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MANUAL DE EXPLORACIÓN DEL PIE
Dr. Antonio Viladot Voegeli
Profesor Asociado Universidad de Barcelona
Hospital San Rafael (Barcelona)
AIRT 1017
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MANUAL DE
EXPLORACIÓN BÁSICA
DEL PIE
Dr. Antonio Viladot Voegeli
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© Autor: Dr. Antonio Viladot Voegeli, 2001
© de la presente edición: Almirall Prodesfarma, S.A., 2001
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MANUAL DE
EXPLORACIÓN BÁSICA
DE L PIE
Dr. Antonio Viladot Voegeli
Profesor asociado de la Universidad de Barcelona
Hospital San Rafael. Barcelona
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MANUAL DE EXPLORACIÓN
BÁSICA DEL PIE
ÍNDICE
ANAMNESIS . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 7
EXPLORACIÓN CLÍNICA . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .9
Exploración del pie en bipedestación . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .9
Exploración con el pie suspendido . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .18
Exploración muscular . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .23
Estudio de la marcha . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .25
EXPLORACIONES COMPLEMENTARIAS . . . . . . . . . . . . . . .29
Podoscopio . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .29
Fotopodograma . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .29
Radiología . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .31
Tomografía computarizada . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .36
Resonancia magnética . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .36
Gammagrafía . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .38
Ecografía . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .38
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ANAMNESIS
En la historia clínica debe constar en primer lugar, junto con la
filiación, la edad, el sexo, estado y profesión del paciente. Estos
datos nos orientarán sobre patologías típicas, como pueden ser los
pies laxos de los niños; deformidades del antepié mucho más fre-
cuentes en el sexo femenino, posiblemente en relación con el cal-
zado, o características profesionales que pueden incidir sobre el
pie, como en aquellas que obligan a estancias prolongadas en bipe-
destación.
A continuación procederemos a un interrogatorio sobre los
antecedentes del paciente.
En los familiares prestaremos especial atención sobre si existen
antecedentes de anomalías congénitas, ya que dichas anomalías
presentan una predisposición hereditaria.
Entre los antecedentes personales del paciente hay que pre-
guntar sobre las características del parto, pues las maniobras obs-
tétricas pueden ser causa de afecciones, como parálisis por elon-
gación, y las anoxias neonatales pueden producir parálisis
espásticas. La edad de inicio de la deambulación, en condiciones
fisiológicas antes de los 18 meses, puede verse retrasada por afec-
ciones del pie.
El estado de vacunación del paciente y las características pon-
derales son también datos que se han de resaltar : el exceso de peso
favorece los trastornos de los pies, sobre todo durante el embara-
zo en que, junto al aumento de peso, existen modificaciones hor-
monales que favorecen la hiperlaxitud ligamentosa.
Por último, haremos constar en este apartado los antecedentes
patológicos del paciente, especialmente aquellos que pueden tener
relación con las enfermedades de los pies.
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Una vez finalizado el interrogatorio de los antecedentes del
paciente, procederemos a consultar por el motivo de la visita o his-
toria de la enfermedad actual. En conjunto, los grandes síntomas
de la patología del pie son:
a) El dolor.
b) La deformidad.
c) El edema, la modificación de la temperatura y del color: traduc-
ción de una alteración circulatoria.
d) Las hiperqueratosis: manifestación de un trastorno de apoyo.
e) La cojera: consecuencia de cualquiera de las anteriores.
En la historia de la enfermedad actual hay que destacar tam-
bién la fecha y el modo de inicio de la enfermedad, su evolución y
las características del dolor: intensidad, horario, etc., para valorar
si es mecánico, inflamatorio o ligado a otra patología.
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EXPLORACIÓN CLINICA
Al realizar la exploración clínica hemos de tener presente que
el pie forma parte de una unidad funcional que comprende desde
la pelvis hasta el pie, y que, además, es un órgano doble, por lo
cual nos permite la comparación con el contralateral. Por todo ello,
antes de proceder a la exploración del pie, hemos de cerciorarnos
de que no existe ninguna lesión en el resto de la extremidad infe-
rior de la que forma parte.
Procederemos a una exploración con el paciente en bipedesta-
ción y a una exploración con el pie suspendido, a una valoración
muscular y al estudio de la marcha.
EXPLORACIÓN DEL PIE EN BIPEDESTACIÓN
Una vez comprobada la existencia o ausencia de una dismetría,
pasamos a valorar la forma y postura del pie. En condiciones nor-
males, las puntas de ambos pies divergen de los talones, forman-
do con el plano sagital del cuerpo un ángulo de 18º (figura 1),
denominado ángulo de Fick.
El pie se apoya en el suelo por el talón, cabezas metatarsales, pul-
pejos de los dedos y por el borde externo. A nivel del borde interno
forma un arco longitudinal, que es la entrada de la bóveda plantar.
Examinando el pie por su parte posterior, observamos el ángu-
lo que forma el talón con el resto de la pierna; éste se valora
mediante la línea de Helbing (fig 2), en virtud de la cual la vertical
que pasa por el centro del hueco poplíteo debe pasar por el centro
del talón. Debemos considerar, no obstante, que un discreto grado
de valgus de unos 5 a 10º es fisiológico.
En la porción anterior del pie podemos encontrar tres fórmulas
digitales normales: antepié griego, en que el primer dedo es más
corto que el segundo; antepié egipcio, el primer dedo es más largo
que el segundo, y el antepié cuadrado, en que el primer dedo y el
segundo son iguales (fig. 3).
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18º
Fig. 1. Ángulo de Fick.
5º
Fig. 2. Línea de Helbing. 5º de valgo son fisioló-
gicos.
En esta posición de bipedestación exploraremos la posible exis-
tencia de:
a) Deformidades del pie.
b) Deformidades de los dedos.
c) Variaciones en la coloración.
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Pie cuadrado Pie giegro Pie egipcio
9% 22% 69%
Fig. 3. Fórmulas digitales. Los porcentajes indican la incidencia en la pobla-
ción normal.
A) Deformidades del pie
Las más frecuentes son:
1º Pie plano, en que hay una desaparición, por aplanamiento,
del arco longitudinal interno (fig. 4).
2º Pie cavo, cuando hay un aumento de este arco longitudinal.
(fig. 5).
3º Pie equino, cuando el pie solamente se apoya en el suelo por
su parte anterior, quedando libre el calcáneo (fig. 6).
4º Pie talo, cuando el pie sólo se apoya en el suelo por el calcá-
neo, quedando elevada su porción anterior (fig. 7).
5º Pie varo, cuando la planta del pie, en lugar de apoyarse en el
suelo, mira hacia el plano sagital (fig. 8).
6º Pie valgo, cuando la planta del pie mira hacia la parte exter-
na (fig. 9).
7º Variaciones del ángulo de Fick; estas variaciones, en el senti-
do de abertura o cierre del ángulo, tienen su causa por enci-
ma del pie, con frecuencia a nivel de la cadera o la tibia.
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Fig. 4. Pie plano.
Fig. 5 Pie cavo.
Fig. 6. Pie equino.
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Fig. 7. Pie talo.
Fig. 8. Pie varo.
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Fig. 9. Pie valgo.
Muchas veces estas alteraciones no son aisladas sino comple-
jas, asociándose varias de ellas: así, tenemos el pie plano-valgo,
cavo-varo, talo-cavo, equinovaro, etc.
