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El dinero llovido del cielo

Había una vez una niña que era huérfana y vivía en tan extremada pobreza que no tenía ni
cuarto ni cama donde dormir, no poseyendo más que el vestido que cubría su cuerpo y un
pedacito de pan que la había dado un alma caritativa; pero era muy buena y muy piadosa.
Como se veía abandonada de todos, se puso en camino, confiando en Dios.

A los pocos pasos encontró un pobre que la dijo: "¡Si me pudieras dar algo de comer, porque
tengo tanta hambre!" Y ella le dio todo su pan diciéndole: "Dios te ayude." Y continuó
andando. Poco después encontró un niño que lloraba, diciendo: "Tengo frío en la cabeza,
dame algo para cubrirme." Se quitó su gorro y se le dio. Un poco más allá vio otro que estaba
medio helado porque no tenía jubón y le dio el suyo; otro por último la pidió su saya y se la dio
también. Siendo ya de noche llegó a un bosque, donde halló otro niño que la pidió la camisa.
La caritativa niña pensó para sí: "La noche es muy oscura, nadie me verá, bien puedo darle mi
camisa." Y se la dio también.

Ya no la quedaba nada que dar. Pero en el mismo instante comenzaron a caer las estrellas
del cielo y al llegar a la tierra se volvían hermosas monedas de oro y plata, y aunque se había
quitado la camisa se encontró con otra enteramente nueva y de tela mucho más fina. Reunió
todo el dinero y quedó rica para toda su vida.

Una gran sonrisa acompañando sus sueños, veía pozos llenos de oro de distintos tamaños.
Lagrimas rodeaban sus mejillas enjuagando sus manos así fue recogiendo el oro, siguiendo
su camino. Recordaba aquellos momentos donde pasaba de sol a sol buscando algo que
comer.

No era fácil aceptar que después de estar en la miseria conseguiría tanto, nunca entendió
como ser feliz si tenía todo a su favor, buena ropa, mucho dinero, entre tanto tenía el mundo a
sus pies. Decidiendo así poner en práctica las buenas labores cuando no había dinero
ayudando a los más vulnerables, creando escuelas y fundaciones que le permitían compartir
con aquellos que realmente la necesitaban, esto hizo encontrar la felicidad en ella porque se
dio cuenta que la plata no era lo más importante.

Las puertas de su hogar siempre estaban abiertas para todo el mundo, todas las semanas,
hacia invitaciones a sus amigos, eso la hacía feliz. Como una mujer generosa ofreciendo
buenos y exquisitos banquetes.

¡Pero eso no es todo! Sucedió lo que menos se esperaba, su mejor amigo decide reunirse a
solas con ella confesando el amor que sentía, ella estaba confundida porque no sabía nada
del amor, mientras pasaba el tiempo él se convertía el un hombre generoso, dulce, tierno
cariñoso y detallista. Pero aun así ella no accedía, siempre se esforzaba y guardaba la
esperanza de ser feliz al lado de aquella bonita mujer.

Tiempo después ella lo acepta en su vida para continuar su felicidad porque se sentía sola ,
necesitaba alguien para ser feliz, un año más tarde toman la decisión de casarse….

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