INSTITUTO POLITECNICO DE LA FRONTERA
ING. ELECTROMECÁNICA
7-a
SABRINA ORTIZ VILLA
MAQYINAS Y EQUIPOS TERMICOS
COMBUSTIBLES Y COMBUSTION
[Link] CHIHUAHUA 15/09/2023
INDICE
1.1 Combustibles
1.2 Procesos De Combustión Teóricos Y Reales
1.3 Entalpia De Formación Y Combustión
1.4 Poderes Caloríficos Inferior Y Superior
1.5 Análisis De La Primera Ley De Sistemas Reactivos
1.6 Sistemas De Flujo Estable Y Flujo Cerrado
1.1 COMBUSTIBLES.
Cualquier material que puede quemarse para liberar energía recibe el nombre de combustible. La mayoría
de los combustibles conocidos se componen principalmente de hidrógeno y carbono. Los combustibles
hidrocarburos existen en todas las fases, y algunos son el carbón, la gasolina y el gas natural. El principal
constituyente del carbón mineral es el carbono; también contiene cantidades variables de oxígeno,
hidrógeno, nitrógeno, azufre, humedad y ceniza. La mayor parte de los combustibles hidrocarburos líquidos
son una mezcla de numerosos hidrocarburos
y se obtienen del petróleo crudo mediante
destilación.
Aunque los combustibles hidrocarbur
os líquidos son mezclas de muchoshidrocarburos diferentes, por conveniencia suelen considerarse
como un solo hidrocarburo. Por ejemplo, la gasolina se trata como octano, y el diésel como do decano. Otro
hidrocarburo líquido común es el alcohol metílico, al que también se le llama metanol y se usa en algunas
mezclas de gasolina. El gas natural (combustible hidrocarburo gaseoso), que es una mezcla de metano y
cantidades más pequeñas de otros gases, algunas veces se trata como metano, por simplicidad. Una reacción
química durante la cual se oxida un combustible y se libera una gran cantidad de energía recibe el nombre
de combustión. El oxidante empleado con mayor frecuencia en los procesos de combustión es el aire, por
obvias razones (es gratuito y se consigue fácilmente). El oxígeno puro, se emplea como oxidante sólo en
algunas aplicaciones especializadas, como el corte y la soldadura, donde no se puede utilizar aire.
Las combustiones son un tipo de reacción redox, es decir, una reacción de reducción-
oxidación. Esto significa que en ellas un reactivo se oxida (pierde electrones), mientras que
el otro se reduce (gana electrones).
En el caso de la combustión, el agente oxidante (oxígeno) obtiene electrones del agente
reductor (combustible), o lo que es lo mismo, el comburente (oxígeno), obtiene electrones
del combustible.
Los compuestos combustibles pueden variar en cada reacción de combustión, según sea su
naturaleza, así como pueden variar los niveles de energía generada. Pero el dióxido de
carbono y el agua se producen de alguna manera en todas las combustiones.
Existen tres tipos de combustión:
Combustiones completas o perfectas. Son aquellas reacciones en las que se oxida
(consume) totalmente el material combustible y se producen otros compuestos oxigenados,
como el dióxido de carbono (CO2) o dióxido de azufre (SO2), según sea el caso, y agua
(H2O). Combustiones estequiométricas o neutras. Se denomina así a las combustiones
completas ideales, que emplean las cantidades justas de oxígeno para su reacción y que
ocurren, por lo general, únicamente en el ambiente controlado de un laboratorio.
Combustiones incompletas. Son aquellas reacciones en que aparecen compuestos que no se
oxidaron completamente (llamados también inquemados) en los gases de combustión. Tales
compuestos pueden ser monóxido de carbono (CO), hidrógeno, partículas de carbono,
etcétera.
Reacción de combustión
Los procesos de combustión comprenden en realidad un conjunto de reacciones químicas
rápidas y que ocurren de forma simultánea. A cada una de estas reacciones se les puede
llamar etapa o fase. Las tres etapas fundamentales de la combustión son:
Pre-reacción o primera etapa. Los hidrocarburos presentes en el material combustible se
descomponen y comienzan su reacción con el oxígeno del aire, formando radicales
(compuestos inestables molecularmente). Esto inicia una reacción en cadena de aparición y
desaparición de compuestos químicos donde, por lo general, se forman más compuestos de
los que se descomponen.
