FACULTAD DE DERECHO
CARRERA DE DERECHO
PROCESOS DISCIPLINARIOS INTERNOS PARA
ABOGADOS
MATERIA.-
DOCENTE.-
INTEGRANTES.-
COCHABAMBA - BOLIVIA
Contenido
INTRODUCCIÓN.......................................................................................................3
ANTECEDENTES......................................................................................................4
DESARROLLO..........................................................................................................5
PROCEDIMIENTOS DISCIPLINARIOS INTERNOS PARA ABOGADOS............5
INFRACCIONES A LA ÉTICA Y SANCIONES.........................................................6
Artículo 38. (INFRACCIÓN A LA ÉTICA)...............................................................6
Artículo 39. (CLASIFICACIÓN)..............................................................................6
Artículo 40. (INFRACCIONES LEVES)..................................................................6
Artículo 41. (INFRACCIONES GRAVES)..............................................................7
Artículo 42. (INFRACCIONES GRAVÍSIMAS).......................................................8
Artículo 44. (PRESCRIPCIÓN)..............................................................................9
Artículo 45. (PERENCIÓN)..................................................................................10
Artículo 46. (REMISIÓN DE ANTECEDENTES).................................................10
PROCEDIMIENTOS A SEGUIR EN CASO DE INFRACCION A LA ETICA,
SEGÚN LA LEY DEL EJERCICIO DE LA ABOGACIA...........................................10
Artículo 47. (DENUNCIA).....................................................................................10
Artículo 48. (CONCILIACIÓN).............................................................................10
Artículo 49. (SUMARIO).......................................................................................10
PROPUESTA...........................................................................................................15
CONCLUSIONES....................................................................................................17
INTRODUCCIÓN
Todos los profesionales, cualquiera fuera su disciplina tienen que ser íntegros en
todo momento y deben comprender que la ética debe estar siempre presente en
cada uno de sus actos porque de ellos depende el éxito en el campo laboral.
El profesional en derecho no se encuentra al margen de estas directrices, por tal
motivo el ejercicio de la abogacía debe estar sujeto al cumplimiento de normativas
vigentes que regulen su accionar, para que los profesionales que forman parte de
esta noble profesión consideren en el ejercicio profesional los principios de
servicio, honor, responsabilidad, respeto a la justicia y al derecho.
Por lo tanto en consideración a estos principios y al buen ejercicio de la abogacía,
en fecha 09 de julio de 2013 se promulga la ley N.º 387 del Ejercicio de la
Abogacía la cual tiene por objeto regular el ejercicio de la abogacía, el registro y
control de abogadas y abogados. Así mismo establece que la abogacía es una
función social al servicio de la Sociedad, del Derecho y la Justicia. La presente Ley
para regular el ejercicio de la Abogacía establece cuales son las conductas
consideradas como infracciones a la ética, como también el procedimiento y las
sanciones a aquellos profesionales infractores a esta norma.
En este sentido los abogados deben ejercer su trabajo bajo los principios
establecidos en la presente Ley, por medio del asesoramiento y la defensa de
derechos e intereses de sus patrocinados mediante la aplicación de las normas
jurídicas. Y los abogados que no actúen en apego a los principios y las normas
son responsables cuando incurran en infracciones a la ética previstas por la Ley
del Ejercicio de la Abogacía, para su procesamiento ante las instancias
establecidas.
Al efecto en el presente trabajo se desarrollará las faltas a la ética, con su
respectiva clasificación, como también cada uno de los pasos que comprende el
procedimiento, cuando se tiene conocimiento de un abogado infractor. Así mismo
se desarrollará las propuestas diseñadas en cuanto al procedimiento con la
finalidad de corregir la conducta de abogados infractores a la norma.
ANTECEDENTES
Desde un punto de vista histórico, la abogacía surge en la Antigua Grecia donde
aparecen los primeros abogados de occidente, oradores en los que se destacan
Pericles, Demóstenes, Esquines, Hipérides.
En américa, en el siglo XVI, se denota una aparición de los primeros letrados,
particularmente en charcas uno de los primeros y preeminentes fue Juan Polo de
Ondegardo, su formación profesional y su condición de letrado, le permitieron
ostentar una profunda disposición para el estudio de la organización jurídica y
administrativa del antiguo imperio de los incas.
Existe mucha literatura en relación a la aparición de los abogados en américa, sin
embargo hay que destacar que en charcas de fines del siglo XVIII y de principios
del siglo XIX, fueron, aunque no siempre, pero en gran medida los promotores y
los inductores de las corrientes ideológicas primiciales de los movimientos
inmediato-posteriores de la época de la emancipación.
