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Economía Medieval Europea

El documento describe la economía medieval europea. 1) La agricultura era la base de la economía, organizada alrededor del sistema de manor. 2) El feudalismo surgió como un sistema político-militar que se insertó en la economía en desarrollo. 3) Hubo innovaciones agrícolas como la rotación de tres campos que aumentaron la productividad y condujeron a un crecimiento demográfico.

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Economía Medieval Europea

El documento describe la economía medieval europea. 1) La agricultura era la base de la economía, organizada alrededor del sistema de manor. 2) El feudalismo surgió como un sistema político-militar que se insertó en la economía en desarrollo. 3) Hubo innovaciones agrícolas como la rotación de tres campos que aumentaron la productividad y condujeron a un crecimiento demográfico.

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HISTORIA ECONOMICA MUNDIAL

Capitulo 3:

EL DESARROLLO ECONOMICO EN LA EUROPA MEDIEVAL


Edad media fue considerada como un periodo de estancamiento cultural y económico,
aunque en realidad no fue asi, dado que muchas instituciones creadas por la edad
media sirvieron como base de la actividad económica hasta la llegada de la era
industrial.
Forma de supervivencia medievales existen hoy en áreas rurales y en las economías
socialistas de Europa del este.

La base agraria
Hasta la llegada de la era industrial (Siglo XIX), siempre la agricultura fue en todas
partes el sector mas importante de la actividad económica comparando la Europa
medieval en otras civilizaciones desarrolladas, es en la Europa medieval donde la
orientación agraria sobresale.
Para comprender el carácter distintivo de la economía medieval hay que tener en
cuenta las condiciones sociales y políticas que había en sus orígenes:
 Impuestos cada vez más altos.
 Creciente ineficacia y corrupción del imperio romano.
 Final de la autoridad central y la anarquía resultante.
 Crecimiento de las haciendas autosuficientes.
 Final de las ciudades y del comercio interregional.
En el siglo IX gran parte de Europa estaba dominada por tribus magiares quienes
imponían tributos a sus habitantes para hacer frente a esto los reyes francos idearon
un sistema de relaciones políticas y militares que fue insertado en el sistema
económico en desarrollo, naciendo asi el FEUDALISMO.
La situación de la época requería tropas a caballo y funcionarios locales administrativos
para mantener el orden. Como faltaba un sistema fiscal efectivo, el estado no podía
hacer frente a estos gastos.
La situación consistió en darle a los guerreros a cambio de sus servicios las rentas de
las grandes haciendas (muchas de las cuales habían sido confiscadas a la iglesia). Los
guerreros quedaron encargados también de mantener el orden y administrar justicia
en sus tierras los nobles (duques, condes y marqueses) poseían gran cantidad de
tierras que abarcaban muchas aldeas y concedieron algunas de estas a señores o
caballeros de inferior categoría que eran su vasallos, a cambio de ello existía un
juramento de homenaje y fidelidad similar al que el rey recibía de estos nobles a este
procedimiento se lo llamo SUBINFEUDACION.
Sosteniendo el sistema feudal, pero con distinto origen estaba la forma de
organización económica y social basada en el MANOR que comenzó al final del imperio
romano. El manor fue modificándose a través del tiempo hasta que en los siglos VIII y
IX se convirtió en la base económica del sistema feudal. De acuerdo a la época y a la
geografía el manor variaba, con lo cual no existía un manor típico.
Para darnos una idea podemos decir que el manor consistía en:
UNIDAD ADMINISTRATIVA: tierra y edificios, y la gente que vivía allí y cultivaba esas
tierras.
PUNTO DE VISTA FUNCIONAL: la tierra se dividía en…
 Tierra de cultivo
 Tierra de pasto
 Prados se tienen en común y el señor vigilaba su utilización y se
reservaba
 Monte privilegios especiales en los bosques
 Bosque
 Tierra baldía
PUNTO DE VISTA LEGAL: la tierra se dividía en…
 Desmene del señor: a veces estaba cercado o separado de la tierra de los
campesinos era el 25% o 30% de la tierra cultivable del manor, incluía la manor
´s house, los graneros, los establos, la franja y huertas y viñedos.
 Tierra de los campesinos: la labraban para si y estaba situadas en campos
abiertos que rodeaban la manor´s house y el pueblo; la tierra se dividía en
franjas o parcelas pequeñas y cada colono tenia derecho a 2 docenas o mas de
parcelas diseminadas por los campos del manor.
 Tierra común

La sociedad rural
La teoría del feudalismo dividía la sociedad en 3 ordenes y asignaba un deber a cada
uno
Señores: proporcionaban protección y mantenían el orden.
Clérigos: cuidaban del bien estar espiritual de la sociedad.
Campesinos: trabajaban para mantener a las órdenes superiores.

Formas de estabilidad
La organización del trabajo del manor se regia por la costumbre era un sistema de
cooperación con poco lugar para la iniciativa individual. Las operaciones mas
importantes eran: arar, segar y cosechar; estas tareas las realizaban todos los
habitantes del pueblo de forma comunitaria, debido a la distribución de las parcelas y
la necesidad de utilizar muchos bueyes (los campesinos tenían 2, 1 o ninguno).
El papel del ganado en esta economía variaba de una región a otra. la función mas
importante era la de servir de animales de tiro. El buey era el más común y se lo
encontraba en toda Europa. El caballo era utilizado en el noroeste de Europa y Rusia.
En las principales áreas basadas en el manor se criaba ganado vacuno y ovino, por su
carne y por su lana, además por el abono de producción.
La ganadería ocupaba un segundo lugar en comparación a la agricultura. Los
campesinos debían labrar principalmente las tierras del señor y luego sus tierras. La
mujeres hilaban y tejían en sus cabañas o en los talleres del señor. Los niños eran el
servicio domestico del señor. Además de los servicios de trabajo la mayoría de los
campesinos estaban sometidos a otros deberes pagos y prestaciones en dinero y en
especie.
También se los obligaba por un pago a utilizar el molino y horno del señor. Estaban
sometidos a la justicia del señor que por lo general era el pago de multas.
Tenían a que pagar el diezmo a la iglesia y a veces al señor.
El sistema manorial fue desarrollándose a través de los siglos, en tiempos de violencia,
incertidumbre política técnicas de producción primitivas a pesar de la imposibilidad de
la iniciativa individual y por tanto de la innovación el sistema evoluciono como
respuesta a la existencia de instituciones y recursos, dando lugar a cambios
tecnológicos que aumentaron la producción y el crecimiento demográfico.

Fuerzas de cambios
La innovación más importante de la agricultura medieval fue la sustitución de la
rotación de dos hojas por la de tres hojas, otras 2 muy importantes fue la introducción
del arado de ruedas y el uso del caballo como animal de tiro.
La rotación doble consistía en cultivar y dejar en barbecho los campos
alternativamente para mantener la fertilidad del suelo y acumular humedad.
La rotación triple tenia la ventaja de aumentar la productividad del suelo dado que se
podía plantar 1/3 más. Otra ventaja era que reducía el riesgo de hombre si se perdía la
cosecha, pues de ser necesaria podía plantarse trigo o centeno en primavera y como
había mas tierras disponibles se podían introducir mayor variedad de plantas lo que
favorecía la nutrición.
Arado de ruedas podía remover la tierra compacta brindándole a sus usuarios nuevos
recursos.
Antes del siglo X los caballos casi no se usaban para arar, porque criarlo resultaba más
caro en comparación con los bueyes, además eran mas demandados para usarlos en la
guerra y como medio de transporte.
El caballo era utilizado como animal de tiro, en zonas donde hubiera provisión de
avena a bajo costo para su alimentación, y a su vez el lugar a explotar tenia que ser lo
suficientemente amplio como para que se justificara su uso. Se aprovechaba también
el estiércol como fertilizante.
Existieron también innovaciones en el crecimiento de cultivos y animales, dentro de los
cultivos se introdujo el centeno y la avena y se expandió el cultivo de guisantes, judías
y lentejas también se introdujeron variedad de frutos y hortalizas.
La prueba más evidente del desarrollo fue el crecimiento demográfico y sus
consecuencias, el ascenso de las ciudades y la expansión física de la civilización
europea.

La expansión de Europa
Alrededor del año 1000 en Europa occidental habitaban alrededor de 12 a 15 millones
de personas. A principios del siglo XIV la población se incrementó casi por entero al
crecimiento natural, en el resto de Europa, a las migraciones provenientes del oeste y
a la conquista de pueblos no cristianos.
Las causas del aumento demográfico los podemos encontrar en el descenso de la tasa
de mortalidad, debido a una mejor alimentación, debido a los cambios en la tecnología
agrícola.
De la practica de la medicina y hábitos sanitarios no se tiene mucha información, pero
sí que la fabricación y el uso del jabón comenzó a incrementarse del siglo XIII.
También puede considerarse la posibilidad de que el clima en el norte de Europa
mejorara entre los siglos X y XIV influenciando en una mayor productividad de la
agricultura.
Las mejoras tecnológicas fueron las principales responsables del aumento de la
producción lo que impacto en el crecimiento demográfico.
A partir de siglo X comienza la expansión demográfica por toda Europa, los resultados
económicos, globales de esta expansión se pueden resumir en: difusión de una
tecnología más avanzada, importante incremento de la población debido a un
aumento natural y a la emigración, gran aplicación de la tierra de cultivo e
intensificación de la actividad económica. A mediados del siglo XIII los barcos
transportaban cereales a través del mar Báltico y el mar del Norte.
De forma significativa la era de las cruzadas acabo con la prologada depresión del siglo
XIV. Del mismo modo que una economía creciente hizo posible que los europeos
emprendieran las cruzadas, estas estimularon el comercio y la producción.

La tecnología industrial y los orígenes de la energía mecánica


Aunque muy inferior a la agricultura en términos numéricos, la industria no fue un
sector insignificante en la economía medieval.
Desde el punto de vista de la tecnología no existe interrupción entre la época medieval
y la moderna.
La industria más importante era sin duda la textil, aunque la construcción, tomada en
su conjunto, debía seguirle de cerca.
La materia más importante era sin ninguna duda la lana, y el producto, a su vez el
paño.
La producción de seda y algodón se limitaba a Italia y a la España Musulmana, los
trabajadores más especializados, como tintoreros, bataneros, esquiladores e incluso
tejedores, se organizaban en gremios, la industria estaba dominada por los
comerciantes, también organizados en gremios, que compraban la materia prima y
vendían el producto final.
La productividad laboral, comparada con la de la Antigüedad, experimento un gran
aumento gracias a un trío de innovaciones técnicas relacionadas entre sí, el telar a
pedal, que sustituyó al simple bastidor, el torno de hilar que reemplazo a su vez a la
rueca y el batán; se extendieron por toda Europa a principios del siglo XII con una
rapidez sorprendente. Disminución de los costes de producción, pero también se
redujo la pesadez del trabajo.
La industria metalúrgica y sus auxiliares experimentaron un proceso notable en la Baja
Edad Media.
En la edad de hierro (1200 a.c.) los objetos y útiles de hierros eran caros y raros,
durante la edad media cambio la relación entre los precios convirtiéndose el hierro en
el metal más barato y se pasó a usar además de en armas y armaduras para una
variedad más amplia de útiles y herramientas. Su mayor abundancia y menor precio
era debido a que en el norte de los Alpes el mineral de hierro y el carbón resultaban
más accesibles, también tuvo mucha importancia las mejoras tecnológicas
especialmente la energía hidráulica aplicada a fuelles y martillos de fragua grandes. A
principios del siglo XIV hicieron su aparición los primeros precursores de los hornos
altos que sustituyeron a la fragua catalana.
Otra industria de formidable uso práctico que sobrepaso sus dimensiones clásicas fue
la del curtido y el trabajo del cuero.
La carpintería y la cerámica pasaron a ocupar en la industria medieval un espacio
proporcionalmente mayor del que habían tenido en la antigüedad.
El uso del astrolabio y la brújula para navegar, del mismo modo la pólvora y las armas
de fuego fueron inventos medievales, la fabricación de jabón, sin ser del todo una
novedad se extendió de forma considerable, y la de papel constituyó una nueva
industria cuya importancia cultural fue mucho mayor que su peso económico; y la
imprenta de caracteres móviles al final de la Edad Media.
A principios del siglo XIV la energía hidráulica tenía muchos usos; no solo moler grano,
si no para moler triturar y mezclar otras sustancias, hacer papel, cerrar madera, etc.
Pese a su gran utilidad los molinos de agua tenían muchas limitaciones dado que
necesitaba un caudal de agua o una cascada para funcionar.
En el siglo XII de inventa el molino de viento, el que con un poco de viento podía
realizar todas las tareas del molino de agua, por lo que se expandieron en las llenuras
del norte de Europa donde los vientos eran más constantes.

La crisis de la economía medieval


En 1348 una epidemia de peste bubónica, la terrible peste negra, llego a Europa
procedente de Asia. Extendiéndose rápidamente a través de las principales rutas
comerciales, durante dos años asolo a toda Europa, cobrándose el mayor número de
víctimas en ciudades y pueblos grandes.
Con toda probabilidad la población total europea se redujo a menos de dos terceras
partes, además se hizo endémica, al surgir nuevos brotes cada diez o quince años
durante el resto del siglo.
Aparte de la miseria que engendró la peste, en los siglos XIV y XV una serie de guerras,
tanto civiles como entre naciones alcanzaron gran intensidad y violencia.
La Peste Negra constituyo el episodio más dramático de la crisis de la economía
medieval, pero de ningún modo fue el origen o la causa de tal crisis.
A finales del siglo XIII concluyo el aumento demográfico de los 2 o 3 siglos anteriores.
En la primera mitad del siglo XIV se hicieron cada vez más frecuentes las pérdidas de
las cosechas y más severas las hambrunas.
La Hambruna de 1315-1317 afecto a todo el norte de Europa. La creciente precariedad
del suministro de alimentos, junto con la congestión de las ciudades y los pueblos y
unos servicios sanitarios insuficientes, hicieron sus habitantes mucho más vulnerables
a las epidemias, de las cuales la peor fue la Peste Negra.
En el siglo XIV se produjo un deterioro climatológico, en el norte de Europa, al menos,
los inviernos se hicieron más largos, fríos y húmedos. En Inglaterra desapareció el
cultivo de la vid, en Noruega los cereales dejaron de madurar. El Mar Báltico se
congelo por entero tres veces y en Alemania y los Países Bajos aumento la frecuencia
de las inundaciones.
Una explicación más general sería que la población era excesiva para los recursos y la
tecnología disponible.
La escasez de fertilizante había sido uno de los problemas constantes en la economía
feudal, y la disminución del ganado lo agravo. Las cosechas disminuyeron en la misma
proporción en que aumentaban las tierras de cultivo.
Mientras continuo el crecimiento urbano y demográfico, los precios de la mayoría de
los productos agrícolas subieron al mismo tiempo que bajaron los salarios.
Para sacar ventaja de esa situación los señores retomaron el cultivo de sus propios
demesne, a veces aumentándolo, tomando tierras de los campesinos, esto produjo
fuerte resistencia.
La constante caída de los salarios hizo que a los señores le resultara rentable cultivar
sus tierra con asalariados.
En parte por esta razón, y también por el aumento de impuestos que recaudaban
reyes y señores locales, se produjo un incremento de las tenciones sociales con brotes
ocasionales de violencia.
La Peste Negra intensifico mucho las tensiones y conflictos sociales. La relación Precio
Salarios invirtió bruscamente con la fuerte caída de la población y la demanda urbana,
cayo también el precio de los cereales y otros productos alimentarios, mientras
aumentaban los salarios por la escasez de mano de obra. La primera reacción de las
autoridades fue establecer un control de salarios; pero con ello solo lograron
exacerbar la hostilidad de los campesinos y los trabajadores.
En la segunda mitad del Siglo XIV, en Europa se produjeron insurrecciones,
sublevaciones y guerras civiles.
En 1358, los campesinos franceses se levantaron espontáneamente contra sus señores
y gobernantes. En Inglaterra una gran sublevación campesina de 1381.
En Italia, en 1378 los trabajadores de la industria de Florencia lograron temporalmente
el control de la ciudad, expulsando a sus patronos.
Todas estas insurrecciones fueron sin excepción sofocadas brutalmente por la nobleza
feudal, los gobiernos urbanos o las nacientes monarquías nacionales.
En Inglaterra en el siglo XV, denominada la edad de oro de los trabajadores agrícolas
ingleses. Los salarios reales, es decir, la proporción entre los salarios monetarios y los
precios de los bienes de consumo, fueron más altos de lo que nunca antes lo habían
sido o lo serían luego hasta el siglo XIX.
La Gran Peste y las calamidades del siglo XIV a ella asociadas bien espantosas,
representaron un fuerte purgante que abrió camino a periodo de crecimiento y
desarrollo renovados que se inició el en siglo XV.
Después de la Gran Peste, la vida urbana prácticamente se marchito, los mercados
decayeron y la economía retrocedió un nivel de subsistencia.

