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Nulidad de Providencia Administrativa en Lara

Este documento resume un caso legal presentado ante un tribunal venezolano. Una universidad llamada Universidad Yacambú presentó un recurso de nulidad contra una multa impuesta por la Inspectoría del Trabajo del Estado Lara. El tribunal determinó que tiene competencia para escuchar el caso ya que la multa no se relaciona directamente con una relación laboral, sino con una relación jurídico-administrativa. El tribunal procederá a revisar los términos del recurso de nulidad para determinar su admisibilidad.

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Nulidad de Providencia Administrativa en Lara

Este documento resume un caso legal presentado ante un tribunal venezolano. Una universidad llamada Universidad Yacambú presentó un recurso de nulidad contra una multa impuesta por la Inspectoría del Trabajo del Estado Lara. El tribunal determinó que tiene competencia para escuchar el caso ya que la multa no se relaciona directamente con una relación laboral, sino con una relación jurídico-administrativa. El tribunal procederá a revisar los términos del recurso de nulidad para determinar su admisibilidad.

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REPÚBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA

EN SU NOMBRE

JUZGADO SUPERIOR EN LO CIVIL Y CONTENCIOSO ADMINISTRATIVO

DE LA REGIÓN CENTRO OCCIDENTAL

Exp. Nº KP02-N-2011-000042

En fecha 28 de enero de 2011, se recibió en la Unidad de Recepción y Distribución de Documentos


(No Penal) de Barquisimeto, escrito y sus anexos contentivo del recurso contencioso administrativo
de nulidad interpuesto por el abogado Filippo Tortorici Sambito, inscrito en el Instituto de Previsión
Social del Abogado bajo el No 45.954, actuando en su condición de apoderado judicial de la
sociedad civil UNIVERSIDAD YACAMBÚ, protocolizada en el Registro Subalterno Segundo del
Municipio Iribarren de la Circunscripción Judicial del Estado Lara, bajo el Nº 4, folios 1 al 4,
protocolo primero, tomo noveno, en fecha 24 de mayo de 1984, contra el acto administrativo
contenido en la Providencia Administrativa Nº 0943, de fecha 15 de junio de 2003, dictado por la
INSPECTORÍA DEL TRABAJO DEL ESTADO LARA SEDE JOSÉ PÍO TAMAYO, mediante la cual
se le impone sanción de multa, de conformidad con lo establecido en los artículos 642 y 647 de la
Ley Orgánica del Trabajo.

Posteriormente, en fecha 01 de febrero de 2011, es recibido en este Juzgado Superior el presente


asunto.

En tal sentido, este Juzgado Superior en lo Civil y Contencioso Administrativo de la Región Centro
Occidental, pasa a pronunciarse sobre su admisibilidad, para lo cual observa:

DEL RECURSO CONTENCIOSO ADMINISTRATIVO DE NULIDAD

Mediante escrito presentando en fecha 28 de enero de 2011, la parte querellante, ya identificada,


interpuso recurso contencioso administrativo de nulidad, con base a los siguientes alegatos:

Que en fecha 29 de junio de 2009, la Inspectoría del Trabajo del Estado Lara sede José Pío
Tamayo, decretó medida cautelar en contra de su representada, ordenándole la reincorporación de
los ciudadanos José Rodríguez y Rafael Delgado.

Que una vez trasladada la Inspectoría del Trabajo a la sede de la sociedad civil Universidad
Yacambu, con el objeto de practicar la medida cautelar “…no es acatada por mi representada en
virtud de que la misma, es absolutamente nula por cuanto el artículo en la que se basa la
prenombrada medida colida con una norma constitucional…”.

Que en fecha 30 de julio de 2009, el Jefe de Sala certificó que su representada fue notificada del
inicio del procedimiento sancionatorio previsto en los artículos 642 y 647 de la Ley Orgánica del
Trabajo, y que “…en fecha 15 de junio de 2.010 la respectiva Inspectoría dictó la Providencia
Administrativa correspondiente en donde declara con lugar la sanción…”.

