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REPÚBLICA BOLIVARIANADE VENEZUELA

UNIVERSIDAD NACIONAL EXPERIMENTAL


“RAFAEL MARÍA BARALT”
VICERRECTORADO ACADEMICO
PROGRAMA: INGENIERIA Y TECNOLOGIA
PROYECTO: INGENIERIA MANTENIMIENTO MECANICO
CATEDRA: CORROSIÓN

Corrosión

Realizado por:
Samuel Bracho
C.I: 25.801.332

SAN FRANCISCO, Agosto 2019


Introducción

A lo largo de este capítulo se hablará del fenómeno de corrosión, teniendo en


cuenta cada uno de los procesos de corrosión y los factores que lo provocan.
Además de mencionar cómo afecta la corrosión en la vida útil de estructuras que a
diario observamos como puentes y edificios. De igual forma, mencionar los
aspectos relacionados con la corrosión como la contaminación ambiental, pérdida
de productos, mantenimientos muy costosos y la necesidad de re diseñar equipos
y procesos industriales.
INDICE

1. Definición e importancia de la corrosión.


1.1. Mecanismos electroquímicos.
1.2. Polarización y velocidad de la corrosión.
2. Hierro y Acero.
2.1. Efectos de la tensión.
2.2. Corrosión atmosférica.
2.3. Corrosión en los suelos.
2.4. Oxidación y empañamiento.
3. Protección catódica y anódica.
3.1. Recubrimientos metálicos orgánicos y inorgánicos.
DEFINICION

1. Definición e importancia de la corrosión

Se define como el ataque destructivo y deterioro que ocurre en un


material, como consecuencia de las reacciones químicas que se produce
entre el material y el ambiente que le rodea.

Comúnmente conocemos la corrosión como el fenómeno destructivo que


sufren los metales al oxidarse, pero en los materiales no metálicos como
plásticos, vidrios o maderas sufren un efecto de envejecimiento y
destrucción del material si se encuentran expuestos a ambientes
industriales, ácidos u agentes químicos u otros ambientes capaces de
alterar y romper la estructura interna del material, por ejemplo el vidrio se
corroe ante la presencia de productos altamente alcalinos, el hormigón se
corroe ante la presencia de aguas ricas en sulfatos, etc…

A nivel estructural y mecánico la corrosión debilita la estructura interna del


metal haciéndolo frágil y quebradizo, de tal forma que no cumpla con los
requerimientos con los que fue diseñado, pudiendo ocasionar accidentes
en estructuras que requieran ciertos niveles de seguridad como por
ejemplo balcones, barandillas, soportarles, escaleras, estructuras de
vehículos como barcos, aviones, etc…

Importancia: La importancia de los problemas de corrosión generados exige una


valoración económica y ésta es difícil de dar, ya que hay pérdidas directas
referidas exclusivamente al valor del material destruido y unas pérdidas indirectas
cuya valoración es más complicada de dar, como contaminación de la producción
debida a un fallo inesperado en el metal, pérdidas del producto, consumo de
energía, pérdida de rendimiento en procesos o por acumulación de productos de
corrosión en paredes, sobre-espesor de los materiales, todo ello como
consecuencia de fallos del metal.
1.1. Mecanismos electroquímicos: La corrosión electroquímica es un
proceso espontáneo que denota siempre la existencia de una zona
anódica (la que sufre la corrosión), una zona catódica y un
electrolito, y es imprescindible la existencia de estos tres elementos,
además de una buena unión eléctrica entre ánodos y cátodos, para
que este tipo de corrosión pueda tener lugar. La corrosión más
frecuente siempre es de naturaleza electroquímica y resulta de la
formación sobre la superficie metálica de multitud de zonas
anódicas y catódicas; el electrolito es, en caso de no estar
sumergido o enterrado el metal, el agua condensada de la
atmósfera, para lo que la humedad relativa deberá ser del 70%.

El proceso de disolución de un metal en un ácido es igualmente un


proceso electroquímico. La infinidad de burbujas que aparecen sobre la
superficie metálica revela la existencia de infinitos cátodos, mientras que
en los ánodos se va disolviendo el metal. A simple vista es imposible
distinguir entre una zona anódica y una catódica, dada la naturaleza
microscópica de las mismas (micrópilos galvánicas). Al cambiar
continuamente de posición las zonas anódicas y catódicas, llega un
momento en que el metal se disuelve totalmente.

