando. - Mi madre está en casa, su
coche está fuera. - me tiré literalmente de la cama para recoger mis pantalones y me
los puse. - Lern, mi camisa. - dijo señalando la prenda que estaba cerca de mí, la
recogí del suelo y se la lancé.
S.- ¿Camila?
Entré a ese lugar que era el doble de grande que mi habitación donde Camila
guardaba toda su ropa; me preguntaba para que quería tanta, ahí había ropa como
para lucir un modelo cada día del año y no repetir conjunto nunca, ricos pensé;
escuché que la puerta de la habitación se cerraba y me escondí entre unos vestidos.
Pasé unos minutos agobiantes entre la ropa de Camila; olía a ella, olía bien; ¿por qué
tiene ropa tan colorida? Parece que haya vomitado un unicornio aquí dentro; en uno
de los estantes vi que todavía guardaba la sudadera de la apuesta, que aún no me
había devuelto, por cierto, bueh ya se la pediré.
POV.CAMILA.
C.- Hola, mami, ¿Qué tal el día? - pregunté como si nada pasara, como si no tuviera a
su niñera semidesnuda en mi vestidor.
C.- Se fueron a visitar a los tíos, dijeron que volverían a la hora de cenar.
C.- Claro que se fue, ¿por qué se quedaría? Ella no esta aquí. Se fue hace rato. - dije
nerviosa.
S.- No.- me miró con cara de "sé que me estás mintiendo", mi madre o más bien creo
que todas las madres saben cuando su hija miente, además que mi nerviosismo era
evidente.- Bueno te dejo que contin...Mija ¿eso es manera de hacer la cama?, mira
toda desordenada, ya eres mayorcita. - dijo entrando a mi habitación. Que no se le
ocurra entrar al vestidor, por Dios.
C.- Sí, lo sé, ahora la hago bien. - dije mientras ella acomodaba la cama.
S.- Y mira toda esta ropa por el suelo. - agarró del suelo la camiseta de Lauren.
C.- Ahora ordeno todo esto. - le quité la camiseta de las manos y la pegué a mi
cuerpo.
C.- Sí, sí... Mami yo... Emmm... voy a seguir ordenando... -dije echándola de mi
cuarto sutilmente.
En cuanto mi madre salió por la puerta fui a por Lauren, quien estaba entre mi ropa.
C.- Lauren.
C.- Mi madre ya se fue, vamos fuera. - salimos de nuevo a la habitación. - Tienes que
irte.
C.- Sí ya, créeme por muchas ganas que tenga ahora mismo de empotrarte contra la
pared, no podemos.
L.- ¿Contra la pared, eh? - dijo coqueta rodeándome con sus brazos.
C.- No me tientes que es peligroso, si nos pilla mi madre nos mata, a las dos; bueno
primero te despide y luego te mata. Y toma ponte esto -dije pasándole su camiseta
que aún estaba en mis manos.
L.- Bueno.- dijo poniéndose la camiseta. - Pues me voy - me besó y se fue hacia la
puerta.
C.- Algo delincuente sí eres. - me fulminó con la mirada.- Eh que era broma, gruñona.
Ahora salta.
L.- Se te ha ido la cabeza, ¿Qué habrá 15 metros? Voy a matarme además no hay
nada para trepar. Yo no salto.
L.- Pues entonces me quedo aquí porque no voy a salir por la ventana.
Estuvimos un rato pensando que hacer y al final decidimos que lo mejor era que yo
distrajera a mi madre, cosa que hice y que Lauren saliera con cuidado por la puerta
del jardín.
Capitulo 33
POV.CAMILA.
Abrí la puerta del gimnasio y vi que estaba vacío, escuché un fuerte ruido que
provenía del cuarto de material. Me acerqué abrí la puerta y vi que dentro estaba ella.
Me rodeó con sus brazos y apoyé los míos sobre sus hombros abrazándola, hizo el
trayecto hasta mi boca pero antes de juntar nuestros labios se detuvo.
L.- Sí.
No me sorprendió su respuesta.
No creo que lo haya dicho en serio pero esas palabras hicieron que mi corazón se
derritiera.
L.- Camila - dijo pegándome más a ella - Tengo algo que te pertenece. - la miré
confundida.
L.- Mi forma de pedir tus besos. - dijo dulcemente, mordí mi labio inferior para evitar
abalanzarme sobre ella después de oír sus palabras.
Y sí mucho mejor, más "romántico" sí que era pero no estaba segura de si decirlo en
alto, estoy segura de que con todas usa los mismos trucos.
L.- ¿Crees? - dijo con falsa indignación en su voz y con una sonrisa en la cara.
Esa sonrisa que quería que nunca se borrara de su cara, esa misma sonrisa que yo le
provocaba y esa misma que hacía que mi corazón se descontrolase.
C.- Vale, tengo que admitir que es mejor pero ahora cállate, se supone que a ti no te
gusta hablar.
L.- OK, ya me callo.- se giró, agarró una pelota de baloncesto y empezó a hincharla.
Mi cara cambió totalmente, ella se dio cuenta y sonrió.- Estoy de broma, ven aquí.-
volvió a rodearme con sus brazos y me besó otra vez. Intensificamos el beso, íbamos
caminando para apoyarnos contra la pared pero acabamos chocando contra los palos
de hockey.- ¡Alaa! ¡Torpes! - dijo riendo sobre mis labios cuando cayeron todos al
suelo.
POV.LAUREN.
Se abrió la puerta del almacén, eran Ally y Dinah. Suerte que Camila y yo nos
separamos antes de tiempo, hubiese sido un tanto incómoda la situación.
C.- He... He sido yo. - Me giré a ella, estaba nerviosa y roja de la vergüenza. Dejé
que siguiera hablando.- Intentaba agarrar un palo de estos y no podía y los tiré
todos.
Un palo de estos... No sabía ni que se llamaba stick de hockey, bueno por lo menos
no se ha quedado callada como yo he hecho.
C.- Ohh ya. Ehhh para... - No sabía que responder. - Da igual, me... me tengo que ir.
C.- No se abre.
Oh genial.
Camila me miró.
C.- Lauren - me llamó por mi nombre, me pareció raro que lo hiciera ya que mis
amigas estaban delante - ¿Ahora te crees lo que te dije o necesitas más pruebas? -
dijo intentando abrir por tercera vez la puerta.
L.- Camila cree que quedarnos encerradas en Nueva York no fue un accidente, que
nos tendieron una trampa y cree que ahora ha pasado lo mismo.- expliqué.
D.- Sí.
C.- Es obvio que quieren encerrar a Lauren, yo he llegado hace pocos minutos nadie
sabía que iba a estar, en cambio ella lleva tiempo aquí y supongo que alguien sabría
que estabas castigada.- razonó.
L.- Para el carro Sherlock Holmes, a mí nadie me quiere encerrar, además te han
podido seguir.
A.- Lauren no seas terca todo lo que está diciendo tiene sentido.- defendió a Camila.
A.- 40 personas son sospechas, las mismas 40 personas que fueron a Nueva York.
L.- 36. - dije - Nosotras no contamos.- Mis amigas miraron a Camila y antes de que
pudiera defenderse la defendí a mi manera. - No, chicas, ella me odia pero no es tan
estúpida como para hacer una cosa así y menos encerrarse en ningún sitio, es
claustrofóbica.
Camila no hablaba sólo pensaba, estaba segura que tenía un sospechoso en mente y
no lo quería decir, uno de sus amigos ¿tal vez? Ally y Dinah fueron descartando
personas y la lista se redujo a 9.
L.- No creo que Brenda o Mandy lo hayan hecho, son buenas - vi como Camila sonreía
disimuladamente - Bueno al menos eso dice Sofia.- dije para no levantar sospechas
entre mis amigas.
C.- Prefiero no opinar, por si no se han dado cuenta 6 de los 7 "sospechosos" son mis
amigos.
C.- A Anne y a Josh, digamos que no tienen la valentía para enfrentarse a... - me
señaló.
Descartamos también a Lola, una chica que iba a mi clase, alguna vez había peleado
con ella pero no tiene motivos aparentes para encerrarme, o por lo menos no es tan
sospechosa como las otras personas que quedan.
C.- Y sólo nos quedan Johnny, Austin y Vanessa. - dijo con pena.
D.- Seguro que ha sido Austin. - la miramos extrañadas.
C.- ¿Por qué tendría celos? Y más de Lauren. - preguntó lo mismo que yo estaba
pensando, Dinah levantó las cejas queriendo decir "es obvio".
Me parece que Dinah insinuaba que estaba celoso porque yo "tenía" a Camila, pero
¿Cómo Dinah podría saber eso?, ninguna de las dos hemos dicho nada y en cierto
modo no estamos juntas, no somos nada.
Lo que faltaba que mis dos amigas sospechen que hay algo entre Camila y yo.
L.- Dinah no vayas por ahí, ya les dije que no hay nada entre esta y yo. - dije para
evitarme problemas.
A.- Vale, vale, si decís que no hay nada les creemos pero no discutáis ahora - dijo Ally
poniendo paz.
Gracias Ally.
Juro que fue sin querer, esta vez sí fue sin querer, pero claro de quien se iban a fiar
más de ese niño rico o de mí.
Salimos del gimnasio Camila se quedó un poco más atrás. Ally, Dinah y yo seguimos
barajando el posible sospechoso.
Dinah seguía con la idea de que era Austin, Ally por el contrario pensaba que era
Johnny y yo bueno creía que era Vanessa.
C.- Chicas.- dijo con vergüenza nos giramos a ella, señaló a su izquierda con la
cabeza.
El rostro nos cambió cuando nos giramos y vimos a Austin y Johnny, estaban en el
recinto, eso quería decir que uno de los dos o los dos tuvieron la oportunidad de
verme en el gimnasio y encerrarme.
Au.- Hey Mila - la llamó - Ven, linda.- me dio una última mirada y se fue con él.
POV.CAMILA.
¿Cómo es posible que alguien quiera encerrar a Lauren otra vez?, en mi cabeza sólo
rondaban las razones por las cuales Austin o Johnny querrían encerrarla, pero no
llegaba a una razón concreta.
POV.CAMILA.
De mala gana me vestí, me puse un vestido sencillo de color blanco y una chaqueta
corta de tela vaquera, dejé mi pelo suelto y me maquillé un poco.
Porque aunque no quiera ir nos harán fotos, y tengo que salir decente.
S.- Mila ¿puedo? - hizo un gesto para que la maquillara mientras yo terminaba de
pintar mis labios.
C.- Vamos.
Nos dirigimos a la dichosa "fiesta"; cuando llegamos parecía que todo Miami estaba
allí.
Los flashes de las cámaras se dispararon cuando mi padre salió del coche, esperamos
unos minutos a que nos hicieran unas fotos y mi padre contestó a varias preguntas
después nos adentramos entre la multitud como una familia más.
POV.LAUREN.
Aquí estaba yo en la celebración esta, aburrida, sin Ally ni Dinah, con personas
hablando de cosas que no me interesan.
¿Para qué habré aceptado venir? Ah ya para no enfadar a mi madre.
Cl.- Ve con tus hermanos ellos parecen divertirse - nos giramos hacia ellos, estaban
en un stand probando su puntería, disparando contra platos con sus respectivas
parejas.
L.- ¿Qué? No, Taylor está con Luke, su novio. - le recordé a mi madre.- y Chris está
también ocupado con la chica esa.
Por ninguna razón del mundo iba a ser yo la carabina de mis hermanos pequeños.
L.- Y yo ¿qué?
Cl.- No sé. sólo pensaba que tenías a alguien.- dijo no dando más detalles.
No entiendo porque pensaría eso, nunca llevo a nadie a casa y cuando digo nunca es
nunca, las únicas chicas que pisan mi casa son Dinah y Ally.
Cl.- Unos mejor que otros. - ambas mujeres me miraron a mí y a mi cara de asco y
rieron.
POV.CAMILA.
Mi padre se había entretenido con Sofia en una de las paradas, el hombre se había
empeñado en conseguirle el oso a mi hermana y mi madre, la verdad no sé donde
estaba, se quedó hablando con unas amigas suyas y después no la vi más así que me
senté en el banco más cercano y me puse a matar marcianitos en el móvil.
Aww, si quitamos el contexto sexual en el que está esa frase, lo que ha dicho es muy
tierno.
POV.LAUREN.
C.- No sé, me gusta hacer cosas sólo por el simple hecho de hacerlas.
Con el largo paseo nos alejamos del murmullo de la gente y parece que nuestro
destino final era la antigua biblioteca abandonada; en lugar de entrar dentro como
siempre hacíamos nos quedamos en la parte de atrás.
L.- ¿Así que por el simple hecho de hacerlas, no? - dije sonriendo.
Me gustó el hecho de que fuera ella y no yo la que decidiera venir aquí. porque vamos
¿Quién se pone a caminar y por casualidad acabamos en la biblioteca donde siempre
nos divertíamos juntas?
L.- ¿Qué?
C.- Lo que has oído, vamos.- me acerqué a ella y le di un beso. - ¿Por qué lo has
hecho? - preguntó tranquila al separar nuestros labios.
L.- Porque me lo has pedido. - respondí un poco confundida. No sabía donde quería
llegar con esto.
L.- No sé...
C.- La respuesta es sencilla te gusta hacer cosas, en este caso besarme por el simple
hecho de hacerlo, como a mí que me gusta caminar por caminar... Ves no es raro.
Buen punto.
C.- Lo sé. gracias por aceptarlo. - en su voz noté una pizca de orgullo.
L.- Aunque ya te podías haber esforzado más con la excusa para besarme.- la
provoqué.
L.- Oh admite que querías y no te atrevías a pedírmelo, por eso has usado la
explicación como excusa.
C.- No, juro que está vez era debido a la explicación. - insistía.
L.- No te creo.
C.- Eso no es novedad.
Ninguna decía nada, sólo se escuchaba el viento de una mañana primaveral, los
pájaros y algún que otro coche que pasaba a lo lejos.
Me puse a juguetear con el anillo que llevaba en el dedo pulgar de mi mano izquierda,
noté que Camila apoyó su cabeza en mi hombro y por acto-reflejo me apoyé en ella,
se puso a jugar con mi anillo y yo hacía lo mismo con sus dedos.
¿Para qué hablar con ella? Al fin y al cabo es Cabello, ¿no? No se me tiene que olvidar
que es ella... Yo no hablo con Camila, yo peleo con ella o la beso, en su defecto.
Yo no tengo porque saber de ella, de su vida, de sus cosas y por una estúpida razón
que no sé, quiero saberlas y eso me molesta.
Noto que mi cabeza empieza a ser un lío por culpa de tantos encuentros "divertidos",
yo también siento, aún no tengo claro lo que es, pero me doy cuenta que algo ha
cambiado entre nosotras, aunque le haga creer a Camila que sólo es diversión, con
ella hago cosas que con otras chicas no, y lo hago porque quiero, porque me sale
hacer eso con ella, como por ejemplo muchos de los besos que le doy hay mucho
sentimiento aparte de lujuria.
Creo que estoy empezando a enam... No. No. Nada. Nunca en la vida. No de ella.
¡NO! Sólo es diversión. No amor. No. No debería pensar en esa palabra, ni decirla en
voz alta si quiera.
Estar con ella son todo problemas, además no me olvido de las amenazas siguen ahí,
si sus amigos se enteran de que me veo con ella mi familia lo pasará mal. Muy mal
según ellos, y antes está mi familia que cualquier estúpido crush que tenga con
Camila.
C.- Lauren.- se levantó. - ¿Te he hecho algo malo? - preguntó dulcemente, sin
entender que me pasaba.
Quería salir de allí, quería que me odiara, quería volver a los tiempos antes de Nueva
York.
L.- Te odio tanto. - agarré sus mejillas y la besé, sin dejarla decir palabra.
Noté como sus manos se posaban en mí y me acercaban a ella, sus manos fueron a
desabrochar uno de los botones de mi camisa.
Sonreí.
Lauren necesitas poner en orden tu cabeza ¿Qué es lo que quieres? ¿Estar con ella? O
¿Alejarte de ella para siempre? Decide.
Una tarde. Una tarde con ella es lo que necesito, unas horas en lo que lo único que
me importe sea ella y nadie más, después ya olvidaré esto con otras mujeres y algo
de alcohol.
L.- Vamos. - La agarré de la mano y tiré de ella para que me acompañara pero se
quedó quieta.
C.- ¿A tu...?
L.- Sólo si quieres, pue... puedes.- tartamudeé. - decir que no, esto... Podríamos. -
Dios mío, parezco una idiota. - Mmm podríamos.- pasé mi mano libre por mi nuca
nerviosa.- ir... ir a mi casa.- por fin acabé la frase.
Es una estúpida, pero más estúpida soy yo por ponerme en ridículo de esta manera.
Me fui furiosa.
POV.CAMILA.
C.- ¡No te enfades, gruñona! - le grité, agarré mi chaqueta del suelo y fui detrás de
ella.
No la alcancé hasta que llegamos otra vez a la fiesta, mis padres estaban sentados en
una mesa con los de Lauren.
Me acerqué a Lauren que ya había llegado, por lo visto ni Chris ni Taylor querían irse.
C.- Lauren me lleva - le puse mi brazo por sus hombros - ¿A que sí? - levantó los
hombros.
M.- Seguro que Lauren no tiene problemas en llevarla. - dijo su padre.- ¿Verdad,
hija? - resopló.
Me dirigí a su coche.
C.- Quítamelas.- Sonrió porque se dio cuenta de lo que estaba intentando hacer.
L.- Camz, las llaves, ahora.- Se acercaba a mí, yo iba caminando hacia atrás hasta
que choqué con la parte trasera de su coche. Se quedó a una distancia prudente y
estiró la mano. - Las llaves - repitió una vez más.
C.- No. - escondí las llaves detrás de mi espalda. Colmé su paciencia por fin y se
acercó a quitármelas, forcejeamos sin fuerza, no consiguió recuperarlas. Sonreí por
ello. Me acerqué a su oído. - Ya que no puedes quitármelas te las doy con una
condición... Llévame a tu casa.
POV.LAUREN.
Todo el enfado que tenía por ser humillada se me pasó de golpe... Odio que tenga ese
poder sobre mí.
C.- ¿Y bien?
L.- ¿Sabes? Si no estuviésemos en un lugar donde nos pueden ver te besaría aquí
mismo.-confesé.
La fase de avergonzarme al besar a una chica en público la pasé hace ya tiempo pero
tenía razones para no besar a esta chica delante de todos, no sólo por mí sino
también por ella.
Íbamos en mi coche con la radio puesta de camino a mi casa y vi que Camila escribía
en su móvil.
L.- ¿Avisarás a tus padres que pasarás la tarde conmigo? - pregunté sin apartar la
vista de la carretera.
C.- Los avisaré de que no voy a estar en casa, pero de que estoy contigo ni hablar,
mira si piensan que somos amigas.- reí por lo que dijo.
Ninguna de las dos quería sonar desesperada pero a las dos se nos notaban las ganas
de "divertirnos".
C.- Aquí ya no nos puede ver nadie ¿Dónde está el beso que habías prometido antes?
- dijo rompiendo el silencio.
L.- ¿Beso? Yo no he prometido ningún beso... He dicho que quería besarte no que iba
ha hacerlo.
C.- Ok, acepto esta venganza por burlarme antes de ti... - me rodeó con sus brazos.-
Bien, no me des ese beso, dame otro diferente, el que quieras, no sé, uno que me
quisiste dar ayer y no pudiste o uno de cuando estábamos en el ascensor en Nueva
York o... -la interrumpí.
L.- El del ascensor, ese sí te lo puedo dar.- dije posando mis manos en su cadera
acercándome a su boca.
C.- Lo has dado a entender... Lo que dije del ascensor era una broma.
L.- Ahora quieres respuestas antes besos, que caprichosa eres, quieres muchas
cosas.- rocé mi nariz con la suya. - No te sirve con saber que es ahora cuando te
quiero besar y ya. - Empecé a besarla dulcemente.
C.- De momento me sirve pero no te vas a librar de responderme. - dijo para después
volver a besarme.
POV.CAMILA.
Un viaje a Nueva York, tres días en un motel de mala muerte y cuatro meses de
revolcones en cualquier sitio es lo que tardé en pasar de odiar a Lauren Jauregui a
¿estar enamorada de Lauren Jauregui?; y bueno sí eso es lo que estoy, enamorada;
creo, sigo teniendo mis dudas sobre lo que siento; solo sé que me paso el día
pensando en ella, hay momentos en los que me digo a mi misma Camila tú no puedes
estar enamorada de Lauren, y a veces, no siempre, llegó a creérmelo pero después
me mira con esos ojos verdes y, bueno, me doy cuenta de que me muero por esa
chica.
C.- Sí.
C.- ¿Quieres que te ayude con algo? - pregunté abrazándola por detrás, la vi sonreír y
se me encogió el corazón.
L.- No, no hace falta pero gracias igual. - se separó de mí ya que fue a sacar algo de
la nevera, antes de volver a los fogones me besó, me pilló totalmente desprevenida
que lo hiciera. - Esto está casi listo, lleva esos vasos y la bebida al comedor, por fa. -
hice exactamente lo que pidió.
C.- ¿Bob esponja? - pegunté señalando los dibujos que había puesto.
C.- Mmm, sí es sólo que... Nada déjalo cosas mías - dije, levantó los hombros y siguió
comiendo.
La ruda y temible Lauren Jauregui podía llegar a ser también una adorable y tierna
chica que se enfadaba si no te gustaban sus dibujos animados favoritos. Increíble.
L.- Te dije que sabía cocinar. - acabamos de comer y llevó los platos a la mesa. -
¿Quieres algo de postre? A parte de a mí, obvio.
C.- Eres una... -me calló con un beso. - Lo que tengas por ahí.- dije respondiendo a
su pregunta.
C.- ¿Quieres? - le ofrecí ya que me estaba mirando como comía, negó con la cabeza
pero le di una cucharada ya que no apartaba sus ojos de los míos.
Le iba dar otra cucharada pero me detuvo; agarró el trozo de tarta que había en la
cuchara, lo puso en mi boca y acercó la suya para saborear el chocolate, dejando a la
vez un beso sobre mis labios; cuando nos separamos me regaló una sonrisa que me
enamoró más todavía.
Se sentó a mi lado del sofá, se puso a hacer zapping en la tele y lo dejó en un canal.
C.- No.
L.- ¿No ves Orage Is The New Black? - negué - ¿Por qué? - levanté los hombros. -
¿Qué vives debajo de una piedra? Todo el mundo ve esta serie... Incluso Allysus la
ve, ¿Qué te pasa? - Reí. - Tienes que verla, es muy buena. - miré a la pantalla.
C.- Mmm.. Sexo entre reclusas, ahora veo porque te gusta... - volví a mirarla.
L.- No me gusta por eso, idiota. La serie es muy buena y tiene muy buenas actrices.
Con paciencia me explicaba quien era cada personaje y algo de la trama, me daba su
opinión sobre la serie.
Cuando ella se acomodó hice la típica táctica de desperezarme para poder pasar el
brazo por los hombros de tu pareja y abrazarla.
En ese momento me quería meter bajo tierra, fui tan patética al hacer eso, Dios mío.
Ok. No me estoy volviendo loca, no son imaginaciones mías, no son delirios de una
chica enamorada, no, Lauren hoy esta rara... Me trata como si fuera... su novia...
Mmmm... Me encanta, no me quejo, es sólo que es raro.
C.- Lauren - me miró - nada - volvió a acomodarse en mi pecho y empezó a
acariciarme.
C.- ¿Y tú que serías como la morena esa de las gafas?-dije y ella por alguna razón rió.
- ¿Qué es gracioso? - se alzó un poco para mirarme.
L.- La morena y la rubia son amantes. - explicó.- O sea, que nop, no sería Alex.
Iba preguntarle que si no éramos amantes, que se suponía que éramos entonces pero
me acobardé y no le dije nada.
L.- Pero serías un bebé indefenso ahí dentro.- volvió a acostarse sobre mí.
Discutimos un rato más nuestros papeles como carceleras entre risas; cuando acabó
el capítulo vi que Lauren no se movía.
L.- Bueh, para eso me levanto. - apagó la tele y se sentó a mi lado - Camz - me giré
hacia ella y antes de que le dijera nada tenía sus labios sobre los míos, me tumbó en
el sofá sin separarse de mí. - Antes de que preguntes, -dijo - te he besado porque
tenía ganas de hacerlo - volví a juntar nuestras bocas. A los diez minutos se puso de
pie. - Vamos a mi habitación. - me ayudó a levantarme - No quiero que nos pillen
aquí, - la mire extrañada- sé que no hay nadie en casa y que mis padres tardarán en
llegar pero no tentemos a la suerte... - la besé.
O sea que si resolvemos toda esa ecuación el resultado es hoy perdería mi virginidad
y eso que a mí las matemáticas no se me daban muy bien.
POV.LAUREN.
Andábamos torpes sin dejar un momento de besarnos hasta que chocamos con la
puerta de mi habitación, abrí la puerta y entramos.
L.- Gracias - me coloqué detrás de ella, pude notar que parecía un poco incómoda. -
¿Estás bien?
L.- ¿Nerviosa por qué? Ya sabes que no voy a hacer nada que no quieras.
C.- Lo sé.
C.- Hace unos minutos me comportaba como si quisiera hacer todo contigo,
realmente lo quería, y ahora... -Se quedó callada.
L.- Me gusta que lo digas. - Empecé a jugar con su pelo. Ella dirigió su mirada a mis
manos.- Como sé que a veces te molestas cuando te beso por sorpresa ya te voy
avisando que vas a recibir muchos, ¿ok?
C.- Ok - me sonrió.
L.- El primero de esta preciosa tarde -me acerqué a ella pero frené - Bueno no es el
primero será como el quinto o sexto... Bah que más da. Beso para la señorita Camila.
Nos besamos con algo de inocencia por las dos partes, poco a poco se fue
intensificando.
l.- tú, todo el tiempo, junto a idiota, imbécil, tonta, estúpida y más ofensas que
hieren mi autoestima.- hice un puchero.
C.- Tú más.
L.- No, tú más. - Nos empezamos a reír por la absurda conversación.- ¿Lo dejamos en
empate?
C.- No, tú más... - No me dejó responder ya que me calló con un beso. Supongo que
ganó ella en este absurdo juego.- He ganado no me has respondido - dijo riendo
cuando se separó de mí.
L.- Uno, no me has dejado responder y dos, si perder es así - dije refiriéndome al
beso - quiero perder siempre.- se sonrojó un poco y reí.- Muy bien señorita,
¿preparada para una segunda ronda de besos? - asintió.
Ding-Dong.
C.- ¿Serán tus padres? ¿O alguno de tus hermanos? - dijo sobre mi boca.
L.- No, ellos llevan llaves, además no volverán hasta la noche. - el timbre sonó de
nuevo.- ¡Joder! Espérame aquí, ahora subo. - me levanté de encima de ella y bajé a
abrir. Cuando abrí la puerta vi a un señor vestido de traje con una carpeta en la
mano.
Dios mío, le acabo de decir a un desconocido que voy a hacer el amor... un momento,
¿hacer el amor? Desde cuando a pasado de ser sexo a ser am... Lauren sube ya a la
habitación que Camila te espera y haz el amor o ten sexo con ella o como decidas
llamarle.
L.- Muy bien, señorita, tú y yo estábamos en algo importante, ¿no? - dije y asintió
con una sonrisa en su boca.
Eres perfecta.
Cerré los ojos y evité decirle esas palabras, no podía creer que yo estuviera pensando
aquello. Bueno, piénsalo pero no se lo digas, no te pongas en ridículo.
Suspiré y abrí los ojos; una sonrisa picara y coqueta se dibujaba en la boca de
Camila, me acerqué a ella y la besé, recorrí su cuerpo con mis besos hasta llegar a la
tela de sus bragas.
L.- Un osito.- dije tocando el dibujo que había en ella, Camila apartó la mirada de mis
ojos y enrojeció. - ¡Ey! No te avergüences tampoco pretendía que vinieras con un
conjunto de lencería de Victoria's Secret, - me deshice de la prenda con el osito.-
Aunque ahora que lo digo en voz alta, tampoco me quejaría si te viera con uno
puesto.- oí a Camila reír.
C.- Seguro que sí te quejarías porque eres una gruñona.- se levantó un poco para
llegar a mi boca.
L.- Ponte uno y vemos si me quejo o no me quejo.- dije entre beso y beso.
Sé que dije que una tarde y después la olvido pero estoy segura de que no haré caso
a mis propias advertencias, no después de lo que estoy segura de que pasará esta
tarde.
POV.CAMILA.
L.- ¡Camz!... -la escuché gemir mi nombre, bueno mi apodo, una vez más antes de
caer rendida en la cama después de hacerla llegar al orgasmo.- ¡Joder!- dijo
intentando recuperar su respiración, me quité de entre sus piernas e hice un recorrido
de besos desde su vientre hasta su boca.- Sigo sin creerme que nunca lo hayas hecho
con una mujer.- dijo, "ni con un hombre tampoco" pensé, reí.
C.- Será que tengo una buena mentora.- sonrió y la besé de nuevo.
L.- Gracias mentora. - dijo mirando al cielo, me quité de encima de ella y me tendí a
su lado.
No dejaba un momento de mirar sus preciosos ojos esmeralda y esa sonrisa dibujada
en su boca, se acercó y me dio un casto y dulce beso, mientras su mano acariciaba
mi cintura.
C.- Quiero ser tuya, Lauren.- dije contra sus labios. Me miró algo sorprendida y
parecía estar meditando su respuesta.
C.- Mucho, hazme tuya.- llevé su mano hasta mi entrepierna cosa que le hizo
bastante gracia.
L.- Tranquila, pequeña.- dijo acariciándome la mejilla entre risas.- No tengas prisa,
vamos a hacerlo bien.- me besó, a medida que lo hacía intensificaba su pasión y
besaba cada centímetro de mi piel como si estuviera grabándose a fuego cada parte
de mí.- Muy bien.- dijo. - Camila Cabello hoy vas a ser toda mía y sólo mía.- dijo
atrapando mis labios de nuevo.
Su boca se hacía camino hasta mis pechos, primero chupó mi pezón y después lo
mordió mientras su mano no dejaba espació libre con el otro masajeándolo, repetía
cada acción haciendo que me estremeciera de placer.
Hizo un camino por mi vientre hasta llegar a mi centro, noté como su lengua
empezaba a jugar vilmente con mi clítoris haciéndome gemir y mojarme más.
C.- Laur... -Era increíble como esta mujer hacía que perdiera la cabeza; ella seguía
torturándome con su boca, besando, mordiendo, chupando mi zona más intima, sus
manos jugaban con el resto de mi cuerpo acariciándolo a su antojo.
C.- Haz algo ya, por favor.- supliqué, tardó varios viajes por todo mi cuerpo con sus
besos y varias suplicas más por mi parte hasta que introdujo uno de sus dedos dentro
de mí; en ese momento sentí una mezcla de excitación y placer, como nunca antes
había sentido, y un poco de dolor, cerré mis ojos fuertemente pronunciando el
nombre de la chica que me estaba llevando a otro mundo; empezó a mover su mano
rítmicamente, poco después introdujo un dedo más, primero sus movimientos eran
lentos, aumentó poco a poco su velocidad mientras me besaba por cualquier zona que
tenía oportunidad hasta hacerme llegar a un placentero y un tanto doloroso orgasmo.
No fue como yo lo imaginé ni mucho menos con quien lo imaginé pero ha estado
bien...
Creo. Sí, ha estado muy bien, ha sido perfecto y no cambiaría ni una sola cosa de
este momento.
L.- No sé, las primeras veces suele doler un poco... ¿Te hice daño? - preguntó un
poco tímida.
Y si no voy a mentir dolió un poco pero valió la pena.
C.- Tranquila, estoy bien - se acercó un poco más a mí y me dio un tierno beso.
Besé su cuello y fui bajando haciendo que gimiera, con mi mano recorrí su perfecto
cuerpo hasta llegar a su clítoris, y como otras veces pasaba, empecé a acariciarlo, se
estremeció; quité mi mano de esa zona y la llevé a su pecho acariciarlo, bajé una vez
más a su zona íntima, pero volvió el miedo a mí. Miedo de no saber como hacerlo, de
hacerlo mal, de que no le gustara.
L.- No hace falta que lo hagas, ¿lo sabes, no? - dijo impidiendo que bajara más mi
mano, suspiré aliviada. - Si no estás segura no lo hagas...
C.- ¿Me perdonas? - pregunté apenada. - De verdad quiero hacerte lo mismo que me
has hecho tú, quiero darte el mismo o más placer, quiero que seas mía
completamente pero...
L.- Hey, hey, hey... No pasa nada ya lo harás otro día, cuando estés segura seré toda
tuya... - la besé, volvimos de nuevo a quedar tumbadas mirando al techo.
Otro día. Toda tuya. Esas palabras estuvieron resonando en mi cabeza y no podía ser
más feliz.
Al poco rato Lauren quedó tumbada boca bajo y descansó la mitad de su cuerpo sobre
el mío, dejando su barbilla apoyada arriba de mi pecho.
C.- Y a ti también. - sonrió. Me quedé mirando ese esmeralda intenso de sus ojos
hasta que la melodía de su móvil nos distrajo de la entretenida actividad que era
mirarnos - Me acercas el móvil, por fa - la miré con cara de "¿y no te puedes levantar
tú?" - Por fa - hizo cara de cachorrito y con mucha fuerza de voluntad negué,
mientras seguía el ring-ring del móvil. - Camz. - al final cedí, intenté agarrar la
sabana para envolverme en ella pero me la quitó - Mejor así. - dijo mirándome de
arriba a abajo, me tapé mi propio cuerpo como pude y fui a por el aparato que estaba
en el escritorio de Lauren.
L.- Hola, Vero. - Dijo, separó el teléfono de su oído, pude oír algún grito saliendo del
aparato. Mi cara se tornó seria.
L.- ¡Verónica! ¡Ya! Cálmate. - gritó - No fui porque me surgió algo, lo siento. - noté
como se puso de rodillas en la cama y me besó el hombro - Quee nooo. - besó mi
cuello.
No puede ser tan hija de... Habla con otras mientras me besa a mí. Me aparté para
que no lo siguiera haciendo.
L.- Mira Vero ahora estoy liada con unas cosas, te juro que mañana te compenso el
que hayas tenido que esperar por mí.- no sé que le diría esta tal Vero por el teléfono
pero la hizo soltar una carcajada.- ¡Que siii! Mañana nos vemos. Eres la mejor, lo
sabes, ¿no? - a bueno, esto ya es el colmo. - Chao, Iglesias. - dijo riendo. Dejó su
móvil en la mesita.
L.- ¡Noo! ¿Por qué? Yo quiero que te quedes conmigo. - dijo agarrándome por la
cintura, pegándome a su desnudo cuerpo.
C.- No, sabes que, es tarde, debería estar en casa ya y... Tengo cosas que hacer y
por lo que veo tu también.
L.- ¿Lo dices por Vero? - asentí intentando hacer que me soltara. - Tenía planes con
ella pero ya no los tengo. Ahora estoy aquí contigo. - retiró mi pelo y lo echó a un
lado, besó mi hombro. - Vero es sólo una amiga - continuó besándome hasta llegar a
mi oído.
L.- Sip, estaba un tanto distraída con todo esto - dijo señalando mi cuerpo,
relamiéndose los labios, me sonrojé. - Ahora vuelve a la cama conmigo.- pidió.
L.- ¡Nooo! Quédate. - suplicó, me llevó de nuevo a la cama. -Un rato más. - al final
como siempre acabé cediendo y volví a meterme en ella, me tapó con la sabana y ella
fue a cerrar con pestillo. - Por si acaso - dijo y sonrió.
L.- Pues ahora señorita es cuando me besa de nuevo.- aunque en realidad fue ella la
que se acercó y me besó.
Me besaba dulcemente, con ternura, eran unos besos que no decían "quiero más sexo
contigo" más bien decían "estemos un rato más así" y eso me encantaba.
C.- ¿Cómo te has hecho eso? - dije rozando su labio inferior con mis dedos. Era una
pregunta que estaba deseando hacerle desde que la vi esta mañana, no contestó. -
¿Quién te hizo eso? - negó con la cabeza - Lauren cuéntamelo ¿Quién te lo hizo? -
esta vez rocé esa herida con mis labios.
C.- Unos tipos - la imité. - ¿Lauren, estás loca? Un día te van a matar, estúpida. - le
pegué en el hombro.
L- Ven aquí señorita drama. - me dejó encima de ella, me alcé para mirarla. - No fue
nada, en serio... Ahora ¿te preocupas mucho por mí? - dijo riendo.
Sí, lo hago.
C.- Noo... Ya quisieras tú que yo... - me besó - El día que te maten no digas que no
te avisé... -me hizo burla - Boba.
L.- Tú.
C.- Tú.
L.- Estooo, Camz, quería comentarte algo. - dijo después de otra satisfactoria ronda
de besos. - Probablemente hoy sea la última tarde en la que quedemos para, tú
sabes, "pasarlo bien".
A la mierda todo.
C.- Ouuhh...
L.- No me explicado bien - dijo rápidamente - Quiero decir, tengo que empezar a
estudiar porque en estás tres semanas son los exámenes finales y... me entiendes
¿no? No saldré de mi habitación... - asentí. - Aunque si veo que tengo algo de tiempo
te llamo. - me besó de nuevo.
C.- Sí, yo también tendré que estudiar... Ahhggg seguro tendré que pasarme el
verano estudiando matemáticas.- me recordé.
C.- Probablemente sí, no hay manera de que sepa hacer una simple suma, mi cabeza
rechaza los números por completo. - sonrió por mi tono dramático, pero yo sabía que
no lo estaba dramatizando y que mi cabeza no aceptaba los números.
L.- Bueno, tranquila seguro que después no es nada y apruebas ya verás.- me besó la
frente.
C.- Nos podemos ver cuando terminen los exámenes, si quieres... -dije avergonzada.
L.- No sé todavía... Probablemente no... Pero lo más seguro es que me vaya a una
residencia de estudiantes o algo parecido y no viva en mi casa.
C.- Ahh... Y... Mmm... Ya no nos veremos más - afirmé con algo de pena y vergüenza
de decirlo en voz alta.
L.- Claro que nos veremos, cuando vuelva... y recuerda que seguiré trabajando en tu
casa.
C.- Claro porque cuando vuelvas o estés trabajando lo primero que harás es venir a
verme. - dije irónica. - Además eres muy linda seguro que cuando vuelvas tienes
novia o más amigas universitarias con las que divertirte. - dije sin pensar.
L.- ¿Soy muy linda? - preguntó burlona y yo enrojecí - ¡Awww! ¿Te parezco muy
linda, pequeña? - agarró mi barbilla y me besó. - Consejo, la próxima vez no lo digas
en voz alta - sonrió. - aunque es agradable oírte decir cosas bonitas sobre mí, nunca
lo haces.
C.- Cállate.
C.- No.
L.- Una super cueva, - la miré extrañada. - sí, con esto que parece una sabana blanca
se forma una cueva donde nadie puede verte ni oírte... Nadie puede entrar salvo yo. -
apuesto que mi cara en ese momento no era otra que la de una estúpida enamorada.
- Ahora dime algo bonito.
C.- Ok, algo bonito... Mmm... - me hice de rogar - Hoy... Mmm... Estabas preciosa
con lo que llevabas puesto. - me miró como diciendo ¿si? - Esa camisa te... woow y tú
con falda... déjame decirte que woow...
L.- Oye la cantidad de adjetivos que has utilizado, chica, wooow - dijo burlándose.
Empezamos otra ronda de besos y mimos que hacían que mi corazón fuera más
rápido de lo habitual y que en mi estomago sintiera ese revoloteo característico del
amor.
C.- ¿Ahh? - dije, no entendí lo último que dijo. - ¿Qué dijiste? - dije sin romper la
cadena de besos.
C.- Sí, dijiste algo... - hice que nos separáramos un poco. - Dijiste eres y algo más,
que no entendí.
L.- ¿Qué? Yo no dije eres, en ningún momento. - ya estaba otra vez tratándome
como si estuviera loca. - Sólo fue un gemido, nada más. - su cara estaba algo roja.
Vaya excusa más tonta... ¿Qué habrá dicho? ¿Qué es lo que soy para ella?
L.- Shhh - me mandó a callar. - Ahora sigue besándome - dijo mientras acariciaba mi
espalda.
C.- Que cariñosa estás hoy ¿no? Muy romántica. - la besé y después me abracé a ella.
C.- No, para nada. - sonreí, me levanté un poco para encontrarme de nuevo con su
mirada - Sólo que es raro que seas tan dulce y amorosa. - me dio la vuelta y me dejó
debajo de ella.
L.- Pero si te encanta que sea así contigo, pequeña. - fue a besarme pero se detuvo -
Ahh la cueva para que no nos vean. - volvió a cubrirnos con la sabanas, reí - Ok
ahora sí - nos volvimos a besar.
La pregunta de si era así con todas las mujeres o solo se comportaba de esa manera
conmigo se adueñó de mi mente unos instantes.
***************
C.- No, no hace falta... Voy yo sola... Gracias de todas manera... ¿me lo abrochas? -
dije girándome hacia ella para que me subiera la cremallera del vestido, se acercó a
mí y empezó a subirla lentamente, cerré los ojos y mordí mi labio cuando noté sus
tiernos besos sobre mi espalda. - Lauren... - jadeé.- no... no sigas, ya me tengo que
ir.- subió la cremallera hasta llegar arriba y se entretuvo con mi cuello.- Lauren...
Me mataba lentamente con sus besos.
L.- Ok, ya paro. - pero no paró, bajamos las escaleras y fuimos hasta la entrada de su
casa sin separar nuestros labios. - ¿Y no te puedes quedar un poco más? - preguntó
dulcemente acercándome a ella.
C.- ¡Lauren ya! Por dios, no me insistas más y no me pongas esa vocecita porque al
final voy a terminar quedándome y no, no podemos; mira que hora es ya, es casi
hora de cenar, he estado contigo toda la tarde, tus padres estarán a punto de llegar y
créeme que no quiero contestar a la pregunta "¿Camila que haces aquí?", así que me
voy.
No me hagas esto.
L.- Espera.- dijo agarrándome del brazo pegándome de nuevo a ella. - Uno más y ya.
C.- Sólo uno. - nos besamos hasta quedarnos casi sin aire. - Bueno, ahora sí, me voy.
- puso cara de pena y me soltó de sus brazos, yo también dejé de abrazarla.
L.- Adiós, Camz. -Agarré sus mejillas y la bese dulcemente en los labios, vi su sonrisa
al separarnos.
C.- Adiós Lern.- abrí la puerta y antes de que comenzáramos otra vez con los besos
salí de su casa.
Si hubiera sabido en ese momento lo que iba a pasar semanas después me hubiera
quedado con Lauren y sus besos en la super cueva donde nadie nos veía, ni nos
escuchaba, donde solo estábamos ella y yo.
Capitulo 35
POV.CAMILA.
Eran las últimas semanas de estudio, repasaba una y otra y otra vez todas las
materias, aunque la que me llevaba loca eran las dichosas matemáticas, como
siempre.
Estaba en mi cuarto junto a Sofi; mis padre no estaban, se habían ido a una
convención el fin de semana, algo sobre empresas o yo que sé de mi padre, bueno
cosas de dinero de esas aburridas y no volverían hasta el Lunes.
Sofia se encontraba tirada en mi cama con mi libro de historia en las manos, mientras
yo le decía en alto la lección.
C.- Claro.
C- No.
Fui hacia la puerta, era raro ya que no esperábamos a nadie. Cuando abrí la puerta vi
a Lauren con una sonrisa en su rostro.
L.- Hola.
L.- Me voy a volver loca como vea otro libro, así que vine a cuidar a Sofi.
C.- Para nada. - Me hice a un lado de la puerta y Lauren entró a hall de mi casa. -
¿Subimos? Sofi está en mi habitación.
L.- ¿Ah si? - levanto la vista hacia mi y yo asentí - ¿Y tu hermana ya se sabe todo?
L.- Y dime Sofi, ¿Quieres ir a jugar un rato conmigo? Así dejamos que Camila siga
estudiando. - le sonrió a la pequeña.
Salieron de mi habitación y me dejaron sola para poder estudiar, aunque con Lauren
rondando por mi casa, poca concentración iba a tener.
POV.LAUREN.
Decidí cuidar a Sofia porque como le dije a Camila si estaba un rato mas encerrada
viendo libros me volvería loca, bueno esa no era la única razón por la que fui a cuidar
a la pequeña pero no se lo iba a decir a Camila.
Sofia decidió que seria divertido ponerse a dibujar mientras escuchábamos música, la
pequeña fue subiendo el volumen de la música y no pareció afectarle mucho escuchar
los gritos de "Sofia bájale a la música" que se oían desde la habitación de Camila.
Sali de la habitación y fui tras ella corriendo para alcanzarla antes de que entrara en
su habitación.
C.- Ok, si necesito ayuda te aviso. - dijo al separarse de mi, se giro para regresar a
su habitación, no sin antes devolverme el beso.
Nos pusimos a ver una película, la Sirenita. Me tumbe al lado de ella y la película
comenzó, cuando llevábamos un rato viéndola note como se abría la puerta.
Llevaba una sudadera color rojo, que le quedaba un poco grande, con el pelo
recogido, dejando varios cabellos sueltos, también llevaba unas gafas, nunca la había
visto así tan despreocupada con su imagen; siempre iba impecable; verla así hacia
que me gustara mucho mas, estaba muy sexy.
C.- ¿Esta bien? - dijo con algo de vergüenza, cosa que me hizo querer llenarla de
besos.
**************
POV.CAMILA.
C.- Mmm... - empezó a explicármelo otra vez; y gracias que lo hizo porque esto no
me sale ni a la de mil y además le estaba prestando mas atención a ella y como sus
labios se movían mientras me explicaban que no me entere de nada la primera vez.
L.- Fíjate bien. - su advertencia hizo darme cuenta que estaba haciendo mal el
ejercicio; lo corregí y me gire a ella para que probara lo que había hecho y así lo hizo.
Notaba como sus manos bajaban y reposaba a los brazos de mi silla y su barbilla
descansaba en mi hombro; yo me apoye en el respaldo de la silla para estar aun mas
cerca de ella.
L.- Este esta bien, haz unos cuantos mas; si los haces bien, lo habrás conseguido. -
sonreí por ello. Le gire la cara y la bese en los labios.
C.- Gracias.
L.- ¿Necesitas mas ayuda con otro apartado o con otra asignatura? - me preguntó.
C.- No.
L.- ¿Segura?
C.- Sí, compruébalo tu misma, creo que todo esta bien. - dije pasándole de nuevo mi
cuaderno.
Lauren lo comprobó y en efecto si, estaba bien... Puede que me costara el triple que a
los demás pero al final lo hacia bien.
L.- Ok. - me devolvió el cuaderno. - En ese caso tengo que seguir cuidando de tu
hermana, pórtate bien. - me beso. - ¡Ah! Una cosa más, -se detuvo antes de
abandonar la habitación.- ¿Nunca te han dicho que estás jodidamente sexy con gafas
y con sudadera? - reí y negué.
No mentí, por alguna razón no me gustaba que me vieran con gafas y no suelo usar
muchas sudaderas en público.
L.- Bueno pues yo te lo digo, estas muy sexy.- me sonrió y cerro la puerta.
No voy a mentir en cuanto cerro la puerta hice un grito sordo; para que no me oyese;
y me tire de espaldas a la cama, no podía estar mas feliz.
Pero me tenia que calmar estaba mi hermana en casa y lo que estoy pensando en
hacerle ahora a la chica de ojos verdes que me vuelve loca es algo inapropiado para
que mi hermana lo vea o oiga.
***************
POV.LAUREN.
Sofia se había quedado dormida, creo que hubo un momento en el que yo también lo
hice porque cuando abrí los ojos en la película que pusimos estaban pasando los
créditos finales.
Fui a despedirme de Camila pero no estaba en su cuarto así que baje a la sala.
L.- Hey, me parece que me voy ya, tu hermana ya se durmió. - le di un beso, un muy
buen beso, a decir verdad.
C.- ¿Quieres quedarte a cenar? - dijo cuando estaba casi fuera de la sala.
C.- Obviamente.
Si aceptaba lo mas seguro es que acabaría con una intoxicación alimenticia... Pero
creo que valdría la pena.
L.- Ok, acepto, deja que avise a mi madre.- dije sentándome en el sofá al lado suyo;
la llame y le dije que llegaría tarde; hizo las preguntas oportunas tales como ¿Con
quien estas? ¿Qué vas a hacer?, ¿Cuándo volverás? Y todas esas cosas...
Camila llamo a la pizzería, que por alguna extraña razón tenia su número en
marcación rápida, y pidió la pizza.
C.- Y ahora a esperar. -se sentó en mis piernas - ¿Qué hacemos mientras tanto?
L.- No se, podrías seguir estudiando. - dije con una sonrisa en mi boca, claramente
ninguna quería estudiar en estos momentos, a no ser que fuera anatomía, entonces
si.
Me empujo hacia atrás quedando completamente apoyada contra el respaldo del sofá,
ella subió encima de mi y siguió con el beso.
Coloque mis manos sobre su pelo y le quite la goma que lo ataba, haciendo que
quedase suelto, pase mis manos por el mientras profundizaba de nuevo el beso.
Cuando el aire empezó a faltarnos nos separamos; ella descanso sobre mis piernas y
yo la rodee por la cintura y me eche hacia delante para darle pequeños besos; la
verdad no tenia intención de separarme de ella.
C.- No solo eres buena enseñando matemáticas. - dijo con mucha coquetería y sin
ningún descaro.
Entre lo sexy que esta y las cosas provocativas que me dice, me vuelve loca.
Esta vez fui yo quien la echo hacia el lado derecho del sofá para que quedase
tumbada debajo de mi; bese su boca, mientras ella acariciaba mi espalda por debajo
de mi camisa; baje a su cuello y vi como tenia los ojos cerrados, estaba disfrutando
de aquello tanto como yo.
Tocaron el timbre.
L.- ¿Y por que no vas tu? - dije para molestarla. Obviamente sabia por que no iba,
estaba medio desnuda y me parece que algo excitada. - Tranquila voy yo.- la bese y
fui directa a la puerta.
***************
POV.CAMILA.
Cerré los ojos fuerte, no paraba de sonreír, no podía dejar de hacerlo. Me encanta
como me hace sentir y lo que me hace sentir Lauren. Cada vez me gusta mas y creo
que ella le gusta esto que tenemos.
L.- ¿Y esa sonrisa? - pregunto al despegar nuestra bocas, abrí los ojos y la mire.
Por ti.
L.- Sí, claro, la pizza. - dijo sin creer mi excusa y es normal, mi sonrisa era la de una
completa enamorada. Me volvió a besar - A cenar. - me levante por mi sudadera, ya
que seguía aun en sujetador.- Heeyy... ¿Dónde vas? - dijo cuando vio que iba por mi
ropa; agarro mi brazo sin levantarse del sofá y me tiro encima de ella.
L.- ¿Qué haces tu? - dijo también riendo mientras me abrazaba. - Me gustas mas
como vas ahora. además así después me ahorro el trabajo de quitártela de nuevo.
C.- No voy a cenar medio desnuda. - puso cara triste, le di un beso y huí por la
sudadera.
Lauren me dio un trozo de pizza, agarro otro para ella y empezamos a comer; no
hablamos mucho durante la cena pero tampoco fue incomoda, solo nos mirábamos
mientras comíamos.
C.- Dime que pasa.- insistí mientras le daba el ultimo mordisco a mi pizza.
C.- No se, dímelo tu. -dije provocándola, me acerque a ella y limpie la comisura de
sus labios con mis dedos.
C.- Sí, lo sé. y también se que te encanta que lo haga. - iba a responder algo pero no
deje que lo hiciera.
No se como Lauren no podía notar que estaba loca por ella, cualquiera que nos viera
no nos distinguiría de una pareja normal.
***************
POV.LAUREN.
Entre beso y beso, acabamos las dos tumbadas en el sofá, yo abrazada a ella, creo
que el termino correcto es "Cuddling", yo acurrucada en sus brazos con la cabeza en
sus pechos, podía sentir los latidos de su corazón en mi oreja derecha.
L.- No.
¿Qué canal tuvo que poner?, el de música y ¿Qué programa estaban dando? "Top 100
canciones de amor"
¿Amor? No Lauren, no amor, por Dios deja de pensar eso, tu no estas enamorada,
no, no, no, ¿no? NO. Y Camila no esta enamorada de ti deja de imaginar estupideces
que no son.
Al principio era algo incomodo no lo voy a negar pero a la tercera canción que
escuchamos se me paso. Camila estaba cantando bajito mirando los videoclips que
pasaban por la TV y yo la miraba simultáneamente a la tv y a ella con cara de boba.
Pasaron unos diez minutos mas, cuando sonó el móvil de Camila, se reincorporo y yo
me quede de rodillas entre sus piernas.
Tenia las piernas de Camila sobre las mías y todo su peso recargado sobre mi,
acariciaba la parte de atrás de mi cuello y yo su cadera mientras nuestras lenguas se
rozaban; la verdad me parece extraño que aun no estemos desnudas, pero tampoco
me molesta no estarlo.
Escuche como de la televisión empezaba a sonar los primeros acordes de "Can't take
my eyes off you" de Paul Anka; me encantaba esa canción pero mas me encanta
besar a Camila así que ignore la música de fondo.
C.- ¿Te gusta la canción? - dijo todavía risueña girando a mirar la pantalla. La mire
confundida.
L.- Ouuhh... ya perdón, no me había dado cuenta que estaba haciéndolo. - me dio un
beso.
L.- You're just too Good to be true (Eres demasiado buena para ser verdad) - mirando
al suelo empecé a cantar bajito y escuche a Camila soltar una pequeña risa. - I can't
take my eyes off of you (No puedo apartar mis ojos de ti).
L.- You'd be like heaven to touch (Debes ser como tocar el cielo) - subí un poco, pero
muy poco el tono de mi voz.- I wanna hold you so much (Quiero abrazarte tanto). -
note como mis mejillas se enrojecieron. - At long last love has arrieved (Al fin el amor
ha llegado), And i thank God i'm alive (Y gracias a Dios que estoy viva).- Camila
intentaba mirarme a los ojos pero no le dejaba ya que seguía mirando al suelo.-
You're just too Good to be true (Eres demasiado buena para ser real) - por fin levante
la vista para encontrarme con sus preciosos ojos marrones. - Can't take my eyes off
of you (No puedo apartar mis ojos de ti).- Sonrió. Ahora venia la parte que me
gustaba de la canción y la mas animada, marque el ritmo con mi cabeza. - I love you
baby, and if it's quite alright (Te quiero, cariño, si eso esta bastante bien) - Camila
soltó una carcajada al verme tan animada - I need you, baby, to warm a lonely night
(Te necesito, cariño, para calentar mi noche solitaria) - Baile un poco sentada en el
sofá rodeando la cintura de Camila. - I love yu baby, trust in me when i way (Te
quiero cariño, confía en mi cuando lo digo) - le cante directamente a la chica que
tenia encima.- Oh, pretty baby, don't bring me down, i pray (Oh, hermosa chica no
me decepciones, te lo ruego). - Camila se unió a mi y canto; he de decir que casi me
muero por su hermosa voz, pero creo que eso es secundario. - Oh pretty baby, trust
in me when i say (Oh, hermosa chica, cariño, confía en mi cuando lo digo) - deje que
cantara sola. - I need you baby, now that i've found you, stay (Te necesitó bebe,
ahora que te encontré, quédate) And let me love you, baby, let me love you (Y
déjame amarte, cariño, déjame amarte) - esa ultima frase la cantamos las dos.
C.- ¡¡Biiiieeeeennn!! - dijo aplaudiendo como si fuera una niña, reí junto a ella - ¡Ay!
No, mírate estas roja. - me dio un abrazo corto. - Te da vergüenza, te da
vergüenza... - canturreaba burlándose de mí. La calle de la única forma que se. - Te
sigue dando vergüenza - dijo separándome de ella.
C.- O ¿Qué? Ahh ¿Qué me vas a hacer? - empecé a hacerle cosquillas y casi me llevo
una bofetada de su parte. - ¡Para! Lau... ¡Para! ¡Que Sofia esta durmiendo la vamos a
despertar! ¡Para! - dijo dándome un manotazo en la mano. Me detuve.
L.- Ves eso es lo que te pasara si te sigues burlando de mí.- me hizo burla. - Tu es
que no aprendes nunca ¿No? - negó para después besarme.
***************
Ya era bastante tarde y muy a mi pesar tenia que irme ya a casa. Iba a abrir la
puerta y la detuve.
L.- Espera, quiero despedirme bien, no solo un adiós.- la bese como si me fuesen a
prohibir.
Llegue a mi casa y vi que Camila puso en Tumblr una de las frases de la canción que
habíamos cantado juntas, mas concretamente la frase "And let me love you, baby, let
me love you"
Seguro que la ha puesto por mí, claro, pero... ¿Quiere que la deje quererme? ¿me
quiere?
Seguí mirando su Tumblr y había otra frase "T hate HER", no se por que me dio la
sensación de que eso también iba por mi.
POV.CAMILA.
Como decía el mensaje a las dos horas salí de mi casa y fui a encontrarme con
Lauren.
Subí las polvorientas escaleras del lugar abandonado y la vi de espaldas ojeando una
de las pocas estanterías que seguían en pie.
C.- Hey, Lern.- le sonreí pero lo único que obtuve de ella fue una cara seria. - ¿Ya te
has aburrido de estudiar? - me acerque a ella quedando a unos centímetros pero
tampoco obtuve respuesta. - Ok, hoy quieres hablar poco. - dije riendo y me acerque
a besarla.
Intenté preguntarle por qué razón lo había hecho o que le ocurría pero las palabras
que me dijo me dejaron sin saber que decir.
En efecto, y por el dolor que estaba sintiendo después de cada palabra sé que lo hice.
C.- No... - es lo único que logre decir. Iba a decirme algo de nuevo pero la callé -
...No te creo. Tú... no... tú no quieres terminar esto. - rió.
L.- Mira, estúpida, entiende que esto acaba aquí, ya conseguí lo que quería.
C.- ¿Qué?
L.- Sabes, ahora que he logrado mi cometido no veo razón para que no lo sepas, -
dijo con aires de superioridad. - La primera vez que te tuve entregada a mí en la
cama me puse el reto de que hasta que no te acostases conmigo no pararía, quería
que vivieras con la vergüenza de ello y lo logre; y ya me aburrí de to... - estrelle mi
mano contra su mejilla, soltó una risa burlona. - ¿Pensabas que sentía algo por ti?
No, no significas nada, no vales nada y menos en la cama ni siquiera eres buena, eres
patética por creer que alguien como tú podrías llegar a gustarme; te odio, te tengo
más asco que antes porque he podido ver que no eres más que una cualquiera; sigo
pensando lo mismo que eres una estúpida niña rica que se cree que puede tener todo
lo que quiere y que todos van detrás tuya, pero Cabello esta vez te gané yo. Así
aprenderás que con Lauren Jauregui nadie se mete.
L.- Llevas 5 años jodiéndome la existencia con tu mera presencia. Y ahora vete no
quiero volver a hablar contigo nunca más en mi vida, quiero que estas dos semanas
que quedan me ignores y que te olvides que existo para el resto de tu miserable vida.
C.- ¿Eso es lo que quieres? - le pregunté esperando que todo esto fuese mentira.
Su mirada era triste, su expresión no concordaba con sus actos, cosa que me
confundía aún más.
Si tanto asco dice que me tiene por qué su mirada dice que no la deje, que no me
vaya, que la perdone... ¿Por qué?
Le tenía que pedir perdón, no sé exactamente por qué lo hice, ya que era yo la que
estaba sufriendo, la que estaba siendo humillada pero supongo que esto es cosa de
dos, si yo no hubiera aceptado ser parte de su juego nada de esto estaría pasando...
supongo que era cuestión de tiempo que acabara mal.
Me fui de aquel sitio y me encerré en mi cuarto, no quería hablar con nadie, sólo
quería llorar hasta no poder más... aunque ya sabía que esto pasaría no quita que
duela menos.
Llore porque ya no iba a estar cerca de ella, ya no podría sentir sus besos, sus
caricias, ya no vería a esa chica que solo yo veía cariñosa y amorosa. Ya no la tendría
conmigo.
***************
POV.LAUREN.
Me senté apoyada en la pared, noté como las lágrimas bajaban por mis mejillas, esas
lágrimas no eran por el ardor de mi herida, o por el daño físico debido a los golpes
que recibí después de que Camila se fuera, no, era por el dolor que sentía dentro de
mí, dolía y dolía demasiado, tener que dejar ir algo que no quieres dejarlo, ese algo
era Camila.
Le tuve que mentir, le dije que sólo era un objetivo, una venganza, que no era buena,
que era insignificante, que no me importaba, la humillé y eso no me lo voy a
perdonar nunca.
Mi llanto se intensificó al recordar a Camila pidiéndome perdón con sus ojos llenos de
lágrimas; eligió pedirme perdón como últimas palabras, después de todo lo que le
dije, de cómo la traté.
¿Cómo podía pedirme perdón? Era yo la estúpida que le estaba haciendo daño, le
estaba haciendo sufrir, la que la rebajé todo lo que pude, era yo la que tendría que
pedir perdón.
Debía dejarla ir, no tenía otra opción, debía proteger a mi familia y a la propia Camila.
Dejé de llorar; tarde o temprano esto se tenía que acabar, ahora solo me queda
olvidar lo bueno y lo malo, olvidarlo todo, hacer como si nada de esto hubiera pasado.
L.- ¡Haz lo que te pido! ¡Ahora! Necesito olvidarme de alguien, necesito olvidarme de
todo.
Ally no podía quedar, Dinah tampoco, ambas estaban estudiando y yo estaba harta de
hacerlo tenía que salir de casa necesitaba aire fresco llevaba una semana donde lo
único que veía eran resúmenes, apuntes, libros y mucho café.
Después de una hora decidiendo que hacer le envié un mensaje a Camila, hacía días
que no nos veíamos y quería estar con ella.
Sé que mi plan no era este pero después de lo del otro día en mi casa y después en la
suya no quiero dejarla, no estoy diciendo que quiera ser su novia ahora mismo o algo
parecido, solo digo que quiero seguir haciendo esto.
Y por primera vez admití aunque solo fuese en mis pensamientos que , tal vez, sólo
con el paso del tiempo podría estar bien ser su novia.
Fui a la biblioteca una hora antes de lo acordado, quería que el sitio estuviera más o
menos limpio; como pude aparté unas maderas que había en el primer piso, en un
armario viejo encontré una escoba partida y limpié un poco el suelo, saqué de mi
mochila una manta y la almohada que había metido y las puse en el suelo. Me tumbé
en esta y encendí la música, cerré los ojos y me puse a pensar.
Escuché como se cerró la puerta principal, miré mi móvil, aún quedaban como 25
minutos para que fuera la hora en la que le dije que viniera.
Escuché pasos por la escalera y apagué la música, me puse de pie para recibir a mi
"compañera de cama".
L.- Suéltame, imbécil. - dije intentando zafarme, esta vez agarró por el cuello y
acercó a mi mejilla una navaja.
V.- Te avisé que si no te alejabas de Camila lo ibas a pasar mal. - dijo Vanessa.
L.- ¿Qué? Yo no estoy con Camila. - dije, Johnny me pegó una patada en la espalda
haciéndome caer al suelo.
V.- Las hemos visto, zorra, y tenemos videos y fotos que lo demuestran. - me cogió
de nuevo y me estampó contra una de las estanterías, los dos me rodearon y
apuntaron con la navaja.
V.- ¡Cállate! Jauregui! ¿ves esto? - me enseñó un papel - esto es una orden de
detención por violación para tu hermanito.
V.- Pero a quién van a creer a un niñato o a mí... también tengo algo que hará que
echen a tu mamá del colegio donde trabaja, un amigo de Johnny hackeará la cuenta
de la policía y harán que tu papá vaya a la cárcel. Tus amiguitas también podrían
sufrir algún daño, mi padre tiene amigos que matarían por un poquito de dinero y si
crees que estamos de broma... - Johnny acercó la navaja y me hizo un corte en el
brazo.- y bien Jauregui dejas a Camila ¡YA! O en lugar de en el brazo la navaja irá a
otra parte de tu cuerpo.
Yo no estaba enamorada de Camila, aún, pero tampoco iba a dejar que un imbécil la
tocara y se aprovechara de ella.
V.- Camila será de Johnny pronto, estúpida, así que vete olvidando de ella.
L.- ¿Y tú? Te la das de mejor amiga y no eres más que una oportunista estúpida que
no te importa lo más mínimo lo que le pase a Camila.
V.- Y a ti te importa mucho lo que le pase, pensé que solo te la tirabas. - dijo.
J.- Nessa, no te ensucies las manos con esta muerta de hambre, contrata a alguien
para que lo haga. - dijo separándola de mí y apuntándome con la navaja.
Camila.
V.- Esto es lo que harás - dijo agarrándome del brazo donde tenía el corte, me
retorcía de dolor.- Termina con Camila y la haces sufrir o me encargaré yo misma de
borrarte a ti y a tu familia del mapa, te damos un día.
SEMANAS DESPUÉS
POV.CAMILA.
Quedaban dos días para que acabará el curso, habían terminado los exámenes y he
de decir que no me fue tan mal, incluso aprobé matemáticas, con la nota mínima pero
aprobé, y estaba contenta por ello.
No entiendo por qué las personas se ponen música triste cuando están mal para
ponerse peor, es como estas alimentando más tu sufrimiento pero yo hacía lo mismo.
C.- ¿Austin? - dije cuando abrí los ojos haciendo que mis pensamientos se detuvieran.
- ¿Qué haces aquí? - pregunte confundida al verlo.
A.- Tu madre me dejó pasar. - me senté en la cama. - Venía a ver como estabas, a
ver si querías salir por ahí.
A.- Pero estás cabizbaja, se te nota que estás triste, ¿Qué te pasa? Confía en mí,
somos amigos. - me levanté de la cama y fui hacia mi escritorio para no seguir
hablando del tema, empecé a rebuscar entre papeles como si buscara algo
importante. - ¿Te enamoraste de ella? ¿no es así? - me giré rápidamente ante su
pregunta.
C.- ¿Qué?
A.- Contéstame por favor.- no contesté, y quien calla otorga. - ¿Por qué ella? -
levanté los hombros y noté como mis ojos se llenaban de lágrimas, Austin vino hacia
mí y me abrazó; creo que fue la primera vez que me abrazó sinceramente, como un
amigo, no para aprovecharse de mí.
C.- Pensé que no te gustaban los gays, tanto chicas como chicos, por la forma en que
tratas a... - no podía ni nombrarla y Austin pareció notarlo.
A.- No, apoyo a los gays, de verdad es sólo que ella no la aguanto como persona, por
eso la trato así... pero no me contestaste ¿por qué justo Jauregui?
C.- Porque soy una estúpida por eso... pero ya da igual sólo me usó, me utilizó,
consiguió lo que quería y ya.
C.- No hace falta que digas nada, pero por favor no lo cuentes. -le pedí.
A.- Hace tiempo que lo sé y nunca dije nada, y eso va a seguir así.- le regalé una
sonrisa. - Mila tú sabes que yo te quiero mucho, no haría nada para hacerte daño.- lo
abracé.- Es un alivio pensar que no toda la culpa es mía, - lo miré extrañada. -El que
no quisieras estar conmigo. - rió - Ahora te gustan las chicas.
C.- Pues la verdad no lo sé pero te digo que si no estoy contigo es porque eres mi
amigo y no te veo de otra forma.
C.- Uno, no, no pasará, dos, deja de nombrarla y tres ahora mismo no sé qué siento
por esa estúpida.
C.- Tengo por una parte el odio que siempre le tuve, el cariño que le cogí después y el
odio que siento ahora por romperme el corazón.
Lo era.
C.- Por favor dejemos este tema, me hace mal, ahora sólo tengo que olvidarme de
ella.
A.- Si quieres yo puedo ayudarte a olvidarla y así salgo de la friendzone. - dijo riendo.
C.- No gracias...
C.- Ok. Pues como amigo nuevo que eres te voy a dar un consejo, no seas tan baboso
con las chicas, si una te dice que no, no la fuerces como lo hacías conmigo.
A.- Si, perdón por eso... Sabes, lo que tendríamos que hacer tú y yo es salir a buscar
chicas por ahí... así yo me olvidaría de ti y tú de Jaure... de ella.
A.- Lo que tú digas. -dijo riendo y le pegué - vale, vale, te gustan los chicos... ah y
aprovecho también para pedirte perdón por emborracharte en Nueva York.
A.- De verdad, que lo siento mucho, sólo quería que estuvieras conmigo.
A.- Lo sé y lo siento.
¿Y ahora que hago?
SEPTIEMBRE
POV.LAUREN.
Estaba a punto de acabar el verano, hacía poco que había llegado de Cuba, ya que
como cada verano hacíamos, mi familia y yo viajábamos para visitar a mis abuelos;
este año fue mejor que cualquier otro ya que Dinah y Ally decidieron venir a visitarme
y estuvieron dos semanas allí conmigo.
Tuve tiempo para pensar, para recapacitar; con ellas allí me distraje y dejé de pensar
en Camila aunque fuera sólo por un tiempo.
Pronto Ally y yo empezaríamos la universidad y estaba ansiosa por ello, por fin iba a
alejarme de ese instituto de mierda.
D.- Ahora estaré yo sola. - dijo Dinah sentándose en mi cama. - Sin ustedes, con un
montón de estúpidos que me ignoran. ¿Qué voy a hacer sin ustedes? Os echaré de
menos.
Sólo esperaba que nos asignaran la misma habitación a las dos, las cosas serian
mucho mejor.
A.- Chicas ahora vengo, voy al baño. - Salió de la habitación y yo me quede hablando
con Dinah, a los pocos segundos escuchamos como Ally gritaba, abrió la puerta de mi
habitación asustada. - Lauren, ¿Qué hace un chico desnudo en tu baño?.
Mierda, Troy.
D.- ¿Quién es este? - Dijo Dinah viendo al chico de alta estatura, ojos azules envuelto
en una toalla entrar a mi habitación. Ally enseguida se apartó y vino hacia mi
avergonzada.
A.- Siento haber entrado... - dijo. - Mi amiga no nos dijo que tenia visita. Por cierto,
soy Ally. - Se dieron la mano, mi amiga aun estaba roja de la vergüenza.
T.- Así de importante soy para ella. - me abrazo. - Bueno yo me voy, he quedado en
encontrarme con tu hermano, nos vemos a la hora de cenar.- se dirigió a mi.
T.- A muchas les gustaría. - rodé los ojos.- Tengo la ropa en el baño. - me informo. -
Un placer conocerlas, señoritas.
L.- Es amigo mío desde que somos pequeños, nuestros padres siempre han sido
amigos... Y esta aquí porque pronto empezara la universidad con nosotras. - le
mencione a Ally. -Y hasta que empiece el curso se queda en mi casa.
***************
POV.CAMILA.
Mi verano fue tranquilo, este año no viajamos a ningún lugar solo fuimos a la casa de
campo de mis padres.
NOVIEMBRE
¿Por que tengo que tener tan mala suerte? ¿Por que mis padres y los suyos tenían
que ser amigos? ¿Por que es inevitable que hoy la tuviera cerca de nuevo? Pero sobre
todo, ¿Por que después de casi 4 meses sigo sintiendo lo mismo?
Mi padre decidió que seria divertido hacer una barbacoa con algunos de sus amigos,
no me importaba estar presente la verdad, muchos a veces las organiza e invita a los
Jauregui, no me molesta que lo haga pero esta vez ocurre algo que nunca pasa.
Lauren vendrá, y ella nunca viene ¿Por que no se queda en su casa como siempre
hace? No quiero verla, no creo estar preparada para hacerlo. Durante este tiempo la
habré visto dos veces y desde lejos, muy lejos, cuando viene a cuidar a Sofia
enseguida salgo de la casa, me aterra estar con ella, no se que seré capaz de decirle
o confesarle en una de nuestras peleas, porque aceptémoslo después de lo que me
hizo todo esta peor entre nosotras.
Estaba nerviosa, no se que me va a deparar el día, no se como voy a reaccionar
cuando me hable, cuando me mire.
¿Y si viene con su pareja o algo parecido? No.
Que te importa si tiene o no pareja, tu ahora estas bien, estas mejor sin ella.
Baje de nuevo al jardín cuando termine de arreglarme, mi padre puso dos mesas
grandes que ahora estaban adornadas con algunos aperitivos que mi madre hizo. Me
senté en uno de los sofás que habían ahí y pensé en ella hasta que empezaron a
llegar los primeros invitados.
Me odiaba a mi misma por no poder apartar mis pensamientos de la persona que me
usó y humilló, pero que a la vez me hizo sentir especial de alguna forma entre sus
brazos.
Creía que después de tanto tiempo habría conseguido olvidarme de ella y de verdad
creía que lo había conseguido, pero parece ser que el estar a minutos de volver a
verla, había hecho que todos los recuerdos tanto buenos como malos volvieron a mi
cabeza.
Me pare decidida para dejar de pensar y fui a hablar con mi madre.
C.- Mamá, ¿necesitas ayuda con algo? - Dije acercándome a la mesa.
S.- No cariño. - rodé los ojos y decidí ir con mi padre.
C.- Papi, ¿Necesita algo?
A.- No, mija.
Por Dios alguien me puede dar algo que hacer para así poder dejar de pensar en...
Lauren. Ahí estaba. Me paralicé por completo.
A.- Vamos a recibir a los Jauregui. - Seguía mirándola, ella todavía no me había visto,
tenia la mirada en el suelo entretenida. - ¿Mila?
C.- ¿Ahh? - Mi padre me puso la mano en la espalda y me empujó para que andará.
Camila la odias.
La odias.
La odias.
Recuérdalo.
La odias.
Lo que te hizo...
Sus ojos. Ese esmeralda tan precioso de nuevo.
La miraba con la mayor frialdad posible, con asco, con rencor, aunque un torbellino
de sentimientos era lo que había dentro de mí.
Aparté mi vista de ella y salude a sus padres y hermanos, a ella ni siquiera la mire,
puede que Michael y Clara o incluso mis padres piensen que soy una maleducada,
pero no me importa.
S.- ¡Lauren! - mi hermana la abrazo.
L.- Hola, princesita. - Le dio un beso.
No aguanto esto, no puedo estar cerca de ella.
Volví de nuevo a aislarme en mis pensamientos sentada en aquel sofá.
La odio tanto pero esta tan linda, se ve algo cambiada, el pelo mas negro, su ropa es
algo diferente, pero siempre de negro, reí, seguro que tiene novia y seguro que la
trata bien y es un amor y...
¡Ya! Camila deja de pensar en ella. Hice mi mayor esfuerzo pero no pude, la tenía
delante, mi cabeza y mi corazón solo iban a ella.
Que ganas de empujarla en la piscina pensé mientras caminaba con la mirada fija en
el agua de esta.
C.- ¿De verdad lo sientes? - pegunte con rencor, era obvio que no me refería a la
jarra y no se por que mierda se lo pregunto pero todavía me dolía lo que me hizo.
No contesto y aparto la mirada, me dieron ganas de gritarle las mil y unas cosas que
tenia para decirle; todo lo que no le dije en aquella biblioteca abandonada, pero
después recordé que era mejor dejarlo así, no quería arruinarle la fiesta a mis padre y
además yo era feliz sin ella, estaba bien sin ella.
C.- Mami voy a salir. - Avise a mi madre que hablaba con Clara.
S.- ¿Ahora?
C.- Si.
C.- No lo se todavía. - note que a parte de Clara, Lauren también estaba ahí. La
ignore.
S.- ¿Con quien vas a ir?
S.- Así que con Johnny ehh. - rió y yo enrojecí. - ¿Otra vez? - Asentí. - ¿Por que no lo
invitas a entrar? - levante los hombros. - Si, dile que pase.
L.- No me encuentro bien. - dijo, su cara estaba pálida, la vi irse dentro de la casa.
Mi primer pensamiento fue correr tras ella pero después recodé que Johnny me
esperaba y fui por el, lo invite y estuvo un rato hablando con mi padre.
Johnny y yo hacia un par de meses que salíamos, al principio pensaba que era un
idiota, el típico perdedor que se sienta en la ultima fila y molesta, pero Nessa se
llevaba muy bien con el, me hizo ver que era un buen chico, además yo necesitaba
olvidarme de Lauren, por eso acepte salir con el.
Me trataba con cariño, era dulce, muy simpático, a veces, tenia unos cambios de
humor muy raros y era algo celoso; no estaba enamorada de el ni mucho menos, con
el no siento ni un cuarto de lo que mE hacia sentir Lauren pero creo que con el
tiempo empezare a cogerle cariño y al final me enamorare de el, o eso espero,
además a mis padres les cae bien y somos como la pareja perfecta, el único que tiene
algún problema con que salgamos es Austin, creo que son celos pero no lo entiendo,
el tiene una novia nueva pero sigue insistiendo de que me cuide de el.
POV.LAUREN.
No se que carajos hago aquí, para que acepte venir, podría haber inventado algo,
decir que me quedaba en la residencia o que tenia que estudiar o que me uní al circo,
cualquier cosa.
Y aquí estoy en casa de la chica que humille de la manera mas baja.
Yo solo quería cerrar este capítulo, hacia tiempo que había pasado, no estoy diciendo
que venga y de la nada Camila me perdone, no, al fin de cuentas siempre nos
odiamos, yo únicamente quiero olvidar lo que paso, contarle la verdad o parte de ella
porque lo hice, pero no podía, a saber si esos dos locos que me amenazaron seguían
haciendo de las suyas. estando cerca de ella.
Siempre que voy a cuidar de Sofia pienso en dejarle una nota a Camila poniéndole un
simple perdón o cualquier cosa parecida, pero nunca llego a tener la valentía
suficiente para hacerlo, ella no aceptara cualquier notita de mierda o incluso si se lo
pido en persona, después de lo que le dije e hice que me mire de la forma que me
miro cuando llegue a su casa es lo mínimo, si yo fuera ella me habría matado a mi
misma.
La mire una vez, estaba sentada en el sofá, me pregunto en que estaba pensando,
volví a mirar la profunda piscina para así evitar mirarla, pero sobre todo para evitar
encontrarme con esos ojos llenos de odio, odio merecido.
La única interacción que tuvimos ese día fue a la hora de comer, no podía soportar
mas su mirada de desprecio, para ella me he convertido en lo que mas odio, le hice
pensar que era un objeto, le falte el respeto a tantos niveles que me avergüenzo de
mi misma.
Decidí no cruzar mas palabras con ella, por lo menos no ese día.
Cuando venga a cuidar a Sofia y este ella hablaremos y le explicare como fueron las
cosas, le diré que me arrepiento y le pediré perdón, si eso haré.
Cuando escuche el nombre de Johnny salir de la boca que un día bese se me revolvió
el estomago, una especie entre miedo y enfado se apodero de mi.
