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Íxorcn

Introduccién

Jesús,Profundamentehumano.

-Lc.4,l-13

-

Meditación

J

4

¿Quién soyparati?

-

-

Mc 8,27-38.

Meditación

5

6

Escuch¡rparagerminer.

7

8

Jesúsconoce¡ ¡us disclpulosy losllama ¡ unt gran misión.

-

-

Mc 4, l-20

Meditación

-

-

Jn2l,l-13

Meditación

9

l0

Esgrandequiensirue.

-

- Meditación

Mc

9,33-37.

Lo qucnosed¡ sepierde.

-I['lt25,14-30.

Meditación

Cuandosecompartc

Mc 6,30-4ó.

-

-

-

Meditación

l

12

l

l3

t4

l5

l6

Ell¡ h¡ elegidola parte mcjor.

- Lc 10,3842.

- Meditación

,.

t7

l8

La riqueza,obstáculopere seguir¡ Jesús.

-

Mc 10,17-31

Meditación

¿Somos cémplices?

-

-

-

Lc 16,l9-31

Meditacidn

l9

zo

2l

22

Lospequeños,hermanosdeJesús.

- Mt 25,3l-46.

- Meditación

,

Encontr¡rse conel Resucitedo.

- 1n20,l-29

-

Meditación

El Rein¡dodeDiosestáaqui

- Mt 5,l-10

- Meditación

Que todosse¡n uno.

- Jn17,2l-23,

23

24

25

26

27

28

30

JESUS,PROFUNDAMENTEHUMANO

Luc¡s4, l-13

Caminando con Jesús,

rnosque Él na s¡doun

dadero,queha vivido t¡asaet

las consecuencias de su

hombre

humanidad_

Por esto, Ét es el c¡mino que nos descubrela profundidad y el sentido denuestrovivir.

Uno de los pasajes que con más fuerzanosmuestrala hunanidad de

Jesús,es el de las tentacionesque

encotrtrarnos enLuc¡s 4, l-lJ.

El errangeli$acoloca cl hcbo de laster¡taciones como co¡¡tinr¡rción dc

la narreión del Ba¡¡tismo dondc sc

rnar¡iñesta cla¡amente la opción

qrrc

Jes't¡ h¿cede vivir al servicio áel rcinado deDios.

En el dcsierto,o sc4 c¡r sr¡ vida concreta de cadadi4 Jesrses teota- do a abandonar estaopción de sier- vo. [¿ tentación en el desiertono es un episodio aislado de la vida de iesus.Loscua¡entadlasdel desierto,

recuerda¡¡ los

pueblo de lsraelpasóan et

simbolizan, en la cr¡lturajudre la v¡da enteradel bombre. Cuandoet

evangelisa habla de los cr¡arenta

dias indica algo que aba¡caroda la vidadeJesrs.

c¡¡a¡entaaños que el

desilrtoy

Teot¡cift¡ dd tener

"Todo aquel tiantp

estav,o

coner y ol tiwl

sintió lumhre".

ayunodeJesrbnotienetantoun

tido ascético, de mortificaciór¡

to de vigilancia y de

e¡pera

poderpercibir elsuurro de-Dios.

Y en estasitt¡ación, dondea

nudola únicarespuesta deDios es silencio,el &ent¡dor le invit¡ a util

zarla autoridad de ltijo

pios fines,a que se preocupe de necesidades aprovechando la ciónprivilegiada que tieneconel

dre.

para sus

Esfácil aprovocharse delassitru-

cioncsprivilegiadas para fues

p¡os, deja$e conv@r

imedbo qt¡c coba por los

que no ta¡da eo

por

ojos

spod€ranc del I

huma¡¡o.Es en esos

crundomás¡¡cesari¿ esIafr¡cr¿a dei

$nlriu pararrcordarquola aspi;

cióndct hombresobrepasa b jura-

momcüog

mentemterial. ¿Cr¡¿iü es la actitud de Jesrs? ,?o tb solo pun viveel hombre,,.

Tentriindd ¡r,e*gic

Tent¡¡tóoddm<hr

'Te

darérdtm

Slorie

temadorquiere apart¡ra Jeqisdezu

opciónde üvi¡

le

propone algoquepuede resuttai ir

si me rindcslwnauje,.

comosiervo.y

El

clusor¿zonabtey

poderpararealizar sumisión. Jesr¡stiene delantedesí r,rta

ción:integrarse enel sistema utiliá

el.poderparainstaurar el

lógico:utiliznr el

6pr_

rcinado Je

más

su

Dios entre los hombres: serí"

eficaz,contaria con másmedios.pe

ro, pcrdcría su independerrcia y

credibilidad.Porqueel poder margi-

¡¡4 crea clases.Metersepor ese ca_ mino significaria comulgar con la siü¡ación establcida situación de injusticia y deopresióa

Por eso la podla ser oúu

al Wor

uras sqvicio". Aceptar el poder, ta

fuetza, como medio para realizar

misión serlaservira otrosdioses-eso

es lo

El lo rect¡aza

respuesta 'Randirás de Jes¡¡sno homenaie

tu Diosy a Et solo pres-

que el tentador ofrecea Jestis,y

"Si eret I{ijo ". de Dio.s, tírate de

El tentadorno cejaen

aguíabajo

su empeñode desviara Jesusde la orientaciónqrre ü badecididoy ¿rsr¡-

mido dcsdesu Bar¡tismo. Aqul lo guele p¡opone cs

que 6 el Hijo de Dios, uilice cl ca,

Fcstigig, quc @oj¡

nino

mino del

flue,, ya

cl ca'

satir

gcil,

del" ,ériüo, par

siernprea 'No hombros,üir¡¡rñnte.

tu Dioso.

Estatentaciónestátocar¡dola propia

tentarás al kíor,

identidad de Jesrs: su humanidad, que se traduceen solidaridadradical conel serhumano,conel pobrg con el marginado,solidaridadque le lle. vará a la pasióny a la muerte(ver

Ma¡cos8,3l-38).

El tentador esel espiriUr de poder

ro¡nper continr¡amenüe el

y de dominiopresente en tasoc¡e¿a¿

gue inteata

plan deDios.

