Hospital Real,
25 de enero de 2023 / 9 de abril de 2023
Índice
Presentación
La Azucarera de San Isidro, un patrimonio industrial
que transita a la era de la economía circular y sostenible 14
Pilar Aranda Ramírez
Bloque I. Modernización del modelo
productivo en Granada
La Vega de Granada.
Un paisaje en continua transformación 20
Carmen Moreno Álvarez
Momentos industriales en la historia de Granada 34
Manuel Titos Martínez
El azúcar de remolacha en Granada, 1882-1904 50
Manuel Martín Rodríguez
La transformación urbana y social de la ciudad 64
Ángel Isac Martínez de Carvajal
Bloque II. La Azucarera de San Isidro
Configuración y transformaciones
de un espacio productivo 82
Javier Piñar Samos
Miguel Giménez Yanguas
Modelos arquitectónicos e innovaciones constructivas 104
Juan Domingo Santos
Ricardo Hernández Soriano
Bloque III: Transformaciones sociales
El azúcar de remolacha en sociedad:
labradores y cooperativistas 122
José Antonio González Alcantud
Mujeres trabajadoras del azúcar.
Un breve apunte desde la historia 134
Teresa Mª Ortega López
Bloque IV: La Azucarera de San Isidro.
Espacio de oportunidades
Un saco de azúcar. El Patrimonio Industrial
en el contexto de la revisión del concepto
de progreso en la era de la globalización 144
Julián Sobrino Simal
Modelos de referencia de gestión y de intervención
en espacios industriales nacionales e internacionales 160
Carlos Baztán Lacasa
Julián Sobrino Simal
Nuevas expectativas. Estrategias para el futuro
desarrollo territorial, urbano y arquitectónico
de la Azucarera de San Isidro. Actuaciones para
su protección y recuperación 176
Juan Domingo Santos
Ricardo Hernández Soriano
La Azucarera de San Isidro, un espacio de futuro
para una bioeconomía circular baja en carbono 194
Antolino Gallego Molina
Campus Agrosostenible: Azucarera de San Isidro 206
Valentín Molina-Moreno
Mª Belén Prados-Peña
Equipo curatorial y autores 218
Visita virtual a la exposición
◊ Charles Choin (fot.), Vista exterior de
la fábrica azucarera San Isidro. 1910 ca.
Cortesía de Mª José Pérez Choin.
LA AZUCARERA DE SAN
ISIDRO, UN PATRIMONIO
INDUSTRIAL QUE
TRANSITA A LA ERA DE
LA ECONOMÍA CIRCULAR
Y SOSTENIBLE
PILAR ARANDA RAMÍREZ
Hace 130 años, en 1882, la Azucarera de San Isidro comenzó su andadura como
espacio industrial de especial relevancia para Granada durante años. Esa impor-
tancia, interrumpida durante algunas décadas, volverá a recobrar vigencia, estoy
segura, en un futuro muy cercano. La Azucarera de San Isidro se convirtió a finales
del siglo XIX y gran parte del XX en un centro de desarrollo económico sin prece-
dentes que marcó en gran parte la evolución de Granada. A aquellos años de fuerte
actividad industrial y económica le siguieron otros de abandono en los que este
convivió con el expolio, el destrozo y, finalmente, el olvido.
Hay acuerdo unánime en la contribución de la Azucarera San Isidro al desarro-
llo de Granada. Por ello, resulta paradójico comprobar que la ciudad de Granada
nunca ha rendido el homenaje que este lugar se merece. Ninguna exposición ha
explicado a los granadinos qué papel cumplió esa infraestructura industrial, social
y humana en su historia. Para mí, como rectora, es una satisfacción que la Uni-
versidad de Granada dedique ahora un espacio tan emblemático como el Crucero
del Hospital Real para rendir cuentas con esa historia y difundir los valores de un
lugar que nos dio tanto y que, también aquí radica una novedad relevante, tiene
aún tanto que ofrecer al futuro de la ciudad y de la provincia. La Azucarera de San
Isidro. Una historia con futuro es, por tanto, un trabajo debido a la sociedad desde
hace décadas que ahora se hace realidad gracias al esfuerzo de numerosas perso-
nas de nuestra comunidad universitaria.
La Azucarera de San Isidro es relevante para Granada pero también lo es en el eco-
sistema puramente industrial y de la economía del azúcar. A finales del XIX, la im-
portación de azúcar era obligada para el país. En 1874, el farmacéutico Juan López
Rubio –onubense formado en nuestra universidad– pensó que esa importación
podría reducirse o evitarse produciendo también azúcar a partir de remolacha
azucarera para así complementar la producida a partir de la caña. Los experimen-
tos fueron exitosos y eso le empujó a crear en 1881 la Compañía Regular Colectiva
Creus y Rubio, con la que construyó la Azucarera de San Isidro. Más aún, en la
década de los 20 del siglo pasado, la modernización y riqueza generada por esa in-
dustria permitió acometer infraestructuras aún hoy fundamentales. Es el caso de,
por citar solo un ejemplo, la Gran Vía granadina. Juan López Rubio fue, por otro
lado, el propietario de la Farmacia Zambrano, incluida en el catálogo patrimonial
de la UGR desde 2018.
La Azucarera de San Isidro ha sido adquirida por la Universidad de Granada a fina-
les de 2021 con unos objetivos bien definidos. El espacio, un conjunto catalogado
como Bien de Interés Cultural (BIC) y considerado como uno de los 100 mejores
edificios industriales de nuestro país, constituye un espacio con un gran valor pa-
trimonial para Granada. Sabemos bien que cualquier actuación en un espacio BIC
conlleva ciertas dificultades añadidas, pero en la Universidad de Granada siempre
hemos pensado que lo verdaderamente relevante es que se trata de un lugar per-
Azucarera San Isidro. Una historia con futuro / 15
fecto para convertirse en uno de los ejes de desarrollo de nuestro entorno para las
próximas décadas. La azucarera, no me cabe ninguna duda, está llamada a ser uno
de los tres vértices del triángulo virtuoso de Granada, junto al Parque Tecnológico
de Ciencias de la Salud y el Parque Metropolitano Industrial y Tecnológico de Es-
cúzar. Nuestro objetivo es convertirla en un espacio de generación y transmisión
de conocimiento e innovación en sostenibilidad, economía circular y transición
ecológica, así como en un centro cultural y social de referencia para Granada. La
azucarera se convertirá así en un espacio único y respetuoso con el entorno y la
historia, proyectado sin complejos hacia el futuro. Por ello, queremos convertirla
en uno de los polos de desarrollo sostenible de la ciudad y de la provincia.
Y en ese objetivo, el primer paso es darla a conocer. De ahí la necesidad de mostrar
a la ciudadanía la historia de este lugar. Más de 300 piezas de procedencia diversa
y diferentes formatos – planos, fotografías, libros, documentos, maquetas, piezas
del patrimonio industrial, audiovisuales, etc.– nos han permitido construir un
mapa, seguro que también sentimental para muchos, de un espacio que fue y se-
guirá siendo relevante para esta ciudad.
Quiero agradecer la colaboración de las numerosas instituciones que han aportado
materiales. Incluyo aquí al Archivo Histórico Provincial, al Archivo Municipal de
Granada, a la Biblioteca del Hospital Real, al Archivo de Protocolos de Granada, a la
Biblioteca de Andalucía, al Museo de la Minería y de la Industria de Asturias, al Área
de Patrimonio de la UGR, al Archivo Manuel Martín, al Archivo Miguel Giménez
Yanguas, al Parque de las Ciencias de Granada, a la Colección Emilio Gómez Villalba,
a la Colección José María Fernández García y a la Colección Javier Piñar Samos.
Finalmente, quiero agradecer el intenso trabajo del Vicerrectorado de Extensión
Universitaria y Patrimonio, organizador de la muestra, y muy especialmente el del
equipo curatorial, formado por Víctor Medina Flórez, María Luisa Bellido Gant,
Javier Piñar Samos y Juan Domingo Santos, un hombre tenaz que ha dedicado
mucho tiempo y esfuerzo a salvar este espacio. Ellos han diseñado una magnífica
muestra dividida en cuatro bloques, lo que permite comprender mejor ese lugar
al que, a pesar de sus más de 100 años de historia, aún le quedan muchas décadas
de vigencia e importancia en el tejido social y económico granadino gracias al
proyecto estratégico que desde la Universidad de Granada estamos diseñando. Esta
exposición es el marco perfecto para conocer el pasado de un entorno que nos dará
muchas alegrías y satisfacciones en las décadas venideras.
16 / Azucarera San Isidro. Una historia con futuro
◊ Interior de una factoría azucarera del último
tercio del siglo XIX. [Catálogo de productos de
la Cia. Fives Lille, 1875 ca.]
LA VEGA DE GRANADA.
UN PAISAJE EN CONTINUA
TRANSFORMACIÓN
CARMEN MORENO ÁLVAREZ
El paisaje cultural de la Vega arquitecturas y cultivos en torno a estos elementos.
El agua se convierte de esta manera en una especie
La Vega de Granada es un paisaje agrícola de gran ri- de cordón umbilical que relaciona los elementos del
queza hidráulica y un enclave privilegiado que deli- paisaje y es el origen de todas las interacciones entre
mita la ciudad al suroeste y en el que se encuentra el ser humano y el territorio.
situada la antigua Fábrica Azucarera de San Isidro.
Un patrimonio agrario que, según recoge la Carta de Pero más allá de esta condición física y patrimonial
Baeza, “está conformado por el conjunto de bienes asistimos a un entorno cultural construido a partir
naturales y culturales, materiales e inmateriales, ge- de una serie de elementos y acciones que han carac-
nerados o aprovechados por la actividad agraria a lo terizado este espacio a lo largo del tiempo y que nos
largo de la historia”1. Durante muchos años la Vega se proporcionan conciencia de su importancia e influen-
convirtió en la base económica de la comarca, lugar cia en la concepción de su paisaje. Un territorio fértil
de experimentación de diferentes métodos de explo- con viejos caseríos, secaderos de tabaco y restos de
tación agrícola e industrial que han ido modificando antiguas fábricas azucareras que retratan las transfor-
este paisaje. Más allá de las consideraciones basadas maciones agrícolas que se han sucedido a lo largo del
en la productividad económica, la valoración patrimo- tiempo y las distintas formas de explotación. Desde
nial de la Vega de Granada como paisaje cultural su- la revolucionaria agricultura andalusí, pasando por la
pone el reconocimiento del patrimonio agrario como época de predominio de la producción de lino y cáña-
parte de la identidad de este territorio articulado en mo – utilizado para la confección de las velas de los
torno al agua como elemento fértil. El subsuelo de la galeones españoles –, hasta la aparición de la remo-
Vega contiene en su interior un gran acuífero que ha lacha y el tabaco, que han dejado huellas visibles de
propiciado la aparición de multitud de infraestruc- estas arquitecturas dispersas por el territorio agrario.
turas y canalizaciones para conducir y almacenar el
agua que se han consolidado desde la época musul- Muchos de los elementos que componen aún el paisaje
mana (siglos VIII-XV), proporcionando una densa red agrícola de Granada fueron retratados en el primer pla-
de acequias, así como la estructura parcelaria que no de la Vega realizado por Francisco Dalmau en 1819,
existe en la actualidad. Estanques, molinos, puentes, una obra pionera en el ámbito de los planos catastrales
acueductos, embalses, canalizaciones abiertas…, esta- españoles2. El plano de Dalmau muestra el dibujo de la
blecen una secuencia concatenada que obedece a la Vega preindustrial con una estructura parcelaria surca-
ley de la gravedad y cuya capacidad de transporte y da por las acequias más importantes para el riego y sus
comunicación es la que genera el mayor número de ramales. Se trata de elementos de origen medieval que
han pervivido hasta nuestros días con algunas transfor-
maciones, y que permanecen asociados a una toponimia
1
Castillo, 2013:32-33. La Carta de Baeza sobre Patrimonio
que ha trascendido en el tiempo y ha dado nombre a
Agrario es un documento surgido de las reflexiones de
los distintos pagos o unidades territoriales asociadas al
todos los investigadores del Proyecto PAGO y del Seminario
riego. La mayoría de estas divisiones se han mantenido
“El Patrimonio Agrario: razones para el reconocimiento
con mínimas alteraciones – agrupaciones o fragmenta-
cultural de los bienes agrícolas y ganaderos”, celebrado en ciones fruto de los cambios de propiedad–. Al igual que
Baeza en octubre de 2012, y organizado por la Universidad los caminos de conexión entre poblaciones, que tan sólo
Internacional de Andalucía. Se trata de un documento que han sufrido alineaciones o rectificaciones de los trazados
pretende identificar las claves para definir, caracterizar
y proteger el Patrimonio Agrario. La vocación de este
documento es internacional y por ello quedó registrado 2
Mapa topográfico de la ciudad de Granada y su término, 1819.
en los organismos internacionales con competencias en la Autor: Francisco Dalmau. Archivo Cartográfico y de
materia (ICOMOS, FAO, UNESCO, etc.) para que hagan suya Estudios Geográficos del Centro Geográfico del Ejército
esta declaración de intenciones. (ACEGCGE), Ministerio de Defensa de España. Nº plano 218.
Azucarera San Isidro. Una historia con futuro / 21
más importantes. Entre estas líneas de agua o de conexión
que surcan el territorio de la Vega aparecen representadas
en el plano de Dalmau arquitecturas tradicionales vincu-
ladas a los procesos agrícolas. Algunas de ellas como los
cortijos del Trevijano, de la Cartuja, el de San Antonio o
el de la Mona, se mantienen hoy con los mismos usos. En
total 138 cortijos y caseríos, 20 fábricas (de papel de estra-
za, pólvora, vidriado, tejas y ladrillo, o cal, entre otras) y
46 molinos (harineros y papeleros), junto a otras pequeñas
construcciones fueron recogidas en la leyenda del plano de
Dalmau. Estas arquitecturas se presentan dispersas por el
territorio de la Vega de inicios del siglo XIX, entre cultivos
de secano y regadío que muestran la riqueza territorial de
la época. Un paisaje heterogéneo en el que Dalmau dibujó
también la topografía y los tipos de arbolado (olivares, pe-
queños bosquetes irregulares e incluso viñas) que configu-
raban distintos parajes dentro de este ámbito.
En esencia, el paisaje de la Vega que retrató Dalmau
no dista mucho del paisaje actual que conocemos. En
él se identifican algunos de estos elementos que han
permanecido invariables en el tiempo y han originado
la estructura del territorio productivo: líneas de agua,
caminos, parcelaciones y algunas arquitecturas que con-
formaron el paisaje del siglo XIX y continúan haciéndolo
en el siglo XXI. La Vega que conocemos hoy, al igual que
la que vio el poeta Federico García Lorca, es un mile-
nario espacio agrícola de huertas, frondosas choperas,
◊ La Vega de Granada con los campos agrícolas
árboles frutales, plantaciones de cáñamo, lino, trigo, o y la fábrica Azucarera de San Isidro (2008).
maíz junto a algunas parcelas de tabaco que se resisten a Fotografía: Estudio JDS.
desaparecer. Lorca llamó a este paisaje su “primer asom-
bro artístico” y en él llevó a cabo una conexión sensible
con la naturaleza y el encuentro con toda la simbología ◊ Mapa topográfico de la ciudad de Granada y su
término (1819). Autor: Francisco Dalmau. Archivo
que estuvo presente en sus obras: la luna, el caballo, los
Cartográfico y de Estudios Geográficos del Centro
insectos, el agua, los pozos, la tierra, los sonidos oníri- Geográfico del Ejército (ACEGCGE), Ministerio de
cos del viento o de las hojas, los personajes: lavanderas, Defensa de España, nº plano 218.
viajeros ambulantes, mercaderes o gitanos. Los paisajes
de la Vega de Granada pervivieron en el poeta durante
toda su vida y fueron retratados en la poesía, la prosa y
las cartas que Federico García Lorca escribió desde su
infancia. Como aquella carta que envió a su amigo Mel-
chor Fernández Almagro desde Asquerosa – su pueblo
natal–, en junio de 1921 en la que reivindicaba su espíri-
tu más próximo a la naturaleza frente al tormento de la
ciudad: “Creo que mi sitio está entre estos ríos líricos y
estos chopos musicales que son un remanso continuado,
22 / Azucarera San Isidro. Una historia con futuro
porque mi corazón descansa de una manera definitiva y
me burlo de mis pasiones que en la torre de la ciudad me
acosan como un rebaño de panteras”.
De todas las vegas de España, la de Granada es la que
más elogios ha recibido de escritores, artistas y viajeros
desde los tiempos de la dominación musulmana hasta
nuestros días, que fueron capaces de crear un imagina-
rio colectivo en torno a la riqueza natural de este paisaje
atravesado por ríos y acequias que serpentean los cam-
pos agrícolas, y con enclave geográfico de gran singula-
ridad entre la topografía de las colinas de la ciudad y la
visión de las montañas de Sierra Nevada al fondo. Poetas
barrocos como Góngora o Lope de Vega incluyeron en
sus obras referencias a este paisaje agrícola retratando
la imagen rural de una Granada que tenía como protago- ◊ Casa con huerto (1923-25), Federico García Lorca.
nistas habituales la Alhambra o los cármenes del barrio
del Albaicín. Más tarde, José Zorrilla, ya en la época ro-
mántica, en su poema Corriendo van por la Vega, describía
la Vega del Genil repleta de nogales, olmos y alamedas.
La fascinación por la Vega quedó retratada también en
las vistas de la ciudad realizadas desde principios del si-
glo XV, dibujos más o menos ajustados a la realidad en
los que los autores intentaron plasmar el enclave pai-
sajístico con las técnicas y conocimientos de cada mo-
mento, mediante perspectivas que buscaban un punto
de vista elevado para ofrecer una imagen volumétrica
de su topografía. Entre ellas destaca la vista de Joris Ho-
efnagel datada en 1565 que representa el paisaje de la
Vega como un gran acuífero a los pies de la ciudad, o
el dibujo de grandes proporciones realizado por Anton
van den Wyngaerde en 1567 que presenta la ciudad y la
ruralidad del entorno circundante.
Pero la perspectiva más significativa que describe el
paisaje de la Vega de Granada fue realizada en 1853, en
pleno romanticismo, por el arquitecto francés Alfred
Guesdon. El dibujo de Guesdon es una vista aérea repre-
sentada desde el oeste que incluye en primer plano el
paisaje rural con los campos de cultivo y zonas de arbo-
lado que bordeaban la ciudad. El interés de esta repre-
sentación reside en que muestra con detalle el encuen-
tro de la ciudad y el paisaje agrario de la Vega. Lugares
intermedios en los que aparecen parques o jardines que
evidencian un intercambio de paisajes entre la ciudad y
el campo sin un límite establecido entre ambos. Una lec-
Azucarera San Isidro. Una historia con futuro / 23
tura actual del dibujo permite interpretar estos luga- El paisaje que introdujeron las plantaciones de re-
res de intersección como espacios de conciencia eco- molacha y las fábricas azucareras supuso la indus-
lógica y medioambiental. Por desgracia estos espacios trialización a gran escala de la Vega y jugó un papel
han desaparecido con los crecimientos especulativos fundamental en la configuración de la estructura
pero siguen siendo una referencia de interés para el territorial actual. Cuando decayó la producción del
desarrollo futuro de la ciudad y su entorno. lino a mediados del siglo XIX se implantó la remola-
cha como cultivo principal, un hecho que marcaría
La exploración de ciertos acontecimientos históricos no solo el paisaje agrícola sino la vida de toda la co-
en relación al paisaje de la Vega permite compren- marca a partir de la revolución remolachera promo-
der las transformaciones que han dado forma a este vida desde Granada y que tuvo repercusión en toda
espacio tal y como se conoce hoy día. La noción de España. Andalucía posee un conjunto patrimonial de
paisaje en la Vega está vinculada inevitablemente a fábricas azucareras con arquitecturas y medios tec-
la productividad agrícola. Se podría afirmar que es nológicos únicos en Europa debido a la proliferación
la consecuencia de las acciones provocadas por los de este tipo de cultivo, primero en el frente litoral,
procesos productivos y las arquitecturas que han entre Adra y Vélez Málaga a partir de la caña de azú-
transformado los cultivos (el lino, la remolacha y el car y, más tarde, en los terrenos del interior de la
tabaco) en productos manufacturados (telas, azúcar y región con el cultivo de la remolacha durante el siglo
cigarrillos). Cuando los ciclos productivos se agotan, XIX y buena parte del siglo XX.
las arquitecturas vinculadas a ellos se abandonan y
quedan como testimonios del pasado. Para recupe- Entre este conjunto de azucareras, el complejo de San
rar este paisaje es necesario realizar un registro del Isidro y el ingenio de San Juan (primera azucarera
territorio que permita identificar estos elementos de España, 1882) destacan de manera especial por el
asociados a la memoria del lugar y forman parte de interés tipológico de su arquitectura, diseño y plani-
su identidad como patrimonio agrario, así como los ficación, así como por sus valores estéticos –en ella
aspectos sociales y culturales que llevan implícitos. confluyen influencias centroeuropeas y británicas–,
Se trata de poner de manifiesto la relevancia cultural el carácter innovador y originalidad de los sistemas
de este patrimonio fértil para la sociedad a partir del tecnológicos y científicos, y los sistemas estructurales
reconocimiento del conjunto de bienes materiales e empleados. Junto a estos valores tipológicos, técnicos
inmateriales que componen el lugar, lo que permite y materiales de una época sin precedentes en el desa-
poner en marcha iniciativas para su protección. rrollo industrial y urbano de la ciudad de Granada,
cabe resaltar la relación que el conjunto industrial
El territorio de la Vega es resultado de un conjunto de mantiene aún hoy con el entorno de la Vega y su pai-
contingencias y de acciones que transforman la na- saje agrario, y el valor social como parte del registro
turaleza, un escenario de actividad en el que los ele- de las vidas de hombres y mujeres corrientes que pro-
mentos que lo configuran están vistos a partir de las porciona un sentimiento de identidad. La revolución
relaciones y experiencias que establecen entre ellos. de la industria azucarera y el cultivo de la remolacha
La noción del paisaje que existe en la actualidad no se tuvieron mucho que ver con la riqueza de algunas fa-
basa en la consideración de éste como un lugar pinto- milias granadinas y originó asentamientos urbanos
resco ni algo sublime como lo fue en el siglo XIX. Hoy para los trabajadores de las fábricas, como el barrio
consideramos la Vega de Granada como un conjunto de la Bobadilla junto a la Azucarera de San Isidro, que
de elementos diversos que aportan la energía a un lu- hoy perviven como barrios con entidad propia en el
gar y muestran el trabajo y la transformación ejercida entorno de la ciudad.
sobre la naturaleza, la historia y las posibilidades de
desarrollo o de intervención. Una sucesión de proce- La influencia de la industria azucarera en el desarro-
sos naturales y otros antrópicos que han tenido lugar llo urbano de Granada fue determinante para su mo-
en el transcurso del tiempo. dernización. Operaciones como la construcción de la
24 / Azucarera San Isidro. Una historia con futuro
◊ Vista de Granada desde la Vega. Sierra Nevada
al fondo (1855). Corografía realizada por Alfred
Guesdon para L’ Espagne a vol d’oiseau.
◊ Panorámica de Granada (1870), Jean Laurent
(composición de cinco imágenes). Muestra las
relaciones entre las colinas y el valle que dan forma a
la ciudad, así como el contexto paisajístico de la Vega
al fondo. A la izquierda, la colina de la Alhambra.
Azucarera San Isidro. Una historia con futuro / 25
Gran Vía de Colón en 1898, o también conocida como La puesta en valor del patrimonio agrícola de la
Gran Vía del Azúcar, fueron financiadas gracias a los Vega con proyectos de regeneración paisajística que
beneficios obtenidos con esta industria, transforman- impliquen la preservación del medio ambiente y su
do por completo la trama medieval que la ciudad aún paisaje, así como el aprovechamiento de las edifi-
conservaba en el centro histórico con calles abigarra- caciones industriales de un modo sostenible, son
das y pequeñas construcciones domésticas. El resul- buenas referencias para volver a imaginar la Vega.
tado fue una Granada con aires de modernidad en la Solo así se puede garantizar su supervivencia en el
que la Gran Vía se convirtió en la arteria principal del tiempo y la posibilidad de ser también parte de la
centro histórico y en un catálogo excepcional de la ar- historia futura de este lugar. Proyectos que puedan
quitectura ecléctica del primer tercio del siglo XX den- organizar de nuevo el territorio aprovechando los
tro del panorama urbano español y europeo. La ciudad recursos existentes, reciclando las arquitecturas in-
se transformó en una urbe muy avanzada, dotada de dustriales de interés y provocando unas relaciones
nuevos edificios e infraestructuras de movilidad, con más sostenibles y espontáneas entre el campo y la
una red de tranvías y trenes que conectaban la Vega ciudad. La intervención sobre este patrimonio agra-
con la costa y Sierra Nevada. Esta red de comunica- rio se ha convertido en una cuestión esencial para la
ciones que colonizó el territorio proporcionaba un gestión del territorio y de la propia sociedad, e im-
intercambio de materias primas y mano de obra, e plica el buen entendimiento entre el paisaje urbano
introdujo una novedosa dinámica sobre las prácticas de la ciudad y el paisaje agrícola de la Vega.
agrícolas existentes. Se podría afirmar que, sobre el
espacio agrícola tradicional, se superpuso una intensa Siempre se habla del patrimonio de la Alhambra en
explotación del suelo para obtener el máximo rendi- Granada desde el reconocimiento universal. Pero el
miento y beneficio económico. primer patrimonio que dio sentido a la ciudad fue
la Vega, origen de su asentamiento en el territorio
Las transformaciones agrícolas y los procesos producti- y cuya configuración paisajística ha determinado
vos que conllevan introducen cambios en el territorio el desarrollo urbano a lo largo del tiempo. El reen-
pero al mismo tiempo contribuyen a la preservación cuentro con la Vega nos ofrece la posibilidad de ser
del paisaje y generan oportunidades de desarrollo tan- modernos en nuestro propio tiempo y alinearnos
to en el ámbito agro-industrial como en los entornos con las estrategias de conciliación con la naturaleza
urbanos más próximos. Sin embargo, el modelo agrí- que se promueven hoy en día desde el parlamento
cola de la Vega que existe actualmente se encuentra en europeo. En este sentido, el futuro proyecto de la
situación de crisis fruto de una evolución mal contro- Universidad de Granada en la Azucarera de San Isi-
lada que ha roto la unidad continua y homogénea que dro puede ser un modelo de referencia para articular
representaba la actividad agrícola y su producción. El la historia pasada y futura de este territorio, y un mo-
espacio se encuentra fragmentado y amenazado por la tor de recuperación de los valores que han caracteri-
invasión del crecimiento urbanístico y el desarrollo de zado este paisaje.
nuevas infraestructuras viarias que han deshecho el
orden territorial de la explotación productiva. Quizás, Es importante entender la urbanización del suelo agrí-
como ya vaticinó el arquitecto Oriol Bohígas en un tex- cola de la Vega como un problema no sólo ecológico y
to sobre la ciudad que quedó recogido en la publicación medioambiental, sino de gran calado cultural, tenien-
del Manifiesto de la Alhambra reeditada en 1993: “la con- do en cuenta una perspectiva más artística y menos
fusión está en considerar la ciudad de forma indepen- científica de este ámbito como paisaje patrimonial.
diente a la Vega”. Interesantes palabras que permiten Tal y como afirma el arquitecto Charles Waldheim
reflexionar sobre la integración de este pulmón verde en Notes towards a history of agrariam urbanism, “poco
productivo en la vida de la ciudad a fin de restablecer se ha escrito sobre las implicaciones potencialmente
ese orden territorial histórico desaparecido. Un reto profundas del suelo agrícola para la estructura y la
para la planificación de la ciudad. forma de la ciudad” e incluso menos aún se ha inves-
26 / Azucarera San Isidro. Una historia con futuro
◊ Imagen aérea de la Vega de Granada (2016), Instituto
de Estadística y Cartografía de Andalucía. Vista del
entorno que rodea la Azucarera de San Isidro.
Azucarera San Isidro. Una historia con futuro / 27
tigado sobre el papel del proyecto arquitectónico en mentos preexistentes. Si algo podemos aprender de la
la consideración del paisaje agrario formando parte Vega es su capacidad para reciclar de manera espontá-
de la ciudad3. Es indispensable resaltar la importancia nea el propio paisaje y sus elementos, planteando una
del patrimonio agrícola para el futuro de la ciudad de relación natural entre las nuevas intervenciones que
Granada, trabajando en contigüidad con los elemen- han sido necesarias en cada una de las etapas producti-
tos y relaciones del territorio desde la arquitectura, y vas, y las infraestructuras o arquitecturas previas.
teniendo en cuenta las connotaciones culturales del
ámbito agrario y las referencias a su pasado y presen- El estudio del paisaje de la industria azucarera en la
te. El paisaje es identidad para la población. Desde esta Vega de Granada permite ofrecer un reconocimiento
perspectiva, la arquitectura y el urbanismo para el fu- global de los aspectos y elementos que singularizan
turo desarrollo de la ciudad surgen como una conti- y conforman dicho paisaje, así como las alternativas
güidad formal con el territorio y sus preexistencias, para gestionarlo de manera eficaz proyectándolo ade-
defendiendo la importancia que ejercen las transfe- cuadamente hacia el futuro. Desde la aparición de
rencias entre distintos tipos de paisaje para concebir conceptos como “patrimonio agrario” se superaron
el porvenir de los lugares y de los elementos que lo in- ciertos límites temporales que han permitido incor-
tegran. Cuestiones como la memoria, la arquitectura, porar la dimensión patrimonial de estos elementos y
la historia, las actividades productivas agrícolas y las plantear intervenciones que promuevan una reutiliza-
personas que habitaron este lugar, configuran la ima- ción comprometida con la conservación de la idiosin-
gen e idiosincrasia del paisaje de la Vega. Una amal- crasia del territorio.
gama de elementos diacrónicos, sugerente e intuitiva,
que permite la comprensión de este lugar utilizando
como hilo conductor la permanencia de todos ellos en El proyecto de futuro de la UGR en la Azucarera
la historia del territorio. San Isidro
Siempre ha existido una clara vinculación entre el ori- Hoy, un nuevo ciclo de transformación de la Vega co-
gen de las ciudades y la agricultura. La dependencia de mienza con la reconversión de la antigua Azucarera de
la naturaleza y los productos extraídos de sus tierras San Isidro en un eco-lugar. Un espacio de oportunidad
fue la razón que justificó la creación de los primeros para nuevos usos relacionados con la Universidad de
núcleos habitados que, con el tiempo, se convertirían Granada que pretende ser una actuación de referencia
en asentamientos urbanos. Una estrecha relación entre en cuanto a la sostenibilidad, a la convivencia con el
territorio y ciudad que se ha mantenido invariante en paisaje agrícola y al respeto profundo al entorno. De
los procesos evolutivos hasta la mitad del siglo XIX don- la misma manera que se vinculó en el pasado la téc-
de, la invención de la máquina de vapor y el comienzo nica con la agricultura para el desarrollo de la Vega,
de los procesos industriales, transformó las dinámicas este lugar puede convertirse ahora en un espacio de
del entorno rural. Sin embargo, las preexistencias agra- investigación que produzca nuevos pensamientos en
rias se han superpuesto e integrado en estos desarro- relación a la gestión del clima, del medioambiente y la
llos generando estrategias de asentamiento en relación ecología. El proyecto para el desarrollo de la azucarera
con las formas de cultivo y los parcelarios. Las transfe- de San Isidro aspira a convertirse en un espacio sos-
rencias agro-urbanas son un instrumento patrimonial tenible ejemplar que abandere la deseada integración
para el paisaje y permiten imaginar la ciudad futura entre el campo y la ciudad, mediante un programa en
mediante el reencuentro y la conciliación con los ele- continuidad con la identidad del lugar y una estrate-
gia de intervención que identifique prácticas exporta-
bles desde el ámbito agrario. El paisaje de la Vega aún
3
Charles Waldheim es arquitecto y urbanista, profesor está vivo y evoca siempre una mirada cultural y crea-
de Arquitectura del Paisaje y Director de la Oficina para la tiva capaz de imaginar y provocar nuevas experiencias
Urbanización de la Universidad de Harvard. de desarrollo social y ambiental.
28 / Azucarera San Isidro. Una historia con futuro
◊ Esquema del itinerario de la Acequia del Jaque
del Marqués en la Vega. Registro y catálogo de los
principales elementos del paisaje en torno a esta
acequia que han permanecido desde el mapa de
Francisco Dalmau de 1819.
Autor: Guillermo Soria Alonso.
Azucarera San Isidro. Una historia con futuro / 29
Las investigaciones que se están llevando a cabo desde en la contigüidad entre el pasado y el futuro que plan-
la Universidad en relación a la historia del territorio tean vínculos con la memoria del lugar. Se trata de
de la Vega, la recopilación de documentación y regis- concebir la recuperación del lugar a partir de la patri-
tro de los principales elementos de transferencia del monialización de aquellos elementos no considerados
paisaje agro-industrial y sus resultados permiten plan- como tales hasta ahora: una plantación de cultivo, un
tear con solvencia la transformación de este extenso árbol, una acequia, una infraestructura, un silo, una
ámbito en un parque de proximidad para uso y dis- calera, una chimenea, etc., pueden convertirse en el
frute de la comunidad universitaria, de los vecinos del punto de partida para construir una memoria super-
barrio de la Bobadilla y de la ciudad de Granada. Este puesta de la historia de la azucarera y de los elemen-
parque supone la reutilización de una extensa superfi- tos de un territorio en progreso.
cie del suelo agrícola que se encuentra entre la azuca-
rera, la ciudad y la Vega, en unas condiciones ecológi- La cuestión de fondo radica en determinar cómo debe
cas y medioambientales sostenibles. El reúso del suelo plantearse el desarrollo de este recinto industrial en
permite poner de manifiesto los valores del contexto relación con su pasado y con el territorio agrario e in-
agrario, los elementos que han permanecido a lo largo dustrial de la Vega, defendiendo la importancia que
del tiempo y las infraestructuras existentes que con- ejercen las transferencias entre distintos tipos de pai-
forman el paisaje de la industria azucarera en la Vega saje para concebir el futuro de los lugares y de los ele-
y constituyen la base de trabajo para el desarrollo del mentos que lo integran. Realizar una relectura de la
futuro parque ecológico. Estrategias de intervención Vega con intereses actuales que permitan definir un
que incorporan los recursos naturales y requieren mí- nuevo modelo de aprovechamiento y regeneración
nima energía de transformación territorial o arquitec- de este patrimonio agrícola.
tónica para convertir los antiguos espacios de cultivo
en los nuevos parques agrícolas de los ciudadanos. El paisaje que nos rodea se ha convertido en la actuali-
dad en el escenario de un conflicto en el que es necesa-
Aunque la remolacha dejó de cultivarse hace décadas rio reconciliar los valores que lo originaron con las ne-
(hacia 1980), muchos de los elementos que facilita- cesidades de crecimiento y desarrollo. La interrelación
ban los procesos productivos y fabriles permanecen entre la naturaleza y el artificio construido por el hom-
en esencia con más o menos cambios: chimeneas, na- bre forma parte de una síntesis entre ecología, técnica,
ves, torres alcoholeras, depósitos, silos, acequias, etc., industria y economía que confluye en los procesos de
constituyen hoy hitos en el territorio articulados en- desarrollo de la ciudad. La calidad de los paisajes rura-
tre apeaderos de tren, viarios de tranvías y caminos de les es fruto de proyectos realizados por sociedades que
conexión, y están a la espera de un proyecto que los supieron integrar una gestión adecuada de su paisaje.
ponga en marcha de nuevo. Desde esta perspectiva de Por ello, el futuro proyecto de la Universidad debe cen-
conciliación con los elementos de este paisaje cabría trarse en la búsqueda de mecanismos que permitan la
preguntarse: ¿hasta qué punto las antiguas infraes- transmisión de los valores del contexto patrimonial de
tructuras de paso de vagonetas elevadas sobre el terre- la Vega de Granada y de la azucarera a la sociedad pre-
no pueden ser las calles de circulación interna del fu- sente y futura, un capital cultural, ecológico y econó-
turo espacio universitario?, o ¿pueden los embalses de mico heredado del trabajo de generaciones anteriores.
agua transformarse en los nuevos espacios del paisaje
del recinto, los silos de remolacha reutilizarse como El proyecto de la Azucarera de San Isidro tiene vo-
estanques naturalizados para la depuración biológica cación de definir de nuevo el paisaje de la industria
con flora y fauna, o los patios de carboneras ser ocu- en la Vega como eje vertebrador de un novedoso de-
pados con plantación de frutales para disfrute dentro sarrollo ecológico y sostenible, y ser pionero como
del recinto, evocando los huertos históricos de mem- lo fue en su momento la industrialización del suelo
brillos que ocuparon los terrenos de conexión con el agrícola, con una modernidad hasta entonces desco-
ingenio de San Juan? Actuaciones todas ellas basadas nocida. Quizás entonces, como escribió Oriol Bohí-
30 / Azucarera San Isidro. Una historia con futuro
◊ Vista de la Azucarera de San
Isidro con los campos de cultivo
de la Vega de Granada, 1996.
Fotografía: Valentín García.
Azucarera San Isidro. Una historia con futuro / 31
gas, “volverá a reencarnarse ese don Alhambro (de
Lorca) que «amaba con ternura deshecha de coleccio-
nista todos los permanentes filtros mágicos de Gra-
nada, pero odiaba lo típico, lo pintoresco y todo lo
que trascendía a marcha castiza o costumbrismo»,
ese don Alhambro que «pasaba las horas muertas
ante un plano de la ciudad, soñando verla surgir de
nuevo con un acento propio en el mapamundi»”.
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32 / Azucarera San Isidro. Una historia con futuro
MOMENTOS
INDUSTRIALES EN LA
HISTORIA DE GRANADA
MANUEL TITOS MARTÍNEZ
El déficit industrial en la economía granadina actual correspondería en proporción con su población1. La
lamentable repercusión es que frente a los 26.417 eu-
La que desde 1833 es la provincia granadina, parte ros de renta por habitante que registraba la economía
central del antiguo Reino de Granada hasta esa fecha, española a esa fecha y los 19.530 de Andalucía, en
es un territorio que ha tenido una singular importan- Granada el PIB por habitante era de 18.887 euros, un
cia en el transcurso del tiempo. Desde la perspectiva 71,70 por 100 del conjunto nacional y dos puntos me-
de la historia política, las tierras del sureste peninsu- nos que el andaluz.
lar atrajeron a todas las civilizaciones del Mediterrá-
neo, particularmente la romana, de la que cada vez Si se analiza el origen de la producción por ramas de
existen más completos y valiosos vestigios, incluso actividad, puede comprobarse cómo la provincia de
dentro de la propia capital; durante la época islámica Granada se encuentra por encima de los datos relati-
fue sede de los reinos zirí y nazarí y fue distinguida vos al conjunto español en los apartados de Adminis-
tras la conquista cristiana con una de las institucio- traciones Públicas y otros conceptos asimilados (29,5
nes de gobierno, la Real Chancillería, desde donde se frente a 23 por 100), agricultura, ganadería, silvicultu-
gobernaba gran parte de reino. Artísticamente Gra- ra y pesca (7,1 frente a 2,9) y construcción (7,5 frente
nada cuenta con las mejores joyas del arte medieval a 6,3), mientras que se halla por debajo en lo que po-
musulmán existentes en Europa, con algunos de los drían considerarse ampliamente como servicios (51,9
más destacados ejemplos del Renacimiento construi- en España frente a 47,5 en Granada) y en industria,
dos fuera de Italia, lo más representativo del arte mu- energía y agua (16 frente al 8,4). En consecuencia, el
déjar y un conjunto realmente digno del barroco es- mayor diferencial de la economía granadina con la es-
pañol. Culturalmente Granada ha tenido también un pañola e incluso con la andaluza, se halla en el sector
papel muy relevante en el ámbito de la literatura, la industrial2, que en Granada se sitúa en el 8,4 por 100
música, la pintura y la escultura y en la transmisión al PIB, frente al 11,6 que representa en Andalucía y el
y ampliación del conocimiento a través de una insti- 16 por 100 en el conjunto español. Esa importante di-
tución tan destacada como la Universidad, a punto ferencia de 3,2 puntos con la economía andaluza y 7,6
de cumplir sus quinientos años de existencia con me- con la española es lo que viene a certificar el gran pro-
jor salud que nunca. blema de la economía granadina actual en la medida
en que, en general, el sector de la industria es el que
Cabría esperar que también desde la perspectiva eco- más valor añadido genera y el que mayor empleo crea.
nómica Granada hubiera mantenido un lugar rele-
vante en el conjunto de los territorios que conforman ¿Pero ha ocurrido siempre así? Podría pensarse que
la Península Ibérica pero, al margen de percepciones ese trata de un persistente problema histórico relacio-
subjetivas, una somera ojeada a los datos que ofrece el nado con la situación periférica en la que la provincia
Instituto Nacional de Estadística viene a mostrar que se encuentra, las dificultades orográficas de su terri-
la situación no es así.
1
Se utiliza el P.I.B. a precios de mercado y valor añadido bruto
La superficie de la provincia granadina equivale a un
a precios básicos por ramas de actividad: precios corrientes
2,48 por 100 de la totalidad de España pero su pobla-
por provincias y periodo. Instituto Nacional de Estadística.
ción es del 1,94 por 100. Es la consecuencia lógica de
Los datos del INE en millones de euros son los siguientes:
una estructura geológica mucho más montañosa que
la del conjunto peninsular pero, al menos, a este últi- España, 1.244.375; Andalucía, 19.530; Granada, 17.408.
mo porcentaje debería acercarse el valor de su produc- 2
En la clasificación actual del INE este apartado incluye
ción que, sin embargo, a finales de 2019, última fecha Industrias extractivas, industria manufacturera, suministro
para la que el INE ha publicado datos provincializados de energía eléctrica, gas, vapor y aire acondicionado,
cuando se escribe este texto (30-09-2022), apenas lle- suministro de agua, actividades de saneamiento, gestión de
ga al 1,40 por 100, medio punto menos de lo que le residuos y descontaminación.
Azucarera San Isidro. Una historia con futuro / 35
torio, la deficiencia histórica en las comunicaciones y de las moreras; la planta y su industria derivada llega-
la falta de iniciativa y de formación empresarial que ron a ser importantes desde el punto de vista arbóreo
ha relegado a la burguesía a un papel muy secundario y económico en varias zonas del reino nazarí, que vi-
frente a las profesiones netamente liberales. Sin em- vió entonces una época de esplendor. La destrucción
bargo si se mira con atención a la historia es posible de estos árboles estaba castigada con la obligación
encontrar en Granada periodos en los que la industria de sembrar diez nuevas plantas por cada una que se
constituyó un potente sector, que hizo que la economía cortase. Granada era entonces uno de los principales
granadina no solo no fuera la última entre las provin- mercados de seda del mundo y en las sederías del ba-
cias españolas sino que estuviera en el primer tercio del rrio de la Alcaicería se daban cita los principales mer-
ranking económico provincial, al menos en el pago de caderes de Europa: musulmanes, judíos, genoveses,
impuestos, que viene a ser un signo inequívoco de una venecianos y alemanes, como estudió en 1972 Manuel
situación global mucho más favorable desde esta pers- Garzón Pareja.
pectiva. Ello tuvo su origen, aunque no únicamente,
en el desarrollo de la industria del azúcar y es que los Un estudio de los registros parroquiales de Granada en
entornos de la cordillera Penibética han constituido un 1560 permite deducir que la población activa era en-
lugar privilegiado para la producción de azúcar de caña tonces del 60 por 100 de los cabezas de familia y que,
y de remolacha, dos plantas industriales con exigencias de ellos, el 41 por 100 eran artesanos, lo que denota
productivas muy distintas, cuyo cultivo y su traslación un elevado índice de producción secundaria. El reino
inmediata al sector industrial llegó a generar una pro- de Granada llegó a exportar 90.000 libras3 de seda en
funda transformación en la economía, el paisaje y la 1543 y 117.000 en 1562, a las que habría que sumar
sociedad de Granada. unas 19.000 libras más destinadas al consumo inte-
rior, cifras todas ellas nada desdeñables.
Las oportunidades industriales de la Vega de Granada
Sin embargo la expulsión de los moriscos y la consi-
Ello fue posible gracias a las características especiales guiente repoblación castellana, fueron reduciendo
de la Vega, o de las vegas de Granada, donde una feliz progresivamente el ámbito de producción de un cul-
combinación de tierras llanas, agua abundante y clima tivo tan especializado como la seda, que requería una
peculiar, generaron unas características productivas experiencia, una tradición, un mercado y un prestigio
que en relación con el entorno no han sido tan hostiles que no se podían improvisar, según constató Sempere
como en otras comarcas de la propia provincia. Aquí y Guarinos en una Memoria sobre las causas de la decaden-
pudo hallar el hombre una generosa respuesta al traba- cia de la seda en el Reyno de Granada (1806). Así, la seda y
jo y una satisfacción garantizada de sus necesidades ali- otros frutales tradicionales fueron dejando paso a los
menticias; pero la Vega permitiría algo más: una adap- cereales, los olivos, los viñedos y los pastos. En cual-
tabilidad a tipos de cultivos más especializados capaces quier caso, el arte de la seda, con sucesivos altibajos,
de alimentar históricamente una serie de industrias de se mantuvo vivo en Granada hasta principios del si-
transformación que, en ocasiones, han sido punteras a glo XIX, aunque recluido ya en estos últimos tiempos
nivel nacional, de manera que, desde muy antiguo se a la comarca alpujarreña en que la mala calidad del
puede hallar la presencia de uno o dos cultivos básicos, producto manufacturado granadino, la tala de los mo-
en muchas ocasiones de carácter industrial, a los que se rales, la pérdida de tradición, la ruptura del comercio
sumaron otros muchos que entraron en rotación y que, colonial y la competencia de otros mercados, hicieron
en ocasiones, permitieron la obtención de más de una decaer la actividad primero, para desaparecer poco
cosecha anual. tiempo después.
La industria de la seda, por ejemplo, introducida por
los musulmanes en la primera mitad del siglo XIII,
contó con un medio físico favorable para el desarrollo 3
La libra equivale a 0,454 kg.
36 / Azucarera San Isidro. Una historia con futuro
Otras plantas e industrias textiles tuvieron también en
Granada un notable desarrollo desde el comienzo de la
crisis de la seda, como sucedió con el lino, primero, y
con el cáñamo, más tarde, profusamente difundidos en
la Vega y en las Hoyas de Guadix y Baza, con sus corres-
pondientes e importantes industrias de cordelería y ve-
lamen, especialmente en el siglo XVIII, sustituyendo a la
seda como planta industrial. Ambos cultivos alternaron
su producción con otro de gran necesidad, como era el
trigo. Existen noticias de la plantación de lino y cáñamo
en la Vega de Granada desde comienzos del XVII, pero
su cultivo florecería como consecuencia de las reformas
económicas de los Borbones en el siglo XVIII, su preo-
cupación por promover el desarrollo de la industria na-
cional y por la potenciación de la escuadra y de la flota
españolas para garantizar un mayor poder naval y una
mejor conexión con las tierras americanas.
A estos proyectos obedeció la creación de la “Compañía
Real de Granada”, constituida por real cédula de 6 de
abril de 1747 con un capital de 500.000 pesos distri-
buido en acciones de 200, con el propósito de incre-
mentar la industria local y favorecer el comercio con
las Indias. La seda, industrialmente ya en declive, fue
sustituida por el lino y el cáñamo como nuevas opor-
tunidades. La mayor parte de la producción de estas
dos últimas especies se venía vendiendo hasta ese mo-
mento en rama, ante la creencia de que poseían una
mala calidad para la confección de tejidos, facilitando
con ello la introducción de manufacturas extranjeras.
La Compañía se propuso manufacturar localmente la
producción de lino y de cáñamo con miras a su utili-
zación para el velamen de la marina, coincidiendo con
los objetivos de crecimiento de la política naval del mi-
nistro Patiño. Y a la actividad de la Compañía se unió
la de numerosas pequeñas fábricas de velas y corde-
les, entre las que descolló la de lonas de los hermanos
Gómez y Moreno, encauzadora de la industria lonera
granadina desde 1773. No es sorprendente, en este sen- ◊ Fábrica de sedas de Ugíjar hacia 1975.
tido, que la primera actividad en Granada de una de
Turismougijar.es
las sagas de banqueros más estables de la ciudad, los
Rodríguez-Acosta, fuera precisamente un negocio de ◊ Acción de la Compañía Real de Granada, 1747.
cordelería establecido en torno a mitad del siglo XVIII y Fondo MTM
que fue sobre la base de ese negocio cómo se iniciaron
en la actividad financiera hacia 1830, cuando el mismo ◊ Casa de la Lona a finales del siglo XIX.
había empezado a decaer. Existía entonces en Grana- Fondo Ideal
Azucarera San Isidro. Una historia con futuro / 37
da una Comisión para el acopio de productos para la La recuperación de la industria azucarera: de la
marina de guerra, Granada abastecía por privilegio caña dulce a la remolacha
real el arsenal de Málaga y el cultivo de plantas tex-
tiles se extendió ampliamente por la Vega de manera Pero Granada, sabia en adaptaciones productivas, sus-
que su producción pasó de 30.000 arrobas4 en 1780 a tituyó estas plantaciones por un nuevo cultivo, total-
más de 200.000 en 1794. mente desconocido en España, que se iba a convertir
pronto en un importante protagonista histórico: la
En 1777 trabajaban en Granada en la fabricación remolacha, un producto que no podía tener otro des-
de lonas unas 1.500 personas, la producción era de tino que su conversión industrial en azúcar, en cuya
300.000 varas5 anuales y en la Vega de Granada ha- obtención los granadinos tenían una experiencia de
bía 24.000 marjales6 dedicados al cultivo de lino y siglos a través de la caña dulce cultivada en las vegas
47.000 al cáñamo, que producían anualmente 72.000 del litoral.
y 210.000 arrobas respectivamente.
Los antecedentes azucareros de la provincia de Granada
Sin embargo, la crisis de la marina española tras la hay que remontarlos, por lo menos, hasta el siglo XII,
desgraciada batalla de Trafalgar en 1805, el caos eco- fecha en la que los árabes introdujeron en la región el
nómico producido por la Guerra de la Independen- cultivo de la caña dulce, adquiriendo un desarrollo tan
cia y la pérdida de las colonias, con la consiguiente considerable que a principios del siglo XV Motril conta-
interrupción del tráfico mercantil americano, arrui- ba con catorce fábricas que expedían al comercio más
naron el cultivo de las fibras duras, cuyo declive se de tres millones de arrobas de azúcar. La conquista de
consolidó en las décadas siguientes con la sustitución Granada no supuso una quiebra inmediata del sistema,
de la vela por el vapor en la navegación y ocasionó gracias a la protección que se dispensó a los musulma-
el colapso de la industria del velamen y de la corde- nes de Motril y Salobreña que se convirtieran a la fe
lería en Granada. No obstante, la producción de estas católica, con idea de conservar el cultivo de la caña y
plantas siguió formando parte, aunque con mucha la fabricación de su preciado producto derivado. Pero
menor intensidad, de las rotaciones de cultivo en la la expulsión posterior de los moriscos constituyó un
Vega hasta los años sesenta del siglo XX. duro golpe para la producción y las fábricas se vieron
reducidas a la mitad a finales del siglo XVII, decadencia
La lana, sin embargo, el producto natural más apto a la que contribuyó también de manera considerable la
para los tejidos finos, que tanto haría progresar la introducción del cultivo de caña en las Antillas, donde
economía del Reino Unido, por ejemplo, no alcanzó el bachiller Gonzalo de Velosa instaló a finales del siglo
en Granada la importancia que tuvieron las otras tres XVI el primer “trapiche” o “ingenio” con operarios lle-
hilaturas, aunque a finales de siglo XVIII había en vados de las Islas Canarias.
Granada 680 talleres que labraban 89.402 arrobas de
lana y daban trabajo a 3.334 personas. Tampoco el A finales del siglo XVII la producción granadina de
esparto tuvo en Granada la importancia que logró azúcar de caña no pasaba de las noventa mil arrobas
en Almería, desde donde se exportaba en cantidades de azúcar, que fueron decreciendo aún más a lo largo
importantes al Reino Unido para la fabricación de pa- del siglo XVIII en que las fábricas quedaron reducidas
pel. Y sí lo tuvo, lógicamente la molinería para la que a cuatro, debido a la imposición de un mismo trata-
una provincia tan montañosa ofrecía facilidades que miento fiscal que a los azúcares americanos, con lo
fueron aprovechadas. que la producción agrícola costera se fue orientando
cada vez más hacia el algodón y la vid para la obten-
ción de pasas. En las últimas décadas del siglo XVIII
4
La arroba equivale a 11,50 kg. se consumó la ruina del cultivo de la caña y de buena
5
La vara equivale a 0,84 centímetros. parte de los ingenios existentes, con lo que parecía li-
6
El marjal granadino equivale a 528,42 metros cuadrados. quidarse para siempre un sector que venía sufriendo
38 / Azucarera San Isidro. Una historia con futuro
◊ Imagen aérea de la fábrica de azúcar Nuestra Señora del
Rosario, en Salobreña, hacia 1960.
Fotografía: Torres Molina.
Azucarera San Isidro. Una historia con futuro / 39
sensibles altibajos desde el siglo XVI, pero que aún no y fomentaron la necesidad de buscar otras fuentes de
había perdido su condición de cultivo característico aprovisionamiento que, dada la limitación física que te-
de las vegas litorales desde la época islámica. A me- nía la producción cañera, no podían venir de otro sitio
diados del siglo XIX apenas si había 8.000 marjales más que de la remolacha.
dedicados a la plantación de caña en la costa granadi-
na y una sola fábrica en funcionamiento, la de Javier Justamente en 1878, año en que se firma en Cuba la
de Burgos, capaz de una molienda diaria de dos mil Paz de Zanjón con los independentistas cubanos, la
arrobas de caña y una producción anual de nueve mil Sociedad Económica de Amigos del País de Granada,
arrobas de azúcar. en cuya provincia, como se ha dicho, había una anti-
gua tradición de producción de azúcar, constituyó una
Pero desde entonces, el agotamiento del ciclo algodo- comisión para estudiar las posibilidades de implantar
nero por la competencia del producto norteamericano el cultivo de remolacha en la Vega de Granada; a la
una vez terminada la Guerra de Secesión, las alteracio- misma pertenecieron Benito Ventué, quien en 1885
nes producidas en los mercados mundiales del azúcar, publicó un informe sobre la regeneración agrícola de
las profundas transformaciones tecnológicas vincula- la Vega, Juan Ramón La Chica y Juan López-Rubio, far-
das a la máquina de vapor y las singularidades de la macéutico que desde 1874 venía realizando ensayos de
política comercial y fiscal española, provocaron una producción de remolacha en su cortijo de La Viña del
coyuntura propicia para el cultivo de la caña que vio municipio de Cúllar Vega y que pronto se convertiría
renacer el sector con la construcción nada menos que en el más importante promotor local de esta. La comi-
de 25 fábricas de azúcar entre 1846 y 1936 provocando sión nombrada por la Sociedad Económica distribuyó
un cambio agro-industrial muy rápido y de efectos in- semilla entre 152 labradores de 48 pueblos distintos y
tensos y duraderos en la esfera local. Pero desde 1903 el su informe final no dejaba lugar a dudas: el suelo y el
sector experimentaría un importante desmantelamien- clima eran favorables al cultivo, y el rendimiento por
to industrial y una sustancial reducción de la superficie hectárea y la riqueza sacarosa de la remolacha obtenida
cultivada de la que las tierras costeras no se recupe- eran satisfactorios, de manera que las previsiones sobre
rarían hasta la década de los años cincuenta del siglo las consecuencias positivas que podrían derivarse de la
XX; el techo productivo se alcanzó en 1969 con 245.000 implantación del cultivo de la remolacha eran buenas.
toneladas de caña; desde entonces se experimentó una
disminución progresiva, estabilizándose en torno a las En una sorprendente apuesta generalizada de la bur-
80.000-100.000 toneladas producidas y unas mil hectá- guesía granadina por el azúcar, que será analizada de-
reas cultivadas y hoy, lo que para unos es una evidencia talladamente en otros capítulos de este libro, las vegas
de atraso económico y despilfarro de agua, para otros del interior se sembraron de remolacha y en nume-
constituye una alternativa económica y ecológica que rosos lugares, principalmente en la Vega de Granada,
puede convivir con los nuevos aprovechamientos. comenzaron a erigirse fábricas de azúcar, de las que
llegaron a funcionar veinte; la primera, el Ingenio
Sin embargo, la mayor transformación de la agricultu- de San Juan en 1882; la última en ponerse en funcio-
ra y la industria granadinas ocurrida en el devenir his- namiento, Nuestra Señora del Rosario de Salobreña,
tórico estuvo relacionada con el cultivo de la remolacha inició sus actividades en 1959; hoy, ninguna de ellas
y la consiguiente obtención de azúcar procedente de la queda en funcionamiento. Seis cerraron entre 1903 y
misma. En realidad era una producción conocida des- 1904, fruto de la primera concentración del sector de
de comienzos del siglo XIX, que había experimentado la mano de la Sociedad General Azucarera, de la que
un particular desarrollo en Francia, aunque en España, se hicieron accionistas gran parte de los industriales
gracias al suministro del azúcar antillano, no había te- granadinos aportando sus fábricas para que fueran ce-
nido ninguna implantación. Sin embargo el comienzo rradas algunas de ellas; las restantes, escalonadamente
de los conflictos independentistas en Cuba (Guerra de desde entonces hasta la campaña de 1983-84 en que
los diez años, 1868-1878), complicaron el suministro cerró la última: la de San Isidro; superproducción, pri-
40 / Azucarera San Isidro. Una historia con futuro
◊ Fuente de los Gigantes en el Paseo de
la Bomba frente a la fábrica de Azúcar
San José, 1905.
Fondo C. Sánchez.
◊ El Puente del Hacho en
Guadahortuna-Alamedilla
en construcción, 1896.
Fondo C. Sánchez.
Fot. Garzón
Azucarera San Isidro. Una historia con futuro / 41
mero, competencia externa, disminución de los rendi- constatar que en 1874, concluida la línea de ferro-
mientos medios, descenso del precio de la remolacha carril entre Loja y Salinas que provocó diez años de
y disminución en la producción de ésta, marcaron el demoras constructivas y administrativas, Granada
declive de un producto agrícola y de una industria que había quedado unida a la red ferroviaria andaluza
había transformado profundamente la sociedad y la y nacional a través de la Compañía de Ferrocarriles
economía granadinas. Andaluces. Tras aquel primer enlace, a comienzos
del siglo XX la Compañía de Ferrocarriles del Sur
La introducción del cultivo de la remolacha azucare- de España tenía en construcción dos líneas más: la
ra constituyó una auténtica revolución en el campo de Almería a Linares, con su derivación de Moreda
granadino: se expandieron los regadíos, que pasaron a Granada, y la de Guadix a Murcia, que completa-
de 63.331 hectáreas a 105.371 entre 1858 y 1904 en el rían sus destinos en 1904 y 1907, respectivamente.
conjunto de la provincia, se produjo la implantación Y aunque la red llegó tarde a Granada, no cabe duda
generalizada de los abonos químicos y la reducción de de que las cosas comenzaron a cambiar en el ámbi-
los barbechos, ya escasos de por sí en la Vega, como to de las comunicaciones provinciales a comienzos
consecuencia de un nuevo sistema de rotación. del siglo XX y las expectativas de mejora eran reales
tanto para las comunicaciones humanas como para
Y como conclusión, la revolución del azúcar transfor- las exportaciones de dos productos que serían sus
mó Granada y su comarca colindante desde el punto de principales beneficiarios: el azúcar de la Vega y de
vista de las comunicaciones, el urbanismo, el paisaje, Guadix y el hierro del Marquesado.
la economía y la sociedad. De acuerdo con los datos
aportados por González, Núñez y Piñar, entre 1885 y La historia muestra que son raros los parajes del pe-
1903 se inscribieron en el registro mercantil de Grana- rímetro provincial que no conocen testimonios de
da 280 nuevas sociedades entre las que hay que incluir actividades extractivas que se remontan a un pasado
fábricas de sacos, abonos, tejidos, fundición, conservas, bastante lejano. Fue una minería a pequeña escala que
electricidad, telefonía, construcción y transportes. en el siglo XIX sufre un salto cuantitativo importante,
primero de la mano del plomo (sierras de Lújar, Baza,
Manuel Martín Rodríguez, el más importante estudioso Gor, Sierra Nevada, Almijara, Alhama, Loja, Monte-
de la cuestión a través de un par de libros memorables frío...) y desde finales de siglo, como consecuencia
y otros múltiples trabajos, ha afirmado que aquellos de las posibilidades de exportación que representaba
primeros años de azúcar representaron una auténtica la llegada del ferrocarril, del hierro (Alquife); ambos
edad de oro para la economía granadina, “no sólo por minerales marcan dos etapas y dos estadios perfecta-
el valor añadido generado, sino por el número y cali- mente diferenciados en las bases financieras, técnicas
dad de las iniciativas empresariales de todo tipo que se y sociales de la industria minera en la provincia. Com-
acometieron, por el desarrollo de sus infraestructuras plementariamente, el oro, la plata, el cinc, el azogue o
de transporte, por el positivo papel que desempeñó el el mercurio fueron temporalmente también objeto de
sector público y por el peso que adquirió [Granada] en interés y de explotación.
el conjunto de la economía nacional”.
El relevo del plomo por el hierro, significó pasar del
Algunos cambios asociados a la revolución indus- minifundio minero a la gran explotación controlada
trial del azúcar por capitales extranjeros, con intereses muy alejados a
la comarca donde se realizaba la explotación, que im-
Los cambios más destacables se produjeron en las pusieron nuevos sistemas de producción y de organi-
comunicaciones y en la construcción. Dejando al zación del trabajo. En ningún caso estas explotaciones
margen las transformaciones urbanas (construcción dieron origen a la instalación de industrias de trans-
y red de tranvías) y sociales, que son objeto de tra- formación de los recursos extraídos, que se exporta-
tamiento en otros capítulos de este libro hay que ban tal cual salían de las minas.
42 / Azucarera San Isidro. Una historia con futuro
En 1965 la provincia de Granada alcanzó el primer puesto
entre las españolas en producción de hierro, lugar que
mantuvo ininterrumpidamente durante un cuarto de si-
glo; sin embargo, el hierro español no disfrutaba ya de la
posición de privilegio de que gozaron las explotaciones
vizcaínas en los mercados internacionales entre 1871 y
1914 y que tanto contribuyó a la transformación del País
Vasco. El impacto de los elevados costes de transporte,
que suponía una importante desventaja estructural; el
problema de las aguas en una minería que operaba a cielo
abierto; algunas dificultades inherentes a la naturaleza
química y física del mineral, con importantes impurezas
alcalinas y su acusada friabilidad (facilidad para desmenu-
zarse) que limitaban y penalizaban su comercialización,
la caída de precios en el mineral, el descenso en las ven-
tas debido a las regulaciones de la industria siderúrgica...
son otros tantos problemas con que tropezó la minería
de Alquife que de casi dos mil empleos en 1916, a finales
de los años sesenta descendió a 400 y bajó de los 300 a
comienzos de la década de los noventa, tras un cambio de
propiedad ocurrido en la mina, que llevó a una paraliza-
ción total de las explotaciones a comienzos de 1999, que
ahora se están intentando recuperar.
En lo que se refiere a la producción de electricidad, la
provincia de Granada encontró relativamente buenas
condiciones naturales, financieras y de mercado para
iniciar la electrificación, en una amplia serie de inicia-
tivas dispersas que facilitaron su arraigo y primeros pa-
sos. Pero más tarde, la evolución del sector en el sen-
tido de la integración y la necesaria diversificación de
la producción y de los consumos, se vio dificultada por
los mismos factores que la habían configurado desde el
principio. La falta de una industria consumidora en gran
escala, de ferrocarriles importantes y de grandes ciuda-
des, determinó un bajo dinamismo de la demanda que
le impidió consolidarse como un polo empresarial im-
◊ Explotación a cielo abierto de la Cía. Andaluza de
portante a escala nacional. Así, la pervivencia del siste- Minas en Alquife, 1980.
ma de electrificación hidráulica en pequeña escala debe Fondo A. Cohen.
entenderse como una muestra del escaso dinamismo de
la economía provincial, que durante muchas décadas no ◊ Estado actual de la mina de la Compañía Andaluza
necesitó sistemas eléctricos más complejos y potentes. en Alquife.
Cuando el salto de escala resultó inevitable a mediados Fot. MTM
del siglo XX, el sector eléctrico provincial se encontró
◊ Acción de la Compañía Electrica Sierra Nevada, 1918.
ante una integración regional en la que no pudo conser-
var el protagonismo. Fondo MTM
Azucarera San Isidro. Una historia con futuro / 43
El tabaco como alternativa La herencia: una lánguida industria de trasformación
La crisis de la remolacha se solventó para los agricul- La Vega de Granada ha tenido que experimentar una
tores de las vegas del interior con la introducción a nueva transformación, fortaleciendo el cultivo de al-
partir de 1924 de un nuevo cultivo, el tabaco, que, gunos productos históricos que habían formado parte
además de muy rentable, se adaptaba a las estructu- del sistema de rotación introducido por la remolacha
ras de pequeña propiedad que han caracterizado a y el tabaco, como los cereales (trigo y maíz) o la patata.
la agricultura granadina. El tabaco, como ha estu- En 1970 los cereales ocupaban ya el 52 por 100 de la
diado Luis González Ruiz, conocido de antiguo pero superficie de regadío con 12.396 hectáreas y la patata
no permitido por su carácter estanco, cambió el ré- se acercaba al 10 por 100. Simultáneamente se fueron
gimen económico y cambió el paisaje de la Vega; las buscando otros aprovechamientos nuevos como fue
chimeneas fueron sustituidas por los secaderos, pero la introducción del cultivo de árboles de crecimien-
el nuevo cultivo, contratado previamente, de venta to rápido, entre ocho y diez años, principalmente las
asegurada y a precio conocido, no aportó los efectos choperas, en las márgenes húmedas, orientadas a la
multiplicadores en el sector industrial que había sido fabricación de tableros, cerillas, palillos, embalajes
capaz de promover el cultivo de la remolacha. y mobiliario, hasta el punto de ser este ámbito uno
de los tres grandes productores de madera de chopo
En 1935 se cultivaron en Granada 1.482 hectáreas de en España, lo que ha dado origen a una industria de
tabaco (35,46 % del total nacional), que aportaron un transformación de cierta importancia a nivel local.
valor final de 5,5 millones de pesetas (el 46,29 % del
valor nacional). Granada llegó en algún momento a También la ganadería vacuna en régimen de estabu-
producir el 70 por 100 de la cosecha nacional de taba- lación para la obtención de leche se convirtió en una
co, en la provincia llegó a haber hasta 17.000 hectáreas opción con explotaciones incluso de gran tamaño, que
dedicadas a su cultivo y la comarca de la Vega aportaba se completaron con granjas para la producción de por-
las nueve décimas partes de esa producción total. cino y de aviar. La constitución de la empresa láctea
Uniasa-Puleva en 1957 es un buen ejemplo de esa im-
Desde principios de los sesenta, mejores calidades y portancia. Simultáneamente, algunos cultivos arbó-
rendimientos de otros lugares fueron imponiéndose reos han experimentado también un cierto progreso,
sobre la producción granadina que, a pesar de su in- como pueden haber sido algunas especies de frutales
dudable importancia económica y social, no consiguió (peral, manzano, cerezo, ciruelo y melocotonero, por
generar en Granada una actividad secundaria, porque orden de importancia) y, sobre todo, el olivar; baste
otras ciudades andaluzas como Sevilla o Málaga acapa- decir que, a finales del siglo XX, la Vega era la comar-
raron el proceso de transformación industrial. ca granadina que más aceituna molturaba, con un
promedio superior a la tercera parte del total de la
Con posterioridad, la competencia interior de la pro- producción provincial, por encima de comarcas tan
ducción extremeña, la preferencia por las labores tradicionales para ese cultivo como Iznalloz o Monte-
norteamericanas y las campañas contra su consumo frío. También en el ámbito de la hortofruticultura se
condenaron al tabaco a ser una producción residual han producido innovaciones adaptadas a las nuevas
y ya en 1970 el cultivo del tabaco ocupaba tan sólo condiciones del mercado, con la producción de habas,
1.430 hectáreas, el 6 por 100 del regadío de la Vega, ajos, cebollas o espárragos, destinados a su consumo
prácticamente lo mismo que la remolacha en ese mo- directo o a su transformación industrial. Finalmente,
mento, productos ambos en franca regresión. la vid ha tenido algún crecimiento, ligado al consumo
de mesa y a una mejora de la calidad de los vinos obte-
nidos que han ido abriéndose paso lentamente. Todo
ello, como ha constatado Francisco Aguilera, en una
permanente lucha contra el asfalto y el hormigón y a
44 / Azucarera San Isidro. Una historia con futuro
◊ Tranvía de Sierra Nevada y Central
Eléctrica del Castillo. 1925.
Fot. Roisín
◊ Central eléctrica de Pinos Genil.