Me encerré en el baño.
No puede estar con el. Es imposible. Alguien como Camila no seria capaz de ser novia
de ese tipo, ella busca su cuento de hadas, no el ogro del bosque maldito. Ese
estúpido le va a hacer daño. Ese imbécil no se la merece, es mucha mujer para el,
Camila es mucha mujer para cualquiera. Me niego a creer que este con ese mafioso,
estúpido que me amenazo, que amenazo a toda mi familia.
C.- Mi padre los invito, son amigos de la familia. - dijo ella calmada.
C.- Si. - asome un poco la cabeza para ver que pasaba, vi como Johnny se acercaba a
ella y le acariciaba la mejilla.
¡No la toques!
J.- ¿Hablaste con ella? - Camila lo rodeo por el cuello, apoyándose contra la encimera
y lo acerco a ella.
C.- Claro que no, ¿Qué tendría que hablar yo con la estúpida esa? - Johnny se rió y se
besaron.
No sabia si entrar, porque por una parte quería interrumpir ese beso con todas mis
fuerzas, pero por otra no quería encontrarme con ese hijo de puta.
J.- ¿Pasa algo, linda? - dijo sin quitar la vista de su chica, al igual que yo. Ella se
mordió el labio, sin quitar sus ojos de mi.
No lo hizo para provocarme o porque sabia que me encantaba que hiciera eso, no;
después beso a su novio de nuevo; yo no podía seguir viendo eso, como ese tipo la
tocaba, la besaba... tenia que salir de ahí cuanto antes. Volví a salir de la cocina y me
fui sin avisar a nadie, me largue de ahí furiosa, enfadada y con una punzada en mi
corazón, no aceptaba la causa de ese dolor hasta tiempo después.
Capitulo 38
POV.CAMILA.
Era la última clase del día, la clase de español, me gustaba esta clase, a la profesora
la conocía muy bien y sabía como sacar la mejor nota, sin tener que esforzarme
mucho.
Profesora.- Bien, alumnos siéntense por parejas, tendrán que hacer un trabajo en
grupo. - dijo en español.
Me levante para sentarme con Johnny pero él ya se había sentado con Nessa.
D.- Hola, ¿Quieres ser mi...? -dijo en español un poco entendible - ¿Cómo se dice
compañera? - pasó al ingles.
Sé que con Dinah las cosas no acabaron muy bien pero estoy intentando enmendar
mis errores y hacer lo que ella misma me dijo una vez; hacer lo que yo quiera sin
importarme lo que digan los demás, estoy trabando realmente duro para conseguir
eso. Este trabajo puede que me ayude a arreglar las cosas con ella, por lo menos eso
intentaré.
Estuvimos todo lo que restó de clase planeando como iba a ser nuestro trabajo, que
consistía en hacer un escrito sobre algún tema y después exponerlo delante de toda
la clase.
C.- Piensa que tú tienes que hablar sobre ello, podrías estar 10 minutos hablando en
español sobre España.
Dinah se quedó pensando.
D.- Ok, después vamos a la biblioteca supongo que ahí habrá algo para sacar
información.
***************
Llegaron las 4 y allí estaba yo delante de la puerta de Dinah, esperando a que alguien
me abriese la puerta.
Una señora, con pelo rizado y piel morena me abrió, supuse que era la madre de
Dinah.
C.- Hola.
Dinah le entregó a su madre el pequeño y se giró hacia mí.
Me dirigí al escritorio que había en una de las esquinas y dejé los libros.
D.- Ven.
Dinah puso música, cosa que me alegró, el silencio se estaba volviendo un poco
incómodo.
D.- ¿Qué?
D.- Porque sí, sé cómo eres y te entiendo aunque no comparta porque te comportas
así te entiendo.
C.- Quiero cambiar mi comportamiento, quiero decir, juntarme con gente que me
haga bien, y por eso te estoy pidiendo perdón.
D.- No hay nada que perdonar, en serio, Camila está todo olvidado.
C.- También te quiero pedir perdón por culparte aquella vez que creí que me
emborrachasteis, Austin me confesó que fue él.
D.- Estúpido idiota... - se puso a insultarlo en un idioma que no entendía, seguro que
mi cara era la misma que ella tenía cuando yo hablaba español; rió al ver mi cara de
confusión. - Sabes ya que estamos perdonando cosas, yo también te quiero pedir
perdón.
D.- Por todos los errores que voy a cometer en la exposición. - reí - no sé si lo has
notado pero no se me da muy bien.
Días después hicimos la exposición, Dinah no sería la mejor persona hablando español
pero le puso mucho empeño y no se equivocó ninguna vez, es más me tuvo que
salvar alguna que otra vez porque a mí se me olvidaban las fechas, nos
complementábamos una a la otra. Nuestro trabajo fue un éxito y el comienzo de esta
segunda amistad supongo que también.
***************
POV.LAUREN.
Como cada jueves fui a recoger a Sofia al colegio; desde que empecé la universidad
solo voy a cuidarla dos días a la semana, entre las clases, ya que la residencia estaba
bastante lejos de donde vivimos, se me hace muy difícil ir a cuidarla más días, pero
me conformaba con dos días era algo de dinero que podía ir ahorrando poco a poco.
L.- Hola ¿Qué tal el cole? - dije agarrándole su mochila para llevarla yo.
L.- ¿Tú quieres que vayamos? - asintió enérgica - pues vamos entonces.
Fuimos hacia el parque me senté en un banco mientras Sofia jugaba con unos niños
en los columpios.
Hoy es el día, hoy le pido perdón a Camila. Ya lo he pospuesto demasiado, tengo que
quitarme este peso de encima, hacer borrón y cuenta nueva y si después de eso me
sigue odiando, que probablemente lo haga, por lo menos mi conciencia estará limpia.
"Camila, podemos hablar... ehhh sólo quería decirte que siento lo que te hice, que
aunque ahora no te lo creas todo lo que te dije era mentira, no pensaba nada de lo
que te dije, y créeme que tuve buenos motivos, que no te puedo explicar, tú en mi
lugar hubieras hecho lo mismo..."
S.- Lauren tengo hambre, vamos a casa a merendar.- Durante todo el camino me
estuvo contando que hizo en el colegio y como odiaba a la profesora de dibujo porque
le ponía poca nota. - Es una bruja.- dijo y reí - no te rías, dibujo mejor que Liz y a
ella le pone más nota. - dijo enfadada.
S.- Creo que no, porque en su habitación no está. - me informó. - Lauren, ¿Podemos
merendar en la sala mientras vemos dibujitos?.
L.- Sí, pero después tienes que hacer los deberes, -puso una mueca de asco y reí -
Toma lleva tú las galletas. - le pasé el paquete.
Al escucharla quitó a su novio de encima de ella y los dos se levantaron del sofá,
Camila cogió su camiseta del suelo y se tapó con ella y Johnny se abrocho el
pantalón.
Ahí estaba yo mirándola, sin poder creer lo que estaba viendo, no entiendo la razón
de por qué estaba tan dolida, pero lo estaba, ver esa escena me mató y sentí
romperme por dentro.
El imbécil del novio de Camila me miraba con una sonrisa en la boca, quería partirle
la cabeza en dos, me miraba con soberbia como queriéndome decir "yo tengo a
Camila y tú no".
No me importaba no tener a Camila, lo que me molesta es que sea el imbécil este sea
su novio.
L.- Sof... Sofi... Mejor merendamos en la cocina. - logré decir sin apartar la vista de
Camila.
S.- Lauren. - me llamó después de un rato en silencio y le puse atención a la niña que
ahora comía su merienda - ¿Qué hacía mi hermana con su novio?
S.- Lo vi en una peli que vi con Camila... ¿Era eso lo que iban a hacer?
L.- Sofi eso pregúntaselo a tu hermana, yo no puedo explicarte esas cosas. Y por fa
no preguntes sobre eso. - dije seria.
L.- No, claro que no, princesa. - le di un beso y sonrió - ahora venga, arriba a hacer
los deberes. - puso cara triste.- cuando acabes vemos dibujitos ¿sí? - sonrió
asintiendo enérgicamente. - Recojo esto y ahora subo, ¿vale?
La pequeña se fue corriendo a su cuarto, recogí las cosas de la merienda y las guardé
en su sitio, iba hacia el cuarto de Sofia cuando me topé con Camila y su novio.
C.- Lo siento, cariño, no sabía que iban a llegar tan pronto. - oí que le decía. - Te juro
que mañana te recompenso por la interrupción de hoy.- el chico le sonrió y se
besaron, aparté la mirada de ellos y escuché la puerta principal cerrarse.
L.- No me puedo creer que esté con ese hijo de puta. - dije para mi misma.
L.- Sí, que no me puedo creer que estés con se hijo de puta. - le grité. - La verdad,
no sé por qué me sorprende, como dice el dicho "Dios los crea y ellos se juntan, ¿no?"
C.- No te voy a permitir que me insultes en mi casa y tampoco que hables mal de mi
novio.
L.- Olvídalo. - fui a subir la escalera y terminar con la conversación; estaba claro de
que hoy no le pediría perdón pero tampoco quería que las cosas fueran a peor; lo
siguiente que dijo me hizo retroceder.
Ese imbécil me dio una paliza, el muy hijo de puta le pega a las mujeres.
L.- Mira... - me cortó.
C.- Tú no lo conoces y no sabes como es, así que no te atrevas a hablar de él.
L.- Ojalá me equivoque y nunca te ponga una mano encima porque sino...
Yo misma lo mato.
C.- Sino que... - dijo desafiante poniéndose a centímetro de mí. - El sería incapaz de
tocarme... no todos son como tú.
L.- No es lo mismo, tu novio lo hace porque es muy poco hombre y si no haces lo que
él dice te obliga a golpes.- como hizo conmigo - yo lo hice porque me provocaron,
intentaba defenderme, yo trato a la gente como quiero que me traten.
C.- ¿A sí? ¿Entonces, qué debería hacer yo ahora... - la miré confusa - ...tendría que
humillarte y hacerte sentir como la última mierda del mundo acostándome contigo
para hacerte daño? - no dije nada, soltó una risa irónica - aunque eso no te
molestaría ¿no? - se quedó pensando - Ya sé, para que te doliera más tendría que
hacerlo con Taylor o con Chris.- me enfadó tanto que dijera eso que la cogí de la
camiseta, cerré mis puños fuerte.- ¿No era que tú no le pegabas a las mujeres? - me
estaba enfadando cada vez más. -Suéltame-me apartó de ella haciendo que la soltara
- al contrario que tú, yo no hago esas cosas, nunca sería capaz de hacerle daño a
alguno de tus hermanos porque lo creas o no, les tengo cariño igual que a tus padres
e incluso pensé que hubo un tiempo que también a ti.
L.- ¿Qué?
C.- Cuida a mi hermana que para eso se te paga y a mí ignórame, o mejor consíguete
otro trabajo y así no tendremos que vernos las caras nunca más. - subió las
escaleras.
L.- Ese estúpido terminará haciéndote daño. - le grité cuando estaba ya al final de
esta.
C.- No más del que tú me hiciste. - gritó sin ni siquiera girarse, lo próximo que
escuché fue un portazo.
Esas palabras hicieron que me odiara a mi misma con toda la fuerza de mi ser.
***************
S.- ¿Por qué estás triste? - me preguntó Sofia apartando la vista de la pantalla del
televisor. Levanté los hombros - es por mi hermana - negué aunque en realidad sí lo
era - Las he escuchado antes pelear ¿es por eso? - esta vez sí asentí - ¿Lauren, a ti te
gusta el novio de Camila? - reí y la pequeña me miró confusa.
L.- No era por él, además, ¿tú no sabes que yo tengo novia?
Bueno, no tenía novia oficial pero me veía con alguien, y no quería contarle esas
cosas a Sofia, no las entendería.
S.- Ahh, pues no lo sabía. - rió - ¿Tienes novia? - preguntó algo desorientada, asentí -
pero si eres una chica. - volví a asentir.
L.- Las chicas también pueden tener novia igual que los chicos pueden tener novio.
S.- Ahhhh, ¿o sea que tú y Camila podríais ser novias? - reí y negué - ¿y por qué no?,
si tu tienes novia, Camila también puede y podrías ser tú.
L.- Sofi, cuéntame algo. - dije para evitar contestar el tema de Camila y yo. - ¿el
novio de Camila la trata bien? - levantó los hombros - ¿Le ha hecho algo malo?
S.- No sé, creo que no, pero ese chico no me gusta, es un imbécil.- se tapó la boca
porque creía que imbécil era una mala palabra.
L.- Tranquila, no le diré a nadie que has dicho eso - reí - ¿por qué es un imb... bueno
eso?
S.- Ves por eso quiero que seas tú la novia de Camila, seguro que querrías más a mi
hermana que ese bobo y tú siempre me haces caso. -me abrazó.
L.- Oye Sofi prométeme algo, - me puso atención - si ves que ese idiota trata mal a
Camila me lo contarás, ¿vale? - la pequeña asintió.
Sonó mi teléfono.
L.- Hola Melissa, si claro que me encantaría salir esta noche contigo, te recojo a las 8,
vale, un beso. -colgué.
L.-Sí.
S.- No me gusta, prefiero que estés con mi hermana. - reí y seguimos viendo la tele.
Capitulo 39
Otra vez estaba peleando con Nessa, de un tiempo para acá solo discutimos; sino es
por una cosa es por otra pero siempre acabamos peleadas; yo ya no me dejo
manipular tan fácilmente y parece que eso a ella le molesta.
C.- Nessa no te estoy pidiendo que seas TÚ su amiga, solo te informo que yo lo soy y
que no quiero que hables mal de ella.
Es ella la que empieza a meterse con mis amigas y yo soy la que tiene que parar,
increíble.
Me giré para irme y así dejar de pelear con ella, cuando paso delante de mí una Dinah
echa una fiera.
Fui a separarlas.
D.- La que está loca aquí eres tu encerrar una persona bueno a dos, por celos.
V.- ¿Qué? ¿le vas a creer a esta estúpida? - dijo evitando la pregunta.
D.- Claro que es verdad, yo misma te escuché como le contabas a Johnny, como lo
hiciste.
FLASHBACK
POV.DINAH.
V.- Tú pones la tarjeta entre la cerradura y así de fácil, ya tienes la puerta bloqueada
¿para que quieres saber?
J.- Un imbécil se está acercando demasiado a Camila, quiero que aprenda la lección. -
oí como rieron.
Idiotas.
J.- ¿Y cómo sabes lo de la tarjeta y la puerta y todas esas cosas, pequeña zorra? -
dijo aun riendo.
V.- Obvio.
J.- Fuiste tú. -dijo riendo. - ¿Por qué la encerraste? - empezaron a hablar de Lauren.
V.- Porque quise, es una estúpida perdedora, mimada. - ¿mimada Lauren? - Que
siempre consigue lo que quiere con su falsa inocencia, es una zorra. - Ahora
comprendí que no era de Lauren de la que estaban hablando si no de Camila.
¡¡Encerró a Camila!!
En ese momento iba a matarla, pero llego el profesor. Me encargaría de ella más
tarde.
POV.CAMILA.
La rabia me consumía.
V.- ¿No sé quién es más patética si esta o tú? - dijo dirigiéndose a mí.
Fue entonces cuando me contó la historia completa y empecé a llorar, primero mis
amigas se van a Alemania y después la que se queda me encierra en otro estado por
ser una envidiosa,
D.- ¡Hey! No llores, ahora me tienes a mí. - le sonreí. Y me abrazó, me consoló hasta
que deje atrás este suceso.
Ahora la tengo a ella.
DÍAS DESPUÉS
Nunca debí aceptar esto, pero ya no tenía otra opción más que soportarlo.
No puedo más.
FLASHBACK
- En el recreo de la escuela -
C.- ¿Perdón? - volvió a agarrarme fuerte de ambos brazos. - Me estás haciendo daño.
J.- No te quiero ver cerca de nadie, ni que hables con ningún tipo... eres mía. - me
zarandeó.
- En el pasillo de la escuela -
J.- ¿Camila? - Me llamó. - Hazme caso, lo siento mucho, nena perdóname.
J.- Lo siento mucho, no volveré a tratarte así... Estaba celoso, por favor perdóname.
- En casa de Camila -
C.- ¡ESTOY HARTA DE TUS ESTÚPIDOS CELOS, NO PUEDO HABLAR CON NINGÚN
CHICO! - le grité.
J.- Solo te cuido, no me gusta que hables con ese idiota, se nota que quiere algo
contigo y no lo voy a permitir.
C.- ¡ED ES GAY! NO QUIERE NADA CONMIGO. -no habló. - LE HAS DADO UNA PALIZA
Y EL CHICO SOLO ME ESTABA AYUDANDO PORQUE SE ME CAYÓ UN LIBRO AL SUELO.
ESTOY HARTA, ME CANSÉ DE TI Y TUS ESTÚPIDOS CELOS.
J.- ¡TÚ NO VAS A DEJARME, ERES MÍA! - me forzó a besarle. - BESAME.- gritó.
- En la calle -
J.- ¡Camila!
C.- ¡Lo nuestro se terminó! Búscate a otra que te aguante. - me agarró del brazo y
me paró quedando frente a él.
J.- Escúchame bien, pequeña zorra; esto no ha terminado, tú eres mía. Lo vas a
pasar mal, te lo advierto...
J.- Sí, prepárate porque si no estás conmigo por las buenas, estarás por las malas.
- En casa de Camila -
C.- Sí, nos vemos después Dinah. - Colgué el teléfono.
J.- ¿A esta también te la tiras, como hiciste con Jauregui? - lo vi apoyado en el marco
de mi puerta.
J.- Tú madre me dejó pasar. - cerró la puerta y vino hacía mí, me agarró del pelo. -
Contéstame ¿te acuestas con ella?
Siempre que en la televisión veía noticias de hombres que maltrataba a sus mujeres
nunca llegué a imaginar que yo podría acabar en la misma situación.
Sé que lo correcto y sensato era denunciarlo pero tenía mucho miedo, me amenazó
no sólo con hacerme daño a mi sino también a mi familia y amigos.
POV.LAUREN.
L.- Sofi, tu madre nos va a regañar cuando vea todo esto. - dije riendo. A la pequeña
Cabello no le importó mi advertencia y volvió a mancharme la cara con el pincel.
Lo que había empezado como "Lauren ayudando a Sofia con su trabajo de dibujo"
terminó siendo una batalla de pintura.
Menos mal que estábamos en el jardín y no manchamos nada, salvo nuestras ropa y
cabello.
Sin.- ¿Se puede saber que hacéis en el suelo? - preguntó Sinu, su hija paró de
intentar mancharme con pintura roja y se levantó de encima de mí para ir a abrazar a
su madre. - Ehh. - dio un paso hacia atrás. - Pequeño monstruito lleno de pintura,
atrás. - La pequeña rió junto a Sinu.
Sin.- ¡No! - la pequeña consiguió darle un beso dejando algo de pintura en la mejilla
de Sinu. - Hola Lauren. - me saludó - ¿Qué es todo esto?
Sin.- No, Lauren, te iba a pedir que si por favor podrías quedarte durante unas horas
más, sé que tendrás que estudiar o hacer cosas, pero dentro de unas horas Alejandro
y yo nos vamos a una cena y no sé si Camila habrá llegado cuando nosotros nos
vayamos. - Pensé un poco la respuesta. - Obvio que te pagaré las horas extras.
L.- No, - la mujer iba a responder pero me adelanté - no hace falta que me pagues
nada, yo me quedo, no te preocupes...
Sin.- Sofi, Lauren tendrá que irse, tú te quedas con Camila. - la pequeña puso cara
triste.
L.- Claro que me quedaré princesa. - Sinu me miró como preguntando ¿en serio? Y
asentí.
Sin.- No hija, seguid jugando vosotras yo voy dentro a preparar algo de cenar y a
arreglarme.
Sin.- Muchas gracias Lauren, eres un amor. - Poco después entró mientras yo seguía
jugando con Sofia.
La verdad este trabajo era genial, me pagaban por estar jugando con ella.
Cuando llegó Alejandro y nos vio a las dos convertidas en arcoíris andantes no dudo
en reírse de nosotras; al igual que su mujer tampoco quiso jugar, pero no porque no
tenía ganas sino porque no tenía tiempo, debía arreglarse para salir pero le prometió
a Sofia que algún día ellos tendrían una pelea de pinturas como la nuestra.
Antes de que los señores Cabello salieran me dejaron las indicaciones, los números de
teléfono y todo lo que necesitaba para cuando ellos no estuvieran y Sinu volvió a
insistir y me pagó más.
Sin.- Sí, se me dan una ducha ambas y no tocan ningún mueble hasta que se hayan
quitado toda esa pintura ¿entendido? - Las dos asentimos. - Lauren te he dejado ropa
limpia en la cama de Camila, espero que no te importe usar su ropa, - Negué.-
Puedes ducharte en su baño.
Nos despedimos y tanto Sofia como yo subimos para quitarnos el exceso de pintura
de la piel, Sofia se metió en el baño y yo fui hacia la habitación de Camila. Recogí la
ropa que estaba en la cama y entré al baño.
El baño era el doble de grande que mi habitación, a parte de la ducha, la cual era
muy bonita, muy moderna también había una bañera; a ver que alguien me explique
para que se necesitan las dos cosas, digo, si para quitarse la suciedad no hace falta
tener también bañera, ricos no saben en qué gastar el dinero.
Me quité la ropa y me metí en la ducha; tardé como unos cinco minutos en encender
la maldita ducha y otro diez minutos en saber cómo se regulaba el agua, esa ducha
parecía una nave espacial con ese montón de botones y cosas raras, se podía hasta
poner luz al agua.
Con la fácil que es poner un grifo de agua caliente y otro de agua fría ¡gente rica!
Me quedé unos minutos más bajo el agua, disfrutando de la paz del momento.
L.- Joder.
Era la primera vez que la veía después de nuestro encontronazo de hacía semanas y
justo desnuda la tuve que encontrar.
L.- Otra vez, ducharme ¿Qué no lo ves? - en ese momento ambas nos dimos cuenta
de la poca ropa que nos cubría y fuimos las dos a por la toalla que estaba en el
retrete. - Dámela, que me seque. - tiré de ella.
L.- Tu madre.
C.- ¿Por qué sigues en mi casa?
C.- ¿Y mi padre?
Entre tirón por mi parte y tirón por la suya quedamos a escasos centímetros una de la
otra.
Aunque la mampara de la cucha no dejara ver quien era quien estaba dentro ya que
la puerta estaba como pincelada, cuando entró ella pudo ver que había alguien
dentro, además el agua estaba encendida, debió escucharlo.
C.- Mm... No, sino no hubiera entrado, llevaba el iPod puesto no escuché que estabas
dentro... no suele haber gente en MI baño. - explicó y volvió a tirar de la toalla.
L.- Déjame que me seque. - tiré con más fuerza y ella resbaló se abrazó a mí antes
de caer y yo la agarré de la cintura antes que cayera.
C.- Lauren, suéltame. - la vi como su mirada se desviaba de mis ojos hasta mi boca.
La vi tragar saliva con dificultad.
L.- Camila, suéltame. - dije con el mismo tono que ella, y en lugar de soltarla la
pegué más a mi cuerpo soltando mi parte de la toalla.
C.- Johnny. - me susurró, la expresión de su cara y sus ojos cambió por completo, me
empujó haciéndonos caminar y se metió a la ducha conmigo. - Por lo que más quieras
Lauren por favor no hables, no digas nada. - me dijo.
Le sonreí maliciosamente.
L.- ¿Tu novio esta fuera? - dije - Y por qué no lo invitas a pasar, le encantará
encontrarte en la ducha toda desnuda conmigo. - la provoqué.
Escuchamos la puerta del baño abrirse y puedo asegurar que nuestras caras de susto
fueron para enmarcar.
Como me pille el salvaje este con su novia en la ducha nos mata a las dos, y sé que
es capaz de hacerlo.
C.- Qué haces aquí? - dijo con miedo - ¿Cómo has entrado?
J.- Claro que no me voy a ir. Vas a recompensarme por lo de ayer... Voy a entrar a la
ducha contigo y... - empezó a sonar una melodía- ¿Quién es? - dijo después oímos la
puerta cerrarse, vi como Camila suspiraba aliviada, cerró los ojos. Apagó la ducha.
Sé que la tenía desnuda delante de mí pero me quedé embobada mirando sus labios.
Quiero besarla.
¿Está mal querer hacerlo? ¿Está mal querer que esos labios vuelvan a ser míos
incluso después de pelearme con ella? ¿Es posible que haya olvidado todo el odio por
esta chica? ¿Es posible que todo ese supuesto odio que le tengo no sean otra cosa
más que celos porque no está conmigo?
C.- Sal. - con todo el esfuerzo del mundo salí de la ducha y me envolví en la toalla.
A los pocos minutos oí su voz.
Se lo di y salió.
Suspiré profundamente.
L.- No puedo.
No podía, estaba hipnotizada por ella, solo quería tenerla cerca, tenía unas ganas
locas de comérmela a besos y me mataba saber que no podía porque ella me odiaba.
C.- Entonces vete de aquí porque no quiero verte.- dijo algo enfadada.
C.- Eso...
L.- No te entiendo.
C.- Vete - me acerqué a ella y negué. - por favor - volví a dar un paso hacia ella y se
hecho hacia atrás chocando contra la puerta - no te acerques más a mi.
Su boca.
C.- No me beses, por favor. - suplicó.
L.- ¿Por qué? - rocé mi nariz con la suya y cerré los ojos.
C.- No lo hagas...
C.- No.
L.- Sí.
L.- Pequeña, yo estoy muerta desde el momento que me has metido a esa ducha
junto a ti.
L.- Camila, después si quieres me matas pero déjame besarte. - dije sintiendo su
respiración.
No obtuve respuesta. Así que la besé, me limité a juntar nuestros labios, nada bruto,
nada salvaje, aunque eso no era lo que el cuerpo me pedía que hiciera.
C.- ¿Por qué? - dijo cuando nos separamos - Sabes que esto me duele más que
cualquier otra cosa, es placentero para ti verme sufrir, te cansaste del daño físico y
ahora solo me atacas emocionalmente.
C.- Me usaste, sabias que para mí estar íntimamente con alguien me importaba y
mucho y aun así te burlaste de mí, no soy nada más que una venganza. - vi como sus
ojos se llenaban de lágrimas.
C.- Créeme que si hay alguna estúpida en esta historia soy yo, yo dejé que lo
hicieras. - limpié una lágrima de su mejilla.
C.- Estoy cansada de todo y de todos, no aguanto más esto. - dijo con una voz
tranquila pero seguía llorando. - Todo esto es por tú culpa. - cerré los ojos. - Mírame
cuando te hablo - dijo con un tono más elevado. - Todo lo que me pasa, TODO, es por
ti. - miré al suelo para que no viera que en cualquier momento iba a llorar.
L.- No tendrás que verme más a partir de la semana que viene buscare otro trabajo y
ya no cuidaré más de Sofia. - dije sin mirarla a la cara.
C.- Bien.
L.- Bien. - la vi entrar a la ducha y me quedé mirando a la puerta como una idiota.
***************
POV.CAMILA.
Ese estúpido crush se había convertido en amor, amor que dolía, amor que no me
correspondía, amor que me hizo ir a los brazos de quien ahora me maltrata para
poder olvidarme de ella. Se supone que el amor es bonito, es felicidad.
Volver a sentir sus labios de nuevo fue lo que me reafirmó lo que sentía por ella; volví
a sentir ese cosquilleo en el estómago, que la piel se me erizara, que mi corazón se
acelerara, por unos segundos me olvidé de todo y volví a sentir; llevo meses donde lo
único que siento es dolor y solo con un pequeño beso ella me devuelve todo.
Y ahora se va a ir.
La odio por hacer que la ame tanto y me odio por seguir amándola después de todo.
Por mucho que me resista a ella es más fuerte que yo, mi cuerpo y mi cabeza dicen
una cosa pero mi corazón no hace más que buscarla.
C.- ¡Lauren! - La llamé, sabía que seguía en el baño ya que no había escuchado la
puerta cerrarse.
Puede que esté loca por lo que voy a hacer pero quiero sentirme bien de nuevo
aunque después me arrepienta.
L.- ¿Qué?
L.- Camila, ¿Qué mierdas te pasa? - Salí de la ducha mojada y caminé firme hacia
ella.
C.- Que estoy harta de todo, eso me pasa. - sin dejar que respondiera la besé otra
vez. -Ahora vamos a la ducha.
L.- No entiendo nada. - dijo sobre mi boca, desabroché su sujetador y lo tiré al suelo.
C.- No tienes por qué entender nada. -besé su cuello y fui bajando hasta su pecho y
después bajé sus pantalones junto a su ropa interior y la dejé desnuda de nuevo -
Haz que me olvide de todo. - le pedí y me beso.
Volvimos a la ducha; necesitaba sentirla más que nada en el mundo, la pegue a mí,
dio un paso hacia atrás y me miró confundida.
L.- Para. - dijo - yo... no... - rodeé su cuello con mis brazos y volví a besarla con
fuerza, me empujó con poca fuerza pero logro separarme - Camila tienes novio.
C.- No me importa...
L.- Pero...
No podía decirle que me tenía amenazada, que llevaba meses siendo maltratada por
ese hijo de puta y que no podía hacer nada.
L.- No quiero hacerte daño de nuevo. - la besé - explícame ¿Por qué haces esto?
C.- No te voy a explicar nada, solo quiero que sepas que después de esto no quiero
volver a verte, nunca.
C.- Bien, ahora cállate y bésame. - aún me miraba confundida, así que fui yo quien
por primera vez dio el primer paso. - No te guardare rencor por esto. - junte mis
labios a los suyos.
Me duele tanto saber que esta sea la última vez que la bese, que después de hoy ya
no la volverá a tener.
Soy una cobarde por no decirle todo lo que siento, lo que me pasa con ella, que me
vuelve loca, que me encanta y necesito tenerla cerca, que estoy enamorada de ella.
Sin dejar sus labios un segundo, volví a encender la ducha y el agua cayó sobre
nosotras, Lauren pareció sorprenderse cuando el agua tocó su piel.
L.- No, es justo lo que necesito. - reí, agarró mis mejillas. - mírame - eso hice -
contéstame algo, ¿estás cien por ciento segura de que esto es lo que quieres? - asentí
- esto será un adiós Camila, no va a volver a pasar lo que pasó.
L.- De todo...
Comenzó una sesión de besos ininterrumpidos, donde cada uno era mejor que el
anterior.
Enredé mis dedos en su pelo, parecía más calmada, sus besos eran cada vez más
ardientes; besó mi cuello dejando alguna que otra mordida antes de bajar para
entretenerse con mis pechos, masajeando tiernamente uno mientras con sus dientes
atrapaba mi pezón haciéndome gemir, cuando se aburrió de esa zona mantuvo su
boca en mi piel, besaba y volvía a besar mi abdomen.
Solté un gemido, esta vez de dolor cuando sus labios tocaron un moretón que tenía
cerca de la cadera.
L.- ¿Te he hecho daño? - me miró desde abajo y asentí, volvió a besar esa zona
dolorida de una manera dulce y con cuidado de no volver a hacerme daño. - ¿Cómo
te lo hiciste?
C.- Espera...
POV.LAUREN.
No entendía porque Camila me metió en la ducha, aunque me moría por estar con
ella, yo la traté mal, yo no merezco ni su tiempo, ni sus besos, ni sus caricias ni nada.
Me sonó raro eso de que quería olvidarse de todo. ¿Se refería a lo que pasó entre
nosotras? o ¿a qué? ¿Qué estaba pasando con ella?
Hoy cierro un capítulo, y está vez es de verdad, a partir de hoy nada más de Camila
Cabello en mi vida.
L.- ¿Qué haces? - dije cuando se separó de mí y se giró hacia los botones de la
ducha.
Retiré su pelo y lo eché todo hacia un lado, ataqué su hombro y después su cuello
mientras ella se dedicaba a tocar botones.
C.- Siempre quise utilizar esto. - dijo echando la cabeza hacia atrás dejándola
apoyada en mí - Mira - dijo, con mi brazo la rodee y con la otra mano acariciaba uno
de sus pechos, se estremeció bajo de mí.
De repente la luz del baño se atenuó, miré hacia el techo confusa y oí a Camila reír,
después se ilumino la ducha con una luz roja proveniente de la alcachofa creando así
una ilusión óptica y el agua parecía estar de ese color.
L.- ¿Qué necesidad hay de que la ducha tenga lucecitas? - Dije, Camila rió.
C.- Luego te lo explico. - levanté los hombros y la giré para que quedará frente a mí.
Parecía que Camila tenía más confianza, sexualmente hablando, me tocaba sin
ninguna vergüenza así como antes si lo hacía, me besaba salvajemente, no parecía
tener dudas acerca de lo que tenía que hacer.
Estuvimos casi una hora bajo el agua, dándonos placer y mucho, incluso quitarle el
jabón del cuerpo o ver como se enjabonaba me excito.
Toda ella era tan adictiva, que aproveché cada oportunidad para besar cada rincón de
su perfecto cuerpo y aunque sería la última vez que iba a estar con ella; la verdad iba
a echarla de menos, ninguna mujer me ha hecho tener un orgasmo de la manera en
que ella lo hace, ninguna mujer me hace sentir todo lo que Camila sí consigue.
L.- Camz... -dije en sus labios. - Me parece que es hora de salir.- intensifico mas el
beso - Ya hemos gastado mucha agua.- rió sobre mis labios. - hablo en serio. Además
Sofi estará sola llevamos aquí una hora.
C.- ¡PFF! - se quejó tiernamente. Apago la ducha y volvió a encender las luces y
salimos, me envolví en la toalla y ella se puso su albornoz.
Me seque un poco el pelo con otra toalla mientras Camila hacia lo mismo sentada en
el retrete, la pille mirándome con su labio entre los dientes, le tire lo toalla que
llevaba en la mano para que no me provocara más, la agarro al vuelo y se puso de
pie quedando a centímetros de mí, con todo el descaro del mundo tocó la toalla que
me envolvía e hizo que cayera al suelo. Fui a recogerla pero me freno.
C.- Eh, eh, eh.- dijo levantándome. - Deja eso donde está. - comenzó a besarme el
cuello y sus manos acariciaba mi ahora desnudo cuerpo mientras las mías fueron
directa a su trasero haciendo que la poca distancia que había entre nosotras fuera
menor, caminamos hasta que su espalda se topó con la puerta, sin dejar un momento
sus cálidos labios desabroche su albornoz, el beso se mezcló con una sonrisa pícara
en su boca, mi mano se amoldaba perfectamente a su pecho; le iba a quitar la prenda
que le cubría cuando escuchamos dos golpecitos en la puerta, Camila se sobresaltó y
se abrazó a mí, yo también me asuste y la abrace de vuelta ambas reímos bajito.
***************
POV.CAMILA.
En cuanto terminé de cenar subí a mi habitación, deje a Lauren con Sofia, ni siquiera
fui capaz de decirle algo.
Solo quería meterme en la cama y dormir por doce mil siglos y después seguir
durmiendo.
C.- Jo... Johnny, yo no puedo decir... decirle nada... él solo obedece las ordenes de
mis padres. - mentí.
No Roberto, no le creas.
Oí unas voces detrás del teléfono que no entendí muy bien lo que decían.
J.- Te vas a arrepentir de esto... - oí que me decía con una voz enfadada. - Primero lo
de ayer, después no me dejas entrar en la ducha, no me dejas verte, Camila te
recuerdo que soy tu novio, eres mía y vas a hacer lo que yo te diga... ah una cosa
más me voy a cobrar lo de hoy de una manera que ni te imaginas, voy a hacer que
me supliques que pare, te voy a castigar tan duro... voy a hacer que me supliques
que pare, te voy a castigar tan fuerte que pensaras dos veces el rechazarme de
nuevo, te voy a hacer entrar en razón con la única manera que pareces entenderlo. -
no era capaz de colgarle, me encontraba en shock. - Una cosa más, le cuentas esto a
alguien y será lo último que hagas, adiós, cariño, estoy deseando verte. - colgó.
Temblaba y mis lágrimas caían no hacia otra cosa más que llorar, tenía miedo, no
sabía que hacer, no podía contárselo a nadie, me daba vergüenza, todos pensarían
que es culpa mía, que yo elegí eso.
Él cumpliría sus amenazas, podía matarme; me alegraría que lo hiciera por lo menos
a él lo castigarían y yo dejaría de sufrir. No aguanto más.
Seguía llorando, intentaba dormir pero no podía; intentaba pensar en otra cosa, en
mi chica de ojos verdes que era la única que me hacía olvidar, imaginaba momentos
con ella, me imaginaba haciéndola feliz pero ni siquiera eso impedía que a mi mente
volvieran una y otra vez las amenazas.
Me senté en la cama y comencé a llorar más fuerte, a los pocos minutos escuche que
el teléfono de mi casa sonaba.
El teléfono dejo de sonar, eso significaba que Sofia o la propia Lauren habían
contestado, mi miedo aumento... ¿y si lo oyen amenazarme? Él la pagara conmigo lo
ha dejado claro.
¿Y si les hace algo a Sofia o a Lauren por enterarse? Me muero si les pasa algo por mi
culpa.
L.- Hey, Camila, soy yo, ¿puedo pasar? - dijo detrás de la puerta, al no contestarle
abrió y entró, sequé mis lagrimas. - ¿Qué haces a oscura? - me preguntó.
L.- Ok, bueno venía a avisarte que tu madre acaba de llamar. - sentí alivio al saber
que no fue Johnny quien llamo, - dice que aun tardaran en llegar porque la fiesta se
alargó... -hizo una pausa. - Yo creo que me voy a ir, ya acosté a Sofi, ya se durmió. -
dijo en la oscuridad, -eso venía a decirte que yo ya... - la pantalla del móvil que
estaba en mis manos se volvió a iluminar.
"Mensaje nuevo" "Johnny" Leí en la pantalla, ni siquiera tuve que abrir el mensaje
para saber que era otra amenaza.
L.- Ya me voy, sí, eh... ya me voy. - no le dije nada, caminó de nuevo hacia la puerta.
C.- ¡Lauren! - la llame y se giró hacia mí, corrí hacia ella la abracé lo más fuerte que
pude y rompí en lágrimas una vez más. Me consoló en silencio; al principio estaba
algo tensa pero al cabo de los segundos, me envolvió en sus reconfortantes brazos.
L.- Camila. - rompió el silencio, me llevó hasta mi cama y me sentó en ella, encendió
la lamparita de la mesita de noche y se puso en cuclillas quedando a mi altura. - ¿Qué
te pasa? ¿Por qué estas así? - la abrace de nuevo, en ese momento necesitaba
tenerla cerca más que nada en el mundo; se sentó junto a mí y me secó las lágrimas
con la manga de su suéter. - ¿Me puedes contar que te pasa? Por favor... - negué con
la cabeza sin mirarla. - No llores más.
C.- No te vayas. - le pedí. - Quédate conmigo esta noche, por favor. - Me levante y
fui hacia la estantería, agarre la alcancía en forma de Obama y saqué 300 dólares. -
Te pagare - se los ofrecí. - Son tuyos si te quedas aquí... Cuidándome.- me miraba
desde la cama sorprendida sin decir palabra, agarre su mano y deje los billetes en
ella, se puso a contarlos.
C.- Por favor quédate, no quiero estar sola -dije llorando, dejo el dinero encima de la
mesita, se levantó de la cama y me abrazó.
C.- No...
C.- Sí, si puedes, - no dijo nada y deshizo la cama, me hizo un gesto para que
entrara, me metí bajo las sabanas y se sentó a mi lado.
L.- Camz, dime que no estás así por lo que pasó en el baño, si lo es, yo lo siento
mucho... yo... -la interrumpí.
C.- No, no es por eso, ya te lo dije antes, no te reclamare nada por la de hoy.
L.- Pero sí por lo de hace meses... yo lo siento tanto, no quería hacerte daño... te
mentí cuando te dije todo aquello, no fuiste un reto, ni una venganza, ni nada que se
le pareciera, sé que ahora no me creerás pero te estoy diciendo la verdad, yo nunca
busque herirte y menos de forma en la que lo hice. - Parecía arrepentida y sincera
pero yo no sabia que creer.
C.- ¿Entonces por qué lo hiciste? ¿Por qué me humillaste? Había muchas formas de
decirme que ya no querías que nos viéramos... ¿por qué elegiste esa?
L.- Camila... yo... - agacho la cabeza. -No puedo decirte porque lo hice de esa
manera, solo quiero que sepas que me arrepiento y te pido perdón y espero que
algún día consigas perdonarme aunque probablemente no lo hagas y lo entendería, si
así fuera... - sus ojos estaban cristalinos como si estuviera a punto de llorar.
L- No puedo decírtelo. - dijo y no hablo más del tema. - ¿y tú por qué estás así? ¿Qué
te tiene tan mal?
C.- Como tú, yo tampoco puedo hablar de ello... -dije. - Lauren te metes aquí dentro
conmigo, por fa. - pedí.
Se quito los zapatos y entro a la cama, enseguida me aferre a ella, podía escuchar los
latidos de su corazón, iban bastante rápidos.
***************
POV.LAUREN.
l.- Todos tenemos días malos. - dije acariciando su pelo - Piensa que nada puede ir a
peor, el sol brillará mañana.
C.- No. - acaricie su mejilla retirando una lágrima.- Soy inútil, un estorbo, tu tenias
razón soy odiosa, una estúpida niña rica, patética y merezco lo que me pasa, no valgo
nada. - al escuchar esas palabras sentí un dolor en medio del pecho, no solo porque
esas palabras se las dije yo sino también porque ella creía que eran verdad; no se en
que momento exacto cambio esto pero me angustiaba oírla decir esas cosas. - Si
muriera ahora mismo a nadie le importaría. - note que una lagrima caía por mi
mejilla, de verdad me dolía verla hablar así. -Nadie me extrañaría, nadie notaria mi
ausencia... nadie... -no deje que continuara hablando y la calle con un beso.
L.- No sigas hablando así de ti. - dije separándome unos escasos milímetros para
poder hablar después volví a juntarlos.
En ese preciso instante dejé de negar lo que había estado negando a mí, a mi cabeza
y a mi corazón durante meses y acepte que me había enamorado total y
perdidamente de Camila.
L.- Perdón... no debería haber hecho eso, -me disculpé. - Solo que no podía seguir
escuchándote.
L.- Sí... -dejó su cabeza sobre mi pecho y la abracé lo mas fuerte que pude.
Estuvimos un rato en silencio hasta que decidí preguntarle algo. - Camila ¿Tú me
sigues odiando?
C.- Sí... - respondió sin mirarme, eso dolió como una daga enterrada en el centro de
mi corazón. - No. -dijo después, lo que me confundió. - No se... yo estoy
en...a...emm... enfadada todavía por lo que hiciste, no se si te odio o no, ¿Tú me
sigues odiando?
Ahí acabo nuestra ronda de confesiones fallidas, en algún momento ambas caímos
rendidas.
L.- ¿Cómo me vas a ofrecer dinero... - me gire a verla - para que te cuide, Si lo haría
gratis, bueno no, pediría tu sonrisa a cambio. - le susurre, reí bajito. - Ves lo que
consigues, que sea una estúpida romántica vomita arcoíris - acaricie su cara, seguía
durmiendo.- Si, Camila Cabello conseguiste lo imposible, conseguiste que me
enamorara de ti, si, así como lo oyes me vuelves loca y ahora no es en el mal sentido
de la palabra... yo quiero cuidarte, protegerte, hacerte reír, hacer que olvides esas
estúpidas y falsas cosas que piensas de ti misma... hacerte feliz y espero que estes
durmiendo de verdad y no hayas escuchado esto porque seria embarazoso para mi,
¿duermes? - No se movió.- Una ultima cosa, Camz, eres hermosa y te quiero.- Me
atreví a dejar un pequeño beso en sus labios. Apague la luz y me abrace a ella,
sintiendo que esos serian los últimos momentos que pasaríamos juntas.
***************
Me puse los zapatos, vi de nuevo los 300 dólares en la mesita y los agarré. Desde un
primer momento dije que no los aceptaría y seguía pensando lo mismo pero se me
ocurrió algo mejor.
Con cuidado de no despertar a Camila agarre una enciclopedia vieja que tenia en su
biblioteca; nadie usa ya enciclopedias ahora se busca todo por internet, Camila nunca
mirara ahí, agarre un post it de su escritorio y lo pegue a los billetes en el escribí:
"Camz perdóname por ser tan cobarde y no decirte lo que me pasa contigo".
Abrí el libro y deje los billetes junto a la nota entre las paginas donde se definía
"amor" cerré el libro y lo dejé en su sitio, antes de salir miré a Camila y besé su
frente.
POV.CAMILA.
Baje a desayunar.
Si.- Hola, mija. - me sirvió el desayuno. - Lauren ya se fue. - dijo, la mire asustada. -
Sé que paso la noche aquí, me la encontré cuando se iba, además su coche estaba
fuera, me dijo que durmió en el cuarto de huéspedes. - Sentí alivio al escuchar esa
mentira - ¿No pelearíais o algo, no? - negué - Es que me dijo que ya no podría cuidar
más a Sofi porque le habían cambiado los horarios de la universidad, pero si te digo la
verdad me sonó a excusa. - levante los hombros - ¿Te pasa algo? - negué con la
cabeza.
Se fue.
Se acabo.
POV.LAUREN.
Dos semanas habían pasado desde que admití mis sentimientos, dos semanas desde
que ya no me engañaba más, dos semanas que estaba mal. No creía que esto me
afectaría tanto pero al parecer sí, estoy mal, no tengo ganas de hacer nada, ni de
salir con otras chicas ni siquiera salir con Ally o Troy. Todas las noches hago lo
mismo, me pongo música para no pensar y me quedo durmiendo.
A.- Ok, pero sabes que estoy aquí siempre que quieras hablar.
L.- Sí lo se.
Necesito distraerme.
Ally y yo nos dirigimos a la sala, había varios juegos recreativos, un billar, una tele
gigante para ver películas, y hasta una pequeña pista de baile.
Ally y yo nos pusimos a jugar en una de las maquinas, estábamos tan concentradas
en pegarle a los muñecos que no nos dimos cuenta que detrás de nosotras estaba
Troy.
T.- Noo... ¿Qué hacéis? - pregunto mientras se ponía a jugar apartándonos a las dos
del sitio donde estábamos jugando.
T.- No.
Ally y yo continuamos jugando tres partidas mas con Troy molestando por detrás;
este chico se gano mas de un golpe con la maza tanto de Ally como míos. Pero en
nuestra defensa se los merecía.
T.- Por fin - dijo cuando se acabo nuestra ultima partida, el se puso a jugar de nuevo.
Después de que el señor acabase de jugar nos sentamos los tres en unos de los
largos sofás.
T.- No, Lauren yo te llevo a un sitio mejor, mas divertido. - vi como Ally ponía mala
cara.
Yo me limitaba a mirarlos.
T.- No es noche de chicas cuando estoy yo, vamos Lauren. - se levanto del sofá y me
tendió la mano. - Es mi mejor amiga se viene conmigo. - le dijo a Ally.
A.- ¿Tu mejor amiga?, por favor eso no te lo crees ni tú... es mi mejor amiga.
Esto era realmente gracioso, no se si era el hecho de verlos pelear, cosa que hacían
muy pero que muy a menudo, o era el hecho de verlos pelear por mi.
L.- Ok, pareja. - me miraron raro, cosa que me hizo reír. - Vamos los tres, así los dos
iréis con vuestra mejor amiga. - repetí las mismas palabras que ellos habían utilizado
momentos atrás. - ¿Dónde vamos?
T.- Acaban de abrir un bar karaoke, aquí cerca, se llama "places". Vamos ahí será
divertido, bueno mas divertido que el bar donde te quiere llevar. - señalo a Ally - y
además la comida es gratis por ser la inauguración - dijo rodeando a Ally, quien
intentaba zafarse de el sin éxito.
A.- Vale... pero que conste que es solo porque la comida es gratis, no porque quiera
ir.
T.- Tanto tiempo. - se quejo. - No necesitáis tanto, están bien así, vamos ya.
T.- Woooww, que bue... bonita noche ¿no? - Dijo apartando la vista de nosotras para
mirar al cielo.
L.- ¿Qué?
Troy nos llevo al lugar, "Places". Era bastante grande, había toda clase de comida, al
parecer en este bar preparaban cada día una comida de diferente país o ciudad, era
realmente divertido.
L.- No puedo mas. - dije acabándome el ultimo trozo de algo típico de algún lugar, la
verdad no sabia que era pero estaba bueno.
T.- Para nada yo me quedo aquí tranquilas, después voy yo a bailar... con las dos. -
reímos.
Vi que Troy se acercaba a nosotras para bailar como prometió; cuando estaba
en frente de las dos pusieron una canción lenta y dudo entre elegir a Ally o a mí.
A.- Eh... estoy cansada voy a sentarme un rato. - creo que estaba algo avergonzada.
T.- No.
L.- ¿No?
T.- Sí.
Me gire, era Melissa, la chica con la que me he estado viendo durante un tiempo.
L- He estado ocupada.
Troy se fue junto a Ally y yo me quede hablando con Melissa, no fue una conversación
muy larga pero fue agradable.
L.- Adiós.
Después de una divertida y agotadora noche junto a mis amigos, decidí que era
tiempo de dejar atrás los malos días que he tenido y empezar otra cosa.
Capitulo 42
POV.CAMILA.
Hoy me quedé cuando terminaron las clases para que el profesor Gómez me explicara
de nuevo lo que habíamos visto en clase ya que yo no como de costumbre no pillé no
lo más mínimo, estuve allí como un ahora y al final logré comprender algunas cosas,
no mucho, pero sí lo suficiente.
Antes de salir para dirigirme a casa fui al baño, mientras estaba dentro del cubículo
escuché una voz muy familiar para mí.
J.- No sé cómo te puede gustar más la zorra esa que esto. - oí que decía.
Era Nessa, no puede ser, su voz parecía más grave, pero espera... ha dicho... Te
gusta más la zorra esa... ¿qué? ¿Le gusta una chica? Imposible.
J.- ¿Tú también te la quieres tirar? Como hizo tu amiguita Camila... apuesto a que
miras los videos de ellas dos y te imaginas que eres tú la que besas a Jaur...
No puede estar hablando de... no. Después de todo que me ha dicho a mí y a ella,
sobre todo a ella, a Vanessa no puede gustarle Lauren, mi Lauren. Me niego a creerlo.
J.- ¿¡Qué haces tú aquí zorra!? - vi a Johnny en lo alto del cubículo de al lado, supuse
que se habría subido al retrete - ¡¡SAL AHORA MISMO!!
Abrí e intente salir corriendo pero me acorralaron antes de poder hacer nada.
C.- ¡Déjame! - Le dije a Johnny cuando me agarró del brazo - ¿Por qué no te quedas
con esta aquí follando y me dejas a mí en paz?
J.- No me gusta que me hables así. - Dijo poniéndome de nuevo frente a él. - Tú eres
mi novia, tú eres mía, solo que tengo que buscar por ahí lo que tú no me das y estoy
empezando a hartarme de eso. - Me dio una bofetada.
V.- ¡Déjame...! ¡Ayuda! - Grité, me tapó la boca - ¡Ayuda! - lo próximo que recuerdo
es un golpe en la cabeza y como todo se volvió negro.
Cuando volví a abrir los ojos estaba tumbada en el sofá del salón de mi casa, entre
abrí los ojos y vislumbre una sombra sentada a mi lado, noté que me acariciaba la
pierna.
J.- Por fin despiertas, pequeña. - dijo su voz masculina con una sonrisa en su boca.
Se me revolvió el estómago cuando lo escuché hablar, me arrinconé en una parte del
sofá para que dejara de tocarme.
Él cada vez hacía presión contra mí, me tocaba con brusquedad, me besaba y yo
quería morirme. En un momento no sé cómo lo empujé y tuve la rapidez suficiente
para levantarme, debido al dolor de cabeza por el golpe de antes, me mareé al
hacerlo dándole a él la oportunidad de que me jalara del pelo por detrás, solté el
brazo y conseguí darle un golpe, no fue lo suficientemente fuerte para que me
soltara.
J.- ¿Qué haces, puta? - me soltó con fuerza contra la mesita de café que había
delante de nosotros, caí encima de ella y se rompió, quedando trozos de cristal por
todo el salón e incluso en mi cuerpo, noté que mi pierna sangraba pero no me atreví
a mirar.
Volvió a levantarme del suelo no sin antes llevarme una patada de él en el estómago
de su parte, cuando estaba de pie me empujó y fui contra la gran lámpara que había
al lado del sofá, haciendo que cayera al suelo, y se partiera en dos, agarró uno de los
dos trozos sujetándolos como si fuera una espada y me pegó con él, me dio una
patada haciéndome caer de nuevo, gritaba por mi vida, pero nadie podía oírme,
intenté arrastrarme por el suelo para poder llegar a la puerta principal y poder avisar
a los guardias de seguridad pero antes de que pudiera hacer nada volví a notar un
fuerte golpe, me quedé tumbada boca abajo en el suelo.
Va a matarme.
El muy imbécil se cree que estoy muerta, ni siquiera ha sido inteligente como para
tomarme el pulso.
Antes de que se le ocurriera venir a por mi "cuerpo sin vida", salí corriendo tan rápido
como puse, entré a la cocina y abrí el armario donde las medicinas.
***************
POV.LAUREN.
Como hacía semanas que no veíamos a Dinah, decidimos que sería divertido quedar
un rato. Estábamos las tres poniéndonos al día en una cafetería.
D.- ¿Y eso?
D.- Ahhh... ¿y como se llama? ¿Cómo es? ¿Dónde la conociste? - reí por el
interrogatorio.
L.- Se llama Melissa. - vi a Ally rodar los ojos. - Es guapa, - no tanto como Camila;
Lauren olvídala, - simpática, es buena chica.
No, no pensaba igual en absoluto, mi nueva novia no le caía bien a mi mejor amiga y
viceversa, solo espero que eso no me traiga problemas en un futuro.
L.- Sí, mejor si no opinas. - no se lo dije con mala intención, era solo que no quería
pelearme con ella.
D.- Uhhh - rió - ¿y tú, Ally, algún chico por ahí? - preguntó curiosa.
L.- Espera... ¿Quién es? Y lo más importante aquí ¿por qué todavía no sé el nombre
de este chico? - volvió a levantar los hombros.
A.- ¿Todo bien? ¿Qué pasa? ¿Necesitas algo? - Negó. - Mírate te has puesto pálida.
D.- Necesito... emmm... ¿una de las dos puede llevarme a casa de Camila, por favor?
- pidió.
Salimos las tres de la cafetería, las seguía por detrás para llegar hasta mi coche.
A.- ¿Ahora eres amiga de Camila? - preguntó Ally desde el asiento de detrás.
D.- Sí. - tanto Ally como yo nos quedamos mirándola sin decir nada. - Chicas, ella ha
cambiado. - no dijimos nada.
L.- ¿Qué le pasa? ¿Quieres que vayamos contigo? - negó con la cabeza.
D.- No, no hace falta, yo me ocupo de ella, seguro que no es nada, ya sabéis como es
ella, algo dramática. - Abrió la puerta del coche y bajó, no sin antes asomarse por la
ventanilla para despedirse - Gracias, las... las llamo después. - La vi ir a paso ligero
hasta la puerta.
POV.DINAH.
Entré a la casa diciendo su nombre, una vez en la sala vi la mesita y una lámpara
rotas, además de algo de sangre en la alfombra, la llamé más fuerte y más asustada.
Con cuidado la llevé hasta la sala y la tumbé en uno de los sofás con cuidado de que
ninguna pisara ningún cristal.
D. Tu pierna... no para de sangrar.- cerró los ojos.- Eh, eh mírame, ok, lo siento por
el daño que te voy hacer ahora. - Rasgué mi camiseta y la até a la pierna de Camila
haciendo un improvisado torniquete para que dejará de sangrar, el grito que pegó me
ensordeció. - Ahora cuéntame que ha pasado. - me contó todo, todo lo que había
pasado esa tarde, todo lo que había ocurrido durante meses, las amenazas, los
golpes, las palizas, todo; sus entrecortadas palabras se mezclaban con su llanto. -
Mila, por favor, dime que no has intentado quitarte la vida. - dije con miedo
recordando todas las pastillas que había en el suelo; no contesto. - Por favor - dije
ahogando mis palabras en un sollozo que se unió a su llanto.
C.- Yo... No... quería coger una... buscaba algo para mi pierna... pero... pero...
escuché un ruido... y me asusté... y pensé... que, que... Johnny había vuelto, pero
no... no... sabía qué hacer y el bote se cayó... y... Me escondí y te... te lla...mé a ti. -
dijo llorando.
D.- Ok, tranquila Camila, escúchame, esto no es culpa tuya, ese hijo de puta pagará
por lo que ha hecho, tenemos que avisar a la policía.
C.- Por favor, no quiero que se entere nadie. - lloró más fuerte.
D.- ¿Puedo hablar con el señor Cabello? Es urgente, por favor. - le dije nerviosa a la
secretaria que me atendió.
Me informó.
A.- ¿Sí?
D.- ¿Alejandro? Ven a casa por favor, Camila está muy mal, ven corriendo. - dije
llorando.
A.- ¿Dinah? ¿Qué le pasa a mi hija? - Lloré más - Estoy saliendo ya para mi casa.
Los dos adultos se alarmaron al ver el desastre que había en su casa y al ver a su hija
en aquel estado.
D.- No me dejó llamar a la policía, tampoco a una ambulancia. - le informé a Sinu que
se sentó junto a Camila.
S.- Cariño, cálmate. - dijo agarrando a su marido del brazo quien estaba junto a ella
sentado en el reposa brazos del sofá, ya que estaba dispuesto a salir para matar al
individuo ese, obligó a este a sentarse junto a su hija.
Esa noche me quedé junto a mi mejor amiga, intenté hacerla sentir mejor para que
su dolor fuera menor.
POV.CAMILA.
A la mañana siguiente recibí una visita que no me esperaba para nada, el padre de
Johnny, uno de los jueces más importantes de todo Estados Unidos estaba en mi
casa.
Le conté desde que me dio el primer golpe hasta lo sucedido anoche, también
mencione lo de los videos aunque omití la parte de Lauren.
Fueron unos meses muy difíciles para mí, fue el propio padre de Johnny quien
denunció y juzgó a su hijo, lo condenó a cinco años de cárcel; tanto para mis padres
como para mí nos parecieron pocos pero no encontraron más pruebas que las físicas
a parte de los golpes de esa noche, en el juicio él dijo que siempre tuvimos relaciones
consentidas, cosa que era mentira. No sé cómo hizo pero también se deshizo de los
vídeos y la policía no los logró encontrar.
No se causó mucho revuelo ya que tanto mi padre como el padre de Johnny hicieron
que esto no llegara a los medios; notaba que la gente me miraba raro ya que aunque
no sabían la razón del porqué, sí se enteraron de que Johnny estaba entre las rejas,
la única que sabía la historia completa era Dinah, quien se había convertido en mi
mayor apoyo.
Capitulo 43
POV.CAMILA.
Sí, desde que paso todo aquello mis padres me dijeron que sería bueno para mí, y
aunque al principio estaba muy asustada ahora voy llevando todo un poco mejor.
Estaba en la sala de espera cuando, un señor con cabello blanco, gafas y ojos miel
salió de la consulta y dijo mi nombre, era mi psicólogo Carles Capdevila.
Capde.- ¿Y cómo ha ido esta semana? - siempre empezaba sus sesiones con esa
frase.
Capde.- Cuéntame.
Después de todo aquello, me entro el miedo a todo, no podía salir de mi casa, incluso
a veces me daba miedo bajar a la sala y tenía que pedirle a Sofia que fuera conmigo.
Mi hermana sabia parte de la historia, sabía que yo estaba mal pero nunca le
contamos lo que pasó realmente en mi casa esa tarde, cuando llegó del campamento
me vio con la pierna vendada y le dijimos que me había mordido un perro; la
pequeña no era tonta y sabía que algo iba mal, durante el periodo del juicio ella se
daba cuenta de que algo me pasó cuando ella no estaba pero prefirió no preguntar.
El miedo a encontrarme con los que me hicieron daño siempre estaba por ahí por eso
llevo casi dos meses sin ir al instituto. Sé que eso es malo pero no lo puedo evitar,
por las mañanas me levantó con la intención de ir pero cuando voy a salir por la
puerta de mi casa me entra el pánico y no consigo salir.
Capde me dijo que era normal que en ese lugar había vivido cosas muy malas, pero
que tenía que intentar, no olvidar eso es imposible sino remplazar esos recuerdos por
otros mejores.
Capde.- ¿Conseguiste ir?
Capde.- Camila, dijimos la semana pasada que poco a poco ¿no? Hace unas semanas
no salías de la cama, mírate conseguiste levantarte y vestirte, al menos lo intentaste,
no te quedaste durmiendo. -me animaba.
Capde.- ¿No? Mmmm... eso es mentira, Camila, tus padres, tu hermana, la amiga de
la que me hablaste.
Dinah.
Capde.- Voy a serte muy sincero, tienes que cambiar esa forma de pensar, no querer
parecer débil y que todo está bien no te ayudará. Ellos seguro que están encantados
de pasar un rato más largo o más corto contigo y si encima te ayudan lo harán con
más motivos.
C.- Prometo que saldré, aunque sea con Sofi o mis padres.
Lo decía en serio llevaba casi dos meses sin salir de casa, iba siendo la hora de
cambiar todo lo malo de mi vida.
Capde.- Muy bien, este es el objetivo de esta semana, salir a divertirte e intentar ir a
clase de nuevo... ¿y cómo vas con las pesadillas? ¿Duermes mejor ahora?
Empecé a tener pesadillas días después de lo ocurrido, las tenía cada vez que cerraba
los ojos, soñaba que volvía a por mí, que se escapaba de la cárcel y me mataba. Mi
madre se lo comentó a Capdevila y dijo que era totalmente normal que me pasara,
me dio unas pastillas para que consiguiera dormir aunque rara vez conseguían hacer
efecto.
Estuvimos un rato hablando sobre cómo superar todas mis inseguridades y miedos.
Quedaban diez minutos para que acabara la sesión cuando me dio los resultados de
las pruebas que realicé semanas antes.
Capde.- Padeces discalculia. - le miré extraño, no sabía que era eso. - Es una
dificultad en el aprendizaje, específicamente en matemáticas, es equivalente a la
dislexia sólo que en lugar de tratarse de la dificultad para expresarse correctamente
en el lenguaje, se trata de la dificultad para comprender y realizar cálculos
matemáticos. ¿Entiendes? - asentí. - Tú específicamente padeces Disarimetica, que se
caracteriza por presentar facultades para comprender el mecanismo de la
numeración, retener el vocabulario asociado a ésta o concebir los mecanismos de
resolución de sumas, restas, multiplicaciones o divisiones, también contar
mentalmente y utilizar sus adquisiciones para la resolución de problemas. - leyó de su
hoja.
Siempre que hacia algo simple como estar seria, triste, distraída, reírme, usar ironía,
ser sarcástica o cuando hacia algún pequeño chiste Capdevila lo decía en voz alta,
decía que era para hacerme ver el proceso de mi estado de ánimo y como cambie de
estar deprimida y sin ganas de vivir a estar no bien pero si mejor.
Sé que tengo que seguir trabajando pero poco a poco mi estado de ánimo iba
mejorando.
Capde.- Me alegra mucho que me hagas esa pregunta y no la voy a responder yo sino
tú. ¿Por qué crees que tú con 18 años no sabías que la padecías?
C.- Porque... porque no quería mostrar mis... mis defectos y no quería que nadie ni
siquiera mis padres pensasen que era tonta o algo parecido. - el psicólogo asintió.
C.- Que podía haberme evitado algunos problemas si lo hubiese dicho que tenía
dificultades.
Capde.- Sí, señorita, me alegro que por fin lo veas. Es mejor ser imperfecto y que te
quieran que ser perfecto y estar solo.
Acabe la sesión y estaba muy animada, realmente me había hecho bien, ahora sabía
que padecía dis... discol... discalculia, así que podía ponerle remedio a mi problema.
Decidí que intentaría cumplir uno de los objetivos que Capdevila me había puesto
para esta semana.
Sé que salir con mamá no sería lo más "guay" del mundo, pero no me importaba, yo
solo quiero mejorar mi vida y si tengo que salir con mi madre pues que así sea.
S.- Sí, claro. - dijo con una mezcla de sorpresa y alegría. - Llama a tu hermana.
Llevábamos un rato en el parque, estaba jugando con Sofi y mi madre nos hacía
fotos.
Lo estaba pasando bien, era la primera vez en meses que me reía de verdad, y eso
gracias a las tonterías que mi hermana pequeña hacía.
C.- ¿Qué haces aquí? - no me contestó y me dio un abrazo, casi me deja sin
respiración.
D.- Tengo tiempo, cuéntame cómo estás - le conté lo que hablé con Capdevila. - A
partir de ahora quiero que me llames cada vez que estés mal. - Me apuntaba con el
dedo. - Quiero que te mejores, que estés bien, que seas feliz.
D.- Por Vanessa. - asentí. - La expulsaron, pero ya sabes las influencias que tiene en
una semana volvió. cada vez que la veo la quiero matar. Me enfurece que tú estés así
y ella esté como si nada hubiese pasado.
D.- Mila, mañana paso a por ti e intentas ir a clase ¿está bien? - asentí.
Al día siguiente fui a clase pero sólo aguanté dos horas, mi madre tuvo que venir a
recogerme pero era un gran avance al menos para mí.
***************
POV.LAUREN.
A.- Lauren, yo sólo quiero hacerte ver que te mereces algo mejor que eso. -dijo Ally
calmada.
L.- Ally, déjame en paz. No te metas en mis cosas. -dije empezando a alterarme.
A.- ¿Por qué no ves que esa idiota sólo te usa?, te mangonea, te controla... -la
interrumpí.
A.- Mira, Lauren. Sabes que yo no me he metido nunca en tu vida amorosa, nunca te
he dicho nada sobre con las chicas con las que te acuestas... pero esto ya ha ido
demasiado lejos, y no voy a permitir que esa... haga lo que le venga en gana contigo.
- dijo enfadada. - Hay muchas otras chicas con las que podrías salir.- agaché la
cabeza.- ¿Estás enamorada de ella? - negué mirando al suelo.
Quería verla.
Una de las veces que llamé a Sofi, porque sí, seguía hablando con ella, la llamo para
preguntar como está, como va su vida de niña de ocho años, quiero demasiado a esa
pequeña; me dijo que Camila estaba malita, no me explico nada más porque Sinu le
quitó el teléfono y me informó que Camila solo se había hecho un esguince en el
tobillo, nada grave.
A.- ¡SI! Llevas días sin ir a clase para ir a verla, vete tú a saber a qué sitio, vuelves
borracha altas horas de la noche y hecha un desastre, no me sorprendería nada si
también hubieras empezado a drogarte...
L.- Ally, ¡Cállate!
Ally sabía perfectamente que yo nunca haría eso, una amiga que conocí en una fiesta
y con la que me llevaba muy bien, incluso Ally la apreciaba, murió de una sobredosis,
en su funeral prometí que nunca en mi vida me drogaría.
L.- No puedo creer que hayas dicho eso. - dije a punto de llorar.
A.- Y yo no puedo creer lo idiota que te has vuelto... ¿por qué estás con ella?
Ally y yo en este último mes vivíamos peleando, siempre por el mismo tema, Melissa
era ese tema, pero yo no podía dejarla.
A.- Y para colmo, la imbécil esa te hace elegir entre Troy y yo, tus amigos o ella.- la
miré sorprendida. - No me mires así... escuché cuando te decía que dejabas de verte
con nosotros o lo vuestro se acababa... y por lo que veo la eliges a ella. -Empezó a
llorar.- Si eso quieres, así será... cuando entres en razón y te des cuenta que estar
con esa tipa es un error, si quieres vienes a verme. -Fue hacia la puerta. - Pensaba
que nuestra amistad no la rompería nada, ni nadie y menos algo que se supone que
debería hacerte feliz... pero yo sé porque te conozco mucho que no lo hace - cerró de
un portazo.
M.- Venía por ti porque el novio de una amiga hará esta noche una fiesta.
M.- ¿Por qué? - preguntó con enfado, apoyando sus manos en la cintura.
L.- Porque no quiero ir. - grité. - No podemos quedarnos en la habitación una puta
noche, como una pareja normal. - se cruzó de brazos apoyando su peso en la parte
derecha de su cuerpo.
L.- No, ve tú, yo me voy a quedar aquí. Siempre hago lo que tú quieres, por una vez
podrías hacer lo que yo quiero.
L.- Te he dicho que no, no estoy de humor para fiestas, acabo de pelearme con Aly, -
vi como rodaba los ojos. - Sé que no te importan mis amigos y que no los soportas
pero podrías mostrar un poco de interés por las cosas que me pasan, no ves que
estoy mal.
M.- Vale... - se sentó junto a mí, me abracé a ella, lloré en su regazo un poco más, en
la habitación solo se escuchaba mi llanto, no recibí ni una palabra de aliento por parte
de mi novia, cuando dejé de hacerlo parecía tener cara de estar aburrida. - Ok, ya
has llorado un poco, ahora vamos a la fiesta y te olvidas de lo que haya podido
decirte la Ally esa, que por cierto sigo pensando que te tiene envidia. - me sacó
arrastras de la habitación y fuimos a la fiesta.
Allí estaba yo, en una casa que no sabía ni de quien era, con gente borracha que no
sabía quiénes eran, besando a una chica que no quería besar pero debía hacerlo si
quería lograr olvidarme de Camila. No estaba de humor ni para beber, yo solo quería
volver a la habitación y dormir.
Después de unas cuantas horas, por fin llegué al cuarto, mi compañera ya dormía, ya
que era tarde y mañana había clase, antes de meterme a la cama revisé mi correo
electrónico, para ver los mensajes que tenía, tenía varios de unos compañeros de
clases. Cuando iba a cerrar todo vi el nombre de Camila en la pantalla y le di empecé
a ver las fotos que me envió cuando volvimos de Nueva York, me quedé mirando
unos minutos su foto.
L.- A quien intento engañar.- dije en voz baja frotándome los ojos. - Te necesito - le
hablé a la pantalla.
Capitulo 44
POV.CAMILA.
Habían pasado meses y gracias a Capde, a mis padres, a Sofi y a Dinah había
conseguido restablecer mi vida.
Por fin había conseguido volver a clase, las cosas al volver al instituto cambiaron
mucho, ya no era la chica a la que todos se acercaban, a la que las chicas pedían
consejos de moda y los chicos me pedían salir, no voy a negar que no tener a la
gente a mi alrededor era extraño al principio pero ahora podía ser más libre, hacer lo
que a mí me diese la gana, ahora me pasaba todo el día con Dinah quien se convirtió
en mi mejor amiga, bueno en mi única amiga, cosa que no me importaba, en este
tiempo aprendí que no importa la cantidad de personas que te rodean, sino la calidad
de estas y Dinah era de la mejor calidad; ella no me juzgaba por lo que hacía es más
me animaba hacer las cosas que tenía en mente, como cuando le dije que me quería
apuntar a clase de baile, me dijo que si yo quería hacerlo que lo hiciese, dos semanas
después se apuntó ella conmigo. No éramos las mejores pero al menos nos
divertíamos.
Solo nos quedaba hacer ese último examen y seria oficialmente una chica graduada
con su diploma, su gorro y su Prom.
Por suerte entre el director Simon y el Profesor Gómez me ayudaron a recuperar las
clases que perdí, todos los profesores accedieron a hacerme exámenes de
recuperación y mi madre pagó clases particulares después del colegio para que
aprobara. Al final lo conseguí.
Hablando de prom, nadie me lo había pedido, y no me extraña con los últimos
acontecimientos pasados. Tenía ilusión de ir pero no tenía pareja, así que le pregunte
a Dinah.
C. Oye, Dinah, ¿Quieres ir al baile conmigo? - pregunté como quien no quiere la cosa.
D.- No.
D.- No lo dudo pero esas no son formas de pedirlo, sé más creativa chica.
***************
Mi primera idea, no fue muy exitosa ya que me dijo que no otra vez, consistía en un
dibujo d e mi misma pidiéndole prom a ella, se lo enseñe por Skype y más o menos
esto es lo que ocurrió.
Le enseñé el dibujo.
C.- Taaaaaaaraaaaaannn.
C.- Esta soy yo. - dije señalando mi dibujo. - Y esta eres tú - dije señalando su
caricatura - y aquí yo digo "¿prom?", y tú me responder "¡Claro Mila!".
D.- Es muy tierno que Sofi te ayude a pedirme prom pero no...
C.- Eh, eh eh, ¿Cómo que Sofi? Esto lo he hecho yo con todo mi cariño. - ella rió.
D.- Te quiero.
Me pasé el fin de semana enviándole mensajes a Dinah para que aceptase, si no iba a
aceptar por las buenas lo tendría que hacer por las malas y molestarle era lo que se
me ocurrió, obteniendo el mismo resultado que el anterior, es decir, un no, creo que
incluso me bloqueó de Twitter.
Hice tres fotos una al gran cartel, otra donde salía yo en el con una gran sonrisa y
otra con cara triste.
Le envié la primera por la mañana al no obtener respuesta envié la segunda, seguí sin
obtener respuesta y envié la última. Ya por la noche vi que Dinah seguía sin
contestarme así que me lo tomé como un no e hice mi último intento de que me
dijera que sí, si esto no funcionaba me quedaría sin ir al baile.
La caja tenía 5 cupcakes de nata con una letra cada uno hecha con adornos morados
y formando la palabra ¿PROM?
D.- Sí, claro que voy al baile contigo, - dijo dándole un mordisco al cupcake. - Pero ya
te lo había dicho.
C.- ¿Cuando? - pregunté confusa.
D.- Ayer por la noche te envié un mensaje, ¿no lo has visto? - dijo Dinah dándome el
cupcake con la letra R.
No lo vi; revisé mis mensajes y ahí estaba el de Dinah, era una foto, la misma que yo
había hecho con la pregunta ella lo había hecho con la respuesta, en la foto se veía a
Dinah sonriendo y en el fondo una pared blanca llena de post-its rosas con la palabra
"SÍ" escrita en grande.
Pues al final si iré al baile con Dinah, no podía haber elegido mejor pareja.
Y así fue.
***************
POV.LAUREN.
Llevaba dos días sin hablar con Ally y no podía más, al final fui a buscarla.
L.- ¿Ally? - Estaba sentada en uno de los sofás de la sala de estar, al escuchar mi voz
se giró - ¿Puedo sentarme junto a ti? - levantó los hombros, así que me senté.
Mirábamos ambas la pantalla que teníamos delante en silencio. - Ally. -la llamé y
volteó a verme.- Lo siento.- volvió a mirar a la pantalla - ¿Me has oído? Te he pedido
perdón por lo que paso, Ally, yo... yo lo siento mucho, no quiero estar peleada
contigo, eres mi mejor amiga, eres como mi hermana lo último que quiero es que
dejemos de hablar. - Me miró y se acercó a mí para después abrazarme - ¿Me has
perdonado?
A.- No, pero yo tampoco soporto estar enfadada contigo. - ahora fui yo quien abrazó
a Ally. - Tú y yo siempre seremos amigas, Jauregui, pero no me pidas que acepte a
esa estúpida porque no lo haré, por lo menos hasta que yo vea que ella te hace feliz.
L.- Ok, puede que no me haga feliz pero por favor respeta mi relación.
L.- Ya me has oído... necesito olvidarme de ella por eso estoy con Melissa. - me
miraba sorprendida. - Por favor Ally, no me juzgues y no me mires así que ya
bastante difícil para mí es confesarte esto.
L.- Es complicado.
L.- No creo que lo haga. - dije triste - Además hace tiempo que perdimos el contacto
pero sigo... tú sabes, me sigue gustando... mucho.
L.- Ca... cambiemos de tema, por favor.- le pedí - Me hace mal hablar sobre ella, lo
único que quiero es sacarla de mi cabeza.
A.- Ok, como tú quieras, pero sabes que puedes hablar conmigo de cualquier cosa,
¿verdad? - La abracé - pero en serio te digo, no puedes buscarte a otra chica que no
sea Melissa. - reí.
L.- Ally...
A.- Bueno, vale, vale... - dijo riendo también.- Espero que encuentres a otra chica
que sí te haga feliz y que no sea nada más para olvidarte de alguien.
POV.CAMILA.
A mis padres les costó un poco pero al final cedieron gracias a mi insistencia y la
recomendación de Capde, él les dijo que cambiar de aires me vendría bien.
No conseguí estar con nadie, no estaba preparada para una relación, tampoco es que
buscara entrar en una; sinceramente no sé si conseguí ya no estar enamorada de
Lauren, pero si pensaba menos en ella, no sabía que era de su vida, aunque he de
confesar que había veces que stalkeaba sus redes sociales, no es que la buscara a
propósito, era Dinah que subía fotos junto a ella y la mencionaba pues que iba a
hacer yo ¿no mirar?
Seguía yendo al psicólogo aquí en México, me encontraba mejor, pero tenía mis
momentos de altibajos.
Mi padre venia cada semana a verme, el viernes agarraba su yet e iba a casa de sus
padres para pasar el fin de semana conmigo, algunas veces también venían mi madre
y Sofi, pero no siempre.
Ohhh, sí, se me olvidaba mencionar que también compré un perrito al que llamé Teo.
X.- ¿Quién es esa cacatúa? - dijo mi abuela en español cuando escucho a Dinah.
C.- Nada, abuela, una amiga. - hablé en el mismo idioma, agarré el portátil y me metí
un mi habitación para no molestar a mis abuelos que veían la novela.
Dinah y yo nos pusimos al día de todo, aunque hablábamos todas las semanas Dinah
siempre mostraba interés en cómo estaba yo, en cómo me encontraba, cual era mi
estado de ánimo y esas cosas, parecía mi segunda psicóloga. Después de darle un
informe detallado de cómo había ido mi semana, me contó cómo le iban las cosas por
nuestras tierras.
C.- Sí, un poco, pero no me decidí, no sé si estoy lista para volver de nuevo, los
extraño mucho y necesito teneros cerca, tanto a mis padres como a Sofi y a ti, pero
no sé...
D.- Dale, Mila, ha pasado un año, haz tus maletas y trae ese culo Cubano a Miami. -
reí por lo que dijo.
D.- Vamos, así estudiaras conmigo, bueno no conmigo pero si podrías venir a la
residencia y vivir ahí, es divertido... además podrías seguir tus estudios aquí, apuesto
que está universidad es mejor que a la que vas tú... Mila por fa.
***************
Y ahí estaba yo delante de la puerta que daba a mi nuevo hogar, mi nueva casa, mi
nuevo comienzo, una habitación, que todavía no sabía cuán grande era, sólo sabía
que tenía que compartirla con alguien, eso me dijeron cuando me inscribí. La verdad
estaba bastante bien lo de la residencia, estaba a diez minutos de la universidad
andando y no tendría que venir desde mi casa que eran casi dos horas de trayecto en
coche.
