VÍCTOR HUGO ALVAREZ CHAVEZ
NUEVO
PROCEDIMIENTO
LABORAL
LEV Nfl 29.492
VÍCTOR HUGO ALVAREZ CHÁVEZ
Abogado especializado en Derecho del Trabajo y la Seguridad Social
Profesor Universitario
NUEVO
PROCEDIMIENTO
LABORAL
LEY N° 29.497
EDICIONES JURÍDICAS
LIMA - PERÚ
f PELIGRO! >
La fotocopia mata el libro
«ANTES QUE EL LIBRO CIENTÍFICO MUERA
«El libro científico es un organismo que se basa en un delicado
equilibrio. Los elevados costos iniciales (las horas de trabajo que
requiere el autor, los redactores, los correctores, los ilustradores) sólo
se recuperan si las ventas alcanzan determinado número de ejemplares.
«La fotocopia, en un primer momento, reduce las ventas y por
este motivo contribuye al aumento del precio. En un segundo momento,
elimina de raíz la posibilidad económica de producir nuevos libros,
sobre todo científicos.
"( ) la fotocopia de un» libro (o de parte de éste) protegido por
derecho de autor (copyright) es ilícita. Por consiguiente, toda fotocopia
que burle la compra de un libro, es delito.
"La fotocopia no sólo es ilícita, sino que amenaza la supervivencia
de un modo de transmitida ciencia.
"Quien fotocopia un libro, quien pone a disposición los medios
para fotocopiar, quien de cualquier modo fomenta esta práctica, no sólo
se alza contra la ley, sino que particularmente se encuentra en la
situación de quien recoge una flor de una especie protegida, y tal vez se
dispone a coger la última flor de esa especie".
[Crítica de la fotocopia ilícita que Editorial Temis S.A. incluye
v en sus obras de divulgación científica]
@ COPYRIGHT - 2 0 1 0
EDICIONES JURÍDICAS
§ Derechos de Autor reservados conforme a ley.
§ Queda prohibida la reproducción total o parcial del
texto de este libro sin permiso escrito del autor.
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vmDiavRXRjsi
A nú sobrina Lidia Loayza Áívarez,
porque supo con tezón y afúnco conquistar parte de sus sueños.
augurándole el cumplimiento total
de sus ideales.
lector Jugo JÜvarui Cfatotz, Lima, tfenmo 2010
CENTRO DE INVESTIGACIONES
SOCIO JURÍDICAS IBEROAMERICANO
PRESENTACIÓN
Presentamos a la comunidad jurídica Peruana y de Lati
noamérica la labor que viene realizando el Centro de Inves-
tigaciones Sociojurídicas Iberoamericano.
Uno de los objetivos básicos del Instituto de Investigaciones
Sociojurídicas Iberoamericano, es el desarrollo completo del plan
de Estudio (sillabus) de las carreras de: Derecho, Contabilidad,
Administración y Educación. Para ello contamos con el apoyo de
los más prestigiosos profesores e investigadores especializados en
cada área de su competencia.
Esta ardua tarea es comandada por el Presidente del Instituto
de Investigaciones, Dr. Jorge Herrero Pons, eximio catedrático
universitario y publicista - con más de veinte obras en su haber en
Perú y Argentina- secundado por el Vicepresidente del Instituto
profesor e investigador Dr. Víctor Hugo Álvarez Chávez, autor de
mas de treinta obras: materia jurídica y afines.
Tal tarea investigativa ha sido desarrollada,
fundamentalmente en la República Argentina y en el Perú, durante
más de veinte años, cuyos textos son publicados por Ediciones
Jurídicas.
He allí la seriedad y profundidad de las obras que venimos
afianzando a todos sus legítimos destinatarios.
Esperemos que con el apoyo de los profesores y alumnos,
quienes avalaron nuestra obras, poder cumplir ampliamente con
el objetivo planteado !Alea Jacta Est!
En esta oportunidad presentamos la obra: Ley N° 29.497.
Nueva Ley Procesal del Trabajo
ARGENTINA
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Dr. JORGE HERRERO PONS
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índice General 9
ÍNDICE GENERAL
Introducción. 1. Generalidades. 2. Reposición provisional. 3.
Ventajas de la nueva ley 15
LEYN° 29.497
TITULO PRELIMINAR
Artículo I. Principios del proceso laboral 17
Artículo II. Ámbito de la Justicia Laboral 49
Artículo III. Fundamentos del proceso laboral o<r
Artículo IV. Interpretación y aplicación de las normas en la
resolución de los conflictos de la Justicia Laboral
TITULO I
DISPOSICIONES GENERALES
CAPITULO I
COMPETENCIA
Artículo I o . Competencia por materia de los juzgados de paz
letrados laborales 144
Artículo 2 o . Competencia por materia de los juzgados especia
lizados de trabajo 178
Artículo 3 o . Competencia por materia de las Salas Laborales
1 80
superiores
, i on
Articulo 4o . Competencia por función
10 índice General
Artículo 5°. Determinación de la cuantía 181
Artículo 6". Competencia por territorio 181
Artículo 7°. Rotulación en caso de incompetencia 182
CAPITULO II
COMPARECENCIA
Artículo 8". Reglas especiales de comparecencia 182
Artículo 9". Legitimación especial 218
Artículo 10". Defensa pública a cargo del Ministerio de Justicia.. 218
CAPITULO III
SUB-CAPITULOI
Reglas de Conducta y oralidad
Artículo 11°. Reglas de conducta en las audiencias 219
Artículo 12°. Prevalencia de la oralidad en los procesos por
audiencias 219
SUB-CAPITULO II
Artículo 13". Notificaciones en los procesos laborales 222
SUB-CAPITULO III
Artículo 14°. Costas y costos 226
SUB-CAPITULO IV
Multas
Artículo 15". Multas 227
SUB-CAPITULO V
Admisión y Procedencia
Articulólo". Requisitos de la demanda 228
índice General 11
Artículo 17°. Admisión de la demanda 240
Artículo 18". Demanda de la liquidicación de Derechos indivi
duales 284
Artículo 19°. Requisitos de la contestación 286
Artículo 20". Caso especial de procedencia 286
SUB CAPITULO VI
Actividad probatoria
Artículo 21°. Oportunidad 301
Artículo 22°. Prueba de oficio 306
Artículo 23". Carga de la prueba 306
Artículo 24". Forma de los interrogatorios 318
Artículo 25°. Declaración de parte 318
Artículo 26". Declaración de testigos 322
Artículo 27°. Exhibición de planillas 323
Artículo 28". Pericia 325
Artículo 29". Presunciones legales derivadas de la conducta de
la partes 328
SUB CAPITULO VII
Formas especiales de conclusión del proceso
Artículo 30". Formas especiales de conclusión del proceso 330
SUB CAPITULO VIII
Sentencia
Artículo 31°. Contenido de la sentencia 331
Artículo 32". Apelación de la sentencia en los procesos ordina
rios, abreviado y de impugnación de laudos arbitrales económi
cos 339
Artículo 33". Trámite en segunda instancia y audiencia de vista
de la causa en los procesos ordinario, abreviado y de impugna
ción de laudos arbitrales económicos 339
Artículo 34". Causales del recurso de casación 340
Artículo 35". Requisitos de admisibilidad del recurso de casación 341
12 índice General
Artículo 36°. Requisitos de procedencia del recurso de casa
ción 342
Artículo 37°. Trámite del recurso de casación 342
Artículo 38°. Efecto del recurso de casación 343
Artículo 39°. Consecuencias del recurso de casación declarado
fundado 344 •
Artículo 40°. Precedente vinculante de la Corte Suprema de
Justicia de la República 344
Artículo 41 ".Publicación de sentencias 345
TITULO II
PROCESOS LABORALES
CAPITULO I
PROCESO ORDINARIO LABORAL
Artículo 42°. Traslado y citación a audiencia de conciliación. 368
Artículo 43°. Audiencia de conciliación 410
Artículo 44°. Audiencia de juzgamiento 411
Artículo 45°. Etapa de confrontación de posiciones 412
Artículo 46°. Etapa de actuación probatoria 412
Artículo 47°. Alegatos y sentencias 413
CAPITULO II
PROCESO ABREVIADO LABORAL
Artículo 48°. Traslado y citación a audiencia única 414
Artículo 49°. Audiencia única 414
CAPITULO III
PROCESO IMPUGNATIVO DE LAUDOS ARBITRALES
ECONÓMICOS
Artículo 50°. Admisión de la demanda 415
Artículo 51°. Traslado y contestación 415
Artículo 52°. Trámite y sentencia de primera instancia 416
Artículo 53°. Improcedencia del recurso de casación 416
índice General 13
CAPITULO IV
PROCESO CAUTELAR
Artículo 54°. Aspectos generales 416
Artículo 55°. Medida especial de revocación 417
Artículo 56°. Asignación provisional 419
CAPITULO V
PROCESO DE EJECUCIÓN
Artículo 57". Títulos ejecutivos 419
Artículo 58". Competencia para la ejecución de resoluciones
judiciales firmes y actas de conciliación judicial 440
Artículo 59". Ejecución de laudos arbitrales,firmesque resulten un
conflicto jurídico 441
Artículo 60". Suspensión extraordinaria de la ejecución 518
Artículo 61°. Multa por contradicción temeraria 518
Artículo 62". Incumplimiento injustificado al mandato de ejecución.... 518
Artículo 63°. Cálculo de derechos accesorios 519
CAPITULO VI
PROCESOS NO CONTENCIOSOS
Artículo 64". Consignación 519
Artículo 65". Contratación 520
Artículo 66". Retiro de consignación 520
Artículo 67°. Autorización judicial para ingreso al centro laboral 520
Artículo 68°. Entrega de documentos 520
DISPOSICIONES COMPLEMENTARIAS 521
DISPOSICIONES TRANSITORIAS 523
DISPOSICIONES MODIFICATORIAS 524
DISPOSICIONES DEROGATORIAS 528
ANEXO LEGISLATIVO. 531
CURRICULUM VITAE.. 630
Introducción 15
INTRODUCCIÓN
ASPECTOS GENERALES DE LA NUEVA LEY
PROCESAL DEL TRABAJO N° 29.497
1. Generalidades
La Ley Procesal del trabajo permitirá que los juicios
laborales se realicen de manera oral y se resuelvan en un
promedio de seis meses. Además, incrementará el acceso
a la justicia laboral.
Esta norma es una iniciativa planteada por el Poder
Ejecutivo, que fue aprobada por el pleno del Congreso.
Con ella, este tipo de conflictos podrán ser resueltos en
todas sus instancias en un plazo de medio año, ya que,
hasta el momento, dicho procedimiento duraba varios
años.
En ese sentido, éste será un mecanismo de solución
de conflictos que fomentará una cultura de armonía y
paz social, con base en el cumplimiento de obligaciones
laborales.
Asimismo, junto a los mecanismos alternativos de
solución de este tipo de problemas (como la conciliación
a d m i n i s t r a t i v a a n t e el M i n i s t e r i o de Trabajo, la
conciliación privada o el arbitraje), establecerá un
balance en las posiciones de trabajadores y empleadores.
La norma también permitirá la ampliación de la
base poblacional con acceso a la justicia que se traducirá
en un mayor goce de los derechos laborales.
De igual manera, en el texto se les reconoce a los
16 Introducción
sindicatos su capacidad para comparecer en defensa de
sus dirigentes y afiliados, sin necesidad de algún poder
especial de representación.
2. Reposición provisional
En la norma promulgada se indica que la reposición
provisional del trabajador será procedente de manera
simplificada cuando este, al momento del despido, era
.dirigente sindical, menor de edad o madre gestante.
También procede si se t r a t a de una persona
discapacitada o si estaba gestionando la conformidad de
una organización sindical.
3. Ventajas de la nueva Ley
Otra de las ventajas de la propuesta promulgada es
que simplificará los procedimientos establecidos
actualmente para la resolución de los conflictos laborales.
Eso quiere decir que su contenido es de fácil
entendimiento y tramitación, lo cual redundará en una
Justicia eficiente.
P a r a ello, se ha optado por un sistema de
notificaciones preferentemente electrónico.
En su contenido también se prevé, como medida
especial, la reposición provisional del trabajador, la
misma que es procedente fuera o dentro del proceso,
cumplidos los requisitos ordinarios, o también de modo
simplificado.
Asimismo, permitirá la revalorización de la Corte
Suprema en la aplicación e Interpretación del derecho,
lo cual generará un efecto multiplicador en todos los
ámbitos de la Justicia laboral.
Ley N° 29.497 17
LEY N° 29.497
(15/1/2010)
EL PRESIDENTE DE LA REPÚBLICA
POR CUANTO:
El Congreso de la República
Ha dado la Ley siguiente:
EL CONGRESO DE LA REPÚBLICA;
Ha dado la Ley siguiente:
NUEVA LEY PROCESAL DEL TRABAJO
TÍTULO PRELIMINAR
Artículo I.- Principios del proceso laboral
El proceso laboral se inspira, entre otros, en los principios de
inmediación, oralidad, concentración, celeridad, economía procesal
y veracidad.
18 Ley N° 29.497
1. Generalidades*
La historia atribuye al rey de Francia Felipe V el
Hermoso (1316-1322) haber establecido con carácter
permanente tribunales de justicia que antes se constituían
para el caso, dependían de señores feudales o debían*
competir con la ordalía como medio de resolver los
conflictos.
La administración judicial, especialmente desde
entonces, se constituyó —aun con todos los defectos que
tuvo, tiene o se le atribuyen— en un factor indispensable
de la convivencia social: ante la incertidumbre acerca de
los hechos, frente a las diferencias de opinión entre las
personas acerca de lo que es obligatorio y de lo que puede
exigirse, dada la imposibilidad de recurrir a medios
intelectuales certeros y umversalmente reconocidos para
dirimir efectivamente las controversias, no pudo hallarse
u n procedimiento mejor que e n c o m e n d a r a jueces
estables, profesionales e imparciales la función de
zanjarlas con fundamento en sus propios criterios —
sometidos a la ley— y con el apoyo de la autoridad del
Estado.
Pero el funcionamiento de los tribunales fue siempre
un eco, hasta cierto punto retardado, de la evolución de
las ideas políticas y jurídicas.
Ese retraso ha servido en muchas ocasiones para
moderar el efecto de los cambios bruscos o de las
exageraciones de l a . política, pero la misma inercia
i m p l í c i t a en a q u e l r e t r a s o indicó a l g u n a vez la
* Cfr. GUIBOURG -RODRÍGUEZ FERNÁNDEZ- Tosca, Procedimiento
laboral, Buenos Aires, La Ley 2009, p. 1 y 2.
Ley N° 29.497 19
conveniencia de construir una nueva justicia, la justicia
tuitiva, para aplicar un nuevo derecho, el derecho social.
Aunque ya habían pasado muchos años desde la
inauguración de la primera justicia laboral, los Conseils
de Prud hommes creados en 1806 por Napoleón, hacia*
mediados del siglo XX la revolución industrial había
terminado por poner de resalto sus grandes y costosos
logros: por un lado, una notable prosperidad mundial
que a c a b a b a sin embargo de a t r a v e s a r u n a crisis
económica sin precedentes; por el otro, una generalización
de la relación laboral como medio de vida, sistema que,
luego de más de un siglo de explotación y de miseria,
había llegado a descubrir a los t r a b a j a d o r e s como
segmento vital del mercado de consumo.
Mientras tanto, u n a buena parte del mundo en
manos de regímenes fundados en la propiedad estatal de
los medios de producción provocaba grandes temores en
la organización capitalista y servía de amenazante telón
de fondo a la insatisfacción de los trabajadores ante el
r e p a r t o de los b i e n e s y servicios que ellos t a n t o
contribuían a crear.
Poco a poco, los gobiernos tomaron cartas en el tema
y p r o m u l g a r o n n o r m a s p r o t e c t o r a s , no sin cierto
escándalo de los principios tradicionales que se veían
vulnerados, especialmente en cuanto al respeto de la
autonomía de la voluntad contractual y a la libertad
irrestricta en el uso y goce de la propiedad.
Se había establecido así una nueva concepción de la
justicia, a mitad de camino entre la conmutativa y la
distributiva del esquema aristotélico- la justicia social,
que tomaba en cuenta las desigualdades económicas y
culturales subyacentes a la igualdad formal ante la ley y
procuraba mitigarlas en aras de la paz social.
20 Ley N° 29.497
La aplicación de este concepto requería organismos
ágiles y compenetrados con una nueva modalidad de la
administración de justicia, que recogiera el desafío
colectivo de la protección del más débil sin perder por
eso su imparcialidad frente al caso particular 1 .
2. El proceso laboral
El tema a t r a t a r está inserto dentro de la teoría
general del proceso. El proceso laboral es un aditamento
del proceso en general. Algunos autores recuerdan que
el proceso no lo podemos develar porque es misterioso.
Y algo más, tanto el proceso laboral, como el proceso en
sí, son subáreas del derecho, el cual no es más que una
proposición proporcional del hombre para el hombre.
Si esto es así, el proceso laboral participa de los
mismos caracteres y notas del derecho, es decir: nota de
alteridad, conducta en inferencia, entre otras. Y aquí no
debemos obviar que la relación entre derecho y lenguaje
es una relación ontológica. Toda norma jurídica es un
hecho lingüístico, quien la expresa la hace cognocíble. Y,
entrando en tema, el tramo más importante de la creación
jurídica es él derecho creado por los jueces. Siendo el
derecho esencialmente dialógico, el proceso es uno de
los ejemplos más acabados del carácter dialógico del
derecho.
1. Interesantes reflexiones, que ahora pueden verse con perspectiva histórica,
aparecen en STAFFORIN1, EDUARDO R., Derecho procesal social, Buenos
Aires, TEA, 1955, capitulo I.
Ley N° 29.497 21
3. Ubicación del derecho procesal del trabajo
Se ha aseverado hasta la saciedad que hay teoría
porque hay problemas, y, que toda teoría que no responda
a la práctica es un absurdo. Y, uno de los problemas que
se nos presenta es determinar si existe una autonomía-
absoluta del derecho del trabajo con respecto al derecho
común, así como una autonomía absoluta del derecho
procesal del trabajo con respecto al proceso en general.
En cuanto a lo primero, es dable afirmar que no hay
ningún tramo que mejor tutele el derecho de la persona
que el derecho común. Y, en general, todo el sistema
jurídico es medio p a r a fines. En p u n t o al segundo
interrogante, debemos asentir que el derecho procesal y
el derecho del trabajo nacen en el mismo momento
histórico-cultural. De esto lo testimonian la obra de los
más grandes maestros del derecho (CHIOVENDA, BARASSI,
SANTORO PASARELLI, CARNELUTTI, etc.). Por ejemplo, la clase
inaugural de CHIOVENDA se tituló- La acción en el derecho.
La obra fundacional de BARASSI (Contrato di lavoro), no
solamente, constituiría la partida de nacimiento del
derecho del trabajo, sino que también delineó las líneas
maestras del proceso laboral. Igual juicio le cabe a la obra
de SANTORO PASARELLI (Nociones de derecho del trabajo), uno
de los libros joya de la especialidad.
Asimismo, CARNELUTTI, uno de los más grandes
arquitectos de la teoría del proceso, le dedicó un libro al
derecho procesal del trabajo. Ahí se detalla que el régimen
fascista italiano delineó tres procesos laborales-
a) Proceso individual
b) Proceso intersindical
c) Proceso colectivo
22 Ley N° 29.497
De esta manera se separó el proceso laboral del
proceso en genera]. Se puede afirmar que en la década
del 30, se pensaba que el derecho procesal del trabajo
tenía carácter atípico del derecho procesal en general.
Cuando el problema se plantea en América Latina,
suceden cosas sorpresivas en una especie de salto al
vacío, y se reclama la autonomía del derecho procesal del
trabajo denominándosele, derecho procesal del trabajo o
derecho procesal social.
4. Etapas del derecho procesal del trabajo
Entre las etapas del derecho procesal del trabajo se
pueden distinguir las siguientes-'
A) Etapa pre-procesal del derecho del trabajo
En Alemania, el derecho procesal era la contracara
del derecho m a t e r i a l , cada disciplina jurídica se
presentaba como pretenciosa;
COUTURE, representante entre nosotros de esta etapa,
desarrollo sus ideas en su monografía- Tribunales de
trabajo y derecho procesal del trabajo.
En esta etapa, pululaba entre los escritores de
tendencia socialista, la idea de que el derecho es un
"derecho de clase". Fueron Mario de la Cueva, Trueba
Urbina entre otros, quienes llevaron las tesis marxistas
a la teoría general del derecho.
En suma, el derecho del trabajo y el derecho procesal
del trabajo forman un todo único.
B) Etapa del derecho procesal del trabajo
En esta etapa el derecho procesal del trabajo gozó
de autonomía. Se da como ejemplo el Brasil. En dicho
Ley N° 29.497 23
país el derecho procesal laboral es autónomo. Esto lo
repiten algunos autores argentinos. La ley Rocco de
corte corporativista, influyó en la ley brasileña.
Esta tendencia, puramente brasileña desde el año
1937 a la fecha, tiene como representantes preclaros a't
MASCARO DE NASCIMENTO, CAMPOS BATALLA, entre otros.
C) Etapa de la "tercera corriente"
El proceso del trabajo, es un proceso moderno que
choca con las normas arcaicas del juicio ordinario. Los
f u n d a m e n t o s del P r o c e s o l a b o r a l m o d e r n o los
encontramos en las obras de De Litala, estudioso italiano
de producción importante en cantidad y calidad.
D) Etapa de la cuarta corriente
En esta etapa se h a n deslizado algunas tentativas
de autonomía del derecho procesal del trabajo desde un
plano intrasistemático' principios propios, etc. Esta es
la posición de RUPRECHT (cfr. principios de celeridad,
inmediación, recurso de oficio, etc.). Tal tesis ya había
sido planteada por CHIOVENDA.
En suma, esta suerte de escrutinio de las opiniones
en torno a la supuesta autonomía del derecho procesal
del trabajo, nos brinda la siguiente conclusión* el derecho
procesal del trabajo carece de sustantividad, no es
relevante. Lo que importa es el proceso del trabajo. El
procesalista m á s i m p o r t a n t e de A r g e n t i n a RAMIRO
PODETTI, señaló que cualquier sistema del proceso del
trabajo tenía que recoger los principios generales del
proceso (teoría de CmovENDa).
Para PODETTI la utilidad del derecho procesal del
trabajo sería el de ser una especie de "banco de pruebas"
de la r e f o r m a p r o c e s a l . E n e s t e o r d e n de i d e a s
24 Ley N° 29.497
encontramos dos puntos básicos- Io. La teoría del proceso!
2o. Una evaluación práctica, la doctrina sirve cuando
sirve a los fines pragmáticos.
£) Estado actual
La doctrina sobre la materia todavía está por crecer.*
Falta una indagación y una exposición completa sobre el
tema.
En su elaboración será imprescindible la doctrina
de los italianos. Prescindiendo de los autores italianos
no se puede escribir sobre el proceso laboral. Nos sobran
motivos y exigencias nacionales para pensar así. Hasta
los años cincuenta o sesenta se vio absorbido el aporte de
la doctrina europea, pero hoy se ha detenido. En la época
actual falta una tecnología jurídica.
Hoy la función de los códigos procesales radica
fundamentalmente en reglamentar las garantías
constitucionales. La acción es una forma de derecho
cívico de petición. No olvidemos, en el derecho -como en
el amor- lo moderno es lo clásico, pero es necesario
descubrirlo.
5. El proceso laboral como sistema de garantías
El proceso laboral como raíz y fuente de actividad
jurisdiccional, es preciso configurado como un sistema
de garantías que básicamente se hallan proyectadas a
tutelar los derechos sustantivos del trabajador en orden
a lograr un enjuiciamiento en justicia.
Por ello la actividad jurisdiccional laboral conlleva
la protección que Jueces y Tribunales de lo laboral han
de realizar de los derechos del trabajador, en intima
conexión con la regulación sustantiva laboral, que regula
Ley N° 29.497 25
y ampara aquellos. De aquí que sea posible aludir al
proceso laboral, como sistema, que supone básicamente
la protección jurisdiccional de las garantías laborales
recogidas en el propio texto constitucional, y desde esta
perspectiva no cabe duda que aquél debe configurarse
como un sistema que garantice jurisdiccionalmente lá
p r o t e c c i ó n de los d e r e c h o s f u n d a m e n t a l e s o
constitucionales de los trabajadores y empresarios 2 .
La igualdad en la perspectiva de la Defensa
Señala BOBBIO sobre este aspecto de acordar máxima
expresión a la justicia como igualdad: una vez que a cada
parte le ha sido asignado el lugar propio, el equilibrio
a l c a n z a d o h a de s e r m a n t e n i d o por n o r m a s
umversalmente respetadas. Así, la instauración de una
cierta igualdad entre las partes y el respeto de la
legalidad son las dos condiciones para la institución y la
conservación del orden y la armonía del todo, que es,
para quien se ponga en el punto de vista de la totalidad
y no de las partes, el sumo bien. Estas dos condiciones
son ambas necesarias para que actúe la justicia^ pero
sólo conjuntamente son también suficientes.
La igualdad consiste en una reacción^ lo que da a
esta relación un valor, es decir lo que hace de ella una
línea humanamente deseable es un fin deseable en la
medida en que es considerado justo, donde por justo se
entienda que tal relación tiene de algún modo que ver
con un orden que hay que instituir o restituir (una vez
2. LORCA NAVARRETE, Ob. cit., p. 48.
26 Ley N° 29.497
turbado), porque, además sólo un todo ordenado tiene la
posibilidad de subsistir en cuanto tal y concluye (o que es
de estricta aplicación al proceso judicial) "quedando
conjugar los dos valores supremos de vivir civil, la
expresión más correcta es 'libertad y justicia' no ya
'libertad e igualdad', desde el momento en que la igualdad
no es de por sí un valor, sino que no es tan sólo en la
medida en que sea u n a condición necesaria mientras la
justicia es un ideal, la igualdad es un hecho, aunque no
suficiente de la armonía de todo, de orden de las partes
del equilibrio interno de un sistema en el cual consiste la
justicia" 3 .
¿Qué se quiere expresar cuando se insiste en la
i g u a l d a d de t r a t o , de o p o r t u n i d a d e s , de p a r e c i d a s
posibilidades 'en las defensas respectivas'.
Que tratándose de un puja, un combate dialéctico,
de sostener tesis encontradas de partes (rectius) que se
hallan en la situación de competición entre sí para la
consecución de un objetivo común, es decir, de un objetivo
que no puede ser alcanzado más que (es lo normal o como
regla, salvo vencimiento parcial o recíproco) por uno de
los concurrentes (como victoria en un o juego o duelo,
ganar un concurso, etc.), el principio de la igualdad de
oportunidades a p u n t a a situar a todos los miembros
(partes) de u n a determinada sociedad (litigio) en las
condiciones de participación en la competición de la
vida, o en la conquista de lo que es vitalmente más
significativo, partiendo de posiciones iguales.
3. BOBBIO, NORBERTO, Igualdady libertad, trad. de PEDRO ARAGÓN
RINCÓN, introducción de Gregorio Peces-Barba, Paidós Ibérica, Barcelona, 1993,
pp. 58-59, ns. 2 y 3, énfasis agregado.
Ley N° 29.497 27
Pero b a s t a con p l a n t e a r s e p r e g u n t a s como la
siguiente- "¿Es suficiente el libre acceso a escuelas (a un
proceso) iguales? Pero, ¿qué escuelas (qué proceso), de qué
grado, hasta que edad? Ya que a la escuela se accede desde la
vida familiar, ¿no será necesario igualar las condiciones
familiares (extra procesales, las previas, ajenas o heterónomas
al litigio en sí) en que uno se encuentra viviendo desde su
nacimiento? ¿Dónde parar?. No es superfluo, en cambio,
reclamar la atención sobre el hecho de que, precisamente
al objeto de situar individuos desiguales por nacimiento
(por causas culturales y económicas) en las mismas
condiciones, de partida, puede ser necesario favorecer a
los más desposeídos y desfavorecer a los más acomodados,
es decir, i n t r o d u c i r a r t i f i c i a l m e n t e , o bien
imperativamente, discriminaciones, de otro modo no
e x i s t e n t e s , como sucede por lo d e m á s en a l g u n a s
competencias deportivas en la que a los competidores
menos experimentados (carecientes) se les concede una
cierta ventaja respecto de los que o son más.
De tal modo, u n a desigualdad se convierte en
instrumento de igualdad por el simple motivo de que
corrige una desigualdad (beneficio de litigar sin gastos,
etc.) precedente- de modo que la nueva igualdad es el
resultado de la nivelación de dos desigualdades 4 .
¿Cómo se acomodan esas consideraciones desde la
esquina del proceso judicial y a la luz de la defensa justa
constitucional?.
Desde un plano general, la garantía de la igualdad
sólo comporta a consecuencia de que todas las personas
4. BOBBIO, NORBERTO, Igualdad y libertad, cit, pp. 77-79, n° 9.
28 Ley N° 29.497
sujetas a u n a legislación d e t e r m i n a d a d e n t r o del
territorio de la República sean tratadas de mismo modo
y que las distinciones que efectúe el legislador en
supuestos que estime distintos, obedezcan a una objetiva
razón de diferenciación y no a propósitos de persecución
o indebido privilegio de personas o grupo de personas.'
El régimen de los 'tratados' en el procedimiento
escruturario (proclives a la corruptela de su recepción
mecánica abusiva) procura otorgar la creencia de que
durante el trámite lo que pide una parte será controlado
por las otras, instaladas así en un horizonte de parecidas
posibilidades. La experiencia indica, sin embargo, que
muchas veces esa tradición de bilateralidad enmascara
la desigualdad real de las posiciones.
Idea rectora que debe adecuarse a la igualdad
intrínseca en el tratamiento de las partes (o de los
terceros que voluntaria o coactivamente ingresen al
litigio) sin q u e los j u e c e s p u e d a n efectuar
discriminaciones perjudiciales contra esa igualdad de
trato.
Acentuación de la p a u t a de razonabilidad. Las
mismas ideas rigen -queremos decir, deberían regir- en
tomo de la interpretación de la odiosa institución de
solve et repete.
Por eso, en el horizonte del proceso los depósitos
previos -las cargas económicas - condicionantes y a
satisfacer de modo simultáneo con la realización de esos
actos importantes (decisivos) -tal el recurso de queja,
directo o de hecho ante la Corte Suprema por denegatoria
r e c u r s o de c a s a c i ó n - c u a n d o su c u a n t í a s e a
desproporcionada -irrazonable- se levantarán como un
p o r t ó n q u e t a p o n e a el d e r e c h o al r e c u r s o (a la
Ley N° 29.497 29
jurisdicción); también si ese importe supera (y sin culpa
del litigante) su capacidad de fondos, supuesto en que ha
de excepcionarse la regla y admitirse formalmente la
impugnación.
Obviamente que si en la praxis a través de la-
bilateralidad adecuada, con posibilidades oportunas y
suficientes de defensa real (no nominal), con un nivel
equiparado de asistencia técnica y con igualdad de trato
frente al juego normal de las expectativas y fases del
debate, se quiebra o desequilibra la paridad de armas,
sobrevendrá la lesión o menoscabo de esta tan capital
exigencia que integra o forma parte de la garantía en
estudio.
De manera que todas las veces en que la defensa
efectiva no se vea adecuadamente asegurada, no se
estará ante un procedimiento constitucionalmente justo.
No habrá, por consiguiente, 'juicio'. 5
¿No está vencido, antes de estructurarse un litigio
que, en tales condiciones, sólo será a p a r e n t e y que
aunque formalmente se colorea como tal, en lo que es
sustancial o materialmente exigido por la Constitución,
t e r m i n a en u n fallo c o n t r a r i o a s u s n o r m a s
fundamentales?.
La igual (aunque no mecánica) consideración en un
tratamiento uniforme común.
También para analizar y evaluar toda la prueba, la
aportada por ambas partes, sin conceder a priorirangos
distintos.
5. MORELLO, El proceso justo, Editorial Platense 1994, p. 449
30 Ley N° 29.497
Es tan clara esa fuerza de penetración del juez de
oficio en el tejido del litigio que cuando se desprende
parcialmente (con arbitrariedad) de los antecedentes
obrantes en el expediente -al instante de ser dada la
sentencia final" se resalta que si el órgano o tribunal
dejarán de considerarlos, tal ausencia de ponderación
haría que los juzgadores arribaran a un resultado distinto
en la solución de la litis.
La impresión del discriminado y, en general, la
dominante en la sociedad, es que en tales supuestos no
hay -no puede haberlo* un juicio justo constitucional.
Todo ello nos propone un redescubrimiento de la riqueza
de las pautas fundamentales que dan cuerpo al proceso
adjetivo. Que no consiste en p e r p e t u a r u n a t e s i s
inconsistente, que se enfrenta con los métodos y valores
que privilegian el adecuado y verdadero sistema de la
prestación de justicia en el funcionamiento de u n a
democracia constitucional.
El sistema de debido proceso debe, pues, garantizar
-en la cooperación desplegada por todos los sujetos y los
profesionales que a s i s t a n a las p a r t e s o t e r c e r o s
vinculados-una auténtica forma de 'convivencia' litigios
a, que asegura realmente la satisfacción de las exigencias
de la comunidad participante en la litis, sin añadirle la
penuria de la privación de las cosas necesarias por
razones de desigualdad económica, lo que es verificable
en el litigio judicial, pues además de no dar solución a su
objeto conflictivo, le añade de una nueva desigualdad (la
discriminada defensa y la disparidad de tratamiento),
con el desemboque en un resultado de ineficiencia, por
ser él injusto 6 .
6. MORELLO, ob. cit., p. 451.
Ley N° 29.497 31
Igualdad de trato (bilateralidad en ser oído) que
determina sin embargo que se apaguen, en algún momento
del proceso (por su propicia estructuración y dinámica),
ciertos aspectos de la oposición de la parte pero, según
el resultado del fallo ulteriormente recurrido, les hace
c o b r a r n u e v a v i r t u a l i d a d - como q u e " r e s u c i t a n "
abasteciendo la finalidad que los llevó a ser propuestos.
Por otra parte y en el marco constitucional del
proceso justo, nos topamos siempre con ciertas 'salidas'
valiosas (soluciones o composiciones de d i s p u t a s o
controversias) que no se limitan a intelectualizar la
razonabilidad del método y de los resultados, sino que
privilegian en concreto la defensa en juicio y lo que hoy
ha de entenderse por debido proceso legal.
La Corte busca con ello impedir que la sentencia
vulnere, a d e m á s de los intereses de las p a r t e s , lo
denominado la conciencia de la comunidad.
La Corte, siempre tiene posibilidades de asumir el
caso e impedir que triunfe la solución aparentemente
injusta, o que consagre una iniquidad manifiesta, o una
desigualdad intolerable.
Tanto actuando en jurisdicción originaría como a
través de a competencia apelada. 7
Y ponerle coto a la demora sin término 8 lo cual
comunica, obviamente a un punto clave, como es el de la
legitimación.
7. CARRIO, GENARO R., Don Quijote en el Palacio de Justicia. 1989-E.
p. 1 131.
8. Citado en MORELLO, ob. cit., p. 452.
32 Ley N° 29.497
En el derecho brasileño se habla del principio de
isonomía, conforme al cual (dar a las partes tratamiento
isonómico) significa t r a t a r igualmente a los iguales y
desigualmente a los desiguales, y en la exacta medida de
sus desigualdades. 9
Con relación al proceso civil, tal principio de igualdad
significa que los litigantes deben recibir un tratamiento
idéntico destacándose poda doctrina que (el consumidor)
es la parte más débil y vulnerable de las relaciones de
consumo, por lo que es preciso dotarlo de mecanismos
compensadores como el de la inversión de la carga de la
prueba.
La igualdad de las partes no es, necesariamente,
una igualdad aritmética. Lo que este principio demanda
no es una igualdad numérica, sino una razonable igualdad
de posibilidades en el ejercicio de la acción y de la
defensa. Las pequeñas desigualdades requeridas por
necesidades técnicas del proceso, no q u e b r a n t a n el
principio.
TITULO PRELIMINAR
El orden jurídico exige dar a cada uno lo suyo, a
garantizando todas las facultades jurídicas o derechos, e
imponiendo el cumplimiento de todas las obligaciones
9. NERY (JÚNIOR), NELSON, Principios do processo civil na Constitucao
Federal Revista dos Tribunaís,San Pablo, 1992, p. 40, n° 8.
Ley N° 29.497 33
que les sean correlativas. Sin perjuicio de la eficacia de
esas garantías e imposiciones, es un orden coactivo, con
premios sanciones. Ellas no q u e d a n libradas a los
individuos, sino que son aseguradas por el Estado por
medio de órganos que se denominan jurisdiccionales.
No concebimos la vida del hombre sino inmersa en
un medio social que lo rodea y del cual participa. La
convivencia no puede estar librada a la libertad plena de
la conducta individual ni sometida al capricho de cada
uno de los componentes del grupo social. De ahí la
existencia de n o r m a s que p e r m i t e n la convivencia.
Impuestas unas por la costumbre, otras por la moral, las
sustanciales están impuestas por el derecho, que consagra
como normas muchas de las reglas de la moral o de las
costumbres. Ese conjunto de autolimitaciones a la libertad
individual, que también significa un enriquecimiento de
e s a l i b e r t a d , c o n s t i t u y e el o r d e n j u r í d i c o . Esta
convivencia, empero, da lugar a roces y diferencias entre
los miembros de la comunidad. Esas colisiones son
reguladas justamente por el derecho, pues de lo contrario
peligrarían la paz y justicia sociales. Ahora bien, esos
conflictos sociales pueden resolverse m e d i a n t e u n a
regulación voluntaria -la autocomposición del litigio- o
con la intervención de un tercero -heterocomposición-
en forma espontánea (mediación o buenos oficios) o
provocada (conciliación y arbitraje). 10
Al margen de estas posibilidades de composición
privada de los litigios y conflictos, cada individuo físico
o persona moral es titular de facultades jurídicas que
deben ser amparadas por la justicia. De ahí que cuando
10. GUASP JAIME, Derecho Procesal Civil, 3 o ed., 1, p. 11.
34 Ley N° 29.497
se considere afectado en sus derechos, tenga la potestad
de d i r i g i r s e al ó r g a n o del E s t a d o e n c a r g a d o de
administrarla y asegurarla, para que lo tutele.
Al E s t a d o le c o r r e s p o n d e i n s t i t u c i o n a l m e n t e
asegurar la actuación del derecho objetivo por casos en
que el mismo no sea voluntariamente observado por los
ocasionados. Cuando tal actuación tiene lugar a través
de la intervención del juez, órgano estatal, la ley habla de
"tutela jurisdiccional de los derechos".
La "tutela jurisdiccional de los derechos" consiste
en la actividad de determinados órganos estatales, los
jueces, que, en el ejercicio de su poder conferido por el
E s t a d o p o n e n en p r á c t i c a , en el caso s i n g u l a r ,
determinados remedios previstos por la ley, en forma de
asegurar la observancia del derecho objetivo.
La n o r m a q u e p r e v é y d i s c i p l i n a la t u t e l a
jurisdiccional tiene un contenido diverso de la forma que
reconoce el derecho así como de la norma que disciplina
el modo con que se concreta la tutela misma. Esta
posición suya i n t e r m e d i a ha determinado no pocas
perplejidades acerca de la definición de la naturaleza
jurídica de la norma misma, puesto que si de un lado ella
aparece como una integración necesaria de la norma que
reconoce el derecho, de otro lado regula una situación
que no es la normal prevista por esta última. La tutela
jurisdiccional se concreta! en efecto, en la aplicación de
remedios que el ordenamiento jurídico pone a disposición
del titular de un derecho (y, en ciertos casos, también de
un interés legítimo) y estos remedios importan efectos
de diverso género, todos, sin embargo, destinados a
garantizar al titular mismo la reafirmación de la norma
que le asegura la posición de preeminencia, que le es
reconocida por la misma norma.
Ley N° 29.497 35
La norma que prevé un tipo de tutela jurisdiccional
se distingue, por otro lado, también de aquella que
regula el medio de aplicación del remedio; medio que se
concreta, a su vez, en un complejo de actos, provenientes
de diversos sujetos (el juez, las partes, los auxiliares del
juez, los testigos etc.) y que se unifica en el concepto de
proceso. Esta última norma es, pues, en cuanto a su
contenido, meramente instrumental, por la razón que la
misma disciplina el proceso cuyo fin consiste en la
realización de algunos medios que sólo por esta vía
pueden ser puestos en práctica, mientras que la norma
que regula la situación o la relación jurídica a que el
remedio se refiere puede, a la inversa, ser definida como
sustancial o material. 1 1
La tutela jurisdiccional se cumple mediante un
adecuado proceso. El proceso es una relación jurídica
continua, consistente en u n método de debate con
análogas posibilidades de defensa y de prueba para
ambas partes, mediante el cual se asegura una justa
decisión susceptible de cosa juzgada.
Por "proceso" se e n t i e n d e u n a serie de actos,
realizados por varios sujetos, unificada -estructural y
funcionalmente- por la unicidad del fin que la ley atribuye
al conjunto de los actos mismos y precisamente la
actuación, en concreto, de una cierta forma de tutela
jurisdiccional. El "proceso" por antonomasia, es, en efecto,
el proceso jurisdiccional en el cual interviene un órgano
del E s t a d o , el juez, en el ejercicio de la función
jurisdiccional.
11. MICHELÍ GIAN A NTONIO, Curso de Derecho Procesal Civil, Vol
I, p. 5.
36 Ley N° 29.497
El proceso jurisdiccional debe ser bilateral, con
g a r a n t í a s de ser e s c u c h a d a s a m b a s p a r t e s y con
posibilidades eficaces de probar la v e r d a d de s u s
proposiciones de hecho.
La idea de un debido proceso se halla de tal modo .
adscrita al concepto mismo de jurisdicción que buena
parte de las vacilaciones de la doctrina provienen, de
concebir como términos idénticos, jurisdicción y proceso. 12
El proceso no debe ser necesariamente conducido
en términos estrictamente formales, pues no se trata del
cumplimiento de ritos caprichosos, sino del desarrollo
de procedimientos destinados a establecer la verdad
jurídica objetiva que es su norte.
La garantía de un debido proceso está resguardada,
y no se agota en la noción de la garantía de la defensa en
juicio, sino que supone el sometimiento al juez natural, la
oportunidad de no ser juzgado más de una vez con
respecto a la misma conducta jurídica y por la misma
causa pretendí, al amparo de la cosa juzgada, etc .
Se ha resuelto que el debido proceso consta de los
siguientes elementos esenciales : juez, acusación, defensa,
prueba y sentencia; de faltar algunos de los elementos
enunciados, no hay juicio. Acusación y defensa en el
proceso civil equivalen a demanda y contestación, es
decir a que el actor pueda enunciar su pretensión y el
demandado hacer valer contra ella todas sus defensas o
excepciones. Esa garantía no impide una adecuación del
proceso que aun lo aleje de la esfera judicial, en una
12. SANTI ROMANO, Principio di diritto costitiizionale genérale, red.,
Milano, 1947, p. 3(6).
Ley N° 29.497 37
p r i m e r a e t a p a de su d e s a r r o l l o , si h a n q u e d a d o
preservadas las reglas del debido proceso, se dieron al
particular todas las garantías para su defensa y pudo
producir toda la prueba que juzgó de su interés y alegar
oportunamente sobre la misma, tanto en la instancia
administrativa como en la judicial.
La función jurisdiccional asegura la vigencia del
derecho. La obra de los jueces es, en el despliegue
jerárquico de preceptos jurídicos, en el ordenamiento
normativo, un grado avanzado de la obra de la ley.
Una de las facultades del juez, es dirigir el proceso
conforme a las normas procesales vigentes, e impulsarlo
por sí mismo. Este último constituye uno de los principios
procesales conocido como impulso procesal.
Se denomina impulso procesal al fenómeno por
virtud del cual se asegura la continuidad de los actos
procesales y su dirección hacia el fallo definitivo.
En el léxico jurídico francés se utiliza el concepto
remonter le proces, en el sentido que corresponde al
lenguaje castellano de dar cuerda a una maquinaria para
asegurar su impulso y funcionamiento continuado. El
principio de impulso consiste, pues, en a s e g u r a r la
continuidad del proceso.
El impulso procesal se obtiene mediante una serie
de situaciones jurídicas que unas veces afectan a las
partes y otras al juez.
Las partes están gravadas frecuentemente con cargas
procesales, que son situaciones jurídicas que conminan
al litigante a realizar determinados actos, bajo amenaza
de continuar adelante prescindiendo de él. El J u e z
coopera al desenvolvimiento del proceso señalando, por
38 Ley N° 29.497
propia decisión y dentro de los términos de la ley, plazos
para realizar los actos procesales. La estructura misma
del proceso contribuye, por su lado, a que, agotados los
plazos que se conceden p a r a realizar los actos, se
c o n s i d e r e c a d u c a d a la p o s i b i l i d a d de r e a l i z a r l o s
(preclusión), pasándose a los actos subsiguientes.
La idea de proceso, es necesariamente teleológica,
pues sólo se explica por su fin.
El proceso por el proceso no existe.
El fin del proceso, es el de dirimir el conflicto de
intereses sometido a los órganos de la jurisdicción.
Ese fin es privado y público. Satisface, al mismo
tiempo, el interés individual comprometido en el litigio,
y el interés social de asegurar la efectividad del derecho
mediante la obra de la jurisdicción.
El proceso a n t i g u o , con a c e n t u a d a t o n a l i d a d
religiosa, tenía también acentuada tonalidad moral. Esta
se revelaba frecuentemente mediante la exigencia de
j u r a m e n t o , p e s a d a s sanciones a perjuro, g r a v o s a s
prestaciones de parte de aquel que era sorprendido
faltando a la verdad, etc.
El p r o c e s o m o d e r n o fue a b a n d o n a d o e s t o s
caracteres. No ya porque considerara innecesaria la
vigencia de principios éticos en el debate forense, sino
porque los consideraba implícitos.
Así ha ocurrido, por ejemplo, con los preceptos que
obligaban a las partes a decir la verdad. Otras veces se
abolió el principio por considerarse excesivo, tal como la
sanción al perjuro consistente en la pérdida de derecho
litigado.
Ley N° 29.497 39
En los últimos tiempos, se ha producido un retorno
a la tendencia de acentuar la efectividad de un leal y
honorable debate procesal. 13
Enumeremos algunas soluciones cuya finalidad es
e v i t a r la m a l i c i a e n la c o n d u c t a de l a s p a r t e s ,
contendientes.
a) Forma de la demanda. La demanda y su contestación
deben exponerse en forma clara, en capítulos y puntos
numerados, a fin de que el relato de los hechos no
constituya una emboscada para el adversario. Contestada
la demanda, es en principio inmodificable. 14
b) Unificación de las excepciones. Las excepciones
deben ponerse todas juntas, a fin de evitar la corruptela
h i s t ó r i c a d e n o m i n a d a " e s c a l o n a m i e n t o de l a s
excepciones", según la cual las defensas de esta índole se
oponían sucesivamente haciendo interminable el litigio.
c) Limitación de la prueba. Los medios de prueba
deben limitarse a los hechos debatidos, a fin de evitar
una maliciosa dispersión del material probatorio y la
d e m o s t r a c i ó n de h e c h o s que se h u b i e r a n omitido
deliberadamente en el debate preliminar.
d) Convalidación de las nulidades. Los errores de
procedimiento deben corregirse inmediatamente,
mediante impugnación si así no se hiciere, las nulidades
que deriven de esos errores se tienen por convalidadas.
e) Condenas procesales. El litigante que actúa con
ligereza o con malicia es condenado al pago de todo o
[Link] E., Oralidady regla moral en el proceso civil, en Ret. 36,
p. 327.
14. FAIREN GUILLEN, La transformación, de la demanda en el proceso
civil, Santiago de Compostela, 1949.
40 Ley N° 29.497
parte de los gastos causídicos, como sanción a la culpa o
dolo en su compartimiento procesal.
ACTUACIÓN DE LAS PARTES DEL PROCESO
La actuación de los sujetos procesales es lo que
mejor explica la naturaleza del proceso. En efecto; su
mecanismo resulta más accesible si se examina como las
partes y el juez desarrollan sus actividades y los motivos,
desde luego no contrarios pero sí diferentes, que los
mueve.
La fuerza que impulsa a las partes es el interés de
obrar para obtener un pronunciamiento judicial en su
favor. El Estado exige como condición para que sus
órganos entren en actividad determinados actos de las
partes (demanda, contestación, oposición de excepciones,
aportación de pruebas, etc.), que ellas deben ejecutar
como único modo de obtener una sentencia. Su actuación
en el proceso es, por tanto, decisiva 1 ellas provocan la
i n t e r v e n c i ó n j u d i c i a l y p r e p a r a n el m a t e r i a l de
conocimiento. El interés, entonces, de las partes en
obtener una sentencia favorable, supone el ejercicio de
actos procesales en beneficio propio. El juez, en cambio,
no tiene un interés dependiente del proceso fuera del
interés general en la realización de la justicia. Por eso no
depende de él actuar o dejar de hacerla. Las partes
tienen el derecho de exigir su actuación (lo cual constituye
la acción), y el juez tiene la obligación formal de obrar,
porque es en su actuación donde aquéllas encuentran la
satisfacción de sus derechos.
El p r i n c i p i o i n d i v i d u a l i s t a difundido por la
revolución f r a n c e s a i n s p i r ó los p r i m e r o s códigos
procesales, reconociendo a las partes como titulares de
Ley N° 29.497 41
la litis el dominio del proceso y dando a la sentencia los
caracteres de un cuasi contrato. Las nuevas orientaciones
j u r í d i c a s c o n s i d e r a n p r e v a l e n t e el i n t e r é s de la
comunidad en la justa composición de la litis, y de aquí
que la situación del juez en el proceso haya evolucionado
a medida que aquél salió del derecho privado p a r a
ingresar al derecho público. De mero espectador se ha
convertido en director del proceso, cuyas funciones
tienden a ampliarse. A él corresponde en primer término
la apreciación de las condiciones en que se constituye la
relación procesal (capacidad, competencia, formas de la
demanda y la contestación), porque de ellas depende la
validez de la sentencia y de ahí que pueda declarar de
oficio su inexistencia.
Precisamente esta contraposición de facultades es
lo q u e define el c a r á c t e r del proceso, p o r q u e el
acrecentamiento de las unas se hace necesariamente a
expensas de las otras, y por eso cuanto más se amplían
las facultades del juez o se las restringe, más se aproxima
el proceso al derecho público o al privado.
H a s t a dónde conviene extender las atribuciones
judiciales a costa de las de los litigantes, es cuestión de
cultura jurídica; un régimen procesal adecuado, desde
este punto de vista, que impida la arbitrariedad, es
todavía un problema en países más adelantados que el
nuestro. 1 5
El examen de los actos que las p a r t e s pueden
ejecutar permite clasificarlos en tres categorías- l) Actos
que pueden realizar libremente, es decir, que no requieren
15. CHIOVENDA, Instituciones, p. 178, n° 258.
42 Ley N° 29.497
conformidad ni del juez ni de la contraparte (iniciar una
demanda, desistir de ella, interponer recursos, etc.); 2)
Actos q u e r e q u i e r e n a c u e r d o de l a s p a r t e s
(administración del bien común, designación de peritos,
etc.); 3) Actos que no pueden ejecutarse ni aun mediando
acuerdo entre las partes (oposición de excepciones fuera
de términos, etc).
Considerando la actividad de las partes en sí misma
con relación al orden jurisdiccional, surgen diversas
cuestiones que reclaman una consideración especial.
El proceso, que es un medio, no puede exigir un
dispendio superior al valor de los bienes que están en
debate, que son el fin. Una necesaria proporción entre el
fin y los medios debe presidir la economía del proceso.
Por aplicación de e s t e principio, los procesos
modestos en su cuantía económica, son objeto de trámites
más simples, aumentándose las garantías a medida que
aumenta la importancia económica del conflicto.
Son aplicables de este principio las siguientes^
a) Simplificación en las formas de debate. Los procesos
de menor importancia económica se debaten en método
oral, reducidas las exposiciones a simples actas de
resumen.
b) Limitación de las pruebas. Las pruebas onerosas se
simplifican.
c) Reducción de los recursos. El número de instancias
es normalmente menor en los asuntos de escaso monto;
y en algunos casos, cuando la cuantía es ínfima, las
decisiones son inapelables.
d) Economía pecuniaria. Las costas y gastos de justicia
son normalmente menores en los asuntos modestos; y en
Ley N° 29.497 43
numerosas circunstancias, los impuestos de justicia se
suprimen como una colaboración del Estado a una más
económica solución de estos conflictos.
e) Tribunales especiales. Frecuentemente cierto tipo
de conflictos, en especial aquellos de escaso monto pero
de considerable repercusión social, se dirimen a n t e
tribunales ajenos a la jurisdicción ordinaria, procurando
no sólo la especialización, sino también la economía o
a u n a g r a t u i d a d de la justicia^ e s p e c i a l m e n t e ,
arrendamientos, conflictos del trabajo, etc.
El principio de economía procesal, tiende a que se
abrevie y simplifique el proceso en la medida en que
quede, no obstante, garantizada la defensa en juicio. 16
PRINCIPIOS DE PROCESO LABORAL
La letra de la ley procesal del trabajo N° 29.497, en
su Art. I, sigue a su precedente- Ley 26.636 que decía-
"El proceso laboral se inspira, entre otros en los principios de
inmediación, concentración, celeridad y veracidad" (art. Io). Esta
norma se diferencia del art. V del Título Preliminar del Código
Procesal Civil, el cual considera como principios procesales la
inmediación, concentración, economía y celeridad. Es decir, en
contracción y agrega como novedad el principio de veracidad. Por
su parte los Arts. II, IV, VI, VIII, IX y X del citado Código Procesal
Civil, contempla los principios de dirección e impulso del proceso de
gratuidad en el acceso a la justicia! de vinculación y de formalidad-'
y el de la doble instancia.
16. COUTURE, Fundamentos, p. 189, n° 118.
44 Ley N° 29.497
Con mayor técnica jurídica añade el art. I o de la Ley
29.497 el principio de oralidad y el de economía procesal.
Esto al solo efecto de acelerar los juicios laborales.
Los principios de celeridad y economía procesal
explican, por ejemplo, la proyección de institutos tales
como la concentración de actos procesales, la impulsión
oficiosa del proceso, la preclusión automática de los
actos p r o c e s a l e s , la l i m i t a c i ó n en el n ú m e r o de
excepciones previas, la apelación con efecto diferido de
la mayoría de las impugnaciones, la limitación del
número de resoluciones apelables y los privilegios que se
conceden a la figura conciliatoria para transformarla en
un medio "regular" de terminación del proceso.
El principio de seguridad jurídica se ve reforzado, a
su vez, por las amplias potestades que se conceden al
m a g i s t r a d o laboral p a r a la producción de m e d i d a s
probatorias y la autoridad específica que el legislador le
ha concedido para someter bajo su égida los lincamientos
de las audiencias de prueba y de testigos. 17
Por el principio de inmediación las audiencias y
actuación de los medios probatorios se realizan ante el
Juez, siendo indelegables bajo sanción de nulidad.
Por el principio de concentración, el proceso se
realiza procurando que su desarrollo ocurra en el menor
número de actos procesales. El Juez podrá reducir su
número sin afectar la obligatoriedad de los actos que
aseguren el debido proceso.
El Juez dirige e impulsa el proceso para lograr una
pronta y eficaz solución de las controversias que conoce.
(Principio de celeridad y veracidad)
17. POSE, Ob. cit, p. 12.
Ley N° 29.497 45
Se denomina principio de concentración a aquel que
pugna por aproximar los actos procesales unos a otros
concentrando en breve espacio de tiempo la realización
de ellos.
El nombre de principio de inmediación se usa p a r a .
referirse a la circunstancia de que el juez actué junto a las
partes, en tanto sea posible en contacto personal con
ellas, prescindiendo de i n t e r m e d i a r i o s t a l e s como
relatores, asesores, etc.
1. Aplicación de los principios procesales laborales
La n o r m a extractiva es el sentido de que las
audiencias y actuaciones judiciales deben llevarse ante
el Juez que conoce la causa bajo sanción de nulidad.
Una aplicación práctica del principio de economía
procesal es procurar hasta donde sea posible la relación
de los actos procesales los cuales se realizarán en los
plazos y términos establecidos.
Así, también, el novedoso principio de celeridad
implica que las partes contendientes en un conflicto
laboral, así como sus letrados y/o apoderados deben
desplazar su actividad apuntando a la verdad. Esto
descarta la malicia, la temeridad y la falta de objetividad.
2. Principios in dubio pro operario
En los casos de duda insalvable en torno a la
interpretación de una norma, o en caso que existan
varias normas aplicables a un caso concreto, se deberá
interpretar a aplicar la norma que favorezca al trabajador.
Esta concreta manifestación del sistema de garantías
46 Ley N° 29.497
procesales que oferta el proceso laboral a favor del
trabajador, implica que las disposiciones normativas que
tipifican una situación objetiva, genérica y no buscada,
en perjuicio del empleado, devienen inaplicables, puesto
que no pueden producir para el interesado efectos más
gravosos de los que le corresponderían de estar situado
en otro colectivo laboral. Es más, el principio pro
operario genera la llamada "condición más beneficiosa",
que se origina cuando la empresa decide conceder a sus
trabajadores, un beneficio superador de las exigencias
legales que puedan regir en la materia de que se trata.
Así, las llamadas "condiciones más beneficiosas"
que no son más que derechos atribuidos a los trabajadores
y por encima de los límites mínimos fijados en las normas
de derecho necesario, integrando una ventaja patrimonial
e m a n a d a del propio querer de las partes, tienen el
alcance y significado que éstas les den, bien de forma
expresa, bien a t r a v é s de la r e i t e r a c i ó n de actos
inequívocos que reflejen su contenido real.
Por tanto, la estructura, contenido y caracteres de
las condiciones más beneficiosas se establecen, en cada
caso, por la libre voluntad de las partes, manifestadas de
forma expresa o tácita.
De este modo, la condición más beneficiosa tiene
vigencia y pervive mientras las partes no acuerden otra
cosa o m i e n t r a s que la condición o derecho no sea
compensada en virtud de una normativa posterior más
favorable que cambie las condiciones anteriores, pues
las mejoras no se acumulan a los beneficios disfrutados,
sino que éstos pueden ser absorbidos por aquéllas, sin
que sean acumulables las ventajas obtenidas al beneficio
que existía, dado que éste está sujeto a la permanencia de
las circunstancias que le dieron origen.
Ley N° 29.497 47
Pero conjuntamente con el principio pro-operario
no se excluye la protección jurisdiccional del "principio
de igualdad laboral". Este principio de igualdad no
implica en todos los casos un tratamiento legal igual, con
abstracción de cualquier elemento diferenciador de
relevancia jurídica, aunque la desigualdad legal tiene
como límite la arbitrariedad, entendida como falta de
una justificación objetiva y razonable de modo que no
excluye ese principio de igualdad un tratamiento distinto
a situaciones razonablemente desiguales.
48 Ley N° 29.497
CUADROS SINÓPTICOS
Panorama del actual proceso laboral ( LEY 26.636)
. Duración: cuatro o cinco años.
. Comunicación mínima con el Juez.
. Proceso eminentemente escrito.
. Promedio de carga procesal (Lima): 1,700 procesos por
cada juzgado. Lo ideal es que sean 600 por juzgado.
. Formalismo: propenso a solucionarse los casos por
cuestiones de forma.
¿QUE BUSCA LA NUEVA LEY PROCESAL LABORAL
N° 29.497?
PROCESO
LABORAL
L^
Ley N° 29.497 49
¿QUE SE REQUIERE PARA QUE LA LEY
FUNCIONE?
Artículo II. Ámbito de la Justicia Laboral
Corresponda a lajusticia laboral resolver los conflictos jurídicos
que se originan con ocasión de las prestaciones de servicios de
carácter personal, de naturaleza laboral, formativa, cooperativista
o administrativa; están excluidas las prestaciones de servicios de
carácter civil, salvo que la demanda se sustente en el encubrimiento
de relaciones de trabajo. Tales conflictos jurídicos pueden ser
individuales, plurales o colectivos, y estar referidos a aspectos
sustanciales o conexos, incluso previos o posteriores a la prestación
efectiva de los servicios.
TUTELA DE LOS DERECHOS
Al margen de estas posibilidades de composición
50 Ley N° 29.497
privada de los litigios y conflictos, cada individuo físico
o persona moral es titular de facultades jurídicas que
deben ser amparadas por la justicia. De ahí que cuando
se considere afectado en sus derechos, tenga la potestad
de d i r i g i r s e al ó r g a n o del E s t a d o e n c a r g a d o de
administrarla y asegurarla, para que lo tutele. Esta
facultad, que es también un derecho, se denomina acción.
Una teoría que trate de explicar la naturaleza jurídica
de la acción (el qué es la acción) debe partir de la base
necesaria de que cualquier subdito tiene derecho a que el
órgano jurisdiccional competente considere su
pretensión expuesta con arreglo a las formas dadas por
la ley procesal. Este derecho es la porción mínima
indiscutible de todo este fenómeno: el derecho a la
prestación de la jurisdicción. 18
Así entendida, la acción no puede confundirse con el
derecho sustancial, ni con la pretensión o la demanda.
Entendida la acción como el poder jurídico de un sujeto
para acudir ante los jueces en reclamo de amparo de su
pretensión, ella se distingue n e t a m e n t e del derecho
sustancial, pudiendo faltar éste a u n q u e se ejercite
aquélla. El derecho de acudir a los tribunales, ya sea
concreto o abstracto, frente al particular o frente al
Estado, no es un derecho de naturaleza procesal, sino un
supuesto del proceso, que permanece fuera de él y que no
puede, por lo tanto, funcionar como llave explicativa de
las cuestiones de orden procesal estricto. 19
[Link], EDUARDO J.,Fundamentos del derecho procesal civil,p.
71.
19. GUASP, Derecho procesal, 1, p. 217.
Ley N° 29.497 51
Se t r a t a en definitiva, de un puro poder político o
constitucional, manifestación reglada y específica del
derecho de peticionar a las autoridades 2 0 .
La pretensión, en cambio, constituye el objeto del
proceso contencioso y puede definirse como el acto en.
cuya virtud se reclama ante un órgano judicial y frente
a una persona distinta, la resolución de un conflicto
suscitado entre ésta y el autor de la reclamación 21 . No se
trata de un derecho, sino de un acto; algo que se hace, no
que se tiene! una declaración de voluntad, en la cual se
expone lo que el sujeto quiere. Es u n a declaración
petitoria mediante la cual su autor expresará que lo
reclamado coincide con lo establecido en el ordenamiento
jurídico, "sin necesidad de que la coincidencia exista o
no, o, incluso, se crea o no en ella", hay t a n t a s pretensiones
fundadas y sinceras como pretensiones infundadas o
insinceras.
En este orden de ideas, así delineados los conceptos
de acción y pretensión, la demanda constituye un mero
acto de iniciación procesal, que generalmente contiene
la Pretensión, pero que no por ello deben confundirse 22
Enseña GUASP, resumiendo lo hasta aquí expuesto,
,que la acción es el poder -concedido por el Estado- de
acudir a los t r i b u n a l e s de j u s t i c i a p a r a f o r m u l a r
p r e t e n s i o n e s . P r e t e n s i ó n es el acto por el cual el
particular reclama de un Órgano jurisdiccional, frente a
otro sujeto distinto, cualquier bien de la vida, inicialmente
20. COUTURE, Fundamentos, p. 72.
21. GUASP, Derecho procesal,?. 225.
22. PALACIO... Derecho procesal, 1, P- 384.
Ley N° 29.497
p a r a ello, mediante un acto específico- d e m a n d a el
correspondiente proceso, el cual t e n d r á como objeto
aquella pretensión. 23
Tomando los elementos i n h e r e n t e s a la forma,
contenido y función de acto jurisdiccional, sería posible.
definir la jurisdicción en los siguientes términos- función
pública, realizada por órganos competentes del Estado,
con las formas requeridas por la ley, en virtud de la cual,
por acto de juicio, se determina el derecho de las partes,
con el objeto de dirimir sus conflictos y controversias de
relevancia jurídica, mediante decisiones con autoridad
de cosa juzgada, eventualmente factibles de ejecución.
La jurisdicción, ante todo, es u n a función. Las
definiciones que la conciben como una potestad, sólo
señalan uno de los aspectos de la jurisdicción. No se trata
solamente de un conjunto de poderes o facultades sino
también de un conjunto de deberes de los órganos de
poder público.
E s a función se r e a l i z a m e d i a n t e ó r g a n o s
competentes. El orden jurídico que regula la organización
estatal, crea los órganos adecuados para el ejercicio de
cada una de las funciones públicas.
Normalmente los órganos de la jurisdicción son los
del Poder Judicial; pero esta circunstancia no excluye
que funciones jurisdiccionales puedan ser asignadas a
otros órganos. 24
23. GUASP, Derecho procesal, I, p. 216.
24. ROCCO, Función jurisdiccional de la autoridad administrativa en
materia de trabajo, La Plata, 1952.
Ley N° 29.497 53
La función se realiza, en el Estado democrático, por
institución del orden jurídico. La justicia no se emite en
nombre del rey, ni del Presidente de la República, ni del
pueblo. Se emite en nombre de la Nación organizada
como tal.
La definición de jurisdicción h a creado serios
problemas a los procesalistas. En derecho procesal, la
palabra "jurisdicción" implica la facultad conferida a
ciertos órganos del Estado (Función Jurisdiccional) para
administrar justicia.
Esto no obstante, la Función Ejecutiva, a través de
sus distintos órganos, y también la Función Legislativa,
como en el caso del Juicio Político, ejercen jurisdicción.
De ahí que algunos autores hablan de jurisdicción
judicial, para denotar la que ejercen los órganos de la
Función J u d i c i a l y diferenciarla de la jurisdicción
administrativa y política, que es la que ejercen las
funciones ejecutiva y legislativa, respectivamente.
ALSINA dice que la jurisdicción es la potestad
conferida por el Estado a determinados órganos para
resolver, mediante la sentencia, las cuestiones litigiosas
que les sean sometidas y hacer cumplir sus propias
r e s o l u c i o n e s . N e c e s a r i o es s e ñ a l a r q u e el acto
jurisdiccional tiene el carácter de cosa juzgada y el acto
administrativo es, por su propia naturaleza, revocable.
El ejercicio de la j u r i s d i c c i ó n s u r g e como
manifestación del interés público y general, dirigido a la
satisfacción de los intereses individuales y colectivos
tutelados por el derecho.
Los elementos de la jurisdicción son los siguientes-
NOTIO, que significa el derecho a conocer de un
54 Ley N° 29.497
asunto en concreto; VOCATIO, que implica la facultad de
obligar a las partes a comparecer a juicio; COERTIO, que
implica la p o s i b i l i d a d de u s a r la fuerza p a r a el
cumplimiento de las órdenes dictadas dentro del proceso;
fuerza que se puede aplicar respecto de las cosas o de las
personas;
IUDICIUM, que es la facultad de dictar la sentencia
que pone fin al litigio; y,
EXECUTIO, es decir el imperio o la fuerza de que se
pueda hacer uso para el cumplimiento o ejecución de las
resoluciones judiciales.
P a r a Rocco, los caracteres formales de la jurisdicción
son^ Un órgano, que generalmente se denomina juez y
forma parte de la organización judicial del estado. Es
decir, un órgano jurisdiccional.
U n procedimiento, ésto es el desarrollo de la
actividad jurisdiccional según u n orden establecido
p r e v i a m e n t e por las n o r m a s que r e g u l a n el orden
cronológico de los actos y la forma y contenido de ellos:
normas del derecho Procesal Civil.
En algunas leyes se utiliza la palabra "jurisdicción"
p a r a referirse a determinados órganos públicos,
particularmente a los de la Función Judicial. En estos
casos, "jurisdicción" destaca la jerarquía, más no la
función. La noción de jurisdicción va más allá del poder,
porque es un poder deber y de ahí que muchos autores
prefieren t r a t a r el concepto como "función" y no como
"poder".
COUTURE trae la siguiente definición de jurisdicción:
"Función Pública, realizada por órganos competentes
del Estado, con las formas requeridas por la Ley, en
Ley N° 29.497 55
virtud de la cual, por acto de juicio, se determina el
derecho de las partes, con el objeto de dirimir sus
conflictos y c o n t r o v e r s i a s de r e l e v a n c i a j u r í d i c a ,
mediante decisiones con autoridad de cosa juzgada,
eventualmente factibles de ejecución.
Jurisdicción es el poder de administrar justicia y
Competencia es la esfera dentro de la cual el órgano
investido de jurisdicción puede ejercerla en determinado
proceso 25 o, dicho en otros términos, la jurisdicción es la
función de administrar justicia y la competencia es la
a p t i t u d p a r a c u m p l i r e s a función en c a d a caso
determinado.
Desde el punto de vista procesal sostiene CLARIÁ
OLMEDO que la jurisdicción "se muestra como la actividad
legalmente regulada, de los tribunales judiciales para
actuar el derecho positivo en los casos concretos que se
les presenten" 2 6
DÍAZ la define así : La función jurisdiccional es el
poder deber del Estado pacífico moderno, emanado de su
soberanía, para dirimir mediante organismos adecuados,
los conflictos de intereses que se susciten entre los
particulares y entre éstos y el Estado, con la finalidad de
proteger el orden jurídico. 27
F a l t a a ñ a d i r que el ó r g a n o j u r i s d i c c i o n a l no
interviene sino en los conflictos que se le cometen, ya que
carece de iniciativa y no puede pronunciarse en abstracto-
25. ALSINA, Tratado, I, p. 540-541.
26. CLARA OLMEDO, JORGE A, Jurisdicción,]. A. Doctrina, 1975-314.
27. DÍAZ, Instituciones, II, p. 561.
56 Ley N° 29.497
"No pueden, pues, los jueces de la Corte y demás inferiores
hacer declaraciones generales ni contestar consultas sobre el
sentido y validez de las leyes; su facultad para explicarlas o
interpretarlas se ejerce sólo aplicándolas a las cuestiones que
se suscitan o se traen ante ellos por las partes para asegurar el
ejercicio de los derechos o el cumplimiento de las
obligaciones" }*
La jurisdicción es la función de asegurar la justicia,
confiada a un poder del Estado, tutelando los derechos
subjetivos, dirimiendo los conflictos y controversias de
contenido jurídico, mediante el debido proceso, con
decisiones a las que se les reconoce autoridad de cosa
juzgada, eventualmente factibles de ejecución.
La jurisdicción es declarativa y constitutiva a mismo
tiempo. Declara el derecho preexistente y crea nuevos
e s t a d o s j u r í d i c o s de c e r t i d u m b r e y de coerción
inexistentes antes de la cosa juzgada.
El cometido inmediato de la jurisdicción es decidir
conflictos y controversias de relevancia jurídica. Por
conflicto se entiende toda pretensión resistida a toda
pretensión insatisfecha. Por controversias se entiende
todas aquellas cuestiones de hecho o de derecho que, no
pudiendo resolverse mediante los procedimientos de
auto tutela o autocomposición, reclaman un
pronunciamiento de los órganos del Estado.
No toda la función jurisdiccional supone la existencia
de un conflicto. Hay intervenciones jurisdiccionales
necesarias. Puede no existir, por ejemplo pretensión
resistida o insatisfecha en materia de divorcio. Pero el
28. PALACIO, Derecho procesal, I. p. 332.
Ley N° 29.497 57
divorcio no puede lograrse por a u t o t u t e l a ni auto-
composición. La jurisdicción p e n a l no s i e m p r e es
jurisdicción de pretensiones resistidas o insatisfechas.
Es jurisdicción tuitiva, necesaria, determinada por la
ley.
El objeto propio de la jurisdicción es la cosa juzgada.
Este contenido no pertenece ni a la función legislativa ni
a la función administrativa. Los actos administrativos
irrevisibles para la administración pueden ser siempre
revisados en la verificación jurisdiccional de los actos de
ella.
La cosa juzgada es, en este orden de elementos, la
piedra de toque del acto jurisdiccional. Donde hay cosa
juzgada hay jurisdicción y donde no hay cosa juzgada no
existe función jurisdiccional.
La noción de jurisdicción constituye, por tanto, un
p r e s u p u e s t o necesario p a r a el estudio del proceso
jurisdiccional en general y del proceso civil en particular.
Tal noción, por otra parte, debe ponerse en relación con
la de tutela jurisdicciona/ (art. 1 del titulo preliminar). El
órgano estatal interviene en el momento de la aplicación
de la norma, puesta por el Estado legislador mediante la
producción de un efecto jurídico, vinculado por la ley a
un acto del órgano-juez; efecto que crea una situación por
la cual se tiene la reafirmación de la norma, o mejor del
contenido del mandato, por parte del juez, en el caso
singular. Por consiguiente, el juez prosigue la obra del
legislador, ejercitando otro de los poderes fundamentales
del E s t a d o que es el jurisdiccional; poder que es
tradicionalmente referido a u n a función del Estado
mismo, distinta, por un lado, de la legislativa; por otro
lado, de la ejecutiva o administrativa, y es precisamente
58 Ley N° 29.497
la función jurisdiccional. La función jurisdiccional en su
eficacia es, pues un medio de asegurar la necesaria
continuidad del derecho y el derecho a su vez, es un
medio de acceso a los valores que son, eso si, los que
merecen la tutela del Estado.
Las n o r m a s establecidas en las leyes de fondo
carecerían de eficacia si al sancionarlas el Estado no
crease los órganos necesarios para hacerlas efectivas
c u a n d o e n los c a s o s c o n c r e t o s se r e q u i r i e s e s u
intervención, ya que, por su propia naturaleza, no puede
actuar por sí mismo, y necesita delegar esas funciones en
personas físicas. Este primer aspecto de la función
jurisdiccional comprende la determinación y número de
los jueces, condiciones exigidas p a r a desempeñar el
cargo, forma de designación, número de instancias,
nombramiento de los auxiliares del tribunal, etc., todo lo
cual constituye, en conjunto, lo que se designa con el
nombre de administración de justicia, o sea el poder
judicial.
No basta, sin embargo, crear el órgano, sino que es
necesario t a m b i é n fijar sus atribuciones y deberes,
estableciendo los límites de su acción, porque si se les
otorgase amplia libertad, los jueces acordarían o negarían
su intervención, según los dictados de sus sentimientos,
y en esa forma no sólo se frustraría el propósito se tuvo
en cuenta a instituirlos, sino que la arbitrariedad sería la
regla. La función jurisdiccional comprende también la
regulación de la competencia de los jueces, mediante la
cual es posible saber, en presencia de un caso concreto,
a qué tribunal corresponde el conocimiento de la litis.
El Estado cumple su función jurisdiccional de tres
maneras- I o ) organizando la administración de justicia
Ley N° 29.497 59
2o) determinando la competencia de los tribunales que la
integran; 3o) estableciendo las reglas de procedimiento
a que deben sujetarse los jueces y litigantes en la
substanciación de los procesos.
Importancia de la función jurisdiccional
La función jurisdiccional es la que mejor define el
carácter jurídico del Estado.
Algunos pretenden que ella puede asimilarse a la
legislativa en cuanto en ausencia de una norma legal el
juez crea el derecho, o a la administrativa en cuanto
aplica la ley! pero con sólo enunciar sus caracteres
diferenciales se pone en evidencia que se trata de una
función específica.
Mediante su actividad legislativa, el Estado provee
a la tutela de los intereses individuales y colectivos,
estableciendo reglas generales de conducta p a r a los
individuos y la suya propia; pero las normas de derecho
no son creaciones a r b i t r a r i a s del legislador, sino el
producto de una evolución entra en la conciencia de los
pueblos, de tal manera que preexisten a la ley, la cual no
hace sino otorgarles el carácter de obligatoriedad de que
antes carecían; el legislador no las crea, sino que las
consagra 29 . El derecho es un estado de hecho que, en un
momento determinado, se considera justo, pero que, a
través del tiempo, puede llegar a ser injusto, en cuyo caso
el legislador modifica la norma. En cambio, en la función
jurisdiccional, el Estado obra con personalidad propia,
porque la actividad que en ella desarrolla es u n a
29. STAMMLER, Tratado, p.131.
60 Ley N° 29.497
emanación directa de su soberanía. La aplicación de la
norma abstracta al caso concreto supone un juicio lógico
mediante un silogismo- la premisa mayor está dada por
la norma, la menor es la relación de hecho de que se trata,
la conclusión es la aplicación de la norma al caso concreto,
es decir, que constituye una actividad pura. Sin embargo,
desde un punto de vista integral del derecho, esa actividad
es complementaria con relación a la legislativa, dado
que, por su intervención, se hace efectiva la voluntad de
legislador contenida en la norma.
La actuación de la voluntad del legislador expresada
en la ley, mediante la intervención de los órganos
j u r i s d i c c i o n a l e s del E s t a d o , no es u n a a c t i v i d a d
complementaria, sino una forma extrema de solución del
conflicto. Únicamente en defecto de medios pacíficos, y
tratándose de litigios en que su intervención inmediata
no se justifica por la naturaleza del interés lesionado, el
Estado toma a su cargo la protección del Estado, pero
sólo a requerimiento de parte. Es así que, el proceso civil
no se inicia de oficio, y que aun en su tramitación prima
el principio dispositivo según el cual a las p a r t e s
corresponde el impulso del procedimiento.
ACCIÓN
1. Concepto de acción
Abolida la autodefensa, corresponde al Estado
resolver los conflictos que surgen entre los hombres,
mediante el ejercicio de la función jurisdiccional que
consiste en la decisión de los litigios aplicando el derecho
objetivo a los casos particulares.
Ley N° 29.497 61
Entre la autodefensa unilateral (defensa del derecho
por sí mismo) o consensual (liquidación de un diferendo
mediante un compromiso o juicio arbitral), y el proceso,
existen diferencias. M i e n t r a s en la autodefensa no
interviene autoridad alguna y en el arbitraje las partes
designan a quienes deben resolver el conflicto, cuando sé
demanda la tutela del Estado, la composición se realiza
por medio de los representantes de éste.
La ley y el juez no actúan por sí solos. Para que la
norma de derecho objetivo sea aplicada, mediante una
s e n t e n c i a a la solución de u n litigio, los ó r g a n o s
j u r i s d i c c i o n a l e s del E s t a d o d e b e n ser p u e s t o s en
movimiento por iniciativa privada. Este impulso que los
pone en marcha es la acción.
En derecho la palabra acción tiene varias acepciones-
a) defensa del derecho mediante la litis! b) complejo de
actos constitutivos del juicio! c) jus quiod sibi debetur
judicio persaquendi; d) a n s p r u c h (pretensión) término
empleado por el art. 196 del Código Civil alemán, para
expresar el derecho de exigir de otro que practique o deje
de practicar un acto; e) demanda o petitumi f) pretensión
producida en juicio. 30
Se toma también la palabra acción en el sentido del
bien patrimonial. Los códigos procesales la consideran
como sinónimo de demanda, litigio, proceso y causa.
Sin embargo, en su acepción procesal, la acción no es
otra cosa que el derecho que tiene toda persona para
demandar una protección judicial del Estado.
30. CHIOVENDA, Instituciones, p. 178, n° 258.
62 Ley N° 29.497
2. La acción como derecho de materia protegida
¿Cuál es la naturaleza de la acción procesal?
La teoría tradicional identifica la acción procesal
con el derecho material protegido o la consideración
como medio para hacerlo valer (Concepto de la acción «o
de la acción-medio).
Los tratadistas de Derecho Civil entienden que la
acción es el propio derecho subjetivo a m e n a z a d o o
violado, en actitud de defensa o la forma de hacer valer
tal derecho.
Esta concepción se inspira en la definición del
jurisconsulto romano Celso y de las Instituías de Gayo que
consideraban la acción como el jus persequendi quod sibi
debetur, y en la tesis de Heinnecius que se ve en ella "el
medio legítimo para reclamar en juicio los derechos que
nos pertenecen 31 ".
BLONDEAU, célebre jurista del siglo XIX, situada al
l a d o de los d e r e c h o s o r i g i n a r i o s los d e r e c h o s
sancionadores, cuyo fin era conseguir la efectividad de
aquellos. La acción era vista como derecho sancionador.
SAVIGNY considera a la acción como un derecho que
nace de la violación de un derecho material subjetivo y
que persigue que el adversario haga cesar esa violación.
"Cuando se examina el derecho, bajo la reacción especial
de su violación, escribe, nos aparece un nuevo estado, el
estado de defensa; y así la violación, de igual manera que
31. GABRIEL JOSÉ RODRÍGUEZ, Curso de Direitio Processual Civil,
Saravia, Sao Paolo, 1948, tomo I, pág. 139.
Ley N° 29.497 63
las instituciones establecidas para combatirla, reobran
sobre el contenido y la esencia del derecho mismo. Ahora
bien, al conjunto de modificaciones operadas en el derecho
por aquella causa, lo designo con el nombre de derecho
de acciones" 32 .
Los elementos de la acción son, según SAVIGNY, dos:
el derecho protegido y su violación. Si no hay derecho no
cabe violación y sin ésta el derecho no puede tomar la
forma de acción.
La violación del derecho crea u n a relación jurídica
entre el titular y el causante de la lesión, que origina una
situación similar a la que existe entre el acreedor y el
deudor. El contenido de t a l r e l a c i ó n j u r í d i c a e s t á
constituido por la separación de la violación. La relación
que la violación resulta, es decir, el derecho conferido a
la parte lesionada, se llama, según Savigny, derecho de
acción o acción.
La acción es el poder jurídico que tiene todo sujeto
de derecho de acudir a los órganos jurisdiccionales para
reclamarles la satisfacción de una pretensión, en otros
términos un derecho a la jurisdicción.
Constituye un derecho cívico inherente a todo sujeto
de derecho.
La acción es el derecho público subjetivo que
corresponde a cualquier persona, y que tiene por objeto
o b t e n e r del E s t a d o la p r e s t a c i ó n de su a c t i v i d a d
jurisdiccional mediante una sentencia.
32. SAVIGNY. Sistema de Derecho Romano Actual. F. Jimena, Madrid,
1879. Tomo IV, pág. 8.
64 Ley N° 29.497
Para ser comparada la acción debe cumplir ciertas
condiciones.
3. Condiciones de acción
La acción es el derecho público subjetivo q u e '
corresponde a cualquier persona, y que tiene por objeto
o b t e n e r del E s t a d o la p r e s t a c i ó n de su actividad
jurisdiccional mediante una sentencia.
Para ser amparada la acción debe cumplir ciertas
condiciones.
No deben ser confundidas tales condiciones con los
presupuestos procesales, pues mientras las primeras
son requisitos para la actuación de la voluntad concreta
de la ley con el fin de obtener una sentencia favorable, los
últimos, según Chiovenda, son elementos necesarios para
que pueda ser expedida cualquier sentencia, favorable o
desfavorable.
S e ñ a l a m o s como p r e s u p u e s t o s procesales^ la
existencia de un órgano estatal investido de jurisdicción!
que este órgano sea objetivamente competente en la
causa, y subjetivamente capaz de juzgarla, y que ambas
partes gocen de capacidad procesal.
Según la doctrina, son tres las condiciones para que
sea admitida la acción- a) la existencia de la voluntad de
la ley que asegura al actor algún bien y obligue al
demandado a una prestación; b) el interés de conseguir
el bien; y c) calidad, es decir, identidad del actor con la
persona favorecida por la ley y de el demandado con la
persona obligada. 33
33. ALSINA. Ob. cit., tomo I, pág. 221.
Ley N° 29.497 65
La primera condición para su ejercicio es que la
pretensión del actor no esté prohibida por la ley. Así, por
ejemplo, no puede accionarse con el objeto de hacer
efectiva una deuda de juego porque el juez no tiene
posibilidad de pronunciar la decisión pretendida por el
actor.
La segunda condición de la acción es el interés para
ejercitarla que ha sido definido como la necesidad en que
se encuentra un individuo para defender su derecho
amenazado o violado por otro.
Este interés, de naturaleza procesal, es de segundo
grado, como lo denomina la doctrina de la acción como
derecho abstracto, diferente de interés de primer grado
que constituye un elemento del derecho protegido.
Existe interés para actuar cuando hay una situación
de h e c h o (violación, i n s e g u r i d a d , a m e n a z a ) q u e
perjudique al actor; segundo, si el actor no cuenta con
otro camino más económico o más viable para hacer
terminar tal situación.
No se trata, pues, de un interés patrimonial o moral.
Tales calidades corresponden al interés protegido por el
derecho material. Se t r a t a simplemente de la necesidad
de la intervención judicial con el objeto de evitar un
perjuicio del actor. Cuando no existe tal necesidad no
existe tampoco interés alguno para actuar.
El interés para obrar debe ser actual y directo. Debe
ser actual porque debe basarse en la existencia de una
situación producida por un hecho contrario al derecho.
En las acciones declarativas, es condición de éstas, la
necesidad de esclarecer la existencia o inexistencia de
u n a relación o la a u t e n t i c i d a d o f a l s e d a d de u n
documento.
66 Ley N° 29.497
También el interés debe ser directo, es decir, propio
del actor o de su representado.
La tercera condición de la acción es la calidad para
orar (legitimatio ad causan).
Esta condición exige que el autor posea un título que
habilite para seguir el proceso y que el demandado sea la
persona obligada, o para que decir con palabras de
Chiovenda, que el actor sea la persona a quien la ley
favorece y el demando la persona a quien es contraria a
la voluntad de la ley.
La calidad p a r a obrar debe distinguirse de la
capacidad procesal (Legitimatio ad procesum). Un menor
puede ser titular de un derecho pero en cambio carece de
capacidad procesal.
El ejercicio del derecho de acción debe ser regular
y sin arbitrariedades, de lo contrario el afectado con
dicho ejercicio puede demandar el resarcimiento por los
daños y perjuicios que haya sufrido; además exigir el
pago por el litigante malicioso de las costas, costos y
multas del proceso, sancionándose así a la mala fe en el
proceso.
La acción es, el poder jurídico que tiene todo sujeto
de derecho, de acudir a los órganos jurisdiccionales para
reclamarles la satisfacción de una pretensión.
Este poder jurídico compete al individuo en cuanto
tal, como un atributo de su personalidad. Tiene en este
aspecto un carácter rigurosamente privado. Pero al
mismo tiempo, en la efectividad de ese ejercicio está
interesada a comunidad, o que le asigna carácter público.
Mediante la acción se cumple la jurisdicción, vale decir,
se r e a l i z a e f e c t i v a m e n t e el derecho, ya que, por
Ley N° 29.497 67
tradicional principio que rige en m a t e r i a civil, la
jurisdicción no actúa sin a iniciativa individual: nemo
judex sirte adore.34
El proceso se puede iniciar, como regla general, sólo
por quien pide al juez la tutela de un derecho propio, la
iniciativa de dicho proceso corresponde, por eso, al
sujeto que pide la intervención de juez para obtener la
tutela a la que aspira. De ordinario, este sujeto es aquel
que afirma ser titular de una situación jurídicamente
relevante que afirma estar necesitada de tutela; en
algunos casos, expresamente previstos por la ley, este
poder de iniciativa corresponde a otros sujetos que se
encuentran en relación particular con la situación misma;
en otras hipótesis todavía dicho poder de iniciativa es
reconocido, siempre por la ley, a un órgano portador de
un interés público, el Ministerio Público.
De acción en sentido procesal se puede hablar,
cuando menos, en tres acepciones distintas'
a) Como sinónimo de derechos; es el sentido que
tiene el vocablo cuando se dice "el actor carece de acción",
o se hace valer la "exceptio sine actione agit", lo que significa
que el acto carece de un derecho efectivo que el juicio
deba tutelar.
b) Como sinónimo de pretensión; es éste el sentido
más usual del vocablo, en doctrina y en legislación; se
halla recogido con frecuencia en los textos legislativos
del siglo XIX que mantienen su vigencia aun en nuestros
34. COUTURE, Fundamentos del derecho procesal civil, 3a ed., (postuma)
1993.
68 Ley N° 29.497
días! se habla, entonces, de "acción real y acción personal",
de "acción civil y acción penal", de "acción triunfante y
acción desechada" 35 En estos vocablos, la acción es la
pretensión de que se tiene un derecho válido y en nombre
del cual promueve a demarida respectiva. En cierto
modo, esta acepción de la acción, como pretensión, se
proyecta sobre la de demanda en sentido sustancial y se
podría utilizar i n d i s t i n t a m e n t e diciendo " d e m a n d a
fundada e infundada" "demanda (de tutela) de un derecho
real o personal", etc. Es, decir, el lenguaje habitual del
foro y de la escuela en muchos países.
c) Como sinónimo de facultad de provocar la actividad
de la jurisdicción," se habla, entonces, de un poder jurídico
que tiene todo individuo como tal, y en nombre del cual
le es posible acudir a n t e los jueces en demanda de
amparo a su pretensión. El hecho de que esta pretensión
sea fundada o infundada no afecta la naturaleza del
poder jurídico de accionar! pueden promover sus acciones
en justicia aun aquellos que erróneamente se consideran
asistidos de razón. 36
Se entiende, por acción no al derecho material del
actor ni su pretensión a que ese derecho sea tuteado por
la jurisdicción, sino su poder jurídico de acudir ante los
órganos jurisdiccionales.
La acción, como poder jurídico de acudir a la
jurisdicción, existe siempre: con derecho (material) o sin
él; con pretensión o sin ella, pues todo individuo tiene
ese poder jurídico, aun antes de que nazca su pretensión
35. LOIS ESTÉVEZ, Proceso y forma, Santiago de Compostela, 1947, p.
109.
36. PRIETO CASTRO, La acción en el derecho español, 1949, p. 79.
Ley N° 29.497 69
concreta. El poder de accionar es un poder jurídico de
todo individuo en cuanto tal; existe aun cuando no se
ejerza efectivamente.
De la misma manera que todo individuo, en cuanto
tal, tiene el derecho de recibir asistencia del Estado en,
caso de necesidad, tiene también derecho de acudir a los
órganos de la jurisdicción, para pedirles su ingerencia
c u a n d o la c o n s i d e r a p r o c e d e n t e . E s a f a c u l t a d es
independiente de su ejercicio; hasta puede ejercerse sin
razón, como cuando la invoca y pretende ser amparado
por el Estado, aquel que no se halla efectivamente en
estado de necesidad o aquel cuyo crédito ya se h a
extinguido porque el pago hecho al m a n d a t a r i o era
válido.
Es frecuente el equívoco de la acción con el llamado
derecho a demandar.
La doctrina que configura la acción como un derecho
genérico de obrar, confunda aquélla, la acción, con el
derecho de demandar, que es un derecho diferente.
Conviene no dejar en pie este argumento. Si la
acción y el derecho a demandar son dos poderes jurídicos
diferentes, entonces tendríamos tres órbitas del derecho^
lo que llamamos derecho material (p. ej., la propiedad),
la acción (p. ej., la reivindicación) y el derecho a demandar
enjuicio (p. ej., la facultad de interponer la demanda
reivindicatoría). 3 7
El derecho a d e m a n d a r (rectius: el derecho a
promover y llevar adelante el proceso) es, justamente, la
37. COUTURE, Ob. cit., p. 73.
70 Ley N° 29.497
acción. Todo sujeto de derecho tiene, como tal, junto con
sus derechos que llamamos, por comodidad de expresión,
materiales o sustanciales (en el ejemplo, la propiedad),
su poder jurídico de acudir a la jurisdicción. Denominamos
acción a este poder jurídico, y el derecho de demandar no
es sino el ejercicio concreto del derecho de acudir a la
jurisdicción, ya que el proceso civil se halla regido por la
máxima nemo judex sine adore. La acción civil se hace
efectiva mediante una demanda en sentido formal, y ésta
no es sino el ejercicio de aquélla. 38
En la sociedad h u m a n a se producen con frecuencia
conflictos de intereses que el derecho está llamado a
componer o arreglar a fin de restablecer la paz por medio
de la justicia.
En t a n t o que las necesidades del h o m b r e son
limitadas y los bienes aptos para satisfacerlas, sobre los
que recaen los intereses, son limitados, "como relativa a la
noción de interés y de bien, expresa Carnelutti, aparece la de
conflicto de intereses"Z9
Este conflicto calificado por la pretensión de uno de
los interesados y por la resistencia del otro se denomina
litigio. La institución jurídica que tiene como finalidad
componer o arreglar y prevenir los litigios y resolver
cualquier incertidumbre que pueda causarlos, es el
proceso, aunque se dan procesos sin litigio (jurisdicción
voluntaria) y litigio sin proceso (arreglo o transacción).
38. COUTURE, Ob. cit., p. 74.
39. FRANCESCO CARNELUTTI, Sistema de Derecho Procesal., traducción
española de NICETO ALCALÁ - ZAMORA CASTILLO y SANTIAGO
SENTÍS MELENDO. Argentina, Buenos Aires, p. 16.
Ley N° 29.497 71
A l g u n o s t r a t a d i s t a s c o n s i d e r a n dos p o s t u r a s
conceptuales básicas en torno a la noción de proceso- una
de orientación material y otra de orientación formal.
Mientras la primera parte de la vida socio-humana, en la
que se originan roces y colisiones, que deben normarse
por el derecho en defensa de la paz, que sufriría si no se
diera regulación al conflicto y de la justicia que asimismo
sufriría si se le diera una regulación arbitraria 4 0 la segunda
considera el proceso como un medio que tiene por objeto
la p u e s t a en práctica del derecho. No se justifica
considerar separadamente tales posiciones. El proceso
reconoce u n a base social constituida por conflictos
humanos inter-subjetivos que exigen solución mediante
la actuación del derecho.
La acción es, el poder jurídico que tiene todo sujeto
de derecho, de acudir a los órganos jurisdiccionales para
reclamarles la satisfacción de una pretensión.
Este poder jurídico compete al individuo en cuanto
tal, como un atributo de su personalidad. Tiene en este
aspecto un carácter rigurosamente privado. Pero al
mismo tiempo, en la efectividad de ese ejercicio está
interesada a comunidad, o que le asigna carácter público.
Mediante la acción se cumple la jurisdicción, vale decir,
se realiza efectivamente el derecho, ya que, por el
tradicional principio que rige en m a t e r i a civil, la
jurisdicción no actúa sin la iniciativa individuad nemo
judex sine actor e.*x
40. JAIME GUASP. Derecho Procesal Civil. Instituto de Estudios
Políticos, Madrid, 1962, pág. 13.
41 .COUTURE, Fundamentos del derecho procesal civil, 3aed., (postuma)
1993.
72 Ley N° 29.497
El proceso se puede iniciar, como regla general, sólo
por quien pide al juez la tutela de un derecho propio, la
iniciativa de dicho proceso corresponde, por eso, al
sujeto que pide la intervención de juez para obtener la
tutela a la que aspira. De ordinario, este sujeto es aquel
que afirma ser titular de una situación jurídicamente
relevante que afirma estar necesitada de tutela; en
algunos casos, expresamente previstos por la ley, este
poder de iniciativa corresponde a otros sujetos que se
encuentran en relación particular con la situación misma;
en otras hipótesis todavía dicho poder de iniciativa es
reconocido, siempre por la ley, a un órgano portador de
un interés público, el Ministerio Público.
De acción en sentido procesal se puede hablar,
cuando menos, en tres acepciones distintas:
a) Como sinónimo de derechos; es el sentido que
tiene el vocablo cuando se dice "el actor carece de acción".
o se hace valer la "exceptio sine actione agit", lo que
significa que el acto carece de un derecho efectivo que el
juicio deba tutelar.
b) Como sinónimo de pretensión; es éste el sentido
más usual del vocablo, en doctrina y en legislación; se
halla recogido con frecuencia en los textos legislativos
del siglo XIX que mantienen su vigencia aun en nuestros
días; se habla, entonces, de "acción real y acción personal",
de "acción civil y acción penal", de "acción triunfante y acción
desechada". 4 2 En estos vocablos, la acción es la pretensión
de que se tiene un derecho válido y en nombre del cual
promueve a demanda respectiva. En cierto modo, esta
42. LOIS ESTÉ VEZ, Proceso y forma, Santiago de Compostela, 1947, p. 109
Ley N° 29.497 73
acepción de la acción, como pretensión, se proyecta
sobre la de demanda en sentido sustancial y se podría
utilizar indistintamente diciendo "demanda fundada e
infundada", "demanda (de tutela) de un derecho real o
personal", etc. Es, decir, el lenguaje habitual del foro y de
la escuela en muchos países.
c) Como sinónimo de facultad de provocar la actividad
de la jurisdicción; se habla, entonces, de un poder jurídico
que tiene todo individuo como tal, y en nombre del cual
le es posible acudir ante los jueces en demanda de
amparo a su pretensión. El hecho de que esta pretensión
sea fundada o infundada no afecta la naturaleza del
poder jurídico de accionar; pueden promover sus acciones
en justicia aun aquellos que erróneamente se consideran
asistidos de razón. 43
Se entiende, por acción no al derecho material del
actor ni su pretensión a que ese derecho sea tuteado por
la jurisdicción, sino su poder jurídico de acudir ante los
órganos jurisdiccionales.
La acción, como poder jurídico de acudir a la
jurisdicción, existe siempre- con derecho (material) o sin
él; con pretensión o sin ella, pues todo individuo tiene
ese poder jurídico, aun antes de que nazca su pretensión
concreta. El poder de accionar es un poder jurídico de
todo individuo en cuanto tal; existe aun cuando no se
ejerza efectivamente.
De la misma manera que todo individuo, en cuanto
tal, tiene el derecho de recibir asistencia del Estado en
caso de necesidad, tiene también derecho de acudir a los
43. PRIETO CASTRO, La acción en el derecho español, 1949, p. 79.
74 Ley N° 29.497
órganos de la jurisdicción, para pedirles su ingerencia
c u a n d o la c o n s i d e r a p r o c e d e n t e . E s a f a c u l t a d es
independiente de su ejercicio! hasta puede ejercerse sin
razón, como cuando la invoca y pretende ser amparado
por el Estado, aquel que no se halla efectivamente en
estado de necesidad o aquel cuyo crédito ya se h a
extinguido porque el pago hecho al m a n d a t a r i o era
válido.
Es frecuente el equívoco de la acción con el llamado
derecho a demandar.
La doctrina que configura la acción como un derecho
genérico de obrar, confunda aquélla, la acción, con el
derecho de demandar, que es un derecho diferente.
Conviene no dejar en pie este argumento. Si la
acción y el derecho a demandar son dos poderes jurídicos
diferentes, entonces tendríamos tres órbitas del derecho-
lo que llamamos derecho material (p. ej., la propiedad),
la acción (p. ej., la reivindicación) y el derecho a demandar
enjuicio (p. ej., la facultad de interponer la demanda
reivindicatoría). 4 4
El derecho a d e m a n d a r (rectius: el derecho a
promover y llevar adelante el proceso) es, justamente, la
acción. Todo sujeto de derecho tiene, como tal, junto con
sus derechos que llamamos, por comodidad de expresión,
materiales o sustanciales (en el ejemplo, la propiedad),
su p o d e r j u r í d i c o de a c u d i r a la j u r i s d i c c i ó n .
Denominamos acción a este poder jurídico, y el derecho
de demandar no es sino el ejercicio concreto del derecho
de acudir a la jurisdicción, ya que el proceso civil se halla
44. COUTURE, Ob. cit, p. 73.
Ley N° 29.497 75
regido por la máxima nemo judex sine actore. La acción
civil se hace efectiva mediante una demanda en sentido
formal, y ésta no es sino el ejercicio de aquélla. 45
El poder de acción, nada tiene que hacer con el
concepto de pretensión, construida como un en tertium.
entre el derecho sustancial, hecho valer en juicio, y el
proceso civil. La afirmación enjuicio de una determinada
situación de hecho a la cual la n o r m a v i n c u l a r í a
d e t e r m i n a d a s c o n s e c u e n c i a s , el p r e t e n d e r como
actividad asertoria en el proceso, no adquiere autonomía
jurídica, si no se vincula precisamente el ejercicio de un
poder procesal, la acción, de la cual constituye el
elemento. La capacidad genérica de valerse del servicio
público de la justicia se especifica, en un poder (de
acción) dirigido a hacer valer en juicio un derecho; poder
que se ejercita, ante todo, con la presentación de la
demanda, en la cual se perfila una valoración acerca de
la existencia o el modo de ser de un derecho, puesta como
base "de una pretensión " y por consiguiente, de la petición
de tutela jurisdiccional que el sujeto formula al juez.
Los presupuestos del poder de acción. La acción,
como poder procesal, cuyo ejercicio es idóneo para dar
inicio a un proceso, capaz de conducir a una providencia
de mérito (sobre la tutela requerida) está subordinada a
la existencia de determinados requisitos. En efecto, el
juez puede (juzgar, esto es, decidir en cuanto al fondo de
la demanda sólo si existen algunos presupuestos que se
refieren respectivamente: a) a la regular institución del
proceso concreto, y b) a la existencia de los elementos
45. COUTURE, ob. cit., p. 74.
76 Ley N° 29.497
constitutivos del poder de acción. Lógicamente, el juez
debe comprobar a n t e todo los p r i m e r o s , indicados
comúnmente como presupuestos procesales, en sentido
estricto, y después p a s a r a examinar si existen los
segundos que podrían ser definidos (usando una vieja
locución, asumida aquí en un significado diferente) comb
"condiciones" de la acción. La existencia de a m b a s
categorías de requisitos para que tenga un poder de
acción, idóneo para hacer concreto el deber del juez de
pronunciarse en cuanto al fondo de la demanda, se
diferencia, por consiguiente, de aquel requisito de la
existencia del derecho hecho valer que es requerido por
quien contempla en la acción un poder, o un derecho,
también procesal, pero cuya existencia está subordinada
precisamente a la constatación, por parte del juez, del
derecho afirmado.
A) Son presupuestos procesales.A entes a la regular
constitución del proceso, de carácter general (otros; en
efecto, pueden ser requeridos por la ley respecto a
determinados procesos particulares y serán examinados
en relación a cada uno de ellos)'
a) La constitución regular del contradictorio. En el
proceso civil es imprescindible exigencia de justicia que
la demanda sea llevada a conocimiento del adversario
para asegurar la igualdad potencial de las partes ante el
juezí
b) La capacidad de obrar enjuicio. El juez no puede
descender al fondo de la demanda si ésta es presentada
por quien ó bien contra quien no es capaz de obrar en el
proceso.
La providencia, a falta de tal presupuesto, sería
inutili ter datum. El juez tiene, sin embargo, por un criterio
Ley N° 29.497 77
de economía procesal, el poder de llamar a las partes
para hacerles corregir los eventuales defectos, atinentes
a la capacidad;
c) realizabilidad de la tutela jurídica requerida y
que la demanda tenga por objeto una forma de tutela
p r e v i s t a en n u e s t r o o r d e n a m i e n t o r e s p e c t o de la
pretensión afirmada.
B) Son condiciones de la acción los siguientes
presupuestos, cuya comprobación positiva es necesaria
para que el juez entre al fondo de la demanda, cuando el
proceso haya sido válidamente instaurado:
a) legitimación para obrar y para contradecir (la
denominada legitimatio ad causam). La d e m a n d a será
presentada al juez por quien se encuentra, respecto de
efecto j u r í d i c o r e q u e r i d o , en u n a c i e r t a posición
(legítimamente activa) y contra quien, siempre en relación
al efecto mismo, debe ser llamado enjuicio (legítimamente
pasiva). En el proceso deben, por tanto, estar presentes
o, en general, puestos en situación de serlo, todos los
s u j e t o s , r e s p e c t o de los c u a l e s la p r o v i d e n c i a
jurisdiccional está destinada a producir los propios
efectos. De ordinario, la legitimación corresponde a
quien afirma ser t i t u l a r del derecho subjetivo y,
respectivamente, sujeto de la situación sustancial pasiva.
La legitimación, en efecto, debe referirse a la actividad
asertoria de quien pide en el proceso y de quien resiste
a la petición ajena. El requisito de la legitimación
establece, por consiguiente, la titularidad del poder de
acción. Legitimación que si corresponde, por regla
general, en relación a la pretensión hecha valer, a los
sujetos activos y pasivos- de la situación material objeto
de la tutela pedida al juez, puede extenderse por la ley a
78 Ley N° 29.497
otros. 4 6 sujetos, t i t u l a r e s de intereses diversamente
vinculados con el interés principal, al objeto de integrar
o bien de sustituir la iniciativa de titular de este último.
Esta ampliación de la esfera de los legitimados puede
ocurrir, bien entendido en las hipótesis previstas por la
ley, ya sea a favor de los sujetos privados o bien del
Ministerio Público, en tutela de intereses públicos o
privados de los que no son portadores solamente los
titulares de las situaciones jurídicas que se afirman
necesitadas de tutela. En otros casos todavía el juez no
puede válidamente pronunciar en cuanto al fondo de una
determinada demanda, sino respecto de varios sujetos
(el denominado litis consorcio necesario, y en otros casos
finalmente el juez tiene el poder que le ha conferido por
la ley de hacer necesaria la participación en el proceso de
otros sujetos. 47
De todo lo que precede resulta que la legitimación
para obrar y para contradecir no debe confundirse con la
titularidad del derecho o la referibilidad de la situación
p a s i v a a u n sujeto; é s t a s s e r á n el contenido del
pronunciamiento de fondo. La función de la legitimación,
en cambio, es exclusivamente procesal- el proceso debe
desarrollarse respecto de sujetos los cuales, en relación
a la providencia pedida, p u e d a n ser ú t i l m e n t e los
destinatarios de los efectos del proceso, y por consiguiente
de la tutela jurisdiccional. Pero el determinar quién es
titular del derecho y quien está obligado constituye
contenido de la providencia de fondo y objeto, por
46. CARNELUTTI, Ob. cit, p. 23.
47. CARNELUTTI, Ob. cit, p. 24.
Ley N° 29.497 79
consiguiente, de la tutela realizada a través del proceso,"
b) competencia del juez. El poder jurisdiccional
correspondiente a los jueces se reparte, según criterios
que serán examinados en su lugar, entre jueces ordinarios
pertenecientes al orden judicial.
c) interés en obrar. Es un requisito "para proponer
una demanda o para oponerse a la misma" establece la
existencia en la parte de un "interés", definido como
"interés en accionar", interés que es distinto del interés
que constituye el contenido del derecho subjetivo o, en
g e n e r a l , el objeto de la situación t u t e l a d a por la
provindencia del juez en la actuación del derecho objetivo.
Como condición de la acción, el interés en obrar (o
accionar) (si no se quiere hacer de él la quinta rueda del
carro, como agudamente se ha definido) debe referirse a
la actividad asertoria de quien pide al juez una forma de
tutela jurídica, precisando el contenido de la pretensión
formulada, con la afirmación (unilateral) de una situación
de hecho; subsumible bajo una norma jurídica y con la
petición de un remedio, a la concesión del cual está
dirigida la providencia del juez. También si quien pide al
juez una providencia, demanda un tipo de remedio
j u r i s d i c c i o n a l en a b s t r a c t o a d m i t i d o por n u e s t r o
ordenamiento, es necesario, pues, que tal petición lo sea
en relación a una demanda en base de la cual se perfila
una pretensión; esto es, es planteada (unilateralmente)
una situación de hecho que -siempre en abstracto y, por
tanto, para la hipótesis de que siga la demostración al
juez del fundamento de dicha demanda- podrá ser referida
a la norma de la cual deriva la concesión de la tutela
invocada.
Con estas premisas se puede acoger la definición
80 Ley N° 29.497
tradicional del interés en accionar, entendido como
aquella situación de insatisfacción en que un sujeto
puede llegar a encontrarse si no recurre al juez, en
cuanto sólo la obra de este último puede satisfacer dicho
interés, esto es, hacer desaparecer la insatisfacción
misma. Pero es de advertir que la situación psicológica
en que el sujeto puede encontrarse adquiere relieve y
significado jurídico solamente en cuanto él plantea,
pidiendo un cierto tipo de tutela, una situación de hecho
idónea en abstracto, según las normas objetivas para
hacerla reconocer. He aquí por qué el interés en accionar
parece adquiera un particular significado en aquellos
casos en los que se identifican con mayor dificultad los
elementos constitutivos de la situación legitimante de la
concesión de ciertos tipos de tutela jurisdiccional. El
interés de adversario, de quienes llamado enjuicio por
otro, para obtener el rechazamiento de la demanda, no
puede ser construido simétricamente al interés en
accionar, en efecto, aquel interés surge por el solo hecho
de haber sido llamado a juicio y deberse defender. Y la
defensa es, de todas maneras, necesaria por el solo hecho
de la proposición de la demanda.
Garantía de la Defensa
Intimamente vinculada a la garantía del debido
proceso está la garantía de la defensa enjuicio. La defensa
en juicio debe ajustarse a las leyes procesales que pueden
establecer el número de las instancias, la oportunidad en
que se deben formular las pretensiones o hacer valer las
defensas o excepciones, momento y condiciones en que
deben rendirse las pruebas, establecer las formas de las
notificaciones, el patrocinio letrado obligatorio, etcétera.
Ley N° 29.497 81
Por ser titular del derecho a la tutela jurisdiccional
efectiva, el emplazado en un proceso civil tiene derecho
de contradicción.
El principio de contradicción, i n s p i r a d o en la
inviolabilidad de la defensa enjuicio de la persona y de.
los derechos, es el que exige la oportunidad de que
ambas partes sean oídas y tengan ocasión de agotar la
defensa de sus pretensiones. 48
Principio de igualdad
El principio de igualdad domina el proceso. Ese
principio es, a su vez, una manifestación particular del
principio de igualdad de los individuos ante la ley. Su
fórmula se resume en el precepto ya mencionado audiatur
altera pars (óigase a la otra parte).
Oír a la otra parte es la expresión de lo que se
d e n o m i n a b i l a t e r a l i d a d de la a u d i e n c i a . MILLAR,
Principios, cap. II. La doctrina italiana la llama principio
de igualdad 49 , o de contradicción 50 , o, con una ampliación
de su contenido, "nivelación social del proceso" 51 en las
doctrinas alemana y angloamericana.
Este principio consiste en que, salvo situaciones
excepcionales establecidas en la ley, toda petición o
pretensión formulada por una de las partes en el proceso,
debe ser comunicada a la parte contraria para que pueda
48. PALACIO, Derecho Procesal 1, p. 269, n° 31.
49. A. ROCCO, L'interpretazione delle leggi processuali, cit., p. 46.
50. CARNELUTTI, Sistema, t. 2, p. 61.
51. CALAMANDREI, Instituciones, t. 1, p. 42.
82 Ley N° 29.497
ésta prestar a ella su consentimiento o formular su
oposición. Conforme a este principio, eljuez no procede
de plano sino en aquellas situaciones en que la ley la
autoriza expresamente.
El juez romano, en el proceso del primer período,
carecía en absoluto de autoridad para condenar a una
ausente! fueron soluciones posteriores que le dieron esa
autoridad.
Las aplicaciones más importantes de este principio
son las siguientes^
i) La demanda debe ser necesariamente comunicada
al demandado!
ii) La comunicación debe hacerse con las formas
r e q u e r i d a s e n la ley bajo p e n a de n u l i d a d ; todo
q u e b r a n t a m i e n t o en las formas del e m p l a z a m i e n t o
entraña el riesgo de que el demandado no haya sido
efectivamente enterado de la demanda;
iii) Comunicada la demanda se otorga a demandado
un plazo razonable para comparecer y defenderse; la
doctrina denomina a esta circunstancia, la garantía de
"su día ante el tribunal";
iv) Las pruebas deben ser comunicadas al adversario
p a r a que t e n g a conocimiento de ellas a n t e s de su
producción;
v) Toda p r u e b a p u e d e ser fiscalizada por el
adversario durante la producción e impugnada después
de su producción;
vi) toda petición incidental que se formule, ya sea
d u r a n t e el debate, ya sea d u r a n t e la prueba, debe
s u s t a n c i a r s e con a u d i e n c i a de a d v e r s a r i o , salvo
disposición en contrario;
Ley N° 29.497 83
vii) Ambas partes tienen iguales posibilidades de
presentar sus exposiciones de conclusión o alegatos y de
impugnar mediante recursos las resoluciones que les
sean adversas.
Como se advierte por esta enumeración, el principio'
de i g u a l d a d s u r g e de u n a repetición o b s t i n a d a y
constante, advertida a lo largo de todo el proceso de las
soluciones de equiparación.
Las excepciones a este principio, vale decir, las
situaciones que se deciden sin ingerencia previa de la
parte contraria, son muy limitadas en comparación con
la magnitud del principio. Así, por ejemplo-
a) Las providencias cautelares o de garantía, se
dictan sin comunicación previa a la parte contra la cual
se dictan, salvo impugnación posterior;
b) Los recursos de menor importancia (reposición,
apelación en asuntos inferiores a determinada suma) se
conceden o niegan sin sustanciación alguna; etc.
Cabe a c l a r a r que el q u e b r a n t a m i e n t o de este
principio no pro-viene de que se dicten resoluciones sin
oír a la parte contraria, sino de que se conceda a un
litigante lo que se niega a otro. Una resolución declarada
inapelable para las dos partes o una prueba denegada a
ambas partes, no constituyen violaciones legales del
principio constitucional de igualdad a n t e la ley. El
q u e b r a n t a m i e n t o e x i s t i r í a c u a n d o al a c t o r se le
permitiera alegar, probar o impugnar o que estuviera
prohibido al demandado, o viceversa.
84 Ley N° 29.497
LA JURISDICCIÓN
1. La conceptualización
Se define la jurisdicción como potestad, el ejercicio
de éste se concreta funcionalmente, a t r a v é s de la
actividad de juzgar y hacer ejecutar lo juzgado por medio
de jueces y tribunales juridisccionales especiales.
E n consecuencia, el Derecho Procesal a p a r e c e
r e g u l a n d o j u r í d i c a m e n t e el ejercicio de la función
jurisdiccional y desde esa perspectiva se sitúa no tan
sólo como un mero instrumento jurisdiccional atemporal,
sino ante todo como un sistema de garantía, en orden a
lograr la tutela Judicial efectiva y básicamente ordenado
a alcanzar un enjuiciamiento en justicia a través del
debido proceso, Por tanto, cuando el Derecho Procesal
regula el ejercicio de la función jurisdiccional consistente
en juzgar y hacer ejecutar lo juzgado, se está primando el
sistema de garantías que contiene, no siendo afortunado
s e ñ a l a r q u e el D e r e c h o P r o c e s a l c o n t e m p l a ,
f u n d a m e n t a l m e n t e , la aplicación -a t r a v é s de su
n o r m a t i v a específica y procesal del o r d e n a m i e n t o
jurídico, ya sea civil o laboral o en fin del contencioso-
adminsitrativo. Si así se contemplara el Derecho Procesal
se antepondría en su estudio su finalidad práctica, esto
es, la actuación del ordenamiento jurídico, pasando a un
lugar secundario su más importante y primario contenido
sustantivo como ordenamiento jurídico, consistente en
hacer posible la función jurisdiccional a través de un
sistema de garantías procesales que con independencia
de la finalidad que se persiga con el mismo, haga posible,
en todo momento o hipótesis, la tutela judicial efectiva a
t r a v é s del derecho al debido proceso de la función
Ley N° 29.497 85
jurisdiccional. Por ello no cabe duda que ante todo el
Derecho Procesal implica básicamente un sistema de
garantías Constitucionales que se proyecta a través del
llamado proceso jurisdiccional también en el ámbito
laboral, al que impropiamente se le ha denominado
"históricamente" como Procedimiento desconociéndose
que el ejercicio de juzgar y ejecutar lo juzgado implica
una consideración sustantiva de la jurisdicción laboral
que sólo puede proyectarse a t r a v é s del proceso y
p r e c i s a m e n t e el j u r i s d i c c i o n a l y no m e d i a n t e el
procedimiento de contenido, en cambio, estrictamente
formal, adjetivo y atemporal y por ello alejado del tipo de
garantismo que postulo. Este garantismo procesal implica,
por lo demás, la conceptuación del proceso en general y
del laboral en particular, como una realidad de carácter
eminentemente sustantivo y por ello no exclusivamente
i n s t r u m e n t a l y atemporal, que supone la puesta en
practica de las garantías se establecen, así como las que
poseen proyección constitucional a través de una postura
garantista plenamente comprometida con la realidad
constitucional de aquí y ahora. 52
El proceso jurisdiccional hace posible la actuación
de la función jurisdiccional que implica el estudio del
Derecho Procesal, a t r a v é s de u n a serie de actos
continuados en el tiempo que, a su vez, se h a l l a n
comprendidos en determinadas fases o períodos tipos a
los diversos procesos jurisdiccionales. Tales fases o
períodos, en la medida en que compartimentan el proceso,
o r i g i n a n u n modelo de procedimiento s u m a m e n t e
52. LORCA NAVARRETE, ANTONIO Ma, y otros, Comentarios a la Ley
de procedimientos laboral, Madrid, Edit. Dykinson, 1993, 40.
86 Ley N° 29.497
irracional, como sucede aún con el proceso civil en el que
pueden hallarse las siguientes fases-
- Fase de alegaciones iniciales.
- Fase de prueba.
- Fase de alegaciones finales.
- Fase de sentencia.
Pero, en cambio, no siempre la Ley procesal sigue
ese modelo estancado (compartimentos estancos) con
basé fundamentalmente en la escritura, sino que en
otras ocasiones apuesta por la oralidad con el fin, en todo
caso -sea o no acertado el modelo jurisdiccional-, de
lograr un sistema de garantías para los sujetos que
intervienen en el mismo, posibilitando la tutela judicial
efectiva, en orden a juzgar y hacer ejecutar lo juzgado en
el marco de un enjuiciamiento en justicia. En base a este
planteamiento, no cabe duda que el ámbito jurisdiccional
laboral, quizá sea en la actualidad el más acorde con el
sistema de garantías que establece la Constitución y
d e s d e esa p e r s p e c t i v a se e n c u e n t r a b á s i c a m e n t e
despojado de un procedimentalismo inútil y reiterativo,
que postula, a sensu contrario, un proceso jurisdiccional
laboral más atento al respeto de las garantías procesales
de u n a de sus partes, fundamentalmente el trabajador. 53
En una futura reforma procesal laboral debieran
tenerse muy en cuenta las garantías de celeridad y
economía procesal, que oferta el proceso laboral en
orden a su posible aplicación al proceso civil en la
actualidad tan lento y costoso, ya que a través de la
asunción de la oralidad como pauta de procedimiento es
53. LORCA NAVARRETE, Ob. cit., p.41.
88 Ley N° 29.497
principios son- la "independencia" de los J u e c e s y
Magistrados, el "Juez legal o natural" y el "Juez técnico
de carrera, integrantes del Poder Judicial.