Fondo MTM
Azucarera San Isidro. Una historia con futuro / 45
la conversión de parcelas cultivables en eriales, como subvención obtenida por las empresas andaluzas en
áreas generalmente a la espera de su transformación dicho periodo; todos los porcentajes quedan bastante
en zonas residenciales o industriales. lejos del peso que en esa etapa tenía Granada en Anda-
lucía en relación con su población, que se situaba en
La economía granadina era excedentaria de mano de torno al 12 por 100.
obra y con ella se nutrieron las nuevas áreas indus-
triales de Cataluña, el País Vasco y otros países como Ninguno de aquellos intentos sirvió para transformar
Francia, Alemania o Suiza. No existía impulso inter- la estructura del sector industrial granadino, basado
no y los estímulos externos no llegaban a Granada. El en la pequeña industria agroalimentaria y en la cons-
Instituto Nacional de Industria participó en Granada trucción, ni en lo que se refiere al aumento del valor
de manera directa en una sola actividad: la creación relativo de la producción, ni en la modificación del
de la Empresa Nacional de Celulosas de Motril, auto- carácter minifundista de las empresas.
rizada por Decreto de abril de 1956 y constituida en
mayo de 1957 con capital íntegramente suscrito por el Sin duda que el incremento de la hortofruticultura,
INI, para producir celulosa y papel a partir de bagazo que en la economía granadina ha sido paralelo al que
de caña de azúcar; en 1965 su producción ascendía a ha tenido lugar en la andaluza, podría haber favore-
11.700 toneladas de pasta celulósica, equivalentes al cido el crecimiento de la industria agroalimentaria.
13,6 por 100 de la pasta producida por el INI y al 2,17 Confirmando esta posibilidad, es sintomático que
por 100 de la producción nacional. han sido las industrias agrarias -textiles y alimenta-
rias- las que han marcado los antecedentes históricos
Por otra parte, dentro de las previsiones del segundo de la provincia y las únicas de mediana importancia,
Plan de Desarrollo, en 1969 se concedió a Granada un en el segundo de los casos, que han logrado mante-
Polo de desarrollo Industrial, pero ni la ayuda del Esta- nerse tras las últimas crisis, conservando algunas peso
do se materializó, ni la inversión privada hizo acto de importante a nivel nacional (Aguas de Lanjarón, Pule-
presencia, con lo que la vigencia de las ayudas al Polo va, Alhambra, Dhul), aunque con cambios totales en
terminó cuatro años antes de lo previsto y del mismo la propiedad y accionariado.
se obtuvo tan sólo la construcción del Polígono Indus-
trial de Juncaril y la instalación en el mismo de 28 Ello confirma la existencia de una especialización en
empresas con una inversión de 3.909 millones de pese- una actividad de elevado valor añadido, que podría ha-
tas que daban trabajo a 622 personas, aunque muchas berse difundido más de la mano de ese incremento de
de estas empresas lo único que hicieron fue cambiar la hortofruticultura. En realidad no ha ocurrido así
de localización, al olfato de los beneficios fiscales y de y a las adaptaciones necesarias que han tenido lugar
las ventajas organizativas que se derivaban del asenta- en el sector agrario no han correspondido otras en la
miento en el nuevo polígono industrial. misma dirección en el sector industrial, que sí ocurrie-
ron en el pasado, de manera que dicha producción ha
Algo parecido sucedió con los proyectos adscritos de ser vendida como producto agrario a empresas de
al Gran Área de Expansión Industrial de Andalucía. Murcia, Valencia y Cataluña, que son las que proceden
Entre 1977 y 1985 se presentaron en Granada 191 a su transformación industrial.
proyectos por un importe total de 18.788,5 millones
de pesetas y una previsión de creación de empleo de Como conclusión final se puede afirmar que los periodos
3.901 puestos de trabajo; las cifras granadinas repre- de desarrollo industrial han estado ligados en Granada a
sentan el 9,16 por 100 de los proyectos presentados las transformaciones que se han producido en el sector
en Andalucía, el 5,4 por 100 de la inversión y el 7,88 agroalimentario y así, se puede hablar de la época de la
por 100 del empleo; la subvención concedida ascendió seda (siglo XVI), del lino y del cáñamo con sus correspon-
a 2.488 millones de pesetas, equivalentes al 13,24 por dientes industrias de cordelería y velamen (siglo XVIII)
100 de la inversión realizada y al 6,55 por 100 de la y del azúcar (siglo XIX y XX). Sin embargo, los últimos
46 / Azucarera San Isidro. Una historia con futuro
◊ Molino en el Barranco del Poqueira, 1903.
Fondo MTM
◊ Publicidad del Balneario y Aguas de Lanjarón,
hacia 1950.
Fondo MTM
Azucarera San Isidro. Una historia con futuro / 47
ciclos agrarios no han dado origen a un movimiento de
respuesta en el sector industrial; así sucedió con el taba-
co y, en gran medida, está ocurriendo en la actualidad
con la hortofruticultura, de manera que en la actuali-
dad el sector industrial aporta tan sólo el 8,4 por 100
de la producción provincial, aproximadamente la mitad
que en el conjunto nacional, constituyendo realmente el
gran déficit de la economía granadina.
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48 / Azucarera San Isidro. Una historia con futuro
EL AZÚCAR DE REMOLACHA
EN GRANADA, 1882-1904
MANUEL MARTÍN RODRÍGUEZ
La remolacha azucarera, respuesta a una crisis agra- fue del farmacéutico Juan López Rubio, que en 1874
ria en la Vega de Granada había comenzado a hacer ensayos de su cultivo en su
cortijo de La Viña en la Vega de Granada. Cuando sus
En un libro clásico sobre la agricultura granadina de experiencias fueron satisfactorias, interesó en ellas
finales del siglo XIX, Morell y Terry señalaba cómo en- a la Real Sociedad Económica de Amigos del País de
tre los cultivos de la Vega de Granada, unas 20.000 Granada, que nombró una Comisión para estudiar la
hectáreas de regadío, el cereal conservaba aún su posibilidad real de este cultivo en la provincia de Gra-
posición hegemónica en una alternativa tradicional, nada, como venía haciéndose en Europa desde hacía
en la que había hecho ya su aparición, tímidamente más de medio siglo con excelentes resultados, distri-
todavía, la remolacha azucarera. Con explotaciones buyendo para ello semilla de distintas variedades en-
minifundistas, con bajo nivel de mecanización y con tre 152 labradores de 48 pueblos de la provincia, 32
escasez de abonos y estiércol, los rendimientos eran de ellos de la Vega. López Rubio, el que más semilla
muy bajos. La siega se hacía a mano y aún continuaba recibió, sembró quince marjales, obteniendo 4.200
utilizándose el trillo egipcio para la trilla, sustituido arrobas de remolacha, con rendimientos entre 300 y
muy lentamente por el de eslabones y, muy excepcio- 500 arrobas por marjal. Con las remolachas recogidas
nalmente, por la trilladora de vapor Ransomes. El du- se hicieron ensayos en el laboratorio de la Compañía
que de Wellington, en su finca de Illora, y José Genaro de Fives Lille de París y en el del propio López Rubio,
Villanova, en sus fincas de Gojar y Gabia Grande, uti- que dieron resultados positivos, con unos rendimien-
lizaban el vapor en sus fábricas de aceite y de harinas, tos en azúcar aceptables.
y Eduardo Roca empezaba a construir maquinaria y
utillaje agrícola en sus talleres de fundición La Grana- El Ingenio de San Juan, primera fábrica de azúcar de
dina. Sin poderse ampliar ya la superficie cultivable, remolacha de España
completamente agotada, sin un cultivo hegemónico
rentable, como lo habían sido el lino y el cáñamo has- Juan López Rubio, de Alájar (Huelva), había llegado a
ta la pérdida de las colonias, y con una población un Granada en 1854, a los 25 años, con quien había sido
50 por 100 más alta que entonces, la Vega había caído su jefe en la Farmacia del Hospital General de Ma-
en una profunda crisis y buscaba una solución, que drid, Rafael Sáez Palacios, al obtener este la cátedra
iba a venir de la mano de la remolacha. de Química Inorgánica de la Facultad de Farmacia de
la Universidad de Granada. En ella terminó su licen-
El azúcar que entonces se consumía en España ve- ciatura en 1857, estableciéndose como farmacéutico,
nía casi en su mayor parte de sus colonias antillanas, e hizo el doctorado en 1872. Para entonces, su botica
Cuba y Puerto Rico, que recibían un trato arancelario era la mejor de la ciudad y a su laboratorio llegaban
muy favorable para impedir la entrada de los azúcares para su análisis muestras de jugos de caña de las fá-
europeos, más baratos, que, no obstante, entraban, bricas azucareras de la costa, en las que ocupaba car-
aunque en cantidades inferiores al 15 por 100 del con- gos de dirección. Conocidos los resultados positivos
sumo nacional, entonces en torno a las 75.000 tonela- de la remolacha cultivada en la Vega, decidió ir más
das. Junto a estos azúcares, en las costas de Granada y allá. Construir una fábrica para la obtención de azú-
Málaga se producían unas 15.000 toneladas de azúcar car, era muy arriesgado, porque entonces todavía pa-
de caña en algunos de sus viejos trapiches y en varias recía que España podía retener sus colonias antilla-
fábricas modernas construidas a partir de 1845, pero nas, y que estas continuarían gozando de privilegios
con un límite de producción por la estrechez de las arancelarios para la exportación de su azúcar a la
franjas costeras en las que podía cultivarse la caña. metrópoli. Sin embargo, nada de ello le arredró, y en
escritura de 17 de noviembre de 1881, junto a Juan
La idea de que la remolacha azucarera, junto al azú- Creus Manso, catedrático de la Facultad de Medicina,
car de caña, podían cubrir la totalidad del consumo constituyó la Compañía Regular Colectiva Creus y Ru-
nacional sin necesidad de recurrir a la importación bio para la construcción de la fábrica, con un capital
Azucarera San Isidro. Una historia con futuro / 51
social de un millón de reales, aportados por mitad, y
con él como gerente.
A continuación, pidió semilla de remolacha a Marche-
rez, de París, convenció a un número suficiente de la-
bradores para que la sembraran, contrató la maquina-
ria con la casa Fives Lille, de París, adquirió los terrenos
para la fábrica junto a la acequia Gorda y el ramal de
Ferrocarril Bobadilla-Granada, inaugurado en 1874, y
consiguió los derechos de agua de esta acequia, que se
necesitaba en abundancia en el proceso de fabricación,
y un permiso para construir un apartadero de ferroca-
rril, también muy necesario para la entrada de la remo-
lacha a la fábrica y las salidas de ella del azúcar, que se
pensaba enviar tan lejos como fuera posible. Las obras
de construcción del Ingenio de San Juan, que así se lla-
mó la nueva fábrica, comenzaron el 6 de abril de 1882
y concluyeron siete meses después, el 17 de noviembre,
bajo la dirección técnica de Alberto Borghi, un ingeniero
italiano que trabajaba desde hacía tiempo para las fábri-
cas azucareras de la costa granadina y que, a partir de
entonces, se convertiría en el tutor de la nueva industria
azucarera de la Vega.
El Ingenio de San Juan, con una capacidad instalada para
trabajar 100 toneladas de remolacha/día durante 24 ho-
ras, unas 10.000 toneladas en una campaña normal de
100 días, comenzó a funcionar al día siguiente de su ter-
minación. En su primera campaña, la campaña 1882-83,
trabajó 1.329 toneladas de remolacha, de las que casi la
mitad fueron aportadas por su dos socios, Creus y López
Rubio, procedentes de sus cortijos de la Vega, Casería
de Cobos y Cortijo de la Viña, respectivamente, con una
producción de azúcar de 66 toneladas y un rendimiento
de apenas un 5 por 100, menos de la mitad del que se
venía obteniendo entonces en las fábricas europeas. En
las campañas siguientes fueron mejorando la utilización
de la capacidad instalada y los rendimientos de azúcar,
pero los resultados económicos no llegaban por la fuer-
te bajada de los precios en los mercados internacionales
entre 1882 y 1890, por la crisis española de 1882 y por
los altos costes de financiación a la que tuvieron que
recurrir los socios. En la campaña 1884-85, la peor, la ◊ Juan Torres García (fot). [Retrato fotográfico de Juan López
Rubio] 1910 ca.
sociedad tuvo unas pérdidas de 215.442 pesetas, casi la
totalidad de su capital social, que la pusieron en situa- ◊ [Juan Creus y Mansó]. La Ilustración católica, mayo 1880,
ción muy delicada. Y a ello se añadió la epidemia de có- n.º 41
52 / Azucarera San Isidro. Una historia con futuro
lera de 1885, que acabó con muchas vidas en Granada,
entre ellas la del cocedor de azúcar francés Contat, un
hombre clave en la fábrica, y la de doña Teresa Acosta,
esposa de López Rubio.
Nada de ello, sin embargo, detuvo a López Rubio, anima-
do al ver cómo los agricultores de la Vega aceptaban el
nuevo cultivo, con rendimientos en azúcar por hectárea
cada vez más altos. Y esto mismo fue lo que animó tam-
bién al ingeniero francés Fernando Guerrero, vinculado
a Granada a través del comercio exterior, a construir
en Atarfe una segunda fábrica en 1884, el Ingenio de
San Fernando, utilizando maquinaria de segunda mano
procedente de una fábrica francesa de Chateaulaudren.
Poco después, en 1889 se construyó la tercera, Nuestra
Señora de las Angustias, promovida por Juan Ramón La
Chica, gran terrateniente y propietario de una fábrica
cañero-azucarera del mismo nombre en Motril, acompa-
ñado de otros treinta accionistas.
Chimeneas en la Vega. El boom azucarero
La entrada en la industria remolachero-azucarera de
Juan Ramón La Chica fue decisiva. Dada su gran expe-
riencia empresarial, pocos podían dudar ahora de su fu- ◊ J. Bertuchi (fot.) [Departamento de evaporación de la
turo. Y ello se tradujo en la construcción y entrada en fábrica azucarera Santa Juliana] 1890 ca.
funcionamiento en la campaña 1891-92 de siete nuevas
fábricas azucareras (Santa Juliana, conde de Benalúa, Se-
ñor de la Salud, La Bomba, Nuestra Señora del Rosario,
Nuestra Señora del Carmen, San Cecilio), promovidas
por terratenientes, comerciantes, empresarios y profe-
sionales, entre los que estuvieron el conde de Benalúa,
José María de las Heras, Diego Quesada, Benito Villatoro,
Florencio Soriano, los hermanos Carrillo Herrera, Segis-
mundo Nogueras, Francisco López Medina, Francisco
Teruel, marqués de Dílar, Juan Montserrat Vergés, todos
muy conocidos en la ciudad. El propio Juan Creus y Man-
so, que se separó de López Rubio, promovió, junto a sus
hijos, la fábrica Santa Juliana, en Armilla, la mayor de
todas las construidas hasta entonces, con una potencia
instalada de 500 toneladas/día. En total, las diez fábri-
cas construidas, todas con maquinaria de la Compagnie
Fives Lille, excepto la del marqués de Dílar, que la insta-
ló Etablissements Cail de París, tenían una capacidad de
2.185 toneladas/día. En su construcción se empleó un
capital de algo más de seis millones de pesetas, finan-
Azucarera San Isidro. Una historia con futuro / 53
ciado en buena parte por instituciones financieras lo- veían cada vez más difícil introducir sus azúcares en
cales, como la Banca Rodríguez Acosta y la Sucursal la península, se acallaron mediante una discrimina-
del Banco de España, que entonces podía relacionarse ción arancelaria de sus azúcares frente a los extran-
directamente con particulares1. jeros, pero sin poner en peligro los fuertes intereses
azucareros que estaban creándose en la península, no
En la campaña 1891-92 se cosecharon en la Vega solo en Granada, sino también en otras regiones, prin-
170.000 toneladas de remolacha, de las que se obtu- cipalmente Asturias y Aragón.
vieron 10.170 toneladas de azúcar, el 76,99 por 100 de
todo el azúcar de remolacha de España. Para entonces, Con la pérdida de Cuba y Puerto Rico, se produjo una
la remolacha había salido ya de la provincia de Gra- verdadera fiebre azucarera para abastecer el vacío
nada: el político y empresario Romero Robledo había dejado por sus azúcares en el mercado nacional, que
construido una fábrica de azúcar en la vega de Ante- siguió estando protegido para impedir la entrada de
quera, la Compañía Industrial Azucarera había recon- azúcares extranjeros. Entre 1899 y 1901, se construye-
vertido una fábrica de azúcar de caña de Almería en ron en España 31 fábricas azucareras, de ellas tres en
fábrica de azúcar de remolacha, y la Colonia Agríco- Granada: San Isidro, en la Vega, promovida por labra-
la San Pedro de Marbella, de Gutiérrez de la Concha, dores de Santa Fe, Maracena y otros pueblos vecinos;
marqués de Duero, había comenzado también a pro- San Torcuato, en Guadix, promovida por los banque-
ducir azúcar de remolacha. ros Rodríguez Acosta y Gustavo Gallardo, junto a otros
accionistas como Francisco Giménez Arévalo, el Cabil-
En los años siguientes, “las diez”, como se llamó a es- do del Sacromonte, el catedrático de la Universidad
tas primeras diez fábricas de la Vega, fueron introdu- de Granada Fidel Fernández Osuna, que presidió su
ciendo cambios que afectaron a sus relaciones con los primer consejo de administración, y más de cincuenta
agricultores y a las relaciones entre ellas mismas. En labradores; y Nuestra Señora de las Mercedes, en Ca-
la campaña 1892-93, la compra de remolacha comen- niles, promovida por los comerciantes de Granada Sa-
zó a hacerse en función de su rendimiento en azúcar, turio y Bartolomé Rubio Torres, con un capital social
pagándose 25 pesetas por tonelada de cinco grados, muy dividido entre labradores de la comarca.
más una peseta por cada décima adicional, lo que obli-
gó a los agricultores a seleccionar las semillas de re- En la campaña 1903-04, la producción de azúcar de re-
molacha y a mejorar el cultivo, con nuevas técnicas y molacha en España fue ya de 95.207 toneladas, aparte
nueva maquinaria agrícola, lo que repercutió también las 25.000 toneladas de azúcar de caña de las costas
en la productividad de toda la agricultura de la comar- andaluzas, muy por encima ya del consumo nacional.
ca. Como consecuencia de ello, aumentaron sus ingre- Para entonces, la remolacha había llegado, además
sos por hectárea y por 100 kilogramos de azúcar útil, de a Asturias y Aragón, a Madrid, Santander, Casti-
lo que se tradujo en menores costes de producción en lla, Galicia, Navarra y varios puntos de Andalucía. Las
las fábricas al tener que trabajar menor peso de remo- perspectivas eran de una sobreproducción en los años
lachas para obtener igual cantidad de azúcar. Entre las siguientes, una gran amenaza para todas las fábricas,
campañas 1883-84 y 1903-04, los beneficios por hec- porque sus costes continuaban siendo muy superio-
tárea de remolacha pasaron de 89 a 322 pesetas, pero res a los europeos y no podían exportar sus azúcares.
los beneficios por 100 kilogramos de azúcar trabajada En esta misma campaña, la producción de las fábricas
fluctuaron en función de los precios internacionales. granadinas fue de 18.274 toneladas de azúcar, todavía
Las protestas crecientes de Cuba y Puerto Rico, que el 19 por 100 del azúcar de remolacha producido en
España. Además, en la costa de Granada, quedaban
aun en funcionamiento diez fábricas y trapiches, con
¹ En el Anexo, una relación de todas las fábricas de una capacidad instalada de 2.500 toneladas de caña/
remolacha construidas en la provincia de Granada, con su día, que producían en torno a 15.000 toneladas anua-
localización y fechas de su primera y última campaña. les de azúcar.
54 / Azucarera San Isidro. Una historia con futuro
La Sociedad General Azucarera y la industria
azucarera granadina
En 1903, un grupo de financieros, liderados por Domin-
go Juliana, Javier Becerril Enrique Ocharán y los herma-
nos G. Longoria, viendo la sobreproducción de azúcar y
las dificultades económicas de las fábricas recién cons-
truidas, pensaron que, pagando un precio alto por ellas,
no sería difícil adquirirlas todas y obtener después del
gobierno el monopolio del azúcar, que les daría grandes
beneficios. Aunque sus planes no llegaron a cumplir-
se, porque varias fábricas se resistieron a sus ofertas y
porque nunca pudieron obtener el monopolio, sino que,
por el contrario, tuvieron que competir con dos nuevos
y poderosos grupos azucareros en los años siguientes,
Ebro Agrícolas y Compañía de Industrias Agrícolas, en
ese mismo constituyeron la Sociedad General Azucare-
ra, a la que se aportaron casi la totalidad de las fábricas
azucareras españolas, de caña y de remolacha, con un 97
por 100 del total de la capacidad instalada. De las fábri-
cas granadinas, se aportaron todas las de remolacha, ex-
cepto San Isidro, que se negó a hacerlo en una decisión ◊ [Acción de la Sociedad General Azucarera de España] 1928.
muy arriesgada, y todas las de caña, excepto Nuestra Se-
ñora del Rosario, propiedad de la familia Agrela.
Con la constitución del trust, como se llamó en esos pri-
meros años a la Sociedad General Azucarera, se ponía
fin a veinte años extraordinarios, seguramente los más
brillantes de la historia económica de la Vega, durante
los que la industria azucarera granadina había produci-
do más de la mitad del azúcar consumido en España y
transformado radicalmente la economía granadina. En
el periodo 1882-1904, el valor añadido de las produccio-
nes derivadas de la remolacha (azúcar, melazas, alcohol
y pulpas) fue de 157 millones de pesetas; se crearon casi
100.000 puestos de trabajo; y los salarios aumentaron
un 50 por 100. Junto a ello, estuvieron además los efec-
tos arrastre. Se crearon empresas para producir lo que
necesitaba la industria: fabricación de sacos, con varias
empresas, la más importante de ellas la promovida por
el propio Creus, Díaz, Rebollo, Rodríguez y Cia.; fábricas de
abonos, como la de Carrillo y Cia.; nuevos talleres de fun-
dición, como el de Castaños y Cia.; destilarías de alcohol,
como La Purísima de Giménez Arévalo. Para facilitar los
movimientos de remolacha y de azúcar, la Vega presio-
nó para que se construyeran nuevas líneas de ferrocarril
Azucarera San Isidro. Una historia con futuro / 55
(la de Granada-Moreda-Madrid se inauguró en 1904) y ron frente a la Sociedad General y a las grandes fábricas
se terminaran las carreteras Bailén-Málaga, por Jaén de los Agrela y de los Larios, que tampoco habían ven-
y Granada, y Granada-Motril, pero sin llegar a conse- dido las suyas. Hubo una fábrica, Azucarera Motrileña,
guir el puerto de Motril, ni la línea de ferrocarril Gra- que, para aumentar su rentabilidad, a partir de 1928
nada-Motril, tan necesarios para la nueva industria. La hizo dos campañas anuales, una de caña en primave-
gran riqueza generada hizo posible la modernización ra y otra de remolacha en otoño, siguiéndole después
de pueblos y ciudades: se hicieron obras de abasteci- Nuestra Señora del Rosario, quizá los dos únicos casos
miento de aguas y alcantarillado; se crearon empresas en el mundo en hacerlo, porque los cultivos de la caña
de telefonía, como la Sociedad Telefónica de Granada; de y de la remolacha se daban en lugares muy distintos y
electricidad, como la Compañía General de Electricidad o la los procesos de fabricación eran también distintos en
Eléctrica de la Vega Granadina; de transportes, como Tran- los primeros pasos del proceso.
vías Eléctricos de Granada; y se acometieron importantes
obras urbanísticas, como la Gran Vía de Granada, en la Las fábricas necesitaban remolacha, y su rentabilidad
que estuvieron implicados muchos de los hombres del dependía de la máxima utilización posible de su ca-
azúcar, principalmente López Rubio, su promotor. pacidad instalada. Reestructurada la industria con la
entrada en ella de la Sociedad General, a nadie le in-
Después de la creación del trust, únicamente quedó teresaba iniciar de nuevo la lucha por la remolacha
como empresa azucarera granadina San Isidro, sola que había existido anteriormente. Para evitarla y para
frente al gigante constituido. Sin embargo, inmediata- evitar también una sobreproducción de azúcar, el
mente ocurrió algo imprevisto. Cuando los labradores y grupo granadino, y después toda la industria, se con-
fabricantes de la Vega vieron que el propósito de la So- certaron mediante convenios azucareros anuales en
ciedad General era cerrar la mayoría de las fábricas ad- los que se repartían la remolacha, se fijaban precios
quiridas en Granada para llevarse su producción a otros a los agricultores y, a veces, también los precios del
lugares de España con costes más bajos de cultivo y fa- azúcar, aunque estos fueron casi siempre el principal
bricación, poniendo en peligro todo lo conseguido has- elemento competitivo. En tiempos de la Dictadura de
ta entonces, reaccionaron y, con el dinero que habían Primo de Rivera, estos convenios se convirtieron en
recibido por sus fábricas, construyeron otras nuevas, de regulaciones oficiales de campaña, que, con ligeras va-
mayores dimensiones y más modernas. Fue así como riaciones a lo largo del tiempo, constituyeron el modo
en los años siguientes se construyeron las fábricas La de intervención del Estado en la industria azucarera.
Vega, La Purísima, Nueva Rosario y San Pascual, en la
Vega de Granada, las dos primeras bajo la misma fór- Estas regulaciones, privadas u oficiales, objeto siempre
mula de sociedad anónima cooperativa de San Isidro, de polémicas, fueron la tabla de salvación de las fábri-
y Nuestra Señora del Carmen, en Benalúa de Guadix, cas granadinas frente a sus rivales, mucho más fuertes,
integrándose todas ellas en lo que se llamó grupo grana- aunque ello no les eximió de reformas y ampliaciones
dino, o grupo de fábricas independientes de Granada, a para continuar siendo mínimamente competitivas.
cargo de prestigiosos técnicos extranjeros, como Arturo Cuando el cultivo se fue extendiendo por toda la pro-
Bayens, Carlos Choin, Elías Eugene o el ya citado Bren- vincia y no hubo más tierras cultivables de regadío en
del. Sorprendida por esta reacción, la Sociedad General ella, fueron perdiendo este incentivo, quedándose pro-
tuvo que mantener abiertas algunas de sus fábricas de gresivamente rezagadas en tecnología y en dimensión.
Granada durante más tiempo del previsto inicialmente. La Ley Osma de 1907, que prohibió la construcción de
De las que adquirió, las dos últimas en cerrar fueron la nuevas fábricas y la ampliación de la potencia insta-
del conde de Benalúa, que lo hizo en 1925-26, y la de lada de las existentes durante tres años, ampliables,
Santa Juliana, en 1931-32. En las fábricas de azúcar de para evitar la sobreproducción, constituyó otra tregua
caña de la costa se produjo un proceso similar, pero con para la industria granadina. En la campaña 1913-14, en
instalaciones de pequeña dimensión, promovidas por vísperas de la primera guerra mundial, las fábricas de
terratenientes locales y cooperativas cañeras, que hicie- azúcar de remolacha de Granada trabajaron 229.422
56 / Azucarera San Isidro. Una historia con futuro
toneladas de remolacha y produjeron 26.766 toneladas
de azúcar, todavía el 15,80 del azúcar de remolacha na-
cional, pero con un rendimiento industrial del 11,67 por
100, empezando ya a alejarse de la media nacional, que
era entonces del 12,63 por 100, con el consiguiente mayor
coste de producción y pérdida de competitividad. Pese a
ello, los fabricantes granadinos pudieron seguir viviendo.
El beneficio medio de la fábrica San Isidro en el periodo
1904-1914 fue del 17 por 100 del capital social.
Los años siguientes fueron también muy buenos. Gracias
a una serie de buenas cosechas a partir de 1920, al au-
mento del consumo nacional de azúcar, que en 1935 era
de 279.943 toneladas, y a la subida de precios el azúcar,
las fábricas granadinas pudieron mantener su porcen-
taje de producción de azúcar sobre el total nacional, así
como sus beneficios sobre capital. Los problemas vinieron
cuando el oligopolio azucarero, constituido por Sociedad
General Azucarera, Ebro y Compañía de Industrias Agrí-
colas, se consolidó y sus nuevas fábricas fueron aumen-
tando de tamaño y conquistando nuevas tierras. Desde
la campaña 1925-26 hasta el comienzo de la guerra civil,
Granada produjo ya solo el 13,5 por 100 de azúcar de re-
molacha nacional, pero sus fábricas siguieron obteniendo
beneficios elevados. En una alternativa agrícola en la que
la remolacha era el cultivo hegemónico, se sembraban
entonces anualmente unas 10.000 hectáreas de regadío,
con un rendimiento medio de 28 toneladas por hectárea
y una producción total de 280.000 toneladas. Pero la re-
molacha producida en la provincia era ya insuficiente y
las fábricas tuvieron que comenzar a buscarla fuera de
◊ [Vista exterior de la fábrica azucarera La Purísima Concepción]
ella a lo largo de las dos líneas de ferrocarril existentes, 1920 ca.
con el consiguiente incremento del coste de transporte,
que corría a cargo de la fábrica como prima para poder ◊ Moral Vílchez (fot.), [Vista exterior de la azucarera San Isidro]
atraerla. Hubo una campaña, la de 1930-31, en que se tra- 1930 ca.
bajaron en Granada 566.927 toneladas, la cifra más alta
de su historia. Entre 1904 y 1936, solo San Isidro, con un
capital desembolsado de 2,5 millones de pesetas, obtuvo
unos beneficios de más de 27 millones.
La guerra civil y los primeros años de franquismo
Aunque en el seno de la nueva organización sindical,
el franquismo mantuvo la regulación anual de campa-
ña, acentuando el intervencionismo en la industria: se
señalaba la producción máxima de remolacha y su dis-
Azucarera San Isidro. Una historia con futuro / 57
tribución por zonas, se fijaban cupos por fábricas, y se Cuando todo parecía perdido para ellas, la economía
establecía un contrato tipo entre fabricantes y remo- española comenzó a mejorar. Con la llegada de Ar-
lacheros, regulando hasta el más mínimo detalle de burúa al Ministerio de Comercio en 1951, disminuyó
la contratación y entrega del fruto. Por otra parte, de el intervencionismo en el mercado del azúcar, y los la-
acuerdo con la política general de tasas de este tiem- bradores volvieron al cultivo de la remolacha. Al mis-
po, se fijaba el precio del azúcar, de sus subproduc- mo tiempo, por los mayores niveles de renta, el consu-
tos y el de algunos inputs de la fabricación, como los mo de azúcar volvió a sus niveles de antes de la guerra
carbones y el saquerío. Con límites tan estrechos para y fue aumentando rápidamente hasta casi el millón de
la competencia, las fábricas granadinas, cada vez más toneladas en 1972, incentivando la puesta en regadío
lejos de las modernas fábricas que se habían ido cons- de nuevas tierras y la vuelta a la vieja alternativa agrí-
truyendo, gozaron de una nueva oportunidad, cada cola con la remolacha como cultivo hegemónico. En el
vez más limitada. periodo 1952-72, la media de remolacha trabajada por
las fábricas granadinas estuvo en torno a las 250.000
Las cosechas de remolacha durante la guerra civil y toneladas, y los beneficios fueron de nuevo muy altos.
primeros años de postguerra fueron muy bajas en toda Solo San Isidro tuvo unas ganancias en todo este tiem-
España, y en Granada aún más, debido al abandono del po de más de 180 millones de pesetas, casi un 20 por
cultivo por los agricultores por los bajos precios de tasa 100 anual sobre el capital social.
que se fijaban al azúcar y, consiguientemente, a la re-
molacha. Ello obligó al grupo granadino, para ahorrar Pero estos nuevos años felices de la industria azuca-
costes, a trabajar toda la remolacha producida en una rera granadina, no fueron más que un espejismo, sin
única fábrica de las existentes, sin llegar a superar las posible continuidad. A lo largo de este tiempo había
100.000 toneladas en todo el periodo 1937-1952, menos terminado de configurarse un nuevo mapa azucarero
de una quinta parte de la producción máxima anterior en España, en el que Granada no iba a estar muy pron-
a la guerra civil. Pese a ello, sus pérdidas fueron cuan- to. En la campaña 1952-53, Zaragoza era la provincia
tiosas, lo que les hizo pensar en distintas soluciones, española con mayor número de hectáreas cultivadas
que no llegarían hasta la segunda mitad de los cuaren- de remolacha, unas 22.000, seguida de Valladolid, con
ta: aprovechando un concurso oficial de traslado para 16.000, Sevilla, con 14.000 en sus nuevos regadíos, y
una nueva reestructuración de la industria, la Sociedad León, con 10.750. Granada ocupaba un discreto octavo
General trasladó Santa Juliana a Monzón de Campos puesto, aunque todavía con 7.240 hectáreas de remo-
(Palencia); la Compañía de Industrias Agrícolas tomó lacha y un 6,6 por 100 del azúcar producido, 513.904
el control de Zujaira, trasladándola a Gamonal (Bur- toneladas, la cifra más alta de la postguerra, pero
gos); Ebro compró Nueva Rosario y la trasladó a la zona en los años siguientes, este porcentaje iba a ir redu-
azucarera del Duero; y la Sociedad Industrial Azucare- ciéndose progresivamente hasta el 3,90 por 100 de la
ra compró La Purísima, manteniéndola cerrada desde campaña 1972-73. Junto a ello, también la estructura
entonces. Después de esto, las fábricas de azúcar de empresarial había cambiado, con una mayor concen-
remolacha granadinas en funcionamiento quedaron tración y un menor número de fábricas, más grandes
reducidas a cinco: La Vega y San Isidro, en la Vega de y eficientes. En la campaña 1972-73, la Sociedad Ge-
Granada, que negociaron una dirección común, e in- neral Azucarera había reducido el número de sus fá-
cluso su fusión, sin llegar a un acuerdo; Nuestra Seño- bricas a nueve, con una capacidad de molturación de
ra del Carmen (Benalúa de Guadix) y Nuestra Señora 14.153 toneladas/día; Ebro, a doce, con una capacidad
de las Mercedes (Caniles), en el norte de la provincia; de 26.364 toneladas; y Compañía de Industrias Agrí-
y La Motrileña en la costa, con una doble campaña de colas, a siete, con una capacidad de 13.575. Junto a
remolacha y de caña desde 1928-29, a la que, como he- ellas, las fábricas independientes eran ya solo seis con
mos dicho, más tarde, en la campaña 1958-59, se uni- una capacidad de 7.389 toneladas. Frente a una capa-
ría Nuestra Señora del Rosario con este mismo sistema, cidad media de las fábricas del oligopolio de casi 2.000
como ya hemos dicho más arriba. toneladas, las fábricas independientes, todas ellas en
58 / Azucarera San Isidro. Una historia con futuro
◊ [Vista aérea de la Azucarera La Vega] 1960 ca.
Instalada en 1904 en el municipio de Atarfe, junto
a la línea ferroviaria Granada-Bobadilla, de la que
partía un ramal de acceso a la propia fábrica y su
correspondiente apartadero ferroviario. Pueden
observarse las vías del ferrocarril (derecha) y la
línea de tranvías (izquierda).
Azucarera San Isidro. Una historia con futuro / 59
Granada, apenas superaban las mil. Las diferencias en porque en él se preveía el cierre de cuatro fábricas en
tecnología y en dimensión eran ya abismales. Andalucía Oriental, la instalación de ocho nuevas fá-
bricas en otras partes del territorio nacional, con una
En estos años se aprobaron dos planes de moderniza- capacidad total de 25.000 toneladas/día, y la moder-
ción y reestructuración de la industria azucarera es- nización y ampliación de todas las fábricas hasta al-
pañola, por entonces muy lejos de los estándares eu- canzar una dimensión mínima de 3.000 toneladas día.
ropeos. Las fábricas granadinas, lastradas por la falta Las fábricas granadinas se enfrentaban definitivamen-
de remolacha y sus altos costes de cultivo, debidos al te a un reto imposible de superar: en 1970 estaban
minifundismo de sus vegas y a los altos costes del rie- prácticamente terminadas todas las grandes obras de
go, que no se necesitaban en otras regiones españolas, regadío de la provincia, por lo que era imposible se-
aunque hicieron lo posible por seguirlos, no pudieron guir aumentando la zona de cultivo de la remolacha y
estar a la altura de los tres grandes grupos azucareros. había que recurrir a remolacha cada vez de más lejos
y con costes de transporte más altos; la emigración de
En el Plan de Modernización y Ampliación de la Industria esos años hacía cada vez más difícil encontrar mano
Azucarera de España (1962), se estableció como crite- de obra para un cultivo muy exigente en ella; y la
rio que en el plazo de cinco años todas las fábricas densidad de la remolacha granadina era más baja que
se aproximasen a los promedios de las fábricas euro- la de otras zonas azucareras en la que se continuaba
peas (una capacidad instalada de 1.583 tonelada/día, extendiendo su cultivo. Con todas estas limitaciones,
un rendimiento en azúcar de 132 kilos por tonelada parecía descabellado ampliar su dimensión, con los
de remolacha y un consumo de energía de 95 pesetas enormes costes que ello implicaba.
por tonelada), que las fábricas granadinas estaban
muy lejos de cumplir. Aunque no fue coactivo, la in- Últimos años del azúcar en Granada
dustria granadina, consciente de su creciente inferio-
ridad, decidió acometer algunas reformas. San Isidro, Pese a todo ello, los fabricantes granadinos, menos la
por ejemplo, prosiguió su propio plan de ampliación aventura de ampliar sus fábricas, lo intentaron todo.
y modernización, aprobado en 1959: construyó un Estudiaron la propuesta de la Asociación de Fabrican-
nuevo secadero de pulpa, adquirió una nueva batería tes de Azúcar de cerrar todas las fábricas de Granada y
de difusores, reformó las cajas de evaporación, mon- construir dos nuevas, una en la Vega y otra en el norte
tó una nueva tacha de 200 hectólitros, adquirió unas de la provincia, con capacidad de 2.000 toneladas cada
turbinas Mercier que se habían desmontado en una una, pero ello exigía aumentar la capacidad instala-
de las fábricas de la Sociedad Industrial Castellana, da, por lo que la desecharon. En 1970, la Vega planteó
sustituyó el carbón por fuel y buscó más remolacha a San Isidro una fusión de ambas, acogiéndose a los
fuera de Granada. beneficios del Polo de Desarrollo de Granada, que no
llegó a realizarse. Poco después, San Isidro, olvidándo-
En 1969, viendo el rápido aumento del consumo na- se de las restricciones existentes, trató de acogerse en
cional de azúcar, que desde el Plan de Modernización solitario a estos beneficios con un proyecto de amplia-
de 1962 casi se había incrementado en un 50 por 100 ción limitada, que no llegó a aprobarse por la Comisa-
hasta las 800.000 toneladas, y la falta de respuesta de ría del Plan de Desarrollo. En 1972, hubo otro inten-
las fábricas, incapaces de atenderlo, el Ministerio de to de fusión entre San Isidro y La Vega, que tampoco
Industria aprobó en 1969 un nuevo Proyecto de bases se formalizó. En el norte de la provincia también se
para la reestructuración del sector remolachero-azucarero, intentó una fusión entre Nuestra Señora del Carmen
en el que se preveía alcanzar el autoabastecimiento (Benalúa) y Nuestra Señora de las Mercedes (Caniles),
nacional para 1973 y una serie de medidas para lle- todavía propiedad de la Sociedad General Azucarera,
gar a una producción de 8.800.000 toneladas de remo- y poco después, una absorción por parte de esta de
lacha con un rendimiento del 13,8 por100 en 1978, Nuestra Señora del Carmen. En 1975, hubo un último
que afectaba directamente a las fábricas granadinas, intento de fusión, ahora de todas las fábricas granadi-
60 / Azucarera San Isidro. Una historia con futuro
nas con la fábrica azucarera de Antequera, que tenía sus
mismos problemas. Ninguna de estas operaciones tuvo
éxito y la Sociedad General decidió entonces cerrar Ca-
niles. Ya solo quedaban en la vega de Granada San Isidro
y La Vega; en el norte de la provincia, Benalúa; y en la
costa, la fábrica mixta de los Agrela.
Pese a todos los problemas que arrastraban, después de
las excepcionales de 1930-31 y 1931-32, la de 1976-77, la
fue la de mayor producción de azúcar de la historia de
las fábricas granadinas de azúcar de remolacha, en la
que se trabajaron 392.280 toneladas con un rendimiento
del 12 por 100, no muy inferior al 12,55 por 100 de toda
España, y una producción de 46.995 toneladas de azúcar,
el 3,68 por 100 del total nacional. Los beneficios en San
Isidro, sin embargo, fueron tan solo de 327.000 pesetas,
después de varios años de cuantiosas pérdidas. Cinco
años después, en la campaña 1981-82, la remolacha tra-
bajada se había reducido a la mitad y los rendimientos
industriales habían bajado al 11,70 por 100, mientras la
media nacional había subido hasta el 12,95 por 100. San
Isidro perdió en esa campaña más de 27 millones de pe-
setas, después de cuatro años consecutivos de pérdidas
similares. A las otras dos fábricas que aún quedaban en
funcionamiento, La Vega y Nuestra Señora del Carmen,
les fue aún peor y en abril de 1982 se vieron obligadas
a presentar en el Juzgado solicitud de suspensión de pa-
gos, apremiadas por la interposición de un procedimien-
to ejecutivo por los bancos acreedores, sabedores ya de
que no iban a volver a abrir en la campaña siguiente. En
este mismo año, también presentó suspensión de pagos
la fábrica de Antequera, sin intención de continuar sus
actividades. Las fábricas mixtas de remolacha y azúcar,
la Azucarera Motrileña y Nuestra Señora del Carmen,
habían dejado de trabajar remolacha en las campañas
1964-65 y 1977-78, respectivamente.
Aún con sus cuantiosas pérdidas, San Isidro decidió
seguir, pensando que, con todo el campo para ella, po-
drían abrírsele nuevas posibilidades. No fue así. Para
entonces, los agricultores habían dejado de cultivar la
remolacha. En la campaña 1982-83 solo pudo trabajar
89.596 toneladas de remolacha, con las mismas pérdi- ◊ [El arquitecto y empresario Francisco Giménez Arévalo]
das que en campañas anteriores. Pero aún buscó una
última solución, negociando una fusión con Azucareras ◊ Membrete del Ingenio de San Juan, 1896
Reunidas de Jaén, con cesión y cierre de su fábrica de Archivo Miguel Giménez Yanguas
Azucarera San Isidro. Una historia con futuro / 61
Granada, a cambio de conservar la propiedad de los Bibliografía
100.000 metros cuadrados de sus terrenos industria-
les, con cuya venta pensaba que podría hacer frente a Informe dado por una Comisión nombrada por la Sociedad Económi-
su pasivo patrimonial y, si quedaba algo, distribuirlo ca de Amigos del País de la provincia de Granada sobre el cultivo de la
remolacha en esta vega. Granada: Ventura Sabatel, 1879.
entre los accionistas. No fue posible el acuerdo y su
consejo de administración decidió, no obstante, ha- Martín Rodríguez, M. (1982). Azúcar y descolonización. Origen
cer la campaña 1983-84. Fue la última, con tan solo y desenlace de una crisis agraria en la Vega de Granada. El “Inge-
39.040 de remolacha trabajada y una producción de nio de San Juan”, 1882-1904. Granada: Instituto de Desarrollo
azúcar de 4.303 toneladas. Antes de que terminara la Regional.
campaña, en enero de 1884, se vio obligada a presen-
tar también solicitud de suspensión de pagos. En la Martín Rodríguez, M. (1982). Historia económica de la Vega de
Granada (siglos XV-XX). Granada: Editorial Don Quijote.
preceptiva Memoria al Juzgado explicativa de las cau-
sas que le llevaban a adoptar esta medida, se aducían Martín Rodríguez, M. (1992). El desarrollo de la industria
las causas a las que ya nos hemos venido refiriendo: azucarera española durante el siglo XIX. En Manuel Martín
falta de remolacha en su zona tradicional de contrata- y Antonio Malpica, El azúcar en el encuentro entre dos mundos.
ción, imposibilidad de sustituirla por la de otras zonas Madrid: Asociación de Fabricantes de Azúcar de España.
por los altos costes de transporte y graves deficiencias
Martín Rodríguez, M. (1994). Del trapiche a la fábrica de azú-
técnicas en la fábrica, de tan solo 1.000 toneladas día,
car, 1779-1904, en Jordi Nadal y Jordi Catalán (eds.), La cara
frente a las 5.000, “a partir de cuya cifra puede decir- oculta de la industrialización española. La modernización de los sec-
se que una industria remolachera de este tipo tiene tores no líder (siglos XIX y XX). Madrid: Alianza Editorial.
futuro a largo plazo”. Con este triste final, se ponía
fin a 102 años de historia remolachero-azucarera en Martín Rodríguez, M. (2009). Azúcar e intervención económica
Granada, dejando un gran vacío y numerosas huellas en España. La Fábrica Azucarera San Isidro, 1904-1984. Granada:
que aun sobreviven para recordarla. Universidad de Granada.
Martín Rodríguez, M. (2011). La fábrica azucarera Nuestra Se-
El final de la industria cañero-azucarera solo tardó ñora del Rosario, 1861-2006. En El fin de una cultura milenaria.
unos años más en llegar. Nuestra Señora del Rosario Cientocincuenta aniversario de la Azucarera del Guadalfeo (1861-
(Salobreña), última fábrica de azúcar de caña de las 2011). Salobreña.
costas andaluzas, hizo su última campaña en el año
2006. Las razones de su cierre fueron las mismas. Los Morell y Ferry, L. (1888): Estudio sobre las causas de la decadencia
agricultores habían ido dejando el cultivo de la caña, de la agricultura en la provincia de Granada y medios para regene-
rarla. Memoria premiada por la Real Sociedad Económica de
sustituyéndolo por cultivos de primor y plantas arbó-
Amigos del País de la provincia de Granada en el certamen de
reas tropicales, y las fábricas, faltas de materia prima, 1888. Granada: Imprenta de Indalecio Ventura.
fueron quedándose obsoletas. En este caso, el vacío
fue aún mayor porque se decía adiós a más de 1.000 Piñar Samos, J., M. Martín Rodríguez y M. Giménez Yanguas
años de historia, desde de que los árabes trajeran la (1998). El azúcar de la Costa. En Manuel Titos (director), His-
caña desde Oriente. toria económica de Granada. Granada: Cámara de Comercio,
Industria y Navegación de Granada.
Ventúe y Peralta, B. (1880). Estudio sobre el cambio y mejoramien-
to del cultivo de la vega y demás territorios de la provincia de Gra-
nada. Memoria premiada por la Real Sociedad Económica de
Amigos del País de la provincia de Granada en el certamen de
1880. Granada: I. Ventura Sabatell.
62 / Azucarera San Isidro. Una historia con futuro
Azucarera San Isidro. Una historia con futuro / 63
LA TRANSFORMACIÓN
URBANA Y SOCIAL
DE LA CIUDAD
ÁNGEL ISAC MARTÍNEZ DE CARVAJAL
A mediados del siglo XIX uno de los más prestigiosos y planos firmaba Modesto Cendoya el 26 de noviem-
higienistas españoles, escribía que “...la mayor parte bre de 1891, fue aprobado en 1894. La Reformadora
de nuestras poblaciones han de sufrir una verdadera Granadina se constituyó como Sociedad Anónima en
cura ortopédica, porque son grandes sus vicios de con- 1895, con un capital inicial de 500.000 pesetas. Las
formación”. Para Pedro Felipe Monlau, autor de Higiene obras dieron comienzo el 25 de agosto de 1895. No
industrial. ¿Qué medidas higiénicas puede dictar el gobierno a solo la prosperidad derivada del cultivo de la remola-
favor de las clases obreras? (Barcelona, 1856), las “curas cha y la industria del azúcar, explicarían el proyecto
ortopédicas” no eran otra cosa que las vías de rotura y realización de la Gran Vía. Algunas décadas antes,
que se abrían cada vez con más frecuencia en todas otros intentos fracasaron por no darse las circunstan-
las ciudades europeas, dados los numerosos “vicios de cias favorables, tanto para la expropiación como para
conformación” de las mismas; es decir, sus estructuras la financiación.
urbanas heredadas de siglos anteriores ya no resulta-
ban funcionales ni aptas para el progreso económico y La presencia del ferrocarril cambió radicalmente la es-
social en el siglo de la Revolución Industrial. tructura urbana de la ciudad moderna industrial. Ilde-
fonso Cerdá llegó a expresar como nadie las esperan-
Entre finales del siglo XIX y primeros años del zas depositadas en la red del ferrocarril en palabras
XX, cuando se crea la fábrica de San Isidro, Juan tan inteligentes como inocentes o ingenuas, a la vista
López-Rubio Pérez y otros personajes de la sociedad de lo sucedido en Europa en las décadas siguientes:
granadina, estaban propiciando profundos cambios “Cuando las vías férreas se hayan generalizado –es-
en la economía local y, también, en la estructura ur- cribió Cerdá-, todas las naciones europeas serán una
bana. Sus actividades fueron estudiadas en profun- sola ciudad y todas sus familias una sola, porque unas
didad por Manuel Martín Rodríguez en sus investi- mismas serán sus formas de gobierno, unas mismas
gaciones sobre la economía del azúcar en Granada, serán sus creencias, hablarán un solo idioma y serán
además de publicar en 1986 un libro fundamental, La análogas sus costumbres...”, para añadir que “...los fe-
Gran Vía de Granada. Cambio económico y reforma interior rrocarriles son bajo todos los puntos de vista, el censor
urbana en la España de la Restauración. Otros aspectos de los vicios, el generador de la ilustración, y el regula-
fundamentales de la economía granadina, su histo- dor en fin del alcázar social” y también “...establecerá
ria financiera local, han sido estudiados por Manuel la fraternidad evangélica entre todas las naciones y
Titos en numerosos trabajos; y Miguel Giménez Yan- todos los estados del mundo”, además de “...afianzará
guas ha realizado durante varias décadas una incan- el imperio de la paz universal...”. Era el sueño de un
sable labor para la conservación y conocimiento del ingeniero progresista, liberal y republicano.
Patrimonio Industrial de Granada.
En Granada, la aparición del ferrocarril tuvo una gran
En 1882, Juan López-Rubio Pérez creó la primera fá- repercusión para la ciudad. Desde el momento en el
brica de azúcar de remolacha de España, en la Vega que la primera estación se instaló al norte y a una cier-
de Granada. Y junto a otros agricultores y propieta- ta distancia del núcleo urbano, se convierte en un ele-
rios, participó en la creación de la fábrica de San Isi- mento condicionante del futuro desarrollo de la zona,
dro (1904-1984). A principios del siglo XX, llegaron a siendo necesario conectarlo con el centro de la ciudad.
existir trece fábricas de azúcar en Granada, la mayo- Primero se dispuso la ordenación del espacio contiguo
ría de ellas se localizaban en la Vega. En los mismos en forma de bulevar que lo une al Camino Real de San
años, muchos de los industriales azucareros estaban Lázaro, pero pronto se plantearán otras soluciones de
entre los promotores y constructores de la Gran Vía de mayor escala urbanística para estructurar un sistema
Colón. La Cámara Oficial de Comercio e Industria de viario que ahora gravita sobre el ferrocarril, nuevo y
Granada, presidida por López-Rubio, en 1890, propuso contundente generador de la ciudad, cuya capacidad
la ejecución de una vía de conexión entre el centro y estructurante se acentúa al contemplarse la creación
la explanada del Triunfo; el proyecto, cuya memoria de la línea del Litoral cuya estación iría emplazada
Azucarera San Isidro. Una historia con futuro / 65
◊ Plano General de la Vega de
Granada, publicado por Manuel
Martín Rodríguez (La Gran Vía de
Granada, 1986) y elaboración propia
para el Atlas Histórico de Ciudades
Europeas. Península Ibérica (1994).
◊ Gran Vía de Colón. Fotografía
aérea de las Servicios Aéreos Norte,
1957-1959.
Archivo Histórico Municipal
de Granada.
66 / Azucarera San Isidro. Una historia con futuro
en la margen izquierda del Genil y, en consecuencia, hasta culminar en el debate sobre la ciudad histórica
haciendo necesaria una vía de enlace directo entre de los años setenta, que logró frenar la prolongación
ambas estaciones a través del centro de la ciudad. de la Gran Vía por el barrio de San Matías; “rotura” que
Estación del Litoral, que se pensaba construir en la se venía planteando desde que la Academia de Bellas
zona del Palacio de Congresos, que todavía en 2023 es Artes de San Fernando informara del error del proyecto
una de las más importantes necesidades de infraes- al interrumpirse ante el cauce del Darro, la calle de los
tructuras para el desarrollo de la provincia. Reyes Católicos, y que Antonio Gallego Burín incorporó
a su Plan de Alineaciones (1951), aunque no en el ante-
Los primeros proyectos para conectar la estación con proyecto presentado en 1943, para evitar ser conside-
el centro urbano fracasaron. En 1875 se pensaba pro- rado como otro demoledor más de la ciudad histórica,
longar la calle Duquesa, en línea casi recta, hasta la y continuador del espíritu de los creadores de la Gran
estación; y en 1882 se quería enlazar desde la calle Vía, en lugar de merecer el título de ganivetiano ilustre.
de San Jerónimo. Ambas constituían arterias de pri-
mera importancia para la ciudad, pero ninguno de es- Durante aquellas décadas, y también en las primeras
tos proyectos pudo llevarse a cabo, pues, a diferencia del pasado siglo, las más importantes ciudades españo-
de la Gran Vía, no implicaban la reforma de la trama las se vieron sometidas a dos tipos genéricos de opera-
urbana existente, ni el derribo de la edificación para ciones: la reforma interior y el ensanche. Si la primera
construir un nuevo tipo de vivienda que, en pleno suponía modificar la trama histórica de la ciudad, y
centro de la ciudad, reuniera todos los requisitos para la segunda implicaba la planificación ordenada de su
un atractivo negocio inmobiliario. Los proyectos de crecimiento, en ambos casos se trataba siempre de lo
prolongación de la calle Duquesa y de San Jerónimo mismo: hacer sitio a la moderna ciudad burguesa, en
podían tener la ventaja inicial de un menor coste de oposición a lo que había significado la ciudad del An-
expropiación, pero el inconveniente insalvable de la tiguo Régimen. La ciudad ritual o conventual se derriba
entonces jurisdicción militar sobre los terrenos del para dejar paso a la ciudad geométrica y sana en la que
monasterio de San Jerónimo -en el caso de la prolon- ningún obstáculo se opusiera a los nuevos ideales polí-
gación de la calle Duquesa- y, sobre todo, las menores ticos, económicos y culturales de la burguesía urbana.
expectativas de plusvalías en un negocio inmobiliario
de una dimensión hasta entonces desconocida en la Ese espectáculo urbano de la modernidad, no era más
ciudad. No por fracasar entonces, desapareció uno de que la traslación del modelo parisino, de gran presti-
los objetivos básicos de la reforma urbana del último gio social, pues bastaría recordar cómo se comparaba
tercio del siglo XIX, por lo que, pocos años más tarde, la ciudad de Londres con París, en el diccionario de
aparecerá entre las razones principales que explican Pierre Larousse, en 1867, señalando que la primera
el proyecto promovido por la Cámara de Comercio, en era una gran ciudad, capital del imperio; pero París
1890, de la mano de su presidente, Juan López-Rubio, era algo más trascendente, la capital del Universo,
para abrir una amplia, rápida y cómoda vía que par- el centro de la cultura: “Londres no es más que una
tiendo de la explanada del Triunfo se adentrase en el gran ciudad, una aglomeración enorme, el centro de
centro comercial de la ciudad. un pueblo poderoso. París por su parte es la ciudad,
el hogar común de la vida moderna... es el centro del
El trazado definitivo, una vez descartado el ensanche universo, el corazón de la humanidad”. Una ciudad
de la calle Elvira y la penetración por el eje definido fascinante por sus nuevos edificios públicos o priva-
por la prolongación de la Carrera del Genil, deja sin dos, el arbolado y los nuevos muebles urbanos, pero
resolver las conexiones transversales y su continuidad como en un poema en prosa de Baudelaire, una pareja
a lo largo del barrio que se extiende sobre la margen que se asoma comprende que ese ya no es su París;
izquierda del antiguo cauce del Darro, ya cubierto. es otra ciudad, la de la burguesía triunfante. Una en-
Problemas que habrán de ser abordados en distintos soñación rota en 1870, con la presencia de las tropas
momentos, durante las primeras décadas del siglo XX, prusianas en la “capital del Universo”.
Azucarera San Isidro. Una historia con futuro / 67
Lo que en toda Europa se deseaba era trasladar el mo-
delo parisino de gran prestigio internacional; en el caso
de Granada, capital de provincia con el más alto grado
de mortalidad, no solo se proyectó una profunda vía de
rotura, como los bulevares, también se copió un edifi-
cio cuya imagen encontré preparando mi libro sobre el
eclecticismo y el papel de las nacientes revistas profesio-
nales de arquitectura. En una de las más importantes
de aquellos años me pareció ver la reproducción de un
edificio de la Gran Vía granadina, pero no era exacta-
mente ese. La revista española Arquitectura y Construcción
reprodujo en un artículo de 1901 dedicado a “Arquitec-
tura extranjera. Concurso de fachadas en París”, la Sede
de la Compañía de Aguas New-York. París, del arquitecto
Morin-Gostiaux, premiado en el concurso de fachadas de
1899. El comentario del redactor español era muy signi-
ficativo: “El efecto de este edificio, conocido de todo el
mundo hoy por la decoración del Café-Riche, instalado
en su planta baja, es de majestad y armonía, y aunque
no se sustrae -como es natural- a los vicios generales de
la composición francesa, es, dentro de ella, una de las
más admirables obras que se hayan producido, en su
género”. A pesar de esos “vicios de composición”, el ar-
quitecto granadino Ángel Casas lo copió, acortando la fa-
◊ Morin-Gostiaux. Sede de la Compañía de Aguas New-
chada derecha, para dar forma al edificio nº 2 de la Gran York. París. Premiado en el concurso de fachadas de 1899.
Vía de Colón. Es obligado recordar que hacia 1900, y tras Arquitectura y Construcción.
el Desastre del 98, se acentuó en España el debate entre
el llamado “exotismo internacional” y los partidarios de
la nacionalización o españolización de la arquitectura
en nuestro país. Debate que tendría su reflejo en el pai-
saje arquitectónico de la Gran Vía. El mismo Ángel Casas
proyectó otras fachadas más fieles a la corriente nacio-
nalizadora del arte español, posterior al Desastre del 98.
Friedrich Engels, analizando el problema de la vivienda,
se refirió al “espíritu de Haussmann” que se paseaba
por muchas ciudades europeas como el principal cau-
sante del mal que estaban sufriendo los obreros, el des-
plazamiento de sus viviendas del centro a la periferia. El
“espíritu de Haussmann” –cual otro fantasma, además
del comunismo-, en efecto, estaba detrás de muchas
operaciones de reforma urbana cuyos procedimientos
y objetivos igualmente supo detallar Engels: abrir lar-
gas, anchas y rectas arterias, elevar en sus laterales la
arquitectura más lujosa que fuera posible, evitar las
luchas de barricadas, crear un agradecido proletariado
68 / Azucarera San Isidro. Una historia con futuro
bonapartista, embellecer y sanear el espacio urbano, deslumbrados por la figura de Ángel Ganivet. Un
o facilitar el comercio y la circulación en el centro destacado ganivetista local, Rafael Gago, afirmó en
de las ciudades. Todo esto, dada su aparente eficacia, el prólogo a la segunda edición de Granada la Bella,
sedujo y fue admirado dentro y fuera de Francia des- publicada en 1904, que Granada no sería nunca una
pertando el deseo de emular cuanto podía verse en ciudad moderna, sentencia que siempre he conside-
París, pues la ciudad se había transmutado en “...un rado desafortunada. El libro de Ganivet, del que hice
espectáculo singularmente seductor, un festín visual un estudio introductorio para el primer tomo de las
y sensual”, en palabras de Marshall Bermann. Obras Completas de Ganivet, edición de la Diputación
Provincial de Granada (1996), contiene la expresión
Aunque no todos se sintieron igual, pues los despla- vital de algunas de sus preocupaciones por la conser-
zados por los infinitos derribos del viejo París, como vación del patrimonio, pero su desprecio radical por
son los protagonistas del poema en prosa “Los ojos de la modernidad urbana le llevó a cometer excesos. La
los pobres” de Baudelaire, escrito en 1864, son per- influencia de Ganivet se prolongó en la crítica de mu-
sonas ajenas a la modernidad haussmanniana. Mar- chos intelectuales locales como Melchor de Almagro
shall Bermann lo ha interpretado muy bien: “La ha- San Martín, Francisco de Paula Valladar, Luis Seco de
rapienta familia de Baudelaire surge de detrás de los Lucena Paredes, Leopoldo Torres Balbás, o Antonio
escombros para colocarse en el centro de la escena. Gallego Burín; pero también, en los años sesenta del
El problema no es que estén irritados o que pidan. siglo pasado, Oriol Bohigas, que vino a Granada para
El problema es, simplemente, que no se irán. Ellos asesorar en la revisión del plan de 1951, se refirió a la
también reclaman un lugar bajo las luces”. Gran Vía como “horrenda mutilación urbanística” y
“crucifixión de la ciudad”.
La fotografía de un mingitorio, solo para hombres,
en un bulevar parisino, me ha parecido siempre una El libro de Ganivet, publicado en 1896 cuando las
imagen compuesta con todos los elementos que defi- obras de la Gran Vía de Colón estaban en sus inicios,
nen los ideales de la modernización: crear una ciudad había surgido como expresión del temor que sentía su
sana, rentable, segura y bella. En aquella fotografía, autor ante los profundos cambios que afectaban a la
el centro lo ocupa la estructura ligera del urinario ciudad por causa de los reformadores modernos. En
masculino; pero también los postes de la electricidad carta a Luis Seco de Lucena, fechada el 9 de marzo de
que crean un seductor paisaje urbano nocturno, los 1896, Ganivet afirmaba que los accionistas de La Re-
nuevos sistemas de cobros y vigilancia del transpor- formadora Granadina “...van a hacer mucho mal con
te público, el arbolado tras el que se adivina el tipo el sano propósito de dar de comer a muchos infelices”.
de inmueble regularizado, o la nueva columna que Cabría preguntarse cómo y quién podría dar de comer
anuncia la intensa vida social, ahora nocturna gra- a esos infelices, dadas las circunstancias económicas y
cias a los nuevos sistemas de iluminación del espa- sociales de la época. Tenía, además, la intención de en-
cio público. Y en el lado izquierdo, una arquitectura señar a los de La Reformadora Granadina que existían
anterior destinada probablemente a su desaparición. otras alternativas a los trazados de grandes vías por el
En definitiva, la ciudad reformada es el mejor teatro interior de la ciudad, aunque no llegó a cumplir con
social para la burguesía de la época. París alcanzó a tal propósito, como en su día expliqué.
ser, cual Nueva Roma de la modernidad, el modelo
perfecto de ciudad sana, protegida y segura, rentable, Existe un interesante estudio de los derribos produ-
embellecida, y la verdadera “capital del Universo”. cidos para permitir la “cura ortopédica” en Granada.
Es el Álbum descriptivo de los edificios de interés histórico
Rechazo y admiración y artístico derribados para la apertura de la Vía de Colón
en Granada, formado por acuerdo de la Comisión de Monu-
El proyecto de La Reformadora Granadina suscitó mentos de la Provincia, bajo la dirección del Secretario de la
pronto el rechazo de muchos intelectuales locales, misma D. Antonio Almagro Cárdenas. Granada, 1902, en
Azucarera San Isidro. Una historia con futuro / 69
el que se recogieron los restos de un patrimonio poco
valorado y nada protegido, que solo unos pocos erudi-
tos locales comenzaban a defender con más pasión que
eficacia. Se trata de un trabajo, no impreso, conteniendo
dieciséis estudios de edificios y restos arqueológicos, con
una buena colección de fotografías, planos y croquis. Va-
lladar publicó parte del material gráfico del Álbum en
sus artículos sobre la Gran Vía. Años más tarde lo haría
Leopoldo Torres Balbás, en el muchas veces recordado
artículo de 1923, pero sin citar la procedencia. Se con-
serva en el Archivo Histórico Provincial de Granada.
Existe otro ejemplar más completo, fechado en 1915,
conservado en la biblioteca del Palacio Real de Madrid.
Los derribos de la Gran Vía, con ser importantes pérdi-
das para el patrimonio local, no eran distintos o más
graves que los que se habían producido en otras muchas
ciudades. En 1868, Ángel Fernández de los Ríos, publicó
El Futuro Madrid. Paseos mentales por la capital de España tal
cual es y tal cual deba dejarla transformada la revolución, y
afirmó: “Las demoliciones inútiles son ciertamente la-
mentables, pero las que desembarazan el suelo de un
barrio de malas condiciones para edificar otro sano,
para dar lugar a construcciones mejores y más bellas,
son como aquellas otras demoliciones del año 12 que de-
rribaron la Inquisición y destruyeron el tormento, para
hacer plaza a los derechos de la razón y a los fueros del ◊ Ángel Ganivet. Granada la bella. Helsingfors. 1896.
espíritu humano...”. ¿Fueron inútiles los derribos para
permitir la “cura ortopédica”? ¿Se compensó con la apa-
rición de un nuevo patrimonio arquitectónico, en nues-
tros días ya reconocido y protegido? Creo que sí.
Por el contrario, fueron menos los que mostraron su ad-
miración por la obra de La Reformadora Granadina. En
1894, cuando se acababa de aprobar el proyecto, y un
año antes del inicio de las obras, apareció una revista
titulada La Gran Vía de Granada. Semanario Satírico y Lite-
rario, cuyo primer número se publicó el 6 de mayo de
aquel año, publicándose siete números hasta junio. La
portada estaba ilustrada con un dibujo de Rafael Lato-
rre, quien también dibujó el techo del zaguán del núme-
ro 12 de la Gran Vía. Latorre destacaba en la portada el
escudo de la ciudad y, al fondo, el perfil del conjunto pa-
latino. Lamentablemente los redactores del semanario
no llegaron a publicar un plano de la nueva calle, tal y
como anunciaban en el nº 2. En sus páginas defendieron
70 / Azucarera San Isidro. Una historia con futuro
◊ Álbum descriptivo de los edificios de interés histórico y
artístico derribados para la apertura de la Vía de Colón en
Granada. 1902. Patrimonio Nacional.
Azucarera San Isidro. Una historia con futuro / 71
el proyecto como “una hermosa ilusión”, como una “obra aparentemente resueltos reaparecen en otro lugar
buena, fácil y realizable”, destacaron la “simpatía y atrac- demostrando que solo ha existido una solución par-
tivo” del proyecto iniciado por López-Rubio y la Cámara cial, estratégica e ideológica, que naturalmente deja
de Comercio, y expresaron su deseo de contribuir a la rea- abiertas numerosas cuestiones tanto técnicas como
lización de la obra y combatir la oposición a la misma. De- sociales. En el caso de la Gran Vía de Colón, por ejem-
fendieron la realización de la calle de Colón y aplaudieron plo, la prolongación del interrumpido eje viario a tra-
la decisión del Cabildo del Sacromonte de suscribir accio- vés del barrio de San Matías -otro resto insano de la
nes de La Reformadora Granadina, destacando, además, el antigua medina musulmana-, o la apertura de vías
interés de los jesuitas por disponer cuanto antes de solares transversales que extendieran al resto de la ciudad
edificables en la nueva vía. Ellos fueron, precisamente, los los beneficios y virtudes del trazado matriz, serán
primeros en construir su iglesia. En el nº 2 apareció un algunas de las cuestiones que quedaron pendientes
texto de Ramón Maurell sobre la elevada mortalidad en tras la obra de los reformadores granadinos.
Granada, y en el nº 3 lamentaban el estado defectuoso del
alcantarillado de la ciudad, elogiando el nuevo sistema El eclecticismo arquitectónico como trampantojo
“cerrado” que se instalaría por primera vez en Granada.
En la segunda mitad del siglo XVI, Palladio recomen-
La colaboración de Ramón Maurell López es un buen daba, en su Libro IV de Arquitectura, que “…la calle
testimonio de las preocupaciones reformistas de la pu- más concurrida por negociantes y forasteros se deba
blicación; ingeniero, escritor y político muy activo du- hacer ancha y con magníficos y soberbios edificios,
rante el Sexenio Revolucionario, Maurell fue un desta- para que los visitantes que por ella pasen crean fácil-
cado miembro del Partido Republicano Federal, que se mente que esta anchura y belleza corresponden tam-
definió como “…un socialista cantonal, librecambis- bién a las otras calles de la ciudad”. Es decir, la única
ta, enemigo de los monopolios y federal discípulo de calle bella, bien trazada y ancha, se ofrecía como un
Proudhon”, según ha destacado Álvaro López Osuna. trampantojo capaz de engañar y seducir haciendo
Algunos años más tarde, cuando muchos de sus edi- creer que toda la ciudad había sido reformada en su
ficios ya estaban construidos, Oscar Jürgens elogió la totalidad. En cierto modo, muchas de las aperturas
obra como modelo de actuaciones liberales y progre- viarias, desde mediados del siglo XIX, aspiraron a crea
sistas, y añadía que era “el orgullo de todo granadino una ensoñación semejante. En Granada, la Gran Vía
que se precie de progresista” (Ciudades españolas. Su de- oculta las calles estrechas y tortuosas de Elvira y Santa
sarrollo y configuración urbanística. 1926 ). En relación Paula. Hace muchos años, en la calle de Santa Paula,
con otras grandes vías abiertas en el interior de los frente a Tinajilla, a escasos metros de las mejores vi-
cascos antiguos de ciudades españolas, la Gran Vía de viendas, se encontró a una viejecita casi sepultada por
Granada es anterior, si consideramos los años de inicio toneladas de basura. El contraste entre la nueva y la
y conclusión de las obras de urbanización (1895-1903) vieja ciudad, no podía evidenciarse mejor.
a las de Madrid, Barcelona, Sevilla o Valencia; algo
posterior a la realización de vías como la Calle Nueva La creación de la Gran Vía de Colón proporcionó una
o Paseo del Gran Capitán en Córdoba (primer tramo nueva escena social y cultural, gracias a la aparición
hasta Ronda de Tejares), la calle del Marqués de Larios de hoteles, cines, bancos y otros locales sociales, ade-
en Málaga; y contemporánea de proyectos como los más de una única iglesia, la de los jesuitas (lo primero
que se plantearon en Sevilla o Almería. que se construyó) o el convento del Ángel, que final-
mente desaparecería para construir la sede del Banco
De este modo las grandes aperturas viarias, con sus de España (Secundino Zuazo, 1933).
correspondientes telones arquitectónicos a ambos
lados, se convierten, como señaló Benedetto Gravag- Los edificios entonces denostados han adquirido, la ma-
nuolo, en “parapetos de piedra que ocultan las no yoría de ellos –los que han sobrevivido a los derribos
saneadas contradicciones sociales”. Los problemas de los años sesenta y setenta-, la categoría de bienes pa-
72 / Azucarera San Isidro. Una historia con futuro
trimoniales protegidos por la normativa urbanística. ¿Se
equivocaron quienes con tanto énfasis criticaron la urba-
nización y edificación de la Gran Vía? Primero Ganivet,
de quien procede la más influyente tradición crítica en-
frentada a la modernidad, pero también otros muchos de
renombrada valía intelectual, ya citados. Pasado los años
del más profundo rechazo y desprecio, de los 61 edificios
numerados en la actual Gran Vía, 43 están catalogados
por el vigente Plan Centro (2002); es decir un 70 %. De los
◊ La Gran Vía de Colón. Detalle del Plano de Granada
catalogados, 3 tienen el nivel A1 (Instituto Padre Suárez,
del Instituto Geográfico y Catastral. Escala 12.000. 1909.