Capitulo 5 :

SEGUNDA LOGISTICA DE EUROPA

Población y niveles de vida


Como consecuencia de la peste negra, la guerra y las hambrunas, a mediados del siglo
XV en Europa había un total de 45 a 50 millones de personas. A mediado del siglo XVII
se estima que la población estaba cerca de los 100 millones, esta población debería
haber sido mayor: ¿Cuáles fueron las causas de este crecimiento y de los nuevos
estancamiento y decadencia?
La peste y otras enfermedades epidémicas disminuyeron gradualmente, el clima
mejoro ligeramente, los salarios reales eran más altos y se estimularon los
matrimonios más tempranos.
Gracias a la combinación de tasa de mortalidad reducidas y tasa de natalidad más
altas, la población de Europa comenzó un crecimiento sostenido que continuo a lo
largo del siglo XVI, incluso después de que hubieran cambiado las condiciones
favorables señaladas.
La densidad de la población variaba en los distintos países de Europa, esta densidad
estaba estrechamente ligada con la productividad de la agricultura. Sin embargo, se
puede decir que había superpoblación incluso en las regiones montañosas y poco
fértiles en la segunda mitad del siglo XVI. Desde estas zonas salían grandes corrientes
migratorias a las regiones más densamente pobladas y más prosperas, llanuras y
tierras bajas. Como estas llanuras estabas superpobladas en algunas zonas los terrenos
se ibas dividiendo a medida que cada vez más gente intentaba extraer su mera
subsistencia.
En otras zonas el excedente de población dejaba el campo, ya sea por su voluntad o
por la fuerza.
Surge en esta época los pendencieros mendigos que caminaban por los caminos y las
calles de las ciudades, mendigos cuya pobreza los llevaba con frecuencia a la
delincuencia.
España y Portugal al tener imperios coloniales envían el exceso de población a esas
zonas, y en el norte de Europa se fomentaba la adquisición de colonias como forma de
solucionar el exceso de población. Para Europa en su totalidad la emigración a
ultramar fue insignificante, la mayoría de las migraciones eran locales.
Una consecuencia de estas migraciones fue que la población urbana creció más
rápidamente que el total, este crecimiento fue más importante en el norte de Europa
que en las tierras mediterráneas.
En algunos casos el crecimiento de la población urbana puede considerarse como un
indicador favorable del desarrollo económico, pero en el siglo XVI esto no fue
necesariamente asi, en esa época las ciudades funcionaban básicamente como centros
comerciales y administrativos más que industriales.
En las ciudades existían artesanías que solían estar organizadas en gremios, estas
requerían largos aprendizajes e imponían otras restricciones para entrar.
Los emigrantes rurales carecían de la habilidad para los trabajos de la ciudad estos
emigrantes formaban en las ciudades un conjunto de mano de obra no calificada y
eventual (lumpenproletariat), con frecuencia desempleada que complementaba sus
escasos ingresos mendigando y con pequeños robos; vivían en la miseria acinados y en
suciedad, esto ponía en peligro a la comunidad haciéndola más vulnerable a una
enfermedad endémica.
En el campo se establecieron muchas actividades manufactureras, como las industrias
textil y metalúrgica.
La situación de los pobres de la ciudad y del campo se vio agravada por una
prolongada caída de los salarios reales. Al crecer la población más rápidamente que la
producción agrícola, el precio de los comestibles del cereal en especial se elevó con
más rapidez que los salarios.
A fines del siglo XVI la presión de la población sobre los recursos se hizo extrema, y en
la primera mitad del siglo XVII una serie de malas cosechas, nuevos brotes de peste
bubónica y otras enfermedades epidémicas, asi también la mayor incidencia de las
guerras pararon la expansión de la población.

Exploración y descubrimiento
Si bien los nuevos descubrimientos de territorio no influyeron en los fenómenos
demográficos en Europa si lo hicieron en el curso del cambio de su economía.
En la Baja Edad Media tuvo lugar u notable progreso tecnológico en el diseño y la
construcción de barcos y en los instrumentos de navegación.
Barcos con varios mástiles y combinaciones de velas capaces de navegar con vientos
en contra sustituyeron a las galeras de remos del comercio medieval, el timo de popa
de bisagras sustituyo al remo de dirección otorgando más posibilidades de maniobrar y
control de la dirección, pudiéndose prescindir de los remeros. Los barcos se hicieron
más grandes, más manejables, con mejores condiciones para navegar y con mayor
capacidad de carga.
La brújula magnética redujo el trabajo adivinatorio de la navegación, el desarrollo de
la cartografía proporciono mapas y cartas enormemente mejoradas.
Los italianos fueron pioneros en el arte de la navegación (Colon, Caboto, Vespucio y
otros). Ya en 1291 una expedición genovesa había comenzado a descender por la costa
oeste de áfrica intentando alcanzar la india por mar.
Eran conservadores en el diseño de sus barcos con lo cual otros países que navegaban
los superaron en diseños.
Enrique (1393-1460, hijo del rey de Portugal) se dedicó a la exploración de la costa
africana con el objeto de llegar al océano indico. Al sur de Portugal estableció un
instituto de estudio avanzados al que llevo astrónomos, geógrafos, cartógrafos y
navegantes de todas las nacionalidades enviando expediciones casi anualmente hasta
su muerte.
Sus marineros hicieron cartas de las costas y corrientes, descubrieron y colonizaron
islas del atlántico y establecieron relaciones con los jefes nativos de la costa africana.
Tras la muerte de Enrique disminuyo la actividad exploradora, un poco por la falta del
patrocinio real y otra a causa del lucrativo comercio de marfil, oro y esclavos que los
mercaderes portugueses realizaban con el reino de Ghana.
En 1481 el rey Juan II retomo las exploraciones llegando en pocos años sus navegantes
casi hasta el extremo de África. Viendo la posibilidad de éxito envió sus expediciones
costa abajo.
1. Por mar llego hasta el cabo de buena esperanza
2. Por el mediterráneo y por tierra hasta el mar rojo que reconoció el borde
occidental del océano indico desde Mozambique en África gasta la costa en
india.
Esto dio lugar para el siguiente gran viaje que haría Vasco de Gama desde 1497 a 1499,
bordearon África y llegaron hasta Calcuta en india.
Como resultado de motines, enfermedades, tormentas, etc. esta expedición perdió 2
de sus 4 naves y casi 2/3 de su tripulación, pero la carga de especias con la que volvió
fue suficiente para pagar varias veces el costo de ese viaje.
Viejo esos beneficios los portugueses no perdieron tiempo en capitalizar su ventaja en
un docena de años había barrido a los árabes del océano indico y establecido puestos
de comercio fortificados desde Mozambique y el golfo pérsico hasta las fabulosas
especies Omolucas.
En 1513 uno de sus barcos se plantó en cantón al sur de china y para mediados del
siglo había abierto relaciones comerciales y diplomáticas con Japón.
1483 o 1484 un genovés casado con una portuguesa le pidió a Juan II que financiara un
viaje a través del atlántico para alcanzar el oriente navegando por el oeste. En ese
momento en el que la creencia de que la tierra era una esfera ya estaba generalizada,
si bien Colon pensaba que era posible el peso de la opinión estaba en su contra.
Ante esta negativa Colon se dirigió a los monarcas españoles quienes al estar en guerra
en ese momento no disponían de dinero para un plan tan arriesgado. Colon intento
antes los reyes de Inglaterra y Francia sin resultado positivo. En 1492 los monarcas
españoles conquistaron granada y con una especie de celebración, Isabel acordó
financiar la expedición. El 12 de octubre de ese año avisto lo que en ese momento
seria conocido como las indias occidentales pensando que realmente había llegado a
las indias. Volvió a España y al año siguiente volvió con 17 barcos, 1500 hombres y
suficiente equipamiento para establecer un asentamiento permanente. Colon hizo 4
viajes a los mares occidentales y murió creyendo que había descubierto una ruta
directa a Asia.
Los reyes de España pidieron al Papa una línea de “demarcación” para confirmar el
título de españolas a las tierras recién descubiertas.
Esta línea dividía al mundo no cristiano en dos mitades, con propósitos de exploración
posterior, la mitad occidental quedaba para los españoles y la orientes para los
portugueses. En 1494 se firma el tratado de Tordesillas, el rey portugués convence a
los reyes españoles para modificar el trazado de la línea.

La exploración en ultramar y sus consecuencias en Europa


El primer siglo (XVI) de la expansión europea en ultramar y conquista colonial
perteneció exclusivamente a España y Portugal, estos países fueron los pioneros del
descubrimiento, exploración y explotación del mundo no europeo; sus dominios eran
los más extensos y su riqueza y poder los más grandes del mundo. Mas tarde su poder
y prestigio decayeron rápidamente hasta llegar al comienzo del siglo XIX a su final.
Para 1515 los portugueses se habían hecho los dueños del océano indico. En 1501
Vasco de Gama regresa a la india con el fin de detener el comercio árabe con el mar
rojo y Egipto, por medio del cual los venecianos obtenían las especies que distribuían
por Europa. Si bien durante un gran tiempo pudieron controlar el comercio de las
especies, no lo pudieron mantener en el tiempo. Los portugueses también
establecieron relaciones comerciales con Sian y Japón.
El imperio español frustrado por la búsqueda de las especies, pero estimulados por lo
que encontraron en las islas del caribe, volvieron rápidamente en busca de oro y plata.
Sus esfuerzos por encontrar un paso a la india los llevaron a descubrir la existencia de
ricas civilizaciones en el interior de México y el norte de Sudamérica. Entre 1519 y
1521 Hernán Cortes llevo a cabo la conquista del imperio azteca en México. Pizarro
conquisto el imperio inca en Perú en 1530.
A fines del siglo XVII los españoles ejercían un poder efectivo sobre todo el hemisferio,
desde florida y el sur de california en el norte, hasta chile y el rio de la plata en el sur,
con la excepción de Brasil que era de los portugueses.
Al principio arrebataban a los nativos las riquezas que pudieran llevar consigo cuando
esta fuente se agotó, introdujeron métodos de minería europeos en las ricas minas de
plata de México y de los andes.
Al contrario de los europeos los españoles comenzaron desde el principio la
colonización de las zonas conquistadas y su asentamiento en ellas, llevaron desde
Europa técnicas equipamientos e instituciones (incluyendo la religión) que impusieron
por la fuerza a la población india. Además de la cultura y manufacturas europeas los
españoles introdujeron productos naturales que eran desconocidos en el hemisferio
occidental entre ellos el trigo y otros cereales. A si mismo introdujeron caballos,
ganado vacuno, ovejas, asnos, cabras, cerdos, y la mayoría de las aves de corral.
Otros rasgos de la civilización europea que también entraron en América, tales como
las armas de fuego, el alcohol y las enfermedades europeas: viruela, sarampión y tifus;
se expandieron rápidamente con efectos mortales, reduciendo de esta forma la
población nativa.
En 1501 los españoles habían introducido los esclavos africanos en el hemisferio
occidental para remediar la escasez de mano de obra.
La expansión europea produjo el trasplante de la cultura europea junto a la
modificación y ocasional extinción de culturas no occidentales, provocando también en
la propia cultura europea modificaciones sustanciales.
Económicamente la expansión trajo como consecuencia un gran aumento en el
volumen y variedad de los objetos de comercio, en el siglo XVI las especies de oriente y
los lingotes de occidente eran la mayor proporción de las importaciones del mundo
colonial.
Así mismo en la corriente del comercio ingresaron otras mercancías cuyo volumen fue
aumentado gradualmente en los siglos XVII y XVIII, opacando las exportaciones
originales de ultramar Europa. Tinte exóticos dieron color a los tejido europeos y los
hicieron más fáciles de vender tanto en Europa como en ultramar. El café de África, el
cacao de América, y el té de la Asia se convirtieron en bebidas europeas corrientes.
Cuando la caña de azúcar fue trasplantada a América su producción aumento
enormemente y paso estar a la alcance del presupuesto de los europeos corrientes. El
algodón si bien era conocido en Europa nunca había sido producido, comercializado a
gran escala hasta que fue producido en las nuevas colonias y dejo de ser un lujo
reservado a los ricos, llegando finalmente a ser una de las industrias europeas más
importantes dependiendo de la materia prima importada de América y su gran
abastecedora. El tabaco otra contribución americana a la civilización, adquirió
popularidad en Europa a pesar de los esfuerzos del estado y de la iglesia para
erradicarlo.

La revolución de los precios


Durante el siglo XVI se triplicaron (como mínimo) las reservas europeas de los metales
monetarios, debido a la entrada de oro y sobre todo de plata, proveniente de las
colonias españolas. El gobierno español intento prohibir la exportación de lingotes,
pero resultaba imposible. El gobierno fue peor infractor, ya que enviaba enormes
cantidades a Italia, Alemania y los países bajos, para pagar sus deudas y financiar sus
guerras.
Desde estos países y desde España se contrabandeaban estos metales, los que se
extendieron por toda Europa, como resultado se produjo un alza muy alta en los
precios y prolongada.
A fines del siglo XVI, los precios eran 3 o 4 veces más altos que a principios del siglo.
Estas alzas de precios variaban de una región a otra y también de acuerdo con la
mercancía. Los precios subieron antes y más en Andalucía, cuyos puertos no eran los
únicos puertos francos legales, para el oro y la plata de América, en tanto en Rusia
llegaba más tarde al alza de los precios.
El precio que más subió fue el de los alimentos, especialmente el grano, la harina y el
pan, esto subieron más que el de otras mercancías. Los salarios no subían de acuerdo a
la subida del precio de los alimentos, con lo cual se produjo un severo deceso de los
salarios reales.
Esta revolución de los precios dio lugar a innumerables discusiones respecto a sus
mecanismos, consecuencias y causas.
Una posición señala que esta revolución se debió a que la mayor producción de plata
en la Europa central, las importaciones de oro de África por parte de los portugueses
se sumaron a la existencia de dinero e hicieron subir los precios. Otra postura
manifiesta que  soberanos sin dinero, ni escrúpulos, realizaban devoluciones
monetarios, produciendo la subida de precios. Las consecuencias atribuidas a la
revolución de los precios van desde el empobrecimiento del campesinado y la nobleza
del nacimiento del capitalismo.
Esta revolución de los precios, como cualquier inflación, redistribución los ingresos y la
riqueza, tanto los individuos como de los grupos sociales. Se beneficiaron los
mercaderes, artesanos, y aquellos que cultivan sus propias tierras y que producían
para el mercado, a costo de los asalariados, cuyos ingresos eran fijos o cambiaban
lentamente.
El crecimiento de la población no causo el crecimiento de los precios, pero fue
importante para el retraso de los salarios ya que la agricultura y la industria, no
pudieron absorber el excedente de mano de obra.
Pero la causa radical de la situación no fue un problema monetario, fue más bien el
resultado de las interrelaciones entre el comportamiento demográfico y la
productividad agrícola
Tecnología y productividad agrícolas
En el siglo XVII, cesa el crecimiento de la población, ya que no existía la posibilidad de
alimentarse adecuadamente, esta es una explicación simple, lo cierto es que fracasaba
la tecnología agrícola, con lo cual se producía un estancamiento o un probable declive
de la productividad agrícola media.
Este concepto es una generalización sobre la agricultura europea, pero no es
totalmente válida, debido a la diversidad regional, o sea que ese concepto está sujeto
a modificaciones, particularmente con respecto a los Países Bajos holandeses.
Igualmente pueden hacerse algunas generalizaciones con ciertas reservas:
Primero para Europa en su conjunto, y para cada subdivisión geográfica importante, la
agricultura era todavía la principal actividad económica, ocupando dos tercios de la
población activa en los Países Bajos holandeses y un 90 o 95 % en el norte y este de
Europa.
Segundo desde el punto de vista humano y social, el trabajo manual era el factor de
producción más importante. Desde ya que era esencial contar también con un buen
suelo, semillas, humedad, así también con animales de tiro y fertilizantes – estos
últimos – eran muy apreciados. Los arados, de diversas variedades, de acuerdo con el
tipo de suelo y cultivo, junto con las hoces eran el equipo fundamental, pero la mano
de obra humana era la inversión central.
Menos segura y sujeta a más excepciones regionales, es la siguiente generalización
final. Para Europa en su conjunto , la productividad agrícola media en el siglo XVI no
fue seguramente mayor que el siglo XII, y decayó sin duda en alguna forma en el siglo
XVII. Esto se estima en base a los testimonios de las proporciones de cosecha por
semilla.
El ganado eran probablemente más pequeño que el ganado actual, pero en las áreas
más avanzadas podía ser más grande. La producción de leche era comparable.
Debido al crecimiento de la población, se amplía la zona de cultivo roturando nuevas
tierras tomando para ello sectores de pastoreo de ganado, esta reducción de la tierra
de pasto trajo consecuencias favorables como ser la reducción del ganado, sobre todo
bovino. Hay pruebas de una caída del consumo de carne en el siglo XVI con
consecuencias adversas para la nutrición y salud de la población. Esta disminución del
ganado también significo una disminución en la cantidad de abono para fertilizar una
tierra ya muy cultivada, era aparentemente un círculo vicioso.
Las situaciones variaban según las regiones de Europa, ya que influían factores como la
geografía, la densidad de población, las técnicas de cultivo, la organización social y las
distintas variedades de cultivo. Por ejemplo, Italia tenía la agricultura más diversa
Europa, se cultivaba menos cereales que otros lugares, el arroz producía más que los
cereales convencionales. La vid y el olivo eran especialmente importantes en Italia que
también cultivaba frutas, verduras, forrajes y cultivos industriales como planta para
teñir, utilizadas en la industria textil.
A pesar de su diversificación la producción agrícola en Italia no pudo aguantar el ritmo
de crecimiento de la población, el cultivo y pastoreo excesivo se cobraron su precio
con deforestación y la erosión del suelo.
La zona agrícola más avanzada de Europa eran los países bajos, especialmente
Holanda. A finales del siglo XV la agricultura holandesa era ya más productiva que la
media europea, durante los siglos XVI y XVII la agricultura holandesa experimento un
cambio impresionante con lo que se la considera la primera economía agrícola
“moderna”. Está modernización de la agricultura estuvo ligada íntimamente al igual
impresionante nacimiento de la superioridad comercial holandesa. La clave del éxito
de la agricultura de este país fue la especialización, esta especialización hizo posible
primero la demanda de las prósperas y creciente ciudades holandesas, pero que con el
tiempo dio lugar a que por ejemplo los quesos holandeses pudieran venderse en los
mercados de España e Italia. En lugar de intentar producir lo máximo posible en
mercancía agrícolas y no agrícolas necesarias para el propio consumo como se hacía en
el resto de Europa los granjeros holandeses intentaban producir lo máximo posible
para el mercado, comprando a través este muchos bienes de consumo, así como
bienes intermedios y de capital.

