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Historia y sociedad de Micenas

El autor resume un libro que reevalúa la historia de Micenas a la luz de la decodificación de la escritura Lineal B. El libro combina la información de las tablillas con datos arqueológicos para recrear los elementos estructurales de la sociedad micénica. El autor describe el proceso de descifrar las tablillas rotas y volver a ubicarlas en sus archivos originales para interpretar su significado completo. Esto permitió describir la base material de la civilización micénica y proponer un modelo de cómo podría haber sido su soc

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Historia y sociedad de Micenas

El autor resume un libro que reevalúa la historia de Micenas a la luz de la decodificación de la escritura Lineal B. El libro combina la información de las tablillas con datos arqueológicos para recrear los elementos estructurales de la sociedad micénica. El autor describe el proceso de descifrar las tablillas rotas y volver a ubicarlas en sus archivos originales para interpretar su significado completo. Esto permitió describir la base material de la civilización micénica y proponer un modelo de cómo podría haber sido su soc

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Reconsideración de la

Historia de Micenas
Nelson Martínez Díaz

L
A dedicación del profesor Chadwick a los estudios
.sobre la Grecia Micénica hacen innecesaria u na
presentación, puesto que el lector español preo-
cl/pado por estos lemas recorda rá, sin duda, su obra El
enigma Micénico. El desciframiento de la escritura Li.
neal B,ya publicada en nuestro país. Pero el libro que hoy
comentamos (1) supera, con creces, la breve descripc ión
de la sociedad micénica que imponía, en el trabajo a nte-
rior, el aprelado marco de u n capítulo. La visión que
ahora 110S presenta Chadwick, fruto de un esfuerzo de
síntesis que combina la información proporcionada por
las [abUlias con los datos de la arqueologia, permite re-
crear los elementOs estructurales de una sociedad, hasta
ese momento, fragmentariamente conocida.
{/ ¡ 101m Chadll'ick. El mundo micénico, Madrid. Afianza Ulliversitlad, /978.

