INDICE
INTRODUCCIÓN 4
CAPITULO I 6
CURATELA 6
1.1 ANTECEDENTES 6
1.1.1 ANTECEDENTES HISTÓRICOS. 6
1.1.2 ANTECEDENTES LEGISLATIVOS EN EL PERÚ 8
1.1.3 NATURALEZA JURÍDICA 10
1.2 CONCEPTO 12
1.2.1 ETIMOLOGÍA 12
1.2.2 DEFINICIÓN 12
1.2.3 DENOMINACIÓN 14
1.3 CARACTERÍSTICAS DE LA CURATELA 14
1.4 OBJETO DE LA CURATELA 19
1.4.1 INCAPACIDAD ABSOLUTA 20
1.4.2 INCAPACIDAD RELATIVA 20
1.4.3 INCAPACIDAD DEL ENFERMO MENTAL 21
1.5 FINALIDAD DE LA CURATELA 21
1.6 CLASES DE CURADORES 23
1.6.1 CURADORES INTERINOS 23
1.6.2 CURADOR TIPICO: 37
1.6.3 CURADOR ESPECIAL 43
1.6.4 CURADORES LEGITIMOS DE INCAPASES 45
1.6.5 CURADOR DESIGNADO POR EL CONSEJO DE FAMILIA 46
1.6.6 EL CURADO 50
1.7 COMPETENCIA DEL JUEZ. 53
1.8 LA INTERDICCIÓN CIVIL 55
1.8.1 CONCEPTO: 55
1.8.2 EFECTOS DE LA SENTENCIA DE INTERDICCIÓN CIVIL. 57
1.9 DIFERENCIA DE LA CURATELA Y OTRAS INSTITUCIONES 57
1.9.1 CON LA PATRIA POTESTAD. 57
1.9.2 CON LA TUTELA 58
1.10 EXTENCION Y LÍMITES SOBRE LA CURATELA 59
1.10.1 PROCEDENCIA: 65
1.10.2 ANEXOS ESPECIFICOS: 66
1.10.3 CASO ESPECIAL: 66
1.10.4 REHABILITACION: 66
1.11 EXTINCIÓN DE LA CURATELA 66
1.11.1 CESE DE LA CURATELA SE ACABA POR: 66
1.11.2 CESE DE LA CURATELA DE INCAPACES MAYORES DE EDAD 67
1.11.3 CESE DE CURATELA DE BIENES 68
1.11.3.1 CURATELA DE LOS BIENES DEL AUSENTE O DESPARECIDO 68
1.11.3.2 CURATELA DE LOS BIENES DEL PÓSTUMO 68
1.11.3.3 CURATELA DE LOS BIENES CUYO CUIDADO NO LE INCUMBE A NADIE. 69
1.11.4 CURATELA DE LOS BIENES DADOS EN USUFRUCTO. 69
CAPITULO II 70
EL CURADOR 70
2.1. CONCEPTO. 70
2.1.1. ETIMOLOGÍA: 70
2.2. NATURALEZA DEL CARGO 71
2.3. REQUISITOS PARA SER CURADOR 71
2.4. PARA QUÉ REALIZAR ESTE TRÁMITE 72
2.5. CÓMO SE REALIZA EL TRÁMITE PARA QUE SE DESIGNE UN CURADOR. 72
2.5.1. PROCESO DE INSANIA: 72
2.5.2. INHABILITACIÓN JUDICIAL: 73
2.6. QUIÉNES PUEDEN SER DESIGNADOS CURADORES 75
2.7. FUNCIONES GENERALES. 75
2.7.1 FUNCIONES DEL CURADOR 76
2.7.2 FUNCIONES DEL CURADOR ESPECIAL 79
2.7.3 FUNCIONES DEL CURADOR DEL PENADO 81
2.7.4 FUNCION DEL CURADOR 84
2.8. REQUISITOS PREVIOS AL AJERCICIO DE LA FUNCION DE CURADOR. 90
2.9. DERECHOS DEL CURADOR: 92
2.9.1. POTESTAD SOBRE LA PERSONA Y BIENES DEL INSANO. 92
2.9.2. RETRIBUCIÓN 93
2.10. OBLIGACIONES DEL CURADOR. 95
2.11 LAS RESPONSABILIDADES ECONÓMICAS PARA UN CURADOR 96
CAPITULO III 101
CURATELA TIPICA, CURATELA ATIPICA Y CURATELA ESPECIAL 101
3.1. CURATELA TIPICA 101
3.1.1. CONCEPTO 101
3.1.2. CURATELA DE PERSONAS INCAPACES MAYORES DE EDAD 103
3.1.3. CURATELA DE PERSONAS INCAPACES MENTALES Y MINUSVÁLIDOS. 112
3.1.4. CURATELA DE LOS PRÓDIGOS, MALOS GESTORES, EBRIOS HABITUALES Y
TOXICÓMANOS. 119
3.1.5 CURATELA DE LOS PENADOS 125
3.2. CURATELA ATIPICA 128
3.2.1.CONCEPTO 128
3.2.2. CURATELA DE BIENES 128
3.2.2. CURATELA DE LOS BIENES DEL PÓSTUMO. 133
3.2.3. CURATELA DE LOS BIENES CUYO CUIDADO NO LE INCUMBE A NADIE. 135
3.2.4. CURATELA DE LOS BIENES DADOS EN USUFRUCTO. 137
3.3.CURATELA ESPECIAL 139
3.3.1. CONCEPTO 139
3.2.2. CASOS EN QUE PROCEDE 142
3.2.3. OTROS CASOS DE CURATELA 144
CONCLUSIONES 147
BIBLIOGRAFÍA 149
ANEXO 1 151
INTRODUCCIÓN
En el Derecho Civil. La figura de la curatela ha sido reinstaurada por la reforma del
Código Civil llevada a cabo por la Ley de 24 de octubre de 1983. Pero, a pesar de
su creciente reaparición, constituye una institución de notable antigüedad.