Tecnología y productividad industriales


Al igual que en agricultura tampoco se produjo en la industria un corte brusco entre la
edad media y el inicio de la era moderna, sin embargo, la diferencia de aquella en esta
las innovaciones tuvieron lugar más o menos continuamente.
¿Cómo se puede medir la innovación y sus efectos?, una forma sería contar el número
de inventos, no obstante, esto no es muy satisfactoria, no sólo porque las diferentes
innovaciones tienen efectos muy distintos si no también, por la dificultad de definirlas.
La mayoría de las innovaciones de los siglos XVI y XVII supusieron mejoras
relativamente pequeñas en técnicas ya establecidas.
El invento más importante del siglo XV: la imprenta de caracteres móviles aumento
enormemente la productividad en el comercio de libros, pero su impacto económico
en términos de valor de beneficios o cantidad de gente empleada fue minúsculo. Otros
inventos de la época en los campos de los instrumentos de navegación, las armas de
fuego y la artillería, y la relojería, tuvieron una importancia económica menor pero una
significación enorme a nivel político y cultural y de esta forma indirectamente también
económico.
La orientación comercial de la economía europea animo los empresarios que pudieron
reducir los costos de producción y responder rápidamente a la demanda del
consumidor. Las innovaciones tuvieron algunos obstáculos, uno de los más
extendidos era la oposición de las autoridades que temían el desempleo como
resultado de la mano de obra que suponían las innovaciones y otro eran los gremios,
compañías monopolistas que temían la competencia.
El telar de lanzadera que permitía tejer una gran cantidad de tejido en forma
simultánea fue prohibido en Inglaterra en 1638, pero extendió de todas formas en
Manchester y sus alrededores, donde su utilización creo un gran número de expertos
operarios a la espera de las grandes innovaciones que revolucionarían la industria del
algodón.
Las deficiencias en las fuentes de energía y en materiales de construcción
(principalmente madera y piedra) eran obstáculos naturales para una mayor
productividad industrial.
Los molinos de agua y de viento que ya habían alcanzado un alto grado de mejoras,
pero tenían limitaciones claras. En el siglo XVII los molinos movidos por agua para hilar
seda proliferaron en el Valle de Po y Venecia, y hacia finales del siglo se habían
extendido por el Valle de Ródano, el gran tamaño y la complejidad de la maquinaria
exigió su instalación en edificios tipo fábrica haciendo de ellos uno de los precursores
más importantes del sistema industrial moderno.
Las ocupaciones textiles fueron en conjunto mayores proveedoras de empleos
industriales, así también como las relacionadas con la construcción. La industria textil
era muy dispersa, gran parte de la producción se efectuaba en las casas y para la
familia, así también como para los mercados locales. En algunas regiones también
especializaron su producción para la exportación.
La industria italiana tuvo gran competencia y de a poco fueron perdiendo sus
mercados de productos de lana, a manos de productores holandeses, ingleses y
franceses. La organización de las industrias textiles no tuvo un gran cambio respecto la
baja edad media. El empresario característico era el mercader-fabricante que
compraba las materias primas, las daba a hiladores, tejedores y otros artesanos que
trabajaban en su casa y el comerciaba el producto final.
En la edad media la lana en bruto era la principal exportación de Inglaterra, en el siglo
XVI se exportaba paños sin acabar, a fines del siglo XVII prácticamente todo el paño se
exportaba teñido y acabado. Mucho antes del nacimiento de la industria moderna
Inglaterra era el mayor exportador de la industria más importante de Europa.
En el ámbito de la construcción se destaca la industria de la construcción naval, los
constructores de barcos holandeses realizaron sus astilleros  e introdujeron técnicas de
producción en masa, gracias a esto abastecieron a la flota de su país y también a todos
sus rivales. El tamaño de los barcos para el comercio aumento de 200 a 600 toneladas
durante el siglo XVI.
Las industrias metalúrgicas, aunque de importancia menor en términos de empleo y
producción adquirieron una importancia estratégica primordial debido a la creciente
importancia de las armas de fuego ir artillería de la guerra.
Las industrias metalúrgicas, aunque de importancia menor en términos de empleo y
producción adquirieron una importancia estratégica primordial debido a la creciente
importancia de las armas de fuego y artillería de la guerra.
En los siglos XVI y XVII por la creciente demanda se mejoraron las técnicas de la
minería, se realizaron posos más profundos, mejor ventilación y máquinas de bombeo.
Existía una gran demanda de madera era indispensable para la construcción tanto de
edificación como de barcos y también para la calefacción doméstica. Hubo una gran
escasez de madera, lo cual llevo a la búsqueda de materiales y combustibles
alternativos: ladrillo y piedra para la construcción, turba y carbón para el combustible.
Los descubrimientos en ultramar que proporcionaron nuevas materias primas
estimularon directamente nuevas industrias: las refinerías de azúcar y las fábricas de
tabaco fueron las más importantes.
Respecto de los trabajadores de la industria, especialmente de la textil, trabajaban
parte de su tiempo en el campo, y la mayoría de los trabajadores agrícolas también
tenían otras ocupaciones, como por ejemplo la carpintería y el trabajo del cuero.

El comercio, las rutas comerciales y la organización comercial


De todos los sectores de la economía europea el comercio fue el más dinámico entre
los siglos XV y XVIII, época denominada era de revolución comercial.
El comercio de larga distancia experimentó un gran crecimiento. El comercio fuera de
Europa contribución a él y también estímulo parte del crecimiento en el interior de
Europa. El comercio con Asia y América no es más que una pequeña parte el total, el
comercio habría crecido aún si los descubrimientos.
La mayor parte del intercambio comercial era local. La ciudades recibía el grueso de
suministros de alimentos de las tierras del interior y a cambio les proporcionaban
bienes manufacturados y servicios.
Holanda manejaba la mayoría del comercio dentro del continente. A pesar de la
guerra de independencia que tuvieron en esa época ellos nunca dejaron de
comercializar con Portugal a través del puerto de Lisboa. Cuando Portugal paso a
depender de la corono de España, estos cerraron el puerto de Lisboa y los barcos
holandeses no podían entrar más. En consecuencia, de esto los holandeses que eran
dependientes del comercio marítimo comenzaron a construir  barcos capaces de hacer
viajes de varios meses rodeando África hasta océano indico.
Tuvieron tanto éxito con esta construcción que en 1602 el gobierno de las provincias
unidas, la ciudad de Ámsterdam y varias compañías comerciales privadas, formaron la
Compañía Holandesa de las Indias orientales que monopolizó legalmente el comercio
entre las Indias y los países bajos.
En la primera mitad del siglo XVII, los ingleses fundaron en Norteamérica colonias en
Virginia, Nueva Inglaterra y Maryland; así como en las islas tomadas a los españoles en
las Indias occidentales. Todas se convirtieron en importantes mercados para las
industrias inglesas y también en fuentes de suministro de materia prima y bienes de
consumo.
Si bien el comercio marítimo constituía el segmento más importante del comercio
internacional, el comercio terrestre especialmente el tráfico fluvial, no era
despreciable, era utilizado por el comercio local y la mayor parte de las mercancías
para el comercio internacional comenzaba su viaje en carretera o en barcazas rio
abajo.
Los metales y algunos tejidos de lujo podían soportar el gasto y el desgaste que
suponían los largos viajes por tierra. Poca mercadería podían hacerlo, a no ser que
fueran auto propulsadas, como en el caso del ganado.
El comercio de productos voluminosos se hizo posible principalmente gracias a las
mejoras en el diseño y construcción de los barcos, lo que bajo los costos de transporte.
A medida que la importancia de los metales preciosos fue decreciendo durante el siglo
XVII y más países fueron adquiriendo colonias en el hemisferio occidental, el azúcar, el
tabaco, las pieles y la madera adquirieron cada vez más preponderancia entre las
importaciones europeas.
Las exportaciones a las colonias consistían principalmente en bienes manufacturados,
estos no eran voluminosos, pero el espacio disponible que sobraba se rellenaba con
emigrantes.
La situación del comercio oriental era muy distinta, ya que desde el comienzo los
europeos habían tenido dificultad en encontrar mercancías para intercambiar por las
especies y otras mercancías. Los asiáticos aceptaban armas de fuego y municiones,
pero generalmente pedían oro y plata que acumulaban o convertían en joyas.
Una rama muy especial del comercio trataba como seres humanos: el tráfico de
esclavos. Entre los mayores compradores de esclavos se encontraban las colonias
españolas. Un barco europeo intercambiaba su cargamento (armas de fuego ,cuchillo,
objetos de metal, etc.) con algún caudillo local africano por esclavos. Cuando el
traficante de esclavos había cargado tantos africanos como su barco podía llevar se
dirigía a las Indias occidentales o a la tierra firme del norte o sur de América y allí
intercambiaba su carga humana por azúcar, tabaco u otros productos del hemisferio
occidental, con los que volvía a Europa.
La organización del comercio variaba de un país a otro de acuerdo con la naturaleza de
lo traficado, el comercio intraeuropeo heredó la organización desarrollada por los
mercaderes italianos en la baja edad media.
En el siglo XV podía encontrarse colonias de mercaderes italianos en distintos centros
comerciales: Génova, Barcelona, Brujas, y especialmente Amberes, que en la primera
mitad del siglo XVI se convirtió en el centro distribuidor más importante del mundo.
Los mercaderes del país como los extranjeros aprendieron la técnica del negocio
italiano, tales como la contabilidad de doble entrada y la utilización del crédito.
La dinastía financiera más importante del siglo XVI fue la familia Fugger que tenía sus
oficinas principales al sur de Alemania. Los Fugger fueron los mercaderes más
importantes del siglo XVI. El tipo de organización que preferían era la sociedad,
formalizada en contratos por escrito, especificando los derechos y obligaciones de
cada socio. La organización comercial de Inglaterra primitiva en el siglo XV hizo rápido
progreso y para finales del siglo XVII era una de las más avanzadas.

Capitulo 6:

- Nacionalismo e imperialismo económicos


Las políticas económicas de las naciones-estado en el periodo de la segunda logística
de Europa tenían un doble propósito: construir una potencia económica para
fortalecer el Estado y usar el poder de este para promover el crecimiento económico y
enriquecer a la Nación.
Mercantilismo
Adam Smith, describió las políticas económicas de su tiempo con un único título, el
sistema mercantil. Desde su punto de vista, estas políticas eran perversas porque
interferían con la libertad natural de los individuos y daban lugar a lo que los
modernos economistas llaman mala distribución de recursos.
En el siglo XVI, por la abundancia de oro y plata, originó una forma rudimentaria de
política económica, conocida como “bullonismo”; el intento de acumular dentro de un
país tanto oro y plata como fuera posible, y prohibir su exportación.

Capitulo 7:

EL NACIMINETO DE LA INDUSTRIA MODERNA


A comienzos el siglo XVIII, en Europa, existían concentraciones de industria rural,
aunque no exclusivamente textil, en los años setenta, a ese proceso de expansión y
ocasional transformación de esas industrias, se lo denominó protoindustrialización,
término empleado por primera vez para referirse a la industria del lino de Flandes.
Las características de una economía protoindustrial son: trabajadores dispersos-
generalmente rurales, organizados por empresarios urbanos (mercaderes-
manufactureros) que les proporcionan las materias primas y venden la producción en
mercados lejanos. Los trabajadores, debían comprarse los medios para su subsistencia.
La protoindustrialización se diferencia de con la industria a domicilio o doméstica, en
que ésta solo abastecía a los mercados locales.
Antes de la implementación del sistema fabril textil, existían ya otras industrias que
producían bienes de capital o intermedios. Generalmente se instalaban en grandes
estructuras tipo fábricas y ahí artesanos cualificados trabajaban bajo la supervisión de
un capataz empresario, pero sin máquinas, esto se daba en Francia y también en el
imperio austríaco.
Los grandes terratenientes , eran empresarios en la industria del carbón, y explotaban
las minas ubicadas en sus fincas.

Características de la industria moderna


Una de las diferencias más evidente, entre la sociedad preindustrial y la moderna, es
el papel relativo de la agricultura, que se ve muy disminuido en la última.
Su contrapartida es el enorme aumento de la producción de la agricultura moderna,
que permite alimentar a un gran número de población no agrícola.
Otra diferencia es la elevada proporción de mano de obra moderna ocupada en el
sector terciario o de servicios: especialmente servicios profesionales, en oposición a
los servicios domésticos.
Durante el período de industrialización propiamente dicho, que se extiende más o
menos desde el comienzo del siglo XVIII – en Gran Bretaña- hasta la primera mitad del
siglo XX, la principal característica de la transformación estructural de la economía fue
el nacimiento del sector secundario (minería, manufacturas y construcción) que se
puede observar en la proporción tanto de mano de obra especializada como de
producción.
Esta transformación se hizo patente por primera vez en Inglaterra y luego en Escocia,
por lo que se ha definido a Gran Bretaña como la primera nación industrial. Durante
las últimas décadas del siglo XVIII las primeras del siglo XIX, también se ha utilizado el
término de Revolución industrial.
Al proceso de industrialización, que se inició en Gran Bretaña en el siglo XVIII, se lo
puede designar como el “nacimiento de la industria moderna”. Durante esta
transformación fueron surgiendo gradualmente algunas características que distinguen
claramente la industria “ moderna” de la “premoderna”, estas son:
 El uso extensivo de la maquinaria mecánica
 La introducción de nuevas fuentes de energía inanimadas, especialmente
combustibles fósiles
 Uso generalizado de materias que normalmente no se encuentran en la
naturaleza
Las reformas más significativas en la tecnología tuvieron que ver, con el uso de
maquinaria y energía mecánica, para realizar tareas que anteriormente se habían
hecho en forma más lenta, con energía humana o animal, o no se habían realizado en
ab
La aplicación de energía en los primeros pasos de la industrialización supuso la
sustitución de la madera y el carbón vegetal, por el carbón de piedra como
combustible y la introducción de la máquina de vapor en la minería, la manufactura y
el transporte.

La “Revolución Industrial”: termino incorrecto


El termino en sí mismo no tiene categoría científica y transmite una impresión
sumamente engañosa de la naturaleza de la naturaleza del cambio económico. Se ha
usado durante mas de un siglo para describir el periodo de la historia británica que fue
testigo de la aplicación de la maquinaria mecánica en las industrias textiles, de la
introducción de la maquinaria de vapor de Watt y del “triunfo” del sistema de
producción fabril. El termino se ha aplicado también al comienzo de la industrialización
en otros países, aunque sin acuerdo general en las fechas.
La expresión de revolution industrielle se utilizo en 1820, cuando escritores franceses
que querían destacar la importancia de la mecanización de la industria del algodón
francesa que estaba teniendo lugar en Normandía y en el norte
Las primeras descripciones del fenómeno hacía hincapié en los “grandes inventos” y a
la dramática naturaleza de los cambios. “El cambio fue repentino y violento. Los
grandes inventos se crearon es un espacio relativamente corto. En poco más de veinte
años todos los grandes invento de Watt, Arkwright y Boulton se habían concluido, el
vapor se había aplicado a los nuevos telares y el sistema fabril moderno había
comenzado”. Se reconocía el crecimiento de la productividad como resultado del uso
de energía mecánica y maquinaria, la mayoría de los informes destacaban el uso de
mano de obra infantil, la desaparición de oficios tradicionales reemplazados por la
maquinaria y las insalubres condiciones de vida de las nuevas ciudades fabriles. El
término “revolución industrial” ha tenido una connotación peyorativa.
Lo inadecuado del termino fue reconocido por importantes especialistas que objetaron
a su uso, pero fue en vano. En 1919 Usher profetizo: “el termino ha conquistado la
imaginación y , a pesar de sus connotaciones equivocas ocupara” y “pero interpretarlo
se hace cada vez mas necesario”. En 1924 Unwin escribió “cuando, al mirar hacia atrás,
vemos que la revolución ha continuado durante dos siglos y que se estuvo preparado
durante otros dos. Podemos empezar a preguntarnos si el termino, aunque bastante
útil cuando fue adoptado por primera vez, ha resultado el más adecuado”.
Algunos estudiosos, conscientes de que la rapidez del cambio había sido exagerada en
los tratamientos convencionales, propusieron un periodo mas largo para la
“revolución”. Nef, califico la idea de revolución industrial como “esencialmente falsa”,
hallo, sin embargo, que una “aceleración sin precedentes del progreso industrial
comenzó, no en 1750 o 1760, sino en el decenio de 1780.
Ashton veía el resultado del periodo como un “logro” mas que como una “catástrofe”,
y por otra parte no tenía un predilección especial por el término. Este escribió “Los
cambios no fueron solo industriales, sino también sociales e intelectuales. La palabra
revolución implica una brusquedad en el cambio que no es, característica de los
procesos económicos. El sistema de relaciones humanas que en ocasiones recibe el
nombre de capitalismo tuvo sus orígenes mucho antes de 1760 y alcanzo su completo
desarrollo mucho después de 1830: existe el peligro de pasar por alto el hecho esencial
de la comunidad”.

