FENOMENOLOGÍA DEL AMOR Y PSICOPATOLOGÍA Otto Dörr -Zegers

RESUMEN La pregunta que se plantea el autor es de qué modo se perturba en los grandes cuadros psicopatológicos ese fenómeno humano universal que es el amor. Para responder a esta pregunta procede a crear primero una fenomenología del amor y analizar su espacialidad y su temporalidad. Luego intenta mostrar cómo estas dimensiones antropológicas aparecen deformadas tanto en la esquizofrenia como en la melancolía. La espacialidad del amor humano En la vida cotidiana el espacio de las dimensiones permanece más bien oculto, y así el ³arriba´ significa ³en el techo´ y el ³abajo´ se entiende como ³en el suelo´. El espacio geométrico, el artístico o el religioso, etc. son posibles porque el ser humano es ya espacial desde su estructura misma como ³ser -en-el-mundo´. Ahora bien, la espacialidad humana tiene, según Heidegger, dos características fundamentales: das Entfernen, que se podría traducir como ³des alejar´, es decir la tendencia del hombre a hacer de saparecer las distancias y das Einräumen , que tiene, a su vez, dos sentidos: despejar y conceder. El primero corresponde al principio del ³espacio vital´, origen de la agresividad y la competencia. El amor repre senta el caso extremo del segundo significado . ³Sólo donde tú estás nace un lugar (para mí)´, nos dice el poeta R. M. Rilke. En el amor no sólo no hay desplazamiento del otro, sino creación deun espacio nuevo, un espacio ³nuestro´, cuya más perfecta con creción es el abrazo. La espacialidad del amor en la esquizofrenia y la melancolía El esquizofrénico vive la relación con el otro con un gran miedo a la proximidad. El otro es mantenido en la distancia a través del delirio, las conductas inadecuadas, los proyectos excéntricos o el autismo. Esta limita ción de la capacidad de amar en el sentido de un no constituirse el espacio común se nos muestra también en las típicas situaciones desencadenantes: declaración de amor, noviazgo, seducción homosexual, ingreso a organizaciones grupales, etc., todas situaci ones que tienen en común el que el otro traspasa los límites que ellos necesitan poner p ara mantener su frágil estructu ra. Por último, la pérdida de la capacidad de encontrarse con el otro en el amor va a significar también que el mundo deje de ser un hogar, para transformarse en un lugar amenazado por voces y enemigos anónimos, donde se pierden las bases del encuentro interhumano: el que sea único, libre y personal. En la melancolía el espacio adquiere características en cierto modo polares con respecto a la esquizofrenia. Se trata de un espacio

En cada acción estamos anticipan -do e interpretando el futuro desde un determinado ³sentirnos´ desde el pasado y consumando el acto de encontrarnos con algo o con alguien en el presente. que los hace inmunes al paso del tiempo. si es que algo puede serlo: el no acrecentar la libertad del ser amado. de ahí los frecuentes fracasos de jóvenes dotados en los estudios o de los adultos en el trabajo. sino también de vencer ala muerte. porque el amor ha de ver eternidad hacia atrás y hacia delante´. a causa de una suerte de ³inflación´ que af ecta al cuerpo. Pero el amor no sólo es capaz de acceder al tiempo de lo eterno. Y así. una abstracción del tiempo existencial. En relación al futuro. notamos carencia de propósitos y ausencia del fenómeno de la ³a nticipación´. canta: ³La vieja canción lo ha repeti do: / amar y morir. donde los objetos guardados retienen el pasado y se sustraen al cambio. La poetisa inglesa Elizabeth Barrett -Browning contrapone la vida que pasa y el amor que permanece (³ love that endures. Por otra parte. El tiempo del amor.cálido. que todo lo devora. El p asado nunca es superado realmen te. hasta el punto que las situaciones desencadenan tes más frecuentes están consti tuidas por separaciones y pérdidas. / pero no. me atormenta.. que es lo que permite la acción. Por último. vale decir. sus delirios muestran una persistencia tanto en el contenido como en la forma. La temporalidad del amor humano Con el tiempo ocurre como con el espacio. en su versión poética de la antigua leyenda de Tristán e Isolda. mientras Schiller le dice a su amada: ³El sólo pensar que antes nos importábamos menos. Durante la fase depresiva este espacio pierde colorido y perspectiva y se reduce. el ser humano es también temporal desde su estructura misma como ser -en-el-mun-do. en . no. este tiempo se constituye desde la finitud.. es lo contrario de ese tiempo transitorio. el que invad e al enfermo a través de la angustia. life that disappears´). en cambio. ordenado. desde la muerte y su rasgo central es la transitoriedad. Los amantes. El espacio depresivo es lo contrario de aquel que nos enseñara Rilke en el ³Réquiem para una Amiga´ (1908) como el más propio del amor: ³Por cuanto eso es culpa.´. El esquizofrénico está fuera del tiempo. ¡así no es! / ¡Amar! ¡Amar! / Amar hasta en la muerte / y no mo rir de amor. El abandona la inserción en ese tiempo que pasa. Esta ³atemporalidad´ nada tiene que ver con la ³intemporalidad´ del amor. él es sólo un derivado. Ahora. el desánimo y las sensaciones dolorosas.´ La temporalidad del amor en la esquizofrenia y la melancolía El rasgo más característico del tiempo esquizofrénico es un cierto grado de ³atemporalidad´. mientras los amantes lo han superado. en el sentido de Heidegger. Y así Wagner. El depresivo no puede tolerar la distancia del otro. porque ellos permanecen en l a relación simbiótica con la ma dre. el pa ciente esquizofrénico muestra dificultad para llevar a cabo (en el presente) las tareas que le corresponderían por su nivel intelectual y socio-cultural.