Bajo el contexto normativo Boliviano, es necesario resaltar que durante la
presidencia del Gral. David Padilla Arancibia el 19 de julio de 1979 se aprobó la
Ley de la Abogacía mediante Decreto Ley (DL) N.º 16793 (4 títulos y 89
artículos), la mencionada disposición legal señalaba que era necesario regular el
ejercicio de la abogacía y la vigencia de los colegios de abogados, toda vez que
estos deberían estar dirigidos en beneficio de la comunidad, orientándolo hacia
una conciencia jurídica que consolide la convivencia armónica y civilizada entre los
pueblos.
Posteriormente el 19 de enero del 2001 se aprueba el Código de Ética Profesional
para el ejercicio de la Abogacía, DS N°26052.
CONSIDERANDO:
Que el Código de ética profesional para el ejercicio de la Abogacía puesto en
vigencia por Decreto Supremo N.º 11788 de 9 de Septiembre de 1974, debe ser
actualizado en concordancia con la presente realidad jurídica y social, diferente a
la fecha del citado cuerpo legal;
Que el ejercicio de la noble profesión del abogado se ha visto dañada en los
últimos años por la falta de actuación ética de los profesionales, razón por la que
es necesario devolver la dignidad y altura que esta profesión merece;
Que el Abogado es el profesional idóneo, capacitado y dedicado a defender los
derechos de los litigantes por escrito o de palabra, debiendo siempre actuar con
ética, probidad, lealtad, veracidad y como servidor de la justicia;
Que es imperativo aprobar normas a las que el abogado debe sujetar su conducta,
con relación a jueces magistrados colegas y clientes a fin de jerarquizar su
actividad profesional y mantener el prestigio que debe gozar en su función
eminentemente social.
DESARROLLO
PROCEDIMIENTOS DISCIPLINARIOS INTERNOS PARA ABOGADOS
¿Qué es un procedimiento disciplinario interno?
Es el procedimiento por medio del cual se establecen las sanciones por faltas
u omisiones al trabajador, está reglado por la proporcionalidad de la
amonestación, el debido proceso y el cumplimiento de los deberes y
funciones del trabajador dentro de la empresa así como la posibilidad de
defenderse, rechazar o aceptar, conocer y desconocer, conceder o negar
hechos, pruebas y acusaciones.[ CITATION Mis16 \l 16394 ]
Entonces diremos que un proceso disciplinario ayudara a establecer sanciones
acordes al tipo de falta u omisión que cometa el profesional, faltas que se ven
contempladas en la Ley del Ejercicio de la Abogacía con sus respectivas
sanciones.
Consideremos que la Ley Nro. 387 “Ley del Ejercicio de la Abogacía”, es
únicamente aplicable a los abogados no así a los fiscales y jueces, debido a que
estos últimos tienen su propia normativa.
En dicha ley se organiza a las infracciones por niveles.
INFRACCIONES A LA ÉTICA Y SANCIONES
Artículo 38. (INFRACCIÓN A LA ÉTICA).
Se considera infracción a la ética, a toda acción u omisión prevista y
sancionada conforme a la presente Ley.
Según el artículo 39 se puede clasificar las infracciones en los siguientes
grados:
Artículo 39. (CLASIFICACIÓN).
Las infracciones a la ética se clasifican en:
1. Leves.
2. Graves.
3. Gravísimas.
Las infracciones que se consideran como leves según la ley de la abogacía son
las siguientes:
Artículo 40. (INFRACCIONES LEVES).
Constituyen infracciones leves de las abogadas y los abogados:
1. No promover o no favorecer la conciliación, cuando fuera permitida.
2. Hacer falsas citas doctrinales o jurisprudenciales que induzcan en error a
jueces o magistrados.
3. Ofrecer sus servicios profesionales mediante formas engañosas o
referencias anticipadas sobre tiempo o resultado o menoscabando el
prestigio de sus colegas.
4. No defender los intereses o mandatos de la persona patrocinada.
5. No guardar respeto a la persona patrocinada, servidoras y servidores
judiciales, abogadas o abogados, a las partes o terceros.
6. No informar a la persona patrocinada sobre los temas de su interés,
estado y avance de la causa.
7. Patrocinar una causa que previamente fue encargada a otra u otro
profesional, sin que exista renuncia de la anterior abogada o abogado
patrocinador o solicitud del patrocinado y autorización del juez que conoce la
causa, para la contratación de un nuevo patrocinio.