B) Deformidades de los dedos
1º Hallux valgus: el metatarsiano se desvía hacia dentro y el
dedo gordo hacia fuera (fig. 10).
2º Hallux flexus: el dedo gordo se desvía hacia abajo (fig. 11).
3º Hallux extensus: deformidad de sentido opuesto (fig. 12).
4º Hallux valgus interfalángico, desviación hacia fuera del dedo
gordo a nivel de la interfalángica (fig. 13).
5º Quintus varus: el quinto dedo monta sobre el cuarto (fig. 14).
6º Dedo en martillo: flexión de la interfalángica proximal y
extensión de la interfalángica distal (fig. 15).
7º Dedo en garra: flexión de la interfalángica proximal y distal
(fig. 16).
8º Digitomegalia: crecimiento anormal de un dedo, que es gene-
ralmente indicio de una fístula arteriovenosa. (fig 17).
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Fig. 10. Hallux valgus.
Fig. 11. Hallux flexus.
9º Variaciones en el número de los dedos del pie: polidactilias,
cuando existe un aumento de los mismos, y oligodactilias,
cuando se trata de una disminución de ellos; a veces va acom-
pañada por la unión de dos o más de ellos: sindactilias (fig. 18).
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Fig. 12. Hallux extensus.
Fig. 13. Hallux valgus interfalángico.
Como en el caso anterior, estas deformidades van asociadas
con frecuencia, constituyéndose unas alteraciones más complejas,
como son el antepié triangular (fig. 19), formado por un hallux val-
gus, un quintus varus y, a menudo, dedos en garra. La desviación
de los dedos en coup de vent (fig. 20) propia de las afecciones reu-
matológicas, etc.
C)Variaciones en la coloración
Básicamente son tres:
- Palidez: traduce un déficit de irrigación arterial.
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Fig. 14. Quintus varus.
Fig. 15. Dedo martillo.
- Coloración rojoazulada: traduce una dificultad en el retorno
venoso.
- Coloración rojo vivo: es signo de una hiperemia, habitual-
mente de origen inflamatorio.
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Fig. 16. Dedo en garra.
Fig. 17. Digitomegalia.
EXPLORACIÓN CON EL PIE SUSPENDIDO
Completaremos en primer lugar los datos obtenidos en la
exploración anterior y, a continuación, pasaremos a medir los perí-
metros del muslo, pierna, tobillo y pie, comparándolos con el otro
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Fig. 18. Polisindactilia.
Fig. 19. Antepié Triangular en artritis reuma-
toidea.
lado. Las disminuciones en el volumen nos orientarán hacia atro-
fias musculares y los aumentos hacia edemas ortostáticos, infla-
matorios, tumoraciones, etc.
Prestaremos también atención a la existencia de hiperquerato-
sis, que traducen siempre una alteración en el apoyo del pie. Ante
la presencia de una hiperqueratosis, plantearemos siempre el diag-
nóstico diferencial con las verrugas: las primeras duelen al presio-
narlas y las segundas al pinzarlas.
A continuación pasaremos a la palpación del pie valorando:
a) La presencia de tumoraciones.
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Fig. 20. Antepié en “coup de vent “ en la artri-
tis reumatoidea.
b) Las variaciones de la temperatura.
c) La localización del dolor.
d) La movilidad articular.
A) Presencia de tumoraciones
Puede tratarse de un edema difuso de todo el pie, producido
generalmente por un trastorno de la circulación de retorno o un
proceso inflamatorio generalizado o pueden existir también ede-
mas localizados en determinadas regiones, que indican una afec-
ción de las mismas. Especial mención, por ser un proceso típica-
mente pédico, tiene la presencia de un edema localizado por
encima del segundo metatarsiano, que se percibe mejor por la difi-
cultad de pellizcar la piel de esta región: es lo que constituye el
signo del pellizco de Scott, típico de la enfermedad de
Deutschländer (fractura de estrés del metatarsiano). Podemos
apreciar también derrames articulares, particularmente los de la
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articulación tibio-peroneo-astragalina, con la desaparición de los
canales retromaleolares.
En ocasiones encontramos engrosamientos óseos, como los del
metatarsiano producidos por una espina ventosa o por la enfermedad
de Deutschländer ya mencionada, o engrosamientos de la cabeza de
los metatarsianos, debido a la enfermedad de Köhler II: una tumora-
ción semejante la podemos encontrar a nivel de la inserción del tendón
de Aquiles, constituyendo la exostosis de Haglund. Además de estas
tumoraciones típicamente pédicas podemos encontrar todas las neo-
formaciones comunes al resto de las regiones del organismo.
B) Variaciones en la temperatura
Las apreciaremos con el dorso de la mano, comparando con el
lado sano, o bien con el termómetro de piel. Si apreciamos una dis-
minución de la temperatura, pensaremos en un trastorno de irri-
gación y comprobaremos el estado del pulso.
Al apreciar un aumento de la temperatura, pensaremos en un
cuadro inflamatorio local o general.
La piel húmeda nos hará sospechar un proceso poliartrítico en
fase evolutiva, mientras que la sequedad nos indica que la enfer-
medad está en fase de reposo.
C) Localización del dolor
Cuando es generalizado nos orienta hacia un proceso inflama-
torio que afecta a todo el pie. Si no es así, buscaremos los puntos
dolorosos, siendo los más típicos los de la figura 21.
D) Movilidad del pie
Tiene lugar en los tres planos del espacio. Hay que valorar:
a) Flexión-extensión (que más propiamente debería llamarse fle-
xión plantar y dorsal). En la primera, la punta del pie se acer-
ca al suelo. En la segunda, se aleja del mismo. Se produce
principalmente a nivel de la articulación tibio-peronea-astra-
galina, y es de unos 40º de flexión plantar y de unos 30º de
flexión dorsal.
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Cola astrágalo
Exostosis Haglund
uña incarnada
Espolón
Köhler I posterior superior
Sesamoiditis Espolón Epifisitis
Verruga inferior
plantar
Fig. 21. Puntos dolorosos del pie.
b) Aducción-abducción. Sin modificar el plano horizontal de
apoyo, la punta del pie se aproxima o se aleja del eje medio
del cuerpo. Se produce principalmente a nivel de la articula-
ción subastragalina, aunque también contribuyen a la
misma las restantes articulaciones astragalinas.
c) Pronación y supinación. En la supinación, el dedo gordo se
aleja del suelo, tendiendo la planta del pie a mirar hacia
adentro. En la pronación ocurre el fenómeno inverso, ya que
el dedo gordo se aproxima al suelo, y la planta del pie mira
hacia fuera. Se producen fundamentalmente a nivel de las
articulaciones de Chopart y Lisfranc, aunque también con-
tribuyen a ellas todas las articulaciones del astrágalo.
La combinación del conjunto de movimientos periastragali-
nos da lugar a la inversión y eversión del pie. En la primera
la planta se dirige hacia abajo y dentro mirando al otro pie
siendo de unos 60º. En la segunda ocurre lo contrario y es de
unos 30º.
d) Movimientos de los dedos. Son simples movimientos de fle-
xión y de extensión, más acentuados a nivel del dedo gordo.
