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La RI ueza en
La cn TRaDICClnn
Objetivo fundamental de toda cinemateca es ser un observatori o de cultura investigadores están los nombres de talento-
audiovisual para fomentar la investigación y las publicaciones sobre el cine en sos jóvenes como Diana Osorio (Balance
general y, muy especialmente, sobre el material audiovisual de su propio país. Con argumental), Cira Inés Mora y Adriana Carrillo
este quinto número queda redondeada nuestra propuesta de publicaciones para la (Acevedo e Hijos) y María Fernanda Luna (Ros-
Cinemateca Distrital. que cumple con este objetivo y se concreta en los Cuadernos tros y rastros) , entre otros.
de cine colombiano . Nueva época, pero también en la línea de proyectos
editoriales especiales, a la que ya se dio inició con el CD ROM Descubriendo Las ideas tercera y cuarta se manifiestan en
miradas: la Cinemateca Distrital y el cine colombiano de 1971 a 2003, una pieza la selección de los temas : nos parece necesa-
multimedia que desde ahora estará en las bibliotecas de Colombia y de la rio entender nuestra memoria de imágenes
Federación Internacional de Archivos Fílmicos, y que empezará a alimentar un sitio en movimiento como la historia no tanto de un
de reciente creación: la página www.cínematecadístrítal.gov.co, portal que se "cine nacional", sino de un "audiovisual nacio-
convierte en la primera cinemateca virtual de Colombia. nal", y esta posición ha sido clara desde Ba-
lance argumental. También hemos querido
dejar claro que aunque los gobiernos deCo-
En las introducciones que acompañan estos cinco primeros Cuadernos hemos venido planteando lombia han estado enfermos de centralismo ,
nuestros principios editoriales , que aquí resumiremos en cinco ideas. La primera de todas , que su producción audiovisual no : en el breve es-
estos Cuadernos, como el cine nacional , plantean constantes contradicciones y existen gracias pacio que permiten estas primeras páginas
al compromiso de sus autores: no hemos buscado construir una única versión de los hechos de de los Cuadernos se ha dado cabida por igual
nuestro cine , ni una "historia oficial", sino una memoria y una reflexión caracterizadas por las a experiencias del altiplano cundiboyacence ,
preguntas de los protagonistas. Cada autor de estos cuadernos (incluido su director) ha expre- trabajos paisas , milagros caleños y esperan-
sado lo que a su entender ha sido la historia de nuestro cine , y lo único que le hemos exigido ha zas caribes .
sido rigor académico en sus afirmaciones . La segunda idea es que la selección de los autores
de estos cuadernos expresa nuestra fe en la memoria de los experimentados y el talento de los Una quinta y última idea descansa en la mane-
jóvenes: estas páginas las comparten personas de la experiencia de Jorge Ruffinelli (Víctor ra como hemos compuesto los grupos de los
Gaviria), profesor de la Universidad de Stanford; Gustavo Fernández (Balance documentall , Cuadernos : un fenómeno argumental y un fe-
profesor de la Universidad Nacional de Colombia y los profesores de la Universidad del Valle , nómeno documental contemporáneos , más el
Ramiro Arbeláez (Rostros y rastros) y Óscar Campo (Balance documentalJ. Al lado de estos rescate de un hecho audiovisual no contempo-

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ráneo . Para el año 2004 hay cuatro cuadernos previstos , lo que significaría un grupo El claro surgimiento de la televisión como ventana de exhibición y fuente de financia-
completo, junto con un cuaderno más que podría ser el primer número de Ojo Colom- ción para los documentalistas es otro importante hecho del período . Uno de los
bia (resumen de las retrospectivas sobre realizadores colombianos iniciadas en fe- más felices frutos de esta situación está largamente relacionado en nuestro cuarto
brero de 2004 en la Cinemateca Distritall, en un esfuerzo por hacer permanente no cuaderno Rostros y rastros donde se hace mención de los logros de este encuen-
solo la memoria del cine nacional, sino la de las actividades que en nuestra Cinemateca tro, pero también de lo que significó como pérdida y riesgo : la fragmentación de la
le dan espacio. obra por la publicidad y los tiempos rígidos de la torta televisiva; la tendencia a
adquirir los vicios del video clip , el reportaje y el noticiero y la dificultad para
La existencia de estos cinco Cuadernos nos llena de orgullo , tanto por la calidad de encontrar financiación para proyectos que no tienen cabida dentro de los forma-
su diseño y contenido como por la riqueza de sus perspectivas. Para la nación de tos de los grandes canales internacionales del género o que no son "aptos" para
naciones que es Colombia , nada mejor que una memoria diversa y capaz de re- audiencias familiares . También en este período , y de una manera mucho más
presentar su multiplicidad. dramática que en el caso del argumental, el documental encuentra en el video
su salvación y su fortuna . Uno de los cambios más importantes de esta etapa ,
Tras hacer explícitas las cinco ideas que orientan nuestro trabajo , podemos que lamentablemente no está incluido en el texto (aquí tenemos otro buen
entrar en materia con la introducción de este Balance documental. Como decía- tópico para otra edición) , es la apropiación que de esta herramienta narrati-
mos con ocasión del primer cuaderno Balance argumental , los Cuadernos de va y tecnológica han hecho los otrora "objetos" del documental : las comuni-
cine colombiano dejaron de editarse durante el periodo 1886- 2003 Yaunque dades afrocolombianas, raizales e indígenas, los jóvenes de los barrios po-
la Cinemateca contó con otras publicaciones , estábamos en deuda con el pulares y los combatientes de las zonas de conflicto. Comunidades e indi-
audiovisual nacional y se imponía un balance de lo ocurrido en ese período . viduos que han descubierto, en el documental y en el video , una forma de
Mientras que en lo argumental las transformaciones de tres lustros implica- expresarse en la que han invertido su pasión y recursos y que ya ha dado
ron el nacimiento audiovisual de una Colombia urbana, el paso del cine polí- varios frutos, muchos de ellos capaces de suscitar discusiones políticas ,
tico a lo políticamente correcto y una extraordinaria explosión de formatos éticas y de "seguridad nacional".
y soportes , en el documental los cambios se dieron en otras áreas: con los
felices experimentos de YuruparP y Aluna , el Estado colombiano se hizo En un excelente ensayo del profesor de la Universidad Nacional de Co-
productor de cine, y esto ya no de la manera primitiva y claramente im- lombia, Juan Diego Caicedo, se afirma que la historia del documental
puesta que tuvieron que vivir los Acevedo con sus noticieros, sino de una colombiano puede dividirse en: la etapa de la ingenuidad (hasta los
forma que buscó rigor "científico" en las investigaciones, riqueza en la años setenta) , militancia (entre los setenta y ochenta) y la época de la
selección de los temas y profesionalismo en el abordaje estético. Con veracidad y la inventiva (los noventa) . A este tercer período pertene-
estas dos experiencias , que continuaron muchas otras , se inicia uno ce la refl exión que hoy presentamos. Unos años que, a pesar de las
de los cambios del período. Esta participación de los gobiernos colom- penalidades y desencuentros, continúan caracterizándose por su
bianos no ha sido la luna de miel que cualquier matrimonio espera , riqueza y por la certeza de una artesanía que se hace industria, sin
sino que , como también pasa en el amor, la mezcla ha sido, más de perder por ello la perspectiva personal y las cada vez más diversas
una vez, explosiva. be estos desencuentros, entre otros padecimien- aproximaciones a nuestro universo común .
tos, da fe el texto que Óscar Campo presenta en este cuaderno .

Julián David Correa Restrepo


, En sentido estricto, Yuruparf se inicia por fuera del período
reseñado en este cuaderno: 1983.

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Andrés Felipe Gutiérrez Cortés Así pues , es un asunto de la memoria compi- de estos factores lo constituye el desarrollo
Comunicador social y periodista de la Universidad lada por el documental y es también un asun- tecnológico y comercial que el video experi-
del Valle . Ha sido camarógrafo , director de
fotografía y realizador.de diversos proyectos
to de la memoria misma del documental. Por mentó a comienzos de la década . "A finales de
documentales y argumentales de la Programado- su valor como herramienta que permite recu- los años ochenta en Colombia , para muchos
ra de la Universidad del Valle UVTV. Actualmente perar y, al mismo tiempo , activar la memoria, realizadores audiovisuales el video ofreció la .
trabaja y reside en Bogotá.
el documental colombiano requiere no de un y posibilidad de trabajar de manera más cons-
andreko16@coomevamail.com
único intento por reconstruir su historia, sino tante en su ilusión de hacer cine" .'
de múltiples y variadas tentativas .

Camilo Aguilera Toro Se constata plenamente , con la aparición del


Comunicador Social y periodista de la Uníversidad
Mantenemos la esperanza de que este estu- video y con su abaratamiento progresivo, que
del Valle. Ha trabajado en varios proyectos de dio brinde las herramientas necesarias para el cine es una tecnología demasiado costosa
periodismo, participación comunitaria y tal fin , y mejor aún , entusiasme a un grupo de para el documental. La producción de equipos
movilización social en la ciudad de Cali.
investigadores que quieran contribuir a llenar mucho más ligeros , y en esta medida más
Actualmente se encuentra adelantando una
maestría en SOCiología en la Universidad Estatal este doble vacío de nuestra memoria, esta dúctiles y aptos para rodajes sujetos muchas
de Campinas en Brasil. aguilera@unicamp .br paradoja: el documental como lugar por anto- veces a difíciles condiciones de producción, ha
nomasia donde se hace y se activa nuestra convertido el video en el soporte preferido por
memoria y la ausencia de una memoria del los documentalistas .
documental colombiano .
Pero no sólo el video ha desplazado al cine co-
1 Breve contexto histórico del mo medio de producción, sino que ha agrega-
documental colombiano do nuevos elementos a las posibilidades narra-
tivas y estéticas del documental. Para 1990,
Muchas son los acontecimientos que envuel- la tecnología del video ha recorrido un camino
ven al documental colombiano en el periodo significativo desde su aparición, con lo cual
1990-2000: circunstancias políticas , sociales , aumenta la invención de nuevos dispositivos

PRODUCClon
económicas, culturales, tecnológicas y de otros tecnológicos que subvierten el estatuto clásico
órdenes componen un escenario de produc- del montaje y la fotografía del lenguaje cinema-
ción documental bien particular dentro de su tográfico. De esta manera, los documentales
historia. La década del noventa es el punto de han adoptado gran variedad de efectos icónicos

DcumenTaL en LOS
partida de un nuevo estatuto de la producción y sonoros que la industria del video produce.
documental en Colombia y muy probablemen-
te también en Latinoamérica. Al igual que el campo tecnológico, el político
jugó un rol fundamental para la construcción

4
anos novenTa 1 Óscar Campo, "Nuevos escenarios del documental en Colombia",
en Memorias del Seminario Intemacional Pensar el Documental,
Bogoté, Ministerio de Cultura. 199B, p. 78.

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Numerosos son los factores que convergen y
que hacen que la práctica documental se enca-
mine en un nuevo derrotero. Quizás , el principal
de este nuevo escenario. En los inicios de la
década pasada, Focine (órgano estatal encar-
gado de promocionar la producción cine mato-

5
gráfica nacionall desaparece después de haber sidad del Valle (UVTVl , el cual continúa produ- ficamente las posibilidades de realización se consolidan y, a la vez, surgen programas Ahora bien , más allá (o más acál de los proce-
financiado numerosos argumentales y docu- ciéndose hasta hoy. Engendrado este nuevo audiovisual , las regiones deciden retratar la académicos próximos a la comunicación social sos de regionalización y descentralización de
mentales, gran parte de ellos con recursos panorama de la televisión nacional, el docu- experiencia local , la experiencia de lo más y el periodismo que contemplan dentro de sus la producción documental nacional, lo que se
captados del sobreprecio. 2 mental no tardó en ganar nuevos espacios próximo. currículos saberes y prácticas ligadas al campo gestó fue una nueva escena audiovisual en la
dentro de las programaciones regionales. audiovisual. Tal es el caso de Bogotá, Cali , Me- que se incorporaron e hicieron visibles nuevos
Muchos de estos trabajos arrojaron resultados En 1991 surge una nueva iniciativa "regional" dellín, Bucaramanga, Barranquilla y Manizales, actores sociales. La marginalidad de amplísi-
poco alentadores debido a su injustificada per- De este salto, el que se efectúa del documen- desde la Capital llamada Señales de vida , diri- entre otras , ciudades que para dicho periodo mos sectores, en los ámbitos socioeconómico,
tinencia temática y a su pobre tratamiento y tal cinematográfico al realizado en video y gida por Ana María Echeverry y producida por cuentan con nichos académicos de producción político y cultural, también se hacía patente
exploración audiovisual. 3 A partir de este mo- emitido por las televisiones regionales , Óscar Colcultura. Con este espacio audiovisual. El caso de la Universidad Nacional con su casi absoluta ausencia dentro del
mento Audiovisuales (la programadora de te- Campo identifica dos figuras representativas: (sede Bogotál , alma mater que funda en los grueso de imágenes que la televisión construía .
levisión del Estadol y Colcultura (hoy Ministe- [ .•• J por primera vez se empieza a esti- años noventa una escuela de cine y televisión , Estos sectores , tanto de la periferia urbana
rio de Cultural , son las entidades encargadas Al finalizar la época de Focine se dan fe- mular sistemáticamente desde Bogotá el confirma el interés de los últimos tiempos de como rural , hasta entonces no parecían hacer
de apoyar la producción documental. Con la nómenos que revitalizarían el documen- trabajo de la provincia y se impulsa un la academia colombiana por lo audiovisual. parte de nuestra memoria audiovisual: confina-
muerte de Focine y con un acontecimiento cru- tal desde la provincia colombiana , cen- tipo de documental más urbano, más in-
cial en la historia de la televisión nacional, la trados en la obra de Luis Ospina en Cali teresado en los dramas del hombre de
Jorge Valencia Vélel, uno de los directores de la serie Muchachos a lo bien 11994J.
emergencia de los canales regionales de tele- y de Víctor Gaviria en Medellín; la calle y la vida de los suburbios y en el
visión, se inicia un proceso de descentraliza- que se experimenta visualmente .5
ción en la producción audiovisual. También reconoce las iniciativas regionales
más importantes de ese entonces: Tras la posibilidad de tener en las distintas
Bogotá pierde parcialmente el control en la programaciones nacionales de televisión es-
2 ·Con el ánimo de incentivar el crecimiento de la industria producción documental para cedérselo a las A comienzos de los años noventa el ma- pacios de producción documental y sentadas
cinematogréfica y de ofrecer un campo de formación al personal
colombiano, el Estado posibilitó la producción de cortometrajes
distintas regiones (unas más que a otrasl de yor impulso en el documental vino de jó- las bases, a través de las iniciativas menciona-
por medio de la Resolución 315 de 1972, que estableció la la geografía nacional. Regiones como el Eje venes realizadores de Cali y Medellín que das, de una televisión que reconocía la impor-
exhibición obligatOria de un cortometraje nacional (de máximo
veinte minutos) en cada exhibición de película extranjera y, Cafetero, Antioquia , la Costa Atlántica y la retomaron las propuestas de Ospina y tancia de promover experiencias audiovisuales
además, el cobro de un sobrepreCIO sobre la boleta de entrada Pacífica, preocupadas por la ausencia de una Gaviria , dando origen a Retratos , una que propendieran por el registro de nuestra
al cine (de un qUInce por ciento a un diez por ciento,
dependiendo de la categoría del teatroJ, para ser distribuido mirada regional-local de las realidades nacio- serie de diez documentales en Medellín memoria, de nuestra historia, de nuestra cul-
entre productor, exhibidor y distribUidor". [Ramiro Arbeléel, El nales y quizá cansadas de verse representa- en el año de 1988 y a Rostros y rastros .4 tura como nación plural , no pasó mucho tiem-
espacio audiovisual en Colombia, Colección de Edición Previa,
Cal;' Universidad del Valle, 1992, pp. 32-33J. das por un centro muchas veces pedante e po antes de que despuntaran nuevas iniciati-
3 Es pertinente resaltar en este punto, la serie documental incauto, se dan a la tarea de fundar canales Así, la realidad local se torna materia de traba- vas , dentro de las cuales vale la pena desta-
Yu",parí, que, aunque no hacía parte del llamado sobreprecio,
se constituye como la experiencia quizás más feliz de la era de televisión propios. jo de un documental creciente mente re gional. car : Imaginario de Colcultura y Muchachos a
Foclne (por lo menos en lo que atañe al campo documentall. De La identidad nacional , la que se piensa y cons- lo bien, producida por la Fundación 'Social y la
esta serie salieron 75 documentales de veinticinco minutos.
todos realizados en formato cine de 16 mm y emitIdos por la En el caso de Telepacífico dos espacios se truye dentro del campo audiovisual, ya no esta- Corporación Región de Medellín.
televisión nacional. Información concedida por Fernando Riaño, abrieron para el documental: uno, el programa ba exclusivamente en manos de un documental
quien fue director de fotografía de esta serie. Entrevista
realIzada en el marco de la PrImera Muestra Intemacional de
Imágenes del Pacífico , de la programadora producido desde la capital, que malo bien in- Muchos de estos proyectos audiovisuales de
Cme y Video Documental, Bogotá, IUnlO de 1999. Imágenes Televisión y otro, Rostros y rastros, tentaba representar globalmente la cultura tipo re gional tuvieron como principal dinamiza-
' Ibld. , p. 7B.
' Ibid. , p. 82.
de la programadora de televisión de la Univer- colombiana, sino que al diversificarse geográ- dora a la academia. En la década del noventa

