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Actividad 5

La Economía De Colombia En Tiempos De COVID-19

Asignatura
Macroeconomía

Presenta
María Teresa Ortiz Hernández ID: 725268
Diana Marcela Pérez Rodríguez ID:492306
Oliver Córdoba Labrador ID: 729224
Michelle Adriana Mana Hernández ID:697648

Magister:
Ana Catalina Gonzales

Corporación Universitaria Minuto De Dios


Contaduría Pública
NRC: 20318
Neiva – Huila
2021
Ensayo Macroeconomía

Introducción

Singapur es un país que ha tenido más de 40 años de un crecimiento económico admirable.


Con la crisis financiera de 1997-1998 el mundo experimentó una desaceleración del
crecimiento de las economías. Para minimizar los efectos negativos de la crisis Singapur
emprendió la tarea de firmar tratados bilaterales y multilaterales de libre comercio
que le aseguraran la entrada al mercado externo con unas tarifas arancelarias
menores que antes, lo que favoreció a los exportadores. Luego de la crisis, la
economía singapurense tuvo un crecimiento favorable en cuanto al PIB, pero en 2001,
tuvo un crecimiento negativo del -2.2% que continuo con un leve crecimiento en
los siguientes dos años. Esta recesión se dio por diferentes razones, entre los cuales se
encuentran los atentados del 11 de septiembre de 2001 en EEUU. A esto también se le
sumó la guerra en medio oriente y los precios del petróleo. Lo cual generó una grave
contracción económica, que dejó la crisis financiera que azotó al mundo entero, y
en particular al sudeste asiático, no tuvo un efecto devastador en Singapur, pero si
se necesitaron de otros factores para que la ciudad-Estado entraran recesión y nivel de
desempleo en su historia, en contraste con su crecimiento del 10.1 el año 2000, la
economía de Singapur se contrajo en -2.2% en 2001, por lo tanto las
expectativas decrecimiento de Singapur para el 2002 no parecían muy optimistas.
Desarrollo:

¿Cuál fue la evolución de la economía? ¿Qué paso? ¿Por qué paso?

A pesar de haberse dado una recesión y una contracción económica, el país logró
aumentar en más del doble el PIB, esto es, pasando de un PIB per cápita de $27.000
dólares anual a $53.000millones dólares anual, convirtiéndose en uno de los países con
ingresos anuales per cápita más alto del mundo. El crecimiento tiene que ver que las
diferentes medidas y políticas que el gobierno adopto tuvieron como resultado el
crecimiento del país, una mejora en el bienestar social y económico de la
población, y aseguraron la posición de Singapur en el sudeste asiático como Estado
pequeño pero desarrollado y atractivo para las multinacionales que quieren establecer
oficinas en esta región del mundo. Las decisiones que ha tomado el gobierno muestran
el interés de estrechar los vínculos.

Crecimiento de la Economía de Singapur La actividad económica comenzó a disminuir en


el segundo trimestre de 2008, experimentando un ciclo en forma de V muy similar al de sus
pares regionales. La profundidad de la contracción fue, sin embargo, algo superior a la
media, lo que refleja la apertura extraordinaria de la economía y la especialización en
productos sensibles en función del ciclo y los servicios. Pero la recuperación ha sido tan
rápida como la contracción del PIB. Esto, debido a vigorosas políticas anti cíclicas
apoyadas complementadas con el surgimiento de la demanda interna, mientras que el giro
del ciclo de inventarios dio un impulso a la industria, sobre todo de productos electrónicos.

