Tipos de Plantas Hidroeléctricas
Central de agua fluyente
Estas centrales se construyen en los lugares en
que la energía hidráulica debe emplearse en el
instante en que se dispone de ella, para accionar
las turbinas hidráulicas.
No cuentan con reserva de agua, oscilando el
caudal suministrado según las estaciones del
año. En la temporada de precipitaciones
abundantes (de aguas altas), desarrollan su
potencia máxima y dejan pasar el agua
excedente. Durante la época seca (aguas bajas),
la potencia disminuye en función del caudal,
llegando a ser casi nulo en algunos ríos en la
época del estío.
Central con embalse o de regulación
En este tipo de centrales se embalsa un volumen
considerable de agua mediante la construcción
de una o más presas que forman lagos
artificiales; el embalse permite regular la
cantidad de agua que pasa por las turbinas, con
el fin de unificar las variaciones temporales de
los caudales afluentes en el río.
Las centrales con almacenamiento o regulación
exigen, por lo general, una inversión de capital
mayor que las de filo de agua, pero facilitan el
incremento de la producción energética,
disminuyendo el costo de la energía generada.
Central de acumulación por bombeo
Disponen de dos embalses situados a diferente nivel; cuando la demanda de energía eléctrica
alcanza su máximo nivel a lo largo del día, el agua almacenada en el embalse superior hace girar el
rodete de la turbina asociada a un alternador funcionando como una central convencional
generando energía. Después el agua queda
almacenada en el embalse inferior. Durante las
horas del día en las que la demanda es menor el
agua se bombea al embalse superior para que inicie
nuevamente el ciclo productivo. Para ello la central
dispone de un grupo de motores-bomba o,
alternativamente, sus turbinas son reversibles de
manera que puedan funcionar como bombas y los
alternadores como motores.
Centrales mareomotrices
La energía de las mareas se transforma en
electricidad en las denominadas centrales
mareomotrices, que funcionan como un embalse
tradicional de río. El depósito se llena con la
marea y el agua se retiene hasta la bajamar para
ser liberada después a través de una red de
conductos estrechos, que aumentan la presión,
hasta las turbinas que generan la electricidad.
Sin embargo, su alto costo de mantenimiento
frena su proliferación. El lugar ideal para instalar
una central mareomotriz es un estuario, una
bahía donde el agua de mar penetre. La
construcción de una central mareomotriz es solo
posible en lugares con una diferencia de al
menos 5 metros entre la marea alta y la baja.
El agua, al pasar por el canal de carga hacia el mar, acciona la hélice de la turbina y esta, al girar,
mueve un generador que produce electricidad.
Historia de la energía hidroeléctrica
El origen de la energía hidráulica está en el ciclo hidrológico de las lluvias y, por tanto, en la
evaporación solar y la climatología, que remontan grandes cantidades de agua a zonas elevadas de
los continentes alimentando los ríos. Los griegos, ya empleaban la rueda hidráulica, también
llamada noria, en el siglo III a.c. para bombear agua. Sin embargo, las primeras referencias
detalladas de la rueda hidráulica, así como sus aplicaciones son desde la época del imperio
romano, cuando aparece la rueda hidráulica horizontal, también llamada “molino romano” y el
molino de rueda vertical de paletas, que generalmente es denominado “molino tipo vitruviano”,
que desarrollaron los romanos ante la insatisfacción con la rueda horizontal de los griegos debido
a su baja eficiencia.
Este tipo de molino fue el más común por muchos siglos, no sólo en Europa sino también en
América
La primera central hidroeléctrica se construyó en 1880 en Northumberland, Gran Bretaña. El
renacimiento de la energía hidráulica se produjo por el desarrollo del generador eléctrico, seguido
del perfeccionamiento de la turbina hidráulica y debido al aumento de la demanda de electricidad
a principios del siglo XX.
En 1920 las centrales hidroeléctricas generaban ya una
parte importante de la producción total de electricidad. La
tecnología de las principales instalaciones se ha mantenido
igual durante el siglo XX. A principios de la década de los
noventa, las primeras potencias productoras de
hidroelectricidad eran Canadá y Estados Unidos.
Canadá obtiene un 60% de su electricidad de centrales
hidráulicas. En todo el mundo, la hidroelectricidad
representa aproximadamente la cuarta parte de la
producción total de electricidad, y su importancia sigue en
aumento. Los países en los que constituye fuente de
electricidad más importante son Noruega (99%), República
Democrática del Congo (97%) y Brasil (96%).
La central de Itaipú, en el río Paraná, está situada entre Brasil y Paraguay; se inauguró en 1982 y
tiene la mayor capacidad generadora del mundo. Como referencia, la presa Grand Coulee, en
Estados Unidos, genera unos 6.500 MW y es una de las más grandes.