En el examen del pie, primero haremos que el paciente efectúe
estos movimientos en forma activa. La limitación de cualquiera de
ellos, por lo general, es indicio de un proceso inflamatorio de la
articulación correspondiente. Una vez terminado el examen de los
movimientos activos, valoramos la movilidad pasiva, observando
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cómo se produce dolor a nivel de la articulación enferma. Es típi-
ca la rigidez absoluta del tarso que aparece en las tarsitis postrau-
máticas o reumáticas y en las contracturas de peroneos por sinos-
tosis congénitas. La limitación de la movilidad del dedo gordo da
origen al típico síndrome del hallux rigidus.
EXPLORACIÓN MUSCULAR
Es útil iniciar esta exploración haciendo caminar al paciente de
puntillas y talones. La incapacidad para realizarla correctamente nos
orienta hacia una lesión del grupo flexor plantar o dorsal del pie.
A continuación, con el paciente parado, se le indica que se colo-
que de puntillas y analizamos la movilidad del retropié : en con-
diciones normales el talón se levanta del suelo y se coloca en
varus: si el paciente no consigue levantar el talón nos orienta hacia
una lesión del Aquiles (fig. 22) si lo consigue pero el talón va en
valgo hemos de pensar en una lesión del tibial posterior (fig. 23).
A continuación se valoran los diferentes grupos musculares del pie:
a) Tríceps sural. Es el principal flexor plantar del pie. Se explora
con el paciente en decúbito supino y oponiendo resistencia
al movimiento con la mano apoyada en la cara plantar del
antepié. Es importante comparar con el lado contrario ya
que en este movimiento también participa el tibial posterior,
los peroneos y los flexores de los dedos.
Fig. 22. Insuficiencia del Aquiles del pie derecho.
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Fig. 23. Insuficiencia del tibial posterior del pie
derecho.
Ante una posible rotura del tendón de Aquiles hemos de
efectuar la maniobra de Thompson : con el paciente en decú-
bito prono y los pies fuera de la camilla comprimimos con la
mano la musculatura de la pantorilla: en condiciones nor-
males el pie realiza una flexión plantar. Si existe una rotura
del Aquiles este movimiento no se realiza.
b) Tibial anterior. Realiza un movimiento de flexión dorsal y
rotación interna del pie: se explora con el enfermo sentado y
la pierna colgando. Debe realizar el movimiento con los
dedos relajados.
c) Tibial posterior. Efectúa un movimiento de flexión plantar y
rotación interna. Se explora con el enfermo en decúbito lateral,
con el pie en flexión plantar y descansando sobre su dorso
externo. La parte inferior de la pierna está fija sobre la mesa.
d) Peroneo lateral corto. Realiza un movimiento de rotación
externa.
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Se explora con el decúbito lateral con el pie en flexión plan-
tar apoyado sobre el borde interno.
e) Peroneo lateral largo. Ejecuta un movimiento de rotación
externa y de depresión del primer metatarsiano. Se explora
igual que el anterior.
f) Flexores y extensores de los dedos. Se exploran con el paciente
en decúbito supino apoyando la mano a nivel de las cabezas
metatarsales o en el dorso del pie.
Para tener una idea del valor funcional de cada músculo, realiza-
mos un balance muscular siguiendo la valoración clásica establecida
en 1946 por Daniels, de la National Fundation for Infantile Paralisis. La
capacidad motora se valorará en los siguientes grados:
1º Indicios. Contracción perceptible por la palpación del mús-
culo o tendón, pero sin efectividad motora.
2º Pobre. Contracción con efecto motor posible en toda su
amplitud, pero sin capacidad para vencer la acción de la
gravedad.
3º Débil. Efecto motor posible en toda su amplitud dominando
la acción de la gravedad, pero no vence una resistencia exte-
rior ligera.
4º Buena. Efecto motor posible, incluso contra una resistencia
exterior ligera.
5º Normal. Músculo con fuerza normal.
Completamos el estudio muscular, si es necesario, con el exa-
men electromiográfico. Este estudio es útil para diagnosticar el
tipo de lesión y valorar la extensión, evolución y pronóstico.
ESTUDIO DE LA MARCHA
Es parte fundamental en la exploración del aparato locomotor
en general y del pie en particular.
Durante la exploración de la marcha podemos detectar anomalías
de la misma en forma de “cojera”, entendiendo como tal la “pérdida
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del ritmo del paso”. Generalmente, el período de apoyo del pie enfer-
mo se acorta con relación al sano. Durante la marcha normal la secuen-
cia de apoyo de la planta del pie es la siguiente (fig 24):
a) Choque por el talón.
b) Apoyo del talón y de la cabeza de todos los metatarsianos, y
apoyo fugaz del borde externo.
c) Apoyo de las cabezas de todos los metatarsianos y de los
pulpejos de los dedos.
d) Despegue, apoyándose solamente en la punta del dedo
gordo.
En la marcha patológica es frecuente la alteración de la caden-
cia fisiológica en el apoyo de la planta: en el pie equino, sólo apoya
la punta; en el talus, el talón; en el cavo neurológico el choque con
el suelo se hace con el antepié y no con el talón; el pie varo sólo
apoya por la parte externa.
Es importante también comprobar las alteraciones que las
enfermedades del pie provocan durante la marcha en segmentos
más altos del aparato locomotor: aquí podemos citar la excesiva
flexión de la rodilla o cadera en el pie equino, o bien las frecuentes
alteraciones en la rotación o balanceo de la cintura pélvica o esca-
pular.
3º 4º
1º 2º
Fig. 24. Fases de apoyo plantar.
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Inversamente, malformaciones esqueléticas superiores tam-
bién repercuten sobre el pie que camina. Recordemos como ejem-
plo la marcha con el pie en rotación interna en la anteposición de
la cadera o el pie plano compensador de una tibia vara.
Ayuda al estudio de la marcha el examen del calzado del
paciente. La forma que se gasta orienta sobre la forma de apoyar
el pie.
Los grandes avances logrados recientemente con el estudio de
la marcha han perfeccionado los sistemas para el estudio de las
presiones plantares. Así, las plataformas de fuerzas permiten obte-
ner una información global de la presión del pie en el suelo, y los
diversos métodos de podometría electrónica proveen de informa-
ción analítica acerca de la presión ejercida por los diversos puntos
de la planta del pie (fig. 25). Estos estudios pueden realizarse bien
a través de una plataforma sensible, bien a través de una plantilla
instrumentalizada.
Fig. 25. Baropodometría.
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EXPLORACIONES COMPLEMENTARIAS
PODOSCOPIO
Sirve para examinar la huella plantar en carga. Los modelos
más simples se basan en un sistema de espejos que reflejan la plan-
ta del pie. Puede obtenerse mejor contraste mediante una ilumina-
ción fluorescente. Da una imagen instantánea, que si es preciso se
puede fotografiar (fig. 26).
FOTOPODOGRAMA
Lo consideramos el sistema más útil para la obtención de la
huella plantar.
Su técnica es la siguiente (fig 27): se toma papel fotográfico nor-
mal, del tamaño 10 x 30 cm, que se vela bien al sol o con infrarro-
jos; a continuación se pincela toda la planta del pie con el revela-
dor fotográfico corriente.
Se coloca el papel fotográfico sobre un plano liso y horizontal.
Sobre el mismo, y con el enfermo en posición erecta, se coloca el
pie de forma que éste presione de manera uniforme, fisiológica,
durante unos 40 segundos. Se levanta el pie rápidamente, fijando
Fig. 26. Imagen de un podoscopio.
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Líquido revelador
Placa velada
Fig. 27. Técnica del fotopodograma.
la placa sobre el plano horizontal para que no se adhiera a la plan-
ta. Por último, se lava y se fija la placa fotográfica.
