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La 

solidaridad es un valor que se caracteriza por la colaboración mutua entre los


individuos, lo que permite lograr la superación de los más terribles desastres, como
guerras, pestes, enfermedades, entre otros.

La solidaridad es un valor humano que consiste en ayudar a otra persona de manera


desinteresada, es decir, sin esperar nada a cambio y sin ningún interés

 1.1 Dona sangre
 1.2 Acoge animales
 1.3 Da de comer a una persona sin hogar
 1.4 Dona ropa, juguetes o medicamentos
 1.5 Ayuda a personas ancianas
 1.6 Hazte socio o socia de una ONG o haz una donación
 1.7 Compra productos solidarios o de comercio justo
 1.8 Apúntate al voluntariado

El tiempo en familia es una oportunidad importante para compartir y crear buenos recuerdos juntos. Es
por esto que en Cecodap queremos conversar sobre la solidaridad en el ambiente familiar, definiendo
principalmente lo que es la solidaridad y mostrando la importancia de aplicarla constantemente en
nuestro entorno.

La solidaridad se puede entender como aquel valor del ser humano que se enfoca en ayudar a los demás
sin la intención de recibir algo a cambio. Surge a partir de la empatía hacia los otros, lo que produce una
inclinación de ayudar a los demás pensando en que nos pudiera ocurrir a nosotros esa situación difícil y
nos gustaría tener algún tipo de apoyo.  

Este concepto se puede aplicar diariamente en muchos ámbitos de la vida: cuando ayudamos a una
señora a cruzar la calle, al tratar de consolar a un niño llorando, ayudar a un amigo cuando tiene una
emergencia, etc. Uno de los ámbitos donde es más necesario este valor es en la familia, debido a que es
nuestro ambiente más cercano y con quienes, por lo general, pasamos la mayor cantidad de tiempo. 

En este sentido, si nos enfocamos en ayudar a nuestros familiares cuando lo necesiten, estaríamos
contribuyendo a fortalecer los vínculos familiares que tengamos con ellos, contribuyendo a que los
malos momentos que generaron sentimientos negativos se superen progresivamente.

Para comprobar esto, solo hace falta imaginarnos el escenario donde estemos molestos con una persona
(pareja, hermano, hijo, etc.) y ésta haga alguna buena acción hacia nosotros. A pesar que la molestia no
desaparece por completo al instante, sí empezaríamos a cambiar los sentimientos negativos por otros
positivos. 

Sin embargo, para iniciar un cambio en el entorno es clave mantener una motivación y una visión clara
de lo que se busca lograr. Lo complejo puede estar en dar el primer paso que inicie esta nueva dinámica. 
En este sentido es importante tomar en cuenta los beneficios que la solidaridad en la familia pueda traer:

 Mejorar las relaciones interpersonales


 Aumentar la confianza entre sus miembros
 Conseguir un apoyo importante en momentos difíciles
 Superación progresiva de los malos momentos

Si tomamos en cuenta estos elementos los podemos tomar como una especie de motivación para iniciar
ese cambio necesario en el hogar e introducir este valor tan importante. 

Ejemplo para los niños

Los niños son vulnerables a verse afectados por los cambios o formas de relación de los adultos
significativos de su entorno. Por eso encontramos en dinámicas de violencia familiar niños que se
comportan de forma agresiva o que se inhiben frente a dinámicas sociales.

Pero si logramos generar un entorno solidario dentro de la familia (siendo este el ambiente más próximo)
estaremos brindando un ejemplo a los niños sobre cómo se debe actuar hacia los demás y éstos
aprenderán una forma sana y amigable de relacionarse con sus compañeros o familiares.

Algo clave para instaurar este hábito de ser solidario con otros es que estas acciones solidarias sean
constantes, ya que mientras mayor tiempo observen estos comportamientos en los adultos, mayor será el
aprendizaje y empezarán a imitar estas conductas con mayor facilidad.

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