EN BOLIVIA
Bolivia comenzó a usarse la hidroelectricidad a principios del Siglo XX. Las primeras plantas
hidroeléctricas que se construyeron fueron las de Landara (1902) y Cayara (1908) ambas en Potosí;
Angosto de San Luis (1908) en Tarija; Achachicala (1909) en La Paz; Durasnillo (1908) en
Chuquisaca.
Las hidroeléctricas surgieron para cubrir la demanda de electricidad de algunas actividades
mineras y del crecimiento de las ciudades, principalmente. Hasta 1930 se habían construido las
plantas hidroeléctricas de Chocaya en Cochabamba, Italaque en La Paz, Tullma en Chuquisaca y
Chaquiri en Potosí. (Ministerio de Desarrollo Sostenible y Medio Ambiente, 1996).
Desde esos años hasta la década de 1970 se construyeron la mayor cantidad de plantas
hidroeléctricas: Miguillas (1931), Angostura (1936), Kilpani (1936), Botijlaca (1938); Choquetanga
(1939), Cuticucho (1942), Santa Rosa (1952), Sainani (1956), Chojlla (1962), Carabuco (1958),
Punutuma (1963), Chururaqui (1966), Corani (1967), Harca (1969), Santa Isabel (1973), Cahua
(1974); muchas de las cuales, luego de haber ampliado su capacidad de generación y de haber
renovado sus unidades de generación, continúan en funcionamiento actualmente.
Luego de esos años de auge de la hidroelectricidad en el país (recuérdese que la misma había
desplazado la autoproducción de electricidad, generada por diésel, en los principales centros
mineros del país, y se había constituido en la principal fuente de generación eléctrica a nivel
nacional), hubo un evidente freno en la construcción de más hidroeléctricas; de hecho, las últimas
en ser construidas fueron la de San Jacinto (1989), Zongo (1997), Tiquimani (1997), Huaji (1999),
Yanacachi Norte (2002), Qehata (2007).
En la década de 1980 el veto al mayor aprovechamiento de la hidroenergía, encuentra explicación
en la crisis económica que atravesaba el país, que había reducido, sino eliminado completamente,
las capacidades de inversión de la Empresa Nacional de Electricidad (ENDE). A partir de la década
de 1990 ese freno se explica, principalmente, por los elevados montos de inversión que exige la
construcción de una central hidroeléctrica, frente a una lenta recuperación de la misma; esto,
sumado al hecho de la instauración de un precio preferencial (muy reducido) para el gas natural
utilizado para generación eléctrica, ha ocasionado que sean más convenientes, financieramente
hablando, las inversiones en termoeléctricas que en hidroeléctricas.
En ese marco, conviene preguntarse si se está aprovechando adecuadamente el potencial
hidroeléctrico existente en el país; si hay condiciones para poder aprovecharlo plenamente; cuáles
son los planes de ENDE al respecto, ahora que, de acuerdo a la Constitución, es la única
responsable de desarrollar la industria eléctrica en el país.
PERU
La producción de energía eléctrica en el Perú tuvo sus inicios en el distrito de Yangas (Huaraz),
donde se asentó la empresa minera Tarijas, que para uso productivo construyó la primera central
hidroeléctrica que entró en operación en 1884.
Primera central hidroeléctrica en Perú
La
Central hidroeléctrica Cañón del Pato es una central de generación de energía eléctrica ubicada
sobre el río Santa en el departamento de
Áncash en Perú. La central Cañón del Pato
es una de las centrales que mayor energía
aporta al Sistema Interconectado Nacional
del Perú(SINAC).
Fue diseñada por el ingeniero y científico
Santiago Antúnez de Mayolo y está
considerada una de las obras de ingeniería
más destacadas del país andino.
En mayo de 1913, el ingeniero Santiago
Antúnez de Mayolo, con la premisa de que
el río Santa, dados su caudal regular y el
nivel desnivel de su trayectoria ofrecía
grandes posibilidades para la
generaciónhidroeléctrica, inició la primera exploración a la zona del Cañón del Pato.
Antúnez de Mayolo concibió en la zona un proyecto integral de desarrollo basado en la
electricidad. Planteó, además de la construcción de una central hidroeléctrica, la instalación de
una fábrica deabonos sintéticos que, alimentada por la hidroeléctrica, usara como insumo los
minerales de la región. Luego de varios meses de investigación, a principios de 1915, Antúnez de
Mayolo logró concluir el levantamiento del plano del Cañón del Pato, sintetizando el proyecto en
un informe titulado “Proyecto de la instalación Hidro- Electro-Química del Cañón del Pato sobre el
Río Santa,Perú”. Dicho documento fue presentado al Ministerio de Fomento y Obras Públicas
como requisito para la formación del expediente de concesión del uso de las aguas del río Santa.