Singapur ha sentido el impacto de la recesión global principalmente a través del canal


comercial. Las exportaciones no petroleras nacionales se redujeron cerca del 30%, pero las
exportaciones de productos electrónicos, en particular, se han visto impulsadas por la
demanda de consumo en China. Los mercados de trabajo también han demostrado ser más
resistentes en esta ocasión, que en recesiones anteriores. El empleo bajó siguiendo el
disminuido ciclo económico y se recuperó lo bastante rápido como para no generar un daño
profundo en el país. La resistencia del empleo refleja tanto las políticas fiscales como los
subsidios en el presupuesto 2009 y los cambios estructurales tales como una mayor
flexibilidad a la baja de los salarios.
Conclusión;

Singapur sigue siendo una de las economías más orientadas al mercado y abiertas del
mundo, y se considera también el país en el que es más fácil hacer negocios. Afronta
nuevos desafíos y oportunidades como consecuencia de la crisis financiera mundial y las
economías de bajo costo, especialmente de Asia, están poniendo a prueba su
competitividad. En respuesta, Singapur ha adoptado una estrategia de fomento de la
productividad para impulsar el crecimiento del PIB y facilitar la transformación del país en
una economía de alta tecnología.

EL EMPLEO Y DESEMPLEO EN COLOMBIA

En el mes de enero de 2021, la tasa de desempleo del total nacional fue 17,3%, lo que
significó un aumento de 4,3 puntos porcentuales frente al mismo mes del año anterior
(13,0%). La tasa global de participación se ubicó 60,1%, lo que representó una reducción
de 2,4 puntos porcentuales frente a enero del 2020 (62,5%). Finalmente, la tasa de
ocupación fue 49,8%, presentando una disminución de 4,6 puntos porcentuales respecto al
mismo mes del 2020 (54,4%).
 
COLOMBIA: BALANCE 2020 Y PERSPECTIVAS 2021

Todos los años desde la empresa ANDI hacen un balance final y un ejercicio de
perspectivas para el año que viene. Según su experiencia durante el balance ellos afirman
que nunca había sido tan complejo registrar y entender lo sucedido, y menos aún proyectar
perspectivas. 2020 quedará marcado en la historia de la humanidad. Por las decisiones que
tomemos seremos recordados por las generaciones futuras. Estamos en un punto de
inflexión. Balance Este 2020 nos ha dejado una nueva realidad y muchas lecciones. No
podemos desaprovechar esta transición para ver a través de la ventana del optimismo las
transformaciones que deben ser abordadas con una perspectiva positiva, aprovechando las
oportunidades que estas nos traen. Caracterizar este 2020 resulta difícil porque las
transformaciones son muchas en aspectos de la vida familiar, comercial, políticas públicas,
empresarial e internacional. También se podría hablar de una sexta revolución industrial,
donde la transformación digital que era un proyecto para el futuro pasó a ser una necesidad
apremiante, se aceleró y llegó para quedarse en los hogares, las empresas, los gobiernos, la
educación. El COVID-19 obligó a todos los países a implementar medidas restrictivas y de
confinamiento. Por el lado de las personas, la movilidad mundial se redujo a su mínima
expresión llegando a caer hasta en un 50% en abril. Todas estas medidas se tradujeron en
un fuerte impacto sobre la actividad de operación de las empresas, la movilidad de las
personas, la distribución de los productos, el abastecimiento de los bienes y servicios, es
decir, en términos económicos enfrentamos una crisis doble, la de la oferta y la de la
demanda, con características y posibles soluciones diferentes .

En estas condiciones el 2020 fue un año de recesión económica. La economía mundial