Requisitos y concomitantes de la revolución industrial


Según Ashton los cambios no solo fueron industriales, sino también sociales e
intelectuales, comerciales, financieros, agrícolas e incluso políticos. Se puede decir que
fueron los cambios intelectuales los fundamentales, en el sentido de que permitieron
o fundamentaron los demás, por ello algunos estudiosos contemplan la aplicación de
la ciencia a la industria como la característica que distingue a la industria moderna,
aunque esta visión tiene sus inconvenientes, ya que, a principios del siglo XVII, el saber
científico era pequeño para ser aplicado directamente al proceso industrial.
Hasta la mitad del siglo XIX con el florecimiento de las ciencias química y eléctrica, las
teorías científicas no aportaron los cimientos de los nuevos procesos y las nuevas
industrias.
De igual forma que Inglaterra fue una de las primeras en industrializarse a gran escala,
también fue una de las primeras en incrementar su producción agrícola. Los medios
que utilizó para aumentar esta producción están relacionados con la experimentación
de prueba y error, con nuevos cultivos y rotaciones de cultivos. Probablemente la
innovación agrícola más importante antes de que en el siglo XIX se introdujera la
agricultura científica fue el desarrollo de la llamada agricultura convertible, que implica
la alternancia de cultivos agrícolas y pastos temporales, en lugar de tener siempre
unos mismos tierra cultivable y pastos. Esto tenía una ventaja doble, por un lado,
restauraba la fertilidad del suelo gracias a las rotaciones mejoradas que incluían el
cultivo de leguminosas, y de permitir un número mayor de ganado que producía así, al
tiempo que más carne, leche y lana, más abono para fertilizar. Muchos terratenientes
y agricultores experimentaron la cría selectiva de ganado.
Una condición importante para las rotaciones mejoradas y la cría selectiva fue el
cercado y la consolidación de explotaciones dispersas, ya que era muy difícil lograrlo
con el sistema tradicional de campo abierto. Estas nuevas técnicas de cultivos
aumentaron la demanda de mano de obra, recién comenzó a disminuir la mano de
obra agrícola a mitad del siglo XIX, con la incorporación de maquinaria agrícola como
trilladoras, cosechadoras y arados de vapor.
Esta creciente productividad de la agricultura inglesa le permitió alimentar
correctamente a una población que ascendía de forma constante.
Asimismo, produjo un excedente para la exportación antes que la tasa de crecimiento
de la población superara la tasa de aumento de la productividad.
La próspera población rural inglesa se orientaba hacia el comercio, y proporcionó un
mercado dispuesto a recibir bienes manufacturados, ej.: aperos agrícolas, ropa,
objetos de peltre y porcelana.
La comercialización de la agricultura reflejaba un proceso general de comercialización
que se daba en toda la nación.
Desde el siglo XVI como un polo de crecimiento para la economía inglesa. Sus
ventajas eran tanto geográficas como políticas.
Comercialización y desarrollo de la organización financiera de la nación se influyeron
entre sí. A partir de 1660 varios orfebres importantes de Londres empezaron a
funcionar como banqueros. Emitían recibos de depósito que circulaban como billetes
de banco, y concedían préstamos a empresarios solventes, la fundación del banco de
Inglaterra en 1694, con su monopolio legal de banco de capital conjunto forzó a los
banqueros privados a abandonar sus emisiones de billetes de banco, pero continuaron
funcionando como banco de depósito aceptando y descontando letras de cambio. El
banco de Inglaterra no abrió sucursales y sus billetes de banco de gran valor no
circulaban fuera de Londres.
La real casa de la moneda emitía monedas de oro de gran valor que no resultaban
útiles para pagar salarios o comercializar al menor. Esta ausencia de moneda pequeña
motivo a la empresa privada a llenar este vacío: industriales, mercaderes, e incluso
taberneros emitieron vales y monedas que cubrían las necesidades de la circulación
monetaria local. De estos diversos orígenes surgió la institución de los “bancos rurales”
(cualquier banco que no estuviera localizado en Londres), su crecimiento fue
sumamente rápido durante la segunda mitad del siglo XVIII.
Durante el deceño de 1690 se crearon varias sociedades anónimas, algunas de ellas
con estatutos reales y concesión de monopolio. En 1711 a la compañía del más del sur
se le concedió el monopolio del comercio con el imperio español, en 1720 el
parlamento a requerimiento de la compañía del mar del sur aprobó el Acta de la
Burbuja. Este Acta prohibía la formación de sociedades anónimas sin la autorización
del parlamento. Como resultado Inglaterra entro en su “Revolución Industrial” con una
barrera legal contra la forma de organizar los negocios con capital común, condenando
a la mayoría de sus iniciativas industriales y de otros tipos a ser asociaciones simples o
empresas.
El Acta de la Burbuja fue revocada en 1825. El emplazamiento definitivo de las finanzas
públicas del reino en manos del parlamento redujo significativamente el costo de la
deuda pública, y por tanto libero capital para la inversión privada.
El sistema de impuestos grababa proporcionalmente más a la población de ingresos
bajos que a los ricos, esto permitió la acumulación de capital para invertir. Esto no
significa que esa acumulación fuera directamente a la industria, ya que la mayoría de
las empresas industriales fueron creciendo poco a poco por medio de la reinversión de
beneficios. Indirectamente sin embargo por medio de las inversión en infraestructura,
especialmente en transporte, el capital contribuyo de forma importante a proceso de
industrialización.
El movimiento de grandes mercancías voluminosas y de bajo valor como el del grano
desde el campo hasta lo crecientes mercado urbanos, el de la madera para la
construcción y el del carbón y lo minerales desde las minas hasta las fundiciones,
requería una transporte barato y fiable. Antes de la era del ferrocarril fueron las rutas
fluviales las que proporcionaron las arterias de transporte más económicas y eficaces.
GB debió gran parte de los comercios de su prosperidad y supremacía en la industria
moderna a su condición de isla, que no solamente le concedió una protección contra
los trastornos de las guerra continentales, sino que también le proporcionó un
transporte barato. Sales y las excelentes corrientes navegables eliminaron en gran
parte la necesidad el transporte terrestre. Éste tipo de transporte obstaculizaba el
crecimiento del comercio y la industria en el continente. Aparte en 1750 fue la puta de
los canales durante la cual se construyeron vías me hable para conectar Ríos entre sí o
minas con sus mercados. Por medio de estos canales y ríos navegables conectaron
entre sí, y también con todos los puertos principales todos los centros de producción y
consumo.

Tecnología e innovación industriales


Los historiadores referencia a la rápida mecanización y el crecimiento de la industria
del algodón en las dos últimas décadas del siglo XVIII. Casi un siglo atrás se habían
hecho dos innovación cuyo impacto podrían considerarse todavía más fundamental
para la industrialización.
Estas innovaciones fueron el proceso para fundir el hierro con coque, lo cual liberó a
la industria del hierro de la dependencia exclusiva del cardo vegetal, y la intervención
de la máquina de vapor atmosférico, una nueva y poderosa máquina motriz que
primero complemento y que luego reemplazó a los molinos de viento y de agua como
si como fuentes de energía inanimada.
La fundición del hierro con coque se difundió lentamente todavía en 1750 solamente
un 5% del hierro en lingotes británico se producía con este compatible.
Pero la continua alza del precio del carbón vegetal junto con otras innovaciones, como
la del proceso de pudelación y laminación, acabaron liberando la producción del hierro
de la dependencia de combustible del carbón vegetal. Para finales del siglo la
producción de hierro había aumentado a más de 200000 toneladas prácticamente
todo fundido con coque y GB se había convertido en el principal exportador de hierro y
productos de hierro.
La energía de vapor se empleó por primera vez en la industria de la minería, como la
demanda de carbón y metales se incrementaba se intensificaron los esfuerzos para
extraerlos, aunque fuera profundizando en las minas más que nunca.
Aunque se inventan dispositivos para eliminar el agua de las minas, la inundación
siempre constituyó el mayor problema, así como el obstáculo principal para la
expansión de la producción. Existió un antecedente de la bomba de vapor, pero la
misma estallaba, con lo cual no era muy apropiada. Thomas Newcomen mediante el
proceso de prueba y error logró elevar su primera bomba de vapor atmosférico en una
mina de hulla.
La máquina de vapor era grande, incómoda y cara, pero también efectiva; para el
final del siglo se habían puesto centenares en GB y también varias en el continente.
Se emplearon sobre todo en minas de carbón donde el combustible era barato, pero
también se emplearon en otras industrias mineras. La principal deficiencia de esta
máquina era su enorme consumo de combustible en proporción con el trabajo que
producía.
En 1760 se le encargó a  James Watt que preparara un pequeño modelo de la máquina
de Newcomen para ser empleada en una demostración en el curso de filosofía natural,
Watt empezó a experimentar y en 1769 sacó una patente para un condensador
separado eliminaba la necesidad de alternar el calentamiento y el enfriamiento del
cilindro de la máquina. Se le presentaron varias dificultades técnicas. Watt formo una
sociedad con Matthew Boulton que le proporcionó el tiempo y los medios necesarios
para seguir experimentando, en 1775 Boulton y Watt comenzaron la producción
comercial de máquinas de vapor, uno de sus primeros clientes fue John Wilkinson que
la empleo para accionar los fuelles de su alto horno. La mayoría de las primeras
máquinas de Boulton y Watt se utilizaron para bombear las minas, especialmente las
de estaño de Cornualles, donde el carbón era caro y por lo tanto el ahorro de
combustible comparada con la máquina original.
Watt hizo nuevas mejoras que abrió la posibilidad de una multitud de nuevas
aplicaciones para la máquina de vapor, como los molinos de harina y en el hilado de
algodón.
En 1785 empezó su producción la primera fabrica de hilado movida directamente por
una maquina de vapor, precipitando de forma decisiva un proceso de cambio que ya
estaba en marcha.
La industria textil había adquirido importancia en GB ya en la era preindustrial. La
manufactura de bienes de lana y de estambre era la de la mayor importancia. La
industria de seda introducida en las primeras décadas del siglo XVIII empleo fábricas y
maquinaria accionada por energía hidráulica. Al igual que la de la seda, la manufactura
del paño de algodón era una industria relativamente nueva en GB. Al principio esta
industria empleo los procesos manuales utilizados en lo de la lana y el lino. Al ser
nueva la manufactura del algodón estuvo menos sujeta que otras industrias a las
restricciones impuestas por la legislación estatal a los reglamentos gremiales y a las
prácticas tradicionales que obstruían los cambios técnicos.
En la década de 1730 se intento inventar una maquina que ahorrase mano de obra
tanto en el hilado como en el tejido. Las primeras maquinas de hilar no tuvieron éxito,
pero en 1733 John Kay, invento la lanzadera volante que permitía a un solo tejedor
hacer el trabajo de dos, lo que aumento la demanda de hilo.
En 1764 se invento la Jenny, que era una maquina de hilar de usos múltiples, esta
maquina era relativamente simple, no requería energía mecánica y podía manejarse en
una cabaña, pero permitía a una persona hacer el trabajo de varias.
En 1769 se creo el bastidor de agua que era una maquina de hilar que funcionaba con
energía hidráulica, lo cual condicionaba a que las fabricas que la tuvieran, debían estar
cerca de corrientes de agua en el campo o en pueblos pequeños.
El mas importante de los inventos relacionados con el hilado fue la mule, la que
combinaba elementos de la Jenny y el bastidor, fue perfeccionada entre 1774 y 1779
pero nunca fue patentada. Esta máquina podía hilar un hilo mas fino y resistente que
otra máquina o hilador manual. En 1790 fue adaptada a la energía de vapor
convirtiéndose en el instrumento predilecto para el hilado de algodón. Esta maquina
permitía el empleo a gran escala de mujeres y niños, favorecía la construcción de
enormes fabricas en ciudades donde el carbón era barato y la mano de obra
abundante. En 1782 Manchester tenia solamente 2 hiladoras de algodón y en 1792
tenía 52.
Las innovaciones técnicas produjeron un aumento de la demanda de algodón, como
GB no cultivaba algodón las cifras de las importaciones de algodón en bruto daba idea
del ritmo al que la industria se iba desarrollando. India y oriente eran las principales
fuentes de abastecimiento, pero como no alcanzaba para la creciente demanda, se
empezó a producir algodón en las islas caribeñas de GB y en el sur de Norte América,
esto ocasionaba un costo muy alto que desalentó esta producción. En 1793 se invento
la maquina desmontadora mecánica de algodón. Esta máquina provocó que los
estados del sur de los EEUU no tardara en convertirse en el principal proveedor de
materia prima de lo que sería la primera industria británica.
Las innovaciones en el hilado y el tejido junto con la desmontadora fueron las
innovaciones mas importantes en la industria del algodón.
La medula de la llamada revolución en GB esta relacionada con los cambios técnicos en
los textiles de algodón, la industria del hierro y la introducción de la energía a vapor.
Otra industria representativa fue la manufactura de la cerámica, la introducción de la
porcelana de china desemboco en que se pusiera de moda entre los ricos para sustituir
a la vajilla de oro y plata. El creciente precio del carbón vegetal indujo a la industria de
la cerámica a concentrarse en áreas bien provistas de carbón de piedra.
También la industria química experimento una expansión y diversificación importante.
Algunos de los avances fueron consecuencia del progreso de las ciencias químicas,
siendo un ejemplo el ácido sulfúrico una de las sustancias químicas más versátiles y
ampliamente utilizada. En principio su producción era tan cara como peligrosa, pero en
1746 se ideo un proceso de producción económico que posibilito la producción de
ácido sulfúrico a escala comercial.
Las minas de carbón fueron las responsables de los primero ferrocarriles en GB. Las
minas eran muy profundas con túneles subterráneos, mujeres o niños llevaban el
carbón a rastras hasta la galería principal para allí subirlo, en 1760 se usaron ponys y
estos no tardaron en tirar de carro con ruedas sobre vías de chapas metálica y por
ultimo railes de hierro fundido o forjado.
En las grandes regiones mineras, los railes se extendieron desde las minas hasta los
embarcaderos que había a lo largo del rio o del mar, hacia los cuales descendía las
carretillas de carbón por su propio peso, una vez vacías volvían a las minas tiradas por
caballos y en los primero años del siglo XIX por medio de maquinas de vapor fojas
tiraban de ellas mediante cables. Cuando se utilizó con éxito la primera locomotora en
GB ya había varios de cientos de millas de vías férreas.
Aunque muchos ingenieros contribuyeron al desarrollo de la locomotora fue George
Stephenson el que alcanzo el éxito más notable.
La primera línea de ferrocarril de transporte se inauguro en 1830 ibas desde Liverpool
a Manchester.

Diversidades regionales
La mayoría de los primeros estudios de la llamada Revolución industrial se
concentraban solamente en Inglaterra. Sin embargo, dentro de la misma Inglaterra
hubo grandes variaciones regionales de la industrialización.
Dentro de Inglaterra, el ritmo de cambio diferencial vino claramente marcado desde el
principio por la importancia de las cuencas mineras, localizadas en el noroeste.
Lancashire, tenia importantes yacimientos, industrias de vidrio y productos químicos,
que se convirtió prácticamente en sinónimo de algodón.
La industrial del hierro y sus diferentes ramas de producción se encontraron en las
Midland. Las industrias laneras tendieron a concentrarse en Yorkshire. Staffordshire
monopolizo la industria de la cerámica e importantes fundiciones de hierro. Cornualles
era la fuente mas importante de estaño y cobre.
En la segunda mitad del siglo XVIII las cuencas mineras del sur de Gales sentaron las
bases de una gran industria de hierro que en 1800 producía un cuarto de la producción
británica; como esta industria estaba orientada al comercio de exportaciones apenas
dio lugar a industrias dedicadas a procesos derivados.
El noroeste del país pudo aprovechar ligeramente la abundancia de sus industriales, la
mayor parte del interior montañoso y poco fértil permaneció pobre y delicado al
pastoreo, Escocia mantuvo su independencia de Inglaterra. A mediado del siglo XVIII
Escocia eran un país pobre y atrasado, la mayoría de sus dispersa población se
dedicaba todavía a una agricultura casi de subsistencia.
En menos de un siglo Escocia se puso junto con Inglaterra al frente de las naciones del
mundo, producía más que de una quinta parte del valor de los tejidos de algodón y
mas de una cuarta parte de hierro de lingotes.
Muchos de los más importantes innovadores y empresarios de las industrias químicas
y de maquinarias fueron escoces. En resumen, Escocia paso de ser una economía
domestica atrasada a convertirse en una de las primeras economías industriales, la
integración de Escocia en el imperio británico en 1707 le dio acceso en adelante no
solo a los mercado ingleses si no también a los de las colonias inglesas de
Norteamérica y otros lugares, lo cual contribuyo a la aceleración del ritmo de la vida
económica.
El sistema educativo con cuatro universidades creo una población
desacostumbradamente instruida para la época. Su sistema bancario distinto al de
Inglaterra y prácticamente libre de la regulación de gobierno les permitió a los
empresarios escoceses un acceso relativamente fácil al crédito y al capital.
Irlanda, a pesar consiguió industrializarse, los ingleses trataron a Irlanda como una
provincia conquistada. La población irlandesa se multiplico por algo mas de 2
entremediado del siglo XVIII y 1840, pero sin una urbanización o industrialización
apreciable.

Aspectos sociales de los principios de la industrialización


Durante las primeras etapas de la industrialización se produjo un rápido aumento de la
población, esta comenzó a crecer a partir de la década de 1740, tras haber
permanecido estancada en la primera mitad del siglo, la tasa de crecimiento se aceleró
en la década de 1780, y alcanzó su máximo en la década de 1811-20 para declinar
ligeramente hacia 1850.
Que el crecimiento de la relación no estuvo relacionado únicamente con el proceso de
industrialización se basa en el hecho de que fue un fenómeno general en Europa no
solo reducido a GB y otras naciones industrializadas. Por otra parte, seria incorrecto
decir que no hubo relación, los destinos opuesto de GB e Irlanda en las décadas de
mediado del siglo XIX sugieren que la industrialización, fue al menos un factor que
permitió el crecimiento sostenido de la población.
Los motivos del crecimiento que tuvieron lugar en el siglo XVII no se conocen bien del
todo, es posible que las tasa de natalidad se elevara gracias a la disminución de la
tardanza en contraer matrimonio, a medida que el crecimiento de las industrias de
talles y fabricas fue permitiendo a las parejas jóvenes establecer sus hogares sin tener
que esperar a poseer una granja o terminar un aprendizaje. Mas probablemente aun
es que la tasa de mortalidad decreciera a causa de varios factores.