O¡ar¡do Jsis,

e¡¡ eshecha rcla-

ción con el padre y con la sociedad

de su tiempo, descubre liavocación a

la.quees invitadopor parte de

Dios,

o

üd'4

de eUa que el hombre viva

lo gueeslo mismo, supropia iden-

pone toda su viü

al servicio

rostro de Dios.

par:aque

semanifieste el

Esa opción ñ¡¡¡damental va a ser cuestionaday sometida a crisis a lo

largodesu vida históric¿. El recibirá

continuamente invitaciones,

cionespara abandonarl4 suavizarta

cstoesIa tentacióru

insinr¡a-

l¡< te¡trciones deJesússontam-

biéslasdc la

n¡arnede yigilar

clhs No dcb€rfa uursr

tgfcsi4 guedebeconti_

para no cz¡ereo

acq¡arenbe-

neficiopropio, ni vzlqse det poder

delpre*igio mundanopa_

r¿ te¿lizar sumisión.

tereog,ni

Y, lo que se dice de la lglesi4

e decirsede cadaunode noiotros sornossts miembros.

Lc. 4, t.-t-g

Jesús, lleno de Espíritu Santo, se volúó del Jordán, y era conducido por el Espírifu en el desierto, durante cuarenta días, tentado por el diablo. No comió nada en aquellos días y, al cabo de ellos, sintió hambre.

Entoncesel diablo le dijo: <<SieresHijo de Dios, di a estapiedra que se convierta en pan.>) Jesús le respondió: <Esta escrito: No sólo de pan vive el hombre.t

Llevándole a una altura le mostró en un instante todos los reinos de la tierra; y le dijo el diablo: <Te daré todo el poder y la gloria de estos reinos, porque a mí me ha sido entregada, Y se la doy a quien quiero. Si,pues,me adoras,toda serátuya.> Jesúsle respondió: <Estaescrito:Adorarás al Señortu Dios y sólo a él darásculto.>

<Si

eres Hijo de Dios, tírate de aquí abajo; porque está escrito: A sus ángeleste encomendará para quete guarden.

Y: En

alguna.> Jesús le respondió: <Está dicho: No tentarás al Señor tu

Le llevó a Jerusalén, y le puso sobre el alero del Templo, y le dijo:

sus manos te llevarán para que no tropiece tu pie en

piedra

Dios.>

Acabada toda tentación, el diablo se alejó de él hasta un tiempo oporbuno.

¿QUrÉrr¡ soY PARATI?

lVlarcos8, 27-38

DechrrióndePedm

Jesrs recorriendo aldeas y pue-

blos, proclama L$llegr,l¡ del Reino de Dios. Ifabh abiertaacotc dc,uo Dios qucda vidaaquico m !rtiac,

y muestrar¡na clara preferuia por los rnaqginadosy alejados. Esto provoca reaccionescontra- rias, empie"- a ser signo de coma. dicción y comienzala perscución.

El Dios que estárcvelandocuestiona

la religiosid'd y el sisemasocül or-

ganizadopor los dirigentesdc lsrael. Jesus contesta una religiosidad hechapor el hombre,basadaen los privilegios de ¡¡naclasey guemargi-

ruta un buengrupo de personas. Por otro ladoy ft¡to de su:uun- cio, se van adheriendoa Jes¡x otro

buengrupo de persooas, son los po-

bres,losrnarginados,169a¡ejarlos

Es en estecontexto potémico de aceptacióny reclrazoqueJesusinter-

pelaa susprimeros discipulos. euie-

re saberquées lo quepiensan de EL

Comienzapregunrando:',Quién dicc la genteque soy y0", a lo que res-

Aunú

deh n¡¡cr¡ev resTTrd¿

Jesrslo dicecla¡amentepa¡ircv¡-

erróneas:

ofiste

Hombre tiene Ete padecer nrucho, lieneque serrecluzado "- El camino del Mesíasller¿aa ta

cn¡¿ Un camino en el que vivirá en propia came el rechazo de los pode- res organizados:polftico, religioso, intelectual. Un rechazoque proviene del he-

cbo de

"proyocüo

tar iriterpretaciones

que Jests e*é viviendo el

de Dios,' que tiene oomo principal interesel que todos los se_ res humanos vivamos como herma-

nos. Este proyecto de Jesrs está en clara contradicción con los intereses socio - políticos, económicos,y reli- giosos delaépoc4ya quesonexclu- yentesy creanprivilegios. Pedro,por su parte,no entiende delmismomodoel serMesias. pien- sa más bien en un Dios triunfante, del éxito, del que pasapor la vida "rarftbo"

arrasando,un

C¡ndici¡nes mn d seuimieoúo

Jesrsse ha disg¡rsado con pedro, pues,aunqueestácaminandocon É1, no ha entendidolo que significa se- guirle.Seve obligadoa claríficaren quéconsiseserdiscipulo suyo. Jesrsnopideal discÍpuloquere-

nuncie a la vida,

que muera, esto

serÍa inhr¡u¡ar¡oy estariaen contra-

diccióncon el proyecto de Dios que quiereque el hombreviva y renga vidaabundante. Lo que si le va a pedir es que cambiesu concepción de la vid4 y por tanto su proyecto de vid4 para quepuedavivir plenamente entrando

ya aqui en la vida etern¿,la vida de Dios.

pondenpor lo quehan oido.

Lueg<r

les cuesriona diroctamente:,'l/oso_

tnts, ,;quién decísquesoyyo?,,. Podemosimagirrarque estefue un momentodelicado,yembarazoso.

A Jesusle ¡nteresalo Que ellospien-

san,y Pedro,comoportavoz del gru-

po, responde: ''I-ú

etesel Mesías,,.

Jesusrambiénnos prcgunta ¿ ca- daunodelosquecanrinamosco¡lEl. No nos quiere como merosesper.ta- dores. Quicre que bajeurosal fondo de ¡u¡eS¡o ser y que respondamos sirccr¿mOc. Y Ur, ¿Sicn diocs qrc soy yo? ¿Quiéo soyyo parati? ¿Crúl estu respue*a?

podriamos

decir.Un diosquecreaprivilegiosy eliminalasdificulades delavida Pedrono aceprael que la semilla tengaquemorir paradarfruto,el ser fermentoen la masa,el caminode la autenticidadenel anonimato.

I-a respuestade Jesr¡s¡o

se hace

&

eperar y es óulsima:

mi vista,&totás!, prqg

nientosru sonlos& Dios, sitlob

"¡eaítou

ttsprsa-

loshombra'. L¡ tentación es la de decira Jesris

tienequeserDios.Encambio, caminoqueJes(spropone a su

iscipuloes el de Írcogercon br¡mil- sencillezy desdelo profundo corazónel Dios que Et nos va

E¡ csta pane del

erangeüo en-

coúaoos ds mo& dc vivir rmo

oen(ndo eo sf misno, peosando sólo eo los propios intereses,noesida- des.:.