En la época romana la curatela se entendía como un cargo público que obligaba a
una persona designada por la ley o por el magistrado a dirigir la administración de
los bienes de un sui iuris púber e incapaz de ejercer por sí solo sus derechos.
Cuando la persona puede gobernarse a sí misma, pero no puede administrar sus
propios bienes, surge una nueva figura legal, la del curador que desempeña la
curatela, que complementa la capacidad de autogobierno de la persona que ha sido
parcialmente incapacitada.
Proporciona a los no plenamente capaces, el cuidado y atención de otra persona
para determinados actos. La persona que ha sido parcialmente incapacitada tiene
que contar con el curador para administrar y disponer de los bienes de su
patrimonio. Es una simple asistencia legal, de modo que el tutor se convierte en
representante de la persona incapacitada, salvo para todo aquello que pueda hacer
por sí misma.
La curatela es la institución de guarda legal que tiene por objeto la intervención del
curador en aquellos actos que señala la ley o la sentencia de incapacitación. Se
caracteriza por ser un órgano de actuación no habitual, puesto que la intervención
del curador sólo tiene lugar en determinados actos de especial trascendencia para
la persona o bienes de la persona que queda sometida a ella.
El curador (conocido en algunos países de Latinoamérica como representante legal)
es una figura que aparece en el Derecho de familia. Se trata de una persona que
aconseja a un menor o a un incapacitado en ciertas situaciones que requieren una
protección de menor entidad que la tutela.
CAPITULO I
CURATELA
1.1 ANTECEDENTES
1.1.1 Antecedentes Históricos.
Su existencia data de la Ley de las Doce Tablas donde se trataba el tema en
relación a los incapacitados accidentales, i.e. furiosi (privados de razón con o sin
intervalos lúcidos) y pródigos. Luego fue extendida a los mente capti (poca
inteligencia), a los sordos, mudos y personas que sufrían de graves enfermedades.
De allí es aplicada a incapacidades de otro sesgo, básicamente de edad, recayendo
en los púberes menores de veinticinco años y en ciertos pupilos1.
En Roma estaban sometidos a la curatela los individuos que en virtud de una
causa específica o accidental se les consideraba incapaces. La figura se utilizaba
para la protección de los furiosos (enfermos, sordomudos, incapacitados perpetuos,
locos y dementes) y de los pródigos (los que habían sucedido al padre intestato y
disipaban los bienes paternos)2. Se aplicaba, también, a las mujeres des- de los
catorce hasta los veinticinco años de edad y a los púberes que tenían curadores
para sus intereses.
1
CORNEJO CHÁVEZ, Héctor. Derecho familiar peruano. Tomo II, 6a edición, Studium, Lima, 1987, p. 407.
2
La referencia en las Institutas a los furiosi y pródigos: “Furiosi quoque et prodigi, licet maiores vingin-
tiquinque annis sint, tamen in curatione sunt agnatorum ex lege duodecim tabularum: sed solent Romae
praefectus urbi vel praetor, et in provinciis praesides ex inquisitione iis curatores dare”. Lib. I, tít. XXIII
La Curatela en Roma surge como una necesidad de cuidar la persona y los
bienes de los mayores de edad incapaces y de los púberes y las mujeres hasta los
25 años, los que por su edad no podían defender sus intereses.