Alegó que “La Providencia Administrativa cuyo incumplimiento fue castigado por la Inspectoría del
Trabajo del Estado Lara sede Pío Tamayo a través de la sanción que por esta vía se ataca, es nulo
de nulidad absoluta, en virtud de que el artículo 25 de la Constitución de la República Bolivariana
de Venezuela establece la nulidad de todo acto dictado que viole o menoscabe los derechos
garantizados por la Constitución, lo que equivale a decir, es que si el acto administrativo que
originó la sanción es nulo de nulidad absoluta, mal podría mi representada ser sancionada por no
acatarlo.”.

En consecuencia, solicitó la declaratoria de nulidad absoluta del acto administrativo contenido en la


Providencia Administrativa Nº 0943, de fecha 15 de junio de 2003, dictado por la Inspectoría del
Trabajo del Estado Lara sede José Pío Tamayo.
II

DE LA COMPETENCIA

Como punto previo, debe este Juzgado Superior en lo Civil y Contencioso Administrativo de la
Región Centro Occidental pronunciarse sobre su competencia para conocer de la presente causa.

Mediante Gaceta Oficial Nº 39.447 de la República Bolivariana de Venezuela, publicada en fecha


16 de junio del 2010, entró en vigencia la Ley Orgánica de la Jurisdicción Contencioso
Administrativa, concebida un como cuerpo normativo destinado a regular la organización,
funcionamiento y competencia de los Tribunales que integran dicha Jurisdicción; por lo que en
principio será a partir de las disposiciones de esta Ley, específicamente en su Título III; que se
establecerá a que Órgano Jurisdiccional corresponderá el conocimiento de determinado asunto.

Dicho texto normativo, establece en su artículo 25 las competencias de los Juzgados Superiores de
lo Contencioso Administrativo, entre las cuales destaca:

“Los Juzgados Superiores Estadales de la Jurisdicción Contencioso-Administrativa son


competentes para conocer de:

(…omissis…)

3. Las demandas de nulidad contra los actos administrativos de efectos generales o particulares,
dictados por las autoridades estadales o municipales de su jurisdicción, con excepción de las
acciones de nulidad ejercidas contra las decisiones dictadas por la Administración del trabajo en
materia de inamovilidad, con ocasión de una relación laboral regulada por la Ley Orgánica del
Trabajo.

(…omissis…)” (Negritas de este Juzgado)

De la anterior disposición se evidencia que, de la regla atributiva de competencia para el


conocimiento de las pretensiones de nulidad que corresponden a este Juzgado Superior, el
legislador estableció una excepción en dicha norma, cual es, que las acciones de nulidad
interpuestas contra los actos administrativos dictados en materia de inamovilidad con ocasión a
una relación de trabajo regida por la Ley Orgánica del Trabajo, no podrán ser conocidos por los
Juzgados Superiores con competencia en lo Contencioso Administrativo, entendiendo que dichos
actos excluidos serán aquellos dictados en ejecución del artículo 454 y siguientes de la Ley
Orgánica del Trabajo, pues tal competencia fue expresamente excluida por el legislador.

Ahora bien, mediante reciente pronunciamiento de la Sala Constitucional del Tribunal Supremo de
Justicia, a través de la Sentencia Nº 955, de fecha 23 de septiembre del 2010, (caso: Bernardo
Jesús Santeliz Torres, José Leonardo Meléndez, Florentino Antonio Salas Luquez y otros, contra la
sociedad mercantil Central La Pastora, C.A.), se estableció como criterio vinculante para las otras
Salas del Tribunal Supremo de Justicia y demás Tribunales de la República, y muy especialmente
para la Jurisdicción Contencioso Administrativa y la Jurisdicción Laboral, el siguiente:

“En efecto, los órganos jurisdiccionales especializados en los conceptos debatidos en las distintas
pretensiones que se planteen en relación con los actos administrativos dictados por los Inspectores
del Trabajo (derecho al trabajo y a la estabilidad en el trabajo), sea que se trate, entre otras, de la
pretensión de nulidad a través del recurso contencioso administrativo, sean las pretensiones
relativas a la inejecución de dichos actos como consecuencia de la inactividad de la Administración
autora o bien del sujeto obligado -el patrono o el trabajador- para su ejecución o, por último, sea
que se trate de pretensiones de amparo constitucional con fundamento en lesiones que sean
causadas por el contenido o por la ausencia de ejecución de dichos actos administrativos; son los
tribunales del trabajo. Así se declara.