calla la lengua. en segundo lugar. ni al amor místico. pérdidas cada vez menos impor tantes pueden desencadenar el proceso depresivo. En la depresión el tiempo tra nscurre más lento y en casos ex tremos. por cierto. Fuego sutil dentro de mi cuerpo todo . psicopatología. Buscaremos más bien aquellas característica s que hacen posible todas e sas formas de amor. autora del poema que reproducir emos aquí en la insuperable tra ducción de Marcelino Menéndez y Pelayo (11): ³Igual parece a los eternos dioses quien logra verse frente a ti sentada: ¡feliz si goza tu palabra suave. el depresivo no puede. Palabras clave: Amor. Esta última no se inicia en forma brusca. Con respecto a este último. ni tam poco a la amistad. con su inicio repentino y arrebatador. sorpresiva ni se orienta hacia personas con las cuales no hay previamente algo en común. La amistad se basa en primer lugar en la simpatía. en las que existen entre el amor y la amistad. Para los griegos la amistad era incluso superior al amor erótico. depresión. Al paciente le cuesta pensar. fundamentales. Nonos referiremos prop iamente al amor erótico. en el lento cultivo de la relación. existen pocos testimonios más impresio nantes que el de la poetisa griega Safo (16).cambio. suave tu risa! A mí en el pecho el corazón se oprime sólo en mirarte: ni la voz acierta de mi garganta a prorrumpir y rota. en el permanente intento de planificar el futuro e impedir el azar y el no poder tolerar las separaciones. esquizofrenia. en la comunidad de intereses y cosmovisio nes y por último. Pensemos. creando y superando lo que tiene el tiempo de triste y doloroso. concentrarse y tomar decisiones. como el estupor. tal como ocurre con el amor erótico. se detiene. trascender junto a la persona amada el espacio de las dimensiones y el tiempo de las horas. fenómeno primario. sus movimientos son lentos. Y esto explica que cada pérdida lo hunda en el abismo y que. fenomenología. Pero ya en la personalidad previa se anunci a la alteración de la temporali dad en su manera rígida de cumplir. tarda en responder y sus palabras se escuchan sin fuerza. al amar. ni al amor filial. sin ir más lejos. Las diferencias entre ellas son. INTRODUCCIÓN Con el objeto de est udiar las eventuales deformacio nes que sufre este fenómeno humano universal en los distintos cuadros psicopatológicos es necesario prime -ro determinar algunos de sus rasgos esenciales. Y así. continúan actuando. con e l tiempo.