La parte donde estaba la cama cerca del baño estaba ya decorada, así que supuse
que mi compañera no sería una novata como yo, en la pared había algunas fotos
pegadas y algún que otro poster de bandas de música, ahhh y uno de Lana del Rey.
Vi a una chica, alta, esbelta, con cabello castaño y piel morena, bastante guapa a mi
parecer, muy guapa, salir de la puerta del baño.
C.- ¡Hola! - la saludé, parecía confundida de verme - Soy Camila Cabello. - le tendí la
mano.
C.- Sí, es mi padre. - Nos soltamos. - Creo que soy tu nueva compañera de
habitación. - le sonreí.
X.- Omg, no, esta no es mi habitación. - la miré confusa. - Está habitación es de una
amiga mía, bajó hace rato a hablar con alguien, sólo la estoy esperando... por cierto
soy Normani, Normani Kordei. - se presentó - Sabes me parece que voy a bajar a por
mi amiga así te dejo que te acomodes y esas cosas. - dejé mi maleta encima de la
cama vacía y la chica salió antes de que yo le dijera que no hacía falta que se fuera.
***************
POV.LAUREN.
Ger.- La alumna Rose dejó de estudiar en la universidad por eso ya no vivirá con
usted.
Mi tercer año no podía haber empezado mejor. A saber con quién me toca compartir
habitación, con lo bien que me llevaba con Rose, era algo rara pero también
simpática.
Subí al primer piso que era donde estaba mi habitación. De camino me encontré con
Normani.
L.- Te puedes creer que me van a enviar a una novata para que comparta cuarto. - le
dije indignada.
L.- ¿La has visto? - pregunté. Asintió y me informo que hacía poco que había llegado.
- Bueno pues voy a ver con que me encuentro, deséame suerte. - Normani rió.
N.- Suerte.
Abrí la puerta de la habitación y vi una chica de espalda a mí. De espalda se veía que
tenía buen cuerpo.
C.- Cami...la - al verme se quedó de piedra al igual que yo al verla a ella. - Esto tiene
que ser una broma.
L.- Tienes que estar jodiendome. - dije a la misma vez. Nos quedamos unos segundos
sin hablar.- ¿Estás segura de que no te has equivocado de habitación?
C.- Esta es la quinientos do..., no... la cinco uno tres ¿no? - preguntó. Abrí la puerta y
efectivamente el número de la puerta era ese, Camila me miró confusa. - Pensé que
llevabas un año viviendo aquí.
L.- Y lo llevo, sólo comprobaba que seguía siendo ese número y no lo habían
cambiado. - seguía estática en la puerta y ella junto a uno de los escritorios.
L.- Sí. - miré al techo incomoda y volví mi mirada a ella, quien miraba sus manos
nerviosa.
Dios mío, que hermosa está, se ve más mujer, más linda, su pelo, su cuerpo está
más... es más sexy de lo que recordaba, esa ropa de señorita "madura" y yo aquí con
mis pantalones rotos y mis camisetas negras; que no me sonría porque si no me
muero aquí.
L.- ¿Así que ahora estudias en la UM? - pregunté intentando no parecer nerviosa.
C.- Sí.
L.- Ahhh... ¿oye tú estás segura de que esta es tu habitación? - le pregunté de nuevo,
asintió - Ok, sólo volvía a comprobar. - hubo otro silencio, ninguna se movía - ¿No te
parece esto un poco incómodo?
***************
POV.CAMILA.
C.- Y tú no te puedes imaginar las ganas que tengo yo de que lo hagas. - y por fin
después de tanto tiempo volví a sentir sus labios.
L.- ¡HEEYY! Euu... CAMILA, ¿ME ESCUCHAS...? TE EMBOBASTE. - con sus gritos volví
a la realidad.
L.- ¿Qué si no crees que esto es incómodo a la par que violento? - preguntó, al
parecer por segunda vez.
C.- Pues teniendo en cuenta que la última vez que te vi estabas en mi cama... mmm
sí.
Mierda. ¿Por qué he dicho eso en voz alta? No tendría que haber recordado nada.
L.- Ayy, menos mal, creía que era la única. - no pareció importarle mucho que yo
recordara nuestro último encuentro.
¿Me pregunto en que se gastaría los 300 dólares que se llevó de mi casa?
L- ¿Y cómo hacemos para que eso no sea así? - Levanté los hombros, la verdad ni
idea de lo que me dijo. - ¿Te ayudo a desempacar? - preguntó, le sonreí.
Lauren que estaba cerca abrió; una chica alta, rubia, con un pecho que parecía que se
le iba a salir de la camiseta, con unas piernas larguísimas, entró dentro, ignorándome
por completo besó a Lauren, la sonrisa que tenía en mi boca desapareció por
completo y sentí como si mi corazón hubiera sido arrollado por un camión cisterna.
L.- Hola.
X.- Nos vamos - dijo la chica, quien en ese momento parecía notar mi presencia ahí. -
¿Quién es esta? - dijo esta con tono desagradable.
¿Perdón? ¿Esta?
L.- Melissa, esta es Camila, mi nueva compañera de cuarto y una vieja conocida.
Camila esta es Melissa, mi novia. - el camión volvió a pasar por encima de mi
corazón.
¡Estúpida!
M.- Vámonos, bebe. - no pude evitar poner cara de asco. Vi a Lauren agarrar sus
cosas y coger la mano de su chica.
C.- Oye, Lern. - la llamé antes de que saliera y se giró hacia mí - ¿Sabes cuál es la
habitación de Dinah?
L.- La 1904.
***************
Y como no quiero aburrir con mi segundo año de universidad voy hacer un resumen:
Compartir habitación con la persona de la cual estuve y estoy enamorada, tenía sus
pros y sus contras, lo bueno es que era lo primero que veía al despertarme, lo malo
su estúpida novia.
Me hice amiga de Normani e incluso de Ally ya que pasan más tiempo en mi
habitación con Lauren que en la suya propia, las cinco formábamos un grupo bastante
peculiar.
¿Es digno de mencionar que casi me voy a golpes con una chica? No sé si es digno o
no pero así lo hice, bueno yo sola no fui, me acompañaban Dinah y Lauren, ¿Por qué?
Pues fue porque la individua aparte de quitarle el novio a Normani se puso a insultarla
en medio del bar del campus, esto me hizo recordar a mi época escolar cuando yo
trataba mal a la gente y cuando me humillaron a mí, fue tanta la rabia que sentí a
recordarlo que fui directa a por ella para defender a Mani.
La agarré del pelo y le dije... no importa lo que dije. La chica me empujó y Lauren
vino a defenderme, y Dinah fue a defender a Lauren. ¿Cómo acabó la historia?
Ninguna de las tres podemos volver a pisar ese bar.
Con Dinah, todo siguió normal, ella estudiaba periodismo y alardeaba de que algún
día tendría un programa tipo el de Oprah, hacíamos el tonto juntas, nos divertíamos y
pues nada más interesante pasó en nuestra relación... Ohh espera sí, hace unos
meses para su cumpleaños la invité junto a Normani al concierto de Beyonce y a mi
querida mejor amiga no se le ocurrió otra cosa que colarse en el camerino, la vimos
sí, pero seguridad nos echó y nos encerraron como tres o cuatro horas en un
calabozo, mi padre tuvo que venir a sacarnos de allí.
Sorprendentemente para las dos, nos hicimos amigas, creo, no sé, pienso que nunca
llegaré a ser 100% su amiga porque cada vez que la veo muero por besarla y les digo
que la veo mucho ya que vivimos juntas; aunque también nos peleábamos pero eran
discusiones sin importancia enseguida volvíamos a estar bien, eran cosas de la
convivencia; estas discusiones siempre giraban sobre dos temas:
Uno, lo desastrosa y desordenada que era yo; Lauren no conseguía entender que mi
escritorio estaba ordenado dentro de mi propio desorden.
Dos, lo mucho que odiaba Lauren que la despertase; encima que lo hacía después de
tener que aguantar las doce mil alarmas que se ponía, bueno no eran tantas solo
tenía tres; el caso es que todas las mañanas la tenía que llamar, intentaba ser dulce,
y solo Dios sabe el esfuerzo que hacía para no despertarla con besos y mimos, pero
es que esta mujer no se despierta no aunque la maten, por eso acabábamos
gritándonos, a la hora del almuerzo ya se nos había quitado el enfado.
Lauren se pasó todo el curso con novia, si la primera impresión que tuve de Melissa
no fue muy buena cuando la conocí mas lo confirme, no trataba bien a Lauren, era
muy estúpida y muy controladora, y sí probablemente hablen los celos.
Cuando dijo que habían terminado fue uno de los mejores días de mi vida, por fin ya
no estaría rondando por nuestro alrededor, cosa que no solo me alegró a mí, sino a
mis tres amigas restantes, que tampoco les caía bien; lo celebré mucho, es más, creo
que me pase celebrándolo.
En cuanto a los estudios no les voy a mentir no fue todo un campo de rosas tuve que
esforzarme pero al final conseguí pasar de curso y ahora estoy disfrutando de las tan
merecidas vacaciones de verano.
***************
POV.LAUREN.
¿Mi tercer año? Nada del otro mundo, yo rodeada de cámaras, ya que estudiaba
fotografía.
Fin.
********************
Solo quería deciros que gracias por leer y por los comentarios que los leo y espero
que os este gustando la historia, bueno ha los que lo lee por primera vez por que a
los que repiten ya saben como es.
POV.CAMILA.
Se supone que el verano es para pasarlo bien, estar con tus amigos, divertirte como
si se fuera acabar el mundo, ir de fiesta en fiesta... ¿Y qué hacía yo? Cambiar de
canal para después volver a cambiarlo; estaba aburrida de estar todo el día en casa,
ninguna de las chicas estaba en Miami y solo yo podía salir con Sofia, no es que estar
con mi hermana fuera algo malo pero no era lo más apasionante del mundo.
Una tarde recibí un mensaje por Facebook de Troy quien me invito a ir con él a la
playa, mi aburrimiento era tanto que al final acepté la invitación, nuestros primeros
encuentros fueron un tanto incomodos ya que nosotros no éramos amigos, durante el
año anterior habría hablado con él unas diez veces y no más de dos palabras, pero
Troy estaba igual que yo, aburrido de no hacer nada, su tuvo que quedar en Miami
porque consiguió un trabajo de verano como camarero por las noches.
Conforme pasaron las semanas, nuestra relación se afianzo más, Troy era un chico
muy simpático y muy gracioso, era agradable pasar el rato con él.
Una tarde decidí invitarlo a mi casa, estuvimos nadando en la piscina, incluso jugo
con Sofi cuando esta entró al agua.
C.- ¿Qué?
T.- Pero me da miedo que te enfades, creo que no tenemos suficiente confianza para
que me respondas pero quiero saber la respuesta.
T.- Ehhh a ti... ¿Te gustan los chicos o las chicas? - dijo con algo de vergüenza.
C.- Woow, no me esperaba esa pregunta. - dije sinceramente aunque reí un poco.
T.- Lo sé, lo siento, no quería ofenderte. - parecía arrepentido de haber preguntado.
C.- No, no estoy ofendida y respondiendo a tu pregunta, no sé, no depende del sexo,
sino de la persona.
No espera, no le gustaré yo a este chico, no por Dios, ya decía yo que era raro que
tomara interés por mí, de querer salir conmigo ¿Y yo ahora que le digo?
C.- Entonces si yo no soy la chica que te gusta entiendo mucho menos que pinto yo
en todo esto.
T.- Mmm... la chica que me gus... la chica de quien estoy enamorado - se corrigió.
C.- ¿Enamorado?
C.- ¿Ally? ¿Ally brooken? ¿Mi amiga Ally? ¿Pequeña Ally? - pregunté para aclarar que
era la misma persona de quien hablábamos.
Ellos se pasan el día discutiendo... oh claro, por eso discuten... ¿pero a Ally también
le gustara Troy?
T.- Míralo de esta forma yo veo a Ally de la misma manera que tú miras a Lauren.
C.- ¿Cómo? Yo no... - Salí de la piscina, Troy fue detrás mío, cogí la toalla y me
sequé.
T.- Camila, Hey... ¿Qué pasa. dije algo malo? - dijo cogiendo su toalla.
C.- No, obvio que no. - nos sentamos en el pequeño sofá que había en el jardín.
T.- O sea que todos son imaginaciones mías, ¿no? A ti no te gusta Lauren.
C.- Sí.
T.- Sí, y a verdad no sé cómo ni Ally ni Dinah ni Normani ni la propia Lauren se han
dado cuenta aún.
Ahí llevaba razón, ¿Cómo no han podido darse cuenta? Si soy la obviedad
personificada.
C.- A mi Lauren no me gus... - lo vi reír - ¿Soy un poco obvia, no? - dije cubriéndome
la cara con las manos.
T.- Un poco. - dijo riendo - Pero yo hace tiempo que lo sé, tú misma me lo dijiste,
solo quería comprobar si estando sobria me lo dirías también.
T.- Recuerdas la noche que fuimos a "Place" , ¿Cuándo Melissa acababa de dejar a
Lauren?
T.- Y no me extraña...
FLASHBACK
POV.TROY.
N.- Vamos Camila entra al coche.- le decía intentando hacer que la castaña entrara a
mi carro.
C.- No, ¡Yo quiero seguir ahí dentro! Estamos de celebración. - Gritó, agarrándose del
cuello de Normani. - Yujuuu.
C.- Calla, duende. - salió corriendo de nuevo hacia el bar y tuve que ir tras ella; la
llevé de nuevo donde las chicas. - ¿Tú eres muy alto, no? - Dijo de repente se echó a
reír.- Mira Troy, un duende. - dijo señalando a Ally lo que hizo que esta última riera. -
Eres muy guapa para ser un duende. -se abrazó a ella y le dio un beso en la mejilla.
D.- Chicas, la encontré. - vimos a Dinah llegar con Lauren en las mismas condiciones
que Camila.
T.- Vamos Lauren. - la agarré por la cintura, esta andaba a tropiezos. - Vamos a casa.
- no se quejó.
C.- ¡No, Lauren! - Se soltó de Ally y fue hacia la pelinegra. - ¡Vamos a celebrar! Yo os
invito. - volvió a gritar.
A.- Ni idea pero lleva toda la noche diciéndolo. - en ese momento Lauren vomito en
medio de la calle.
N.- ¿Cómo han bebido tanto? - Camila saltó a su espalda. - Camila bájate - en lugar
de hacerlo empezó a gritar cosas sin sentido mientras reía.
Sin ningún problema metimos a Lauren en mi coche; ahora con Camila todo fue un
poco más difícil.
Camila lo tiró con fuerza, haciendo que cayera unos metros hacia delante de donde
estábamos nosotros, Ally fue a por él, sacó la llave de la habitación de Lauren y
Camila y me la dio.
C.- No estoy borracha, mira. - Puso los brazos en cruz y cayó hacia un lado, chocando
contra el piso. - Eso ha sido porque el mundo se ha movido, no ha sido mi culpa. - la
levantamos del suelo.
En el trayecto miraba hacia Camila por el retrovisor, estaba callada y eso era muy
sospechoso.
C.- ¿Yo? Nada. - pare el coche en un semáforo y me gire a ver que hacía, Camila
jugaba con los dedos de Lauren y acariciaba su mejilla con la mano que tenía libre,
mientras que la borracha número dos dormía en el hombro de la borracha número
uno.
T.- Ya te lo dije, a celebrar. - le dije eso porque pensé que si le decía que la llevaba a
su habitación sería capaz de saltar del coche. - Oye, Camila, ¿Qué celebramos? -
pregunté con curiosidad sin quitar la mirada a la carretera.
C.- Que Lauren está soltera de nuevo. - gritó feliz. - Por fin está solita, mi hermosa
está libre de cualquier bruja.
C.- Sí, mucho ¿a ti no? Mejor dicho, ¿a quien no? Mírala es perfecta, sus ojos, sus
manos, su boca... sí, su boca, quiero besarla de nuevo.
POV.CAMILA.
C.- ¿Yo te dije todo eso?, ¿Te dije que ya la había besado antes? - asintió riendo.
C.- De esa noche no recuerdo nada, solo que cuando me desperté estaba en la cama
de Lauren y estábamos a medio vestir. - noté mis mejillas arder por la confesión.
FLASHBACK
POV.GENERAL.
C.- ¡Vamos a jugar! - dijo al verla. La castaña fue a su cama y empezó a saltar en
ella. - Laur, ven. - le hizo caso y ambas chicas se pusieron a saltar como si tuvieran 4
años hasta que Lauren se mareo y bajó.
Camila hizo lo mismo y fue hacia su escritorio, arrugó un papel que había por ahí, sin
importarle que había escrito en el, se lo tiró a Lauren quien después se lo devolvió,
hicieron esto un par de veces y acabaron simulando un partido de la NBA con la bola
de papel y una papelera.
C.- No estés triste por esa estúpida... - La chica de ojos esmeralda había estado
llorando en el bar durante toda la noche por su reciente ruptura.
L.- Sí, siempre eres tú. siempre estás aquí. - dijo dando golpecitos en su cien
derecha. -Y aquí. - dejó su mano sobre su corazón. - Y no hay manera de hacerte
salir. - dijo enfadada.
C.- Perdón.
L.- ¡Vete, Camila, vete! - dijo tirándola de la cama, Camila se quedó sentada como un
indio en el suelo con la mirada triste y cabizbaja, agarró la bola de papel y se puso a
juguetear con ella entre sus manos, a los pocos minutos Lauren se sentó a su
izquierda de la misma manera. - Perdón. - Camila le pasó la bola, Lauren la agarró y
le regaló una pequeña sonrisa que fue suficiente para que una Camila borracha
hiciera lo que estaba deseando hacer desde el primer día cuando vio que Lauren era
su compañera de habitación.
Camila se acercó lentamente a Lauren, quien al ver la cercanía cerró los ojos y juntó
sus labios a los de Camila, empezó como un beso lento y dulce que se transformó en
uno pasional y lleno de deseo, debido a la ansiedad que tenía una por la otra.
C.- Lauren. - dijo sobre sus labios. - Yo te... - la cayó dándole un beso, Lauren se
levantó rápido haciendo que casi perdiera el equilibrio al hacerlo pero se mantuvo en
pie, le tendió las manos a Camila. - Te quiero, te quiero Lauren. -confesó. - Quiero
estar contigo, quiero que me dejes amarte, quiero que me dejes despertarte por las
mañana y hacer el amor contigo todas las noches. - La besó de nuevo mientras
lentamente se iban hacia atrás quedando tumbadas en la cama de Lauren.
POV.CAMILA.
Agh que dolor de cabeza. ¿Por qué bebería tanto anoche? Puff me quiero morir.
Entre abrí los ojos y la poca luz que entró por ellos quemó mi retina, haciéndome
cerrarlos de nuevo.
Cuando bajé la mano pude notar el cabello de alguien sobre mí, sin abrir los ojos
toque el costado de quien dormía junto a mí.
Ok, es una mujer pensé cuando toqué la tela de su sujetador.
C.- Lauren. - sonreí. Tarde exactamente dos segundos en darme cuenta. - ¡¡Mierda,
Lauren!! - Grité y se despertó de golpe, se quejó del dolor de cabeza y me miró
confusa - ¡¿Qué paso anoche?!
L.- ¿Qué haces medio desnuda en mi cama? - agarré la sabana e intenté taparme con
ella.
¿Para qué me tapo? Ni que fuera la primera vez que Lauren me ve así.
C.- Yo tampoco. - dije intentando recordar algo - ¿Crees que nosotras... ya sabes...
hicimos algo?
L.- No hicimos nada. - dijo rápidamente - Creo, no sé... bueno olvídalo, aquí no pasó
nada.
C.- Oye y... ¿soy la primera persona en saber que estás enamorado de Ally? - le
pregunté.
T.- Sí.
T.- No...
T.- Quería proponerte algo... algo que si sale bien yo podría estar con Ally y tú con
Lauren...
T.- No lo se, por eso te voy a contar lo que tenía en mente. - hizo una pausa.- Quiero
darle celos a Ally contigo...
T.- ¿Por qué no? Lauren también se pondría celosa y por fin la cabeza dura de mi
mejor amiga se daría cuenta que está loca por ti. - enrojecí por lo que dijo.
C.- No, tendría que fingir ser tu novia y cosas así, y eso nunca sale bien.
T.- No, no tendríamos que hacer eso, solo hacer que ellas piensen que tenemos algo,
y que nosotros lo neguemos, ¿me entiendes? No tendríamos que actuar como una
pareja, solo ser más cercanos. Por faaa. Camila. - suplicó.
Todo va a salir mal seguro pero y si sale bien y Lauren por fin se fija en mí.
C.- ¿Tanto te gusta Ally? - Levantó los hombros algo avergonzado. - Ok, primero
tienen que enterarse de que estamos pasando tiempo juntos... como amigos.
T.- Obvio como amigos y ¿Cómo hacemos eso?
T.- Valee... - se tiró y yo bajé a la parte menos honda. - ¿Qué vamos a hacer? - dijo
cuando estaba cerca de mí.
T.- ¿Una foto? ¿Y para eso necesitábamos meternos otra vez en la piscina?
C.- Pero ven aquí tenemos que salir los dos. - se puso detrás mía y yo puse la cámara
delantera. - mejor ponte a mi lado, desde esta posición parecemos una pareja.
C.- No sé, a alguna red social donde Ally y... pueda verla.
T.- ¿Instagram?
T.- No ¿y tú a mí?
C.- No. - ambos reímos. - Ok ¿preparado? - Hice las dos fotos y salimos de la piscina.
- Yo subiré esta ¿ok? - en ella Troy salía serio, como si estuviera enfadado y yo salía
haciendo una mueca.
T.- Sí, ¿y a ti esta? - me enseñó la foto que le había enviado ya subida a Instagram,
en ella salimos los dos sonrientes, una foto normal de dos amigos.
Constaba de dos emoticonos, la carita feliz y el pulgar hacia arriba más mi nombre.
T.- Si.
C.- Un mes, si en un mes no hay avance pensamos otra cosa para poder estar con
ellas. - le tendí la mano.
Cuando Troy se fue, subí a ducharme, el resto de la tarde fue tranquila, estuve con
Sofia y toque la guitarra un rato.
@Troyogletree: "Siempre"
***************
Troy y yo estuvimos varios días sin vernos porque se fue el fin de semana con su
familia a Los Ángeles.
C.- Sí, oye no me llego ninguna llamada, mi móvil estará mal, perdón. - le informé.
T.- No si no te he llamado por eso no te llegan, solo lo he escrito para que Lauren lo
vea, dale RT para que Ally se enteré también. - Reímos. - Bueno contéstame al tweet
y dime que sí.
T.- Sí, obvio, nos vemos mañana - colgué la llamada y entré a Twitter.
@CamilaCabello: "Yay!"
Lauren, por Dios, ponte celosa porque si no me sentiré como una estúpida por hacer
esto.
***************
T.- No sé si Ally y Lauren las habrán visto pero Dinah si le dio "me gusta" a la foto.
***************
POV.LAUREN.
Llevaba tres semanas en México y la verdad me lo estaba pasando bien, estaba feliz
de ver a mi familia.
Después de venir de un largo paseo con mis abuelos me senté en el sofá y cogí mi
móvil, entré a Tumblr un rato y después entré a Instagram para subir una foto que
me hice con mis abuelos.
Vi las fotos que habían subido Dinah, Normani y Ally de sus vacaciones así como yo
estaba haciendo. Incluso Troy había subido.
Espera esa es ¿Camila? No puede ser, puse la foto en grande para ver si era ella y sí,
sí que es ella.
T.- Vamos a reírnos. - dijo enfocándose, enfocó una botella de agua que llevaba en la
mano y después a una chica que tomaba el sol. Vacío la botella sobre el cuerpo de la
chica y esta gritó.
C.- Idiota - decía riendo. Se levantó y salió corriendo detrás de Troy quien se volvió a
enfocar con la cámara.
T.- Voy a morir, socorro. - se veía por detrás a Camila riendo correr hacia él.
Leí los comentarios sobre el video, la mayoría era de los amigos de Troy los cuales
comentaban lo buena que estaba Camila y tenía ganas de matarlos a todos, pero
hubo un comentario en particular que me llamó la atención.
C.- Troy canta. - enfocó a mi amigo. - Venga Troy, sé que te sabes la canción.
"I'm in love with you and all these Little thing" - cantaba al unisón.
¿I'm in love with you and all these Little thing? ¿Qué mierda es eso? ¿Quién esta in
love? ¿Por qué cantan eso? No canten eso.
@Troyogletree: "Perdón? @Allybrooke que has querido decir ¿Qué canto mal?"
***************
POV.CAMILA.
C.- Si tú lo dices.
T.- ¡Hey hacía años que no veía una de estas! - Dijo cogiendo una videoconsola que
tenía en el escritorio. - ¿Puedo jugar?
C.- Mira están todas conectadas. - a los diez segundo Dinah me pedía que
empezáramos una video llamada todas juntas. - No te asomes, que no se note que
estás aquí. A ver cuánto tardan en sacar el tema de nosotros dos.
T.- Ok.
C.- Verdad que sí, ahh y no te conté lo mejor, ayer fui al centro comercial y ¡¡me
encontré cinco dólares!! Como ves mi vida es una película de acción. - dije del mismo
modo.
A.- Pueden dejarse de ironía. - me giré disimuladamente para que mis amigas no lo
notaran y vi como Troy sonreía al escuchar la voz de Ally.
En el año que conozco a Troy nunca noté que sentía algo por Ally pero ahora que no
finge delante de mi puedo ver que se muere por mi amiga.
Mis amigas son lo más obvio del mundo. Querrán saber si fui con Troy.
C.- ¿Con quién creen que fui? - las cuatro se quedaron calladas. - Pues con Sofi, ¿con
quién más voy a ir? - ahí dije la verdad, fui con mi hermana.
A.- Mmm... No sé, a lo mejor te has buscado a alguien en nuestra ausencia. -
intervino Ally.
C.- No, chicas, no. Fui con Sofi merendamos y le compré un juguete que quería y
volvimos a casa.
L.- Tú tan buena como siempre. - habló Lauren, su tono parecía ¿irónico?
D.- ¿Y no hay nada más interesante que hayas hecho en este tiempo? - seguían
insistiendo.
C.-¿Pero que queréis que haga si tres de mis amigas no están en el mismo estado
que yo y una ni siquiera está en el mismo país...? Lo único que hago es estar con Sofi
y aburrirme en mi casa. - vi como Lauren soltaba una silenciosa risa irónica. - Bueno
mejor dejemos de hablar de mí, Ally, ¿tú que has hecho en este tiempo?
A.- Mmm... Fui a visitar a mi familia... y eso ¡¡Dios soy igual de aburrida que Camila!!
C.- ¡¡Ehhhh!!
C.- Mani, ¿Por qué miras tanto el móvil? - No me hizo caso - ¡Mani! Ehhh Normani! -
grité ya que se había embobado mirando su móvil.
N.- A nadie.
D.- ¿Pero es un amigo amigo o un "amigo amigo"? - dijo levantando las cejas
coquetamente. Normani no contestó.
N.- Bueh... ¿Y tú, Lauren algo que contar? - Dijo para cambiar de tema - ¿No has
conocido a nadie ni nada? ¿Un amor de verano, tal vez?
No, no es raro.
N.- ¿Qué pasa que las internacionales no te hacen caso? - dijo con un tono de falsa
pena.
N.- Entonces...
L.- ¡¡Ayy ya!! Las chicas que más caso me han hecho acaban de entrar por la puerta.
- una niña pequeña saltó a los brazos de Lauren. - Hoolaaa pequeñaja. - dijo en
español.
X.- Te las puedes quedar un rato mientras ayudo a tu madre. - dijo una voz de fondo
en español.
L.- Son mis ahijadas. - nos informó. - Decidle hola a mis amigas. - dijo a las niñas.
Una de ellas sí saludó pero la otra se abrazó a Lauren asustada y se escondió en su
cuello. - ¡Eh! ¿Qué pasa? No tengas vergüenza son amigas mías. - intento separar a
la niña pero se aferró más a Lauren. - Vale, no te suelto - dijo riendo.
Dios mío, entre el acento y lo tierna que es hace que se me derrita el corazón.
L.- Tres. - la niña que estaba de pie empezó a reír.- ¿Y tú de que te ríes, monito?
D.- A ver el sector de lengua inglesa no se entera pongan los subtítulos. - gritó Dinah.
L.- ¿A si?
L.- Cuando seas mayor te enseño. - la niña sonrió feliz y subió encima de Lauren, le
dio un beso en la mejilla, la otra niña al verla hizo lo mismo, aplastando ambas a
Lauren.
D.- ¡Awww!!
L.- Ven cuanto amor recibo. - una de las niñas puso el dedo en la cámara. - No hagas
eso que sino no nos ven.
L.- No, y a ver como hablas inglés. - le dijo a una de las niñas.
N.- En serio, Lauren, no puedo con tu lado tierno con los niños.
D.- Amén. Eres súper amorosa cuando estas con niños y eso que no entiendo la mitad
de cosas que le estás diciendo.
N.- Bueno lo que faltaba que estas dos se pongan a hablar en español. -se quejó
Normani.
Niña 1.- Ehhh ella habla como nosotras. - dijo señalando la pantalla.
L.- Sí.
L.- Adiós monitos... algo más que con... - mi pantalla se volvió negra.
C.- Claro, claro, obvio. - dije burlándome de él - Tan obvio que no has dejado de
mirarla con cara de bobo en todo el rato.
T.- Ahh ¿y tú a Lauren? Mientras estaba con las pequeñas se te caía la baba.
C.- No puedo evitarlo, ese acento me vuelve loca y encima lo tierna que es cuando
está con niños, noo, me muero.- suspiré y Troy se rió de mí.
T.- Te imaginas que toda esta conversación la hayan escuchado porque estaba el
Skype abierto.
N.- ¿De que no nos tenemos que enterar? - aparecieron de nuevo las cuatro pantallas
con mis amigas.
C.- Mmmm...
T.- Lauren, Dinah, Normani, Ally. ¿Cómo estáis? - saludo con la mano.
N.- ¿De eso se supone que no nos tenemos que enterar? ¿Qué estabas con Troy?
T.- Que Camila ha roto el faro de su coche y no quería que sus padres se enteraran. -
inventó.
C.- Sí, eso, Troy me ayudó a arreglarlo por eso está aquí. - le seguí la mentira.
L.- ¿Arregla el faro de tu coche, en tu cuarto?
T.- Y bueno chicas que cuentan aparte de que Kordei tiene novio nuevo. - reí por lo
que dijo.
T.- No, me tengo que ir, esta noche trabajo ¿Nos vemos mañana? - Asentí. - Ok, chao
chicas. - le dijo a la pantalla y todas se despidieron de él - Chao Mila. - me dio un
beso en la mejilla.
D.- Voy a preguntar lo que todas estamos pensando y ninguna se atreve a hacerlo...
¿Camila que te traes con Troy? - dijo de repente.
C.- ¿Perdón?
D.- Eso ¿Qué tienes con él? Mila no somos tontas, contesta.
N.- Mila, todas hemos visto las fotos y hoy lo tenías ahí escondido en tu cuarto ¿de
verdad nos vas a mentir? Somos tus amigas.
C.- ¿Todas cree que tengo algo con Troy?
N/D.- Sí.
C.- ¿Ally? - Le pregunté para saber que pensaba, asintió. - Genial - sonó irónico pero
en mi cabeza sonó mas como "genial, Troy tenía razón, mis amigas de verdad creían
que tenía algo con él. Supongo que así es como empieza el plan" - ¿Y tú, Lauren? -
levanto los hombros. Ok, el plan decía que nosotros teníamos que negar, pues eso
hice. - Solo se los voy a decir una vez y quiero que os quede claro. No estoy con
Troy.
D.- ¿Nos vas a negar que te has estado viendo con él?
C.- No, claro que no. Sí he quedado varias veces con él.
C.- Sí, al principio era eso. - mentí. - Pero después era porque me aburría, están
todas lejos y no tenía con quien salir y como Troy está en Miami pues salimos. Pero
no es nada de lo que se imaginan. Troy y yo solo somos amigos.
D.- Si tú lo dices.
A.- Basta Camila te creemos, no hace falta todo esto, de verdad. - dijo Ally apenada.
C.- En estos días que hemos quedado tú y yo, ha pasado algo entre nosotros,
románticamente hablando, es que las chicas piensan que estamos juntos.
T.- ¿Queee? - rió. - Ayy, pero cuéntales, la verdad, sí, Camila y yo estuvimos de
novios, a los diez minutos de serlo nos casamos, algo intimo no vino mucha gente,
nos fuimos de luna de miel, y recorrimos toda Europa en 3 minutos, después tuvimos
un hijo, y ahora voy de camino al banco a pedir un préstamo para poder comprar una
casa y formar nuestra familia feliz. - bromeó.
C.- No, en serio Troy, diles que no hay nada entre nosotros.
C.- No me ofendo tranquilo, ¿ya les ha quedado claro? - me dirigí a las chicas.
T.- Siempre es un placer ayudar a una AMIGA escuchad bien, AMIGA. Chao. - colgué.
C.- No pasa nada y a ver si vuelven ya TODAS que después salgo con alguien y me
inventan romances. ¿Cuál es vuestro problema? - Rieron. - Pues eso que vuelvan que
tengo ganas de ver sus preciosas caras.
Camila: "Me parece que se pusieron más celosas Normani y Dinah que ellas"
Dinah fue la siguiente en abandonar la video llamada y poco después lo hizo Ally.
No me hagas decirte cuanto te echo de menos porque estamos aquí hasta que el cielo
se vuelva amarillo.
L.- Sí, estoy bien con mi familia. - estuvo un rato contándome cosas que había hecho
por allí y juro que podría pasarme la vida escuchándola y viéndola reír. - Lo siento,
Camz, me llaman, debo irme.
L.- No sé, te ves diferente, estás preciosa, te... Te queda bien. -sonreí como una
estúpida enamorada. - ¡YAAA VOOY! - Gritó. - Lo siento, Camz, me tengo que ir, nos
vemos pronto ¿sí? Un beso. Chao.
Cerré el portátil, lo deje a un lado de la cama, me tumbé en ella con una sonrisa en
mi boca y las palabras de Lauren resonando en mi mente todavía.
POV.LAUREN.
Este año me propongo conseguir todos mis objetivos, es mi ultimo año de universidad
y va a ser el mejor, solo tengo dos metas claras:
1. Sacar las mejores notas posibles para poder acceder a las ofertas de trabajo que
ofrece como ayuda la universidad.
Ya me harté, quiero estar con ella; he de decir que lo de ella y Troy me tomó por
sorpresa y me confundió un poco; y sí puede que me pusiera algo celosa pero ya
está, ahora me tengo que centrar en conquistarla. Ambas cosas serán difíciles pero
las conseguiré.
Apreté el numero 1 del ascensor y llegué al primer piso, había muy poca gente, de
pronto vi a Camila con su maleta por la escalera.
C.- Hola. - me abrazo, sentí su olor y tardé unos segundos en reaccionar pero al final
la solté. - ¿Qué tal el verano?
Está preciosa.
Fuimos caminando a la habitación y vimos que en todas las puertas había un papel
pegado en ellas donde decía que los alumnos que vivieran en el primer piso debían
asistir a una reunión informativa en la sala.
Bajamos de nuevo cargando con las maletas, esta vez no cogí el ascensor y preferí
bajar con Camila por las escaleras. Una vez en la sala tuvimos que esperar un tiempo
hasta que nos informaron que en el primer piso había problemas con las cañerías, no
nos explicaron con exactitud que pasaba, solo nos dijeron que no podíamos dormir en
las habitaciones hasta que lo arreglasen todo y que tardarían un mes o mas en
arreglarlo porque en verano no pudieron hacerlo.
Malditos inútiles.
Teníamos dos opciones irnos a casa y venir cada día a la universidad, lo que se
traducía como dos horas para ir y volver cada día durante un mes; o también
podíamos buscar un sitio en habitaciones de los pisos superiores siempre que los
propietarios aceptarán a darnos estadía. Además debido a las molestias ese mes no
tendríamos que pagar la cuota, lo que venia muy bien para mi escasa economía.
C.- ¿Y tú qué vas a hacer? ¿iras a tu casa o...? - preguntó al salir de la reunión.
L.- No. No sé donde dormiré pero no iré y vendré todos los días en coche, la gasolina
es muy cara y yo estoy sin dinero.
C.- Además con lo que te cuesta levantarte, tendrías que despertarte a las 4 de la
mañana para poder llegar a tiempo. - rió.
L.- ¿Tú también te vas a quedar? - asintió. - Bueno pues vamos a preguntar y sino
tendremos que encontrar algún sitio donde dormir.
Cuando entramos al cuarto de Normani y Dinah, Ally también estaba allí. Ella al igual
que nosotras también se quedaba en el primer piso y pensó lo mismo que nosotras.
D.- Déjenme adivinar, ¿venís a pedir que les dejemos un sitio para dormir?
C.- Puedes dormir en el suelo. - Soltó, todas la miramos. - Te pones dos mantas en el
suelo y una almohada y duermes ahí. - se dirigió a mi.
N.- ¡ALÁ! Mila, como va a dormir en el suelo ahí con mantas ni que fuera un perro. -
la regaño, Camila me miró y ladeó la cabeza.
O sí definitivamente era para recordarme que una vez quise hacerle lo mismo.
A.- En la tienda del campus debe de haber, esta tarde vamos y miramos. - levanté los
hombros como en forma de aceptación.
D.- Pero es un poco injusto que Lauren duerma un mes entero en el saco, se va a
joder la espalda.
C.- En eso llevas razón... podríamos turnarnos entre Ally, Lauren y yo. Si queréis. -
propuso. - Así cada una dormiría una vez, en el saco y con Dinah y Normani.
D.- Eres una lapa, te abrazas y no te despegas. - dijo. - Así que tu con Kordei.
L.- ¿Y por que no duermes tu con Kordei y nosotras tres nos turnamos el saco y tu
cama?
N.- Por mí todo bien, se mi compañera de cama. - al oír eso miré a Camila e
instantáneamente ella me miró a mí, sus mejillas se volvieron rojas y bajó la cabeza
evitando así mirarme, supe que le pasó lo mismo que a mí al escuchar a Normani, se
acordó del significado que le pusimos a ese termino.
A.- Podemos hacer un circulo. - dijo Ally, yo estaba todavía pensando en lo que dijo
Normani. - Si, o sea, esta noche duermes tú en el saco y yo con Camila, mañana yo
duermo contigo y Camila en el saco, y al siguiente día yo en el suelo y vosotras
juntas. - Asentí - ¿Están de acuerdo con eso? - nos preguntó a las dos, yo volví
asentir y miré a Camila que parecía estar de acuerdo con ello.
***************
A.- Mila, eres un desastre. - dijo al ver su material. - Aún no hemos empezado el
curso y mira como tienes ya todos los papeles.
L.- Ally ni se te ocurra tocar ninguno de sus papeles o te corta la cabeza, te lo digo
por experiencia propia, yo me la tuve que pegar con pegamento. - Camila rió.
C.- Eres una exagerada. - me dijo. - Pero Ally tu por lo que pueda pasar hazle caso a
Jauregui y no toques mis cosas. - intentó sonar amable.
T.- Hola señoritas. - dijo extremadamente contento. - Me alegro de volver a ver sus
bellas caras de nuevo. - despeino a Ally en modo de saludo, siempre lo hacia, a Dinah
la abrazó y a Normani le chocó la mano, se acercó a la cama donde yo estaba
sentada. - Hola bella Lauren. - me dio un beso y fue hacia Camila que estaba de
espalda a él. - Camilita, querida.
C.- Querida, tu abuela, dame mi móvil. - se giró hacia él y le tendió la mano, Troy fue
a darle un beso, y yo me tensé.
NO la beses.
T.- Bueno chica, tranquila. - dijo riendo, sacó el móvil de uno de sus bolsillos cuando
iba a dárselo, lo alzó haciendo imposible que Camila lo alcanzara. Anduvo hacia atrás
y después lo dejo arriba del armario.
T.- He oído que las del primer piso no tienen donde dormir.- dijo ignorando a Camila.
L.- No, gracias, prefiero quedarme aquí con las chicas. - vi a Camila llevar la silla
cerca del armario para poder alcanzar su teléfono.
T.- Muy bien, como quieras, - entonces se giró hacia Camila.- ¿y tú, Camilita, quieres
dormir conmigo? - el cuarto se quedó en silencio.
¿Pero como le propone eso? ¿Qué carajos? No va a dormir con Troy. NO. Camila
conmigo.
C.- Quiero mi móvil. - por fin lo alcanzó.- Ayúdame a bajar. - la agarró de la cintura.
T.- Buhh. - puso cara de pena. - Bueno Ally, eres mi ultima esperanza aunque ya me
imagino la respuesta... ¿duermes conmigo este mes? - miré a Camila quien por un
momento había dejado de pelear con su móvil y miraba a Ally intrigada.
C.- Va, Troy dime la contraseña que le has puesto a esto. - se acercó al oído de
Camila y le susurró algo.- ¿Qué? - le guiñó un ojo. Me levanté de la cama y fui a por
mi móvil para por lo menos disimular mis celos de alguna manera. - eres un... - dijo
Camila y escuché a Troy reír, a Camila se le cayó el móvil de las manos y aterrizó en
mis pies, me agaché a recogerlo.- No, Lauren, no. - dijo, lo agarré y se lo di. - Eres
idiota. - le dijo a Troy, Camila estaba roja de la vergüenza.
T.- ¿Qué pasa no te gusta el fondo de pantalla que he elegido para ti?, creo que
define muy bien lo que quieres. - rió mas fuerte.
T.- La verdad le he puesto algo que le encanta y que ya va siendo hora que admita
que le encanta en voz alta. - me miró.
¿Por qué Troy sabia lo que le encantaba a Camila? ¿Desde cuando se tienen tanta
confianza?
POV.CAMILA.
Voy a dormir con Lauren, voy a dormir con Lauren, voy a dormir con Lauren.
¿Quién va a dormir con Lauren? Exacto yo, bueno y Ally, pero a Ally no le hace ilusión
y no está enamorada de ella.
Vino Troy al cuarto y le pedí mi móvil, me lo quitó ayer por la tarde cuando nos
reunimos para ultimar los detalles de nuestro plan, o así lo llamaba él. La razón por la
que lo hizo no sé.
C.-Va Troy dime la contraseña que le has puesto a esto.- dije después de por fin
recuperar mi amado móvil. Se acerco a mí.
Suerte que no vio nada, tuve que salir de ahí, no aguantaba las preguntas y la
vergüenza.
Baje a la sala y ahí ya sin nadie alrededor me senté en el sofá y me dediqué a mirar
mi nuevo fondo de pantalla tan perfecto.
Sé que pronto la tendría que cambiar porque uno, si me pillan las chicas, no hay
manera sencilla que yo responda a la pregunta de ¿Qué haces con una foto de Lauren
de fondo de pantalla? A no se de que les cuente la verdad, pero igual seria raro que
tuviera su foto en bikini, si no somos nada... por lo menos todavía; y dos me pasaría
el día entero mirando la foto.
C.- No, nada... nadie... - llegaron las demás y Troy, a quien ahora mismo odiaba
mucho.
T.- OK, OK... la guardé en galería por si la quieres mirar más veces. - le di con la
maza en la cabeza y reímos. - ¡Hey! Encima que le saco una foto en bikini para ti, no
sabes lo que me costó hacérsela. - Me pegó él con la maza.
T.- ¿En serio? - asentí con algo de timidez - que suerte tienes.
C.- Troy, ¿de verdad crees que esto va a funcionar? - levantó los hombros y miró
hacia donde estaban las chicas hablando.
POV.CAMILA.
L.- Esto empieza. - dijo haciendo caso omiso de mi comentario y apagando las luces.
¿Cómo se puede reír viendo una película de miedo? Que alguien me explique.
Cuando ya la película estaba más avanzada, recibí una llamada de Troy, el sonido de
la melodía estaba al máximo cosa que hizo gritar del susto a las chicas.
Ellas me hacen ver la película, yo me alegro de que se hayan asustado por mi culpa;
sí soy algo vengativa.
Lo único bueno que tuvo ver esa película fue cuando Lauren y Normani
intercambiaron los sitios, Lauren una de las veces entrelazó nuestras manos y jugaba
con mis dedos aunque se reía de mí cada vez que me asustaba.
Por fin acabó la dichosa película de la cual solo acabé viendo como unos veinte
minutos, la otra hora restante de película me la pasé o con los ojos cerrados o debajo
del cojín.
Las chicas estuvieron un rato comentándola y después cada una se puso a hacer sus
cosas, a mí me entró hambre y quería ir a la máquina expendedora a por algo de
comer pero no quería ir sola.
POV.LAUREN.
y ahora me tocaba a mi. Obvio le iba a decir que sí, no solo porque la pobre tuvo que
ver la película y lo pasó francamente mal sino también porque quería estar a solas
con ella.
Salimos de la habitación y recorrimos los desiertos pasillos que habían hasta la sala.
A decir verdad daba un poco de miedo. Todo tan silencioso y tan desierto.
No hagas eso.
L.- ¿Qué piensas que va a venir un loco maniaco por detrás y nos va a matar o algo
por el estilo? - la asusté.
C.- ¡¡Lauren!! - Me empujó con el hombro, mientras seguíamos andando.- Para de
meterme miedo.
L.- Noooo. - la agarré de la cintura y la pegué a mí, cosa que hizo que anduviéramos
más lento. - Y ahora va a sonar una música espeluznante y se llenará el suelo de
humo blanco, se oirá un grito de una mujer en la lejanía y...
L.- La música espeluznante se cambian por campanas de boda, el humo blanco por
pétalos en el suelo y la mujer gritando por una diciendo sí quiero. ¿Te gusta más así
la película?
Esperábamos a que las galletas cayesen y yo seguía agarrada a ella y ella apoyada en
mí.
No me atreví a hacer otro movimiento, prefería estar solo así antes de hacer otra cosa
y joderlo todo.
Así que de momento, la conquistaría poco a poco, no quería repetir los mismos
errores. Ahora no quería que fuese una simple diversión, quería que fuese mi novia y
debía hacerlo bien.
Estaba concentrada en que snack elegir cuando de repente sonó cerca de mi un grito
ensordecedor que me asustó.
Para ser sincera me asustó bastante no me esperaba que lo hiciese, pero yo me hice
la que no había pasado nada.
***************
POV.CAMILA.
No podía aguantar la risa, Lauren se asustó mucho al oír la grabación que encontré en
Internet.
C.- Venga, no hay nadie, puedes seguir andando, no te pasara nada. - me burlaba de
ella.
L.- Te voy a dar tres segundos para que empieces a correr, porque no va a ser un
loco maníaco quien te va a matar lo voy a hacer yo. - dijo.- Una, dos y... - salí
corriendo.
Lauren me alcanzó y me apoyó contra la pared poniendo sus brazos a la altura de mis
hombros cosa que hacía que no pudiera zafarme de su agarre.
Sabía que la había asustado, pero ella es muy orgullosa para admitirlo.
C.- ¿Pero no era que no lo había hecho? - Reí por mi burla y seguí hablando. - Alguna
tenía que pagar por hacerme ver la película.
C. Lo haré todas las veces que quiera. - dije con algo de coquetería. Lauren pareció
notarlo y rió por ello; mordí mi labio para evitar reírme.
POV.LAUREN.
C.- Chicas, tuvieron que haber visto el susto que le he dado a Lauren.- dijo, yo rodé
los ojos.
Camila relató los hechos ocurridos en la sala, aunque a mí parecer los exageró
bastante. Normani, Dinah y Ally se reían de mí y hacían chistes.
Fui al lado de Ally que estaba en la cama de Dinah, cama que hoy me tocaba
compartir con Camila.
A.- Ya dejen de meterse con ella, no ven que es una bebe que le tiene miedo a todo y
no le gusta que se burlen de ella.
L.- Antes todo el mundo me tenía miedo y ahora tengo que soportar que se burlen de
mí. - me levanté y fui hacia el baño.
N.- No te enfades.
Aunque Dinah dijo que pararían no pararon, esa noche yo era el blanco de todos los
chistes.
A.- Con la que más peleaba era con... - señaló a Camila. - se pasaban todos los días
gritándose.
N.- ¿En serio? - Normani nos ha visto pelear con otras personas pero no entre
nosotras, desde que entramos a la universidad, nunca se repitió una pelea como las
de antes, cosa que me alegraba.
Noté que ya todas están durmiendo, bueno todas excepto Camila que no paraba de
dar vueltas en la cama.
C.- No vuelvo a ver una película de miedo en la vida. Ahora no me puedo dormir por
vuestra culpa. - susurró y yo reí bajito.
L.- Piensa en otra cosa, como en mí por ejemplo. - reí para que notase que lo dije de
broma aunque en realidad quería que hiciese eso.
Entrelacé mis dedos con los suyos; noté que se tensó un poco al acercar mis labios a
su cuello y dirigirlos a su oído.
L.- Déjame abrazarte que yo también tengo miedo. - dije en un susurro. Camila se
acomodó sobre mi cuerpo y nos dispusimos a dormir.
Capitulo 49
POV.CAMILA.
Había estado dándole vueltas al "plan" y dado a los nuevos acontecimientos recientes
decidí tomar un nuevo rumbo, todavía no sabía cuál, estaba en proceso de
averiguarlo.
Por eso mientras Troy entrenaba en una de las canchas que había en el parque del
campus, yo decidí contarle lo que tenía en mente.
C.- No, yo... mmm... Ally ha empezado a salir con ese chico, te enteraste, ¿no? -
asintió y me pasó el balón.
T.- Lo sé, los he visto. - dijo triste. - Es un imbécil. - rebote el balón un par de veces
y lo miré. - No son celos. - reí un poco y él también. - Te juro, Mila, es compañero
mío en el equipo de baloncesto, es un idiota. - tiré canasta y fallé. - No sé cómo
aguantaste un año entero viendo a Lauren con otra, yo los habré visto juntos dos
veces y me quiero morir.
T.- O sea que ¿no quieres seguir adelante con el plan? - Me pasó el balón. - ¿Tan
rápido te rindes? ¿No quieres estar con Lauren?
C.- Claro que quiero... no es que me haya rendido es que creo que hay otras formas,
ahora Ally está con otro y probablemente Lauren tendrá a otra u otras, tú piensas que
ellas nos harán caso si piensan que estamos juntos... yo creo que no.
T.- Entonces el plan sigue, vamos a conquistarlas. - asentí y tiré esta vez sí entró la
pelota. - ¿Y cómo? Tú lo tienes más fácil, Lauren está soltera. - reí.
Sonríeme.
C.- Troy, parece que Lauren está enfadada ¿no? - Troy la miró desde donde nosotros
estábamos.
T.- No mucho, se está riendo. - me giré y la vi, tal y como dijo Troy se estaba riendo.
Verla así de feliz hacia que tuviera unas ganas tremendas de atravesar todo el parque
e ir hasta donde ella se encontraba y llenarla de besos y abrazos.
T.- Baja de la nube, Camilita, que te pierdes mirándola. - chasqueo los dedos delante
de mis ojos haciéndome volver a la realidad; me pasó el balón.
C.- Hace unos minutos me mira y está seria, como si estuviera enfadada, ahora se ríe
como un bebé, ¿no entiendo sus cambios de humor? - le devolví la pelota y me giré
hacia Troy para dejar de mirar donde estaban las chicas para así evitar que se dieran
cuanta de que estaba acribillando con mi mirada a Lauren.
T.- De que estés aquí conmigo y no con ella. - dijo, solté una risa irónica.
C.- Por favor no digas tonterías... ella es así, primero me sonríe después me mira con
asco, me vuelve a sonreír y al segundo se enfada conmigo.
T.- Que ganas de ir y darle una paliza a ese imbécil. - tiró la pelota contra la verja de
metal con fuerza haciendo que la gente que estaba allí se parara a mirar.
C.- Cálmate. - dije, me di cuenta que mis amigas y el chico aquel, el cual no sabía el
nombre, también se giraron.
T.- Oye, ¿alguna idea de por qué esta con José?- me preguntó.
C.- ¿Con quién? - Señaló a las chicas. - Ah ¿se llama José? - asintió y reímos.
T.- ¿Cómo un estúpido como él llega a estar con un amor de chica como Ally?
C.- Ni idea, yo ni siquiera sabía que se conocían, un día vino y nos lo presentó como
su novio. pero tranquilo cuando me lo presentó le puse cara de asco porque yo soy
team Trolly - rió.
T.-Te juntas mucho con Dinah. - reímos y seguimos jugando. - Ahora no sólo tendré
que pensar como conquisto a Ally sino también hacer que rompan. - dijo frustrado.
C.- No harás nada de eso, esa pareja va a durar poco; tú solo céntrate en enamorar a
Ally, si ese José es tan imbécil como dices que es, Ally se dará cuenta. - le aconsejé,
pareció estar de acuerdo conmigo. Mientras seguíamos jugando. -Sabes una vez
Lauren me dijo que a ella se le conquistaba con cosas simples. - rió - ¿De qué te ríes?
T.- Me parece raro que Lauren siendo como es te contara eso, ella no habla mucho
sobre amor y esas cosas al menos que te tenga mucha confianza.
C.- Bueno, el caso es que me lo dijo, pero aun no sé qué significa. ¿Alguna idea? Tú
eres su mejor amigo algo debes saber, ayúdame a conquistarla.
T.- Lauren, como habrás podido comprobar ya, detrás de esa máscara de tipa dura es
una tierna y adorable chica. - suspiré. - A ella no le hace falta que le lleves un ramo
de flores como tu cabeza de grande, ella se conforma con sólo una rosa, ¿entiendes el
concepto?
C.- ¿Algo sencillo mejor a algo llamativo o caro o que llame la atención?
T.- Exacto.
C.- O sea que de llevarle una serenata ni hablamos ¿no? - Bromeé, reímos. - ¿Le pido
una cita? ¿La llevo a cenar? - Troy levantó los hombros. - Así, no ayudas. - dije riendo
- Cosas simples, cosas simples... - me quedé pensativa.
C.- No, que después viene otra y se lleva los méritos; yo quiero que se dé cuenta que
la estoy conquistando.
T.- ¡Ya sé! - Dijo. - Vamos a la feria. - lo mire confusa. - Las invitamos y cita doble. -
reí. - hablo en serio. Mira para que acepten tú invitas a Ally y yo a Lauren, y por
casualidad y cosas del destino, mágicamente nos encontramos allí y después nos
cambiamos las parejas. - No estaba muy segura y eso se reflejaba en mi cara. - Oh,
vamos, imagínate, es bonito... ahí puedes decirle todo.
Terminamos de jugar y nos sentamos en un banco, Troy fue compró dos helados en
un puesto de comida que había por allí.
T.- ¡Hey! Camila, ¿te puedo hacer una pregunta? - Asentí - ¿Tú cuando te besaste con
Lauren? - Lo miré asombrada.- Desde que me lo dijiste en mi coche quería
preguntártelo y después en tu casa también quise pero no me atreví por si te lo
tomabas mal, pero ahora somos amigos, cuéntamelo. - suspiré y lamí mi helado.
C.- ¿Qué vez quieres que te cuente, la primera vez que me beso, la segunda, la
tercera, la quinta...? - reí.
T.- ¿Fue más de una vez? - Asentí. - Ah bueno... ¿Tú tuviste algo con ella?
C.- Es complicado.
Le relaté mi relación con Lauren, desde que nos conocimos hasta el día de hoy, le
conté como pasé de odiarla, a estar confusa y después enamorarme de ella, como me
hacía sentir...
T.- Sabes no me creo que con todo lo que habéis tenido no sienta nada por ti; la
conozco, ella no está más de dos semanas con la misma chica y mucho menos más
de cuatro meses como estuvo contigo... Lauren sintió algo por ti, seguro.
C.- Troy, no, eso es imposible... ella... no. Aquello solo fue un juego. - dije triste.
T.- Mmm... ¿Y tú, sabes algo de Ally, algo que yo pueda hacer?
C.- Primero, llevarse bien porque en un año que te conozco no he visto que hayas
tenido una conversación medio normal con ella.
N.- Hola. - dijo Normani llegando con las demás, saludamos. - ¿Qué hacíais?
T.- Nada, aquí hablando sobre la noticia del asesinato del hombre en Texas que venía
en el periódico, al parecer lo mató un vecino.
A.- Ahh si lo hemos estado hablando en una de mis clases. - miré a Troy y le ladeé la
cabeza.
Estuvieron hablando ellos dos sobre el tema mientras yo hablaba con Normani, Dinah
y Lauren de otras cosas.
N.- ¿Seguro?
T.- No pasa nada. - dijo levantando los hombros. - En otra ocasión será.
C.- ¿Y? dile que no puedes. Nosotras somos mejores que él. - Troy se aclaró la
garganta. - Bueno y Troy también es mejor que él. - sonrió feliz.
D.- Sí, Ally vente - estuvo pensando unos minutos y saco el móvil. Oímos como le
decía a su novio que tenía cosas que hacer y que no podía quedar con él, se disculpó
y colgó.
C.- Ves, incluso Ally es team Trolly. - le dije a Troy antes de entrar al bar y sonrió.
C.- Ya veremos...
La verdad, fue una muy buena noche, el ambiente era relajado; Troy estaba feliz de
poder hablar con Ally, quien pareció olvidarse por un rato de su nuevo novio, y yo me
alegré por él. En cuanto a mí, me pasé casi toda la cena luchando conmigo misma
para no quedarme mirando a Lauren con cara de boba. Sólo me pilló mirándola dos
veces y pareció hacerle gracia porque la segunda vez me sonrió al darse cuenta de
que la observaba; cuando lo hizo me puse nerviosa y derramé el vaso de agua al ir a
cogerlo. Soy tan torpe. Me vuelve tan torpe.
Capitulo 50
POV.CAMILA.
Llegué a la habitación y por suerte no había nadie, llevaba todo el día que no me
encontraba muy bien, solo quería meterme en la cama y descansar.
Las cuatro discutían sobre algo, no sé muy bien de que pero Dinah y Ally decían una
cosa y Lauren y Normani otra.
C.- Ehhh... ¿Qué? No se, no les estaba prestando atención. - bastante tenía yo con mi
dolor de cabeza.
L.- Déjala estaría pensando en sus cosas... aquí el punto es que Normani y yo
tenemos razón.
Mierda, había quedado con él para comprar varias prendas de ropa que Troy
necesitaba, y yo me había ofrecido a ayudarle.
L.- Troy cancelando a su Camilita sería la primera vez... -dijo con tono burlón, las
demás rieron.
C.- Cállate. -le dije a Lauren en tono serio.- Sí claro, no te preocupes, mañana
vamos...
Al día siguiente fui a clase aunque me encontraba mal, creo que empezaba a tener
fiebre, incluso se me quitó el apetito.
Decidí no ir a la última clase de ese día y me fui a la habitación para estar unas horas
sola antes de que llegara las chicas. Me tomé una pastilla para el dolor de cabeza y
me quedé durmiendo.
L.- Camz... ¡Hey! Despierta. Camz. - oí la voz de Lauren, abrí los ojos un poco y la vi
sentada en el borde de la cama.
C.- ¿Qué pasa? - dije aun medio dormida frotándome los ojos.
L.- Tú tan diva como siempre.- rió - ¿No has ido a clase?
L.- ¿Por?
L.- Ahh... te estoy molestando ¿no? - dijo su voz parecía apenada, abrí los ojos de
nuevo y la vi. Me dieron ganas de pedirle que se tumbara conmigo y me abrazara
pero no lo hice, volví a cerrar los ojos. - Ok, te dejo dormir, pero solo un rato.
***************
POV.LAUREN.
Camila seguía durmiendo en la cama mientras yo me ponía al día con los deberes y
esas cosas, aproveche que estaba sola, bueno parcialmente sola, y llamé a mi madre,
que después dice que no la llamo.
Al rato llegaron Ally, Dinah y Normani junto a Troy.
L.- Tenia sueño, eso dijo. - les informé. - Así que Troy no creo que puedas salir hoy
con ella...
T.- No voy a salir con ella... - todas lo miramos extrañadas. - Venía a pedirle algo
pero como está durmiendo, se lo pido a ustedes... ¿tienen algo para el dolor de
cabeza? Es insoportable.
T.- Sí, será de eso. - dijo serio sin reírse de la pequeña broma de Ally.
C.- Troy - nos giramos los cinco hacia la voz de Camila y le tiró un botecito, el cual no
llegó a las manos de Troy y cayó al suelo, Troy se agachó y lo recogió.
T.- Gracias.
T.- Yo me voy que tengo que ir a entrenar me llevo un par de estos. - abrió el bote y
cogió unas cuantas pastillas. - chao - salió de la habitación.
D.- Soy la única que ha notado que hay algo raro entre estos dos, digo más raro de lo
normal.
***************
POV.CAMILA.
N.- Las ocho de la tarde. - oí la voz de Normani que provenía del otro lado de la
habitación, me levanté un poco mareada, tuve que sentarme en la cama para
reponerme. - ¿estás bien? - asentí.
C.- Sólo un mareo... ¿y las demás? ¿Por qué estás aquí sola?
N.- ¡Hey!
Todas hablaban sobre algo que había pasado en la clase de debate de Ally.
N.- No lo hiciste.
A.- Dale, Mila, no seas cabezota come un poco. - al final cedi y comí algo.
Sonó mi móvil.
D.- "He estado pensando en cosas y necesito hablar cuanto antes". - leyó el mensaje
- ¿Qué se traen entre manos?
C.- Nada... - dije, no tenía la cabeza como para inventar una excusa creíble, le quite
el móvil de las manos y lo dejé en la mesa.
C.- Mierda. - dije y salí corriendo al baño a vomitar, cuando terminé, salí y todas me
miraban con cara de preocupación. - Ven como no tenía que haber comido nada. -
dije para tranquilizarlas.
C.- ¿Qué pasa de qué? Solo he vomitado, no es nada grave. - dije dándole una
sonrisa tranquilizadora.
A.- Camila, somos tus amigas sabes que puedes confiar en nosotras.
C.- Sí, lo sé... ¿pero a qué viene esto ahora? Solo he vomitado la cena, no es como si
me estuviera muriendo o algo parecido.
L.- Segura de que... ¿de que no te pasa nada? ¿Nada que quieras contarnos? - dijo
con el mismo tono serio con el que Ally y Dinah me habían hablado.
C.- Ok, mucha seriedad y tensión noto aquí, ¿chicas que les pasa? - Se miraron entre
ellas - no me pasa nada.
N.- ¿Estas segura, Mila? Llevas días actuando raro, no comes, estas cansada, te pasas
el día durmiendo o pensando en tus cosas, no hablas, te quedas apartada del grupo
con Troy, después el mensaje, los mareos, ahora vomitas...
C.- Ehhh frena el carro ahí... estás sacando las cosas de contexto. - me senté en la
mesa junto mis amigas. - Si lo que se preguntan es si estoy embarazada, no lo estoy.
L.- ¿Segura?
C.- Claro que estoy segura, además quien sería el padre si yo no he estado con
ningún... - Dinah me interrumpió.
D.- Troy.
C.- ¿Qué? Otra vez con lo mismo, Troy y yo solo somos amigos, no hemos hecho
nada y mucho menos es el padre de mi inexistente bebe.
L.- Pero pasan el día juntos... - iba a contestar pero Dinah intervino.
C.- ¿Quee? Era por si lo querían saber... apúntelo en vuestras agendas, esas cosas. -
dije riendo.
C.- No sé.
Intentaba dormir pero no podía, vi como Dinah se fue a domir, Lauren y Ally también
lo hacían poco después, la última fue Normani quien seguía estudiando, se acostó
juntó a Dinah en su cama.
***************
POV.LAUREN.
L.- ¡Hey! ¿Qué pasa? - dije viendo a Camila inclinada sobre el retrete y a Dinah
sujetándole el pelo. - ¿Qué fue ese golpe?
D.- Nada, sin querer tiré la botella. - recogí la botella de jabón del suelo y la dejé en
el lavabo. Camila empezó a vomitar de nuevo.
D.- Un rato, además creo que tiene fiebre, creo que ha empeorado.
C.- No, chicas, ya estoy bien. - dijo poniéndose de pie. Se apoyó contra el lavabo y
después se lavó los dientes. Cuando fue a andar se tambaleo y se sujeto en Dinah y
en mi para no caer. Mi primer impulso fue agarrarla y acercarla a mí. - Tranquila, no
es nada. - dijo mirándome.
C.- Que eso me lo diga Lauren vale, pero que me lo digas tú... - dijo intentando hacer
broma para evitar el tema.
Vimos como Camila iba hacia el armario, cogía una camisa de tirantes y se cambiaba.
Teniendo en cuenta que era una noche bastante fría que se despojara de ropa era
raro.
C.- No, otra vez no... - salió corriendo de nuevo al baño y Dinah fue con ella.
D.- Mila, tienes fiebre... - Camila se sentó a mi lado. - Por favor chicas pueden decirle
que se tome la temperatura a mí no me hace caso y está volando de fiebre.
N.- O te lo pones tú por las buenas o nos encargamos las cuatro de ponértelo por las
malas. - amenazó.
C.- Ya, no me miréis así seguro que no es nada, exageradas. Solo es un pequeño
dolor de cabeza y unas cuantas décimas de fiebre, será un resfriado. - sacó el
termómetro. - Ven lo que yo decía unas décimas, no es nada. - Ally le quitó el
termómetro de las manos.
L.- Camz...
L.- No. - la agarré del brazo. - Tú duermes con Ally, yo dormiré en el saco. Y no me
discutas.
Nos fuimos todas a dormir... o por lo menos eso era lo que intentaba hacer. Solo
pensaba en cuidar a Camila.
A.- ¿Mila que pasa? - Oí susurrar a Ally en la oscuridad. - ¿Tienes ganas de vomitar
otra vez? - enseguida me levanté y encendí la luz.
A.- Destápate un poco, si tienes fiebre no es bueno que te tapes. - dijo Ally
destapándola.
Le toqué la frente.
D.- Aquí. - dijo Dinah desde la cama sentada junto a Normani que también estaba
despierta.
L.- Sí, no es normal que le haya subido tanto en tan poco tiempo.
L.- Sí, vamos para asegurarnos de que no es nada como dices, yo te llevo.
A.- Y yo.
N.- Y yo.
C.- Mojen un trapo y ponédmelo en la frente y así me bajara la fiebre, no hace falta ir
al hospital.
D.- ¿Qué hacemos? - nos preguntó a las demás.
C.- Pero...
A.- Shh.
C.- Ven no hace falta ir al hospital. Les agradezco que se preocupen por mí pero ir a
dormir es tarde.
L.- Sí, chicas vayan a dormir yo me quedo con ella, ¿Ally te importa dormir en el
saco? Solo hoy.
C.- En serio duérmete, no hace falta que estés pendiente de mí. - dijo bajito para no
despertar a las demás que ya dormían.
L.- Sí hace falta, parece que te bajó la fiebre pero aun tienes algo. - dije tocándole la
frente - ¿Y si intentas dormir un poco?
C.- No puedo ya me tomé algo para el dolor de cabeza, que por cierto no hace efecto
alguno, y no quiero mezclar pastillas, a ver si me drogo o algo. - reí bajito por lo que
dijo.
L.- Ven aquí. - la apoyé contra mi pecho - Inténtalo por lo menos. - apagué la
lamparita, se acomodó en mi pecho, estiró la mano para taparse y la frené. - Eso es
malo, no quiero que te suba la fiebre otra vez. - la pegué más a mí y la abracé.- Si te
encuentras mal o quieres algo, llámame, - asintió - en serio te digo, llámame incluso
si estoy durmiendo ¿ok?
C.- Vale... - se calló un momento y volvió a hablar.- Oye Lauren... gracias por
cuidarme.
Camila se durmió antes que yo, notaba su respiración calmada en mi pecho, desearía
poder dormir así con ella todos los días, sin que ella estuviera enferma, claro está,
pero eso nunca pasará.
Camila se despertó unas cuantas veces durante la noche, había momentos en que no
aguantaba más su dolor de cabeza yo intentaba calmarla como podía, también vomito
dos o tres veces, los cambios bruscos de temperatura también fueron constantes...
unas veces temblaba de frío y al segundo se quería quitar la ropa del calor. Fue una
noche mala para ella... bueno y para mí, no soportaba verla así.
***************
POV.CAMILA.
N.- Siiii.
Quería reírme de lo que estaban diciendo pero me aguanté y seguí haciéndome la
dormida.
A.- ¿Se puede saber qué hacen? - dijo con voz de dormida.
A.- No sé cómo no se dan cuenta que son perfectas la una para la otra. - escuché su
voz más cerca.
L.- Sí... bastante mala. - me tocó la frente - Tiene algo de fiebre, ¿la despierto para
que se tome algo?
L.- Camz... despierta, heyyy, vamos levántate, tienes que tomarte la medicina. - abrí
los ojos la miré y los volví a cerrar. - Eh que te he visto que estas despierta, mírame.
- dijo. - Buah, lo intenté... - se levantó dejándome con cuidado en la cama. - Déjenla
dormir.
L.- Sí y que me contagie a mí o peor que me lleve un puñetazo, no, si quieres bésala
tú.
A.- Mila, despierta que aquí hay dos que se pelean por tus besos.
C.- Ally dile a esas dos que se van a quedar con las ganas. - todas rieron.
C.- Vengaaa Lauren sal del baño que necesito entrar. - dije tocando la puerta por
tercera vez.
C.- Ok. - las vi salir a las tres por la puerta, en ese momento se abrió la puerta del
baño.
L.- Claro. - se apartó y me dejó entrar. Cuando salí fui directo al armario para
cambiarme - ¿Qué haces? - me preguntó.
L.- No, que tus compañeros te pasen los apuntes o lo que sea... pero tú hoy no vas. -
volvió a sonar autoritaria.
C.- Sí.
C.- Que... - se abrió la puerta y entraron las chicas con el desayuno - sí.
Nos sentamos a desayunar, a mí me habían traído una infusión que estaba malísima,
las miraba a todas con cara de "dame algo de tu desayuno por fa que tengo hambre",
pero ninguna me dio.
C.- No, sabe a hierbas, está asqueroso. - se rió - Toma, prueba. - le acerqué el vaso a
la boca y bebió.
C.- Agradezco el gesto pero aghh está malísimo ¿alguno más quiere probar? - dije
levantando el vaso.
N.- No gracias.
A.- Nooup.
L.- ¡Nooo! Linda, no... yo tengo mi desayuno aquí y es mejor que eso. - vi cómo le
daba un bocado a su tostada.
Me quedé embobada viéndola comer, intente ponerle "cara de asco" para disimular mi
momento de perdición en ella; no sé si quería más tener su desayuno o tener sus
labios.
L.- ¿Quieres? - Dijo mostrándome la tostada, asentí. - Que pena, no puedes. - le dio
el último bocado.
C.- No puedes. - dije imitándola. - Pues ya lo sé que no puedo, no hace falta que tú
me lo digas, listilla...
Dinah y Normani se fueron porque entraban una hora antes; Ally y Lauren mientras
esperaban que llegara la hora de ir a clase sentadas en la cama, Ally con el portátil y
Lauren repasando para el examen que tendría en unas horas.
Tocaron la puerta.
***************
POV.LAUREN.
X.- Hola, creo que se equivocó de habitación... tocó a la nuestra, iba preguntando por
Ally.
A.- ¿Gracias?
L.- ¿Troy, te encuentras bien? - me ignoró y oí que Camila me llamaba y fui hacia
ella.
L.- No sé...
T.- ¿por qué me odias tanto Ally? Yo te aprecio mucho, me caes bien, eres muy
simpática y buena...
A.- ¿Qué? - nos miró a Camila y a mí; que al igual que nosotras estaba sorprendida
del comportamiento de Troy, quien se había quedado mirando embobado un punto en
la pared.
T.- Ally me cuidas que estoy malito... - dijo con voz triste.
A.- ¿Perdón?
C.- ¿Crees que esté drogado o algo? - me preguntó bajito.
A.- Troy. - la miró y le sonrió. - ¿Por qué no le haces caso a Lauren? Te está
llamando.
C.- Camila.
T.- Eso Camila ¿Cómo estás? ¿Bien? - Nos miramos confusa. - ¿y tú quien eres? - dijo
dirigiéndose a mí, se me formó un nudo en la garganta.
L.- Troy reacciona, por Dios, Camz, llama a una ambulancia. -Dije llorando. - Date
prisa.
A.- Troy, por favor abre los ojos. - vi que mi amiga también estaba asustada y con
lágrimas en los ojos.
C.- Dicen que tardaran unos diez minutos. - dijo poniéndose a mi lado junto a Troy.
X.- Apártense, señoritas, Por favor, -ni Ally ni yo nos movíamos. - señoritas... -
Camila tiró de mí hacia atrás y después fue por Ally.
V.- Dejad a los médicos. - dijo con lágrimas en sus ojos mientras sacaban a Troy en
camilla de la habitación totalmente inconsciente; nos abrazó a las dos, tanto Ally
como yo nos aferramos con fuerza a Camila.
X.- Chicas.- Ally soltó a Camila y se giró hacia la mujer, yo me giré para ver lo que
decía pero no solté a Camila. -El chico no reacciona, no puedo darles un pronóstico
exacto de lo que le pasa, pero está grave, lo llevaremos al hospital para hacerlo
reaccionar allí, ¿alguna de ustedes irá con él?
L.- Me importa un carajo el trabajo, no voy a dejar a Troy solo. - dije enfadada.
C.- Heyy... tranquilízate. - dijo secando mis mejillas. - Mira, haremos esto, tú vas
y presentas el examen y cuando termines vas corriendo al hospital y ves cómo está y
estás con él.
L.- Y ahora... él... estará solo... hasta... hasta que yo llegué... - dije llorando.
A.- Yo voy. - me giré a ella.- Si Laur, yo voy, yo me quedo con él, tú ve haz tu
examen y después vienes al hospital.
Ally se bajó con el médico a la ambulancia que los llevaría al hospital y Camila y yo
nos quedamos solas.
C.- No, no, no... - dijo secándome las lágrimas. - No llores, me mata verte así, por
favor no llores. - y lloré. - Si quieres te acompaño hasta clase para que no estés sola.
- dijo tiernamente.
L.- No, no hace falta. Tú estás enferma, duerme un poco y después antes de ir a ver
a Troy vengo a ver cómo estás. ¿Ok?
C.- Heyy mírame a los ojos. - eso hice.- Todo va a salir bien, te lo prometo - me dio
un beso en la frente.- Ahora ve a suspender ese examen. - reí un poco.- Nos vemos
después.- agarré mis cosas y antes de salir volví a abrazarla.
Como bien había supuesto Camila iba a suspender el examen, cuando lo entregué
solo había respondido a cuatro preguntas; lo primero que hice al salir de la clase fue
mirar mi móvil.
C.- Lauren me asustaste. - la abracé con todas mis fuerzas - Lauren... Troy está bien
- debido a la emoción me puse a llorar.
L.- Sí, lo sé, Ally me mandó un mensaje, dijo que tenías más detalles. - me separé de
ella pero no solté sus manos.
C.- Sí, estuve hablando con ella, me dijo que reaccionó, le están haciendo pruebas
para saber lo que pasó.
C.- Está estable, un poco confundido... despertó, le bajaron la fiebre, y ya está mejor,
estaba con Ally intentando dormir, y tranquila sí se acordaba de quien eras tú.
L.- Pensé que ya no iba a saber quién soy y... - empecé a llorar otra vez y Camila me
abrazó de nuevo.
C.- Shhh... ven. - Me sentó en la cama. - Ya pasó, ya está bien, pronto volverá a
pelear con Ally, a molestarte cada dos segundos... - reí - ¿De qué te ríes?
L.- Troy pensó que eras mi novia. - dije entre llorando y riendo.
L.- ¿Quieres que te traiga algo antes de que me vaya al hospital? - rápidamente
agarró mi mano.
C.- Troy está bien, está con Ally, le están haciendo pruebas y además todavía no es el
horario de visitas... - iba a interrumpirla pero se me adelantó. - Si hay alguna
novedad Ally avisará... sé que es un poco egoísta por mi parte pero quédate conmigo,
por fa... no me quiero quedar sola y aún queda mucho hasta que Normani y Dinah
terminen sus clases. - pidió, medité mi respuesta.
Quería quedarme con Camila pero también quería ir a ver a Troy, aunque Camila
tenía razón, él esta con Ally, pero a su vez me comía la culpa, yo soy su mejor amiga,
debo estar con él pero tampoco quiero dejar sola a Camz.
Llamé a Ally para asegurarme de que todo estaba bien, para escucharlo de su propia
voz, incluso pude hablar unos minutos con Troy quien me dio permiso para quedarme
con Camila, es más por su tono parecía que me estaba obligando a quedarme con
ella, enseguida corté la llamada porque tenían que hacerle más pruebas.
L.- Pues parece que tengo que quedarme aquí cuidándote. - se incorporó y me
abrazó, dejando su cabeza apoyada en mi hombro. - ¿Algo que necesite la señorita?
C.- Mmm... No, por ahora con que estés aquí me sobra. - sentí en mi estómago un
revoloteo; sonreí.
C.- Sí.
C.- Lern, No puedo dormir. - dijo con voz de niña, abriendo los ojos de nuevo.
L.- Camz, han pasado sólo cinco minutos. - dije riendo. Hizo un puchero adorable y se
cruzó de brazos. - ¿Qué quieres que te cante una nana? - bromeé.
C.-Por fa.
Me levanté y fui hacia la estantería que había arriba de mi cama aparté unos cuantos
libros y agarré un oso de peluche.
C.- ¿Te han dicho alguna vez que puedes llegar a ser muy dulce cuando quieres?
Soy dulce contigo.
L.- No, no me lo han dicho pero sé que lo soy. - rió, recostó la cabeza sobre mi
estómago dejando a Ito apoyado sobre mis piernas mientras lo sujetaba con una
mano.
L.- Nooup, unos veintidós; es el primer regalo que me hicieron mis padres, - le conté
- por eso está así de estropeado, si te fijas tiene los ojos diferentes. - miró al oso de
nuevo. - Este botón. - dije señalando el izquierdo. - Casi me lo como - me miró
sorprendida. - Me estaban empezando a salir los dientes y se lo arranque de un
bocado - rió.
L.- A los Quince. - dije algo avergonzada, como era de esperar se rió de mí.
C.- Por el día peleabas conmigo en el instituto, por la noche dormías con tu osito - se
burló.
L.- Sip. - volvió a reír - y ahora está aquí, cuidándonos la habitación mientras
nosotras no estamos.
C.- ¿No le habrás puesto una cámara o algo? - dijo algo asustada.
L.- Entre yo y mis padres, ellos le llamaban osito y yo no sabía hablar le decía Ito y
pues con ese nombre quedó.
L.- Sí, aunque siempre puedes abrazarme a mí, soy un osito más grande - soltó una
risa tímida. La separé un poco de mí para poder tumbarme, cuando me acomodé la
volví a apoyar contra mi pecho.