caerá a una tasa del -4.4%, se esperaba un crecimiento del 3.4%. A pesar de que todos los
países se vieron afectados, el deterioro económico ha presentado un comportamiento
heterogéneo. Las economías avanzadas (-5.8%) muestran signos de una caída más
pronunciada que las economías en desarrollo (-3.3%). América Latina hace parte del grupo
de economías con mayor impacto, se prevé una caída del -8.1% para el 2020. En Colombia,
la tasa de crecimiento económico se ha comportado en la misma línea, se espera que el año
cierre con una tasa alrededor del -8%. A diferencia de otros países, Colombia está viviendo
por primera vez en su historia reciente una recesión económica, en estos somos totalmente
novatos, quienes ya lo han vivido nos llevan gran ventaja. El 2021 se espera sea un año de
recuperación a nivel mundial explicado en gran parte por un rebote estadístico, con una
mayor operación de los distintos sectores económicos a la registrada en 2020. Para la
economía mundial, se estima un crecimiento de 5,2% en tanto que para América Latina la
recuperación parece ser más moderada y se prevé una tasa de 3,2%. Para Colombia
estimamos estar en el rango alto con una tasa alrededor del 5%. La crisis y su recuperación
no han sido homogéneas en términos sectoriales. Como regla general, los más golpeados
han sido los sectores que enfrentan mayores restricciones de operación y, por tanto, un
choque inducido de demanda debido a las restricciones de movilidad y posteriormente uno
de oferta por la pérdida de viabilidad. Uno de los más dramáticos ejemplos es el de las
actividades de entretenimiento, culturales, artísticas, turismo, restaurantes.

PERSPECTIVAS

Con estas tasas es importante anotar dos grandes temas. De un lado nos demoraremos dos
años en recuperar los niveles de 2019. Pero, más importante, tardaremos 4 o 5 años en
retornar a la trayectoria de crecimiento que habíamos logrado en los últimos años. Nunca
habíamos sufrido una pérdida de valor social y económico de estas dimensiones. Hoy no se
trata solo de crecer, debemos hacerlo en forma acelerada. La velocidad del crecimiento será
crucial. La dimensión de la crisis, sin embargo, dependerá de las acciones que tomemos
desde el sector público en lo macro y sus condiciones e incentivos, y desde lo
microeconómico con la decisión de salir adelante con responsabilidad y solidaridad.

Desde la política pública se requieren acciones de choque que apunten a crear condiciones
que eviten la pérdida de más empresas, y la generación de nuevas inversiones. Esta es la
única receta sostenible para la conservación y creación de empleo. Se requieren políticas
estructurales que le den certeza a inversionistas de que Colombia es destino adecuado. Y
desde lo empresarial el reto es mantener la confianza y continuar creando empresa. Hoy
tenemos claras varias realidades: a) el impacto de la pandemia no ha llegado a su fin; b) las
consecuencias negativas en lo económico y en lo social son inmensas; c) nos tomará varios
años recuperar lo perdido, y varios más retomar la senda que traíamos; d) se han tomado
medidas de política pública indispensables y valiosas; e) la agenda económica y de política
pública de los próximos años requerirá de muchas medidas adicionales que permitan
disminuir los efectos de la actual crisis. No vamos ni por la mitad de una muy dura cuesta.
Colombia terminó el 2020 con la peor tasa de desempleo en 18 años.

El DANE dio a conocer que en diciembre del año 2020 Colombia finalizó su año con la

peor tasa de desempleo en 13,4%.

El DANE dijo que la población ocupada en diciembre de 2020 restó 1,3 millones de

personas para llegar a un total de 21,4 millones. La población desocupada creció en

907.000 personas y ahora son un total de 3,3 millones.

Mientras tanto, la población inactiva (que puede trabajar, pero no está haciéndolo por
decisión propia) sumó 945.000, para llegar a un total de 15,3 millones.
Sin embargo, cuando se compara el dato de diciembre de 2020, frente a diciembre de 2019,
hay una diferencia sustancial, toda vez que para ese momento la tasa de desempleo era del
9,5 %.

Cuando se revisan las actividades que más restaron puestos de trabajo en el último mes del
año se encuentra que actividades artísticas, alojamiento y servicios reportaron 301.000 y
277.000 desempleados, respectivamente. Así mismo, el comercio y reparación de
vehículos dejó 179.000 puestos de trabajo menos y el transporte y almacenamiento
restaron 149.000 empleos.

De las 13 actividades que mide el DANE en el mercado laboral, solamente dos sumaron
puestos de trabajo en diciembre: información y comunicaciones, con 22.000 puestos de
trabajo y suministro de servicios públicos, con 69.000.

