UNIVERSIDAD DE BUENOS AIRES
Facultad de Derecho
Módulos Intensivos Validos para el Doctorado
Trabajo de “Derecho, Filosofía y Garantismo”
Profesor Doctor: Juan Pablo Alonso
DEMOCRACIA FORMAL Y DEMOCRACIA SUSTANCIAL,
CRITICA DESDE EL PUNTO DE VISTA MARXISTA
Autor:
Edwin Lucio Patricio Salazar Oquendo
Turm M4 16 – 19 Abril - 2018
patricksalazar@hotmail.com
fecha de envío digital: 2018-05-25
INDICE
1. DEMOCRACIA FORMAL Y DEMOCRACIA SUSTANCIAL........................1
1.1. LÍMITES DE LA DEMOCRACIA COMO EXPRESIÓN DE LA
SOBERANÍA POPULAR...........................................................................................1
1.2. CUATRO DIMENSIONES PARA IDENTIFICAR LA DEMOCRACIA
CONSTITUCIONAL.-................................................................................................6
2. CRITICA DE LA DEMOCRACIA DESDE EL PUNTO DE VISTA
MARXISTA...................................................................................................................10
2.1. EL MATERIALISMO HISTÓRICO.-.........................................................10
3. CONCLUSIONES..................................................................................................13
1. DEMOCRACIA FORMAL Y DEMOCRACIA SUSTANCIAL
En el libro dos de Principia iuris , Luigi Ferrajoli desarrolla la Teoría de la Democracia
y establece una diferencia marcada entre la democracia formal y la democracia
sustancial como consecuencia del desarrollo de su concepción de lo que entiende la
esfera de los derechos fundamentales particularmente sustentados en su tesis de la base
de la igualdad jurídica.
1.1. Límites de la Democracia como expresión de la soberanía popular.
El hecho de que por democracia se entienda la expresión de la voluntad y la soberanía
popular para gobernarse por sí misma, para tomar sus decisiones públicas ya sea directa
o indirectamene por la mayoría, es lo que entiende el autor de principia iuris como
democracia formal, cuya limitación fundamental se encuentra en que sòlo se refiere al
procedimiento que permite garantizar “que las decisiones producidas sean expresión,
directa o indirecta de la voluntad popular” 1
La concepción formal o procedimental se basa en el quién debe tomar las decisiones
( el pueblo directamente o indirectamente a través de sus representantes) y el cómo se
debe tomar las decisiones (la regla de la mayoría); pero esta concepción es limitada,
diminuta puesto que lo esencial de la democracia es el qué, la respuesta y orientaciòn
que se de a ésta pregunta constituye, el núcleo sustancial de la democracia, por lo que
una concepciòn cabal de democracia debe considerar , armonizar estos dos formas de
concebir la democracia; ya que el ejercicio de la democracia formal puede legitimar
abusosque lesionen los derechos de las minorías. “Incluso un sistema en el que se
permitiera decidir por mayoría la reducción de los derechos de las minorías sería de
acuerdo a este criterio, “democrático”.2
La democracia formal tiene como soporte la voluntad de la mayoría, que constituye a la
vez la expresión de la “soberanía popular” como fuente de legitimación del poder y
_____________________
1 Ferrajoli, L. Principia iuris. 2. Teorìa de la democracia. Ed. Trotta, Madrid, 2011, p. 9
2 Ibídem, p. 9
1
cuya definición tiene el siguiente alcance: “La democracia consiste en un método de
formación de las decisiones públicas: y precisamente, en el conjunto de las reglas que
atribuyen al pueblo, o mejor a la mayoría de sus miembros, el poder, directo o mediante
representantes de asumir tales decisiones”.3
Si bien es imporante la forma, el quién y el cómo, es necesario complementar con la
respuesta al qué, lo que permite complementarla con el elemento de carácter sustancial
o de contenido, lo que posibilita establecer el ámbito del objeto de las decisiones y
garantiza que efectivamente se establezcan límites al poder, por consiguiente a la
democracia formal hay que complementarla determinando sus límites y éstos se
encuentran en los elementos integradores de la democracia sustancial para garantizar los
derechos de libertad y proteger los derechos sociales. Desde esta perspectiva garantista,
la democracia sustancial nace como elemento necesario de la limitación del poder de la
democracia formal.