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entran en juego nuevos elementos constituti- Ahora bien, la tecnología del video no sólo su- comunicación, en el que sus actores sociales Sin embargo, este desplazamiento, este paso
dos al anonimato, sólo resultaban visibles cuan-
vos del documental colombiano de fin de si- puso que se abarataran los costos de produc- han aumentado tanto en número como en di- de las salas de cine a las confortables y do-
do eran objeto de una mirada que les juzgaba
glo, ligados éstos a modalidades de escritura ción y en esa medida se incrementara el volu- versidad . mésticas salas de televisión no fue gratuito
como exóticos o miserables, Si algo hizo el
visual como la publicidad y el videoclip, que men de documentales realizados , sino que ya que el documental se vio obligado a trans-
documental regional fue desempolvar Yresituar
para 1990 ya ocupaban un lugar privilegiado acercó las posibilidades de lo audiovisual a un Documental televisiva y formarse, a sufrir las mutaciones necesarias
aquellas voces sociales hasta entonces silen-
dentro de la expresión audiovisual de los mass grueso de población que hasta entonces se promoci6n de proyectos que le permitieran acomodarse a la industria
ciadas por el sistema televisivo comercial.
media, Así pues, documental, publicidad y encontraba al margen de poder expresarse a culturales televisiva: el recorte de presupuestos, la dis-
videoclip, compartlan por vez primera el es- través de un medio de comunicación . minución de los tiempos de rodaje, la ciJwns-
Lo anterior podrfa idantificarse como el con-
texto doméstico que arropa al documental pacio mediático más representativo de la cul- Aunque es claro que el documental es un gé- cripción a formatos de duración precisa [tre-
tura de masas: la televisión . Resultaba impo- Iván Sanjinés describe este salto así: nero audiovisual nacido en el cine , cuya exhibi- ce , veinticinco o cincuenta minutos), el mane-
colombiano de fin de siglo, al cual habrfa que
insertarlo "una lógica mundial que Yesid sible y, hasta cierto punto absurdo, que el
documental impermeabilizara sus linderos al l. .. J las prácticas con el video en los últi-
ción, durante más de cincuenta años, tuvo
como nicho las salas de exhibición, también lo
jo de un lenguaje sencillo y la sujeción a políti-
cas determinadas por el rating y la censura
Campos bien sabe describir:
influjo de las imágenes espectaculares e "irre- mos veinte años, nos han demostrado es que con el paso del tiempo ha sido despla- fueron algunas de las nuevas reglas con las
sistibles" de la publicidad y el videoclip. su capacidad democratizadora dentro del zado de éstas por el cine de ficción. Lo ante- que se topó el documentalista,
Los cambios y transformaciones revolu-
circuito comunicacional por el énfasis
cionarias ocurridas en las últimas déca- rior implicó que la producción documental per-
Pero no sólo estas propuestas expresivas se- dado a la participación del sujeto popular diera su contacto con el público masivo y así Así las cosas , el documental nació de nuevo,
das en el campo de la información y sus
dujeron al documental nacional; de igual modo, en la producción y la difusión de sus pro-
tecnologías, la nueva condición geo~ se empezara a convertir en un producto ajustándose a las nuevas regla s 'l. al mismo
el videoarte [o video de experimentación) , re- ductos y a partir de esto su capacidad
ca de la unipolaridad como carac~ audiovisual marginal para un público igualmen- tiempo, las convirtió en potencialidades a tal
para incorporar nuevos códigos culturales
ca del nuevo orden mundial, 105 ~ conocido por la capacidad de confeccionar sig- te marginal , escaso. punto que, en algunos países [no de estos la-
nificaciones a partir de la deconstrucción de percepción, namlCión y sensibilidad .
sos de globalización en lo econ6micJ y dos, claro estáJ la producción arrojó gran ren-
en lo técnico (con sus efectos de _ _ audioicónica y/o del manejo frecuente de efec- Desposeído de la potencia dialógica con las tabilidad como es el caso de Francia, Inglate-
tos que buscan descomponer la imagen origi- A lo cual agrega, sin desconocer las contin- masas, sin casa, el documental encuentra un rra y Estados Unidos, entre otras latitudes,
rritorialización e interconexión li8ntD de
nal, también inyecta su cuota de injerencia en gencias inherentes a cualquier proceso cultu- segundo nicho en la televisión: soporte pro- donde se crearon canales privados de televi-
lo económico como de lo cuItlnD, le i'8-
la producción documental : ral: "Pero han existido limitaciones para su visto de enormes potencialidades y de un éxi- sión dedicados exclusivamente a la producción
estructuración del capitalismo-y $U máII
acceso a los medios masivos".s to mayúsculo dentro de la comunicación ma- y a la emisión de programas documentales,
reciente engendro el neoliberalq ySUS
secuelas en los 11811111k1s países 11'1 - Eclécticos y pragmáticos, los nuevos ac- siva, aunque artísticamente hasta hoy enten- y fueron muchos de estos canales los que,
En Colombia aún es reducido el número de
sarrallo, el acelel ~so de lJI.'bIInt- tivistas del video documental incorporan dido como menos prestigioso que el cine . So- precisamente, en la década del noventa
personas que participan en procesos de pro-
zación de la sOciaáit~1, son todas todo lo Que pueda servir en sus cintas: bre el particular, Patricio Guzmán señala: empezaron a hacer parte de nuestra progra-
mezclan la sofisticación del video-clip con ducción de materiales audiovisuales y amplias d ~am pos . 'Elogio del documental' . en MemoriBs del mación televisiva, en virtud de la introducción
condiciones históricas que afectan con
franjas de la población están lejos de la posi- ID Intem8Cional Pensar el Documental, Bogoté, Ministerio
mayor o menor iRIlansidad hasta el últi- la cobertura en directo de fragmentos Ningún cineasta imaginó hace Quince años en nuestro país de la televisión psrabólica,
<1, 1998, p. 3
de vida en los diferentes escenarios ur- bilidad de entrar en contacto con tecnologías
mo rinl:ón del pt(Jeca, iAftuenciando y Campo, 'Nuevos escenarios del documental en Colombia' , que el formato de video y no el formato por cable y satelital. La nueva oferta de ca-
de comunicación como el video, hoy por hoy p. 83.
transforrifemo n~ comportamien- banos, yuxtaponiendo la calidad del de cine lIegarra a ser el medio clave de nales como los de Discovery y la BBC de
"1Inés, ' Los retos del audiovisual indlgena en Aménca
Betacam con otros equipos de video ca- uno de los soportes privilegiados de la imagen l en Memo,.,as del Seminario Intl1mBClonaI Pensar el comunicación nacional, el espacio impres- Londres [People & Arts, Travel and Adven-
tos y fomIas de vida,'
en movimiento. Sin embargo, es innegable d mi' tal, Bogotá, Ministeno de Cultura, 1998, p. 48
sero, apropiándose de toda una gama de cindible de reencuentro con sus espec- ture , Animal Planet, Discovery Channel,
",o Guzmén, ' El video. formato o anna' aII8mativa popular
estéticas de la ficción, el documental, y que la emergencia del video impulsó un pro- ~ InformaCión audiOVisual en Chile' , ponencia presentada en el tadores naturales.9 Discovery HealthJ y otros como Infinito. AlE
Aliado de este entramado de variables políti-
7 ceso, aún insípido, de democratización de la VI Fe ;tlval lntemacional de Nuevo Cine Latinoamericano, La
cas, ~I. culturales y tecnol6gicas , el video-arte. 1984. Mundo, History Channel, América, film and

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Arts , TVE , entre otros, incrementaron en Co- Así pues , de acuerdo a todo lo anteriormente El documental de los noventa en Colombia lo cercano, lo inmediato, lo familiar y lo pro- Lo relativo a las juventudes urbanas fue , sin
lombia, sin duda, el consumo de programas esbozado , la década del noventa constituyó un ha cumplido pues un papel de algún modo si- pio ".'2 Rulfo pone de relieve una tenden- duda, una importante preocupación temática
documentales. periodo de la historia audiovisual colombiana milar al de la crónica a finales del siglo XIX: cia mundial en el ámbito cultural , sin duda, del documental colombiano de los noventa. En
muy rico , propicio para el incremento de la
extensiva a la práctica documental. De igual esta década el documental se atrevió a pisar
Si bien la aparición de estos canales no influye producción documental y de la recuperación y La crónica -1:omo el periódico mismo-- modo, Patricio Guzmán apunta hacia este un terreno movedizo como es el de las identi-
de una manera considerable en la producción activación de nuestra memoria como nación; es un espacio enraizado en las ciudades
fenómeno: dad es juveniles; movedizo porque su dinamis-
documental de nuestro país, sí plantea un además , por los elementos ya citados , fue un en vías de modernización del fin del siglo
mo, vitalidad y mutabilidad, lo convierten en
nuevo escenario de consumo televisivo dentro periodo ideal para la experimentación narrati- [XIXI. [... 1la flexibilidad formal de la cró-
Hoy día, [... 1los autores han descubierto un tema difícil de abordar, más aún cuando
del cual tanto espectadores como realizado- va, estética y temática a partir de la cual los nica le permitió convertirse en un archi- que se pueden hacer buenos filmes sin son inevitables los riesgos que supone lanzar
res nacionales hallan nuevos puntos de refe- realizadores pudieron darse a la tarea de vo de los "peligros" de la nueva experien- salir del barrio. En la década 1980-1990 sobre él, una mirada adulta , la mayoría de las
rencia. expresar las diversas realidades colombianas , cia urbana. " aparecieron cientos de películas muy veces prejuiciosa.
esta vez a través de la televisión, medio que Óscar Campo.
variadas . Documentales sobre jazz,
"Los años noventa: una década del video" es el incuestionablemente revitaliza el documental, Así como la crónica latinoamericana, expre- ciclismo, jardinería y todas las ocupa- Varios documentales dan prueba de esta em-
título de uno de los segmentos de una ponen- de ceñirnos a Postman: "1 ... ] la televisión se sión periodística de alto contenido estético, ciones humanas. Quedó demostrado que presa , algunos de ellos sin poder eludir los
cia presentada por Óscar Campo en el marco ha convertido en el epicentro cultural de nues- pretendió representar las nuevas escenas de el género documental no sólo servía peligros de las lecturas valorativas , por ejem-
del Seminario Internacional Pensar el Documen- tras sociedades" . lo urbano de finales del siglo XIX, el documen- para mostrar culturas o animales leja- plo , la serie Están buscando algo dirigida por
tal. En este segmento , Campo describe el tal lo hizo a finales del XX. Crónica y docu- nos, sino básicamente para mostrar cual- Martha Marín (1995) , constituida por cuatro
contexto dentro del cual está inmerso el docu- La ciudad, el campo (en la mental , escrituras tan disímiles como conver- quier tarea común del hombre y su en- documentales: Los bordes de la penumbra, Los
mental colombiano, un contexto constituido bajo ciudad) y viceversa gentes, tienen en común su naturaleza mediá- torno .'3 de la zona central , ¿Ouiénes somos? y Vivir en
dos movimientos simultáneos: el de la inata- tica y su ocupación dentro del campo de las
los confines .
jable globalización y el de la revalorización de Lo urbano constituyó una preocupación temá- tecnologías y los medios masivos de comuni- Este tipo de documentales de alguna manera
tica dominante en la década del noventa; preo- cación. Aquella exploraba las novedades de la recorren ya un trayecto de un nuevo mapa de
1. .. 1las culturas regionales y locales [... 1. cupación que se extiende por un amplio espec- modernidad urbana mientras aquello hacía con lo urbano como el propuesto por Elizabeth
Lo local se revaloriza , así como los movi- tro de asuntos ligados a la ciudad: identidad, los resultados de un proceso pleno de dispari- Lozano:
mientos culturales étnicos , raciales , re- memoria, territorios , tiempos , oficios , prácti- dades y contradicciones.
gionales, de género, que reclaman el de- cas , sujetos , objetos culturales , marginal ida- Es la ciudad misma la que requiere un
scar Campo, -Nuevos escenarios del documental en Colombia-,
recho a su propia memoria y a la cons- des y violencias urbanas. Este interés por la ciudad como tema docu- nuevo mapa, una nueva cartografia comu- en op. Cit., p. BO.
trucción de sus propias imágenes.'o mentable está estrechamente ligado a una nicacional. Más-q e divisiones espacia- H Julio Ramos, Desencuentros de la Modemldad en América

Latina. MéXICO, FCE, 19B9. p. 113.


Dentro de otros soportes expresivos, el docu- preocupación , quizás preliminar, que tiene que es y nomenclaturas, este mapa debería " Juan Carlos Aullo. "MemOria y Documental", en Memorias del
Este segundo movimiento configura , por así mental se fue afianzando como herramienta trazar movimientos: apropiaciones terri- Seminario Intemacional Pensar el Documental, Bogoté. MinisteriO
de Cultura, 199B, p. 42
decirlo, las directrices de un "nuevo documen- privilegiada para el registro de los avatares documental sino tambié por las ciencias toriales y desplazamientos, ejercicios de 13 Patricio Guzmén, "La Aventura Humana", p. 1 lEste documento.
tal", de un documental hecho en video , emiti- de la ciudad colombiana de fin de siglo , de sus sociales" I arte en general. Sobre esta in- poder y resistencias, trayectos y tempo- compuesto de dos hojas sueltas, fue proporcionado por el propiO
Guzmán en la I Muestra Intemacional de Cine y Vídeo Documental ,
do por televisión y pensado desde lo regional , transformaciones históricas producto de un quietud Juan Carlos Rulfo se cuestiona: "1...1 ralidades; formas cotidianas de usar la Bogotá, 1999. Si a alguien le interesa consultarlo puede contactar
desde lo local y desde la reedición de proyec- avanzado proceso de urbanización y de una trato de explicarme el por qué del surgimien- ciudad.'4 a los realizadores de este trabajo de gradol
14 Elizabeth Lozano, -La Ciudad: un mapa noctumo para la
tos culturales hecha por las minorías socio- peculiar versión de la paradójica modernidad: to de una búsqueda personal: en la memoria, comunicación-. en Mapas noctumos. DIálogos con la obra de Jesús
culturales contemporáneas. la de las periferias urbanas colombianas. Martin-Barbero, Bogotá, FundaCión UniverSidad Central-DIUC y

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Siglo del Hombre Editores, 1998, p. 174.

10
El marcado interés del documental por lo ur- Régimen exposit ivo lar propio más allá del de corroborar, ilustrar, quiere, una evolución narrativa del documen- mental parte de la idea de que al público pue- ticos-narrativos de la supresión del narrador
bano , sin embargo, no signifi ca un abandono ampliar o contrastar una información dada . tal colombiano . de resultarle más atractivo escuchar al suje- extradiegético:
total de los temas ligados al campo . Son va- El documental colombiano de la década del to-protagonista (su símill que a alguien que
riados los tipos de documental que tematizan noventa es predominantemente expositivo. No sólo la instrumentalidad del testimonio es Con el testimonio (o mejor, con la cadena de encarna la figura del intermediario, a quien se Con Rostros y rastros llegamos a un mo-
lo rural: algunos apelan a una mirada nostál- Esto implica, entre otras cosas , que elementos característica del documental colombiano , testimonios) el documental colombiano de la encomienda la labor de interpretar, comple- mento en el que queríamos evitar el co-
gica, a una especie de retorno a nuestros orí- constitutivos de la escritura audiovisual (foto- también el modo como éste es presentado: década del noventa abandonó , en gran parte , mentar y contextualizar. mentarista, el narrador, esa figura tan
genes milenarios; otros , salvados de este pre- grafía, sonido , montaje) estén subordinados a voz espontánea que surge de la nada; quien el clásico narrador en off -tradicionalmente empleada en otros países en los años
juicio, centran su ánimo en hacer registro de una exposición , esto es , a la presentación y el testimonia se revela como motivado por -y empleado como guía expositiva dominante-o sesenta ; dijimos : ihay que poner a ha-
prácticas culturales y tradiciones para muchos desarrollo de un tema (Seducci6n, Patricia exclusivamente- el sí propio (El pintor y el Lo que prima en este tipo de obras son las blar a la gente! Que la realidad filmada
de nosotros inéditas. Aguirre , 19951. 15 Al emplear la imagen y el chamán, Luis Alberto Restrepo-María Inés voces testimoniales, cuidadosamente articu- se exprese por sí sola; que los persona-
sonido como elementos al servicio de una ar- Guardiola, 19971; responde preguntas que na- ladas , que dan como resultado un texto cohe- jes sean de viva voz; que sea la voz de
Otro tipo de documental referi do al campo , gumentación , el documental expositivo esta- die formuló y se pronuncia sobre asuntos que rente y cohesivo que no requiere ser auxiliado los personajes la que se monte ; que no
abordó temas en los que se ponen en eviden- blece una asincronía entre la banda sonora y nadie propició (nadie más que él mismo) . por un narrador extradiegético (Colombia ho- haya ninguna intervención subjetiva del
cia las tensiones generadas entre lo urbano y las imágenes que aparecen en cuadro: rizontal , Diego García Moreno , 19981. realizador a través de una voz en off.
lo rural al entrar en contacto. De la puesta en Deliberadamente, el documental pretende ha-

convivencia del uno y el otro suelen devenir La ausencia total de sonido de locación cer invisible a quien está (el entrevistador) El tono autoritario y acartonado intrínseco a este No obstante las bondades narrativas inheren-
manifestaciones culturales de resistencia (dis- en sincronía con la banda de imagen tien- situado detrás del testimonio , aquel que lo esti- canon discursivo parece que hubiera propicia- tes al testimonio , el mismo Salazar y otros
criminación , adaptación forzada y marginali- de a hacer que la diégesis exposit iva pa- mula. Sobre la pantalla se despliegan una se- do otras estrategias narrativas (yexpositivasl: documentalistas como Mart a Rodríguez y
dad, entre otras) que se convirtieron en ricos rezca un argumento operando en un plano rie de testimoniantes que parecieran hablar a permitir que sean los propios sujetos documen- Carlos Carmona, llaman la atención sobre un
objetos de documentación audiovisual. abstracto para el cual las imágenes, ope- su libre albedrío. El montaje, dispuesto para tados quienes den cuenta de sí mismos. Se trata uso excesivo de imágenes testimoniales, lo que
rando en otro plano abstracto, son afia- que un sujeto dé su testimonio, queda de este de documentales en que la voz científica o aca- implica, según estos autores, una pérdida en
El paso del campo a la ciudad o viceversa , más didas.16 modo plenamente oculto . Quizás esto obedez- démica cede importancia -lo que no significa la exploración audiovisual y narrativa del docu-
que un proceso, es un giro intempestivo en la ca al ánimo objetivo que caracteriza al docu- que desaparezca- , en que más que la veraci- mental.
Diego García Moreno.
vida lo experimenta. Además de mu- Esta asincronía es familiar a la práctica docu- mental colombiano. ánimo para el cual resulta dad del testimonio, interesa su autenticidad
mental en Colombia. indispensable dejar al entrevistador en el ab- dentro de un contexto socio-emocional especí- Efectivamente , el uso intensivo durante los
soluto anonimato. Sin embargo , aunque ins- fico , en que reviste mayor valor develar, o por Resulta verificable el empleo del testimonio años noventa de la cadena testimonial nos
Otro elemento que se halla al servicio de la trumentalizado e invisibilizado en tanto truca- lo menos sospechar las motivaciones que mue- como mecanismo exclusivo de narración, sobre puede llevar a pensar en la posibilidad de su
expO$ición de un tema es el testimonio (a.. je discursivo. el testimonio representa , si se ven a un sujeto a expresar algo, que recoger todo en dos programas emitidos por canales agotamiento como recurso audiovisual , al pun-
ca." •1.. arrierel, Jorge Mario Alvarez. pruebas testimoniales irrefutables (Chupaté, no de televisión regional que lograron producir to de operar como mero cliché narrativo, sin
Generalmente, el documental colom- patiné, Gloria Nancy Monsalve, 19981. presentaciones documentales con una periodi- embargo , también es innegable que su uso
sirve de los testimonios sólo en la cidad semanal : Muchachos a lo bien (de Me- supone además un gesto estilístico, una apues-
quslllltos cumplan una labor útil a .. Como inIormaIlidn. Ypara claridad del lector. los títulos en En últimas , se trata de empoderar, narrativa- dellín) y Rostros y rastros (de Calil , éste último ta por democratizar el dominio de la comuni-
negrilla que aeguirén &pII'eciarIdo dentro del texto. hacen mente hablando , a los personajes de un relato
la exposición del tema elegido. El testimonio con quince años de producción ininterrumpida cación en el documental. Con la cadena testi-
refarenci8 8 documIntaIes que se utílizan como ejemplo y que
para esta de dotumental no posee un va- hiciIIron perta de nuestro corpus de estudio. Para mayor documental, estrategia discursiva que hace monial muchos actores sociales invisibilizados
inIormaIlidn sobre éatos. pueden escribir a más directa e íntima la experiencia desde su César Salazar, sonidista documental que hizo o maquillados por la comunicación masiva
~I~.com.

'"/bid.
percepción; parecería que este tipo de docu- parte del programa , explicita los móviles polí- ganaron voz en la TV, cuestionándose así