Y otro, por el contrario, basado

en la relativi"^cí6a de sl mismo, en la solidarida( en el intercarse ¿ntes por lasnocesidades de los demásque

por las propias, en no tener miedo a gastar la pmpia üda para que otros puerlrntenerla

El que üve segunel proyecto de

Jesrisencuentraa Dios, que es dona- crófl g¡atuirl24 entregasin limites.

¿Quiatsoy¡npaü?

Mc 8, 27138

salió Jesúscon sus discípuloshacia los pueblos de cesareade Filipo, y por el camino hizo estapreguntaa sus discípulos:<iQuién dicen los hombres que soyyo?>

Ellos le dijeron: <<IJnos,que Juan el Bautista; otros, que Elías; otros, que uno de los profetas.>>

Y él les preguntaba: <<Yvosotros, iquién decís que soy yo?> pedro le

contesta:<<Tú eresel Cristo.>

Yles mandó enérgicamentequea nadiehablaranacercade é1.

Y comenzó a enseñarlesque el Hijo del hombre debía sufrir mucho y

ser reprobado por los ancianos,los sumossacerdotesy los escribas,ser matado y resucitar a los tres días. Hablaba de esto abiertamente. Tomándole aparte, Pedro, se puso a reprenderle. Pero é1,volviéndose y mirando a sus discípulos, reprendió a pedro, diciéndole:<iQuítate de mi üsta, satanás!porquetus pensamientosno sonlos de Dios,sino los delos hombres.>>

Llamandoa la gente alavez que a susdiscípulos,les dijo: <Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguesea sí mismo, tome su cruz y sígame. Porque quien quiera salvar su üda, la perderá; pero quien pierda su üda por mí y por el Evangelio,la salvará. Pues ide qué le sirve al hombre ganar el mundo entero si arruina su

vida?

Pues iqué

puede

dar

el

hombre

a

cambio

de

su

vida?

Porquequien se avergüencede mí y de mis palabrasen estageneración adúltera y pecadora,también el Hijo del hombre se avergonzaráde él

cuandovengaen la gloria de su Padrecon los santosángeles.rt

ESCUCHARPARAGERMINAR

lVf¡rcos4, l-20

Scre¡É

En los versfq¡los I y mo6 varias vooes ta

Quicn teq¡erúlc.-

2 eocomb

palabra "en-

En los versfcr¡los 3 y 9 errcontn-

1os d9 nuevo una palabra repetida:

tengaoídóspara

"escuchad" y "guien

señanza".Cr¡andoen la Biblia se repitela mismapalabnano escasual- mente. sino porque quiere resalt¿r algo. ¿.Qué esesealgo? Jesúsquiere comunicarnos,en- señarnosel caminoque conduceha- cia el Padre,y estaerseñanzala hace comoMaestro. Un Maestroquequiereconducir- nos al conocimientode los secrtos "Yo

del reino.

sotrossoisrnisdiscipulos".No todo el mundo,por consiguiente,podrá accedera los secretosde eseReino. Se requiereest¿rcon Jesus.conro

hacfa la muchedumbre,y estar dis- puestosa aprender¿efi. De aqut puedebmtar nueshapri-

mera petición al

Señorel don de acogerIo que Tú quierescomunicarme".

oir queoiga". Jesúsante un gentío

paJabras de vida que den

orientación a su vivir, vaa deciralgt

muy imponante-

sentidoy

que busca

Nos invia a no quedarnos sólo con las palabras, sino a escr¡char en

lo que

grofundidad y pr€gr¡darnos

€saspetahas: ¿eré quiim

¿qré medl;ena

(,!l-sY5¡-ra¡r:

mi?

dcl scrao,

',

Fy.tut

'--r

soy el Maestroy vo-

De estamaena y sólo dc estama-

y

nos pasará oomo a los de fuer4

enüarcmog dato

quepgrnusquemirar¡novert

S¡üód senbredor.-

Jesrs es quien siembra,es quien pone su confianzaen gue la semilla de su palabras€aacogidapor un co- razónsirrceroy puedadar fruto abun- dante. Desdecl inicib, Jes¡isconfla en el ser hr¡mano,en cada uno de noso. tros. Y, por eso,nos dejasu palabra

Señon

"Dame,

AlNorfhddbso

Hay una segunü "lago".

palüra que re- Marcos ¡rtilizr

salta: la del

muchasvecesel fnar como contexto de la actuaciónde Jesus.Aquf, el mar tiene una enorrne fuez¡ simbólic¿ Mientras que la montañaes el

slmbolo del encr¡ent¡ocon Dioo: a ella se retira Jesl¡sa orar con el Pare; ahi eligea losdiscfpulos El mar iodica el lugar donde se vive con toda sr corylcjlbd, doodc la persom b¡¡rnanase bae los grar. de interrogantes;es el tugar de los miedos, de la desconfianza,de la confusión.

¿Cómo la recibeel hombre?Hay

vefvN tlta¡renN:

a)AhO cryo cr b vercde;virie

y sch ouicron.

ror loe ffierc

"bn

¿Quienes soo los do la vereda

esosen Eiata

se sisnbra

mensajepero a¿ando Io esanclun, vi¿ne&¿unas y se lleva el setnbrudoen ellos". La rrcredapuede representara aquellosque,a pesarde escucharel

Evangelio,semuestraninsensiblesa

todoslos valoresque proponeJesús.

Siempre jusifican

y s ampara¡¡en las críticas a los demásy a las instin¡ciones,autojus- tificándosedeestemodo. Les fatta la

sinceridadde corazóny el deseode conocera "Otre Jesrsy decaminarconÉ1.

su rnodode vivir

Y es ahí,

dondese juega la vida,

queJesusva a enseñarnosel secreto del ReinodeDios.

Como Maestro,con su sola pre- sencia.en medio de imenogantese

incertidumbres,nos va a dar la paz. la serenidady el gozo de encoutrarel caminoquellevaa la Vida-

denuevosurgenuestr¡toración:

b)

parte cayó e¡ terreno

rocoso, donde ape&$ tenia tiena; como la ¡ierrano eraprofunda"brotó en seguida,pero en cumto salió el sol seabrasóy, por f¡lt¡ dc nÍ2, sc scot. ¿Quihes sonlos del tcucoo roco-

so? &¡

los grc @ga,

el nasaje

dc

J6ti.s @n a@ío,

pro

no tiast

raícer".