Oxidación o segunda etapa. En esta etapa se genera la mayor parte de la energía calórica de
la reacción. A medida que el oxígeno reacciona con los radicales de la etapa anterior, se va
generando un proceso de desplazamiento violento de electrones. En el caso de las
explosiones, un número elevado de radicales conduce a una reacción masiva y violenta.
Fin de la reacción o tercera etapa. Ocurre cuando se completa la oxidación de los radicales
y se forman las moléculas estables que serán los productos de la combustión.
Durante la combustión, el nitrógeno se comporta como un gas inerte y no reacciona con otros elementos
químicos más que para formar una pequeña cantidad de óxidos nítricos. A pesar de esto, la presencia de
nitrógeno influye de manera considerable en el resultado de un proceso de combustión, pues el nitrógeno
suele entrar a una cámara de combustión en grandes cantidades a temperaturas bajas, y salir a temperaturas
considerablemente altas, absorbiendo una gran proporción de la energía química liberada durante la
combustión .Cuando los gases de combustión se enfrían por debajo de la temperatura de punto de rocío del
vapor de agua, una parte de la humedad se condensa. Es
importante predecir la temperatura del punto de rocío
debido a que las gotas de agua suelen combinarse con el
dióxido de azufre que puede estar presente en los gases de
combustión, formando ácido sulfúrico, el cual es muy corrosivo. Durante un proceso de combustión los
componentes que existen antes de la reacción reciben el nombre de reactivos, y los componentes que
existen después de la reacción se denominan productos.
Considérese, por ejemplo, la combustión de 1 kmol de carbón con 1 kmol de oxígeno puro, que forma
dióxido de carbono Aquí él y el son los reactivos, puesto que existen antes de la combustión, y es el
producto debido a que existe después de la combustión. Debe mencionarse que poner un combustible en
estrecho contacto con el oxígeno no es suficiente para iniciar la combustión. (Por fortuna, así es. De otro
modo, el mundo entero estaría en llamas.) El combustible debe llevarse arribade su temperatura de ignición
para iniciar la combustión. Las temperaturas de ignición mínimas aproximadas de varias sustancias del aire
atmosférico son 260°C para la gasolina, 400 °C para el carbón, 580 °C para el hidrógeno, 610 °C para el
monóxido de carbono y 630 °C para el metano.
Algunos ejemplos simples de combustión en la vida cotidiana son:
El encendido de un fósforo/cerilla. Es el caso más emblemático de combustión. Cuando la
cabeza del fósforo (cubierta de fósforo y azufre) se raspa contra una superficie rugosa, se
calienta por la fricción y desencadena una combustión rápida, que a su vez produce una
llama breve.
El encendido de una cocina a gas. Las cocinas domésticas funcionan mediante la
combustión de un gas hidrocarburo, generalmente mezcla de propano (C3H8) y butano
(C4H10), que el artefacto extrae de una cañería o de un recipiente. Puesto en contacto con el
aire y provisto de una carga inicial de energía calórica (como la llama del piloto, o la de un
fósforo), el gas inicia su reacción; pero para mantener la llama encendida, debe
suministrarse combustible continuamente.
Las bases fuertes y la materia orgánica. La mayoría de las bases fuertes (hidróxidos) como
la soda cáustica, la potasa cáustica y otras sustancias de pH básico extremo, generan
reacciones de oxidación violenta al entrar en contacto con la materia orgánica. Esto
significa que podemos quemarnos por contacto con estas sustancias e incluso iniciar
incendios con ellas, dado que estas reacciones suelen ser muy exotérmicas.
Los motores de combustión interna. Estos artefactos están presentes en automóviles,
lanchas y otros vehículos que operan con combustibles fósiles como gasoil, gasolina o
keroseno. Son un ejemplo del uso de las combustiones controladas. En ellas se consumen
los hidrocarburos del combustible y se generan pequeñas explosiones que, dentro del
sistema de pistones, se transforman en movimiento, produciendo también gases
contaminantes, que son liberados a la atmósfera.