Palacio de los Müller y el número 14), 35 el A2, y 5 el B.
Colección Ángel Isac.
Dominan, pues, los edificios del Nivel 2 que son, según la
normativa del citado Plan, los de “...características tipoló-
gicas y compositivas de especial significación arquitectó-
nica, histórica o cultural” (art. 5.2.4.). El edificio del Ban-
co de España está catalogado por el PEPRI Albaicín (1989).
A mediados del siglo XVIII, el grabado de “La cabaña pri-
mitiva” del Ensayo sobre la Arquitectura del Abate Laugier,
mostraba las dificultades de un joven arquitecto para
entender la racionalidad, no el naturalismo, que el autor
quería enseñar frente a la degradada arquitectura con-
temporánea. Un siglo más tarde, en “El sueño del arqui-
tecto”, cuadro de Thomas Cole (1840), un arquitecto está
recostado y ya no tiene más preocupación teórica que
saber seleccionar el estilo histórico más adecuado para
cada uno de los proyectos, en función del gusto cada vez
más variado de sus clientes.
Durante varias décadas, el eclecticismo permitió la reno-
vación arquitectónica de las ciudades europeas y ameri-
canas, con episodios tan singulares como la Königsplatz
y la Ludwigstrasse de Munich, en tiempos de Luis I de
Baviera; el París de Napoleón III durante el Segundo Im-
perio; o la Ringstrasse vienesa, definida por Hitler como
la ciudad de las Mil y una noches. Las palabras de Nico-
lai Gogol, recordadas por Hugh Honour en su excelente
libro sobre el Romanticismo, expresan muy bien el im-
pacto del eclecticismo en la ciudad; “Una ciudad debe
exhibir una gran variedad de masas, si ha de resultar
agradable a la vista. Dentro de ella hay que armonizar
los gustos más variados. Que en la misma calle exista
un oscuro edificio gótico, un edificio de colorista estilo
oriental, una colosal estructura egipcia y una edificación
griega llena de placenteras proporciones… Tendríamos,
así, una calle que sería al mismo tiempo una crónica de
Azucarera San Isidro. Una historia con futuro / 73
la historia arquitectónica del mundo”. Félix de Azúa, Gallardo García; el nº 47, proyectado en 1925 también
en La invención de Caín (1999), planteó cómo las trasfor- para Gustavo Gallardo García por Pascual Bravo, cono-
maciones urbanas y arquitectónicas del ochocientos le cido arquitecto madrileño, autor del pabellón de Espa-
permitían hablar, observando Múnich, de la patología ña en la Exposición de París de aquel año, por lo que
artística en una “capital del disimulo, de la ocultación es fácil comprender que su proyecto granadino sea el
y del disfraz”, una “pura escenografía” y ejemplo sobre- mejor ejemplo de Art Déco en la gran vía granadina; en
saliente de la “artisticidad patológica”. cambio, los números 53, 55, y 57-59, proyectados por
Juan Jordana entre 1906 y 1911 para Ricardo Castella
La arquitectura de la Gran Vía ofrece, como en el caso de González-Aurioles, lo son del modernismo de influen-
la Gran Vía de Madrid o de tantas otras calles surgidas cia francesa y catalana; el nº 40, por el contrario, pro-
de las reformas urbanas del siglo XIX, lo que muchos yectado unos años después por Ángel Casas para Fidel
críticos querían que fuese el moderno espacio de la cir- Fernández Osuna en 1919, es, junto con el Palacio de
culación, la residencia, el negocio y la estética urbana: los Müller también proyectado por Casas, una decla-
un museo histórico de todas las épocas del arte. Y es rada manifestación de anti-exotismo en medio de un
esto, precisamente, lo que se construyó en lo que con- paisaje arquitectónico marcado por las influencias ex-
sideramos la primera etapa arquitectónica de la calle, tranjeras de distinto gusto; y el nº 14, otro de los mejo-
desde su primer edificio (la iglesia del Sagrado Corazón, res ejemplos de la influencia del eclecticismo francés
1898) hasta 1933, fecha en la que Secundino Zuazo pro- del fin de siglo, es lo que se ha conservado de las casas
yecta el edificio para la sede del Banco de España. Du- para Manuel J. Rodríguez Acosta, entre las esquinas de
rante esos años se levantan edificios inspirados en muy Cárcel Baja y Cetti Meriem, proyectadas por Juan Mon-
diversos estilos y tendencias: unos adoptan las maneras serrat en 1902. La otra casa fue derribada a principios
del II Imperio francés, otros adquieren un cierto aire de los años setenta para construir la sede del entonces
de arquitectura vienesa secesionista, muchos ofrecen Banco de Granada, proyectado por José Mª García de
fachadas ornamentadas con detalles modernistas, algu- Paredes en 1970, coincidiendo con el inicio del proceso
nos se hacen eco de la corriente nacional-regionalista de sustitución de los inmuebles de la primera etapa.
que tanta influencia ejerció en la arquitectura española
de la segunda década del siglo XX, la iglesia adopta el De los edificios sedes de sociedades, cuya presencia es
neogótico, y el banco un obligado clasicismo. Más que una de las más características señas de modernidad de
una gran vía modernista, sería mejor hablar de una gran las nuevas grandes vías abiertas también en otras ciu-
vía ecléctica. Siempre he sostenido que lo construido en dades españolas, antes o después de la granadina, des-
Granada era otro escenario del eclecticismo urbano im- tacan el nº 3, proyectado en 1919 por Ángel Casas para
plantado en la segunda mitad del siglo XIX y primeros sede del Banco Hispano-Americano, y que, como otros
años del XX, en muchas otras ciudades. edificios del mismo arquitecto en la Gran Vía (núme-
ros 40 y 50), es un buen ejemplo del nacionalismo ar-
Los nuevos edificios sirven como pantalla que oculta quitectónico de la época, en este caso la inspiración
el viejo caserío que aún subsiste en la ciudad, lo que plateresca sirve para componer y adornar la fachada
determina no solo el acentuado carácter ornamental de una institución cuyo carácter explica la elección
de las fachadas, sino también la distribución interior del estilo; o el neobarroco nº 23 para la Caja de Pre-
de la vivienda: se abren hacia el exterior las estancias visión Social de Andalucía Oriental (actual Tesorería
principales y se retrasan hacia los patios de luces otras General de la Seguridad Social), cuyo proyecto inicial
habitaciones con menores exigencias representativas. fue realizado por Leopoldo Torres Balbás, en 1927, y
Entre los inmuebles de renta, el tipo más abundante finalmente proyectado en 1928 por José Fernández-Fí-
entre las construcciones de la Gran Vía de Colón, me- gares Méndez con la destacada colaboración de Her-
recen destacarse algunos como el nº 29, construido en menegildo Lanz para el diseño interior y mobiliario
1913 y uno de los mejores ejemplos del eclecticismo del patio de operaciones. La sede del Banco de España,
franco-austriaco del fin de siglo, propiedad de Gustavo proyectada por Secundino Zuazo en 1933, puede con-
74 / Azucarera San Isidro. Una historia con futuro
◊ Una Gran Vía ecléctica. Planos del Archivo Histórico
Municipal de Granada y elaboración propia.
Azucarera San Isidro. Una historia con futuro / 75
siderarse el último de los edificios de la primera etapa cen para quedar un ático centrado, de tres series de hue-
constructiva de la Gran Vía de Colón. El proyecto de cos, a eje con la entrada. El formato de los huecos y su
Zuazo, con algunas modificaciones, daría forma tam- distribución expresan un nuevo orden compositivo, son
bién a la sede cordobesa de la misma institución. más grandes y quedan agrupados (cuatripartitos). En al-
zado, la fachada tiene una franja central separada a cada
Torres Balbás, nada más llegar a la ciudad para ocu- lado por dos ejes simétricos de un hueco en cada planta.
parse de la conservación de la Alhambra, descalificó Y en sus extremos las esquinas se curvan prefigurando
muy duramente la Gran Vía, en términos que dejan la solución final adoptada por José Fernández-Figares
patente la influencia de Ganivet y del círculo de in- unos meses más tarde, en mayo de 1928.
telectuales ganivetianos; deploró su “monótona feal-
dad”, señaló que “es hoy una fea calle moderna, sin De todos los edificios de la Gran Vía de Colón, des-
perspectiva ni carácter alguno, fatigosa de andar”, y taca el nº 50, actualmente sede de la Subdelegación
“el mal gusto y la fealdad acursilada de esta Gran del Gobierno, por ser el único construido aislado so-
Vía granadina”. Cuatro años más tarde –ignoro las bre su parcela y con jardín. Fue proyectado por Ángel
circunstancias precisas del encargo-, firmaba dos Casas, en 1916, para uno de los herederos de Manuel
propuestas de fachadas para la sede de la Caja de Pre- José Rodríguez-Acosta. Más que en ningún otro de sus
visión Social. En su primera propuesta, Torres Bal- edificios en la Gran Vía, Casas da forma arquitectó-
bás proyectaba una fachada con un primer cuerpo nica a una residencia palacial inspirada en el modelo
conformado por la planta baja y el entresuelo, con más apreciado en su época del nacionalismo arqui-
huecos adintelados y recercados de molduraje barro- tectónico para este tipo de encargo: el plateresco, “...
co, sobre la que se disponía una balaustrada corrida tan adaptable hoy -decía la autorizada voz de Vicente
abarcando los cuatro ejes centrales. Pero lo más des- Lampérez- a la vida de los palacios como lo fue en los
tacado era la posición de la portada principal, a la días de los grandes próceres imperiales que se llama-
derecha, claramente inspirada en el neobarroquismo ron Fonseca, los Benavente, los Mendoza y los Monte-
de su admirado Yarnoz. Sobre el primer cuerpo se rrey”. Poco después de la residencia proyectada por
disponían cuatro plantas, con apilastrado gigante y Casas, Teodoro de Anasagasti, que pocos años más
un total de diez ejes verticales de huecos distribui- tarde trabajará para José Mª Rodríguez-Acosta en la
dos entre la parte central (cuatro) y los dos cuerpos redefinición de su villa-estudio, solicitaba una “pere-
laterales, cada uno de ellos con tres ejes, que se pro- grinación de desagravio” a Salamanca para acabar con
longaban una planta más a modo de áticos. Toda la tanto abuso del “estilo Monterrey” en la arquitectura
fachada se remataba con una cornisa y balaustrada española contemporánea.
en la que aparecían florones dispuestos como rema-
tes de los ejes compositivos. En 2023, podemos ponderar el impacto social, econó-
mico y patrimonial de la Gran Vía de Colón, felicitán-
El otro proyecto de fachada, firmado por Torres Balbás donos porque la naturaleza no destruyera lo construi-
en enero de 1928, matizaba el barroquismo inicial y di- do por La Reformadora Granadina, como llegó a pedir
bujaba una composición más próxima a la solución fi- otro influyente ganivetiano local, Melchor de Almagro
nal que pocos meses más tarde proyectaría José Fernán- San Martín, en una conferencia impartida en el Cen-
dez-Fígares. Con respecto a su primera propuesta, esta tro Artístico de Granada: “Yo sueño que la Gran Vía
parece inspirarse en el edificio del arquitecto José Miguel ha sido aniquilada por un volcán en una tarde en que
de la Quadra-Salcedo en la Gran Vía de Madrid, conclui- los inquilinos estaban todos en la Universidad, y como
do en 1927. Se mantiene el mismo número de plantas to- el río de oro que el Arte hizo nacer en Granada había
tales, el primer cuerpo tiene una altura destacada como triplicado sus fortunas, no deploraron la catástrofe,
corresponde a ese tipo de edificio representativo, pero la cuyos males no fueron mayores, gracias a que el mu-
puerta principal queda centrada definiendo el eje princi- cho cemento desprendido de los edificios cegó inme-
pal de la fachada, y los cuerpos áticos laterales desapare- diatamente el volcán” (Renacimiento cultural de Granada.
76 / Azucarera San Isidro. Una historia con futuro
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Granada, 25 de febrero de 1927 Granada, enero de 1928 Granada, mayo de 1928
Granada, 25 de febrero de 1927 Granada, enero de 1928 Granada, mayo de 1928
◊ Proyectos de Leopoldo Torres Balbás y definitivo de José
Fernández-Fígares Méndez. Los planos de Torres Balbás
me fueron proporcionados por Francisco Álvarez Puerto;
el proyecto definitivo de Fernández-Fígares se encuentra
en el Archivo Histórico Municipal de Granada.
Azucarera San Isidro. Una historia con futuro / 77
Conferencia leída en el Centro Artístico de Granada, 1915).
Esos inquilinos que se salvaron formaban parte de una
burguesía con formación universitaria, entre los que
estaba Juan López-Rubio Pérez, científico, industrial
azucarero y promotor de la Gran Vía de Colón.
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78 / Azucarera San Isidro. Una historia con futuro
◊ Membrete del Ingenio de San Juan, 1896
Archivo Miguel Giménez Yanguas
CONFIGURACIÓN Y
TRANSFORMACIONES DE
UN ESPACIO PRODUCTIVO
JAVIER PIÑAR SAMOS
MIGUEL GIMÉNEZ YANGUAS
A lo largo de buena parte del siglo XX, los bordes de la factoría pertenece a una segunda generación de ins-
ciudad de Granada, en especial aquellas franjas fron- talaciones que pretendieron enlazar más hábilmente
terizas que la conectaban con su fértil vega, fueron los intereses agrarios e industriales que confluían en
un territorio industrial. Muchas de estas nuevas insta- torno al azúcar, al tiempo que incorporaron aquellas
laciones fabriles, localizadas en las inmediaciones del modernizaciones en las técnicas de producción que
ferrocarril y junto a antiguas acequias de riego, esta- podían hacerlas más eficientes y competitivas.
ban directa o indirectamente asociadas a una nueva
planta que ahora prosperaba en las tierras de la vega y En el caso de San Isidro se une, además, la circuns-
había desplazado a otros monocultivos históricos. Ya tancia de que en sus inmediaciones se encontraba
se tratara de factorías azucareras, destilerías, talleres enclavado el Ingenio de San Juan, la factoría más
de fundición y metalurgia, telares o fábricas de abo- antigua de la Vega y cuna de la industrialización
nos, su actividad giraba en torno a una planta indus- remolachera española. Esta fábrica pionera cesaría
trial que desde la década de 1880 se había convertido definitivamente su actividad tres años después de
en una gran esperanza para el resurgimiento econó- ponerse en marcha San Isidro y sus instalaciones,
mico local. En contraste con otros cultivos históricos casi despojadas de maquinaria, acabaron integradas
que habían colonizado la vega, la remolacha propició años más tarde en una única parcela industrial, que
una estrecha y fructífera alianza entre un mundo es la que hoy conocemos, al pasar a ser propiedad de
agrario tradicional impulsado a la modernización y la sociedad San Isidro en 1926. De modo que en un
una clase empresarial surgida casi de la nada para mismo espacio pueden contemplarse hoy dos de las
aprovechar los réditos de un cultivo que requería para más significativas manifestaciones del orto y el ocaso
su desarrollo un sólido tejido industrial. del ciclo azucarero de la Vega de Granada: la primera
fábrica en abrir y la última en cerrar.
El fenómeno, sin embargo, no era nuevo, ni en su
dimensión agraria ni en la fabril. Décadas atrás había El presente texto tiene por objeto describir el com-
ocurrido algo similar en las vegas litorales en torno plejo entramado tecnológico que rodeaba la produc-
a la caña de azúcar, si bien con una dimensión te- ción de azúcar en el tránsito de los siglos XIX al XX,
rritorial más reducida y, probablemente, con menos las fuerzas, mecanismos y procedimientos implanta-
ambición empresarial y una más modesta moviliza- dos en ambas factorías y algunos de los episodios de
ción de capitales. El ciclo azucarero sustentado en la modernización más relevantes que afectaron a San
remolacha cabalgó desde 1882 sobre el ciclo cañe- Isidro durante sus más de 80 años de actividad como
ro industrial inaugurado en 1846 y durante mucho empresa productiva.
tiempo convivieron como los dos sectores industria-
les más dinámicos de la economía provincial. Lejos Producción de azúcar e industrialización
de excluirse mutuamente, compartieron iniciativas
y capitales y, lo que resulta más relevante para este La producción de azúcar cristalizado a partir de la
relato, compartieron una tecnología casi idéntica, caña dulce tiene un origen medieval, si bien no fue
imitando aquellos modos de hacer que ya estaban hasta el siglo XVI cuando la transferencia del cultivo
implantados en las factorías europeas y de Ultramar hacia territorios tropicales controlados por los eu-
y dotándose de la maquinaria y las técnicas precisas ropeos, especialmente en el continente americano,
para tales labores. hizo posible su maduración técnica y estimuló un
redimensionamiento industrial capaz de abastecer
Cuando entró en funcionamiento la fábrica de San Isi- un mercado europeo en franco crecimiento.
dro en 1901, el tejido industrial azucarero de la Vega
de Granada y de la Costa era ya muy denso y la indus- Las llanuras litorales del antiguo Reino de Granada, el
tria azucarera española y local estaban aproximándo- litoral valenciano y otros enclaves cálidos del Medite-
se a su primera crisis de crecimiento, de modo que la rráneo habían sido hasta ese momento los escenarios
Azucarera San Isidro. Una historia con futuro / 83
de la producción azucarera bajo medieval y una de fuerza motriz suministrada por las máquinas de vapor
las escalas de ese lento peregrinar del cultivo desde en las operaciones de molienda de la materia prima
Oriente a Occidente, que habría de concluir con su y conducción de los jugos; el empleo de este mismo
aclimatación en tierras americanas. Concretamen- vapor en las operaciones de depuración, cocción y ago-
te en el reino de Granada, la producción de azúcar tamiento; la aplicación del vacío y, por último, el uso
sobrevivió a la conquista cristiana e incluso se vería de la fuerza centrífuga para la rápida separación del
impulsada en los siglos siguientes, consolidando una azúcar cristalizado contenido en las masas cocidas. A
tradición local sobre la que se asienta el impulso téc- ello habría que añadir el control sistemático de todo el
nico y la ampliación territorial experimentada desde proceso a través de instrumentos precisos de medición
el siglo XIX, tanto en el tradicional aprovechamiento y laboratorio, así como el empleo de nuevos produc-
de la caña de azúcar como en la nueva planta que tos auxiliares en la fabricación que revolucionaron las
vino a suplantarla: la remolacha. operaciones de filtrado, como la cal, el negro animal o
el dióxido de azufre. Y como impulsor de estas opera-
En su dimensión técnica, la producción preindus- ciones, el carbón mineral que alimentaba las calderas
trial de azúcar siempre estuvo sujeta a limitaciones y suministraba vapor a toda la factoría.
que impidieron que se convirtiera en un producto
de consumo masivo. Los ingenios y trapiches donde Cuando se instaló en España el primer ingenio me-
se molturaba la caña, se cocían los jugos obtenidos canizado para producir azúcar a partir de la remola-
y se agotaba el jarabe hasta forzar la cristalización cha, lo que no ocurriría hasta 1882 y precisamente
de la sacarosa que contenía, utilizaban la fuerza del en la Vega de Granada, tales innovaciones se hallaban
agua y los animales para accionar molinos y prensas, ya plenamente implantadas desde décadas atrás y se
aplicaban procedimientos rudimentarios para la lim- contaba con una experiencia tecnológica cercana que
pieza del jugo, hacían uso del fuego directo para las podía ser transferida con cierta facilidad. Desde el
operaciones de cocción y agotamiento de los jarabes primer tercio del siglo XIX, el desarrollo de la indus-
y, por último, obtenían el azúcar mediante un lento tria remolachera en Francia, el imperio Austro-Hún-
proceso de purga y blanqueo en conos de barro. Pese garo y los territorios alemanes fue muy rápido, de
a los escasos rendimientos, el resultado compensaba modo que en pocas décadas se contó con una tecnolo-
económicamente el esfuerzo porque el azúcar era un gía muy perfeccionada, que fue parcialmente aplica-
artículo de consumo restringido a las clases adinera- da con éxito en la producción de azúcar de caña en las
das y los costes de producción eran muy bajos en los colonias, puesto que el proceso industrial era prácti-
enclaves coloniales. La ruptura tecnológica capaz de camente idéntico, con la salvedad de la molienda de la
transformar radicalmente los procedimientos y abrir materia prima. Fue así como tales adelantos llegaron
la puerta a la producción masiva hubo de producirse, desde Europa a la isla de Cuba, que entonces era uno
así, en un nuevo contexto territorial y productivo. de los mayores productores de azúcar del mundo; y
de ahí sería transferida a la metrópoli Ibérica y a la
Como tantas otras actividades tradicionales de trans- declinante industria cañera que malvivía en el litoral
formación que adoptaron aquellos paradigmas de la mediterráneo andaluz. La apertura en 1846 de la pri-
primera revolución tecnológica ya ensayados con éxi- mera fábrica modernizada de azúcar de caña en Al-
to en otros sectores, la modernización de los proce- muñécar marca el arranque de un ciclo de expansión
dimientos de fabricación de azúcar fue resultado de azucarera que habría de extenderse a todo el litoral
un proceso gradual de avances en la química aplicada granadino y malagueño, promoviendo la instalación
a la producción e innovaciones tecnológicas, que se de numerosas fábricas de muy desigual envergadura,
sucedieron a lo largo del siglo XIX y tuvieron como pero que movilizaron hacia el cultivo todas sus vegas
escenario las tierras frías del norte europeo y la explo- irrigadas. Cuando la sociedad Creus y Rubio puso en
tación industrial de la remolacha. Las cuatro noveda- marcha el ingenio de San Juan, existían ya en la costa
des más significativas residieron en el uso intensivo de de Granada no menos de diez fábricas de azúcar de
84 / Azucarera San Isidro. Una historia con futuro
caña en activo, duplicándose esta cifra con las insta- factorías de nueva planta, en contraste con muchas
ladas en el litoral malagueño. Tales factorías consti- de las fábricas de caña puestas en marcha en décadas
tuían el referente de modernización más cercano, si anteriores y tecnológicamente más envejecidas.
bien con las diferencias propias del tratamiento de la
materia prima en cada caso, las derivadas de la geo- Para albergar esa nueva maquinaria, se necesitó
grafía y los avances técnicos y de escala productiva construir unos espacios de nueva planta, cuyas di-
que se estaban produciendo desde el último tercio del mensiones y distribución venían trazados por la al-
siglo. Pero compartían más semejanzas que diferen- tura requerida para los sistemas de enfriamiento y
cias en su dimensión industrial porque en ambos ca- extracción de gases, la envergadura de las máquinas,
sos la mecanización requirió un nuevo tipo de espacio su distribución en varias plantas de desigual altura
fabril y una nueva organización técnica y empresarial y el circuito que había de seguir la materia prima
que garantizaran el suministro ágil y estable de las hasta transformarse en azúcar y melaza. Requería
materias empleadas en el proceso, así como la opti- kilómetros de conducciones de vapor y líquidos, así
mización de los rendimientos industriales a través de como numerosas instalaciones al aire libre, como
un control preciso del proceso de fabricación y de los los estanques y conducciones para el lavado de la
componentes integrados en el mismo. remolacha, los silos y depósitos abiertos para alma-
cenamiento de carbones y pulpas, estanques para el
La fábrica mecanizada requería, en primer lugar, un almacenamiento y depuración del agua empleada en
importante desembolso inicial en las instalaciones, el proceso, calera, básculas y tendido de raíles. A ello
que habían de ser adquiridas a empresas europeas se unían los almacenes requeridos para el almacena-
especializadas en este tipo de maquinaria y debida- miento de azúcar, depósitos de melaza, secaderos y
mente montadas y mantenidas. La construcción de almacenes de pulpa y, opcionalmente, destilería para
las fábricas cañeras no solo había sido un ensayo ge- la obtención de alcohol industrial.
neral para la reunión y movilización de los capitales
requeridos por parte de financieros y empresarios Las campañas azucareras, que duraban varios meses
locales, sino que había atraído a diversas empresas en los que la fábrica había de funcionar 24 horas al día
extranjeras cuyo negocio radicaba en montar el equi- y siete días a la semana, debían ser cuidadosamente
pamiento y asesorar en el proceso productivo. Las fir- programadas para asegurar la continuidad en el sumi-
mas francesas Cail y Fives Lille, que habían montado la nistro y evitar costosas paradas en una secuencia pre-
mayor parte de las instalaciones, contaban con repre- cisa, donde unas máquinas abastecían a otras. Había
sentación estable y habían destacado en la zona a sus que contar, pues, con un compromiso de fidelidad por
correspondientes equipos de químicos y mecánicos. parte de quienes habrían de surtirla de la materia pri-
ma, bien suscribiendo contratos, realizando adelantos
Tanto la experiencia financiera local como el aseso- a los labradores o constituyendo una organización
ramiento técnico de empresas y profesionales fran- cooperativa que facilitara el autoabastecimiento.
ceses hubieron de ser aprovechados eficazmente por
la naciente industria de la remolacha, que en pocos Pero no bastaba con asegurarse el suministro de in-
años pudo expandirse con gran dinamismo, dotándo- sumos necesarios para el cultivo y la producción (re-
se de una potencia productiva que el sector cañero molacha, carbón, abonos, semillas); había que contar
nunca pudo alcanzar. Al margen de que la remola- con unos medios de transporte eficientes y al menor
cha fuese más competitiva que la caña a efectos de coste que llevaran a la fábrica no solo las ingentes
rendimientos agrícolas e industriales, parte de este cantidades de agua, carbón o remolacha necesarios,
éxito industrial ha de asignarse al hecho de que las sino que dieran salida a los productos obtenidos, ya
instalaciones remolacheras pudieron beneficiarse de fuera azúcar, melazas o alcohol. Tales necesidades
los numerosos avances que la tecnología azucarera condicionaban la localización de las fábricas, que
experimentó en el último tercio del siglo XIX, al ser hubieron de aproximarse a las infraestructuras de
Azucarera San Isidro. Una historia con futuro / 85
transporte existentes o construir alternativas para · Preparación de la remolacha: lavado y corte: La re-
acercarse a ellas. De ahí que buscaran la cercanía de molacha almacenada en los silos o atajeas situados en
canales de riego –como la Acequia Gorda- y se aproxi- el patio de la fábrica iniciaba su entrada en la factoría
maran lo más posible a las vías del ferrocarril. Tanto mediante una noria de cangilones, que la elevaba a un
el ingenio de San Juan como San Isidro optaron por lavadero provisto de paletas que empujaban la remola-
tales ventajas, pero no fueron las únicas factorías en cha mientras la limpiaban con agua, eliminado todas
hacerlo. A diferencia del azúcar de caña granadino, las adherencias de tierra y piedras que contuviera. Una
que contó con medios de transporte marítimo, pero vez limpias y nuevamente pesadas, se iniciaba el proce-
siempre estuvo estrangulado por la falta de un ferro- so industrial propiamente dicho. Para extraer el jugo
carril, buena parte de las azucareras de la Vega apro- encerrado en el interior de la remolacha era necesario
vecharon la proximidad de líneas ferroviarias y/o de destruir el tubérculo, desgarrando las celdillas que con-
tranvías eléctricos, contando con apeaderos propios tienen el jugo. Tal operación se realizaba en el molino
o conectando la fábrica con alguna estación median- corta raíces, donde mediante cuchillas dentadas eran
te una vía estrecha construida al efecto. San Juan raspadas y seccionadas en trozos cuadrados y alarga-
y San Isidro, a este respecto, se vieron doblemente dos – denominados coseta- para facilitar la extracción.
beneficiados por su localización, dado que contaron
desde el principio con acceso ferroviario por uno de · Extracción del jugo: A lo largo del siglo XIX, la extrac-
sus laterales, conectándose también con la línea de ción del jugo se había realizado por procedimientos
tranvía entre Granada y Santa Fe, mediante la cual diversos, desde el empleo de medios mecánicos como
podía introducirse por vagones parte de la remolacha las prensas hidráulicas y turbinas hasta la macera-
que se procesaba. ción y la difusión. La difusión sería el procedimiento
que se generalizó a partir de la década de 1870, por
Para el funcionamiento normalizado de la instala- su menor coste económico y mayor eficiencia. Los di-
ción, era necesario disponer de un taller y una plan- fusores eran recipientes distribuidos en batería o de
tilla estable de mecánicos y electricistas expertos forma radial, donde la coseta quedaba sumergida en
que hicieran frente a las innumerables averías y con- agua a alta temperatura, entre 65 y 75 grados, extra-
tingencias que podían producirse. Las exigencias de yéndose por osmosis el azúcar que contenía. El agua
rentabilidad y la complejidad del proceso, por otra caliente a presión iba pasando por los sucesivos difu-
parte, acabaron haciendo insustituible la figura de sores hasta saturarse. El jugo obtenido, denominado
la dirección técnica de la fábrica -normalmente en- jugo verde, pasaba a otros depósitos para ser sometido
comendada a un químico o ingeniero- que asumía el al siguiente proceso, en tanto que los restos agotados
control exhaustivo de los rendimientos a lo largo de de la remolacha, denominados pulpa, eran descarga-
la cadena productiva, auxiliado por instrumental de dos en una fosa y bombeados hasta las prensas de pul-
medición preciso y por los análisis periódicos realiza- pa y los secaderos, en su caso.
dos en el laboratorio.
· Limpieza y filtración: Los jugos azucarados habían
El proceso de producción azucarera a finales del de ser tratados con rapidez, para impedir su fermen-
siglo XIX tación y eliminar aquellas impurezas que dificulta-
ran la cristalización del azúcar, empleando para ello
Para aproximarnos al funcionamiento de estas ins- la cal apagada y el gas carbónico. Para proveerse de
talaciones en las décadas finales del siglo XIX y a la ellos, casi todas las fábricas contaban con un horno
energía y maquinaria requeridas para el proceso in- de cal o calera, que se llenaba de una mezcla de pie-
dustrial, resulta necesario describir brevemente la dra caliza y carbón de cok, proporcionando su com-
secuencia de operaciones necesarias para obtener bustión tanto la cal viva que se rebajaba con agua
azúcar y los procedimientos y equipamientos impli- para obtener lechada de cal, como el gas carbónico
cados en el proceso: utilizado para la carbonatación. A partir de la déca-
86 / Azucarera San Isidro. Una historia con futuro
da de 1880 se generalizó la doble carbonatación, que siones inferiores a la atmosférica, evitando así el so-
elevaría sustancialmente los rendimientos; en una brecalentamiento y la pérdida de riqueza en azúcar
primera fase, el jugo mezclado con la lechada de cal cristalizable. El vació se obtenía mediante una bom-
era sometido en los carbonatadores a la acción del ba neumática accionada por una máquina de vapor
gas carbónico y transferido a los filtros prensa, en y su aplicación industrial generalizada se produciría
los que separaba el jugo depurado de las espumas, a partir de la década de 1840, siendo las firmas fran-
una mezcla de impurezas y carbonato cálcico preci- cesas Derosne Cail y Rilleux las que abanderaron este
pitado, que constituía un residuo aprovechado para trascendental cambio. A partir de 1865 se impuso el
la corrección de suelos agrícolas y la preparación de sistema de evaporación de triple efecto, formado por
morteros de cal grasa empleados en la construcción. una batería de evaporadores conectados, por los que
El jugo obtenido de los filtros prensa, relativamente discurría el jugo, de modo que en el primer cuerpo
depurado, era sometido a una segunda carbonata- se utilizaba para calentarlo el vapor de escape de las
ción mediante la inyección en el mismo de gas car- máquinas de vapor, en tanto que el vapor resultante
bónico y una nueva circulación por los filtros prensa. de la ebullición de los jugos calentaba sucesivamente
Concluida la carbonatación, una tercera filtración el resto de los recipientes, suponiendo un gran aho-
por gravedad permitía separar del jugo la potasa, el rro energético. En los evaporadores, los jugos perdían
sodio y la cal residual que no había sido precipitada. más de la mitad del agua contenida en ellos, de modo
Esta última filtración se efectuaba mediante filtros que se obtenía un líquido mucho más denso –deno-
de telas, donde las impurezas quedaban adheridas al minado jarabe- que había agotado entre el 75-85%
tejido que recubría las rejillas, o bien se hacía pasar del agua y contenía azúcar sin cristalizar, restos de
el jugo a través de filtros de negro animal, un carbón cal y colorantes, debiendo ser sometido a una última
de hueso granulado que tenía la facultad de absorber filtración mediante negro animal o sulfitación.
la cal y las sustancias salinas y podía ser revivificado
o reutilizado mediante sucesivas incineraciones en · Cocción y cristalización del jarabe: Para la obtención
hornos construidos al efecto. El abandono de los fil- de azúcar cristalizado, el jarabe debía ser sometido a
tros de negro animal fue debida a la implantación de un nuevo proceso de agotamiento del agua en las de-
la sulfitación, consistente en la inyección en el jugo nominadas tachas, recipientes cilíndricos similares a
de gas sulfuroso obtenido en hornos de azufre. los evaporadores, pero donde el jarabe se sometía a
una cocción al vacío mediante vapor, convirtiéndolo
· Evaporación: Una vez depurado el jugo, cuyo con- en una masa pastosa –denominada masa cocida- que
tenido en azúcar podía oscilar entre el 11 y el 14%, contenía una mezcla de azúcar cristalizado y mieles.
era necesario eliminar la mayor parte del agua que El proceso requería una gran destreza por parte del
contenía, con objeto de hacer posible la posterior cocedor o maestro de azúcar, que había de ir regulan-
cristalización del azúcar contenido en el jarabe. Esta do la temperatura y engordando el grano poco a poco
operación tenía lugar en los evaporadores, consti- para obtener la cristalización de la mayor parte del
tuidos por una batería de tres o cuatro recipientes jarabe. A lo largo de esa lenta concentración, se alcan-
cilíndricos cerrados herméticamente, en los que se zaba el punto de saturación y comenzaban a formarse
efectuaba la evaporación al vacío. Contaban para ello los cristales de sacarosa, si bien una parte del jarabe
con un intercambiador de calor o calandria situado no llegaba a cristalizar, dando lugar a las mieles, cons-
en su base, por el que circulaba el vapor, calentando tituidas por monosacáridos derivados de la descom-
exteriormente las paredes de los numerosos tubos posición de la sacarosa. La masa cocida era vertida a
por donde discurrían los jugos hasta la base de la continuación a los malaxadores, recipientes abiertos
caldera. El primer aparato de concentración al vacío o cerrados que contaban con un eje rotatorio provisto
había sido inventado en 1812, aplicando el principio de paletas y cuya función era batirla mientras enfria-
de evaporación de los líquidos a bajas temperaturas ba, para evitar su solidificación en tanto se procedía a
(72 grados), siempre que estuviesen sometidos a pre- separar los cristales de azúcar de las mieles.
Azucarera San Isidro. Una historia con futuro / 87
· La obtención del azúcar cristalizado requería la se- necesarios para el proceso industrial, desde las cal-
paración mecánica de las mieles líquidas en las que deras de vapor hasta las turbinas. Toda la maquina-
estaba contenido. Desde la década de 1840 la firma ria sería montada por seis mecánicos franceses des-
Cail diseñó e introdujo en casi todas las azucareras plazados al efecto, dirigidos por el ingeniero Alberto
las turbinas centrifugadoras, que habrían de revo- Borghi. Este equipamiento industrial no se modifi-
lucionar el sistema tradicional de purga. Se trataba caría en adelante, dado que no hubo cambios tec-
de unos recipientes cilíndricos donde giraba a gran nológicos trascendentales durante el corto periodo
velocidad una cesta de tela metálica alojada en su en que funcionó –apenas 22 años- y la maquinaria
interior, cuyos orificios eran menores que la dimen- no quedó obsoleta. Pero nada de ello se ha conser-
sión de los granos de azúcar: de modo que la fuerza vado, puesto que San Juan fue una de las primeras
centrífuga de la rotación arrojaba las mieles fuera azucareras desmontadas en los inicios del siglo XX;
del recipiente y dejaba adherido en las paredes per- de modo que para reconstruir imaginariamente el
foradas de la cesta el azúcar cristalizado, listo para interior de sus vacías dependencias hay que recurrir
extraerse. Estos mecanismos se accionaban median- a informaciones de prensa y a las ilustraciones de
te la fuerza proporcionada por máquinas de vapor una fábrica-tipo de las construidas por la empresa
y a través de troncos de poleas, si bien terminaron francesa en esos momentos1.
imponiéndose las turbinas hidráulicas, donde el
movimiento se generaba mediante la inyección de De acuerdo con estas fuentes, el Ingenio San Juan se
agua a presión. Las mieles resultantes, tanto pobres dotó con un equipamiento muy moderno, superior
como ricas, se cocían una segunda vez en las tachas, incluso al de la mayor parte de las factorías fran-
obteniéndose una masa cocida de calidad inferior cesas. La energía producida se obtenía mediante
o de segunda, que al centrifugarse en las turbinas tres grandes calderas de hervidores que accionaban
producía un azúcar de color amarillento, denomi- cinco máquinas de vapor y otros diversos aparatos,
nado azúcar moreno. Y de nuevo podía repetirse proporcionando al mismo tiempo el vapor para el
el proceso una vez más, hasta agotar el contenido calentamiento de aguas, jugos y jarabes. El trata-
sacarino y dejar solo la sacarosa no cristalizable o miento inicial de la remolacha se realizaba en dos
melaza, susceptibles de procesarse de nuevo para lavaderos automáticos, desde donde era elevada me-
obtener alcohol industrial. diante una noria al corta-raíces. La coseta era a con-
tinuación vertida y agotada en una batería de doce
La maquinaria del Ingenio de San Juan (1882) difusores distribuidos en círculo, pasando el jugo
resultante a cinco grandes calderas de carbonata-
Buena parte de las fases y maquinaria descritas en ción, tras lo cual era filtrado mediante tres grandes
el apartado anterior ya estaban presentes en el In- filtros de negro animal. Para el resto del proceso se
genio de San Juan, si bien a una escala reducida, contaba con una evaporación de triple efecto, una
puesto que se trató de una fábrica de pequeñas di- tacha y un número indeterminado turbinas manua-
mensiones, capaz de procesar en torno a 100 TM. de les. Todo el proceso industrial y el almacenamiento
remolacha diarias. Su construcción fue relativamen- de mieles y azúcar se ubicaban en una única nave de
te rápida, optando por una localización próxima a la las dos con las que contaba la fábrica, destinándose
ciudad, que aprovechaba, como ya se ha comentado,
un suministro estable de agua y la proximidad al fe-
rrocarril, así como el asesoramiento técnico de una
1
Vid. Fives LIlle (1875 ca.). [Catálogo de maquinaria].
empresa francesa con amplia experiencia. Archivo Miguel Giménez Yanguas. El catálogo debe
corresponder a la década de 1870, en un momento en que el
Su maquinaria fue adquirida a la casa Fives Lille, que procedimiento de la difusión no se hallaba generalizado y el
había suministrado el equipamiento a la mayoría de establecimiento no fabricaba aún las baterías de difusores,
las fábricas cañeras y fabricaba todos los elementos limitándose a ofertar las prensas de extracción de jugos.
88 / Azucarera San Isidro. Una historia con futuro
la segunda a calderas, fabricación de negro animal y Posiblemente el procedimiento más novedoso incor-
tratamiento de la pulpa2. porado por López Rubio fue el de la difusión, que vino
a sustituir al de la maceración de la remolacha por
2
“(…) Conducidas las raíces a los depósitos y después de sus mejores rendimientos. En adelante, todas las azu-
pesadas, sufren un primer lavado, luego otro, y entonces, careras que se construyeron en la zona imitaron las
por medio de una noria vertical de hierro, es llevada al
innovaciones introducidas en San Juan y utilizaron
aparato corta-raíces, en el cual son reducidas a pequeños
trozos, por una gran disco metálico horizontal provisto negro, es decir, a tres grandes filtros que contienen espesas
de cuchillas que giran con extraordinaria rapidez. La capas de negro animal o de refinería, a través de los cuales
remolacha así triturada, cae en un tubo, que, merced a su pasan los jugos, que después son evaporados en aparatos de
movimiento rotatorio, deposita las raíces en los difusores, triple efecto. Las restantes operaciones son semejantes a las
donde se verifica la extracción del jugo azucarado. de la fabricación del azúcar de caña.
El aparato de difusión que se ve en la fábrica de los Sres. (…) La fuerza motriz es suministrada por tres generadoras
Rubio y Creus es una magnifica muestra de los adelantos semi-tubulares con hervidores, que tienen una superficie
de estas industrias, y honra a la casa constructora Fives de calefacción de cien metros cuadrados; y comunican el
Lille. El método de la difusión es muy moderno, y ha venido movimiento a cinco máquinas de vapor y a otros diversos
a sustituir al antiguo del raspado. La mayor parte de las aparatos del uso de la fábrica”. La fábrica de azúcar de
fábricas francesas no tienen todavía estos aparatos, cuyas remolacha”, Diario La Lealtad (Granada), 17 y 19 septiembre 1882.
ventajas son positivas.
“El establecimiento mide 53 metros en su mayor longitud
Doce grandes cilindros de hierro, llamados difusores, de 12 y 23 de ancho, y se compone de dos naves: la una destinada
hectólitros de cabida, componen el aparato donde se extrae el á los generadores, fabricación del negro animal y pulpa, y
azúcar. Los difusores forman un círculo y se comunican entre la otra en que se encuentra la maquinaria y los almacenes
sí por el intermedio de un aparato destinado a calentar los de mieles y de azúcar. Otro departamento aislado sirve de
jugos a su paso. almacén de remolacha, y hállanse en las inmediaciones una
calera continúa, un resfriadero [columna de condensación]
Una vez llenos de remolachas los cilindros, se vierte en ellos para el uso del triple y la tacha, un gran pozo, los talleres,
el agua con la temperatura suficiente para que la raíz ceda la vivienda de los empleados y una cantina, siendo de notar
el jugo azucarado, que se mezcla con el agua, merced a las que la chimenea, que sirve de desahogo al humo de los
endósmosis. El líquido pasa de unos a otros difusores, hasta generadores, tiene 31 metros de elevación.
que adquiere la densidad suficiente e yes extraído del aparato.
La maquinaria del establecimiento fue adquirida en los
El paso del líquido se verifica por la presión del agua procedente talleres de la casa constructora Fives Lilles (Paris) y el montaje
de un depósito colocado en la parte más alta de la fábrica. Los y de los aparatos lo ha dirigido el inteligente ingeniero Mr.
restos de las raíces, cuando estas han cedido todo el jugo, se Alberto Borghi á quien se le han otorgado varias distinciones
sacan por la abertura colocada en el fondo de los cilindros. por la Sociedad Económica de Granada, el Fomento de
las Artes y el Gobierno. La maquinaria está en armonía
El jugo obtenido se defeca añadiéndole cierta porción de cal con las últimas innovaciones que se han introducido en
y mezclando estas sustancias íntimamente, después de los esta industria. Los aparatos principales son: dos lavaderos
cual pasa al aparato de doble carbonatación, que se compone automáticos, otros que sirven para la monda y limpia de
de cinco grandes calderas en cuyo fondo hay un serpentín la remolacha, un corta raíces, doce difusores en los que se
y un mecanismo para la inyección del ácido carbónico. En extrae el azúcar del jugo”. Diario El Defensor de Granada, 1
este aparato el jugo se decanta y purifica, y va a los filtros del marzo 1883.
Azucarera San Isidro. Una historia con futuro / 89
◊ Interior de una factoría azucarera del último tercio
del siglo XIX. De izquierda a derecha, en el piso superior,
recipientes para la carbonatación y filtros, sistema de
evaporación al vacío de triple efecto y tachas. En la planta
baja, las diversas máquinas de vapor y bombas para
impulsar los jugos y provocar el vacío en evaporación
y tachas. En primer plano, depósito de masas cocidas y
batería de centrífugas de conos. [Catálogo de productos de
la Cia. Fives Lille, 1875 ca.]
90 / Azucarera San Isidro. Una historia con futuro
una maquinaria y un proceso muy similar, si bien en ya estaban constatadas: situarse cerca de la ciudad y
mayor escala, no siendo hasta comienzos del siglo XX en una posición central en la Vega de Granada, aún
cuando se introdujeron nuevos cambios en el proceso a riesgo de competir con otras factorías cercanas en
de filtrado, abandonándose el negro animal. el abastecimiento de remolacha. Eligió para ello una
parcela de 72 marjales, susceptibles de ampliarse me-
Lo que resulta un tanto paradójico es que López Rubio, diante alquiler, adquirida a Enrique García Sánchez.
siendo como era farmacéutico y contando en su propia Los terrenos se hallaban situados junto a la vía del fe-
farmacia con un pequeño destilador industrial, no deci- rrocarril y podían aprovechar el agua de la cercana
diera instalar una destilería para aprovechar las melazas Acequia Gorda y el canal del Jaque, que constituían
que generaba la fabricación en la producción de alcohol dos ventajas indudables, por más que la cercanía de la
industrial. Ya fuera porque quería concentrar su iniciati- futura fábrica al Ingenio de San Juan y a la Azucarera
va en la actividad pionera de fabricar azúcar a partir de de N.S. de las Angustias generara ciertas suspicacias
remolacha, ya porque no deseara incurrir en mayores in- y algunos conflictos por la distribución de las aguas,
versiones en torno a un negocio que no dejaba de ser en solucionados mediante un acuerdo amistoso con los
esos momentos una arriesgada aventura, lo cierto es que otros usuarios industriales3.
dejó el camino expedito a otras iniciativas, como sería la
promovida por el que había sido el arquitecto de la insta- Con independencia del modelo societario cooperativo
lación –Francisco Giménez Arévalo- quien en 1884 fun- que adoptó, en claro contraste con iniciativas empresa-
dó la fábrica “La Purísima”, primera que en España se riales precedentes, San Isidro se diferencia de la mayor
orientó a la fabricación de alcohol a partir de remolacha, parte de las anteriores fundaciones por la mayor poten-
adquiriendo a López Rubio y al Ingenio de San Fernando cia instalada, que fue inicialmente de 300 TM/día. Pero
las melazas que ambas factorías generaban. lo más relevante radica en las novedades tecnológicas
con las que se dotó, lo que posiblemente esté relaciona-
La factoría San Isidro y su evolución tecnológica do con su apuesta por una empresa suministradora de
(1901-1936) maquinaria que no era la habitual. Hasta el momento,
la dotación de tecnología y el asesoramiento técnico,
La factoría San Isidro forma parte de la segunda gene- tanto en la industria cañera como en la remolachera,
ración de instalaciones remolacheras surgidas en la había recaído casi exclusivamente en la firma Fives Lille,
Vega de Granada a raíz de la pérdida de los territorios con la sola excepción de la azucarera San José (La Bom-
españoles de Ultramar en 1898. Antes de esa fecha, ya ba), instalada en 1890 por la empresa Cail. San Isidro,
habían sido instaladas diez azucareras en ese territorio, sin embargo, optó por pedir presupuestos a dos empre-
desde las dos pioneras surgidas a comienzos de la década sas alemanas, decantándose finalmente por la Brauns-
de 1880 –San Juan y San Fernando- hasta las otras ocho chweigische Maschinenbau-Anstalt (en adelante, B.M.A.),
montadas con gran celeridad entre 1889 y 1890. Desde cuyo representante en España era el ingeniero y em-
entonces y hasta 1901 no llegó a construirse ninguna presario Leopoldo Lewin Auser, quien tendría un papel
otra en la provincia; y cuando apareció San Isidro, lo
hizo en compañía de otras dos factorías que intentaban
aprovechar el regadío de vegas más frías y septentrio-
3
Actas del Consejo de Administración de la Azucarera San
nales, como Guadix y Baza (Caniles). San Isidro no sería Isidro, 12 diciembre 1900 y 13 enero 1901. Archivo Histórico
la última azucarera construida en la Vega de Granada, Provincial de Granada, L. 12993; Escritura de convenio sobre
pero sí la última que lo hizo antes de que se produjera la aprovechamiento de aguas y servidumbres otorgada por Don
concentración empresarial e industrial capitaneada por Juan Rubio Pérez, Don Santiago Valenzuela como gerente
la Sociedad General Azucarera de España en 1904. de la fábricas “Las Angustias”, D. Manuel López Barajas,
como gerente de la fábrica “San Isidro”, ante Don Elías
Para su localización, optó por una fórmula que no era Pelayo Gómiz: notario de Granada , en 31 de agosto de 1901
nueva y, por ende, suministraba algunas ventajas que [manuscrito]. Archivo Manuel Martín.
Azucarera San Isidro. Una historia con futuro / 91
decisivo en la expansión de la industria remolachera de De acuerdo con ello, la maquinaria más relevante
la ribera del Ebro. Es posible que tan inusual elección que se instaló en San Isidro estaba compuesta por los
estuviera justificada por la mayor fiabilidad técnica o siguientes elementos:
por los nuevos adelantos incorporados por las firmas
alemanas, si bien tales decisiones solían estar influi- · Lavado de la remolacha: Una noria elevadora para
das por los asesores técnicos, ya fueran químicos o in- elevar la remolacha de más de cinco metros de diá-
genieros, que se encargaban de la instalación y puesta metro, construida en hierro; 1 lavador a hélice de
en funcionamiento del proceso industrial y estaban seis metros de longitud.
próximos a los impulsores de la iniciativa empresa-
rial. Sea de un modo u otro, no cabe descartar tam- · Estación de difusión: Un elevador de cangilones para
poco que en esta decisión influyera el precedente de las remolachas; un corta raíces; una batería de difu-
la Azucarera San Torcuato (Guadix), construida casi a sión en línea con 12 aparatos construidos en hierro
la par e inaugurada pocos meses antes que San Isidro, forjado, con 40 hectólitros de capacidad cada uno.
donde las instalaciones también fueron montadas por
otra empresa alemana especializada: la Maschinenfa- · Estación de cal: Un horno de cal para trabajar 10 TM
brik Grevenbroich (Magdeburgo). de cal viva por día, dotado de montacargas hidráulico
y alimentado con vagonetas.
En diciembre de 1900 el Consejo de administración apro-
bó el convenio de compra a la vista del presupuesto y · Carbonatación: 3 calentadores para la primera car-
planos aportados por BMA. Ambos documentos resultan bonatación, con un contenido de 4.400 litros cada
inestimables para conocer al detalle cómo había de cons- uno; 3 calentadores de 3.200 litros para la segunda
truirse una fábrica azucarera en esos momentos, cuáles carbonatación; 1 agitador para la lechada de cal; 1
eran sus requerimientos arquitectónicos de acuerdo con bomba horizontal para las espumas y 1 bomba de ju-
el volumen y dimensiones de los mecanismos a instalar gos; 4 filtros prensa; 3 filtros prensa para la segunda
y con la secuencia establecida para el proceso producti- carbonatación; 2 vagonetas y 60 metros de raíles para
vo, qué operaciones se llevaban a cabo en la misma y a el transporte de las espumas.
cuánto ascendía su coste de las instalaciones4.
· Sulfitación y filtración mecánica: 3 aparatos satu-
4
Braunschweigische Maschinenbau-Anstalt , Confirmation radores de ácido sulfuroso; 1 compresor de aire para
de comande pour la Fábrica Azucarera de San Isidro Sociedad
la sulfitación; 1 horno de azufre; 2 filtros-prensa
para jugo; 2 filtros Philipp, con 30 m2 de superficie
anónima: Granada (Espagne): sur l´installation d´une fabrique
filtrante; 2 filtros Claritas de 50 m2; 2 bombas de
de sucre pour travailler 250.000 Kg.de betteraves par jour de
jugos y 2 bombas para las aguas de condensación
24 heures, Braunschweig, den 22 decembre 1900. Archivo
movidas por transmisión.
Manuel Martín. Se trata de un documento de 18 páginas que
contiene el inventario del material a montar, las condiciones
· Evaporación: Un aparato de evaporación vertical de
de instalación y el precio de cada uno de los componentes.
cuádruple efecto, con 550 m2 de superficie de calen-
tamiento mediante tubos de latón; recalentadores;
Los planos de la instalación de la maquinaria originaria, condensador con separador de agua.
documentos imprescindibles para poder llevar a cabo la
obra civil que los albergara, se conservaron en el archivo · Estación de cocido: Un aparato de cocción al vacío
de la factoría hasta su cierre, junto con otros relativos a con capacidad para 16 Tm. de masa cocida y una su-
modificaciones realizadas con posterioridad en la maquinaria perficie de calentamiento de 85 m2 mediante tubos
originaria o a ampliaciones. A raíz de la liquidación de la de hierro; otro aparato de cocción para bajos produc-
empresa fueron cedidos a Miguel Giménez Yanguas, en cuyo tos, con una superficie de calentamiento mediante
archivo se conservan actualmente. tubos de hierro de 115 m2 y una capacidad de 22 Tm.
92 / Azucarera San Isidro. Una historia con futuro
◊ Portada de la confirmación de pedido y
resumen de presupuesto para la construcción
de la fábrica azucarera de San Isidro,
presentado en diciembre de 1900 por la firma
constructora alemana BMA.
◊ Braunschweigische Maschinenbau-Anstalt,
Diffusions und Siederaum für die Zuckerfabrik
San Isidro [Plano de plantas, sección
longitudinal y secciones transversales de los
departamentos de difusión, carbonatación y
evaporación de la Azucarera San Isidro], 1901.
Plano 60, 350/190. Coloreado. Escala 1: 50.
Archivo M. Giménez Yanguas.
Azucarera San Isidro. Una historia con futuro / 93
· Estación de malaxadores y turbinas: 2 malaxadores
abiertos para masas cocidas de 1ª, con una capacidad
de 20 Tm. cada uno; 9 turbinas de azúcar con insta-
lación a vapor y vaciado inferior y superior, para pro-
ducir azúcar blanco (finalmente llegaron a instalarse
diez); 3 turbinas para bajos productos, sin instalación
de vapor; 4 malaxadores-cristalizadores para bajos pro-
ductos, de 15 m3 de capacidad; 1 bomba de doble efecto
para mieles.
· Departamento de azúcar: montacargas mecánico, 1
bomba de melazas, 2 molinos de azúcar.
· Departamento de generadores de vapor: 4 calderas de
vapor alimentadas con hulla, con 150 m2 de superficie
de calentamiento.
· Máquinas de vapor y bombas: 1 máquina de vapor ho-
rizontal de 100 caballos de fuerza, para el movimiento
de las máquinas; 1 máquina de vapor horizontal de 70
caballos para el departamento de azúcar; 2 bombas de
vapor para alimentación de los generadores de vapor;
1 bomba de vapor horizontal para el ácido carbónico;
1 bomba de vapor horizontal para bombeo de agua; 1
bomba de vapor horizontal para el vacío de la evapora-
ción y las tachas.
Este equipamiento fundacional fue traído en barco des-
de Hamburgo y trasladado a Granada por ferrocarril,
suponiendo el desplazamiento de unas 150 máquinas y
elementos auxiliares, cuyo peso superaba las 700 tone-
ladas. Junto a ellas se desplazó un ingeniero y una cua-
drilla de tres montadores y tres caldereros alemanes,
que permanecerían en Granada hasta finales de 1901.
Hubo, sin embargo, que proceder en paralelo a adquirir
o contratar numerosos equipamientos auxiliares que
no estaban incluidos en el pedido a BMA, tales como
depósitos de hierro, tuberías del exterior del edificio,
iluminación eléctrica, laboratorio químico, el material
◊ Braunschweigische Maschinenbau-Anstalt, Batería
refractario, así como la viguería metálica y carpintería
de difusión en dos filas, 1900 ca.
necesarias para la construcción del edificio, el taller de
Catálogo BMA.
reparaciones o las básculas y vagonetas de transporte.
La instalación eléctrica, por ejemplo, fue encomendada ◊ Braunschweigische Maschinenbau-Anstalt, Máquina
a la casa Alioth, una vez que Lebon desistió de realizarla de vapor y compresor de aire utilizados en la sulfitación,
por su alto coste, de donde cabe deducir que San Isidro 1900 ca.
se iluminó inicialmente mediante un generador propio Catálogo BMA.
94 / Azucarera San Isidro. Una historia con futuro
que alimentaba los arcos voltaicos. Del mismo modo, las primeras de este tipo instaladas en una azucarera
hubo de adquirirse una locomóvil inglesa para sumi- granadina y tendrían una larga pervivencia, siendo
nistrar fuerza en aquellas operaciones realizadas en sustituidas en la década de 1960 por turbinas electri-
el exterior de la factoría5. ficadas de la casa Mercier.
Las principales novedades tecnológicas que incorporó Una tercera singularidad radicó en la incorporación
la factoría fueron el procedimiento de sulfitación, la de las cerchas metálicas en las cubiertas de las naves
utilización de turbinas de accionamiento hidráulico de fabricación, que hasta entonces eran soportadas
y el uso de cerchas metálicas para soportar las cu- mediante cerchas de madera atirantadas. Aunque en
biertas. La sulfitación, como ya se ha señalado, con- los planos suministrados por BMA aún se reproducen
sistía en la utilización de dióxido de azufre obtenido las tradicionales cerchas en madera6, se optó final-
en hornos de azufre e inyectado en el jugo o jarabe mente por esta solución, que proporcionaba mayor
mediante una bomba de aire comprimido accionada estabilidad y durabilidad a las cubiertas, al tiempo
por una máquina de vapor. Tal procedimiento era uti- que suponía un eficaz remedio contra potenciales in-
lizado para la depuración de los jugos procedentes de cendios. Es posible que tal iniciativa partiera de Juan
la carbonatación y también para los jarabes a su sali- Montserrat, el arquitecto que se encargó de la direc-
da de la evaporación, que debían ser a continuación ción de la obras.
pasados por los respectivos filtros. Su finalidad no era
otra que proporcionar brillo y blanquear los futuros En su vertiente constructiva, hay que señalar que la
granos de azúcar, eliminar microorganismos y dismi- arquitectura fabril de San Isidro, como la de la mayor
nuir la viscosidad de los jugos y jarabes. El nuevo parte de las azucareras, venía estrictamente condi-
procedimiento supuso el abandono de los filtros de cionada por las dimensiones, distribución y secuen-
negro animal, que hasta finales del siglo fueron co- cia de la maquinaria que había de albergar, siendo la
múnmente utilizados. La sulfitación era más barata, casa constructora del equipamiento la que facilitaba
más eficaz y, adicionalmente, ocupaba un espacio los planos maestros de las naves, con el detalle de las
más reducido, dado que las factorías habían de contar cimentaciones, los soportes metálicos a colocar y las
hasta ese momento con instalaciones específicas para dimensiones que había de tener cada uno de los espa-
poder revivificar el carbón activo procedente de los cios. Pero, a diferencia del montaje de la maquinaria,
huesos –mediante su lavado y calcinación en hornos– que era acometida por trabajadores y personal técni-
y volver a rellenar periódicamente los filtros. co desplazados al efecto, el control de la edificación
era encargado a un arquitecto y a un constructor
Otra gran novedad, si bien implantada unos años des- locales, con tal de que se sujetaran a los planos pro-
pués de la apertura, residió en el montaje de turbinas porcionados, en tanto que las numerosas columnas
hidráulicas, que vinieron a sustituir a las antiguas de fundición, cerchas, viguería y piedras de cantería
centrífugas. La dotación fundacional de la factoría utilizadas para la cimentación de máquinas y colum-
incluía un total de 13 turbinas accionadas median- nas eran encargadas a empresas locales o a fabrican-
te correas, que resultaron bastante ineficientes y
escasas para centrifugar todas las masas cocidas, de
modo que en la primera reforma efectuada en torno
6
Hay que considerar que los planos suministrados por la
a 1906 fueron sustituidas por otras de mayor capaci- empresa constructora debían ser planos estandarizados,
dad y accionadas mediante energía hidráulica. Serían que habrían de adaptarse en cada caso a los requerimientos
de cada cliente, especialmente en lo referente a la potencia
fabril que deseaba instalar y a los procedimientos concretos
5
Actas del Consejo de Administración de la Azucarera San de fabricación que había contratado. De ahí que pudieran
Isidro, 13 mayo a 13 julio 1901. Archivo Histórico Provincial producirse algunas modificaciones entre lo que reflejan y
de Granada, L. 12993. las soluciones finalmente implantadas.
Azucarera San Isidro. Una historia con futuro / 95
tes españoles de acuerdo con los planos suministrados. nes realizadas en la factoría. Sin obviar tampoco aque-
Partiendo de los diseños proporcionados por la firma llas otras que eran imprescindibles para incrementar
alemana, el encargo de las columnas de fundición que la capacidad de molienda diaria de la factoría, como
soportaban los distintos pisos de la nave de fabricación el redimensionamiento de la difusión. Finalmente,
se hizo en los talleres de Roca, Pastor y Castaños, que otras transformaciones estuvieron impulsadas por la
eran las tres fundiciones más importantes de Granada, introducción de nuevas actividades complementarias
al tiempo que se suministraron por ferrocarril las vi- en torno a los subproductos generados por la fabri-
guetas y sillares de piedra. Del mismo modo, en abril cación de azúcar, como el tratamiento de las pulpas
de 1901 el Consejo de administración, encargó la ar- y las melazas. Pese a ello, el núcleo de la producción
madura metálica de la “casa de azúcar” a la fundición fabril, permaneció casi inalterado, lo que explicaría la
Roca, señalando que fueran idénticas a las de las casas extraordinaria pervivencia de muchos de los equipos
de difusión y calderas7. que formaron parte de la dotación fundacional de la
factoría, como es el caso de las máquinas y bombas
La autonomía del arquitecto en la dirección de obra se de vapor.
limitaba, pues, a la selección de los materiales cons-
tructivos para los muros, los acabados de las fachadas Este conjunto de cambios tecnológicos tuvieron ine-
y el diseño de dependencias auxiliares. Ello explicaría vitablemente su correlato en el propio espacio indus-
las similitudes en la distribución de vanos y alturas trial, no tanto porque el aspecto y funciones de las an-
que pueden observarse entre construcciones fabriles tiguas edificaciones fuese alterado radicalmente, sino
muy alejadas geográficamente, pero que compartían porque se les fueron adosando sucesivas dependencias
el diseño proporcionado por una misma casa construc- para acoger las ampliaciones y las nuevas actividades,
tora; es el caso de la Azucarera de Pravia (Asturias), ya fueran almacenes, secaderos, destilería o terminales
inaugurada un año antes que San Isidro, aunque de de transporte, incluyendo también la incorporación de
vida mucho más efímera. parcelas colindantes, como la del Ingenio de San Juan.
A lo largo de sus más de ochenta años de actividad Tales transformaciones describen un ritmo temporal
ininterrumpida, la factoría experimentó numerosas que en cierta medida coincide con las fluctuaciones
transformaciones, que normalmente fueron acometi- que experimentó la industria azucarera desde 1901, de
das durante los largos periodos de inactividad fabril modo que muchas de ellas se pusieron en marcha du-
entre una y otra campaña azucarera, en los que se rea- rante coyunturas alcistas o de cierta estabilidad en el
lizaba la limpieza, desmontaje, mantenimiento y re- negocio, impulsando la diversificación de actividades y
visión de la totalidad de los equipos. Algunas de ellas los aumentos de potencia fabril, como los acometidos
fueron el resultado de la necesidad de sustituir tec- en sus primeros años. En otros casos, fueron las difi-
nologías obsoletas por otras más eficientes, como las cultades de rentabilidad las que aconsejaron mejorar
modernizaciones en los sistemas de carbonatación y la eficiencia reduciendo al máximo los costes, como
filtrado de jugos o la introducción de nuevas turbinas. ocurrió en la década de 1930. Pero tampoco cabe des-
En otros casos buscaron reducir el coste energético de cartar el influjo de las iniciativas individuales tomadas
la fabricación, especialmente en aquellas coyunturas por la gerencia de la empresa o por parte de la direc-
de encarecimiento de las fuentes de energía, lo que da- ción técnica de la factoría, como es el caso de la pri-
ría lugar a la sustitución de las antiguas calderas de mera etapa de gestión del ingeniero Miguel Giménez
vapor y a la electrificación de muchas de las operacio- Lacal (1926-1936), durante la cual se dio un gran im-
pulso a la modernización de las instalaciones. Dejando
al margen los cambios experimentados en el espacio
7
Actas del Consejo de Administración de la Azucarera industrial y en las edificaciones, las modificaciones
San Isidro, 13 abril 1901. Archivo Histórico Provincial de más reseñables en el equipamiento efectuadas hasta
Granada, L. 12993. 1936 pueden agruparse en tres grandes impulsos.
96 / Azucarera San Isidro. Una historia con futuro
1902-1908. Correcciones y ampliaciones puntuales para los vapores de jugo para calentar las tachas,
en la factoría originaria y puesta en funcionamien- así como un transportador de pulpa. Por su parte,
to de la destilería la S.A.C.M. Breitfeld, Danek &Cie. (Praga), renovaría en
1906 la maquinaria para la producción de lechada de
Aunque la instalación de la maquinaria resultó exito- cal y ampliaría la carbonatación. Posiblemente fue
sa, al poco de iniciada la primera campaña azucarera también esta empresa la encargada de sustituir las
(1901/02) se detectaron problemas puntuales de fun- antiguas turbinas de conos instaladas años atrás por
cionamiento, que afectaban a las bombas centrífugas BMA por una nueva batería de centrífugas acciona-
instaladas en las balsas de agua y a las turbinas, lo das mediante energía hidráulica8.
que obligó a Leopoldo Lewin y un ingeniero de la fir-
ma a desplazarse a Granada en noviembre de 1901 La suplantación de la empresa constructora origina-
para estudiar las deficiencias observadas e intentar ria por la firma Breitfeld, Danek &Cie. vino recomenda-
repararlas. En la reunión mantenida con los direc- da por el nuevo director técnico de San Isidro, Elías
tivos de la empresa, estos le comunicaron que tales Eugene, quien la representaba en España, de modo
problemas habían impedido que la fábrica moliera que sería la firma austriaca la que dotara los siguien-
las 250 TM de remolacha establecidas en el contrato, tes proyectos, como la instalación de la destilería.
recurriendo al ingeniero Elías Eugene para que eva- San Isidro fue la segunda factoría azucarera grana-
cuara un informe técnico detallado que sirviera de dina que se dotó de una destilería propia e integrada
base para efectuar la reclamación de daños y perjui- en el conjunto fabril, si bien su construcción la aco-
cios, al tiempo que despidieron a los operarios alema- metió unos años después de que iniciara la produc-
nes que había montado la fábrica antes de que con- ción de azúcar. Entre tanto, hubo de vender sus me-
cluyera su contrato anual, manteniendo solamente lazas a otros fabricantes de alcohol y llegó incluso
al director técnico – el ingeniero Alfredo Brendel- al a estudiar la propuesta de anexionarse una fábrica
químico, contramaestre, un cocedor y otro operario. de alcohol existente, aunque no debió ultimarse la
En cualquier caso, este desencuentro acabaría con- operación9. No fue hasta comienzos de 1907 cuando
cluyendo con una transacción amistosa y la relación el proyecto comenzó a perfilarse, rechazándose una
con BMA no llegó a romperse, dado que en febrero de oferta de compra de las melazas producidas en esa
1903, al término de su segunda campaña azucarera, campaña para poder disponer de ellas en la nueva
el Consejo de Administración de San Isidro acordó destilería. Un año después se adquirieron los terre-
aprobar el presupuesto que se le había pedido para nos para su instalación, se construyeron seis gran-
ampliar la capacidad productiva de la fábrica.
8
Esta empresa construyó y reformó numerosas factorías
Esta primera ampliación de las instalaciones estu- azucareras en Europa central, Italia y Java, pero su
vo destinada a alcanzar una capacidad de 450 Tm/
presencia en España fue excepcional, limitándose a realizar
día y hubo de completarse con otras reformas en
la reforma de la Azucarera del Segre (1902) y la intervención
la maquinaria aprobadas a comienzos de 1905, de
en San Isidro en 1906, donde cita explícitamente la
modo que en el arranque de la campaña de 1906/07
reconstrucción o reforma de la fábrica para un trabajo de
ya estaba operativa. En dicha reforma no solo in-
430 Tm diarias y la instalación de producción de pilé, lo
tervino BMA, encargada de ampliar la difusión, sino
que no puede sino referirse al sistema de centrifugado. Vid.
otras empresas alemanas y austro-húngaras, que
debieron acometer tanto la mejora del sistema de Societé Anonyme de constructions mécaniques: ancienne maison
carbonatación y cocción como la sustitución de las Breitfeld, Danek &Cie. Prague [catálogo de productos], s.f. (1910
turbinas, que constituían uno de los cuellos de bo- ca.), p. 9. Archivo Miguel Giménez Yanguas.
tella del proceso industrial. Concretamente, la firma 9
Actas del Consejo de Administración de la Azucarera
alemana Wernicke Maschinenbau Actien Gesellschaft (Ha- San Isidro, 7 enero 1904. Archivo Histórico Provincial de
lle) proyectó en 1905 un cocedor de jugo y tubería Granada, L. 12993.
