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JUEZ PENAL DEL CIRCUITO DE BOGOTÁ (REPARTO).

E. S. D. BOGOTÁ DC.

REFERENCIA:

ACCIÓN DE TUTELA PARA EL RESTABLECIMIENTO DE


DERECHOS FUNDAMENTALES A LA VIDA DIGNA,
SALUD Y SEGURIDAD SOCIAL DEL ADULTO MAYOR
MARÍA HELENA BEJARANO DE BARBOSA.

ACCIONANTE: BLADIMIR BARBOSA BEJARANO COMO


AGENTE OFICIOSO

ACCIONADO: CONVIDA E.P.S S.A Y DEPARTAMENTO DE


CUNDINAMARCA.

BLADIMIR BARBOSA BEJARANO, identificado con la cédula de ciudadanía No. 80.499.534


vecino de la ciudad de Bogotá, obrando como agente oficioso de mi madre MARIA HELENA
BEJARANO DE BARBOSA identificada con la cédula de ciudadanía No. 20.565.075 de
Fusagasugá, formulo ante usted esta acción de tutela en contra de CONVIDA E.P.S S.A con NIT
No. 899.999.107 y el Municipio de Fusagasuga, en los siguientes términos:

I. FUNDAMENTOS DE HECHO

1.1. Yo, Bladimir Barbosa representó como agente oficioso de mi señ ora madre María
Helena Bejarano ¿? Procedo a narrar los siguientes hechos:
1.2. Mi madre, identificada con la cédula de ciudadanía No. 20.565.075 de Fusagasugá , se
encuentra afiliada a la EPS Convida, en el régimen subsidiado del Sistema General de
Seguridad Social
1.3. El día 16 de marzo de 2016, mi madre ingresó a la clínica Procardio Servicios
Médicos Integrales LTDA de Soacha y fue diagnosticada por el médico general Jalis
Esmeria Sá nchez Williams con Hipertensión esencial e infarto agudo del miocardio.
1.4. El 5 de julio de 2016 el médico general Andrés Camilo Veloza de la clínica
Procardio Servicios Médicos Integrales Ltda. formuló a mi madre la cantidad de 81
pañ ales desechables.

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1.5. El 7 de octubre de 2016 mi madre, fue diagnosticada por el médico internista
Á lvaro Rodríguez Nú ñ ez con Trombosis venosa cerebral en el puerperio.
1.6. Posteriormente, el día 11 de noviembre de 2016, mi madre fue diagnosticada con:
Secuelas de otras enfermedades cerebrovasculares y de la no especificada tipo:
confirmado repetido. Por la terapeuta Gabriela Fernanda Jaramillo.
1.7. El 11 de noviembre de 2016 la médica general Clara Lucia Lozano valoró a mi
madre y le diagnosticaron: (i)secuelas de otras enfermedades cerebrovasculares y de
las no especificadas; (ii) hipertensión esencial; (iii) infarto agudo del miocardio sin
otra especificación y (iv) atención de gastrostomía. También, señ aló que mi madre, al
ser una paciente de 75 años, con secuelas de ACV y complicaciones secundarias que
provocan dependencia para actividades básicas e instrumentadas de la vida diaria.
Ordenó lo siguiente:

A.      Pañ ales para adulto Talla L para tres cambios al día para un mes.
B.       Gasa estéril paquete para curació n gastrostomía para un mes.
C.       Guantes de manejo para curació n de gastrostomía para un mes.
1.8. El día 14 de noviembre mi madre fue diagnosticada por el médico internista Fabio
Enrique Carmona con: (i) Secuelas de enfermedad cerebrovascular, no especificada
como hemorrágica u oclusiva y (ii) Embolia y trombosis de vena no especificada. Por lo
tanto ordenó pañales desechables talla L y Rivaroxaban.
1.9. El día 2 de diciembre la médica Leydi Triana de IPS AMI PALLIUM COLOMBIA
S.A.S, con base en el seguimiento del servicio de enfermería domiciliaria
mensual que debe realizársele a mi madre, señaló que contaba con el mismo
diagnostico previamente indicado en el numeral 1.4. Como consecuencia,
formuló lo siguiente:
A.      Pañ ales para adulto Talla L para tres cambios al día para un mes.
B.       Gasa estéril paquete para manejo dos veces al día de gastrostomía para un mes.
C.       Guantes de manejo para cuidado de gastrostomía dos veces al día para un mes.

1.10. El 9 de diciembre de 2016, mi madre fue diagnosticada por el médico internista


Á lvaro Rodríguez Nú ñ ez con Infección de vías urinarias. Asimismo, indicó que mi

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madre se encontraba con total limitació n y dependencia. En consecuencia de todo lo
anterior, ordenó pañales para uso diario cantidad 6 para 31 días total 186 pañales.
1.11. El 14 de diciembre de 2016 el Comité Técnico de la EPS Convida no aprobó a mi
madre la solicitud realizada el 2 de diciembre de 2016 de pañ ales desechables
ordenada por la médica general Leydi Triana, con fundamento en que estos
corresponden a implementos de aseo personal, lo cual segú n la resolució n 5592 del
2015, no son financiados con cargo a la UPC.
1.12. El 10 de Febrero de 2017, mi madre nuevamente fue diagnosticada por el médico
fisiatra Gabriel Correa Zuluaga del Hospital de San Rafael Fusagasugá con Secuelas
de enfermedad cerebrovascular, no especificada como hemorrágica u oclusiva.
1.13. El 24 de febrero de 2017, el comité técnico de la EPS Convida no aprobó la solicitud
correspondiente a mi madre de pañ ales desechables tena Slip talla L realizada por el
médico internista Fabio Carmona el 10 de febrero de 2017 con fundamento en que
estos corresponden a implementos de aseo personal, lo cual segú n la resolució n
5592 del 2015, no son financiados con cargo a la UPC.
1.14. De igual manera, el día 10 de mayo de 2017 mi madre valorada por la médica
general Nancy Leidy Daza de la IPS AMI PALLIUM COLOMBIA S.A.S quien
concluyó que presenta trastorno de la deglució n y es portadora de gastrostomía; por
lo que requiere curació n dos veces al día para evitar el riesgo de infecció n. También
indicó que mi madre presenta incontinencia urinaria, no especificada e
incontinencia fecal, hipertensió n arterial y secuelas de ACV. En consecuencia, ordenó
realizar cambio de pañ al cada 8 horas por 90 días y formuló lo siguiente para un
periodo de 3 meses:
A. 270 unidades de pañ ales desechables Adulto Talla L.
B. 3 tarros de crema Marly tarro 400gr.
C. 1 caja mensual de guantes de manejo

1.15. El 27 de abril de 2017, ante las multiples negativas recibidas por parte del Comité
Técnico de la EPS Convida S.A, se presentó por parte de mi madre una solicitud de
suministro de los insumos requeridos para su tratamiento ante la Secretaria de

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Salud de Cundinamarca. Solicitud que hasta el momento no ha sido respondida por
la entidad competente.
1.16. El 22 de junio de 2017, yo (Bladimir Barbosa) obrando como agente oficioso
de mi madre (María Helena Bejarano) presenté un derecho de petición
solicitando respetuosamente el suministro de 3 insumos indispensables para
el tratamiento de mi madre en mención , a saber:
A. Pañ ales desechables tenna Slim para adulto talla L.
B. Crema Marly tarro 400 gr.
C.     Caja mensual de guantes de manejo.