1.2 Procesos De Combustión Teóricos Y Reales
Muchas veces es muy útil estudiar la combustión de un combustible con la suposición de
que la combustión es completa. Un proceso de combustión es completo si todo el carbono
en el combustible se transforma en el CO2, todo el hidrógeno se transforma en H2O y todo
el azufre (si lo hay) se transforma en SO2 equivalencia, la cual es la proporción entre la
relación combustible-aire real y la relación combustible-aire estequiométrica.
La predicción de la composición de los productos es relativamente fácil cuando se supone
que el proceso de combustión será completo y que se conocen las cantidades exactas de
combustible y aires utilizados. Todo lo que se necesita hacer en este caso es aplicar el
principio de conservación de la masa cada elemento que aparece en la ecuación de la
combustión, sin necesidad de tomar otras medidas. Sin embargo, cuando una trata con
procesos de combustión reales, las cosas no son tan sencillas. Por alguna razón, es difícil
que los procesos de combustión reales siempre sean completos, incluso en la presencia de
un exceso de aire. Por tanto, es imposible predecir la composición de los productos con
base sólo en el principio de la conservación de la masa. Por ello, la única opción es medir
directamente la cantidad de cada componente en los productos.
Para analizar la composición de los gases de combustión se emplea un dispositivo conocido
como analizador de gases Orsat. En este dispositivo se recoge una muestra de los gases de
combustión y se enfría a temperatura y presión ambiente, en cuyo punto se mide su
volumen. Después la muestra es puesta en contacto con un compuesto químico que absorbe
el CO2.
Los gases restantes se vuelven a llevar a la temperatura y presión ambiente, y se mide el
nuevo volumen que ocupan. La proporción entre la reducción de volumen y el volumen
original es la fracción de volumen del CO2, la cual es equivalente a la fracción molar si se
supone comportamiento de gas ideal. Las fracciones de volumen de los otros gases se
determinan al repetir este procedimiento.
En el análisis Orsat se acopia la muestra gaseosa sobre agua y se mantiene saturada todo el
tiempo. Así, la presión de vapor
del agua permanece constante
durante toda la prueba. Por esta
razón se ignora le presencia de
vapor de agua en la cámara de
prueba y los datos se registran en una base seca. Sin embargo, la cantidad de H2o formada
durante la combustión se determina con facilidad balanceada la ecuación de combustión.
1.3 Entalpia De Formación Y Combustión
La entalpía de formación es el cambio que sufre la entalpía en la formación de un mol de un
compuesto o sustancia en condiciones estándar. Se entiende por condición estándar de
presión cuando la reacción de formación se lleva a cabo a presión atmosférica de
una atmósfera y a temperatura ambiente de 25 grados celsius el estado normal de los
elementos reactivos en una reacción de formación se refiere al estado de agregación (sólido,
líquido o gaseoso) más común de esas sustancias en las condiciones estándar de presión y
temperatura. Estado normal también se refiere a la forma alotrópica más estable de dichos
elementos reactivos en las condiciones estándar de reacción. La entalpía h es una función
termodinámica que se define como la energía interna u más el producto de la presión p por
el volumen v de la sustancia que intervienen en la reacción química de formación de un mol
Estado normal también se refiere a la forma alotrópica más estable de dichos elementos
reactivos en las condiciones estándar de reacción.
La entalpía h es una función termodinámica que se define como la energía interna u más el
producto de la presión p por el volumen v de las sustancias que intervienen en la reacción
química de formación de un mol sustancia:
H = u + p∙v
La entalpía tiene dimensiones de energía y en el sistema internacional de medidas se mide
en joules.
Entalpía estándar
El símbolo de la entalpía es h, pero en el caso concreto de la entalpía de formación se
denota por δh0f para indicar que se refiere al cambio experimentado por esta función
termodinámica en la reacción de formación de un mol de determinado compuesto en
condiciones estándar.
En la notación, el superíndice 0 indica las condiciones estándar, y el subíndice f que se trata
de la formación de un mol de sustancia partiendo de los reactivos en el estado de
agregación y forma alotrópica más estable de los reactivos en las condiciones estándar.