Reaccionando contra la tradición de origen romano e invocando la similitud
esencial entre la tutela y la curatela por tratarse, ambas, de prestar amparo al
incapaz, no importa cuál sea la causa de su incapacidad- ciertas leyes modernas
han suprimido la diferencia sistemática entre las dos y prefieren tratarlas como una
sola figura; en tanto que otras, mirando más bien las notas peculiares de cada,
mantienen para ellas trato distinto y separado, si bien extienden a la curatela las
reglas de la tutela en todo lo que no resulte especialmente legislado para
aquellas3.
En la época justinianea, se designaba el curator impuberis para los casos de
enfermedad, ausencia, etc., del tutor.
El nombrado para los bienes adventicios de un alieni iuris no administrados
por el padre.
El curator ventris, para asegurar los derechos sucesorios de un concebido y
no nacido.
Los curatoreshonorum, que se designaban para cuidar masas de bienes en
diversas hipótesis.
3
CORNEJO CHÁVEZ, H. (1999). DERECHO FAMILIAR PERUANO (10° Edición ed.). Lima, Lima, Perú: Gaceta
Jurídica.
En la Edad Media desaparece la curatela siendo el demente considerado
huérfano y sujeto al encarcelamiento común, al lado de los delincuentes, cuando
era peligroso4.
Actualmente, la teoría de la curatela propiamente dicha, tiene una posición
clara considerando que no todos los incapaces están en la misma situación. Unos
son representados por el curador, como es el caso de los enfermos mentales y,
otros, solamente asistidos, como ocurre con los pródigos. Para algunos, la causa
de in- capacidad está en una falta (malos gestores o penados) para otros, la causa
reside en una desgracia (retardados o enfermos mentales) y hasta en una
ocurrencia de la naturaleza humana (débiles seniles). En todo caso, ellos tienen
como denominador común el hecho de tratarse de incapacidad accidental y, en
todos, la tónica está en el patrimonio y en la defensa de la persona.
De la mano y al lado de la patria potestad y la tutela, la curatela –típicas
instituciones del Derecho familiar protectivo– busca suprimir la incapacidad a fin de
llevar a cabo los actos de la vida civil. Cada instituto tiene su nota distintiva. La patria
potestad es de ejercicio exclusivo de los progenitores; la tutela se refiere a los
menores sin patria potestad y la curatela implica la protección de la persona mayor
pero incapaz.
1.1.2 Antecedentes Legislativos en el Perú
1.1.2.1 EN EL CÓDIGO CIVIL DE 1936
4
MEJÍA SALAS, Pedro. Tutela, Curatela, Consejo de familia: Doctrina, modelos, jurisprudencia, LEJ,
Lima, 2003, pp. 87-88.
El artículo 566 del código civil de 1936 prescribía lo siguiente:
"el curador protege al incapaz, lo asiste en sus negocios y, en caso necesario
provee a que sea colocado en un establecimiento".
De lo cual se puede verificar que no se refería en lo absoluto al
restablecimiento del incapaz como tampoco a la posibilidad de representación en
sus negocios; de igual modo tampoco se establecían requisitos mínimos que debía
reunirla persona que sería nombrada como curador, lo cual como hemos podido
analizar se mantiene en el código civil vigente.
En cuanto a la designación del curador por el Consejo de familia, el artículo
63 del código civil de 1936 señalaba que:
"a falta de un curador legítimo y de curador por testamento o por escritura
pública, la curatela corresponde a la persona designada por el Consejo de
Familia".
Evidenciándose entonces claramente que en el código civil vigente se repite,
no solo el contenido de la norma sino, casi en forma exacta su redacción por lo que
no se observa cambio alguno entre éste y el derogado.
En cuanto al artículo 581 del Código civil de 1936 éste establecía: "Para que
estén sujetos a curatela los débiles mentales y los que adolecen de enfermedad
mental, se requiere que sean incapaces de dirigir sus negocios, que no puedan
prescindir de cuidados y socorros permanentes o que amenacen la seguridad
ajena", lo cual nos permite decir que hace setenta y cuatro años, esta redacción o
normatividad podía resultar correcta, pues no se conocía ampliamente la diversidad
y las consecuencias de las anomalías psíquicas, pero actualmente no se justifica
este tipo de prescripción legal.
