Está en la página 1de 2

Actividad de aprendizaje n° 9

Aprestamiento de la comunicación I

Integrantes : Alison Gabriela Tohalino Díaz


Isabod Daniela Nieves Núñez
Fecha de evaluación: 30-10-2020

Resumen sobre la lectura “La literatura infantil en el nivel inicial”

Cada pequeño es diferente por lo tanto tienen un aprendizaje distinto, pueden captar y entender
lecturas de diferente manera, unos niños pueden entender mejor viendo, otros percibiendo,
escuchando u oyendo. Nosotros como maestros, acompañados con los tutores o padres de familia
tenemos la labor de acompañar, orientar y estar abiertos a las necesidades de los lectores.

Desde el nacimiento, el bebé afronta la tarea de vivir separado de su madre, pero depende
estrechamente de ella y pasa con ella hacia las primeras nociones de sus límites: dónde comienza su
cuerpo y dónde terminan el de los demás para él es difícil y confusa al comienzo a experimentar
cómo su llanto logra la atención y es así como construye una primera comunicación.

Además, al atribuir distintos sentidos al llanto como es el hambre, el sueño, el malestar y la


necesidad de compañía estas habilidades comunicativas se relacionan con el reconocimiento de las
caras, lo que provoca en el bebé sonrisas y vocalizaciones, y le permiten la interacción social con los
demás a través de la sonrisa o los largos contactos visuales y da comienzo al balbuceo este es un hito
del lenguaje y constituye una primera forma de “habla” pues muestra cierta manera de organizar los
sonidos en el tiempo.

Mientras alimentamos o cuidamos y duermen al bebé podemos cantarle y ofrecerle esas “envolturas
sonoras” que integran palabras, tonos y que conectan al bebé con la experiencia poética.

A través de la tradición oral que existe en las diversas regiones y de la poesía, el bebé se contacta
con ese legado compartido que es la puerta de entrada a la cultura, que estimula la escucha atenta
de las propiedades rítmicas y expresivas de las palabras y que es la actividad esencial para
apropiarse de la lengua materna.

Por el primer año los niños se vuelven más activos, empiezan a hacer las cosas por sí solos.

Así como los paisajes físicos (se refiere lo que el niño puede ver según lo que le rodea y percibe),
exploran también paisajes mentales y esto a que se refiere digamos a poder darse cuenta los
sentimientos de las personas intentan descifrar lo que siente esa persona al ver sus expresiones.

También nos dice que los niños adquieren la capacidad de saber que los objetos no dependen del
alcance de su vista, por ejemplo, pueden pedirle a su papá o mamá que les alcance un objeto al que
no llegan o quizá no ven, pero sabe que está ahí y que existe.

Esta intención comunicativa conjuga los movimientos, los gestos, balbuceos o palabritas.
La maduración del sistema articulación permite que el niño pueda pasar del balbuceo a poder
producir palabras muy similares a como se dicen. Le toman más atención a como suenan las
palabras. A cómo las dicen.

Mientras se van familiarizando con los libros de ilustraciones el niño descubre que las imágenes de
los libros representan algo real y a media que van pasando las hojas del cuento o libro van enlazando
las situaciones para construir la historia.

Elabora 2 preguntas que consideres importante de la lectura.

1. ¿Cómo es que influye la literatura en la personalidad y en la mente de los pequeños?

2. ¿Qué rol cumplen los maestros, padres y apoderados del niño en cuando a la literatura
infantil?