La independencia predicada de los integrantes del
Poder Judicial
Como garantía que la hace posible, aparece el
principio de legalidad, en sentido de que la propia
independencia del órgano jurisdiccional es preciso ir a
buscarla en su único sometimiento al imperio de la Ley
(principio de legalidad). Resulta así que los Jueces y
Tribunales p a r a ser independientes se e n c o n t r a r a n
sometidos a la Ley y deberán aplicar ésta con arreglo a
los principios y preceptos constitucionales .
Por tanto, es evidente que el Juez o Magistrado debe
encontrarse sometido a la Ley, base última de su propia
independencia, que a su vez se encuentra garantizada
por la propia Constitución. Esta, como valedora del
ordenamiento jurídico en su conjunto, obliga al órgano
jurisdiccional en su sometimiento a la Ley a examinar la
constitudonalidad misma de la norma y a plantear la
cuestión de inconstitucionalidad. En definitiva, pues,
que el órgano jurisdiccional primará su independencia
mediante el sometimiento en primer lugar a la Ley de
leyes: la Constitución. Después y como una expresión
más de su independencia mediante su igual sometimiento
a la Ley, los Jueces y Magistrados no aplicarán los
reglamentos contrarios a la Ley o al principio de jerarquía
normativa, pues en último término lo impide el respeto
y el único sometimiento a la Ley misma. Pero a los
Tribunales les está vedado modificar las leyes por tratarse
de u n a competencia constitucionalmente reservada al
Poder Legislativo.
Ley N° 29.497
posible acceder a garantías básicas para el justicial»
como son la concentración, inmediación y p u b S a d de
las actuaciones judiciales. No obstante, e l L c o n S e n t o
Í s f o m a s a r t í a S "° d 6 S C a r t a k ^Portante W t ó n t
las lormas pero siempre que se trate de alcanzar mediante
ellas una finahdad puramente instrumental abocada ál
ogro del garantismo sustantivo a aue t¿Z
jurisdiccional sirve y esta a f í r m a d ó n e s ^ n ma S s T
en el ámbito jurisdiccional laboral y a que e T l a ^ í Í
pTpuVna'r3 " t e l a ^ ^ * »" ^ T b e S
2. Principios que informan la jurisdicción
Los principios que informan a la jurisdicción ™*o
•■ LORCA NAVARRETE, Ob. cit., p.42.
Ley N° 29.497 89
Pero no sólo el principio de legalidad va a informar
la organización judicial laboral. Muy por el contrario, la
independencia del órgano jurisdiccional fecundamente
garantizada mediante su único sometimiento a la Ley,
h a r á posible que los J u e c e s y M a g i s t r a d o s s e a n
"inamovibles". 55
En fin y en el ejercicio de la potestad jurisdiccional
c o n s t i t u c i o n a l , los J u e c e s y M a g i s t r a d o s son
independientes respecto de todos los órganos judiciales
y de gobierno del Poder Judicial y no podrán los Jueces
y Tribunales corregir la aplicación o interpretación del
ordenamiento jurídico hecha por sus inferiores en el
orden jerárquico judicial, sino cuando administren justicia
en virtud de los recursos que las leyes establezcan.
Luego ya y en última conexión que la independencia,
se e n c u e n t r a la " r e s p o n s a b i l i d a d " de J u e c e s y
Magistrados, porque independencia y responsabilidad
son dos cualidades el, que deben concebirse como
formando una inescindible- "el Juez es independiente
porque asume la responsabilidad de sus actos y es
r e s p o n s a b l e por ser i n d e p e n d i e n t e y p a r a que su
independencia no degenere en arbitrariedad". 5 6
Juez legal o natural
El segundo principio es el del juez legal o natural,
según el mismo todos tienen derecho al juez ordinario
predeterminado por la Ley.
55. LORCA NAVARRETE, Ob. cit., p. 56 y 57.
56. LORCA NAVARRETE, Ob. cit., p. 58.
90 Ley N° 29.497
El Juez legal o natural es, pues, el Juez Ordinario
d e t e r m i n a d o ley y que, por consiguiente, ejerce la
jurisdicción ordinaria. En este punto el Derecho Procesal
Orgánico es especialmente celoso con esta institución,
p u e s ella m i s m a c o n s t i t u y e la b a s e de la a c t u a l
o r g a n i z a c i ó n j u d i c i a l l a b o r a l f o r m a d a por J u e c e s
naturales u ordinarios predeterminados por la Ley que
ejercen la jurisdicción ordinaria. El origen de este
principio debemos buscado en el artículo 4 de la
Constitución francesa de 3 de septiembre de 1791, según
la cual ningún ciudadano podía ser sustraído de los
Jueces designados por la Ley para ser sometido a u n a
comisión o a otros organismos de atribuciones distintas
a las determinadas por la Ley".
Juez Técnico
El tercer principio es del juez técnico, es asimismo,
cosustancial para comprender la función jurisdiccional y
dar contenido al derecho procesal orgánico.
El órgano invertido de jurisdicción es un técnico que
basa su actividad en el conocimiento del derecho (iura
novit curia). El Juez debe conocer el Derecho, teniendo los
Jueces y Tribunales el deber inexcusable de resolver en
todo caso los asuntos de que conozcan y no sólo el órgano
jurisdiccional es un técnico en Derecho, sino que además
conforma propiamente la Carrera Judicial. Por tal razón
es u n J u e z de C a r r e r a , de la C a r r e r a J u d i c i a l o
perteneciente a ella.
Conclusión
Como el primero de los presupuestos procesales, la
Jurisdicción es exigencia requerida para que el órgano -
Ley N° 29.497 91
por estar investido de una jurisdicción constitucional-
pueda administrar justicia. "Si la persona o el órgano
están desprovistos de jurisdicción, los actos que realicen
dentro de aquella esfera de atribuciones y, por tanto, la
resolución que dicten, están desprovistos de validez. No
es que el acto sea anulable, sino radicalmente nulo."
Puede constituir, además, un delito."Pues bien, como -
actividad jurisdiccional- único cauce legal p a r a la
actuación de la jurisdicción, existe el proceso que es
b á s i c a m e n t e de la función jurisdiccional porque la
jurisdicción es el primero y principal requisito para que
aquél pueda iniciarse y desenvolverse de manera regular
y pacífica hasta el cumplimiento de sus fines. Jurisdicción
y proceso son conceptos t a n íntimamente ligados que la
genuina y v e r d a d e r a manifestación de la actividad
jurisdiccional es la que se realiza mediante el proceso,
que por tal razón es un "proceso jurisdiccional". Por
tanto, no es baldío centrar la atención en el proceso de la
función jurisdiccional -no otro tipo de proceso- y su
estudio.
Indicar, en fin, un dato más- la potestad de aplicar
las leyes juzgando y haciendo ejecutar lo juzgado
corresponde exclusivamente a los Jueces y Tribunales-
establecidos por la Ley y en los Tratados internacionales.
Tales Jueces- (órganos unipersonales) y Tribunales
(órganos p l u r i - p e r s o n a l e s ) son los establecidos de
ordinario por la Ley y a ellos les corresponde el ejercicio
de la potestad jurisdiccional constitucional. Son, pues,
los órganos investidos de jurisdicción que de ordinario
se encuentran establecidos por la Ley ordinaria y por tal
razón son los órganos depositarios de la "Jurisdicción
ordinaria o natural".
Esta jurisdicción es de consumo la que ordina-
92 Ley N° 29.497
r i a m e n t e ejercen J u e c e s y T r i b u n a l e s , t a m b i é n de
o r d i n a r i o e s t a b l e c i d o s por la Ley. E s t o s J u e c e s
representan, por lo tanto, lo que se conoce como "Juez
legal o natural", pues cada justiciable sabe que el Juez
que ha de juzgar su caso es el que le corresponde
naturalmente con arreglo a normas objetivas y no el
designado para el caso concreto por un poder extraño al
judicial. 57
£1 proceso jurisdiccional como sistema de garantías
El proceso jurisdiccional como sistema de garantías
se manifiesta también en el ámbito jurisdiccional laboral,
en el que al igual que el resto de ámbitos jurisdiccionales
existentes en la actualidad, su ordenación ha sido el
resultado de una determinada trayectoria histórica y de
investigación doctrinal, de modo que el ámbito de
g a r a n t í a s con que contaban quienes a través de él
actuaban, no han sido siempre históricamente las mismas.
Lo cierto es que los diversos sujetos que acudían al
proceso, para lograr mediante el mismo un enjuiciamiento
en justicia, no siempre se situaron ante unas estructuras
procesales uniformes y razonablemente justas! De ahí
que, frente a la interrogante actual relativa a la posición
del sujeto ante el proceso jurisdiccional como sistema de
garantías, se opone la respuesta pasada de la ubicación
de ese mismo sujeto frente a su deseo de lograr un
auténtico enjuiciamiento en justicia, lo que justifica que
la necesidad de ofertar esa respuesta para conocer aún
mejor nuestro actual proceso jurisdiccional obligue, sin
57. LORCA NAVARRETE, Ob. cit., p. 59.
Ley N° 29.497 93
duda, a acudir a la historia. Históricamente una primera
concepción que posibilitó u n s i s t e m a de g a r a n t í a s
mínimamente aceptables para los sujetos que intervenían
en el proceso, se sustentó en la convicción de que entre
las partes intervinientes en el proceso existían derechos
y obligaciones, cuya fuente sería un contrato existente
entre ellas. Según esa orientación, el enjuiciamiento de
los derechos privados en conflicto, implicaba u n a
auténtica base contractual entre los litigantes, que se
comprometían a aceptar la decisión judicial. En tal
sentido, la necesidad de sujetar a los litigantes a una
decisión privada de tutela, en los tiempos del proceso
formulario romano, fue la base del contrato procesal de
la litis contestatio. Esta se concertaba por las partes y se
refrendaba por el Magistrado, si se llegaba a su conclusión
por ser procedente, el cual, con el daré actionem concedía
la garantía de la jurisdicción.
Por la litis contestatio el litigio, pues, pasaba al dominio
judicial (res in judicio deducía).
Y así se producía un efecto consuntivo consistente y
en la imposibilidad de promover una nueva demanda
sobre el mismo derecho (bis de eadem re ne sit actio,
Quintiliano, VII, 6 y 4).
La litis contestatio, pues, consumía la acción (in legitimo
judicio ipso iure actia consumitur, Gayo, 180).
Esta concepción particular de las garantías que
ofrecía el proceso que tuvo su origen en el Derecho
romano, fue elaborada en la Edad Media y dominó el
panorama doctrinal hasta mediados del siglo XIX. Pero
su error radicó en considerar que en el proceso existe un
verdadero acuerdo de voluntades que servían de base a
las garantías que ofertaba ese mismo proceso. Pero no es
94 Ley N° 29.497
así, ya que el d e m a n d a d o n o r m a l m e n t e no acude
voluntariamente al proceso. 58
Dentro del Estado de Derecho compete a un Poder
del Estado -el Poder Judicial- resolver los conflictos, que
se susciten entre los particulares, o entre éstos y el
E s t a d o , m e d i a n t e el ejercicio de la p o t e s t a d
jurisdiccional, es decir la facultad de declarar el derecho
aplicable en el caso concreto sometido a controversia con
fuerza de verdad legal e imperativa.
A tal fin, la doctrina define la jurisdicción como la
función pública realizada por órganos competentes del
Estado, con las formas requeridas por la ley, en virtud de
la cual, por acto de juicio, se determina el derecho de las
p a r t e s , con el objeto de d i r i m i r s u s conflictos y
controversias de relevancia jurídica, mediante decisiones
con autoridad de cosa juzgada, eventualmente, factibles
de ejecución59
ÁMBITO DE LA JUSTICIA LABORAL EN LA LEY N°
29.497
Compete a la justicia laboral la resolución de los
conflictos jurídicos emergentes de las prestaciones de
servicios de carácter personal, de naturaleza laboral,
formativa, cooperativista o administrativa.
La norma excluye bajo su órbita los servicios de
carácter civil, en tanto éstas no encumbran relaciones
laborales.
58 .POSE, Ob. cit, p. 10.
59. COUTURE, Fundamentos", pág. 40.
Ley N° 29.497 95
Artículo III.- Fundamentos del proceso laboral
En todo proceso laboral los jueces deben evitar que la
desigualdad entre las partes afecte el desarrollo o resultado del
proceso, para cuyo efecto procuran alcanzar la igualdad real de las
partes, privilegian el fondo sobre la forma, interpretan los requisitos
y presupuestos procesales en sentido favorable a la continuidad del
proceso, observan el debido proceso, la tutela jurisdiccional y el
principio de razonabilidad. En particular, acentúan estos deberes
frente a la madre gestaste, el menor de edad y la persona con
discapacidad.
Los jueces laborales tienen un rol protagónico en el desarrollo
e impulso del proceso. Impiden y sancionan la inconducta contraria
a los deberes de veracidad, probidad, lealtad y buena fe de las partes,
sus representantes, sus abogados y terceros.
El proceso laboral es gratuito para el prestador de servicios, en
todas las instancias, cuando el monto total de las pretensiones
reclamadas no supere las setenta (70) Unidades de Referencia
Procesal (URP).
1. Noción de proceso
En la vida cotidiana el proceso presenta dos formas
que se intercambian insensiblemente en el lenguaje
corriente, y aun en el estudiantil y profesional.
Es proceso la actuación de cierto número de perso
nas en los tribunales; partes, abogados, procuradores y
jueces, así como otros oficiales y particulares, se reúnen
en lugares precisos, las sedes de los tribunales; ya para
actuar ante los jueces, para afirmar y t r a t a r de obtener
la satisfacción de los derechos; ya como jueces, para
ordenar esa actividad y otorgar la satisfacción requeri
da.
96 Ley N° 29.497
La noción emergente del análisis de esta actividad
que se ejerce de viva voz o por escrito, mediante expe
dientes es bien simple- se trata de un momento de la vida,
para la afirmación del derecho, ante y por los tribunales.
Esta noción surge límpidamente cuando observa
mos un proceso oral; pero ya es más difícil de obtener del
proceso escrito, ante el poco vital espectáculo de un
expediente, un conjunto de hojas de papel cosidas en
determinada forma tradicional al que nuestra ley tam
bién llama proceso. La obvia reflexión de que esas hojas
no son más que la representación o el registro de momen
tos de la vida de hombres que atacan, se defienden,
prueban y deciden escribiendo, nos reafirma en la noción
primera.
El segundo modo de llegar a la noción de proceso es
menos burdo; y resulta característico de las vivencias
estudiantiles poco familiarizadas con la práctica de los
tribunales pero cercanos a los textos doctrinales, que les
proporcionan una noción más formal del proceso.
A esta noción no se llega por contemplación directa
o experiencia de la vida, sino por abstracción o por
comunicación de abstracciones. Ocurre cuando leemos
un código, por ejemplo. Este nos representa conductas
de partes y de jueces; actos que se encadenan unos con
otros y que se orientan hacia una definición^ normalmen
te, hacia una sentencia o un acto de ejecución, un remate
de bienes o un desalojo de arrendatarios, por ejemplo.
Liberada la visión de las personas físicas y concre
tas, con nombre y apellido, así como del contorno mate
rial (el edificio del tribunal y su equipamiento técnico y
humano), tenderemos a percibir en esa masa de descrip
ciones de actitudes asignadas a personajes vacíos de
Ley N° 29.497 97
humanidad (actor, reo, peticionante, testigo, juez, actua
rio) un cierto orden, una cierta finalidad. Y a ver como
cosas o entidades ideales a los actos que el orden com
prende y la finalidad orienta.
Surgirá, así, la noción de proceso como programa".
como coordinación de actos con la finalidad común de
que se administre justicia.
Entre el proceso-vida y el proceso-programa existe
una ineludible relación- el segundo es el esquema de
cómo debe ocurrir el primero.
Este depende de aquél, porque uno es normativo y
el otro es conducta normada. Pero, en la perspectiva más
amplia, el proceso-programa va a ser determinado por el
proceso-vida- las imperfecciones propias de éste deter
minarán la reforma de aquél.
Ambas nociones, aunque complementarias, gene
ran una distinta actitud ante el proceso; la tendencia
sociológica t r a t a r á de hallar las claves del fenómeno en
la experiencia y en la práctica; la actitud filosófica, en las
esencias conceptuales y ontológicas que parece describir
el esquema mental del proceso.
2. Terminología legal y doctrinal del proceso
A la comprensión del fenómeno que se denomina
"proceso" -la expresión fenómeno es utilizada aquí como
sinónima de entidad total, esencia y existencia cooperan
las dos nociones antes referidas; y, en alguna medida, se
opone la variedad terminológica -que en ocasiones en
vuelve u n a discrepancia conceptual- aplicada por los
textos legales y la doctrina.
Los códigos modernos t r a t a n de eliminar esta difi-
¡r
98 Ley N° 29.497
cuitad; pero ella no deja de pesar en las legislaciones
envejecidas. No menos de cuarenta vocablos distintos
expresan, en el derecho procesal peruano, la idea de
proceso, de parte de proceso, de modos o aspectos del
proceso.
Describirlos detalladamente sería emular, de algu
na lejana e impertinente manera, un "catálogo de las
naves". Pero no es posible prescindir de una aproxima
ción somera; porque ese elenco expresivo nos muestra la
dificultad del hombre para comunicar sus ideas respecto
del proceso.
Resulta ser un documento histórico lleno de primi
tivismo y de ingenuidad semántica, que es preciso aqui
latar.
Comencemos por señalar que no todos estos voca
blos son unívocos; algunos presentan diversas acepcio
nes jurídicas, perfectamente determinables; otros que
dan en la nebulosa de la duda interpretativa.
Por ejemplo, quizá la palabra "disputa" parezca
significar, incluida en su verbo "disputar", algo semejan
te a contienda o litigio; pero no es posible establecer, a
ciencia cierta, si la ley alude a una diferencia extrajudicial,
que se propone por demanda, o al proceso en que ésta se
sustancia.
Otras expresiones vagas, como "lo contencioso", nos
dejarán en la duda acerca de si apuntan al proceso o a su
objeto. Pero, en general, podremos abordar ese acervo
expresivo con seguridad.
En primer término, corresponde despejar las dudas
posibles respecto de diversas expresiones que no refie
ren procedimientos, aunque lo parezca, sino manifesta-
Ley N° 29.497 99
ciones físicas de éstos- colecciones de documentos o
instrumentos- "actuación", "diligencia", "expediente",
"autos", "piezas", y uno de los sentidos especiales de
"proceso". En segundo lugar, giros como "oposición" no
significan un conjunto o serie de actos procesales sino,
generalmente, actos singulares.
En tercer término, cabe destacar aquellas expresio
nes que no ponen de relieve procesos sino caracteres del
proceso! como su "forma" oral o escrita, no obstante
aludírselas como "métodos". (Couture consideraba al
proceso un método dialéctico). También aquí vale men
cionar a la "pendencia", que es el estado accidental de un
proceso de conocimiento, antes de su resolución.
Seguiremos con la referencia a tramos de proceso o
series parciales, que resultan muy numerosas. Su nota
común consiste en excluir el momento de la decisión, por
lo menos, en la mayoría de los casos.
Aquí ingresan a la consideración trechos procesales
que pueden ser muy breves, apenas algo más, o tan sólo,
que la deducción de un acto y su secuela inmediata: como
los denominados "contestación", "contradicción" y "disi
dencia", pero también datos más extensos, como los
aludidos por "diligenciamiento", "tramitación", "trámi
te", "secuela", "obrar", "sustanciación".
Seguramente, en las expresiones más ricas de con
tenido, las de múltiple significación, será donde encon
tremos a las estrellas del grupo; las que h a n dado pábulo
a la preocupación y al vuelo imaginativo de la doctrina.
Muchas veces sacándolas de su cuño natural y obvio para
proyectarlas a mejores fines, no siempre con éxito. Tales
los intentos de desvirtuar la secular idea de "litigio" -
pura y simple oposición de las partes mediante los actos
100 Ley N° 29.497
del proceso en algo sociológicamente trascendente e
inexacto (Carnelutti)', o en reducir el "procedimiento" a
mera forma desnuda, quitándole sus contenidos natura
les (Sauer).
El lector de uno de nuestros vetustos códigos ten
drán muchas dudas frente a vocablos tales como "causa",
o "negocio", que son objeto de elaboración teórica en la
casi totalidad de las disciplinas jurídicas, y particular
mente en la teoría general del derecho.
Quizá la primera tarea sea la de liberar a los voca
blos controversia y discusión de mayores compromisos;
a pesar de su parentesco con contienda y litigio, presen
t a n dos significaciones simples: ya u n a discrepancia
sobre un objeto, ya un proceso, o tramo procesal. Pero
esta última aceptación es dudosa respecto del primer
vocablo y muy limitada en el segundo.
Una segunda tarea esclarecedora, frente a las ex
presiones múltiples, es la de marcar cuándo ellas no
designan procedimientos sino objetos del proceso.
Es el caso de artículo, asunto, causa, cuestión y
negocio. Como ya hemos señalado, causa no es sólo
proceso sino una variada gama de objetos o matices del
objeto. E n t a n t o q u e negocio c o m p r e n d e objetos
contensiosos y voluntarios, observación que tendrá im
portancia más adelante.-.
En este sentido, estos vocablos se identifican o
asemejan con los sentidos de diferencia, lo principal e
incidente, términos que sugieren procedimiento pero
que aluden, efectivamente, a objetos del proceso.
Finalmente, podemos fijar el sentido de procedi
miento que denotan, junto a sus demás acepciones, las
Ley N° 29.497 101
palabras legales siguientes: artículo, asunto, cuestión,
forma, negocio y proceso y así unirla con las locuciones
modo de proceder, lo actuado y lo obrado, junto a los
vocablos unívocos que t r a s u n t a n la idea de proceso-
procedimiento, juicio, litigio, vía.
A todas estas expresiones deberíamos agregar, aún,
la muy romana res! no porque se encuentre explícita en
el léxico legal, sino porque sus huellas h a n quedado en la
calificación del demandado COmO "reo". La acepción actual
es una segunda etapa del momento en que tanto actor
como demandado eran "reos", precisamente porque par
ticipaban de la "res", o sea, el litigio (el Rechtsstreit, el
lawsuit).
Cabe ahora considerar a los parónimos proceso y
procedimiento, una diferencia entre estos últimos fue el
siglo del paso de la empirie a la ciencia en determinado
momento de la historia doctrinal del proceso. A primera
vista, parece una disputa pueril, una mera expresión de
la elegantia juris; un juego caprichoso donde el gusto del
autor conduce a uno u otro bautismo. Pero no es así, en
verdad; al lector que ha podido sostener el paso en esta
fatigosa andanza entre nombres que cubren todo un
código, para decir, prácticamente, casi lo mismo, lo
invitamos a otro esfuerzo, en menos espacio y en mayor
profundidad. A hurgar con nosotros en las sutilezas a que
han recurrido los mayores pensadores de nuestra disci
plina para calificar adecuadamente la realidad.
Los alemanes, quizá desde principios del siglo XIX,
pero seguramente a partir de su mitad, usan el vocablo
"proceso", antes que el de "procedimiento". Wetzell, en
1865, expone un sistema de proceso, al que ya atribuye -
a u n dentro de la teoría de la litis contestarlo- u n a
naturaleza "análoga a la de la obligación". Con von
102 Ley N° 29.497
Bülow, tres años después, el proceso es una relación
jurídica. Esta consideración del proceso, no sólo como
una combinación de actos (procedimiento) sino como tal
relación, es su característica diferencial; y, simultánea
mente, el origen de su ciencia.
— Mortara y Mattirolo se refieren al procedimiento;
es Chiovenda el que introduce en Italia el "nuevo" con
cepto de proceso, que postula aquella doctrina, y le fija la
mayor parte de sus caracteres.
El proceso resulta ser un complejo de actos; una
sucesión de actos interdependientes, ligados a un efecto
común; pero, además, una relación jurídica.
El procedimiento es, prácticamente, lo mismo, si la
despojamos de la consideración de la relación jurídica.
Camelutti encuentra esta doctrina fijada y le aporta
su propio giro; para distinguir el procedimiento del
proceso, descorporiza a este último. Sólo el procedi
miento es la coordinación, el orden y la sucesión de los
actos; pues el proceso se reduce a la mera suma de éstos.
Desde otro punto de vista, el proceso es el continen
te, el procedimiento el contenido60 en términos de lógica
matemática, diríamos que el proceso es el conjunto
referencial y el procedimiento los subconjuntos que
integran a aquél-" tal la sugerencia de los grados o instan
cias -procedimiento- componentes del proceso, o suma
de procedimientos.
— Un paso más en la comprensión del tema nos lo
proporcionará Couture, en quien se produce una síntesis
60. CARNELUTTI, Sistema de derecho procesal civil, IV, Bs. Aires, 1944,
p.2.
Ley N° 29.497 103
del pensamiento de Chiovenda, Carnelutti y Guasp, sin
descontar el propio aporte.
Aunque no es explícito al respecto, sus conceptos
indican que no acepta la desmaterialización llevada a
cabo por Carnelutti: la sucesión de actos es el proceso (y.
no procedimiento, como en la opinión de aquél). Pero
adopta las ideas carneluttianas de totalidad y conjunto
(atribuidas al proceso); junto con la de institución (Guasp);
a las que agrega una distinción original- proceso serviría
para designar la estadística del fenómeno; procedimien
to, "esa misma sucesión en su sentido dinámico de movi
mientos".
— Couture no llegó a utilizar las ideas de Sauer; sí lo
hizo, entre nosotros, Moretti —quien, acorde con algunas
instituciones geniales de Goldschmidt, lleva a cabo una de
las últimas etapas de la evolución—.
Al proceso le asigna, la "configuración" del derecho
deducido; constituiría la estructura sociológica y ético-
social, en tanto que el procedimiento sería la estructura
técnica, formaHógica, del proceso. 61
En términos llanos, aunque menos exactos, quiere
significar que el procedimiento constituye la forma del
fenómeno total, en tanto que el proceso consiste en su
contenido y su finalidad.
— Al término de la excursión conceptual, puede
verse que desde el primitivismo de la concepción de
procedimiento como totalidad vacía (la llamada etapa
del procedimentalismo) a la del proceso como confígura-
61. SAUER, Allgemeine Prozessrechtslehre, Detmold, 1951, p. 6.
104 Ley N° 29.497
ción jurídica, existe continuidad. Saucer viene a llenar un
vacío de las tesis anteriores, que si bien señalan la
función trasformadora del proceso, no la incorporan a
éste. También con los demás autores, el proceso se
propondría una declaración, la creación de una nueva
situación y el cambio son parte constitutiva -y gradual,
continuativa- del proceso mismo.
En eso lo acompañamos, pero caben algunas rectifi
caciones.
Una, para desplazar también al proceso a la estruc
tura lógico-formal de éste; sin esa estructura, el proceso
sería un contenido amorfo. Otra, para darle al procedi
miento algo más que una forma material e ideal, que lo
reduce a fantasma del proceso- él es también contenido,
como afirmación, oposición, decisión. ¿Es posible afir
mar, sin contradicción, que al mismo tiempo el procedi
miento debe ser más o menos de lo que Sauer le atribuye?.
Pensamos que sí, toda vez que no se mantenga la idea de
un adosamiento de realidades (la del procedimiento,
junto a la del proceso, que ha sido bastante usual) y se la
sustituya por la del concepto lógico de inclusión- proce
dimiento y proceso son conceptos que cubren algunas
realidades comunes; sin perjuicio de que éste compren
da la totalidad del fenómeno considerado.
E n c o n c l u s i ó n , y en la p e r s p e c t i v a t a n t o
fenomenológica como histórica, procedimiento es nom
bre que designa a la realidad vital del conjunto de actos
jurisdiccionales; proceso, el que denomina a esas mismas
realidades, pero no en superficie sino como fenómeno
profundo y total: cuando se capta que esos actos son la
expresión y el nexo de un conjunto de relaciones, que
realizan funciones, que son canalizados por estructuras,
que transforman su objeto común.
Ley N° 29.497 105
3. Concepto de proceso
Antes de fijar el concepto, convendrá delimitar su
alcance, frente al que puede haberle correspondido a la
noción! puesto que noción y concepto son magnitudes
confundibles. Noción es entendimiento primario; im
preciso pero suficiente para distinguir su objeto de otro
objeto, toda vez que no se someta a un análisis riguroso.
Concepto, al contrario, es un pensamiento que des
cribe de modo inequívoco un objeto; se diferencia de la
definición en que ésta explicita enteramente los conteni
dos de un concepto.
Dicho de otro modo, el concepto puede escindirse
en, por lo menos, dos especies: definiciones (conceptos
que explicitan otro concepto) y menos conceptos (que
sirven p a r a identificar rigurosamente un objeto sin
explicitar otro concepto).
El concepto de proceso, es un concepto compuesto
por el concepto del género proceso y la especificación
correspondiente al proceso jurisdiccional.
Es corriente señalar que existen procesos de todo
tipo dentro del campo del derecho y fuera de él. Que hay
procesos físicos (el desplazamiento del agua de un río),
químicos (la combustión), biológicos (el crecimiento
animal o vegetal), psíquicos (la ideación, la pasión),
económicos (la inflación, la producción, la distribución
de bienes), religiosos (la conversión, la apostasía), polí
ticos (la elección, la revolución), históricos (el imperio
napoleónico, la supresión de la esclavitud), sociales (la
movilidad), etc.
Todos estos procesos pueden ser conceptuados como
coordinaciones de causas determinan un efecto común.
106 Ley N° 29.497
Esas causas pueden ser de diversas especies, pero
en la mayor parte de los procesos que acaecen dentro del
campo de la cultura, causa es intercambiable por acto.
Ello es particularmente visible en los procesos jurí
dicos '• ya de derecho privado, como la formación y la
ejecución de un contrato, o el otorgamiento de un testa
mento! ya de derecho público, como la sanción de una ley,
la realización de un proceso administrativo, o la de un
juicio por cobro de soles.
Si atendemos que la noción de efecto puede ser
sustituida con ventaja -por más exacta- dentro de los
procesos jurídicos, por la finalidad (que identifica al
efecto propuesto o perseguido concientemente, o al efec
to dispuesto por el legislador como deseable término del
proceso), no será difícil conformar un concepto genérico
adecuado a ellos. Proceso será, pues, la coordinación de
actos jurídicos con un fin común.
Si se reflexiona brevemente sobre el concepto obte
nido veremos que sus elementos son actos, que sus notas
son la pluralidad, la coordinación y la finalidad común. Y
si advertimos que el efecto no puede producirse sino por
la necesaria presencia de ciertos actos, sin cuya correla
ción a copresencia todos los demás pierden sentido,
porque el efecto no se produce, o la finalidad no se
alcanza, logramos el dato de la interdependencia. Toda
vía, si comprendemos que no importa, en todo caso,
cuáles sean las simultaneidades requeridas, siempre
será necesaria una sucesión (a partir de la mínima dada
entre causa y efecto), podemos completar este concepto,
perfeccionado o especificado, de "proceso jurídico": su
cesión de actos interdependientes coordinados para la
obtención de un fin común.
"i
Ley N° 29.497 107
Si volvemos a contemplar el nuevo concepto, vere
mos que presenta dos notas comunes con el concepto
primario y genérico de proceso- una estructura y una
finalidad propias. Los elementos se estructuran en la
interdependencia, la sucesión y la coordinación, en fun-.
ción de un fin. Curiosamente, los criterios que CARNELUTTI
utiliza como clave sistemática del proceso (entendido
como proceso judicial, o jurisdiccional, o procesal, según
los autores) no son característica exclusiva de éste.
Dicho de otro modo, no son condición necesaria y sufi
ciente para los propósitos del autor referido. 62
Antes de ahora nos hemos conformado con el con
cepto jurídico general; pero frente a la evidencia de su
incapacidad para determinar al proceso jurisdiccional a
fondo (sirve indistintamente para los procesos legislati
vos, administrativos y de derecho privado), hemos debi
do preocuparnos por encontrar nuevos puntos de refe
rencia, a fin de distinguir claramente el objeto concep
tuado de los demás.
El camino de solución es bastante simple; la lógica
indica que cuando queremos reducir la extensión (el
concepto cubre demasiado campo, excede su propósito)
tenemos que a u m e n t a r la compresión (los elementos
determinantes del concepto).
Tal regla permite obtener la formulación siguiente^
proceso es la sucesión de actos interdependientes coor
dinados a la obtención de la satisfacción jurídico median
te el ejercicio de la jurisdicción.
62. ALSINA, Ob. cit, p. 724.
i
108 Ley N° 29.497
4. Diferencia entre Proceso y procedimiento
Desde el momento en que el Estado toma a su cargo
la realización coactiva del Derecho, sustituyendo la
actividad privada, aparece el proceso jurisdiccional como
respuesta adecuada para lograr la satisfacción de los
intereses.
En otras palabras, el proceso es el instrumento
técnico, construido por normas procesales, para lograr
la realización del derecho sustancial.
Podemos expresar, siguiendo el concepto de Vélez
Mariconde, que el proceso es "una serie gradual, progre
siva y concatenada de actos procesales, cumplidos por
órganos públicos predispuestos y particulares interesa
dos cuyo fin inmediato es el restablecimiento del orden
jurídico alterado, y su fin mediato, la fijación de los
hechos y actuación del derecho". Esta caracterización
comprende tres elementos- el objetivo, el subjetivo y el
teleológico.
El "proceso" como institución es u n a estructura
técnica, un ente abstracto de unidad conceptual que se
manifiesta en la realidad a través de los procedimientos.
Por ellos cuando hablamos de procedimiento, nos
estamos refiriendo al "rito del proceso" que visto en su
faz dinámica, es el curso o movimiento que la ley estable
ce en la regulación de su marcha dirigida a obtener un
resultado. En otras palabras, es el camino que los sujetos
procesales deben recorrer para culminar en la senten
cia.
Por lo tanto, los procedimientos son el conjunto de
formalidades a que deben sujetarse las partes y el Juez,
en la tramitación del proceso.
Ley N° 29.497 109
Las leyes procesales ofrecen diversidad de proceso,
cada uno con perfiles que les son propios, no obstante
mantener el concepto unitario de proceso.
Desde el punto de visa práctico, el proceso no es otra
cosa que un medio técnico que permite un sujeto -dotado
de potestad jurisdiccional efectuar repartos de potencia
o impotencia entre los particulares resolviendo los con
flictos jurídicos de acuerdo al ordenamiento vigente.
En virtud de lo anterior, las denominadas normas
procesales adjetivas o instrumentales resultan el lógico
complemento de la legislación sustantiva, y en la prácti
ca, el dominio tanto de unas como de otras constituyen
una preocupación constante de los estudiosos del dere
cho (jueces, doctrinarios, abogados, procuradores, etc).
5. Clasificación de los procesos
[Link] de clasificación de los procesos
La clasificación de los procesos, ya sea doctrinaria o
legislativamente, surge ante la necesidad ineludible de
contemplar nuevas situaciones a las que un sistema
único no puede brindar soluciones.
En el derecho primitivo existía un solo tipo de
proceso y no se conocía la diversificación de ellos. Plan
teado un conflicto cualquiera fuera su contenido, su fin,
su valor o su carácter, era decidido por un solo proceso.
Sin embargo, el transcurso del tiempo, la evolución
de la historia, la aparición de nuevas formas de vida, con
profundas transformaciones socios-económicas, hacen
sentir la necesidad de crear nuevas formas procesales.
Surgen entonces procedimientos con particularida-
no Ley N° 29.497
des propias, que pueden clasificarse en la legislación
positiva vigente.
Así, existen diferentes criterios para clasificarlos, a
saber-*
• I.- Por la naturaleza del órgano
II." Por la existencia de conflicto
III.- Por el fin perseguido
IV.- Por la estructura ^.
V.- Por la naturaleza de la pretensión.
5.2. Por la naturaleza del órgano
Esta clasificación se efectúa teniendo en cuenta al
Juez, es decir al sujeto que va a dirimir el conflicto.
Desde este punto de vista encontramos el proceso judi
cial propiamente dicho y el proceso arbitral.
a) Proceso Judicial: Se hace referencia al que se
desarrolla ante el órgano jurisdiccional (tribunales ordi
narios) y que constituyen el proceso por antonomasia.
En consecuencia, es aquel que se realiza ante el juez
investido por el Estado de la potestad de administrar
justicia, con todas las facultades que le son inherentes'
notio, vocatio, coertio, judicio y executio.
b) Proceso Arbitral: Se hace referencia al proceso que
se desarrolla ante un juez denominado "arbitro", que
recibe mandato de las partes o de la ley, a fin de dirimir
la contienda, con garantías de imparciabilidad y ecuani
midad.
En otras palabras, las partes pueden en ciertos
casos, sustituir al órgano jurisdiccional del Estado al que
le hubiera correspondido entender, p a r a someter la
Ley N° 29.497 111
decisión de sus controversias a jueces de su elección,
llamados "arbitros".
El arbitraje puede ser forzoso (impuesto por la ley)
o voluntario que proviene de la decisión de las partes.
El procedimiento a que debe ajustarse los arbitros.
constituye el llamado proceso arbitral regulado en la
Ley de Arbitraje. (D.L. 25.935).
Este procedimiento, tiene caracteres especiales.
Así, los arbitros resolverán los conflictos pudiendo
flexibilizar las normas procesales, dentro de los límites
establecidos en el compromiso arbitral.
Estos arbitros vienen a "sustituir", en los casos que
la ley permite, la actuación del órgano jurisdiccional, sin
perjuicio que sea éste el que intervenga cuando la elec
ción haya recaído sobre él.
Debe aclararse que esta sustitución no es total, por
cuanto en numerosos supuestos, se debe acudir el juez de
la jurisdicción, ya que el juez arbitro carece de "imperium"
(carece de coertio y executio).
Así si las partes solicitan medidas cautelares, por
ejemplo un embargo, deberán requerirlo ante un juez
ordinario. Además dictado el laudo arbitral (sentencia)
el mismo deberá ser protocolizado ante el Tribunal
ordinario que debiera haber conocido del asunto.
La ejecución del laudo, se efectuará a pedido de
parte y será ordenada por el Tribunal.
5.3. Por la naturaleza He la pretensión
Este criterio de clasificación está determinado por
el tipo de pretensión y los divide en- universales y
singulares.
112 Ley N° 29.497
a) Procesos Universales: Son aquellos que tienden a
la distribución del patrimonio de un persona por causa
de muerte o de falencia.
b) Procesos Singulares: Son los caracterizados por
oposición a los universales y su rango principal es la
existencia de partes individuales en situación de conflic
to. Se t r a t a del interés de una o más personas con
relación a una o más pretensiones determinadas.
Existe pues, una relación jurídica procesal única.
Estos procesos singulares se clasifican teniendo en
cuenta la existencia o no de conflictos en- "procesos no
contenciosos".
5.4. Por la existencia o no de conflictos
Según exista o no controversia, se clasifican en-
a) Contenciosos
Son aquellos que tienden a la obtención de un pro
nunciamiento que dirima un conflicto u oposición de
intereses suscitados e n t r e dos o más personas, que
revisten la calidad de "partes". 63
Cabe señalar que esta situación de controversia
existe aún en el caso de rebeldía del demandado, porque,
lo que caracteriza a estos procedimientos es que la
contienda exista al menos en situación potencial.
b) No contencioso
Son llamados también actos de jurisdicción volunta
ria y tienen por finalidad integrar, constituir o dar
63. PALACIOS, LINO, Ob. cit., p. 478.
Ley N° 29.497 113
eficacia a ciertos estados o relaciones jurídicas privadas
frente a la sociedad. Esto es, no se trata de un conflicto
entre p a r t e s porque el demandado no se encuentra
individualizado. La resolución que pone fin a estos pro
cedimientos se dicta en favor del que lo promueve (petiv
cionario) pero no en contra de un demandado.
Para hacer gráfica esta característica daremos un
ejemplo: si en la partida de nacimiento de un personarse
ha consignado erróneamente el nombre apellido de la
misma o fecha de nacimiento, podrá el interesado solici
tar la rectificación de tal documento, mediante el proce
so no contencioso.
Quien inicia el trámite, es denominado "peticiona
rio" y su solicitud no va dirigida contra una persona
determinada sino frente a la sociedad.
Por ello, el objeto puede consistir en una o más
peticiones y los sujetos privados que intervienen como
dijimos se llaman "peticionarios".
En estos actos de jurisdicción voluntaria, como
dijimos en principio, no hay conflicto aunque pueden
tornarse contenciosos.
En ellos participa el Ministerio Público asegurando
el contradictorio y en defensa del interés social o público
comprometido (Ej.: autorización para contraer matrimo
nio, declaración de incapacidad.
El pronunciamiento que los resuelve produce el
efecto de cosa juzgada formal.
5.5. Atendiendo el fin perseguido
Asimismo, los procesos contenciosos atendiendo al
fin perseguido se clasifican en: a ) declarativos! b) ejecu-
114 Ley N° 29.497
tivos y c) cautelares. Esto es, según se pretenda la
declaración de un derecho, la ejecución de mismo o el
aseguramiento de lo resuelto.
a) Declarativos
El proceso declaratorio, llamado también "de cono
cimiento o de cognición" es aquel que tiene como objeto
una pretensión inicialmente incierta, tendiente a lograr
que el Tribunal que conoce el problema, reciba la prueba
y dicte la sentencia decidiendo sobre el fondo de la
cuestión. Es decir, siguiendo el concepto de Palacios, es
el procedimiento que tiene por fin que el juez dilucide o
declare el derecho mediante la aplicación de las normas
pertinentes. A través del desarrollo y culminación del
mismo, se obtendrá u n a sentencia que contenga una
declaración de certeza sobre la existencia o inexistencia
del derecho pretendido por el actor dando por termina
da la situación dudosa.
b) Ejecutivos
El proceso de ejecución es a q u e l en el c u a l
preexistiendo un derecho cierto o presumiblemente cier
to, se procura su efectivización para satisfacer el interés
del titular.
En los procesos de ejecución se pretende solucionar
un conflicto, pero sobre la base de un título ejecutivo, al
cual la ley otorga una presunción de autenticidad. Por
ello el conocimiento es limitado, las defensas son taxati
vamente enumeradas por la ley y los plazos breves y
perentorios. La sentencia que en él se dicte produce
efecto de cosa juzgada formal.
c) Cautelares
Su objeto es asegurar el resultado de un proceso
Ley N° 29.497 115
declarativo o ejecutivo a fin de que el mismo no se torne
ilusorio durante el tiempo que transcurre entre deman
da y sentencia.
Se salvaguarda así los intereses privados y públicos
en juego en un proceso.
La protección se logra a través de un conjunto
heterogéneo de medidas que pueden clasificarse según
PODETTI en^ a) Medidas para asegurar bienes (por ejem
plo, entre otros-' embargo, secuestro ', b) medidas para
asegurar elementos probatorios (por ejemplo, entre otras,
recepción de prueba anticipada, y c) medidas para asegu
rar personas.
En estos procedimientos el trámite varía, según
fuera la naturaleza del bien que se pretende asegurar.
Las medidas pueden ser solicitadas por las partes y por
el Tribunal en otros procesos.
Además son modificables o provisorias. Esto signi
fica que siempre es posible cambiar lo resuelto. Así, si se
t r a t a r a de un embargo, el mismo puede ser sustituido,
ampliado, moderado o hasta cancelado según las cir
cunstancias. Por último cabe señalar que estos procedi
mientos carecen de autonomía. Ello porque las medidas
cautelares se dictan para asegurar intereses discutidos
en otro procedimiento declarativo o ejecutivo. De alguna
manera son accesorios de éstos y por ello siguen la suerte
del principal.
5.6. Por la estructura
Los juicios contenciosos, declarativos y ejecutivos,
se subclasifican, por su estructura, esto es por la forma
asignada para su procedimiento en generales y especia
les respectivamente.
116 Ley N° 29.497
Juicios declarativos generales y especiales
Son generales o especiales según constituyan una
forma general para la declaración o ejecución de los
derechos o simplemente una forma especial para casos
determinados.
A su vez, atendiendo al valor del bien o cantidad que
se reclame, se subdividen los declarativos generales en-
a) proceso de conocimiento; b) proceso abreviado! y c)
proceso sumarísimo.
Juicios declarativos generales
El proceso de conocimiento es aquel en el cual
pueden plantearse y decirse en forma definitiva la tota
lidad de las cuestiones jurídicas derivadas de un conflic
to entre partes. Es la forma más común de tramitación de
la litis. Como ya dijimos son declarativos generales los
llamados en el Código de Procedimientos Civiles juicios
ordinarios de mayor o menor cuantía y especiales. En el
Código Procesal Civil tenemos- proceso de conocimien
to, abreviado, sumarísimo, cautelar, procesos de ejecu
ción y los procesos no contenciosos.
Estos juicios declarativos constan de cuatro etapas
esenciales, a saber- la introductiva de las cuestiones,
etapa probatoria, etapa discusoria y la etapa decisoria.
Sin embargo existen otras etapas que podríamos llamar
eventuales, es decir que pueden o no existir y que son las
llamadas medidas preparatorias, la etapa de ejecución
de sentencia y la etapa impugnativa o de recursos.
Ley N° 29.497 117
6. Prueba anticipada
La ley autoriza practicar pruebas cuando quien
pretende demandar carece del conocimiento de algún
hecho que le es imprescindible para entablar correcta
mente su demanda. Entonces como su nombre lo indica,
se promueve con vista a un proceso posterior.
Debe destacarse que no solamente estas pruebas
pueden ser solicitadas por el actor sino que también
podrá requerirlas el demandado, cuando se t r a t e de
anticipo de prueba.
Por tanto, los procesos, pueden comenzar con las
pruebas anticipadas, que provocan la apertura del pro
ceso, e implican ejercicio de la acción. Si bien no se
concreta definitivamente la pretensión, se la hace valer
en forma parcial en alguno de sus componentes. Se
introducen parte de las cuestiones que serán comple
mentadas para su integra. 64
Estas medidas cautelares son limitadas, taxativas y
de valor provisorio.
7. Del proceso contencioso
7.1. Función represiva del proceso
La finalidad del proceso contencioso es típicamente
represiva' hacer que cese la contienda, lo cual no quiere
decir hacer que cese el conflicto, que es inmanente, sino
componerlo mediante el derecho, bien con la formación
de un mandato, bien con su integración, bien con su
actuación.
64. CLARIA OLMEDO, Ob. cit, p. 321.
118 Ley N° 29.497
La naturaleza contenciosa del proceso, se debe, por
tanto, al conflicto de intereses cuanto a su actualidad,
que reclama la función represiva del derecho. El estudio
del proceso contencioso desde el punto de vista funcio
nal compromete, pues, la investigación acerca de lo que
es, no el conflicto de intereses, sino su actualidad.
8. Litis
El conflicto actual de intereses se denomina litis. La
terminología a este respecto no está consolidada toda
vía; ciertamente, antes de que se propusiese su empleo,
con un significado científico preciso, la palabra se utili
zaba en más de un significado, tanto para denotar el
conflicto de intereses para cuya composición opera el
proceso, como para denotar el proceso mismo.
La pretensión es exigencia de subordinación de un
interés ajeno al interés propio.
La resistencia es la no adaptación a la subordina
ción de un interés propio al interés ajeno, y se distingue
en contestación (no tengo que subordinar mi interés al
ajeno) y lesión (no lo subordino) de la pretensión.
La litis, por tanto, puede definirse como un conflicto
(intersubjetivo) de intereses calificado por un preten
sión resistida (discutida). El conflicto de intereses es su
elemento material, la pretensión y la resistencia son su
elemento formal.
Aunque la noción de la litis pertenezca a la teoría
general del derecho, su máxima importancia para la
teoría del derecho procesal aconseja que hagamos de ella
aquí un breve análisis.
Ley N° 29.497 119
9. Sujeto de la litis
Una litis, puesto que es un conflicto Ínter subjetivo
de intereses, tiene necesariamente dos sujetos. Cada
uno de ellos toma el nombre de parte; con lo cual se indica
más bien su posición que su individualidad, esto es, que.
uno de los sujetos del conflicto y, por tanto, forma parte
de él. La noción de parte, precisamente porque es propia
del conflicto jurídicamente relevante en general, no de la
litis en particular y, por tanto, es común al derecho
procesal y al derecho material, debe buscársela también
en la teoría general del derecho. Puesto que, como
veremos, toman el nombre de partes también algunos de
los sujetos del proceso, para denotar a los sujetos de la
litis no se dice solamente partes, sino partes en sentido
material.
Ciertamente, el nombre de parte se emplea en el
Código promiscuamente, tanto en sentido material como
en sentido procesad cuando, por ejemplo, se habla de las
partes como destinatarias de los efectos del proceso, son
ellas los sujetos de la litis (ejemplo^ en cambio, cuando se
habla de ellas como de titulares de derechos o de cargas
procesales, se designa con ese nombre a los sujetos del
proceso.
Si u n a l i t i s fuese s i m p l e m e n t e u n conflicto
intersubjetivo de intereses, los sujetos de ella serían
siempre y simplemente los dos hombres o dos grupos a
los cuales pertenecen los dos intereses en conflicto; pero
la cosa se complica si se reflexiona que para constituir la
litis tiene que agregarse a cada interés la pretensión o la
resistencia, que son, como veremos, actos jurídicos. Se
presenta así también respecto de la litis un posible
desdoblamiento del sujeto, en el sentido de que una
120 Ley N° 29.497
puede ser la persona a la cual corresponda el interés y
otra la persona a la cual remonte la pretensión o la
resistencia, por ejemplo el progenitor pretende el pago
de un crédito de su hijo» el acreedor pretende del tercero
la restitución de un bien perteneciente a su deudor; el
ministerio, al pedir que se declare la certeza de la
nulidad de un matrimonio, propone la pretensión al
estado libre de cada uno de los cónyuges. La dificultad
opuesta por tales fenómenos a la construcción del con
cepto de sujeto de la litis se supera del mismo modo como
se construye el concepto de sujeto de la relación jurídica,
componiendo con la persona a quien pertenece el interés
y con la otra persona a quien remonta la voluntad, un
grupo al cual la teoría general le da el nombre de persona
compleja. También el sujeto de la litis puede ser, por
tanto, una persona simple o una persona compleja al
igual que el sujeto de la relación jurídica.
Como los intereses en litigio no pueden ser más de
dos, tampoco son más de dos los sujetos de la litis. Puede
ocurrir que un interés de Ticio esté paralelamente en
conflicto, no sólo con un interés de Cayo, sino también
con otro interés de Sempronioi por lo demás en tales
casos, no se da una sola litis con más de dos sujetos, sino
dos litis, cada una de ellas con dos sujetos; sumando las
dos litis los sujetos parecen tres, pero es porque Ticio es
sujeto de ambas. 6 5
65. ALSINA, Ob. cit,. p. 368.
Ley N° 29.497 121
10. Objeto de la litis
— Objeto del interés es un bien. Tal es necesariamen
te también el objeto del conflicto de intereses y, por
tanto, de la relación jurídica y de la litis.
También el concepto del objeto de la litis, como el de'
los sujetos de ella, está elaborado por la teoría general
del derecho. A ella, en particular, es necesario recurrir
para conocer las distinciones que para la teoría procesal
tiene notable importancia, entre objetos simples y com
plejos, muebles e inmuebles, materiales e inmateriales.
La pretensión, es un acto no un poder; algo que
alguien hace, no que alguien tiene; una manifestación, no
una superioridad de la voluntad. No sólo la pretensión
es un acto y, por tanto, una manifestación de voluntad,
sino uno de aquellos actos que se denominan declaracio
nes de voluntad; también ésta es otra de las nociones que
el alumno debe tomar de la teoría general.
Dicho acto, no sólo no es, sino que ni siquiera supone
el derecho (subjetivo); la pretensión puede ser propues
ta tanto por quien tiene como por quien no tiene el
derecho y, por tanto, puede ser fundada o infundada.
Tampoco el derecho reclama necesariamente la
pretensión; como puede haber pretensión; al lado de la
pretensión infundada tenemos, como fenómeno inverso,
el derecho inerte. 66
66. FADDA Y BENSA, Note al Diritto delle Pandette del Windscheid, I,
parte primera, Torino, Utet, 1902, p. 679; CARNELUTTI, Teorie genérale, p. 20;
CARNELUTTI, Sistema I, p. 345; BETTI, Diritto Processuale, p. 63.
122 Ley N° 29.497
11. Resistencia a la pretensión
La resistencia a la pretensión puede consistir en
que, aun sin lesionar el interés, el adversario conteste a
la pretensión o, por el contrario, en que, sin contestar a
la pretensión, lesione el interés! puede ocurrir también
que la resistencia se la despliegue sobre la una y sobre la
otra línea a la vez. Tanto la contestación como la lesión
de la pretensión, del mismo modo que la pretensión, son
dos actos jurídicos, pero de diversa especie* la contesta
ción, como la pretensión, una declaración; la lesión es,
por el contrario, una operación jurídica. 67
Se distinguen así, en razón de la cualidad de la
resistencia, la litis de pretensión contestada y la litis de
pretensión insatisfecha. A la primera se le puede dar
también el nombre de controversia.
12. Razón de la pretensión
La exigencia de la subordinación a un interés propio
de un interés ajeno puede estar por sí, independiente
mente de su conformidad con el orden jurídico. La pre
tensión sin fundamento es siempre una pretensión! por
lo demás, si en el campo de la fuerza puede tener fortuna,
en el del derecho es una pretensión inerte e inútil. El
arma con que la pretensión opera en el campo del dere
cho, es la razón.
Razón de la pretensión es su fundamento según el
derecho; en otras palabras, la coincidencia entre la
67. CARNELUTTI, Teoría genérale, pág. 20,279: BETTI, Ragione e azione,
en Riv. di dir, proc. civ., 1932,1, pág. 205; CARNELUTTI, Lezioni sul processo
pénale, I, pág. 169.
Ley N° 29.497 123
pretensión y una relación jurídica activa. En tanto una
pretensión tiene razón en cuanto una norma o un precep
to jurídico establece la prevalencia del interés que es el
contenido de la pretensión. Así se distingue, no sólo la
razón de la pretensión respecto de la afirmación y tam
bién de la opinión de la tutela concedida por el derecho
a la pretensión^ una pretensión puede tener razón sin
que quien la propone lo diga o a u n lo sepa; por el
contrario, puede no tenerla por más de quien la propone
afirme o aun considere su conformidad con el derecho.
Puesto que según el habla común las relaciones jurídicas
activas se identifican con el derecho subjetivo, se com
prende que quien propone una pretensión, afirmando la
razón de ella, hace valer un derecho.
Si se toma en cuenta la relación que de ese modo la
razón establece entre derecho y pretensión, se compren
de que las pretensiones puedan ser clasificadas a la
manera de los derechos, o mejor, de las relaciones jurídi
cas, en orden precisamente a la relación a que se refie
ren; esta posibilidad de distinción se da respecto de las
pretensiones razonadas, no de las pretensiones conside
radas independientemente de la razón. No, pues, las
acciones, sino las pretensiones, son las que se distinguen
en reales o personales, mobiliarias o inmobiliarias, ma
teriales o procesales.
A propósito de las razones, y correlativamente de
las pretensiones procesales, hay que recordar que si el
proceso obra para la composición de litis, se sigue de ello
necesariamente la tutela del interés de una de las par
tes; por lo cual se comprende que la pretensión pueda
fundarse no sólo en una relación jurídica material, sino
también en una relación procesal; así, también debe
ocurrir cuando la pretensión, en vez de estar puesta
124 Ley N° 29.497
extrajudicialmente, sea deducida en el proceso; si Ticio
hace valer contra Cayo en juicio un derecho, fundamento
de su pretensión es no sólo la tutela otorgada por dere
cho a su interés, sino también que tal tutela debe serle
reconocida mediante el proceso; de este modo, no sólo el
derecho subjetivo material, sino también la acción, fun
cionan como razón de la pretensión.
Puesto que la tutela jurídica se resuelve en la atri
bución a determinados hechos de determinados efectos,
la razón a su vez se resuelve en la existencia de un efecto
en que la tutela consiste, y de un hecho, del cual proviene
la tutela. De ahí la distinción de la razón en dos elemen
tos, motivos y conclusiones^ los primeros se refieren a los
hechos jurídicos que sostienen la pretensión; las segun
das, a los efectos correspondientes a ellos.
Por último, puesto que la existencia de una relación
jurídica activa se resuelve en la existencia de un precep
to jurídico y en la existencia del hecho, del cual aquélla
derivar la relación, se entiende que las razones se distin
gan en razones de hecho y razones de derecho, o más
exactamente, que se resuelvan en elementos de hecho y
elementos de derecho. 68
13. Razón de la contestación
Como la razón se distingue de la pretensión, así
también hay que distinguirla de la contestación; y no hay
nada nuevo que agregar. La razón de la contestación es
la inexistencia de una relación jurídica que suministre
razón a la pretensión.
68. CARNELUTTI, Sistema, I, p. 351; REDENTI, Profili, p. 107.
Ley N° 29.497
Esta inexistencia, habida cuenta del mecanismo
jurídico, puede resolverse en las siguientes hipótesis:
a) inexistencia de la razón de derecho de la preten
sión o mejor, inexistencia del elemento de derecho de su
razón!
b) o bien, inexistencia del elemento de hecho de la
razón de la pretensión;
c) o bien, existencia de un hecho que, según un
diverso precepto jurídico, t e n g a efecto extintivo o
invalidativo de la relación jurídica que constituye el
fundamento de la pretensión. 69
Cuando está sostenida por una razón del tipo a) o b),
la contestación se denomina defensa,' según las dos
hipótesis defensa de hecho o defensa de derecho; defen
sa es, por tanto, la contestación de la pretensión fundada
en la negación del elemento de hecho o de derecho de la
razón de la pretensión.
Cuando está sostenida por una razón del tipo c), la
contestación se denomina excepción; este nombre, que
toma su origen del proceso formulario romano, sirve
para denotar la contestación (de la pretensión) fundada
en un hecho que tenga eficacia extintiva o invalidativa
del efecto jurídico afirmado como razón de la pretensión.
Puesto que se funda en elementos de derecho y de hecho
distintos de los que constituyen la razón de la preten
sión, la excepción amplía el campo contencioso, o en
otras palabras, el área de la litis; la excepción, como la
69. BETTI, Diritto, processuale, pág. 90; CHIOVENDA, Institución, 1, p.
304; CALAMANDRE, Instituzione, I, p. 105.
126 Ley N° 29.497
defensa, puede ser material o procesal, según que afecte
a la razón material o a la procesal de la pretensión.
Cuando la contestación concierne sólo a la razón proce
sal de la pretensión, hay un tipo de litis que puede ser
calificada de secundaria, con respecto a la litis principal,
o también de litis de orden en comparación con la litis de
fondo.
14. Contrapretensión
Puede ocurrir que frente a la pretensión, la otra
parte, en vez de contestarla o además de contestarla,
presente a su vez, respecto del mismo conflicto de inte
reses, una pretensión; ésa es la contrapretensión.
El carácter particular de la contrapretensión está
en que una pretensión se refiere al mismo conflicto de
intereses acerca del cual se eleva una pretensión opues
ta! hay, pues, dos pretensiones en una misma litis. Bajo
este aspecto, se puede hablar de litis unilateral o litis
bilateral.
También la contrapretensión se distingue de su
razón.
15. Cuestión
En cuanto la razón, ya sea de la pretensión o de la
contestación, sea dudosa, surge una cuestión, la cual, por
tanto, es la duda acerca de una razón. Puesto que la
decisión de la litis se obtiene resolviendo las cuestiones,
las cuestiones resueltas son luego razones de la decisión^
las razones (de la pretensión o de la contestación) pasan
a ser cuestiones (del proceso), y éstas se resuelven en
razones (de la decisión).
Ley N° 29.497 127
La cuestión no es la litis; en efecto, ésta consiste,
ante todo, en un conflicto de intereses, que es extraño a
la cuestión; la cuestión, por el contrario, consiste en una
duda, que puede ser extraña a la litis. Puede haber, por
consiguiente, como cuestión sin litis (duda teórica o
académica), también litis sin cuestiones (cuando la pre
tensión es contestada sin afirmación de razones, o sin ser
contestada, queda insatisfecha). Cuando la litis presenta
una o más cuestiones, se acostumbra a hablar de contro
versia, la cual es, pues, palabra que debe emplearse más
propiamente para denotar esa especie de litis. 70
A menudo se confunde la cuestión con el acto que la
propone (demanda), o también con la razón a que se
refiere (en particular, excepción).
Como las razones, también las cuestiones se distin
guen según el tipo de las relaciones jurídicas a que se
refiere; en particular se distinguen las cuestiones mate
riales y las cuestiones procesales. A las cuestiones mate
riales tanto la práctica como la ley suelen darles el
nombre de cuestiones de fondo; fondo de la litis, por
tanto, significa el conjunto de las cuestiones materiales
que presenta la litis; en la práctica las cuestiones proce
sales suelen llamarse cuestiones de orden, o también de
rito.
Puede ocurrir de una litis presente sólo cuestiones
materiales; puede acaecer, en cambio, que sólo deban
resolverse cuestiones procesales; por ejemplo, Cayo no
discute su deuda frente a Ticio, sino la embargabilidad
70. CHIO VENDA, Istituzioni, I, págs. 351 y sigs; CARNELUTTI, Lezioní
sul procceso pénale, I, p. 145.
128 Ley N° 29.497
de un bien que Ticio quiere expropiar; en tal caso la litis
era sólo la lesión, no de contestación de la pretensión,
pero lo que ha encendido la litis de la segunda especie ha
sido precisamente el proceso; la litis de contestación
procesal, que subsigue, se asemeja a las enfermedades,
secundarias, determinadas por el uso de ciertas medici
nas.
Habida cuenta del orden en que deben ser decidi
das, toda vez que una cuestión debe ser resuelta antes
que otra, a aquélla se la llama preliminar.
En general, son preliminares, respecto de las cues
tiones de fondo, las cuestiones atinentes al proceso; pero
como un orden lógico, o aun solamente práctico, con
frecuencia se impone también respecto de varias cues
tiones de fondo, puede ser preliminar también una cues
tión de fondo respecto de otra de la misma categoría. Si
la cuestión de orden se refiere, no tanto al quomodo
cuando al an del proceso, en forma que deba ser resuelta
para saber si se puede hacer el proceso, se la denomina
prejudicial.
La distinción entre cuestión y litis debe ser conside
rada en el sentido de que, no sólo una litis puede implicar
varias cuestiones, sino también en el de que una cuestión
puede interesar a varias litis. Para comprender este
último principio, piénsese que hay hechos jurídicos de
efecto complejo, y no simple en el sentido de que él
derivan, no una, sino varias relaciones jurídicas; un
ejemplar de tales hechos es el matrimonio; por tanto , la
cuestión acerca de cada una de las relaciones jurídicas
que de él se siguen.
Cuando una litis presenta una cuestión que pueda
extenderse a otras litis, esa cuestión se denomina tam-
Ley N° 29.497 129
bien perjudicial, pero en sentido distinto del reciente
mente considerado- en sentido estricto, es cuestión
prejudicial la cuestión cuya resolución constituye una
premisa también para la decisión de otras litis. 71
16. Identidad de la litis
La identidad de la litis resulta naturalmente de la
identidad de sus elementos- sujetos, objeto y pretensión.
En cuanto a los sujetos y al objeto, póngase cuidado
en no confundir la identidad física con la identidad
jurídica; todos saben, por ejemplo, que la identidad de
una persona no queda prejuzgada por el hecho de que un
capaz venga a ser incapaz, y así a la persona singular se
sustituya una compleja; y que, igualmente, una sociedad
anónima o un rebaño continúen siendo siempre los mis
mos a persar de la mutación de los accionistas que
constituyen la primera o de los animales que integran el
segundo. Los principios relativos a la identidad jurídica
de los entes, sujetos u objetos, se infieren de la función
del derecho, que es la de regular mediante la composi
ción de los conflictos de intereses la economía. 72
Por tanto, mientras respecto de las personas el
cambio en la composición física acaece en orden a la
mejor tutela del interés de un mismo hombre o grupo, ese
cambio es indiferente p a r a la identidad jurídica; en
términos técnicos, no perjudica a la identidad del sujeto
71. ZANZUCCHI, II nuovo dir. proc. civl, I, p. 201.
72. CHIOVENDA, Istituzioni, I, págs. 323; CARNELUTTI, Sistema I, p.
288, CALAMANDREI, Istituzioni, I, p. 141; JAEGER, Diritto proc. civ.
130 Ley N° 29.497
de un interés el cambio de los hombres a quienes está
encomendada su administración! así, si una persona
física capaz pasa a ser incapaz, o viceversa (mutación de
estado), o si en u n a persona compleja se cambia el
administrador, el sujeto conserva su identidad. Asimis-.
mo, si el interés pertenece a un grupo, no queda excluida
la identidad por el cambio de las personas que lo inte
gran, dentro de los límites en que la finalidad del grupo
admita la fungibilidad de ellas: así, una sociedad comer
cial, de personas o de capitales no cambia porque cam
bien los socios. Por otra parte, respecto de las cosas, se
infiere asimismo de su función económica en qué límites
el cambio de su composición física es compatible con la
persistencia de su identidad jurídica.
En cuanto a la identidad causal de la litis, nótese
que es relevante, no sólo la naturaleza del interés que se
hace valer, sino también la medida en que se lo haga
valeri por ejemplo, la pretensión al goce perpetuo o al
goce temporal de la misma cosa, son diversas, al igual
que la pretensión al goce exclusivo o al goce en común.
Esto explica que la razón entre a constituir un elemento
de identificación de la pretensión; así ocurre cuando ella
determina o concurre a determinar la medida en que la
exigencia de la prevalencia del interés se manifiesta, lo
cual se verifica si y porque la enunciación de la razón
implica esa determinación; en los dos ejemplos, recién
propuestos, se hace valer el derecho de propiedad o de
usufructo, el de propiedad exclusiva o el de copropiedad.
Más allá de estos límites, la razón es irrelevante en
orden a la identidad de la pretensión- cuando se preten
de la propiedad, la pretensión es siempre la misma, ya
que la propiedad se haga derivar de la herencia, ya de la
donación, ya de la venta.
Ley N° 29.497 131
17. Conexión entre la litis
Si uno de los elementos es idéntico y no lo es otro, en
vez de identidad, hay conexión entre la litis. Según la
calidad del elemento común, se habla de conexión perso
nal o subjetiva, real u objetiva y causal.
Cuando en vez de ser uno son dos elementos en
común, se puede hablar de conexión duple o bilateral. 73
La conexión entre dos o más litis tiene relevancia
jurídica, por cuanto, en razón de ella, es posible y hasta
oportuno que las litis conexas se compongan mediante el
mismo proceso y, por tanto, por el mismo juez; pero a este
fin, la conexión, tal como recientemente la hemos defini
do, es un requisito necesario, pero no suficiente; hace
falta además que tengan en común los instrumentos de
su composición, esto es, las razones, si se t r a t a de litis de
pretensión discutida o los bienes, si se t r a t a en cambio de
litis de pretensión insatisfecha; en tal caso se habla
eficazmente de conexión instrumental 7 4 . Para que dos o
más litis sean instrumentalmente conexas, debe existir
entre ellas conexión subjetiva, objetiva o causal; en tanto
una mismas razones o unos mismos bienes pueden servir
a su composición, en cuanto tengan ellas por lo menos un
elemento en común; ésta, por lo demás, es a su vez una
condición necesaria, pero no suficiente, a dicho fin, por
lo cual puede darse conexión subjetiva u objetiva o
causal, que no sea instrumental, por ejemplo, la litis de
73. CHIOVENDA, Istituzioni, II, págs. 185 y sigs; CARNELUTTI,
Sistema, I, p. 357.
74. CALAMANDREI, Istituzioni, I, p. 143.
132 Ley N° 29.497
Ticio, contra Cayo, p a r a la entrega de un fondo es
subjetivamente, pero no instrumentalmente, conexa con
la litis de Ticio contra Sempronio, o aun contra el mismo
Cayo, para el pago de un crédito. 75
Para que exista conexión instrumental entre varias •
litis de pretensión discutida, es necesaria la identidad
de hecho jurídico o del efecto jurídico en que se resuelve
la razón^ en el primer caso se habla de conexión por razón
del t í t u l o , locución en la cual t í t u l o no significa,
impropiamente, más que hecho jurídico (título de la
demanda); en el segundo se habla de conexión por razón
del objeto, y aquí objeto se refiere a la demanda e indica
precisamente el efecto jurídico cuya declaración de cer
teza o cuya constitución se pide.
Cuando la conexión instrumental se agrega a la
conexión subjetiva, objetiva o causal, y adquiere, por
tanto, relevancia en orden al proceso, se la llama con más
propiedad interdependencia.
Cuando el hecho o el efecto jurídico en que se
resuelve la razón de la pretensión de varias litis distin
tas no sea idéntico, sino similar (lo cual puede ocurrir si
las litis no son conexas por identidad de algunos de sus
elementos), puede haber únicamente conexión impro-
pia^ tal es la relación entre varias litis en que los hechos
o los efectos constitutivos de las razones sean distintos,
pero pertenezcan al mismo género (por ejemplo, Ticio
contiende con Cayo y Sempronio con Mevio acerca de la
75. CARNELUTTI, Ob. cit, p. 362.
Ley N° 29.497 133
nulidad de dos testamentos a propósitos de las cuales se
presenta la misma cuestión. 76
18. Litis colectiva
Según el concepto hasta aquí expuesto, la preten :
sión y la resistencia, que constituyen el elemento formal
de la litis, se refieren a un conflicto de intereses singular
o determinado. Pero puede ocurrir que la pretensión o la
resistencia se refieran, no a un solo conflicto de intere
ses, sino a una serie indeterminada de conflictos simila
res; en tal caso se habla de litis colectiva o litis de
categoría. El quid novi de la litis colectiva, consiste, por
tanto, en la vinculación de la pretensión o de la resisten
cia, no con un conflicto singular, sino con una categoría
de conflictos.
Conflictos de categoría han existido siempre. Pero
para que tales conflictos de potenciales pasen a ser
actuales y adquiran, por tanto, aspecto de litis, es nece
sario que la categoría presente una cierta organización,
de modo que una o más personas administren sus intere
ses (o como se suele decir, asuman su representación) y,
por tanto, promuevan para la tutela de ellos la preten
sión o le opongan la resistencia. Por tanto, la litis colec
tiva es un fenómeno que se ha delineado y desarrollado,
cuando, ante todo en el campo de las relaciones de
intercambio de trabajo, al desplazarse los conflictos de
los individuos a las categorías, se inició el movimiento de
76. CARNELUTTI, Teoría del regularaento collecttivo dei rapporti di lavora,
Padova, Cedam, 1928
134 Ley N° 29.497
organización de éstas y se fueron realizando actos de
pretensión o de resistencia dirigidos a la tutela de una
categoría entera de intereses.
Esta evolución de la litis del conflicto colectivo, o en
otras palabras esta transformación de la litis, del plano
individual al plano colectivo ha tenido manifestaciones
dramáticas en los llamados conflictos colectivos del
trabajo, o mejor, en las formas que los tales asumieron
mediante la huelga y mediante el cierre. 77
19. Proceso contencioso
El proceso contencioso, es, por tanto, un proceso
caracterizado por el fin, que no es otro que la composi
ción de la litis! quien hace consistir su fin en la declara
ción de certeza o en la actuación del derecho, confunde el
fin con el medio, que veremos, precisamente consiste en
esa declaración de certeza o en esa actuación- a lo más, la
declaración de certeza o la actuación del derecho podría
ser el fin próximo, pero no el fin último del proceso, la
composición debe hacerse según el derecho o según la
equidad, y la conformidad con el derecho o con la equidad
se expresa mediante el concepto de justicia, la fórmula
puede ser integrada hablando de justa composición de la
litis. Apenas hay necesidad de advertir que si la justicia
de la composición constituye el fin, puede no correspon
der a ella el resultado del proceso; la inevitable elimina
ción de ésta, frente a aquél, es el signo de su humani
dad. 78
77. CARNELUTTI, Studi, IV, 1939, p. 273; CARNELUTTI, Sciopero e
giuidiziio, en Rivista di dir. proc. 1949,1, p. 1.
78. CARNELUTTI, ob. cit, p. 36.
*9
CUADROS SIPNOTICOS
¿COMO SERÁ EL NUEVO PROCESO LABORAL?
20 A 30
DÍAS
HÁBILES NO
ACUERDO
JUEZ PRECISA
O
PRETENSIONES
^ PUNTOS }
SIN ESCRITO DE
CONCILIAR CONTESTACIÓN
FIJA FECHA
AUDIENCIA DE
JUZGAMIENTO
3) ALEGATOS
4) SENTENCIA (60 MIN/
2) ACTUACIÓN CASOS EXCEP. 5D
PROBATORIA HÁBILES)
5 DÍAS
HÁBILES
NOTIFICACIÓN DE
SENTENCIA
VENTAJAS : MEDIDAS D E FAVORECIMIENTO
. Protección a la madre gestante, el menor de edad y la persona con
discapacidad: derecho a la defensa pública.
. Gratuidad del proceso cuando el monto total pretendido no supera las
70 URP (S/. 25,200.00).
. Exoneración del pago de tasas judiciales para el prestador de servicios
cuando las pretensiones son inapreciables en dinero.
. Comparecencia al proceso sin abogado: para los prestadores de servicios,
siempre que lo reclamado no supere las 10 URP (S/.3,600.00). En caso
de montos mayores y hasta las 70 URP será facultad del juez aceptar ello
en atención a las circunstancias del caso. Formatos de demanda aprobados
por el Poder Judicial.
PRESUNCIÓN DE LABORALIDAD
La acreditación de la existencia de un servicio personal hará
presumir la existencia de una relación laboral a plazo
indeterminado, salvo que pueda probarse en contrario.
PRESTACIONES PERSONALES DE SERVICIOS EN EL ÁMBITO
PÚBLICO
En el caso de prestaciones personales de servicios, de naturaleza
laboral o administrativa no es necesario agotar la vía
administrativa, salvo que se haya establecido un procedimiento
previo.
138 Ley N° 29.497
Artículo IV. Interpretación y aplicación de las normas
en la resolución de los conflictos de la justicia laboral
Los jueces laborales, bajo responsabilidad, imparten justicia
con arreglo a la Constitución Política del Perú, los tratados
internacionales de derechos humanos y la ley. Interpretan y aplican
toda norma jurídica, incluyendo los convenios colectivos, según los
principios y preceptos constitucionales, así como los precedentes
vinculantes del Tribunal Constitucional y de la Corte Suprema de
Justicia de la República.
El proceso judicial puede interpretarse como un
ingenioso mecanismo capaz de absorber c u a l q u i e r
conflicto que la sociedad le plantee, depurarlo mediante
ciertas prácticas, pasarlo por el tamiz de la ley, elaborado
según la prudencia de los jueces y devolverlo bajo la
forma de una decisión que, si no termina con todas las
aristas del litigio, al menos lo presenta domesticado en
sus aspectos más inmediatos y peligrosos. Es vital para
el funcionamiento de ese mecanismo que la base de
admisión de los conflictos a elaborar sea prác-ticamente
ilimitada, pero también que, una vez admitido, el conflicto
quede rápidamente sujeto a crecientes constricciones
que lo conduzcan hacia un resultado admisible. En este
sentido, la actuación de los diversos sujetos del proceso
se asemeja al de las paredes de un embudo en sus dos
segmentos: uno más amplio, que recibe el material, y
otro más estrecho que lo dirige a su destino.
El segmento más amplio del embudo representa a
los abogados. Cualquier ciudadano que -con acierto o sin
él- se considere con derecho a exigir la protección de la
ley debe ante todo dirigirse a un profesional del derecho
habilitado para aconsejarlo y defenderlo. En esta etapa
Ley N° 29.497 139
el letrado escucha a su cliente, extrae del relato las
características que sean jurídica-mente relevantes y
elabora para el conflicto un modelo descriptivo que -en
su versión más favorable a los intereses del cliente-
permita compararlo razonablemente con las p a u t a s
legales en vigor. Expone su conclusión al inte-resado,
que resuelve desistir de su pretensión, si con ayuda del
letrado descubre que ella no tiene asidero jurídico o
implica demasiado riesgo, o bien aceptar el plan de su
abogado si lo juzga al menos parcialmente satisfactorio.
Una vez que el letrado encuadra los intereses de su
cliente y de los ele-mentos aparentemente disponibles
p a r a s o s t e n e r l o s d e n t r o de los l í m i t e s l e g a l e s
razonablemente entendidos a su favor, la iniciación del
proceso da lugar a la etapa que puede representarse
como el cono más estrecho del embudo, donde el letrado
asume la posición convenida con su cliente y la dirección
del procedimiento corresponde al juez. Es deseable y
aun exigible que el magistrado reúna diversas condiciones
morales, intelectuales y técni-cas, pero de todas ellas la
imparcialidad es la más definitoria de la función. Si el
abogado, obligado a defender a su cliente, encauza las
pretensiones que se le someten y —en caso necesario—
las limita y reordena, lo hace teniendo en vista que tales
pretensiones han de someterse luego a un individuo o a
un grupo de individuos que no tienen obligación ni
preferencia alguna por cualquiera de las p a r t e s en
relación con el litigio que haya de entablarse. El centro
de la función del juez consiste en resolver el litigio sin
considerar a las p a r t e s mismas, sino apreciando la
posición de cada una a partir de los criterios legales,
interpretados y complementados por los criterios morales
que el magistrado esté dispuesto a aplicar de buena fe.
140 Ley N° 29.497
Que lo haga bien o mal es tema sumamente relevante
(que, de paso, requiere a cada observador decidir qué ha
de entender por «bien» o «mal»); pero la principal garantía
que el juez debe proporcional a los litigantes consiste,
antes que nada, en su neutralidad frente al caso. Esta
actitud le permite encauzar las posiciones incompati-bles
de las distintas partes, conducirlas en el desarrollo de
sus planteos a lo largo del proceso y adoptar, al final, una
decisión que las contemple proyectadas sobre el trasfondo
de la ley79.
De las normas del procedimiento laboral referidas
a la actuación del juez, cabe destacar tres características
que derivan del principio protector y del habitual carácter
[Link] importancia de la neutralidad judicial se a puesto a veces en duda en
materia de derecho de trabajo, rama jurídica cuyo objetivo fundamental es proteger
a una de las partes frente a la otra para compensar la desigualdad de su poder de
negociación. De aquí que durante muchos años se ha hablado de jueces obreristas
y de jueces patronales, que los magistrados son a menudo elogiados o criticados desde
perspectivas políticas y que, en épocas de gran confrontación política, se acuñaron
desempolvaron expresiones como "la industriadel juicio". Cabe aqui señalar que la
ley laboral es una ley protectora y que esa finalidad, no solo visible en el contenido
de sus normas sino también en las tendencias ideológicas dotadas de consenso
(principios) que se emplean para interpretarlas y aplicarlas, ha de ser
escrupulosamente respetada por cada magistrado, ya que todo ese complejo
representa el punto de equilibrio (llámese paz social o justicia social) que la
comunidad ha dispuesto para mantener cierta forma de convivencia; pero esa
consideración, de orden general, no implica que el juez deba tratar al trabajador con
una preferencia procesal que exceda lo estableido no torcer en su favor el sentido de
las leyes, haciendo una especie de justicia social paternalista para el caso aislado.
En este sentido puede afirmarse que una ley protectora, imparcialmente aplicada,
arroja un resultado previsiblemente protector, en tanto cualquier ley, aplicada sin
imparcialidad, ahonda los conflictos, mina de credibilidad del sistema judicial y
tienen a eliminar las ventajas colectivas del estado de derecho (Ver: Guisboug y otros,
Procedimiento Laboral, p. 72).
Ley N° 29.497 141
alimentario de las prestaciones reclamadas. Una con-siste
en el impulso procesal de oficio, que impide la caducidad
de la instancia y traduce la naturaleza tuitiva del derecho
del trabajo en el ámbito procesal; otra es una restricción
respecto de los plazos fijados p a r a las s e n t e n c i a s
interlocutorias y definitivas. La tercera, la facultad de
fallar ultra petita.
Es preciso que, d u r a n t e el proceso, los distintos
sujetos dispongan de comunicación expedita, confiable
y fehaciente. En nuestro tiempo existen medios de
comunicación nuevos, con base electrónica y notables
ventajas en cuanto se refiere a aquellos requisitos; pero
la ley procesal está concebida a partir del supuesto de
que la comunicación ideal-excluida la telefónica por su
naturaleza volátil- dependen del papel firmado, traído y
llevado. Las peticiones y manifestaciones dirigidas al
tribunal se presentan por escrito en su sede, donde se les
pone cargo, pero las comunicaciones dirigidas a las
partes y letrados requieren el conocimiento del lugar
donde ellos se encuentren o, al menos de un lugar donde
a ellos competa la responsabilidad de recibir lo que se les
envíe. De ahí la importancia del domicilio constituido-
todo el que se presenta en juicio está obligado a decir
dónde han de dirigírsele las notificaciones y, mientras
no lo cambie, queda obligado a recibirlas, de tal suerte
que ha de considerárselo notificado en el momento en el
que la c o m u n i c a c i ó n l l e g u e a ese domicilio, con
independencia de que llegue o no llegue físicamente a
manos del interesado. Otra ficción igualmente útil pero
más leve es el domicilio real, en el que ha de citarse a las
personas que aún no se h a n presentado a juicio: la
notificación se considera perfeccionada cuando llega al
domicilio denunciado, pero el interesado puede todavía
142 Ley N° 29.497
invocar y probar que no vivía en él, por lo que no debía
hacerse responsable de recibir las comunicaciones que
allí llegasen.
Otra institución sobre la que vale la pena ejercer
alguna reflexión tiene relación con el costo del proceso.
Sea cual fuere su resultado, el proceso judicial es una
actividad que irroga gastos- el pago de los servicios de
quienes en él a c t ú a n (letrado, jueces, funcionarios,
peritos, martilieros), así como el valor de los elementos
empleados (edificios, mantenimiento, insumos) y de
prestaciones de terceros (análisis clínicos, viáticos,
publicación de edictos). El Estado se hace cargo de los
gastos de la organización judicial y de sus propios agentes,
para lo que recauda la tasa de justicia y dispone de otros
fondos públicos; pero los d e m á s costos deben ser
solventados por las p a r t e s . Esta ú l t i m a modalidad
impone distinguir dos etapas- la inicial, en la que cada
uno ha de pagar los servicios que contrate o solicite, y la
final, en la que los costos se redisíribuyen y compensan
de acuerdo con el resultado del proceso. Esa etapa es
conocida con el nombre de costas y comprende a su vez
dos regulaciones'• la distribución, en la que se decide en
qué medida (total o parcial) ellas h a n de quedar a cargo
de cada una de las partes, y la regulación, que establece
la c u a n t í a q u e c a d a profesional p u e d e exigir al
responsable como secuela del proceso. Esto implica que,
cualquiera sea el monto que un letrado haya convenido
con su cliente, sólo puede reclamar al tercero condenado
en costas hasta la concurrencia de la regulación; en esta
última situación se hallan los peritos y otros auxiliares,
que no pueden convenir el monto de sus honorarios y han
de atenerse a lo que se les regule.
Ley N° 29.497 143
DIRECTIVAS PARA LA INTERPRETACIÓN DE LAS
NORMAS EN LA RESOLUCIÓN DE CONFLICTOS
LABORALES
La justicia laboral en su resoluciones no deberá
apartarse jamás de los postulados de la Constitución
Política del Perú. Además, las sentencias laborales -
cuando así lo exigiera- respestará las mandas de los
tratados internacionales de derechos humanos y la ley.
Rescatamos que la norma en su afán de lograr la t a n
a n s i a d a seguridad jurídica, ordena al i n t e r p r e t a r y
aplicación de toda norma jurídica tener en cuenta los
fallos vinculantes del Tribunal Constitucional (TC) y de
la Corte Suprema de Justicia de la República.
144 Ley N° 29.497
TÍTULO I
DISPOSICIONES GENERALES
CAPÍTULO I
COMPETENCIA
Artículo 1 ".-Competencia por materia de los juzgados
de paz letrados laborales
Los juzgados de paz letrados laborales conocen de los siguientes
procesos:
1. En proceso abreviado laboral, las pretensiones referidas al
cumplimiento de obligaciones de dar no superiores a cincuenta (50)
Unidades de Referencia Procesal (URP) originadas con ocasión de
la prestación personal de servicios de naturaleza laboral, formativa
o cooperativista, referidas a aspectos sustanciales o conexos,
incluso previos o posteriores a la prestación efectiva de los servicios.
2. Los procesos con título ejecutivo cuando la cuantía no
supere las cincuenta (50) Unidades de Referencia Procesal (URP);
salvo tratándose de la cobranza de aportes previsionales del Sistema
Privado de Pensiones retenidos por el empleador, en cuyo caso son
competentes con prescindencia de la cuantía.
3. Los asuntos no contenciosos, sin importar la cuantía.
Concepto de competencia
La competencia es la asignación a un órgano
jurisdiccional, de cierto tipo y grado, de determinadas
pretensiones procesales, con preferencia a los demás
órganos de la Jurisdicción en su manifestación laboral.
De este modo podemos entender por competencia la
Ley N° 29.497 145
regla o conjunto de reglas que deciden sobre dicha
asignación.
Por competencia se entiende la disputa o la contienda.
También puede significarse la idoneidad o actitud y este
último es el concepto que para los efectos procesales nos
interesa.
La competencia es pues la medida en que un órgano
jurisdiccional participa dentro de las funciones del
Estado.
PEÑA HERRERA dice que la competencia es la facultad
que tiene el Juez para administrar justicia dentro de los
límites de su jurisdicción.
Por su parte, ALSINA señala que es la actitud del Juez
para ejercer su jurisdicción en un caso determinado.
Hay algunos principios que informan o relativo a la
competencia, a saber-
1.- Las normas de la competencia son de orden
público; por tanto prevalecen sobre la voluntad de las
partes y deben interpretarse restrictivamente.
2.- Las n o r m a s de la competencia constituyen
s o l e m n i d a d e s s u s t a n c i a l e s a todos los procesos e
instancias, y su violación u omisión producen la nulidad
del proceso y de la sentencia ejecutoriada.
3.- La competencia es prorrogable en los casos
permitidos por la Ley.
La competencia, tiene su origen y fundamento en la
necesidad de distribuir el trabajo entre los numerosos
órganos que componen el Poder Judicial.
Además de los principios de la competencia existen
reglas específicas que conviene consignar suscintamente^
146 Ley N° 29.497
1.- La primera regla que tiene que ver con el principio
de legalidad, es de que la competencia sólo puede ser
establecida por la ley.
2.- La segunda regla, también de fijeza, establece
que una vez fijada la competencia no se altera por causas
sobrevinientes, salvo ciertos casos señalados por ley o
convenios internacionales respectivos.
1. Modificación de la competencia
Los casos en que la competencia puede modificarse
pueden ser-
- Aplicarse inmediatamente a las causas pendientes,
siempre que no signifique privar la validez a los actos
procesales cumplidos, y salvo que contengan disposiciones
de las que resulte un criterio distinto.
- Constituye la excepción al principio precedente la
circunstancia de que la causa se encuentre ya radicada
ante un tribunal determinado.
En materia civil corresponde admitir que existe
radicación de la causa cuando se ha trabado la litis por
demanda y contestación o por vía de decisión de incidente
sobre el punto. Si hay varios demandados, debe tenerse
en consideración la traba de la litis con el último de ellos.
En la ejecución, cualquiera sea su especie, y por
ende en la ejecución fiscal, la oposición de excepciones
equivale -a los efectos de la radicación de la causa-, a la
c o n t e s t a c i ó n de la d e m a n d a en los p r o c e s o s de
conocimiento. Por lo tanto, los autos que se encuentren
en la alzada, deben permanecer en la jurisdicción donde
están radicados.
Ley N° 29.497 147
Dictada u n a ley que modifica la competencia,
atribuyéndose a otro fuero, los procesos en t r á m i t e
deben ser remitidos a este último, siempre que en la ley
no se establezca lo contrario.
Los expedientes acumulados a otro que ya tiene
radicación en un fuero, no son alcanzados por las nuevas
leyes de competencia, aun cuando en aquéllos no haya
mediado radicación.
2. Delegación y prorrogabilidad de la competencia
La competencia no es delegable, es la ley quien le
o t o r g a e s a c a p a c i d a d al ó r g a n o j u r i s d i c c i o n a l y
consecuente sólo ella puede desplazarla hacia otro Juez
o Tribunal; garantizan esa indelegabilidad todas las
leyes procesales del p a í s . No debe confundirse la
delegación de la competencia con las funciones de mera
comisión que los ó r g a n o s a p t o s confieren a otros
auxiliares, ya que el juez o tribunal comisionado no obra
en ese caso por imperio propio, sino por orden de su
superior. 1
3. Competencia propia y delegada
Tienen competencia propia los jueces que conocen
de las causas en ejercicio de las facultades que les
confieren las leyes. Es delegada, en cambio, cuando
conocen por encargo de otros jueces. La primera, también
llamada originaria o retenida, es amplia, en tanto que la
1. BAÑOS HEBERTO A; "Funciones de mera comisión de los jueces de
Paz de la Provincia de Buenos Aires", nota en la Ley, t. 27, p. 161.
148 Ley N° 29.497
segunda tiene solamente la extensión que el delegante
hubiese fijado.2
Sin embargo, el juez requerido no actúa como
delegado del oficiante, sino en ejercicio de su propia
competencia, limitada al cumplimiento de la diligencia •
comisionada. 3
4. Comisiones de diligencias
En el curso del proceso muchas diligencias deben
sustanciarse fuera del territorio donde el juez tiene
competencia.
En n u m e r o s o s s u p u e s t o s la diligencia p o d r á
cumplirse directamente, mediante la presentación del
oficio, cédula, m a n d a m i e n t o , etc., a n t e la oficina
respectiva. Pero en otros casos, el juez la comisiona a
otro juez, al que tiene competencia en el lugar donde
debe ser cumplida.
El medio de comunicación entre jueces de igual
j e r a r q u í a y d i s t i n t a circunscripción t e r r i t o r i a l se
denominaba exhorto. Cuando se dirigen a un tribunal
superior se los llama suplicatorias y si son enviadas a
uno de j e r a r q u í a inferior se los designa órdenes o
comisiones.
5. Determinación de la competencia. Fundamento
La determinación de la competencia del órgano
jurisdiccional debe hacerse de conformidad con las
2. D 'ALESSIO YAÑEZ ALVAREZ, Código de procedimientos I. p. 25.
3. PALACIO, Derecho Procesal, I, p. 203.
Ley N° 29.497 149
normas legales atributivas de ella que se encuentren
vigentes en el momento en que se promueve la demanda
o cuando queda trabada la litis. Sigúese de allí que la
acción debe ejercitarse ante el juez que corresponda en
el m o m e n t o de p r o m o v e r l a , p o r q u e l a s leyes de
competencia tienen efecto retro- activo con relación al
momento en que el vínculo sustancial ha nacido. 4
Para decidir cuál es el juez competente no cabe
a t e n e r s e a la ley que pueda r e s u l t a r en definitiva
r e a l m e n t e aplicable, sino a la que se invoca como
fundamento de la acción entablada.
La primera pauta de que dispone el magistrado
respecto de la naturaleza de la cuestión surge de los
términos de la demanda. Es que la determinación de la
competencia reconoce su sustento en fa naturaleza de la
pretensión incoada y no en el contenido contradictorio
de la postura del demandado, lo cual no obsta a la
oportuna ponderación de las defensas articuladas para
arribar a la decisión final del asunto litigioso.
La competencia tiene su origen y fundamento en la
necesidad de distribuir el trabajo entre los numerosos
órganos que componen el Poder Judicial.
6. Leyes que fijan la competencia
La competencia se determina con arreglo a las
normas vigentes en la oportunidad de la iniciación del
proceso, atendiendo al estado de cosas existente en
dicha oportunidad, por lo que debe prescindirse de los
4. D'ALESSIO - YAÑEZ ALVAREZ, Ob. cit., p. 35.
150 Ley N° 29.497
hechos sobrevinientes a su iniciación. Contrariamente,
las leyes modificatorias de la competencia se aplican
inmediatamente a las causas pendientes, aun en caso de
silencio de las mismas, y siempre que ello no importe
privar de validez los actos procesales cumplidos o que no
contengan disposiciones de las cuales resulte un criterio
distinto.
No existe causa pendiente si ha recaído sentencia
firme que resuelve la litis.
7. Competencia por razón de territorio
Respecto al territorio es juez competente del lugar
donde se encuentra el centro de trabajo y el domicilio
principal del empleador. En este caso será determinante
la elección del demandante.
8. Reglas de competencia territorial
Corresponde analizar las reglas de competencia
territorial, que regula el art. 14 del C.P.C., expresando
esta competencia es en principio prorrogable.
Es que la determinación de la competencia según un
criterio territorial viene impuesta con el fin de allanar a
las partes los inconvenientes derivados de a distancia y
a obtener un mayor rendimiento de la justicia, que deriva
de la aproximación entre la sede del órgano judicial y el
lugar de la producción de la prueba.
La razón determinante de la competencia territorial
es la vecindad de la sede a las personas o cosas que sirven
al juez para la función jurisdiccional, vecindad con la cual
crece el rendimiento y decrece el costo del proceso. La
determinación de tal competencia implica entonces la
Ley N° 29.497 151
aplicación p a r a el caso concreto de los principios
procesales de economía, agilidad e inmediación.
En el artículo se establecen reglas generales para
fijar la competencia territorial, en las diversas situaciones
que se pueden presentar, así tenemos:
a) Persona natural, si se demanda a una persona
natural es competente el juez del lugar de su domicilio,
salvo disposición legal en contrario.
1.- Cuando el demandado carece de domicilio. Puede
ser demandado en cualquiera de ellos.
2.- Cuando el demandado carece de domicilio o este
es desconocido. Es competente el Juez del lugar donde se
encuentre o el del domicilio del demandante, a elección
de éste último.
3.- Cuando el demandado domicilia en el extranjero.
Es competente el Juez del lugar del último domicilio
que tuvo en el país.
b) Naturaleza de la pretensión u otra causa análoga.
Si por la naturaleza de la pretensión u otra causa análoga
no pudiera determinarse la competencia por razón de
grado, es competente el Juez Civil.
9. Competencia por razón de la materia
Este tipo de competencia se determinará por la
naturaleza de la pretensión y por las disposiciones que
le regulan.
9.1. Régimen derogado
Siguiendo al art. 4, Ley N° 26.636 este tipo de
competencia se ajustará a los siguientes preceptos:
152 Ley N° 29.497
1. Las Salas Laborales de la Corte Superior conocen de
las pretensiones en materia de:
a. Acción popular en materia laboral.
b. Impugnación de laudos arbitrales emanados de
una negociación colectiva.
c. Acción contencioso administrativa en materia
laboral y seguridad social.
d. Conflictos de competencia promovidos e n t r e
Juzgados de Trabajo y entre éstos y otros Juzgados de
distinta especialidad del mismo distrito judicial.
e. Conflictos de autoridad entre los Juzgados de
Trabajo y autoridades a d m i n i s t r a t i v a s en los casos
previstos por la Ley.
f. Las quejas de derecho por denegatoria de recurso
de apelación^
g. La homologación de conciliaciones privadas.
h. Las demás que señala la Ley.
2. Los Juzgados de Trabajo conocen de las pretensiones
individuales o colectivas por conflictos jurídicos sobre:
a. Impugnación del despido.
b. Cese de actos de hostilidad del empleador,
incluidos los actos,de hostigamiento sexual, conforme a
la ley sobre la materia. (Inciso modificado por la 5ta.D.F. y C de la
Ley N° 27942 (27.02.2003)
c. I n c u m p l i m i e n t o de disposiciones y n o r m a s
laborales cualquiera fuera su naturaleza.
d. Pago de remuneraciones y beneficios económicos,
siempre que excedan de diez (10) URP.
Lev N° 29.497 153
e. Ejecución de resoluciones a d m i n i s t r a t i v a s ,
sentencias emitidas por las Salas Laborales, laudos
arbitrales firmes que ponen fin a conflictos jurídicos o
títulos de otra índole que la Ley señale.
f. Actuación de prueba anticipada sobre derechos de •
carácter laboral.
g. Impugnación de actas de conciliación celebradas
a n t e las a u t o r i d a d e s a d m i n i s t r a t i v a s de t r a b a j o ,
reglamentos internos de trabajo, estatutos sindicales.
h. Entrega, cancelación o redención de certificados,
pólizas, acciones y demás documentos que contengan
derechos o beneficios laborales.
i. Conflictos intra e intersindicales.
j . Indemnización por daños y perjuicios derivados
de la comisión de falta grave que cause perjuicio
económico al empleador, incumplimiento del contrato y
normas laborales cualquiera fuera su naturaleza por
parte de los trabajadores.
k. Los demás que no sean de competencia de los
Juzgados de Paz Letrados y los que la Ley señale.
3. Los Juzgados de paz Letrados conocen las
pretensiones individuales, sobre:
a. Pago de r e m u n e r a c i o n e s , compensaciones y
derechos similares que sean de obligación del empleador
y tengan expresión monetaria líquida hasta un máximo
de diez (10) URP.
b. Impugnación de las sanciones disciplinarias
impuestas por el, empleador durante la vigencia de la
relación laboral.
c. Reconocimiento de los derechos comprendidos en
154 Ley N° 29.497
el régimen de trabajo del hogar, cualquiera que fuere su
cuantía.
d. Materia relativa al Sistema Privado de Pensiones,
incluida la cobranza de aportes previsionales retenidos
por el empleador.
e. Las demás que la Ley señale.(Articulo modificado por
Art. 2 de la Ley N° 27242, (24/12/99).
Debe tenerse presente que la competencia debe
analizarse según la pretensión principal deducida, sin
detenerse en as posibilidades de viabilidad de las otras
cuestiones eventuales.
La aplicación del c r i t e r i o objetivo o r i e n t a la
distribución e n t r e jueces de d i s t i n t a especialidad,
considerando aspectos cualitativos -competencia ratione
materiae- o aspectos cuantitativos. 5
La competencia por materia se determina por la
naturaleza intrínseca del acto o hecho con relevancia
jurídica que se encuentra en la base del proceso.
En el artículo que se establece que la competencia
por razón de la materia se determina por la naturaleza
de la pretensión y por las disposiciones legales que la
regulan.
10. La competencia funcional
La c o m p e t e n c i a f u n c i o n a l c o r r e s p o n d e a los
organismos judiciales de diversos grados.
En forma indirecta, esta competencia constituye un
aspecto de la objetiva, que determina la formación de
5. DÍAZ, Instituciones, II, p. 534 .
Ley N° 29.497 155
diferentes tipos de tribunales pero se basa principalmente
"en la distribución de las i n s t a n c i a s e n t r e varios
tribunales a cada uno de los cuales corresponde una
función".
A c a d a grado p e r t e n e c e u n a actividad, y l o s .
interesados pueden renovar mediante recursos, ante los
grados de orden superior, sus demandas. Cada grado se
halla, pues, legalmente facultado para conocer de una
clase de recursos.
En otros casos, los grados superiores tienen una
competencia originaria o propia, sobre cuestiones que no
han conocido los inferiores.
La organización de los grados en la forma citada,
nace de la posibilidad h u m a n a de incurrir en error y de
la necesidad social de enmendarlo. Los tribunales de
segunda instancia, están llamados a estudiar con mayor
serenidad y más alto criterio, los asuntos que conocen, y
deben corregir, en lo posible, las causas del error o de la
arbitrariedad.
La j e r a r q u i z a c i ó n de los j u e c e s no significa
necesariamente jerarquización de la administración de
justicia. Muchos procesos terminan en primera instancia
y la intervención de los tribunales superiores, en los
casos en que son requeridos, no tiene por objeto dar
mayor validez a lo resuelto por otros jueces, sino cumplir
ciertas garantías del proceso. Se trata, en una palabra,
de una distinta competencia por razón de actividad que
ejercen los jueces, y no de una graduación de éstos por su
importancia. Por eso dentro de su esfera, en el ejercicio
de la competencia diremos, tanta categoría tiene un Juez
de primera instancia como el de apelación.
156 Ley N° 29.497
11. Competencia por razón de cuantía
Según la Ley 26.636 la competencia por razón de
cuantía se determina siguiendo estas reglas
El valor económico de la pretensión es el que resulta
de la suma de todos extremos que contenga la demanda,
en la forma en que se hayan sido liquidados por el
demandante.
El valor comprende sólo la deuda principal de cada
extremo, no así los intereses, costas, costos ni conceptos
que se devengen en el futuro. (Art. 6).
La nueva ley 29.497, regula la determinación de la
cuantía en su art. 5o.
El valor económico del pleito determina en muchas
legislaciones la competencia, el procedimiento para el
trámite del juicio y el régimen de las apelaciones. La base
única para establecer ese valor es la demanda, por ser el
acto que da origen a la relación jurídica procesal. En el
curso del proceso puede v a r i a r el valor de la cosa
demandada, sin que se altere la competencia, ni el
procedimiento, ni la apelabilidad, a u n cuando en la
sentencia definitiva se tenga en cuenta esa mutación.
Las reglas en diversos casos que han de tenerse en
cuenta para efectuar el cálculo de la cuantía, éstas son:
a) Demanda con una pretensión, para calcular la
cuantía se suma el valor del objeto principal, los frutos,
intereses y gastos, daños y perjuicios y otros conceptos
devengados al tiempo de la interposición de la demanda,
pero no lo futuros.
b) Demanda con varias pretensiones, la cuantía se
determina por la suma del valor de todas.
Ley N° 29.497 157
c) D e m a n d a con p r e t e n s i o n e s s u b o r d i n a d a s o
alternativas, la cuantía se calcula en base a la pretensión
de mayor valor.
d) Varios demandados, la cuantía se determina por
e valor total de lo demandado.
La regla que se establece para determinar la cuantía
en las pretensiones sobre inmueble es: tener en cuenta el
valor del inmueble vigente a la fecha de interposición de
la demanda.
Sin embargo, el juez determinará la cuantía de lo
que aparece en la demanda y su eventual anexo.
En caso de que la demanda y su eventual anexo no
ofrezcan los elementos suficientes para la estimación de
la cuantía se t e n d r á en cuenta la competencia por
territorio, siendo por competente el Juez Civil. Cuando
se calcule en exceso la cuantía y como consecuencia de
ello se declara fundado un c u e s t i o n a m i e n t o de la
competencia, el juez sancionará al demandante con el
pago de una multa no menor de una ni mayor de cinco
Unidades de Referencia Procesal, más el pago de las
costas que le correspondiere.
12. Competencia por razón de función
En el anterior régimen (ley 26.636) eran competentes
para conocer por razón de la Función^
1. La Sala de Derecho Constitucional y Social de la
Corte Suprema^
a. Del recurso de casación en materia laboral.
b. Del recurso de apelación de las resoluciones
p r o n u n c i a d a s por las S a l a s l a b o r a l e s en p r i m e r a
instancia.
158 Ley N° 29.497
c. De los conflictos de competencia entre Juzgados
Laborales de distinto Distrito Judicial.
2. Las Salas Laborales o Mixtas de las Cortes
S u p e r i o r e s , del r e c u r s o de a p e l a c i ó n c o n t r a l a s
resoluciones expedidas por los Juzgados de Trabajo.
3. Los Juzgados Especializados de Trabajo, del
recurso de apelación contra las resoluciones expedidas
por los Juzgados de Paz letrados en materia laboral.
El nuevo régimen (ley 29.497) trata este tipo de
competencia en su art. 4o.
CUESTIÓN AMIENTO DE LA COMPETENCIA
1. Elementos que determina la competencia
El territorio. La razón práctica de que los jueces
deben e s t a r en las d i v e r s a s circunscripciones del
territorio de un Estado, d e t e r m i n a que se fije su
competencia dentro de específicos linderos.
Estos constituyen los distritos judiciales que no
necesariamente coinciden con la demarcación política.
En caso de duda debe consultarse la ley de creación del
j u z g a d o p a r a conocer e x a c t a m e n t e los l í m i t e s
territoriales de su competencia.
Existen los distritos menores y mayores constituidos
por la circunscripción territorial dentro de la cual
ejercenjurisdicción exclusivamente los jueces de la
Instancia y las Cortes Superiores, respectivamente. La
Corte Suprema tiene competencia dentro de los límites
del territorio de la República.
Ley N° 29.497 159
La naturaleza del asunto. Fundado en el principio la
especialización por regla general, pero entre nosotros el
principio de la división del trabajo.
El monto de la causa. Aunque todos los derechos
requieren de las mismas garantías, es claro que los.
jueces económicamente menos importantes, no requieren
jueces con mucha experiencia ni deben imponer grandes
gastos, pues generalmente por lo menos, no son muy
complicados, y así de ellos pueden ocuparse jueces con
menos requisitos y con determinadas y suscintas reglas
de procedimiento.
La incompetencia puede darse por razón de :
a) la materia
b) la cuantía y
c) el territorio, esta siempre y cuando la competencia
es improrrogabe. Tiene la particularidad que puede
promoverse de oficio, y por tal razón, puede pantearse en
cualquier estado y grado del proceso, sin perjuicio de que
pueda ser invocada como excepción.
E n el Código de P r o c e d i m i e n t o s Civiles l a s
cuestiones de competencia no podían promoverse de
oficio sino a instancia de la parte interesada.
Efecto de la incompetencia. Todo lo actuado será
declarado o nulo y el proceso concluirá.
2. Elementos renunciables
Pero estos elementos unos son renunciables por las
partes y otros no. Los elementos de naturaleza, grado,
monto de la causa y t u r n o , e s t á n establecidos de
conformidad con la organización del Poder Judicial y por
160 Ley N° 29.497
lo mismo constituyen leyes de orden público que no son
renunciables (competencia absoluta) y contra los cuales
no vale la voluntad de las partes.
En cambio, la territorialidad, o sea la división de la
competencia por razón de territorio, se ha establecido
por u n a razón práctica, en beneficio de los propios
litigantes, y por eso éstos pueden renunciar a este
beneficio; esto es lo que constituye la prórroga de la
competencia (competencia relativa). La competencia se
decide por el actor al interponer la demanda! por el
demandado al contestarla sin declinar jurisdicción; y por
el juez en dos ocasiones^ al admitir la demanda y al
resolver la excepción de incompetencia.
3. Medios para hacer efectivas las reglas que determinan la
competencia
Nuestra ley franquea dos medios para dar eficacia a
las normas sobre competencia^ la excepción que llamo
impropiamente declinatoria de jurisdicción en vez de
decir de incompetencia, y la contienda de competencia
en el C. de P. C.
La primera se plantea por la persona indebidamente
emplazada por un juez, ante este mismo juez que considera
incompetente, para que decline seguir interviniendo en
la causa y así es esencialmente declinatoria.
Esta excepción es por naturaleza una excepción
dilatoria, o sea que debe interponerse antes de contestar
la demanda, aunque procede también como perentoria,
planteándose al momento de absolver ese trámite.
Su estudio corresponde a la parte relativa a las
excepciones.
Ley N° 29.497 161
La segunda es una acción inhibitoria porque por
medio de ella la persona indebidamente demandada
a n t e u n juez al que e s t i m a no le corresponde el
conocimiento de la causa, se presenta al juez que
considera competente para que se decida por un tercero,
aun contra la voluntad del juez que lo ha emplazado y de
quien corresponde el conocimiento del asunto planteado.
Ambos medios se excluyen, esto es que el que emplea
uno de ellos no puede u s a r el otro s i m u l t á n e a ni
sucesivamente. 6
4. Conflictos de competencia
El conflicto de com petencia es la disputa de dos
jueces respecto del conocimiento de un mismo asunto. El
conflicto es positivo, cuando ambos jueces se disputan el
conocimiento; y negativo, cuando ambos se niegan a
conocer del mismo asunto.
5. Contienda positiva y contienda negativa. Declinatoria e
inhibitoria
Ocurre la primera cuando más de un juez pretende
ser competente, y la negativa cuando todos los llamados
a intervenir en el proceso niegan su competencia. 7 El
conocimiento simultáneo desemboca, necesariamente,
en una contienda positiva.
6. PERLA VELAOCHAGA, Ob. cit., p. 114.
7. COLOMBO, C. Código procesal, I, p. 72.
162 Ley N° 29.497
La contienda afirmativa puede proponerse por
declinatoria o por inhibitoria. Se sigue la vía de la
declinatoria cuando el demandado se presenta ante el
juez que interviene en el proceso y le pide que declare su
incompetencia. Se promueve la inhibitoria cuando el
demandado se presenta ante el juez que cree competente,
pidiendo que declare tal competencia y remita oficio y
exhorto inhibitorio al juez que está conociendo en la
causa a fin de que se abstenga de continuar interviniendo
en su sustanciación.
6. Requisitos de admisibilidad
Para que se suscite una cuestión de competencia,
deben concurrir los siguientes requisitos:
a) Proceso en trámite. Es decir, que no haya concluido
por sentencia, o por alguno de los modos anómalos de
terminación del proceso, v. gr., caducidad de la instancia,
desistimiento, etcétera.
En tal sentido, se ha entendido que es extemporáneo
el planteo de la cuestión de competencia por inhibitoria
r e a l i z a d o c u a n d o el j u e z e x h o r t a d o r e c i é n tomó
conocimiento una vez que se había dictado sentencia.
b) C o m p e t e n c i a e x c l u y e n t e . La p e t i c i ó n de
competencia de un juez debe excluir la competencia de
otro.
c) No encontrarse preclusa. La cuestión no debe
haber precluido para las partes.
d) Vías incompatibles. Elegida una vía, inhibitoria o
declinatoria, no podrá en lo sucesivo usarse de la otra.
e) Restricción de las vías admisibles. El Código
Ley N° 29.497 163
limita la vía de la inhibitoria solamente respecto de las
cuestiones de competencia.
f) Fundamentación. El ordenado planteamiento de
una contienda de competencia requiere una suficiente
determinación de los hechos sobre los que versa la
cuestión y la calificación legal que, en principio, pueda
atribuírseles.
7. Las cuestiones de competencia y su razonabilidad
Las normas que rigen las cuestiones de competencia
tienden a tutelar la garantía de juez natural, de modo tal
que no pueden considerarse violatorios de ella a aquellos
actos procesales razonables y oportunos, en la medida en
que no estén desviados de su objeto propio, sino inspirados
en una eficaz administración de justicia. Por eso, frente
a una cuestión de competencia, debe adoptarse un criterio
que compatibilice la necesidad de su distribución de
acuerdo con las normas que la regulan y la necesidad de
efectuar una efectiva prestación de justicia.
El alargamiento innecesario de las cuestiones de
competencia puede significar una efectiva denegación
de justicia, que va en detrimento de la constitucional de
la defensa en juicio 8 .
[Link] vias para plantear la cuestión de competencia.
Declinatoria. Inhibitoria
La norma en examen establece dos vías para plantear
la cuestión de competencia- la declinatoria y la inhibitoria.
8. PALACIO, Derecho Procesal, II, p. 574.
164 Ley N° 29.497
Declinatoria. Debe articularse como excepción de
incompetencia y en la oportunidad establecida p a r a
oponer la excepción según el tipo de proceso
El justiciable pide se declare la incompetencia del
juez, para lo cual debe correlativamente afirmar la
competencia de otro magistrado. Ello no obsta a que el
juez deba de oficio declinar su propia competencia,
cuando se trata de incompetencia absoluta. Una vez
firme la resolución que declare procedente la declinatoria
"se remitirá la causa al juez tenido por competente".
9. Inhibitoria
A diferencia de la declinatoria (o excepción de
incompetencia), tratándose de la inhibitoria, se la deduce
ante un juez que se considere competente. Requiere
petición de parte siendo ajena su aplicación oficiosa,
porque su propia naturaleza no lo permite.
Esta institución -maguer las críticas que se le han
efectuado por prestigiosos procesalistas 9 - tiende a evitar
que alguien sea demandado injustificadamente ante un
magistrado distante de su domicilio con los consiguientes
inconvenientes para una adecuada defensa en juicio de
los derechos. 10
No se p u e d e p l a n t e a r n i n g u n a c u e s t i ó n de
competencia una vez que se ha consentido la intervención
del magistrado actuante.
9. LASCANO, Jurisdicción y competencia, p. 23.
10. PODETTI, Tratado de la competencia, p. 308.
Ley N° 29.497 165
El t r á m i t e a seguir en caso que se a d m i t a la
inhibitoria es el Juez que se considera competente debe
oficiar al Juez que conoce el proceso, solicitándole que se
inhiba y le remita el expediente.
10. Anexos y copias
El Juez que se considera competente al oficiar debe
enviar además del oficio, copia certificada del escrito de
inhibitoria, de sus anexos de la resolución que expida y
de cualquier otra actuación producida.
11. Notificación adicional
El Juez que se considera competente, además de
oficiar podrá dar aviso inmediato al otro Juez por facsímil
oficial, telex u otro medio.
Comunicación al demandante, cuando el Juez que
conoce el proceso recibe el oficio debe comunicar al
demandante de la inhibitoria.
Efecto de la i n t e r p o s i c i ó n de la i n h i b i t i o r i a .
Interpuesta la inhibitoria el proceso debe suspenderse.
La suspensión debe ser ordenada por el Juez que conoce
el proceso.
Contradicción de la inhibitoria. El d e m a n d a n t e
p u e d e c o n t r a d e c i r la i n h i b i t o r i a y ofrecer medios
probatorios dentro del tercer día de notificado.
Posiciones que puede adoptar el Juez que conoce el
proceso ante la interposición de la inhibitoria. Estas
pueden ser:
1.- Se inhibe, y remite el proceso al Juez solicitante
para que se asuma el conocimiento del mismo.
166 Ley N° 29.497
2.- Se considera competente y remite todo lo actuado,
al Superior que deba dirimir la competencia! debe remitir
también el principal y comunicar al Juez solicitante.
12. Plazo para resolver los conflictos negativos y positivos de
competencia
El Superior debe resolver el conflicto de competencia
sin trámite alguno dentro de los cinco días de recibido. Al
d i r i m i r el conflicto debe o r d e n a r la r e m i s i ó n del
expediente al Juez que considere competente: con oficio
al otro Juez.
Improcedencias. Es improcedente el pedido de
informe oral.
Estado de juicio d u r a n t e la sustanciación de la
c o m p e t e n c i a . " D u r a n t e la s u s t a n c i a c i ó n de la
competencia, uno y otro juez se abstendrá de todo
procedimiento sobre lo principal; pero si es urgente
practicar alguna diligencia cuya omisión causaría a la
parte que la solicita perjuicio irreparable, la ordenará
cualquiera de los dos haciendo constar la urgencia".
La c o n t i e n d a de c o m p e t e n c i a c o n s t i t u y e u n a
cuestión prejudicial, que exige por lo tanto ser resuelta
antes de entrar a resolver el fondo del pleito. En caso
contrario se estaría permitiendo a intervención de juez
incompetente o de uno cuya competencia está en tela de
juicio y por decidirse. Por esto es que d u r a n t e la
tramitación de la competencia, uno y otro juez deben
abstenerse de todo procedimiento sobre lo principal.
Pero la regla admite excepciones. Según la segunda
parte de citado precepto legal cualquiera de los dos
j u e c e s p u e d e p r a c t i c a r l a s d i l i g e n c i a s con e s t a s
Ley N° 29.497 167
condiciones- l) que sean urgentes! 2) que su omisión
cause a la parte que la solicita perjuicio irreparable! 3)
con constancia de la urgencia.
Sin duda que entre estas condiciones faltaría una
cuarta que puede impedir la posibilidad de resoluciones
contradictorias, cual es la de avisar al otro juez la medida
decretada.
Si se t r a t a de competencia entre jueces de un mismo
distritojudicialy e n t r e jueces de P r i m e r a Instancia,
comunes o privativos, es la Corte Superior del Distrito
Judicial al que pertenecen los jueces en conflicto según
el art. 43.
Se entiende por distrito judicial, la circunscripción
territorial dentro de la cual una Corte Superior ejerce
jurisdicción.
Si se trata de jueces de distinto distrito judicial, es
la Corte Suprema la que debe dirimir. El conflicto de
competencia positivo el d e m a n d a d o a n t e u n J u e z
incompetente recurre ante su Juez propio, a fin de que
promueva contienda al que lo ha emplazado, para que se
establezca a quién le corresponde el conocimiento del
caso, entre órganos jurisdiccionales de diferente nivel
jerárquico es inadmisible.
P r e s e n t a d o el conflicto será el órgano superior
quien fije su propia competencia, esto lo h a r á ya sea de
oficio, o a solicitud del inferior o a pedido de parte.
Los conflictos de competencia se producen cuando
jueces de igual grado t r a t a n de conocer o están conociendo
de un mismo asunto o ambos pretenden ser incompetentes
para conocer de él.
El nuevo Código Procesal Civil comprende los
168 Ley N° 29.497
conflictos de com petencia en el capítulo segundo del
título segundo bajo el epígrafe "cuestionamiento de la
competencia", éste epígrafe es el apropiado, ya que el
código de p r o c e d i m i e n t o s civil t e n í a el e p í g r a f e
inapropiado de sustanciación de la competencia.
La contienda de competencia reviste dos formas*
p o s i t i v a c u a n d o dos j u e c e s p r e t e n d e n a s u m i r el
conocimiento del mismo litigio; y negativa, si ambos
jueces pretenden ser incompetentes en igual caso.
El conflicto de competencia positivo consiste en el
recurso de quien habiendo sido demandado ante un juez
incompetente recurre ante su juez propio. Se interpone
p u e s , por e d e m a n d a d o , a n t e s u j u e z p r o p i o ,
entendiéndose por éste eljuez a quien estima corresponde
el conocimiento del caso.
El conflicto de competencia positivo puede darse'
a) entre jueces de un mismo distrito judicial y entre
jueces de primera instancia.
Se entiende por distrito judicial la circunstancia
territorial dentro de la cual una Corte Superior ejerce
jurisdicción.
b) entre jueces de distinto distrito judicial. En el
p r i m e r caso, dirime la Corte Superior del Distrito
Judicial, y en el segundo, la Corte Suprema.
