Gobernanza desde un ámbito público
(modelo de Gobernanza desarrollado)
Indagación
Nombre: James Edinson Urrego Carvajal
c.c 79686860
Universidad Nacional Abierta y a Distancia
Vicerrectoría Académica y de Investigación
Septiembre, 04 de 2022
Introducción
Cada sociedad desarrolla su forma de gobernanza, así mismo, como el diseño de
estrategias a implementar bajo su sistema de organización para la toma de decisión,
manejo de compromisos, medidas e instituciones a involucrar.
De esta manera, es claro decir que le desarrollo de este escrito, tiene como
propósito el reflexionar y analizar los diferentes proceso y manejo frente a la
gobernanza, de igual manera se analiza como se ha avanzado o minimizado en su
concepto frente a las diferentes practicas o posturas de acuerdo con los gobernantes
existentes. De esta manera se logra indagar el funcionamiento y las organizaciones
de coordinación de las partes comprometidas en el régimen de gestión.
Finalmente, es de consideración exponer cada punto que conforma dicho
proceso, para que sus funciones y organizaciones sean más claras y reconocer de
esta manera la forma adecuada de quizá intervenir o socializar conceptos que
desglosan cada una de las posturas, respondiendo exigencias propias del contexto y
de la sociedad en los que se enmarca. Por lo cual, se puede afirmar que el trabajo en
lineamiento puede ser un medio para minimizar dificultades, al brindar datos
representativos y metódicos para que así haga frente al progresivo consumo de
recursos con proporcionadas medidas de prevención.
Palabras claves: Gobernanza, institución, desarrollo, participación ciudadana.
Gobernanza desde un ámbito público
(modelo de Gobernanza desarrollado)
La definición de diversos conceptos que se le brinda a la gobernanza; tiende a
emprender un sin número de enunciaciones, debido a la trayectoria y/o curso que la
actividad pública ha tenido con el pasar del tiempo. Definir gobernanza desde una
perspectiva como sociedad, es exponer y exaltar una verdadera situación, puesto
que la apariencia de sociedad habla por sí sola; al convertirse no solo en una
realidad con suposiciones; sino más bien en un contexto con indiscutibles cicatrices
que departen por sí sola. Así mismo, es necesario exteriorizar lo que se plasma en
folios a una gobernanza que trae consigo técnicas de incorporación basadas en las
estrategias para desarrollar o afrontar asuntos públicos garantizando la protección de
los derechos humanos frente a lo que tristemente la mala actuación permite la libre
arbitrariedad y corrupción.
Por consiguiente, se puede reflexionar frente a una gobernanza existente con
cuantiosos métodos para lograr tácticas y resultados con simple origen político, que,
sin duda alguna, el bien propio o individual permanece detrás de una perfecta
fachada donde algunos resultados logran ser buenos y eficaz; probablemente
benefactores para la población y o empresarios en diversos campos a los cuales se
logran desenvolver o simplemente cuenta con la suerte anhelada e imposible de
alcanzar. De seguir así, la buena gobernanza se hace partícipe de una construcción
que puede mostrar o entregar un entorno agradable de manera nacional y local,
donde cada una de las personas en busca de un futuro mejor pueden vivir
amablemente donde el aprender día a día permiten forjar el trabajo como
emprendedores con la capacidad y habilidad de transformar y distribuir los
resultados de su verdadera y real creatividad; de tal manera que; este trabajo es
valorado mas no utilizado, siendo notifiques de numerosas e importantes empresas
al poder intervenir, realizando inmersiones a la verdadera inversión para generar
multitudinarios empleos.
En este marco, la participación conlleva no solamente la facultad de expresar
ideas, propuestas, posturas o inconformidades en los espacios institucionales, sino
que además implica, de suyo, un fortalecimiento de capacidades conjuntas,
enriquecido por la propia dinámica de interacción, desde lo cual el concepto de
participación ciudadana aquí se asume en su faceta más amplia, pues involucra
todas las posibles maneras en las que los ciudadanos considerados como tales
pueden ejercerla, incluida la participación comunal a la que la Ley 388 le dedica
una regulación especial, pero también la que proviene de los gremios, los
empresarios, las asociaciones, etc.(Baron,2018,pag,140)
En contraste con lo anterior, es una muestra clara de la importancia frente a una
participación activa de la ciudadanía de acuerdo a los cambios y mejoras, en donde
el conocimiento de una realidad propia permite una mediación adecuada frente a las
verdaderas necesidades, siendo exacto en cada una de las tácticas diseñadas con el
objetivo de implementarlas adecuadamente, donde el trabajo en conjunto, trae
consigo contribución y opiniones reveladoras para la ampliación del desarrollo
social y emprendedor, que permiten una transformación ciudadana. Debido a que en
el momento se minimiza o se contradice a lo que es la definición de gobernanza, se
puede afirmar, que es vista o sentida como un estrago de un insuficiente e incapaz
gobierno, donde se le personaliza dicho cometido de forma puntual al presidente,
alcalde u otro mando que se presente como encargado de dirigir, controlar o
representar dichas acciones correspondientes en torno a lo político – social.