Y finalmente, el Código Civil de 1936 establecía las siguientes
disposiciones:
Artículo 571:"El juez al declarar la interdicción del incapaz fijará la extensión
y límites de la curatela según el grado de incapacidad de aquél".
Artículo 572:"En caso de duda sobre los límites de la curatela, o si a juicio del
curador fuere necesario extenderla, el juez resolverá observando los trámites
prescritos para declarar la interdicción”.
1.1.3 Naturaleza Jurídica
El fundamento de la curatela es el mismo que justifica la organización de
cualquier otro instituto de protección de incapaces: la necesidad de salvaguardar y
proteger su persona y bienes. Aquellos que no pueden defenderse por diferentes
razones –temporal o permanente– no son capaces de ejercer sus derechos y
tampoco cui- dar sus intereses patrimoniales o personales5 son atendidos por esta
institución.
Conjuntamente con la patria potestad y la tutela constituyen un solo sistema
de protección de los incapaces; además de buscar un mismo propósito, utilizan
medios semejantes y están sustentadas en razones similares. Este hecho justifica
la aplicación de normas de la patria potestad a la tutela y la aplicación de normas
5
VALDIVIA DIAZ, Héctor. Derecho de Familia. 2a edición, Editorial Jurídica Grijley, Arequipa, 1993,
p. 283.
de esta última a la curatela cuando no estén previstas de forma expresa en el
régimen. Hay muchos puntos en común entre tutela y curatela tanto que la doctrina
dice que la curatela es “la tutela de los mayores”6. La tutela es el genus y la curatela
la spes.
La curatela es un munus público, un servicio, una función de interés público
relevante. Un encargo público, según María Helena Diniz7. Un cargo conferido por
la ley, para Pontes de Miranda8. Es una prestación impuesta por la ley a una
persona, indivisible y gratuita como el servicio de jurado o la prestación de los
servicios de las elecciones, por cuyo ejercicio, el ciudadano ofrece un beneficio
colectivo, o en el interés de la patria, del orden social y legal, siendo una función
que resulta de la solidaridad humana. Como dice Lasarte, la curatela es cargo u
organismo tuitivo de segundo orden considerando que en primer lugar está la tutela
y en tercer lugar está el defensor judicial, según el Código Civil es- pañol.
Constituye, para Washington de Barros Monteiro, una medida de amparo y
protección, no es una penalidad.
La curatela es una institución jurídica de amparo familiar.
6
Cfr. NADER, Paulo. Curso de Direito Civil. Vol. 5: Direito de Família, Forense, Rio de Janeiro, 2011,
p. 555.
7
DINIZ, Maria Helena. Curso de Derecho Civil brasileiro. 17ª edición actualizada, vol. 5, Saraiva, São
Paulo, 2002, p. 511.
8
MIRANDA, Pontes de. Tratado de Direito de Família. 1ª edición, Tomo IX: Direito de Família: Direito
parental. Direito protetivo, Bookseller, Campinas, 2000, p. 373.
1.2 CONCEPTO
1.2.1 Etimología
Algunos señalan que proviene del latín curo que significa "cuidar" o
"cuidador", y por tanto tiene otros significados como cuidar, administrar, dirigir, etc.
“la curatela proviene del latín curador, término derivado de “curare”: cuidador, en
este sentido, conceptualmente es la persona encargada del cuidado de la persona
y bienes del incapaz, sometido a la curatela o de la administración de los bienes.
1.2.2 Definición
Para Cornejo Chávez9 es la figura de amparo del incapaz no protegido en
general o para determinada situación ni por la tutela ni por la patria potestad, o de
la persona capaz impedida de manera circunstancial cuya importancia reside en el
cuidado y gestión de los bienes o de los intereses de esta persona y en la defensa
de la misma. Con Guillermo Borda10 vemos que la curatela es la representación
legal de los incapaces mayores de edad, como es el caso de los dementes, los
sordomudos que no pueden hacerse comprender por escrito o penados.
Bossert y Zannoni11 consideran que es la representación legal que se da a
los mayores de edad que son incapaces. Según Chaves de Farias y Rosenvald12,
en la doctrina brasilera, definen la curatela como la carga impuesta a una persona
9
CORNEJO CHÁVEZ, Héctor. Ob. cit., p. 413.
10
BORDA, Guillermo. Manual del Derecho de Familia. Buenos Aires, 1965, p. 459.
11
BOSSERT, Gustavo y ZANNONI, Eduardo. Manual de Derecho de Familia. 6ª edición actualizada,
2ª reimpresión, Editorial Astrea, Buenos Aires, 2007, p. 612.