La democracia en su dimensión formal (que determina el quién y el cómo de las
decisiones), es condición necesaria y sine qua non para la misma y que se funda en la
soberanía popular y la regla de la mayoría; pero por sí misma es insuficiente. Para que
el término sea predicable, debe indicar también las condiciones suficientes que hacen a
la dimensión sustancial (que indican qué se puede o no se puede decidir) y en presencia
de las cuales se puede calificar a un sistema político como democrático. Estas
condiciones se encuentran expresadas en los derechos fundamentales, pues de su
universalidad deriva el valor de igualdad, valor que a su vez es fundamento de la
democracia sustancial; de lo que se deduce que la democracia formal, entendida como
poder del pueblo que descansa en las mayorías, no puede decidir sobre todo pues se
caería en un abuso de poder.
Para evitarlo hay que establecer un limité el cual, manifiesta, lo encuentra en la
democracia sustancial.
Entonces, la democracia según el paradigma garantista de Ferrajoli, establece un
modelo pluridimensional que concibe a la democracia en dos dimensiones diversas y
complementarias: la dimensión formal y la dimensión sustancial.
____________
3 Ibídem, p. 9
2
Sustenta la fortaleza de su propuesta en las debilidades de la democracia política: 1) la
falta de idoneidad explicativa frente a las actuales democracias constitucionales y 2) La
necesidad de crear garantías de supervivencia. A saber, la primera se refiera a que todas
las democracias constitucionales mantienen un margen de área prohibida a las
decisiones de la democracia política y no se pude decir que ellas no sean democracias.
En cuanto a la segunda, alega que la democracia no puede permitir su propia
autodestrucción, esto es que por democracia se autorice a no ser democrático. Ante estas
circunstancias su democracia sustancial se presenta como un concepto explicativo de las
democracias constitucionales, una garantía de supervivencia de las democracias
políticas y un elemento protector de los derechos fundamentales .
De acuerdo con esta posición, la dimensión formal o política está constituida por
normas formales sobre la producción de las mismas; en tanto que la dimensión
sustancial, son las normas sustanciales sobre la producción. Las normas formales sobre
la producción son el campo que tiene la democracia política para decidir sobre como
cambiar y quién debe cambiar pero nunca para determinar qué cambiar y qué no
cambiar, pues estas corresponden a las normas sustanciales sobre la producción. Las
normas formales tiene como límite a la democracia sustancial y la democracia sustancial
descansa en los derechos fundamentales que al ser de “todos” ninguna mayoría puede
cambiar .
Para Ferrajoli, existe un nexo trascendental entre la democracia y el derecho, “nexo
racional-teórico, metatéorico y práctico entre democracia y derecho”4 ; aunque reconoce
que el derecho positivo no implica la existencia de la democracia, ya que el orden
positivo puede establecer relaciones antidemocráticas, injustas, abusivas del poder; pero
contrario sensu la democracia implica siempre la existencia del derecho, ya que esta es
“un conjunto de reglas sobre el válido ejercicio del poder” 5 ; el derecho como límite y
vinculación de los diferentes tipos de poder y que además garanticen los derechos de
todos los ciudadanos estableciendo la igualdad en los derechos fundamentales como
normas constitucionales jerárquicamente superiores a los poderes.
____________________
4 Ferrajoli, L. Principia iuris. 2. Teorìa de la democracia. ob cit. p. 17
5 Ferrajoli, L. Ibídem. p. 17
3
La democracia no se fundamenta en la decisión de la mayoría, sino en que los derechos
fundamentales son derechos de todos los hombres y por lo mismo esa igualdad no
puede ser alterada por la voluntad de la mayoría, lo que a su vez demanda la necesidad
de instaurar un gobierno de las leyes y no de los hombres. La democracia en su formula
política solo posibilita el gobierno de los hombres (con todas limitaciones que eto
implica); es necesario desarrrollar la democracia sustancial e instaurar el gobierno de las
leyes.