presto discurre: los inciertos ojos ronco zumbido. sino que se hace tam bién una revisión de su fascinante historia en el marco de la cultura occidental. sin aliento. Cúbrome toda de sudo r helado: pálida quedo cual marchita hierba y ya sin fuerzas. etc. animales o prójimos. ordenar y luego. El existente humano está permanentemente regalando espacio o más bien dejando ser a las cosas . Desde esta estructura óntico ontológica fundamental el hombre descubre el espacio como un estar. La otra característica esencial del espacio humano es para Heidegger das Einräumen . En alemán esta palabra deriva de Raum. ya se trate de objetos. limpiar. tan universal y tan determinante en la vida de cada cual. Más próximo a mí está el cuadro que contemplo en el museo que los ante-ojos que se apoyan sobre mi nariz. entre los cuales el hombre se mueve. En todo caso. En la vida irreflexiva de cada cual el arriba significa en el techo . conceder. Es la cura. En el trato cotidiano con las cosas ese espa -cio de las dimensiones o espacio geométrico permanece más bien oculto. cuidado o preocupación (die Sorge) lo que determina la proximidad o lejanía de algo a de alguien. el espacio se constituye como el ámbito dentro del cual yo puedo encontrarme con los otros. Con la primera determinación el filósofo alemán se refiere a la natural tendencia del hombre a hacer desaparecer las distancias. los oídos hacen Para quien quiera ade ntrarse con altura en las proxi midades del amor erótico. Aun cuando nos ocupemos de cosas que están lejos. como un habitar entre las cosas. el arquitectó nico. Según Heidegger (9) el espacio geométrico. de Octavio Paz (11). estamos junto a ellas. parezco muerta. porque lo más próximo a nosotros no es lo más corto en metros. el religioso. el artístico. que justamente significa espacio y tiene dos significados: despejar. son posibles porque el existente humano mismo (Dasein) es espacial desde su estructura como ser -en-elmundo. Procederemos entonces al análisis de dos dimensiones antr opológicas básicas. en su relación con el amor. familiarizándo se con ellas. remito a esa obra insupera ble que es ³La llama doble: amor y erotismo´. como son el espacio y el tiempo. Pero nosotros queremos iluminar la psicopatología y para ello estimamos necesario el empleo del método fenomenológico con el objeto de poder capturar los elementos más esenciales de este sentimiento tan hu-mano.´ vagan sin rumbo. el abajo se entiende como en el suelo y el detrás c omo detrás de la puerta . otorgar. Para Heidegger la espacialidad humana tiene dos características fundamentales: el des-alejar (das Ent-fernen)y el con-ceder (das Einräumen). inerte. C ada donde es descubierto e in terpretado a través de los pasos y senderos del trato cotidiano con las cosas y no está determinado por mediciones espaciales. La espacialidad del amor El espacio no es una diversidad tridimensional de pun -tos o sitios llenos de cosas. En ella no s ólo es descrita esta pasión humana con gra n belleza.

107). Nadie ha sabido expre sar mejor esta característica del amor que Rainer Maria de los Sonnets from the portuguese Barret-Browning (1): Nur wo Du bist entsteht ein Ort . 14) dice: Por cuanto eso es culpa. Y en la Cuarta Elegía del Duino (1922.. p. del 4 de noviembre de 1909. sino creación de un espacio nuevo (para mí) justamente allí donde tú estás. 25). si es que algo puede serlo: el no acrecentar la libertad del ser amado por toda la libertad que uno a sí mismo se procura. amplitud y libertad (13).que es a su vez la forma verbal deriva -da del sustantivo Raum (espacio) . caza y patria . (TomoII. del mío por ti. desplazar y arrasar el espacio del otro. El gesto propio de los amantes. que corresponde a esa primera significación del verbo ale -máneinräumen . ¿Qué otras característica s tiene el espacio amoroso? Volvamos a Rilke. otorgar. El amor y el poder o la fuerza se excluyen mutuamente . Los movimientos expresivos vinculados al modo del desplazamiento (primer signi ficado de einräumen). Rilke en su traducción libre de la poetisa inglesa. El filósofo Otto Bollnow (3) dice al respecto: La lucha por el espacio vital atraviesa la vida entera. 257). 14) afirma que los amantes se prome ten amplitud. lo que ha conducido a innumerables guerras. mientras que al final del Réquiem para una amiga (1908. del deportista o del guerrer o. Pero también los pueblos se mueven por este principio. Elizabeth . como el gesto del político.en su respectiva espacialida d. (p. es la expresión viva de esa fusión de los espacios de cada uno en nuestro espacio . Todo éxito mío empequeñece al otr o. ellos se regalan recíproc a y permanentemente espacio. desplazar... limpiar. rente a este principio universal del espacio vital. a la inversa. en una carta ala señorita von Schenck. encuentra su corr espondencia en el principio del espacio vital . En la vida profesional se destaca aquél que desplaza a los otros y así el comerciante impone su producto acosta de la competencia..se erige el amor como la más per fecta forma del segundo significado: einräumen . conceder. Esto sólo nos queda cuando amamos: dejarnos uno al otro. dice refiriéndose a una pareja que se ama: Ninguno puede perjudicar al otro limitándolo. ( Sólo donde tú estás nace un lugar ).. por el contrario. el de despejar. Ambos significados correspon den a distintos modos de desplegarse la espacialidad humana.. están anticipando ya ese despejar. Aquí no hay pérdida de tu espacio vital por mí o. p. Karl Jaspers (10) tiene expresiones similares. afirma Binswanger (2.. Así por ejemplo. etc. Aquí no sólo no hay desplazamiento del otro. cuando afirma: Toda posición que yo conquisto excluye a algún otro al reivin dicar para mí una parte del espacio limitado disponible. El poeta. el primer significado. el abrazo. desde las zonas más trascendentales hasta los aspectos más modestos.