12
FARIAS, Cristiano Chaves de y ROSENVALD, Nelson. Direito das Famílias. 2ª edición, Lumen Juris,
Rio de Janeiro, 2011, p. 879.
natural para cuidar y proteger a una persona mayor de edad que no puede
autodeterminarse patrimonialmente a causa de una incapacidad.
Según Yolanda Vásquez García, “Es una institución de derecho de familia
destinada a cuidar tanto de la persona como de los bienes de los incapaces mayores
de edad. Es semejante a la tutela que concierne al cuidado de la persona y bienes
de los menores, aunque hay diferencia entre ambas instituciones de amparo
familiar. Mientras la tutela sustituye a la patria potestad y se da para proteger a
quienes atraviesan por razón de corta edad, por una etapa transitoria de
incapacidad, la curatela va dirigida a proteger a quienes excepcionalmente se
incapacitan en su mayoría de edad o atraviesan por situaciones”13
Alberto Hinostroza Minguez, “La Curatela es una institución supletoria de
amparo del Derecho de Familia junto a la Tutela, cuyo fin radica en el cuidado de la
persona y bienes de los mayores de edad incapaces”.
Según Arturo Yungano, "la curatela es inherente a la incapacidad de mayores
de edad; y se da curador al mayor de edad incapaz de administrar sus bienes;
agregando que son incapaces de administrarlos el demente, aunque tenga
intervalos lúcidos, y el sordomudo que no sabe leer ni escribir”.
Pavón, define la curatela como “la institución por medio de la cual el
legislador, rige y gobierna a la persona Y bienes de un incapaz mayor de edad, por
13
VASQUEZ GARCÍA, Yolanda. “Derecho de Familia. Teórico-Práctico” tomo II. Editorial Huallaga. Junio de
1998. Pág. 3427
medio de otra persona, llamada curador que cuidad de él, administra sus bienes y
lo representa en los acto civiles14.
Según nuestra Legislación, la Curatela es una institución supletoria de
amparo familiar. La curatela en realidad es una institución, que de acuerdo al
Derecho Peruano, tiene por finalidad la protección individual de la persona incapaz
y de su patrimonio; ya que en el ejercicio asistencial es el llamado a suplir las
deficiencias síquicas y evitar que ellas deriven en un perjuicio. Se puede afirmar que
la curatela es una institución de Derecho Familiar, que tiene por finalidad cuidar de
las personas y bienes de un incapaz mayor de edad.
1.2.3 Denominación
Con el tiempo su denominación ha sido unánime, curatela. Doctrinariamente
se conoce también como guardaduría o curaduría.
1.3 CARACTERÍSTICAS DE LA CURATELA
Las características de la curatela corresponden a las de la tutela, en gran
proporción.
Se tipifica por la presencia de un interés no solo individual sino colectivo, por
el carácter público del cargo, la obligatoriedad de su asunción y su ejercicio y la
supervigilancia del Estado.
Entre las principales características tenemos:
1. Supletoria
14
Pavón, 1946, tomo III: 309)”
La curatela es supletoria de la capacidad de la persona sometida a esta
institución tuitiva. Opera a falta de capacidad del sujeto incapaz de ejercer sus
derechos y cuidar de sus intereses personales y patrimoniales. La curatela suple la
in- capacidad de las personas para la práctica de los actos de la vida civil.
2. Personalísima e intransferible
No cabe delegar sus funciones a otras personas que no sean los curadores.
El cargo es intuito personae
3. Obligatoria y temporal
El curador debe asumir y ejercer el cargo durante todo el tiempo señalado
(art. 517). Esta característica va de la mano con la anterior en razón que siendo su
desempeño personal de su ejercicio derivan responsabilidades de naturaleza civil,
penal y administrativa que trascienden durante el tiempo de vigencia.
El vínculo curatelar rige en cuanto exista la incapacidad; readquirida no tiene
razón continuar con el encargo15.
4. Representativa
El curador es el representante legal del incapaz en todos los actos de
naturaleza civil.
15
RIZZARDO, Arnaldo. Direito de Família. 2ª edição, Editora Forense, Rio de Janeiro, 2004, p. 967.
Su cometido no es de una mera asistencia o de simple concurso al pupilo
sino de una autentica representación. Se ocupará de su persona, de su
rehabilitación y administrará sus bienes de la mejor forma posible.