Azucarera San Isidro. Una historia con futuro / 97
des depósitos exteriores para el almacenamiento de la
melaza y se inició la construcción y adquisición de su
equipamiento, suministrado por Breitfeld, Danek &Cie
en lo que se refiere a las máquinas de vapor y bombas,
en tanto que la columna de destilación fue adquirida a
Egrot, empresa francesa líder en este tipo de instalacio-
nes. Esta maquinaria, junto con las grandes cubas de
fermentación y depósitos de alcohol, requirió la cons-
trucción de un nuevo edificio independiente de la fá-
brica, en el que destacaba la torre destinada a albergar
la columna de destilación fraccionada. La destilería en-
tró en funcionamiento en la campaña 1909/10.
1914-1917. Secadero de pulpa
Tanto la construcción de la destilería como el mon-
taje del secadero de pulpa han de considerarse como
elementos fundamentales en la estrategia seguida por
diversas azucareras para explotar económicamente los
subproductos derivados de la fabricación de azúcar y
mejorar los resultados de explotación. Hasta entonces,
las pulpas húmedas habían de ser retiradas de la difu-
sión y transportadas al exterior de la fábrica, donde
eran almacenadas al aire libre para ser vendidas como
alimento del ganado. La posibilidad de deshidratarlas
elevaba el precio de este producto, al facilitar su al- ◊ Charles Choin (fot.), Vista exterior de la fábrica azucarera
macenaje, transporte y comercialización, pero era ne- San Isidro. 1910 ca.
cesario construir unas instalaciones específicas para Cortesía de Mª José Pérez Choin.
proceder a su secado. El primer proyecto de secadero
◊ Charles Choin (fot.), [Destilería de San Isidro. En primer
para San Isidro data de abril de 1914, de acuerdo con plano: excavación para la construcción del secadero de pulpa].
los planos suministrados por la firma alemana Maschi- 1915 ca.
nenfabrik Imperial (Meissen-Sajonia), que era la mayor Cortesía de Mª José Pérez Choin.
especialista europea en este tipo de maquinaria. Es po-
sible que la coyuntura de la Primera Guerra Mundial,
iniciada unos meses más tarde, dificultara su puesta en
marcha durante algún tiempo, ya que no entró en fun-
cionamiento hasta la campaña de 1917/18. Su instala-
ción modificaría sensiblemente el aspecto tradicional
de la factoría, dado que hubo de construirse una nueva
nave adosada para albergar el secadero, así como varios
almacenes para la pulpa deshidratada, encargándose el
proyecto al arquitecto José Felipe Giménez Lacal.
98 / Azucarera San Isidro. Una historia con futuro
1923-1930. Modernización y electrificación de fuerza motriz a vapor, mediante la electrificación
del proceso industrial, una iniciativa que ha de en-
A partir de 1923 se abrieron expectativas más hala- cuadrarse en el conjunto de actuaciones orientadas
güeñas para el negocio azucarero. Si durante la co- a ampliar la capacidad productiva de la factoría y de
yuntura bélica y la inmediata postguerra las priorida- la empresa en su conjunto. En abril de 1930 el ge-
des técnicas se habían orientado a combatir la subida rente había expuesto al Consejo de Administración
de los costes de fabricación10, en enero de 1923 el la ausencia de trabas políticas y administrativas para
Consejo de Administración autorizó al gerente para proceder a la ampliación de la potencia e incluso la
que llevara a cabo las modificaciones y sustituciones construcción de una nueva factoría que aprovecha-
de aparatos necesarias para mejorar la fabricación, ra la expansión reciente del cultivo remolachero,
de acuerdo con la propuesta del director técnico, abriendo la puerta a plantear iniciativas de fusión
procediendo a finales de ese año a la ampliación del con otras empresas azucareras locales (San Pascual)
edificio de la fábrica, que quedó unido a los almace- y al proyecto de construcción de una nueva fábrica
nes de azúcar. Pocos meses después se procedería a la en Jaén. Mientras estas gestiones avanzaban, se optó
adquisición del Ingenio de San Juan, para poder am- por un proyecto más concreto y factible, que Giménez
pliar el apartadero ferroviario, aprovechar su pozo y Lacal venía madurando desde años atrás: incremen-
utilizar sus almacenes11. Algunas de las mejoras más tar la capacidad de producción de vapor de la facto-
reseñables fueron la instalación de dos nuevas cal- ría mediante una nueva caldera e instalar un potente
deras Babcock & Wilcox, que vinieron a sustituir a los generador eléctrico movido a vapor, que permitiera
más antiguos e ineficientes generadores de vapor. contar con una fuerza suplementaria e ir sustituyen-
En marzo de 1925 el ingeniero Miguel Giménez Lacal do con motores eléctricos buena parte de las antiguas
se haría cargo de la dirección técnica de la azucare- máquinas y bombas de vapor, lo que supondría una
ra, que se encontraba en ese momento en proceso importante reducción de los costes de personal, man-
de remodelación. Su gestión en esta primera etapa tenimiento y consumo energético, del orden de las
al frente del establecimiento, que habría de concluir 82.000 pesetas anuales. El Consejo dio el visto bueno
provisionalmente en 1932, se centró en ultimar es- al proyecto, dado que el coste de la nueva infraestruc-
tas transformaciones, complementadas con la insta- tura se estimaba en algo más de 400.000 pesetas, pu-
lación de nuevos filtro-prensa fabricados por Fives y diendo amortizarse en unos cinco años12.
la sustitución de la antigua columna de destilación;
pero su contribución más relevante sería romper el El argumento principal utilizado por el ingeniero
cuello de botella que suponía la generación directa para justificar la electrificación no era solo el aho-
rro de costes que supondría, sino la constatación de
que la fábrica, tras más de 30 años de actividad inin-
10
En 1919 se adquirieron 3 filtros Philip para perfeccionar
terrumpida, contaba con unas máquinas de vapor
el trabajo con las masas cocidas de 2ª, así como un
anticuadas y faltas de potencia, tanto más para su-
recalentador para reutilizar los vapores del cuádruple
ministrar energía a una capacidad industrial que ha-
efecto y economizar combustible. En 1920 se realizaron
bía sido sensiblemente aumentada. La superación de
pruebas para ver si era técnica y económicamente factible
este estrangulamiento pasaba por instalar una cen-
utilizar como combustible los aceites pesados ofrecidos
tral térmica servida por un grupo turbo-alternador
por la Sociedad Minera Peñarroya, compensando así de contrapresión, que suministraría la electricidad
el encarecimiento del carbón. Actas del Consejo de necesaria para alimentar los diversos motores eléc-
Administración de la Azucarera San Isidro,1918-1931.
Archivo Histórico Provincial de Granada, L. 12975
11
Actas del Consejo de Administración de la Azucarera 12
Actas del Consejo de Administración de la Azucarera
San Isidro, 10 enero 1923, 12 diciembre 1923, 14 abril 1924, San Isidro, sesión 484, 14 agosto 1930, Archivo Histórico
Archivo Histórico Provincial de Granada, L. 12974 Provincial de Granada, L. 12975.
Azucarera San Isidro. Una historia con futuro / 99
tricos que habrían de sustituir a los viejos motores de aparatos más modernizados, citando expresamen-
de vapor. La apuesta era novedosa, porque nunca se te las turbinas eléctricas y una nueva tacha, pero no
había ensayado en una fábrica azucarera, siendo San llegaron a aprobarse reformas concretas, limitándo-
Isidro la primera que lo implementó. Se instaló para se a autorizar que se fueran estudiando los distintos
ello un turbo-generador fabricado por la casa sueca proyectos y se reuniera la documentación necesa-
Svenska Turbinfabriks Aktiebolaget Ljungström (STAL), ria14. Algunas de estas necesidades, como la electri-
con una potencia de 1050 kVA, así como diversos ficación del proceso de turbinación, serían aplazadas
motores eléctricos e instrumental de control fabri- durante décadas, no ejecutándose hasta los años 60
cados por la firma ASEA. La necesidad de adaptar el y 70, coincidiendo con la última modernización de
nuevo suministro de fuerza a un proceso industrial la factoría.
preexistente, donde los mecanismos de transmisión
estaban adaptados al uso de diferentes máquinas de El destino de la maquinaria tras el cierre
vapor, obligó a la instalación de al menos 12 motores
de diferentes potencias. Si bien algunas máquinas de A raíz de la liquidación de la sociedad y el cierre de-
vapor que accionaban bombas fueron eliminadas, se finitivo de la factoría en 1984, su destino podía haber
tuvo el buen criterio de mantener por precaución las sido similar al de muchas de las instalaciones ante-
otras máquinas de vapor ahora inactivas en sus ubi- riormente clausuradas: achatarramiento de la maqui-
caciones originales, lo que garantizó su pervivencia. naria para sufragar los costes de la liquidación; venta
La electrificación de la factoría abrió unas nuevas de los edificios para su reutilización o simple abando-
perspectivas para continuar con la modernización no de las instalaciones a la espera de poder movilizar
del proceso productivo, pero la década de 1930 vino urbanísticamente el solar. Si no fue así, o no del todo
a coincidir con una nueva coyuntura de dificultades
económicas e incertidumbres político-sociales que
detuvieron en seco las reformas, limitándose la so- 14
“El director técnico aconseja la conveniencia de proyectar
ciedad a hacer frente a las reparaciones más urgen- para la próxima campaña y sucesivas las instalaciones
tes e instalar aquellos procesos que venían ordenados de nuevos aparatos necesarios para la buena marcha
desde el Gobierno. Tal es el caso de la adaptación de económica de la fábrica, tales como turbinas eléctricas,
la destilería para la producción de alcohol absoluto. un recalentador, una máquina rotativa para la calera, una
Durante al año 1934, en un contexto de fuerte inesta- bomba de vacío y una nueva tacha por ser insuficiente la
bilidad en el mercado de alcoholes, San Isidro se vio actualmente en servicio, lo que somete a conocimiento del
obligada a derivar una parte de su producción para
Consejo, pues si bien no es su criterio acometer las citadas
uso como carburante, que era adquirido por la Camp-
modificaciones en su conjunto, cree conveniente que por
sa para mezclarlo con gasolina. Este contrato de su-
la dirección técnica se vayan estudiando los proyectos con
ministro llevó aparejada la instalación de un aparato
las casas constructoras. La ejecución de los mismos podría
deshidratador con el que se elevaba el grado alcohó-
hacerse escalonadamente en armonía con las posibilidades
lico del producto hasta obtener alcohol absoluto, im-
económicas de la sociedad y según la mayor conveniencia
prescindible para poder utilizarlo en la combustión
de motores13. de cada uno de los aparatos mencionados. Oídas las
anteriores manifestaciones, los consejeros por unanimidad
A finales de 1934, el director técnico volvió a plantear estiman que siendo convenientes las citadas instalaciones
al Consejo la conveniencia de proyectar la instalación de maquinaria se pidan y estudien los respectivos proyectos
para su ejecución según las circunstancias lo vayan
permitiendo y la mayor necesidad de cada uno de ellos”.
13
Memoria correspondiente al ejercicio social de 1934: leída en la Actas del Consejo de Administración de la Azucarera San
junta general de accionistas de la fábrica azucarera San Isidro, Isidro, sesión 555, 17 diciembre 1934, Archivo Histórico
Granada, 1935. Provincial de Granada, L. 12976.
100 / Azucarera San Isidro. Una historia con futuro
◊ Guzmán (fot.), Turbo-generador STAL de
contrapresión, tipo DM-33, instalado en la
Azucarera de San Isidro en 1931.
Archivo M. Giménez Yanguas.
◊ Guzmán (fot.), Motor asíncrono trifásico de
100 caballos, fabricado por la firma ASEA e
instalado en la azucarera de San Isidro para el
accionamiento del secadero de pulpa.
Archivo M. Giménez Yanguas.
Azucarera San Isidro. Una historia con futuro / 101
así, se debe a la confluencia de una serie de circuns- parte de su archivo y de numerosos elementos de
tancias que permitieron salvar para la historia parte fabricación y laboratorio. El Ayuntamiento de Gra-
de su maquinaria y retrasaron durante años el arra- nada procedió a comprar tres grandes máquinas de
samiento de las instalaciones y el aprovechamiento vapor que fueron posteriormente restauradas y re-
urbanístico del suelo. instaladas para su exposición pública. La Universidad
de Granada también adquirió un ejemplar similar,
Las décadas de 1970 a 1990 fueron letales para el pa- expuesto hoy en la Facultad de Ciencias. Pero fue el
trimonio industrial español. Las reconversiones in- Museo Nacional de Ciencia y Tecnología el que reali-
dustriales, forzadas por las crisis económicas y alen- zó el mayor esfuerzo, incorporando a sus colecciones
tadas por el proceso de integración de España en la dos máquinas de vapor, el turbogenerador instalado
Unión Europea, supusieron un duro golpe para aque- en la factoría en 1931, varios comprensores y bombas
llas piezas del tejido industrial menos modernizadas de vapor, así como instrumental diverso de laborato-
y competitivas. Y el sector cañero-remolachero fue rio. Por último, otras dos máquinas de vapor y varias
uno de los más damnificados, forzando el cierre de bombas procedentes de la destilería también pudie-
aquellas instalaciones más antiguas y obsoletas que ron comprarse para ser restauradas y conservadas en
convivían con plantas recientemente modernizadas. colecciones privadas15.
Fue en este contexto cuando se clausuraron las últi-
mas azucareras granadinas y el cultivo y tratamien-
to industrial de la remolacha quedaron erradicados 15
El Ayuntamiento de Granada adquirió en la cantidad
en la Vega. Al tiempo que este desmantelamiento de 600.000 pts. las siguientes piezas: máquina de vapor y
industrial seguía su curso, con la consiguiente des- bomba de agua construidas por la empresa alemana BMA en
trucción de numerosos elementos tecnológicos que 1901. Fue restaurada y se encuentra expuesta en la estación
ahora comenzaban a ponerse en valor en tanto que de depuración de aguas potables de la Lancha del Genil;
patrimonio histórico, una conciencia conservacionis- máquina de vapor de dos volantes para el accionamiento
ta daría sus primeros frutos, expresos en numerosas del compresor de anhídrido carbónico, fabricada también
iniciativas por parte de investigadores, universidades por BMA (1901), que fue restaurada y expuesta en el IES
y administraciones. La creación del Museo Nacional Bola de Oro, si bien se halla actualmente en mal estado de
de Ciencia y Tecnología en 1980 constituyó un im- conservación: Una tercera máquina de vapor con un solo
portante hito, si bien no el único, de esta respuesta, volante, para la obtención de fuerza motriz, de la misma
que fue en adelante articulada a través de diversas marca y fecha de fabricación. Fue la última en restaurarse y
declaraciones de Bien de Interés Cultural. Y algunas
se halla actualmente expuesta en el Parque de las Ciencias.
de las viejas factorías azucareras que aún quedaban
La Universidad de Granada adquirió una máquina de vapor
en pie pasaron a constituir un objetivo preferente
BMA construida en 1901, que acciona una bomba de vacío
en las actuaciones de conservación, porque en ellas
construida en Praga en 1906. Fue restaurada por el Taller de
permanecía casi intacta una tecnología heredada del
Rehabilitación del Patrimonio Industrial de la Universidad
siglo XIX y sustentada en el uso del vapor.
de Granada y se encuentra actualmente expuesta en su
San Isidro fue, a este respecto, un ejemplo pionero y, Facultad de Ciencias.
hasta cierto punto, excepcional puesto que se llegó
a tiempo para rescatar su patrimonio más valioso. A El Museo Nacional de Ciencia y Tecnología adquirió e
lo largo de 1984, la negociación con los responsables integró en sus colecciones las siguientes piezas: Un
de la liquidación de la sociedad permitió que diver- turbogenerador de vapor instalado en 1931 y que estuvo en
sas instituciones públicas y coleccionistas privados funcionamiento hasta el cierre de la fábrica. Fue fabricado
pudiesen adquirir la práctica totalidad de las máqui- en 1928 por casa sueca STAL y está formado por cinco
nas de vapor y buena parte de las bombas históricas cuerpos, aproximadamente cilíndricos, unidos entre sí.
existentes en la factoría, así como la salvaguarda de Consta de una turbina de vapor con dos grupos de álabes
102 / Azucarera San Isidro. Una historia con futuro
Sin duda, hubiera sido deseable que todos estos arte- la maquinaria. Al día de hoy, una vez catalogado el
factos hubieran permanecido en el lugar para el que conjunto arquitectónico como BIC y desaparecida la
fueron diseñados e integrados en el complejo entra- amenaza de demolición que planeó durante décadas,
mado de conducciones, depósitos, calderas y meca- su incorporación al patrimonio inmueble de la Uni-
nismos auxiliares que articulaban y daban sentido versidad de Granada constituye la mejor garantía,
al complejo proceso de fabricar azúcar. Pero no fue no solo de pervivencia del antiguo espacio industrial
posible; de modo que hubo de optarse por el mal me- como tal, sino de una futura rehabilitación que haga
nor, que era salvar los elementos más valiosos por su compatibles los nuevos usos que se le asignen con la
significación tecnológica y/o antigüedad y abandonar preservación de la memoria del lugar, patente en las
a su suerte lo restante. La factoría quedó convertida edificaciones que permanecen, pero también en las
en un contenedor vacío, con la salvedad de la calera actividades, dinámicas y mecanismos que poblaron su
y las estructuras metálicas que soportaban parte de interior durante décadas. Por esa razón, algunas de
esas máquinas deberían retornar en algún momento
al lugar para el que fueron construidas Aunque se
(paletas curvas de la turbina que reciben el impulso del trate hoy de elementos dispersos y descontextualiza-
fluido, en este caso vapor), que mueven sendos generadores dos, son a la postre los restos del naufragio de una
eléctricos construidos por la casa ASEA. Una máquina de aventura industrial que cambió la faz de la ciudad.
vapor de un solo volante, construida por la firma BMA en
1901. Se utilizaba para el accionamiento de un compresor
de anhídrido carbónico. Una máquina de vapor para la
obtención de fuerza motriz (BMA, 1901), gemela de la que se Bibliografía
encuentra expuesta en el Parque de las Ciencias. Un caballito
o bomba de vapor simple construida en 1907 e instalada Castillo Martínez, A (2016). El estudio de los sistemas cons-
tructivos como método de conservación del patrimonio
originariamente en la destilería. Báscula automática
industrial de Granada. Erph, Revista Electrónica del Patrimonio
situada junto al molino de remolacha y utilizada para el Histórico, 18, 84-104.
control de la materia prima molturada. Compresor de aire
que alimentaba el horno parea quemar azufre y obtener Giménez Lacal, M. (1932). La turbina Stal en la industria
anhídrido sulfuroso; construido en los propios talleres de la azucarera: electrificación de la fábrica azucarera de San
Isidro (Granada). Boletín Asea: revista mensual de electrici-
azucarera en 1925. Polarímetros y material de laboratorio.
dad, año IX, 5, 83-86.
Miguel Giménez Yanguas, que fue el impulsor de estas Martín Rodríguez, M. (1982). Azúcar y descolonización: origen
iniciativas de compra, adquirió para su colección las y desenlace de una crisis agraria en la Vega de Granada: el Ingenio
siguientes piezas: Una máquina de vapor y compresor de San Juan 1882-1904. Granada: Universidad de Granada.
de aire instalado en la destilería y fabricado en 1907 por
Martín Rodríguez, M., Giménez Yanguas, M. (1992). Las
la firma S.A.C.M. Breitfeld, Danek &Cie. (Praga), Una plantas azucareras y la tecnología azucarera hasta finales
máquina de vapor y compresor de aire destinados a la del siglo XIX. En El azúcar en el encuentro entre dos mundos (ane-
sulfitación, fabricada por BMA en 1901. Diversas bombas xo 1). Madrid: ANFAE.
de vapor instaladas originariamente en la azucarera y
Martín Rodríguez, M. (2009). Azúcar e intervención económica
en la destilería, una de las cuales se halla actualmente
en España: la fábrica azucarera San Isidro, 1904-1984. Granada:
expuesta en el Parque de las Ciencias. Instrumental diverso Universidad. Apéndice B.
de medición y de laboratorio. Por último, los propietarios
le donaron una parte del archivo de planos, entre los que Martín Rodríguez, A., Sañudo Fontaneda, L. A. y Jato Espi-
resultan especialmente interesantes los planos originales no, D. (2022). Propuesta de distribución en planta de la ma-
quinaria original para la azucarera de Pravia en el año 1900.
de la instalación y distribución de la maquinaria original,
En Patrimonio con gusto: Industrias alimentarias. Gijón: CICEES.
diseñados por la empresa BMA (1901).
Azucarera San Isidro. Una historia con futuro / 103
MODELOS
ARQUITECTÓNICOS
E INNOVACIONES
CONSTRUCTIVAS
JUAN DOMINGO SANTOS
RICARDO HERNÁNDEZ SORIANO
Paisaje y técnica añadían otras procedentes de las nuevas tecnologías
constructivas del acero y del hormigón, los ingenios
El complejo industrial azucarero integrado por el in- de la maquinaria y los procesos productivos para la
genio de San Juan y la fábrica de San Isidro en la Vega obtención del azúcar, todos ellos conocimientos pro-
de Granada introdujo a finales del siglo XIX y princi- cedentes de centro Europa. Un conjunto de aspectos
pios del XX avances tecnológicos sin precedentes en la complejos de índole territorial y técnicos para cerrar
historia de la ciudad. En lo que concierne a sus valores un ciclo productivo que empezaba con la plantación
arquitectónicos fue un laboratorio experimental que de la materia prima (la remolacha) y acababa con la
aportó conocimiento e impulsó nuevas técnicas cons- obtención de la manufactura (el azúcar) a través de
tructivas aplicadas en la modernización de la ciudad. estos conjuntos azucareros. Un proyecto que sinteti-
Pero más allá de estas consideraciones técnicas y de zaba la condición agrícola del suelo de la Vega con los
progreso, estos conjuntos industriales fueron inter- avances tecnológicos procedentes del exterior.
venciones planificadas en el paisaje cuya verdadera di-
mensión solo puede ser entendida desde una relación El texto plantea una reflexión acerca de los criterios
de la arquitectura con el territorio y sus elementos. de implantación de la Azucarera de San Isidro sobre el
pago de Fatinafar y los avances técnicos que estos in-
Esta dimensión paisajística de los ingenios azucare- genios aportaron al conocimiento de la construcción
ros supera la visión objetual con la que habitualmen- en la Granada de fin de siglo. Un proyecto novedoso
te han sido estudiados estos recintos fabriles y pone concebido sobre el propio campo de la Vega que no
de relevancia la importancia que tuvo la planificación disociaba la condición agraria del territorio del pro-
para determinar su implantación en el territorio a greso tecnológico de la época. Una creación conjunta
partir de las preexistencias y los elementos del entor- de paisaje, técnica y arquitectura entre dos contextos
no agrario. Sin duda, la construcción de la azucarera aparentemente antagónicos que un sistema producti-
de San Isidro sobre el propio campo agrícola implicó vo concilió en un momento de la historia.
una serie de actuaciones previas a fin de adecuar sus
espacios productivos a las condiciones del lugar so- Implantación de la Azucarera de San Isidro en el
bre el que se asienta. Un trabajo que comportaba una territorio
adaptación al terreno y a sus infraestructuras y un
aprendizaje de conocimientos y saberes procedentes El emplazamiento del ingenio de San Juan en 1882
de la agricultura en cuanto a la utilización del agua, se produjo en terrenos situados en la confluencia de
embalsado y modos de irrigación que fueron emplea- la línea del ferrocarril Granada-Bobadilla (1874) y la
dos en la producción del azúcar. acequia Gorda de época medieval, dos infraestruc-
turas fundamentales para la producción, abasteci-
El proceso se iniciaba con el estudio de la topografía miento de la fábrica y comercialización del azúcar.
y la estructura parcelaria del suelo agrícola, las ace- La implantación de la Azucarera de San Isidro en el
quias, los paseos y deslindes de fincas e infraestruc- pago de Fatinafar en 1901, sin embargo, fue una em-
turas de comunicación, el sistema ferroviario, los presa más compleja y se produjo como resultado de
caminos y las carreteras, que determinaron la orga- una serie de decisiones relacionadas con la estructu-
nización y posición de estas construcciones en el pai- ra parcelaria y las acequias y ramales de agua de los
saje, garantizando un proyecto de mínima energía terrenos sobre los que se asentó la fábrica. El estudio
de transformación del suelo y de rentabilidad de los de las planimetrías históricas del recinto y otras pro-
recursos naturales. Para ello, la implantación arqui- porcionadas por la exploración y el registro de campo
tectónica se realizó teniendo en cuenta los elementos sobre el terreno realizadas en el proyecto de investi-
preexistentes que fueron en muchos casos reutiliza- gación “Azucarera de S. Isidro. Recuperación de un Bien
dos y adaptados a las nuevas necesidades o condicio- de Interés Cultural para desarrollo de un modelo de ciudad
naron su forma de crecimiento. A estas cuestiones se sostenible Smartcity” (Referencia UGR20-03) ha permi-
Azucarera San Isidro. Una historia con futuro / 105
◊ Vista aérea de la Azucarera San Isidro y el ingenio
de San Juan con las edificaciones e infraestructuras,
la vía del tren y la acequia gorda, 2003.
Fotografía: Aviofoto, Archivo Juan Domingo Santos
106 / Azucarera San Isidro. Una historia con futuro
◊ Plano Emplazamiento de una fábrica de azúcar para la sociedad
anónima San Isidro (1901). Dibujo realizado por la empresa
alemana Braunschweigische Maschinenbau-Anstalt (B.M.A.)
encargada de la instalación de la Azucarera de San Isidro.
Archivo Miguel Giménez Yanguas
Azucarera San Isidro. Una historia con futuro / 107
tido obtener una interesante información sobre su contigua al ingenio de San Juan sobre dos fincas de la
implantación y los criterios empleados para organi- misma propiedad con frente al camino de la acequia
zar los usos y crecimientos a lo largo de los cien años Gorda y a la antigua carretera de Málaga, y sobre una
que estuvo en funcionamiento el conjunto de ambas tercera parcela de reducido tamaño que aseguraba la
azucareras (1882-1984). conexión con el tren. Hasta ese momento los terre-
nos sobre los que se asentaría más tarde la fábrica
Tres cartografías de épocas distintas ofrecen informa- estaban destinados mayoritariamente al cultivo de
ción para conocer la transformación de los terrenos trigo, habas y olivares, y en menor medida al cáña-
que ocupa San Isidro: el Mapa topográfico de la ciudad mo, lino y cepas de vino. En conjunto contaban con
de Granada y su término (1819) de Francisco Dalmau, el una superficie de 36.794 metros cuadrados.
plano Emplazamiento de una fábrica de azúcar para la socie-
dad anónima San Isidro (1901) realizado por la empresa La compra de esta última pequeña parcela fue deter-
alemana Braunschweigische Maschinenbau-Anstalt (B.M.A.) minante para el desarrollo de la azucarera y condicio-
que suministró la maquinaria y elaboró los planos de nó su implantación y crecimiento, ya que aseguraba el
distribución de la azucarera de San Isidro, y el plano Le- ingreso del ferrocarril al interior del recinto mediante
vantamiento ortofotográfico del estado actual del recinto de la una placa giratoria siguiendo la orientación de los lin-
azucarera de San Isidro (2022) elaborado en el proyecto de des de la parcela. La disposición del conjunto de naves
investigación. La superposición de estas tres cartogra- de producción e infraestructuras de silos y patios de
fías proporciona una interesante información acerca carboneras a cielo abierto se situaron en paralelo a
de las transformaciones de la parcela tras la implanta- la vía interior del tren y se organizaron de acuerdo a
ción de ambas azucareras, las preexistencias agrarias su trazado. Con esta implantación a partir de la línea
que se mantuvieron, las transferencias de elementos ferroviaria se lograba una planta funcional bien orga-
del paisaje agrario al industrial y los invariantes que nizada y comunicada que aseguraba el mayor tamaño
han pervivido hasta hoy. posible de construcciones dentro de la parcela y con
espacio suficiente para futuras ampliaciones1.
La cartografía muestra que se trató de una comple-
ja implantación que relacionaba la nueva tipología El primer plano que se conoce de la Azucarera de San
arquitectónica y su tecnología con los recursos del Isidro elaborado en 1901 por la empresa B.M.A. para
territorio agrícola y las condiciones topográficas y fí- la inserción de la fábrica en el terreno es un docu-
sicas del mismo. Estas relaciones se extendieron tam- mento muy valioso para determinar las decisiones
bién a las infraestructuras de riego, a los caminos de que llevaron a su emplazamiento y posición sobre el
acceso existentes y, sobre todo, a la conexión con la terreno. En el dibujo se pueden apreciar los límites
línea ferroviaria situada a una cota superior a la del de la parcela junto a la acequia Gorda y el “camino
recinto, que ha proporcionado una organización di- particular” que conducía al ingenio de San Juan, la
ferente al resto de azucareras de la Vega de Granada “carretera de Granada a Málaga” para el futuro ac-
y su provincia. ceso de carros y camiones cargados de remolacha, la
conexión con la “línea del ferrocarril Granada-Boba-
La implantación del conjunto industrial en el pago dilla” y las dos acequias que delimitaban el recinto
de Fatinafar no se hizo de una vez sino en etapas original. El dibujo muestra la línea de entrada del
sucesivas y responde a un proceso de crecimiento
paulatino sobre diferentes parcelas y otros aspectos
relacionados con la accesibilidad al recinto y la línea 1
Las sucesivas ampliaciones del conjunto industrial se
del ferrocarril. La ubicación estratégica del ingenio realizaron incorporando nuevas parcelas colindantes, como
de San Juan en 1882 se produjo sobre una única fin- sucedió para la construcción de la alcoholera en 1907 y para
ca propiedad del Hospital de San Juan de Dios. Más implantar las infraestructuras de los silos en la década de
tarde, en 1901, la Azucarera de San Isidro se dispuso 1920 y a partir de 1960.
108 / Azucarera San Isidro. Una historia con futuro
◊ Dibujo en axonometría del recinto industrial con
la estructura parcelaria, acequias existentes y la
línea ferroviaria Granada-Bobadilla en 1882 (a partir
del "Mapa topográfico de la ciudad de Granada y su
término" de Francisco Dalmau). Superpuesto al campo
agrícola, el estado actual de la azucarera con las
edificaciones e infraestructuras, 2022.
Dibujo: Estudio JDS
Azucarera San Isidro. Una historia con futuro / 109
ferrocarril al interior del recinto mediante la cons- eje de la entrada a la nave principal por la que subían
trucción de un talud que permitía salvar el desnivel y bajaban a diario los trabajadores de la fábrica.
de 3.57 metros respecto a la parcela, así como la or-
ganización del primer conjunto de naves, los silos, el Esta implantación ordenada de los distintos progra-
embalse de agua y las infraestructuras, todos ellos mas y naves a partir del tren constituye el núcleo fun-
dispuestos en paralelo a la vía interior del ferrocarril dacional de la azucarera de 1901 y el germen que ha
convertida en eje de referencia para la implantación determinado los crecimientos sucesivos en distintos
de las naves e infraestructuras. Esta disposición de momentos de su historia hasta configurar su imagen
las naves, siempre paralelas al talud de entrada del final. Una estructura bien organizada sobre el terreno
tren al recinto, se mantendría en las sucesivas am- que relacionaba el abastecimiento de carbón y ma-
pliaciones, a excepción del conjunto de la alcoholera teria prima al recinto a través del tren, los procesos
(1907) construida unos años más tarde, que se empla- de producción del azúcar, la movilidad de los traba-
zó de manera independiente siguiendo la línea del jadores y la del transporte de la manufactura y de la
ferrocarril Granada-Bobadilla, al igual que en su día maquinaria. La planificación original fue un proyecto
lo hizo el ingenio de San Juan con un apartadero fe- integrado que aunaba al mismo tiempo la arquitectu-
rroviario propio. ra, las infraestructuras y el territorio con un sentido
funcional adecuado al uso de las instalaciones y a las
El trazado interior del tren, elevado de la cota del características físicas del entorno.
suelo, se convirtió en el elemento estructurador de
la fábrica y de organización de las actividades en sus Los ingenios azucareros. Laboratorio constructivo
espacios interiores. Por un lado, dividió el recinto
en dos ámbitos claramente diferenciados: al este de La industria del azúcar desempeñó un papel funda-
la parcela, y mirando hacia la ciudad, se dispuso el mental en el desarrollo industrial de la ciudad de
cuerpo principal de naves con la fachada más repre- Granada y su provincia entre 1882 y 1930, periodo
sentativa de la fábrica. Adosada a la línea de fachada en el que estas construcciones introdujeron nuevas
se dispuso una pequeña edificación de dos plantas tecnologías y procesos constructivos procedentes
para enmarcar el acceso peatonal al interior de las de Europa. En general las azucareras de la Vega de
naves donde se situaron el despacho del director, la Granada y de su costa compartieron las mismas so-
sala de administración y contabilidad para el pago luciones técnicas e influencias tipológicas, si bien el
semanal de las nóminas a los trabajadores, los labo- caso pionero del ingenio de San Juan (1882) y, más
ratorios y la enfermería. Del otro lado del talud del tarde, la Azucarera de San Isidro (1901), constituyen
tren, y orientados hacia el oeste y el ingenio de San hitos relevantes en el proceso de implementación,
Juan, se dispusieron los elementos de servicio e in- construcción y desarrollo de estos conjuntos indus-
fraestructuras (la alberca, los patios de carboneras, triales. Por su novedad en la implantación del azúcar
los pasos elevados de vagonetas y almacenes) con de remolacha, la singularidad de las técnicas cons-
fachadas ciegas y sin apenas huecos ni ventanas. El tructivas y soluciones empleadas, y por la belleza ar-
conjunto de pasos elevados que conectaban el tren y quitectónica y relación con el paisaje, este conjunto
las vagonetas con las naves configuró un sistema de industrial merece ser estudiado como elemento re-
movilidad y de comunicación que proporcionó una ferencial del proceso de industrialización de la Vega
sección arquitectónica en el interior del espacio prin- de Granada que supuso grandes innovaciones para el
cipal de la fábrica muy novedosa para esta tipología progreso y modernización de la ciudad2.
arquitectónica, separando la planta baja de acceso de
los trabajadores de la principal de producción que
se situó en un nivel superior. La comunicación entre 2
Son escasos los estudios sobre modelos arquitectónicos y
ambos niveles se realizaba a través de una escalera las innovaciones constructivas de los ingenios azucareros en
imperial de fundición –hoy desaparecida– situada a la provincia de Granada. La bibliografía existente remite a
110 / Azucarera San Isidro. Una historia con futuro
El origen de estas construcciones de grandes luces y
plantas diáfanas se encuentra en los invernaderos de
pequeño tamaño que comenzaron a construirse a fina-
les del siglo XVIII, en las estaciones y hangares de ferro-
carril de la primera mitad del siglo XIX y en las grandes
exposiciones universales iniciadas en 1851 en Londres
con el Crystal Palace de Joseph Paxton y más tarde las de
París de 1855, 1878 y 1889 (esta última con la construc-
ción de la Torre Eiffel). Las exposiciones universales se
convirtieron en un campo de experimentación tecnoló-
gica de la estructura ligera de acero laminado que per- ◊ Vista de la Azucarera de San Isidro con la torre alcoholera
desde la Vega.
mitía doblar, curvar o dar formas diversas a elementos
estructurales para levantar construcciones de dimen- Fotografía: Estudio JDS, 2002.
siones colosales. Pronto los adelantos del acero forjado
fueron aplicados a la industria y a la construcción de
grandes naves destinadas al trabajo y a la producción
del azúcar. Setenta años más tarde de las primeras
construcciones en acero laminado en Europa (1830), la
tecnología llegaría a la Azucarera de San Isidro en 1901
de la mano de industrias centroeuropeas para permitir
la construcción de naves con plantas libres y grandes
espacios que albergaban en su interior máquinas y tra-
bajadores. Hasta ese momento, la construcción de las
azucareras de la costa y las que se emplazaron en la
Vega de Granada fueron empresas que recurrieron a
sistemas constructivos tradicionales combinando so-
portes de fundición gris con forjados en madera y ce-
rramientos de piedra y ladrillo. En la Azucarera de San
Isidro se asiste por primera vez a la cubrición de las
naves con cerchas metálicas y a un repertorio completo
estudios centrados en la visión histórica y económica que dejan
de lado la importante aportación técnica que estos ingenios
tuvieron en el desarrollo de la arquitectura industrial y su
influencia en la modernización de las técnicas constructivas de
la ciudad. Desde esta perspectiva destacan las tesis doctorales:
Francisco Giménez Arévalo. La introducción en Granada de nuevas
tecnologías y su aplicación a procesos constructivos a finales del siglo
XIX y principios del XX, de Beatriz Castilla Rodríguez y, en
especial, la tesis doctoral Sistemas constructivos de la industria
azucarera granadina, del ingeniero de caminos Agustín Castillo
Martínez, que realiza un interesante estudio sobre los modelos
constructivos que se implantaron en las azucareras de la Vega
de Granada y en la costa, y las influencias y relaciones que se
establecieron entre ellas.
Azucarera San Isidro. Una historia con futuro / 111
de la evolución de la estructura metálica (desde la cerramiento y cubierta de raíz clásica en madera fue de-
fundición gris al acero laminado) bajo diversas for- jando paso durante el siglo XIX a una nueva expresividad
mas y estilos que conjugaron la técnica y el arte que en torno a la estructura y el volumen gracias a los siste-
caracterizó una época de transición y cambio de los mas constructivos impulsados por las sorprendentes po-
modelos constructivos tradicionales. sibilidades de los nuevos materiales. Esta inédita combi-
nación de técnica y espacio arquitectónico proporcionó
La innovación de la maquinaria con todo tipo de in- una organización metódica de los trabajos y el empleo
genios se extendió a los sistemas constructivos a tra- funcional de la máquina gracias a los avances científicos
vés del hierro y el acero en sus distintas versiones sobre el estudio de la elasticidad y la resistencia de mate-
que revolucionaron las construcciones tradicionales riales aplicados a los nuevos sistemas constructivos que
en madera o piedra, lo que supuso un antes y un des- generó modelos fácilmente exportables.
pués en la historia de la construcción industrial en
cuanto a funcionalidad, técnica y estética. Las limita- Entre 1850 y 1880, los progresos técnicos de la ma-
ciones del hierro fundido –poco dúctil y pesado– que quinaria y de la industria hicieron que proliferara la
requería diseños masivos a compresión y con solucio- construcción de azucareras en toda Europa. En 1884,
nes discontinuas, cedió paso al hierro forjado hacia dos años más tarde de la construcción del ingenio
1830 con un campo mayor de posibilidades debido de San Juan (la primera azucarera de remolacha de
a su ductilidad y resistencia a la tracción y a la fle- España), se habían instalado hasta 470 fábricas de
xión. El conjunto de ambas estructuras abrió un arco remolacha en Francia y 408 en Alemania. Estos dos
de combinaciones solidarias para lograr espacios países, a la cabeza de la producción de azúcar de re-
libres y diáfanos con soportes delgados que podían molacha en Europa, contaban desde mediados del si-
cargar grandes pesos (pilares de fundición) y salvar glo XIX con empresas destinadas a la producción de
amplias luces mediante vigas de acero laminado en locomotoras y estructuras metálicas para estaciones
los forjados y cerchas o cúpulas para la cubrición de y puentes, convirtiéndose en complejos industriales
naves. Los primeros pasos de la estructura metálica de referencia mundial en la fabricación de maquina-
reproducían las soluciones de las construcciones en ria industrial y su instalación vinculada al azúcar.
madera hasta que alcanzaron una expresividad y un
desarrollo propios3. El acero laminado inició una El diseño de los ingenios azucareros en la provincia de
nueva etapa donde el diseño estructural adquirió Granada procedía de técnicos y empresas centroeuro-
el protagonismo absoluto en la configuración de las peas que desempeñaron una importante labor aseso-
construcciones, hasta el punto de que el tipo arqui- rando a los arquitectos locales para la construcción de
tectónico estuvo identificado con el tipo estructural estas fábricas. Las empresas francesas constructoras
(Araujo, 1999). de azucareras como la Fives-Lille y la Anciens Établisse-
ments Cail, o la empresa alemana Braunschweigische Mas-
El desarrollo de la tecnología en Europa discurrió chinenbau-Anstalt (B.M.A.) realizaron proyectos particu-
paralelo a la investigación en torno a las posibilida- larizados para cada azucarera en la que intervinieron
des de mejora del rendimiento de la producción de montando la maquinaria4. Confeccionaron dibujos
azúcar de remolacha. La creación de espacios funcio-
nales con una ordenación equilibrada de estructura,
4
La amplia difusión que encontró la producción
de remolacha en la Vega de Granada dio lugar a la
3
Los manuales y prontuarios de la época recogían fundación de diez azucareras antes de 1890, todas ellas
en un mismo apartado la estructura metálica y la de con maquinaria suministrada por la empresa Fives-Lille a
madera, asimilando el estudio del acero a las soluciones excepción de la desaparecida fábrica La Bomba (San José)
constructivas, uniones, ensamblajes y nudos empleados en cuyo proveedor fue Cail et Cie. La Azucarera de San Isidro
las construcciones en madera. se construyó junto al ingenio de San Juan a partir de 1901,
112 / Azucarera San Isidro. Una historia con futuro
detallados a escala, en planta y sección, en los que se
describían la forma y dimensión de las naves, la implan-
tación de la maquinaria, la localización de los distintos
niveles y usos por plantas, la disposición de las escaleras,
las soluciones constructivas y estructurales, e incluso la
disposición de las ventanas en cuanto a tamaño y ubi-
cación en los cerramientos. Si bien estos proyectos eran
una guía funcional y constructiva muy valiosa para la
ejecución de las fábricas, los ingenieros y arquitectos
locales realizaron importantes aportaciones durante la
construcción, lo que muestra que estaban al corriente
de los sistemas constructivos más novedosos a través de
los catálogos y manuales de la época.
◊ Interior de la nave de turbinas con las columnas y capiteles
de fundición. Además de introducir algunos cambios en las solucio-
Fotografía: Estudio JDS, 2009.
nes interiores que mejoraron las prestaciones cons-
tructivas de los elementos, la mayor aportación de los
arquitectos locales radicó en la construcción de la en-
volvente de los espacios mediante cerramientos ejecu-
tados con materiales locales (ladrillo y mampostería)
que dotaron al conjunto de estas arquitecturas de un
aire ecléctico y regionalista propio y, en cierta medida,
característico de la formación historicista beauxartiana
de sus autores y de la arquitectura que protagonizó la
segunda mitad del siglo XIX y principios del XX. Es-
tos códigos figurativos de las arquitecturas regionales
fueron también receptivos a las influencias exteriores,
en especial la pre-Secesión vienesa, el producto más
elegante del Beaux Arts tardío, como se observa en el
remate de la torre alcoholera realizado por Juan Mont-
serrat Vergés en 1907 basado en una torre construida en
Praga por la misma compañía Breitfeld Danek que instaló
la maquinaria en la destilería de San Isidro. Las solucio-
nes empleadas recuerdan la coronación de las torres del
palacio construido en Praga con motivo de la exposición
ya después de la pérdida de las colonias. La maquinaria
fue adquirida a la empresa alemana Braunschweigische
Machinenbau Anstald (B.M.A.), domiciliada en Brunswick, con
representantes nacionales afincados en San Sebastián. La
construcción de la torre alcoholera en 1907 por el arquitecto
Juan Monserrat Vergés exigió la adquisición de nueva
maquinaria, en este caso suministrada por la compañía danesa
Breitfeld Danek I.C.I.A., más tarde renombrada como Sociedad
Anónima de Construcciones Mecánicas.
Azucarera San Isidro. Una historia con futuro / 113
regional del jubileo unos años antes en 1891. Otras azu-
careras de Shropshire (Inglaterra), Carlow (Irlanda), Badia
(Italia), Lundenburg (República Checa), Pressburg (Bratisla-
va) y Lochiwitza (Rusia) evidencian la dependencia técnica
y constructiva de las construcciones locales respecto a Eu-
ropa y la capacidad para superar las limitaciones geográ-
ficas y de conocimiento gracias a los continuos viajes al
extranjero que realizaron los industriales azucareros, al
permanente intercambio de técnicos y capataces de unas
y otras latitudes, y a los manuales de construcción de la
época, que facilitaron una fluida información y conoci-
miento (Sánchez, 2014).
Entre los técnicos locales destaca el arquitecto Francisco
Giménez Arévalo, autor de diversas fábricas pioneras en
la nueva industria azucarera granadina como el ingenio
de San Juan (1882), Nuestra Señora del Pilar en Motril
(1882), Nuestro Señor de la Salud en Santa Fe (1889) y la
azucarera de Santa Juliana en Armilla (1890), en las que
desarrolló una importante labor para el impulso inicial
de la industria azucarera y aportó modernidad arquitec-
tónica a la Granada de final del siglo XIX con numerosas
construcciones, algunas de ellas en la Gran Vía de Colón5.
Otros arquitectos como Juan Montserrat Vergés, uno de
◊ Vista del espacio principal de producción de la Azucarera
los personajes más activos de la vida artística y cultural de San Isidro con la estructura metálica en los forjados tras
de la época, autor de la Azucarera de San Isidro (1901), la reforma de 1920.
el complejo de su destilería (1907) y la Azucarera de la Fotografía: Estudio JDS, 2022.
Bomba (1890), junto a José Felipe Giménez Lacal, autor
de las diferentes ampliaciones que se llevaron a cabo en
San Isidro hasta 1925, contribuyeron con sus trabajos al
desarrollo de este complejo azucarero incorporando con
sus diseños soluciones constructivas novedosas que tras-
ladaron a los edificios que proyectaron en la ciudad.
El repertorio de soluciones constructivas y estructura-
les empleadas para el cálculo y puesta en obra de es-
tas construcciones formaba parte de manuales, atlas,
prontuarios y catálogos técnicos de la época, así como
de revistas especializadas que aportaban información
sobre las técnicas constructivas y sus aplicaciones. Gra-
5
Giménez Arévalo formó parte de la Sociedad Científica Europea
desde 1890 y fue distinguido con la medalla de oro en las
Exposición Universal de Barcelona de 1888 y en la de París de
1889 por sus trabajos relacionados con los ingenios azucareros.
114 / Azucarera San Isidro. Una historia con futuro
cias a estas publicaciones y a la difusión que tuvieron En esta evolución de soluciones constructivas, la
entre ingenieros y arquitectos se pudo crear una base Azucarera de San Isidro representa un hito en el
de conocimiento de gran ayuda para el estudio de las avance técnico de ciertos elementos que influyeron
posibilidades de la madera, el hierro, la cerámica o el en la construcción de otras azucareras posteriores.
acero que permitieron levantar estas construcciones. Las soluciones de cubierta de caballetes y tirantes de
Entre estos manuales de uso frecuente destacan el madera o mediante cable de acero con falso techo de
atlas Traité de l´art de la charpenterie de A. R. Emy de cañizo empleadas en la construcción de las prime-
1842, el tratado técnico La brique et la terre cuite de ras azucareras de Granada y su provincia, como el
Pierre Chabat de 1881, el atlas La construction archi- ingenio de San Juan (1882), fueron reemplazadas a
tecturale en fonte, fer et acier, de Arthur Vierendeel, de principios del siglo XX por cerchas metálicas forma-
1902, Los apuntes de construcción de la Escuela Especial de das por perfiles laminados en acero con uniones de
Arquitectura de Madrid, curso 1908-1909, el atlas del chapa roblonada. La Azucarera de San Isidro (1901)
ingeniero militar José Marva Mayer, Mecánica aplicada fue la primera fábrica que implantó este importante
a las construcciones, de 1916, y los prontuarios para el cambio de solución en la cubierta que ha facilitado
Empleo del acero laminado de los Altos Hornos de Vizcaya su preservación en el tiempo. En un principio, la
de principios del siglo XX (Castillo, 2016)6. cubrición de la nave principal fue proyectada por
ingenieros de la empresa B.M.A. mediante cerchas
Junto a estos catálogos, las fuentes de estudio más des- de madera siguiendo las soluciones del atlas Traité
tacadas para el conocimiento de estas construcciones de l´art de la charpenterie de A. R. Emy de 1842 como
son los proyectos originales y los propios edificios, que se observa en la documentación gráfica del proyec-
muestran la acelerada evolución constructiva que se to, sin embargo, durante la ejecución de las obras,
estaba operando en la segunda mitad del siglo XIX. En el arquitecto Juan Montserrat Vallés sustituyó esta
general, las azucareras contaron con un repertorio de solución por cerchas metálicas de perfiles lamina-
soluciones constructivas, más o menos comunes, que dos triangulados tipo polonceau que mejoraron las
fueron evolucionando de manera progresiva con los condiciones del proyecto original. La estructura se
años y la llegada de las nuevas tecnologías. Entre 1882 dejó a la vista con un lucernario corrido y peraltado
y 1920, los ingenios azucareros fueron construidos con a lo largo de toda la nave para ventilar los vapores
sistemas mixtos en madera-acero reemplazados por es- y mejorar la iluminación natural de la nave princi-
tructuras metálicas en las ampliaciones y en las nuevas pal. Una solución similar se empleó en la torre de la
construcciones hasta hacer desaparecer la madera. El destilería unos años más tarde (1907) por el mismo
ingenio de San Juan (1882) fue concebido y construi- arquitecto mediante un sistema de cerchas cruza-
do con unos principios más rudimentarios que los re- das en forma de estrella diseñadas para liberar la
cursos empleados en la Azucarera de San Isidro (1901). última planta y permitir el apoyo de la torreta de
Columnas de fundición gris soportando vigas y pavi- ventilación. Estas soluciones, muy novedosas para
mentos de madera y naves cubiertas por cerchas del la época, influyeron decisivamente en la cubrición
mismo material en el ingenio de San Juan, dieron paso de las naves de ingenios azucareros posteriores, sol-
a estructuras de soportes, vigas y cerchas metálicas de ventando uno de los aspectos más comprometidos
acero laminado en pocos años en San Isidro. y que mayores problemas provocaba en estas cons-
trucciones. La novedad de las soluciones estructu-
rales de San Isidro se extendió también a la unión
6
Los catálogos y manuales de construcción del arquitecto de columnas de fundición pasantes de dos o más
Francisco Giménez Arévalo forman parte en la actualidad niveles de altura conciliando al mismo tiempo el
del archivo del ingeniero Miguel Giménez Yanguas y son apoyo de varias vigas sobre los capiteles de las co-
un valioso testimonio de los documentos que empleó el lumnas de fundición. Una compleja solución que
arquitecto para la construcción de los primeros ingenios requería de un detallado estudio estructural y de
azucareros en la Vega de Granada. replanteo en obra.
Azucarera San Isidro. Una historia con futuro / 115
Entre las edificaciones del conjunto industrial, la desti-
lería de San Isidro (1907) merece una atención especial,
ya que las naves y la torre alcoholera fueron concebidas
y construidas desde un primer momento con soportes
remachados, vigas y cerchas en acero laminado, con pa-
vimentos y escaleras de madera que representaban el
ejemplo de modernidad del momento en estas construc-
ciones. Constituye un elemento referencial en el con-
junto que se ha preservado tal y como fue construida
originalmente, lo que permite conocer cómo pudo cons-
truirse el cuerpo principal de edificaciones de San Isidro
seis años antes por el mismo arquitecto.
En general, las azucareras que se construyeron en Gra-
nada y su provincia, así como en el resto de España,
responden a esquemas tipológicos comunes en cuan-
to a organización de espacios y funciones, soluciones
constructivas y composición de volúmenes debido a
los diseños estandarizados proporcionados por las em-
presas fabricantes de la maquinaria. La composición
de huecos y materiales empleados en las fachadas
constituían un modelo que se repetía en las diferentes
azucareras, y si bien cada fábrica tuvo su propia parti-
cularidad, obedecen en su aspecto y organización a so- ◊ Detalle de encuentro de estructura de fundición con
luciones constructivas y compositivas muy parecidas. acero laminado. Nave secadero de pulpa.
Esta similitud dependía de la empresa instaladora de Fotografía: Estudio JDS, 2022.
la maquinaria y de la tradición constructiva de la zona.
En el año 1900, un año antes de la construcción de la
azucarera de San Isidro por la empresa alemana B.M.A.,
la misma empresa instaló en Asturias la Azucarera de
Pravia con idéntico esquema tipológico y soluciones de
huecos en fachada que se emplearían a continuación
en San Isidro (Giménez Yanguas, 2022).
La tipología de estos ingenios consistía en amplias naves
de geometría rectangular con un gran patio central en
altura y niveles superiores con maquinaria dispuesta al-
rededor del patio y en el perímetro. En el ingenio de San
Juan esta implantación –hoy desaparecida– obedecía a
un esquema básico y sencillo que debió ser muy similar
a las ilustraciones del catálogo de la empresa Fives Lille
de la época, mientras que en la Azucarera de San Isidro
la solución, de mayor complejidad y tamaño, contaba
con varios niveles de altura y ampliaciones con naves
yuxtapuestas. La posición del tren, elevado de la cota
del suelo de la fábrica, introdujo cambios novedosos al
116 / Azucarera San Isidro. Una historia con futuro
trasladar el nivel principal de trabajo a la cota supe- aseguraban una mayor protección al fuego y una ma-
rior del tren y crear una serie de infraestructuras de yor durabilidad y resistencia.
movilidad complementarias. En estas grandes naves
las soluciones estructurales y constructivas quedaban Las primeras soluciones estructurales empleadas en la
a la vista al igual que la maquinaria, los depósitos e mayoría de las azucareras fueron realizadas con pilares
instalaciones, dando cuenta de una nueva estética pro- cilíndricos huecos de hierro de fundición gris con forja-
piciada por las relaciones entre los objetos, el espacio dos de vigas y tablazón de madera para apoyar la maqui-
y la estructura. En el discurso cultural de la época las naria. A partir de la década de 1920 la madera fue reem-
construcciones industriales influyeron en el rumbo de plazada por vigas metálicas, lo que permitió aumentar
la arquitectura moderna, que encontró en estos mo- la carga, el número de plantas y aseguró una mayor du-
delos una estética y una forma de vida más salubre y rabilidad y continuidad estructural de los soportes. Los
directa, despojada del ornato y lo superfluo. pilares de fundición originales arrancaban empotrados
en el suelo a un metro de profundidad sobre bloques
El ingenio de San Juan y la Azucarera de San Isidro pre- cúbicos de piedra de Sierra Elvira y zapatas aisladas de
sentan soluciones sobrias y funcionales propias de un mampostería y cal grasa hasta alcanzar una profundi-
recinto de trabajo, a excepción de algunos elementos dad de al menos tres metros (Castillo, 2016). Los pilares
tratados con un cierto ornato, como la chimenea prin- fueron construidos en fundiciones locales (Pastor y Cía,
cipal en ladrillo de la Azucarera de San Isidro y la to- Fundición Castaños, La Granadina o La Catalana). A par-
rre alcoholera de la destilería y su remate superior de tir de 1920 los soportes empleados en las ampliaciones y
ventilación, auténticos trabajos diseñados al estilo Art en las nuevas construcciones eran de acero laminado de
nouveau con un aire centroeuropeo como se ha comen- perfiles en U empresillados que mejoraban la resistencia
tado anteriormente. A estas construcciones se añaden y facilitaban el transporte, manejo y puesta en obra fren-
infraestructuras como los pasos elevados de vagonetas te a las columnas de fundición, más pesadas y menos
con pilares de fundición gris y hormigón armado (una de resistentes. Las uniones de los nuevos perfiles se reali-
las primeras construcciones de hormigón de la ciudad, zaron mediante roblones, tornillos o soldaduras, según
hoy demolida), el horno de cal –auténtico símbolo de la la época de su construcción. Los nuevos pilares tuvieron
industrialización– reformado y ampliado en distintas que ser traídos desde los Altos Hornos de Vizcaya ya que
ocasiones, todos ellos hitos singulares en el paisaje. en la ciudad no existían hornos de estas características
que permitieran su producción. La Azucarera de San Isi-
En el plano original con los dibujos en planta y sección dro contiene un repertorio completo de estas soluciones
de la nave principal de producción realizados por la y es un museo vivo de la evolución de la historia de la
empresa B.M.A. puede apreciarse la organización de la estructura metálica.
maquinaria y el resto de elementos de la instalación,
la disposición de tres escaleras de conexión entre plan- Los cerramientos responden a formas constructivas
tas –una principal (imperial) y otras dos lineales– así tradicionales empleadas en la arquitectura local con
como los forjados construidos con vigas principales algunas alteraciones en las ventanas que presentan
en acero y viguetas y tablazón de piso en madera. En una escala más monumental, como sucede en la fa-
las reformas posteriores llevadas a cabo en la década chada principal de San Isidro con huecos verticales
de 1920 se modificó la posición de algunas escaleras que recogen los tres niveles de altura de la nave prin-
y se sustituyó la madera de los forjados por viguetas cipal. En cualquier caso, la composición de huecos
de acero laminado con bovedillas de revoltón o a la en la fachada forma parte del esquema tipológico
catalana construidos con ladrillo macizo y mortero de general y de las soluciones aportadas por las empre-
cal con una capa gruesa de hormigón sin armadura. sas suministradoras de la maquinaria. Los muros de
Las escaleras y barandillas de madera con cruces de cerramiento de las primeras azucareras se constru-
San Andrés fueron también sustituidas por escaleras yeron mediante mampostería vista de piedra de sie-
de fundición. Estas soluciones en acero y hormigón rra Elvira con verdugadas de ladrillo, y a partir de
Azucarera San Isidro. Una historia con futuro / 117
1920, en ladrillo macizo visto artesanal. El espesor era
variable y dependía de la altura de las edificaciones (50
centímetros en el ingenio de San Juan y entre 70 y 80
centímetros de espesor en San Isidro). Los muros arran-
caban apoyados en zanjas corridas de mampuesto de
bolos de piedra y cal a una profundidad de tres metros
para asegurar la capacidad portante adecuada del te-
rreno y un reparto equilibrado de las cargas.
Decía el arquitecto Leopoldo Torres Balbás en sus res-
tauraciones en la Alhambra que un edificio histórico
debía reflejar las huellas y los aconteceres vividos, y que
la transformación es una condición inherente al propio
discurso de la vida del edificio y un testimonio para su
◊ Vista de la Azucarera de San Isidro desde los patios de
estudio y comprensión. En la Azucarera de San Isidro
carboneras y pasos elevados de vagonetas con el horno de
se aprecia el paso del tiempo en las distintas soluciones cal y la nave secadero de pulpa.
constructivas de los cerramientos, soportes y forjados
Fotografía: Estudio JDS, 2007.
que dan cuenta de las diferentes épocas de su construc-
ción y evolución a lo largo de los cien años que estuvo
en funcionamiento el conjunto azucarero. Un valioso
depósito de soluciones estructurales y constructivas de
una época de transición de los materiales tradicionales,
como la piedra y la madera, reemplazados por el acero y
el hormigón. En este periodo de cambio se concibieron
y se levantaron el ingenio de San Juan y la Azucarera
de San Isidro, dos construcciones emblemáticas testimo-
nios vivos del progreso de la técnica y la historia de la
arquitectura y la ingeniería en nuestra ciudad, que de
la mano de la Universidad de Granada volverán a ser un
motor de innovación y progreso para Granada.
118 / Azucarera San Isidro. Una historia con futuro
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Azucarera San Isidro. Una historia con futuro / 119
◊ Charles Choin (fot.), Vista exterior de la
fábrica azucarera San Isidro. 1910 ca.
Cortesía de Mª José Pérez Choin.
EL AZÚCAR DE REMOLACHA
EN SOCIEDAD: LABRADORES
Y COOPERATIVISTAS
JOSÉ ANTONIO GONZÁLEZ ALCANTUD
Que los edificios no son solo formas arquitectóni- gua, refinada en la ciudad, es asustadizo porque carece
cas parece una obviedad que no debería ser traída a de ciertas experiencias y los refinamientos le espantan,
colación. Sin embargo, a pesar de su obviedad debe lleva a cabo mentales asociaciones que parecen ridícu-
ser recordado cuando una construcción tan singular las” (Caro, 1977:175). No obstante, en esta disociación
para el patrimonio industrial como la Azucarera San siempre prevalece que el labrador es el más fuerte, ya
Isidro de Granada va a ser rehabilitado y dotado de que su fuerza la obtiene del trato directo con la natura-
nuevas funciones por la Universidad de Granada, tras leza y el trabajo manual. Para finalizar, según el actual
décadas de zozobra sobre su destino. Basta recordar diccionario de la Real Academia, labrador es “persona
cómo Richard Sennett trajo a colación la presencia de que posee hacienda y la labra por su cuenta”. Se enfati-
la corporeidad en la ciudad, para llamar la atención za, pues, su independencia.
sobre la dimensión propiamente humana de los edifi-
cios. Motivo para hacernos pensar sobre quiénes son Definir un labrador, que es el personaje social prevale-
los autores de esa Azucarera que se formó socialmente ciente de la vega granadina, más allá de los dicciona-
a finales de 1900, que un año después estaba en pleno rios no es fácil, en un medio como el andaluz, en el que
rendimiento, y que cerró sus puertas en 1984. Añadá- se impone la imagen del latifundio, con sus grandes
mosle que con la vida universitaria la fábrica siempre propietarios, capataces y masas de jornaleros. Tampo-
tuvo un vínculo indirecto, bien sea porque su primer co su imagen es intemporal. Quizás el mundo rural
presidente fuese un abogado, bien porque a mitad de del teatro de Federico García Lorca, criado en plena
los setenta los estudiantes encontraban allí trabajo vega, pueda expresarnos con más claridad ese sujeto,
durante las campañas estivales. que no es latifundista, pero tampoco minifundista,
y que con propiedad podríamos catalogar de “multi-
Comenzaremos definiendo de la mano de los dicciona- fundista”. Es decir, nos hallamos ante un propietario
rios qué se entiende por labrador, el objeto de nuestro cuyas tierras son suficientes para vivir holgadamente,
estudio en relación a la Azucarera, puesto que esta fue al ser de regadío y de sustrato fértil, que las tiene dis-
una sociedad “cooperativa” de agricultores. En el Co- persas en parcelas, si bien son fácilmente cultivables.
varrubias, de 1611, leemos que labrador es quien tra-
baja en la tierra, pero vive en la aldea: “Se dice, no solo El labrador contemporáneo, a diferencia de aquel del
quien actualmente labra la tierra, pero el que vive en Siglo de Oro, tiene mucho de cultura urbana, puesto
las aldeas, porque las aldeas se hicieron para que en que se encuentra en el hinterland de una ciudad de im-
ellas se recogiesen con sus bueyes, mulas, y hato, los pronta administrativa y de servicios, a la cual accede
que labran las tierras vecinas”. Julio Caro Baroja hizo con facilidad. Su ethos es urbano como en toda agro-
un recorrido por cómo la literatura del Siglo de Oro ciudad o “pueblo” andaluz. En consonancia con ello,
particularmente había tratado al labrador, oponiendo está atento a las novedades, y sobre todo a los cambios
las virtudes morales de este a la corrupción que pro- en el tipo de cultivo que le ha de ser rentable, y de
vendría de la vida urbana. Se trata de la oposición entre las innovaciones técnicas. Consecuentemente, no es
labradores y villanos o labriegos. Fue objeto de especial retardatario como en otras sociedades agrarias, quizás
atención por parte de autores barrocos, como Lope de con menos fondo histórico, en lugares más hostiles,
Vega en su obra El labrador venturoso. Señala Caro, por lo o con mayor aislamiento. Podíamos concluir que el
demás, que la oposición a los hidalgos, que rechazaban labrador de la Vega de Granada es propenso a la mo-
el trabajo manual, es muy frecuente. De ahí la supe- dernización por las características de su medio, y a la
rioridad del “obrar”. En el artículo “labrar” del Cova- cercanía del ethos urbano.
rrubias leemos: “Es lo mesmo que obrar”, extendiendo
el significado a todas las artes mecánicas (Covarrubias, Para Joaquín Bosque, la situación de la agricultura
1611:511). Pero también se da la imagen negativa: el granadina a mitad del siglo XIX, según se desprende
labrador es frecuentemente asociado al aldeano villano del diccionario de Pascual Madoz, era de estancamien-
o labriego, o sea, aquel “que habla torpemente la len- to, cuando no de decadencia, debido a la “descapita-
Azucarera San Isidro. Una historia con futuro / 123
lización” y la “carencia de buenas comunicaciones” concreto, que la clave para comprender la fosilización
(Bosque, 1987:XV). Conclusión sencilla, que ha circu- de las irrigaciones granadinas está en el apeo realizado
lado libremente, que no nos aclara el fondo social y por el licenciado Loaysa en 1575, una vez expulsados
antropológico del asunto. definitivamente los moriscos granadinos, que recogía
las tradiciones musulmanas anteriores. Se interroga so-
Comenzaremos para dilucidar el asunto a la manera bre por qué los regadíos de Granada se han fosilizado
antropológica abordándolo por la “infraestructura” mientras los de Alicante, Murcia y Valencia, también de
tecno-material, para procurar abordar luego la “sú- origen árabe, han evolucionado y mutado. Recordemos
per-estructura”, es decir la mentalidad del labrador. que Aymard visitará la vega en unos momentos en los
La Vega de Granada era un espacio productivo feraz que los cultivos tradicionales –lino, cáñamo, álamo ne-
asociado a su red de regadíos. El lino, el cáñamo y las gro– no han decaído aún. Por su parte, Andrés Llaura-
maderas de álamo negro habían sido, hasta la apari- dó, ingeniero de montes, informará en 1878 que el ma-
ción de la remolacha, los cultivos más celebrados. El nuscrito de Loaysa “ha desaparecido de los archivos del
agua, de una abundancia extrema, los facilitaba. En municipio en la época cantonal” (Llauradó, 1878:197).
el citado diccionario de Madoz se presenta el pueblo Esta desaparición, intencionada para no dejar rastro del
más importante de la vega, Santa Fe, de la siguiente pasado, nos señala la importancia de los conflictos por
manera: “Está situada en el centro de una hermosa jurisdicciones de aguas que acaecen en una vega en vías
vega [...] en una llanura algo pantanosa por la falta co- de transformación.
rriente de aguas movedizas”. El anegamiento de esta
parte de vega, al igual que el cercano Soto de Roma, en Todo, en definitiva, estaba lastrado por el pleitismo
Fuente Vaqueros, aparece como el principal problema entre labradores y los distintos poderes por el uso de
para el cultivo, hasta el punto que Madoz asegura que las aguas de riego. Ahora bien, los derechos históri-
esto paradójicamente es la causa del retroceso de los cos inalienables, transmitidos por los usos agrícolas
regadíos. Demasiada agua, pues. y ratificados por una infinidad de sentencias, apare-
cen, por ejemplo, en las ordenanzas de la comunidad
En 1864, el ingeniero francés de «ponts et chaussées» de regantes de Santa Fe de 1906, en los términos que
Maurice Aymard publicará un texto titulado Irrigations siguen: “Los Alquezares y Quintos tienen su origen
du Midi de l’Espagne. Será la primera obra de su géne- en la distribución de aguas que hicieron los árabes
ro donde se haga un tratamiento particular y extenso para fertilizar la vega de Granada, y que después san-
del sistema de regadío de la vega granadina. Aymard cionaron los Reyes Católicos, distribución que deter-
realiza un trabajo específico sobre el terreno; en agosto minó el derecho nunca ni por nadie interrumpido”.
de 1862 llega a Granada, influido por la fama de sus Los alquezares serían los cortes para riego. El derecho
regadíos. Tiene la impresión de que “Granada es el de quintos se refiere al derecho que Santa Fe tendría
único centro de irrigación importante de Andalucía” sobre los dos quintos de todas las aguas de la lla-
(Aymard, 1864:277). “Las irrigaciones de Granada –es- mada Acequia Gorda, la más importante del Genil,
cribe– gozan de una gran reputación, que está lejos de cuando no circulase caudal por este río a su paso por
serle usurpada”. Para añadir, influido por una atempo- su término.
ralidad de corte oriental, bajo cuyo influjo a él como a
otros viajeros lo posee: “Contrariamente a lo que ha pa- ¿Cómo se resolvían los frecuentes conflictos de aguas
sado en otros centros de irrigación de la Península, las que eludían los dictámenes antiguos? Las reclama-
cosas allí han quedado exactamente como estaban en ciones particulares entre labradores solían hacerse,
el año 1492”. Quietismo histórico, del que sin lugar a cuando no existía o no actuaba la hermandad de re-
dudas participa del orientalismo imaginario que destila gantes en Santa Fe, al Síndico del Común, quien re-
la ciudad. La atracción geográfica así sobre los regadíos solvía conforme a los usos de los naturales. Cuando
granadinos ya está fijada el presentárseles como un las reclamaciones iban dirigidas contra los regantes,
paisaje fósil de origen islámico. Aymard considera, en por privilegiar y/o vender las aguas de los alquezares,
124 / Azucarera San Isidro. Una historia con futuro
intervenía el alcalde ordinario, máxima autoridad lo- “Partiendo de los derechos que desde tiempo inmemo-
cal capaz de evitar que el asunto llegase a más1. rial tienen los pagos –se lee– [...] se concede al Sindi-
cato como una de sus facultades la de hacer una dis-
En torno a 1825 encontramos establecida en Santa Fe tribución de aguas en cada año, tomando por base el
“una junta de aguas”, que se encargaba entre otras caudal de las que produzcan el alumbramiento ‘Ojos
cosas de reunir a los afectados por los alquezares para de Viana’ en los términos de que la ‘Sociedad General
acordar y comunicar el orden en que se regarían los Azucarera de España’ pueda durante las campañas de
distintos cultivos en función de sus necesidades: se azúcar y alcohol satisfacer continuadamente las nece-
privilegiarán en aquel año de 1825 los olivos, y aque- sidades industriales de sus fábricas [...] sin tomar más
llos cultivos que estaban “en polvo”. “Y después -lee- cantidad de agua que la puramente necesaria para la
mos en la documentación de archivo- los cáñamos que fabricación de azúcar y alcohol”.
tienen dichos riegos se empezarán a poner a tres por
turno y tanda sin regar melones […] y el que tenga que También la fábrica de San Isidro usó de estos derechos,
regar linos solicitará su riego”2. Los celadores tenían, recabando el caudal de las aguas de la cercana acequia
pues, que ser peritos no sólo en las distribuciones tra- Gorda. La producción azucarera precisada para su fun-
dicionales del riego sino igualmente en los dictámenes cionamiento de un consumo suplementario de agua,
anuales realizados en función de los cultivos planta- que hacía necesaria una reglamentación, por mínima
dos. A raíz del auge liberal, y de la necesidad teórica que fuese.
de poner orden en conflictos entre vecinos poderosos
y menos poderosos, en 1836 se forma una junta de No todos los cultivos habían traído esos cambios. En el
labradores de Santa Fe con el cometido de controlar caso del lino y el cáñamo sólo existieron algunas espo-
las aguas. Dicha comisión se reunía con periodicidad rádicas tensiones entre los agricultores por la localiza-
semanal en las Casas Capitulares, donde “en Audien- ción de las albercas para realizar la cochura del lino4.
cia pública y atendiendo a las reflexiones de los Labra- La introducción del cultivo del tabaco, durante mucho
dores y de acuerdo con ellos resuelva la distribución tiempo sembrado de manera ilegal a causa de los viejos
que ha de darse a las aguas luego que estas entren en monopolios estatales sobre su producción, no produjo
el término de esta Ciudad”3. variaciones significativas en los sistemas de riego; de al-
guna manera heredaba en este aspecto los tradicionales
La irrupción de la remolacha en la vega, triunfante riegos del lino y del cáñamo. Asimismo, el aumento de
entre 1880 y 1893 como sustitutivo de los anteriores la población de la vega, por el éxito agrícola de la remo-
cultivos, modificará en una pequeña pero sustancial lacha, disparó las necesidades, sobre todo, de agua po-
medida los regadíos. No será tanto el cultivo mismo de table para los núcleos urbanos. En 1929, por ejemplo, el
la remolacha, fácilmente adecuado al tamaño de las Ayuntamiento de Santa Fe, solicita a la Comunidad de
propiedades y al regadío preexistente, como las nece- Regantes se le conceda autorización para traer aguas de
sidades de consumo de agua de las fábricas azucareras alumbramientos de su propiedad5.
establecidas a raíz de su implantación. Las aguas, a
tenor de las nuevas producciones, habrá que redistri- En otro orden, cuando se introduce la remolacha, en la
buirlas. Esta nueva circunstancia fue contemplada en última década del ochocientos rompiendo el ciclo de
el mencionado reglamento de 1906 referido a la socie- la decadencia, los medios de comunicación ensalzan
dad de los fabricantes: las virtudes agrícolas de este tubérculo, cuyo cultivo
por ser labores profundas en la tierra beneficiarían a
otras producciones como la del trigo, no esquilmando
¹ Archivo Municipal de Santa Fe (AMSF), Leg.578, pieza 29.