263) . vastedad. El esquizofrénico es incapaz de resistir al otro en la cercanía. los roqueríos y jardines. seducción homo-sexual. de las conductas inadecuadas. La espacialidad del amor en las grandes psicosis ¿Qué ocurre con el espacio de la locura (5). calor. un reconocerse en el espejo del otro. sería la mayor fuente de culpa en el ser humano. en un lugar . ingreso a organizaciones de grupo de cualquier índole. sólo espacios. amada.El amor no determina entonces un desplazamiento del otro ni consiste tampoco en sólo una fusión con el otro en el abrazo. sino por el contrario. noviazgo (Verlo bungskatatonie ). Para terminar esta descrip ción del espacio amoroso quisie ra citar unas versos de Goethe (7). en suma. Es cierto que tampoco reconocen con facilidad lo connotado en el lenguaje y suelen interpretar en forma errada los mensajes no verbales. se producen esos típicos silencios y el paciente manifiesta directa o indirecta-mente el deseo de terminar la sesión. hacia un espacio angélico. matrimonio. libertad). Es curioso el hecho de que este espacio tan vasto del amor. El otro es mantenido en la distancia a través del delirio. hogar (patria). fusión que viene a ser lo contrario de la desintegración: apertura hacia un espacio amplio. hasta que tú los transformaste. Cuán complica-dos los vemos en las relaciones afectivas. tanto más espacio (p. acogedor y hogareño. un ser constituido por el otro desde la fusión con él. etc. Esta limitación en la capacidad de amaren el sentido de una no constitución del espacio común se nos muestra con mayor evidencia aun en las típicas situaciones desencadenantes de las psicosis esquizofrénicas agudas: declaración de amor. donde hay alimento y actividad (caza) yal mismo tiempo. Otto Bollnow (3) dice a propósito no del amor. represente para los amantes la quintaesencie de lo cálido. todo lo cual contribuye a aumentar la desconfianza y el paranoidismo. lo siguiente: El que la existencia sea capaz de crear espacio más allá de sí misma permite entender esa extraña pa radoja de Swedenborg (teólogo protestante del siglo XIX): Cuanto más ángeles. cálido y hogareño. concreta-mente con el de la esquizofrenia? Tanto el esquizoide como el esquizofrénico viven la relación con el otro con un gran miedo a la proximidad. Pero en estricto rigor lo que ocurre es que ellos no son capaces de fundirse con el otro en lo que Rilke llama el abrazo de eternidad . donde también aparece esa transformación de la geografía en hogar que produce el amor: Para mí eran el campo y los bosques. del autismo. . de los proyectos excéntricos o. Incluso en la relación terapéutica y aun cuando ya exista una cierta confianza hacia el médico. viaje al extranjero en grupo. ése que no significa amenaza de disolución de la propia identidad. pero sí dela capacidad humana para crear espacios. ese mismo que provoca la angustia del agorafóbico. ya avanzada la enfermedad. el impedir que se constituya la libertad des -de el amor. El no dar espa cio al otro. Rilke nos enseña cómo en el amor se abre un nuevo espacio ilim itado (amplitud.

