BOLILLA III: Gastos públicos.
Concepto e importancia: Los gastos públicos son las erogaciones dinerarias que realiza el Estado, en virtud de
ley, para cumplir con la satisfacción de necesidades públicas.
El Estado se moviliza para satisfacer las necesidades de la población por medio de los servicios públicos, pero
también puede satisfacerlas utilizando los efectos que en si mismos los gastos públicos provocan en la economía
nacional.
Lo importante es que el concepto siempre esta ligado al de necesidad publica, que en juega el papel de
presupuesto de legitimidad del gasto publico, ya que es indispensable su preexistencia para que el gasto se
materialice justificadamente.
Entonces, la decisión sobre el gasto estatal presupone dos valoraciones previas importantes:
La selección de las necesidades de la colectividad que consideran publicas, aspecto ligado a la concepción
sobre el papel del Estado.
La comparación entre la intensidad y urgencia de tales necesidades y la posibilidad material de
satisfacerlas.
Antes de discutía si la ciencia de las finanzas debía ocuparse de la teoría del gasto publico, pero esta discusión
perdió importancia al considerar finalmente que gastos y recursos son aspectos del mismo problema que se
complementan. Los recursos deben obtenerse proporcionalmente a lo que se debe gastar, y los gastos solo serán
razonables si tienen en cuanta los recursos posibles.
Ambos aspectos no pueden estudiarse por separado, el costo de la actividad estatal no puede determinarse en
abstracto sin tener en cuenta lo que el Estado devuelve a los contribuyentes y a la colectividad en general bajo la
forma de gasto público. Los gastos públicos abren el camino a los ingresos mediante la creación de su sustancia.
El gasto es considerado el antecedente de la actividad financiera porque, aun siendo el gasto publico el momento
final de la actividad financiera, él se concreta y cuantifica ante la exigencia de la colectividad que debe analizarse y
satisfacerse; también es el resultado de la actividad financiera porque es con el buen empleo del gasto publico que
se pueden alcanzar los objetivos hacia los cuales se dirige la actividad estatal. Por lo tanto, el gasto público no es
un simple dato de hecho sino uno de los momentos determinantes.
La denominación “gastos públicos” comprende dos grandes clases de gastos:
o Las erogaciones publicas que comprenden los gastos públicos derivados de servicios públicos y del pago
de la deuda publica.
o Las inversiones patrimoniales que comprenden los gastos relacionados con la adquisición de bienes de
uso o producción y con las obras y servicios públicos.
Evolución del concepto: La evolución del concepto demuestra que el gasto publico, por si solo, significa un
importante factor de redistribución del ingreso y del patrimonio nacional, de estabilización económica, de
incremento de la renta nacional y que su influencia es decisiva sobre aspectos esenciales como la plena ocupación,
el consumo, el ahorro y la inversión.
Esta evolución del concepto esta ligada a la nueva concepción sobre la misión del Estado.
a) Para los hacendistas clásicos, el Estado es un mero consumidor de bienes: los gastos públicos constituyen
una absorción de una parte de sus bienes que están a disposición del país.
b) Para las concepciones modernas, el Estado no es un consumidor sino un redistribuidor de riqueza.
Características esenciales:
Erogaciones dinerarias: El gasto público siempre consiste en el empleo de bienes valuables
pecuniariamente. Actualmente se identifican con el dinero.
Efectuadas por el Estado: Quedan comprendidas todas las sumas que por cualquier concepto salen del
tesoro público y consisten en empleos de riqueza. Puede tratarse para gastos de la administración pública o
para entidades descentralizadas estatales, siempre que tales erogaciones, en una u otra forma, recarguen las
finanzas del Estado y deban ser solventadas mediante la recurrencia a sus ingresos.
En virtud de una ley: En los estados de derecho rige el principio de legalidad en cuanto al gasto, es decir, no
hay gasto público legítimo sin ley que lo autorice. Pero hay que aclarar que la relación “ley-gasto” no es
siempre tan inmediata, sino que en un sentido estricto se dice que es inmediata ya que el gasto debe figurar
expresamente en el presupuesto, pero en sentido amplio, la relación puede tornarse mediata en el caso de
erogaciones para empresas publicas comerciales e industriales que aun subsisten en Argentina. También
puede darse el caso de erogaciones imprevistas y urgentes que el poder ejecutivo puede realizar sin
autorización legislativa previa. Sin embargo, esta facultad también requiere de una ley previa que lo
autorice y reglamente. Por lo tanto, aunque la relación vinculatoria sea lejana e indirecta, siempre el gasto
tendrá su fuente jurídica en una ley.