Sin embargo, es difícil llegar a este estado ideal de gobierno y gobernados. A
pesar de todas las críticas, avances y retrocesos, muchos creen que se debe erradicar
la noción de gobernanza como el mero ejercicio de gobernarse o gobernar ha
entrado en desuso por insuficiencia relacionada con la agitada coyuntura
contemporánea. Incluso la RAE entiende como la acción de ejercer un gobierno con
el propósito de desarrollar económica, social e institucionalmente de manera
permanente y sostenida. (Novoa,2017)
Por esta razón, se hace difícil poder creer en un proceso trasparente y justo,
donde se intenta mostrar algo no existente e irreal, puesto que aunque existe la
cordura y la necesidad de hacer las cosas de la forma correcta, desafortunadamente
el estereotipo corrupto que se ha apoderado del gobierno, convierte en incapaz un
proceso plasmado y evaluado, debido a que la ambición por crecer de manera
individual se convierte en un fuerza sobrenatural que invade de manera significativa
la verdadera necesidad ciudadana, puesto que; no se cuenta con un verdadero
mando gubernamental justo y correcto, para que cada uno de los puntos que
desglosan y al mismo tiempo conforman el termino de gobernanza se haga realidad
ante la petición de una participación ciudadana, llevando a que el pueblo deje de
soñar por un país mejor y que se preocupe por sobrevivir con lo poco que se brinda,
siendo migajas sin oportunidad de superación.
La participación ciudadana no se puede quedar en el diccionario como “son
mecanismos de participación del pueblo en ejercicio de su soberanía: el voto, el
plebiscito, el referendo, la consulta popular, el cabildo abierto, la iniciativa
legislativa y la revocatoria del mandato” atada a un artículo de la constitución
política, debido a que; las insuficiencias existentes en la ciudadanía no serán
saciadas con letras u hojas de una constitución, debido a que esta puede ser
transformada, reformada o eliminada por los mismos mandatarios, donde el hambre
y la necesidad de un ciudadana simplemente cambiara de horario o de lugar, o
escuetamente se dará por vencido al tomar penosas decisiones, que serán ignoradas
por alguien que en algún momento este ciudadano deposita su confianza, pero
sobre todo sus esperanzas.
Por lo tanto, que significativo seria; el tomarse con responsabilidad cada una de
las obligaciones o responsabilidades como propias, al exponerlas a la sociedad,
dando a conocer cuáles son sus verdaderos derechos y a los cuales dogmáticamente
se encuentran vigentes y al servicio, pero sobre todo, que significativo seria
escuchar de manera directa las opiniones de una ciudanía, conociendo de ante mano
la gobernanza como necesaria, ya que es la base fundamental para minimizar las
evacuaciones que se evalúan a través de esta. Porque de darse lo contrario o
simplemente no lograrse ejecutar, se puede desperdiciar o declinar a una vigilancia
que se despliega de manera interna, debido a que se puede desencadenar un proceso
que posiblemente llegaría a afectar la gobernabilidad y por ende la gobernanza.
Partiendo de lo anterior, en adelante se expone cómo en los gobiernos de Andrés
Pastrana Arango (1998-2002), Álvaro Uribe Vélez (2002-2010) y Juan Manuel
Santos Calderón (2010-2018) se manejó la construcción de paz. Debe tenerse en
cuenta la demanda social común a los tres gobiernos: la culminación del conflicto
con los grupos armados ilegales, y en particular con las Farc-EP. Como outputs
estaban disponibles diversas estrategias que oscilaban entre el diálogo y el uso de la
violencia legítima, que serán tratadas como políticas públicas. Se tomarán como
base las ideas del profesor Alejo Vargas sobre soluciones a situaciones socialmente
problemáticas, y las del profesor Jorge Iván Cuervo sobre estas como un proceso
integrador en el cual diversos actores participan en la construcción del ámbito de la
política. (Cuervo 2013, como se citó en Rodriguez,2019)
Considerando que el conflicto ha presentado durante años un desequilibrio en los
diferentes mandatos, puesto que durante las disposiciones se mantenía una postura
poco desarrollada frente a las posibilidades de dar inicio un país menos violento,
centrándose de manera desafortunada en el poder y el mantener una postura sin
doblegar ante al porte de sus oponentes, hizo que la posibilidad de lograr un dialogo
estuviese en algún momento inalcanzable, debido a la negatividad de involucrar
dicha población que causo tanto daño y dolor a la ciudadanía sin posibilidad de que
el victimario pudiese reparar a su víctima y familiares, mostrando así una
indiscutible grieta que se hacía más amplia día tras día, con la mínima posibilidad
de evaluar diferentes procesos y toma de decisiones.