1.17. El 4 de julio de 2017, la EPS Convida me respondió el derecho de petició n


mencionado, indicando que (i) la EPS cumple con lo establecido en la Resolució n
6408 de 2016; (ii) lo solicitado de acuerdo con la Resolución 6408 de 2016 son
productos de higiene y cuidado personal y por tanto una tecnología no
financiada con cargo a la UPS; (iii) segú n el Decreto 806 de 1998, la prestació n de
servicios no cubiertos por el POS subsidiado, cuando el afiliado al Régimen
Subsidiado requieren de servicios adicionales a los incluidos en el POS y no tenga
capacidad de pago para asumir el costo de dichos servicios, podrá acudir a las
instituciones publicas y aquellas privadas que tengan contrato con el Estado las
cuales estará n en obligació n de atenderlo de conformidad con su capacidad de
oferta.; y (iv) De acuerdo con la Resolució n 1479 de 2015, la financiació n de
atenció n de los servicios y tecnologías sin cobertura en el pos a los afiliados del
régimen subsidiado, se financian por las entidades territoriales con cargo a los
recursos del sistema general de participaciones.
Por lo tanto, no suministrará dichos insumos a mi madre.

1.18. A la fecha de hoy, 15 de septiembre de 2017, mi madre padece diversas condiciones


medicas que afectan su vida diaria tales como:
1. Secuelas de otras enfermedades cerebrovasculares y de las no especificadas.
2. Hipertensión Esencial.
3. Incontinencia urinaria y fecal
4. Gastronomía

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5. Flebitis y tromboflebitis

1.19. Asimismo a la fecha, 15 de septiembre, mi madre, debido a las distintas condiciones


medicas antes mencionadas, a. Se encuentra en situació n de discapacidad en los
términos del numeral 1 del artículo 2 de la Ley 1618 de 2013 [1].; y b. Debido a las
diversas negativas por parte de la EPS CONVIDA S.A en el suministro de pañ ales
desechables requeridos para el tratamiento de la gastrostomía e incontinencia
urinaria y fecal, mi madre se encuentra en precarias condiciones de salud.
[1] Artículo 2°. DEFINICIONES. Para efectos de la presente ley, se definen los siguientes conceptos:
1. Personas con y/o en situación de discapacidad: Aquellas personas que tengan deficiencias físicas,
mentales, intelectuales o sensoriales a mediano y largo plazo que, al interactuar con diversas barreras
incluyendo las actitudinales, puedan impedir su participació n plena y efectiva en la sociedad, en igualdad de
condiciones con las demá s.

II. PROCEDENCIA DE LA ACCIÒN

Conforme lo dispuesto por el Decreto 2591 de 1991, la presente acción de tutela resulta
procedente en su totalidad, toda vez que cumple todos los requisitos que dicho decreto exige para
su prosperidad y se reseñan a continuación:

1. La presente acción de tutela se intenta en contra de la omisión de una autoridad pública, la


cual es la Secretaria de Salud de Cundinamarca, y en contra la acción u omisión de un
particular, EPS Convida, quienes transgredieron los derechos fundamentales a la salud y vida
digna de mi madre, la señora Maria Helena Bejarano.

2. No existe otro recurso legal para salvaguardar los derechos cuya protección se solicita toda
vez que, previo a la presentación se ha acudido a diversos mecanismos para obtener los
insumos que requiere para el tratamiento de sus enfermedades, tales como, dos solicitudes al
Comité Técnico de la EPS Convida, dos solicitudes a la Secretaria de Salud de Cundinamarca
y un derecho de petición dirigido a la EPS Convida.
Cabe resaltar que las solicitudes ante el Comité Técnico de la EPS Convida fueron
rechazadas por considerar que los pañales y pañitos constituyen elementos de higiene y
cuidado personal y por ende no son cubiertos por el Plan Obligatorio de Salud.

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Por otro lado, respecto a las solicitudes incoadas ante la Secretaria de Salud de
Cundinamarca, dicha entidad no se ha pronunciado al respecto.

Asimismo, respecto al derecho de petición interpuesto en la EPS Convida, nuevamente se


indicó que los pañales, pañitos crema anti-escaras, son productos de higiene y cuidado
personal que no están cubiertos por el Plan Obligatorio de Salud.

3. La legitimación en la causa por activa se encuentra demostrada en los términos del inciso
segundo del artículo 10 del Decreto 2591 de 1991, puesto que yo (Bladimir Barbosa
Bejarano) estoy actuando como agente oficioso de mi señora madre (María Helena Bejarano
de Barbosa) debido a que, de acuerdo con las diversas valoraciones medicas, puntualmente la
valoración de la médica Nancy Leidy Daza, del 10 de mayo de 2017, mi madre ostenta un
cuadro de clínico de dependencia total para las actividades básicas e instrumentales de la vida
diaria. Siendo así, se encuentra en imposibilidad física para promover su propia defensa.

III. Cosa Juzgada y temeridad

Teniendo en cuenta que, en los meses de julio y septiembre del año 2016, mi hermana, la
señora Sandra Barbosa Bejarano en su calidad de agente oficioso de los derechos de mi
madre, la señora Maria Helena Bejarano presentó dos acciones de tutela en contra de la EPS
Convida y la Secretaria de Salud de Cundinamarca, podría pensarse que en la presente acción
opera la figura de la cosa juzgada o de temeridad. No obstante, a continuación se señalaran
las razones por las cuales no se considera que opera ninguna de las dos figuras mencionadas.

Así pues, respecto a la cosa juzgada, tanto el artículo 303 del Código General del Proceso
como la jurisprudencia de la Corte Constitucional señalan que para que opere esta figura
deben configurarse tres elementos a saber:

“Identidad de objeto, es decir, la demanda debe versar sobre la misma pretensión


material o inmaterial sobre la cual se predica la cosa juzgada. Se presenta
cuando sobre lo pretendido existe un derecho reconocido, declarado o modificado
sobre una o varias cosas o sobre una relación jurídica. Igualmente se predica

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identidad sobre aquellos elementos consecuenciales de un derecho que no fueron
declarados expresamente.