Con este procedimiento obtenemos una imagen (fig. 28) que
proporciona los siguientes datos:
1. Un contorno limpio y objetivo de la porción del pie que se
apoya, debido a que en torno a la huella plantar aparece una
línea oscura formada por el revelador rechazado por la pre-
sión de la planta.
2. Facilita una huella plantar muy clara, con la ventaja de que
no se ensucia la planta del pie.
3. Proporciona una imagen de la conformación cutánea, deta-
llando los pliegues cutáneos. Sirve para marcar las posibles
lesiones cutáneas existentes: hiperqueratosis, antiguas cica-
trices, etc. Recientemente, se han valorado los dermatoglifos
del pie en el diagnóstico de determinadas afecciones congé-
nitas, como en el síndrome de Down.
4. La máxima utilidad clínica del fotopodograma es la de per-
mitirnos seguir de manera objetiva la evolución de las mal-
formaciones podológicas y, con ello, la eficacia de nuestras
terapéuticas. Esto se hace especialmente evidente en el pie
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Fig. 28. Fotopodograma.
plano :un 90% de los mismos muestran una serie podográfi-
ca de remisión con la terapéutica incruenta.
Consideramos una huella como normal cuando la anchura
mínima de la bóveda se halla entre un tercio y la mitad de la
anchura máxima del antepié (fig 29 ).En el pie plano esta anchura
mínima está aumentada y en el pie cavo, disminuida.
RADIOLOGÍA
La exploración radiográfica del pie comprende dos aspectos :
1º Examen del conjunto del pie.
2º Examen de determinadas porciones del mismo.
1º Examen del conjunto
Emplearemos las radiografías dorsoplantar y de perfil. (Para
estudiar las alteraciones morfológicas es conveniente hacerlas en
carga y descarga.)
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a) Radiografía dorsoplantar. Se coloca el pie sobre la placa radio-
gráfica que se encuentra en el suelo y se centra el rayo sobre
el escafoides o sobre la base del tercer metatarsiano con una
incidencia perpendicular a la placa o con un ángulo de 10
–15º, para hacerlo perpendicular a los metatarsianos.
En la proyección dorsoplantar, el ángulo que forman astrá-
galo y calcáneo (fig 30 ) es de 15º-25º, y se ve aumentado en
el pie plano y disminuido en el pie cavo o en el pie zambo.
b) Radiografía de perfil. Puede obtenerse para fines puramente
morfológicos, y entonces se realiza en descarga, o bien efec-
tuamos un estudio funcional y entonces la hacemos en
carga. En el primer caso se debe situar el tubo por fuera del
pie, con el chasis apoyado en el borde interno y el rayo cen-
trado a nivel de la articulación astragaloescafoidea y per-
pendicular a la placa.
En la radiografía en carga, el pie se encuentra apoyado en el
suelo, la placa, vertical, en el borde interno y el rayo incide
desde la parte externa.
Se han descrito gran cantidad de líneas para estudiar la altu-
ra de la bóveda plantar: nosotros empleamos el ángulo de
Moreau y Costa-Bartani (fig. 31), el cual tiene el vértice en el
punto más bajo de la cabeza del astrágalo y los lados pasan
por los puntos más bajos del calcáneo y de la cabeza del pri-
mer metatarsiano, coincidiendo con los lugares en que estos
huesos contactan con el plano horizontal. Se consideran
valores normales para este ángulo entre 120-130º.
2º Radiografías parciales
Sirven para estudiar determinadas partes del pie. Las más uti-
lizadas son:
a) Para el estudio del antepié empleamos las radiografías axia-
les de Walter Müller (sin carga) y de Roig-Puerta (con carga).
La proyección de Walter-Müller, especial para ver los sesamoi-
deos, se realiza colocando al enfermo en decúbito prono y con los
32
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A
A’
2B - B’
A - A’=
B 3B - B’
B’
Fig. 29. Esquema de una huella plantar normal.
15º - 25º
Fig. 30. Ángulo de divergencia astrágalo calcá-
neo en proyección dorsoplantar.
120º - 130º
Fig. 31. Ángulo de Moreau,Costa-Bartani.
33
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dedos en una fuerte flexión dorsal, apoyando los pulpejos encima
de la placa fotográfica. El rayo incide en ligera oblicuidad la hori-
zontal de la placa. En esta proyección, en que el antepié no apoya,
podremos observar el arco anterior del pie (fig. 32).
La proyección de Roig-Puerta permite el estudio del apoyo de
los metatarsianos en carga. El pie se apoya encima de la placa,
colocada ésta perpendicularmente a la terminación anterior de los
dedos. El tubo de rayos X se sitúa por detrás y por debajo de los
dedos, y el rayo se centra en el tercer metatarsiano (fig. 33).
b) Para el estudio del apoyo del retropié empleamos la proyec-
ción de Moreau: se coloca el paciente de pie sobre una pla-
taforma , adaptando la cara posterior del tobillo y del talón
el chasis vertical. El tubo se sitúa por debajo del plano de
apoyo del pie, y alejado unos 80 cm del mismo.
Con esta técnica se obtienen unas radiografías en las que apa-
recen la tibia y la tuberosidad mayor del calcáneo, separadas por
una masa intermedia mal definida que corresponde al pie (fig. 34).
Al valorar la radiología hay que tener en cuenta que el pie es
zona de aparición de gran cantidad de huesos supernumerarios.
Con este nombre designamos las numerosas variedades de nódu-
los óseos independientes cuya aparición hay que relacionar con
una alteración de la osteogénesis epifisaria. Algunos autores dife-
rencian los huesos supernumerarios de los sesamoideos: mientras
Fig. 32. Rx axial del antepié en descarga
(Walter-Muller).
34
maqueta 1/9/03 13:35 Página 35
Fig. 33. Rx axial del antepié en carga (Roig Puerta).
Fig. 34. Rx axial del calcáneo.
35
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que estos últimos no serían más que osificaciones aparecidas en el
interior de un ligamento o un tendón, los huesos supernumera-
rios, además de hallarse totalmente independientes de estas for-
maciones musculoligamentosas, se caracterizarían por una locali-
zación anatómica constante y unas relaciones invariables con un
hueso normal, con el cual en ocasiones formarían una verdadera
articulación. Creemos que es difícil establecer una distinción tan
absoluta, más aún teniendo en cuenta que en la mayor parte de los
casos estas formaciones óseas no dan ninguna alteración clínica,
sino que son hallazgos radiológicos casuales y por ello es difícil el
conocimiento de su anatomía real. Los más frecuentes se muestran
en la figura 35.
TOMOGRAFÍA COMPUTARIZADA
Con esta técnica se efectúa un movimiento de haz de rayos X
alrededor del pie. Mediante un ordenador se mide la absorción de
las radiaciones según las estructuras atravesadas. Con la TAC se
obtienen cortes en los planos transversal y sagital, que dan imáge-
nes en una variable gama de grises que suministran una buena
información del tejido óseo y ayudan a valorar las partes blandas
aunque la información sobre éstas no es tan específica como la RM.
RESONANCIA MAGNÉTICA
El método emplea señales de radiofrecuencia emitidas por los
núcleos atómicos del organismo inmersos en un campo magnéti-
Interfalángico
Intermetatarsiano I
Cuneometatarsiano Sesamoideos
Sesamoideo tibial inconstantes
anterior Intermetatarsiano IV
Cuneoescafoideos Vesalio
Peroneo
Intercuneiforme Cuboides secundario
Calcáneo secundario
Escafoides Trígono
superior Os sustentaculi
Fig. 35. Huesos supernumerarios.
