Tragedia y Confusión: Los Terremotos de 1936 en el Municipio de Túquerres.
(9 de enero y 16 de julio de 1936)
El departamento de Nariño está situado en el extremo suroeste del país, en la frontera con la
Republica del Ecuador, abarca una región montañosa en los andes y una zona de planicie en
el pacifico. La región andina presenta un relieve orogénico en pleno desarrollo, evidente a
través de volcanes y fallas geológicas activas. Existe también hacia el oeste, la planicie del
pacifico que pasa a una fosa submarina asociada al choque de placas tectónicas, conocida
como zona de subducción. En el artículo “El Sismo de La Chorrera, Enero 9 de 1936:
Historia Social” el profesor Luis Alberto Martínez Sierra (2011) hace una acotación a la
actividad sísmica de la zona de Nariño teniendo en cuenta las descripciones físicas
enunciadas anteriormente, de esta forma afirma:
“Los andes de Nariño en la zona andina colombiana son altamente propensos
a la actividad sísmica, por cuanto están afectados por un complejo sistema de
fuerzas tectónicas derivadas de la interacción de las placas de Nazca,
suramericana y caribe, las cuales ha ayudado a propiciar el relieve andino con
varios sistemas de fallas donde se acumula y libera energía potencial con
recurrencia variable.”(p.269)
Históricamente el departamento de Nariño ha tenido un alto nivel de sismicidad que se ha
atribuido a la formación de las montañas andinas y que aún hoy dan muestras de formación,
su posicionamiento sobre la falla frontal de la cordillera oriental, la falla de Romeral, la
zona de subducción anteriormente mencionada y la zona de Benioff-intermedia, son
algunas fuentes sismogenicas conocidas, y que mayor efecto potencial tienen sobre el
departamento (Roberto Torres, citado por Martínez Sierra, 2011, p.270) de aquí se deriva la
catástrofe que para el año de 1936, tendría lugar en el municipio de Túquerres durante los
meses de enero y julio respectivamente, dicho hecho que no es muy conocido a nivel
nacional por los historiadores, esta permeado por muchos aspectos susceptibles de análisis
como por ejemplo, el auge y declive de la economía del municipio a causa de la destrucción
del mismo; si bien los terremotos no son la causa principal de dicho declive, si son parte
fundamental del hundimiento social. Por otro lado durante la crisis sísmica, en los casi 12
meses que se pueden considerar críticos en la ciudad de Túquerres se dan algunos hechos
importantes como: la crisis social producto de la mala atención a damnificados, la
solidaridad nacional con los hechos ocurridos en el sur de Colombia, la intervención de los
partidos políticos de la época, conservador y liberar, como una pugna particular, y la
reconstrucción de la ciudad.
Desde los años 1900 Túquerres baso su economía en la actividad minera producto de las
relaciones comerciales que mantenía con barbacoas, sin embargo la falta de maquinaria
adecuada e innovadora para el mejoramiento de la extracción minera empieza a afectar la
actividad, debido a esto el municipio recurre nuevamente a su actividad primaria, la
agricultura; Túquerres en aquel entonces busca alternativas comerciales, así pues el caucho
y la tagua se convierten en productos de una altísima demanda. Estas condiciones únicas
con las que contaba la provincia del sur sin duda favorecieron el comercio, pese a las
dificultades; en la importación y exportación, debido a su poca conexión con el interior del
país no se estableció una relación comercial directa, pero si se refuerza por ejemplo la
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con Énfasis en Ciencias Sociales. Semestre IX. Universidad de Nariño. 3014161571-3147825024.
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relación con el vecino país del Ecuador. La importación de productos extranjeros al
municipio fue grande sobre todo de países, principalmente se habla de objetos finos como
lámparas, pianos entre otras cosas que servían a la clase alta de Túquerres para adornar sus
viviendas, esto demuestra la capacidad económica y el bienestar que para la época tenían
los personajes de las sociedad además de generar una confianza inversionista dentro de la
región.
En la década de los años veinte y principios de los treinta Túquerres se beneficia por ser
cabecera municipal beneficiando su comercio; esta es una época de bonanza que saca sus
réditos por la estrecha relación mantenida con las poblaciones de barbacoas y en lo que
respecta a importaciones y exportaciones con Tumaco e Ipiales, Túquerres para ese
entonces cuenta con un sinnúmero de productos llegados de Europa, no es de extrañarse
pues, que en las calles de Túquerres se pudiese encontrar, pianos, lámparas, cristales, vinos
y demás productos de la mejor calidad europea, que posicionaban al municipio en una gran
posición a nivel nacional e internacional.