 Identidad de causa petendi (eadem causa petendi), es decir, la demanda y la


decisión que hizo transito a cosa juzgada deben tener los mismos fundamentos o
hechos como sustento. Cuando además de los mismos hechos, la demanda
presenta nuevos elementos, solamente se permite el análisis de los nuevos
supuestos, caso en el cual, el juez puede retomar los fundamentos que constituyen
cosa juzgada para proceder a fallar sobre la nueva causa.
        
 Identidad de partes, es decir, al proceso deben concurrir las mismas partes e
intervinientes que resultaron vinculadas y obligadas por la decisión que
constituye cosa juzgada. Cuando la cosa juzgada exige que se presente la
identidad de partes, no reclama la identidad física sino la identidad jurídica.”
(Corte Constitucional. Sentencia T 185 de 2013. M.P., Luís Ernesto Vargas Silva)

Siendo así, es pertinente aclarar que en la presente acción no se configuran los tres elementos
previamente expuestos en la medida que,

Tutela presentada en el mes de julio de 2016:

1. Identidad de objeto: esta acción tuvo como pretensiones declarar que la EPS Convida
había vulnerado los derechos fundamentales a la vida, dignidad humana y seguridad
social de la señora Maria Helena Bejarano y en consecuencia ordenar a esta entidad la
autorización y orden del servicio de enfermería domiciliaria por 12 horas diarias.
Asimismo, se ordenara el manejo de terapia física diaria, terapia respiratoria diaria,
fonoaudiologìa y terapia ocupacional cada dos días. Lo cual, no es lo que se solicita en
la presente acción de tutela.
2. Identidad de causa: en esta acción se presentaron como fundamentos de hecho
principalmente, el accidente Cerebrovascular (CVS) que sufrió la señora Maria
Helena Bejarano en el mes de abril del 2016 por el cual quedo totalmente paralizada
del lado derecho y sin habla. Por esta razón, se hizo necesario brindar una atención
domiciliaria a la señora Bejarano. Sin embargo, para esta época la EPS Convida a
pesar de la orden médica de este servicio, no había autorizado el mismo. Cabe resaltar
que, estos hechos no son los que fundamentan la presente acción de tutela.

3. Identidad de partes: esta acción fue incoada en contra de la EPS Convida y la


Secretaria de Salud de Cundinamarca.

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Tutela presentada el 7 de septiembre de 2016:

1. Identidad de objeto: esta acción tuvo como pretensiones solicitar la tutela de los
derechos a la vida y salud, y solicitar como medidas provisionales ordenar a la EPS
Convida continuar con la prestación de servicios de salud a la señora Bejarano y
ordenar a la EPS Convida garantizar de manera integral todos y cada uno de los
servicios ordenados por parte del médico tratante.
2. Identidad de causa: en esta acción se presentaron como fundamentos de hecho
principalmente, la dificultad física y económica que la señora Sandra Barbosa
Bejarano estaba experimentando para esta época para cuidar y trasladar a la señora
Maria Helena Bejarano en las actividades diarias. Asimismo, la imposibilidad
económica de la familia de la señora Maria Helena Bejarano de seguir supliendo sus
gastos médicos, puesto que costear todos los gastos de consultas, transporte, exámenes,
valoraciones y demás tratamientos médicos.

3. Identidad de partes: esta acción fue incoada en contra de la EPS Convida y la


Secretaria de Salud de Cundinamarca.

Así pues, de acuerdo con lo expuesto previamente puede afirmarse que en la presente tutela
no se configura los tres elementos que componen la figura de la cosa juzgada en la medida en
que el objeto de la presente acción ostenta pretensiones diferentes a las dos tutelas
mencionadas y se fundamenta en nuevos elementos y supuestos consistentes en los dos los
Comités Técnicos Científicos del 14 de diciembre de 2016 y del 24 de febrero de 2017, los
formatos de negación de servicios de salud presentados a la Secretaria de Salud de
Cundinamarca el 13 de diciembre de 2016 y 27 de abril de 2017 y la respuesta del 4 de julio
de 2017 de la EPS Convida al derecho de petición de solicitud de insumos para el tratamiento
de la señora Maria Helena Bejarano.

Asimismo resulta pertinente tener en cuenta que, la Corte Constitucional ha indicado que la
cosa juzgada entre acciones de tutela se desvirtúa cuando: “(…) i) una nueva solicitud de
amparo que se fundamenta en hechos nuevos, que no habían sido tenidos en cuenta con

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anterioridad por el juez; y ii) alegar nuevos elementos fácticos o jurídicos  que fundan la
solicitud, los cuales fueron desconocidos por el actor y no tenía manera de haberlos
conocido en la interposición de la primera acción de tutela.” (Corte Constitucional.
Sentencia T 185 del 10 de abril de 2013. M.P., Luis Ernesto Vargas Silva)

En consecuencia, debido a que no se configuran los tres elementos de la cosa juzgada en la


presente tutela y debido a que esta misma se fundamenta en hechos nuevos, no opera la figura
de la cosa juzgada.

Ahora, respecto a la figura de la temeridad, es menester hacer hincapié en lo señalado por la


Corte Constitucional en la sentencias T 1034 de 2005 y T 185 del 10 de abril de 2013 la
cuales al respecto indicaron que,

“(…)es posible que, luego de presentada una acción de tutela en donde se exponen
unos hechos y derechos concretos, con posterioridad pueda presentarse otra por el
mismo solicitante y con base en similares hechos y derechos, pero con la
connotación de que han surgido elementos nuevos o adicionales que varían
sustancialmente la situación inicial. En esos casos sí es procedente la acción y no
podría ser catalogada como temeraria.

Así, la justificación para la interposición de una nueva demanda puede derivarse de


la presencia de nuevas circunstancias fácticas o jurídicas, o del hecho de que la
jurisdicción constitucional al conocer de la primera acción no se pronunció sobre la
real pretensión del accionante. Es más, un hecho nuevo puede ser, y así lo ha
considerado la Corte, la consagración de una doctrina constitucional que reconoce
la violación de derechos fundamentales en casos similares.”(Negrilla fuera del texto
orginal)

De igual manera la sentencia T 185 de 2013 indicó que,

“(…)existen supuestos que facultan a una persona a interponer nuevamente una


acción de tutela sin que sea considerada temeraria, que consisten en: i) el
surgimiento de adicionales circunstancias fácticas o jurídicas. “Es más, un hecho

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nuevo puede ser, y así lo ha considerado la Corte, la consagración de una doctrina
constitucional que reconoce la violación de derechos fundamentales en casos
similares”; y ii) la inexistencia de pronunciamiento de la pretensión de fondo por
parte de la jurisdicción constitucional.”  