Y

"Darne,

Señor, el don de acogerte como Señorde los maresborrasco- sos. En las encrucijadrsclela vida, qureroabandonarmeenTi y escuchar

tu Palabna,queesluz queilumina Y h¿ceverclaroenla oscu¡idad".

El terreno rocoso represerúarfaa las personasentt¡siastasy, a la va. inconstantes;interesadasa la horade

escuchar,perocon gran facilidad pa- ra olüdar. Sonlos queal escuchara

uru persona,un

tn¡n en seguida grandes deseosde

testimonio les en-

hacermuchascos¿rs,de

noundo";pero pasados,r¡65 dlac, s

d€seosedesr¡anecey termina por ol- üda$e.

cayó entne zer-

zrs: crecieronlas zarzas,la ahogaron y no granó".

"comerse el

"Otrr

c)

prrte

¿Quiénes son estos? "bn

losqrc

(os ago-

esatchat el mansaje"pao

biosdeesuvitlo

o.

[:s personasrepresentadasen las

zznas ¿Icogenbien y con gran si¡rce ridad el mensajede Jesús,pero las z:,rzaso espinasson los obstáculos queno dejanqueesapalabralleguea madurary quedé fruto. Estosobstáculospuedenprovenir del ambienteque invita al tener, a

üvir

dernás

queinvitaal egofsmo. Puedenprovenírtambiéndel jui- cio que los amigosy comparierosse hacende mí, porque tengo interes por Dios, por Jesus,porquevoy a la

deñnitiv4 un ambiente

bien dapreocupándoscde los

;en

lglesia o estoyen algrin gnrpo cris- tiano En estostfes terrenos,la semilla, pormuy h¡enaqr¡es€4nopodrá dar

ft¡to poryr

Cui.ltd

granos cí¡yeron en

no es argida

o no es

d) "0tros

tierra buen¡: fueron brotando,cre-

ciendo y granando, y

treinta"otro s€s€ota,uno ciento". obn

lo aceptany dan st cosecta

[¿ tierra buenar€,presenlaa todaslas persor¡asque quieren camina¡ con

Jesfs y ponenlos mediosparael ca- mino, que estándispuestosa acoger la palabrade Jesuscomo palabravi- va y verdadera Una vez en el camino,no ponen condicionesa Dios, sino que estár dísponiblesa guc el Señor,medianc $r Esp¡riA¡,va¡taguiandoy nodcfu- do s¡¡vida

dieron uno

el mewa-

'.

los quc ncuctw

je

Mc.4rt-zo

Y

otra vez se puso a enseñara orillas del mar. y se reunió tanta gente

barcay, ya en el mar, sesentó;"toda

orilla

- la

'*ur.

a

del

junto a él que hubo de subir a una

gente

estaba

en

la

Les enseñabamuchas cosaspor medio de parábolas. Les decía en su

instrucción:

<Escuchad. Una vezsalióun sembradora sembrar.

tierra

Y. qucedi-ó que, al sembrar, una

vinieron las avesy sela comieron. otra.parte cayQen terreno pedregoso,

brotó en seguidapor no tener hondura

parte cayó a lo largo del camino;

donde no tenía mucha tierra, y de tierra; pero cuando salió el

sol seagostóy, por no tenerraí2,sesecó.

otra parte cayóentre abrojos; crecieronlos abrojos y la ahogaron,y no

dio fruto.

partes cayeron en tierra buena y,

dieron fruto; unas produjeron treinta, otras

Y decia:<Quien tengaoídosparaoír, queoiga.>

cuando

preguntaban

El les dijo: <A vosotros se os ha pero a los que están fuera todo se por mucho que miren no vean,por

Qjras

creciendo y desarrollándose,

,u."ntu,

otras ciento.>

a una

con los Doce le

_quedó

a solas, los que le ieguían

sobrelas parábolas.

dado el misterio del Reino de Dios, les presenta en parábolas,pu.u qrré mucho que oigán no entieirdu.,^ro

esta parábola? icómo,

entonces,

seaqueseconüertan y selesperdone.r,

Y les

comprenderéistodaslasparábolas?

El sembrador siembra la Palabra.

dice:

<áNo entendéis

Los que están a lo largo del camino donde se siembra la palabra son

aquellos-que, sembradaen ellos. ,9n

pe igual modo, los sembradosen terreno pedregoso son los que,

la-Palabra,al punto la recibencon alegríá,peó no tienen iaíz en sí

misqos,

cuanto la oyen, viene satanás y se lleva la palabra

al oír

presenta una

en

Y otros son los sembradosentre los abrojos; son los

que han oído la

Palabra, pero las preocupaciones del mundo, la seáucción de las riquez-asy las demásconcupiscenciasles invaden y ahogan la palabra, y quedasin fruto.

Y los sembradosen tierra buena son aquellos que oyen

acogeny dan fruto, unos treinta, otros sesenta,oiros iiento.,

sino que son inconstantes; y en cuanto se

.

tribulación

seguida.

o persecución por causa de la palabra, jucumben

la palabra, la

JESÚSCONOCEA SUSDISCIPU"IOS Y LOSLLAMA A UNA GRANMISION

Juan21,l-13

ro, dcspucsde la nluertedt Jcsús,

cua¡tdo l<-¡si.¡trosle dicen que

visto al Señor,él contesta:

han

"llu.stu

qtl¿,t(, loquecon cl <Jedulu

señul de

ktscluwts .v' le pulpe u¡n lu

munr¡el

tt¡.sludo.nt¡ It¡crrt¡"- Es desconfiado, durode mente,no se dejaconvencer

por losdcnlls.cs incréilulo,nccesite verparacreer. N¡taoael. Es u¡r honlbre tr:Inspa- rente.CuandoFeltpel¿ dice que sc

lu encontr¿docon Jesus.el duda sr

puedesalrr algo bueno de Naz¿ret. Srn embargo, cuando se encuen¡I¿¡ con el Maestro creeen El y se pone a seguirlo. Natanael se abre sin condi- ciones a Dios. Esá desproüsto de pejuicios y le es slficierrte una in- ü¡ición paraabrir su corazón. Los Zebedeos.Son aquellosque pidieron a Jesus de poder sentarse uno a su derechay otro a su rzquier- da en su reino. Intentanlograr un be-

neficiopersonal. Quieren el podery una buena posiciór¡ utiliz¿ndo los mediosque se¿-No tienen en cuenta

a los denás. Sólo les tmPortan sus interesespenornles.

Los

otros

dos.