IiiI STE periodu hi~tull~u p'llcua estar reducido mensaje que estas transmiten y eleva rlo a nivel de la
!...!!I a l dominio de la arqueologia cuando. en "5- mayor claridad interpretativa, valoriza ndo. en con-
trec ha colaboración, el autor y un equipo de investi- secuencia, el esfuerzo filo lógico que demandó su
gadores trabajaron en la interpretación de los textos traducción. Creemos que el traba.io que comenta-
que aparecían en la escritura conocida como Li- mos cumple cabalmente ese cometi do.
neal B, descifrada por Michael Ventris en t 952. Este En principio, la tarea de reconstrucción yordena-
sistema gráfico, utilizado por los funcionarios de miento de las diferentes piezas que componían las
palacio, acusaba un estrecho parentesco entre Cno- tabletas, y el análisis de s u contenido, demand aron
sos y el continente .ocultando una forma arcaica de el examen cuidadoso de la forma e n que fueron es-
la lengua griega •. critas.los matel'iales e instrumentos uti lizados para
Desc ifradas las tablillas, comenzó la superación de ese oficio, las circunstancias que determi naron su
ciertos límites en el conocimiento de la Edad del dispersión, y e l cálculo de su probable colocación
Bronce en Grecia, só lo franqueados hasta entonces antes de sobrevenir la catástrofe que destruyó los
por h ipótesis revisionales. El resultado que arroja- palacios. Las mo tivacio nes que explican tan im-
ron las investigaciones no fue, sin embargo, una proba tarea son varias y, en defi nitiva, ejemp lo de
crónica. ni siquiera una escueta anotación de he- una razonada metodologia de trabajo. Las tablillas
c hos, sino a lgo menos alentador, puesto que se tra- fueron escritas por c ierto número de fu ncionarios.
taba de extensos registros de ganados, cereales, ins- Muchas de e llas se quebraron en va rias partes y fue
tru mentos, paños, esclavos, etc., ordenados cuida- necesario restaura rl as, por lo cual se recu rrió a l
dosamente por los escribas. Los nuevos modos de estudio de los trazos de cada pieza para poder d i fe·
hacer historia señalan, no obstante, el camino in- rendar a sus au tores. Más tarde, con la iden tifica-
terdisciplinar. que permite interrogar desde múlti- ción de aquel, y e l con tenido del texto, se ubicó e l
ples ángulos un dato aislado y realizar, con el mayor trozo que completaba el documento en recons truc-
grado de fiabilidad, una lectura del mismo que ción. Fue necesario, asimismo, restit uir cada tab li ·
permita revelar el papel que desempeñaba en la lIa a la cesta o . fichel'O" correspondiente, puesto
rea lidad. Tal como escribía Marc Bloch: .. en.Histo- que, por ¡'egla general, las piezas encont radas en
ria no nos quedan testigos. sino testimonios •. Por cada archivador eran producidas por el mismo es-
consiguiente, en la actualidad el problema básico de criba y. en consecut:nc ia: .Ios contenidos completos
los investigadores no consiste en descifrar el caudal de cada fichero pueden se r considerados como u n
de información que ofrece la escritura de estas fuen- solo documento •.
tes; la dificultad radica, realmente, en recoger el Las razones eran de vital importancia para e l pro-
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greso de la investigación en curso, ya que una tabli- En el primer capítulo del libro el autor nos presenta
lla orrecía una lectura si milar a la ficha de un sis- un esbozo explicativo de la crisis final de Creta y la
tema de archivo. Registraba, por ejemplo. el nom- prehistoria de Micenas, lo que implica un ensayo de
bre de un pastor. el distrito donde apacentaba su reconstrucción histórica para un periodo que va
rebaño, el dignatario a quien prestaba sus servicios, desde el siglo xxn hasta el XVI a.C. Se deben tener
la cantidad de ovejas a su cuidado, con especifica- en cuenta, empero, las diferentes hipótesis sobre las
ción del número de machos y hembras."Es evidente catástrofes de carácter geológico y político que co-
a partir de aquí -anota Chadwick- que cuando noció el mundo cretense y el auge, hacia el siglo-
tenemos que interpretar un documento aislado por XID a.C .. de la civilización micénica hasta su poste-
regla general es poco lo que podemos hacer; s610 rior destrucción. A la luz de los datos revelados por
cuando está colocado en su contexto correcto en los el Lineal B, Chadwick somete a examen todos los
archivos. podemos alcanzar su significado ... En supuestos hasta ahora formulados acerca de la es-
otras palabras, cuando forma parte de una serie. el tructura de esta sociedad. Así, los criterios de clasi-
documento puede proporcionar datos cuantifica- ficación de un edificio como palacio son repautados
bles. a la luz de las evidencias que prueban el funciona-
Un segundo paso, esta vez en el sentido de ordenar miento, entre sus muros, de un centro administrati-
sistemáticamente estas cifras y descripciones. fue vo. Otras comprobaciones concurren a clarificar la
posible entonces. ya partir de ese procedimien to los existencia, en Micenas. de una sociedad controlada
textos descifrados configuraron un punto de partida por un rey secundado por nobles que actuaban como
para describir, con mayores detalles. la base mate- representantes de su autoridad. Se insinúa, enton-
rial de la civilización micénica. A partir de aquí. ces, la presencia de una clase de aristócratas que
nuestro autor propone la elaboración de un modeJo proporcionaría los cuadros superiores de la admi-
con el propósito de presentar la Grecia micénica tal nistración, así como las tropas de élite para el ejérci-
como surge de los materiales producidos por la in- to. Su constitución, como grupo minoritario de ele-
vestigación. al mismo tiempo que rechaza, por con- vada jerarquía, se encuentra confirmada por una
siderarla negativa, la actitud «que rehuye incluso serie de tablillas donde se les menciona como po-
idear un modelo por e! mero hecho de que no pueden seedores de esclavos, paños y carros. A esta clase,
probarse todos sus detalles_. Nos encontramos aquí nominada como los .Seguidores_, se sumaría una
en una frontera móvil situada entre la arqueología y segunda fila de privilegiados terratenientes que al
la historia; el desplazamiento de esta frontera de- parecer configuran la administración local de las
pende. en definitiva. de la formación metodológica y provincias. Senan éstos los «Telestai_, la nobleza
la profundidad de análisis del investigador. Una territorial. En la minuciosa enumeración de las ta·
buena muestra de cómo transitar con resultados blillas son también frecuentes las alusiones a la cla-
positivos en esos límites, nos la ofrece la obra qw.: ses inferiores: hombres libres, artesanos, campesi-
comentamo~ aqul. nos, pastores y. por último. los esclavos. Entre éstos
últimos, las mujeres forman un núcleo que desem-
"""--"""'''''''--0 peña oficios productivos en la molienda de granos,
hilados, etc.
La vida material ha sido reconstruida pacientemen-
te. Pesos y medidas empleadas por los habitantes de
las ciudades micénicas, agricultura, tipos de culti-
vo. unidades de medida de las tierras y de los granos
y aceites, tamaño de las tenencias y cantidades
aproximadas de rendimiento. Detectada la existen-
cia de dos tipos de dominio sobre la tierra: público y
privado. el estudio de las modalidades de trabajo de
la misma ha permitido captar la presencia de
arrendatarios y diversas prestaciones de servicio
por parte de los campesinos. La producción de artí-
culos manufacturados. que el autor reúne bajo la
denominación genérica de «industria», nos revela
los oficios de carpintero, orfebre, textil y, también,
el desarrollo de una fuerte actividad de obras públi-
cas.
La exportación del excedente productivo introduce
en ellerreno del intercambio comercial. Sin embar-
go, aún cuando tradicionalmente se ha sugerido la
existencia de una clase de mercaderes, Chadwick
esgrime dos razones que estima decisivas para po-
ner en duda la formación de esa capa social en el
mundo micénico. En primer término, ninguno de
Jos documentos del Lineal B registra la menor men·
ción del mercader o de su actividad. En segundo
lugar, se advierte la inexistencia de moneda. o de
algún patrón que haya actuado con esa función.
Parece entonces, forzando un paralelo con Jos reinos
del Oriente Próximo, que el monopolio del comer-
Le. condlclon gue"e,. de la .ocledad mlcenlc. aparece leatlmo-
n lada de eate Iruco del Pal.clo de Plloa. En eale ilmbUo .. hl cio, al encontrarnos en presencia de una economía
.ltu.do la p,ocedencll d. lo. aqueo •. hé,o •• de Home,o. premonetaria, estaría en manos del estado. Ello no
123
Las lodl yla
Impre slonlntes muranl s
d. Tlrlnto, un. de 1.1
elud.d. l.. !ortlfleldal d. 1
mundo mldn lco,
elrcundln los r. stos d. un
pal.elo e uyol tr.leOI
re ye ten lue rt e Inllu e ne ll
cre te nse,