Entonces, de conformidad con la jurisprudencia de la Corte se puede afirmar que, la


presente acción no es temeraria debido a que la causa petendi de la presente tutela se
fundamenta en un supuesto fáctico compuesto por nuevas circunstancias. Esto es, los
Comités Técnicos Científicos del 14 de diciembre de 2016 y del 24 de febrero de 2017, así
como los formatos de negación de servicios de salud presentados a la Secretaria de Salud de
Cundinamarca el 13 de diciembre de 2016 y 27 de abril de 2017 y la respuesta del 4 de julio
de 2017 de la EPS Convida al derecho de petición de solicitud de insumos para el
tratamiento de la señora Maria Helena Bejarano.

IV. DERECHOS FUNDAMENTALES VULNERADOS

De conformidad con los hechos previamente expuestos se puede evidenciar una vulneración a los
derechos fundamentales a la vida digna y salud, los cuales se encuentran consagrados en el
artículo 11 de la Constitución Política de Colombia y el artículo 2 de la Ley Estatutaria 1751 de
2015 respectivamente.

V. PETICIONES
1. Que se declare que la EPS CONVIDA S.A y la SECRETARIA DE SALUD DE
CUNDINAMARCA vulneraron los derechos fundamentales de la señora MARIA HELENA
BEJARANO DE BARBOSA a la vida digna y salud al no proveer los insumos que requiere para
el tratamiento de sus enfermedades.

2. Que se ordene a CONVIDA S.A EPS, garantizar la ATENCIÓN Y PROTECCIÓN


INTEGRAL EN SALUD a MARIA HELENA BEJARANO DE BARBOSA, quien es un adulto
mayor en situación de discapacidad ya que ostenta una limitación funcional de sus miembros
inferiores por secuelas de otras enfermedades cerebrovasculares y de las no especificadas,
también ostenta Hipertensión esencial, incontinencia urinaria y fecal, gatrostomìa, Flebitis y
tromboflebitis.

3. Que se ordene garantizar la HABILITACIÒN Y REHABILITACIÒN de la señora Maria


Helena Bejarano de Barbosa suministrándole todos los insumos que requiera para el tratamiento

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de sus condiciones médicas. Principalmente, la señora Maria Helena Bejarano de Barbosa
requiere:

A. Pañales desechables tenna slim para Adulto talla L.


B. Crema Marly tarro 400 gr.
C. Caja mensual de guantes de manejo.

VI. FUNDAMENTOS DE DERECHO

I) Maria Helena Bejarano de Barbosa, al ser una mujer en situación de


discapacidad y encontrarse en la tercera edad es un sujeto de especial protección
y por tanto el Estado debe garantizarle un servicio de salud integral.

De conformidad con lo dispuesto en el artículo 2 de la Ley 1618 de 2013 las personas en


situación de discapacidad son aquellas personas que tienen deficiencias físicas, mentales,
intelectuales o sensoriales a mediano y largo plazo que, al interactuar con diversas barreras
incluyendo las actitudinales, pueden impedir su participación plena y efectiva en la sociedad, en
igualdad de condiciones con las demás. Así pues, de acuerdo con la historia clínica de la señora
Maria Helena Bejarano de Barbosa, en virtud de secuelas de diferentes enfermedades
cerebrovasculares detenta una deficisiencia física que le impide realizar actividades diarias de la
vida.

Siendo así, teniendo en cuenta que el inciso tercero del artículo 13 de la Constitución Política de
Colombia dispone que,

“El Estado protegerá especialmente a aquellas personas que por su condición


económica, física o mental, se encuentren en circunstancia de debilidad manifiesta
y sancionará los abusos o maltratos que contra ellas se cometan.”;

que el artículo 46 de la Constitución Política señala que,

“El Estado, la sociedad y la familia concurrirán para la protección y la asistencia


de las personas de la tercera edad y promoverán su integración a la vida activa y
comunitaria.”

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que el artículo 47 superior señala que es deber del estado propender por la previsión,
rehabilitación e integración social para los disminuidos físicos, sensoriales y psíquicos, a quienes
se prestará la atención especializada que requieran;   

que la Corte Constitucional en la sentencia C 182 del 2016 indicó que,

“(…) la jurisprudencia constitucional ha determinado que las personas con


discapacidad son sujetos plenos de derechos y de especial protección
constitucional y ha reiterado que la discapacidad debe ser afrontada desde una
perspectiva holística en donde se le deben brindar a estas personas las
herramientas y apoyos necesarios para enfrentar las barreras físicas o sociales
que limitan sus posibilidades para desenvolverse, y así superar dicha condición.”

Y teniendo en cuenta que la Corte Constitucional en las sentencias T-527 de 2006, T-746 de
2009, T-1060 de 2012 y T 096 de 2016 ha reiterado que ,

 “(…) las personas de la tercera edad, habida cuenta de su situación de


vulnerabilidad, son sujetos de especial protección constitucional y, como
consecuencia, merecen una tutela vigorosa del Estado, que lo compromete, entre
otras cosas, a prestarles de forma eficiente e ininterrumpida los servicios de
salud.”

Y que,

“Es innegable que las personas de la tercera edad tienen derecho a una protección
reforzada en salud, en atención a su condición de debilidad manifiesta y por el
hecho de ostentar -desde el punto de vista constitucional- el rol de sujeto
privilegiado. Por lo tanto, y a efectos de materializar a su favor los mandatos del
Estado Social de Derecho, es necesario que se les garantice la prestación continua,
permanente y eficiente de los servicios en salud que requieran.”

Es claro que la señora Maria Helena Bejarano, quien ostenta 76 años de edad y se encuentra en
situación de dispacidad física para valerse por sí misma es un sujeto de especial protección
reforzada por el Estado.

II) El Estado Colombiano a través de la EPS Cruz Blanca y la Secretaria de salud


de Cundinamarca detenta la obligación de brindar un servicio de salud integral
a la señora Maria Helena Bejarano.

Ahora lo previamente expuesto, en lo atinente al servicio de salud implica que el Estado, en línea
con el principio de integralidad dispuesto en el artículo 2 de la Ley 100 de 1993 detenta el deber
de brindar y garantizar una atención y prestación de los servicios de salud a la población de la
tercera edad sin ningún tipo de fragmentación, puesto que, estas personas debido a su condición
de vulnerabilidad e indefensión merecen una protección vigorosa del Estado y por tanto
requieren, como bien lo expuso la Corte Constitucional en la sentencia T 096 de 2016 de un
servicio de salud en el,

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“(…) que se les garantice su bienestar físico, psicológico y psíquico, entendido
como un todo. Puesto que el propósito es mejorar al usuario su situación de salud
y no solo resolver el problema de una prestación específica, este objetivo general
inspira el modo en que deben ser garantizados los servicios a dicho grupo, sujeto
de especial protección constitucional.”