No

sabemos

g¡rtn€s

sott.

Desconocemos s1¡s

nombres,su tbrma de ser, carácter,

actitudes

de ellos y, al mismotiempo,decirlo todo. En estosdos puodeestarrepre- sentadoel restodel gupo y los dife-

No

podemosdecir nada

rentes tipos de personalidad que conocemos.Ahí podemosestar re- presentadostodosnosotros. Entrelos discipulosde JesushaY divenidadde caracteres,de tbrmas

rlcscr Jcsuslto cxelu¡c I ttadtc ¡lor ser dc una ¡)lanerau otra. AccPtJ3 g.entcnorrntl,con susdcf¡ctos y sus cu¡lldrdes. Él cuentacon cada uno de tloso- tros. Y asi, tal y colllo somos' nos invitaa seguirlo,a conftaren F'l'

tlcrrientadmen h rxdrc

Estosson los discipulosde Jesús y, ahora, en sus corazonesanida la anrugurade haberleabandonado. Mascandoaún la decepción,im- pulsadospor Pedro se ponen a Pes- "lialieron

car.

y se snbarcaron,

pero

aryeila nuln no cogieron nada".

Es de noche- [^a noche es la tinie- bla" el miedo, el no saber hacia don-

de se va

El dla por el contrario,oos nos hacever claro, podemos

ca¡nrr¡a¡sin miedo a rropezar. El evangelist4 al decimos gue fueron a pescar de noche, nos indjca el estadode desorient¿ción en el quo se errcont¡abarl Jesusno estáen medlo de ellos o, me¡or,ellos no sabenverlo en la os-

curidad de aquella noche. J'ienen buena voluntad de ir a pescar, pero no se rf¡¡ cuenta que tran perdido el punto de referencia Han perdido el faro que en la noche los guiaba y los orientaba

ilumir4

Después de esa larga noche,

¿cuáI

debió ser el ánimo de los discípulos?

No es dificil

toda una noche intentando pescar,

sin coger nad.r

No es dificil vemos a nosotros mismos ct¡andoen nuesra vida dia_ rrl ¡rcrclerttti.stlc r tsil¡u Jc¡usr ob¡a rlloscornohi_1osdc lastlnrcbl¿¡.

l-a presencia arxinima de Jsrb

"listuba umaneciendo"-ñ-o se vc todavíacon clarid¡d, pero ya va des- apareciendoel tenlorde la noclrc. los discipulosno lo recono- cen. Alguien se acercaa ellos.pero sus o3osno puedendistinguir.Tarn- bién en el Camino de Emaus,Jesus caminabacon sus dÍscipulosy ellos no sabíanrec6¡o""nr. Jesis por su parte tampoco se present4 ni les aha en cz¡ñrs¡ aban- dono. Llega de nrra forma s¡gnima.

imaginar su frr¡Sración:

Lo

único

que

les

pregunta

"¿Tenéts algo que comer/". Jesús no quiere echarles en cafi¡

su abandono ni su dispersión En la pregunta que les hace, inftrrmos que qurere lleva¡l¡os a q{¡€ s den ctrErXa

de rye no l¡an fcado

fracasado. "No perdalsla confianz¡;es verdad:

l¡asido duro paravosotros,pero vol- veda tenerconfian:aen mi".

Pedro descubresu desnudez.Se da cuentade su propia siruación,de su miseria y sus ojos se abren a quien le ama inclusoantesdc que el luya dacloura respuesta. lo

es:

nada, qrrc han

l,mdirirlc

¡bndm¡n ¡ Jesfu

Veamosel contcxüoeo el que se sit¡iru Jes¡s ba sido abandom&, en el momentode Ia muerte,por el gnr- po de discípulos,quelo habiat"g,"i- do esperandoconseguiralgo de El. Losdiscipuloshanhuido,el gntpose hadesintegrado. En el relatode Ernaus(Lucas J3, l3-i5), Lucasnosdescribeh Profun-

daclecepcióndedosdeellos.Espera-

banqueJesr¡sfueseel liberadorde lsrael,y ahoralo hanmatado.Todo haacabado.

co{r

Jesus.Y, sin embargo,habiancom- prendidopocacosadeEl.

l-ldDian c¿mioado mud¡o

Al final,

cada cual welve a su

dice

vida anteriof: "Voy a pcar",

Pedro,el pescador. "Yanos ambiin nosolros", a¡ladieronlosdemás. Et cspaciode tiempovivido con Jesusha sidocomoun bonitosueño que desaparecede la noche a la mañana. En elloshadebidoquedarun po- so de amargur¿al darsecuentaque handeiadoa Jesus,solo,en el mo- ntentomáscrucial.No hansidoca- prcesde dar la carapor El cuando lascircunst¿nciaslo requerian.

C¡da uno d,ferent€

Es en esxecontextoqueel evan- gelistanos presentajuntos a Simón Pedro, Tomás, Ndanael, los Zcbe dem y ot¡os dos. Fs¿*n en et lagg de Tiberlades(C¡alilea),atli dondcJegis se encontrócon ellos por primera ve¿ Con decepcióny desiltsióq ban vueho a su tnabajodiario, reanudm- doasllavidadecadadla.

¿,Quiénes son? ¿Cómo son?

SiEór Pedro. Estm pescador,un hombrede pueblo.Con muchavo- tuntad,srguióa Jests rnnrediata.r¡en- te, tal vs¿, con poca capacidadde razorütr.Confiesaque Jesuses el M6Ías, sin e¡¡tenderea proñrndid¡d lo queestosignifica Mues'trasudis- posición de ir hasta la muertecon Jesus,y no escapazdedecirpública- mente que es aurigo de Ét. tlora crlandoreconocesu pecado. Tomás- Crnndo le comuuicana Jesr¡sla muertede zu amigo,Tomás que drce a sus compañeÍos: "Voya-

ruts también nosotros a morir ct¡n iil". Parex,eun hombre valiente. Pe-

Jn zrrt-r3

Despuésde esto, se manifestó Jesúsotra vez a los discípulos a orillas

del

Estabanjuntos simón Pedro, Tomás, llamado el

de caná de Galilea, los de zebedeo y otros dos de sus

simón Pedro les dice:

nosotros vamos

nocheno pescaron nada.

mar

de

Tiberíades.

voy

se

manifestó

de

esta

manera.