Y ahí estábamos los seis en una habitación de hospital, Troy envuelto en una de esas
batas azules del hospital, que no pasaba desapercibida, de la cual hicimos algunos
chistes; él decía que se encontraba bien, aunque estaba un poco pálido y no tenía esa
chispa característica en él, se le veía agotado.
Doc.- ¡Vaya! Señor Ogletree, que bien acompañado está. - dijo cuando entró y nos
vio a las cinco.
Doc.- Le traigo los resultados de las pruebas que le realizaron esta mañana.- el
hombre dejó de hablar y nos miró a todas.
Doc.- Bien, como quiera, verá, en su sangre encontramos restos de arsénico. - creo
que las cinco nos quedamos sin habla ante las palabras del médico.
Doc.- Sí, muchacho, por eso le hicimos el lavado gástrico así poder eliminar cualquier
resto y evitar que pasara a la sangre. - dijo - En estos casos es necesario avisar a la
policía, este es el inspector Montilla, quiere hacerle unas preguntas. - el doctor se
apartó un poco y el otro hombre se acercó a la camilla y le tendió la mano a Troy.
Ins.- Inspector Montilla. - dijo - Bien, Señor Ogletree, sé que no es lo que desea pero
necesito que me responda algunas preguntas, lo que le pasó es grave, alguien intentó
envenenarle ¿tiene alguna sospecha de quien pudo ser? - Troy negó con la cabeza. -
Vamos, haga un esfuerzo, ¿alguien con quien se lleve mal? ¿Qué tenga algo contra
usted?
T.- No, al menos que yo sepa; yo no soy de Miami, no conozco a mucha gente por
aquí y mucho menos tengo enemigos que quieran envenenarme.
Ins.- Pero alguien lo hizo... dígame ¿hace cuantos días que empezó a encontrarse
mal?
T.- No, hice lo mismo que hago siempre, comí en los mismos lugares, pedí pizza en el
mismo sitio de siempre. - dijo - ¿Verdad que sí, Camila? - Se giró hacia ella y esta
asintió. - No había nada extraño.
C.- No siempre, pero sí la mayoría de las veces, solemos comer los seis juntos.
Ins.- ¿Y ninguna de ustedes ha tenido algún síntoma? ¿Se encuentran mal? - me giré
hacia Camila que estaba a mi lado sentada en el pequeño sofá que había en la
habitación. Las demás hicieron lo mismo que yo. - Al ver las reacciones de sus
amigas, diría que usted sí ha tenido algún síntoma - se dirigió a Camila.
Ins.- Doctor, realice las pruebas necesarias a la chica. - Camila lo miró con miedo. -
Solo es para asegurarnos de que no tenga nada. - el doctor se apartó e hizo una
llamada - ¿ustedes dos son pareja?
Ins.- Ok, ¿tiene alguna novia? - preguntó - ¿alguien que pueda tenerle celos por una
mujer?
Ins.- Estas preguntas son solo parte de la rutina, solo para abarcar todas las
posibilidades. - informó el policía. - ¿señorita, usted y el señor Ogletree comieron
juntos, los dos solos? - le preguntó a Camila.
C.- Sí, hace un par de noches cené con él en su habitación, pedimos pizza.
T.- Sí, hemos pedido miles de veces en esa pizzería y nunca ha pasado nada.
Ins.- Ok, pero mi deber como agente es abrir una investigación ¿lo entienden verdad?
- Tanto Troy como Camila asintieron.
Doc.- Disculpe, - dijo para llamar la atención. - Ya está listo todo lo necesario para
hacerle las pruebas oportunas, así que señorita por favor si es tan amable de
acompañarme. - Camila agarró fuerte mi mano y este movimiento no pasó
desapercibido para el doctor. - Tranquila no le haremos nada malo, si quiere alguna
de sus amigas puede quedarse con usted en la habitación mientras espera. - se
levantó del sofá y tiró de mí, sus ojos se podía ver algo de miedo ante la situación,
me limité a asentirle.
Acompañamos al médico hasta una habitación donde nos dijo que esperáramos; un
celador trajo una bata azul la cual se tuvo que poner.
Camila permanecía en silencio; dentro de mí sabía que se moría de miedo, así que me
acerqué a ella, mientras dejaba sus pantalones plegados en el sofá, y le agarré de la
mano para que me mirara, cuando nuestros ojos se encontraron tiré de ella para
acercarla a mi cuerpo y la abracé.
L.- No estés nerviosa, seguro que está todo bien - dije frotando su espalda.
C.- Prométeme que estarás aquí, que no te vas a ir. - dijo mirándome directamente a
los ojos.
L.- Te lo prometo. - en ese momento estaba más que dispuesta a mostrarle, no solo
con palabras sino con gestos también, que siempre estaré ahí para ella. En ese
momento iba a besarla pero entró una enfermera.
Después de varios análisis y diversas pruebas el doctor vino con los resultados.
Doc.- Señorita Cabello. - dijo, enseguida agarré la mano de Camila. - las pruebas han
dado positivo, al igual que su amigo usted también ha sido intoxicada, con la misma
sustancia.
Doc.- Las buenas noticias son que usted no ingirió tanta cantidad de sustancia como
el señor Ogletree por eso sus síntomas no son tan fuertes, pero...
Doc.- Sí... es necesario que le hagamos un lavado gástrico, para poder eliminar
cualquier sustancia que quede en su estómago antes de que pueda dañar su
organismo. - informó - Las dejaré un rato a solas, pronto vendrá una enfermera para
empezar con el proceso. - después salió de la habitación dejándonos solas de nuevo.
C.- ¿Quién nos habrá hecho esto? ¿Y por qué a Troy y a mí?
Cuando acabó la operación, Camila estaba dolorida y cansada, la dejé dormir hasta la
mañana siguiente.
C.- ¿Te quedaste toda la noche... conmigo... aquí? - parecía estar algo confusa.
POV.LAUREN.
Había pasado un mes desde que empezamos el curso y muy a mi pesar Camila y yo
tuvimos que volver a dormir en nuestra habitación, lo que significaba que ya no podía
dormir junto a ella en la misma cama.
Después de varios días en el hospital con Troy y Camila volvieron a su vida normal;
yo fui a verlos todos los días. El inspector Montilla investigó la pizzería pero tuvieron
que archivar el caso por falta de pruebas.
Camila no estaba allí, estaba con Troy como siempre, haciendo quien sabe qué cosas.
D.- Chicas. - gritó pero no obtuvo respuesta de ninguna, las tres estábamos con
nuestros ojos enfocados en los móviles. - Chicas miren lo que he conseguido. -
levantamos la cabeza y vimos que nuestra amiga tenía una botella de whisky.
D.- Quería saber que pasaba y entré, vi que no había nadie y cogí la botella.- confesó.
D.- No sé Ally, si quieres llenamos la bañera y nos bañamos en alcohol. - dijo irónica.
L.- Ehhh dejar a Ally en paz... ábrela. -Dinah le quitó el plástico de la botella pero el
tapón estaba muy fuerte y no pudo abrirla.
N.- Déjame a mí. -le pasó la botella pero tampoco pudo abrirlo.
L.- Trae. - intenté quitar el tapón con los dientes pero era imposible.
En ese momento se abrió la puerta y las cuatro nos asustamos, yo escondí la botella
debajo de las sabanas.
Era Camila con Troy. Venían muy sonrientes como siempre que estaban juntos, cosa
que me molestaba, él era mi amigo no tiene porque reírse con Camila y yo soy quien
debería hacer reír a Camila.
T.- Vamos chicas, Camila no es tan fea como para que se asusten así. - Dinah y
Normani rieron, Ally se limitó a poner una sonrisa forzada y yo ni siquiera sonreí.
Troy se sentó en la cama de Camila donde estaba Normani y Camila aún estaba de
pie en la puerta.
L.- Ya lo ha dicho Troy... por tu cara. - rodó los ojos y me miró con cara de "me dices
la verdad o te la saco a besos" probablemente lo último no pero hubiese estado bien.
D.- No.
T.- ¿Qué clase de pregunta es esa, que crees que vamos a hacer? - miré a Ally que
miraba mal a Troy ya que ella había hecho la misma pregunta y me reí.
L.- No, hace menos de dos semanas estabas en el hospital. Tú no puedes beber... ni
Camz tampoco. - se levantó de la cama y se acercó a la mía, se sentó entre Ally y yo.
Me abrazó fuerte.
T.- Déjame por favor, nosotros ya estamos bien. El doctor dijo que ya no tenemos
nada.
T.- Ally. - se pausó y la miró. - Normani, Dinah. - dijo dos segundos después. -
Ustedes me dejan, ¿verdad?
A.- Si el medico te... deja, no veo porque no. - Troy le sonrió. Normani y Dinah dieron
la misma razón.
Me giré a ver a Camila, no sé porque le estaba sonriendo. Odio cuando hacen eso.
N.- Sí.
T.- Ok.
A Ally no le hacía mucha gracias jugar tampoco. Nos miramos y nos quedamos
calladas.
Ally levantó los hombros y nos sentamos en el círculo que Troy, Camila, Normani y
Dinah habían formados en el suelo.
N.- Yo. - dijo. - Yo nunca... - se quedó pensando - he tenido una cita a ciegas. -
ninguno la ha tenido por eso ninguno bebió - Pues que éxito, así la botella no se va a
acabar. - nos reímos por el comentario. - Ok, repito, esta va a ser un poco más difícil
que ninguno no lo haya hecho... yo nunca he copiado en un examen.
N.- No, siempre me para el miedo a ser pillada. - bebimos todas menos Normani.
El trago fue muy amargo, noté como mi garganta empezaba a arder con el paso del
líquido.
¿Por qué sonríe? Se supone que lo nuestro no lo sabe ni sabrá nadie nunca.
Bueno si me preguntan digo que he besado a Troy, sí Troy fue el amigo con el que me
di mi primer beso.
Espera eso quiere decir que se han besado. No, no puede. NO.
T.- ¿Y ustedes dos a quien han besado?- preguntó. - Porque hasta donde yo sé son
heterosexuales y yo no las he besado. - ambas rieron.
¿¿Qué??
C.- ¿Cuando?
D.- Cuando y donde, hace cuatro meses o así en una fiesta y el por qué estábamos
jugando a "reto o verdad" y retaron a Normani a hacerlo.
A.- Lo que me faltaba por ver, todos se han besado entre ustedes menos yo.
Espera eso quiere decir que no son nada, o tienen una relación muy liberal.
***************
POV.CAMILA.
¡Ay, Ogletree! Vamos Ally dile que sí. Ouuh, casi lo olvido, el tal José estúpido ese,
dejó a Ally; ninguna sabe la razón porque Ally no quería hablar de ello pero cortaron
por eso propuse que se besaran.
T.- Estoy esperando la respuesta... ¿Quieres dejar atrás ese "yo nunca" y besarme? -
todas esperábamos la respuesta con una sonrisa, miré a Lauren y me devolvió la
mirada.
Por fin sonreía, desde que llegué al cuarto había estado seria todo el rato. Supongo
que será el alcohol.
D.- Venga, Ally di algo. - Troy esperaba la respuesta. Se notaba a kilómetro que
quería besarla, aunque claro yo sé que él está enamorado, no sé si las chicas lo
notarían.
A.- No hace falta, otro día tal vez. - vi que Troy se ponía triste y me dieron ganas de
abrazarlo, pobrecito, pero se vería raro que lo abrazara porque Ally no lo besó.
T.- Yo nunca he tenido una fantasía sexual con alguno de los participantes del juego.
- yo fui la única valiente que bebió, al hacerlo rieron.
No hace falta que nombre quien era la dueña de mis fantasías ¿no?
C.- Yo nunca he mentido jugando a "Yo nunca". - Lauren me quitó la botella de las
manos y le dio un trago, ofreció a los demás pero ninguno aceptó. - Que Jauregui,
¿En qué mentiste? - pregunté.
Quedaba poco liquido en la botella, pero lo suficiente para alguna ronda más.
D.- Mi turno, yo nunca lo he hecho... mmm - pensó - ehhmmm - pensó un poco más
- ya sé, en la ducha.
Mierda.
L.- Vaya vaya, Cabello, no me esperaba eso de ti. - me pasó la botella después de
darle un trago, bebí. - y dinos Camz, ¿Cómo fue?
D.- No me puedo creer que lo hayas hecho en una ducha, más bien no me puedo
creer que lo hayas hecho y no me lo contaras... - dijo indignada - ¿Con quién? - evité
contestar eso.
C.- Ehhh, Lauren también lo ha hecho con alguien... - conmigo, conmigo, conmigo -
preguntale a ella también.
N.- Lauren es más... apasionada tú eres como mas tímida.- intervino Normani.
Tendría que decir que era ella con quien lo hice para borrarle esa hermosa sonrisa.
A.- Que pervertido que son, eso es cosa suya, a ver que le interesa a Lauren lo que
hizo Camila y a Mila lo que hizo Lauren.
N.- Por si lo quieren hacer otra vez, que se den consejos la una a la otra. - todos
reímos por sus comentarios.
L.- Me encantó. - me miró y después se dirigió a Troy - Aunque fue un poco extraña
la forma en que la chica me metió en su ducha. - volvió a mirarme. - Me das algún
consejo, Camila - estaba perpleja, ella rió.
L.- No saben cuanto... Camila al final no has contado que hiciste. - dijo con una gran
sonrisa en su cara.
C.- Ni tú tampoco. - repliqué.
T.- Bueno ya que no quieren contar los detalles en público, cosa que me parece mal,
sigamos.
T.- Por si algún día me animo y lo hago con alguien. - se acercó a Ally.
Madre mía ahora Troy con Ally... lo que hace el alcohol, espero que mañana ninguno
se arrepienta de todo esto.
Después de tres rondas más y solo quedaba un poco de whisky y se acabó con él yo
nunca de Normani.
N.- Yo nunca me he enamorado. - bebí otra vez y dejé un poco sabiendo que Troy iba
a beber también.
T.- De alguien.
Todas soltamos un Awww menos Ally, la pobre estaba celosa... bueno, eso quiere
decir que el plan funciona. Bien por Troy.
T.- No. Yo se lo diré a ella... no sé, a lo mejor me animo y se lo digo esta noche
¿Quién sabe?
Por favor que se acabe el tema ya porque si no se lo digo, más bien, se lo grito.
N.- Esto se ha acabado. - dijo agitando la botella vacía; después nos quedamos un
rato hablando hasta que el sueño hizo acto de presencia. - Chicas, yo tengo sueño,
me voy a dormir.
D.- Te acompaño. - nos despedimos de ellas y oímos como iban riéndose por los
pasillos.
L.- Shhhh.
Ally y Lauren seguían en el suelo, Lauren estaba apoyada en Ally, se moría del sueño.
T.- Yo te llevo. - Troy se puso a su lado y le rodeó el cuello con su brazo mientras Ally
se aferraba a su cintura.
C.- Adiós. - me levanté para cerrar la puerta. - Suerte - le susurré a Troy, quien me
guiño un ojo. Cerré la puerta y vi que Lauren seguía en el suelo apoyada contra su
cama, fui a ayudarla. - Lern, te estas durmiendo cámbiate y ve a dormir.
L.- ¿Me ayudas? - dijo en un tono muy adorable. Le sonreí y le ayudé a levantarse,
tropezó cuando iba a empezar a andar, la agarre de las dos manos y tiré de ella hacia
mí.
POV.LAUREN.
Todo el sueño que tenía hacia cinco segundo se me fue cuando Camila tiró de mí y
quedé frente a ella, muy cerca de su boca.
C.- Ehh... Mm... vo... voy a cambiarme. - cogió su pijama y fue al baño.
Yo me quedé quieta como una idiota, pensando en las ganas que tenia de besarla.
Salí de mis pensamientos cuando Camila salió del baño con ya el acostumbrado
pijama discreto que solía usar ella, esos que antes no me gustaban y que ahora me
encantan, también se había recogido el pelo en una coleta dejando dos mechones
cayendo por su cara.
Terminé de cambiarme y Camila me pidió que le ayudara a elegir ropa; si, estaba
haciendo compras online a estas horas de la noche, no la juzguen ella es así. Me
senté a su lado, primero compró un libro. El libro era la cuarta parte de la historia que
leyó en Nueva York, el libro que yo le deje.
Ahí estábamos los dos con la mirada fija en la pantalla de su portátil, mirando
vestidos, que si alguna vez llego a ver a Camila con uno de eso me da un paro
cardíaco.
C.- Mira, este es perfecto para ti. -dijo señalando un vestido negro muy corto.
L.- Me parece que no. - dije riendo - Me pongo yo uno de esos y no salgo de la
habitación.
C.- Obvio yo no te dejaría salir de ella. - dijo para sí misma pero logré escucharlo.
L.- ¿Y se puede saber por qué no me dejarías salir con un vestido como ese?
C.- Cosas mías... pero en serio te lo digo, te quedaría muy bien, estarías muy sexy. -
que dijese eso me dejó sin palabras, no sabía que contestarle; por suerte Camila no
pareció notar mi nerviosismo.
Mi contención cada vez que me giraba a mirarla mientras dormía fue muy grande.
Quería despertarla para besarla y a la vez quería dejarla durmiendo encima mío
porque se veía tan adorable, tan tranquila.
C.- Lauren. - la llamé de nuevo, le aparté el largo cabello que estaba en su cara.
L.- Shhh. - me mandó a callar. - No sabes que es de mala educación no dejar dormir
a las personas. - dijo con la voz adormilada.
Me levanté haciendo que ella se levantara también, tenía los ojos entrecerrados e iba
andando torpemente hacia su cama, yo reía al verla.
L.- Camz, ven. - dijo desde la cama. Me acerqué a ella y me indicó dando golpes en
su cama que me sentará en ella, así lo hice.
C.- ¿Qué?
L.- Buenas noches. - me dio un beso en la mejilla, sus labios estuvieron más tiempo
del establecido sobre mí.
C.- Buenas noches. -le sonreí cuando se apartó de mi. - ¿Algo más?
Me levanté de su cama y fui directo a apagar todas las luces para ir a dormir.
No llevaría más de cinco minutos cuando sentí que alguien se sentaba en mi cama,
sabía que era Lauren nadie había entrado a la habitación, o sea que sí, era ella.
Me incorporé para preguntarle lo que le ocurría pero no me dio tiempo para articular
palabra, sus labios estaban sobre los míos.
En ese momento mi cuerpo tenía una mezcla de emociones gigantes, después de
mucho tiempo volvía a sentir sus labios, y esta vez no era mi imaginación, no estaba
soñando, estaba ocurriendo.
POV.LAUREN.
Oh si claro, la fuerza del amor. ¡Uy! Que cursi suena eso, bueno aunque de cierto
modo fue así.
C.- Mmm... ehh... Lern... - intentaba apartarme de ella, supongo que para buscar
alguna explicación; antes de que preguntase el por qué, la besé una vez más ya que
probablemente después de esto no me volvería a besar otra vez, ni a mirar, ni hablar,
pero necesitaba hacerlo.
Me separé de ella, tenía los ojos cerrados, noté que encendía la luz de su mesita.
Estaba ya dispuesta a irme a mi cama, cuando Camila puso su mano sobre mi cuello
y me acercó a ella. Me besaba con pasión, llevé mi peso hacia ella para así juntarnos
más e hice que se acostara de nuevo, quedando así la una frente a la otra. Mis manos
se colocaron en su espalda recorriéndola de arriba abajo, sentía como mi cuerpo era
una mezcla entre pasión y lujuria pero a la vez sentía que me derretía por dentro. Sus
labios bajaron a mi cuello y cerré fuerte los ojos, por fin estaba sintiendo lo que yo
quería.
Y lo que yo quería era a ella.
POV.CAMILA.
Sus ojos estaban fijos en los míos, esos ojos esmeraldas que solo quería que me
mirara a mí, ahora lo estaban haciendo.
Ahí seguíamos sin decir palabra, Lauren se puso a mi lado, metiéndose en la cama
conmigo. No quería preguntar de nuevo, aunque técnicamente no me dejó preguntar
antes solo se limitó a disculparse; no quería preguntar para que el momento no
acabase pero debía hacerlo.
¿Por qué lo hacía? ¿Quería repetir lo de años atrás? ¿Quería algo serio? ¿Qué le
pasaba conmigo?
L.- No preguntes por favor. Te vuelvo a pedir perdón y... - no la deje continuar y volví
a juntar nuestros labios.
Aunque me moría de ganas de saber por qué lo hizo, cuáles eran sus razones reales,
sabía que si la presionaba o insistía con el tema esto acabaría mal y por nada del
mundo quería eso.
Supongo que después estará todo raro entre nosotras pero ahora mismo solo quiero
disfrutar de esto.
POV.LAUREN.
No sé qué hora seria, solo sé que no quería dormir, no quería que este momento
acabase nunca, Camila me acariciaba y yo me acercaba de vez en cuando para dejar
pequeños besos en sus labios.
C.- ¿Puedo besarte? - me sorprendió la pregunta, ya lo había hecho antes, no
entendía por qué me pedía permiso ahora.
Volvíamos a ser las mismas que se provocaban, las que hacían bromas juntas y esto
me encanta.
L.- Porque no... - ella se giró haciéndose la indignada, puse mi brazo sobre su cintura
y la pegue totalmente a mi cuerpo.
Tenía un poco de miedo de recordarle el pasado pero lo hice, ya que lo que le quería
recordad era bonito.
L.- La que preguntaba por tus besos era yo no tú. - le susurré al oído, noté como su
piel se erizaba. Empecé a besar su hombro, pasé al cuello y después a su mejilla.
Y así es como Lauren Jauregui acaba con la indignación de su, como desearía decir
novia, pero... bueno el tiempo lo dirá y mejor si lo dice pronto.
Awww hacía mucho tiempo que no me decía idiota. Sí, definitivamente estoy muy
enamorada ¿Cómo puede ser que me guste que me diga idiota? Se supone que es un
insulto.
A la mañana siguiente, seguíamos agarradas la una a la otra, abrí los ojos y vi que
Camila seguía durmiendo, le di un pequeño beso en los labios y me levanté. Me puse
en el ordenador a acabar un ejercicio de clase.
POV.CAMILA.
Al abrir los ojos noté que Lauren no seguía en la cama, estaba peleando con algo en
el ordenador.
Sonreí como lo que era, una estúpida enamorada, al verla. No estaba segura de como
comportarme, si ir a besarla, si ser distante, si pedir las explicaciones oportunas
ahora, si declararme. No sé.
Mi despertador sonó en ese momento asustándonos a las dos. Lauren se giró hacia mí
y sonrió.
L.- Hola.
C.- ¿Ahora?
Llamaron a la puerta.
Maldita puerta.
T.- Buenos días, mírate que guapa es mi mejor amiga. - dijo abrazándola
efusivamente. - y tú Camila también, buenos días. - se tiró a mi cama y me dio un
beso en la mejilla. Lauren y yo nos miramos y nos reímos.
C.- ¿Qué?
T.- Sí, estoy deseando hacerlo, ahora ya no me para nada ni nadie.- me encantaba
ver a Troy con tanta confianza.
T.- ¿En serio? Parece que fue una gran noche para los dos. - dijo feliz por mí. Le
conté a Troy muy rápido todo lo ocurrido.
Lauren dejó la bandeja en mi cama y se llevó su plato y vaso al escritorio para seguir
desayunando.
T.- El desayuno en la cama... sabes elegir a tu futura novia muy bien.- dijo en bajito
para que Lauren no lo escuchara, el comentario me hizo reír y me atraganté con el
desayuno.
********************
POV.LAUREN.
Han pasado días desde que Camila y yo tuvimos ese momento de pasión romántico.
¿Qué cómo estamos ahora? Ojala pudiera decir que me lancé y le confesé todo mi
amor y que ella me correspondió y somos felices y todo es amor, pero no; ambas
estamos como si no hubiera pasado nada, ¿el por qué? Supongo que es el miedo a
decir o hacer algo indebido que acabe definitivamente con lo que hemos creado, esta
"amistad", o lo que sea.
Andaba por los pasillos cuando me encontré una escena de lo más peculiar.
Mi querida amiga Ally y mi mejor amigo Troy estaban besándose, tan ocupados se
encontraban que no notaron mi presencia.
L.- Esto es un lugar PÚBLICO.- grité detrás de ellos. Troy alargó el brazo haciendo la
seña de que me fuera sin dejar de besar a mi amiga. - Ya, déjala, chico. - Lo separé
de Ally - ¿Alguno me va a explicar esto?
T.- Mmm.- estaban los dos delante de mí. - Ok, mira. - cogió a Ally y la besó, así
como en las películas y yo seguía ahí mirando.
L.- Ok, ok, ya entendí. - me acerqué a Troy y le apunté con el dedo. - Hace sufrir a
mi amiga y no lo cuentas. - Después me dirigí a Ally de igual manera. - Haces sufrir a
mi amigo y tampoco lo cuentas. - rieron - y bueno me alegro por ustedes y esas
cosas. - les di un abrazo.
Troy se tuvo que ir a entrenar no sin antes su momento romántico con Ally al
despedirse, mientras yo no podía hacer otra cosa que mirar.
L.- Tú eres feliz con él, él es feliz contigo, eso es lo único que me importa.
A.- Sabes te voy a confesar algo, una de las dos razones por las que no salía con Troy
y no me animaba a decirle nada era por lo que podías pensar, por si te enfadabas
conmigo por él o algo parecido.
Fui a abrazarla.
L.- Nunca me enfadaría por verte feliz sea con Troy o con el Papa de Roma,
¿entendido? - me separé de ella. - Ahora si me enfadaré si no me haces madrina de
tu boda. - reímos.
L.- Yo solo te aviso, que después no quiero malos entendidos... por curiosidad, has
dicho que había dos razones por las cuales no salías con Troy una era yo ¿y la otra?
Me tranquilizaba saber que no era la única celosa con toda la situación Troy-Camila;
celos que ahora veo un poco estúpidos teniendo en cuenta que a Troy le gusta Ally,
claro pero eso yo no lo sabía.
Ally encontró en su casa unos videos caseros y los trajo para que los viéramos juntas.
Sentadas en su cama en la pantalla del portátil se veía a dos niñas de unos 10 años
en el recital del colegio; las dos nos reíamos viéndonos cantar y bailar, llevábamos
unas faldas hechas de papel azul marino con flores pegadas hechas de papeles de
colores.
A.- A Lauren siempre le han gustado las cámaras así que supongo que sería por eso,
bueno y porque queríamos recordar esos momentos. - respondió. - Uhhh miren - dijo
señalando un video. - Videos del viaje a Nueva York.
L.- Ponlos.
Puso varios videos antes de poner uno que no había visto nunca donde salíamos
Camila y yo en Central Park, sentadas en un banco; recuerdo ese día, fue cuando
patinamos; Ally y Dinah comentaban la escena desde lejos, decían que a mí me
gustaba Camila.
Estábamos todas atentas al video Dinah y Ally rieron, Normani algo extrañada y yo
muerta de vergüenza.
A mí en esa época no me gustaba Camila, aunque viéndome en el video donde estaba
a centímetros de besarla parece que sí y yo no me daba cuenta; pero no, es
imposible yo la odiaba, ¿Por qué tengo esa cara de boba en la pantalla? ¿Yo la miraba
así?
Acabó el video y la habitación se quedó en silencio. Mis tres amigas tenían una
sonrisa en la cara esperando a que dijera algo.
L.- No. - dije sin hacer contacto visual con ninguna de las tres.
D.- Claro que no le gustaba, a Lauren le gusta, que es diferente. - me giré hacia ella.
L.- ¡¿Qué?!
A.- Laur, somos tus amigas puedes decirnos lo que quieras, o más bien lo que
quieres. - dijo. - ¿Te da vergüenza que lo sepamos?
N.- Ok, ok, explíquenme todo porque estoy un poco perdida. - dijo interrumpiendo a
Dinah.
A.- La historia es simple Lauren se moría y se muere de amor por nuestra amiga...
D.- ... Y nuestra amiga se moría y muere por Lauren. - terminó la frase de Ally.
L.- Ehhh paren, Camila no siente nada por mí y yo no sentía nada por Camila.
¿Por qué estoy tan nerviosa? Solo se lo voy a decir a mis amigas no es como si me
fuese a declarar a la propia Camila.
D.- Y antes también, no nos engañas. - dijo riendo, rodé los ojos.
A.- Ves como no era tan difícil decir que estás loca por Cabello.
L.- Que detalle por tu parte, Normani. - dije irónica, Normani me sonrió. - No tengo
nada que explicar, estoy enamorada de Camila, fin de la historia.
A.- Espera, la chica de la cual estabas enamorada, la que me dijiste hace unos años,
esa misteriosa chica que tenías que olvidar y por eso estabas con Melissa ¿Era
Camila?
L.- Claro que era Camila, siempre fue ella... estoy enamorada... - Normani
interrumpió.
L.- Cuando llegamos de Nueva York nos hicimos amigas, más o menos, - no quería
contarles todo. - su grupito de amigos se enteró, por alguna razón no querían que lo
fuésemos, supongo que por nuestras diferencias sociales, nunca supe el por qué y
bueno amenazaron con hacer daño a mi familia, a ustedes. - dije dirigiéndome a Ally
y Dinah. - y hasta la propia Camila, así que hice lo que tenía que hacer y la alejé de
mí de la peor forma.
D.- Ahora no está el grupo ese de idiotas, puedes estar con ella... nosotras te
ayudaremos.
L.- Oh no no no. - me dirigí a las tres - No se ofendan pero prefiero hacerlo sola.
A.- Pero si llevas desde ¿Qué empezó el curso? - Asentí - intentando conquistarla y no
has conseguido nada.
L.- Ehhh sí he conseguido algo. Hace unos días la besé.- les confesé.
D.- Lo que les pasa a ustedes es que son tontas. Lo que tienen que hacer es hablar
claro y deciros ya de una jodida vez que se aman con locura y dejar tanta mierda...
que después de tantos años creo que va siendo ya hora. - dijo Dinah filosofa Jane
desde los tiempos modernos.
D.- ¡¡Ayy!! Jauregui no puedes estar más enamorada. - noté que mis mejillas ardían -
¿Y después del beso que paso?
L.- Mmm... Hubo más besos y más besos hasta que nos quedamos durmiendo. - les
conté.
N.- ¡Ah! Bueno, se comen a besos en la cama y duermen juntas; y aun te preguntas
si Camila siente lo mismo que tú.
L.- No lo sé... hasta hace unos días creía que estaba con Troy. - dije- y no me
mientan, sé que todas pensabais lo mismo. - todas asintieron.
N.- ¿Pero Mila es hetero? - Preguntó - Porque yo nunca la he visto con un chico,
aparte de Troy y nunca los vimos hacer nada.
N.- Eso no responde a mi pregunta.- protestó - Dinah tu eres su mejor amiga, debes
saber si ha estado con alguna mujer. - miré al suelo incomoda.- ¿Tú sabes Lauren?
Prometí que nunca contaría algo sobre lo que pasó entre Camila y yo; solo romperé
esa promesa si Camila quiere que lo haga.
D.- Yo la única relación de Camila que conozco es la del único novio que ha tenido,
cuando estuvo en México no conoció a nadie, no estuvo con nadie.
A.- Pero el otro día jugando al "yo nunca" dijo que estaba enamorada. - recordó.
L.- ¿Y?
A.- Yo pensaba que era de Troy pero no, o sea que tienes que ser tú.
N.- ¿No has dicho que fuiste amigas o algo así? A lo mejor se enamoró de ti y no te lo
confesó. - dijo - y ya sabes el dicho "donde hubo fuego..."
A.- ¿Por qué te empeñas en poner una barrera entre Camila y tú? Es como si no
quisieras que Mila sintiera algo por ti.- preguntó molesta.
L.- Claro que quiero... pero sigo sin perdonarme lo que lo hice. - dije recordando
tristemente las palabras que un día le dije.
D.- Pero ella te ha perdonado, por Dios Lauren, si no lo hubiera hecho no habría
aguantado ni un día compartir habitación contigo, ni hablarte, ni ser amiga tuya, ni
mucho menos besarte.-razonó.
A.- Lo que tendrías que hacer es hablar con ella, así como has hecho con nosotras.
L.- Lo haré, no sé aun cuando pero lo haré.
POV.LAUREN.
Otra noche de sábado más en "place", disfrutaba de la música, de estar con mis
amigas mientras esperaba que Ally viniese ya con mi bebida porque hacia como
quince minutos que había ido a por ella y todavía no había vuelto.
L.- ¿Por eso has tardado en traer la bebida? ¿Por que estabas hablando con mi ex
novia? - dije ofendida.
A.- Es que esa chica saca lo peor de mí, es una estúpida, suerte que la dejaste.
FLASHBACK
¿Por qué no puedo dejar de pensar en Camila? Lo peor que me pudo pasar es
compartir habitación con ella. ¿Cómo voy a olvidarla si la veo todos los días?
Unos golpes en la puerta hicieron que Camila saliera de mi mente por unos segundos
y fui a abrir.
L.- Hola.
M.- ¿Qué vamos a hacer hoy? - Levanté los hombros - ¿Tenemos alguna fiesta
planeada? - negué, me senté en la cama y me puse a mirar mis fotos, para así no
escuchar a mi novia quien se quejaba de una fiesta o algo así, la verdad no me
interesaba mucho.
Pasaba las fotos, no me detenía ni a mirarlas, solo la hacía si Camila salía en ellas, no
podía evitar sonreír al verla, es tan adorable, pero a la vez sexy y a la vez tierna y a
su vez ardiente.
M.- ¿Me estás escuchando? - asentí sin saber que me había dicho.
Paré las fotos en un selfie donde salíamos las dos; debería hacerme más fotos con
ella, sí.
Volví a mirar la foto. Está mal que yo lo diga pero salgo mejor si ella está a mi lado,
se me ve como más feliz.
Noté los labios de mi novia sobre los míos y solté el móvil.
Me pregunto si alguna vez podré salir en una foto con Camila besándola, o si tendré
el valor de decirle que la quiero, sería bonito ser su novia, hacer todo por ella.
Noté que Melissa me empujaba, haciendo que así volviera a darme cuenta de la
realidad, la miré confusa.
¿En qué momento me ha dicho que me quiere y yo no me he dado cuenta? ¿Qué está
pasando?
L.- Pero...
M.- Sabes, me alegra saber que tú nunca podrás estar con ella, nunca se fijaría en
alguien como tú. - rió y me miró de arriba abajo con asco, la miré confundida. -
Camila es una niña rica ¿piensas que se enamorará de ti? Alguien que no tiene ni para
pagar una cerveza.
Nombré a Camila, le dije a la que se supone que es mi novia "te quiero Camila".
L.- ¡Algún día estaré con ella! - dije enfadada y ella rió.
M.- Ni siquiera eres buena novia. - dijo - Para el único que vales es para pasar el rato
en la cama.
L.- Eso es porque ni tú, ni cualquier otra es la chica de la cual estoy enamorada; y
por si te lo preguntas o no te había quedado claro es Camila. ¿Y sabes? Solo estaba
contigo para poder olvidarme de ella, pero no puedo porque... - me llevé una
bofetada de su parte.
C.- Cuidado fiera. - dijo ya que al salir Melissa chocó su hombro con el de ella. - ¿Se
han peleado? - preguntó ella dejando sus cosas en la cama.
C.- ¿En serio? - Asentí, creo que tenía ganas de reírse y creo que por respeto no lo
hizo. - ¿Y no vas a intentar recuperarla o...?
C.- Tú te mereces algo mejor que esa estúpida. - le sonreí y me senté a su lado en la
cama. - Es una idiota, que te trata mal y... - hizo una pausa - ¿Por qué sonríes? Te
acaban de dejar. - la abracé. - Oye ¿vas a llorar y esas cosas? ¿Quieres que te
compre helado o...? ¿Vemos una peli triste? Sé que no te gustan mucho pero... - la
abracé más fuerte. - Bueno, tú no te preocupes ya encontrarás a otra.
En ese momento me di cuenta de que Melissa tenía razón, Camila nunca se vería a
ella misma como "esa otra" y que además yo ya no tenía a nadie con quien olvidarla
aunque a estas alturas de la historia me parece algo imposible de conseguir.
Dejé de abrazarla.
L.- ¿Y si llamas a las chicas y vamos a Places?
A.- ¡Ahh! Si viene hacia aquí o te la encuentras o te habla, te aviso que le he dicho
que has venido con tu novia y que eres feliz con ella.
L.- ¿¿Qué le has dicho que?? - dije casi atragantándome con mi bebida.
A.- No quiero que crea que tiene oportunidad contigo de nuevo, cuando más lejos
esté mejor.
T.- ¡NO! Jauregui atrás, ella es mi chica. - Ally rió y besó a Troy.
D.- Pues yo no sé de dónde vas a sacar una pero creo que ya te a visto. - avisó.
C.- ¡Hey! ¿Qué tal? Siento haber tardado, había algo de tráfico. - se sentó a mi
izquierda.
M.- Vaya, vaya... buenas noches. - dijo quedando frente a nuestra mesa.
N.- Lo eran hasta que llegaste. - dijo Normani sin ninguna vergüenza.
M.- Tranquila Nor... lo que sea. - me miró. - Un poco patético lo tuyo, ¿no crees
Lauren? Mandar a una amiga tuya a decirme que tienes nueva novia, ¿Qué pasa?
¿Quieres ponerme celosa?
C.- Más patética eres tú si vienes a comprobarlo, ¿no crees? - le soltó Camila. Mis tres
amigas y Troy no dudaron en reírse, yo en cambio sólo la miré sorprendida y
orgullosa de cómo me defendió.
M.- No, la verdad me parece más patético que se invente una novia. - se dirigió a
Camila.
L.- Sí, lo es. - dije - Ahora podrías hacer el favor de irte, quiero estar con mis amigas
a MI novia. - antes de irte se dirigió a mí.
M.- Espero que te hayas aprendido bien el nombre, no vaya a ser que te equivoques
mientras estén en la cama. - miró a Camila. - Suele pasarle. - iba a contestar algo
pero de nuevo Camila fue más rápida.
C.- Muy considerada por tu parte, pero no te preocupes por eso, mi nombre se lo
sabe y muy bien, es el que grita todas las noches en la cama.
Yo creo que esta chica tiene apuntada todas esas frases en una libreta y las va
soltando cuando tiene oportunidad.
L.- ¡Camila! - dije entre los vítores de mis demás amigas que les había hecho mucha
gracia el comentario de Camila.
C.- Ves como sí se lo sabe.- ladeo la cabeza mirando a Melissa, ahí si me reí.
M.- Son las dos igual de patéticas... - antes de irse volvió a dirigirse a Camila. - Que
disfrutes mis sobras.
C.- Lauren no es sobra de nadie, estúpida. - se levantó y fue directo a ella, por suerte
me puse yo delante para que no fuera a pegarle.
L.- Es lo que es. - dije girándome hacia ella, la verdad poco me importaba que Camila
pudiera escucharme.
C.- Es lo que soy. - dijo a la misma vez que yo, intentando abalanzarse sobre ella
pero chocó contra mi espalda.
L.- Tú lárgate. - le dije a mi ex, me giré hacia Camila y sin aviso la besé, puse mis
manos en su cintura y la pegué a mí.
Era imposible ignorar los comentarios que hacían por detrás Dinah, Ally, Normani y
Troy.
L.- Perdón. - di un paso hacia atrás y me quedé mirándola, no sabía que iba a hacer.
C.- Acércate de nuevo. - la miré confusa. - Sigue mirando, bésame otra vez. - me
quedé quieta.
D.- Lauren, cariño, que lenta eres, te dice que la beses, ¡bésala! - oí que decía Dinah.
C.- Ahora, mi amor. - dijo en tono de burla. - Invítame a algo, ¿no? Es lo menos que
merezco - rió.
L.- Sí, claro, vamos. - fuimos hasta la barra - Gracias por ayudarme. - le dije
mientras esperábamos. - y de nuevo perdón por el... por be...
C.- No pasa nada, cualquier cosa por ayudarte. - me sonrió - ¿Oye por qué siempre
tenemos que fingir que somos novias?
L.- Pues no lo sé... algún día podríamos dejar de fingir. - dije en tono de broma.
Aunque hablaba totalmente en serio.
C.- Algún día tal vez dejemos de hacerlo ¿Quién sabe? - dijo con el mismo tono de
burla que yo, pero al igual que yo ella tampoco hablaba en broma; pasaron algunas
horas hasta que me enteré de eso.
Nos quedamos mirando ante los comentarios que soltamos y reímos nerviosas.
A.- Camila te hago un altar. Así se le habla a la zorra esa. - chocó la mano con
Camila.
L.- ¡Dinah!
C.- Hubiera hecho lo mismo por cualquiera de ustedes. - Troy por alguna razón rió
más fuerte que las chicas, me pareció algo exagerado.
C.- Sí, obvio... claro... sin pensarlo dos veces. - dijo convencida, Normani abrazó a
Camila.
N.- Pero que buena amiga.- rieron.
He de decir que sentí algo de celos. Yo no quería que Camila las besara a todas solo a
mí.
T.- A mí no me beses, sé que te mueres por hacerlo pero Ally te matará. - le dijo a
Camila.
D.- Oye Lauren, ¿es verdad eso que ha dicho esa? ¿Dijiste el nombre de otra en la
cama?
Camila parecía incomoda con la conversación, bebía de su vaso sin mirar a la cara de
ninguna. Si supiera que fue a ella que nombré.
T.- Ahhh. - dijo a la misma vez que las chicas - ¿De quién estamos hablando?
T.- Ally dime. - le suplicó, se le acercó a su oído y creo que se lo confeso, me miro a
mí, sonrió y después miro a Camila quien jugaba con la pajita de su bebida, hacía
rato que ella no estaba en la conversación; después se empezó a reír. - Oye Mila. - la
llamo, y yo me tense, le puso atención. - ¿Quieres saber por qué rompió Melissa con
Lauren? - negó con la cabeza, estaba rara, ausente.
L.- ¿Te pasa algo? - Le pregunté y volvió a negar. - Oye podemos acabar ya con este
tema por favor. ¿Vamos a bailar un rato? - Fuimos a la pista y estuvimos bailando,
pude bailar con Camila varias veces gracias a las chicas, quien intentaban juntarme a
ella; a veces eran demasiado obvias y eso hacía que pasara un poco de vergüenza.
Cuando empezó a sonar una canción lenta, iba a pedirle que bailara conmigo; iba a ir
hacia ella que estaba cansada, o eso dijo, pero me encontré con Rose, mi antigua
compañera de habitación, la saludé sonriendo, me alegró volver a verla, la verdad el
año que estuvimos juntas en la habitación lo pasamos bien, era buena chica, muy
amable, a veces algo rara pero no me molestaba, después ella volvió con su novio a
una mesa.
N.- Dijo que no se encontraba bien, que estaba cansada y se fue. - me informó.
***************
Los rayos que entraban por la ventana de la habitación impidieron que siguiera
durmiendo.
Me quedé unos diez minutos más en la cama y me levanté, pensaba que estaba sola
pero no, Camila seguía durmiendo en su cama, era extraño ella suele levantarse
pronto los fines de semana, por fin habrá aceptado mi consejo de "los fines de
semana no te levantes antes de las doce y si puede ser más tarde pues mejor"; y
tampoco se había ido a su casa a ver a sus padres como usualmente hacía.
Cuando salí del baño seguía durmiendo; a los cinco minutos la vi desperezarse y se
quedó sentada en la cama in salir de debajo de las sabanas.
L.- Buenos días, dormilona. - le dije con una sonrisa, me miró, se rascó la cabeza, se
levantó de la cama y se metió en el baño sin decirme ni "Hola".
Ahora entiendo lo que tiene que lidiar ella todas las mañanas conmigo.
C.- La verdad, sí, me pasa muchas cosas. - dijo - Ahora déjame en paz, no estoy de
humor para hablar con nadie. - se giró de vuelta y se cambió la camisa. - y menos
contigo. - oí que decía más bajito.
¿Qué le he hecho?
L.- Camz...
L.- Ok, perdón, Camila... - no entendía nada - ¿Por qué llorabas anoche? - pregunté -
¿Pasó algo malo?
C.- Que te importa. - dijo, iba a salir de la habitación pero la agarré del brazo para
que no lo hiciera. - Suéltame - pidió.
L.- Dime porque llorabas anoche, te fuiste del bar sin avisar y cuando vuelvo te
encuentro llorando. - negó con la cabeza. - Te escuché Camila, no encendí la luz para
no molestarte pero te escuché cuando llegué, y ahora te comportas así ¿Qué te pasa?
Cuéntamelo, somos amigas, me preocupo por ti. - se echó hacia atrás bruscamente
soltándose de mi agarre.
C.- No, no quiero. - dijo enfadada. Estaba aturdida, la chica de la cual estoy
enamorada ni siquiera quería ser amiga mía. ¿Por qué no me habré quedado
durmiendo? - Por Dios Lauren, como puedes ser tan estúpida y no darte cuenta de
que... - no acabó la frase.
L.- ¿De qué? Camila explícate porque no entiendo nada. - estaba empezando a
alterarme. - ¿Qué mierdas te pasa?
C.- ¿Quieres saber lo que verdaderamente me pasa? - Asentí - Que estoy harta, harta
de que mires a otras, de que un día me beses y al siguiente coquetees con la primera
que se te cruce, de que estés con cualquiera, de que me ignores y no notes que estoy
aquí...
L.- Camz...
C.- ¡Cállate! Que no te des cuenta de que lo haría todo por ti, que me vuelves loca,
que estés tan estúpidamente ciega que no veas que estoy enamorada de ti, - no supe
cómo reaccionar a eso, mi corazón iba a mil por hora, estoy segura que se me iba a
salir del pecho si pudiera en ese momento, y en lugar de ir a besarla me quede ahí
quieta - que llevo enamorada de ti desde el maldito viaje a Nueva York. - Vi cómo le
caía una lagrima y después salía corriendo de la habitación.
***************
Estuve buscando a Camila pero no hubo suerte, no la encontré, hablé con Normani,
Dinah, Troy y Ally por si la habían visto pero nada. No les conté lo que había pasado,
solo les dije que había quedado en verme con ella y no vino.
L.- Hey, Camz, soy yo otra vez, ven a la habitación, tenemos que hablar. - le dije al
buzón de voz.
L.- Será como el mensaje número dieciocho que te dejo, ya me he hecho amiga de tu
buzón de voz. - reí - por fa, ven.
Mensaje: Camz, vamos a hablar, por favor.
L.- ¿Sofi? Soy Lauren, ¿Camila está en tu casa? Ok... no por nada, gracias igual. -
colgué. - ¿Dónde estás. pequeña? - le dije a la habitación.
L.- Ok, Camila, ya es tarde, llevo sin saber de ti desde que te fuiste esta mañana y
estoy empezando a preocuparme, si no vienes a la habitación o si no quieres hablar
dime por lo me... - escuché el piiii que cortaba el mensaje. - ¡vaya mierda! - Volví a
llamarla - Dime que estás bien, mándame un mensaje o algo.
L.- ¡Camila! joder! ¡Contéstame el teléfono! ¡Ya es de noche! ¿Dónde mierdas estás?
Agghh!! - volví a colgar enfadada. Volví a marcar. - Perdón, Camz, no quería hablarte
así... contesta mis llamadas, por favor. - supliqué por no sé cuanta vez hoy.
Faltaba poco para que el reloj marcase la una de la madrugada cuando oí la puerta de
la habitación; abrió despacio y entró sin hacer ruido. Cerró de nuevo sigilosamente y
cuando escuché el golpe de que estaba cerrando encendí la luz.
C.- Que susto. - dijo llevándose la mano al pecho. - Pensé que estarías durmiendo. -
apreté los dientes y contuve mis ganas de matarla.
L.- ¿¿Tú para qué carajo tienes móvil?? ¿Para pasearlo? - Dije levantándome de la
cama. - Me podrías haber enviado, no sé, aunque fuera el emoticono de la mierda
para saber que estabas bien. - me tiré sobre ella y la abracé. - He estado toda la
tarde llamándote. - se separó de mí. - ¿Dónde estabas? ¿Qué hacías?
L.- Sabes, mientras no estabas me había preparado una lista de todas las cosas que
quería decirte. - la vi como deshacía su cama - Pero como no quieres hablar está
bien. - la agarré del brazo y la giré para que quedara frente a mí. - No hablaremos
entonces. - la acerqué a mí y la besé, no fue un beso muy agradable, ella se
intentaba soltar, al final lo consiguió y me empujó hacia atrás.
L.- ¿Dime cómo, cómo hago para olvidar que la chica que me vuelve loca se me ha
declarado? Esa chica que me hace mal cuando la tengo cerca porque sé que no puede
ser mía, y más daño siento cuando la tengo lejos, me ha dicho que está enamorada
de mí, ¿Cómo olvido eso? Explícame como borro de mi mente todas las palabras que
me ha dicho la mujer que con solo mirarme me acelera el corazón, la cual me pasaría
toda la noche mirándola sin aburrirme; como hago si siempre está en mi cabeza y no
puedo sacarla, si me paso los días pensando en ella, en como seria estar con ella, que
me encanta verla sonreír... que daría lo que fuera porque me mirara, explícame
Camila ¿Cómo hago para olvidarme de ti?
C.- ¿No era que tú no sabías transformar tus sentimientos en palabras? - dijo, levanté
los hombros.
Se acercó lentamente a mí y agarró suavemente mis mejillas; por fin ocurrió lo que
ambas estábamos deseando que pasara.
L.- No me puedo creer que esto esté pasando de verdad. - dije poniéndome al lado de
la pared para estar más cómoda, apoyó su antebrazo en mi pecho y me besó, su pelo
caía sobre mi rostro y me hacía cosquilla en la cara. - ¡Por fin! - dije se tumbó a mi
lado.
C.- ¡Por fin! - Suspiró, yo me giré hacia ella y ella hacia mí - ¿Esto no será una broma
o un juego, verdad?
L.- No, te juro que no. Yo no quiero hacerte daño, nunca podría hacértelo de nuevo. -
asintió. No la vi muy convencida. - Créeme, por favor. ¿Me crees? - levantó los
hombros, me senté en la cama. - Todo lo que te he dicho, cada palabra era porque la
sentía aquí. - Agarré su mano y la llevé a mi corazón - Ya no tengo dieciocho años, yo
sé lo que quiero y te quiero a ti. - se puso de rodillas en la cama y me abrazó.
C.- Lo rompiste y lo arreglaste hace tiempo, pero no quiero que vuelvas a hacerlo de
nuevo.
POV.CAMILA.
C.- Y... ¿ahora qué? - pregunté para cortar el silencio.
L.- Pues... no sé... ¿algo más que quieras comentar y/o aclarar entre nosotras o
puedo volver a besarte?
C.- No te rías porque me siento algo estúpida preguntando esto, ¿ok? - Asintió riendo
- Que no te rías. - le di un golpe en la pierna y siguió riendo lo que me hizo reír a mí -
Lauren, ¿ahora qué somos?
L.- ¿Qué quieres que seamos? - Levanté los hombros. - ¿No te dará vergüenza decirlo
en voz alta, verdad?
L- ¿Pero? ¿Por qué pero? No, pero, no. - puso cara triste.
L.- ¿Despacio? ¿Cómo despacio así como una tortuga o un caracol? - dijo y me hizo
reír.
C.- Hablo en serio... no quiero que vayamos muy rápido porque tengo miedo a que se
joda todo... me gustas mucho y...
L.- Si quieres que vayamos despacio, vamos despacio. Tengo una pregunta, besarte
mucho, cuenta como ir despacio o... - reí - es pregunta seria, contéstame.
C.- No, creo que muchos besos están bien para empezar. - sonrió feliz y la imité,
después nos besamos de nuevo.
L.- Esta mañana me has dicho que llevabas enamorada de mí desde el viaje a Nueva
York, ¿era verdad? - Asentí - ¿Cuatro años? - asentí de nuevo. - ¿Te das cuenta que
hace años que podríamos haber estado juntas?
L.- Puede que tardara un poco más en aceptarlo porque soy lenta pero
definitivamente Nueva York fue lo que me hizo que cambiara de opinión sobre ti.
L.- Algún día... - dijo, se levantó un poco para llegar a mi boca y me besó. - ¿Por qué
no me dijiste antes?
L.- Pues sí, sí siento lo mismo... ¿Cómo no pudiste darte cuenta de que estoy
enamorada de ti? - Dijo riendo. - Si me quedo embobada cada dos por tres
mirándote, aprovecho cada oportunidad por pequeña que sea para estar junto a ti o
tocarte. - confesó, acaricie su mejilla y me abrazó más fuerte.
C.- Sí, pero tus cambios de humor me confundían porque en un momento hacías todo
eso que has dicho y al segundo te enfadabas conmigo o estabas seria... - rió.
L.- Bueno dejemos eso, lo importante es que ahora sabemos lo que sentimos la una
por la otra. - asentí - ¿Y está todo bien?
C.- Todo bien. - la besé - ¿Oye y quien le va a contar a las chicas esto? ¿Tú o yo? -
pregunté.
C.- Uno, te ves adorable cuando te sonrojas. - se tapó la cara con las manos y se
escondió en mi pecho, besé su cabeza. - Eh, eh, eh señorita, mírame. - me miró
todavía algo avergonzada - y dos, ¿Cómo es eso de que todas lo sabían menos yo que
era la principal afectada?.
L.- Se lo confesé hace días, cuando Ally nos dijo que salía con Troy, las chicas iban a
ayudarme a conquistarte. - reí - y Troy creo que ahora también lo sabe porque se lo
contó Ally anoche en el bar.
L.- ¿Y por qué debería contártelo? ¿Ahh? Troy es mi amigo y me ayuda a mí. - dijo
con voz de niña.
C.- Troy sabe que estoy loca por ti desde verano. - dije imitándola.
C.- Si te lo cuento tendría que matarte. - dije en broma. Puso cara de cachorro. -
contéstame, ¿alguna de las veces que yo estaba con Troy te pusiste celosa?.
L.- ¿Qué? Yo que va... nunca. - Dijo con un tono irónico exagerado, reímos y se
quedó pensando - No me digas que tú y él... para que Ally y yo... - le ladeé la cabeza
en señal de sí - Pero como se puede ser tan mala persona. - me pegó en el brazo.
C.- De alguna manera había que hacerlas reaccionar... celosa. - le dije y me hizo
bura.
L.- Ahh, como que tú no eres celosa, ¿no? - negué con la cabeza - y lo de anoche en
el bar con Melissa.
L.- Ninguno. Pero de ahora en adelante no quiero que lo estés más, ¿ok? - dijo
dulcemente.
L.- ¿Melissa?
C.- No otra, nunca la había visto, empezó a sonar una canción lenta y te vi con ella.
L.- Awww, ¿no me digas que por eso te fuiste y por eso llorabas anoche? - Asentí. -No
pequeña, ella es, bueno era mi antigua compañera de habitación dormía aquí, es solo
una amiga nada más, te lo juro.
Tuvimos una sesión de besos, caricias, cucharita y sonrisas perfectas. Sus besos eran
dulces y lentos. Disfrutamos cada segundo de lo que estábamos haciendo; cada
gesto, cada caricia, cada mirada iban cargada de amor; amor que tanto Lauren como
yo queríamos ofrecernos, compartirlo y enseñarnos lo que teníamos para dar.
C.- No sé cómo pude estar tanto tiempo sin esto. - dije dándole un último beso. Se
abrazó a mí.
L.- Oye, pequeña. - levanté la cabeza de su pecho. - ¿Puedo dormir contigo, verdad?
- dijo bostezando.
L.- Ahh ¿Cómo qué no? - Dijo indignada. - Pues ya no quiero dormir contigo. - dijo
poniendo cara de enfadada, cruzándose de brazos.
L.- Vale.
C.- Vale.
L.- Bien. - me levanté de la cama, creía que iba a detenerme pero no lo hizo.
C.- Bien.
C.- ¿Qué haces, loca? - Me asustó - Estaba casi durmiendo. - tocó mi cara, como si
buscara algo y dejo sus dedos sobre mi boca.
C.- Un placer cuando quieras te lo vuelvo a repetir. - intercambio sus dedos por su
boca y me besó.
A todo esto yo seguía con la ropa puesta, con tanta emoción ni me había cambiado.
Me levanté en la oscuridad de la habitación me cambié, antes de volver a la cama me
acerqué a Lauren.
POV.CAMILA.
Sonó la alarma del despertador de Lauren, cuando fui a apagarla noté un peso sobre
mí que me dificultó estirar la mano para darle al botón que hiciera que el cacharro
dejara de sonar.
C.- ¿Pero qué...? - Abrí los ojos y apagué el despertador. - Lauren, ¿Qué haces aquí?
- sonreí, al final si durmió conmigo. No obtuve respuesta. - Hey, despierta. - dije
dulcemente. Nada. - Lern, es hora de levantarse. - la moví un poco, tampoco obtuve
respuesta, me iba a levantar pero me abrazo más fuerte impidiendo que saliera de la
cama soltó un gruñido, reí. - Llegaremos tarde a clase... - se quejó pero por fin abrió
los ojos.
L.- Hola. - dijo somnolienta, su voz sonaba rasposa y sexy. Apoyó su barbilla en mi
pecho y me miró sonriente.
L.- Es mi cama... - hizo una pausa y después continuó hablando. - Me desperté por la
noche y no pude evitar meterme en la cama junto a ti.
C.- Sabía que al final cederías... pero como te dije anoche no te acostumbres; no
dormirás todos los días conmigo. - se alzó un poco para besarme; después se quitó
de encima de mí y se tumbó a mi lado mirando mis ojos.
L.- Camz, ¿Qué tiene de malo que duerma contigo? No es como si te estuviera
pidiendo matrimonio o algo parecido... - no contesté - ¿Esto tiene que ver con lo de ir
despacio? - preguntó. - Explícame, de nuevo por qué quieres que vayamos despacio y
como de despacio quieres que vayamos, es que no entiendo mucho el concepto...
C.- Como te dije... - respiré hondo. - Ten... tengo miedo. - me miró confusa.
C.- De que... si... mmm... ahora... ahora vivimos juntas, ¿no? Nos pasamos la mayor
parte del día juntas... tengo miedo de... - no sabía muy bien cómo explicarme - ...por
ejemplo, hoy dormiste conmigo, imagina que mañana también, y la noche siguiente
también, y la siguiente noche ¿Cómo te digo que no sin que te enfades?, tengo miedo
de que esto dure poco, o que se haga monótono, que te aburras de mí y me dejes o
de que comiences a odiarme de nuevo, eso no podría soportarlo...
L.- Hey, yo nunca haría eso... y entiendo tu miedo, a mí también me asusta esto,
pero no tienes por qué preocuparte... tú puedes pedirme, decirme lo que sea, puedes
confiar en mí, que ahora estemos juntas. - sonrió - Awww estamos juntas, que bonito
suena, ¿no? - me besó. - Ok, perdón que me voy del tema, bueno eso... el hecho de
que estemos intentando que lo nuestro vaya a alguna parte no quiere decir que tu
tengas que hacer todo para contentarme, yo no me voy a enfadar porque tú me digas
que un día no quieres que duerma contigo o cualquier cosa así, tu opinión, lo que tú
quieres también cuenta y sé que cada una necesita su espacio.
L.- Es obvio que no vamos a estar de acuerdo en todo. Tú eres Cabello y yo Jauregui
nuestra opinión suelen ser contrarias. - rió.
L.- ¿Y si esto sí funciona? Mira, yo te prometo que pondré todo de mi parte para que
así sea. - Me tranquilizó; acarició mi mejilla. - A ver si lo he entendido, tú quieres que
empecemos una relación normal ¿no? ¿Quieres que pasemos por todas las fases? -
Asentí. - Ok, la fase de odiarnos la tachamos de la lista, la de tener sexo esporádico
también...
C.- ¡Lauren!
L.- ¿Qué? Esas son cosas que hemos hecho... ¿ahora que vendría? ¿Conquistarte? -
reí.
C.- No hace falta, yo ya estoy mas que conquistada por ti. - dije riendo.
L.- Mmm... que bien ¿no? Pero, ¿Qué pasa si yo te quiero conquistar más? - dijo
posando su mano en mi cintura.
C.- ¿Más?
C.- Obviamente que sí, no soy capaz de negarte nada ahora mismo.
L.- Eso juega a mi favor... ¿Cómo puedo aprovecharme? ¿Qué te pido? ¿Me das un
beso? - la besé - ¿Otro? - Junte nuestros labios de nuevo. - No vayas a clase y pasa
el día conmigo.- pidió.
C.- No puedo hacer eso. - dije triste. - Dale, vamos a levantarnos; que al final
llegaremos tarde, de verdad. - dije levantándome, después fui hacia el armario para
sacar la ropa y me metí en el baño, me di una ducha rápida y salí de nuevo ya
totalmente cambiada. - ¿Aún sigues ahí?
L.- Sí, quédate hoy conmigo. - volvió a pedir y negué. - Tenias que ser buena alumna
- se quejó desde la cama. - ¿No era que no me ibas a negar nada?
Bajé a la cafetería del campus y pedí el desayuno para las dos, cuando subí Lauren ya
estaba lista, puse el desayuno en la mesa y como es obvio nos pusimos a desayunar;
mientras comíamos Lauren me hacía reír y termine manchándome la camisa de
zumo.
L.- Sabes es un alivio no tener que disimulas que no te estoy mirando mientras te
cambias. - dijo desde la mesa mientras me cambiaba de camiseta, mordí mi labio
para poder aguantar la risa.
Aún quedaba un rato para que entráramos a clase, así que esperamos en la
habitación.
L.- ¿Camz? - aparté la vista del libro que leía y la miré. - Ven - me levante y fui hacia
la silla donde estaba sentada, dio unos golpecitos en sus rodillas para que me
sentara, eso hice; pasé mi brazo por sus hombros. - Estaba pensando en la
conversación de antes, y... quiero que me prometas algo. - levanté las cejas. - Quiero
que dejes tus inseguridades de lado... - bajé la cabeza avergonzada porque sabía que
eso sería difícil de conseguir. - Mírame, no quiero que te atormentes pensando
cualquier estupidez... del tipo, que yo te voy a dejar o me voy a fijar en otras, o
cosas así; te conozco y sé que empezaras a hacerlo, si no lo has hecho ya... no quiero
que cambies o que intentes hacerlo para gustarme más, ¿me entiendes? Me encantas
como eres y yo me he enamorado de ti así, ¿ok? Para mí eres perfecta y con eso me
sobra. - estaba a punto de llorar. - ¿Camz, me lo prometes? - asentí.
L.- Camz. - atrapé su labio con mis dientes. - Camz, no quiero ser yo quien arruine
este bonito momento, pero linda quedan cinco minutos para que empiece tu primera
clase. - miré el reloj.
C.- ¡Mierda! - dije levantándome de encima de Lauren y fui a recoger mis cosas. - ¿y
tú?
Corrí hasta mi primera clase como nunca antes había corrido; he de decir que casi me
caigo por las escaleras y casi atropello a mi profesor por el pasillo pero lo importante
es que no llegué tarde.
***************
POV.LAUREN.
C.- Buuhh.- intentó asustarme por detrás, la miré, reí y volví la mirada a la pantalla. -
Toma te traje esto. - dijo sentándose a mi lado pasándome un vaso de café.
L.- No, prefiero hacerlo aquí, me gusta estar por aquí sola, en silencio, pensar, ver a
las demás personas, además me gusta este tiempo, algo gris con un poco de aire frio.
C.- ¿Quieres estar sola? ¿Me voy? - dijo algo apenada.
L.- No, claro que no, espera. - guardé el documento y metí el portátil en la mochila.
Dejé el vaso apoyado en la hierba con cuidado de que no se derramara. - Camila - la
llamé para que me pusiera atención, acaricié sus mejilla que estaban algo frías para
después tomarlas con mis manos y acercarla a mí para que me besara. - Estás
helada. ¿Tienes frio? ¿Quieres mi chaqueta? - estaba ya desabrochándome la
chaqueta de cuero que llevaba cuando me frenó.
C.- No, no hace falta. - se puso de pie; hizo un gesto para que abriera las piernas,
cosa que hice, y se sentó entre ellas, apoyando su brazo en mi pecho, y su cabeza en
mi hombro, acurrucándose sobre mí; con mi brazo derecho rodeé su cintura y mi
mano izquierda entrelazó la suya.
Sé que estas cosas pueden ser difíciles, puede que ella esté incomoda o que le de
vergüenza por lo que pueden llegar a decirle, o no sé.
Por suerte nunca vi a Camila actuar como una novia con otra chica delante de mí,
nunca supe cómo es ella en ese estado y la verdad tengo muchas ganas de
descubrirlo; sé que ella es toda una romántica pero no sé si besarse conmigo delante
de la gente puede incomodarla, aunque el otro día en "Place" no pareció incomodarle
en absoluto, pero prefiero preguntar antes de joderla.
L.- Un poco, solo hasta el día que tengamos nuestro primer hijo... como poco - rió
L.- Pues no mucho la verdad, pero lo del primer hijo es una manera de hablar... sé lo
ocultamos como unos diez años después ya se lo podemos decir.
L.- ¡Ofensa! Retira eso que has dicho, ¡Yo soy una tipa dura! No soy tierna - dije
"enfadada", la hice reír.
C.- Gruñona. - me besó la frente - ¿A ver y por qué dices que se van a burlar de ti?
C.- Pues si siempre lo hacen no veo porque tendríamos que ocultar lo nuestro.
L.- Pero es que se van a meter conmigo porque no puedo evitar estar en modo
romántico-amoroso cuando estás junto a mí.
L.- Te propongo algo. - dije cuando nuestros labios se despegaron - Cuando estén
ellas delante no somos nada y cuando no estén eres mi todo, ¿vale?
C.- Hay que ver las tonterías que puedes llegar a inventar. - dijo riendo.
L.- Aceptas mi trato por fa... diez años y se lo contamos, te lo prometo. - me besó.
Me encanta ser así con ella, saca mi lado más cursi pero que le voy a hacer si me
muero por ella.
L.- No, diez. - nos besamos de nuevo - Déjame a mí contárselo a las chicas... pero no
hoy.
C.- Ok, lo haremos a tu manera.
C.- ¿Hey! Si estamos las dos aquí, ¿por?... no Troy no está, pues yo que sé dónde
está, estará con Ally, no, tampoco sé dónde está ella, ni tampoco donde está
Normani, chica, ¿Qué te crees que los tengo localizados a todos o...? vale, estamos
en el árbol grande, en frente de la estatua de los perros, nos vemos. Chao. - Colgó. -
era Dinah dice que viene hacia acá, que avisará a los demás.
L.- ¿Van a venir? Entonces quita bicho. - la empujé un poco para después traerla
hacia mí y abrazarla. - No, no, no, bicho no, linda, pequeña, hermosa, Camz. - se
separó de mí y me miró.
C.- Tienes que mirarte esos ataques de bipolaridad que te dan, bicho. - me dio un
beso.
C.- Charlábamos.
Dinah se sentó junto a Normani, y Ally y Troy se sentaron como estábamos Camila y
yo hace unos minutos.
Hablamos sobre cosas que nos habían pasado y notaba la mirada de Camila sobre mí
cada tres segundos.
A.- A ustedes lo que les pasa es que son unas celosas porque tengo a Troy y ustedes
no tienes pareja. - dijo Ally.
N.- Ewww que yo si tengo pareja. Las solteronas son estas tres. - se defendió
Normani.
Miré a Camila, porque sabía que lo iba a soltar, iba a decirlo que éramos pareja.
D.- ¿Por qué cuando Mani ha dicho que éramos las tres solteras, tú has mirado a
Lauren y - me miró - tú has mirado a Camila?
L.- ¿Qué pasa? ¿Ahora no puedo mirarla? Pues la he mirado como si hubiera mirado a
Ally. - dije sonando indiferente.
Vaya excusa.
D.- No mientas, Jauregui, ¿Qué escondéis? - nos apuntó con el dedo índice.
L.- Nada. ¿Qué vamos a esconder? ¿Verdad que no escondemos nada? - me dirigí a
Camila que estaba a mi izquierda, solo levantó los hombros. - ¡Camila! - me quejé.
L.- Diles que no... - agarró mi cuello y me llevó hacia ella, callándome con un beso,
que le correspondí; todos, incluso yo, se sorprendieron de que Camila hiciera eso,
antes de separarse definitivamente me dio dos pequeños besos; después de separar
nuestros labios las otras cuatro personas que estaban ahí con nosotras nos miraban
en silencio pero expectantes. - Como iba diciendo, no escondemos nada - rieron.
L.- Tanto te costaba esperar diez años. - dije bajito acercándome a ella un poco.
C.- Sí. - susurró y después corto el poco espacio que quedaba entre nosotras con un
pequeño beso. - Pues ya lo saben nada más que explicar. - dijo a todos los presentes.
D.- ¿Cómo que nada que explicar? - dijo Dinah. - Uno después de tanto tiempo han
confirmado Camren, creo que voy a llorar; - hizo como si secara las lágrimas. - y dos
osáis a mentirme a mí, a vuestra capitana, no así no las he educado yo marineras.
¿Lauren?
A.- Por Dios, contadlo todo de una vez... desde el principio. - dijo desesperada.
L.- Nada.
Camila empezó a hablar después de esperar unos segundos y ver que yo no soltaba
palabra.
C.- Se acuerdan que me fui antes de "Place", - todos asintieron - fue porque vi a
Lauren con otra chica y me enfadé por ello, a la mañana siguiente seguía molesta y
no aguante más y se lo dije.
L.- Me lo gritaste. - le recodé - y no fue así tipo dulce y cariñosa, como es ella, no,
estaba enfadada, me lo echó en cara - les conté.
L.- ¡JA! No. Se fue y hasta la noche no llegó, no contesto ni un maldito mensaje...
T.- ¿Así que ahora están juntas? - Asentimos - Muy bien, Mila, pensé que te costaría
más.
L.- ¡Ahh! Tú y yo tenemos que hablar, Ogletree. - intenté que mi voz sonara molesta.
A.- ¿Qué es eso de que te querían poner celosa? ¿Cuándo? - preguntó mirándome a
mí y después a su novio.
Le conté a Ally toda la historia, mientras los dos culpables se reían de nosotras.
C.- Cállate, gruñona. - me agarró de las mejillas y ella misma me calló, intenté
separarla de mí.
L.- Y después... - olvidé lo que iba a decirle a Ally cuando Camila me pegó más a ella
impidiéndome hablar y puse toda mi atención y empeño en besarla.
T.- Bueh, Bueh, Bueh, respirar un poco pareja. - oímos a Troy, antes de separarme
de mi chica dejé unos cuantos besos más, lo que le hizo reír.
C.- No, Mani, no le digas eso a Lauren que se enfada, ella no es tierna es una tipa
dura. - dijo poniendo voz gruesa, cerrando los puños y poniendo cara de "tipa dura",
todos rieron.
A.- Acéptalo, Lauren, dejaste de ser "una tipa dura" hace tiempo.
C.- Sí, me odias, me odias mucho, lo sé... - se acercó a mi oído. - Te recordaré eso
cuando estés en la habitación comiéndome a besos. - susurró, sentí un revoloteo en
mi estómago y el corazón se me aceleró; la miré e intenté no sonreírle pero fue
imposible, le di una sonrisa tímida y bajé la vista al suelo para que no vieran que me
había sonrojado.
D.- Un momento, parad, parad, parad... - dijo dramática - si Ally y Troy están juntos,
y Camren es real... eso quiere decir... Normani tienes que dejar a tu novio.
D.- No voy a ser yo la única soltera en el grupo. - todos reímos menos Normani.
L.- Norminah es real, me pido ser capitana del ship. - dije para molestarlas.
N- Cállate Lauren.
L.- Uhh, enredos familiares, mejor, mejor; Dinah lucha por el corazón de Normani. -
seguía divirtiéndome a su costa.
D.- Que me importa que sea mi primo; ¿van a estar todos en pareja menos yo? ¡JA!
Alguien se tiene que sacrificar y te tocó a ti por antigüedad.
L.- Eso podemos verlo, Normani. - Camila me pegó en el brazo para que me callara.
D.- Bien, eso haré. Camila - la llamó - ¿De dónde viene este repentino amor por
Jauregui?
D.- Ok, Lauren nos contó que llevaba tiempo loca por ti. - la interrumpí.
L.- Bueh loca por ella, dije que me gustaba... un poco. - Camila me miró y levantó
una ceja.
D.- Sabia que pasó algo allí, Lauren estaba muy feliz cuando volvisteis.
N.- ¿Pero qué pasó? ¿Qué hicisteis? Contadme que yo en ese entonces no os conocía.
- insistió.
D.- Es obvio que tuvieron algo allí, Lauren nos dijo que fuiste algo parecido a amigas.
L.- Amigas... Socias... conocidas que comparte cama... llámalo como quieras.
C.- No. Pareja no. Es difícil encontrar un calificativo para lo que tuvimos porque no
éramos amigas, nos odiábamos, creo, ahora no estoy tan segura de que lo
hiciéramos; pero nos encantaba estar juntas. - explicó - ¿verdad? - me preguntó.
L.- Sí, digamos que sí nos encantaba comernos y revolcarnos por cualquier rincón.
L.- Lo sé.
L.- La verdad ni idea, estuvisteis a punto de pillarnos varias veces... la vez que nos
quedamos encerradas en el gimnasio, ¿Se acuerdan? - Asintieron - ¿Qué pensaron
que hacia Camila allí?
D.- O sea que Lauren fue tu primer... - le dijo a Camila quien asintió antes de acabar
la frase - No me lo puedo creer. - dijo riendo. Mire confusa a Camila, no me dijo nada
solo sonrió y después me dio un pequeño beso.
¿Beso?
***************
PO.CAMILA.
Tuve un rato para almorzar así que llame a Lauren para ver si ella podía, accedió y
ahí estábamos almorzando en la hierba, bajo el gran árbol donde días antes
confirmamos nuestra relación ante nuestras amigas y Troy.
L.- Oye pequeña. - dijo terminando su almuerzo - Hace días quiero preguntarte algo -
le puse atención. - Es... mmm... sobre un comentario que hizo Dinah el otro día... y
llevo días dándole vueltas.
L.- Mmm... ella dijo que yo fui tu primer algo... ¿ese algo era tu primer beso? -
preguntó tímida pero a la vez esperanzada diría yo.
L.- Se refería a primer beso con un mujer, ¿verdad? - agaché la cabeza y sonreí.
C.- Eres tan linda. - dije acercándome a ella, agarré sus mejillas y le di un beso. - No,
no fue el primer beso con una mujer.- le conté cuando nos separamos.
L.- pero dijiste... - le sonreí - tú me dijiste que un chico te había robado tu primer
beso.
C.- Sí, ¿Pero por qué estás tan afectada, gruñona? Eso paso hace mucho.
L.- Ya, pero tú querías un beso romántico y dulce y de cuanto y me tuviste a mí. - reí.
C.- Lern, no te acuerdas de lo que te dije de ese beso... puede que no fuese con lo
que yo soñaba cuando era una niña pero me encantó... aunque he de decir que te
odié y te quise matar cuando me lo diste. - hizo una mueca triste. - Pero sabes,
gruñona, más me odié a mí misma cuando te besé yo a ti, ¿recuerdas? - Asintió -
¿Quieres saber por qué? - levantó un poco los hombros y acaricié su mejilla. - Porque
ese beso me hizo dudar de mí, de ti, de mi sexualidad, de todo. - Quito la cara triste
que tenía y sonrió. - La forma en la que me besaste, Dios mío - Mordí mi labio
recordando nuestro primer beso, o más bien el segundo. - Desde ese momento tuve
un gran crush contigo.
C.- Nunca me has dicho que sentiste esa vez. - dije para que me lo contara.
L.- Pues no te voy a mentir aunque yo no me volví loca con ese beso, sí que me gustó
mucho, fuiste muy tierna y dulce a pesar de que yo fui un poco bruta.
C.- No, no fuiste bruta, también fuiste muy dulce, la manera en que me acariciabas...
¡Ayyy! No, me muero de amor - me puse de rodillas entre sus piernas y la abracé, se
rió de mí. - No me importa que nuestro primer beso no fuera perfecto o digno de
película. - le susurré en el oído, me separé para mirarla a los ojos. - Lo que quiero es
que sigas besándome. - sonrió y me besó. Tenía sus perfectos labios sobre los míos
cuando me apartó un poco.
C.- Sí. - me senté de lado entre sus piernas, con sus brazos rodeo mi cintura.
L.- ¡Ay, no!, soy una estúpida. - dijo cerrando los ojos.
L.- Tu primera vez, también la estropeé. - me miró. - Podrías haberme dicho que eras
virgen y te hubiera tratado de otra forma, hubiera sido más especial, no sé.
C.- No, Lauren, si te lo hubiera dicho te hubieras burlado de mí y a saber qué hubiera
pasado.
L.- Puede que tengas razón, si me lo hubieras dicho no hubiera pasado nada entre
nosotras. - nos besamos. - Aunque te "odiaba" - hizo el gesto de la comillas con sus
manos - Nunca hubiera sido capaz de quitarte eso... aunque después
inconscientemente lo hiciera.
C.- Te puedo asegurar que nuestra primera vez sí fue perfecta me trataste como una
princesa, estabas todo el rato pendiente de mí y preguntándome si estaba bien, y por
eso fui yo la que te pedí que me hicieras tuya, ese día me enamoré mucho mas de ti.
- la besé.
L.- Te confieso algo. - dijo - Después de ese día pretendía dejarte. - mi cara cambio a
triste y algo dolida. - Mi cabeza para aquel entonces era un lio, me daba miedo
aceptar que me estaba empezando a enamorar de ti, pero no pude hacerlo. - me
regaló una cálida sonrisa y un abrazo - Esa tarde prometí que esa sería la última vez
que estaríamos juntas pero solo conseguí enamorarme más, es más ese día empecé a
pensar en la idea de que tú y yo pudiéramos ser algo a largo plazo. - sonreí - Me
gustaba que estuvieras allí conmigo, no solo para besarnos y estar en la cama - hizo
una pausa - que también me gustaba tenerte cerca pero era demasiado idiota para
darme la oportunidad de ser feliz contigo... un poco cobarde por mi parte, lo sé.
C.- No te atormentes más para mí fue lo mejor que pudo pasarme porque lo hice con
la chica de la cual estaba enamorada. - nos besamos de nuevo.
L.- ¿Te he dicho alguna vez que eres perfecta? - dijo descansando su frente sobre la
mía - Ese día lo pensé muchas veces y no sé de donde saqué la fuerza para no
gritártelo, pero ahora ya no tengo miedo, más bien vergüenza a que me oigas decirlo,
lo eres, Camz, eres perfecta, en todos y cada uno de los sentidos.
C.- No, tú lo eres. - volvimos a besarnos - Mmmm - agarró mi labio con sus dientes. -
Gruñona, aún queda una conversación. Pendiente. De ese. Día - dije entre beso y
beso.
L.- ¿Ah sí? - Dijo dejando un poco de distancia entre nosotras. - ¿Cuál?