Capitulo 8:

El desarrollo económico en el siglo XIX


Durante el siglo XIX GB y Alemania, las dos naciones industriales más importantes de
Europa, tenían índices de crecimiento de un 1% anual. En cambio Rusia, uno de los
países menos industrializados, tenía el índice de crecimiento más alto de todos los
países importantes de Europa, aproximadamente un 2% de media para todo el siglo.
La producción agrícola aumento mucho durante todo el siglo XIX por estas razones:
1) La cantidad de tierra cultivada aumento. (Rusia es el más significativo)
2) La productividad agrícola se incrementó debido a la introducción de nuevas técnicas
más científicas, el uso de fertilizantes y conocimiento de la composición química del
suelo.
El transporte barato, facilitó la migración de la población. Al igual que en FB, la
migración era interna e internacional. Entre 1815 y 1914 abandonaron Europa 60
millones de personas. De éstas casi 35 millones se dirigieron a USA. Y 5 millones a
Canadá. Unos 15 millones fueron a Hispanoamérica, principalmente Arg y Br.
A principios ya del siglo XX, Inglaterra era la nación más urbanizada, los países bajos
tenían una proporción similar. Alemania, Italia y Francia eran un poco menos
urbanizadas pero no se quedaban atrás.
La urbanización, tanto como la industrialización crecieron con rapidez durante el siglo
XIX.
Desarrollo y difusión de la tecnología
La superioridad industrial de GB, en el primer cuarto de siglo de XIX se basaba en
avances tecnológicos de dos industrias importantes: Textil (algodón) y fabricación de
hierro
Sustentadas por un uso generalizado del carbón de piedra como combustible industrial
y por la creciente utilización de la máquina de vapor como fuente de energía mecánica.
La potencia y la eficacia de las maquinas habían aumentado mucho, las que producían
de 40 a 50 caballos de vapor eran normales y algunas producían 250. La eficacia
térmica era tres veces mayor que la de las mejores máquinas de Watt. Se introdujeron
maquinas compuestas de doble y triple acción En 1860 las grandes máquinas de barco
compuestas podían desarrollar más de 1000 caballos.
La electricidad tiene muchos otros usos aparte de la iluminación. En 1879, el mismo
año que Edison invento su lámpara eléctrica, el alemán Werner von Siemens inventó el
trolebús eléctrico o tranvía.
En pocos años los motores eléctricos habían encontrado docena de aplicaciones
industriales y los inventores ya empezaron a pensar en aparatos electrodomésticos.
También la electricidad se empezó a usar para producir calor, en la fundición de
metales, sobre todo del aluminio recientemente descubierto.
El petróleo otra de las grandes fuentes de energía que adquirió preponderancia en la
segunda mitad del siglo XIX, la primera perforación fue en 1859, en Pennsylvania, USA.
Mientras tanto, otros ingeniero sobre todo alemanes experimentaban con los motores
de combustión interna. Varios empresarios dieron origen a una de las industrias más
importantes del siglo XX, los automóviles.
La única innovación importante de la siderurgia en la primera mitad del siglo XIX fue el
tiro o corriente de aire caliente, patentado por el ingeniero escoses James B. Neilson
en 1828.
Luego la producción de acero se aceleró, y tuvo un gran impacto en otras industrias,
tato en las que la abastecían como las que se servían de él, los raíles de acero duraban
más y eran más seguro que los de hierro, las láminas de acero para la construcción de
barcos, el uso de travesaños y vigas de acero hizo posible la construcción de los
rascacielos y gran variedad de estructuras diferentes.
La locomotora de vapor y sus inseparables compañeras, las vías de hierro y acero, se
convirtieron más que cualquier otra innovación tecnológica del siglo XIX, en el
paradigma del proceso de desarrollo económico.
Pensamiento económico y política
El periodo de las guerras napoleónicas presencio lo que en algunos aspectos fue la
culminación del nacionalismo y el imperialismo económicos de los siglos anteriores.
Adam Smith quería demostrar que la abolición de las vejatorias y poco razonables
restricciones y trabas a la empresa individual fomentaría la competencia dentro de la
economía, y esto, a su vez, maximizaría la riqueza de las naciones.
Además del libre comercio, los principios del liberalismo económico exigían una
reducción del papel del Estado en la economía. Para Smith el Estado debería cumplir
con dos cosas: algunas obras públicas y conservación de instituciones y de proteger a
los ciudadanos y a la sociedad.
El laissez-faire=dejad hacer, en la práctica sin embargo, no era en absoluto tan
desalmado, tan egoístamente motivado o tan inexorable como manifestaban las
afirmaciones más extremistas.
Otra característica del desarrollo económico del siglo XIX fue el aumento de la
alfabetización y la educación. La revolución francesa introdujo el principio de la
educación gratuita y publica.

Capitulo 9:

Modelos de desarrollo: los primeros países industrializados


Desde cierta perspectiva, el proceso de industrialización del siglo XIX fue un fenómeno
meramente europeo.
Desde otra perspectiva, la industrialización fue un fenómeno regional, las regiones
podían estar situadas dentro del mismo país o comprender varios países.

Gran Bretaña
“la primera nación industrial”. Al termino de las guerras napoleónicas, GB era el
principal país industrial del mundo, produciendo una cuarta parte de la producción
total industrial del mundo. Durante la década de 1880, EEUU la sobrepaso en
producción industrial total, y Alemania lo hizo en la primera década del siglo XX.
Los tejido, el carbón, el hierro y la ingeniera, las bases de la temprana prosperidad de
GB seguían siendo los pilares de su economía. En 1880 la producción de hilos y tejidos
de algodón superaba a la del conjunto del resto de Europa.
Con respecto a la metalúrgica GB producía en 1870, más de la mitad de hierro crudo
mundial.
En relación a la industria del carbón, GB mantuvo su liderazgo en Europa y producía
para su exportación. La rápida industrialización de los países vecinos, pobres en carbón
aumento en gran medida las exportaciones del mismo.
La industria tecnológica surgida a fines del siglo XIX fue aplicada, a las industrias
propias del país.
La industria textil requería la construcción de maquinaria y también de quien la
reparase.
La metalúrgica producía sus propia tecnología.
La industria del carbón requería bombas de extracción eficaces y transporte barato, y
lo trajo como resultado de desarrollo de ferrocarril y de la máquina de vapor.
El ferrocarril fue la mas importante de las industrias del siglo XIX. Y en sus carácter de
pionera en el desarrollo del ferrocarril, tuvo demanda extranjera de expertos, equipos
y capital británico, esto proporciono un fuerte estímulo a su economía.
Otro gran estimulo lo brindo la evolución de la industria de la construcción naval, ya
que se paso de las velas al vapor, y también de emplear madera en la construcción de
los barcos a usar: primero hierro y luego acero. En los primeros años del siglo XX, GB
producía el 60% de la construcción naval mundial.
El censo de 1851 arroja esta información:
La agricultura era aun la actividad que empleaba la mayor cantidad de mano de obra y
el servicio domestico la segunda. La industria textil, ocupaba menos del 8% de la mano
de obra total, y había mas herreros que obreros de la metalurgia.
GB alcanzo la cima de supremacía industrial , desde 1850 a 1870. Inglaterra no podía
mantener su superioridad, indefinidamente al empezar a industrializarse naciones
menos desarrolladas, pero bien provistas de recursos.
Teniendo en cuenta los vastos recursos y el rápido crecimiento demográfico de EEUU y
de Rusia, no resulta sorprendente que terminaran sobrepasando la producción total de
GB que era un territorio muy pequeño.
Desde 1873 a 1913 se produce una gran baja de la tasa de crecimiento, producto de
varios factores, entre ellos que el empresariado adquirió un estilo de vida acomodado,
dejando el manejo de las empresa en manos de administradores asalariados.
Asimismo, influyo la incorporación tardía, de la nuevas industrias de alta tecnología
(para la época) como eran las de química organiza, electricidad, óptica y aluminio.
La industria textil, se resistió a la introducción de unas maquinas de hilar y tejer muy
superiores que habían sido inventadas en la Europa Continental y en América.
El sistema educativo de GB pudo tener parte de la culpa del retraso industrial y de las
deficiencias empresariales, fue el ultimo de los grandes países occidentales en adoptar
la escolarización elemental publica obligatoria, fundamental en la formación de una
mano de obra cualificada. Y las universidades inglesas importantes no le daban
importancia a la ingeniería ni a la ciencia.
Era la nación que más dependía tanto de las exportaciones como de las importaciones
para su bienestar material, por lo tanto, las políticas comercial en especial arancelarias,
de las otras naciones repercutían en ella de forma notable.
Aunque en 1914 el británico medio disfrutaba del mayor nivel de vida de Europa.

EEUU
EEUU es el ejemplo mas espectacular de un rápido desarrollo económico nacional en el
siglo XIX.
Desde la época colonial, la escasez .de mano de obra en relación con la tierra y otros
recursos había supuestos unos salarios y un nivel de vida más altos que en Europa.
Fue ese factor, junto con otras oportunidades de éxito individual y las libertades
religiosas y políticas de las que disfrutaban los ciudadanos americanos, lo que atrajo a
los inmigrantes europeos. El numero de inmigrantes anuales aumento rápidamente,
llegando a más de un millón en los primeros años del siglo XX.
La abundancia de tierra y la riqueza de los recursos naturales ayudan a explicar porque
EEUU tenía mayor renta per cápita que Europa, pero no lo explican por si solas la
mayor tasa de crecimiento, sino que las razones al igual que en Europa se debía a: el
rápido progreso tecnológico y la creciente especialización regional.
En EEUU existían factores laborales especiales, por ejemplo, tanto en la agricultura
como en la industria, siempre había escasez de mano de obra, lo que hacia que esta
tuviera un costo muy alto, con lo cual se le daba mucha importancia a las maquinas
que ahorraban mano de obra.
Otra ventaja del gran tamaño de EEUU, con variedad de climas y recursos, permitieron
un gran de especialización regional, mayor a la que era posible en cada país europeo.
En 1789 (año que entro en vigencia la constitución) se estableció la primera industrial
fabril en América, con una sociedad integrada por un inglés y comerciantes
estadounidenses.
Poco después, el invento de la desmontadora de algodón marco el rumbo que tomaría
el sur de los EEUU como principal proveedor de materia prima de la industria.
Otra ventaja era ofrecer un gran mercado doméstico en potencia, prácticamente libre
de barreras comerciales artificiales, para lo cual era necesario una gran red de
transporte. Para ello los estados y municipios, junto a inversores privados
emprendieron un gran plan de mejoras internas, que pretendía la construcción de
canales y caminos de peajes, los que se fueron construyendo a través de los años.
Hubo una gran inversión de fondo público, y los inversionistas privados en algunos
casos obtuvieron un gran éxito y en otros no recuperaron el dinero invertido.
Una razón fundamental del decepcionante rendimiento económico de los canales fue
la llegada de un nuevo competidor: el ferrocarril- la era del ferrocarril empezó casi
simultáneamente en GB y EEUU, si bien durante muchos años, EEUU dependió de la
tecnología, equipo y capital británico.
Al igual que en GB, el ferrocarril en América por sus eslabonamientos hacia atrás en
otras industrias sobre todo siderurgia.
En1890 EEUU, se había convertido en la primera nación industrial del mundo.

Bélgica
La primera región de Europa continental que adopto plenamente el modo industrial
británico el área que en 1830 se convirtió en el reino de Bélgica, con anterioridad había
formado parte de distintos reinos, pero a pesar de estos cambios políticos mantuvo un
notable nivel de crecimiento económico.
Su proximidad a Inglaterra, le posibilito imitar la industrialización británica, pero
también hubo otras razones más fundamentales:
1. La región tenía una larga tradición industrial (Flandes, fue un importante centro
de producción de tejidos en la Edad Media)
2. Bélgica contaba con recursos naturales muy similares a Inglaterra, tenia buenos
yacimientos de carbón, los que eran de fácil acceso, contaban también con
minas de hierro, de plomo y zinc.
Debido a su ubicación geográfica y a otros factores, la región recibió importantes
contribuciones de tecnología, empresariado y capital extranjeros, y disfrutaba de una
situación privilegiada en ciertos mercados foráneos, sobre todo en Francia.
Su industrialización comienza en el ámbito textil, con la industria de la lana, esta va
creciendo a través del tiempo, con el aporte de técnicos y mecanismos que venían de
distintos lugares. Se fundaron varias fabricas de paño de lana, que empleaban muchos
trabajadores y cuyas maquinas de hilar funcionaban con energía hidráulica.
Las minas de carbón utilizaban motores de vapor, y atrajeron empresarios y capital
francés.
Cuando Bélgica estaba bajo el dominio de Francia, se produjo un trafico importante
entre la industria belga del carbón y la industria francesa en general.
La industria del algodón que no utilizaba energía mecánica.
Se trajeron de Inglaterra (de contrabando) unas mules, un motor de vapor y
trabajadores cualificados, que manejaron las maquinas y contribuyeron otras, que se
instalaron en un convento abandonado, comenzando asi la moderna industria belga
del algodón.
La revolución belga dio lugar, a una depresión económica, que no duro mucho,
produciéndose luego una fuerte alza industrial.
Ambas de las condiciones económicas internacionales, el desarrollo económico de
Bélgica se debió a:
 La decisión del gobierno de construir una red ferroviaria a expensas del estado,
lo cual beneficio mucho a las industrias del carbón, hierro e ingeniería.
 A una innovación institucional en el campos de la banca y las finanzas, como
fue la creación de una sociedad anónima bancaria, que con el tiempo estimulo
una gran alza de la inversión.
1840 Bélgica era el país mas industrializado de la Europa continental, lo cual también
se daba en 1914.
A lo largo de todo el siglo, siguieron siendo causa de su prosperidad, las industrias que
habían dado origen a su crecimiento: el carbón, el hierro, los metales no ferrosos, la
ingeniería y la textil.

Francia
De los primeros países industrializados, Francia fue el que tuvo un modelos de
crecimiento no tan típico, ya que se fue desarrollando en medio de conflictos políticos,
lo que no permitió una industrialización del tipo de GB u otros países del continente
europeo. En el aspecto tecnológico Francia no estaba rezagada, al contrario, poseía
excelente científicos, innovadores e inventores, pero era complicado el contexto
político.
El crecimiento económico de Francia comenzó en el siglo XVIII, tomando al siglo en su
totalidad, el crecimiento económico per cápita fue similar al de Inglaterra, aunque
Francia termino con un producto per cápita menor. A fines del siglo, GB experimento
una revolución industrial, mientras que Francia estaba inmersa en un terremoto
político “La Revolución Francesa”, esta es la diferencia que produjo los distintos tipos
de rendimientos económicos.
En Francia, gran cantidad de mano de obra no estaba disponible para la producción, ya
que obligatoriamente debía integrarse a las filas del ejército.
Después de la posguerra que afecto a todo Europa, la economía francesa reanudo su
crecimiento con indicies mas altos que los del siglo XVIII.
Su tasa de crecimiento fue variando durante las distintas épocas por las que atravesó
el país. En 1882 se produce una gran recesión que fue complicada además por factores
que la prolongaron, plagas que afectaron la industria del vino y de la seda durante 20
años, perdidas de inversión en el extranjero y quiebras de ferrocarriles. El comercio
exterior perdió fuerzas y quedo estancado. Justo antes de que el ciclo terminara volvió
la prosperidad con la ampliación de las minas de Lorena, la llegada de nuevas
industrias, como la electricidad, el aluminio y los automóviles. En 1913 el francés
disfruto de un nivel de vida tan alto o mas que otro cualquier ciudadano de la Europa
continental.
Francia conto con índices de urbanización mas bajos que en las demás naciones
industriales. La causa fue el lento crecimiento de su población, la mano de obra
ocupada en la agricultura y la estructura de la empresa industrial. Francia ocupo la
mayor cantidad de mano de obra en la agricultura, y era la única de las naciones
industriales que era autosuficiente en alimentos y que además producía excedentes
para la exportación.
Con respecto a la estructura de la empresa, Francia era conocida por la pequeña escala
de sus firmas, muchas de sus empresas industriales carecían de asalariados, los
trabajadores eran los propietarios y miembros de las familias.
Francia era un país pobre en carbón, con lo cual debía utilizar energía hidráulica.
Alemania
Fue el último de los países industrializado, hasta la mitad del siglo XIX era sobre todo
rural y agraria.
En vísperas de la PGM, el imperio unificado alemán era la nación industrial mas
poderosa de Europa. Poseía las industrias para la producción de hierro y acero y sus
productos (incluyendo municiones y material bélico), energía eléctrica y maquinaria, y
químicas mas modernas y mayores del continente. Su producción de carbón de piedra
solo era superada por GB y era un importante fabricante de cristal, instrumentos
ópticos, metales no ferrosos, tejidos y otros bienes manufacturados; poseía una de las
redes de ferrocarril mas densas y un alto de urbanización.
Esto se da porque, Alemania toma conciencia de los cambios económicos que tenían
lugar en GB, Francia y Bélgica, y de la creación de las condiciones jurídicas e
intelectuales que eran necesarias para llegar al orden industrial moderno.
También hubo un periodo de imitación que duro hasta 1870 donde se pusieron los
cimientos de la industria, las finanzas y los transportes modernos.
La clave de la rápida industrialización de Alemania fue el rápido crecimiento de la
industria del carbón.
Los sectores más dinámicos de la economía alemana fueron aquellos que producían
bienes de capital o productos intermedios para el consumo industrial. Si bien la
producción de carbón, hierro y acero era notable lo fueron aun mas las industrias de la
química y eléctrica. La industria eléctrica creció más rápido que la industria química. La
característica común a todas sus empresas era su gran tamaño y contaban con miles
de trabajadores. Otra característica de la estructura industrial fue la frecuencia de
“carteles” que eran convenios entre empresas nominalmente independientes para fijar
precios, limitar la producción, repartirse loa mercados o dedicarse a prácticas
monopolísticas y respectivas de la competencia.

CAPITULO 12:
El crecimiento de la economía mundial
Si bien el comercio a larga distancia ha existido desde los comienzos de la civilización,
es en el siglo XIX cuando crece en cantidad y muy rápidamente. Durante ese siglo, fue
en Europa donde se produjo el 60 % del total de las importaciones y exportaciones
realizadas a nivel mundial.
También se aceleró el movimiento internacional de población - migración- y la
inversión de capital en el extranjero.
A principios del siglo XX, ya se puede hablar de una economía a nivel mundial, de la
que formaba parte todo territorio habitado, siendo Europa el más importante y de
hecho era el centro que estimulaba el todo.
En esa época existían dos tipos de obstáculos que dificultaban el flujo del comercio
internacional, uno era el alto costo del transporte, especialmente por tierra, este
obstáculo fue desapareciendo, con la aparición del ferrocarril y los avances en la
navegación que culminó con la aparición del barco a vapor, que permitía el comercio a
través de los mares.
El otro obstáculo eran los aranceles a la importación y a la exportación, y también
algunas prohibiciones absolutas respecto de algunos productos, éstos aranceles fueron
reduciéndose e incluso desaparecieron, aunque a fines de siglo una vuelta a la
“protección” dio lugar a la imposición de aranceles a la importación muy altos, en
varios países.