1.2. Polarización y velocidad de la corrosión.


 Polarización: Las causas de la polarización pueden ser muy
diferentes según los metales que sufren corrosión y los
electrolitos. En cualquier caso se corresponden con las cinéticas
características de las reacciones anódicas o catódicas
 Polarización por concentración: En la polarización por
concentración cualquier cambio en el sistema que haga aumentar
la velocidad de difusión de los iones en el electrolito hará
disminuir los efectos de la polarización por concentración y hará
que aumente la velocidad de corrosión. De este modo la
movilidad del electrolito hará disminuir el gradiente de
concentración de los iones positivos y determinará un aumento
de la velocidad de reacción. Aumentando la temperatura
podremos aumentar la velocidad de difusión de los iones y por
consiguiente aumentaremos la velocidad de reacción.
Por ejemplo, si se coloca cobre como cátodo en una
solución diluida de SO4Cu con actividad del ión cúprico, Cu+2,
tenemos un potencial de oxidación E:

E1 = - 0.337 - 0.0592/2 log (Cu+2) (12.41)


Cuando fluye la corriente se deposita Cu, y disminuye la concentración hasta una
actividad (Cu+2)s menor. En este caso el potencial E es menos noble,
correspondiéndole una polarización E2 - E1 representada por el modelo:
E2 - E1 = ( R T/n F ) ln iL/(iL - i) (12.42)
Siendo iL un valor límite de densidad de corriente.
Cuando la polarización se produce en su mayor parte en el ánodo, la
velocidad de corrosión se dice que está controlada anódicamente y cuando ocurre
mayoritariamente en el cátodo se dice que está controlada catódicamente.

 La polarización por activación: Se refiere a reacciones


electroquímicas que están controladas por una etapa lenta dentro
de la secuencia de etapas de reacción en la interface electrolito
metal. Es decir, existe una energía de activación crítica necesaria
para remontar la barrera de energía asociada con la etapa más
lenta. Este tipo de energía de activación queda ejemplificada
considerando la reducción del hidrógeno catódico en la superficie
de un metal 2H+ + 2e- - H2, lo que se conoce como polarización
por sobretensión de hidrógeno. La reacción citada puede ser
rápida, pero hasta la formación de la molécula de H2 a partir de H
atómico debe suceder la absorción por el electrodo y
posteriormente originarse la formación de la molécula.
 Velocidad de la corrosión: Hasta ahora nuestro estudio de la
corrosión de metales ha estado centrado sobre las condiciones
de equilibrio y tendencia de los metales a corroerse, habiéndose
relacionado con los potenciales de electrodo estándar de los
metales. Sin embargo, los sistemas en corrosión no están en
equilibrio y, por consiguiente, los potenciales termodinámicos no
nos informan sobre las velocidades de las reacciones de
corrosión.
Las cinéticas de los sistemas en corrosión son muy
complejas y no están comprendidas totalmente. Sin embargo,
examinaremos algunos de los aspectos básicos de la cinética de
la corrosión.
La cantidad de metal uniformemente corroído de un ánodo o
electro depositado sobre un cátodo, en una disolución acuosa
durante un periodo de tiempo, se puede determinar usando la
ecuación de Faraday, que establece:

w=ItM/nF (12.36)
Donde w = peso del metal (g), corroído o electro depositado en una solución
acuosa en un tiempo t (segundos), I = flujo de corriente (A), M = masa atómica del
metal (g/mol), n = número de electrones/átomo producido o consumido en el
proceso y F es la constante de Faraday, 96500 C/mol o 96500 A·s/mol.
A veces la corrosión acuosa uniforme de un metal se expresa en términos de
una densidad de corriente, i, o intensidad de corriente de corrosión, que se suele
dar en unidades A/cm2. Sustituyendo I por i·A, la ecuación se convierte en:
w = i·A·t·M / n·F (12.37)

Donde i = densidad de corriente, A/cm2, y A = área en cm2, si el cm se usa de


longitud.

2. Hierro y Acero

 Hierro: El hierro se oxida fácilmente en contacto con el oxígeno,


por lo que algo de hierro al aire libre acabará oxidado en poco
tiempo. En total, aproximadamente el 25% del hierro producido
anualmente es para sustituir las pérdidas de este material
producidas por la corrosión. Por tanto, produce un gran impacto
económico y visual.

 Acero: La corrosión en el acero y en otros metales, no es más que el


desgaste que sufren los metales por la continua exposición a los
factores climáticos o externos que hacen de las suyas alterando la
composición eléctrica del metal y logrando así que se deterioren las
moléculas y partículas.
2.1. Efectos de la tensión: La rotura por corrosión por esfuerzo o bajo
tensión (stress corrosion craking SCC) de metales se refiere a la rotura
originada por la combinación de efectos de tensiones intensas y
corrosión especifica que actúa en el entorno del metal. Durante la SCC
el ataque que recibe la superficie del metal es generalmente muy
pequeño mientras que las grietas aparecen claramente localizada y se
propagan a lo largo de la sección del metal.

