Sentencia C-456 de 2020
Antecedentes:
El día 24 de octubre de 2019, los ciudadanos Martin Alonso Álvarez Bermúdez y Luisa
Fernanda Correa Rodas presentaron demanda de inconstitucionalidad contra las
expresiones:
“cónyuge”
“casada”
“cónyuges”
contenidas en los artículos 19 numeral 2, 61, 745, 1025 numeral 2, 1026 inciso
segundo, 1068 numeral 13, 1119, 1125, 1161, 1165, 1195, 1196, 1266 numeral 1 y 1488
del Código Civil, que establecen una serie de efectos jurídicos entre los cónyuges en
materia civil, incluyendo algunas prerrogativas, derechos, cargas, prohibiciones y
restricciones entre los mismos.
Se desconoce la protección que la Constitución extiende a todos los arreglos familiares y no
solamente a los originados en la institución matrimonial, concluyó erróneamente que la
unión marital únicamente tiene trascendencia en términos patrimoniales, cuando hoy en día
es claro que genera un nuevo estado civil para los compañeros permanentes, según lo
estableció la Corte Suprema de Justicia en Auto No. 128 del 18 de junio 2008.
Se han producido cambios sociales y culturales sustantivos en la estructura y en el
funcionamiento de las familias, hasta el punto de que hoy en día la mayor parte de estas se
originan en la convivencia y no en el contrato matrimonial, por lo cual resulta imperioso
que, en este nuevo escenario, se fijen criterios análogos en el reconocimiento de los
derechos, inhabilidades, prohibiciones y responsabilidades entre sus miembros.
Problema jurídico es: ¿Las normas demandadas y la integrada, que establecen una serie
de efectos jurídicos de orden civil solo para los cónyuges y entre el marido y la mujer,
desconocen el mandato constitucional de igualdad de trato respecto de quienes no son
cónyuges, sino compañeros permanentes, y de quienes son cónyuges o compañeros
permanentes, pero tienen el mismo sexo?
Remedio judicial a adoptar
1. los términos “cónyuge”, “casada” y cónyuges” son incompatibles con los artículos 13
y 42 de la Constitución Política, en tanto en cuanto establecen un trato legal injustificado
frente a las uniones maritales conformadas por parejas del mismo o distinto sexo. No
obstante, en aras de garantizar el fin útil de la norma y la conservación del derecho, dichas
disposiciones admiten una interpretación constitucional mediante la adición del grupo
excluido.
2. Habida cuenta de lo anterior, la Corte considera necesario optar por un fallo
condicionado, el cual responde a la salvaguarda de los principios democrático y de
igualdad, bajo el entendido de que las expresiones “cónyuge”, “casada”, “cónyuges” y
“marido y mujer” se refieren, en igualdad de derechos y deberes, a los cónyuges y a los
compañeros permanentes de las uniones maritales de hecho, tanto de parejas de distinto
sexo como de parejas del mismo sexo.
RESUELVE : DECLARAR EXEQUIBLE CONDICIONADAMENTE las expresiones
“cónyuge”, “casada”, “cónyuges” y “marido y mujer” contenidas en los artículos 19
numeral 2, 61, 745, 1025 numeral 2, 1026 inciso segundo, 1056, 1068 numeral 13,
1119, 1125, 1161, 1165, 1195, 1196, 1266 numeral 1 y 1488 del Código Civil, por los
cargos examinados en esta sentencia, bajo el entendido de que estas expresiones se refieren,
en igualdad de derechos y deberes, a los cónyuges y a los compañeros permanentes de las
uniones maritales de hecho, tanto de parejas de distinto sexo como de parejas del mismo
sexo.