Calor de formación
La primera ley establece que el calor intercambiado en un proceso termodinámico es igual a
la variación de la energía interna de las sustancias que intervienen en el proceso más el
trabajo realizado por dichas sustancias en el proceso:
Q= δu + w
En el caso que nos ocupa, la reacción se lleva a cabo a presión constante, específicamente a
la presión de una atmósfera, por lo que el trabajo será el producto de la presión por el
cambio de volumen.
Entonces el calor de formación de un determinado compuesto que denotaremos por q0f se
relaciona con el cambio en energía interna y en volumen.
Diferencia entre entalpía y calor de formación
Esta expresión no
significa que el calor de
formación y la entalpía
de formación sean lo
mismo. La interpretación correcta es que el calor intercambiado durante la reacción de
formación ocasionó un cambio en la entropía de la sustancia formada en relación con los
reactivos en condiciones estándar.
Por otra parte, como la entalpía es una función termodinámica extensiva, el calor de
formación siempre se refiere a un mol del compuesto formado. Si la reacción de formación
es exotérmica, entonces la entalpía de formación es negativa. Por el contrario, si la
reacción de formación es endotérmica, entonces la entalpía de formación es positiva.
Ecuaciones termoquímicas
En una ecuación termoquímica de formación no solo deben indicarse los reactivos y los
productos. En primer lugar, es necesario que la ecuación química esté balanceada de forma
tal que la cantidad del compuesto formado sea siempre 1 mol.
Por otra parte, en la ecuación química debe indicarse el estado de agregación de reactivos y
productos. De ser necesario, también debe indicarse la forma alotrópica de los mismos, ya
que el calor de formación depende de todos estos factores.
En una ecuación termoquímica de formación debe indicarse también la entalpía de
formación.
Entalpía de formación y entalpía de combustión
las moléculas de un sistema poseen energía de diversas formas, tales como la energía
sensible y latente (asociadas a un cambio de estado), la energía química (asociada a la
estructura molecular) y la energía nuclear (asociada a la estructura anatómica).
Durante una reacción química se rompen algunos de los enlaces químicos que unen a los
átomos de las moléculas y se forman otros nuevos. En general la energía química asociada
a estos enlaces es diferente para los reactivos y producto. Si se supone que los átomos de
cada reactivo permanecen intactos (sin reacciones nucleares) y se ignoran cualquier cambio
en la energía cinética y potencial, el cambio de la energía de un sistema durante una
reacción química se deberá a un cambio en el estado y un cambio en la composición
química es decir;
δesist= δeestado + δequímica
por consiguiente, cunado los productos formados durante una reacción química salen de la
cámara de reacción en el estado de entrada de los reactivos, se entiende que estado =0 y en
este caso, el cambio de energía del sistema este tema se debe solo a los cambios de su
composición química.
La termodinámica se interesa en los cambios de energía de un sistema durante el proceso y
no en los valores de energía en los estados particulares, por lo tanto, se puede elegir
cualquier estado como el estado de referencia y asignar un valor de 0 a la energía interna o
entalpía de una sustancia en este estado. Cuando los procesos implican reacciones químicas
la composición del sistema al final de un proceso ya no es la misma que al principio de
este. En este caso es necesario tener un estado de referencia común para todas las
sustancias. El estado de referencia elegido es a 25|c y 1atm que se conoce como estado de
referencia estándar.
1.4 Poderes Caloríficos Inferior Y Superior
En realidad, el poder calorífico de cada combustible tiene siempre el mismo valor, sin
embargo, en la práctica común se han definido dos valores: poder calorífico
superior (abreviadamente, PCS) y poder calorífico inferior (abreviadamente, PCI).
La mayoría de los combustibles usuales son compuestos de carbono e hidrógeno, que al
arder se combinan con el oxígeno del aire formando dióxido de carbono (CO2)
y agua (H2O) respectivamente. Cuando se investigó científicamente el proceso de la
combustión, se consideró que para el buen funcionamiento de las calderas donde se
producía, era necesario que los
gases quemados salieran por el
conducto de humos a una cierta
temperatura mínima para generar el
tiro térmico necesario para un buen
funcionamiento. Esta temperatura
está por encima de los 100 °C, por lo que el agua producida no se condensa, y se pierde
el calor latente o calor de cambio de estado, que para el agua es de
2261 kilojulios (540 kilocalorías) por kilogramo de agua, por lo que se definió el poder
calorífico inferior, para que las calderas tuvieran, aparentemente, unos rendimientos más
alentadores.