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la pertinencia del narrador extradiegético Abandonando la presunta eficacia comunicati- ¿Cómo narrar en el documental un hecho deter- Discurso televisivo Se trata más bien de pensar la televisión como
y si la fragmentación atenta contra la unidad
como representante auto-proclamado de los va , una parte del documental colombiano com- minado? ¿Hasta qué punto los hechos que
un campo mediático en el que operan tensio- y coherencia discursiva de cada programa, la
sin voz. porta claves discursivas de lo que Nicholls lla- suceden frente a la cámara hablan por sí solos Consumir a trozos, consumir trozos: el nes y empatías entre sus agentes (los propie-
yuxtaposición de géneros televisivos de muy
maría documental de observación. En estas y hasta qué punto, como documentalista, es consumo televisivo no es comunicativo, sino tarios , administradores , productores , realiza-
diverso cuño destruye la unidad y cohesión dis-
Casi por regla, un documental expositivo es obras el tiempo ya no es hipersegmentado, pertinente intervenir en aras de su compren- escópico, gira todo él en torno a un dores , audiencias , quienes publicitan , etc.) , se
cursiva del texto televisivo en su totalidad . En
hecho desde el guión . En él , difícilmente ten- según el canon ex positivo gana un nuevo sig- sión? Son preguntas que hablan de un docu-
determinado deseo visual. activan relaciones de poder (bastante desigua-
este caso, se trata de la mixtura sancochada
drá cabida lo fortuito, lo inesperado: su es- nificado (Mundo aparte, José Miguel Restre- mental que reflexiona sobre su propia naturaleza
Jesús González Requena les) y donde la inserción de proyectos disími-
a lo largo de la programación , de espacios
tructura está férreamente predeterminada po M. , 1998J. A priori , para este tipo de do- discursiva y no se enquista en los presupues-
les a la oferta televisiva hegemónica suele ser televisivos disímiles entre sí tanto en lo temá-
desde la escritura de éste. Testimonios , ima- cumental no hay un tal tiempo muerto como tos de eficacia y transparencia comunicativa que El qué y el cómo de un documental desbordan resultado de un intenso, prolongado yespino-
tico como en lo discursivo. Así pues , inmedia-
gen y sonido, entre otros elementos, estarán lo habría para el expositivo: el tiempo es dila- el canon expositivo supone como incuestio- los límites del campo en el que un realizador so proceso de negociación entre las partes .
tamente después de haber visto un documen-
(en la medida que su uso depende de la utili- tado y precisamente es esa dilatación la que nables. toma decisiones . Su forma y su fondo son el
tal sobre Jorge Eliécer Gaitán (¡Gaitán sí, otro
dad que presten a la exposición del tema do- se procura capturar con la cámara .
resulta do de inclinaciones estéticas y políti- No hace falta citar muchas evidencias para no! , María Valencia Gaitán, 1998), en el pre-
cumentall preelaborados , preconfeccionados. Identificamos, en el documental colombiano de cas subjetivas, sin embargo, existe un punto convenir que la nuestra es una televis ión ciso instante en que empieza su digestión, el
Rodaje y montaje son pasos que harán visible Para los documentales colombianos de obser- los años noventa, un grueso número de obras en el que dichas inclinaciones pierden vigor conservadora y que es precisamente en este televidente puede encontrarse repentinamen-
el guión y no procesos creativos en los que se vación , la puesta en escena no tiene lugar. Aun- producidas por instituciones de origen público cuando pretenden insertarse en el campo conservadurismo televisivo en el que debe te con un programa sobre cómo cocinar un
da forma a la obra documental. que es bajo el número de documentales de o privado que encomiendan su realización ya televisivo. No es gratuito, entonces, que la gran empalmar el documental de los noventa. Una salmón encebollado sin morir en el intento.
observación producidos durante la década del sea a programadoras de televisión o a pro- mayoría de los documentales de la década del de las claves discursivas distintivas de la te-
El documental colombiano, por lo menos el de noventa, hay un número suficiente para pensar ductoras independientes . Como es de supo- noventa no excedan los treinta minutos, ca- levisión es la fragmentación. 17 Los anuncios Inmerso en una ensalada esquizofrénica de
la década anterior, se vale de dos claves que existe entre algunos autores el interés de nerse, el contenido de estos documentales gira non de tiempo generalizado para la emisión comerciales son evidencia incontestable de imágenes aparentemente inconexas e incohe-
discursivas de la obra audiovisual expositiva entregarse a la búsqueda de formas de narrar en torno al trabajo que dichas instituciones de un programa.
este rango discursivo y es en medio de esta rentes (y decimos "aparentemente" porque en
trabajadas por Sill Nicholls: la síntesis y el no canónicas y de explorar nuevas posibilidades desempeñan . En el ámbito discursivo estos
fragmentación (de la cual el anuncio comer- el televidente , ya habituado a consumir trozos
énfasis. Es distintivo de este tipo de obras , la estilísticas . Estos documentales constituyen trabajos suelen ser bastante conservadores , Pero no sólo la duración de un trabajo docu- cial es sólo un ejemplo , pero tal vez el más y revoltijos , tal esquizofrenia se torna conexa
presentación sintética de ideas centrales o algo así como laboratorios de vanguardia , a tanto desde su propuesta estética y narrati- mental pone en evidencia la existencia de cier- paradigmático) que el documental debe inser- y coherente) , el documental, por lo menos
"mensajes" y en consecuencia su constatación partir de los cuales se permite que el campo va , como desde su tratamiento temático . tas reglas; también sus contenidos lo hacen : tarse .
aquel emitido por televisión , debe sujetarse a
recurrente (Sexo ... luego existo, luego pienso , documental sea repensado , se deconstruya. la televisión parte de la idea de que la audien-
la lógica de la fragmentación, más al servicio
Leonardo Martínez, 1998J. Síntesis y énfasis Este tipo de documental , más que la inda- cia demanda ciertos contenidos . Éstos varían Cualquier texto audiovisual , incluido el docu- de la estructura global de la programación que
son prácticas discursivas de un documental Además, el documental de observación eviden- gación sobre un tema, es la presentación y si se trata de televisión pública o privada ; no mental, debe ser asimilado de manera frag- a sus partes.
que parte de ciertas premisas ligadas a la cia en conjunto una postura escéptica frente descripción, por un lado, de la labor que obstante, tales variaciones no desvirtúan el mentada; así, la historia de un hombre que
eficacia y transparencia comunicativa del al régimen expositivo y la creación de nuevos desempeña una institución (Provecto educati- hecho de que un realizador de documental, si pinta su ciudad , desde el paisaje que le brinda
texto expositivo. Este tipo de premisas , que modos de evocar la realidad , el mundo y los vo: Pablo VI, ivale la pena .. .! , Mabel Castro procura ser televisado, tendrá que acoplarse la terraza de su casa en las laderas margina-
expresa un menosprecio a la inteligencia del diversos temas de documentación audiovisual. Murillo-Jaime Arango López, 1996) y, por el de alguna forma a aquellas demandas temáti- les de Medellín (Manos a la obra , Óscar Mario
espectador, hacen que la gran mayoría del do- Estos modos, a su vez , indican que hay una otro, de una idea o un mensaje, a partir de la cas previamente establecidas. Estrada, 1995), intempestivamente se ve de-
cumental sea predominantemente conserva- parte de la comunidad documentalista que se cual se espera encontrar una respuesta por
sarticulada por anuncios publicitarios de
dor en lo que a su dimensión discursiva con- cuestiona sobre asuntos que el régimen expo- parte del espectador (iAh gente! , Mady De ninguna manera pretendemos decir que la detergentes, electrodomésticos y demás. Este
cierne. sitivo imposibilita . Samper, 1995) . televisión funciona como un aparato inexpugna- tipo de insertos minan la unidad temática y
ble que clausura cualquier iniciativa novedosa. discursiva de los programas televisivos. 17 Jesús González Aequena, El discurso televisivo: espectáculo de

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la postmodemidad. Madrid. Ediciones Cátedra S.A.. 1992. p. 32.
nera de proceso que se extiende de la estruc- que esto suscita un hecho innegable: este tipo busca de parásitos no reñiría con la historia
La inserción de secuencias tipo videoclip en el
tura a sus partes- en cada programa resul- de prácticas ponen en evidencia que los reali- de un hombre que regresa de Francia des-
texto documental también fue una práctica
ta también funcional. zadores se fían cada vez menos de la capaci- pués de haber estado preso por una acusa-
predominante en los noventa. Aunque subordi-
dad comunicativa y expresiva de la imagen do- ción de narcotráfico (Volviendo a casa, Oswaldo
nadas al relato documental , tales secuencias
De ello, podríamos inferir que el documental cumental. Al parecer, su fuerza dramática, Tócora, 1993), ni viceversa; y tampoco de-
desempeñan un papel importante en el sem-
colombiano pretende, de alguna manera, po- narrativa y estética necesita ser re vigorizada sentonaría ver un documental del exterminio
blante estilístico y narrativo de numerosas obras
nerse a tono , encajar mejor en las lógicas del a través de elementos propios del espectácu- por parte del Estado colombiano del partido
documentales (La calle sí tiene un final feliz,
discurso televisivo dominante, tan fragmentado lo televisivo para seducir su público. político Unión Patriótica (Unión Patriótica. Diez
Carlos Obando A, 19951. El videoclip, como
como amalgamador de géneros disímiles, al años de genocidio V resistencia/1985-1995 ,
género parido por y en la TV, aproximaría el
infiltrar escenas de ficción y claves del "lengua- Documental en casa y el Guillermo Rico, 1995) con la cópula vesperti-
documental al lenguaje televisivo , lo que -si
je" video clip en sus textos; en otras palabras regreso a la penumbra na de los domingos,
se quiere- tendría ciertas implicaciones:
(y entiéndase esto como una hipótesis aven-
turada -mas no por ello absurda-) el docu- Pero el documental colombiano no sólo se Las interpretaciones de dichas piezas docu-
El videoclip mató la lectura del plano, tste
mental colombiano tendería a emular el sem- equipararía con la televisión como discurso mentales estarían, por supuesto, mediadas
no se plantea el asunto de la información
blante discursivo de la televisión hegemónica, espectacular, sino también como tecnología por la simultaneidad de ambas actividades, sin
contenida en un plano, sino que a partir
que configura una particular relación entre embargo , ello pareciera estar previsto por el
de la yuxtaposición acelerada de planos
Esta emulación probablemente conlleva una consumo y ámbito doméstico; o mejor, discurso televisivo. Los ritmos de la vida con-
La realizadora Maria Valencia Gaitán durante el rodaje de iGaitén si, otro no! [1998!. se busca generar una sensación, mien-
tendencia que a nuestro juicio, sobreestima temporánea, la cotidianidad del hogar y de
tras que el documental requiere de una
el valor estét ico de los trucajes tanto visuales 1. ,, 1 si el televisor se convierte en pieza otros ámbitos como los centros comerciales ,
mayor contemplación del plano (Carlos
Puesta en escena y videoclip so o la resolución de tramas (La bacanería, un como sonoros. Se trata de una sobrestetiza- clave del interior hogareño, el discurso los aeropuertos y los restaurantes, han sido
estilo de vida , Hugo Rafael González , 199B1. BernalJ.
ción de la imagen, según la cual la fotografía , televisivo en su multiforme labilidad, se asimilados por el discurso televisivo dominan-
Otra clave discursiva dominante en el docu- el montaje y el guión pierden valor en virtud de descubre compatible con las más varia- te y es en este escenario alocado de percep-
Documental, dramatizado y videoclip, tres
mental colombiano de los noventa es el uso La puesta en escena , como llamaría la atención una serie de efectos audiovisuales que en das actividades del sujeto, desde la co- ción en el que el documental debe cuajar,
géneros audiovisuales articulados al interior
de la puesta en escena que reconstruye he- el documentalista Carlos Bernal, supone un muchos casos aportan muy poco, Las cáma- mida al sueño, desde la defecación has-
de un texto entendido como documental, ha-
chos reales , La reconstrucción que se realiza problema : su uso implica un menosprecio a la ras de vi deo y los equipos de edición están ta el acto amoroso,18 De acuerdo con este panorama, aquel docu-
blan del eclecticismo discursivo que González
por medio de pequeñas puestas en escena se capacidad imaginativa del espectador; parecie- cada vez más dotados de una variedad de tru- mental ligado a la contemplación morosa, al
Requena identifica en el discurso televisivo,
ha convertido en una estrategia narrativa im- ra no ser suficiente el relato verbal de un he- cajes audiovisuales con los que algunos reali- Así, la heterogeneidad discursiva de la televi- acto ensimismado de atisbar la pantalla entre
empleando como objeto de análisis el género
portante para el documental colombiano ; en cho (su evocación) sino también teatralizarlo zadores parecen engolosinarse hasta la ebrie- sión coincidiría con la multiplicidad de prácti- la penuria y el sosiego de la sala de cine, re-
magazín, El magazín sería, por su naturaleza
general, éstas se caracterizan por estar cla- (su representación1. La realidad , o por lo dad y perder de esta forma la perspectiva de cas cotidianas al interior del espacio domésti- sulta anacrónico e inoperante, Con el discur-
discursiva híbrida, el formato paradigmático
ramente delimitadas de la exposición documen- menos aquello que sucede frente a una cáma- su trabajo documental. co, dentro de las cuales el consumo de imá- so televisivo el espectáculo -el de la proyec-
de lo que este autor denomina combinación
tal y sirve "simplemente" como imágenes de ra y se proyecta en la pantalla , pareciera ne- genes televi sivas ocuparía un lugar notable: ción de un filme documental, por ejemplo-
heterogénea de géneros, Pero tal he~eroge­
apoyo que acompañan el relato verbal por parte cesitar de aliños dramáticos para lograr cap- Parece que las imágenes documentales nece- lavar trastes hallaría sincronía con un docu- pierde su naturaleza ritual, su eventualidad,
neidad , tal pluralidad "caótica" (es mejor no
de un testimoniante o de un narrador extradie- turar la atención del espectador, La puesta en sit asen de ciertos ingredientes para hacerlas mental que trata el tema sobre la historia de su carácter de suceso aguardado,
olvidar) no sólo funciona en la estructura glo-
gético , Sobre estas puestas en escena no escena partiría de la idea de que la palabra , el más bellas ---en el caso del uso de trucajes- vida de una mujer evangélica (Vida de Estrella ,
bal del discurso televisivo , sino que -a ma-
suele recaer alguna función narrativa deter- relato oral , requieren ser recreados , real-iza- o más verosímiles ---en el caso del empleo de Carlos Eduardo Rodríguez-Jaime Espinosa, Desacralizado, desritualizado, incesante, ubi-
minante en la estructura documental, tales dos (en últimas, espectacularizados , ¿televisio- puestas en escena-, Válido o no, lo cierto es 1996); inspeccionar la piel de la mascota en cuo y accesible veinticuatro horas al día, este
" Ibld., p. 81 ,
como la creación de expectativas , de suspen- nadoS?1.
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que es un lenguaje bastante libre en el as unto s po lít ic os contemporán eos (The rencia, en su mayoría se trata de una crea- una búsqueda por trascender un poco cine documental de esa época era im-
discurso subordina la potencia comunicativa y
cual el espectador tiene que encontrar- Prosecutor, Adelaida Trujillo, 1996); de cultu- ción documental que mira su entorno inme- aquello, por entrar un poco más en unas pensable fuera de lo colectivo porque éste
expresiva del documental en aras de un es-
se, hilarse con él [Carlos BernalJ . ras "exóticas" (Mujer arte indígena, Pilar Mejía- diato, aquel tantas veces visto cuya existen- real idades más intimistas, más poéticas. también tiene ese carácter contestata-
pectáculo macro. Inserto en el macrodiscurso
Juan Carlos Drrego , 199Bl , a hechos cotidia- cia ha sido tantas veces constatada pero ja- rio , peleador, problemático . Era un docu-
televisivo , el documental se despoja inevita-
Sin embargo , y esto debe entenderse como nos (La felicidad y las cosas, Pablo Mora Cal- más documentada. Así, será frecuente toparse Lo cotidiano , lo próximo, lo íntimo, reempla- mental que se pensó como una de las
blemente de casi todas las condiciones de re-
un hecho positivo del panorama actual del do- derón). con documentales sobre temas como la fami- zarían pues a la utopía, al documental al servi- herram ientas de la transformación del
cepción originarias , otra razón más para se-
cumental en Colombia , en la década del no- lia, el cuerpo , la noche, el andén o los vende- cio de la revolución, de la causa. Jorge Navas , mundo . Ahora bien , ese documental está
guir pensando la relación entre el documental
venta se abren nuevos espacios de exhibición Sin embargo, más allá de este enorme espec- dores ambulantes de ferias provinciales , por joven realizador audiovisual corrobora el dic- apareado con la crisis de la colectividad
colombiano y su audiencia.
documental. Se trata de la constitución de tro temático, ciertos contenidos fueron privi- dar sólo algunos ejemplos . tamen de Rodríguez y Riascos: y con la crisis de ese sueño: el de la trans-

nuevos circuitos no masivos de circulación legiados por encima de otros. No se trata de formación del mundo . Hoy se está pen-
Lo que nos lleva a pensar, y en esto nuestro
documental. La televisión , por lo menos la alguno en particular, sino más bien de un ele- Estos asuntos familiares contrastan con los Si antes se hacían los documentales pan- sando el hombre en su ser individual ; el
estudio peca , que cualquier tentativa de análi-
nacional y la regional , dejan de ser el único mento que los aglutina: su proximidad a la grandes temas sociales de décadas preceden- fletos es porque había gente que creía documental en este momento está más
sis discursivo del documental emitido por te-
punto de llegada de muchos documentales. experiencia cotidiana . Se trata de un documen- tes , especialmente las del sesenta y setenta ; en verdades y realidades únicas y en cerca de la preocupación de la mirada ,
levisión debe contemplar los fuertes influjos
t al preocupado por gentes .. lugares Y hechos temas que respondían a un contexto sociopo- modos radicales de cambiar las cosas. de lo individual. Cuando se hacía docu-
discursivos que ejerce sobre él esta institu-
Otros espacios pasan a ocupar la posibilidad cercanos a nuestra experiencia en el mundo. lítico de la época que la documentalista Marta Hoy, a juzgar por nuestro momento his- mental en los años sesenta y setenta ,
ción mediática. Y esto porque , como ya se dijo,
de entrar en contacto con el público : festiva- Rodríguez describe: tórico, aquello se ha diluido, se ha perdi-
el documental para televisión ha perdido
les y concursos , canales de televisión local Aunque una parte expresiva del documental do, producto de muchos desengaños ,
su autonomía discursiva al insertarse en la ló- 19 En el caso de Cali. el Centro Cultural del Municipio. el Centro
(colegiales , comunitarios , los abiertos por las colombiano se inquieta aún por objetos y suje- Es que no somos un movimiento aislado. desilusiones y estrellones. Hoy quien ha- Cultural de Comfandi . la Biblioteca Centenario. la Sociedad de
gica de ese espectáculo macro que todo lo
tos de documentación , de los cuales como Es un movimiento latinoamericano : la bla lo hace a nombre propio . Hay quie- Mejoras Públicas. Proartes. la Biblioteca Mario CaNajal de la
integra, no sin antes transformarlo en su mé- empresas de televisión por cable) y circuitos Universidad del Valle. la Alianza Colombo-Francesa. entre otros.
más restringidos como los espacios creados espectadores tenemos poca o ninguna refe- revolución cubana, Camilo Torres, el Che nes tratan de hablar a nombre de mu- son espacios en los que el documental se exhibe. Estos escenarios
dula.
Guevara, la militancia, la utopía. Noso- chos, yeso es importante, pero ahora la constituyen un retomo a las condiciones de recepción de la oscura
por pequeños colectivos de producción docu- sala de cine. a pesar de que el formato que esté en juego es el del
mental y los centros culturales y bibliotecas tros creímos y luchamos por esa utopía tendencia es hablar individualmente . El video. "Los documentales hechos en formato de video ya se estén
Los hábitos de consumo televisivo del público Fragmentos ICarios Santa-Herib Campos. 1999!.
19 y seguimos creyendo; ahora para los jó- documental colombiano , visto así, pare- proyectando en salas y se esté trabajando el mismo concepto de
y las condiciones de su recepción fijan ciertos de las principales ciudades colombianas . ritual de recepción del cineo ICarios Bemal!.
venes se desgastó la utopía , ya no están ciera ajustarse a otro tipo de expectati- Se trata pues de un desplazamiento temético y de un cambio de
patrones discursivos del documental colom- 20

creyendo en revoluci ones y entonces ha- vas, dejando a un lado los grandes para- perspectiva. pero también -digámoslo asl. aunque suene
biano de hoy. De ello , algunos documentalistas Asuntos familiares extrañ~ de una microscopizaci6n documental. Navas lo sugiere:
cen documentales intimistas, de cosas digmas y relatos de la emancipación re- -Hoy se plantean temáticas más efímeras. Ya no son tan
son concientes :
cotidianas. volucionaria .20 importantes 'Ios grandes temas' de décadas pasadas. Ahora las
Los intereses temáticos del documental co- 'cosas pequeñas' han cobrado importancia: desde unos niños

Es distinto ver un documental en colecti- lombiano de los noventa son numerosos Yva- jugando en la hora del recreo hasta un perro que recorre las calles
La documentalista Clara Mariana Riascos tam- El siguiente comentario del documentalista de Bogoté. Esos temas no implican entrevistar al Papa . al
vo, bajo una luz apagada, a verlo en el riados : del indigente de barrio (Un pancito presidente o a un economista; esto va unido a las artes plásticas y
pa'irme) al mediador de un conflicto entre bién se refiere a este cambio: Carlos Bernal profundiza este punto: al momento histórico y filosófico donde lo pequeño empieza a
televisor: niños corriendo alrededor de
importar mucho más. La mirada empieza a concentrarse en cosas
éste , gran cantidad de sonidos comple- etnias wayuu (Pútchipu, Luis E. Mejía Duque , más pequeñas, y esto no es una cosa nueva, pero hoy está
1996); del cine colombiano (Fragmentos, Car- En las temáticas hubo una variación : yo Un cambio que salta a la luz es el asunto cogiendo mucha más fuerza-. Lo sutil, lo aparentemente nimio, lo
tamente arbitrarios [de la calle, la coci-
venía del cine panfletario , de la influencia de lo colectivo y lo individual: los años tenue , la minucia e, incluso, lo perecedero, lo finito , lo falible ,
naJ. Son rituales de recepción distintos . Ias Santa García, 1999) , al Casabe (Casabe,
parecen ser condiciones claves en la labor de determinar
pan de América, Enrique Tercero Hoyos) ; de de los cubanos de los setenta, en donde sesenta y los setenta , generacional y contenidos documentables. Por todo lo cual es factible pensar que
El ritual de la sala de cine le aporta al
había una presencia del discurso político mundialmente , estuvieron muy atravesa- el documental colombiano contemporáneo funciona como una
documental en la medida en que éste temas históricos (Cines y teatros en Buca- especie de microscopio, como escudriñador de las realidades más
ramanga, Mario Mantilla Barajas, 1996) a y social muy fuerte , y digamos que hubo dos por el concepto de lo colectivo; el diminutas.
exige cierta predispOSición para verlo, ya