Finalizando la etapa de 1920 y a inicios de la década de 1930 en Túquerres se combinan
algunos factores que inciden de manera directa para el deterioro de la economía de la
región; el deterioro de la actividad minera, que por años había sido el sustento o la mayor
actividad económica que dinamizaba la economía de la región, además por esta época se da
una renovación en la infraestructura vial del departamento con un giro drástico que
reorienta las actividades económicas, debido a que se procede a la construcción del puente
Pedro Nel Ospina (1925) y la carretera entre Pasto y Popayán (1932), hechos que
significaron modificaciones importantes, debido a que el epicentro comercial de Nariño
cambia y se centra en la ciudad de Pasto, por su conexión con el interior y norte del país,
sin embargo esta no fue la muerte ni desaparición de Túquerres del ámbito comercial, pero
si produjo un cambio en el sentido de que el comercio, no era ya internacional, sino se
convierte de índole nacional y los artículos lujosos que eran traídos desde diversos países
del continente europeo, fueron paulatinamente reemplazados por artículos nacionales, que
eran más útiles para las actividades propias del municipio. Un factor externo que incide
también en el declive de la economía tuquerreña tiene que ver con la crisis económica
sufrida por el capitalismo que afecta a los Estados Unidos y Europa [1929-1934], ya que
producto de las crisis internacionales estos países reducen su producción y por ende las
importaciones de productos; con esa variable en el contexto internacional se reduce
notablemente la relación comercial, sumado a esto la aprobación de un tratado con el
Ecuador, produjo la desestabilización del comercio interno ya que los productos llegados de
aquel país tenían un precio mucho más bajo, estos productos entraban de forma irregular
[contrabando]. Por último se encuentra el factor natural que es el que en buena medida
desencadeno la decadencia socio-económica de Túquerres: los terremotos que vamos a
tratar del 9 de enero y 17 de julio de 1936. (Cerón Benhur, 2003, pp. 328-332)
Terremoto del 9 de enero de 1936 “La Chorrera”.
Entre el primero y el ocho de enero se habían registrado algunos movimientos sísmicos dé
poca importancia aunque sí muy constantes, lo cual había significado un motivo de
inquietud entre los habitantes de Túquerres. Para el día jueves 9 de enero se registró un
terremoto que provoco grandes pérdidas materiales y humanas en el municipio, de esto dan
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cuenta algunos testimonios recogidos por el diario El Derecho, número 1.111 del martes 14
de enero, “el día jueves a las once de la noche fue despertada [la población] por una
conmoción sísmica que puso a todos los habitantes de pie y les preparo para un nuevo
temblor. A las once y diez se sintió otro movimiento leve y a las once y quince minutos
sobrevino el terremoto que paso a detallarles minuciosamente” son las palabras de Carlos
Olmedo Bravo corresponsal residente en el área de la tragedia, quien después de esto hace
una descripción dantesca del hecho así:
Al iniciarse el terremoto se suspendió el servicio de energía quedando la ciudad
en tinieblas y presa del más horrible terror. Todos los habitantes sobrecogidos
de espanto por los continuos ruidos subterráneos del cementerio, huían en busca
de salvación. De los daños que ocasiono el terremoto en la ciudad he podido
constatar personalmente, la destrucción del parque Bolívar, del monumento al
libertador, del hospital San José y la iglesia parroquial de San Francisco que en
los últimos temblores sufrieron muchísimo, ahora han quedado totalmente
inutilizados, lo mismo que la casa de los hermanos maristas, y todos los
edificios particulares se encuentran inhabitables unidos los techos y en un
estado que no admite reparación del ninguna clase. No hubo desgracias
personales debido a que los habitantes fueron notificados previamente por los
dos temblores anteriores al terremoto.