C.- En el ascensor en Nueva York ¿me quisiste besar? - Rodó los ojos y reímos las
dos. - Contéstame - le pedí adorablemente, suspiró.
L.- Sí, ese día estabas hermosa, me volví loca cuando te vi entrar, Dios mío, encima
estabas ahí mordiéndote el labio. - lo rozó con sus dedos. - Estabas tan sexy... - reí.
L.- Es que mi enemiga llevaba una falda tan corta que me hizo perder la cabeza.
Capitulo 55
POV.LAUREN.
Era sábado y como casi todos los sábados íbamos a ir al partido de Troy en el estadio
del campus, pero aún faltaban horas para hacerlo, así que estaba sola en la
habitación disfrutando de mi nueva videoconsola, bueno no era nueva del todo; por
fin pude quitársela a Chris ya que él se había comprado una que sí era nueva.
L.- ¡MUERE! ¡MUERE! ¡MUERE! - le grité al zombie que había en la pantalla al cual le
estaba dando con un bate en la cabeza.
L.- ¡HIJO DE... MUÉRETE! - En ese momento se abrió la puerta. - ¡MUERE! - Por fin lo
maté.
C.- ¡Woow! Así me recibes. - dijo dejando sus cosas en la cama. - Que amor.
L.- Hola, pequeña. - puse en pausa el juego y después me giré un poco para poder
besarla.
Minutos después fue hacia su escritorio y encendió su ordenador, la oía reír cada vez
que yo insultaba a la pantalla porque salían zombies que me asustaban, cuando
terminó lo que estaba haciendo vino de nuevo a mí.
C.- Lauren. - dijo volviendo a abrazarme por detrás.- ¿Puedo jugar? - mordió mi
oreja. La miré sonriendo. - Déjame jugar, yo quiero matar zombies también.
C.- ¡¿Qué?! No, solo es un juego, los juegos no dan miedo. - dijo haciéndose la
valiente.
L.- Ahora ves por ese pasillo dónde está esa taquilla y agarra la medicina. - le
indiqué, el muñeco avanzó por el pasillo.
C.- Ahh su puta... - soltó el mando y llevó sus manos a los ojos asustada porque en la
pantalla salió de repente un zombie atacando al protagonista del juego, yo reía a
carcajadas, se destapó un ojo. - No te rías estúpida, que me he asustado. - dijo
riendo.
L.- Pero que dices Camila, si los juegos no dan miedo.- dije burlándome de ella,
después la besé.
C.- Quita ese juego, ya no me gusta. - reí. - ¿No hay alguno que podamos jugar las
dos?
L.- Esta el Pes o el Speed. - dije rebuscando entre los juegos, sacándolos de la caja.
C.- Ahhh... coches, prefiero coches. - quité el juego de zombie y puse el de coches.
Me senté en mi cama, y Camila se acomodó entre mis piernas sentada como un indio,
rodeé su cintura y agarré el mando, apoyó su espalda en mí para estar más cómoda.
Ni siquiera se molesta en mirar si era el que más potencia tenía ni nada, a ella solo le
gustó porque era verde.
L.- ¡CAMZ! ¡No seas tramposa! - Dije cuando tocó mi mando para descontrolar mi
coche por tercera vez desde que la carrera había empezado, ella rió. - ¡CAMZ! - me
quejé cuando lo volvió a hacer y mi coche se estampó contra la valla, hice lo mismo
con su mando.
Los coches estaban a metros de pasar por meta y mi coche iba adelantar al suyo.
C.- ¡Corre! ¡Corre! ¡Corre! - le gritaba a la pantalla, como vio que iba a adelantarle
agarró mi mando y lo metió debajo de la cama haciendo que mi coche frenara.
L.- No, mi amor, eso no vale, eres una tramposa. - dije intentando recuperar mi
mando.
Cuando lo tuve de nuevo en mis manos, miré a la pantalla y en ellas las palabras
"GANA J2" resaltaban, solté un bufido. Camila había ganado. La miré, no estaba
haciendo caso a la pantalla solo me miraba con una gran sonrisa en su boca, yo
seguía con mi cara seria por haber perdido.
L.- Sí, supongo que sí. - se puso de rodillas y me agarró las mejillas con fuerza para
darme un beso, que tuvo tanto ímpetu que caímos de espaldas en el colchón. - Veo
que no te gusta que te llame así. - su risa se mezclo en nuestras bocas, cuando
empezamos a quedarnos sin aire se levantó y se quedó de rodillas entre mis piernas y
yo tumbada; me miraba mientras con sus dientes atrapaba su labio, en ese momento
un cosquilleo recorrió todo mi cuerpo.
Sabía perfectamente que significaba ese cosquilleo, que era lo que quería, lo que mi
cuerpo ansiaba, tener a Camila, la necesitaba; decidí que lo mejor era ignorarlo.
L.- Ya no voy a llamarte así porque eres una tramposa. - Camila no se creyó mi cara
de enfadada y me sonrió tiernamente rodeando mi cuello.
C.- Cállate y bésame... mi amor.- no pude evitar sonreír e hice lo que me pidió. -
¿Quieres la revancha Jauregui? - dijo entre beso y beso.
Era como la décima carrera que jugábamos entres risas, besos y mis enfados cada
vez que perdía, en mi defensa diré que Camila es muy tramposa y hace cualquier
cosa para distraerme.
L.- ¡Para! - dije. Ella sujetaba su mando con una mano y con la otra acariciaba mi
pierna coquetamente a mi lado. - pa... para... - tartamudeé cuando sentí su boca en
mi cuello, me aparté de ella.
C.- ¡TIEMPO! ¡PAUSA! Lauren mi móvil, está sonando.- avisó - ¡Lauren DALE A
PAUSA! - Al final le dí y se levantó a contestar. - Hola. - mientras hablaba de espaldas
a mí quité la pausa del juego y adelante al coche de Camila, quien rápidamente se
giró al escuchar el cambio de música en el juego.- ¡No! - Se tiró encima de mí
mientras hablaba por teléfono e intentó quitarme el mando. - ¡Dame! ¡Lauren! - Dijo
forcejando conmigo.- ¿Qué? - Consiguió quitarme el mando y se lo llevó hacia su
escritorio. - No, claro que no estoy teniendo sexo mientras hablo contigo. Por el amor
de Dios, Ally. - reí. - Solo estábamos jugando a la videoconsola. - oí que decía cuando
me acercaba por detrás.
L.- ¡Ohh Dios Camila! - gemí cerca del teléfono, Camila se giró e intentó pegarme
pero me aparté antes de que lo hiciera.
L.- ¡Mmm... sigue Camz! - Esta vez sí me llevé un golpe. - auu - dije frotando mi
hombro riéndome.
C.- Tu amiga que es muy graciosa. - le tiré un beso. - Sí, claro después nos vemos -
fui a abrazarla. - ¿Por qué has hecho eso? - le sonreí.
L.- Eres adorable cuando te sonrojas. - la tomé de la cintura e hice que me abrazara.
C.- Sí, pero no es normal que sus mejores amigas lo escuchen por teléfono y más si
es falso, Ally tenía el speaker, lo oyeron todo. - reí.
L.- Ok, perdón, después les explico que no estábamos haciendo nada. - la besé
tiernamente.
Dios, tenía tantas ganas de hacer el amor con ella, y no sé cuánto más iba a reprimir
mis ganas, no quería presionarla pero es que no me daba ningún indicio de que ella
quisiera eso... Sé que no es lo más importante pero me muero por estar con ella.
Ambas sabemos que esto ya no es ningún juego, tenemos claro que queremos estar
juntas, que sea duradero, que es sincero lo que sentimos pero todavía no hemos
oficializado nuestra relación y eso me está matando, las dos decimos no temer o no
tener vergüenza de decir la palabra "novia" en voz alta pero ninguna la dice; porque
sí, al igual que ella, yo también tengo miedo de que esto no funcione.
**************
POV.CAMILA.
¿Qué cómo fue el partido de Troy? Bastante agitado, la verdad, entre Dinah, Normani
y yo tuvimos que controlar a Lauren y Ally, ya que por poco saltan a la cancha cuando
Troy recibió una falta.
A.- Claro, vamos, yo te cuido, no les importa, ¿no? ¿Qué hoy no salgamos? - nos dijo
a las demás.
N.- No, claro, además yo quedé en verme con Guillermo, hoy está en la ciudad e iré a
verlo.
D.- ¡Todos en pareja! - Dijo dramática. - Supongo que ustedes también tienen planes.
Corría una agradable pero fría brisa, caminaba de la mano de la chica más preciosa
de este mundo bajo un cielo que empezaba a volverse oscuro.
Miré a Lauren, que estaba perdida en sus pensamientos, parecía estar meditando
algo.
C.- ¿Lern, te pasa algo? - No pareció escucharme, toqué su brazo y me miró. - ¿Qué
pasa?
C.- Estás como ida. - me dio una sonrisa y después junto nuestros labios.
Estuvimos un rato más caminando hasta que llegamos a una pizzería, era un sitio
bastante grande la verdad, aunque ahora no había mucha gente, tenía como tema la
época de los 50, todo adorno con cosas de ese tiempo, hasta el más mínimo detalle
era de esa época.
Nos sentamos en una mesa redonda, con unos asientos azules claro acolchados,
parecidos a un sofá en forma de U, pedimos una pizza grande para las dos.
La comida era buena, la música que había también y la compañía era mejor; todavía
sigo sin creerme que Lauren y yo estemos juntas, de que tengamos una oportunidad
de ser felices, de que por fin haya alguien que me enseñe que es el amor, de verdad.
Cada vez que me sonríe se me acelera el corazón y cuando me mira hace que me
sonroje y cuando me habla... Dios, estoy tan enamorada de ella, aunque he de decir
que había momentos en los que se iba de la conversación, se callaba, me miraba y no
decía nada más; a veces que haga eso me asusta porque no sé qué piensa y mis
inseguridades y miedos afloran.
C.- ¿Qué quieres de postre, amor? ¿Lo compartimos? ¿Milkshake? ¿Tarta de queso? -
otra vez parecía hundida en sus pensamientos aunque miraba la carta de postres
parecía estar en otra cosa. - ¿Lauren? - Me miró - uhhh mira, tarta de chocolate, ahh
fresa con nata, DIOS lo pediría todo... - dije hambrienta como si no acabara de
comerme más de media pizza yo solita.
C.- ¿Qué?
La amo.
Me acaba de pedir que sea su novia. SU NOVIA. El corazón se me iba a salir del
pecho.
L.- Por favor Camila contéstame ya porque creo que estoy a punto de sufrir un ataque
de pánico. - baje la mirada a su mano y vi cómo se sujetaba la pierna para que
dejara de temblar.
La amo. 2.0
C.- La... la verdad es que no puedo - antes de que dijera nada me acerqué más a ella
y agarré su barbilla para que me mirara y continúe hablando. - No puedo porque
pretendía pedirle a una chica muy hermosa de ojos esmeralda que fuera mi novia,
¿Crees que querrá serlo? - Le dí una sonrisa y ella cambió de cara de triste a
extremadamente feliz, en serio su cara, su sonrisa era lo mejor.- ¿Piensas que está
chica aceptará ser mi novia, incluso después de hacerle creer que la estaba
rechazando?
C.- Puede ser. - reí - ¿entonces Lauren Jauregui aceptas ser mi novia?
L.- Sabes que yo ahora tendría que decir que no y asustarte ¿verdad?
L.- No ¿Te asustaste? - Negué la cabeza. - ¡Buh! - Nos acercamos lentamente para
besarnos pero justo en ese momento llegó el camarero, pedimos el postre. - Bien
¿por dónde íbamos tú y yo?
C.- Te he preguntado que si quieres ser mi novia y me has dicho que no.
L.- Ohh claro, te he dicho que no porque me has dicho que diga que no... mmm...
bien... ¿quieres que diga que si?
C.- ¿No?
L.- Sí.
C.- ¿Si?
L.- No.
C.- ¿No? - agarró mi camisa y tiró de mí, juntando nuestros labios, fue lento y sentía
como sonreía mientras me besaba, dejó un par de besos más y nos separamos un
poco. - Eres idiota. - dije riendo.
L.- Y seguro que esa es la razón principal por la que ahora soy tu novia. - rió.
C.- Sí, probablemente, qué más da que seas preciosa y que me hagas sentir como
una princesa; si eres idiota, lo demás es secundario - reímos y fuimos a besarnos
pero llegó de nuevo el camarero con nuestros postres.
L.- Uhh. - rió y me besó - ¿Quieres el mío? Yo no puedo más. - dijo apartando su
plato.
POV.LAUREN.
Estábamos en la calle bajo las estrellas en una calle poco iluminada y la noche era un
poco fría.
C.- Creo que por aquí cerca hay una discoteca ¿vamos? - la besé.
L.- Vamos.
L.- ¡JA! Perdiste. - dije cuando coló la bola negra al segundo golpe.
C.- ¡NO! Odio este juego. - me acerqué a ella por detrás y la abracé.
L.- Ve a tirar tu ahora - le pasé el palo, se inclinó hacia la mesa para tener mejor
posición. Metió la bola 7.
Dios mío... puede y solo puede que me quedara embobada durante cinco segundos
mirando su perfecta retaguardia, pero juro que solo fueron diez segundos.
C. Ahh, ¿Si? ¿Y te gusta mi... pelo? - Dijo acercándose a mí, asentí. - Tu turno. - me
pasó el palo después de robarme un beso; me agaché para lanzar, decidí cambiar de
movimiento porque había otra bola que era más fácil de meter en el hoyo, cuando iba
a lanzar Camila se acercó a mi oído. - Sabes, tú también tienes buen culo. - se me
resbaló el palo de las manos y no conseguí darle a ninguna bola, Camila rió.
L.- Gra... gracias supongo.
Cuando ya no quedaba ninguna bola por meter, yo me senté en uno de los taburetes
de la barra mientras que Camila se quedó de pie entre mis piernas y pedimos algo.
C.- Me acabo de dar cuenta de que eres mi novia - dijo. La miré extrañada.
L.- Hace como dos horas que lo somos y te das cuenta ¿ahora? - dije riendo.
C.- No, no, tú no entiendes ERES MI NOVIA. -me abrazó y rápidamente me volvió a
soltar.
L.- ¿Se puede saber cuánto alcohol lleva tu bebida? - no podía evitar reírme.
L.- ¡NO! ¿En serio? No lo hubiera adivinado nunca. - reímos y colgamos, Camila volvió
a meter su móvil en el bolso y después me abrazó.
Podía sentir como sus manos me empujaban contra ella para abrazarme más fuerte y
su boca rozaba mi cuello.
C.- No te puedes ni imaginar las veces que he fantaseado con esto. - dijo. Después
dejó un beso sobre mis labios.
L.- ¿Fueron muchas? - Pregunté divertida, asintió. - Bueno pues ahora haz todas esas
fantasías una realidad y dame amor. - me gané otro beso.
Camila me dio la espalda para agarrar su vaso, se apoyó contra el taburete y abracé
su cintura, descansé mi barbilla en su hombro.
Mientras ella acariciaba mis manos yo cantaba bajito en su oído algunas de las
canciones que sonaba de fondo, Camila reía cada vez que mordía el lóbulo de su oreja
e intentaba apartarse para que no lo hiciera, pero yo seguía intentándolo porque no
había mayor satisfacción para mí que hacer a Camila reír.
C.- ¿Quieres que nos vayamos ya al campus? - dijo rodeándome con sus brazos.
L.- ¿Allí me vas a dejar besarte las veces que quiera? - Asintió. - Ok, entonces
vamos... pero antes voy al baño.- antes de ir al servicio besé a Camila.
Cuando salí para poder irnos a casa, me encontré con una escena interesante...
Camila hablando con un chico, no sería mucho mayor que nosotras, le sonreía a mi
novia y se acercaba mucho a ella; iba a ver que quería ese imbécil cuando lo vi irse
de donde estaba Camila a una mesa con otros dos chicos que se reían de él; uno de
los chicos se levantó y fue hacia donde estaba Camila, le tendió la mano sonriente y
vi como Camila se la aceptaba, parecía incómoda; el chico le pidió algo al camarero y
se lo dio a Camila, esta la rechazó; el chico cogió el vaso y volvió a su mesa; no pude
evitar reírme; pobres infelices; miré hacia Camila que parecía estar hablando sola
miró hacia donde estaba la puerta del baño; volví mi vista a los tres jóvenes y el
tercero se levantó, tenía un cuerpo de gimnasio, moreno y por alguna razón llevaba
unas gafas de sol puesta, en cuanto se acercó a Camila le dijo algo que hizo que
tardara menos que sus compañeros en ser rechazados.
C.- ¿Ah no? - negué orgullosa. - Muy bien, tú sabes que yo solo tengo ojos para ti, mi
gruñona.
L.- Sip, aunque ha sido divertido ver como los rechazabas. - reí.
L.- Vamos... - entrelacé nuestras manos cuando íbamos a salir del bar; vi a lo lejos
que los chicos esos seguían mirando a Camila, quien no se dio cuenta ya que estaba
distraída mirando una de las televisiones que colgaba en la pared. - Camz. - se giró,
sin soltar las manos que teníamos unidas me acerqué a ella y la besé, fue un beso
lento y dulce. - Ok, ya podemos irnos. - me giré para ver la cara que tenían aquellos
tres después del beso; tenían la mandíbula en el suelo; Camila se echó a un lado para
ver a quien estaba mirando, la miré y vi que tenía una ceja levantada. - ¿Qué? - Dije
sonriendo. - No me culpes, me gusta alardear porque eres mi novia. - la vi que quería
mantener una cara seria pero con lo último que dije la hice reír. Suspiro y después
salimos.
C.- Pues con más razón, hay un camino bastante largo desde aquí hasta el campus y
me da miedo que pueda pasarte algo... por fa, pidamos un taxi. - hizo un puchero.
L.- ¡Ayy, Camz! ¿Cómo consigo decirte que no? - suspiré y ella rió.
L.- Eres hermosa. - le dije en el oído, después besé su cuello. Me aparté de ella y
puse la lista de reproducción que hice en mi móvil con las canciones más románticas
que pude encontrar.
C.- Lern, es tarde, baja la música. - le tendí la mano y me la dio, la pegué a mí.
C.- ¿Es verdad o te estás inventando para no bajarle el volumen? - dijo posando sus
brazos alrededor de mi cuello.
La llevé hasta mi cama y la tumbé con cuidado sin despegarme de ella, cuando lo hice
le sonreí y ella también lo hizo, mi corazón se aceleró.
Estuvimos un rato sin hablar ya que nuestras bocas estaban demasiado ocupadas, me
quedé mirando sus preciosos ojos marrones.
L.- ¿Estás bien, mi amor? - dije mirándola a los ojos. Asintió muy despacio.
Fui a darle un beso en la boca pero cuando iba a hacerlo me apartó la cara, tenía los
ojos cerrados apretados fuertemente y su respiración empezaba a ser irregular.
L.- ¿Camila? - No respondió, solo se oían las fuertes bocanadas de aire que intentaba
agarrar. - ¿Camz? ¿Qué te pasa? - seguía intentando respirar, me quité de encima de
ella y la intenté incorporar pero n me dejó, se tapó los oídos.
L.- Mi amor, ¿Qué te pasa? Mírame, soy yo, Lauren, ¿Qué te ocurre? Me estás
asustando. - seguía con los ojos cerrados, intenté quitarle las manos de los oídos;
cuando la toqué salió corriendo y se encerró en el baño. - ¡Camila! ¡Abre! - dije
intentando abrir. - ¡Camz! Quita el pestillo quiero saber que te pasa... - llamé de
nuevo. - Amor, estás teniendo un ataque de pánico, ven y habla conmigo, no te
encierres, puedes confiar en mí, por favor, Camila sal.
Capitulo 56
POV.CAMILA.
Lauren es lo mejor que me ha podido pasar, la quiero tanto, cada beso, cada gesto,
cada caricia, cada palabra que me da hace que me sienta especial.
Todo iba bien hasta que empecé a pensar, ¿Por qué tuve que pensar? ¿Por qué no
solo sentí? No sé por qué mi estúpida cabeza tuvo que acordarse de la última vez que
estuve con ella, lo que me hizo recordar porque le pedí que se quedara conmigo; me
acordé de las tantas veces que Johnny me obligó a acostarme con él y cuando Lauren
me dijo que no me haría daño eso ya fue la gota que colmó el vaso, ese hijo de puta
siempre me decía que no me iba a hacer daño, que no me iba a hacer nada.
L.- Por favor, Camila, sal. - escuché detrás de la puerta. - Por favor.
L.- Camz, mi amor, abre... déjame entrar. - me levanté del retrete y quité el cerrojo,
me senté en el suelo apoyada en la mampara de la ducha - Pequeña. - se sentó a mi
lado. - ¿Qué te...
C.- Vas a dejarme. - mi dificultad para respirar se intensificó cuando empecé a llorar.
L.- No, amor, claro que no, deja de pensar estupideces. - la vi acercarse a mí pero se
frenó - ¿Puedo abrazarte? - no contesté.
L.- No me importa, habrá más oportunidades, yo lo único que quiero es que tú estés
bien. - se levantó después de tenerme abrazada. - Vamos, afuera estaremos mejor.-
deshizo mi cama para que me metiera dentro mientras yo me ponía el pijama. - ¿Ya
estas mejor? - preguntó, me metí en la cama.
C.- Sí... yo... lo siento, Lauren. Todo esto ha sido culpa mía. He arruinado la noche.
L.- No, amor, no has arruinado nada. - dijo sentándose en el borde de mi cama -
¿Sabes que puedes confiar en mí, ¿no? - Asentí - Puedes contarme porque te pusiste
así, si quieres.
C.- Prefiero no hablar de ello. - dije avergonzada - Por lo menos no ahora mismo.
L.- Ok, cuando estés lista. - abrí el cajón de la mesita y me tomé las pastillas, Lauren
me miró extrañada.
Ella sabía que tenía pesadillas aunque ahora no eran tan terribles como las del
principio donde me levantaba chillando y llorando, me seguía desvelando algunas
noches, ella no sospechaba nada sobre la razón de las pesadillas, algún día se lo
contaría pero por el momento no.
C.- Mi amor. - la llamé y se giró hacia mí - ¿Puedes dormir conmigo esta noche, por
fa? - pedí.
L.- Sí, claro. - me sonrió y se metió en la cama, me abracé a ella. - Camz - dijo
poniendo su mano sobre la mía que estaba en su costado - Pequeña, me haces daño.
- aflojé mi agarre.
***************
C.- ¿Te parece si damos un paseo por el campus antes de entrar a clase? - pregunté.
C.- Una vez me dijiste que podíamos hablar de cualquier cosa. - asintió - ¿Mi vida
sexual entra en cualquier cosa? - rió.
D.- ¡Ouu! Hablas en serio. - dijo al ver mi cara seria - Bueno cuéntame, a ver pero
dudo que te pueda ayudar.
C.- El sábado por la noche Lauren y yo... mmm... íbamos... tú sabes... a hacer el
amor - dije algo nerviosa.
C.- No y todo fue por mi culpa, cuando íbamos a hacerlo me dio un ataque de pánico,
me acordé de Johnny y... bueno tú sabes lo que me pasa.
Dinah me vio y consoló muchas veces cuando me daban esos ataques de pánico, me
ocurrían sin avisar, empezaba a pensar o veía cosas, no sé un simple objeto y mi
cabeza lo asociaba a todas esas veces que abusó de mí, y PUM. Empezaba a tener
dificultades para respirar o me quedaba en shock.
C.- Sí, lo sé y sé que ella nunca me hará daño, soy yo que me siento sucia, me doy
asco.
D.- Euu, Mila, no hables así, tú sabes que no fue culpa tuya, creí que ya habíamos
superado esa fase.
Dinah siempre, siempre, siempre, se dirigía a mis avances en plural ya que ella me
ayudó a estar mejor; si yo avanzaba, ella avanzaba, si yo caía, ella caía.
C.- Sé que no fue culpa mía pero no puedo evitar sentirme así.
D.- A lo mejor es normal que te sientas así, es la primera vez que tienes relaciones
con alguien desde que ocurrió todo aquello.
C.- Yo no quiero sentirme así, yo quiero ser feliz con mi novia y poder hacer el amor
con ella sin tener estos miedos. - dije enfadada - ¿Y si esto me vuelve a pasar? ¿Y si
cada vez que vaya a hacerlo con Lauren me da un ataque de ansiedad? Ella se
cansará de mí y terminará dejándome.
C.- No sé si estoy preparada para tener esa conversación con ella, tu sabes cómo es
Lauren... - me interrumpió.
D.- Sí, sería capaz de ir a la cárcel donde está y matarlo ella misma. - dijo.
C.- ¿Crees que de verdad lo haría? - pregunté para asegurarme de que era una
broma.
C.- ¿Y si pregunta por qué no puedo hacer el amor con ella? Yo no sé cómo empezar
a contarle, no tengo certeza alguna de cómo reaccionará.
D.- No tiene por qué reaccionar mal, Lauren te quiere y tú lo sabes, te esperará.
C.- Me paralicé, Dinah, ¿no lo entiendes? La rechacé ¿y si eso me ocurre más veces? -
Dije frustrada. - No quiero perderla, no después de todo lo que nos ha costado estar
juntas y menos por una estupidez como esa. - dije enfadada.
-Días después-
Al final hice lo que Dinah me dijo, no lo de ir a la consulta de Capde con Lauren sino
lo de pedirle consejo, él me dijo que si confiaba en Lauren, cosa que hago, se lo
contara aunque me dijo que si contárselo podría dificultar nuestra relación entonces
que esperara un poco, que me preparara como iba a decírselo.
Hace varios días estaba dispuesta a contárselo, me sentía valiente, tenía el discurso
preparado, le iba a explicar de principio a fin todo lo que me pasó pero nos
interrumpieron y cuando por fin nos quedamos solas de nuevo me acobardé y no se
lo conté.
L.- Hola. - dijo cerrando la puerta de la habitación, me giré al escuchar su voz y dejé
por un momento los libros. Vino hacia mí y me dio un beso. - Dime que no has estado
todo el fin de semana estudiando. - dijo guardando una bolsa de plástico en su
armario - Porque estás en la misma posición que estabas cuando me fui el viernes.
C.- Sí, he estado estudiando. - le informé.
C.- Los finales son dentro de poco, tú también deberías estar estudiando. - le
aconsejé.
L.- Y lo haré... ¿quieres que vayamos a pasear por el campus así te despejas un
poco? - sugirió.
Repasé la lección en voz alta hasta que Lauren se puso a hacer ruidos con la boca.
C.- Lern. - le llamé la atención. Estuvo cinco minutos callada hasta que escuché de
nuevo "pop", decidí ignorarla pero al quinto "pop" me harté. - ¡LAUREN! - Dije
tirándome hacia ella - Deja de hacer eso, me estás poniendo nerviosa. - dije algo
alterada.
L.- Me aburro.
L.- Pero quiero estar contigo. - dijo dulcemente, suspiré y fui hacia su cama. Me
senté, agarré su mano y la besé.
C.- Perdón, no quería hablarte así pero de verdad necesito estudiar. - Dije - Porque el
examen es el miércoles y son como diez temas.
L.- ...Pérdida de la vocal pretónica o postónica - dijo a la misma vez que yo. Me giré y
me reí. - ¿Qué? Llevo como un mes oyéndote decirlo, al final me lo he aprendido.
L.- Mi amor, tu estas más que preparada, puedes decir la lección con el libro cerrado,
te lo sabes todo, no estés tan nerviosa, bordarás el examen.
C.- No quiero salir a cenar fuera, nos quedamos aquí, por fa. - Levantó los hombros
para decirme que le daba lo mismo. - Voy yo por la cena, así me da un poco el aire,
¿ok? - asintió.
Bajé a la cafetería del campus y recogí la cena para las dos, estuve un rato esperando
porque había bastante gente, subí de nuevo a la habitación.
C.- Lauren ¿Por qué están las luces apag...? - No pude acabar la frase al ver lo que
Lauren había montado en nuestra habitación. - ¿Qué es todo esto?
L.- Por nada, ¿tiene que haber alguna razón especial para que quiera sorprender a mi
chica? - Rodeé su cuello y atrapé sus labios. - Se me olvidaba... esto es para ti. - sacó
un pequeño corazón de peluche que tenía piernas, brazos, ojos y sonrisa.
L.- Lo mismo me pregunto yo todos los días sobre ti. - Nos besamos - ¿Cenamos? -
asentí, retiré su silla para que se sentara, le di un beso en la mejilla y después fui
hacia mi silla.
Lauren le dio a un botón y empezó a sonar música clásica, tenía un volumen bajo
perfecto para escucharnos hablar.
L.- Faltan los pétalos de rosas sobre la cama pero no les quedaban en la tienda. -
bromeó mientras cenábamos, reí. - No, en serio, no les quedaban por eso no pude
traerlas.
C.- Haces que todo sea tan bonito y romántico que después yo intento hacer algo por
ti y se ve estúpido. ¿Intentas dejarme mal Jauregui? - entrelazó nuestras manos.
L.- Siempre... la verdad esto no estaba planeado para hoy, iba a ser como un regalo
por adelantado de navidad pero como te he visto tan tensa he dicho para que se
calme y relaje.
C.- Odio subirte el ego pero se me hace imposible no decirte que eres la mejor.
Me estuvo contando como fue el fin de semana en su casa, con su familia celebrando
el cumpleaños de Taylor, cuando terminamos de cenar yo pretendía ponerme a
estudiar de nuevo pero Lauren no me dejó, usando unos argumentos muy
convincentes.
L.- Espero que bien. - asentí y me quedé en silencio, levantó las cejas. - ¿No me vas
a decir que estas pensando de mí?
C.- Pensaba en lo feliz que me haces. - acaricié su mejilla. - En lo importante que
eres para mí y en todo el apoyo que me das sin siquiera darte cuenta de que lo estás
haciendo. - sonrió - En que me gusta besarte. - dije rozando sus labios - Pienso en lo
mucho que te amo.- dije y la besé. Fue un beso lento aunque noté que Lauren no se
movía, no me correspondía el beso. Me separé de ella.
C.- Que me gusta besarte. - dije sabiendo que no era eso lo que quería que repitiera.
Negó con la cabeza. - ¿Qué te amo? - asintió, respiró hondo.
C.- Sí, mucho, no te puedes imaginar cuanto. - iba a decir algo pero seguí hablando.-
A lo mejor es muy pronto para decirlo porque hace poco que estamos juntas,
realmente juntas, pero te quiero necesitaba decírtelo, no pretendo que me lo digas de
vuelta, lo que menos quiero es presionarte... - me besó.
L.- Yo también te amo. - susurró con los ojos cerrados, toqué su labio inferior y
después la besé, abrió los ojos y sonreímos. - Te quiero, Camila. - dijo más fuerte,
besó mi mejilla después la frente y así hasta llenar mi cara de besos que me hizo reír.
Estaba con la mitad del cuerpo de Lauren encima del mío, su parte intima presionaba
mi muslo; acariciaba el bajo de su espalda mientras sus manos hacían lo mismo con
mi costado, al acomodarme sobre el colchón mi camiseta se subió un poco dándole a
Lauren espacio libre para que tocara piel, al contacto abrí los ojos algo asustada
pensaba que me iba a pasar lo mismo de la otra vez pero para mi sorpresa mi
respiración solo estaba agitada por la intensidad de nuestros besos.
Lauren metió la mano más debajo de mi camiseta y ante sus caricias, de nuevo no
ocurrió nada, nada aparte de que se me acelerara el corazón y que empezará a notar
calor.
Sonreí sin cortar el beso, atrapé su labio inferior con los dientes y jadeó.
Estaba totalmente relajada y calmada por los besos que empezaron siendo suaves y
se convirtieron en hambrientos poco después que me estaba dando mi novia hasta
que noté como empezaba a mover sus caderas contra mi muslo mientras besaba mi
cuello con ansia y me agarró un pecho; mordí mi labio tan fuerte que casi me hago
sangre.
L.- Perdón... yo no... ¿estás bien? - Preguntó preocupada sentándose sobre mi pierna
- Lo siento. Tendría que haberte pregunt... - se disculpó de nuevo, no la dejé acabar
de hablar poniendo mi mano en su boca, me incorporé y me quité lentamente la
camiseta y la tiré al suelo, le hice un gesto para que se acercara a mí - ¿Estás
segura? - asentí. Me regalo una sonrisa y se quitó la camiseta. La escaneé de arriba
abajo mordiendo mi labio.
Me empujó hacia atrás y caí contra el colchón, se deshizo de mis pantalones dejando
besos en mis piernas mientras lo hacía y acariciaba mis muslos, hizo el mismo
recorrido pero a la inversa hasta llegar a mi boca.
Cómo pudimos, entre las dos, nos deshicimos de sus pantalones sin dejar de
besarnos, desabroché su sujetador, acaricié su espalda, recorriéndola de arriba abajo
con mis manos, mordía el lóbulo de mi oreja.
Cambiamos de posición y quedé yo arriba de ella, besé uno de sus pechos haciéndola
gemir, recorrí su cuerpo con mi boca hasta llegar a la tela de su ropa interior, pronto
me deshice de ella.
L.- Algún comentario o queja sobre lo que estás viendo. - dijo coqueta.
C.- No, ninguno. Todo está jodidamente perfecto - me quité el sujetador y la bese.
POV.LAUREN.
Por fin. Por fin hice lo que tanto deseé, hacer el amor con mi novia. Puede que no
aguantara mucho, ya que llevaba como alrededor de un año sin estar con alguien,
pero valió la pena esperar a Camila, ella era la única a la que me quería entregar y
me hizo sentir viva y amada.
L.- ¡Ay! ¡Au! ¡Au! Amor, tu pulsera. - el accesorio se había enredado en mi pelo
cuando me retiró el pelo de la cara, con cuidado desenredo el cabello de la pulsera. Al
tirar de ella escuché un pequeño "clic" - ¿Se rompió la pulsera? - Me la enseñó.
estaba partida en dos - Te la pagaré - dije.
Aunque probablemente esa pulsera costará más de lo que me pagan trabajando como
niñera.
C.- No importa, no hace falta que pagues nada. - iba a replicarle pero no me dejó.-
No ha sido culpa tuya.
C.- ¡No! ¡Para! - Dijo agarrándome las manos, me solté y volví a hacerle cosquillas,
me puse sobre ella para que no pudiera moverse. - ¡Lauren! ¡Ya! ¡Para! ¡Por favor!
¡Que te tiró fuera de la habitación! - Paré pero no me quité de encima suya.
L.- ¿A sí? ¿Me vas a tirar de la habitación? - Asintió - Estoy desnuda, no me puedes
dejar sin ropa en el pasillo. - dije.
C.- No te echo porque desnuda solo te puedo ver yo... porque si no te ibas fuera.
L.- Solo tú, ¿ehh? ¿No me compartes con nadie? - dije acercándome a sus labios.
Besé y acaricié cada centímetro de su piel, acordándome de esta loca historia, todo lo
que había pasado entre nosotras, en como esta pequeña morena se ha convertido en
una pieza indispensable en mi vida; recordé que un día la odié aunque vagamente
recuerdo los motivos, porque gracias a lo que siento ahora por ella hizo que me
olvidara de todo aquello. Quiero pensar que nuestro amor durará para siempre.
C.- Mi amor. - dijo mirándome a los ojos poniendo su mano en mi hombro para que
no la besara. - ¿Estás llorando? - negué, entonces la besé.
Puede que las reflexiones que tuve conmigo misma mientras le hacia el amor me
pusieran un poco sensible y puede que mis ojos se aguaran un poco. Camila llegó al
orgasmo; al igual que yo tardó poco tiempo en hacerlo, supuse que, otra vez al igual
que yo, había pasado un largo periodo desde la última vez que había tenido
relaciones, solo supuse, no pregunté porque no quería acabar con este ambiente de
romance. La cuestión de la duración la arreglaríamos con la práctica.
L.- Camz, ¿Dónde vas a pasar la navidad este año? - pregunté haciendo dibujos con
mi dedo en su estómago.
C.- Este año no nos iremos de viaje a ninguna parte, nos quedaremos en Miami.
C.- No, el año pasado estuvimos en México y la verdad hace años que no pasamos
una navidad aquí, los cuatro juntos... ¿por qué preguntas?
L.- Por si... Emm... ¿Querrías pasar conmigo una tarde? ¿Qué nos viéramos en
vacaciones? - Pregunté tímidamente.
L.- Pff, ¿Cuándo vas a aceptar quedarte una mañana conmigo para dormir más
tiempo y consentirme? - le hice un puchero.
L.- Cúmpleme ese deseo, por fa, como regalo de navidad. - pedí.
C.- Ya duérmete, que mañana no habrá Dios que te levante. - fue a darme un beso y
le aparte la cara después me giré y le di la espalda - Ya se enfadó la señorita.
L.- Voy a estar un minuto sin hablarte, así que déjame. - la oí reír.
L.- Suerte tienes que eres guapa y que te quiero sino estaría como una vida entera
sin hablarte por rechazarme. - se acercó y me besó; después hizo que me recostara
sobre ella y apagó la luz.
L.- Buenas noches, amor que no quiere quedarse conmigo a consentirme porque
quiere ir a clase. - dije.
C.- Que idiota eres. - dijo riendo buscando mi mano para entrelazarla con la suya.
POV.CAMILA.
Estaba en mi habitación viendo una película. Media hora después me dio sed y fui a la
cocina para tomar un refresco. Mi madre estaba allí, metiendo la compra en el
refrigerador.
S.- Hija, ¿vas a ir al centro comercial a comprarte algún vestido o alguna cosa para la
cena de mañana? - preguntó.
C.- Nop... espera un momento ¿Qué cena? A mí nadie me ha dicho nada de cena.
S.- Creí que papa te había avisado. - dijo guardando los tomates en la nevera.
C.- No.
C.- ¿Mañana? Mañana es noche buena, creía que lo pasaríamos los cuatro solos, en
familia. - dije molesta.
S.- Hija, no pongas esa cara. - me regañó. - Quiero que mañana te comportes, sé
que tu y Lauren tienen una relación... difícil, pero tu padre y Michael son muy amigos
y ellos también iban a pasar la navidad solos así que los invitó. - explicó.
S.- Solo te pido eso, que te comportes, que no haya problemas entre Lauren y tú.
C.- Sí, claro mami, no... no te preocupes, Lauren y yo somos... somos amigas... mas
o menos... creo, bueno sí, nos llevamos mejor.
***************
POV.LAUREN.
Por fin estaba de vacaciones, después de unos cuantos exámenes, que he de decir
que me salieron a la perfección y mis padres estaban muy orgullosos por ello, al fin
era libre; estaba con mi familia pasando la navidad como a mi me gusta.
Estaba con Taylor en una tienda eligiendo algún regalo para Chris.
T.- ¿Tú crees que esto le gustará? - me enseñó una pulsera y negué con la cabeza. -
Pues vamos a buscar otra cosa antes de que Chris venga...
L.- ¿Qué? Yo no sonreí, deja de decir estupideces y vamos a buscar algo para Chris.
Seguro que él ya tiene nuestros regalos y nosotras sin nada.
¿Qué querrá Camila? Seguro que se aburre y no tiene nada que hacer.
T.- Espérate a mañana y lo sabrás. - Chris intentó quitarme la bolsa para ver su
regalo.
Chr.- Pff.
Eso parece serio ¿Qué pasara? Quiero llamarla. ¿Y si le pasa algo malo?
Chr.- ¿Qué dices Lauren vienes? - la voz de Chris hizo que saliera de mis
pensamientos.
Chr.- Que si vienes con Taylor y conmigo a por algo de comer a la cafetería esa. -
miré la cafetería.
Hay mucha gente, tardarán en atender a los canijos si me quedo aquí podré llamar a
Camila.
L.- No, vayan ustedes, no tengo hambre, además hay mucha gente, yo me quedo
aquí.
"Mejor te llamo".
L.- Hola, amor. ¿Cómo estas? Yo bien ¿y tú? Bien gracias, te hecho de menos y yo a
ti. - dije en tono de broma.
Camila.- En serio, Lauren tengo que contarte algo. - dijo un poco seria.
L.- Ehh ¿Qué? ¿De que hablas? - dije sin saber de que estaba hablando.
L.- ¿Decirme el que? Mi amor, puedes contar la historia desde el principio porque
ando un poco perdida y no me estoy enterando de nada. - le pedí.
L.- ¿Cómo? Pero si mañana es Noche Buena ¿Cómo voy a cenar en tu... que pintamos
nosotros en tu casa?
Camila.- Eso pensé yo. No me entiendas mal, mi amor, quiero verte y te extraño
pero juntar a las dos familias tan pronto y en navidad me asusta un poco.
Camila.- Lauren no te desvíes del tema. ¿La cena, que hacemos? - su voz sonaba
preocupada.
Camila.- ¿Qué? No, tus padres se enfadaran por no pasar la noche buena con ellos.
No sé que hacer...
L.- Hey, amor, es solo una cena, cenamos y ya, tampoco es como si fuera la gran
cosa. - dije intentando quitarle hierro al asunto.
L.- ¿Camz, a que le tienes miedo? ¿A que nos vean juntas en la misma habitación? -
pregunté.
Camila.- No, bueno, sí. Mis padres no saben que eres mi novia.
Camila.- Pero tus padres sí que saben que te gustan las chicas, los míos no. - cambie
el teléfono de oreja y miré hacia la cafetería, Chris y Taylor aun no habían pedido.
Camila.- Sí. - me contestó, aunque lo mío no fue una pregunta, sabia que Camila se
sentía mal por eso.
Camila.- Se lo diré esta noche, sí, eso haré, les diré que eres mi novia y ya. - dijo
convencida.
L.- Y yo a ti.
Camia.- Sí, está decidido, esta noche se lo digo y mañana te presento como mi novia.
- dijo feliz.
L.- Yo por si acaso te arrepientes no se lo diré aun a mis padres, cuando me avises de
algo se lo diré.
Camila.- ¿Así que a ti tampoco te han avisado de la cena? - dijo cambiando de tema.
L.- No, supongo que lo harían cuando lleguemos - dije. - Oye y ¿Qué hacías?
Camila.- Estaba viendo una peli y baje a por un refresco a la cocina y mi madre me
dijo lo de la cena y te llamé. - informó. - ¿Y tú que hacías?
L.- Estoy en el centro comercial comprando con Chris y Taylor los últimos regalos.
L.- Tú nunca molestas, linda... no, mierda, ahí vienen Chris y Taylor, te tengo que
dejar. - dije cuando vi a mis hermanos.
L.- Hey, Camz, sin presión, haz lo que prefieras ¿si? - le recordé.
L.- Sí, escucharon mal... además no tienen porque meterse en conversaciones ajenas.
Chr.- Ayy Lauren, creía que el amor amansaba a las fieras. - se burló.
L.- Vámonos a casa y como sigáis hablando de amor, novias y mierdas de esas los
dejo en la carretera y vuelven a casa a pie. - amenacé.
Cuando llegamos a casa, como había supuesto antes, mi madre entró al comedor
donde estábamos los tres y nos avisó de que a la noche siguiente iríamos a cenar a
casa de los Cabello.
Clara.- Por supuesto que no, hija, no vas a hacerle ese feo a los Cabello, irás a la
cena. - me regañó.
L.- Mamá, yo en ningún momento he dicho que no quiera ir o que me quiera quedar
en casa... has sido tú la que lo has dicho. - le respondí calmada.
L.- Quiero pasar la navidad con ustedes no me importa donde, si tiene que ser en
casa de los Cabello, pues que sea allí.
L.- Sí, lo sé, hasta está parte de la historia Camila sigue siendo una Cabello ¿no? -
dije bromeando.
Clara.- En serio hija, solo te pido que te comportes, hablé con Sinu y me dijo que
también hablaría con Camila para que intentara convencerla para que se lleven bien,
por lo menos por una noche.
L.- Cállate.
***************
POV.CAMILA.
Les digo, tengo pareja y veo como reacciona, sí, es buena idea, después le suelto que
es Lauren y ya... y si reaccionan mal... no sé lo que voy a hacer, bueno no tienen
porque reaccionar mal, Lauren les cae bien.
C.- Heyy, ¿puedo contarte algo? - dije nerviosa sentándome a su lado en el sofá.
Niño es encontrado muerto, las autoridades han dicho que es un caso de homofobia...
investigan si es un asesinato o un suicidio, las pistas recogidas por la policía apuntan
a que se debe a un suicidio. Fuentes cercanos a la familia informaron a los medios
que los padres de la criatura lo echaron de casa después de una gran discusión
debido a su orientación sexual.
Justo ahora tiene que pasar esta noticia cuando voy a decirle a mi madre que tengo
novia.
No puede ser, el pobre niño se ha suicidado, tan mal se debió sentir por no tener el
apoyo de sus padres, no, no, no, no puede ser... ¿y si no me apoyan? Yo no quiero
perderlos.
C.- Sí.
Escucharla decir eso me alivió un poco. Aunque seguía con el miedo de su reacción
ante mi confesión.
Sofia.- Entonces, ¿Por qué los padres de ese niño no lo querían por ser eso?
Sinu.- Porque hay gente que piensa que eso esta mal y odia a las personas que lo
son. - le explicó mi madre a mi hermana.
Este es uno de los muchos casos donde un niño se quita la vida debido al bullying que
recibe... - Salió un hombre hablado. - Tenemos que enseñarle a esta sociedad y a las
futuras generaciones que tu orientación sexual no te define, ninguna persona mas
tendría que pasar por el acoso y mucho menos quitarse la vida. Por otra parte,
mientras asociaciones en favor de la homosexualidad se manifestaban luchando por
sus derechos tuvieron un encontronazo con personas de asociaciones anti-gay. -
salían imágenes de las manifestaciones. Grabaron a una señora. - Esto es una
vergüenza. - dijo sujetando un cartel sobre algo de la iglesia, una joven le respondió.
- Usted no va a decirme que lo que yo hago, digo o siento es una vergüenza, usted
no tiene ningún derecho señora - enfocaron a otro homofóbico. - Esto va en contra de
todo, y encima ahora aprobando el matrimonio de personas del mismo sexo, el
mundo se va a la mierda. - dijo indignado.
Estoy muy feliz de que por fin se haya legalizado el matrimonio gay en mi estado, por
fin podré casarme con mi pareja después de cuarenta años juntos. - Sonreí.
Sofia.- Ella es homosexual ¿no? Le gustan las chicas... Eso me dijo una vez, que ella
no tenia novio pero que tenia novia... ¿mami, ella no se casará nunca con su novia? -
le preguntó.
Sinu.- Aquí en Miami sí que se pueden casar las parejas del mismo sexo, así que
supongo que Lauren sí podrá casarse.
Sofia.- Ah pues que bien... ¿Oye Mila, tú no te llevabas mal con Lauren porque
tuviera novia en lugar de novio, verdad?
C.- No, claro que no. Mis peleas con Lauren no tenían nada que ver con eso. - en eso
no mentí.
Sinu.- Claro que no, yo te quiero mucho, tanto a ti como a Camila, nunca te odiaría,
hija, yo solo quiero que sean felices.
Sinu.- Bueno, mija, ¿Qué querías contarme? Eso que tienes miedo de como reaccione.
C.- La verdad es una tontería, el otro día rompí el jarrón del pasillo. - sin dejar que
contestara me fui a mi habitación de nuevo.
***************
A.- ¿Y tu hermana?
A.- Hola, pequeña ¿Y bien que han hecho hoy mis hermosas mujeres? - preguntó
sentándose en la mesa para cenar.
Sofia.- Yo fui con mami al parque y después al centro comercial. - dijo feliz.
A.- Sorpréndeme.
Sinu.- Sí, algo así. - la miré extrañada. - Digamos que Alicia se fijó antes en tu padre
que en Carlos.
Sofia.- Normal, porque papi es muy guapo. - intervino Sofia sin dejar de comer, mi
padre rió.
C.- ¿Ahí ya estabas con mamá? - asintió. - ¿O sea estabas con papá y tu amiga
quería quitártelo? - le pregunté a mi madre.
C.- Awww que bonito. Eh pero contrólense ustedes señores adultos que hay niños
delante. - dije de broma y tapé los ojos de mi hermana.
Sofia.- Quita Mila, yo ya soy mayor, además los he visto besarse muchas veces. -
reímos. - O sea que todos están enamorados menos yo. - dijo triste.
Sinu.- Mila no hace falta que me digas nada, soy tu madre, se te nota en la cara.
A.- ¿Mila, algo que decir? - intenté empezar a hablar. - Si estás con alguien, ¿Quién
es? - insistía.
Sinu.- No la presiones. - dijo mi madre.
Sofia.- ¿Entonces por que mami dice que estas enamorada si no tienes novio?
Sinu.- Ayy Sofi, solo tienes que verla, está todo el día feliz sonriendo, mirando el
móvil a ver si le han escrito algo, y cuando habla por el teléfono se va a otra
habitación para que no la escuchemos...
C.- ¿Y ya está? ¿Solo por eso crees que estoy enamorada? - dije.
Sinu.- Y por las canciones que compones últimamente, pasas poco tiempo en casa
pero, mija, cuando vienes y te pones a tocar es imposible ignorarte, las canciones que
compones son preciosas y tienen mucho sentimientos en ellas. - me sonrojé.
C.- ¿Eso es lo que dicen, no? Mejor que te expliquen papá y mamá... que lo harán
mejor. - le dije a mi hermana, yo estaba roja como un tomate.
Sinu.- Esta chica está muy enamorada. - escuché decir antes de abandonar el
comedor.
Cobarde al final no lo has dicho ¿Por qué no lo has dicho? Estaba enfadada conmigo
misma.
C.- Intente hacerlo, te lo juro, pero el destino estaba en contra mío. - empecé a
contarle lo que había ocurrido.- Primero iba a contárselo a mi madre y justo cuando
iba a decírselo pasaron por la tele lo de el niño gay que se suicidio y a Sofia le ha
dado por preguntar a mi madre y a mi que si odiamos a los gays.
C.- No te rías que eso no es lo peor... después me preguntó que si tu nunca podrías
casarte porque como a ti te gustan las chicas.- Lauren volvió a reírse. - y me
preguntó si nuestras peleas eran porque a mi me molestaba que tuvieras novia.
L.- ¡NOOOO! Me hubiera encantando estar ahí para verte la cara ¿Y que le contestó tu
madre? - preguntó.
C.- Le dijo que no le importaría, que nos querría igual.
L.- ¿Entonces que pasó? ¿Crees que lo dijo de mentira? ¿Qué no lo siente así de
verdad?
C.- No, no es eso, creo que fue sincera, pero después le preguntó que pensaría mi
padre y no la vi muy segura de su respuesta y me asusté.
L.- Ya te dije que no me importa, hay tiempo, tú ve soltando de apoco cosas, por
ejemplo de que te gusta alguien o que estás ilusionada. - propuso.
C.- Creo que se han dado cuenta de que estoy enamorada y mucho. - me sonrojé.
L.- Me encanta que te sonrojes al decir que estás muy enamorada de mí, te ves tan
adorable. - sonrió. - ¿Y como se han dado cuenta de que estás enamorada?
C.- Mi madre le dijo a Sofi que se me notaba por como actuaba y por las canciones
que escribía.
C.- Después le expliqué a Sofi que se sentía al estar enamorada y ahí se dieron
cuenta.
C.- Todo eso que sientes tú por mí, eso le dije. - Lauren sonrió tímidamente. -
También empezaron a preguntarme que si tenia novio y que si estaba con alguien... y
cuando iba a decirlo me asusté otra vez y al final no lo dije, perdón.
C.- ¿Oye te importa si me cambio? - dije al mirar el reloj y ver que ya era tarde.
L.- ¿En serio estás preguntando? - asentí - Adelante, ¿puedo mirar o...? - fui a coger
el pijama que estaba en mi armario. - ¡Ehh! Pero ponte en la cámara. - oí que decía.
C.- Pervertida.
L.- Lo digo en serio, sino que gracia tiene.
C.- Mejor para ti. - fui a quitarme el sujetador cuando la pantalla de Lauren se volvió
completamente negra, me puse el pijama y me senté de nuevo frente al escritorio. -
Heyy Lauren. - dije tocando botones del teclado. - ¿Estás ahí? ¿Qué pasa? ¡Hey! ¿Qué
mierda le pasa a esto, Lauren? - apareció de nuevo en su pantalla. - ¿Dónde estabas?
¿Qué paso?
L.- Ohh me he perdido el espectáculo. - dijo con cara triste. - Maldito Chris, acaba de
entrar sin avisar y cerré el portátil de golpe. - explicó.
C.- Sí, supongo, amigas. Todo lo amigas que podemos ser tú y yo.
L.- O sea cuando nos odiábamos tuvimos que fingir ser pareja, ahora que somos
pareja tenemos que fingir que somos amigas, ¿Quién nos entiende?
L.- Que no me molesta, cuantas veces más te lo voy a tener que repetir. - asentí - Así
que mañana nada de caricias, ni mimos, ni besos, ni nada de mi amor, ni nada
parecido. - advirtió.
L.- ¿Ah no? - volví a negar divertida. - Ah vale, vale, me parece muy bonito... no le
vas a dar un beso a tu novia en navidad, pues me voy, adiós.
...
C.- Amor, te estoy oyendo respirar, sé que solo has puesto la mano en la cámara, no
seas payasa.
L.- ¿Me vas a dar un beso si o no? - dijo destapando la cámara, volví a verla.
L.- Que si, que me voy a controlar. - dijo rodando los ojos.
L.- Un poco, la verdad me he levantado temprano hoy pero si sigues aquí un rato más
me quedo.
C.- Claro que sí, mejor amiga del mundo mundial. - dije de broma.
******************************
POV.CAMILA.
Me puse las medias negras, mi vestido azul oscuro ceñido al cuerpo y los tacones, fui
al tocador y me ondulé un poco el pelo, después me puse un lazo rojo en el pelo, una
vez peinada me maquillé un poco.
Nada va a salir mal esta noche, todo va a estar bien, solo es una cena.
Sinu.- Camila baja, los Jauregui no tardaran en llegar. - oí que me gritaba mi madre.
Bajé a la sala convenciéndome de que todo saldría bien esta noche; me senté en el
sofá al lado de mi padre quien ya estaba arreglado con su traje.
A.- Y mi pequeña también está preciosa. - dijo cuando Sofia entró a la sala.
Lo estoy y mucho.
S.- Vamos a ver. - me cogió de la mano y fuimos hacia la puerta junto a mi padre.
Mi padre y Sofia esperaban un poco mas adelante mientras yo me quedé un poco mas
apartada.
¿Y que hago cuando vea a Lauren? ¿Le doy un beso, un abrazo, le doy la mano, le
digo hola? ¿Qué hago?
Tranquila, Camila, actúa normal, como si fuera Ally, Dinah o Normani la que viene a
cenar esta noche.
Primero entro Michael también vestido con un traje como mi padre pero con una
corbata de color azul, quien le dio un beso a mi madre y después fue a saludar a mi
padre dándole un apretón de manos, saludó a Sofia y después se acercó a mí, le
saludé cordialmente.
Clara.- Hola, querida. - dijo Clara a mi madre al entrar dándole un beso en la mejilla.
- Traje esto.
Por ultimo entraron los tres hijos de los Jauregui; Chris, siempre tan animado,
bastante bien arreglado con unos pantalones color oscuros y una camisa de color
rosa, le dio un beso a mi madre, estrechó la mano de mi padre y le dio un abrazo a
Sofia, después se acercó a mí y me besó la mejilla enérgicamente.
Una tímida Taylor con un vestido sencillo color verde claro, saludó a mis padres, a mí
y después fue con Sofia, quien tardó poco tiempo en querer enseñarle su muñeca
favorita, la ultima en entrar fue mi novia, que hoy no lo es.
Clara.- Llevan todo el camino desde casa hasta aquí discutiendo si se puede felicitar
ya la navidad o no. - explicó.
Chr.- Es que no se puede, no hasta las doce de la noche. - se justificó Chris.
Sinu.- Dadme los abrigos y los subiré a la habitación. - todos se quitaron los abrigos
menos Lauren que se quedó hablando con mi hermana.
Miraba la escena y sonreí, Lauren se veía tan adorable cuando estaba con Sofia.
Bueno, siempre se veía adorable.
Miré hacia las demás personas que estaban allí, por suerte estaban demasiado
ocupados con sus abrigos para ver la cara de boba enamorada que tenía en esos
momentos.
En ese momento Lauren se giró hacia mí, si estaba nerviosa no se le notaba nada, al
contrario que yo, que no sabia que hacer o como actuar. Se iba a acercar a mí cuando
se giró hacia la voz de mi madre.
L.- Sí, claro. - empezó a desabrocharse el abrigo blanco y yo me preguntaba por que
parecía que se lo estaba quitando en cámara lenta o a lo mejor solo era mi
imaginación; intentaba disimular lo mejor que podía que no estaba mirándola. -
Toma. - dijo cuando se lo quitó.
Dios mío.
Al deshacerse de su abrigo dejó al descubierto un vestido rojo intenso, que dejaba ver
sus piernas, un vestido precioso que la hacia verse demasiado sexy, demasiado
atractiva para poder fingir ser su amiga durante toda la noche.
Mis ojos se abrieron como platos al verla, disimulé mirando mi muñeca para ver la
hora.
Camila para, por Dios, si nadie de esta habitación se ha dado cuenta de que me atrae
Lauren es porque están ciegos.
C.- Quiero decir, bien, estoy bien, ¿tú? - dije nerviosa, sonrió.
Quiero besarla, quiero decirle todas las cosas que estoy pensando de ella y su vestido
y su voz seductora en estos momentos, quiero subir a mi habitación con ella, YA.
Entramos todos a la sala, Sofia, se sentó con Chris y Taylor en un sofá; Michael y mi
padre estaban de pie hablando, mientras tanto las mujeres hablaban de sus cosas en
otro lado de la habitación.
Yo miraba el suelo nerviosa y Lauren frotaba sus manos, parece que la confianza que
tenia hace unos momentos se había esfumado.
L.- Hola.
C.- Hola.
No sé por que esto es tan incomodo, es mi novia, no tendría porque costarme tanto
empezar una conversación con ella.
Me levanté del sofá bajo la atenta mirada de Lauren, esa mirada que me volvía tan
loca y me dirigí hacia la puerta.
C.- Voy a mi habitación, necesito terminar una cosa. - inventé. Solo quería salir de
ahí.
Sinu.- Pero hija tenemos invitados.
C.- No tardaré mami, lo prometo. - sin dejar que me dijera nada más, salí y subí
corriendo a mi habitación.
***************
POV.LAUREN.
Hacia como doce minutos que Camila se había ido y yo me preguntaba que era eso
tan importante que tenía que hacer y rezaba para que no estuviera evitándome, sé
que la situación es algo incomoda pero tampoco es para que huya de mi lado.
Sinu.- Sofi, ve a llamar a Camila, dile que ya vamos a cenar. - dijo a su hija menor.
L.- Tranquila, yo voy a avisarle. - antes de que pudiera decir algo subí a la habitación
de Camila, toqué a la puerta y pasé cuando escuché su voz decir "adelante". - Hola -
cerré la puerta detrás de mí. - Tú madre dice que bajes, la cena ya esta lista. - no me
contestó nada, seguía sentada en la cama. - Camz, me...
L.- ¡Hey! ¿Qué he hecho? ¿Estás enfadada conmigo por eso me evitas? Yo... yo lo
siento por... - se levantó de la cama y se quedó a centímetros de mi boca.
L.- No lo sé, no sé que he hecho mal. - dije totalmente sincera. Se acercó mas a mí
pero no junto nuestros labios.
C. Ahora estoy intentando con todas mis fuerzas no besarte. - me agarró de la cintura
y me besó. - Qué pena, fallé. - la separé de mí.
L.- ¡Camila! ¿Qué haces? - ella intentaba acercarse a mi pero yo la echaba hacia
atrás. - ¿No estabas enfadada conmigo?
C.- No, idiota. - seguíamos con nuestro "ella se acerca, yo me alejo". - Te estoy
evitando porque ahora mismo odio tu sexy voz, odio como te queda ese vestido y lo
perfecta que eres. - sonreí. - Quiero comerte a besos. - la dejé que me besara y le
correspondí.
C.- Ok, acepto con gusto esa derrota. - dijo - Estás muy sexy. - dijo entre beso y
beso.
C.- Puede que tengas razón. - me besó. - Pero hoy como que estás sexy de más y
eso es malo para mí, bueno no del todo pero sí, no sé si me explico.
L.- Si, te explicas... - dije riendo. - Por cierto, me acabo de acordar que tú hoy no
eres mi novia. - me separé de ella.
L.- Camila, suéltame y bajemos a cenar. - negó con la cabeza. - ¡Camila! - repetí
calmada pero con tono de advertencia.
L.- No. - dije firme. - Si estamos un rato mas aquí al final acabaremos ahí dentro, -
señalé la cama - y creo que no es una buena forma de que ni tus padre, ni los míos
se enteren de que estamos juntas si nos pilla.
Sinu.- ¿Qué hacían tanto tiempo arriba? - preguntó cuando nos sentamos en las dos
sillas libres que quedaban una al lado de la otra.
L.- ¿Tú no has cocinado nada de esto, verdad? - le pregunté a Camila; los demás no
nos prestaba atención ya que había varias conversaciones en la mesa.
L.- ¿Qué has cocinado? - señaló un plato que contenía una salsa. - ¿Tú has hecho
eso?
C.- Sí, ¿Te digo como? Pero no lo cuentes, es una receta que lleva años en la familia.
- ladeé la cabeza. - Saqué el bote, vertí la salsa en el plato, la metí en el microondas
y después a la mesa. - rió.
Sinu.- ¡Camila!
C.- ¡Papá!
L.- ¿Qué organización? Si tienes todos los papeles encima del escritorio. - dije riendo.
C.- Están ordenados... dentro del desorden. - todos rieron. - Además ni que tú fueras
la compañera perfecta.
C.- ¿Ah si? - asentí. - Te lo diré la próxima vez que te tenga que llamar. - recordó.
M.- Hija mía, no cambias, ¿aun te tienen que llamar para levantarte? Que ya tienes
casi 23 años...
C.- Sabes, tendría que hacer contigo lo que mi madre hacia conmigo cuando no me
levantaba, tirarte un vaso de agua. - todos rieron.
L.- No te atreverías.
La cena continuo de lo mas normal; Camila y yo "discutíamos" lo que hacia reír a los
demás; antes de terminar de cenar Camila hablaba con Taylor de una película que
habían visto ambas, mientras lo hacían noté como disimuladamente su mano buscaba
la mía por debajo de la mesa, agarró mi meñique con su mano y así se quedó hasta
que terminamos de cenar.
POV.CAMILA.
Chr.- Hola chicas; uno para la mejor hermana pequeña. - le puso uno de los gorros a
Taylor; Lauren tocio para llamar su atención y Chris rió. - Otro para la mejor hermana
mayor. - se lo dio.
L.- Gracias. - sonrió orgullosa y se lo puso; sonreí al verla con el simple hecho de que
su hermano le diera un gorro de navidad la pusiera tan feliz; Chris continuo la
repartición.
Chr.- Otro para la princesa de la casa. - se lo puso a Sofia, quien se sonrojó y sonrió
tímidamente. - y por último para la chica más guapa de esta habitación. - Lauren le
tendió la mano para que se lo diera y se la apartó. - Toma Camila, este es para ti.-
me lo lanzó. Vi a Lauren ponerle mala cara a su hermano y se acercó mas a mí en el
sofá. - Oye Camila, dice tu padre que subas a por la guitarra y nos cantes algo.
C.- ¿Qué?
L.- Cántame algo antes de bajar, alguna de las canciones que has compuesto. - pidió.
L.- ¿Y? Por fa, cántame algo. - negué. - ¿Has compuesto alguna pensando en mi? -
reí.
C.- Sí, unas cuantas. - dije - Pero todavía no las escucharas porque: uno me da
vergüenza, dos nos están esperando abajo y tres... ok, no hay razón tres, ahora
bajemos y te cantaré algo.
Todos estaban allí, empecé a tocar los acordes de varios villancicos mientras los
demás me acompañaban con sus voces, algunos cantaban mejor que otros pero no
importaba porque lo estábamos pasando bien.
C.- Baby, all i want for christmas is you... - canté la mayor parte de la canción
mirando los ojos de Lauren.
Chr.- Tocas muy bien. - dijo cuando terminé la ultima canción navideña.
C.- Gracias, ¿Quieres intentarlo tu? - dije ofreciéndole la guitarra, la aceptó y tocó
unos cuantos acordes formando una sencilla melodía; cuando terminó me miró para
que le diera una critica. - Necesitas un poco mas de practica pero no lo haces mal. -
sonrió feliz por mi comentario.
L.- Pero tampoco lo haces bien. - dijo Lauren, ella y su hermano se hicieron burla
mutuamente.
Sofia que había desaparecido, bajó de su habitación con un juego en la mano, lo dejó
encima de la mesa.
Sofia.- Vamos a jugar algo. - su voz sonó más a orden que a pregunta. Ninguno pudo
negarse.
Taylor.- Los equipos son familia Cabello contra familia Jauregui. - cada familia se puso
a un lado de la mesa, menos Taylor que presidía. - Yo soy la juez así estáis en las
mismas condiciones. - Agarró el papel de las instrucciones y leyó en voz alta. - Hay
dos equipos y dos categorías, preguntas y retos. Las preguntas y los retos serán
siempre un equipo contra el otro; quien responda o haga el reto antes gana el punto
¿claro? - todos asentimos. - Los retos pueden ser equipo contra persona. - explicó -
Yo decidiré se el reto ha sido superado.
T.- Cada uno tendrá un número tiraré este dado. - lo sacó de la caja - Y saldrá la
persona de cada equipo que tenga el número. ¿alguna duda? - todos dijimos que no.
- Pues empecemos. - Taylor nos repartió los números - Empieza la ronda de
preguntas, serán siempre dos preguntas y un reto, ¿ok? - Nos avisó. - Primera
pregunta ¿Quién fue el primer hombre en pisar la luna? - empezó el juego; leyó de
una tarjeta.
T.- Punto para los Cabello - apuntó en nuestra casilla. - El reto será sencillo, para
empezar escribiréis con la mano que no utilizáis habitualmente la frase "Feliz
Navidad" en diez segundos, si yo lo entiendo se ganan el punto sino pues se quedan
sin él. - Tiro el dado. - Número dos, papá - volvió a tirar el dado - contra número 4,
Sinu. - Esperamos a que pasara el tiempo, le enseñaron la hoja a la jueza. - Punto
para... - hizo una pausa dramática - ... la familia Cabello. - lo celebramos.
M.- ¡¿Qué?! Pero hija esto se entiende, danos un punto a nosotros también. - dijo su
padre señalando lo que había escrito.
T.- Esto no se entiende, se quedaron sin punto y no repliques a la jueza que les quito
puntos.
A.- Es que yo no he visto la película no sé que hacer. - dijo, el hombre puso empeño
pero Michael se adelantó y acertó.
T.- Si, punto para vosotros. - dijo señalando a su padre. Los dos siguientes puntos se
repartieron, uno para ellos y otro para nosotros. - Ok, los marcadores hasta ahora
van Jauregui cinco, Cabello tres. Ahora toca reto y será hacer un pulso. - tiró el dado.
- Lauren contra Sofia. - miro a mi hermana. - Lo siento, Sofi. - le dijo.
Sofia.- No pasa nada, ya le he ganado otras veces. - dijo feliz y todos reímos.
Lauren no hacia fuerza y cada vez que su brazo estaba a centímetros de tocar la
mesa, lo llevaba de nuevo al medio bajo la frustración de mi hermana pequeña; una
de las veces Lauren levantó la vista y me miró, después la volvió a su puño unido con
el de Sofia para segundos después volver a mirarme, le sonreí y me mordí el labio
coquetamente después le guiñe un ojo disimuladamente; esto hizo que se distrajera,
y creo que también se asustara, y dio el tiempo suficiente para que Sofia estrellara al
brazo de Lauren contra e cristal de la mesa.
Sofia.- Sí, vale. - apoyó se espalda contra el respaldo de la silla y se cruzó de brazos
con cara de enfadada. No sé si quería mas llenarla de besos para quitarle el enfado o
burlarme de ella... para que después diga que yo soy la débil en la relación.
L.- Cállate.
Las dos siguientes preguntas las acertamos una cada familia y ahora tocaba otro reto,
y ¿Qué salió? Lauren contra Camila. ¡Si!
T.- Reto, elegir una especie o algo comestible, la otra tiene que adivinar; tendrán los
ojos cerrados por supuesto.
L.- No, yo. - dijo irónica. - ¿Qué es eso de provocarme para que gané tu hermana? -
reí.
C.- Suéltame. - le dije.
L.- Es imposible no mirarte. - dijo apoyándose contra el banco, cerró los ojos.
Lauren se acercó a mí e hizo un gesto para que cerrara los ojos; eso hice; los volví a
abrir cuando me robó un beso.
Le taparon los ojos primero a Lauren y abrió la boca. Un juego bastante tentador, la
verdad; le di a probar la sal con una pequeña cuchara.
Llegó mi turno, me taparon los ojos; Lauren puso su mano en mi cara y buscó mi
boca. Sus dedos rozaron mis labios.
L.- No así es mas divertido. - dijo. - Ahora abre la boca. - eso hice.
Empecé a toser.
C.- Canela.- tosí mas y me destape, delante de mi tenia a Lauren con la cara llena de
canela.
L.- Ves como era buena idea que tuviera los ojos tapados. - dijo quitándose el trapo.
- Voy a limpiarme y a por agua.
C.- Voy a quitarme este sabor de la boca. - dije con asco, rieron.
Fuimos a la cocina, ayudé a Lauren a limpiarse después de que yo bebiera como un
litro de agua.
C.- ¿Te lo estas pasando bien? - pregunté quitando el resto de canela que había en su
frente.
C.- Quiero hacer esto, - deje un pequeño beso en sus labios - y no puedo. - suspiré.
L.- Falta media hora para las doce. - dijo. - ¿Qué me vas a regalar?
L.- Claro.
C.- Awww que bien y ¿Qué es? - oímos pasos que se dirigían a la cocina y nos
separamos.
T.- Empate, ultimo reto, ¿lo queréis hacer o lo dejamos así? - dijo.
¡FELIZ NAVIDAD!
Hubo besos, abrazos y felicitaciones, ambas familias brindamos porque fuera un buen
año y que hubiera felicidad y amor para todos; mi padre brindó porque este no fuera
el ultimo año que celebrásemos algo juntos.
Después fuimos a la sala y Sofia puso una película, mientras transcurría la película
Lauren y yo nos acercábamos un poco mas la una a la otra hasta que al final quedé
totalmente apoyada sobre ella, como estaban las luces apagadas y solo nos iluminaba
la luz del televisor nadie podía vernos; a mitad de película vi que Sofia se había
quedado durmiendo; la tome en mis brazos y la llevé a su cama, cuando iba a salir se
despertó un poco.
L.- Feliz Navidad. - unió nuestros labios suavemente. - Para ser mi amiga, hoy me
estas besando mucho. - bromeo.
L.- No, mis hermanos están entretenidos abajo con la película y no es necesaria mi
presencia allí, o sea que mejor me quedo un rato aquí contigo. - Me besó. - ¿Ya te he
dicho que estás preciosa?
C.- Algo has mencionado antes. - reí sobre sus labios, volvió a unirlos.
Sofia.- Mila me ayud... ouu, perdón.- nos separamos de golpe al oír la voz de Sofia.
C.- Sofi, espera. - Lauren y yo fuimos tras ella, quien ya se había metido en su
habitación. - Mierda.
L.- Tranquila, vamos a hablar con ella. - Lauren tocó la puerta y asomó la cabeza. -
Sofi, ¿podemos entrar? - Sin esperar la respuesta de mi hermana entramos y nos
sentamos en la cama junto a ella, cada una a uno de sus lados.
Sofia.- Pues no, ¿debería estarlo? - nos quedamos calladas. - ¿Por qué no dicen que
son novias?
C.- No, eso lo tengo que hacer yo. - volvió de nuevo a la cama.
Sofia.- Bueno pero si quieres que se lo diga yo, me avisas. - Lauren y yo reímos -
¿Así que ahora somos familia, no? - le preguntó a Lauren.
L.- Supongo que sí.
Sofia.- Me gusta. - dijo mirándonos a las dos - ¿Cuándo eras mi niñera también eras
novia de Camila? - preguntó.
L.- No.
Sofia.- Ves Lauren yo te dije que podías ser novia de Camila. - dijo, me extrañé.
Sofia.- Buenas noches, chicas. - dijo. - Ah, y si no queréis que sepan que son novias
no os beséis en el pasillo. - dijo, nos reímos, aunque en verdad mi hermana tenia
razón, salimos de su habitación.
C.- Woouh eso ha sido raro y mas fácil de lo que pensaba. - dije. - Bueno aunque era
Sofi, ella te adora.
L.- Ahora falta lo difícil, pero esperaremos hasta que estés lista.
C.- Nada.
L.- ¿Qué?
C.- Te quiero. - dije acercándome a ella.
L.- Y yo a ti.
L.- Camz. - dijo con tono de advertencia. - Mira lo que ha pasado antes con Sofi... - la
interrumpí.
C.- Uno solo por fa. - rozó nuestros labios levemente. - Lauren, así no... dame un
beso.
L.- Pero solo uno. - asentí, me dio un beso como el que le pedí, un beso con pasión;
intentó separarme.
C.- Nooo... más... - forcejeamos un poco; al final salí ganando yo y acabó cediendo
ante mi boca.
Terrible error.
A.- Chicas ¿Qué haceis...? ¿¡Camila!? - oímos la voz de mi padre, nos separamos
asustadas. - ¡¿Qué está pasando aquí?!
C.- Papi yo... - no sabía que decir porque la verdad estaba todo bastante claro con lo
que había visto.
L.- Ha sido culpa mía. - intervino. - Estábamos discutiendo y para enfadarla mas la
besé. - inventó, negué con la cabeza. - Sí, pasó así.
A.- ¿Forzaste a mi hija para que te besara? - dijo enfadado. Lauren iba a hablar pero
me adelanté.
C.- No, papá, no me ha obligado a nada, nos estábamos porque... - respiré hondo -
porque Lauren es mi novia. - me abracé al brazo de Lauren y mi padre se quedó
callado. - ¿Papá has oído lo que he dicho?
A.- Camila vete al comedor y déjame solo con Lauren, tengo que hablar con ella.
A.- Camila, fuera, ya. Tú a mi despacho. - dijo. Miré a Lauren y me asintió, salí de
allí.
C.- Lauren. - dije, nos abrazamos. Después de unos segundos me separó de ella y me
tendió un papel partido en dos. - ¿Qué es esto?
***************
POV.LAUREN.
Me paralicé.
A.- ¿Eres fotógrafa, no? Te pagaré todo lo que cueste un equipo nuevo. - No hablé.-
¿Te parece poco? Entonces dime una cifra y deja a Camila.- un nudo se me formó en
la garganta.
L.- No. - dije pero no me escuchó ya que las palabras salían inaudibles de mi boca.
A.- Me parece que esto será suficiente. - escribió sobre el talonario que tenía en las
manos, arrancó el cheque y me lo dio.
El padre de mi novia salió y yo me quedé mirando el papel teniendo muy claro lo que
iba a hacer con él.
Salí de la habitación y me quedé delante de la puerta, partí el cheque en dos con toda
la fuerza del mundo; nadie me volvería a obligar o amenazarme para que dejara a
Camila, nunca más.
C.- Lauren. - la vi que venía hacia mi, me envolvió en sus brazos, cerré los ojos y
disfruté del contacto. Nadie me quitaría esto. La separé de mí y le di los dos trozos
rotos de papel. - ¿Qué es esto? - dijo. Miró el cheque y unió las dos partes. - ¿Mi
padre te dio esto? - asentí. - ¿Por qué?
C.- ¿A cambio de que me dejes? - asentí. Vi como cerró su puño y arrugaba los dos
papeles que tenía en la mano, apretó los dientes y sin decir mas palabras salió de allí.
Entró al comedor y dejó los papeles rotos delante de Alejandro dando un golpe en la
mesa haciendo que todos se callara.
C.- ¿Cómo has podido hacerlo? - dijo enfadada. - ¿Cómo mierdas has podido?
C.- Dime. - dijo ignorando a su madre. - ¿Cómo te miro a la cara después de saber
que le has ofrecido dinero a mi novia para que me deje?
Sinu.- ¿Camila, de que estas hablando? ¿Qué dinero? ¿Qué novia? - dijo. - ¿De qué
estas hablando?
C.- Sí, mamá, juntas, juntas de juntas, de estoy enamorada de ella, en una relación,
es mi novia. - eso podría haber sonado bonito sino lo hubiera dicho enfadada y si la
situación no fuera tan tensa. Se giró a su padre. - Puede que te haya decepcionado
pero mas me has decepcionado tú a mi; puedes guardarte tu dinero, si esto va a ser
así puedes echarme de la casa porque prefiero mil veces vivir debajo de un puente
que tener que alejarme de Lauren. otra vez. - dijo con dolor y su padre agachó la
cabeza; Sinu iba a decirle algo a Camila pero me adelanté.
L.- Camz, no le hables así a tu padre, no digas cosas que no piensas. - dije y se giró
hacia mi.
C.- Después de lo que ha hecho ¿todavía lo defiendes? - dijo, me acerqué un poco a
ella.
La verdad es que necesitaba salir de ahí, si me quedaba sabía que acabaría faltándole
el respeto a alguien.
C.- Tú no te vas.
L.- Sí, amor, no insistas por favor te lo pido. - cedió y acaricio mi mejilla, antes de
salir me dirigí a Alejandro. - Puede que ahora me odie y puede que Sinu lo haga, que
se hayan decepcionado y que piense que no soy suficiente para su hija, y creedme
hay veces que yo también lo pienso...
L.- Déjame terminar, puede que no acepte que Camila esté con una mujer y puede
que me gane el odio de toda la familia Cabello por completo, pero no me importa
porque prefiero que me odien ustedes a que lo haga ella, eso me rompería por dentro
y no podría soportarlo. - me separé de Camila. - Ahora buenas noches y Feliz
Navidad; mamá, papá, nos vemos en casa. - iba a salir por la puerta pero me
detuve. - Una cosa mas, puede que yo no nade en dinero y no pueda consentir todos
los caprichos materiales de Camila pero no encontrarán otra persona que la ame mas
de lo que lo hago yo. - antes de salir Camila vino hacia mí, agarró dulcemente mis
mejillas y me besó.
No fue un beso bruto, ni muy pasional, solo un beso dulce y lleno de amor para dejar
claro a los presentes que lo nuestro era real.
A.- El cheque es falso. - dijo, Camila y yo nos giramos a la vez hacia la voz de su
padre.
C/L.- ¿Qué? - dijimos al unísono.
A.- Tenía que asegurarme, no quiero que te hagan daño, y Lauren no me importa que
seas mujer, si hubieras sido un chico lo hubiera hecho igual.