5. Remunerada
La retribución se justifica en razón de las responsabilidades que dicho cargo
genera, aparte del tiempo, esfuerzo y dedicación que requiere (aplicación supletoria
art. 539 del CC).
6. Unipersonalidad
La curatela por regla es unipersonal pero el Código reconoce la curatela con-
junta o compartida.
-La curatela de bienes puede ser encomendada a varios curadores cuando
así lo exija la administración de los bienes (art. 601 del CC). Cada curador es
responsable del bien que se le encarga. No hay responsabilidad solidaria res- pecto
del actuar de los otros cocuradores por dos situaciones:
i) La solidaridad debe constituirse de forma expresa, no puede
presumirse, vale decir, que o la ley la establece o se pacta.
ii) Habiendo una diversidad de bienes lo óptimo es encargar una
administración individual, más aún si los bienes pueden perfectamente estar
en lugares distintos.
-Los curadores especialmente nombrados para determinados bienes se
encargarán de la administración de estos en el tiempo y forma señalados por el
testador o el donante que los designó (art. 608 del CC).
-Tratándose de designación de curador por testamento o escritura pública,
pueden nombrarse dos o más curadores. Si fueren nombrados dos o más, los
cargos serán desempeñados en el orden del nombramiento, salvo disposición
contraria. En este último caso, si el instituyente no hubiera establecido el modo de
ejercer las atribuciones de la curatela, esta será mancomunada (art. 505 del CC).
7. Institución de amparo familiar y protección de los incapaces
La curatela es una institución de amparo familiar. Se sustenta en el principio
de Prevalencia del interés superior de las personas vulnerables (insanos, inhábiles).
Está dirigida al resguardo de quienes no pueden autodeterminarse ni velar
por sus propios intereses por causa de su incapacidad. Se presenta como una
institución protectiva de resguardo a los desvalidos mayores de edad en su persona
y bienes.
En base a su carácter proteccionista, la curatela confiere al curado la
condición de dependiente del curador para todos los fines, inclusive providenciarios,
sometiéndolo a un régimen de representación y asistencia, dependiendo de su
grado de incapacidad16.
8. Institución de interés social
16
FARIAS, Cristiano Chaves de; ROSENVALD, Nelson. Ob. cit., p. 880.
Esta característica compone tanto el carácter publicista de la curatela como
el hecho de modificar el estado civil de la persona del curado. Se dice que es una
institución de interés social en razón que buscan proteger al incapaz y desvalido
siendo sus normas de orden público que no pueden ser acordadas ni transadas por
las partes al estar de por medio el estado civil, el sujeto y su patrimonio.
9. Se regula supletoriamente por las normas de la tutela
Supletoriamente se le aplican las normas de la tutela.
Tutela y curatela tienen un mismo fin, suplir la incapacidad. Esto significa
considerar que el curador tiene los mismos derechos, garantías, obligaciones y
prohibiciones que el tutor, de acuerdo con el artículo 568 del Código Civil. Las reglas
de la tutela se aplican supletoriamente tomando en cuenta que la tutela es una
institución de guarda general mientras que la curatela es especial, digamos parcial
que complementa su tratamiento con las normas de la tutela, de acuerdo con el
artículo 605 del Código Civil. A decir de Borda: “Son, pues, aplicables a esta
institución las reglas de la tutela sobre el nombramiento, discernimiento del cargo,
in- capacidad para desempeñarlo, inventario, avalúo, distintas categorías legales,
derechos y deberes, poderes de administración y disposición, rendición de cuentas,
retribución, contralor del estado, cesación en el cargo, etcétera”17.
Las instituciones de la tutela y artículos aplicables son (ver anexo 1):
- Impedimentos, art. 515
17
BORDA, Guillermo A. Tratado de Derecho Civil. Familia. 10ª edición, Tomo II, La Ley, Buenos Aires, 2008, p.
334.
- Excusa, art. 518
- Inventario, avalúo, art. 520, inc.1
- Discernimiento del cargo, art. 520, inc.3
- Representación especial, art. 527
- Administrar con diligencia ordinaria, art. 529
- Administración y disposición, arts. 532, 534 a 539
- Rendición de cuentas, arts. 541, 542
- Obligaciones sin dispensa, art. 548
- Retribución, art. 539
- Acabamiento, art. 549
- Cesación, art. 550
- Remoción, art. 554
1.4 OBJETO DE LA CURATELA
A) INSTITUCIÓN DE AMPARO FAMILIAR
El cuidado de la persona mayor de edad incapacitada, sometida a
interdicción civil
El cuidado de los bienes de la persona mayor de edad incapacitada y
sometida a interdicción civil.