36
maqueta 1/9/03 13:35 Página 37
Fig. 36. TAC mostrando una coalición astrága-
lo-calcánea.
Fig. 37. RM. La vaina del tibial posterior apare-
ce vacía en un caso de rotura.
co. No usa ni rayos X ni elementos químicos radioactivos. A dife-
rencia de la radiología convencional y la TAC, informa de lo que
ocurre a nivel molecular; por ello, al mismo tiempo orienta sobre
la morfología y la función del segmento estudiado.
37
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Fig. 38. Gammagrafía de una fractura por
estrés del escafoides.
Las imágenes obtenidas son de una extraordinaria claridad,
siendo la técnica de elección en el diagnóstico de las lesiones de
partes blandas y de la médula ósea.
GAMMAGRAFÍA
Se basa en el empleo de isótopos cuya radioactividad puede ser
medida. La característica fundamental de su aplicación diagnóstica es
que estos isótopos pueden unirse a fármacos específicos con depósito
selectivo en algunas afecciones del aparato locomotor. Se trata de una
técnica de gran sensibilidad por lo que es de gran utilidad para el diag-
nóstico precoz de algunas afecciones como pueden ser las fracturas
por estrés, las necrosis óseas o las infecciones. Para las primeras se uti-
liza el tecnecio y para las últimas, el galio o los leucocitos marcados.
ECOGRAFÍA
Consiste en el registro del eco de los ultrasonidos reflejados por
las estructuras anatómicas normales o alteradas. Si bien en princi-
pio sólo servía para diferenciación de masas sólidas o líquidas, con
los últimos avances, utilizando no sólo el sistema del eco, sino
estudiando también la absorción de los ultrasonidos a su paso por
los diferentes tejidos, de forma semejante a como se hace con la
TAC, se van obteniendo imágenes cada vez más útiles de la ana-
tomía de la región. Se utiliza especialmente en el diagnóstico de las
alteraciones tendinosas. Tiene la gran ventaja de su bajo coste.
38
•AIRTAL Manual PIE 1/9/03 13:38 Página 2
AIRTAL COMPRIMIDOS Y SOBRES
COMPRIMIDOS Y SOBRES. 1. NOMBRE DE LOS MEDICAMENTOS: AIRTAL, 100 mg comprimidos. AIRTAL, 100 mg sobres. 2. COMPOSICIÓN CUALITATIVA
Y CUANTITATIVA: Por comprimido: Aceclofenaco (D.C.I.), 100 mg; Excipiente, c.s. Por sobre: Aceclofenaco (D.C.I.), 100 mg; Sorbitol, aspartamo (E-951) y otros
1992 excipientes, c.s. 3. FORMA FARMACÉUTICA: AIRTAL 100 mg comprimidos: Comprimidos recubiertos. AIRTAL 100 mg sobres: Polvo para sobres. 4. DATOS
CLÍNICOS: 4.1. Indicaciones terapéuticas: AIRTAL está indicado para el tratamiento de procesos inflamatorios y dolorosos tales como lumbalgia, odontalgia,
periartritis escapulohumeral y reumatismo extraarticular, así como para el tratamiento crónico de la osteoartrosis, artritis reumatoide y espondilitis anquilosan-
Al nacer nos marcamos objetivos muy ambiciosos. te. 4.2. Posología y forma de administración: AIRTAL comprimidos y AIRTAL sobres se suministran para su administración oral. Los comprimidos deben inge-
rirse enteros con una cantidad suficiente de líquido. El contenido de los sobres debe disolverse en alrededor de 40-60 ml de agua y tomarse inmediatamente. Al
administrar AIRTAL a voluntarios sanos, durante las comidas o en ayunas, solamente se alteró la velocidad y no el grado de absorción de Aceclofenaco, por lo
que AIRTAL puede tomarse junto a alimentos. Adultos: La dosis recomendada es de 200 mg diarios, en dos tomas de 100 mg, un comprimido o un sobre por la
mañana y otro por la noche. Niños: No existen datos clínicos del empleo de AIRTAL en los niños. Ancianos: La farmacocinética de AIRTAL no se altera en los
pacientes ancianos, por lo que no se considera necesario modificar la dosis ni la frecuencia de administración. Al igual que con cualquier otro fármaco antiinfla-
matorio no esteroideo, deben adoptarse precauciones en el tratamiento de los pacientes ancianos, que por lo general son más propensos a los efectos secun-
darios, y que tienen más probabilidades de presentar alteraciones de la función renal, cardiovascular o hepática y de recibir medicación concomitante.
Insuficiencia renal: No hay pruebas de que deba modificarse la dosificación de AIRTAL en pacientes con alteración renal leve. No obstante, como con los demás
fármacos antiinflamatorios no esteroideos, conviene adoptar precauciones. Insuficiencia hepática: Algunas evidencias indican que debe reducirse la dosis de
AIRTAL en pacientes con alteraciones hepáticas, sugiriéndose el empleo de una dosis de 100 mg/día. 4.3. Contraindicaciones: AIRTAL no debe administrarse a
pacientes afectos de hemorragia gastrointestinal, de úlcera péptica activa o que se sospeche su existencia. Durante el embarazo y lactancia, así como en muje-
res que planean una gestación, no debe prescribirse AIRTAL. AIRTAL no debe administrarse a pacientes en los cuales el ácido acetilsalicílico o los fármacos antiin-
flamatorios no esteroideos desencadenen ataques de asma, rinitis aguda o urticaria, o a pacientes con hipersensibilidad a estos fármacos. 4.4. Advertencias y
precauciones especiales de empleo: AIRTAL debe administrarse con precaución en pacientes afectos de patología gastrointestinal y en quienes presenten
2002 antecedentes de ulcus péptico. Deben adoptarse precauciones en los pacientes con alteraciones de la función hepática, renal o cardíaca, así como en los pacien-
tes convalecientes de intervenciones quirúrgicas. Como medida de precaución, debe hacerse un seguimiento de todos los pacientes que reciban tratamiento a
largo plazo con agentes antiinflamatorios no esteroideos (por ejemplo, función renal y hepática y hemograma). AIRTAL sobres contiene 2,64 g de sorbitol como
Diez años después continuamos superándolos. excipiente por sobre. Puede causar molestias de estómago y diarrea. No debe utilizarse en pacientes con intolerancia hereditaria a la fructosa. AIRTAL sobres con-
tiene como excipiente Aspartamo. Para pacientes afectos de fenilcetonuria debe tenerse en cuenta que cada sobre contiene 5,61 mg de fenilalanina. 4.5.