Por ello, se usó la denominación poder calorífico superior para el calor verdaderamente
producido en la reacción de combustión y poder calorífico inferior para el calor realmente
aprovechable, el producido sin tener en cuenta la energía de la condensación del agua y
otros procesos de pequeña importancia.
Cuanto mayor sea la cantidad relativa de hidrógeno en la composición química del
combustible, mayor diferencia (también relativa) habrá entre los dos calores definidos.
La mayor parte de las calderas y los motores suelen expulsar el agua formada en forma de
vapor, y sus rendimientos se evalúen a partir del PCI. Esta costumbre se debe a que la
mayoría de los combustibles tenían trazas de azufre, que oxidado y combinado con el agua
condensada forma ácidos corrosivos (sulfuroso y sulfúrico), cosa que se evita con
temperaturas de los gases expulsados por encima de los 100 °C.
Actualmente existen calderas que aprovechan el calor de condensación, con rendimientos
mucho más altos que las tradicionales; son superiores al 100% del PCI, pero, por supuesto,
siempre inferiores al 100% del PCS. Sin embargo, para condensar el vapor, no pueden
calentar el agua a más de a unos 70 °C, lo que limita sus usos y además, solamente pueden
usarse con combustibles totalmente libres de azufre (como la mayoría de los gases
combustibles), para evitar condensaciones ácidas; por falta de temperatura suficiente y, por
lo tanto, por falta de tiro térmico, en estas calderas la evacuación de los gases debe hacerse
por medio de un ventilador.
Poder calorífico superior
Es la cantidad total de calor desprendido en la combustión completa de una unidad de masa
de combustible cuando el vapor de agua originado en la combustión está condensado y, por
consiguiente, se tiene en cuenta el calor desprendido en este cambio de fase.
El poder calorífico de una muestra de combustible se mide en una bomba calorimétrica. La
muestra de combustible y un exceso de oxígeno se inflama en la bomba y tras la
combustión, se mide la cantidad de calor. La bomba se enfría con este fin a temperatura
ambiente. Durante dicho enfriamiento, el vapor de agua se condensa y este calor de
condensación del agua está incluido en el calor resultante.
Poder calorífico inferior
Es la cantidad total de calor desprendido en la combustión completa de una unidad de masa
de combustible sin contar la parte correspondiente al calor latente del vapor de agua
generado en la combustión, ya que no se produce cambio de fase, y se expulsa como vapor.
Es el valor que interesa en los usos industriales, por ejemplo, hornos o turbinas, en los que
los gases de combustión que salen por la chimenea o escape están a temperaturas elevadas,
y el agua en fase vapor no condensa.
La combustión de cualquier combustible libera calor. Definimos el poder calorífico de
cualquier tipo de fuente de energía como el calor liberado por unidad de masa de
combustible. Esta definición parece simple, pero no lo es tanto.
Dependiendo de cómo se lleve a cabo la combustión, distinguiremos entre PCS y PCI. Para
explicar la diferencia entre ambos resumiremos el proceso de combustión de una muestra
de combustible para conseguirlos.
Estos son los pasos para seguir:
La muestra cuyo poder calorífico se quiere determinar se encierra en un recinto en el que se
permite el aporte de oxígeno en abundancia y en el que se dispone asimismo de una salida
para los gases liberados durante la combustión (oxidación). En estas condiciones, en cuanto
se aplica una chispa, la combustión progresa con facilidad.
Además, se utiliza un segundo recinto que rodea al anterior, y por el que se hace circular
agua. Conocido el caudal de agua, la temperatura a la entrada y su temperatura a la salida es
fácil determinar la cantidad de calor liberado por el combustible -por ejemplo, el gas
natural
¿Y cómo se determina en concreto el Poder Calorífico Superior?
Veamos con un poco más de detalle lo que ocurre en este proceso. Cualquier muestra de
combustible o materia prima cuenta con alguna proporción de humedad, es decir, de agua
líquida en su interior.
En el proceso de combustión, una parte del calor liberado se utiliza, en forma de calor
latente, para vaporizar la humedad.