18 ©Biblioteca Nacional de Colombia-©Biblioteca del Cine Colombiano 19


película"; en estos momentos eso se sien- tará de la presencia permanente de la denun- mecanismos de.resistencia, que insistir en su Lo atractivo de este tipo de documental es el
te como un absurdo, pero hay que tener cia en numerosas obras documentales . Lejos carácter sórdido, frugal y decadente [Aman- empleo del género como herramienta promo-
en cuenta el contexto en el que se pen- estuvo el documental de darle la espalda a los tes del puente , Sofía Suárez-Drlando Puente, cional de la cual se valen, cada vez más, dis-
saba aquello, un contexto de una gene- distintos dramas que en Colombia tienen lu- 1997). Durante los años ochenta y noventa el tintas instituciones para hacer visible su labor
ración que creía que el mundo era trans- gar: desde el exterminio sistemático de la documental colombiano demuestra la viabili- [instituciones usualmente ligadas a proyectos
formable. Es por eso que hay que consi- Unión Patriótica por parte del Estado [Unión dad de hacer denuncia social a través de la que comprometen lo público y el bienestar
derar en esos documentales su contexto Patriótica: diez años de genocidio y resisten- crónica y el relato de vida documental y no a social , ya sea en el campo económico, políti-
político y las lecturas que se hacían de cia , Guillermo Rico , 1995) al niño que de ma- través del panfleto cinematográfico . La denun- co, espiritual o culturall.
ellos en aquella época. drugada desembarca bultos de papa en la ga- cia, empero, no fue el único interés del docu-
lería, mientras muchos de sus amigos se pre- mental. Muchos otros dejaron verse: mercan- Cualquier propósito parece que hubiera sido
Por tanto , equivale la crisis del activismo polí- paran para asistir al colegio [iQué trabajo ser tiles, promocionales , divulgativos [Trabajo sa- viable en el campo documental. Todos estos
tico de izquierda a la crisis del documental niño!, Germán Castañeda Rojas , 1995J. ludable en lipaquirá, Juan Manuel Castellanos, constituyen prácticas documentales o usos
panfletario. Esto no indica , como pensaría el 1996), etc. Si algo demuestra nuestro cor- sociales del documental. Éste, pareciera , pues,
mamertismo más recalcitrante y nostálgico, El estado de marginalidad de vastos sectores pus es la increíble flexibilidad comunicativa del corresponder a ese lugar en el territorio de lo

Carlos Bemal.
que el documental abandona toda empresa de la población colombiana fue uno de los asun- documental [o flexibilidad formal, como diría mediático que más ventajas ofrece a quienes,
sociopolítica. Se trata más bien de un nuevo tos más intensamente denunciados por el do- Ramos a propósito de la crónicaJ. ajenos a él , desean hacerse escuchar. Estan-
con muy buena intención y muy buen co- emplazamiento, de una nueva perspectiva en cumental de los noventa. Ahora bien, no es do en crisis la plaza pública y las instancias de
razón, se pretendía que sirviera para algo, la que el documentalista ya no pretende ser la novedad un documental colombiano preocupa- Colectivos y organizaciones sociales de diver- participación democrática como espacios por
que tuviera la capacidad de mover y trans- "voz del pueblo", la encarnación mesiánica de do por la marginalidad; ya en las décadas del sa naturaleza parecen haber comprendido que antonomasia de lo político, el documental pa-
formar cosas. En el documental de los quien pretende salvar a los desposeídos y cru- sesenta y setenta, muchos trabajos documen- el documental constituye una herramienta reciera del mismo modo, encarnar una plata-
años noventa hay una desprevención fren- cificar a los poderosos. El documentalista de tales erigieron la marginalidad como su tema mediática que acompaña gratamente sus la- forma medianamente accesible desde la cual
te al problema del uso del documental. hoy, según el semblante temático y discursivo central. bores: desde la promoción de lugares turísti- se pueden ejercer prácticas políticas [esta vez
No hay pretensiones de que el documen- del documental colombiano en los noventa, se cos [Sevilla. Proyecto turístico , Edgar Arcila , mediáticas) .
tal transforme al mundo ni que origine asume más como individuo, como potencia Lo que sí constituye una novedad es el trata- 1996), pasando por el empleo del documen-
acciones, reacciones, comportamientos subjetiva. De allí la importancia de su mirada miento dado al tema : lo marginal dejó de ser tal como soporte audiovisual que enriquece una Aun más, esta flexibilidad comunicativa da
o cuestionamientos. No es qu ello sea estética y ética frente a su objeto de docu- en los noventa [e incluso ya desde los ochen- investigación arqueológica [Tierradentro. Pa- cuenta de documentales que lejos de preocu-
mejor o peor simplemente es distinto; mentación, sea éste la violencia de los años ta) el medio ideal a través del cual se hacía trimonio histórico y cultural de la humanidad , parse por contar una historia, promocionar un
otro también tenía su belleza y su espiri- cincuenta en Colombia [(1 corazón de la vio- denuncia panfletaria por parte de la izquierda Jorge Cardozo , 1996), hasta su uso como paraje turístico, ilustrar una investigación cien-
tualidad y el documental de hoy tiene lencia/1948-1958, Fernando Molina, Ana Isa- documental más ortodoxa; la marginalidad dejó medio que impulsa ciertos proyectos políticos tífica o promover un proyecto ambiental o de
otras . Los documentales de hoy estén bel Guerrero y Astrid Munoz, 1995) o una de ser la manifestación más patológica de la [Los hijos del trueno , Martha Rodríguez , género -por ejemplo-, le interesan los te-
desarmados de esa intención y de algu- banda femenina de punk [Policarpl , IUI Vi- miseria humana, empleada como recurso re- 1998), de género [Hagamos un trato. Hacia mas de cuño teórico . Este tipo de obras docu-
na forma , entre comillas, ' creo que eso cia"l, Luis Antonio Torrado, 1996J. tórico para hacer un autocatalogado documen- una cultura ambiental con equidad de género, mentales son [antes que documentales, si de-
es bueno para el documental : que no ten- tal social; n los noventa el documental le otor- Juan F. Gutiérrez , 1996), amb ientales cidiéramos ponernos a tono con el purismo
ga toda esa carga de pretensiones de y es que despanfletización no implica desp ga a la marginal ida n nuevo estatus, según [Homeland.The lion Train , Fernando López , Bordwelliano) reflexiones conceptuales, tradi-
utilidad de la obra cinematogréfica, que litización: una lectura cuidadosa del documen el cual, preocupa mucho más e :cr~b ' inda- 1995) y religiosos [(1 misterioso lenguaje del cionalmente más del dominio de la filosofía y
se pretenda cambiar el mundo con una tal colombiano de los años noventa se perca gar y reflexionar sobre sus manifestaciones y agua , Nelson Freddy Dsorio, 1995J. de las ciencias sociales que del cine según

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Jesús Martín-Barbero. En suma , hoy por hoy, urbano un tema central para pensar la socie- positivo. El ímpetu de realizar con objetividad
fotógrafos y montadores. En suma, esto im-
el documental colombiano se ha atrevido a alla- dad y el ser humano. Las artes y las manifes- de cierto tipo de documental queda desactiva-
plicó en muchos casos una menor dependen-
nar terrenos que hasta la década del noventa taciones estéticas en general , entre ellas el do por un documentalista preocupado por in-
cia del realizador frente a las fuentes ajenas
no eran de su potestad. documental , hicieron lo propio. miscuirse en el texto , por dejar marcas sub-
de financiación y con ello, obviamente, una
jetivas de su presencia .
mayor autonomía en su trabajo .
Volviendo sobre el asunto de la estrecha Se trata de proximidad , como también , en
cercanía entre documentalista y objeto de algunos casos , de hiperproximidad entre A la vez , de todo este fenómeno es factible • El otro acontecimiento, consolidado plenamen-
documentación, cabe decir que esa mirada documentalista y tema documentado . El desprender la siguiente lectura: un segmento

te durante la década del noventa, tiene que
preocupada por lo próximo, lo circundante , contenido es, en este tipo de documental , significativo del documental colombiano de la
ver con una descentralización de la producción
desemboca necesariamente en la ciudad , en aquello con lo que guardo como realizador década del noventa centró su mirada en reali-
documental : Bogotá deja de ser el único epi-
ese lugar donde habitamos, en ese territorio una relación estrecha, aquello que habla del dades más cercanas al ámbito privado del ser
centro dominante de producción. El período
que nuestra estancia en el mundo ha privile- mundo pero al mismo tiempo lo hace de mí, humano que al público. De ahí lo íntimo, lo
en mención configura un nuevo eje hegemóni-
giado. No se trata de una ojeada turística a la me involucra [De parias y de patrias, Diana próximo, lo cotidiano. Más a manera de metá-
co : Bogotá-Cali-Medellín. Entonces, es correc-
ciudad, sino más bien de una mirada que pre- Vargas, 1999/José a José, José Luis Zapata , fora que de inferencia científica , podríamos
to hablar de una descentralización de la pro-
tende significarla, que pretende inquirirla hasta 19961. hablar entonces de una especie de privatiza-
ducción documental en el país, no obstante,
en sus trazos más "obvios". ción del documental colombiano .
sería aún más correcto decir que tal descen-
Esta hiperproximidad lejos de querer negar-
tralización es, en el fondo, una recentralización.
¿Cómo vive la juventud caleña la noche de la se , lo que es más interesante , suele ser Autonomía y recentralización
Sería absurdo negar que otras regiones y ciuda-
ciudad? [La noche, Diego Serna, 1998); ¿cómo potenciada en el texto documental [Gaitán si! de la producción
des [Manizales, Barranquilla y Bucaramanga,
se reconfiguran las márgenes de una ciudad Otro no, María Valencia Gaitán, 19981. Se trata
sobre todo) , hayan aumentado su producción
como Ibagué a propósito de un accidente na- de un documental cuyo realizador se halla in- Por último, nos gustaría apuntar hacia dos
documental, sin embargo, sería aún más absur-
tural? [Río de mi suerte, Jorge Prudencia, merso en este texto , y actúa como recurso acontecimientos de la historia reciente del
do pensar que dicha producción equivale en volu-
1997); ¿qué significa para un artista indígena interactivo, como figura protagónica del docu- documental colombiano: por un lado, el hecho
men a la del eje Bogotá-Cali-Medellín. Ojalá la
habitar la ciudad? [El pintor y el chamán, Luis mental mismo. De ello se desprende que va- de que el abaratamiento de la tecnología
década en curso traiga un nueva descentraliza-
Alberto Restrepo-María Inés Guardiola, 1997); rios documentales de los noventa conserven del video implicó, entre otras muchas cosas ,
ción [aunque algunos hechos parecen indicar lo
¿cómo sobreviven dos niños de las comunas cierto halo autobiográfico: el documentalista que aquellos realizadores de décadas prece-
contrario: por sólo citar un ejemplo, ya son varios
de Medellín que el destino les ha responsa- ya no como testigo, sino como parte constitu- dentes, cuyo trabajo se hallaba en alguna
los documentalistas caleños , sobre todo jóvenes
bilizado el sostén de su familia? [Chupaté no tiva de su objeto de documentación donde ha- medida supeditado a la financiación por parte
directores, fotógrafos y montadores, que en
patiné, Gloria Nancy Monsalve, 19981: todas bla, entre otras cosas , de sí mismo. del Estado o del sector privado, pudieran lle-
estos tres años que completa la década actual
estas son preguntas que subyacen a un docu- var a cabo proyectos audiovisuales a través
han migrado hacia Bogotá, atraídos por oportu-
mental "tocado" por las diversas maneras de Existe entonces un desplazamiento : el docu- de sus propios medios técnicos y financieros.
nidades laborales en el ramo audiovisual mucho
vivir la ciudad, de gozarla y de sufrirla . mentalista, también preocupado por el mun- Esto, sin duda, disparó el volumen de docu-
más consistentes que las ofrecidas en Cali1.
do [el de "afuera"), se transporta al suyo, a mentales producidos por año y con ello, la
El documental no escapa a una preocupación su propio mundo. Es posible pensar que ese posibilidad para sus realizadores de explorar
contemporánea bastante en boga: la ciudad. desplazamiento mine también la postura ce- con mayor rigor las características de la
Ya las ciencias sociales habían advertido en lo remoniosa y distanciada del documental ex- tecnología y su ejercicio como camarógrafos,

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Ayer llovió bonito ... (MalÍa Valencia Gaitán, 20031.
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el DocumenTal
Óscar Campo En abril de 2003 se realizó en París tarlos, fenómenos que son el marco desde A comienzos de los años noventa hubo un pe-
Realizador Y comunicador social , profesor del la muestra Colombia cien por ciento donde podemos encontrar parte de las claves ríodo de resistencia frente a la pobreza que
área de Audiovisuales de la Escuela de documental, en la que se mostraron 32 de esta situación paradójica . exhibía la televisión comercial , por su manera
Comunicación Social de la Universidad del Valle .
documentales escogidos con criterios de abordar el país y su desconocimiento de

COlomBiano
Ha realizado varios mediometraies desde la
época de Focine. Fue uno de los fundadores del temáticos identificados como claves Los noventa: televisión, las realidades regionales o locales, mediatiza-
programa Rostros y rastros de Telepacífico y CNTV. para comprender la realidad democracia y experimentación das siempre por el melodrama tanto en los
colombiana . culebrones como en los noticieros.
Durante la década de los años noventa el do-
El encuentro tuvo una asistencia que desbordó cumental se hace en video y para ser emitido La mayor parte de los documentales que se
lo esperado por sus organizadores, con fun- por televisión . El cambio tecnológico permitió hicieron en Colombia en ese momento, esta-
ciones copadas desde el mediodía hasta la me- que al anterior grupo de realizadores , que ha- ba obsesionada con los trastornos dolorosos
dianoche por un público latinoamericano y fran- bía trabajado en el medio cinematográfico , se y violentos que se estaban viviendo en la ciu-
cés que participó activamente en discusiones uniera una cantidad considerable de jóvenes dad y el campo , con la vida de los habitantes
sobre el material presentado . que provenían de escuelas de comunicación más desfavorecidos de las ciudades , apabulla-
social, o de estudios cercanos a las ciencias dos por unos conflictos siempre incomprensi-
Recientemente se había realizado en el Festi- sociales y las humanidades, y de trabajadores bles que iban dejando una gran estela de vícti-
val Docúpolis de Barcelona, otra muestra im- que laboraban con comunidades , quienes, ade- mas y victimarios.
portante y durante el año 2002 se hizo una más, veían en este medio posibilidades alter-
similar en el Festival de Toulouse , Francia. nas y diversas a las del entretenimiento e in- Se abordaban estas realidades con posturas
formación ofrecidas por la televisión comer- políticas en las que podía verse toda una gama
El documental colombiano a comienzos del cial colombiana. que iba desde el activismo revolucionario a otro
nuevo siglo ha encontrado espacios importan- humanitarista y salvífico al rescate de los po-
tes de proyección , tanto en festivales interna- La diversidad de los participantes en este pro- bres en torno a ideales comunitarios ; el opor-
cionales como en redes de difusión de televi- ceso , así como cierta libertad expresiva a tra- tunismo folletinesco periodístico ante temas
sión internacional , aunque paradójicamente es vés de la televisión pública, generó una activi- desgarradores o las exploraciones académi-
cada vez menor la producción nacional, encon- dad muy rica en exploraciones temáticas y cas apoyadas desde metodologías etnográfi-
trándose hoy en una situación muy distinta a discursivas. ' cas , en las que se valoraban las investigaciones
la que tenía a comienzos y finales de los años largas y cuidadosas , las pequeñas historias,
noventa, cuando existía una mayor producción las vivencias personales y las posiciones de
y difusión en canales regionales y en el canal los personajes ante los grandes conflictos.
cultural.

1 Un primer balance de estrategias temáticas y Los principales modelos discursivos provenían


Entre los dos momentos ha mediado una agu- exploraciones discursivas del documental de los años del llamado cine militante de los años setenta
noventa se encuentra en el texto de Andrés Gutiérrez y
dización de los conflictos de todo orden en la Camilo Aguilera. Documental colombiano; tamáticas y [especialmente las películas de Marta Rodrí-
sociedad colombiana, así como diversas es- discursos. Colección trabaios de grado. Facultad de guez) , de experiencias televisivas como Aluna
Artes Integradas, Escuela de Comunicación Social. Cali,
trategias del Estado colombiano para enfren- Universidad del Valle. s.f. y Yuruparí, o de las películas de Víctor Gaviria

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con su "realismo sucio", en las Que los colom- llamados estudios culturales y de algunas se explota la ironía, la alegoría , los ready a intereses de propaganda y de intervención
bianos aprendimos el lenguaje de las barria- tendencias post, generó toda una corriente mades [found footages1 , en una época carac- social.
das de Medellín; pero la influencia más impor- de documental universitario etnográfico, Que terizada por el cuestionamiento de la realidad
tante provenía de los documentales de Luis hizo un giro hacia la textual idad, tratando de y de la verdad como criterios para fundamen- La poca financiación, Que había hasta hace po-
Ospina, Que estaban a tono con los grandes acercarse a expresiones conceptuales en lo tar una argumentación . El documentalista cos años para el documental ligado al pensa-
cuestiona mientas Que se hacían tanto al do- visual. toma el rol del artista Que hace de antropólo- miento sin condiciones de la investigación uni-
cumental realista (Agarrando pueblo (19781 ; go; se asume como un intérprete artístico del versitaria, es decantada hacia este tipo de
Ojo y vista, peligra la vida del artista [1988)] , Las imágenes Que crean esta generación de texto cultural. propuestas, generándose en la práctica una
como a la misma figura del documentalista y documentalistas universitarios , hijos de la te- censura disimulada, pero haciendo visible tam-
su poder sobre lo Que se dice en el film [Nues- levisión, tratan de subvertir las normas esti- Pero también muchos de estos experimentos bién la adaptabilidad de este tipo de discursos
tra película 11 993)] . lísticas de las generaciones anteriores, más terminarán reproduciendo pobremente lo Que académicos a las políticas neoconservadoras
cercanas a un cine de referencia y de cuestio- ya estaba en la televisión como espectáculo , implementadas en el Estado colombiano ac-
El giro textual namiento ideológico y político. con retóricas de publicidad y videoclip. La si- tual.
tuación era más problemática en informes
A mediados de los años noventa, el documen- Frente a la crisis del referente planteada des- pseudo-etnográficos de escasa profund idad Por fortuna existen hoy contracorrientes y re-
tal Que se hace en las re giones comienza a de los estudios semióticos, entran en crisis la conceptual Que se recargaban de imágenes- sistencias embrionarias a estos desarrollos
divulgarse desde la capital y en el canal públi- imagen indicial, la imagen como huella, y se golosinas, imágenes-mercancía, Que trataban desalentadores.
Manual inconcluso para el silencio (María Femanda Luna-
Andrés Santacruz. 2001 1, ejemplo de un documental ca de televisión aparecen nuevos programas asume el documental corno un texto impuro, de sobrevivir en el medio televisivo, produ-
construido sobre found footages .
innovadores. Se produce también un auge de arbitrario, una ficción distinta a las otras. ciendo una estetización de asuntos dolorosos El apoyo estatal
la producción en las universidades, al asumir del país para las diversas redes televisivas o
el documental como un género Que posibilita Para ello, los nuevos documentalistas se sir- para el inmenso mercado documental de las La mayoría de las producciones de los años
el debate de los asuntos públicos, pero su- ven tanto de las imágenes tomadas en direc- ONG. noventa fueron emitidas especialmente por los
bordinando la discusión política a la investiga- to y de los testimonios , como de la argumen- canales regionales y Señal Colombia. A lo lar-
ción en lo cultural o lo antropológico. tación académica , del cuestionamiento dispa- Aún en la actualidad , se realizan este tipo de go de la década se sucedieron espacios
ratado, de la estética de la fragmentación, del documentales creativos en una cantidad im- televisivos y franjas de televisión cultural apo-
Florecen temáticas como la ciudad, las nue- videoclip, del collage , de la retórica de la pu- portante, sin embargo, la pérdida de sus es- yados especialmente por las universidades
vas subjetividades , las violencias , los nuevos blicidad , el video arte o de las imágenes info- pacios en la televisión pública ha sido gradual , públicas y por el Ministerio de Cultura (la tele-
grupos y tribus urbanas, el multiculturalismo gráficas. Es un momento de experimentaciones en la medida en Que también los últimos go- visión privada no se ha interesado por el do-
y las hibridaciones culturales. La mayoría de realizadas con pocos recursos , especialmen- biernos han reducido su presencia en univer- cumental ; el grueso de su producción está
los nuevos trabajos descansaban en el testi- te en las universidades públicas. sidades públicas y medios culturales. organizado en torno a telenovelas , noticieros
monio de los protagonistas , en parte por la y los reality shows, aunque ahora parecen in-
necesidad sentida de burlar los grandes dis- Gran parte de los mejores trabajos colombia- No obstante , sobrevive esta pro puesta teresados en el "negocio" del documental para
cursos Que pretendían una visión total. nos de los años noventa provienen de estas audiovisual como apoyo a las actividades cul- los canales de la televisión globalizadaJ.
obras innovadoras, Que comienzan a mostrar- turales de algunas dependencias del Estado o
La mediación de los textos académicos Que se en los diversos eventos nacionales e inter- de las ONG interesadas en el trabajo con co- Pero ya hacia el año 1995, los canales regio-
provenía especialmente de la vulgata de los nacionales, con textos audiovisuales en los Que munidades o con la sociedad civil, pero ligada nales perdieron impulso al dedicar la mayor