Interacción con otros medicamentos y otras formas de interacción: AIRTAL, como muchos fármacos antiinflamatorios no esteroideos, puede incremen-
tar las concentraciones plasmáticas de litio y de digoxina. Estudios en animales indican la posibilidad de que AIRTAL, como otros fármacos antiinflamatorios no
esteroideos, pueda interferir con la acción natriurética de los diuréticos. Esta propiedad puede tener importancia clínica en pacientes hipertensos o con función
cardíaca comprometida. Como los demás agentes antiinflamatorios no esteroideos, AIRTAL puede potenciar la actividad de los anticoagulantes. Debe realizarse
una estrecha monitorización de los pacientes sometidos a tratamiento combinado con anticoagulantes y AIRTAL. Debe tenerse en cuenta la posibilidad de ajus-
tar la dosis de los agentes hipoglucemiantes cuando se administra AIRTAL. Deben adoptarse precauciones si se administran fármacos antiinflamatorios no este-
roideos y metotrexato con un intervalo entre sí inferior a 24 horas, porque los fármacos antiinflamatorios no esteroideos pueden incrementar las concentracio-
nes plasmáticas de metotrexato, lo que provoca una mayor toxicidad. El tratamiento concomitante con ácido acetilsalicílico y otros fármacos antiinflamatorios
no esteroideos puede incrementar la frecuencia de efectos secundarios. No se observaron efectos de AIRTAL sobre el control de la tensión arterial cuando se
administró conjuntamente con bendrofluazida, aunque no puede descartarse la interacción con otros fármacos antihipertensores. 4.6. Embarazo y lactancia:
Embarazo: Contraindicado (ver el apartado: “Contraindicaciones”). No se dispone de información sobre el empleo de AIRTAL durante el embarazo. El uso regu-
lar de fármacos antiinflamatorios no esteroideos durante el último trimestre del embarazo puede disminuir el tono y la contracción uterinos. El empleo de fár-
macos antiinflamatorios no esteroideos puede también provocar el cierre del ductus arteriosus y una hipertensión pulmonar del recién nacido, posiblemente per-
sistente, retraso del parto e incremento de su duración. En estudios epidemiológicos en humanos no se ha evidenciado que los fármacos antiinflamatorios no
esteroideos presenten efectos embriotóxicos. Sin embargo, en un estudio con conejos, el tratamiento con Aceclofenaco (10 mg/kg/día) provocó una serie de alte-
raciones morfológicas en algunos fetos. No hubo pruebas de teratogénesis en rata. Lactancia: No debe administrarse AIRTAL durante la lactancia. No se dispo-
ne de información sobre la secreción de AIRTAL en la leche materna; sin embargo no se observó transferencia notable de Aceclofenaco marcado (14 C) a la leche
10 AÑOS CUMPLIDOS, 10 OBJETIVOS CUMPLIDOS de la rata durante la lactancia. 4.7. Efectos sobre la capacidad para conducir y utilizar maquinaria: Los pacientes afectos de desvanecimientos, vértigo u
otras alteraciones del sistema nervioso central deben abstenerse de conducir o de utilizar maquinaria peligrosa mientras reciban fármacos antiinflamatorios no
En el 2002 AIRTAL® cumple 10 años. 10 años en los que, gracias a la confianza de miles de esteroideos. 4.8. Reacciones adversas: La mayoría de los efectos secundarios observados son de leve intensidad y carácter reversible, consistiendo en altera-
médicos como usted, hemos cumplido con éxito con los objetivos que nos marcamos al principio.
ciones gastrointestinales (dispepsia, dolor abdominal, náuseas y diarrea) y aparición ocasional de mareos. Ocasionalmente se han notificado dolencias dermato-
lógicas consistentes en prurito y exantema y alteraciones de los valores de las enzimas hepáticas y elevación de la creatinina sérica. Si se producen efectos secun-
Desarrollar un AINE de investigación nacional con elevada eficacia, tolerabilidad, seguridad y con darios graves, debe suspenderse la administración de AIRTAL. Durante todos los ensayos clínicos se notificaron los siguientes efectos secundarios (casos descritos
un mecanismo de acción único, ¿seguimos? con amplia experiencia clínica, a un coste razonable con más frecuencia ≥ 5%, ocasionales < 5% o aislados < 0,1%). Gastrointestinales: Muy frecuentes: dispepsia (7,5%), dolor abdominal (6,2%). Ocasionales: náu-
y comercializado a nivel mundial con un amplio reconocimiento profesional. Y nos falta un seas (1,5%), diarrea (1,5%), flatulencia (0,8%), gastritis (0,6%), estreñimiento (0,5%), vómitos (0,5%), estomatitis ulcerosa (0,1%). Casos aislados: (total < 0,1%)
pancreatitis, melenas, estomatitis. Sistema nervioso central y periférico: Ocasionales: mareos (1%), vértigo (0,3%). Casos aislados: (total < 0,1%) parestesias, tem-
objetivo. ¿Cuál? Otros 10 años más de éxito. blores. Psiquiátricas: Casos aislados: (total < 0,1%) depresión, alteraciones del sueño, somnolencia, insomnio. Piel y anexos: Ocasionales: prurito (0,9%), exante-
ma (0,5%), dermatitis (0,2%). Casos aislados: (total < 0,1%) eccema. Hígado y vías biliares: Ocasionales: aumento de las enzimas hepáticas (2,5%). Metabólicas y
nutricionales: Ocasionales: aumento del nitrógeno uréico sanguíneo (0,4%), aumento de la creatinina sanguínea (0,3%). Casos aislados: (total < 0,1%) aumento
de las fosfatasas alcalinas, hiperpotasemia. Cardiovasculares: Casos aislados: (total < 0,1%) edema en partes declive, palpitaciones, calambres en las piernas, cri-
sis de enrojecimiento, púrpura. Respiratorias: Casos aislados: (total < 0,1%) disnea, estridor. Sangre: Casos aislados: (total < 0,1%) anemia, granulocitopenia, trom-
bocitopenia. Organismo en conjunto, Generales: Casos aislados: (total < 0,1%) cefalea, fatiga, edema facial, sofocaciones, reacción alérgica, aumento de peso.
Otras: Casos aislados: (total < 0,1%) anomalías de la visión, alteraciones del gusto. 4.9. Sobredosificación: El tratamiento de la intoxicación aguda por fárma-
cos antiinflamatorios no esteroideos consiste, esencialmente, en medidas de apoyo y sintomáticas. No se dispone de datos sobre las consecuencias de la sobre-
dosificación de AIRTAL en humanos. Las medidas terapéuticas a adoptar son: tras la sobredosificación, debe evitarse la absorción del fármaco en cuanto sea posi-
ble mediante lavado gástrico y el tratamiento con carbón activado; debe ofrecerse tratamiento de apoyo y sintomático de complicaciones como hipotensión,
insuficiencia renal, convulsiones, irritación gastrointestinal y depresión respiratoria; los tratamientos específicos como la diuresis forzada, la diálisis o la hemo-
perfusión probablemente no contribuyan a eliminar los fármacos antiinflamatorios no esteroideos a causa de su gran tasa de fijación proteica y su gran meta-
CUMPLIMOS AÑOS, bolismo.5. DATOS FARMACÉUTICOS: 5.1. Relación de excipientes: En AIRTAL comprimidos se utilizan como excipientes: Celulosa microcristalina,
CUMPLIMOS OBJETIVOS Croscarmelosa de sódio, palmitoestearato de glicerol, povidona, hidroxipropilmetilcelulosa, polioxilo 40 estearato y dióxido de titanio (E-171). En AIRTAL sobres
se utilizan como excipientes: Sorbitol, sacarina sódio, aspartamo (E-951), sílice coloidal anhidra, hidroxipropilmetilcelulosa, dióxido de titanio (E-171), aroma de
leche, aroma de caramelo y aroma de crema. 5.2. Incompatibilidades: No se conocen. 5.3. Periodo de validez: El periodo de validez de los comprimidos es
de 4 años. El periodo de validez de los sobres es de 2 años. 5.4. Precauciones especiales de conservación: AIRTAL comprimidos: Conservar a menos de 30º
C. 5.5. Naturaleza, contenido del recipiente y P.V.P. (I.V.A.): AIRTAL 100 mg comprimidos se presenta en cajas de cartón con 20 (7,52 €) y 40 comprimidos
(13,48 €) recubiertos, envasados en blisters aluminio-aluminio, junto con el prospecto. AIRTAL 100 mg sobres se presenta en cajas de cartón con 20 (7,58 €) y 40
sobres (13,59 €), junto con el prospecto. 5.6. Instrucciones de uso/manipulación: Ninguna. 6. Condiciones de dispensación: Con receta médica. Aportación
normal. Reembolsable por el Sistema Nacional de Salud. 7. Titular de la autorización de la Comercialización: Almirall Prodesfarma, S.A. Rda. Gral. Mitre,
151. 08022 Barcelona. 8. Fecha de elaboración: Marzo 2002.