Mellizo, Natanael, ái

discípuíos.

a pescar.riLe contestanellos: uramui¿n

contigo.> Fueron y subieron a la barca, pero aquella

cua¡do ya

sabíanque era Jesús. Díceles Jesús: <Muchachos, ino tenéis pescado?> Le contestaron:

<<No.>>

El-lesdijo: <Echad la red a la derechade la barcay

99hgro1,

El

amaneció, estabaJesús en la orilla; pero los discípulos no

encontraréis.>I¿

pu."t.

-ur.

pues, y ya no podían arrastrarla por la abindancia de

y

se lanzó al

discípulo a quien Jesúsamabadice entoñcesa pedro: <<Esel séñorrr.

se puso el vestido - pues estaba desnudo -

Los demás discípulos ünieron en la barca, arrastiando la red con los

peces;pues no distaban mucho de tierra, sino unos doscientoscodos. Nada más saltar a tierra, ven preparadas unas brasasy un pez sobre ellasy pan.

Díceles Jesús:

subió simón Pedroy

<Traed algunos de los peces que acabáis de pescar.>)

sacóla red a tierra, llena á. p"c"r grandei: ciento

aun

siendo tantos,

no

comed.r>Ninguno de los

se rómpió

la

red.

discípulosseatrevíaa

sabiendo que

era

el

señor.

cincue-nta_y tres. Y, Jesúsles dice: <Venid y

preguntarle: <iQuién eres ú?rr,

viene entoncesJesús,toma el pany selo da;y de igual mod.oel pez.

. Sccol¡occ uJxús s¡luirun{o coll

dejándose conragiarpor el esrito Oevrdaquevive y propone. No se

y

!l

consigue serdiscípulo ctela nochea la nlañana. Es todo

r¡n procesoque

lo que,una

vez miis lo importante es caminar.

no quedarse parado,ya que solo el quecamin4 encuentra.

sereali'ajunto a É1,por

nn{qaryr{u'{BF@setu - --

Los disclpuloscon Jesrsllegana Cahrnaún, enpleno corazóndeGali- lea Dunanteel caminoJesusha ido revelandolas actitudesy los vatores que han de asumir y vivir quienes

quieren acompañarlo enelca¡nino.

El caminohasidolaryo.Jesúsha venidodiatogandocon susdisclpu, los, anunciándoles,por segundavez en poco tiernpo,que estecamino a Jerusalénes ut caminoqueconduce a la cruz y a la resurrección. Pero los discipulosno entendían al¡n esta manerade habtar.Es más, sentian miedo de preguntarlepara que les aclararaet significado de di- chas palab¡as. No estaba lejos la

aclaración tajante que Jesr's había

hochoa la

habíanotvidado.

confesiónde pedro y ya

r.lsGRANDE QtjlliN sllrvE

Illarcos9,33-37

;.()uig¡t S elp.!glgo?

Estaanrbiciónpersonal,tanpeli-

;.Dc quc disoiliabpor d camino?

En casa,lugardondese reúnel:r

grosay destructora,esUintuypresen- te er¡el serhumanov, sin quesede cuer¡ta,sc vaapoderandode él y lle- gaa dourinarlo. Igr,nlsucedeen estecasocon los

comunidad,con un jarro de agua apóstoles.Jesús,queveel peligro de

frex;casobrela mes<1y descansandtr dichaactitud.atacadesdela raíz:si de la fatigay del polvo del camino, quieresserel primero,debesserel

Jesús,que ha intuido que no han conrprendidolo quelesha dicho,sc atreve a preguntarles de qué dis- cutianporelcamino.

todos

grnrdan silencio.Sientenenel latido

del corazónquedenuevo,suspensa- mientosno son los pensamientos de

Jesus.Y efectivamente,por el qr¡ni-

últimodc todosy el sen'idordeto-

dos-

La verdarJeragrandezano estáen dominar sobrelos rlemás,sino en servirlesy erÍre.garla prcpiavidapor los otrns,sin rnásinterÉsque el dol amora loshermanos.

Qq4*¡g !9¡unniñ_o-

Pedro, Juan, Santiago

no

quien era el

puesdeJesus.

habian discutido simplenrente

nrásgSande,claro, des-

Por esono habíanentendidonada de lo queJesúsles habiaestarloha- blando.Porquesu preocupacién no es el servir,no estampocoel dar l¡ vidapor losdemás,sinoquiénpuede serel principal del grupoparadomi- narsobrelosdemás. En el caminoestabansuntidosen la ambiciónpersonal, egoísta,qrre mira al propioyo, a los propiosin- tereses,la que creaun grupo de in- fluenciaeritomoa é1,la queescapaz dederribary denibarcontal denran- tenerseenlo másalto.

mpazde

justificar inclusolos mediosparaal-

Fs la ambiciónque es

caruarel fin descado.

[,os

nifios

en tiempo

de Jesus

ocupabanun puestosocialmuy bajo. El niiro erael recadero,el siervo,el criadito. En aqrrella socierlad el que no esaúnadulto apenasse le tiene en consideración.

[:¡rtolrcesJesusahra::aun niño. Abraz¡ al que es pequeño, a quien rnenosesconsideradoen l¡ sociedad. Abra"zaasí al que es despreciadoy marginado.

Es un abrazoque expresaacogi- d:r, cariiro, reconocirniento.r'ntora-

ción

identilicaciónconé1.

F.scuriosoobservarque sienrpre los nrarginadosticllensu oriqenen unasociedaddorrdeel pocleres ejer- cido desdela anrbición,persornl o colectiva, qlle cfea privilegins pnr,l unos y, al mis¡no tiempo, exclnye a

otroii por motivos eeonómicos. so- ciales,6lticop, c.ulh.r:¡!e* ¿.Chál del:erá ser la artitud del discípufode Jesris?La nlismaque la del hlaeitro: es grandequien sirve

desdeab,'jo. dsrle el úJtimo

y preferentenlentra

victin¡aclelos ¡rrivile¡¡ios origina.Jos

por la arlrbición,pcrsoru.rl o c<llecti- va,quercinaen la.sociecltd.

de

su

pequeñez e

incluso

Filfjsto,

los Trre son

/2

*-'-- encontr¿te¡ solas con Jesús

Mc 9,BB-87

Llegaron a Cafarnaúm, y una vez en casa,les preguntaba: <iDe qué discutíaispor el camino?>

Ellos callaron, puespor el camino habían discutido entre sí quién era el mayor. Entoncesse sentó,llamó a los Doce,y les dijo: <Si uno quiere ser el primero, sea el último de todos y el servidor de todos.>>

Y tomando un niño, le puso en medio de ellos, le estrechóentre sus

brazosy lesdijo:

<El que reciba a un niño como ésteen mi nombre, a mí me recibe;y el que me reciba a mí, no me recibe a mí sino a Aquel que me ha enüado.>

LO QUE NOSEDA,SUPIERDE

l\lateo25, l4-10

lluy rrronrentosen la vida en los que lrecesiLamosque alguien nos di- ga una palabrao nos haga un gesto quenosincitea avanzar.

estaparábola e¡contramosal ñnal del Evan-

gelio narradopor Mateo. En estapar-

te

ñnal

el

evangelista

recoge

la

¡lamada

que

Jesus

hac€ a

sr¡s

discipulos para que

sremprevrgilantes.

