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-- Tercera lección --

Título: Todo listo para el regreso...


1.- Base Bíblica: Esdras 1:1-11.
2.- Metas:

Que al término de la Lección los participantes en el Estudio Bíblico hayan


comprendido que la deportación de los israelitas a Babilonia se produjo en
varias etapas.

Que al término de la Lección los asistentes al Grupo de Estudio Bíblico o


Célula hayan comprendido cuánto tiempo y por qué estuvieron los israelitas
en poder de Babilonia.

Que al término de la Lección los asistentes al Grupo de Estudio Bíblico o


Célula hayan comprendido qué era y qué significó el imperio Babilónico para
la historia de la humanidad.

3.- Bosquejo de la Lección:

I.- DIOS UTILIZA LAS CIRCUNSTANCIAS PARA QUE SE CUMPLA SU PROPÓSITO


(Esdras 1.1-4).

1.- La dominación de medo-Persia sobre Babilonia (593 aC.) sentó las bases
para la repatriación judía (versículo 1).

2.- Ciro, rey de Persia, sin que fuera creyente se convirtió en instrumento en
manos de Dios para cumplir el propósito divino (versículo 2. Cf. Isaías 44:28;
45:1,13).

3.- El rey Persa brindó apoyo a los tres propósitos de Dios para Israel
(versículos 3 y 4).

a.- Regreso a Jerusalén.

b.- Restablecimiento del sistema religioso judío.

c.- Reconstrucción del Templo (año 515 aC.)

d.- Reconstrucción de la ciudad.

4.- El regreso de los judíos a Jerusalén fue opcional.

II.- EL REGRESO DE LOS JUDIOS MARCO UNA NUEVA ETAPA EN HISTORIA DE


LA NACIÓN ESCOGIDA POR DIOS (vv.5,6).

1.- Regresaron la comunidad judía, sacerdotes y levitas (versículo 5).


a.- Regresó una nueva generación que no conocía a Jerusalén.

b.- Regresó un gran segmento de la Población, motivados por Dios (alrededor


de 50 mil personas (Esdras 2:64).

2.- Aún los paganos contribuyeron financieramente al retorno judío, y a la


reconstrucción tanto de la ciudad como del templo (versículo 6).

III.- EL REY CIRO DE PERSIA, AUN CUANDO ERA PAGANO, HONRO AL DIOS
VERDADERO (vv.7-11).

1.- Todo aquello que es consagrado a Dios le pertenece aún si el paganismo


quisiera robarlo (vv.7-11).

2.- La gloria del Dios verdadero no podía ser empañada por las enseñanzas y
prácticas del paganismo (2 Crónicas 36:18, 19).

4.- Enseñanza General:

De regreso a casa

Cuando comenzamos a escudriñar los libros de Esdras y Nehemías, es probable


que imaginemos que la deportación de los israelitas a Babilonia se produjo en
una sola avalancha. Por mucho tiempo lo pensé así hasta que, confrontando la
información bíblica con los elementos históricos que revistieron ese proceso,
encontré que el exilio se cumplió en etapas. Un primero grupo de judíos fue
arrancado de su tierra en el año 605 aC. Cuando Babilonia sofocó uno de los
primeros intentos de rebelión judía (Daniel 6:1-4). Joaquín era el rey. Tres
años antes, en el 608 aC. Había comenzado a reinar.

En la legendaria batalla de Carquemis (605 aC.) Babilonia logró la dominación


sobre Siria y Palestina. El faraón Necao (609-593 aC.), en quien los israelitas
en cierta medida habían cifrado sus esperanzas para que diezmara el avance
babilonio, cayó en poder del nuevo imperio. Como se recordará, Carquemis
era una ciudad de Mesopotamia ubicada en la ribera occidental del río
Éufrates, en lo que hoy es Siria y Turquía.

Una segunda deportación fue la que propició Nabucodonosor quien gobernó


entre los años 605-562 aC. Este incidente se produjo en el año 579 aC. (2
Reyes 20:10-19).

En el año 586 aC. se produjo una tercera fase de la expatriación (2 Reyes


24:20) y una cuarta, con carácter masivo, en el año 586 aC. (2 Reyes 24:20-
25:1-21). Fue en ese año cuando la avanzada de Babilonia trajo como
consecuencia el exilio y la destrucción de Jerusalén y el Templo. Se llevó
hasta el territorio babilonio a diez mil personas (2 Reyes 24:14).
¿Qué era Babilonia?

Babilonia fue imperio del que se tiene registro histórico junto con Egipto diez
mil años antes que Abraham fuera llamado por Dios a salir de Ur de los
Caldeos. Lograron un extraordinario desarrollo en materia agrícola, al
impulsar sistemas de regadío que dinamizaron la producción. Culturalmente
los babilonios tenían avance en materia de la escritura y las artesanías, éstas
últimas registrando hechos históricos de significación para la nación.

Su inclinación pagana era evidente. Construyeron 53 templos y un Sigurat o


torre de enormes dimensiones. ¿Por qué cambiaban de ciudad e incluso de
nombre a quienes llegaban a dominar? Para menguar su fuerza y su moral.

¿Cuántos años estuvieron los israelitas en Babilonia?

Las Escrituras señalan que setenta años es el tiempo que estarían cautivos
(Jeremías 25:11 y 29:10). En particular la profecía señalaba que "Así dice el
SEÑOR:<<Cuando a Babilonia se le hayan cumplido los setenta años, yo
los visitaré; y haré honor a mi promesa a favor de ustedes, y los volveré
a este lugar>>"(Jeremías 29:10. Nueva Versión Internacional). Sin duda,
todo estaba cuidadosamente planeado por Dios. Era un tiempo en que trataría
con sus vidas, como consecuencia del paganismo en que habían caído.

Hay quienes aseguran que Israel no estuvo setenta años sino entre cincuenta y
sesenta. No obstante, el centro del asunto es resaltar que se cumplió el
designio divino de traerlos de nuevo a su tierra.

¿Quiénes regresaron de Babilonia?

Hay quienes –como pensaba yo en un principio—creen que los cautivos que


regresaron a Jerusalén fueron los que experimentaron el exilio. Sin embargo
no es así. Esa primera generación murió en su mayoría y quienes regresaron
fueron sus hijos o nietos. Y en el evento de que algunos de los expatriados
originales estuvieran con vida, tendrían entre setenta y ochenta años. Ahora
bien, ellos no fueron obligados a regresar. Tenía la opción de quedarse, como
en efecto hicieron algunos. Los que volvieron, lo hicieron por su acendrado
amor a la patria o por cuestiones religiosas.

5.- Lecturas Devocionales

La búsqueda de Dios en oración y mediante el estudio de su Palabra, es


esencial en el proceso de crecimiento personal y espiritual. Para contribuir a
este objetivo publicamos a continuación una guía de lecturas que invitamos a
meditar cuidadosamente, buscando principios prácticos para aplicar a la vida
cotidiana:

Lunes: 1 Crónicas 25:1-9; Martes: Daniel 1:1-21; Miércoles: 2 Timoteo 2:1-13;


Jueves: Josué 5:1-12; Viernes: 2 Reyes 24:8-17; Sábado: Colosenses 1:91-14;
Domingo: Hebreos 13:20-21.