•AIRTAL Manual PIE 1/9/03 13:38 Página 2
AIRTAL COMPRIMIDOS Y SOBRES
COMPRIMIDOS Y SOBRES. 1. NOMBRE DE LOS MEDICAMENTOS: AIRTAL, 100 mg comprimidos. AIRTAL, 100 mg sobres. 2. COMPOSICIÓN CUALITATIVA
Y CUANTITATIVA: Por comprimido: Aceclofenaco (D.C.I.), 100 mg; Excipiente, c.s. Por sobre: Aceclofenaco (D.C.I.), 100 mg; Sorbitol, aspartamo (E-951) y otros
1992 excipientes, c.s. 3. FORMA FARMACÉUTICA: AIRTAL 100 mg comprimidos: Comprimidos recubiertos. AIRTAL 100 mg sobres: Polvo para sobres. 4. DATOS
CLÍNICOS: 4.1. Indicaciones terapéuticas: AIRTAL está indicado para el tratamiento de procesos inflamatorios y dolorosos tales como lumbalgia, odontalgia,
periartritis escapulohumeral y reumatismo extraarticular, así como para el tratamiento crónico de la osteoartrosis, artritis reumatoide y espondilitis anquilosan-
Al nacer nos marcamos objetivos muy ambiciosos. te. 4.2. Posología y forma de administración: AIRTAL comprimidos y AIRTAL sobres se suministran para su administración oral. Los comprimidos deben inge-
rirse enteros con una cantidad suficiente de líquido. El contenido de los sobres debe disolverse en alrededor de 40-60 ml de agua y tomarse inmediatamente. Al
administrar AIRTAL a voluntarios sanos, durante las comidas o en ayunas, solamente se alteró la velocidad y no el grado de absorción de Aceclofenaco, por lo
que AIRTAL puede tomarse junto a alimentos. Adultos: La dosis recomendada es de 200 mg diarios, en dos tomas de 100 mg, un comprimido o un sobre por la
mañana y otro por la noche. Niños: No existen datos clínicos del empleo de AIRTAL en los niños. Ancianos: La farmacocinética de AIRTAL no se altera en los
pacientes ancianos, por lo que no se considera necesario modificar la dosis ni la frecuencia de administración. Al igual que con cualquier otro fármaco antiinfla-
matorio no esteroideo, deben adoptarse precauciones en el tratamiento de los pacientes ancianos, que por lo general son más propensos a los efectos secun-
darios, y que tienen más probabilidades de presentar alteraciones de la función renal, cardiovascular o hepática y de recibir medicación concomitante.
Insuficiencia renal: No hay pruebas de que deba modificarse la dosificación de AIRTAL en pacientes con alteración renal leve. No obstante, como con los demás
fármacos antiinflamatorios no esteroideos, conviene adoptar precauciones. Insuficiencia hepática: Algunas evidencias indican que debe reducirse la dosis de
AIRTAL en pacientes con alteraciones hepáticas, sugiriéndose el empleo de una dosis de 100 mg/día. 4.3. Contraindicaciones: AIRTAL no debe administrarse a
pacientes afectos de hemorragia gastrointestinal, de úlcera péptica activa o que se sospeche su existencia. Durante el embarazo y lactancia, así como en muje-
res que planean una gestación, no debe prescribirse AIRTAL. AIRTAL no debe administrarse a pacientes en los cuales el ácido acetilsalicílico o los fármacos antiin-
flamatorios no esteroideos desencadenen ataques de asma, rinitis aguda o urticaria, o a pacientes con hipersensibilidad a estos fármacos. 4.4. Advertencias y
precauciones especiales de empleo: AIRTAL debe administrarse con precaución en pacientes afectos de patología gastrointestinal y en quienes presenten
2002 antecedentes de ulcus péptico. Deben adoptarse precauciones en los pacientes con alteraciones de la función hepática, renal o cardíaca, así como en los pacien-
tes convalecientes de intervenciones quirúrgicas. Como medida de precaución, debe hacerse un seguimiento de todos los pacientes que reciban tratamiento a
largo plazo con agentes antiinflamatorios no esteroideos (por ejemplo, función renal y hepática y hemograma). AIRTAL sobres contiene 2,64 g de sorbitol como
Diez años después continuamos superándolos. excipiente por sobre. Puede causar molestias de estómago y diarrea. No debe utilizarse en pacientes con intolerancia hereditaria a la fructosa. AIRTAL sobres con-
tiene como excipiente Aspartamo. Para pacientes afectos de fenilcetonuria debe tenerse en cuenta que cada sobre contiene 5,61 mg de fenilalanina. 4.5.
Interacción con otros medicamentos y otras formas de interacción: AIRTAL, como muchos fármacos antiinflamatorios no esteroideos, puede incremen-
tar las concentraciones plasmáticas de litio y de digoxina. Estudios en animales indican la posibilidad de que AIRTAL, como otros fármacos antiinflamatorios no
esteroideos, pueda interferir con la acción natriurética de los diuréticos. Esta propiedad puede tener importancia clínica en pacientes hipertensos o con función
cardíaca comprometida. Como los demás agentes antiinflamatorios no esteroideos, AIRTAL puede potenciar la actividad de los anticoagulantes. Debe realizarse
una estrecha monitorización de los pacientes sometidos a tratamiento combinado con anticoagulantes y AIRTAL. Debe tenerse en cuenta la posibilidad de ajus-
tar la dosis de los agentes hipoglucemiantes cuando se administra AIRTAL. Deben adoptarse precauciones si se administran fármacos antiinflamatorios no este-
roideos y metotrexato con un intervalo entre sí inferior a 24 horas, porque los fármacos antiinflamatorios no esteroideos pueden incrementar las concentracio-
nes plasmáticas de metotrexato, lo que provoca una mayor toxicidad. El tratamiento concomitante con ácido acetilsalicílico y otros fármacos antiinflamatorios
no esteroideos puede incrementar la frecuencia de efectos secundarios. No se observaron efectos de AIRTAL sobre el control de la tensión arterial cuando se
administró conjuntamente con bendrofluazida, aunque no puede descartarse la interacción con otros fármacos antihipertensores. 4.6. Embarazo y lactancia:
Embarazo: Contraindicado (ver el apartado: “Contraindicaciones”). No se dispone de información sobre el empleo de AIRTAL durante el embarazo. El uso regu-
lar de fármacos antiinflamatorios no esteroideos durante el último trimestre del embarazo puede disminuir el tono y la contracción uterinos. El empleo de fár-
macos antiinflamatorios no esteroideos puede también provocar el cierre del ductus arteriosus y una hipertensión pulmonar del recién nacido, posiblemente per-
sistente, retraso del parto e incremento de su duración. En estudios epidemiológicos en humanos no se ha evidenciado que los fármacos antiinflamatorios no
esteroideos presenten efectos embriotóxicos. Sin embargo, en un estudio con conejos, el tratamiento con Aceclofenaco (10 mg/kg/día) provocó una serie de alte-
raciones morfológicas en algunos fetos. No hubo pruebas de teratogénesis en rata. Lactancia: No debe administrarse AIRTAL durante la lactancia. No se dispo-
ne de información sobre la secreción de AIRTAL en la leche materna; sin embargo no se observó transferencia notable de Aceclofenaco marcado (14 C) a la leche
10 AÑOS CUMPLIDOS, 10 OBJETIVOS CUMPLIDOS de la rata durante la lactancia. 4.7. Efectos sobre la capacidad para conducir y utilizar maquinaria: Los pacientes afectos de desvanecimientos, vértigo u
otras alteraciones del sistema nervioso central deben abstenerse de conducir o de utilizar maquinaria peligrosa mientras reciban fármacos antiinflamatorios no
En el 2002 AIRTAL® cumple 10 años. 10 años en los que, gracias a la confianza de miles de esteroideos. 4.8. Reacciones adversas: La mayoría de los efectos secundarios observados son de leve intensidad y carácter reversible, consistiendo en altera-
médicos como usted, hemos cumplido con éxito con los objetivos que nos marcamos al principio.