Para Ferrajoli la concepción de la democracia formal entiende al derecho y al Estado
como valores intrísicos y entidades fines en sí mismas , proclives a corromperse y
degenerarse en gobiernos absolutistas; por ello es necesario el desarrollo de la
democracia sustancial y establecer además el nexo lógico y axiológico que le vincula las
dos dimensiones, estableciendo los límites y vínculos determinados por los principios
constitucionales por lo que el Estado es un instrumento para garantizar la paz y los
derechos fundmentales .
En el sentido de la relación entre teoría del derecho y teoría de la democracia que se
presenta en Principia iuris, la democracia constitucional se define como una estructura
articulada de instituciones, funciones y prácticas reguladas por normas formales pero
también, y sobre todo, sustanciales a las que están sometidos todos los poderes. El
Estado constitucional se caracteriza por la no omnipotencia de la política ni del
legislador; lo primero porque la política debe concebirse como un instrumento para la
realización y garantía del derecho y, particularmente, de los derechos fundamentales; y
lo segundo porque la validez y sobre todo la legitimidad de las leyes trascienden el
hecho de su vigencia. En este sentido se articulan las dimensiones jurídica y política en
la teoría unitaria y completa de Ferrajoli, “donde derecho y democracia son dos
dimensiones, recíprocamente complementarias, del mismo planteamiento conceptual y
del mismo proyecto político.
Toda vez que el modelo de la “democracia constitucional” es explicativo y normativo,
para Ferrajoli debe desarrollarse hacia la garantía de las cuatro clases de derechos
(políticos, civiles, de libertad y sociales), frente a los poderes (público o privado,
ejecutivo o legislativo) y en los niveles estatal e internacional. En cuanto a su forma de
producción, el Derecho se somete a normas, pero en las democracias constitucionales
modernas se somete también en cuanto a los contenidos producidos. El Estado
4
constitucional es para Ferrajoli el Estado de “derecho” en sentido estricto, porque
positiviza los límites y vínculos jurídicos a los que están sometidos los poderes y, en
concreto, la política. En las democracias constitucionales se positiviza no solo el “ser”,
sino también el “deber ser” del Derecho.
Estos límites y vínculos, que son los derechos fundamentales, también son democráticos
porque son derechos de todos y, por tanto, hacen referencia al pueblo. Principia iuris
elimina la tensión entre Constitución y democracia, así como la crítica a las decisiones
de los tribunales constitucionales como “anti-democráticas”, porque contrarían
decisiones del Poder Legislativo. No hay un conflicto de legitimidad porque los
derechos operan como una y la misma fuente de legitimidad en ambos campos. La
normativa de los derechos se proyecta sobre el ordenamiento jurídico como un elemento
no simplemente ideal-externo, sino ahora jurídico-interno. Son numerosos los
contenidos sustantivos (morales) que incorporan las constituciones contemporáneas
como criterios de validez de las normas.
La democracia, concebida en su sentido formal, se identifica a partir de las reglas que
determinan las instituciones que conforman el gobierno y sus principales funciones y
competencias. Esta idea de democracia es correlativa con una idea simple de Estado. La
democracia sustancial ampara y exige un desarrollo jurídico de los límites y vínculos
constitucionales que deben respetar las decisiones democráticas. El Estado
constitucional da cuenta, adicionalmente, de los mecanismos de garantía de todos los
órdenes de derechos fundamentales. La democracia constitucional no es entonces solo
procedimental (relativa al quién y cómo manda), sino también de contenidos (referida al
qué o qué no debe mandarse).
La teoría y la ciencia jurídicas no tienen, entonces, una función meramente
contemplativa de su objeto de estudio, sino que contribuyen de forma decisiva a crearlo.