No se admite el conflicto de competencia positivo de
diferente nivel jerárquico.
En materia civil, la contienda no puede versar sobre
la competencia funcional, ya que los grados inferiores no
pueden conocer de los recursos que corresponden a los
superiores ni éstos de la demanda que se interponen
ante aquéllos. Dentro de esta estricta lógica procesal
Ley N° 29.497 169
tampoco es posible contienda de competencia por razón
de la cuantía porque esta se fija y señala previamente.
Las cuestiones ya mencionadas solo se dan en razón
de la materia y sobre todo, del territorio.
Para el pago de las costas y costos en una inhibitoria
se realizará teniendo en cuenta la resolución que la
resuelve, así tenemos que el pago debe efectuarlo, y
A) el demandante, si se resuelve en favor del Juez
requiriente.
B) el demandado que la promovió, si se resuelve en
favor del Juez requerido.
Se sanciona con una multa a la parte que al promover
la inhibitoria actúa con malicia, artificio o engaño. La
multa es impuesta por el órgano jurisdiccional dirimente
y ésta oscila de tres y cinco Unidades de Referencia
Procesal.
COMPETENCIA INTERNACIONAL
El Juez peruano es competente para conocer los
procesos en los siguientes casos-*
1. De las acciones contra personas domiciliadas en
el territorio nacional, (art. 2057).
Competencia sobre personas domiciliadas en el
caso de acciones patrimoniales.
2. De los juicios originados por el ejercicio de acciones
de c o n t e n i d o p a t r i m o n i a l a u n c o n t r a p e r s o n a s
domiciliadas en país extranjero, en los casos siguientes'
170 Ley N° 29.497
a) Cuando se ventilen acciones relativas a derechos
sobre bienes situados en la República. Tratándose de
predios dicha competencia exclusiva.
b) C u a n d o se v e n t i l e n a c c i o n e s r e l a t i v a s a
obligaciones que deban efectuarse en el territorio de la
República o que deriven de contratos celebrados o de
hechos realizados en dicho territorio.
Tratándose de acciones civiles derivadas de delitos
o faltas p e r p e t r a d o s o cuyos r e s u l t a d o s se h a y a n
producido en la R e p ú b l i c a , dicha c o m p e t e n c i a es
exclusiva.
c) C u a n d o l a s p a r t e s se s o m e t a n e x p r e s a o
t á c i t a m e n t e a su jurisdicción. Salvo convención en
contrario, contemporáneo o anterior a la sumisión, la
elección de tribunal es exclusiva, (art. 2058).
3. De los juicios originados por el ejercicio de
acciones relativas a universalidades de bienes contra
personas domiciliadas en país extranjero, cuando el
derecho peruano sea el aplicable para regir el asunto, de
acuerdo a sus normas de Derecho Internacional Privado.
Sin embargo, se respeta la competencia peruana
para conocer de las acciones relativas al patrimonio del
declarado en quiebra, respecto a los bienes situados en el
Perú, y sin perjuicio de lo dispuesto en el Título IV de
este Libro, (art. 2061).
4. De los juicios originados por el ejercicio de
acciones relativas al estado y la capacidad de las personas
n a t u r a l e s , o a las relaciones familiares, aun contra
personas domiciliadas en el país extranjero, en los casos
siguientes :
a)Cuando el derecho peruano es el aplicable, de
3
Ley N° 29.497 171
acuerdo con sus n o r m a s de Derecho I n t e r n a c i o n a l
Privado, para regir el asunto.
b) C u a n d o las p a r t e s se s o m e t a n e x p r e s a o
tácitamente a su jurisdicción, siempre que la causa tenga
una efectiva vinculación con el territorio de la República.
(art. 2062).
5. Dictar medidas provisionales de protección de las
personas naturales que se encuentren en el territorio de
la República aun contra personas domiciliadas en país
extranjero, aunque carezcan de jurisdicción para conocer
del fondo del asunto, (art. 2063).
Cuando por la nacionalidad o el domicilio de las
partes, la ubicación de los bienes o el lugar de la realización
de los hechos o actos, o el señalado para el cumplimiento
de las obligaciones, surgen conflictos de leyes nacionales,
se aplican las normas de Derecho Procesal Internacional.
Artículo 2°.-Competencia por materia de los juzgados
especializados de trabajo
Losjuzgados especializados de trabajo conocen de los siguientes
procesos:
1. En proceso ordinario laboral, todas las pretensiones relativas
a la protección de derechos individuales, plurales o colectivos.
originadas con ocasión de la prestación personal de servicios de
naturaleza laboral, formativa o cooperativista, referidas a aspectos
sustanciales o conexas, incluso previos o posteriores a la prestación
efectiva de los servicios.
Se consideran incluidas en dicha competencia, sin ser exclusivas,
las pretensiones relacionadas a los siguientes:
a) El nacimiento, desarrollo y extinción de la prestación
personal de servicios; así como a los correspondientes actos jurídicos.
172 Ley N° 29.497
b) La responsabilidad por daño patrimonial o extrapatrimonial,
incurrida por cualquiera de las partes involucradas en la prestación
personal de servicios, o terceros en cuyo favor se presta o prestó el
servicio.
c) Los actos de discriminación en el acceso, ejecución y
extinción de la relación laboral.
d) El cese de los actos de hostilidad del empleador, incluidos los
actos de acoso moral y hostigamiento sexual, conforme a la ley de
la materia.
e) Las enfermedades profesionales y los accidentes de trabajo.
f) La impugnación de los reglamentos internos de trabajo.
g) Los conflictos vinculados a una organización sindical y entre
organizaciones sindicales, incluida su disolución.
h) El cumplimiento de obligaciones generadas o contraídas con
ocasión de la prestación personal de servicios exigibles a institutos,
fondos, cajas u otros.
i) El cumplimiento de las prestaciones de salud y pensiones de
invalidez, a favor de los asegurados o los beneficiarios, exigibles ai
empleador, a las entidades prestadoras de salud o a las aseguradoras.
j) El Sistema Privado de Pensiones.
k) La nulidad de cosa juzgada fraudulenta laboral; y
1) aquellas materias que, a criterio del juez, en función, de su
especial naturaleza, deban ser ventiladas en el proceso ordinario
laboral. Conoce las pretensiones referidas al cumplimiento de
obligaciones de dar superiores a cincuenta (50) Unidades de
Referencia Procesal (URP).
2. En proceso abreviado laboral, de la reposición cuando ésta
se plantea como pretensión principal única.
3. En proceso abreviado laboral, las pretensiones relativas a
la vulneración de la libertad sindical.
Ley N° 29.497 173
4. En proceso contencioso administrativo conforme a la ley de
la materia, las pretensiones originadas en las prestaciones de
servicios de carácter personal, de naturaleza laboral, administrativa
o de seguridad social, dé derecho público; así como las impugnaciones
contra actuaciones de la autoridad administrativa de trabajo.
5. Los procesos con título ejecutivo cuando la cuantía supere
las cincuenta (50) Unidades de Referencia Procesal (URP).
En general, se llama competencia a la circunstancia
en la que se encuentra un funcionario o un organismo tal
que el ejercicio por él de cierta conducta más o menos
formal resulte en la creación de una norma 11 . Pero en el
lenguaje del procedimiento judicial la palabra adquiere
un significado más especifico^ suele llamarse jurisdicción
la facultad que los jueces tienen para resolver las causas
sometidas a su decisión, en tanto se reserva el nombre de
competencia para el ámbito, más o menos delimitado, en
el que cada juez está autorizado a ejercer su jurisdicción.
En este sentido, hay una competencia por razón del
territorio (los lugares a los que alcanza el poder del juez),
una competencia por razón de la materia (la naturaleza
de los conflictos que él está llamado a decidir) y una
competencia por razón de las personas (el conjunto de las
1 [Link] este sentido, la competencia es parienta cercana de la capacidad y
también de la 'mputabilidad, que puede concebirse como la forma penal de la
capacidad. También se halla vinculada a ciertas manifestaciones más específicas,
como la personería o la personalidad jurídica (individualidad dotada de cierta
capacidad) y la legitimación activa y pasiva, que son formas de la capacidad procesal
dependientes del contenido del litigio. Acerca de esta concepción general, conf.
GUIBOURG, RICARDO A., "Competencia", en Provocaciones en torno del
derecho, Buenos Aires, Eudeba, 2002, p. 53, y "Formalización de la competencia",
en pensar en las normas, Buenos Aires, Eudeba, 1999, p. 127.
174 Ley N° 29.497
personas, físicas o jurídicas, a quienes sus decisiones
p u e d e n afectar). T a m b i é n puede h a b l a r s e de u n a
competencia por razón del tiempo (que abarca el lapso
durante el cual el magistrado ejerce su cargo, pero puede
verse suspendida d u r a n t e las ferias o por motivos
atinentes a la persona del juez), por razón de grado, que
permite distinguir entre jueces de diversas instancias, y
por razón del turno (que restringe la jurisdicción de un
magistrado a los litigios que, por vía de turno, de sorteo
u otro procedimiento legalmente establecido, le sean
asignados para su conocimiento). Todas estas razones
son otros tantos límites que, en diversos ámbitos, afectan
la jurisdicción. 12
Artículo 3°.- Competencia por materia de las salas
laborales superiores
Las salas laborales de las cortes superiores tienen competencia,
en primera instancia, en las materias siguientes:
1. Proceso de acción popular en materia laboral, a ser tramitado
conforme a la ley que regula los procesos constitucionales.
2. Anulación de laudo arbitral que resuelve un conflicto jurídico
de naturaleza laboral, a ser tramitada conforme a la ley de arbitraje.
3. Impugnación de laudos arbitrales derivados de una
negociación colectiva, a ser tramitada confonne al procedimiento
establecido en la presente Ley.
4. Contienda de competencia promovida entre juzgados de
trabajo y entre éstos y otros juzgados de distinta especialidad del
mismo distritojudicial.
12. Gurbourg y otros, Procedimiento Laboral, p. 52.
Ley N° 29.497 175
5. Conflictos de autoridad entre los juzgados de trabajo y
autoridades administrativas en los casos previstos por la ley.
6. Las demás que señale la ley.
Artículo 4 o .- Competencia por función
4.1 La Sala de Derecho Constitucional y Social de la Corte
Suprema de Justicia de la República es competente para conocer de
los siguientes recursos:
a) Del recurso de casación;
b) del recurso de apelación de las resoluciones pronunciadas
por las salas laborales en primera instancia; y
c) del recurso de queja por denegatoria del recurso de
apelación o por haber sido concedido en efecto distinto al establecido
en la ley.
4.2 Las salas laborales de las cortes superiores son competentes
para conocer de los siguientes recursos:
a) Del recurso de apelación contra las resoluciones expedidas
por los juzgados laborales; y
b) del recurso de queja por denegatoria del recurso de
apelación o por haber sido concedido en efecto distinto al establecido
en la ley.
4.3 Los juzgados especializados de trabajo son competentes
para conocer de los siguientes recursos:
a) Del recurso de apelación contra las resoluciones expedidas
por los juzgados de paz letrados en materia laboral; y
b) del recurso de queja por denegatoria dei recurso de
apelación o por haber sido concedido en efecto distinto al establecido
en la ley.
176 Ley N° 29.497
Artículo 5°.- Determinación de la cuantía
La cuantía está determinada por la suma de todos los extremos
contenidos en la demanda, tal como hayan sido liquidados por el
demandante. Los intereses, las costas, los costos y los conceptos que
se devenguen con posterioridad a la fecha de interposición de la-
demanda no se consideran en la determinación de la cuantía.
Artículo 6°.- Competencia por territorio
A elección del demandante es competente el juez del lugar del
domicilio principal del demandado o el del último lugar donde se
prestaron los servicios.
Si la demanda está dirigida contra quien prestó los servicios,
sólo es competente juez del domicilio de éste.
En la impugnación de laudos arbitrales derivados de una
negociación colectiva es competente la sala laboral del lugar donde
se expidió el laudo.
La competenciapor razón de territorio sólo puede ser prorrogada
cuando resulta a favor del prestador de servicios.
Artículo 7o.- Regulación en caso de incompetencia
7.1 El demandado puede cuestionar la competencia del juez
por razón de la materia, cuantía, grado y territorio mediante excepción.
Sin perjuicio de ello el juez, en cualquier estado y grado del proceso,
declara, de oficio, la nulidad de lo actuado y la remisión al órgano
jurisdiccional competente si determina su incompetencia por razón
de materia, cuantía, grado, función o territorio no prorrogado.
7.2 Tratándose del cuestionamiento de la competencia del juez
por razón de territorio, el demandado puede optar, excluyentemente,
por oponer la incompetencia como excepción o como contienda.
Ley N° 29.497 177
La competencia de los jueces de paz letrados sólo se cuestiona
mediante excepción.
7.3 La contienda de competencia entre jueces de trabajo y
entre éstos y otros juzgados de distinta especialidad del mismo
distrito judicial la dirime la sala laboral de la corte superior.
correspondiente. Tratándose de juzgados de-diferentes distritos
judiciales, la dirime la Sala de Derecho Constitucional y Social de la
Corte Suprema de Justicia de la República.
NUEVO RÉGIMEN DE LA COMPETENCIA. LEY N°
29.497
El nuevo régimen de la competencia está regulado en los
arts. I o al 7o que por razones didácticas seguidamente repro-
ducimos
TITULO I
DISPOSICIONES GENERALES
CAPITULO I
COMPETENCIA
Artículo lVCompetencia por materia de los juzgados
de paz letrados laborales
Los juzgados de paz letrados laborales conocen de los siguientes
procesos:
1. En proceso abreviado laboral, las pretensiones referidas al
cumplimiento de obligaciones de dar no superiores a cincuenta (50)
Unidades de Referencia Procesal (URP) originadas con ocasión de
la prestación personal de servicios de naturaleza laboral, normativa
o cooperativista, referidas a aspectos sustanciales o conexos,
incluso previos o posteriores a la prestación efectiva de los servicios.
178 Ley N° 29.497
2. Los procesos con titulo ejecutivo cuando la cuantía no
supere las cincuenta (50) Unidades de Referencia Procesal (URP);
salvo tratándose de la cobranza de aportes previsionales del Sistema
Privado de Pensiones retenidos por el empleador, en cuyo caso son
competentes con prescindencia de la cuantía.
3. Los asuntos no contenciosos, sin importar la cuantía.
Artículo 2°.-Competencia por materia de los juzgados
especializados de trabajo
Losjuzgados especializados de trabajo conocen de los siguientes
procesos:
1. En proceso ordinario laboral, todas las pretensiones relativas
a la protección de derechos individuales, plurales o colectivos,
originadas con ocasión de la prestación personal de servicios de
naturaleza laboral, formativa o cooperativista, referidas a aspectos
sustanciales o conexos, incluso previos o posteriores a la prestación
efectiva de los servicios.
Se consideran incluidas en dicha competencia, sin ser exclusivas,
las pretensiones relacionadas a los siguientes:
a) El nacimiento, desarrollo y extinción de la prestación
personal de servicios; así como a los correspondientes actos jurídicos.
b) La responsabilidad por daño patrimonial o extrapatrimonial,
incurrida por cualquiera de las partes involucradas en la prestación
personal de servicios, o terceros en cuyo favor se presta o prestó el
servicio.
c) Los actos de discriminación en el acceso, ejecución y
extinción de la relación laboral.
d) El cese de los actos de hostilidad del empleador, incluidos los
actos de acoso moral y hostigamiento sexual, conforme a la ley de
la materia.
Ley N° 29.497 179
e) Las enfermedades profesionales y los accidentes de trabajo.
f) La impugnación de los reglamentos internos de trabajo.
g) Los conflictos vinculados a una organización sindical y entre
organizaciones sindicales, incluida su disolución.
h) El cumplimiento de obligaciones generadas o contraidas con
ocasión de la prestación personal de servicios exigibles a institutos,
fondos, cajas u otros.
í) El cumplimiento de las prestaciones de salud y pensiones de
invalidez, a favor de los asegurados o los beneficiarios, exigibles al
empleador, a las entidades prestadoras de salud o a las aseguradoras.
j) El Sistema Privado de Pensiones.
k) La nulidad de cosa juzgada fraudulenta laboral; y
1) aquellas materias que, a criterio del juez, en función de su
especial naturaleza, deban ser ventiladas en el proceso ordinario
laboral. Conoce las pretensiones referidas al cumplimiento de
obligaciones de dar superiores a cincuenta (50) Unidades de
Referencia Procesal (URP).
2. En proceso abreviado laboral, de la reposición cuando ésta
se plantea como pretensión principal única.
3. En proceso abreviado laboral, las pretensiones relativas a la
vulneración de la libertad sindical.
4. En proceso contencioso administrativo conforme a la ley de
la materia, las pretensiones originadas en las prestaciones de
servicios de carácter personal, de naturaleza laboral, administrativa
o de seguridad social, de derecho público; así como las impugnaciones
contra actuaciones de la autoridad administrativa de trabajo.
5. Los procesos con titulo ejecutivo cuando la cuantía supere
las cincuenta (50) Unidades de Referencia Procesal (URP).
180 Ley N° 29.497
Artículo 3°.- Competencia por materia de las salas
laborales superiores
Las salas laborales de las cortes superiores tienen competencia,
en primera instancia, en las materias siguientes:
1. Proceso de acción popular en materia laboral, a ser tramitado'
conforme a la ley que regula los procesos constitucionales.
2. Anulación de laudo arbitral que resuelve un conflicto jurídico
de naturaleza laboral, a ser tramitada conforme a la ley de arbitraje.
3. Impugnación de laudos arbitrales derivados de una
negociación colectiva, a ser tramitada conforme al procedimiento
establecido en la presente Ley.
4. Contienda de competencia promovida entre juzgados de
trabajo y entre éstos y otros juzgados de distinta especialidad del
mismo distritojudicial.
5. Conflictos .de autoridad entre los juzgados de trabajo y
autoridades administrativas en ros- casos previstos por la ley.
6. Las demás que señale la ley.
Artículo 4o.- Competencia por función
4.1. La Sala de Derecho Constitucional y Social de la Corte
Suprema de Justicia de la República es competente para conocer de
los siguientes recursos:
a) Del recurso de casación;
b) Del recurso de apelación de las resoluciones pronunciadas
por las salas laborales en primera instancia; y
c) Del recurso de queja por denegatoria del recurso de
apelación o por haber sido concedido en efecto distinto al establecido
en la ley.
4.2 Las salas laborales de las cortes superiores son competentes
para conocer de los siguientes recursos:
Ley N° 29.497 181
a) Del recurso de apelación contra las resoluciones expedidas
por los juzgados laborales; y
b) del recurso de queja por denegatoria del recurso de
apelación o por haber sido concedido en efecto distinto al establecido
en la ley.
4.3. Los juzgados especializados de trabajo son competentes
para conocer de los siguientes recursos:
a) Del recurso de apelación contra las resoluciones expedidas
por los juzgados de paz letrados en materia laboral; y
b) Del recurso de queja por denegatoria del recurso de
apelación o por haber sido concedido en efecto distinto al establecido
en la ley.
Artículo 5°.- Determinación de la cuantía
La cuantía está determinada por la suma de todos los extremos
contenidos en la demanda, tal como hayan sido liquidados por el
demandante. Los intereses, las costas, los costos y los conceptos
que se devenguen con posterioridad a la fecha de interposición de la
demanda no se consideran en la determinación de la cuantía. 'v
Artículo 6o.- Competencia por territorio
A elección del demandante es competente el juez del lugar del
domicilio principal del demandado o el del último lugar donde se
prestaron los servicios.
Si la demanda está dirigida contra quien prestó los servicios,
sólo es competente el juez del domicilio de éste.
En la impugnación de laudos arbitrales derivados de una
negociación colectiva es competente la sala laboral del lugar donde
se expidió el laudo.
La competencia por razón de territorio se lo puede ser
prorrogada cuando resulta a favor del prestador de servicios.
182 Ley N° 29.497
Artículo 7°.-Regulación en caso de incompetencia
7.1. El demandado puede cuestionar la competencia del juez
por razón de la materia, cuantia, grado y territorio mediante
excepción. Sin perjuicio de ello el juez, en cualquier estado y grado
del proceso, declara, de oficio, la nulidad de lo actuado y la remisión.
al órgano jurisdiccional competente si determina su incompetencia
por razón de materia, cuantía, grado, función o territorio no
prorrogado.
7.2. Tratándose del cuestionamiento de la competencia del
juez por razón de territorio, el demandado puede optar,
excluyentemente, por oponer la incompetencia como excepción o
como contienda. La competencia de los jueces de paz letrados sólo
se cuestiona mediante excepción.
7.3. La contienda de competencia entre jueces de trabajo y
entre éstos y otros juzgados de distinta especialidad del mismo
distrito judicial la dirime la sala laboral de la corte superior
correspondiente. Tratándose de juzgados de diferentes distritos
judiciales, la dirime la Sala de Derecho Constitucional y Social de la
Corte Suprema de Justicia de la República.
CAPÍTULO II
COMPARECENCIA
Artículo 8o.- Reglas especiales de comparecencia
8.1 Los menores de edad pueden comparecer sin necesidad de
representante legal. En el caso de que un menor de catorce (14) años
comparezca al proceso sin representante legal, el juez pone la
demanda en conocimiento del Ministerio Público para que actúe
según sus atribuciones. La falta de comparecencia del Ministerio
Público no interfiere en el avance del proceso.
8.2 Los sindicatos pueden comparecer al proceso laboral en
Ley N° 29.497 183
causa propia, en defensa de los derechos colectivos y en defensa de
sus dirigentes y afiliados.
8.3 Los sindicatos actúan en defensa de sus dirigentes y
afiliados sin necesidad de poder especial de representación; sin
embargo, en la demanda o contestación debe identificarse
individualmente a cada uno de los afiliados con sus respectivas
pretensiones. En este caso, el empleador debe poner en conocimiento
de los trabajadores la demanda interpuesta. La inobservancia de
este deber no afecta la prosecución del proceso.
La representación del sindicato no habilita al cobro de los
derechos económicos que pudiese reconocerse a favor de los
afiliados.
SUJETOS DEL PROCESO
1. Generalidades
Para que haya juicio se requieren tres presupuestos-
1.- Una demanda
2.- Un órgano jurisdiccional; y
3.- Los litigantes o partes
De las personas que intervienen en los procesos,
unas son esenciales y otras son auxiliares. Entre las
primeras se encuentran el juez, el actuario, las partes y
sus abogados, y el representante del Ministerio Público
cuando deba intervenir como parte. Entra las segundas,
ésto es las personas auxiliares, se encuentran los peritos,
los intérpretes, los testigos, y depositarios judiciales, y
más empleados judiciales.
Otro criterio para clasificar a las personas auxiliares
que intervienen en los juicios es el de la parcialidad, pues
184 Ley N° 29.497
unas necesariamente son imparciales, como en el caso
del juez! mientras que otras son esencialmente parciales,
como en el caso de las partes y sus abogados.
Se dice también que unos son empleados públicos,
como el juez, el secretario y más empleados; y otros, como
las partes y sus abogados, no lo son.
Parte, es la persona interesada en un proceso y
puede sostener en él sus pretensiones compareciendo
por sí misma o por medio de representante, que puede
ser legal o convencional.
L a s p a r t e s son e s e n c i a l m e n t e d o s ' Actor y
demandado. Pero frente a las "partes" que intervienen
en el proceso, tenemos los "terceros" que eventualmente
pueden intervenir en el proceso e inclusive llegar a ser
considerados partes, sin ser necesariamente actor ni
demandado. Tal es el caso del tercero perjudicado que
puede intervenir en el proceso en base por el cual se le
reconoce tercero a ser oído en cualquier proceso, cuando
las providencias judiciales le causen perjuicio directo.
Esta intervención del tercero es independiente de las
tercerías.
COMPARECENCIA AL PROCESO
Parte es quien pretende y frente a quien pretende;
o quien reclama y frente a quien se pretende; o quien
reclama y frente a quien se reclama la satisfacción de una
pretensión. 13 Es así que la idea de parte se relaciona Con
la pluralidad de sujetos que se enfrentan en un litigio, en
13. GUASP, Derecho procesal III, p. 8.
Ley N° 29.497 185
cuanto el uno invoca una relación jurídica que obliga al
otro. En estos casos los sujetos jurídicos son dos y cada
uno de ellos es elemento de una pareja 14 . De ahí la
denominación de Parte. Uno, primus, que demanda y
otro, dos, secundus, que es demandado, con lo que queda
la denominación de tercero, tertius, para todos los sujetos
extraños al litigio. 15
Cabe señalar que entre el concepto de sujeto procesal
y de parte existe una relación de género a especie. En el
proceso civil e x i s t e n t r e s s u j e t o s : d e m a n d a n t e ,
demandado y juez; pero sólo dos partes^ demandante y
demandado. De ahí que si bien la parte es sujeto del
proceso, no todo sujeto es parte: tal el caso del juez. 16
Parte representa una calidad, no una persona y
puede estar integrada por varias personas. Es decir,
puede haber más de un sujeto que pretende y más de un
sujeto contra el cual se pretende. Lo primero da lugar a
la legitimación plural activa y lo segundo a la legitimación
plural pasiva. 17
1. Las partes. Concepto de parte
En t é r m i n o s generales, y sin perjuicio de las
precisiones que se formulan más adelante, cabe decir
que es parte toda persona (física o de existencia ideal)
que reclama en nombre propio, o en cuyo nombre se
reclama la satisfacción de una pretensión, y aquélla
frente a la cual se reclama dicha satisfacción.
14. CARNELUTTI, Sistema, 1, p. 33, N" 12
15. PODETTI, J. RAMIRO, Tratado de la tercería, p. 452.
16. FENOCHIETTO-ARAZI, Código procesal, 1, p. 170, 1.
17. MICHELI, Curso de Derecho procesal, 1. p. 198.
186 Ley N° 29.497
El concepto precedente, con el que básicamente
coincide la mayor parte de la doctrina contemporánea,
exhibe las siguientes notas fundamentales'
1.- C o n f i g u r a u n a noción q u e , por h a l l a r s e
c i r c u n s c r i p t a al á m b i t o del proceso, d e s e s t i m a l a .
diferencia formulada entre partes en sentido material y
en sentido formal. Son partes, en efecto, quienes de
hecho intervienen o figuran en aquél como sujetos activos
o p a s i v o s de u n a d e t e r m i n a d a p r e t e n s i ó n , con
prescindencia de que revistan o no el carácter de sujetos
legitimados para obrar o para contradecir en el concreto
proceso de que se trate, o sea independientemente de la
titularidad de la reacción sustancial controvertida. De
manera que la ausencia de legitimación puede determinar
el rechazo de la pretensión en virtud de no concurrir,
respecto de ésta uno de los requisitos que condicionan su
admisibilidad; pero no afecta la calidad de parte de quien
h a deducido o frente a quien se h a deducida esa
pretensión;
2.- Sólo es parte quien actúa en nombre propio, o en
nombre de quien se actúa. Por consiguiente aquella
c a l i d a d no p u e d e a t r i b u i r s e a q u i e n , como el
representante, sea voluntario o necesario, interviene en
el proceso en nombre y en defensa de un interés ajeno.
3.- En la medida en que la noción de parte implica
un enfrentamiento que se suscita, por lo menos, entre
dos sujetos, aquélla sólo es aplicable a los procesos
contenciosos. Es en cambio ajena al ámbito de los
denominados procesos no contenciosos, en los que cuadra
reemplazar el concepto de parte por el de peticionario
aunque con la salvedad de que, frente a la oposición de un
t e r c e r o o del M i n i s t e r i o Público con r e s p e c t o al
pronunciamiento requerido, aquél adquiera el carácter
Ley N° 29.497 187
de sujeto pasivo de la correspondencia pretensión y, por
lo tanto, se convierte en parte.
Cabe añadir que en el proceso de conocimiento los
sujetos activo y pasivo de la pretensión procesal reciben,
respectivamente, la denominación de d e m a n d a n t e y
d e m a n d a d o o de a c t o r y d e m a n d a d o . T a l e s
denominaciones, que revisten carácter genérico, son
u t i l i z a d a s c o n j u n t a m e n t e con o t r a s que se h a l l a n
vinculadas a ciertos tipos de procesos o a la etapa
procesal en que las partes intervienen. Así, v. gr., en los
procesos de ejecución aquellos sujetos son t a m b i é n
denominados ejecutante y ejecutado o acreedor y deudor
en los procedimientos de impugnación de la sentencia
las partes son indicadas con los nombres de apelante y
apelado o de recurrente o recurrido, sin que ello altere
la posición originaria, activa o pasiva, que aquéllas h a n
asumido en el proceso.
El ordenamiento jurídico autoriza interposición de
p r e t e n s i o n e s procesales por obra de d e t e r m i n a d o s
órganos estatales que no cumplen esos actos en nombre
propio sino en defensa de intereses que afectan al orden
público o social. Es el caso de los representantes del
Ministerio Público, e n t r e los cuales cabe a su vez
distinguir los que integra el ministerio de menores y las
defensorías de pobres y ausentes. La naturaleza de la
actuación que incumbe a los funcionarios que componen
el primero de los mencionados grupos no ofrece, en el
caso, ninguna dificultad: se trata de representantes de
determinadas personas (incapaces, pobres y ausentes), o
bien integran una representación legal y no corresponde,
por lo tanto, adjudicarles el carácter de partes.
El concepto de parte comprende en su generalidad
a todo el que se presente ante un juez para formular una
188 Ley N° 29.497
pretensión jurídica ejercitable en justicia. Es parte el
que inicia una demanda contenciosa, el que pide una
medida cautelar, el que inicia una sucesión invocando su
calidad de heredero o su carácter de sucesor universal.
El término parte, violentando su sentido, alcanza
también al heredero único presentado en un proceso
s u c e s o r i o . Q u i e n e s m a n t i e n e n la p u r e z a de la
denominación, reservan para aquellos que no dirigen su
p r e t e n s i ó n c o n t r a a l g u i e n la d e n o m i n a c i ó n de
peticionario. 1 8
2. Quienes pueden ser partes
Pueden asumir la calidad de partes los individuos
físicos, inclusive las personas por nacer, y todos aquellos
que tienen existencia jurídica, a u n las simples
asociaciones.
Cuando el sustituto procesal o el tercero ingresa al
proceso, se convierte en parte.
3. Principios inherentes a la calidad de parte
Los conceptos formulados, permiten la enunciación
de t r e s principios f u n d a m e n t a l e s que se v i n c u l a n
íntimamente con la calidad jurídica que caracteriza a las
partes. Son ellos los de dualidad, igualdad y contradicción,
que serán examinados seguidamente.
18. PALACIO, Derecho Procesal, III, p. 19.
Ley N° 29.497 189
4. Dualidad de las partes procesales
No cabe concebir la existencia de un proceso
contencioso con una sola parte ni con más de dos (principio
de dualidad de las partes). El hecho de que el proceso
pueda desarrollarse, total o parcialmente, mediante la
participación de varios actores o demandados, como
ocurre en las hipótesis de litisconsorcio e intervención
adhesiva, no obsta a esa necesaria dualidad, ya que ésta
no se halla referida al número de personas que intervienen
o figuran en el proceso como partes, sino a la posición
(actora o demandada) que asumen en él.
Tampoco enerva la vigencia de este principio la
circunstancia de que en el proceso como partes, sino a la
posición (actora o demandada) que asumen en él.
Tampoco enerva la vigencia de este principio la
circunstancia de que en el proceso intervenga, de hecho,
una sola parte, según sucede en el caso de la rebeldía,
toda vez que en derecho siempre son dos.
5. Igualdad de las partes procesales
Para la ley procesal, las partes tienen y deben tener
siempre igual tratamiento. Y a este principio no puede
escapar el Estado.
6. Contradicción de las partes procesales
Este principio requiere, fundamentalmente, que
cada una de las partes cuente, durante el desarrollo del
proceso, con razonables oportunidades de audiencia y de
prueba. Por lo tanto, así como al sujeto frente al cual se
interpone la pretensión debe acordársele la facultad de
190 Ley N° 29.497
hacer valer las alegaciones y los medios de prueba
tendientes a obtener el rechazo de aquélla, la misma
facultad incumbe al sujeto activo de la pretensión siempre
que deba dictarse alguna decisión susceptibles de afectar
su situación jurídica.
La vigencia del principio analizado se satisface
mediante el otorgamiento de posibilidades de defensa y
no exige, por lo tanto, a diferencia de lo que ocurre en el
proceso penal, la efectividad del ejercicio de las referidas
facultades, de manera que no resulta desconocido cuando
la p a r t e i n t e r e s a d a no hizo valer, por omisión o
negligencia, los medios de defensa, las pruebas o los
r e c u r s o s que pudo u t i l i z a r en la c o r r e s p o n d i e n t e
oportunidad procesal.
7. Clases de partes procesales. Criterios clasificatorios
Si bien el concepto de parte es único, admite ciertas
variantes que permiten distinguir entre distinta clases
de partes. Las circunstancias que, fundamentalmente,
p u e d e n s e r ú t i l m e n t e a d o p t a d a s como c r i t e r i o s
c l a s i f i c a t o r i o s r e s i d e n en la o p o r t u n i d a d de la
comparecencia de las partes, en su composición, en su
recíproca situación procesal, en su grado de vinculación
con el objeto del proceso y en carácter imperativo o
facultativo de su citación o participación en éste. Sobre
esa b a s e cabe h a b l a r , r e s p e c t i v a m e n t e , de p a r t e s
originarias y sucesivas, simples y complejas, principales
y accesorias, permanentes y transitorias y necesarias y
voluntarias.
Ley N° 29.497 191
8. Partes procesales originarias y sucesivas
Son partes originarias aquellas que deducen o se
oponen a la pretensión contenida en la demanda o,
eventualmente, en la contestación a ésta, o sean el actor,
comparecen espontáneamente o son citadas al proceso a
raíz de la petición formulada por alguna de las partes
originarias.
9. Partes procesales simples y complejas
Las partes son simples o complejas (o múltiples)
según que, respectivamente, estén constituidas por un
solo sujeto o por dos o más. Este último supuesto se
configura en los casos de litisconsorcio y de intervención
adhesiva (litisconsorcial y simple).
10. Partes procesales principales y accesorias
Son partes principales aquellas que hacen valer,
como fundamento de su pretensión u oposición, un
derecho propio, en tanto que cabe denominar partes
accesorias a las que sólo están habilitadas para invocar
un interés coincidente con el derecho aducido por las
p a r t e s principales. La importancia práctica de esta
distinción radica en que mientras las partes principales,
(demandante y demandado, intervinientes
litiscosorciales, etc.) gozan de autonomía en la gestión
procesal, la actuación de las partes accesorias se halla
subordinada a la de aquéllas. Tal lo que ocurre con el caso
del interviniente adhesivo simple.
11. Partes procesales permanentes y transitorias
Correspondencia la denominación de partes perma-
192 Ley N° 29.497
nentes a los sujetos activos o pasivos de la pretensión que
motiva el proceso, sea que actúen desde el comienzo de
éste (actor y demandado) o que se incorporen con
p o s t e r i o r i d a d como i n t e r v i n i e n t e s p r i n c i p a l e s o
accesorios, cualquiera sea la forma en que se haya
verificado esa intervención (espontánea o coactiva). Son
en cambio partes transitorias o incidentales aquellas
que, durante el transcurso del proceso, hacen valer un
derecho propio e independiente del invocado por las
p a r t e s p e r m a n e n t e s , limitando su actuación a u n a
determinado etapa o trámite de aquél. En esta categoría
de partes cabe incluir al perito, en el incidente promovido
con motivo de recusación.
12. Partes procesales necesarias y voluntaria
Son partes necesarias aquellas cuya citación al
proceso resulta indispensable para integrar el litigio
como actoras o demandadas y partes voluntarias las que
se incorporan a aquél sin llamamiento forzoso previo,
como ocurre en el caso de acumulación subjetiva de
p r e t e n s i o n e s y en l a s h i p ó t e s i s de i n t e r v e n c i ó n
excluyente y adhesiva.
13. Capacidad jurídica para ser parte procesal
Este tipo de capacidad se refiere a la posibilidad
jurídica de figurar como parte en un proceso y constituye
una proyección en el ámbito procesal de la capacidad de
derecho genéricamente considerada, de m a n e r a que
cabe definirla como la idoneidad reconocida por el
ordenamiento jurídico para ser titular de derechos y
deberes procesales.
Ley N° 29.497 193
Del principio genera en cuya virtud es persona todo
e n t e s u s c e p t i b l e de a d q u i r i r d e r e c h o s c o n t r a e r
obligaciones se infiere que toda persona, por el sólo
hecho de serlo, goza de capacidad para ser parte. En
consecuencia, la adquisición y pérdida de esta clase de
c a p a c i d a d h a de coincidir n e c e s a r i a m e n t e con la
adquisición y pérdida de la personalidad.
Por aplicación de las reglas generales, las personas
naturales o de existencia visible adquieren capacidad
para ser partes desde la concepción en el seno materno
y la pierden con la muerte, sea que este hecho resulte
acreditado mediante el hallazgo o identificación del
cadáver o que el jaez lo tenga por comprobado en el
supuesto de que la desaparición de la persona se haya
producido en circunstancias tales que la muerte deba ser
tenida como cierta.
Tienen t a m b i é n capacidad p a r a ser p a r t e s las
personas jurídicas, sean de derecho público o de derecho
privado, así como los Estados extranjeros, los órganos
derivados de su división territorial y las entidades
públicas o privadas existentes en ellos.
La regla general es de la capacidad y toda persona
tiene capacidad de derecho, pero en algunos casos no
pueden ejercerse esos derechos, o no se tiene la capacidad
de ejercicio. De ahí que se distingue la capacidad para
ser p a r t e , de la capacidad procesal. La regla de la
capacidad, como norma de carácter general la establece
el art. 42 del Código Civil. La incapacidad absoluta es la
excepción y obedece a razones físicas, como el caso de los
dementes, los impúberes, y los sordomudos que no pueden
dar a entender por escrito, (art. 43 y 44 del C.C.).
194 Ley N° 29.497
14. Capacidad procesal para ser parte procesal
No todas las personas que, como tales, tienen
capacidad jurídica para ser partes se hallan dotadas de
capacidad procesal, o sea de la aptitud necesaria para
realizar, por sí mismas, actos procesales válidos.
Este tipo de capacidad supone, por lo tanto, la
aptitud legal de ejercer los derechos y de cumplir los
deberes y cargas inherentes a la calidad de parte, de
manera que vienen a reeditar, en el marco del proceso,
los principios que el derecho privado consagra en materia
de capacidad de obrar o de hecho.
Las personas que carecen de toda aptitud p a r a
actuar por sí mismas y válidamente en un proceso deben
hacerla en su lugar los representantes.
En el proceso intervienen a d e m á s del Estado,
sujeto pasivo de la relación procesal, representado por el
juez otros sujetos - personas n a t u r a l e s o jurídicas-
titulares de los derechos de acción y de contradicción,
denominados partes. En el proceso intervienen el Juez
como representante del Estado con el objeto de realizar
actos de dirección, de gobierno y de decisión y, por otro
lado, las p a r t e s que no pueden crear vinculados y
relaciones distintas de aquellas de derecho material
basadas en los intereses cuya realización persiguen.
El Estado interviene también en el proceso como
parte, al igual que sus dependencias, o las empresas
públicas privadas con participación económica, todos
ellos se someterán al Poder Judicial sin más privilegios
que los expresamente señalados en este código, como por
ejemplo la exención y exoneración de costas y costos.
Configura u n ejemplo de legitimación procesal
anómala o extraordinaria pues a través de la sustitución
Ley N° 29.497 195
procesal se opera u n a disociación e n t r e el sujeto
legitimado para obrar en el proceso y el sujeto titular de
la relación jurídica s u s t a n c i a l en que se funda la
pretensión.
Cuadra añadir que esa circunstancia gravita sobre
la carga de la prueba, por cuanto el sustituto no sólo debe
acreditar la existencia de la relación jurídica constituida
entre el sustituido y el tercero sino también, como
fundamento de su legitimación, la de la relación jurídica
que lo vincula con el sustituido.
15. Sustitución y representación procesal
A fin de diferenciar debidamente a sustitución de la
representación es pertinente puntualizar las siguientes
circunstancias-*
1) M i e n t r a s el s u s t i t u t o reclama la protección
judicial en nombre e interés propios -aunque en virtud
de un derecho u obligación conectados a una relación
jurídica ajena-, el representante actúa en nombre de un
tercero -el r e p r e s e n t a d o - y carece de todo i n t e r é s
personal en relación con el objeto del proceso!
2) La existencia de representación torna inadmisible
la actuación procesal simultánea del representante y del
representado, de manera que el representado puede, en
cualquier momento del proceso, desplazar la actuación
del representante y obrar a título personal.
Por el contrario ningún impedimento legal se opone
a la actuación procesal conjunta del sustituto y de
sustituido, careciendo el primero de facultades p a r a
oponerse a la intervención del segundo!
3) La representación puede originarse tanto en la
196 Ley N° 29.497
voluntad del representado (representación voluntaria)
cuando en la ley (representación necesaria), en tanto que
la sustitución sólo puede derivar de una disposición
legal que habilite al s u s t i t u t o p a r a i n t e r p o n e r la
pretensión o para oponerse a ella;
4) Mientras en la hipótesis de sustitución la cosa
juzgada e gen e la sentencia afecta al sustituto y sustituto
en la representación aquélla solo alcanza al representado.
REPRESENTACIÓN PROCESAL
1. Representación en juicio
Todo litigante tiene el derecho de comparecer
personalmente ante cualquier juez para la defensa de
sus derechos, pero en algunos casos es la parte misma
quien delega esa intervención en un tercero que actúa en
nombre suyo, mientras que en otros, por tratarse de
incapaces de hecho, la ley impone la intervención de la
persona que integra su capacidad. En el primer supuesto
existe representación convencional, y en el segundo
representación legal.
2. Representación procesal. Concepto
Constituye un presupuesto procesal que las partes
que actúen en el proceso tengan capacidad civil para
obrar enjuicio. En caso de que lo hagan a través de un
representante, que éste sea un poder válido y suficiente.
La ausencia o insuficiencia de este presupuesto debe ser
controlado de oficio por el juez (inc. 2 del art. 425, inc. 1
de art. 426 del C.P.C.), sin perjuicio de que la contraparte
Ley N° 29.497 197
pueda deducir la excepción incapacidad de demandante
o de su representante, (art. 446 inc. 2).
L a s p a r t e s p u e d e n a c t u a r e n el p r o c e s o
personalmente o por medio de un representante.
En este segundo caso, generalmente motivado por
r a z o n e s de s e g u r i d a d , e c o n o m í a o c o m o d i d a d ,
despreocupándose así de tener que intervenir y vigilar
la marcha del proceso.
El representante está facultado para la tramitación
de pleito en todas las instancias, interponer recursos,
intervenir en los incidentes, etc., salvo para aquellos
actos que deba cumplir perso-nalmente la parte.
3. Clases: voluntaria y necesaria
La representación, a su vez, puede ser- voluntaria o
necesaria. La primera se denomina así por ser facultativo
de la parte hacerlo, instituyendo un apoderado para que
la represente en proceso, ya que en el orden nacional no
se exige acto personalmente.
En cambio, es obligatorio el patrocinio letrado.
La segunda se llama necesaria por cuanto se basa en
imperativos legales, debido a la calidad de las personas.
Si son físicas, por tratarse de incapaces de hecho; las
ideas, por requerir obviamente el concurso de individuos
que actúen en su nombre.
4. Demostración de la personería
Quien se presenta en proceso por un derecho ajeno,
vale decir, invocando la representación convencional o
legal de un tercero, debe acreditarlo con la presentación
198 Ley N° 29.497
de los pertinentes documentos. Su agregación debe ser
hecha, en principio, en el momento de comparecer por
primera vez en el proceso, más que con el "primer escrito".
La falta de presentación de los documentos que
justifiquen la personería no q u e d a suplida con la
aceptación de la parte contraria, ya que ello podría dar
lugar absurdo de sustanciar todo un proceso sin real
intervención de una de ellas.
5. Quienes la pueden ejercer
Sólo podrá ser ejercitada-
1) Por los abogados
2) Por los procuradores
3) Por los que ejerzan una representación legal.
Hay dos clases de capacidad: de goce y de ejercicio.
La capacidad de goce es la aptitud para ser titular de un
derecho, la capacidad de ejercicio es la que permite a las
personas ejercitar por sí misma los derechos de los que
son titulares.
Todas las personas por el simple hecho de nacer
con vida, tienen capacidad de goce o de derecho; la
capacidad de ejercicio sólo se adquiere mediante ciertas
condiciones de idoneidad que la ley. Para comparecer
ante el juez se requiere la capacidad de ejercicio, que
siempre supone la de goce. Desde el punto de vista
procesal e s t a capacidad constituye la legitimación
procesal.
Se distingue también las personas que pueden
comparecer.
El ejercicio irregular del derecho nació como una
Ley N° 29.497 199
institución jurídica correspondiente al reconocimiento
extensivo de la libertad, y que permite al juez calificar de
no lícitas las conductas que al no estar expresamente
impedidas, no son ilícitas pero tampoco se conforman la
adecuada marcha de la sociedad, de ahí que el Código
Procesal Civil se da la posibilidad al d e m a n d a dé
demandar al resarcimiento por los daños y perjuicios
que haya sufrido por el ejercicio irregular del derecho de
acción civil, además de abogado por el litigante malicioso
de las costas costos y multas establecidas en el proceso
terminado. Para hacer valer este derecho el proceso
deberá haber concluido por resolución que desestima la
demanda.
Las personas jurídicas necesitan valerse de personas
físicas para disfrutar de su capacidad de ejercicio. Estas
p e r s o n a s son d e s i g n a d a s l i b r e m e n t e y son
obligatoriamente las personas que desempeñan ciertos
cargos dentro de entidades; por razón de su cargo son los
representantes de ellas. Conforme al art. 16 de la L. G.
S. la sociedad será representada por una o más personas,
según lo establece el contrato social. La representación
debe ser inscrita en el Registro.
Conforme a artículo bajo c o m e n t a r i o existe
patrimonio autónomo cuando dos o más personas tienen
un derecho o interés común con respecto a un bien, sin
constituir una persona jurídica.
Para la representación de éste se debe tener en
cuenta su posición en el roe o demandado, sí tenernos 1
a) Si son demadantes, al igual la sociedad conyugal,
serán representados por sus partícipes.
b) Si son demandados, la representación la ejercen
la totalidad de personas que la conforman, teniéndose en
200 Ley N° 29.497
cuenta que- cuando la decisión a recaer en el proceso
afecta de manera uniforme a todos, sólo será expedida
válidamente si todos son emplazados, salvo disposición
legal en contrario, (art. 93 C.P.C.).
Si se desconociera a uno o más de los integrantes del
patrimonio autónomo se nombrará un curador procesal
para que lo represente.
Sanción a imponerse para el que comparece como
demandado y oculta que el derecho discutido pertenece
a un patrimonio o autónomo del que forma parte. Se le
impone una multa no menor de diez ni mayor de cincuenta
Unidades de Referencia Procesal, sin perjuicio del pago
por haber actuado con malicia.
Tienen capacidad procesal determinadas entidades,
que no constituyan personas jurídicas, pero que sí pueden
ser parte en el juicio en sentido formal. Tales entidades
se denominan patrimonios autónomos.
La capacidad procesal es la actitud para iniciar y
seguir un proceso en nombre propio, como representante
de otro, o para conferir representación procesal.
Derivan de la capacidad procesal los siguientes
derechos- a) comparecer ante el Juez directamente; b)
comparecer en nombre de otro; y el hacerse representar
voluntariamente.
Derivan de la capacidad procesal, los siguientes
derechos- a) comparecer ante el juez directamente; b)
comparecer en nombre de otro; y c) hacerse representar
voluntariamente.
Las indicadas facultades corresponden a quienes
"ejercen por sí sus derechos civiles" y faltan en los que
dependen de otras personas en el ejercicio de tales
derechos.
Ley N° 29.497 201
Gozan de c a p a c i d a d p r o c e s a l , s e g ú n n u e s t r o
ordenamiento legal, quienes ejercen por sí sus derechos
civiles, esto es, los mayores de 18 años que tienen plena
capacidad negocial o de ejercicio, y pueden obligarse por
sí mismos.
La incapacidad procesal es la negación de la negocial
o de ejercicio no es susceptible de modificaciones.
Constituye una restricción completa.
Tendrán capacidad para estar enjuicio, prescribe
ese dispositivo, las personas que tengan el libre ejercicio
de los derechos que en él se hagan valer. Las personas
que no tengan el libre ejercicio de sus derechos, agrega,
no podrán estar enjuicio sino representadas, asistidas o
autorizadas según las normas que regulen su capacidad.
La capacidad procesal constituye un presupuesto
procesal (Prozessvoraussetznugen), esto es, requisito
previo para que el juicio pueda prosperpar, y el órgano
jurisdiccional pueda conocer del fondo mismo del asunto.
Algunas legislaciones facultan al tribunal p a r a
r e c h a z a r de oficio las d e m a n d a s que carezcan de
presupuesto procesales o "requisitos previos". Otras,
atribuyen la vigilancia de los presupuestos a las partes,
confiriéndoles la p o t e s t a d de i n t e r p o n e r excepción
dilatoria.
Los actos realizados por incapaces dentro del
proceso, carecen de validez legal.
Como la c a p a c i d a d p r o c e s a l c o n s t i t u y e u n
presupuesto o requisito previo, en caso de representación
legal, ésta debe ser comprobada en el escrito de demanda
para evitar que se objete la falta de tal presupuesto que,
en los sistemas que reconocen al tribunal la facultad de
202 Ley N° 29.497
examinarlo de oficio, daría lugar a que su presentación
fuera rechazada.
APODERADO JUDICIAL
1. Comparecencia por medio de otra persona
Nótese que se trata de una facultad de las personas
capaces para poder litigar o no por medio de otra, pero
hay casos en que por excepción o por la naturaleza de la
persona (persona jurídica) se les impone esta manera de
litigar.
Consiste en la designación que hace un litigante
para que otra persona ejercite su representación en
juicio. Se trata de una forma de contrato de mandato civil
por el cual una persona llamada mandante, encarga a
otra que se denomina mandatario o apoderado que ejercite
por ella las facultades y asuma las obligaciones que las
leyes procesales establecen. 19 Se rige, por tanto, por las
reglas generales del contrato mencionado.
2. Apoderados
Son los r e p r e s e n t a n t e s de las personas físicas
capaces.
Esta justificado que u n a persona capaz litigue por
medio de apoderado sin ninguna restricción y sin que
pueda negársele tal forma de litigar, ya lo haga por razón
19. PERLA VELAOCHAGA, ERNESTO, Juicio Ordinario, p. 31.
I
Ley N° 29.497 203
de ausencia del lugar donde se t r a m i t a el proceso,
carencia de tiempo o de ánimo para atenderlo o por otros
motivos. Ni siquiera es necesario que exista causa alguna,
pues basta la voluntad de la persona para que emplee
esta forma de litigar, sin que proceda restricción alguna
que le impida hacerlo.
Esta facultad se ejercita sin perjuicio de su personal
como perecencia en diligencias de carácter personal. Se
puede exigir la comparecencia personal al juzgado, del
litigante que actúa por medio de apoderado, cuando se
trata de actuaciones que para que llenen sus objetivos,
por tratarse de esclarecimiento de hechos personales,
deben pronunciar sobre ellos las mismas personas que
los practicaron o a quienes se les atribuyen! así para la
declaración de parte reconocimiento de documentos,
juramento decisorio, puede exigir una parte que la otra
acuda personalmente, aunque tenga apoderado
constituido con facultad para practicar estas diligencias.
Por o t r a p a r t e el m a n d a n t e t i e n e la facultad
irrestricta de salir a juicio en cualquier momento,
revocando o no el poder que tenga constituido, y también
la de sustituirlo en las circunstancias y persona que más
le conviniere.
El representado y sólo él, puede decidir que tales
diligencias personales se entiendan con su apoderado; el
contrario, puede aceptar esta decisión, o exigir la
intervención personal del mandante.
La representación de las personas físicas capaces
puede ser voluntaria, y excepcionalmente obligatoria.
El Estado, las entidades de derecho público y los
órganos constitucionales autónomos, también pueden
h a c e r s e r e p r e s e n t a r por a p o d e r a d o s j u d i c i a l e s
204 Ley N° 29.497
especiales, y los h a r á n siempre que lo estimen conveniente
en los siguientes casos:
a) por razón de la especialidad.
b) por importancia del asunto discutido.
c) por la distancia; o circunstancias.
3. Aptitud para ser apoderado
La regla general es que pueden ser apoderados las
personas que gozan del ejercicio de sus derechos civiles.
Debe no darse que hay personas que pueden comparecer
ante el juez y que sin embargo no gozan de sus derechos
civiles, que tienen una legitimación procesal restringida;
éstas no pueden ser apoderados, tales los casos de la
madre menor de edad, de los menores de 14 años, etc. Se
requiere, pues, la capacidad plena por haber alcanzado
los 18 años de edad.
El poder no requiere de una aceptación expresa; el
simple apersonarse en su ejercicio es una aceptación
tácita y suficiente. Pero como toda regla tiene u n a
excepción en este caso está dada cuando se trata de un
poder otorgado en el e x t r a n j e r o , en e s t e caso, la
presunción no procede, por lo tanto el poder debe ser
aceptado expresamente por el apoderado. La aceptación
deberá constar en el escrito en que se apersona como
apoderado.
Teniendo en cuenta la forma de otorgar el poder
este puede ser otorgado :
a) Por escritura pública; o
b) Por acta ante el juez del proceso.
Ley N° 29.497 205
4. Eficacia
P a r a que el poder tenga eficacia procesal debe
haber sido otorgado cumpliendo con todos los requisitos;
capacidad del apoderado y forma pertinente no se
requiere formalidad de la inscripción en los Registros
Públicos para reconocerle eficacia.
5. Poderes
Deben ser hecho en escritura pública los poderes
generales o especiales que deban presentarse en el
proceso. Existen dos especies de poderes- a) generales
para los asuntos judiciales, que lo autorizan a representar
al m andante en todos los procesos civiles, yb) especiales,
para determinados asuntos. Sólo puede intervenir en los
asuntos para los cuales fue conferido el poder.
Quien ha recibido m a n d a t o general de
a d m i n i s t r a c i ó n puede r e p r e s e n t a r en juicio a s u s
m a n d a n t e s , pero sólo respecto de tales actos. A tal
efecto, se considera acto de administración el que hace
desempeñar al patrimonio o a los bienes que lo componen
individualmente, su función económica.
Más allá de esos casos, sólo se lo autoriza para
cumplir los actos procesales de carácter urgente.
6. Representante de sociedades
Debe acompañar los instrumentos que acrediten no
solamente el acta de la designación sino también las
disposiciones del estatuto y su inscripción, que fijen la
legitimidad de la designación.
Por la r e p r e s e n t a c i ó n se confieren f a c u l t a d e s
generales y especiales al representante. Las facultades
206 Ley íY°29.497
generales lo constituyen las atribuciones y potestades
generales que corresponde al representado y que son
necesarias para intervenir en la tramitación del proceso.
Únicamente son conferidas para la intervención en el
proceso; incluyendo la ejecución de la sentencia y el
cobro de costos y costas. El representante podrá realizar
todos los actos procesales, salvo aquellos para las que la
ley exige tener facultades especiales.
El representado otorga facultades especiales al
representante cuando este deba realizar-
1.- Actos de disposición de derechos sustantivos;
2.- Demandar, reconvenir, contestar demandas y
reconvenciones;
3.- Desistirse del proceso y de la pretensión;
4.- Allanarse a la pretensión;
5.- Conciliar, transigir, someter a arbitraje las
pretensiones controvertidas en el proceso;
6.- Sustituir o delegar la representación procesal, y
7.- Para los demás actos que exprese la ley.
Estas facultades por importar actos de disposición
o por lo menos de transcendencia que sobrepasan las
actuaciones simplemente procesales, deben ser
expresamente concedidas por el representado.
Pueden ser concedidas todas o sólo alguna o algunas
de las facultades nombradas, pero no puede j a m á s
suponerse que el otorgamiento de una facultad de mayor
t r a s c e n d e n c i a permite practicar un acto de menor
importancia. Si son dos o más los d e m a n d a n t e s o
d e m a n d a d o s , n o m b r a r á n u n a p o d e r a d o c o m ú n si
quisieran el juez le exigirá la actuación común o el
nombramiento de apoderado común en el plazo de diez
Ley N° 29.497 207
días, bajo apercibimiento de designarlo por ellos. La
razón de esta regla es evitar los t r á m i t e s y gastos
innecesarios que suponen las actuaciones para varias
personas que en vigor constituyen u n a sola parte y
conforman la figura procesal de litis consorcio.
7. Cesación del mandato
El cese de la representación importa la terminación
de la personería en el proceso del apoderado, para ella
no es automática ni total. 20
No es automática, pues no se extingue mientras no
se exteriorice y justifique la conclusión del mandato en
el expediente.
No es total, dado que la renuncia del apoderado no
implica eximirlo de ciertas responsabilidades- continuar
las gestiones hasta que venza el plazo señalado para el
comparendo del poderdante; ni negarle el derecho a
cobrar honorarios y gastos por su labor. 21
8. Revocación
La revocación debe ser expuesta o sea que no puede
inferirse de hechos o escritos del m a n d a n t e que no
tengan por objeto revocar el mandato.
En cuanto al otorgamiento de un nuevo poder a otra
persona, tampoco configura el supuesto de revocación
expresa; además, ello puede haber sido hecho p a r a
20. PODETTI, Tratado de los actos procesales, p. 67.
21. FENOCHIETTO - ARAZI, Código Procesal, I, p. 214,1.
208 Ley N° 29.497
facilitar la tarea de ambos apoderados; si la intención es
revocar el a n t e r i o r m a n d a t o , b a s t a a g r e g a r e s t a
manifestación de voluntad en la escritura que luego se
presentará al expediente o ajustándose a la letra del
artículo, mediante un escrito directamente presentado
en aquél.
9. Renuncia del apoderado
Se dispone que el mandatario sigue obligado a su
cumplimiento, h a s t a que venza el plazo otorgado al
mandante para que comparezca al proceso, por sí o por
nuevo representante, el que corre desde la notificación
por cédula en el domicilio real de la parte representada
por el renunciante. Su renuncia no produce pues la
paralización del proceso. Pero ello no impide que la
renuncia produzca los efectos propios de ella desde su
presentación, pues no requiere aceptación previa. En
c o n s e c u e n c i a , es l e g a l m e n t e i n a d m i s i b l e q u e el
m a n d a t a r i o r e a s u m a el m a n d a t o y pida lo tenga
nuevamente por parte, pues el mandato había concluido
y no puede renacer por su sola voluntad.
Cuando el apoderado que a c t ú a en el proceso
renuncia al mandato debe notificarse la renuncia y
emplazarse directamente al m andante, aunque exista
un coapoderado, si éste no compareció a la instancia.
[Link] del mandato
El mandato subsiste hasta la presentación de la
parte o del nuevo mandatario, o hasta el vencimiento de
plazo fijado al mandante para comparecer o reemplazar
al mandatario.
Ley N° 29.497 209
Los efectos del cese de la representación se dan
teniendo en cuenta su origen, así tenemos, que el cese se
puede dar por^
1. Decisión del representado o apoderado; o
2. Algún hecho o circunstancia sobrevenida.
1. En el primer caso se debe distinguir si se t r a t a de
a representación convencional de la representación
judicial-
a. Representación convencional
Esta representación cualquiera que fuera la causal
de cese éste surtirá efectos desde que la parte comparece
al proceso por sí o por medio de nuevo apoderado, sin
tener en cuenta la fecha o forma en que el cese le haya
sido comunicado al anterior apoderado.
b. Representación judicial
En este caso, cualquiera que fuera la razón del cese,
este s u r t e efecto cinco días después de notificado
personalmente el representado u otro cualquiera de sus
apoderados, bajo apercibimiento de continuar el proceso
en rebeldía.
En el segundo caso la representación cesa por causas
involuntarias como muerte p declaración de ausencia o
declaración de ausencia, incapacidad sobrevenida de
r e p r e s e n t a n t e o del apoderado, remoción o cese del
nombramiento del representante legal de un incapaz y
circunstancias análogas; en estos casos el efecto del cese
es suspender el proceso por un plazo máximo de treinta
días, mientras se designa r e p r e s e n t a n t e o curador
procesal.
210 Ley N° 29.497
REPRESENTACIÓN JUDICIAL PORABOGADO
La promoción y sustanciación del proceso requieren
por p a r t e de quien las ejercite, ciertas calidades y
disposiciones que no todos están en condiciones de
poseer. Ello significa que no podrá actuar eficazmente
quien no esté dotado de una cierta cultura, principalmente
jurídica. Además, es difícil en el propio litigante la
moderación de conducta que la contienda judicial exige,
así como la ponderación de proceso. Esos inconvenientes
se evitan mediante el patrocinio letrado, que asesora a la
parte una persona distinta, dotada de la moralidad,
c u l t u r a y equilibrio necesarios p a r a el provechoso
desenvolvimiento de la pretensión. 22
El patrocinio letrado obligatorio que impone la
norma en estudio tiende al adecuado asesoramiento
jurídico del cliente por parte del abogado ya asegurar el
buen orden de la sustanciación de los procesos mediante
la intervención del profesional-técnico). 23
Dados los diversos fines enunciados, la exigencia
del patrocinio letrado no hace distinción de si la parte
actúa por derecho propio o por apoderado.
1. Función del abogado
Es primordialmente un defensor del litigante que
desempeña la función de auxiliar del juez, con quien
22. CARNELUTTI, Sistema, II p. 145, N° 178.
23. COLOMBO, C. J., Código Procesal I, p. 150.
Ley N° 29.497 211
colabora a fin de facilitarle la recta administración de
justicia, permitiéndole un conocimiento acabado del
tema en litigio. Esto debe entenderse, según nuestro
criterio, mediante el acopio por cada letrado de parte de
los mejores argumentos y más eficaces probanzas para
que el juez disponga con amplitud de cuanto favorezca
los dos puntos de vista en litigio. 24
Se ha entendido que el ejercicio de la profesión de
abogado que, con título habilitante, ofrece sus servicios
p a r a acceder a los e s t r a d o s j u d i c i a l e s , s u p o n e la
preparación adecuada para hacerse cargo del problema
jurídico que se le plantea. La misión del letrado no sólo
consiste en preparar los escritos que necesariamente
deben contar con su patrocinio desentendiéndose de
todo lo demás, sino en el ejercicio penal de la dirección
del juicio y en el cabal cumplimiento as obligaciones que
ello comporta. En otro aspecto, no debe limitarse a
consignar en los escritos judiciales los hechos que le
indican sus clientes, sino que es su obligación examinar
su verosimilitud, como asimismo apreciar la viabilidad
de un incidente antes de articularlo.
2. Naturaleza jurídica
La relación jurídica entre profesional y cliente es de
naturaleza contractual. Está superada la doctrina según
la cual configura locación de servicios 25 pero aún se
24. D'ALESSIO - YÁÑEZ ALVAREZ, Código de Procedimientos, 1., p.
117.
25. SALVAT, RAYMUNDO M . Tratado de derecho civil argentino.
Fuentes de las obligaciones. Contratos, III n° 1769; Bielsa, La abogacía, JA., 46-2,
secc. Doctrina.
212 Ley N° 29.497
siguen dos corrientes diversas en la doctrina. Para una
de ellas constituye un contrato atípico al cual no se le
pueden aplicar automáticamente ninguna de las figuras
clásicas (mandato, locación de servicios, o de obra) lo que
permite prever soluciones ajustadas a cada caso, aun
cuando sea útil la aplicación analógica de las reglas del
mandato y de la locación de obra 26 . Para la otra, da lugar,
según los casos, a un contrato de locación de servicios, de
locación de obra, de mandato o aun de trabajo 27 O bien
constituye un contrato atípico por contener elementos
impropios de los contratos típicos o nominados.
Pero también, en general, se considera que tanto
respecto de los trabajos judiciales como extrajudiciales,
es útil la aplicación analógica de las reglas del mandato
y la locación de obra.
Se ha considerado que la vinculación entre abogado
y cliente es una relación de confianza y no puede exigirse
a éste que continúe bajo el patrocinio de una persona en
quien ya no confía.
3. Responsabilidad del abogado
Para ello debe tenerse en cuenta si además ejercita
la representación de su cliente. En ese caso, le es aplicable
todo lo expuesto respecto de la responsabilidad de los
apoderados o procuradores 28 .
26. DEVEALI, Naturaleza de las relaciones entre los profesionales y sus
clientes, II, 35-713.
27. REZZÓNICO, LUIS M., Estudio de los contratos en nuestro derecho
civil, 3 o ed., II, p. 630-365.
28. ACUÑA ANZORENA, Responsabilidad de procurador y el abogado, en
"Estudios", p. 216.
Ley N° 29.497 213
Pero aun cuando actúe como letrado patrocinante,
igualmente es responsable por el acierto en la exposición
de los hechos y del derecho, si al respecto incurre en
errores inexcusables 29 . O por la caducidad de la instancia,
pues tiene la dirección profesional de todas las situaciones
y «no puede admitirse en ningún caso, que el abogado a
cargo de un asunto lo olvide, omitiendo recabar informes
sobre su marcha que le permitan subsanar o evitar
errores u omisiones! como tampoco que con intervalos
regulares no tome conocimiento directo del proceso 30 ,
salvo que la parte interesada corriese con la tarea de
vigilar la marcha del expediente y presentar los escritos.
En general, se ha dicho que al servicio de su eminente
función, el abogado debe poner de su parte toda su
ciencia y experiencia, de manera que si infringe los
deberes que el ejercicio profesional le impone ya causa
de ello ocasiona un daño a su cliente, debe indemnizarlo.
Especialmente infringe esos deberes cuando no
cumple los actos procesales apropiados como, por ejemplo,
si deja de comparecer a una audiencia o deja vencer un
término; si actúa negligentemente, sin estudio de la
causa, articulando defensas impropias y aun violando la
ética profesional; o si incurre en cualquier clase de culpa,
como en los supuestos de impericia o negligencia, olvido
de las precauciones que la prudencia ordinaria prescribe
o de las reglas admitidas por todos como ciertas. La culpa
consiste en haber ocasionado daños a su cliente por su
29. PALACIO, Derecho Procesal, III, p. 170; Colombo, JA., Culpa
Aquiliana, I. p. 326.
30. PODETTI, Tratado de los actos procesales, p. 90.
214 Ley N° 29.497
actuación, su dirección o sus consejos, en virtud de no
haber sabido lo que un profesional de su categoría ha
debido o podido saber.
A h o r a b i e n , la a d m i s i ó n de la d e m a n d a de
responsabilidad por la actuación del abogado requiere
prueba de la existencia del daño invocado, el cual puede
consistir en la pérdida de la chance de obtener una
sentencia favorable; pero no hay lugar a indemnización
si a probabilidad de lograrla era remota.
Fuera de la responsabilidad contractual respecto
del cliente, el abogado puede i n c u r r i r t a m b i é n en
responsabilidad extracontractual por los daños que su
actuación ocasione a terceros, como si traba un embargo
sobre un bien que no pertenece a la persona contra la
cual se ha decretado la medida. También es responsable
por a falsedad de la firma de su patrocinado, ya que tiene
la obligación de investigar si ella le pertenece antes de
suscribir y presentar el escrito ante el tribunal.
La materialidad de la falsificación de la firma del
cliente en un escrito presentado en proceso resulta
desdorosa para quien la practica, por más que el fin
perseguido haya sido noble. La ética debe ser resguardada
no sólo en el ámbito de la relación abogado-cliente sino
respecto de la otra parte en juicio y del tribunal.
Como forma de hacer efectivo uno de los aspectos de
su responsabilidad civil, el abogado puede ser condenado
a pagar al patrocinado las costas causadas por su culpa
o negligencia, cuando éstas fueren declaradas
judicialmente.
Ley N° 29.497 215
4. Asistencia jurídica de las partes
T a n t o el a p a s i o n a m i e n t o u o t r a s r e a c c i o n e s
psicológicas que frecuentemente general las
controversias judiciales en el ánimo de sus protagonistas
directos, cuando el incesante incremento de leyes escritas,
d e s t i n a d a s a afrontar la regulación de situaciones
jurídicas cada vez más complejas, configuran suficiente
justificación de las normas vigentes en cuya virtud las
partes deben ser auxiliadas en el cumplimiento de los
actos procesales dotados de mayor significación desde el
punto de vista de la defensa de los derecho controvertidos
por quienes, en razón de poseer una especial capacitación
profesional, se hallan en condiciones de exponer las
r a z o n e s o a r g u m e n t o s de a q u é l l a s al m a r g e n de
perturbaciones subjetivas y conforme a los dictados de la
ciencia y de la experiencia del derecho.
D i c h a función r e c i b e en n u e s t r o d e r e c h o la
designación de patrocinio, y sólo puede ser ejercida por
aquellas personas que cuentan con título de abogado y
han cumplido los requisitos que las leyes exigen para el
desempeño de la profesión.
Abogado es el perito en derecho que se dedica a
defender enjuicio, por escrito o de palabra, los derechos
e intereses de los litigantes y también a dar dictamen
sobre las cuestiones o puntos legales que se le consulten.
5. Alcance del patrocinio letrado
D e n t r o del concepto de p a t r o c i n i o l e t r a d o se
encuentran comprendidas, conforme al criterio adoptado
por la legislación vigente, dos actividades procesales
básicas.
í
216 Ley N° 29.497
Una que consiste en la facultad de asesorar a las
partes o a sus representantes en el planteamiento de las
cuestiones de hecho o de derecho involucradas en sus
pretensiones o defensas, y se exterioriza mediante la
suscripción, por el abogado, de todos aquellos escritos
que las leyes mencionan atendiendo á la trascendencia
jurídica de las alegaciones y peticiones que contienen,
requisito que supone obviamente la redacción de esos
escritos por el profesional.
La otra actividad involucrada en el patrocinio se
traduce en la facultad de asistir a las partes en la
ejecución de los actos procesales que requieran el uso de
la expresión verbal como medio de comunicación con el
juez o tribunal (audiencias y juicios verbales). En este
tipo de actos la práctica consiste en que el abogado
formule directamente (aunque en presencia de la parte
o de su representante) las peticiones o planteamientos
que correspondan (v. gr., repreguntas o ampliación de
p r e g u n t a s a los testigos, ampliación del pliego de
p o s i c i o n e s , oposición a p r e g u n t a s o p o s i c i o n e s
consideradas inadmisibles o impertinentes, etc.).
La figura de la procuración oficiosa consiste en
representar a una persona sin tener su representación
judicial.
La procuración oficiosa se da :
1.- Cuando existan razones como por ejemplo a) la
persona esté impedida de comparecer por sí misma, b)
estuviera ausente de país; c) tenga razones de fundado
temor o amenaza; d) se t r a t e de u n a situación de
emergencia o de inminente peligro o cualquier otra
c a u s a análoga; y e) desconociera la existencia de
representante con poder suficiente.
Ley N° 29.497 217
2.- A pedido de parte, para que proceda en este caso,
el procurador debe prestar garantía suficiente a criterio
del juez de que su gestión será ratificada por el procurado
en el plazo de dos meses siguientes de haber comparecido.
Esta sanción se aplicará cuando el, juez considera
que la procuración ha sido manifiestamente justificada y
temeraria.
6. Interés difuso. Definición
Nuestra ley procesal define al interés difuso como
aquel cuya t i t u l a r i d a d corresponde a un conjunto
i n d e t e r m i n a d o de p e r s o n a s , respecto de bienes de
inestimable valor patrimonial, tales como la defensa del
medio ambiente, de bienes o valores culturales o históricos
o del consumidor.
Sujeto activo^ En los casos de interés difuso pueden
ser sujetos activos o intervenir en el proceso^
a) El ministerio Público! y
b) Las asociaciones o instituciones sin fines de lucro
que según ley o criterio del juez estén legitimados para
ella.
Trámite: Es característica de estos procesos publicar
una síntesis de la demanda en el diario oficial "El Peruano"
y en otro de mayor circulación del distrito judicial
correspondiente.
Regulación- Son aplicables a este proceso las normas
sobre acumulación subjetiva de pretensiones en lo que se
pertinente.
Consulta- Cuando la sentencia no sea recurrida será
elevada en consulta a la Corte Superior.
218 Ley N° 29.497
Cumplimiento de la sentencia^ La sentencia será
obligatoria además para quienes no hayan participado
del proceso.
Artículo 9 o .- Legitimación especial
9.1 Las pretensiones derivadas de la afectación al derecho a
la no discriminación en el acceso al empleo o del quebrantamiento
de las prohibiciones de trabajo forzoso e infantil pueden ser formuladas
por los afectados directos, una organización sindical, una asociación
o institución sin fines de lucro dedicada a la protección de derechos
fundamentales con solvencia para afrontar la defensa a criterio dei
juez, la Defensoría del Pueblo o el Ministerio Público.
9.2 Cuando se afecten los derechos de libertad sindical,
negociación colectiva, huelga, a! a seguridad y salud en el trabajo y,
en general, cuando se afecte un derecho que corresponda a un grupo
o categoría de prestadores de servicios, pueden ser demandantes el
sindicato, los representantes de los trabajadores, o cualquier trabajador
o prestador de servicios del ámbito.
Artículo 10°.- Defensa pública a cargo del Ministerio de
Justicia
La madre gestante, el menor de edad y la persona con
discapacidad que trabajan tienen derecho a la defensa pública,
regulada por la ley de la materia.
CAPÍTULO III
ACTUACIONES PROCESALES
SUB-CAPÍTULO I
Reglas de conducta y oralidad
Ley N° 29.497 219
Artículo 11°.- Reglas de conducta en las audiencias
En las audiencias el juez cuida especialmente que se observen
las siguientes reglas de conducta:
a) Respeto hacia el órgano jurisdiccional y hacia toda persona
presente en la audiencia. Está prohibido agraviar, interrumpir mientras
se hace uso de la palabra, usar teléfonos celulares u otros análogos
sin autorización del juez, abandonar injustificadamente la sala de
audiencia, así como cualquier expresión de aprobación o censura.
b) Colaboración en la labor de impartición de justicia. Merece
sanción alegar hechos falsos, ofrecer medios probatorios inexistentes,
obstruir la actuación de las pruebas, generar dilaciones que provoquen
injustificadamente la suspensión de la audiencia, o desobedecer las
órdenes dispuestas por el juez.
Artículo 12°.- Prevalencia de la oralidad en los procesos
por audiencias
12.1 En los procesos laborales por audiencias las exposiciones
orales de las partes y sus abogados prevalecen sobre las escritas
sobre la base de las cuales el juez dirige las actuaciones procesales
y pronuncia sentencia. Las audiencias son sustancialmcnte un
debate oral de posiciones presididas por el juez, quien puede
inteiTogar a las partes, sus abogados y terceros participantes en
cualquier momento. Las actuaciones realizadas en audiencia, salvo
la etapa de conciliación, son registradas en audio y vídeo utilizando
cualquier medio apto que permita garantizar fidelidad, conservación
y reproducción de su contenido. Las partes tienen derecho a la
obtención de las respectivas copias en soporte electrónico, a su
costo.
12.2 La grabación se incorpora al expediente. Adicionalmente,
el juez deja constancia en acta únicamente de lo siguiente:
identificación de todas las personas que participan en la audiencia,
220 Ley N° 29.497
de los medios probatorios que se hubiesen admitido y actuado, la
resolución que suspende la audiencia, los incidentes extraordinarios
y el fallo de la sentencia o la decisión de diferir su expedición.
Si no se dispusiese de medios de grabación electrónicos, el
registro de las exposiciones orales se efectúa haciendo constar, en
acta, las ideas centrales expuestas.
PREVALENCIA DE LA ORALIDAD: NUEVO ROL DE LOS ABOGADOS 3
Exposiciones orales de las partes y de sus abogados prevalecen sobre las escritas.
. Audiencias: Serán en sustancia un debate oral de posiciones presididas por el juez, quien
interroga a las partes, abogados y terceros.
Actuaciones en audiencias, salvo la de conciliación, serán registradas en audio y video bajo
cualquier medio que permita garantizar la fidelidad, conservación y reproducción de su
contenido.
Reconstrucción de hechos
Mejor apreciación de la prueba
y Mayor contacto entre el juez
Mayor certeza del Juez
2
22 Ley N° 29.497
SUB -CAPITULO II
NOTIFICACIONES
Artículo 13°.- Notificaciones en los procesos laborales
Las notificaciones de las resoluciones que se dicten en el
proceso se efectúan mediante sistemas de comunicación electrónicos
u otro medio idóneo que permita confirmar fehacientemente su
recepción, salvo cuando se trata de las resoluciones que contengan
el traslado de la demanda, la admisión de un tercero con interés, une
medida cautelar, la sentencia en los procesos diferentes al ordinario,
abreviado y de impugnación de laudos arbitrales económicos. Las
resoluciones mencionadas se notifican mediante cédula.
Para efectos de la notificación electrónica, las partes deben
consignar en la demanda o en su contestación una dirección
electrónica, bajo apercibimiento de declararse la inadmisibilidad de
hiles actos postulatorios.
La notificación electrónica surte efectos desde el día siguiente
que llega a la dirección electrónica.
En las zonas de pobreza decretadas por los órganos de
gobierno El Poder Judicial, así como en los procesos cuya cuantía no
supere las setenta (70) Utilidades de Referencia Procesal (URP) las
resoluciones son notificadas por cédula, salvo que se solicite la
notificación electrónica. Las notificaciones por cédula fuera del
distrito judicial son realizadas directamente a la sede judicial de
distinto.
Las resoluciones dictadas en audiencia se entienden notificadas
a las partes, en el acto.
Notificar es, en términos generales, dar noticia de
u n a cosa con propósito cierto o, en t é r m i n o m á s
Ley N° 29.497 223
específicos, «hacer saber una resolución de la autoridad
con las formalidades preceptuadas para el caso» 31. La
razón por la cual notificar una resolución requiere ciertas
formalidades es que ella no busca sólo dar noticia o
información sino generar, al hacerlo, dos circunstancias-
que el receptor adquiera la seguridad de que el dato
proviene de un emisor responsable y que, a su vez, el
emisor reciba la seguridad de que el receptor ha tomado
(o ha estado en condiciones de tomar) conocimiento de la
i n f o r m a c i ó n c o m u n i c a d a . El c o n j u n t o de e s t a s
condiciones, que p e r m i t e n calificar el acto como
fehaciente*2, genera dos responsabilidades : la del emisor,
porque si el contenido de lo que se comunica no responde
a la verdad el acto carecerá de los efectos jurídicos que él
pretende al realizarlo y, según el caso, podría generarle
además consecuencias civiles o penales; la del receptor,
porque a partir de ese momento puede quedar emplazado
a responder la comunicación o a impugnar su contenido,
so pena de verse obligado a conformarse a ella.
Cuando quiera que un interesado tome conocimiento
de un acto procesal con pleno cumplimiento de las
garantías antes mencionadas, la notificación se juzga
perfeccionada- por ejemplo, así sucede c u a n d o el
i n t e r e s a d o d e c l a r a por e s c r i t o h a l l a r s e en t a l
conocimiento (art. 143 CPCCN), o cuando, por haber
retirado el expediente para su examen, ha tenido en sus
manos la oportunidad de enterarse de su contenido (art.
134). Pero, dado que el acto de la notificación genera para
el interesado plazos y responsabilidades que él podría
31. Real Academia Española, Diccionario de la Lengua Española, 21 edición.
32. Que hace fe. fidedigno (ibídem).
224 Ley N° 29.497
preferir no asumir, es vital para la marcha del proceso
el uso de medios de notificación cuya eficacia el
destinatario no se halle en condiciones de impedir. De
allí que se hayan desarrollado diversos medios que
oscilan entre el hecho concreto y la ficción legal; el
telegrama colacionado, la cédula, la notificación por el
Ministerio de la ley y los edictos. 33
33. GUIBOURG, y otros , Procedimiento Laboral, p. 150.
NOVEDAD EN LA NOTIFICACIÓN: COMUNICACIONES ELECTRÓNICAS
- Notificación de resoluciones se realizará
mediante sistemas de comunicación
^1
electrónicos u otro medio que permita
confirmar fehacientemente la recepción.
- No aplicará en los casos de traslado de
demanda, admisión de tercero con interés,
medida cautelar, sentencia en procesos diferentes
al ordinario, abreviado y de impugnación de laudos
arbitrales económicos; tampoco en zonas de
pobreza decretadas por el Poder Judicial.
- Es necesario que las partes consignen una
dirección electrónica. Los efectos de la
notificación surtirán desde el día siguiente en que
llega a la dirección electrónica.
No
No
226 Ley N° 29.497
SUB-CAPITULO III
Costas y costos
Artículo 14°.- Costas y costos
La condena en costas y costos se regula conforme a la norma
procesal civil. El juez exonera al prestador de servicios de costas y
costos si las pretensiones reclamadas no superan las setenta (70)
Unidades de Referencia Procesal (URP), salvo que la parte hubiese
obrado con temeridad o mala fe. También hay exoneración si, en
cualquier tipo de pretensión, el juez determina que hubo motivos
razonables para demandar.
[Link] de costas
Las costas judiciales son los gastos que las partes
están obligadas a efectuar como consecuencia directa de
la sustanciación del proceso y en principio, dentro de
dicha conceptualización figuran la tasa de justicia , los
honorarios de los letrados, procuradores y peritos y las
erogaciones derivadas de la realización de medidas
probatorias. 3 4
En suma las costas están constituidas por las tasas
y/o aranceles judiciales y los demás gastos judiciales
dentro del proceso! y los costos, están representados por
los honorarios del abogado de la parte vencedora, al que
debe agregarse un cinco por ciento que es destinado al
Colegio de Abogados del Distrito Judicial respectivo
34. Conf. PALACIO, «Derecho», [Link], pág. 363; FENOCHIETTO y
ARAZI, «Código», t.I, pág. 257.
Ley N° 29.497 227
para su Fondo Mutual y para cubrir los honorarios de los
abogados en los casos de Auxilio Judicial.
Los costos y costas, deben ser pagados por la parte
vencida, salvo que expresamente se le exonere y deben
ser pagadas tan pronto quede ejecutoria da la resolución .
que lo aprueba y se exige ante el Juez de la demanda. En
caso de mora, devengar intereses legales.
2. Excención
La norma es taxativa al afirmar que los trabajadores
están exentos de la condena en costos y costas.
SUB-CAPÍTULO IV
Multas
Artículo 15°.- Multas
En los casos de temeridad o mala fe procesal el juez tiene el
deber de imponer a las partes, sus representantes y los abogados una
multa no menor de media (112) ni mayor de cincuenta (5 0) Unidades
de Referencia Procesal (URP).
La multa por temeridad o mala fe es independiente de aquella
otra que se pueda imponer por infracción a las reglas de conducta
a ser observadas en las audiencias.
La multa por infracción a las reglas de conducta en las
audiencias es no menor de media (1/2) ni mayor de cinco (5)
Unidades de Referencia Procesal (URP).
Adicionalmente a las multas impuestas, el juez debe remitir
copias de las actuaciones respectivas a la presidencia de la corte
superior, al Ministerio Público y al Colegio de Abogados
correspondiente, para las sanciones a que pudiera haber lugar.
228 Ley N° 29.497
Existe responsabilidad solidaria entre las partes, sus
representantes y sus abogados por las multas impuestas a cualquiera
de ellos. No se extiende la responsabilidad solidaria al prestador de
servicios.
El juez sólo puede exonerar de la multa por temeridad o mala.
fe si el proceso concluye por conciliación judicial antes de la
sentencia de segunda instancia, en resolución motivada.
El juez puede imponer multa a los testigos o peritos, no menor
de media (1/2) ni mayor de cinco (5) Unidades de Referencia
Procesal (URP) cuando éstos, habiendo sido notificados
excepcionalmente por el juzgado, inasisten sin justificación a la
audiencia ordenada de oficio por el juez.
SUB-CAPÍTULO
Admisión y procedencia
Artículo 16°.- Requisitos de la demanda
La demanda se presenta por escrito y debe contener los
requisitos y anexos establecidos en la norma procesal civil, con las
siguientes precisiones:
a) Debe incluirse, cuando corresponda, la indicación del monto
total del petitorio, así como el monto de cada uno de los extremos que
integren la demanda; y
b) no debe incluirse ningún pliego dirigido a la contraparte, los
testigos o los peritos; sin embargo, debe indicarse lafinalidadde cada
medio de prueba.
El demandante puede incluir de modo expreso su pretensión de
reconocimiento de los honorarios que se pagan con ocasión del
proceso.
Cuando el proceso es iniciado por más de un demandante debe
Ley N° 29.497 229
designarse a uno de ellos para que los represente y señalarse un
domicilio procesal único.
Los prestadores de servicios pueden comparecer al proceso
sin necesidad de abogado cuando el total reclamado no supere las
diez (10) Unidades de Referencia Procesal (URP). Cuando supere.
este límite y hasta las setenta (70) Unidades de Referencia Procesal
(URP) es facultad del juez, atendiendo a las circunstancias del caso,
exigir o no la comparecencia con abogado. En los casos en que se
comparezca sin abogado debe emplearse el formato de demanda
aprobado por el Poder Judicial.
DEMANDA
1. Concepto
La demanda es el acto por el cual se exige del órgano
judicial la tutela de un derecho, ejercitando la pertinen
te acción. La denominación no corresponde exclusiva
mente al escrito con que se inicia una demanda ordina
ria, sino a toda petición para que se disponga la inicia
ción y el ulterior trámite de toda especie de proceso. 35
En un régimen dispositivo, la promoción de la
demanda es condición necesaria para la actuación de la
ley y fija el ámbito de la intervención judicial. Responde
a los siguientes interrogantes- a) Quién pide; b) Contra
quien se pide; c) En qué título o derecho se funda el
pedido; d) Qué se pide, y el ante quien. De este modo se
asegura el debido proceso, a la vez que la satisfacción de
35. PALACIO, I, p. 371, n° 162.
230 Ley N° 29.497
estos interrogantes garantiza, básicamente, el derecho
de defensa del demandado. Es una forma de ejercicio del
derecho de acción. Quien demanda asume la carga de
afirmar un hecho concreto que reputa cierto, el cual
s u s t e n t a la pretensión. No está sujeta a fórmulas
sacramentales: basta que se cumpla con las exigencias
de la ley.
2. Formalidades
Extrínsecas. Son las comunes a todos los escritos
judiciales 1 a) Tinta negra; b) A la cabeza, la suma del
p e d i d o ; c) N o m b r e y domicilio c o n s t i t u i d o del
presentante; si actúa por representación, el del repre
sentante y el del representado; d) Individualización de la
carátula; e) tomo y folio del letrado.
Intrínsecas. Son las que legisla el dispositivo, cuya
observancia es de rigor, porque sin estar sujetas a fórmu
las rituales inexcusables, atañen a las bases sustanciales
del proceso y también previenen el derecho de defensa
del demandado. Son concurrentes, respecto de los men
cionados requisitos, otras disposiciones del Código, como
la constitución de domicilio procesal (inc. 2), la justifica
ción de la personería, la presentación de poderes (Art.
425 inc. 2), el patrimonio obligatorio (inc. l l ) y la presen
tación de copias (Art. 425 inc. l).
Control. Puede ser ejercido directamente por el
Juez o por el demandado. En el primer caso, procede el
rechazo in limine cuando la demanda no reúne las condi
ciones mínimas de admisibilidad. El auto debe ser funda
do. Se ha decidido que la demanda tiene que ser idónea
de modo que el demandado pueda ejercer ab initio, en
plenitud, su derecho de defensa.
Ley N° 29.497 231
Importancia. La demanda es u n a carga procesal de
importancia extrema 3 6 . Fija las partes que según la
pretensión del actor quedarán vinculadas por la relación
procesal, en tanto y en cuanto no se modifique de acuerdo
con la contestación y la intervención de terceros? fija,
además, la acción articulada, la cosa demandada y los
hechos en que se funde. Todo esto, como se verá en otros
lugares, es de influencia decisiva sobre la potestad judi
cial de entender en el juicio, y sobre la autoridad de la
cosa juzgada.
Idioma. La demanda debe redactarse en idioma
nacional. Cualquier transcripción en idioma extranjero
o documento adjuntado a la misma, formando parte de
ella, debe ser traducido al idioma nacional.
[Link]
3.1. Nombre del demandante
Deben enunciarse el nombre y apellido del deman
dante cuando se trate de una persona individual y el
nombre completo de la sociedad o persona jurídica en los
demás casos, de manera que no queda ninguna duda
sobre quién es la persona que ejercita la acción y habrá de
quedar vinculada por la sentencia. Si el demandado no
observa la enunciación respectiva, contenida en la de
manda, y la contesta derechamente, se entiende que
aquélla era suficiente.
Nombre y domicilio real del demandante. El demanda
do debe saber, sin lugar a dudas, quién lo demanda. Esto
es extensivo a la personalidad del representante, legal o
36. CARNELUTTI, Sistema II, n° 161 , p. 185.
232 Ley N° 29.497
convencional, quien acompaña copia de los documentos
que acreditan su representación.
[Link] y apellido del demandado
También deben enunciarse con la mayor precisión
el nombre y domicilio del demandado y, respecto de este'
último, no sólo el lugar, la calle y el número del edificio,
sino, además, el piso, departamento, local o escritorio.
Nombre y domicilio real del demandado. Es esencial
para la correcta integración de la litis. El traslado de la
demanda es notificado en el domicilio real; de ahí que su
identificación sea carga del demandante, y no parte de la
actividad del Juez. Cuando se desconoce la identidad del
demandado cabe el uso de la medida de inc. 4 del Art. 424
CPC.
Si es incierta esa personalidad, procede la notifica
ción por edictos, y ante la no comparecencia se designa
al curador procesal.
3.3. Domicilio. Concepto y clases
Domicilio es el lugar que la ley fija como asiento o
sede de la persona para la producción de determinados
efectos jurídicos.
Debe distinguirse, en primer lugar, el domicilio
político, que la ley exige para el ejercicio de los derechos
derivados de la ciudadanía —como el domicilio electoral
del domicilio civil, que tiene efectos en el ámbito del
Derecho Privado. A su vez, el domicilio civil puede ser
domicilio general o domicilio especial. El domicilio ge
neral puede ser domicilio real, lugar donde las personas
tienen establecido el asiento principal de su residencia
y de sus negocios (Art. 33, Cód. Civil), y domicilio legal,
lugar donde la ley presume, sin admitir prueba en con-
Ley N° 29.497 233
trario, que una persona reside de una manera permanen
te para el ejercicio de sus derechos y cumplimientos de
sus obligaciones. En ambos casos el domicilio general
tiene relevancia para la generalidad de los actos jurídi
cos que la persona celebra o que la afecten.
El domicilio especial, en cambio, es el que tiene la
persona únicamente para determinados efectos jurídi
cos. En el ámbito civil, el único domicilio especial es el
domicilio contractual, que puede ser elegido en los con
tratos para la ejecución de las obligaciones derivadas de
ellos.
El domicilio civil tiene importantes efectos en dere
cho procesal. El domicilio real o el legal determinan la
competencia territorial (Art. 14 C. P. C.) y la elección de
domicilio contractual implica la prórroga de la compe
tencia. En esos domicilios debe notificarse la citación
para comparecer en proceso, así como también otros
actos procesales cuya índole los excluyen de la regla
general de que las notificaciones deben ser practicadas
en el domicilio procesal, como la citación de absolver
posiciones (inc. 2 . Art. 425 C. P. C.) para quien actúa por
representante.
Pero, además, en el ámbito procesal existe un tipo
particular de domicilio, el domicilio ad litem o domicilio
procesal (frecuentemente mal denominado "domicilio
legal", pues si bien la ley obliga a constituirlo, nada tiene
que ver con el domicilio legal a que se refiere el Art. 34,
Cód. Civil), el cual, desde el punto de vista el derecho
civil, sería un domicilio especial.
El domicilio procesal es el que las partes o sus
r e p r e s e n t a n t e s deben elegir, dentro de determinado
radio, a fin de que en él se practiquen todas las notifica-
234 Ley N° 29.497
ciones personales o por cédula que no deban serlo en el
domicilio real. Se t r a t a de una institución típica del
derecho procesal, ajena al derecho civil. Por tanto, solo
en una clasificación de los distintos tipos de domicilio
que abarcase al Derecho Civil y al Derecho Procesal
podría afirmarse la existencia de dos clases de domicilio
especial 1 el contractual y el procesal. 37
3.3.1. Forma de la constitución
Por su naturaleza, la constitución de domicilio ad litem
requiere una expresión clara que denote voluntad de
fijarlo en lugar cierto y a efecto determinado. De donde
el domicilio constituido por el demandado, en calidad de
depositario de los objetos allí embargados, carece de
eficacia como domicilio constituido a todos los efectos
del proceso. 38
Es válida la constitución del domicilio en un edificio
que consta de varias unidades, con la sola indicación de
la numeración de la puerta de calle y sin indicar el piso,
departamento u oficina.
3.3.2. Unidad del domicilio procesal
La unidad del proceso debe ir acompañada de la
unidad del domicilio constituido a los fines del dicho
proceso. Ese principio deriva implícitamente del Art 14
del C. P. C , en cuanto se refiere a la subsistencia de los
domicilios, ya que tiende a evitar la coexistencia de una
37. BORDA, GUILLERMO, A. Tratado de Derecho Civil. Parte General,
6o ed. l,N°350yss.
38. LLAMBIAS, JORGE, S. Tratado de Derecho Civil, Parte General, T
ed. I, n° 850 y ss.
Ley N° 29.497 235
pluralidad de domicilios de una misma parte dentro de
un solo proceso, comprendidos los incidentes.
3.3.3. Eficacia procesal del domicilio contractual
El domicilio especial puede ser libremente elegido
por las partes para la ejecución de sus obligaciones.
Lo convenido al respecto, así como las demás con
venciones hechas en los contratos, tiene fuerza de ley
para todos los contratantes, y uno de los efectos propios
del domicilio convencional o de elección, es la determi
nación del lugar donde deben realizarse las notificacio
nes y emplazamientos motivados por el contrato.
Esa constitución de domicilio, aun cuando pueda
importar una ficción respecto del domicilio real, no la
supone en orden a los fines propios del domicilio de
elección, donde el interesado, por acto libre de su volun
tad, ha querido que se lo tuviese como presente! la
constitución de domicilio especial no afecta, pues, de
manera alguna, la garantía de la defensa en juicio.
Es que la elección de un domicilio especial en los
contratos obedece, entre otras razones —aparte del
factor competencia— a la finalidad de facilitar al acree
dor los requerimientos y notificaciones, estableciendo
con certeza el lugar en que h a n de practicarse; y, con
relación al deudor, para facilitarle y asegurarle su recep
ción.
Por tanto, es plenamente válida la citación para
comparecer al proceso practicada en el domicilio consti
tuido en un contrato otorgado en escritura pública, o en
documento privado que luego resulta reconocido expre
sa o tácitamente, como cuando se elude ostensiblemente
pronunciarse sobre su autenticidad no obstante el deber
de proceder con lealtad, probidad y buena fe.
236 Ley N° 29.497
Sin embargo, mientras no sea reconocida la firma
del instrumento privado en el cual se constituyó el
domicilio, la citación debe ser practicada en el domicilio
real.
3.3.4. Domicilio del demandante
Debe indicar su domicilio lo más completamente
posible, con indicación en su caso del lugar, la calle, el
número del edificio, el piso, departamento, local o escri-
torio.
Cambio del domicilio real. Cuando se cambia el domi
cilio real en el curso del proceso debe hacérselo saber a
la contraparte como un deber de lealtad procesal.
4. Cosa demandada
Es el objeto mediato de la pretensión deducida en la
demanda. Sea la restitución de una suma de dinero, el
pago de una indemnización, la escrituración de un bien,
el desalojo de un inmueble, la entrega del bien que se
reivindica, etcétera.
5. Enunciación de los hechos
La cosa se demanda en razón de la concurrencia de
hechos que dan derecho a ella. La restitución de una
suma de dinero, que obedece a un préstamo del actor al
demandado; la reparación del daño, porque el vehículo
del actor fue embestido por el vehículo del demandado;
la escrituración de un bien, porque el demandado se lo
prometió en venta al actor; el desalojo de un inmueble, en
razón de que hubo contrato de locación y éste ha vencido,
etc. Se exige una enunciación clara y suficiente.
Es de fundamental importancia la claridad en la
Ley N° 29.497 237
exposición de los hechos, pues se ha destacado: Io) Al
demandado incumbe la carga de reconocerlos o negarlos
categóricamente y, por lo tanto, aquella exigencia es
decisiva a los efectos de valorar su silencio o sus respues
tas evasivas; 2o) Los hechos articulados en la demanda (y
en la contestación) determinan la 'pertinencia' de la
prueba a producirse en el proceso; 3a) La sentencia debe
considerar solamente los hechos alegados por las par
tes. 3 9
Las deficiencias del escrito de demanda en la enun
ciación de los hechos, que en alguna medida justifican la
conducta procesal de los demandados, pueden determi
nar que las costas procesales de ambas instancias se
impongan en el orden causado y las comunes por mita
des.
E s t e r e q u i s i t o es consecuencia del pedido de
sustanciación. Los hechos deben ser presentados de
manera clara y circunstanciada, de forma que permitan
el responde, su aceptación o rechazo. El escrito tiene que
ser inteligible, tanto para el demandado, que debe con
testarlo, como para el Juez, que debe juzgar la pretensión
que se sustenta en él.
"Causa Pretendí". De la enunciación de los hechos,
de la petición, de la cosa demandada, todo ello reforzado
por el derecho invocado, debe resultar la causa pretendí.
Es por ella y no por ninguna otra que puede prosperar la
demanda. "La causa pretendí es una causa jurídicamente
relevante, es decir, no es un hecho natural puro y simple,
sino un hecho o un conjunto de hechos, aptos para poner
[Link], Principii, pág. 1 073; pero nos apartamos de sus
conclusiones.
238 Ley N° 29.497
en movimiento una norma de ley con idoneidad para
producir efectos jurídicos". 40
6. Petitorio
Debe hacérselo con toda exactitud, en términos
claros y positivos. Ello precisa la pretensión y determina
el contenido de la sentencia, pues el Juez falla con
arreglo a la causa pretendí —principio de congruencia—
. Hay que incluir los intereses. La insuficiencia en la
descripción de la cosa demandada faculta al Juez para
rechazar in limine la demanda. Cuando la designación es
imposible por falta de medios para hacerlo o porque se
t r a t a de una universalidad, hay que aportar los datos
determinantes para la individualización del bien.
El monto de la petición. La plus petitio y la extra petitio
son barreras infranqueables para la libertad del Juez,
que no puede evadirse de los términos con que se plantea
la petición.
Monto. Su denuncie, tiene carácter imperativo, pues
la omisión de hacerlo implica un menoscabo para el
derecho de defensa del demandado. Se ha decidido que
no interesa que el monto sea aproximado, lo que importa
es la pauta, que ahuyenta la hipótesis de una condena
menor para no incurrir en plus petitio.
7. Exposición sucinta del derecho
En cuanto a la obligatoriedad de este presupuesto,
prevalece al principio "Iura novit curia ". El Juez se pro
nuncia sobre el derecho, aunque éste no haya sido
40. ALSINA, Ob. cit, p. 478.
Ley N° 29.497 239
invocado o se lo haya invocado mal, porque la indepen
dencia jurídica con que se mueve lo libera del planteo
jurídico debido a la pretensión o a la defensa. De ahí que
en la demanda no sea necesario designar la pretensión
por su nombre técnico. Cuando la errónea cita del dere
cho induce negativamente a la defensa del demandado,
es posible que éste funde en ella la excepción de oscuri
dad o ambigüedad en el modo de proponer la demanda.
La cita del derecho sirve a los efectos de establecer la
i n c o m p a t i b i l i d a d de p r e t e n s i o n e s . P u e d e s e r
completamentada con la doctrina y la jurisprudencia
interpretativas. 4 1
8. Contradicción entre los hechos y el derecho invocados
La naturaleza de la acción se determina por los
hechos en que se funda y no en las citas legales que el
actor invoca en apoyo de sus pretensiones, de las que el
Juez puede apartarse en virtud del p r m C i p i O iura novit curia.
Por lo tanto, cuando haya contradicción entre los hechos
y el derecho, la causa pretendí quedará determinada por los
hechos.
ANEXOS DE LA DEMANDA
1. Casos de excepción
1.- La prueba no se halla en poder de la parte y está
sabe su contenido y su ubicación^ debe denunciar ésta y
reproducir aquel.
41. ALSINA, Ob. cit, p. 602.
240 Ley N° 29.497
2.- No es posible ubicar la prueba; hay que denun
ciarla, y en la medida de los posible, individualizarla.
3.- La prueba se halla en poder de la contraparte; el
Juez intima a ésta para que la represente.
4.- La prueba se halla en poder de un tercero;
también cabe la intimación, pero el intimado puede
pedir la devolución u oponerse a su agresión, fundado su
oposición.
5.- La prueba se halla en poder de quien va a ser
parte; ello es motivo de una medida preparatoria y
puede serlo en una medida conservatoria de prueba, si
hay peligro de perdida; prueba anticipada.
6.- La prueba corresponde a entidades privadas; la
requiere directamente, el letrado de oficio, y sin previa
orden judicial, y debe haber sido ofrecida como prueba
documental.
7.- La prueba no es relativa a nuevos hechos no
considerados en la demanda y contrademanda.
La modificatoria del artículo en comentario agrega
un requisito más que debe anexarse a la demanda, y este
es la copia c e r t i f i c a d a del a c t a de conciliación
extrajudicial, que se otorga después de concluido el
procedimiento señalado en la Ley de Conciliación N°
26872.
Este es un requisito que se está exigiendo ya en los
distritos judiciales a nivel nacional.
Artículo 17°.- Admisión de la demanda
El juez verifica el cumplimiento de los requisitos de la demanda
dentro de los cinco (5) días hábiles siguientes de recibida. Si observa
el incumplimiento de alguno de los requisitos, concede al demandante
Ley N° 29.497 241
cinco (5) días hábiles para que subsane la omisión o defecto, bajo
apercibimiento de declararse la conclusión del proceso y el archivo
del expediente. La resolución que disponga la conclusión del proceso
es apelable en el plazo de cinco (5) días hábiles.
Excepcionalmente, en el caso de que la improcedencia de la.
demanda sea notoria, el juez la rechaza de plano en resolución
fundamentada. La resolución es apelable en el plazo de cinco (5) días
hábiles siguientes.
[Link]
La demanda es el acto que abre la jurisdicción y
tiene por objeto reclamar y obtener una reparación! es de
especial relevancia, ya que fija el contenido de la acción
y limita, salvo caso de reconvención, los términos de la
pretensión, los hechos sujetos a prueba y las cuestiones
sobre las que el juez puede expedirse. Generalmente
constituye el primer acto procesal, salvo los supuestos
ya mencionados de medidas preliminares o cautelares.
La facultad saneadora conferida al juez en este
artículo debe ser ejercida con p r u d e n c i a , p a r a no
obstaculizar el acceso a la jurisdicción. Al recibir la
demanda el juez debe, en primer lugar, analizar su
competencia. Se discute si, en ausencia de elementos que
permitan establecer con claridad la competencia, el juez
puede intimar en los términos de esta norma. Dado que
la competencia se determina a partir del relato de los
hechos y de las propias pretensiones introducidas en la
demanda, parece razonable intimar para que se completen
o se aclaren los datos respectivos, decisión compatible,
además, con la regla del CPCCN transcripta. 4 2
[Link] y otros, Procedimiento laboral, p. 241-242
242 Ley N° 29.497
INADMDISIBILIDAD DE LA DEMANDA
1. Demanda inadmisible
Esta frase alude a los requisitos del Art. 426, cuyo
incumplimiento revele, en el demandante, un descuido
total en el modo de proponer la demanda.
2. Finalidad
Esta norma suple el despacho saneador, pues impi
de la prosecución de un juicio viciado. Constituye una
expresión de las facultades ordenatorias del Juez, que
dirige el proceso y vela por el buen orden de sus secuelas.
El Juez examina de oficio la demanda y resuelve sobre su
procedibilidad, previniendo, de este modo, la oposición
de una excepción.
3. Improponibilidad objetiva
El ámbito del dispositivo, referido a defecciones
puramente formales, resulta, en principio, incompatible
con la observancia de la improponibilidad objetiva de la
pretensión, en la cual el Juez se pronuncia sobre la
sustancia de ella.
IMPROCEDENCIA DE LA DEMANDA
El Juez no está obligado a recibir y darle curso a
cualquier escrito que pretenda ser una demanda. En la
aplicación de las leyes de fondo que rigen la relación
jurídica, el Juez debe obrar con prescindencia de la
actitud de los litigantes, y así, una demanda infundada o
Ley N° 29.497 243
indebidamente trabada le impone la obligación de recha
zarla de oficio.
Extremando el argumento, la demanda debe fun
darse en una pretensión jurídica. Si, por ejemplo, se
demandara a una persona para que cumpla con un deber .
de cortesía, sin darle soporte a un deber jurídico, la
demanda deberá ser rechazada de oficio.
Además debe proponerse la solución de un litigio, y
será improcedente desde su iniciación, si en caso de ser
acogida la demanda el actor quedara en la misma situa
ción que si no la hubiera formulado.
1. Integración de la litis
Si de la demanda resulta que la litis no se integra
con todos los que debe comprender la existencia de un
litis consorcio necesario, puede no darle curso mientras
ella no se integre.
2. Aclaración sobre la competencia
Sin perjuicio de resolver sobre la competencia, el
Juez puede exigir aclaraciones si la demanda la torna
dudosa.
3. Efectos
Lo que se rechaza es la demanda, pero el actor
conserva la acción que puede ejercitar mediante una
nueva demanda si se funda en vicios subsanables.
244 Ley N° 29.497
MODIFICACIÓN Y AMPLIACIÓN DE LA
DEMANDA
El demandante puede modificar la demanda antes
de que ésta sea notificada, y ampliar la cuantía del
reclamo hasta el llamamiento de autos para sentencia.
1. Modificación de la demanda
Importa la facultad otorgada al demandante para
revisar su propia demanda, lo cual sólo es posible antes
de que ésta sea notificada. La notificación personal del
traslado de la demanda, si bien poco común, es legalmen-
te posible. Se corre traslado de la demanda y su amplia
ción, porque ambas constituyen una unidad.
2. Alcances
La determinación de los extremos de la pretensión
es privativa del demandante. De ahí la liberalidad con
que se debe interpretar la facultad que le confiere este
dispositivo. Puede recaer sobre el objeto de la preten
sión, el título en que se funda, los sujetos del juicio, e
incluso la composición de la parte actora, a la cual puede
incorporarse un litisconsorte.
3. Ampliación
Está referida exclusivamente a la cuantía del recla
mo, que por esta vía puede ser aumentada, pero no
disminuida, porque la razón del aumento es el venci
miento de nuevos plazos o cuotas. De lo dicho se despren
de que hay una causa o relación jurídica común a las
Ley N° 29.497 245
ampliaciones, cuyo examen debe ser restrictivo, porque
está justificando el ejercicio de una facultad excepcional.
Su fundamento es el principio de economía procesal,
pues evita la dispersión de juicios en los cuales se
persiga el cobro de cuotas sucesivas.
4. Trámite
Se considera comunes a las ampliaciones los trámi
tes ya cumplidos. Lo que se debe hacer es notificar cada
ampliación, ya que la providencia que tiene por ampliada
la demanda no puede ser dictada si no es escuchada la
contraparte.
5. Caso de agregación excepcional
Se legisla un caso de agregación de prueba docu
mental con posterioridad a la demanda, referida a los
nuevos hechos que invoca el demandado en el responde,
los cuales no fueron considerados en la demanda. El
plazo para agregarla es de cinco días, que son contados
desde la notificación por ministerio de la ley de la
providencia que tiene por contestada la demanda o la
reconvención. Obviamente, el ejercicio de este derecho
es propio del demandante o del reconviniente.
6. Nuevos hechos
Son aquellos en que sustenta la defensa del deman
dado o reconvenido, que no fueron tenidos en cuenta por
la demanda o por la reconvención. Constituyen u n a
novedad en el ámbito de la relación procesal. Esta posi
bilidad restablece el equilibrio roto por la inserción de
hechos no considerados en la demanda o en la reconven
ción. A tal efecto, la ley permite únicamente acompañar
246 Ley N° 29.497
prueba documental que los desvirtúe, y no admite que los
replique.
7. Traslado
Es por cinco días, y le crea una doble carga al
demandado o reconvenido- a) Cuestionar la novedad de
los hechos, y b) Respecto de la prueba documental,
aceptarla o impugnarla.
8. Notificación
Se la efectúa por cédula. Por ello, los nuevos docu
mentos deben ir acompañados de t a n t a s copias cuantos
sujetos del traslado haya.
9. Procedencia
Procede únicamente cuando tales documentos son
de fecha posterior a la demanda, o bien anteriores pero
afirmados o denunciados por el actor bajo juramento de
no haber tenido conocimiento de ellos antes de la deman
da.
Después de trabada la relación procesal, puede
ocurrir o llegar a conocimiento de las partes algún hecho
cuya consideración sea de importancia para la sentencia,
por lo cual la ley permite alegarlo, aunque con explicables
restricciones para evitar que se retrotraiga el procedi
miento.
Ley N° 29.497 247
EMPLAZAMIENTO
1. Domicilio real
La voluntad del legislador es que la demanda sea
notificada en el domicilio real del demandado, en vista"
de la trascendencia que tiene el acto de notificación de la
demanda. En efecto: está en juego la garantía constitu
cional de la defensa en juicio, ya que el demandado podrá
ejercer o no su derecho de defensa según que el emplaza
miento haya sido bien o mal realizado.
El domicilio real prevalece sobre el especial consti
tuido en un instrumento público a los efectos de determi
nado contrato, cuando el juicio versa precisamente sobre
ese contrato, ya que en caso contrario carecerían de
sentido los recaudos que toma la norma, que procuran la
entrega directa y personal de la cédula al interesado. Sin
embargo, se admite también tiene decidido que la notifi
cación del traslado de la demanda en un domicilio con
vencional es válida cuando el instrumento ha sido reco
nocido, o cuando el Juez lo tuvo por reconocido.
2. Notificación por cédula
El traslado de la demanda es efectuado siempre por
cédula (Art. 157 inc. l), salvo cuando se trata de una
persona incierta o cuyo domicilio o residencia no son
conocidos, en cuyo caso se llama al ausente por edictos
(Art. 435).
En cuanto al diligenciamiento, debemos distinguir
según que se lo haya practicado o no directamente con el
interesado. En el primer caso se le entrega copia de la
cédula, de la demanda, y de la documentación acompaña
da. Cuando no se halla al interesado, tratándose del
248 Ley N° 29.497
traslado de la demanda, el oficial notificador no agota su
actividad el primer día, ya que si no encuentra a la
persona interesada debe dejar su aviso para que lo
espere al día siguiente. Este aviso cumple la función de
recado, a manera de advertencia, haciéndole saber a
quien va a ser notificado que espere al notificador al día
siguiente, oportunidad en la cual, si tampoco lo halla, se
efectuará la notificación conforme a lo dispuesto en el
Art. 161. Sólo ante el fracaso de esta segunda oportuni
dad de entenderse directamente con el interesado, el
oficial entregará la cédula a otra persona de la casa o al
encargado, y si ello no es posible, fijará las copias en la
puerta de acceso (Art. 141). Se entiende que si no encuen
tra a la persona interesada, primero debe t r a t a r de
entregar la cédula a alguna persona de la casal si ello no
es posible, se la dará al encargado, y en última instancia
dejará las copias debajo de la puerta de acceso.
3. Notificación bajo responsabilidad
Es ésta la notificación que se realiza en contra de la
afirmación d quien recibe la cédula en el sentido de que
la persona a la cual se procura notificar no vive allí. Tiene
su razón de ser en la posibilidad de una maniobra del
demandado tendiente a sustraerse de las cargas que
imponen las notificaciones por cédula.
Esto presupone que el actor ha logrado establecer
que el demandado vive allí, en el lugar que se le atribuye,
ya que si bien no se exige la demostración previa de las
diligencias realizadas, es obvio que el actor es el primer
interesado en extremar las precauciones a fin de evitar
una eventual nulidad y el pago de las costas para el caso
de que el demandado no viva en ese domicilio.
Ley N° 29.497 249
EMPLAZAMIENTO DEL DEMANDADO
DOMICILIADO FUERA DE LA COMPETENCIA
TERRITORIAL DEL
JUZGADO
La norma es congruente con lo dispuesto en el Art.
162, conforme al cual los Jueces pueden encomendar a las
autoridades judiciales de otras localidades la realización
de determinadas diligencias. Ahora, esto no pasa de ser un
simple enunciado, en vista de que la notificación se le cursa
directamente al demandado, según lo establecido en el Art.
157 inc. 1, la cual preceptúa que la notificación debe ser
practicada por cédula directamente en el domicilio real
del demandado.
Cabe destacar que cuando el demandado se domici
lia fuera de la jurisdicción del Juzgado, el plazo para
contestar la demanda es ampliado con arreglo al cuadro
de distancia que al efecto elabora el Consejo Ejecutivo
del Poder Judicial.
EMPLAZAMIENTO FUERADEL PAÍS
El presente dispositivo analiza dos casos- a) El
previsto en el Art. 432, o sea, el del demandado domici
liado o residente fuera de la jurisdicción —comentado al
analizar el mencionado artículo—, b) El del demandado
que reside fuera de la República. En este caso, de la
redacción de la norma se desprende que no es necesario
que el demandado haya cambiado su domicilio! basta que
tenga su residencia en el exterior. En la notificación de
250 Ley N° 29.497
la demanda en el extranjero, la ampliación del plazo es
convencional, porque el Juez la regula según la distancia
o la mayor o menor facilidad de las comunicaciones. Al
Juez le cabe señalar el plazo del traslado! si no lo señala,
el plazo es el de ley, aunque corresponda uno mayor.
EMPLAZAMIENTO DE DEMANDADOS CON
DOMICILIOS DISTINTOS
Cuando concurre esta circunstancia el criterio no
varía si todos los demandados tuvieron el mismo térmi
no, en cuyo caso el cómputo debe efectuarse desde la
última notificación.
Cuando todos los demandados tienen su domicilio
en la misma jurisdicción, si h a n sido notificados en
distinta fecha, los términos vencen independientemente
para cada uno de ellos, y no se computan desde la última
notificación practicada.
1. Persona incierta o domicilio ignorado
Para la citación por edictos la persona debe ser
incierta, o el domicilio o residencia ignorados. Son dos
supuestos distintos. Aun cuando el texto autorizaría a
primera vista a suponer que se trata de personas desco
nocidas y de aquellas cuyo domicilio o residencia se
ignorasen, siendo imposible adquirir certeza en un caso
y dar con el paradero en otro, corresponde interpretar
que en realidad se t r a t a de supuestos de ignorancia
invencible, sobre la verdadera residencia del demanda
do, o de una inseguridad imposible de disipar por medios
razonables respecto de su real identidad.
Ley N° 29.497 251
2. Cuando procede el nombramiento del curador procesal.
Efectos
Una vez terminada la publicación de los edictos. Si
h a s t a ese momento el citado no ha comparecido no
procede su rebeldía, sino el nombramiento del curador-
procesal a quien se le conferirá traslado para que contes
te la demanda.
3. Nombramiento y funciones del curador procesal
La designación del curador procesal procede en
todos los casos en que se demande a personas inciertas
o con domicilio o residencia ignorados, previa informa
ción sumaria y citación por edictos. Su intervención
tiende al cumplimiento de la garantía constitucional de
la defensa y, por tanto, no debe limitarse a la simple
vigilancia del procedimiento. Al asumir la representa
ción del ausente su actuación se extiende a todas las
cuestiones que se planteen en el juicio con las salvedades
derivadas de la naturaleza de sus funciones. Es así que
carece de facultades para realizar actos de disposición,
pero no reviste tal carácter la defensa de su representa
da que ejerce en el proceso, aunque en el mismo escrito
reclame autorización judicial para formalizar un acto de
aquella naturaleza.
4. Obligación facultativa de apelar
. No obstante los términos de la norma, entendemos
que el defensor no está obligado a apelar.
252 Ley N° 29.497
5. Ámbito de aplicación
Se notifica por edicto a las personas inciertas y a las
personas ciertas con domicilio desconocido. Las prime
ras son aquellas que el demandante no puede individua
lizar —Ejm. los herederos del causante si no se ha hecho
la sucesión—. En el segundo supuesto, o sea, personas
ciertas con domicilio o residencia desconocidos, haber
realizado, sin éxito, las gestiones tendientes a localizar
las. No es necesario probar dichas gestiones; basta el
juramento. Cuando se afirme y si la afirmación resulta
falsa, se la sanciona con multa, y procesalmente, con la
nulidad de toda la actuación consecuente a la falsedad;
además, se le impone las costas al falsario.
El curador procesal actúa en pro de personas ausen
tes en juicio a fin de asegurar el debido proceso y
proteger el principio constitucional de la defensa en
juicio.
EMPLAZAMIENTO DEFECTUOSO
1. Copias incompletas
La omisión de acompañar todas o parte de las copias
pertinentes con la cédula mediante la cual se notifica el
traslado de la demanda no autoriza a articular la nulidad
de la diligencia, sino solamente a pedir la suspensión del
plazo para contestarla hasta tanto se subsane la omisión
y ese pedido puede formularse mientras dicho plazo no
hubiere vendido.
Ley N° 29.497 253
EFECTOS DEL EMPLAZAMIENTO
En el Derecho Procesal actual en los Códigos de
raigambre hispano-romana, resiste el embate de las
reformas y de las ideas de simplicidad y celeridad en el
proceso, el instituto de emplazamiento. Como se obser
vará, por la noticia histórica que consignamos y por su
utilización procesal, esta específica forma de citación
con plazo determinado y preclusivo, se ubica principal
mente al principio de todo juicio como acto que formaliza
el litigio. Asimismo, es un acto complejo de notificación,
de comunicación, de plazo, bajo apercibimiento conmina
torio, de tal manera que pone al emplazado (demandado,
procesado, tercero necesario, funcionarios inferiores)
en la situación jurídica de comparecer o dejar de compa
recer, con consecuencias procesales a cargo del rebelde.