8. No registrar su domicilio profesional o el cambio de este ante el Ministerio
de Justicia en el plazo de noventa (90) días, si se estuviera ejerciendo la
abogacía individual o colectivamente.
9. No denunciar los actos manifiestamente contrarios al ordenamiento
jurídico de servidoras y servidores judiciales, personal administrativo u otros
profesionales.
10. No prestar atención profesional personal a su patrocinado o hacerlo por
intermedio de otro, salvo impedimento justificado o aceptación expresa del
patrocinado.
11. Patrocinar causas cuando se encuentre en la función pública.
12. No asistir, injustificadamente, a un acto señalado por autoridad
competente dentro de un proceso judicial, ocasionando dilación o perjuicio a
la persona patrocinada.
13. No prestar atención gratuita a las personas de escasos recursos
económicos, en conformidad a lo establecido en la norma vigente.
Estas infracciones al considerarse leves tienen en menor medida ciertas
sanciones que regularan estas faltas a la ética.
Se consideran infracciones graves aquellas faltas que en mayor son
perjudiciales para la sociedad por parte de los abogados y abogadas:
Artículo 41. (INFRACCIONES GRAVES).
Constituyen infracciones graves, las siguientes:
1. La reincidencia de una infracción leve, dentro de los siguientes trescientos
sesenta y cinco (365) días.
2. No informar a su patrocinado de la relación de amistad o parentesco que
tiene con la otra parte, fiscal, juez o magistrado.
3. Ejercer influencias sobre una autoridad judicial, servidora pública o un
servidor público o personal particular, a fin de obtener una ventaja ilegítima
para sí o un tercero.
4. Permitir el aprovechamiento de su firma por persona ajena o permitir que
su nombre o firma sea usado para facilitar el ejercicio ilegal de la profesión.
5. Asistir en estado de ebriedad o bajo el efecto de sustancias controladas o
tóxicas, a audiencias en juzgados o tribunales jurisdiccionales o
administrativos.
6. Propiciar o participar en agresiones físicas o verbales en dependencias
judiciales o de servicio público.
7. Retener o no hacer entrega de bienes o documentos recibidos en virtud de
la gestión encomendada.
8. No resguardar los bienes o documentos que la persona patrocinada le
hubiere entregado.
Estas infracciones al igual que las leves tienen sus respectivas sanciones que
de igual irán acorde al tipo de falta que hayan cometido.
Se consideran gravísimas aquellas que tienen que ver con la legitimidad del
ejercicio del abogado.
Artículo 42. (INFRACCIONES GRAVÍSIMAS).
Constituyen infracciones
gravísimas, las siguientes:
1. Ejercer la profesión teniendo sanción de suspensión o inhabilitación
especial.
2. La reincidencia de una falta grave, dentro de los siguientes trescientos
sesenta y cinco (365) días.
3. Patrocinar o asesorar intereses opuestos dentro de la misma causa.
4. Anteponer su propio interés al de su patrocinado o solicitar o aceptar
beneficios económicos de la parte contraria.
5. El incumplimiento del depósito por sanción emitida por infracción a la ética.
6. Registrar para sí, o de un tercero, bienes del litigio de la persona que
hubiera patrocinado.
7. Patrocinar causas sin estar registrado y matriculado en el Ministerio de
Justicia.
8. Cobrar honorarios más allá de lo pactado.
9. Realizar actividades político-partidarias en representación del Colegio de
Abogados en su calidad de miembro del Directorio.
A pesar de ser faltas gravísimas no se contempla la suspensión de la licencia
definitiva de abogados que cometan estas faltas.
Existen resoluciones de primera y segunda instancia.
Artículo 44. (PRESCRIPCIÓN).
I. El régimen de prescripción opera en el siguiente orden:
1. En seis (6) meses por infracciones leves.
2. En un (1) año por las infracciones graves.
3. En dos (2) años para infracciones gravísimas.
II. Los plazos de la prescripción serán computables a partir del día de la
comisión de la infracción o desde el día que cesó su consumación.
III. El plazo de la prescripción se interrumpirá con la interposición de la
denuncia contra la abogada o el abogado.
Artículo 45. (PERENCIÓN).
Se opera la perención de la acción por infracciones, si ésta ha sido
abandonada por más de seis (6) meses.
Artículo 46. (REMISIÓN DE ANTECEDENTES).