Por esta razón, no pueden operar, como proponía Kelsen, como si el ordenamiento no
tuviera principios y valores que ocupan la cúspide de la pirámide normativa y le
imparten su deber ser jurídico. El derecho se concibe así como el medio para construir
la democracia, porque una democracia plenamente realizada, lo cual implica el amparo
de los derechos y la contención a la política, no es un fin ética o políticamente deseable,
sino un objetivo jurídicamente exigible. En este sentido, la obra constituye también un
aporte fundamental en la discusión sobre el derecho y la moral, porque demuestra que la
5
consideración de la validez del derecho no depende ya más de instancias morales
externas, sino de parámetros establecidos por el propio derecho.
1.2. CUATRO DIMENSIONES PARA IDENTIFICAR LA DEMOCRACIA
CONSTITUCIONAL.-
La democracia constitucional se articula en cuatro dimensiones , que corresponde a los
cuatro grupos de derechos: a) Democracia política: derechos políticos, que son los
poderes sobre los que se fundamenta la democracia política que establece la forma de
producción y expresión de la voluntad de la mayoría de los ciudadanos directamente o a
través de representantes , en las formas del sufragio universal y el principio de la toma
de decisiones por la mayoría, lo que evidentemente se corresponde con la democracia
representativa y el dereho a elegir y ser elegidos; b) Democracia civil que se
corresponde con los derechos civiles: autodeterminación de las personas en sus
relaciones privadas; de la decisiones bsobre los bienes , decisiones sobre las actividades
laborales o profesionales, los estudios que emprender o la elección de la persobna con
quien casarse; c) Democracia liberal : se refiere a los derechos de libertad, a las
libertades fundamentales; y, d) Democracia Social: derechos sociales.
Estas dimensiones se integran en dos esferas de la democracia constitucional: la “esfera
de lo indecidible” y la “esfera de lo decidible” , la primera conformada por los derechos
de libertad y los derechos sociales; la segunda por los derechos polìticos y los derechos
civiles, los mismos que sirven a su vez como parámetros sobre cuya base se articulan las
dos dimensiones sustancial y formal respectivamente. En la esfera de lo indecidible hay
que distinguir el campo de lo “indecidible que” sobre lo que no puede decidir el poder,
por estar prohibido o no permitido, puesto que corresponden a los derechos
individuales sobre los cuales no se pueden tomar decisiones que puedan dañarlos o
reducirlos (expectativas negativas), pero que obviamente pueden ser objeto de
ampliación o mejoramiento de las garantías; y la “esfera de lo indecible que no” que
comprende lo que no le está permtido al poder abstenerse de decidir, que es la esfera de
los derechos sociales que deben ser satisfechos . Lo que no comprende el ámbito de los
derechos de libertad y de los derechos sociales integra el ámbito de la “esfera de lo
decidible”.
Como apreciamos bajo esta concepción se establece los límites del “ espacio o el
territorio prohibido sino también el espacio y el territorio obligado: no sólo lo que no
6
puede ser decidido, sino también lo que no puede dejar de ser decidido, o sea lo que
debe ser decidido”. Con esta otra exigencia, Ferrajoli incluye a los derechos sociales
como derechos fundamentales y los coloca como obligaciones de hacer que tienen los
Estados y cuyo cumplimiento no puede depender de la voluntad política. 6 Fuera de lo
indecidible queda –agrega Ferrajoli- el reino de la política y el mercado, es decir, la
esfera de lo decidible, de lo discrecional, donde vale la regla de la mayoría aunque
rígidamente delimitada por los derechos fundamentales.7 Dicho lo anterior, cabe
preguntarse sobre las dificultades que esta definición presenta, ya que no se
circunscriben a la teoría del derecho del autor bajo estudio sino que tienen importantes
repercusiones para los modelos constitucionales actuales.