a quien no ha llam ado y a quien. donde nohay paredes que protejan. Al esquizofrénico lo encuentra alguien quedesconoce. el conceder espacio al otro. sí se reduce este espacio en forma impor-tante a raíz de una suerte de inflació n que afectaal propio cuerpo. ordenado.Es un espacio sólido. elespacio cotidiano del esquizofrénico es un espacio va-cío. la quehabitualmente carece de todo elemento individualizador. aquejado de la otra gran enfermedad endógenay de algún modo también constitutiva de o inherente ala condición humana? El espacio del depresivo apare -ce a primera vista como lo contrario del espacio quehemos descrito en el esquizoide y en el esquizofrénico.y dependiendo de su gravedad y/oprofundidad . en un lugar arrasado(por las voces y los enemigos delirados). De ahísus continuos fracasos en la vida laboral. (Réquiem parauna Amiga.Todas estas situaciones tienen en común la proximidad del otro. . el otor -gar. Pero aun fuera del episodio agu do y al margen del espacio en común con el otro. el que empieza a invadir al enfer -mo a través de múltiples sensaciones molestas hastael extremo del dolor de las extremidades. Es un espacio familiar. aunque puedan parecer mo -destos.En el espacio esquizofrénico no hay tampoco frontali-dad. ¿Qué sucede con la espacialidad del enfermo de -presivo. vivido hasta enlos rincones y en los armarios. de límites muy precisosentre lo propio y lo extraño. por ende. ¿Y qué ocurre con el espacio de las relacionesinterpersonales. pero sin que el paciente paranoidepueda siquiera saber quién ni por qué lo persigue oinfluencia o le habla.. como en el camino de la vida . donde lo otro acecha desdetodos los rincones. si bien no desaparece el límite entre lo familiar ylo extraño. para transfor-marse en una geografía abstracta. pero tam -bién por las enfermedades físicas que atentan contra lanecesidad del depresivo de vivir en una relaciónsimbiótica con el otro. con el espacio amoroso? El depresivono puede tolerar la distancia del otro y de hecho lasmás importantes situaciones desencadenantes estánconstituidas por las separaciones o pérdidas. Durantela fase depresiva . si es que algo puede serlo: el noacrecentar la libertad del ser amado. la opre -sión en el pecho y en la nuca y la pesadez del cuerpoentero. El espacio depresivoes lo contrario de aquel que nos enseñara Rilke comopropio del amor en el verso citado más arriba: porcuanto eso es culpa. sino esquinadoo en círculos.este espacio pierde colorido y perspec -tiva y. tanto dentro del pabellón cuando estáhospitalizado. reteniendo el pasado lejano y sien do siempre numerosos. cálido. Por último habría que agregar quela pérdida de la capacidad de encontrarse con el otroen el amor va a significar también que el mundo comotal deje de ser un hogar. Se han perdido las bases mismasdel encuentro interhumano: el que sea único. Su tendencia exagerada y rígidaal orden y a aferrarse a las personas y a las cosas (19)nos está indicando la existencia de una pr ofunda per-turbación de esa forma de espacialidad humana queHeidegger (9) llama das Einräumen. el hecho de que el otro traspasa de alguna manera loslímites que el esquizoide necesita poner para mantenersu frágil estructura. una residencia. 1908) (14). así como entre los distin -tos rangos que rigen las relaciones humanas. no hay un caminar hacia adelante.. Los objetos están guar-dados y ordenados. vale decir. libre ypersonal.no puede responder. como las habitaciones que él y otros como él habi-tan o como la cama que ocupan en el hospital.

también muy frecuente. en elúltimo verso del Soneto XLI de los Sonetos del Por -tugués : Love that endures. pero que además el senti -miento amoroso se extiende también hacia atrás. donde se articulan las instanciasdel pasado. me atormenta. porque el amor ha de ver eternidad hacia atrás y hacia delante . presente y futuro. El existente humano es temporal desde suestructura misma como ser -en-el-mundo. life that di sappears (Amor que dura. pero si en tiempos pasados tienes que haber sido mi hermana o mi mujer . cura o pre -ocupación (die Sorge). 263). Goethe (8). por cuantoel motor de esta estructura es el cuidado. Ahora bien. Estaparticular temporalidad de la duración o eternidad queencontramos en el amor humano y que se opone a latransitoriedad de rau von Stein. presente ya en el plan divino.La temporalidad del amor Con el tiempo ocurre como con el espacio. de que el amor queexperimentan dos personas entre sí estaría determina -do desde siempre. Heidegger (9) sostiene incluso queuna exis tencia auténtica es sólo posible desde una cons -ciente asunción de la muerte. Elizabeth Barrett -Browning (1) contra -pone la vida que pasa y el amor que permanece. El tiempoes sólo un derivado. vale decir. una abstracc ión del tiempoexistencial. en último término. Y así. él define al ser humano oDasein como un ser-relativamente-a-la-muerte (p. En cada interés por algoque nos hace frente en el mundo. allí donde el ama n-te desespera al imaginar eventuales amores de la ama-da. anteriores al conocimiento de ambos. De las citas anteriores se desprende en primer lugarque el amor tiene una temporalidad distinta a la de lavida . vida que desaparece). A este mismo fenóme -no apuntan los celos retrospectivos. estamos anticipando einterpretando el futuro desde un determinado hallar -nos en nuestro pasado (estado de ánimo. mientras Schiller (17) en una carta a Lotte. cual es la duración.en cada acto que realizamos. dice: El sólo pensar que antes nos importábamos menos. estetiempo en el que estamos insertos se constituye desdela finitud. ¿Podemos comprender la temporalidad del amordesde la muerte como sí comprendemos la tempora-lidad de la vida? Recurramos una vez más a la ayudade los poetas. desde la muerte y su rasgo centrales la transitoriedad. así como laimpresión. en unos versos dedicados a afirma algo análogo: ¡Ay!. . haciaun tiempo pasado en el que los amantes aún no seconocían o ni siquiera existían. experien -cias anteriores) y consuman do el acto de encontrarnoscon algo o con alguien en el presente.