La tasa de desempleo en las 13 ciudades principales fue del 15,6 %, llegando a una
población ocupada de 10,1 millones, una desocupada de 1,8 millones y la inactiva se situó
en 6,8 millones.

De las ciudades principales, Bogotá y Medellín fueron las que más desempleados sumaron
en diciembre de 2020: con 294.000 y 79.000, respectivamente.

Año completo
Bajo este panorama, y cuando se revisa el comportamiento de todo el año 2020, el número
de desocupados llegó a 3,7 millones de personas (1,1 millones más frente a 2019). Mientras
que la población ocupada cayó a 19,8 millones, al restarse 2,44 millones a este conjunto.

De esta manera, la tasa de desempleo anual quedó en el 15,91 %, frente al 10,5 % del 2019.
Y así mismo se convierte en el dato anual más grande desde 2002, cuando la tasa de
desempleo fue del 17,4 %.

Recalcó el DANE que el comportamiento anualizado de las 13 ciudades principales deja a


1,3 millones de personas menos en la población ocupada; mientras que la desocupada
agregó a 752.000. Con lo que la tasa de desempleo llegó al 18,2 %.
Bajo este panorama, la población ocupada total se redujo a 9,4 millones y la desocupada
aumento a 2,4 millones. Según el DANE, el impacto de la pandemia del coronavirus hizo
que Colombia se enfrentara a un retraso de una década, para el comportamiento de 13
ciudades principales, en términos de empleabilidad.
LA ECONOMIA DE COLOMBIA ANTES DEL COVID-19

Anteriormente a la llegada de la pandemia la economía crecía alrededor de 3,3%, un buen


crecimiento en el contexto de América Latina:

 Había una buena dinámica del consumo y la inversión privada, por la recuperación
después de la caída del precio del petróleo entre 2014 y 2016, por los incentivos
tributarios y la migración.
 La inflación estaba por encima de la meta por factores temporales, principalmente
por los precios de los alimentos. Sin embargo, estaba convergiendo hacia la meta
del 3% en 2020.
 El déficit externo estaba relativamente alto: mayor 4 % del PIB. Explicado
principalmente por la fortaleza del consumo y la inversión.
 Financiación sana con Inversión Extranjera Directa.
CORONAVIRUS Y SU IMPACTO EN LA ECONOMÍA COLOMBIANA

CRECIMIENTO ECONÓMICO Y DESEMPLEO


De acuerdo con las proyecciones del Fondo Monetario Internacional (FMI), se espera que
Colombia se contraiga -7,8%, en 2020, lo que se constituiría en la primera recesión en
Colombia desde 1999, cuando la economía se contrajo -4,2%. Para el FMI, el dinamismo
que traía la economía colombiana y las rápidas respuestas de política económica ante la
pandemia permiten pronosticar una caída de la actividad económica menor a la de otros
países de Latinoamérica y el Caribe, que en conjunto tendrían una caída de -9,4% en 2020.
Adicionalmente, el FMI considera que, si la situación de salud se estabiliza, Colombia
podría liderar la recuperación económica en la región latinoamericana, con un crecimiento
de 4,0% en 2021, por encima del promedio esperado para la región (3,7%).

Los pronósticos del Banco Mundial y Cepal van en igual sentido a los del FMI. El Banco
Mundial proyecta una caída de la economía colombiana de -4,9% en 2020 y una
recuperación de 3,6% en 2021, con una perspectiva mejor a la de Latinoamérica y el Caribe
para la que estima una caída de -7,2 en 2020 y un crecimiento de 2,8% en 2021. En el caso
de Cepal, se pronostica que la economía colombiana se contraiga -5,6% en 2020, superior a
la caída esperada para América Latina y el Caribe (-9,1%).

En su informe de Política Monetaria de abril, el Banco de la República pronosticó que el


crecimiento del país estará en un rango entre -2,0% y -7,0% en 2020. El equipo técnico del
Banco explica que, en un escenario de relajamiento paulatino de las medidas de
distanciamiento social y de restablecimiento de la confianza, es posible esperar una
recuperación gradual de la economía para la segunda mitad del año, que debería continuar
en 2021. Por su parte, el Ministerio de Hacienda estima una contracción de -5,5% en 2020.