Por esta razón, la Corte Consitucional en esta misma sentencia sostuvo que,

“(…)las personas pertenecientes al grupo poblacional en mención [personas de la tercera


edad] tienen derecho a los servicios de salud de forma integral, lo cual implica que el
respectivo derecho fundamental debe ser garantizado no solo en el sentido de que se
suministren los medicamentos requeridos o únicamente los tratamientos necesarios, sino
que se le brinde una atención completa, continua y articulada, en correspondencia con lo
exigido por su condición. La tutela reforzada de la que se ha hablado se concreta en la
garantía de una prestación continua, permanente y eficiente de los servicios de salud
que el usuario necesita, de ser necesario, incluso respecto de prestaciones excluidas
del P. O. S.” (Negrilla fuera del texto original)

Por último, con respecto a la obligación del Estado de garantizar el servicio de salud a las
personas en situación de discapacidad resulta relevante hacer alusión al bloque de
constitucionalidad dentro del cual se encuentra la Convención sobre los Derechos de las Personas
con Discapacidad de las Naciones Unidas (en adelante “La Convención”), incorporada por la Ley
1346 de julio 31 de 2009 y ratificada el 10 de mayo de 2011 por Colombia. Lo anterior en la
medida en que en el artículo 25 de esta Convención, en materia de salud dispone que el Estado
firmante está obligado a proporcionar los servicios de salud del más alto nivel que necisten que
necesiten las personas con discapacidad.

Asimismo, el artículo 28 de La Convención y el numeral 5 del artículo 9 de la Ley 1618 de 2013,


señalan que es obligación del Estado asegurar el acceso de las personas con discapacidad y de sus
familias que vivan en situación de pobreza a brindar asistencia para sufragar gastos relacionados
con su discapacidad, incluyendo capacitación, asesoramiento, asistencia financiera y servicios de
cuidados temporales adecuados. Todo esto con el fin de asegurar a esta población la mejora de
sus condiciones de vida.

En conclusión, la señora Maria Helena Bejarano de Barbosa es una persona que por su condición
de discapacidad y su edad cuenta con una tutela reforzada por mandato constitucional. En
consecuencia, el Estado Colombiano a través de la EPS Convida y la Secretaria de Salud de
Cundinamarca, ostentan la obligación legal de brindar a la señora Bejarano acceso al servicio de
salud de manera oportuna e integral.

 
III) Las múltiples negativas por parte de la EPS CONVIDA S.A en el suministro de
pañales, pañitos y crema anti- escaras marly, requeridos para el tratamiento de
la incontinencia urinaria y fecal de la señora Maria Helena Bejarano de Barbosa

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con fundamento en la exclusión de estos insumos del POS vulnera sus derechos
fundamentales a la vida digna y salud.

1) Derecho a la Salud y la vida digna:


1.1) Derecho a la salud:
De conformidad con el artículo 2 de la Ley 1751 de 2015, la salud es un derecho fundamental de
todos los ciudadanos colombianos, el cual comprende el acceso a los servicios de salud de
manera oportuna, eficaz y con calidad para la preservación, el mejoramiento y la promoción de la
salud. Asimismo, el artículo 8 de la Ley 1751 de 2015 señala que los servicios y tecnologías de
salud deben ser suministrados de manera completa para prevenir, paliar o curar la enfermedad,
con independencia del origen de la enfermedad o condición de salud, del sistema de provisión,
cubrimiento o financiación definido por el legislador. Por esta razón, no puede fragmentarse la
responsabilidad en la prestación de un servicio de salud específico en desmedro de la salud del
usuario.
De igual forma, los literales “a” y “e” del numeral segundo del artículo 10 de la Ley 1618 de
2013, indican que es deber de las Entidades Promotoras de Salud (EPS), garantizar la
accesibilidad e inclusión de las personas con discapacidad en todos sus procedimientos, lugares y
servicios y para esto eliminar cualquier medida, acción o procedimiento administrativo o de
otro tipo, que directa o indirectamente dificulte el acceso a los servicios de salud para las
personas con discapacidad.

Ahora, es menester destacar que, si bien por regla general cuando una persona requiere un
servicio de salud no contemplado en el Plan Obligatorio de Salud (POS) debe obtenerlo por
su propia cuenta, esta regla no es absoluta ya que, de acuerdo con lo expuesto por la Corte
Constitucional en la sentencia T 154 de 2014 en los casos como el de la señora Bejerano, en
el que el paciente de tercera edad requiere de insumos no incluidos en el POS,

“ (...) la aplicación rígida y absoluta de las exclusiones y limitaciones previstas


por el POS puede vulnerar derechos fundamentales, y por eso esta Corporación
ha inaplicado la reglamentación que excluye el tratamiento o medicamento
requerido, para ordenar que sea suministrado, y evitar, de ese modo, que una

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reglamentación legal o administrativa impida el goce efectivo de garantías
constitucionales y de los derechos fundamentales a la vida y  a la integridad de
las personas.” 

Puntualmente, la sentencia T 154 de 2014 determinó que en el caso en el que el paciente


padece de una patología que le ocasiona la pérdida del control de esfínteres, se requiere de
un manejo que implica el uso de pañales desechables, los cuales,

“(...) a pesar de estar excluidos del POS, constituyen parte del manejo
indispensable que a estos pacientes se le debe brindar para garantizarles una
vida en condiciones dignas.”

Siendo así, en el caso concreto el hecho de que la EPS Cruz Blanca no permita el acceso
de la señora Maria Helena Bejarano la tecnologías como pañales, pañitos y crema anti
escaras vulnera su derecho fundamental a la salud en la medida en que, estas
tecnologías son requeridas por la señora Bejarano para paliar la incontinencia urinaria y
fecal que padece, enetendiendo paliar como aquella acción de mitigar o atenuar la
violencia de una enfermedad1 . Es así como, la negativa de la EPS impide paliar la
enfermedad de la señora Bejarano y por ende, le impide el goce efectivo al derecho
fundamental de la salud en los términos de los artículos 2 y 8 de la Ley 1751 de 2015 y
del artículo 10 de la Ley 1618 de 2013.