B) EL ARTÍCULO 565 DEL CÓDIGO CIVIL PRESCRIBE QUE LA CURATELA
SE INSTITUYE PARA:
- Los incapaces mayores de edad.
- La administración de bienes.
- Asuntos determinados.
1.4.1 INCAPACIDAD ABSOLUTA
El artículo 43 del Código Civil establece que son absolutamente incapaces:
Inciso 2. – Los que por cualquier causa se encuentren privados de
discernimiento.
Inciso 3. – Los sordomudos, los ciegosordos y los ciegomudos, que no
pueden expresar su voluntad de manera indubitable.
1.4.2 INCAPACIDAD RELATIVA
El artículo 44 del Código Civil establece que son relativamente incapaces:
Inciso 2.- Los retardados mentales.
Inciso 3.- Los que adolecen de deterioro mental, que les impide expresar su
libre voluntad.
Inciso 4.- Los pródigos.
Inciso 5.- Los que incurren en mala gestión.
Inciso 6.- Los ebrios habituales.
Inciso 7.- Los toxicómanos.
Inciso 8.- Los que sufren pena que lleva anexa la interdicción civil.
1.4.3 INCAPACIDAD DEL ENFERMO MENTAL
Para establecer la incapacidad absoluta (del enfermo mental) Se requiere
que la falta de discernimiento sea habitual (la habitualidad supone por cierto
permanencia de la enfermedad mental, que priva al sujeto del discernimiento, aun
cuando la dolencia sea susceptible de ulterior curación). Para establecer la
incapacidad relativa (del enfermo mental) Es aquella en que se encuentran los
enfermos mentales no habituales, que disfrutan de estados temporales de lucidez,
para entender o decidir.
1.5 FINALIDAD DE LA CURATELA
La finalidad, por una parte, es preservar la salud de la persona, quedando el
cuidado de ésta a cargo del curador. En segundo término, tiende a evitar que, por
su incapacidad o por la explotación de terceros, sean perjudicados en su patrimonio.
Es una institución complementaria de la tutela no tiene por finalidad la guarda
de la persona ni siquiera de los bienes, sino tan sólo la función de complemento de
la capacidad de obrar de los emancipados y de los que hubieren obtenido el
beneficio de la mayoría de edad, así como de los incapacitados sometidos a este
régimen de guarda; aunque se instituya curador para estas diferentes modalidades
(para la protección de emancipados, pródigo e incapacitado), no pueden recibir
jurídicamente un mismo tratamiento, pues obedecen a razones muy diferentes,
teniendo en cuenta que la curatela del incapacitado a veces exige mayor intensidad
que las restantes, requiriendo una mayor intervención del curador en los asuntos
del incapacitado18 , para proteger al sujeto que tiene limitada su capacidad por
padecer una enfermedad o deficiencia de tal alcance que le impide dirigir
adecuadamente sus intereses. La curatela, en principio, parece pues el medio
idóneo de guarda de aquellas personas afectadas por un retraso mental leve,
independientemente del origen de éste. Sin embargo, tiene el inconveniente de ser
una institución menos flexible que la tutela. La curatela, en puridad, no permite
otra cosa que complementar la capacidad del curatelado en las actuaciones
concretas señaladas en la sentencia, o en defecto de que la sentencia las
especifique, en los actos para los que el tutor necesita autorización judicial. No
puede servir para ejercer una vigilancia y cuidado general sobre el curatelado y,
además complementar su capacidad en dichos actos concretos, cosa que, en
cambio, si permite perfectamente la naturaleza de la tutela la curatela es una
institución estable por cuanto, una vez constituida, se mantiene en vigor hasta que
se produzca alguna de las causas de extinción, pero al propio tiempo es de
actuación intermitente, ya que el curador sólo intervendrá en una serie de actos. En
definitiva, la curatela se constituye para integrar la capacidad de quienes pueden
actuar por si mismo pero no por si solos. A diferencia del tutor, que representa
al tutelado, la función del curador se limita a asistir al incapacitado; lo cual se
corresponderá generalmente con los actos de administración extraordinaria
.Precisamente en este punto se concretan las mayores diferencias entre tutela y
curatela. El tutor asume la representación legal del incapacitado y la administración
de su patrimonio, pudiendo desdoblarse sus obligaciones tanto en un contenido
18
RAMÍREZ NARANJO, Daisy: Las Instituciones de guarda en III Conferencia Internacional de Derecho de
Familia.
patrimonial como personal. La curatela no comporta la representación legal del
incapacitado, sino que se trata de un régimen de complemento, no de sustitución
en la capacidad de obrar de aquél. Es de contenido desigual como la tutela, pues
vendrá determinado también por la sentencia, pero excluye por definición las
funciones representativas del incapacitado y la gestión de su patrimonio. El curador
complementa la capacidad de obrar del incapacitado en aquellos actos que, por su
mayor trascendencia requieren la intervención61 de un tercero, con el fin de
«reforzar, controlar y encauzar la incompleta capacidad del sometido a curatela».