Sin embargo, fue recién en 1943, luego que una misión de ingenieros norteamericanos confirmara
la factibilidad del proyecto, que el gobierno del Presidente Manuel Prado creara la Corporación
Peruana del Santa, no solo para aprovechar el hierro de Marcona construyendo una siderúrgica en
Chimbote, sino para construir la hidroeléctrica del Cañón del Pato. La construcción de la Central
empezó en julio de 1944, con la perforación de los túneles, trabajo que realizaron 1,200
trabajadores, ya que carecían de equipos de perforación. Con los años, la fuerza laboral alcanzó a
los 2,500 obreros.
La construcción se vio retrasada por factores coyunturales y en 1954, el gobierno de Manuel Odría
retomó el proyecto. Entonces, tras una licitación que fue ganada por un grupo de empresas
francesas, se firmó un contrato que permitió culminar las obras. Así, el 21 de abril de 1958, el
presidente Manuel Prado puso en marcha la Central Hidroeléctrica del Cañón del Pato entrando
en operación con una potencia original de 50 MW. En los años siguientes, debido a la demanda
cada vez mayor de energía eléctrica, la Corporación decidió aumentar la capacidad de la central
hidroeléctrica, de 50 MW a 100 MW. Estos trabajos se iniciaron en agosto de 1964 y culminaron
tres años después, en setiembre de 1967. Con ello se logró poner en marcha dos nuevos
generadores, de 25 MW cada uno, con lo que se elevó la capacidad de generación total de 50 MW
a 100 MW. La segunda ampliación del Cañón del Pato se inició en 1975, tras la firma de un
contrato entre Electroperú y Ganz Mavag. Su inauguración se llevó a cabo en julio de 1981,
alcanzando los 150 MW.
En 1899, la Empresa de Piedra Liza instaló una pequeña central hidroeléctrica en la zona de Piedra
Liza, margen izquierda del río Rímac.
Esta generaba 400 kW de potencia y suministraba electricidad al molino del mismo propietario y a
algunos domicilios del actual distrito del Rímac mediante sus propias redes eléctricas.
En 1901, se fundó la Compañía Eléctrica de El Callao y se habilitó una planta a vapor en Chucuito,
la cual suministraba energía eléctrica a El Callao. Como se observa, las empresas que se
constituyeron en el negocio de la electricidad se encargaban de construir sus centrales (térmicas o
hidráulicas),
La Central Hidroeléctrica Machupicchu (distrito de Machu Picchu, provincia de Urubamba, en la
región Cusco) constituyó un importante hito para el desarrollo económico de la ciudad del Cusco
en la segunda mitad del siglo XX y, a su vez, representó la obra ingenieril y electromecánica más
importante de la región.
De este modo, es importante destacar la modernización y el crecimiento sostenido de la región
que se logró con su puesta en operación, debido a que fue la principal fuente de energía eléctrica
de la población que cada vez crecía más. Del mismo modo, abasteció de energía a las principales
industrias de la zona.
Para destacar la importancia de la central, es trascendental señalar los antecedentes de la
generación eléctrica en el Cusco y el contexto en el que fue construida.
Referencias:
[Link]
nergia_hidraulica.pdf
[Link]
hidroelc3a9ctricas-en-bolivia-y-la-necesidad-de-una-polc3adtica-soberana-y-
[Link]
[Link]
2030061F161/$FILE/2_pdfsam_Osinergmin-[Link]
Clasificación de plantas:
BOLIVIA:
Central
Ubicación Potencia MW Tipo de planta
Hidroeléctrica
bala Beni 1.680 embalse
rositas Rio grande- 400 fluyente
Santa Elena Pilcomayo- 341 Embalse
San José Pilcomayo- 280 embalse
La pesca Rio grande- 740 fluyente
La Punta Beni 350 fluyente
Rio madera Mamore-beni 800 fluyente
PERU:
Central
Ubicación Potencia MW Tipo de planta
Hidroeléctrica
Caylloma-
Arcata 5.01 embalse
Arequipa
Cahua Cajatambo-Lima 45.4 fluyente
La Oroya Yauli-junin 9 Fluyente
Malpaso Yauli-junin 48.4 embalse
pachachaca Yauli-junin 9.7 fluyente
Yaupi Ulcumayo-Junin 115 enbalse
Cheves Huaura-Lima 176.3 fluyente
[Link]
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