Toda autoridad jurisdiccional o administrativa que sancione a una abogada o
un abogado en el ejercicio profesional, que hubiera cometido delito o
infracción a la ética en su calidad de magistrado, juez, fiscal o como
profesional libre, remitirá los obrados, la resolución o sanción impuesta al
Ministerio de Justicia y al Colegio respectivo, para que sea incorporado en su
archivo personal.
PROCEDIMIENTOS A SEGUIR EN CASO DE INFRACCION A LA
ETICA, SEGÚN LA LEY DEL EJERCICIO DE LA ABOGACIA.
Artículo 47. (DENUNCIA).
I. El procedimiento por infracciones a la ética se iniciará por denuncia escrita
o verbal registrada en acta, presentada por cualquier persona con interés
legítimo o de oficio ante el Ministerio de Justicia o los Colegios
Departamentales de Abogadas y Abogados.
II. La denuncia contendrá una relación circunstanciada y clara del hecho, el
nombre y dirección de la oficina de la abogada o el abogado, o el domicilio
procesal que le sea conocido, y deberán acompañarse o señalarse las
pruebas que sustenten la denuncia.
Artículo 48. (CONCILIACIÓN).
Las partes podrán conciliar hasta antes de la emisión de la resolución de
primera instancia, con efectos de cosa juzgada.
Artículo 49. (SUMARIO).
I. Recibida la denuncia, los Tribunales Departamentales del Ministerio de
Justicia y de los Colegios de Abogadas y Abogados, en el plazo de tres (3)
días hábiles, pronunciarán auto de apertura sumarial o auto de rechazo de la
denuncia.
II. Con la denuncia y el auto de apertura sumarial se citará a la o el
denunciado para que conteste en el plazo de tres (3) días hábiles más el
término de la distancia. En la respuesta fijará domicilio procesal y podrá
formular excepciones conforme a la presente Ley.
III. Con o sin respuesta se abrirá un término probatorio de diez (10) días
hábiles.
IV. Concluido el plazo probatorio, se dictará auto de clausura con el que se
notificará a las partes, momento desde el cual se computará el plazo para
dictar la resolución sumarial de primera instancia.
V. Los Tribunales Departamentales del Ministerio de Justicia y de los
Colegios de Abogadas y Abogados, dictarán resolución sumarial de primera
instancia en un plazo no mayor de cinco (5) días hábiles, declarando probada
o improbada la denuncia.[ CITATION Gac13 \l 16394 ]
Un breve análisis de los artículos anteriores es el siguiente.
Para iniciar una proceso de falta a la ética se proseguir los siguientes pasos:
Inicio.
Se empieza con una DENUNCIA (art. 47), que puede ser escrita o verbal, la
denuncia verbal, debe estar registrada en un acta por la persona que recepción la
denuncia.
Esta denuncia la puede presentar cualquier persona que considere que es víctima
de una infracción y resulto perjudicada. La denuncia será presentada ante el
Ministerio de Justicia y Transparencia Institucional o también existe la alternativa
de presentar la denuncia al Colegio Departamental de Abogados.
La DENUNCIA, debe contener:
- Una relación circunstanciada de los hechos, es decir un secuencia de lo
sucedido y debe ser clara.
- El nombre y dirección de la oficina del profesional denunciado o domicilio
procesal que le sea conocido.
- Adjuntar pruebas que sustenten la denuncia. Como ser recibos de pagos
anticipados, o documentos de entrega y recepción de documentación por
parte del denunciado, y cualquier documento probatorio que respalde la
denuncia.
Conciliación. Art. 48.
- Las partes pueden acudir al recurso de la conciliación para viabilizar una
solución pronta y oportuna.
- Esta conciliación se la puede realizar hasta antes de la emisión de la
Resolución Sumarial de Primera Instancia que puede ser emitida por el
Tribunal Departamental del Ministerio de Justicia o el Colegio de Abogados.
La conciliación debe ser voluntaria por las partes, sin existencia de presión o
amenazas.
Auto de Rechazo de Denuncia, Auto de Apertura Sumarial. Art. 49
Después de recibida la denuncia y recepcionada por el Tribunal Departamental del
Ministerio de Justicia o por el Colegio de Abogados, esta entidad dentro de 3 (tres)
días hábiles, deberá emitir uno de los dos documentos:
Autor de Apertura Sumarial, dando apertura al caso y continuando con la
investigación.
Ó Auto de Rechazo de la Denuncia, la cual niega el proceder de la denuncia.