Ferrajoli establece que existe una desvinculación entre democracia formal y democracia
sustancial, de tal forma que la una no depende de la otra y cualquiera de ellas puede
existir sin ncesidad de que exista la otra; con la particularidad de que la inexisetncia de
la dimensión política se puede hablar de estado de derecho pero no de democracia; pero
entonces se trataría unicamente de la imposibilidad de una democracia formal; puesto
que la exisetncia de la democracia substancial esta vinculada a los derechos de libertad
y a los derechos sociales; al final pese a que en sentido abstracto las democracias formal
y substancial, pueden subsitir la una con la otra, termina reconociendo la relación entre
las dos dimensiones es de complementaridad entre sí, en “el sentido de que se refuerzan
recíprocamente” 8
A más de reconocer que las cuatro dimensiones de la democracia constitucional
(democracia política, democracia civil, democracia liberal y democracia social) carecen
_________________________
6
Una de las críticas a esta posición es la de Pablo de Lora, quien nos alerta: “Si los derechos sociales han de ser
efectivamente garantizados, al menos al modo en que lo son los derechos de libertad, los jueces encargados de
controlar la constitucionalidad de la actuación de los poderes públicos deberían poder controlar también el
presupuesto del Estado indicando qué cantidad de recursos ha de destinarse para poder dar satisfacción a las distintas
prestaciones en las que se traducen los derechos sociales. De Lora, P. “Luigi Ferrajoli y el Constitucionalismo
Fortísimo”, en Ed. de M. Carbonell y P. Salazar, Garantismo, Estudios sobre el pensamiento jurídico de Luigi
Ferrajoli, Trotta- Instituto de Investigaciones Jurídicas UNAM, Madrid, 2005, p. 259
7
Ferrajoli, L. Democracia y Garantismo, Ed. de M. Carbonell, Trotta, Madrid, 2008, p. 103
8 Ferrajoli, L. Principia iuris. 2. Teorìa de la democracia. ob cit. p. 25
7
de homogeneidad, pero en todo caso no existe la posibilidad de hablar de democracia
sin la exisetncia de la democracia política, ya que pueden existir democracias, sin
dimensión civil, lineral o social. “Pero no tendría sentido llamar “democracia” a un
sitema que careciese de dimensión política”9 y ésta se identifica con cualquier
institución cuya norma de reconocimiento estipule el reconocimiento de derechos
políticos; de lo que establece que la democracia civil, la democracia liberal y la
democracia social necesariamente están condicionadas a que cualquier tipo de
democracia política cuyas normas les atribuyan los derechos inherentes a su naturaleza.
La democracia costitucional, sin embargo se integra por estas cuatro dimensiones, de tal
forma que la vinculación entre democracia y derecho se establece como el nexo entre
las dimensiones de la democracia y los tipos de derechos fundamentales garantizados
por aquella y de conformidad con el grado de vinculación, de correlación entre
democrfacia y derechos se establece el grado de efectividad, de camtidad y de calidad
de los derechos fundamentales y de la efectividad de las garantía primarias y
secundarias incoradas en la Constitución.
La complementaridad de las dimensiones de la democracia constitucional, según
Ferrajoli, permite “excluir posiciones radicales como las tradicionalmente establecidas
entre democracia y política, o entre liberalismo y socialismo e incluso entre capitalismo
y socialismo” 10
El establecimiento de las cuatro dimensiones de la democracia y su correspondencia es
válida tanto entre la democracia política y la libertad, la primera sustentada en el
sufragio universal, máxima expresión de la voluntad de las mayorías y la segunda en la
garantía de los derechos de libertad; pero esta correspondencia es válida en la relación
entre democracia civil y la democracia social “pudiéndose bien caracterizar al
“apitalismo” como un modo de producción y de intercambio basado en la autonomía
privada y al socialismo como un sistema de garantía de los derechos sociales” 10
Aunque reconoce que este punto de vista se reduce sólo a un enfoque jurídico ignorando
la dimensión histórico y político de estos sistemas socio-económicos.