En su publicación del 25 de mayo, ANIF plantea tres escenarios. Un escenario base, donde
la economía se contraería -2,4% anual y la tasa de desempleo ascendería a 18,5%; un
escenario más pesimista, si persisten los problemas de salud pública y se amplía el periodo
de aislamiento, con una caída del PIB real de -4,5% anual y una tasa de desempleo de
22,5%; y un escenario optimista, de menor afectación económica, con una contracción del
PIB real de -1,1% anual y una tasa de desempleo de 16,5%. En los tres escenarios, la
entidad plantea una tasa de desempleo más alta a la prevista por el FMI para Colombia
(12,2% en 2020).

Por el lado de la oferta, ANIF estima, en su escenario base, que solo dos sectores registren
crecimientos positivos: el agropecuario (2,5%), teniendo en cuenta que los hogares estarán
priorizando la compra de este tipo de bienes; y servicios sociales (2,2%), jalonados
principalmente por las actividades relacionadas con la salud humana. Las mayores
contracciones se verían en los sectores de: minería (-8,5%), debido a los menores precios
del petróleo y a la debilidad de la demanda tanto externa como interna; y construcción (-
8,1%), dada la menor dinámica de las edificaciones y la difícil reactivación de las ventas de
vivienda por las reducciones en los ingresos de los hogares.

Por el lado de la demanda, ANIF estima que el consumo de los hogares se contraería -2,8%
anual, en línea con las pérdidas de ingreso de los hogares, su alto endeudamiento, la
reducción de su confianza y el aumento del desempleo. La formación bruta de capital caería
-8,5%, debido al menor dinamismo de los proyectos productivos y la debilidad del sector de
la construcción; mientras el consumo del Gobierno sería el único componente del gasto en
registrar un crecimiento positivo (2,8%), teniendo en cuenta las necesidades del sector de la
salud y las políticas fiscales de apoyo social y empresarial.

Por su parte, en su informe del 31 de mayo, Fe desarrollo ubica su pronóstico de


crecimiento para Colombia en un rango entre -5,0% y -7,9% y una tasa de desempleo entre
18,2% y 20,5% (escenario central y pesimista, respectivamente). En el escenario central,
por el lado de la demanda, la entidad espera una contracción del consumo privado de
-5,1%, explicado por las medidas de confinamiento obligatorio, una caída importante en la
confianza del consumidor, el aumento en la tasa de desempleo y un menor ingreso nacional.
La formación bruta de capital, por su parte, se contraería -16,8%, debido a una caída en la
inversión en vivienda y de otros edificios y estructuras, a la menor confianza en cuanto a
las condiciones económicas para invertir y la desaceleración en la importación de
maquinaria y equipo. Por el contrario, el consumo público aumentaría 5,3%, obedeciendo a
los esfuerzos fiscales del Gobierno nacional para hacerle frente a la crisis económica y
sanitaria.
En cuanto a actividades económicas, Fe desarrollo espera, en su escenario central, que 4 de
las 12 actividades crezcan: administración pública y defensa (5,9%), información y
comunicaciones (3,1%), agropecuario (2,4%) y actividades profesionales, científicas y
técnicas (0,3%). Por el contrario, el sector más afectado sería el de actividades artísticas,
entretenimiento y servicios domésticos (-20,6%), seguido de comercio, transporte,
alojamiento y restaurantes (-16,1%), actividades inmobiliarias (-12,1%), minería (-10,8%) y
construcción (-10,2%).