Para cumplir sus fines de satisfacer las necesidades públicas: La erogación estatal debe ser congruente con
los fines de interés publico asignados al Estado (satisfacción de necesidades publicas). Pero en la realidad
gran parte de los gastos no responden a la satisfacción de necesidades, por eso no dejan de ser gastos
públicos porque los realiza el Estado. No cabe duda de que se trata de gastos públicos ilegítimos. Entonces
la necesidad publica es el presupuesto de legitimidad del gasto publico pero no su presupuesto existencial.
Reparto:
Con relación al lugar: Es motivo de discusiones doctrinarias. Por un lado se sostiene que el reparto debe
efectuarse proporcionalmente al importe comparativo de los ingresos que el Estado obtiene en cada región
o provincia en particular.
Las teorías adversas sostienen que el gasto debe efectuarse en aquellas regiones donde su utilidad sea
máxima, sin considerar el origen de los recursos. Refiriéndose al Estado como un todo sin consideración de
regiones.
Parece imposible lograr un reparto de los gastos públicos con el objetivo de que cada provincia obtenga un
servicio estatal equivalente. Pero, por otro lado, es necesario reconocer que un Estado que piense obtener
con el gasto el máximo de utilidad para la comunidad, debe practicar un adecuado sistema de
compensaciones para evitar perjudicar a determinadas regiones en beneficio de otras. Debe tender al
desarrollo equilibrado. Conseguir ese objetivo será el reparto ideal que podrá efectuarse en relación al
lugar.
Con relación al tiempo: Cuando son gastos muy cuantiosos, por ejemplo la realización de obras publicas, se
justifica distribuir el gasto en diversos ejercicios financieros ya que ese costo no podría ser enfrentado en un
solo ejercicio, y mas si se tiene en cuenta que las obras mismas no podrían ser finalizadas en el breve
tiempo que supone el ejercicio presupuestario. Se recurre entonces al empréstito para financiar obras.
Diferir el gasto en el tiempo presenta ciertas ventajas como permitir la ejecución de grandes trabajos
públicos con la reducción del empleo del ahorro nacional. Por eso se piensa que el reparto del gasto en un
periodo mas o menos largo puede reducir los perjuicios a los ciudadanos y asegurar la mayor satisfacción
para el mayor numero de ellos. Tampoco hay que olvidar que si los beneficios del gasto son a largo plazo
esta justificado su financiamiento con empréstitos. Pero esto no debe llevar a la exageración de incrementar
la deuda publica haciendo que su pago sea imposible.
Límites del gasto publico: Parece imposible establecer un limite a priori a los gastos públicos. Esta es una cuestión
de naturaleza política.
Resulta difícil fijar la real utilidad de formulas rígidas de limitación. No obstante ese ha sido el método elegido por
Argentina por la ley 25.112 de “solvencia fiscal”.
Se ha elaborado el concepto de “utilidad social máxima” según el cual: el Estado deberá ampliar sus gastos hasta el
nivel en que la ventaja social de un aumento de dichas erogaciones se vea compensada con el inconveniente de las
exacciones publicas. En este caso el enunciado es fácil pero su cumplimiento dificultoso. La formulación de
presupuestos razonables es una buena ayuda en este proceso de equilibrio. El hecho de proporcionar lujos públicos
a los gobernantes a expensas de las necesidades privadas constituye una violación al principio enunciado, no
obstante lo cual, esto se hace frecuentemente en la practica.
Es necesario tener presente el equilibrio entre actividad económica y financiera.
Duverger dice que al hablar de limites muchos confunden gastos públicos con cargas publicas, porque el individuo
paga las imposiciones, pero recibe contraprestaciones por medio de los servicios que presta el Estado. Dice a
demás, que ciertos gastos deben limitarse: los de mera administración, los improductivos de transferencia y las
sustituciones onerosas del Estado con respecto a aquellas actividades que resulten menos gravosas en manos de
particulares.
Gran parte de las conclusiones sobre los límites de los gobiernos para gastar parten de cuanto es lo que la Nación
puede permitirse el lujo de tener en concepto de deuda externa.
Según Clark, cuando los impuestos de una Nación ascienden a más de una cuarta parte del ingreso nacional, el
resultado habrá de ser inflacionario.
Efectos económicos: En los sistemas neoliberales que actualmente son los que prevalecen en la economía mundial,
los gastos públicos han perdido su carácter neutro y asumido un papel activo.
Para ver los efectos que produce el gasto hay que considerar lo importante que resulta el volumen de los gastos con
relación al PBI.