2
AMSF, Leg.577, pieza 50. 4
AMSF, Leg.578, pieza 24.
3
AMSF, Leg.577, pieza 64. 5
AMSF, Actas Capitulares, 11-nov.-1929.
Azucarera San Isidro. Una historia con futuro / 125
el suelo. Así lo hace constar El Defensor de Granada, un Empero, toda esa idea fosteriana está contrapuesta a
diario que simpatizaba abiertamente con la causa de la realidad en el caso de la vega, donde se incumplen
los labradores, en enero de 1901, recogiendo noticias sus asertos. En cuanto a las mejoras: las Sociedades
provenientes de toda Europa6. A esto hay que añadir- Económicas de Amigos del País tuvieron su origen en
le que la introducción de la remolacha acabó con la diversas academias consagradas a la mejora agraria
alternancia y los barbechos, por su alta rentabilidad. que nacieron en la segunda mitad del siglo XVIII bajo
La intensificación del cultivo de la remolacha hacía el impulso ilustrado. La preocupación por el mejo-
necesario el abonado químico, ya que el estercolado ramiento de los sistemas de trilla, en particular, se
tradicional era excesivamente costoso, sobre todo por observa en ciertos proyectos que fueron presentados
el trabajo humano empleado. En fin, transformacio- a esas sociedades. De estos proyectos nos quedó un
nes en profundidad en diferentes frentes. ejemplo en Granada. En 1790, un individuo llama-
do Salvador Pavón y Valdés, natural de Almuñécar,
La Vega de Granada, por lo tanto, desde el punto de presentó a la Sociedad de esta localidad, y a la de
vista económico, demográfico y paisajístico sufre una Granada, un trillo de su invención que fue probado
profunda transformación en su organización espacial con éxito, aunque también fue prontamente olvida-
y humana entre finales del siglo pasado y los años do. Está claro que no existe una recepción social que
sesenta de este. La introducción de un nuevo cultivo haga viables estos ensayos, a veces fallidos, orienta-
altamente rentable, la industrialización subsiguiente, dos a modernizar el campo.
el aumento demográfico, la puesta en valor de nuevas
tierras, y la municipalización progresiva de las aguas, ¿Cómo fue la acogida de la trilladora mecánica en una
modificarán necesariamente un paisaje agrario que a región como la provincia de Granada? El arabista grana-
Aymard mediado el siglo le había impactado por su dino Leopoldo Eguílaz escribió un curioso artículo en el
fijación arqueológica, y por ende su “anarquía”. periódico granadino La Alhambra, a mitad del siglo XIX,
cuando la mecanización del campo comenzaba a insi-
A los argumentos anteriores, que reforzarían la idea nuarse. El artículo se titulaba De la disposición que deben
preestablecida de la falta de racionalidad de los labra- tener las eras de pan trillar. En el mismo se dudaba de la
dores habría que añadirle la ausencia de deseo de cam- eficacia del trillo mecánico frente a la era tradicional.
bio, adjudicable al tradicionalismo de los campesinos: Arguye: “En España sería útil la máquina de trillar; pero
“El individuo –escribe el antropólogo George Foster, no puede considerarse tan necesaria como en los países
con el pensamiento en el campesino mexicano– pro- lluviosos […]. No es tan necesaria, porque como los soles
pende a ver las innovaciones con escepticismo y a no estivales son aquí tan fuertes, la paja se reseca mucho
dejarse llevar de la tentación si no está seguro”. Ade- y se quebranta con facilidad con los trillos ordinarios,
más, resalta Foster, el fatalismo, que considera “ínti- y porque los labradores tienen pocas faenas á que de-
mamente vinculado con las fuerzas de la tradición y dicarse en esa época del año” 7. Clima y mano de obra
constituye una barrera de igual fortaleza”. El orgullo son los aspectos centrales de su argumento en contra
y la dignidad de un modo de vida concebido ancestral de la máquina de trillar. Además, añade Eguílaz, está
y propio lo reforzaría. También nos habla el antropó- la resistencia a la innovación: “Por estas razones, y por-
logo de las solidaridades de grupo como un medio de que son poco aficionados a emplear gruesas sumas en
retención a la penetración de las innovaciones. Estas el mobiliario los agricultores de este país, juzgamos que
y otras características habrían convertido a los cam- subsistirá por largo tiempo el sistema actual, y, por con-
pesinos en todas las sociedades en retardatarios a las siguiente, lo que hay que hacer es perfeccionarlo para
innovaciones técnicas. que la operación salga mejor y más barata. Con este fin,
lo primero que hacer es arreglar la era”. Escepticismo
6
“Influencia del cultivo de la remolacha en el rendimiento
del trigo”. El Defensor de Granada, 26 de enero de 1901. 7
La Alhambra. Diario Granadino, 10 de marzo de 1859, año III.
126 / Azucarera San Isidro. Una historia con futuro
total, por lo que se observa, frente a las innovaciones. Consciente del gran avance que en los años veinte
Para torcer ese destino, la enseñanza agrícola en la Es- había sufrido la agricultura granadina gracias a la
paña de la segunda mitad del siglo XIX jugó un papel irrupción de la remolacha azucarera en la vega de la
esencial en la difusión de las nuevas tecnologías apli- ciudad, Morell no tendrá inconveniente en reivindi-
cables al campo. Todo este movimiento pedagógico se car el vanguardismo agrario, que caracterizó de “pa-
originó en la temprana fecha de 1821, época en la que triótico”: “Los signos visibles de ese resurgimiento –
se establecieron Cátedras de Agricultura en todas las escribe– han sido múltiples, y en primer término la
provincias. A partir de 1862 se renovó el interés por la implantación en las vegas granadinas, admiración de
agricultura y el gobierno por una Real Orden que or- propios y extraños, del cultivo de la remolacha azuca-
denaba a los gobernadores civiles que interrogaran en rera, que aquí tuvo su cuna y que ha sido el túnel por
sus provincias a las gentes que tuviesen más conoci- donde se han enriquecido otras regiones españolas”
mientos agrícolas para mejorar el sistema de enseñan- (Morell, 1888:18). Esto le lleva a preocuparse funda-
za. La enseñanza de la asignatura Agricultura elemental mentalmente por los abonos y su empleo en la agri-
en el Instituto de Granada tenía, por todo ello, una cultura de regadío de la vega granadina, siendo la base
dotación de profesorado. En el último tercio del XIX de su revolución agrícola. Otro estudio en parecidos
ejerció ese puesto don Benito Ventué, el cual era a su términos que el debido a Morell fue el de Fernández
vez secretario de la institución, y fue él quien se preo- Lincres (1888). Todos ellos responden a la preocupa-
cupó por introducir modelos tecnológicos que sirvie- ción por la regeneración de la agricultura con la intro-
sen para la enseñanza de la disciplina. Así en el curso ducción de nuevos cultivos, de los abonos químicos, y
1878-1879 se adquirieron “nueve pequeños modelos de la maquinaria, aunque esta en menor medida.
de arado, gradas y rodillos de diferentes sistemas, y
uno de arado pequeño, mitad de tamaño natural”, se- ¿Y por qué más tímidamente la maquinaria? La desa-
gún cuenta en la memoria del Instituto. parición de cultivos como el lino y el cáñamo, trajeron
consigo atrofias tecnológicas; así por ejemplo el banco
La opinión de uno de los primeros agraristas gra- de desgranar lino desapareció con el cultivo. El lino se
nadinos, sucesor de Ventué, el “licenciado en ad- recogía a mano. Para recoger el cáñamo, por su parte,
ministración rural”, Luis Morell y Terry, que apo- se empleaba una hoz menos curva que las empleadas
yaba en 1888 la introducción de nuevos cultivos y para el trigo, el tabaco y el desbroce de acequias. La
maquinarias diversas en la vega granadina, es que riqueza del instrumental del labrador se pone de ma-
el “agricultor granadino [...] no es refractario a los nifiesto en los diferentes tipos de hoces, escardillos,
adelantos modernos”. Morell alaba los proyectos azadas, amocafres, etc. especializados en tareas y cul-
de irrigación del último tercio del siglo XIX en la tivos diferentes.
provincia granadina, incluida la vega. Entre las nue-
vas irrigaciones sitúa las de la parte menos fértil La aparición de otros cultivos como el tabaco y la re-
de la vega en dirección a Loja y los Montes Orien- molacha a partir de la segunda mitad del siglo XIX
tales. Luis Morell considera que todo el proceso de permitieron introducir nuevas herramientas en la
tecnificación agraria era necesario para superar el Vega de Granada. En especial, la remolacha y su pro-
secular atraso del campo español. Para metaforizar cesamiento en la propia vega trajo consigo la apari-
ese anhelado progreso sostiene que “el silbato de ción de industrias de transformación, y la puesta en
la máquina de vapor se deja oír casi todo el año, contacto del labrador con la idea de progreso técnico
arrastrando el potente arado, la segadora mecánica, e industrial. El surgimiento de cosechadoras, trillado-
la grandiosa trilladora”, en los países avanzados en ras, etc. no incidió, sin embargo, sobre estos nuevos
materia agrícola. Morell, que también era un decidi- productos. El tabaco para ser sembrado tenía que ser-
do partidario de la introducción de los abonos quí- lo a mano, haciendo los agujeros para su cultivo con
micos en el campo granadino, está muy lejos ya de un dedo. Con la remolacha ocurría lo mismo: para
las opiniones de Eguílaz, en consecuencia. recolectarla había que romper los terrones con un
Azucarera San Isidro. Una historia con futuro / 127
mazo, o recogerla con un pico de dos punzones. El ta- dor. Una cierta racionalidad se observa en esta combi-
baco precisaba ser recolectado rompiendo igualmente natoria: industria, herramienta, propiedad.
las porras con una herramienta llamada espuertecilla.
Por consiguiente, la mecanización de la vega no fue El conflicto entre los fabricantes, agrupados en el Sin-
todo lo espectacular que, la cercanía de las industrias dicato Azucarero Granadino, formado por ocho indus-
azucareras haría suponer. Lógicamente una rémora triales, y los cincuenta labradores, que constituirán la
propia se añadió a las de los propios cultivos: el ta- Fábrica Azucarera de San Isidro, Sociedad Anónima, está
maño medio de las propiedades, el multifundismo, y presente desde la gestación de ambas en el otoño de
la compleja red de regadíos, que dificultaban la me- 1900. Los unos se formalizarán ante notario el 14 de
canización de la vega. La relación entre el campesi- septiembre, y los otros el 28 de noviembre. La de San
no y la tierra siguió pasando por la mediación de las Isidro se había dado sus estatutos ante notario –don
herramientas, más que de las máquinas, ayunando a Elías Pelayo– el mencionado mes de noviembre, bajo
conservar la medida humana del trabajo de la tierra. la fórmula jurídica de “sociedad mercantil anónima”.
Tendría una duración de diez años, que se fueron pro-
Mas la ergonomía de la herramienta tiene para el rrogando a lo largo del tiempo hasta su cierre, por
herrero que la elabora un horizonte productivista. suspensión de pagos, en 1984. Se trataba, según los
La eficacia y durabilidad de la herramienta la inter- estatutos de formación de la sociedad “cooperativa”
preta como rentabilidad. Los instrumentos realizados de los labradores, de garantizar contratos previos a los
por el herrero eran más caros que las de fabricación cultivadores, y que la fábrica tuviese a su vez asegura-
industrial, pero resultaban más rentables, al ser más das un mínimo de 20.000 toneladas por temporada8.
eficaces y duraderos. En su elaboración manda la cali- Se dotó para lograr sus fines de un capital de un mi-
dad de las tierras. Por ejemplo, las de Santa Fe, irriga- llón de pesetas, repartido en acciones de mil pesetas.
das con facilidad, son “blandas” en comparación con “Las acciones eran nominativas e indivisibles, y cada
las de otras zonas. Las herramientas, por esta razón, una obligaba a los accionistas a aportar 20 toneladas
deben ser ligeras de peso. Por el contrario, los útiles de remolacha en la fábrica, en las condiciones de den-
agrarios estandarizados, “de fábrica”, son sólo para sidad y pureza necesaria para la fabricación de azú-
tierras duras. El amocafre o la azada de marca indus- car” (Sánchez, 2014:973). Esas veinte toneladas tenían
trial pesa más que el elaborado por los herreros lo- que tener una densidad mínima de cinco grados de
cales. Prefieren los labradores, en justa consecuencia, riqueza. A partir de esa cantidad, el incremento de la
los instrumentos fabricados en las herrerías locales. aportación de remolacha a la fábrica de San Isidro se
La adecuación ergonómica de la herramienta al tra- pagaría según el término medio pagado por las otras
bajo, en la que se incluye el peso: he ahí la clave que fábricas de la vega. La mayoría, del medio centenar de
complementa la rentabilidad, fundada en la duración. socios fundadores, eran labradores en exclusividad, y
También la adecuación al trabajador concreto, que así figuran como tales en sus profesiones, pero tam-
puede ser diestro, zurdo o ambidiestro. bién había una pequeña representación de las profe-
siones liberales, abogados y farmacéuticos, sobre todo,
Dada la fertilidad de la Vega de Granada estamos ha- habida cuenta que muchos miembros de las familias
blando de una sociedad hasta cierto punto estable, habían accedido en los últimos años a la formación
con modificaciones no disruptivas. La aparición de la universitaria. A los labradores los lideraba Emilio José
industrialización en ella no supuso un cambio tecno- Villanueva, que será el primer presidente de la Azu-
lógico esencial, y el paso de la edad de la herramienta carera San Isidro. A ellos hay que añadir el centenar
a la edad de la máquina no creó grandes distorsiones
sociales, ni aumentó los hombres sin tierra ni trabajo, 8
Archivo Histórico de Protocolos de Granada. Escritura de
como en la Andalucía del latifundio: la herramienta
constitución de la Sociedad Fábrica Azucarera de San Isidro. Protocolo
siguió prevaleciendo, marcando los ritmos del labra-
278. Noticia que debo a don Miguel Giménez Yanguas.
128 / Azucarera San Isidro. Una historia con futuro
◊ Firmas de labradores en los estatutos de la Sociedad
Fábrica de San Isidro. 18 de noviembre de 1900.
Archivo Histórico de Protocolos de Granada.
Azucarera San Isidro. Una historia con futuro / 129
que adquirieron acciones, desde dieciséis hasta una. Motril, la otra fuente de la riqueza azucarera grana-
En realidad, desde el principio no se produce ninguna dina, no aparece nunca como una competencia para
acumulación de capital en pocas manos, ya que el ac- la remolacha. De existir esta competencia era en el
cionariado está muy repartido. Se liberan de principio ámbito internacional alimentario, pero no en el lo-
802.000 pesetas. El resto se confía en recaudarlo inme- cal. Pero la caña ya está en crisis, ya que los precios
diatamente. Concluye Manuel Martín que “el éxito del de ese año alcanzan niveles muy bajos. A este tenor
proyecto fue total y en la campaña 1901-02 ya estaba se produce un movimiento social en Motril en contra
funcionando la fábrica azucarera. Esa misma campa- de los precios fijados por los fabricantes10. A finales
ña trabajó […], el 20,24 por 1000 de toda la producción de marzo estalla un grave conflicto, y los labradores
de la vega de Granada y casi el doble de la trabajada en motrileños se enfrentan a los industriales, sobre todo
Santa Juliana que era la mayor de las diez primitivas al marqués de Larios. Se responsabiliza a los fabri-
fábricas” de los empresarios (Martín, 1982:276). cantes de no cumplir lo pactado con fuerza de ley11.
A fines de marzo, en la ciudad cañera se produce un
Aun y así el forcejeo con los fabricantes continúa unos verdadero motín, con el incendio y destrucción de la
meses. A mediados de febrero de 1901, poco después fábrica de Larios. Las cosechas han sido dañadas y se
de la constitución de la sociedad “cooperativa”, el dan tiroteos. Se agrava la situación con la interven-
asunto queda desvelado en la prensa: “los labradores”, ción de las fuerzas de orden público. Por todo ello el
este es el término recurrente, deberían tener firmados alcalde la ciudad ha sido depuesto12. La alarma social
contratos previos con los fabricantes, pero no todos llega al gobierno nacional, e interviene el ejército. El
los tienen, y muchos de aquellos han sembrado sin arranque del conflicto está en el tema de los precios
dicho contrato, por lo cual resultan perjudicados en entre fabricantes y labradores. En 1888 habían llega-
los precios finales que ajusta la patronal a su criterio9. do a un acuerdo sobre los precios, acuerdo que había
En esta noticia se recoge que se ha constituido una sido conculcado por los fabricantes. Cuando la pren-
asociación de labradores, que caso de no encontrar sa nacional se hace eco de estos sucesos, El Liberal, de
respuesta a sus reivindicaciones construirá una nueva Madrid, reproduce una carta firmada por Un labrador
fábrica, según ya han acordado ante notario. El perió- de la Vega de Granada. Allí el labrador dirá que no es
dico principal de Granada, El Defensor, haciendo causa una cuestión de socialismo, como frecuentemente se
con los labradores, solicita que se vuelva al modelo solía asociar a motines como el motrileño, aleján-
por ellos promovido: contrato previo fijando precio dose de esta manera de cualquier asociación con los
antes de la cosecha. movimientos sociales del campo andaluz de matriz
anarquista, sino de una diferencia sobre los precios
¿Cómo en un medio tradicionalmente refractario al aso- entre labradores y fabricantes, habiéndose dado el
ciacionismo, como el del mediano y pequeño campesi- caso que los primeros habían amagado previamente
no, pudo surgir la idea de un movimiento “cooperativis- frente a los segundos13. Pero el resultado es parecido
ta”, bajo la fórmula de sociedad anónima mercantil por a otros movimientos sociales: los ánimos siguen so-
acciones, y que este tuviera un éxito inusitado, puesto breexcitados, las tropas se han movilizado y se espe-
que al año siguiente los rendimientos eran del 50%? ran serios incidentes en Motril14. Siempre se hablará
de un conflicto de “labradores” y “fabricantes”: son
No conseguiremos enhebrar una explicación plausible
sin mirar hacia el azúcar de caña de la vega de Motril. 10
El Defensor de Granada, 21 de marzo de 1901.
Podemos añadir, que, según las noticias aportadas por 11
El Defensor de Granada, 31 de marzo de 1901.
la prensa en 1901, la zafra de la caña de azúcar, en
12
El Defensor de Granada, 2 de abril de 1901.
13
Carta reproducida por El Defensor de Granada,
9
“El precio de la remolacha”. El Defensor de Granada, 16 de el 3 de abril de 1901.
febrero de 1901. 14
El Defensor de Granada, 4 de abril de 1901.
130 / Azucarera San Isidro. Una historia con futuro
los actores en presencia. La clase trabajadora como vuelve a encender los ánimos por el ingreso en prisión
tal no figura como motor del enfrentamiento. Los de algunos de los encausados por los tumultos19.
obreros en número, se calcula, de 1500, sólo esperan
ser recolocados en otras fábricas para garantizar su Por otro lado, el sistema de organización de la produc-
subsistencia. Una comisión de seis labradores mo- ción y el reparto de beneficios en el mundo de la vega
trileños se dirige al ministro Moret, exponiendo el remolachera de Granada estaba muy racionalizado. A
problema de los precios, pero también se detiene en las diferencias mencionadas entre productores y fabri-
otras consideraciones. La más grave, que los encarga- cantes, hay que añadir que el transporte por la vega
dos de las fábricas anotan sin control alguno la caña era dificultoso, por la mala factura de los caminos y los
que llegaba a ellas, con lo cual el engaño era fácil y carros empleados para transportar la remolacha, lo que
estaba a la orden del día. Las quejas se extienden con- incrementaba los gastos. Los labradores querían asegu-
tra el marqués de casa Larios a otros lugares como rar sus ventas, y los fabricantes que hubiese suficiente
Almería. Cuando el conflicto está en vías de solución, materia prima, por lo cual se imponían los contratos
sólo entonces, se apunta al peligro que proviene del previos a la recolección. Amén de lo discutible que pu-
azúcar de remolacha, a cuyo cultivo, esgrimen los la- diesen ser los contratos en sí, todavía lo eran más por-
bradores de la caña, se han consagrado inmoderada- que se les añadían cláusulas que “los labradores con-
mente en muchos lugares, así como a abrir fábricas, sideraban abusivas, tales como la fijación de la fecha
lo que ha obligado a la bajada del precio de la caña15. de entrega de la remolacha, la medición de la densidad
El éxito del azúcar de remolacha, según El Defensor, sacárica por el propio laboratorio de las fábricas, la po-
puede, además, llevar a una superproducción y a sibilidad de rechazar el fruto si no reunía determina-
un hundimiento de los precios, con la subsiguiente das características” (Martín, 2009:19). No entraremos
ruina para todos16. El Defensor está de manera abierta en cuestiones económicas ni generales ni particulares,
de parte de los labradores, que se lo agradecen. El sino únicamente en la mentalidad de quienes así ac-
sindicato de labradores es la interlocución. Resulta tuaban y que hicieron sorprendentemente progresar de
significativo del grado de instrucción de los labrado- manera súbita la sociedad “cooperativa”.
res ya que con alguna frecuencia se dirigen en carta
al periódico informando de sus criterios respecto al El cooperativismo promovido por los labradores de la
conflicto. Ello lleva también a Rodolfo Gil a reflexio- Vega de Granada tuvo mucho alcance. Como antece-
nar sobre los orígenes del conflicto17. dente podemos citar la Fábrica Señor de la Salud, fun-
dada por acciones en 1890, aunque controlada sólo por
A final de mes el tema el orden público se ha restable- tres familias. Como continuación de su éxito mencio-
cido. Pero nuevas exigencias de Larios, en plena nego- naremos la Azucarera Nueva Rosario, en 1904, de Pi-
ciación, que esgrime ha tenido que derivar la campaña nos Puente, La Vega Azucarera granadina, en 1904, o
azucarera por el incendio de su fábrica a otros inge- la Unión Agrícola Azucarera en 1912, de Guadix. Todas
nios, vuelve a encrespar los ánimos. Cuando este se da ellas eran sociedades por acciones. Estas nuevas formas
por terminado, a mitad del mes de mayo, la comisión de asociación empresarial, sobre la base de la coope-
de “hacendados” que ha negociado con los “fabrican- ración mediante la participación accionarial, minó la
tes” en Madrid, es recibida a su retorno a Motril con importancia de la tierra como valor fundamental de
gran aplauso18. A pesar de esta calma, el dossier judi- los agricultores de la vega, e hizo que las estrategias
cial por los disturbios sigue su curso aparte, lo que de los labradores fuesen dirigidas a ocupar los puestos
de dirección de las fábricas, como fórmula para acce-
der al control oligárquico. Pero también hay que tener
15
El Defensor de Granada, 9 de abril de 1901.
presente que la fórmula elegida posibilitaba los contra-
16
El Defensor de Granada, 14 de marzo de 1901.
17
El Defensor de Granada, 26 de abril de 1901
18
El Defensor de Granada, 14 de mato de 1901. 19
El Defensor de Granada, 30 de mayo de 1901.
Azucarera San Isidro. Una historia con futuro / 131
pesos para la formación de una oligarquía propiamente cia de los agricultores, que obteniendo tres cosechas
dicha. De hecho, como hemos visto, el accionariado era anuales no saben dar cuatro” (Morell, 1996:196).
disperso, sin concentraciones de capital, por eso puede
resultar apropiado hablar de “cooperativa”. Cuánto habrán de cambiar los criterios cuando en
1900 poco después de la constitución notarial de la
Christian Mignon, geógrafo francés, guiado por cri- sociedad de labradores que constituiría San Isidro, el
terios productivistas, escribió que el cultivo de caña conde de Benalúa, vinculado a Granada, había pronun-
de azúcar no era sostenible por el marcado minifun- ciado un discurso en el senado, del que era miembro,
dismo de los productores. Este argumento podría ex- defendiendo la sindicación de los agricultores, como
tenderse a los productores de remolacha. Proponía, un signo de progreso20.
en definitiva, una única solución, ya conocida en las
épocas más desarrollistas del sistema agrario español La vega seguía su curso implacable de éxito, que tra-
de los años 1950 a 1970: la concentración parcelaria, ducido en términos demográficos ya que “en 1920, la
con el fin de mecanizar y optimizar los rendimientos población de la vega era de 178.512 habitantes y ha-
por hectárea. Mignon consideraba que las tierras de bía aumentado un 43 % con respecto a 1887” (Martín,
la Andalucía oriental, en particular las de montaña, 1982a: 56). Un nuevo ciclo se había abierto, en todos
eran literalmente “devoradoras” de trabajo humano. los órdenes, y el éxito de la fábrica de San Isidro lo po-
Esa concentración parcelaria en zonas como las vegas nía de manifiesto una sociedad “cooperativa”, basada
de Granada y Motril se saldó con un fracaso, según en un nuevo cultivo, que no modificaba el multifun-
cuentan los propios agricultores. Y, sin embargo, el dismo irrigado. La cooperación se producía en el ámbi-
movimiento asociativo “cooperativista” fue un éxito, to industrial pero no modificaba la propiedad agraria.
paradójicamente. Esto nos indica que el camino del
progreso no estaba lastrado por unas mentalidades re- Con ello quedaba demostrado que el prototipo de labra-
tardatarias, estereotipo contra el cual había protesta- dor de la vega granadina está abierto al progreso empu-
do Luis Morell en su momento al preguntarse por las jado por los nuevos cultivos, y por haber dedicado parte
causas de la decadencia de la agricultura en Granada. de sus esfuerzos a formarse en la cercana universidad,
como abogados o farmacéuticos. El interés propio, más
Morell, en 1888, protesta contra la visión estereotipa- que la solidaridad de clase, marcaba su ritmo, por aque-
da de los labradores andaluces, y lo hace en estos con- llo de que en el interés no había engaño.
tundentes términos:
“No temen nuestros agricultores el trabajo físico,
antes bien le prodigan, en contra de la opinión de
cierto personaje que se lamentaba ante la Comisión
informadora de la crisis agrícola, de que los labrado-
res pasaban la vida jugando á los naipes y pidiendo la
luna. Pudiera dicho señor (…), para convencerse de lo
injurioso de su frase, hacer una excursión por estos
parajes, por el inmediato pueblo de Lanjarón, por la
Andalucía agricultora en una palabra, donde viven los
agricultores que, charlatanes ataviados con aparien-
cias de saber, tachan de idiotas y atrasados, por esta
región comprendida, según suponen, en el África bru-
tal, donde el silbato de la máquina de vapor se deja oír
hace más de un cuarto de siglo, siendo tanta la iner- 20
El Defensor de Granada, 26 de noviembre de 1901.
132 / Azucarera San Isidro. Una historia con futuro
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Azucarera San Isidro. Una historia con futuro / 133
MUJERES TRABAJADORAS
DEL AZÚCAR. UN BREVE
APUNTE DESDE LA HISTORIA
TERESA M. ORTEGA LÓPEZ
La historia de la agricultura es en gran medida una his- acumulada en España desde su renovación en la década
toria en femenino. Según las hipótesis manejadas por de 1970 tan solo se refiere con profusión a ella cuando
la Antropología Histórica, la embrionaria división del de realizar análisis demográficos se trata. Pero la mu-
trabajo de las primeras sociedades de cazadores y re- jer rural en tanto que trabajadora, o como cabeza de
colectores reservó a los hombres el ejercicio de las ac- explotación, o como propietaria, permanece en gran
tividades vinculadas al empleo de la violencia -la caza, medida ignota. Los estudios sobre el campesinado, tan
la guerra y el saqueo- y, en consecuencia, el ejercicio abundantes en la historiografía agraria española, son
del poder, en tanto que las mujeres habrían comenzado invariablemente estudios sobre el “campesino”, y no
a practicar a pequeña escala la domesticación de plan- sobre “ellas”, las campesinas.
tas y animales. Fue más tarde que el incremento de la
presión demográfica habría estimulado a algunos gru- Hoy en día pocas, muy pocas, son las investigaciones
pos humanos a hacer pivotar su subsistencia sobre la que, desde la historia, han destacado el papel de las
siembra de cereales. Así, la división del trabajo se pro- campesinas, su trabajo y su contribución a la economía
fundizó, abriendo nuevas distinciones jerárquicas en la agraria. Y ello, pese a que la participación femenina
estructura social. El patriarcado y el control del acceso en las labores agrarias ha sido una realidad histórica
y uso de la tierra caminaron a partir de entonces de la constante tal y como hemos advertido. Las mujeres
mano, una vez que saberes en gran medida femeninos rurales han desempeñado tenazmente determinadas
habían sido apropiados e insertos en estructuras de po- labores en la recolección, la agricultura y la ganadería,
der y dominación más amplias. han tenido una significativa presencia como mano de
obra en las actividades de transformación de productos
Historia en femenino, sí; pero señalar que la historia agrícolas y en la artesanía. Y, como es bien sabido, han
agraria ha tenido entre sus principales campos de es- asumido la totalidad de la carga de trabajo concernien-
tudio a las mujeres del campo o ha introducido en sus te a las tareas domésticas, rasgo que las ha definido al
investigaciones la perspectiva de género sería un sar- punto de eclipsar su papel en las demás ocupaciones en
casmo. A nadie puede sorprender la afirmación de que, no pocas ocasiones y a los ojos de grupos que las han
hasta el momento, la historia de las mujeres y la histo- signado y construido culturalmente (investigadores, ins-
ria agraria han evolucionado por caminos que se han tituciones, etc.,).
cruzado mucho menos de lo que sería deseable. Ambas
disciplinas nacieron y crecieron al calor del desmigaja- Si escasas son las pesquisas que han visibilizado el tra-
miento sufrido por la historia en su versión más política bajo femenino en el agro, de exiguas habría que califi-
y más “desde arriba”. Las dos fueron fruto del deseo de car aquellas que se han ocupado de analizar el papel de
superar una visión centrada exclusivamente en quienes las féminas rurales en el espacio público, es decir, que
ostentaban el poder y, en consecuencia, compartieron se hayan encargado de observar el papel desempeñado
el objetivo de profundizar en nuevos objetos de estudio, por estas en ámbitos como la acción colectiva. Ausencia
mujeres en un caso, campesinado en otro. Dado que, en que se percibe tanto en fechas más pretéritas como en
el mundo rural, independientemente de la perspectiva aquellos episodios más contemporáneos como los mo-
de análisis adoptada, las mujeres, sea por sus presen- vimientos prodemocráticos, los sucesos definidos por el
cias, sea por sus mucho más señaladas ausencias (reales compromiso político y social en la defensa de la agricul-
o no), encarnan un sujeto a todas luces tan fundamen- tura campesina, la soberanía alimentaria y la lucha por
tal como los varones, no deja de ser una gran flaqueza la tierra, la justicia social y ambiental o la igualdad y la
la tremenda escasez de ensayos centrados en ellas. dignidad de las mujeres y de los hombres del campo.
Es solo recientemente que las y los profesionales de Sea como agentes económicos, sea como sujetos po-
la investigación histórica han comenzado a desvelar líticos, las campesinas siguen siendo unas “grandes
el manto de invisibilidad que cubre a las mujeres ru- desconocidas” para la historia. Prejuicios parapetados
rales y agrarias. La historiografía económica y social en perspectivas “agrocéntricas” y “androcéntricas”
Azucarera San Isidro. Una historia con futuro / 135
están detrás de esta “desatención historiográfica”. concepción “urbanocéntrica” de la que se derivaron
Concordamos con lo señalado por la socióloga rural unas categorías conceptuales forjadas en el espacio ur-
Rosario Sampedro cuando asevera que durante mucho bano industrial capitalista difíciles de aplicar en el es-
tiempo sobre la historia agraria han dominado dichos pacio rural. En el pensamiento feminista ha prevaleci-
enfoques. Obsesivamente ocupada por los procesos de do aquella explicación que sitúa en las áreas urbanas e
modernización técnica y económica de la agricultu- industriales los escenarios en los cuales se desarrollan
ra, y por los varones (agricultores, campesinos y jor- la génesis del progreso y del desarrollo económico, los
naleros), como únicos “mártires” o “protagonistas” movimientos políticos e ideológicos, los cimientos es-
de dichos procesos de modernización y mercantiliza- paciales (lugares en el espacio) y temporales (lugares
ción, la historia agraria ha tendido a ignorar el papel en el tiempo). En suma, considera a la ciudad como la
de las mujeres. Ha considerado a los hombres como “tabula rasa” donde los acontecimientos tienen lugar.
los únicos “sujetos” del cambio social, mientras que Esto determinó, en primera instancia, que el espacio
ha percibido a las mujeres como “objetos” o simples rural (la “ruralidad” entendida en un sentido amplio)
espectadoras de cualquier mudanza agraria. Los hom- fuera contemplado por el feminismo como algo mar-
bres del campo fueron erigidos así en la voz autoriza- ginal, un reducto de atraso condenado a desaparecer
da desde la que construir la historia del mundo rural. o a ser absorbido por la sociedad o la cultura urba-
Las campesinas se convirtieron, como contrapunto, en nas. Y en segunda, promovió una visión jerarquizada
las ausentes de esa construcción. entre mundo urbano y mundo rural condenando a la
inferioridad a este último. No deja de resultar paradó-
Las mujeres quedaban reducidas al estatus analítico de jico cómo aquellas autoras tan atentas a negar la valía
“elemento pasivo” y su comportamiento social era di- de la concepción binaria del género que adjudicaba
rectamente obviado o considerado, en último término, valores y características a cada sexo admitiendo una
como una respuesta a las necesidades de los varones, posición hegemónica del uno sobre el otro, que posi-
de la familia o de la comunidad rural. La asunción de bilitaba la justificación de la subordinación femenina,
la construcción de la otredad femenina (la mujer como asumieran esa visión dicotómica de los espacios en vez
“lo otro” frente al varón como “lo uno”) alcanza en este de abogar por deconstruirla.
aspecto su máxima expresión. Como elemento de es-
tudio para la historia agraria las campesinas han sido Por otro lado, al estar anclado el pensamiento femi-
un grupo definido in aetermun desde la inferioridad, la nista en el espacio urbano, en la sociedad industrial y
sumisión o la ignorancia, cumpliéndose así las caracte- capitalista, aquél se ha ocupado tradicionalmente de
rísticas distintivas que Todorov definió como los tres analizar aquellos espacios donde hay una clara limita-
ejes en los que pivotan las relaciones de las personas ción entre la esfera de lo “productivo” y la esfera de lo
con la otredad en su conceptualización de la misma. La “reproductivo”. Su arena teórica y política se encuen-
consecuencia automática de esta percepción ha sido la tra en la división entre el ámbito de la producción y la
suposición del carácter totalmente flexible y acomoda- reproducción, del empleo y la familia, de la empresa
ticio del comportamiento social de las mujeres rurales, y el hogar, la forma que adopta la división sexual del
y la formulación de una imagen arquetípica en la que trabajo en el modo de producción capitalista. La expe-
las campesinas aparecían insertas en un mundo de leal- riencia de la gran mayoría de las mujeres del campo
tades familiares y comunitarias en las que el individua- no se ajusta, sin embargo, con la teoría feminista. La
lismo femenino no tiene lugar ni razón de ser. vida familiar y laboral de las campesinas se ha desa-
rrollado básicamente en un espacio social en el que
En la historia de género también ha pesado el silencio los límites entre lo productivo y lo reproductivo son
sobre las campesinas. La geógrafa Sarah Whatmore, a sumamente difusos debido a la omnipresencia de la
comienzos de los noventa, indicó dos causas básicas familia. Si algo ha caracterizado la estructura social
del “silencio feminista” sobre las mujeres rurales. Por del mundo rural es ese predominio de la célula fami-
un lado, el pensamiento feminista se gestó sobre una liar, entendida como institución social globalizadora,
136 / Azucarera San Isidro. Una historia con futuro
como unidad de producción y consumo, convivencia, mundo rural ha mirado sin ver. Como ha señalado
mutua ayuda y socialización. Tanto en el ámbito de recientemente Ana Cabana, no se trata tan solo de
la agricultura familiar como en el de la agricultura profundizar en el rescate de la mujer como objeto de
jornalera o salarial es perceptible esa centralidad del atención historiográfica, de hacer más “historia de las
grupo conformado por las relaciones de parentesco en mujeres”, sino de insertarlo en un contexto más am-
primer grado, foco de endoculturación primario. Una plio de análisis de las relaciones de género (mujeres y
familia campesina (y a modo de sumatorio una comu- hombres) y su evolución en el tiempo. Con ello, estas
nidad rural) cuya organización y funcionamiento in- páginas pretenden conseguir contravenir interpreta-
terno atienden a una simetría estructurada en torno ciones y enfoques fuertemente arraigados sobre las
al género y a la edad y que se perpetúa mediante el mujeres de la agricultura que aún hoy están presentes
reforzamiento de la autoridad patriarcal. en la literatura académica y que aluden más que a un
empírico análisis de sujetos históricos libres de estig-
Y después de todo lo dicho, como introducción nece- mas a la asimilación de imágenes asentadas sobre el
saria a una realidad aún hoy en día palpable, indica- comportamiento de un grupo social en continua posi-
remos que el propósito de estas líneas es, justamente, ción de subyugación, de un colectivo que se represen-
llamar la atención sobre este incomprensible “des- ta como máximo exponente de una perpetua carencia.
cuido y silencio historiográficos” y tratar de eliminar
las concepciones y los prejuicios antes mencionados. Quieren ser estas páginas por tanto una contribución
Cierto es que muchas veces las fuentes no ayudan para mostrar la visibilidad de esas mujeres enfatizando
porque tradicionalmente han omitido a las mujeres. su activa participación social y su contribución en un
La causa de su “ocultamiento” ha sido la ausencia del cultivo y en una actividad productiva, la azucarera,
enfoque de género en las estadísticas oficiales. Las de gran importancia histórica en España y, en parti-
Encuestas de Población Activa (EPA), publicadas por cular, en la historia contemporánea de la provincia de
el Instituto Nacional de Estadística (INE) desde princi- Granada. Consideramos que esta contribución, aun
pios de los años sesenta, y los Censos de Población de siendo un mínimo apunte, es sumamente necesaria
España, también publicados por el INE y que ofrecen en el ámbito mismo de los estudios de la historia de
información sobre los diferentes sectores de actividad, las mujeres y del género, y de la propia historia de
claramente han subvalorado la participación femeni- España por varias razones.
na en el trabajo agrícola. Por su parte, los primeros
Censos Agrarios, editados igualmente por el INE y por La primera, porque agricultura y mujer es una com-
el Ministerio de Agricultura, no recogieron informa- binación hasta ahora, tal y como se ha dicho, poco
ción alguna de la actividad de la mujer en la agricul- explorada en nuestra historia. Si bien es cierto que
tura. En efecto, los primeros datos provienen del Cen- existe una larga tradición del estudio de la vida agra-
so Agrario de 1982. En los Censos anteriores, 1962 y ria, exiguos resultan los escritos que se han enfocado
1972, esa información es inexistente. Como advirtió específicamente en la conjunción mujer y vida rural.
al respecto M.ª Dolors García Ramón, el censo agrario Las estudiosas francesas Michelle Perrot y Geneviève
de 1982 es el primero que aportó datos mínimamen- Fraisse señalaron la larga continuidad en las formas
te significativos para analizar el papel de la mujer en de vida campesinas a través de la historia. Esta afirma-
la agricultura española. Tal circunstancia entraña un ción puede contener una verdad de fondo incontro-
problema más al ya de por sí grave de la invisibilidad, vertible, pero necesariamente está falta de matices. La
y es la imposibilidad de realizar un análisis evolutivo apelación a una sociedad rural o a una cultura rural
en fechas anteriores a los ochenta. inmodificable ha sido desarticulada por los estudios
agrarios realizados en la última centuria por la histo-
Pero para ver algo no basta mirar lo que se tiene de- riografía agraria española. Las investigaciones sobre
lante. La mirada ha de ser consciente. Durante dema- la agricultura y la vida rural han identificado cambios
siado tiempo la historiografía del sector agrario y del rápidos y profundos en los que, a poco que se ponga
Azucarera San Isidro. Una historia con futuro / 137
el foco de interés en el papel de las mujeres, estas se Finalmente la tercera razón, y de nuevo desde la pers-
desvelan agentes relevantes que deben dejar de ser pectiva feminista, porque se hace preciso visibilizar a las
omitidos del relato historiográfico. También han cola- trabajadoras agrarias como sujetos históricos y hacerlo
borado en echar por tierra esa narración impregnada tanto en los procesos de cambio como en lo relativo a
de permanencia aquellos que conciben, desde la his- las permanencias que se perciben en la historia de Espa-
toria social o la cultural, las identidades como diná- ña del siglo XX. Ofreciendo con ello una visión integral,
micas y construidas situacionalmente (en el lugar y sistemática y articulada de temas trascendentales, como
en el espacio), subrayando su historicidad y negando son la acción social o el trabajo, que deben ser examina-
su esencialidad. De ello también se infiere, se quiera dos desde el prisma del género, esto es, introduciendo
o no, la posibilidad de construcción, deconstrucción las relaciones de poder. Porque el género no es otra cosa
y reconstrucción identitaria de los sujetos femeninos. que una construcción cultural que se basa en la desigual
entre los sexos y que, se negocia en cada sociedad, en
La segunda razón, porque con esta breve atención al cada periodo, en cada envite de las mujeres por conse-
cultivo y la industria azucarera detectamos también guir espacios diferenciados. Aplicar esta nueva forma de
la presencia perenne del poder patriarcal, bien sea análisis en la interpretación histórica permite entender
en el seno de la familia, en la unidad doméstica o en que lo femenino no está limitado solo a lo susceptible de
las organizaciones políticas y sindicales formales. ser etiquetado o clasificado en categorías próximas a la
Resulta evidente la persistencia de un orden jerár- excepcionalidad vinculadas de manera evidente o subya-
quico en el que lo masculino ocupa la cúspide y que cente con los márgenes inferiores; es decir, con connota-
subsiste tanto en el ámbito de lo privado como en ciones de “eterno apéndice”. Con este andamiaje teórico
el ámbito de lo público, a pesar de los cambios en y metodológico se ha logrado que las “cosas de mujeres”
la organización social y los sistemas políticos. Pero dejen de ser entendidas como aquello que queda fuera
esto no debe resultar disuasorio a la hora de ocupar- del “modelo”, dejen de ser medidas con la pauta estable-
se del estatus político de las mujeres ocupadas en el cida para otros, dejen de ser simples anécdotas o aspec-
ámbito de la agricultura, de su forma de interacción tos insignificantes, sea en el plano de la economía, de la
con sus grupos domésticos y de las interacciones en- política o de lo social, y pueden ser elevadas a “propuesta
tre ellas, sus comunidades y las instancias de poder asumible por el colectivo”.
más amplias. En esa línea, convendría impugnar,
entre otros, el mito historiográfico de la profundi- Atendiendo a estas razones nos fijaremos a conti-
dad de los cambios ocurridos, por ejemplo, a partir nuación en las “mujeres trabajadoras de azúcar” de
de la Transición a la Democracia, que asume que nuestra provincia. Conviene señalar previamente
un cambio político de manera directa y automáti- que aunque se habla de industria del azúcar en Gra-
ca tiene su reflejo en la relación establecida entre nada, un estudio más detallado revela la existencia
hombres y mujeres. En cambio, nuestra percepción, de dos procesos industriales distintos para la obten-
asentada en recientes investigaciones que asumen ción del mismo producto: la fabricación de azúcar
la perspectiva feminista, apunta hacia un proceso de remolacha, de vital significación para el desarro-
de cambio mucho más lento, como todo aquel que llo de la capital y la Vega granadina, así como de
suele remover conciencias y cosmovisiones, y tam- la comarca de Guadix, por un lado, y la fabricación
bién mucho más contemporáneo, a partir del últi- de azúcar de caña, circunscrita a la comarca de la
mo tercio del siglo XX, y acaso más duradero: el de costa de Motril y Salobreña, por otro. Este último
la lenta erosión de las conductas patriarcales suscita- caso inició su andadura con bastante antelación a
das por las propias mujeres del campo, que de mane- la industria de la remolacha de la Vega de Granada.
ra proactiva han impuesto su presencia o encontrado
rendijas para participar en las más variadas esferas Sea en la costa o en el interior, sea en su cultivo y re-
en términos que niegan su condición de inferioridad colección, o sea en el proceso de transformación, la
con respecto a los varones. actividad azucarera siempre ha sido una actividad
138 / Azucarera San Isidro. Una historia con futuro
enormemente masculinizada. Las reglamentaciones y ciones sociales dentro del complejo de la economía
ordenanzas de trabajo exponen que eran los hombres azucarera no ha sido extenso a un nivel micro histó-
los que controlaban todo el proceso de cultivo de la rico. Y menos aún, no se ha encontrado un texto que
tierra y de transformación en el interior de las fábri- recoja las dinámicas del trabajo a nivel micro de la
cas. Sin embargo, la zafra se convirtió en una faena producción remolachera, cañera y de refinamiento
pesada y familiar, en un escenario de “cadena produc- del azúcar desde la perspectiva de las mujeres como
tiva” donde los roles de género primaron claramente. parte de la fuerza laboral. La participación masculina
y la mención de categorías variadas de oficios (tales
Desde fines del siglo XIX, en el inicio de la zafra aumen- como jornaleros, técnicos, mecánicos, auxiliares, con-
taba la cantidad de trabajadores rurales contratados de tables, mozos de almacén, ordenanzas) queda amplia-
manera temporal, en función del tiempo que durase la mente documentada en la legislación laboral referida
cosecha y dependiendo de la campaña. Muchos de ellos, a las industrias azucareras, refinerías de azúcar y fa-
presionados ante el deterioro de las condiciones de sub- bricación de alcoholes de melaza. También la historia
sistencia -resultante tanto de la desigualitaria distribu- ocupada del movimiento obrero ha hecho referencia
ción de la propiedad de la tierra y de la escasez relativa a la conflictividad masculina localizada en el sector
de trabajo, como del inicio de la transición demográfica azucarero. Pero la participación femenina dentro de
a principios del siglo XX- se desplazaban desde distin- la industria azucarera y las actividades realizadas por
tos puntos de la provincia. Como dejó indicado Gracia las mujeres en los márgenes de la producción formal
Moya, en la Vega del Guadalfeo, la recolección de la del azúcar no ha sido igualmente estudiada. Es por
caña de azúcar dio paso a un importante desplazamien- lo que desde estas páginas hacemos un llamamiento
to estacional de gentes llegadas fundamentalmente de para resaltar sus memorias, gráficas y orales, en torno
los municipios interiores de la propia comarca costera, al trabajo azucarero.
de la comarca del Valle de Lecrín y de los municipios de
la Alpujarra baja, en la Sierra de la Contraviesa. A este Porque trabajar, trabajaron. Ellas se proletarizaron
tipo de obreros se le pagaba a destajo. Pero el jornal también, y lo hicieron bajo el sometimiento -durante
percibido no alcanzaba la cantidad mínima para obte- mucho tiempo- de lo que se intuye una doble opre-
ner un salario acorde a las necesidades básicas. Por ello, sión: la capitalista y la determinada por la desigual
el obrero de la zafra, además de extender al máximo relación de géneros. En ambas se expresa la impron-
la jornada laboral, requirió del trabajo de su familia, ta del patriarcado que garantizó su exclusión formal
incluyendo a mujeres, niños y niñas. Una prole que de la relación salarial contractual y la negación de su
también estaba sufriendo los negativos efectos del fin identidad como trabajadoras al no incluir sus varia-
del ciclo del crecimiento económico sostenido por la das ocupaciones en la normativa laboral o en los re-
expansión agrícola decimonónica. En consecuencia, la gistros oficiales. En los ingenios azucareros mientras
autosuficiencia campesina granadina acentuó su de- los hombres transportaban la caña y la remolacha
pendencia del trabajo a jornal. No obstante, a la hora en carros y camiones, las mujeres realizaron un tra-
de percibir el salario solo cobraba el trabajador que bajo incuestionable en las otras dos operaciones que
estaba registrado en las planillas del ingenio, exclu- comprendía la zafra: el corte y la pelada. Y ello sin
yéndose de la relación formal contractual al resto de obviar su participación en la producción y en el pro-
integrantes del núcleo familiar. Ello le otorgaba un po- cesamiento del azúcar y subproductos de la misma.
der económico y una visibilidad social al varón, sobre Así nos lo recuerdan las escasas fotografías existentes,
su mujer y descendencia, que reforzaba su rol como las referencias igualmente mínimas encontradas en
“jefe de la familia”. la prensa y depositadas en las hemerotecas locales y
provinciales, o los excepcionales memoriales dedica-
Muchos trabajos de investigación han hecho aproxi- dos a homenajear el papel de la mujer temporera en
maciones al estudio macroeconómico de la produc- la industria del azúcar. Al respecto cabe mencionar el
ción del azúcar. No obstante, el estudio de las rela- homenaje efectuado por el Ayuntamiento de Motril en
Azucarera San Isidro. Una historia con futuro / 139
2019 del que resultó la inauguración de la escultura Bibliografía:
de la “Mondera” con la que se quiso destacar el trabajo
de estas mujeres. Como se indicó entonces, ellas eran Aguado, A., Ortega López, T. M. (eds.) (2011). Feminismos y an-
las encargadas de desbrozar y mondar las cañas, y las tifeminismos: culturas políticas e identidades de género en la España
del siglo XX. Valencia: Universitat de València.
que las preparaban para el transporte.
Moya García, G. (2011). Trabajo femenino y migraciones esta-
De igual modo, las mujeres de la Vega granadina prac- cionales en la recolección de la caña de azúcar en la Vega del
ticaron esa misma operación. Ellas se encargaron de Guadalfeo. Historia Actual Online, 26 (Otoño), 57-67.
recoger la remolacha, de limpiarla o “descoronarla” y
amontonarla para su transporte por parte de los ope- Nash, M. (ed.) (2014). Feminidades y masculinidades. Arquetipos y
rarios varones. Actividades feminizadas que se pro- prácticas de género. Madrid: Alianza.
longaron en el tiempo ante la lenta mecanización que
Ortega López, T. M. (ed.) (2015). Jornaleras, campesinas y agricul-
experimentó este cultivo, y actividades que no eximió toras. La historia agraria desde una perspectiva de género. Zarago-
a las mujeres del resto de tareas asociadas “a su sexo”. za: Prensas de la Universidad de Zaragoza.
En efecto, la aparición de “aldeas” en torno a las fá-
bricas azucareras como la de San Isidro, que estuvo en Ortega López, T. M., Cabana Iglesia, A. (2021). «Haberlas, ha-
funcionamiento entre los años 1901 y 1983, y llegó a ylas»: Campesinas en la historia de España en el siglo XX. Madrid:
Marcial Pons.
albergar a casi 600 trabajadores, repartidos en tres tur-
nos de trabajo continuado, generó el desarrollo de un Sampedro Gallego, R. (1996). Género y ruralidad. Las mujeres
poblamiento en el que las mujeres desempeñaron un ante el reto de la desagrarización. Madrid: Ministerio de Trabajo
papel fundamental. No sólo se dedicaron al trabajo de y Asuntos Sociales, Instituto de la Mujer.
los cuidados dentro del hogar (atención de la casa, de
los hijos y del marido) de las viviendas que albergaron Scott, Joan W. (2011). Género e historia. México: Fondo de Cul-
a la mayoría de los trabajadores, sino que ellas también tura Económica.
figuraron insertas en la pequeña red de servicios auxi-
Whatmore, S.(1991). The Farming Women: Gender, Work and Fa-
liares que surgió alrededor del recinto y que eran con-
mily Enterprise. London: Palgrave McMillan.
siderados como una extensión de su trabajo doméstico
que redundaban en el bienestar de la propia familia.
Nada de esto ha llegado hasta nosotros. Ese legado del
trabajo de las mujeres en los cañaverales y en los inge-
nios remolacheros está ausente de nuestra memoria
colectiva. Conviene señalar, para concluir, que entre
las pretensiones de estas páginas se encuentra, ade-
más de las ya señaladas con anterioridad, la de repen-
sar los problemas centrales del campesinado español,
en una perspectiva, que creemos innovadora, que esti-
mula el pensamiento y la problematización de temas
hasta ahora poco abordados respecto a la situación de
las mujeres en la España de ayer. Una semilla de la que
pueda brotar un tan necesario como fructífero debate
sobre la aún más cambiante España de hoy.
140 / Azucarera San Isidro. Una historia con futuro
◊ Escultura Homenaje a la Mondera. Motril (Granada).
Fotografía: José Antonio Albornoz
◊ Escultura Homenaje a la Mondera (Detalle). Motril (Granada).
Fotografía: José Antonio Albornoz
Azucarera San Isidro. Una historia con futuro / 141
◊ Paisajes Españoles, s.a. (fot.), [Vista aérea
de la fábrica azucarera de San isidro]. 1961
UN SACO DE AZÚCAR. EL
PATRIMONIO INDUSTRIAL
EN EL CONTEXTO DE LA
REVISIÓN DEL CONCEPTO
DE PROGRESO EN LA ERA DE
LA GLOBALIZACIÓN
JULIÁN SOBRINO SIMAL
Desde el final de la Segunda Guerra Mundial se interio-
rizó, casi como un axioma, en el seno de las ciencias so-
ciales, aunque también en otros campos disciplinares,
que la noción decimonónica de Progreso había sufrido
un deterioro ético tan insoportable que sólo pronunciar
su nombre, Progreso, evocaba lo peor de las causas que
habían llevado a ese estado de destrucción generaliza-
da. La noción de la idea de Progreso se vio enfrentada
a su verdadera imagen, tal como la novelista Nathalie
Sarraute explicó acertadamente: “¿Qué historia inventada
◊ Europa tras la lluvia, Max Ernst, 1940-42.
podría rivalizar con las narraciones de la secuestrada de Poi-
tiers, de los campos de concentración o de la batalla de Stalin-
grado?”. En suma, se había producido lo impensable: la
ciudad de Dresde, arrasada por los bombardeos aliados,
escenificaba la destrucción del orden moral y socioeco-
nómico anterior a la guerra; la obra Europa después de la
lluvia II (1941) de Max Ernst, nos mostraba plásticamente
la erosión ética del gran impulso utópico de las vanguar-
dias históricas; y, unos años más tarde, el hongo nuclear
en Hiroshima y Nagasaki ponía un dramático final al
liderazgo que la técnica había venido ejerciendo en el
pensamiento occidental desde, por lo menos, el siglo
XVIII, en la búsqueda de un proyecto de Progreso que
desembocara en la utopía de una sociedad feliz.
Frente a esta descomposición de los valores de la Racio-
nalidad Ilustrada que devinieron en Modernidad Impos-
tada se abría una encrucijada marcada, por una parte,
por la incertidumbre y el desasosiego, y por otra, por
la necesidad de revisar los fundamentos filosóficos del
corpus teórico en que se había basado la Modernidad. En
la década de los sesenta del siglo XX ya eran una realidad
los cambios de todo tipo que desde el final de la Segunda
Guerra Mundial se habían ido produciendo.
Entre los cambios más relevantes podemos identificar los
siguientes: 1. El surgimiento de un nuevo orden económi-
co de orientación liberal, gestado en 1944 en la conferencia
internacional de Bretton Woods (New Hampshire, Estados
Unidos) para coordinar las políticas financieras y comer-
ciales de los países industrializados; 2. El nuevo equili-
brio, inestable, de poder territorial distribuido entre la
OTAN y el Pacto de Varsovia, junto a la emergencia de las
naciones descolonizadas; 3. La aparición de la sociedad de
masas con la irrupción de nuevos sujetos históricos colec-
tivos como la juventud o la mujer, así como el reseñable
Azucarera San Isidro. Una historia con futuro / 145
impacto de la televisión convertida en el omnipresente del siglo XX. Siendo las manifestaciones más visibles
medio de comunicación en los hogares. del descontento del malestar social y cultural las re-
vueltas estudiantiles en Europa y Norteamérica con
Cambios que se traducirían en unos efectos que, en sus propuestas de vuelta a la vida en comunidad y de
su conjunto y como tendencia, continúan en la actua- retorno a la naturaleza, impregnadas de un renovado
lidad 1. De manera que podemos afirmar que desde la carácter libertario y pacifista, englobado todo ello en
mitad del siglo XX la civilización humana se aden- un denominado, genéricamente, movimiento hippie
tró en una nueva Era. Siendo esta fase de la historia y, por otra parte, pero cruzándose, la conformación
humana más relevante que las anteriores debido al de un pensamiento crítico y alternativo que perseguía
carácter acumulativo de las transformaciones, a su la deconstrucción de los paradigmas dominantes en
intensificación cuantitativa y a su aceleración histó- diversos campos del conocimiento: arte, lingüística,
rica, resultado de un modelo económico, el produc- psicología, filosofía, etc.
tivista-industrial, que en sus diferentes versiones de
desarrollo o de justificación ideológica y, por tanto, Tal vez, si tuviéramos la obligación de elegir un li-
de praxis política, ha conformado un mundo plagado bro que reflejara fielmente la crítica situación ex-
de contradicciones, en el que se debate constante- puesta anteriormente nos tendríamos que inclinar
mente lo global y lo local, la equidad y la desigualdad por la obra del economista alemán E. F. Schumacher
o los deberes y los derechos, pero que partiendo del Lo pequeño es hermoso: Economía como si la gente impor-
consenso científico actual, ha puesto en grave ries- tara 2 publicado por primera vez en 1973 y que, sin
go la continuidad de las formas naturales y sociales duda, fue uno de los libros más influyentes duran-
existentes en este planeta. te la segunda mitad del siglo XX. Ello se debió a la
inauguración de un pensamiento fuerte respecto del
El Progreso decimonónico hoy no goza de gran cre- desarrollo tecnológico y sus efectos en el medio am-
dibilidad, ni entre los científicos, ni entre corrientes biente y en el medio social. Poniendo su acento en
importantes de la opinión pública de numerosos paí- contrarrestar las corrientes optimistas respecto de
ses, aunque su motor teórico, el del crecimiento sin la resolución de los problemas ocasionados por la
límites, continúa impregnando la mayoría de las es- ciencia academicista, la técnica determinista y la pro-
trategias políticas, económicas y científicas: es decir, ducción industrializada, mediante la ejemplificación
lo que las instituciones del stablishment denominan de las contradicciones de este modelo desarrollista
desarrollo. Todo ello a pesar de que las alarmas han por medio de casos concretos en los que demostraba
saltado a partir de los indicadores conocidos respecto la irreversibilidad de determinados proyectos, en sus
del cambio climático, situación que conlleva implíci- impactos medioambientales, como era, y sigue sien-
ta una amenaza real acerca de cómo el modelo actual do, el de la energía nuclear.
de desarrollo basado en el incremento continuado de
la producción y del consumo, puede llevar, en pocas Este panorama de revisión crítica al modelo de desarro-
décadas, a una crisis global de los recursos y de la llo industrializado vendría a ser corroborado por el In-
vida tal como ahora la conocemos. forme Brundtland (Our Common Future) coordinado por la
ex-primera ministra noruega Gro Harlem Brundtland
Frente a esta situación ya se oyeron las primeras vo- para la ONU en 1987 y que en sus conclusiones ponía
ces críticas de alerta en la década de los años sesenta de manifiesto como las naciones deberían impulsar
1
Hasta el 11 S, la Crisis financiera de 2008 y el Covid-19, 2
La primera versión en idioma español fue realizada por
cuando el mundo entra ya en una nueva fase civilizatoria: Oscar Margenet en 1977 y editada por Editorial H. Blume de
de discursos políticos y de gestión de recursos. Barcelona en 1978.
146 / Azucarera San Isidro. Una historia con futuro
fuertes cambios en la esfera de la ecología, promovien-
do políticas sostenibles, y en el de la moral, impulsando
formas equitativas de consumo. Pero claro, llovía sobre
mojado, el Informe Brundtland no hacía sino seguir la
senda iniciada por el Club de Roma que en 1972 encargó
al MIT 3 la redacción de un documento sobre la situación
del planeta, tras la crisis del petróleo, desde una perspec-
tiva holística; informe que fue publicado con el título de
Los límites al crecimiento (The Limits to Growth) y donde
ya podíamos leer una predicción tan de actualidad como
◊ La Biblioteca del Centro Schumacher se fundó en
que: Las concentraciones de CO2 en la atmósfera van a seguir 1990 para satisfacer la creciente necesidad de un centro
creciendo y causarán un aumento de 2° C en el año 2052 4. de investigación de la rica tradición de la economía
comunitaria. Ubicada en South Egremont, Massachusetts,
¿Pero qué relación puede tener este contexto histórico Center for New Economics.
con los testimonios físicos e inmateriales dejados por
las sucesivas revoluciones del productivismo industrial?
Desde la perspectiva del patrimonio industrial nos ten-
dremos que hacer algunas preguntas acerca de los con-
textos descritos para tratar de establecer cuáles pueden
ser las lecturas desde la situación expuesta anteriormen-
te ¿Cómo podemos observar en el patrimonio industrial
los procesos históricos de los que surgió y cómo expresa
este legado patrimonial las contradicciones de su época?
Todo ello partiendo de la premisa de la no neutralidad
del patrimonio en cuanto a que su permanencia actual,
material e inmaterial, ha sido filtrada por la durabili-
dad de su propia materialidad, por la legislación para su
preservación, por la estima social de sus valores, por su
capacidad de reciclaje y por la interpretación simbólica
que hacemos de sus testimonios. El patrimonio indus-
trial, como es de sobra conocido, surgió como campo es-
pecífico de estudio en la década de los años sesenta del
siglo XX, precisamente en el periodo de las transforma-
ciones económicas, sociales y culturales analizadas an-
teriormente. Es decir, en el seno de lo que ya constituye
una categoría ontológica conocida como “El malestar de
3
La autora principal del informe fue la biofísica y
científica ambiental Donella Meadows.
4
Es interesante constatar cómo la coordinación de los dos
documentos más relevantes para enfocar científicamente y
gestionar socialmente la crisis del planeta en el último tercio
del siglo XX, fueron dirigidos por dos mujeres: Gro Harlem
Brundtland y Donella Meadows.
Azucarera San Isidro. Una historia con futuro / 147
la cultura” y que desde el temprano acercamiento de S.
Freud en 1930 hasta los estudios de W. Reich, E. Fromm,
H. Marcuse, M. Foucault o, más recientemente, de B.
de Sousa Santos, nos acercan a la insatisfacción de lo
individual en un medio social represor y desarticulado.
Unido al despertar de una conciencia ecológica global
que analiza el Progreso a la luz de sus consecuencias
medioambientales.
Entre los años sesenta y setenta del siglo XX será cuan-
do comiencen a aparecer las primeras publicaciones
sobre el patrimonio industrial, señal de que los tiem-
pos historiográficos y patrimoniales estaban cambian-
do ya a una velocidad inusitada. Así las publicaciones
pioneras de K. Hudson (1963), J.P.M. Pannell (1966), A.
Buchanan (1967), N. Cossons (1971), A. Raistrick (1972),
M. Negri (1978), F. Borsi (1978) o M. Dumas (1980) van a
constituir el primer encuadre teórico de este naciente
campo de estudio representado por las huellas de la
industrialización. Todo ello en un contexto editorial en
el que se puede observar la concentración de autores ◊ Industrial Archaelogy 1968, The Journal of the History
en los ámbitos británico, francés e italiano, territorios of Industry and Technology. Kenneth Hudson and Neil
marcados por el temprano despegue de la primera re- Cossons. Editorial: Published by Augustus M. Kelley New
York First Edition, 1969.
volución industrial y que van a ser los escenarios del
despertar de la conciencia patrimonial sobre los testi-
monios de la industrialización, toda vez que no sólo
los lugares de la primera oleada industrializadora, sino
que también los de la segunda estaban entrando en una
rápida obsolescencia productiva lo que llevaría a dise-
ñar estrategias de regeneración de las áreas afectadas.
Proceso que implicaba la demolición de sus testimo-
nios más relevantes para recuperar valor de suelo y por
ende la toma de posición reivindicativa por parte de
los historiadores y de colectivos ciudadanos para salva-
guardar algunos de esos restos.
Por tanto, no ya los testimonios de la Primera Revolu-
ción Industrial eran historia pasada, sino que también
los de la Segunda Revolución Industrial entraban ya en
las categorías museológicas, como podemos comprobar
en la visita a algunas de las sedes del Smithsonian Mu-
seum de Washington en las salas dedicadas a la indus-
tria. Siendo una prueba más de los conceptos de acele-
ración histórica y de innovación acumulada, unido al
de obsolescencia, que caracteriza a nuestra época, la
contemplación de la oveja Dolly (1996-2003) embalsa-
148 / Azucarera San Isidro. Una historia con futuro
mada en la sala de la Tecnología del Museo Nacional
de Escocia, ejemplar fruto de la clonación realizada por
los científicos del Instituto Roslin de Edimburgo (Esco-
cia) Ian Wilmut y Keith Campbell.
Y como prueba fehaciente del rol que la industria, y su
sustrato científico-técnico, ha dejado sobre el planeta,
tenemos que referirnos a la definición de una nueva Era
geológica que los científicos implicados en el proyecto
Anthropocene han denominado como Antropoceno par-
tiendo de las investigaciones realizadas (2000) por Paul
Crutzen y Eugene Stoermer que explican cómo desde
1950 se ha podido comprobar que existe un nuevo com- ◊ Oveja Dolly (1996-2003) primer experimento de clonación
ponente en los estratos geológicos a escala planetaria de mamíferos a partir de una célula adulta, realizado por
originado por los residuos radiactivos resultantes de la los científicos del Instituto Roslin de Edimburgo (Escocia),
Ian Wilmut y Keith Campbell. Actualmente se encuentra
explosión de las bombas atómicas. disecada en una Sala dedicada a la Tecnología en el Museo
Nacional de Escocia (Edimburgo).
Cuando hablamos de revolución industrial pensamos
rápidamente en Cataluña, Asturias o el País Vasco. En
esos territorios imaginamos un mundo estudiado en
los libros, parecido a la Inglaterra dickensiana; entre
brumas, lluvias abundantes y trabajadores que, al alba,
con el canasto del almuerzo, se dirigen presurosos y
adormilados hacia la gran fábrica; la sirena, el reloj, la
cadena de montaje, la huelga… La noche se cierne so-
bre la barriada obrera, entre dos luces, cuando se desdi-
bujan las formas y los pensamientos toman cuerpo en
el alma de las familias obreras. Pero también en Anda-
lucía, en Granada, desde el siglo XIX se habían iniciado
una más de sus muchas transformaciones. Como en el
resto de gran parte de Europa se pugnaba por salir del
Antiguo Régimen y, a veces, los propietarios de las em-
presas no se distinguían mucho de la antigua nobleza
feudal. Nacieron empresas en las que se entretejían los
apellidos de López Rubio, Agrela, Rodríguez-Acosta, Bo-
lívar, Miralles, Ladrón de Guevara o Arteaga. Apellidos
mágicos para expresar los nuevos anhelos de Progreso
de la sociedad granadina del cambio de siglo, que sim-
bolizaban los ideales de la nueva sociedad industrial,
los cuales se inspiraba en fuentes harto contradicto-
rias, tales como la utopía de los primeros socialistas, el
progreso científico o el afán de dominación de una nue-
va clase, surgida del primer capitalismo mercantilista y
que, poco a poco, iba descubriendo los mecanismos del
mercado bajo el ropaje del liberalismo y el ruido de las
atronadoras máquinas.