el poeta lepregunta al dios: Su muerte. sólo porque el otro del todo prevalece: yo os pregunto por nosotros. ¿dónde está? ¿Inventarás aún este tema antes que se consuma tu canto? Y poco antes. Por último.Pero ocurre que los poetas nos enseñan que el amortriunfa sobre la muerte y aun más. ¿Cómo. Wagner (20). que a veces dejáis de ser. que prescinde deella.lo que nos dice el mismo Rilke (14) en la SegundaElegía del Duino: Pero a vosotros. Vemos entonces que la muerte no puede determi-nar la temporalidad (y por ende. la existencia) de losamantes. con fuerza jubilosa se ha elevado por encima de la muerte . no. Rilke habla de lamuerte como de un sueño. así como la muertele da sentido a la vida. para que no anhelara primero estar despierta? Mira. 2° Cuadro). ella nació y durmió. porque la caricia os retiene y no desaparece el lugar que vosotros. el héroe. También Rainer Maria Rilke se refiere una y otra veza esa capacidad del amor de vencer a la muerte e in -cluso habla de la inexistencia de ésta allí donde reina elamor. cabría preguntarse si. Han transcurrido casi 2000 añosdesde la muerte de Jesucristo y los cristianos continúanrememorando a través de la Misa su sacrificio. la creaste. en su versión poética de la antigualeyenda de Tristán e Isolda (Acto III). dice: La vieja canción lo ha repetido: amar y morir. como cuando en el Segundo Soneto a Orfeo(Primera Parte. Valga ahora como última demostración deeste carácter de eternidad que posee el tiempo del amor. 15) y a propósito de la muerte de unajoven bailarina a quien dedicó los son etos.la vida se observa también en el ám -bito de lo religioso. porque la fuerza de su amor la supera departida. Yo sé que os tocáis dichosos. amantes. tiernos. pero no. sino sólo dormida: Ella durmió el mundo. como años de vendimia. que entre las manos os hacéis más abundantes. es decir. con absolutaprescindencia de la cronología. La joven enamorada noestá propiamente muerta. dice: Tristán. . ¡así no es! ¡amar! ¡amar! ¡amar hasta en la muerte y no morir de amor! Y poco más adelante (Acto III. comosi éste hubiera ocurrido ayer. oh dios del canto. en el mismo poema. también pueda dárselo a l amor.