Por último cabe resaltar que, esta actuación por parte de la EPS Cruz Blanca no solo
vulnera el derecho a la salud de la señora Bejarano, sino que también, se encuentra en
contravia del numeral 1 del artículo 132 la Resolución 5592 de 2015 toda vez que, en la
respuesta al derecho de petición del 7 de julio de 2017 señaló que los pañales, pañitos y
crema anti escaras no son tecnologías para tratar, diagnosticar o paliar la enfermedad de
la señora Bejerano, y por tanto no pueden ser financiadas con cargo a la UPC. No
obstante, es evidente que, debido a la dependencia física e incontinencia urinaria y fecal
que padece la señora Bejerano, los pañales, pañitos y crema anti escaras no solo
1
Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española. Paliar. Recuperado el 30 de julio de 2017 de:
http://dle.rae.es/srv/fetch?id=RYJSqxm.

15
elementos de simple higiene y cuidado personal, sino que son necesarios para paliar, es
decir, mitigar y atenuar las concecuencias de una enfermedad que no le permite
controlar sus esfinteres.

1. 2) Derecho a la vida digna

De ahí que, la Corte Constitucional en la sentencia previamente citada haya dispuesto que
es procedente solicitar la acción de tutela del derecho a la salud y vida digna, cuando la
persona que cuenta con una patología de pérdida de control de esfínteres y se le niegue la
provisión de insumos o servicios excluidos del POS. No obstante, debe resaltarse que deben
cumplirse con los siguientes requisitos para presentar la acción de tutela:

“(i) que la falta del servicio médico vulnere o amenace los derechos a la vida y
a la integridad personal de quien lo requiere;
 
(ii) que el servicio no pueda ser sustituido por otro que se encuentre incluido en
el plan obligatorio;
 
(iii) que el interesado no pueda directamente costearlo, ni las sumas que la
entidad encargada de garantizar la prestación del servicio se encuentra
autorizada legalmente a cobrar, y no pueda acceder al servicio por otro plan
distinto que lo beneficie;

(iv) que el servicio médico haya sido ordenado por un médico adscrito a la
entidad encargada de garantizar la prestación del servicio a quien está
solicitándolo.”

Teniendo en cuenta lo anterior, es claro que en el presente caso se cumplen los requisitos
enlistados en la medida en que la señora Maria Helena Bejarano, en primer lugar de
acuerdo con la valoración medica de la oficiada del 10 de mayo de 2017 realizada por la
médica general Nancy Leidy Daza de la IPS AMI PALLIUM COLOMBIA S.A.S, padece

16
de incontinencia urinaria y fecal, además de encontrarse en condición de dependencia total
para las actividades de la vida diaria por las secuelas de enfermedades cerebrovasculares .

En segundo lugar, debido a este cuadro clínico la carencia de pañales, pañitos y cremar anti-
escaras marly, se vulnera y amenaza los derechos fundamentales a la salud y vida digna de
la señora Bejarano puesto que en el los términos de la sentencia T 096 de 2016 de la
Honorable Corte Constitucional, el derecho a la vida implica,

“(…)la salvaguardia de unas condiciones tolerables de vida que permitan existir


con dignidad. Por lo tanto, para su protección no es necesario que la persona se
encuentre en un riesgo inminente de muerte, sino que toda situación que haga
indigna la existencia y dificulte una buena calidad de vida, es merecedora de
protección constitucional, tal como ocurre cuando una persona que sufre una
seria discapacidad física no puede controlar sus esfínteres y necesita de pañales
desechables para vivir de manera digna.” (Negrilla fuera del texto original)

De esta manera, la Corte ha estableció que,

“(…) los pañales desechables, necesarios para personas en circunstancias patológicas


especiales, deben ser ordenados si de ellos depende, no su subsistencia orgánica o
necesariamente la recuperación de su condición física, sino la posibilidad de que el
individuo pueda sobrellevar con dignidad su enfermedad y ciertas consecuencias que
ella le trae. Esta Corporación, así mismo, ha sostenido que la obligación de entregar
este producto puede ser excepcionalmente generada, incluso sin orden médica, siempre
que resulte clara y evidente su necesidad, atendida la situación específica en que la
enfermedad pone al individuo, (…)”  (Negrilla fuera del texto original)

Así, el hecho de no tener acceso a los insumos necesarios para paliar su incontinencia
urinaria y fecal, aunado a la situación de discapacidad física que ostenta y que la enfrenta a
una condición de dependencia total de un tercero para una actividad de la vida diaria tan
importante como lo es el control de esfiteres y cuidado de la higiene personal. No le ha
permitido a la señora Bejarano vivir en condiciones tolerables que le permitan subsistir con
dignidad.

17
Adicionalmente, sobre este punto es pertinene poner de presente que ademas de la grave
condicion de salud de la señora Bejerano, ni ella ni su familia detentan condiciones economicas
aptas para costear todos los insumos, medicamentos y tratamientos que requiere la señora
Bejarano. Es por esto que debe acotarse lo indicado por la Corte Constitucional en la sentencia
096 de 2016, pues en esta provdencia se destacó que,

“(…) la facultad para demandar judicialmente el suministro de los servicios tendientes a


satisfacer la salud es procedente en todos aquellos casos en que el sujeto, especialmente
resguardado por la Constitución, podría verse gravemente vulnerado en su dignidad y
sucumbir ante su propia impotencia para sufragar los costos económicos que demanda el
tratamiento de sus afecciones y, especialmente, cuando el afectado es sujeto de especial
protección constitucional. De este modo, niños, mujeres embarazadas, personas de la
tercera edad y discapacitados, entre otros, en imposibilidad de asumir las onerosas
cargas provenientes de su situación de debilidad, son acreedores directos de una tutela
judicial capaz de detener la amenaza o vulneración de su derecho fundamental a la
salud.” 

Además que no debe perderse de vista que,


 
“(…) las personas de la tercera edad son acreedoras de esa particular protección, dadas
las circunstancias de indefensión en que se encuentran y la etapa de su vida que
atraviesan. Como se ha dicho, ellas ven obligadas a afrontar el deterioro irreversible y
progresivo de su salud por el desgaste natural del organismo y consecuente con ello al
advenimiento de diversas enfermedades propias de la vejez, por lo cual recae en el Estado
una obligación reforzada de disponer todos los servicios de salud para garantizarles unas
condiciones de vida dignas”

Ahora, en tercer lugar debido a que tecnologias como los pañales, pañitos y crema anti
escaras son considerados como elementos de higiene no cubiertos por el POS, no existe en
esta lista algun tipo de insumo por medio del cual se puedan reemplazar estos elementos.
Asimismo, en cuarto lugar, debido a la posición socioeconomica de la señora Bejarano, es
claro que no cuenta con los ingresos sufiecientes para costear todo lo que sus multiples
enfermedades requieren. Por último, debe recordarse que tal como se expresó en el primer
acapite de la presente tutela, estos insumos han sido ordenados por diferentes especialistas,
por lo cual, la señora Bejarano cumple con los 4 requisitos necesarios para que se le
suministren tecnologias por fuera del POS.