A.- Soy tu padre, tengo todo el derecho, tengo que saber que la persona con la que
estas no va a herirte y es buena para ti, no quiero que te pasé lo de la ultima vez.
L.- Perdón que me meta, no tengo ni idea que es eso de "la última vez". - Alejandro
miro a Camila entrecerrando los ojos.- Pero te puedo asegurar que yo nunca haría
daño a Camila, de ninguna manera. - Camila se giró hacia mis padres.
L.- ¿Y estabas de acuerdo con ello? - asintió - Espera... ¿Cómo es que lo sabias? -
dije.
A.- Tu novia, mi hija, no ganará el premio a la discreción este año. - dijo calmado.
Camila se sentó en la silla delante de su padre.
C.- ¿Tu sabias que estaba con Lauren? - asintió - ¿Desde cuando?
A.- Un par de semanas. - dijo- Miré a Camila que me miraba con cara de "yo no dije
nada". - Hija si quieres ocultar una relación asegúrate de que no haya nadie en la
habitación mientras hablas con tu pareja por teléfono.- dijo, Camila se puso roja.
C.- Ohh ya, je, supongo que sí. - dijo. - Pero eso no quita que hayas intentado hacer
que Lauren rompiera conmigo. - dijo volviendo al tono serio.
L.- Y que tú - señale a mi padre - lo apoyaras. - dije. - ¿Tu también me escuchaste
hablar con Camila?
A.- Al igual que tú; Camila, esperaba que anoche nos lo dijeras en la cena, por eso te
insistí tanto.
Sinu.- Un momento, a ver, ustedes dos sabían que las chicas estaban juntas... y
queríais que se lo dijeran y parece que no les molesta que sean pareja pero montáis
todo eso de separarlas; no entiendo.
C.- Si...
C.- ¿pero por qué? No entiendo que necesidad hay, nosotras nos queremos.
M.- Y no lo dudo, Camila, pero ¿siempre fue así? - nos giramos a mirar a mi padre.-
Yo no sé si lo habréis olvidado pero les recuerdo que tanto tu madre - me dijo - como
tus padres - le dijo a Camila - como yo, estuvimos durante cuatro años yendo al
despacho del director porque aquí las damas no se aguantaban.
M.- Solo queríamos protegerlas. - dijo mi padre. - Las hemos visto pelear desde que
teníais doce años ¿Qué queríais que pensáramos?
***************
POV.CAMILA.
Después de todo el lío, las cosas se calmaron, convencí a Lauren de que no se fuera y
le pedí que me acompañara a la cocina.
Me senté en el taburete que había frente a la encimera y se puso entre mis piernas,
abracé su cintura.
L.- No boba, deja que me explique... antes, ahí fuera, has dicho muchas cosas y me
he dado cuenta de lo mucho que has cambiado, que ya no queda casi nada de esa
chica que conocí con doce años.
C.- Agradece que no queda casi nada porque sino no estaríamos juntas. - rió.
L.- Me gusta que hayas cambiado para mejor, no por mí, sino por ti. - me besó.
C.- Sí, sabes tienes razón en algo que has dicho ahí fuera. - me miró atenta dejando
sus manos sobre mis hombros. - No hay una persona en el mundo que me quiera
mas que tú y te cuento un secreto. - asintió - no hay persona en el mundo que te
quiera mas que yo, porque yo te quiero, mucho, mucho, mucho, mucho, mucho,
mucho. - rió y se acercó para besarme - no he terminado, mucho, mucho, mucho,
mucho. - me calló con un beso mientras reíamos.
T.- Laur, puedes decirle a Chris que me dé los 10 dólares que me debe. - le pidió. -
Ha perdido la apuesta y no me quiere dar el dinero. - las tres mujeres se quedaron
frente a nosotras y Lauren se giró a ellas apoyándose sobre el taburete dándome la
espalda, abracé su cintura.
T.- Que tenías novia. - dijo. - Yo decía que sí y el decía que no; así que gracias a las
dos por hacerme ganar diez dólares. - dijo.
C.- Siempre es un placer ayudar. - dije - Oye, mami ¿a ti no te molesta que este con
Lauren, verdad? - pregunté.
L.- Oh, genial, no tenia bastante con Normani, Dinah y Ally que ahora mi madre
también se burla.- todas reímos.
Sinu.- No, no voy a negar que estoy sorprendida pero no me molesta. - besé la
mejilla de Lauren. - Ahora clara y yo somos familia. - dijo emocionada.
L.- Creo que se alegran mas por ellas que por nosotras. - me dijo.
T.- Que suerte tienes Lauren vives con tu novia ¿duermen juntas? - preguntó riendo.
C.- No, no dormimos juntas, no todas las noches, algunas veces si pero no siempre. -
confesé.
En ese momento entró Michael avisando que deberían de irse porque era tarde. Mi
madre bajó los abrigos y se los dio.
C.- Sip. - nos besamos. - Adiós. - dijo yendo hacia la puerta. - Te quiero.
L.- Te quiero, feliz navidad de nuevo - me volvió a besar y después salió, cerré la
puerta y volví a la sala.
C.- Papá, podemos hablar.- me senté junto a él en el sofá. - Quería pedirte perdón
por lo que te dije, eso de que estaba decepcionada contigo, no te voy a mentir, lo
estaba pero no de ti sino de lo que creía que pensabas, creía que te avergonzabas de
mí.
A.- No, hija... Yo también te pido perdón por hacer lo que hice... lo siento. - dijo, nos
abrazamos. - Mila, Lauren sabe todo lo que pasaste ¿verdad? - negué - ¿No crees que
merece saberlo?
Llegó año nuevo y lo pasamos muy bien, estuvimos con las chicas y fue el primero de
muchos años nuevos que pasamos juntas y fue mi primer beso en la cuenta atrás que
tuve con Lauren.
El primer día no puse el despertador a la hora correcta ya que eso era parte de la
sorpresa de Lauren.
L.- ¡Camz! - dijo alterada saltando de la cama. - Nos dormimos, quedan diez minutos
para que empiece mi primera clase y la tuya hace una hora que empezó.- sonreí.
C.- Déjame darte tu primer regalo, ¿si? - se freno y me miró confusa. - Metete en mi
cama, hoy tengo ganas de consentirte.
L.- ¿Hablas en serio? - dijo feliz, asentí, vino corriendo y se lanzó sobre mi. - Ahh eres
la mejor.
C.- Dormiremos un poquito mas, pero no te creas que voy a perder toda la mañana
durmiendo. - dije tapándonos.
A las nueve sonó la alarma que puse y me levanté, bajé por el desayuno y fui a
despertar a Lauren, la llené de besos hasta que abrió los ojos. Desayunamos en mi
cama y Lauren me dio mi primer regalo, un álbum hecho por ella lleno de fotos con
frases amorosas.
L.- ¿Te gusta? - preguntó, la besé.
C.- Me encanta.
C.- ¿Otro?
L.- Sí. - sacó una cajita azul de terciopelo y la abrió. - ¿Te gusta? Sé que no es igual a
la que se rompió pero... - abrí los ojos todo lo que pude.
C.- Y Camz ama a Lern. - dije antes de cortar el espacio que había entre nosotras,
después de estar un rato besándonos me separé. - Ahora tus regalos. - me levanté y
saqué dos sobres de mi escritorio. - No me decidía y al final escogí los dos. - frunció
el ceño cuando le pasé uno de los sobres.
L.- No puede ser. - dijo cuando saco las dos entradas. - No, no, no, te quiero Camila -
se abalanzo sobre mi a abrazarme. - ¡The 1975! No puede ser, ¿Cómo las has
conseguido? - preguntó feliz.
C.- Las compre por internet. - dije riendo, se quedó embobadamente feliz mirando las
entradas. - Aún falta este sobre. - dije agitándolo, metió las entradas cuidadosamente
en su sobre de nuevo y lo dejó a un lado de la cama, agarró el segundo sobre.
El grito que pegó cuando vio lo que había dentro fue ensordecedor, la verdad que el
modo fangirl de Lauren era muy gracioso.
L.- Tú... Lana... Tú me has... para que yo... Lana. - dijo nerviosa, reí.
C.- A ver Lern repite conmigo iré a ver a Lana del Rey. - balbuceo algo parecido a lo
que yo dije que repitiera, de nuevo se lanzó sobre mí.
C.- Puedes llevar a quien quieras, no hace falta que me invites a mí, son tuyas.
L.- No era una pregunta, vas a venir conmigo quiero escuchar a mis artistas favoritos
con mi chica favorita.
C.- OK.
No hace falta decir como transcurrió la mañana... solo diré que no salimos de la
cama.
Capitulo 60
POV.CAMILA.
Era sábado por la tarde, estaba sola en mi casa intentando hacer un trabajo de la
universidad pero no me llegaba la inspiración, bueno más que falta de inspiración era
falta de ganas de estudiar, cualquier cosa era más interesante que ponerme a hacer
deberes.
Faltaba un rato para que mi novia llegara y ya estaba cansada de "hacer" el trabajo,
solo tenía el título y varias líneas, así que ponerme a ordenar el cuarto me pareció la
mejor opción, bueno al principio iba a ordenarlo pero me encontré con una caja vieja
donde guardaba antiguos recuerdos. Mirando todos los tratos que había en la caja se
me pasó la hora y llegó Lauren, bajé a abrir la puerta.
C.- ¿Novia favorita? ¿Qué acaso tienes más de una? - dije riendo.
C.- Bueno por lo menos soy tu favorita. - seguí con la broma, rió - Idiota. - dije casi
juntando los labios.
L.- Soy TÚ idiota. - se pegó más a mí rozando lentamente sus labios contra los míos;
rodeé su cintura y nos besamos. - ¿Qué hacías? - preguntó al separarnos.
Mientras Lauren reía por mis brillantes hazañas yo me puse a hacer al trabajo que
tenía pendiente, a ver si lo acababa.
Hablaba de un chico que me sonrió y me dejó almorzar con él. Reí a leerlo y volví a
dárselo a Lauren, que estaba ansiosa por seguir leyendo.
L.- Mmm... Gastón.- seguí con mi historia y ella con mi diario. - ¿Camz, por
casualidad, esta chica de la que escribiste soy yo? - preguntó.
C.- ¿Qué?
L.- Hoy es mi primer día de clase, - leyó. - estaba asustada al principio, no sabía
dónde estaba cada cosa, me encontré con una chica, parecía simpática; wow nunca
había visto unos ojos tan bonitos, hasta me dio vergüenza mirarle, me daba miedo.
Cuando me preguntó se necesitaba ayuda, no podía contestarle, no me salían las
palabras, conseguí decirle que sí pero se lo tuve que repetir dos veces, la primera vez
no me escuchó, lo dije muy bajito. Me indicó donde estaba mi clase, la cafetería y los
baños, luego se despidió de mí; no me ha dicho su nombre, supongo que ya lo
averiguare, no será tan difícil, no sé, quiero ser su amiga. -acabó de leer. - ¿Era yo? -
dijo con una sonrisa.
L.- Pero quería que lo dijeses tú. ¿Querías ser mi amiga? - dijo sonriendo.
C.- En ese momento sí, me caíste bien. - se reía de mí. - Fue la primera vez que
hablamos ¿no te acuerdas?
La verdad, no me acuerdo de toda la conversación que tuvimos ella y yo ese día, pero
sí recuerdo la primera vez que la vi.
C.- No sé, conocí a mis "amigos" y vi como eras y bueno el resto creo que ya lo
sabes.
L.- Sip, una bonita historia de amor que contarle a nuestros nietos. - dijo feliz.
C.- Exacto.
L.- ¿Te imaginas que nos hubiéramos hecho amigas? ¿Qué crees que hubiera pasado?
- preguntó.
C.- No sé...
L.- Seguro estarías muerta de amor por mí.- reí. - Porque causo ese efecto en...
L.- Bueno en algunas mujeres sí, pero yo iba a decir en una mujer en concreto, en ti.
- dijo orgullosa.
C.- ¿Según tu hubiéramos acabado igual que ahora? - pregunté.
L.- Sí.
C.- ¿Qué? No, ¿Cómo van a morir los protagonistas? Que poco romántica.
L.- Eso es lo que está de moda, que los protagonistas mueran. Y yo sí soy romántica.
C.- No, no voy a hacer eso. - continúe escribiendo. Lauren se puso a revisar mi
habitación se quedó mirando unas enciclopedias de mi estantería. - ¿Qué haces? -
pregunté intrigada.
L.- Ehh ¿Nunca has encontrado algo en tu habitación, fuera de lo normal, no sé una
confesión, una tarjeta, algo?
C.- No.
L.- ¿Seguro? - volví a negar - Ok, ¿Cuánto llevas sin abrir una enciclopedia?
C.- Si te soy sincera creo que nunca he abierto una enciclopedia.- sonrió.
L.- Toma - me dio una enciclopedia que agarró de mi estantería. - Ya verás como si
soy romántica.
C.- Que quieres que... - encontré una nota junto a unos billetes. - ¿Qué significa
esto? - pregunté confusa, agarré una nota algo desgastada y la leí. - "Camz
perdóname por ser tan cobarde y no decirte lo que me pasa contigo" ¿Y qué te
pasaba conmigo? - Me señaló la palabra por la cual empezaba la página, "amor", la
besé - ¿Y esto? - dije refiriéndome a los billetes, agitándolos.
L.- Son tuyos, trecientos dólares si no recuerdo mal, tú misma me los diste para que
te cuidara esa noche. - ahí recordé todo, la noche que la metí en la ducha, que tenía
miedo de Jhonny y que creía que se llevó el dinero que le ofrecí. - Esa noche te
confesé que te quería mientras dormías y bueno, no iba a coger el dinero, así que
decidí esconderlo ahí por si alguna vez te daba por mirar.
C.- Awww, mi amor, y todos estos años ha estado ahí. - asintió, la besé - ¿Alguna vez
dejarás de sorprenderme?
L.- No, si puedo evitarlo. - fue ella la que me besó esta vez.
***************
POV.LAUREN.
Camila seguía con su trabajo, decía que le faltaba poco pero ese poco se había
convertido en hora y media. Yo como buena novia que soy pues a molestaba de vez
en cuando. Se levantó por fin de la silla.
L.- ¿Ya?
C.- No, los dejé viviendo su amor de fantasía. - hice una mueca; yo quería que los
matara; rió por ello.
L.- Ok, pues dejemos a los duendes viviendo su amor de fantasía y vivamos el
nuestro real. - sonrió y se puso en mis piernas.
Fuimos a la piscina climatizada que tenía en su casa; era bastante grande y tenía una
cascada, estaba encerrada por unas cristaleras donde se veía todo el jardín.
Entramos y ella cerró la puerta; era un lugar muy tranquilo, transmitía bastante paz y
estar allí con ella era de lo más relajante, bueno relajante cuando dejábamos de
hacer el idiota o hacer cosas de pareja, aunque eso ultimo también relajaba.
C.- ¿Me vas a empujar a la piscina, a que sí? - me dijo al ver que cada vez me
acercaba más a ella.
L.- Si.
Siempre lo hacía.
C.- Deja que me quite esto. - señaló su ropa, se lo quitó, me quedé mirándola.
L.- Nah, hoy no te tiro, hoy soy buena. - dije mientras yo me deshacía de mi ropa; se
tiró a la piscina y yo fui detrás.
Camila me apoyó contra la pared; mentiría si dijera que no me pilló de sorpresa que
lo hiciese y mentiría también se dijese que no me gustó que lo hiciera.
L.- Te he dicho alguna vez que me encanta cuando haces eso. - comenté mientras la
besaba.
L.- Cuando te vuelves tan bomba sexual, por llamarlo de alguna forma - reí.
Me apoyó más contra la pared y atacó mis labios; agarré sus muslos para que me
rodeara con sus piernas y así lo hizo. Sin ningún disimulo desaté su top, que cayó al
agua en cuanto tiré de él.
Ahora fui yo quien apoyé a mi novia en la pared, besé su cuello, bajé hasta su
clavícula mientras mis manos recorrían su cuerpo y las suyas el mío.
Salí de la piscina, me sequé y me senté en el borde de esta con los pies dentro,
Camila seguía en ella; veía como nadaba de un extremo a otro y como se colocaba
debajo de la cascada y caía el agua sobre ella. Me cansé de estar sentada así que fui
a una de las hamacas a tumbarme; al rato Camila salió del agua, se acercó a mí y me
abrazó haciendo que yo quedara empapada.
L.- No me molestaría para nada. - me puse encima de ella y casi nos caemos de la
hamaca, me agarró del cuello y me besó, así estuvimos un buen rato.
C.- Idiota.
POV.LAUREN.
¿Ese momento que estás con tus amigas, todas juntas pero en realidad cada una está
en su mundo?
Pues así estábamos nosotras, yo era la única atenta a lo que ocurría a nuestro
alrededor, no es que pasara mucho, la verdad solo paseaba gente por los jardines del
campus donde nos encontrábamos.
Mis tres amigas estaban demasiado ocupadas enviándose mensajes con sus novios, o
por lo menos eso hacían Ally y Normani; Troy se había ido a un campeonato de
baloncesto y bueno ya pueden imaginarse como estaba Ally, lo extrañaba como si se
hubiera ido hace diez años.
Dinah la verdad no sé con quien hablaba pero ahí estaba ella ignorándome sin apartar
la mirada de la pequeña pantalla.
Mi novia por el contrario no tenia ningún aparato electrónico en las manos pero eso
no le impedía estar distraída; con su cabeza apoyada en mis rodillas tumbada sobre
la hierba leía un libro; sinceramente estaba un poco aburrida, lo único que hacia era
mirar como las expresiones de Camila cambiaban a lo largo que su historia avanzaba.
L.- ¿Qué no te gusta la historia, Camz? - le dije cuando puso una mueca de asco
mirando al libro; al escuchar mi voz me miró.
C.- Sí, claro que me gusta, es solo que estoy en la parte del libro donde todo es
drama, sufrimiento y dolor y eso es lo que no me gusta mucho. - me dijo apoyando el
libro en su abdomen.
L.- Ahh ¿y que esta pasando? - pregunté; la verdad no sé que libro se estaba leyendo
pero pregunté para hablar con alguien.
C.- Los protagonistas no pueden estar juntos porque creen que son hermanos. - reí. -
Pero lo que no saben es que él no pertenece a esa familia, la única que lo sabia era la
abuela de la familia y acaba de morir, además la vecina amiga de la chica, que si
sabe que él es adoptado ya que se enteró de casualidad, está rondando por ahí y
quiere ganarse el amor del chico con mentiras y no sé como van a arreglar todo ese
embrollo.
L.- Presta. - le quité el libro de las manos y lo abrí en la ultima pagina, leí un nombre.
- ¿Quién es Philippe? - pregunté.
C.- El protagonista.
C.- ¿Qué? No. Imposible. ¿Qué dices? - se incorporó y se quedó sentada sobre la
hierba, me quitó el libro y yo me puse a reír. - ¿De qué te ríes?
L.- Tranquila, no muere nadie... bah no sé. Solo he leído un nombre que ponía en la
pagina y he dicho que moría. - dije riendo.
C.- Eso no se hace. - dijo intentando sonar enfadada. Le saque la lengua, después le
estrujé la nariz y le di un beso.
Camila volvió a tumbarse sobre mí y volvió el silencio, Ally seguía pendiente del
móvil, igual que Normani quien sonreía al aparato como una idiota; Dinah creo que
estaba jugando algún juego o escuchaba música, la verdad, no sé.
L.- Eres muy agresiva, trátame con cariño. - dije alzando el libro que intentaba
atrapar.
C.- El libro.
L.- Ah bueno ¿ustedes es que solo me prestan atención cuando hablo con Camz o
qué? - pregunté algo molesta.
No me gusta que vean mi lado amoroso con Camila porque después se burlan de mí y
cuando creo que no me hacen caso y me pongo cariñosa con mi novia ¡PUM! Ahí
están acechando, ahí si me hacen caso.
N.- Sí, el noventa por ciento de las veces. - dijo provocando la risa de las cuatro
chicas que estaban junto a mí.
Una vez ahí nos sentamos, yo sola en la cama de Camila, ella en su escritorio y las
demás en mi cama.
N.- Hola, cariño. - contestó.- No, no pasaba nada, no te contesté porque empezó a
llover y tuvimos que salir corriendo. - le explicó. - Eres un amor por preocuparte así. -
Normani sonreía. - Si, obvio que sí. Espera al sábado y lo veras. - empezó con el
odioso "no cuelga tú, no, cuelga tú" mientras reía.
D.- No, cuelga Dinah. - le quitó el teléfono. - Adiós, primo. - colgó y le dio de nuevo
el móvil.
L.- Celosa. - dije bajito pero lo suficientemente alto para que Normani me acribillara
con la mirada.
A.- ¿Qué vas a hacer el sábado con el? - preguntó Ally interviniendo entre las dos
para que no pelearan.
L.- Bueh Kordei todas sabemos lo que vas a hacer. - dije riendo.
A.- Ayy pues es obvio que lo van a hacer, quería decir ¿a dónde van a ir?
N.- Creo que me va a llevar a cenar y después reservó una habitación de hotel.
L.- Sexy Normani. - dije. - ¿Y tú y Troy que harán para San Valentín? - le pregunté a
Ally.
D.- Pues harán lo mismo que Normani, que Ally es santa no tonta. - dijo, todas
reímos.
A.- Alquilé un paseo en barca y prepararé un picnic, después lo mismo que dijo
Normani. - dijo - ¿Tú Dinah que harás? ¿Algún plan?
D.- Pretendía quedarme en la habitación muerta del asco pero vi que en "place"
hacen una fiesta de solteros, así que me pasaré por allí a ver si encuentro algo. - dijo.
- ¿Y tú Lauren que le tienes preparado a tu Camz? - preguntó curiosa.
L.- Nada.
A.- Ohhh vamos sabemos que eres una romántica empedernida, dale, cuéntanos que
van a hacer, - señaló a Camila - ahora está con la música no va a oírte.
N.- ¿Y por qué estás así de tranquila? ¿No piensas regalarle nada o hacer algo
especial?
L.- No.
D.- Es imposible, que tú no vayas a hacer nada por Camila el día de San Valentín, tú
eres la persona más amorosa del mundo.- la miré mal. - Bueh, Lauren lo eres no me
mires así, tú que eres capaz de hacer algo romántico con un simple libro, no celebras
el día de los enamorados.
L.- San Valentín es una reverenda estupidez.- dije. - Es un invento de las grandes
multinacionales para sacar dinero. Nadie me va a decir a mí que el 14 de febrero es el
día donde le tengo que decir a mi pareja que la quiero.
L.- Sigo diciendo que no, y no me van a convencer, no sé por qué la gente se empeña
tanto en hacer ese día especial si amas a tu pareja se lo dices todos los días y listo,
sea 20 de julia o 15 de abril, no tiene que ser 14 de febrero para hacer esas cosas, el
amor se expresa todo el año no sólo ese día.
A.- Sí, seguro que tú le dices a Camila que la quieres todos los días.- dijo irónica.
L.- ¡Camz! - la llamé. - Camz - siguió sin escucharme.- ¡Camila! - le grité mas fuerte.
C.- ¡Ayyy! ¿Qué quieres? - dijo quitándose los auriculares. - ¿Por qué me tira...?
C.- Sí, sí que lo es. - dijo entrelazando nuestras manos, después me miró.
D.- ¿En serio te dice que te quiere todos los días? - preguntó.
C.- Todos, si no me lo dice durante el día, me lo dice antes de irse a dormir, muy
tierna nos salió la Jauregui.- dijo. Todas rieron.
C.- Vale, vale, no me burlo, además a mí me gusta escucharte decir que me quieres y
también me gusta decírtelo. - me besó.
A.- ¿Pero es en serio que no van a hacer nada el día de San Valentín? - preguntó Ally.
Negó.
L.- ¿Tú quieres celebrar San Valentín, amor? - le pregunté. Levantó los hombros. -
Dime la verdad, ¿Quieres? - agarré su barbilla e hice que me mirara.
L.- Tú puedes llevarme a cenar cuando quieras, no tiene que ser San Valentín.
C.- Ya pero...
L.- Ok, ok. Si te hace ilusión me llevas a cenar, pero no porque sea San Valentín.
N.- Un día Jauregui te voy a dar una paliza. - le mandé un beso. - En serio te lo digo.
- todas reímos menos Normani que seguía enfadada. Me levanté y fui a abrazarla.
L.- Mani, no te enfades. - le iba a dar un beso pero me apartó. - Ahh ve aquí. - me
tiré encima de ella y forcejeamos hasta que conseguí darle un beso en la mejilla.
N.- Sí, ahora vete con tu novia que estará celosa. - me giré a Camila que sonreía.
L.- Claro que no está celosa. - Camila se levantó de la cama y me agarró tirándome
hacia ella.
C.- Kordei aléjate de mi mujer, ella es mía, no la vas a tener. - dijo con tono de
matona.
N.- ¿Qué me vas a hacer Cabello? - dijo poniéndose de pie, enfrentando a Camila,
quedando yo en medio de las dos. Se sostuvieron la mirada, a los tres segundos se
echaron a reír y se abrazaron, quedando yo aplastada por las dos. Todas reímos.
C.- Ahh, para que lo sepas nunca estaría celosa de ninguna de ustedes. - confesó
sentándose de nuevo en la cama al igual que yo que me senté a su lado.
L.- Y tampoco de ninguna otra mujer, tú sabes que sólo tengo ojos para ti.
D/N/A.- ¡Awwwww!
N.- Oye ¿Y por que no estarías celosa? ¿Nos estas diciendo que no podríamos seducir
a Lauren? ¿Nos estas llamando feas? - preguntó.
D.- ¡Oyee!
C.- ¿Amor, tú sabes que así no van a parar de meterse contigo, no?
L.- Saben que lo digo en broma. - me giré hacia ellas. - Que no son feas, solo poco
guapas... para mí. - dije riendo.
C.- Porque es perfecta y que quieren estoy enamorada de ella, tengo que aguantarla.
- dijo riendo.
L.- Ya la han oído, soy perfecta. - dije - Ahh y contestando a tu pregunta Mani es
obvio que ninguna de las tres podría seducirme.
A.- No.
L.- ¿Por qué? Soy perfecta, Camila lo ha dicho. - puse cara triste. - ¿Mani, tú si
estarías conmigo, verdad? - negó - ¿Dinah? - ladeó la cabeza. - Camz, diles que soy
buena novia, diles que estén conmigo.
C.- Claro que eres buena novia. - me dio un beso en la mejilla. - Dale, decidle que
están con ella que después se enfada. - la miré y todas rieron.
L.- Que te estoy oyendo. - me dio un pequeño beso. - Menos mal que te tengo a ti,
Camz porque sino...
N.- Yo no.
L.- ¿Ally? ¿Tú has dicho que serias mi novia verdad? - le pregunté acercándome a
ella.
L.- Bien, me gusta esa respuesta, toma te has ganado una golosina. - le di una -
¿Dinah? ¿Tú?
D.- ¿Si digo que sí me vas a dar una golosina? - asentí - Ok, entonces sí, lo seria. - le
di una. Me senté al lado de Normani y la miré coquetamente.
L.- Normani Kordei aceptarías ser mi novia a cambio de una golosina. - negó - ¿Dos
golosina? - me miró, se rió y volvió a negar.- ¿Tres?
C.- Vale, pero nada de besos, Jauregui. - miré a Camila después a Normani y nos
miramos maliciosamente y nos acercamos la una a la otra como si fuéramos a
besarnos. - ¡EHHH! ¡BESOS NO! ¡LERN! - se levantó y fue a por mí, se sentó en mi
regazo y pasó sus manos por mi cuello.
N.- ¿Así que nunca estarías celosa de ninguna de nosotras ehh, Mila? - dijo y yo reí.
C.- Sabes prefiero cuando se meten la una con la otra, de esa manera yo no salgo
perjudicada. - le di un beso en la mejilla y después otro y otro.
L.- Amooor...
C.- Claro que lo sé, solo es para hacer sufrir a esta idiota. - dijo como si no estuviera
delante, la besé de nuevo.
N.- Bueno Lauren, amor mío de mi corazón, ¿Dónde me vas a llevar por San
Valentín...? He oído que te encanta ese día ¿Qué harás por mí? - rodé los ojos - Ugh
Lauren así poco durará lo nuestro, tienes que ser mas detallista con tu segunda
mujer. - todas rieron.
L.- Lo siento, Camz me va a llevar a cenar pero toma una golosina como disculpa.- le
metí un caramelo en la boca y casi hago que se ahogue.
N.- Sí, ahora mátame, si no quieres estar conmigo dilo, no hace falta tanta violencia.
- dijo después de toser. Le tendí otra golosina y le puse cara de cachorro. - Ok, Mila,
ahora entiendo porque aguantas a esta loca, es adorable - puse cara seria cuando me
pellizco la mejilla.
**************
POV.CAMILA.
Seguíamos en la habitación hasta que por debajo de la puerta pasaron una carpeta
morada. Lauren se levantó de la cama, donde estábamos las dos, la recogió.
A.- ¿Algun admirador? - preguntó riendo. Abrí la carpeta y confirmé mis sospechas.
C.- No, que va, son sólo apuntes... le dije a un compañero que me los dejara.
L.- ¿Y por que los metió por debajo de la puerta? ¿y no te los dio en mano? -
preguntó.
C.- Los necesito y le dije que a lo mejor no estaba en la habitación porque no sabía
que íbamos a hacer o donde íbamos a estar y le pedí que los metiera por debajo de la
puerta.
L.- Ahh...
A.- Y yo pensando que era algún admirador secreto y son solo apuntes. - reí.
C.- ¿Qué admirador voy a tener yo? - dije riendo.
D.- Con la bruta de tu novia siempre pegada a ti, ninguno. - reímos menos Lauren
que le tiró un almohadón a Dinah.
L.- A ti no te hacen falta admiradores. - dijo entrelazando nuestras manos. - Para eso
estoy yo. - la besé.
C.- Las típicas tonterías que escriben los chicos en el instituto nada mas. - dije
apoyando mi cabeza sobre el hombro de Lauren. - Aunque... sí, una vez... tuve este
admirador - pensé - era extraño; recibí cinco tarjetitas y formó una frase muy bonita
pero nunca supe quien fue, solo aparecía en San Valentín, el resto del año nada... ha
sido el único "admirador" - dije poniendo comillas sobre la palabra - que me llegó a
llamar la atención, pero supongo que sería algún niño de cursos inferiores o ve tú a
saber quien - les conté a las chicas.
Miré a Ally que parecía estar pensando en la historia que acababa de contar.
C.- ¿Sabes? Creo que todavía conservo las notas. Ally agarra mi joyero, ese que está
ahí. - señalé.
Ally hizo lo que le dije, apoyo el joyero en las piernas cuando se sentó en la cama y
sacó las notas. Normani y Dinah que estaban sentadas a los lados de la chica mas
bajita también miraban curiosas, apartaron el joyero para poder mirar mejor las
notas.
N.- ¡Wow! Que bonito. ¿Y sabes quien fue? - dijo. Negué. Ally se echo a reír. Todas la
miramos.
A.- No me puedo creer que al final lo hicieras. - dijo riendo, la miré confusa. - ¿De
verdad no sabes quien fue? - dijo aguantando la risa. Volví a negar. - ¿No tienes la
mas mínima pista o sospecha de quien pudo ser? - volvió a preguntar.
C.- No Ally, no sé quien fue. - rió - ¿Tú sabes quien me mandó eso? - Dinah y
Normani miraban a Ally con la misma intriga que yo. Asintió. - ¿Quién era mi
admirador?
A.- Bueno, no era admirador exactamente. - fruncí el ceño. - Camila, te presento a la
escritora de tus bonitas notas secretas. - dijo con una gran sonrisa. - Gira la cabeza a
tu izquierda. - vi a Lauren con una falsa sonrisa en su boca y sus mejillas rojas como
tomates.
A.- ¿Qué? Yo no fui. Tú sola te metiste en esto, yo ni siquiera sabia que las habías
enviado... ni que habías puesto algo tan bonito, Jauregui.
L.- Bueno... yo te explico pero prométeme que no te vas a enfadar y recuerda que te
quiero - me dijo agarrando mis manos, asentí. - Ok, pues todo empezó cuando una
tarde en mi casa a Ally se le ocurrió escribirle una carta al chico que le gustaba para
enviársela en San Valentín, entonces me dijo que le enviara una carta a alguien que
me gustara...
L.- Déjame terminar... entonces Ally recibió la contestación, una nota de amor del
chico - reímos - y la vi muy ilusionada y estaba muy feliz - sonreí porque pensé que
Lauren me envió aquello porque quería que yo fuera feliz - pero resulta que la nota
no era para ella.
A.- El muy idiota se equivocó de Ally, se creía que se la había mandado otra.
L.- Sí y la pobre se quedo destrozada y, amor, tú sabes que en esa época no eras
santo de mi devoción, así que pensé ehh porque no hago yo lo mismo con Cabello. -
se me borró la sonrisa - Y eso pretendía hacerte, pero como yo no tenia idea y solo
quería hacerte sufrir pensé que seria mejor hacerte daño a largo plazo; que te
ilusionara y después te decepcionaras, o que hicieras el ridículo creyendo que otro te
las envió en su defecto que descubrieras que yo te las mandé y vinieras a
enfrentarme.
N.- Joder, Lauren, eras la semilla del mal. ¿Tanto odiabas a Mila?
No me había enfadado, eso era verdad, no me sorprende que Lauren hiciera eso, nos
odiábamos.
C.- O sea que la ultima nota era verdad, era todo una broma - dije levantándome,
agarrando las notas de las manos de Ally y llevándolas a la cama donde Lauren y yo
estábamos sentadas.
L.- Sí, mas que una broma era una manera de tener la oportunidad para pelear
contigo.
C.- Eran cosas de niñas, ¿verdad? - dije y asintió. - Aunque estuviste bastante
acertada con la frase... me odiabas pero siempre acababas en mi camino de una
manera u otra. - se acercó a mi oído.
L.- Eso es porque estábamos destinadas a estar juntas. Esto estaba destinado a ser.-
después me dio un beso en la mejilla. Le susurré un "te quiero".
D.- ¿Te contradices un poco, no, Lauren? Dices que odias San Valentín y después nos
sorprendes con lo de las notitas.
L.- Lo hice porque Ally me dio la idea en esa época - dijo - además cuando se trataba
de Camila yo era una contradicción... así me pasó que caí en mi propia trampa. - la
miré para que se explicara - Los primeros años era todo una broma, pero mi ultimo
año no fue una broma.
C.- Espera el ultimo año que tú estuviste no recibí nada, o sea ninguna nota, en mi
primer año recibí esta - dejé la nota sobre la sabana - Después estas dos - las deje en
orden junto a la otra nota - y por ultimo estas dos, la que termina la frase y el aviso -
dije.
L.- No fue una nota lo que te envié - dijo - pegué una rosa en tu taquilla, no iba a
hacerlo pero al final me atreví, fue muy bonito verte sonreír cuando la viste.
A.- Y después decías que no te pasaba nada con Camila. - dijo Ally riendo, mi novia
levantó los hombros.
C.- Oye y ¿Cómo pretendías que me enterara de que tú hiciste esto? - pregunté
curiosa.
L.- Mira bien las tarjetas. - me detuve a observarlas - las letras de las esquinas son
mis iniciales, pensaba que lo pillarías. - dijo señalando las iniciales de las tarjetas.
L.- Sí, chao chicas - dijo y después volvió a mi boca, la separe un poco.
C.- ¡Lern! - dije en tono de advertencia. - No hace falta que se vayan, y tú contrólate.
- me dio un pequeño beso y se separó de mí.
C.- Hambrienta, estoy esperando a que Lauren venga con la cena. ¿Y tu?
Sinu.- Bien, te llamaba para preguntarte algo. - escuché la voz de mi padre por
detrás - Que si, Alejandro, que ya voy a preguntárselo, ¿Quieres venir con nosotros a
pasar el fin de semana a la casa de campo? - peguntó.
C.- ¿Este fin de semana? - dije.
Sinu.- Sí.
C.- Es que la verdad iba a salir a cenar con Lauren por San Valentín. - volví a
escuchar la voz de mi padre.
C.- No se si querrá - dije. En ese momento llegó Lauren con la cena.- Yo le pregunto
y mañana te digo. - dije - Ok. Te quiero, dale un beso a papa y a Sofi de mi parte,
buenas noches. - Colgué y después me senté en la mesa para cenar junto a Lauren. -
Te voy a hacer una pregunta y quiero que seas totalmente sincera conmigo ¿ok? - le
dije.
L.- Sí, Camila, eres la mujer mas hermosa del mundo.- dijo. Sonreí y me sonrojé por
el halago - Bueno, dime que querías preguntar.
L.- Sinceramente, no, pero a ti te hace ilusión... tu también haces cosas que no te
gustan o no te apetecen por mí...
C.- OK, te tengo otra pregunta, mi madre me llamó y nos invitó a pasar este fin de
semana en la casa de campo.
C.- Nos, suele ser nosotras y nosotras suele ser tú y yo, así que sí, tu también estas
invitada, pero no estas obligada a ir... por eso te pregunto si quieres ir.
L.- Lo sé.
C.- Mañana llamaré a mi madre y le diré que vamos... prepararé algo romántico para
hacer allí, todavía no se el que pero pensaré algo.
C.- ¿Cómo que ni lo sueñe...? Vaya, vaya, Jauregui le temes al empresario Cabello
mas de lo que creía. - rodó los ojos.
POV.LAUREN.
C.- Venga, Lern, mis padres nos están esperando.- oí que decía.
Salí del baño, agarré la pequeña maleta donde llevaba la ropa, salí junto a Camila y
nos metimos en su coche para dirigirnos a su casa.
L.- Para nada - dije. Sonrió sin apartar la vista de la carretera, sabia también como yo
que estaba mintiendo.
Claro que estaba nerviosa, iba pasar el fin de semana con sus padres; con Sinu todo
estaba bien pero con Alejandro... todavía me asustaba un poco.
A los pocos minutos llegamos a su casa, Sinu nos preparó la cena, después
esperamos a que Alejandro llegara de trabajar. Estábamos en la sala cuando llegó,
nos avisó que cuando acabara el de cenar saldríamos rumbo a la casa de campo de la
familia Cabello.
A mitad de trayecto Sofi que estaba a uno de mis lados se apoyó en mí, donde se
quedo dormida.
A los pocos minutos Camila apoyó su cabeza en mi hombro. Sinu rió al ver a sus dos
hijas durmiendo sobre mí.
L.- Camila, se levantó muy temprano hoy, estará cansada. -le dije.
C.- No estoy durmiendo. - dijo sin apartarse de mí, ni abriendo un milímetro los ojos.
El viaje no fue muy interesante, de vez en cuando miraba por la ventana y sólo veía
el negro de la noche.
Alejandro estacionó delante de una gran verja, abrió y después entramos a un gran y
hermoso jardín algo iluminado al frente de una casa grande, el exterior era increíble,
todas las paredes cubiertas de madera daban un ambiente muy hogareño a la casa.
No vi mucho más de la gran estancia porque pronto nos fuimos a acostar ya que era
tarde.
Camila insistió para que durmiera con ella pero preferí irme a la habitación de
invitados.
Sinu.- Si insites.
A.- Buenos días. - dijo dándole un beso a su mujer.- ¿Y mis hijas? - preguntó.
Sinu.- Durmiendo.
La verdad es que podría decir que estaba incomoda por estar sola con mis suegros en
la cocina pero mentiría, Sinu puso la radio mientras acabábamos con el desayuno
después hablaba con Alejandro en la mesa sobre una noticia del periódico, de pronto
apareció Sofia.
So.- Tengo hambre.- dijo sentándose en la mesa, su madre le puso el plato de tortilla
delante.
L.- Hola.
A.- ¿Yo no tengo beso? - dijo burlándose de su hija, noté que me ponía roja. Camila
rió.
A.- ¿Camila, que vas a hacer hoy? ¿Tienes algo preparado? - preguntó.
C.- Lo sé, pero a Lauren no le gusta mucho, así que solo iba a llevarla al lago esta
tarde.
L.- ¿Amor, recuérdame por que aceptamos venir aquí? - dije sin aliento.
C.- Yo que sé... yo pensaba que esto iba a ser un paseo tranquilo por la montaña, tú,
yo, los pájaros... todo muy bonito y no rocas, bichos, este sol que nos va a freír vivas
y las malditas plantas que me están dejando las piernas llenas de cortes.
C.- ¿Papá queda mucho para llegar? - preguntó dándole un sorbo a la botella de
agua.
Ese no mucho, se convirtió en sí mucho, por lo menos para Camila y para mí.
Volvimos a alcanzar a Sofia, Sinu y Alejandro quienes estaban parados delante de una
roca.
A.- Solo falta subir por esa colina.- miramos la colina y después nos miramos la una a
la otra.
C.- Si muero hoy quiero que sepas que fue bonito estar contigo.- dijo empezando a
caminar.
C.- ¡Papá! - le gritó - ¿Podríamos haber venido en coche y nos haces pasar por este
infierno?
Llegamos al final de la alta colina, junto a unas rocas estaban ya todos sentados en
una mesa de madera gastada que había allí. Cuando Camila y yo llegamos nos
tiramos al suelo.
Estuvimos allí hasta la mitad de la tarde, cuando el sol no era tan fuerte.
Empezamos a caminar de nuevo y mas o menos el viaje de vuelta fue igual que el de
ida.
Discutimos quien tenía que llevar a quien pero al final ninguna llevó a la otra.
Sinu.- Estaremos en el lago.- gritó Sinu. Sabiendo que nuestro paso era cada vez más
lento.
Y efectivamente, poco después nos encontramos con el lago donde había una gran
cascada. Fuimos debajo de un árbol donde se encontraban los padres de Camila.
Nos sentamos sobre la hierba en bikini, charlábamos hasta que Sofi le vació un cubo
pequeño de plástico lleno de agua a Camila en la cabeza, gritó y salió corriendo
detrás de su hermana.
A.- Lauren vienen a por ti.
L.- Bueno, no me importa ahora pagaras tú. - acerqué lentamente mis labios a los
suyos.
C.- ¿Cómo? - dijo con una sonrisa pícara en su boca antes de juntarlos.
C.- Sabes ¿una vez me tiré por ahí? - dijo señalando la cascada.
C.- Sí, fue la primera y la última; me hice mucho daño, mis muslos se pusieron
morados totalmente, te juro que lloré. - dijo, la besé.
Estuvimos dentro del lago alrededor de una hora; hundía a Camila bajo el agua y ella
a mí, jugamos como dos niñas, cargaba a Camila y después la lanzaba, nos
salpicábamos agua, nos abrazábamos y besábamos importándonos bien poco quien
estuviera por allí, poco antes del atardecer salimos.
Camila se acurrucó entre mis piernas mientras manteníamos una conversación con
sus padres.
L.- ¿Camz, conoces a ese tipo? - dije señalando a un chico que estaba a lo lejos. Lo
miró. - Es que te ha señalado un par de veces y antes cuando estábamos en el lago lo
vi reírse con los demás que le acompañan mientras te miraba.
A.- Igual de idiota que su padre. - dijo. - Si sigue molestando te doy el permiso para
que vayas y le digas algo.- me dijo.
C.- ¡No! - Dijo Camila. Miré al chico aquel, volvió a señalar a mi novia y se burló de
ella.
C.- No, Lauren, tú no vas a ningún sitio, te quedas aquí.- dijo impidiendo que me
levantara.
L.- Pero...
C.- ¿Y que si se burla? Ese solo quiere llamar la atención, que vaya a hablar con él. Lo
conozco, es un idiota, si lo ignoras al final se cansa - me dio un beso - así que tu aquí
tranquila conmigo.
A los diez minutos Sinu y Alejandro dijeron que era hora de volver a casa.
C.- Yo me quedaré un poco mas con Lauren, quiero llevarla a un sitio.- informó.
Sinu.- Vale, pero no vuelvan muy tarde - dijo recogiendo las cosas.
Solo quedábamos las dos y una pequeña mochila.
C.- Sip - rió, se puso detrás de mí y me abrazó - Quería venir contigo aquí a ver el
atardecer. - me dio un beso en el hombro y se separó de mí.
Se sentó contra una gran roca y me hizo una señal para que fuera junto a ella. Me
rodeó con su brazo y apoyé mi cabeza en su pecho sin dejar de mirar al horizonte.
C.- Prefiero verte a ti disfrutando por cosas como estas... eres tan sencilla. - dijo, la
miré.
Vimos como el sol se escondía del todo detrás de aquellas montañas, solo se
escuchaban los ruidos de los animales, el movimiento del viento y la cascada que
había a pocos metros.
L.- ¡Woow! - me aparté de ella para sentarme a su lado y así poder mirarla a los ojos
- Tengo miedo de responder esa pregunta - dije sinceramente apoyando mi espalda
contra la roca.
L.- No, Camila - me miró - puede que sí haya pensado en un futuro, uno en el que
sigamos juntas, sigamos queriéndonos y siendo felices, que continuemos siendo parte
de la vida de la otra o mejor dicho que compartamos una vida, una familia y créeme
que nada me haría mas feliz que tener eso...
L.- Pero también soy realista, nuestras vidas están a punto de comenzar, tenemos 23
y 22 años, yo no sé lo que pueda pasar en un futuro, puede que rompamos o
tengamos que separarnos o cualquier cosa parecida, y puede que también después
volvamos o nos reencontramos. No tenemos certeza lo que pasará con nosotras.
L.- No lo sé, espero que no, pero sé realista Camila, yo acabaré la universidad, tú
también, nos tocará ir a trabajar puede que a otro estado u otro país diferente.
C.- Sí. - la agarré de la mano.- Tú eres un gran apoyo para mí y yo te necesito cerca.
C.- Sí. - me abrazó y después me besó - Sabes este es un lugar especial para mí. -
dijo acomodándome el pelo detrás de la oreja. - Suelo venir aquí a pensar cuando
venimos de vacaciones, es un lugar muy tranquilo y además es donde mi padre le
pidió matrimonio a mi madre.
L.- Supongo que te tendré que pedir matrimonio en un lugar especial también.
C.- Puede, a no ser que ye te lo pida antes. - dijo acercándose a mi para besarme.
***************
POV.CAMILA.
Salí de la ducha, me sequé el pelo, me puse ropa cómoda y bajé a la sala de estar;
mi padre y Sofi estaban en un sofá mientras que Lauren que había sido más rápida
que yo duchándose estaba tumbada en el otro, me acurruque junto a ella mientras
esperaba que mi madre terminase de hacer la cena.
A.- Chicas, no se duerman que la cena estará lista pronto.- oí que decía mi padre,
alcé un poco para mirar a Lauren y la vi que tenia cara de sueño, y probablemente mi
cara estaría igual. Haciendo ningún caso a las palabras de mi padre volví a
recostarme sobre el pecho de mi novia y cerré los ojos.
Sinu.- ¡Camila! ¡Lauren! La cena está lista. - me desperté ¿Cuánto ha pasado? ¿Diez
minutos? - ¡Camila! - me tocó el brazo - ¡Lauren! - la llamó - ¡Venga! - Lauren se
desperezó debajo de mí y me levanté - id a lavaros la cara y venid a cenar.
No hacia frío pero si hacia algo de viento, no era molesto, caminábamos de la mano
por la hierba mientras que el cielo cambiaba de color dando paso a un nuevo día, al
contrario que el día anterior en la insufrible montaña, Lauren y yo tuvimos un
agradable y romántico paseo donde no faltaron los besos, los abrazos, las caricias, las
miradas y sonrisas cómplices.
La mañana no tuvo nada mas interesante, a la hora de comer mi padre preparó una
barbacoa en el jardín, después de estar un rato jugando al baloncesto con Sofi y con
Lauren, quienes por cierto se pasaron todo el tiempo riéndose de mi forma de jugar,
Lauren fue a ayudar a mi padre con la barbacoa, tenían una charla normal y aunque
no sé de que hablaban, porque estaba sentada junto a mi madre en la mesa, podía
ver que ninguno de los dos estaba incomodo, me ponía muy feliz ver que toda mi
familia aceptaba a Lauren.
C.- ¿De que crees que estarán hablando? - le pregunté a mi madre señalando a
Lauren y mi padre.
C.- No estoy preocupada es solo que a veces pienso que papá... no importa solo
hablan, no está pasando nada malo.
C.- Pero hay veces que se comporta raro con ella... te juro que a Lauren le da miedo -
reímos.
Sinu.- Solo lo hace para aparentar, y sí probablemente quiera darle miedo a Lauren,
piensa que para el siempre serás su pequeña... pero te aseguro que no le molesta
que estés con Lauren.
C.- ¿De verdad? - pregunté, miré a las dos personas de la que hablábamos, mi padre
hizo reír a Lauren y yo sonreí.
Sinu.- Sí, extraño, pero no lo digo en un modo despectivo, no, para mi es raro porque
las veces que las he visto juntas, cuando Lauren trabajaba en casa o cuando estaban
en el instituto todo eran malas caras e insultos y ahora es lo contrario. Me hace feliz
que eso sea así, que hayas encontrado en Lauren alguien en quien puedas confiar.
Sinu.- Lo sé.- me puse roja al darme cuenta de que lo había dicho en voz alta y que
mi madre me había oído. Se rió al verme colorada.
Llegaron mi padre y Lauren con los platos, les ayudé a servir y comimos.
Por la tarde salimos de la casa de campo, dejamos a Lauren en su casa para ver a su
familia; dos horas después pasé a por ella para volver a la apasionante vida de
universitarias.
Capitulo 63
POV.LAUREN.
A.- Hey, hola chicas, perdón por tardar.- dijo cuando llego.
A.- Sí, estaba con Troy pero no llegue tarde por eso, cuando iba a salir mi madre me
llamó y decidió que era un buen momento para ponerme al día con todas las cosas
que le pasan.
A.- Sí... bueno voy a pedir algo de comer. - dijo y fue hacia la barra, a los pocos
minutos vino con un plato donde había unas hamburguesas, patatas y un refresco, se
sentó en su sitio.
D.- Sí, mi madre me lo dijo cuándo la llamé, las invitaciones llegaron a mi casa.
L.- Hacen una especie de ceremonia y una cena y baile, o algo así. - expliqué.
N.- Ahhh ¿y yo puedo ir? - preguntó.
D.- No, creo que es solo para antiguos estudiantes y un acompañante. - dijo Dinah.
L.- Pero...
L.- Déjame que le insista un poco más a esta pequeña cosa y si veo que no cede,
vamos tú y yo juntas. - Normani sonrió.
L.- Normani ve con Dinah, no seré yo quien rompa a la pareja. - agarró una patata
del plato de Ally y me la tiró.
***************
Pasaron unos cuantos días, aun no le había sacado el tema del baile a Camila todavía
e iba siendo hora.
Camila estaba sentada en su escritorio inmersa en una pila de papeles, que suponía
que eran apuntes, ¿Cómo puede ser tan desastrosa? Me acerqué a ella por detrás y la
abracé apoyando mi barbilla en su hombro.
C.- Noooo
L.- PFFF. -dije como una niña pequeña. - Yo quiero que vengas, quiero que TÚ seas
mi pareja. - dije haciendo berrinche.
Fui a mi cama y me senté en ella, a los pocos minutos Camila se levantó de la silla y
vino hacia mí.
L.- Sí, otra vez y hasta que no me digas que sí, no pararé.
C.- ¿Por qué es tan importante para ti ir conmigo a ese baile? - dijo sentándose en
mis piernas.
L.- Y porque quiero restregarle en la cara a todos esos payasos lo feliz que soy
contigo y lo bien que me ha ido hasta ahora. - confesé.
L.- ¿Por qué no? Te encantaba ese sitio, solías ser la reina del lugar.
L.- ¿Malos recuerdos? ¿Hablas de cuándo peleábamos? - No dijo nada - ¿Es por eso,
amor?
L.- Mi amor, eso es parte del pasado, ahora estamos bien, y somos felices y... -
entonces vino a mi mente una cuestión que hizo que mi estómago diera vueltas. -
¿No tendrás vergüenza de que nos vean juntas? ¿De ser mi novia?
C.- ¿Qué? No, no digas estupideces, yo no me avergüenzo de ti.
L.- No sé... vas a ver a tus amigos los ricos, los súper fabulosos y, vamos yo soy solo
Jauregui. - me interrumpió.
C.- Lauren mírame. - dijo pero seguí mirando al suelo, tenía ganas de llorar, no
quería que Camila sintiese vergüenza de mí. Agarró mi barbilla e hizo que la mirara. -
Hey mi amor, mírame y escúchame, en la vida vuelvas a decir y mucho menos pensar
que siento vergüenza de ti, estoy orgullosa de que seas mi novia porque estoy
enamorada de ti y nadie me hace más feliz que tú, ¿entiendes?, por suerte ahora
puedo decir que me importa muy poco o más bien, nada lo que piensen los demás de
mí y eso es gracias a ti. - me besó.
L.- ¿Entonces? ¿Qué razón tienes para no ir? Y no me digas que es porque no te
apetece.
L.- Que se jodan esa gente, tú iras con Ally, Troy, Dinah, Normani y conmigo... -
Camila me miraba recelosa. - ¡Vamos se mi pareja! ¡Por faaa! - La besé - Por favor -
la volví a besar. - Vaa. - otro beso - Puedo estar así todo lo que resta de noche. - dije
y la hice reír.
C.- Si cumples algo sí. Seré tu pareja solo si llevas un vestido que no sea negro.
C.- Rojo, naranja, amarillo fluorescente... lo que sea pero negro no.
C.- Sí.
L.- ¡Bien! - Le di un beso - ¡Iré con la reina del baile! - celebré y rió.
L.- ¡Por favor! Tú eres reina del baile incluso cuando no hay baile.
L.- Sip, sí lo hago. Este será como nuestro prom. - dije riendo.
C.- Algo parecido sí... oh Dios mío iré con la chica mala. - dijo haciéndose la
dramática - Espero que mi madre no se entere. - reí.
L.- Chica mala y reina del baile estaba claro desde el capitulo uno que íbamos a
terminar juntas.
Estuvimos un rato más bromeando sobre el baile y me contó cuando fue al prom con
Dinah.
C.- ¡Mierda! ¡Mira qué hora es! Y aún tengo que pasar a limpio todo eso, - dijo
señalando la pila de papeles - seguro que ahora me quedaré hasta tarde; tú y tus
estúpidas cosas de prom de adolescentes que me distraen. - puso cara de enfadada,
le sonreí - No hagas eso cuando intento enfadarme contigo. - sonreí de nuevo, me
besó. - Ahora tengo que volver a eso. - volvió a besarme, se levantó de encima de mí
y fue a su silla.
Camila seguía peleando con sus papeles intentando ordenarlos y pasarlos a limpio.
C.- Vale, yo aún tardare. - giró su silla para que fuera a besarla.
L.- No te quedes toda la noche despierta ¿sí? - La besé. - Buenas noches.
***************
POV.CAMILA.
Mierda de papeles.
Después de estar pasando los apuntes a limpio por fin terminé, bueno no del todo,
aún faltaban algunos pero estaba ya muerta, tenía que irme a dormir; me tumbé en
la cama y me puse a pensar.
Así que al final iré al baile... le tenía que haber dicho que no... no puedo volver a ese
sitio, muchas emociones y recuerdos. Aún tengo grabadas cada una de las cosas que
me hicieron, y estar allí solo lo hará peor; no, tengo que hacer un esfuerzo; vamos,
hazlo por Lauren, ella quiere ir, intenta estar un rato por ella, después inventas
cualquier excusa y te vas. No tendrás que encontrarte con nadie. Reza para que no te
encuentres con nadie.
Mientras recordaba notaba como las lágrimas caían por mis mejillas, me levanté, fui
al baño, me lavé la cara y volví a salir.
L.- No importa, ¿Qué te pasa? ¿Por qué lloras? - dijo secándome las lágrimas que
todavía caían.
C.- Nada.
L.- Sí, claro que puedes. - se hizo a un lado para que yo entrara, me secó las
lágrimas que todavía caían por mis mejillas y me tumbé a su lado.
POV.LAUREN.
Era el día del baile, estaba en mi casa preparándome, Taylor entró a mi habitación.
L.- Gracias.
T.- Estás muy guapa. - le sonreí y fui hacia el espejo para maquillarme.- ¿Ya te
cambias? ¿Tantas ganas tienes de ir al baile?
T.- ¡Ah sí! ¿Dónde guardas los zapatos esos que compraste para tu graduación?
La verdad, he de confesar que estaba algo nerviosa y eso me hacía sentir un poco
estúpida no es como si fuera mi prom.
So.- Sí, claro. - cerró la puerta detrás de mí - ¿Qué es eso? - dijo señalando la gran
bolsa que llevaba colgada en el brazo.
L.- Hola.
Sinu.- ¿Lauren? ¿Qué haces aquí? - Me dio un beso. - El baile no es hasta dentro de
varias horas...
L.- Sí, lo sé pero quería ver a Camila antes de ir. ¿Está en casa?
Subí las escaleras y toqué la puerta; no obtuve respuesta; lo hice varias veces más
pero nada; decidí entrar.
L.- Camz. - la vi de espalda a la puerta frente a su portátil con los auriculares puestos
y la música muy alta, incluso yo podía escucharla.
L.- Pues ahora que te veo, mejor. Me vas a dar un beso o... - me besó.
C.- Pero en serio ¿Qué haces aquí? Pensé que vendrías a por mí, - miró el reloj de su
mesita - en unas tres horas, no ahora, ni siquiera me he vestido.
Me quité la chaqueta que llevaba puesta y la dejé en la cama de Camila, quién por fin
se daba cuenta lo que llevaba puesto.
L.- ¿Te gusta? - pregunté sabiendo ya la respuesta; me comía con la mirada obvio
que le gustaba, ella asintió animadamente recorriéndome con sus ojos de arriba
abajo. - Cierra la boca, se te va a cansar la mandíbula. - dije cerrándosela.
L.- Ves eso es lo que me pasa a mí cada vez que te miro, siempre. - rió - Es verdad.
C.- Quítatelos, no me gusta que seas tan alta, mira que me tengo que poner de
puntillas para besarte. - se alzó en sus pies para besarme.
L.- No, me gusta ser mucho más alta que tú. - fue hacia su vestidor y vi que salía con
unos tacones puestos - marcas tendencia en la moda - dije al verla con su ropa
desgastada y los zapatos de tacón.
C.- Sí, lo sé. - se puso delante mío - ¡ja! ¡Ahora somos iguales!
C.- Tramposa - me imitó con voz burlona y fue a besarme, fuimos hacia atrás hasta
que ella chocó contra su cama.
L.- No, mi amor, no vine a eso - me miró extrañada - cámbiate de ropa, ponte el
vestido, arréglate para esta noche.
C.- Bueno, si es para una sorpresa supongo que lo haré. - entró a su vestidor.
L.- Bajo al jardín a preparar una cosa, cuando estés lista bajas - dije.
C.- Ok.
Cogí mi bolsa donde llevaba todo lo necesario y bajé al jardín donde prepararé el
trípode, la cámara y elegí el sitio justo para que salieran unas fotos perfectas; lo dejé
todo listo y me senté en el sofá del jardín esperando a que Camila terminara de
arreglarse.
C.- ¿Y bien? ¿Qué piensas? - dijo, me levanté del sofá y la agarré de la cintura.
L.- ¿De verdad, quieres saber lo que pienso? - asintió. - Cuando te he visto lo primero
que he pensado ha sido, Lauren Jauregui, eres una mujer con suerte - la acerqué más
a mí.
C.- ¿Y que es todo esto? ¿Para que querías que me arreglará ya? - dijo rodeando mi
cuello con sus brazos.
L.- Ven. - la cogí de la mano y la lleve hasta el lugar donde decidí que era un buen
sitio para tomar las fotos. - Como tú y yo no fuimos al baile de graduación juntas y no
tenemos la típica foto del prom pensé ehh ¿y por qué no la hago yo? Pero después
me dije ¿y por qué no nos hago una sesión? - expliqué mi idea.
L.- ¡Sii! Primero te haré las fotos a ti sola y después las dos juntas.
C.- Ok... si tendrá ventajas que tenga una novia fotógrafa y todo - rió y me besó -
Sácame guapa.
L.- Soy fotógrafa, no hago milagros. - bromeé - Que no, amor, que era broma,
¿Cómo te voy a sacar fea? Si eres lo más precioso de este mundo. - la besé.
C.- Suerte que sabes cómo arreglar las bromas que haces - me besó.
Empecé a hacerle fotos; la luz del atardecer era perfecta lo que hacía que las fotos
salieran estupendas y Camila con su vestido corto color negro y muy ceñido a su
espectacular cuerpo, hacía que las fotos fueran más perfectas todavía.
L.- Mi amor, la cámara lleva temporizador, cada diez segundos dispara una
foto. ¿Preparada?
C.- Sí.
L.- Bien, primero haremos la típica foto de prom, ¿ok? - le di al botón de la cámara y
me puse detrás de ella, agarrando su cintura. - Espera ¿Por qué ahora eres más alta
que yo? - dije molesta.
C.- Tacones, linda - dijo sonriendo a la cámara.
C.- No.
C.- Pues ven - se puso detrás de mí y me agarró de la cintura - así no quedará raro. -
esperamos a que la cámara disparara la foto, Camila se iba a apartar pero la retuve.
L.- No, otra, es que he salido con cara de enfadada para mostrar mi descontento -
hizo otra. - Fuera los tacones. - ordené, se quejó pero me hizo caso y yo también me
los quité mientras la cámara disparaba fotos. - Ves como soy más alta que tú - dije y
rodó los ojos lo que me hizo reír - Ven aquí, pequeña. - la cogí del brazo y la abracé.
C.- Dame un beso - dijo, eso hice y esperamos a que la cámara hiciera la foto para
separarnos - ¿Puedo hacerte yo alguna a ti sola?
C.- Sí.
L.- Noo - puso cara triste - Lo siento, amor pero no me fio de ti, eres muy torpe y esa
cámara muy frágil.
C.- Yaa. No volverá a pasar, lo juro, déjame hacerte una foto - cogió la cámara y
empezó a hacerme fotos, más de una - Ahora un selfie - agarró su móvil del sofá y
dejó mi cámara con cuidado allí también, se puso a mi lado y pegó sus labios a mi
mejilla y le dio al botón para hacer la foto. - Perfecta - no me dejó ver la foto - voy a
encender las luces del jardín - dijo, ya que estaba oscureciendo así que era buena
idea.
"Te han etiquetado en una foto" vi que ponía en la pantalla, le di y apareció la foto
que Camila había tomado momentos atrás.
L.- Te traje algo. - dije, me miró extrañada, saqué de la bolsa una corona de plástico
- ¿serás mi reina del baile? - pregunté poniendo la corona sobre su cabeza. Ella rió.
C.- Espera, ahora vengo - se fue corriendo y a los pocos minutos vino con unos
cantos folios, rotuladores, unas tijeras y una grapadora; improvisadamente me hizo
una corona de papel como la que hacen los niños en el colegio cuando es su
cumpleaños; en la parte delante había unos cuantos dibujos y la frase "Lauren es mi
reina", me la puso en la cabeza - Mi reina - me besó.
L.- Me encanta esta - dije mostrándole la pantalla a Camila, quien estaba ocupada
con su móvil.
C.- Sí, es bonita - dijo refiriéndose a la foto donde ella estaba sentada junto a mí en
un banquito del jardín, que Camila había insistido en poner, en la que ella arreglaba
la pulsera que llevaba en su muñeca y yo la miraba sonriente con cara de enamorada.
L.- Sabes, siempre me molestó cuando la gente insinuaba que nos mirábamos de una
manera especial - le confesé - supongo que tenían razón.
L.- Siento contradecirte a ti y dar la razón a la gente pero creo que inconscientemente
sí lo hacíamos, al menos yo sí... - admití - ...y tú también, te enseñaré unos videos
que lo muestran.
Sinu.- No sé, a lo mejor decidiste dormir en el campus con Lauren o no sé. - vi como
Camila se ponía roja por la insinuación de su madre.
Sinu.- Ok.
***************
POV.CAMILA.
He de admitir que el que Lauren hubiera improvisado esa "sesión de fotos" hizo que
olvidara mis nervios. Siempre que ella está conmigo me relajo, hace que me olvide de
todo.
Noté que Lauren agarraba mi mano y entrelazaba nuestros dedos, yo no dije nada,
ella tampoco dijo nada solo me sonrió y volvió su vista a la carretera. Seguro notó
que estaba nerviosa.
A los pocos minutos llegamos, había mucha gente, aparcó el coche y bajamos.
L.- Ally acaba de mandar un mensaje. - dijo guardando el móvil en el pequeño bolso
que llevaba, me dio la mano y empezó a andar pero me quedé estática en el sitio. -
¿Vamos? - respiré hondo y caminé junto a ella, hasta encontrarnos con nuestro
grupo.
Ally llevaba un vestido corto rosa claro muy alegre; Dinah una falda ceñida al cuerpo
de color azul con un gran cinturón negro y una camisa blanca muy sexy; Normani un
simple y bonito vestido rojo y Troy unos pantalones vaqueros, una camisa de cuadro
y una chaqueta negra.
Entramos dentro del recinto, el instituto no había cambiado mucho, solo que ahora
tenía adornos por todas partes y luces. Entramos al gimnasio, donde había un
escenario y pantallas colgadas donde pasaban fotos de antiguos alumnos y se
escuchaba música de fondo, el gimnasio estaba repleto de personas cosa que no era
buena para mi claustrofobia.
Troy.- ¡Woooow! ¿Esto era vuestro gimnasio? En mi instituto con suerte teníamos
campo de futbol.
A.- Sí, y eso que no has visto el campo de futbol americano y la piscina.
Estuvimos contándoles anécdotas que nos habían pasado en ese sitio a Troy y
Normani hasta que nos sentamos en la mesa que nos asignaron por suerte nos
pusieron a los seis juntos.
Hubo una especie de ceremonia de media hora presidida por el director Simons y
después nos trajeron la cena. Yo estaba bastante tranquila, nadie había venido a
hablarme ni nada, era todo muy normal y la presencia de mis amigas y mi novia
hacia todo más fácil.
L.- Mira esa es Taylor con su primer novio. - dijo señalando a una foto.
L.- ¿Y por qué? Que no haya fotos mías de mi estancia aquí vale ¿pero tuyas? casi
dirigías este sitio. - dijo con indignación.
L.- Sí, amor, todos te obedecían, hacían lo que les pedias, lo que tú dictabas. - dejó
de mirar el panel y se acercó a mí, quedando frente a frente.
Seguimos buscando en las fotos del panel. Me entró una sensación de miedo al ver
una foto en la que salían Johnny y Vanesa con más personas.
L.- Mira, mi amor, aquí salimos, ven. - dijo haciéndome apartar la vista de esa foto.
C.- ¿Dónde?
L.- Aquí, y tu decías que no teníamos fotos juntas. - me agarró por detrás apoyando
su barbilla en mi hombro, el miedo que sentí momentos atrás se desvaneció por
completo. - Ahí mira - señaló.
C.- Ahh ¿sí? ¿Cómo cuál? Yo no recuerdo que pasara mucho. - dije intentando no reír.
L.- Ahh ¿no recuerdas? Tú, yo, un baño en una estación de servicio, un motel... -
negué riéndome - boba - me dio un beso en la mejilla.
C.- Y pensar que gracias a eso - señalé la foto - paso esto - dije acariciando su brazo
que se posaba en mi cintura, Lauren me abrazó más fuerte. - Ehh ¿esa no eres tú? -
Dije mirando a otra foto, me solté de su agarre y me acerqué más al panel. - sí, eres
tú, con Ally. - se acercó.
L.- Ahh sí, no la había visto - en la foto salía Lauren apoyada en la pared con cara
seria y una sonriente Ally a su lado.
L.- ¿Y?
C.- Nada, solo que eras muy seria, siempre tenías cara de enfadada. - dije rodeándola
con mis brazos, pasó su brazo derecho por mi cintura.
L.- Pues no sé qué me pasaría, no me acuerdo de esa foto, seguro que me habría
peleado contigo o con cualquier idiota de los que me rodeaban.
C.- Esa pose tan Jauregui - dije señalando la foto - esa actitud de chica mala, que
ganas de matarte.
L.- La frase correcta es te ponía, punto. - la miré sorprendida - Confiesa que lo hacía.
C.- No.
L.- Aunque no lo quieras admitir yo sé que incluso cuando decías odiarme te atraía,
yo no digo sentimientos ni nada de eso, como paso después, no, te atraía
sexualmente.
C.- No, - rió - pero sabes, sí que te voy a confesar algo, había algo que me volvía
más loca que esa actitud tuya de rebelde.
C.- Tus ojos - le acaricié la ceja - siempre fueron mi debilidad - sonrió - me perdía en
ellos, aunque no sabía porque siempre quería que me miraras y me odiaba por eso.
L.- Awww, Camz, me amabas. - reímos y me besó hasta que fuimos interrumpidas
por una voz masculina.
Estuvimos un rato con Chris viendo fotos y volvimos al gimnasio. Vimos al director
Simons hablando con unos alumnos.
L.- ¿Tú crees que si nos peleamos ahora nos castigará? - preguntó divertida.
C.- ¿En serio quieres pelear? - dije tiernamente y ella asintió como una niña pequeña,
le di una palmada en la mano y me la devolvió, así empezamos a "pegarnos" entre
risas.
A.- ¿A que no sabes a quien me encontré hace un rato? - preguntó a Lauren y Dinah
rió.
L.- ¿A quién?
D.- Y Ally estaba loca por él. - Troy puso cara de asco.
A.- Sí, pero a él le gustaba Lauren. - la misma cara que había puesto Troy puse yo,
Lauren se dio cuenta y rió.
D.- Por eso lo llamábamos así, porque estaba relacionada con las tres de alguna
forma.
T.- No, ahora menos mal que te mejoró el gusto en chicos... ese tiene cara de Mario
Bross.
Nos dirigíamos los deis a la pista y bailamos todos juntos, intercambiando parejas
hasta que empezó a sonar una lenta.
Lauren me agarró por la cintura y yo la rodeé por el cuello con mis brazos pegándome
a ella y empezamos a bailar al ritmo lento de la música.
C.- Sí.
La verdad es que si, estaba siendo una noche tranquila por suerte no me había
separado de Lauren en toda la noche y eso era lo que me hacía mantener la calma.
L.- Estoy contigo, o sea que sí, lo paso bien. - me sonrió y yo hice lo mismo; noté
como algunas personas nos miraban y eso me incomodaba un poco, pero no dejaría
que Lauren lo notara. - No te preocupes, no te pongas así, déjalos que miren.
C.- Ahh ¿Cómo haces siempre eso? - dije acercándola a mí.
C.- Saber que estoy sintiendo, no quería que lo notaras. - dije algo frustrada.
L.- Ohhh me besas delante de la gente. ¿Qué es esto?, Cabello, ¿Qué bicho te picó? -
dijo dramáticamente.
L.- Mmm... me pregunto cuando darán el premio a reina del baile. - reí por lo que dijo
- Ahora es cuando nombran al rey y es el típico atleta sin cerebro y después te llaman
a ti. Y el imbécil ese quiere bailar contigo y besarte porque así es como debe de ser. -
la miraba entretenida con una sonrisa en mis labios. - Pero entonces tú lo rechazas
delante de todos, él se enfada y vienes a mí entonces me confiesas tu amor y me
besas y después somos felices para siempre, fin.
C.- ¿Ah sí? - Asintió. - ¿Yo te besaría? - Se acercó y me besó - Mira tú que bien.
L.- Mi amor, voy a por algo de beber. ¿Quieres algo? - negué y fue hacia una mesa;
no apartaba la vista de ella hasta que oí que me llamaban.
B.- Sí, soy yo, no puedo creer que me sigas diferenciando. - sonrió y nos abrazamos.
C.- ¿Cómo estás? Cuanto tiempo... te ves muy bien.
B.- Gracias tú también estas estupenda... Mandy, ven. - se giró y llamó a su hermana
que estaba de espaldas.
B.- Son solo un par de horas estará bien con papá y mamá.
M.- Sí, hace cinco meses. - me enseñó una foto del pequeño en su móvil.
C.- Se parece a ti. - asintió felizmente.- ¿Y viniste con el papá del pequeño?
M.- Ohh no, su padre no se hace cargo, nos abandonó al mes de nacer Rick.
B.- Sí, todos me lo dicen se me ha pegado un poco... también trabajo como becaria
en una biblioteca, no es lo más divertido pero da dinero para pagar facturas.
B.- No, el baile fue casualidad, yo vine a ver a mi familia, mi hermana, mi pequeño
sobrino y para presentarles a mi novio a mi familia.
B.- Sí, mira es aquel que está en la mesa. - señaló a un chico pelirrojo, al ver que lo
estábamos mirando saludó con la mano.
C.- Las dos cosas. - dije riendo. - Vine con mi novia. - ambas se sorprendieron, miré
a la mesa de las bebidas pero Lauren no estaba allí. - Que por cierto no sé dónde se
ha metido.
B.- Sí, eso... ¿Quién es? - parecíamos tres quinceañeras hablando en una fiesta de
pijamas.
M.- No puede ser. - dijo, ella estaba enfrente de mi parecía sorprendida por algo. -
esa es... Mila no te gires pero ahí está... está... Jauregui.
B.- Sí, sí que es ella. Espera viene hacia nosotras, ¿Por qué?
B.- ¿Ah no? Pues yo sí, Mila se ponía súper celosa cuando cualquiera de nosotras
hablaba con Jaure... perdón, Lauren. - Lauren me miró - Siempre sospeché que le
pasaban cosas con ella. - me puse roja.
B.- No estoy tan segura de eso, no podíamos mirarte o no sé, pasar por tu lado sin
escuchar una reprimenda suya. - le dijo a Lauren.
M.- ¿Esto pasó cuando nos fuimos, porque no mencionaste nada en los emails?
C.- Oficialmente llevamos poco tiempo, pero esto empezó un poco antes de mudaros.
M.- Este es el mayor giro argumental en la historia de los giros argumentales - rió.
C.- Sí, puede ser.
L.- ¿Mi amor, cuál de las dos es Brenda? - Dijo intentando ser discreta pero la
escucharon y rieron. - Siento no saber quién es quién - dijo apenada.
L.- Mmm... esto antes fuimos Camila y yo a la cafetería y me acordé de la vez que
nos tiramos comida y me vino a la mente la razón de porque lo hizo, mmm... esto
quería decirte que yo... yo no tuve nada que ver con lo de las notas donde te
amenazaban, yo no escribí nada de eso, nunca tuve nada en contra tuya, ni tuya -
dijo mirando a Mandy - me parecías buena persona, lo único malo que teníais era que
erais amiga de esta idiota... - dijo acercándome a ella - solo quería que supieras eso.
B.- Sí, sé que no fuiste tú - me miró y asentí, sabía lo que iba a decir - fue Vanessa.
L.- ¿Cómo? esa zorra. - no se cortó en insultarla - ¿y cómo sabíais que fue ella?
C.- Me lo confesó una vez, en una de las muchas peleas que tuvimos cuando tú
entraste a la universidad. - le dije.
L.- Peroo...
C.- Pero nada - le di un pequeño beso. - Olvida lo que paso ¿sí? fue hace mucho
tiempo. - no muy convenida asintió.
Estuvimos un rato más hablando y recordando nuestro tiempo en este sitio, Lauren se
mantenía un poco al margen, solo escuchaba.
C.- Amor.
C.- Mírame, gruñona celosa. - me miró con cara de niña enfadada. - ¿Por qué te
pones así? - Dije abrazándola más. - No, pongas esa cara de enfadada.
C.- La única idiota a la que amo eres tú. - dije dulcemente, me miró. - Yaa...
sonríeme. - le exigí.
Pasó un rato hasta que por fin me sonrió y dejó de poner sus caras de niña enfadada,
que la verdad me gusta que las ponga porque se ve muy graciosa.
L.- ¿Has notado que todos te miran? - Preguntó cuándo dos chicos más o menos de
nuestra edad aproximadamente se me quedaron mirando descaradamente. - Todavía
te recuerdan, Cabello.
C.- Porque no, no por lo menos cuando estemos en este sitio no me llames así. - le
pedí.
L.- ¿Y cómo quieres que te llame? ¿Camila? - Negué con la cabeza. - ¿Mila? - Empezó
a acariciarme la pierna y volví a negar - ¿Camz? - Asentí - ¿Mi amor? - Volví a asentir
y me besó. - ¿Viste cómo te miraban esos dos? Eso prueba que yo vine con la pareja
más hermosa del mundo.
C.- Awww - la besé - pero sabes eso es mentir, tú no has podido traer a la pareja
más hermosa del mundo porque la he traído yo. - dije; me acercó más a ella y juntó
nuestros labios. - Me encanta cuando te pones así de mimosa y abrazable y cursi y
me das muchos besos.
X.- Vaya, vaya, vaya - nos separamos al escuchar una voz masculina. - Siento
interrumpirlas señoritas.
P.Gom.- Venía a saludar a mi alumna favorita, señorita Jauregui, ¿Cómo está? Bueno
no sé para qué le pregunto ya veo que está bien. - me levanté de encima de Lauren,
y ella se levantó de la silla quedando ambas frente al profesor.
P.Gom.- Lo mismo digo, hacía años que no la veía y veo que llegó a tomar algunos de
mis consejos. - dijo mirándome.
P.Gom.- Bien, ya he hablado con Jauregui ahora me toca hablar con usted Cabello.
¿Cómo le va?
C.- Bien, estoy bien, sigo trabajando día a día, pero me va bien. - me adelanté. Como
hizo con Lauren también hablamos un poco sobre mis estudios. - ¿Así que la señorita
Jauregui era su alumna favorita? - pregunté.
P.Gom.- Sí, en efecto lo era. - Lauren enrojeció - por cierto Cabello, me sigue
debiendo un póster.
P.Gom.- Su... ¿novia? - Preguntó y Lauren asintió. - Su novia rompió el póster que
había en la clase de matemáticas dos. - le contó.
C.- Ese póster me miraba mal, se burlaba de mí, un día me enfadé y lo rompí pero
después lo pegue.
P.Gom.- Lo siento chicas, tengo que irme, Cabello, de verdad, me alegro que esté
bien. - me dijo.- Lauren me siento orgulloso de lo que has conseguido.
P.Gom.- Por cierto, descubrieron que es mejor estar juntas y felices, que estar
peleando todo el día ¿no?
C.- Sí.
P.Gom.- Bien, adiós señoritas - Se iba a ir pero se giró una vez más a nosotras. -
Señorita Jauregui, no vuelva a tutearme.
C.- Creo que fue el profesor que más me ayudó cuando... - me quedé callada y
Lauren me miró - ... cuando estuvo aquí - dije, Lauren se echó a reír.
L.- No me puedo creer todavía que rompieras el póster. - reí, desvaneciendo los
malos recuerdos que me rondaban la mente.
Nos encontramos con los demás en el centro del gimnasio, bailamos un rato hasta
que empecé a sentirme encerrada ya que había mucha gente alrededor nuestro.
C.- Amor, podemos ir fuera un rato me estoy agobiando, necesito aire fresco. - le
pedía a Lauren.