Aunque el municipio de Túquerres no sufrió pérdidas humanas, no se puede decir lo mismo
de la sección de la chorrera, ya que el desastre y la calamidad fue tal que prácticamente se
dio un hundimiento total de la sección dejando muertes (Tabla descriptiva de muertes en la
sección la chorrera y otros lugares cercanos, anexo 1) y pérdidas materiales:
Visite personalmente la región, en antes verde alfombra salpicada de casitas y
reducida a hora a una topografía totalmente revoluciona y desconocida. El
panorama que se presenta de esta región es algo que se sustrae al dominio de la
pluma. Únicamente se encuentra una inmensa llanura de arena, con enormes
montículos rocallosos que antes no existían. Se nota una cantidad de variados
minerales, en especial carbón de piedra. Además se siente un marcado olor a
azufre. (Diario El Derecho, Bravo Carlos Olmedo, Número 1.111, martes 14 de
enero de 1936)
Haciendo referencia al Túquerres de la tragedia podemos decir que aunque no hubieron
muertes, si hubieron perdidas económicas grandes ya que no era una ciudad cualquiera y
eso lo podemos observar en la variedad de ingresos que obtenía por inversiones y negocios
provenientes de la agricultura y la comercialización del ganado vacuno y caballar, aparte de
los negocios propios de los habitantes del lugar, de esta forma don Emiliano Fuenmayor,
habitante de la sección de La Chorrera y afectado por el hecho, en un relato suministrado al
diario El Derecho, número 1.142 del miércoles 19 de febrero de 1936 dice: “me propongo
patentizar las perdidas enormes sufridas por consecuencia de los terremotos del 26 de
octubre del año pasado [1935] y que puso fin a esa hermosa y prospera región con el
violentísimo sismo del 9 de enero del presente año” el señor Fuenmayor hace una
descripción de dinero y valorización de propiedades ya que él fue registrador titular del
circuito de Túquerres por dos periodos consecutivos, además de ser conocedor de la
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propiedad raíz de esa región, como el mismo lo afirma. (Tabla descriptiva de Emiliano
Fuenmayor anexo 2)
Denuncias y pugnas políticas: conservadores y liberales en el terremoto del nueve de
enero.
Ante el hecho ocurrido en el municipio de Túquerres hubo una respuesta casi que
inmediata, por parte del gobierno y sus colaboradores, aunque muy criticada por el manejo
que se dio a los recursos destinados para los damnificados; mientras los ciudadanos
pasaban afujías, alimenticias y de abrigo, el gobierno en plenaria de la cámara de
representante y el senado debatían los auxilios y comisiones a enviar a la sección afectada,
así pues en principio se destinaron doscientos mil pesos como subsidio de apoyo. Nace un
problema social cuando los recursos destinados no llegan a la comunidad afectada o si
llegan son muy pocos; El diario el Derecho de un marcado corte conservador, aprovecho
dichos hechos que parecían corruptos por parte de los colaboradores liberales designados,
para denunciar y hacer de esto una campaña de desprestigio político como se puede notar
cuando Flavio Santander U. escribe una columna denomina “tragedia, “politiquería y
despilfarro” en dicha columna se hace una denuncia aprovechando el nuevo auxilio enviado
por el gobierno de la siguiente forma:
Después de los movimientos de agosto y octubre, el gobierno departamental
bota una partida con el fin de suministrar los primeros socorro a los
damnificados las diversas comisiones recorrieron los municipio de Tangua y
Yacuanquer y allí repartieron tablas, para construir casa provisionales, frazadas
y alimentos. Este, reparto, fue inspirado con un criterio completamente sectario,
allí solo recibía el auxilio la persona que tuviera la recomendación del cacique
liberal de la comarca […] se nombró una comisión de burócratas que
devengando enormes sueldos pasean tranquilamente por las calles, comisión
que fastidiada por andar a pie creyó conveniente comprar un automóvil para así
con mayor comodidad poder derrochar las pensiones asignadas por el gobierno
[…] fuera de la comisión que se enriquece creemos que nadie ha recibido un
centavo para la reconstrucción de su casa. (Diario El Derecho, número 1.112,
enero 15 de 1936)
Si bien es muy difícil esclarecer si las participaciones liberales fueron corruptas o las
denuncias conservadoras fueron mentira, queda claro que ni en los peores momentos de
tragedia la maquinaria política deja de funcionar, todos los ámbitos de la vida orgánica de
una sociedad se encuentran permeados de forma directa.
Terremoto del 17 de julio de 1936.
Desde el 14 de julio se mostraban pequeños movimientos sísmicos que presagiaban otra
catástrofe para la ciudad, se habla de que en dicha fecha a las seis de la tarde fue sentido un
movimiento con una intensidad tal que alarmo a los habitantes y de inmediato se
movilizaron a las calles a buscar refugio (diario El Derecho, número 1262, miércoles 15 de
julio de 1936), luego el 17 de julio a las 4 de la tarde se registra un sismo de proporciones
similares o mayores a las del 9 de enero del mismo año, dicho terremoto acabo de mandar
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abajo muchos de los edificios que habían sobrevivido al sismo de la chorrera, con respecto
a este momento en particular el corresponsal del diario el derecho dice: “es imposible
señalar el pánico que reina en la población, y que nunca se lo había sentido antes.
Habitantes encuéntrase consternados y en medio de la indiferencia de las entidades oficiales
se han dado a la tarea de levantar nuevamente las carpas.” (Diario El Derecho, número
1264, viernes 17 de julio de 1936) luego de este sismo se dieron otros más en poblaciones
como Iles, La Unión, Guachavés, Ipiales y el Tambo.