Gran Bretaña opta por el libre comercio


A fines del siglo XVIII, el contrabando era una actividad muy lucrativa, y reducía tanto
los ingresos fiscales del gobierno, como los beneficios empresariales. Esta situación
hizo reconsiderar a los gobiernos su posición y debieron apartarse de los altos
aranceles y de las prohibiciones de importación de algunos productos.
A fines de ese siglo Gran Bretaña había comenzado a apartarse de su postura
proteccionista, pero el estallido de la Revolución francesa y las guerras napoleónicas la
obligaron a aplazar esa tentativa. De hecho, el bloqueo británico y el sistema
continental representaban las formas extremas de interferir en el comercio
internacional.
En su obra “La riqueza de las naciones”, Adam Smith destaca el beneficio del “Libre
comercio internacional”, y lo hace habiendo analizado los beneficios de la
especialización y de la división del trabajo, tanto entre las naciones como entre los
individuos. Él se basaba en los costos de producción absolutos, comparaba lo que le
costaba a cada país producir el mismo producto, por ej. El vino, y sostenía que el país
al que le costara menos producirlo era el que lo tenía que producir, y comprarle a otro
país lo que a éste le resultara más barato de producir.
Las teorías de Smith y Ricardo se fundaban en la lógica, pero para tener efecto práctico
en la política, estos argumentos tenían que convencer a los grandes grupos de
empresarios, que el libre comercio los iba a favorecer. Uno de estos grupos estaba
formado por los mercaderes dedicados al comercio internacional.
En 1820 un grupo de mercaderes de Londres solicitó al Parlamento que permitiera el
libre comercio internacional, si bien no tuvo un efecto inmediato, si provocó una nueva
tendencia en la opinión pública.
Más o menos al mismo tiempo, hombres relativamente jóvenes y atentos a la
modernización y simplificación de viejos procedimientos del gobierno, pasaron a
ocupar en el gobierno, algunos de los puestos importantes del partido tory. Entre ellos
estaba Roberto Peel, quien, como ministro del Interior, redujo enormemente el
número de delitos castigados con pena capital, también creó la Fuerza de Policía
Metropolitana.
Otro liberal Tory, era William Huskisson, que fue presidente de la Cámara de Comercio,
él simplificó y redujo las restricciones e impuestos que entorpecían el desarrollo del
comercio internacional.
Una reforma parlamentaria, otorgó el derecho a votar a las clases medias urbanas, las
que en su mayoría eran partidarias de un comercio más libre.
El símbolo del sistema proteccionista del Reino Unido (incluía a Irlanda) eran las
llamadas “Leyes del Grano”,
(Corn Laws) que establecían los aranceles sobre el grano importado. Estas leyes tenían
una larga historia, pero se fortalecieron al final de las guerras napoleónicas, para
favorecer a los hacendados, quienes estaban fuertemente representados en el
Parlamento. Estas leyes promovían la autosuficiencia alimenticia.
El aumento de la población y la creciente urbanización, hicieron que fuera imposible la
autosuficiencia en alimentos, pero el Parlamento se resistía fuertemente a alterar las
Leyes del grano.
En 1839 Richard Cobden, un industrial de Manchester formó la Liga Anti-Corn Law, y
organizó una campaña - fuerte y eficaz - para influir en la opinión pública.
En 1841, en el gobierno estaban los whigs, y ellos propusieron reducciones en los
aranceles del trigo y del azúcar, estas medidas fueron rechazadas y se convocaron a
elecciones generales.
Tanto las Leyes del Grano, como el proteccionismo, no habían sido nunca una cuestión
de partido, ya que tanto los whigs como los tories, eran los terratenientes que
formaban el grueso de ambos partidos.
En la campaña electoral, los whigs, aprovechando la existencia de un sentimiento anti
Corn Law, propusieron una reducción de los aranceles, y los tories no querían
modificar los aranceles existentes. Ganaron los tories.
Pero el primer ministro Pell, ya había decidido:
- la revisión a fondo del sistema fiscal, que incluía la abolición de los impuestos a
la exportación.
- la eliminación o la reducción de varios aranceles de importación, aunque no los
derechos de aduanas sobre el trigo.
- Imposición de un impuesto sobre la renta, para sustituir los ingresos fiscales
que se perdían con las medidas adoptadas.
Algunas de esta medidas, ya se habían efectivizado, cuando una en 1845, la desastrosa
plaga de la patata atacó a Irlanda, condenando a su población al hambre. Entonces
Peel, presentó un proyecto para revocar las Leyes del Grano, que fue aprobado en
1846, con el apoyo de la mayoría de los whigs que superó a la oposición de los de su
propio partido. Como consecuencia de esta revocación comenzó a tomar forma el
sistema político británico moderno –al menos hasta 1914.
Peel, fue repudiado por su partido, y se retiró de la política.
Un torie llamado Gladstone, que era uno de los pocos que había apoyado a Peel en la
revocación de la ley, se unió a los whigs y llegó a ser ministro de Hacienda.
Los whigs – a los que luego se llamó liberales- se convirtieron en el partido del libre
comercio y la manufactura.
Los tories – conocidos como conservadores, quedaron como el partido de los
hacendados y finalmente del imperialismo.
Otra consecuencia, fue que el Parlamento, suprimió gran parte de la vieja legislación
“mercantilista”, por ej. Las Actas de Navegación.
En las décadas de 1850 y 1860, Gladstone fue casi siempre ministro de Hacienda, y se
estableció una política incondicional de libre comercio. Después de 1860, solo
quedaban algunos derechos de aduana en importaciones, y eran exclusivamente para
obtener ganancias en productos no británicos, como el brandy, el vino, tabaco, café,
té y la pimienta.
Aunque la mayoría de los aranceles fueron eliminados por completo o en los que no lo
fueron, se redujo la tasa impositiva, el aumento del comercio, fue tan notable, que los
beneficios de la aduana en 1860 fueron mayores que en 1842.

La era del libre cambio


El siguiente avance fundamental, en el movimiento del librecambio, fue el Tratado
Cobden-Chevalier, o tratado anglo francés de 1860.
Francia, había seguido por tradición una política de protección, en especial hasta la
primera mitad del siglo XIX, cuando el gobierno, a instancias de los propietarios de
fábricas textiles del algodón, trató de proteger esta industria de la competencia
británica. Esta política proteccionista francesa consistía en la prohibición de importar
cualquier tejido de algodón o lana, y altísimos aranceles sobre otras mercancías, que
incluían materias primas y bienes intermedios. Si bien prestigiosos economistas,
subrayaron lo absurdo de esa política, eran más poderosos los intereses creados en el
cuerpo legislativo francés, que los argumentos racionales.
En 1851-mediante un golpe de estado - toma el poder Napoleón II, quien para
conseguir aceptación política y respeto diplomático- ya que se cuestionaba la
legitimidad de su gobierno- decide una política de amistad con Gran Bretaña,
aprovechando para ello que habían sido aliados en la guerra de Crimea.
Francia, había seguido tradicionalmente una política de proteccionismo, pero para esa
época una fuerte corriente de pensamiento favorecía el liberalismo económico
Uno de los líderes de este pensamiento era el economista Michel Chevalier, quien
como profesor de economía política, había enseñado los principios de liberalismo
económico y librecambio, habiendo sido designado por Napoleón en el senado, lo
convenció sobre lo importante que sería un tratado comercial con Gran Bretaña, para
lo cual no necesitaba el acuerdo de las dos cámaras, ya que el emperador – de acuerdo
a la Constitución francesa - tenía la facultad de negociar tratados con las potencias
extranjeras, cuyas disposiciones tenían fuerza de ley. Napoleón había intentado
apartarse de la política proteccionista, pero no había podido hacerlo, a causa de la
oposición del legislativo.
Chevalier era amigo de Richard Cobden (conocido por oponerse a la ley de Granos) y
por mediación suya, convenció al ministro de hacienda británico Gladstone, de la
conveniencia de un tratado entre ambos países.
Inglaterra, ya conocía las ventajas del librecambio y entendía que obviamente los
demás países se volcarían a ese sistema, pero debido a los intereses proteccionistas no
fue así.
En 1859, se firma el tratado negociado por Cobden y Chevalier.
El tratado disponía que Gran Bretaña eliminaría todos los aranceles contra las
importaciones de bienes franceses, con excepción del vino y el brandy – que eran
considerados productos de lujo por los consumidores ingleses- por lo que Gran
Bretaña, solo mantuvo un pequeño arancel, para obtener algún ingreso fiscal. Además,
gran Bretaña cuidó de proteger la preferencia portuguesa en el mercado británico
respecto al vino, dado que mantenía con Portugal un vínculo económico ya tradicional.
Francia por su parte, elimino la prohibición de importar productos textiles británicos y
redujo los aranceles sobre un amplia gama de productos británicos a un máximo de un
30 %. Francia pasó de un proteccionismo entero a uno moderado.
La característica importante del tratado era la inclusión de una cláusula de “nación
más favorecida”, esto significaba, que, si una de las partes negociaba un tratado con
un tercer país, la otra parte del tratado se beneficiaría automáticamente de cualquier
arancel más bajo concedido al tercer país. O sea que ambas partes del tratado anglo
francés se beneficiarían del tratamiento concedido a la “nación más favorecida”.
Gran Bretaña, en esa época se manejaba con total otros tratados que lo beneficiaran.
A principios de la década de 1860 Francia negoció contratados con Bélgica, el
Zollverein, Italia, Suiza, otros países europeos excepto Rusia.
El resultado de estos tratados fue, que cuando Francia estableció una tasa de aduana
más baja, por ej. Para las importaciones de hierro del Zollverein, los productores de
hierro británicos se beneficiaron automáticamente de estas tarifas más bajas.
Además de todos los tratados que Francia negoció por toda Europa, los otros países
europeos, también negociaron tratados unos con otros conteniendo la cláusula de
“nación más favorecida”. Como consecuencia, siempre que entraba en vigencia un
nuevo tratado, tenía lugar una reducción de aranceles. Durante la década de 1860y
1870, Europa estuvo más cerca del librecambio completo de lo que nunca estaría hasta
después de la Segunda Guerra Mundial.
Las consecuencias de esa cantidad de tratados comerciales fueron espectaculares, ya
que produjo durante varios años un fuerte aumento del comercio internacional. La
mayor parte de este aumento se dio entre los países europeos, pero también
participaron las naciones de ultramar.
Otra consecuencia de los tratados, sobre todo en Francia – pero también en otros
países- fue la reorganización de la industria, esto obligado por la mayor competencia.
Las empresas ineficaces que se habían beneficiado con el proteccionismo debieron
modernizarse y mejorar su tecnología. Los tratados promovieron de esta forma la
eficacia técnica y aumentaron la productividad.

La gran Depresión y la vuelta al proteccionismo.


La integración de la economía internacional producida por un comercio más libre trajo
como consecuencia la sincronización de los movimientos de los precios a través de las
fronteras nacionales.
En la economía preindustrial, la fluctuación brusca de los precios era generalmente
locales o regionales, y producidas por causas naturales (sequías, inundaciones etc.).
Con el aumento de la industrialización y del comercio internacional, estas variaciones
de los precios pasaron a relacionarse con el “estado del comercio”(o sea las variables
de la demanda), se hicieron cíclicas y se transmitían de país a país a través de los
canales comerciales. La naturaleza cíclica de los movimientos fue aumentando a
medida que avanzaba el siglo.
De acuerdo a las estadísticas efectuadas, se distinguieron diversas estadísticas de
“ciclos comerciales”:
- Ciclos de inventario - relativamente suaves a corto plazo (dos o tres años)
- Movimientos a más largo plazo (nueve o diez años), estos movimientos
terminaban con frecuencia, a grandes plazos con crisis financieras seguidas de
depresiones (1825-1826) (1837-1838) 1846/47- 1857-1866-1873-1882-1893-
1900/01 y 1907.
- Tendencias seculares, a plazos muy largos (de veinte a cuarenta años)
La inestabilidad en la producción solía acompañar a las fluctuaciones en los precios,
aunque los analistas desconocen las causas al respecto.
Una caída en los precios podía prolongarse durante varios años, pero la caída en la
producción era generalmente breve.
En todos los países de Europa y también en los EEUU los precios alcanzaron su punto
máximo a principios del siglo, poco antes del final de las Guerras Napoleónicas, las
causas eran reales: la escasez propia de los tiempos de guerra, y monetarias: las
exigencias de financiación de la guerra.
Los precios experimentaron un alza en la década de 1850, sobre todo como resultado
de los descubrimientos de oro en California en 1849 y en Australia en 1851, y después
fluctuaron durante un par de décadas, sin una tendencia comprensible.
En 1873, luego de una expansión de varios años, se produjo un pánico financiero en –
Viena y Nueva York, que se extendió a la mayoría de las naciones industrializadas o en
vías de industrialización. La constante caída de los precios duró hasta mediados o
finales de la década de 1890 y fue conocida en Gran Bretaña como “la Gran
Depresión”. Finalmente, los descubrimientos de oro en Sudáfrica, Alaska, Canadá y
Siberia invirtieron la tendencia descendiente de los precios y los empujaron de nuevo,
despacio hacia arriba. Esto hasta la Primera Guerra Mundial, que dio lugar a una gran
inflación.
La depresión que siguió al pánico de 1873 fue probablemente la más aguda y
generalizada de la era industrial hasta esa fecha. Los industriales culparon
equivocadamente al aumento de la competencia internacional, que se produjo como
resultado de los tratados comerciales, lo que tuvo como resultado peticiones más
insistentes de volver a la protección, a este pedido se unieron los agricultores – tanto
terratenientes como campesinos-.
Los agricultores anteriormente no se habían sentido amenazados por la competencia
de ultramar, ya que el alto costo del transporte por mar, de mercaderías de gran
volumen y bajo valor como el trigo y el centeno, los protegía, dado que no era
conveniente importar este tipo de mercadería. Pero en la década de 1870, el costo del
transporte por mar disminuye por las mejoras en la navegación a vapor y por otra
parte también se produjo una baja en el costo del transporte de esta mercadería,
dado el desarrollo del ferrocarril en los estados norteamericanos del Medio Oeste y las
llanuras, y después en Ucrania, Argentina, Australia y Canadá, lo que hizo incorporar a
la producción grandes áreas de nuevas praderas vírgenes. Por primera vez, los
agricultores europeos tenían que enfrentarse a una tenaz competencia en sus propios
mercados, por ello le convenía la vuelta al proteccionismo, con sus aranceles a la
importación.
Alemania, fue unos de los países cuya agricultura vivía una situación crítica, en esa
época estaba dividida en un oeste – en vías de industrialización – y un este –agrario-.
Los Junkers de Prusia Oriental (terratenientes, miembros de la antigua nobleza de
Prusia. Prusia era dominada por Alemania) eran poseedores de grandes fincas y se
habían dedicado a la exportación de grano a la Europa occidental, incluido al oeste de
Alemania, constituyendo la excepción más importante al hecho de que los costes del
transporte hacían poco rentable al transporte de grano a larga distancia antes de los
años 1870. Así, los Junkers aristócratas habían favorecido al librecambio, porque ellos
eran exportadores. Cuando comenzaron a sufrir la caída del precio del grano como
resultado de las grandes importaciones de América y Rusia, pidieron protección. La
población alemana estaba creciendo rápidamente y con la industrialización también
crecían las ciudades, esto hacía que el mercado alemán fuera grande y creciente,
entonces los Junkers querían abastecerlo en exclusiva y esto lo lograrían con la vuelta
al proteccionismo, ya que se volverían a arancelar las importaciones y se frenaría el
ingreso de mercadería del exterior.
Otto von Bismark, terrateniente Junkers y creador y canciller del nuevo Imperio
Alemán, aprovechó que, al pedido de los agricultores del este, se sumaba el de los
Junkers y “accedió” a sus demandas.
Denunció los tratados comerciales del Zollverein con Francia y otras naciones, y dio su
aprobación en 1879, para una nueva ley arancelaria, que introdujo el proteccionismo
en la industria y en la agricultura. Este fue el primer paso de la vuelta al
proteccionismo.
(Denunciar un tratado significa: que una de las partes en forma unilateral, o sea sin el
consentimiento de la otra parte, deja de cumplir con las obligaciones del tratado.)
En Francia, la derrota en la guerra franco-prusiana y también el arancel alemán de
1879, motivaron que los proteccionistas que nunca habían aceptado el tratado de
Cobden- Chevalier, consiguieron en 1881 obtener una nueva ley arancelaria que
reintroducía el principio del proteccionismo, pero el arancel no atendió a las
demandas de proteccionismo los agricultores
Aun así, los partidarios del libre comercio conservaban una gran influencia política, y
en 1882 firmaron tratados con siete países del continente, que respetaban los
principios del tratado Cobden Chevalier.
La agricultura francesa era manejada por pequeños campesinos propietarios, que
tenían derecho a voto y poder político.
En las elecciones de 1889 los proteccionistas ganaron la mayoría en la Cámara de
Diputados y lograron aprobar en 1892 el arancel Meline. El arancel fue considerado
como extremadamente proteccionista, pero el término más adecuado para él sería el
de “proteccionismo refinado”. Este arancel otorgó protección a alguna de las ramas de
la agricultura y mantuvo la protección industrial del arancel de 1881, también tenía
algunos rasgos que favorecían a los librecambistas.
Italia, siguió a Alemania en la vuelta a la protección, y por razones políticas, decidió
discriminar – no muy acertadamente -las importaciones francesas en particular, siendo
Francia el mayor mercado de Italia en el extranjero. Francia por su parte tomó
represalias con aranceles discriminatorios y durante más de una década el comercio
entre ambos países decayó a menos de la mitad de la cifra normal.
Otros países siguieron los ejemplos alemán y francés elevando los aranceles. Austria-
Hungría, que tenía una larga trayectoria de proteccionismo, entró en tratos con
Francia y otros países, pero mantuvo un grado más alto de protección que la mayoría y
no tardó en volver al ultra proteccionismo
Rusia, nunca entró en la red de tratados comerciales de acuerdo al tratado de
Cobbden Chevalier, y en 1891, decretó un arancel, prácticamente prohibitivo.
EEUU, con anterioridad a la Guerra de Secesión, había oscilado entre aranceles muy
altos o muy bajos, pero por la influencia de la aristocracia de las plantaciones del sur,
que dependía de las exportaciones de algodón, había seguido una política de bajos
aranceles. Después de la guerra, disminuye la influencia sureña y con el alza de los
intereses de los fabricantes del Noreste y Medio Oeste, EEUU se convirtió en uno de
los países más proteccionistas. /acá hay algo que no entiendo/
Durante esta vuelta a la protección, hubo países librecambistas resistentes, como por
ej. Gran Bretaña, también se mantuvieron en esa política Los Países Bajos, Bélgica y
Dinamarca.
Aunque la tasa de crecimiento del comercio internacional tuvo sus variables, fue
mayormente positiva. Las naciones del mundo y especialmente Europa, dependían del
comercio internacional