Es¿dvigitu¡16

perrnanezcan

Enelvivirdecadadlasecorreel

nesgodedejanellevarpor lq queva vinicndo,por lo inmediatoque se presentaan¡enosotros,olvid"ndoel sentidoquenruevctodanucshavida La vigilancia,a la quenosexhcir- ta el Evangeho,es una llamadade atencióna vivir despiertosy a tom¿[ en seriola misiónqueJesusnosha confi¡ado. ¡Hay cosascon l¿squeno sepuedebromear! El autor,pamquepodamoscom- prenderel alcancede lo quesig¡ifica la vigilanciaenel disctpulodeJests, utilizala imagen,muyextendidaen el PróximoOrienteAntiguo,delamo poderosoy ricoqueconfialostrienes propiosasuscriados.

I-mencanÉ dessbienes

'

El semarcha Y deiasusbienesen

manos de los suyos. Estos no son esclavos.Son de casa El amo tiene tantaconfianz¡ en ellos que es capaz clcdejar e¡l stls nlÍulostodossus bic- ncs. Quiere que tambiénellos Pue- dan participarde su fbrtuna.Y por esola comParte.

Enel momentoenqueloaceptan, adquierenuna responsabilidadDe ahoraenadelante,la gestiomránjun- tos. Losalentoso millonesdclosque hablaJesrs,úo se reñereua nada económico,sonlosbienesdelReino:

Fiden bpoco

Lo quehanrecibido,pocoo mu- cho,noselo hanguardado.En ellos se ha despertadoIa inquietud y la ih¡siónde qr¡epuedenlror algo por losdemás.

que

hay en su interior.Y éstano la pue- denni quierenenterrar.

En cambio,el tercerono fue ca- pazdeasumirel riesgodeponerseen

Han descubiertola riquua

ca¡¡¡iuo.Le entrónriedo,seasustóy

es el ürior.gratuito y desinte¡esado

queel discipulodebetenera todos los sereshumanos,de una manera particularalosmásdesheredados.

Se$in$scapecifedes

El señorconoceperfectamentea suscriados.SabequiénessorqcrrÁlsg

son sus capacidadesy limitaciones.

Y los respe+ Cadacual va a recibir

uneparte,enfuncióndesusposibili-

dades.A nadiese le va a exigir más

de lo que él puedadar, ni tanpoco

menos.A cadanno lo suyo.Ahi resi- de la ateuciórLel amor y el r:riño quelestienc. Cada uno pone sus capacidades, dones y actitudes,queson de Dios,

al serviciodel Reino,del amora los

estoleparalizócornpletamente.

El que es fiel, vigilante,tendrá como compañero de camino at Esplritu.Y se verásorprendidopor

la riquezainmensaquesurgiráde su "De

corazón:

nanantial deaguaviva". Compafirá conalegria,perdonará decorazón,de su bocasaldrfurconti- nuamentepalabras de ánimo, de comprensión,se sentirá fortalecido ar¡nen la difict¡tta{ irá adquiriendo una sensibilidadmuy especialpor los¡¡¡áspobresdenuestromundo. El quenoconfiaenel Espfuritu,se irá-recluyendoen sl mismo,paraen- trar en o¡¿ dinámica:peris¡umásen si que en los otros.En él todo será precaución,temor, miedo, reparos, reservas En cambio,el que confiaen el Espiritu puedeaba¡¡dona¡lotodo y arriesgarporquetiene la conftanzade queDiosleprecedeensucaminar.

su inlerior surgirá un

semejantes.

"cuú)I¡g muste ntúa

u

e utantar sq ai nísrw. Parvc ano

la sxidad,

at et t'atnjo o a

el aúio,

nwns tianpo te Wdu Nm

tplvr

us

si ¿w¿*sa

de algdar qte ontola

pasosy te vu llM

& la mano adondequizfr, aúno quiaa',.

!

-l¡arna&a

fg

laügitancia

Mt 25, r4-Bo

Es también como un hombre que, al ausentarse,llamó a sus siervosy les encomendó su hacienda: a uno dio cinco talentos, a otro dos y a

otro uno, a cada cual según su capacidad; y

se

ausentó.

Enseguida,el que había recibido cinco talentos se puso a negociarcon ellosy ganóotroscinco.

Igualmente el que había recibido dos ganó otros dos. En cambio el que había recibido uno se fue, cavó un hoyo en tierra y escondióel dinero de su señor. Al cabo de mucho tiempo, luelve el señor de aquellos siervosy ajusta cuentascon ellos.

Llegándoseel "Señor, que había recibido cinco talentos, presentó otros cinco,

diciendo:

quehe ganado."

Su señorle dijo:

señor."

frente

cinco talentos me entregaste;aquí tienes otros cinco

"iBien, siervobuenoy fiel!; en lo pocohassido fiel, al

de

lo

mucho te pondré; entra en el

"Señor, gozo de tu

Llegándosetambién el de los dostalentosdijo:

dostalentosme

entregaste;aquí tienes "iBien, otros dos que he ganado."

Su señorle dijo:

frente

siervobuenoy fiel!; en lo pocohassido fiel, al

gozo de tu

"Señor, señor."

de

lo

mucho te pondré; entra en el

Llegándosetambién el que había recibido un talento dijo:

que eresun hombre duro, que cosechasdonde no sembrastey recoges donde no esparciste. Por eso me dio miedo, y fui y escondíen tierra tu talento. Mira, aquí tieneslo que estuyo." Mas su señor le respondió: "Siervo malo y perezoso, sabías que yo cosecho donde no sembré y recojo donde no esparcí; debías, pues, haber entregado mi dinero a los banqueros,y así, al volver yo, habría

cobradolo mío con los intereses. Quitadle, por tanto, su talento y dádseloal que tiene los diez talentos. Porquea todo el que üene, sele dará y le sobrará; pero al que no tiene, aun lo que tiene sele quitará.