Azucarera San Isidro. Una historia con futuro / 149
◊ Plano de Granada, Talleres del Instituto Geográfico
y Estadístico, 1909, heliograbado en cobre a color.
150 / Azucarera San Isidro. Una historia con futuro
Un nuevo mundo estaba pidiendo paso a grandes aplicar con toda la corrección del término la denomi-
gritos y, entre ellos, como en la Vetusta de Clarín, nación de natural. La sustitución de la biosfera por la
se estaba abriendo una gran fractura: tecnosfera comenzó con la aparición de las primeras
tecnologías líticas y el uso cultural del fuego. Desde
“La Encimada era su imperio natural, la metrópoli del poder entonces se fue reestructurando constantemente el
espiritual que ejercía. El humo y los silbidos de la fábrica le ha- paisaje como creación voluntaria de un orden humano,
cían dirigir miradas recelosas al Campo del Sol; allí vivían los social y económico, en el cual el azar, el poder y la nece-
rebeldes; los trabajadores sucios, negros por el carbón y el hierro sidad han marcado de forma determinante la evolución
amasados con sudor; los que escuchaban con la boca abierta a del territorio. Los paisajes después de la industria son
los energúmenos que les predicaban igualdad, federación, re- un ejemplo singular de la gran paradoja de la moder-
parto, mil absurdos, y a él no querían oírle cuando les hablaba nidad del capitalismo tardío, ya que son la imagen viva
de premios celestiales, de reparaciones de ultra—tumba. (…) El de la ruina de la prosperidad. Si las toneladas de basura
Magistral no se hacía ilusiones. El Campo del Sol se les iba. (…) producidas han sido consideradas estadísticamente en
No, aquel humo no era de incienso, subía a lo alto, pero no iba Occidente como un indicador de desarrollo, así el dete-
al cielo; aquellos silbidos de las máquinas le parecían burlescos, rioro ambiental y la crisis de los recursos son las conse-
silbidos de sátira, silbidos de látigo. Hasta aquellas chimeneas cuencias más visibles de un primer mundo que vive la
delgadas, largas, como monumentos de una idolatría, parecían industrialización 4.0 de su economía y que está pasan-
parodias de las agujas de las iglesias...” do de productor de bienes a expendedor de servicios. La
propia invención del Patrimonio es un síntoma más de
La arqueología industrial parte de la noción de rup- la cultura del residuo que intenta reciclar el pasado re-
tura, de quiebra de un equilibrio anterior, de la no- contextualizándolo para hacerlo digerible, en una línea
ción de civilización-ruina. Así el conocimiento del que olvida los antiguos usos, los caducos valores y, por
pasado cercano, la industrialización, se transforma supuesto, a los moradores de esos espacios del tiempo
en una disciplina-mosaico en la que la multidisci- intermitente que llamamos historia. En el fondo, estos
plinariedad es la esencia de su metodología. Para paisajes de después de la industria, siguiendo a Juan
elaborar una teoría acerca del Patrimonio Industrial Goytisolo son una: Lección sobre cosas territorios e Historia
hemos de conocer cómo se produjo la industrialización / Fábula sin ninguna moralidad / Simple geografía del exilio.
española, y andaluza, y granadina, durante el siglo XIX
en sus diferentes escalas, cuáles fueron las actitudes del En 1998 tuve la satisfacción de asistir a una confe-
capitalismo ante la naturaleza, cuáles eran los princi- rencia en Barcelona de Kenneth Hudson, bien cono-
pios éticos de los empresarios, de los técnicos y de la cla- cido por ser uno de los iniciadores de la Arqueolo-
se trabajadora, como se transformó la morfología de las gía Industrial en la década de los 60 del siglo XX en
ciudades y la estructura del territorio-región, conocer Gran Bretaña. Fue un incansable defensor del pa-
la tecnología de la época, de los avances científicos del trimonio industrial, incorporando un enfoque muy
momento, las necesidades de la población, las desigual- reflexivo y crítico frente al sesgo dominante, en am-
dades, en suma, entender el paisaje industrial como plios sectores de estudiosos y aficionados, del culto
una creación colectiva en el territorio-escenario de los a la materialidad de las máquinas y de los edificios
intereses, los recursos y las mentalidades de una época. industriales como expresión de una nueva monu-
Cuando el tiempo y la economía han hecho de las mentalidad digna de ser adorada como manifesta-
fábricas objetos obsoletos es cuando podemos de- ción simbólica del mito de la Era de la Máquina.
finir esa situación como la de paisajes después de la
industria. Paisajes que son el resultado de un largo Kenneth Hudson, en esa conferencia inédita, por
proceso histórico y planetario en el que las activi- cierto, pero siempre viva, como un background im-
dades económicas han transformado el medio geográfi- prescindible para la renovación de mis conocimien-
co de una manera tan significativa que difícilmente se tos y como orientadora permanente de mi experien-
puede encontrar, hoy en día, un lugar al que se pueda cia, fue desgranando el contexto y los antecedentes
Azucarera San Isidro. Una historia con futuro / 151
de los que surgió Industrial Archaeology así como sus
logros más importantes.
Y, para mí admiración, contó dos experiencias persona-
les que resumían su estado actual de conocimiento y su
posición intelectual respecto del patrimonio industrial.
La primera de ellas tuvo lugar en Norrköping (Suecia)
donde se acababa de inaugurar, en el edificio Strykjär-
net, junto al río Motala, el Museo del Trabajo, en una
antigua fábrica textil. El flamante director del museo le
mostró a Hudson la fábrica recién rehabilitada. El edifi-
cio y las máquinas relucían como el día de su primera
puesta en marcha con el nombre de Holmens Bruk en el
año de 1917 (cerró sus puertas en 1962).
K. Hudson felicitó efusivamente al director, alabó el
proceso cuidadoso y sistemático de recuperación de
la maquinaria y de los documentos, y le dijo que tenía
la impresión de que, si fuera posible apretar un botón
imaginario, toda la fábrica se pondría a funcionar sin-
crónicamente. Pero también le comentó que el lugar
que más le había gustado era la escalera. Se conserva-
ba casi como en el tiempo de la fábrica, había sufrido
una mínima intervención de restauro y, todavía, en
sus escalones gastados, en los rellanos de descanso, se
podía leer, se podía evocar, como en un proceso zen,
lo más importante de la cultura del trabajo: todas
aquellas ideas, imágenes y emociones que anidaron
en las cabezas de generaciones de trabajadores, hom-
bres y mujeres: la precariedad del empleo, la salud
de sus hijos, el escaso salario, el partido de fútbol, el
cumpleaños de su mejor amiga...
La segunda de estas experiencias que Hudson relató
en la conferencia, tuvo lugar en Irlanda del Norte,
en Belfast. Ocurrió cuando Hudson fue invitado a la
inauguración del Museo Ferroviario de esta ciudad,
el Whitehead Railway Museum, ubicado junto a un ◊ Industrial Archaeology an Introduction, Kenneth Hudson, 1962.
trazado ferroviario, en la ciudad costera de White-
◊ Arbetets Museum está ubicado en el edificio de la antigua
head, en una antigua estación y complejo de talleres
hilandería, establecida en 1917, comúnmente conocida
ferroviarios a tan solo 40 minutos de Belfast. En el como Żelazek.
Museo se encuentran los talleres de la Sociedad de
Preservación Ferroviaria de Irlanda que realizan tra-
bajos de restauración.
152 / Azucarera San Isidro. Una historia con futuro
El día de la inauguración, como sucedió en el caso
anterior, Kenneth Hudson, invitado de honor dada su
relevancia en el campo de la arqueología industrial,
descubrió el maravilloso espectáculo: las locomotoras
de vapor y de diésel se encontraban en formación de
salida, alineadas en paralelo, en las vías de la gran
estación, junto a los andenes de acceso de los viaje-
ros y las mercancías. Locomotoras relucientes, recién
pintadas, como paquidermos después de un nutriti-
vo y brillante baño de barro. En la cordialidad y con-
vención habitual de este tipo de actos, el director del
museo fue felicitado por nuestro protagonista. Y fue
entonces, cuando de una manera a medio camino en-
tre la candidez y la admiración por Hudson, el direc-
◊ Fábrica textil de la primera mitad del siglo XIX. Holmens
tor le preguntó ¿Señor Hudson, nota usted la falta de
Bruk 1858 av Geskil Salomon Emanuel Magnus, copropietario
de Holmen y su hija Göthilda Magnus (casada con John algo en este museo? Kenneth le contestó que muy al
Philipson) habla con la prima de Göthilda, Amalia Jacobson contrario, que este museo era un ejemplo de preser-
(casada con Carl David Philipson). Ernst Magnus, de 17 años, vación patrimonial encomiable y que se convertiría
está pescando en el río. en una referencia para posteriores intervenciones;
pero que si tuviera que hacerle una sugerencia, sería
la siguiente: echaba en falta un sencillo cartón, un
billete ferroviario, en el que apareciera el día, la hora,
el destino, el precio y la compañía que prestaba el ser-
vicio, porque ese sencillo ticket resumía, a juicio de
Hudson, la auténtica esencia del patrimonio histórico
ferroviario: la gigantesca oportunidad que se abrió en
Europa, y en todo el mundo, de un nuevo y revolucio-
nario modo de transporte que permitió la movilidad,
por todos los lugares por donde pasaban los trenes, de
las personas, las ideas y las mercancías.
Y ahora, siguiendo las enseñanzas de mi admirado
maestro inglés, hablaré de la Fábrica Azucarera de
San Isidro . De ese extraordinario organismo desac-
tivado y para el que planteo, la que, a mi juicio, es la
gran pregunta ¿Cómo habitar un fósil sin destruirlo?
Recientemente se han descubierto en el estado nortea-
mericano de Utah, un conjunto de 88 huellas de pisa-
das en las salinas del desierto de Great Salt Lake. Un
equipo de arqueólogos de la universidad de Cornell ha
llevado las tareas de investigación sobre este singular
yacimiento de hace 12 mil años y que, milagrosamen-
te, se conserva en el desierto, en un medio geográfico
que, con seguridad, no era el de entonces, y en el que
hoy, gracias al efecto preservador de la arena disuel-
Azucarera San Isidro. Una historia con futuro / 153
ta en el agua que llenó rápidamente las holladuras versible cuando afecta a las “huellas fantasmas”.
de estos americanos ancestrales, se mantienen esas Por eso advertimos contra las “intervenciones de
huellas impresas e intactas hasta hoy. mercado” que suelen provocar mutaciones de los
organismos que se pretende preservar para trans-
Pero lo que ha llamado poderosamente mi atención formarlos en fósiles sin alma, como le sucede a la
es la denominación técnica de este tipo de regis- mayoría de los edificios industriales y de los espa-
tro arqueológico como “huellas fantasmas” debido cios de la industrialización, donde las parasitacio-
a que la arena contiene más humedad que el se- nes no han tenido en cuenta las sabidurías latentes
dimento circundante, y cuando se dan las condi- en el viejo fósil.
ciones correctas en el agua, se origina un proceso
“mágico arqueológico” que consigue que las hue- En el otoño pasado, encontré, navegando por internet,
llas destaquen, contrastadamente, entre el suelo de una pieza perdida del fósil. No penséis que es una gran
color tostado. Pero este es un proceso fugaz, luego, máquina o un documento de contabilidad importan-
como lágrimas en la lluvia desaparecerán de nuevo te o un plano de las instalaciones, no, es un saco de
cuando el suelo se seque”. arpillera donde se lee en la rotulación impresa for-
mando un círculo central: FÁBRICA AZUCARERA SAN
En la Azucarera de San Isidro existen también ISIDRO S.A. GRANADA. AZUCAR 60 KILOS. Y ha sido
“huellas fantasma” que aparecen y desaparecen de- este humilde objeto el que me ha permitido evocar el
pendiendo del “clima patrimonial”, siendo éste un relato de Kenneth Hudson en su conferencia en Barce-
concepto que puedo definir como el conjunto de lona hace ya tres décadas. Porque precisamente este
variables que permiten identificar las cualidades y humilde saco supone realmente la quintaesencia, la
los valores de un testimonio pasado; variables del cristalización, del objetivo principal del layout de esta
“clima patrimonial” como pueden ser: la luz de- fábrica: obtener azúcar y meterla en un saco para su
pendiente de la hora del día y la época del año, el venta. La imagen del saco es muy sugerente, escueta,
eco como reveberverancia del espacio, los rastros espartana, pero proporciona la información básica ne-
producidos por el tictac del tiempo, las emociones cesaria, tanto para su registro de salida en la adminis-
contenidas en la pantalla funcional-somática de tración contable de la empresa como para el potencial
cada uno de los edificios y los restos muebles del comprador ya sea almacenista o expendedor directo.
hardware del proceso de fabricación del azúcar. Pues tal como dijo Walter Benjamín en “El libro de los
pasajes”: la imagen es la dialéctica en reposo; en el caso
Todo ello en un fósil gigantesco en su escala y del saco de azúcar como un diálogo entre la memoria
que, ahora, se nos ofrece como una ciudad invisi- y el olvido, entre la materialidad y la inmaterialidad.
ble dispuesta para, si procedemos calvinianamente,
ser rehabitada en una síntesis de la prototipología, La cultura del trabajo es un concepto “constelación”
el pago de Fatinafar; la tipología, de las Fábricas que podemos definir como un sistema de objetos
de San Juan y de San Isidro; y la transtipología, el producidos para satisfacer las necesidades o los de-
Campus de la Vega. seos de las personas, individual o colectivamente.
Esos objetos representan y significan la estrecha rela-
Pero hemos de tener cuidado, hoy, en el campo de ción existente entre los recursos, las ideas, los procedi-
la cultura, cuando somos conscientes de la fragili- mientos y las formas, siendo, desde las prototipologías
dad del planeta, expresada en las dramáticas con- iniciales, tanto la expresión de continuidades, que han
secuencias del cambio climático, debemos saber viajado en el tiempo y el espacio, como de disrupciones,
cómo preservar también el “clima patrimonial” que han marcado el comienzo de nuevas eras.
que, como hemos descrito en sus variables, se com-
pone de factores de extraordinaria volatilidad muy Y entre esas miradas, entre dos luces, entre el antes y
fáciles de alterar y con resultados de carácter irre- el ahora, como esas huellas intermitentes de las que
154 / Azucarera San Isidro. Una historia con futuro
hemos hablado, aparece un encuentro5, el que se produjo
en un ya lejano día de 1986 entre Juan Domingo Santos y
la Azucarera de San Isidro. Y aquí hablamos de un hecho
trascendental para el después de este conjunto industrial
ya que, sin su presencia constante no sólo en la torre al-
coholera, donde alojó su estudio, sino en sus persistentes
vagabundeos por los espacios del infinito abandono de la
fábrica, consiguió su mantenimiento activo, a salvo de los
múltiples agentes depredadores, especialmente de aque-
llos identificados con el sector inmobiliario especulativo
de Granada. Juan Domingo ha realizado durante todos es-
tos años un imprescindible trabajo de campo, entendido
como una herramienta metodológica fundamental a la
hora de iniciar este viaje hacia el interior de la Azucarera;
de tal modo que esta experiencia espacio-temporal, desde
el territorio al sujeto de la intervención, le ha permitido
descubrir las sucesivas vidas alojadas entre el Ingenio de
San Juan y la Azucarera de San Isidro, entre la acequia
Gorda y la línea ferroviaria, entre lo emergido y lo sub-
terráneo, entre la arquitectura y la ingeniería, entre Gra-
nada y La Vega, entre lo perdido y lo existente, es decir
el descubrimiento del carácter profundamente multiexis-
tencial del antiguo Pago de Fatinafar en el que se aloja
ahora este conjunto industrial. Juan Domingo hace bue-
nas las palabras de Fernando Wulff cuando nos indica el
camino que no se debe seguir: el del poder, el de los que
“han vendido todo lo ajeno, han hecho de las palabras su engañifa
y de las ciudades del mundo el escenario de sus destrucciones” 6.
5
La película “Un encuentro” fue dirigida por Juan Sebastián
Bollaín, basada en un texto de Juan Domingo Santos y
producida Luna Imagen y JDS. La película, realizada veinticinco
años después, cuenta la peripecia personal del arquitecto
cuya intensidad de deseo consiguió transformar un sueño
de juventud en mágica realidad. Pero la película nos habla
de muchas más cosas. Del paso del tiempo; de cómo crece la
ciudad; de la conservación del patrimonio; de cómo posarse en
un entorno sin destruirlo, pero cargándolo de porvenir. Nos
obliga a mirar la arquitectura de un modo nuevo. Porque nos
enseña otra manera de ver el mundo.
◊ Huellas humanas que datan de 12.000 años, descubiertas 6
Fernando Wulff profesor de Historia Antigua de la
en las salinas del desierto Occidental de Utah.
Universidad de Málaga y cuenta entre otras publicaciones
◊ Un saco de azúcar. Fábrica Azucarera San Isidro, 60 Kilos, con los siguientes libros: (Otras) Historia (s) de Málaga y
Granada Los nueve senderos de la ciudad.
Azucarera San Isidro. Una historia con futuro / 155
La cultura del trabajo hunde sus raíces en la historia an-
cestral de las comunidades humanas constituyendo la
memoria y la huella de su relación con el mundo. Des-
de las pisadas humanas en Laetoli7 hasta las de la Luna
han transcurrido aproximadamente 4 millones de años;
y este extraordinario arco temporal narra la acción cons-
ciente de unos mamíferos bípedos que adquirieron y
transmitieron la costumbre de producir objetos a partir
de la biomímesis.
En un planeta, que es la casa común de los seres que
lo han habitado, que lo habitamos y que lo seguirán
habitando, los testimonios de la cultura del trabajo
nos muestran las estrategias de compartimentación,
◊ Reproducción de la película “Un encuentro” en la de dominación y de destrucción de las sociedades, so-
Fábrica Azucarera de San Isidro el 15 de diciembre de bre el mundo y sobre sus semejantes. Las huellas y las
2009, observamos una imagen tautológica en la que el memorias de los procesos de recolección, extracción,
arquitecto Juan Domingo Santos, asomado al balcón de la
transformación, síntesis, almacenamiento, clasifica-
torre alcoholera, aparece en la pantalla estando presente al
mismo tiempo en la nave de proyección y tal como explica ción, gestión, distribución y consumo, nos iluminan con
la lógica matemática esta “huella fantasma” es un valor de diferentes intensidades conformando el universo de la
verdad siempre verdadero. Granada cultura de las cosas.
Y tal como sucede en astronomía, hay objetos ya desa-
parecidos de los que solo nos queda su luz arqueológica
o documental, son los objetos apagados las “huellas fan-
tasmas”. De otros, ni siquiera su luz existe, solo el débil
sonido de su ya lejana existencia como una onda captada
por los historiadores de las cosas, estos son los objetos
invisibles. Y también algunos objetos, muy raros, que ha-
bitan entre nosotros de manera discreta, sin decir que son
hijos de los anteriores, y que son los objetos disimulados.
En base a estas desapariciones, ocultaciones y perduracio-
nes, hemos de afirmar que la cultura del trabajo no puede
7
Laetoli es un yacimiento del Paleolítico inferior de
Tanzania, famoso por sus icnitas de humanos antiguos,
preservadas en cenizas volcánicas. El sitio está localizado
45 km al sur de Olduvai. El sitio G pertenece al Plioceno,
datado, con el método potasio-argón 3.7 millones de años
antes del presente. Las líneas de huellas de homínidos,
descubiertas en el sitio G, en 1978-1979 por Mary Leakey,
Richard Hay y su equipo, están preservadas en ceniza de
una erupción del volcán Sadiman, a 20 km de allí.
156 / Azucarera San Isidro. Una historia con futuro
ser explicada desde una evolución lineal y consecutiva, tadas por las complejas variables que afectan a estos
sino como un entrecruzamiento constante de cosas de espacios, entre las que destacamos: los conflictos en-
diferentes procedencias en las que hay que descubrir el tre la sociedad, la máquina y la naturaleza, su potente
latido del tiempo y el lugar que ocuparon. dinamicidad como resultado de los constantes cam-
bios que en ellos se han operado, la versatilidad de sus
Tiempos y espacios, cronotiempos, en los que las cosas escalas, la superación de los límites administrativos
fueron ideadas, producidas, transportadas, deseadas, convencionales que los regulan, la diversidad social y
intercambiadas y utilizadas. Ya que cada cosa posee técnica que en ellos existe. Variables que conforman
un tictac diferente que nos permite conocer la maqui- un territorio dialéctico, acerca del Antes, el Ahora y el
naria de su estructura y las características de la mano Después, de lo que convencionalmente entendemos
que la fabricó. Las cosas son la concreción de las metá- como valores patrimoniales, ya que en estos espacios,
foras de cada tiempo, geotiempos. se ponen de manifiesto las tensiones entre los usua-
rios, los propietarios, los gestores, las empresas, las
Humboldt decía que la naturaleza había que experi- instituciones, los visitantes, las organizaciones con-
mentarla a través de los sentimientos. Por tanto, la servacionistas, los académicos y los técnicos, en los
historia de las cosas, el registro de los testimonios ámbitos local, regional, nacional e internacional, y en
de la cultura del trabajo, se puede llevar a buen contacto con la propia esencia del bien cultural, su au-
puerto midiendo y analizando, pero también sin- tenticidad, su integridad y su documentalidad.
tiendo y emocionando.
El saco de azúcar nos ayuda a conocer la historia de
Hago mías las palabras sabias y apasionadas de Lucien la Azucarera de San Isidro y a desarrollar las ideas
Febvre “La historia se hace con documentos escritos, sin de continuidad y ruptura, de tiempo largo y corto,
duda. Cuando los hay. Pero puede y debe hacerse con todo de causa y consecuencia, de permanencia y cambio.
lo que la ingeniosidad del historiador le permita utilizar…
Por lo tanto, con palabras. Con signos. Con paisajes y con Simplemente: un saco de azúcar.
tejas. Con las formas del campo y de las malas hierbas. Con
los eclipses de luna y con los arreos de los animales de tiro.
Con las peritaciones de piedras de los geólogos y los análisis
de espadas de metal hechos por los químicos... Quizá, una
parte, y tal vez la más fascinante, de nuestro trabajo de his-
toriadores ¿no consiste propiamente en el esfuerzo continuo
de hacer hablar a las cosas mudas, de hacerles decir lo que
solas no dicen sobre los hombres, sobre las sociedades que
las han producido, y de constituir finalmente esta vasta red
de solidaridad y de ayuda recíproca que suple la falta del
documento escrito?”.
La Azucarera de San Isidro en Granada nos ofrece la
posibilidad de repensar el patrimonio cultural con
nuevas herramientas: de carácter conceptual, de
ensayo metodológico, de práctica instrumental y de
gestión activa. En los antiguos espacios industriales
es posible diseñar laboratorios capaces de conver-
tirse en escenarios de acción transdisciplinar que
encuentren su profunda razón de ser en el análisis
de las contradicciones de la Era Mecánica represen-
Azucarera San Isidro. Una historia con futuro / 157
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158 / Azucarera San Isidro. Una historia con futuro
MODELOS DE REFERENCIA
DE GESTIÓN Y DE
INTERVENCIÓN EN ESPACIOS
INDUSTRIALES NACIONALES
E INTERNACIONALES
CARLOS BAZTÁN LACASA
JULIÁN SOBRINO SIMAL
A modo de introducción barrio de Bobadilla, al que pertenece, y a La Vega.
Las primeras orientaciones advertían sobre la obliga-
La Azucarera de San Isidro y el Ingenio de San Juan ción de actuar con una alta calidad arquitectónica
constituyen un conjunto industrial que debido a sus y desde una perspectiva multidisciplinar para rege-
valores culturales: históricos, económicos, tecnológi- nerar la arquitectura, el paisaje y el entorno social
cos, arquitectónicos, sociales y simbólicos, se insertan del complejo. El primer consenso acerca de los usos
como un sistema, un paisaje de la producción, en el posibles se basó en una estrategia de implantación
acervo patrimonial de Granada y de Andalucía. La Azu- que atendieran a un perfil mixto y que fuera, a la
carera de San Isidro, destinada a la transformación de vez, de interés para la UGR, para la ciudad y para la
la remolacha, debe ser comprendida en el contexto de ciudadanía; incidiéndose en la necesidad de atender
las 20 fábricas remolacheras que se fundaron en Gra- a los nuevos retos de la sostenibilidad ambiental y
nada entre los siglos XIX y XX y que desde su primera económica y en prestar atención a la gestión de todas
campaña en 1882 en el Ingenio de San Juan (Granada) las fases del proceso, desde la ideación hasta la aper-
hasta la última campaña en 1978 en Nuestra Señora tura al público, progresivamente, de los espacios con
del Rosario (Salobreña) conformaron uno de los secto- actividad definidas.
res de la economía granadina de mayor presencia en
empleo neto e inducido, en producto interior bruto, La Rectora de la Universidad de Granada, Pilar Aranda,
en tecnología industrial y en impacto paisajístico. El junto a su Equipo de Gobierno, han apoyado este pro-
ingeniero industrial Miguel Giménez Yangüas es testi- yecto y han contribuido, a través de los vicerrectora-
go privilegiado del valor de este patrimonio industrial, dos con competencias en la materia, a enfocar adecua-
tanto por dedicación profesional como por su defensa damente la andadura inicial de la nueva Azucarera,
de los valores culturales representados por los bienes mediante la simbiosis entre el talento de la Universi-
de la industrialización. dad de Granada, los valores patrimoniales del conjun-
to industrial, la inteligencia depositada en el territorio
En los últimos días de diciembre de 2021 la Universi- de La Vega y los retos de las sociedades en el siglo XXI.
dad de Granada (UGR) adquirió la antigua Azucarera
de San Isidro, que había sido declarada Bien de Interés Para organizar el trabajo de investigación se formaron
Cultural, con la tipología de Lugar de Interés Indus- 8 grupos y se nombró un coordinador para cada gru-
trial, en 2015 y que cuenta con una superficie de suelo po; el método consistiría en el desarrollo de líneas te-
de cerca de 9 hectáreas y más de 20.000 m2 de edifica- máticas específicas que, mediante puestas en común
ciones industriales y de infraestructuras. de carácter periódico, permitirían la permeabilidad de
las ideas y de las informaciones obtenidas.
Un mes después, se creaba un Equipo de Investiga-
ción liderado por los profesores Ángel Isac y Juan Do- Contextualización y antecedentes. Estudio de
mingo Santos, para abordar las bases de un Proyecto modelos de recuperación de entornos industriales
de Viabilidad sobre la Azucarera de San Isidro. En esa patrimoniales en contextos contemporáneos
reunión, celebrada el 25 de enero de 2022, el profesor
Juan Domingo Santos ofreció un enfoque preliminar Este grupo de trabajo1 se ocupó del registro de aque-
para orientar diferentes líneas de trabajo encamina- llos casos de estudio similares que consideramos que
das a la rehabilitación de la fábrica azucarera y a la constituyen experiencias exitosas en el ámbito nacio-
regeneración urbana del sector occidental de Grana-
da, partiendo siempre de la mejora de la cohesión
social entre este patrimonio, la población cercana y 1
El grupo A02 está constituido por los autores que
la ciudad de Granada; y con la imperiosa necesidad suscribimos este artículo, junto con Miguel Ángel Álvarez
de ser sensibles al patrimonio inmueble y al paisa- Areces, Ricardo Hernández, Antonio Montufo, Alicia Ruiz y
je cultural heredado, en estrecha interacción con el Maria del Mar Villafranca, coordinado por Carlos Baztán.
Azucarera San Isidro. Una historia con futuro / 161
nal e internacional debido a sus programas integrales Así, se marcaron los siguientes criterios:
de rehabilitación y de implantación de usos mixtos
compatibles con la conservación de los inmuebles e A. Antiguos complejos industriales abandonados o
infraestructuras y de incidencia en el desarrollo de la fuera de uso, rehabilitados con calidad
ciudad contemporánea. Se ha prestado una particular A.1. Promovidos por universidades o para
atención al estudio de soluciones y fórmulas admi- usos universitarios.
nistrativas y de gestión en aquellos modelos univer- A.2. Para usos de interés público no univer-
sitarios destinados a la recuperación de patrimonios sitarios con preferencia a los perfiles mixtos.
industriales y la convivencia con otros usos urbanos A.3. Que incluyen parques públicos con pre-
(vivienda, trabajo, comercio y equipamientos). ferencia a los que siguen criterios de soste-
nibilidad.
Comenzamos reflexionando acerca de los criterios
de búsqueda. Conocíamos, sobre todo, el contexto B. Actuaciones de nueva planta con calidad arquitec-
europeo de países que, como Francia y Alemania, tónica con experiencias y usos y prácticas sostenibles
habían sido pioneros en la protección legal y físi- que se consideran aplicables a La Azucarera.
ca de su patrimonio industrial; tendencia a la que
España se había incorporado en los años 80. Decidi- C. Experiencias de éxito de eco-lugares que incluyen tejido
mos buscar sin límites geográficos, pero era lógico residencial y otras enmarcadas en la cultura colaborativa.
que nuestro universo de búsqueda estuviera com-
puesto sobre todo por casos europeos y españoles. Desde estos criterios se fue desarrollando un listado,
Al mismo tiempo, éramos conscientes, de que nues- abierto a cambios, de 50 casos y de cada uno de los
tra investigación no constituía un mero proyecto cuales se ha elaborado una ficha con los datos que se
académico, si no que tenía una finalidad clara: des- consideran más relevantes.
cubrir estrategias de gestión y de proyecto con capa-
cidad de transferencia a la Azucarera de San Isidro; Se detallan a continuación una serie de aspectos deter-
ya que pensamos que la Azucarera debía aspirar a minantes para la concepción, puesta en marcha y de-
ser un complejo innovador y constituir un nuevo sarrollo futuro de la Azucarera, con referencia a ejem-
modelo. También, desde las primeras reuniones plos de éxito de características similares pertenecientes
con los directores del proyecto, teníamos claro que a los 50 casos de estudio seleccionados. Estos aspectos
la Azucarera debe responder al reto del desarrollo remiten al tiempo de ideación, ejecución y puesta en
sostenible y esto nos llevó a abrir el campo de bús- marcha de los espacios del centro, los agentes intervi-
queda a rehabilitaciones de edificaciones y comple- nientes y las gestiones a emprender en el proceso, la
jos no industriales e incluso a actuaciones de nue- calidad arquitectónica y paisajística de la intervención,
va planta. El modelo de la Azucarera creemos que la implantación y adecuación de usos al contexto, la
debe aprovechar al máximo sus circunstancias: una aceptación social del modelo, la sostenibilidad, y la
ciudad en vías de transformación positiva, una uni- economía e inversión. El estudio de estas variables es
versidad que atiende a una comunidad de cerca de fundamental para decidir el modelo de actuación a em-
70.000 personas, propietaria y promotora de la Azu- prender por la Universidad de Granada y los sistemas
carera y con voluntad de contribuir al bien común, de gestión mixta público-privado a los que deberá res-
un complejo industrial valioso, protegido y de gran ponder la ideación del proyecto, la construcción, y la
extensión, en posición intermedia entre la fértil puesta en marcha y desarrollo de la Azucarera. Sirva
vega granadina y la ciudad de Granada que cuenta este texto para presentar de manera resumida estas va-
con una población de 230.000 habitantes, todo ello, riables que deberán ser objeto de una reflexión mayor
junto a un terreno extenso, entre la Acequia Gorda dependiendo del modelo de gestión, las posibilidades
del Genil y la línea ferroviaria, que forma parte de de financiación y el carácter de la intervención que fi-
un pequeño barrio de la Bobadilla. nalmente se decida para acometer la Azucarera.
162 / Azucarera San Isidro. Una historia con futuro
Sobre la temporalidad de los procesos de intervención
Del estudio de casos seleccionados, de superficie y comple-
jidad similar a la Azucarera, surgió la evidencia de que, sal-
vo interesantes excepciones, se tarda lustros en culminarse
y en algún ejemplo, décadas. Vamos a describir a conti-
nuación, algunos de esos procesos temporales referidos a
intervenciones en complejos industriales españoles y a la
escala de tiempos en la que se han desarrollado.
El Matadero de Arganzuela, en Madrid. Dejó de funcio-
nar en los años 90 del siglo pasado. Hasta mediados de
2003 el Ayuntamiento de Madrid no tomó la decisión de
convertirlo en el centro de creación Matadero Madrid:
en 2006 se presentó el proyecto institucional, en 2007
se abrió la primera fase y en 2012 los espacios abiertos
al público superaban los 50.000 m2, pero actualmente
quedan cerca del 25% sin uso y no accesibles todavía.
La Tabacalera de San Sebastián. Inició su proceso cuando
el edificio fue adquirido por un consorcio de entidades pú-
blicas en 2004, el concurso arquitectónico se convocó en
2008, las obras se iniciaron en 2011 y el centro abrió sus
puertas (incompleto) en 2015 como proyecto Tabakalera.
La Alhóndiga de Bilbao. Permaneció muchos años sin uso.
En los años 80 del siglo pasado se pensó en crear un cen-
tro cultural con la participación de Jorge Oteiza. En el año
2000 comenzó a rehabilitarse y en 2010 se abrió al públi-
co en el espacio de ocio conocido como Centro Azcuna.
La Real Fábrica de Armas de Toledo. Fue adquirida por
la Universidad de Castilla - La Mancha en 1998 para im-
plantar el Campus Universitario Tecnológico y Biocli-
mático, se actuó por fases y una parte importante del
complejo estaba en funcionamiento en el año 2006 pero,
a pesar del éxito de la actuación, actualmente, 24 años
después de su adquisición, aún quedan cerca del 30 % de
la superficie por rehabilitar.
◊ Centro Cultural Cable Factory en Helsinki, antigua fábrica
de cables telefónicos y eléctricos. El Parque Central de Valencia. En un corredor ferrovia-
rio, inició su andadura con un convenio entre institucio-
◊ Relación de los casos de estudio. Elaboración Equipo de nes en 2003; gracias al soterramiento del ferrocarril, se
Investigación Azucarera de San Isidro.
ha recuperado una parte del centro de la ciudad con un
◊ Ficha tipo, ejemplo de Campus Universitario Grands Moulins nuevo parque de 230.000 m² y nuevos equipamientos
de Paris y Pantin. públicos facilitando, además, la integración de barrios
Azucarera San Isidro. Una historia con futuro / 163
ahora separados por el ferrocarril. Su primera fase se aspectos: 1. Los estudios previos, la conceptualización
abrió al público en 2018. del complejo, la propuesta de los usos a implantar
de la ordenación del conjunto e implantación de los
Los datos anteriores nos indican que el proyecto de usos; 2. La financiación necesaria por la UGR y sobre
la Azucarera necesitará, inevitablemente, de un pe- todo, por otros agentes; 3. Los proyectos de rehabilita-
ríodo de tiempo que superará ampliamente el man- ción y nueva planta, en su caso y de su equipamiento
dato de un único Equipo de Gobierno universitario. y actuaciones necesarias para su funcionamiento; 4. El
Por eso, como en algunos casos de éxito estudiados, mantenimiento, el funcionamiento y la actividad del
sería aconsejable que se creara una estructura esta- complejo y de sus distintas unidades espaciales.
ble para acometer su gestión que permaneciera has-
ta culminar el proceso de rehabilitación y puesta en A la hora de buscar ejemplos de los tres primeros as-
funcionamiento. Cómo parece claro que proyecto de pectos hemos preferido, hasta la fecha, centrarnos en
la Azucarera se proyectará, ejecutará y se pondrá en casos españoles, porque la gestión está sometida, en
funcionamiento por fases, hemos prestado atención a muchos casos, a regímenes jurídicos específicos de
las actuaciones que han seguido procesos de este tipo. nuestro país y con numerosas similitudes transferi-
Otra conclusión extraída es que no es necesario com- bles a la Azucarera.
pletar la rehabilitación y puesta en uso de los grandes
complejos para que sean de gran utilidad social. Dos casos españoles que han sido realizados por fa-
ses nos merecen especial atención como modelos de
Sobre los agentes promotores gestión: El campus de la Universidad de Castilla - La
Mancha en la Antigua Fábrica de Armas de Toledo y
Un asunto relevante para este grupo de trabajo consis- Matadero Madrid.
tió en la identificación de los agentes principales que
han impulsado los primeros pasos de los procesos de Sobre el modelo de la Fábrica de Armas de Toledo
rehabilitación de los antiguos complejos industriales.
En la mayor parte de los casos estudiados los promo- La Real Fábrica de Armas de Toledo fue rehabilita-
tores son instituciones públicas y cómo se ha descrito, da para reconvertirse en el Campus Universitario
hemos prestado atención a las actuaciones promovi- de Castilla - La Mancha de esa ciudad y guarda im-
das por universidades, en cuyo caso la entidad promo- portantes similitudes con el caso que nos ocupa. Es
tora tiene la máxima representación, como en nuestro una rehabilitación de un complejo industrial histó-
caso, en la persona que ostenta el cargo de rector y la rico, originado en la segunda mitad del siglo XVIII,
capacidad última de decisión en su Equipo de Gobier- declarado Bien de Interés Cultural, implantado en
no. En varios casos ha existido un grupo o consejo ase- la vega baja del río Tajo. Sus edificaciones suman
sor, como el inicialmente promovido por la Rectora de más de 50.000 m2 (superficie cercana a la admitida
la UGR en los primeros pasos iniciados en el proceso por el PGOU para La Azucarera) aunque se extiende
de La Azucarera. Consideramos especialmente útil la por una superficie mucho mayor (25 hectáreas en el
figura de la persona que realiza la labor de coordina- caso toledano).
ción general (lo que en Francia llaman “encargado de
misión”) sobre todo cuando dirige lo que podríamos Pero la mayor similitud es que fue promovida por la
llamar una Oficina del Proyecto, que mencionaremos Universidad de Castilla - La Mancha (UCLM) para alber-
más adelante. gar, como se ha indicado, un campus universitario tec-
nológico y de biodiversidad. Este caso es especialmente
Sobre la gestión del proceso interesante para la Azucarera. La ULCM designó un res-
ponsable único, el arquitecto de esa Universidad, Diego
Al hablar de gestión de un proyecto como el que se Peris, al frente de un equipo de arquitectos y aparejado-
afronta en la Azucarera podemos diferenciar varios res, que ayudó a la concepción del campus y a gestionar
164 / Azucarera San Isidro. Una historia con futuro
la financiación externa, redactó o encargó los proyectos y
dirigió las obras durante más de 9 años.
Parte de los proyectos de ejecución de la rehabilitación
arquitectónica fueron realizados de oficio por el equipo
citado y lo hizo con mayor rapidez y menor coste para la
Universidad que si se hubiera contratado a equipos ex-
ternos, aunque dado el volumen y responsabilidad de las
obras, también se contrataron proyectos a arquitectos ex-
ternos. El resultado fue una actuación de referencia en el
campo de la rehabilitación y la sostenibilidad ambiental.
Sobre el modelo de Matadero Madrid
El antiguo Matadero de Madrid presenta también simili-
tudes con la Azucarera, aunque en menor medida que el
caso anterior. El Matadero Municipal de Arganzuela era
en 2003 un complejo industrial en posición urbana des-
centrada, que había permanecido sin uso desde los años
90; sumaba más de 50.000 m2 de edificaciones indus-
triales históricas, construidas a principios del siglo XX,
de propiedad pública (municipal en este caso) y con una
superficie de espacio libre superior a las 6 hectáreas.
La gestión del proyecto de Matadero Madrid se llevó a
cabo desde el área de cultura, denominada de Las Artes,
del Ayuntamiento de Madrid. El “encargado de misión”
fue su coordinador general Carlos Baztán2, al frente, ini-
cialmente, de un pequeño equipo de 5 personas (luego
ampliado en el marco de la Dirección General de Pro-
yectos Culturales), equipo que pilotó todo el proceso
entre 2003 y 2012. La gestión del funcionamiento del
◊ Campus Fábrica de Armas de Toledo, Universidad de
complejo una vez se fue abriendo al público se asignó a
Castilla la Mancha, vista aérea Google Earth
una empresa pública de capital exclusivamente munici-
◊ Centro Cultural Matadero y sector cercano de Madrid Río, pal que primero se llamó Madrid Arte y Cultura y hoy se
vista aérea Google Earth denomina Madrid Destino.
Matadero Madrid puede considerarse un modelo de un
tipo de intervención de menor coste de inversión y de
gasto corriente que el de otros casos similares. El esque-
ma proyectual fue planteado desde una intervención de
arquitectura interior basada en criterios de contempora-
neidad que respetan y refuerzan el carácter industrial,
2
Que suscribe este artículo.
Azucarera San Isidro. Una historia con futuro / 165
marcado por las huellas del paso del tiempo y añadien- e infraestructuras. Dado que se realizará por fases,
do nuevos valores fruto de la intervención rigurosa. Es que el planteamiento debe ser abierto y flexible y que
de reseñar que incorpora espacios de gran flexibilidad debe aprovechar el talento de la UGR, debería acome-
de uso. En el ámbito de la sostenibilidad cuenta con terse un master plan de usos desde la oficina del pro-
una central de energía y un sistema de distribución yecto que se encargaría de gestionar las subvenciones
interno y subterráneo que puede ser recorrido como y los distintos proyectos a desarrollar a través del ta-
experiencia patrimonial, factores a los que hay que lento y medios de la UGR de acuerdo a un esquema
añadir el reciclaje de materiales de derribo. parecido al seguido en Matadero Madrid. Este proceso
permitiría revertir en la propia extensión docente en
Sobre la calidad de la arquitectura las aulas.
Los casos seleccionados parten de la consideración de Sobre la accesibilidad
que han respetado y mantenido los valores arquitec-
tónicos heredados y muchos de ellos han incorpora- Un reto del proyecto de la Azucarera es eliminar todo
do nuevos valores con intervenciones arquitectónicas tipo de barreras que impiden u obstaculizan el acceso
contemporáneas respetuosas y funcionales. En varios de los ciudadanos al uso y disfrute de las nuevas entida-
casos de éxito se recurrió a arquitectos de reconocido des públicas. Y una de las barreras a superar es la de la
prestigio: en SESC Pompéia a Lina Bo Bardi, en Lingo- distancia a la ciudad consolidada. La antigua Azucarera
tto de Turin a Renzo Piano, en el parque de Zollverein de San Isidro se encuentra en posición periférica de la
a Rem Koolhaas, OMA y a Norman Foster, en el parque ciudad de Granada y eso es un problema para su vitali-
La Fundidora a Peter Grimshaw, en Centro Azcuna de dad durante las 24 horas los 365 días del año. Las enti-
Bilbao a Philippe Starck … Y en áreas de parques a dades estudiadas más usadas y visitadas están situadas
grandes paisajistas como Peter Latz en Duisburg o Ka- en posiciones urbanas céntricas y las que no lo están
thryn Gustafson en el Parque Central de Valencia. gozan de buenos transportes públicos, carriles bici y
amplios estacionamientos cercanos, si bien esto último
Pero hay otra línea posible y atractiva cuando se actúa contradice la aspiración a la movilidad sostenible.
por fases. En la rehabilitación de la Fábrica de Armas de
Toledo intervinieron una decena de arquitectos; en la En el eco-barrio de Vauban en Friburgo se siguió el
de Matadero Madrid se superó la veintena y en la crea- principio de “coches fuera”, aunque en otros eco-lu-
ción de La Borda de Barcelona, intervino una coopera- gares se sitúan en bordes interiores de los recintos.
tiva de arquitectos. En estos casos hubo colaboración En uno y otros casos se consigue que la máxima su-
interdisciplinar. De esta manera se abordaron con éxito perficie “interior” quede libre de tránsito de vehículos
los proyectos y se dieron oportunidades a profesionales. privados, aunque garantizando el paso eventual de ve-
Esta línea podría ser seguida en el proceso de generar la hículos imprescindibles. En la eco-ciudad de Sarrigu-
futura Azucarera al tener que desarrollarse, inevitable- ren (Pamplona) se ha creado lo que se denomina como
mente, por fases, con actuaciones independientes unas “red blanda” de movilidad, formada por un conjunto
de otras, pero coherentes y coordinadas. de caminos y vías pensadas para el peatón conviviendo
con bicicletas, sillas de ruedas, carritos de bebes, carri-
Al tratarse de una intervención sobre un Bien de In- tos de la compra… En este sentido se considera funda-
terés Cultural será determinante la calidad de la ar- mental que la UGR concierte acciones con el Ayunta-
quitectura, que deberá ser respetuosa e integrada en miento de Granada para que mejore la conectividad
este contexto patrimonial. Las actuaciones de recupe- con transporte público, entre otras la de la puesta en
ración de los antiguos edificios patrimoniales y los de marcha de un tranvía entre la ciudad y la fábrica. En
nueva planta deberán realizarse conforme a los va- Sarriguren, que está separada unos 9 kilómetros del
lores patrimoniales y paisajísticos, lo que supone un centro de Pamplona, se creó la línea L 18 de autobuses
gran conocimiento del recinto y de sus construcciones que los unen. El apoyo a la bicicleta es hoy obligado.
166 / Azucarera San Isidro. Una historia con futuro
Ante la fachada de Matadero Madrid discurre un carril existentes a mantener y rehabilitar y las carentes de
bici y junto al paseo de la Chopera hay una estación valor o degradadas que pueden ser demolidas; 2. El
del servicio público BiciMad y en el interior hay un conformado por los espacios libres y entre estos los
servicio de alquiler de estos vehículos. Facilitar el ac- que pueden ser destinados a nueva construcción; 3.
ceso y el estacionamiento de bicicletas es una medida Los espacios capaces de albergar nuevas edificaciones
práctica, sostenible y de bien común. o infraestructuras.
Al hablar de accesibilidad, la mayoría piensa que se Sobre los casos de perfiles mixtos
trata solamente de eliminar barreras físicas, pero hay,
además, otras barreras tangibles e intangibles que su- Las reflexiones anteriores nos llevaron a algo que se
perar para aspirar a la “accesibilidad universal”. Para había mencionado inicialmente: la búsqueda de casos
esto también se habilitan unas medidas para personas de perfiles mixtos: Entre los que destacamos: SESC
con dificultades auditivas o visuales y otras para le- Pompéia de Sao Paulo, el Centro Azcuna de Bilbao y la
vantar barreras inmateriales, que hacen que muchos antigua fábrica FIAT Lingotto de Turín
miles de ciudadanos rehúsen utilizar excelentes insti-
tuciones públicas, incluso de acceso gratuito.
Sobre el modelo del SESC Pompéia de Sao Paulo
Sobre las funciones básicas a desarrollar en la
Azucarera Los centros del SESC (Servicio Social de Comercio) de
Brasil nacieron en 1946 promovidos por un conjunto
El proyecto de la Azucarera se concibe al servicio de la de empresas de ese sector, al servicio del bienestar y la
UGR y a la vez a la sociedad, a través de las funciones calidad de vida de sus trabajadores y posteriormente
propias universitarias: la educación, la investigación y se abrieron a todos los ciudadanos. El más famoso en-
en particular por un nuevo concepto de la extensión tre estos centros es el SESC Pompéia de Sao Paulo, im-
universitaria. En el momento que se escriben estas lí- plantado por rehabilitación de una antigua fábrica de
neas, se plantea que la Azucarera no acoja enseñanza barriles y ampliado de nueva planta con dos grandes
de grado, aunque sí, de posgrado y no reglada. torres de hormigón conectadas por pasarelas, siguien-
do los planteamientos de la arquitecta ítalo brasileña
La Azucarera se concibe también con una gran vocación Lina Bo Bardi, según un proyecto redactado en 1977.
investigadora ligada a la posición y las características del
complejo. Se piensa en líneas de investigación sobre: Bio- El Centro SESC Pompéia ofrece espacios de relación,
diversidad, Bio y Agrotecnología Alimentaria y Forestal, otros donde comer bien a bajo precio, o acceder a li-
Patrimonio Industrial, Paisaje Urbano y Rural, etc. bros y leer, o asistir a conciertos, obras de artes escéni-
cas, exposiciones… pero también se puede nadar en
Lo estudiado sugiere ampliar el concepto actual de unas piscinas cubiertas o jugar a una amplia gama de
extensión universitaria de la UGR y que se ofrezcan deportes de equipo o incluso recibir servicios de salud.
también servicios a los titulados de la universidad y se También ofrece enseñanza no reglada a trabajadores o
les ayude en sus primeros años de trayectoria profe- a cualquier ciudadano.
sional. Todo esto ha orientado el estudio (repetimos,
incompleto) de los casos para identificar usos necesa- Sobre otros casos de perfil mixto
rios, convenientes, sostenibles y adecuados.
El Centro Azcuna de Bilbao, de 43.000 m2, y declarado
Sobre la ordenación BIC en 1999, fue implantado por rehabilitación de la
antigua Alhóndiga siguiendo el proyecto de Philippe
A efectos de ordenación e implantación de usos se Starck, y también responde a un perfil mixto, donde
consideran tres ámbitos: 1. El de las edificaciones se mezcla la oferta cultural, con la comercial, gastro-
Azucarera San Isidro. Una historia con futuro / 167
nómica, deportiva, de ocio, de salud… Esta fórmula y
sus precios de acceso a determinados servicios, ha hecho
que accedan anualmente un extraordinario número de
usuarios y visitantes. Aunque el interés social de una en-
tidad no se debe medir exclusivamente por el número de
visitantes, es de resaltar que en la memoria de 2016 de la
institución se afirmaba que ese año se alcanzaron los 4,8
millones de visitas, que es un número extraordinario.
El inmenso Lingotto de Turin, que albergó la fábrica de
FIAT, es casi una ciudad en miniatura e incluye, entre
una larga lista de usos, un recinto ferial, un centro de
convenciones, un centro comercial, dos hoteles y un de-
partamento de Ingeniería del Automóvil de la Universi-
dad Politécnica de Turín.
Más adelante escribiremos sobre otra gran actuación
de perfil mixto: el parque de La Fundidora de la ciudad
mexicana de Monterrey (México).
Sobre los usos a implantar en edificios industriales
rehabilitados
La primera condición que deben cumplir los usos a im-
plantar en espacios protegidos es no degradar los valo-
res de su arquitectura. Por tanto, es preferible que los
usos más “duros”, se ubiquen en edificaciones de nueva
planta o en los que no estén protegidos. Entre los traba-
jos previos coordinados por Juan Domingo Santos se ha
realizado un excelente levantamiento de planimetría,
donde se ha diferenciado cada unidad edificada e iden-
tificado su grado de protección y sus características fun-
damentales. Esta fase es absolutamente necesaria para
llevar a cabo un riguroso proceso de viabilidad dirigido
a la implantación de nuevos usos.
◊ Centro Cultural y Deportivo SESC Pompéia, Sao Paulo,
En esta fase inicial de detección de potencialidades se arquitecta Lina Bo Bardi
ha procedido a una primera asignación genérica de usos ◊ Parque Westergas de Ámsterdam
que las edificaciones existentes puedan albergar: 1. Usos
para la investigación para los que se necesitarán espa-
cios de trabajo abiertos o despachos, salas de reuniones,
laboratorios, salas de máquinas, talleres, coworking,
espacios para actos y congresos …. Los casos seleccio-
nados de campus universitarios implantados por reha-
bilitación de complejos industriales, en particular los
franceses, son útiles como modelo; 2. Usos docentes de
168 / Azucarera San Isidro. Una historia con futuro
postgrado o de formación no reglada que necesitarán El Westergas de Amsterdam, incluye un parque con
aulas, despachos, salas de reuniones, talleres. equipamiento cultural, gastronómico y de ocio que
es a la vez de proximidad y metropolitano. Incorpo-
Y, especialmente, nos resultan atractivos, útiles y via- ra prácticas sostenibles y experiencias de regenera-
bles, los usos de Extensión Universitaria desde una ción de suelos contaminados que pueden ser útiles en
concepción más amplia y novedosa que la actual. En nuestro caso.
concreto se piensa en: 1. Espacios de relación siguien-
do el modelo, por sólo citar un caso, del Harvard Com- Siguiendo en el ámbito internacional y aunque con
mon de EEUU; 2. Espacios culturales tanto de exhibi- unas dimensiones muy superiores a las de La Azucare-
ción, como de producción en los que pueden servir de ra, destacan las actuaciones en los antiguos complejos
referencia modelos de perfil preferente como Matade- industriales de la cuenca del Ruhr alemana. El Parque
ro Madrid, Kapelittehdas, Radial System o Lieu Unique de Zollverein en Essen, de 80 hectáreas, fue creado por
o de perfiles mixtos como SESC Pompéia, Centro Az- reconversión de un histórico complejo industrial mine-
cuna, Parque La Fundidora, Parques Duisburg o Zoll- ro dedicado al carbón creado en 1847 y cerrado en 1993.
verein, Folkenhuse Absalón, Westergas: 3. Espacios de En 2001 fue declarado patrimonio de la Humanidad
ocio o deportivos como los del SESC Pompéia., Centro por la UNESCO y en 2002 se encargó un plan director
Azcuna o Parque La Fundidora; 4. Espacios gastronó- a Rem Koolhaas. Desde 2006 el parque está regido por
micos como en el Centro Azcuna, SESC Pompéia; 5. un ente público que incluye a otras administraciones.
Espacios para profesionales o empresas como en El Se han restaurado importantes infraestructuras indus-
Embarcadero, o en Westergas; 6. Espacios para insti- triales como el Pozo 12 y el parque incluye dotaciones
tuciones de interés para el proyecto Azucarera como culturales como el Museo del Diseño y el Centro de In-
en Matadero Madrid o El Lingotto. terpretación del Ruhr. Su rehabilitación, fue realizada
por fases siguió el principio de “desarrollo con compro-
Consideramos vital que la concepción y diseño de es- miso constante de mantenimiento”, que puede ser un
tos usos sean alojados en espacios flexibles, capaces buen consejo para el proyecto de La Azucarera.
de mutar y transformarse en el tiempo según sean las
nuevas necesidades generadas por la universidad y por No obstante, hay otras realizaciones que merecen una
la sociedad. Y nos interesa mencionar una variable de reseña propia.
gran importancia referida a aquellos usos que además
de ser útiles a los fines del proyecto de la Azucarera Sobre el modelo del Parque Paisajístico de Duisburg
ayuden a su sostenibilidad económica.
Este parque, de cerca de 230 hectáreas, está implan-
Sobre los usos de los espacios libres. Parques tado en el antiguo complejo de carbón y acero de la
cuenca del Ruhr que fue creado por la empresa Thys-
Las más de 7 hectáreas de suelo libre de la Azucarera sen, ocupando terrenos dedicados antes a la agricul-
posibilitan la creación de un parque público que sea a tura. Quedó abandonado en 1985, dejando una zona
la vez un sistema verde de proximidad para el barrio altamente contaminada. En 1990 se convocó un con-
de Bobadilla y de carácter metropolitano para interco- curso que ganó el equipo del arquitecto y paisajista
nectar La Vega y la ciudad de Granada. El parque con- Peter Latz, que elaboró un Plan Director y desde el
viviría con dotaciones públicas y se podría catalogar año siguiente desarrolló, por fases, diferentes pro-
como un parque híbrido con equipamientos públicos. yectos eficaces y de alta sensibilidad hacia el paisa-
je. El caso de Duisburg es ejemplo de reconversión
Esta reflexión llevó a la búsqueda de modelos naciona- de alto interés paisajista y ecológico, consiguiendo
les e internacionales de éxito. Entre los que destaca el crear un complejo con una emocionante relación
caso español del Parque Central de Valencia, que incor- entre las duras instalaciones industriales y la natu-
pora huertos urbanos con un planteamiento paisajista. raleza añadida.
Azucarera San Isidro. Una historia con futuro / 169
Puede interesar en particular para nuestro caso, conocer
cómo se afrontó en Duisburg el problema de la fuerte
contaminación de suelos a través de métodos de “fito
remediación” o enterrándolos en búnkeres, la incorpo-
ración de agricultura productiva. Otro aspecto a resaltar
es como Latz y su equipo, hicieron de la memoria del
lugar un hecho protagonista del proyecto haciendo acce-
sible y comprensible a los ciudadanos, por diversos pro-
cedimientos, el valioso patrimonio industrial heredado.
Sobre el modelo del Parque de la Fundidora en
Monterrey
Saltando al continente americano y a pesar de extender-
se en un territorio más de 10 veces superior al de La
Azucarera, merece la atención el parque de La Fundi-
dora, de Monterrey, en México, que ha contribuido a la
transformación positiva de la ciudad. El parque público
ocupa cerca de 88 hectáreas de lo que fue el primer alto
horno de América Latina, originario de 1900, es decir
de fechas muy cercanas al origen de la Azucarera y se
convirtió en una formidable planta de fundición y fabri-
cación de acero. El complejo pasó a ser propiedad federal
en 1984, dejó de producir en 1986, en 1988 se creó un
fideicomiso y en 1989 se aprobó un Plan Maestro que se
desarrolló por fases. En 2001 fue declarado por el INAH
Museo de Sitio de Arqueología Industrial y en 2006 se
creó, por ley, el organismo público descentralizado Par-
que Fundidora O.P. D.
El parque La Fundidora tiene un perfil mixto con una
extraordinaria diversidad de oferta al servicio de la ca-
lidad de vida y la cohesión social de los ciudadanos a
través de la cultura, la educación, el esparcimiento, el
entretenimiento, el deporte y los negocios y de manera
transversal, la ecología.
En el campo del Patrimonio, conserva 27 maco, estruc-
turas industriales valiosas, con 127 grandes piezas in-
dustriales protegidas, así como 27 naves. En su atención
a la memoria del lugar destaca el Museo del Acero alber-
gado en el Horno 3 rehabilitado por Peter Grimhsaw y
abierto en 2007. Además de esa entidad se ubican en el ◊ Integración de estructuras industriales en Landschaftspark
Duisburg Nord
parque otros 6 museos, la sede de CONARTE, una cine-
teca, un centro de arte, un edificio de espacios expositi- ◊ BedZED es un área residencial de energía cero inaugurada en
vos, tres restaurantes, ocho “laboratorios creativos”, dos Londres en 2000.
170 / Azucarera San Isidro. Una historia con futuro
grandes hoteles y grandes edificios para ferias, even- Sobre la sostenibilidad: los ecolugares
tos, conciertos, congresos…
La ciudad brasileña de Curitiba bajo la alcaldía de Jai-
El parque de La Fundidora recibe más de 8 millones de me Lerner se convirtió desde principios de los años
visitas al año de personas de la más diversa condición 70 del siglo pasado en una referencia mundial de lo
y presta especial atención a los niños. que hoy llamamos una eco - ciudad. Muchas de las
actuales prácticas ecológicas se implantaron allí por
Sobre los usos a implantar en edificaciones de nueva primera vez siguiendo una estrategia innovadora, con
planta rapidez y eficacia.
La Azucarera está en una posición periférica de Gra- Prácticamente, al mismo tiempo, en Francia, Huges de
nada y hoy por hoy con un deficiente transporte Varin y Henri Riviére enunciaron el concepto y acuña-
público, por lo tanto, hay que pensar en cómo ga- ron el término de Ecomuseo. Dos años después nació
rantizar la vitalidad 24 horas los 365 días del año la primera institución de este tipo: el eco - museo de Le
del futuro complejo con decisiones diferentes a si se Creusot - Montceau- les - Mines. El interés para nues-
localizara en posición urbana céntrica y bien comu- tro caso es que esa primera experiencia se realizó en el
nicada. Para ello hemos de reconocer una realidad gran complejo industrial del carbón y del acero y que
insoslayable como es la de que “Al otro lado de la se realizó en estrecho contacto con las comunidades
calle” se localizan las viviendas del barrio al que la de ese territorio. Este ecomuseo es ejemplo de preser-
Azucarera pertenece, Bobadilla, pero es una pobla- vación viva de la memoria de un complejo industrial
ción que no llega a los 400 habitantes. Por lo anterior con participación de sus antiguos trabajadores.
se considera importante implantar tejido residencial
en La Azucarera con carácter dotacional. Del cruce No obstante, estos precedentes, hasta comienzos de
de estas realidades con experiencias estudiadas, en los años 90 no se acometen los primeros eco -barrios.
este momento del trabajo de investigación, se piensa El de Hammarby Sjöstad de Estocolmo, está considera-
que el modelo residencial a implantar en La Azuca- do el primero que surgió en Europa.
rera está ligado a la cultura colaborativa, concreta-
mente al coliving. Pero además el nuevo conjunto En lo relativo a lo que denominamos eco-lugares, ade-
residencial debería cumplir con estrictos criterios de más del español Sarriguren y el alemán de Vauban, ya
sostenibilidad. mencionados, es objeto de estudio el de Viikki en He-
lsinki, que está ligado a la investigación universitaria.
De la investigación sobre vivienda se ocupa otro
grupo, concretamente el A08, pero entre los casos Sobre la economía
estudiados el británico Bed Zed (que aspira a “carbo-
no cero”) aporta criterios y experiencias útiles y un Aunque el estado de la investigación del grupo no permi-
planteamiento de calles peatonales de interés. te todavía ofrecer conclusiones sobre la economía de los
casos, dada su importancia se hacen unos breves apun-
Y nos resulta muy interesante reseñar que, desde tes al respecto, centrados en la consecución de ingresos
la perspectiva del estudio del patrimonio industrial por agentes distintos del organismo titular y/o promotor.
vinculado al nacimiento y desarrollo de los sistemas
residenciales de las Company Tonws, históricamente En el caso de la Fábrica de Armas, cerca del 75% de
los recintos industriales tenían asociadas a sus ins- la inversión realizada procedió de subvenciones con
talaciones y equipamientos barrios residenciales de fondos de la UE (fundamentalmente FEDER).
obreros y que la noción de la industria lleva apareja-
da desde sus inicios la existencia de barrios residen- En el caso de Matadero Madrid hubo dos fuentes fun-
ciales de técnicos y de trabajadores. damentales de financiación “externa” entre 2004 y
Azucarera San Isidro. Una historia con futuro / 171
2012: 1. Cerca del 40 % de la inversión total provino del
Plan estatal E; lo que fue posible gracias a que habían
sido redactados proyectos previamente; 2. Más de 20 %
de la inversión realizada provino del acuerdo con la Fun-
dación Germán Sánchez Ruipérez para la creación de la
Casa del Lector.
A modo de conclusión
Lo que se ha escrito es, cómo se ha repetido, fruto de un
trabajo en marcha, que tiene su plazo de finalización en
diciembre de este año 2022. La intención del grupo A02 es
que en el trabajo final se contemplen 50 casos, si bien se
depurará la lista actual, sustituyendo algunos. También se
estudiarán en mayor profundidad los casos identificados a
la luz de lo que demande el desarrollo de las primeras fases
del proyecto que se produce en paralelo, en particular lo
relativo a los aspectos económicos.
Esperamos que nuestro trabajo ayude a crear un escenario
viable e ilusionante para que la antigua Azucarera de San ◊ Ecobarrio Vauban, antigua base militar, Friburgo
Isidro ofrezca nuevos, útiles y atractivos bienes y servi-
cios a la Universidad de Granada, a la ciudad, al ámbito
nacional e internacional y, en suma, a cualquier ciudada-
no sin distinción.
La reutilización de los edificios industriales y sus paisa-
jes es una manera eficaz de contribuir a la diversidad de
usos en el territorio; un método apropiado para reforzar
el sentido de pertenencia de las personas que habitan en
el medio urbano o rural; una herramienta eficiente para la
creación de puestos de trabajo y una ayuda para sostener
las economías locales; una metodología de reinterpreta-
ción del patrimonio a partir de la narración de nuevas his-
torias; una activación de recursos de todo orden que incide
en el desarrollo económico, social, cultural y urbano; un
campo de experiencia para nuevos enfoques metodológi-
cos y planes de gestión; una oportunidad para fortalecer la
participación ciudadana y su implicación en los desafíos de
nuestro tiempo; una estrategia que hace conciliable la me-
jora de la calidad de vida con los requerimientos y criterios
de la sostenibilidad; una posibilidad de sintetizar la conser-
vación del patrimonio con las energías de los nuevos crea-
dores; y una plataforma de coordinación multidisciplinar
dirigida a la innovación y a la implicación de los sectores
más dinámicos de Granada y de Andalucía.
172 / Azucarera San Isidro. Una historia con futuro
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Azucarera San Isidro. Una historia con futuro / 175
NUEVAS EXPECTATIVAS.
ESTRATEGIAS PARA EL FUTURO
DESARROLLO TERRITORIAL,
URBANO Y ARQUITECTÓNICO DE
LA AZUCARERA DE SAN ISIDRO.
ACTUACIONES PARA SU
PROTECCIÓN Y RECUPERACIÓN
JUAN DOMINGO SANTOS
RICARDO HERNÁNDEZ SORIANO
Pasado y presente apuesta de futuro por este patrimonio con un proyec-
to que aúna la historia y la concienciación ecológica
La dimensión cultural de la Azucarera de San Isidro y medioambiental1.
abarca un amplio repertorio de valores de índole te-
rritorial, paisajísticos y arquitectónicos, junto a otros Tras su cierre, el primer destrozo de las construc-
de carácter técnico, económico y social. Un compen- ciones se produjo para extraer del interior la maqui-
dio de cualidades únicas testimonio de un periodo de naria, depósitos y otros elementos metálicos que la-
progreso de la historia de la ciudad de Granada y su mentablemente los trabajadores vendieron al peso a
relación con la Vega que lo han hecho merecedor de la chatarrería. Para ello se rompieron las fachadas en
su declaración como Bien de Interés Cultural en el diferentes puntos provocando grandes agujeros en la
año 2015. La Universidad de Granada adquirió recien- sala de turbinas, en la nave de filtros prensa y en la
temente estas instalaciones con el fin de recuperarlas nave de calderas, y se levantó parte de la cubierta
a través de un proyecto modélico de intervención que del almacén de alcohol dejando desprotegidos los in-
contemple nuevos usos en el recinto acordes al con- teriores de la fábrica. Los destrozos se extendieron
texto próximo de la Vega y a las necesidades de desa- también a los forjados que hubo que romper o demo-
rrollo y promoción de la Universidad de Granada, con ler para extraer la maquinaria y la escalera imperial
espacios destinados a la extensión universitaria y a la de fundición de la nave principal, un elemento signi-
investigación, innovación y transferencia empresarial ficativo dentro del espacio de la fábrica.
que reviertan en la economía local y de la región.
Desde entonces la azucarera ha sido objeto de nume-
La historia de la Azucarera de San Isidro incluye acon- rosos expolios fruto del abandono al que ha estado
tecimientos de la etapa inicial de su construcción y sometida por los distintos propietarios. En enero de
posterior explotación de las instalaciones durante un 2016, técnicos de la Consejería de Cultura salvaron la
siglo (1882-1984), pero también los acontecimientos calera –auténtico monumento del recinto– del des-
de su historia más reciente, la de los avatares que guace con una rápida actuación policial cuando un
desde su cierre ha sufrido hasta llegar a nuestros días chatarrero estaba procediendo a su demolición tras
que la han hecho peligrar con la desaparición. Un con- haber destruido previamente la calle elevada de paso
junto de etapas de luces y sombras en las que alternan de vagonetas para acceder al horno de cal. El paso
momentos de desarrollo sin precedentes –sinónimo elevado, una de las primeras construcciones en hor-
de la evolución de la Granada de la primera mitad del migón armado de la ciudad, es hoy un amasijo de
siglo XX– con el abandono y el expolio al que ha sido
sometido el recinto industrial por los hurtos y los es-
1 Entre los defensores activos de la azucarera antes de que
peculadores urbanísticos de la ciudad tras el cierre
la Universidad de Granada adquiriera el recinto destacan
de sus instalaciones en 1984. Transcurridos casi cua-
el historiador y experto en patrimonio industrial Julián
renta años desde que se puso fin a la explotación de
Sobrino Simal, los técnicos de la Consejería de Cultura de
azúcar en sus instalaciones (la mitad de su vida pro-
la Junta de Andalucía, Antonio Montufo Martín y Antonio
ductiva), los hechos acaecidos durante este tiempo
representan el paradigma de la burbuja inmobiliaria García Bascón, el presidente de Ticcih España y de Incuna,
que ha asolado este país con la destrucción de gran Miguel Ángel Álvarez Areces, los historiadores y profesores
parte de sus paisajes. La Azucarera de San Isidro ha de la Universidad de Granada Ángel Isac Martínez de
visto felizmente salvaguardadas sus construcciones Carvajal y José Castillo Ruiz, el escritor Manuel Mateo
e infraestructuras gracias al empeño y voluntad de Pérez, el ingeniero de caminos Agustín Castillo Martínez, el
un reducido grupo de personas que, por diferentes ingeniero industrial Miguel Giménez Yanguas, la arquitecta
motivos y desde diferentes saberes y conocimientos, y profesora de la Universidad de Granada Carmen Moreno
han defendido los valores culturales de este lugar. A Álvarez y los colaboradores del laboratorio LAB-ATT que
ellos se ha sumado la Universidad de Granada en una han desarrollado su trabajo en la propia torre alcoholera.
Azucarera San Isidro. Una historia con futuro / 177
◊ Vista aérea de la Azucarera de San Isidro y el ingenio de San Juan con las edificaciones
e infraestructuras, la vía del tren y la acequia Gorda, 2003.
Fotografía: Aviofoto.