Por todo lo anterior, esta Sala Constitucional, actuando como máximo intérprete de la Constitución
de la República Bolivariana de Venezuela, estima que el conocimiento de las acciones intentadas
en ocasión de providencias administrativas dictadas por las Inspectorías del Trabajo, debe
atribuirse como una excepción a la norma general contenida en el artículo 259 constitucional, a los
tribunales del trabajo. Así se declara..” (Resaltado del Tribunal).
Resulta claro que con este último precedente jurisprudencial revestido de carácter vinculante, se ha
modificado la competencia que fuera atribuida a la Jurisdicción Contencioso Administrativa para el
conocimiento de aquellas pretensiones relacionadas con los actos administrativos dictados por las
Inspectorías del Trabajo, bien por que se intente la pretensión de nulidad a través del recurso
contencioso administrativo, o por las pretensiones relativas a la inejecución de dichos actos, una
vez agotado en todas sus instancias el correspondiente procedimiento administrativo.

No obstante, el presente recurso contencioso administrativo de nulidad interpuesto tiene lugar con
ocasión a la potestad sancionatoria ejercida por la Inspectoría del Trabajo sede José Pío Tamayo
del Estado Lara; por lo que, lo pretendido por la sociedad civil Universidad Yacambú, es someter a
esta instancia judicial una actuación de la Administración Pública en donde los fundamentos del
acto administrativo impugnado radican en aspectos que no infieren sobre una relación de trabajo
entre patrono y trabajador, es decir, no comporta el contenido de la Providencia Administrativa Nº
0943, un pronunciamiento sobre el derecho al trabajo o estabilidad laboral, sino una relación directa
entre órgano administrativo y administrado, en la cual éste último ha sido objeto de una
determinada sanción, lo que no se deriva directamente de una relación laboral sino jurídico-
administrativa.

Conforme a lo anterior, partiendo tanto del criterio orgánico como del criterio material atributivo de
competencia para el caso de autos, así como el lugar donde ocurrieron los hechos que dan lugar a
la interposición del presente recurso contencioso administrativo de nulidad, este Juzgado Superior
en lo Civil y Contencioso Administrativo de la Región Centro declara su competencia para conocer
en primera instancia el presente asunto, y así se decide.

Declarada la competencia de este Juzgado Superior en lo Civil y Contencioso Administrativo de la


Región Centro Occidental, corresponde ahora revisar los términos en que ha sido planteado el
recurso contencioso administrativo de nulidad, a los fines de pronunciarse sobre su admisibilidad.

III

CONSIDERACIONES PARA DECIDIR

Precisadas las consideraciones que sirven de fundamento a la parte recurrente para ejercer el
presente recurso contencioso administrativo nulidad, se desprende del escrito libelar que su
pretensión está dirigida a obtener la declaratoria de nulidad del acto administrativo contenido en la
Providencia Administrativa Nº 0943, de fecha 15 de junio de 2003, dictado por la Inspectoría del
Trabajo del Estado Lara sede José Pío Tamayo, mediante la cual se le impone sanción de multa,
de conformidad con lo establecido en los artículos 642 y 647 de la Ley Orgánica del Trabajo.

Observa este Tribunal Superior que la representación judicial de la parte recurrente, invocó la
interposición de su pretensión conforme a la Ley Orgánica del Tribunal Supremo de Justicia, es
decir, pretende como petición procesal lo previsto en el referido texto legal; así mismo, consideró
satisfecha las causales de admisibilidad según lo previsto en el artículo 21 aparte 21 de la
derogada Ley Orgánica del Tribunal Supremo de Justicia.

Ante tal situación, debe señalar este Juzgado Superior que con la entrada en vigencia de la Ley
Orgánica de la Jurisdicción Contencioso Administrativa, se concibió un como cuerpo normativo
destinado a regular la organización, funcionamiento y competencia de los Tribunales que integran
dicha Jurisdicción; por lo que en principio será a partir de las disposiciones de esta Ley, que se
determinarán los procedimientos y presupuestos procesales aplicables a cada una de las acciones
y recursos que interpongan los interesados; por lo tanto, en el presente caso la aplicación
normativa será la prevista en la Ley Orgánica de la Jurisdicción Contencioso Administrativa, y así
se decide.