Con Auto de Apertura Sumarial y más la denuncia se procede a la citación al
abogado denunciado para que compadezca y conteste en un plazo de 3 (tres) días
ante la institución que le inicio el proceso, el mismo debe adjuntar información
sobre su domicilio procesal y de esa manera podrá formular excepciones de
acuerdo a la ley como ser prescripción que establece el tiempo en el que el
demandante puede presentar su denuncia.
Haya o no respuesta del denunciado se procederá a iniciar el plazo probatorio por
10 días hábiles.
Terminado el tiempo de presentación de pruebas, se notificará a las partes, y se
procederá al inicio del cómputo de plazo para dictar la resolución, lo que sería la
resolución de primera instancia.
Las instituciones competentes se encargarán de dictar la resolución sumarial en
un plazo no mayor a 5 días hábiles, donde se definirá si la denuncia es probada o
improbada.
Recursos de apelación Art. 50
Ante la resolución de primera instancia, cualquiera de las partes puede presentar
el recurso de apelación, ante las instituciones competentes que emitieron dicha
resolución, en un plazo de 3 días que se contabilizan a partir de la notificación de
la resolución de la primera instancia.
Esta presentación de recurso de apelación debe de estar fundamentada por la
parte que la presente.
Las instituciones competentes concederán la apelación y la remitirán ante una
autoridad superior, que es el Tribunal Nacional, en un plazo de 2 días hábiles.
El Tribunal Nacional de Ética del Ministerio de Justicia y Transparencia
Institucional y el Tribunal Nacional de Honor del Colegio de Abogados podrán abrir
un periodo de 10 días para que las partes puedan nuevamente presentar pruebas,
una vez terminado el plazo se remitirá todos los antecedentes al despacho del
Tribunal de Apelación para emitir la resolución final.
RESOLUCION FINAL ART. 51
El Tribunal Nacional de Ética de la Abogacía del Ministerio de Justicia y el Tribunal
Nacional de Honor de la Abogacía del Colegio de Abogados deberá emitir la
resolución final en un plazo de 10 días hábiles.
El Tribunal Nacional en su resolución final puede confirmar de manera total o
parcial la resolución de los Tribunales Departamentales, también puede revocar de
manera total o parcial la resolución de primera instancia o puede anular la
resolución sumarial de primera instancia.
Si una vez emitida la resolución final, el Tribunal Nacional considera que
existiesen indicios de haberse cometido delitos este podrá remitir los antecedentes
al Ministerio Publico para su respectiva gestión.
IMPROCEDENCIA DE INCIDENTES O EXCEPCIONES ART. 54
Solo existirán excepciones en los siguientes casos
PROPUESTA
El letrado que se conduce a la ética es capaz de arruinar cualquier dependencia
que implique la dimisión de algún ideal, le convierte en un ser humano
independiente, imaginativo, un buen profesional distinguido por su valor, por su
amor a la justicia y otras buenas cualidades que sólo pueden ser consecuencia de
una educación basada en valores y principios.
La ética de un abogado por tanto, no se elabora de la nada, ésta surge de los
hechos, las conductas y actuaciones que ellos mismos toman en las diferentes
circunstancias que se le presentan en el desarrollo de su profesión, pues está en
él, actuar buscando un fin social o por el contrario actuar bajo una posición
individualista que sólo busca la satisfacción de sus necesidades, el cumplimiento
de sus intereses y la estabilidad personal, es por esto, que para evitar dicha
situación, el legislador codificó algunas conductas con su respectiva sanción, para
ayudar a conservar el respeto de la profesión y que ésta cumpla verdaderamente
su misión social.
Una vez analizado el procedimiento disciplinario previo en la Ley del Ejercicio de la
Abogacía, consideramos necesario realizar algunos cuestionamientos e
interrogantes que deberían ser aclarados y resueltos en su Decreto Supremo
Reglamentario que reglamenta la Ley N° 387, entre los que señalaremos algunos:
El capítulo III, donde se regula el procedimiento para el procesamiento de las
infracciones a la ética, se olvidaron regular lo relacionado a las excusas y
recusaciones tanto de las autoridades (miembros) de los Tribunales Nacionales y
Departamentales del Ministerio de Justicia y de los colegios de abogados, ya que
pueden existir conflictos de interés entre el abogado infractor y el o las autoridades
que conforman los mencionados tribunales.
En este sentido, proponemos incorporar ya sea en la Ley N° 387 y/o en su
Reglamento Decreto Supremo N° 1760, las causas de excusas y recusaciones en
que pueden incurrir los miembros de los tribunales nacionales y departamentales
del Ministerio de Justicia y las autoridades de los colegios de abogados a fin de
garantizar el principio del debido proceso que establece el Art. 115 de la
Constitución Política del Estado, aplicable no solo en materia judicial sino también
administrativa y disciplinaria.