Condición social posterior al terremoto: Para colmo de males y producto de las
condiciones deplorables en las que se encontraba la ciudad de Túquerres se presentaron
casos particulares de inestabilidad social como por ejemplo la llegada masiva de “ladrones”
provenientes de la ciudad de Pasto, quienes aprovecharon la situación para cometer todo
tipo de saqueos, estropeado así otros procesos como por ejemplo el levantamiento de
escombros y remoción de construcciones que adelantaba el ejército en la ciudad, esto con el
único fin de encontrar cadáveres o sobrevivientes; otro problema que produjo una
condición de incomodad, fue el corte de agua, ya que por consecuencia de los
agrietamientos y movimientos el acueducto sufrió varia averías, así que los habitantes del
lugar tenían que recorrer distancias fuera de la ciudad para recurrir a las quebradas y así
poder abastecerse del líquido.
Una cantidad fabulosa de cacos se ha presentado, para el colmo de todos los
males. Las patrullas de soldados no han podido dedicarse a mover ruinas,
porque su atención está concretada a vigilar que las familias puedan sacar sus
muebles. (Diario El Derecho, número 1.266, domingo 19 de julio de 1936)
Como la ciudad se encuentra sin agua se han tomado las medidas convenientes
para conseguir que se arregle el acueducto. En estos días el agua había venido
transportándose en camiones desde las quebradas vecinas y distribuida entre las
familias […] habíase el agua por varias grietas abiertas en el sector que recorre.
(Diario El Derecho, número 1.269, jueves 23 de julio de 1936)
Es posible decir que la consecución de tragedias acarreo consigo desconfianza, desasosiego
y malestares sociales como por ejemplo, la falta de confianza en el gobierno y en los
dirigentes liberales producto de las denuncias de corrupción hechas por el partido liberal y
dirigentes que tenían injerencia en el diario El Derecho. Nuevamente y por el
abanderamiento de los conservadores de Túquerres se creó la junta pro damnificados
quienes emitieron una carta por medio del gobernador
“consideramos que los organismos públicos deben atender a las necesidades
urgentes de la población que abandono sus anteriores vecindades y que han
emigrado a diversas ciudades del departamento, por haberse destruido sus
habitaciones; y a las familias pobres que se han quedado en los pueblos
destruidos y que no pueden sostenerse. Suponemos que ese número llegue a 5
mil y que debe protegérselos por un mes. Para este gasto presupuestamos la
suma de treinta mil pesos, suma que debe apropiarse y distribuirse por conducto
de la cruz roja departamental.
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Que se organice un centro similar a la cruz roja departamental en la población
de Ipiales para que atiendan las familias que emigran a esa ciudad y evite el
éxodo de colombianos al ecuador; y en la ciudad de Túquerres para que
organice los auxilios públicos, en forma que lleguen a los más necesitados.
(Diario El Derecho, número 1.268, miércoles 22 de julio de 1936).
Los anteriores hechos mencionados son una descripción física, económica, política y social
de Túquerres, aproximadamente entre 1920-1936, luego de todos estos acontecimientos
deviene un tedioso proceso de litigio y reconstrucción que sume a una población que otrora
fuera una de las más importantes a nivel nacional y regional, en un letargo del cual ya no se
pudo recuperar, no queriendo decir con esto que el municipio haya desaparecido de la vida
económica y social por completo, sino que se detuvo de tajo el progreso de una sociedad
que a futuro hubiera podido figurar en el ámbito nacional.
BIBLIOGRAFÍA
MARTÍNEZ CIERRA, Luis Alberto. (2011). El Sismo de la Chorrera, enero 9
de 1936: Historia Social. EN. Manual de historia de Historia de Pasto, tomo
XII. Pasto: Graficolor.
CERÓN SOLARTE, Benhur y ZARAMA RINCÓN, Rosa Isabel. (2003).
Historia socioespacial de Túquerres siglos XVI-XX de barbacoas hacia el
horizonte nacional. Pasto: Graficolor.
ARCHIVO
Diario El Derecho, número 1.111 martes 14 de enero de 1936.
Diario El Derecho, número 1.112, miércoles 15 de enero 1936.
Diario El Derecho, número 1.142 miércoles 19 de febrero de 1936.
Diario El Derecho, número 1262, miércoles 15 de julio de 1936.
Diario El Derecho, número 1264, viernes 17 de julio de 1936.
Diario El Derecho, número 1.266, domingo 19 de julio de 1936.
Diario El Derecho, número 1.268, miércoles 22 de julio de 1936.
Diario El Derecho, número 1.269, jueves 23 de julio de 1936.
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