invalida la instalación de algún tipo de mercado reflejo, por consiguiente, de una menta li dad que no
local para facilitar c ierto trueque de subsistencia. podia emerger en olra época que la narrada, a un con
La prehistoria de la religión griega -aHrma el au- indiscutibles anacroni smos e imprecisiones, e n sus
tor- fue reconst ruida en base a una excesiva panj· poemas_
cipación de las pautas proporcionadas por sus mi- Un libro importante, en suma, el comentado. Por su
tos. Adopta, por consiguiente. una postura franca- rigor conceptual en e l análisis de las variables q ue
mente revisionista frente a varias de las interpretn- proporcionaron los dato~ de la rigurosa y pacien te
ciones más recibidas sobre el origen de l panteón investigación pues ta en p,·áctiea, apoyada en el
griego. opinando que los mitos poco tienen que ver marco de ra1.onamiento proporcionado por e l mo-
con la historia. Por otra parte. las tabletas escritas delo de sociedad micénica formu lado porChadwick.
en Lineal B desautorizan muchas de las ideas vigen· La metodolog ia de trabajo que hizo posib le una
tes acerca de la procedenda de algunos dioses de la lectura históricamen te vá lida de los textos, la iden·
Grecia Clásica. tificación de los datos que permitían accede r a esa
Fi na lmcnle. con las infOl'madones ya señaladas. trama de relaciones lotales necesaria pa ra ensayar
realiza una exégesis muy afinada de las posibilida- un diagnóstico estruc tural de l m undo del Li nea l B,
des que para la investigación histórica ofrecen los son parte integrante de este re novador enfoque.
textos de Homero. Su crÍlica apunta al hecho de Desde luego, que la conformación de un modelo
haberse tomado unos pocos aciertos en el contenido ~;omo el que desarro lla este libro presenta muchos
de la narración homérica, como aval demostrativo puntos oscuros, in terrogantes para las q ue debe
de su credibilidad como fuente histórica. Muchos de aceptarse una opción interpretativa no siempre
los datos con tenidos t:n el Lineal B advierten, sin fundada sólidamente. Pero cada uno de los tramos
embargo, que e l saldo positivo acreditable al poeta de la investigación que a lude a indicios cuyo signi fi -
griego ha sido modificado significativamente. In- cado resulta ambiguo. o a hechos parcialmente ilu-
cluso. muchos de los titu los oficiales ut ilizados en la minados en d estado actual dd conoc imiento, es
estructura jerárquica de la sociedad micénica, reve- cuidadosamente subrayado por el autor. Estos mo-
lados ahora por primera vez. están ausentes en Ho- mentos son aprovechados para plantear n ue\·os
mero. Se trata, naturalmente, de dos verdades d is- problemas. algunos de los cuales surgen. precisa-
tintas: la verdad histórica y la . . erdad poetica ... Bus- mente, como respuesta de los documentos m icén i-
car un hecho histórico en Homero es tan vano como cos al esfuerzo del invest igador por hacerlos legi-
med ir las tablillas micénicas en busca de pocsia; bles; todo dio enriquece y amplia el hor izon te del
pertenecen a u niversos diferentes ». Debe , no obs· mundo griego.
tante, señalarse que a los poemas de l bardo griegosc Debemos anOlar qUl! e l libro. publicado en versión
debe la curiosidad que conduio. len lamente , hacia ingle~a. ('n 1976, t!s presentado ahora por Alianza
los ac tuales descubrimientos. La literatura no es Universidad, en edición cuidada y conteniendo una
his toria. pero la obra de Homero es el resultado St'rie de iluSlraciones que auxiliilO la comprensión
li terario de ciertas estructuras soc.:iOC"conómicas y dd lexto .• N. M . D.
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