Resumen
La novela de los sicarios y la violencia en Colombia
La novela la Virgen de los Sicarios escrita por Fernando Vallejo claramente es un
espejo de lo que enfrentaba Colombia alrededor de los años 80, además de los
problemas del gobierno contra la guerrilla, Colombia se convierte en el epicentro
del narcotráfico, lo que causo que surgieran jóvenes asesinos de los barrios más
pobres de Medellín, los cuales se empezaron a conocer como los “asesinos de la
moto”, originalmente como sicarios. La realización de obras como Rodrigo D: No
futuro dirigidas por Víctor Gaviria y No Nacimos Pa Semilla (1990) un relato del
sociólogo Alonso Salazar, dieron visibilidad al sicario, dos obras que la sociedad
colombiana de ese entonces no lograba entender. La novela de Rosario Tijeras de
Jorge Franco (1999) dio origen a un subgénero literario en Colombia, lo cual ha
causado nuevas tendencias en el mercado, el sicariato se ha convertido en una
temática, tanto Vallejo como Franco tienen una perspectiva diferente que dan
entender en sus novelas.
Colombia, un país el cual a sufrido, múltiples, guerras, a través de su historia,
asaltos de grupos guerrilleros y paramilitares, atentados, masacres, asesinatos,
secuestros, torturas, mutilaciones, bombas, es el 3 país en la lista de desplazados
internos, la mayoría de las victimas son de la población civil. Las mafias del
narcotráfico y la guerrilla colombiana son uno de los entes de violencia que más
azota a Colombia. El historiador Gonzalo Sánchez en (1991) en su investigación y
análisis nos dio a entender que cuando la violencia en Colombia no había
alcanzado su pico mas alto se trataba de “una guerra de la sociedad entera
consigo misma” y de “un suicidio colectivo”. Las grandes elites y las clases
políticas del país querían tener un control absoluto, separando lo social de la
economía y lo político. Los conservadores y liberales tenían un enfrentamiento
constante para tener el voto del pueblo. La muerte de Jorge Eliecer Gaitán forma
una de las revueltas más grandes de Colombia el “Bogotazo”.
Actualmente Colombia enfrenta el surgimiento de nuevos entes de violencia, en un
escenario donde se pierde el control y el estado pierde fuerza. Todos los medios
de comunicación llenan los colombianos con datos, versiones, estadísticas, que ni
si quiera se explican o se permite comprender los hechos, lo que causa un temor
que invade todo. Al tomar la iglesia el control de la educación a finales del siglo
XIX, diferentes escritores recibieron fuertes críticas como lo fue el escritor José
Eustasio Rivera en su libro la Vorágine (1924). Los problemas que había en lo
social, económico y político estaban muy distanciados de la literatura. La sociedad
estaba cegada, con todos Los conflictos que se vivieron en los años 40 y 50, era
casi imposible que se concientizase de la problemática que atravesaba el país.
Todo esto dejo consecuencias, mas de 200.000 muertos, 300.000 desplazados
desposeídos y campesinos listos para defenderse por la traición de las elites. De
repente la literatura se comenzó a relacionar con el tema de la violencia, a escribir
relatos, que mas que novelas eran testimonios, esto permitió que se mesclaran la
ficción con la realidad. Diferentes obras se comenzaron a contar como un relato de
la violencia, una de estas en estilo de documental y descripción de los hechos y
otras cuentan la verdad cruda, tal y como es, con extrema violencia. Estas se
empezaron a catalogar como novelas de la violencia, el escritor Gabriel García
Márquez jugo un papel muy importante con sus múltiples obras.
Volviendo a la novela la Virgen de los Sicarios de Fernando Vallejo (1994), como
decía anteriormente es un claro ejemplo, una de las mejores novelas que enfatizo
a la violencia, sicarios, a lo que vivió Medellín en la época del narcotráfico y por
consecuente al jefe mas grande que ha tenido el narcotráfico Pablo Escobar. La
Virgen de los Sicarios es una novela sin orden de los hechos todo en la historia va
fluyendo al igual sin una explicación del por qué esta violencia, la novela maneja
varios puntos a tratar, como los son la gramática y la violencia nos dice que son
polos opuesto pero que se llegan a relacionar, la lengua y la religión la cual
sabemos no une a los colombianos. Esta novela es muy profunda pues toca la
realidad a fondo hablándonos de todo lo que hay detrás de un sicario, el cual es
un grito de esta sociedad, ellos son un reflejo de nuestra cultura, un reflejo de la
problemática de Colombia, la Virgen de los Sicarios también es una reflexión
sobre el lenguaje muestra como se va contaminado y lo que produce.
El lenguaje y el tono que vallejo utiliza ataca al lector cuando este se introduce en
la novela, como se da a ver al sicario como algo que fluye de los barrios de
Medellín, constantemente refleja la situación que enfrenta Colombia.
Generalizando ya, las obras literarias, se convierten en figuras públicas,
reconocidas por los medios, aunque la le letra ha perdido atención en la cultura,
hay autores con mucho reconocimiento y experiencia, como lo es Gabriel García
Márquez y su importancia en la campaña del ex presidente Andrés Pastrana de
Colombia. Algo que llama mucho la atención es el conflicto de Colombia al
identificar las víctimas y el victimario, lo que suele pasar es que el victimario se
idéntica como victima de otra persona e impide saber quien es quien realmente,
esto no lleva a crear una lógica de por que alguien es la víctima, las razones del
victimario y al buscar razones estamos justificando el acto.
Todo esto nos lleva de nuevo a la novela la Virgen de Sicarios y nos da a entender
que “no hay inocentes, todos somos culpables”, también existe la opción de que
un victimario antes de serlo fue una víctima, eso se convierte en una realidad,
como paso con el comandante del FARC. Pero al igual la FARC a causado daño a
otras personas. Aunque esto aparece en la novela no se contrasta con fuerza,
además Vallejo parece estar de acuerdo con su personaje, la pregunta final sería
si Vallejo y su novela no se están convirtiendo en armas de esta misma violencia.