___________________
9 Ferrajoli, L. Principia iuris. 2. Teorìa de la democracia. ob cit. p. 24
10 Ibídem, p. 25
8
Por lo expuesto no exite razón de que existen contradicciones antagónicas entre estas
cuatro dimensiones de la democracia y de los derechos, a lo sumo el área de conflictos
se reduciría a los posibles desacuerdos entre derchos civiles y derechos políticos , esto
es entre Estado y mercado, entre la esfera pública y la esfera privada; y, si algún
conflicto o diferencia se da entre los derechos de libertad, que podría darse por que no
estan determinados con claridad sus límites; y en cuanto al grado de satisfacción entre
los derechos sociales; pero las relaciones de éstos últimos más bien son de
complementaridad, puesto que las garantías de unos sirven para reforzar las de los
demás11
Ferrajoli acepta una tensión entre democracia y derechos fundamentales. Para resolverla
crea la figura llamada democracia sustancial. Y así la democracia sustancial aparece en
un escenario con cinco papeles estelares:1) Elemento diferenciador de la democracia
formal de la democracia de contenido; 2) Herramienta indispensable para garantizar los
derechos de libertad y sociales y 3) Democracia sustancial un Estado de derecho; 4)
Solución a la tensión entre derechos fundamentales y democracia, declinando la balanza
a favor de los derechos fundamentales; y 5) Limitación al poder, a cualquier tipo de
poder Estado de derecho .
___________________
11 Ibídem, p. 26
2. CRITICA DE LA DEMOCRACIA DESDE EL PUNTO DE VISTA MARXISTA
9
Muchas críticas se pueden establecer a la concepción de democracia formal y
democracia sustancial de Ferrajoli, pero he preferido enfocar la crítica desde la filosofía
marxista del derecho.
2.1. EL MATERIALISMO HISTÓRICO.-
El origen de la sociedad, de su evolución, transformación tienen su explicación en las
leyes del materialismo histórico, en la hisotoria de la lucha de clases, en la formación
socio-económica en el que se desenvelve una sociedad, en el nivel de desarrolo
alcanzado por las fuerzas productivas materiales de la sociedad, en los medios de
producción, en el objeto de trabajo y sobre todo en las relaciones que los hombres
estableccen condicionados por la propiedad o no de los medios de producción:
relaciones de explotación y relaciones colaboración.
De tal forma que la base social, es la estructura económica (base material) el grado de
desarrollo de las fuerzas productivas materiales de la sociedad y la posición que los
hombres ocupan en el proceso de producción y consecuentemente las relaciones de los
hombres en el proceso productivo lo que determina dialecticamente la existencia de la
superestructura de la sociedad en sus ámbitos: superestructura jurídica (derecho),
superestrutura social, superestructura cultural, superestructura ideológica y política.
2.1.1. De tal forma que mientras el marxismo concibe que en una sociedad de clases
como es la sociedad capitalista, basada en la propiedad privada de los medios de
producción, en el dominio de los monopolios trasnacionales, en la explotación del
proletariado y dem{as capas sociales dominadas por la burguesía y el imperialismo el
derecho responde a esa realidad material y su naturaleza está condicionado por ésta:
a) El derecho es la encarnación de la voluntad de clase, es un instrumento del poder
de la clase dominante para cohesionar la estructura económica y social , legalizar y
legitimar a través del orden jurídico la propiedad privada de los medios de producción
(Código Civil) ; de la penalización de las conductas de los dominados que subviertan el
orden social y el derecho de propiedad privada (Derecho Penal del enemigo) y en donde
los derechos y libertades consagrados en la Declaración de los Derechos del Hombre e
incorporados en las Constituciones de los Estados, son meras declaraciones ilusorios
que en definitiva se concretan en libertades de la burquesía.
Al encararar a la burguesía Marx y Engels, dicen: “Al discutir con nosotros y criticar la
abolición de la propiedad burguesa partiendo de vuestras ideas burguesas de libertad,
cultura, derecho, etc., no os dais cuenta de que esas mismas ideas son otros tantos
10
productos del régimen burgués de propiedad y de producción, del mismo modo que
vuestro derecho no es más que la voluntad de vuestra clase elevada a ley: una voluntad
que tiene su contenido y encarnación en las condiciones materiales de vida de vuestra
clase.”12
2.1.2. En cambio la doctrina de Ferajoli, desde el punto de vista marxista sostiene una
concepción idealista y burguesa del derecho, al considerar que el derecho es capaz por
sí solo de establecer la verdadera democracia, entendida como la integración e
interdependencia de la democracia formal y la democracia substancial.