Loque se ha conocido como apatía o falta de iniciativa. que es despedido de todos sus trabajos. Por último.. comoen un tiempo infinito yo podría llegar a ser como cual-quier otra persona. ¿Qué ocurre con la temporalidad del pacienteesquizofrénico? Habría que advertir en primer lugarque este tema daría pie para varios estudios. por debajo presentís la pura duración.porque fracasa en las tareas más sencillas. por su par-te. pero justamente esese rasgo del tiempo humano el que le da sentido anuestras acciones. En ellos no hay esa anticipación delfuturo que constituye quizás el más importante motoren la vida del hombre.El pasado nunca es superado. que se con-funden con la vida misma. como tam-bién se ve en los niños pequeños y por último. La historicidad. años más tarde ve-mos al paciente hacer las mismas afirmaciones deli -rantes como si nada hubiera ocurrido en los cinco. trans -formándose el . el pacienteesquizofrénico tiene una tremenda dificultad para lle-var a cabo (en el presente) las tareas que le correspon -derían por su nivel intelectual y socio -cultural: el estu diante. en el sentido del triplesignificado del verbo alemánaufheben (terminar. A mayor abundamiento. la urgencia y enúltimo término. el momento. El que las cosas pasen suele sermotivo de dolor o de nostalgia.su actitud es también muy particular. es uno de los rasgosconstitutivos de lo humano y ha estado particularmente presente en las grandes culturas. Es casi eternidad lo que os prometéis en cada abrazo. Es-tos pacientes se encuentran en mayor o menor medidafuera de la articulación del pasado. instancias temporales. que a pesar de haber ingresado a la universidadcon los más altos puntajes. susdelirios muestran una persistencia tanto en el conteni -do como en la forma. Y así. terminando enla inmovilidad total. Si pudiera escribir lo que estoy escri-biendo en diez mil años más.ocultáis. esa perfecta interacción entre pasado. terminaría siendo nadie.diez o veinte años de intervalo. presente y futuro. El rasgo más característico del tiempoesquizofré nico es un cierto grado deatemporalidad. Con respecto al futuro. que los hace en cierto modoinmunes al paso del tiempo.. la conciencia que tiene el hombre de sucondición temporal e histórica. latendencia a qued arse en cama sin hacer nada y la faci lidad con que se hacen dependientes del tabaco. al cual Hegel otorgara tanta impor -tancia para el normal desempeño de la vida humana. son ejem -plos habituales de estilos de vida esquizofrénicos. vale decir.Así es como ellos quedan fijados en la relaciónsimbiótica con la madre. son extremadamente susceptibles frente a míni -mos cambios en la relación interpersonal. no es capaz de aprobar elprimer semestre y cambia una y otra vez de carrera oel profesional. con -servar y superar). de mane-ra que sólo nos podremos referir a él en forma muysucinta. La temporalidad del amor en las grandes psicosis Veíamos en un comienzo que la temporalidad del serhumano se constituye desde la muerte y su rasgo esen-cial es la transitoriedad. propia del primer año devida. Es la finitudlo que crea la ocasión. nada me urgiría a hacer-lo ahora y tampoco haría otras cosas. Desde siemprese ha afirmado que los esquizofrénicos carecen de pro-yectos de vida e incluso de propósitos claros para unfuturo inmediato.presente y futuro.

a través del amor. en la cons-titución misma de la sensación de poder (Können) . pero este pasar ocurre. que es lo que en último término per-mite la acción. sin embargo.El primero define la alteración de la temporalidad enla depresión como unaWerdenshemmung (inhibición delllegar a ser). se detiene. de una suerte de atemporalidad . los que tienden más bien a vivir enuna permanente desazón. reteniendo lo mejor del pasado. En la depresión el tiempo transcurre más lento y encasos extremos. mien-tras los amantes lo han superado. en este caso del presente. cuyo resultado final va a ser el delirio depresivo. por su parte. una concien-cia excesiva del tiempo del reloj. sus movimientos son lentos. la eternidad. El tiempo de la vidaes el tránsito. Alpaciente le cuesta pensar.fumar casi en su única actividad. Estalentificación compromete también los procesos bi o-lógicos básicos y así es como sufren con frecuencia deestreñimiento. Cl ásicos son los trabajos al res -pecto de Viktor von Gebsattel (6) y Erwin Straus (18). y es por eso quelos amantes lo viven con frecuencia como un éxtasis. Es como si no pudiesen resistir la cer-canía y la fusión del abrazo. pero que al profundizarse estalentificación de la historia vital interna se producetambién una transformación de la experiencia del pa-sado. El esquizofrénico está fuera del tiempo. 