De esta manera, conviene subrayar; el mandato a carago del señor Juan Manuel
Santos Calderón (2010-2018), quien durante dos periodos de presidencia decide
emprender de nuevo la posibilidad de lograr construir la posibilidad de un nuevo
camino hacia la paz, pero sobre toso lograr la libertad y tranquilidad libre de guerra
y violencia a través del dialogo, contribuyendo a la sociedad una posibilidad de
resiliencia a pesar de los suceso trágicos e imborrable de sus memorias, pero con la
posibilidad de conocer la lucidez de una verdad oculta, teniendo en cuenta la
exposición de familias víctimas del conflicto, realizando una inmersión en la
experiencia un verdadero diario de la verdad, nunca antes expuestos por los
verdaderos protagonistas, teniendo en cuenta la importancia de un verdadero
dialogo consiente de los pro y en contra de este proceso, dispuesto a correr el riesgo,
teniendo la satisfacción de lograr cumplir con su deber, mantener el objetivo
principal, lograr la paz. Claro está, que la existencia de representantes o figuras por
fuera de los roles normales, o en desacuerdo para dicho proceso siempre fueron
protagonistas del desarrollo, donde algunos momentos perturbaron la reconstrucción
de paz; pues este fue visto como un escenario de más guerra.
En un breve análisis del proceso, el accionar estatal dio cuenta de un escenario de
gobernanza como forma de hacer política (Bassols y Mendoza, 2011, p. 38), en el
sentido de que tanto victimas como victimarios fueron escuchados y en las
diferentes mesas participaron los sectores implicados. Asimismo, el hecho de que el
presidente no fuese encargado principal de las mesas de negociación conllevo que la
temática tuviese un manejo adecuado, al no ser aquel juez y parte y no tener una
carga directa sobre los tiempos de las negociaciones. Esto permitió tratar y acordar
cada tema sin mayores contratiempos. La construcción de paz ha sido
periódicamente suscitada por el Estado colombiano. En el acumulado de las
diversas administraciones tal construcción ha traído consigo múltiples
externalidades para todos los actores del sistema social, marcada como ha estado
por los conceptos de gobernanza, gobernabilidad y conflicto, que han variado en los
diferentes periodos de gobierno. (Rodriguez,2019)
Como se ha dicho con anterioridad, la gobernanza del señor Santos amparó la
opinión de cada uno de los participantes de la mesa de negociación, teniendo en
cuenta como prioridad todas aquellas personas víctimas del conflicto, que en
diferentes circunstancias fueron violentadas. Así mismo a pesar de contar con
participación ciudadana; aun es calificada como mínima puesto que algún momento
se realizó un conceso para participación y socialización de información, aclarando
que su gobernación y proceso de paz no fue llevado de manera tranquila y
armoniosa debido a que existía un distanciamiento y separación que no permitía
mantener empatía con los agentes de control como; la fiscalía y la contraloría,
debido a que estos eran unos opositores reveladores durante el proceso, y fue esto lo
que minimizo o disocio la verdadera esencia del suceso; al dejar de un lado por
momento el objetivo de este, puesto que era de vital importancia el mantener la
brecha abierta para el proceso de paz, donde de esta manera se reivindicaba de
carácter justo a todas aquellas, ,madres, padres hijos, hermanos, quien no hallaron
en su momento un forma justa de hacer justicia, o por lo menos saber y conocer
acerca de la ubicación de sus seres queridos, así como conocer y también el
porqué de su muerte y desaparición y el para que de sus angustias.
De otro lado, a pesar de las falencias existente y claro está, sin pasar
desapercibidas y criticadas las diferentes posturas, se puede exteriorizar y
sobresaltar los diferentes logros, que a pesar de ser pequeños en algunos aspectos
estos fueron y se conservaron significativos. En realidad, estos pequeños avances en
permitieron ver diferencias y resultados positivos a una producción y crecimiento
digno, como la reforma de las regalías: son una herramienta transformadora de
inversión de recursos a través de diferentes sistemas o procesos para la recolección
de estos logrando progresar en la mitigación de grietas entre hombres y mujeres.