El gasto público suele exceder largamente el 30 % del PBI. La sola existencia de un gasto de semejante magnitud
influye sobre la economía. Cualquier modificación en su cuantía, debido a un aumento, a una disminución o a la
modificación de los elementos que integran el gasto, tiene inevitable efecto económico.
La incidencia del gasto público se percibe velozmente, lo que permite medir su verdadero alcance.
Por otro lado hay que tener en cuenta que los efectos de los gastos públicos no se limitan al impulso momentáneo
que puede percibirse en una economía, ya sea en forma de una disminución de la desocupación o de un incremento
de la actividad industrial. Tienen efectos secundarios que amplían su acción económica creando la misma medida
de gastos y producciones, así como posteriores acciones de intercambio.
Los efectos económicos dependen de la naturaleza de los gastos que se realizan o se aumentan. Realizar
inversiones productivas es más eficaz que desarrollar armamentos, por ejemplo.
Esto es de importancia relativa porque la política financiera depende de las circunstancias particulares de cada
economía. Al ver la diferencia de situaciones y de resultados en los diversos países, el estudio de los efectos del
gasto público se tornó complejo.
De estas investigaciones se desprende que para poder efectuar una correcta y adecuada elección de gastos públicos,
con efectos que sean predecibles y beneficiosos, es necesario tener en cuenta los siguientes factores:
La estructura económica, es decir si se trata de una economía desarrollada o en vías de desarrollo.
Su estado, si esta en un estado de recesión o de expansión.
Los medios o recursos con los que habrá de financiarse tales gastos públicos.
Comparación de los gastos públicos con los privados:
GASTOS PUBICOS GASTOS PRIVADOS
El sujeto es el ESTADO, que es PERPETUO. De ahí El sujeto es el PARTICULAR, que es PERECEDERO.
que los gastos estén en relación tanto al presente como Al realizar sus gastos solo tiene en cuenta la limitación
al futuro. de su existencia.
Con los gastos, el Estado persigue, al menos Con los gastos, el individuo persigue la satisfacción de
idealmente, FINES DE INTERES GENERAL. Por eso INTERESES PARTICULARES. Persiguen finalidades
los beneficios colectivos resultantes de los gastos materiales y generalmente lucrativas, por ejemplo
públicos sean en gran medida inmateriales y no adquisición de bienes para consumo o destinados a la
valuables monetariamente, por ejemplo los gastos en diversión.
defensa exterior.
El Estado gasta con recursos que en su mayoría Los individuos carecen de ese instrumento como forma
provienen de la COACCION. legal de procurarse ingresos.
Como el Estado debe satisfacer necesidades publicas, El particular adecua los gastos a los ingresos con los
primero debe conocer el gasto que va a efectuar y sobre que cuenta.
que base se procura los recursos.
El Estado esta obligado a realizar los gastos necesarios El particular goza de amplia libertad tanto lo que
para cumplir debidamente sus funciones, estando tales respecta a la cuantía como al destino de sus gastos.
gastos previamente calculados y autorizados por la ley
presupuestaria
Clasificación de los gastos:
Según el instrumento de pago se clasifican en:
Gastos en especie.
Gastos en moneda.
Según el lugar donde se han efectuado:
Gastos internos: dentro de las fronteras.
Gastos externos: fuera de las fronteras.
Según en concepto de que se realizan:
Gastos personales: se pagan en concepto de sueldo y remuneraciones de personal.
Gastos reales: se emplean para la adquisición de bienes.
Según la finalidad:
Gastos ordinarios: atienden al normal desenvolvimiento del país.
Gastos extraordinarios: deben hacer frente a situaciones imprevistas.
Clasificaciones más importantes
Criterio jurídico-administrativo:
1. Jurisdiccional o institucional: Esta clasificación atiende a la estructura del Estado y expone las distintas
unidades institucionales que ejecutaran el presupuesto. Cada unidad institucional se denomina jurisdicción.
También se asigna carácter de jurisdicción a las erogaciones correspondientes al servicio de la deuda
pública y las obligaciones a cargo del Tesoro. En la organización institucional argentina, la división
fundamental es: a) Poder ejecutivo, b) Poder legislativo, c) Poder judicial.
La clasificación jurisdiccional prosigue con la división de cada uno de esos poderes en sus dependencias
componentes. Dentro del poder ejecutivo se encuentra la presidencia de la nación, el ministerio del interior,
etc. Las dependencias del poder legislativo son la cámara de diputados y el senado. El poder judicial cuanta
con la CSJN y los tribunales inferiores.