Según el marxismo la democracia que rige en los países capitalistas también tiene el
sentido de una democracia formal para los sectores populares, incluido el proletariado,
que principia y concluye en las elecciones de sus “representantes”, generalmente
obligados a escoger de la selección realizada por la burguesía a través de la publicidad,
la propaganda de los medios de comunicación, pero que por lo general no representan
su intereses, aún cuando puedan elegir a miembros de su clase que a la postre
constituyen la minoría; la soberanía popular es subsumida en la soberanía de la
burguesía, por lo que para el marxismo la democracia es indispensable instaurar la
democracia del proletariado, ya que la democracia sustamcial se alcanzará con la
eliminación de las clases sociales, de toda forma de explotación e incluso con la
abolición del derecho y del Estado:
“Tan pronto como, en el transcurso del tiempo, hayan desaparecido las
diferencias de clase y toda la producción esté concentrada en manos de la
sociedad, el Estado perderá todo carácter político. El Poder político no es, en
rigor, más que el poder organizado de una clase para la opresión de la otra. El
proletariado se ve forzado a organizarse como clase para luchar contra la
burguesía; la revolución le lleva al Poder; mas tan pronto como desde él, como
clase gobernante, derribe por la fuerza el régimen vigente de producción, con
éste hará desaparecer las condiciones que determinan el antagonismo de clases,
las clases mismas, y, por tanto, su propia soberanía como tal clase.”13
__________________
12
Marx, C. y Engels, F. Manifiesto del Partido Comunista, Obras escogidas, t.I. Moscu. 1951. P.53
13
Ibídem, p. 34.
11
2.1.3. Ferrajoli acepta que la democracia formal es la expresión de la voluntad de la
mayoría del pueblo, puesto que los derechos secundarios son el fundamento de la
democracia formal y designan los poderes a través de cuyo ejercicio se fundamenta y se
activa un sistema democrático, poiendo en claro además que para esta democracia lo
que legitima el poder y los actos mediante los que se ejerce es la autonomía política; el
marxismo se opone a esta posición positivista puesto que parte de que aún los intereses
de una mayoría coyuntural es una expresión de democracia, sin preuntarse que
posiblidad de acceso tienen los sectores populares de integrar esa mayoría, más aún en
los casos en que el voto no es obligatoria y las personas que votan constituyen una
minoría respecto a la totalidad de la población; que posibilidad tienen el pueblo de
realmente participar en los partidos políticos, que por ejemplo en América Latina
constituyen organizaciones amorfas, expresión del autoritarismo del caudillo que los
dirige.
Para el marxismo, la democracia, ni el derecho son la expresión de la voluntad de toda
la mayoría de la sociedad o de la mayoría del pueblo, no es la encarnación de la
soberanía popular, puesto que la esencia de la superestructura jurídica es ser clasista.
2.1.4. Para Ferrajoli, la democracia sustancial implica la plena realización de los
derechos de libertad y de los derechos sociales, implicando que los primeros no
admiten discusión, no pueden ser modificados, ni disminuidos o eliminados porque
corresponde a la esfera de lo “indecidible que” y los segundnos que constituyen la
esfera de lo “Indecidible que no” sobre los que no está permitido no decidir, no tomar
decisiones idóneas para satisfacerlos, que además constiuyen el deber fundamental del
Estado; como así lo estipulan diversas Constituciones como la de la República del
Ecuador que en el Art.3 numeral 1: “Garantizar sin discriminación alguna el efectivo
goce de los derechos establecidos en la Constitución y en los instrumentos
internacionales, en particular la educación, la salud, la alimentación, la seguridad social
y el agua para sus habtantes.”14
Pero Ferrajoli, no repara en los recursos económicos que debe tener el Estado para
satisfacer plenamento estos derechos sociales, aún en los Estados capitalistas
desarrollados de Europa, como Francia, Italia, Alemania, etc. De lo que el
cumplimiento de estas obligaciones que nos plantea el “indecidible que no” resulta un
formalismo jurídico en el marco de las democracias representativas.