Aclarado lo anterior, este Juzgado Superior entrará a revisar las causales de inadmisibilidad
establecidas en la Ley Orgánica de la Jurisdicción Contencioso Administrativa, a los fines de
constatar si dichas causales fueron satisfechas por el actor, a los fines de darle curso a su
pretensión de nulidad de acto administrativo de efectos particulares.
Así, las causales de inadmisibilidad en los procedimientos contenciosos administrativos, están
contempladas en el artículo 35 de la Ley Orgánica de la Jurisdicción Contencioso Administrativa,
siendo éstas las siguientes:

“La demanda se declarará inadmisible en los supuestos siguientes:

1. Caducidad de la acción.

2. Acumulación de pretensiones que se excluyan mutuamente o cuyos procedimientos sean


incompatibles.

3. Incumplimiento del procedimiento administrativo previo a las demandas contra la República, los
estados, o contra los órganos o entes del Poder Público a los cuales la ley les atribuye tal
prerrogativa.

4. No acompañar los documentos indispensables para verificar su admisibilidad.

5. Existencia de cosa juzgada.

6. Existencia de conceptos irrespetuosos.

7. Cuando sea contraria al orden público, a las buenas costumbres o a alguna disposición expresa
de la ley.”

Entre las causales de inadmisibilidad que y condicionan el ejercicio de todo recurso contencioso
administrativo de nulidad, tenemos la relativa a la caducidad de la acción.

Dicha norma está dirigida al Juez, quien en acatamiento de la Ley negará la admisión de la
demanda, pues de lo contrario le estaría dando curso al proceso en contra de los presupuestos
legales, lo cual no puede entenderse como una prohibición al ejercicio de la acción ni a la
correspondiente tutela judicial efectiva, ya que la cuestión procesal consiste en exigir el
cumplimiento de estos requisitos legales (generalmente de orden público) que permiten la
tramitación y curso de la acción o recurso interpuesto, pero en modo alguno implica un
pronunciamiento sobre el mérito del asunto. Por interpretación en contrario, la inadmisibilidad de la
pretensión se produce por la insatisfacción de esas exigencias que impiden la continuación del
proceso, cuya implicación directa en el orden procesal lo estatuye como de orden público.

En el caso de autos, observa este Juzgado Superior de la revisión del escrito libelar que la parte
recurrente manifiesta que “El acto administrativo impugnado (…) fue notificado en fecha 30 de julio
del 2010…”, y de los recaudos acompañados a su escrito consta en efecto que la notificación fue
recibida por su representada en fecha 30 de julio de 2010, la cual corre inserta al folio dieciséis (16)
del presente expediente.

Señalado lo anterior, es necesario ahora identificar que lapso previó el legislador a los fines de
determinar la ocurrencia de la causal de inadmisibilidad prevista en el artículo 35 numeral 1 de la
Ley Orgánica de la Jurisdicción Contencioso Administrativa. Al respecto, el artículo 32 eiusdem,
establece lo siguiente:

“Las acciones de nulidad caducarán conforme a las reglas siguientes:

1. En los casos de actos administrativos de efectos particulares, en el término de ciento ochenta


días continuos, contados a partir de su notificación al interesado, o cuando la administración no
haya decidido el correspondiente recurso administrativo en el lapso de noventa días hábiles,
contados a partir de la fecha de su interposición. La ilegalidad del acto administrativo de efectos
particulares podrá oponerse siempre por vía de excepción, salvo disposiciones especiales.

2. Cuando el acto impugnado sea de efectos temporales, el lapso será de treinta días continuos.

3. En los casos de vías de hecho y recurso por abstención, en el lapso de ciento ochenta días
continuos, contados a partir de la materialización de aquellas o desde el momento en el cual la
administración incurrió en la abstención, según sea el caso.
Las acciones de nulidad contra los actos de efectos generales dictados por el Poder Público podrán
intentarse en cualquier tiempo.

Las leyes especiales podrán establecer otros lapsos de caducidad.”

Del citado artículo, se desprende que el lapso de caducidad de la acción corresponderá y se


determinará según que la pretensión esté dirigida contra actos administrativos particulares,
generales o temporales, abstenciones y vías de hecho exteriorizadas por la Administración Pública
en el ejercicio de sus atribuciones.