Y

a esesiervo inútil, echadlea las tinieblas de fuera. Allí seráel llanto y

el

rechinar de dientes."

CTJANDOSI'CONII'AIT'I'E

I'lncontn¡rseconrogrupo a solas conJesúsparaconrpartirlo vivi<loy descansaren su presenciaes unade las c.eracteristicasimportantes del grupodelosapóstoles. PerolamultitudgueveenJesúsa aquel que puerleser respuestaa sus necesidadesy deseos,acude inme- diata¡nentea su encuenho. Jesus sieute compasién porque

percibe en ellos la desorientación:

"andaban como ovejas sin pastor'.

Y con calm4 sin prisas,se sientay

empiezaa enseñarles.[a presencia

de Jesus,supalabray gestosdanse-

guridady contianza !

tladtesvmohu de comer

Los discípulosestán irrquietos.

Jesushaenseñadoa la rnultitud,pero

la nochcsc acerrray, ¿;quién daráde

comera tantagcnte? Ellos lo tienenclaro: que Jesus terminey quecadacr,¡alseapañeco- mo pueda.

Perono esesala solución Jesús, que ha visto comohanacudidoa Él y le hanestadoescuclmndo,creeque ha llegadoel momentode compartir tambiénla mesa- La multitudanónimapasaasí a sercomunidad.de la individualidad sepil.iaa lacor¡tunióntlcvidaquese expresaenlacomunióndemesa.

Jesúsanimaa

sus discipulosa "¿cónt

vunwsn0-

colnpartir.Pcro,

sqlros a darle^';de comer? Necesi-

laríanos el salario de melio año", respondenlos discipulosqueno han cornprendidopordontlevaJesús.

poco, es verdad, panetv'dospeces",peroJesusquic're esepocodecadaunopantquctodos puedancomety saciarse.En uru,¡co- muniüd cristiana,lo peorquepuede strcederes que ñlten las ganas de compaflir. [¿ comunidadcristianarstá for- madapor lo poco que somc''scada unodenosotros.Peroes jushrnente "ese poco"puestoen comúnlo que haceposibleqüe existala conruni- dad.

'l'ienen

"cittco

l\tarcos6,30-4ó

El milaglo decommrür

Cu¿ndoJesús,ante la increduli- dad de sus discípulos,comienzaa repartirel alinrento,despiertaen la genteallí presenteel deseodeponer

encomúnlopocoquellevaban-

Y, en eso consisteel milagro:

Cuandolos discipulos,dejande ser posesivos enrelacióna lapocacomi- da quetieneny empiezana compar, tir, descubrenque hay comida más quesuficiente:sobnarondocecestos. Esasidecla¡o:En el momentoen quesccompartelo queseticne,eso semultiplica.

Un ntundoiniugr¡tedesalia

F-ltlr:rnl:rde la injusticiav de la rlc:;ituaklarlcn ¡rucstronlundo no nos ¡tuede rlejar itrditbrentes.A¡lte quiencreequeno sepuedehacerna- da para eliminar dicha injusticia,la Palabrade Dios viene a ser luz y guiaen el camino:sólocuandocom- partinrosnuestrosbienes,lo que so- nos y tcnemos,co¡l los demls, y espccialnrcntccon los quc más lo llecesitat¡.Ilo rr,scrvh¡lriotrusnatlír para nosotrosde forma egoista,es cua¡rdo estamos realiza¡ldo cl pro- yecto del Reino de Dios. Entonces habrá y sobrará en abundarrcia

¿l(}rÉhelliro?

Por la calle vi a una niila aterida y tiritando de frio dentro de su ligero vestidito y con poca-sperspectivasde conseguir una comida decente-Me

encolericéy le dije a Dios: "¿Por t¡ué ¡rcrmites e-tfdscrrs¿r? ¿['or qué

no

hacesnada ¡tura solucionarlo?". Dios guardósilencio.Peroaque-

lla noche.de improviso,me respon-

dió: "Cicrlumenle

algo. 7'ehe hechoa li".

que he hccho

ln prestoentl

Mc

6, go -46

Los apóstolesse reunieron con Jesúsy le contaron todo lo que habían

hechoy lo que habían enseñado.

El, entonces, les dice: <Venid también vosotros aparte, a un lugar

solitario, para descansarun poco.>>Pues los que iban y venían eian

muchos,

Y se

Pero les üeron marcharsey muchos cayeron en cuenta; y fueron allá

corriendo, a pie, de todas las ciudades y

llegaron antes que ellos.

y

fueron

no

les

quedaba

tiempo

ni

para

comer.

en

la

barca,

aparte,

a

un

lugar

solitario.

Y al desembarcar,üo mucha gente, sintió compasión de ellos, pues

estaban como ovejas que no tienen pastor, y se puso a enseñarles muchascosas.

Era ya una hora muy avanzadacuando sele acercaronsus discípulosy

le dijeron: (El

Despídelos para que vayan a las aldeas y pueblos del contorno a comprarsede comer.r, El les contestó:<Dadlesvosotrosde comer.>Ellos le dicen: <iVamos nosotros a comprar doscientosdenariosde pan para darles de comer?>> El les dice: <éCuántospanestenéis?Id a ver.>>Despuésde haberse

cerciorado,ledicen:<<Cinco,y dospeces.>>

lugar

está deshabitado y

ya

es hora

avanzada.

Entonces les mandó que se acomodaran todos por grupos sobre la verde hierba.

Y

se

acomodaron

por

grupos

de

cien

y

de

cincuenta.

Y

tomando los cinco panesy los dos peces,y levantandolos ojos al

cielo, pronunció la bendición, partió los panes y los iba dando a los

discípulos para que se los fueran sirviendo. También repartió entre todos los dos peces. Comierontodosy sesaciaron.

Y recogieronlas sobras,docecanastosllenos y también lo de los peces.

Ios quecomieronlos panesfueron 5.ooo hombres.

Inmediatamente obligó a sus discípulos a subir a la barca y a ir por delantehacia Betsaida,mientras él despedíaa la gente.

Despuésde despedirsede ellos,sefue al monte a orar.

ELLATIAELEGIDO LA PAR'IEMEJOIT

Luc¿s10,3842

Endcemho

Cornenzamossituando el texto. Jesusha empezadosu camino hacia Jerusalén,el lugar donde entregará su vida Entraen unaaldeay esreci- bido enunac¿¡s:lpor doshermanas.

El texto está situado qlrre

l