Así mismo, se encuentra durante este mandato la regla fiscal del 2012, donde
con el objetivo de conservar los recursos, pero sobre todo salvaguardar un
crecimiento económico, se presenta esta regla fiscal como la principal de asegurar la
sostenibilidad de las finanzas públicas, de tal forma que no se supere el límite de la
deuda y de esta manera se conserve la intervención bajo vigilancia, priorizando
necesidades básicas, dejando de un lado el crecimiento sin control, prevaleciendo el
trabajo con responsabilidad.
Además, se encuentra con un punto estratégico frente a la sostenibilidad fiscal a
nivel constitucional, quien se reconoce por objetivo principal para que lo
anteriormente expuesto, logre mantenerse estable, creando escenarios de control
frente al uso y manipulación de recursos, trabajando por minimizar la deuda
pública.
Por esta razón se ve necesario y no menos importante, analizar cada uno de los
factores de riesgo con existencia, donde de igual forma se ve necesario identificar
facultades que intervengan o sean partícipes de dicho proceso y logren entregar
estrategias de recuperación de recursos, siendo estas una línea positiva y
significativa para la determinación de la misma, logrando avances significativos y
sostenibilidad duradera, en beneficio de la sociedad. Donde además de lo trazado
en los procedimientos, el Presidente priorizó diversos objetivos nombrados
anteriormente expuestos siendo una de sus prioridades y de suma importancia
teniendo en cuenta su aporte para traer a colación durante el escrito, puesto que el
acuerdo de Paz con las Farc, entrega de manera satisfactoria para muchos y negativa
para algunos al lograr cumplir uno de sus mayores propósitos; al adjudicar el inicio
de algo que podría ser un cambio para el mundo, peros sobre todo donde permitió la
participación de algún grupo de ciudadanía, al ser escuchada no solo por el grupo
participativo, sino también por muchos mandatos que quizá no lograba conocer o
quizá habían escuchado una verdad mal contada, siendo así una gran etapa de
posconflicto que elocuentemente alcanza plantear oportunidades de transformación
y perfeccionamiento en el sector rural y urbano.
Se debe agregar que, no se puede dejar en el olvido o simplemente no reconocer
que el escuchar opiniones, sugerencias o quizá apórtese negativos en los diferentes
campos de la vida, permite conocer de manera directa la verdadera necesidad o
situación, por ende consiente en diseñar o plantear de manera adecuada el proceso
de inmersión, pero sobre todo se evalúa el avance y se corrige las falencias
recurrentes, de tal manera que el crecimiento y el aporte y tiende a ser satisfactorio
en los diferente puntos en distribución.
Hablar de participación ciudadana en los asuntos públicos encierra una paradoja
sintetizada en las dos citas que encabezan este texto: por un lado, un elevado
optimismo discursivo sobre los alcances de esta participación; pero, por el otro, una
escasa intervención real de la ciudadanía en las políticas públicas, derivada
seguramente de la precariedad de las condiciones sociales básicas para el ejercicio
de los derechos del ciudadano. Existen diversas maneras de entender la
participación de la sociedad en las políticas públicas: para unos –ciertamente los
menos–, ésta se da cuando, vía la emisión del sufragio, los representantes delegados
por la ciudadanía toman las decisiones en nombre de sus representados; para otros
—hasta ahora los más—, la participación ciudadana en las políticas implica que los
decisores tomen en cuenta las preferencias y las opiniones de los ciudadanos para
que, por este solo hecho, el público se convierta en actor de los procesos de
formulación de políticas. (Canto,2008)
Finalmente, en este texto disperso mis demostraciones no sólo con la necesidad
de mostrar o analizar dicha situación que nos acompaña desde siempre, si no
exaltando la necesidad de rescatar la extensión política de la relación gobierno–
sociedad, sino también la verdadera urgencia de rescatar la esencia del progreso,
donde una ciudadanía hambrienta de oportunidades y cansada de las necesidades,
sueña con que sus derechos sean realmente válidos para la gobernación mandataria,
y esta permita que estos sean reclamados, pero sobre todo logren ser una realidad
productiva y satisfactoria.
Anexos
Referencias
Rodríguez, M. (2019). Gobernanza, gobernabilidad y conflicto como conceptos en la
construcción de paz. Universidad Santo Tomás, 51, (94), 101-119. Recuperado de:
https://www.redalyc.org/journal/5155/515559181004/html/
Barón, M. (2018). La gobernanza en el ordenamiento territorial local: presencias y
ausencias de la participación ciudadana. (pp. 133–154). (48.ª ed.). Bogotá D.C.
Colombia. (PDF).
Novoa, P. (2017). Modelo de gobernanza: reflexiones y propuesta. Recuperado de:
http://www.aigob.org/2019/04/09/modelo-de-gobernanza-reflexiones-y-propuesta/