178 / Azucarera San Isidro. Una historia con futuro
escombros amontonados al pie de la calera en espera de La llegada a la fábrica de Juan Domingo Santos (uno
su recuperación2. En noviembre de 2019 la entrada de de los autores de este texto) tras finalizar los estudios
familias rumanas que ocuparon ilegalmente la casa del de arquitectura en 1986 coincidió con el cierre de las
director supuso la desaparición de la mayoría de ele- instalaciones dos años antes en un recinto abando-
mentos de interés que aún quedaban en pie en las na- nado a su suerte. Tras recuperar la torre alcoholera
ves, como escaleras y barandillas de fundición, moldes e instalar su estudio de arquitectura y, más tarde, el
de las piezas de la maquinaria en madera, restos de do- laboratorio de arquitectura y territorios en transfor-
cumentos y muebles del archivo y del laboratorio, que mación que dirige en la universidad (LAB-ATT), llevó
fueron quemados sin piedad en la hoguera para calen- a cabo una serie de acciones y estudios documentales
tarse. Antes de su declaración como BIC en el año 2015, sobre el recinto azucarero que ayudaron a alcanzar un
las naves e infraestructuras fueron también objeto de conocimiento de la fábrica más vital. El conjunto in-
expolios continuos, pintadas y ocupaciones ilegales sin dustrial se convirtió en un laboratorio de experiencias
control que han supuesto el deterioro de las construc- entre lo científico y lo intuitivo guiadas por una serie
ciones. La falta de mantenimiento y conservación du- de intereses inducidos por los propios elementos del
rante este tiempo ha llevado incluso al derrumbe de recinto y sus posibilidades. Su presencia en la torre
algunos elementos como la cubierta de los laboratorios, pronto se convirtió en una preservación activa de este
la de la pequeña capilla y, parcialmente, la del ingenio lugar a través de una serie de actividades que se han
de San Juan. Durante este tiempo la incertidumbre de prolongado en el tiempo hasta hoy. Esta tutela activa
su demolición ha sido una amenaza constante por dis- del patrimonio ha permitido conservar la azucarera,
tintos motivos, aún a pesar de que la fábrica presentara divulgar sus valores y transferir su existencia y cono-
catalogación ambiental de sus fachadas (nivel III) en el cimiento a la ciudadanía e instituciones públicas, lo
Plan General de Ordenación Urbana de la ciudad. que ha ayudado a evitar su destrucción y a preservar
el lugar como un espacio de oportunidad para reesta-
La historia de un lugar es el relato de las sucesivas eta- blecer la relación de la ciudad moderna con la Vega.
pas y acontecimientos experimentados a lo largo de
una vida. En el caso de la Azucarera de San Isidro asis- El documental Un encuentro (https://youtu.be/QnTPbVeJIiU)
timos a una narración en la que confluyen la dimen- del director de cine Juan Sebastián Bollaín presenta
sión histórica de su pasado, con un tiempo posterior este lugar con algunas de las acciones realizadas des-
de abandono y confrontación sobre la consideración pa- de el laboratorio para poner en valor este patrimo-
trimonial de las edificaciones industriales sin uso. Un nio. El documental muestra una manera de aproxi-
debate nuevo para una sociedad acostumbrada a identi- marse a la historia de un lugar y cómo entrar en con-
ficar el patrimonio con un pasado arcaico integrado por tacto con sus valores y conflictos. A veces los lugares
construcciones simbólicas y a la que le resulta difícil no requieren más que recomponer ciertas relaciones
reconocer valores culturales en lo cercano en el tiempo con aquellos elementos que contienen implícitos el
y, más aún, en la cultura de lo social y del trabajo. germen de su porvenir para continuar viviendo con
dignidad su mañana. Nadie nos ha enseñado a disfru-
tar del patrimonio, lo entendemos como una carga
2
El 27 de enero de 2016 el arqueólogo Antonio Montufo del pasado, cuando el patrimonio es fuente de luz,
Martín, técnico de la delegación en Granada de la Consejería conocimiento y vida.
de Cultura, salvó el horno de cal de ser desguazado. La base
de apoyo había sido cortada y una soga de acero cogida del Catalogación BIC del conjunto industrial. Identidad
remate superior estaba preparada para que una máquina y valores patrimoniales
cizalladora de puentes tirara de ella hasta tumbarla en el
suelo. La pronta actuación salvó la calera en una de las El abandono del conjunto industrial, los expolios y la
actuaciones de rescate más importantes que se han llevado constante presión inmobiliaria sobre el recinto, con
a cabo en este lugar y en un BIC. recalificaciones continuas de usos y un aumento des-
Azucarera San Isidro. Una historia con futuro / 179
proporcionado de la edificabilidad lucrativa de la parce-
la, llevó a la Consejería de Cultura de la Junta de Andalu-
cía en el año 2015 a la inscripción de la Azucarera de San
Isidro y el ingenio de San Juan en el Catálogo General
del Patrimonio Histórico Andaluz como Bien de Interés
Cultural, con la tipología de Lugar de Interés Industrial
(Decreto 431/2015, de 15 de septiembre, BOJA de 21 de
septiembre de 2015) a fin de preservar los valores de este
lugar y evitar su desaparición antes de que fuese tar-
de. La catalogación patrimonial del recinto industrial se
produjo al tratarse de un elemento referencial histórico
de máximo interés arquitectónico y paisajístico vincu-
lado a la Vega que destaca entre las tipologías ligadas
al patrimonio industrial dentro del territorio nacional.
La preservación se extiende a las arquitecturas, a las in-
fraestructuras y a su paisaje que, de esta manera, se han
salvado de la destrucción. Por su interés e importancia
el conjunto azucarero forma parte de la lista de los cien
elementos más representativos de la arquitectura indus-
trial española elaborada por The International Committee
for the Conservation of the Industrial Heritage (TICCIH-Espa-
ña) que participó en la preservación del conjunto de ele-
mentos que integran el recinto.
La Universidad de Granada adquirió el recinto en los últi-
mos días de diciembre de 2021, lo que puso fin a una etapa
especulativa y el inicio de un porvenir ilusionante lleno de
expectativas con un proyecto que aúna la labor investiga-
dora y formativa con actividades de extensión universita-
ria de repercusión social. La incorporación de la fábrica al ◊ Laboratorio de arquitectura y territorios en
patrimonio de la universidad supuso acabar con los litigios transformación (LAB-ATT) en la torre alcoholera de la
Azucarera de S. Isidro, 2009.
sobre la declaración de BIC interpuestos por los anteriores
propietarios de la azucarera (especuladores urbanísticos y Fotografía: Fernando Alda.
bancos) desde el año 2015. La universidad asumió la condi- ◊ Nave principal de producción, 2009.
ción patrimonial de este lugar como un valor que viene a
Fotografía: Fernando Alda.
sumarse a un conjunto de otros cinco BIC de distintas épo-
cas y estilos que integran un extenso y rico patrimonio uni-
versitario que la distinguen dentro del panorama nacional.
La recuperación de la Azucarera de San Isidro enriquecerá
su legado patrimonial y cultural en una ciudad patrimo-
nio de la humanidad que aspira a ser capital europea de la
cultura el mismo año que la universidad celebra el V cente-
nario de su fundación en 1531 por el emperador Carlos V.
La finca llegó a tener 100.000 metros cuadrados de su-
perficie y cerca de 20.000 metros cuadrados de superfi-
180 / Azucarera San Isidro. Una historia con futuro
cie construida de edificaciones. Hoy la extensión de la Expectativas de desarrollo
finca se ha visto disminuida a 87.958 metros cuadra-
dos tras la expropiación de Adif en 2010 de los terre- El estratégico emplazamiento de la azucarera en el te-
nos de la parcela que lindan con la vía del tren y los rritorio, junto a la historia y calidad de la arquitectura
situados junto al ingenio de San Juan para construir y las instalaciones que la integran, hacen de este lugar
un paso elevado. En la actualidad, el recinto conser- un referente para el desarrollo futuro de Granada, así
va la casi totalidad de las edificaciones e infraestruc- como de la Vega y sus cultivos, articulando con su po-
turas que lo integraban en el momento de su cierre sición la transición entre el campo y la ciudad.
tras la última campaña del año 1983-1984, así como
el arbolado, pavimentos, estanques, ramales de agua y La Universidad de Granada tiene entre sus objetivos a
acequias que atraviesan el espacio libre. Salvo algunas corto y medio plazo la expansión de sus instalaciones
naves y edificaciones del ingenio de San Juan que han en espacios de la ciudad con programas de extensión
desaparecido en los años noventa del siglo pasado co- universitaria y otros relacionados con la investiga-
rrespondientes al área de laboratorios, zona adminis- ción, la innovación y la transferencia empresarial que
trativa, destilería de San Pedro y los dos apartaderos reviertan en la economía local y de la región. Con este
de tren, el resto de construcciones que formaban el fin acometió en 1997 la creación de un parque tecno-
complejo industrial han permanecido en pie aún a pe- lógico especializado en ciencias de la vida y de la salud
sar de los numerosos expolios y el abandono al que ha (PTS) sobre un terreno de 625.000 metros cuadrados
estado sometido el recinto tras el cierre de la fábrica. de superficie y 388.000 metros cuadrados de edifica-
Toda la maquinaria de las naves acabó en la chatarre- ciones (el primero de España) que ha supuesto un re-
ría a excepción de siete ingenios de vapor que fueron vulsivo para el progreso de la ciudad.
salvados de la destrucción y recuperados gracias a la
intervención del ingeniero industrial y profesor de Continuando con esta política de expansión, la re-
la Universidad de Granada Miguel Giménez Yanguas, cuperación de la azucarera de San Isidro se inscribe
quien ha preservado también gran parte de los archi- dentro de esta línea institucional emprendida hace
vos con los documentos principales. En la actualidad ya treinta años destinada a la mejora de la salud y
estas máquinas se encuentran expuestas en museos y el bienestar social que se completaría con este cam-
en distintas instituciones nacionales y locales. Una de pus tecnológico ubicado en la azucarera convertida
ellas forma parte del patrimonio de la Universidad de en un centro privilegiado de innovación medioam-
Granada y puede verse en los jardines de entrada a la biental de los proyectos Life Watch y los relacionados
Facultad de Ciencias. con la iniciativa europea Green Deal. El objetivo con
este nuevo espacio es promover la formación y la
Entre los elementos más significativos del conjun- investigación de los sectores productivos relaciona-
to industrial destacan las infraestructuras de agua dos con la agricultura, la industria agroalimentaria,
(albercas, acequias, ramales y pozos) repartidas por el medioambiente, la ecología urbana, el clima y las
el recinto, la fachada principal con una interesante energías limpias y renovables. El proyecto contempla
composición de ritmos de ventanas y cuerpos de edi- también programas de extensión universitaria desti-
ficación, la torre de la destilería –auténtico hito en el nados a la dotación de servicios, espacios culturales,
paisaje–, el horno continuo de cal, un apartadero para equipamientos y otros de proximidad relacionados
el tren, las esbeltas chimeneas y las infraestructuras con la Vega y la industria, junto a áreas residencia-
de almacenaje y movilidad como silos de remolacha, les para vivir y trabajar conforme a las expectativas
carboneras, pasos elevados de ferrocarril y cargaderos de una sociedad más ecológica, sensibilizada con los
de vagonetas. Un conjunto de elementos que se han problemas medioambientales, el paisaje y el patrimo-
preservado en el tiempo y que permiten entender la nio. En definitiva, un proyecto de regeneración ur-
organización de este ingenio azucarero y sus valores bana y de activación económica concebido desde los
arquitectónicos y paisajísticos en el territorio. recursos endógenos de base territorial y los princi-
Azucarera San Isidro. Una historia con futuro / 181
pios de economía circular para la comunidad univer- convertida en campus universitario tecnológico y biocli-
sitaria y los ciudadanos de Granada y Andalucía. La mático de la Universidad de Castilla-la Mancha, la fábrica
intención, como ha apuntado la rectora de la Univer- de Tabacos en el Rectorado de la Universidad de Sevilla, o
sidad de Granada, es concebir este lugar como “una la fábrica de Tejidos y Sacos de Yute de la Universidad de
ciudad dentro de una ciudad” con usos mixtos que Valladolid, son algunos ejemplos de antiguas edificacio-
propicien el conocimiento y preserven la identidad y nes industriales ocupadas con programas universitarios
la memoria de este patrimonio industrial. y de investigación mediante reutilizaciones adaptativas
de sus antiguas construcciones e infraestructuras.
En el futuro, el conjunto de la azucarera formará parte
de un parque paisajístico metropolitano que conectará Estrategias para la conservación y recuperación del
la Vega con la red de parques de la ciudad de Granada a conjunto industrial
través de un corredor verde con sistemas de movilidad no
contaminantes integrados por un tranvía en superficie, El desarrollo futuro de la Azucarera de San Isidro está
carriles bici y paseos peatonales. La Universidad de Grana- siendo abordado a través de un proyecto de investigación
da aspira con los nuevos usos en el recinto y la creación del aplicado y multidisciplinar de la Universidad de Granada
parque a mejorar el bienestar social de la comunidad uni- bajo el título “Azucarera de S. Isidro. Recuperación de un Bien
versitaria y de la ciudadanía, educar en la concienciación de Interés Cultural para desarrollo de un modelo de ciudad sos-
del medioambiente y preservar un patrimonio industrial tenible Smartcity” (Referencia UGR20-03)3 cuyo resultado
de primer orden y su paisaje conforme a las directrices de aportará un plan estratégico de actuación (master plan)
la Unión Europea y la agenda 2030 de la Naciones Unidas. y los modelos de gestión y financiación para su puesta en
marcha y funcionamiento a través de un plan director. La
La recuperación de este patrimonio y la implantación investigación está elaborando una base documental de
y desarrollo de los programas están concebidos dentro trabajo sobre el conjunto industrial y las transformacio-
de los principios de intervención de la ciudad soste- nes históricas del recinto y su paisaje, junto a un estudio
nible e inteligente smartcity, cuyas áreas de prioridad de las energías y los modelos tipológicos residenciales en
están enfocadas a los usuarios, al entorno y a los edifi- contextos industriales. Esta información constituye la
cios, con un proyecto realizado a partir de los recursos base documental para elaborar una primera propuesta
del medio, el respeto por las preexistencias arquitectó- de actuación con implantación de programas, cronogra-
nicas, las infraestructuras y el paisaje, con una gestión ma de actuaciones, fases de intervención y un modelo de
energética ambiental sostenible y la incorporación de gestión y planificación adecuados a este entorno patri-
nuevas tecnologías que mejoren la calidad de vida de monial, conscientes de que las antiguas construcciones
sus habitantes. La recuperación supondrá también la se pueden recuperar con usos distintos al de museo. Un
mejora del entorno de la azucarera y su paisaje, así lugar donde vivir, trabajar, hacer deporte o participar en
como la regeneración urbana, social y económica del actividades formativas y de investigación, junto a otras
barrio de la Bobadilla, favoreciendo un desarrollo ur-
bano en un ámbito, en la actualidad, muy desestruc-
3
La investigación se adscribe al epígrafe 4 “Catalogación,
turado urbanísticamente.
diagnóstico y metodologías de intervención y conservación
Otras universidades del panorama nacional e internacio- del Patrimonio Arquitectónico” y al epígrafe 3 “Vivienda
nal han recuperado patrimonios industriales para alojar y arquitectura” de la convocatoria de la Consejería de
sus instalaciones y desarrollar programas urbanos en Fomento, Infraestructuras y Ordenación del Territorio
contextos históricos y paisajísticos de distinto tipo que (Secretaría General de Vivienda) de la Junta de Andalucía
van, desde la inclusión en la ciudad histórica o moderna, destinada a universidades públicas andaluzas para el
a su implantación en territorios naturales o agrícolas. En desarrollo de proyectos de investigación en las materias de
España el antiguo recinto fabril Can Ricart de la Univer- vivienda, rehabilitación y arquitectura al que se adscribe
sidad de Barcelona, la Real Fábrica de Espadas de Toledo este proyecto.
182 / Azucarera San Isidro. Una historia con futuro
de tipo cultural, que reviertan económicamente en el Objetivos y desarrollo. Planificación del ámbito
recinto y a coste cero para la Universidad de Granada.
El proyecto de investigación se desarrolla dentro de
La investigación plantea un modelo de trabajo colectivo la línea de actuación de Transferencia de Universida-
sobre el recinto industrial y su paisaje desde diferentes des CEI-RIS3 sobre el Patrimonio cultural y natural de
disciplinas y con distintas líneas de trabajo. El primer Andalucía: “Gestión sostenible, recuperación patrimo-
paso ha consistido en identificar los temas prioritarios nial y transferencia socioeconómica”, en la línea de
y crear una base documental amplia y rigurosa que con- los proyectos de investigación orientados a los retos de
tenga información de interés para poder abordar el de- la sociedad andaluza destinados al estudio y viabilidad
sarrollo posterior del proyecto. La información de cada de aspectos relativos a:
una de estas líneas de trabajo contempla el estudio de
modelos de recuperación de entornos industriales pa- - La recuperación del patrimonio y entorno paisajísticos
trimoniales, el registro y censo de elementos del terri- - El estudio de las energías seguras, limpias y eficientes
torio y las transformaciones del paisaje agrario e indus- - Acciones por el clima, medioambiente y eficiencia
trial, la identificación e inventario de las infraestruc- de recursos
turas y arquitecturas existentes, el estudio de sistemas
energéticos sostenibles, la implantación de programas Se enmarca en la prioridad RIS3 Andalucía “Recursos
de usos adaptativos a los lugares y a las construcciones endógenos de base territorial” dentro de la línea de ac-
del recinto, la exploración de formas residenciales y del ción “Investigación e innovación sobre gestión de los
espacio público, la creación de un parque de proximi- recursos naturales y del patrimonio cultural”.
dad con la Vega y la ciudad, y el estudio de los modelos
de gestión, financiación y planificación en el tiempo. El El desarrollo de estos objetivos generales de la investiga-
trabajo está planteado como un proceso abierto e inte- ción se ha llevado a cabo a través de una serie de grupos
rrelacionado entre cada línea de trabajo, el lugar y los
programas, que se actualiza periódicamente en función
de la priorización de la información. (arquitecto y coordinador), Carlos Baztán Lacasa, Carmen
Moreno Álvarez, Tomás García Píriz, Ricardo Hernández
El proyecto de investigación está adscrito al grupo de Soriano, Ana Isabel Rodríguez Aguilera, Roser Martínez
investigación HUM-222 “Cultura artística y patrimo- Ramos e Iruela, Enrique Olmedo Rojas, Fernando Osuna
nio histórico” y está integrado por los miembros del Pérez y Juan Serrano García (arquitectos); Julián Sobrino
grupo de investigación HUM-1054 “Proyecta. Expe-
Simal, José Castillo Ruiz, María del Mar Villafranca Jiménez,
riencias en arquitectura y paisaje” junto a investiga-
Alicia del Carmen Ruiz Molina (historiadores del arte);
dores de la Universidad de Granada y otros pertene-
Antonio Manuel Montufo Martín (arqueólogo); Agustín
cientes a distintas disciplinas e instituciones públicas
Castillo Martínez (ingeniero de caminos); José Miguel Aza-
(Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Ur-
ñón Hernández (geólogo); Francisco Javier Martín Ramiro
bana a través de la Secretaría General de Vivienda, la
(arquitecto y Director General de Vivienda MITMA); Miguel
Delegación Territorial de Cultura, Turismo y Deporte
de la Junta de Andalucía y el Ayuntamiento de Grana- Ángel Álvarez Areces (economista, presidente de INCUNA);
da) dedicadas al estudio y preservación del patrimonio y los vicerrectores de la Universidad de Granada, Enrique
industrial como Incuna. Patrimonio de la industria, Herrera Viedma (Vicerrector de Investigación) y Víctor Me-
cultura y naturaleza4. dina Flórez (Vicerrector de Patrimonio). Participan también
en la investigación otras entidades colaboradoras como el
Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana (a
4
El proyecto de investigación tiene un carácter interdisci- través de la Secretaría general de Agenda Urbana y Vivien-
plinar y está integrado por Ángel Isac Martínez de Carvajal da), el Ayuntamiento de Granada e INCUNA. Patrimonio de
(historiador e IP de la investigación), Juan Domingo Santos la industria, cultura y naturaleza.
Azucarera San Isidro. Una historia con futuro / 183
de trabajo formados por miembros expertos en cada una sidad, junto a programas de extensión universitaria y
de las materias y constituye la base argumental para ela- otros de proximidad vinculados con la agricultura y la
borar el master plan que incluye diferentes aspectos y industria. La implantación de la azucarera en un espa-
temáticas que afectan a este entorno patrimonial y su cio de encrucijada entre el medio agrario y la ciudad
paisaje. La investigación implica una serie de líneas de favorece la condición articuladora del recinto para
trabajo con los siguientes descriptores y contenidos: acoger programas derivados de estos dos medios.
- Línea 01 “Recopilación bibliográfica y estudio de la docu- Conscientes de la dificultad que supone establecer un
mentación técnica y de archivo”. plan de actuación de estas características a medio y
- Línea 02 “Contextualización y antecedentes. Estudio de mo- largo plazo en un panorama en el que los programas y
delos de recuperación de entornos industriales patrimoniales las necesidades fluctúan con celeridad, y en el que re-
en contextos contemporáneos”. sulta difícil concebir una planificación cerrada y esta-
- Línea 03 “Registro y censo de elementos del territorio, in- ble en el tiempo, la propuesta de implantación de usos
fraestructuras y arquitecturas del recinto industrial. Trans- de la azucarera está concebida como una estrategia de
formaciones históricas y sistemas de producción de energía”. programación colectiva con líneas de trabajo abiertas
- Línea 04 “Identificación de las transformaciones del paisaje relacionadas con la investigación, los programas y las
agrario e industrial. transferencias y reutilización de elemen- reutilizaciones adaptativas de las construcciones y de
tos e infraestructuras”. los elementos que integran este paisaje y su capacidad
- Línea 05 “Orientación de procesos para el desarrollo sostenible de reversibilidad. Estas directrices para la elaboración
y ecológico de smartcities en entornos patrimoniales”. de las primeras ideas de lo que podríamos llamar mas-
- Línea 06 “Elaboración de “mapping” y “overlay-mapping” ter plan están enfocadas a una organización global del
de programas mixtos con inserción de usos, infraestructuras recinto y a la creación de un parque de conectividad
y arquitecturas en San Isidro. Estudio de contigüidades tipo- con la Vega y la ciudad que mejore la conexión del
lógicas, técnicas y medioambientales en una smartcity patri- conjunto industrial y ordene un entorno urbano muy
monial”. desestructurado. Para ello los estudios se realizan de
- Línea 07 “Estudio de sistemas energéticos sostenibles e in- acuerdo a una estrategia de recuperación patrimonial
clusión de nuevas tecnologías”. y paisajística basados en la identificación y las transfe-
- Línea 08 “Exploraciones de nuevas formas residenciales y rencias de elementos del territorio y su arquitectura a
del espacio público ligadas al patrimonio histórico y al paisa- fin de impulsar los valores de este patrimonio declara-
je agrario e industrial. Estudio de tipologías mixtas, técnica y do Bien de Interés Cultural.
sistemas constructivos”.
Las iniciativas propuestas y la documentación aporta-
El carácter agrícola e industrial de la Azucarera de da en cada línea de trabajo para abordar la estrategia
San Isidro y su entorno, y la clasificación del suelo de planificación atienden a las siguientes directrices
urbano de la parcela en el planeamiento urbanístico que orientan la exploración de los programas e im-
vigente, confieren un carácter singular a este recinto plantación de usos para el futuro proyecto de la Uni-
industrial entre la Vega y la ciudad. La condición de versidad de Granada:
su emplazamiento favorece la implantación de usos
procedentes de estos dos contextos aparentemente - Se deberá concebir la Azucarera de San Isidro y su
antagónicos que el futuro desarrollo de la azucarera entorno como un eco-lugar con usos mixtos destinado
propone conciliar mediante una propuesta de ocupa- a preservar este bien cultural como espacio de conoci-
ción de usos mixtos compatibles con la historia del miento e intercambio social y cultural para la comuni-
suelo, la historia del conjunto azucarero y el interés dad universitaria y la ciudadanía.
de la Universidad de Granada por este lugar para desa-
rrollar un espacio destinado a la investigación e inno- - Los usos y su implantación deberán responder a las
vación del medio ambiente, la ecología y la biodiver- identidades del territorio y a las características del re-
184 / Azucarera San Isidro. Una historia con futuro
◊ Recuperación de la azucarera de San Isidro. Esquema de programas. Proyecto de
investigación Azucarera de S. Isidro. Recuperación de un bien de interés cultural para desarrollo de
un modelo de ciudad sostenible smartcity (Ref. UGR 20-03).
Azucarera San Isidro. Una historia con futuro / 185
cinto histórico. Las intervenciones se llevarán a cabo En esta planificación pueden encontrarse algunos
respetando los valores patrimoniales de este lugar. planteamientos actuales del denominado landscape
urbanism o el ecological urbanism utilizados para de-
- La planificación será flexible y las actuaciones que se sarrollar un territorio a partir de la recuperación
emprendan deberán ser reversibles de manera que no de preexistencias, el trazado de infraestructuras y
afecten a los espacios ni a las construcciones, mante- el compromiso ecológico con un enfoque, en este
niendo las características espaciales y constructivas. caso, eminentemente paisajístico e incluso cultural
del territorio. El interés de estos planteamientos no
- Las actuaciones favorecerán la espacialidad y el uso se encuentra tanto en el diseño concreto de la pla-
independiente de las naves a fin de facilitar su utiliza- nificación futura, como en crear procesos de aproxi-
ción en franjas horarias diferentes en el centro. mación con intervenciones dinámicas y reversibles
que puedan configurar un paisaje físico, al mismo
Programas de actividades: registro gráfico e identifi- tiempo que histórico, social y arquitectónico. Las re-
cación de elementos cientes metodologías de planificación del territorio
y el ecodiseño lideradas por laboratorios pioneros
Los procesos de registro y documentación constitu- en el campo emergente del geodesign (Steinitz, 2012),
yen la base primordial para abordar con garantías como la Architectural Association School of Architecture
una estrategia de revitalización de un patrimonio o la Harvard Graduate School of Design, fomentan la
cultural y su paisaje. Con intención de establecer una participación integrada de distintas áreas del cono-
relación entre los elementos que integran este recin- cimiento que tienen incidencia en el territorio para
to y el entorno, los trabajos llevados a cabo recurren planificar un suelo desde una conciencia ecológica
a la metodología del mapping y el overlay-mapping em- como principio rector de cualquier intervención.
pleada en los registros de un territorio, extendiendo
estos principios a las infraestructuras, a la arquitec- Detrás de estos procesos y formas de trabajo se
tura y sus relaciones con el paisaje. El mapping im- encuentran también presentes las relaciones en-
plica la construcción de una situación conjunta de tre los elementos que integran un paisaje y cómo
aspectos de distinta índole, ya sea de tipo histórico, se transfieren en el desarrollo de un suelo y en la
arqueológico, tecnológico, ambiental y territorial. Se reutilización o concepción de la arquitectura. En
trata de un proceso de trabajo que implica la iden- 1969, Ian McHarg, arquitecto paisajista y catedrá-
tificación de todo aquello que tenga que ver con los tico de landscape architecture and regional planning en
modos de interferir sobre los elementos de un pai- la Universidad de Pennsylvania, publicó su libro
saje y su historia. Ian McHarg desarrolló una acep- Design with nature (McHarg, 1969), donde planteaba
ción del término denominado overlay-mapping basado la importancia de evaluar ecológicamente un lugar
en la superposición de nuevas capas de información antes de intervenir sobre él. En el libro se emplea
referidas a los usos, a la técnica o a las formas de la técnica del mapping para detectar los elementos
vida, así como a la capacidad de transformación de sensibles de un territorio y su capacidad de adap-
un territorio y su memoria, que en esta planificación tación a los nuevos usos como forma de proyectar,
se amplía para incluir aspectos relativos a la arqui- cuestiones que comparte la planificación propuesta
tectura, a las infraestructuras y a la agricultura. En de recuperación de la Azucarera de San Isidro donde
la investigación se recurre también a la metodología la planificación y el reparto de actividades se realiza
empleada en la “cartografía crítica” de J.B. Harley según las capacidades potenciales de adecuación y
(2001) para investigar sobre el impacto antrópico en desarrollo del territorio y de las arquitecturas.
los paisajes, con incorporación del entorno agríco-
la, las infraestructuras y los significados culturales
aplicados a la reconstrucción del paisaje por capas y
temáticas distintas.
186 / Azucarera San Isidro. Una historia con futuro
◊ Máster Plan con la implantación de usos en el recinto azucarero.
Proyecto de investigación (opus cit.)
◊ Parque ecológico y corredor verde de conexión con la Vega y la ciudad de Granada.
Proyecto de investigación (opus cit.)
Azucarera San Isidro. Una historia con futuro / 187
Master plan: relaciones con el territorio agrario e determinan el nivel de transformación del recinto y
industrial. Expectativas de desarrollo y transferen- de su arquitectura, y las capacidades de adaptación a
cias a partir de los elementos existentes los nuevos usos. El estudio en estas líneas de trabajo
se completa con las transferencias de los elementos
Del estudio del mapping se obtiene una propuesta te- del territorio, las infraestructuras y las construccio-
rritorial basada en la adecuación de los programas al nes, que constituyen la base documental para abordar
lugar y una reutilización de las preexistencias conce- las primeras ideas del master plan. El planteamiento
bida a partir de la recurrencia de los lugares y su histo- puede extenderse de igual manera al conjunto del te-
ria. El registro e identificación de elementos empren- rritorio agrícola que conecta la azucarera con la ciu-
dido en las líneas de investigación 03 y 04 destinadas dad. Las propuestas de implantación de usos, en uno
a confeccionar un registro documental que incluye y otro caso, se realizan a partir de los estudios plan-
un censo de elementos del territorio, de las infraes- teados en estas líneas de trabajo, estableciendo una
tructuras y de las arquitecturas de este pasaje agro continuidad formal con las actividades, los elementos
industrial y su capacidad de transformación, y en la y las preexistencias que integran el territorio agrícola
línea 07 dedicada a la reutilización de las fuentes ener- y el industrial, transferidos y adaptados a este entorno
géticas como el agua, han permitido establecer una y su paisaje.
serie de correspondencias y afinidades entre las anti-
guas construcciones e infraestructuras y los nuevos Las decisiones sobre el tipo de usos y su implanta-
usos. En general, las construcciones industriales son ción responden a una serie de interrogantes cuyo
contenedores flexibles que se adecúan con facilidad a objetivo es la creación de un paisaje combinado de
nuevos programas con una gran versatilidad. Lo mis- tiempos y usos, y responde a la capacidad narrativa
mo sucede con las infraestructuras, que son utilizadas que presentan ciertos lugares para transferir hábitos
como elementos de paisaje y al mismo tiempo como y costumbres en su desarrollo. La localización de los
sistemas energéticos para el conjunto. En este caso, usos y las reutilizaciones adaptativas de arquitec-
la propuesta de implantación de usos responde a una turas e infraestructuras parten de la capacidad de
investigación aplicada comparativa que incide en dos transferencia entre los antiguos y nuevos elementos
aspectos básicos y a distintas escalas de trabajo –desde a fin de configurar un paisaje anacrónico y continuo
la territorial a las preexistencias– para desentrañar el adaptado a las características de cada elemento y a su
tipo de actividad acorde al contexto: condición formal, espacial y constructiva. La inves-
tigación establece diferentes tipos de afinidad entre
- El estudio de las posibilidades que generan las pro- los espacios y usos históricos y las nuevas actividades
pias condiciones del territorio, con programas deriva- con una estrategia de mínimo coste y energía.
dos de la agricultura, la industria y el medioambiente
adaptados e interpretados a las circunstancias de una Aspectos generales de la intervención
sociedad más ecológica y sensibilizada con los proble-
mas medioambientales. El proyecto de investigación plantea un plan estraté-
gico de actuación y se desarrolla de acuerdo a los si-
- La reutilización de las construcciones e infraestructu- guientes objetivos:
ras teniendo en cuenta la recurrencia de los lugares y
la contigüidad argumental y de materia en el tiempo. - Concebir el futuro desarrollo de la azucarera como
un lugar de usos mixtos donde se relacione la historia,
Los procesos de trabajo empleados en la recuperación el paisaje, el conocimiento y la ecología a fin de mejo-
se basan en una síntesis metodológica y científica a rar la calidad de vida común y el bienestar de la ciu-
partir de los elementos de interés identificados y las dadanía y de la comunidad universitaria. Un proyecto
cartografías relacionales superpuestas y comparativas que revierta en la economía de la ciudad y de la región
elaboradas en las líneas 03, 04 y 07 que han permitido y que genere transferencia de conocimiento.
188 / Azucarera San Isidro. Una historia con futuro
- Recuperar el conjunto industrial de la azucarera y su aeropuerto), bicing, redes de paseos, bus interuniver-
entorno a partir de las propias condiciones históricas sitario y urbano.
del lugar con programas de investigación y otros de
extensión universitaria derivados de la agricultura, la - Incorporar soluciones de producción energética eco-
industria y el medioambiente, adaptados e interpreta- lógicas e integradas con las características de este pai-
dos a las circunstancias de una sociedad más ecológica saje basadas en la geotermia profunda y en la energía
y sensibilizada con los problemas medioambientales. solar que garanticen una producción energética lim-
pia y sostenible para el futuro, con soluciones de pro-
- Regenerar un ámbito muy desestructurado urbanís- ducción y gestión a coste nulo.
ticamente, con programas y servicios que mejoren las
condiciones de vida de este entorno abandonado y de- - Recuperar el conjunto industrial y las infraestructuras
gradado en la actualidad. La intervención incluirá el de manera respetuosa mediante soluciones integradas
desarrollo de un eco barrio vinculado a la investigación y acordes a los valores de este patrimonio y su paisaje.
que favorezca la vida permanente en el conjunto indus-
trial. Incluirá un conjunto de edificaciones de nueva - Aprovechar el talento y la capacidad de trabajo de la
planta respetuosas con su condición de BIC y máximo Universidad de Granada.
interés arquitectónico dedicadas a modelos innovado-
res para residir y trabajar (coliving/cohousing). Programas y reutilizaciones adaptativas de elementos
- Concebir un parque ecológico metropolitano y de De acuerdo a la metodología crítica de la investigación
proximidad conectado con nuevos sistemas verdes y y conforme a las etapas de trabajo consistentes en:
con la Vega de Granada. El parque actuará como regu-
lador ambiental con funciones hidráulicas, ecológicas, a) Estudio de casos de éxito de similares características
energéticas y sociales, y pondrá en relación la azuca- (línea 02).
rera con la Vega y con los parques metropolitanos de
la ciudad mediante un corredor verde que favorezca b) Identificación y registro de los elementos significa-
la conectividad del recinto y su entorno. La urbaniza- tivos e invariantes (líneas de trabajo 03, 04 y 07).
ción interior del parque en el recinto responderá a la
condición agrícola, industrial y urbana de la historia c) Mapping y overlay-mapping de programas de la Uni-
de este suelo, con soluciones de vegetación, paseos y versidad de Granada afines a los lugares y al contexto
actividades integradas en este contexto patrimonial. con producción de cartografías superpuestas relacio-
nales y comparativas del territorio, de las arquitectu-
- La intervención incluirá la recuperación paisajísti- ras e infraestructuras (línea de trabajo 06).
ca del ámbito de la acequia Gorda y la carretera que
la bordea con soluciones integradas que permitan d) Estudio de transferencias y contigüidades entre los
la renaturalización de este espacio abandonado. La elementos existentes y los nuevos usos propuestos (lí-
recuperación responde a los objetivos ecológicos del neas 03, 05 y 08).
proyecto que ayudarán a mejorar su paisaje y salubri-
dad, así como las conexiones actuales con el barrio de Se han elaborado unas primeras ideas que constituyen
la Bobadilla. la base de un plan estratégico de actuación (master
plan) con los siguientes bloques temáticos y subpro-
- Mejorar la conexión de la azucarera con la ciudad gramas derivados con su localización en el recinto y
y su accesibilidad mediante la creación de sistemas fases de intervención:
de movilidad públicos no contaminantes formados
por una línea de tranvía en superficie (estación An- - Ugr_Investigación. Centro tecnológico sobre ecolo-
daluces/Azucarera de San Isidro/estación Ave/estación gía, clima, medioambiente y agroalimentación.
Azucarera San Isidro. Una historia con futuro / 189
◊ Implantación de usos en las antiguas edificaciones industriales de San Isidro.
Proyecto de investigación (opus cit.)
◊ Parque ecológico de proximidad con la Vega y la red de parques metropolitanos
de la ciudad de Granada.
Proyecto de investigación (opus cit.)
190 / Azucarera San Isidro. Una historia con futuro
- Ugr_Extensión universitaria y servicios cinos del barrio de la Bobadilla y ciudadanos. Parque
- Parque ecológico de proximidad y metropolitano ecológico conectado con el área verde recreativa y de
descarga de tormentas previsto por el Ayuntamiento
Ugr Investigación de Granada para almacenar aguas pluviales en terre-
nos cercanos al recinto industrial. El parque mejora-
Concepto e identificación: Programas orientados a rá los vacíos y espacios libres sin urbanizar entre las
proyectos de investigación Life Watch y a la iniciativa construcciones del entorno de la azucarera y alber-
europea Green Deal. Usos vinculados: Incubadora de gará una gran plaza delante de la fachada principal
empresas de investigación e innovación relacionadas que acogerá actividades temporales al aire libre de
con la tecnología y la sostenibilidad, Instituto de in- carácter cultural y otros de proximidad (mercado de
dustrialización y robótica aplicado a la construcción y productos de la Vega, aulas didácticas, proyecto cul-
a la biodiversidad, Sede del Instituto interuniversita- tural colaborativo sobre arte-agricultura-territorio,
rio andaluz de sostenibilidad y economía, Escuela de prácticas ecológicas y espacios deportivos), junto a
formación sostenibilidad de África y Latinoamérica, servicios vinculados con la gestión de jardines de la
Laboratorio de arquitectura y paisaje LAB-ATT (Ofici- Universidad de Granada y de extensión universitaria
na de desarrollo y gestión del proyecto de desarrollo de apoyo al parque.
de la azucarera), junto a otros programas relacionados
con el emprendimiento y formación de empresas vin-
culadas a la tecnología y la biodiversidad.
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192 / Azucarera San Isidro. Una historia con futuro
LA AZUCARERA DE
SAN ISIDRO, UN ESPACIO
DE FUTURO PARA UNA
BIOECONOMÍA CIRCULAR
BAJA EN CARBONO
ANTOLINO GALLEGO MOLINA
El enorme cambio global inducido por el ser humano A nivel regional, además del problema climático global
sobre el Planeta durante las últimas décadas ha puesto y la lucha contra los incendios forestales, preocupan
sobre la mesa la necesidad de un mayor respecto por el de forma muy relevante dos aspectos; por un lado, el
medio ambiente y un uso racional y sostenible de los uso sostenible y racional de los recursos hídricos; y por
recursos, que asegure su permanencia a largo plazo y otro, dirigir nuestra economía y formas de vida hacia el
en mutua armonía con su entorno. Diferentes políti- reciclaje de los materiales y productos para disminuir
cas internacionales han apostado por ello. A saber, los el consumo de recursos primarios, en lo que genérica-
Objetivos de Desarrollo Sostenible dentro de la Agenda mente se conoce como Economía Circular. La Revolu-
2030, el Pacto Verde Europeo (Green Deal), la Estrategia ción Verde andaluza cuenta entre sus ejes fundamen-
Europea de Biodiversidad, la Estrategia de Adaptación tales con el Plan Forestal Andaluz, el Plan Andaluz de
y Mitigación del Cambio Climático, la Revolución Ver- Acción por el Clima, el Plan Integral de Residuos y el
de de los Planes de Reconstrucción y Resiliencia, la Es- Pacto por el Agua.
trategia Forestal de la Unión Europea, entre otras. Por
encima de ellos, el 7º Programa de Acción Ambiental A todos estos retos, locales, provinciales, regionales y
Global tiene como lema “vivir bien dentro de los límites de globales, debe hacer frente el nuevo espacio de la Azu-
nuestro Planeta”, que debe actuar como faro de referen- carera de San Isidro, como nuevo Campus UGRSostenible,
cia para la singladura futura del homo sapiens. desde la propia razón de ser de la Universidad, aportan-
do un ingrediente imprescindible: la generación de co-
Por su parte, es bien conocido que el área metropolita- nocimiento y su transferencia a la sociedad y al sector
na de Granada es un desgraciado mosaico de dificulta- productivo. Además, este espacio debe resonar como
des y complejidades medioambientales y urbanísticas, motor de una nueva conciencia y formación personal
que han ido evolucionando al alza en los últimos años y colectiva hacia una sociedad más respetuosa con el
debido a la concentración de la población en esta zona medio ambiente. Y lo debe hacer desde una óptica de
y a los continuos desplazamientos en coche entre sus proximidad, haciendo buena la frase “piensa globalmente
poblaciones. Aspectos como la pérdida de la biodiver- y actúa localmente”, empleada en la Cumbre de la Tierra
sidad, la contaminación del aire y las aguas del acuí- de Río de Janeiro, la cual pone de manifiesto que, des-
fero, el aumento local de las temperaturas, la mayor de nuestra realidad más cercana, puede y debe hacerse
vulnerabilidad a las avenidas fluviales, la pérdida y de- mucho para contribuir a la resolución de los grandes
terioro de la calidad del suelo, la continua proliferación problemas ambientales del Planeta.
urbanística y de carreteras, son aspectos que tienen un
alto impacto sobre nuestra sociedad. A nivel local, el La energía y el cambio climático
reciente Pacto por Granada, también llamado Pacto de
Los Mártires, apunta en su primer eje a que todas las Según la Organización Meteorológica Mundial (OMM),
administraciones deben “Trabajar por una Granada verde al menos el 60% del cambio climático puede atribuirse
con el reto de afrontar la transición ecológica”. a las actividades humanas, principalmente a la quema
de combustibles fósiles. La OMM también indica que la
A nivel provincial, se suman dos problemas de ex- concentración de CO2 en la atmósfera ha aumentado
traordinaria complejidad técnica, la despoblación ru- más en los últimos cuatro años que en el siglo anterior.
ral, especialmente en las comarcas de la zona Norte de Desde que el ser humano conoció el fuego, averiguó
la Provincia, y la enorme vulnerabilidad de nuestras la ingente cantidad de energía que se acumula en la
masas forestales a los incendios forestales de gran en- materia orgánica ancestral que, con el paso de millo-
vergadura. Además, y no por casualidad, el mapa de nes de años, se transformó en una sustancia con un
despoblación rural coincide con el mapa forestal, de- poder calorífico enorme: los combustibles fósiles. Aunque
mostrando como primer análisis general que nuestra inicialmente fueron la madera y el fuego, el gran salto
sociedad ha dado la espalda al monte y a su aprovecha- se dio con el petróleo y el gas. Sin embargo, nuestra
miento sostenible. insaciable necesidad de bienestar y crecimiento nos
Azucarera San Isidro. Una historia con futuro / 195
ha llevado a pasar de unos 400 exajulios consumidos
hace 25 años hasta aproximadamente 600 consumidos
actualmente. Inexorablemente esto nos ha llevado a
unas altas tasas per cápita de emisiones, cifradas apro-
ximadamente en 4.5 toneladas a nivel mundial y 5.8 a
nivel español. Ante estas alarmantes cifras, el objetivo
es evitar que la temperatura media del Planeta no au-
mente más de 1.5-2.0ºC respecto de la que había antes
de la Revolución Industrial. El mencionado Pacto Verde
Europeo y el Acuerdo de París claman para que en 2050
las emisiones netas sean neutras. Para ello, la estrate-
gia es triple. Por un lado, disminuir las emisiones, lo
que básicamente nos obliga a usar energías renovables.
Por otro, aumentar las absorciones, es decir, potenciar
los sumideros de carbono a largo plazo. Y finalmente, ◊ Gigatones de carbono emitidos a la atmósfera por año desde
consumir menos. 1800, total y por sectores.
Fuente: https://www.lifeder.com/bonos-de-carbono/
Hoy día, la producción de renovables casi se ha duplica-
do respecto de hace 20 años, con China a la cabeza. Si
en 1997 la capacidad de generar energía de las renova-
bles incluyendo la hidráulica y la nuclear era del 18%,
ahora ronda el 37%. Sin embargo, aunque el uso de las
energías renovables puede ser la clave para un futuro
más cerca de la neutralidad en carbono, tienen un in-
conveniente al que también se debe hacer frente. La
tecnología verde usa, de forma callada y poco conocida,
una gran cantidad de minerales críticos, entre ellos las
tierras raras. Por ejemplo, un vehículo eléctrico tiene
entre 9 y 11 kg de tierras raras, el doble que un coche
convencional de combustión. Esto genera por tanto
muchos interrogantes que deben ser abordados desde
la ciencia y el conocimiento. ¿Cómo se puede afrontar
la no dependencia de los combustibles fósiles sin pasar
por una dependencia de los minerales críticos, que son
finitos? Si esa dependencia debemos asumirla, ¿cómo
afrontar que localmente o a nivel de nación se dispon-
ga de ellos, sin depender de otros países?
Mientras que la ciencia y la tecnología van dando res-
puesta a esta cuestión, la estrategia de buscar más y
más eficaces sumideros de carbono a largo plazo, pare-
ce clara a la vez que eficaz. En este sentido, son dos los
sumideros de carbono sobre los que el conocimiento
está generando soluciones, tener árboles y practicar una
agricultura regenerativa. Estos dos aspectos, de manera
directa, están relacionados con el espacio de la Vega de
196 / Azucarera San Isidro. Una historia con futuro
Granada y los recursos forestales de la provincia. Prac- economía verde, tomando el conocimiento científico
ticar una agricultura y una selvicultura bajas en carbo- como base, precisa implementar sistemas innovadores
no, basadas fundamentalmente en prácticas y manejos y creíbles de cálculo de créditos carbono para ser vendi-
que fijen carbono al suelo o la biomasa subterránea y dos por los propietarios a empresas que generen emi-
aérea, y que ese carbono se mantenga durante décadas siones netas positivas y necesiten o deseen compensar
en el suelo o en los productos derivados, no solo es el su huella de carbono. De esta manera se contribuye
camino al que dar respuesta desde el conocimiento y a la creación de un mercado local de créditos de car-
la ciencia, sino que constituye una gran oportunidad bono, haciendo que el dinero de su venta revierta en
para los propietarios, agricultores y selvicultores. Otra la propia economía y el medio ambiente de nuestra
práctica de enorme interés y futuro para la Vega de tierra, cerrando así el círculo virtuoso de una nueva
Granada y otras comarcas de nuestra provincia son los bioeconomía local basada en el desarrollo sostenible y
sistemas agroforestales, es decir, sistemas híbridos en los la mitigación de cambio climático. La iniciativa la Hue-
cuales se intercalan árboles dentro de las plantaciones lla Verde de Granada, implementada por la Federación
de rotación anual. Si estos árboles se cultivan y gestio- Provincial de Empresarios de Hostelería y Turismo de
nan adecuadamente, su madera, además de servir de Granada, es un ejemplo paradigmático en este sentido.
sumidero de carbono, sirve de complemento económi-
co al esquema clásico de producción anual. Todo este De entre todos los sectores productivos, el de la cons-
tipo de prácticas aquí mencionadas están expresamen- trucción está totalmente en el punto de mira de las
te mencionadas como herramientas eficaces de mitiga- políticas de mitigación de cambio climático. Y no es
ción de cambio climático en planes y normativas nacio- para menos, ya que según Architecture2030.org, los
nales e internacionales, siendo una oportunidad para edificios generan actualmente alrededor del 40% de las
ser líneas de investigación y transferencia en el nuevo emisiones de gases de efecto invernadero a la atmós-
espacio de la Azucarera de San Isidro. No en vano, la fera a nivel mundial, y el 30% en España, una cuarta
finca de la Nocla, propiedad del Ayuntamiento de Gra- parte de las cuales proceden de las emisiones debidas a
nada y gestionada por la asociación ciudadana Salve- la producción, transporte y uso de materiales. Actual-
mos la Vega-Vega Educa, ha comenzado a ser un espa- mente, el sector es culpable del 35-40% de las emisio-
cio experimental para dichos sistemas agroforestales, nes de gases de efecto invernadero a la atmósfera. De
abierto a toda la sociedad y la comunidad universitaria. hecho, si el hormigón fuese un país, sería el tercero en
la lista de emisiones, tras China y Estados Unidos. Se-
La compensación de carbono de las empresas con emi- gún la Organización de Naciones Unidas (ONU), la po-
siones positivas es hoy día práctica común, alentadas blación del mundo alcanzará en 2050 la cifra de 9.000
y obligadas por diferentes políticas y reglamentos, o millones de habitantes, lo que generará una mayor de-
simplemente como medida para teñir de verde su ima- manda de vivienda, especialmente de carácter social.
gen corporativa. La fijación de carbono en el suelo de Ante esta inquietante cifra, un nuevo paradigma en la
las plantaciones agrícolas y la biomasa forestal, tienen construcción es crucial para cumplir con los límites de
aquí una oportunidad. El agricultor y el selvicultor no descarbonización establecidos por el Acuerdo de París
solo están criando productos alimenticios y biomasa, para 2050. El diseño y la optimización del proceso edifi-
también están capturando carbono de la atmósfera que catorio, orientándolo hacia una mayor eficiencia ener-
queda retenido en el suelo o en los productos deriva- gética en todas sus fases, y en especial hacia edificios
dos. Las explotaciones agrarias y por supuesto las ma- de consumo energético casi nulo, es una estrategia que
sas forestales en montes (pinares fundamentalmente) tomando como base el conocimiento científico, puede
y valles (choperas y otras leñosas) son granjas de carbo- ser enormemente eficaz. La crisis energética provoca-
no. Un caso paradigmático es la madera, que además da por la guerra de Ucrania ha puesto claramente de
de retener mucho carbono, cuando su uso es estructu- manifiesto este aspecto, hasta el punto de que la mayo-
ral, puede quedar fijado incluso siglos, sin capacidad de ría de las políticas nacionales y comunitarias ponen el
reincorporarse a la atmósfera en el plazo inmediato. La punto de mira en el ahorro en nuestras viviendas. Otro
Azucarera San Isidro. Una historia con futuro / 197
aspecto de enorme importancia es la incorporación de
biomateriales o materiales naturales en la construcción,
especialmente aquellos que conlleven un menor con-
sumo energético durante su procesamiento industrial.
El espacio agrario de la Vega de Granada encuentra
aquí una oportunidad para la generación de bio-recur-
sos como la madera de chopo y las fibras naturales, con
el apoyo del conocimiento de la Universidad de Gra-
nada en el espacio de la Azucarera de San Isidro. Una
vuelta al pasado, pero con el conocimiento y la tecnolo-
gía actual, pues la Vega siempre ha sido prolija en estos
recursos naturales y su uso en construcción.
Los problemas ambientales de la Vega de Granada
Como es bien conocido la Vega de Granada siempre ha ◊ El mosaico agroforestal de la Vega de Granada a finales del siglo
sido un mosaico agrario, en el que numerosos culti- XIX, en el que convivían la remolacha y el chopo.
vos se han ido sucediendo a lo largo de su historia, en Fuente: María del Carmen Barrionuevo Liñán.
muchos casos conviviendo entre ellos (fibras natura-
les, remolacha, chopo, tabaco, espárrago, ajos, maíz,
olivo, almendros, productos hortofrutícolas, etc.) y
dando personalidad a un espacio único en España. Sin
embargo, como se ha comentado anteriormente, la
Vega puede considerarse como un desgraciado mosai-
co de dificultades y complejidades medioambientales.
Otros aspectos como el uso indiscriminado de insec-
ticidas y herbicidas, la vorágine urbanística de los
ayuntamientos, la necesidad de carreteras y espacios
para la industria, la crisis del chopo, la proliferación
de olivares cuyo espacio no es el más idóneo, e incluso
la reciente proliferación de grandes plantas energéti-
cas, ponen en entredicho su sostenibilidad, hasta el
punto de poner en peligro su futura existencia. El
nuevo Campus UGRSostenible debería hacer frente a
estos numerosos problemas tomando como base una
vez más la ciencia y el conocimiento, conciliando tam-
bién con numerosos intereses sociales y económicos,
en muchos casos contrapuestos.
El primero de los problemas es la desgraciada y afama-
da contaminación del aire, que nos sitúa como una de las
áreas más contaminadas de España y Europa. Su geo-
grafía, su insuficiente sistema de transporte público y
por qué no decirlo la falta de conciencia hacia evitar el
uso del coche, son circunstancias difíciles de cambiar
en el corto plazo. Ante este grave problema, acciones
198 / Azucarera San Isidro. Una historia con futuro
que tengan como objetivo el desarrollo de mecanismos
y procesos para la implantación de un transporte local
menos contaminante pueden ser una excelente línea
de investigación para este nuevo espacio de la Azuca-
rera. Además, y en perfecta sinergia con la mitigación
de cambio climático comentada anteriormente, el de-
sarrollo de sistema agrarios agroforestales que inter-
calen árboles entre los cultivos anuales, y por supues-
to, el mantenimiento y ampliación de las históricas
choperas para madera, son otros aspectos ineludibles
como líneas de trabajo en este nuevo Campus. ¿Vamos
incluso a ponérselo más fácil a la contaminación per-
mitiendo la desaparición de los árboles en la Vega de
Granada, auténticos pulmones verdes generadores de
oxígeno y absorbentes incondicionales de partículas
contaminantes? Los árboles absorben los gases conta-
minantes como óxidos de nitrógeno, amoniaco, dióxi-
do de azufre y ozono, fijándolos a su hoja y su corteza.
En el sector agrícola existe también un sentimiento
negativo hacia la existencia de árboles en los bordes
de los cultivos anuales, y mucho más cuando dichos
árboles están en los cultivos. Falta ciencia y conciencia
sobre los sistemas agroforestales, como perfecta sim-
biosis de nutrientes y generadores de lo que se conoce
como servicios ecosistémicos, entre ellos, la absorción de
partículas contaminantes. Los árboles aportan nume-
rosos servicios ecosistémicos a toda la sociedad, inclu-
so a las personas que no contribuyen económicamente
con su plantación y cuidado. Árboles, tanto para pro-
ducción de madera como ornamentales o naturales en
ciudades, caminos, ríos, bordes de fincas, etc., actúan
como elementos protectores ante nuestros numerosos
problemas ambientales, entre ellos la contaminación.
El segundo de los problemas, desgraciadamente poco
conocido, es el de la contaminación del acuífero de la Vega
de Granada por la presencia de nitratos debido a la con-
tinua proliferación de fertilizantes no ecológicos en al-
gunos cultivos agrícolas. En la mayoría de los puntos
◊ Servicios ecosistémicos aportados por las masas forestales. de medición por sondeo se sobrepasa el límite permiti-
https://ecosistemas.ovacen.com/cambio-pensamiento-recursos-naturales/ do de 50 mg/l. La Azucarera de San Isidro, en colabora-
ción con otros agentes locales del conocimiento como
◊ Esquema del papel de los árboles para la depuración natural y el IFAPA (Instituto Andaluz de Investigación y Formación de
ecológica de las aguas de riego que llegan como aguas limpias para
la Producción Agraria, Pesquera Alimentaria y de la Produc-
la recarga de acuíferos.
ción Ecológica) y el Instituto del Agua de la Universidad
Fuente: Beneficios de la Bioeconomía del Chopo en Granada (2020).
de Granada, deben poner esta línea de trabajo como
Azucarera San Isidro. Una historia con futuro / 199
una prioridad en su agenda investigadora más inmedia- por un indiscriminado uso de insecticidas y herbicidas.
ta. Los árboles actúan como filtros verdes de estos nitra- El mosaico agrícola de la Vega, reconocido desde tiem-
tos. En el riego con aguas residuales urbanas, la materia pos inmemoriales, no se merece este continuo maltra-
orgánica queda retenida y depositada en el suelo, donde to. Pese a ello, los árboles del mosaico agrario, especial-
se mineraliza lentamente, pasando a formar parte de mente en su fase intermedia y madura de crecimiento,
la masa de los árboles, evitándose así que acabe en el son refugio de numerosas especies animales. Los estu-
acuífero. El riego histórico de la Vega de Granada con dios recientes del Departamento de Zoología de la Uni-
aguas residuales urbanas brutas o escasamente trata- versidad de Granada constatan la existencia de hasta 71
das, cuando hay árboles, permite recargar los acuíferos, especies de aves, de las que 68 son probablemente re-
aumentar la fertilización del suelo y mejorar la calidad productoras. Se ha localizado también águila calzada,
de los efluentes (superficiales y subterráneos) genera- ratonero común, milano negro y lechuza común, entre
dos. Esto es motivo suficiente para que se potencien, to- otras rapaces. Respecto de los insectos polinizadores, el
mando el conocimiento como base, los sistemas foresta- número es muy bajo, lo que nos alerta de forma dramá-
les y agroforestales en la Vega de Granada, como parte tica del uso excesivo de insecticidas y herbicidas. Poner
activa y beneficiosa del mosaico agrario y urbano de en valor la biodiversidad, incluso en el contexto de una
este gran espacio. Sin embargo, la ausencia de árboles bioeconomía (en el pasado era común la explotación de
y el uso masivo de fertilizantes no ecológicos, producen caracoles), pasa irremediablemente por el uso de una
la contaminación del acuífero, del cual se obtiene agua agricultura más ecológica y respetuosa con el medio
que o directamente pasa al consumo humano o se usa ambiente. La generación de una conciencia ecológica
para producir alimentos, con el consiguiente impacto de todos los agentes de la cadena agraria y en especial
sobre nuestra salud. En este sentido, estudios previos la agroalimentaria es más necesaria que nunca, siendo
del Instituto del Agua de la Universidad de Granada, la Azucarera de San Isidro un espacio ideal para su de-
han demostrado el papel de las choperas como filtros sarrollo futuro. Los árboles en los cultivos de la Vega de
verdes, depurando el agua que va a recargar el acuífe- Granada constituyen unos agro-ecosistemas muy valio-
ro. El uso de esta técnica, podría constituir una forma sos ambientalmente, al convertirse en morada o refu-
ecológica de bajo coste energético para depurar el agua gio de muchas especies animales y vegetales, a modo
de manera natural, generando a la vez bioeconomía lo- de amables oasis arbóreos dentro de grandes extensio-
cal, y protegiendo la reserva de agua de la evaporación nes intensivamente roturadas, tratadas químicamente
al ser subterránea, a diferencia de los pantanos en los y mono-cultivadas. Los árboles además proporcionan
cuales la evaporación es muy relevante. alimento para insectos, aves y demás vida silvestre y
son un espacio como zonas dormitorio. No en vano,
El tercer problema ambiental es la subida local de las las políticas de Biodiversidad de la Unión Europea han
temperaturas. Es evidente que los árboles suavizan la apostado claramente por los sistemas agroforestales de
temperatura. Los árboles tienen una alta tasa de trans- cara a futuro. La Azucarera debe nacer también como
piración y sombreado, es decir nos protegen de la ra- espacio para una investigación y transferencia que abo-
diación solar, lo que aumenta la humedad relativa y gue por el mantenimiento y recuperación de la biodi-
provoca el descenso de la temperatura. En este punto, versidad de la provincia, especialmente de sus espacios
de nuevo los árboles son el mejor aliado, justificando la naturales protegidos, tomando el Parque Nacional de
necesidad de innovar para conseguir la rentabilidad y Sierra Nevada como buque insignia por su singularidad
por tanto la implantación y expansión de los sistemas geográfica, geológica y botánica.
agroforestales y forestales dentro del mosaico agrario
de la Vega de Granada, la provincia y el conjunto de la El reto demográfico y la lucha contra los incendios:
comunidad autónoma. Hacia productos de proximidad
Un cuarto problema ambiental es la alarmante disminu- Según datos del Ministerio de Transición Ecológica y
ción de la biodiversidad en la Vega de Granada, provocada reto Demográfico, en España desde el año 2010 hasta
200 / Azucarera San Isidro. Una historia con futuro
2019 han perdido población el 76,6% de los municipios,
la mayor parte con menos de 1.000 habitantes. Pero la
despoblación ya afecta a casi el 70% de las cabeceras, al
63% de las ciudades pequeñas y a más de la mitad de
las capitales de provincia. La provincia de Granada no
es ajena a esta tendencia, encontrando comarcas de la
zona norte, de la Alpujarra y Montes Orientales, donde
estos datos son incluso peor que la media española.
Todo ello constituye un territorio que ha venido en
denominarse la España Vaciada, cada vez más amplio
en su extensión. El problema de la despoblación ru-
ral es enormemente complejo, ya que en él confluyen
como si de una interferencia destructiva entre ondas
se tratase, diferentes razones. El denominado de forma
◊ Geoparque de Granada en el que se observa el importante papel de genérica Reto Demográfico engloba desafíos tan diversos
las masas forestales como corredor ecológico. como la despoblación, el envejecimiento, los efectos de
Fuente: Francisco B. Navarro. la población flotante, la masculinización del territorio,
la baja densidad, la dispersión territorial, las migracio-
nes, las políticas de retorno, la baja natalidad, la so-
brepoblación estacional, etc. Sea como fuere, un aspec-
to esencial para fijar población es que la gente joven
encuentre empleo en las zonas rurales. Grandes áreas
de la provincia de Granada, aunque con más o menos
dificultad, cuentan con servicios de comunicaciones y
redes relativamente aceptables. El gran problema sigue
siendo el tejido productivo en dichas zonas. Donde no
hay economía, hay abandono. Y el abandono rural con-
duce a que el territorio se haga más salvaje. Aunque en
principio esto pueda verse como una gran oportunidad
para la biodiversidad, es un falso espejismo. Un territo-
rio abandonado es un territorio enormemente vulnera-
ble a los incendios forestales, como ha quedado de ma-
nifiesto en el terrible verano de 2022. Tras el incendio
forestal, no queda ni biodiversidad ni economía, sino
muerte, erosión y desolación. Un final terrible de nues-
tros recuerdos e ilusiones de futuro.
En muchas zonas, especialmente en la zona norte de
la provincia de Granada, hay una correlación directa
entre el mapa de la despoblación y las zonas foresta-
les, las cuales, ajenas a un aprovechamiento del monte,
tarde o temprano serán presa de las llamas, si no se ac-
túa con una gestión forestal adecuada. Sin ir más lejos,
está el reciente y desgraciado incendio los Guájares y
las Albuñuelas, una zona de monte con una alta falta
Azucarera San Isidro. Una historia con futuro / 201
de gestión y aprovechamiento por abandono durante el conocimiento, las nuevas técnicas y la innovación
décadas y ultra-protección ambiental. que pueden desarrollarse en espacios como la Azuca-
rera de San Isidro, pueden actuar de motor económico
Las explotaciones forestales ayudan a combatir la pér- y revulsivo para estas zonas, a través de la generación
dida progresiva de población y el abandono del medio de nuevos biomateriales tecnológicos sostenibles de
rural que sufre la España Vaciada. Actualmente se calcula proximidad para numerosos sectores (construcción,
que la industria forestal genera un volumen de negocio salud, alimentación, energía, textil, transporte, etc.).
anual de aproximadamente 20.000 millones de euros en Los biomateriales son por definición, los protagonistas
España, donde crea unos 210.000 puestos de trabajo. La de la bioeconomía y claves para la mitigación de cambio
mayor parte de esta labor se desarrolla en zonas que han climático, permitiendo además el asentamiento de po-
ido perdiendo población de forma continuada desde me- blación en el mundo rural de la Granada Vaciada. La
diados del siglo XX. El turismo en estas zonas, también bioeconomía no debe ser vista como una imposición
llamado turismo rural y en muchos casos asociado a los para la mitigación del cambio climático, sino como
Parques Naturales, como motor económico de bajo va- una oportunidad para la economía de estos territorios.
lor añadido, se ha demostrado como totalmente insufi-
ciente para combatir por sí solo la despoblación. Es más, Además, apostar cuando sea posible por materiales cer-
en muchos casos, un turismo masivo y descontrolado, canos, llamados también de proximidad, es hoy día más
produce un enorme rechazo de los habitantes locales, necesario que nunca. Con ello podremos fomentar el
de efectos enormemente negativos. Una economía de la desarrollo local y regional, amortiguar la dependencia
que estén orgullosos los habitantes de los pueblos, es el de otros mercados, e intentar asegurar una estabilidad
mejor garante para su futuro y sostenibilidad. de precios y plazos de suministro. De nuevo la guerra
de Ucrania está poniendo de manifiesto la inestabili-
En contra de una visión sin fundamento científico y dad de la economía globalizada. La cercanía de mate-
ampliamente generalizada, el uso de los recursos fo- riales garantiza también una menor huella de carbono
restales conlleva una mayor protección de los montes, si su mediante la reducción de las altas emisiones asociadas
explotación se realiza con las garantías de una certifica- al transporte.
ción por gestión forestal sostenible con marca PEFC o
FSC. Un monte bien gestionado en las talas controladas, Hacia un mundo de cero residuos: la circularidad
entresacas, clareos y limpias, es sinónimo de un monte
más fuerte para resistir las plagas y los incendios. Según En un contexto de superpoblación y de aumento expo-
muchos profesionales y propietarios forestales, la clave nencial del consumo, al objetivo de cero emisiones se
para la mitigación del cambio climático no está en plan- debe sumar el objetivo de cero residuos. El reciclaje, la
tar más árboles, pues la superficie forestal no para de reutilización y el compostaje, son procesos en los que
crecer de forma natural por el abandono agrario, sino la Azucarera de San Isidro como espacio para la sosteni-
en mantener bien gestionado y cuidado lo que tenemos. bilidad, encuentra uno de sus mayores sentidos. Los pro-
Para lograrlo, la administración no cuenta con presu- ductos que consumimos deben estar concebidos desde
puesto suficiente, por lo que la única opción es el apro- su creación para ser reciclados, reusados o compostados.
vechamiento y devolver la rentabilidad al monte. Bajo
el punto de vista de muchos científicos y profesionales En este sentido, el mundo agrario, entendido como el
forestales, “la conservación es gestión, no prohibición”. agrícola y el forestal, que en gran medida está corre-
lacionado con la Granada Vaciada, tiene también una
Pero la gestión forestal sostenible y el aprovechamiento oportunidad de desarrollo, pues los biomateriales son
de los bio-recursos de nuestros montes y del sector agrí- biodegradables, haciendo más fácil su compostaje. La
cola, lejos de ser vistos como una carga para el Estado madera es un ejemplo paradigmático de ello, pues debi-
y sus habitantes, deben ser vistos como una gran opor- do a los agentes bióticos se puede compostar fácilmente,
tunidad para sus municipios y sus habitantes, pues con volviendo así al flujo de la vida. Pero la clave de la eco-
202 / Azucarera San Isidro. Una historia con futuro
◊ Arriba: Densidad de población de los municipios de Andalucía (rosa claro, menos
densidad de población; rojo intenso, más densidad de población)
◊ Abajo: Mapa forestal andaluz. Fuente: INE (Instituto Nacional de Estadística). Se
observa una correlación clara entre las zonas de baja densidad de población y las
zonas forestales.
Azucarera San Isidro. Una historia con futuro / 203
nomía circular no es solo el uso de biomateriales, sino
diseñar sistemas híbridos capaces de ser desmontados,
para ser fácilmente reparados o reutilizados en el futu-
ro. En todo ello, la investigación y la invocación es clave.
Un sector especialmente castigado por la falta de cir-
cularidad en su concepción y por tanto con un enorme
potencial de mejora, es de nuevo el de la construcción.
La edificación, además de ser responsable del 40% de
consumo de energía y el 30% del consumo de agua,
produce el 35% del total de los residuos. Además, ac-
tualmente el 54% de los materiales de demolición aca-
ban en el vertedero.
Hacia la industrialización y la incorporación de las
TICs: la productividad
De todos es conocido la gran industrialización, meca-
nización, automatización y digitalización de muchos
sectores, a los cuales las tecnologías de la información
llegaron con fuerza hace tiempo provocando un gran
desarrollo tecnológico y mayor productividad. Este es
el caso del transporte, de la medicina, del sector tex-
til e incluso de la agricultura extensiva, especialmente
importante en Andalucía. Sin embargo, otros sectores
como el de la construcción, el forestal o el de la agricul-
tura tradicional, de enorme importancia como pilares
que sustentan al ser humano, el alimento y la vivienda,
se enfrentan hoy día a dos grandes retos, que deben en-
contrar en la investigación y la innovación sus aliados
para superarlos a medio y largo plazo.
Por un lado, la falta de operarios en la obra y en el cam-
po, la mayoría hombres y puestos de trabajo poco in-
clusivos. Actualmente, nuestros jóvenes ya no quieren
trabajar ni en la obra ni en el campo, aunque si esta-
rían dispuestos a trabajar en una industria bajo techo
o en una oficina técnica en condiciones de bienestar.
Otro reto es la falta de digitalización. Ambos sectores
◊ Concepto de la economía circular haciendo un uso eficiente de los
siempre han estado lastrados por una gestión empre-
recursos mediante la eco-innovación.
sarial anacrónica, a pesar de haber incluido en los
últimos años el uso de aplicaciones tecnológicas aisla- ◊ Necesidad de una industria que valorice los recursos naturales
das. En particular, la tecnología de modelado numéri- mediante el uso de la innovación en la ingeniería, en el contexto
co junto con las técnicas de elaboración en industria de una bioeconomía circular de bajo consumo de energía y uso
sostenible de los recursos.
controladas por dichos modelos y por mecanismos de
204 / Azucarera San Isidro. Una historia con futuro
inteligencia artificial, aparecen como las herramientas nal de la economía”. La Azucarera de San Isidro es una
imprescindibles para conectar la oficina técnica de di- gran oportunidad como motor de esta futura industria,
seño, la elaboración computarizada en la industria y el en lo que se refiere al uso sostenible de los recursos na-
montaje final. En el caso de la construcción, este proce- turales locales, actuando de agente del conocimiento,
so se conoce genéricamente como construcción indus- investigación, innovación y transferencia, que acompa-
trializada, la cual además facilita la elaboración de so- ñe a dicha industria tanto en su gestación como en su
luciones desmontables y adaptadas a una economía cir- mantenimiento, siendo por tanto un espacio para una
cular. La construcción off-site, como también se ha dado estrecha relación entre lo público y lo privado.
en llamar, cuenta ya entre sus inversores con grandes
corporaciones como Amazon, Google o Goldman Sa- En definitiva, devolver la esencia industrial a este magno
chs. La construcción tradicional on-site está dejando de espacio, testigo del desarrollo de la más importante bur-
ser productiva y un nuevo paradigma ha comenzado a guesía y tejido industrial en torno a un producto biológico
abrirse paso. Ahora, variables como la definición de mó- como la remolacha, no solo como acto de responsabilidad
dulo arquitectónico, la elección del material, el tiempo para mantener su carácter cultural y patrimonial, sino
de fabricación, la cadena de montaje o el sistema de como compromiso con nuestras generaciones futuras.
transporte adquieren una relevancia capital.