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parte de su producción a magazines de muy El Ministerio de Cultura y Proimágenes en Mo- La mayoría de los documentales que abordan
pocos recursos y baja calidad estética . vimiento se convertirían al final de la década en directa o indirectamente el conflicto colombia-
los principales catalizadores de la actividad no actual , hacen un alegato pacifista o denuncian
Las disputas burocráticas que se dieron al in- documental, especialmente mediante las con- la violencia en Colombia . Sin embargo, es posi-
terior de los organismos de televisión, así vocatorias para producción y con la creación, ble detectar en ellos la polarización creciente y
como la reducción del presupuesto otorgado desde el año 1998 , de la Muestra de Cine y las diversas posiciones políticas y de clase que
para estimular la creación al comienzo del Video Documental, un evento que ha permitido están presentes en el conflicto , pese a que se
gobierno de Andrés Pastrana, desencadena- el acercamiento a diversas estéticas de auto- tiende a evitar una inclinación retórica con pro-
ron la liquidación de las franjas de televisión res reconocidos en el ámbito internacional. pósitos abiertamente didácticos o persuasivos.
creativa del Ministerio de Cultura ante los ojos
impasibles de los documentalistas , que de Han mostrado y comentado su obra en éste y Pero a diferencia de los años setenta cuando
manera inexplicable no participamos activa- otros eventos, Frederic Wiseman , Patricio el documental político giraba fundamentalmen-
mente en la defensa de estos espacios . Guzmán, Nicolás Phili bert, Albert Maysles , te en tomo al proselitismo de las izquierdas,
Carinen Castillo , Barbara Yates, Anne Baudry, creo que existen hoy nuevos sesgos que ti e-
A comienzos del presente siglo existía el pro- Yves Jeanneau, Claud ine Bori es y Patr ice nen que ver tanto con las procedencias de fi-
yecto Diálogos de Nación del Ministerio de Chagnard, entre otros. La muestra se pre- nanciación , como con las múltiples opciones
Cultura ; el programa Vidas cruzadas de la Uni- senta en las principales ciudades colombia- políticas en juego y con las expectativas de
versidad del Valle , en coproducción co n nas, la cual ha sido apoyada por Alados 2 y ha los públicos dentro y fuera del país con res-
Inravisión ; los documentales del proyecto despertado interés por formas convenciona- pecto al conflicto bélico colombiano .3
Varán , en coproducción con la Universidad les y experimentales poco conocidas en nues-
Nacional , Proimágenes en Movimiento y el tro medio. Por lo general se emplean dispositivos ten-
Cine YVideo 00cumentaI. Ministerio de Cultura . Junto a estos proyec- denciosos, que apelan al ejemplo siguiendo
tos , patrocinados por el Estado y las universi- El conflicto bélico varios modelos esquemáticos . Encontramos
dades, hay una cantidad importante de traba- la estructura de confrontación ,4 en la que se
jos independientes. Haciendo eco a las preocupaciones de los co- muestra a un héroe o un grupo contra su ad-
lombianos, la escalada de la guerra y la gene- versario , o la estructura de aprendizaje, en la
Las producciones internacionales sobre Colom- ralización de la violencia han sido la gran te- que un individuo o un grupo pasan de la igno- <1 Asociación que aglutina un sector de los documentalistas
colombianos desde el año 1999. Ha sido importante para el
bia han ido en aumento , tal vez por el interés mática desde finales de los años noventa . rancia al conocimiento y de la pasividad a la intercambio de prácticas entre los diferentes realizadores y como
que hoy suscita el conflicto bélico colombiano acción . La variante más extendida es la que apoyo a la difusión del documental colombiano en el émbito
nacional e intemacional.
en el mercado global televisivo , pero también Aún está por realizar una investigación que muestra a una persona o un grupo de vícti- 3 Este interés del público fue evidente en Parls con la muestra
por los esfuerzos de colombianos que hacen indague sobre las posturas ideológicas , éticas mas que confronta a los violentos o las violen- Colombia cien par ciento documental, en la que durante una
semana el públiCO interesado en la situación del pafs encontró un
parte de la diáspora en estos años oscuros, y estéticas que están en la argumentación y cias de su medio, héroes que pueden ser des- espacio para debatir a partir de la problemética que suscitó el
así como por el mayor número de egresado en los tratamientos audiovisuales de estos plazados , period istas , documentalistas, artis- documental. Y es porque , de alguna manera, los documentales se
han constituido hoy en una tribuna de debate y en fuente de
de las universidades interesados en el docu documentales. Comentaré algunas de ellas , tas , deportistas, comunidades rurales y ur- credibilidad frente a un periodismo excesivamente sesgado.
mental , que hacen sus posgrados en las uni aunque evidentemente mis apuntes no están banas , antiguos combatientes .... que sobrevi- 4 Variantes de los personajes en los discursos didácticos que
retoma David Bordwell de Susan R. Suleiman para estudiar el cine
versidades europeas o norteamericanas . apoyados en una observación sistemática . ven a la barbarie producida por los otros . soviético.

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Una mirada de dos críticos de la Colombia contemporánea: La desazón suprema: retrato incesante de Femando Vallejo [Luis Ospina. 20031.

distanciamientos y comentarios donde priman lo perturbador que hay en lo obsceno o lo por- textos que se realizan sobre ella , tratando de
la ironía, la parodia y la sátira. nográfico. La primera variante la encontramos confrontar estas visiones y estos textos con
en algunos documentales que se apropian de imágenes perturbadoras que plantean un retar-
De igual modo, situados en la vía de este es- materiales de archivo que muestran los desas- no a lo real o a la referencialidad como trauma.
cepticismo, encontramos hoy trabajos en los tres de la confrontación, para re-significarlos y
que se asume una pose de indiferencia y desa- producir una crítica o un espectáculo abismal. Sin embargo, habría que pensar en los alcances
fección, desafiando el cinismo o el compromiso de estas críticas, en momentos en cuales lo
con una actitud imbécil, autista o de infantilis- En el segundo caso son obras que realizan por fragmentado, lo caótico, lo desastroso, han sido
lo general artistas plásticos y realizadores que integrados en la información noticiosa e incluso
desean ir más allá, rompiendo los diques de en los reportajes Discovery como lo noticiable:
Otra variante del escepticismo es la búsqueda la sublimación a través de la mirada fascinada lo siniestro que nutre el mercado del dolor.
más allá de los discursos dominantes, cuestio- de imágenes terribles u obscenas . En ambos
nándolos a través del tratamiento de lo abyec- casos hay una insatisfacción por las visiones Una variante conservadora de esta actitud, aún
to, ya sea sublimándolo o desentrañando todo convencionales de la realidad o por el tipo de no presente en el documental , pero con una

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importancia cada vez mayor en la cultura co- de pastiche y kitch oscurantistas y despolitiza-
lombiana, se encuentra en las últimas obras dores, que hablan en nombre de la paz pero
del escritor Fernando Vallejo, quien cuestiona que son una disimulada coartada para la agre-
lo "políticamente correcto" con un discurso sión : los panfletos que invitan a la acción,
ideológico, provocador e ilustrado a la vez , en
el que desmitifica y hace una crítica feroz a la Considero, que hoy más que nunca es nece-
sociedad colombiana , a sus gobernantes, a la sario un documental crítico que profundice en
condición de los colombianos parias , pero con la discusión política y no claudique ante la he-
posiciones comprometidas y cómplices de la gemonía de los sentidos y de las formas, que
política y la cultura más tradicional. conjugue la tragedia, el inconsciente, el ho-
rror que viven las víctimas de las culturas su-
Su obra hace eco a otras obras tanto en el bordinadas de todos los otros de la moderni-
arte como en la literatura, el arte de la razón dad y de la razón , y donde la confrontación de
cínica 6 que enfrentan a demandas contradic- la idea y la materia lleguen al borde de lo real
torias por ser vanguardistas ("tan innovadores y del horror, pero donde se preserve una ex-
y originales como fuera posible") y de ser con- traña aunque desencantada esperanza,
DelsJamparo IGustavo Fernández, 20011.
formistas ("conformarse con las normas y con-
venciones establecidas") , En una esquizofrenia
simulada que se ha extendido en estos años mil , de una "buena vida humana haya con- taristas y la asepsia de unas imágenes de
de despliegue neoconservadorl ducido a una catástrofe semejante"B guerra "sin ningún signo de sordidez, sin el
más mínimo rastro de mierda o de mocos o
Después del 9-11 En el estado de guerra permanente de la Ila- de sangre coagulada".s Irracionalidad que tam-
mada guerra contra el terrorismo actual , se bién está presente en la guerra colombiana
'Ibld,
El acto demencial del 11 de septiembre de ha creado un estado de suspensión de la mo- mostrada por los medios masivos, alineados 7 El último trabajo de LUIs Ospina sobre Fernando Vallejo,

2001 en Nueva York significó la apertura de explora aspectos desconocidos de la vida y la obra del escritor
ral, en el que los Estados Unidos pueden juz- cada vez más dentro del pensamiento único:
antioqueño. Véase la desazón Suprema, retrato incesante de
un abismo a los pies de Occidente, gar a cualquier otro como "fuera de la ley", "La primacía absoluta del modelo norteameri- Fernando Vallejo ILuis Ospina, 20031.
, Eduardo Grüner, El fin de las pequeñas historias. De los
simplemente por no cumplir con su interpre- cano desmiente la sensación de pluralismo,
estudios culturales al retomo (imposible) de lo trágico,
Difícilmente ha habido una etapa ante- tación cultural o etnocéntrica de la ley, pues multiculturalismo , hibridez, fragmentación Barcelona, Edltonal Paidós, 2002.

rior de la historia en la que tantas y tan 9 Robert Fisk, "¿Tiene Blair idea del aspecto que tienen las
es el imperio norteamericano quien define lo cultural, etc" ,"1O
moscas que alimentan los cadáveres?-, en The Independient,
poderosas promesas despertadas autén- que es un terrorista y es quien legaliza su eje- sI
10 Eduardo Grüner, op. cit.
ticamente por un estadio de desarrollo cución, Hoy contemplamos horrorizados y en Y parece que entramos a una época en el que
económico social. político y cultural de la directo, cómo bajo la total irracionalidad de los grandes discursos reprimidos retornan
humanidad , hayan quedado frustradas este alegato se arrasó a Irak y a Afganistán y vociferantes , Hoy estamos viviendo en el docu-
hasta la desesperación, En la que la po- cómo se celebró en los medios de comunica- mental colombiano (yen todos los textos me-
tencialidad inmensa y cierta, científica- ción globales el triunfo de "la civilización con- diáticos) , una radicalización de los discursos:
Imagen oficial 5' Muestra de Cine y Video Ooeumenta l,
mente posible, tecnológicamente verosí- tra la barbarie", entre la alegría de los comen- los abiertamente reaccionarios, las mezclas Bogotá, 2003.

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Frente al ritmo acelerado de la globali- Esta forma de creación ha estado encamina- tor de documentales en Colombia ha sido el
zación, el documental construye una da a seres reales de carne y hueso, lo que ha Estado.
circulación de savia subterránea, que permitido la expresión de las voces que viven
traduce la memoria de la tierra y con una problemática social , política y cultural en El monopolio documental del Estado, instru-
ella, la de los seres que la habitamos. otras tonalidades y colores. Así mismo, ha sido mento de propaganda desde el principio , se
un instrumento que ha servido para ahondar ha transformado a través de la historia debi-
En el pasado siglo, desde los años ochenta , la en el ser humano, su entorno y las relaciones do a la puja social de las comunidades que
producción documental en Colombia se ligó a sociales que construyen las formas comple- piden espacios de expresión y a los creadores
la televisión pública . tsta ha promovido la di- jas de la Nación . de memoria, que con ojo avizor, no escatiman
vulgación y el conocimiento de la diversidad esfuerzos para registrarla y contarla.
cultural de la Nación colombiana al conformar Definir el documental ha sido y sigue siendo
parte importante del patrimonio cultural del difícil : este género se ha nutrido y confundido Los saltos o adelantos tecnológicos han mar-
país y favorecer el diálogo entre lo nacional , lo con el registro de noticias, crónicas y repor- cado el quehacer de los creadores . El Estado
region al y lo local, sin que esto signifique tajes, muy cerca siempre a lo periodístico. Hoy ha sido su cómplice, pues es partícipe de los
que el documental haya sido exclusividad del en día, podríamos afirmar que se trata más avances alcanzados con el desarrollo de las
Estado. bien del desarrollo de un tema basado en in- herramientas técnicas que están al servicio
vestigaciones de fondo , en donde sobresale la de la producción. Hemos pasado de la televi-
Existen, por supuesto, importantes creadores- voz del autor al exponer, desde múltiples pun- sión en directo, del cine en 35 mm , en dieci-
productores como Martha Rodríguez , Jorge tos de vista, la materia tratada . Es como un séis , a las dos pulgadas , a la pulgada , a los
Silva, Gabriela Samper, Carlos Álvarez , prisma o poliedro que brilla y proyecta la luz, tres cuartos, al Betacam y finalmente , al di-
Adelaida Trujillo y Patricia Castaño, entre otros , dependiendo de por dónde entra y sale ésta . gital.
quienes en épocas anteriores y algunos aún Un buen documental aclara , ilustra, constru-
en la actualidad , han logrado gestionar para ye una nueva versión de los hechos en el es- La empresa privada no le ha apostado a nin-
sus producciones recursos provenientes de pectador. guno de estos adelantos , pues se ha concen-
otras fuentes. trado, como cuando se comenzó con la difu-
La televisión producida y realizada desde y por sión de las ondas electromagnéticas, en re-
En su desarrollo , el documental , que ha sido el Estado siempre ha estado politizada , aun producir noticias con ángulos dirigidos. Puede
dirigido con carácter centralista y divulgado cuando la fuerza de la creación ha ganado es- ser que con la proliferación de la televisión
por las telenovelas , ha logrado transformar pacios sobre todo para el documental. Este por suscripción , con la aceptación "en paque-
en el imaginario colectivo la verdadera signifi- medio de comunicación pasó tras ser mane- te" de canales como National Geographic,
cación de los personajes típicos (los cuales jada directamente por la Presidencia de la Discovery, A&E Mundo, History Channel , Ani-
son originarios de las diversas regiones que República a Inravisión, un ente descentraliza- mal Planet, entre otros , el curso de la historia
componen nuestro país , quienes además ha- do que depende del Ministerio de Comuni- entre en una curva novedosa.
blan con acentos específicos y se visten a la caciones y al cual más adelante se le suman
manera de sus usanzas). los Ministerios de Educación y Cultura . Esto Productoras como Televideo y ciertos docu-
ha significado que el mayor emisor y produc- mentalistas independientes como Yezid Cam-

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biana, un patrimonio expresivo de las identi- Los procesos de ebullición social por los
pos producen para el mercado internacional
dades y de las voces que viven en las saba- que atravesaba Colombia en los años ochenta
en escaso volumen. La necesidad humana de
nas, montañas y ríos de nuestro país . En cin- culminan en la Constitución Política de 1991 ,
buscar la verdad está en el orden del día y el
co años de realización , entre 1982 y 1987, que marca profundos cambios en las costum-
documental histórico, etnográfico, testimonial
se rodaron más de quinientos mil pies de pe- bres y relaciones entre los ciudadanos y el
y profundo, encuentra cada día más adeptos
lícula en formato de 16 mm. poder. El documental se vio directamente
en la comunidad educativa (alumnos , profeso-
influenciado por esta circunstancia, pues con
res, padres de familia, etc.J.
En esta serie se unieron el cine y la televisión . el nacimiento de la mayoría de los canales re-
Sin embargo , pocos capítulos se terminaron gionales (con excepción de Teleantioquia ,
El mundo de las comunicaciones se abre , su
en formato cinematográfico debido a la pre- Telecaribe y Telepacífico , que fueron creados
onda expansiva está cada vez más cerca de
mura de las emisiones y a los vaivenes de los después de 1985), las políticas de descen-
todos. Con la ausencia de la televisión por
gobiernos . El país está aún en mora de ter- tralización de la producción y programación
cable , la escuela puede adquirir la videoteca
minar este trabajo . Además , quedan muchos se hicieron realidad en la década de los no-
temática y así, la cadena se va reproducien-
do. La televisión privada está todavía ausente kilómetros de cinta que no se utilizaron en las venta .
de la explotación de un mercado social y eco- ediciones finales y que reposan en las bode-
nómicamente rentable. gas de la Fundación Patrimonio Fílmico Colo m- Han sido diez años ricos en producción donde
biano. saltan a la vista la variedad de temas , de rea-
lizadores , de modos de contar. A esto contri-
A partir de la aparición de Focine en 1978, el
Yuruparí marca para el documental colombiano buyó de manera importante la adhesión de la
documental contó con un aliado. En 1982, fi-
un hito de rigor, de aventura, de seriedad a la academia , que entendió la relevancia de for-
nanció en coproducción con Audiovisuales, en-
hora de abordar los temas . Es una referencia mar seres humanos que puedan crear discur-
tidad adscrita al Ministerio de Comunicacio-
obligada para el desarrollo del oficio, pues sos audiovisuales sobre lo propio, con mira-
nes, la serie documental Yuruparí. Serial que
realiza un recorrido por la cultura popular co- varias disciplinas de la ciencia y el arte se das a la vez locales, regionales y universales. Serie La tierra sin ellos: Caldono. La guerra nos mata por dentro (Alfredo Molano. 19991.

lombiana y sus manifestaciones y construye dan cita en ella para crear documentos que
un mapa sin precedentes en nuestro país , al trascienden más allá de una emisión y pueden Este fenómeno fomenta , en Antioquia , el Eje la academia , es la programadora de televisión canales regionales , que durante esta década Es hora de volver a fortalecer la red estatal de
registrar y rescatar lo que hasta la fecha se servir a las siguientes generaciones para des- Cafetero , y las regiones Pacífica y Caribe , pre- de la Universidad del Valle (UVTV) , que crea, se afianzan formando un público para el docu- televisión no sólo con una inyección de recur-
conservaba mediante la tradición oral. Con cubrir el mundo de donde vienen y a las con- ocupaciones por la visibilidad de sus culturas, a finales de los años ochenta , el programa Ros- mental. sos , sino además poniendo a funcionar la co-
vocación antropológica , Gloria Triana, Jorge temporáneas para conocer los universos que pues no desean que sean contadas por los del tros y rastros (1988-2001 J. bertura del país que ésta debe abarcar. No se
Ruiz, Fernando Riaño , Ofelia Ramírez, así como habitan cerca de éstas. centro, quienes tienen la mayoría de las veces Lamentablemente , la ausencia de una política puede desconocer el capital cultural y social
los demás integrantes de su equipo de viaje- miradas estrechas que no corresponden con Posiblemente es el espacio , en la historia de fondo, la constante lucha por la distribu- que generan estos programas.
ros, rastrearon la música, la expresión ritual Valdría la pena retomar este programa y vol- el conocimiento cercano Y profundo de las audiovisual y cultural del país, más constante ción de la torta del Fondo para el Desarrollo
y la danza, provenientes de los ancestros afri- ver a esos lugares del país a grabar lo que ha cosmovisiones y modos de vida , como las que de este género que se sigue emitiendo hoy en de la Televisión de la Comisión Nacional de Después de la liquidación de Focine, Audiovi-
canos , indígenas y blancos. pasado con ellos: cómo se han transformado se tienen a partir la misma región . día a través de Telepacífico. Con esta inicia- Televisión y las administraciones cliente listas, suales ha seguido construyendo el patrimonio
las costumbres después de los últimos veinte tiva y con Imágenes del Pacífico de la pro- sumadas a la exigencia de la autosostenibi- cultural de imágenes en movimiento con cali-
Con los ojos y los oídos del redescubrimiento años de guerra y "civilización". En el ámbito regional, la pionera en la produc- gramadora Imágenes Televisión, se inicia la lidad , han sacado a la luz pública una gran dad y ha viajando no sólo a todos los rincones
esta serie creó documentos del alma colom- ción de series documentales realizadas desde ampliación del documental a través de los crisis. del país, sino que ha trascendido las fronte-