2. Por finalidades y funciones: Junto con la clasificación jurisdiccional, los gastos públicos pueden ser
distribuidos según la necesidad a cuya satisfacción tienden o al fin el Estado que pretenden llenar, ya sean
gastos de justicia, de enseñanza, de defensa nacional, etc.
Esta clasificación es acepada en los presupuestos modernos porque permite identificar con mayor claridad
la orientación seguida por el Estado y el tipo de necesidades que prioriza.
3. Por la constancia o por la permanencia del gasto: De acuerdo a la constancia los gastos son fijos cuando
no dependen de una mayor actividad o de que aumente el rendimiento de los entes dedicados a la prestación
de servicios divisibles. Son gastos variables los directamente vinculados con la mayor actividad o
producción.
De acuerdo a la permanencia, los gastos fijos son los repetidos de un ejercicio a otro con un monto
prácticamente invariable. Son gastos variables los que sufren alteraciones notorias en su monto o tienen
carácter extraordinario apareciendo de algunos ejercicios y desapareciendo en otros.
Criterio económico: La doctrina financiera del liberalismo clásico distinguió entre gastos ordinarios y
extraordinarios.
Los gastos ordinarios eran los corrientes y habituales. Su misión era atender el normal desenvolvimiento del país
asegurando los derechos individuales de los habitantes. Por eso los fondos tenían como destino funciones públicas
y algunos servicios públicos esenciales para la existencia del propio Estado. Estos gastos no podían suspenderse y
no podían repetirse todos los años. De esa inevitabilidad y periodicidad se extraía la conclusión de que debían ser
financiados por los recursos ordinarios principalmente los tributos.
Los gastos públicos extraordinarios surgían ante situaciones imprevistas y excepcionales, como en caso de guerra,
plagas, catástrofes naturales, etc. Su excepcionalidad tornaba imposible la previsión, de ahí que para financiar tales
erogaciones no hubiese más remedio que recurrir al crédito público y a los gravámenes de emergencia. Nunca se
utilizan para solventar gastos corrientes.
Las entrar en decadencia las ideas liberales, tomó cuerpo el intervencionismo, que consideró inválida la
clasificación anterior por errores conceptuales.
Pero cuando retornaron las ideas liberales volvió a tomar vigencia esta clasificación recogida por la legislación
financiera moderna. Se caracterizo doctrinalmente de la siguiente forma:
o Gastos públicos ordinarios: son erogaciones habituales o normales de la Administración, es decir, las
reiteradas en el curso de los ejercicios financieros públicos. Por ejemplo los gastos de sueldos, servicios de
deuda publica consolidad, jubilaciones, retiros, pensiones, etc.
o Gastos públicos extraordinarios: son las erogaciones destinadas a satisfacer necesidades imprevistas,
excepcionales, eventuales, contingentes, no repetidas con regularidad en el ejercicio del Estado. Son los
atinentes a obras publicas, adquisición de inmuebles, aportes de capital a empresas del Estado, otros
tendientes a cubrir necesidades contingentes imposibles de prever, etc.
En nuestro país las disposiciones modernas en materia presupuestaria contienen una clasificación de los gastos
públicos por su fuente de financiamiento que tiene en cuenta la diferencia entre gastos ordinarios y extraordinarios.
La ley establece que conviene que, por regla general, los recursos permanentes financien gastos permanentes, los
recursos transitorios financien gastos transitorios y los recursos “por única vez” financien los gastos “por única
vez”.
Se prohíbe expresamente realizar operaciones de crédito público para financiar gastos operativos.
La actual noción de diferenciar gastos ordinarios y extraordinarios es cada vez mas parecida a la que distingue
entre gastos de funcionamiento (u operativos) y gastos de inversión (o de capital).
Los gastos de funcionamiento son los gastos que el ente público debe realizar en forma indispensable para el
correcto y normal funcionamiento de los servicios públicos y de la administración en general. Pueden ser gastos de
consumo o retributivos de servicios.
Estos gastos no implican un aumento directo del patrimonio del Estado pero contribuyen a la productividad general
del sistema económico y son tan necesarios como lo gastos de inversión. Los gastos de funcionamiento se
asemejan a los gastos ordinarios.
Los gastos de inversión son las erogaciones del Estado que significan un incremento directo del patrimonio
público. Pueden consistir en pagos por la adquisición de bienes de inversión, por inversiones en obras publicas
infraestructurales o por inversiones destinadas a industrias claves.