1. Idea general
Actualmente significa la fijación de un "termino al
encuadre en el tiempo, para que la persona emplazada,
cumpla una actividad o manifieste su voluntad ante el
Órgano Jurisdiccional que resuelve el acto de emplaza
miento.
En el ordenamiento actual, el emplazado tiene la
carga de comparecer, al ser citado en un término fijo y
bajo apercibimiento de las consecuencias procesales, en
perjuicio de su derecho o de su interés de actuar. En el
proceso penal lo mismo que en el civil, el instituto que
contempla la situación de incomparecencia, es la rebel
día del emplazado (demandado o procesado), con la
diferencia que en sede penal, por razones que fincan en
254 Ley N° 29.497
los fines que persigue el Estado, el procesado, además de
cargar con las consecuencia de su no presentación, res
pecto a su derecho de defensa, es posible de otra sanción
a los fines penalísticos. 44 El principio procesal se percibe
en la situación del emplazado que puede sufrir la conse
cuencia de su inercia o de su negligencia. El concepto de
cargar sustituye así al de obligación, lo que está señalan
do la evolución de las ideas sobre este instituto y sus
géneros en el Derecho Procesal, cuando se trata de las
p a r t e s . "Las c a r g a s m á s i m p o r t a n t e s que p u e d e n
recordarse son, la que pesa sobre el demandado de
comparecer y personarse en el proceso (carga genérica
que condiciona las distintas cargas particulares)...", dice
al respecto Reimundín, haciendo resaltar el concepto de
carga, y la situación procesal de las partes cuando "están
a derecho" por el acto de comparecer. 45
No fue así en el Derecho histórico. En la legislación
española antigua, se concebía la obligación, o el deber de
comparecer. Ello se explica por la concepción romanista
del proceso, donde era necesaria la presencia de las
partes litigantes ante el Juez o por cualquier medio
(voluntariamente o por coacción jurídica del actor contra
el demandado), para lograr la pacificación social 46 . De
manera que la gradación de las ideas al respecto pueden
señalarse esquemáticamente así: obligación-deber-car
ga.
44. Enciclopedia, J. Omeba, TX, p. 31.
45. REIMUNDÍN, R., Derecho procesal Civil, T. I, p. 132, Bs. Aires, 1957.
46. CHIOVENDA, Principios, t. 2, p. 197.
Ley N° 29.497 255
En la legislación hispana, Las partidas consagran
ese deber procesal al definir el emplazamiento- "Como
llamamiento que facen a alguno que venga a facer Dere
cho o a cumplir su mandamiento" (Parí. 3a, tit VII, ley 19).
Preceptúase además: "...los rebeldes non deben fincar
sin pena, porque desprecian el mandamiento de aquellos
a quienes deben obedecer" (Parí. 3a, tit. VII, ley 8). "Rebel
día es como sobervia o desdén o demandamiento en non
querer venir ante el juzgador a quien deben obedecer
como mayoral" (Part.3a, tit. XIII, ley 9).
El emplazamiento presenta las siguientes caracte-
rísticas:
a) El sujeto que resuelve y hace ejecutar el acto de
citación conminativa, es el Órgano Jurisdiccional. Puede
considerarse el sujeto activo emisor al Juez o Tribunal y
sujeto activo ejecutor al oficial público. 47
b) Cuando se trata de emplazamiento del demanda
do o del procesado, las fallas formales de la notificación
o de la ausencia del acto de comunicación, producen la
nulidad de todo lo actuado desde el momento mismo en
que debió hacerse.
c) El efecto procesal del emplazamiento también
caracteriza el acto complejo de que se trata. En el proce
so civil, es un carga procesal para el demandado y de
acuerdo a la concepción actual del proceso, los fines
esenciales no se perturban por la no presentación o falta
de actividad ante el Órgano Jurisdiccional. La conse
cuencia es la pérdida de una oportunidad procesal y la
47. V. FENECH, M. Derecho procesal, penal, Volumen 2, caps. 28 y 29,
Barcelona, 1952.
256 Ley N° 29.497
preclusión de la etapa del procedimiento sin la posibili
dad de retrogradarlo.
En el proceso penal, el emplazamiento puede llegar
a traer como consecuencia la declaración de rebeldía,
pero a los fines penales, la presencia del imputado es
indispensable, y por esa razón deriva al efecto coactivo si
no se presenta el llamado judicial.
2. Concepto legal
En los Códigos de fuente hispana, se legisla este
instituto teniendo como sujeto destinatario (sujeto pasi
vo de emplazamiento) especial, al demandado y general,
a las partes en el juicio. En esto se diferencia de la
citación, que se dirige a toda persona necesaria para un
acto de diligencia.
Por eso se ha considerado al emplazamiento como
acto inicial de la litis-contestación, y se le ubica y legisla
en esa etapa del proceso.
3. Referencias históricas
a) En el Derecho Romano Antiguo. Con el procedi
miento de las legis actiones y el procedimiento formula
rio, la introducción a la instancia se hace por actividad
exclusiva del demandante. La citación al demandado en
forma privada se hace por el acto de la in ius voctio, de una
simplicidad primitiva- el primero encuentra al segundo
y le dice : in ius sequere o in ius te voco.
El demandado está obligado, debido a la estructura
privada del proceso, donde es necesaria la presencia de
l a s p a r t e s a n t e el M a g i s t r a d o p a r a t r a b a r la
litiscontestatio.
Ley N° 29.497 257
En la época de la ley de las Doce Tablas (Tabla I, 1 y
2), la in ius vocatio se aplicaba exclusivamente a la actio
sacramenti in personam, donde el acto afirma y el de
mandado niega. Las partes no se presentan ante el
Magistrado de común acuerdo.
Lo cierto es que esta forma de citación del demanda
do o la otra con el vadimonium, que era el medio para
aplazar los juicios ya comenzados, como la presentación
de fiadores (vindex), que garantizaban la comparecencia
legal le siguieron utilizando durante el desarrollo del
proceso por fórmulas, hasta fines de la República.
En estos casos, si el citado en día fijo o en plazo
determinado no se presentaba, tenía lugar el procedi
miento ejecutivo, y esto significaba la violación de una
obligación procesal- la promesa de asistir hecho por
intermedio del vadimonium.
El carácter de obligación de presentarse a juicio es
patente en todo el Derecho antiguo y subsiste en la
legislación posterior para derivar en deber y luego en
carga procesal.
En el proceso antiguo se explica por la concepción
monárquica y autoritaria de la administración de justi
cia.
En algunos asuntos extraordinarios en la época del
emperador Marco Aurelio, "se permitió al demandante
dirigir primero a su adversario la denuntatio litis, es decir,
una notificación escrita del objeto de su demanda y del
día fijado para comparecer. 48
48. PETIT, E. Tratado elemental de Derecho Romano, p. 841.
258 Ley N° 29.497
La citación y el emplazamiento del demandado se
distiguían, porque la primera era el llamamiento que el
Juez hacía a las partes o a los testigos, durante el término
de pruebas.
El emplazamiento resultaba del llamado hecho del
demandado para que acuda al tribunal en el plazo seña
lado. Influía indudablemente, en esta distinción de los
actos de citación ante el Magistrado o el iudex, el hecho de
la división del juicio en dos etapas' el procedimiento in
iure ante el magistrado y el procedimiento apud indicem,
ante el iudex. En esta última fase se apreciaban los
hechos.
El carácter privado del proceso antiguo se pone de
manifiesto en estas formas introductivas de la instancia
por actividad exclusiva de las partes- por ejemplo, la in
ius vocatio, llamamiento del demandado ante el magis
trado; la editio actionis o enunciación de la acción inten
tada; el vadimonium, o la promesa garantía de compare
cer en el proceso.
Este sistema antiguo se prolongó hasta el siglo III
de la era cristiana y comprende todo el período de la legis
actiones desde los primeros tiempos de Roma hasta el
siglo II a de J.C. y el período del procedimiento formula
rio, que se extiende desde esa fecha hasta el siglo III
indicado.
Los dos sistemas que sustituyeron estas formas de
citación y emplazamiento, fueron una consecuencia de
h a b e r s e a d o p t a d o el procedimiento e x t r a o r d i n a r i o
(cognitio extraordinem), en la época imperial. 49
49. ARANGIO, RUIZ, en Instituciones, p. 168.
Ley N° 29.497 259
Como vimos, primero se utilizó el sistema de la
notificación de la demanda (litis denuntatio), en la época de
Marco Aurelio (161 a 180 de. J.C), pero fue durante el
reinado de Constantino (306 a 337 d. de J . C ) , que se dictó
una Constitución para regular estos aspectos del proce
so, con el fin de abolir la privata testatio, es decir, la
invitación directa y personal del actor al demandado sin
intervención de la autoridad. 50
El actor pide al Magistrado que se notifique al
demandado su pretensión (evocatio), mediante una orden
de aquél (edicatio), mediante una orden de aquél (edictis),
formulada por escrito (litteris). La fórmula de tal evocatio
es t r i p l e —dice ARANGIO R U I Z — : "...edicti-litteris-
denuntiationibus; y de éstas sólo la primera, que es la
menos usada, puede ser considerada como un simple
acto de autoridad. Es decir, que es la actividad del actor
ante el magistrado lo que prevalece para poner al de
mandado en situación de comparecer". Este desenvolvi
miento del proceso se ve mejor en las provincias que en
la metrópoli. Allí, la jurisdicción unificada en el Magis
trado romano, da origen a una orientación nueva del
juicio, y en este aspecto, el actor se vale del juicio, y en
este aspecto, el actos se vale del funcionario judicial para
intimar al accionado, la presencia en la plaza principal
del distrito, en los días en que el prefecto administrará
justicia (conventos). El funcionario la trasmite por inter
medio de u n a dependiente. Al principio fue la litis
denutiatio una declaración redactada con la cooperación
de tales funcionarios autorizados para recibirlas. Más
tarde, dicho funcionar se identifica con el Juez. Desde la
50. ARANGIO RUIZ, Las acciones en el Derecho Privado romano, p. 142.
260 Ley N° 29.497
denuncia transcurre un término de cuatro meses, a cuyo
vencimiento las partes tienen la obligación de compare
cer en juicio, bajo pena de la pérdida de la litis (si falta el
acto) o del proceso en contumacia (si quien falta es el
demandado)51
Se observa así que se evita la posibilidad de un
proceso sin contradicción y por eso antes de declarar la
contumacia se requería que el demandado o el emplaza
do fuera citado por tres veces.
En el segundo sistema seguido desde la época de
Justiniano (527 a 565 d. de J.C.), la marcha del proceso se
inicia también por la iniciativa del actor, pero éste debe
pedir autorización al Magistrado. Se denomina a esta
etapa, procedimiento per libellus, debido a los documen
tos en que actor y demandado inician la instancia. El
actor introduce la acción por un libelluis conventionis,
redactado por él o persona asesora. Allí también solicita
al Juez la autorización para citar a juicio al demandado,
quien provee sumariamente y ordena la notificación de
la actio, lo que se hace por intermedio de un oficial
público (executor negotii). El libelo es de emplazamiento
mediante el oficial a quien el demandado deberá entre
gar a su vez libellus contradictionis. Como se observará,
tanto la enunciación de la pretensión (demanda), como el
plazo para que se conteste y se comparezca ante el
tribunal se hace en este período, en un solo acto a los
efectos de constituir normalmente la litis contestatio, o
anormalmente la contumacia del demandado o del actor.
51. ARANGIO, RUIZ, Instituciones, p. 169.
Ley N° 29.497 261
P a r a evitar en lo posible la rebeldía y la falta de
contestación del emplazado, se permitió, en la época de
Justiniano, que el demandado fuese llevado, manu militan,
ante el Tribunal, o mantenido en arresto. Respecto del
actor se crearon medios procesales p a r a obligarlo a
comparecer! verbigracia, la fianza y el compromiso de
proseguir el juicio 52 .
En el derecho intermedio. La influencia del Derecho
Romano postclásico, se refleja en el Derecho de la Edad
Media, sobre todo en Francia e Italia. Es fácil ver en el
procedimiento que los actos iniciales de la instancia se
introducen por libelos y con autorización judicial 53 . An
teriormente existían ciertas costumbres judiciales que
permitían la intimación para comparecer ante el Juez
(ajournemet), la cual se hacía verbalmente o de viva voz en
presencia de dos testigos que acompañaban al sujeto.
En Italia, durante los siglos VII y XII, el procedi
miento fue similar. En materia de notificaciones de la
demanda existía la costumbre que hacía que el actor
informase previamente al Juez, a quien le corresponde
precisar los términos de la acción. Luego se notificaba
por intermedio del oficial inventio, en forma verbal, o
escrita. Se distinguió en esta época la citación al deman
dado y la notificación de la demanda.
En el Derecho Canónico, según CHIOVENDA se conser
varon los principios del Corpus Iuris justinianeobA. En las
prácticas de la Rota Romana y en las Decretales, se tuvo
en cuenta la situación de no comparecencia del deman-
52. V. NOVELAS, 108, cap. 2, y consí. 95, cap. 1.
53. GLASSON Y TISSIER, Traite théorique et persiqu d'organization
juridiciare,de comp, et de civile, t. 2, p. 457, París, 1926.
54. CHIOVENDA, Instituciones, t. 2, p. 298, secc. 1, num. 2546.
262 Ley N° 29.497
dado. Aunque no existen disposiciones especiales al
respecto, la doctrina de los canonistas elaboró toda una
teoría de las citaciones especiales y generales 5 5 . La
citación general tenía por finalidad causar la rebeldía y
contumacia del demandado. En el fuero secular bastaba
una sola citación y rebeldía para causar la contumacia, ya
que era perentoria, mientras en el fuero eclesiástico la
citación era trinca. 56
4. El emplazamiento y los principios procesales
De acuerdo al panorama histórico y el encuadre
institucional señalado, el emplazamiento, tiene como
acto de citación apercibimiento de una consecuencia
perjudicial para el empleado, la finalidad primordial de
trabar una relación procesal de las partes entre sí, ante
el órgano de la justicia; además de servir de acto previo
a todo impulso procesal de parte o de oficio. Es decir, se
activaron de la relación procesal en cualquier etapa del
proceso, cuando exista necesidad de un plazo perentorio
y de carácter preclusivo para la marcha normal del
proceso.
En segundo lugar, siempre que se t r a t a de los casos
excepcionales de personas distintas de los litigantes, la
finalidad es la impulsión necesaria de los autos del
proceso.
Respecto de los litigantes, la finalidad esencial es
que todo momento tenga la posibilidad de "estar a dere
cho". 57
5 5. LORETO, L. Monografía citada en Revista de Derecho Procesal, año 7,
1949, 1 parte, nota 6.
56. BOLAÑOS, H. Curia filípica, T. I, p. 68, Madrid, 1825.
57. LUIS, LORETO, Revista de Derecho Procesal, año 7,1949,1 parte, pags.
59 y sigs.
Ley N° 29.497
Esta consideración nos lleva a relacionar el institu
to con los principios generales del proceso tal como se los
acepta actualmente.
a) El principio de su impulsión de oficio, que actual
mente se acepta en forma conjunto con la iniciativa de las
partes, se pone de manifiesto porque una vez iniciado el
juicio con la demanda del actor, el Juez debe citar y
emplazar al demandado. Asimismo, en las etapas poste
riores del proceso, el emplazamiento siempre se utiliza
por el Órgano Jurisdiccional para impulsar una activi
dad o dar fin a una etapa principal. En los Códigos, leyes
y proyectos modernos, como es notorio, se pone de
manifiesto este principio sostenido por la doctrina al
lado del tradicional principio dispositivo. 58
b) El principio constitucional de igualdad ante la
ley, traducido en el ámbito procesal, significa que "las
partes, en cuanto piden justicia, deben ser puestas en el
proceso en absoluta paridad de condiciones" 59 . El empla
zamiento tiene por objeto, sobre todo, al inicio de la
causa, situar en un pie de igualdad jurídica a los litigantes
para que estén a derecho.
c) En realidad estrecha con ese principio constitu
cional y como un desarrollo procesal del mismo, se
concreta al principio de la bilateralidad de la audiencia,
señalando que los litigantes han de ser oídos y deben
proveerse inexcusablemente este objetivo, poniéndolos
en situación de paridad. Para que las partes puedan ser
58. V. REIMUNDIN, R. Op. cit, 1.1, pag.s 125, PODETTI, Teoría y técnica
del proceso, p. 76.
59. CHIOVENDA, Instituciones, t. I, p. 109.
264 Ley N° 29.497
oidas en sus respectivas pretensiones, defensa y excep
ciones, está establecido y generalmente adaptado al
sistema de la notificación, citación o emplazamiento,
traslado y vista mediante los cuales el que acciona y que
cree que su derecho ha sido violado o contestado, invita
al adversario a comparecer ante el Órgano Jurisdiccio
nal competente para obtener la actuación de la ley y la
protección de la situación jurídica material. "La notifica
ción, citación, o emplazamiento, y los traslados y vistas
constituyen, por lo tanto, los actos importántisimos el
procedimiento, que tiende a colocar al demandado o al
actor, en actitud de poder valorarlos" 17 . Este postulado
lo expresaban los romanos- audiatur et altera pars, para
poner de manifiesto la posibilidad del contradictorio
ante la justicia.
En el Derecho Hispanoamericano se relaciona tam
bién con la garantía constitucional de la defensa en
juicio, de modo que el acto de comparecencia de las
partes debe cumplirse en juicio para darles la oportuni
dad de ser oidas, ya que nadie puede ser condenado sin
haber tenido oportunidad procesal de alegar. En el
Derecho Anglosajón se consagra este principio en la
fundamenta expresado gráficamente en la fórmula- his
day in Court (su día en el Tribunal). Esa garantía consti
tucional se cumple por intermedio de un acto de notifi
cación con emplazamiento (notice) para brindar a la
parte citada la ocasión de ser oída (hearing).
d) El emplazamiento pone de manifiesto el princi
pio de la preclusión, ya que el Órgano Jurisdiccional
utiliza este medio para formalizar el tránsito de una fase
del proceso a otra.
Si la parte emplazada no concurre a concretar la
actividad necesaria y ordenada en una etapa del proceso,
Ley N° 29.497 265
pierde la oportunidad para hacerlo, porque caduca por
clausura dicha etapa.
5. Efecto
De los efectos procesales ya se h a n indicado los
principales aspectos. La situación típica que puede ha
cerse extensiva todas las citaciones con plazo fijo, es el
emplazamiento del demandado. Puede darse las siguien
tes situaciones: I o Demandado (emplazado), que compa
rece. En este caso queda definitivamente trabada la
relación procesal ante el órgano jurisdiccional, porque el
citado "está a derecho" para toda eventualidad procesal.
La carga de comparecer ha sido cumplida. La evolución
histórica del instituto (la comparecencia o la personación
del demandado en juicio), nos muestra como esté pudo
configurar ya una verdadera obligación con su corres
pondiente vía compulsiva, ya un verdadero deber proce
sal con sus correspondientes sanciones y finalmente,
constituir una carga procesal, dice REIMUNDÍN, sintetizan
do la evolución de este aspecto del emplazamiento. 60
Puede asimismo comparecer y permanecer inactivo
respecto a los actos posteriores del juicio (v. gr., no
contestar la demanda, no presentarse a la audiencia, no
exhibiendo documentos). En estos casos, se decretan
rebeldías parciales y carga con la consecuencias de su
inactividad de domicilio desconocido. En este supues
tos, la imcomparecencia no autoriza el juicio en rebeldía.
Debe designársele curador procesal de ausente a quien
se corre el traslado de la demanda. 6 1
60. REIMUNDÍN, R, op. cit., 1.1, p. 161.18. REIMUNDÍN, R., Ob. cit,.
t. 2, p. 38
61. ALSINA, H. Ob. cit., t. 2, p. 81.
266 Ley N° 29.497
INEFICACIA DE LA INTERRUPCIÓN
1. Prescripción
En Derecho Civil, Comercial y a d m i n i s t r a t i v o ,
medio de adquirir un derecho o liberarse de una obligación
por el transcurso del tiempo que la ley determina! y que
es variable seún se trate de bienes muebles o inmuebles,
y según también que se posean o no de buena fe y con justo
titulo. La prescripción llámase adquisitiva cuando sirve
para adquirir un derecho. Y es liberatoria cuando impide
el ejercicio de la acción para exigir el cumplimiento de
u n a obligación. Estos plazos liberatorios son muy
variables, conforme a la acción que se trate de ejercitar.
El diccionario de la Academia define con acierto
esta institución cuando dice que es la acción y efecto de
prescripción o de adquirir una cosa o un derecho por la
virtud jurídica de su posisión continuada durante el
tiempo que la ley señala, o caducar und erecho de lapso
señalado también a este efecto para los diversos casos.
2. Clases
2.1. Prescripción adquisitiva
Derecho por el cual el poseedor de una cosa adquiere
la propiedad de ella por la continuación de la posesión
durante el tiempo fijado por la ley.
Generalmente los plazos prescriptivos son menores
o mayores según que la posesión se haya o no ejercido con
buena fe y justo título, y que se trate de bienes muebles
o inmuebles.
Ley N° 29.497 267
2.2. Prescripción civil
Nombre unificado de la adquisitiva y de la extintiva
de derechos y bienes en la esfera civil, para diferenciarla
de la prescripción.
En la modalidad que constituye adquisición o '
jurídica, que se denomina igualmente caducidad, posee
elasticidad cronológica desde 24 horas (denuncia de
ciertos daños asegurados) hasta un lapso treintañal en el
dominio.
2.3. Prescripción criminal
D e n o m i n a c i ó n t é c n i c a q u e p r e t e n d e no sólo
diferenciarse de la prescripción civil, sino agrupar las
dos especies penales^ la prescripción de la pena y la del
delito.
2.4. Prescripción de acciones
Caducidad de los derechos en su eficacia procesal,
por haber transcurrido los plazos legales para su posible
ejercicio.
El concepto viene a sumarse al de prescripción
extintiva.
2.5. Prescripción liberatoria o extintiva
Excepción para repeler una acción por el solo hecho
de que el que la entabla ha dejado durante un lapso de in
tentarla, o de ejercer el derecho al cual ella se refiere. De
ese modo, el silencio o inacción del acreedor durante el
tiempo designado por la ley, deja al deudor libre de toda
obligación, sin que para ello se necesite ni buena fe ni
justo título.
Interrupción de la prescripción. Detención del curso
de la prescripción. Cuando esa detención se produce, no
268 Ley N° 29.497
corre el tiempo anterior a la fecha del hecho interruptivo.
Terminado el plazo interrumpivo, la prescripción se
tiene que empezar a contar de nuevo. Son hechos
interruptivos- la privación del goce de la cosa durante el
poseedor o deudor, aun i n t e r p u e s t a ante juez
incompetente o condefectos formales, salvo que el
d e m a n d a n t e desista de la demanda o se declare la
deserción de la instancia! el reconocimiento que el deudor
o el poseedor hace del derecho de aquel contra quien
prescribía.
3. Caso de agregación excepcional
Se legisla u n caso de a g r e g a c i ó n de p r u e b a
documental con posterioridad a la demanda, referida a
los nuevos hechos que invoca el d e m a n d a d o en el
responde, los cuales no fueron considerados en la
demanda. El plazo para agregarla es de diez días, que son
contados desde la notificación por ministerio de ley de la
providencia que tiene por contestada la demanda o la
reconvención. Obviamente, el ejercicio de este derecho
es propio del demandante o del reconviniente.
4. Nuevos hechos
Son aquellos en que se sustenta la defensa del
demandado o reconvenido, que no fueron tenidos en
cuenta por la demanda o por la reconvención. Constituyen
una novedad en el ámbito de la relación procesal. Esta
posibilidad restablece el equilibrio roto por la inserción
de hechos no considerados en la d e m a n d a o en la
reconvención. A tal efecto, la ley permite únicamente
acompañar prueba documental que los desvirtúe, y no
admite que se los replique.
Ley N° 29.497 269
5. Traslado
Es por diez días, y la crea u n a doble carga al
demandado o reconvenido- a) cuestionar la novedad de
los hechos, y b) respecto de la prueba documental,
aceptarla o impugnarla.
6. Notificación
Se la efectúa por cédula. Por ello, los nuevos
documentos deben ir acompañados de t a n t a s copias
cuantos sujetos del traslado haya.
7. Acepciones
La voz j u r a m e n t o , tiene distintos sentidos que
gravitan en diferentes significados, por lo que se hace
necesario distinguirlos para su exacta ubicación.
El Diccionario de PIERRE LAROUSSE, expreso: "que
juramento puede designar, la acción (el acto) de tomar a
Dios o a un ser sagrado cualquiera, como testigo de la
verdad, de las palabras que se pronuncian o de una
obligación que se contrata; pero también puede referirse
a algo más solemne, que se realiza en circunstancias más
graves y ordinariamente frente a personas constituidas
en dignidad (cargo honorífico y de autoridad), mientras
que el primero se hace ante un pequeño número de
personas en el curso ordinario de la conversación o
negocios. El voto o reniego, otro de los sentidos, no es
sino una especie de exclamación forzada por palabras
que invocan siempre alguna idea sagrada, para combinar
con pensamientos profanos y a menudo hasta ciminales 62 .
[Link] LAROUSE, Grand dictionaire universel du siécle XIX, T. 9, p.
111, París, s/n)
270 Ley N° 29.497
Se designa con las voces jurement, serment y juren, las
acepciones explicadas respectivamente.
La blasfemia o reniego queda descartada de nuestro
interés en razón de su sentido diamentralmente distinto
y opuesto (es eljuren de los franceses).
El juramento corriente desprovisto de solemnidad,
únicamente interesaría cuando es elemento de un negocio
jurídico, pero como este es accidental, valdrá como tal,
en el caso particular; de donde concluímos que es de
relevancia jurídica, el prestado en ciertas y determinadas
circunstancias, cumpliendo exigencias previas, y
calificados como necesarios e impostergables p a r a
oportunidades señaladas. Se identifica con el serment
anteriormente citado.
8. Expresión jurídica
Juramento, en el cramentum, tomado en su acepción
militar, "es promesa solemne tomando de testigo a Dios
o aquello que se considere sagrado" ("Sermenf, op. cit.,
t. 14, núm. i; S. T.). Constituye la voz específicamente
jurídica en la lengua francesa. En cambio, para la
c a s t e l l a n a , proviene del l a t í n i u r a m e n t u n , que es
"afirmación o negación de una cosa, poniendo por testigo
a Dios, en sí mismo o en sus criaturas" (Diccionario de la
R e a l A c a d e m i a E s p a ñ o l a , voz " J u r a m e n t o " ) .
Extensivamente, por lo tanto, en Derecho, corresponderá
asignarle al juramento el significado deserment, aunque
como dijéramos, etimológicamente tiene otras raíces.
9. Evolución histórica
El j u r a m e n t o en s u s o r í g e n e s t u v o c a r á c t e r
Ley N° 29.497 271
exclusivamente religioso. Varias son las razones- La que
pudiera contribuir la sinceridad de una fe profundamente
sentida, o la falta del concepto político de la libertad
religiosa. Si éste ha sido el carácter del juramento en la
antigüedad, podemos decir que en las épocas primitivas
tuvo carácter más que religioso, supersticioso
El primitivismo de la sociedad h u m a n a en sus
orígenes descansaba en el ministerio de lo desconocido,
representado en las fuerzas "tabú". Impregnado de lo
mágico e inexplicable, es muy probable que el juramento,
dentro de la conducta social, haya sido el recurso común
de todos los negocios o relaciones elementales, por
supuesto con las características de imperfección que es
dable suponer. P a r a lo temible o e x t r a ñ a b l e m e n t e
poderoso e s t a b a n el cumplimiento, rugidos o gritos
intencionados, que pudieran significar los rudimentos
del origen del juramento.
Sin embargo existen opiniones que hacen derivar el
origen en el nacimiento de la idea religiosa. Después de
las ordalías (la del ataúd, la del agua hirviente, la del
hierro candente, del pan bendito), un paso adelante, aún
dentro de la barbarie de la época, fueron las pruebas del
j u r a m e n t o y del d u e l o . Todos ellos c o n j u n t o de
procedimientos, de base religiosa, usados durante la
edad media, para establecer la inocencia o la culpabilidad
de los procesados por ciertos delitos; se llamaban "hijos
de Dios".
Se o b s e r v a que al i n t e r p o n e r s e u n a p e r s o n a
autorizada entre otras que a viva fuerza ventilan sus
c u e s t i o n e s , los c o n t e n d i e n t e s , d e s i s t i e n d o de la
brutalidad, invocan ambos el testimonio de la divinidad,
alegando que la razón se encuentra de su parte. Este es
272 Ley N° 29.497
el proceso posterior, que en la época primitiva se resume
por completo en la inprecación, es decir en los males que
el que jura llama sobre su cabeza en caso de perjurio.
Primeramente se invocan estos males para que surtan
efecto d u r a n t e la vida del perjuro. Más adelante la
imprecaución se refiere a la vida de ultratumba. Ya
Aristófanes dio la mejor explicación de este cambio en el
famoso diálogo de las nubes ... Esta evolución fué el
efecto de una experiencia largamente practicada. La
confrontación incesante de las creencias con los hechos,
debió convencer a la larga a los espíritus observadores
que no podía un hombre jurar en falso o morir sin sufrir
el castigo. En síntesis la relación entre la imprecación y
el hecho era puramente ideal.
En épocas más próximas a nosotros, la invocación a
la divinidad deja de hacerse con la imprecación. Se
emplea la suplicación. La penalidad que el que presta
juramento invoca, no es ya positiva, sino negativa. En
caso de perjurio, se somete a perder el favor de la
divinidad. De aquí que todavía en la actualidad se preste
juramento en Inglaterra con la fórmula de "así Dios me
ayude" (Omeba, T. XVII, p. 497).
Desde el origen de las sociedades, el hombre tuvo
necesidad de buscar fuera de él un testigo de su conciencia.
Para afirmar con más autoridad, para creer con más
confianza, buscó el juramento. MASSIEU dice: "que los
juramentos nacieron al mismo tiempo que los hombres se
engañaron" (Enciclopedia Universal Ilustrada Espasa-
Calpe, voz "Juramento").
Los p r i m i t i v o s i n v o c a n los e l e m e n t o s de la
naturaleza, los salvajes sus ídolos, los paganos sus dioses,
el cristianismo su Dios y en la actualidad una mezcla de
Ley N° 29.497 273
metafísica religiosa y laica es su invocación. Se desprende
que el j u r a m e n t o interviene a cada i n s t a n t e en las
relaciones intesociales de los hombres, tras costumbres
antiguas lo h a n consagrado y la legislación moderna lo h a
conservado.
En las diversas épocas ha ido tomando un carácter
peculiar propio de la concepción filosófica de la sociedad.
Así en la sociedad teocrática, el juramento es una cosa
temible; en la civilización helénica y romana, tuvo su
significación propia e integral, pero la multiplicación de
los Dioses, reducidos a imágenes, tornáronle fácil e
ilusorio, perdiendo su majestad.
El pueblo r o m a n o tubo p a r a el j u r a m e n t o u n
v e r d a d e r o culto, y no se consideraba formalmente
obligado más que cuando lo había formulado en nombre
de Júpiter, Diana, Juno, Neptuno, etc. es decir en nombre
de sus dioses principales.
Con el cristianismo vuelve a adquirir toda su
severidad y eficacia. En la Edad Media, el falso juramento
era penado con severidad ejemplarizadoral pero al mismo
tiempo que decae el poder de la Iglesia y las creencias se
debilitan, el juramento pierde fuerza.
Se ha dado un gran paso de avance por la laicidad del
juramento al sustituirlo por la promesa que tiene por
base la fe cívica y el honor, alejando la posibilidad de
imponer en dogma frente a la conciencia individual.
Las sanciones civiles y penales como políticas que
llevan involucrados h a c e n de su observancia, u n a
i n v a r i a b l e c o n d u c t a de c u m p l i m i e n t o , bajo l a s
responsabilidades que se contraen con su no ejecución.
En apoyo a sus relevantes condiciones, el juramento
4
274 Ley N° 29.497
así presentado, ofrece la certidumbre de una verdadera
institución jurídica, independizada de espúreos rastos y
t o t a l m e n t e d i f e r e n c i a d a . C a r a c t e r í s t i c a de l a s
i n s t i t u c i o n e s de d e r e c h o , c o n s a g r a t o r i a s de u n a
verdadera ciencia, como es la jurídica. 63
A pesar de que el juramento laico sería el desiderátum
en derecho, en la mayoría de las legislaciones no se lo
consagra totalmente. O es facultativo de quien lo presta
de hacerlo por sus creencias religiosas! o el ritual es t a n
solemne que solamente se justifica por la raíz teológica.
En una palabra es como lo expresa muy bien el doctor
Orgaz que- "un resto del vínculo entre la religión y el
Derecho se halle en el juramento judicial de nuestros
días en que se conmina al absolvente o al testigo a que
diga la verdad bajo la amenaza de que Dios y la Patria se
lo demanden".
10. Definiciones
La ley 1 del título XI, partida III, definía el juramento
diciendo que es- "Averiguamiento que se hace, nombrando
a Dios o alguna cosa santa sobre lo que algunos afirman
o niegan que es así". Se dice también que es "la invocación
tácita o expresa del nombre de Dios, poniéndolo como
testigo de la certeza de lo que se declara" (Op. cit., núm,
3).
Para ARTURO ORGAZ, es un medio de prueba por el que
se vincula la fe religiosa y Cívica al deber de producirse
con verdad y sin malicia en una declaración judicial o de
actuar sin torcer la justicia y el Derecho al desempeñar
63. CARNELUTTI, F., Sistema de Derecho procesal civil, t. 3, p. 342.
275
Ley N° 29.497
una comisión o profesión. Sin embargo esta definición
revela solamente un aspecto del juramento, y realmente
es una posición escéptical el autor lo despoja de toda la
solemnidad confirmando su apreciación al afirmar con
Reynal que "cuando la buena fe reina, la palabra basta; y
cuando no existe, el juramento es inútil".
"Invocación que se hace poniendo como testigo de la
verdad de un hecho o de una promesa, a Dios, a su fe u
otra institución que resulte sagrada p a r a el que lo
presta". 6 4
Es el acto en que invoca por un signo externo al
Supremo Hacedor como testigo de la verdad de lo que se
asevera o se promete 65 En esta definición notamos un
elemento nuevo, "el signo externo", pero aunque agrega
algo no completa su contenido.
Esta y otras definiciones similares, son incompleta,
porque toman el juramento en uno o varios sentidos,
pero no integralmente en todos. Para comprenderlo es
p r e c i s o t e n e r en c u e n t a el j u r a m e n t o j u d i c i a l ,
extrajudicial, político, religioso, probatorio, etc.
Seria por lo tanto, la invocación solemne de un ser
superior, algo sagrado, o de respeto, en garantía de su
deber de lealtad, prometiendo a c a t a r o cumplir la
circunstancia objeto del mismo, cargando con las sanciones
morales o legales del perjurio; la posible definición del
juramento (Omeba, T; XVII, p. 499).
64. Diccionario jurídico, voz Forum, t. 2, pág. 549.
65. Escribe, J., Diccionario de Legislación y jurisprudencia, pág. 1103.
276 Ley N° 29.497
11. Conceptuación
El juramento tiene carácter religioso, en cuanto es
invocación de una divinidad a la que se pone por testigo
de decir verdades; tiene carácter civil y político al ser
invocado en actos de ambas naturalezas, sustituyéndose
por la promesa, o a c e p t á n d o s e i n d i s t i n t a m e n t e el
juramento o la promesa en la fórmula usual de jura o
promete decir la verdad en lo que sepa y fuere interrogado
(CABANELLAS. G., Diccionario de Derecho Usual). Por tal
razón estaría integrado por varias partes.
En todo juramento debe distinguir la invocación
solemne del testigo ante el cual es hecho o se requiere la
aserción de la promesa, del contenido de este último. La
invocación es solemne y no varía, en cambio pueden ser
muy variados los contenidos.
Para que se den estas premisas es preciso que el
mismo se realice bajo ciertas y determinadas condiciones,
las cuales en cuanto se refieren a la invocación deben
estar pre-establecidas y constituir las formas a que debe
ajustarse. Pueden ser de índole constitucional y legal y
dentro de éstas, procesales o de fondo. Equiparable
también los usos consagrados por la costumbre.
El juramento no es ni la declaración, ni la promesa,
ni la palabra dada, ni siquiera un compromiso. Es sí,
todas estas cosas, pero al mismo tiempo algo más. Este
algo más es precisamente lo que se especifica y le hace
ser lo que es. En el juramento existe una garantía más
alta y un vínculo más obligatorio e íntimo que el que
existe en el verdadero compromiso: garantía y vínculo
que se sobreentienden a ú n cuando no se enuncien
expresamente. Cuando pronuncio la palabra "juro", no
sólo empeño mi fe, sino que invoco como testigo fiador de
Ley N° 29.497 277
mi compromiso a lo que haya en mi mejor, de más íntimo
y querido como la conciencia, el honor, mi propia persona
o la persona de mis padres e hijos. 66
Las sanciones determinadas para su incumplimiento
deben intervenir en su integración, a pesar de que para
algunos tipos de juramento resulta indirectamente del
conjunto del ordenamiento legal; pero como no se concibe
prestarlo sin la garantía de cumplirlo, aunque no esté
e x p r e s a m e n t e establecido es la consecuencia de su
espíritu.
12. Naturaleza jurídica
Carnelutti opina que el juramento es un acto solemne
que la ley prescribe a fin de añadir, o al menos, de
reforzar, para mayor garantía del cumplimiento de la
obligación judicial, la sanción ética y la sanción religiosa.
Por eso si verdaderamente no puede ser considerado
como una fuente de la obligación, asume el carácter de
una confirmación por parte del obligado, de su voluntad
de cumplirla.
No se lo puede equiparar a un hecho o actor jurídico,
debido a que no produce los efectos de éstos, aunque si
bien en algunos casos perfecciona o consolida las
transformaciones tan propias de esos actos. Por sí solo
no alcanza a producir la adquisición, transformación, o
p é r d i d a de los derechos, pero a n t e u n a situación
conformada, el juramento completa el cuadro de algunas
de las instancias productoras y alcanza o termina el paso
de una evolución.
66.0meba, Op. cit., p. 499.
278 Ley N° 29.497
Por otro lado es también un medio de prueba, y por
t a l se lo califica como j u r a m e n t o p r o b a t o r i o , en
c i r c u n s t a n c i a s de no e x i s t i r o t r o s m e d i o s de lo
controvertir el hecho.
También se dice que el "juramento puede ser
considerado dentro del régimen jurídico como requisito
para la validez de ciertas pruebas, o como un requisito
f o r m a l q u e r e g u l a la c o n s e c u e n c i a de d i v e r s a s
instituciones de derecho. Bajo el primer aspecto, tiende
a dar el juzgador los elementos necesarios para emitir su
fallo; bajo el segundo aspecto, sujeta al que lo prestó a las
c o n s e c u e n c i a s q u e p u e d e n d e r i v a r s e por el
incumplimiento de las obligaciones impuestas al cargo
que aceptó por juramento".
Estamos en condiciones de añadir que si tampoco,
se lo puede situar dentro de los contratos, con el mandato,
a pesar de su similitud, porque el compararlo resalta la
actitud pasiva y general de la norma que lo dispone- y del
de adhesión, porque la regla que lo establece no puede
i n t e r p r e t a r s e como r e g l a m e n t a r i a de u n a situación;
convenimos en afirmar que constituye una declaración
v o l u n t a r i a de í n d o l e u n i l a t e r a l , s o l e m n e , de
características peculiares, facultativa u obligatoria,
establecida en la norma, y con función asegurativa apoya
en la cultura ética de una sociedad dada, cumplidamente
respetada 6 7 .
13. Caracteres condicionantes
Son tales- v o l u n t a r i e d a d , autenticidad, licitud,
67. Omeba, Ob. cit., p. 500.
Ley N° 29.497 279
justicia e irrevocabilidad. Un juramento tiránico e injusto,
no liga^ u n a palabra d a d a libremente liga siempre
(Luiguet). La sola palabra de un hombre honesto debe
tener toda la autoridad del juramento (Mme. Necker).
Todo h o m b r e que r e s p e t a la e s t i m a pública debe
permanecer fiel a sus juramentos (Chateaubriand). Es un
segundo crimen prestar un juramento criminal (Rousseau).
El juramento tiene alguna cosa sacramental que le
d i s t i n g u e e s e n c i a l m e n t e de t o d a o t r a p r o m e s a
(Pnulhomne). El m e n t i r o s o es s i e m p r e pródigo en
juramentos (Corneille). En personas de honor promesa
vale juramento (Voltaire).
14. Formalidades
Dentro de la clásica división de los actos en expresos
y tácitos, el juramento se ubica derechamente en el
primero de los tipos y no admite por su carácter el
segundo. Es un acto categórico, sin a m b i g ü e d a d e s
manifestado de una manera precisa y de acuerdo a las
reglas establecidas, debiendo ajustarse estrictamente a
ellas.
Es verbal, porque es expresado de viva voz por el
propio jurador de acuerdo a las frases de estilo, es decir
repitiendo palabra por palabra las indicadas .para el
acto. No obstante ser de exigencia en forma verbal, este
puede ser volcada a la escritura levantándose en ese
caso, el acta respectiva. Se convierte así en verbal y
actuado.
Las distintas fórmulas que se h a n utilizado en el
juramento a través de la historia, así como la gran
variedad en las distintas legislaciones, de la pauta del
280 Ley N° 29.497
verdadero interés por condensar en las mismas, el
propósito solemne y severo que intentaba infundir al
juramentado.
Siempre que se trate del testimonio del tercero y del
de la parte, cuando lo ordena el juez, la declaración del
testigo ha de ir precedida por el juramento, forma una
religiosa de aseveración que la ley prescribe para la
mayor garantía de la veracidad de su contenido. 6 8
Según se trate del testimonio de las partes o el
tercero, varía su forma. En el primer caso, como el
testimonio se presta mediante la lectura o repetición de
la fórmula está, ha de ir precedida de las palabras "juro
que", para significar que la fórmula se pronuncia con la
garantía del juramento. En cuanto al testimonio de las
partes, el juramento se separa de su contenido y consiste
en el pronunciamiento de u n a fórmula introductiva,
cuyo contenido precisa la ley con referencia a las dos
especies de falsedad testimonial, es "decir toda la verdad
y nada más que la verdad".
El ritual cuidadosamente establecido y practicado,
es de significación histórica, por que lo que transmite al
acto, la debida solemnidad. Como todo esto va dirigido al
jurador, es imperioso que sea personal la realización del
mismo; que sea el indicado para el acto el que lo ejecute.
"El juramento de que el actor no ha conocido al demandar,
los documentos que pretende p r e s e n t a r después de
haber promovido la demanda, es un juramento que debe
prestarlo personalmente, no mediante el mandatario sin
68. Omeba, Ob. cit, p. 501.
Ley N° 29.497 281
dificultad especial para ello". "El juramento judicial es
u n a facultad indelegable, por ser personalísima. No
puede el apoderado recibir el juramento de su m andante
con cargo de transmitirlo a los jueces".
15. Elementos
Serían las partes, la fórmulas y el objeto. Las partes
son dos* el jurante y el que recibe el juramento. Las
fórmulas son distintas, y varían según se t r a t e de
testimonio, posesión en el cargo, estimatorio, peritos,
etc.
El objeto se identifica con el contenido, y mientras
las partes y las fórmulas puedan ser iguales, el contenido
varia constantemente. No está tomado el objeto en cuanto
finalidad, sino en cuanto materia motivo del juramento.
Por lo dicho, solamente, el contenido tiene razón de ser,
para indicar la materia que va a ser objeto del juramento.
16. Partes constitutivas
Por lo dicho h a s t a ahora, el j u r a m e n t o estaría
integrado por la invocación y el contenido. Su estructura
estaría determinada de esta manera por dos partes, de
las cuales la primera, es la exigida por la ley. Es además
solemne, y el carácter personalísimo del juramento, se
debe únicamente, a la trascendencia de la parte que nos
estamos refiriendo o sea a la invocación.
[Link]
La función del juramento esencialmente consiste en
reclamar las sanciones penales contra la falsedad, y por
ello, en mostrar que la declaración se produce con la
282 Ley N° 29.497
plena conciencia de la obligación de decir verdad; al
propio fin cooperaba la admonición que el juez h a de
hacer a quien jura, y en la que se le impondrán las
p e r t i n e n t e s s a n c i o n e s . Lo e x p r e s a d o en s e n t i d o
específico, como institución jurídica.
También tiene relevancia fuera del campo del
Derecho pero que gravita indirectamente en la conducta
del jurante. Este caso sería cuando se reclama sanciones
morales o divinas contra la falsedad.
Procesalmente, cumple una función probatoria, y al
respecto tiene gravitación como medio de prueba dentro
de los distintos ordenamientos que así lo dispone.
Por otra parte, la prestación del j u r a m e n t o no
constituye solamente el objeto de una obligación, sino
una carga del oficial o funcionario en el sentido de que se
considera por la ley como una condición de que depende
la eficacia del nombramiento; más exactamente, su falta
es un acto impeditivo de tal eficacia.
18. Efectos
E s t a en r e l a c i ó n d i r e c t a con la función q u e
desempeña en los distintos ordenamientos a que están
aplicados. Muchas veces, constituye un requisito esencial
que debe ser cumplido p a r a condicionar los actos
posteriores a un régimen efectivo de validez. Este sería
el juramento político, requisito que deben llenar los
funcionarios públicos y magistrados.
Los oficiales investidos de funciones judiciales,
deben prestar el juramento judicial; por lo que estando el
juramento considerado como una formalidad necesaria
para la asunción del ejercicio de las funciones, su falta
Ley N° 29.497 283
equivale a oposición a la asunción y por eso significa la
renuncia del empleo. 69
Se cuestiona que el juramento no es prenda de
fidelidad y por tal razón se dice que al hombre de juzgárselo
por su conducta, por su vocación definida; y que para
evitar el perjuicio no castigado es un ejemplo deletéreo
en la moral del pueblo. Sin embargo, sancionado o no el
perjurio, el juramento es siempre un deber de fidelidad,
que sin perjuicio de las sanciones que establece la ley con
respecto a las responsabilidades que se contraen en
razón de la misma, este compromiso contraido t r a e
a p a r e j a d a s sanciones éticas y defectos formales de
repercusión indirecta. También se argumenta a favor,
diciendo^ "que el juramento es el más fuerte vínculo con
que puede ligarse al hombre a decir verdad o a cumplir su
palabra, porque quien la quebranta, no solamente falta a
la persona a quien se obligó sino también al mismo Dios,
a quien invocó por testigo de la sinceridad de su promesa
o aserto". 70
19. Clases
El juramento toma, por así decirlo, las características
o fisonomía de la función que desempeña dentro de la
órbita de su efectividad, por tal razón son muchos los
tipos de juramento que se ejercitan en Derecho. Pese a
ello, podemos abarcarlos en dos clases o grupos: Juramento
judicial o extrajudicial, uno; y J u r a m e n t o legal o
extralegal, el otro. J u r a m e n t o judicial es el prestado en
justicia. Extrajudicial: "Aquel que es prestado en virtud
69. CARNELUTTI, F., Sistema de Derecho procesal civil, t. 2, pág. 410.
70. Op. cit, nú[Link]
284 Ley N° 29.497
de una convención por la cual dos personas se remiten el
juramento de una de ellas para probar la liberación u
o b l i g a c i ó n a l e g a d a " . El j u r a m e n t o es j u d i c i a l o
extrajudicial, según se preste en justicia o fuera de ella.
Aquel que debe prestar los funcionarios y magistrados
judiciales, pertenece al primer orden. "El que se ajusta a
una promesa para asegurar el cumplimiento, aquel del
que se hace depender el resultado de un diferendo, en
mérito de u n a convención, constituye el j u r a m e n t o
extrajudicial". Al juramento judicial corresponden las
siguientes sub clases : probatorio, de decir verdad, de
buen desempeño, y dentro del probatorio- el afirmativo,
asertorio, confirmatorio, estimatorio, decisorio,
i n d e c i s o r i o , deferido e i n d e f e r i d o - q u e son s u s
modalidades.
Artículo 18°.- Demanda de liquidación de derechos
individuales
Cuando en una sentencia se declare la existencia de afectación
de un derecho que corresponda a un grupo o categoría de prestadores
de servicios, con contenido patrimonial, los miembros del grupo o
categoría o quienes individualmente hubiesen sido afectados pueden
iniciar, sobre la base de dicha sentencia, procesos individuales de
liquidación del derecho reconocido, siempre y cuando la sentencia
declarativa haya sido dictada por el Tribunal Constitucional o la
Corte Suprema de Justicia de la República, y haya pasado en
autoridad de cosa juzgada.
En el proceso individual de liquidación del derecho reconocido
es improcedente negar el hecho declarado lesivo en la sentencia del
Tribunal Constitucional o de la Corte Suprema de Justicia de la
República. El demandado puede, en todo caso, demostrar que el
demandante no se encuentra en el ámbito fáctico recogido en la
sentencia.
QUIENES PUEDEN INTERPONER UNA DEMANDA? 3
Defensa por parte Derechos colectivos.
de Sindicatos
Defensa de dirigentes y afiliados (no
necesidad de poder especial).
No discriminación en el - Afectados directos
acceso al empleo o - Sindicato
prohibiciones de trabajo - Asociación sin fines de lucro dedicada
forzoso e infantil
a proteger derechos fundamentales
- Defensoría del o Ministerio Público
Libertad sindical, negociación - Sindicato
colectiva, huelga, seguridad y - Representantes de los trabajadores.
salud en el trabajo u otros - Cualquier trabajador o prestador de
derechos de un grupo o servicios del ámbito.
categoría
o,
286 Ley N° 29.497
Artículo 19°.- Requisitos de la contestación
La contestación de la demanda se presenta por escrito y debe
contener los requisitos y anexos establecidos en la norma procesal
civil, sin incluir ningún pliego dirigido a la contraparte, los testigos o
los peritos; sin embargo, debe indicarse la finalidad de cada medio
de prueba.
La contestación contiene todas las defensas procesales y de
fondo que el demandado estime convenientes. Si el demandado no
niega expresamente los hechos expuestos en la demanda, estos son
considerados admitidos.
La reconvención es improcedente.
CONTESTACIÓN DE LA DEMANDA
1. Contestación
Es el acto que completa la relación procesal, y en el
cual el demandado formula todas las defensas que quiera
hacer valer, salvo que las tuviere y utilizarse como de
previo y especial pronunciamiento. 71
Determina los hechos sobre los cuales habrá de
versar la prueba y que h a n de ser materia de la sentencia,
y extingue la oportunidad de recusar si es la primera
presentación del demandado y puede determinar la
prórroga de la competencia por razón del territorio y de
las personas. 72
71. AYARRAGARAY, LL, 136, p. 1370.
72. SAGGESE Y PÉREZ, CORTES, La excepción previa del defecto legal,
LL, 15.454, JA, 1968-V, p. 660.
Ley N° 29.497 287
Ha sido judicialmente acogida la doctrina que con
sidera a la contestación de la demanda como el ejercicio
de una acción en cuanto se tiende a procurar la tutela del
órgano jurisdiccional y con ella se integra la relación
procesal y se determinan las cuestiones a decidir en la.
sentencia de cuyos términos está no puede apartarse
bajo pena de nulidad.
2. Naturaleza del acto
En un sentido lato, comprendiendo los diversos
sistemas procesales, la contestación a la demanda es el
acto por el cual el demandado responde a las razones de
hecho y de derecho que hace el actor en su demanda, con
el fin de aclarar su situación jurídica discutida.
Como es notorio, puede ser este acto de un conteni
do muy variado. El acto de la contestación es la conse
cuencia directa de la citación o el emplazamiento que
hace el órgano respectivo, después de haber dado curso
a la demanda.
No se excluye por eso la presentación espontánea
del demandado ante del acto del emplazamiento, pero
siempre desde el punto de vista institucional, la contes
tación resulta de la intervención del Órgano Jurisdiccio
nal, ante quien se ha presentado la demanda, el cual
requiere la presencia y respuesta del demandado, para
actuar el principio fundamental de la contradicción y de
la bilateralidad del proceso, ya que el juzgador no puede
resolver definitivamente una litis sin la previa audien
cia de las partes en el juicio (audiatur ex altera pars).
Salvo las diferencias de detalles, en el ordenamien
to positivo nacional y la contestación a la demanda
constituye una pieza esencial dentro del proceso conten-
288 Ley N° 29.497
cioso, ya que traba la litis e integra la relación jurídica
procesal, iniciada por la demanda y la actividad conse
cuente del órgano jurisdiccional 73 . La contestación de la
demanda es indudablemente el acto que necesariamente
debe constar en el juicio para que el juzgador decida en el
momento oportuno sobre las razones aportadas por las
partes. Si concretamente no se produce, el mismo silen
cio o inactividad de demandado debe tenerse como u n a
contestación ficta, en el sentido de dar fuerza de verdad
a las afirmaciones del demandante, siempre que no haya
prueba en contrario. Como se ha dicho, dentro de nuestro
sistema legal, es esta faz institucional la que da la ubica
ción exacta del acto de la contestación y aclara su natu
raleza procesal y sus [Link] relación procesal, según
lo afirma la moderna teoría del proceso no se constituye
en el instante del acto de la contestación, como se inter
pretaba anteriormente, por una extensión excesiva del
instituto de la litis-constestatio.
Con el acto de la contestación queda trabada la litis,
pero, como se ha sostenido, no se trata de la litis-contestatio
clásica, ya que en la actualidad no se produce la extinción
del derecho del actor ni la novación de los derechos
discutidos, como en aquel instituto. Se trata nada más
que de esa relación necesaria que se integra en sentido
institucional, en un acto complejo de iniciativa de las
partes y de actividad necesaria del Órgano Jurisdiccio
nal (actividad de los sujetos de la litis), es decir, de las
partes y el juzgador, para que pueda desarrollarse nor
malmente en el ámbito legal el litigio judicial. Se com
prenden, así, los actos a la demanda, la citación, el
73. OMEBA, T. IV, p. 81.
Ley N° 29.497 289
emplazamiento por intermedio del órgano jurisdiccio
nal. 74
La relación jurídica establecida normalmente re
sulta una fuente de obligaciones y de cargas procesales,
con amparo constitucional. La sede institucional del acto
de la contestación se debe buscar, por lo tanto, en el
desenvolvimiento de la relación jurídica procesal, y en
relación a ella estudiarse integralmente para la com
prensión total de sus efectos jurídicos.
De todos modos basta para este tema aislado, la
referencia al encuadre institucional del acto de la con
testación. Por lo tanto, el acto de la citación y del traslado
de la demanda, lo cual importa también un emplaza
miento (para estar a derecho o para contestar la deman
da), constituyen actos de publicidad de la demanda, de
modo que se tenga la certeza de que el demandado
conozca las pretensiones del actor y se prepare para
rebatirlas o aceptarlas. Por lo demás, el significado
institucional, dentro del proceso, es el siguiente: en lo
sucesivo el demandado que conoce las pretensiones del
actor queda sujeto a la carga procesal de producir ante el
órgano jurisdiccional una manifestación de voluntad,
expresa o tácita, con el riesgo de la sanción correspon
diente, según fuera su actitud; si no comparece ni contes
ta la demanda se le tiene, por rebelde; si comparece y no
contesta, pierde el derecho de rebatir en su oportunidad
las razones del actor. El acto de la incontestación a la
demanda importa una manifestación tácita de voluntad
74. DE LA COLINA, S. Derecho y Legislación procesal, T. 2, 1916, y
Rodríguez, Comentarios, volumen, 1, 1941.
290 Ley N° 29.497
para el caso de que se le haya dado al demandado la
oportunidad procesal de hacerlo y se tiene por reconoci
dos en principios los hechos y el derecho alegado por el
actor, salvo prueba en contrario (como se observa, se
debe distinguir, por otra parte, el problema de la contu
macia o rebeldía ante el Tribunal y el de la incontestación
a la demanda del actor).
3. Efectos
Los efectos de la contestación a la demanda, no
deben confundirse con los efectos de la constitución de la
relación procesal antes de producirse aquélla. Aunque
los efectos de la contestación integren, corroborren y
ratifiquen los efectos procesales, producidos por la de
manda, y la actividad del Órgano Jurisdiccional provoca
do, se señalan como esenciales los siguientes- La rela
ción procesal ya desenvuelta por la demanda, el trasla
do, y el emplazamiento, queda integrada por el acto de la
contestación; esto tiene el significado procesal de deter
minar las parte intervinientes y la condición jurídica de
ellas. Se traba la litis. Se dice en uno de ellos- "...la
contestación a la demanda tiene para el demandado la
misma importancia que la demanda para el actor, porque
fija el alcance de sus pretensiones e importa el ejercicio
de u n a acción, ya que busca, como la demanda, la tutela
del Órgano Jurisdiccional.
El primer efecto puede desdoblarse en estos dos
aspectos"- a) Quedan determinados los sujetos de la
relación procesa, y b) Quedan fijadas las cuestiones
litigiosas ante el Juez 75 .
75. ALSINA, Ob. cit, t. 2, cap. 4.
Ley N° 29.497 291
Se sistematizan los efectos con relación a los suje
tos, al objeto, la causa y al Órgano Jurisdiccional. En este
sentido, éstos son los principios obtenidos-
3.1. Efectos con respecto a los sujetos de la litis
Si la demanda es contestada por tercero, sin obser-.
vación posterior del actor, la litis queda trabada con él.
3.2. Efectos en cuanto al objeto
La contestación a la demanda impide al actor reti
rarla para su modificación o ampliación. Asimismo: si en
la contestación a la demanda el demandado no objeta el
monto de lo reclamado, la posterior absolución de posi
ciones es en absoluto ineficaz para modificar la relación
procesal trabada en la demanda y en la contestación.
Los hechos reconocidos en la contestación no pue
den rectificarse por la misma parte a través de la prueba
testimonial.
3.3. Efectos con respecto a la causa
Si se traba la litis, no puede el demandado variar sus
defensas y, en consecuencia, no puede posteriormente
legar fuerza mayor, caso fortuito, simulación, la nulidad
de un auto jurídico, o cualquier defensa no opuesta en la
oportunidad procesal correspondiente.
3.4. Efectos concernientes a la actuación de juzgador
El Juez no puede ocuparse en la sentencia de puntos
o cuestiones que no hayan sido comprendidas en la litis.
4. La contestación y la conducta del demandado
De hecho, la conducta del demandado, ante el acto
de la notificación de la demanda (con emplazamiento,
etc), puede tener tres características esenciales.
292 Ley N° 29.497
En primer lugar, puede contestar la demanda opo
niendo sus defensas. Es la situación más común y la que
prevé la ley procesal en las disposiciones referentes a la
traba de la litis.
Sin embargo, el demandado puede adoptar dos acti
tudes extremas que se tipifican procesalmente como el
allanamiento y la rebeldía. Es decir, asiente a la preten
sión del actor y no lucha en el posible procesado o no
escucha el llamamiento judicial y mucho menos se toma
el trabajo de contestar la demanda (no comparece a estar
a derecho ni hace manifestación alguna).
En el proceso privado moderno, el demandado tiene
la facultad de contestar o no la demanda, o de contestarla
en forma evasiva, sin que, ello implique una sanción
penal y sólo importa el riesgo de u n a carga procesal.
En el primer supuesto de la situación en que puede
colocar el demandado, deben distinguirse perfectamen
te a los efectos jurídicos pertinentes, los hechos siguien
tes- a) Puede contestar la demanda y negar categórica
mente el hecho constitutivo alegado por el acto (en la
t e r m i n o l o g í a de C a r n e l u t t i , a c e p t a d a por muchos
procesalistas españoles modernos, ello sería el supuesto
de la "inexistencia del elemento de hecho del fundamen
to de la pretensión"). O puede desconocer el fundamento
jurídico, aun reconociendo el hecho constitutivo (es de
cir, la inexistencia del fundamento de derecho de la
pretensión; b) Reconocer asimismo el hecho, pero atri
buirle distinta significación jurídica que el actor; c) Por
último, puede reconocer el hecho alegado por el actor,
pero le opone asimismo una defensa fundada en un hecho
modificativo, extintivo o impeditivo, que obsta a la
pretensión del primero y la enerva jurídicamente.
Ley N° 29.497 293
Todo ello tiene un gran interés procesal, porque la
materia de la prueba debe tener en cuenta estas circuns
tancias para atribuir o sujetar a la carga correspondien
te, según sucedan uno u otro de los supuestos, indicados.
Además, sirve de orientación a la lógica del proceso
mental del juzgador, para la concepción de la sentencia.
Respecto de la rebeldía, asumir su responsabilidad, sin
sujeción a una pena, como ya apuntó, porque ello sólo
tiene relación directa con la carga procesal que importa
la contestación y los actos ajenos, y con el beneficio
último o el perjuicio definitivo que puede experimentar
su interés en el juicio. Se aclara que en nuestro Derecho,
dice ALSINA, el demandado puede no comparecer, y esa
incomparecencia le acarreará la rebeldía en el proceso
respectivo. Pero, asimismo, puede comparecer y no
contestar la demanda, y en este caso interesa el tema
para los efectos de esa incontestación, que son diferente
de los del primer [Link] la primera hipótesis,
existen sistemas de sanción a la falta de comparecencia
ante el Tribunal y que debe ser tratado en la materia de
la rebeldía. Aclarada la situación procesal de la segunda
situación señalada, es decir de la incontestación a la
demanda, corresponde analizar la situación en que el
demandado acude al llamamiento judicial y contesta la
demanda.
Aquí se presenta la materia técnica del contenido de
la contestación, y en ese sentido, siguiendo a Alsina,
s e ñ a l a m o s que p u e d e ser de t r e s clases 1 s i m p l e ,
reconvencional y compensatoria.
"En el primer caso, la litis se reduce a las cuestiones
planteadas por el actor en su demanda y respecto de las
cuales el demandado formula o no oposición. En el
segundo, el demandado plantea u n a nueva litis, que
294 Ley N° 29.497
puede ser o no independiente, con relación a la que
propone la demanda, y que puede, en consecuencia, ser
motivo de un pronunciamiento autónomo. En el tercero,
sea por vía de excepción, sea por vía de reconvención, el
demandado plantea una nueva litis, pero vinculada a la
primera, de modo que no pueden ser objeto sino de un
solo pronunciamiento". 7 6
5. £1 contenido de la contestación
Si el demandado oye el llamamiento judicial y con
testa la demanda, ésta puede tener el siguiente conteni
do:
a) Expresión de voluntad de allanarse a la demanda.
b) Puede reconocer el hecho afirmado por el actor,
pero atribuyéndole otra significación jurídica y no dán
dole ninguna significación.
c) Desconociendo el hecho y, por lo tanto, el funda
mento del derecho y de la pretensión.
d) Puede reconocer el hecho, pero al mismo tiempo
oponer c i r c u n s t a n c i a s m o d i f i c a n t e s , e x t i n t i v a s o
impeditivas de su valor de fundamento.
e) Puede, asimismo, contrademandar o reconvenir,
intentando una acción propia, conexa o distinta de la
inentada por el actor.
f) En algunas hipótesis, puede adoptar una actitud
de expectativa y así expresarlo, sin contestar el fondo de
la demanda, por no conocer personalmente los hechos
76. ALSINA, H. Ob. 1.1, p. 139.
Ley N° 29.497 295
invocados en la misma (situación que pueden encontrar
se los herederos y el defensor de ausente). 77
En el supuesto de que el demandado reconozca el
hecho constitutivo que alega el actor, pero al mismo
tiempo desconozca el derecho invocado, verbigracia,
cuando se reconoce la existencia de un hecho constituti
vo, sea un contrato, una obligación civil o extracontrac-
tual, etcétera, y se niega la aplicación de la obligación,
por no existir en la época de la demanda o por no estar a
cargo del demandado, la cuestión puede ser declarada de
puro derecho por el Juez y resolverse en consecuencias.
Cuando se desconoce el hecho y se niega el derecho
invocado por el actor, debe hacerse en una forma expresa
y clara, para evitar cualquier mal entendido que puede
perjudicar la propia acción del demandado en cuanto
ésta pueda desarrollarse en la instancia.
6. Formalismo
Es indudable la correlación que existe entre los
preceptos que indican las formalidades que debe conte
ner la demanda para que sea válidamente acogida por el
Juez y los que se refieren a las formalidades con igual fin
para la contestación.
Las formas no son sacramentales, pero deben reunir
los requisitos legales mínimos para hacer admisible el
escrito o la manifestación correspondiente, lenguaje
jurídico, sellado de actuación, constitución de domicilio,
indicación correcta de las partes y de sus apoderados, así
como el objeto, la causa y el valor del litigio.
77. Omeba. Ob. cit., p.84.
t
296 Ley N° 29.497
7. Reconocimiento o negación de los hechos
Ha sido impuesta imperativamente. Debe ser cir
cunstanciada. La negativa general formulada en el res
ponde está desprovista, en principio, de significación.
Este rigorismo puede atenuarse según los términos
en que ha quedado trabada la litis, y las pruebas que se
traigan al proceso.
Así, la falta de una negativa detallada y categórica
se conjura con la negativa implícita que resulta de la
afirmación de hechos incompatibles con los que no se han
negado circunstanciadamente.
No es lo mismo negar hechos propios, o del conoci
miento del demandado, que la negativa de hechos que
éste presumiblemente no conozca.
Especialmente se h a destacado que la carga de
negar o reconocer categóricamente cada uno de los
hechos expuestos en la demanda, se refiere a los hechos
personales del demandado, pues con respecto a los
hechos de terceros, aquél puede manifestar ignorancia
sin que por ello se haga pasible de ninguna consecuencia
jurídica perjudicial. 78
Cabe sostener que para el mundo del proceso no hay
otra verdad jurídica que la formalmente admitida por el
propio interesado, cualquier pueda ser la verdad real,
razón por la cual basta tener por reconocidos los hechos,
la manifestación "no es cierto pero lo reconozco como
cierto".
78. CARNELUTTI, Sistema, II, n° 161, p. 86.
Ley N° 29.497 297
Los enunciados de la contestación servirán luego
para imponer o eximir a su contrario de la carga de la
prueba. Si los demandados no hicieron cuestión alguna
sobre la i d e n t i d a d e n t r e la cosa que se p r e t e n d e
reinvindicar y la poseída por los reinvindicados, tal
actitud ha eximido al actor de la carga de demostrar la
identidad.
Si en la contestación de la demanda no se menciona
un documento que el actor acompaña y sobre el cual
realiza una afirmación, al no negarse esta última, corres
ponde aplicar el apercibimiento de tener por cierto lo
afirmado por el actor. 79
Si la cosa demandada es imprecisa, no puede tener
se por confeso al demandado y la acción no puede pros
perar sin una prueba suficiente de lo realmente pedido.
La negativa que no es categoría, o la contestación evasi
va, puede ser consideradas como un reconocimiento de
la verdad de los hechos claramente afirmado en la de
manda. Así, por ejemplo, frente a la afirmación de que el
cónyuge del propietario que demanda por desalojo care
ce de bien disponible, no es suficiente la manifestación
del demandado "no me consta". Sin embargo, no habien
do prueba corroborante de la verdad de aquella afirma
ción que se debe tener por reconocida, es razonable
dictar una medida para mejor proveer, a fin de que el
Registro de la Propiedad informe sobre la existencia de
propiedades a nombre del referido cónyuge.
79. MASNATTA, JA, 1967-V., p. 790.
298 Ley N° 29.497
8. Manifestación sobre documentos acompañados a la
demanda
La ley exige que se reconozca o niegue la autentici
dad de los documentos acompañados a la demanda.
Por sus características las fotocopias no pueden ser
objeto de reconocimiento o de manifestación alguna
acerca de su autenticidad con respecto al documento
original.
9. Oposición a la prueba instrumental improcedente
Si se agrega una prueba instrumental improceden
te, como cartas misivas confidenciales dirigidas a terce
ros, el demandado no debe concretarse a desconocerlas,
sino que puede, además, oponerse a su agregación y
pedir su inmediato desglose, pues ésa es la única forma
de resguardar el principio de la inviolabilidad de la
correspondencia epistolar, y de dar cumplimiento.
10. Exposición del derecho
No es necesario exponer el derecho, ni refutar la
argumentación jurídica del actor.
Debe buscarse el acierto en la calificación jurídica
de las defensas, aunque ello no impide al juzgador enten
der en la causa sobre la base de los hechos alegados,
aplicando el derecho que corresponda.
11. La petición
También el demandado debe formular en términos
claros. Sea el rechazo total, sea el rechazo parcial de la
demanda. Completa, con los hechos y el derecho, el
Ley N° 29.497 299
cuadro de la materia de la litis. Establece la naturaleza
de las excepciones opuestas, sea la falta de acción, sea la
nulidad del acto, sea el pago, etc.
Este dispositivo impone la carga de contestar la
demanda dentro del plazo de treinta días, que puede ser
ampliado cuando el demandado tiene su domicilio fuera
de la jurisdicción del Juzgado, ya sea dentro o fuera de la
República. En el proceso abreviado el plazo de la contes
tación se reduce a diez días (Art. 491) y en el sumarísimo,
a cinco (Art. 554).
12. Carga y no obligación procesal
Lo imperativo de esta disposición está relacionado
con el carácter perentorio de los plazos procesales,, cuyo
transcurso produce la pérdida del derecho. Esto no
implica una sanción para quien no contesta, porque la
contestación de la demanda no constituye una obliga
ción, sino una carga procesal.
La perentoriedad de los plazos hace que una deman
da contestada fuera de término produzca el mismo efecto
que su no contestación.
13. Plazo para contestar la demanda
Corre desde el día siguiente a la notificación perso
nal o por cédula. Pero debe considerarse que también
corre desde que el demandado ha tomado conocimiento,
por su intervención en el expediente, de que el término
ha comenzado a correr por la finalización de las articula
ciones que lo interrumpieron. En este caso, en el proceso
de conocimiento el plazo para contestar la demanda es
de treinta días a contar desde dicha finalización.
300 Ley N° 29.497
14. Formalidades
14.1. Extrínsecas
Son las comunes a todos los escritos judiciales-
a) Tinta negra;
b) A la cabeza, la suma del pedido;
c) Nombre y domicilio constituido del presentante;
si actúa por representación, el del representante y el del
representado;
d) Individualización de la carátula;
e) Tomo y folio del letrado.
14.2. Intrínsecas
Son las que legisla el dispositivo, cuya observancia
es de rigor, porque sin estar sujetas a fórmulas rituales
inexcusables, atañen a las bases sustanciales del proceso
y también previenen el derecho de defensa del demanda
do. Son concurrentes, respecto de los mencionados re
quisitos, otras disposiciones del Código, como la consti
tución de domicilio procesal, la justificación de la
personería, la presentación de poderes, el patrocinio
obligatorio y la presentación de copias
Control. Puede ser ejercido directamente por el
Juez o por el demandado. En el primer caso procede el
rechazo in limine cuando la contestación no reúne las
condiciones mínimas de admisibilidad.
Artículo 20°.- Caso especial de procedencia
En el caso de pretensiones referidas a la prestación personal
de servicios, de naturaleza laboral o administrativa de derecho
público, no es exigible el agotamiento de la vía administrativa
Ley N° 29.497 301
establecida según la legislación general del procedimiento
administrativo, salvo que en el correspondiente régimen se haya
establecido un procedimiento previo ante un órgano o tribunal
específico, en cuyo caso debe recurrirse ante ellos antes de acudir
al proceso contencioso administrativo.
SUB- CAPÍTULO VI
Actividad probatoria
Artículo 21°.- Oportunidad
Los medios probatorios deben ser ofrecidos por las partes
únicamente en la demanda y en la contestación. Extraordinariamente,
pueden ser ofrecidos hasta el momento previo a la actuación
probatoria, siempre y cuando estén referidos a hechos nuevos o
hubiesen sido conocidos u obtenidos con posterioridad.
Las partes concurren a la audiencia en la que se actúan las
pruebas con todos sus testigos, peritos y documentos que, en dicho
momento, corresponda ofrecer, exhibir o se pretenda hacer valer
con relación a las cuestiones probatorias. Esta actividad de las partes
se desarrolla bajo su responsabilidad y costo, sin necesidad de
citación del juzgado y sin perjuicio de que el juez los admita o rechace
en el momento. La inasistencia de los testigos o peritos, así como la
falta de presentación de documentos, no impide al juez pronunciar
sentencia si, sobre la base de la prueba actuada, los hechos
necesitados de prueba quedan acreditados.
En ningún caso, fuera de las oportunidades señaladas, la
presentación extemporánea de medios probatorios acarrea la nulidad
de la sentencia apelada. Estos medios probatorios no pueden servir
de fundamento de la sentencia.
302 Ley N° 29.497
1. Generalidades
Como se señalara al introducir la cuestión del inicio
del proceso, la institución de los derechos individuales
consiste en poner el poder estatal a dis-posición de los
particulares para asegurar, a pedido de cada interesado,
las ventajas que la ley haya concedido. Naturalmente, no
basta con formular un reclamo y confrontarlo con la
defensa del reclamado para delimitar los puntos del
conflicto: es preciso, además, que el demandante acredite
los hechos en los que pretende fundar su petición. Esta
exigencia entraña dos dificultades genéricas.
La primera, de orden institucional, consiste en que
ella implica renunciar de antemano a cualquier protección
cuyos fundamentos fácticos no se prueben^ en otras
palabras, descarnadas pero veraces, que los resultados
de la acción judicial no han de depender de la verdad,
definida ésta como la des-cripción fiel de la realidad,
sino del buen éxito del esfuerzo probatorio; que lo que ha
de prevalecer en el mundo del derecho es lo que se
pruebe (o, para ser más precisos, lo que el tribunal
declare haberse probado) y no lo que en verdad haya
sucedido 80 . Es cierto que los medios de prueba están
diseñados para facilitar que la declaración de los hechos
coincida con los hechos reales! pero también está previsto
que el interesado no disponga, en el mo-mentó preciso,
de los medios para acreditar lo que ha invocado. En este
caso, el pretensor quedará desprotegido y acaso deberá
pagar las costas de su contraparte mientras esta última
80. Esta diferencia ha dado lugar a que se acuñase la expresión verdad formal,
o verdad del expediente, por oposición a la verdad material que es lo que, fuera de
los ámbitos tribunalicios, suele llamarse lisa y llanamente verdad.
Ley N° 29.497 303
disfruta de la injusticia cometida. Tal perspectiva,
a m p a r a d a por lo que la tradición ha llamado onus
probandi, o carga de la p r u e b a , e s t á lejos de ser
satisfactoria; pero hay que reconocer que nada mejor se
ha inventado hasta ahora para garantizar los derechos
de las personas. Conviene tener en cuenta, en este
aspecto, que en tiempos antiguos cada cual debía velar
por su propia protección en todos los aspectos y que,
aunque hubiese algunas normas destinadas a definir sus
derechos, ninguno de éstos era eficaz si el interesado no
usaba sus propios medios (o los de algún protector
privado) p a r a poner tales derechos en práctica. La
administración estatal de justicia procura monopolizar
tales medios al servicio de todos, pero la imparcialidad
impuesta por ese mismo monopolio impide usar la fuerza
(o adoptar las decisiones que puedan desembocar en su
empleo) si el interesado no demuestra las bases de su
pretensión. Es más- si por vía de hipótesis se instaurara
un sistema inquisitivo, en el que la administración judicial
actuara de oficio para obtener las pruebas ante la sola
denuncia del perjudicado, la situación no sería muy
distinta, porque de todos modos sería preciso hallar esas
pruebas antes de decidir y el esfuerzo (aunque en manos
diferentes) podría ser también infructuoso y derivar en
la desprotección del i n t e r e s a d o . De otro modo, la
desprotección q u e d a r í a d i s t r i b u i d a e n t r e todos los
ciudadanos, desprovistos de la garantía de defensa que
el actual sistema les ofrece.
La segunda dificultad, de tipo instrumental, consiste
en que los medios de prueba son siempre falibles. Los
hechos debatidos en un proceso no están a la vista de
todos los participantes : sólo se hallan, eventualmente,
en la memoria de los interesados, donde pueden verse
304 Ley N° 29.497
enturbiados por la emoción y el acceso, además, está
claramente condicionado por el interés. Es preciso acudir,
pues, a vestigios objetivos (es decir ajenos al interés o a
la voluntad de las partes) que permitan reconstruir los
hechos de u n a manera parcialmente conjetural pero
razonablemente convincente.
Esos vestigios pueden inducir en error si son
defectuosamente interpretados, lo que —aun con todas
las salvaguardas diseñadas por la ley— constituye un
riesgo calculado del sistema. Pero, lo que es aún peor,
a l g u n o s de ellos p o d r í a n s e r i n t e r e s a d a m e n t e
adulterados para producir aquel efecto. Estos casos son
otras t a n t a s oportunidades p a r a que la verdad del
expediente, que es la que importa en el dere-cho, sea
sencillamente falsa.
Sería u n a equivocación, sin embargo, ceder al
desánimo frente a aquellos peligros. El mundo no es
perfecto y el más perfecto de los procedimientos tampoco
podría eliminar todos los riesgos. Pero muchos siglos de
experien-cia h a n arrojado enseñanzas acerca de cómo
p r e v e n i r l o s h a s t a d o n d e s e a p o s i b l e y, a s í , el
procedimiento individualiza los medios de prueba y
sujeta cada uno de ellos a ciertas precauciones.
La prueba instrumental tiene, ante todo, la ventaja
de la escritura, medio de comunicación que —salvo
a c c i d e n t e s . f á c i l m e n t e i d e n t i f i c a b l e s — a s e g u r a la
identidad del mensaje entre el emisor y el receptor, sean
cuales fueren las etapas intermedias de la comunicación.
Las condiciones del valor probatorio de este medio son
ante todo extrínsecas: la autenticidad de la autoría, que
puede provenir de su condición de instrumento público
o del reconocimiento de su firma, si se t r a t a de un
Ley N° 29.497 305
instrumento privado, y la garantía de su integridad, que
puede verificarse, en caso de controversia, mediante
exámenes periciales apropiados. 82
1. Conceptualización de prueba judicial
La prueba judicial es la versión de cada parte con los
medios producidos para abonarla 83 .
2. Los hechos y la prueba. Las fuentes, los medios y la
apreciación
Cualquiera que sea el concepto que tengamos sobre
los hechos, podemos entenderlos corno acontecimientos
que irrumpen en la existencia. De cada uno de ellos
también podemos decir que es el menor suceso que sirve
de fundamento a la pretensión, o el menor acontecimiento
que puede ser lógicamente objeto de una interrogación.
Estos hechos recalan de alguna manera en los objetos del
inundo sensible, que se constituyen en sus depositarios.
Y el hombre también resulta receptor de hechos, los que
registra por su mente. La fijación de estos hechos en los
objetos o en la mente forman las fuentes de prueba. De
esas fuentes debe extraerse simbólicamente el suceso
para llevado al proceso y adjudicarle, si correspondiere,
una consecuencia jurídica. La «extracción» se produce
por los medios probatorios. Por último, el conjunto de los
medios debe articularse de un modo comprensible que
82. GUBOURG, Procedimiento laboral, p. 262-263.
83. Cfr. ALSINA, Tratado, t. III, p. 224.
306 Ley N° 29.497
reproduzca de una manera más o menos fiel los hechos
acaecidos . Aquí entra a jugar la valoración o apreciación
de la prueba.
De estos tres momentos básicos, que muestran la
prueba como un transcurrir, optamos por el último para
definida; y así decimos que la prueba es la demostración,
en juicio, de la ocurrencia de un suceso. 84
Artículo 22°.- Prueba de oficio
Excepcionalmente, el j uez puede ordenar la práctica de alguna
prueba adicional, en cuyo caso dispone lo conveniente para su
realización, procediendo a suspender la audiencia en la que se actúan
las pruebas por un lapso adecuado no mayor a treinta (30) días
hábiles, y a citar, en el mismo acto, fecha y hora para su continuación.
Esta decisión es inimpugnable.
Esta facultad no puede ser invocada encontrándose el proceso
en casación. La omisión de esta facultad no acarrea la nulidad de la
sentencia.
Artículo 23°.- Carga de la prueba
23.1 La carga de la prueba corresponde a quien afirma hechos
que configuran su pretensión, o a quien los contradice alegando
nuevos hechos, sujetos a las siguientes reglas especiales de distribución
de la carga probatoria, sinperjuicio de que por ley se dispongan otras
adicionales.
23.2 Acreditada la prestación personal de servicios, se presume
la existencia de vínculo laboral a plazo indeterminado, salvo prueba
en contrario.
84. FALCON, Derecho procesal, p. 316.
Ley N° 29.497 307
23.3 Cuando corresponda, si el demandante invoca la calidad
de trabajador o ex trabajador, tiene la carga de la prueba de:
a)La existencia de la fuente normativa de los derechos alegados
de origen distinto al constitucional o legal.
b)El motivo de nulidad invocado y el acto de hostilidad padecido.
c)La existencia del daño alegado.
23.4 De modo paralelo, cuando corresponda, incumbe al
demandado que sea señalado como empleador la carga de la prueba
de:
a)El pago, el cumplimiento de las normas legales, el cumplimiento
de sus obligaciones contractuales, su extinción o inexigibilidad.
b)La existencia de un motivo razonable distinto al hecho lesivo
alegado.
c)El estado del vínculo laboral y la causa del despido.
23.5 En aquellos casos en que de la demanda y de la prueba
actuada aparezcan indicios que permitan presumir la existencia del
hecho lesivo alegado, el juez debe darlo por cierto, salvo que el
demandado haya aportado elementos suficientes para demostrar
que existe justificación obj etiva y razonable de las medidas adoptadas
y de su proporcionalidad.
Los indicios pueden ser, entre otros, las circunstancias en las
que sucedieron los hechos materia de la controversia y los antecedentes
de la conducta de ambas partes.
1. Carga de la prueba
Corresponde a las partes probar sus afirmaciones y
esencialmente-
1. Al trabajador probar la existencia del vínculo
laboral.
308 Ley N° 29.497
2. Al empleador demandado probar el cumplimiento
de las obligaciones contenidas en las normas legales, los
convenios colectivos, la costumbre, el reglamento interno
y el contrato individual de trabajo.
3. Al empleador la causa del despido; al trabajador
probar la existencia del despido, su nulidad cuando la
invoque y la hostilidad de la que fuera objeto.
En la práctica procesal, adquiere relevancia el
sistema de presunciones laborales que emerge de la ley
sustantiva y que, en muchas ocasiones, producen una
inversión del sistema de carga probatoria.
E s t a s p r e s u n c i o n e s j u e g a n en beneficio del
trabajador a fin de compensar la desigualdad económica
y jurídica que existe entre las partes de la relación de
trabajo y no son aplicables en beneficio del empleador.
La doctrina de las cargas probatorias dinámicas, se
sustenta en considerar que- l) corresponde imponer
mayores cargas probatorias a quien está en mejor
situación para acreditar los hechos y 2) cabe establecer
que, en principio, el sujeto que sostenga que ha sucedido
todo lo contrario al orden normal de las cosas, corre con
la carga de la prueba de acreditado fehacientemente,
resulta aplicable en el seno de la disciplina laboral
jugando, en lo sustancial, en perjuicio del empleador que
se encuentra en mejores condiciones para acreditar e,
incluso, documentar todo hecho insólito acaecido en el
establecimiento bajo su égida (conf. Falcan, "Procedimiento",
pág. 283).
Existe una pregunta coetánea a la de qué se debe
probar y es quién es el que "debe" probar, lo que se
relaciona también, de manera inmediata, con la pregunta-
¿cuáles son las consecuencias de la falta de prueba para
Ley N° 29.497 309
aquel que debía probar?. Este tema está relacionado con
la carga de la prueba.
Del tradicional concepto de Goldschmidt obtenemos
que las cargas son "situaciones de necesidad de realizar
determinado acto para evitar que sobrevenga un perjuicio
procesal" 85 . Pero en la prueba, ¿cuál es la carga?. Para
poder responder en algo a la pregunta debemos recordar
la evolución histórica del i n s t i t u t o . En u n p r i m e r
momento se fijaron reglas que se condensaron en
aforismos como "quien alega un hecho debe probarlo", "al
actor le corresponde la carga de la prueba, no al
demandado", etcétera. Recién CHIOVENDA trató de elaborar
u n c r i t e r i o m á s a d e c u a d o al d i s t i n g u i r h e c h o s
constitutivos (que dan vida a la voluntad concreta de la
ley), hechos extintivos (los que hacen cesar la voluntad
de la ley) y hechos impeditivos (los que obstruyen la
voluntad de la ley por falta de elementos p a r a su
concreción). Consideró así que el actor debía probar los
hechos constitutivos y el demandado los impeditivos y
extintivos 8 6 .
Posteriormente, ROSENBERG retornó los planteos y
no habló de sujetos (actor-demandado), sino de normas
del ordenamiento jurídico, advirtiendo que frente a las
que constituían derechos, aparecían otras que, "en contra",
alteraban o modificaban el funcionamiento y la aplicación
de las primeras, sea impidiendo que se produzca o que
nazca el efecto previsto por la norma constitutiva 87 .
85. GOLDSCHMIT, Principios generales del proceso, t.1, p. 58 y 59.
86. CHIOVENDA, Instituciones, t. III, p. 101 y siguientes.
87. ROSENBERG, La carga de la prueba, p. 1 y siguientes.
310 Ley N° 29.497
Aun muy complicada, esta teoría fue mejorada por
MICHELI, quien relativizó definitivamente el concepto de
actor y demandado, y estableció que la carga corresponde
a una u otra de las partes, según sea su posición respecto
del efecto jurídico perseguido. Pero la regla fundamental
es que el juez está colocado en una situación de dictar
sentencia aunque no esté en situación de formarse su
propia convicción acerca de los hechos relevantes 88 .
Es así que la carga de la prueba le marca al juez qué
criterios debe tomar ante la falta o insuficiencia de
prueba. Pero volviendo a los sujetos, que son los que más
atraen en la situación práctica, la jurisprudencia ha
dicho que el interés (y la carga) de la prueba en el
demandado nace únicamente cuando el no afirmar y el
probar le causarían daño, y esto sucede cuando el actor
ya ha probado hechos idóneos para constituir un derecho
a su favor -de manera que el juez debería estimar su
demanda si la otra parte no afirmase y probase hechos
que se opongan a ellos 89 .
4. Objeto de prueba y concepto
De lo expresado, surge claramente que los hechos
son el objeto principal de la prueba, mientras que el
derecho queda reservado a la actividad del juez y estos
hechos, como menciona PALACIO, pueden ser del mundo
exterior (provengan de la naturaleza o de la acción del
hombre) cuanto de estados de la vida anímica humana;
88. MICHELI, La carga de la prueba, p. 59 y ss. y Derecho Procesal Civil,
T. II, p. 200 y 201; seguido por LIEBMAN, Manual, p. 294.
89. Cfr. FALCON, Ob. cit, p. 324 y 325.
Ley N° 29.497 311
pueden probarse hechos pasados, presentes y futuros
([Link]., los ingresos que podría percibir una persona
d u r a n t e el resto probable de su vida), los hechos
hipotéticos, la inexistencia de un hecho 90 . En puridad,
los hechos futuros no existen, dado que todo hecho es
pasado o, eventualmente, presente. Los llamados hechos'
futuros constituyen estimaciones probabilísticas sobre
la eventualidad de los acontecimientos aún no ocurridos.
P a r a EISNER, la palabra "prueba" tanto indica el
medio por el cual se i n t e n t a d e m o s t r a r , como el
procedimiento, como el resultado 9 1 . 0, como recuerda
FENOCHIETTO, hay un sentido teleológico (que tiene en
cuenta el resultado de la actividad probatoria -CHIOVENDA),
un sentido instrumental (que es el medio por el cual se
a c r e d i t a la existencia de u n hecho y t a m b i é n el
procedimiento para obtener su verificación -MATTIROLO,
CARNELUTTI, COUTURE-), un sentido funcional (sin descuidar
otros elementos se afirma sobre la actividad de las
partes y del juez -SCHONKE, ROSENBERG-) y un sentido
normativo (como conjunto de reglas que regulan la
admisión, producción, asunción y valoración de los
diversos medios que pueden emplearse para llevar al
juez la convicción sobre los hechos que interesan al
proceso -DEVIS ECHANDÍA)92.
Sin embargo, en materia de prueba tenemos dos
concepciones^ la que dice que los hechos son el objeto de
90. PALACIO, Derecho procesal civil, t. IV, p. 343.
91. EISNER, ¿aprueba en elproceso civil, p. 32; CHIOVENDA, distingue
motivos de prueba, medios de prueba y procedimiento probatorio (Instituciones,
t. II, p. 208).
92. FENOCHIETTO, La prueba como actividad procesal de certeza
jurídica, LL, 1982-D-1083.
312
Ley N° 29.497
la prueba93, y la que expresa que lo que es objeto de la
prueba no son en sí los hechos, sino las afirmaciones
sobre ellos.94
En el nivel del proceso, esta última concepción es la
receptada por la ley, pues se abre a prueba por hechos
"alegados" o articulados. Esta posición llevaría a
confusión cuando hablemos de carga de la prueba. De
modo que cabe aclarar que en realidad la prueba recae
sobre la ocurrencia o inocurrencia de un hecho que se
"afirma" que ha sucedido, o se "afirma" que no ha sucedido,
de acuerdo con las reglas de la carga de la prueba lo que
no excluye la realidad, ya que la prueba se confronta con
ella. No obstante, hablaremos en general de "hechos" en
la prueba, por razón de comodidad, aunque las
"afirmaciones" no correspondan a ellos (dado que podrían
ser falsas)95.
5. Clasificación de las pruebas
Hemos hecho notar el objeto de las clasificaciones,
como medio de ordenación y no de conocimiento. El
sistema de clasificación de pruebas es b a s t a n t e
heterogéneo, en especial para los distintos ángulos desde
los cuales puede ser observada.
Si tomamos el criterio de clasificación de las fuentes
93. CHIOVENDA, Instituciones, t. II, p. 208; entre nosotros, Alsina,
Tratado, t. III, p. 239.
94. CARNELUTTI, Sistema, 1.1, p. 50; ver, también, SENTÍS MELENDO,
La prueba, p. 403 y siguientes.
[Link], Ob. cit, p.317.
Ley N° 29.497 313
donde los hechos se fijan, hallaremos pruebas personales
-cuando el registro es la mente de una persona- y reales
-cuando los hechos se fijan en un objeto-. Desde el punto
de vista de la recepción directa o indirecta por el juez, se
clasifican todos los medios en oposición al reconocimiento
judicial practicado por el mismo magistrado, pues se h a
dicho que "la prueba es tanto más segura cuanto más
próximo al sentido del juez se halle el hecho a probar"
(CARNELUTTI).
Atendiendo al aspecto psicológico de la prueba, se
distinguen las que son por percepción (contacto inme lato
del Juez ) , por representación (por medios probatorios
representativos' testigos, documentos) o por deducción
(extrayendo de los elementos los hechos mediante esa
operación lógica: presunciones, peritos según COUTURE).
También pueden encontrarse clasificaciones que
atiende al medio probatorio-' preconstituidas (si el medio
ha sido el orado con miras a un juicio o a la posibilidad
de un juicio), y circunstanciales (aquellas que surgen
como consecuencia no prevista de los acontecimientos),
tales r e s u l t a n respectivamente, como ejemplos, los
documentos y los testigos.
No existe un modo único de clasificar, y tal vez
dependa todo del objetivo que se persiga con la prueba.
BENTHAM, Tratado de las pruebas judiciales, t. I, p. 29
y siguientes.
1) Según el origen, o sea, si se toman las personas o
las cosas! prueba personal y prueba real.
2) En prueba directa, como la del testigo presencial,
y en p r u e b a i n d i r e c t a o c i r c u n s t a n c i a l , como los
instrumentos o materias que sirven para fabricar moneda
en caso de su falsificación.
314 Ley N° 29.497
3) Según el estado de la voluntad del declarante, la
declaración es voluntaria cuando se la suministra a la
simple invitación del juez, o sin ella, sin que preceda
ninguna amenaza ni otro medio coercitivo; e involuntaria,
la que se consigue contra la voluntad del declarante.
4) Por declaración o por documento.
5) Por escrituras causales, o sea, no hechas con
intención directa de su autor para que sirviesen como
prueba; y por escrituras preconstituidas, consistentes
en un escrito auténtico hecho con sujeción a ciertas
formas legales, para ser empleado eventualmente como
prueba.
6) I n d e p e n d i e n t e de c u a l q u i e r o t r a c a u s a o
prestadas.
7)Testimonio original, o sea, del testigo que estuvo
presente en el tiempo y lugar de que se trata y recibió por
sus sentidos las percepciones de que hace manifestación;
e inoriginales, si el testigo es sólo de referencia.
8) Testimonio perfecto, si proviene de testigo idóneo
y se ha practicado en forma legal; e imperfecto si no
reúne estos requisitos.
9) Regulares e irregulares o inferiores, según que
tengan suficiente valor legal o no.
En resumen, no hay más que dos clases de prueba-
unas directas y otras indirectas.
La primera clase comprende el testimonio oral de
un testigo presencial y las pruebas preconstituidas; la
segunda abarca las pruebas reales y circunstanciales y
las inoriginales.
CARNELUTTI, La prueba civil, p. 53 y siguientes.
Ley N° 29.497 315
Distingue en pruebas directas e indirectas, según el
juez perciba o no la realidad personalmente.
La prueba es tanto más segura cuanto más próximo
al sentido del juez se halle el hecho a probar.
PRIETO CASTRO, Manual de derecho procesal civil, t. •
I, p. 285 y siguientes.
De la variada clasificación que hace hemos tomado
la siguiente parte ( 266).
"Prueba lógica y procesal. Hay que considerar en
primer lugar la división de la prueba en lógica, que es
aquella que aporta una convicción real, basada en la
lógica (aunque por ello no exenta de error), como la
fundada en el contenido de un documento; y la prueba
procesal, o sea, la basada en razones de utilidad y
conveniencia, en atención a las cuales, o la necesidad de
terminar del modo más fácil y expedito los litigios, da a
u n a actividad pasiva de la p a r t e la consideración
(confesión ficta) de prueba, o la facultad de disposición
de las partes lleva al resultado de estimar como cierto lo
confesado por ellas".
COUTURE, Fundamentos, p. 167 y siguientes.
Distingue las pruebas en aquellas directas por
percepción, por el contacto inmediato del juez, por
representación p r e s e n t e de u n hecho a u s e n t e , la
representación mediante cosas se realiza por la prueba
instrumental, o mediante relatos (confesión, testimonio),
finalmente por deducción (presunciones, peritos).
GUASP, Derecho procesal civil, p. 346 y siguientes.
Muchas clasificaciones pueden hacerse de la prueba,
según el punto de vista que se elija como criterio ordenado.
De todos los criterios apuntados el más idóneo, sin
316 Ley N° 29.497
duda, para u n a clasificación trascendente de las pruebas
es el que se fija en el medio que se utiliza para lograr la
convicción judicial. Como este medio puede consistir en
una persona, en una cosa o en una actividad, de aquí que
puede hablarse de prueba personal, a la que pertenecen
la confesión, el testimonio y la pericia; de prueba real, a
la que pertenecen la documental y la monumental, o de
reconocimiento judicial, y de p r u e b a actual, o por
acaecimientos, en lo que se alojan como especie única las
presunciones judiciales.
DOHRING, La prueba, su práctica y su apreciación, p.
19 y siguientes.
Prueba personal y prueba real. Puede ganarse cierta
visión de conjunto sobre todos estos medios probatorios,
agrupando a los testigos, a los peritos y a los litigantes
(respectivamente, sus manifestaciones) bajo el concepto
de "prueba personal", y contraponiéndose los demás
expedientes probatorios, agrupados bajo la denominación
de "pruebas reales". Por cierto que con esa clasificación
no se logra u n a división nítida. Antes bien, entre prueba
personal y prueba real hay varias formas de transición
que dificultan el deslinde. Sin embargo, la diferenciación
como tal posee cierto valor cognoscitivo. Es muy difícil
h a l l a r en e s t e campo clasificaciones e n t e r a m e n t e
satisfactorias, inobjetables. Por eso, es un adelanto
significativo haber logrado, para los casos principales,
una clasificación en cierto modo convincente. 96
96. Cfr. FALON, ob. cit., p. 322 y 323.
♦
Ley N° 29.497 317
6. Medios de prueba. Clasificación
Los medios de prueba, es decir, los elementos que
nos permiten extraer de las fuentes el conocimiento de
los h e c h o s , d e b e n t e n e r , n e c e s a r i a m e n t e , u n a
clasificación distinta de las fuentes.
a. PRUEBAS POR DOCUMENTACIÓN. EXTENSIÓN DEL
VOCABLO "DOCUMENTO".- Las pruebas por documentación
se asientan, naturalmente, sobre el "documento".
Desde un punto de vista general, podemos decir que
los documentos son los objetos susceptibles de representar
una manifestación del pensamiento (escrituras, planos,
mojones, etc.), designándose también documentos a los
objetos que tienen una representación con un fin jurídico,
con independencia de la intervención del hombre.
b. PRUEBAS PORDECLARACIÓN.- Son aquellas en las que
la parte o un tercero extraño al proceso hacen saber al
juez cuestiones sobre las que ellos tienen conocimiento
(por haber caído los hechos bajo el dominio de sus
sentidos) y participan por medio verbal o escrito, según
las circunstancias.
Como lo son el testimonio de la parte o de terceros
(testigos y confesión).
c. PRUEBAS DE INFORMACIÓN.- Son pruebas en las que
el juez toma conocimiento de elementos ofrecidos por las
partes que no obran en su poder (prueba de informes), o
cuando se trae al proceso un conocimiento industrial,
técnico, científico o artístico, etc. (prueba de peritos), o
cuando el mismo juez toma información directamente
(reconocimiento judicial).
OTROS DE TIPOS DE PRUEBA. - Básicamente los tipos de
prueba enumerados engloban las expectativas procesales
318 Ley N° 29.497
y muchos p i e n s a n que otros medios c a e r í a n inde
fectiblemente dentro de los mencionados.
Artículo 24.- Forma de los interrogatorios
El interrogatorio a las partes, testigos, peritos y otros es
realizado por el juez de manera libre, concreta y clara, sin seguir
ningún ritualismo o fórmula preconstituida. Para su actuación no se
requiere de la presentación de pliegos de preguntas. No se permite
leer las respuestas, pero sí consultar documentos de apoyo. Los
abogados de las partes también pueden preguntar o solicitar
aclaraciones, bajo las mismas reglas de apertura y libertad. El juez
guía la actuación probatoria con vista a los principios de oralidad,
inmediación, concentración, celeridad y economía procesal, impide
que esta se desnaturalice sancionando las conductas temerarias,
dilatorias, obstructivas o contrarias al deber de veracidad.
Artículo 25°.- Declaración de parte
La parte debe declarar personalmente. Las personas jurídicas
prestan su declaración a través de cualquiera de sus representantes,
quienes tienen el deber de acudir informados sobre los hechos que
motivan el proceso.
1. Generalidades
La confesión es la declaración que hace una parte
respecto de la verdad de hechos pasados, relativos a su
actuación, desfavorables para ella y favorables para la
otra .
La p r u e b a c o n f e s i o n a l c o n s i s t e en u n t i p o
determinado de confesión. Regla lo atinente a la confesión
judicial, en tanto se presta en juicio y con arreglo a las
Ley N° 29.497 319
formalidades establecidas, y provocada, va que tiene
lugar a partir del requerimiento judicial. Puede ser
expresa, cuando se realiza un reconocimiento expreso de
los hechos, tácita, cuando se infiere de otras actitudes u
omisiones, como la negativa a contestar o las respuestas
evasivas, o ficta, cuando media la incomparecencia
injustificada del absolvente 97.
La ley procesal laboral admite la prueba confesional
a pesar de que las diferencias que generalmente se
observan entre los sujetos de la relación (trabajador y
empleador) pueden ofrecer reparos frente a un medio
probatorio que se basa en la actuación personal de las
partes y en cuyo trámite la asistencia letrada es limitada-
no r e s u l t a a d m i s i b l e que el l e t r a d o a p o d e r a d o o
patrocinante indique al absolvente la respuesta que
debe brindar y sólo puede opo-nerse a la posición si la
estima impertinente. Tal vez por esta consideración se
observa a veces en la práctica tribunalicia una actitud
restrictiva respecto de esta prueba. 98
Prueba de confesión
Constituye confesión la declaración emitida por
cualquiera de las partes respecto de la verdad de los
hechos pasados, relativos a su actuación personal,
desfavorables para ella! y favorables para la otra p a r t e . "
En virtud de lo anterior la confesión debe emanar,
en principio de quien reviste la calidad de parte (pe rsona
97. PALACIO, L, op. cit, p. 450.
[Link], Procedimiento laboral, p. 284.
99. PALACIO, «Derecho», t. IV, pág. 491.
320 Ley N° 29.497
física o representante legal de la persona jurídica), debe
versar sobre hechos (no resulta admisible que la confesión
efectuada tenga valor para atribuir calificación jurídica
a las cuestiones debatidas en litigio), recaer sobre hechos
pasados y personales y ser lo admitido desfavorable al
declarante y favorable al ponente. 100
La prueba de confesión se encuentra oscurecida por
elementos que la han ido formando a lo largo del tiempo
y q u e en la a c t u a l i d a d c o n s p i r a n c o n t r a su
conceptualización correcta. Históricamente ha recibido
y aún conserva lainfluencia del proceso como contrato; la
de su necesidad esencial para el proceso (llamada la
«reina de las pruebas» y por la cual se consideraba válido,
en algunos casos, obtenerla bajo tortura); la del perjuicio
para el confesante, etcétera.
En este orden de ideas se definió la confesión, y aun
actualmente se lo hace en doctrina y jurisprudencia,
siguiendo más o menos los lineamientos de LESSONA 101
d o n d e es la d e c l a r a c i ó n j u d i c i a l o e x t r a j u d i c i a l
(espontánea o provocada por «interrogatorio» de la parte
contraria o por el juez directamente), mediante la cual
una parte, capaz de obligarse y con ánimo de suministrar
una prueba al contrario en perjuicio propio, reconoce de
modo total o parcial la verdad de un hecho que se refiere
a ella y es susceptible de efectos jurídicos. Por supuesto
que lo anteriormente definido es una confesión, pero
comprende sólo una especie de ella, por cierto, demasiado
100. POSE, Ob. cit., p. 218 y 219.
101. LESSONA, Confesión e interrogatorio, p. 475. Agrega, en la definición,
el reconocimiento de la obligación sobre hechos.
Ley N° 29.497 321
limitada. El avance de la ciencia contradice conceptos
tan estrechos. Así, Gorphe nos aclara que la confesión
consiste en «el reconocimiento de la exactitud de un
hecho por parte de aquel contra quien se alega. Pero
también debe tenerse en cuenta la inversa- si él niega la
exactitud del hecho, afirma que se produjo de otro modo,'
esta declaración puede tener valor aunque no contenga
una confesión, y constituye un elemento que ha de ser
considerado aun cuando no encierre un cargo contra su
autor 102 . En el curso del proceso, por medio de los
escritos, las audiencias y otros actos, las partes formulan
d e c l a r a c i o n e s . C u a n d o e s a s d e c l a r a c i o n e s son
afirmativas, constituyen, en sentido amplio, una confesión
civil. Pero en el sentido estricto del proceso, es necesario,
para considerar confesado un hecho, la declaración en
contra de la persona que la emite, pues la afirmación
positiva e v e n t u a l m e n t e debe ser p r o b a d a . Así, la
confesión se puede producir no sólo en la audiencia de
absolución de posiciones, sino también al contestar la
demanda, o en cualquier otra circunstancia. Ahora la
declaración perjudicial para la parte significa confesión.
Esta afirmación perjudicial no requiere nada para ser
considerada confesión expresa. Pero en el sistema del
proceso existe la confesión provocada, que se da por
afirmaciones de una de las partes y por la concurrencia
dé afirmaciones de la contraria. En ambos casos, los
hechos confesados excluyen la necesidad de que deban
ser probados. De modo que; en sentido técnico estricto,
la confesión no es un medio de prueba, sino lo es la
absolución de posiciones. 103
102. GORPHE, Apreciación judicial de las pruebas, p. 219.
103. FALCON, Ob. cit, p. 392 y 393.
322
Ley N° 29.497
Artículo 26°.- Declaración de testigos
Los testigos no presencian el desarrollo de la audiencia y solo
ingresan a ella en el momento que les corresponda.
El secretario del juzgado expide al testigo una constancia de
asistencia a fin de acreditar el cumplimiento de su deber ciudadano.
Tratándose de un trabajador, dicha constancia sirve para sustentar
ante su empleador la inasistencia y el pago de la remuneración por
el tiempo de ausencia.
1. Declaración de testigos
a. Definición de testigo
El testigo es la persona física, hábil, extraña al
litigio, que viene a poner en conocimiento del tribunal y
por citación de la jurisdicción, un hecho o una serie de
hechos o acontecimientos que h a n caído bajo el dominio
de sus sentidos y que tienen importancia para esclarecer
la cuestión litigiosa. 104
b. Declaración de testigos
En el proceso laboral t a m b i é n p u e d e n p r e s t a r
declaración como testigos los trabajadores que tengan
relación laboral con el empleador que es parte en el
proceso.
El testigo comparece al proceso para declarar sobre
hechos a los que ha accedido a través de sus sentidos.
Este conocimiento debe ser personal y, en principio,
104. POSE, Ob. cit, p. 230.
Ley N° 29.497 323
directo el testigo indirecto que no puede afirmar más que
un vago r u m o r o u n a frágil opinión no puede ser
conceptualizado como declarante en sentido técnico del
término.
El testigo no es un experto como lo es el perito, por
lo que no es posible pedirle opinión científicamente
fundada sobre las cuestiones objetivas. Lo que relata ha
llegado a su conocimiento m e d i a n t e su capacidad
sensorial y, por lo general, no importa la racionalización
del fenómeno que ha realizado. No obstante, un testigo
puede ser cualificado por sus conocimientos tal como
sucede, en oportunidades, con los médicos que declaran
como testigos en un litigio laboral en el que se debate la
existencia de un siniestro del trabajo.
La prueba testimonial ha sufrido un fuerte demérito
(ver De Diego, "La remuneración", pág. 392) y a perdido
credibilidad como elemento de convicción, lo que obliga
al magistrado actuante a extremar sus preocupaciones
en la materia.
En mayor o menor grado quienes declaran en sede
laboral tienen algún interés indirecto en el pleito pues,
o son dependientes de la empresa, o amigos del actor y/
o ex-compañeros de trabajo, todo lo cual obliga a analizar
lo dichos con estrictez, pero no puede este hecho, por sí
solo, desnaturalizar el valor convictivo de tal medio de
prueba que, en ocasiones, constituye el único elemento
de convicción del cual el magistrado depende p a r a
esclarecer la cuestión en debate.
Artículo 27°.- Exhibición de planillas
La exhibición de las planillas manuales se tiene por cumplida
324 Ley N° 29.497
con la presentación de las copias legalizadas correspondientes a los
períodos necesitados de prueba.
La exhibición de las planillas electrónicas es ordenada por el
juez al funcionario del Ministerio de Trabajo y Promoción del Empleo
responsable de brindar tal información. Es improcedente la tacha de
la información de las planillas electrónicas remitida por dicho
funcionario, sin perjuicio de la responsabilidad penal o funcional que
las partes puedan hacer valer en la vía correspondiente.
Las partes pueden presentar copias certificadas expedidas por
el Ministerio de Trabajo y Promoción del Empleo de la información
contenida en las planillas electrónicas, en lugar de la exhibición
electrónica.
Enseña Falcón citando a Palacio que documento, en
sentido lato, es todo objeto susceptible de representar
una manifestación del pensamiento, con prescindencia
de la forma en que esa representación se exterioriza. En
ese orden de ideas no sólo son documentos los que llevan
signos de escritura, sino también todos aquellos objetos
que como los hitos, planos, marcas, contraseñas, mapas,
fotografías, películas cinematográficas u otros soportes
que tengan la misma aptitud representativa. A partir de
esta idea, considera que los instrumentos son una especie
d e n t r o del género de los documentos, u n a especie
c o n s t i t u i d a por los d o c u m e n t o s e s c r i t o s , por la
m a t e r i a l i z a c i ó n del p e n s a m i e n t o m e d i a n t e signos
exteriores o convenidos.
El procedimiento laboral no distingue entre los
distintos tipos de documentos y se refiere a todos ellos
con la expresión genérica de «prueba instrumental». En
consecuencia esos otros documentos, distintos de los
i n s t r u m e n t o s e s c r i t o s (como l a s f o t o g r a f í a s , l a s
Ley N° 29.497 325
g r a b a c i o n e s fonográficas o los vídeos), deben ser
considerados como prueba documental.
Artículo 28°.- Pericia
Los peritos no presencian el desarrollo de la audiencia y solo
ingresan a ella en el momento que corresponda efectuar su exposición.
Los informes contables practicados por los peritos adscritos a
los juzgados de trabajo y juzgados de paz letrados tienen la finalidad
de facilitar al órgano jurisdiccional la información necesaria para
calcular, en la sentencia, los montos de los derechos que ampara, por
lo que esta pericia no se ofrece ni se actúa como medio probatorio.
1. Introducción
En los procesos en los que existe controversia sobre
los hechos, es posible que se presenten casos cuya
naturaleza exige conocimientos ajenos al saber propio de
los magistrados. En esta situación, de acuerdo con la
norma en análisis, se puede proponer la prueba de
peritos- un examen a cargo de personas que tienen
conocimientos especiales en a l g u n a ciencia, a r t e ,
industria o actividad. Según la norma, en la oportunidad
de proponer tales auxiliares se deben indicar los puntos
sobre los cuales ellos habrán de expedirse. Sin embargo,
más allá de que sea éste el proceder habitual, no parece
existir obstáculo legal para presentar al tribunal tales
puntos en escrito autónomo y posterior, siempre que se
lo haga dentro del plazo para ofrecer prueba.
Si una de las partes observa alguno de los puntos
propuestos por improcedente, ya sea porque no se refiere
a un hecho discutido en la causa o porque no constituye
objeto propio de la prueba pericia] (172), por aplicación
326 Ley N° 29.497
del principio de la bilateralidad debe conferirse traslado
antes de resolver la oposición.
2. Prueba pericial
A. CONCEPTUALIZACION
La prueba pericial presupone la existencia de hechos
controvertidos de alta complejidad a cuyo conocimiento
sólo puede llegar el juez del trabajo mediante el auxilio
de terceros, dotados de u n a especial versación en
materias ajenas al hombre de derecho.
Sobre tal base, la ley ritual autoriza la designación
de peritos y/o expertos en determinada ciencia, arte,
industria o actividad técnica especializada a fin de que
puedan asesorar al magistrado en el ejercicio de su labor
jurisdiccional y forjar las bases fácticas para la correcta
dilucidación de la litis.
Los peritos, quienes deben prestar juramento, están
sometidos a las facultades instructivas del juez del trabajo
y tiene derecho al cobro de una retribución -honorarios-
por la realización de su cometido, son típicos auxiliares
de justicia que deben cumplir su cometido emitiendo
dictamen técnicamente fundado que p e r m i t a un
esclarecimiento de la controversia por lo que la condición
básica para su designación es la de idoneidad del experto
y ello a tenor de la fuerza vinculan te que pueden tener
sus informes, lo que explica que tales auxiliares puedan
ser objeto de recusación.
Desde el punto de vista práctico interesa destacar*
a) Si bien los informes pericia les carecen de valor
vinculatorio para el órgano judicial, el apartamiento de
sus conclusiones debe encontrar apoyo en razones serias,
Ley N° 29.497 327
es decir en fundamentos objetivamente demostrativos
de que la opinión de los expertos se encuentra reñida con
principios lógicos, con las máximas de la experiencia o
con otros elementos probatorios.
b) Los peritos no tienen competencia ni son llamados.
p a r a esclarecer cuestiones de derecho como ser la
naturaleza del vínculo que existió entre los litigantes.
c) El informe pericial contable no puede suplir la
falta de exhibición de los recibos de pago, único medio
probatorio admitido por ley para acreditar la cancelación
de los créditos laboral, salvo confesión.105
B. OBJETO
La prueba pericial es aquella que producen los
peritos. Es una prueba ilustrativa sobre alguna materia
técnica, que escapa del conocimiento del magistrado.
Por perito debe entenderse el tercero, técnicamente
idóneo, llamado a dar opinión fundada en un proceso,
acerca de la comprobación de hechos cuyo esclarecimiento
requiere conocimientos especiales sobre determinada
actividad 106 . El perito viene así a complementar el
conocimiento del juez en materias que escapan a su
información. Sin embargo, hay que tener presente que,
cualesquiera sean los conocimientos que pueda tener el
juez, no puede actuar como perito.
En cuanto a su naturaleza, el dictamen pericial
producido es una prueba que tiene características propias.
105. Cfr. POSE, Ob. cit., p. 238.
106. COLOMBO, Código, p. 408 y 409.
328 Ley N° 29.497
Los peritos pueden ser designados tanto para ilustrar
sobre hechos pasados (la letra de una persona fallecida,
su salud física o mental al momento de la muerte, etc.),
p r e s e n t e s ( p o s i b i l i d a d t é c n i c a , la e x i s t e n c i a o
cumplimiento de un hecho) o futuros (pronóstico de una
enfermedad, o consecuencias previsibles de un accidente,
o eventual consistencia de un edificio en determinada
cantidad de años).
C. LA PERICIA LABORAL
La pericia en materia laboral es esencialmente
contable y es practicada por peritos e inspectores
judiciales dependientes de los Juzgados de Trabajo.
Su finalidad es presentar al órgano jurisdiccional la
información obtenida de los libros y documentación
contable que sirvan p a r a calcular los montos de los
beneficios en litigio.
Si se requiere de otros conocimientos de naturaleza
científica, tecnológica, artística o análoga, puede actuarse
la p r u e b a pericial c o r r e s p o n d i e n t e , solicitando la
intervención de entidades oficiales o designando a peritos
en la forma prevista por la ley.
El Juez debe señalar en forma precisa los puntos
que serán objeto de pericia.
En ningún caso los peritos emiten opinión legal
sobre la materia que se les somete a informe.
Artículo 29°.- Presunciones legales derivadas de la conducta
de las partes
El juez puede extraer conclusiones en contra de los intereses
Ley N° 29.497 329
de las partes atendiendo a su conducta asumida en el proceso. Esto
es particularmente relevante cuando la actividad probatoria es
obstaculizada por una de las partes.
Entre otras circunstancias, se entiende que se obstaculiza la
actuación probatoria cuando no se cumple con las exhibiciones
ordenadas, se niega la existencia de documentación propia de su
actividad jurídica o económica, se impide o niega el acceso al juez,
los peritos o los comisionados judiciales al material probatorio o a los
lugares donde se encuentre, se niega a declarar, o responde
evasivamente.
Conclusión de la etapa probatoria
Cuando las partes han identificado y delimitado los
reclamos objeto del litigio y los hechos en los que cada
una funda su propia posición respecto de ellos! cuando,
además, las pruebas de las que los litigantes han intentado
valerse h a n sido producidas o han tenido oportunidad de
p r o d u c i r s e , la e t a p a i n s t r u c t o r i a del proceso h a
t e r m i n a d o y sólo q u e d a c o n c l u i r el proceso de
conocimiento con la sentencia del juez.
Sin embargo, antes que el magistrado examine la
causa, se permite a las partes ofrecerle una guía. Claro
que esta guía no será imparcial, pues cada una resaltará
lo que estime conveniente a su propia posición; pero la
visión que ella propone, con la prueba ya rendida, es sin
embargo muy diferente a la inicial, en la que cada uno
gozó de entera libertad para invocar hechos, ofre-cer
pruebas y hasta predecir resultados. El momento de los
alegatos no es propicio para desplegar nuevos argumentos-
la realidad ha quedado ya representada tan solo por los
vestigios que sirven para indicar retroactivamen-te su
contenido y los litigantes, como arqueólogos interesados
330 Ley N° 29.497
y rivales, no pueden hacer otra cosa que disponer
idealmente esos vestigios en modelos descriptivos que
p u e d a n p r o p o n e r s e al m a g i s t r a d o como v e r s i o n e s
alternativas de lo que sucedió.
SUB-CAPÍTULO VII
Formas especiales de conclusión del proceso
Artículo 30°.- Formas especiales de conclusión del
proceso
El proceso laboral puede concluir, de forma especial, por
conciliación, allanamiento, reconocimiento de la demanda,
transacción, desistimiento o abandono. También concluye cuando
ambas partes inasistenpor segunda vez a cualquiera de las audiencias
programadas en primera instancia.
La conciliación y la transacción pueden ocurrir dentro del
proceso, cualquiera sea el estado en que se encuentre, hasta antes
de la notificación de la sentencia con calidad de cosa juzgada. El juez
puede en cualquier momento invitar a las partes a llegar a un acuerdo
conciliatorio, sin que su participación implique prejuzgamiento y sin
que lo manifestado por las partes se considere declaración. Si ambas
partes concurren al juzgado llevando un acuerdo para poner fin al
proceso, el juez le da trámite preferente en el día.
Para que un acuerdo conciliatorio o transaccionai ponga fin al
proceso debe superar el test de disponibilidad de derechos, para lo
cual se toman los siguientes criterios:
a) El acuerdo debe versar sobre derechos nacidos de una
norma dispositiva, debiendo el juez verificar que no afecte derechos
indisponibles;
b) debe ser adoptado por el titular del derecho; y
Ley N° 29.497 331
c) debe haber participado el abogado del prestador de servicios
demandante.
Los acuerdos conciliatorios y transaccionales también pueden
darse independientemente de que exista un proceso en trámite, en
cuyo caso no requieren ser homologados para su cumplimiento o
ejecución. La .demanda de nulidad del acuerdo es improcedente si
el demandante lo ejecutó en la vía del proceso ejecutivo habiendo
adquirido, de ese modo, la calidad de cosa juzgada.
El abandono del proceso se produce transcurridos cuatro (4)
meses sin que se realice acto que lo impulse. El juez declara el
abandono a pedido de parte o de tercero legitimado, en la segunda
oportunidad que se solicite, salvo que en la primera vez el demandante
no se haya opuesto al abandono o no haya absuelto el traslado
conferido.
