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ESPIRITUALIDAD EMOCIONALMENTE SANA - Peter Scazzero

Parte uno: El problema de la espiritualidad emocionalmente enferma

1. ALGO ANDA MAL:


Un diagnóstico de la espiritualidad del cristianismo del siglo XX
- Fingimiento e hipocresía
- Falta de un cambio profundo de vida.
- Fe ineficiente e inactividad
- Una fe pesada, que cuesta mucho seguirla
- Hay que admitir que en nuestras vidas existen capas profundas de las que somos poco
conscientes y donde no ha influenciado el evangelio, como un iceberg
- Tenemos raíces profundas que no han sido afectadas por nuestra fe, principios y valores
interiores
- Ignoramos los distintos componentes de cómo somos: espíritu, alma y cuerpo, para enfocarnos
solo en el área espiritual
- Tres síntomas notorios:
o Falta de gozo y satisfacción en nuestras vidas
o Un carácter afectado, enojo amargura y depresión
o Inconsistencia personal en el trabajo, familia y vida (espiritualidad solo en la Iglesia)

2. ENTENDIENDO EL PROBLEMA:
- No es suficiente podar algunas ramas, se necesitan cambios profundos y duraderos
- Síntomas de una Espiritualidad Enferma:
o Usar las cosas de Dios para huir de la comunión con Dios. Usamos las actividades
cristianas para huir de la poca relación personal con Dios que tenemos y de la realidad
que nos rodea, del sufrimiento, frustración y perdida.
o No hacer caso a los sentimientos. Minimizar o negar los sentimientos pensando que
esto es espiritual, nos hace daño; los sentimientos y emociones son parte de la imagen
de Dios en nuestras vidas.
o Renunciar a cosas equivocadas. En lugar de renunciar a nuestros malos deseos y
pecados, renunciamos a nuestros talentos, amistades y sueños pensando que esto le
agrada a Dios.
o Negar el impacto del pasado en el presente. Nuestro pasado condiciona mucho
nuestro presente, si no miramos con nuestra fe este pasado y lo ponemos frente al
Señor no permitiremos que Dios haga todas las cosas nuevas en nuestra vida 2 Cor. 5:
17
o Dividir nuestra vida en Secular y Sagrada. Cuando somos una persona en la iglesia y
en la familia o trabajo somos otra persona, hemos fragmentado nuestras vidas,
rompiendo la integridad que Dios espera de nosotros.
o Hacer para Dios en lugar de estar con Dios. Cuando las actividades o el servicio se
toman como una expresión de espiritualidad, en lugar de la piedad, la devoción y la
santidad.
o Excluirlos conflicto de la espiritualidad. La hipocresía es un peligro constante en
nuestra fe, las diferencias, conflictos y discrepancias con otros tienen que solucionarse
de manera real y espiritual para que no queden escondidas en el fondo de nuestras
vidas.
o Ocultar la angustia, la debilidad y el fracaso. Presentar siempre una imagen de
victoria y fortaleza no es espiritualidad, la biblia no oculta las debilidades y defectos de
sus servidores, Jesús mismo se presentó débil en el Getsemaní, nuestras flaquezas son
las que dan gloria a Dios.
o Vivir sin límites. No somos Dios y tenemos muchas limitaciones, reconocer esto nos
ayuda a entender que no podemos hacer todo, que no podemos estar en todas las
reuniones y agradar a todas las personas, entender que tenemos un propósito y objetivo
en la vida nos da límites para vivir.
o Juzgar la vida espiritual de otros. Tenemos la tendencia de resaltar las diferencias
que existen entre nosotros y caemos en juzgar a los que son diferentes, en lugar de
preocuparnos de nuestros propios errores, como si juzgar es una señal de espiritualidad

3. SALUD EMOCIONAL Y ESPIRITUAL:


- Conectarse con Dios:
o Permitir que la Palabra y el Espíritu transformen cada aspecto de nuestra vida
- Reconocer dos realidades:
o El pecado que habita en medio de nosotros, en nuestra carne.
o El mundo que nos rodea está bajo el poder del maligno y nos aleja continuamente de
Dios
- Integrar la salud emocional y la salud espiritual en nuestra vida, como una sola, como un medio
para obtener la victoria sobre el pecado de nuestras vidas y el mundo
- La Salud Emocional
o Identificar, reconocer y manejar nuestros propios sentimientos
o Identificarse con los demás y tener compasión activa por los otros
o Iniciar y mantener relaciones estrechas y significativas,
o liberándonos de las conductas autodestructivas
o Ser consciente de cómo nuestro pasado impacta en nuestro presente
o Desarrollar capacidad para expresar nuestros pensamientos de sentimientos
claramente, de forma verbal y no verbal
o Respetar y amar a otros sin tener que cambiarlos
o Autoevaluar de manera precisa nuestras fuerzas, nuestros límites y nuestras debilidades
y compartirlas libremente con los otros
o Desarrollar capacidad para resolver conflictos de manera madura y negociar soluciones
que tomen en cuenta las perspectivas de los demás
- La Salud Espiritual
o Entregarse al amor de Dios en toda situación y recordar a Dios en todo lo que hacemos
o Descansar confiadamente en la presencia de Dios
o Permitir que Dios resida completamente en la profundidad de nuestro ser
o Practicar una vida de oración constante
o Ver nuestra vida como un viaje hacia una comunión cada vez mayor con Dios
o Encontrar la verdadera esencia de quiénes somos en Dios
o Amar a otros como consecuencia de una vida de amor a Dios
o Desarrollar una vida equilibrada y armoniosa conscientes de lo sagrado en la vida que
Dios nos regala
o Adoptar prácticas o disciplinas espirituales que sean aplicables hoy a mi vida
o Una vida cristiana de acuerdo con Dios y sus principios, no de mi cultura familiar o de la
que me rodea.
o Vivir en una comunidad comprometida con las cosas de Dios y que ame a Jesús
apasionadamente
- Jesús presento la ley del antiguo pacto a los fariseos del NT en dos facetas en Mateo 22: 36-
40:
o Amar a Dios
o Amar al Prójimo, como a ti mismo
36
«Maestro, ¿cuál es el gran mandamiento en la ley?» 37 Jesús le respondió: «“Amarás al Señor
tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente.” 38 Éste es el primero y
más importante mandamiento. 39 Y el segundo es semejante al primero: “Amarás a tu prójimo
como a ti mismo.” 40 De estos dos mandamientos dependen toda la ley y los profetas.»
Mateo 22: 36-40

- La Salud Espiritual no trata solamente acerca de nuestra relación con Dios. Es la manera en
que vemos y tratamos a las personas y la forma en que nos miramos a nosotros mismos.
- Nuestra relación con Dios y con los demás son dos caras de la misma moneda. Si tu
contemplación (o unión amorosa con Dios) no tiene el mismo resultado frente a los demás,
entonces no es verdadera 1 Juan 4:7-12
- La Salud Emocional, trata principalmente de amar bien a los otros.
- Nos conecta con nuestro ser interior y hace que sea posible ver y tratar a cada individuo con
respeto, creados a la imagen de Dios y no solo como objetos.
- De hecho, el grado en que nos amamos y nos respetamos a nosotros mismos, es el grado en
que podremos amar y respetar a los demás.
- Tres Dones:
o El Don de ir más despacio: El legado de Marta y María Lucas 10: 38
o El Don de anclarnos en el amor de Dios: El legado del Hijo Prodigo Lucas 15: 11
o El Don de liberarnos de las ilusiones: El yugo ligero Mateo 11: 28-30