Asimismo, cabe hacer las siguientes observaciones, sugerencias y/o
proposiciones:
- EL ART 40. Describe como infracción leve, patrocinar causas cuando se
encuentre en la función pública, consideramos que esta infracción se debió
incorporar como infracción grave o gravísima, teniendo en cuenta que un
funcionario público desde su posición puede ejercer influencia en los
operadores de justicia para obtener una decisión a su favor.
- LOS ARTICULOS 56 y 57 regulan el presupuesto y la transferencia de los
recursos económicos, así como las fuentes de financiamiento del Ministerio
de Justicia, sin embargo, estos dos artículos fueron erróneamente
incorporados en el capítulo III que regula el procedimiento por infracciones
a la ética de las y los abogados, algo inaceptable desde todo punto de vista,
toda vez que estos artículos deberían ser incorporados en otro capítulo,
donde solo se regule lo relacionado a los recursos económicos necesarios
para la implementación de la Ley del Ejercicio de la Abogacía, con esto, el
ordenamiento jurídico se vuelve incoherente y hasta contradictoria, en
consecuencia, esta norma no se ajusta al manual de técnicas normativas,
teniendo como parámetro que los capítulos comienzan por una sola idea,
que deben ser susceptibles de desarrollo mediante sucesivos y coherentes
artículos subordinados entre sí, cada uno de los cuales expresen siguiendo
siempre un orden lógico y coherente de exposición.
En fin, debemos sugerir que la profesión permanente de defensa del derecho
exige del abogado no solo la preparación científica que se recibe en las
universidades, sino una conjunción de cualidades, además el abogado debe
cumplir otra exigencia; la rectitud de conciencia.
La dignidad se basa en el reconocimiento de la persona como ser digno de
respeto.
Toda persona tiene que reconocer las diferencias de cada persona además de
tolerarlas para que así la persona digna se sienta libre, entiende las bases que le
permiten actuar consecuentemente y por lo tanto se considera capaz de
desarrollar cualquier trabajo bien fundamentado. Demuestra su dignidad por su
capacidad de ser virtuoso en sus actos. La dignidad es el resultado del buen
equilibrio emocional.
CONCLUSIONES
Nuestra intención ha sido la de describir cuales son los lineamientos que prevén
los distintos textos y en especial la nueva Ley del Ejercicio de Abogacía y su
debido reglamento en la materia de cómo debe comportarse y responder ante el
diario vivir el profesional del derecho para ser considerado como un auténtico
profesional de las ciencias jurídicas.
Al obtener conocimientos sobre deontología y ética, muchos de los profesionales
se arraigan a hacer de sus prácticas ilícitas, ya que conforme a la dogmática
existente en el derecho disciplinario, comprobar la falta resulta algo difícil para la
determinación de la conducta, en el evento de demostrar su actuar con absoluta
honradez.
La existencia de la libertad del ejercicio es totalmente clara, pero no puede ser
perjudicial, existen lineamientos y directrices, por ello, es que se requiere que las
restricciones sean ajustadas a las realidades de las cuestiones antiéticas de los
abogados.
La exigencia de formación profesional no debe ser el único requisito necesario
para el ejercicio de la profesión del Derecho, es de vital importancia que la
idoneidad sea resaltada y evaluada a través de la normativa vigente frente al
régimen disciplinario del Abogado.
No solamente el comportamiento disciplinario del abogado debe ser evaluado,
debe también seguirse de cerca el comportamiento de este en sociedad; debe
darse dentro de los principios y costumbres que se esperan y exigen para un
profesional de tan digna profesión.
Es posible concluir de acuerdo con la investigación realizada, que existen varias
formas y conceptos para contemplar la nueva Ley del Ejercicio de la Abogacía;
pero mientras los profesionales del Derecho no ejerzan la profesión con la
convicción de que la ética no es simplemente una definición filosófica traducida en
una norma jurídica sino el principio rector que debe regir la misma, no será posible
que la sociedad cambie en el concepto que actualmente se tiene de los abogados.
El cumplimiento de los artículos establecidos en la Ley del Ejercicio de la
Abogacía no debe estar regido únicamente por el temor a las sanciones
disciplinarias a las que hay lugar cuando se comete una falta sino por la
motivación interna de cada profesional de actuar correctamente.