SUB-CAPÍTULO VIII
Sentencia
Artículo 31°.- Contenido de la sentencia
El juez recoge los fundamentos de hecho y de derecho
esenciales para motivar su decisión. La existencia de hechos
admitidos no enerva la necesidad de fundamentar la sentencia en
derecho.
La sentencia se pronuncia sobre todas las articulaciones o
medios de defensa propuestos por las partes y sobre la demanda, en
caso de que la declare fundada total o parcialmente, indicando los
derechos reconocidos, así como las prestaciones que debe cumplir
el demandado. Si la prestación ordenada es de dar una suma de
dinero, la misma debe estar indicada en monto líquido. El juez puede
disponer el pago de sumas mayores a las demandadas si apareciere
332 Ley N° 29.497
error en el cálculo de los derechos demandados o error en la
invocación de las normas aplicables.
Tratándose de pretensiones con pluralidad de demandantes o
demandados, el juez debe pronunciarse expresamente por los
derechos y obligaciones concretos que corresponda a cada uno de
ellos.
El pago de los intereses legales y la condena en costos y costas
no requieren ser demandados. Su cuantía o modo de liquidación es
de expreso pronunciamiento en la sentencia.
1. Contenido de la sentencia
La sentencia debe contener:
1. La exposición r e s u m i d a de los a r g u m e n t o s
expresados por las partes.
2. Las consideraciones, debidamente numeradas, a
las que llega el Juez sobre los hechos probados en el
proceso y las normas que le sirven de fundamento.
3. El pronunciamiento sobre la demanda, señalando,
en caso la declare fundada total o parcialmente, los
derechos reconocidos así como las obligaciones que debe
cumplir el demandado, estableciendo el monto líquido o
su forma de cálculo si son de pago o el pago de sumas
mayores a las reclamadas, si de lo actuado apareciere
error en los cálculos de las liquidaciones demandadas y
el mandato específico si son de hacer o de no hacer.
4. La condena o exoneración de costas y costos, así
como la imposición de multa si la demanda ha sido
d e c l a r a d a fundada en su i n t e g r i d a d acreditándose
incumplimiento laboral o el emplazado hubiese procedido
de mala fe o atentado contra deberes de lealtad.
e
Ley N° 29.497 333
2. Concepto
La expresión "sentencia" tiene por lo menos tres
significados. En uno, muy amplio, indica la resolución
del juez, cualquier tipo de resolución. En otro m á s
restringido, se llama "sentencia" a la decisión del juez en
las resoluciones que ponen fin a un proceso. En un
sentido aun más reducido se llama "sentencias" a las
decisiones que se dictan en procesos de conocimiento
ordinario o sumarísimo. Estas últimas sentencias se
denominan técnicamente "sentencias definitivas" y como
las sentencias tienen tres partes básicas se llama por
extensión sentencia a la parte dispositiva de estas
resoluciones 1 0 7 .
3. Definiciones de sentencia
"La sentencia como hecho de la experiencia jurídica
es la conducta del juez, interfiriendo con la de las partes
en el sentido axiológico conceptualmente mentado en
las normas procesales" 108 .
"La relación entre el hecho ilícito y la sanción no es
establecida por la ley, sino de una manera abstracta y
general. Para individualizarla y concretarla es preciso
un acto jurisdiccional que establezca una norma jurídica
individual y constituya una nueva etapa en el proceso de
creación del derecho"109-
107. FALCON, Ob. cit, p. 467.
108. COSSIO, El derecho en el derecho judicial, p. 112.
109. KELSEN, Teoría pura del derecho, p. 152.
334 Ley N° 29.497
"La administración del derecho no se reduce a una
m e r a a c t i v i d a d i n t e l e c t u a l . E s t á a r r a i g a d a en la
personalidad total del juez, tanto en su conciencia jurídica
formal y material como en sus opiniones y puntos de
v i s t a r a c i o n a l e s . Se t r a t a de u n a i n t e r p r e t a c i ó n
constructiva, que es a la vez conocimiento y valoración,
pasividad y actividad" 110 .
"La decisión jurisdiccional implica la valoración de
circunstancias de u n a o varias situaciones jurídicas
subsumidas en normas jurídicas, de las cuales una de
ellas puede tener valor jurídico. Esta declaración como
acto de autoridad es común a cualquier poder, pero en la
jurisdicción se manifiesta como un juicio"111.
"La palabra sentencia proviene de la voz latina
sentiendo, que equivale en castellano a sintiendo; es
decir, juzgando, porque el juez declara u opina con
arreglo a los autos" 112 .
"Es el acto del juzgador que en los procesos de
conocimiento exhaustivo decide la contienda judicial y
crea el título ejecutorio; en los procesos de ejecución,
decide sobre la procedencia o improcedencia de las
pretensiones con el alcance que corresponde a cada tipo
de proceso" 113
"Constituye una síntesis, el acto jurídico procesal
por excelencia en que el juez, luego del examen crítico de
los hechos y las consecuencias jurídicas previstas por la
110. ROSS, Sobre el derecho y la justicia, p. 135.
111. DÍAZ, Instituciones, t. II-A, p. 42.
112. ALSINA, Tratado, t. IV, p. 55.
113. COLOMBO, Código, p. 9.
Ley N° 29.497 335
ley, p r o n u n c i a la decisión sobre el m é r i t o , ya es
estimatoria, ya desestimatoria" 114 .
"La sentencia es una operación de carácter crítico.
El juez elige entre la tesis del actor y la del demandado
(o eventualmente una tercera) la solución que le parece
ajustada a derecho y a la justicia. Esa labor se desenvuelve
a través de un proceso intelectual cuyas etapas pueden
irse aislando separadamente y al que la doctrina llama
formación o génesis lógica de la sentencia" 115
"La sentencia, es pues, aquel acto del órgano del
órgano jurisdiccional en que éste se emite un juicio sobre
la conformidad o disconformidad de la pretensión de la
parte con el derecho objetivo y, en consecuencia, actúa o
se niega a actuar la pretensión, satisfaciéndola en todo
caso. 116
"Se dictará la sentencia mediante la aplicación del
derecho objetivo a las circunstancias de hecho existentes,
mediante el examen de si el caso sometido a resolución
está comprendido en u n a norma jurídica y es, o no
regulada por ella. Está es la tarea del magistrado. Su
actividad es triple. 117
"La sentencia de mérito es la providencia del juez
que acoge o rechaza la demanda del actor dirigida a
obtener la certeza de la existencia de una voluntad de la
ley que le garantiza un bien, o de la existencia de la
voluntad de la ley que le garantiza lo convenido". 118
114. AREAL - FENOCHIETTO, Manual, t. II, p. 473.
115. COUTURE, Fundamentos, p. 183.
116. GUASP, Derecho Procesal Civil, p. 549.
117. ROSENBERG, Tratado, T. III, p. 329.
118. CHIOVENDA, Principii, p. 134.
336 Ley N° 29.497
"Decisión p a r a d e n o t a r la ú l t i m a fase del
procedimiento jurisdiccional, es verdaderamente u n a
palabra justa, sin comparación, más justa que sentencia,
la cual, no significando, en el fondo, otra cosa que juicio,
denota solamente la primera parte, del iter, en el que se
resuelve la última fase; en suma, no se puede decidir sin
juzgar, mientras que se puede juzgar sin decidir"119
"La sentencia no es, por consiguiente, el producto
sistemático de la aplicación de las leyes a los hechos,
sino la resultante psicológica de tres fuerzas en juego
(actor-demando-juez), dos de las cuales, al t r a t a r de
a r r a s t r a r cada una en su propia dirección a la tercera,
despliegan entre sí una competición reñida que no es
sólo de buenas razones sino también de habilidad técnica
para hacerla valer".120
119. CARNELUTTI, Derecho Procesal Civil y Penal, T. II, p. 237.
120. CALAMANDREI, Derecho Procesal civil, T. III, p. 262.
Ley N° 29.497 337
idioma nacional. Escritura
Tinta negra. Copias
Lugar y Fecha
Y visto:
1) Nombre y apellido de las
partes. Exposición de la
Resultados cuestión planteada
2) Relación sucitan de las
cuestiones que constituyen
el objeto del pleito
Considerandos
Y considerando
1) La consideración por
separado de las cuestiones que
constituyen el objeto del pleito Valoración de lo
2) Fundamentos y aplicación peticionado y
de la ley. contradicho a la
3) Presunciones luz de las pruebas
O
4) Conducta observada por las (fijación de los
partes hechos) y su
subsunción en la
Parte dispositiva norma jurídica.
Resuelvo
1) Decisión expresa positiva
y precisa, declarando el
derecho de los litigantes y
condenando o absolviendo .^Fallo, decisión
en todo o en parte o sentencia.
2) Accesorios: plazo de Debe tener en
cumplimiento, costas, hono cuenta los he
rarios, temeridad y malicia, chos impe
intereses. ditivos, modi
ficatorios y ex-
Firma del Juez tintivos
Esquema de la sentencia defínitíva
338 Ley N° 29.497
4. La setencia laboral
Se dice que un proceso laboral se encuentra expedito
para sentencias cuando*
1. Ha concluido la actuación de todos los medios
probatorios admitidos y actos de investigación ordenados
por el Juez.
2. La cuestión debatida sea de puro derecho o,
siendo de hecho, no haya necesidad de actuar medio
probatorio alguno en la audiencia respectiva.
3. Saneado el proceso, la rebeldía del demandado
produzca convicción al Juez respecto de los hechos y
pretensiones contenidos en la demanda.
4. Se haya producido allanamiento o reconocimiento,
admitidos por el Juez.
5. Contenido de la sentencia
La sentencia debe contener'
1. La exposición r e s u m i d a de los a r g u m e n t o s
expresados por las partes.
2. Las consideraciones, debidamente numeradas, a
las que llega el Juez sobre los hechos probados en el
proceso y las normas que le sirven de fundamento.
3. El pronunciamiento sobre la demanda, señalando,
en caso la declare fundada total o parcialmente, los
derechos reconocidos así como las obligaciones que debe
cumplir el demandado, estableciendo el monto líquido o
su forma de cálculo si son de pago o el pago de sumas
mayores a las reclamadas, si de lo actuado apareciere
error en los cálculos de las liquidaciones demandadas y
el mandato específico si son de hacer o de no hacer.
Ley N° 29.497 339
4. La condena o exoneración de costas y costos, así
como la imposición de multa si la demanda h a sido
d e c l a r a d a fundada en su i n t e g r i d a d a c r e d i t á n d o s e
incumplimiento laboral o el emplazado hubiese procedido
de mala fe o atentado contra deberes de lealtad (Art. 48. Ley
26.636).
SUB-CAPÍTULO X
Medios impúgnatenos
Artículo 32°.- Apelación de la sentencia en los procesos
ordinario, abreviado y de impugnación de laudos arbitrales
económicos
El plazo de apelación de la sentencia es de cinco (5) días hábiles
y empieza a correr desde el día hábil siguiente de la audiencia o de
citadas las partes para su notificación.
Artículo 33°.- Trámite en segunda instancia y audiencia
de vista de la causa en los procesos ordinario, abreviado y de
impugnación de laudos arbitrales económicos
Interpuesta la apelación, el juez remite el expediente a segunda
instancia dentro de los cinco (5) días hábiles siguientes,
El órgano jurisdiccional de segunda instancia realiza las
siguientes actividades:
a) Dentro de los cinco (5) días hábiles de recibido el expediente
fija día y hora para la celebración de la audiencia de vista de la causa.
La audiencia de vista de la causa debe fijarse entre los veinte (20)
y treinta (30) días hábiles siguientes de recibido el expediente.
b) El día de la audiencia de vista, concede el uso de la palabra
al abogado de la parte apelante a fin de que exponga sintéticamente
340 Ley N° 29.497
los extremos apelados y los fundamentos en que se sustentan; a
continuación, cede el uso de la palabra al abogado de la parte
contraria. Puede formular preguntas a las partes y sus abogados a
lo largo de las exposiciones orales.
c) Concluida la exposición oral, dicta sentencia inmediatamente
o luego de sesenta (60) minutos, expresando el fallo y las razones que
lo sustentan, de modo lacónico. Excepcionalmente, puede diferir su
sentencia dentro de los cinco (5) días hábiles siguientes. En ambos
casos, al finalizar la audiencia señala día y hora para que las partes
comparezcan ante el despacho para la notificación de la sentencia,
bajo responsabilidad. La citación debe realizarse dentro de los cinco
(5) días hábiles siguientes de celebrada la audiencia de vista.
d) Si las partes no concurren a la audiencia de vista, la sala, sin
necesidad de citación, notifica la sentencia al quinto día hábil
siguiente, en su despacho.
Artículo 34°.- Causales del recurso de casación
El recurso de casación se sustenta en la infracción normativa
que incida directamente sobre la decisión contenida en la resolución
impugnada o en el apartamiento de los precedentes vinculantes
dictados por el Tribunal Constitucional o la Corte Suprema de
Justicia de la República.
Una concepción algo simplista estima que el juez,
cualquiera sea el grado de su sapiencia jurídica o de su
aptitud para ponderar los hechos de los que debe conocer,
siempre puede equivocarse porque, al fin val cabo, es
humano. Por eso es bueno que un tribunal superior,
sujeto a mayores exigencias de perfección y por las dudas
colegiado, esté capacitado para corregir los errores de la
primera instancia. Semejante visión es harto ingenua.
Ley N° 29.497 341
En primer lugar, los criterios que un juez puede emplear
para adoptar su decisión, tanto en la apreciación de la
prueba como en la interpretación de la ley, se inscriben
en un continuo en el que el acierto y el error no se
distinguen con claridad- entre los dos extremos hay un
a m p l i o m a r g e n de m a y o r o m e n o r a c e p t a b i l i d a d
intersubjetiva e incluso es difícil predecir que lo que hoy
juzgamos acertado o erróneo no haya de trocarse en su
opuesto merced a u n cambio en los f u n d a m e n t o s
ideológicos de los criterios a comparar o a una excepción
fundada en la especial sensibilidad del observador frente
a un caso determinado. 121
Artículo 35°.- Requisitos de admisibilidad del recurso
de casación
El recurso de casación se interpone:
1. Contra las sentencias y autos expedidos por las salas
superiores que, como órganos de segundo grado, ponen fin al
proceso. En el caso de sentencias el monto total reconocido en ella
debe superar las cien (100) Unidades de Referencia Procesal
(URP). No procede el recurso contra las resoluciones que ordenan
a la instancia inferior emitir un nuevo pronunciamiento.
2. Ante el órgano jurisdiccional que emitió la resolución
impugnada. La sala superior debe remitir el expediente a la Sala
Suprema, sin más trámite, dentro del plazo de tres (3) días hábiles.
3. Dentro del plazo de diez (10) días hábiles siguientes de
notificada la resolución que se impugna.
121. GUIBOURG y otros, Procedimiento laboral, p. 373.
342 Ley N° 29.497
4. Adjuntando el recibo de la tasa respectiva. Si el recurso no
cumple con este requisito, la Sala Suprema concede al impugnante
un plazo de tres (3) días hábiles para subsanarlo. Vencido el plazo
sin que se produzca la subsanación, se rechaza el recurso.
Artículo 36°.- Requisitos de procedencia del recurso de
casación
1. Que el recurrente no hubiera consentido previamente la
resolución adversa de primera instancia, cuando este fuere confirmada
por la resolución objeto del recurso.
2. Describir con claridad y precisión la infracción normativa o
el apartamiento de los precedentes vinculantes.
3. Demostrar la incidencia indirecta de la infracción normativa
sobre la decisión impugnada
4. Indicar el periodo casatorio es anulatorio o revocatorio. Si
fuese anulatorio, se precisa si es total o parcial, y si es este último,
se indica hasta donde debe alcanzar la nulidad. Si fuera revocatorio,
se precisa en qué debe consistir la actuación de la sala. Si el recurso
contuviera ambos pedidos, debe entenderse el anulatorio como
principal y el revocatorio como subordinado.
Artículo 37°.- Trámite del recurso de casación
Recibido el recurso de casación, la Sala Suprema procede a
examinar el cumplimiento de los requisitos previstos en los artículos
35° y 36° y resuelve declarando inadmisible, procedente o
improcedente el recurso, según sea el caso.
Declarado procedente el recurso, la Sala Suprema fija fecha
para la vista de la causa.
Ley N° 29.497 343
Las partes pueden solicitar informe oral dentro de los tres (3)
días hábiles siguientes a la notificación de la resolución que fija fecha
para vista de la causa.
Concluida la exposición oral, la Sala Suprema resuelve el
recurso inmediatamente o luego de sesenta (60) minutos, expresando
el fallo. Excepcionalmente, se resuelve dentro de los cinco (5) días
hábiles siguientes. En ambos casos, al finalizar la vista de la causa
se señala día y hora para que las partes comparezcan ante el
despacho para la notificación de la resolución, bajo responsabilidad.
La citación debe realizarse dentro de los cinco (5) días hábiles
siguientes de celebrada la vista de la causa.
Si no se hubiese solicitado informe oral o habiéndolo hecho no
se concurre a la vista de la causa, la Sala Suprema, sin necesidad de
citación, notifica la sentencia al quinto día hábil siguiente en su
despacho.
Artículo 38°.- Efecto del recurso de casación
La interposición del recurso de casación no suspende la
ejecución de las sentencias. Excepcionalmente, solo cuando se trate
de obligaciones de dar suma de dinero, a pedido de parte y previo
depósito a nombre del juzgado de origen o cartafianzarenovable por
el importe total reconocido, el juez de la demanda suspende la
ejecución en resolución fundamentada e inimpugnable.
El importe total reconocido incluye el capital, los intereses del
capital a la fecha de interposición del recurso, los costos y costas, así
como los intereses estimados que, por dichos conceptos, se devenguen
hasta dentro de un (1) año de interpuesto el recurso. La liquidación
del importe total reconocido es efectuada por un perito contable.
En caso de que el demandante tuviese trabada a su favor una
medida cautelar, debe notificársele afinde que, en el plazo de cinco
(5) días hábiles, elija entre conservar la medida cautelar trabada o
344 Ley N° 29.497
sustituirla por el depósito o la cartafianzaofrecidos. Si el demandante
no señala su elección en el plazo concedido, se entiende que sustituye
la medida cautelar por el depósito o la [Link] cualquiera áe
estos casos, el juez de la demanda dispone la suspensión de la
ejecución.
Artículo 39°.- Consecuencias del recurso de casación
declarado fundado
Si el recurso de casación es declarado fundado, la Sala
Suprema casa la resolución recurrida y resuelve el conflicto sin
devolver el proceso a la instancia inferior. El pronunciamiento se
limita al ámbito del derecho conculcado y no abarca, si los hubiere,
los aspectos de cuantía económica, los cuales deben ser liquidados
por el j uzgado de origen.
En caso de que la infracción normativa estuviera referida a
algún elemento de la tutela jurisdiccional o el debido proceso, la Sala
Suprema dispone la nulidad de la misma y, en ese caso, ordena que
la sala laboral emita un nuevo fallo, de acuerdo a los criterios
previstos en la resolución casatoria; o declara nulo todo lo actuado
hasta la etapa en que la infracción se cometió.
Artículo 40°.- Precedente vinculante de la Corte Suprema
de Justicia de la República
La Sala Constitucional y Social de la Corte Suprema de Justicia
de la República que conozca del recurso de casación puede
convocar al pleno de los jueces supremos que conformen otras salas
en materia constitucional y social, si las hubiere, a efectos de emitir
sentencia que constituya o varíe un precedente judicial.
La decisión que se tome en mayoría absoluta de los asistentes
al pleno casatorio constituye precedente judicial y vincula a los
órganos jurisdiccionales la República, hasta que sea modificada por
otro precedente.
Ley N° 29.497 345
Los abogados pueden informar oralmente en la vista de la
causa, ante el pleno casatorío.
Artículo 41°.- Publicación de sentencias
El texto íntegro de todas las sentencias casatorias las '
resoluciones que declaran improcedente el recurso de casación se
publican obligatoriamente en el diario oficial El Peruano, aunque no
establezcan precedente. La publicación se hace dentro de los
sesenta (60) días de expedidas, bajo responsabilidad.
E L R E C U R S O D E C A S A C I Ó N S E G Ú N EL
CÓDIGO PROCESAL CIVIL*
1. Definición
Es un medio impugnatorio extraordinario, tiene
por ello un contenido formal, en donde se exigen requisitos
de forma y fondo debiendo contener una fundamentación
precisa y concreta.
En la práctica, el recurso de casación en muchas
ocasiones es utilizado como un mecanismo dilatorio de
justicia, aprovechándose del efecto suspensivo del que
goza (de allí los innumerables casos de improcedencias
del recurso). Por ello, existen propuestas de modificación
legislativa al respecto.
* Cfr. MIRANDA CANALES, MANUEL JESÚS. La Casación Civil,
Lima, Ediciones Jurídicas, 2010, págs. 81 a 88.
346 Ley N° 29.497
2. Funciones
2 funciones esenciales (dentro de la teoría clásica)-
a) Función nomofíláctica
Se busca la correcta aplicación e interpretación del
derecho objetivo
La Corte de Casación, siendo un órgano supremo
del o r d e n a m i e n t o j u d i c i a l al q u e se a t r i b u y e el
conocimiento del recurso de casación, ejerce una función
de control jerárquico y jurídico sobre la actividad de los
jueces inferiores, desde que le está atribuido el examen
de las sentencias que se reputen contrarias al Derecho,
vienen a estar en la posibilidad de censurarlas. Su
control no se refiere, entonces a la persona de los jueces,
sino a los actos jurisdiccionales por ellos producidos.
Los jueces deben ajustar su actividad a las normas
jurídicas pues ellos tienen la potestad de juzgar, dentro
de la Ley. Tanto en ocasión de los actos exteriores in
procedendo, como en ocasión de las actividades in
iudicando, nacen de las leyes, respecto del juez, concretos
preceptos jurídicos que se dirigen a disciplinar su
conducta, no sólo en las contingencias materiales del
procedimiento, sino incluso en la estructura y en la
sucesión de los razonamientos a través de los cuales
realiza el juicio 122 .
b) Función unificadora
Se busca la unificación de la jurisprudencia nacional
por la Corte Suprema de la República.
122. MÁRCHESE QUINTANA, Bruno. La Casación Civil. Revista Peruana
de Derecho Procesal. I, Estudio MONROY Abogados. Lima, 1997, p. 23.
Ley N° 29.497 347
Actualmente, también se habla de u n a tercera
función* La dikelógica, a fin de buscar justicia para el caso
concreto (por esta función se busca romper con el
formalismo del recurso).
El r e c u r s o de c a s a c i ó n , con su p a r t i c u l a r .
característica de limitar el examen a las solas cuestiones
de derecho, brinda la posibilidad de favorecer, mediante
una regulación precisa que tienda a la centralización, la
u n i f i c a c i ó n del D e r e c h o y de la i n t e r p r e t a c i ó n
jurisprudencial.
La p l u r a l i d a d de los jueces es u n a necesidad
inevitable, y de esta pluralidad deriva, desde luego, la
diversidad de interpretaciones, que lleva a que puedan
aplicarse a casos similares criterios jurídicos distintos,
con el grado de injusticia que ello implica.
La imposibilidad de establecer un tribunal único,
por la multiplicidad de asuntos, hace que el legislador
concrete a un punto trascendente de las discrepancias,
la cuestión jurídica, para atenuar el riesgo de criterios
divergentes. Esto se logra en la medida que se unifique
y centralice el órgano supremo al cual se confía el
conocimiento del Recurso de Casación.
3. Causales
Atendiendo a sus fines, sólo se podía interponer
bajo las siguientes causales'
Causales de fondo
1. Causales de aplicación indebida o interpretación
errónea"
a) Aplicación indebida de una norma de derecho
material.
348 Ley N° 29.497
b) Interpretación errónea de una norma de derecho
material.
c) Aplicación indebida de la doctrina jurisprudencial
d) Interpretación errónea de la doctrina juris
prudencial.
Causales de inaplicación
a) Inaplicación de una norma de derecho material.
b) Inaplicación de la doctrina jurisprudencial.
Causales de forma
3. Causales de contravención e infracción
a) Contravención de las normas que garantizan el
derecho a un debido proceso.
b) Infracción de las formas esenciales para la eficacia
y validez de los actos procesales.
Como vemos la norma, también, hace referencia a la
doctrina jurisprudencial (que es el acuerdo de la Sala
Plena Casatoria, en caso de que una norma puede llegar
a ser a p l i c a d a i n d e b i d a m e n t e , i n t e r p r e t a d a erró
neamente o inaplicada); sin embargo, hasta la fecha sólo
se cuenta con dos acuerdos, conforme a los alcances
dados por el art. 400° del Código Procesal Civil, (uno con
resolución y otro sin resolución) por lo que prácticamente
no existe esta causal.
E n la práctica, los litigantes suelen confundir
d o c t r i n a j u r i s p r u d e n c i a l con p r o n u n c i a m i e n t o s o
precedentes judiciales de la Sala Civil Suprema, lo cual
resulta erróneo, deviniendo en la improcedencia del
recurso.
Ley N° 29.497 349
4. Conceptualización de cada una de las causales
a) Aplicación indebida
Es cuando el juez, escoge una norma sustantiva para
el caso concreto; pero, no es la pertinente para resolverlo.
Es decir, en el proceso, han quedado fijados los hechos,
y al momento de s e n t e n c i a r se aplica u n a n o r m a
impertinente.
Aplicación indebida, se entiende, en general, a
aquellos errores de derecho provenientes del error en la
calificación j u r í d i c a de los h e c h o s c o r r e c t a m e n t e
comprobados y al error sobre la elección de la norma a
ellos aplicable.
b) Interpretación errónea
Es cuando el juez, escoge la norma correcta para
resolver el caso concreto! sin embargo, analiza los hechos
acreditados en el proceso y al momento de subsumirlos
en la n o r m a seleccionada, le da a ésta un sentido
(interpretación) errado al que le corresponde.
c) Inaplicación
Es cuando el juez, luego de haber identificado los
hechos del caso, al momento de buscar la subsunción, no
logra identificar la norma pertinente, por lo que no la
aplica. Esta causal suele ir acompañada de la causal de
aplicación indebida, ya que al dejar de aplicar la norma
pertinente, aplica otra que resulta siendo impertinente.
d) Contravención e infracción
Está ligada a las normas procesales, a las garantías
en ellas previstas, al tema de las nulidades procesales y
a las formalidades de los actos procesales.
No cualquier vicio procesal llevará a la declarar
fundado un recurso de casación, sino sólo aquellos que
350 Ley N° 29.497
resulten transcendentales para el proceso y que sean
capaces de modificar el sentido de la decisión final.
Entre los vicios que suelen ser frecuentes, se pueden
encontrar-
- Falta de motivación de la resolución recurrida.
- Falta de congruencia de la decisión (bajo sus
diversas modalidades)
Resulta relevante indicar que, el vicio procesal debe
ser denunciado expresamente, de lo contrario no podrá
ser materia de análisis, aunque resulte evidente.
5. Resoluciones judiciales contra las cuales es susceptible el
recurso de casación
Sólo es procedente contra-
1) Sentencias expedidas en revisión por las Cortes
Superiores.
2) Autos expedidos en revisión por las Cortes
Superiores, pero, que ponen fin al proceso.
3) Otras resoluciones que pueda señalar la ley.
6. Requisitos que debe cumplir el recurso:
6.1. Requisitos de forma
Debe ser interpuesto
a) Contra las resoluciones susceptibles de ser
recurridas a través de este recurso extraordinario.
b) Debe ser dentro del plazo de 10 días, acompañando
el recibo de pago de la tasa judicial respectiva.
Ley N° 29.497 351
c) Debe ser p r e s e n t a d o a n t e el mismo órgano
jurisdiccional que expidió la resolución impugnada.
6.2. Requisitos de fondo
a) El recurrente no debe haber consentido con la
decisión adversa de Primera Instancia, cuando ésta es
confirmada por la resolución que es objeto del recurso.
b) Debe estar sustentada en forma clara y precisa,
i n d i c a n d o la c a u s a l y la f u n d a m e n t a c i ó n q u e le
corresponde a esa causal.
En ese sentido la fundamentación clara y precisa
atendiendo a la causal, significa^
Causal Debe fundamentar
Aplicación indebida. > Por qué es impertinente tal norma
Interpretación errónea > Cuál debe ser la interpretación
co
rrecta
Inaplicación > Cuál debe ser la norma material aplicable al
caso
Contravención > En qué ha consistido la afectación al debido
proceso
Infracción... > Cuál ha sido formalidad procesal incumplida
incumplida
7. Calificación del recurso
a) El órgano a n t e el cual se interpone, deberá
verificar el cumplimiento de los requisitos de forma,
concediendo o declarando la inadmisibilidad del recurso.
352 Ley N° 29.497
De concederse, el recurso sube a la Corte Suprema.
b) La Corte Suprema volverá a evaluar los requisitos
de forma, de advertir una deficiencia en su concesorio,
deberá declarar su nulidad y devolverlo a la instancia
inferior y sólo en el caso de la tasa judicial diminuta, le
concederá un plazo para que el recurrente subsane la
deficiencia.
c) Verificados los requisitos de forma, procederá a
verificar los requisitos de fondo, los que de cumplirse
dejará la causa expedita para que se le asigne fecha de
vista, para el análisis de lo que es materia de casación,
calificándolo como procedente o improcedente.
8. Efectos de la sentencia fundada
a) Si la causal se refiere a norma material, casa la
sentencia y resuelve sobre el fondo del asunto, sin
devolverlo al inferior jerárquico.
b) Si la causal es de orden procesal, dejará sin efecto
el proceso hasta el momento en que ocurrió el vicio,
devolviendo la causa al inferior jerárquico.
9. Efectos del rechazo del recurso al momento de su calificación
o al declararse infundado el recurso
Sin duda, la interposición del recurso de casación
origina u n a movilización del aparato judicial y u n a
suspensión de los efectos de la decisión contra la cual se
e s t á r e c u r r i e n d o , por ello, la n o r m a h a p r e v i s t o
determinados efectos-
a) De por medio se le aplicará u n a multa, sin
perjuicio de la condena en costos y costas.
Ley N° 29.497 353
b) Si es declarada inadmisible o improcedente la
multa era de 3 a 10 URP.
c) Si no es casada, la multa es de 1 URP, y si la
sentencia era confirmatoria la multa era de 2 URP.
354 Ley N° 29.497
ANEXO NORMATIVO
SOBRE EL RECURSO DE CASACIÓN*
TEXTO NORMATIVO SOBRE LA
CORTE SUPREMA Y LA
CASACIÓN EN LA CONSTITUCIÓN
POLÍTICA DE 1993
Artículo 139°.- Principios y Derechos de la Acción
Jurisdiccional
Son principios y derechos de la función jurisdiccional.
Inc. 3
La observancia del debido proceso y la tutela jurisdiccional.
Ninguna persona puede ser desviada de la jurisdicción prede
terminada por la ley, ni sometida a procedimiento distinto de los
previamente establecidos, ni juzgada por órganos jurisdiccionales de
excepción, ni por comisiones especiales creadas al efecto cualquie
ra de su denominación.
Inc. 5
La motivación escrita de las resoluciones judiciales en todas
las instancias, excepo los decretos de mero trámite, con mención
expresa de la ley aplicable y de los fundamentos de hecho en que
sustentan.
Inc. 6
La pluralidad de la Instancia.
* MÁRCHESE QUINTANA, Bruno. La Casación Civil. Revista Peruana
de Derecho Procesal. I, Estudio MONROY Abogados. Lima, 1997, p. 17 a 31.
Ley N° 29.497 355
Artículo 141°.- Casación
Corresponde a la Corte Suprema fallar en casación, o en
última instancia, cuando la acción se inicia en una Corte Superior
o ante la propia Corte Suprema conforme a Ley. Asimismo, conoce
en casación las resoluciones del Fuero Militar, con las limitaciones
que establece el art. 43.
Artículo 143°.- Entes jurisdiccionales
El Poder Judicial esta integrado por órganos jurisdiccionales
que administran justicia en nombre de la Nación, y por órganos que
ejercen su gobierno y administración.
Los órganos jurisdiccionales son: la Corte Suprema de Justicia
y las demás Cortes y juzgados que determine su ley orgánica.
Artículo 144°.- Órgano máximo del Poder Judicial
El Presidente de la Corte Suprema lo es también del Poder
Judicial. La Sala Plena de la Corte Suprema es el órgano máximo
de deliberación del Poder Judicial.
356 Ley N° 29.497
TEXTO NORMATIVO SOBRE LA CORTE
SUPREMA EN LA LEY ORGÁNICA DEL PODER
JUDICIAL
Artículo 28°.- Competencia de la Corte Suprema
La competencia de la Corte Suprema se extiende a todo el
territorio de la República. Su sede es la Capital de la misma.
Artículo 29°.- Composición
La Corte Suprema está integrada por 18 Vocales Supremos,
distribuidos de la siguiente forma:
1. El Presidente de la Corte Suprema;
2. El Vocal Jefe de la Oficina de Control de la Magistratura;
3. Un Vocal integrante del Consejo Ejecutivo del Poder
Judicial;
4. Los demás Vocales integrantes de las Salas Jurisdiccionales*
* Artículo modificado por el Artículo 1 de la Ley N°
26898, publicada el 15-12-97, cuyo texto es el siguiente:
"Artículo 29°.- La Corte Suprema de Justicia de la
República está integrada por Vocales Supremos Titulares y por
Vocales Supremos Provisionales que ocupen cargos en casos
de vacancia, licencia e impedimento de sus titulares o por la
creación de Salas Especializadas Transitorias y actuarán
distribuidos de la siguiente forma:
1. El Presidente de la Corte Suprema
2. El VocalJefe de la Oficina de Control de la Magistratura
3. Los Vocales de las Salas Especializadas Permanentes
y los de las Salas Especializadas Transitorias. **
** De conformidad con el Artículo 2 de la Ley N° 27362,
Ley N° 29.497 357
publicada el 31-10-2000, se reestablece la vigencia del texto
original del Artículo 29 Texto Único Ordenado (TUO) de la Ley
Orgánica del Poder Judicial, aprobado por Decreto Supremo
N° 017-93-JUS, cuyo texto es el siguiente:
"Artículo 29°.- La Corte Suprema está integrada por 18-
Vocales Supremos, distribuidos de la siguiente forma:
1. El Presidente de la Corte Suprema;
2. El VocalJefe de la Oficina de Control de la Magistratura;
3. Un Vocal integrante del Consejo Ejecutivo del Poder
Judicial;
4. Los demás Vocales integrantes de las Salas
Jurisdiccionales ".
Artículo 30°.- Salas Especializadas
"El trabajo jurisdiccional de la Corte Suprema se distribuye en
Salas Especializadas Permanentes y Transitorias de cinco Vocales
cada una, presidida por los que designe el Presidente de la Corte
Suprema en materia Civil, Penal y de Derecho Constitucional y
Social."*
* Artículo vigente, conforme a la modificatoria del Artículo
2 de la Ley N° 26695, publicada el 03.12.96.
Artículo 31°.- Instancia de fallo. Derogado
La Corte Suprema conoce como órgano de instancia de fallo
los siguientes procesos:
a) Los iniciados en las Cortes Superiores;
b) Los de materia constitucional;
c) Los originados en la propia Corte Suprema; y,
d) Los demás que señala la ley.*
* Artículo derogado por la Tercera Disposición Derogatoria de la Ley N°
29364.
358 Ley N° 29.497
Artículo 32°.-Casación
La Corte Suprema conoce de los procesos en vía de casación
con arreglo a lo establecido en la ley procesal respectiva.
"Conoce igualmente en vía de casación, las sentencias expedidas
por las Salas de Familia en cualquier materia de su competencia e
independientemente de la Ley que norme el proceso respectivo.
En cualquier caso, el recurso debe reunir los requisitos de
forma y fondo establecidos por el Código Procesal Civil."*
* Párrafo agregado por el Artículo 2 de la Ley N° 27155,
publicada el 11-07-99.
Artículo modificado por la Ley N° 29364 con el siguiente
texto:
Art. 32°.- Competencia
La Corte Suprema conoce:
a) De los recursos de casación con arreglo a la ley
procesal respectiva;
b) de las contiendas de competencia entre jueces de
distritos judiciales distintos:
c) de las consultas cuando un órgano jurisdiccional re-
suelve ejerciendo el control difuso.
d) de las apelaciones prescritas en el segundo párrafo del
artículo 292 cuando la sanción es impuesta por una sala
superior; y,
e) de la apelación y la consulta prevista en los artículos 93°
y 95° del Código Procesal Constitucional, respectivamente. *
Artículo 33 o - Competencia de las Salas Civiles
Las Salas Civiles conocen:
1. De los recursos de apelación y de casación de su competencia;
2. De las contiendas de competencia y de los conflictos de
autoridad, conforme al Código Procesal Civil; modifícado por la
Ley N° 29.497 359
Ley N° 29364, con el siguiente texto:
De las contiendas de competencia conforme al Código
Procesal Civil.
3. De los procesos de responsabilidad civil contra los Vocales
de la propia Corte Suprema y de las Cortes Superiores y contra
miembros del Consej o Supremo de Justicia Militar y otros funcionarios,
conforme a la Constitución y las leyes, en primera instancia;*
Derogado
4. En primera instancia de las acciones contencioso-
administrativas, en los casos que la ley así lo establece.* Derogado
5. De los demás procesos que señala la ley.* Derogado
Artículo 34°.- Competencia de las Salas Penales
Las Salas Penales conocen:
1. El recurso de apelación en procesos sentenciados por las
Cortes Superiores en materia penal, que sean de su competencia:
2. De los recursos de casación conforme a ley:
3. De las contiendas y transferencias de competencia, conforme
a ley;
4. De la investigación y juzgamiento de los delitos que se
imputan contra los funcionarios comprendidos en el Art. 122° de la
Constitución, Fiscales y Vocales Superiores, Vocales Supremos de
la Sala Suprema Penal Militar, Policial, Fiscales Supremos Penales
y Militares y Policiales, Penales, Militares, Policiales y contra los
demás funcionarios que señala la ley, conforme a las disposiciones
legales pertinentes;*
5. De las extradiciones activas y pasivas;
6. De los demás procesos previstos en la ley.
* Artículo modificado por la Segunda Disposición Modificatoria de la Ley
N° 29364.
* Inciso derogado por la Tercera Disposición Derogatoria de la Ley N° 29364.
360 Ley N° 29.497
Artículo 35°.- Sala de Derecho Constitucional y Social.
Competencia
La Sala de Derecho Constitucional y Social conoce:
1. En última instancia de las acciones de Hábeas Corpus y
Amparo;* Derogado por la tercera Disposición Derogatoria de
la Ley n° 29364
2. Del recurso de apelación de las resoluciones dictadas por
las Salas Civiles Supremas y Superiores, en las acciones contencioso-
administrativas que ellas conocen en primera instancia; Derogado
3. De las contiendas de competencia y de los conflictos de
autoridad que le son propios; modificado por la Ley N° 29364, en el
siguiente texto:
De las consultas conforme al Código Procesal
Constitucional;
4. De los recursos de casación en materia de Derecho Laboral
y Agrario cuando la ley expresamente lo señala;
5. En última instancia de los procesos promovidos por acción
popular conforme al Art. 295 de la Constitución, y por responsabilidad
civil en los casos señalados en el inciso 3) del artículo 33 de esta Ley;
Modificado por la Ley 29364 con el siguiente texto:
De la apelación prevista en el artículo 93° del Código
Procesal Constitucional
6. Del recurso de casación en las acciones de expropiación,
conforme a ley;
7. En Segunda Instancia de los procesos de responsabilidad
civil resueltos por la Sala Civil Suprema; * Derogado; y
8. De los demás asuntos que establece la ley.
* Inciso derogado por la Tercera Disposición Derogatoria de la Ley N°
29364.
Ley N° 29.497 361
TEXTO NORMATIVO SOBRE LA
CASACIÓN EN EL CÓDIGO PROCESAL CIVIL
CAPÍTULO IV
CASACIÓN
Artículo 384°.- Fines de la casación
El recurso de casación tiene por fines esenciales la correcta
aplicación e interpretación del derecho objetivo y la unificación de la
jurisprudencia nacional por la Corte Suprema de Justicia. (Modificado
por la Ley N° 29364)
Artículo 385°.- Resoluciones contra las que procede el
recurso. Derogado por la Ley N° 29364
Sólo procede el recurso de casación contra:
1. Las sentencias expedidas en revisión por las Cortes
Superiores;
2. Los autos expedidos por las Cortes Superiores que, en
revisión, ponen fin al proceso; y
3. Las resoluciones que la ley señale.
Artículo 386°.- Causales
Son causales para interponer recurso de casación:
1. La aplicación indebida o la interpretación errónea de una
norma de derecho material, así como de la doctrina jurisprudencial;
2. La inaplicación de una norma de derecho material o de la
doctrinajurisprudencial; o
3. La contravención de las normas que garantizan el derecho
a un debido proceso, o la infracción de las formas esenciales para la
eficacia y validez de los actos procesales.
362 Ley N° 29.497
Está incluida en el inciso 1 la causal de aplicación indebida del
Artículo 236 de la Constitución. (Modificadopor la Ley N°29364)
Artículo 387°.- Requisitos de forma
El recurso de casación se interpone:
1. Contra las resoluciones enumeradas en el Artículo 385;
2. Dentro del plazo de diez días, contado desde el día siguiente
de notificada la resolución que se impugna, acompañando el recibo
de pago de la tasa respectiva; y
3. Ante el órgano jurisdiccional que expidió la resolución
impugnada. (Modificado por la Ley N° 29364).
Artículo 388°.- Requisitos de fondo
Son requisitos de fondo del recurso de casación:
1. Que el recurrente no hubiera consentido previamente la
resolución adversa de primera instancia, cuando ésta fuere confirmada
por la resolución objeto del recurso;
2. Que se fundamente con claridad y precisión, expresando en
cuál de las causales descritas en el Artículo 3 86 se sustenta y, según
sea el caso:
2.1. Cómo debe ser la debida aplicación o cuál la interpretación
correcta de la norma de derecho material;
2.2. Cuál debe ser la norma de derecho material aplicable al
caso; o
2.3. En que ha consistido la afectación del derecho al debido
proceso o cuál ha sido la formalidad procesal incumplida.
(Modificado por la Ley N° 29364).
Artículo 389°.- Casación por salto. Derogado por la Ley
N° 29364
Procede el recurso de casación contra las sentencias de
primera instancia, cuando las partes expresan su acuerdo de
Ley N° 29.497 363
prescindir del recurso de apelación, en escrito con firmas legalizadas
ante el Secretario de Juzgado.
Este acuerdo sólo es procedente en los procesos civiles en los
que no se contiendan derechos irrenunciables. En este caso el
recurso sólo podrá sustentarse en los incisos 1 y 2 del Artículo 386.
y deberá interponerse dentro del plazo que la ley concede para apelar
de la sentencia.
Artículo 390°.- Inadmisibilidad del recurso. Derogado
por la Ley N° 29364
El órgano jurisdiccional ante el cual se interpone el recurso,
apreciará la observancia de los requisitos establecidos en el Artículo
3 87°. El incumplimiento de alguno de ellos dará lugar a la declaración
de inadmisibilidad del recurso.
Artículo 391°.- Nulidad de la resolución que admite el
recurso
Antes de la vista de la causa, la Sala de Casación respectiva
anulará la resolución que admite el recurso, si considera que no se
ha cumplido con alguno de los requisitos de forma.
"Para los fines a que se refiere el Artículo 390° y el párrafo
anterior del presente artículo, se ordenará que el recurrente subsane
en un plazo no mayor de cinco días, la omisión o defecto que se
pudiera advertir en el recibo de pago de la tasa respectiva, en las
cédulas de notificación, en la autorización del recurso por Letrado
Colegiado o en lafirmadel recurrente. Si el recurrente no cumpliera
con lo ordenado, se rechazará el recurso y, en su caso, anulará la
resolución que admita el recurso." *,**
* Párrafo agregado por el Artículo 1 de la Ley N° 27663
publicada el 08-02-2002.
** Artículo modificado por el Artículo 2 de la Ley N°
27703, publicado el 20-04-2002, cuyo texto es el siguiente:
364 Ley N° 29.497
"Artículo 391°.- Nulidad de la RESOLUCIÓN que admite
el recurso
Antes de la vista de la causa, la Sala de Casación
respectiva anulará la resolución que admite el recurso, si
considera que no se ha cumplido con alguno de los requisitos de
forma.
Para los fines a que se refiere el Artículo 390°y el párrafo
anterior del presente artículo, si el recurrente tuviere domicilio
en la sede de la Sala de Casación, se ordenará que subsane en
un plazo no mayor de cinco días, la omisión o defecto que se
pudiera advertir en el recibo de pago de la tasa respectiva, en
las cédulas de notificación, en la autorización del recurso por
Letrado Colegiado o en la firma del recurrente. Si el recurrente
no cumpliera con lo ordenado, se rechazará el recurso y, en su
caso, se anulará la resolución que admita el recurso.
Si el recurrente no tuviera fijado domicilio procesal en la
sede de la Sala de Casación, ésta tramitará la causa de manera
regular y la Sala o el Juez correspondiente ordenará la
subsanación respectiva." (Modificado por la Ley N° 29364).
Artículo 392°.- Improcedencia del recurso
Igualmente, antes de la vista de la causa, la Sala aprecia el
cumplimiento de los requisitos establecidos en el Artículo 388°. El
incumplimiento de alguno de ellos da lugar a la declaración de
improcedencia debidamente fundamentada. (Modificado por la
Ley N° 29364).
Artículo 393°.- Tramitación del recurso
La interposición del recurso suspende la ejecución de la
sentencia. Declarado admisible el recurso, la Sala tiene veinte días
para apreciar y decidir su procedibilidad. La resolución que declara
procedente el recurso, fija el día y la hora para la vista del caso. La
fecha fijada no será antes de los quince días de notificada la
Ley N° 29.497 365
resolución con que se informa a los interesados. (Modificado por
la Ley N° 29364).
Artículo 394°.- Actividad procesal de las partes
Durante la tramitación del recurso, la actividad procesal de las
partes se limita a la facultad de presentar informes escritos y un sólo'
informe oral durante la vista de la causa. El único medio de prueba
procedente es el de documentos que acrediten la existencia de
doctrina jurisprudencial; o de la ley extranjera y su sentido, en los
procesos sobre derecho internacional privado.
Si se nombra o cambia representante procesal, debe acreditarse
tal situación. (Modificado por la Ley N° 29364).
Artículo 395°.- Plazo para sentenciar
La Sala expedirá sentencia dentro de cincuenta días contados
desde la vista de la causa.
Artículo 396°.- Sentencia fundada y efectos del recurso
Si la sentencia declara fundado el recurso, además de declararse
la nulidad de la sentencia impugnada, la Sala debe completar la
decisión de la siguiente manera:
1. Si se trata de las causales precisadas en los puntos 1 y 2 del
Artículo 386, resuelve además según corresponda a la naturaleza del
conflicto de intereses, sin devolver el proceso a la instancia inferior.
2. Si se trata de la causal precisada en el inciso 3 del Artículo
386°, según sea el caso:
2.1. Ordena que el órgano jurisdiccional inferior expida un
nuevo fallo.
2.2. Declara insubsistente lo actuado hasta el folio en que se
cometió el vicio que determinó la sentencia casatoria.
2.3. Declara insubsistente la sentencia apelada y que el Juez
que la expidió lo haga nuevamente.
366 Ley N° 29.497
2.4. Declara insubsistente la sentencia apelada y nulo lo
actuado hasta el folio en que se cometió el vicio que determinó la
sentencia casatoria.
2.5. Declara insubsistente la sentencia apelada, nulo lo actuado
e inadmisible o improcedente la demanda.
En cualquiera de estos casos, la sentencia casatoria tendrá
fuerza obligatoria para el órgano jurisdiccional inferior. (Modificado
por la Ley N° 29364).
Artículo 397°.- Sentencia infundada
La sentencia debe motivar los fundamentos por los que declara
infundado el recurso cuando no se hayan presentado ninguna de las
causales previstas en el Artículo 386.
La Sala no casará la sentencia por el sólo hecho de estar
erróneamente motivada, si su parte resolutiva se ajusta a derecho.
Sin embargo, debe hacer la correspondiente rectificación.
Artículo 398°.- Multa por recurso inadmisible.
Improcedente o infundado. Derogado por la Ley N° 29364
Si el recurso fuese denegado por razones de inadmisibilidad o
improcedencia, la Sala que lo denegó condenará a quien lo interpuso
al pago de una multa no menor de tres ni mayor de diez Unidades de
Referencia Procesal.
Si concedido el recurso la sentencia no fue casada, el recurrente
pagará una multa de una Unidad de Referencia Procesal.
La referida multa se duplicará si el recurso fue interpuesto
contra una resolución que confirmaba la apelada.
El pago de la multa será exigido por el Juez de la demanda.
Artículo 399°.- Costas y costos por recurso inadmisible,
improcedente o infundado. Derogado por la Ley N° 29364
Si el recurso fuese declarado inadmisible, improcedente o
Ley N° 29.497 367
infundado, quien lo interpuso sufrirá la condena de costas y costos
originados en la tramitación del recurso.
Las costas y costos serán fijados y exigidos por el Juez de la
demanda.
Artículo 400°.- Doctrina jurisprudencial
Cuando una de las Salas lo solicite, en atención a la naturaleza
de la decisión a tomar en un caso concreto, se reunirán los vocales
en Sala Plena para discutirlo y resolverlo.
La decisión que se tome en mayoría absoluta de los asistentes
al Pleno constituye doctrina jurisprudencial y vincula a los órganos
jurisdiccionales del Estado, hasta que sea modificada por otro pleno
casatorio.
Si los Abogados hubieran informado oralmente a la vista de la
causa, serán citados para el pleno casatorio.
El pleno casatorio será obligatorio cuando se conozca que otra
Sala está interpretando o aplicando una norma en un sentido
determinado.
El texto íntegro de todas las sentencias casatorias y las
resoluciones que declaran improcedente el recurso, se publican
obligatoriamente en el diario oficial, aunque no establezcan doctrina
jurisprudencial. La publicación se hace dentro de los sesenta días de
expedidas, bajo responsabilidad. (Modificadopor la Ley N°29364).
368 Ley N° 29.497
TÍTULO II
PROCESOS LABORALES
CAPÍTULO I
PROCESO ORDINARIO LABORAL
Artículo 42°.- Traslado y citación a audiencia de
conciliación
Verificados los requisitos de la demanda, eljuez emite resolución
disponiendo:
a) La admisión de la demanda;
b) La citación a las partes a audiencia de conciliación, la cual
debe ser fijada en día y hora entre los veinte (20) y treinta (30) días
hábiles siguientes a la fecha de calificación de la demanda; y
c) el emplazamiento al demandado para que concurra a la
audiencia de conciliación con el escrito de contestación y sus
anexos.
Introducción
La conciliación es el acuerdo a que llegan las partes
sobre sus derechos mediante la intervención de un
t e r c e r o , q u e p u e d e ser u n j u e z , u n f u n c i o n a r i o
administrativo o un tercero 1 . Y lo que caracteriza a la
d i s c i p l i n a l a b o r a l es la b ú s q u e d a c o n s c i e n t e de
r e s o l u c i o n e s t r a n s a c c i o n a l e s p a r a e v i t a r q u e la
controversia entre trabajadores y empresarios degenere
en enfrentamiento abierto y en caos social.
1. Conf. Ruprecht, "Los principios", pág. 54.
Ley N° 29.497 369
No o b s t a n t e toda transacción p a r a ser válida
requiere en principio, de homologación por parte de la
autoridad judicial o, en su caso, administrativa en el
período conciliatorio previo a la etapa de litis.
Desde el punto de vista práctico, la conciliación se *
nos presenta como un acto procesal complejo en el que,
normalmente, se conjugan las figuras del desistimiento,
el allanamiento y la transacción, bajo el control directo
del Tribunal que da validez al acuerdo mediante auto
homologatorio 2 .
1. Homologación
La homologación consiste en la confirmación o aval
que el juez da a ciertos actos y convenios de las partes
para hacerlos más solemnes y eficaces3.Y dentro de la
disciplina laboral, la importancia de tal acto es que
reviste a la transacción con los efectos legales de la cosa
juzgada.
La ley laboral impone, en consecuencia, al órgano
homologante un examen de mérito del acuerdo el que
sólo es pasible de aval cuando se advierta que, mediante
el avenimiento, se ha alcanzado una justa composición
de los derechos e intereses de las partes.
En principio, los m a g i s t r a d o s l a b o r a l e s y el
organismo ministerial no están autorizados a emitir
auto homologatorio cuando adviertan: a) la posibilidad
de afectar derechos irrenunciablesi b) carezcan de base
2. POSE, Ob. cit., p. 170
3. POSE, "Conciliación", p. 101.
3 70 Ley N° 29.497
para dictar resolución fundada y c) crean factible u n a
situación de colusión o fraude que afecte el patrimonio
público y/o el orden social.
Cabe aclarar que la figura ha merecido severas
críticas que perturban su eficacia axiológica, tales como:
a) el interés empresario por dilatar los pagos lo más
posible, acudiendo al avenimiento sólo cuando se halla
convencido de que la sentencia es inminente y h a de serie
desfavorable; b) el accionar de los l e t r a d o s q u e ,
f r e c u e n t e m e n t e , e x a g e r a n las p r e t e n s i o n e s de los
trabajadores con la finalidad de transigir por porciones
cabalísticas; c) la existencia de desigualdad económica
entre los litigantes que agobia a la parte más débil y d) la
morosidad judicial. 4
LA CONCILIACIÓN
1. Concepto
La conciliación extrajudicial es u n mecanismo
alternativo de solución de conflictos, por el cual las
partes involucradas en un conflicto de intereses acuden
a un centro de conciliación para que con la presencia y
ayuda de un tercer llamado conciliador arriben a un
acuerdo que ponga fin al conflicto presente.
Debe quedar en claro que el conciliador sólo facilitará
el arribo de soluciones propuestas por las partes, no h a r á
el papel de un juez, es decir no decidirá sobre el conflicto.
4. POSE,Ob. cit, p. 171.
Ley N° 29.497 371
Sólo en casos de imposibilidad de las p a r t e s ,
propondrá a las partes fórmulas no obligatorias.
2. Nociones generales
¿Qué es la conciliación?
La conciliación es u n método a l t e r n a t i v o de
resolución de conflictos mediante el cual una tercera
persona neutral e imparcial el conciliador ayuda a las
partes en conflicto a encontrar una solución consensual
y satisfactoria para ambas, proponiéndoles, si fuera
necesario, fórmulas de arreglo que éstas pueden rechazar
o aceptar.
¿A qué se denomina métodos alternativos de resolución
de conflictos?
Son métodos que p e r m i t e n evitar los procesos
judiciales y otros adversariales en los cuales las partes
se enfrentan en su afán de terminar el conflicto. Dentro
de estos métodos alternativos se encuentran, entre otros,
la negociación, el arbitraje, la mediación, la conciliación,
el minijuicio, la evaluación neutral, la evaluación de un
experto o el alquiler de un juez. De todos éstos, los más
conocidos son la negociación, el arbitraje, la mediación y
la conciliación,
Hay algunas diferencias conceptuales y procesales
entre los últimos tres método Podemos definir las más
importantes de la siguiente manera" En la conciliación,
las partes intentan llegar a un acuerdo con ayuda de un
conciliador, pero si esto no fuera posible, el conciliador
propondrá fórmulas que las partes pueden aceptar o
rechazar.
372 Ley N° 29.497
En la mediación, el mediador ayuda a las partes a
encontrar sus propias soluciones. El mediador dirige el
proceso, pero no sugiere fórmulas de solución. Las partes
deciden por sí mismas el contenido del acuerdo. De esta
forma se optimiza la "propiedad" del mismo, asegurando
un alto grado de ejecución y cumplimiento.
En el arbitraje, el arbitro impone una resolución -el
laudo- que satisface a una de las partes, pero muy r a r a
vez a ambas. El sentido de propiedad del laudo arbitral
es mínimo y su cumplimiento podría ser problemático, al
igual que las sentencias judiciales. En varios países se
h a n llevado a cabo diversos estudios e investigaciones
sobre la eficacia de estos tres métodos según el grado de
cumplimiento y/o ejecución del acuerdo. Éstos han llegado
a la conclusión de que el m á s recomendable es la
mediación.
Nosotros proponemos que la mejor conciliación es
una mediación. Es decir, que el conciliador aspire a no
proponer fórmulas conciliatorias. Sin embargo, debemos
aceptar que algunos casos requieren de la intervención
de fórmulas conciliatorias u opciones de solución.
Para cumplir eficientemente su tarea, el conciliador
debe a p l i c a r c i e r t a s t é c n i c a s q u e p u e d e n v a r i a r
ligeramente según el país y los estilos desarrollados a
t r a v é s de la práctica, pero debemos decir que son
sustancialmente las mismas. Estas técnicas se aplican a
lo largo de todo el proceso de conciliación, e inclusive
algunas de ellas desde la recepción de la solicitud para
conciliar.
3. Etapas del proceso de conciliación
El proceso de conciliación tienen once etapas, nueve
Ley N° 29.497 373
de las cuales se desarrollan en presencia de las partes y
las dos restantes están dedicadas exclusivamente a la
preparación del conciliador para la sesión y a su análisis
crítico o debriefing, luego de finalizada la conciliación.
Cada etapa tiene un objetivo, un procedimiento y las
"herramientas" o técnicas que debe usar el conciliador.
Lógicamente hay algunas técnicas que se repiten a lo
largo del todo el proceso y otras que son específicas para
cada etapa. Con el desarrollo práctico de conciliaciones
cada individuo adopta ciertos estilos y desarrolla nuevas
técnicas.
Las once etapas del proceso son-
. Preparación.
. Presentaciones.
. Relato de las partes o narración de los hechos.
. Resúmenes.
. Elaboración de la agenda.
. Exploración de los temas.
. Sesiones privadas. Negociación.
. Acuerdo.
. Cierre de la conciliación.
. Análisis crítico.
4. Preparación
En esta etapa el conciliador se prepara para la
sesión. Debe tener a su disposición los documentos
relacionados con el conflicto y decidir si los va a utilizar
en la sesión de conciliación. También debe evaluar las
c a r a c t e r í s t i c a s sociales y p e r s o n a l e s de las p a r t e s
involucradas y las implicancias de escoger uno u otro
374 Ley N° 29.497
método de comunicación. El conciliador debe conocer en
líneas generales el grado de educación, idioma y religión
(si es posible) de los participantes, con el objeto de
prepararse adecuadamente. Si se t r a t a de personas con
educación primaria, secundaria o superior, el lenguaje
del conciliador deberá responder a estas características.
Del mismo modo, si una de las partes no habla
castellano tendrá que conseguir un traductor.
El conciliador evalúa las limitaciones e importancia
del proceso de conciliación en la solución del conflicto v
la n e c e s i d a d de u n a s e s i ó n de p r e c o n c i l i a c i ó n
(especialmente en los casos de violencia familiar, cuando
concurren representantes de las partes para verificar el
grado de "poder de decisión" en el conflicto, o cuando se
trata de conciliaciones con varias partes y no queda muy
claro el papel de cada participante).
Debe prepararse la oficina y los recursos logísticos.
El conciliador tiene como objetivo general crear un
ambiente propicio para la resolución del conflicto.
Por tanto, debe estar atento a los mínimos detalles
(proveer sillas iguales para ambas partes, vasos y lapiceros
idénticos, etcétera) y, en general, analizar y tomar en
cuenta las necesidades personales de las partes y adecuar
la oficina de acuerdo a éstas.
Asimismo debe organizar equipos, herramientas y
otros recursos que pueda utilizar durante la conciliación.
Por ejemplo, calculadoras cuando se va a t r a t a r asuntos
financieros, planos, dibujos y reglamentos de construcción
cuando va a t r a t a r reclamos de edificación.
Ley N° 29.497 375
5. Objetivos
. Entender, en lo posible, el contexto del conflicto, y
planificar técnicas adecuadas para su resolución.
. Preparar a las partes para una efectiva participación
. Cubrir las necesidades específicas de las partes.
Para cumplir este objetivo el conciliador selecciona y
utiliza un lenguaje apropiado para cada una de las partes
y, en caso necesario, emplea la ayuda de intérpretes con
el fin de promover el entendimiento entre todas las
partes y el conciliador o conciliadores.
. Confirmar que la presencia de supervisores y
t e r c e r a s p e r s o n a s s e r á a c e p t a d a sólo p r e v i o
consentimiento de las partes (el conciliador debe solicitar
este consentimiento cuando las partes están en la sala de
r e c i b o o, en casos e s p e c i a l e s , en la s e s i ó n de
preconciliación).
. Planear y utilizar estrategias para salvaguardar la
seguridad de las partes y la del conciliador (especialmente
en los casos de familias donde ha existido previamente
violencia física o psicológica).
6. Procedimiento
. Llegar a la sala dé sesiones con la debida anticipación
(como mínimo quince minutos antes)
. R e v i s a r que todos los d o c u m e n t o s p a r a la
conciliación estén disponibles y/o en la sala de sesiones.
. P r e p a r a r el a m b i e n t e de la sala de sesiones
(mobiliario, agua, vasos, lapiceros, papel, pañuelos de
papel, etc.).
376 Ley N° 29.497
• Cerciorarse de que cuando lleguen las partes sean
ubicadas en diferentes salas de espera.
. Decidir la necesidad o no de una sesión de
preconciliación y revisar si las partes han asistido solas
o acompañadas (en este último caso, verificar con la otra
parte si la presencia de otras personas es aceptable).
7. Recomendaciones
. Arreglar la sala de conciliación de la forma más
cómoda y simple, sin cuadros o adornos que distraigan la
atención de los participantes.
. Proveer en lo posible una mesa redonda con sillas
cómodas e idénticas para los participantes.
. No olvidar los papeles, lapiceros, jarra con agua,
vasos y pañuelos de papel en caso de llantos de telenovela.
Regla de oro: Tenga confianza en su capacidad de conciliación y relájese
(recuerde que usted no decidirá el contenido del acuerdo).
8. Presentaciones
En la segunda etapa, el conciliador recibe y saluda
a las partes. En esta fase se inicia la sesión de conciliación
propiamente dicha.
9. Objetivos
. Establecer las reglas de comportamiento o
conducta que deberán observar las partes en la sesión.
. Establecer la autoridad que las partes confieren al
conciliador.
. Crear una atmósfera propicia para la conciliación.
Ley N° 29.497 377
Es decir, el conciliador, con la autoridad delegada
t á c i t a m e n t e por las p a r t e s al aceptar la sesión de
conciliación, establece las reglas de conducta, que deben
ser acordadas con éstas. Básicamente les explica que no
está permitido el uso de lenguaje soez, no se debe insultar,
gritar ni interrumpir, y otras recomendaciones que crea
pertinente según la clase de conflicto.
Para crear una atmósfera propicia, el conciliador
debe demostrar en todo momento su n e u t r a l i d a d e
imparcialidad, advertir las necesidades físicas y de
comunicación de las p a r t e s y t o m a r las decisiones
necesarias para satisfacerlas (por ejemplo, que estén
cómodos, que no t e n g a n frío o calor, que p u e d a n
expresarse claramente, etcétera).
Con el fin de conseguir estos objetivos, el conciliador
usa una serie de estrategias para crear "afinidad" entre
él y las partes (por ejemplo, contacto visual, lenguaje
corporal, afabilidad) y mantiene una comunicación fluida,
en la medida de lo posible.
Es imprescindible explicar con claridad el rol del
conciliador, del centro y de las partes, asegurándose que
las expectativas y objetivos de la conciliación estén
claros y sean aceptados por las partes involucradas.
Asimismo, debe esclarecerse a las partes cuáles son
los límites de confidencialidad y privacidad (por ejemplo,
el conciliador tiene la obligación de reportar delitos), así
como el carácter de "título de ejecución" del acta de
conciliación. El conciliador debe explicar con claridad la
secuencia de la sesión de conciliación y verificar que las
p a r t e s h a y a n encendido y aceptado el proceso. Es
importante que todo conciliador verifique que las partes
lo aceptan como facilitador neutral e imparcial.
378 Ley N° 29.497
10. Procedimiento
. Saludar a las partes con respeto y de acuerdo a sus
costumbres. E s t a s deben s e n t i r s e cómodas con las
palabras y hospitalidad del conciliador.
. Dar la bienvenida "formal" a las partes y agradecer
su participación en la sesión. Invitar a las partes a que se
presenten y establecer las formas apropiadas de llamadas
(no se debe forzar a las partes a usar apelativos que no les
resultan agradables o cómodos, cada uno debe ser
llamada de la forma como lo solicita. En este caso, el
conciliador no debe de t r a t a r de "homogeneizar" a las
partes" si uno quiere ser llamado señor Jaime y el otro
sólo Nico está bien; el hecho de t r a t a r de convencer a uno
u otro puede dañar significativamente la imagen de
imparcialidad del conciliador).
. Desmitificar el proceso y establecer las reglas.
E x p l i c a r con c l a r i d a d el proceso ( P r i m e r o voy a
explicarles los objetivos de esta sesión, y sus carac
terísticas- voluntario, confidencial, neutral, imparcial,
etcétera).
. Asegurar a las partes sobre la confidencialidad de
la sesión (tanto ética como legal) y explicar que el
conciliador no podrá ser llamado como testigo en un
proceso judicial ni se podrá presentar como prueba lo
que se manifieste en la conciliación.
. Explicar el proceso de u n a manera sencilla y
resumida (sólo las etapas) con un lenguaje informal y
simple. \
. Establecer una atmósfera de participación para
que las partes se animen a iniciar y entablar un diálogo.
. Preguntar si las partes tienen alguna duda o
Ley N° 29.497 379
necesitan una mayor explicación sobre algunos puntos.
Es importante aclarar a los participantes la calidad de
las actas de conciliación, es decir, su mérito ejecutivo. En
esta etapa, el conciliador debe tomarse el tiempo nece
sario para resolver las preguntas de los participantes.
. P r e g u n t a r a los participantes cuáles son sus
limitaciones de tiempo y resolver de acuerdo a estas
necesidades.
11. Recomendaciones
. Ensayar con anticipación el discurso de apertura
(no mas de cinco minutos).
. En la medida de lo posible, mostrar amabilidad.
. Hablar clara y pausadamente.
. Mencionar la experiencia adquirida en conciliación,
si se tiene. En caso contrario, no diga que es su primera
conciliación. Nunca diga algo así porque lo único que
logrará es dañar el proceso.
Regla de oro: Sea amable y utilice un lenguaje sencillo y claro.
12. Relatos de las partes o narración de los hechos
En la tercera etapa se solicita a cada una de las
partes que explique brevemente el problema o la razón
por la que está en la sesión; es decir, que diga los motivos
que la traen al centro de conciliación o a la mesa de
negociación.
Es preciso que en esta etapa -y a lo largo de toda la
sesión- el conciliador evite el uso de palabras técnico-
legales como, por ejemplo. Díganos cuáles son sus
fundamentos de hecho, o cuál es su demanda o pretensión,
380 Ley N° 29.497
o cuál es su versión o posición. No se trata de lucirse sino
de ser útil.
En esta etapa el conciliador se dedica a recabar
efectivamente la información, permitiendo a las partes
expresar adecuadamente los hechos y sus sentimientos.
Igualmente, brinda a las partes una oportunidad para
expresar libremente sus necesidades, preocupaciones y
expectativas mutuas. En todo momento debe alentar a
las partes p a r a que se escuchen con respeto y sin
interrupciones.
Debe asegurarse de que exista suficiente tiempo
p a r a i d e n t i f i c a r t o d o s los p r o b l e m a s o a s u n t o s
relacionados con el conflicto. En muchos casos, habrá
terceras personas relacionadas con el conflicto que están
ausentes. En ese caso el conciliador debe b r i n d a r
oportunidad a las partes para reconocer la existencia de
éstas, su relación con el conflicto y el hecho de que estén
ausentes.
13. Objetivos
. Brindar a las partes una oportunidad para explicar
el conflicto (desde su propio punto de vista) en presencia
del conciliador y de la otra parte.
. Obtener un conocimiento y entendimiento cabal de
los asuntos en conflicto.
.Establecer un "fondo de conocimiento común" que
forme las bases para la conversación y elaboración de la
agenda.
14. Procedimiento
. Invitar a la parte A a exponer brevemente sus
Ley N° 29.497 381
preocupaciones o las razones por las que acude a la
sesión.
. Explicar por qué la parte A empieza primero (por
ejemplo, porque solicitó la conciliación) y en todo caso la
ir r e l e v a n c i a del o r d e n p o r q u e todos t e n d r á n la
oportunidad de exponer sus ideas y sentimientos.
. Reiterar las reglas de comportamiento (por ejemplo,
no interrumpir, no gritar, no insultar).
. Pedir a la parte B que tome nota si lo cree
necesario.
. Explicar a las partes que en esta etapa se habla
directamente con el conciliador.
. Tomar notas de la exposición.
Estas notas deben ser literales y no resúmenes y
deben reflejar tanto los hechos como los sentimientos
con los cuales fueron dichos. No los sentimientos o
apreciaciones del conciliador, sino de la, parte que expone.
. Interrumpir sólo para pedir una aclaración, o si se
necesita que las partes hablen más despacio para tomar
notas en forma eficiente.
Una vez que A termina su exposición, agradecer a B
por no interrumpir y/o por su paciencia y solicitarle que
haga su exposición.
. Reiterar las reglas de comportamiento.
. Tomar notas de la exposición de B.
Una vez terminada la exposición de B, agradecer a
A por su cooperación (si es que no ha interrumpido) y en
todo caso por su paciencia (si h a interrumpido) y explicar
a ambas partes cuál es la siguiente etapa.
. Durante esta etapa es importante que el conciliador
382 Ley N° 29.497
controle efectivamente las interrupciones. Si éstas son
muy frecuentes, tendrá que reiterar a las partes el
motivo de su presencia en la reunión y las reglas de
comportamiento aceptadas por ambas, y decides que, de
continuar las interrupciones, se verá obligado a suspender
la sesión. Si las interrupciones no son significativas o
frecuentes el conciliador debe pasadas por alto y, en todo
caso, emplear el lenguaje corporal para controladas (por
ejemplo, hacer un ademán con las manos para pedir
calma).
15. Recomendaciones
. No olvidar tomar notas (muchos conciliadores se
distraen tanto con los relatos que lo olvidan).
. Escribir de manera legible.
. Hacer preguntas de aclaración sólo si es preciso.
. Utilizar técnicas integrativas.
Regla de oro: Escuche atentamente y escriba con claridad
16. Técnicas para tomar notas
Escribir exactamente lo que las partes relatan es
imposible, a no ser que se tengan conocimientos de
taquigrafía. Sin embargo, la precisión de lo manifestado
por las partes juega un papel fundamental en el desarrollo
de la conciliación. Sin embargo, no es necesario ir
corriendo a m a t r i c u l a r s e en u n curso completo de
taquigrafía.
Puede preguntar- ¿Se puede utilizar grabadoras?.
Si la r e s p u e s t a es no, en efecto, puede ser contra
producente.
Ley N° 29.497 383
Existen algunas técnicas que nos ayudan a reflejar
con precisión los hechos y sentimientos que relatan las
partes sin necesidad de una grabadora. Primero divida
la página en dos partes con un trazo vertical:
Federico Manuel
Luego, utilice símbolos (?), abreviaturas (inv., fta.,
pm), taquigrafía, frases claves (ruborizado, nervioso... ).
17. Resúmenes
En la etapa anterior el conciliador ha tomado notas
"textuales" de la narración que han hecho ambas partes,
incluyendo hechos y sentimientos. Ahora el conciliador
leerá estas notas, teniendo cuidado de no convertir en
propias las afirmaciones de las partes (para lo cual debe
usarse el "lenguaje de reportaje").
18.0bjetivos
. Demostrar a las partes que h a n sido escuchadas
activamente, sin prejuicios.
. Aclarar algunos detalles del conflicto.
. Reconocer la importancia de los hechos, así como
de los sentimientos.
. Demostrar a través del "Lenguaje, de reportaje"
que la propiedad del conflicto y de su resolución
permanece con las partes.
384 Ley N° 29.497
19. Procedimiento
. Leer un resumen de la exposición que hizo la parte
A, siempre utilizando el "lenguaje dé reportaje" (Usted
dijo, Usted explicó, etcétera), que incluye canto hechos
como sentimientos.
. Preguntar si es un resumen exacto, corregir si es
necesario, pero no aumentar datos adicionales (a no ser
que sean de extrema importancia para la aclaración de
un tema crucial para la solución del conflicto).
. Leer el resumen del informe de B, incluyendo
hechos y sentimientos y siempre empleando el "lenguaje
de reportaje".
. Preguntar si es un resumen exacto, usando el
"lenguaje de reportaje" para reafirmar que el conflicto
sigue perteneciendo a las partes y que el conciliador no
se ha parcializado.
. El conciliador debe incluir tanto los hechos como
los sentimientos con los cuales las partes hicieron su
exposición.
Esto con la finalidad de demostrar que el conciliador
no sólo h a escuchado a t e n t a m e n t e y entendido la
exposición, sino que ha notado las emociones con las que
las partes han hecho su relato.
. Mientras el conciliador lee los resúmenes, va
subrayando las "palabras claves" o asuntos comunes que
pueden considerarse dentro de la agenda.
. El c o n c i l i a d o r d e b e e v i t a r q u e se a ñ a d a n
excesivamente relatos o que se reiteren los ya hechos.
En lo posible, debe intentar un equilibrio en la
lectura de los resúmenes! es decir, si una de las partes
Ley N° 29.497 385
habló demasiado y repitió los mismos asuntos, t r a t a r de
resumidos.
. Si una de las partes insiste en añadir otros asuntos,
el conciliador debe otorgar la misma oportunidad a la
otra parte.
20. Recomendaciones
. No interpretar los relatos, leidos tal y como lo
manifestaron las partes.
. Utilizar el "lenguaje de reportaje".
. No preguntar a la parte A si está de acuerdo con lo
manifestado por B y viceversa (con esta pregunta se
posiciona y antagoniza más a las partes).
. Leer los resúmenes después de que ambas partes
hayan culminado sus relatos.
Regla de oro: Utilice, el lenguaje de reportaje y no
interprete los relatos.
Aquí ofrecemos algunos ejemplos de lenguaje de
reportaje^
Usted dijo Usted dice
Usted dijo que usted piensa
Usted afirmó
Luego explicó
Usted mencionó
Dijo que sentía
Posteriormente agregó
Usted también mencionó
Ley N° 29.497
Prosiguió diciendo
Usted manifestó
21. Elaboración de la agenda
Una de las etapas más importantes en todo proceso
de conciliación es la elaboración de la agenda.
Conciliadores y mediadores le tienen especial aversión
o rechazo.
En esta etapa el conciliador debe integrar en la
agenda las prioridades y preocupaciones de ambas
partes, sin parcializarse. De esta forma las partes la
aceptarán y entenderán su importancia.
El conciliador debe procurar incluir en la agenda los
temas comunes; es decir, aquellos temas importantes
para las partes que han sido mencionados por ambas. En
casos extremos cuando las partes no hayan mencionado
asuntos comunes- el conciliador escribirá en la agenda
un número igual de temas por cada parte.
El conciliador debe ser muy claro en explicar que el
contenido de la agenda no es definitivo y que puede
cambiarse y revisarse, si fuera necesario.
22. Concepto legal de conciliación
La ley en el artículo 5o nos señala que, la Conciliación
Extrajudicial es una institución que se constituye como
un mecanismo alternativo para la solución de conflictos,
por el cual las partes acuden ante un Centro de
Conciliación o al Juzgado de Paz Letrado a fin que se les
asista en la búsqueda de una solución consensúal al
conflicto.
Ley N° 29.497 387
23. Clases de conciliación en el Perú
a) Conciliación Judicial.- Es la que se realiza como
una de las etapas obligatorias del proceso judicial, en
todos los procesos de conocimiento q u i é r a s e decir
(SUMARÍSIMO, ABREVIADO Y DE CONOCIMIENTO), ésta,
d e p e n d i e n d o del t i p o de p r o c e s o p u e d e d a r s e
conjuntamente con otras diligencias procesales como
saneamiento, pruebas e inclusive sentencia, en una sola
sesión.
b) Conciliación Administrativa.- Es la conciliación
que se r e a l i z a a n t e las d i v e r s a s e n t i d a d e s de la
administración pública, así tenemos la que se realiza
ante el Ministerio de Trabajo, -con la particularidad de
que la- inasistencia del invitado (empresa-principal-
empleador) es sancionada; las que se realizan a n t e
INDECOPL etc.
c) Conciliación Extrajudicial.- Es la que se realiza
fuera de p r o c e s o j u d i c i a l , f u e r a de los ó r g a n o s
jurisdiccionales, antes de - iniciarse un proceso judicial,
constituyendo un requisito de admisibilidad de cualquier
proceso judicial, en n u e s t r o país se iba a aplicar
obligatoriamente en toda la república a partir del 14 de
Enero del año 2001, aunque como proyectos pilotos solo
empezó a aplicarse desde el mes de noviembre del año
2001, entre otros en el Cono Norte de Lima, Arequipa y
desde el 01 de Marzo del 2001, en Lima de manera
obligatoria.
24. Características de la conciliación
Entre las características principales tenemos
(Ormachea, 1999):
388 Ley N° 29.497
a) Vinculación consensual.- La conciliación es un
proceso consensual por el cual las p a r t e s a d o p t a n
libremente un acuerdo (compromiso) determinado. El
acuerdo es vinculante - obligatorio- sólo si las partes lo
h a n aceptado libremente.
b) Voluntariedad.- La conciliación es un mecanismo
voluntario por el cual las partes libremente participan
de un proceso de conciliación y exploran diversas
alternativas de solución de conflictos. La voluntariedad
sufre variaciones d e p e n d i e n d o del tipo de modelo
conciliatorio por el que haya optado el legislador. El
código Procesal Civil ha legislado a favor de la realización
de la Audiencia de Conciliación como fase obligatoria del
proceso. La Ley de Conciliación Extrajudicial 26872 ha
establecido que la conciliación extrajudicial debería
agotarse n e c e s a r i a m e n t e • porqué será requisito de,
procedibilidad desde el 14 de enero del 2000.
c) Terceros.- El t e r c e r o confiliador es elegido
libremente por aquellos que necesitan la intervención
del mismo, salvo, en caso de la conciliación procesal
donde las partes no eligen a los magistrados del proceso
encargados de cumplir funciones conciliatorias.
d) Conocimiento del Fenómeno conflictivo por parte
del tercero.- A nivel institucionalizado el conciliador es
una persona especializada en técnicas de conciliación y
resolución de conflictos. Esta característica no- está
presente necesariamente cuando se asigna esta función
a personas que forman parte de una categoría profesional..
Por ejemplo^ abogados, asistentes sociales, fiscales, jueces,
psicólogos, etc
e) Informalidad.- La conciliación es un procedimiento
informal y práctico que no requiere de mayor formalidad
Ley N° 29.497 389
p a r a el logro de un acuerdo. La conciliación quiere
justamente evitar que el procedimiento sea alambicado
y lento.
f) Naturaleza de procedimiento.- El procedimiento
conciliatorio es muy libre en cuanto a la presentación de
p r u e b a s , a r g u m e n t o s e i n t e r e s e s . No h a y fases ni
momentos definidos que impidan usar cualquier tipo de
información. En algunos casos las p r u e b a s no son
necesarias. A nivel procesal la audiencia de conciliación
se realiza antes de la actuación de pruebas.
g) Resultado.- Las partes con la gestión del tercero
conciliador busca un acuerdo mutuamente satisfactorio.
h) Privado.- La conciliación es un acto esencialmente
privado donde se encuentran los directamente implicados
en el conflicto. La privacidad promueve que las partes se
expresen solamente entre aquellos directamente aludidos
por la situación conflictiva. A su vez, la privacidad se
e n c u e n t r a c o m p l e m e n t a d a por el p r i n c i p i o de
confidencialidad que es requisito vital para promover el
intercambio abierto y franco de información entre las
partes. Por la privacidad y confidencialidad, todos los
partícipes de la audiencia conciliatoria están obligados
a no compartir la información producida durante el acto
conciliatorio (atr. 2 a y 8 a de la Ley 26872).
A nivel procesal este principio colisiona con la
publicidad de las audiencia procesales (arts. 472 a y 206
CPC y art. 10 a LOPJ)
i) Control del proceso.- El proceso queda a cargo del
conciliador quien fomenta una relación cooperativa y
horizontal entre las partes. Las partes, por otro lado, son
las únicas que tiene el poder de solucionar definitivamente
el conflicto a través de un acuerdo. Por lo tanto, las
i
390 Ley N° 29.497
p a r t e s y el conciliador c o m p a r t e n el control de la
conciliación.
25. La conciliación extrajudicial como etapa previa al proceso
judicial
El carácter obligatorio que se le da al procedimiento
de conciliación extrajudicial, h a sido objeto de debate.
No sólo en nuestro país sino también en otras legislaciones
como en Argentina y Colombia. En estos países, como en
el nuestro en que no existe u n a cultura de la negociación
y que sin embrago está muy arraigado al criterio del
litigio, es necesaria esta obligatoriedad a fin de que el
sistema inicialmente funcione.
Debemos tener en cuenta que la obligación es de
acudir, antes del poder judicial, a un centro de conciliación
a procurar u n a solución consensual al problema que
afrontan las partes. No es obligatoria la conciliación,
sino seguir el procedimiento, i n t e n t a r conciliar. Lo
contrario sería q u i t a r el carácter consensual de la
institución.
A u n cuando no se llegue a conciliar en dicho
procedimiento, al menos se logrará un acercamiento de
las partes, lo que hará más fácil la labor del magistrado
en la eventualidad que se inicie un proceso judicial.
La obligatoriedad a la que alude la Ley se refiere a
la obligación de la concurrencia previa al proceso y está
dirigida a crear la oportunidad para conciliar sin "obligar"
a que se llegue al acuerdo conciliatorio mismo. La
conciliación no es juicio, no es un proceso, es simplemente
un acto y su resultado puede ser positivo o negativo.
La ley no propicia, por tanto, "la obligación de
Ley N° 29.497 391
conciliar" sino como -lo señala la ley argentina- lo que
hace es promover "la comunicación directa entre las
partes para la solución extrajudicial de la controversia".
Adicionalmente, es i m p o r t a n t e destacar que la
obligatoriedad de la conciliación es la única manera de
lograr que la ley no se convierta en una declaración lírica
con n i n g u n a o escasa utilización en la realidad. La
obligatoriedad en e s t a e t a p a preproceso p e r m i t i r á
demostrar que la conciliación funciona de manera mas
efectiva, evitando largos y costosos procesos judiciales y
haciendo posible un cambio en la mentalidad de las
p e r s o n a s q u e lleve a i n s t i t u c i o n a l i z a c i ó n de la
conciliación. Su objetivo es, por consiguiente, hacer
posible la solución de conflictos de m a n e r a masiva
(Martinez Coco).
La obligatoriedad de la conciliación en nuestra ley
se refiere en estricto, a la obligatoriedad que tenemos
los justiciables de adjuntar con la demanda el acta de
conciliación sin acuerdo, como requisito de admisibilidad,
que da muestra de nuestro intento conciliatorio.
Actualmente la obligatoriedad esta vigente en-
1. Lima
2. Arequipa
3. Trujillo
4. Cono Norte de Lima
En los demás lugares la conciliación es facultativa
no obligatoria.
26. Principios generales de la conciliación extrajudicial
Se pueden definir los principios como las directivas
392 Ley N° 29.497
a las líneas métricas de las cuales se h a n desarrollado las
instituciones; podemos decir que es un fenómeno social,
que se organiza con una finalidad pública (la justicia con
base de la paz entre los individuos), pero se disciplina en
miras del interés individual.
La justicia es la base de paz entre los individuos y
por ende el Estado mismo como superestructura de la
sociedad civil, como entendemos-en términos generales
por cultura de paz aquella forma de vida de un pueblo o
conjunto de personas que conviven organizadamente
fuera del clima de violencia.
Dentro de nuestro ordenamiento de la ley 26872, se
consagran varios principios rectores de corte ético que
aseguren el adecuado desarrollo de la conciliación como
una institución que propicie una cultura de paz en el
país.
La finalidad de conciliación es propiciar una cultura
de p a z , p a r a p r o m o v e r u n a sociedad m á s j u s t a ,
democrática y tolerante basada en el consenso, fomentar
acuerdos justos y equitativos para las partes y la sociedad
en general, defender el interés público, de terceros y
aquellas personas no representadas en la conciliación
con el fin de resolver un conflicto; mejorar el nivel de
justicia y brindar a los ciudadanos la posibilidad de ser
protagonistas en la resolución de sus propios conflictos.
P r o m o v e r u n proceso de r e s o l u c i ó n de conflictos
participativo y pedagógico a través del cual el conciliador
c o n s i d e r a q u e t a l e d u c a c i ó n y p a r t i c i p a c i ó n son
importantes no sólo para resolver el conflicto específico,
sino para preparar a las partes a manejar futuros conflictos
en una forma mas productora y creativa.
Ofrecer un medio adicional para mejorar el acceso a
Ley N° 29.497 393
la justicia de un mayor número de ciudadanos. Para
efectos de la aplicación del art. 2a de la Ley, debe tenerse
en c u e n t a de m a n e r a preferencial, el seguimiento
contenido de los principios enunciados-
(art. 2a Regí.)
a) EQUIDAD
Debe ser concebida como el sentido de la justicia
aplicada a cada caso particular, materia de conciliación.
b) LA VERACIDAD
Está dirigida a la búsqueda de lo querido realmente
por las partes y se refleja en el acuerdo conciliatorio al
que llegarán de manera libre, como la mejor solución
para ambas.
c) LA BUENA FE
Se entiende como la necesidad de que las partes
procedan de manera honesta y leal, confiando en que
será la conducta en el procedimiento de conciliación.
d) LA CONFIDENCIALIDAD
Supone que, tanto el conciliador como las partes,
deben guardar absoluta reserva de todo lo sostenido o
propuesto.
e) LA IMPARCIALIDAD Y LA NEUTRALIDAD
Son garantías de seguridad y justicia. La intervención
del conciliador durante el procedimiento de conciliación
será sin identificación alguna con los intereses de las
partes.
f) LA LEGALIDAD
Expresa la conformidad del acuerdo conciliatorio al
que arriben las partes, con el ordenamiento jurídico.
394 Ley N° 29.497
g) LA CELERIDAD
Es consustancial al procedimiento de conciliación,
permitiendo la solución pronta y rápida del conflicto .
h) LA ECONOMÍA
Está dirigida a que las partes eliminen el tiempo,
que les demandaría estar involucradas en un proceso
judicial, ahorrando los costos de dicho proceso.
1. Antecedentes
La Ley N° 26872, Ley de Conciliación se promulgo
con fecha 12 de noviembre del año 1997, declarando de
interés nacional la institucionalización y desarrollo de la
Conciliación como mecanismo alternativo de solución de
conflictos, como medio de propiciar u n a cultura de paz,
siguiendo los principios éticos de equidad, veracidad,
buena fe, confidencialidad, imparcialidad, neutralidad,
legalidad, celeridad y economía, enmarcada dentro la
"Autonomía de la Voluntad", como institución consensual
que promueve llegar a acuerdos adoptados que obedezcan
única y exclusivamente a la voluntad de las partes y en
tanto la Conciliación no constituye acto jurisdiccional.
2. La conciliación
La Conciliación Extrajudicial es definida por la
norma como una institución que se constituye como u n
mecanismo alternativo para la solución de conflictos,
por el cual las p a r t e s a c u d e n a n t e u n Centro de
Conciliación o al Juzgado de Paz Letrado a fin que se les
asista en la búsqueda de u n a solución consensual al
conflicto.
La Ley establece que el procedimiento conciliatorio
Ley N° 29.497 395
es un requisito de admisibilidad para los procesos que
comprenden pretensiones determinadas o determinables
que versen sobre derechos disponibles de las partes
también lo son las que versen sobre alimentos, régimen
de v i s i t a s , t e n e n c i a , l i q u i d a c i ó n de s o c i e d a d de
gananciales y otras que se deriven de la relación familiar.
No procede la conciliación extrajudicial cuando la
p a r t e emplazada domicilia en el extranjero! en los
procesos contencioso administrativos! en los procesos
cautelares! de ejecución! de garantías constitucionales!
Tercerías, ni tampoco en los casos de violencia familiar,
ni cuando se trate de derechos y bienes de incapaces a
que se refieren los Artículos 43 y 44 del Código Civil.
Sin embargo, no obstante la obligatoriedad de la
conciliación, ésta es facultativa en aquellos asuntos en
los que el Estado sea parte y se encuentran excluidas
temporalmente de la obligatoriedad las materias sobre
derechos de familia y laboral.
Uno de los elementos mas relevantes de la Ley de
Conciliación es la confidencialidad, es decir que los que
participan en la Conciliación deben mantener reserva de
lo actuado y, por consecuencia, nada de lo que se, diga
o proponga tendrá valor probatorio.
El procedimiento de Conciliación a que se contrae la
Ley se realiza de modo independiente de aquel que
regula el Código Procesal Civil.
3. Las materias conciliables
La Ley establece como materia de Conciliación a las
pretensiones determinadas o determinables que versen
sobre derechos disponibles de las partes, así como las
que versen sobre alimentos, régimen de visitas, tenencia,
396 Ley N° 29.497
liquidación de sociedad de gananciales y otras que se
deriven de la relación familiar, debiendo el conciliador
tener en cuenta el interés superior del niño, en estos
casos.
La conciliación en materia laboral se lleva a cabo
respetando la irrenunciabilidad de los derechos del
trabajador reconocidos por la Constitución y la ley y' no
se someten a conciliación las controversias sobre hechos
que se refieran a la comisión de delitos o faltas, con
excepción a las controversias relativas a la cuantía de la
reparación civil derivada de la comisión de delitos o
faltas, la misma que será facultativa en cuanto ella no
hubiera sido fijada por resolución judicial firme.
4. El procedimiento
La Audiencia, de Conciliación es una y se realiza en
una AUDIENCIA ÚNICA, la misma que comprende la
sesión o sesiones necesarias para el cumplimiento de los
fines previstos en la ley. El plazo de la Audiencia de
Conciliación es de treinta (30) días calendario contados
a partir de la última citación a las partes y puede ser
prorrogado por acuerdo de las partes.
Recibida la solicitud el Centro de Conciliación
designa al conciliador y este a su vez invita a las partes
dentro de los cinco días hábiles siguientes; debiendo
llevarse a cabo la Audiencia dentro de los diez días
hábiles contados a partir de la entrega de la última
invitación a las partes. Las partes pueden también
solicitar la Conciliación Extrajudicial en forma conjunta
o individual, con arreglo a las reglas generales de
competencia establecidas en el Artículo 14 del Código
Procesal Civil.
La concurrencia a la Audiencia de Conciliación es
Ley N° 29.497 397
personal; salvo las personas que conforme a ley deban
actuar a través de representantes legales! y en el caso de
personas domiciliadas en el extranjero solo se admite el
apersonamiento a la Audiencia de Conciliación a través
de apoderado o tratándose de personas jurídicas, de sus
representantes legales en el país.
La Conciliación, finalmente, se da por concluida
cuando hay acuerdo total de las partes! acuerdo parcial!
falta de acuerdo! inasistencia de una parte a dos sesiones
o inasistencia de las partes a una sesión. A concluir el
acto conciliatorio, el Conciliador extiende un Acta que se
constituye en el documento que expresa la manifestación
de voluntad de las partes en la Conciliación Extrajudicial
y su validez está condicionada a la observancia de las
formalidades establecidas en la ley, bajo sanción de
nulidad. Por consiguiente, el Acta de Conciliación debe
contener el lugar y fecha en la que se suscribe! nombres,
identificación y domicilio de las partes! Nombre e
identificación — del conciliador! o- descripción de las
controversias! el Acuerdo Conciliatorio, sea total o
parcial, estableciendo o de manera precisa los derechos!
o deberes u obligaciones ciertas, expresas y exigibles, en
su caso la falta de acuerdo o la inasistencia de las partes
a la 24 audiencias! firma y huella digital del conciliador,
de las partes o de sus representantes legales, cuando
asistan a la audiencia! e en el caso de las personas que no
saben firmar bastará la huella digital. Igualmente, el
Acta deberá llevar el nombre y firma del abogado del
Centro, de Conciliación, quien verificará la legalidad de
los acuerdos adoptados..
El acta en ningún caso debe contener las propuestas
o la posición de una de las partes respecto de éstas.
398 Ley N° 29.497
El acta con acuerdo conciliatorio constituye título
de ejecución y los derechos, deberes u obligaciones ciertas,
expresas y exigibles que consten en dicha acta son
exigibles a través del proceso de ejecución de resoluciones
judiciales. En los casos en los que la conciliación concluye
con acuerdo parcial, sólo p u e d e solicitarse t u t e l a
jurisdiccional efectiva por las diferencias no resueltas.
En los casos de Prescripción y Caducidad, los plazos
de prescripción y caducidad establecidos en el Código
Civil se suspenden a partir de la fecha de presentación
de la solicitud de Conciliación Extrajudicial.
5. El conciliador, el Centro de capacitación, los
capacitadores y los Centros de formación
El conciliador es la persona capacitada y acreditada
que cumple labores en un Centro de Conciliación, propicia
el p r o c e s o de c o m u n i c a c i ó n e n t r e l a s p a r t e s y
e v e n t u a l m e n t e propone fórmulas conciliatorias no
obligatorias; conduciendo la Audiencia con libertad de
acción conforme a los principios establecidos en la ley.
Para ser conciliador se requiere estar capacitado en
técnicas de negociación y en medios alternativos de
solución de conflictos y su acreditación se efectúa ante el
Ministerio de Justicia, debiendo estar adscrito a un
Centro de Conciliación autorizado. Son aplicables a los
conciliadores las causales de impedimento, recusación y
abstención establecidas en el Código Procesal Civil.
DE LOS CENTROS DE CONCILIACIÓN, CAPA
CITADORES Y CENTROS DE FORMACIÓN Y CAPACITACIÓN
DE CONCILIADORES
Los Centros de Conciliación son entidades que tienen
por objeto ejercer función conciliadora de conformidad
Ley N° 29.497 399
con la Ley de Conciliación y pueden se constituidos por
las personas jurídicas de derecho público o privado sin
fines de lucro, que tengan entre sus finalidades el ejercicio
de la función conciliadora y si los servicios del Centro
son onerosos, la retribución debe ser pagada por quien
solicita la conciliación, salvo pacto en contrario, que, en
su caso, deberá constar en el acta correspondiente.
La formación y capacitación de conciliadores está a
cargo de la Escuela Nacional de Conciliación Extrajudicial
del Ministerio de Justicia y de los Centros de Formación
y C a p a c i t a c i ó n de C o n c i l i a d o r e s d e b i d a m e n t e
autorizados por el Ministerio de Justicia, el mismo que
tiene a su cargo la autorización, registro y supervisión de
los capacitadores y con facultad de aplicar las sanciones
correspondientes, cuando no se cumpla con lo previsto
en la Ley o incurran en falta.
Igualmente, el Ministerio de Justicia tiene a su
cargo la autorización de funcionamiento, registro y
supervisión de los Centros de Conciliación y Centros de
Formación y Capacitación de Conciliadores, pudiendo
suspenderlos o privarlos de sus respectivas facultades,
cuando éstos no cumplan con lo previsto en la Ley o
incurran en faltas éticas.
Las instituciones que soliciten la aprobación de
centros deben a d j u n t a r a su solicitud debidamente
suscrita por su representante legal, los documentos que
a c r e d i t e n la e x i s t e n c i a de la i n s t i t u c i ó n y s u
representación; el Reglamento del Centro y la relación
de conciliadores.
Cada Centro de Conciliación debe llevar un Registro
de Actas, del cual se podrán • expedir copias certificadas
a pedido de parte, y en caso de destrucción, deterioro,
400 Ley N° 29.497
pérdida o sustracción parcial o total del Acta de
Conciliación y previa comunicación inmediata al Misterio
de Justicia este procederá a adoptar las medidas de
sanción que establece la ley, sin perjuicio de las acciones
civiles o penales que correspondan.
Para la legalidad de los Acuerdos, el Centro de
Conciliación debe contar por lo menos con un abogado
que supervise los acuerdos conciliatorios.
Finalmente, corresponde a los Centros de
Conciliación elaborar semestralmente sus resultados
estadísticos, los mismos que deben ser remitidos al
Ministerio de Justicia, exhibidos y difundidos para
conocimiento del público.
6. La Junta Nacional de Centros de Conciliación
La Ley establece que la Junta Nacional de Centros
de Conciliación se constituye como una persona jurídica
de derecho privado que integra a los Centros de
Conciliación, la misma que será convocada por el Ministro
de justicia y tiene como funciones coordinar sus acciones
a nivel nacional; promover la eficiencia de los centros;
difundir la institución de la conciliación como mecanismo
alternativo de solución de conflictos; y coordinar con el
Ministerio de Justicia los asuntos derivados de la
aplicación de la ley.
7. La conciliación ante de jueces de paz
No obstante la Ley establece vías alternativas, en la
Conciliación Extrajudicial, permitiendo a las' partes
optar de manera excluyente por los Centros de
Conciliación o recurrir ante los Jueces de Paz Letrados,
la Tercera Disposición Transitoria y Final de la Ley N°
27398, ha dispuesto que dicho derecho de opción ha
Ley N° 29.497 401
quedado en suspenso de manera tal que el proceso de
conciliación ante los Jueces de • Paz Letrado y de Paz aún
no entra vigencia.
En todo caso, es preciso señalar que la Conciliación
se puede llevar a cabo ante el Juez de Paz Letrado y a
falta de éstos ante el Juez de Paz, actuando los jueces
como conciliadores, sujetos a las responsabilidades
disciplinarias establecidas en la Ley Orgánica del Poder
Judicial.
El mérito .y el proceso de ejecución del acta con
acuerdo conciliatorio adoptado ante los jueces, es el
mismo establecido p a r a los casos de los Centros de
Conciliación y los Juzgados de Paz estarán obligados a
contar con un Libro de Registros de Actas de Conciliación,
de donde se expedirán las copias certificadas que soliciten
las partes.
8. Ejercicio de autoaprendizaje
Entra a la página web del Ministerio de Justicia del
Perú y revisa los proyectos de ley que modifican algunos
artículos de la Ley 26872.
PROCEDIMIENTO CONCILIATORIO
La ley N° 26872 establece el procedimiento de la
conciliación extrajudicial de la siguiente forma-
1. Competencia
La competencia se rige según lo dispuesto por el art.
a
14 del Código Procesal Civil -regla general de com
p e t e n c i a es decir, en función del domicilio; en
402 Ley N° 29.497
consecuencia la solicitud para audiencia conciliatoria
deberá ser presentada ante el congreso de Conciliación
o Juzgado de Paz Letrado del lugar donde se encuentre
o del domicilio del solicitante, a elección de éste.
Actualmente, el reglamento ha establecido los
denominados Distritos Conciliatorios, determinando de
esta manera la competencia en función al territorio,
asimilándolos a los Distritos Judiciales.
Asimismo, el artículo 18a del reglamento señala que
tratándose de la conciliación ante un Centro, para todos
los efectos, debe entenderse que Lima y Callao son un
solo distrito conciliatorio. En el resto del país se
considerará a cada provincia como un distrito
conciliatorio.
Las demás disposiciones sobre competencia
territorial, contenidas en el código procesal civil, se
aplican supletoriamente para la conciliación ante el
Juez de Paz Letrado y ante los centros de conciliación, en
lo que fueren pertinentes.
En el tercer párrafo de este artículo - se establece
una excepción a la regla de competencia, cuyo tenor es el
siguiente- Ninguna de las reglas anteriores rige cuando
la presentación de la solicitud es conjunta-. En este caso,
las partes pueden elegir, con libertad, el Centro de
Conciliación ante el cual plantearán su solicitud.
2. Solicitud de conciliación
La solicitud de conciliación puede formularse por
escrito o en forma verbal. Los Centros de Conciliación
elaborarán formatos de la solicitud de conciliación. El
Ley N° 29.497 403
artículo 12 del reglamento establece que t a n t o los
formatos de ,solicitud de conciliación como las solicitudes
por escrito que p r e s e n t e n los solicitantes d e b e r á n
contener los siguientes requisitos-
1. El nombre, denominación o razón social, datos de
identidad, domicilio del o de los solicitantes. En el caso
que desee, ser invitado en una dirección diferente, deberá
señalarlo en la solicitud.
2. El nombre y domicilio del r e p r e s e n t a n t e del
solicitante o solicitantes, de ser el caso.
3. El nombre, denominación o razón social y domicilio
o la del centro de trabajo de la persona o de las personas
Con las que se desea conciliar.
4. Los hechos que dieron lugar al conflicto, expuestos
en forma precisa.
5. La pretensión, indicada con orden y claridad.
6. La firma del solicitante; o su huella digital, si es
analfabeto.
Asimismo, el art. 13 a del reglamento señala que a las
solicitudes de conciliación se deberá acompañar los
siguientes documentos-
1. Copia simple del documento de identidad del
solicitante y, en su caso, del representante.
2. El documento que acredita la representación.
3. Copias simples del documento o documentos
relacionados con el conflicto.
4. Tantas copias simples de 'la solicitud, y sus anexos
como invitados a conciliar.
Tratándose de temas de familia y de aquellos asuntos
cuya cuantía no exceda de 10 URP, los centros de
404 Ley N° 29.497
conciliación y los Jueces de Paz Letrados darán fe de la
autenticidad de los documentos originales, sin necesidad
de dejar copia.
Con respecto a los costos del servicio conciliatorio
de ser onerosos serán sufragados por el solicitante salvo
que exista pacto expreso en contrario que conste en el
acta de conciliación.
Una vez recibida la solicitud, el centro de conciliación
deberá designar en el día al conciliador y éste deberá
invitar a las partes, para la audiencia, dentro de los cinco
días útiles siguientes.
Las invitaciones deberán redactarse en forma clara,
sin emplear abreviaturas, y contendrán*
El nombre, denominación o razón social de la persona
a invitar y el domicilio.
1. La denominación o razón social y dirección del
Centro de Conciliación o del Juzgado de Paz Letrado.
2. El nombre, denominación o razón social del
solicitante de la conciliación .
3. El asunto sobre el cual se pretende conciliar.
4. Copia simple de la solicitud de conciliación.
5. Información relacionada con la conciliación en
general y sus ventajas en particular.
6. Día y hora para la audiencia de conciliación.
7. Fecha de la invitación.
8. Firma del conciliador.
La invitación podrá efectuarla el juzgado de Paz
Letrado, un empleado del centro de conciliación o una
empresa especializada contratada por éste, y deberá
Ley N° 29.497 405
entregarse en el domicilio señalado por el solicitante. El
responsable de cursar la invitación dejará constancia
escrita del nombre, firma e identificación del receptor.
En caso de negativa a recibir la invitación por no
domiciliar o no laborar el destinatario en el lugar, el
responsable dejará constancia escrita de este hecho,
3. La audiencia de conciliación
La conciliación se lleva a cabo en audiencia única,
sin embrago ésta podrá comprender una o varias sesiones.
El plazo de la audiencia de conciliación es de 30 días
calendarios contados a partir de la última citación de las
partes. El plazo puede ser prorrogado por acuerdo de las
partes.
Para la realización de la audiencia de conciliación
deberá observarse las siguientes reglas-
[Link] partes pueden estar asesoradas por personas
de su confianza, sean letrados o no.
2. Si la audiencia se lleva acabo en más de una
sesión, deberá dejarse e x p r e s a r constancia de la
interrupción en el Acta respectiva, señalándose en ese
momento el día y hora en que continuara la Audiencia. La
sola firma de las partes en el Acta significa que han sido
debidamente invitadas para la siguiente sesión.
3. Si ninguna de las partes acude a la primera sesión,
no debe convocarse a más sesiones! dándose por concluido
el procedimiento de conciliación.
4. Cuando las partes asisten a la primera sesión, el
conciliador debe promover el diálogo y eventualmente
proponerles fórmulas conciliatorias no obligatorias. Si
al final de dicha sesión, las partes manifiestan su deseo
406 Ley N° 29.497
de no conciliar, la Audiencia y el procedimiento de
conciliación deben darse por concluidos.
5. Cuando sólo una de las partes acude a la primera
sesión, deberá convocarse a una segunda. Si la situación
persiste en la segunda sesión, deberá darse por concluida
la audiencia y el procedimiento de conciliación.
6. Cuando cualquiera de las partes deja de asistir a
dos sesiones alternadas o consecutivas, el conciliador
debe dar por concluida la audiencia y el procedimiento
de conciliación.
Concluido la audiencia de conciliación, el centro de
conciliación queda obligado a otorgar inmediatamente, a
cada una de las partes, copia certificada del Acta.
4. Concurrencia personal a la audiencia
La concurrencia a la audiencia de conciliación es
personal; salvo las personas que conforme a la ley deban
actuar a través de representantes legales
Por su parte el reglamento señala que el acto
conciliatorio es eminentemente personal. Excep-
cionalmente, y en aplicación del artículo 14a de la ley, se
admite la representación para los casos, allí señalados.
La representación en el procedimiento de
conciliación supone la declaración dé voluntad del
representante que interviene a nombre, por cuenta y en
interés del representado, surtiendo su declaración efectos
directos respecto del representado.
Cuando se requiera, el poder debe estar debida
mente traducido, no siendo necesaria, su aceptación.
La personas domiciliada en el extranjero puede
Ley N° 29.497 407
facultar a un representante para conciliar, de acuerdo
con el segundo párrafo del art. 14 de la ley.
Tanto para las personas naturales, como para las
jurídicas, debe entenderse que los poderes en los que se
hubiera otorgado facultades especiales de
representación procesal extrajudicialmente, salvo, que
se exprese lo contrario. Lo mismo se aplica a los
contratos de mandato con representación.
El gerente general o los administradores de las
sociedades reguladas en la Ley General de Sociedades,
así como el a d m i n i s t r a d o r , r e p r e s e n t a n t e legal o
presidente del Consejo Directivo de las personas jurídicas
reguladas en el Código Civil, tienen, por el sólo mérito de
su n o m b r a m i e n t o , la f a c u l t a d de conciliar e x t r a
judicialmente. La representación se acredita con la copia
notarialmente certificada del documento donde conste,
debidamente inscrito.
5. Conclusión del procedimiento conciliatorio
El procedimiento conciliatorio se da por concluido
por-
1. Acuerdo total de las partes.
2. Acuerdo Parcial de las partes.
3. Falta de acuerdo entre las partes.
4. Inasistencia de una parte a dos sesiones.
5. Inasistencia de las partes a una sesión
6. Por desconocimiento del domicilio del invitado
7. Por decisión motivada del conciliador.
Concluido el p r o c e d i m i e n t o , el c e n t r o queda
408 Ley N° 29.497
obligado a otorgar inmediatamente, a cada una de las
partes, copia certificada del Acta.
6. Mérito y ejecución del acta de conciliación
6.1. Definición de Acta
La ley define al Acta como el documento que expresa
la manifestación de v o l u n t a d de las p a r t e s en la
Conciliación Extrajudicial. Su validez está condicionada
a la observancia de las formalidades establecidas en la
presente ley, bajo sanción de nulidad.
6.2. Requisitos que debe contener el Acta
La ley señala que el Acta de conciliación debe tener
los siguientes requisitos;
1. Lugar y fecha en la que se suscribe el acta.
2. Nombres, identificación y domicilio de las partes.
3. Nombre e identificación del conciliador.
4. Descripción de las controversias.
5. El acuerdo conciliatorio, sea total o parcial,
estableciendo de manera precisa los derechos, deberes
u obligaciones ciertas, expresas y exigiblesí o en su caso,
la falta de acuerdo o la inasistencia de las partes a la
audiencia.
6. Firma y huella digital del conciliador, de las
partes o de sus representantes legales, cuando asistan a
la audiencia. En caso de las personas que no saben
firmar bastará la huella digital.
7. Nombre y firma del abogado del centro de
conciliación, quien verificará la legalidad de los acuerdos
adoptados.
Ley N° 29.497 409
El A c t a en n i n g ú n caso p o d r á c o n t e n e r l a s
propuestas o la posición de una de las partes respecto a
éstas.
6.3 Título de Ejecución del Acta
La ley establece que el acta con acuerdo conciliatorio
constituye título de ejecución.
Los derechos, d e b e r e s u obligaciones c i e r t a s ,
expresas y exigibles que consten en dicha acta son
exigibles a través del proceso de ejecución, de resoluciones
judiciales (art. 18a)
Por su parte, el código procesal civil, en su art. 713 a ,
enumera los títulos de ejecución^
Art. 713 a . Son títulos de ejecución-
Las resoluciones judiciales firmes.
Los laudos arbitrales firmes.
Los que señale la ley.
En virtud del inciso tercero del art. 713 a , el legislador
ha decidido otorgarle al acta de conciliación el mismo
valor , que una sentencia judicial y que un laudo arbitral
firme. Las implicancias de esta decisión legislativa son
de gran importancia para la conciliación. El mérito de
título de ejecución otorgada al acta el máximo grado de
ejecutabilidad al acuerdo conciliatorio. En caso, que el
acta se incumpla se podrá exigir al Juez y bajo pedido de
p a r t e la ejecución forzosa de la misma. La razón
fundamental por la cual se concede el mérito de título de
ejecución al acta es facilitar la ejecución de los acuerdos
conciliatorios en caso de incumplimiento sin mayor
trámite judicial alguno. De esta forma también se quiere
evitar procesalizar la conciliación ya que si no se diera
■%
410 Ley N° 29.497
tal mérito, el incumplimiento del acta se canalizaría a
través de un proceso sobre de obligaciones contractuales.
Artículo 43°.- Audiencia de conciliación
La audiencia de conciliación se lleva a cabo del siguiente modo:
1 . La audiencia, inicia con la acreditación de las partes o
apoderados y sus abogados. Si el demandante no asiste, el demandado
puede contestar la demanda, continuando la audiencia. Si el
demandado no asiste incurre automáticamente en rebeldía, sin
necesidad de declaración expresa, aun cuando la pretensión se
sustente en un derecho indisponible. También incurre en rebeldía
automática si, asistiendo a la audiencia, no contesta la demanda o el
representante o apoderado no tiene poderes suficientes para conciliar.
El rebelde se int: :brpora al proceso en el estado en que se encuentre,
sin posibilidad de renovar los actos previos.
Si ambas partes inasisten, el juez declara la conclusión del
proceso si, dentro de los treinta (30) días naturales siguientes,
ninguna de las partes hubiese solicitado fecha para nueva audiencia.
2. El juez invita a las partes a conciliar sus posiciones y participa
activamente a fin de que solucionen sus diferencias total o
parcialmente. Por decisión de las partes la conciliación puede
prolongarse lo necesario hasta que se dé por agotada, pudiendo
incluso continuar los días hábiles siguientes, cuantas veces sea
necesario, en un lapso no mayor de un (1) mes. Si las partes acuerdan
la solución parcial o total de su conflicto el juez, en el acto, aprueba
lo acordado con efecto de cosa juzgada; asimismo, ordena el
cumplimiento de las prestaciones acordadas en el plazo establecido
por las partes o, en su defecto, en el plazo de cinco (5) dias hábiles
siguientes. Del mismo modo, si algún extremo no es controvertido,
el juez emite resolución con calidad de cosa juzgada ordenando su
pago en igual plazo.
Ley N° 29.497 411
3. En caso de haberse solucionado parcialmente el conflicto, o
no haberse solucionado, el juez precisa las pretensiones que son
materia de juicio; requiere al demandado para que presente, en el
acto, el escrito de contestación y sus anexos; entrega una copia al
demandante; y fija día y hora para la audiencia de juzgamiento, la
cual-debe programarse dentro de los treinta (30) días hábiles
siguientes, quedando las partes notificadas en el acto.
Si el juez advierte, haya habido o no contestación, que la
cuestión debatida es solo de derecho, o que siendo también de hecho
no hay necesidad de actuar medio probatorio alguno, solicita a los
abogados presentes exponer sus alegatos, a cuyo término, o en un
lapso no mayor de sesenta (60) minutos, dicta el fallo de su sentencia.
La notificación de la sentencia se realiza de igual modo a lo regulado
para el caso de la sentencia dictada en la audiencia de juzgamiento.
[Link] de Conciliación
Desde el principio se entendió que el ejercicio de la
jurisdicción laboral debía fomentar la conciliación entre
los derechos y los intereses de las partes! ante todo con
la e s p e r a n z a de m a n t e n e r la relación de t r a b a j o
(resultado r a r a vez alcanzado en la práctica) pero también
para proveer a los interesados una solución rápida y
autogestionada de sus conflictos, en el marco de la ley y
bajo el control jurisdiccional. 5
Artículo 44°.-Audiencia de juzgamiento
La audiencia de juzgamiento se realiza en acto único y
concentra las etapas de confrontadón de posiciones, actuación
probatoria, alegatos y sentencia.
5. Cfr. GUIBOUNG y otros., Procedimiento Laboral, p. 4.
412 Ley N° 29.497
La audiencia de juzgamiento se inicia con la acreditación de
las partes o apoderados y sus abogados. Si ambas partes inasisten,
el juez declara la conclusión del proceso si, dentro de los treinta (30)
días naturales siguientes, ninguna de las partes hubiese solicitado
fecha para nueva audiencia.
Artículo 45°.- Etapa - de confrontación de posiciones
La etapa de confrontación de posiciones se inicia con : una
breve exposición oral de las pretensiones demandadas y de los
fundamentos de hecho que las sustentan.
Luego, el demandado hace una breve exposición oral de los
hechos que, por razones procesales o de fondo, contradicen la
demanda.
Artículo 46°.- Etapa de actuación probatoria
La etapa de actuación probatoria se lleva a cabo del iguient
,modo:
1. El juez enuncia los hechos que no necesitan de actuación
probatoria por tratarse de hechos admitidos, presumidos por ley,
recogidos en resolución judicial con calidad de cosa juzgada o
notorios; así como ios medios probatorios dejados de lado por estar
dirigidos a la acreditación de hechos impertinentes o irrelevantes
para la causa.
2. Eljuez enuncia las pruebas admitidas respecto de los hechos
necesitados de actuación probatoria.
3. Inmediatamente después, las partes pueden proponer
cuestiones probatorias solo respecto de las pruebas admitidas. El
juez dispone la admisión de las cuestiones probatorias únicamente
si- las pruebas que las sustentan pueden ser actuadas en esta etapa.
Ley N° 29.497 413
4. El juez toma juramento conjunto a todos los que vayan a
participar en esta etapa.
5. Se actúan todos los medios probatorios admitidos, incluidos
los vinculados a las cuestiones probatorias, empezando por los
ofrecidos por el demandante, en el orden siguiente: declaración de
parte, testigos, pericia, reconocimiento y exhibición de documentos.
Si agotada la actuación de estos medios probatorios fuese
imprescindible la inspección judicial, el juez suspende la audiencia y
señala día, hora y lugar para su realización citando, en el momento,
a las partes, testigos o peritos que corresponda. La inspección
judicial puede ser grabada en audio y video o recogida en acta con
anotación de las observaciones constatadas; al concluirse, señala dia
y hora, dentro de los cinco (5) dias hábiles siguientes para los
alegatos y sentencia.
6. La actuación probatoria debe concluir en el dia programado;
sin embargo, si la actuación no se hubiese agotado, la audiencia
continúa dentro de los cinco (5) dias hábiles siguientes.
Artículo 47°.-Alegatos y sentencia
Finalizada la actuación probatoria, los abogados presentan
oralmente sus alegatos. Concluidos los alegatos, el juez, en forma
inmediata o en un lapso no mayor de sesenta {50: minutos, hace
conocer a las partes el fallo de su sentencia. Asu vez, señala día y
hora, dentro de los cinco (5) días hábiles siguientes, para la notificación
de la sentencia. Excepcionalmente, por la complejidad del caso,
puede diferir el fallo de su sentencia dentro de los cinco (5) días
hábiles posteriores, lo cual informa en el acto citando a las partes
para que comparezcan al juzgado para la notificación de la sentencia.
La notificación de la sentencia debe producirse en el día>> hora
indicados, bajo responsabilidad.
414 Ley N° 29.497
CAPÍTULO II
PROCESO ABREVIADO LABORAL
Artículo 48°.-Traslado y citación a audiencia única
Verificados los requisitos de la demanda, el juez emite resolución
disponiendo:
a) La admisión de la demanda;
b) el emplazamiento al demandado para que conteste la
demanda en el plazo de diez (10) días hábiles; y
c) la citación a las partes a audiencia única, la cual debe ser
fijada entre los veinte (20) y treinta (30) días hábiles siguientes a la
fecha de calificación de la demanda.
Artículo 49°.- Audiencia única
La audiencia única se estructura a partir de las audiencias de
conciliación y juzga miento del proceso ordinario laboral. Comprende
y concentra las etapas de conciliación, confrontación de posiciones,
actuación. probatoria, alegatos y sentencia, las cuales se realizan,
en dicho orden, una seguida de la otra, con las siguientes precisiones:
1. La etapa de conciliación se desarrolla de igual forma que la
audiencia de conciliación del proceso ordinario laboral, con la
diferencia de que la contestación de la demanda no se realiza en este
acto, sino dentro del plazo concedido, correspondiendo al juez hacer
entrega al demandante de la copia de la contestación y sus anexos,
otorgándole un tiempo prudencial para la revisión de los medios
probatorios ofrecidos.
2. Ante la proposición de cuestiones probatorias del demandante
[Link], excepcionalmente,fijarfecha para la continuación de
la audiencia dentro de los treinta (30) días hábiles siguientes si, para
Ley N° 29.497 415
la actuación de aquella se requiriese de la evacuación de un informe
pericial, siendo carga del demandante la gestión correspondiente.
CAPÍTULO III
PROCESO IMPUGNATIVO
DE LAUDOS ARBITRALES ECONÓMICOS
Artículo 50°.-Admisión de la demanda
Además de los requisitos de la demanda, la sala laboral verifica
si esta se ha interpuesto dentro de los diez (10) dias hábiles siguientes
de haberse notificado el laudo arbitral que haciendo las veces de
convenio colectivo resuelve el conflicto económico o de creación de
derechos, o su aclaración; en caso contrario, declara la improcedencia
de la demanda y la conclusión del proceso.