Déficit fiscal y endeudamiento

El 16 de junio, el Comité Consultivo de la Regla Fiscal aprobó por unanimidad la


suspensión de la regla fiscal en el país durante 2020 y 2021, teniendo en cuenta la magnitud
del choque macroeconómico que experimenta actualmente la economía local e
internacional y la necesidad de mayor flexibilidad fiscal. El comité indicó que el gobierno
nacional se compromete a incluir en el Marco Fiscal de Mediano Plazo los lineamientos
fundamentales de la estrategia fiscal requerida a lo largo de los próximos años para
normalizar las cuentas fiscales. Además, el Comité Independiente de la Regla Fiscal hará
un seguimiento sistemático del plan fiscal presentado por el ejecutivo y conceptuará sobre
la marcha del plan y su consistencia hacia las metas de mediano plazo.

El 26 de junio, el Ministerio de Hacienda presentó su Marco Fiscal de Mediano Plazo


donde se amplió la meta de déficit del Gobierno Nacional Central hasta 8,2% del PIB en
2020 (en enero se tenía previsto que fuera -2,2% del PIB). El programa determina que en el
año 2021 se llevará a cabo un ajuste sustancial del déficit, desmontando buena parte de los
gastos extraordinarios de la emergencia, por lo que la meta para 2021 se estableció en un
déficit de 5,1% del PIB.

Debido a que el mayor gasto para atender la emergencia sanitaria y económica será
financiado con deuda, se proyecta que la deuda bruta del Gobierno Nacional Central
ascienda a 65,6% del PIB en 2020 y se reduzca a 60,5% del PIB en 2021.

 
Inflación y tipo de cambio

En su informe de Política Monetaria de abril, el Banco de la República pronosticó que la


inflación se ubicará entre 1% y 3% en 2020, inferior a la registrada en 2019 (3,8%). La
menor inflación se explicaría en la debilidad en la demanda y los excesos de capacidad
productiva. Para 2021, el Banco estima que la inflación converja a niveles cercanos a la
meta (3%), a medida que la economía se recupere.

Respecto al tipo de cambio, los analistas locales encuestados por el Banco estiman que
ascienda a COP 3.843 por USD al final del año 2020, lo que quiere decir una depreciación
de 17,3%, respecto al cierre de 2019, cuando se ubicó en COP 3.277 por USD. Los
analistas extranjeros proyectan valores similares. En general, todos esperan que el tipo de
cambio descienda al cierre de 2021. Puntualmente, los analistas locales estiman un
promedio de COP 3.656 por USD, lo que implicaría una apreciación de la moneda de 4,9%.

 
FUENTES:

 ANIF (25 de mayo de 2020). Crecimiento del PIB en el primer trimestre de


2020: el efecto del virus se sintió con fuerza. Recuperado de:  
https://www.anif.com.co/sites/default/files/1505.pdf
 Banco de la República (abril de 2020). Informe de Política Monetaria.
Recuperado de: https://www.banrep.gov.co/es/informe-de-politica-monetaria
 Banco Mundial (8 de junio de 2020). Global Economic Prospects. Recuperado
de: https://www.worldbank.org/en/publication/global-economic-prospects
 Cepal (15 de julio de 2020). Enfrentar los efectos cada vez mayores del
COVID-19 para una reactivación con igualdad: nuevas proyecciones.
Recuperado de: https://www.cepal.org/es/videos/lanzamiento-informe-covid-19-
n0-5-enfren...
 Fedesarrollo (31 de mayo de 2020). Perspectivas económicas post COVID-19.
En: Tendencia Económica No. 206. Recuperado
de: https://www.fedesarrollo.org.co/
 Fondo Monetario Internacional (26 de junio de 2020). Actualización de las
perspectivas de la economía mundial. Recuperado de:
https://www.imf.org/es/Publications/WEO/Issues/2020/06/24/WEOUpdateJune2
020
 Ministerio de Hacienda (26 de junio de 2020). Marco Fiscal de Mediano Plazo.
Recuperado de: https://www.minhacienda.gov.co/
 Werner, Alejandro (26 de junio de 2020). Perspectivas para América Latina y el
Caribe: La pandemia se intensifica. Recuperado de: https://blog-
dialogoafondo.imf.org/?p=13682