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ras para encontrar nuestros talentos que vi- audiovisuales con el análisis histórico y da pado de construir un acervo audiovisual que La concepción de la nueva producción fue asu- Hasta 1996 los realizadores de todo el país , trodujeron la puesta en escena, el videoclip y
ven en el exterior. Ha coproducido un docu- cuenta de los avances de la sociedad colom- ha permitido consolidar documentos de mida como un aporte a la construcción de la tuvieron la pos ibilidad de presentar sus pro- los efectos que les permitía la nueva tecnolo-
mental tan importante como Los Nukak Makú, biana en el siglo XX, lo que la convierte en una memoria colectiva de Colombia desde la cul- paz. De esta manera se realizó Aluna (1989- yectos y registrar la vida de los invisibles, los gía del video.
los últimos nómadas verdes , de Carlos Rendón verdadera lección de documental histórico, con tura, con un concepto muy amplio, entendién- 19931 y dentro de este espacio , las Jornadas anónimos habitantes del concreto que tenían
y Jean Cristophe Lamy (19941 , que logra aden- excelentes guiones y realización . dose ésta como un eje transversal del tejido Regionales de Cultura , y una serie de progra- mucho por decir. Igualmente, se continuaron
De este modo, ampliaron las posibilidades
trar a los espectadores en el microcosmos social. mas que permitieron al público participar en grabando programas sobre los protagonistas expresivas , las propuestas estéticas y desa-
ancestral de la selva , descubrir cómo casi se Los seriales documentales de Audiovisuales la recuperación de las expresiones culturales del mundo de las bellas artes , realizaciones rrollaron no sólo el género sino la forma de
detuvo el tiempo en esta comunidad excepcio- no pierden vigencia, son universales y han de- Esta producción acercó al televidente a los pro- que abarcan temas que van desde la literatu- que constituyen hoy en día un registro invalua- abordar los temas a través de la relación rea-
nal y alertar sobre su transculturación y su ' sarrollado el tratamiento narrativo del género . cesos culturales regionales para compartir ex- ra, el teatro , el cine , la televisión y la arquitec- ble del desarrollo artístico colombiano .
lidad-ficción. Este último elemento , atrajo a
posible desaparición. Con el criterio , que se ha sostenido en el tiem- periencias , resaltando la cultura como ele- tura, hasta la problemática ecológica y la so-
los telespectadores que estaban acostumbra-
po , de asumir la cultura como eje transversal mento fundamental de diálogo y posibilitando cial; rescate que se dio tanto en el campo como Hubo otro espacio documental que surgió en dos a los dramatizados, haciendo más atrac-
Esta empresa industrial y comercial del Esta- de la Nación, sus producciones siempre nos en conjunto la visibilidad de las diversas iden- en la ciudad . En estos espacios , realizadores 1992 llamado Imaginario, que permitió, a unos tiva la oferta de la televisión cultural. En ese
do, pese a sus altos y bajos financieros , ha ubican en el contexto de los temas tratados tidades. La concepción de cultura que estaba reconocidos y anónimos pudieron fijar sus vo- pocos realizadores (un equipo casi fijo hasta entonces , los televidentes no estaban forma-
mantenido la política clara de crear series en varios niveles. Una serie como La tierra sin limitada a las bellas artes , se abrió , mostran- ces , sus creaciones . 19961 , desarrollar una obra de búsquedas es- dos para absorber el conocimiento a través
culturales de alta calidad en varios frentes , ellos (Alfredo Molano, 200OJ , da testimonio do un abanico no sólo de manifestaciones ar- téticas en video combinando la temática ur- de la televisión y existía una cierta pereza por
como Talentos (Heriberto Fiorillo, 1995-19961, del horror que se vive en el campo de nuestro tísticas sino de procesos sociales . El espacio documental Señales de vida fue crea- bana y la rural ; hizo énfasis en contar las his-
parte de ellos dado que el ritmo y el discurso
Maestros (Consuelo Cepeda, 1995-19971, país, y representa un acto de valentía creadora. do en 1991 ; éste era un programa que deman- torias de las personalidades que integran la documental distaban de los que brindaba la
Herencias (Marino Camacho, 1998-1 9991, Ex- A finales de la década de los ochenta, la pro- daba un equilibrio ante la proliferación de pro- cultura nacional y registró los eventos que tu- oferta comercial. De esta época quedan más
pediciones submarinas (Fernando Riaño, 1991- El acervo de Audiovisuales muestra claramente ducción televisiva de Colcultura se impulsa con ducciones que se realizaban en distintas re- vieron lugar en el acontecer de ésta última. de setecientos programas y la obra de casi
19941, Los hombres del Manguaré (Freddy que el documental está ligado a la historia , la llegada de la unidad móvil. Ésta permite giones del país o en el campo y buscaba con- Algunos de sus títulos plantearon la temática cien realizadores.
Gutiérrez, 19981 , Travesías del Orinoco a la que es un instrumento de conocimiento , de sacar las cámaras de los palcos del Teatro centrar sus esfuerzos en las ciudades para que refiere a la historia de la ciudad.
Amazonía (Alfredo Molano, 19921 , Historias formación de opinión pública y espacio privile- Colón a las calles, caminos y pueblos de la descifrar lo que estaba pasando en ellas , en
La siguiente etapa tuvo lugar en 1997 y se la
de la historia (Fernando Molina , Astrid Muñoz giado de reflexión para tener acceso a lo di- ancha geografía colombiana , registrando el sus barrios , con sus ciudadanos y las expe- En la producción de los años noventa, se inno- denominó Producción nueva . A diferencia de
y Ana Isabel Guerrero, 19961, entre otros . verso, a lo otro , a sentir y a pensar el país . acontecer cultural desde las tarimas de los riencias de vida de éstos, tanto en el ámbito vó el lenguaje del documental cuando algunos , otros espacios , esta vez se convocó al país
Esta última, es una serie inteligente que en parques de los municipios , en un espacio de- individual como en el colectivo . y después casi todos los realizadores , comen- audiovisual para la realización de series de cin-
alianza estratégica con la Fundación Patrimo- Desde que en los años ochenta fue creada por nominado Especiales de Colcultura. zaron a mezclar los géneros narrativos e in- co capítulos que buscaban profundidad en el
nio Fílmico Colombiano, combina los archivos Colcultura, la Unidad de Televisión se ha ocu-

Pedro Flórez. llanero. músico y ex guefTillero (Gloria Triana, 19861.

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desarrollo de los temas y se seleccionaron ción así como la difusión de la creatividad de de comunicación de varias universidades del Así mismo, se tuvo la posibilidad de mirar más Lamentablemente , la Comisión Nacional de Tele-
nuestros creadores quienes, en la mayoría de
aquellos que proponían narrativas experimen- los colombianos . El proyecto se propuso de- país . Así mismo, el énfasis de la producción y allá de nuestras fronteras al adquirir los dere- visión consideró que este proyecto no era viable .
los casos , apenas empiezan a gestionar re-
tales en las cuales la voz del autor prevaleciera . sarro llar una programación original en cuanto coproducción se encaminó hacia el documen- chos de emisión de documentales de otras
cursos de otras fuentes para sus producciones
a formatos , novedosa en el tratamiento de los tal de variadas duraciones: desde quince hasta partes del mundo, con el propósito universal Sin embargo , antes de que se tomara esta
y, por otro, se deja de registrar una memoria
Con la creación de La Franja , se desarrolló, temas , recreativa y cultural de alta calidad, 52 minutos , pasando por veinticinco minutos. de entender la cultura , posibilitando a los decisión, el Ministerio logró la realización del
cada vez más cambiante (que tiende a desa-
por primera vez desde el Estado, un concepto con identidad y estilo propios . documentalistas y al público en general, el dis- Seminario Internacional Pensar el Documen-
parecer por la rapidez que se vive en nuestra
de programación que abarcaba todos los gé- El diseño de La Franja hace buena memoria , frute de productos de alta calidad . Durante su tal, que creó puentes importantes de comuni- épocaJ.
neros de la creación audiovisual. Propuesta Como programador de Señal Colombia, el Mi- en la medida que toma en cuenta el camino corta existencia , La Franja generó más de qui- cación entre los documentalistas del país,
que aglutinó conocimientos, experiencias , no- nisterio de Cultura accedió por derecho propio construido por la producción realizada desde nientos empleos directos y dio cabida a más aportó a la consolidación del sector y sirvió de Finalmente, el Ministerio de Cultura se quedó
vedades , y espacio , pues lo hubo tanto para a los recursos que hacían parte del Fondo para el Estado, no sólo la documental, y al aplicar- de mil colombianos entre realizadores y equi- semilla , posteriormente en la Dirección de Ci- sin ningún espacio en Señal Colombia , y dilapidó
los directores curtidos en el oficio como para el Desarrollo de la Televisión , creado por la la, logra reflejar con contundencia las políti- pos humanos de producción 'de televisión , 257 nematografía, a la creación de la Muestra de una experiencia de más de diez años en la con-
los jóvenes que deseaban innovar. Los tele- Comisión Nacional de Televisión (CNTVJ. A este cas culturales que se han desarrollado en la realizadores y 516 contratos. Cine y Video Documental que ya lleva varias solidación de un importante patrimonio audio-
videntes tuvieron la oportunidad de ver pro- rubro adhirió una inversión importante prove- televisión pública . Las alianzas estratégicas ediciones y se ha convertido en un espacio clave visual y una escuela de formación de técnicos
ductos audiovisuales en cine y en video de niente del Ministerio y con este dinero La Franja con las regiones, la academia y la multiplici- Uno de los espacios propuestos se llamó de diálogo entre los realizadores y sus obras , y creadores .
autores nacionales, en todos los formatos , gé- salió al aire el primero de abril de 1998 con dad de realizadores, convirtieron esta expe- Polifonías , cuyo objetivo era el siguiente : entre ellos y el público .
neros y duraciones. También , pudieron seguir veintidós horas de emisión semanales. riencia en un verdadero laboratorio de crea-
En octubre de 1998 Inravisión elevó la pro-
los trabajos de varios creadores desde sus dores y técnicos . Promover la valoración de lo propio como
Como casi todo lo que sucede en Colombia , la puesta a los ministerios de Cultura, Comuni-
primeras producciones hasta las obras más Los creadores de audiovisuales de todo el país una manera de enfrentar con éxito los producción de documentales realizados des- caciones y Educación, para configurar el Plan
decantadas de éstos y así disfrutar de los avan- presentaron sus proyectos . La selección y Los espacios documentales de La Franja pre- procesos culturales de la globalización, de el Estado, ha sido manejada por la volun- de Educación y Cultura a través de los medios
ces en el manejo de las herramientas técni- aprobación de éstos respondió a los distintos tendieron responder a criterios que combina- buscando fortalecer las identidades re- tad política de los gobernantes de turno, así masivos; asunto que por entonces , pretendía
cas al servicio de las historias contadas . criterios acordes con los perfiles de los pro- ban múltiples perspectivas desde la memo- gionales y locales a partir de narracio- como por los esfuerzos y el grado de conoci- subsanar las deficiencias contemporáneas de
gramas presentados a la CNTV. La Franja tuvo ria , las raíces, la historia, el arte , la diversidad nes audiovisuales, que exploren las for- miento de las personas que la dirigen. Esta la televisión pública a partir de la reestructu-
El Ministerio de Cultura contribuyó con el for- en cuenta a los realizadores que poseían de temas nacionales y regionales , además del mas como se viven las representaciones falta de verdaderas políticas de Estado frente ración sensible de Señal Colombia .
talecimiento de Señal Colombia como canal de diversa formación en el área audiovisual y quehacer creativo , científico , cultural , intelec- y los símbolos de la nacionalidad en las a la producción , constantes en el tiempo , ha
servicio público, espacio de expresión de la asoció a la gente formada en el cine con otra tual , artístico e investigativo de nuestro país , diferentes regiones. hecho mucho daño a la creación de documen- Para desarrollarlo, Inravisión dispuso la crea-
identidad y la diversidad, y facilitó la promo- proveniente , por lo general, de las facultades tanto en lo urbano como en lo rural.
tales. Por un lado rebaja la calidad de vida de ción de una serie de mesas de trabajo que

Los curacas lo sabran (Gloria Triana, 199OJ.


El puerto, dijo sr (Gloria Triana, 19891.

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En el año 2002 y como aporte del Estado en Existe un acontecimiento importante en la con-
habrían de recomendar los lineamientos ge- la divulgación del género documental , el Mi- solidación del sector en el área del documen-
nerales para el diseño de la programación de nisterio de Cultura produjo La maleta de docu- tal y es la aparición de Alados (Asociación La-
la nueva Señal. En respuesta a esta convo- mentales colombianos 1, videoteca en formato tinoamericana de Documentalistas) , en su
catoria a las mesas de trabajo , el Ministerio VHS que contiene 32 títulos y más de cuaren- capítulo Colombia. Este nacimiento tuvo lugar
de Cultura comisionó la elaboración de un do- ta clips, todos producidos o coproducidos por en Quito , Ecuador, en el marco de un semina-
cumento a los teóricos de la comunicación la Unidad de Televisión Colcultura-Ministerio , rio de comercialización de documentales aus-
Jesús Martín-Barbero, Omar Rincón y Germán que están circulando por todo el país . Esta piciado por el gobierno francés en 1999. Des-
Rey. La concreción última de éste como Mani- maleta fue diseñada en forma de tortas de de entonces , Alados tiene diversos objetivos
fiesto por una Televisión Pública fue , tal vez, emisión para que también puedan constituir- tales como: estimular y producir películas do-
el insumo más influyente en las mesas de tra- se en un apoyo de programación para los ca- cumentales de creación , realizar actividades
bajo . nales comunitarios. Este proyecto compren- que desarrollen la formación profesional y ge-
dió la ampliación de los circuitos de exhibición nerar políticas que beneficien el desarrollo de
El contenido de este documento resalta todos y proyección del documental, además de los este género audiovisual.
los valores intrínsecos del documental con un de emisión .
llamado de atención a la producción indepen- En estos años , Alados ha logrado consolidar
diente y a la defensa de los temas referentes Inravisión ha sido un productor irregular de espacios de encuentro entre los documentalis-
a las minorías y los excluidos de nuestro país . documental pues ha sido fundamentalmente tas , la academia y los funcionarios de la
Con respecto a la reestructuración de Señal Serie CREA: Colombia con sentido 10iego García Moreno. 200m . un ente emisor. Además , sus políticas de cultura . Su gestión ha sido difícil porque para
Colombia , la matriz de la cual se partió fue la programación han adoptado las mareas cu- poder avanzar se requiere compromiso y dis-
de La Franja del Ministerio de Cultura. El reto con Diálogos de Nación era el de con- yos flujos provienen del país político. Sin em- ciplina. Como contrapartida , los creadores pa-
profundidad en el tratamiento temático , así proyectos escogidos cubrían a veinticinco de-
partamentos y de los veintinueve ganadores, tar historias completas, lograr su ritmo y tra- bargo, guarda un tesoro y se trata de un san la mayoría de su tiempo buscando cómo
Sin embargo , para la invitación pública de 2000, como coherencia en la narrativa .
bajar para un público familiar. Asunto que re- importantísimo acervo en materia documen- sobrevivir.
diez eran mujeres.
en la que se convocaba para la nueva programa- sultó difícil debido a que el documental aborda tal , realizado en formato cinematográfico des-
A través de una invitación pública , a la que se
ción , el Ministerio quedó con un solo espacio una problemática social compleja y la mayoría de su fundación en 1954 hasta los años se- Sin embargo, Alados también ha logrado con-
Además, Diálogos de Nación se constituyó en
le anexó un marco teórico , en marzo de 2001
denominado Diálogos de Nación. Esta serie tuvo de los proyectos ganadores reflejaban un país tenta . Acceder a este material es difícil , es solidar un quehacer especializado para sacar
un proyecto de formación para la mayoría de
se seleccionaron veinticinco documentalistas
como objetivo , a través de las diversas miradas destazado. costoso y el Estado debe prestarle atención a adelante el documental con su participación
los documentalistas que por primera vez asu-
para la realización de 32 capítulos . Participa-
de los documentalistas nacionales, tomarle el este tema . Los amantes del patrimonio en la Muestra de Cine y Video Documental y
ron 145 propuestas que representaban 237 mían el reto de realizar un documental de 52
pulso al país desde lo local y lo regional, así La experiencia fue enriquecedora y difícil. Al- audiovisual nos preguntamos en qué condicio- en Encuentros Documentales. En la Cine-
minutos de duración, la tradición manejaba vein-
capítulos . Esto mostró y demostró la presen-
como configurar un mapa de lo que somos , lo gunos documentalistas lograron todos los nes físicas y técnicas se conserva y si éste es mateca Distrital de Bogotá exhibe documen-
cia viva del género, las ganas de pensar el ticinco minutos. Así mismo la exigencia de respe-
que hemos sido y para responder a la pregunta objetivos pero también hubo realizadores que un patrimonio público , por qué no se fomenta tales colombianos e internacionales una vez
tar los derechos de autor (la legalización de
país desde el audiovisual. Lamentablemente ,
sobre cuál es la herencia colectiva que debe no pudieron con el reto. Es importante seguir su uso en los nuevos productos audiovisuales al mes con la asistencia de sus realizadores.
todas las músicas, imágenes, fotografías y per-
los recursos eran limitados. Al menos ochen-
ser reconocida, apropiada , usada y recreada . fomentando la producción de documentales de de nuestros documentalistas, sin que existan Del mismo modo, lleva a cabo talleres sobre
misos de entrevistadol, para muchos realizado-
ta del total de proyectos presentados eran muy
Fue un proyecto ambicioso que buscaba tener 52 minutos para la creación de una industria condiciones tan intrincadas para conseguir tal temas de interés para el sector, publica el ca-
res se constituyó en una experiencia educativa ,
buenos y los estilos y temas tratados múlti-
como base investigaciones consistentes , y que llegue al ámbito internacional. efecto. tálogo con los títulos de videos para la venta y
pues sin estos requisitos no es posible distribuir.
ples , así como somos los colombianos . Los
proponía una total libertad creadora y exigía
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distribución y los Cuadernos del Documental sión de los derechos patrimoniales o de explo- Los documentalistas deben defender la valía ahora lo constituyen a mi modo de ver los si- 4. Que se mire con ojo clínico el estado físico
con artículos especializados, reportajes y cla- tación al productor. Al proporcionar el Estado de su experiencia, por ejemplo: si Martha Rodrí- guientes puntos:
de nuestro patrimonio audiovisual , en peligro
sificados. la totalidad de los recursos para la producción, guez va a realizar un documental en el Cauca y
de extinción , y se tomen medidas al respecto.
automáticamente quedan en sus manos los la producción es estatal, ¿cómo se le van a re- 1. Que exista una voluntad pol ítica de Estado 5. Que se siga formando a los documentalistas
Esta asociación es importante, pues en la derechos de productor. De acuerdo con la Cons- conocer los más de treinta años que lleva tra- y no de gobierno en el fomento del género do- en el uso correcto de los derechos de autor.
medida en que el Estado tenga interlocutores titución Política y la Ley General de Cultura , el bajando con las comunidades indígenas de ese cumental.
que sean representativos y participativos , las Estado tiene la obligación de fomentar y prote- departamento? Pues , con derechos patrimo- 2. Que se fortalezcan los canales regionales , La mirada del autor sobrepasa la realidad , la
políticas , programas y proyectos se podrán ger las diversas formas de creación , lo que por niales discriminados en ventanas y territorios . locales y comunitarios para que exista el in- vuelve compleja y múltiple al sentar una posi-
construir conjuntamente con conocimiento de supuesto cobija al documental. tercambio y la circulación real de material ción . Registrar y divulgar, propiciar el conoci-
causa y seriedad . La memoria cinematográfica guardada por la documental .
miento de las diversas visiones y posiciones
En este sentido, a los realizadores "indepen- Cinemáteca Distrital , Inravisión, la Fundación 3. Que se sigan apoyando las alianzas entre de la vida del ser humano, es una herramienta
Desde el 2003, el país cuenta con la Ley 814 dientes", y lo escribo entre comillas porque la Patrimonio Fílmico Colombiano , la Cinemateca instituciones culturales y educativas para el que fomenta la tolerancia que tanto requiere
por medio de la cual se fomenta la actividad mayoría ha hecho obra con los recursos esta- del Caribe , y varios particulares como la familia desarrollo de la investigación, la producción y nuestro país y que encuentra en el documen-
cinematográfica en Colombia, gracias a la tales, aun cuando han conservado la indepen- Muñoz, el maestro Hernando Salcedo Silva o circulación del documental, tanto en el ámbito tal un aliado idóneo.
iniciativa de los ministerios de Hacienda y dencia de su mirada les ha hecho falta hacer Marco Tulio Lizarazo , entre otros, es un insu- nacional como en el internacional.
Cultura. Esta ley contempla que el 70% de un frente común de gestión en defensa de sus mo fundamental para la producción de nuevos
los recursos de ese fondo para el desarrollo derechos patrimoniales. Tampoco han aplica- documentales y un acervo nacional que confor- Serie Diálogos de Nación: El reino encantado [Ana Maria Marin-Cscar Jaime Molina. 20031.
cinematográfico (fondo parafiscalJ, serán des- do el conocimiento que tienen sobre la distri- ma un capital audiovisual histórico.
tinados a la producción de cortos y largome- bución de obras audiovisuales , es decir, de las
trajes. Con esta medida, se abre otro espacio ventanas. El documental en el mundo entero Al país audiovisual le hace falta asumir retos
de financiación para el documental y ojalá tam- se distribuye masivamente por la televisión , documentales como lo fue la producción Frag-
bién logremos que se dé la posibilidad de vol- ya sea cable o abierta . mentos, las más bellas imágenes del cine co-
ver a producir en formato cinematográfico , lombiano (hasta 19541, de Carlos Santa y Herib
para que los espectadores puedan disfrutarlo Se le puede proponer al Estado repartir fuera Campos-Cervera (1999). Se trata de una ver-
en pantalla gigante. del territorio colombiano los derechos por ven- sión estética , de esta etapa de la historia de
tanas , que es el radio de acción que le compe- Colombia, contada por medio de fragmentos
El tema de los derechos de autor es parcialmen- te y propiciar así la creación de industria o de de las pocas películas que se lograron salvar
te conocido y manejado por el sector, no sólo la libre empresa , para que los documentalistas de la falta de conciencia de la época sobre la
en cuanto a saber qué se debe hacer cada vez se inserten en la red mundial de distribución y salvaguarda de la memoria. tsta es una pieza
que se utilizan obras o fragmentos de éstas en actúen juntos, por ejemplo , a través de Ala- para descifrar la historia y sobre todo para
productos audiovisuales nuevos, sino que tam- dos Colombia . Los derechos de proyección , sentirla.
bién en todo lo que se refiere al conocimiento exhibición y emisión cultural en convenios multi
de la legislación colombiana y aquella a la que o bilaterales le quedarían encargados al Esta- Podemos afirmar que a lo largo de las dos
nuestro país está obligado a través de los tra- do para que éste lleve a cabo la divulgación décadas pasadas y de la presente se ha cons-
tados internacionales suscritos , en los cuales que le es propia . truido una memoria audiovisual importante
se le entregan todas las facultades de pose- teniendo al Estado como productor. El reto