Esta resolución es apelable en el plazo de cinco (5) días hábiles.
Los únicos medios probatorios admisibles en este proceso son
los documentos, los cuales deben ser acompañados necesariamente
con los escritos de demanda y contestación.
Artículo 51°.-Traslado y contestación
Verificados los requisitos de la demanda, la sala laboral emite
resolución disponiendo:
a) La admisión de la demanda;
b) el emplazamiento al demandado para que conteste la
demanda en el plazo de diez (10) días hábiles; y
c) la notificación a los arbitros para que, de estimarlo conveniente
y dentro del mismo plazo, expongan sobre lo que consideren
conveniente.
416 Ley N° 29.497
Artículo 52°.- Trámite y sentencia de primera Instancia
La sala laboral, dentro de los diez (10) días hábiles siguientes
de contestada la demanda, dicta sentencia por el solo mérito de los
escritos de demanda, contestación y los documentos acompañados.
Para tal efecto señala día y hora, dentro del plazo indicado, citando
a las partes para alegatos y sentencia, lo cual se lleva a cabo de igual
modo a lo regulado en el proceso ordinario laboral.
Artículo 53°.- Improcedencia del recurso de casación
Contra la sentencia de la Corte Suprema de Justicia de la
República no procede el recurso de casación.
CAPITULO IV
PROCESO CAUTELAR
Artículo 54°.- Aspectos generales
A pedido de parate,todo juez puede dictar medida cautelar,
antes de iniciado un proceso o dentro de este, destinada a garantizar
la eficacia de la pretensión principal. Las medidas cautelares se
dictan sin conocimiento de la contraparte.
Cumplido los requisitos, el juez puede dicta cualquier tipo de
medida cautelar, cuidando que sea la mas adecuada para garantizar
la eficacia de la pretensión principal.
En consecuencia son procedente además de las medidas
cautelares reguladas en este capitulo cualquier otra contemplada en
la norma procesal civil u otro dispositivo legal, sea esta para futura
ejecución forzada, temporal sobre el fondo, de innovar o de no
innovar, e incluso una genérica no prevista en las normas procesales.
Ley N° 29.497 417
Artículo 55o." Medida especial* de reposición provisional
El juez puede dictar, entre otras medidas cautelares, fuera o
dentro del proceso, una medida de reposición provisional, cumplidos
los requisitos ordinarios. Sin embargo, también puede dictarta si el
demandante cumple los siguientes requisitos:
a) Haber sido al momento del despido dirigente sindical, menor
de edad, madre gestante o persona con discapacidad;
b)estar gestionando la conformación de una organización
sindical; y
c) el fundamento de la demanda es verosímil.
Si la sentenciafirmedeclara fundada la demanda, se conservan
los efectos de la medida de reposición, considerándose ejecutada la
sentencia.
MEDIDAS CAUTELARES: REPOSICIONES PREVENTIVAS
Reposición provisional cumplidos los requisitos ordinarios y también en caso:
(i) despido de dirigente sindical, menor de edad, madre gestante o persona
discapacitada;
(ii) Estar gestionando la conformación de un sindicato;
(iii) Fundamento de la demanda es verosímil.
En los procesos en los cuales se pretende la reposición, Juez puede disponer
entrega de asignación provisional mensual. El monto es fijado por éste y no
podrá exceder de la última remuneración ordinaria mensual del trabajador, con
cargo a la CTS.
ARBITRAJE EN CONFLCITOS LABORALES
Controversias laborales puede ser sometidas a arbitraje, siempre que:
(i) el convenio arbitral se inserte a la conclusión de la relación laboral y,
(ii) la remuneración mensual percibida sea o haya sido superior a las
70 URP (S/. 25,200.00).
Ley N° 29.497
419
Artículo 56°.- Asignación provisional
De modo especial, en los procesos en los que se pretende la
reposición, el juez puede disponer la entrega de una asignación
provisional mensual cuyo monto es fijado por el juez y el cual no
puede exceder de la última remuneración ordinaria mensual
peribidapor el trabajador, con cargo a la Compensación pro Tiempo
de Servicios (CTS). Si la sentencia firme ordena la reposición, el
empleador restituye el depósito más sus intereses y en caso de
ordenarse el pago de las remuneraciones devengadas , se deduce
la asignación percibida.
CAPITULO V
PROCESO DE EJECUCIÓN
Artículo 57°.- Títulos ejecutivos
Se tramitan en proceso de ejecución los siguientes títulos
ejecutivos:
a) Las resoluciones judiciales firmes;
b) Las actas de conciliación judicial;
c) los laudos arbitrales firmes que, haciendo las veces de
sentencia, resuelven un conflicto jurídico de naturaleza laboral;
d) las resoluciones de la autoridad administrativa de trabajo
firmes que reconocen obligaciones;
e) el documento privado que contenga una transacción
extrajudicial;
f) el acta de conciliación extrajudicial, privada o administrativa;
y
g) la liquidación para cobranza de aportes previsionales del
Sistema Privado de Pensiones.
420 Ley N° 29.497
P R O C E S O DE E J E C U C I Ó N DE
RESOLUCIONES JUDICIALES
En el proceso de ejecución de resoluciones judicia
les son títulos de ejecución y no títulos ejecutivos-
I. - las resoluciones judiciales firmes;
2.- los laudos arbitrales firmes; y
3.- los que la ley señale.
Estos títulos de ejecución se ejecutarán a pedido de
parte.
1. Condiciones de la ejecución
Los requisitos para que proceda la ejecución son- Io)
que la sentencia haya sido consentida o esté ejecutoriada;
2o) que si tiene plazo para su cumplimiento, éste se
encuentre vencido; 3o) que se proceda a pedido de parte
interesada.
Se dice que la sentencia dictada por el juez de
primera instancia ha quedado consentida, cuando las
partes, después de notificadas, h a n dejado transcurrir
los plazos legales sin interponer recursos para ante el
superior; cuando habiéndose concedido el recurso inter
puesto éste ha sido declarado desierto por no haberse
expresado agravios, quedando en consecuencia firme la
sentencia de primera instancia; o cuando se ha produci
do la perención de la instancia por haber transcurrido
los plazos legales sin elevarse los autos al superior. En
tales casos la ejecución de la sentencia es procedente
porque h a pasado en autoridad de cosa juzgada. Por el
contrario, pendiente el recurso de apelación, la ejecu-
Ley N° 29.497 421
ción no procede, salvo los casos en que por disposición de
la ley el recurso se concediere al solo efecto devolutivo,
porque entonces puede ejecutarse provisionalmente, la
sentencia en el proceso de alimentos y litisexpensas.
La sentencia queda ejecutoriada, cuando fuese con
firmada por el tribunal de apelación si la de primera
instancia era condenatoria, o aquél la hubiese revocado
si era absolutoria. En tales casos la sentencia de segun
da instancia se substituye a la del inferior y puede ser
ejecutada, porque contra ella no cabe ningún recurso,
salvo el de casación.
Como consecuencia del principio dispositivo que
inspira n u e s t r a s instituciones procesales, el juez no
puede proceder a la ejecución de la sentencia sino a
pedido de la parte interesada. Se trata, en efecto, del
ejercicio de una acción ejecutiva que tiene como funda
mento la sentencia, y que sólo puede ser ejercida por
aquel a quien se reconoce titular del derecho contra el
que se declara sujeto pasivo de éste.
2. Juez competente
Los títulos de ejecución judicial se ejecutan ante el
juez de la demanda.
3. Facultades del juez de la ejecución
Los poderes del juez de la ejecución están delimita
dos por los términos de la sentencia, de los que no puede
apartarse en virtud de la cosa juzgada. En ella están
consignados los sujetos activo y pasivo de la ejecución, y
la obligación cuyo cumplimiento se exige.
Pero el juez de la ejecución, por ser un órgano
422 Ley N° 29.497
jurisdiccional, tiene la facultad de interpretar la senten
cia, puede examinar los motivos de ella para fijar el
alcance de la parte dispositiva, y aun para rectificar el
error material cuando ello no se altere la substancia de
la decisión.
4. Sentencia que condena al pago de cantidad líquida
4.1. Cuándo hay cantidad líquida
Se entenderá que hay condenación al pago de canti
dad líquida, siempre que de la sentencia misma se infiera
el monto de la liquidación, aun cuando éste no estuviera
expresado numéricamente.
Se entiende que hay cantidad líquida, cuando la
sentencia condena a pagar una suma determinada. Pero,
de acuerdo con la disposición citada, se considera que
también hay cantidad líquida cuando su determinación
es posible mediante una operación numérica en base a las
constancias de la sentencia. A este efecto se preparará la
ejecución presentándose por el interesado una liquida
ción en la que se incluirán las costas, comprendidos los
honorarios regulados y los intereses, en la forma estable
cida en la sentencia.
Agrega el art. 697 del Código Procesal Civil que^ Si
la sentencia condenase a una misma parte al pago de una
cantidad líquida y de otra ilíquida, podrá procederse a
hacer efectiva la primera, sin esperar que se liquide la
segunda. Una sentencia puede condenar al mismo tiem
po al pago dé una cantidad líquida y otra ilíquida, o a
hacer o a entregar alguna cosa. En tales supuestos puede
ejecutarse la cantidad líquida, formándose incidente por
separado respecto de las demás condenaciones, si no
fuese posible ejecutarlas simultáneamente. Por ejemplo,
Ley N° 29.497 423
si una sentencia condena al pago de una cantidad líquida
y a la entrega de un bien nada impide que se substancie
en los mismos autos.
El derecho de ejecutar condenaciones de importe
líquido en parte e ilíquido en el resto, sólo se refiere a
condenaciones dictadas contra una misma parte; pero no
al caso en que se condene al demandado a una suma
líquida o fácilmente liquidable, y, a la vez, al actor a
rendir cuentas a aquél y de cuyo resultado ha de surgir
eventualmente un crédito en favor de una u otra parte,
pues se colocaría al demandado en u n a condición de
desigualdad al no poder hacer valer la compensación del
crédito que resulte en su favor una vez aprobada la
rendición de cuentas.
5. Sentencia que condena a hacer o no hacer
5.1. Obligaciones de hacer
En caso que la sentencia contuviese condena de
hacer alguna cosa, si el condenado no cumpliese con lo
que se le ordene para la ejecución de la sentencia dentro
del plazo que el juez señale, se h a r á a su costa, o se le
obligará a resarcir los daños y perjuicios provenientes de
la inejecución, a elección del acreedor. Para hacer efec
tiva la indemnización, se aplicarán las reglas estableci
das, según que la sentencia haya fijado o no la importan
cia de los perjuicios para el caso de inejecución.
La sentencia debe contener el plazo dentro del cual
el deudor debe ejecutar el hecho, y, en su defecto, el
acreedor puede pedir que el juez lo fije teniendo en
cuenta las circunstancias particulares del caso.
El deudor debe ejecutar el hecho dentro de ese plazo
y de acuerdo con los términos de la sentencia, porque si
424 Ley N° 29.497
lo hiciere de otra manera lo ejecutado se tendrá por no
hecho o podrá destruirse lo que fuese mal hecho.
Si el deudor se abstuviese de ejecutar el hecho, o se
tuviese lo ejecutado por no hecho, el acreedor puede
elegir entre pedir autorización para mandarlo hacer por
un tercero a costa del deudor o exigir a éste el pago de los
daños y perjuicios.
La sentencia debe contener apercibimiento expreso
de que se otorgará la escritura por el juez, porque si se
condenara a escriturar bajo apercibimiento de resolver
se la obligación en el pago de daños y perjuicios, no
podrán modificarse después los términos de la senten
cia.
5.2. Obligaciones de no hacer
Si la sentencia condenase a no hacer alguna cosa, y
el obligado la quebrantase, el acreedor tendrá opción a
pedir que se reponga las cosas al estado en que se
hallaban, si fuese posible, y a costa del deudor, o que se
indemnicen los daños y perjuicios.
De acuerdo con las disposiciones del código civil, si
la obligación fuese de no hacer y la omisión del hecho
resultare imposible sin culpa del deudor, o si éste hubie
se sido obligado a ejecutarlo, la obligación se extingue.
Si el hecho fuese ejecutado por culpa del deudor, el
acreedor tendrá derecho a exigir que se destruya lo que
se hubiese hecho o que se le autorice para destruirlo a
costa del deudor. Si no fuese posible destruir lo que se
hubiese hecho, el acreedor tendrá derecho a pedir los
perjuicios e intereses que le trajere la ejecución del
hecho.
Ley N° 29.497 425
5.3. Sentencia que condena a dar
Cuando la condena sea de entregar alguna cosa, se
librará el correspondiente mandamiento para desapo
derar de ella al obligado! y caso que esto no pudiese
verificarse, se le obligará a la entrega del precio, previa
la evaluación necesaria, con los daños y perjuicios a que
hubiere lugar.
6. Pago del precio y daños y perjuicios
Si el desapoderamiento se hiciese imposible por
cualquier circunstancia, aun con el auxilio de la fuerza
pública, por ejemplo- haberse enajenado el bien litigioso
a un tercero de buena fe, el ejecutante podrá pedir el
pago del precio con los daños y perjuicios.
El precio se determinará por peritos, si no estuviese
fijado en los autos.
7. Títulos judiciales y procesos de ejecución de sentencia
La sentencia determina un proceso de ejecución
regulado por el código procesal civil en forma indepen
diente. Esta es la primera división de los procesos en su
faz ejecutiva.
8. La sentencia como título ejecutorio
8.1. Concepto de sentencia firme
Para que una sentencia pueda ejecutarse tiene que
encontrarse firme. Para que ello ocurra resulta necesa
rio que^
I.- La sentencia esté consentida
426 Ley N° 29.497
Contra las decisiones que causan gravamen las
partes tienen medios de impugnación, es decir, recursos.
Si, notificada una sentencia, las partes dejan transcurrir
los términos procesales —sin interponer los recursos—
es porque h a n consentido el pronunciamiento.
II.- La sentencia esté ejecutoriada
Cuando las partes h a n interpuesto los recursos, los
que h a n importado adquisición de competencia por un
tribunal ad quo, y luego el tribunal superior —contra el
que no cabe recurso— dicta resolución conformando o
revocando el fallo, se dice que la sentencia se encuentra
ejecutoriada.
8.2. Sentencia no firme
Se ha discutido largamente, en doctrina, la natura
leza jurídica de la sentencia sujeta a recurso.
— Acto sujeto a condición suspensiva
Se h a entendido que la sentencia pendiente de
recurso es un acto bajo condición suspensiva.
Como todo acto sujeto a una condición de tal tipo, no
produce efectos jurídicos hasta que se cumpla la condi
ción! en este caso, que la sentencia pase en autoridad de
cosa juzgada.
Con acierto se ha dicho que se ha resuelto la cues
tión en el sentido de que la sentencia de primer grado,
frente a la de segundo grado, es un acto jurídico sujeto a
condición suspensiva, cuyos efectos, por tanto, están en
suspenso hasta la verificación de un determinado hecho
(falta de interposición de la apelación). 6
6. UGO, ROCCO, Tratado.... cit, 1.1, p. 389.
Ley N° 29.497 427
Se ha criticado esta teoría en razón de que^
a) Hay sentencia cuya ejecución no se suspende, a
pesar de estar pendientes de recurso. Tal lo que sucede
en las ejecuciones bajo fianza y en el proceso especial de
alimentos.
b) El simple acto del magistrado, que importa una
sentencia no ejecutoriada, es más bien un elemento —
que necesita de otros— para la formulación definitiva de
la norma individual. 7
9. Acto sujeto a condición resolutoria
P a r a Mortara, toda sentencia posee su propia y
natural autoridad legítima, puesto que desde el primer
momento tiene todas las cualidades necesarias p a r a
vivir establemente y llegar a ser inrrevocable, si la obra
fiscalizadora y correctora de otro órgano superior no la
modifica. En esta posibilidad e s t a r í a la condición
resolutoria. 8
Esta tesis merece serias objeciones, a saber:
a) El hecho normal de que la sentencia recurrida
esté suspendida en sus efectos importa que no pueda ser
asimilada a una condición resolutoria. Se supedita a un
hecho incierto y futuro la resolución de un derecho
adquirido.
b) No estamos ante un acto jurídico con efectos
inmediatos, en oposición a lo que importa el acto sujeto
a condición resolutoria.
7. JOSÉ CHIOVENDA, Principios de derecho cit, t. 2, p. 516.
8. MORTARA, Ob. cit, p. 389.
428 Ley N° 29.497
c) La sentencia sujeta a recurso es un simple ele
mento
CHIOVENDA ha sostenido que la sentencia sujeta a
gravamen es más bien un elemento que con el concurso
de otro elemento (el término) llegará a ser la declaración
del derecho; m e d i a n t e la s e n t e n c i a sujeta a t a l e s
gravámenes tenemos simplemente una situación jurídi
ca. 9
d) Tesis de Ugo Rocco. Acto perfecto.
Ugo Rocco sostiene que la sentencia sujeta a grava
men es un acto jurídico perfecto, con propia fuerza
obligatoria! pero, en virtud de la posibilidad de dos
grados de jurisdicción, tiene efectos limitados y parcia
les mientras sea posible otro acto distinto de declaración
del derecho (sentencia de segundo grado). La sentencia
sujeta a recurso es, por consiguiente, una sentencia
sujeta a revocación.
Ha dicho Calamandrei que los antiguos doctores
enseñaban que la interposición de la appellatio bastaba
para reducir a la nada la sentencia de primer grado y
p a r a l l e v a r de nuevo la c a u s a ad t é r m i n o s l i t i s
contestatae. 1 0
En realidad, la sentencia sujeta a recurso no es un
acto perfecto. Se asemeja más a un acto bajo condición
suspensiva, que a un acto complejo y con efectos plenos.
El hecho de que la sentencia apelada pueda ejecu
tarse, no quita que pueda ser modificada. No creemos
9. CHIOVENDA, Op. cit, p. 516.
10. CALAMANDREI, Vicios de la sentencia y medios de gravamen, en
Estudios.... cit, p. 443.
Ley N° 29.497 429
que pueda ser superada la teoría que asimila la sentencia
a un acto sujeto a condición suspensiva.
a) No puede negarse que una sentencia ha sido
dictada.
b) No puede ignorarse que, pendiente la apelación,
no tiene efectos jurídicos.
c) La ejecución provisional no modifica estas conclu
siones.
d) Cumplida la condición —falta de interposición de
los recursos, confirmación—, la sentencia produce sus
efectos jurídicos totales que se retrotraen a la fecha de su
pronunciamiento, y aun más lejos, según lo que disponga
el pronunciamiento.
10. Títulos de ejecución
Los títulos de ejecución se relacionan específica e
históricamente con las "sentencias de condena" y con el
consiguiente proceso de ejecución de las mismas. Las
"sentencias de condena" o "sentencias exigibles" impo
nen al vencido el peso de u n a obligación que le es
necesario cumplir para que quede satisfecho el interés
legitimo del vencedor. Si no lo hace en forma voluntaria,
el segundo puede recurrir a la justicia para que lo ayude
a lograr su pleno resarcimiento mediante la ejecución
plena de la sentencia.
Las sentencias firmas son ejecutivas, así como las
transacciones hechas entre las p a r t e s de un litigio,
después que hayan sido debidamente homologadas, las
multas procesales y el cobro de honorarios en concepto
de costos.
430 Ley N° 29.497
11. Ámbito
Esta norma se refiere a sentencias judiciales y
laudos arbitrales; por consiguiente, consagra positiva
mente el laudo arbitral como título ejecutorio.
Para que haya título ejecutivo es necesario que la
sentencia judicial o el laudo arbitral estén consentidos
o ejecutoriados. Cabe d e s t a c a r que las s e n t e n c i a s
ejecutables son las de condena; las declarativas y las
constitutivas no lo son, porque no requieren un proceso
ulterior de ejecución.
12. Poderes del juez
Los términos de la sentencia son los que establecen
los límites de la ejecución. Como órgano jurisdiccional, el
juez está investido de la facultad de interpretar la sen
tencia y examinar sus motivos para fijar el alcance de su
parte dispositiva.
13. Sentencias de ejecución bilateral
Son aquellas en que tanto el vencedor como el
vencido deben llevar a cabo actos para que la ejecución
queda cumplida. Por ejemplo, cuando se condena el pago
del saldo de precio de una compraventa, en la ejecución
de sentencia se puede disponer las medidas necesarias
para que el vendedor escriture, habida cuenta de que su
acción importa, implícitamente, el ofrecimiento de cum
plir la obligación que le incumbre al demandante.
14. Condena sin plazo de cumplimiento
La sentencia debe fijar un plazo. Si no lo establece,
Ley N° 29.497
se presume que aquélla es de cumplimiento inmediato.
No es necesario que se fije un plazo para su exigibilidad,
y se la ejecuta desde que queda consentida o ejecutoriada.
15. Ejecución parcial
Algunas veces se apela sólo respecto de una parte de
la condena, o se recurre parcialmente mediante el recur
so extraordinario. Esta actitud implica que queda firme
la parte de la condena no recurrida. La condena parcial
mente firme puede ser ejecutada; y esa parte de ella
constituye un título de ejecución, representado por un
testimonio que expide el secretario, en el cual debe
constar que ha recaído sentencia firma respecto del
rubro que se pretende ejecutar por haber sido consenti
do.
16. Competencia
La competencia es la atribución legítima a un juez u
otra autoridad para el conocimiento o resolución de un
asunto. Couture la define como medida de jurisdicción
asignada a un órgano de Poder Judicial, a efectos de la
determinación genérica de los asuntos en que es llamado
a conocer por razón de la materia, de la cantidad y del
lugar.
Para la ejecución de las resoluciones judiciales fir
mes, de los laudos arbitrales firmes y los que la ley señale
es competente el juez de la demanda.
17. Juez que dictó la sentencia
En principio, es el juez competente de la ejecución.
Constituye una consecuencia de su conocimiento en el
proceso cuyo fallo es efectivizado por la ejecución.
.1
432 Ley N° 29.497
18. Juez del principal
Es el juez del proceso que se inició primero con
relación a otros, conexos, iniciados con posterioridad.
Para decidir sobre la competencia no interesa, entonces,
la fecha de las respectivas sentencias, cuyos correspon
dientes procedimientos de ejecución son comunes a
todas, por su conexidad y recíproca influencia.
19. Ejecución forzada
El transcurso del plazo constituye una condición de
la ejecución, cuando el tiempo se agota sin que el conde
nado haya cumplido la prestación a la cual se lo condenó.
Este plazo es judicial. No se lo considera encuadrado
entre los plazos procesales legislados, porque la litis
contestatio no produce novación y, por tanto, el plazo que
fija el juez debe ser computado como si se tratase del
correspondiente a una obligación.
20. Contenido del Mandato de Ejecución
El mandato de ejecución deberá contener:
1.- la exigencia al ejecutado para que cumpla con su
obligación.
2.- el apercibimiento de iniciarse la ejecución forza
da, siempre y cuando el mandato de ejecución contuviera
exigencia patrimonial, de lo contrario, el Juez debe
adecuar el apercibimiento a los fines específicos del
cumplimiento de lo resuelto.
21. Ejecución de suma líquida
En el artículo 716 del Código Procesal Civil se
Ley N° 29.497 433
establece que si el título de ejecución condena al pago de
cantidad líquida o hubiese liquidación aprobada, se pro
cederá con arreglo a lo establecido sobre m e d i d a s
cautelares para futura ejecución forzada. Si ya hubiese
bien cautelado, judicial o extrajudicialmente, se proce
derá con arreglo a lo dispuesto para la ejecución forzada.
22. La liquidación. Concepto
Procesalmente la liquidación no es más que el acto
por el cual el tribunal establece el monto aritmético de la
condena contenida en la sentencia, sin perjuicio del
reajuste que corresponda hasta su efectivo cumplimien
to.
Entiende que la liquidación determina, de acuerdo
a las pautas de la sentencia, la suma que debe abonar el
vencido.
La dos concepciones se complementan porque-*
1.- La liquidación determina cualitativa y cuantita
tivamente la deuda;
2.- Torna cierto el monto incierto de la sentencia;
3.- Convierte aritméticamente el derecho cierto;
4.- El contenido de la liquidación está limitado por
la sentencia;
5.- Es provisional aunque sea definitiva;
6.- Es procesal, pues la liquidación importa un acto
procesal;
7.- Es del tribunal aunque la practiquen las partes;
8.- La liquidación implica un proyecto de distribu
ción para asignar o atribuir una suma de dinero al o los
ejecutantes.
434 Ley N° 29.497
Podemos establecer un concepto aproximativo, por
el que consideramos que la liquidación es el acto procesal
en virtud del cual y de acuerdo a las p a u t a s de la
sentencia se determina aritméticamente la suma que
debe oblar el vencido, tornando cierto el monto de lo que
debe percibir o asignarse al vencedor y sin perjuicio de
eventuales modificaciones.
23. Naturaleza de la liquidación
Una liquidación, aunque sea definitiva, no causa
estado. Siempre se practica "en cuanto ha lugar por
derecho", no siendo inmutable ni teniendo los efectos de
la cosa juzgada ni la preclusión. Los errores aritméticos
pueden corregirse en todo tiempo.
Se ha indicado —en este sentido— que es factible
rectificar una liquidación aprobada antes de verificarse
el pago, si se hubiere incurrido en error al practicarla. La
liquidación no tiene la jerarquía de fallo con autoridad de
cosa j u z g a d a , p u e s no a t o d a r e s o l u c i ó n p u e d e
reconocérsele fuerza de inmutabilidad.
P u e s como ni el derecho ni la moral permiten
enriquecimientos sin causa, debe rectificarse una liqui
dación aprobada "en cuanto hubiere lugar" cuando su
monto total por error de su autor, lo forman partidas
inaceptables.
Es así que, a pesar de no haber impugnación a una
planilla, el magistrado puede y debe juzgar la convenien
cia de ésta, su adecuación y ajuste a la sentencia que se
ejecuta, y de allí concluir su decisión.
En contra de esta tesitura, sin mayor fundamento,
se ha indicado que una vez firme y aprobada la liquida-
Ley N° 29.497
ción, h a y al respecto cosa j u z g a d a , impidiendo la
preclusión procesal volver a lo resuelto definitivamente
y, en consecuencia, resulta extemporánea la objeción
sobre la tasa de intereses cuando es intimado de pago.
Palacio puntualiza, en igual sentido, que la resolu
ción aprobatoria de la liquidación no adquiere eficacia de
cosa juzgada, razón por la cual es admisible su ulterior
rectificación, aun de oficio, siempre que ello no importe,
desde luego, modificar las bases establecidas en la sen
tencia para practicarla.
24. Parte que practica la liquidación
24.1 El ejecutante vencedor
En principio, la liquidación la practica el vencedor.
El ejecutante puede practicar liquidación, para fijar la
suma de la ejecución, no resultando necesario que exis
tan fondos depositados. Es que, cuando se trata de suma
ilíquida, la liquidación es una acto procesal de importan
cia y necesario en el trámite para establecer el monto del
embargo ejecutorio.
24.2. Forma, pautas y modelo de liquidación
Ya sea que la liquidación la practique el ejecutante
o el ejecutado, la misma debe sujetarse a bases que están
señaladas por el título ejecutorio, sea sentencia u homo
logación.
24.3. Rubros que normalmente aparecen en una
liquidación y sucinta explicación de los mismos
a) El capital
El capital es el monto por el cual prospera la deman
da, que usualmente está expresado en números. La parte
436 Ley N° 29.497
dispositiva de u n a sentencia dice: Hacer lugar a la
demanda... y condenar a ...a pagar al primero la suma de
nuevos soles... en concepto de ...
Este capital aparece como determinado (líquido);
sin embargo, en la actualidad sólo refleja un valor
nominal al tiempo de interposición de la demanda o de
los hechos que la determinaron.
b) La depreciación monetaria (el capital actualiza
do)
Como un fenómeno de la época, que de hecho acci
dental ha llegado a ser un hecho notorio, la inflación
convive con el individuo y reduce progresivamente su
capital.
Como bien se ha sostenido, la doctrina y la jurispru
dencia, en forma casi unánimee, h a n considerado el
carácter de hecho notorio que asume la pérdida del
poder adquisitivo de la moneda.
Se h a admitido la depreciación en cualquier etapa
del proceso, aun después de la sentencia. Es que corres
ponde acordar el reajuste de la indemnización de daños
—o de otro crédito— que resulte de una sentencia, no
obstante que el mismo se haya solicitado en el trámite de
ejecución del fallo, pues ello no implica desconocer los
efectos de la cosa juzgada desde que ésta tiende a ampa
rar más que el texto formal del fallo, la solución real
prevista por el juez, que persigue el resarcimiento inte
gral del crédito mediando incumplimiento de las obliga
ciones del deudor.
Si la depreciación se h a solicitado durante el proce
so, la s e n t e n c i a d e b e c o n t e n e r dos a s p e c t o s
importantísimos: a) La determinación del índice a apli-
Ley N° 29.497 437
car para la corrección, y b) El período que debe cubrir la
indexación.
25. Resoluciones judiciales extranjeras
En el artículo 719 del Código Procesal Civil se
dispone que las resoluciones judiciales extranjeras reco
nocidas por tribunales nacionales se ejecutarán siguien
do el procedimiento establecido para ello en el Código
Procesal.
26. Contradicción
Puede formularse contradicción al mandato de eje
cución dentro de tres días de notificado, sólo si se alega
el cumplimiento de lo ordenado o la extinción de la
obligación.
26.1. Escrito de contradicción
Al escrito de contradicción se anexara el documento
que acredite el cumplimiento o extinción alegados. De lo
contrario ésta se declarará inadmisible.
26.2. Trámite de la contradicción
De la contradicción se confiere por tres días y, con
contestación o sin ella, se resolverá mandando seguir
adelante la ejecución o declarando fundada la contradic
ción. La resolución que la declara fundada la contradic
ción. La resolución que la declara fundada es apelable
con efecto suspensivo.
27. Ejecución de sentencias extranjeras. Concepto
La jurisdicción emana de la soberanía, y como ésta
438 Ley N° 29.497
tiene por límites los del territorio en el cual se ejerce, la
sentencia sólo produce efectos jurídicos dentro de ese
territorio! y, recíprocamente no se admite en él los
efectos de la sentencia pronunciada por un juez extran
jero.
Pero dentro de la comunidad jurídica en que viven
los pueblos modernos, no es posible desconocer, que así
como las leyes traspasan las fronteras y los jueces se ven
a menudo precisados a aplicar las de otros países, de no
acordarse a la sentencia efectos extraterritoriales des
aparecería la seguridad de los derechos, pues bastaría
para eludirlos substraerse a la jurisdicción del juez que
la pronunció.
Por razones, pues, de seguridad jurídica y de conve
niencia recíproca, casi todos los Estados reconocen vali
dez a las sentencias pronunciadas en el extranjero y
permiten su ejecución como si hubiesen sido dictadas
por sus propios jueces, si bien difieren en cuanto a los
requisitos que exigen para ello.
28. Legislación comparada
El examen de su evolución histórica demuestra que
esta institución se h a formado a través de distintas
etapas, de las que aun existen rastros en el derecho
positivo, y que comienza por el desconocimiento absolu
to de la sentencia extranjera y termina con la admisión
plena de su eficacia.
Es así como puede señalarse un primer período de
franca hostilidad, en el que no se permite la ejecución de
la sentencia dictada por el juez de otro país, cualquiera
que sea su naturaleza; posteriormente, la celebración de
tratados favoreció su reconocimiento, porque con ello no
Ley N° 29.497 439
se vulnera la soberanía, desde que el tratado forma parte
de la legislación nacional; más tarde surgió el principio
de la reciprocidad legislativa, según la cual, la ejecución
es permitida siempre que el país donde la sentencia se
hubiese pronunciado lo autorice en las mismas condicio
nes; por último, el llamado estado de comunidad, en el
que la ejecución es admitida con sólo el cumplimiento de
requisitos formales.
En algunos países, las sentencias de los tribunales
extranjeros no tienen ningún valor, y es necesario, en
consecuencia, promover un nuevo proceso de acuerdo
con la legislación nacional. Tal ocurre en Suecia, Norue
ga y Portugal, aunque la jurisprudencia tiende a incli
narse en el sentido de la reciprocidad.
29. Necesidad del exequátur
Casi todas las legislaciones imponen determinados
requisitos para admitir la eficacia de la sentencia ex
tranjera, lo que se explica desde que no es posible que u n
Estado permita la ejecución en su territorio de la senten
cia dictada por un juez de otro Estado sin verificar si se
h a n respetado las garantías mínimas establecidas por
sus propias leyes para la defensa de los derechos ante la
justicia.
Por consiguiente, antes de proceder a la ejecución
de la sentencia, el tribunal debe constatar el cumpli
miento de los requisitos exigidos, y, en caso afirmativo,
autorizará la ejecución, es decir, le concederá el exequá
tur.
Pero es necesario hacer un distingo, porque el exe
quátur es indispensable cuando se t r a t a de cumplir una
sentencia como acción (actio iudicati), pero no cuando se
440 Ley N° 29.497
la opone como excepción (cosa juzgada). En el primer
caso se requiere un acto de compulsión contra la parte,
en tanto que en el segundo nada se exige, como no sea el
respeto al pronunciamiento del juez extranjero, a menos
que la sentencia no produzca efecto sin el cumplimiento
de un formalidad previa, como ocurriría tratándose de
las cuestiones relativas al estado de las personas. Tam
poco cuando se la agrega al proceso como medio de
prueba de un hecho, pero, en este último caso, es eviden
te que el juez goza de entera libertad para apreciar su
eficacia.
Artículo 58'.- Competencia para la ejecución de
resoluciones judiciales firmes y actas de conciliación judicial
Las resoluciones judiciales firmes y actas de conciliación
judicial se ejecutan exclusivamente ante el juez que conoció la
demanda y dentro del mismo expediente. Si la demanda se hubiese
iniciado ante una sala laboral, es competente el juez especializado de
trabajo de turno.
Un antiguo epigrama italiana sintetizaba de esta
manera el proceso judicial desde el punto de vista del
sufrido litigante. "Para iniciar un litigio hace falta bolsa
de banquero, piernas de febrel, paciencia de peregrino)
tener razón, saber exponerla, encontrar quien la entienda
y la quiere dar... y deudor que pueda pagar".Las primeras
condiciones hablan del proeso de conocimiento de las
penurias que él exige al ciudadano! las penúltimas, de la
jurisdicción y de las condiciones del juzgador h a s t a
obtgener la sentencia; pero la ultima indica, con elocuente
síntesis, que todo lo anterior es prácticamente inútil si la
decisión no se lleva a la práctica; si no se la cumple o, en
Ley N° 29.497 441
su defecto, se la ejecuta con buen éxito. La ejecución de
una sentencia se prepara con la liquidación que traduce
en números concretos lo que el condenado adeude por
capital, intereses y costas. Al recibir la correspondiente
notificación, el deudor respetuoso de la ley y poseedor de
los medios para obedecerla deposita, a nombre del juzgado
y en la cuenta del proceso, el dinero que fuera requerido.
Cuando esta obligación deja de cumplirse, en el todo o en
parte, corresponde al acreedor pedir, controlar y en
ocasiones ejercer las medidas conducentes al cobro de su
crédito- verificar e inmovilizar bienes de su deudor hasta
la concurrencia de lo adecuado (traba de embargo),
desposeer al deudor de tales bienes (depósito de fondos,
secuestro de cosas muebles), convertir lo embargado en
dinero líquido (subasta) y obtener finalmente el valor
adeudado (cobro de giro judicial).
Artículo 59°.- Ejecución de laudos arbitrales firmes que
resuelven un conflicto jurídico
Los laudos arbitrales firmes que hayan resuelto un conflicto
jurídico de naturaleza laboral se ejecutan conforme a la norma
general de arbitraje.
1. Concepto de arbitraje
1.1. Ubicación inicial
El arbitraje es -en una primera aproximación- un
método, un sistema de resolución de conflictos. Es un
mecanismo mediante el cual se resuelven los conflictos
por particulares que no revisten la calidad de jueces
estatales. Producido un diferendo, u n a contienda de
intereses entre dos o más partes, se plantean en términos
442 Ley N° 29.497
generales dos modos de resolverlo- uno mediante un
acuerdo de voluntades entre las mismas partes en
conflicto, y otro a través de un tercero que provea la
solución.
En el primer caso estamos en presencia de un
método denominado de autocomposición. Va de suyo que
nos estamos refiriendo a un sistema en el cual las partes
requieren un auxilio externo para compatibilizar sus
posiciones; pues de lo contrario, si no fuera necesario ese
auxilio externo, si las mismas partes pudieran convenir
entre sí -y por si- la solución, no existiría conflicto.
En la segunda hipótesis nos hallamos ante métodos
adversariales o heterocompositivos, en los cuales existe
una decisión de un tercero que zanja la disputa. No son
ya las mismas partes que a través de un acuerdo hacen
desaparecer el diferendo, sino que aparece la figura de
un tercero que desde una posición de neutralidad
determina en qué medida corresponden a cada parte los
derechos en disputa.
No siendo viable la autocomposición, ante la
necesidad de tener que recurrir a un tercero que resuelva,
se abren a los litigantes, al menos dos opciones: escoger
la vía de la actuación jurisdiccional pública, ejercida por
el Estado a través de los órganos del Poder Judicial; o
someterse a la jurisdicción arbitral, en cualquiera de sus
variantes.
Por lo que llevamos dicho, el arbitraje aparece así
como un sistema alternativo, a través del cual pueden
ser resueltos determinados conflictos de intereses, con
exclusión -total o parcial- de los órganos judiciales.
Si bien la Constitución Nacional prevé la
organización de los tribunales estatales como medio
Ley N° 29.497 443
natural de administrar soluciones a los litigios entre
particulares o bien entre particulares y el Estado, las
garantías y principios que emanan de los arts. 17 y 19
permiten que en ciertos casos pueda dejarse de lado ese
medio, recurriéndose a otros que los excluyan.
El Estado no sólo permite la asunción de facultades
jurisdiccionales por los particulares a través del arbitraje,
sino que le brinda además un reconocimiento explícito al
otorgar a sus decisiones la fuerza de cosa juzgada y poner
a su disposición la fuerza coercitiva estatal, equiparando
el trámite de ejecución de los laudos con el dispuesto
para las sentencias judiciales.
1.2. Definiciones
En la doctrina nacional y extranjera se pueden
consultar diversas definiciones de arbitraje, que ponen
el acento -en mayor o menor medida- en algunas de sus
características más salientes. Destacamos también que
existen otros autores -como Ottolenghique señalan la
inutilidad de formular definiciones previas, en • tendiendo
que el arbitraje no es una institución a cuyo estudio se
pueda entrar utilizando, como base firme, el apoyo de
una definición.
ALVARADO VELLOSO lo conceptúa como un modo de
h e t e r o - c o m p o s i c i ó n de conflictos q u e o p e r a como
r e s u l t a d o r e s p e c t o de ellos, y al q u e se l l e g a
exclusivamente si media, al menos, u n principio de
autocomposición de los propios interesados, mediante el
c u a l a c e p t a n p l a n t e a r su litigio al a r b i t r o y,
eventualmente, acatar su decisión.
En un reciente fallo se ha definido el arbitraje como
un sustituto de la jurisdicción, en cuya virtud los arbitros
tienen la atribución de sustanciar y decidir contiendas
444 Ley N° 29.497
no exclusivamente reservadas al Poder Judicial, por un
procedimiento en el que prevalece la libertad de las
formas y que reviste carácter obligatorio cuando las
partes lo h a n convenido por medio de u n a cláusula
compromisoria.
Para el autor francés J e a n Robert, es la constitución
de u n a justicia privada por la cual los litigios son
sustraídos de la jurisdicción común, para ser resueltos
por individuos revestidos, por las circunstancias, de la
misión de juzgar.
PATRICIO AYLWIN AZOCAR lo define como el juicio al que
las partes concurren de común acuerdo o por voluntad
del legislador, y que se verifica ante tribunales especiales,
distintos de los establecidos permanentemente por el
Estado, elegidos por los propios interesados o por la
autoridad judicial en subsidio, o por un tercero en
determinadas ocasiones.
Según BERNARDO M. CREMADES, por medio del arbitraje
una o más personas dan solución a un conflicto planteado
por otras que se comprometen previamente a aceptar su
decisión.
P a r a GUASP es la resolución de un conflicto que se
lleva a cabo por un tercero a cuya decisión las partes se
someten voluntariamente.
La ley española de arbitraje de 1953 establecía en su
art. 2, "a los efectos de la presente ley, se entiende por
arbitraje la institución por la que una o más personas dan
solución a un conflicto planteado por otras que se
comprometen previamente a aceptar su decisión".
Y para despejar dudas, añadía que no se considerará
arbitraje la intervención del tercero que no se haga para
Ley N° 29.497 445
resolver el conflicto pendiente sino para completar o
integrar una relación jurídica aún no definida totalmente.
La nueva ley española (de 1988) en su art. I o dispone
que "mediante el arbitraje, las personas naturales o
jurídicas pueden someter, previo convenio, a la decisión
de uno o varios arbitros las cuestiones litigiosas, surgidas
o que puedan surgir, en materias de libre disposición
conforme a derecho".
La American Arbitration Association lo define como
la remisión de u n a disputa a u n a o m á s personas
imparciales para una determinación final y obligatoria.
Intentando hallar una frase que reúna en un breve
concepto lo que debe entenderse por arbitraje, podemos
decir que constituye una jurisdicción privada, instituida
por la voluntad de las partes o por decisión del legislador,
por la que se desplaza la potestad de juzgar hacia órganos
diferentes de los tribunales estatales, a quienes se inviste
para ello de facultades jurisdiccionales semejantes a las
de aquellos en orden a la resolución de un caso concreto.
A pesar de ser un método de heterocomposición del
litigio, es necesario -al menos en el arbitraje voluntario-
que exista u n mínimo principio autocompositivo, al
ponerse de acuerdo las partes en someterse a arbitraje,
comprometiéndose a acatar la decisión del arbitro.
E s t a s i t u a c i ó n h a sido definida con e l e g a n t e
tecnicismo en la Exposición de Motivos de la ley española
de arbitraje del 22 de diciembre de 1953, al señalar que
cuando ya no es posible un arreglo directo de una eventual
contienda, pero quedan zonas de armonía accesibles a
terceros, sin necesidad de acudir a la fuerza del Estado,
que había de obtenerse ex officio judiéis, una experiencia
secular ha consagrado la eficacia de dar entrada en el
446 Ley N° 29.497
cuadro de figuras jurídicas conocidas, a esta obra
pacificadora de terceros que, gozando de la confianza de
los contendientes, pueden recibir de éstos la autoridad
necesaria para imponerles u n a solución satisfactoria.
De este modo, no se desconoce ni se menosprecia la labor
augusta del juez, como órgano de la soberanía del Estado,
sino que precisamente, por esta excelsitud de su carácter,
se la r e s e r v a p a r a a q u e l l o s c a s o s en q u e ,
desgraciadamente, un tratamiento amistoso no es posible
ni siquiera por esta vía indirecta y se hace necesaria la
intervención del imperio estatal.
En razón de la diversidad de circunstancias en que
el arbitraje puede funcionar, surgen figuras que no son
más que variantes de un mismo sistema, en orden a
determimadas características.
1.3. Arbitros libres o arbitraje institucional
Atendiendo primordialmente al modo de elección
de los arbitros que actuarán concretamente en un caso,
tenemos dos categorías de arbitraje perfectamente
diferenciadas- arbitraje libre o ad hoc, y arbitraje
institucional.
La determinación del carácter del arbitraje en este
aspecto, dependerá de la decisión de las partes, quienes-
al acordar la resolución de sus disputas por arbitros -o
en un momento posterior- deberán escoger entre dos
tipos de sistemas.
1.4. Arbitraje institucional
En el arbitraje institucional, a diferencia del ad hoc,
existe -intermediando entre los arbitros y las partes-
una entidad especializada que administra y organiza el
trámite, y presta una serie de servicios s u m a m e n t e
útiles para que la contienda pueda ser resuelta con
Ley N° 29.497 447
mayor eficacia. En general, la cuestión litigios específica
es resuelta por arbitros escogidos por las partes, sin la
participación directa de la entidad, que se limita a dar
apoyo a las partes y a los arbitros. Estos son quienes
tienen personalmente la tarea de sustanciar y decidir el
caso, sin que la entidad como tal tenga ingerencia en ello.
Un caso particular en ese sentido lo constituye la
Cámara de Comercio Internacional, que prevé un sistema
de control más estricto. Los arbitros deciden el pleito
conforme su propio criterio y redactan el laudoi pero
antes de ser notificado a las partes, se remite a la
institución, en la que profesionales especializados en la
materia verifican que se hayan cumplido los pasos y
formas legales e v i t a n d o f u t u r a s i m p u g n a c i o n e s o
n u l i d a d e s . Si la decisión de fondo es c o n s i d e r a d a
equivocada o injusta la entidad no tiene atribuciones
para modificarla, pero habitualmente hace conocer sus
objeciones al arbitro, quien podrá tomarlas en cuenta o
insistir en su punto de vista. Las entidades dedicadas al
arbitraje, habitualmente tienen un reglamento al cual
los litigantes se someten y que prevé la mayor parte de
las contingencias que pueden ocasionarse en el curso de
un procedimiento arbitral. Por otra parte, suele tratarse
de instituciones de reconocida versasión y prestigio, que
a lo largo del tiempo han ido perfeccionando y adaptando
las reglas a las necesidades que se plantean en materia
de solución de disputas.
De ordinario proveen formas standard para pactar
el a r b i t r a j e , a t r a v é s de m o d e l o s de c l á u s u l a
compromisoria y de compromiso arbitral que son el fruto
de la experiencia. Proveen asimismo todos los servicios
de rutina sin los cuales se vería dificultado el comienzo
de un arbitraje- recibir y notificar la demanda, fijar
448 Ley N° 29.497
honorarios, elegir a los arbitros y resolver las recusaciones
que puedan plantearse, reemplazar arbitros cuando sea
necesario por renuncia o vacancia, fijar la sede del
arbitraje, el idioma en que t r a m i t a r á y, en general,
asegurar el cumplimiento del debido proceso.
Para cumplir con su cometido principal -que no es
otro que facilitar el arbitraje que las partes h a n elegido
como método para la resolución de sus litigios- tienen
listas de arbitros, de entre los cuales las partes podrán
escoger aquellos que les merezcan mayor confianza,
encargándose la entidad de elegir el arbitro tercero. Es
frecuente t a m b i é n que sus r e g l a m e n t o s contengan
previsiones respecto de la remuneración de los arbitros,
evitando a las partes la embarazosa situación de tener
que t r a t a r directamente, con quienes habrán de resolver
el conflicto, su propia retribución.
Arbitraje ad hoc
1.5. Arbitraje ad hoc
En el arbitraje denominado libre o ad hoc no existe
ninguna institución que administre el sistema, ni está
sometido a n i n g ú n mecanismo p r e d e t e r m i n a d o , de
m a n e r a que son las propias partes quienes deberán
ponerse de acuerdo en las reglas sobre las cuales
desarrollará el arbitraje.
Al carecer de una administración formal prestada
por un tercero, las partes tendrán que darse a sí mismas
-y darles a los arbitros- las normas sobre las que éstos
actuarán, proveyendo todo lo necesario p a r a que el
arbitraje pueda comenzar.
Deberán prever -por ejemplo- los mecanismos de
elección de los arbitros, el lugar donde se llevará a cabo
Ley N° 29.497 449
y en su caso el idioma, los procedimientos aplicables,
métodos de coerción para el caso de reticencia de alguna
de ellas a cooperar o de falta de cumplimiento de las
resoluciones de los arbitros, fijar a los arbitros el plazo
para anular, eventualmente establecer los recursos que
cabrán contra el laudo, etcétera.
Todos estos aspectos pueden ser convenidos de
antemano, al decidir que los eventuales conflictos sean
resueltos por arbitraje; o bien con posterioridad, cuando
la disputa se haya producido, a través de lo que se
denomina "compromiso arbitral". Sobre este ultimo punto
volveremos más adelante.
1.6. Cómo escoger uno u otro
Ventajas y desventajas de ambos sistemas
La elección de uno de estos sistemas requerirá de
las partes un conocimiento de las ventajas y desventajas
inherentes a cada uno, con el fin de adoptar la forma que
más convenga a la naturaleza del asunto, así como el
grado de entendimiento que pudiera existir o que puedan
presumir que existirá- entre ellas una vez que el conflicto
se haya producido.
En ese sentido, el arbitraje ad hoc brinda a las
partes mayor flexibilidad y libertad en cuanto a la elección
de los arbitros y a las reglas que éstos seguirán. Pero
como contrapartida, es menester una cooperación casi
total entre ellas, no sólo al inicio, sino también durante
todo el juicio. Al decir de Jorge E. O'Farrell, si esta r a r a
avis se lograse, la diferencia en lo que hace a los
procedimientos sería la misma que podría haber entre
un traje hecho a medida y uno pret a portero
De lo contrario, la falta de acuerdo respecto de
cuestiones formales -pero esenciales p a r a poner en
450 Ley N° 29.497
marcha el sistema-, puede echar por tierra sus bondades,
llevando a las partes a una sensación de frustración!
cuando el fracaso en tal supuesto quizás no sería atribuible
al arbitraje como método de solución de controversias,
sino a u n a inadecuada elección del modo de organizarlo.
El arbitraje ad hoc es normalmente menos oneroso,
al no tener que abonarse los derechos que perciben las
entidades que lo administran. Pero -insistimos- en caso
de dificultades surgidas d u r a n t e el proceso, en este
sistema, no cabe otra m a n e r a de solucionarlas que
recurriendo a un juez que resuelva las incidencias. Si
esto se produjera, los costos en tiempo y recursos
materiales serían, seguramente, superiores al ahorro
pretendido.
Con la salvedad expuesta, el juicio arbitral ad hoc
puede también ser más rápido que el institucionalizado,
en la m e d i d a que p e r m i t e a las p a r t e s a r m a r u n
procedimiento pensado específicamente para ese litigio,
buscando los mecanismos más idóneos o que mejor se
adapten a las particularidades del caso.
Se h a dicho q u e el a r b i t r a j e ad hoc a c a r r e a
dificultades en cuanto exige un minucioso acuerdo
arbitral! y en casos de contratos cuya ejecución se
prolongue en el tiempo, se corre el riesgo de que los
arbitros escogidos se enfermen, mueran o puedan entrar
en conflicto de intereses con alguna de las partes.
En ese aspecto, con la participación de una entidad
que administre el sistema, se simplifica y agiliza la
celebración del acuerdo arbitral, al remitirse las partes
a reglamentos ya elaborados; al mismo tiempo que
previene la posibilidad de contingencias que puedan
impedir la actuación de los arbitros elegidos.
Ley N° 29.497 451
De manera, pues, que no es posible determinar a
priori y en abstracto, la conveniencia de un sistema
respecto del otro. Ello dependerá de cada caso concreto,
y de la prudente ponderación que las partes hagan de las
circunstancias apuntadas.
2. Amigables componedores o arbitros iuris
Estas categorías o formas de arbitraje apuntan a
definir el modo de actuación de los arbitros, y la naturate-
de la decisión.
2.1. Arbitraje de derecho
En un caso _el de los arbitros iuris - actuarán con
sujeción a formas legales y decidirán las cuestiones
litigiosas según el derecho positivo; mientras que los
arbitradores o amigables componedores pueden
prescindir de normas jurídicas, tanto en la tramitación
del proceso como en la fundamentación del laudo. En
efecto- los arbitros de derecho -que deben ser letrados
resuelven el caso del mismo modo que lo h a r í a un
magistrado de la justicia ordinaria, poseyendo un carácter
jurídico que los obliga a regir el trámite por las normas
procesales vigentes y a s u s t e n t a r el decisorio en el
derecho positivo de fondo.
Existe, como se ve, una similitud entre la forma de
actuar y resolver del arbitro iuris y el juez, pero que no
es, sin embargo absoluta. Las partes pueden señalar al
arbitro las normas que debe aplicar, pueden imponerle
las normas por las que juzgará el caso, circunscribiendo
su ámbito de libertad. Pero al juez, en cambio, se le
invocarán las normas que se estimen pertinentes, mas en
definitiva aplicará las que según su criterio corresponda;
452 Ley N° 29.497
y aun cuando no le sean invocadas, podrá suplidas de
oficio por el principio iuria novit curia.
3. Arbitraje voluntario o forzoso
3.1. Origen del arbitraje
Según que la fuente de la que proviene sea u n
acuerdo de voluntades o u n a disposición de la ley,
tendremos el arbitraje voluntario o el forzoso.
Por cierto que el voluntario -aquel en el cual son las
propias partes quienes deciden adoptar el modelo- es el
caso típico y más frecuente de arbitraje. La voluntad de
los l i t i g a n t e s es el e l e m e n t o p r e d o m i n a n t e y
característico del arbitraje mismo.
Así h a sido puesto de manifiesto por ARAMBURU
MENCHACA, al señalar que entre las razones que llevan a
las personas a buscar en el arbitraje la solución a sus
conflictos, indudablemente la expresión de confianza es
la m á s i m p o r t a n t e , por c u a n t o significa u n
reconocimiento de la pericia, de la capacidad intelectual
del arbitro, del sentido de equidad que pondrá en la
resolución del pleito; pero ante todo, un reconocimiento
a su probidad.
Enseñaba el jurista peruano que la Magistratura es
la más respetada, la más delicada de las funciones
públicas, en cuanto encarna la confianza que la sociedad
dispensa a quienes pone en el cargo de jueces para el
deber de a d m i n i s t r a r justicia, que t i e n e t a n t o de
excelsitud como de dureza. En el caso de los arbitros ello
se acentúa, desde que dicha manifestación de confianza
se lleva a cabo de manera individualizada y concreta. Y
citando a Platón podemos resumir: "Que los primeros
jueces sean aquellos que el demandante y el demandado
Ley N° 29.497 453
hayan elegido, a quienes el nombre de arbitros conviene
mejor que el de jueces; que el más sagrado de los tribunales
sea aquel que las partes mismas hayan creado y elegido
de común consentimiento".
3.2. El arbitraje forzoso. Justificación. Efectos
El arbitraje es forzoso cuando h a sido impuesto por
el legislador, quien dispone quitar determinados litigios
del ámbito de competencia de los jueces e s t a t a l e s ,
atribuyéndosela a los arbitros con carácter excluyente.
N o existe en estos casos un acuerdo de voluntades
que dé origen al sistema, sino la decisión del legislador
que deja de lado el principio general del sometimiento a
los jueces oficiales, y otorga legitimación al arbitro,
atendiendo a la naturaleza y características de ciertos
asuntos.
Si bien se admite -en general- que el carácter forzoso
o legal del arbitraje implica u n a contradicción en
términos, por la naturaleza esencialmente voluntaria
que caracteriza el sistema, se ha justificado la existencia
de este tipo de arbitraje en la necesidad de sustraer del
ámbito judicial y evitar a los jueces la resolución de
determinados temas -normalmente cuestiones de hecho-
que exigirían procesos judiciales extensos en función de
su tecnicismo, complejidad o incidencias.
La determinación de la ley de remitir asuntos a
arbitraje se traduce en la incompetencia absoluta de los
tribunales ordinarios para resolver la causa, y en la
necesidad de que las partes -o en su defecto el juez-
provean lo necesario para constituir el tribunal, designar
los arbitros, precisar los puntos comprometidos, etcétera.
En estos casos, la norma que impone el arbitraje
454 Ley N° 29.497
hace las veces de cláusula compromisoria, cumpliendo el
mismo cometido: excluir la jurisdicción judicial p a r a
dársela a los arbitros. Pero si no prevé todas las
c i r c u n s t a n c i a s r e q u e r i d a s p a r a d a r a n d a m i e n t o al
arbitraje, son las partes quienes deberán acordarlas a
través del como promiso arbitral. Y si alguna de ellas
fuera renuente a hacerlo, o no pudieren ponerse de
acuerdo en algunos puntos, deberá ejercerse la acción
judicial que le permita suplir la falta de colaboración o de
c o n s e n t i m i e n t o m u t u o , m e d i a n t e la decisión del
magistrado.
3.3. Importancia del arbitraje en el comercio internacional
Señala JUAN M. FARIÑA que la inexistencia de un
t r i b u n a l internacional que brinde la posibilidad de
someter a su jurisdicción los conflictos derivados del
tráfico mercantil internacional, es una de las principales
causas por las que quienes comercian más allá de sus
fronteras hayan optado desde antiguo por la utilización
del sistema arbitral para dirimir sus litigios. Parece
obvio^ las partes tienen u n a n a t u r a l desconfianza a
someterse a los tribunales estatales del país al que
pertenece una de ellas. Nadie quiere litigar ante los
jueces nacionales de su contraria. Citando a YVES DERAINS,
explica que la aceptación generalizada del arbitraje en
las relaciones nacidas del comercio internacional, se
debe a la ausencia de una jurisdicción interestadual de
derecho privado.
Si, como e x p r e s a GÓMEZ M I N U J Í N , c u a l q u i e r
controversia que nazca entre partes ligadas por u n a
relación contractual trae aparejado un inconveniente, la
dificultad se acrecienta cuando esas partes tienen distinta
nacionalidad, distintas costumbres e idiomas, y se hallan
Ley N° 29.497 455
separadas por una distancia física que torna engorrosa
cualquier negociación posterior al conflicto. En previsión
de ello, las partes querrán convenir de antemano cuál
será la jurisdicción sobre la que re caerá la decisión del
caso, y lógico es suponer que cada uno intentará llevarlo
a los tribunales de su país, en los que se sentirá más
cómodo para litigar, conociendo el idioma, las leyes de
forma y de fondo y la idiosincracia de los jueces. Es lógico
s u p o n e r t a m b i é n q u e la c o n t r a r i a r e s i s t i r á e s a
pretensión, máxime cuando podrían existir inclusive
sistemas jurídicos diferentes que acentúen la resistencia.
Pero aun cuando pudieran ponerse de acuerdo en
ello y convenir someter sus asuntos a una determinada
jurisdicción estatal, subsistirán otras dificultades -que
aparecerían recién con posterioridad al nacimiento del
conflicto- provocadas por la diversidad de reglas que en
cada Estado rigen para determinar el derecho interno
aplicable para resolver el caso. Podría darse el supuesto
de que la legislación del Estado elegido rechace el caso
por considerado ajeno a su jurisdicción, o -al contrarkr
que las normas del país de quien ha sometido sus asuntos
a la jurisdicción de otro no permitan esta prórroga de
jurisdicción y la reclamen para sí.
Tanto en una hipótesis como en la otra, trátese de
una contienda negativa o concurrente de jurisdicción, se
habrá producido una interferencia de dificultosa solución.
Ello sin contar con los obstáculos provenientes de la
ejecución de una sentencia de un tribunal estatal en otro,
que puede rechazarla por falta de jurisdicción del tribunal
extranjero, la no aplicación de las normas del debido
proceso o la vulneración por la sentencia de normas
consideradas de orden público por el derecho interno del
país donde deba ejecutarse.
456 Ley N° 29.497
No habiendo otros tribunales que los públicos de
cada país, y siendo éstos -como hemos visto- notoriamente
inadecuados para la resolución de las disputas nacidas
de las transacciones comerciales internacionales, el
arbitraje ha sido el medio más idóneo para ello, ya que
a d e m á s ofrece a l g u n a s o t r a s ventajas en orden a
celeridad, confidencialidad y economía de costos.
Esto h a llevado a sostener que el arbitraje es
absolutamente necesario en el tráfico internacional, que
resultaría difícil concebir un comercio dinámico sin esta
fórmula alternativa para la solución de las disputas.
Con elocuencia lo expresó JAIME MALAMUD en el
d i s c u r s o de a p e r t u r a de la VII C o n f e r e n c i a
Interamericana de Arbitraje Comercial (Buenos Aires,
octubre de 1979): El arbitraje es una de las respuestas
más adecuadas a las complicaciones e imprevisibles
derivaciones que surgen de cualquier negociación por
simple que sea. Su importancia a u m e n t a cuando se
deben resolver conflictos entre empresarios de distintos
países, regidos por leyes y sistemas jurídicos y procesales
diferentes, que provocan en el litigante u n a n a t u r a l
preocupación c u a n d o debe s o m e t e r s e a t r i b u n a l e s
extraños. La creciente competencia en los mercados
mundiales y la intervención cada vez más activa de los
gobiernos en l a s transacciones mercantiles
internacionales exigen intensificar el uso de esta forma
de entendimiento, capaz de ventilar, cordialmente, los
agravios que se producen en la vida de los negocios. El
arbitraje es un medio que acerca a los empresarios de
distintos orígenes, lenguas, costumbres y recursos. El
es, en sí mismo, un símbolo de la buena voluntad que
debe reinar entre contratantes.
Ley N° 29.497 457
1. Planteo del tema. Las principales teorías
Sin perjuicio de admitir como principio general la
poca utilidad práctica de debatir en torno a la naturaleza
jurídica de las instituciones, nos parece conveniente
esbozar a l g u n a s l í n e a s sobre el p a r t i c u l a r , en el
entendimiento de que ese discurrir -en apariencia ocioso-
constituye una forma más de contribuir al conocimiento
del arbitraje. En la medida que para llegar a su naturaleza
es necesario t r a n s i t a r por algunos postulados que
conviene tener presentes a los fines de nuestro estudio,
y teniendo en cuenta que ello forma parte de la difusión
que se proclama, estará justificado el tratamiento del
tema.
Hemos dicho al comienzo que en las organizaciones
sociales modernas, el Estado ha provisto los órganos
e n c a r g a d o s de resolver los conflictos. La función
jurisdiccional, pues, ha sido considerada como propia de
la esencia de la autoridad y el poder estatal, como una
de las manifestaciones de la soberanía.
No obstante ello, siempre fue aceptado que al lado
de los jueces estatales, los particulares pudieran ejercer
funciones similares imponiendo pautas de resolución de
conflictos, que, bajo ciertas y determinadas condiciones,
gozan en general de la misma protección jurídica que las
sentencias de los magistrados.
Esta coexistencia de tribunales estatales y arbitrales
ha motivado la necesidad de dar respuesta a ciertos
interrogantes- ¿Ejercen los arbitros jurisdicción? ¿Son
órganos jurisdiccionales? ¿Pertenece el arbitraje al campo
del Derecho Procesal (público) o Civil (privado)?.
La doctrina no ha coincidido en punto a la naturaleza
jurídica del arbitraje, debatiéndose e n t r e dos tesis
458 Ley N° 29.497
principales-' La contractualista, que lo considera desde
el voluntario sometimiento de las partes, deduciendo de
ello que la naturaleza contractual de su origen se
proyecta a la institución toda, incluyendo o que no
reviste las calidades de una verdadera sentencia, y en tal
virtud niega el carácter jurisdiccional a la actuación de
los arbitros.
En el otro extremo se ubican quienes participan de
la idea que a pesar de las diferencias existentes con la
labor de los magistrados, corresponde atribuirle una
natural eminentemente Jurisdiccional; que el instituto
- si bien nacido convencionalmente- se desprende luego
de ese origen, adquiriendo el laudo de los caracteres
propios de una sentencia dictada por un magistrado del
Poder Judicial.
Existen, asimismo, otras dos teorías que señalan la
imposibilidad de encasillar la naturaleza del arbitraje
dentro de alguna de las expuestas. La teoría mixta, que
rescatando lo que considera aspectos positivos de ambas,
distingue entre la materia inherente al acuerdo arbitral
-de indudable carácter contractual y privado y la eficacia
legal del laudo, de naturaleza pública en tanto constituye
la expresión de la jurisdicción y por ello reservado a lo
que dispongan las leyes. Una cuarta teoría, denominada
autónoma, observa el arbitraje desde una óptica diferente,
admitiendo que ninguna de las tres anteriores brinda
u n a explicación satisfactoria al problema, capaz de
aprehenderlo con carácter universal; sostiene que, en
definitiva, la naturaleza depende en gran medida del
sistema legal bajo el que se analiza la cuestión.
Ley N° 29.497 459
2. Repaso de la noción de jurisdicción
2.1. Conceptos generales
Para poder aprehender en su real dimensión los
términos del debate, creemos necesario introducir -
brevemente- algunas recordaciones respecto del concepto
de "jurisdicción", con la advertencia de que habremos de
circunscribirnos, por obvias razones de tiempo y espacio,
a la jurisdicción civil. Aclaramos t a m b i é n que nos
referiremos a la jurisdicción concebida en su faz objetiva,
como la atribución del ejercicio de la función de juzgar, o
la facultad de actuar de los órganos encargados de
administrar justicia
La jurisdicción, en sentido estricto, consiste en el
ejercicio de una función, cuyo objetivo es solucionar
pacíficamente los conflictos sometidos a la decisión de
un órgano que tenga competencia para resolverlos. Ese
órgano sigue un procedimiento que culmina con la emisión
de la sentencia que pone fin al diferendo, determinando
el derecho que corresponde a cada una de las partes
conforme las pretensiones articuladas en el juicio.
Una de las primeras cuestiones que surge de ello es
que la potestad jurisdiccional se encuentra acotada por
los hechos invocados y la sustancia pedida. Debe limitarse
a resolver estrictamente los aspectos del litigio que las
partes le sometieron, surgiendo el thema decidendum
de las peticiones que se formulan y de los hechos
controvertidos. En ese sentido, los principios del Derecho
Procesal recogen dos máximas romanas que dan cuenta
de la necesidad de un interés particular" nemo iude sine
actore y nemo procedat iudex ex officio.
Es decir que en el origen del ejercicio de la
jurisdicción civil hallamos un particular que -como titular
460 Ley N° 29.497
de un interés amparado y tutelado por el ordenamiento
jurídico- provoca la actuación de un órgano imparcial a
fin de que le brinde efectiva protección ante la violación
de ese interés. La jurisdicción tiene por objeto, pues, la
actuación de la norma en el caso concreto. Ante la
inobservancia voluntaria por parte de quien ha afectado
con su conducta los intereses legítimos de otro, se torna
necesaria la colaboración de un tercero imparcial que
imponga la conducta a seguir, restableciendo el equilibrio
inicial.
Por cierto que además del particular afectado, el
Estado tiene también un interés en asegurar la actuación
de la ley para mantener el orden jurídico que él mismo h a
creado. Incumbe al Estado garantizar a los ciudadanos
un ámbito de razonable seguridad y estabilidad en los
derechos particulares, y para eso, uno de los instrumentos
de que se vale son las normas.
Pero si una vez dictadas se desentendiera de su
aplicación concreta, no habrá cumplido cabalmente su
objetivo. Es necesario que instaure métodos pacíficos
para la asignación particular de los derechos contenidos
en las normas, evitando que la fuerza o la violencia se
conviertan en el sistema normal para la resolución de
controversias. Por eso las normas deben ser preservadas
como presupuesto básico de la necesidad de asegurar la
convivencia de la sociedad. La diferente postura que se
a s u m a frente al tema de la n a t u r a l e z a jurídica del
arbitraje dependerá de interpretar si ese interés del
Estado acarrea la necesidad de que intervengan sus
propios órganos, o si se satisface con la resolución de los
conflictos por métodos pacíficos, no siendo necesaria su
participación directa.
Ley N° 29.497 461
Aun quienes p a r t i c i p a n de la tesis de que la
jurisdicción no puede ser ejercida sino por el Estado,
a d m i t e n q u e ese ejercicio se h a l l a , no o b s t a n t e ,
condicionado a que uno de los interesados lo requiera.
2.2. Los órganos de la jurisdicción
El Poder, en tanto constituye una noción inherente
al Estado, u n a de sus características distintivas, no
puede ser parcelado o subdividido. El Poder es uno solo,
que por razones funcionales es encarnado por distintos
órganos. Quiere decir que el Estado se vale para su
ejercicio de diferentes órganos, a través de los cuales
manifiesta su voluntad y patentiza su actuación.
Debe tenerse presente que no siempre se encuentran
perfectamente delimitadas las funciones asignadas a
cada uno de los órganos, siendo éste uno de los temas que
más ha preocupado a la ciencia política. De ello se sigue
que no existe una identidad absoluta entre la función y el
órgano que la ejerce.
En la materia que nos atañe para este trabajo, el
Estado, como es obvio, ejerce la función jurisdiccional a
t r a v é s del Poder J u d i c i a l en su acepción a m p l i a ,
comprensiva de los tribunales federales y provinciales.
La Constitución Nacional organiza la Justicia Nacional
(arts. 94 a 103), e impone a las provincias la necesidad de
que organicen la propia (arts. 5 y 106).
Establece asimismo que en ningún caso el Presidente
de la Nación puede ejercer funciones judiciales, arrogarse
el conocimiento de causas pendientes, o restablecer las
fenecidas (art. 95). Si bien esta disposición puede
e n t e n d e r s e como u n a prohibición de que el Poder
Ejecutivo detente facultades jurisdiccionales, se h a
interpretado que el poder administrador ejerce u n a
462 Ley N° 29.497
cierta jurisdicción -entendida en un sentido amplio- a
través del denominado "contencioso-administrativo",
como u n c o m p l e m e n t o n a t u r a l de la función de
administrar que le corresponde. No obstante, subsisten
dudas entre quienes se han ocupado del tema, respecto
de calificar como de estricta naturaleza jurisdiccional a
esta actividad.
Los tribunales judiciales son así el órgano público
natural -independizado de los otros Poderes del Estado-
que brinda a la sociedad el servicio jurisdiccional. Queda
por definir a ú n si ese servicio es de aquellos que
corresponde al Estado en forma exclusiva, o si puede ser
e n c a r n a d o por p e r s o n a s q u e no p e r t e n e z c a n
orgánicamente a él, pues de allí parten esencialmente
las diferentes teorías que t r a t a n de explicar la naturaleza
jurídica del arbitraje.
3. La tesis contractualista
Las teorías que t r a t a n de explicar la naturaleza del
arbitraje desde una óptica contractualista ponen el acento
en el carácter privado del instituto, tanto en lo que se
refiere a su origen cuanto respecto de la calidad de los
a r b i t r o s . Se s e ñ a l a que éstos no son jueces, sino
particulares que no revisten, por lo tanto, la calidad de
funcionarios públicos, y que no administran justicia en
nombre del Estado, sino por voluntad de las partes.
Su existencia y su actividad se justifican por cuanto,
siendo las cuestiones que se someten a arbitraje originadas
en derechos disponibles para las partes, el Estado no
puede privarlos de la facultad de escoger el método para
resolverlas. Pero la efectividad de la decisión arbitral
proviene del compromiso que ambas partes asumieron
Ley N° 29.497 463
de acatarla, no teniendo por ello las características
propias de una sentencia judicial.
Los arbitros obtienen sus facultades de la voluntad
de las partes, y no de la ley, ya que siendo la función
jurisdiccional una de las formas en que se exterioriza la
soberanía del Estado, y siendo esa soberanía un atributo
indelegable, el legislador no podría concederle esa
función a un particular. Si la facultad de juzgar es
exclusiva del Estado, no podrá existir una delegación de
ella en favor de un particular que no tiene las
características propias de un funcionario público.
En el cumplimiento de una sentencia judicial, tiene
tanto interés el particular favorecido por ella como el
Estado mismo, por cuanto emana de uno de los órganos
que éste tiene establecidos para llevar la función
pacificadora de restablecer el orden jurídico vulnerado
por la conducta antijurídica. Es por esa razón que las
normas le otorgan la posibilidad de obtener su ejecución
forzada, como forma de hacer efectiva esa reparación.
Mientras que el laudo arbitral obliga a las partes en la
misma forma que lo haría un contrato, gozando de la
protección jurídica inherente a estos últimos.
El vínculo que se crea entre el arbitro y las partes es
eminentemente contractual, posible en virtud de la zona
de autonomía de la voluntad de que gozan los particulares,
y por ello limitada solamente a cuestiones en las que no
esté interesado el orden público.
Esta tesis encuentra un importante argumento en
la falta de imperium del arbitro. La imposibilidad de
ejercer coerción en los particulares para obtener el
cumplimiento forzado de una determinada conducta,
robustece la concepción de que el arbitro no ejerce una
464 Ley N° 29.497
verdadera jurisdicción, por cuanto ésta lleva implícita la
fuerza coercitiva emanada del poder del Estado.
Si se parte de la concepción según la cual la noción
de jurisdicción comprende la doble función de juzgar e
imponer conductas -la cognición y la ejecución-, al faltar
a los arbitros la segunda de éstas resulta coherente
deducir de ello que su función nunca podrá revestir
n a t u r a l e z a jurisdiccional por carecer de uno de los
elementos constitutivos.
Se ha sostenido que el arbitro es un agente de las
partes, a quien éstas autorizaron a emitir un
pronunciamiento que solucione la disputa pendiente. Se
ha querido, inclusive, asimilar su actuación a la de un
mandatario.
Sobre la base de los argumentos que sintéticamente
hemos expuesto, quienes se enrolan en esta teoría
concluyen en negar al arbitraje naturaleza jurisdiccional.
4. La tesis jurisdiccional
Quienes propician la tesis opuesta -que los arbitros
ejercen una verdadera función jurisdiccional- se apoyan
en el carácter público de la administración de justicia, en
tanto es uno de los servicios que el Estado mismo debe
garantizar. Si el propio Estado, a través de sus leyes,
reconoce la posibilidad de los particulares de ejercer
tales funciones mediante el mecanismo del arbitraje, la
naturaleza de la actividad de los arbitros no puede ser
otra que la de la función que están llamados a desempeñar.
Los arbitros son jueces, pero no solamente porque
las partes los hayan nombrado como tales, sino porque el
Estado h a consentido en asignarles ese carácter. No es
Ley N° 29.497 465
sólo la voluntad de las partes la que atribuye jurisdicción
a los arbitros; es también el Estado, como titular de esa
jurisdicción, quien lo posibilita a través del 'ordenamiento
jurídico, bajo ciertas condiciones. El acuerdo arbitral
opera así como el elemento a través del cual se actúa la
disposición legal que permite en forma general desplazar
esa p o t e s t a d , a s i g n á n d o l a en forma especifica a
determinadas personas.
La cuestión en la que se basa la tesis contractualista
pasa fundamentalmente por pretender que los órganos
del E s t a d o son los únicos que p u e d e n ejercer la
jurisdicción. Pero olvidan que lo que califica a los jueces
del Poder Judicial como órganos estatales no es solamente
el ejercicio de la jurisdicción, sino su p e r t e n e n c i a
estructural a uno de los Poderes del Estado. Por esa
razón, no existiría impedimento alguno para que esas
mismas funciones hayan sido delegadas por él -Estado a
favor de particulares, como cuando permite -y hasta
fomenta- el uso del arbitraje.
Sin dejar de reconocer que el origen próximo de las
facultades concedidas a los arbitros es el consentimiento
de las partes apoyado por el principio de la autonomía de
la voluntad, en un sentido lato, tienen v e r d a d e r a s
potestades jurisdiccionales, similares a las de un juez
estatal. Sus laudos están revestidos de la misma e idéntica
fuerza que las sentencias de los magistrados del Poder
Judicial. Hacen cosa juzgada respecto de las cuestiones
resueltas por los arbitros, y se les concede el carácter de
título ejecutorio. La vía judicial p a r a p r o c u r a r su
cumplimiento forzado es la correspondiente a la ejecución
de sentencias judiciales.
P a r a desestimar la asimilación jurídica entre el
arbitraje y el mandato, basta con señalar que los arbitros,
466 Ley N° 29.497
lejos de ser los mandatarios de las partes, son sus
verdaderos jueces. No representan a los litigantes ni
responden a ellos i representan al valor justicia, objetivo
al que prioritariamente deben responder. La mejor prueba
de esto es que cuando se cataloga al arbitraje como
"mandato" generalmente se añade la calificación de
mandato sui generis con el claro significado de que
carece de algunos de sus elementos tipificantes.
5. Nuestra opinión
5.1. La jurisdicción que ejercen los arbitros
Personalmente participamos -con alguna salvedad-
de la posición expuesta en último término- los arbitros
ejercen jurisdicción y por lo tanto de allí se deriva el
status jurídico de su función. Ello sin desconocer que su
origen es generalmente contractual. Sería así una función
jurisdiccional cuya raíz gen ética es contractual; o dicho
de otro modo, tendría una raíz contractual y un desarrollo
jurisdiccional. Se trata, en suma, de una jurisdicción
instituida por medio de un negocio particular.
En defensa de esta postura, debe mencionarse en
primer término la existencia -como se h a visto- de
arbitrajes "forzosos", legalmente impuestos, en los que
ni siquiera podrá hablarse de origen convencional. La
tesis contractualista deberá admitir que los casos de
arbitraje legal forzoso constituyen u n a excepción a la
regla general, porque en ellos no encontraremos un
acuerdo de voluntades entre las partes, sino un acto
propio del imperio del legislador, que determina la
exclusión de los órganos jurisdiccionales del Estado
p a r a r e s o l v e r c i e r t a s c o n t i e n d a s de i n t e r e s e s ,
Ley N° 29.497 467
sometiéndolas a juicio de arbitros.
5.2. Diferencias con la jurisdicción judicial
A pesar de haber asumido como cuestión de principio
que los arbitros ejercen una función eminentemente
jurisdiccional asimilable a los jueces, es necesario, sin
embargo, formular algunas precisiones que permitan
visualizar las diferencias que existen entre ambas.
Partiendo de que el origen inmediato de la jurisdicción
arbitral es el acuerdo entre las partes, no pueden obviarse
las consecuencias que se derivan lógicamente de ese
hecho. Por cierto que nos referiremos exclusivamente al
arbitraje voluntario, desde que en el forzoso, su origen
está dado por la ley que impone la vía arbitral para la
resolución de ciertos conflictos.
Los jueces estatales obtienen sus atribuciones del
conjunto de nomas jurídicas de las que se vale el Estado
para organizar sus diferentes funciones. Hemos visto
cómo la Constitución Nacional procura la satisfacción
del servicio de justicia, garantizándolo como una de las
funciones esenciales a través de distintos postulados y
p r i n c i p i o s g e n e r a l e s , d i s p o n i e n d o p a r a ello la
organización de u n Poder i n d e p e n d i e n t e que es el
encargado natural de cumplirla.
La legitimación les viene dada por las leyes dictadas
en consecuencia de la Constitución, y en t a n t o se
verifiquen los requisitos que la norma fundamental
impone, como medio i n s t r u m e n t a l p a r a alcanzar el
objetivo fundacional de la pacificación. Si bien en forma
mediata es la ley que permite la delegación de la función
de juzgar en particulares, ■ en el caso de los arbitros, la
fuente i n m e d i a t a de su jurisdicción es u n acuerdo
celebrado e n t r e las p a r t e s , quienes en la zona de
468 Ley N° 29.497
autonomía de sus voluntades, los invisten de facultades
suficientes para resolver ciertos litigios. Y allí advertimos
otra diferencia importante- la jurisdicción de los jueces
del Estado es permanente, no teniendo más limitaciones
que las que imponen las n o r m a s que atribuyen su
competencia funcional y territorial. Inclusive gozan de
la garantía constitucional de la inamovilidad en sus
cargos, de manera que una vez designados como tales,
sólo pueden ser removidos por las causales y en la forma
que la misma Constitución determina.
Los a r b i t r o s , por el contrario, a d q u i e r e n u n a
jurisdicción limitada, no sólo en la materia, sino también
en el tiempo. En el primer aspecto, sus facultades alcanzan
exclusivamente a aquellos asuntos para los cuales fueron
nombrados, y en el segundo aspecto, se les concede un
plazo para laudar, cuyo vencimiento trae aparejado la
extinción de la jurisdicción.
Sus atribuciones comienzan en el momento de la
aceptación del cargo y finalizan con el dictado del laudo
o con el vencimiento del plazo, circunstancias que al
agotar el cometido que las partes le encomendaran o al
excederse en el término concedido, producen la extinción
de su jurisdicción.
Otro aspecto en el que se distinguen de manera
sustancial es también el referido a la forma de ejercer la
jurisdicción- a n t e el juez las p a r t e s se e n c u e n t r a n
c o n s t r e ñ i d a s a la m e r a invocación del derecho; el
magistrado aplica, para la resolución del caso, las normas
que entienda pertinentes. Al arbitro, las partes pueden
imponerle las normas sobre las que ha de apoyar la
decisión, y en tal caso no puede apartarse de ellas.
Es decir que, a pesar de que los arbitros ejercen
Ley N° 29.497 469
jurisdicción, existen diferencias con la jurisdicción propia
de los jueces; amén de las que hemos señalado en capítulos
precedentes respecto de las distinciones en la manera de
llevar el procedimiento y en el espíritu que rige la
totalidad del trámite.
5.3. £1 ámbito para el estudio del arbitraje
La conclusión a la que hemos arribado no se ve
obstaculizada, como se ha demostrado, por el innegable
origen consensual que habitualmente tiene el arbitraje,
ya que dentro de la libertad creadora que campea el
ámbito contractualista, se permite inclusive generar,
convencionalmente, un sistema de resolución de litigios
en el que se otorga a los j u z g a d o r e s n a t u r a l e z a
jurisdiccional. El arbitraje aparece así como resultante
de un contrato; pero se trata de un contrato con algunas
características particulares, es un contrato del que
r e s u l t a como efecto p r i m o r d i a l la a t r i b u c i ó n de
jurisdicción a un tercero imparcial para que dirima una
controversia.
Por ello, a pesar de haberle atribuido carácter
jurisdiccional, entendemos que el ámbito natural para el
estudio del arbitraje no puede ser exclusivamente el
Derecho P r o c e s a l . La concepción p r o c e s a l i s t a del
arbitraje ha sido uno de los factores que incidió en su
falta de difusión, por p r e s e n t a r un enfoque basado
únicamente en el juicio arbitral, relegando lo referido a
la formación del sistema. El trámite, el procedimiento,
es una parte importante del arbitraje, pero no la única.
El arbitraje es mucho más que un procedimiento especial*
compone un verdadero sistema de resolución de disputas.
Creemos por eso, que el derecho privado puede
realizar importantes aportes al progreso del arbitraje.
470 Ley N° 29.497
El Derecho Civil, por la necesaria correlación que tiene
el nacimiento de la jurisdicción arbitral con la teoría
general de los contratos. Todas las normas y principios
referidos a los contratos, son aplicables al acuerdo que
da origen al arbitraje, razón por la cual es necesario
ahondar en ellos para poder aprehender en su totalidad
las cuestiones que surgen del proceso de formación del
sistema arbitral.
El Derecho Comercial debe p r e s t a r atención al
arbitraje, por constituir éste uno de los métodos usuales
para dirimir los litigios nacidos del tráfico mercantil.
Siendo la materia comercial una de las fuentes más
fecundas de las que se nutre el arbitraje, la r a m a del
Derecho que se ocupa de brindar un marco de celeridad
y seguridad en las transacciones no puede desentenderse
de la forma en que se resuelven los diferendos que de
ellas se derivan. Y al ser el arbitraje un sistema a través
del cual pueden lograrse eficazmente esos postulados,
no cabe duda que su contribución podrá reportar grandes
beneficios a la institución.
También el Derecho Internacional Privado tiene
algo que decir al respecto, por la incidencia que tienen
sus postulados en materia de arbitraje internacional.
En la medida que se siga viendo al arbitraje como un
mero p r o c e d i m i e n t o , se p e r s i s t i r á en el e r r o r de
estudiarlo sólo en uno de sus aspectos. Será necesario
cambiar el enfoque, para poder aprehender sus elementos
en forma global, como un todo. Por ser una institución
compleja -nacida de un acuerdo privado, pero con el fin
de ejercer una función esencialmente pública como lo es
la jurisdiccional, no puede fragmentarse en parcelas ni
dar preeminencia a algunos de sus factores en detrimento
Ley N° 29.497 471
de los otros. Sólo podrá alcanzarse el objetivo de conocer
en profundidad el arbitraje, si se lo toma desde una
perspectiva diferente, que abarque su aspecto procesal,
pero sin descuidar su génesis convencional. Por ello no
parece conveniente encasillarlo metodológicamente en
el campo del derecho material o de forma. Aun cuando
nuestra posición parezca poco ortodoxa, pensamos que
pertenece al género de esas materias que deben ser
estudiadas desde diferentes disciplinas sin que pueda
p r e d e t e r m i n a r s e c u á l de e l l a s t e n d r á m a y o r
preeminencia.
6. Cuestiones generales
6.1. Modos del acuerdo arbitral
Clausula compromisoria y compromiso arbitral
Hemos visto que el arbitraje, sin perjuicio de su
mediato origen en la disposición de la ley que lo permite,
nace a partir de la voluntad de las partes que deciden
excluir la jurisdicción judicial, remitiendo determinadas
cuestiones litigiosas a la decisión de particulares. Ese
acuerdo de v o l u n t a d e s -que genéricamente
denominaremos "acuerdo arbitral" o "pacto de arbitraje"
- puede hallarse representado en un solo acto, o bien
dividirse en dos actos sucesivos. En esta última hipótesis
tendremos una "cláusula compromisoria" y un posterior
"compromiso arbitral".
Existen derechos positivos que exigen un
"compromiso" conteniendo u n a serie de r e q u i s i t o s
formales para habilitar la instancia arbitral, como ser la
determinación concreta de los nombres de -los arbitros
y de las cuestiones que se someten a su resolución, con
expresión de sus circunstancias.
«
472 Ley N° 29.497
Como es obvio, las partes no podrán -hasta que la
contienda se produzca conocer con certeza cuáles serán
p u n t u a l m e n t e los aspectos concretos que d e b e r á n
resolver los arbitros. La cuestión se centra, pues, en
d e t e r m i n a r si ello implica n e c e s a r i a m e n t e que el
sometimiento de las mismas a arbitraje sólo pueda ser
convenido frente a un conflicto ya entablado.
La respuesta negativa se impone. No obstante que
tales datos son necesarios para que el arbitraje comience
a funcionar, nada impide a las partes convenir antes que
el conflicto se produzca que si éste efectivamente se
materializara, deberá ser resuelto por arbitros.
Esa es precisamente la función de la "cláusula
compromisoria": supliendo la imposibilidad de celebrar
el compromiso arbitral hasta que se puedan determinar
las cuestiones litigiosas concretas, los p a r t i c u l a r e s
pueden no obstante establecer una estipulación que le
sirva de antecedente.
T o d a s l a s c u e s t i o n e s l i t i g i o s a s -por e n t o n c e s
hipotéticas- que surjan como consecuencia de la relación
jurídica establecida, deberán ser sometidas a arbitraje,
dejándose para un momento posterior -si el conflicto
efectivamente se produce- la determinación concreta de
los p u n t o s sobre los que d e b e r á n pronunciarse los
arbitros. Veremos más adelante, sin embargo, hasta qué
punto se justifica que para su determinación concreta las
partes deban celebrar un nuevo acuerdo. Tenemos así
dos pactos -cláusula compromisoria y compromiso
arbitral-, que si bien son conceptualmente diferentes,
apuntan en definitiva a un mismo objetivo final, cual es
la efectiva remisión de las cuestiones litigiosas a decisión
de los arbitros. La cláusula compromisoria, por la que se
Ley N° 29.497 473
someten a arbitraje -en términos más o menos genéricos-
todas las cuestiones que eventualmente pudieran surgir
de una relación jurídica de base que une a las partes; y el
compromiso a r b i t r a l , cronológicamente posterior a
aquélla, cuyo propósito es concretar en forma completa
los aspectos operativos del arbitraje, con referencia a un
litigio que ya se ha presentado.
Esta distinción, no obstante, parte de una práctica
a r b i t r a l tradicional, conforme la cual, el pacto de
sometimiento a arbitraje se estructuraba en dos acuerdos
diferentes. Pero esto en modo alguno responde a una
necesidad jurídica: nada impide que ese acuerdo sea
celebrado en un solo acto.
Esto último es lo que marcan los más modernos
ordenamientos de arbitraje. La ley española de 1988
señala en la Exposición de Motivos que se elimina la
distinción entre el contrato preliminar de arbitraje y el
compromiso que efectuaba la ley de 1953. El convenio
arbitral, instrumento en el que se plasma el derecho de
las personas a solucionar las cuestiones litigios as de su
libre disposición que reconoce el art. 1, puede tener por
objeto cuestiones presentes o futuras. Se trata, con ello,
de s u p e r a r la r e l a t i v a ineficacia de la c l á u s u l a
compromisoria o contrato preliminar de arbitraje, que
solía e s t i p u l a r s e a n t e s del n a c i m i e n t o r e a l dé la
controversia entre las partes.
También la ley modelo de arbitraje de las Naciones
Unidas de 1985 regula el "acuerdo de arbitraje" en forma
genérica, careciendo de relevancia el momento en que el
mismo se concierta.
474 Ley N° 29.497
6.2. Requisitos del acuerdo arbitral
6.2.1. Generalidades
No o b s t a n t e que en p a r á g r a f o s s u b s i g u i e n t e s
a n a l i z a r e m o s con m a y o r d e t e n i m i e n t o c u á l es la
naturaleza de los acuerdos arbitrales, podemos anticipar
con cierto grado de generalización, que se t r a t a de un
contrato, o al menos u n a convención, género al que
pertenece el contrato. Como sabemos, el objeto de los
c o n t r a t o s es el de c r e a r derechos u obligaciones
personales, que se traducen en prestaciones a cargo de
las partes que pueden consistir en una conducta exigible
al obligado, de dar, hacer o no hacer. Dejaremos a un lado
la cuestión de si los pactos cuyo objeto no sea crear, sino
modificar o extinguir obligaciones, pueden ser también
c o n s i d e r a d o s c o n t r a t o s ; o si sólo r e s e r v a m o s esa
denominación para los que tienen el objeto de crearlas.
Pero, con la salvedad de que su objeto no es crear
d e r e c h o s u obligaciones p e r s o n a l e s , sino a s i g n a r
jurisdicción a quienes intervendrán como arbitros, no
encontraremos diferencias de fondo entre los contratos
comunes y el acuerdo arbitral.
Por esa razón, en tanto acuerdo de voluntades o
convención -veremos más adelante si es un contrato
definitivo o meramente preparatorio- el pacto arbitral
debe cumplir los requisitos de existencia y validez
establecidos con carácter general para los contratos.
Tiene que p a r t i r de u n consentimiento que no se
encuentre intrínsecamente viciado, y que h a y a sido
expresado válidamente; ese consentimiento tiene que
ser prestado por personas que tengan capacidad legal
para obligarse; ha de versar sobre un objeto lícito y
posible tanto física corno jurídicamente, y debe hallarse
Ley N° 29.497 475
revestido de la forma legalmente prescripta. A fin de
facilitar la lectura, haremos un breve recordatorio de los
postulados elementales referidos al nacimiento de los
contratos, analizando sumariamente cómo se aplican
esos principios generales al acuerdo arbitral. Huelga
aclarar que ello de manera alguna pretende agotar el
t r a t a m i e n t o del t e m a , p a r a cuya p r o f u n d i z a c i ó n
remitimos a la bibliografía existente sobre la materia.
6.2.2. Consentimiento
El consentimiento -concordancia de dos o m á s
voluntades que se manifiesta por oferta y aceptación-
tiene como presupuesto que la voluntad esté revestida
de componentes internos (discernimiento, intención y
libertad) y externos (su manifestación).
La falta de alguno de los requisitos internos vicia la
voluntad, tomando inválido el acto. Error, dolo, fraude,
violencia, intimidación o simulación ilicita, son los
clásicamente denominados "vicios de la voluntad".
La voluntad, para tener relevancia jurídica, debe
salir de la esfera interna del sujeto emisor, de manera de
ser aprehendida por los demás; debe existir un hecho
exterior por el que se manifieste. De lo contrario, no
podrá ser considerada como t a l . No o b s t a n t e , esa
manifestación puede ser expresa, tácita o inducida por
presunción de la ley. Será expresa cuando se formule por
escrito, verbalmente o por signos inequívocos; tácita
cuando resulte de actos que lo presupongan, por los que
p u e d a conocerse la existencia de la v o l u n t a d . E n
determinados supuestos, la propia ley autoriza a tenerla
por presumida.
En materia de acuerdo arbitral, la manifestación
tácita de la voluntad de someterse a arbitraje, ha sufrido
476 Ley N° 29.497
u n a gran limitación por parte de la jurisprudencia.
Basados en el principio de que la jurisdicción arbitral es
de excepción, y que la renuncia a ser juzgados por los
órganos estatales debe ser interpretada con carácter
restrictivo, los jueces h a n denegado la formación de
tribunales arbitrales en aquellos casos en que no surja
expresa e indubitablemente la voluntad de alguna de las
partes de consentir la actuación de los arbitros. La ley
modelo de arbitraje de las Naciones Unidas, por el
contrario, admite que el acuerdo arbitral pueda surgir
de un intercambio de escritos de demanda y contestación
en los que la existencia de un acuerdo sea afirmada por
u n a parte sin ser negada por la otra (art. 7°, inc. 2°).
6.2.3. Capacidad
Es preciso señalar que comprometer una cuestión
en arbitros es un ,hecho de relevancia, que exige estar
rodeado de ciertas garantías. Pero no porque implique
un acto de disposición de los bienes que están en Juego
en el litigio, ya que por someterlo a juicio de arbitros no
se están enajenando los derechos litigiosos sino porque
con ello se está disponiendo del derecho de demandar
justicia en los tribunales ordinarios. Además de aquellos
que gozan de una incapacidad general para contratar,
específicamente, no pueden celebrar acuerdos arbitrales
los representantes de los ministerios públicos nacionales,
provinciales o municipales, o de las rentas públicas; los
r e p r e s e n t a n t e s de p e r s o n a s j u r í d i c a s si no t i e n e n
autorización, y los menores emancipados. Los albaceas
no pueden comprometer en arbitros respecto de los
derechos de la testamentaría; ni los tutores o curadores
respecto de los bienes de sus pupilos, sin autorización
judicial (art. 841).
Ley N° 29.497 477
6.2.4. Objeto (remisión)
Como en todo acto jurídico, el objeto del acuerdo
arbitral debe ser lícito, conforme a la moral y a las buenas
costumbres, posible, que no se oponga a la libertad de las
acciones o de conciencia, y que no esté prohibido.
En especial para el pacto arbitral, debemos anotar
que debe versar sobre una controversia suceptible de
transacción, sobre derechos disponibles
6.2.5. Forma
El principio general que rige en materia de contratos
es el de la libertad de formas : cuando en el Código Civil
o en las leyes especiales no se designe alguna para el
acto, las partes podrán utilizar las formas que juzgaren
convenientes.
6.3. Comparación con la transacción
De lo dicho anteriormente sobre la remisión que las
normas hacen a la figura legal de la transacción, surge la
necesidad de esbozar algunas aclaraciones acerca de las
analogías y diferencias que presenta el pacto arbitral con
aquélla. La asimilación que se hace entre ambas, al
mandar la ley que se apliquen a uno las normas estatuidas
para la otra, no debe hacer perder de vista que, aun con
similitudes, son conceptualmente diferentes.
En ambos casos, como es evidente, estamos en
presencia de un acuerdo de voluntades, en los que
p r e d o m i n a u n a s i m i l a r f i n a l i d a d de l a s p a r t e s
contratantes- la intención común de poner fin a una
controversia surgida como consecuencia de una relación
jurídica. Es presupuesto en los dos casos, la existencia de
u n a i n c e r t i d u m b r e j u r í d i c a b a s a d a en d i f e r e n t e s
pretensiones respecto de un determinado derecho. La
478 Ley N° 29.497
función y la sustancia que le sirve de antecedente -
compartidas por ambos institutos- es, a nuestro modo de
ver, una de las razones por las que las legislaciones
tienden a uniformar las reglas, existiendo casos en los
que se considera al acuerdo arbitral como una variedad
de la transacción.
M e d i a n t e la t r a n s a c c i ó n las p a r t e s e x t i n g u e n
obligaciones litigiosas o dudosas (art. 832, Cód. Civil), y
por ello se trunca el pleito, se impide que surja; mientras
en el acuerdo arbitral el litigio no se evita, sino que, por
el contrario, la existencia de derechos controvertidos es
uno de sus p r e s u p u e s t o s , recayendo el acuerdo de
voluntades en que, p a r a resolverlo, se sustituye la
jurisdicción judicial por otra.
En la transacción son los propios interesados quienes
-de común acuerdo- se otorgan recíprocas concesiones
sobre los derechos que cada uno crea tener; el medio
utilizado para finiquitar la disputa es la reciprocidad en
el sacrificio. En el arbitraje no existen concesiones de las
partes qué faciliten el acuerdo, sino la intención común
de designar a un tercero -distinto de un magistrado
judicial- a quien se le confia la determinación de los
derechos de cada parte.
Si bien coinciden el presupuesto -un conflicto de
intereses actual o potencial- y la finalidad -resolverlo sin
llegar a una instancia judicial-, es diferente el medio a
través del cual se logra el objetivo. En el arbitraje no son
las partes quienes dirimen el conflicto, sino un tercero
designado de común acuerdo; no se reparten los derechos,
sino que se conviene aceptar la asignación que el arbitro
haga de ellos en el laudo.
La diferencia principal radica entonces, en que la
Ley N° 29.497 479
transacción es el fruto de la autocomposición de u n a
controversia, donde los contratantes proveen la solución
por sí mismos mediante renuncias parciales y recíprocas
a sus derechos. El acuerdo arbitral, en cambio, origina un
método heterocompositivo, en el que la solución es
impuesta por un tercero, que puede atribuir a alguna de
las partes la totalidad de su derecho. En un caso, las
partes eliminan el conflicto; en el otro, lo someten a
decisión de una persona neutral que si bien no integra los
cuadros del Poder Judicial del Estado, ejerce una función
de naturaleza jurisdiccional.
7. La cláusula compromisoria
7.1. Concepto. Efectos
La cláusula compromisoria es el convenio por el
cual las p a r t e s deciden someter algunos a s u n t o s a
arbitraje, sustrayéndolos al conocimiento de los jueces
ordinarios. Las partes renuncian a que sean decididos
por los t r i b u n a l e s de j u s t i c i a , a s i g n á n d o s e l o s a
particulares revestidos como consecuencia de ello de
funciones y f a c u l t a d e s j u r i s d i c c i o n a l e s . P e r o l a s
divergencias a las que se refiere son todavía, al momento
de suscribir la cláusula, meramente eventuales, sin que
siquiera se sepa si llegarán a producirse.
Tiene un doble carácter- de convención civil, en su
condición de acuerdo de voluntades; y de pacto procesal,
en t a n t o su objeto es producir efectos n e t a m e n t e
procesales como la derogación de la jurisdicción estatal
y la sumisión a un tipo particular de resolución de
disputas.
La decisión de suscribir dicha cláusula acarrea dos
efectos, uno positivo y uno negativo
480 Ley N° 29.497
Positivo, desde que implica atribuir jurisdicción a
los arbitros, quienes obtienen de ella las facultades
necesarias para intervenir en el litigio! y es por ello que
la cláusula compromisoria determina la medida de las
facultades de los arbitros. Negativo, ya que trae consigo
la incompetencia de los jueces estatales para intervenir
en la resolución de aquellos conflictos que hayan sido
sometidos a arbitraje. E n s u m a : la c l á u s u l a
compromisoria produce el efecto de s u s t r a e r cierta
categoría de litigios de la jurisdicción de los jueces
ordinarios, otorgándosela en su reemplazo a particulares
que -temporalmente- se hallan investidos de similares
funciones. Por imperio de la voluntad de ambas partes
se sustituye la jurisdicción estatal por una privada.
Producido un diferendo respecto de alguno de los
asuntos que se consideren incluidos en la cláusula, ya no
existe para las partes la libertad de optar por accionar en
la justicia ordinaria. Quedan obligados a solucionado por
la vía arbitral.
P e r o si fuera n e c e s a r i o c o m p e l e m e n t a r l a s
previsiones de la cláusula, las partes deberán, corno
paso previo al inicio de juicio arbitral, celebrar el
compromiso. Este es un deber que surge como uno de los
efectos de la cláusula, que sirve de antecedente para
obligarlas a realizar todos los actos necesarios p a r a
poder acceder efectivamente a la instancia arbitral.
E s a o b l i g a t o r i e d a d se t r a d u c e en acciones y
excepciones tendientes a hacer efectivo el pacto arbitral.
Por un lado, si alguna de las partes se niega a celebrar el
compromiso, la contraria tiene una acción judicial para
compelerlo 'a fin de determinar las cuestiones concretas
sobre las que versará el arbitraje y todos los elementos
Ley N° 29.497 481
necesarios para que quede habilitada la instancia. Por el
otro, si se inicia la demanda en sede judicial, el accionado
podrá oponer la excepción de incompetencia, debiendo
el juez ineludiblemente declinarla en favor de los arbitros.
7.2. Requisitos
En tanto acuerdo de voluntades -convención en
sentido amplio- la cláusula compromisoria debe contener
los requisitos que hemos señalado para los contratos y en
particular para el "acuerdo arbitral". Por ser una de las
formas que puede revestir ese acuerdo arbitral, le son
aplicables en general los conceptos expuestos; tendrá
que partir de un consentimiento válido, manifestado por
personas con capacidad para obligarse, versando sobre
un objeto lícito y plasmado en la forma prevista por la ley.
Pero la cláusula compromisoria tiene además de
ello -corno requisito intrínseco específico-la necesidad
de que exista entre las partes un vínculo jurídico más
amplio, del cual puedan surgir controversias que son así
la materia sobre la que recaerá el arbitraje. Las cuestiones
litigiosas deben surgir de una relación jurídica de fondo
que une a las partes, que habitualmente será de naturaleza
convencional.
Resulta ocioso aclarar que las cuestiones a las que se
refiere la c l á u s u l a c o m p r o m i s o r i a no p u e d e n ser
perfectamente d e t e r m i n a d a s "con expresión de sus
circunstancias" en virtud de que -al momento en que ella
se suscribe- no existe aún controversia ni conflicto. No
obstante será necesario que, al menos, p u e d a n ser
determinadas con posterioridad en función de originarse
en una relación jurídica cierta. No e s t a r á n entonces
determinadas en la cláusula, pero serán susceptibles de
determinación posterior.
482 Ley N° 29.497
Esta determinación -con el carácter de precisión
que exige nuestra legislación procesal- sólo será posible
una vez que el potencial conflicto se actualice, y h a r á
necesario -en principio- un nuevo acuerdo entre las
partes, que es el "compromiso arbitral".
Una cláusula compromisoria concebida en términos
tan ambiguos o genéricos que no permitan limitar su
alcance a las que provengan de alguna relación jurídica
determinada, podría ser cuestionable. Una cláusula por
la que las p a r t e s sometieran a arbitraje "cualquier
cuestión litigiosa que surja e n t r e ellas" r e s u l t a r í a
controvertible, por implicar u n a renuncia general e
indiscriminada a la jurisdicción estatal. El sometimiento
a arbitros -por importar la renuncia a los jueces- debe
estar referido a diferencias que puedan surgir de una
relación jurídica cierta que ya exista o que en ese acto se
establezca entre las partes.
7.3. Naturaleza jurídica
7.3.1. El debate
Los autores discrepan al momento de precisar la
n a t u r a l e z a j u r í d i c a de la c l á u s u l a compromisoria.
Algunos poniendo el acento en el hecho de que para
s u r t i r efecto r e q u i e r e la posterior celebración del
compromiso- le adjudican la naturaleza de una promesa
de c o m p r o m e t e r , Y siguen de ello que s o l a m e n t e
revestiría el carácter de un contrato preparatorio, ante
contrato, o precontrato, equivalente a los pactum de
contrahendo del Derecho romano.
Conviene recordar que esta clase de pactos han sido
definidos como aquellas convenciones por las que dos a
más personas se comprometen a realizar en un tiempo
Ley N° 29.497 483
futuro un determinado contrato definitivo, que a ese
momento no quieren o no pueden estipular, y que una de
sus características típicas y esenciales es que su contenido
se expresa en la obligación asumida por las partes de dar
nacimiento a un negocio definitivo. Estos pactos carecen,
por lo tanto, de función autónoma y sólo sirven para
preparar la formación de verdaderos contratos! su objeto
no recae sobre las prestaciones que realmente interesan
a las partes, sino sobre la concreción del contrato en el
cual esas prestaciones se incorporan. La ley española de
arbitraje de 1953, por caso, se refiere a la cláusula
c o m p r o m i s o r i a con la d e n o m i n a c i ó n de " c o n t r a t o
preliminar de arbitraje". Esta expresión, sin embargo,
ha desaparecido en la nueva ley (del 5 de diciembre de
1988) que hace una genérica referencia al "convenio
arbitral", que podrá extenderse a la designación de los
a r b i t r o s y a la d e t e r m i n a c i ó n de l a s r e g l a s de
procedimiento, y si las partes no hubiesen previsto esos
extremos, podrán completarlo en cualquier momento a
través' de acuerdos complementarios (art. 9°).
Otro sector de la doctrina entiende, en cambio, que
es un contrato definitivo, en atención a que parte de sus
efectos propios los produce por si misma. También se la
catalogó como un contrato base en el cual las partes
prometen su actividad, enderezada al descubrimiento
necesario para su conclusión definitiva. Lo que resta
luego de la cláusula compromisoria no es celebrar un
nuevo contrato sino desarrollar el contenido de aquella.
8. El compromiso arbitral
8.1. Concepto. Efectos
El compromiso arbitral es -al igual que la cláusula
484 Ley N° 29.497
compromisoria- un acuerdo de voluntades. Ambos son,
como se h a dicho, distintas modalidades que expresan la
finalidad de llevar ciertas cuestiones a arbitraje. A pesar
de esta similitud entre ambas, varía sin embargo su
objeto específico, porque a través del compromiso, las
p a r t e s luego de verificado el conflicto de intereses,
convienen los aspectos concretos de funcionamiento del
arbitraje. Su misión es complementar la disposición más
genérica contenida en la cláusula compromisoria de
remitir a arbitros las eventuales disputas, al concretarlas
en determinados puntos específicos. Versa, por lo tanto,
sobre controversias ya existentes y no m e r a m e n t e
eventuales, como las que eran materia de la cláusula
compromisoria; siendo el acto jurídico a través del cual
las partes definen -entre otras cosas- los puntos litigiosos
que los arbitros habrán de resolver.
La diferencia que anotamos no le quita, sin embargo,
su naturaleza esencial de acto jurídico convencional, por
lo que con relación a sus requisitos generales, son
e n t e r a m e n t e a p l i c a b l e s los conceptos q u e h e m o s
desarrollado respecto del acuerdo arbitral y de la cláusula
compromisoria.
El efecto que produce su celebración es que -al
completarse el acuerdo arbitral- adquiere plena vigencia
la exclusión de la jurisdicción judicial y el sometimiento
de las cuestiones a juicio de arbitros. Hace perfecto el
acuerdo de sujeción a la jurisdicción arbitral, permitiendo
que produzca todos sus efectos.
La celebración del compromiso no importa, sin
embargo, la iniciación del juicio arbitral. Este se inicia -
como todo juicio- por la presentación de la demanda, y
por lo t a n t o será necesario estar a lo que en cada
Ley N° 29.497 485
reglamentación se prevea respecto de los requisitos de
la demanda.
- Planteo del tema
Hemos ya expresado nuestra opinión acerca de la
naturaleza contractual de la cláusula compromisoria,
habiendo asimismo acotado que no puede considerársela
aislada de un contrato principal del que forma parte,
desde que requiere la determinabilidad de las posibles
cuestiones litigiosas a través de su referencia a ese
contrato. No obstante esta posición de principio general,
hemos de referenciar la cuestión más específica que ha
sido denominada como la autonomía del acuerdo arbitral.
El tema en análisis, como señalan CHILLÓN MEDINA Y
MERINO MERCHÁN, se plantea en los siguientes términos,
Dentro de los postulados clásicos, de las concepciones
tradicionales, la cláusula compromisoria aparece ligada,
en cuanto pacto accesorio, a la existencia y eficacia de la
convención principal; de tal forma, que la inexistencia o
la ineficacia de esta última t r a e r á aparejada la del
acuerdo arbitral. La razón fundamental que apoya esta
conclusión es el principio de la unidad del contrato.
No obstante, el mayor desarrollo que ha alcanzado
el arbitraje fue d e t e r m i n a n d o u n a evolución en el
pensamiento doctrinario, recogida por la jurisprudencia
y las convenciones internacionales. De resultas de esa
evolución, se fue moldeando una nueva manera de enfocar
la cuestión, concluyendo en aceptar un relativo grado de
autonomía del pacto de arbitraje con relación al contrato
base.
La doctrina en general coincide actualmente en que
el acuerdo arbitral goza de cierta autonomía respecto del
486 Ley N° 29.497
contrato principal en el que se inserta, no sufriendo las
vicisitudes propias de aquél, de manera que la eficacia
del arbitraje no se vería afectada por aquellas causales
por las cuales pueda controvertirse la validez del contrato.
Se ha dicho así que la cláusula compromisoria no es una
mera cláusula accesoria de aquél, sino que se comporta
como un verdadero contrato dentro de otro contrato más
amplio.
El p r o b l e m a se c e n t r a en los s i g u i e n t e s
interrogantes- cuando alguna de las partes controvierta
la validez misma del contrato en su totalidad, ¿subsistirá
el efecto atributivo de competencia a los arbitros? El
cuestionamiento de la validez del contrato, ¿afecta
n e c e s a r i a m e n t e la competencia a r b i t r a l ? ; ¿ a r r a s t r a
consigo la invalidez misma del pacto arbitral?.
Esto t r a e u s u a l m e n t e aparejada otra cuestión,
íntimamente relacionada con aquélla, cual es la de la
"competencia de la competencia"; esto es, la competencia
de los a r b i t r o s p a r a decidir acerca de su p r o p i a
competencia, cuando lo que se discute es -precisamente-
la validez del contrato del que surge la atribución de
jurisdicción arbitral. Ello nos lleva a examinar si los
arbitros tienen facultades para considerar y resolver el
cuestionamiento de una de las partes sobre la misma
competencia arbitral.
Si bien a m b a s cuestiones son ontológicamente
diversas, habitualmente se presentan en forma conjunta,
en aquellos casos en que la incompetencia del tribunal
arbitral está sustentada en la invalidez de la cláusula
compromisoria, producto de la invalidez del contrato en
el que se halla incorporada.
En los párrafos subsiguientes intentaremos brindar
**
Ley N° 29.497 487
un panorama de cuál ha sido el tratamiento que h a
merecido la cuestión en nuestro derecho positivo interno,
el modo en que ha sido interpretado a través de los
pronunciamientos de los tribunales y cómo se ha recogido
el principio en los diferentes ordenamientos del derecho
convencional internacional o del derecho comparado.
- Generalidades
Aspectos a tener en cuenta al pactar el arbitraje
Se ha dicho ya que el arbitro -la persona escogida
p a r a resolver la contienda- es la p a r t e esencial del
arbitraje mismo. Todo el sistema gira en torno de él,
desde que en su integridad moral y buen criterio descansa
la confiabilidad y la eficacia del arbitraje como método de
resolución de conflictos.
Cuando las partes -antes de producida la divergencia
entre ellas, al momento de establecer la relación jurídica-
toman la decisión de someter las eventuales cuestiones
a juicio de arbitros, h a b r á n hecho normalmente u n a
evaluación previa no sólo de las consecuencias generales
de desplazar la competencia judicial hacia el arbitraje,
sino también de las específicas del tipo de arbitraje al
que habrán de someterse. La elección de las personas- en
las que finalmente re caerá la responsabilidad de
establecer la razón que a cada parte cabe en el diferendo,
generalmente es diferida para un momento posterior.
En la mayoría de los casos, las partes definen -ex
ante- a qué sistema arbitral remitirán sus disputas,
delimitando si se t r a t a de un arbitraje institucional o ad
hoc. En el primer supuesto, generalmente ya se conviene
cuál será la institución que administrará el pleito, y se
remitirán a las reglas que éste tenga establecidas. Cuando
488 Ley N° 29.497
el arbitraje elegido es ad hoc, deberán determinar al
menos si actuarán conforme a derecho o como amigables
componedores, cuántos arbitros intervendrán, y la forma
de designar el arbitro tercero.
Queda para un momento posterior la elección de las
personas que actuarán como arbitros- en el institucional,
generalmente limitada a alguno de los que figure en la
lista proporcionada por la entidad; en el ad hoc con
mayor libertad, en la medida que no existan restricciones
convencionalmente estipuladas. Pero en uno o en otro
caso, la selección de los arbitros es quizás el acto más
relevante que toca a las partes decidir, porque se juega
en él la suerte del arbitraje. Por más que intervenga una
institución, el éxito o el fracaso del arbitraje dependerá
en gran medida de la capacidad de los arbitros para
resolver la disputa con equidad y solvencia.
Sin desdeñar otros aspectos igualmente relevantes
y delicados, como la redacción del acuerdo arbitral, la
determinación del procedimiento por el que tramitará la
contienda, o en el arbitraje internacional la elección del
derecho de fondo aplicable, creemos que el factor decisivo
sigue siendo el arbitro.
Por cierto que una buena elección de los aspectos
mencionados reviste particular importancia. Pero aun
cuando se lo dote de buenas reglas procedimentales, un
mal arbitro probablemente no pueda llevar con éxito el
caso; m i e n t r a s que u n a p e r s o n a con i d o n e i d a d y
experiencia podrá, con su criterio personal, suplir las
deficiencias de las reglas.
En los casos en que las partes se remiten a las
disposiciones de una institución arbitral, la mayoría de
esos factores de riesgo se verán minimizados- existen
Ley N° 29.497 489
modelos de c l á u s u l a c o m p r o m i s o r i a y n o r m a s de
procedimiento elaboradas por expertos en base a la
experiencia de una actividad constante en la materia, y
por ello suficientemente probados.
Pero es en la selección de los arbitros donde el
a r b i t r a j e i n s t i t u c i o n a l p r e s t a la colaboración m á s
importante. Al contar con una lista, las partes tienen un
marco de referencia desde el que nombrar a los arbitros,
evitando la dificultad que puede generarse a partir del
desconocimiento de las partes acerca de una persona
idónea para asumir tal función.
Reglas básicas del ejercicio de la función de arbitrar
Los a r b i t r o s , en t a n t o ejercen u n a v e r d a d e r a
jurisdicción con la misma fuerza que los jueces ordinarios,
deben r e u n i r s i m i l a r e s c u a l i d a d e s en o r d e n a la
imparcialidad e independencia de criterio frente a las
partes. Los principios sobre los que deben actuar no
surgen muchas veces de preceptos escritos, sino más
bien constituyen un conjunto de reglas implícitas o
sobreentendidas.
Algunas instituciones arbitrales h a n elaborado,
sobre la base de la experiencia, algunos s t a n d a r d s
aceptables de conducta moral para los arbitros, como
una especie de guía para el mejor cumplimiento de sus
obligaciones, con la pretensión de a b a r c a r aquellos
aspectos del comportamiento de los arbitros que no es
reglada por el acuerdo entre las partes o las disposiciones
legales. Su objetivo es, f i n a l m e n t e , a p u n t a l a r la
confiabilidad y eficacia del sistema arbitral, garantizando
ciertos principios e l e m e n t a l e s , i n h e r e n t e s a toda
actividad jurisdiccional.
490 Ley N° 29.497
Haremos mención de algunas de esas reglas básicas-
a) Las personas a quienes se propone ser arbitro
aceptarán la designación sólo si ellos consideran que
pueden conducir el arbitraje con celeridad y justicia.
b) Antes de aceptar una designación como arbitro,
deberán verificar si existe alguna relación de la que
pueda surgir un interés directo o indirecto en el resultado
del pleito, o alguna circunstancia que pueda poner en
duda su imparcialidad, y en su caso, hacerla conocer a las
partes.
c) Mientras están actuando como arbitros, deberán
e v i t a r c u a l q u i e r s i t u a c i ó n que p u e d a a f e c t a r su
objetividad, que haga dudar de su neutralidad, o que sea
susceptible de crear la apariencia de parcialidad o
predilección hacia alguna de las partes. No es necesario
q u e el h e c h o h a y a g e n e r a d o e f e c t i v a m e n t e e s a
parcialidad. Basta, con que sea potencialmente capaz de
producirla, o que el arbitro crea que las partes pueden
haber dudado de ella.
Generalidades. Naturaleza
El laudo es la decisión emanada de los arbitros que
pone fin al litigio, resolviendo d e f i n i t i v a m e n t e el
diferendo que las partes les habían sometido. Constituye
la expresión más acabada de la jurisdicción que ejercen
los arbitros, al imponer a las partes una solución para las
diferencias que los separaban, y es el acto que finalmente
tuvieron en mira las partes al pactar el arbitraje como
medio de resolución de sus conflictos.
El dictado del laudo es, así, la forma en que los
arbitros dan cumplimiento a su cometido principal. El
Ley N° 29.497 491
procedimiento seguido y las resoluciones intermedias
que van impulsándolo, no son sino actos a través de los
cuales se va preparando el acto decisorio, objetivo final
del arbitraje. Cuando se conviene someter ciertas disputas
a arbitraje, lo que se pretende es que los arbitros las
resuelvan definitivamente, resultando lo demás sólo el
camino que lógicamente debe recorrerse para arribar a
esa decisión.
El laudo es -desde otro ángulo- también el acto con
el que concluye la intervención de los arbitros. Su emisión
implica dejar agotado su cometido y su jurisdicción, lo
que determina otra diferencia importante entre las
atribuciones de arbitros y jueces.
Los jueces e s t a t a l e s e s t á n r e v e s t i d o s de u n a
jurisdicción que por provenir de la organización misma
del Estado, tiene carácter permanente y genérica -si
bien acotada por las limitaciones derivadas de su
competencia territorial y funcional- y no se agota con el
dictado de la sentencia definitiva. El juez conserva su
potestad para ejecutarla, y aun para ejercer facultades
ordenatorias y correctivas, con el límite que impone, por
razones de seguridad jurídica, el principio de la cosa
juzgada.
Los arbitros, por el contrario, tienen una jurisdicción
nacida de fuente convencional y, por lo tanto, limitada al
caso. Son las mismas partes -en virtud de que el Estado
lo admite con carácter general quienes crean la instancia
y otorgan a los arbitros el carácter de jueces y al hacerlo,
t i e n e n u n objetivo p r i m o r d i a l - e n c o m e n d a r l e s la
resolución de un caso concreto. Se deriva de ello que una
vez producido el resultado previsto, desaparecen sus
facultades.