ciones gastrointestinales (dispepsia, dolor abdominal, náuseas y diarrea) y aparición ocasional de mareos. Ocasionalmente se han notificado dolencias dermato-
lógicas consistentes en prurito y exantema y alteraciones de los valores de las enzimas hepáticas y elevación de la creatinina sérica. Si se producen efectos secun-
Desarrollar un AINE de investigación nacional con elevada eficacia, tolerabilidad, seguridad y con darios graves, debe suspenderse la administración de AIRTAL. Durante todos los ensayos clínicos se notificaron los siguientes efectos secundarios (casos descritos
un mecanismo de acción único, ¿seguimos? con amplia experiencia clínica, a un coste razonable con más frecuencia ≥ 5%, ocasionales < 5% o aislados < 0,1%). Gastrointestinales: Muy frecuentes: dispepsia (7,5%), dolor abdominal (6,2%). Ocasionales: náu-
y comercializado a nivel mundial con un amplio reconocimiento profesional. Y nos falta un seas (1,5%), diarrea (1,5%), flatulencia (0,8%), gastritis (0,6%), estreñimiento (0,5%), vómitos (0,5%), estomatitis ulcerosa (0,1%). Casos aislados: (total < 0,1%)
pancreatitis, melenas, estomatitis. Sistema nervioso central y periférico: Ocasionales: mareos (1%), vértigo (0,3%). Casos aislados: (total < 0,1%) parestesias, tem-
objetivo. ¿Cuál? Otros 10 años más de éxito. blores. Psiquiátricas: Casos aislados: (total < 0,1%) depresión, alteraciones del sueño, somnolencia, insomnio. Piel y anexos: Ocasionales: prurito (0,9%), exante-
ma (0,5%), dermatitis (0,2%). Casos aislados: (total < 0,1%) eccema. Hígado y vías biliares: Ocasionales: aumento de las enzimas hepáticas (2,5%). Metabólicas y
nutricionales: Ocasionales: aumento del nitrógeno uréico sanguíneo (0,4%), aumento de la creatinina sanguínea (0,3%). Casos aislados: (total < 0,1%) aumento
de las fosfatasas alcalinas, hiperpotasemia. Cardiovasculares: Casos aislados: (total < 0,1%) edema en partes declive, palpitaciones, calambres en las piernas, cri-
sis de enrojecimiento, púrpura. Respiratorias: Casos aislados: (total < 0,1%) disnea, estridor. Sangre: Casos aislados: (total < 0,1%) anemia, granulocitopenia, trom-
bocitopenia. Organismo en conjunto, Generales: Casos aislados: (total < 0,1%) cefalea, fatiga, edema facial, sofocaciones, reacción alérgica, aumento de peso.
Otras: Casos aislados: (total < 0,1%) anomalías de la visión, alteraciones del gusto. 4.9. Sobredosificación: El tratamiento de la intoxicación aguda por fárma-
cos antiinflamatorios no esteroideos consiste, esencialmente, en medidas de apoyo y sintomáticas. No se dispone de datos sobre las consecuencias de la sobre-
dosificación de AIRTAL en humanos. Las medidas terapéuticas a adoptar son: tras la sobredosificación, debe evitarse la absorción del fármaco en cuanto sea posi-
ble mediante lavado gástrico y el tratamiento con carbón activado; debe ofrecerse tratamiento de apoyo y sintomático de complicaciones como hipotensión,
insuficiencia renal, convulsiones, irritación gastrointestinal y depresión respiratoria; los tratamientos específicos como la diuresis forzada, la diálisis o la hemo-
perfusión probablemente no contribuyan a eliminar los fármacos antiinflamatorios no esteroideos a causa de su gran tasa de fijación proteica y su gran meta-
CUMPLIMOS AÑOS, bolismo.5. DATOS FARMACÉUTICOS: 5.1. Relación de excipientes: En AIRTAL comprimidos se utilizan como excipientes: Celulosa microcristalina,
CUMPLIMOS OBJETIVOS Croscarmelosa de sódio, palmitoestearato de glicerol, povidona, hidroxipropilmetilcelulosa, polioxilo 40 estearato y dióxido de titanio (E-171). En AIRTAL sobres
se utilizan como excipientes: Sorbitol, sacarina sódio, aspartamo (E-951), sílice coloidal anhidra, hidroxipropilmetilcelulosa, dióxido de titanio (E-171), aroma de
leche, aroma de caramelo y aroma de crema. 5.2. Incompatibilidades: No se conocen. 5.3. Periodo de validez: El periodo de validez de los comprimidos es
de 4 años. El periodo de validez de los sobres es de 2 años. 5.4. Precauciones especiales de conservación: AIRTAL comprimidos: Conservar a menos de 30º
C. 5.5. Naturaleza, contenido del recipiente y P.V.P. (I.V.A.): AIRTAL 100 mg comprimidos se presenta en cajas de cartón con 20 (7,52 €) y 40 comprimidos
(13,48 €) recubiertos, envasados en blisters aluminio-aluminio, junto con el prospecto. AIRTAL 100 mg sobres se presenta en cajas de cartón con 20 (7,58 €) y 40
sobres (13,59 €), junto con el prospecto. 5.6. Instrucciones de uso/manipulación: Ninguna. 6. Condiciones de dispensación: Con receta médica. Aportación
normal. Reembolsable por el Sistema Nacional de Salud. 7. Titular de la autorización de la Comercialización: Almirall Prodesfarma, S.A. Rda. Gral. Mitre,
151. 08022 Barcelona. 8. Fecha de elaboración: Marzo 2002.
•AIRTAL Manual PIE 1/9/03 13:38 Página 1
MANUAL DE EXPLORACIÓN DEL PIE
Dr. Antonio Viladot Voegeli
Profesor Asociado Universidad de Barcelona
Hospital San Rafael (Barcelona)
AIRT 1017