------------------------
14 Constitución de la República del Ecuador, Registro Oficial No.449 de 20 de octubre de 2008, p.2
12
Para el marxismo la garantía de la nueva democracia es la transformación del modo de
producción capitalista en modo de producción socialista, la sustitución del poder de la
burguesía por el poder del proletariado y la conquista de la democracia, en primera
instancia socialista y en una ulterior cnstrucción la democracia comunista.
3. CONCLUSIONES
3.1. Para Ferrajoli es posible la existencia del derecho sin democracia, ni siquiera la
formal como es el caso de los regímenes autoritarios, fascistas donde rige un derecho
positivo pero huérfano de democracia; pero no puede existir democracia sin derecho,
porque éste esta constituido por las reglas que regulan el valido ejercicio del poder.
El marxismo considera que derecho y democracia están condicionados por las fuerzas
materiales de la sociedad y las relaciones sociales entre los hombres, que dimanan de
aquellas y oponen al derecho y democracia burguesa, el derecho y la democracia del
proletariado, puesto que ni el derecho ni la democracia son neutros, responden a los
intereses de clase.
3.2. Para Ferrajoli la dimensión formal de la democracia como poder se fundamenta
en la expresión de la voluntad popular, en forma mayoritaria; pero que tiene como
límites la democracia sustancial integrada por aquellos derechos sobre los cuales esta
voluntad no tiene posibilidad de decidir; ya sea en forma negativa disminuyéndoles o
derogándolos por que se tratan de los derechos de libertad; y los derechos socales de los
cuales el Estado no puede dejar de decidir o de atender porque se trata de los derechos
sociales.
El marxismo no hace distinción entre democracia formal y democracia sustancial, la
diferencia como hemos dicho está en la democracia de clase; la una democracia
burquesa que por lo tanto sirve a los intereses de esta clase y la democracia proletaria;
ésta última tiene como misión valerse del poder, para ir despojando a la burguesía de
todo el apital, de todos los instrumentos de la producción, centralizándolos en manos del
Estado. “Y a la vieja sociedad burguesa, con sus clases y sus antagonismos de clase,
sustituirá una asociación en que el libre desarrollo de cada uno condicione el libre
desarrollo de todos.”15
-------------------------
15
Marx, C. y Engels, F. Manifiesto del Partido Comunista, ob cit. P.33
13
3.3. Para Ferrajoli, Democracia y derechos fundamentales constituyen las columnas
arquitectónicas sobre las cuales se sustenta o aspira cimentarse toda organización
política que quiera preciarse de avanzada. Por supuesto, el grado de tensión o armonía
entre ellos depende en gran medida de lo que se quiera entender por democracia y por
derechos fundamentales.
Para el marxismo, el derecho es parte integrante de la superestructura de la sociedad,
condicinada y conciliada por la base social real, susceptible de entrar en un conflicto
dialécrico con ella, originarias de los intereses y la voluntad de los hombres, y a las
cuales es atribuible cierta independencia relativa dentro del sistema de la estructura y la
evolución de la sociedad.
14
BIBLIOGRAFÍA
ANFANASIEV, V. Fundamentos de Filosofía. México1982: Editores Mexicanos
Unidos.
DE LORA, P. “Luigi Ferrajoli y el Constitucionalismo Fortísimo”, en Ed. de M.
Carbonell y P. Salazar, Garantismo, Estudios sobre el pensamiento jurídico de Luigi
Ferrajoli, Trotta- Instituto de Investigaciones Jurídicas UNAM, Madrid, 2005.
FERRAJOLI, L. Principia iuris. 2. Teorìa de la democracia. Ed. Trotta, Madrid, 2011.
FERRAJOLI, L. Derechos y Garantías. Madrid, 2010. Trotta.
FERRAJOLI, L. Democracia y Garantismo, Ed. de M. Carbonell, Trotta, Madrid, 2008.
MARX, C. Y ENGELS, F. Manifiesto del Partido Comunista, Obras escogidas, t.I.
Moscu. 1951.
Constitución de la República del Ecuador, Registro Oficial No.449 de 20 de octubre de
2008.
15