Por último, respecto al derecho a una vida diga debe destacarse que, si bien las tecnologias
requeridas por la señora Bejarano no se encuentran contemplados en la Resolución 5592 de

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2015 del Ministerio de Salud y Protección Social,la Corte Constitucional ha estudiado con
alguna frecuencia este tipo de servicio y ha subrayado en basta jurisprudencia2 que,

“en tanto se trata de un bien necesario para atender patologías que ponen al sujeto
que las sufre en condiciones de imposibilidad o suma dificultad para realizar en
condiciones normales sus necesidades fisiológicas, se convierte es un producto
vinculado a la dignidad de la persona en tal situación: «los accionantes tienen
derecho a acceder al servicio de salud que disminuya la incomodidad e
intranquilidad que les genera su incapacidad física. Si bien los pañales desechables
no remedian por completo esta imposibilidad, sí permiten que las personas puedan
gozar de unas condiciones dignas de existencia.” (Corte Constitucional. Sentencia
T 096 de 2016. M.P., Luis Ernesto Vargas Silva)
En esta misma línea es pertinente hacer énfasis en que, en esta misma sentencia la Corte
estableció que, el suministro de pañales en la población que los requiere de forma continua
está generalmente ligado también al aseguramiento de condiciones mínimas de higiene y de
salubridad, que a la vez influyen en el estado de salud del paciente y su bienestar, lo cual
redunda una vez más en la posibilidad de tener una subsistencia en condiciones dignas.
Teniendo en cuenta esto, la Corte Constitucional ha afirmado que,
 “ (…)los pañales desechables, necesarios para personas en circunstancias patológicas
especiales, deben ser ordenados si de ellos depende, no su subsistencia orgánica o
necesariamente la recuperación de su condición física, sino la posibilidad de que el
individuo pueda sobrellevar con dignidad su enfermedad y ciertas consecuencias que ella le
trae. Esta Corporación, así mismo, ha sostenido que la obligación de entregar este producto
puede ser excepcionalmente generada, incluso sin orden médica, siempre que resulte clara y
evidente su necesidad, atendida la situación específica en que la enfermedad pone al
individuo” (Corte Constitucional. Sentencia T 096 de 2016. M.P., Luis Ernesto Vargas
Silva)
En conclusión, la EPS Cruz Blanca vulnera el derecho a una vida diga de la oficiada al negarle a
una persona de la tercera edad como la señora Bejarano la posibilidad de acceder a una serie de
insumos que necesita para sobrellevar las diversas enfermedades que padece, puntualmente, la
incontinencia urinaria y fecal, de una manera digna y tolerable, pues su condición de

2
 T-023 de 2013, M. P.: Mauricio González Cuervo; T-039 de 2013, M. P.: Jorge Iván Palacio Palacio; T-383 de
2013, M. P.: María Victoria Calle Correa; T-500 de 2013, M. P.: Luis Ernesto Vargas Silva; T-549 de 2013, M. P.:
María Victoria Calle Correa; T-922A de 2013, T-610 de 2013, M. P.: Nilson Pinilla Pinilla; T-680 de 2013, M. P.:
Luis Guillermo Guerrero Pérez; T-025 de 2014, M. P.: Manuel José Cepeda Espinosa; T-152 de 2014, M. P.:
Mauricio González Cuervo; T-216 de 2014, M. P.: María Victoria Calle Correa y T-401 de 2014,    M. P.: Jorge Iván
Palacio Palacio. Ver, además, Sentencias T-056 de 2015, M. P.: Martha Victoria Sáchica Méndez.

19
dependencia física de un tercero para movilizarse conlleva a un mayo detrimento en la salud de
la señora Bejarano y contar con pañales y pañitos para su cuidado le permitiría sobrellevar con
más dignidad el hecho de no poder controlar sus esfínteres y moverse.

2) Derecho a la Seguridad Social:


De acuerdo con lo expuesto previamente, puede afirmarse que la barrera de acceso que impone la
EPS Cruz Blanca a la señora Bejarano también vulnera su derecho a la Seguridad Social.
Principalmente, debe recordarse que este derecho se encuentra consagrado en los artículos 48 y
49 de la Constitución Política, los cuales establecen que la salud es un servicio público esencial a
cargo del Estado, y debe ser prestado bajo los principios de eficiencia, universalidad y
solidaridad. Esto en la medida en que como bien lo señaló la Corte Constitucional en su sentencia
T- 039 de 2013, MP: Jorge Iván Palacio Palacio:

“el artículo 49 de la Constitución Política, debe dar cumplimiento al principio de


continuidad, que conlleva su prestación de forma ininterrumpida, constante y permanente,
sin que sea admisible su paralización sin la debida justificación constitucional. Lo anterior,
por cuanto la materialización del derecho fundamental a la salud exige que todas las
entidades que prestan dicho servicio se obliguen a la óptima prestación del mismo, en la
búsqueda del goce efectivo de los derechos de sus afiliados conforme al marco normativo
señalado, como quiera que la salud compromete el ejercicio de distintas garantías, como es
el caso del derecho a la vida y a la dignidad humana”.

De este modo, dado que la enfermedad que padece una persona no solo debe observarse desde el
punto de vista médico, sino de una perspectiva integral que abarca todos los elementos y
tratamientos necesarios para optimizar las habilidades funcionales, mentales y sociales del
paciente (Corte Constitucional. Sentencia T 014 del 20 de enero de 2017. M.P., Gabriel Eduardo
Mendoza).
Máxime, cuando este paciente es un sujeto de especial protección reforzada como lo son las
personas de la tercera edad, pues esta población por los complejos cuadros clínicos que pueden
padecer, el acceso al derecho de la Seguridad Social resulta indispensable. Más aun en los casos
en que no es posible la recuperación del paciente, pues en estos casos, como bien señala la
sentencia T 014 de 2017,
“ (...) se debe propugnar, por todos los medios, a garantizar el nivel de vida más
óptimo a través de la totalidad de los elementos y tratamientos que se encuentren
disponibles, pues con ocasión de sus enfermedades son fácilmente expuestos a
afrontar situaciones que atentan contra su dignidad humana, los cuales, aunque
no persigan el completo y eficaz restablecimiento del paciente, sí resultan
paliativos para sus difíciles condiciones, pues por medio de ellos se les brinda una
calidad de vida con un mínimo de dignidad.”