L.- Sí, claro, vamos fuera, pero ¿Estás bien? ¿Es un ataque? - preguntó preocupada.
Estábamos en las escaleras de la entrada. Era una noche preciosa, corría una
pequeña brisa y en el cielo se podían divisar algunas estrellas.
C.- Mi amor, no te apoyes ahí que te vas a manchar el vestido. - dije tirando de su
brazo para que se separara de la jardinera.
X.- ¡CAMILA CABELLO, POR FIN NOS ENCONTRAMOS! - escuché detrás de mí, me
separé de Lauren.
Esa voz.
POV.CAMILA.
X.- ¡CAMILA CABELLO, POR FIN NOS ENCONTRAMOS! - me quedé en silencio, agarré
fuerte la mano de Lauren. - No vas a saludar a una amiga. - dijo con soberbia.
V.- Que poca educación. - dijo acercándose hacia nosotras. - Ahora veo que lo que se
dice por ahí se cumple, somos lo que comemos. - dijo mirando de arriba abajo
despectivamente a Lauren.- Pensaba que tenías más clase, Camila, pero ya veo que
no. Que lástima. - dijo falsamente.
V.- Aunque pensándolo bien, siempre te gustaron los casos de caridad. - dijo riendo.
C.- Vayamos adentro, amor. - le dije a Lauren quien apretaba mi mano tan fuerte
como yo la suya, ambas por la misma razón.
V.- Te felicito, Jauregui, - dijo antes de que nos diera tiempo a girarnos para volver al
gimnasio - Creía que eras estúpida pero ya veo que te las arreglas bien, dime ¿ya
conseguiste salir de pobre? Quiero decir, ¿Cuánto te paga Camila por meterte entre
sus piernas? - Lauren iba a ir hacia ella pero me dio tiempo a sujetarla, provocando la
risa de Vanessa. - ¿No cambiaste nada? - la provocó.
C.- Lern - hice que me mirara - déjala, volvamos con las chicas. - dije agarrándola de
sus mejillas.
C.- Mi amor, por favor - le supliqué. Aunque estaba llena de rabia y de miedo en ese
momento, antes de irme mire a Vanessa. - Espero no volver a verte nunca más. - le
dije. Agarré la mano de Lauren; cuando íbamos a entrar escuché a Vanessa soltar
una frase que hizo que me congelara.
V.- Johnny te manda saludos - me frené - dijo que le era imposible venir hoy... - me
giré hacia ella. - está libre, lo sabes ¿verdad? - en su boca había una sonrisa triunfal.
V.- Te mereces todo lo que te hizo. - soltó. Miré a Lauren, aunque su cara mostraba
desconcierto sus ojos expresaban odio. - ¿Sabes lo que es reducción de condena? -
dijo riendo.
C.- Mientes.
V.- No, no miento. - dijo calmada. - Ha sido un placer darte estas noticias, nos
vemos. - se fue riéndose.
"Reducción de condena".
"Está libre".
"Reducción de condena".
"Esta libre".
Sabía que en cualquier momento iba a romperme, no sé si cuando bajara del coche o
incluso aquí mismo al lado de Lauren, pero ocurriría tarde o temprano.
Lauren frenó en frente de mi puerta, bajó del coche y me tendió la mano cuando
abrió la puerta del vehículo.
L.- ¿Estas bien amor? - preguntó, en sus ojos podía ver preocupación. Bajé la mirada.
- ¿Camz, te ocurre algo? - Volvió a preguntar haciendo que la mirara. - Confía en mí,
habla conmigo.
C.- Es... estoy bien. - dije intentando que mi voz sonara calmada.
L.- ¿Segura? - Asentí sin ganas. -En ese caso, - agarró suavemente mis mejillas y
depositó un beso en mis labios - buenas noches. Te quiero. - me besó de nuevo.
La vi subir de nuevo a su coche, antes de irse me dijo adiós con la mano; cuando ya
no divisaba el automóvil un fuerte dolor me atravesó el pecho.
No puedo respirar.
Me senté en la acera e intenté recuperar el aliento; era como si todo mi pasado, todos
mis demonios hubieran vuelto a mí de un momento a otro.
Comencé a llorar y sin pensarlo saqué el móvil del bolso y temblando me lo acerqué a
la oreja después de marcar el nombre que buscaba.
C.- En... mi casa. - dije como pude. - ¡Ven, por favor! - le supliqué llorando.
L.- Tranquila, pequeña, ya estoy aquí. - dijo acariciando mi espalda. - Ya pasó, amor,
tranquilízate. - me separó un poco de ella - Respira hondo.- lo intenté. Acariciaba mis
manos. - Respira de nuevo. - dijo poniéndome la mano en el pecho, volvió a
abrazarme. - ¿y si entras a la casa?
Subimos sin hacer mucho ruido a mi habitación después de estar un rato en el jardín
intentando calmarme.
L.- ¿Te has puesto así por el encuentro de Vanessa? - Preguntó; asentí. - Olvídate de
ella, olvídate de todo, amor, relájate. No vale la pena que te pongas así por ella...
sabes, te voy a preparar un baño ¿ok? - se fue hacia el armario y sacó ropa limpia, la
dejó sobre la cama y entró al baño.
Fui corriendo hacia donde ella fue, no me atrevía a estar sola ni siquiera en mi propia
habitación.
L.- Ven aquí. - me acercó y me puso de espalda a ella. - Voy a quitarte la ropa, amor.
- dijo bajando la cremallera de mi vestido, besó mi hombro, dejó que el vestido
tocara el suelo y me puso frente a ella, agarró mis mejillas con cuidado y juntó
nuestros labios dándome un tierno beso; me quité las prendas que todavía cubrían mi
cuerpo, antes de meterme en la bañera me giré hacia Lauren.
La verdad, estar con Lauren dentro de la bañera me relajó, podía sentirla tan cerca de
mí; me besaba mientras acariciaba mi brazo, incluso sin palabras, me daba todo el
confort que necesitaba; he de decir que hasta me hizo reír un poco porque llenó la
bañera de espuma.
Después del baño, estábamos en mi habitación, cerré con llave y me aseguré de que
la ventana estuviera bien cerrada, con el seguro puesto.
L.- ¿Camz, porque nos encierras? ¿Qué pasa? - Dijo preocupada sentándose en el
medio de mi cama. - Siempre te digo que hables conmigo, que confíes en mí, hazlo,
Camila, cuéntame que te está pasando, por favor, verte así me hace mal, no saber
que te provocan esos miedos me hace mal.
C.- Lauren, te lo voy a contar todo, toda la historia, mereces saberla. - me senté en la
cama frente a ella. Respiré hondo y empecé a relatar. - Mi último año de instituto fue
un infierno.- dije para empezar. Me miró extrañada - y no del tipo "no tengo vestido
para la prom, oh Dios mío que voy a hacer", no, fue un jodido infierno.
L.- ¿Qué paso? - me agarró de las manos, respiré hondo de nuevo. - Tomate tu
tiempo, pero por favor cuéntamelo. - asentí.
C.- Descubrí que no todo era lo que parecía, que no es oro todo lo que brilla y que si
pules bien puedes llevarte un buen diamante. Pero me quedé sin mi tesoro. - acaricie
su mejilla.
C.- Sí, y te perdí... ese año cometí el peor error de mi vida. - Hice una pausa. -
¿Recuerdas a Johnny? - asintió, incluso decir su nombre en voz alta me provocaba
arcadas, noté como las lágrimas empezaban a caer, Lauren acercó su mano a mi
mejilla para secarlas. - Al principio estaba con él porque necesitaba sacarte de mi
cabeza y de mi corazón; por despecho caí en los brazos de mi peor pesadilla. - vi
miedo en sus ojos. - El pensaba que yo era de su propiedad, se creía mi dueño, se
volvió loco hasta el punto de que un día él empezó a... - los ojos de Lauren
empezaron a aguarse, yo me quedé callada.
L.- ¿Mi amor, él que? ¿Qué te hizo? - Agaché la cabeza avergonzada. - ¿El intento
abusar de ti? - preguntó con una voz rota que me partió el alma en mil.
L.- No dejare que vuelvan a hacerte daño. - dijo sin soltarme, sentía como se secaba
las lágrimas. - Te quiero, Camila. - me abrazó más fuerte. - No permitiré que nadie te
vuelva a tocar un pelo. No. Nunca más. Nadie te hará daño. Te quiero. - susurraba
llorando. Me separó de ella y nos miramos; sus ojos se veían cansados y llenos de
dolor y rabia, dolor por mí, la besé.
L.- Dime que esto solo te lo hizo un vez, por favor, Camz, dímelo. - suplicó.
C.- No, amor, me tenía amenazada, si no hacia lo que él quería me pegaba. - la vi
apretar el puño y cerrar los ojos fuertemente. - Lauren, Lauren mírame. - abrió los
ojos. - Tengo pesadillas, por eso me tomo todas las noches esos medicamentos para
poder dormir, ahora solo voy una vez al mes pero antes tenía que ir casi todos los
días al psicólogo después de estar encerrada en mi habitación durante meses, me
daba miedo hasta bajar al comedor, ese hijo de puta me arruinó la vida. - dije
llorando. - El incluso intentó matarme.
L.- ¿Qué?
L.- ¿Cómo que intentó matarte? - Preguntó nerviosa. - Dinah me dijo que lo metieron
en la cárcel por robar un coche.
C.- Yo le pedí a Dinah que no dijera nada. - dije. - No quería que nadie se enterara de
lo que me pasó, me daba vergüenza... - Lauren volvió a abrazarme.
Le relaté todo lo ocurrido aquel año en general, ambas llorábamos en mi cama, hasta
que llego un momento que ya no tenía más lagrimas dentro de mí; no sé cuándo me
venció el sueño pero me quedé durmiendo en los brazos de Lauren.
***************
POV.LAUREN.
Creo que esa noche no dormí ni tres horas seguidas, me pasé toda la noche mirando
a Camila mientras dormía; también tuve tiempo de pensar, pensar en todo lo que me
confesó. No me entraba en la cabeza que mi pequeña hubiera sufrido tanto, todo lo
que pasó, el infierno en el que vivió.
Iba a levantarme de la cama para irme pero Camila me abrazó más fuerte, cerré los
ojos y acaricie su espalda. Después de un rato Camila dejó un beso en mis labios y se
levantó, tenía los ojos hinchados de llorar. Yo todavía no me había mirado al espejo
pero sabía que mi cara no se diferenciaba mucho de la suya.
No hablamos ni una palabra y bajamos al comedor.
C.- Buenos días. - les dijo a sus padres que estaban allí desayunando, se sentó en
una de las sillas.
Sinu.- Hola, ¿Qué tal lo pasaste en el baile? - preguntó. Sinu todavía no me había
visto, se dio cuenta cuando Camila me miró - ¿Lauren? ¿Pasaste la noche aquí?
A.- ¿Pasó algo anoche? ¿Estáis muy serias las dos? - preguntó bajando el periódico.
C.- ¿Lauren, estás enfadada por lo que te conté anoche? - preguntó ignorando a su
padre.
L.- Sí, bueno no, no sé, Camila, solo necesito salir de aquí y pensar. - dije. - Ni
siquiera me siento bien estando cerca de ti, no puedo ni mirarte a los ojos sin... - vi
como sus ojos se llenaban de lágrimas.
C.- Lauren... - susurró, se levantó de la silla y vino hacia mí, di un paso hacia atrás. -
¿Por qué me hablas así?
L.- No puedo ni mirarte sin sentir vergüenza de mi misma, sin sentirme culpable por
lo que te pasó. - mi voz se rompió.
C.- ¿Culpable? ¿Tú? - asentí, una lágrima cayó por mi mejilla y la limpié con rabia.
Camila me envolvió con sus brazos pero yo no le correspondí el abrazo. - Tú no tienes
la culpa de nada.
Sinu.- ¿Qué está pasando, chicas? - preguntó preocupada. Camila se giró para
contestar a su madre sin soltarme la mano, yo miraba al suelo avergonzada.
C.- Anoche cuando vinimos del instituto me dio un ataque de pánico porque me
enteré de que Johnny ha salido de la cárcel.
A.- ¿¡Qué!? ¿Ese hijo de puta? ¿Libre? - Dijo enfadado. - ¿Estaba allí?
C.- No, solo me lo dijeron, que salió porque le redujeron la condena. Después le conté
todo lo que pasó a Lauren.
L.- Claro que sí, él me amenazó con hacer daño a mi familia y a ti si no te dejaba; me
obligó a decirte todo aquello que te dije aquel día en la biblioteca. - lloré. - Fui una
cobarde, no tendría que haber cedido ante sus amenazas, si yo no te hubiera dejado
él no te habría hecho nada; tendría que haberme quedado contigo... habría preferido
que me hiciera daño a mí antes de que te lo hiciera a ti. - me abrazó.
C.- Tranquila. - intentaba consolarme. A los pocos minutos oímos la voz de Alejandro
de nuevo.
A los pocos minutos entró con un plato y un vaso, se sentó a mi lado en el sofá.
A.- Toma, esto hará que te sientas mejor. - dijo dándome el vaso.
L.- ¿No crees que es muy temprano para que beba alcohol? - dije aceptando el vaso.
A.- Primero come algo. - dijo pasándome el plato con comida - y después bebes -
dijo. - ¿Por qué te culpas de lo que le pasó a Camila?
L.- Mi relación con tu hija no empezó hace unos meses, Alejandro, nosotras
empezamos a estar juntas hace tiempo, fue en mi último año de instituto... todo
empezó como un juego para las dos, solo diversión, pero terminé enamorándome de
ella. - confesé. - No sé en qué momento pasó pero cada vez era menos juego y más
relación...
L.- Lo sé y si en ese momento hubiera sido consciente se lo hubiera dicho, que era
importante para mí, que me preocupaba por ella, que estaba enamorada de ella.- dije
con rabia.
L.- Rompí, yo lo rompí, Camila no quería pero ese imbécil nos descubrió, no sé como
pero lo hizo y le regale a Camz en bandeja de plata, me obligó a dejarla... y me mata
saber todo lo que hizo por mi culpa, yo los vi juntos y nunca sospeché nada, incluso
sabiendo lo que era capaz de hacer...
A.- No vas a entrar en razón, ¿verdad? No hay manera de hacerte ver que tú no le
hiciste nada malo a Camila, ¿no? Sino todo lo contrario... por suerte o por desgracia,
tú no estuviste con ella ese año; no puedes llegar a imaginar lo que duele ver a una
hija así, no sé si te contó pero estuvo meses sin salir de su habitación. - asentí. - Le
tenía miedo a todo, había veces que se asustaba cuando iba a darle un beso de
buenas noches, ¿tú sabes lo doloroso que es eso? - Le pasé el vaso para que bebiera.
- Llame al juez y sí es verdad, lo soltaron hace unos meses, le redujeron la condena
por buena conducta y han pagado una fianza también ¿puedes creerlo? Después de
violar e intentar matar a mi hija lo sueltan por buena conducta. - soltó una risa
irónica llena de rabia; para mí fue muy duro escucharle decir esas palabras. - Su
padre me ha dicho que lo tienen vigilado, que ha cambiado o no sé qué cuanto chino
me ha dicho, que se está reinsertando. - me contó. - Por eso te pido, Lauren, que
dejes de martirizarte y pensar que tú tuviste algo que ver. - dijo mirándome
directamente a los ojos, iba a decir algo pero no me dejó. - Si lo haces al final
acabarás alejándote de ella, y eso no solo le hará daño a Camila sino también a ti. -
me devolvió el vaso. - Se que no muestro toda la simpatía que debería a tu relación
con Camila, pero eso es para asustarte, eres la novia de mi hija tienes que tenerme
miedo. - reímos. - pero no estoy ciego y veo lo que sentís la una por la otra... ahora
mi hija es otra, es feliz contigo, aunque nunca creí que diría esto, tú le haces bien,
ella ve en ti un gran apoyo... vi como ese hijo de puta le hizo vivir un infierno y
también he visto como tú has mejorado su vida, solo tienes que ver como se le
ilumina la cara cuando habla de ti, - eso hizo que me sonrojara - aunque supongo que
eso son cosas de enamoradas... - reí - así que Lauren no seas tonta y deja de pensar
así. - dijo dándome la mano.
L.- Gracias.
A.- ¿Por?
C.- Escuchar una conversación entre suegro y nuera. - dijo; vino hacía el sofá.
A.- Mila, eso no se hace. - la reganó. -Esto era una conversación privada.
C.- Tú me escuchaste hablar con Lauren por teléfono, así que creo que ahora ya
estamos a mano. - se sentó entre los dos. - ¿Ya estás bien? - Me preguntó, levanté
los hombros. - ¿Sabes que te quiero, no? - asentí y me besó.
L.- ¿Me perdonas por ser tan estúpida? - pregunté, asintió y volvió a besarme.
A.- Bueno. - dijo. - Se acabaron los besos que estoy yo delante. - Camila sonrió y fue
a juntar nuestros labios pero mi aparté.
C.- Le haces más caso a mi padre que a mí. - dijo con un falso tono de molestia,
asentí. - Cobarde. - dijo riendo.
A.- Muy bien, Jauregui, sigue sumando puntos y a lo mejor te dejaré que le pidas la
mano a mi hija delante de mí. - dijo levantándose del sofá.
C. Ayy, ya papá, no te hagas el duro que sé que te encanta que Lauren sea mi novia.
- dijo riendo y yo me puse roja de la vergüenza.
A.- Nunca diré eso en voz alta. - dijo saliendo de la habitación. - Recuerda, Jauregui,
besos no. - asomo la cabeza por la puerta de nuevo. - Te estoy vigilando. - después
salió.
C.- Mi padre te adora. - dijo riendo - No, en serio te adora, me lo dijo mi madre.
Sinu.- ¿Se puede saber que hicisteis en el baño? Está hecho un desastre. - dijo -
Ahora mismo suben las dos y me limpian el baño como es debido.
Capitulo 66
POV.CAMILA.
C.- Amor, deja que vaya abrir.-dije con dificultad ya que los labios de Lauren me
impedían hablar. - Lern - volvieron a tocar; bufó y me soltó para que fuera a abrir.
Cuando abrí la puerta se me borró la sonrisa que tenia en la cara al ver a Normani
llorando.
C.- ¿Mani, que pasa? - se abrazó a mí. Llorando sobre mi cuello mientras yo la
consolaba sin saber el porque.
L.- ¿Normani, que pasa? ¿Por qué lloras? - dijo. - ¿Te ha pasado algo? - Preguntó,
Normani se separó de mí y negó.
N.- Din...ah... - lloró más fuerte. Nos sentamos las tres en la cama.
N.- Dinah... tuvo - seguía llorando - Dinah tuvo un accidente... con tu coche.- me
miró.
Le tuve que prestar el coche porque el suyo estaba en el mecánico por unos días.
C.- ¿Cómo? ¿Qué Dinah...? - no sabia que preguntar, mi cerebro estaba en shock. -
No... - empecé a llorar, Normani me envolvió en sus brazos.
L.- Pero... ¿Qué le...? ¿Cómo fue...? ¿Dónde está? ¿Cómo está? - preguntó Lauren
con la voz rota y con los ojos llenos de lagrimas.
N.- No sé como está, solo sé que está en el hospital, Guille estaba con la mamá
cuando la avisaron, ahora están en el hospital... - explicó.
C.- Vamos, vamos a verla, por favor, necesito verla. - me levanté de la cama. - Saber
que está bien, chicas por favor vamos al hospital. -dije llorando; Lauren se levantó y
me abrazó, lloré sobre su cuello. - Por favor vamos... - repetí.
***************
POV.LAUREN.
C.- Milika. - le dijo poniéndose en la silla que estaba a su lado, la mujer miró a Camila
y se abrazó a ella.
Guille.- No se sabe mucho, solo que un coche la chocó. - dijo acariciando la espalda
de Normani.
M.- Camila, Dinah está muy grave. - dijo con una voz rota. - Se está muriendo. - Ally
se abrazó a Troy, yo me tuve que sentar para no caerme ante esas palabras.
C.- No. No. - dijo llorando - Algo se podrá hacer. - Milika negó.- Pero... - fui a abrazar
a Camila.
M.- El medico dice que esta muy mal. Que no hay posibilidades de que...
M.- Está en una habitación... si queréis podéis entrar... - todas asentimos y nos
dirigió hasta la habitación.
G.- Vamos hija, sé que eres fuerte... - al oír la puerta el hombre se giró.
La habitación estaba en completo silencio, la único que se oía era el pitido constante
que marcaba los latidos del corazón e Dinah en una de las maquinas.
C.- Hola Dinah. - le agarró la mano - Soy Mila, voy a hablarte, ¿ok? Porque sé que me
estás escuchando, tú siempre me escuchas - dijo secando sus lagrimas. - Tienes que
despertar, Dinah, tienes que hacerlo sino ¿Quién esconderá las gafas de Ally en el
estante de arriba para que no llegue? ¿Quién molestará a Lauren y le dirá que es una
cursi y que no se ría de mis chistes porque no tienen gracia? ¿Quién bailará con
Normani cuando no esté Guillermo? - con lagrimas en nuestros ojos sonreímos.- Te
necesitamos... te necesito, Dinah, por favor, eres mi mejor amiga, sabemos cosas la
una de la otra que nadie mas sabe, eres la única que estuvo conmigo cuando nadie
mas lo hizo, cuando mi vida no tenia sentido, cuando pensaba que no era nadie y no
valía nada, me ayudaste a salir de una depresión, no podría haberlo conseguido si tú
no hubieras estado ahí para mí. - miré a Ally y Normani y me miraron como
preguntándome "¿Todo lo que esta diciendo es verdad?", yo solo asentí. - Todavía te
debo mucho por todo, siempre me apoyaste y me defendiste, cuando no tenias
porque hacerlo... todavía faltan por cumplir muchas de las promesas que te hice,
necesito que te despiertes, vamos, ¡Dinah! Eres la persona mas testaruda que
conozco, tienes que luchar por esto, tú quieres vivir, tienes aun muchas cosas que
mostrarle al mundo. - se quedó callada. - Te lo digo pocas veces de palabra pero te
quiero mucho, Dinah, eres la hermana mayor que nunca tuve, aunque seas mas
pequeña que yo... yo no sé que voy a hacer si tú... - de repente la maquina que
mostraba el pulso de Dinah dejó de sonar al ritmo y en la pantalla ya no se mostraba
el dibujo de los latidos ahora era una raya, lo que había, el cuerpo de Dinah empezó a
tener espasmos en la cama.
T.- ¡Un medico, por favor! - gritó Troy desde la puerta hacia el pasillo.
A los pocos segundos entraron unos cuantos médicos y enfermeras, nos hicieron salir
de la habitación, Camila se aferró a la mano de Dinah.
G.- Trasládenla.
Doc.- Les informo que está operación es muy delicada, no puedo decirles que
funcione al 100%, además es muy cara.
M.- No nos importa. - el doctor les entregó unas hojas a los padres de Dinah.
M.- Gordon. - llamó a su marido - Necesitaremos utilizar parte del dinero ahorrado
para la universidad de los pequeños. - le informó apenada.
G.- No importa, amor, te prometo que nuestra hija mayor vivirá y nuestros pequeños
irán a una universidad decente, así tenga que conseguir tres trabajos mas.
Era verdad que la familia Hansen vivía bien, pero no eran multimillonarios ni mucho
menos.
C.- Por favor - suplicó - Dinah me salvó la vida una vez, dejadme que se la salve yo a
ella... no me importa si es mucho o poco. Por favor.
C.- No utilicen el dinero para la universidad de vuestros hijos pequeños yo pagaré esa
parte con mi dinero, por favor.
C.- A ellos no les importará y menos si es para ayudar a Dinah, por favor, déjenme
hacerlo.
M.- Eres muy buena chica. - abrazó a Camila. - Gracias, gracias de verdad, no sé
como agradecerte esto.
C.- No tienes que agradecerme nada, haría cualquier cosa por Dinah.
L.- No puedes; mira, vamos a hacer esto, mañana vamos a verla, vamos las cuatro. -
le dije. - Ahora van a operar a Dinah, tú ya no puedes hacer nada más.
C.- Pero...
L.- Pero nada, amor, mira si pasa algo Milika nos avisará, ¿verdad? - le dije a la
mujer quien asintió. - Ahora vamos al campus, y así descansas.
M.- Sí, hijas, iros y descansad. - nos dijo a las cuatro - Si pasa cualquier cosa yo os
aviso.
Salimos del hospital después de convencer a Camila, Troy nos llevó de nuevo en su
coche, en la parte trasera íbamos Camila y yo abrazadas y delante Troy y Ally.
Normani decidió irse con Guillermo para estar con él. El camino de vuelta fue
completamente silencioso.
L.- ¿Amor? - bajó el libro - ¿Estás bien? - asintió. Destapé mi cama y noté que me
estaba mirando, me giré hacia ella. - ¿Camz, quieres que duerma contigo?
C.- Por favor. - dijo echándose a un lado para darme espacio en su cama.
L.- Estoy muy orgullosa de ti, por lo que has hecho por Dinah. - le dije.
Estuvo contándome aventuras que habían vivido las dos juntas hasta que nos
quedamos dormidas.
***************
POV.CAMILA.
Por suerte la operación de Dinah salió bien, aunque todavía no había despertado;
Milika dijo que no hacia falta que fuéramos a verla, que nos quedáramos mejor
estudiando, que si pasaba algo ella avisaría pero yo de todas formas fui al hospital.
Dos días después de la operación a las diez de la noche recibí un mensaje mientras
cenaba junto a Lauren en la habitación.
C.- Dinah...
C.- Dinah.
C.- Sí, dice Milika que despertó hace una hora... que está muy cansada pero que está
bien. - dije, nos abrazamos.
Al día siguiente en cuanto acabamos las clases nos dirigimos las cuatro en el coche de
Lauren al hospital, entramos a la habitación, Dinah dormía en la cama, mientras
hablábamos con su madre hasta que despertara.
D.- Mamá... - dijo somnolienta. - Tengo sed - dijo aun con los ojos cerrados. Ally se
acercó y le dio agua. - Gracias, Ally. - dijo mirando a nuestra amiga. - Ahh, Ally -
abrió completamente los ojos y nos vio a todas - ¡Chicas! - sonreímos. - estáis aquí -
intentó incorporarse.
M.- No hagas esfuerzos, hija. - le dijo su madre quien la ayudó a ponerse bien.
A.- Hola, Dinah ¿Cómo estas? - dijo dándole la mano. - Ore mucho por ti.
L.- ¡Que bonito! - dijo, lo que hizo reír a las dos. Después se acercó a Dinah. - Casi
me dejas con mitad del ship, tú ves que Camila y yo te hagamos esas cosas, ¿verdad
que no? Pues tu tampoco deberías darme estos sustos. - bromeó y como con las
demás se abrazaron.
Era mi turno.
C.- No me importa el coche. - le dije - ¿Tú, estás bien? - me abrazó sin contestarme.
C.- No es nada... te quiero mucho, Dinah. - dije con los ojos llenos de lagrimas.
D.- Que sensible eres. - dijo mientras ella también lloraba. - Yo también te quiero
mucho, Mila... bueno las quiero mucho a las cuatro.
L.- Pero no nos has dicho como estás... ¿Cómo te encuentras? ¿Qué te han dicho los
médicos?
D.- Por ahora no, es debido al golpe, dicen que tengo que hacer rehabilitación...
Nos estuvo contando lo que recordaba del accidente, como un coche no frenó y se
abalanzó sobre el costado, también nos contó vagamente como la policía y los
bomberos la sacaron del coche cuando se quedó atrapada y que no encontraron al
conductor del otro vehículo.
D.- Hey chicas, quiero hacerme una selfie. - dijo, la miramos extrañada. - Ehh no me
miréis así, yo soy la que está en esta cama, estoy malita, ustedes solo obedezcan mis
ordenes, o sea que acérquense a mí. - como dijo la obedecimos. - Uff que cara. - dijo
mirando la foto.
L.- Dinah, un coche casi te pasa por encima y acabas de salir de una operación, no
vas a salir muy bien que digamos.
D.- No, si no lo decía por mí, yo salgo muy bien, lo decía por ti. - todas reímos.
L.- ¡Ehh! - se quejó, reímos mas. - ¡Defiéndeme, Camz! - dijo haciendo un puchero,
lo que nos hizo volver a reír. - ¡Ahh! Me voy, no las aguanto. - dijo, salió de la
habitación, a los dos minutos asomó la cabeza por la puerta de nuevo. - Amor. -
susurró. - ¿Tienes cambio?, la maquina expendedora no acepta billetes.
C.- Lo sé.
Capitulo 67
POV.LAUREN.
L.- Mucho.
C.- ¿Por qué?, mi amor lo complicado ya ha pasado, solo tienes que subir agarrar el
diploma y ya. - dijo abrazándome.
L.- No sé, he esperado tanto que ahora parece irreal, podré trabajar de fotógrafa
como siempre he querido.
C.- No estés nerviosa. - me repitió, entrelazó nuestras manos. - Estoy muy orgullosa
de ti. - me dio un beso en la frente.
L.- Va a ser raro dejar esto, la habitación, a las chicas, a ti. - rió por el dramatismo
que llevaban mis palabras.
Con el dinero que he ahorrado todos estos años y con un poco de ayuda de mis
padres conseguí un apartamento en el centro de la ciudad, era algo modesto y
pequeño y lo mas importante era barato. En unos meses empezaría la mudanza.
L.- Aún no me se la dirección solo se que esta en frente de una pizzería. - reí. - Mi
propia casa. - suspire.
Poco después llamaron a la puerta, eran Ally y Normani con las túnicas en la mano.
Unas túnicas blancas con adornos rojos para las chicas y rojas y detalles en blanco
para los chicos llevando así los colores de la universidad.
L.- No quiero que nos veas vestidas hasta que no entremos al salón de actos.
Dinah estaba pasando por un tiempo difícil, ha tenido que dejar la universidad por un
tiempo, su rehabilitación va mas lenta de lo que los médicos pensaban, esta tomando
mucho tiempo y esfuerzo que consiga andar.
C.- Si, bueno yo me voy. Dejo a las graduadas que se pongan guapas. - me dio un
beso. - Adiós.
A.- Todo el año deseando que acabara esto y ahora que esta acabando no quiero que
termine. - dijo apenada.
Estábamos las tres llorando, los finales de ciclo nunca son fáciles pero la vida es así.
La ceremonia duro unos 45 minutos, hubo discursos por parte de los profesores y de
algunos alumnos, recogí mi diploma y tire mi gorro al aire como buena graduada. Al
salir del acto, abrace a mis padres, se les notaba que ellos también habían llorado.
M.- Lo conseguiste.
Clara.- No debes asustarte, tienes que seguir paso a paso, ahora te toca trabajar
cariño.
M.- Pero ahora lo que tienes que hacer es celebrar con ellos. - señalo a mis amigos.
L.- Te tomare la palabra, nos vemos después os quiero. - los abrace de nuevo.
L.- Hey.
D.- Si yo también he notado que estaba de pie. - se burlo, la abrace mas fuerte. - No
puedo estar aún mucho tiempo de pie pero es un avance ¿no?
***************
Hoy era el primer día que estaba en mi propia casa, era raro estar allí sola.
Después de hablar un rato con Ally por Skype empecé a poner los libros en la
estantería de mi nueva habitación. Mientras lo hacia pensaba en lo que Ally me había
estado contando, la verdad es que me ponía muy feliz saber que a mis amigos les
estaba yendo bien. Ella y Troy se fueron a vivir juntos a Orlando unos meses después
de terminar la universidad, Ally había empezado a trabajar como abogada en
prácticas en un bufete, por otra parte Troy había empezado a entrenarse para las
pruebas físicas de la policía, todo marchaba bien con ellos dos.
Normani seguía con la búsqueda de trabajo pero mientras tanto tenía un blog de
decoración y moda donde tenia muchos seguidores, era lo que ocupaba su tiempo, yo
misma me encargaba de hacerle las fotos y he de decir que Normani no tenia nada
que envidiarle a las modelos mas famosas.
Por ultimo Dinah y Camila, ellas seguían en la universidad; Dinah decidió repetir de
nuevo el año que perdió, en cuanto a sus problemas de salud estaba parcialmente
recuperada y seguía esforzándose día a día.
C.- Hola. - dijo entrando en el salón.- Toma te he traído esto como regalo de
bienvenida. - me entrego una figura de mármol de Bob Esponja.
C.- Hogar de persona adulta y madura has dicho ¿no? - se burlaba de mi. - Y bueno,
¿me haces un tour por tu casa?
El tour no fue muy largo, mi casa no era muy grande, a decir verdad era bastante
pequeña, contaba con un salón con un sofá viejo que era de mis abuelos, una tele
enfrente y una mesita de café; junto a la cocina con una pequeña encimera, la nevera
y unos cuantos armarios para guardar los pocos platos que tenía, que se encontraba
a la izquierda y en el fondo un baño también pequeño y enfrente mi habitación.
**************
Esta mañana me levante con una sensación rara, no se, no me sentía bien por alguna
razón. Intente ignorar esta mala sensación y fui directa al trabajo.
Hoy claramente el mundo estaba en contra mío, así que decidí que irme a dormir
sería la mejor opción, pero como ya he dicho hoy no era el día de suerte de Lauren
Jauregui, ya que cuando estaba a punto de dormirme tocaron la puerta, eran unos
vendedores de algo, ni me moleste en prestarles atención de manera muy
maleducada por mi parte les cerré la puerta, no estaba de humor para aguantarlos ni
a ellos ni a nadie.
Aún no había llegado a meterme en la cama cuando otra vez llamaron a la puerta,
debido a la insistencia fui a abrir otra vez, mas enfadada todavía.
L.- Se pueden marchar, no me... - dije casi gritando, me detuve al ver quien estaba
en la puerta no eran los vendedores sino mi novia.
C.- Awww que manera tan bonita de recibirme. - dijo con ironía.
L.- Perdón, creía que era otra persona. - le di un beso y me abrace a ella.
C.- ¿De mal humor? - sin separarme de ella fuimos caminando hasta el sofá.
L.- De muy mal humor... hoy he tenido un día de mierda, ha ido de mal en peor. - me
acomode encima de Camila.
C.- ¿Quién en su sano juicio le hace una sesión de fotos a sus cinco gatos?
L.- Una loca que lo quería de recuerdo, loca que por cierto no nos ha pagado porque
no le gustaban las fotos y el jefe se ha molestado conmigo, y las fotos ni siquiera las
había hecho yo, había sido el, pero claro, es mas fácil echarle la culpa a la novata.
C.- Bueno ahora estoy yo aquí, ha mejorado tu día. - dijo dándome un beso.
C.- Pero tengo razón. - dijo y me volvió a besar; se intento separar pero la volví a
juntar a mi, besándola una vez mas. - Amor. - dijo interrumpiendo el beso. - Vamos a
pasear y así te despejas.
L.- Noo - me queje - Me quiero quedar aquí contigo, además voy en pijama y no
tengo ganas de cambiarme.
C.- ¿Por cierto que haces en pijamas? Solo son las siete de la tarde.
L.- No pretendía, ni pretendo salir, me iba a dormir antes de que tu llegaras... por eso
estoy en pijama.- le dije.
L.- No.
Para mi sorpresa no insistió mas, rodeo mi cintura y yo hice lo mismo con su cuello.
Empezó a besarme, nos dirigía a mi habitación, caímos en la cama y empezó a bajar
mis pantalones y los tiro al otro lado de la habitación.
C.- Ya estas desnuda, ahora ponte ropa de calle y vamos a dar un paseo.
Camila fue a mi armario, saco unos pantalones, los miró unos segundos y los volvió a
dejar en su sitio, yo la miraba sin poder creer lo que estaba haciendo.
C.- Estos me gustan. - dijo tirandome los pantalones, los atrape, seguidamente me
tiro una camiseta.
C.- Dime.
C.- Te visto para que vayamos a pasear, has dicho que no tenías ganas de quitarte el
pijama... bueno te he ahorrado el trabajo.
Edna era una señora de casi unos setenta años, viuda que vivía sola, muy simpática y
alegre, de vez en cuando iba a su casa, para hacerle compañía además la mujer
cocinaba muy bien; a veces también cuidaba de su nieta pequeña.
Edna.- Voy a bailar con mis amigas - dijo alegremente. - ¿Ella es Camila? ¿verdad? -
preguntó.
C.- Si, señora. - le tendió la mano, Edna en cambio le dio un pequeño abrazo.
Edna.- Si, tranquila de su boca solo salen palabras bonitas. Te quiere mucho. - al
escucharla Camila me sonrió y me dio un beso en la mejilla; al verla Edna también
sonrió.
C.- Es muy simpática, tiene mucha vitalidad. Ojalá cuando yo sea viejita sea como
ella. - comento.
L.- Es increíble.
Salimos del edificio y nos dirigíamos al parque que estaba cerca de allí. Nos sentamos
en el césped debajo de un árbol.
L.- Algo, pero me voy a cobrar eso de dejarme desnuda que lo sepas. - dije riendo.
C.- Estoy impaciente. - dijo riendo - ¿Quieres que me quede esta noche en tu casa y
discutimos mi castigo? - dijo acercándose a mi.
L.- Por mi, perfecto. - rompí el poco espacio que quedaba entre nosotras con un beso.
L.- ¿Quieres que te acompañe? - dije empujándola de nuevo hacia mi para besarla.
Y no regresó...
Capitulo 68
POV.LAUREN.
L.- Camila, amor ¿Dónde te has metido? Llevo media hora esperando.- le dije al
buzón de voz de su móvil.
Pasaron cinco minutos y volví a llamarla teniendo el mismo resultado que antes.
L.- ¿Camz que has ido tu misma a fabricar los helados? No quiero empezar a
preocuparme pero creo que ya es tarde ¿Dónde estas? ¿Por que no contestas? -
colgué de nuevo.
Decidí ir a buscar a Camila por el parque, a lo mejor me quería gastar una broma o
no se, estaba dando de comer a los patos...
Caminaba cuando vi el puesto de los helados, me acerque al señor detrás del carrito.
L.- Usted ha visto... una chica morena de ojos castaños. - dije nerviosa. - Vino hace
como media hora. - saque el móvil del bolsillo y le enseñe una foto de Camila.- Es
esta, ¿la vio? Venía a por dos helados. Uno con mucho chocolate - el hombre parecía
pensar - y otro de fresa.
Señor.- Oh si, la recuerdo, si estuvo aquí, agarro los helados y se fue por allí. - señaló
el camino por donde yo había venido.
Caminaba cabizbaja intentando desvanecer esos pensamientos cuando pise algo, una
pulsera, esa pulsera era la de Camila, yo misma se la regale, la recogí del suelo y
empecé a preocuparme de verdad, ella nunca se quitaba esa pulsera, nunca; empecé
a buscarla por todas partes, pregunte a la gente que había por allí pero nadie vio
nada, cuando oscureció volví a casa.
Caminaba por todo el salón, llamaba al móvil de Camila, no sabia que hacer, a quien
llamar, sabia que si llamaba a la policía iban a ignorarme y me harían esperar.
L.- En mi casa.
A.- Acabo de salir de trabajar, dame la dirección y estaré allí lo mas rápido que
pueda.
Después de unos cuarenta y cinco minutos llamaron a mi puerta, con toda mi fuerza
desee que fuera Camila pero no, como dijo Alejandro ahí estaba.
L.- Estábamos en el parque y... fue a por unos helados y no regresó... hace mas de
dos horas que se fue... - dije llorando - Encontré esto tirado en la calle. - le enseñe la
pulsera que no la había soltado desde que la recogí del suelo.
A.- A lo mejor le surgió algo, llama a Dinah a ver si esta en la habitación.- hice lo que
sugirió pero nada, Dinah había estado toda la tarde en la habitación y Camila no
había aparecido por allí, antes de colgar le pedí que me avisara si sabía algo de ella.
Alejandro agarro su móvil y marco un número. - Mila, soy papá, cuando oigas esto
por favor llámame.
L.- Alejandro, te... tengo miedo de que... - solo de pensarlo se me revolvió el
estomago, Alejandro me abrazo. - Dime que tu no piensa lo mismo que yo, que son
solo inventos míos.
A.- Intenta no pensar en eso, vuelve a llamar a Camila a ver si tenemos suerte, yo
haré unas llamadas.
L.- No puedo mas, mamá. - dije, me abrazo y me dejo llorar sobre su pecho.
Clar.- Ven, vamos a cambiarte, te hare café.- bajo con una toalla y un pijama de
Taylor para que no me enfermara, me hizo un café y después fuimos a mi antigua
habitación para no molestar a mis hermanos y a mi padre quienes dormían. - ¿Cómo
se te ocurre venir con el coche así y con este tiempo?
L.- No aguanto estar mas tiempo en casa, todo me recuerda a Camila, mamá.
L.- No, nada es concreto, se sospecha algo pero nadie me asegura nada.
Clar.- ¿Cómo que se la llevo? ¿A Camila? ¿Por que? ¿Quién pudo...? - la interrumpí.
L.- Su ex novio.- dije. - Alejandro que no me quiere decir lo que sabe pero estoy
segura de que ese hijo de puta tiene algo que ver con todo esto.
Clar.- ¿Su ex novio? - pregunto, entre lágrimas le conté por todo lo que paso Camila;
mi madre no daba crédito a lo que estaba escuchando.
L.- Juro que si ese mal nacido esta involucrado en la desaparición de Camz o le pone
una mano encima yo misma lo mato.- dije enfadada. - Te juro, mamá, que lo mato.
Clar.- Laur no hables así cariño.
L.- ¿Qué voy a hacer, mamá? Ni siquiera puedo estar en mi propia casa, ¿Cómo hago
"una vida normal" si no tengo a lo mas importante que es ella...?
Clar.- Ya veras que Camila aparecerá, la policía la esta buscando, pronto la tendrás
de vuelta.
Clar.- Eso ella lo sabe, sabe que la amas mas que a nada en este mundo, todos los
sabemos y puedo apostarme lo que quieras a que Camila en este momento, este
donde este esta pensando en ti.
Llore en rato mas, mi madre decía que durmiera un poco, que me vendría bien
descansar pero no podía, le pedí que se quedara junto a mi y que me contara
cualquier cosa para así no pensar pero de poco servía porque cada cinco minutos me
acordaba de Camila y me ponía a llorar de nuevo. Agarre mi móvil y mire las fotos,
casi todas eran de Camz. Le di a play a uno de los videos.
L.- Estoy probando la cámara del móvil.- me escuche a mi misma. - Es mejor que la
de la anterior versión pero sigue siendo mala.
C.- Que raro, tu quejándote sobre algo. - dijo irónica mientras abría uno de los
armarios.
C.- Ja ja ja, que graciosa eres, mi amor.- dijo irónica. - Estoy cansada del mismo
chiste. - la abrace por detrás con la cámara todavía sobre nosotras.- No cocino tan
mal.
C.- ¿Sabes que así no conseguirás que te deje elegir película, verdad? - dijo
separándose un poco.
L.- ¿Ah no? - la provoque acercando mis labios a los suyos pero no los junte.
C.- No. La anterior vez vimos esa de miedo así que hoy elijo yo... - la volví a besar
sin dejarla acabar de hablar.- Aunque pensándolo bien que importa la película ¿no?
L.- Que fácil eres de convencer, por eso te quiero.- dije riendo.
C.- ¿Segura que es por eso y no por mis dotes culinarios? - bromeo.
L.- Pss, si claro los dotes culinarios como olvidarlos. - nos besamos de nuevo. Ahí
terminaba el video. Me seque las lágrimas y vi a mi madre sonreír por el video que
también había visto. - Mamá, ¿puedo hacerte una pregunta?
L.- Si, nunca te he preguntado sobre lo que piensas de nuestra relación, con papá si
hable después de que os enterarais en navidad con Chris y con Taylor también he
hablando alguna vez pero tu nunca me has dicho nada sobre nosotras.
Clar.- Es que no hay mucho que hablar... - la interrumpí.
L.- Nunca te han caído bien las chicas con las que he estado.
Clar.- Es que hija salías con unas que... En serio, ¿De donde las sacabas? La siguiente
era peor que la anterior. - la mire sorprendida. - ¿Qué te crees que no te veía?
Aunque no entraban nunca a casa las veía cuando venían a recogerte y...
L.- No, pero yo no hablo de esas chicas, hablo de las que os presente como mis
novias, las que fueron relaciones "serias" - le dije- esas tampoco te caían bien.
Clar.- No tampoco.
L.- ¿Te molestó que empezara a salir con chicas en lugar de chicos?
La verdad, que cuando se lo conté a mis padres lo pase mal pero recordándolo ahora
me resulta hasta gracioso, no recuerdo que día exacto fue pero estábamos mis padres
y yo comiendo con unos socios de mi padre, Chris y Taylor estaban en un
campamento; me estaba atormentando porque no sabia como contarlo así que no se
porque mi yo adolescente pensó que lo mejor era gritarle a mis padres "Tengo novia"
durante los postres
Clar.- La segunda novia que tuviste no me cayo mal del todo, la veía simpática
aunque hablaba poco y la ultima que tuviste esta... emm... ¿Cómo se llamaba?
L.- Melissa.
Clar.- Esa, Melissa, esa no me gustaba nada, era muy estúpida, te merecías a alguien
mejor... alguien como Camila - sonreí - y te he de confesar que Alejandro, Sinu, tu
padre y yo pensábamos que lo vuestro no duraría muchas semanas mas.
Clar.- A parte de por lo que había pasado durante el instituto entre vosotras yo no
creía que Camila fuera el tipo de chica que te gustaba.
Clar.- Si, déjame decirte que Camila no se parece en nada a ninguna de tus
anteriores novias...
L.- Claro, que no, Camz es mas guapa que todas ellas.
Clar.- Esa es una de las cosas que mas me gusta de ella.- la mire.
Clar.- No - rio - lo que consigue hacer contigo, cuando estas junto a ella o cuando
hablas de ella se te ve lo feliz que eres y me encanta verte así y aunque se que te
molesta que te lo digan, eres una cursi cuando estas con ella.- reí.
Ese día no hubo ninguna llamada, ningún mensaje, no hubo nada, me pase la
mañana y parte de la tarde hablando con policías que entraban y salían de la
residencia o abrazada a Sinu o Sofi en el sofá de su casa.
Al día siguiente hice lo mismo, bien temprano fui a casa de los Cabello, Alejandro me
dijo que aunque no era cien por ciento seguro, Camila se encontraba con Johnny en
alguna parte, Alejandro recibió la llamada del padre del loco ese diciéndole que hace
días que su hijo había dejado de tomar la medicación y no lo encontraban por ningún
sitio, mientras me lo contaba sentía como la furia se apoderaba de mi.
Era por la tarde, no serian mas de las siete, cuando sonó mi móvil.
Camz.
L.- Alejandro - dije, le enseñe la pantalla del móvil. El hombre aviso a los policías que
estaban en su casa, hace días que pincharon todos los teléfonos.
Sinu.- Haz lo que te dijeron los policías, intenta alargar la llamada todo lo que
puedas.- Asentí y descolgué con la mano temblorosa le di a altavoz.
L.- Camz - dije, nadie respondió.- Camz, mi amor, ¿Estas ahí? Dime algo, pequeña -
los policías me hicieron una seña para que continuara hablando. - Camz...
X.- Habla con tu novia, será la ultima vez que lo hagas.- dijo una voz masculina.
Of1.- Tenemos la ubicación.- dijo el oficial que estaba sentado frente a un ordenador.
Of2.- Vamos.
Nuevo mensaje.
Camz.
***************
POV.CAMILA.
No recuerdo muy bien como paso, no recuerdo como llegue aquí, los recuerdos que
tengo de ese momento son vagos, ¿tal vez me drogó?, recuerdo que estaba en el
parque con Lauren, fui a por unos helados, cuando volvía note como alguien se
acercaba mucho a mi y enseñándome la pistola que llevaba guardada en el pantalón y
me dijo que caminara.
No sabia cuantas horas o días llevaba inconsciente pero cuando desperté estaba
sentada en una silla con las manos atadas a la espalda en una habitación no muy
grande, llena de polvo, muebles rotos y solo iluminada por la poca luz que entraba
por una ventana.
Grite y pedí ayuda pero fue un intento inútil, nadie iba a escucharme, desesperada
seguía gritando hasta que escuche la puerta abrirse.
C.- ¿Johnny? - empecé a forcejear para poder soltar las cuerdas. El se acerco a mi, el
solo hecho de que pusiera su mano en mi hombro hizo que me dieran arcadas.- ¡No
me toques! - grite.
En ese momento lo mire, lo mire bien, nada quedaba de aquel chico de instituto,
puede que hace unos años no fuera el mas guapo pero tampoco era feo, no quedaba
nada del seductor, el campeón del curso, estaba demacrado, su mirada era
completamente escalofriante, tenia cara de loco, los años en prisión le habían pasado
factura y de la peor manera.
C.- Suéltame.
J.- No.- rio - Disfruta del reencuentro, preciosa.
C.- ¡NOOO!
J.- Cálmate, nena, no te alteres, disfruta de estos momentos, serán los últimos que
tengas.- dijo poniéndose de pie de nuevo, camino hacia mi. - Te tengo, por fin,
después de tantos meses, te tengo. - acaricio mi mejilla - Primero, el chico ese
comiendo lo que no era para el - dijo, me agarro del pelo tirando de el - ¿Quién es
ese chico? ¿Me engañas? - soltó mi pelo y me pego un puñetazo, note como la sangre
empezaba a caer por mi nariz. - ¿El de la pizza, quien era?
C.- ¿Fuiste tu? ¿Tu envenenaste a Troy? Hijo de puta. - intente abalanzarme sobre el
pero la silla me lo impidió.
J.- Se suponía que tu debías morir, eso era para ti, no para ese imbécil, igual que el
coche, TU DEBIAS IR EN EL, NO LA ESTÚPIDA DE TU AMIGA.- gritó.- TU ERAS LA QUE
TENDRÍA QUE ESTAR MUERTA.- dijo- Por eso estas aquí.- dijo bajando el tono de su
voz.- Voy a matarte.- besó mi frente y después salió de la habitación.
Entre sollozos y gritos estuve pidiendo ayuda hasta que no pude mas.
Iba a matarme.
Camila tienes que ser fuerte, no te rindas así de fácil, busca la salida, haz lo que sea,
menos rendirte, hazlo por mamá, por papá, por Sofi, por Dinah, por Normani, por
Ally, por Troy, por ti, por Lauren. Mi amor. Hazlo por ella. Sal de aquí y vuelve con
ella. Lauren.
***************
A juzgar por las veces que había contado como salía y se escondía el sol habían
pasado cuatro días, y sorprendentemente seguía con vida, aunque yo misma sabia
que era cuestión de horas que ya no estuviera aquí, creo que tenia unos cuantos
huesos rotos, ya que cuando por fin me deshice de las cuerdas intente huir pero no
pude ir muy lejos, me pego puñetazos, patadas y con cualquier objeto que encontró
para después volver a atarme a la silla.
Todos los días fueron igual, el se sentaba y me hablaba como si fuera mi pareja, me
contaba que había hecho en el día y me obligaba a contarle que había hecho yo, era
absurdo cada vez se le iba mas la cabeza, me recordó todas las cosas que me hizo y
las contó como el que cuenta que se ha ido de vacaciones a Canadá, también relato
las cosas que le pasaron en la cárcel, entonces recordó porque estuvo ahí y me culpo
dándome una paliza mientras lo hacia.
Otra cosa que descubrí que hacia era hablar con el mismo, era como ver a personas
diferentes hablando, era realmente aterrador. Creo que llego el punto en el cual yo
también empecé a perder la cabeza.
Baje la mirada hacia las cuerdas que ataban mis manos y vi que mi pulsera no
estaba. La pulsera que Lauren me dio en navidad.
J.- Cállate, zorra lesbiana. - me pego una patada en el estomago que me hizo gritar;
después me levanto del suelo y me puso contra la pared. - Antes de matarte te
enseñare lo que es un hombre de verdad. - dijo intentando desabrochar su pantalón.
C.- ¿Un hombre de verdad? - reí irónica. - Tú no eres mas que un hijo de puta, un
jodido cobarde. - me pego un puñetazo haciendo que mi labio sangrara mas todavía,
después saco una pistola detrás del pantalón y me apunto con ella.
Si iba a morir lo haría con dignidad. Las ultimas fuerzas que me quedaban iba a
utilizarlas para decirles algunas verdades.
C.- Venga, mátame, dispara si así te vas a sentir mas hombre hazlo. - dije, cargo la
pistola - ¿Qué vas a hacer después? ¿Huir, no? Cómo hiciste años atrás cuando creías
que me habías matado. - recordé. - Mátame, aprieta el gatillo, cobarde.- movió el
brazo acercando el arma mas a mi cara. - Hazlo, una vez muerta, encontrarán mi
cuerpo, te encerrarán y te pudrirás en la cárcel, hasta que mueras solo, como un
perro y si eso pasa que me mates habrá valido la pena.
C.- No estúpido, no estoy sola, tengo a mis padres, mis amigas, y a mi novia... - me
interrumpió.
J.- ¿Tu novia? - rio - también la matare - dijo, solté mi puño haciendo que se
estrellara en su cara, haciendo que la pistola cayera al otro lado de la habitación. -
Todavía no he decidido a cual matare antes si a ella o a ti. - caminó hacia una mesa
que había y saco algo de un cajón, yo aproveche y agarre rápidamente la pistola del
suelo, la tuve que sujetar con dos manos porque me temblaban, estaba jodidamente
asustada y apenas podía mantenerme en pie pero conseguí apuntar el arma hacia el.
C.- No, no te atrevas a meterte con Lauren, antes te mando al infierno.- Las palabras
salieron lentas de mi boca.
J.- Ella viene hacia acá, tu la vas a traer y vas a verla morir...
Camila dispara.
J.- No, mejor, será ella la que va a verte morir, nada seria mas satisfactorio que ver a
Jauregui rota del dolor al verte muerta.- dijo.
Dispare.
Johnny me levanto con fuerza como si nada hubiera pasado, lo vi que marcaba un
número con mi móvil, supongo que me lo quitaría cuando me rapto en el parque;
notaba como me desangraba y como perdía la batalla poco a poco.
Iba a morir si no ahora, en unas horas o tal vez al día siguiente.
L.- Camz - escuché su voz salir por el altavoz del móvil. - Camz, mi amor, ¿estas ahí?
dime algo, pequeña. - no podía articular palabra - Camz...
Lauren mi amor, ayúdame, no me dejes morir aquí, quiero volver contigo, quiero
volver a tu apartamento a que me cuentes como te ha ido el día, como odias hacerle
fotos a los animales, como preferirías fotografiar a personas, quiero que vengas a mi
casa los fines de semana a pasar el rato conmigo, que te tumbes en mi cama para
decirte lo mucho que te amo, quiero que vayamos al cine con las chicas y que
compremos el bote de palomitas grandes, quiero asustarme viendo tus estúpidas
películas de miedo, quiero despertarme junto a ti, quiero verte jugar con Sofi al
baloncesto, quiero que te burles de mi jugando al baloncesto, quiero escuchar tu risa,
quiero oírte decir que me quieres para responderte que yo mas, quiero ver como le
das la razón a mi padre en lugar de a mi para no enfadarlo, si tengo que morir quiero
que sea a tu lado, cuando hayamos formado una familia, hayamos tenido hijos,
nietos, cuando seamos mayores y estemos en nuestra casa.
C.- Lern... Lern.- dije como pude - te am...o - corto la llamada y me tiro al suelo.
POV.LAUREN.
Como cada día después de salir de trabajar, pasaba por la floristería que había cerca
de allí.
Vend.- ¿Qué desea, señorita? - dijo amablemente la anciana detrás del mostrador.
L.- Quería esa rosa, esa que esta ahí. - la mujer se giro y miro donde señalé.- La de
color azul. - añadí. La vendedora la agarro y la dejo en el mostrador.
Vend.- Disculpa que me entrometa, pero ¿es para alguien especial? - pregunto
mientras envolvía la rosa en un plástico.
Vend.- Debe serlo, lleva viniendo todos los días desde hace tres semanas. -
forzosamente le sonreí. - ¿Algún novio? - dijo sonriéndome.
L.- Son para mi novia. - dije. - Ella hace tres semanas que... - no termine la frase,
suspire. - Son para ella. - le di el dinero y subí de nuevo a mi coche.
Llegue a mi destino, estaba todo silencioso pocas personas caminaban por ahí a esas
horas. Deje la rosa junto a las que había traído días atrás, las cuales empezaban a
marchitarse.
L.- Hola, mi amor, soy yo, Lern - dije en voz alta. - Te traje otra rosa, una vez me
dijiste que te gustaban y mira la de hoy es azul... - escuche la puerta de la habitación
abrirse.
S.- ¿Lauren? - dijo Sinu al verme - ¿Qué haces aquí tan pronto? No te vi llegar,
estaba en la maquina de café. - dijo la mujer antes de darme un abrazo.
L.- Mi jefe me dejo salir antes. - le informe - ¿Cómo ha estado hoy? - le pregunte
mirando a Camila tumbada en la cama del hospital.
Camila llego al hospital hace tres semanas con apenas signos vitales y con una
deshidratación aguda, sin contar también de los múltiples huesos rotos que tenía;
consiguieron reanimarla y aunque estaba grave consiguieron estabilizarla. Yo he
venido cada día desde entonces, me pasaba las horas aquí junto a ella, los médicos
decían que lo peor ya había pasado, pero yo tenia esos momentos de altibajos, tenia
miedo de que muriera.
Camila también había sufrido un traumatismo abdominal debido a los golpes en esa
zona, además de los muchos hematomas que tenia por todo su cuerpo, algunos
estaban empezando a cambiar de color, empezaban a ser amarillos, otros seguían
azules, morados y negros.
S.- Todo sigue igual, sigue sin despertarse. - dijo algo decepcionada - pero se que
pronto lo hará - me senté junto a ella en el sofá - ¿Viste las noticias? - pregunto con
algo de miedo, asentí.
El padre de Johnny, el juez, hizo una rueda de prensa explicando todo lo que había
pasado ya que se empezaron a filtrar rumores en la prensa.
L.- Por eso mi jefe me dejo salir antes. - dije. - Después de que pasaran la noticia me
vio llorar y le tuve que contar que Camila, mi novia, era la misma Camila de la que
hablaban en la televisión. - suspire y me levante para sentarme en el borde de la
cama de Camila. - Cuando estábamos allí - empecé a hablar - cuando salieron de la
caseta esa donde la tenia, vi como apuntaba a Camila con la pistola, y de verdad
pensé que la mataría. - dije - Cuando escuche el disparo note como me rompía por
dentro - dije secándome las lágrimas con rabia - ¿Esta mal no sentir pena por el? -
pregunte - ¿Soy mala persona por sentir alivio por la muerte de alguien? - Sinu se
levanto y me abrazo, mientras lloraba en su pecho.
S.- Llora todo lo que necesites, Lauren, desahógate. - dijo acariciando mi pelo.
L.- Ese hijo de puta, le hizo daño, la maltrato, intento matarla y el muy cobarde se
pego un tiro en la cabeza. - llore. - No es justo, tendrían que haberlo encerrado,
tendrían que haberlo castigado - dije con rabia - ¿Sientes lastima por el?
En la rueda de prensa el juez pidió perdón por todo el mal que su hijo había causado,
le pidió perdón a los Cabello, a cada uno de ellos y a Camila, también dijo que el no
recordaría a su hijo como el secuestrador, que prefería recordar momentos de su
infancia, momentos cuando Johnny era verdaderamente feliz. También dijo que ya
habían enterrado a su hijo y que solo el y su mujer habían asistido ya que no querían
a nadie mas en ese momento.
S.- Debe estar culpándose de lo que su hijo hizo.
S.- Todo... solo quiere venir quedarse con Camila todo el día... creo que mas tarde
vendrá. - aviso. - ¿Y tu como estas? - Me pregunto secándome las lágrimas.
A la hora de merendar baje por algo de comer para Sinu y para mi, charlábamos en el
sofá de la habitación cuando escuchamos como un murmullo, ambas nos giramos
hacia Camila.
C.- Ma... Ma - escuchamos mas claramente, saltamos las dos del sofá y nos pusimos
una a cada lado de la cama.
S.- Camila, cariño, estoy aquí - dijo al darle la mano. - Lauren llama al médico. - pedí
un médico y después fui corriendo junto a Camila.
L.- Camz - dije, Camila no tenia los ojos muy abiertos y no volvió a decir mas.
El doctor Suarez, el médico de Camila, le hizo que siguiera una luz con una linterna,
lo que hizo que abriera mas los ojos.
C.- Mamá - sonrió, después volvió a mirar al doctor, parpadeaba pesadamente, miro
a la pared de enfrente y sonrió al ver a Sinu de nuevo. Me miró fijamente, cerraba y
abría los ojos como intentando acordarse de quien era yo, me sonrió y puede que me
enamorara todavía mas de mi novia. - Tus... ojos - dijo con dificulta - ...son bo...
nitos - dijo después giró la cabeza y volvió a dormirse.
Doc.- No puedo asegurarlo cien por ciento, pero probablemente si lo haga, solo esta
así por la cantidad de medicamentos - dijo. Suspire aliviada. El doctor anoto unas
cosas en la ficha de Camila - si vuelve a despertar llámenme - dijo antes de salir de la
habitación.
L.- Mas vale que me recuerdes pequeña. - le dije. - Se que para ti la perdida de
memoria seria algo romántico como en las películas esas que te gustan, pero amor
por favor, recuérdame, no me hagas pasar por eso. - Sinu sonrió por el comentario.
Estaba oscureciendo y la verdad es que yo tendría que estar en mi casa, pero seguía
en el hospital junto a Camila; hacia pocos minutos que Alejandro y Sofia se habían
ido después de estar un rato aquí.
Sinu leía una revista y yo jugaba al Tetris en mi móvil, cuando vimos que Camila
empezaba a moverse, soltó un bufido de dolor, Sinu fue rápidamente a buscar al
doctor.
L.- Camz... - dije, abrió los ojos, el doctor llego en ese momento. Le hizo lo mismo
que antes; Camila parecía mas despierta, el doctor dijo que era porque el efecto de
los medicamentos se estaba yendo; por una parte, eso era bueno, aunque también
malo ya que esto hacia que Camila tuviera mas dolor.
C.- ¿El doctor? - dijo, no pude evitar sonreír por el tono que utilizó.
Doc.- Muy bien - rió - ahora voy a hacerte una serie de preguntas para comprobar
que tu cabeza esta bien - informó - me dices tu nombre completo por favor.
C.- Karla Camila Cabello Estrabao.
C.- Veintitrés.
Estuvo haciendo mas preguntas sencillas sobre su vida, hasta que llego a una que
confundió a Camila.
C.- Mi... amor, Lern... - dijo un poco fatigada, busco mi mano y se la di.
C.- Emm, estaba en el parque - dijo con dificultad - con Lauren, y después... Johnny y
me ato y la pistola y el disparo. - dijo nerviosa.
Doc.- Tranquila, Camila, aquí ya estas bien, descansa un poco. - le dijo, después el
hombre salió no sin antes apuntar algo en la ficha que colgaba en el borde de la
cama.
S.- Hija... - Dijo llorando, la abrazo. Lo siento - dijo ya que Camila se tenso por el
contacto.
C.- La verdad es que tengo miedo de hacer preguntas, no se si quiero saber las
respuestas - dijo cerrando los ojos.
S.- Están bien, se fueron un poco antes que despertaras - le dijo. - Sofi te trajo esto -
le acerco el peluche que le había llevado su hermana. Camila lo agarro y lo llevo a su
pecho.
C.- Recuerdo que hable contigo - me miro y después cerro los ojos - pero no recuerdo
que te dije o que paso después.
Le contamos todo, desde que yo recibí el mensaje hasta que el momento en el que
fue trasladada al hospital. Su cara al contarle lo que Johnny hizo fue bastante neutral
y nos pidió que no habláramos mas del tema, concluyo diciendo que quería hablar con
el padre de Johnny cuando saliera del hospital y yo en ese momento pensé que mi
novia tenia un gran corazón.
C.- Amor, todavía no me has abrazado. - dijo - y la verdad no se que estas esperando
para hacerlo - sonrió, me acerque a ella - con cuidado - dijo antes de que nuestros
cuerpos se juntaran, la abrace lo mas cuidadosa y delicadamente posible.
Volver a tener a Camila entre mis brazos era lo mas parecido al cielo.
C.- Nunca. - dijo abrazándome fuerte, ese movimiento hizo que su cuerpo sintiera
mas dolor. - Ok, puede que duela un poco. - dijo con dificultad - pero quiero...
necesito tenerte cerca. - dijo, me separe de ella e hice que se recostara totalmente en
la cama.
L.- No voy a irme a ningún lado - dije, acaricie su mejilla y me incline un poco para
poder acceder a sus labios.
Al sentir sus labios sobre los míos note un cosquilleo recorrer mi espalda, mi
estomago saltaba y mi corazón acelero su ritmo; el beso no duro mucho, pero si lo
suficiente ya que el labio de Camila seguía cicatrizando.
L.- Dios, estoy tan enamorada de ti. - dije pegando mi frente a la suya, acaricie sus
mejillas con mis manos, mire esos ojos castaños y como en su boca se formaba una
gran sonrisa.
Parece que poco le importaba uno, que su labio estuviera algo dañado, y dos que
Sinu estuviera delante.
***************
Dos días después de que Camila despertara Normani, Ally y Troy cogieron un avión
desde sus respectivos estados y volaron a Miami para ver a Camz, por supuesto
Dinah también estaba allí. Todos nos quedamos atónitos cuando Camila nos conto
que fue Johnny quien provoco el accidente de Dinah y el envenenamiento de Troy, y
que en realidad eso iba hacia ella.
Durante la visita hubo lágrimas al principio, pero Camila hizo que se transformaran en
risas, lo que menos quería ella era que sintiéramos pena o estuviéramos mal, así que
se puso a contar chistes y a hablar de otras cosas que hacían que olvidáramos por
unos momentos la razón por la cual ella estaba hospitalizada.
***************
POV.CAMILA.
Habían pasado dos semanas y seguía en el hospital, y aunque tenia aun dolor por lo
menos era capaz de moverme un poco mejor.
C.- Que no, además mira el color, eso es basura triturada, yo no me lo como. - aparte
la mano de Lauren.
L.- Camila, no seas cabezota y come. - me cruce de brazos. - ¿No vas a comer? -
negué.
C.- Eso no. - dije, en ese momento se abrió la puerta.
L.- Venga, Camz come un poco. - dijo acercándome la cuchara de nuevo. - Hazlo por
mi. - dijo con una voz adorable.
C.- Pero es que esta malo, no me gusta - dije con el mismo tono.
L.- Te comes la mitad y después te traigo helado.- dijo, con repulsión comí el puré.
Clar.- ¡Vaya Laur! Tuviste una hija y no avisaste. - dijo Clara riendo, quien había
entrado durante nuestra pequeña discusión de comida.
L.- Mamá, hola. - se levanto de la cama y fue a abrazar a su madre, después Clara se
dirigió a mi.
C.- Enfadada con tu hija. - dije, Lauren rodo los ojos.- Me obliga a comerme eso.
C.- Si.
L.- Mamá, no puede comer eso. - agarre la bolsa que Clara me dio.
C.- No duerme mucho por la noche. - le dije.- ¿Clara, como paso Lauren los días que
yo estaba...? - pregunte.
Clar.- Mal, tuvo que venir a casa no soportaba estar en la suya, el miedo de perderte
la estaba matando.
C.- Porque ahora esta actuando raro; hace como si todo estuviera bien, como si ella
no tuviera rabia o dolor dentro, se que lo esta sintiendo y no habla del tema con
nadie... me da miedo que se lo guarde para ella porque llegara el día que explote y
todo será peor, pero es que no me cuenta nada... estoy preocupada por ella.
Clar.- Conozco a mi hija, estoy segura de que ella también lo esta... intenta hablar
con ella, si no consigues nada, lo intentare yo. - dijo.
C.- Gracias.
Poco después vinieron mi madre, mi padre y Sofi. Clara y Lauren iban a irse, pero
pedí que Lauren pasara la noche conmigo, ella acepto; igualmente fue a su casa a
darse una ducha y cambiarse de ropa, estaba terminando el postre cuando llego de
nuevo.
C.- Ves esto es comida y no el puré de esta mañana.- dije enseñándole el plátano que
tenia en la mano.
L.- Dame un beso, idiota. - dijo acercándose a mi. El beso se alargo de mas y nos
separamos cuando oímos a mi madre aclararse la garganta - perdón - dijo algo
avergonzada.
Sinu.- Yo me voy ya, mañana vendré ¿Si? - aviso mi madre.- portaos bien - dijo
saliendo de la habitación.
Estábamos las dos tumbadas en la cama viendo tele cuando de repente Lauren la
apago.
L.- ¿Te he dicho que eres la paciente mas preciosa de todo el mundo? - dijo.
C.- Aww amor - la bese - No creo que con todos estos moretones y cicatrices este
muy guapa.- reí.
L.- Eres perfecta, mi amor.- me abrazo. Me queje ya que mis huesos no estaban
curados del todo. - Perdón. - se iba a separar, pero se lo impedí.
C.- No me sueltes. - empezó a besar mi cuello - No, amor no hagas eso - se separo
de golpe.
C.- Hey, tranquila, no pasa nada... es solo que si sigues haciendo eso llegara a otra
cosa y mis huesos aun están débiles para tanta acción - reí para que viera que no me
había molestado - Sabes, aquí - señalé mis labios - si puedes besarme - dije.
Estuvimos un rato buscando una posición donde poder estar cómodas y que no me
causara mucho dolor.
C.- Ok, perdón - saque la mano de donde estaba y atrape su labio inferior con mis
dientes.
L.- Y yo a ti, mas de lo que puedes imaginar.- volvió a besarme, mientras lo hacia
agarre sus mejillas y la separe un poco de mi.
L.- Bien.
C.- Estas mintiendo.- dije.
L.- No, claro que no, estoy bien, te tengo aquí conmigo, esta todo bien, amor, no te
preocupes.- cerré los ojos y respire hondo.
C.- Lauren, te lo voy a preguntar una vez mas y esta vez no quiero que me mientas -
dije - ¿Cómo estas?
C.- No, no lo estas, te lo noto en los ojos, en tu actitud, por favor, amor - dije - tu
siempre me dices que hable contigo, que confié en ti, pero tu no confías en mi. - dije.
C.- ¿Entonces por que no me dices como te sientes? Me dices que estas bien cuando
claramente no lo estas ¿por que te aíslas? - dije interrumpiéndola.
L.- Yo no me aisló.
C.- Si, lo haces... ¿Crees que no te ceo? ¿Crees que no te oigo llorar cuando piensas
que estoy durmiendo? ¿Crees que yo puedo estar tranquila cuando se que te pasas
las noches despierta? - iba a protestar, pero no la deje.- No te atrevas a negármelo,
te he visto... te vas a trabajar cuando no has dormido ni media hora. Lauren
necesitas sacar eso que tienes ahí dentro, crees que por decirme que estas mal...
L.- De cerrar los ojos y que cuando los abra, no estés; cada vez que duermo tengo
este sueño en el que te mueres - dijo. - Por eso no quiero dormir, por eso me levanto
llorando... solo de pensar...
C.- Amor, es solo un sueño - dije - yo no voy a irme a ningún sitio - la abrace.
L.- Perdón - me abrazo - perdón, perdón, perdón - decía sobre mi pecho - todo es
culpa mía. - la separe bruscamente haciéndole daño a ella y a mi. - ¿Estas bien? -
dijo tocando mi abdomen que era la parte mas dolorida.
C.- No vuelvas a decir eso. - dije sin hacer caso a su preocupación. - Nada de esto es
culpa tuya... tu no tienes culpa y borra esas estúpidas ideas de tu cabeza. - dije algo
enfadada.
L.- Pero todo paso por mi culpa, primero lo de hace años y ahora esto - dijo.
C.- ¡No! Lo de hace años y lo de ahora paso porque ese estúpido tenia problemas
mentales. - agarre sus mejillas y la acerque despacio hacia mi. - Si yo no morí
durante los días que me tuvo encerrada es por algo, y me prometí a mi misma que si
salía de allí con vida iba a disfrutar de cada pequeña cosa, de cada momento, de ti y
solo intentaría olvidar. Prométeme que tu también lo harás, todo estará bien, lo
prometo, ahora podemos ser felices juntas, no te culpes, por favor.- deje un dulce y
casto beso en sus labios.
L.- Yo prometí que nadie te volvería a tocar un pelo, que nadie volvería a hacerte
daño y falle.
L.- Perdón. - dijo sobre mis labios. Podía notar sus lágrimas y las mías en mi boca.
L.- Se me olvido darte esto. - dijo después de un largo silencio entre las dos; levanto
la mano y en su muñeca estaba mi pulsera.
L.- No, te juro que la encontré tirada en el suelo del parque.- se la quito y me la dio,
leí la inscripción que había en ella. - Nunca olvides eso.
C.- Nunca lo hare... te amo Lern. -dije leyendo de nuevo las letras en la pulsera.
***************
POV.LAUREN.
C.- Perderás el avión. - dijo, no le hice caso y seguí abrazándola, escuche en los
altavoces el último aviso de mi vuelo.
Camine hacia la puerta de embarque, mire una vez mas a Camila y le dije adiós con
la mano.
Quería decirles que gracias por volver apoyar esta maravillosa historia, espero que
hayas disfrutado y queda solo un capitulo para que termine la historia.
Epílogo parte 1
POV.LAUREN.
Baje a la cocina y empecé a sacar las cosas de la nevera para cocinarlas, estaba
poniendo el pan en la tostadora cuando me abrazaron por detrás.
L.- Buenos días, amor.- me gire hacia ella cuando baje el botón de la máquina, la
rodeé con mis brazos y dejó sus manos en mi cintura. - Ah, siempre se me olvida que
ahora eres pelirroja. pequeña. - le di su beso de buenos días.
C.- ¿No te gusta? Pensé que si - dijo sorprendida. - Dijiste que me quedaba bien.
C.- Tranquila era tinte del barato, en pocos días se habrá ido y seré castaña
de nuevo.
L.- Como a mi me gusta. - reí - Ojalá yo hubiera tenido una profesora tan alucinante
como tu - le dije, levanto los hombros. - Si los niños te piden que te rapes, tu lo
haces...
C.- No se si llegaría a raparme, - dijo riendo - pero les hacia felices que yo fuera la
bruja en la obra y la bruja tenia el pelo rojo así que... - señalo su pelo. Me gire para
seguir cocinando, Camila me abrazo. - ¿Por qué te levantaste tan pronto? Para un día
que no tienes que trabajar y puedes dormir. - me dio un beso en el hombro.
L.- Las obras me despertaron - dije. Camila me soltó y se sentó en una de las sillas
de la pequeña mesa que teníamos en la cocina.
C.- Si no lo hacemos cuando estamos las dos, dime cuando lo hacemos... si quieres lo
hago yo sola y lo decoro a mi gusto.
L.- No, no... las dos - dije - Si te dejo a ti seguro que lo llenas de flores y rosa. - rió.
C.- Y después de cuatro meses por fin hemos terminado la mudanza, muy bien,
amor.- me choco los cinco.
L.- Sabes ahora estaba recordando mi viejo apartamento... el que estaba en el centro
de la ciudad.
Desde hace unos meses vivimos en una casa mas grande en las afueras de San
Francisco, es un sitio mas tranquilo para vivir.
C.- Nuestro primer hogar - suspiró, me rodeo con sus brazos - pequeño pero
acogedor. Lo pasamos bien allí durante ese año.
***************
-Flashback-
Hacia seis meses que me había mudado a San Francisco, ahora trabajaba para una de
las agencias de modelos mas importantes de la ciudad, solo era la becaria pero
menos es nada ¿No?
No, esto no era una factura. Que raro, tenia el código de Miami.
"Hola, Lern, por si no lo has leído en el sobre, soy Camila, te preguntarás que hago
escribiendo esta carta, la verdad es que quería mandarte algo, porque ya no tengo
claro que somos y que no somos, y puede que solo sean ideas mías y que en realidad
no este pasando nada o tal vez si, no se... odio esta distancia y odio no tenerte
conmigo pero sobre todo odio pensar en la idea que tengas a otra, a lo mejor a ti te
pasa igual, y solo para que lo sepas sigo sola.
Cuando te fuiste hace seis meses acordamos en tener una relación a distancia pero
esto ya no es relación o ¿si lo es?, se debilita día a día; no me mal entiendas, no te
estoy echando la culpa a ti únicamente, yo también tengo parte de esa culpa.
No te estoy escribiendo esto para cortar contigo, no, sino mas bien todo lo contrario...
hace años tu me enviaste esas notas (aunque fuera una broma), me tome el
atrevimiento, y espero que no te importe, de poner mis iniciales junto a las tuyas.
Ahora soy yo la que te digo que leas bien esas notas porque de verdad pienso que
estamos destinadas a estar juntas, pienso que no hay otra persona en este mundo
que me entienda, me apoye y me quiera mas que tu; yo no quiero que esto se
termine y se que nuestros horarios son un poco disparejos y se que con solo hablar
por teléfono o por Skype no se puede mantener una relación pero nosotras lo
haremos porque te amo y tu me amas.
Esperare impaciente hasta que el destino decida volver a unirnos y pueda volver a ver
de nuevo esos ojos esmeraldas que me enamoraron.
Por favor, llámame cuando recibas esta carta, no importa la hora que sea allí o aquí,
solo hazlo, necesitamos arreglar esto.
Después de sacar las tarjetas del sobre llame a Camila, en Miami era mas de media
noche, no esperaba que Camila atendiera el teléfono y no lo hizo.
Por eso era que nuestra relación no iba bien, no teníamos tiempo para hablar la una
con la otra, cuando Camila podía yo estaba trabajando, cuando yo podía ella estaba
estudiando, y aunque solo había tres horas de diferencia entre Miami y San Francisco
eso también complicaba las cosas.
Sabia que una de las primeras cosas que Camila hacia al levantarse era mirar las
redes sociales, así que aunque yo no usaba mucho twitter, me parecía un poco
anticuada pero la gente seguía utilizando, abrí la aplicación.
Ni siquiera mencione a Camila, ella sabría perfectamente que eso iba dirigido a ella.
A la tarde siguiente pudimos hablar y las dos teníamos bastante claro lo que
sentíamos hacia la otra y terminar lo nuestro ni siquiera era una opción, porque si, yo
también había notado ese distanciamiento que mencionaba Camila en su carta y
mentiría si dijera que alguna noche no he pensado en que Camila pudiera estar
olvidándose de mi y me moría de miedo de que eso pasara porque pese a la distancia
yo seguía enamorada de ella.
Después del acuerdo para mejorar lo nuestro todo marchaba bien, los primeros
meses hablábamos mas, nos conectábamos mas veces... pero después empecé a
notar de nuevo ese distanciamiento ya que nuestros deberes profesionales nos
ocupaban la mayoría del tiempo.
***************
POV.CAMILA.