492 Ley N° 29.497
Con las aclaraciones precedentes, el laudo es el
equivalente a la sentencia judicial, considerándose u n a
auténtica resolución que los arbitros expiden como
consecuencia del ejercicio de la autoridad o poder de
juzgar que las partes le dieron. Esta asimilación es la
r e s u l t a n t e de a t r i b u i r n a t u r a l e z a jurisdiccional al
arbitraje.
Desde otra concepción del arbitraje -aquella que le
reconoce u n a naturaleza puramente convencional- se ha
conceptualizado el laudo como un acto convencional, un
acuerdo de voluntades que las partes concluyen por
medio de los arbitros. Expresan de esta forma la teoría
según la cual la resolución del litigio es el resultado de
u n v e r d a d e r o acuerdo e n t r e los litigantes, logrado
mediante la actuación de los arbitros, de manera que
éstos no serían sino el instrumento a través del cual
aquéllos convienen la solución.
Nos parece que esta postura desconoce la elemental
distinción entre los métodos autocompositivos de litigios
y los hetero-compositivos. En los primeros, las partes
proveen por sí la solución del caso.
Aun cuando supongan la ayuda externa de un tercero
ajeno a ellas que colabora en la búsqueda o en la
implementación de fórmulas transaccionales, la fuente
inmediata de resolución del diferendo es directamente
su eliminación- a partir del momento en que las partes se
ponen de acuerdo, deja de haber materia litigiosa por
haber dejado de existir el diferendo. Si asumimos que
éste se produce por tener ambas partes pretensiones
c o n t r a d i c t o r i a s respecto de u n mismo derecho, al
coincidir sus voluntades en las recíprocas pretensiones,
el diferendo desaparece.
Ley N° 29.497 493
En los métodos heterocompositivos -de los cuales el
arbitraje es una especie- no son las partes quienes proveen
la solución, sino que ésta les viene impuesta por un
tercero. Las partes no participan en la determinación de
los derechos que a cada quien se atribuyen en el laudo, ni
tienen ingerencia en la forma en que los arbitros resuelven
las cuestiones. La voluntad de a q u é l l a s sólo tiene
relevancia en tanto enmarca el ámbito de resolución de
los arbitros, quienes pueden pronunciarse solamente
sobre aquellas cuestiones que les fueron sometidas. Ya
hemos señalado que emitir pronunciamiento acerca de
puntos no comprometidos u otorgar a alguna de las
partes más de lo que peticiona, constituyen causales que
invalidan el laudo.
Pero la voluntad de las partes no tiene relevancia
jurídica más allá de lo mencionado; sólo a esos efectos
deben tenerse en cuenta las pretensiones de las partes.
Conviene recordar que el procedimiento arbitral es un
verdadero juicio, que participa de la misma naturaleza
que los tramitados ante los estrados judiciales: implica
un proceso destinado a conocer y resolver un conflicto;
ese proceso se plantea y se sustancia ante un tercero
neutral; el planteo básico consiste en que las partes
tienen pretensiones contradictorias sobre un mismo
derecho; finaliza con el dictado de una sentencia que
pone fin al conflicto; éste no es eliminado, sino resuelto
atribuyendo el derecho controvertible alguna de las
partes, total o parcialmente.
Forma y plazos para su dictado
Nuestros Códigos, en general, no prevén forma
alguna en particular para la emisión del laudo. Ha de
494
Ley N° 29.49?
entenderse no obstante, que deberá ser hecho por escrito,
y contener mínimamente ciertos requisitos de forma que
permitan asegurar su autenticidad. Por lo pronto, deberá
consignar lugar y fecha de emisión, los datos que permitan
identificar a las partes litigantes, una relación de los
hechos, la decisión concreta y los fundamentos que la
sostienen -sobre esto último volveremos más adelante-,
el plazo para su cumplimiento, y ser firmada por los
arbitros.
Es r e c o m e n d a b l e , p a r a mayor c l a r i d a d de la
d e c i s i ó n , q u e la exposición de los h e c h o s s e a
suficientemente explicativa y exacta, que exprese las
alegaciones y hechos invocados por las partes en sus
respectivas presentaciones, que la resolución aparezca
como una derivación razonada de las constancias de la
causa y de las normas vigentes -en el caso de los arbitros
de d e r e c h o - , q u e se h a g a m é r i t o de t o d a s l a s
circunstancias relevantes, y que exprese con precisión lo
que decide.
La fundamentación
Generalidades
Hemos visto que uno de los requisitos que debe
contener el laudo arbitral es la fundamentación de la
decisión, de manera que ésta pueda ser hilvanada como
u n a lógica d e r i v a c i ó n de l a s m o t i v a c i o n e s q u e
determinaron la solución aplicada al litigio. Es preciso
que los arbitros expongan claramente cuáles son las
razones que los impulsaron a dietario, con el objeto de
convencer a las partes de la justicia del laudo.
Al decir de Alvarado Velloso, si bien referido a la
actividad de los jueces pero de entera aplicación al caso
de los arbitros, la fundamentación de sentencia consiste
Ley N° 29.497 495
en la construcción de un razonamiento suficiente para
que -de los hechos que el juez percibe- un hombre sensato
pueda sacar la última conclusión contenida en la parte
dispositiva.
Por encima de todas las demás características que
p u e d a n p r e g o n a r s e r e s p e c t o de l a s d e c i s i o n e s
jurisdiccionales, parece que la que mejor contempla la
expectativa de los justiciables es la de hallarse revestida
de lógica. La decisión basada en el derecho positivo, y
cuanto más la que se emite "al leal saber y entender" del
j u z g a d o r , no p u e d e p r e s c i n d i r de la e l e m e n t a l
correspondencia entre las cuestiones planteadas y la
decisión misma. Debe ser concebida de tal forma que aun
el c i u d a d a n o c o m ú n , a q u e l q u e desconoce l a s
disposiciones jurídicas, pueda comprenderla y
compartirla.
OLIVER W. HOLMES -citado por Le Pera- ha dicho que
el lenguaje de las sentencias es, sobre todo, el lenguaje de
la lógica, porque la forma y el método de la lógica
satisfacen esa ansia de certidumbre y de reposo que
alberga toda mente humana. Pero aclara a continuación
que generalmente la certidumbre no es más que una
ilusión y el reposo no es el destino del Hombre. Detrás de
la lógica yace un juicio acerca del valor y del peso relativo
de fundamentos legislativos en conflicto, un juicio que
permanece generalmente inarticulado e inconsciente,
pero que no por eso deja de ser raíz y nervio de todo el
proceso.
En nuestro sistema judicial se ha venido verificando
una paulatina degradación del valor de la fundamentación
en materia de sentencias. Se advierte una tendencia
c r e c i e n t e a m i n i m i z a r e s t e aspecto del decisorio,
t
496 Ley N° 29.497
priorizando la parte dispositiva. Pareciera que en el
fondo no importa tanto el "por qué" de una sentencia,
como la decisión misma.
CHIAPPINI Y PEYRANO han podido decir que vivimos hoy
una época de crisis de fundamentación de las resoluciones
judiciales, resultando preocupante la pobreza en algunas
decisiones que e m a n a n de los e s t r a d o s judiciales.
Rescatan -en pensamiento que compartimos en plenitud-
el v a l o r de la s u s t e n t a c i ó n s i n m e z q u i n d a d de
a r g u m e n t o s , lo q u e se h a d a d o en l l a m a r la
fundamentación "a cabalidad".
Pero ese compromiso de cumplimiento voluntario
no será mantenido de manera incondicional. Es necesario
que a través del laudo, los arbitros revaliden la confianza
que las partes han depositado en ellos, debiendo tender
al objetivo final de convencer a las partes de que la
solución adoptada es la que mejor se compadece con las
exigencias de equidad. En este sentido, cobra mayor
importancia la contundencia con que los arbitros puedan
expresar los fundamentos en que se apoya la decisión, al
estar dirigidos a convencer a las partes de su justicia
intrínseca. En la medida que ese objetivo se logre -y para
ello es menester que no se ahorren esfuerzos para explicar
el laudo- se incrementará notablemente la cantidad de
los que se cumplen e s p o n t á n e a m e n t e , reduciéndose
proporcionalmente los recursos intentados contra ellos.
Entendemos, así, que la fundamentación de los
laudos constituye uno de los mejores elementos para
juzgar la idoneidad y seriedad de los arbitros. En el
fondo, lo que las partes esperan de éstos es una decisión
justa, porque al creerse con derecho presumen les será
favorable! pero si resulta adversa, al menos pretenderán
Ley N° 29.497 497
recibir una explicación satisfactoria de las razones por
las que no se les atribuyó el derecho que creían tener al
litigar.
Ley N° 29.497
498
PROCESO DE EJECUCIÓN DE
RESOLUCIONESJUDICIALES
En el proceso de ejecución de resoluciones judicia
les son títulos de ejecución y no títulos ejecutivos:
1.- las resoluciones judiciales firmes;
2.- los laudos arbitrales firmes; y
3.- los que la ley señale.
Estos títulos de ejecución se ejecutarán a pedido de
parte.
1. Condiciones de la ejecución
Los requisitos para que proceda la ejecución son: Io)
que la sentencia haya sido consentida o esté ejecutoriada;
2o) que si tiene plazo para su cumplimiento, éste se
encuentre vencido; 3o) que se proceda a pedido de parte
interesada.
Se dice que la sentencia dictada por el juez de
primera instancia ha quedado consentida, cuando las
partes, después de notificadas, h a n dejado transcurrir
los plazos legales sin interponer recursos para ante el
superior; cuando habiéndose concedido el recurso inter
puesto éste ha sido declarado desierto por no haberse
expresado agravios, quedando en consecuencia firme la
sentencia de primera instancia; o cuando se ha produci
do la perención de la instancia por haber transcurrido
los plazos legales sin elevarse los autos al superior. En
tales casos la ejecución de la sentencia es procedente
porque h a pasado en autoridad de cosa juzgada. Por el
contrario, pendiente el recurso de apelación, la ejecu-
Ley N° 29.497 499
ción no procede, salvo los casos en que por disposición de
la ley el recurso se concediere al solo efecto devolutivo,
porque entonces puede ejecutarse provisionalmente, la
sentencia en el proceso de alimentos y litisexpensas.
La sentencia queda ejecutoriada, cuando fuese con
firmada por el tribunal de apelación si la de primera
instancia era condenatoria, o aquél la hubiese revocado
si era absolutoria. En tales casos la sentencia de segunda
instancia se substituye a la del inferior y puede ser
ejecutada, porque contra ella no cabe ningún recurso,
salvo el de casación.
Como consecuencia del principio dispositivo que
inspira n u e s t r a s instituciones procesales, el juez no
puede proceder a la ejecución de la sentencia sino a
pedido de la parte interesada. Se trata, en efecto, del
ejercicio de una acción ejecutiva que tiene como funda
mento la sentencia, y que sólo puede ser ejercida por
aquel a quien se reconoce titular del derecho contra el
que se declara sujeto pasivo de éste.
2. Juez competente
Los títulos de ejecución judicial se ejecutan ante el
juez de la demanda.
3. Facultades del juez de la ejecución
Los poderes del juez de la ejecución están delimita
dos por los términos de la sentencia, de los que no puede
apartarse en virtud de la cosa juzgada. En ella están
consignados los sujetos activo y pasivo de la ejecución, y
la obligación cuyo cumplimiento se exige.
Pero el juez de la ejecución, por ser un órgano
500 Ley N° 29.497
jurisdiccional, tiene la facultad de interpretar la senten
cia, puede examinar los motivos de ella para fijar el
alcance de la parte dispositiva, y aun para rectificar el
error material cuando ello no se altere la substancia de
la decisión.
4. Sentencia que condena al pago de cantidad líquida
4.1. Cuándo hay cantidad liquida
Se entenderá que hay condenación al pago de canti
dad líquida, siempre que de la sentencia misma se infiera
el monto de la liquidación, aun cuando éste no estuviera
expresado numéricamente.
Se entiende que hay cantidad líquida, cuando la
sentencia condena a pagar una suma determinada. Pero,
de acuerdo con la disposición citada, se considera que
también hay cantidad líquida cuando su determinación
es posible mediante una operación numérica en base a
las constancias de la sentencia. A este efecto se prepara
rá la ejecución presentándose por el interesado u n a
liquidación en la que se incluirán las costas, comprendi
dos los honorarios regulados y los intereses, en la forma
establecida en la sentencia.
Agrega el art. 697 del Código Procesal Civil que- "Si
la sentencia condenase a una misma parte al pago de una
cantidad líquida y de otra ilíquida, podrá procederse a
hacer efectiva la primera, sin esperar que se liquide la
segunda. Una sentencia puede condenar al mismo tiem
po al pago de una cantidad líquida y otra ilíquida, o a
hacer o a entregar alguna cosa. En tales supuestos puede
ejecutarse la cantidad líquida, formándose incidente por
separado respecto de las demás condenaciones, si no
fuese posible ejecutarlas simultáneamente. Por ejemplo,
Ley N° 29.497 501
si una sentencia condena al pago de una cantidad líquida
y a la entrega de un bien nada impide que se substancie
en los mismos autos.
El derecho de ejecutar condenaciones de importe
líquido en parte e ilíquido en el resto, sólo se refiere a
condenaciones dictadas contra una misma parte; pero no
al caso en que se condene al demandado a una suma
líquida o fácilmente liquidable, y, a la vez, al actor a
rendir cuentas a aquél y de cuyo resultado ha de surgir
eventualmente un crédito en favor de una u otra parte,
pues se colocaría al demandado en una condición de
desigualdad al no poder hacer valer la compensación del
crédito que resulte en su favor una vez aprobada la
rendición de cuentas.
5. Sentencia que condena a hacer o no hacer
5.1. Obligaciones de hacer
En caso que la sentencia contuviese condena de
hacer alguna cosa, si el condenado no cumpliese con lo
que se le ordene para la ejecución de la sentencia dentro
del plazo que el juez señale, se hará a su costa, o se le
obligará a resarcir los daños y perjuicios provenientes de
la inejecución, a elección del acreedor. Para hacer efec
tiva la indemnización, se aplicarán las reglas estableci
das, según que la sentencia haya fijado o no la importan
cia de los perjuicios para el caso de inejecución.
La sentencia debe contener el plazo dentro del cual
el deudor debe ejecutar el hecho, y, en su defecto, el
acreedor puede pedir que el juez lo fije teniendo en
cuenta las circunstancias particulares del caso.
El deudor debe ejecutar el hecho dentro de ese plazo
502 Ley N° 29.497
y de acuerdo con los términos de la sentencia, porque si
lo hiciere de otra manera lo ejecutado se tendrá por no
hecho o podrá destruirse lo que fuese mal hecho.
Si el deudor se abstuviese de ejecutar el hecho, o se
tuviese lo ejecutado por no hecho, el acreedor puede
elegir entre pedir autorización para mandarlo hacer por
un tercero a costa del deudor o exigir a éste el pago de los
daños y perjuicios.
La sentencia debe contener apercibimiento expreso
de que se otorgará la escritura por el juez, porque si se
condenara a escriturar bajo apercibimiento de resolver
se la obligación en el pago de daños y perjuicios, no
podrán modificarse después los términos de la senten
cia.
5.2. Obligaciones de no hacer
Si la sentencia condenase a no hacer alguna cosa, y
el obligado la quebrantase, el acreedor tendrá opción a
pedir que se reponga las cosas al estado en que se
hallaban, si fuese posible, y a costa del deudor, o que se
indemnicen los daños y perjuicios.
De acuerdo con las disposiciones del código civil, si
la obligación fuese de no hacer y la omisión del hecho
resultare imposible sin culpa del deudor, o si éste hubie
se sido obligado a ejecutarlo, la obligación se extingue.
Si el hecho fuese ejecutado por culpa del deudor, el
acreedor tendrá derecho a exigir que se destruya lo que
se hubiese hecho o que se le autorice para destruirlo a
costa del deudor. Si no fuese posible destruir lo que se
hubiese hecho, el acreedor tendrá derecho a pedir los
perjuicios e intereses que le trajere la ejecución del
hecho.
Ley N° 29.497 503
5.3. Sentencia que condena a dar
Cuando la condena sea de entregar alguna cosa, se
librará el correspondiente mandamiento para desapo
derar de ella al obligado; y caso que esto no pudiese
verificarse, se le obligará a la entrega del precio, previa
la evaluación necesaria, con los daños y perjuicios a que
hubiere lugar.
6. Pago del precio y daños y perjuicios
Si el desapoderamiento se hiciese imposible por
cualquier circunstancia, aun con el auxilio de la fuerza
pública, por ejemplo- haberse enajenado el bien litigioso
a un tercero de buena fe, el ejecutante podrá pedir el
pago del precio con los daños y perjuicios.
El precio se determinará por peritos, si no estuviese
fijado en los autos.
7. Títulos judiciales y procesos de ejecución de sentencia
La sentencia determina un proceso de ejecución
regulado por el código procesal civil en forma indepen
diente. Esta es la primera división de los procesos en su
faz ejecutiva.
8. La sentencia como título ejecutorio
8.1. Concepto de sentencia firme
Para que una sentencia pueda ejecutarse tiene que
encontrarse firme. Para que ello ocurra resulta necesa
rio que:
I.- La sentencia esté consentida
504 Ley N° 29.497
Contra las decisiones que causan gravamen las
partes tienen medios de impugnación, es decir, recursos.
Si, notificada una sentencia, las partes dejan transcurrir
los términos procesales —sin interponer los recursos—
es porque h a n consentido el pronunciamiento.
II.- La sentencia esté ejecutoriada
Cuando las partes h a n interpuesto los recursos, los
que h a n importado adquisición de competencia por un
tribunal ad quo, y luego el tribunal superior —contra el
que no cabe recurso— dicta resolución conformando o
revocando el fallo, se dice que la sentencia se encuentra
ejecutoriada.
8.2. Sentencia no firme
Se ha discutido largamente, en doctrina, la natura
leza jurídica de la sentencia sujeta a recurso.
— Acto sujeto a condición suspensiva
Se h a entendido que la sentencia pendiente de
recurso es un acto bajo condición suspensiva.
Como todo acto sujeto a una condición de tal tipo, no
produce efectos jurídicos hasta que se cumpla la condi
ción! en este caso, que la sentencia pase en autoridad de
cosa juzgada.
Con acierto se ha dicho que se ha resuelto la cues
tión en el sentido de que la sentencia de primer grado,
frente a la de segundo grado, es un acto jurídico sujeto a
condición suspensiva, cuyos efectos, por tanto, están en
suspenso hasta la verificación de un determinado hecho
(falta de interposición de la apelación). 11
11. UGO, ROCCO, Tratado.... cit, 1.1, p. 389.
Ley N° 29.497 505
Se ha criticado esta teoría en razón de que-
a) Hay sentencia cuya ejecución no se suspende, a
pesar de estar pendientes de recurso. Tal lo que sucede
en las ejecuciones bajo fianza y en el proceso especial de
alimentos.
b) El simple acto del magistrado, que importa una
sentencia no ejecutoriada, es más bien un elemento —
que necesita de otros— para la formulación definitiva de
la norma individual. 12
9. Acto sujeto a condición resolutoria
Para Mortara, toda sentencia posee su propia y
natural autoridad legítima, puesto que desde el primer
momento tiene todas las cualidades necesarias para
vivir establemente y llegar a ser inrrevocable, si la obra
fiscalizadora y correctora de otro órgano superior no la
modifica. En esta posibilidad e s t a r í a la condición
resolutoria. 1 3
Esta tesis merece serias objeciones, a saber-
a) El hecho normal de que la sentencia recurrida
esté suspendida en sus efectos importa que no pueda ser
asimilada a una condición resolutoria. Se supedita a un
hecho incierto y futuro la resolución de un derecho
adquirido.
b) No estamos ante un acto jurídico con efectos
inmediatos, en oposición a lo que importa el acto sujeto
a condición resolutoria.
12. JOSÉ CHIOVENDA, Principios de derecho cit, t. 2, p. 516.
13. MORTARA, Ob. cit, p. 389.
506 Ley N° 29.497
c) La sentencia sujeta a recurso es un simple ele
mento
CHIOVENDA ha sostenido que la sentencia sujeta a
gravamen es más bien un elemento que con el concurso
de otro elemento (el término) llegará a ser la declaración
del derecho! m e d i a n t e la s e n t e n c i a sujeta a t a l e s
gravámenes tenemos simplemente una situación jurídi
ca. 14
d) Tesis de Ugo Rocco. Acto perfecto.
Ugo Rocco sostiene que la sentencia sujeta a grava
men es un acto jurídico perfecto, con propia fuerza
obligatoria; pero, en virtud de la posibilidad de dos
grados de jurisdicción, tiene efectos limitados y parcia
les mientras sea posible otro acto distinto de declaración
del derecho (sentencia de segundo grado). La sentencia
sujeta a recurso es, por consiguiente, u n a sentencia
sujeta a revocación.
Ha dicho Calamandrei que los antiguos doctores
enseñaban que la interposición de la appellatio bastaba
para reducir a la nada la sentencia de primer grado y
p a r a l l e v a r de nuevo la c a u s a ad t é r m i n o s litis
contestatae. 1 5
En realidad, la sentencia sujeta a recurso no es un
acto perfecto. Se asemeja más a un acto bajo condición
suspensiva, que a un acto complejo y con efectos plenos.
El hecho de que la sentencia apelada pueda ejecu
tarse, no quita que pueda ser modificada. No creemos
14. CHIOVENDA, Op. cit., p. 516.
15. CALAMANDREI, Vicios de la sentencia y medios de gravamen, en
Estudios.... cit, p. 443.
Ley N° 29.497 507
que pueda ser superada la teoría que asimila la sentencia
a un acto sujeto a condición suspensiva.
a) No puede negarse que una sentencia ha sido
dictada.
b) No puede ignorarse que, pendiente la apelación,
no tiene efectos jurídicos.
c) La ejecución provisional no modifica estas conclu
siones.
d) Cumplida la condición —falta de interposición de
los recursos, confirmación—, la sentencia produce sus
efectos jurídicos totales que se retrotraen a la fecha de su
pronunciamiento, y aun más lejos, según lo que disponga
el pronunciamiento.
10. Títulos de ejecución
Los títulos de ejecución se relacionan específica e
históricamente con las "sentencias de condena" y con el
consiguiente proceso de ejecución de las mismas. Las
"sentencias de condena" o "sentencias exigibles" impo
nen al vencido el peso de una obligación que le es
necesario cumplir para que quede satisfecho el interés
legitimo del vencedor.
Si no lo hace en forma voluntaria, el segundo puede
recurrir a la justicia para que lo ayude a lograr su pleno
resarcimiento mediante la ejecución plena de la senten
cia.
Las sentencias firmas son ejecutivas, así como las
transacciones hechas entre las partes de un litigio,
después que hayan sido debidamente homologadas, las
multas procesales y el cobro de honorarios en concepto
de costos.
508 Ley N° 29.497
11. Ámbito
Esta norma se refiere a sentencias judiciales y
laudos arbitrales; por consiguiente, consagra positiva
mente el laudo arbitral como título ejecutorio.
Para que haya título ejecutivo es necesario que la
sentencia judicial o el laudo arbitral estén consentidos
o ejecutoriados. Cabe d e s t a c a r que las s e n t e n c i a s
ejecutables son las de condena! las declarativas y las
constitutivas no lo son, porque no requieren un proceso
ulterior de ejecución.
12. Poderes del juez
Los términos de la sentencia son los que establecen
los límites de la ejecución. Como órgano jurisdiccional, el
juez está investido de la facultad de interpretar la sen
tencia y examinar sus motivos para fijar el alcance de su
parte dispositiva.
13. Sentencias de ejecución bilateral
Son aquellas en que tanto el vencedor como el
vencido deben llevar a cabo actos para que la ejecución
queda cumplida. Por ejemplo, cuando se condena el pago
del saldo de precio de una compraventa, en la ejecución
de sentencia se puede disponer las medidas necesarias
para que el vendedor escriture, habida cuenta de que su
acción importa, implícitamente, el ofrecimiento de cum
plir la obligación que le incumbre al demandante.
14. Condena sin plazo de cumplimiento
La sentencia debe fijar un plazo. Si no lo establece,
Ley N° 29.497 509
se presume que aquélla es de cumplimiento inmediato.
No es necesario que se fije un plazo para su exigibilidad,
y se la ejecuta desde que queda consentida o ejecutoriada.
15. Ejecución parcial
Algunas veces se apela sólo respecto de una parte de
la condena, o se recurre parcialmente mediante el recur
so extraordinario. Esta actitud implica que queda firme
la parte de la condena no recurrida. La condena parcial
mente firme puede ser ejecutada; y esa parte de ella
constituye un título de ejecución, representado por un
testimonio que expide el secretario, en el cual debe
constar que ha recaído sentencia firma respecto del
rubro que se pretende ejecutar por haber sido consenti
do.
16. Competencia
La competencia es la atribución legítima a un juez u
otra autoridad para el conocimiento o resolución de un
asunto. Couture la define como medida de jurisdicción
asignada a un órgano de Poder Judicial, a efectos de la
determinación genérica de los asuntos en que es llamado
a conocer por razón de la materia, de la cantidad y del
lugar.
Para la ejecución de las resoluciones judiciales fir
mes, de los laudos arbitrales firmes y los que la ley señale
es competente el juez de la demanda.
17. Juez que dictó la sentencia
En principio, es el juez competente de la ejecución.
Constituye una consecuencia de su conocimiento en el
proceso cuyo fallo es efectivizado por la ejecución.
510 Ley N° 29.497
18. Juez del principal
Es el juez del proceso que se inició primero con
relación a otros, conexos, iniciados con posterioridad.
Para decidir sobre la competencia no interesa, entonces,
la fecha de las respectivas sentencias, cuyos correspon
dientes procedimientos de ejecución son comunes a
todas, por su conexidad y recíproca influencia.
19. Ejecución forzada
El transcurso del plazo constituye una condición de
la ejecución, cuando el tiempo se agota sin que el conde
nado haya cumplido la prestación a la cual se lo condenó.
Este plazo es judicial. No se lo considera encuadrado
entre los plazos procesales legislados, porque la litis
contestatio no produce novación y, por tanto, el plazo que
fija el juez debe ser computado como si se tratase del
correspondiente a una obligación.
20. Contenido del Mandato de Ejecución
El mandato de ejecución deberá contener-
1.- la exigencia al ejecutado para que cumpla con su
obligación.
2.- el apercibimiento de iniciarse la ejecución forza
da, siempre y cuando el mandato de ejecución contuviera
exigencia patrimonial, de lo contrario, el J u e z debe
adecuar el apercibimiento a los fines específicos del
cumplimiento de lo resuelto.
21. Ejecución de suma líquida
En el artículo 716 del Código Procesal Civil se
Ley N° 29.497 511
establece que si el título de ejecución condena al pago de
cantidad líquida o hubiese liquidación aprobada, se pro
cederá con arreglo a lo establecido sobre m e d i d a s
cautelares para futura ejecución forzada. Si ya hubiese
bien cautelado, judicial o extrajudicialmente, se proce
derá con arreglo a lo dispuesto para la ejecución forzada.
22. La liquidación. Concepto
Procesalmente la liquidación no es más que el acto
por el cual el tribunal establece el monto aritmético de la
condena contenida en la sentencia, sin perjuicio del
reajuste que corresponda hasta su efectivo cumplimien
to.
Entiende que la liquidación determina, de acuerdo
a las pautas de la sentencia, la suma que debe abonar el
vencido.
La dos concepciones se complementan porque"
1.- La liquidación determina cualitativa y cuantita
tivamente la deuda!
2.- Torna cierto el monto incierto de la sentencia;
3.- Convierte aritméticamente el derecho cierto;
4.- El contenido de la liquidación está limitado por
la sentencia;
5.- Es provisional aunque sea definitiva;
6.- Es procesal, pues la liquidación importa un acto
procesal;
7.- Es del tribunal aunque la practiquen las partes;
8.- La liquidación implica un proyecto de distribu
ción para asignar o atribuir una suma de dinero al o los
512 Ley N° 29.497
ejecutantes. Podemos establecer un concepto aproxima-
tivo, por el que consideramos que la liquidación es el acto
procesal en virtud del cual y de acuerdo a las pautas de
la sentencia se determina aritméticamente la suma que
debe oblar el vencido, tornando cierto el monto de lo que
debe percibir o asignarse al vencedor y sin perjuicio de
eventuales modificaciones.
23. Naturaleza de la liquidación
Una liquidación, aunque sea definitiva, no causa
estado. Siempre se practica "en cuanto ha lugar por
derecho", no siendo inmutable ni teniendo los efectos de
la cosa juzgada ni la preclusión. Los errores aritméticos
pueden corregirse en todo tiempo.
Se ha indicado —en este sentido— que es factible
rectificar una liquidación aprobada antes de verificarse
el pago, si se hubiere incurrido en error al practicarla. La
liquidación no tiene la jerarquía de fallo con autoridad de
cosa j u z g a d a , p u e s no a t o d a r e s o l u c i ó n p u e d e
reconocérsele fuerza de inmutabilidad.
Pues como ni el derecho ni la moral permiten
enriquecimientos sin causa, debe rectificarse una liqui
dación aprobada "en cuanto hubiere lugar" cuando su
monto total por error de su autor, lo forman partidas
inaceptables.
Es así que, a pesar de no haber impugnación a una
planilla, el magistrado puede y debe juzgar la convenien
cia de ésta, su adecuación y ajuste a la sentencia que se
ejecuta, y de allí concluir su decisión.
En contra de esta tesitura, sin mayor fundamento,
se ha indicado que una vez firme y aprobada la liquida-
Ley N° 29.497 513
ción, h a y al respecto cosa j u z g a d a , impidiendo la
preclusión procesal volver a lo resuelto definitivamente
y, en consecuencia, resulta extemporánea la objeción
sobre la tasa de intereses cuando es intimado de pago.
Palacio puntualiza, en igual sentido, que la resolu
ción aprobatoria de la liquidación no adquiere eficacia de
cosa juzgada, razón por la cual es admisible su ulterior
rectificación, aun de oficio, siempre que ello no importe,
desde luego, modificar las bases establecidas en la sen
tencia para practicarla.
24. Parte que practica la liquidación
24.1 El ejecutante vencedor
En principio, la liquidación la practica el vencedor.
El ejecutante puede practicar liquidación, para fijar la
suma de la ejecución, no resultando necesario que exis
tan fondos depositados. Es que, cuando se trata de suma
ilíquida, la liquidación es una acto procesal de importan
cia y necesario en el trámite para establecer el monto del
embargo ejecutorio.
24.2. Forma, pautas y modelo de liquidación
Ya sea que la liquidación la practique el ejecutante
o el ejecutado, la misma debe sujetarse a bases que están
señaladas por el título ejecutorio, sea sentencia u homo
logación.
24.3. Rubros que normalmente aparecen en una
liquidación y sucinta explicación de los mismos
a) El capital
El capital es el monto por el cual prospera la deman
da, que usualmente está expresado en números. La parte
514 Ley N° 29.497
dispositiva de u n a sentencia dice^ Hacer lugar a la
demanda... y condenar a ...a pagar al primero la suma de
nuevos soles... en concepto de ...
Este capital aparece como determinado (líquido);
sin embargo, en la actualidad sólo refleja un valor
nominal al tiempo de interposición de la demanda o de
los hechos que la determinaron.
b) La depreciación monetaria (el capital actualiza
do)
Como un fenómeno de la época, que de hecho acci
dental ha llegado a ser un hecho notorio, la inflación
convive con el individuo y reduce progresivamente su
capital.
Como bien se ha sostenido, la doctrina y la jurispru
dencia, en forma casi unánimee, h a n considerado el
carácter de hecho notorio que asume la pérdida del
poder adquisitivo de la moneda.
Se ha admitido la depreciación en cualquier etapa
del proceso, aun después de la sentencia. Es que corres
ponde acordar el reajuste de la indemnización de daños
—o de otro crédito— que resulte de una sentencia, no
obstante que el mismo se haya solicitado en el trámite de
ejecución del fallo, pues ello no implica desconocer los
efectos de la cosa juzgada desde que ésta tiende a ampa
r a r más que el texto formal del fallo, la solución real
prevista por el juez, que persigue el resarcimiento inte
gral del crédito mediando incumplimiento de las obliga
ciones del deudor.
Si la depreciación se ha solicitado durante el proce
so, la s e n t e n c i a debe c o n t e n e r dos a s p e c t o s
importantísimos- a) La determinación del índice a apli-
Ley N° 29.497 515
car para la corrección, y b) El período que debe cubrir la
indexación.
25. Resoluciones judiciales extranjeras
En el artículo 719 del Código Procesal Civil se
dispone que las resoluciones judiciales extranjeras reco
nocidas por tribunales nacionales se ejecutarán siguien
do el procedimiento establecido para ello en el Código
Procesal.
26. Contradicción
Puede formularse contradicción al mandato de eje
cución dentro de tres días de notificado, sólo si se alega
el cumplimiento de lo ordenado o la extinción de la
obligación.
26.1. Escrito de contradicción
Al escrito de contradicción se anexara el documento
que acredite el cumplimiento o extinción alegados. De lo
contrario ésta se declarará inadmisible.
26.2. Trámite de la contradicción
De la contradicción se confiere por tres días y, con
contestación o sin ella, se resolverá mandando seguir
adelante la ejecución o declarando fundada la contradic
ción. La resolución que la declara fundada la contradic
ción. La resolución que la declara fundada es apelable
con efecto suspensivo.
27. Ejecución de sentencias extranjeras. Concepto
La jurisdicción emana de la soberanía, y como ésta
516 Ley N° 29.497
tiene por límites los del territorio en el cual se ejerce, la
sentencia sólo produce efectos jurídicos dentro de ese
territorio; y, recíprocamente no se admite en él los
efectos de la sentencia pronunciada por un juez extran
jero.
Pero dentro de la comunidad jurídica en que viven
los pueblos modernos, no es posible desconocer, que así
como las leyes traspasan las fronteras y los jueces se ven
a menudo precisados a aplicar las de otros países, de no
acordarse a la sentencia efectos extraterritoriales des
aparecería la seguridad de los derechos, pues bastaría
para eludirlos substraerse a la jurisdicción del juez que
la pronunció.
Por razones, pues, de seguridad jurídica y de conve
niencia recíproca, casi todos los Estados reconocen vali
dez a las sentencias pronunciadas en el extranjero y
permiten su ejecución como si hubiesen sido dictadas
por sus propios jueces, si bien difieren en cuanto a los
requisitos que exigen para ello.
28. Legislación comparada
El examen de su evolución histórica demuestra que
esta institución se ha formado a través de distintas
etapas, de las que aun existen rastros en el derecho
positivo, y que comienza por el desconocimiento absolu
to de la sentencia extranjera y termina con la admisión
plena de su eficacia.
Es así como puede señalarse un primer período de
franca hostilidad, en el que no se permite la ejecución de
la sentencia dictada por el juez de otro país, cualquiera
que sea su naturaleza»* posteriormente, la celebración de
Ley N° 29.497 517
tratados favoreció su reconocimiento, porque con ello no
se vulnera la soberanía, desde que el tratado forma parte
de la legislación nacional; más tarde surgió el principio
de la reciprocidad legislativa, según la cual, la ejecución
es permitida siempre que el país donde la sentencia se
hubiese pronunciado lo autorice en las mismas condicio
nes! por último, el llamado estado de comunidad, en el
que la ejecución es admitida con sólo el cumplimiento de
requisitos formales.
En algunos países, las sentencias de los tribunales
extranjeros no tienen ningún valor, y es necesario, en
consecuencia, promover un nuevo proceso de acuerdo
con la legislación nacional. Tal ocurre en Suecia, Norue
ga y Portugal, aunque la jurisprudencia tiende a incli
narse en el sentido de la reciprocidad.
29. Necesidad del exequátur
Casi todas las legislaciones imponen determinados
requisitos para admitir la eficacia de la sentencia ex
tranjera, lo que se explica desde que no es posible que un
Estado permita la ejecución en su territorio de la senten
cia dictada por un juez de otro Estado sin verificar si se
h a n respetado las garantías mínimas establecidas por
sus propias leyes para la defensa de los derechos ante la
justicia.
Por consiguiente, antes de proceder a la ejecución
de la sentencia, el tribunal debe constatar el cumpli
miento de los requisitos exigidos, y, en caso afirmativo,
autorizará la ejecución, es decir, le concederá el exequá
tur.
Pero es necesario hacer un distingo, porque el exe
quátur es indispensable cuando se trata de cumplir una
518 Ley N° 29.497
sentencia como acción (actio iudicati), pero no cuando se
la opone como excepción (cosa juzgada). En el primer
caso se requiere un acto de compulsión contra la parte,
en tanto que en el segundo nada se exige, como no sea el
respeto al pronunciamiento del juez extranjero, a menos
que la sentencia no produzca efecto sin el cumplimiento
de un formalidad previa, como ocurriría tratándose de
las cuestiones relativas al estado de las personas. Tam
poco cuando se la agrega al proceso como medio de
prueba de un hecho, pero, en este último caso, es eviden
te que el juez goza de entera libertad para apreciar su
eficacia.
Artículo 60°.- Suspensión extraordinaria de la ejecución
Tratándose de la ejecución de intereses o de monto liquidado
en ejecución de sentencia, a solicitud de parte y previo depósito o
carta fianza por el total ordenado, el juez puede suspender la
ejecución en resolución fundamentada.
Artículo 61°.- Multa por contradicción temeraria
Si la contradicción no se sustenta en alguna de las causales
señaladas en la norma procesal civil, se impone ai ejecutado una
multa no menor de media (112) ni mayor de cincuenta (50) Unidades
de Referencia Procesal (URP).
Esta multa es independiente a otras que se pudiesen haber
impuesto en otros momentos procesales.
Artículo 62°.- Incumplimiento injustificado al mandato
de ejecución
Tratándose de las obligaciones de hacer o no hacer si,
habiéndose resuelto seguir adelante con la ejecución, el obligado no
Ley N° 29.497 519
cumple, sin que se haya ordenado la suspensión extraordinaria de la
ejecución, el juez impone multas sucesivas, acumulativas y crecientes
en treinta por ciento (3 0%) hasta que el obligado cumpla el mandato;
y, si persistiera el incumplimiento, procede a denunciarlo penalmente
por el delito de desobediencia o resistencia a la autoridad.
Artículo 63°.-Cálculo de derechos accesorios
Los derechos accesorios a los que se ejecutan, como las
remuneraciones devengadas y los intereses, se liquidan por la parte
vencedora, la cual puede solicitar el auxilio del perito contable
adscrito al juzgado o recurrir a los programas informáticos de cálculo
de intereses implementados por el Ministerio de Trabajo y Promoción
del Empleo.
La liquidación presentada es puesta en conocimiento del
obligado por el término de cinco (5) días hábiles si uientes a su
notificación. En caso de que la observación verse sobre aspectos
metodológicos de cálculo, el obligado debe necesariamente presentar
una liquidación alternativa.
Vencido el plazo el juez, con vista a las liquidaciones que se
hubiesen presentado, resuelve acerca del monto fundamentándolo.
Si hubiese acuerdo parcial, el juez ordena su pago
inmediatamente, reservando la discusión sólo respecto del diferencial.
CAPÍTULO VI
PROCESOS NO CONTENCIOSOS
Artículo 64°.- Consignación
La consignación de una obligación exigible no requiere que el
deudor efectúe previamente su ofrecimiento de pago, ni que solicite
autorización del juez para hacerlo.
520 Ley N° 29.497
Artículo 65°.- Contradicción
El acreedor puede contradecir el efecto cancelatorio de la
consignación en el plazo de cinco (5) días hábiles de notificado.
Conferido el traslado y absuelto el mismo, el juez resuelve lo que
corresponda o manda reservar el pronunciamiento para que se
decida sobre su efecto cancelatorio en el proceso respectivo.
Artículo 66°.- Retiro de la consignación
El retiro de la consignación se hace a la sola petición del
acreedor, sin trámite alguno, incluso si hubiese formulado
contradicción.
El retiro de la consignación surte los efectos del pago, salvo que
el acreedor hubiese formulado contradicción.
Artículo 67°.- Autorización judicial para ingreso a centro
laboral
En los casos en que las normas de inspección del trabajo exigen
autorización judicial previa para ingresar a un centro de trabaj o, esta
es tramitada por el inspector de trabajo o funcionario que haga sus
veces. Para tal efecto debe presentar, ante el juzgado de paz letrado
de su ámbito territorial de actuación, la respectiva solicitud. Esta
debe resolverse, bajo responsabilidad, en el término de veinticuatro
(24) horas, sin correr traslado.
Artículo 68°.- Entrega de documentos
La mera solicitud de entrega de documentos se sigue como
proceso no contencioso siempre que ésta se tramite como .pretensión
única. Cuando se presente acumuladamente. se siguen las reglas
establecidas para las otras pretensiones.
Ley N° 29.497 521
DISPOSICIONES COMPLEMENTARIAS
PRIMERA.- En lo no previsto por esta Ley son de aplicación
supletoria las normas del Código Procesal Civil.
SEGUNDA.- Cuando la presente Ley hace referencia a los
juzgados especializados de trabajo y a las salas laborales, entiéndese
que también se alude a los juzgados y salas mixtos.
TERCERA.- Los procesos iniciados antes de la vigencia de
esta Ley continúan su trámite según las normas procesales con las
cuales se iniciaron.
CUARTA.- Las tercerías de propiedad o de derecho referente
de pago, así como la pretensión de cobro de honorarios de los
abogados, se interponen ante el juez de a causa principal y se
tramitan conforme a las normas del proceso abreviado laboral.
QUINTA.- La conciliación administrativa es facultativa para
el trabajador y obligatoria para el empleador. Se encuentra a cargo
del Ministerio de Trabaj o y Promoción del Empleo, el cual proporciona
los medios técnicos y profesionales para hacerla factible.
El Estado, por intermedio de los Ministerios de Justicia y de
Trabajo y Promoción del Empleo, fomenta el uso de mecanismos
alternativos de solución de conflictos. Para tal fin, implementa lo
necesario para la promoción de la conciliación extrajudicial
administrativa y el arbitraje.
SEXTA.- Las controversias jurídicas en materia laboral pueden
ser sometidas a arbitraje, siempre y cuando el convenio arbitral se
inserte a la conclusión de la relación laboral y, adicionalmente, la
remuneración mensual percibida sea, o haya sido, superior a las
setenta (70) Unidades de Referencia Procesal (URP).
SÉTIMA.- En los procesos laborales el Estado puede ser
condenado al pago de costos.
522 Ley N° 29.497
OCTAVA.- Los expedientes que por cualquier razón reingresen
a los órganos jurisdiccionales tienen preferencia en su tramitación.
NOVENA.- La presente Ley entra en vigencia a los seis (6)
meses de publicada en el Diario Oficial El Peruano, a excepción de
lo dispuesto en las Disposiciones Transitorias, que entran en vigencia
al día siguiente de su publicación.
La aplicación de la presente Ley se hará de forma progresiva
en la oportunidad y en los distritos judiciales que disponga el Consejo
Ejecutivo del Poder Judicial. En los distritos judiciales, en tanto no se
disponga la aplicación de la presente Ley, sigue rigiendo la Ley núm.
26636, Ley Procesal del Trabajo, y sus modificatorias.
DÉCIMA.- Conforme a lo establecido en la cuarta disposición
final y transitoria de la Constitución Política del Perú, los derechos
laborales, individuales o colectivos se interpretan de conformidad
con la Declaración Universal de Derechos Humanos y con los
tratados y acuerdos internacionales sobre la materia ratificados por
el Perú, sin perjuicio de consultar los pronunciamientos de los
órganos de control de la Organización Internacional del Trabajo
(01T) y los criterios o decisiones adoptados por los tribunales
internacionales constituidos según tratados de los que el Perú es
parte.
UNDÉCIMA.- Precísase que hay exoneración del pago de
tasas judiciales para el prestador personal de servicios cuando la
cuantía demandada no supere las setenta (70) Unidades de
Referencia Procesal (URP), así corno cuando las pretensiones son
inapreciables en dinero.
DUODÉCIMA.- Autorízase al Poder Judicial la creación de
un fondo de formación de magistrados y de fortalecimiento de la
justicia laboral. El fondo tendrá por objeto la implementacion de
medidas de formación específicamente dirigidas a los magistrados
laborales, así como el otorgamiento de incentivos que les permitan
desarrollar de manera óptima la función judicial.
Ley N° 29.497 523
DISPOSICIONES TRANSITORIAS
PRIMERA.- El Poder Judicial implementa una red electrónica
que permita la notificación de las resoluciones mediante correo
electrónico y publicación simultánea en la página web del Poder
Judicial. Los interesados solicitan al Poder Judicial la asignación de
un domicilio electrónico, el cual opera como un buzón electrónico
ubicado en el servidor. El acceso al buzón es mediante el uso de una
contraseña localizada en la página web del Poder Judicial. De igual
modo, implementa un soporte informático para el manejo de los
expedientes electrónicos.
SEGUNDA.- El Ministerio de Trabajo y Promoción del
Empleo, con la colaboración del Poder Judicial y del Tribunal
Constitucional, implementa una base de datos pública, actualizada
permanentemente, que permita a los jueces y usuarios el acceso a
la jurisprudencia y los precedentes vinculantes y que ofrezca
información estadística sobre los procesos laborales en curso.
TERCERA.- El Ministerio de Trabajo y Promoción del
Empleo, con la colaboración del PoderJudicial, implementa un
sistema informático, de acceso público, que permita el cálculo de los
derechos o beneficios sociales.
CUARTA.- El Ministerio de Trabajo y Promoción del Empleo
implementa un sistema de remisión electrónica de información de las
planillas electrónicas. El requerimiento de información es enviado
por el juzgado al correo electrónico habilitado para tal fin por el
Ministerio de Trabajo y Promoción del Empleo. El funcionario
responsable da respuesta, también por correo electrónico, dentro de
los cinco (5) días hábiles siguientes. Dicha respuesta debe contener
la información solicitada presentada en cuadros tabulados,
agregándose las explicaciones que fuesen necesarias.
QUINTA.- El Poder Judicial dispone la creación e instalación
524 Ley N° 29.497
progresiva de juzgados y salas laborales en los distritos judiciales de
la República que lo requieran, para fortalecer la especialidad laboral
a efectos de brindar un servicio de justicia más eficiente.
SEXTA.- El Poder Judicial dispone el desdoblamiento de las
salas laborales en tribunales unipersonales que resuelvan en segunda
y última instancia las causas cuya cuantía de la sentencia recurrida
no supere las setenta (70) Unidades de Referencia Procesal (URP).
SÉTIMA.- El Poder Judicial aprueba los formatos de demanda
para los casos de obligaciones de dar sumas de dinero cuyo monto
no supere las setenta (70) Unidades de Referencia Procesal (URP).
OCTAVA.- Las acciones necesarias para la aplicación de la
presente norma se ejecutan con cargo a los presupuestos
institucionales aprobados a los pliegos presupuestarios involucrados,
sin demandar recursos adicionales al Tesoro Público.
Entrada en vigencia de la Ley 29.497
La nueva Ley procesal del trabajo estará en vigencia
recien a partir del 15 de Julio de 2010 y no será aplicable
inmediatamente sino que será el Consejo Ejecutivo del
Poder Judicial el que proyectará su aplicación progresiva
en los diversos distritos judiciales.
Las disposiciones transitorias si están en vigencia
desde el 16 de enero de 2010.
DISPOSICIONES MODIFICATORIAS
PRIMERA.- Modifícanse los artículos 42°, 51° y la parte
referida a la competencia de los juzgados de paz letrados en materia
laboral del artículo 57° del Texto Único Ordenado de la Ley
Ley N° 29.497 525
Orgánica del Poder Judicial, aprobado por Decreto Supremo núm.
017-93-JUS, en los siguientes términos:
«Artículo 42°.- Competencia de las salas laborales Las
salas laborales de las cortes superiores tienen competencia, en
primera instancia, en las materias siguientes:
a. Proceso de acción popular en materia laboral.
b. Anulación de laudo arbitral que resuelve un conflicto jurídico
de naturaleza laboral.
c. Impugnación de laudos arbitrales derivados de una
negociación colectiva.
d. Conflictos de competencia promovidos entré juzgados de
trabajo y entre éstos y otros juzgados de distinta especialidad del
mismo distrito judicial.
Conflictos de autoridad entre los juzgados de trabajo y
autoridades administrativas en los casos previstos por la ley.
f. Las demás que señale la ley.
Conocen, en grado de apelación, de lo resuelto por los juzgados
especializados de trabajo.
Artículo 51°.- Competencia de los juzgados
especializados de trabajo
Los juzgados especializados de trabajo conocen de todas las
pretensiones relativas a la protección de derechos individuales,
plurales o colectivas originadas con ocasión de las prestaciones de
'servicios de carácter personal, de naturaleza laboral, formativa,
cooperativista o administrativa, sea de derecho público o privado,
referidas a aspectos sustanciales o conexos, incluso previos o
posteriores a la prestación efectiva de los servicios.
Se consideran incluidas en dicha competencia las pretensiones
relacionadas a:
a) El nacimiento, desarrollo y extinción de la prestación
»
526 Ley N° 29.497
personal de servicios; así como a los correspondientes actos jurídicos.
b) La responsabilidad por daño emergente, lucro cesante o
daño moral incurrida por cualquiera de las partes involucradas en la
prestación personal de servicios, o terceros en cuyo favor se presta
o prestó el servicio.
c) Los actos de discriminación en el acceso, ejecución y
extinción de la relación laboral.
d) El cese de los actos de hostilidad del empleador, incluidos los
actos de acoso moral y hostigamiento sexual, conforme a la ley de
la materia.
e) Las enfermedades profesionales y los accidentes de trabajo.
f) La impugnación de los reglamentos internos de trabajo.
g) Los conflictos vinculados a un sindicato y entre sindicatos,
incluida su disolución.
h)El cumplimiento de obligaciones generadas o contraídas con
ocasión de la prestación personal de servicios exigibles a institutos,
fondos, cajas u otros.
1) El cumplimiento de las prestaciones de salud y pensiones de
invalidez, a favor de los asegurados o los beneficiarios exigibles al
empleador, a las entidades prestadoras de salud o a las aseguradoras.
j) El Sistema Privado de Pensiones.
k) La nulidad de cosa juzgada fraudulenta laboral.
1) Las pretensiones originadas en las prestaciones de servicios
de carácter personal, de naturaleza laboral, administrativa o de
seguridad social, de derecho público.
m) Las impugnaciones contra actuaciones de la Autoridad
Administrativa de Trabajo.
n) Los títulos ej ecutivos cuando la cuantía supere las cincuenta
(50) Unidades de Referencia Procesal (URP).
Ley N° 29.497
o) Otros asuntos señalados por ley.
Artículo 57°.- Competencia de los Juzgados de Paz
Letrados
Los Juzgados de Paz Letrados conocen:
(...)
En materia laboral:
a) De las pretensiones atribuidas originalmente a los juzgados
especializados de trabajo, siempre que estén referidas al cumplimiento
de obligaciones de dar no superiores a cincuenta (50) Unidades de
Referencia Procesal (URP).
b) De los títulos ejecutivos cuando la cuantía no supere las
cincuenta (50) Unidades de Referencia Procesal (URP);
c) De las liquidaciones para cobranza de aportes previsionales
del Sistema Privado de Pensiones retenidos por el empleador.
d) De los asuntos no contenciosos, sin importar la cuantía.»
SEGUNDA.- Modifícase el artículo 38° del Texto Único
Ordenado de la Ley del Sistema Privado deAdministración de
Fondos de Pensiones, aprobado por Decreto Supremo núm. 054-97-
EF, en los siguientes términos:
«Artículo 38°.- Proceso de ejecución
La ejecución de los adeudos contenidos en la liquidación para
cobranza se efectúa de acuerdo al Capítulo V del Título 11 de la Ley
Procesal del Trabajo. Para efectos de dicha ejecución, se establecen
las siguientes reglas especiales:
(...)
528 Ley N° 29.497
DISPOSICIONES DEROGATORIAS
PRIMERA.- Quedan derogadas las siguientes disposiciones:
a) La Ley núm. 26636, Ley Procesal del Trabajo, y sus
modificatorias, la Ley núm. 27021, la Ley núm. 27242 y la quinta
disposición final y complementaria de la Ley núm. 27942.
b) La Ley núm. 8683 y el Decreto Ley núm. 14404, sobre pago
de salarios, reintegro de remuneraciones y beneficios sociales a los
apoderados de los trabajadores.
c) La Ley núm. 8930 que otorga autoridad de cosa juzgada y
mérito de ejecución á las resoluciones de los tribunales arbitrales.
d) El Decreto Ley núm. 19334, sobre trámite de las
reclamaciones de los trabajadores que laboran en órganos del
Estado que no sean empresas públicas.
e) El Título III del Texto Único Ordenado del Decreto
Legislativo núm. 728, Ley de Formación y Promoción Laboral,
aprobado por Decreto Supremo núm. 002-97-TR, sobre competencia
en los conflictos entre cooperativas de trabajo y sus socios-
trabajadores.
SEGUNDA.- Déjase sin efecto las siguientes disposiciones:
a) El artículo 8o del Decreto Supremo núm. 002- 98-TR, sobre
competencia en las acciones indemnizatorias por discriminación.
b) El artículo 52° del Decreto Supremo núm. 001- 96-TR que
prohibe la acumulación de la acción indemnizatoria con la de nulidad
de despido.
TERCERA.- Deróganse todas las demás normas legales que
se opongan a la presente Ley.
Comunicase al señor Presidente de la República para su
promulgación.
Ley N° 29.497 529
En Lima, a los treinta días del mes de diciembre de dos mil
nueve.
LUIS AL VA CASTRO
Presidente del Congreso de la República
MICHAELURTECHOMEDINA
Segundo Vicepresidente del Congreso de la República
AL SEÑOR PRESIDENTE CONSTITUCIONAL DE LA
REPÚBLICA
POR TANTO:
Mando se publique y cumpla.
Dado en la Casa de Gobierno, en Lima, a los trece días del mes
de enero del año dos mil diez.
ALAN GARCIAPÉREZ
Presidente Constitucional de la República
JAVffiRVELASQUEZQUESQUÉN
Presidente del Consejo de Ministros
ANEXO
LEGISLATIVO
Anexo Legislativo 533
LEY PROCESAL DEL TRABAJO
LEY N° 26.636*
ELPRESIDENTEDELAREPUBLICA
PORCUANTO:
ELCONGRESODELAREPUBLICA
HADADO LA LEY SIGUIENTE:
LEY PROCESAL DEL TRABAJO
TITULO PRELIMINAR
Artículo I.- El proceso laboral se inspira, entre otros, en los principios
de inmediación, concentración, celeridad y veracidad.
Las audiencias y actuación de los medios probatorios se realizan ante
el Juez, siendo indelegables bajo sanción de nulidad.
El proceso se realiza procurando que su desarrollo ocurra en el menor
número de actos procesales. El Juez podrá reducir su número sin afectar la
obligatoriedad de los actos que aseguren el debido proceso.
El Juez dirige e impulsa el proceso para lograr una pronta y eficaz
solución de las controversias que conoce.
Artículo II.- El Juez, en caso de duda insalvable sobre los diversos
sentidos de una norma o cuando existan varias normas aplicables a un caso
concreto, deberá interpretar o aplicar la norma que favorezca al trabajador.
* La nueva ley procesal 29.497, publicada en el "Peruano"" el dia viernes 15
de enero de 2010, recien entrará en vigencia a partir del 15 de julio del 2010. Por ello,
se justifica la transcripción de la ley 26.63 6 - que salvo las disposiciones transitorias,
que rigen desde enero de 2010- se regirá aplicando para los juicios en trámites.
534 Anexo Legislativo
Artículo III.- El Juez debe velar por el respeto del carácter irrenunciable
de los derechos reconocidos por la Constitución y la Ley.
SECCIÓN PRIMERA
JURISDICCIÓN Y COMPETENCIA
TITULO I
JURISDICCIÓN
Artículo 1°.- POTESTAD JURISDICCIONAL.- La potestad
jurisdiccional del Estado en materia laboral se ejerce por los órganos
judiciales que contempla la Ley Orgánica del Poder Judicial,
TITULO II
COMPETENCIA
CAPITULO I
Disposiciones generales
Artículo 2°.- FORMAS DE DETERMINACIÓN DE LA
COMPETENCIA.- La competencia se determina por razón de territorio,
materia, función y cuantía.
Artículo 3o.- COMPETENCIA PORRAZON DE TERRITORIO.-
Por razón del territorio y a elección del demandante, es Juez competente el
del lugar donde se encuentra:
1. El centro de trabajo en el que se haya desarrollado la relación laboral.
2. El domicilio principal del empleador.
Artículo4°.-COMPETENCIAPOR RAZÓN DE LA MATERIA.-
La competencia por razón de la materia se regula por la naturaleza de la
pretensión y en especial por las siguientes normas:
Anexo Legislativo 535
1. Las Salas Laborales de la Corte Superior conocen de las pretensiones
en materia de:
a. Acción popular en materia laboral.
b. Impugnación de laudos arbitrales emanados de una negociación
colectiva.
c. Acción contencioso administrativa en materia laboral y seguridad
social.
d. Conflictos de competencia promovidos entre juzgados de trabajo
y entre éstos y otros juzgados de distinta especialidad del mismo distrito
judicial.
[Link] de autoridad entre los juzgados de trabajo y autoridades
administrativas en los casos previstos por la ley.
f. Las quejas de derecho por denegatoria de recurso de apelación.
g. La homologación de conciliaciones privadas.
h. Las demás que señale la Ley.
2. Los Juzgados de Trabajo conocen de las pretensiones individuales
o colectivas por conflictos jurídicos sobre:
a. Impugnación del despido.
b. Cese de actos de hostilidad del empleador.
c. Incumplimiento de disposiciones y normas laborales cualquiera
fuera su naturaleza.
d. Pago de remuneraciones y beneficios económicos, siempre que ex
cedan de diez (ÍO)URP.
e. Ejecución de resoluciones administrativas, sentencias emitidas por
las Salas Laborales, laudos arbitrales firmes que ponen fin a conflictos
jurídicos o títulos de otra índole que la Ley señale.
f. Actuación de prueba anticipada sobre derechos de carácter laboral.
g. Impugnación de actas de conciliación celebradas ante las
autoridades administrativas de trabajo, reglamentos internos de trabajo,
estatutos sindicales.
536 Anexo Legislativo
h. Entrega, cancelación o redención de certificados, pólizas, acciones
y demás documentos que contengan derechos o beneficios laborales.
i. Conflictos intra e intersindicales.
j . Indemnización por daños y perjuicios derivados de la comisión de
falta grave que cause perjuicio económico al empleador, incumplimiento del
contrato y normas laborales cualquiera fuera»su naturaleza por parte de los
trabajadores.
k. Materia relativa al sistema privado de pensiones.
1. Las demás que no sean de competencia de los juzgados de paz
letrados y los que la Ley señale.
3. Los Juzgados de Paz Letrados conocen las pretensiones
individuales sobre:
a. Pago de remuneraciones, compensaciones y derechos similares
que sean de obligación del empleador y tengan expresión monetaria líquida
hasta un máximo de diez (10) URP.
b. Impugnación de las sanciones disciplinarias impuestas por el
empleador durante la vigencia de la relación laboral.
c. Reconocimiento de los derechos comprendidos en el régimen de
trabajo del hogar, cualquiera que fuere su cuantía.
d. Las demás que la Ley señale. Artículo
Artículo 5°.-COMPETENCIAPORRAZONDEFUNCION.-Son
competentes para conocer por razón de la función:
1. La Sala de Derecho Constitucional y Social de la Corte Suprema:
a. Del recurso de casación en materia laboral.
b. Del recurso de apelación de las resoluciones pronunciadas por las
Salas Laborales en primera instancia.
c. De los conflictos de competencia entre juzgados laborales de
distinto distrito judicial.
2. Las Salas Laborales o mixtas de las Cortes Superiores, del recurso
de apelación contra las resoluciones expedidas por los Juzgados de trabajo.
3. Los Juzgados especializados de trabajo, del recurso de apelación
Anexo Legislativo 537
contra las resoluciones expedidas por los Juzgados de paz letrados en
materia laboral.
Artículo6°.-COMPETENCIAPORRAZONDELACUANTIA.-La
competencia por razón de cuantía se determina con suj eción a las siguientes
reglas:
1. El valor económico de la pretensión es el que resulta de la suma de
todos los extremos que contenga la demanda, en la forma en que hayan sido
liquidados por el demandante.
2. El valor comprende sólo la deuda principal de cada extremo, no así
los intereses, costas, costos ni conceptos que se devenguen en el futuro.
CAPITULO II
Cuestionamiento de la Competencia
Artículo 7VCUESTIONAMIENTODE LA COMPETENCIA.-La
incompetencia por razón de materia, función o cuantía puede declararse de
oficio. También puede deducirse como excepción por la parte demandada
en la oportunidad debida.
SECCIÓN SEGUNDA
COMPARECENCIA AL PROCESO Y ACUMULACIÓN
TITULO I
CAPITULO I
Comparecencia al proceso
Artículo 8°.-CAPACIDAD PARASERPARTE MATERIALDEUN
PROCESO.- Tiene capacidad para ser parte material en un proceso toda
persona natural o j urídica, órgano o institución, sociedad conyugal, sucesión
indivisa y otras formas de patrimonio autónomo, y en general toda persona
que tenga o haya tenido la condición de trabajador o empleador.
538 Anexo Legislativo
Artículo 9°.- CAPACIDAD DE LAS ORGANIZACIONES
SINDICALES.- Las organizaciones sindicales y asociativas constituidas
y reconocidas de acuerdo a ley, tienen legitimación para la defensa de los
derechos colectivos que les son propios.
Artículo 100.- COMPARECENCIA.- Las partes deben comparecer
por sí mismas. Pueden conferir su representación a persona civilmente
capaz, mediante poder extendido con las formalidades que la ley permite.
Los trabajadores menores de edad podrán comparecer por sí mismos
conforme a las disposiciones vigentes sobre la materia, debiendo ser
asistidos por la defensa gratuita que se les provea conforme a Ley, en caso
de carecer de ella.
Los trabajadores pueden conferir su representación en los conflictos
jurídicos individuales a las organizaciones sindicales de las que son
miembros.
La comparecencia de las organizaciones sindicales se efectivizará a
través de sus representantes legales quienes deberán acreditar su condición
con la copia del acta de designación correspondiente.
Artículo 11V PATROCINIO POR ABOGADO.- Es obligatorio el
patrocinio por abogado, salvo exoneración expresa que conceda la Ley.
CAPITULO II
Acumulación
Artículo 12°.- ACUMULACIÓN OBJETIVA.- Hay acumulación
objetiva cuando las pretensiones o extremos de la demanda correspondan
al mismo titular del derecho y sean de competencia del mismo Juez.
Artículo 13°.- ACUMULACIÓN SUBJETIVA.- Hay acumulación
subjetiva cuando una pluralidad de demandantes interponen una sola
demanda fundamentada en los mismos hechos o en títulos conexos que
requieren un pronunciamiento común o uniforme. El Juez puede ordenar la
desacumulación cuando se afecte el principio de economía procesal por
razón de tiempo, gasto o esfuerzo humano.
Es requisito de admisibilidad de la demanda que se designe entre los
Anexo Legislativo 539
demandantes un apoderado común que los represente y un domicilio
procesal único donde se efectúen las notificaciones.
Artículo 14°.- ACUMULACIÓN SUCESIVA.- El Juez, de oficio o a
pedido de parte, puede ordenar la acumulación sucesiva de procesos
cuando las pretensiones reclamadas reúnen las características señaladas
en el artículo anterior. Sólo procede hasta antes que cualquiera de los
procesos sea sentenciado.
SECCIÓN TERCERA
POSTULACIÓN DEL PROCESO
TITULO I
CAPITULO I
Demanda y Emplazamiento
Artículo 15°.- REQUISITOS DE LA DEMANDA.- La demanda se
presenta por escrito y debe cumplir los siguientes requisitos:
1. La designación del Juez ante quien se interpone.
2. El nombre o denominación, datos de identidad, dirección domiciliaria
y domicilio procesal del demandante o el de su representante, si no pudiera
comparecer o no comparece por sí mismo.
3. El nombre o denominación de la persona natural o jurídica
demandada, con indicación de la dirección domiciliaria donde debe ser
notificada.
4. La situación laboral del demandante, si es un trabajador individual,
con indicación del tiempo de servicios, función o cargo desempeñados y
la última remuneración percibida.
5. La determinación clara y concreta del petitorio contenido, con
indicación de montos cuando los derechos tengan naturaleza económica
o expresión monetaria.
6. La enumeración de los hechos y los fundamentos jurídicos de la
pretensión.
<*
540 Anexo Legislativo
7. Los medios probatorios.
8. La firma del demandante, su representante legal o su apoderado y
del abogado patrocinante. En caso que el demandante sea analfabeto,
certificará su huella digital ante el Secretario de Juzgado.
Artículo 16°.- ANEXOS DE LA DEMANDA.- A la demanda deberá
acompañarse:
1. Copia legible del documento de identidad del demandante o en su
caso, el del representante.
2. Copia del documento que contiene el poder para iniciar el proceso
cuando se actúe por apoderado.
3. Copia del documento que acredite la representación legal del
demandante, si se trata de personas jurídicas o naturales que no pueden
comparecer por si mismas. Tratándose de organizaciones sindicales, se
estará a lo previsto en el artículo 10° de esta Ley.
4. Todos los medios probatorios destinados a sustentar el petitorio.
Se adjuntará por separado, a este efecto, pliego cerrado de posiciones,
interrogatorio para cada uno de los testigos y pliego abierto especificando
los puntos sobre los que versará el dictamen pericial, de ser el caso.
Artículo 17°.-INADMISIBILIDADDELADEMANDA.-Lademanda
presentada sin los requisitos o anexos antes señalados será admitida
provisionalmente, pero no tramitada, debiendo el Juez indicar con claridad
los que se hayan omitido para que sean presentados en un plazo de hasta
cinco días, vencido el cual, sin haber satisfecho el requerimiento, se tiene
por no presentada, ordenándose su archivamiento y la devolución de los
recaudos.
Artículo 18°.- IMPROCEDENCIA DE LA DEMANDA.- El Juez
declara la improcedencia de la demanda mediante resolución especialmente
fundamentada, cuando no reúna los requisitos de procedibilidad señalados
en esta Ley y en el Código Procesal Civil.
Artículo 19°.-TRASLADO DE LA DEMANDA.-Si el Juez califica la
demanda positivamente, tendrá por ofrecidos los medios probatorios,
corriendo traslado al demandado para que comparezca al proceso y conteste
la demanda en el plazo fijado para cada proceso.
Artículo 20°.-EMPLAZAMIENTODELDEMANDADO.-Elempla-
Anexo Legislativo 541
zamiento del demandado se realiza por medio de cédula que se entrega en
su domicilio real, en forma personal si es persona natural o a través de sus
representantes o dependientes, si es persona jurídica, haciendo constar
con su firma el día y hora del acto.
CAPITULO II
Contestación de la Demanda, Excepciones y Rebeldía
Artículo 21°.- CONTESTACIÓN DE LADEMANDA-Lademanda
se contesta por escrito. El demandado debe:
1. Observar los requisitos previstos para la demanda en lo que
corresponda.
2. Exponer los hechos en que funda su defensa en forma precisa,
ordenada y clara, contradiciendo cada una de las pretensiones expuestas
o allanándose a las mismas, de ser el caso.
3. Proponer la compensación de los créditos exigibles al demandante,
de ser el caso.
4. Ofrecer los medios probatorios.
5. Proponer o deducir las oposiciones o tachas contra los medios
probatorios ofrecidos por el demandante, así como el reconocimiento o
negación de los documentos que se le atribuyen.
6. Incluii su firma o la de su representante o apoderado y la del
abogado patrocinante. En caso que el demandado sea analfabeto, deberá
certificar su huella digital ante el secretario del juzgado.
7. En el caso de las personas jurídicas que cuenten con más de un
representante con facultades suficientes, al apersonarse al proceso deberán
indicarlo a fin de que cualquiera de ellos pueda asistir a la audiencia.
ArtícuIo22°.-ANEXOSDELACONTESTACION.-Alacontestación
se acompañan los mismos anexos exigidos para la demanda en el artículo
16° de esta Ley, en lo que corresponda.
Artículo 23°.- EXCEPCIONES.- La excepción de transacción será
apreciada por el Juez, atendiendo al principio de irrenunciabilidad de
542 Anexo Legislativo
derechos y las circunstancias que rodean dicha transacción. Lo resuelto por
el Juez no implica prejuzgamiento. Lo resuelto en un litigio en el que es parte
un sindicato produce los efectos de la cosa juzgada para todos aquellos a
los que representó.
Artículo 24°.- REBELDÍA.- Si transcurrido el plazo para contestar la
demanda, el demandado no lo hace, incurre en rebeldía. Esta declaración
causa presunción legal relativa sobre la verdad de los hechos expuestos en
la demanda, salvo que habiendo varios emplazados en forma solidaria
alguno conteste la demanda o cuando el Juez declare en resolución
motivada que no le producen convicción. El rebelde puede incorporarse al
proceso para continuar con éste en el estado en que se encuentre, pagando
una multa equivalente a dos (2) URP.
TITULO II
ACTIVIDAD PROCESAL
CAPITULO I
Medios Probatorios
SUB - CAPITULO I
Disposiciones Generales
Artículo 25°.- FINALIDAD.- Los medios probatorios en el proceso
laboral tienen por finalidad acreditar los hechos expuestos por las partes,
producir certeza en el Juez respecto de los hechos controvertidos y
fundamentar sus decisiones.
Es admisible todo medio probatorio que sirva a la formación de la
convicción del juez, siempre que no esté expresamente prohibido ni sea
contrario al orden público o a la moral.
Artículo 26°.- OPORTUNIDAD.- Los medios probatorios deben ser
ofrecidos por las partes en los actos postulatorios, salvo disposición legal
distinta.
Artículo 27°.- CARGA DE LA PRUEBA.- Corresponde a las partes
probar sus afirmaciones y esencialmente:
Anexo Legislativo 543
1. Al trabajador probar la existencia del vínculo laboral.
2. Al empleador demandado probar el cumplimiento de las obligaciones
contenidas en las normas legales, los convenios colectivos, la costumbre,
el reglamento interno y el contrato individual de trabajo.
3. Al empleador la causa del despido; al trabajador probar la existencia
del despido, su nulidad cuando la invoque y la hostilidad de la que fuera
objeto.
Artículo 28°.- PRUEBAS DE OFICIO.- El Juez, en decisión motivada
e inimpugnable, puede ordenar la actuación de los medios probatorios que
considere convenientes, cuando los ofrecidos por las partes resulten
insuficientes para producirle certeza y convicción.
Artículo 29°.- MEDIOS PROBATORIOS.- Los medios probatorios
que se pueden ofrecer en el proceso laboral son todos los previstos en el
Código Procesal Civil, con las precisiones que se señalan en esta Ley. Se
actúan en la audiencia única con excepción de la inspección judicial, la
pericia y la revisión de planillas cuando se realice en el centro de trabajo.
Artículo 30°.- VALORACIÓN DE LA PRUEBA.- Todos los medios
probatorios son valorados por el Juez en forma conjunta, utilizando su
apreciación razonada.
Artículo31°.- IMPERTINENCIA, IMPROCEDENCIA DE LAS
PRUEBASYPRUEBAINNECESARIA.-ElJueznodebeadmitirunaprueba
cuando ésta resulte impertinente, improcedente o innecesaria.
SUB-CAPITULO II
Declaraciones
Artículo32°.-DECLARACIONDEPARTE.-Ladeclaracióndeparte
se lleva a cabo personalmente y en presencia del Juez, bajo sanción de
nulidad. Las personas jurídicas prestan su declaración a través de cualquiera
de sus representantes.
Artículo 33°.- DECLARACIÓN DE TESTIGOS.- En el proceso
laboral también pueden prestar declaración como testigos los trabajadores
que tengan relación laboral con el empleador que es parte en el proceso.
I
544 Anexo Legislativo
SUB- CAPITULO III
Documentos
Artículo 34°.- PRESENTACIÓN DE BOLETAS DE PAGO.- El
demandante deberá presentar con la demanda las boletas de pago que tenga
en su poder necesarias para sustentar su pretensión.
Artículo35°.-EXHIBICIONDEPLANILLAS.-Ante requerimiento
judicial la exhibición y revisión de las planillas o de sus copias legalizadas
se practica en el local del juzgado, en cuyo caso el Juez verificará los datos
y procederá a dejar constancia en acta de la información necesaria.
Cuando se trate de empresas con más de 50 trabajadores o la
complejidad y magnitud de la información así lo ameriten, la revisión de las
planillas puede llevarse a cabo en el centro de trabajo. Para la actuación de
esta prueba no se requiere la entrega del expediente principal al revisor de
planillas, bastando que el juzgado establezca de manera clara y precisa los
puntos a ser constatados, pudiendo adjuntarse copia de las piezas
pertinentes.
El informe revisorio de planillas contendrá la transcripción de los
asientos o los datos contenidos en los libros o documentación
correspondiente, referidos a la materia señalada por el Juez y será puesto
en conocimiento de las partes, las que podrán observarlo por escrito
fundamentado dentro de los tres días de notificados. Sólo si hubiera error
o deficiencia en el acopio de datos, el Juez ordena una nueva revisión para
completar o subsanar el informe.
El plazo máximo de emisión del informe del revisor de planillas es de
veinte (20) días, bajo responsabilidad.
SUB-CAPITULO IV
Pericia
Artículo 36°.- PERICIA EN MATERIA LABORAL.- Lapericia en
materia laboral es esencialmente contable y es practicada por peritos e
inspectores judiciales dependientes de los Juzgados de Trabajo.
Anexo Legislativo 545
Su finalidad es presentar al órgano jurisdiccional la información
obtenida de los libros y documentación contable que sirvan para calcular
los montos de los beneficios en litigio.
Si se requiere de otros conocimientos de naturaleza científica,
tecnológica, artística o análoga, puede actuarse la prueba pericial
correspondiente, solicitando la intervención de entidades oficiales o
designando a peritos en la forma prevista por la ley.
El Juez debe señalar en forma precisa los puntos que serán objeto de
pericia.
En ningún caso los peritos emiten opinión legal sobre la materia que
se les somete a informe.
Artículo 37°.- PLAZO DEL INFORME PERICIAL.- El informe
pericial debe ser emitido en un plazo no mayor de treinta (30) días. Es puesto
en conocimiento de las partes, las que pueden formular sus observaciones
en el término de cinco (5) días, acompañando de ser pertinente, pericias de
parte. Las observaciones deben ser resueltas por el Juez y sólo en el caso
de ser declaradas fundadas total o parcialmente se ordenará que se emita
un nuevo informe sobre las modificaciones o aclaraciones que precise.
SUB- CAPITULO V
Inspección Judicial
Artículo 38°.- INSPECCIÓN JUDICIAL.- La inspección judicial
procede cuando subsistan las circunstancias materiales que debían
constatarse. En casos excepcionales y en resolución fundamentada, el Juez
puede encargar a la Autoridad Administrativa de Trabajo la realización de
una inspección de carácter especial, señalando con precisión los aspectos
a ser constatados.
SUB- CAPITULO VI
Prueba Anticipada
Artículo 39°.- PRUEBA ANTICIPADA.- La prueba anticipada se
546 Anexo Legislativo
admite sólo en los casos en que exista un riesgo inminente de desaparición
o adulteración de los hechos que deban ser constatados.
No son materia de esta actuación la pericia laboral y la exhibición de
planillas de remuneraciones.
SUB- CAPITULO VII
Sucedáneos de los medios probatorios
Artículo 40°.- PRESUNCIONES LEGALES RELATIVAS.- Se
presumen ciertos los datos remunerativos y de tiempo de servicios que
contenga la demanda, cuando el demandado:
1. No acompañe a su contestación los documentos exigidos en el
artículo 35°.
2. No cumpla con exhibir sus planillas y boletas de pago en caso le
hayan sido solicitadas.
3. No haya registrado en planillas ni otorgado boletas de pago al
trabajador que acredita su relación laboral.
Artículo 41°.- INDICIOS.- Los actos, circunstancias o signos
suficientemente acreditados a través de los medios probatorios, adquieren
significación en su conjunto cuando conducen al Juez a la certeza o
convicción en torno a un hecho relacionado con la controversia. En el
proceso laboral, los indicios pueden ser, entre otros, las circunstancias en
las que sucedieron los hechos materia de la controversia y los antecedentes
de la conducta de ambas partes.
SUB - CAPITULO VIII
Cuestiones Probatorias
Artículo 42°.- TACHA.- Se puede interponer tacha contra los testigos
y documentos. La oportunidad para formular la tacha o absolverla se rige
por lo dispuesto en la presente Ley, debiendo indicarse con claridad los
fundamentos que la sustentan, ofreciéndose o acompañándose la prueba
Anexo Legislativo 547
respectiva, según el caso. El Juez deberá correr traslado a la otra parte para
que absuelva.
La absolución debe cumplir con los mismos requisitos de la formulación
de la tacha.
La tacha o absolución que no cumpla con todos estos requisitos
deberá ser declarada inadmisible de plano por el Juez en decisión
inimpugnable.
La actuación de los medios probatorios de la tacha o de la absolución
se realizará en la audiencia única, en la que el Juez podrá declarar fundada
o no la tacha, salvo decisión debidamente motivada e inimpugnable.
Artículo 43°.- OPOSICIÓN.- Puede formularse oposición a la
actuación de una declaración de parte, exhibición o cotejo de documentos,
pericia o inspección judicial, señalando con claridad los fundamentos que
la sustentan, ofreciéndose o acompañándose la prueba respectiva, según
el caso.
El Juez correrá traslado a la otra parte la cual deberá absolverla
cumpliendo los mismos requisitos de la oposición. La oposición o absolución
que no cumpla con todos estos requisitos deberá ser declarada inadmisible
de plano por el Juez en decisión inimpugnable.
La actuación de los medios probatorios de la oposición o de la
absolución se realizará en la audiencia única, en la que el Juez declarará
fundada o no la oposición, salvo decisión debidamente fundamentada e
inimpugnable.
Artículo44°.-CONOCIMIENTOSOBREVINIENTE.-Cuandopor
excepción, se tiene conocimiento de la causal de tacha u oposición con
posterioridad a la oportunidad para su interposición, se informará al Juez
acompañando el documento que lo sustente. El Juez, sin mas trámite que
el conocimiento a la otra parte, apreciará el hecho al momento de sentenciar.
548 Anexo Legislativo
SECCIÓN CUARTA
CONCLUSIÓN DEL PROCESO
TITULO I
CONCLUSIÓN ANTICIPADA DEL PROCESO
Artículo 45°.- CONCILIACIÓN.- La conciliación puede ser
promovida o propuesta después de la audiencia única, en cualquier estado
del proceso, antes de la sentencia. La conciliación se formaliza mediante acta
suscrita ante el órgano jurisdiccional respectivo al final de la audiencia
conciliatoria que sefijepara el efecto. Aprobada por el Juez, adquiere el valor
de cosa juzgada.
Artículo 46°.-DESISTIMIENTO.- El desistimiento de lapretensión,
del proceso o de algún acto procesal, se formula antes de que surtan sus
efectos. Cuando el demandante lo proponga debe motivar su pedido para
obtener la aprobación del Juez, quien cuida que no se vulnere el principio
de irrenunciabilidad respecto de los derechos que tengan ese carácter.
TITULO II
LA SENTENCIA
Artículo 47°.- SENTENCIA.- El proceso se encuentra expedito para
sentencia cuando:
1. Ha concluido la actuación de todos los medios probatorios
admitidos y actos de investigación ordenados por el Juez.
2. La cuestión debatida sea de puro derecho o, siendo de hecho, no
haya necesidad de actuar medio probatorio alguno en la audiencia respectiva.
3. Saneado el proceso, la rebeldía del demandado produzca convicción
al Juez respecto de los hechos y pretensiones contenidos en la demanda.
4. Se haya producido allanamiento o reconocimiento, admitidos por
elJuez.
Artículo 48°.- CONTENIDO DE LA SENTENCIA.- La sentencia
debe contener:
Anexo Legislativo 549
1. La exposición resumida de los argumentos expresados por las
partes.
2. Las consideraciones, debidamente numeradas, a las que llega el
Juez sobre los hechos probados en el proceso y las normas que le sirven
de fundamento.
3. El pronunciamiento sobre la demanda, señalando, en caso la declare
fundada total o parcialmente, los derechos reconocidos así como las
obligaciones que debe cumplir el demandado, estableciendo el monto
líquido o su forma de cálculo si son de pago o el pago de sumas mayores
a las reclamadas, si de lo actuado apareciere error en los cálculos de las
liquidaciones demandadas y el mandato específico si son de hacer o de no
hacer.
4. La condena o exoneración de costas y costos, así como la
imposición de multa si la demanda ha sido declarada fundada en su
integridad acreditándose incumplimiento laboral o el emplazado hubiese
procedido de mala fe o atentado contra deberes de lealtad procesal.
TITULO III
COSTAS PERSONALES Y
COSTOS PROCESALES
Artículo 49°.- COSTAS PERSONALES Y COSTOS
PROCESALES.- Los trabajadores están exentos de la condena en costos
y costas.
SECCIÓN QUINTA
MEDIOS IMPUGNATORIOS
TITULO I
MEDIOS IMPUGNATORIOS
Artículo 50°.- MEDIOS IMPUGNATORIOS.- Los medios
impugnatorios son el recurso de reposición, apelación, casación y queja.
550 Anexo Legislativo
CAPITULO I
Reposición
Artículo 51°.- REPOSICIÓN.- El recurso de reposición procede
contra los decretos en el plazo de dos (2) días, ante el mismo órgano que los
expide. El auto que lo resuelve es inapelable.
CAPITULO II
Apelación
Artículo 52°.- APELACIÓN.- Constituye requisito de procedencia
del recurso su debida fundamentación, la cual debe precisar el error de
hecho o de derecho presente en la resolución y el sustento de la pretensión
impugnativa. Únicamente se presentarán documentos en el recurso de
apelación o en su absolución, cuando hayan sido expedidos con
posterioridad al inicio del proceso.
El recurso de apelación se interpone en el plazo de cinco (5) días desde
la notificación de la resolución que se impugna, a excepción del proceso
sumarísimo, que se rige por sus propias normas.
Artículo 53°.- PROCEDENCIA DE LA APELACIÓN.- Procede la
apelación contra:
1. Las sentencias de primera instancia.
2. Los autos que pongan fin a la instancia.
3. Los autos que se expidan en el curso del proceso antes de la
sentencia, en cuyo caso se concede con la calidad de diferida.
4. Los autos que se expidan después de dictada la sentencia, en cuyo
caso se concede sin efecto suspensivo, salvo que el Juez decida concederla
con efecto suspensivo en resolución debidamente fundamentada.
El plazo para la apelación de autos es de tres (3) días.
Anexo Legislativo 551
CAPITULO III
Casación
Artículo 54°.- FINALIDAD.- El recurso de casación en materia laboral
tiene porfinesesenciales obtener la correcta aplicación e interpretación del
derecho objetivo y unificar la jurisprudencia nacional. Por tanto, tiene por
objeto anular las resoluciones de las Salas Laborales o Mixtas de las Cortes
Superiores únicamente por las causales siguientes:
1. Por evidente violación, interpretación errónea o incorrecta aplicación
de la ley.
2. Por estar en contradicción con otros pronunciamientos emitidos
por la misma Sala, por otra Sala Laboral o Mixta de la República o por la Corte
Suprema de Justicia, en casos objetivamente similares.
Artículo 55°.- CASOS EN QUE PROCEDE.- Sólo procede el recurso
de casación en materia laboral contra las siguientes resoluciones de
segunda instancia expedidas por las Salas Laborales o Mixtas de las Cortes
Superiores:
1. Sentencias expedidas en revisión, en los procesos de cuantía
superior a 50 Unidades de Referencia Procesal o indeterminable o que traten
sobre obligaciones con prestaciones de hacer o de no hacer.
2. Autos expedidos en revisión, que ponen fin al proceso.
3. Autos expedidos en revisión, que contengan mandatos de pago
superior a 50 URP u obligaciones de hacer o de no hacer.
Artículo 56°.- REQUISITOS FORMALES.- El recurso se interpone
dentro del plazo de diez (10) días de notificada la resolución que se impugna,
ante la Sala que la expidió, señalando con claridad y precisión la fuente de
contradicción jurisprudencial, acompañando el documento que acredite su
existencia y fundamentando expresamente los motivos de la disconformidad.
Si la Sala admite el recurso, el expediente es elevado a la Corte Suprema.
Artículo 57°.- REQUISITOS DE FONDO.- Son requisitos de fondo
del recurso de casación:
552 Anexo Legislativo
1. Que el recurrente no hubiera consentido previamente la resolución
adversa de primera instancia, cuando ésta fuere confirmada por la resolución
objeto del recurso.
2. Que se fundamente con claridad y precisión, expresando en cuál
de las causales descritas en el artículo 54° de esta Ley se sustenta y, según
sea el caso:
a. Cómo debe ser la debida aplicación o cual la interpretación corree
ta de la norma de derecho material.
b. Cuál debe ser la norma de derecho material aplicable al caso.
La Sala de la Corte Superior que conozca el proceso podrá denegar
el recurso cuando obre en el expediente prueba de la existencia de
pronunciamientos anteriores de la Corte Suprema en casos equivalentes en
el fondo al que se discuta y en el que haya intervenido por lo menos una
de las partes en litigio.
Artículo58°.-SENTENCIAFUNDADA.-Silasentenciaes fundada,
la Sala declara la nulidad de la resolución impugnada y resuelve en forma
definitiva el fondo del asunto, sin devolver el proceso a la instancia inferior.
Articulo 59°.- TASAS Y MULTAS.- El recurso de casación en materia
laboral es gratuito cuando es interpuesto por la parte trabajadora. Cuando
es interpuesto por la parte empleadora es aplicable la tasa determinada para
los procesos civiles.
La multa al trabajador sólo es aplicable en caso de notoria mala fe en
la interposición del recurso.
CAPITULO IV
Queja
Artículo 60.- TRAMITACIÓN.- El recurso de queja procede contra
la denegatoria de apelación o de casación. Se interpone en el plazo de tres
(3) días de notificada la resolución denegatoria, ante el órgano superior que
debe conocer del recurso denegado. No procede por razón del efecto en que
se concede la apelación. El recurso de queja por denegatoria del recurso de
casación en materia laboral está sujeto al pago de la tasa determinada para
procesos civiles cualquiera que sea la parte que lo interponga.
Anexo Legislativo 553
SECCIÓN SEXTA
PROCESO ORDINARIO LABORAL
TITULO I
DISPOSICIONES GENERALES
Artículo 61°.- TRAMITACIÓN.- Se tramitan en proceso ordinario
laboral todos los asuntos contenciosos y no contenciosos que son de
competencia de los juzgados especializados de trabajo, salvo disposición
legal distinta.
Artículo 62°.- PLAZOS PARA LA CONTESTACIÓN A LA
DEMANDA Y PARA EMITIR SENTENCIA.- El plazo para contestar la
demanda es de 10 días.
El plazo para emitir sentencia es de 15 días luego de la audiencia única
o de concluida la actuación de pruebas.
TITULO II
AUDIENCIA ÚNICA
CAPITULO I
Citación y efectos de la inasistencia
Artículo 63VSEÑALAMIENTODEFECHAPARAAUDIENCIA.-
Contestada la demanda, el Juez notifica la misma al demandante concediéndole
un plazo de 3 días para la absolución escrita de las excepciones y cuestiones
[Link] por el demandado, quien absolverá las cuestiones
probatorias propuestas contra sus pruebas en la audiencia única. En la
misma resolución señala día y hora para dicha diligencia, la que debe
realizarse dentro de un plazo máximo de quince (15) días.
Artículo 64°.- INASISTENCIAS.- Si a la audiencia concurriera una
de las partes, ésta se realizará sólo con ella. La inconcurrencia de ambas
partes determinará el archivamiento del proceso si transcurridos 30 días
naturales desde la fecha de la audiencia, el proceso no ha sido activado por
ninguna de ellas.
554 Anexo Legislativo
CAPITULO II
Saneamiento Procesal
Artículo65°.-SANEAMIENTOPROCESAL.-Iniciadalaaudiencia
el Juez actúa las pruebas referidas a las excepciones que hubieran sido
propuestas; luego, de oficio, y aún cuando el emplazado hubiese sido
declarado rebelde, emitirá en el mismo acto resolución declarando:
1. La validez de la relación jurídico procesal.
2. La nulidad y consiguiente conclusión del proceso por invalidez
insubsanable de la relación, precisando sus defectos.
3. La suspensión de la audiencia, concediendo un plazo de cinco días
para la subsanación de los defectos si estos lo permitieran.
Subsanados los defectos, el Juez señalará fecha para la audiencia; en
caso contrario, declarará concluido el proceso.
CAPITULO III
Conciliación
Artículo 66°.- CONCILIACIÓN.- Saneado el proceso, en la misma
audiencia, el Juez invita a las partes a conciliar el conflicto.
Se puede conciliar en forma total o parcial el petitorio contenido en
la demanda.
El Juez dejará constancia en el acta de la invitación a conciliar y de la
falta de acuerdo si fuere el caso.
Al aprobar la fórmula conciliatoria, el Juez deberá observar el principio
de irrenunciabilidad respecto de los derechos que tengan ese carácter.
Artículo67°.-FIJACIONDEPUNTOSCONTROVERTIDOS.-De
no haber conciliación, con lo expuesto por las partes, el Juez procederá a
enumerar los puntos controvertidos y, en especial, los que serán materia de
prueba, resolviendo para tal efecto las cuestiones probatorias. A
continuación, ordenará la actuación de los medios probatorios ofrecidos
relativos a las cuestiones controvertidas en la misma audiencia.
Anexo Legislativo 555
CAPITULO IV
Actuación de Pruebas
Artículo68°.-ACTUACIONDEPRUEBAS.-Laactuacióndepruebas
es dirigida personalmente por el Juez. Cuando corresponda, el Juez toma a
cada uno de los convocados juramento o promesa de decir la verdad.
Artículo 69°.- ALEGATOS.- Dentro de un plazo de cinco (5) días de
concluida la actuación de pruebas las partes pueden presentar alegatos. En
este alegato las partes pueden proponer un proyecto de sentencia, que
puede ser o no considerado por el Juez.
SECCIÓN SÉPTIMA
PROCESOS ESPECIALES
TITULO I
PROCESO SUMARISIMO
Artículo 70°.- TRAMITACIÓN.- Se tramitan en proceso sumarísimo
conforme a las normas del Código Procesal Civil, los asuntos contenciosos
que son de competencia de los Juzgados de Paz Letrados de acuerdo al
artículo 4o numeral 3 de esta Ley.
Artículo 71°.- NORMAS APLICABLES.- Son de aplicación en este
proceso las normas sobre postulación, comparecencia, medios probatorios
y sentencia contenidas en esta Ley. Para la conciliación rigen las reglas del
proceso ordinario laboral.
TITULO II
PROCESO DE EJECUCIÓN
Artículo 72°.- TÍTULOS EJECUTIVOS.- Son títulos ejecutivos:
1. El acta suscrita entre trabajador y empleador ante la Autoridad
Administrativa de Trabajo, que contenga el reconocimiento de obligación
exigible en vía laboral.
556 Anexo Legislativo
2. El acta de conciliación extrajudicial debidamente homologada.
Artículo 73°.-OBLIGACIONES QUE SE PUEDEN DEMANDAR
EJECUnVAMENTE-
1. Dar sumas de dinero.
2. Dar bienes determinados.
3. Hacer.
4. No hacer.
Artículo 74°.-PROCESODEEJECUCIONDEOBLIGACIONDE
DARSUMACIERTADEDINERO.-Laapelacióndelmandatoejecutivose
concederá sin efecto suspensivo. La apelación de la sentencia que declara
fundada esta demanda, sólo se concederá al demandado si es que
previamente ha cumplido con consignarjudicialmente el monto demandado
o con ofrecer una carta fianza.
Artículo 75°.- PROCESO DE EJECUCIÓN DE OBLIGACIONES
DE HACER Y NO HACER- La apelación del mandato ejecutivo se concederá
sin efecto suspensivo. Si el demandado se resiste a cumplir las obligaciones
de hacer o de no hacer, el Juez adoptará las siguientes medidas:
1. Impondrá multas sucesivas, acumuladas y crecientes hasta que el
demandado cumpla con el mandato judicial. El monto de las multas será de
la20URP.
2. Si persistiera en el incumplimiento, denunciar penalmente al
demandado por el delito contra la libertad de trabajo o resistencia a la
autoridad.
Artículo 76°.- TÍTULOS DE EJECUCIÓN.- Son títulos de ejecución:
1. Las resoluciones judiciales firmes.
2. Las actas de conciliación judicial o extrajudicial.
3. Las resoluciones administrativas firmes.
4. Los laudos arbitrales firmes que resuelven conflictos jurídicos.
Artículo 77°.- EJECUCIÓN DE RESOLUCIONES, ACTAS Y
LAUDOS.- El Juez inicia la ej ecución requiriendo al ejecutado a cumplir con
la obligación establecida, bajo apercibimiento de afectar los bienes en la
forma que señale el demandante, si es una obligación de dar suma líquida,
Anexo Legislativo 557
o de aplicar lo dispuesto en el artículo 75°, si es una obligación de hacer o
de no hacer.
Es competente el mismo Juez que conoció la demanda, salvo que ésta
se haya iniciado en una Sala Laboral, en cuyo caso lo será el Juez de Trabajo
de Turno.
El demandado sólo puede oponerse si acredita con prueba documental
el cumplimiento de la obligación.
Artículo 78°.- CALCULO DE LOS DERECHOS ACCESORIOS.-
Los derechos accesorios a los que se ejecutan, como las remuneraciones
devengadas, los intereses y otros similares, se liquidan por la parte
vencedora con el auxilio pericial respectivo de ser necesario. La otra parte
puede observar dicha liquidación sólo si sustenta su observación en una
liquidación de similar naturaleza. El Juez decide cual es la liquidación
correcta, recurriendo sólo si fuera indispensable a los peritos contables con
los que cuenta el juzgado o los que designe.
TITULO III
PROCESO CONTENCIOSO ADMINISTRATIVO
Artículo 79°.- REGULACIÓN Y OBJETO.- El proceso contencioso-
administrativo en materia laboral se regula por las normas previstas para el
proceso ordinario laboral y por las contempladas por este Capítulo y tiene
por objeto la declaración de nulidad del acto o resolución administrativa que
se impugna.
Artículo 80°.- PROCEDENCIA.- Procede la impugnación de acto o
resolución de la Autoridad Administrativa de Trabajo o de la Administración
en general, que haya causado estado, se refieran a derechos del régimen
laboral de la actividad privada o del régimen público cuando en este último
caso, se haya agotado y seguido la vía administrativa correspondiente.
Artículo 81 °.- PLAZO.- El plazo para interponer la demanda es de tres
(3) meses de notificada la resolución impugnada o de producida resolución
ficta por silencio administrativo.
Artículo 82°.- EMPLAZAMIENTO.- La demanda se dirige contra la
Autoridad que realizó el acto o dictó la resolución materia de impugnación,
558 Anexo Legislativo
emplazando, si fuera el caso, al Procurador General de la República. Se cita
también con ella al tercero que tenga legítimo interés en el acto o resolución.
Artículo 83°.- ANEXO ESPECIAL DE LA DEMANDA.- El
demandante debe acompañar a su demanda copia autenticada de las
resoluciones que impugna, con la respectiva constancia de notificación a
fin de acreditar el fin de la instancia administrativa.
Artículo84VREMISIONDEACTUADOSADMIMSTRATIVOS.-
Al admitir a trámite la demanda se ordena que la Autoridad emplazada remita
el expediente, los informes y documentos relativos a la resolución o acto
impugnado.
ArtícuIo85°.-SANEAMIENTOPROCESAL.-Contestadalademanda
o las excepciones, si éstas se hubieran deducido, o vencido el plazo para
hacerlo, se dicta el correspondiente auto de saneamiento procesal, en el que
además se convoca o prescinde de la audiencia de actuación de pruebas.
Artículo86VDICTAMENDELMINISTERIOPUBLICO.-Emitido
el auto de saneamiento o culminada la audiencia única, el Juez remite el
proceso al Ministerio Público para su dictamen el que deberá ser evacuado
en un plazo máximo de 15 días.
Artículo 87°.- PLAZO Y EFECTOS DE LA SENTENCIA.- La
sentencia se expedirá en el plazo de 15 días de concluida la actuación de
pruebas o de evacuado el dictamen del Ministerio Público de ser el caso.
La sentencia que declare la nulidad o anulación total o parcial del acto o
resolución, manda que la Autoridad emplazada expida nueva resolución
subsanando los defectos que contiene. La que revoque su contenido
expresa los términos en los que se reforma dicho acto o resolución.
TITULO IV
PROCESO DE IMPUGNACIÓN DE LAUDOS
ARBITRALES
Artículo 88°.- IMPUGNACIÓN DE LAUDOS ARBITRALES.-
Cualquiera de las partes que haya intervenido en un procedimiento arbitral
derivado de la negociación colectiva, puede impugnar el laudo recaído en
aquél, ante la Sala Laboral o Mixta de la jurisdicción correspondiente.
Anexo Legislativo 559
Artículo 89°.- PLAZO.- El plazo para la impugnación es de cinco (5)
días de notificado el laudo o aclaración si fuera el caso.
ArtícuIo90o.-REMISIONDEEXPEDIENTEADMINISTRATrVO.-
Admitida la demanda, se oficia a la Autoridad Administrativa de Trabajo que
ha intervenido en la negociación colectiva, para que remita el expediente
respectivo, corriendo traslado a la otra parte del procedimiento arbitral, para
que la conteste en el plazo de tres (3) días, con conocimiento del arbitro o
tribunal que haya expedido el laudo, para que coadyuven en su defensa, si
lo consideran conveniente.
Artículo91°.-TRAMITEYPLAZODESENTENCIA.-Elprocesoes
de puro derecho. La Sala se pronuncia por el mérito de los alegatos de las
partes y del expediente remitido, en el término de diez (10) días de la última
actuación ocurrida.
Artículo92°.-PRONUNCIAMIENTODELACORTESUPREMA.-
La Corte Suprema de Justicia se pronuncia por el sólo mérito del expediente
en el plazo de quince (15) días de ingresado éste.
TITULO V
PROCESOS NO CONTENCIOSOS
Artículo 93°.- CONSIGNACIÓN.- La consignación de una obligación
exigible no requiere que el deudor efectúe previamente su ofrecimiento de
pago, ni que solicite autorización del Juez para hacerlo.
Artículo 94°.- CONTRADICCIÓN.- El acreedor puede contradecir
el efecto cancelatorio de la consignación en el plazo de tres días de
notificada. Conferido el traslado y absuelto el mismo, el Juez atendiendo a
su naturaleza, resuelve lo que corresponda o manda reservarla para que se
decida sobre su efecto cancelatorio en el proceso respectivo.
Artículo 95°.- RETIRO DE LA CONSIGNACIÓN.-El retiro de la
consignación se hace a la sola petición del acreedor, sin trámite alguno, aún
cuando se haya formulado contradicción.
560 Anexo Legislativo
T I T U L O VI
MEDIDA CAUTELAR
Artículo 96°.- OPORTUNIDAD Y FINALIDAD.- Todo Juezpuede,
a pedido de parte, dictar medida cautelar dentro de un proceso, destinada
a asegurar el cumplimiento de la decisión definitiva. Son procedentes en el
proceso laboral las medidas cautelares que contempla esta ley.
Artículo 97°.- REQUISITOS DE LA SOLICITUD.- El que pide la
medida debe:
1. Exponer los fundamentos y modalidad de la pretensión cautelar.
2. Indicar, si fuere el caso, los bienes sobre los que debe recaer la
medida y el monto de su afectación.
3. Ofrecer contracautela. El Juez, tomando en consideración la
condición económica del solicitante, puede considerar suficiente la caución
juratoria.
4. Designar el órgano de auxilio judicial correspondiente.
Artículo 98°.- ACREDITACIÓN DEL FUNDAMENTO DE LA
PRETENSIÓN CAUTELAR.- Se acredita lapretensión cautelar y sepresume
el peligro en la demora en los siguientes casos:
1. Cuando un acta de inspección elaborada por la Autoridad
Administrativa de Trabajo constata el cierre no autorizado del centro de
trabajo.
2. Cuando el empleador ha sido declarado insolvente por la autoridad
administrativa o judicial competente.
3. Cuando el empleador ha sido denunciado penalmente por el
Ministerio Público por delito contra la libertad de trabajo en los supuestos
de simulación de causales para el cierre del centro de trabajo y de abandono
de éste para extinguir las relaciones laborales.
Artículo99°.-CASOESPECIALDEPROCEDENCIA.-Procedela
medida cautelar cuando la sentencia de primera instancia ha sido favorable
al demandante, aunque la misma fuera impugnada.
Artículo 100°.- MEDIDAS PARA FUTURA EJECUCIÓN
Anexo Legislativo 561
FORZADA.- Cuando la pretensión principal es apreciable en dinero, se
puede solicitar embargo bajo la modalidad de inscripción o administración.
Artículo 101°.-MEDIDAS TEMPORALES SOBRE EL FONDO.-El
Juez puede disponer el pago de una asignación provisional yfíjar su monto,
que no podrá exceder la remuneración ordinaria del demandante y con cargo
a su compensación por tiempo de servicios, en los procesos de impugnación
del despido y de pago de beneficios sociales.
SECCIÓN OCTAVA
SOLUCIÓN EXTRAJUDICIAL DE LAS CONTROVERSIAS
JURÍDICAS
CAPITULO I
De la conciliación
Articulo 102°.-PROMOCIONDELACONCILIACION.-ElEstado
promueve la conciliación, sea privada o administrativa, como un mecanismo
de solución de los conflictos jurídicos a que se refiere esta Ley.
Articulo 103°.- CLASES.- La conciliación privada es voluntaria y
puede realizarse ante una entidad o ante un conciliador individual, debiendo,
para su validez, ser homologada por una Sala Laboral ante solicitud de
cualquiera de las partes, caso en el cual adquiere autoridad de cosa juzgada.
La conciliación administrativa es facultativa para el trabajador y
obligatoria para el empleador. Se encuentra a cargo del Ministerio de
Trabajo y Promoción Social, el cual proporciona los medios técnicos y
profesionales para hacerla factible.
CAPITULO II
Del arbitraje
Articulo 104°.- SOMETIMIENTO AL ARBITRAJE.- Las
controversias jurídicas en materia laboral pueden ser sometidas a arbitraje,
562 Anexo Legislativo
pudiendo las partes acogerse a lo dispuesto en la Ley General de Arbitraje
en lo aplicable u optar por otro procedimiento arbitral.
DISPOSICIONES TRANSITORIAS
PRIMERA.- Los procesos iniciados antes de la vigencia de esta Ley
continuarán su trámite según las normas procesales con las cuales se
iniciaron, salvo en lo relativo al recurso de casación, aplicable a todo
proceso no sentenciado en segunda instancia. Los que se inician a partir
de su vigencia, se tramitan conforme a sus disposiciones.
SEGUNDA.- La presente Ley entra en vigencia a los noventa (90) días
de su publicación.
DISPOSiaONESDEROGATORIAS,SUSTrnJTORIAYFINALES
PRIMERA.- Déjase sin efecto los Decretos Supremos 03 -80-TR, 037-
90-TR y todas las normas que se opongan a la presente Ley.
SEGUNDA.- Sustituyanse los artículos 42°, 5 Io y la parte pertinente
del artículo 57° de la Ley Orgánica del Poder Judicial por los numerales 1,
2 y 3 del artículo 4o de la presente Ley.
TERCERA.- En lo no previsto por esta Ley son de aplicación
supletoria las normas del Código Procesal Civil.
CUARTA.- Interprétase que los servidores y funcionarios públicos
a que se refiere el inciso b) del artículo 21 ° del Decreto Legislativo N° 817,
son aquellos comprendidos en el régimen laboral del Decreto Legislativo
N°276.
Comuniqúese al Señor Presidente de la República para su
promulgación.
En Lima, a los catorce días del mes de junio de mil novecientos
noventa y seis.
M ARTH A CHAVEZ COSSIO DE OC AMPO
Presidenta del Congreso de la República
Anexo Legislativo 563
VICTORJOYWAYROJAS
Primer Vicepresidente del Congreso de la República
ALSEÑORPRESIDENTECONSTITUCIONALDELAREPUBLICA
PORTANTO:
Mando se publique y cumpla.
Dado en la Casa de Gobierno, en Lima, a los veintiún días del mes de
junio de mil novecientos noventa y seis.
ALBERTO FUJIMORI FUJIMORI
Presidente Constitucional de la República
CARLOSHERMOZAMOYA
Ministro de Justicia
JORGEGONZALES IZQUIERDO
Ministro de Trabajo y Promoción Social
564 Anexo Legislativo
LEYDE CONCILIACIÓN
LEY N° 26.872
CONCORDANCIAS:D.S.N°001-98-JUS(REGLAMENTO VIGENTE)
D.S. N° 004-2005- JUS (Nuevo Reglamento publicado el 27 Febrero 2005,
que entrará en vigencia a los 120 días siguientes de su publicación)
[Link].N°910
R.M. N° 117-2001 -JUS (Directiva Tabla de Tarifas)
R.M. N° 245-2001 -JUS (Reglamento de Sanciones)
R.M. N° 045-2002-JUS (Directiva Requisitos para ser capacitador)
Res.N0 077-2005-CONSUCODE-PRE (Directiva: aplicación en el tiempo de
normas procesales sobre conciliación y arbitraje)
R. N° 128-2005-CONSUCODE-PRE (Aprueban laDirectiva "Requisitos y
Procedimientos para la Incorporación de Arbitros y Conciliadores en el
Registro de Neutrales del Consucode")
R.N° 113 3-2005-MP-FN (Facultad conciliadora de los Fiscales en asuntos
de familia)
ELPRESIDENTEDELAREPUBLICA
PORCUANTO:
El Congreso de la República ha dado la Ley siguiente.
ELCONGRESODELAREPUBLICA;
Ha dado la ley siguiente:
LEY DE CONCILIACIÓN
CAPITULO I
PRINCIPIOS GENERALES
Artículo 1.- Interés Nacional.- Declárese de interés nacional la
institucionalización y desarrollo de la Conciliación como mecanismo
alternativo de solución de conflictos.
Anexo Legislativo 565
Artículo 2.- Principios.- La Conciliación propicia una cultura de paz
y se realiza siguiendo los principios éticos de equidad, veracidad, buena fe,
confidencialidad, imparcialidad, neutralidad, legalidad, celeridady economía.
CONCORDANCIA: D.S. N° 004-2005-JUS, Art. 2
Artículo 3.- Autonomía de la Voluntad.- La Conciliación es una
institución consensual, en tal sentido los acuerdos adoptados obedecen
única y exclusivamente a la voluntad de las partes.
CONCORDANCIA: D.S. N° 004-2005-JUS, Art. 5
CAPITULO II
DE LA CONCILIACIÓN
Artículo 5.- Definición.- La Conciliación Extrajudicial es una
institución que se constituye como un mecanismo alternativo para la
solución de conflictos, por el cual las partes acuden ante un Centro de
Conciliación o al Juzgado de Paz Letrado a fin que se les asista en la
búsqueda de una solución consensual al conflicto.
Artículo 6.- Carácter obligatorio.- La Conciliación es un requisito de
procedibilidad necesariamente previo a los procesos a que se refiere el
Artículo 9.
La Conciliación Extrajudicial no es obligatoria cuando la parte
emplazada domicilia en el extranjero y en los procesos cautelares, de
ejecución y de garantías constitucionales. (*) (**)
(*) De conformidad con el Artículo Único de la Ley N° 27218, publicada el
12-12-99, prorrógase el carácter obligatorio de la conciliación extrajudicial a que se
refiere este Artículo, hasta el 14 de enero del año 2001. El Poder Ejecutivo, por
Decreto Supremo, podrá disponer la conciliación extrajudicial obligatoria antes del
14 de enero del año 2001, en determinados distritos judiciales.
(**) Artículo modificado por el Artículo Único de la Ley N° 27363,
publicada el 01-11-2000, cuyo texto es el siguiente:
Artículo 6.- Carácter obligatorio
La conciliación es un requisito de procedibilidad necesariamente previo a los
procesos a los que se refiere el Artículo 9.
566 Anexo Legislativo
Artículo 7.- Vías Alternativas.- En la Conciliación Extrajudicial las
partes pueden optar de manera excluyente por los Centros de Conciliación
o recurrir ante los Jueces de Paz Letrados. (*)
Artículo 8.- Confidencialidad.- Los que participan en la Conciliación
deben mantener reserva de lo actuado. Nada de lo que se diga o proponga
tendrá valor probatorio.
CONCORDANCIA: D.S. N° 004-2005-JUS, Art. 8
La conciliación extrajudicial no es obligatoria cuando la parte emplazada
domicilia en el extranjero, así como en los procesos contencioso-administrativos, en
los procesos cautelares, de ejecución y de garantías constitucionales. (*)
(*) Artículo modificado por el Artículo 2 de la Ley N° 27398, publicada el
13-01-2001, cuyo texto es el siguiente:
Artículo 6.- Carácter obligatorio.- El procedimiento conciliatorio es un
requisito de admisibilidad para los procesos a que se refiere el Artículo 9.
No procede la conciliación extrajudicial cuando:
a) La parte emplazada domicilia en el extranjero;
b) En los procesos contencioso administrativos;
c) En los procesos cautelares;
d) De ejecución;
e) De garantías constitucionales;
f) Tercerías;
g) En los casos de violencia familiar; y,
h) Cuando se trate de derechos y bienes de incapaces a que se refieren los
Artículos 43 y 44 del Código Civil.
La conciliación será facultativa en aquellos asuntos en los que el Estado sea
parte.
(*) De conformidad con el Artículo 1 de la Ley N° 27398, publicada el 13-
01 -2001, se implementa la obligatoriedad de la Conciliación en el distrito conciliatorio
de Lima y Callao, a partir del 01-03-2001. Quedan excluidas temporalmente de la
obligatoriedad las materias sobre derechos de familia y laboral.
(*) De conformidad con la Tercera Disposición Transitoria y Final de la Ley
N° 27398 publicada el 13-01-2001 el derecho de opción queda en suspenso, en
consecuencia el proceso de conciliación ante los Jueces de Paz Letrado y de Paz
entrará en vigencia una vez que se implemente los medios necesarios
(*) Artículo modificado por el Artículo 2 de la Ley N° 27398 publicada el 13-
01-2001, cuyo texto es el siguiente:
Anexo Legislativo 567
Artículo 9.- Materias conciliables.- Son materia de Conciliación las
pretensiones determinadas o determinables que versen sobre derechos
disponibles de las partes.
En asuntos relacionados al derecho de familia se someten al
procedimiento establecido en la presente ley las pretensiones que versen
sobre alimentos, régimen de visitas y violencia familiar.
No se someten a Conciliación Extrajudicial las controversias sobre
hechos que se refieran a la comisión de delitos o faltas, con excepción de
las controversias relativas a la cuantía de la reparación civil derivada de la
comisión de delitos, en cuanto ella no hubiera sido fijada por resolución
judicialfirme.(*)
Artículo 10.-Audiencia única.-La Audiencia de Conciliación es una
y comprende la sesión o sesiones necesarias para el cumplimiento de los
fines previstos en la presente ley.
Artículo 11.- Plazo.- El plazo de la Audiencia de Conciliación es de
treinta (30) días calendario contados a partir de la primera citación a las
partes. El plazo previsto puede ser prorrogado por acuerdo de las partes.
Artículo 12.- Fecha de Audiencia.- Recibida la solicitud el Centro de
Conciliación designa al conciliador y éste a su vez notifica a las partes dentro
ARTÍCULO 9.- Materias conciliables.- Son materia de conciliación las
pretensiones determinadas o determinables que versen sobre derechos disponibles
de las partes. También lo son las que versen sobre alimentos, régimen de visitas,
tenencia, liquidación de sociedad de gananciales y otras que se deriven de la relación
familiar. El conciliador tendrá en cuenta el interés superior del niño.
La conciliación en materia laboral se lleva a cabo respetando la irrenunciabilidad
de los derechos del trabajador reconocidos por la Constitución y la ley.
No se someten a conciliación las controversias sobre hechos que se refieran
a la comisión de delitos o faltas. En las controversias relativas a la cuantía de la
reparación civil derivada de la comisión de delitos o faltas, será facultativa en cuanto
ella no hubiera sido fijada por resolución judicial firme.
CONCORDANCIA: D.S. N° 004-2005-JUS, Arte. 7 y 9
CONCORDANCIA: R. N° 1133-2005-MP-FN (Facultad conciliadora de
los Fiscales en asuntos de familia).
568 Anexo Legislativo
de los cinco (5) días útiles siguientes. La Audiencia de Conciliación se
realiza dentro de los diez (10) días útiles contados a partir de la primera
notificación.(*)
Artículo 13.- Petición.- Las partes pueden solicitar la Conciliación
Extrajudicial en forma conjunta o individual, con arreglo a las reglas
generales de competencia establecidas en el Artículo 14 del Código
Procesal Civil.
CONCORDANCIA: D.S. N° 004-2005-JUS, Art. 13
Artículo 14.- Concurrencia.- La concurrencia a la Audiencia de
Conciliación es personal; salvo las personas que conforme a ley deban
actuar a través de representantes legales.
En el caso de personas domiciliadas en el extranjero se admitirá el
apersonamiento a la Audiencia de Conciliación a través de apoderado o
tratándose de personas jurídicas, sus representantes legales en el país.
Artículo 15.- Conclusión de la conciliación.- Se da por concluida la
Conciliación por
1. Acuerdo total de las partes.
2. Acuerdo parcial de las partes.
3. Falta de acuerdo entre las partes.
4. Inasistencia de una parte a dos (2) sesiones.
5. Inasistencia de las partes a una (1) sesión.
Artículo 16.- Acta.- El Acta es el documento que expresa la
manifestación de voluntad de las partes en la Conciliación Extrajudicial.
(*) Artículo modificado por el Artículo 1 de la Ley N° 28163, publicada el
10-01-2004, cuyo texto es el siguiente:
Artículo 12.- Fecha de audiencia
Recibida la solicitud, el Centro de Conciliación designa al conciliador, el cual
invita a las partes dentro de los cinco días hábiles siguientes. La Audiencia de
Conciliación se realiza dentro de los diez días hábiles contados a partir de la entrega
de la última invitación a las partes.
Anexo Legislativo 569
Su validez está condicionada a la observancia de las formalidades
establecidas en la presente ley, bajo sanción de nulidad.
El Acta de Conciliación debe contener lo siguiente:
1. Lugar y fecha en la que se suscribe el acta.
2. Nombres, identificación y domicilio de las partes. "
3. Nombre e identificación del conciliador.
4. Descripción de las controversias.
5. El Acuerdo Conciliatorio, sea total o parcial, estableciendo de
manera precisa los derechos, deberes u obligaciones ciertas, expresas y
exigibles; o en su caso la falta de acuerdo o la inasistencia de las partes a
la audiencia.
CONCORDANCIA: D.S. N° 004-2005-JUS, Arts. 4, 22 y 66
6. Firma y huella digital del conciliador, de las partes o de sus
representantes legales, cuando asistan a la audiencia.
En caso de las personas que no saben firmar bastará la huella digital.
7. Nombre y firma del abogado del Centro de Conciliación, quien
verificará la legalidad de los acuerdos adoptados.
El acta en ningún caso debe contener las propuestas o la posición de
una de las partes respecto de éstas.
CONCORDANCIA: D.S. N° 004-2005-JUS, Art. 4, 21 y 25
Artículo 17.- Conciliación Parcial.- Si la Conciliación concluye con
acuerdo parcial, sólo puede solicitarse tutela jurisdiccional efectiva por las
diferencias no resueltas.
Artículo 18.- Mérito y ejecución del acta de conciliación.- El acta con
acuerdo conciliatorio constituye título de ejecución.
Los derechos, deberes u obligaciones ciertas, expresas y exigibles
que consten en dicha acta son exigibles a través del proceso de ejecución
de resoluciones judiciales.
CONCORDANCIAS: RAdm. N° 164-2001-P-CSJL-PJ
D.S. N° 004-2005-JUS, Art. 23
Artículo 19.- Prescripción y caducidad- Los plazos de prescripción
y caducidad establecidos en el Código Civil se suspenden a partir de la fecha
de presentación de la solicitud de Conciliación Extrajudicial.
570 Anexo Legislativo
CONCORDANCIA: D.S. N° 004-2005-JUS, Art. 27
CAPITULO III
DEL CONCILIADOR
Artículo 20.- Funciones.- El conciliador es la persona capacitada y
acreditada que cumple labores en un Centro de Conciliación, propicia el
proceso de comunicación entre las partes y eventualmente propone fórmulas
conciliatorias no obligatorias.
Artículo 21.- Libertad de Acción.- El conciliador conduce la Audiencia
de Conciliación con libertad de acción, siguiendo los principios establecidos
en la presente ley.
CONCORDANCIA: D.S. N° 004-2005-JUS, Art. 7, último párrafo; 16 y
33
Artículo 22.- Requisitos de los Conciliadores.- Para ser conciliador
se requiere estar acreditado en un Centro de Conciliación y capacitado en
técnicas de negociación y en medios alternativos de solución de
conflictos.(*)
Artículo 23.- Impedimento, Recusación y Abstención de
Conciliadores.- Son aplicables a los conciliadores las causales de
impedimento, recusación y abstención establecidas en el Código Procesal
Civil.
CAPITULO IV
DE LOS CENTROS DE CONCILIACIÓN (*)
(*) Artículo modificado por el Artículo 1 de la LeyN° 28163, publicada el
10-01-2004, cuyo texto es el siguiente:
"Artículo 22.- Requisitos de los conciliadores
Para ser conciliador se requiere estar capacitado en técnicas de negociación
y en medios alternativos de solución de conflictos. Su acreditación se efectuará ante
el Ministerio de Justicia y estará adscrito a un Centro de Conciliación autorizado."