Y por ello, en virtud del artículo 8 de la Ley 1751 de 2015,


“los servicios y tecnologías de salud deberán ser suministrados de manera
completa para prevenir, paliar o curar la enfermedad, con independencia del

20
origen de la enfermedad o condición de salud, del sistema de provisión,
cubrimiento o financiación definido por el legislador. Así, en caso de existir duda
sobre el alcance de un servicio o tecnología de salud cubierto por el Estado, se
entenderá que este comprende todos los elementos esenciales para lograr su
objetivo médico respecto de la necesidad específica de salud diagnosticada.”
(Negrilla fuera del texto original)

Por consiguiente, teniendo en cuenta que, para garantizar la efectividad y materialización


del derecho fundamental a la salud, es una condición indispensable acceder de manera
continua y completa al derecho de la Seguridad Social, se puede afirmar que en el caso
concreto al negársele a la señora Maria Helena Bejarano acceder a pañales, pañitos y crema
marly, tecnologías necesarias para paliar la incontinencia urinaria y fecal que padece, se
está fragmentando la prestación del servicio de salud. Lo cual, conlleva a que, se deterioro
la salud de la señora Bejarano y por ende se aumente su situación de vulnerabilidad y por
ende se vulnere y obstaculice el derecho de la señora Bejarano a la Seguridad Social.

Bajo este contexto, se concluye que debido a la situación en la que se encuentra la señora
María Helena Bejarano y en virtud de las múltiples negativas de la EPS Cruz Blanca de
brindarle los insumos necesarios para paliar la incontinencia urinaria y fecal que padece, se
están vulnerando los derechos fundamentales a la vida digna, salud y seguridad social.

VII. MEDIDAS PROVISIONALES


¿PEDIR LOS PAÑALES COMO MEDIDA PROVISIONAL?

Artículo 7o. Medidas provisionales para proteger un derecho. Desde la


presentación de la solicitud, cuando el juez expresamente lo considere necesario y
urgente para proteger el derecho, suspenderá la aplicación del acto concreto que lo
amenace o vulnere.

Sin embargo, a petición de parte o de oficio, se podrá disponer la ejecución o la


continuidad de la ejecución, para evitar perjuicios ciertos e inminentes al interés
público. En todo caso el juez podrá ordenar lo que considere procedente para
proteger los derechos y no hacer ilusorio el efecto de un eventual fallo a favor del
solicitante.

La suspensión de la aplicación se notificará inmediatamente a aquél contra quien se


hubiere hecho la solicitud por el medio más expedito posible.

21
El juez también podrá, de oficio o a petición de parte, dictar cualquier medida de
conservación o seguridad encaminada a proteger el derecho o a evitar que se
produzcan otros daños como consecuencia de los hechos realizados, todo de
conformidad con las circunstancias del caso.

El juez podrá, de oficio o a petición de parte, por resolución debidamente fundada,


hacer cesar en cualquier momento la autorización de ejecución o las otras medidas
cautelares que hubiere dictado.

VIII. COMPETENCIA
Es usted señor Juez competente para conocer del asunto por la naturaleza de los hechos y por
tener jurisdicción en el lugar donde ocurre la violación de los derechos fundamentales con base
en el Decreto 1382 del 12 de julio de 2000.

IX. NOTIFICACIONES
Cualquier notificación la recibiré en la Carrera 4 No 72-35 Edificio Siski, piso 4, en la ciudad de
Bogotá. El teléfono es 3473611 Ext. 2278.

La EPS recibirá notificaciones en la dirección Carrera 58 # 9-97, Puente Aranda, Bogotá,


Cundinamarca.

Atentamente,

Bladimir Barbosa Bejarano


C.C

ANEXOS

1. Registro de Nacimiento, certificando la relación madre e hijo entre el señor Bladimir Barbosa
y la señora María Helena Bejarano de Barbosa
2. Información de Afiliados en la Base de Datos Única de Afiliación al Sistema de Seguridad
Social consultada el 14 de junio de 2017.

22
3. Historia Clínica Electrónica No. 20565075 emitida por Procardio Servicios Médicos
Integrales Ltda donde esta registrada consulta médica y diagnostico del médico general Jalis
Emeria Sanchez del 16 de marzo de 2016.
4. Formula de insumos No. 981348 del 7 de julio de 2016 emitida por el médico general Andrés
Camilo Veloza de Procardio Servicios Médicos Integrales Ltda.
5. Plan de Manejo Externo, historia clínica respuesta a interconsulta del 1 de noviembre de 2016
en la cual se encuentra el diagnóstico del 7 de octubre de 2017 emitida por el médico
internista Álvaro Rodríguez de la ESE Hospital San Rafael Fusagasuga.
6. Historia Clínica emitida por la médica general Clara Lucia Lozano de AMI Pallium
Colombia S.A.S. en la cual se encuentra la valoración médica de la señora Maria Helena
Bejarano del mes de noviembre de 2016.
7. Formulas médicas del 11 de noviembre de 2016 emitidas por la médica general Clara Lucia
Lozano de AMI Pallium Colombia S.A.S.
8. Formatos de solicitud y justificación médica para medicamento no POS del 11 de noviembre
de 2016 emitidos por la médica general Clara Lucia Lozano.
9. Historia Clínica de consulta externa y medicina general del 14 de noviembre de 2016 donde
se encuentran diagnósticos y formulas médicas emitidas por el médico internista Fabio
Carmona.
10. Historia Clínica emitida por la médica general Leydi Triana de AMI Pallium Colombia
S.A.S. en la cual se encuentra la valoración médica de la señora Maria Helena Bejarano del
mes de diciembre de 2016.
11. Formulas médicas del 2 de diciembre de 2016 emitidas por la médica general Leydi Triana
de AMI Pallium Colombia S.A.S.
12. Plan de manejo externo, notas médicas del 9 de diciembre de 2016 emitido por el médico
internista Álvaro Rodríguez Núñez de la ESP Hospital San Rafael Fusagasugá.
13. Formato de negación de Servicios de Salud y/o medicamentos de la Secretaria de Salud de
Cundinamarca del 13 de diciembre de 2016.
14. Formato de actas de Comité Técnico científico del 14 de diciembre de 2016 emitido por el
comité técnico de Convida EPS S.A.
15. Solicitud de procedimientos no quirúrgicos, historia clínica de consulta externa y medicina
general del 10 de febrero de 2017 emitida por el médico Gabriel Correa Zuluaga.

23
16. Formato de actas de Comité Técnico científico del 24 de febrero de 2017 emitido por el
comité técnico de Convida EPS S.A.
17. Formato de negación de Servicios de Salud y/o medicamentos de la Secretaria de Salud de
Cundinamarca del 27 de abril de 2017.
18. Solicitud y justificación médica para medicamentos, procedimientos, insumos y dispositivos
médicos no POS del 10 de mayo de 2017 emitida por la médica general Nancy Leidy Daza de
AMI pallium Colombia S.A.S.

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