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Los autores en el documental abandono , desesperanza , que conviven con el
colombiano de los noventa deambular de figuras libidinosas, miradas tier-
nas y sonrisas cómplices o con la desfachatez
Abordar la producción de documentales en la y la ostentación desafiantes y hasta agresivas
década del noventa, resulta una empresa com- que sólo sucumben ante el arrojo de atraca-
pleja. Oigo paradójicamente, pues pareciera dores, secuestradores (muchas veces surgi-
desde fuera que sus dimensiones son muy li- dos de ese universo de los "olvidados") o ante
mitadas. En un período en el que las ideolo- la trampa del terrorismo.
gías hicieron crisis , en que surgieron nuevos
1 Utilizaremos aquí el término ficción para referirnos a las
relatos asociados a la ficción ' y en el que la Semáforos, andenes , plazas y parques son los manifestaciones que nonnalmente 58 denominan como

supremacía de los espectáculos y lo especta- escenarios públicos de la puesta en escena argumentales (entendiendo que en los documentales
también se desarrolla un argumento o se utilizan elementos
cular se reafirmó sobre lo cultural , sus diver- cotidiana , donde se construyen y desarrollan probatorlosl. películas o largometrales novelescos.

sas manifestaciones, desde la televisión has- multiplicidad de historias y tramas , a la par , El autor Gerard Leblanc utilIZa en su texto (en francés) el
términO scénarlo en su doble acepCión, escenario o gui6n
ta múltiples expresiones de escenificación de de todas las que transcurren en almacenes, (véase "El documental otra forma de relacIOnarnos con el

lo social y lo privado , llevan a plantear que es- oficinas, restaurantes , cines , casas yaparta- mundo-o en Catalogo Primera Muestra InternacIOnal de
Oocumental-IMIOB-. Bogotá. 1999. escrito por el
tamos ante una civilitación de los escenarios mentos, con guiones ("escenarios") improvi- SUSCrito).

que desplaza la que fue en décadas anteriores sados o previstos y que dan cuenta del gran y J Según la concepcuJf\ de Guy GauUlIer, QUIen en su texto
-Le Documentaire un autre clnéma' (1995) parte de la
2 4
una civilización de la imagen. perenne espectáculo de la realidad premisa de que ~el documental 85 un objeto mal
identlftcado' al constatar Que es insuficiente defimrlo a
partir de criterios como la búsqueda de la verdad. su
El sector del audiovisual, cuyo principal objeti- Espectáculo que el buen documental puede tendencia a reflelar la realidad o la non "cuan. Hoy dia las
vo es distraer, ha relegado a otros sectores develar en sus manifestaciones evidentes, pero nuevas perspectivas deben tener en cuenta problemas
como la observaCión fiel. o no. a los hechos y la
que buscan formar, educar, informar, persua- sobre todo con sus mecanismos de funciona- autenticidad vs. la subjetiVidad ., razón por la cual

dir o cultivar. Y de hecho, la representación miento, especialmente en sus trastiendas (la conSideramos Que de la acepción francesa del términO
docu-mentaire (docu-mentlroso) debemos Integrar la
con nexos más directos con la realidad, ellla- cara oculta de la realid ad) , con los gestos y española docu-mental, como lo proponemos en nuestro

mado cine de la realidad, 3 participa de esta detalles si gnificativos de sus personajes, texto para el Primer SImpOSIO de Televisión Educativa y
Cultural (Umversldad NacIOnal. 2(02). ya que éste debe
crisis y de los fenómenos enunciados. reelaborán dolos con frescura y ojalá humor incitar el pensamiento, exponiendo hechos y enunciando

como historias donde se logre articular una valores en forma sensible: el cine puede servir para
conmovernos e Iluminar nuestras conCiencias
Gustavo Fernández Vega Una indagación, en nuestro juicio fundamen- trama con ingredientes dramáticos . 4 Para la dimensión macro de lo social. vérse el
Documental ista y magíster en Aea lización de cine tal , es decantar cuál ha sido y ha de ser en planteamiento de Gerard Leblanc. autor citado. en el texto
documental y etnográfico de la Universidad de Scenarlos du reel (Modelos de escenarios), Paris,
nuestro futuro próximo el aporte del documen- En nuestra indagación confirmamos, a pesar EdiCiones l:Harmattan. 1977. cap. V. Allí vemos cOmo la
Pari s X. Adelantó también estudios de Cinemato-
tal como visión de las fragmentadas realida- de las apariencias , que con altibajos el docu- televISión retoma hoy día a su manera estos espectáculos
grafía ISección imagenl en Bruselas. Desde 1992 ,
reorganizándolos (reconfigurandolos). Para lo IndiVidual, la
es profesor asociado de la Universidad Nacional des socio-culturales colombianas y en parti- mental colombiano se ha aventurado hasta por puesta en escena y la representación individual. el texto del
de Colombia en la ca rrera de Cine y Te levisión de sociólogo salón Ervlng Goffman. La representación de la
cular en estos tiempos, donde tenemos a nues- los caminos que sólo los niños y los locos (re-
la Facultad de Artes. Dentro de su fi lmografía se persona en la vida cotidiana. Buenos Aires, Amorrortu Ed.,
destacan los documentales Delslamparo 120021 y
tro alrededor, por lejos en el semáforo más curriendo a la figura de Jean Rouch) se atre- 1989; este autor construye UI1 Interesante esquema sobre

Fui un hijo del fuego 120031 actualmente en post- próximo (¿seremos fatalistas?) un cataclismo ven a transitar, para dar cuenta de esta frag- los diferentes roles y el control de ImpreSIOnes Que cada
uno maneja, según la defimción de la situación concreta en
producción. gaferdoc@hotma il. com social : desplazamiento, indigencia, miseria, mentada sociedad. Que se encuentre
Foto Carlos Bemal

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El análisis de la abundante y variada produc- para sus Historias del cine (monumental tra- manera de ilustración aquí presentamos imá- 5 Histoire(s) du Cinéma, serie de ocho episodios de duración te se busca establecer nexos con otras de documental en ese mismo período , es un jui-
variable (entre veinticinco y cincuenta min.) en la cual su autor
ción documental del período considerado (los bajo de montaje audiovisual con base en frag- genes fijas , congeladas como fotos , de esa trabajó casi diez años. (Véase Cahiers du Cinéma, número otro(s) autor(es) y entre los y las cuales no cioso y sistemático trabajo de grado presen-
años noventa), conlleva inevitablemente a una mento s y planos de diferentes manifestacio- galería de planos-clichés del documental co- especial , 2001 : °1. .. 1todos esos rostros y cuerpos , escogidos por existen en principio nexos previos , únicamen- tado por Andrés Felipe Gutiérrez Cortés y Ca-
JLG, logran un movimiento todavía titubeante que tiene una aureola
confrontación con el tiempo , por ende con la nes de su historia)5 hace Que los planos esco- lombiano de los noventa , fotogramas de mo- que es como la cristalización visible del tiempo Que pasaron en el te el de pertenecer al universo abordado. milo Aguilera Toro en la Escuela de Comunica-
memoria y el olvido. La construcción de esa[s) gidos parecieran distribuirse entre planos anó- mentos y personajes para nosotros emblemá- negro 1. .. 1" (p. 16). ción Social de la Universidad del Valle , Cali,
• De esa historia-col/age harían parte El ángel subterráneo o Del
historia[s) conlleva escoger opciones , según nimos (u olvidados , habitados por cuerpos ticos, algunos , y otros Que por los detalles o pantano (Guillermo Lemos) , aliado de Evaristo, cuyo relato Esta aproximación tendría asidero si consta- editado por la misma universidad en el 2002.
determinados criterios. ordinarios) y planos emblemáticos (impregna- autenticidad de sus acciones los considera- reclama justicia con sus vecinos de su bamo bogotano, al son de tamos , Que existen dos trabajos importantes
su canto del Pacifico. el personaje de Bajo el cielo la casal en su
dos de prestigio), logrando por la forma en mos igualmente significativos o hasta iconográ- morada vegetal, contiguo a la cama donde hasta dio a luz la ex sobre el tema , con perspectivas y alcances Nuestras películas
Desde remitir al lector a la consulta de un ar- Que ellos son elegidos, Que estos floten en la ficos B prostituta del episodio de La cama en Colombia horizontal de Diego
diferentes a este texto :
García.
chivo, videográfico o digital, del stock genera- superficie de lo visible: los cuerpos y los ges- 7 11ay más caminos·, en Memorias del Seminario Internacional En 1991 Óscar Campo , ex-alumno de Luis
lizado de todas las imágenes y todas las infor- tos (célebres o desconocidos) aprisionados en Por ahora seguiremos una cierta "lógica " del Pensar el Documental, -en el marco del proyecto Polifonlas-, Ospina en comunicación social de la Universi-
1 . El panorama estructural y perspectivas Que
Bogotá, Ministerio de Cultura, 199B.
maciones Que tendría el lugar de memoria, la emulsión de un siglo de películas. caos, también próxima a Godard, lógica de la • Bill Nichols, La representación de la realidad. Cuestiones y para nuestra manifestación, centrados en lo dad del Valle , y para entonces profesor de la
hasta elegir arbitrariamente algunos "pobres" transversalidad de la historia (a falta de una concepros sobre el documental, Barcelona, Pa,dós, 1991 , cap. 11. misma, presenta en el espacio de Colcultura
urbano, presenta Óscar Campo en su lúcido
planos entre los miles Que constituyen este Una película de estas características sería continuidad cronológica verticalJ , partiendo de texto "Nuevos escenarios del documental en Señales de vida (lunes 7:30 pm ., Canal Nacio-
pasado, a la manera de Jean Luc Godard, Quien nuestro anhelo pero esa será otra historia. A películas de autores escogidas subjetivamen- Colombia", presentado en 1998 en el Semi- nalJ , su Angel subterráneo (1991) , Que sería
Colombia horizOIltal (Diego Garcla Moreno, 1997-199BI. nario Internacional Pensar el Documental. ? el primero de una trilogía Que incluye a Del
tste , da cuenta de las principales limitacio- pantano y El proyecto del diablo (19991. Óscar
nes de la producción y la difusión, con las cua- Campo había realizado medio-metrajes en los
les se ha impedido una voluminosa obra Que ochenta para la serie de Focine, Cine en TVo,
afortunadamente desde 1999 se ha podido entre los Que se destacan Valeria (1986) y
apreciar globalmente, como selección en las Las andanzas de Juan Máximo Gris (1987), y
muestras internacionales de Bogotá y Que han ya había incursionado en el documental entre
itinerado luego en varias ciudades . otros con Recuerdos de sangre 11 (199m , don-
2. La recopilación y clasificación según crite- de reelabora con base en testimonios y accio-
rios temáticos (Quince ítems) y comportamien- nes demostrativas de Horacio, su personaje
tos discursivos (según la asimilación a una (de Tulúa) , las vivencias, de un ex ' pájaro" de
modalidad de representación dominante de las La Violencia de los años cincuenta, guiadas
cuatro consideradas por 8ill NicholsB de una por el credo católico y avaladas o toleradas
muestra de 175 documentales producidos por la Iglesia Que expiaba de culpa los críme-
entre 1990 y 200m, escogidos entre tres nes y la violencia en contra de los liberales.
manifestaciones significativas del período (Pre-
mio Nacional de Video Documental, Colcultura, Los propósitos de Horacio fueron complemen-
1996; Premios Nacionales de Artes Visuales tados , no siempre con acierto, con reflexiones
del Valle -Documental-,1998; y I Muestra de especialistas como el escritor Gustavo
de Cine y Video Documental, 80gotá, 1999), Álvarez Gardeazábal. El personaje nos rees-
acompañados de un contexto histórico para el cenifica en su evocación las técnicas más efi-

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l ... )", los demás están marcados por la pre- ¿Acaso el documental era capaz de En mi película (plantea el autorl, se ilus-
sencia de "los espíritus que me atormentan". garantizar la tantas veces evocada au- tra la relación que existe entre la ficción
La de su imaginación impregnada de fantasía: tenticidad reflejando la realidad tal cual dentro del documental. Ella se fue cons-
es? ¿O es que la impresión de autentici- truyendo a partir de varios sucesos. Rea-
Yo he escrito, ensayos sobre topología (cal- dad no era sino un efecto especial más licé un viaje a Riocedro, Córdoba y me
culo vectoriall, Ll cuentos, sobre la orden de la película, creado mediante estrate- encontré con que en la cárcel del pueblo,
de los rosacruces en Colombia, L .. l tal gias documentales de representación? que tenía una sola celda, vivía una mujer
vez una o dos novelas cortas, una sobre de veinticinco años llamada Estebana.
las actividades de la mafia en Colombia. Concluyendo con la puesta en evidencia de la Muy cerca de la celda se encontraba Lo-
manipulación y la presencia permanente de la renzo, su esposo; él la cuidaba porque la

La de sus vivencias y sus constataciones : "la subjetividad: mujer no quería vivir en su antigua mora-
locura es una enfermedad espiritual I ... ! que da. Lorenzo tenía muchas ganas de con-

conduce a la miseria y la derrota L.. !"; las cua- L .. l el documental no era en definitiva tar su historia de amor. La frescura y

les están impregnadas en el relato audiovisual un producto de configuración artificial por espontaneidad de preguntar las cosas
de música gregoriana y que cree escuchar allí, la selección subjetiva de temas, perspec- fueron las que caracterizaron este en-

"pues en Cotolengo vivimos un día de difuntos tivas, enfoque , escenificación, rodaje, cuentro, se puede decir que hubo amor
todos los días". Todo este caos se "reordena" montaje, comentario, sonido original. co-
cuando confiesa su único propósito: "escribir mentario y música , que siempre reviste 9 Peter Zimmerman, Formas hlbridas. Nuevas tendencias en el

un carácter subjetivo. 10 cine documental, Munich, Goethe Institut led. bilingüe alemán-
para no hundirme en la carencia de memoria y
españoll, 2000. El autor analiza las nuevas producciones del
olvido, soy más inteligente que loco". documental alemán después de lo que considera fue la crisis de

y esta apreciación que no es sino la validación los ochenta y en él plantea los parámetros que rigen las nuevas
modalidades que surgen después de la pérdida del cine directo
Por las calles vienen mis demonios IÓscar Campo, 2003J.
En este contexto son pertinentes las pregun- de la tesis de Michel Kleifi , director palestino- y el cinéma vérité.

belga, según la cual , ya no tiene sentido seguir Ibld., p. 6.


tas que se plantea Peter Zimmerman a pro- 10

" Ver nuestra traducción del articulo, cuyo título es homónimo


caces del manejo del revólver y el machete en sionar en otras propuestas formales y narra- la publicidad. Y de esos estados del Ángel da pósito de la crisis del documental de los años esperando objetividad del documental, en cuanto a la expresión mencionada, en Susana Friedman lcoord.J , Siglo
caso de confrontación con sus oponentes los tivas y de paso construir otros referentes , cuenta sobre todo su narración, evocando di- ochenta en Alemania 9 y si bien ésta no era "filmar lo real es afirmar su subjetividad 1.. , )"11 XX: Arte, música e ideas, Bogotá, Facultad de Artes,
Universidad Nacional, 2000, pp. 81-85.
liberales. pues para dar cuenta de los diversos estados ferentes pasajes de su vida en Cali y en el evidente en Colombia, Oscampo se adelanta y " Desde sus primeros trabajos de los ochenta con cierta
mentales de Ramiro (consciente de su desa- albergue, mientras lo vemos deambular por la conjura en parte por su decidida ruptura El Ángel subterráneo y sus aportes nos remi- impronta documental, Arturo Navar",l_ 11982J y C_lador o
imagen 119851, Echeverri explora el universo de singulares
Pero es "el viaje por los suburbios de la locu- daptación familiar y social, que lo lleva a vivir calles de la ciudad , los pasillos de Cotolengo, con el directo. Zimmerman elabora su cons- ten al El ascensorista (1994) , trabajo de Jor- personajes fuertemente marcados por la soledad lel celador,
ra" que Óscar emprende al lado del caótico y "como un hombre el subsuelo", "L .. ) pues en o sentado en su cama al lado de sus colegas trucción partiendo de un profundo escepticis- ge Echeverri, autor de otros documentales 12 y habitante de un edificio abandonado en La Candelaria, la antigua
sede del DASJ o el aislamiento INavarrete, quien se ocupa de
lúcido alienado mental, personaje del Ángel , una ciudad como Cali si uno no obedece las de asilo. mo frente a la autodefinición del género y las ficciones, entre ellas el reciente largometraje una cantera y pasa su tiempo entre el bulldozer inmóvil y un
recluido en el albergue de Cotolengo cerca de normas sociales y culturales debe marginar- oportunidades que entrañó, en los países oc- Terminal (200m , pero sobre todo al persona- bus en desuso, donde viveJ , descontextualizándolos en ciertos
pasajes, caso del celador parado en el separador de una
Cali, en medio de la decadencia humana de se o está condenado al ostracismo L .. ]") , uti- Mezclando el testimonio directo con la voz en cidentales hasta los años ochenta , ya que en je central de este documental: Estebana, quien avenida con los carros pasando a gran velocidad. Para
sus compañeros ("drogadictos, piperos, rufia- liza varios recursos visuales del video, como off. en su relato confluyen diferentes niveles su criterio bastante se había explicado el acon- da origen al otro, al del ascensorista. Ella apa- Echeverri: "En los documentales, no sé bien el significado del
término no sólo me retrato a través de un personaje. sino que
nes .. ... ); lugar que considera "la misma ante- sobreimpresiones , cambios en la cadencia de de memoria. La de los sueños: "haciendo el rece en un contexto singular y así lo plantea el
tecer mundial de forma maniqueísta, para lue- trato de ser lo más fiel a lo que siento respecto a esa persona
sala del infierno". El sumergirse en este uni- las imágenes y otros menos sistemáticos, amor con mi mamá, desde los seis años , solo autor: de came y hueso en que se basa la pellcula" en "Diálogo sobre
go preguntarse:
lo inmóvil", entrevista con Augusto 8emal en Arcadia No. 11-
verso es lo que permite a Óscar Campo incur- hasta ese momento limitados al video arte o he tenido algunos momentos felices en mi vida
12, Bogotá, febrero de 1986.