El patrón oro internacional


Para los expertos, el alto grado de integración conseguido en la economía mundial a
finales del siglo XIX, dependía fundamentalmente de la adhesión al patrón oro
internacional.
A través de la historia, la tierra, el ganado y el trigo, han servido como patrón
monetario, pero el oro y la plata siempre han sido los patrones más importantes.
La función de un patrón monetario es definir la unidad de valor de un sistema
monetario, la unidad en la cual son convertibles todas las demás formas de moneda. .
En la Inglaterra medieval, la “libra esterlina” se definía legalmente como “una libra de
peso de plata de ley”- Inglaterra en esa época tenía el patrón plata, en el que se
mantuvo hasta las Guerras Napoleónicas.
En los siglos XVII y XVIII, las monedas de oro (guineas – se llamaban así por la región de
África de la que provenía el oro con el que estaban hechas) sustituyeron en gran
medida a las de plata.
Durante las guerras, el banco de Inglaterra se negó a pagar en oro o plata a cambio de
sus billetes de banco. Tras las guerras el gobierno decidió volver al patrón metálico,
pero eligió el oro, el patrón de facto del siglo XVIII, no eligió la plata. La moneda de
cuenta (patrón de valor) era el soberano de oro o libra de oro según los términos del
Parlamento que instituyó el patrón oro, tenían que cumplirse tres condiciones:
1. La Real Casa de la Moneda venía obligada a comprar y vender cantidades
ilimitadas de oro a un precio fijo.
2. el Banco de Inglaterra y todos los demás bancos venía obligado a cambiar sus
compromisos monetarios (billetes de banco – depósitos) en oro si se lo pedían.
3. no podían ponerse restricciones en la importación o la exportación de oro.
Esto significaba que el oro servía como la última base de la reserva de toda la oferta
monetaria del país. La cantidad de oro que guardaba en sus arcas el Banco de
Inglaterra determinaba la cantidad de crédito que podía extenderse en forma de
billete de banco y depósitos, éstos a su vez (guardados como reservas en otros bancos
de emisión y depósito)

Migración e inversión internacionales


En el siglo XIX se dio un gran aumento en el movimiento internacional de población y
de capital. Hubo una cierta migración internacional dentro de Europa, pero el
movimiento más importante fue transoceánico. Durante el siglo aproximadamente 60
millones de personas dejaron Europa para irse a países con tierra abundante.
Esta vasta migración tuvo efectos beneficiosos, alivió las presiones demográficas de los
países de los que provenían los emigrantes, disminuyendo así la presión en los salarios
reales y benefició a los países ricos en recursos, pero escasos en mano de obra. Los
emigrantes conseguían en esos países, salarios más altos de los que lograban en su
país.
Por medios de los lazos humanos y culturales y también económicos, se promovió la
integración de la economía internacional.
La exportación de capital, o inversión extranjera, fortaleció la integración de la
economía internacional. Si bien la inversión extranjera, ya había comenzado en el siglo
XVIII, es en los siglos XIX y XX, cuando alcanza el mayor volumen.
El examen de la inversión extranjera se hace teniendo en cuenta, las fuentes o
recursos, y los motivos y mecanismos.
En general, los recursos disponibles para la inversión en el extranjero, igual que para la
inversión nacional, eran el resultado de enormes aumentos de riquezas e ingresos,
generados por el uso de las nuevas tecnologías.
Pero a diferencia de la inversión nacional, la inversión extranjera necesita fuentes
especiales de fondos, generados por el comercio y los pagos exteriores.
Existen dos categorías de fondos (oro o divisas) que pueden emplearse en la inversión
internacional: los que provienen de una balanza favorable de comercio, y aquellos que
provienen de exportaciones “invisibles”, como el transporte marítimo, las ganancias de
la banca y los seguros internacionales, la remesa (creo que se refiera a el dinero) de los
emigrantes y el interés y dividendos de inversiones previas en el extranjero. Estas
fuentes pueden operar combinadas.
El principal motivo para la inversión extranjera es la esperanza, por parte del inversor
de una ganancia más alta en el extranjero que en su país.
Los mecanismos de inversión extranjera consisten en toda una serie de medios
institucionales para transferir fondos de un país a otro: mercados de divisa, mercados
de acciones y obligaciones, bancos de inversión privados y de capital conjunto y
muchos otros. La mayoría de estas instituciones, si bien existían anteriormente,
crecieron enormemente durante el siglo XIX.
Antes de 1914, los inversores privados de Gran Bretaña eran los mayores inversores
en el extranjero. Para Gran Bretaña, las fuentes de sus inversiones extranjeras
consistían en exportaciones invisibles. A principios de siglo, los ingresos de su marina
mercante eran la mayor parte de su favorable balanza de pagos (no de comercio), para
lo cual continuaron siendo muy importantes.
Los ingresos de los Bancos y seguros internacionales y especialmente los de las
inversiones previas, contribuyeron de forma creciente al excedente. A partir de 1870,
las ganancias por inversiones previas aportaron fondos para financiar el déficit en la
balanza comercial de mercancías.
Durante la primera mitad del siglo los inversores británicos compraban obligaciones
públicas de diversos países europeos e invertían en empresas privadas, sobre todo en
los primeros ferrocarriles franceses. Asimismo, compraban efectos públicos de estados
americanos dedicados a la construcción a gran escala de canales y ferrocarriles, y
también deuda pública de los países hispanoamericanos.
Las revoluciones de 1848 en el continente europeo hicieron que los inversores
británicos, dejaran de invertir allí e invirtieran en ferrocarriles, minas y ranchos
americanos.
Los inversores franceses, ocupaban el segundo lugar de las inversiones en el
extranjero.
Francia comenzó el siglo pidiendo préstamos al extranjero - principalmente a Gran
Bretaña y a Holanda - para pagar las onerosas indemnizaciones impuestas por los
aliados tras la derrota de Napoleón, pero, luego no tardó en alcanzar una situación
excedentaria en su balanza comercial, lo cual aportó el grueso de los recursos para la
inversión extranjera hasta los años 1870. Después al igual que ocurriera con los
británicos, los ingresos por las inversiones previas financiaron las nuevas inversiones.
En la primera mitad del siglo, los franceses invirtieron principalmente en los países
vecinos: las deudas de los gobiernos revolucionarios de España, Portugal y los diversos
estados italianos. Obligaciones del nuevo gobierno de Bélgica, minas y otras empresas
en Bélgica, e inversiones similares, en Suiza Austria y los estados alemanes.
Entre 1850 y 1880, los inversores e ingenieros franceses se ocuparon de la
construcción de redes ferroviarias, en gran parte del este y sur de Europa. También
invirtieron en empresas industriales en esos países y financiaron los sus déficit
públicos.
En conjunto la contribución francesa al desarrollo económico de Europa fue
fundamental, pero como resultado de las revoluciones, desastres naturales y guerras
(en especial la primera guerra Mundial), los inversores y sus herederos, sufrieron
grandes pérdidas.
Alemania, fue una nación que pasó de ser deudora neta a acreedora neta en el curso
del siglo. A principios del siglo, los estados alemanes estaban pobres y desunidos,
tenían poca deuda externa y casi nada de crédito extranjero. En las décadas centrales
del siglo, las provincias occidentales fueron beneficiadas con la afluencia de capital
francés, belga y británico, este capital ayudó a desarrollar poderosas industrias y un
pujante excedente de exportación, que proporcionó los fondos con los que Alemania
devolvió el capital extranjero y acumuló inversiones en el extranjero: la mayoría de
estas inversiones se realizaron en los países vecinos más pobres, aunque los alemanes
también tenían inversiones dispersas en los EE UU, Iberoamérica y otros lugares.
El gobierno alemán, igual que el francés intentó en ocasiones utilizar la inversión
privada como arma de política exterior; en 1887, cerró la Bolsa de Berlín a los efectos
y valores rusos, y más tarde instó al Deutsche Bank a emprender el ferrocarril de
Anatolia, conocido como Berlín Bagdad.
Las pequeñas naciones desarrolladas de Europa – Bélgica, los Países Bajos y Suiza – las
cuales se habían beneficiado – durante el transcurso del siglo - de la inversión
extranjera en sus respectivas economías, se habían convertido en acreedoras a fin del
siglo.

Receptores de inversión extranjera.


EEUU, fue el país con mayor inversión extranjera, el capital extranjero principalmente
el británico ayudó a construir ferrocarriles, a explotar recursos minerales, a financia
ranchos y a apoyar otras empresas.
Después de la Guerra de Secesión, especialmente en los fines de la década de 1890,
los inversores americanos empezaron a comprar valores extranjeros y, lo que es más
importante las empresas americanas empezaron a invertir directamente en el
extranjero en una gran diversidad de operaciones industriales, comerciales y
agrícolas .Cuando el total de las inversiones extranjeras en los Estados Unidos,
alcanzaron, más de los 7 mil millones de dólares, los inversores americanos, habían
invertido casi la mitad de esa cantidad en el extranjero. Luego de la Primera Guerra
Mundial, como resultado de los préstamos americanos a los aliados, EEUU era la
nación más acreedora.
.En Europa, el mayor receptor de inversión extranjera era Rusia, la red de ferrocarriles
rusa, se había construido mayormente con capital extranjero, que fue canalizado tanto
a través de valores privados y estatales, como de bonos del estado o garantizados por
éste.
Los bancos extranjeros también invirtieron en capital bancario ruso y en las grandes
empresas metalúrgicas. Sin embargo, el mayor deudor era el gobierno ruso, que utilizó
el dinero, no solo para construir ferrocarriles, sino para financiar su ejército y su
marina.
En Rusia, los mayores inversores fueron los franceses, pero también invirtieron, los
alemanes, belgas, holandeses y otros. Tras 1917, los inversores perdieron todo.
La mayoría de las naciones de Europa, pidieron prestado en un momento u otro a lo
largo del siglo XIX. Alemania y alguna de las pequeñas naciones desarrolladas pasaron
de deudoras a acreedoras.
Los que no consiguieron esta transición, están los países mediterráneos y los del
sudeste de Europa, porque hicieron un uso menos productivo de los fondos, por tanto,
su devolución fue más difícil. A menudo los fondos provenientes de las inversiones
privadas y de los préstamos del gobierno, fueron malgastados y a veces de forma
corrupta
Para contribuir al desarrollo económico, una inversión nacional o una inversión
extranjera, debe generar una corriente de ingresos suficientes para rendir una tasa
positiva de beneficio y acabar devolviendo la inversión original.
Inversiones que no fueron aprovechadas, se dieron en el sur y este de Europa, en el
Imperio turco, Egipto y el norte de África.
Todo lo contrario, ocurrió con los países escandinavos, ya que las inversiones
realizadas en ellos no solo contribuyeron positivamente al desarrollo de las economías,
sino que también financiaron su devolución.
De hecho, aunque las cantidades prestadas fueron relativamente pequeñas, en
términos per cápita, las inversiones en Suecia Dinamarca y Noruega fueron las
mayores de Europa. Las cantidades prestadas fueron utilizadas de forma inteligente y
junto con los logros en materia de educación, esos países fueron el motivo principal
del gran desarrollo escandinavo de finales del siglo XIX.
Australia, Nueva Zelanda y Canadá, recibieron también grandes inversiones
extranjeras, en relación al tamaño de su población, esto explica sus altas tasas de
crecimiento y sus altos niveles de vida a principios del siglo XX. Estos países recibieron
las inversiones principalmente de Gran Bretaña, y en los tres casos, la mayor parte de
los fondos, se invirtieron en valores públicos y se destinaron a financiar ferrocarriles,
puertos, obras públicas etc. En Australia y Canadá se destinaron grandes sumas a la
minería.
Este patrón de inversión exterior permitió a la inversión interior, dedicarse a
actividades productivas en los sectores más prometedores de la economía. Los tres
países tenían un gran territorio y poca población, con lo cual se especializaron en la
producción de bienes que requerían poca mano de obra en proporción con la tierra, En
Australia y Nueva Zelanda, se dedicaron a la cría de ganado ovino, con lo cual obtenían
dos productos lana y carne de cordero. Australia también exportaba algo de trigo y
metales en bruto
En Canadá se dedicaron al cultivo del trigo y también exportaba, metales, madera y
otros productos forestales
Estos productos encontraron mercados ya existentes en Europa, sobre todo Gran
Bretaña y consistieron en la mayor parte de sus exportaciones.
Con rentas per cápita relativamente altas, desarrollaron industrias nacionales de
servicios y algo de manufactura, pero siguieron dependiendo de Europa primero y
luego de EEUU para la mayoría de los bienes de consumo manufacturados y
especialmente de capital.
Las inversiones en Asia y en Iberoamérica, aunque importantes en su totalidad, fueron
mucho menores en relación a la población de las naciones receptoras, en comparación
a la realizada en otros países. Además, carecían de la inmensa cantidad de capital
humano que tenían aquellos otros y la estructura institucional de su economía (menos
Japón) no propiciaba el desarrollo económico. En estas áreas y en África, el principal
resultado de la inversión extranjera, fu el desarrollo de fuentes de materias primas
para las industrias europeas. ¿, sin que se diera la modificación de la estructura interna
de su economía.
En Iberoamérica, Gran Bretaña fue el mayor aporte de inversión extranjera, Argentina,
era el mayor receptor, seguido por Brasil y México. Chile, Uruguay, Cuba, Colombia y
otros, recibieron cantidades menores, pero no hubo un solo país que no recibiera
inversión británica. La mayor parte de estos fondos fueron destinados a la
construcción de ferrocarriles y otras inversiones de infraestructura.
De las inversiones extranjeras directas, o sea aquellas que el inversor controlaba el
empleo de los fondos, también la mayor parte fue el ferrocarril, seguido por las obras
públicas (gas, electricidad, distribución de agua, teléfono y telégrafo, tranvías etc.)
instituciones financieras (bancos y Cias de Seguros), producción de materias primas:
café, caucho, minerales, y nitratos), una gran variedad de empresas comerciales e
industriales y compañías navieras.
Salvo las pequeñas cantidades invertidas en materia prima, la inversión extranjera
aportó una infraestructura y supraestructura para permitir a las economías
dependientes participar en la economía internacional.
La producción de artículos de consumo doméstico (principalmente alimentos) y para
la exportación (sobre todo materias primas, pero también alimentos) se dejó a la
población locas de propietarios y campesinos o trabajadores sin tierra.
Así es que los países de Hispanoamérica intercambiaron sus productos primarios por
las manufacturas europeas y americanas, y al hacerlo, la mayoría de ellos pasaron a
depender de uno o varios productos primarios: Argentina, del trigo, la carne, el cuero
y la lana. Brasil del café y el caucho. Chile de los nitratos y el cobre. Bolivia del estaño,
Colombia y Centroamérica del café.
No comenzaron como los países escandinavos a procesar sus propias materias primas
y así poder exportar un producto de valor añadido superior.
Las critica culpaban a los inversores extranjeros y sus gobiernos, la realidad es que la
mayor parte de la culpa, la tuvieron las viejas estructuras sociales y sistemas políticos
de los propios países.