El recurso contencioso administrativo de nulidad interpuesto por la representación judicial de la


sociedad civil Universidad Yacambu, según se desprende de autos, está dirigido contra un acto
administrativo de efectos particulares, en tanto que, el mismo tiene como destinatario a aquélla, la
cual acude a esta vía jurisdiccional por considerar afectados sus derechos e intereses personales y
legítimos; por consiguiente, el lapso de caducidad aplicable al caso de autos será el establecido en
el numeral 1 del artículo 32 de la Ley Orgánica de la Jurisdicción Contencioso Administrativa, en
razón de lo antes expuesto.

En este orden de ideas, desea expresar este Juzgado Superior que si bien el artículo 26 de la
Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, garantiza el derecho de acceso a los
órganos de administración de justicia como expresión, entre otros principios, de la tutela judicial
efectiva; sin embargo, en algunos casos la Ley somete a ciertas condiciones o requisitos previos, la
tutela judicial de las pretensiones que los justiciables deseen resguardar, entre ellos,
condicionamientos de admisibilidad y que por lo general constituyen requisitos legales de orden
público –caducidad-, lo cual se examina en el sub iudice.

La institución de la caducidad es un lapso que no admite interrupción ni suspensión, sino que el


mismo transcurre fatalmente y cuyo vencimiento implica la extinción de la acción para ejercer el
derecho que se pretende hacer valer y por ende, tal acción debe ser interpuesta antes de su
vencimiento; siendo que, por disposición legal constituye una condición cuya verificación debe ser
procesada por el Tribunal ante el cual se interpone el recurso y una vez constatada la operación de
la misma, deberá ser declarada la consecuencia jurídica prevista en la Ley, todo ello en virtud de
que el Estado necesita por razones de estabilidad y seguridad jurídica, que las actuaciones de la
Administración Pública adquieran firmeza en un momento dado, y por ello impone al recurso que
pueda intentarse una doble limitación, la legitimación activa y la caducidad.

Así las cosas, en el caso de autos puede constatar este Juzgado Superior el cumplimiento de uno
de los supuestos exigidos por la Ley, a los fines de computar el lapso de caducidad de todo acto
administrativo de efectos particulares, cual es, la notificación del interesado, en virtud de que cursa
en el expediente la boleta de notificación dirigida a la sociedad civil Universidad Yacambu –folio 16-
y practicada en fecha 30 de julio de 2010, mediante la cual la Inspectoría del Trabajo sede José Pío
Tamayo del Estado Lara, le hace saber del acto administrativo contenido en la Providencia
Administrativa Nº 0943; por lo tanto, se estima que a partir de aquélla fecha, se computará el lapso
de caducidad para determinar si se acudió o no en tiempo hábil a la vía jurisdiccional.

En tal sentido, visto que la parte recurrente disponía de ciento ochenta días continuos (180)
contados a partir de su notificación, para ejercer el presente recurso contencioso administrativo de
nulidad contra la Providencia Administrativa Nº 0943, y al ser interpuesto el mismo en fecha 28 de
enero de 2011, según se desprende de la constancia de recibido emitida por la Unidad de
Recepción y Distribución de Documentos (No Penal) de Barquisimeto, se constata que
transcurrieron ciento ochenta y dos (182) días continuos, es decir, quedó superado el lapso de
caducidad previsto en la Ley que rige la materia; por lo que, este Tribunal Superior debe
imperativamente tener el ejercicio de la presente acción de manera intempestiva.

En consecuencia, visto que en el caso de autos se deduce la caducidad de la acción, resulta


forzoso para quien aquí decide declarar INADMISIBLE in limine litis el recurso contencioso
administrativo de nulidad interpuesto, de conformidad con lo establecido en el artículo 35 numeral 1
en concordancia con el artículo 32 numeral 1 de la Ley Orgánica de la Jurisdicción Contencioso
Administrativa, y así se decide.
IV

DECISIÓN

Por las razones precedentemente expuestas este Juzgado Superior Civil y Contencioso
Administrativo de la Región Centro Occidental, actuando en sede Constitucional, Administrando
Justicia en Nombre de la República Bolivariana de Venezuela y por autoridad de la Ley, declara:

PRIMERO: Su COMPETENCIA para conocer y decidir el presente recurso contencioso


administrativo de nulidad interpuesto por el abogado Filippo Tortorici Sambito, inscrito en el Instituto
de Previsión Social del Abogado bajo el No 45.954, actuando en su condición de apoderado judicial
de la sociedad civil UNIVERSIDAD YACAMBÚ, protocolizada en el Registro Subalterno Segundo
del Municipio Iribarren de la Circunscripción Judicial del Estado Lara, bajo el Nº 4, folios 1 al 4,
protocolo primero, tomo noveno, en fecha 24 de mayo de 1984, contra el acto administrativo
contenido en la Providencia Administrativa Nº 0943, de fecha 15 de junio de 2003, dictado por la
INSPECTORÍA DEL TRABAJO DEL ESTADO LARA SEDE JOSÉ PÍO TAMAYO, mediante la cual
se le impone sanción de multa, de conformidad con lo establecido en los artículos 642 y 647 de la
Ley Orgánica del Trabajo.

SEGUNDO: INADMISIBLE in limine litis el recurso contencioso administrativo de nulidad


interpuesto, de conformidad con lo establecido en el artículo 35 numeral 1 en concordancia con el
artículo 32 numeral 1 de la Ley Orgánica de la Jurisdicción Contencioso Administrativa, por haber
operado la caducidad.

TERCERO: No hay condenatoria en costas dada la naturaleza de la presente decisión.

Publíquese, regístrese, notifíquese y déjese copia conforme lo establece el artículo 248 del Código
de Procedimiento Civil.

Dictada, firmada y sellada en la Sala de Despacho del Juzgado Superior en lo Civil y Contencioso
Administrativo de la Región Centro Occidental, en Barquisimeto, a los nueve (9) días del mes de
febrero del año dos mil once (2011). Años: 200º de la Independencia y 151º de la Federación.

La Jueza,

Marilyn Quiñónez Bastidas

La Secretaria Temporal,

Anthoanette Legisa
Introducción

El 23 de septiembre de 2010, la Sala Constitucional decidió sobre la


admisibilidad de un amparo contra la abstención del Inspector del
Trabajo quien luego de declarar improcedente el despido de un grupo
de trabajadores y ante el desacato por parte del patrono no realizó
nuevas actuaciones. El grupo de trabajadores acude ante el Tribunal
Supremo de Justicia a intentar un “amparo para el cumplimiento de las
providencias administrativas” (Tribunal Supremo de Justicia, 2010),
sentencia 955, expediente 10-0612. En esta sentencia, el TSJ, luego de
declarar inadmisible el amparo, se pronuncia “obiter dicta” sobre el
tema de la competencia para conocer las demandas contra los actos
dictados por los órganos administrativos con competencia en materia
laboral. Dos votos salvados cuestionan la decisión y reavivan una
polémica que ha dividido la doctrina y tribunales por casi treinta años.
Y una vez mas complica el tema de la determinación de la competencia
contencioso administrativa para el que no hay hilo de Ariadna.

N° Expediente : 10-
Numero : 955 0612 Fecha: 23/09/2010

Procedimiento:
Acción de Amparo

Partes:
Bernardo Jesús Santeliz Torres, José Leonardo Meléndez, Florentino
Antonio Salas Luquez y otros

Decisión:
Declara Inadmisible

Ponente:
Francisco Antonio Carrasquero López

…  En vista de esta situación, considera oportuno la Sala revisar los criterios de interpretación
de esta norma constitucional, que ha venido aplicando de manera pacífica y reiterada en casos
como el de autos, a fin de garantizar la efectiva vigencia y respeto de los derechos y garantías
consagrados en la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela.   A estos efectos, es
importante recordar que una norma no puede ser interpretada de forma aislada, sino dentro del
contexto en el cual la misma se encuentra. De allí que debe analizarse hasta qué punto podría ser
viable la exclusión del conocimiento de acciones relacionadas con providencias administrativas
dictadas por Inspectorías del Trabajo –en el ámbito de una relación laboral–, de la jurisdicción
contencioso administrativa. Acoge la Sala el criterio, que es competencia de los tribunales
laborales.
La sentencia in comento tiene aplicación efectiva desde la fecha de su publicación. Se
sugiere analizar integralmente con la decisión, la argumentación del voto salvado a cargo
del Magistrado disidente Pedro Rafael Rondón Haaz y el argumento del voto concurrente
a cargo de la Magistrada  concurrente Carmen Zuleta de Merchán.

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