La industrialización computarizada de los sectores pro- Bibliografía
ductivos cuenta entre sus grandes ventajas con la reduc-
ción de los plazos de fabricación, la menor desviación Belda Hériz, I. (2018). Economía circular: un nuevo modelo
en cuanto a previsiones financieras y temporales, la ma- de producción y consumo sostenible. Madrid: Tébar Flores.
yor calidad de los productos fabricados en un entorno
controlado, la reducción de residuos sólidos y recursos Cerrillo, A. (2020). Emergencia climática. Escenarios del ca-
energéticos, y la seguridad y salud mejoradas para los lentamiento y sus efectos en España. Barcelona: Libros de
trabajadores, así como una mayor inclusión e igualdad. Vanguardia.
Si además todo ello se realiza con productos locales de Consejo Social de la Universidad de Granada (2019). Be-
proximidad, se responde a lo que el economista belga neficios de la bioeconomía del chopo en Granada. Granada:
Gunter Pauli dio en llamar hace unos años “Economía Monografías de Diálogos con la Sociedad.
Azul”, como concepto y mecanismo para generar valor
local y así hacer frente a las evidentes incertidumbres Del Molino. S. (2020). La España vacía: Viaje por un país que
de la globalización y la despoblación del mundo rural. nunca fue. Madrid: Alfaguara.
Recientemente, en noviembre de 2021, el prestigioso Marañón T., et al. (2012). Estado y tendencia de los servicios
catedrático de economía Juan Torres, escribía en el pe- de los ecosistemas forestales de Andalucía. Evaluación de Ecosis-
riódico local Ideal de Granada lo siguiente: “En Granada temas del Milenio en Andalucía. Sevilla: Junta de Andalucía.
hemos de ser conscientes de que es imposible que una economía
se consolide con una cierta potencia si no tiene industria. Ha- Moreno L., et al. (2002). Depuración de aguas residuales
bría que repensar las estrategias y ver de qué manera en una urbanas mediante infiltración directa sobre el terreno.
provincia como Granada se pueden dinamizar proyectos in- El modelo experimental de Dehesas de Guadix, (Grana-
dustriales. Hay que pensar nuevas estrategias de cooperación da). Ingeniería Civil, 125, 51-60.
entre el sector público y el privado para crear industria. No nos
podemos engañar, los servicios, y sobre todo los de bajo valor Nieto, R. (2021). La sierra ignorada. Cazorla: Rufino Nieto.
añadido, no son un motor para crear suficiente empuje a la eco-
nomía. España, Andalucía y Granada tendrían la oportunidad Oliet M., et al. (2007). Primer inventario de sumideros de
de ofrecer recursos para posicionarse en la división internacio- CO2 en Andalucía. Sevilla: Junta de Andalucía.
Azucarera San Isidro. Una historia con futuro / 205
CAMPUS AGROSOSTENIBLE:
AZUCARERA DE SAN ISIDRO
VALENTÍN MOLINA-MORENO
Mª BELÉN PRADOS-PEÑA
Introducción
El proyecto que se plantea trata de integrar las dife-
rentes estrategias relacionadas con el hito patrimonial
“Azucarera de San Isidro” como Bien de Interés Cul-
tural (BIC), Patrimonio histórico-cultural y edificio de
la industria agroalimentaria referente en la provincia
de Granada. Como patrimonio cultural que es, se debe
asegurar su protección y por consiguiente su conser-
vación, de acuerdo con la Ley 16/1985 del patrimonio
histórico español1. Sin embargo el hecho de que estos
bienes se encuentren actualmente en un estado de con-
servación deficiente es incoherente con esta posición.
Los enfoques metodológicos que se están investigan-
do actualmente se centran en propuestas de conser-
vación preventiva de estas estructuras (Prados-Peña, ◊ Azucarera de San Isidro.
et al. (2019). De acuerdo con estos autores como Pra-
Fuente: https://www.azucareradegranada.com/el-espacio/
dos-Peña, y bajo este enfoque, y con el fin de poner en
valor de este Patrimonio Cultural, se deben conside-
rar diferentes perspectivas y analizar la interacción
que se pueda producir entre ellas. En concreto, en lo
que se refiere a aspectos relacionados con la conser-
vación preventiva y con los asociados a la gestión so-
cioeconómica del bien patrimonial. La conservación
preventiva sostenible significa que el hito patrimo-
nial pasa a ser visto como un recurso que contribuye
al desarrollo socioeconómico de su entorno. En este
sentido, actúa como un agente clave para el creci-
miento económico, generación de riqueza y empleo
(Backman y Nilsson, 2016; Greffe, 2004; Prados-Peña
y Del Barrio-Garcia, 2018); así como el factor clave
en el desarrollo social, mejora de la calidad de vida
(Domínguez-Pérez y Martín-Fernández, 2015). Por
lo tanto debería ser usado y desarrollado bajo estas
perspectivas, combinando una adecuada gestión eco-
nómica adecuada con la gestión sostenible.
Con estas premisas y teniendo en cuenta la particula-
ridad de la Azucarera de San Isidro, tanto como BIC,
como por su ubicación en la Vega de Granada así como
por su uso previo industrial, la conforman como un
importante espacio catalizador y actor clave para el
¹ https://www.boe.es/buscar/act.php?id=BOE-A-1985-12534
Azucarera San Isidro. Una historia con futuro / 207
cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sosteni- y por tanto, las oportunidades que ofrece el mundo
ble (ODS), a través del desarrollo de la Agricultura 4.0. digital ha cambiado la forma en que los individuos
Así pues, los objetivos de este proyecto se concretan consumen, se comunican, se expresan, comparten y se
en dos direcciones fundamentales. Por un lado, ha- relacionan con los demás (Molina-Prados, et al., 2021);
cen referencia a la pertenencia de la Azucarera de San consecuentemente, nos encontramos ante un consu-
Isidro a la Universidad de Granada; por otro lado a su midor más informado e hiperconectado. En segundo
presencia en la sociedad en general y en particular a la lugar, la sociedad actual es cada vez más consciente de
granadina; y por último a la puesta en marcha de las que debido al cambio climático, y el agotamiento de
acciones sobre la misma a partir de una gestión avan- los recursos naturales, entre otros aspectos asociados
zada bajo criterios de sostenibilidad, preservando sus al modelo de producción actual, es necesario modificar
valores, con su plena incorporación a la sociedad de nuestros hábitos actuales (Prados-Peña, et al., 2022). En
la información y la industria del conocimiento, favo- este sentido las empresas agroalimentarias están obli-
reciendo la trasformación digital de diversos sectores gadas, a dar una adecuada respuesta, que satisfagan
claves y siendo clave en el cumplimiento de los ODS. una demanda da cada vez más exigente con el propio
producto y con el respeto al medio ambiente.
Agricultura 4.0
Pero no están solos, a esta necesidad viene a dar solu-
Bajo esta línea estratégica se plantean tres líneas de ción la Agricultura 4.0.
actuación, que se vertebran en torno a:
El término Agricultura 4.0, a veces llamado también
- La agricultura sostenible Smart Agro, deriva de un término más genérico: Indus-
tria 4.0. Esta es un término por el que se conoce a la
- Seguridad alimentaria: Trazabilidad Open 4.0 cuarta revolución industrial que integra los sistemas
físicos, digitales y biológicos, generando una cadena de
- La formación hacia la agricultura sostenible valor inteligente (producción, entrega, soporte, man-
tenimiento, entre otros) con capturas y tratamiento
Antecedentes. La importancia de las tecnologías en tiempo real de toda la información que se genera
de la información y las comunicaciones en la a lo largo de la cadena de valor y del ciclo de vida del
Agricultura 4.0 producto; donde todos los actores implicados interac-
cionan y colaboran entre sí; consiguiendo, por tanto,
El desarrollo de las tecnologías de la información y de satisfacer las necesidades y deseos de un consumidor
las comunicaciones (TIC´s) está teniendo un alto im- más exigente.
pacto en la evolución-revolución en todos los miem-
bros de la cadena de valor del sector agroalimentario, En este sentido, el concepto Smart Agro (o Agricultura
dando lugar a conceptos tales como industria 4.0, 4.0) surge como resultado del desarrollo de las TIC´s,
agricultura 4.0 o también conocida como Smart Agro. contemplándose bajo ese concepto la transformación
Estos avances tecnológicos, sin duda, están condu- digital de la industria agroalimentaria en su conjunto
ciendo a importantes cambios en cuanto a la propia (agrícola, ganadera, pesquera, etc…).
gestión de todos los procesos y procedimientos rela-
cionados con los factores claves que contribuyen al En su definición, el término lleva implícito, por un
desarrollo de una nueva agricultura. lado la automatización y por otro, el intercambio de
los datos a partir de las tecnologías relacionados con
Estos cambios, favorecidos por el desarrollo tecnoló- la producción y comercialización. Por tanto, bajo el
gico, tratan de dar respuesta a los nuevos hábitos y concepto Agricultura 4.0 se consideran todos aquellos
comportamientos de compra de los consumidores. En aspectos relacionados con la cadena de valor, donde se
primer lugar, el desarrollo de Internet y de las RRSS, incluyen conceptos y tecnologías claves como la robó-
208 / Azucarera San Isidro. Una historia con futuro
◊ Objetivos de desarrollo sostenible.
Fuente:https://www.un.org/sustainabledevelopment/es/objetivos-de-desarrollo-sostenible/
◊ Agricultura sostenible.
Fuente: Carbonel, Natalia (2021). Disponible en http://www.nataliacarbonell.com/innovacionagricultura-4-0teledeteccion-y-
drones/ . [Consultada el 01-09-2022]
Azucarera San Isidro. Una historia con futuro / 209
tica, los sensores para el control ambiental (tempera-
tura, humedad, etc.), los drones, la teledetección, la in-
formación digital, la inteligencia artificial, el Big Data,
los sistemas predictivos, los sistemas de inteligencia de
negocio y el marketing digital. Todos ellos en su con-
junto, interconectados, favorecen la creación, entrega
y comunicación de valor más eficiente y personalizada,
lo que contribuirá sin duda a una mayor satisfacción
del consumidor, a más eficiencia y rentabilidad del sec-
tor y a un desarrollo más sostenible.
Bajo el prisma de la Agricultura 4.0, y como se ha co-
mentado anteriormente, con la interconexión de las
tecnologías, el productor podrá colocar en su explo-
tación un conjunto de sensores (u otros dispositivos
de captación y trasmisión) que le permitirán disponer
en tiempo real (si lo desea) de información útil y para
la toma de decisiones acertadas y oportunas, gracias
a aplicaciones de Big Data y de Inteligencia de Nego-
cio. Ante los problemas que tiene en la actualidad el
sector agroalimentario y teniendo en cuenta la impor-
tancia del mismo en la economía española, no solo en
el impacto que tiene sobre el PIB nacional, sino tam-
bién considerando su impacto social, la tecnología es
el gran aliado para la supervivencia de la agricultura.
La información es un factor clave y se constituye en el
eje conductor de los procesos productivos.
En un escenario, donde el cambio climático ha dado
lugar a una serie de episodios extremos, como la se- ◊ Industria 4.0.
quía o las lluvias torrenciales, en la mayoría de las oca-
Fuente: Ametic.
siones difíciles de predecir, la utilización de la robóti-
ca, de dispositivos como drones, sensores tanto aéreos ◊ Agricultura 4.0.
como terrestres, y maquinaria pilotada a través de Fuente:
GPS, el Big Data y la Inteligencia artificial, permiten https://www.agrointeligencia.com/smart-agro-espana-agricultura-4-0/
obtener datos muy valiosos que una vez integrados en
sistemas inteligentes de tratamiento de datos, ayudan
a la toma de decisiones. Esta integración de sistemas
y dispositivos contribuye a paliar algunos de los pro-
blemas derivados de la crisis climática como son la
pérdida de superficie cultivable, la escasez de agua,
las plagas; reduciendo el impacto medioambiental y
contribuyendo a una optimización de recursos. Es de
destacar también, que la recogida y tratamiento masi-
vo de datos, es clave para la gestión de la trazabilidad
y garantizar la seguridad alimentaria.
210 / Azucarera San Isidro. Una historia con futuro
Así pues, el desarrollo tecnológico y la evolución de las Con respecto a los niveles de productividad, el sector
tecnologías de la información y las comunicaciones han agroalimentario español, es el más productivo de la
dado lugar a una auténtica revolución de la agricultura. UE-27, superando en un 29.1% a la media de la UE-27;
Autores como Banu (2015) introducen el concepto de con unos costes laborales un 29% por debajo de la
agricultura de precisión. Este autor, la define como un media europea.
sistema de gestión agrícola basado en la tecnología para
identificar, analizar y gestionar la variabilidad del cam- Desde la perspectiva del empleo, cabe destacar, la con-
po para obtener una rentabilidad óptima (aumentando tribución del sector. Con 2.3 millones de puestos de tra-
la eficiencia y reduciendo los costes), la sostenibilidad y bajo relacionados con el sector, supone el 11.5 % del em-
la protección de los recursos de la tierra. pleo generado por la economía española. Sin embargo,
esta contribución no está exenta de riesgos, derivados
Necesidad de llevar a cabo este proyecto. Impor- del envejecimiento de la fuerza laboral. Así, de acuerdo
tancia del sector en la economía con el citado informe, el 40% del empleo del sector en
España, tiene una edad por encima de los 50 años.
El informe Observatorio sobre el sector agroalimentario es-
pañol en el contexto europeo. Informe 2021, realizado por Por último, a pesar del esfuerzo inversor en I+D reali-
Maudos y Salamanca en el marco de las publicaciones zado en los últimos años, todavía el sector se encuen-
temáticas de Caja Mar, analiza la situación del sector tra en cifras por debajo de las de la Europa de los 27,
agroalimentario en España y la UE en los últimos con un 0.63% de España frente a los 0.75% de la UE.
años. Este informe pone de manifiesto la relevancia
del sector dentro de la economía española, ya que su- En este contexto, la transición hacia una transforma-
pone el 5.3% del total de la economía nacional; fren- ción digital del sector con la incorporación plena de
te al 3.8% que supone el sector en la economía de la las tecnologías de la información y las comunicacio-
UE-27. Estos datos no consideran la comercialización. nes a todas las fases de la cadena de valor y del ciclo de
Incluyendo esta última, la diferencia entre la aporta- vida de los productos agroalimentarios resulta clave
ción a la economía nacional respecto a la de la UE-27 para garantizar un futuro más sostenible, rentable y
se amplía en casi 3 puntos, con un 9,2 % vs un 6,5 atractivo. Esta agricultura 4.0 además de contribuir
% respectivamente. Sin embargo, el mismo informe a un uso más eficiente de los recursos, genera mayor
muestra que el valor añadido bruto (VAB) del sector rentabilidad, puede incentivar el relevo generacional,
agroalimentario en 2021 ha crecido una cifra muy por que contribuya no solo al incremento de rentabilidad,
debajo de lo que ha crecido el total de la economía na- empleabilidad, sino al desarrollo sostenible de las zo-
cional, un 0.5% frente al 5.1%. Si bien, esta caída no nas rurales, minimizando la despoblación y los pro-
ha sido uniforme entre los subsectores considerados. blemas de la España vaciada.
Así, el sector primario cae un 5.6% mientras que la
industria de la transformación y la comercialización La agricultura sostenible /agricultura urbana
han crecido un 4% y un 3.8% respectivamente. Des-
taca la importancia del sector agroalimentario en la La agricultura urbana juega un papel clave en dos
UE-27, situándose en cuarta posición, y aportando a desafíos globales: la urbanización y la seguridad
la economía de los 27, un 12.7%. alimentaria. Puede proporcionar una importante
contribución al desarrollo urbano sostenible y resi-
Por otro lado, cabe destacar la importancia del sector liente y a la creación y mantenimiento de paisajes
en las exportaciones. Las ventas al exterior, en 2021, urbanos multifuncionales. En el campo de inves-
se incrementaron en un 11.6% respecto al año ante- tigación globalmente emergente de la agricultura
rior, alcanzando los 61.646 millones de euros; situan- urbana, es necesario que este concepto se enfoque
do a España, como la cuarta potencia exportadora de bajo un prisma europeo. En este sentido, tiene que
la UE-27. integrar el contexto europeo único en cuanto a su
Azucarera San Isidro. Una historia con futuro / 211
patrón urbano y paisajístico, el importante papel de difusión de diferentes actividades a nivel local, para
la Política Agrícola Común (PAC) y las necesidades proporcionar una forma y que los diferentes actores
de la sociedad europea. se conecten e interactúen entre sí, o para ampliar las
actividades. En este sentido, la Azucarera de San Isi-
Para ello, en primer lugar se tendrá que definir el con- dro será un espacio ideal y punto de encuentro de las
cepto de agricultura urbana con un enfoque europeo instituciones locales, sociedad civil, empresas e inves-
a partir de proyectos de investigación existentes y de tigadores en un espacio creativo, donde se diseñen e
la posible existencia real en el ámbito europeo. Esta implementen soluciones innovadoras.
revisión del estado del arte, permitirá por un lado
centrar la investigación futura y por otro, estimular Los objetivos a desarrollar en este contexto son, en-
las actividades públicas y privadas en los proyectos tre otros: mejorar la seguridad alimentaria y la nu-
y la planificación de la que este concepto se enfoque trición; mejorar los medios de vida de los producto-
bajo un prisma europeo; incluso, llegando a dotar de res de alimentos urbanos y periurbanos y promover
información relevante a la UE contribuyendo a la me- la creación de empleo y el desarrollo económico;
jora de la PAC. Al trabajar en estrecha cooperación proteger y restaurar el ecosistema local, reducir el
con las partes interesadas provinciales, e incluso con impacto climático y aumentar la adaptación climá-
alcance nacional e internacional, en el ámbito del tica aumentando las áreas verdes; salud y bienestar;
desarrollo urbano y la agricultura, se contribuirá al ambiente; economía y desarrollo comunitario; segu-
desarrollo territorial sostenible y resiliente en la vega ridad alimentaria / justicia social; aprendizaje / em-
granadina, Andalucía e incluso en Europa. Los grupos poderamiento y articulaciones urbano-rurales.
de investigación liderados por la UGR en esta línea y
tomando como contexto el entorno de la Azucarera, Iniciativas en relación con la agricultura urbana
podrán alcanzar el liderazgo en la investigación sobre
la que este concepto se enfoque bajo un prisma euro- La creación de estrategias alimentarias urbanas es in-
peo en los países desarrollados. novadora por definición. Las estrategias de alimentos
urbanos se basan en un enfoque holístico que tiene
Las estrategias alimentarias urbanas están desafiando como objetivo escalar y ampliar nuevos métodos, ideas
las teorías de desarrollo convencionales y los modelos y productos que surgen del sector privado (como nue-
de planificación establecidos. Al aprovechar y reco- vas empresas), organizaciones de la sociedad civil, ciu-
nocer su capacidad social y política para actuar, las dadanos e industrias. Hasta ahora, el enfoque principal
ciudades están comenzando a relacionar sus sistemas ha sido tratar los alimentos y todos sus aspectos por
alimentarios con conjuntos más amplios de bienes separado (salud y nutrición, producción y consumo,
públicos. En el proceso, se perfilan nuevos espacios gobernanza, equidad social y económica, suministro y
de solidaridad. Las narrativas alimentarias urbanas distribución, desperdicio).
se basan en ideas de reconexión entre los producto-
res y consumidores de alimentos, entre las ciudades Solo unas pocas ciudades en Europa y el mundo han
y las regiones rurales circundantes, y entre la escala desarrollado estrategias alimentarias que sean inte-
urbana y la global, con comunidades espacialmente grales con capacidad de trabajar en todos los secto-
distantes de personas con inseguridad alimentaria res para coordinar todas las áreas de trabajo posibles
que también se incluyen en algunas estrategias ali- relacionadas con los alimentos. La Azucarera de San
mentarias urbanas. Claramente, se está desarrollando Isidro deberá convertirse en un centro catalizador
una sensibilidad política y cultural nueva y más cola- de métodos, ideas y productos en aras a consolidarse
borativa a nivel de la ciudad, que está adoptando e in- como un centro de referencia nacional e internacio-
tentando transformar las políticas que dan forma a la nal en el desarrollo de estrategias para la innovación
distribución y el acceso a la “buena comida”. El papel en el desarrollo de sistemas alimentarios, que sean
que las ciudades ven por sí mismas, es el de alentar la inclusivos, resilientes, seguros y diversos.
212 / Azucarera San Isidro. Una historia con futuro
Seguridad alimentaria
La estrategia de creación de valor de este campus
agrosostenible consistirá en preparar proyectos a las
distintas convocatorias autonómicas, nacionales y
europeas, involucrando a todos los stakeholders rela-
cionados con el sector (empresas del sector agroali-
mentario, en especial el hortofrutícola; empresas del
sector de la tecnología; asociaciones de productores;
grupos de investigación, consumidores); junto con
la capacidad investigadora de la Universidad de Gra-
nada, bajo un prisma multidisciplinar, fundamental-
mente del ámbito de las tecnologías y de la economía.
Los proyectos se han de plantear tratando de favo-
recer la transformación tecnológica de las empresas
agroalimentarias, con el objetivo de cubrir uno de los
aspectos claves, como es la mejora de la seguridad ali-
mentaria, a partir del control de la trazabilidad.
La trazabilidad se define como “la posibilidad de en-
contrar y seguir el rastro, a través de todas las etapas
de producción, transformación y distribución de un
alimento, un pienso, un animal destinado a la pro-
ducción de alimentos o una sustancia destinados a ser
incorporados en alimentos o piensos o con probabi-
◊ Agricultura urbana. lidad de serlo”.
Fuente: https://www.unep.org/resources/publication/urban-agricultures-
potential-advance-multiple-sustainability-goals La trazabilidad aporta importantes beneficios tan-
to para los consumidores como para las empresas;
especialmente relacionados con la seguridad y cali-
dad alimentaria.
Con respecto a los consumidores, y con respecto a
la seguridad alimentaria, si bien, por si misma, la
trazabilidad no garantiza totalmente dicha seguri-
dad, es una herramienta muy útil que contribuye a
minimizar riesgos en el consumo, pues entre otras
ventajas, permite localizar de una manera rápida y
efectiva la producción en mal estado o con proble-
mas para la salud. Por otro lado, desde la perspectiva
de la calidad, la trazabilidad permite conocer todas
las fases en la fabricación de los productos consu-
midos. La trazabilidad, aporta información clave en
relación con cómo, dónde se ha fabricado; quién lo
ha envasado; quién lo ha transportado y comerciali-
Azucarera San Isidro. Una historia con futuro / 213
zado, Además, y no menos importante, con qué pro- Conclusiones
ductos ha sido tratado; permitiendo por tanto cono-
cer la calidad de los productos consumidos. Consideramos que el complejo arqueológico indus-
trial de la Azucarera de San Isidro puede ser un
Con respecto a las empresas, la trazabilidad, entre los gran referente para el desarrollo de investigación y
principales beneficios, destaca una gestión más efi- transferencia de investigación desde la Universidad
ciente de todas las fases de la cadena de valor, lo que de Granada y para que se beneficien los sectores pro-
derivará en una mayor satisfacción del cliente, más ductivos relacionados con la agricultura de nuestra
lealtad, mayor calidad percibida y en consecuencia ma- provincia, en especial la relacionada con cultivos en
yor capital de marca, asociada a sus productos. Desde la Vega de Granada.
un punto de vista operativo, ante cualquier alerta, se
podrá detectar prácticamente en tiempo real y conocer El complejo de la azucarera constituye una infraes-
toda la información asociada al lote de producción que tructura de creación de valor para los distintos gru-
ha generado dicha incidencia, facilitando el control y pos de investigación que hay en la Universidad pues la
la actuación, minimizando los riesgos para el consumi- misma crea oportunidades de desarrollo de distintas
dor y la posible pérdida de imagen de la empresa. investigaciones y con la posibilidad de que se imple-
menten en el propio espacio de la instalación.
Dada la importancia de la trazabilidad, tanto para las
empresas como para los consumidores es evidente Entendemos que esta infraestructura es de vital im-
que la incorporación de las tecnologías al sector agro- portancia para que nuestra universidad pueda ser un
alimentario es de vital importancia. Además, otro as- referente en plantear proyectos europeos que pongan
pecto a considerar con respecto a la necesidad de la en valor las capacidades de los múltiples grupos de in-
transformación digital del sector, es cumplir la legis- vestigación y que trabajen conjuntamente los grupos
lación existente tanto a nivel nacional como europeo. de investigación de entidades privadas en generar ins-
Cabe destacar el Reglamento No 178/20022. En su artí- trumentos para los nuevos paradigmas económicos
culo 18, el Consejo y el Parlamento Europeo, supone como la economía circular, la economía azul. Además
el punto de partida para que todos los actores de la que las mismas ayuden a cumplir algunos de los obje-
cadena de valor conozcan los métodos asociados a la tivos de desarrollo sostenible en los que nuestra uni-
trazabilidad y los incorporen en sus procesos. versidad tiene un alto compromiso de proactividad
para su cumplimento en nuestra ciudad y provincia.
Siguiendo los criterios del Libro Blanco de Seguridad
Alimentaria (Comisión Europea, 2000), se han adopta- Nuestra universidad tiene las capacidades y compe-
do tres Reglamentos y dos Directivas que fueron de tencias para la creación de valor económico, social y
aplicación a partir del 1 de enero de 2006. En este do- medioambiental de esta instalación y que la misma
cumento, la Comisión ha identificado un importante sea un referente de futuro para nuestra ciudad.
número de medidas necesarias para garantizar la se-
guridad alimentaria; contemplando más de 80 accio-
nes previstas a desarrollar en los próximos años. Una
de las disposiciones más importantes concernientes a
la trazabilidad, es el Reglamento (CE) Nº 852/20043 del
Parlamento europeo y del Consejo de 29 de abril de
2004 relativo a la higiene de los productos alimenti-
cios (D.O.C.E: nº L 226 de 25.6.2004).
² https://www.boe.es/buscar/doc.php?id=DOUE-L-2002-80201
³ https://www.boe.es/buscar/doc.php?id=DOUE-L-2004-81035
214 / Azucarera San Isidro. Una historia con futuro
◊ Trazabilidad.
Fuente: Sosa (2017)
Azucarera San Isidro. Una historia con futuro / 215
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216 / Azucarera San Isidro. Una historia con futuro
EQUIPO CURATORIAL
Y AUTORES
Baztán Lacasa, Carlos
Arquitecto por la Escuela Técnica Superior de Arqui- coordinó y gestionó, entre 2006 y 2010, La Noche en
tectura de Madrid. Trabajó, ininterrumpidamente, en Blanco de Madrid en las que participaron entre esas
las tres administraciones públicas españolas desde cinco ediciones más de 3 millones de personas.
1981 a 2012, en puestos de alta responsabilidad, siem-
Ha sido jurado de concursos de arquitectura naciona-
pre en el ámbito de la gestión cultural pública. Fue
les e internacionales y ha dictado cursos, ponencias y
asesor del hoy llamado Instituto de Patrimonio Cul-
conferencias sobre Arquitectura, Museos y Patrimo-
tural de España. En 2013 y 2014 ha sido Coordinador
nio en 22 países de Europa, América del norte, centro
General de Bienales de Arquitectura. Actualmente es
y del sur y norte de África.
patrono y miembro del comité ejecutivo de la Real
Fundación Toledo y patrono de la Fundación DIMAD. Ha sido comisario y coordinador de exposiciones
culturales que han sido exhibidas en cuatro conti-
Ha gestionado más de cien proyectos y obras de in-
nentes. Ha asesorado en proyectos culturales en Eu-
fraestructuras culturales públicas, entre éstas algunas
ropa e Iberoamérica.
premiadas nacional e internacionalmente, proyecta-
das y dirigidas por arquitectos españoles relevantes
como el Museo Nacional de Arte Romano, el Museo de
Zamora, el Museo de Bellas Artes de La Coruña, el Mu-
seo de Almería y en Madrid el proyecto de los Teatros
del Canal, la Biblioteca y el Archivo Regional, el Tea-
tro Valle Inclán, Medialab Prado o Matadero Madrid.
Desde el Ayuntamiento de Madrid promovió y fue res-
ponsable entre 2004 y 2012 de la gestión de Matadero
Madrid y formó parte del Grupo Motor de Madrid Río.
También promovió y proyectos de gestión ligera como
el Bibliometro y Andén Cero. Promovió primero y
Azucarera San Isidro. Una historia con futuro / 221
Bellido Gant, María Luisa
Catedrática de Historia del Arte de la Universidad de Córdoba y la Exposición Iberoamericana de 1929 (2001);
Granada y Académica Correspondiente Honorífica de Arte, museos y nuevas tecnologías (2002); Aprendiendo de
la Real Academia de Medicina y Cirugía de Andalucía Latinoamérica: el museo como protagonista (2007); Difusión
Oriental. Premio Honorífico a la mejor trayectoria del Patrimonio Cultural y Nuevas Tecnologías (2008); Arte y
profesional (II edición de los Premios EXPONE) de la museos del siglo XXI: entre los nuevos ámbitos y las insercio-
Asociación de Museólogos y Museógrafos de Andalu- nes tecnológicas (2014); Entre Granada y Tetuán. Artesanía,
cía, 2022. Premio de investigación de la Academia de diseño y arte contemporáneo (2014) (ed. con Ana García
Ciencias de Cuba por el trabajo “Artistas de la plásti- López); Lecturas indisciplinadas. Arte, literatura y museos
ca de Pinar del Río, como gestores de desarrollo cul- entre España y América (2015).
tural comunitario”.
Desde 2015 es Directora del Secretariado de Bienes
Ha participado o dirigido 15 proyectos de investiga- Culturales del Vicerrectorado de Extensión Univer-
ción, 13 contratos de investigación y 5 proyectos de sitaria y Patrimonio de la Universidad de Granada y
innovación docente. Ha dirigido 15 tesis doctorales. responsable de la Cátedra de Patrimonio del Centro de
Cultura Contemporánea de La Madraza.
Ha sido Profesora invitada en la Universidad Nacio-
nal de Misiones y de Belgrano (ambas en Argentina), Ha sido coordinadora del Programa de Doctorado de
Universidad Federal de Goias y Federal do Rio Grande Historia y Artes de la Universidad de Granada (2013-
do Sul (Brasil), Universidad Ricardo Palma (Perú), Uni- 2015) y del Máster Universitario de Museología de di-
versidad República Oriental del Uruguay, University cha Universidad (2000-2015).
of California (Estados Unidos), Universidad Autóno-
ma de Yucatán y Universidad Michoacana San Nicolás
de Hidalgo (México) y Universidad Politécnica de San
Juan de Puerto Rico.
Entre sus publicaciones destacan los libros Patrimonio,
Museos y Turismo cultural: claves para la gestión de un nuevo
concepto de ocio (1998) (ed. con Federico Castro Morales);
222 / Azucarera San Isidro. Una historia con futuro
Gallego Molina, Antolino
Doctor en Física por la Universidad de Granada y Ca- mentando una industria local de la madera estructu-
tedrático de Física Aplicada de la ETS de Ingeniería de ral, una construcción más sostenible, el desarrollo de
Edificación y coordinador del Grupo de Investigación zonas despobladas, el uso de materiales de proximi-
y Desarrollo en Ingeniería de Edificación. dad, la economía circular, la mejora del medio rural y
la resistencia ante los devastadores incendios.
Amante de la naturaleza y comprometido con el de-
sarrollo rural de Andalucía y los valores tradicionales, El prof. Gallego es autor de la lección inaugural del
ha publicado más de 100 artículos en revistas inter- curso académico 2022-2023, titulada “De la lira verde
nacionales, ha dirigido una veintena de proyectos de de Góngora a la construcción industrializada con madera”,
investigación, ha coordinado numerosos contratos que expone la necesidad de mirar hacia el mundo ru-
con empresas y ha dirigido 8 tesis doctorales. Ha sido ral despoblado de Granada desde la herramienta del
profesor del Tokyo Institute of Technology durante dos conocimiento científico-técnico pero con la óptica de
cursos académicos e investigador en la Universidad la sociología, la moral y las humanidades.
de California.
Es coordinador del proyecto europeo LIFE Madera para
el Futuro, cuyo objetivo es recuperar las alamedas de la
Vega de Granada y otras comarcas de Granada, para la
mejora de la biodiversidad y el secuestro de carbono
mediante bioproductos estructurales innovadores de
madera de chopo. El grupo de investigación será el
primero que comience a trabajar en la Azucarera de
San Isidro, bajo la denominación de Unidad de Investi-
gación de la Madera Estructural de Andalucía (UIMA), con
el objetivo de poner en valor los montes y choperas de
Andalucía, mediante la generación y transferencia de
conocimiento sobre productos de madera técnica, fo-
Azucarera San Isidro. Una historia con futuro / 223
Giménez Yanguas, Miguel
Ingeniero industrial. Profesor Titular en la Facultad de la electricidad de Granada (2019); Bomberos de Gra-
de Ciencias, en la Escuela Universitaria de Arqui- nada. Dos siglos de lucha contra el fuego (Parque de las
tectura Técnica y en la E.T.S. de Arquitectura de la Ciencias, 2022)
Universidad de Granada. Entre sus distinciones des-
El Parque de las Ciencias, desde su inauguración, tie-
tacan la Medalla de Oro al mérito por la ciudad de
ne una sala denominada “Piezas de Museo” formada
Granada (1996), Premio Andalucía Andrés de Vandel-
con un depósito de una pequeña parte de la colección
vira (2003) y Premio Nacional de ingeniería indus-
de Miguel Giménez Yanguas.
trial (2008).
Académico de la Real Academia de Bellas Artes Nues-
tra Señora de las Angustias de Granada.
Investigador dedicado al Patrimonio industrial y
coautor de numerosos libros entre los que destacan
Proyecto de teleférico en Sierra Nevada (1996); Motril y el
azúcar: del paisaje industrial al patrimonio tecnológico
(1996); El pasado del futuro: vestigios de la industrialización
en la provincia de Granada (2001); Patrimonio Industrial
en Granada (2003); Miradas desde el ferrocarril del azúcar
(2014); Hitos del Patrimonio industrial en la provincia de
Granada (2015); Reflexiones sobre el patrimonio científico e
industrial granadino (2018).
Junto a Javier Piñar ha sido comisario de importantes
exposiciones como Motril y el azúcar: paisaje historia y
patrimonio (2013); Monumento / Modernidad 1868-1936:
en el 150 aniversario de la Alhambra como bien cul-
tural (2019); El siglo de la luz. Paisajes y patrimonio
224 / Azucarera San Isidro. Una historia con futuro
González Alcantud, José Antonio
Catedrático de Antropología Social de la Universidad Entre las obras coordinadas podemos subrayar: El
de Granada y Académico Correspondiente de la Real orientalismo desde el sur (2006); La Conferencia de Algeciras
Academia de Ciencias Morales y Políticas de España. en 1906. Un banquete colonial (2007); La Alhambra, lugar de
Premio Internacional Giuseppe Cocchiara (Italia) a los la memoria y el diálogo (2008); La ciudad magrebí en tiempos
estudios antropológicos 2019. Recientemente ha sido coloniales (2008); Granada la andaluza (2008), La invención
homenajeado con el volumen Antropología y Orientalis- del estilo hispanomagrebí (2010), Andalusíes. Antropología
mo (2021). e historia de una élite magrebí (2015), La Alhambra. Mito
y Vida, 1930-1990 (2015), Paradigma Alhambra (2017),
Ha dedicado una parte importante de su obra a anali-
Culturas de frontera. Andalucía y Marruecos ante el debate
zar el mundo andaluz, marroquí y el orientalismo en
de la modernidad (2019), Europa y la contracultura (2020),
diferentes facetas, incluida la contracultural. Entre
Sur. De la teoría de la dependencia a la eclosión contracultural
sus obras más conocidas podemos señalar: Lo moro. Las
andaluza (2022), Nuevos iberismos (2022).
lógicas de la derrota y la formación del estereotipo islámico
(2002, traducida al francés en 2008); La fábrica de los
estereotipos. Francia, nosotros y la europeidad (2006); Sísi-
fo y la ciencia social. Variaciones de la antropología crítica
(2008), Racismo elegante. De la teoría de las razas culturales
a la invisibilidad del racismo cotidiano (2011, traducido al
portugués en 2023); El mito de al Ándalus (2014, tradu-
cido al alemán en 2016), Historia colonial de Marruecos,
1894-1961 (2019), Frontières imaginaires. Style artisti-
que et photographie sous contexte colonial. Maroc /Espagne
(2020), Qué es el orientalismo. El Oriente imaginado en la
cultura global (2021) y Liter-antropología. El hecho litera-
rio entre cultura y contracultura (2021), Las catástrofes y
los elementos. Historia cultural (2022) y Verdad, posverdad,
suprarrealidad (2022).
Azucarera San Isidro. Una historia con futuro / 225
Hernández Soriano, Ricardo
Arquitecto por la Escuela Técnica Superior de Arqui- Director de la Cátedra de Arquitectura y Urbanismo
tectura de Sevilla. Premio Real Maestranza de Caba- del Centro de Cultura Contemporánea de la Universi-
llería de Sevilla y Ayuntamiento de Sevilla al mejor dad de Granada desde 2021.
expediente académico de la Promoción 1990.
Miembro de la Comisión Provincial de Patrimonio
Doctor Arquitecto por la Universidad de Granada des- Histórico de la Consejería de Cultura entre 2003 y
de 2012 con la tesis “El Estilo Internacional en Grana- 2007, entre 2011 y 2019 y desde 2021 como represen-
da”, dirigida por Manuel de las Casas con calificación tante de la Universidad de Granada y en calidad de
Sobresaliente cum laude. miembro de reconocido prestigio en materia de pro-
tección del patrimonio.
Director del Departamento de Fomento de la Arqui-
tectura del Colegio de Arquitectos de Granada entre Es responsable del Registro de Arquitectura Doco-
1994 y 2007. Formó parte de la Junta de Gobierno en- momo Ibérico para la provincia de Granada en la se-
tre 2003 y 2007. lección, investigación, documentación y difusión de
edificios patrimoniales para la industria, la vivienda
Profesor del Área de Composición Arquitectónica de
y los equipamientos pertenecientes al Movimiento
la Escuela de Arquitectura de Granada desde 2006.
Moderno.
Profesor invitado en la Escuela Nacional Superior de
Arquitectura de París La Villette. Mención especial del Premio José Guerrero del Cole-
gio de Arquitectos de Granada 2019 y Mención Premio
IX Premio de Calidad Docente (Rama Ingeniería y Ar-
José Moreno Villa de los Premios Málaga de Arquitec-
quitectura) de la Universidad de Granada para profeso-
tura 2022.
rado con una trayectoria docente de entre 10 y 25 años.
Ha participado con presentación de ponencias en nu-
Subdirector de Infraestructuras y Actividades Cultu-
merosos congresos internacionales de investigación
rales de la Escuela Técnica Superior de Arquitectura
sobre la ciudad y el patrimonio.
de Granada entre 2016 y 2019.
Director del Secretariado de Patrimonio Inmueble del
Vicerrectorado de Extensión Universitaria y Patrimo-
nio de la Universidad de Granada desde 2019.
226 / Azucarera San Isidro. Una historia con futuro
Isac Martínez de Carvajal, Ángel
Catedrático de Historia del Arte, de la Universidad Entre sus últimas monografías, cabe destacar Eclecti-
de Granada. Sus tareas docentes y líneas de investi- cismo y pensamiento arquitectónico. Discursos, revistas, con-
gación principales han sido la Historia de la Arqui- gresos (Universidad de Granada, 2007; nueva edición
tectura (siglos XIX a XXI), la Historia del Urbanismo del publicado en 1987); Crecimiento urbano y arquitectu-
y la Tutela del Patrimonio, con especial atención al ra contemporánea, 1951-2009 (Universidad de Granada,
papel del planeamiento urbanístico en la protección 2010), y en colaboración con Ricardo Anguita, La Gran
de conjuntos históricos. Vía de Granada. Proyecto urbano y arquitectura. 1890-1933
(Comares Editorial, Universidad de Granada, 2020); y
Premio Nacional de Urbanismo 1987, apartado de pla-
los artículos de revistas: Ilusiones urbanas y arquitec-
neamiento urbanístico, otorgado al equipo redactor
tónicas. Algunas consideraciones, Quintana, núm. 18
del Plan Especial de Protección y Reforma Interior de
(2019), Tema: Ciudades en papel. Arquitectos e artis-
la Alhambra y Alijares de Granada, por la edición del
tas, espectadores e transeúntes, pp. 61-76; “Granada:
libro del Avance, del que formó parte.
centro histórico y ciudad contemporánea. Tensiones y
Miembro del equipo del Atlas Histórico de Ciudades Eu- conflictos”, en Revista electrónica del Patrimonio Histórico,
ropeas (Universidad Politécnica de Barcelona, 1994). erph nº 29, diciembre 2021, pp. 3-30.
Miembro de la Comisión de expertos del Laboratorio
del Paisaje Cultural del Instituto Andaluz del Patrimo-
nio Histórico, desde su creación en 2007.
Miembro de la Asociación de historiadores de la Arqui-
tectura y el Urbanismo, desde su fundación en 2016. En
la actualidad es IP del Proyecto de Investigación (Junta
de Andalucía), financiado para la recuperación y trans-
formación de la Azucarera de San Isidro (Granada), BIC
al borde de la destrucción total, adquirido por la UGR
y destinado a servir de lugar para la investigación más
avanzada en distintos campos del conocimiento.
Azucarera San Isidro. Una historia con futuro / 227
Martín Rodríguez, Manuel
Catedrático de Economía Política jubilado de la Univer- el comercio internacional, Discurso en la apertura de curso
sidad de Granada, donde ha sido director de la Escuela de la Universidad de Granada, curso académico 1994-
Universitaria de Arquitectura Técnica (1976-1978), di- 95; Análisis Económico y Revolución Liberal. Economistas aca-
rector del Departamento de Economía Aplicada (1976- démicos en las Cortes liberales, 1834-1874 (Madrid, 2009);
1989 y 1995- 1999), vicedecano de la Facultad de Dere- Historia del pensamiento económico en Andalucía (Granada,
cho (1983-1985) y director del Instituto de Desarrollo 2012); El georgismo en España. Liberalismo social en el primer
Regional (1985-1988). Académico Correspondiente de tercio del siglo XX (Madrid, 2014).
Real Academia de Ciencias Morales y Políticas. Acadé-
Una de sus líneas de investigación ha sido la industria
mico de la de Ciencias Sociales y del Medio Ambiente
azucarera en España, sobre la que ha publicado varios
de Andalucía. Fundador y miembro del Consejo Direc-
libros, entre ellos: Azúcar y Descolonización. El Ingenio de
tivo y del Consejo Asesor de la Revista de Estudios Regio-
San Juan, 1882-1904 (Granada, 1982) y Azúcar e interven-
nales y director (1987-1989). Presidente de la Fundación
ción económica. La fábrica azucarera San Isidro, 1904-1984
Escuela de Negocios de Andalucía (ESNA) (1989-1992). Presi-
(Granada, 2009).
dente de la Sociedad de Estudios Económicos de Anda-
lucía (ESECA) (1988-1992). Premio Andalucía de Economía
y Hacienda Autonómica, Junta de Andalucía, 1991. Premio
de Investigación Plácido Fernández Viagas, Junta de Anda-
lucía, 1996.
Sus investigaciones y publicaciones las ha realizado en
las áreas de economía aplicada, historia económica e
historia del pensamiento económico. Entre sus libros
destaca: Pensamiento económico español sobre la población.
De Soto a Matanegui (Madrid, 1984); Cambio económico y
reforma interior urbana. La Gran Vía de Granada, 1890-1925
(Granada, 1986); Cinco grandes economistas andaluces ante
228 / Azucarera San Isidro. Una historia con futuro
Medina Flórez, Víctor
Catedrático del Departamento de Pintura, de la Facul- Durante estos años ha ocupado varios cargos de ges-
tad de Bellas Artes desde 2008. Desde su incorpora- tión como secretario del Departamento de Pintura
ción a la UGR en 1997 su docencia e investigación se (1990 a 2003), coordinador del experto en Recupe-
han relacionado con la restauración de pintura mural ración Urbana (1996 a 1997) y del Título Propio de
y la conservación preventiva. Conservación y Restauración de Bienes Culturales
(2001 a 2004), director del Máster de Museología
Su actividad investigadora se ha centrado más en la
(1999 a 2015), decano de la Facultad de Bellas Artes de
primera de estas dos líneas, como Investigador princi-
la UGR (2008 a 2015) y Vicerrector de Extensión Uni-
pal de diversos contratos de investigación y de nueve
versitaria y Patrimonio (2015 hasta la fecha), cargo
proyectos competitivos de I+D, financiados por el MEC
este último que le ha permitido aplicar su experien-
y la Junta de Andalucía, dedicados principalmente a
cia en la conservación del patrimonio, dinamizando y
la recuperación del color en la arquitectura y al estu-
profesionalizando la gestión y difusión del Patrimo-
dio de los revestimientos cromáticos, sobre todo en la
nio de la Universidad de Granada e impulsando el pro-
Arquitectura Islámica. Como resultado de este trabajo
yecto Horizonte V Centenario, cuyo principal objeto
ha dirigido varias tesis doctorales y realizado medio
es planificar una política patrimonial mantenida en el
centenar de publicaciones en medios especializados.
tiempo en el marco de preparación de la celebración
En esta misma línea ha participado en diversos pro- de esta efeméride, en 2031.
yectos de restauración, entre ellos frescos de Lucas
Jordán, Carreño y Rizzi, así como ha dirigido otros en-
tre los que destacan la restauración de pinturas mu-
rales en Qsayr ’Amra (Jordania), la Casa de Zafra, o el
Corral del Carbón; la codirección en el asesoramiento
facultativo durante la intervención del Cuarto Real de
Santo Domingo; los estudios previos de la Madraza y
los Reales Alcázares de Sevilla, y la restauración de
pinturas arqueológicas de época romana de Cástulo.
Azucarera San Isidro. Una historia con futuro / 229
Molina-Moreno, Valentín
Catedrático del Departamento de Organización de trabajo inclusivos y sostenibles. Ha sido y es partícipe
Empresas-1 de la Universidad de Granada. Sus líneas activo como profesor investigador del proyecto euro-
de investigación están basadas en Economía Circular peo RRRmaker relacionado con la economía circular
e Inclusión de personas con discapacidad. Sus publica- y el sector de la artesanía de la convocatoria Marie
ciones están en relación con estas dos líneas. Curie H2020 y también ha sido miembro del proyecto
AGROS de agricultura sostenible.
Colabora con distintos grupos de investigación na-
cionales e internacionales en temas relacionados Así mismo participa como profesor de la UGR en la
con economía circular destacando el grupo de in- iniciativa ARKUS en temas relacionados con la sosteni-
vestigación TEP-222 en el desarrollo de soluciones bilidad y la lucha contra el cambio climático.
aplicadas a la sostenibilidad y a la transición al pa-
radigma de la economía circular de los procesos
artesanales e industriales de los distintos sectores
productivos. Es profesor de distintos Masters de Eco-
nomía Circular y Medio Ambiente de universidades es-
pañolas e internacionales, destacando el de construcción
sostenible de la Universidad de Granada y el de economía
e ingeniería circular y participa en cátedras internacio-
nales de economía circular y responsabilidad social
corporativa como investigador colaborador.
En lo relacionado con los temas de inclusión de
personas con discapacidad colabora con entida-
des como la Fundación CIEES, Asprogrades, Ecoparque,
etc. en la generación de oportunidades de inser-
ción laboral basadas en el paradigma de la econo-
mía circular para que se creen nuevos puestos de
230 / Azucarera San Isidro. Una historia con futuro
Moreno Álvarez, Carmen
Doctora Arquitecta por la Escuela Técnica Superior de Ha realizado también diseños de exposiciones y mu-
Arquitectura de Granada donde es profesora de Pro- seografía para el Museo Picasso de Málaga, el Parque
yectos Arquitectónicos desde 2007. Profesora invita- de las Ciencias de Granada, la Fundación Cultural del
da en otras escuelas como Oporto, Munich o la UIC Legado Andalusí, CajaGranada Fundación y el Patro-
Cataluña. Profesora invitada en el Máster MArch de nato de la Alhambra y el Generalife.
Arquitectura y Diseño de la Universidad Europea de
Comisaria de la XIII Bienal Española de Arquitectura
Valencia desde 2016.
y Urbanismo 2016.
Sus obras y proyectos de arquitectura han partici-
Desarrolla sus proyectos junto con una labor docente
pado en exposiciones internacionales como la “XIV
e investigadora en la Universidad de Granada, donde
Bienal Española de Arquitectura y Urbanismo” 2018,
ha formado parte de la Unidad de Excelencia Ciencia
en 3 ediciones de la “Bienal de Arquitectura Venecia”
en la Alhambra. Sus trabajos de investigación y artí-
2021, 2016 y 2008, “Muestra Internacional del Patri-
culos han recibido diversos premios en la Muestra de
monio Arquitectónico en Beijing Design Week” 2014
Investigación de la XIV BEAU 2018. Forma parte del
(China); “JAE: Jóvenes arquitectos españoles” del Mi-
Laboratorio de Arquitectura y Territorios en Transfor-
nisterio de la Vivienda 2007-2013 (Europa y EE.UU.);
mación (LAB-ATT) y del grupo de investigación “Pro-
“II Bienal de Canarias: Arquitectura, Arte y Paisaje”
yecta. Experiencias en arquitectura y paisaje” (HUM-
2009, entre otras. Ha recibido reconocimientos como
1054) de la Universidad de Granada.
el Premio Arquitectura Residencial (exaequo con Ál-
varo Siza) del COA Granada 2005, Finalista Premios
Arquitectura Española 2005, Finalista Premios FAD
2007 y seleccionada en FAD 2019 y 2020, Mención
Honor Premios LAMP 2015, Finalista XIV BEAU 2018,
Premio del COA Granada 2019, Premio Emporia de
Oro 2016 y seleccionada en 2017 y 2021.
Azucarera San Isidro. Una historia con futuro / 231
Ortega López, Teresa María
Catedrática de Historia Contemporánea en la Univer- de España en el siglo XX, Marcial Pons, 2021 (junto con
sidad de Granada. Sus líneas de investigación las ha Ana Cabana); Mujeres, género y nación en la dictadura de
centrado en el estudio de las relaciones laborales y la Primo de Rivera, Sílex, 2022; Historia de las mujeres y del
conflictividad social durante la dictadura Franquista feminismo desde 1945. Nuevos debates, nuevos espacio, nue-
y la Transición Política a la democracia, así como en el vas identidades, Síntesis, 2023 (junto a Mónica Moreno).
análisis de los orígenes políticos, sociales y culturales
Ha sido profesora visitante en las universidades de
del régimen del general Franco. Concretamente se ha
Paris VIII, en la London School of Economis and Po-
ocupado de los discursos del antifeminismo genera-
litical Science, en la Universidad de Roma III y en la
dos por la iglesia y la derecha antiliberal española en
Universidad Nacional de Cuyo (Mendoza, Argentina).
el primer tercio del siglo XX.
Actualmente es la directora del Grupo de Investiga-
Más recientemente ha abordado el estudio del mundo ción Consolidado: MEDEA (Memoria de Andalucía).
rural desde una perspectiva de género.
Todos estos temas los ha dejado planteados en nu-
merosos libros y artículos de revistas especializadas.
Entre sus publicaciones destacan los libros Jornaleras,
campesinas y agricultoras. La historia agraria desde una
perspectiva de género, PUZ, 2015; La España rural. Siglos
XIX y XX. (Aspectos políticos, sociales y culturales), Coma-
res, 2011 (editado con Francisco Cobo); Feminismos y
Antifeminimos. Culturas políticas e identidades de género en
la España del siglo XX, PUV, 2011 (editado junto con Ana
Aguado); Mujeres, dones, mulleres, emakumeak. Estudios so-
bre la historia de las mujeres y del género, Cátedra, 2019
(editado junto con Ana Aguado y Elena Hernández
Sandoica); «Haberlas, haylas». Campesinas en la historia
232 / Azucarera San Isidro. Una historia con futuro
Piñar Samos, Javier
Licenciado en Geografía e Historia, Sección de Histo- El siglo de la luz: Paisajes y patrimonio de la electricidad en
ria Contemporánea (Universidad de Granada, 1980). Granada (2019); Tesoros de la Academia: El legado documen-
Doctor en Filosofía y Letras, Sección de Historia (Uni- tal y artístico de la Real Academia de Bellas Artes de Granada.
versidad de Granada, 1987). Profesor Agregado de 1777-1936 (2021).
Bachillerato (1981-1999) y Catedrático de Enseñan-
za Secundaria, especialidad de Geografía e Historia
(1999-2020).
Profesor Asociado del Departamento de Teoría e His-
toria Económica de la Universidad de Granada (2005-
2018). Académico numerario de la Real Academia de
Bellas Artes de Granada (2018).
Además de varias publicaciones en torno a la produc-
ción azucarera y su patrimonio tecnológico, ha comisa-
riado diversas exposiciones históricas sobre la Granada
contemporánea: José García Ayola, fotógrafo de Granada
(1997); Granada: Memoria de un cambio de siglo (2000);
Imágenes en el tiempo. Un siglo de fotografía en la Alhambra
1840-1940 (2003); En la Alhambra. Turismo y fotografía en
torno a un monumento (2006); Luz sobre papel. Granada y
la Alhambra en las fotografías de J. Laurent (2008); Luces de
Sulayr. Cinco siglos en la imagen de Sierra Nevada (2009); Mo-
tril y el azúcar: paisaje historia y patrimonio (2013); Oriente
al sur: el calotipo y las primeras imágenes fotográficas de la
Alhambra (2018); Monumento / Modernidad 1868-1936: en
el 150 aniversario de la Alhambra como bien cultural (2019);
Azucarera San Isidro. Una historia con futuro / 233
Prados-Peña, María Belén
Licenciada en Ciencias Físicas y doctora en Ciencias Tiene artículos publicados en revistas indexadas en
Económicas y Empresariales por la Universidad WOS o SCOPUS; 6 capítulos de libro, en editoriales
de Granada. Máster en Marketing y Comporta- de prestigio internacional. Ha asistido y presentado
miento del Consumidor por la UGR y Máster en comunicaciones en congresos internacionales. Ha im-
Alta Dirección de Empresas Agroalimentarias por partido diversas conferencias y charlas relacionadas
el II San Telmo. Es profesora del Departamento con la difusión del patrimonio. Así mismo ha sido po-
de Comercialización e Investigación de Mercados, nente invitada en Unimore Università degli studi di
desde febrero de 2020. Desde 2004, profesora aso- Modena e Reggio Emilia.
ciada del mismo departamento.
Ha participado en proyectos de investigación de ám-
Docente en Máster Universitario en Tecnologías bito europeo, nacional y autonómico, todos ellos, en
para la Investigación de Mercados y Marketing; convocatorias competitivas.
Máster Universitario en Ciencias y Tecnologías
Respecto a su trayectoria profesional ha desempeña-
Químicas y en el Máster Universitario en Gestión
do puestos de alta responsabilidad, desde 1986 en em-
y Tecnologías de Procesos de Negocio, todos ellos
presas de ámbito nacional e internacional, destacan-
de la UGR. Tutora de TFM´s en el Máster Univer-
do Técnicas Reunidas, REE, Puleva, Coviran, Covap,
sitario en Técnicas Cuantitativas en Gestión Em-
Trevenque SI entre otras. Ha colaborado con institu-
presarial. Docente en másteres propios de la UGR
ciones públicas, destacando Patronato de la Alhambra
y en el Máster Propio Universitario en Gestión del
y Generalife y Consejería de Innovación de la JA.
Turismo Cultural y Desarrollo Local de la UMA.
Entre sus líneas de investigación destacan: brand
equity y extensiones de marca aplicadas a marcas
del patrimonio cultural y a destinos patrimoniales.;
comunicación integrada de marketing y en nuevas
tecnologías; y derivado de proyectos europeos, está
avanzando en responsabilidad social corporativa, eco-
nomía circular y desarrollo sostenible.
234 / Azucarera San Isidro. Una historia con futuro
Santos, Juan Domingo
Arquitecto, catedrático de Proyectos Arquitectónicos Su libro La tradición innovada. Escritos sobre regresión y
en la ETS de Arquitectura de la Universidad de Grana- modernidad (Arquia 2014) ha ganado el premio FAD de
da. Con sus trabajos desarrolla una línea de investiga- Pensamiento y Crítica. Recientemente ha publicado el
ción en torno al patrimonio y al paisaje a través del libro Los jardines de la Alhambra (Comares 2022).
Laboratorio de Arquitectura y Territorios en Trans-
Ha sido Co-Director de la XIII Bienal Española de Ar-
formación (LAB-ATT) que dirige desde el año 2010 y
quitectura y Urbanismo 2016.
el grupo de investigación “Proyecta. Experiencias en
arquitectura y paisaje” (HUM-1054). Es miembro de la Su laboratorio de arquitectura (LAB_ATT) y grupo de
Unidad de Excelencia “Ciencia en la Alhambra”. investigación se encuentran situados en la torre de la
Azucarera de San Isidro en Granada, un espacio que
Sus proyectos y obras han sido seleccionados en expo-
revitaliza a través de actividades culturales. El corto-
siciones internacionales como Bienal de Arquitectura
metraje “Un encuentro” dirigido por Juan S. Bollaín,
Española (1993, 2010 y 2018) y Biennale di Archite-
relata la historia de la fábrica y las experiencias lle-
ttura di Venezia (2000 y 2016), Museo Nacional de
vadas a cabo desde 1986. En la actualidad coordina el
Oslo, Aga Khan Museum, Vitra Museum o Fundación
proyecto de recuperación de este conjunto industrial.
Serralves, entre otros. Ha recibido el premio en la VIII
Bienal Iberoamericana de Arquitectura y Urbanismo
por el Museo del agua en Lanjarón (2011). Su obra Casa
en huerto de cerezos ha sido expuesta en la exposición
“On-Site” organizada por el MoMA de Nueva York
(2006) y forma parte de los fondos permanentes del
museo. Ha llevado a cabo proyectos de intervención
en el conjunto monumental de la Alhambra. En el año
2011 ganó el concurso internacional de ideas Atrio de
la Alhambra junto al arquitecto Álvaro Siza para ade-
cuar los accesos al monumento.
Azucarera San Isidro. Una historia con futuro / 235
Sobrino Simal, Julián
Doctor en Historia del Arte y Profesor Titular de la para proceder a una revisión conceptual y metodo-
Escuela de Arquitectura de la Universidad de Sevilla. lógica del patrimonio cultural en el que se inserta
Imparte clases en el Master de Arquitectura y Patri- la cultura del trabajo. Para ello considera necesario
monio de las universidades de Sevilla y Huelva y cur- establecer un canal de transversalidad adecuado en-
sos en universidades americanas como la Universidad tre el carácter histórico del patrimonio industrial, las
Central y Universidad de Concepción en Chile, la Fa- metodologías derivadas de las TIC´s y la planificación
cultad de Arquitectura y Diseño y Urbanismo de Uru- estratégica de los recursos patrimoniales, para con-
guay, las universidades brasileñas UNESP y UFPEL y la tribuir a generar un nuevo paradigma del patrimonio
FUAC en Colombia. Ha dirigido proyectos de investi- marcado por la responsabilidad ética, por el valor del
gación del Plan Nacional de I+D+I y formado parte de patrimonio para el presente, por la transferencia de
proyecto internacionales como B-TEAM del Programa sabiduría de los recursos patrimoniales al proyecto
INTERREG. Ha desarrollado proyectos museográficos contemporáneo, por la actitud crítica y reflexiva ante
como “El Ecomuseo de la Sierra Norte de Sevilla” o los impactos territoriales, sociales y ambientales pro-
“La Fábrica del agua en la Estación de Filtraje de la ducidos por la industrialización.
Algaba”. Colabora con organizaciones para la defensa
del Patrimonio industrial, siendo vocal de TICCIH-Es-
paña y presidente de la asociación de patrimonio in-
dustrial de Andalucía “Fabricando el Sur”.
Su especialización en el campo del patrimonio indus-
trial le ha permitido conciliar la teoría con la prácti-
ca, la metodología propia de un historiador del arte,
con las necesarias ayudas de otros campos de cono-
cimiento como la historia económica, la geografía,
la antropología o la sociología. Así ha podido desa-
rrollar enfoques de investigación planteados con la
radicalidad de los cambios de nuestro nuevo siglo,
236 / Azucarera San Isidro. Una historia con futuro
Titos Martínez, Manuel
Doctor en Filosofía y Letras por la Universidad de libros y artículos en periódicos y revistas de investiga-
Granada y profesor de la misma desde 1977 hasta su ción y divulgación. Entre sus distinciones se encuen-
jubilación en 2019 como Catedrático de Historia Con- tra el Premio Lid de Historia Empresarial, la Medalla
temporánea. En la actualidad dirige varios cursos de de Honor de la Academia de Bellas Artes de Grana-
formación abierta y online para la UGR y para la UNIA. da, la Medalla de Oro de la Provincia de Granada, el
nombramiento como Miembro de Honor del Centro
Entre sus líneas de investigación destaca, la historia
de Estudios Históricos de Granada y su Reino, la Me-
económica y empresarial, que ha constituido el eje de
dalla conmemorativa del Centenario de los Parques
desarrollo de su trabajo académico y profesional y en
Nacionales en España y la Medalla de oro al mérito de
la que hay que citar sus trabajos sobre Cajas de Ahorros,
la ciudad de Granada, entregada en 2022.
Cámara de Comercio, la banca Rodríguez-Acosta, el sis-
tema financiero en Andalucía, los bancos y los banque- Desde 2018 es Presidente del Consejo de Participación
ros andaluces, la historia económica de Granada y los del Parque Nacional y Natural de Sierra Nevada.
orígenes del atraso económico de Andalucía.
Algunos trabajos específicos sobre Granada han con-
tribuido a ampliar el conocimiento que se tenía sobre
personajes tan importantes como Manuel de Falla o
Federico García Lorca.
Simultáneamente, ha cultivado otra línea de investi-
gación que surge de su vocación serrana como es la
historia del montañismo y de Sierra Nevada, por uno
de cuyos trabajos de dirección recibió en 1995 el Pre-
mio Andalucía de Medio Ambiente.
Es autor de más de 60 libros como autor, coautor o
coordinador y de varios centenares de capítulos de
Azucarera San Isidro. Una historia con futuro / 237
CRÉDITOS
240 / Azucarera San Isidro. Una historia con futuro
Créditos DISEÑO GRÁFICO
Institucionales Patricia Garzón Martínez
Lourdes García Soto
RECTORA DE LA UNIVERSIDAD Ana Araque Toro
DE GRANADA
Pilar Aranda Ramírez REGISTRO Y CONSERVACIÓN
Concha Mancebo Funes
VICERRECTOR DE EXTENSIÓN Paula Fernández Comino
UNIVERSITARIA Y PATRIMONIO Amaya Pérez Almenara
Víctor J. Medina Flórez
RESTAURACIÓN
DIRECTORA DEL SECRETARIADO DE María Teresa Espejo Arias
BIENES CULTURALES Amparo García Iglesias
Mª Luisa Bellido Gant Adrián José Pérez Álvarez
Francisco Sánchez Velasco
DIRECTORA DEL SECRETARIADO DE Lucía Carmona Castro
CONSERVACIÓN Y RESTAURACIÓN Violeta Fernández del Río
Teresa Espejo Arias Rocío Sánchez García
Cristina Sánchez Martínez.
DIRECTOR DEL SECRETARIADO Ilaria Vitiello
DE PATRIMONIO INMUEBLE
Ricardo Hernández Soriano MONTAJE
Equipo de eventos del Hospital Real
Cañadas, Arte y Exposiciones.
P. Decor
EXPOSICIÓN
ENMARCACIÓN
ORGANIZA Ortuño
Universidad de Granada
Vicerrectorado de Extensión Universitaria TRANSPORTES
y Patrimonio Cañadas, Arte y Exposiciones
Área de Patrimonio Mudanzas Rodríguez
Francisco Sánchez Velasco
EQUIPO CURATORIAL
Javier Piñar Samos PRODUCCIÓN GRÁFICA
Juan Domingo Santos Reproducciones Ocaña
Víctor Medina Flórez
Mª Luisa Bellido Gant MONTAJE AUDIOVISUALES
Prodisa Comunicación
ASESORES CIENTÍFICOS
Miguel Giménez Yanguas SEGUROS
Manuel Martín Rodríguez One Underwriting, S.L.U
MUSEOGRAFÍA COMUNICACIÓN Y REDES
Manuel Rubio Hidalgo Oficina de Gestión de la Comunicación
Carmen Moreno Álvarez de la Universidad de Granada
Soledad Sánchez Pérez Isabel Rueda Castaño
Antonio Fernández Morillas
TRADUCCIÓN Colección Emilio Gómez Villaba Ballesteros
Amanda Dale Colección Javier Piñar Samos
Museo de la Minería y de la Industria de
MAQUETAS Y PLANIMETRÍAS Asturias
Laura Barrera Bernal Museo Nacional de Ciencia y Tecnología
Loreto Corisco González Parque de las Ciencias
Lourdes Durbán García Fondo Ideal
Juan Moreno Romero Fondo Carlos Sánchez
Irene Palacios Bonaque Fondo A. Cohen
Ana Isabel Rodríguez Aguilera Fondo Manuel Titos Martínez
Guillermo Soria Alonso
AGRADECIMIENTOS
FOTOGRAMETRÍA Pilar Aranda Ramírez
José Antonio Benavides López Francisco Miguel Ávila Zarza
Carlos Baztán Lacasa
ESCÁNER Y MODELADO 3D Iñaqui Carnicero Alonso-Colmenares
Grupo Virdated S.L. Agustín Castillo Martínez
Agustín Castillo Vergara
AUDIOVISUALES Juan Domingo Santos
Raquel Botubol Rivera José M. Fernández García
Dana López-Astilleros Montoza Emilio Gómez Villaba Ballesteros
Paulina López López Enrique Herrera Viedma
Transversal Arte y Estrategia S.L. Francisco Javier Martín Ramiro
Estudio JDS Ángel Isac Martínez de Carvajal
Luna Imagen-JDS (Director: Juan Sebastián Víctor Medina Flórez
Bollaín) Mª José Pérez Choin
Julián Sobrino Simal
LOCUCIÓN
Rafael Ruiz Álvarez El bloque temático IV de la exposición es
resultado de un proyecto de investigación
PROGRAMA EDUCATIVO multidisciplinar de la Universidad de Granada
Isabel Bellido Gant subvencionado por la Junta de Andalucía bajo
María Santamarina Sancho el título “Azucarera de San Isidro. Recuperación
de un Bien de Interés Cultural para desarrollo
SEGURIDAD de un modelo de ciudad sostenible”.
Departamento de Seguridad de
la Universidad de Granada El equipo del proyecto de investigación está
integrado por:
INSTITUCIONES PRESTADORAS
Archivo Histórico Municipal de Granada Ángel Isac Martínez de Carvajal (IP de la
Archivo Histórico de Protocolos de Granada. investigación)
Ilustre Colegio Notarial de Andalucía Juan Domingo Santos (coordinador)
Archivo Histórico Provincial de Granada Carmen Moreno Álvarez
Archivo M. Giménez Yanguas Carlos Baztán Lacasa
Archivo Manuel Martín Julián Sobrino Simal
Biblioteca del Hospital Real de la Universidad Ricardo Hernández Soriano
de Granada Ana Isabel Rodríguez Aguilera
Biblioteca de Andalucía Juan Serrano García
Fernando Osuna Pérez FOTOGRAFÍA
Agustín Castillo Martínez Fernando Alda Calvo
María del Mar Villafranca Jiménez José Antonio Albornoz
Antonio Manuel Montufo Martín Loreto Corisco González
Tomás García Píriz Charles Choin
Roser Martínez Ramos e Iruela Juan Domingo Santos
Alicia del Carmen Ruiz Molina Julien Fajardo
José Miguel Azañón Hernández Valentín García
Enrique Olmedo Rojas Moral Vílchez
José Castillo Ruiz Juan Moreno Romero
Miguel Ángel Álvarez Areces Francisco B. Navarro
Enrique Herrera Viedma Guillermo Soria Alonso
Víctor Medina Flórez Isabel Clara Torres González
Francisco Javier Martín Ramiro Aviofoto
Estudio JDS
Participan también en la investigación otras Paisajes Españoles S.A.
entidades colaboradoras como el Ministerio
de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana, DIBUJOS
el Ayuntamiento de Granada, la Delegación de Estudio JDS
Cultura en Granada de la Junta de Andalucía e
INCUNA. DISEÑO Y MAQUETACIÓN
Patricia Garzón Martínez
Lourdes García Soto
CATÁLOGO Ana Araque Toro
EDITA
Universidad de Granada. Vicerrectorado de IMPRIME
Extensión Universitaria y Patrimonio Imprenta Comercial Motril
COORDINACIÓN CIENTÍFICA ISBN: 978-84-338-7069-8
Mª Luisa Bellido Gant DL. Gr. 27-2023
AUTORES © de la edición: Universidad de Granada
Carlos Baztán Lacasa © de los textos: sus autores y Universidad
Antolino Gallego Molina de Granada
Miguel Giménez Yanguas © de las imágenes: sus autores y propietarios
José Antonio González Alcantud legales
Ricardo Hernández Soriano
Ángel Isac Martínez de Carvajal
Manuel Martín Rodríguez
Valentín Molina-Moreno
Carmen Moreno Álvarez
Teresa María Ortega López
Javier Piñar Samos
María Belén Prados-Peña
Juan Domingo Santos
Julián Sobrino Simal
Manuel Titos Martínez
Azucarera San Isidro. Una historia con futuro / 243
Azucarera San Isidro. Una historia con futuro / 245