Mientras los gastos de funcionamiento retribuyen bienes de consumo o prestaciones de servicios, los gastos de
inversión retribuyen y por consiguiente, contribuyen a aumentar el capital del sector publico de la economía. En
este caso, no hay parecido con los gastos extraordinarios porque las erogaciones de inversión no pueden ser
consideradas excepcionales o anómalas.
Otra clasificación económica divide a los gastos en:
Públicos en gastos de servicio (o de contrapartida): se cambia el dinero del gasto del dinero por un servicio
prestado o por una cosa comprada, por ejemplo pago a los proveedores o gastos de remuneración del
personal estatal.
Gastos de transferencia (o sin contrapartida): no hay contravalor y el propósito de la erogación es
exclusivamente promocional o redistributivo, por ejemplo asistencia médica gratuita, pensiones por
accidentes de trabajo, enfermedad, vejez y muerte.
Económicamente también los gastos se clasifican en:
Productivos: son los que elevan el rendimiento global de la economía posibilitando mayor productividad
del sistema, como en el caso de adquisición de equipos productivos, investigaciones científicas,
construcción de viviendas.
Improductivos: no tienen esa cualidad. Es el caso de los gastos de justicia, policía.
Crecimiento de los gastos públicos: En todos los países del mundo los gastos del Estado han tendido a
incrementarse. Considerándose los periodos largos, la curva siempre es ascendente.
Desde 1914 es desarrollo se aceleró.
Las causas se clasifican en:
CAUSAS APARENTES: variación del signo monetario y la evolución de las reglas presupuestarias. Causa
aparente equivale a decir que es ficticia entonces no es una autentica causa.
CAUSAS RELATIVAS: aumentos de producción, aumentos de población, de renta nacional. Se encuentran
compensadas en si mismas ya que los aumentos de los gastos ocurren paralelamente al crecimiento de los
recursos.
CUSAS REALES: gastos militares o burocráticos. Las causas reales son LAS MAS IMPORTANTES.
GASTOS MILITARES: Una de las principales causas ha sido la guerra en general, y especialmente las dos guerras
mundiales. Lo que a los países intervinientes les costo la recuperación de la II guerra mundial fue mucho mayor a
lo que les costo la recuperación de la anterior conflagración.
Los gastos bélicos no terminaron con el fin de la contienda armada ya que exigieron una segunda etapa de servicios
y concesiones a los veteranos. Las guerras habitúan a los contribuyentes a pagar impuestos elevados y es raro que
los presupuestos posteriores a ellas vuelvan a los niveles antiguos.
A demás, es notorio que el equipamiento racional de las fuerzas armadas modernas exige sumas que se
incrementan por las tensiones internacionales, los conflictos regionales y los nuevos armamentos.
PROSPERIDAD DEL SISTEMA ECONÓMICO: A medida que el sistema económico va adquiriendo niveles mas
elevados de producción, sus recursos se destinan menos a las industrias primarias y secundarias y más a los
servicios.
A medida que evoluciona la sociedad quedan más ingresos libres y se adquiere mayor capacidad económica que es
inmediatamente captada por nuevos o mayores impuestos. Los mayores ingresos permiten mayores gastos porque
la propia sociedad requiere de enseñanza, protección de los débiles, carreteras y otras erogaciones que aumentan a
medida que avanza la prosperidad.
URBANIZACION: El aumento de la población implica un aumento de los gastos. Ciertas funciones ciudadanas,
como aprovisionamiento de aguas y desagües cloacales, protección policial y la organización de las ciudades en
municipios, producen mayores gastos.
DESARROLLO DE LA DEMOCRACIA: La democracia como forma de gobierno tiende a la liberalidad en los
gastos porque a veces no se puede prescindir de la presión o de los grupos o sectores con influencia política que
satisfacen sus intereses particulares a costa del presupuesto del Estado.
AYUDA A ZONAS SUBDESARROLLADAS: Últimamente ha sufrido la necesidad imperiosa de combatir la
miseria en el propio país ayudando a sus regiones mas atrasadas. Incluso también por razones éticas se piensa
también en auxiliar a los países mas indigentes.
AUMENTO DE LOS COSTOS: El aumento considerable del costo de los bienes y servicios incide en los
presupuestos públicos.
BUROCRACIA: Crecimiento desmesurado de la burocracia administrativa. El estado debe contar con un grupo de
funcionarios responsables y consientes de su función que son indispensables para mantener un buen nivel en la
prestación de servicios estatales. Estos funcionarios deben gozar del status económico y social adecuado.
La burocracia no es simplemente la suma de funcionarios, sino algo intangible pero omnipresente que actúa a
través de un conjunto de regulaciones y procedimientos cuya única justificación es aumentar el numero de
empleados estatales.