El renacimiento del imperio occidental


Asia y África, participaron mínimamente de la expansión comercial del siglo XIX, hasta
que tuvieron que hacerlo debido al poder militar de occidente.
Partes de Asia, sobre todo India e Indonesia, se habían abierto a la influencia y
conquista europeas desde los inicios del siglo XVI, gran parte del continente se
mantenía aislado. El extenso y antiguo imperio de china, así como Japón, Corea y los
principados del sudeste de Asia, intentaron mantenerse alejados de la civilización
occidental, a la que consideraban inferior a la suya. Se negaron a aceptar
representantes diplomáticos occidentales, expulsaron o persiguieron a los misioneros
cristianos y aceptaron un pequeñísimo volumen de comercio con Occidente.
África, en su mayor parte tenía un clima opresivo para los europeos, también
enfermedades desconocidas y muchas veces mortales. Al tener pocos ríos navegables,
su interior era mayormente inaccesible. Casi no había estados organizados a la manera
europea y el bajo nivel de desarrollo económico no lo hacían atractivo para los
mercaderes y empresarios europeos.
Una serie de acontecimientos concatenados, llevaron inexorablemente a la
participación de Asia y África en la evolución de la economía mundial antes de que
terminara el siglo XIX
África
A mediados del siglo XVII, los holandeses establecieron en el extremo sur de África, la
Colonia del Cabo. Había sido establecida como puesto de aprovisionamiento para los
hombres de la Compañía de las Indias Orientales que iban o venían de Indonesia.
Durante las guerras napoleónicas fueron conquistadas por los ingleses y fomentaron el
asentamiento allí. La política británica, especialmente la abolición de la esclavitud en
todo el imperio en 1834, y sus intentos de dar un trato más humano a los nativos,
molestó a los bóers o afrikaaners (descendientes de los colonos holandeses), para
librarse de los británicos, los bóers, comenzaron en 1835 su gran migración hacia el
norte, y crearon nuevos asentamientos en la región entre los ríos Orange y VAAl (que
se convirtió en el estado libre de Orange, al norte del Vaal (el Transvaal, que se
convirtió en la República de Sudáfrica en 1856) y en la costa sureste (Natal), pero a
pesar de los intentos de los bóers de aislarse de los británicos, el conflicto siguió a lo
largo de todo el siglo. Además de las peleas entre sí, los británicos y bóers, tuvieron
que enfrentarse con tribus africanas, las que a la larga fueron sometidas a la
servidumbre o exterminadas.
Al principio los asentamientos de los bóers y de los británicos eran principalmente
agrícolas, pero en 1867, el descubrimiento de diamantes atrajo un gran caudal de
buscadores de tesoros de todo el mundo. En 1866, se descubrió oro en Transvaal.
Estos acontecimientos cambiaron completamente las bases económicas de las colonias
e intensificaron las rivalidades políticas. A ello se le sumó la subida al poder de Cecil
Rhodes, quien era de nacionalidad inglesa. Llegó muy joven a África y pronto hizo
fortuna en las minas de diamantes. En 1887 organizó la Compañía británica de
Sudáfrica y luego obtuvo una concesión del gobierno británico sobre el territorio que
luego sería Rhodesia.
Rhodes, tomó parte activa en la política, siendo un gran defensor de la política
imperialista, primero formó parte del cuerpo legislativo de la colonia del Cabo y diez
años después era su primer ministro.
Su mayor ambición era construir un ferrocarril “del Cabo al Cairo”, todo por territorio
británico. El presidente Kruger de la República de Sudáfrica, no quiso formar parte de
una Unión Africana, y negó el permiso para que el ferrocarril cruzara el Transvaal.
Rhodes tramó un complot para eliminar a Kruger y anexar su país. El complot falló y
Rhodes fue obligado a renunciar por el gobierno británico que negó su participación.
Con esto el gobierno británico, quería evitar la guerra con lo bóers, pero los
extremistas de ambos bandos acentuaron la situación y en octubre de 1899 empezó la
guerra con los bóers o guerra de Sudáfrica.
Al principio los británicos sufrieron varias derrotas, pero al recibir refuerzos de
soldados, invadieron y anexionaron al Transvaal y al Estado libre de Orange. Poco
después el gobierno británico cambió su política de represión por la de la
reconciliación, restauró el autogobierno y fomentó la unión con la Colonia del Cabo y
Nadal.
En1910, la Unión Sudafricana, pasó a ser, como Canadá, Australia y Nueva Zelanda, un
dominio autónomo dentro del Imperio Británico.
Antes de 1880, la posesión de Francia en África era la Argelia francesa a finales del
siglo, habían conquistado anexionándolo un inmenso y poco poblado territorio
(comprendía la mayor parte del desierto de Sahara) al que llamaron áfrica occidental
francesa. En 1181, como respuesta a las invasiones hechas a Argelia por tribus de
Túnez, lo invadieron y establecieron un protectorado.
Los franceses formalizaron su imperio norteafricano en 1912, estableciendo un
protectorado sobre la mayor parte de Marruecos (España tenía una pequeña parte),
luego de interminables negociaciones diplomáticas, en especial con Alemania.
En el extremo oriental del África islámica, en 1869, los franceses realizan la apertura
del Canal de Suez, esto, revolucionó al mundo del comercio y también puso en peligro
la línea fundamental de comunicación entre gran Bretaña y la India, así les parecía a los
británicos, que no habían participado en la construcción del canal y se habían opuesto
a ello.
Pero una vez abierto, los británicos, buscaron como parte primordial de su política
exterior, tomar el control del canal y sus proximidades para evitar que cayera en
manos de una potencia extranjera.
Este propósito, se vio favorecido por las dificultades financieras del rey de Egipto. Éste
y sus antecesores, en su intento de convertir a Egipto en una gran potencia, habían
contraído enormes deudas con inversores europeos (sobre todo franceses y
británicos). Esos fondos fueron destinados, a la construcción del Canal y a dos intentos
fallidos: uno la industrialización del país y el otro la conquista del Sudán.
Esta situación, le permitió a finales de 1875 al primer ministro británico, comprar a
favor de su gobierno, las acciones que el Rey de Egipto tenía en la Compañía.
Con el objeto de ordenar las finanzas del país, los gobiernos inglés y francés enviaron
consejeros financieros que pronto constituyeron un gobierno efectivo. El
resentimiento egipcio por la dominación extranjera dio lugar a violentos disturbios y a
la pérdida de vidas y propiedades europeas. Para restaurar el orden y proteger el
canal, los británicos bombardearon Alejandría en 1882 y desembarcaron una fuerza
expedicionaria.
El que era de nuevo el primer ministro británico: Gadstone, aseguró a los egipcios y al
resto de las grandes potencias, que no quisieron intervenir, que la ocupación sería
temporal, sin embargo, una vez allí, los británicos se dieron cuenta que no sería
posible retirarse rápidamente. Primero porque continuaba la agitación nacionalista y
luego, porque los británicos heredaron del gobierno del rey, la conquista sin acabar del
Sudán.
Esta conquista, parecía estar justificada por la importancia del Alto Nilo para la
economía egipcia, en el logro de ese objetivo, los británicos se encontraron con los
franceses que se estaban expandiendo, gracias a las negociaciones efectuadas
precipitadamente en Londres y Paris, no se llegó al enfrentamiento armado. Los
franceses se retiraron, abriendo paso al dominio británico sobre lo que luego se
conoció como el Sudán anglo egipcio.
Trìpoli era un estado vasallo del sultán turco, ubicado en la costa norteafricana, Italia
–su vecino europeo- desarrollo tardemente su imperialismo, y había tomado algunas
franjas de tierra en la costa oriental y no logró conquistar Etiopía como se lo había
propuesto en 1986. Solo fue espectador de como otras naciones recogían los frutos de
su imperialismo. En 1911, luego de acordar con las grandes naciones para actuar con
libertad, provoca una pelea con Turquía y ocupa Trípoli. La guerra fue una farsa ya que
nadie tenía fuerza como para vencer al otro. La amenaza de una insurrección en los
Balcanes persuade a los turcos, hace la paz con Italia y le cede Trìpoli, a la que los
italianos le dan el nombre de Libia.
El África central, no era una zona muy codiciada, dado que no era de fácil acceso y
además su clima era inhóspito, por lo cual fue la última zona que fue tomada por los
europeos. Con anterioridad al siglo XIX, los únicos que pretendían algo en la zona
central eran los portugueses: Angola en la costa oeste y Mozambique en la este. El Rey
Leopoldo de Bélgica, organizó en 1876, la Asociación Internacional para la Exploración
y Civilización del África Central y contrató al periodista Stanley para que estableciera
asentamientos en el Congo.
Al descubrirse diamantes en Sudáfrica, se estimuló la exploración del África central con
la esperanza de descubrirlos también en esa zona.
La ocupación francesa de Túnez en 1881 y la ocupación británica de Egipto, dieron
lugar a un montón de reivindicaciones y concesiones. Esto provocó fricciones que
pudieron terminar en guerra, pero para impedirla y también para frenar las demandas
británicas y portuguesas, los gobiernos de Alemania y Francia llamaron a una
conferencia internacional sobre asuntos africanos, que se realizó en Berlín en 1884.
Enviaron representantes 14 naciones entre las que se encontraba [Link]. Allí
acordaron la supresión del comercio de esclavo y la esclavitud, reconocieron al Estado
libre del Congo y sentaron las bases para futuras anexiones, la norma más importante
disponía que una nación debía ocupar de forma efectiva el territorio para que su
reivindicación fuera reconocida.
Antes del estallido de la Primera Guerra Mundial solo Etiopia y Liberia, fundadas por
esclavos americanos emancipados en la década de 1830, conservaban su
independencia.
Asia
La decadencia interna había debilitado la dinastía Manchú que había gobernado China
desde mediados del siglo XVII, esto brindo a los occidentales la oportunidad de
ingresar en ese imperio. Los intereses comerciales británicos proporcionaron la
primera ocasión para intervenir. El té y las sedas chinas encontraron un mercado
activo en Europa, pero los comerciantes británicos no tenían mucho que ofrecer hasta
que descubrieron el gusto de los chinos por el opio, El gobierno chino prohibió su
importación, pero contrabandistas y funcionarios corruptos, hicieron que su comercio
prosperara. Un funcionario honrado de Cantón incautó y quemó un cargamento
grande de opio, entonces lo comerciantes británicos pidieron una compensación. El
gobierno británico manifestó que no podía intervenir a fin de permitir a sus súbitos
británicos violar las leyes del país con el que comerciaban, los representantes militares
y diplomáticos que estaban en China no hicieron caso e iniciaron acciones de
represalia contra los chinos, comenzando así la guerra del opio (1839/42) que finalizó
con el Tratado de Nankín que China tuvo que aceptar.
De acuerdo a este tratado, China daba a Gran Bretaña la isla de Hong Kong, autorizaba
abrir cinco puertos más para comerciar bajo supervisión consular, y establecía un
arancel uniforme de importación. Además, pagaba una indemnización sustancial. El
comercio del opio continuó.
Viendo lo logrado fácilmente por los británicos, otras naciones buscaron tratados
igualmente favorables, que también fueron suscriptos.
Esta debilidad del gobierno chino dio lugar a manifestaciones en contra del gobierno y
de los extranjeros, dando origen a la rebelión Taiping (1850-64). El gobierno derrotó a
los rebeldes, pero mientras tanto este desorden dio a las potencias occidentales otra
excusa para intervenir. En 1857/58 una fuerza conjunta anglo francesa ocupó varias
ciudades importantes y obligó a que se les otorgaran más concesiones, en las que
también participaron, Rusia y Estados Unidos. Durante el resto del siglo XIX, China
siguió un patrón similar, violencia, desorden, represalias que finalmente terminaban
con concesiones.
China se libró de su división completa por parte de las grandes potencias, gracias a la
rivalidad entre ellas, en lugar de un reparto en toda regla, Gran Bretaña, Francia,
Alemania, Rusia, los EEUU y Japón se contentaron con tratados especiales sobre
puertos, esferas de influencia y arriendo a largo plazo de territorio chino.
Como consecuencia de esto, se produjo un estallido final de violencia xenófoba,
conocida como la rebelión de los bóxers (1900/01). Bóxers, era el nombre que se les
daba a los miembros de una sociedad secreta, cuyo propósito era expulsar a todos los
extranjeros de China. En levantamientos en diversas partes del país atacaron a chinos
convertidos al cristianismo, asesinaron a cientos de misioneros, trabajadores del
ferrocarril, hombres de negocios y al ministro alemán en Pekín. Los primeros intentos
de los británicos y otras fuerzas militares para ocupar Pekín fueron rechazados. Una
segunda expedición conjunta y más grande tomó la capital, llevó a cabo severas
represalias y exigió más indemnizaciones y concesiones. Después de esto, el imperio
chino entró en un estado de decadencia más evidente. El imperio cayó por una
revolución dirigida por el Dr. Sun Yat-sen, médico de formación occidental, cuyo
programa era “nacionalismo, democracia y socialismo”, las potencias no se atrevieron
a intervenir en la revolución, pero a ninguna le preocupaba. La nueva república China,
siguió débil y dividida.
Corea
En el siglo XIX, era un reino semiautónomo bajo el dominio teórico de China, pero
hacía tiempo, que Japón la reivindicaba. La rivalidad entre China y Japón por su
dominio, junto a la pobreza general del país, desalentó a los comerciantes y
diplomáticos occidentales. Corea fue la causa principal de la guerra entre China y
Japón en 1894, pero el tratado de 1895 no finalizó con la anexión a Japón, este se
contentó con el reconocimiento por parte de China de la independencia coreana. Tras
la derrota de Rusia en 1905 y una serie de rebeliones contra los gobiernos títeres
impuestos por los japoneses, al final éstos se anexionaron formalmente Corea en
1910.
Indochina
A la vasta península ubicada en el sudeste de Asia, se le llama Indochina, porque la
cultura de esta área es esencialmente una mezcla de las civilizaciones india y china.
Durante el siglo XIX los británicos operando desde India, pasaron a controlar los
estados de Birmania y Malasia, que acabaron incorporándose al imperio británico.
En cuanto a la mitad oriental de la península, desde el siglo XVII, misioneros franceses
desarrollaban ahí su actividad, pero en la primera mitad del siglo XIX fueron objeto de
persecuciones en forma creciente, lo que le proporcionó al gobierno francés un
pretexto para intervenir. En 1858 una expedición francesa ocupó la ciudad de Saigón y
cuatro años después, Francia se anexionó toda esta región. Una vez establecidos en la
península, los franceses se vieron implicados en un conflicto con los nativos, lo que los
obligó a extender su “protección” sobre áreas casa vez mayores, En la década de 1880
organizaron la Unión de la Indochina Francesa.
Tailandia o Siam, como la llamaban los europeos, entre Birmania al oeste y la
Indochina francesa al este, tuvo la suerte de poder permanecer como reino
independiente, gracias a una serie de reyes capaces e ilustrados, y a su posición de
amortiguador entre las esferas de influencia británica y francesa. Aunque se abrió a la
influencia occidental por medio de tratados coloniales impuestos por la fuerza, como
la mayoría de Asia, sus gobernantes reaccionaron con gestos conciliadores y al mismo
tiempo intentaron aprender de Occidente y modernizar su reino.

Razones del Imperialismo


Asia y África, no fueron las únicas en ser explotadas por el imperialismo, y tampoco
solo fueron las naciones europeas las únicas en desarrollarlo,
Japón, una vez que adoptó la tecnología occidental, siguió una política imperialista.
EEUU, también a pesar de las críticas dentro de su propio país, tuvo una política
imperialista antes de que finalizara el siglo XIX.
Se ha hecho una distinción entre imperialismo y colonialismo, según esta distinción, ni
Rusia ni Austria-Hungría, tenían colonias en ultramar, pero ambos eran claramente
imperios, en el sentido de que gobernaban sobre suelos ajenos sin su consentimiento.
Las potencias imperiales, no establecieron colonias en China, pero China estuvo
igualmente sometida al control imperial.
Los países de Iberoamérica no sufrieron nuevas tentativas de conquista por parte de
potencias externas, pero muchas veces se las consideró parte de imperios informales
de Gran Bretaña y EEUU, como resultado de la dependencia económica y el control
financiero.
Las causas del imperialismo fueron varias y complejas, no hay una teoría única para
explicar todos los casos.
Una de las explicaciones más comunes del imperialismo moderno, lo relaciona con la
necesidad económica. De hecho, el imperialismo moderno ha sido llamado
“imperialismo económico”, como si las anteriores formas del imperialismo no hubieran
poseído este contenido.
Una de tales explicaciones es como sigue:
1. la competencia del mundo capitalista se hace más intensa, dando lugar a la
formación de empresas a gran escala y la eliminación de las más pequeñas.
2. el capital se acumula en las grandes empresas cada vez con mayor rapidez y,
como el poder adquisitivo de las masas es insuficiente para para comprar todos
los productos de la industria a gran escala, los beneficios disminuyen.
3. como el capital se acumula y la producción de las industrias capitalistas no se
vende, los capitalistas recurren al imperialismo para hacerse con el control
político en lugares en los que pueden invertir su capital excedente y vender sus
productos excedentes.
Esta es la esencia de la teoría que inició Marx y continuó Lenin, quien, fundándose en
Marx, publicó en 1915 “El imperialismo, fase superior del capitalismo”.
Los partidarios del imperialismo argumentaban, que además de ofrecer colonias
proporcionarían nuevas fuentes de materias primas y servirían como válvulas para la
creciente población de las naciones industriales. Este argumento es una falacia, ya que
las mayorías de las colonias estaban situadas en climas que los europeos encontraban
opresivos y la mayoría de los emigrantes preferían ir a países independientes, como
Estados unidos o Argentina; o a los territorios autónomos del imperio británico.
Respecto a que las colonias, podían ser una nueva fuente de materias primas, y era
cierto, pero no era necesario tener el control político para acceder a ellas o a cualquier
mercancía.
En verdad, los mayores proveedores de ultramar de materias primas fueron América
del norte y del Sur y los dominios autogobernados de Australasia.
También era una falacia, justificar a las colonias como mercados para los excedentes
de manufacturas, ya que las colonias no eran necesarias para ello y tampoco fueron
utilizadas así una vez obtenidas.
La población de las colonias estaba demasiado dispersa y era demasiado pobre para
constituir un mercado importante. Por otra parte, e igual que con las materias primas,
tampoco era necesario tener el control político para colocar el excedente.
La india británica si fue un gran mercado, ya que a pesar de su pobreza compraba
grandes cantidades de productos europeos, y no solamente de Gran Bretaña; los
alemanes vendieron mucho más en la India que en todas sus colonias juntas, y Francia
vendió más en India que en Argelia.
A pesar de sus aranceles, las naciones industriales e imperialistas de Europa
continuaron comerciando predominantemente unas con otras. El mayor mercado
exterior para la industria alemana era gran Bretaña, y uno de los mayores mercados
para la industria británica era Alemania. Francia era el mayor abastecedor y el mayor
cliente de Gran Bretaña y Alemania. EEUU era también un gran cliente y abastecedor
de los países europeos.
Quizá el argumento más importante para el imperialismo como un fenómeno
económico tenía que ver con la inversión del excedente de capital, al menos según la
teoría marxista, pero los hechos no respaldan la lógica.
Gran Bretaña tenía el imperio más grande y las mayores inversiones en el extranjero,
pero la mitad de las inversiones en el extranjero las hacía en países independientes y
territorios autogobernados.
Francia, la mayor parte de sus inversiones no eran para sus colonias, sino que eran en
países extranjeros, por ejemplo, en Rusia. Lo mismo hizo Alemania, invirtió más en
países extranjeros que en sus colonias.
Algunas de las naciones imperialistas, eran además deudoras; además de Rusia, lo eran
también: Italia, España, Portugal, Japón y los EEUU.
Vemos, que la interpretación económica del imperialismo no puede explicar su
irrupción a finales del siglo XIX. ¿Entonces que lo explica? La mayor responsabilidad
reside en el más puro oportunismo político combinado con el crecimiento de un
nacionalismo agresivo.
La conversión de Disraelí (fue Primer Ministro Británico) al imperialismo (al comienzo
de su carrera política había sido antiimperialista) estuvo motivada principalmente por
la necesidad de oponerse al liberal Gladstone (también fue Primer Ministro)
Bismark alentó el imperialismo francés, como un modo de desviar las ideas de desquite
francesas contra Alemania, cuando al fin se dejó convencer lo hizo para fortalecer su
propia posición política y desviar la atención sobre las cuestiones sociales de Alemania.
El poder político y la conveniencia militar también tuvieron un papel importante. La
política imperial británica a lo largo del siglo fue sostenida principalmente por la
supuesta necesidad de proteger las fronteras de India y la conexión de éste con gran
Bretaña (ver más Pag. 348)
También el clima intelectual de finales del siglo XIX fuertemente influido por
darwinismo social favoreció la expansión europea. Aunque H. Spencer el máximo
exponente del darwinismo, fue un notorio antiimperialismo, otros aplicaron sus
argumentos de la “supervivencia de los mejores” a la lucha imperialista.
Roosevelt, habló solemnemente del “destino manifiesto” y la frase de Kipling “las razas
inferiores sin ley ni orden” reflejan la típica actitud europea y americana, hacia las
razas que no fuera la blanca.
La misma actividad cristiana misionera, era una expresión de la vieja creencia de la
superioridad moral y cultural europea u occidental.
Europeos y cristianos han sido expansionistas y evangelizadores a lo largo de toda su
historia, al menos hasta mediados del siglo XIX.
En último término, el imperialismo moderno debe considerarse como un fenómeno
psicológico y cultural tanto como político o económico.

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