2.2. Corrosión atmosférica: La corrosión atmosférica es la causa más


frecuente de la destrucción de los metales y aleaciones. El mecanismo
de corrosión es de naturaleza electroquímica.

2.3. Corrosión en los suelos: El terreno o suelo por su contenido variable


de humedad, sales y materia orgánica en descomposición es el
electrolito más complejo de todos los que se pueden encontrar.
El suelo generalmente es un medio heterogéneo en donde se dan
muchas variaciones en la velocidad de corrosión de los metales. Un
suelo natural contiene los siguientes elementos: arena, arcilla, cal y
humus. Estos componentes pueden estar mezclados en el suelo en
diferentes proporciones que darán lugar a distintos grados de
agresividad.
Por lo general, los suelos arenosos, margo-arenosos, margo-calcáreos y
calcáreos no son agresivos; los suelos arcillosos en algunas condiciones
son agresivos. Los que son agresivos de por sí son las turbas, los
humus libres de cal y también los suelos cenagosos y de aluvión.
Los suelos artificiales, esto es los formados por escorias y basuras,
elementos en putrefacción y residuos humanos e industriales también
son agresivos.
2.4. Oxidación y empañamiento:
 Oxidación: Resulta de la combinación de los átomos metálicos
con los de la sustancia agresiva.
Esto lleva a que el metal, con el tiempo, pase de tener un estado
libre (puro) a tener un estado combinado con otros elementos
(óxidos, carbonatos, sulfatos,...) En este caso, los productos de la
reacción quedan adheridos a la superficie del metal. En algunos
casos, se forman películas protectoras que los aislan del agente
corrosivo. El caso más corriente es el ataque por oxígeno. En
este caso, sobre el metal se forma una capa de óxido que, en
algunos casos autoprotege al metal de una mayor oxidación. Cu,
Ni, Sn, Al, Cr,... Los ambientes son secos

 Empañado: Empañamiento o escamamiento sucede en algunos


metales que al ser expuestos a gases oxidantes en condiciones
de muy altas temperaturas, pueden reaccionar directamente con
ellos sin necesidad de que esté presente un electrolito.
3. Protección catódica y anódica
 Protección catódica: Es una técnica para controlar la corrosión
galvánica de una superficie de metal convirtiéndola en
el cátodo de una celda electroquímica.1 El método más sencillo
de aplicar la CP es mediante la conexión del metal a proteger con
otro metal más fácilmente corroible al actuar como ánodo de
una celda electroquímica. Los sistemas de protección catódica
son los que se usan más comúnmente para proteger acero, el
agua o de combustible el transporte por tuberías y tanques de
almacenamiento, barcos, o una plataforma petrolífera tanto mar
adentro como en tierra firme.
 Protección anódica: La protección anódica es un método que
consiste en recubrir un metal con una fina capa de óxido para que
no se corroa. Existen metales como el aluminio que al contacto
con el aire son capaces de generar espontáneamente esta capa
de óxido, y se hacen resistentes a la corrosión.

3.1. Recubrimientos metálicos orgánicos y inorgánicos:


 Recubrimientos metálicos orgánicos: Estos recubrimientos se
utilizan para proteger superficies metálicas y no metálicas, cubren
la superficie con una película o capa delgada que evita el
contacto directo entre la superficie metálica y su atmosfera
circundante. Además, impiden la corrosión en la superficie
metálica y proporciona una buena apariencia a la superficie. Los
principales recubrimientos orgánicos, incluyen barnices, lacas,
esmaltes, pinturas, plásticos, goma, laca, etc. El principal tipo de
vehículo que se utiliza es el aceite de linaza y las resinas
sintéticas.

 Recubrimientos metálicos inorgánicos: Los más importantes


son los esmaltes vítreos, los revestimientos de vidrio y los
esmaltes de porcelana, aunque también se utiliza otros como son
los recubrimientos de cemento y los recubrimientos obtenidos por
las transformaciones químicas, tales como los recubrimientos de
fosfato sobre acero, oxido sobre acero y el aluminio o de
cromados sobre el zinc.
CONCLUSION

La importancia de los problemas de corrosión generados exige una valoración


económica y ésta es difícil de dar, ya que hay pérdidas directas referidas
exclusivamente al valor del material destruido y unas pérdidas indirectas cuya
valoración es más complicada de dar, como contaminación de la producción
debida a un fallo inesperado en el metal, pérdidas del producto, consumo de
energía, pérdida de rendimiento en procesos o por acumulación de productos de
corrosión en paredes, sobre-espesor de los materiales, todo ello como
consecuencia de fallos del metal.

La corrosión al ser estudiada se determina que no puede ser controlada en su


totalidad porque no se puede controlar el efecto ambiente en el metal, solo puede
ser minimizada aplicando mantenimientos preventivos para mejorar el rendimiento
del material y con eso mejorar su productividad.