138). como en el estupor. en las vidas nor-males. el cual viene a ser el equi-valente espacial de la suspensión del tiempo transeúnte en el amor. el que en sutranscurrir anticipa el futuro: Independientemente de cualquier pensamiento explícito en el futuro. bradicardia y disminución del ritmo res -piratorio. Erwin Straus. Nada de esomuestra la atemporalidad de los pacientesesquizofrénicos. como una lentificación o detención de loque él llama el tiempo inmanente a la vida. Se trata. continúan actuando y creando. Sobre la temporalidad de los cuadros depresivos seha escrito bastante más que sobre lo que ocurre conella en la esquizofrenia. anticipando elfuturo y consumando el encuentro o la acción en elpresente. tarda en responder ysus palabras se escuchan arrastradas y sin fuerza. sonotros ejemplos de esta profunda perturbación de latemporalidad. lo que tiene el tiem-po de triste y doloroso: el que tantas cosas que unoquisiera retener y conservar se destruyan y pasen inexo-rablemente.pero que nada tiene que ver con la intemporalidad del amor. La temporalidad del amor es. en otra dimensión. como vi-mos en algunos poetas. que afecta aestos enfe rmos.pero sí superan.un estar fuera de sí. tomar decisio -nes. Ese estar fuera del tiempo les dificulta tam-bién el acceso al tiempo eterno del amor y es así comotienen serias dificultades para establecer relacionesafectivas y cuando llegan a enamorarse. acosados por esa angustiatan peculiar y que se ha dado en llamar endógena yque con alguna frecuencia los lleva a la desesperación yal suicidio. El esquizofrénico abandona la inserción en eltiempo que pasa. concentrarse. en suma. En el amor los amantes no abandonanese tiempo y de hecho.se esconde un movimiento vivido hacia elfuturo (p. que avanza en formainexorable y que en depresiones muy graves se trans -forma en otra fuente de angustia: un minuto sigue aotro y éste a un tercero y así .queacompaña al hecho elemental de estar activa una per-sona sana . El paciente tiene. sostieneque la inhibición depresiva altera primero la experien-cia del futuro a través de su influencia negativa sobreel poder actuar. el objeto deeste amor es casi siempre alguien (concretamente) leja-no e imposible.

pero elpaciente depresivo tiene la impresión simultánea deque el tiempo no avanza. no puede. Porqueno es obviamente el tiempo cro nológico el que se hadetenido. trascen-der junto a la persona amada el espacio de las dimensiones y el tiempo de las horas. ya en elmodo de ser o personalidad p revia del paciente de -presivo se anuncia también esta perturbación de la tem -poralidad que vemos aparecer tan dramáticamenteen la enfermedad manifiesta .El depresivo. bastenpérdidas cada vez menos importantes para desenca -denar el proceso depresivo. Esto tiene que ver con la defor -mación de su capacidad de amar. que es la melancolía. al amar. Otro rasgo central del modo deser depresivo y que tiene que ver tanto con elementosespacial es como temporales. el tiempo del amor se nos presenta entonces entoda su luminosidad: eternidad que alumbra pasado. para poner en marcha la endogenidad dor -mida y consumarse así esa modificación global de lapersona. el noble veneciano Collatinodi Collalto.Pero al igual que ocurría con la espacialidad. A diferencia del esquizofrénico. y que permaneció siempre fiel a él. en el nopoder dejar nada para el día siguiente y tener que termi-narlo todo hoy y.en esa manera rígida decumplir. madu -ración y perfeccionamiento de cada uno de los aman -tes en el sentido de Platón. de que nada ocurre. puesto que si el amores unión con el ser amado en un espacio infinito yhogareño y en un tiempo de eternidad. con el tiempo bastará la muerte del perro oel feliz matrimonio de una hija (pero que significa alejamiento). Y esto explica quecada pérdida lo hunda en el abismo de la depresión yaún más. uno de los cuales lo menciona Rainer Maria Rilke (14) en la primera de las "Elegías del Duino":la poetisa italiana Gaspara Stampa. quien fuera aban-donada por su gran amor. el tiempo comooportunidad. en el tratar de impedir elazar a cualquier costo.hasta el infinito. .presente y futuro. es la sensibilidad a la pér -dida. dedica-da hasta los últimos días de su vida a cantar su amoren hermosos y encendidos poemas. el depresivo no resiste la lejanía del ser ama -do ( . t endrían quepoder tolerar los amantes la separación en el espaciométrico y en el tiempo del reloj. Buber) (4). el tiempo como maduración y crecimiento. que no puede tolerar la proximi daddel otro. por último. El amor está másallá del alejamiento. fecundidad en toda aquella riquezaque puede surgir en el entre (M. En comparación con la temporalidad del depresi -vo. que a medida que transcurre la vida. de la separación o de la pérdida. fenómeno que constituye a su vez el gran motivodesencadenante. Si en un comienzo fue lamuerte de un ser querido o las angustias vinculadas aun parto. el verdadero talón de Aquiles del typus melancholicus (Tellenbach) (19). en cambio. anticipación. urgencia. Hay innumerablesejemplos de ello. en últimotérmino. logro. sino el tiempo inmanente. Riemann) (12). en el permanente intento de adelantarse alfuturo a través de una planificación extrema.

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