El vapor de agua así formado se dispersa y al tocar las paredes relativamente frías del
recinto se condensa sobre ellas, en forma de pequeñas gotitas de agua líquida y devolviendo
la misma cantidad de calor latente que acaba siendo transferida al agua del exterior.
Con este cambio de fase de gas a líquido, se aprovecha todo el calor de oxidación de los
componentes del combustible, por lo que los valores del Poder Calorífico Superior siempre
son más altos que los del Inferior.
En el proceso de combustión del PCI no se aprovecha la energía de condensación del agua,
ya que el agua directamente se evapora y se expulsa del recinto, lo que implica que se
pierde ese calor latente.
1.5 Análisis De La Primera Ley De Sistemas Reactivos
Análisis según la primera ley de sistemas reactivos
Un análisis según la primera ley para procesos sin flujo requiere un conocimiento de la
energía interna, mientras que para proceso con flujo se usa la entalpia de la sustancia que
intervienen. Las mayorías de las reacciones de combustión de interés en ingeniería ocurren
en procesos que tienen lugar a presión constante. En los procesos con flujo y en los
procesos sin flujo a presión constante, la propiedad más interesante es la entalpia de las
sustancias químicas. Los sistemas reactivos, a diferencia de los puramente
transformacionales, mantienen una continua interacción con su entorno, respondiendo ante
los estímulos externos en función de su estado interno. Esto causa que su comportamiento
sea complejo de analizar y muy sujeto a errores. Muchos de estos errores pueden causar
problemas de seguridad, por lo que a menudo los sistemas reactivos son también sistemas
críticos.
Entre los formalismos utilizados para especificación de sistemas en tiempo real y sistemas
reactivos destacan los métodos estructurados. Son métodos operacionales que tienen amplia
difusión en la industria por ser gráficos, fáciles de aprender, de utilizar y de revisar. Sin
embargo, al no ser métodos formales, no existe, en general la posibilidad de analizar
propiedades tan importantes como pueden ser las de seguridad. En ello se utiliza las
formula de combustión en el sistema de reactivos
Sistema de flujo cerrado, el cual también puede ser sistema aislado. Sistema cerrado: es
aquel en el que solamente la energía en forma de trabajo o calor puede cruzar la frontera de
este. En un sistema cerrado no se permite que la masa fluya a través de las fronteras del
sistema. A este sistema también se le conoce como masa de control.
Una ecuación integral de balance de energía puede desarrollarse para un sistema cerrado
entre dos instantes de tiempo.
energía final del sistema – energía inicial del sistema = energía neta transferida.
Un análisis según la primera ley para procesos sin flujo requiere un conocimiento de la
energía interna, mientras que para proceso con flujo se usa la entalpia de la sustancia que
Intervienen. Las mayorías de las reacciones de combustión de interés en
ingeniería ocurren en procesos que tienen lugar a presión constante.
Esta es la ley que expresa que cuando un sistema es sometido a un ciclo termodinámico, el
calor cedido por el sistema será igual trabajo recibido por el mismo y viceversa.
Es decir Q = W, donde Q es el calor suministrado por el sistema al medio ambiente y W el
trabajo realizado por el medio ambiente al sistema durante el ciclo.
Análisis de sistemas reactivos con base a la primera ley
Los sistemas químicamente reactivos implican cambios en su energía química y en
consecuencia resulta más conveniente reescribir las relaciones del balance y energía en
forma tal que los cambios en las energías químicas se expresen de modo explícito.
1.6 Sistemas De Flujo Estable Y Flujo Cerrado
El flujo estable es definido como un flujo continuo en que las propiedades y la velocidad
del fluido en cualquier punto del canal de flujo permanecen constantes en el tiempo
En aplicaciones directas a los sistemas termodinámicos, en un flujo estable se satisfacen
las siguientes condiciones:
A) En cualquier área seleccionada en el sistema de flujo, todas las propiedades del fluido y
la velocidad media de avance a través de la sección
de corte son constantes en el tiempo.
c) El equilibrio termodinámico debe existir de manera que la razón neta entre el calor
transferido y el trabajo efectuado, con referencia al fluido de trabajo, debe permanecer
constante en el tiempo