Aquí estoy, vamos, Camila, haz que este viaje a San Francisco valga de algo.
La puerta del apartamento se abrió y era la primera vez que la veía en persona desde
que nos despedimos en el aeropuerto.
C.- Ya no quiero esperar a que el destino vuelva a unirnos, quiero estar contigo,
Lauren, y no me importa nada mas. - tire de su camiseta y junte nuestros labios sin
saludar, sin dejarla decir palabra.
Ambas soltamos un gemido ante el contacto. La apoye contra el marco de la puerta;
el beso por mi parte era desesperado porque era así como estaba, desesperada por
volver a estar con ella.
L.- Camz... - intentó separarme pero me pegue mas a ella - Camila - logro separarme
- para, por favor - dijo como suplicando.
C.- ¿Qué te...? - escuche un ruido proveniente de dentro de su casa, Lauren echo un
vistazo y después me miro. - ¿Estás con alguien? - pregunte.
L.- Si - en mi pecho sentí un gran dolor, como si me hubieran disparado, cerré los
ojos para aguantar las lágrimas.
C.- Ouuh, claro, entiendo, - forcé una sonrisa - yo emmm... lo... siento... - trague
saliva y Lauren ladeo la cabeza sin entender que me pasaba. - No debí venir. - agarre
mi pequeña maleta - Lo siento. - necesitaba salir de ahí.
L.- Hey, Hey, - puso su mano sobre la mía - mi amor - nos quedamos mirándonos a
los ojos.
L.- Si, mi amor... ¿Qué te pa...? ¡Ouh! ¡Ya! Perdón, - la mire confundida - no tengo
ninguna relación si eso es lo que preguntas, tu eres la única que tiene mi corazón y
eso no va a cambiar nunca; con estoy con alguien me refería a que tengo visita en mi
casa... - dijo señalando dentro de la vivienda - mi jefa para ser precisa.
L.- Hagamos una cosa deja tus cosas aquí y baja a la cafetería que esta en la
esquina, voy cuando termine con esto, ¿vale? - asentí, Lauren agarro mi maleta y la
metió dentro, antes de entrar agarro mis mejillas y me beso - Intentaré no tardar. -
me volvió a besar.
***************
POV.LAUREN.
En cuanto terminó la reunión baje lo mas rápido que pude a la cafetería para
encontrarme con Camila.
L.- Camz - toque su hombro, se giró, se levanto de la silla y nos abrazamos. - Hola -
dije sonriente cuando nos separamos un poco, acaricio mi mejilla.
C.- ¿Qué tal tu reunión? - pregunto después que el camarero nos trajera lo que
pedimos.
L.- Bien... genial, en realidad... me... me han ascendido.- dije feliz y sin creérmelo
todavía.
C.- ¿En serio? - asentí. - Enhorabuena. - entrelazo su mano con la mía encima de la
mesa, mire nuestras manos y después mire a Camila, le sonreí.
L.- Gracias; la verdad es que ha sido todo muy raro, mi jefa se ha presentado en mi
casa y me ha dicho que ha estado teniendo muchos problemas con su ayudante y que
lo despidió cuando vio unas fotografías que hice, que por error deje en la oficina, me
ha dicho que soy mejor que Jake, el chico que era su ayudante. - le explique, me
miraba embelesada con su sonrisa en su rostro. - Me ofreció el puesto para ser su
asistente y empiezo el lunes que viene, y la verdad, es que estoy algo asustada
porque mi jefa cuando esta trabajando puede llegar a ser una bruja. - Camila rió.
C.- Ha podido ver tu talento, lo harás bien, se que o harás - apretó mano.
C.- Si, era lo único que me retenía en Miami, ahora ya termine por eso estoy aquí...
Lauren yo quiero, necesito estar contigo, este año lejos de ti ha sido lo peor del
mundo. Te amo.
C.- No me digas que "Sacrifico lo que quiero por estar contigo" - dijo poniendo
comillas en sus palabras. - Lo que quiero es ESTAR CONTIGO - dijo remarcando sus
ultimas palabras. - Ya termine las prácticas, igual que puedo ser profesora allí puedo
ser aquí, empezaré a poner mi currículum o daré clases particulares, no se, pero no
me pidas que me de media vuelta y vuelva a Miami, porque no puedo. No quiero una
relación a distancia, no quiero romper contigo, quiero quedarme...
L.- El apartamento es algo pequeño pero supongo que hay suficiente espacio para las
tres. - dije.
L.- Si, tranquila, te encantara es muy sociable y buena. - dije. - Se llama Lanna.
C.- Ahh - sonreí al ver la cara de desagrado de Camila. - ¿No le importara que yo sea
tu novia? Quiero decir, vivir con una pareja...
Antes de subir a casa para que Camila conociera a Lanna pasamos por una pizzería
para recoger la cena.
L.- Bueno, ¿preparada para conocer a mi pequeña Lanna? - dije cerrando la puerta
detrás de nosotras.
L.- ¿Qué esperabas a una supermodelo? - dije riendo, Camila acaricio la cabeza de la
perrita.
L.- Odio hacer fotos a los perros, además la iban a sacrificar y tuve que adoptarla. -
abrace a Lanna. - Me ha hecho mucha compañía este año. - deje a Lanna en el suelo
y se fue a jugar con su pelota - Me alegro que estés aquí, me has hecho mucha falta.
C.- Y tu a mi, verte por Skype tres veces a la semana durante media hora no es
suficiente - dijo abrazándome.
C.- Tu sabes como son, al principio mi madre si que puso algo de resistencia, porque
no quería tenerme tan lejos, pero mi padre la convenció.
L.- Ok... en ese caso - me paso mi vaso y agarro también el suyo - brindemos -
levanto el vaso - por el reencuentro, porque te amo y porque ahora vivirás conmigo.
Salud. - chocamos los vasos primero, bebimos y después chocamos nuestros labios.
POV.LAUREN.
L.- Gracias a Dios que lo hiciste. - me beso - Vayamos a cenar algo esta noche.
Camila y yo nos arreglamos para salir, me puse un vestido negro con unos zapatos de
tacón altos, Camila por el contrario llevaba un vestido sencillo blanco, el pelo
ondulado y una chaqueta vaquera.
L.- Estas preciosa - dije mientras cenábamos, se sonrojo. - ¿Te sonrojas? Deberías
estar acostumbrada ya. - dije riendo.
Antes de que nos sirvieran los postres fui al baño, cuando volví a la mesa para
sentarme con Camila, vi que al fondo una pareja de ancianos estaban sentados y sus
manos entrelazadas, el camarero les llevo una tarta con un numero 50, la pareja se
beso, sonreí al ver como esos dos ancianos estaban celebrando su boda de oro.
Boda de oro.
Boda.
Creo que va siendo hora de que yo haga la pregunta. Si, es hora de que yo le pida a
Camila que se case conmigo. Tengo que pensar como, cuando, tiene que ser especial,
perfecto.
C.- Que te has quedado embobada mirando el plato. - dijo riendo. - ¿Qué te pasa?
L.- Créeme que esta vez si que lo es. - agarre su mano y la bese.
***************
L.- ¡Chicas, chicas! - las llame para que me atendieran, dejaron de hablar y me
pusieron atención. - Necesito que me escuchéis y me deis vuestra mas sincera
opinión. - le dije mirando a la webcam.
L.- ¿Pensáis que le gustará a Camila? - dije abriendo la caja con los anillos y
mostrándoselo a las tres.
L.- Eso pretendo. Pero decidme ¿Os gusta el anillo? - dije riendo.
D.- Creo que voy a llorar. - dijo haciéndose aire con las manos en los ojos, todas
reímos. - ¡AHHH LE VAS A PEDIR QUE SE CASE CONTIGO, NO ME LO CREO!! ¡DIOS
MÍO! ¡POR FIN! - gritó de repente asustándome. - ¿Cómo VA A SER?
A.- ¿CUANDO?
L.- Ahí es donde entráis vosotras, ¿Me ayudan por fa? - les pedí.
L.- Ok, primero voy a esconder los anillos por si acaso Camila llega antes a casa - los
escondí en una de las cajas de mis cámaras fotográficas ya que Camila nunca se
acercaba allí; después les conté a las chicas lo que tendrían que hacer - ¿Esta todo
claro?
T.- No, no lo olvido - detrás de Ally apareció Troy con la pequeña Lucia en los brazos.
- Hola, chicas ¿Qué tal? - le dijo a la cámara.
A.- Mi princesa - agarro a su hija en brazos - saluda a las tías - le agarro la mano y
saludo. - ¿Qué tal el paseo amor? ¿Papá se porto bien? - dijo mirando a la pequeña,
Lucia sonrió y movió los brazos animadamente.
T.- Papá siempre se porta bien - dijo Troy quitándole a la niña a Ally para agarrarla
el: le dio un beso. - Voy a darle de comer.
T.- Cállate, Jauregui - dijo antes de desaparecer con la bebe y darle un beso a Ally.
En ese momento la puerta de la casa se abrió y pude escuchar la voz de Camila.
C.- ¿Mi amor? - escuche las llaves chocando contra el cuenco de la entrada - ¿Estas
en casa?
C.- Hola, amor - le di un beso - ¿Qué hacías? - pregunto mientras dejaba su bolso en
la mesa.
D/N/A.- ¡Hola, Mila! - dijeron las tres a la vez extremadamente felices y riendo, rodé
los ojos y también reí.
***************
POV.CAMILA.
Era un viernes cualquiera estaba completamente sola en casa, Lauren se había ido a
una convención fotográfica en Las Vegas; estaba terminando de comer cuando
tocaron al timbre; abrí la puerta y me encontré con mi mejor amiga al otro lado.
Esto era raro ¿Qué hacia aquí? Ella ahora vivía en Los Ángeles.
D.- Un refresco estaría bien, por favor - dijo, fui a la cocina y agarre lo que me pidió,
cuando volví al comedor Dinah miraba su móvil; le di el refresco - Gracias. - dijo con
voz rota.
C.- ¿Qué Kevin hizo que? ¡Ah no! Yo lo mato. - me levante del sofá, me agarro del
brazo y me volvió a sentar.
C.- No te preocupes...
No sabia que decirle, la verdad, siempre pensé que Kevin era un buen hombre,
aunque ya veo que ser uno de los médicos mas famosos de Estados Unidos te
convierte automáticamente en un santo.
D.- Por favor, mira tengo su tarjeta, usémosla; el me engaña, yo me gasto su dinero,
por favor Mila. Se buena amiga y véngate conmigo. - pidió.
C.- Bueno... si es lo que quieres. - me abrazo - para que están las amigas, ¿no? -
reímos.
Puse un par de prendas en la maleta y ahí estaba yo de camino no se a que parte del
mundo en el coche de mi mejor amiga dispuesta a gastarme junto a ella el dinero de
su ex-novio o al menos eso pensaba yo que estaba haciendo.
C.- Lern, mi amor - dije cuando la escuche al otro lado de la línea mientras esperaba
a que Dinah viniera con los tiquetes.
C.- Puede que te suene a locura pero me voy a Roma con Dinah.
L.- ¿A Roma?
C.- Es una larga historia, pero si, a Roma, solo será el fin de semana, el Lunes estaré
de vuelta, justo a tiempo, cuando vengas de la convención.
L.- Ouuh, ok, pues pásatelo bien en Roma, tráeme algo, algún llavero o una postal. -
oí risas detrás de la voz de Lauren.
L.- ¿Qué? No, claro que no, yo estoy en Las Vegas, Normani no esta conmigo, no.
C.- Ahh, me pareció escuchar... nada, no importa... bueno eso, llamaba para avisarte.
C.- Dinah ya viene. - dije cuando la vi. - Tengo que colgar, te amo mucho.
L.- Yo también te amo, pásatelo muy bien... en Roma. - volvió a repetir. - Nos vemos
pronto, adiós. - colgamos.
D.- No.
D.- Sorpresa.
C.- ¿Cómo que sorpresa? Dinah, déjame ver los tiquetes. - intente quitárselos de las
manos.
Dinah le dio los pasajes a la señora del aeropuerto quien nos deseo buen vuelo.
Quería preguntar alguna de las personas que estaba por allí a donde iba ese avión
pero pensé que quedaría como una idiota por no saber adonde me dirigía.
Nueva York.
C.- ¿Nueva York? ¿Vamos a ir a Nueva York? Me haces coger un avión aun sabiendo
que soy claustrofóbica ¿Y no es para llevarme a Europa? ¿Me llevas a un sitio donde
ya he estado? - le susurre frustrada y algo enfadada a Dinah mientras las azafatas
hacían la coreografía de que hacer en caso de emergencia.
D.- Shh, calmate... y si, vamos a ir a Nueva York porque soy yo la que he sido
engañada y quiero quemar su tarjeta allí.
Yo quería ir a Europa.
El vuelo fue normal, después de tantos años he aprendido a controlar mis ataques de
claustrofobia.
C.- Voy al baño - avise a Dinah cuando tocamos el aeropuerto de Nueva York.- ¿Me
acompañas? - pregunte, empezó a sonar su móvil y decidió esperarme fuera para
atender la llamada.
Termine de hacer mis necesidades y volví con Dinah quien seguía hablando por
teléfono.
D.- Si, mi amor, solo serán unos días, el Lunes vuelvo, se que no puedes estar sin mi
pero... - la escuche reír; ella no noto que yo había vuelto del baño y que estaba
detrás suya ya que estaba hablando con "su amor" - yo también te quiero, Kevin, te
mando muchos besos - toque su hombro y se asusto - ¿Camila? - me cruce de brazos
- después te llamo - guardo el teléfono en el bolsillo - no te había visto.
C.- ¿Estabas hablando con Kevin? ¿Y le has dicho que lo quieres? ¿Y que el Lunes os
veis? - pregunte molesta.
C.- ¿Cómo que puede ser? Te he escuchando... ¿no te había engañado con otra?
D.- Si, veras, je, te vas a reír de esto... resulta que te mentí - dijo tranquila, reí
falsamente y ella se unió a mi.
D.- Ok, me sirve, vamos. - me agarro del brazo y nos pusimos a caminar.
C.- ¿A dónde vamos?
Dinah tiraba de mi y fuimos al lugar donde alquilaban los coches. Dinah tomo
prestado uno.
D.- No lo se.
C.- ¡Dinah!
D.- Yo.
D.- No se.
D.- No.
D.- No lo se.
D.- Vale.
Llevábamos un rato en la carretera cuando Dinah me llamo.
D.- Vale... mm... donde vamos, no se, y para que te he traído aquí, pues tampoco lo
se, la verdad. Ahora hazme el favor de vendarte los ojos con el pañuelo que hay en la
guantera.
C.- ¿Qué?
C.- Pero...
C.- ¿Por qué paramos? ¿llegamos? ¡Dinah! ¿Puedo quitarme esto ya?
D.- ¡No! - dijo casi gritando - No todavía - me ayudo a salir del coche, note que el frío
se calaba en mis huesos, me agarro de la cintura y me hizo caminar.
D.- A ver, Camila, ahora cuidado que hay escalones - subí el primero sin ningún
problema, el segundo me tropecé - cuidado - dijo - mejor te subo yo - note que me
cargaban.
C.- ¿Qué haces? Bájame, Dinah, ¿Dónde estamos? - me dejo de nuevo en el suelo -
juro, que voy a matarte.
D.- No, no lo harás - dijo riendo mientras caminábamos unos pasos. - ok, ya puedes
quitarte el pañuelo - eso hice.
C.- ¿Dónde mierdas estamos? - dije, me giro y me puso de nuevo mirando hacia la
puerta. Dinah se puso a mi lado.
C.- Dinah, ¿Qué...? - puso su dedo índice sobre su boca para que me callara, toco en
la puerta y se alejo de mi un poco.
D.- Entra - pidió - entra ahí adentro - la puerta se abrió - Buenas noches, Camila
Cabello - dijo. La mire extrañada y me hizo una seña para que entrase.
Si, yo había estado antes aquí, la moqueta azul, la puerta del pequeño baño, el
armario, la ventana al lado de la cama, Lauren en la cama, la mesita, una única silla
en la habitación.
C.- ¿Qué...?
L.- Cabello, ya era hora de que vinieras, no te han avisado que tenemos que trabajar
esta noche. - dijo levantándose de la cama.
C.- Ok, Lauren, digo Jauregui - dije siguiéndole el juego, miro su móvil.
L.- Y a mi que me dices - salió delante de mi - ¡Venga! Cabello, que no tenemos toda
la noche.
L.- Claro, este es su motel... ¿Qué acaso eres idiota, Camz? - dijo frenándose delante
de mi, choque contra ella al final de la escalera; en su boca tenia una sonrisa irónica,
como esas que adornaban su boca cada vez que peleábamos hace años pero lo
diferente ahora eran sus ojos, no, ni un poco.
C.- No. Me. Llames, Camz - dije entre dientes. Sabia que le gustaría que le siguiera el
juego así que lo hice.
L.- Yo te llamo como quiero. - se dio la vuelta y entro al comedor después nos
dirigimos a la cocina, caminaba detrás de ella, paramos en una pila de platos - limpia,
o no tendremos donde dormir esta noche - dijo, agarre un plato y Lauren me dio un
estropajo con jabón - cuéntalos - dijo.
C.- Ok, ¿te han dicho alguna vez que eres muy rara, Jauregui? - se pego mas a mi.
L.- No te oigo contar. - susurro en mi oído.
C.- Tres, cuatro, cinco - decía mientras limpiaba platos - sie... seis.
C.- No. - rió - siete, ocho... ya no hay mas platos, ocho platos... para que tenia que
lavar ocho platos - pregunte curiosa.
L.- Solo quédate con el número. - dijo - Me parece que es hora de que vayamos a la
habitación.
L.- A cenar. ¿Qué mas haría yo contigo en esa habitación? - dijo con forzado
desagrado.
L.- Vamos.
Tenia a Patrick y Manuel a unos metros delante de mi, estaba sorprendida de ver a
los hombres, los cuales se conservaban bastante bien he de decir; cuando Lauren me
agarro la mano.
C.- Hola... - les dije cuando estaban justo delante de nosotras, no dije nada mas
porque Lauren me interrumpió.
L.- Quería recordaros que esta es mi novia Camila, mi novia, si, mi verdadera novia,
no es de mentira, no invento, no es de broma, no la odio para nada... solo Camila mi
novia. - dijo muy rápido.
L.- Mi novia - volvió a decir me señalo y reí. Lauren tiro de mi para que caminara.
P.- Novia de Lauren - oí que decía Patrick, mi gire.- No toques el aire acondicionado
¿Si? - Lauren rió.
C.- Yo no... - vi a Patrick reír, después subí de nuevo a la habitación.- ¿Lauren, me
puedes explicar que...?
L.- No se.
L.- ¿Tu amor? ¿Qué pasa Cabello, estas enamorada de mi? - dijo acercándose mucho
a mi, dejando poco, casi nulo, el espacio entre nosotras.
C.- ¿Te gustaría que lo estuviera? - dije, me mordí el labio. - ¿Te encanta que haga
eso, verdad? - asintió. - No suelo ser directa con estas cosas pero tengo muchas
ganas de besarte y voy a hacerlo. - le dije, acerque mi boca a la suya pero antes me
freno.
Deje que su boca jugara con la mía hasta que tocaron a la puerta.
L.- La cena esta aquí - dijo separándose de mi, solté un bufido cuando lo hizo. - ¿No
quieres comer?
C.- Si es a ti, por supuesto que si. - rió, e ignoro el comentario, abrió la puerta y
entro un carrito, dejo dos platos encima de la mesa.
C.- ¿Las chicas también están aquí, verdad? Normani y Ally estaban contigo. - dije
cuando estaba terminando de cenar.
Sabia que las había escuchado cuando hable con Lauren por teléfono.
L.- Nadie le puede discutir a una de las jefas, ¿no? - dijo dándole un sorbo a la copa.
- Tranquila, no había ninguna convención ni nada, solo me tome el fin de semana
libre.
L.- No lo se - rodé los ojos y Lauren rió. - Sabes que afuera esta nevando... mañana
podríamos ir a jugar con la nieve.
L.- Claro, podríamos hacer un muñeco de nieve gigante, te ayudare, si. - me levante
de la silla y me senté en su regazo.
C.- Te amo. - sonrió. - No se porque estas haciendo esto pero gracias. - la bese.
C.- A lo que tu quieras, amor - dije intentando alcanzar sus labios pero me aparto.
L.- Yo quiero jugar a las preguntas. - me levanto y fuimos hasta la cama, nos
sentamos en el borde de esta. - OK, ¿preparada?
L.- Uhh no me esperaba esa respuesta, me gusta - dejo un beso sobre mis labios -
¿Me quieres? - pregunto, agarre sus manos y la mire a los ojos.
L.- ¿Cuántos platos has contado antes? - que me preguntara eso me pillo por
sorpresa porque no tenia nada que ver con lo anterior.
L.- ¿Ocho? - asentí - ¿Qué día es hoy? - saque mi móvil del bolsillo, ya habían pasado
de las doce.
L.- ¿Habías contado ocho platos? - la mire extrañada pero asentí.- ¿El ocho es un
numero bonito, verdad?
C.- Supongo.
L.- ¿Recuerdas que paso el 23 de Enero hace ocho años? - pregunto. Negué con la
cabeza - ¿Y si hago esto? - agarro mis mejillas y me beso. - ¿Lo recuerdas ahora?
¿Recuerdas quien fue tu primer beso? - asentí.
C.- Tu.
L.- Las preguntas las hago yo - me pellizco la nariz - necesito una respuesta mas y
sabrás la razón por la que hoy estamos aquí - de repente se levanto de la cama y
acto seguido puso una de sus rodillas en el suelo. - ¿Camila, me harías el honor de
ser mi esposa? - estaba en shock, no me salían las palabras, mi corazón latía tan
rápido que de verdad creí que iba a desmayarme allí mismo sin darle una respuesta a
Lauren. Moví la cabeza sin dar una respuesta clara. Se puso de pie - ¿Quieres casarte
conmigo? - oí que volvía a preguntar.
C.- ¡Si, si, si quiero! - dije, me abalance sobre Lauren sin ni siquiera aceptar el anillo,
rodee su cintura con mis piernas cuando salte, literalmente encima de ella; intentaba
reír, llorar decirle lo mucho que la amaba y besar a Lauren todo de una vez. Me bajo
de encima de ella. - Te amo. - le dije antes de volver a besarla.
L.- Yo te amo mucho mas... déjame ponerte el anillo - nos separamos un poco mas e
introdujo el anillo que encajaba perfectamente en mi dedo, después dejo un beso
sobre el anillo. Mire la joya.
C.- No, no, no, el anillo es mío, tu eres mía, te amo y serás mi mujer para siempre.-
me abrace a ella.
L.- Soy mas rápida que tu. - seguía abrazándome, nos quedamos mirándonos a los
ojos. - ¿Querías pedirme matrimonio? - pregunto.
C.- Claro, desde hace tiempo lo tengo en mente, cerca del colegio hay una joyería y
no había día que no mirara los anillos del escaparate, pero no se me ocurría nada
original; quería hacer algo grande, algo a tu altura, algo como esto.- señale la
habitación.
C.- ¿Gustarme? Me has traído ocho años después al sitio donde empezó nuestra
historia el día que nos dimos nuestro primer beso... gustarme es poco - la bese -
sabes, que tengo la mejor nov... prometida del mundo.
L.- La tienes - me beso. Me tumbo en la cama - Me gusta como suena eso - dijo - tu
prometida.
L.- Bien, futura señora de Jauregui, voy informándote que voy a hacerle el amor toda
la noche, solo para que lo sepas. - volvió a besarme.
***************
C.- Si, acepto. - dije adelante de todos los invitados mirando esos hermosos ojos
esmeralda que tanto me hacían suspirar. El juez de paz pronuncio las siguientes
palabras convirtiéndome así en la esposa de Lauren Jauregui; acabo el discurso con el
ya conocido "puede besar a la novia".
Sin apartar un segundo la vista de los ojos la una de la otra sonreímos; Lauren poso
sus manos sobre mis mejillas suavemente y me acerco a ella para juntar nuestros
labios en un dulce y tierno beso, mientras eso ocurría podía escuchar los aplausos y
gritos de los invitados en el beso mi sonrisa se fundió en la boca de ahora mi mujer.
"Te amo". susurre al separarnos dejando mi frente apoyada en la de Lauren, otro "te
amo" susurrado salió de su boca.
Salimos del jardín donde nos casamos mientras los invitados tiraban pétalos de rosas
rojas y arroz, subimos al coche con mis padres, para que nos llevara al lugar donde
celebraríamos el gran convite; aunque Lauren no quería una fiesta muy grande,
debido a la insistencia de mi madre y Clara al final no pudo negarse, a mi la verdad
no me importaba lo espectacular que fuera, con tener a Lauren me sobraba; nuestras
madres no escatimaron en gastos, querían los mejores adornos, la mejor comida, la
mejor música, lo querían todo. Lo único que no fue grande fue el número de
invitados, eso lo dejamos claro, solo amigos y familiares cercanos, no habría mas de
70 personas.
Para el día de mi boda elegí un vestido blanco que acababa en el suelo, de media
manga con bordados en la parte de los brazos y unos cuantos adornos en la parte de
la cintura, decidí no hacerme nada extravagante en el pelo, así que solo ondule las
puntas y puse una rosa blanca en el lado izquierdo; mi cuello estaba adornado por el
collar de plata que llevo mi madre el día de su boda.
El vestido que llevaba Lauren era totalmente diferente al mío, aunque también
blanco, el suyo no era tan largo; solo tenia un tirante, el izquierdo, y una rosa blanca
lo adornaba; se aliso totalmente el pelo y en su muñeca estaba la pulsera de oro que
Clara le había dado.
C.- Si lo has hecho, y te he visto, todo el mundo te ha visto soltar alguna lagrimita,
todo esta grabado. - dije molestándola. - ¿Verdad que si mamá? ¿a que tu también la
viste? - le pregunte a mi madre que iba en el asiento del copiloto, la mujer nos miro y
solo rió, Lauren beso mi frente; le puse detrás de la oreja un mechón de pelo que
caía. - Me encanta el brillo especial que tienen tus ojos hoy.
L.- Estoy feliz porque me he casado con la mujer de mi vida y eso se refleja en mis
ojos.
A.- Chicas - dijo mi padre - me acaba de subir el azúcar solo de escucharlas. - dijo. Vi
como Lauren se sonrojaba.
L.- ¿Qué?
L.- No.
A.- Y es por eso que he dejado que te cases con mi hija - dijo mi padre.
C.- ¿Qué tontería es esta? ¿Desde cuando lo tratas de usted y le dices señor Cabello?
C.- Que clásica eres. - reí - Bueno, pero no trates de usted a mi padre, no lo has
hecho en todo el tiempo que lo conoces, y no vas a empezar ahora. - pedí.
A.- Tranquila, hija, tampoco le pedí que matara a alguien... o tal vez si. - bromeo.
L.- Eso se queda entre el y yo. - puse cara de cachorrito. - No, amor, no puedo
contártelo.
A.- Lauren, puedes tutearme, con que cumplas la ultima condición estaré mas que
satisfecho. - dijo aparcando el coche.
Sin decirme que habían hablado mi padre y ella entramos en el recinto acompañadas
por la música, en una sala adornada llena de mesas que nos esperaban los invitados.
Me senté junto a Lauren y nuestros padres en la mesa principal y nos sirvieron la
cena. Cuando terminamos de cenar llego la hora de los discursos, las primeras en
hacerlo fueron Normani, Dinah y Ally quienes no dudaron en ponernos en ridículo a
Lauren y a mi porque ¡Hey! Quien te va hacer pasar vergüenza el día de tu boda mas
que tus mejores amigas ¿verdad?, pusieron vídeos, fotos y hablaron mucho... el
siguiente discurso fue dado por nuestros padres seguidamente lo hicieron nuestros
hermanos; llego nuestro turno de hablar.
L.- Hola. - su voz resonó en la gran habitación. - Primero, quería decir que gracias a
todos por venir y segundo... emm... me dijeron que tenia que preparar un discurso, la
verdad, no sabia que decir exactamente, podría halagar a esta bella mujer que tengo
al lado, - me señalo - o podría decir cuanto la quiero pero no haré nada de eso. - hizo
una pausa para después continuar hablando. - Como saben yo soy una persona
generosa y hoy por ser un día tan especial compartiré algo con todos vosotros... y ese
algo es mi sabiduría. - se escucharon algunas risas junto a la mía debido al
comentario de Lauren. - Amor, sujeta esto, por favor. - me paso el micro y camino
hacia la mesa donde estaba Chris quien saco un papel de su bolsillo y se lo dio a su
hermana, Lauren volvió a mi lado y desplegó el papel, me miro y le devolví el
micrófono. - Ok, no se si habrá muchos solteros en la sala pero... espero que esto le
sirva a alguien. - dijo. - A esta lista la he llamado "paso a seguir para hacer que tu
peor enemigo se convierta en el amor de tu vida" por Lauren Jauregui, Lauren
Jauregui-Cabello desde hace unas horas. - se corrigió. - bien:
1. Tener un enemigo: Parece una tontería pero hay que tenerlo. - la gente rió.
3. Organiza un viaje a donde quieras con un grupo de gente y que vaya dicha
persona.
5. Buscar un sitio donde dormir y tenéis que conseguir que piensen que sois pareja. -
señalo a Patrick, quien obviamente junto a Manuel y sus hijos habían sido invitados a
la boda. - Muy bien Patrick, - le dijo - fuiste rápido en pensar que Camila y yo éramos
algo por aquel entonces, si no llega a ser por ti probablemente esta boda no se
estaría celebrando - el hombre levanto su copa y se gano el aplauso de los demás
invitados. - Ok, sigamos.
6. Llegará el punto donde tendréis que besaros, solo hazlo eso es el principio del
cambio, ¿verdad Camz? - dijo mirándome, reí y levante los hombros.
7. Besa a esa persona cada vez que tengas oportunidad y si no crea tu las
oportunidades - todos rieron - os digo que el odio disminuye con cada beso - algunos
invitados soltaron un awww a coro.
8. Sube de categoría, que no solo sean besos pídele ser enemigos exclusivos, pídele
diversión en la cama - la gente rió de nuevo - si alguien pregunta, culpar a Camila de
esto - dijo - Creo que no debería haber leído eso en voz alta.
C.- ¿Qué? Pero si fuiste tu la que... - me interrumpió cuando se giro hacia donde
estaban nuestros padres.
L.- Sinu, Alejandro os juro que fue vuestra hija la que me pidió que nos acostáramos,
yo solo acepté por solidaridad.
C.- Mentira, todo fue idea tuya, yo ni siquiera te dije que si a la primera - proteste.
L.- Bueno, tampoco te llevo mucho tiempo cambiar de opinión - dijo, todos incluso
mis padres rieron. - ¿Me dejas continuar? - rodé los ojos y me beso la mejilla
haciéndome sonreír.
9. En ese momento te darás cuenta de que habrás dejado de salir con otras, que te
odias a ti mismo por querer llamarla para escuchar su voz, que cada vez que te dice
algo te sonroja, que te gusta mirarla desde lejos, aunque también desde cerca, que te
pasas el día pensando en ella, que quieres estar con ella aunque sea solo hablando,
que te encanta que te abrace después de... no importa - rió - no seas estúpida,
acepta que te has enamorado de esa persona y punto diez, confiésale tu amor, no
seas un idiota como lo fui yo, no la alejes dile que la amas, te aseguro que ella
sentirá lo mismo... - la interrumpí acordándome de algo. Le quite el micro.
C.- Si quieres recuperarla darle celos con su mejor amigo, funciona - dije, todos
rieron menos Lauren, quien me arrebato el micro de las manos.
L.- Disculpa, esta no es tu lista - dijo, reí - no hagáis lo que dice Camila, es feo y hace
daño - dijo con cara de pena, le di un beso y me quede abrazada a su cuello,
mientras con una mano sujetaba el micrófono con la otra rodeaba mi cintura - último
consejo dile lo preciosa que es, dile que la amas todos los días, olvida que un día
sentiste lo contrario al amor hacia ella, pídele que se case contigo y haz una lista con
consejos contando vuestra historia el día de tu boda - la abrace - bueno, no, eso no lo
hagáis que eso ha sido idea mía, sean originales - se giro y me miro. - Te amo
mucho, Cabello - dijo antes de unir nuestros labios en un pasional beso.
C.- Bien, y es mi turno de hablar - dije - La verdad es que me costo mucho decidir
que iba a decir en este momento, y he de confesar que hasta anoche no tenia nada
en mente; antes de acostarme me senté en la cama e intente escribir algo, pensé en
escribirle una canción - vi a Lauren sonreír - pero no, no hice eso, pensé en que podía
recordar los mejores momentos que he vivido con ella... después de estar un tiempo
debatiendo que poner, decidí que ya improvisaría algo cuando estuviera aquí, pero
entonces en la oscuridad de la noche me acorde de una conversación que tuve con
Sofi por Skype cuando le pedí ayuda con este discurso hace varias semanas,
estábamos hablando sobre que podría decir cuando me pregunto que como sabia que
Lauren estaba enamorada de mi, - Sofia asintió desde su sitio - yo le respondí que
porque se con certeza que ella cree mas en mi que yo misma, porque cuando me
mira lo hace como si no hubiera nada mas y como si fuera la cosa mas importante del
mundo...
C.- Le dije a Sofi que Lauren hace cualquier cosa por hacerme feliz aunque a ella le
moleste o no le guste, como ver películas de amor demasiado predecibles, pero igual
ella se sienta en el sofá, me abraza y las ve conmigo... diría que en silencio pero
mentiría - Lauren rió - le di varias razones mas que no recuerdo pero si recuerdo
decirle que se que me quiere porque se ríe de todos y cada uno de mis chistes,
vamos, si eso no es amor ¿Entonces que es? - todos rieron.
C.- Ok, ok, lo cuento - dije por la insistencia del público a excepción de mis amigas. -
¿Preparados? ¿Cuál es el objeto mas feliz? La escoba, porque barriendo, barriendo. -
poca gente se rió de mi gran chiste, Lauren obviamente si lo hizo.
L.- Ohhh vamos ese ha sido bueno - se rieron de ella. - Tranquila, amor, es un chiste
demasiado inteligente para ellos. - dijo, me beso.
C.- Veis por esas cosas se que me quiere - dije - La conversación con Sofi se alargo y
también me pregunto que como sabia que yo quiero a Lauren, recuerdo responderte
con un simple lo se; - dije mirando directamente a mi hermana - intente explicarle
que cuando conoces a esa persona que te hace sentir especial pocas palabras pueden
explicarlo, solo lo sabes, lo sientes dentro de ti, y yo lo se, solo se que te amo mucho,
Lauren Jauregui. - la bese terminando así mi discurso.
Pasaban las horas y la gente bailaba en el centro de la pista, estaba bailando con las
chicas cuando empezó a sonar una canción lenta; Ally fue a buscar a Troy, Normani a
Guillermo y Dinah a Kevin. Mire a Lauren y me sonrió.
C.- ¿Tengo otra opción? - dije sonriendo rodeando su cuello con mis brazos.
L.- Noup - reímos, Lauren dejo sus manos un mi cintura y bailamos al ritmo de la
música.
Yo cada vez acercaba mas a Lauren a mi cuerpo, como si tuviera miedo de que
alguien me la quitara, como si en cualquier momento fuese a irse.
C.- Le gritaría al mundo que te amo. - susurre en su oído, dio un paso hacia atrás
para así poder mirarme a los ojos.
C.- Tu eres todo mi mundo. - le dije, me beso. - Quiero prometerte algo. - asintió.
L.- Eso podrías haberlo puesto en tu discurso. - dijo. - Así lo podrían haber escuchado
todos.
C.- No, no quiero que todos lo escuchen. - en ese momento hubo cambio de música,
sonaba una antigua canción pop, ahora mismo no recuerdo el titulo pero Lauren y yo
seguíamos bailando lento - Esto es algo que yo te prometo a ti, algo entre nosotras. -
dije señalándonos - prometo ser la mejor amiga posible - sonrió - prometo ser la
mejor amante posible, prometo ser la mejor madre de nuestros hijos posible -
interrumpió mis palabras cuando me beso - prometo hacerte feliz cada día de mi vida
hasta que tengamos que decir adiós, prometo no dejarte nunca y estar contigo en lo
malo y en lo peor, prometo apoyarte en cada proyecto que tengas, prometo intentar
hacerte sonreír, prometo intentar no ser tan desordenada, prometo aprender a
cocinar mejor y prometo no quemar la casa - reímos - prometo decirte te amo todos
los días aunque peleemos, porque no quiero que se te olvide nunca - dije - prometo...
prometo... ahora mismo no se me ocurre nada mas pero... - me interrumpió.
L.- Te amo mucho - me beso de nuevo, hubo un cambio de música, volvió a sonar
una balada - yo también quiero prometerte algo, prometo ser tu mejor compañera de
cama y tu mejor compañera de vida. - nos besamos de nuevo, seguíamos bailando
lento cuando vinieron mi padre y Michael para bailar con nosotras.
Iba a bailar con mi padre, pero el agarro la mano de Lauren y Michael la mía, estaba
bailando con mi suegro cuando escuche "sin querer" lo que hablaban Lauren y mi
padre.
M.- Haz lo mismo por Lauren. - me dijo Michael, quien también escucho la
conversación.
C.- Lo haré.
***************
Dos días después de la boda Lauren y yo hicimos las maletas y nos fuimos rumbo a
Europa. Pasamos una semana en Roma, que era donde quería ir yo y otro en Reino
Unido, que era donde Lauren quería ir.
Después de esas dos estupendas semanas tuvimos que volver a la odiosa rutina; el
modo romance no se termino pero no era lo mismo estar en Europa de vacaciones
donde podíamos estar la mañana, la tarde, la noche en la cama del hotel que estar en
casa después de un día agotador de trabajo.
***************
Estaba deseando que Lauren pusiera un pie en casa, que viniera de trabajar y
decirle...
C.- Hola, mi amor. - le di un beso en los labios que no fue del todo correspondido. -
¿Qué te...?
L.- Hola. - dijo seria, caminamos hacia el salón.
L.- No tengo hambre, Camila, no entiendes, no quiero comer. Aghh - subió las
escaleras enfadada y me dejo sola en el salón.
Escuche como Lauren salía del baño y daba un portazo, podía escuchar como
maldecía desde el piso de arriba.
C.- No, amor, yo no he tocado nada. - utilice un tono serio debido a la forma que ella
estaba hablándome - lo habrás dejado en otro sitio.
L.- No, estaba en mi escritorio y ahora ya no esta, la única cosa que te pido es que mi
escritorio no lo toques y ni caso me haces.
C.- No me hables así, y por última vez, yo no he tocado tus cosas. - salió de la cocina
volviendo a maldecir.
Estaba terminando de cenar cuando escuche que Lauren entro al salón, la ignore
hasta que se acerco por detrás de mi silla.
L.- Mi amor - dijo suave, intente ignorarla de nuevo - perdóname, no quería hablarte
así - bebí agua no haciéndole caso. En ese momento Lauren apoyo su barbilla en mi
hombro además de pasar su mano por mi abdomen para abrazarme, no pude mas
que sonreír por donde estaba su mano, justo hoy no podía enfadarme con ella. - mi
amor, lo siento - dejo un beso en mi mejilla.
C.- ¿Has encontrado el pendrive? - pregunte dejando mi mano sobre la suya.
C.- A ver, ¿Por qué estas tan enfadada hoy? ¿Qué paso?
L.- Voy a poner algo de cenar y te cuento. - me iba a levantar para servirle la cena. -
Tranquila, amor, voy yo ¿quieres que te traiga el postre? - asentí y a los pocos
minutos volvió con su plato y una manzana.
C.- ¿No era que no tenias hambre? - pregunte mirando la cantidad de comida que
había en el plato.
L.- Ya pero es que esto esta muy bueno. - dijo riendo sentándose en su sitio.
L.- El día en el trabajo fue una mierda, estoy tan harta. - dijo - A veces te juro que
me dan ganas de renunciar y...
L.- Lo de siempre, intentar llevarse a las modelos a la cama, es lo único que sabe
hacer porque de dirigir una agencia nada, ni idea tiene. Se cree que puede hacer lo
que le da la gana porque su madre le dejo la mitad de la empresa... se le olvida que
es mi socio, piensa que es el dueño de todo y lo único que hace es molestar y
entorpecer el trabajo.
C.- ¿Y por que no le compras sus acciones? Se tu la dueña de la agencia, todos los
trabajadores te lo agradecerán.
L.- Cuando consiga el dinero suficiente, lo haré. - dijo convencida.
C.- Nuestros, paso a ser de las dos cuando nos casamos e incluso antes.
L.- Ya sabes mi opinión sobre ese tema, Camila no quiero volver a discutirlo.
El dinero siempre era un tema complicado, a decir verdad, la mayoría de las veces
que discutíamos era por eso.
C.- Lauren.
L.- Camz, por favor, dejemos el tema aquí, ¿si? - resignada baje la mirada - bueno y
a ti amor ¿Cómo te fue el día? - dijo cambiando la cara de seria por el tema del dinero
a curiosa.
C.- Llego un niño nuevo, es muy tímido y muy adorable, habla perfectamente español
y los demás lo miraban alucinados al oírlo hablar - reí al recordar a mis alumnos -
también fui al médico esta tarde después de salir de trabajar.
L.- ¿Al médico? ¿Por qué? - pregunto preocupada. Me levante y recogí la mesa,
mientras Lauren me ayudaba, iba a recoger la botella de agua pero Lauren me la
quito de las manos y la volvió a dejar en la mesa, quedando frente a mi - ¿Qué paso?
¿Por qué fuiste al médico? ¿estas enferma? - negué.
C.- Tenia unos síntomas bastantes obvio así que me dijo que me hiciera un test de
embarazo. - le sonreí.
L.- ¿Qué? - parpadeo un par de veces. Agarre su mano y la pose sobre mi vientre.
C.- Estoy embarazada. - sonreí de nuevo, Lauren estaba pálida, tardo tres segundos
en reaccionar y asimilar lo que le acababa de decir, acaricio mi tripa y se acerco a mi.
L.- ¿Tu? Tu vas a... mmm... Tu, mamá, un bebe, tu estas... vas a tener un... dentro
de ti hay un... tu... hijo. - hablaba despacio sin acabar ninguna frase, estaba
nerviosa, reí.
C.- No, amor, no voy a ser mamá y no, no voy a tener un hijo. - acaricie su mejilla. -
VAMOS a ser mamas y VAMOS a tener un hijo - reí.
L.- Yo, ¿mamá? - pregunto, asentí - yo mamá - note como mis pies se despegaban
del suelo cuando Lauren me cargo, gritaba de felicidad, me besaba mientras nos
hacia girar. - Te amo - me volvió a dejar en el suelo y se acerco a mi tripa - a ti
también, aunque probablemente seas del tamaño de un garbanzo - dejo un beso en
mi vientre cuando alzo mi camiseta. - ¿De cuanto estas? - pregunto envolviéndome
en sus brazos.
Habíamos intentado un par de veces la inseminación artificial desde que nos casamos
pero no funcionaron. A la tercera va la vencida.
L.- Te amo. - me beso, cuando nos separamos vi que sus ojos estaban cristalinos.
L.- Son lágrimas de felicidad - me beso. De verla llorar a ella, llore yo también lo que
nos hizo reír y acabamos riéndonos a carcajadas y llorando en medio del salón.
L.- Dios, aun no me lo creo, vamos a tener un bebe, una familia... te amo tanto.
C.- Yo también te amo... una familia. - suspire. Lanna subió al sofá y se quedo en
nuestros pies.
L.- Sabes Lanna - el animal la miro cuando escucho su nombre - vas a tener una
hermanita. - dijo, nuestra mascota ignoro a Lauren y se puso a jugar con nuestras
zapatillas. Lauren rió.
C.- ¿Cómo que hermana? A lo mejor es un niño - dije - ¿quieres tener una hija? -
pregunte, asintió.
L.- Y va a ser tan hermosa como tu, - se quedo pensando - no mierda, eso no puede
ser, todos querrán estar con ella...
L.- No, seré la mamá divertida... bueno y algo protectora - confeso - y tu serás la
mamá aburrida.
L.- ¿Es muy pronto para buscar nombre a nuestra hija? - pregunto.
C.- Me parece algo pronto, si, para buscar nombres masculinos - reímos de nuevo -
solo te digo una cosa si de verdad es una niña, por favor no me pidas que la
nombremos Lauren o Camila. - le pedí.
C.- No me gusta que los hijos se llamen como los padres. - le dije.
L.- Ok, pues yo también quiero pedirte algo, no le pondremos a nuestra hija, Dinah -
reí - o Camren - reí mas fuerte - seguro que Dinah te convence para que lo hagas.
C.- Ok, ok... además no tienes porque preocuparte será chico.
********************
He tenido que poner el epílogo por partes, es muy largo y no quería dejaros sin
capitulo.
Besos.
-Abigail.
Epílogo parte 2
POV.LAUREN.
Agradecí mucho que hoy no tuviera mucho trabajo, di la tarde libre a mi ayudante,
Tom, y yo fui lo mas rápido que pude a mi casa, estaba deseando llegar, hoy Camila
había tenido su primera ecografía y aunque aun era muy pronto para saber si
tendríamos un niño o una niña quería saber todo lo que el médico había dicho.
L.- Hola, Lanna - dije tocándole la cabeza. Al acabar de saludarla, la perrita se fue a
jugar. - Camila - la llame para que despertara, pareció no escucharme, empecé a
moverla.
C.- ¿Qué? - volvió a preguntar ahora ya despierta. - Hola, mi amor ¿tan pronto en
casa? - dijo frotándose los ojos.
L.- Si, había poco trabajo y estaba deseando llegar para que me contaras como esta
nuestro bebe.
C.- El bebe esta mas que bien. - dijo con una sonrisa. Se levanto y me entrego una
caja con un lazo que había en la mesa.
C.- Abrelo, idiota. - abrí la caja, en ella había una camisa de bebe que ponía "I love
my mommys"
L.- Aww, esto es muy bonito, estoy deseando vérsela puesta. Estará muy graciosa o
gracioso. - dije dirigiéndome a la barriga de Camila.
L.- Si.
C.- La ecografía esta en nuestro cuarto, encima del tocador, ve por ella.
Antes de que acabara de hablar, salí corriendo a ver esa pequeña cosita, que aunque
de momento solo era un pequeño huevo, me hacia la misma ilusión.
Oh Dios.
L.- ¿Dos?
C.- Dos.
L.- ¿Segura?
C.- Bastante - dijo riendo; la abrace. - ¿Quieres verlos? - asentí, saco la ecografía de
su mesita y me la entrego. - Ves, aquí hay uno - dijo señalando un circulo mas
oscuro. - y aquí otro - señalo otro. La bese y después me dirigí a su vientre.
L.- Bebe número 2 aun no nos conocemos, soy Lauren, tu mama, cuida del bebe
número 1... bebe número 1 cuida el bebe número 2.
C.- Que payasa eres - dijo levantándome. Me beso - el doble de alegría ¿no?
Cada vez que podíamos bromeábamos y nos molestábamos con el tema del sexo del
bebe.
Lo vimos meses después, ¿y quien tuvo la razón? Pues ninguna, o mas bien las dos,
Camila y yo tendríamos un hijo y una hija.
***************
POV.CAMILA.
L.- Mi amor - acaricio mi brazo - Camz - abrí los ojos y la vi sentada en el borde de la
cama - me voy a trabajar, te he dejado el desayuno ahí - señalo la mesita.
Aunque le decía que no lo hiciera, Lauren insistía en traerlo todas las mañanas, se
preocupaba mucho por mi, no pude elegir mejor mujer.
L.- Si, si que hace falta - agarro mi mano, después se acerco y me beso - me voy ya
o llegare tarde, te amo - bajo hasta mi gran vientre para hacer lo que todas las
mañanas antes de ir a trabajar hacia. - Buenos días hijos, soy mami, cuidad mucho
de mamá mientras yo no este, ¿ok? - dio un beso encima de la tela de mi pijama -
nos veremos en unos días - sonreí.
Después de ordenar un poco la habitación y dar vueltas por ella sin rumbo, fui hacia
la estantería que había en el despacho para elegir una película, no sabia cual elegir
las había visto todas como unas treinta veces.
C.- Oh, no - dije en voz alta al sentir una rara sensación en mi cuerpo.
***************
POV.LAUREN.
Estaba empezando la tercera sesión de fotos del día cuando mi ayudante Tommy, un
chico joven, principiante en esto de fotografía se acerco a mi.
L.- Tommy ahora no puedo contestar y no me llames señora, no soy tan vieja - le
dije, sonrió tímidamente - ahora mira al infinito, como si estuvieras pensando en la
decisión mas importante de tu vida - le dije a la modelo.
L.- Contesta y di que me llamen mas tarde, por favor, estoy ocupada ahora. - el chico
me obedeció.
Tom.- Señora Jauregui - lo mire - es... es su mujer - dijo con algo de miedo por la
mirada que le había dado cuando me gire a verlo. En cuanto escuche eso deje la
cámara y le quite el móvil de las manos.
L.- Salgo ya para la casa, no te muevas - dije - en diez minutos estoy allí - no puso
ninguna objeción y colgué. - Tom, ven aquí - se acerco - acaba la sesión de fotos.
L.- Si, puedes, yo confió en ti, tienes talento, sabes como hacerlo, por favor acabala,
mi mujer esta de parto, tengo que llevarla al hospital... solo necesito que acabes esta
sesión de fotos y pospongas todo lo que haya hoy, no te lo pediría si no supiera que
puedes hacerlo. - asintió - Muchas gracias.
Tom.- Señora Jauregui - me llamo cuando volvía de mi despacho con mis cosas para
irme a casa - Enhorabuena. - le sonreí y salí a toda prisa a por mi coche.
L.- ¡Camz! - grite nada mas abrir la puerta. La busque por la casa hasta que la oí
llamarme desde el salón, cuando entre la vi sentada en el sofá. - Mi amor, ¿Cómo
estas?
L.- Vamos.
Conduje hasta el hospital, Camila aviso a sus padres y a los míos durante el trayecto,
una vez allí nos asignaron una habitación hasta que Camila estuviera preparada para
dar a luz. Llevábamos toda la mañana esperando y yo estaba entre nerviosa y
ansiosa. No sabia que dar a luz pudiera alargarse tanto.
L.- ¿Me odias? - pregunte, me miro confusa - por hacerte pasar por esto, las
contracciones digo - dije riendo.
C.- No, claro que no, te amo - me acerque a ella y nos besamos. Se separo un poco
para seguir hablando - no por la parte de las contracciones, pero si, te amo - volvió a
besarme. En ese momento se abrió la puerta de la habitación - ¿Mamá? - dijo al ver a
Sinu.
L.- ¿Mamá? - dije al ver a mi madre entrar detrás de mi suegra. - ¿Qué haces aquí?
Sinu.- En cuanto lo supimos, nos pusimos de acuerdo para venir y aquí estamos.
Los dolores que tenia Camila cada vez eran mas fuertes y cada vez en menos
tiempo; aunque Sinu, mi madre y el médico me decían que era normal que los tuviera
yo no dejaba de sufrir por verla así.
Entro al doctor y le dijo que ya era hora, caminaba detrás de la camilla que llevaba a
mi mujer a la sala de parto, estaba nerviosa y los gritos de otras mujeres dando a luz
no hacia que me calmara, prepararon a Camila, agarre su mano y no la solté, por
mucho daño que me estuviera haciendo no la solté, tanto el médico, como yo le
dábamos palabras de animo.
Escuche el llanto de un bebe. Mi hija. La pudimos ver apenas unos segundos, pronto
se la llevaron para lavarla.
Enf.- Hay dos personitas que quieren conocer a sus mamás. - dijo entregándoselos a
Camila, me senté al lado de ella en la cama y no pude evitar soltar unas lágrimas, al
verme Camila me beso - necesito los nombres de los dos para ponerlos en el registro
- dijo.
C.- Chloe Jauregui Cabello - dijo mirando a la pequeña que estaba dormida, la
enfermera apunto - Y Marcos Jauregui Cabello - el también dormía.
Enf.- Muy bien todo listo, os dejo solas. - después de decir eso salió de la habitación.
Tanto Sinu como mi madre se acercaron a ver a los pequeños, de pronto el pequeño
Marcos despertó abriendo sus ojitos un poco.
C.- Hola, pequeño - dijo dándole un beso en la frente - soy mamá Camila y esta de
aquí es mamá Lauren - acaricie su pequeña cabeza. - ¿Quieres sostenerlo tu? - me
dijo.
L.- ¿Yo? - dije asustada, Camila asintió mientras reía, me paso al bebe. - Hola, eres
muy pequeño - dije - sabes, aunque hace como dos minutos que nos conocemos te
quiero mucho, campeón. - le di un beso en la frente. En ese momento se escucho el
pequeño llanto de Chloe - ¡Hey! No te pongas celosa que a ti también te quiero
mucho. - le dije a la bebe que sostenía Camila en brazos, se calmo en cuanto escucho
la voz de Camila, quien le hablaba y le presentaba a los miembro de la familia. Mi
madre y Sinu lloraban al vernos en nuestro papel de madres primerizas.
Esa misma tarde toda la familia Cabello y Jauregui nos reunimos en la pequeña
habitación, también se reunieron Normani con su marido e hijo, Troy y Ally con la
pequeña Lucia ahora de dos años y Dylan que tenia dos meses, y Dinah con su
prometido, el médico. La verdad no se como no nos llamaron la atención por haber
tanta gente en una habitación.
C.- ¡Lauren!
L.- ¿Qué? Es que no me hacían caso - dije - bien ahora que ya me escucháis todos,
vayamos al verdadero punto aquí... Camz y yo queríamos pedirles a Ally y a Troy el
favor de ser los padrinos de Chloe.
C.- Totalmente.
A.- Obvio que si, seremos sus padrinos. - vino y nos abrazo, Troy hizo lo mismo.
T.- ¿Esto es un cambio de padrinos, vosotras los sois de Dylan y nosotros de Chloe? -
rió.
L.- No, idiota, lo teníamos pensado antes de saber que seriamos madrinas de tu hijo.
- nos volvimos a abrazar.
C.- Bueno... y también queríamos que las madrinas de Marcos fueran Dinah y
Normani. - las dos gritaron y vinieron a abrazarnos.
Normani cogió en brazos a Marco, quien estaba encantado con el pelo de su madrina.
D.- Que sepas pequeño Marcos que tienes las madrinas mas alucinantes del mundo,
eres un enano con suerte... si quieres algo y las Camren no te dejan tenerlo solo
tienes que pedírnoslo a la tía Mani y a mi. - le dijo al pequeño. - ¿Verdad Kordei? - le
pregunto.
N.- Verdad.
***************
POV.CAMILA.
A los días de nacer los pequeños, volvimos a casa, estaba agotada ya que las camas
del hospital no eran lo mas cómodo del mundo, cuando entramos de nuevo a nuestro
hogar se sentía diferente, era como si ahora estuviera completo.
Mientras Lauren preparaba la cena para todos, yo jugaba con nuestros hijos en el
sofá con los dos peluches que Lauren y yo les habíamos regalado. Reía cuando los
bebes sonreían porque le ponía voz a los ositos.
Les dimos de cenar y después lo hicimos nosotras, los recién nacidos se quedaron
durmiendo, decidimos llevarlos a su habitación y meterlos en sus cunas; mientras yo
fui a recoger la cocina Lauren se quedo allí con ellos.
Cuando termine fui a la habitación pensando que Lauren ya se habría acostado, pero
no, ni rastro de ella, mire en el baño y nada.
L.- No - respondió.
C.- ¿Cómo que no?
L.- No.
L.- ¿No podemos dormir aquí con ellos? - pregunto, la abrace mas fuerte. Reí -
Traemos el colchón de nuestra cama y lo tiramos en el suelo y dormimos aquí.
C.- ¿Qué fue del "No, Camila, necesitan una habitación propia para que sean
independientes desde pequeños"? - dije imitándola. - Yo te dije de poner las cunas en
nuestra habitación, aunque fueran solo los primeros meses y tu toda terca diciendo
que no. - le recordé.
C.- Amor, ahora es tarde para ponernos a mover muebles, si quieres mañana
ponemos las cunas en nuestra habitación pero ahora tu y yo necesitamos descansar.
- puso cara triste - no les pasara nada, además tenemos el cacharro ese donde
podemos verlos - señale el aparato - vamos a la cama - después de despedirnos de
los pequeños y literalmente tener que sacar a Lauren de la habitación a empujones,
nos metimos en la cama, me abrace a Lauren - quiéreme un poco a mi - la bese, así
estuvimos hasta que Lauren se separo para hablar.
L.- Gracias - la mire confundida - gracias por darme una familia, una preciosa familia
- la abrace.
L.- Esos dos bebes que duermen son el mejor regalo del mundo.
***************
POV.LAUREN.
C.- Lauren, no se que mas hacer, no para de llorar, no quiere comer... - entro con
Marco en brazos mientras yo daba de cenar a Chloe en el salón - y estoy segura de
que tiene fiebre, este catarro no se le quita.
L.- Mi amor, tranquila. ¿Quieres que vayamos al hospital? A ver si le ocurre algo. -
dije.
C.- Si, el pequeño no esta bien. - Camila del agobio que tenia encima se puso a llorar.
C.- ¿Cómo esta? ¿Qué tiene? ¿Se pondrá bien? - pregunto nerviosa.
L.- Mi amor, cálmate y deja hablar al doctor, por favor. - pase mi mano por su cintura
para abrazarla. El médico asintió como dándome las gracias.
Med.- Hicieron bien en traerlo a urgencia, no quiero imaginarme que hubiera pasado
si no lo llegan a hacer. - eso me puso muy nerviosa pero intente ocultarlo. - ¿Cuántos
meses tiene exactamente?
L.- Faltan tres días para que cumpla cuatro meses. - le dije. El médico volvió a
asentir.
Med.- Miren, su hijo acaba de tener un ataque de asma muy fuerte y no les miento
cuando les digo que de verdad no se como ha sobrevivido a ello, pero por ahora esta
bien.
Med.- No estoy diciendo que le vaya a pasar nada malo pero tenemos que controlarlo
para que no le vuelva a ocurrir, tendrá que estar unos días aquí.
L.- ¿El esta bien? - dije - ¿Podemos estar con el? - pregunte nerviosa.
Med.- Por ahora no, necesitamos hacerle unas pruebas mas, pero no se preocupen en
cuanto se las realicemos yo mismo las llevare junto al pequeño. - el doctor se fue y
nos quedamos en la sala de espera.
C.- Soy una estúpida, yo pensando que era un simple catarro y el pequeño se estaba
ahogando, no podía respirar. - dijo llorando.
L.- Mi amor, esto no es culpa tuya... no sabíamos que le estaba pasando. - dije
intentando calmarla.
C.- Amor. - dijo acercándose al pequeño que lloraba, cuando escucho la voz de
Camila dejo de hacerlo. - Hola, campeón. - acaricio su tripa y Marcos agarro uno de
los dedos de Camila y se puso a jugar con el.
L.- Camz, ¿Quieres que me quede yo con el esta noche y tu te llevas a Chloe a casa y
así descansas? - le pregunte cuando llevábamos un rato allí, ya que las dos no
podíamos quedarnos.
L.- Vale, Camila, no te culpes de lo que ha pasado, ya has oído al médico, esto no es
culpa de nadie - le recordé, asintió y me beso - dile adiós a mamá, dale un beso - le
dije a Chloe que estaba despierta en mis brazos, acerco su cara a la de Camila y
sonrió cuando le dio un beso. - Dile a Marquito que mañana venimos a verlo y que se
ponga bien - la acerque a la cuna donde estaba su hermano y le dio un golpe en la
mano, supongo que esa fue su forma de decírselo ya que le sonrió al hacerlo.
Marcos poco a poco se iba poniendo mejor, aunque pasamos el aniversario de cuatro
meses en el hospital; os médicos nos enseñaban como reaccionar ante los posibles
ataques de asma y como detectarlos, estuvo dos semanas allí pero por fin volvimos a
casa.
Chlo.- ¡Marcos! - se abalanzo sobre el como se hiciera años que no se ven y solo
habían pasado unas horas.
C.- ¿Qué dijo el médico? - dijo bajando a la altura de Marco para desabrocharle la
chaqueta.
L.- Que esta todo bien, que siga como hasta ahora - le explique.
C.- ¿El médico dijo que eres mayor? - el pequeño asintió feliz. - Claro, que lo eres,
amor, ya tienes estos años - puso el dos en su mano.
M.- Mami - me señalo con su pequeña manita, Camila me miro y levante los
hombros.
Puede que consintiera un poco a mis hijos pero solo puede, no digo que lo hiciera
pero si lo hacia.
L.- Marcos, ¿Qué dijimos? Que eran para los dos. - asintió y le dio la bolsa a su
hermana.
**************
POV.CAMILA.
Chlo.- Mamá. - vino al jardín donde estaba Marco jugando con una pelota mientras yo
reía.
C.- ¿Enfadada? - asintió. - ¿Por que? - levanto los hombros.- ¿Dónde esta?
C.- Marcos, vamos a ver que le pasa a mami. - vino corriendo hacia a mi.
C.- Id y dale un besito a mami. - Chloe se escondió detrás de mis piernas y Marcos se
tiro a la espalda de Lauren. - Dale, Chloe, que mami no te va a reñir.
L.- Marquito. - lo agarro en brazos y empezó a hacerle cosquillas, al ver que Lauren
no se había enfadado con su hermano Chloe fue a abrazarla.
L.- La mierd... - no acabo la palabra - la casa esta que no hay quien la monte, encima
las instrucciones están en coreano.
L.- ¿Cómo has hecho eso? - dijo - yo llevo media hora intentado juntarlas.
L.- Que no, que es parte de la ventana, dame. - me quito la pieza de las manos e
intento pegarla en la ventana de la casita, sin éxito - pégate ahí, maldita.
C.- Mi amor, que no va ahí. - dije, le quite la pieza y la encaje en el tejado. - Lo ves. -
rodó los ojos. - No te enfades, si no sabes como montar la casa no pasa nada, amor,
no puedes hacerlo todo bien.
L.- Claro que se como montar esto. - dijo enfadada, fui a abrazarla.
C.- ¡Ya esta! Chloe, Marcos entrad - les dije, fueron corriendo a jugar con su juguete
nuevo. Yo fui hacia donde estaba Lauren - Amor - me senté encima suyo - ¿Sigues
molesta? - negó - ¿Me das un beso? - me lo dio - no te enfades - dije riendo.
***************
POV.LAUREN.
C.- Marcos, Chloe, venid - volvió a repetir ya que no hicieron caso a la primera vez, a
los pocos minutos bajaron los dos y se sentaron junto a nosotras.
L.- ¿Os gusto la fiesta? - los dos asintieron. - ¿Y los regalos? - dijeron que si - pues
aun os falta un regalo mas... el de mamá y el mío.
M.- ¿A donde?
L- Si, mejor que vayan otros niños a Disney a ellos no les gusta Mickey.
Chlo.- Sii.
L.- Llenad a mamá de abrazos y besos, fue idea suya. - ambos se lanzaron encima de
Camila y después me uní a ellos aplastándolos a los tres o mas bien cuatro.
Tres días después como les prometimos a nuestros hijos por su quinto cumpleaños
nos pusimos de rumbo a París a conocer al ratón Mickey y sus amigos de Disney.
Aunque los niños querían verlo todo, el primer día solo vimos la mitad del parque ya
que íbamos a estar todo el fin de semana allí; nunca pensé que fuera tan agotador. El
sábado nos levantamos bien temprano para vivir mas aventuras en familia, los niños
disfrutaban con cada pequeña cosa, Camila parecía una niña, aunque ella ya había
estado una vez cuando vino con Sofi y sus padres, estaba como en un cuento de
hadas y para que mentir yo también estaba encantada de estar allí disfrutando con mi
familia y haciendo muchas fotos.
Cuando se hizo de noche volvimos al hotel y les dimos de cenar a Chloe y Marcos.
L.- No cenamos aquí porque queremos cenar juntas, - abrace por detrás a Camila -
sin niños.
Chlo.- Mamá no cenes con mami que me ha hecho burla. - Camila rió y yo también.
C.- Claro que si, amor - beso su cabeza - mirad os voy a dejar mi móvil aquí si pasa
algo le dais aquí y llamara al móvil de mami ¿ok? - los dos asintieron - ahora un beso
y a dormir - se metieron los dos en una cama después de darle un beso a Camila los
arrope.
L.- Portaos bien - les di un beso a cada uno. - ¿Mi amor, lista para irnos? - se levanto
de la cama y salimos de la habitación.
L.- Sorpresa.
Un taxi nos esperaba en la puerta del hotel para llevarnos a un bonito y romántico
restaurante.
C.- Wow que bonito es este sitio. - dijo cuando un camarero nos llevo hasta una mesa
apartada con velas que había en la terraza, la cual estaba adornada por unas luces
que subían por una enredadera llena de flores y unos señores acompañaban tocando
instrumentos de cuerda - ¿Cómo lo encontraste?
L.- Por Internet. - El camarero nos entrego el menú. Camila separo mi silla y me hizo
un gesto para que tomara asiento - gracias - dije, antes de que Camila se sentara
dejo un beso en mis labios.
Pedimos la cena.
C.- Hacia tiempo que no pasábamos tiempo a solas, entre el trabajo, el colegio de los
niños y todo...
L.- Y te traigo a París para tener una cita romántica, ves que soy buena esposa. -
dije, entrelazo nuestras manos.
C.- La mejor.
L.- Son los niños - le dije a Camila - Hola - conteste al teléfono - ¿Qué pasa?
L.- Que susto nos habéis dado, creíamos que os había pasado algo. - dije aliviada.
C/M.- Perdón.
L.- ¿Que? - le dije a Camila que me miraba. - He conseguido que se vayan a dormir.
C.- Hola - dijo, escucho como le decían algo - Yo os quiero mucho mas. -sonreí - nos
vemos mañana por la mañana, ok, adiós - colgó y guardo el teléfono en mi bolso -
ehh no puedes beber - dijo cuando vio que me iba a llenar la copa de vino.
Después de pasear y comprarles lo que les había prometido nos sentamos los cuatro
en un banco que había por ahí.
L.- Chloe, Marcos, mamá y yo tenemos que contarles algo. - dije, me pusieron
atención - sabéis, dentro de unos meses seremos uno mas en casa.
M.- ¿Uno mas? Vamos a tener otro perrito. - pregunto, Camila y yo reímos.
C.- No, cariño, no vamos a tener otro perrito. - dijo. Me miro para que fuera yo quien
lo dijera.
C.- Esta en la tripa de mami - dijo acercándose a mi poniendo las manos de Chloe y
Marcos sobre mi vientre.
M.- ¿Y cuando lo vamos a ver?
M.- ¿Tanto tiempo? Eso son como mil años. - dijo algo enfadado.
M.- ¿Y que?
M.- Si se puede.
C.- Hey, hey, no discutáis aun queda mucho tiempo para decidir el nombre.
***************
POV.CAMILA.
Habían pasado ocho meses y dos semanas desde que habíamos vuelto de París, era
una tarde normal, tranquila que pasábamos en familia, miraba desde el otro lado del
sofá como Chloe y Marcos se entusiasmaban cada vez que sentían una patada de su
futuro hermano en la ahora enorme tripa de Lauren.
M.- ¿Y Chloe?
Semanas después un día gris con una fuerte tormenta nació nuestro pequeño ojos
esmeraldas y pelo oscuro como Lauren al que llamamos Zander.
***************
POV.LAURREN.
Hacia exactamente dos meses que el pequeño de la familia había nacido. Estaba con
mis hijos mayores viendo los dibujos animados cuando oímos que Zander se
despertó, como si de una carrera se tratase sus hermanos salieron corriendo a verlo;
la verdad era lo mas adorable del mundo ver como Chloe y Marco se preocupaban y
querían a Zander.
L.- Hola, pequeño. - dije cuando llegue a la habitación, lo cogí y lo saque de su cuna.
L.- ¿Ya tienes todo? - pregunte después de besarla, refiriéndome a las compras que
hizo para la pequeña reunión que tenemos hoy.
C.- Si.
Paso la tarde y nuestros hijos mayores estaban impacientes por la reunión, estaban
ansiosos por volver a ver a sus tías y a sus tíos... y no, no eran mis hermanos o Sofi.
Llamaron al timbre. Camila fue a abrir y detrás de ella los niños, yo me quede en la
sala con Zander.
Dinah y Kevin, su marido, entraron a la sala tenían en brazos a mis dos hijos, sonreí
al verlos y fui a saludarlos.
Media hora después en mi casa se encontraba Dinah y Kevin, Normani con Guillermo
y su hijo Gastón, Ally y Troy con Lucia y Dylan, mis tres hijos y mi mujer.
Había mucha conversación, muchas risas, muchos gritos, y no solo por los pequeños,
a veces nuestra emoción se descontrolaba.
La verdad es que no estábamos celebrando nada especial, era una cosa que
hacíamos, cada cierto tiempo nos reuníamos todos para vernos y charlas ya que cada
uno vivía en un estado diferente, a excepción de Ally y Troy que hacia poco que se
habían mudado a San Francisco debido al trabajo de Ally; la última vez fuimos a casa
de Dinah en Los Ángeles y hoy nos toco a Camila y a mi ser las anfitriones.
M.- Tía Mani, mira - le enseño sus zapatos, que ella misma le había regalado meses
atrás.
D.- Marcos, te llaman, quieren que vayas a jugar con ellos. - dijo Dinah entrando a la
sala; venia de estar en el jardín con el resto de los niños y los respectivos maridos de
mis amigas.
D.- Tenéis unos hijos muy locos, dos minutos jugando con ellos y estoy como si
hubiera corrido un maratón - reímos.
El molestar a Dinah con el tema del embarazo era ya algo normal en nuestras
reuniones como lo fue en su día el tema de su boda, los chistes de su soltería se
acabaron el día que nos dijo que se casaba con Kevin y los chistes sobre ser mamá
empezaron el día que Normani tuvo a Gastón.
C.- Para cuando nos darás el gusto de convertirnos en tías. - dijo Camila riendo.
D.- Ahh... Eso... ¿Os parece bien dentro de siete meses y medio? - nos quedamos
todas en silencio.
N.- ¿Qué? - pregunto incrédula.
L.- ¿Estas embarazada? - pregunto, sonrió y fui a abrazarla, detrás de mi fueron mis
amigas y mi esposa para darle la enhorabuena. - Mierda, ahora que esta embarazada
no tendremos tema para molestarla. - le dije a las demás, Dinah me pego en el
brazo.
Una hora después estábamos todos en la mesa disfrutando de la excelente cena que
yo había preparado, cuando acabamos brindamos por el futuro niño o niña de Dinah;
después los tres hombres que habían en la casa salieron al jardín para jugar con
Marcos, Gastón y Dylan a la pelota debido a la insistencia de los tres chicos.
Dios, no me quiero imaginar que será de estos tres cuando sean adolescentes.
***************
-Años después-
L.- ¿Qué haces tan pronto en casa, amor? - pregunte al ver a Camila en el sofá.
C.- Te dije que hoy saldría antes, ¿no lo recuerdas? - negué - los alumnos de mi curso
se han ido de excursión y cuando he terminado todo he venido. Te lo dije antes de
anoche mientras preparabas la cena. - me dijo. Me senté a su lado después de darle
un beso - ¿Y tu? También has venido antes, ¿Paso algo? - pregunto, me tumbe
dejando mi cabeza en su regazo.
L.- No, fue una mañana tranquila y no ha habido mucho trabajo así que decidí venir a
casa y comer con mi familia.
L.- Sip - puso cara triste - Bueno, pero ahora tenemos un tiempo para nosotras hasta
que vengan los niños del instituto. - me beso.
Para estar mas cómoda me senté sobre su regazo y tuvimos una sesión de besos
como si fuéramos unas adolescentes hasta que a la media hora, mas o menos
escuchamos gritos.
C.- Tus hijos están en casa. - dijo riendo, intente robarle un beso mas y lo conseguí.
M.- Vamos, Zanzan no te enfades. - oímos que decía Marcos mientras reía.
Z.- No me llamo ni Zanzan, ni Zan, ni Zanz, ni Zani, me llamo Zander - le grito a sus
hermanos provocando que estos estallaran en carcajadas. Zander subió llorando a su
habitación.
Zander estaba en esa edad de "Ya no soy un niño pequeño" acababa de cumplir doce
años y cualquier cosa le molestaba o le afectaba y sus hermanos, aunque lo hacían de
broma lo molestaban.
L.- Yo voy a hablar con el. - dije subiendo detrás de mi hijo pequeño.
***************
POV.CAMILA.
C.- Chicos... - los intente regañar pero se me escapo la risa - no hagáis eso, sabéis
que le molesta.
La verdad era gracioso ver como Zander se enfadaba. Era la versión pequeña y
masculina de Lauren, tenia su pelo, sus ojos y por desgracia su mal genio también.
C.- Después vais y le piden perdón. - los señale - los dos - asintieron riendo.
Me dieron un beso los dos mellizos que ya eran mas altos que yo y subieron las
escaleras.
C.- La comida ya esta lista, bajad y ayudarme a poner la mesa. - se quejaron - sin
rechistar.
Servía los platos cuando entro Lauren a la cocina y me abrazo dejando su barbilla en
mi hombro.
L.- Si, mi pregunta es ¿Por que tienen que crecer? Era todo mas fácil cuando su
mayor preocupación era jugar con mami Lern.
Chlo.- Ewww, a la habitación hay gente que entra y sale ¿sabéis? ¿no sois ya muy
mayores para esas cosas? - dijo al entrar a la cocina, Lauren agarro el trapo que
había por ahí y se lo tiro, Chloe lo atrapo. Lauren volvió a besarme.
Z.- Eww - dijo al entrar junto a Marcos. Agarrando un vaso - ahora tendré pesadillas -
se burlo.
Marco y Zander salieron de la cocina con sus platos pero Chloe se quedo con
nosotras.
Chlo.- Madre.
L/C.- ¿Que?
Chlo.- Madre de ojos verdes - dijo y fue hacia ella - sabes que eres la mejor - empezó
- y que te quiero mucho.
L.- ¿Qué has hecho o que vas a pedirme? - Chloe abrazo a Lauren.
L.- No.
L.- Ya veremos... - Chloe abrazo a Lauren y después a mi, agarro su plato y salió de
la cocina - no te he dicho que si - le grito.
C.- ¿No le vas a dejar el coche, verdad? - le pregunte sabiendo la respuesta.
L.- Ni loca. La llevo yo misma a esa fiesta antes de dejarle mi coche. - reí y le pase el
plato.
Se escucharon algunos murmullos, a los pocos minutos entro Zander con Dylan, el
hijo pequeño de Ally y Troy, era la mezcla perfecta entre sus padres tanto físicamente
como en el carácter, era buena persona, amable, gracioso y extrovertido.
D.- Hola, tía L... emm... me deje las llaves dentro de casa esta mañana y papá y
mamá están trabajando y me quede fuera. - explico.
Chlo.- Estúpido - susurro en español para ella misma, solo yo la escuche insultarle.
C.- Claro que si, ahora te sirvo un plato, siéntate. - dije levantándome, fui a la cocina
y después volví con un plato para Dylan.
C.- ¿Qué?
L.- Amor, espera - dijo antes de que entrara a la cocina. - Mira esos dos - dijo
asomándose por la puerta. Hice lo mismo, dentro solo estaban Chloe y Dylan
ignorándose.
L.- Ayyyy ¿Cómo no te has dado cuenta? - pregunto. - Míralos, son como nosotras
cuando teníamos su edad.
C.- Noo...
Chlo.- ¿Qué hacen ahí? - dijo Chloe al vernos, intentado disimular que los estábamos
espiando entramos a la cocina; detrás de nosotras entro Marcos.
M.- ¡Hey! Dylan vamos, quiero acabar la canción, necesito que me ayudes con el
ritmo.
C.- ¡Ay! No, ha puesto la misma cara que ponía yo cuando tu estabas con Sofi. - le
dije; asintió - espera, aunque eso quiere decir que no se gustan.
L.- ¿Cómo tampoco nos gustábamos nosotras? ¿o como se gustaban Ally y Troy?
C.- A preguntarle.
Chlo.- ¿Que?
L.- ¿Te das cuenta que si sigue así va a perforar el cuaderno? - reí. En ese momento
entro Dylan al salón.
D.- Chloe, dice tu hermano que donde esta el afinador de su guitarra. - le pregunto el
chico.
Chlo.- Dile a MI hermano que lo busque el... o mejor lo buscas tu. - dijo de mala
manera.
C.- Chicoos - dije en tono de advertencia, el pequeño Ogletree salió, dejando a Chloe
echando fuego por la boca.
L.- Pero déjalos que peleen, es divertido verlos. - dijo sin que Chloe la escuchara.
Chlo.- ¿Qué haces con esa guitarra? - dijo levantándose del sofá cuando vio a Dylan
pasar por delante de la puerta. - Es mía - intento quitársela mientras Lauren y yo
veíamos el espectáculo tumbadas en el sofá.
Chlo.- ¿Eres tonto? ¿o acaso estas sordo? ¿No me has oído? La guitarra es MÍA -
volvió a repetir.
C.- ¿Sabes que nosotras tendríamos que parar eso antes de que vaya a peor, verdad?
- le dije a Lauren.
L.- Te mentiría si te dijera que no. - reímos y volvimos nuestra atención a los
adolescentes.
L.- Primero vienen los insultos, y ahora ellos están en esa fase. - dijo riendo.
D.- Sonríe un poco, Chlover, cuando lo haces te cambia la cara, me atrevería a decir
que pareces una chica normal e incluso agradable. - dijo con voz burlona.
C.- Uhh, me parece que eso lo ha dicho para molestarla pero creo que realmente lo
piensa. - reí.
"¿Te he dicho alguna vez que estas mas guapa sin maquillaje? En serio te lo digo,
recién levantada estas hermosa."
C.- Parece que tienen cinco años. - reí, Dylan se fue con la guitarra de Chloe y ella
entro de nuevo al salón para agarrar su cuaderno.
"Insinuaste que me pasan cosas con Lauren" "¿Y no es así?" "No, obvio que no."
L.- Lo soy, me enseño tu padre - dijo riendo - aunque Dylan es un buen chico, no me
importaría que estuviera con el... nos dice tía J y tía Mila, vamos, es un amor - Asentí
dándole la razón.
C.- Y después se amaran.
"Si, acepto."
"Si, acepto."
C.- Seguro.
C.- Vale, yo les doy dos años para que se hagan novios.
L.- Yo cuatro.
L.- Dos cosas, una no vale forzarlos, tienen que ser ellos mismos los que se den
cuenta y dos, elegiré mi premio de aquí a cuatro años. - reí y después la bese.
La verdad es que ninguna gano la apuesta, no del todo, tardaron seis malditos años
en declararse el uno al otro, seis.
- FIN -
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Espero que les haya gustado la historia, muchas gracias a todos los que la leyeron,
gracias por sus comentarios y por seguir la historia.