CONCORDANCIA: D.S. N° 004-2005-JUS, Art. 31
(*) Denominación modificada por el Artículo 2 de la Ley N° 28163,
publicada el 10-01-2004, cuyo texto es el siguiente:
Anexo Legislativo 571
Artículo 24.- De los Centros de Conciliación.- Los Centros de
Conciliación son entidades que tienen por objeto ejercer función conciliadora
de conformidad con la presente ley.
Pueden constituir Centros de Conciliación las personas jurídicas de
derecho público o privado sin fines de lucro, que tengan entre sus
finalidades el ejercicio de la función conciliadora.
En caso que los servicios del Centro de Conciliación sean onerosos,
la retribución será pagada por quien solicita la conciliación, salvo pacto en
contrario, que deberá constar en el acta correspondiente.
Artículo 25.- Capacitación de los Conciliadores.- Los Centros de
Conciliación son responsables por la capacitación de los conciliadores y
de que éstos cumplan con los principios establecidos en el Artículo 2 de la
presente ley.(*)
(*) Denominación modificada por el Artículo 2 de la LeyN0 28163, publicada
el 10-01-2004, cuyo texto es el siguiente:
"De los Centros de Conciliación, Capacitadores y Centros de Formación y
Capacitación de Conciliadores"
(*) Artículo modificado por el Artículo 2 de la Ley N° 27398, publicada el
13-01-2001, cuyo texto es el siguiente:
Artículo 25.- Formación y capacitación de conciliadores.- La formación
y capacitación de conciliadores está a cargo de la Escuela Nacional de Conciliación
del Ministerio de Justicia y de los Centros de Formación y Capacitación de
Conciliadores debidamente autorizados por el Ministerio de Justicia.
El Ministerio de Justicia tiene a su cargo la autorización, registro y
supervisión de los cursos de formación y capacitación de conciliadores, pudiendo
privar o suspender de las facultades conferidas a los centros, cuando éstos no
cumplan con los objetivos y condiciones previstas por la ley y su reglamento." (*)
(*) Artículo modificado por el Artículo 1 de la Ley N° 28163, publicada el
10-01-2004, cuyo texto es el siguiente:
"Artículo 25.- Formación y capacitación de conciliadores
La formación y capacitación de conciliadores está a cargo de la Escuela
Nacional de Conciliación Extrajudicial del Ministerio de Justicia y de los Centros
de Formación y Capacitación de Conciliadores debidamente autorizados por el
Ministerio de Justicia.
572 Anexo Legislativo
Artículo 26.- Autorización y Supervisión.- El Ministerio de Justicia
tiene a su cargo la autorización de funcionamiento, registro y supervisión
de los Centros de Conciliación, pudiendo suspender o privar de su facultad
conciliadora, a cuando éstos no cumplan con los principios u objetivos
legales previstos en la presente ley, o incurran en faltas éticas. (*)
Artículo 27.- Requisitos.- Las instituciones que soliciten la aprobación
de centros deben adjuntar a su solicitud debidamente suscrita por su
representante legal, lo siguiente:
1.- Documentos que acrediten la existencia de la institución.
2.- Documentos que acrediten la representación.
3.- Reglamento del Centro.
4.- Relación de conciliadores.
Artículo 28.- Del Registro de Actas de Conciliación.- Cada Centro
de Conciliación llevará un Registro de Actas, del cual se expedirán copias
certificadas a pedido de parte.
En caso de destrucción, deterioro, pérdida o sustracción parcial o
total del Acta de Conciliación, debe comunicarse inmediatamente al
Ministerio de Justicia quien procederá conforme a lo dispuesto en el
Artículo 26, de la presente ley, sin perjuicio de las acciones civiles o penales
que correspondan.
El Ministerio de Justicia tiene a su cargo la autorización, registro y
supervisión de los capacitadores, pudiendo aplicarles las sanciones correspondientes,
cuando éstos no cumplan con lo previsto en la presente Ley o incurran en falta."
(*) Artículo modificado por el Artículo 1 de la Ley N° 28163, publicada el
10-01-2004, cuyo texto es el siguiente:
"Artículo 26.- Autorización y supervisión
El Ministerio de Justicia tiene a su cargo la autorización de funcionamiento,
registro y supervisión de los Centros de Conciliación y Centros de Formación y
Capacitación de Conciliadores, pudiendo suspenderlos o privarlos de sus respectivas
facultades, cuando éstos no cumplan con lo previsto en la presente Ley o incurran
en faltas éticas."
(*) De conformidad con la Segunda Disposición Transitoria y Final de la Ley
N° 27398 publicada el 13-01-2001, la Junta Nacional de Centros de Conciliación
será convocada por el Ministro de Justicia.
Anexo Legislativo 573
Artículo 29.- Legalidad de los Acuerdos.- El Centro de Conciliación
contará por lo menos con un abogado quien supervisará la legalidad de los
acuerdos conciliatorios.
Artículo 30.- Información Estadística.- Los Centros de Conciliación
deben elaborar semestralmente los resultados estadísticos de su institución,
los mismos que deben ser remitidos al Ministerio de Justicia, exhibidos y
difundidos para conocimiento del público.
CONCORDANCIA: D.S. N° 004-2005-JUS, Art. 60
CAPITULO V
DE LA JUNTA NACIONAL DE CENTROS DE
CONCILIACIÓN
Artículo 31.- Junta Nacional de Conciliación.- La Junta Nacional de
Centros de Conciliación se constituye como una persona jurídica de
derecho privado que integra a los Centros de Conciliación.
La Asamblea elige a su primera directiva y aprueba sus estatutos. (*)
Artículo 32.- Funciones.- Son funciones de la Junta Nacional de
Centros de Conciliación las siguientes:
1. Coordinar sus acciones a nivel nacional;
2. Promover la eficiencia de los centros;
3. Difundir la institución de la conciliación como mecanismo alternativo
de solución de conflictos; y,
4. Coordinar con el Ministerio de Justicia los asuntos derivados de
la aplicación de la presente ley.
CAPITULO VI
DE LA CONCILIACIÓN ANTE DE JUECES DE PAZ
Artículo 33.- Jueces de Paz.- La Conciliación se lleva a cabo ante el
Juez de Paz Letrado y a falta de éstos ante el Juez de Paz.
574 Anexo Legislativo
Artículo 34.- Procedimiento.- El procedimiento de Conciliación que
se sigue ante los Juzgados de Paz es el que establece la presente ley.
Artículo 35.- Responsabilidad Disciplinaria.- Los Jueces que actúan
como conciliadores se sujetan a las responsabilidades disciplinarias
establecidas en la Ley Orgánica del Poder Judicial.
Artículo 36.- Tasa por Servicios Administrativos.- Los gastos
administrativos derivados de la Conciliación ante los Juzgados generan el
pago de una tasa por servicios administrativos.
Artículo 37.- Mérito y Ej ecución del Acta.- El mérito y el proceso de
ejecución del acta con acuerdo conciliatorio adoptado ante los jueces, es
el mismo establecido en el Artículo 18 de la presente ley.
Artículo 38.- Registro de Actas de Conciliación.- Los Juzgados de
Paz crearán el Libro de Registros de Actas de Conciliación, de donde se
expedirán las copias certificadas que soliciten las partes.
DISPOSICIONESCOMPLEMENTARIAS,TRANSITORIASY
FINALES
Primera.- Vigencia.- La presente ley entra en vigencia a partir de los
sesenta días siguientes a su publicación.
Segunda.- Reglamentación.- La presente ley será reglamentada en el
plazo establecido en la disposición anterior.
Tercera.- Suspensión de la Obligatoriedad.- La obligatoriedad a que
se refiere el Artículo 6 rige a partir de los veinticuatro (24) meses siguientes
a la entrada en vigencia de la presente Ley. Durante el período intermedio
el procedimiento de Conciliación regulado en la presente ley será facultativo.
Cuarta.- Centros Preexistentes.- Las entidades que hayan realizado
conciliaciones antes de la vigencia de la presente ley pueden adecuarse a
ésta dentro de los doce (12) meses contados a partir de su vigencia.
Las entidades que dentro del plazo establecido en el párrafo precedente
no se hayan adecuado a la presente ley, continuarán funcionando de
Anexo Legislativo
conformidad con las normas legales e institucionales que las regulan. Las
actas derivadas de las conciliaciones que realicen no tienen mérito de título
de ejecución.
Quinta.- Requisito de Admisibilidad.- Incorpórase el inciso 7) al
Artículo 425 del Código Procesal Civil;
"7. Copia certificada del Acta de Conciliación Extrajudicial, en los
procesos judiciales cuya materia se encuentre sujeta a dicho procedimiento
previo."
Sexta.- Vigencia del Requisito de Admisibilidad.- El requisito
establecido en la disposición precedente será exigible una vez se encuentre
en vigencia la obligatoriedad a que se refiere el Artículo 6 de la presente ley.
Sétima.- Conciliación Extraj udicial.- El procedimiento de Conciliación
creado en la presente Ley se realiza de modo independiente de aquel que
regula el Código Procesal Civil. Comuniqúese al señor Presidente de la
República para su promulgación.
En Lima, a los veintinueve días del mes de octubre de mil novecientos
noventa y siete.
CARLOS TORRES Y TORRES LARA
Presidente del Congreso de la República
EDITHMELLADO CÉSPEDES
Primera Vicepresidenta del Congreso de la República
ALSEÑORPRESIDENTECONSTITUCIONALDELAREPUBLICA
PORTANTO:
Mando se publique y cumpla.
Dado en la Casa de Gobierno, en Lima, a los doce días del mes de
noviembre de mil novecientos noventa y siete.
ALBERTO FUJIMORI FUJIMORI
Presidente Constitucional de la República
ALBERTOPANDOLFIARBULU
Presidente del Consejo'de Ministros
ALFREDO QUISPE CORREA
Ministro de Justicia
576 Anexo Legislativo
LEY GENERAL DE ARBITRAJE
L E Y N° 26.572
ELPRESIDENTEDELAREPUBLICA
PORCUANTO:
El congreso de la República ha dado la Ley siguiente:
ELCONGRESODELAREPUBLICA
Ha dado la ley siguiente:
LEY GENERAL DE ARBITRAJE
SECCIÓN PRIMERA
ARBITRAJE NACIONAL
CAPITULO PRIMERO
TITULO ÚNICO
Disposiciones Generales
Artículo l°.-Disposición general.- Pueden someterse a arbitraje las
controversias determinadas o determinables sobre las cuales las partes
tienen facultad de libre disposición, así como aquellas relativas a materia
ambiental, pudiendo extinguirse respecto de ellas el proceso judicial
existente o evitando el que podría promoverse; excepto:
1. Las que versan sobre el estado o la capacidad civil de las personas,
ni las relativas a bienes o derechos de incapaces sin la previa autorización
judicial.
2. Aquellas sobre las que ha recaído resolución judicial firme, salvo
Anexo Legislativo 577
las consecuencias patrimoniales que surjan de su ejecución, en cuanto
conciernan exclusivamente a las partes del proceso.
3. Las que interesan al orden público o que versan sobre delitos o
faltas. Sin embargo, sí podrá arbitrarse sobre la cuantía de la responsabilidad
civil, en cuanto ella no hubiera sido fijada por resolución judicial firme.
[Link] directamente concernientes a las atribuciones o funciones de
imperio del Estado, o de personas o entidades de derecho público.
Artículo 2°.- Arbitraje del Estado.- Pueden ser sometidas a arbitraje
nacional, sin necesidad de autorización previa, las controversias derivadas
de los contratos que el Estado Peruano y las personas jurídicas de derecho
público celebren con nacionales o extranjeros domiciliados, así como las
que se refieren a sus bienes, así como aquellas controversias derivadas de
contratos celebrados entre personas jurídicas de derecho publico, entre
si..[*]
"Pueden ser sometidos a arbitraje nacional, sin necesidad de
autorización previa, las controversias derivadas de los contratos que
celebren el Estado Peruano y las personas jurídicas de derecho público con
nacionales o extranjeros domiciliados en el país, inclusive las que se refieran
a sus bienes, así como aquellas controversias derivadas de contratos
celebrados entre personas jurídicas de derecho público, entre sí".
Para los efectos de este artículo, el Estado comprende el Gobierno
Central, los Gobiernos Regionales y Locales y sus respectivas dependencias.
Las empresas estatales de derecho privado o de economía mixta
pueden acordar libremente y sin requisito de previa autorización que las
controversias derivadas de los contratos que celebren con nacionales o
extranjeros domiciliados o que se refieran a sus bienes, sean sometidos a
arbitraje nacional.
Artículo 3°.- Arbitraje de derecho o de conciencia.- El arbitrajepuede
ser de derecho o de conciencia.
[*] Párrafo modificado por el Artículo Único de la Ley N° 26742, publicada
el 11-01-97
578 Anexo Legislativo
Es de derecho cuando los arbitros resuelven la cuestión controvertida
con arreglo al derecho aplicable. Es de conciencia cuando resuelven
conforme a sus conocimientos y leal saber y entender.
Salvo que las partes hayan pactado expresamente que el arbitraje será
de derecho, el arbitraje se entenderá de conciencia.
Los arbitros tendrán en cuenta, de tratarse de asuntos de carácter
comercial, los usos mercantiles aplicables al caso.
Artículo4°.- Intervención delPoderJudiciaL-Salvopactoencontrario,
las partes podrán someterse de modo exclusivo y excluyente a laj urisdicción
arbitral.
Artículo 5°.- Intervención de terceros.- Las partes podrán acordar la
intervención de un tercero, incluida una institución arbitral, para decidir
libremente sobre una cuestión que ellas mismas pueden resolver
directamente.
Artículo 6°.- Instituciones arbitrales.- La organización y desarrollo
del arbitraje pueden ser encomendadas a una Institución Arbitral, la cual
necesariamente deberá constituirse como Persona Jurídica. En tal caso, la
institución arbitral estará facultada para nombrar a los arbitros, así como
para establecer el procedimiento y las demás reglas a las que se someterá
el arbitraje, de conformidad con su reglamento arbitral.
Artículo 7°.- Plazos.- Salvo acuerdo en contrario de las partes, los
plazos se computan por días hábiles, salvo que expresamente se señale que
son días calendario. Son inhábiles los días domingo, sábado y feriados no
laborables, así como los días de duelo nacional no laborable declarados por
el Poder Ejecutivo. Excepcionalmente, los arbitros podrán habilitar, previa
notificación a las partes, días inhábiles para la actuación de determinadas
actuaciones.
Artículo 8o.-Recepción de comunicaciones escritas.-Salvo acuerdo
en contrario de las partes, se considerará recibida toda comunicación que
haya sido entregada al destinatario o que lo haya sido en el domicilio
señalado en el contrato. De no haberse señalado uno, la entrega podrá
hacerse en su domicilio real o residencia habitual. En el supuesto de que no
pudiera determinarse ninguno de esos lugares, tras una indagación razonable,
se considerará recibida toda notificación que haya sido enviada al último
Anexo Legislativo 579
domicilio real o residencia habitual conocido del destinatario por carta
certificada o cualquier otro medio que deje constancia fehaciente de la
entrega.
Serán válidas las notificaciones por cable, télex, facsímil o medios
similares que inequívocamente dejen constancia de la comunicación, salvo
que lo contrario estuviera previsto en el convenio arbitral o en el reglamento
de la institución arbitral.
Toda comunicación se considerará recibida el día en que se haya
realizado su entrega.
CAPITULO SEGUNDO
TITULO ÚNICO : EL CONVENIO ARBITRAL
Artículo 9o.-Definición de convenio arbitral.- El convenio arbitral
es el acuerdo por el que las partes deciden someter a arbitraje las controversias
que hayan surgido o puedan surgir entre ellas respecto de una determinada
relación jurídica contractual o no contractual, sean o no materia de un
procesojudicial.
El convenio arbitral obliga a las partes y a sus sucesores a la
realización de cuantos actos sean necesarios para que el arbitraje se
desarrolle, pueda tener plenitud de efectos y sea cumplido el laudo arbitral.
El convenio arbitral puede estipular sanciones para la parte que
incumpla cualquier acto indispensable para la eficacia del mismo, establecer
garantías para asegurar el cumplimiento del laudo arbitral, así como otorgar
facultades especiales alos arbitros para la ejecución del laudo en rebeldía
de la parte obligada. -
Independientemente de lo dispuesto en el párrafo anterior, los
arbitros se encuentran facultados para imponer multas hasta por un máximo
de dos (2) Unidades Impositivas Tributarias a la parte que no cumpla sus
mandatos.
Estas multas que serán en favor de la otra parte, constarán en el laudo
arbitral y se ejecutarán conjuntamente con este último.
Artículo 100.- Forma del convenio arbitral.- El convenio arbitral se
580 Anexo Legislativo
celebra por escrito, bajo sanción de nulidad. Podrá adoptar la forma de una
cláusula incluida en un contrato o la forma de un acuerdo independiente.
Se entiende que el convenio arbitral se ha formalizado por escrito no
solamente cuando está contenido en documento único suscrito por las
partes, sino también cuando resulta del intercambio de cartas o de cualquier
otro medio de comunicación o correspondencia que inequívocamente deje
constancia documental de la voluntad de las partes de someterse a arbitraje.
Se entiende además que el convenio arbitral se ha formalizado por
escrito cuando a pesar de no existir acuerdo previo, por iniciativa de una de
las partes involucradas se somete una controversia a la decisión de uno o
más arbitros que aceptan resolver el conflicto, mediando asentimiento
posterior de la otra u otras partes a dicho sometimiento.
Se entenderá que hay asentimiento cuando, notificada la parte
contraria de la iniciativa de quien promovió la intervención de el o los
arbitros, se apersona al procedimiento arbitral sin objetar dicha intervención.
Artículo 11°.- Convenios arbitrales y relaciones jurídicas
estándares.-Sinperjuicio de lo dispuesto en el artículo anterior, los convenios
arbitrales referidos a relaciones jurídicas contenidas en Cláusulas Generales
de Contratación o Contratos por Adhesión, serán exigibles entre las partes
en tanto dichos convenios hayan sido conocidos o hayan sido conocibles
por la contraparte usando la diligencia ordinaria.
Se presumirá, sin admitir prueba en contrario, que el convenio arbitral
era conocible si se cumple con alguno de los siguientes supuestos:
1. Fue puesto a conocimiento del público mediante adecuada
publicidad.
2. Si las condiciones generales que incluyen el convenio arbitral se
hallan insertas en el cuerpo del contrato principal y este último es por escrito
y está firmado por ambas partes.
3. Si las condiciones generales, a pesar de no estar reproducidas en
el cuerpo del contrato principal, están reproducidas en el reverso del
documento y se hace referencia al arbitraje en el cuerpo del contrato
principal y éste es por escrito y firmado por la otra parte.
4. Si el convenio arbitral se encuentra incluido en condiciones
estándares separadas del documento principal, pero se hace referencia en
Anexo Legislativo 581
el cuerpo del contrato principal a la existencia del arbitraje y este es por
escrito y firmado por la otra parte.
Si se estableciera que el convenio arbitral no fue conocido o conocible
por la contraparte al momento de la celebración del contrato, el estipulante
del convenio arbitral no podrá exigir su aplicación, salvo que posteriormente
su contraparte lo acepte expresamente y por escrito. Empero, la contraparte
sí podrá exigir la aplicación de dicho convenio arbitral, así éste no hubiera
sido inicialmente conocido o conocible.
Artículo 12°.- Arbitraje Estatutario.-Constituyen convenio arbitral
válido las estipulaciones contenidas en los estatutos o normas equivalentes
de sociedades civiles o mercantiles, asociaciones civiles y demás personas
jurídicas, que establecen arbitraje obligatorio para las controversias que
pudieran tener con sus miembros, socios o asociados; las que surjan entre
éstos respecto de sus derechos; las relativas a cumplimiento de los
estatutos o validez de acuerdos, y para las demás que versen sobre materia
relacionada con las correspondientes actividades, fin u objeto social.
Artículo 13°.-Arbitraje Testamentario.- Surte efecto como convenio
arbitral la estipulación testamentaria que dispone arbitraje para solucionar
las diferencias que puedan surgir entre herederos no forzosos o legatarios,
o para la porción de la herencia no sujeta a legítima, o para las controversias
que surjan relativas a la valoración, administración o partición de la
herencia, o para las controversias que se presenten en todos estos casos
con los albaceas.
Artículo 14o- Separabilidad del convenio arbitral.- La inexistencia,
rescisión, resolución, nulidad o anulabilidad total o parcial de un contrato
u otro acto jurídico que contenga un convenio arbitral, no implica
necesariamente la inexistencia, ineficacia o invalidez de éste. En consecuencia,
los arbitros podrán decidir libremente sobre la controversia sometida a su
pronunciamiento, la que podrá versar, inclusive, sobre la inexistencia,
ineficacia o invalidez del contrato o acto jurídico que contenga el convenio
arbitral.
Es nula la estipulación contenida en un convenio arbitral que coloca
a una de las partes en situación de privilegio respecto de la otra en relación
con la designación de los arbitros, la determinación del número de éstos,
de la materia controvertida o de las reglas de procedimiento.
582 Anexo Legislativo
Artículo 15.- Renuncia al arbitraje.- Las partes pueden renunciar al
arbitraje mediante convenio expreso.
Se entiende que existe renuncia tácita cuando se hubiera interpuesto
demanda por una de las partes y el demandado no invoca la excepción
arbitral dentro de los plazos previstos para cada proceso.
Artículo 16°.-Excepción de convenio arbitral.-Si se promoviera una
acción judicial relativa a una materia que estuviera reservada a decisión de
los arbitros de acuerdo con el convenio arbitral o cuyo conocimiento ya
estuviera sometido por las partes a esa decisión, tal circunstancia podrá
invocarse como excepción de convenio arbitral dentro del plazo previsto en
cada proceso. Vencido el plazo correspondiente se entiende renunciado el
derecho a invocarla y sin efecto alguno el convenio arbitral.
Si la materia ya estuviera sometida al conocimiento de los arbitros, el
juez deberá amparar la excepción de convenio arbitral. Si la materia todavía
no está sometida al conocimiento de los arbitros, el juez también deberá
amparar la excepción de convenio arbitral, salvo que la materia sea
manifiestamente no arbitrable de conformidad con el artículo I o .
Encontrándose en trámite la excepción de convenio arbitral, las actuaciones
arbitrales podrán iniciarse o proseguirse e inclusive dictarse el laudo.
Artículo 17°.- Celebración de convenio arbitral durante un proceso
j udicial.- S i durante un procesojudicial, las partes formalizan voluntariamente
un convenio arbitral sobre todas o parte de las pretensiones controvertidas
en aquél, deben presentar al Juez un escrito conjunto con firmas legalizadas
por el Auxiliar Jurisdiccional, adjuntando copia del convenio arbitral. A la
vista de tal documentación, el Juez dispondrá el archivamiento del proceso,
o la continuación del mismo respecto de las materias que las partes declaren
no haber sometido a arbitraje.
El Juez no puede objetar el convenio arbitral, salvo que la materia sea
manifiestamente no arbitrable de conformidad con el Artículo Io. Puede
también requerir a las partes para que precisen su contenido, o para que
aclaren los puntos que considera oscuros.
Los medios probatorios actuados en el proceso judicial surten
eficacia en el arbitral con el valor que los arbitros les asignen, salvo pacto
expreso en contrario contenido en el convenio arbitral
Anexo Legislativo 583
CAPITULO TERCERO
TITULO ÚNICO : LOS ARBITROS
Artículo 18°.-Disposición general.- Los arbitros no representan los
intereses de ninguna de las partes y ejercen el cargo con estricta imparcialidad
y absoluta discreción. En el desempeño de sus funciones tienen plena
independencia y no están sometidos a orden, disposición o autoridad que
menoscabe sus atribuciones, gozando además del secreto profesional.
La aceptación del cargo por los arbitros, o por la institución arbitral,
otorga derechos a las partes para compelerles a que cumplan el encargo
dentro del plazo establecido, bajo pena de responder por los daños y
perjuicios que ocasionen por demora o por incumplir las obligaciones
respectivas.
Artículo 19°.- Remuneraciones.- Los arbitros serán remunerados,
salvo pacto expreso en contrario.
La aceptación del cargo confiere a los arbitros, así como a las
instituciones arbitrales, el derecho de exigir a las partes un anticipo de los
fondos que estimen necesarios para atender las retribuciones respectivas
y los gastos del arbitraje.
Artículo 20°.- Nombramiento.- Los arbitros serán designados por las
partes o por un tercero, quien puede ser persona natural o jurídica, incluida
una institución arbitral. La designación deberá ser comunicada a la parte o
partes, según el caso, * inmediatamente después de efectuada. Podrán
designarse igualmente uno o más arbitros suplentes.
Artículo 21°.- Libertad de procedimiento de nombramiento.- Las
partes podrán determinar libremente el procedimiento para el nombramiento
de el o los arbitros. A falta de acuerdo entre las partes, en los arbitrajes con
tres arbitros, cada una nombrará a un arbitro y los dos arbitros así
designados nombrarán al tercero quien presidirá el tribunal arbitral.
Si una de las partes no nombra al arbitro que le corresponde dentro
del plazo de diez (10) días de haberse requerido su nombramiento, la
designación será hechapor el juez. Por su parte, si los arbitros no consiguen
ponerse de acuerdo sobre la designación del tercer arbitro dentro del mismo
584 Anexo Legislativo
plazo, el nombramiento lo efectuará el juez. En el arbitraje con arbitro único,
o cuando las partes hayan acordado que el nombramiento de los arbitros
se efectuará de común acuerdo, si las partes no consiguen ponerse de
acuerdo sobre su designación, transcurrido diez (10) días de la primera
propuesta, el nombramiento lo efectuará el juez.
En todo supuesto de falta de designación del Presidente del Tribunal
Arbitral, asumirá tal condición el arbitro designado por los miembros del
tribunal arbitral.
Artículo 22°.- Incumplimiento del encargo- Si el tercero a que se
refiere el Artículo 20°, encargado de efectuar la designación de el o los
arbitros, no lo hiciera dentro del plazo determinado por las partes o del
establecido en el reglamento de la institución arbitral o, a falta de ellos,
dentro del plazo de diez (10) días de solicitada su intervención, se considerará
que rechaza el encargo. En tal caso, las partes podrán designar a un nuevo
tercero con ese propósito. A falta de acuerdo entre las partes sobre la
designación del tercero dentro del mismo plazo, el juez procederá a la
designación de el o los arbitros.
Artículo 23°.- Nombramiento por el Juez.- Es competente para la
designación del o de los arbitros en los casos a que se refieren los Artículos
21° y 22°, el Juez Especializado en lo Civil al que las partes se hubiesen
sometido expresamente. En defecto de sumisión expresa, el del lugar donde
debe realizarse el arbitraje si se hubiera previsto; a falta de ello y a elección
del interesado, el del lugar de celebración del convenio arbitral o el del
domicilio del emplazado, o el de cualquiera de ellos, si son varios.
El Juez procederá a la designación de acuerdo al siguiente trámite:
1. El interesado acompañará a su solicitud el o los documentos que
contienen el convenio arbitral y propondrá los nombres de los arbitros en
un número no inferior a siete (7).
2. El Juez citará a las partes a una audiencia única la cual deberá
desarrollarse dentro de los diez (10) días hábiles siguientes.
3. Si el emplazado no concurre a la audiencia, en el acto de la misma,
el Juez resuelve designando al o a los arbitros, así como a uno o más
suplentes, entre la lista de arbitros indicada en el inciso 1) de este artículo.
Sin embargo, el Juez si lo considera pertinente, podrá encargar a una
institución arbitral debidamente constituida en el lugar de la sede de su
Anexo Legislativo 585
competencia, para que realice libremente la designación dentro del plazo
que determine, el cual no podrá exceder los diez (10) días hábiles. Vencido
dicho plazo sin que la institución arbitral haya procedido con la designación,
a pedido de parte, el Juez procederá dentro de tercero (3) día hábil a dictar
resolución designando al o a los arbitros.
4. Si el emplazado concurre a la audiencia, en el acto de la misma, el
Juez invitará a la parte emplazada para que proceda a designar al arbitro o
arbitros que le corresponda. En caso el emplazado no designe al arbitro o
a los arbitros que le corresponda, el Juez designará al arbitro o a los arbitros
que correspondan de la lista de arbitros indicada en el inciso 1) de este
artículo, nombrando al mismo tiempo uno o más suplentes; o procederá a
encargar tal designación a la institución arbitral de conformidad con el
inciso 3) de este artículo.
En caso se hubiere pactado el nombramiento conjunto de el o los
arbitros o su designación por un tercero que no cumplió con el encargo, el
Juez invitará a las partes a ponerse de acuerdo en la designación. Caso
contrario, el Juez invitará a la parte emplazada para que proponga los
nombres de los arbitros en un número no inferior a siete (7), entre quienes
conjuntamente con la lista de arbitros indicada en el inciso 1) de este artículo
procederá a la designación, debiendo ésta recaer principalmente en aquellos
arbitros cuyos nombres estén presentes en ambas listas. En caso la parte
emplazada se niegue a proponer la lista de arbitros, el Juez designará al
arbitro o a los arbitros que correspondan, como a uno o más arbitros
suplentes de la lista de arbitros indicada en el inciso 1) de este artículo; o
procederá a encargar tal designación a la institución arbitral de conformidad
con el inciso 3) de este artículo.
5. El Juez únicamente podrá rechazar la solicitud de designación de
arbitros cuando considere por los documentos aportados que no consta
manifiestamente la voluntad de las partes de acudir al arbitraje.
6. Para el nombramiento del o los arbitros, según corresponda, el Juez
tomará en cuenta lo previsto en el convenio arbitral sobre las condiciones
que deben reunir los arbitros.
7. Contra las decisiones del Juez no procede recurso impugnatorio
alguno, sin perjuicio de lo indicado en el inciso siguiente.
8. La resolución que pone fin al proceso es apelable con efecto
586 Anexo Legislativo
suspensivo, sólo cuando se haya desestimado la solicitud de designación
de arbitros. Contra lo resuelto por el superior no procede impugnación
alguna.
Artículo 24°.- Número de arbitros.- Los arbitros son designados en
número impar. Si son tres o más forman tribunal arbitral. A falta de acuerdo
o en caso de duda, los arbitros serán tres.
Si las partes han acordado un número par de arbitros, los arbitros
designados procederán al nombramiento de un arbitro adicional, que
actuará como Presidente del Tribunal Arbitral.
Artículo 25°.- Calificaciones legales de los arbitros.- Pueden ser
designados arbitros las personas naturales, mayores de edad, que no tienen
incompatibilidad para actuar como arbitros y que se encuentran en pleno
ejercicio de sus derechos civiles.
El nombramiento de arbitros de derecho debe recaer en abogados.
El nombramiento de arbitros de derecho o equidad podrá recaer en
personas nacionales o extranjeras.
Cuando se designe a una persona jurídica como arbitro, se entenderá
que tal designación está referida a su actuación como entidad nominadora,
de conformidad con el Artículo 20°.
Artículo 26°.- Personas impedidas de actuar como arbitros.- Tienen
incompatibilidad para actuar como arbitros, bajo sanción de nulidad del
nombramiento y del laudo:
1. Los Magistrados, con excepción de los Jueces de Paz, los Fiscales,
los Procuradores Públicos y los Ejecutores Coactivos.
2. El Presidente de la República y los Vicepresidentes; los
Parlamentarios y los miembros del Tribunal Constitucional.
3. Los oficiales generales y superiores de las Fuerzas Armadas y
Policía Nacional, salvo los profesionales asimilados.
4. Los ex Magistrados en las causas que han conocido.
5. El Contralor General de la República en los procesos arbitrales en
los que participen las entidades que se encuentran bajo el control de la
Contraloría General de la República.
Anexo Legislativo 587
Artículo 27°.- Renuncia de los arbitros.- El cargo de arbitros sólo
puede renunciarse:
1. Por incompatibilidad sobrevenida conforme al Artículo 26°;
2. Por causales pactadas al aceptarlo;
3. Por enfermedad comprobada que impida desempeñarlo;
4. Por causa de recusación reconocida por las partes y no dispersadas
por ellas;
5. Por tener que ausentarse por tiempo indeterminado o por más de
treinta días, si las partes no excusan la inasistencia, y el plazo para laudar
lo permite; o
6. Cuando las partes hayan suspendido el proceso arbitral por más
de dos (2) meses.
Artículo 28.- Causales de recusación.- Los arbitros podrán ser
recusados sólo por las causas siguientes:
1. Cuando no reúnan las condiciones previstas en el Articulo 25 o en
el convenio arbitral o estén incursos en algún supuesto de incompatibilidad
conforme al Artículo 26°.
2. Cuando estén incursos en alguna causal de recusación prevista en
el reglamento arbitral al que se hayan sometido las partes.
3. Cuando existan circunstancias que den lugar a dudas justificadas
respecto de su imparcialidad o independencia.
Artículo 29°.- Obligación de informar y dispensa.- La persona a
quien se comunique su posible nombramiento como arbitro deberá revelar
todas las circunstancias que pueden dar lugar a una posible recusación, y
el arbitro, desde el momento de su nombramiento y durante todos las
actuaciones arbitrales, revelará sin demora tales circunstancias a las partes,
a menos que ya les haya informado de ellas, bajo pena de responder por los
daños y perjuicios que ocasionen por su omisión.
Las parte pueden dispersar las causas de recusación que conocieran
y, en tal caso, no procederá recusación o impugnación del laudo por tales
motivos.
Artículo 30°.- Recusación de arbitro designados por los partes.- Los
588 Anexo Legislativo
arbitros son recusables por la parte que los designó, sólo por causas que
hayan sobrevenido a su nombramiento, o por causas no conocidas al
momento de la designación.
Los arbitros nombrados por la otra parte o por un tercero pueden ser
recusados también por causa anterior al nombramiento.
Artículo 31°.- Procedimiento de recusación.- Iniciado el proceso
arbitral, la parte que formula recusación de hacerlo inmediatamente después
de conocida la causa que la motiva, justificando debidamente las razones
en que se basa y siempre que no haya vencido el plazo probatorio. Si el
recusado niega la razón y el arbitraje fuera unipersonal, el Juez conforme al
trámite indicado en el Artículo 232, en lo que fuera pertinente, o la institución
organizadora del arbitraje, conforme a su reglamento, resolverán sobre la
procedencia o no de la recusación, después de oídas las partes y el arbitro.
Si el arbitraje fuera colegiado, la institución organizadora del arbitraje,
cuando correspondiera, o el tribunal arbitral, resolverá la recusación por
mayoría absoluta sin el voto del recusado.
En caso de empate resuelve el presidente, salvo que él sea el recusado,
en cuyo caso resuelve el de mayor edad.
Contra la resolución que el Juez, la Institución organizadora o el
tribunal pronuncien, no procede ningún medio impugnatorio.
El trámite de recusación no interrumpe la prosecución del proceso
arbitral..
Artículo32°.- Designación de arbitro sustituto.- Cuando por cualquier
razón haya que designar un arbitro sustituto y no existieran arbitros
suplentes, a falta de acuerdo entre las partes se sigue el mismo procedimiento
mediante el cual fue designado el sustituido.
CAPITULO CUARTO
DEL PROCESO ARBITRAL
TITULO PRIMERO
Disposiciones Generales
Anexo Legislativo 589
Artículo 33°.- libertad de regulación de proceso.- Las partes pueden
pactar el lugar y las reglas a las que se sujeta el proceso correspondiente.
Pueden también disponer la aplicación del reglamento que tenga establecido
la institución arbitral a quien encomiendan su organización.
A falta de acuerdo, dentro de los diez (10) días siguientes a la
aceptación del arbitro único o del último de los arbitros, éstos deciden el
lugar y las reglas del proceso del modo que consideren más apropiado,
atendiendo la conveniencia de las partes. La decisión será notificada a las
partes.
Durante el proceso arbitral deberá tratarse a las partes con igualdad
y darle a cada una de ella plena oportunidad de hacer valer sus derechos.
Artículo 34°.- Procedimiento supletorio.- Salvo disposición distinta
de las partes o de los arbitros, el procedimiento arbitral se sujetará a las
siguientes reglas.
1. La parte que formula su pretensión ante los arbitros deberá hacerlo
dentro de los ocho (8) días de notificada de la instalación del tribunal arbitral,
debiendo ofrecer al mismo tiempo las pruebas que la sustenten.
Luego de recibida la pretensión, se citará al demandado para que en
el plazo de ocho (8) días manifieste lo que convenga a su derecho y ofrezca
las pruebas correspondientes. Si se formula reconvención, los arbitros
correrán traslado a la otra parte por igual plazo.
2. Si la parte no cumple con formular su pretensión con arreglo al
primer párrafo del inciso anterior, los arbitros procederán a notificar a la otra
parte para que dentro de igual plazo proceda a formular su pretensión con
arreglo al párrafo anterior.
Vencido el plazo sin que la otra parte formule su pretensión, los
arbitros dieran por terminadas las actuaciones arbitrales.
En caso la otra parte formule su pretensión a que se hace referencia
en el párrafo anterior, será de aplicación en segundo párrafo del inciso
anterior, no siendo procedente en este caso la reconvención.
3. Si alguna de las partes no cumpliera con absolver los trámites que
le corresponder dentro de los plazos previstos en los incisos 1 y 2, los
arbitros continuarán las actuaciones, sin que dicha omisión se considere
como una aceptación de las alegaciones de la otra parte.
590 Anexo Legislativo
4. Vencidos los plazos indicados en los párrafos anteriores, los
arbitros citarán a las partes a una audiencia de conciliación dentro de los
diez (10) días siguientes. Una audiencia tendrá por finalidad propiciar un
arreglo entre las partes o esclarecer entre otros aspectos, las pretensiones
de las partes, la existencia de hechos controvertidos y toda otra cuestión
que sea necesario precisar para un mejor desarrollo del arbitraje. En defecto
de lo anterior, corresponderá resolver la oposición a que se refiere el
Artículo 392, si los arbitros lo consideran pertinente. Lo actuado constará
en un acta.
5. Los medios probatorios se actúan en una o más audiencias dentro
de un plazo que no podrá exceder de quince (15) días.
6. Actuados los medios probatorios, los arbitros pueden solicitar a
las partes un resumen escrito de sus alegaciones.
7. Como directores del proceso los arbitros deben velar para que el
mismo se desarrolle bajo lo principios de celeridad, inmediación, privacidad,
concentración y economía procesal, posibilitando la adecuada defensa de
las partes.
Artículo 35°.- Presentación de escritos.- Todos los escritos deben
estar firmados por la parte que los presenta. No se requerirá firma de
abogado. Si hubiera abogado designado, éste podrá presentar directamente
los escritos de mero trámite.
Todo documento que se adjunta debe estar debidamente rubricado.
Artículo 36°.- Copia de los escritos.- De todas las declaraciones,
escritos, documentos, o demás información que una de las partes suministre
a los arbitros se dará traslado a la otra parte. Así mismo deberá ponerse a
disposición de ambas partes los peritajes o los documentos probatorios en
los que los arbitros puedan basarse al adoptar su decisión.
Artículo 37°.- Facultad de los arbitros en cuanto a las pruebas.- Los
arbitros tienen la facultad para determinar, de manera exclusiva, la
admisibilidad, pertinencia y valor de las pruebas.
En cualquier etapa del proceso los arbitros pueden solicitar a las
partes aclaraciones o informaciones. Pueden también ordenar de oficio la
actuación de los medios probatorios que estimen necesarios.
Anexo Legislativo 591
Tratándose de prueba pericial, pueden ordenar que se explique o
amplíe el dictamen.
Los arbitros pueden dar por vencidos los plazos de etapas ya
cumplidas por las partes. La inactividad de las partes no impiden la
prosecución del proceso ni que se dicte el laudo en base a lo ya actuado.
Los arbitros pueden prescindir motivadamente de las pruebas no
actuadas, si se consideran adecuadamente informados.
Artículo 38°.- Delegación de facultades.- El tribunal puede delegar
facultades en uno o más de sus miembros para la realización de determinados
actos del proceso.
Artículo 39°.- Facultad de los arbitros para decidir acerca de su
competencia.- Los arbitros están facultados para decidir acerca de su propia
competencia, incluso sobre oposiciones relativas a la existencia, eficacia o
a la validez del convenio arbitral.
La oposición total o parcial al arbitraje por inexistencia, ineficacia o
invalidez del convenio arbitral o por no estar pactado el arbitraje para
resolver la materia controvertida, deberá formularse al presentar las partes
sus pretensiones iniciales. Los arbitros sin embargo podrán considerar
estos temas de oficio.
Los arbitros decidirán estos temas como cuestión previa. Sin embargo,
el tribunal arbitral podrá seguir adelante en las actuaciones y decidir acerca
de tales objeciones en el laudo. Contra la decisión de los arbitros no cabe
impugnación alguna, sin perjuicio del recurso de anulación, si la oposición
hubiera sido desestimada.
Artículo 40°.- Auxilio jurisdiccional para la actuación de pruebas.-
El tribunal arbitral, o cualquiera de las partes con la aprobación del tribunal
arbitral, podrá pedir Auxilio Judicial para la actuación de pruebas. Es
competente el Juez de Paz Letrado o el Juez Especializado en lo Civil del
Lugar del arbitraje o donde sea necesario ejecutar la resolución, a elección
del interesado. El juez dará cumplimiento a la solicitud en un plazo que no
excederá de cinco (5) días, bajo responsabilidad, de conformidad con las
normas que le sean aplicables sobre medios de prueba.
592 Anexo Legislativo
TITULO SEGUNDO
CONCILIACIÓN, TRANSACCIÓN, SUSPENSIÓN Y
DESISTIMIENTO DEL PROCESO
Artículo 41°.- Conciliación o transacción.- Los arbitros son
competentes para promover conciliación en todo momento.
Si antes de la expedición del laudo las partes concilian o transigen sus
pretensiones, los arbitros dictarán una orden de conclusión del
procedimiento, adquiriendo lo acordado la autoridad de cosa juzgada.
Si lo piden ambas partes y los arbitros lo aceptan, la conciliación o
transacción se registrará en forma de laudo arbitral en los términos convenidos
por las partes, en cuyo caso se ejecutará de la misma manera que un laudo
arbitral. Este laudo no requiere ser motivado.
Cuando la conciliación o transacción fueran parciales, continúa el
proceso respecto de los demás puntos controvertidos.
Artículo 42°.- Suspensión durante designación de arbitro sustituto.-
Durante la tramitación de la designación del arbitro sustituto, se suspende
el proceso.
En este caso, salvo que se trate de la sustitución del arbitro único, o
que las partes o el tribunal lo decidan y el plazo para laudar lo permita, no
será necesario repetir las actuaciones anteriores.
Artículo 43°.- Desistimiento y suspensión voluntaria.- En cualquier
momento antes de la notificación del laudo , de común acuerdo y
comunicándolo a los arbitros, las partes pueden desistirse del arbitraje.
Pueden también suspender el proceso por el plazo que de común acuerdo
establezcan. En caso de desistimiento, todos los gastos del arbitraje y las
retribuciones de los arbitros son asumidos por las partes en iguales
proporciones, salvo pacto en contrario.
Anexo Legislativo 593
TITULO TERCERO
COMPETENCIA DE LOS ARBITROS Y MAYORÍAS
Artículo 44°.- Competencia.- Los arbitros son competentes para
conocer y resolver todas las cuestiones subsidiarias, accesorias o
incidentales que se promuevan durante el proceso, inclusive las relativas
a la validez o eficacia del convenio, como aquéllas cuya sustanciación en
sede arbitral hayan sido consentidas por las partes en el proceso.
Artículo 45°.- Mayoría de concurrencia.- El tribunal funciona con la
concurrencia de la mayoría de los arbitros, salvo que las reglas establecidas
conforme al Artículo 33 dispongan expresamente la concurrencia de la
totalidad. Las deliberaciones del tribunal son secretas.
Artículo 46°.- Mayoría para resolver.- Salvo que las reglas particulares
establecidas por las partes o por el reglamento arbitral al que se hubiesen
sometido dispongan otra cosa, las resoluciones se dictan por mayoría de
los arbitros. Los arbitros están prohibidos de abstenerse en las votaciones.
En caso lo hicieran, se considerará que se adhieren a lo decidido por la
mayoría o por el presidente, en su caso.
Contra las resoluciones de los arbitros no procede recurso alguno,
salvo que así esté expresamente previsto en la presente ley.
Artículo 47°.- Decisión del Presidente del Tribunal Arbitral y
designación del dirimente.- Salvo que las reglas particulares establecidas
por las partes o por el reglamento arbitral al que se hubiesen sometido
dispongan otra cosa, en los casos d~ empate di rime el voto del presidente
del tribunal. Si no hubiere acuerdo mayoritario, decide el presidente.
En todos los casos en que sea necesario designar a un arbitro
dirimente, se seguirá el mismo procedimiento utilizado para la designación
del tercer arbitro, salvo que las reglas particulares establecidas por las
partes o por el reglamento arbitral al que se hubiesen sometido establezcan
un procedimiento distinto. El arbitro dirimente deberá expedir su resolución
dentro del plazo de veinte (20) días, gozando de las facultades reconocidas
al arbitro presidente en el párrafo anterior.
594 Anexo Legislativo
TITULO CUARTO
DEL LAUDO ARBITRAL
Artículo 48°.- Plazo para laudar.- Salvo que otra cosa se hubiera
dispuesto en el convenio, en la reglas del proceso, o que las partes autoricen
una extensión, el laudo se debe pronunciar dentro del plazo de veinte (20)
días de vencida la etapa de prueba, o de cumplido el trámite a que se refiere
el inciso 1) del Artículo 34, si no hubiera hechos por probar, salvo que los
arbitros consideren necesario contar con un plazo adicional, que en ningún
caso podrá exceder de quince (15) días.
Artículo 49°.- Requisitos del laudo.-El laudo debe constar por escrito
con los votos particulares de los arbitros, si los hubiera. Tratándose de
arbitraje colegiado basta que sea firmado por la mayoría requerida para
formar decisión. Se entiende que el arbitro que no firma ni emite voto
particular, adhiere al de la mayoría.
Artículo 50°.- Contenido del laudo de derecho.- El laudo de derecho
debe contener:
1. Lugar y fecha de expedición;
2. Nombre de las partes y de los arbitros;
3. La cuestión sometida a arbitraje y una sumaria referencia de las
alegaciones y conclusiones de las partes;
4. Valoración de las pruebas en que se sustente la decisión;
5. Fundamentos de hecho y de derecho para admitir o rechazar las
respectivas pretensiones y defensas; y
6. La decisión.
Articulo 51°.- Contenido del laudo de conciencia.- El laudo de
conciencia necesariamente debe cumplir con lo dispuesto en los incisos 1),
2),3) y 6) del Artículo 50. Requiere además de una motivación razonada.
Artículo 52°.- Costos de Arbitraje.- Los arbitros se pronunciarán en
el laudo sobre los gastos del arbitraje, teniendo presente, de ser el caso, lo
pactado en el convenio. Los gastos incluyen, pero ni se limitan, a las
retribuciones de los arbitros y de los abogados de las partes; las retribuciones
del secretario que se hubiera nombrado, si éste no fuese arbitro, los gastos
Anexo Legislativo 595
de protocolización del laudo, cuando se hubiera pactado; y, en su caso, la
retribución a la institución arbitral. Adicionalmente, arbitros deberán
determinar el monto de la multa a que se refiere el último párrafo del Artículo
9, cuando ello corresponda.
Si el convenio no contiene pacto alguno sobre gastos, los arbitros se
pronunciarán en el laudo sobre su condena o exoneración, teniendo en
consideración el resultado o sentido del mismo.
Si no hubiera condena, cada parte cubrirá sus gastos y los que sean
comunes en iguales proporciones, entendiéndose como comunes las de los
arbitros, la del secretario, si éste no fuera arbitro, y la de la institución arbitral.
Artículo 53°.-Notificación del laudo.- El laudo se notificará a las
partes dentro de los cinco (5) días de emitido.
Artículo 54°.- Corrección e integración del laudo.- A solicitud de
parte, formulada dentro de los cinco (5) días posteriores a la notificación,
o por propia iniciativa de los arbitros dentro del mismo plazo, éstos pueden
corregir errores materiales, numéricos, de cálculo, tipográfico y de naturaleza
similar. Dentro del plazo indicado en el párrafo anterior, los arbitros pueden
también integrar el laudo si se hubiese omitido resolver alguno de los puntos
materia de controversia.
La corrección, y en su caso la integración se hará por escrito dentro
de los cinco (5) días siguientes a la recepción de la solicitud.
Artículo 55°.- Aclaración del laudo.- Dentro del mismo plazo señalado
en el artículo anterior, cualquiera de las partes pueden solicitar de los
arbitros con notificación a la otra parte, una aclaración del laudo.
La aclaración se efectuará por escrito dentro de los cinco (5) días
siguientes a la recepción de la solicitud, prorrogables por acuerdo de las
partes. La aclaración forma parte del laudo.
Artículo 56°.- Prórroga de plazos.- En cualquiera de los supuestos
contenidos en los Artículos 54 y 55 y siempre y cuando exista solicitud de
parte para corregir, integrar o aclarar un laudo, los arbitros podrán prorrogar
el plazo para resolver por un término no mayor de diez (10) días.
Artículo 57°.- Protocolización y conservación de las actuaciones.-
El laudo, sus correcciones, integración y aclaraciones, puede ser
596 Anexo Legislativo
protocolizado notarialmente, a solicitud de cualquiera de las partes y a su
costo.
A tal fin, basta la intervención del arbitro o de cualquiera de los
arbitros que designe el tribunal.
El expediente del proceso arbitral se conserva en los archivos del
Notario que lo protocolice. Los Notarios sólo pueden expedir testimonio o
copias simples de la escritura de protocolización, o copias certificadas del
expediente, a solicitud de los otorgantes del convenio arbitral, o por
mandatojudicial.
Salvo lo dispuesto en el párrafo anterior, el expediente del proceso
arbitral es conservado por la institución arbitral, o, en su caso, por el
presidente del tribunal o por el arbitro único.
TITULO PRIMERO
DISPOSICIONES GENERALES
Artículo 58°.- Recursos contra resoluciones.- Contra las resoluciones
distintas del laudo sólo procede recurso de reposición ante los propios
arbitros, dentro de tres (3) días siguientes de notificada la resolución.
Artículo 59°.-Recursos contra los laudos.- Los laudos arbitrales son
definitivo contra ellos no procede recurso alguno, salvo los previstos en
los Artículos 60 y 61.
El laudo tiene valor de cosa juzgada y se ejecutará con arreglo a las
normas contenidas en el Capítulo Sexto de esta Sección.
Artículo 60°.- Recurso de Apelación.- Procede la interposición del
recurso apelación ante el Poder Judicial o ante una segunda instancia
arbitral, cuando hubiere pactado su admisibilidad en el convenio arbitral o
si está previsto en el segmento arbitral de la institución arbitral a la que las
partes hubieran sometido su controversia. A falta de acuerdo expreso o en
caso de duda, se entiende que las partes han pactado el recurso de apelación
ante una segunda instancia arbitral.
El recurso de apelación tiene por obj eto la revisión del laudo respecto
de la apreciación de los fundamentos de las partes, de la prueba y, en su caso,
Anexo Legislativo 597
aplicación interpretación del derecho, y se resuelve confirmando o revocando
total o parcialmente el laudo.
Contra los laudos de conciencia no procede recurso de apelación.
Artículo 61°.- Recurso de anulación.- Contra los laudos arbitrales
dictados en una sola instancia o contra los laudos arbitrales de segunda
instancia, procede sólo la interposición del recurso de anulación ante el
Poder Judicial por las causales taxativamente establecidas en el Artículo 73.
El recurso tiene por objeto la revisión de su validez, sin entrar al fondo de
la controversia, y se resuelve declarando su validez o su nulidad.
Está prohibido, bajo responsabilidad, la revisión del fondo de la
controversia.
TITULO SEGUNDO
RECURSO DE APELACIÓN ANTE SEGUNDA
INSTANCIA ARBITRAL
Artículo 62°.- Disposiciones aplicables.- Salvo disposición distinta
de las partes o del reglamento arbitral, son de aplicación al recurso de
apelación ante un segunda instancia arbitral, las siguientes reglas.
1. El recurso de apelación contra el laudo de derecho deberá
interponerse ante los arbitros, dentro de los diez (10) días siguientes de
notificado el laudo arbitral. Es aplicable lo dispuesto en el Articulo 65.
2. El tribunal arbitral de segunda instancia estará conformado por tres
(3) miembros, elegidos de la misma forma como fueron designados los
arbitros de primera instancia o, en su defecto, de conformidad con las
disposiciones supletorias dispuestas en la ley.
3. Constituido el tribunal arbitral de segunda instancia, su presidente
oficiará al arbitro o al presidente del tribunal arbitral de primera instancia,
para la remisión del expediente dentro del plazo de cinco (5) días de la
notificación.
4. Recibido el expediente, se correrá traslado a las partes por cinco (5)
días para que expongan lo conveniente a su derecho.
598 Anexo Legislativo
5. Vencido el plazo a que se refiere el inciso precedente, el tribunal
arbitral de segunda instancia deberá expedir el laudo definitivo dentro de
los quince (15) días siguientes, teniendo presente lo dispuesto en el
Artículo 50. Son además aplicables en lo que corresponda, los Artículos 53,
54,55 y 56.
El tribunal arbitral de segunda instancia resuelve por el solo mérito
de los autos y sin admitir medio probatorio alguno.
6. El tribunal arbitral de segunda instancia determinará los costos del
arbitraje de conformidad con el Artículo 52, en lo que resulte aplicable.
TITULO TERCERO
RECURSOS DE APELACIÓN Y DE ANULACIÓN
ANTE EL PODER JUDICIAL
Artículo 63.- Apelación: Órgano competente.- Es competente para
conocer de la apelación del laudo de derecho la Sala Civil de la Corte Superior
del lugar de la sede del arbitraje competente al momento de presentar la
apelación.
Artículo 64.- Plazo de interposición.- El recurso de apelación se
i nterpone directamente ante la Sala respectiva, dentro del plazo de diez (10)
días contados desde la notificación del laudo o de notificadas las correcciones,
integración o aclaraciones del mismo.
Artículo 65.- Requisitos de admisibilidad.- Son requisitos de
admisibilidad del recurso de apelación.
1 Los fundamentos en que se sustenta; con indicación especifica del
punto u objeto materia de impugnación, del agravio sufrido y, en su caso
de los errores de derecho en el laudo recurrido.
2. La presentación de copia simple del laudo arbitral y de las
resoluciones que lo corrijan, integren o aclaren, en su caso.
3. La presentación de la notificación del laudo arbitral y, en su caso,
de sus correcciones, integración o aclaraciones.
4. En su caso, el recibo de pago o comprobante de depósito en
Anexo Legislativo 599
cualquier entidad bancaria, o fianza solidaria por la cantidad en favor de la
parte vencedora, si se hubiera pactado en el convenio o dispuesto en el
reglamento de la institución arbitral a la que las partes hubieran sometido
la controversia, como requisito para la interposición del recurso.
Artículo 66°.- Trámite.- Recibido el recurso de apelación, la Sala
oficiara al arbitro o al presidente del tribunal arbitral, para la remisión del
expediente dentro del plazo de cinco (5) días de la notificación, bajo
apercibimiento de multa del cincuenta por ciento (50%) de una (1) Unidad
Impositiva Tributaria. Recibido el expediente, dentro de tercer día la Sala
resolverá de plano concediendo o denegando la adimisión a trámite del
recurso de apelación.
Artículo 67°.- Traslado.- Concedida la apelación se correrá traslado
a la otra u otras partes por cinco (5) días para que expongan lo conveniente
a su derecho.
Artículo 68°.- Resolución.- Vencido el plazo a que se refiere el artículo
precedente, la Sala señalará fecha para la vista de la causa dentro de los diez
(10) días siguientes.
La Sala resuelve por el solo mérito de los autos y sin admitir medio
probatorio alguno, dentro de los diez (10) días de vista la causa.
Artículo 69°.- Recursos.- Contra lo resuelto por la Corte Superior no
cabe la interposición de recurso alguno.
Artículo 70°.- Incompatibilidad.- Los recursos de apelación y de
anulación ante el Poder Judicial son incompatibles entre si y no pueden
acumularse ni formularse alternativamente, subsidiaria o sucesivamente.
Invocado uno de ellos, es improcedente el otro.
Artículo 71°.- Plazo para la interposición del recurso de anulación
y órgano competente.- El recurso de anulación del laudo arbitral deberá
interponerse dentro de los diez (10) días siguientes de notificado el laudo
arbitral de primera instancia o en su caso el laudo arbitral de segunda
instancia, directamente ante la Sala Civil de la Corte Superior del lugar de
la sede del arbitraje competente al momento de presentar la anulación.
Cuando se hubiera solicitado la corrección, integración o aclaración
del laudo, el recurso de anulación deberá interponerse dentro de los diez (10)
días de notificada la resolución correspondiente.
600 Anexo Legislativo
Artículo 72°.- Requisitos de admisibilidad.- Son requisitos de
admisibilidad del recurso de anulación:
1. La indicación precisa de las causales de anulación, debidamente
fundamentadas.
2. La presentación de copia simple del laudo arbitral y de las
resoluciones que lo corrijan, integren o aclaren.
3. La presentación de la notificación del laudo arbitral de instancia
única o del laudo arbitral de segunda instancia, cuando ello proceda y, en
su caso, de sus correcciones, integración o aclaraciones.
4. En su caso, el recibo de pago o comprobante de depósito en
cualquier entidad bancaria, fianza solidaria por la cantidad en favor de la
parte vencedora, si se hubiera pactado en el convenio o dispuesto en el
reglamento de la institución arbitral a la que las partes hubieran sometido
la controversia, como requisito para la interposición del recurso.
En este mismo escrito se ofrecerán los medios probatorios pertinentes.
Artículo 73°.- Causales de anulación de los laudos arbitrales.- El
laudo arbitral sólo podrá ser anulado por las causales siguientes, siempre
y cuando la parte que alegue pruebe:
1. La nulidad del convenio arbitral, siempre que quien lo pida lo
hubiese reclamado conforme al Artículo 39.
2. Que no ha sido debidamente notificada de la designación de un
arbitro o de las actuaciones arbitrales o no ha podido, por cualquier otra
razón, hacer valer sus derechos, siempre y cuando se haya perjudicado de
manera manifiesta el derecho de defensa, habiendo sido el incumplimiento
u omisión objeto de reclamo expreso en su momento por la parte que se
considera afectada, sin ser subsanado oportunamente.
3. Que la composición del tribunal arbitral no se ha ajustado al
convenio de las partes, salvo que dicho convenio estuviera en conflicto con
una disposición legal de la que las partes no pudieran apartarse o, a falta
de convenio, que no se han ajustado a dicha disposición, siempre que la
omisión haya sido objeto de reclamo expreso en su momento por la parte
que se considere afectada, sin ser subsanado oportunamente.
4. Que se ha laudado sin las mayorías requeridas.
Anexo Legislativo 601
5. Que se ha expedido el laudo fuera del plazo, siempre que la parte
que invoque esta causal lo hubiera manifestado por escrito a los arbitros
antes de ser notificada con el laudo.
6. Que se ha laudado sobre materia no sometida expresa o
implícitamente a la decisión de los arbitros.
En estos casos, la anulación afectará sólo a los puntos no sometido
a decisión o no susceptibles de ser arbitrados, siempre que los mismos
tengan sustantividad propia y no aparezcan inseparablemente unidos a la
cuestión principal;
7. No obstante lo establecido en los incisos anteriores, el juez que
conoce del recurso de anulación podrá anular de oficio el laudo, total o
parcialmente, si resultara que la materia sometida a la decisión de los arbitros
no pudiera ser, manifiestamente, objeto de arbitraje de conformidad con lo
dispuesto en el Articulo 1.
La anulación parcial procederá sólo en el caso de que la parte anulada
sea separable del conjunto del laudo.
Artículo 74°.- Trámite.- Recibido el recurso de anulación, la Sala
oficiará al arbitro o al presidente del tribunal arbitral, para la remisión del
expediente dentro del plazo de cinco (5) días de la notificación, bajo
apercibimiento de multa del cincuenta por ciento (50%) de una (1) Unidad
Impositiva Tributaria.
Recibido el expediente, dentro de tercer di a la Sala resolverá de plano
concediendo o denegando la admisión a trámite del recurso de anulación.
Artículo 75°.- Traslado.- Admitido a trámite el recurso de anulación,
la Sala correrá traslado del mismo a la otra parte por cinco (5) días para que
exponga lo conveniente a su derecho y ofrezca las pruebas que desea
actuar.
Con la contestación o sin ella, los medios probatorios admitidos se
actuarán en el plazo máximo de diez (10) días.
Artículo 76°.- Resolución.- Vencido el plazo a que se refiere el artículo
precedente, la Sala señalará fecha par la vista de la causa dentro de los diez
(10) días siguientes.
La Sala resuelve dentro de los diez (10) días de vista la causa
602 Anexo Legislativo
Artículo 77°.- Recurso de Casación.- Contra lo resuelto por la Corte
Superior sólo procede recurso de casación cuando el laudo hubiera sido
anulado total o parcialmente.
Artículo 78°.- Consecuencias de la anulación.- Anulado el laudo
arbitral, se procederá de la siguiente manera:
1. Si el laudo arbitral ha sido anulado por la causal establecida en el
inciso 1) del Artículo 73, la competencia del Poder Judicial quedará
restablecida, salvo acuerdo distinto de las partes.
2. Si el laudo arbitral ha sido anulado por la caudal establecida en el
inciso 2) del Artículo 73, el Poder Judicial remitirá la causa a los arbitros para
que éstos reinicien el arbitraje en el estado en que se cometió la violación.
3. Si el laudo arbitral ha sido anulado por la causal establecida en el
inciso 3) del Artículo 73 queda expedito el derecho de las partes para
proceder a una nueva designación de los arbitros.
4. Si el laudo arbitral ha sido anulado por la causal establecida en el
inciso 4) del Artículo 73, el Poder Judicial remitirá la causa a los arbitros para
que se pronuncien con las mayorías requeridas.
5. Si el laudo arbitral ha sido anulado por la causal establecida en el
inciso 5) del Artículo 73 la competencia del Poder Judicial quedará
restablecida, salvo acuerdo distinto de las partes.
6. Si el laudo arbitral ha sido anulado por la causal establecida en el
inciso 6) del Artículo 732, la competencia del Poder Judicial quedará
restablecida, salvo acuerdo distinto de las partes.
7. Si el laudo arbitral ha sido anulado por la causal establecida en el
inciso 7) del Artículo 73° la competencia del Poder Judicial quedará
restablecida.
CAPITULO SEXTO
TITULO ÚNICO
MEDIDASCAIJTELARESYEJECUCIÓNDELLAUDO
Artículo 79.- Medida cautelar en sedej udicial.- Las medidas cautelares
Anexo Legislativo 603
solicitadas a una autoridad judicial antes de la iniciación del arbitraje no son
incompatibles con el arbitraje ni consideradas como una renuncia a él.
A estos afectos, serán de aplicación las disposiciones sobre Proceso
Cautelar contenidas en el Código Procesal Civil, con la salvedad de que
ejecutada la medida antes de iniciado el proceso arbitral, el beneficiario
deberá requerir a la otra parte el nombramiento de él o los arbitros o gestionar
la iniciación del arbitraje de conformidad con el reglamento de la institución
arbitral encargada de la administración del arbitraje, dentro de los diez (10)
días posteriores a dicho acto.
Si el beneficiario no cumple con lo indicado en el párrafo anterior o
cumplida la exigencia el proceso arbitral no se inicia dentro de los cuatro
meses de ejecutada la medida, esta caduca de pleno derecho.
Artículo 80 o - Secuestro.- Cuando las partes celebren contrato de
secuestro respecto de los bienes que constituyen el objeto de litigio, se
entenderaque las referencias al Juez en los Artículos 1861,1862,1864 y 1865
del Código Civil lo son al arbitro o tribunal arbitral.
Artículo 81°.-Medida cuatelar en sede arbitral.- En cualquier estado
del proceso, a petición de cualquiera de las partes y por cuenta, costo y
riesgo del solicitante, los arbitros podrán adoptar las medidas cuatelares
que consideren necesarias para asegurar los bienes materia del proceso o
para garantizar el resultado de éste. Los arbitros pueden exigir contracautela
a quien solicita la medida, con el propósito de cubrir el pago del costo de
tal medida y de la indemnización por daños y perjuicios a la parte contraria,
si su pretensión fuera declarada infundada en el laudo.
Contra lo resuelto por los arbitros no procede recurso alguno. Para
la ejecución de las medidas, los arbitros pueden solicitar el auxilio del Juez
Especializado en lo Civil del lugar del arbitraje o donde sea necesario adoptar
las medidas.
El Juez por el solo mérito de la copia del convenio arbitral y de la
resolución de los arbitros, sin más trámite procederá a ejecutar la medida sin
admitir recursos ni oposición alguna.
Artículo 82°.- Medida cautelar estando pendiente el recurso de
anulación o el recurso de apelación.- Sin perjuicio de la interposición del
recurso de anulación o del recurso de apelación ante el Poder Judicial, la
604 Anexo Legislativo
parte interesada podrá solicitar al Juez Especializado en lo Civil del lugar del
arbitraje, o donde sea necesario adoptar las medidas, que dicte las medidas
conducentes a asegurar la plena efectividad del laudo. La petición de
medida cautelar se formulará por escrito, acompañando copia del convenio
arbitral, del laudo y su notificación.
El Juez resolverá en el plazo de tres (3) días. El auto que dicte es
apelable sin efecto suspensivo dentro de los tres (3) días siguientes de
notificado. La instancia superior resolverá dentro de los cinco (5) días de
elevados los actuados.
Artículo 83°.- Ejecución del laudo.- El laudo arbitral consentido o
ejecutoriado tiene valor equivalente al de una sentencia y es eficaz y de
obligatorio cumplimiento desde su notificación a las partes.
Si lo ordenado en el laudo no se cumple por la parte o partes a quienes
corresponda hacerlo, el interesado podrá solicitar su ejecución forzosa ante
el Juez Especializado en lo Civil del lugar de la sede del arbitraje que
corresponda en la fecha de la solicitud, cuando no hubiera podido ser
ejecutado por los propios arbitros o por la institución organizadora en
rebeldía del obligado, con las facultades que aquéllos o a ésta se les
hubiesen otorgado en el convenio.
Artículo 84°.- Proceso de ejecución.- El laudo se ejecutará como una
sentencia, sin admitir otra oposición que la que se fundamenta acreditando
documentalmente la interposición y pendencia de la apelación ante una
segunda instancia arbitral o de la apelación o anulación ante el Poder
Judicial, en cuyo caso el Juez suspenderá la ejecución. El Juez, bajo
responsabilidad, sin trámite alguno, declarará improcedente de plano
cualquier otra oposición, basada en razones distintas al cumplimiento.
Artículo 85°.- Anexos al pedido de ej ecución.- Al escrito solicitado
la ejecución judicial del laudo se acompañarán, necesariamente, copia del
convenio arbitral, del laudo en primera instancia arbitral, del lado en
segunda instancia arbitral o de la sentenciajudicial que resuelva la apelación
o de la sentenciajudicial que resuelva la anulación, en su caso.
Artículo 86°.- Inimpugnabilidad.- Los autos en la etapa de ejecución
no son susceptibles de medio impugnatorio alguno. Está prohibido al Juez
ejecutor, bajo responsabilidad, admitir apelaciones o articulaciones que
entorpezcan la ejecución del laudo, siendo nula la resolución respectiva.
Anexo Legislativo 605
Artículo 87°.- Plublicación laudo.- El juez ordenará, a instancia de la
parte que solicite la ejecución, la publicación en los diarios y/o revistas que
se señale, de un aviso en donde se haga mención de haberse tenido que
recurrir a la instancia judicial para obtener la ejecución del laudo. Los costos
de las publicaciones serán de cuenta de la parte solicitante.
SECCIÓN SEGUNDA
EL ARBITRAJE INTERNACIONAL
CAPITULO PRIMERO
TITULO ÚNICO
DISPOSICIONES GENERALES
Artículo 88.- Aplicación de Tratados.- Las disposiciones de la
presente Sección se aplicarán al arbitraje internacional, sin perjuicio de
cualquier tratado multilateral o bilateral vigente en la República.
Artículo 89 .-Ámbito de aplicación de normas doméstica s.- Son de
aplicación supletoria a esta Sección lo Artículos 7,19,32,35,42,47, segundo
párrafo, 52,62,79,80,81,82,83 y 862 de la Sección Primera.
Artículo 90.- Territorialidad.- Las disposiciones de la presente
Sección, con excepción de los Artículos 92,127,128,129,130 y 131, se
aplicarán únicamente si el lugar del arbitraje se encuentra en el territorio de
la República.
Artículo 91.- Ámbito de aplicación.- Un arbitraje es internacional si:
1. Las partes de un convenio arbitral tienen, al momento de la
celebración del convenio, sus domicilios en Estados diferentes; o,
2. Uno de los lugares siguientes está situado fuera del Estado en el
que las partes tienen sus domicilios:
a) El lugar del arbitraje, si éste se ha determinado en el convenio
arbitral o con arreglo al convenio arbitral;
t
Anexo Legislativo
b) El lugar del cumplimiento de una parte sustancial de las obligaciones
de la relación jurídica o el lugar con el cual el objeto del litigio tenga una
relación más estrecha.
A los efectos de este artículo si alguna de las partes tiene más de un
domicilio, el domicilio será el que guarde una relación más estrecha con el
convenio arbitral; si una parte no tiene ningún domicilio, se tomará en
cuenta su residencia habitual.
Artículo 92.- Arbitraje del Estado.- Pueden ser sometidas a arbitraje
internacional dentro o fuera del país, libremente y sin requisito de previa
autorización, las controversias derivadas de los contratos que el Estado
Peruano y las personas de derecho público celebren con nacionales o
extranjeros no domiciliados, así como las que refieren a sus bienes.
Tratándose de actividades financieras, el arbitraje internacional
podrá desarrollarse dentro y fuera del país, inclusive con extranjeros
domiciliados.
Para los efectos de este artículo, el Estado Peruano comprende el
Gobierno Central, los Gobiernos Regionales y Locales y sus respectivas
dependencias. Las empresas estatales de derecho privado o de economía
mixta pueden acordar libremente y sin requisito de previa autorización que
las controversias derivadas de los contratos que celebren con nacionales
o extranjeros no domiciliados o que se refieran a sus bienes, sean sometidos
a arbitraje internacional dentro o fuera del país.
En todos estos supuestos, el arbitraje deberá realizarse arte una
Institución Arbitral de reconocido prestigio o ante arbitrios designados en
procedimientos contemplados en tratados, que formen parte del derecho
nacional.(*)
(*) Párrafo Modificado según el Artículo Único de la Ley N° 26698 -
Pub. 03.12.96
Artículo 93.-Definiciones y reglas de interpretación.-A los efectos
de la presente Sección.
1. Arbitraje significa cualquier arbitraje con independencia de que
esté o no a cargo de una institución arbitral.
2. Tribunal Arbitral significa tanto un sólo arbitro como una pluralidad
de arbitros.
Anexo Legislativo 607
3. Cuando una disposición de la presente Sección, excepto los
Artículos 117 y 126, deje a las partes la facultad de decidir libremente sobre
un asunto, esa facultad entraña la de autorizar a un tercero, incluida una
institución, a que adopte esa decisión.
4. Cuando una disposición de la presente Sección, se refiera a un
convenio que las partes hayan celebrado o que puedan celebrar o cuando.
en cualquier otra forma, se refiera a un convenio entre las partes, se
entenderán comprendidas en ese convenio todas las disposiciones del
reglamento de arbitraje en él mencionado.
5. Cuando una disposición de la presente Sección, excepto el inciso
1) del Articulo 114 y el inciso 1) del Artículo 121 se refiera a una demanda,
se aplicará también a una reconvención y cuando se refiera a una contestación,
se aplicará así mismo a la contestación de esa reconvención.
Artículo 94.- Recepción de comunicaciones escritas.- Salvo pacto
en contrario de las partes:
1. Se considerará recibida toda comunicación escrita que haya sido
entregada personalmente al destinatario o que haya sido entregada en su
domicilio, residencia habitual o domicilio postal.
En el supuesto de que no se determine después de una indagación
razonable ninguno de esos lugares, se considerará recibida toda
comunicación escrita que haya sido enviada al último domicilio, residencia
habitual o domicilio postal conocido del destinatario mediante carta
certificada o cualquier otro medio que deje constancia del intento de
entrega.
Serán válidas las notificaciones por cable, telex, facsímil o medios
similares que inequívocamente dejen constancia de la comunicación, salvo
que lo contrario estuviera previsto en el convenio arbitral o en el reglamento
de la institución arbitral.
2. La comunicación se considerará recibida el día en que se haya
realizado su entrega.
Artículo 95.- Renuncia al derecho o objetar.- Se considerará que
renuncia a su derecho a objetar el arbitraje la parte que lo prosiga conociendo
que no se han cumplido alguna disposición de la presente Sección de la que
las partes puedan apartarse, o algún requisito del convenio arbitral, y no
608 Anexo Legislativo
exprese su objeción a tal incumplimiento sin demora injustificada o dentro
de un plazo pactado.
Artículo 96.- Formalidad de los documentos ante el Poder Judicial.-
Todo escrito o petición dirigido a una autoridad judicial de la República,
deberá ser redactado en idioma castellano.
Todo documento otorgado fuera del país que sea presentado ante
una autoridad judicial de la República, deberá ser legalizado con arreglo a
las leyes del país de donde el documento procede y autenticado por un
agente diplomático o consular peruano, o quien haga sus veces, del lugar
del otorgamiento.
Si el documento no estuviera redactado en castellano, deberá ser
traducido a dicho idioma por un agente diplomático o consular peruano o
quien haga sus veces, del lugar del otorgamiento, o por un traductor oficial.
Artículo 97.- Alcance de la intervención del Poder Judicial.- En los
asuntos que se rijan por la presente Sección, no intervendrá ninguna
autoridad o instancia del Poder Judicial salvo en los casos que expresamente
así se disponga.
CAPITULO SEGUNDO
TITULO ÚNICO
CONVENIO ARBITRAL
Artículo 98.- Definición y forma del convenio arbitral.- El convenio
arbitral es un acuerdo por el que las partes deciden someter a arbitraje todas
las controversias o ciertas controversias que hayan surgido o puedan
surgir entre ellas respecto de una determinada relación jurídica contractual
o no contractual. El convenio arbitral podrá adoptar la forma de una cláusula
incluida en un contrato o la forma de un acuerdo independiente.
El convenio arbitral deberá constar por escrito. Se entenderá que el
convenio arbitral es escrito cuando esté consignado en un único documento
firmado por las partes o en un intercambio de cartas, cables, telexes, que
dejen constancia documental del acuerdo o en un intercambio de escritos
Anexo Legislativo 609
de demanda y contestación en los que la existencia de un convenio arbitral
sea afirmada por una parte sin ser negada por la otra. La referencia hecha
en un contrato a un documento que contiene una cláusula arbitral constituye
convenio arbitral siempre que el contrato conste por escrito y la referencia
implique que esa cláusula forma parte del contrato.
Artículo 99°.- Convenio Arbitral y demanda en cuanto al fondo ante
el Poder Judicial.- Si se promoviera una demanda judicial relativa a un
asunto materia de un convenio arbitral, tal circunstancia podrá invocarse
como excepción de convenio arbitral dentro del plazo previsto en cada
proceso, debiendo el Juez remitir a las partes arbitraje, a menos que se
compruebe que dicho convenio es manifiestamente nulo, de acuerdo con
la ley pactada por las partes, o en defecto de acuerdo con la ley del lugar
de la celebración del contrato, o que la materia sea de competencia exclusiva
de los tribunales de la República o viole el orden público internacional.
No obstante, si el convenio arbitral cumple con las formalidades y
requisitos dispuestos en esta Sección, no podrá denegarse la excepción por
dicha causal.
Si la materia ya estuviera sometida al conocimiento de los arbitros, el
juez deberá amparar la excepción de convenio arbitral, a menos que la materia
sea de competencia exclusiva de los tribunales de la República o viole el
orden público internacional.
Si se ha entablado la demanda a que se refiere el párrafo anterior, se
podrá, no obstante, iniciar o proseguir las actuaciones arbitrales y dictar
un laudo mientras la Cuestión esté pendiente ante el Poder Judicial.
Si las partes dentro de un proceso judicial formalizan voluntariamente
un convenio arbitral, será de aplicación el Artículo 17, no pudiendo el juez
objetar el convenio, salvo que la materia sea de competencia exclusiva de
los tribunales de la República o viole el orden público internacional.
Artículo 100.-Convenio Arbitral y adopción de medidas cautelares
por el Poder Judicial.- No será incompatible con un convenio arbitral que
una parte, ya sea con anterioridad a las actuaciones arbitrales o durante su
transcurso, solicite de un tribunal la adopción de medidas cautelares
provisionales ni que el tribunal conceda esas medidas.
610 Anexo Legislativo
CAPITULO TERCERO
TITULO ÚNICO
COMPOSICIÓN DEL TRIBUNAL ARBITRAL
Artículo 101.- Número y nombramiento de los arbitros.- Las partes
podrán determinar libremente el número de arbitros. A falta de tal acuerdo,
los arbitros serán tres. Las partes igualmente podrán designar uno o más
arbitros suplentes. Salvo pacto en contrario de las partes, la nacionalidad
de una persona no será obstáculo para que esa persona actúe como arbitro.
Sin perjuicio de lo dispuesto en el artículo siguiente, las partes podrán
acordar libremente el procedimiento para el nombramiento del arbitro o los
arbitros.
Artículo 102.-Normas supletoria de nombramiento de arbitros.- A
falta de acuerdo acerca del procedimiento de designación de arbitros, en el
arbitraje con tres arbitros, cada parte nombrara un arbitro y los arbitros así
designados nombrarán al tercero quien presidirá el tribunal arbitral. Si una
parte no nombra al arbitro dentro de los diez (10) días de recibido un
requerimiento de la otra parte para que lo haga, o si los dos arbitros no
consiguen ponerse de acuerdo sobre el tercer arbitro dentro de los diez (10)
días contados desde su nombramiento, la designación será hecha por la
institución arbitral que la parte interesada señale. La institución arbitral será
cualquiera de las ubicadas en el lugar donde debe realizarse el arbitraje, si
se hubiere previsto, o cualquiera de las instituciones arbitrajes ubicadas en
Lima, a elección del interesado.
En el arbitraje con arbitro único, o cuando las partes hayan acordado
que el nombramiento de los arbitros se efectuará de común acuerdo, si las
partes no consiguen ponerse de acuerdo sobre su designación, transcurrido
diez (10) días de la primera propuesta, el mismo se hará por la institución
arbitral que señale cualquiera de las partes, de conformidad con lo dispuesto
en el párrafo anterior.
A falta de designación del Presidente del Tribunal Arbitral, asumirá
tal condición el arbitro designado por los miembros del tribunal arbitral.
Anexo Legislativo 611
Artículo 103.- Designación de arbitros por el Juez.- Cuando en un
procedimiento de nombramiento convenido por las partes, una parte no
actúe conforme a lo estipulado en dicho procedimiento, o las partes o los
arbitros no pueden llegar a una acuerdo conforme al mencionado
procedimiento, o un tercero, incluida una institución arbitral, no cumplan
una función que se les confiera en dicho procedimiento, cualquiera de las
partes podrá solicitar a la institución arbitral que ella señale de conformidad
con el primer párrafo del Artículo 102, que adopte la medida necesaria, a
menos que en el convenio sobre el procedimiento de nombramiento se
prevean otros medios para conseguirlo.
En todos los supuestos indicados en el Artículo 102 y primer párrafo
de este artículo, si las partes lo han pactado expresamente, el nombramiento
se hará a instancias del Juez Especializado en lo Civil al que las partes se
hubiesen sometido expresamente. En defecto de sumisión expresa, al del
lugar donde debe realizarse el arbitraje, si se hubiera previsto. A falta de ello,
el Juez Especializado en lo Civil del distrito judicial de Lima. En todos estos
supuestos es de aplicación el Artículo 23°.
Al nombrar un arbitro, se deberá tener debidamente en cuenta las
condiciones requeridas para el arbitro en el convenio arbitral y se tomarán
las medidas necesarias para garantizar el nombramiento de un arbitro
independiente e imparcial. En caso de arbitro único o del tercer arbitro, se
tendrá en cuenta así mismo la conveniencia de nombrar un arbitro, de
nacionalidad distinta a las de las partes.
Artículo 104.- Motivos de recusación.- La persona a quien se
comunique su posible nombramiento como arbitro deberá revelar todas las
circunstancias que puedan dar lugar a dudas justificadas respecto de su
imparcialidad o independencia. El arbitro, desde el momento de su
nombramiento y durante todas las actuaciones arbitrales, revelará sin
demora tales circunstancias a las partes, a menos que y a les haya informado
de ellas.
Un arbitro sólo podrá ser recusado si existen circunstancias que den
lugar a dudas justificadas respecto de su imparcialidad e independencia, o
si no posee las calificaciones convenidas por las partes. Una parte solo
podrá recusar al arbitro nombrado por ella, o en cuyo nombramiento haya
participado, por causas de las que haya tenido conocimiento después de
efectuada la designación.
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Anexo Legislativo
Artículo 105°.- Procedimiento de recusación.- Las partes podrán
acordar libremente el procedimiento de recusación de los arbitros. A falta
de acuerdo, es de aplicación el Artículo 31, siendo competente el Juez
Especializado en lo Civil del lugar del arbitraje, cuando ello corresponda.
CAPITULO CUARTO
TITULO ÚNICO
COMPETENCIA DEL TRIBUNAL ARBITRAL
Artículo 106.-Facultad del tribunal arbitral para decidir acerca de
su competencia.- El tribunal arbitral está facultado para decidir acerca de su
propia competencia, incluso sobre oposiciones relativas a la existencia o a
la validez del convenio arbitral. A ese efecto, un convenio que forma parte
de un contrato se considerará independiente de las demás estipulaciones
del contrato. La decisión del tribunal arbitral de que el contrato es nulo no
determina la nulidad del convenio arbitral.
La oposición indicada en el párrafo anterior deberá formularse a más
tardar en el momento de presentar la contestación. Las partes no se verán
impedidas de formular la oposición por el hecho de que hayan designado
a un arbitro o participado en su designación. La oposición basada en que
el tribunal arbitral ha excedido su mandato deberá de oponerse de inmediato.
El tribunal arbitral podrá, en cualquiera de los casos, estimar una
oposición presentada más tarde, si considera justificada la demora.
El tribunal arbitral podrá decidir las oposiciones a que hace referencia
este articulo como cuestión previa o en un laudo sobre el fondo. Contra la
decisión del tribunal arbitral no cabe impugnación alguna, sin perjuicio del
recurso de anulación, si la oposición hubiera sido desestimada, cuando ello
corresponda.
Anexo Legislativo 613
CAPITULO QUINTO
TITULO ÚNICO
SUSTANCIACIÓN DE LAS ACTUACIONES
ARBITRALES
Artículo 107.- Trato equitativo de las partes.- Deberá tratarse a las
partes con igualdad y darle a cada una de ellas plena oportunidad de hacer
valer sus derechos.
Artículo 108.-Determinación del procedimiento.- Consujeciónalas
disposiciones de la presente Sección, las partes tendrán libertad para
convenir el procedimiento a que se haya de ajustar el tribunal arbitral en sus
actuaciones a falta de acuerdo, el tribunal arbitral podrá, con sujeción a lo
dispuesto en la presente Sección, dirigir el arbitraje del modo que considere
apropiado. Esta facultad conferida al tribunal arbitral incluye la de determinar
la admisibilidad, la pertinencia y el valor de las pruebas.
Las partes tiene el derecho de ser asistidas por abogado en todo
momento el abogado podrá ser nacional o extranjero.
Artículo 109.- Lugar del arbitraje.- Las partes podrán determinar
libremente el lugar del arbitraje. En caso de no haber acuerdo al respecto,
el tribunal arbitral determinará el lugar del arbitraje atendiendo a las
circunstancias del caso, inclusive las conveniencias de las partes.
Sin perjuicio de los dispuesto en el párrafo precedente, el tribunal
arbitral podrá, salvo acuerdo en contrario de las partes, reunierse en
cualquier lugar que estime apropiado para celebrar deliberaciones entre sus
miembros, para oír a los testigos, a los peritos o a las partes, o para examinar
mercancías u otros bienes o documentos.
Articulo 110.- Iniciación de las actuaciones arbitrales.- Salvo que
las partes hayan convenido otra cosa, las actuaciones arbitrales respecto
de una determinada controversia se iniciarán en la fecha en que el demandado
haya recibido el requerimiento de someter esa controversia a arbitraje.
Artículo 111.- Idioma. -Las partes podrán acordar libremente el
idioma o los idiomas que hayan de utilizarse en las actuaciones arbitrales.
614 Anexo Legislativo
A falta de tal acuerdo, el tribunal arbitral determinará el idioma o los idiomas
que hayan de emplearse en las actuaciones.
Éste acuerdo o esta determinación será aplicable, salvo que en ellos
mismos se haya especificado otra cosa, a todos los escritos de las partes,
a todas las audiencias, ya cualquier laudo, decisión o comunicación de otra
índole que emita el tribunal arbitral.
El tribunal arbitral podrá ordenar que cualquier documento esté
acompañado de una traducción al idioma o los idiomas convenidos por las
partes o determinados por el tribunal arbitral.
Artículo 112.- Demanda y contestación.- Dentro del plazo convenido
por las partes o determinado por el tribunal arbitral, el demandante deberá
alegar los hechos en que se funda la demanda, los puntos controvertidos
y el objeto de la demanda, y el demandado deberá responder los extremos
alegados en la demanda, a menos que las parte hayan acordado otra cosa
respecto de los elementos que la demanda y la contestación deban
necesariamente contener. Las partes podrán aportar, al formular sus
alegaciones, todos los documentos que consideren pertinentes o hacer
referencia a los documentos u otras pruebas que vayan a presentar.
Salvo pacto en contrario de las partes, en el curso de las actuaciones
cualquiera de las partes podrá modificar o ampliar su demanda o contestación,
a menos que el tribunal arbitral considere improcedente esa alteración en
razón con la demora en que se ha hecho.
Artículo 113.- Audiencia y actuaciones por escrito.- Salvo pacto en
contrario de las partes, el tribunal arbitral decidirá si han de celebrarse
audiencias para la presentación de pruebas o para alegatos orales, o si las
actuaciones se substanciarán sobre la base de escritos y demás pruebas.
No obstante, a menos que las partes hubiesen convenido que no se
celebrarían audiencias, el tribunal arbitral celebrará dichas audiencias en la
fase apropiada de las actuaciones a petición de una de las partes.
Deberá notificarse a las partes con suficiente antelación la celebración
de las audiencias y las reuniones del tribunal arbitral.
De todas las declaraciones, escritos, documentos, o demás información
que una de las partes suministrase al tribunal arbitral se dará traslado a la
otra parte. Así mismo deberá ponerse a disposición de ambas partes los
Anexo Legislativo 615
peritajes o los documentos probatorios en los que el tribunal arbitral pueda
basarse al adoptar su decisión.
Artículo 114.- Rebeldía de una de las partes.- Salvo pacto en
contrario de las partes, cuando sin invocar causa suficiente.
1. El demandante no presenta su demanda con arreglo al primer
párrafo del Artículo 112, el tribunal dará por terminadas las actuaciones.
2. El demandado no presente su contestación con arreglo al primer
párrafo del Artículo 112, el tribunal arbitral continuará las actuaciones, sin
que esa omisión se considere por sí misma como una aceptación de las
alegaciones del demandante.
3. Una de la partes no comparece a una audiencia o no presente
pruebas documentales, el tribunal arbitral podrá continuar las actuaciones
y dictar el laudo basándose en las pruebas de que disponga.
Artículo 115.- Nombramiento de peritos por el tribunal arbitral.-
Sal vo pacto en contrario de las partes, el tribunal arbitral podrá nombrar uno
o más peritos para que le informen sobre materias concretas y podrá solicitar
a cualquiera de las partes que suministre al perito toda la información
pertinente, o que le presente para su inspección todos lo documentos,
mercancías u otros bienes pertinentes, o le proporcione acceso a ellos.
Salvo pacto en contrario de las partes, cuando una de ellas lo solicite
o cuando el tribunal arbitral lo considere pertinente, el perito después de la
presentación de su dictamen escrito u oral, deberá participar en una
audiencia en la que las partes tendrán oportunidad de hacerle preguntas y
de presentar peritos para que informen sobre los puntos controvertidos.
Artículo 116.- Asistencia del Poder Judicial para la práctica de
pruebas.- El tribunal arbitral, o cualquiera de las partes con la aprobación
del tribunal arbitral, podrá pedir Auxilio Judicial para la actuación de
pruebas. Es competente el Juez Especializado en lo Civil al que las partes
se hubiesen sometido expresamente. En defecto de sumisión expresa, el del
lugar del arbitraje.
El Juez dará cumplimiento a la solicitud en un plazo que no excederá
de cinco (5) días, bajo responsabilidad, dentro del ámbito de su competencia
y de conformidad con las normas que le sean aplicables sobre medios de
prueba.
616 Anexo Legislativo
CAPITULO SEXTO
TITULO ÚNICO
PRONUNCIAMIENTO DEL LAUDO Y TERMINACIÓN
DE LAS ACTUACIONES
Artículo 117.- Normas aplicables al fondo del litigio.- El tribunal
arbitral decidirá el litigio de conformidad con las normas de derecho elegidas
por las partes como aplicables al fondo del litigio. Se entenderá que toda
indicación del derecho u ordenamiento jurídico de un Estado determinado,
se refiere, a menos que se exprese lo contrario, al derecho sustantivo de ese
Estado y no a sus normas de conflicto de leyes.
Si las partes no indican la ley aplicable, el tribunal arbitral aplicará la
ley que estime conveniente. El tribunal arbitral decidirá en conciencia y
equidad sólo si las partes le han autorizado expresamente a hacerlo así.
En todos los casos, el tribunal arbitral decidirá con arreglo a las
estipulaciones del contrato y tendrá en cuenta, de tratarse de un asunto de
carácter comercial, los usos mercantiles aplicables al caso.
Artículo 118.- Transacción.- Si durante las actuaciones arbitral es las
partes llegan a una transacción que resuelva la controversia el tribunal
arbitral dará por terminadas las actuaciones y, si lo piden ambas partes y el
tribunal arbitral no se opone, hará constatar la transacción en forma de laudo
arbitral, en los términos convenidos por las partes.
Este laudo tiene la misma naturaleza y efecto que cualquier otro laudo
dictado sobre el fondo del litigio.
Artículo 119.- Adopción de decisiones cuando hay más de un
arbitro.- El tribunal funciona con la concurrencia de la mayoría de los
arbitros salvo acuerdo en contrario de las partes que disponga expresamente
la concurrencia de la totalidad.
Las deliberaciones del tribunal son secretas.
Salvo que las reglas particulares del proceso dispongan otra cosa, las
resoluciones se dictan por mayoría de los arbitros nombrados. Los arbitros
están prohibidos de abstenerse en las votaciones. En caso lo hicieran, se
Anexo Legislativo 617
considerará que se adhieren a lo decidido por la mayoría o por el presidente,
en su caso.
Contra las resoluciones de los arbitros no procede recurso alguno,
salvo que así esté expresamente previsto en la presente ley o en el pacto de
las partes.
Salvo que las reglas particulares dispongan otra cosa, en los casos
de empate dirime el voto del presidente del tribunal. Si no hubiere acuerdo
mayoritario, decide el presidente.
Artículo 120.- Forma y contenido del laudo.- El laudo deberá constar
por escrito con el voto particular de los arbitros, si lo hubiera. Tratándose
de arbitraje colegiado, bastará que sea firmado por la mayoría requerida para
formar decisión. Se entiende que el arbitro que no firma ni emite voto
particular, se adhiere a lo decidido por la mayoría o por el presidente, en su
caso.
El laudo deberá ser motivado, amenos que las partes hayan convenido
en otra cosa o que se trate de un laudo pronunciado en los términos
convenidos por las partes conforme al Artículo 118. Constarán en el laudo
la fecha en que a sido dictado y el lugar del arbitraje determinado de
conformidad con el primer párrafo del Artículo 109. El laudo se considera
dictado en ese lugar. Después de dictado el laudo, el tribunal lo notificará
a cada una de las partes.
Artículo 121.- Terminación de las actuaciones.- Las actuaciones
arbitrales terminarán con el laudo definitivo, o por una resolución del
tribunal arbitral dictada de conformidad con el párrafo siguiente. El tribunal
arbitral también ordenara la terminación de las actuaciones arbitrales
cuando:
1. El demandante retire su demanda, a menos que el demandado se
oponga a ella y el tribunal arbitral reconozca un legitimo interés de su parte
en obtener una solución definitiva del litigio.
2. Las partes acuerdan dar por terminadas las actuaciones.
3. El tribunal arbitral compruebe que la prosecución de las actuaciones
resultaría innecesaria o imposible. El tribunal arbitral cesará en sus funciones
al terminar las actuaciones arbitrales, salvo que se solicite corrección,
618 Anexo Legislativo
integración o aclaración o que se trate de lo dispuesto en el Artículo 124
cuarto párrafo.
Artículo 122.- Corrección, integración y aclaración del laudo.- Son
de aplicación a esta Sección los Artículos 54, 55 Y 56, referidos a la
corrección, integración o aclaración de una laudo arbitral, con las siguientes
precisiones:
1. El plazo para solicitar la corrección, interpretación o aclaración o
para que los arbitros actúen de oficio, será de veinte (20) días.
2. El plazo para que los arbitros corrijan, integren o aclaren un laudo
será de veinte (20) días.
3. El plazo establecido en el Artículo 5 6, primer párrafo, será de veinte
(20) días.
CAPITULO SÉTIMO
TITULO ÚNICO
IMPUGNACIÓN DEL LAUDO
Artículo 123.- Condiciones para la procedencia de la anulación del
laudo arbitral.- Contra lo resuelto en un laudo arbitral internacional dictado
dentro del territorio de la República sólo procede interponer recurso de
anulación ante la Corte Superior del lugar de la sede del arbitraj e competente
al momento de presentar el recurso, cuando laparte que interpone lapetición
pruebe:
1. Que una de las partes en el convenio arbitral estaba afectada por
alguna incapacidad, o que dicho convenio no es válido en virtud de la ley
a que las partes lo han sometido o si nada se hubiera indicado a este
respecto, en virtud de las leyes de la República; o
2. Que no ha sido debidamente notificado de la designación de un
arbitro o de las actuaciones arbitrales, o no ha podido, por cualquier otra
razón, hacer valer sus derechos; o
3. Que el laudo se refiere a una controversia no prevista en el convenio
arbitral o contiene decisiones que exceden los términos del convenio
Anexo Legislativo 619
arbitral. No obstante, si las disposiciones del laudo que se refieren a las
cuestiones sometidas al arbitraje pueden separarse de las que no lo están,
sólo se podrá anular estas últimas; o
4. Que la composición del tribunal arbitral o del procedimiento arbitral
no se han ajustado al convenio entre las partes, salvo que dicho convenio
estuviera en conflicto con una disposición legal de que las partes no
pudieran apartarse o, a falta de convenio, que no se han ajustado a dicha
disposición;
5. Que la autoridad judicial compruebe:
i) Que, según leyes de la República, el objeto de la controversia no
es susceptible de arbitraje; o
ii) Que el laudo es contrario al orden público internacional.
Artículo 124.- Plazos, requisitos y formalidades.- El recurso de
anulación sólo podrá formularse dentro de los quince (15) días contados
desde la fecha de la recepción del laudo o, si la petición se ha hecho con
arreglo al Artículo 122, desde la fecha en que esa petición haya sido resuelta
por el tribunal arbitral.
Son de aplicación los requisitos de admisibilidad establecidos en el
Artículo 72. Si los documentos exigidos no estuvieran redactados en
castellano, la parte deberá presentar una traducción a ese idioma de dichos
documentos, siendo de aplicación lo dispuesto en el Artículo 96.
El trámite del recurso de anulación será el dispuesto en los Artículos
74,75,76 y 77.
La autoridad judicial, cuando se le solicite la anulación de un laudo,
podrá suspender las actuaciones cuando corresponda y cuando así lo
solicite una de las partes, por un plazo que determine, el cual no podrá ser
mayor a treinta (30) días, a fin de dar al tribunal arbitral la oportunidad de
reanudar las actuaciones arbitrales o de adoptar cualquier otra medida que
ajuicio del tribunal arbitral elimine los motivos para la petición de anulación.
Artículo 125.- Ejecución del laudo internacional.- El laudo arbitral
internacional se ejecutará de conformidad con lo dispuesto en el Artículo
131, debiéndose adjuntar al escrito solicitando la ejecución judicial los
documentos a que se refiere el segundo párrafo del Articulo 127, así como
copia de la resolución judicial que resuelva la anulación, en su caso.
620 Anexo Legislativo
Artículo 126.- Renuncia al recurso de anulación.- Cuando ninguna
de las partes en el arbitraje sea de nacionalidad peruana o tenga su domicilio
o residencial habitual en el Perú, se podrá acordar expresamente en el
convenio arbitral o en un documento escrito posterior, la renuncia a
interponer recurso de anulación o la limitación de dicho recurso a uno o más
de los causales dispuestas en el Artículo 123.
Cuando las partes hayan hecho renuncia al recurso de anulación y
el laudo se pretenda ejecutar en el Perú, será de aplicación analógica lo
dispuesto en el Capítulo Octavo de esta Sección, referido al Reconocimiento
y Ejecución de Laudos Arbitrales Extranjeros.
CAPITULO OCTAVO
TITULO ÚNICO
Reconocimiento y ejecución de los laudos
Articulo 127.- Reconocimiento y ejecución.- Un laudo arbitral
cualquiera sea el país en que se haya dictado, será reconocido como
vinculante y, tras la presentación de una petición por escrito .ante la Sala
de la Corte Superior competente a la fecha de presentación de la petición
del domicilio del demandado, o, si el demandado no domicilia dentro del
territorio de la República, la del lugar donde éste tenga sus bienes, y será
ejecutado en conformidad con las disposiciones de esta Sección.
La parte que pida el reconocimiento de un laudo deberá presentar el
original del laudo o copia del mismo, y el original del convenio arbitral o copia
del mismo. Si el laudo o el convenio arbitral no estuvieran redactados en
castellano, la parte deberá presentar una traducción a ese idioma de dichos
documentos. En ambos casos es de aplicación lo dispuesto en el Artículo
96.
Artículo 128.- Aplicación Tratados.- Será de aplicación al
reconocimiento y ejecución de los laudos arbitrales dictados fuera de
territorio nacional cualquiera haya sido la fecha de su emisión, pero
teniendo presente los plazos prescriptorios previstos en la ley peruana y
siempre que se reúnan los requisitos para su aplicación, la Convención
Anexo Legislativo 621
Interamericana sobre Arbitraje Comercial Internacional del 30 de enero de
1975 o la Convención sobre Reconocimiento y Ejecución de las Sentencias
Arbitrales Extranjeras del 10 de junio de 1958, o cualquier otro tratado sobre
reconocimiento y ejecución de laudos arbitral es del cual el Perú sea parte.
El tratado a se aplicado, salvo que las partes hayan acordado otra
cosa, será el más favorable a la parte que pida el reconocimiento y ejecución
del laudo arbitral, sin perjuicio de lo indicado en el Articulo 129.
Articulo 129.- Aplicación a falta de Tratado o cuando la norma
existente sea más favorable.- El presente artículo será de aplicación a falta
de tratado o, aún existiendo éste, si sus normas son más favorables a la parte
que pida el reconocimiento y ejecución del laudo arbitral, teniendo presente
los plazos prescriptorios, previstos en la ley peruana.
Sólo se podrá denegar a pedido de parte el reconocimiento o la
ejecución de un laudo arbitral cualquiera que sea el país en que se haya
dictado cuando se pruebe:
1. Que una de las partes en el convenio arbitral estaba afectada por
alguna incapacidad, o que dicho convenio no es válido en virtud de la ley,
a que las partes lo han sometido o, si nada se hubiera indicado a este
respecto, en virtud de la ley del país en que se haya dictado el laudo; o
2. Que la parte contra la cual se invoca el laudo no ha sido debidamente
notificada de la designación de un arbitro o de las actuaciones arbitrales o
no ha podido, por cualquier otra razón, hacer valer sus derechos; o
3. Que el laudo se refiere a una controversia no prevista en el convenio
arbitral o contiene decisiones qué exceden los términos del convenio
arbitral.
No obstante, si las disposiciones del laudo que se refieren a las
cuestiones sometidas al arbitraje puedan separarse de la que no lo están,
se podrá dar reconocimiento y ejecución a las primeras; o
4. Que la composición del tribunal arbitral o el procedimiento arbitral
no se han ajustado al convenio celebrado entre las partes o, en defecto de
tal convenio, que no se han ajustado a la ley del país donde se efectuó el
arbitraje; o
5. Que el laudo no es aún obligatorio para las partes o ha sido anulado
622 Anexo Legislativo
o suspendido por un tribunal del país en que, o conforme a cuyo derecho
ha sido dictado ese laudo.
La Corte Superior también podrá denegar el reconocimiento o la
ejecución cuando compruebe que según las leyes de la República, el objeto
de la controversia no es susceptible de arbitraje o el laudo es contrario al
orden público internacional.
Artículo 130.- Procedimiento reconocimiento.- El procedimiento de
reconocimiento de un laudo arbitral extranjero se tramita como proceso no
contencioso, siendo de aplicación los Artículo 749 al 762 del Código
Procesal Civil, con las siguientes precisiones:
1. El emplazado deberá plantear las causales de no reconocimiento de
un laudo extranjero dentro del plazo establecido por el Artículo 753 del
Código Procesal Civil.
2. En este proceso no interviene el Ministerio Público ni emite
dictamen.
3. Sólo procede recurso de casación cuando no se hubiera reconocido
en todo o en parte el laudo arbitral extranjero.
Artículo 131.- Ejecución de laudo.- Reconocido total o parcialmente
el laudo, conocerá de su ejecución el Juez Especializado en lo Civil del
domicilio del demandado competente en la fecha de presentación de la
solicitud o, si el demandado no domicilia dentro del territorio de la República,
el competente del lugar donde éste tenga sus bienes, de conformidad con
los Artículos 713 al 719 del Código Procesal Civil, debiéndose adjuntar al
escrito solicitando la ejecución judicial los documentos a que se contrae el
segundo párrafo del Artículo 127, así como copia de la resolución judicial
que amparó la petición de reconocimiento del laudo arbitral.
Anexo Legislativo 623
DISPOSICIONES COMPLEMENTARIAS
Y TRANSITORIAS
Primera.- Referencia a convenio arbitral.- Toda referencia legal o
contractual a cláusula compromisoria o compromiso arbitral se entiende
hecha a convenio arbitral.
Segunda.- Adecuación reglamentos arbitrales.- Dentro de los sesenta
(60) días de la entrada en vigencia de la presente ley, las instituciones
organizadoras del arbitraje adecuarán sus reglamentos, incluso aquellos
aprobados por norma legal, a lo dispuesto en la presente ley, en cuanto fuera
necesario.
Tercera.- Constitución de Instituciones Arbitrales.- Las instituciones
arbítrales deberán constituirse en la forma de Persona Jurídicas.
Para la inscripción en los Registros Públicos de la constitución y
estatuto de las instituciones arbitrales, bastará la presentación de los
formularios que el Poder Ejecutivo aprobará mediante Decreto Supremo, no
requiriéndose autorización de abogado. En estos casos, las instituciones
arbitrales se constituirán bajo la forma de asociaciones.
Los formularios a que se refiere el párrafo anterior, debidamente
completados y con las firmas legalizadas por notario público o por los
fedatarios designados por los Registros Públicos, constituyen título
suficiente para la inscripción en los Registros Públicos de los actos que ellos
contienen Dicha inscripción surte todos los efectos previstos en la legislación
vigente.
Para la inscripción de los acuerdos que importen modificaciones al
estatuto o al contrato social y, en general, de todos los actos inscribibles
de la vista social de las instituciones arbitral es, bastará la copia de la parte
pertinente del acta en el que conste el, respectivo acuerdo, certificada o
autenticada por notario público o por lo fedatarios a que se refiere el párrafo
anterior.
Los formularios se expenderán por los Registros Públicos a un precio
que no exceda su costo de producción. También podrá utilizarse copia
fotostática de dichos formularios sin obligación de pagar reintegro alguno.
Anexo Legislativo
La inscripción, según lo establecido en la presente Disposición
Complementaria, no exonera del pago a que' hubiera lugar por los derechos
regístrales.
Cuarta.- Instituciones arbitrales como entidades nominadoras de
arbitros. Las Instituciones Arbitrales deberán incorporar dentro de sus
Reglamentos Arbitrales, disposiciones referidas a su actuación como
entidades nominadoras de arbitros.
Para tales efectos, las instituciones mencionadas aprobarán las
disposiciones reglamentarias que fueran necesarias dentro de los sesenta
(60) días de la entrada en vigencia de la presente ley, a las que darán debida
publicidad por los medios de difusión que consideren apropiados.
Quinta.- Aplicación de la ley a procesos arbitrales en trámite. Los
procedimientos arbitrales iniciados antes de la vigencia de la presente ley
se regirán por lo dispuesto en el Decreto Ley N °25935 y, supletoriamente,
por esta ley.
Sexta.- Aplicación de la ley a procesos de reconocimiento y ejecución
de laudos en trámite.- El reconocimiento y ejecución de laudos arbitrales
extranjeros iniciados antes de la vigencia de la presente ley se regirán por
ésta ley.
Sétima.- Interrupción de laPrescripción.- Para los efectos del Arbitraje,
rigen en materia de prescripción, las siguiente reglas:
1. Se interrumpe el plazo de prescripción respecto a las pretensiones
materia de decisión arbitral, desde que;
a. Se produce el asentimiento a que se refiere el Artículo 11
b. Se formula la pretensión ante el o los arbitros designados en el
convenio arbitral o, se requiere a la otra parte el nombramiento de el o los
arbitros o se notifica a la otra parte la iniciación del arbitraj e de conformidad
con el Reglamento de la Institución Arbitral encargada de la Administración
del Arbitraje, siempre que posteriormente se corra traslado a la otra parte
de la solicitud de quien ha promovido el arbitraje.
2. Queda sin efecto la interrupción cuando se declara haber lugar a
la anulación del laudo arbitral.
3. La prescripción comienza a correr nuevamente desde la fecha en
que lo resuelto en el laudo es exigible.
Anexo Legislativo 625
4. Cuando las reglas de arbitraje aceptadas por las partes o el convenio
arbitral dispongan la realización previa al arbitraj e de un proceso conciliatorio,
la iniciación de tal proceso interrumpirá el plazo de prescripción, siempre y
cuando se concilie o, en su defecto, se inicie posteriormente el arbitraje.
5. Es nulo todo pacto contenido en el convenio arbitral destinado a
impedir los efectos de la prescripción.
Octava.- Creación de Salas Especializadas.- El Poder Judicial, a través
de su órgano competente, ha de designar en el Distrito Judicial de Lima y
en aquéllos Distritos Judiciales con más de una Sala Civil, a una de éstas
para el conocimiento de las causas en materia arbitral que sean de su
competencia, como son:
1. Resolver en grado las resoluciones expedidas en primera instancia
referidas a la excepción de convenio arbitral.
2. Resolver en grado las resoluciones expedidas en primera instancia
desestimatorias de la solicitud de designación de arbitros.
3. Resolver en grado las resoluciones expedidas en primera instancia
a que se refiere el Artículo 82 de la presente ley.
4. Conocer y resolver los recursos de anulación contra los laudos
arbitrales domésticos e internacionales, de conformidad con los Artículos
71 y 123 de la presente ley.
5. Conocer y resolver el pedido de reconocimiento y ejecución de
laudos arbitrales extranjeros;, a que se refiere el Artículo 1272 de la presente
ley.
6. Las demás que en aplicación de la presente ley le corresponda
directamente o en grado.
Novena.- Creación de Juzgados Especializados.- El Poder Judicial, a
través de su órgano competente, ha de designar en el Distrito Judicial de
Lima y en aquéllos Distritos Judiciales con más de tres (3) jueces
especializados en lo civil, a uno de éstos para;
1. Conocer y resolver la solicitud de designación de arbitros a que se
refieren los Artículos 23 y 103 de la presente ley, cuando ello corresponda.
2. Conocer y resolver la solicitud de designación de arbitros sustitutos
a que se refiere el Artículo 32° de la presente ley, cuando ello corresponda.
626 Anexo Legislativo
3. Conocer y resolver la recusación de arbitros a que se refieren los
Artículos 31 y 105 de la presente ley, cuando ello corresponda.
4. Proceder al auxilio jurisdiccional para la actuación de pruebas, de
conformidad con lo dispuesto en los Artículos 40 y 116 de la presente ley,
cuando ello corresponda.
5. Proceder al auxilio jurisdiccional para la ejecución de medidas
cautelares, de conformidad con el Artículo 81 de la presente ley.
6. Conocer y resolver la solicitud de adopción de medidas cautelares
a que se refiere el Artículo 82 de la presente ley.
7. Proceder a la ej ecución de los laudos arbitrales, de conformidad con
los Artículos 83,125 y 131 de la presente ley.
8. Las demás que en aplicación de la presente ley le corresponda
conocer y resolver.
Décima.- Proceso Pericial.- Cuando las partes hayan pactado la
designación de terceras personas para que resuelvan exclusivamente
cuestiones de hecho, será de aplicación la Sección Primera de la presente
Ley en lo que corresponda, con las siguiente particularidades:
1. A falta de acuerdo entre las partes, el peritaje será unipersonal.
2. A falta de acuerdo entre las partes, el perito determinará las reglas
del proceso, teniendo presente lo dispuesto en el Artículo 342, en lo que
corresponda.
3. Si no se hafijadoplazo para resolver, será de aplicación el Articulo
48.
4. La decisión judicial o arbitral que en su caso deban pronunciarse
relacionados con las cuestiones de hecho resueltas por el perito, se
ajustarán a lo establecido en el fallo pericial.
Undécima.- El Consejo Nacional del Ambiente es la institución
organizadora del arbitraje ambiental, debiendo cumplir con los artículos y
disposiciones contenidos en la presente Ley, en los términos previstos.
Anexo Legislativo 627
DISPOSICIONES MODIFICATORIAS
Primera.- Modificación artículos del Código Procesal Civil.- Los
artículos del Código Procesal Civil aprobado por Decreto Legislativo N 768,
que a continuación se indican, quedan modificados de siguiente manera;
"Artículo 719.- RESOLUCIONES JUDICIALES Y ARBITRALES
EXTRANJERAS.- Las resoluciones judiciales y arbitrales extranjeras,
reconocidas por los tribunales nacionales se ejecutarán siguiendo el
procedimiento establecido en este Capítulo, sin perjuicio de las disposiciones
especiales contenidas en la Ley General de Arbitraje.
Artículo 837.- COMPETENCIA.- El proceso que se refiere el Titulo IV
del Libro X del Código Civil, se interpone ante la Sala Civil de turno de la
Corte Superior en cuya competencia territorial tiene su domicilio la persona
contra quien se pretende hacer valer.
Se aplican al proceso de reconocimiento de laudos arbitrales extranjeros
las Disposiciones Generales de esta Sección, en todo lo que no se oponga
a la Ley General de Arbitraje.
Segunda.- Modificación artículos del Código Civil.- Los artículos del
Código Civil, aprobado por Decreto Legislativo N° 295, que a continuación
se indican, que dan modificados de la siguiente manera:
"Artículo 2064.- El tribunal peruano declinará su competencia si las
partes hubiesen convenido someter a arbitraje un asunto de jurisdicción
peruana facultativa, a menos que el convenio arbitral haya previsto la
eventual sumisión al fuero peruano.
Artículo 2111.- Lo dispuesto en este título rige, en cuanto sea
aplicable, también para resoluciones extranjeras que ponen término al
proceso y, especialmente, para las sentencias penales en lo referente a la
reparación civil.
Tratándose de laudos arbitrales, serán de aplicación exclusiva las
disposiciones de la Ley General del Arbitraje.
Tercera.- Modificación artículos del Código Penal.- Los artículos del
Código Penal, aprobado por Decreto Legislativo N° 635, que a continuación
se indican, quedan modificados de la siguiente manera:
628 Anexo Legislativo
"Artículo 386.- Las disposiciones de los artículos 384 y 385 son
aplicables a los peritos y contadores particulares, respecto de los bienes en
cuya tasación, adquisición o partición intervienen, respecto de los *
pertenecientes a sus pupilos o testamentarias.
Artículo 395.- El Juez Fiscal, Miembro de Tribunal Administrativo,
Perito o cualquier otro análogo que solicite y/o acepte donativo, promesa
u otra ventaja, a sabiendas que se los hacen con elfinde influir en la decisión
de un asunto que esté sometido a su conocimiento, será reprimido con pena
privativa de libertad no menor de seis ni, mayor de quince años e inhabilitación
conforme a los incisos 1), 2) y 4) del Artículo 36 del Código Penal y con ciento
ochenta a trescientos sesenta y cinco días de multa.
La inhabilitación que como accesoria a la pena privativa de libertad
se imponga al agente del delito será puesta en conocimiento del Colegio de ,
Abogados del lugar en donde se encuentre inscrito para que la Junta
Directiva, bajo responsabilidad, proceda en el plazo de cinco (5) días a
suspender la colegiación respectiva.
Articulo 398.- El que hace donativos, promesas o cualquier otra
ventaj a a un Juez, Fiscal o miembro de tribunal administrativo o de cualquier
otro análogo, con el objeto de influir en la decisión de un proceso pendiente
de fallo, será reprimido con pena privativa de libertad no menor de tres ni
mayor de ocho años. Cuando el donativo, la promesa o cualquier otra >
ventaja se hace a un testigo, perito, traductor o intérprete, la pena será no
menor de dos ni mayor de cuatro años. ,
Artículo 3982 A (Art. 22 D.L. 25489).- Si en el caso del Artículo 398, el
agente del delito de corrupción es un Juez, Fiscal, Miembro de Tribunal
Administrativo, Auxiliar de Justicia o de cualquier otro análogo, es abogado, '
la pena será privativa de libertad no menor de cinco ni mayor de diez años
e inhabilitación conforme a los incisos 4) a 8) del Artículo 36 del Código Penal
y con ciento ochenta a trescientos sesenta y cinco días multa.
Cuando el donativo, la promesa o cualquier otra ventaja la hace el
abogado a un testigo, perito, traductor o—intérprete, la pena será no menor
de cuatro ni mayor de ocho años e inhabilitación conforme al inciso 4) del
Artículo 36 y con noventa a ciento veinte días multa.
A
Anexo Legislativo 629
DISPOSICIONES FINALES
Primera.-Derogación Ley .-Derógaseel Decreto Ley N°25935.
Comuniqúese al señor Presidente de la República para su
promulgación.
En Lima a los veinte días del mes del diciembre de mil novecientos
noventa y cinco.
MARTHACHAVEZCOSSIODEOCAMPO
Presidenta del Congreso de la República
VICTORJOYWAYROJAS.
Primer Vicepresidente del Congreso de la República
ALSEÑORPRESIDENTECONSTITUCIONALDELAREPUBL1CA
PORTANTO:
Mando se publique y cumpla
Dado en la Casa de Gobierno, en Lima, a los tres días del mes de enero
de mil novecientos noventa y seis.
ALBERTO FUJIMORI FUJIMORI
Presidente Constitucional de la República
FERNANDO VEGA SANTA GADEA
Ministro de Justicia.
630 Curriculum Vitae
CURRICULUM VITAE
DOCTOR VÍCTORHUGOÁLVAREZCHÁVEZ
EDUCACIÓN:
1981-1982: Especialización en Derecho del Trabajo. Universidad
de Buenos Aires (UBA).
1974-1980: Abogado. Universidad Nacional Mayor de San Marcos,
Lima, Perú. Facultad de Derecho, Ciencias Políticas y Jurídicas.
Actualmente participa como miembro activo en numerosos congresos
-nacionales e internacionales- referidos al Derecho del Trabajo y de
la Seguridad Social.
EXPERIENCIA LABORAL:
1988-1990: Estudio Jurídico Rey y Asociados. Abogado consultor
Júnior temática laboral.
1985-1988: Logar S.A. Departamento de [Link] de
evacuación de consultas en materia de Contratos de Seguros por
Accidentes de Trabajo.
1984-1985: Editorial Astrea. Asesor editorial en materia de Derecho
del Trabajo y de la Seguridad Social. Evacuación de consultas sobre
contenido de las obras a publicar. Seguimiento de la publicación de
las obras contratadas. Corrección.
1982-1981: Estudio Frank, Robilotte y Álvarez Chávez: Socio
fundador de la firma. Redacción de telegramas, demandas,
contestaciones,asistencia a audiencias de conciliación y otras labores
Curriculum Vitae 631
relacionadas con el seguimiento de juicios ante los Tribunales del
Trabajo. Redacción de contratos civiles y comerciales.
OTRAS ACTIVIDADES:
Tareas de docencia en la Asociación de Abogados de Buenos
Aires, Centro Cultural SanMartín y otras instituciones privadas.
Miembro Activo de la Asociación Argentina del Derecho del
Trabajo y de la Seguridad Social.
Miembro Activo de la Sociedad de Medicina del Trabajo de la
Provincia de Buenos Aires.
Durante los años 1191a 1996 fue Director del Centro de Estudios
de Capacitación Profesional, donde dictó cursos de Posgrado.
OBRAS PUBLICADAS:
Autoría Propia
* Práctica previsional en la provincia de Buenos Aires, García
Alonso, 2010.
* Juicio por reajuste de haberes jubilatorios, García Alonso, 2010.
* Mobbing, Estrés y acoso en el ámbito del trabajo, García Alonso,
2009.
* Sistema Integrado Previsional Argentino y Movilidad Jubilatoria,
García Alonso, 2008
* Ley de Riesgos de Trabajo, García Alonso, 2008.
*Cómo redactar telegramas y notificaciones laborales, García
Alonso, 2007
* Práctica Laboral, Buenos Aires, Ediciones Jurídicas, 2005, Segunda
Edición 2006.
* Nuevas Indemnizaciones Laborales, Buenos Aires, Ediciones
Jurídicas, 2005.
Este libro se termino de imprimir
en el mes de Febrero del 2010 en los Talleres gráficos de
Ediciones Jurídicas