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a primera vista entre los tres . Pero esta 1. ..1¿es posible que la documentación y 13 Jorge Echevem, "La fiCCión dentro del y de estas dos facetas da cuenta la produc- dos outsiders y con quienes tiene una vieja temática de la historia de vida de su persona-
documental". en MefTlO/"/BS del Seminaria
historia carecía de un elemento narrati- la ficción se hayan entremezclado en toda IntemaclDnal Pensar el Documental. Bogo~ .
ción de "Dscampo· después del año 1995, relación , con base en un relato elaborado pre- je, involucrándolo directamente en la concep-
vo que ellos no quisieron revelar y ese esa estilización y que la distinción que MlnisteNo del Cultura, 199B. pp. 45-46. mientras que en Informe para un mundo ciego viamente como texto, renunciando al testimo- ción del documentall , se encuentra Luis Ospina
" Ibld
fue el pretexto para desarrollar la parte suele hacerse entre película documental " ZimmeN11an, op. cit. . p. 6.
y Tiempo de miedo (ambas de 2001) explora nio o evocación improvisadas frente a la cá- en Nuestra película (20001. Pero so pretexto
de ficción de la película [El ascensorista, y largometraje sea desde hace largo tiem- " Véase Jean Mltry, Le cméma expérimental, búsquedas formales (algunas de ellas repeti- mara y retomado por ellos, apropiándoselo o de hacer un portrait a dos manos de su ami-
PaNS. s.e, s.f
donde un señor de setenta años , que po harto sospechosa, y no se debería re- 11 El autor se refiere a su documental
tivas y poco justificadas) , en una dimensión re inventándolo en el momento del registro . go, el pintor Lorenzo Jaramillo quien padece
habita dentro de un ascensor fuera de calcar más bien la subjetividad de la re- O.lslampa .. (2001 l. claramente experimental , en El ángel del pan- una enfermedad terminal, entra en otra dimen-
uso en un edificio bogotano, vive ahí con presentación, mezclar los recursos de es- tano y El proyecto del diablo (que completan la Más tímido en los riesgos con la puesta en sión, la del autoreconocimiento confirmando
un pececito y una radio y los recuerdos tilización documentales y ficticios , expe- trilogía iniciada con El subterráneo) explora en escena del personaje, y con una perspectiva el planteamiento de Francois Nimey que "Je
de Estebana y Lorenzol. Se tejen orgáni- rimentar con las fórmulas, las posibili- la construcción fílmica de sus personajes, los análoga (la de dar cuenta en una forma no sis- est un autre", Ospina rompe la regla de la en-
La desazón suprema retrato Incesante de Fernando VallejO
camente las dos historias, la actual, su dades y los límites de lo semidocumental, (Luis Ospina, 20031 trevista filmada , que plantea la ausencia por
vida en el ascensor y la que él evoca, la ensayístico y experimental en el cine do- lo menos en la imagen del cineasta (el cual
de la relación entre Estebana y Lorenzo cumental , haciendo de ello un tema pro- generalmente no deja otra huella que el en-
[ ... 1La historia del ascensorista cumple pio? 's cuadre que nos presenta), y aparece desde el
la función de destacar, en lo posible, la comienzo cuando toca la puerta para ingresar
trascendencia del amor. '3 Considerando adicionalmente que "ellargome- a casa de Lorenzo (rememberWim Wenders,
traje no es con frecuencia más realista que su alter ego en Nick's movieJ. Es también un
Al final de la película, como lo afirma Echeverri: los documentales", esta postura nos plantea intento de filmar casi en solitario y que nos
"se le aclara al espectador qué es puesta en ni más ni menos, que un documental como impulsará a otros a incursionar con dispositi-
escena y qué es registro de la realidad".'4 Cosa forma de representación de lo real se ubica vos similares explorando lo autobiográfico (Le
que en nuestro concepto no resuelve el proble- entre la ficción y lo experimental con fronte- je filmé que plantea Jean Beauvais) , en
ma ético planteado, en cuanto a que los refe- ras hoy día, si es que aún puede hablarse de DelsJamparo ,'7 y al mismo Ospina en su docu-
rentes que se construyen para el espectador ellas, bastante difusas. mental sobre con el escritor Fernando Vallejo .
de Estebana y su dolorosa historia; son bien
diferentes e inscritos en el universo de los re- Recordemos que hasta los años cincuenta al- y "el gusto es mío .. :: esta expresión hacía
cuerdos del ascensorista, cuya puesta en es- gunos historiadores concebían más el docu- parte de la invitación de Luis Ospina a la pri-
cena el autor se esfuerza en hacer pasar como mental, en cuanto a su espíritu y búsquedas mera presentación de Mucho gusto (1997,
"auténtica" (para mayor confusión) , recurriendo formales , dentro de la órbita de lo experimen- BB min.J , esta es una experiencia singular en
a recursos como la interacción con el persona- tal, y no en vano el libro de Jean Mitry, que se su momento, pues asume en forma de reto ,
je, donde se escucha la voz de Jorge Echeverri, constituye también en una historia del docu- ante el espectador, los riesgos de las entre-
o el develar parte del dispositivo técnico de mental hasta los años cincuenta, se titula Le vistas filmadas que se vuelven películas. Es
filmación , las luces, el micrófono, etc. cinéma expérimental. '6 De la misma manera un ensayo documental, "como un abrebocas
como Jean Rouch siempre ha reivindicado a de cabezas parlantes, y pensantes, sobre el
Pero esta película de Echeverri sí plantea nue- sus autores como cineastas "especiales" que tema del gusto", que logra su cometido a pe-
vos referentes, pues, retomando la pregunta se aventuran en territorios prohibidos. sar (y quizás por diría Ospina) , de la limitación
de Zimmerman: a la palabra filmada, con intercalación de su-

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gestivos textos sobre diferentes acepciones y
definiciones del gusto , pues funciona como
relato a pesar de lo abstracto del tema y de
director de Katty (1997) Y No hay cama p'a
tanta gente [200OJ , Ycodirector de Zona 2-mi
11 (2002) , con los paisas de la segunda ver-
y discreción nos recuerdan a Jorge Silva
[q .e.p.d) , quien fue autod idacta, y compartió
la realización en las películas de mayor tradi-
Alejandro Chaparro fueran los únicos que si-
guen el dictado de Patricio Guzmán para los
documentalistas, de estar "siempre como un
II fjnfllríllfllr",
HM00045
su larga duración , gracias a su estructura- sión del taller Varan ,18 el exponente más fres- ción de Martha Rodríguez, y es quizás desde bombero dispuesto a filmar".21 El mundo es plano ICarios Bemal, 199BI.

ción argumentativa . Se teje una trama o red ca y quizás lúcido de esta última tendencia del otra orilla , heredero de su tradición , pero des-
de digresiones sobre el tema que va transfor- registro en directo, qu ien se aproxima a per- pojándose de la retórica de algunas de sus También Carlos Bernal , logra una interesante
mando lo que al comienzo es casi una diserta- sonajes de gran singularidad [Katty, peluque- primeras películas , pues fiel a los postulados madurez en algunos de sus trabajos como El
ción científica sobre la fisiología del gusto [en ro en su barrio de Medellín, quien en las no- de Varan , redondea con un montaje simple [sin mundo es plano (1998) , sobre diferentes fa-
boca del neurólogo Rodolfo L1inás) , en una ches se convierte en un travesti del centro de efectos , música externa ni comentarios) , se- cetas de la cultura del hato en el Llano . Su
elucubración profana e irreverente sobre sus la ciudad) ; entereza [la pareja de jóvenes des- cuencias de gran fuerza y emoción a pesar de secuencia del testimonio del musicólogo po-
manifestaciones culturales cotidianas como el empleados que ven cómo, mientras se esfu- algunas imperfecciones en el registro , como pular, que nos da cuenta del contexto de la
Catalina Villar.
arte , las telenovelas , "las colas",etc .. Todas man una tras otras las posibilidades de un los diálogos de la pareja buscando la mejor música llanera del Casanare , filmada mientras
ellas expresadas por arquetípicos personajes empleo digno, se acerca el nacimiento de su tido e identificado con la problemática y el dra- solución cuando está de por medio el dejar a se mece con su hija en la hamaca nos trans-
del "mundo cultural" de Bogotá, Cali y Medellín . segundo hijo) ; o tenacidad [cómo el grupo de ma de sus personajes [muestra de que estos la hija mayor con la abuela , con quien al menos mite mediante sus gestos y caricias a la bebé
desplazados del barrio La Iguana en Medellín, procesos no son sólo para la ficción) porque tendrá comida pues allí: "no hay cama p'a tan- todo su sentimiento por la música. La película
En este terreno , serían los noventa la década quienes guiados por su líder Dora, tratan de su mirada es sensible , pero sin campadeci- ta ... ". El final , la partida hacia un mundo lleno daría cuenta de lo que fue un mundo idílico,
caracterizada en lo documental , por la coexis- no perder los lazos para reivindicar la ayuda mientas, y porque su condición social le per- de incógnitas, es de una gran contundencia . hoy sumergido en una red de conflictos donde
tencia de una especie de dialéctica entre la oficial, al ver cómo la comunidad se va atomi- mite librarse de prejuicios y dar cuenta de di-
aparición de formas híbridas [que convierten zando en diferentes lugares) . ferentes facetas de los personajes . Martha Rodríguez, por su lado, aborda en esta
en un anacronismo la distinción tradicional década varios proyectos con el coraje y ente-
entre estética en cine , televisión y video) , que El director logra sumergirnos en sus univer- En Katty, su primera película , Hemellogra un reza que la caracterizan : Los hijos del trueno
18 Este es un proyecto de formación de documentalistas, en un
ignoran deliberadamente las reglas tradicio- sos porque es evidente que Hemel Atehortúa interesante equilibrio entre el universo laboral, [199Bl , obra comprometida con la suerte de perlado de 3 meses, con base en los postulados del cine directo:
nales y los límites de los géneros , y la subsis- establece relaciones auténticas con sus per- el familiar y el sórdido mundo de la prostitu- los indígenas paeces , víctimas de una trage- construir realidades tOmicamente, restringiéndose al uso de
registros de sonido e imagen registrados directamente de
tencia de formas clásicas del documental que sonajes, en las cuales se evidencia el deseo ción, tema que siempre es tabú. Ahí consta- dia natural en 1994 e inmersos en una pro- situaciones cotidianas. La primera versión se había realizado en la
persisten en la búsqueda estético-narrativa de filmar: "y quien dice ganas dice también tamos como en nuestro trabajo conjunto Ró- gresiva degradación social y cultural por el carrera de cine y televisión de la Universidad Nacional bajo la
dirección de Catalina Villar en el año 2000.
con base en la autenticidad [gestos , detalles, afectividad y subjetividad".19 Pero también , por- balo con arepa [199OJ , en donde Javier, confi- cultivo de la amapola para el narcotráfico. Lue- " Según lo expresado por Patrice Chagnard en debate sobre "El
emociones) , ahora marcada por la subjetivi- que encuentra en la mayor parte de las situa- nado al universo laboral de los vendedores go en Nunca más (2001) , filma la paciente y miedo al otro· trascrito en Cinéma Documentaire, Maniéres de
Faire et Formes de Pensée, París, ADDOC y Ed. Yellow Now,
dad, y recurriendo a las prácticas del cine di- ciones el justo lugar donde ubicarse como ambulantes, pierde el interés que le darían conmovedora espera en un coliseo de Turbo 2002.
recto [heredadas desde los años sesenta del cineasta [lugar de la observación y una pers- otras perspectivas como su problemática fa- de los desplazados de la región del Caca rica 20 Ibld, p. 60.
21 Testimonio en Patricio Guzmán una histo ria chilena (200 1] ,
Cinéma-vérité y hoy día de escuelas como la pectiva) , para las personas filmadas y para el miliar [separación que no osamos abordar por en el Chocó , carne de cañón del conflicto en- pellcula de Catalina Villar sobre, sobre la obra y procesos de
de J. Rouch en Nanterre y Varan) , sustenta- espectador, entendiendo , como lo plantea respeto a un duelo todavía en proceso). tre paramilitares y guerrilleros. Antes , había creación de este cineasta, que da cuenta fundamentalmente de la
historia chilena desde los af'ios sesenta , marcada por la conciencia
das en una observación y registros sistemáti- Denis Gheerbrandt, que "el problema de fil- filmado la toma de la sede de la Cruz Roja en del rol trascendental del documental como memoria de estos
cos de los hechos cuando ellos ocurren . mar no es tanto la discreción o de meterse Hemel realizó Katty (1997), en el marco de Bogotá, la del polideportivo de la Universidad procesos. La apuesta de Catalina en cuanto a tratar de elaborar
paralelamente una reflexión propia sobre el significado para ella de
detrás de la puerta , sino de filmar con rela- un taller que dictó Luis Ospina , integrado al Nacional por desplazados del Magdalena Me- estos pasajes históricos se desfasa al resultar acaramelada y
y es aquí donde vemos hoy día, la brecha que ción a otro , el gran ausente de esta historia, proyecto de la película Diario de Medellín dio y casos similares en otras regiones . Pare- superficial en contraste con la sobriedad y fuerza de los
planteamientos de Guzmán y los de los extractos de sus películas,
separa a Úscar Campo de Hemel Atehortúa el espectador".20 Y uno se siente comprome- (1997) de Catalina Vi llar. Su formación , proceso ciera que Martha, sus fieles colaboradores , y en particular de la batana de Chile,

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Filmografía relacionada en este número
la violencia es implacable y cruel para dirimir quizás su documental más auténtico y donde dores y sus circunstanciales financiadores para 1990 Pútchipu (Luis E. Melía Duque) Del pantano (Óscar Campo)
los de ahora y los de antaño , como es el caso la estética está al servicio de un noble propó- que estos trabajos (que de una u otra manera Róbalo con arepa (Gustavo Fernández y Hemel The Prosecutor (Adelaida Trujillo) El proyecto del diablo (Óscar Campo)
del despojo de la tierra por los terratenientes . sito: la construcción de la memoria de una se pregunten sobre los problemas de la ima- Atehortúa) José a José (José Luis Zapata)
Policarpa y sus Viciosas (Luis Antonio Torra- 2000
comunidad chocoana , integrada alrededor de gen y el pensamiento con referentes reales
1991 do) Nuestra película (Luis Ospina)
Quedan pendientes películas importantes so- la Asociación Campesina Integral del Atrato . como trasfondo) logren acceder a ese factor El Ángel Subterráneo (Óscar Campo) Cines y teatros en Bucaramanga (Mario Man- No hay cama p'a tanta gente (Hemel Atehortúa)
bre nuestra idiosincrasia, de autores como García demuestra que es un infatigable busca- multiplicador social que permite su difusión ti lla Baralas) Colombia con sentido (Diego García Moreno)
Pablo Mora, de quien no podemos omitir La dor de personas (seres anónimos la mayoría masiva, pues son trabajos que en una socie- 1992 Trabajo saludable en lipaquirá (Juan Manuel La canoa de la vida (Diego García Moreno)
Colombia elemental (Diego García Moreno) Castellanos)
promesa de Otilia (1996) , uno de los pocos de ellos) , que transformará en el proceso del dad (donde la educación sigue siendo limitada
Seuilla-Proyecto turístico (Édgar Arcila) 2001
trabajos que hace de la estética y los méto- encuentro en personajes. Sobre todo porque y deficiente) pueden contribuir en la dirección 1993 Tierradentro-Patrimonio histórico y cultural de Las castañuelas de Notredame (Diego García
dos del cine documental y etnográfico (cate- más allá que circunscribirse a la elaboración de lo que Juan Francisco Urrusti llama la edu- Voluiendo a casa (Oswaldo Tócora) la humanidad (Jorge Cardozo) Moreno)
goría no poco problemática y un tema de au- de retratos o historias de vida, les permite en- cación para la libertad (y para el amor y la La promesa de Otilia (Pablo Mora) Informe para un mundo ciego [Óscar Campo)
1994 Tiempo de Miedo (Óscar Campo)
torreflexiónJ. La coautora (en tanto guionis- contrar su propia representación , se dejan sim- inteligencia, que son las condiciones y los re-
El ascensorista (Jorge Echeverri) 1997 Nunca más (Martha Rodríguez)
ta), quien es antropóloga , se pone en escena plemente filmar, produciendo su propia puesta sultados de la libertadl: Los Nukak Makú, los últimos Nómadas Verdes Recuerdos de Sangre 11 (Óscar Campo) Oelslamparo (Gustavo Fernandez)
y configura su relato sobre el secreto que guar- en escena o aceptando la que les propone el (Carlos Rendón y Jean Cristophe Lamy) Diario de Medellín (Catalina Villar)
da Otilia (fiel devota, quien debe cumplir una autor, un poco de todo ello hay en su "sacris- Ante todo una educación para el uso del El pintor y el chamán [Luis Alberto Restrepo/ 2002
1995 María Inés Guardiola) lona 2-mi 17 (Hemel Atehortúa)
promesa en su pueblo , Ráquira) , paralelamente tán" en Las castañuelas de Notredame (2001) . propio lenguaje, y como el cine es un len-
Homeland-The lion train [Fernando López) Amantes del puente (Sofía Suárez y Orlando La felicidad y las cosas (Pablo Mora Calde-
con las vicisitudes que le acarrea dicho com- guaje , puede servir para conmovernos e El misterioso lenguaje del agua (Nelson Freddy Puente) rón)
promiso a este personaje. El documental que no estamos iluminar nuestras conciencias, si nos atre- Osario) Río de mi suerte (Jorge Prudencia)
El corazón de la uiolencia /1948-1958 (Fer- Mucho gusto (Luis Ospina)
viendo vemos a seguir ese camino con corazón
nando Malina, Ana Isabel Guerrero y Astrid Katty (Hemel Atehortúa) SERIES TELEVISIVAS:
También hay que mencionar los trabajos de hasta encontrar nuestra propia voz. 22 Muñoz)
Diego García Moreno en particular sus series Los autores y los trabajos casi arbitrariamen- Los bordes de la penumbra (Marta Marín) Yuruparí (1982-1987)
Colombia elemental (El trompo, La arepa, La te escogidos han sido en su mayoría confina- No en vano el documental es una manifestación Los de la zona central (Marta Marín) 1998 Rostros y rastros (1988-2001)
¿Ouiénes somos? (Marta Marín) Colombia horizontal (Diego García Moreno) Aluna (1989-1993)
corbata, 1998), Colombia horizontal [La cama, dos a manifestaciones culturalmente signifi- privilegiada para personas que tienen algo que
Viuir en los confines (Marta Marín) Chupaté, no patiné (Gloria Nancy Monsalve) Señales de vida (1991)
La hamaca, La estera, La acera y el ataúdJ, cativas como las muestras internacionales de decir pero que tienen que ver, sentir y experi- Seducción (Patricia Aguirre) Sexo .. , luego existo, luego pienso (Leonardo Expediciones submarinas (Fernando Riaño,
que dan cuenta de una intención de retomar documental de Bogotá (con itinerancia poste- mentar dándole un significado a todos los as- Ah gente! (Mady Samper) Martínez) 1991-1994)
diversos elementos-objetos de uso y consumo rior a varias ciudades de provincia) y otras pectos de la vida que encuentran en su camino . Manos a la obra (Óscar Mario Estrada) Mundo aparte (José Miguel Restrepo M.) Travesías del Orinoco a la Amazonía (Alfredo
La calle sí tiene un final feliz (Carlos Obando iGaitán sí, otro no! (María Valencia) Molano, 1992)
cotidiano que se van integrado en diferentes que tienen lugar en bibliotecas , universidades y quienes logran trascender con sus obras
A) Los hijos del trueno (Martha Rodríguez) Imaginario (1992-1996)
ámbitos de nuestras identidades. Todas im- o casas de la cultura , sin que lleguen a públi- son autores que abrieron sus ojos y mentes Unión Patriótica - Diez años de genocidio y re- La noche (Diego Serna) Muchachos a lo bien (1995)
pregnadas de aires de realismo mágico y de cos más amplios a través del canal de difu- gracias a que como nos lo recuerda el mismo sistencia /1985-1995 (Guillermo Rico) La bacanería, un estilo de uida (Hugo Rafael Talentos (Heriberto Fiorillo, 1995-1996)
humor. Esta intención remata en los trabajos sión que sería por antonomasia el del docu- Urrusti : "prefirieron no tomar el camino fácil Oué trabajo ser niño! (Germán Castañeda Ro- González) Maestros (Consuelo Cepeda, 1995-1997)
jas) Mujer arte indígena Pilar Melía / Juan Carlos Historias de la Historia (Fernando Malina ,
Colombia con sentido (tacto, vista, oído, ritmo, mental. Esa pluralidad de tendencias , formas ni el rápido sino el camino del corazón".
Orrego) Astrid Muñoz y Ana Isabel Guerrero, 1996)
conciencia, gusto olor, espacio tiempo) , ejerci- y estilos que van de "Oscampo a Hemel" y que , 1996 El mundo es plano (Carlos BernaJ) Los hombres del Manguaré (Freddy Gutiérrez,
cio de montaje partiendo de materiales regis- unas más que otras, son referentes para los Proyecto educatiuo pablo VI (Mabel Castro 1998)
trados por todo el país , sobre diversas mani- nuevos creadores , necesitan espacios de di- Murillo /Jaime Arango López) 1999 Herencias (Marino Camacho. 1998-1999)
" Urristi es organizador de los encuentros 'Escenarios de fin de
i.. ,Vale la pena .. ,! (Mabel Castro Murillo /Jai- Fragmentos (Carlos Santa García y Herib Cam- La Franja (1998-2000)
festaciones culturales y artísticas autóctonas, fusión más amplios que inclusive legitimen la siglo. Nuevas tendencias del cine documental' en el Centro de
Capacitación Cinematogréfica de México D.F., donde es me Arango López) pos) La tierra sin ellos (Alfredo Molano, 20001
y sobre todo en La canoa de la vida (20001 , inversión que socialmente hacen los realiza- catedrático. Vida de Estrella l Carlos Eduardo Rodríguez / Buscando a los arrieros (Jorge Mario Álvarez) Diálogos de Nación (20001

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Jaime Espinosa) De parias y de patrias (Diana Vargas)