LA EXISTENCIA DEL SER HUMANO:
Así pues, en la existencia de todo ser personal humano concurren dos principios distintos: En
cuanto que es persona el de la creación, y en cuanto es humano o poseedor de un cuerpo
material, el de la reproducción; pero siendo que la racionalidad es la nota diferencial específica
del ser humano con relación a los demás seres, su existencia sólo puede entenderse como
dada por acto de creación, es como si se le entregase el ser total y la persona aceptara esa
entrega sin que ella hubiese tenido nada que ver en su propia hechura, ni en su forma de
aparición en el mundo, ni en el momento de esa aparición. Otra cosa le ha sido dada con su ser
y es la vida, es decir, su ser implica la vida, su ser es un ser activo, lo que significa que posee en
sí mismo un principio activo, causa de sus movimientos interiores o exteriores que es el origen
y la explicación de toda su actividad, o ser personal que.
Hablamos de dos maneras distintas de perfección o de la perfección de distinta manera; la
primera es que el hombre ha sido creado espiritual, racional, material, nada le falta para ser
perfecto hombre, es decir, la existencia de ser humano en cuanto hombre es perfecta, su ser
es perfecto; la otra manera de perfección se refiere a la actividad de la persona, esta será más
perfecta en cuanto sus actuaciones en su vida responden a lo que es su ser. Expresado de otra
manera diremos que sin la primera perfección el hombre simplemente no existe y sin la
segunda perfección el hombre no es todo lo que debe ser según su naturaleza. Pongamos un
ejemplo: Un aparato de radio tiene dos perfecciones distintas, la primera perfección, en
cuanto a su ser, que consiste en tener todos los elementos indispensables para recibir ondas
sonoras y amplificarlas; la segunda perfección es en cuanto a su operación, es decir, que reciba
y emita bien el sonido porque sus instrumentos estén en perfectas condiciones de
funcionamiento; si alguno de esos elementos llegara a descompensarse, no dejaría de ser un
radio, pero tampoco prestaría todo el servicio que según su naturaleza debe prestar. Así
sucede con él hombre y con todos los demás seres.
LA PERSONA HUMANA Y LA PERSONALIDAD:
Entre persona y realización de la persona hay un camino que recorrer, el cual sólo le
corresponde hacerlo a cada persona, porque sólo ella puede hacerlo; es un camino que
significa irse alejando cada vez más de la desaparición, la muerte o el fracaso, para irse
adentrando con más fuerza en su propia posesión y en la realidad; por eso la idea del hombre
como caminante en la tierra es una idea central, fundamental, pocas hay tan fundamentales
para entender la existencia humana.
Hemos dicho entre persona y personalidad hay un camino que recorrer, un camino que va
desde el ser persona que es lo que somos todos nosotros y para lo cual no hemos tenido que
hacer absolutamente nada y que sin embargo somos perfectas personas, hasta el realizamos
personalmente, esto es, casi como alcanzar todas las perfecciones que podemos alcanzar y
que debemos alcanzar según nuestra naturaleza.
Estos actos que, volvemos a repetir, son como los pasos hacia la personalidad, son actos que
se caracterizan por ser actos marcados con el conocimiento y la voluntad, es decir, son actos
personales, o lo que eso es lo mismo, actos humanos muy distintos de los actos del hombre
que son aquellos en los cuales no interviene la inteligencia ni la voluntad total o parcialmente y
que no son por tanto actos personales. Ahora bien, como toda ciencia tiene su objeto material,
el objeto material de la ética son los actos personales. ´´objeto material´´ estamos diciendo ´´el
conjunto de cosas con las que trabaja una ciencia´´; así pues, la Ciencia Ética trabaja con los
actos humanos.
QUE SIGNIFICA Y EN QUE CONSISTE EL PERFECCIONAMIENTO DE LA PERSONA:
Cuando decíamos que la palabra realizarse hay que saberla entender, nos referimos a que la
realización de la persona no es algo que esté fuera de ella como persona sino que es algo que
está dentro de ella como persona, es decir, que el verbo “realizar” aplicado a la persona es
reflexivo, es decir, se dice “realizarse”, esto es, que la persona a través de sus actos propios va
transformándose a sí misma.
El peligro de este concepto “realizarse” estriba, pues, en que la palabra se le anteponga el
prefijo “auto”, que significa “por sí”, pero entendiendo ese “por sí” no en el sentido de que ella
se fija automáticamente las cosas en las que se va a realizar, sin tener en cuenta su condición
de ser personal. Autorrealizarse, pues, no es vivir o hacer la vida según las leyes y normas
subjetivas, sin tener en cuenta la condición, la estructura y la naturaleza de la persona, sino
que en la acción de la persona en cuanto que es y se sabe ser personal. Por esa razón, más
bien que hablar de autorrealización es más conveniente hablar de realización personal o de
perfeccionamiento de la persona.
En este punto coinciden los conceptos “realización personal” “perfeccionamiento de la
persona” en efecto, cuanto más se acerca algo a aquello que corresponde a su naturaleza y a
su estructura, es tanto más perfecto, y ese perfeccionamiento va a su vez alejándolo de la
posibilidad de perderse, de dejar de ser, y aproximándolo o, si se nos permite decir,
introduciéndolo más en la realidad; Es un ser más acabado , más real, más perfecto; eso es
precisamente lo que sucede con nuestra persona, mientras más nos aproximemos, por medio
de nuestras acciones, a lo que realmente, irá aumentando en nosotros el índice o grado de
realización o perfección. El perfeccionamiento de la persona consiste, pues, en ir pasando
durante nuestra vida y utilizando para ello nuestros actos personales, del estado de ser
hombre, al de ser perfecto hombre.