Por lo que puede concluirse que la función del curador, además de aparecer como
un complemento a la capacidad limitada del curatelado, se convierte en un medio
de protección de sus intereses es la propia sentencia la que fija los actos para los
que se precisa la asistencia del curador, por lo que constituye una decisión
discrecional del Juez el fijar el contenido de la curatela, en atención a las
circunstancias de cada persona incapacitada. Como ya se ha apuntado, si la
sentencia no ha especificado los actos en que deba ser necesaria la intervención
del curador se entenderá que ésta se extiende a los mismos actos en los que el
tutor necesita19.
1.6 CLASES DE CURADORES
1.6.1 CURADORES INTERINOS
Los directores de los asilos son curadores legítimos interinos de los
incapaces asilados (art. 570 del código civil).
19
RAFFO VENEGAS, Patricio, Tratado de Derecho Civil. Parte General. 1 Nociones Fundamentales. Personas.
Duodécima edición actualizada con la ley 23.264, Perrot, Bs. As., P. 519
1.6.1.1 REQUISITOS PARA CURATELA DE INCAPAZ
Para que estén sujetos a curatela los incapaces a que se refiere el art 569 se
requiere que no puedan dirigir sus negocios, que no puedan prescindir de cuidados
y socorros permanentes o que amanece la seguridad ajena (art. 571 del código
civil).
1.6.1.1.1 CURADOR PROVISIONAL.
Es designado por el juez durante la sustanciación del proceso. Sus
funciones duran hasta que el curador definitivo acepta el cargo que se le confiere
en la sentencia de interdicción.
1.6.1.1.2 CURADOR DEFINITIVO.
Siendo casado, el curador será su cónyuge. Este no será cuando sea
cónyuge divorciado, separado de hecho, o cónyuge que está tramitando un juicio
de nulidad del matrimonio. No habiendo cónyuge, se designará al hijo más apto para
esta función. A la falta de éstos, se preferirá alguno de los padres. De no haber
cónyuge, hijos o padres, el juez será quien determine a otro pariente como
hermanos o abuelos para funcionar como curador20.
La primera y gran distinción que debe hacerse es entre curador definitivo por
un lado, y los demás curadores por el otro, los que son designados en ciertas y
determinadas circunstancias o para ciertos y determinados actos. El primero es el
que se da a los mayores de edad dementes, tengan o no intervalos lúcidos, y a los
20
Javier Rolando Peralta Ancha, DERECHO DE FAMILIA EN EL CÓDIGO CIVIL. 2° Edición. Lima-Perú 1996
sordomudos que no saben darse a entender por escrito (arts. 57, inc. 3°, 141, 153,
468 y 469, cód. civil), una vez que han sido declarados incapaces por el juez
competente (arts. 52 y 140, cód. cit.). Su obligación principal, es procurar que el
incapaz recobre su capacidad: ...y a este objeto se han de aplicar con preferencia
las rentas de sus bienes (art. 481, cód. civil); pero debe recordarse -dicen
BELLUSCIO y ZANNONI citando fallos que el régimen de protección de los
dementes no persigue solamente preservar la salud de estos, sino también
protegerlos de su propia inconciencia y de la explotación de los terceros.
El art. 475 del cód. Civil dispone: Los declarados incapaces son considerados
como los menores de edad en cuanto a su persona y bienes. Las leyes sobre la
tutela de los menores se aplicarán a la curaduría de los incapaces por eso dice
BORDA: Son pues, aplicables a esta institución las reglas de la tutela, sobre el
nombramiento, discernimiento del cargo, incapacidad para desempeñarlo,
inventario y avalúo, distintas categorías legales, derechos y deberes, poderes de
administración y disposición, rendición de cuentas, retribución, contralor del
Estado, cesación en el cargo, etc.
Como antes hemos dicho, los incapaces a que nos venimos refiriendo -
dementes declarados tales en juicio y sordomudos que no saben darse a entender
por escrito-, al no poder ejercer por sí mismos sus derechos, deben tener
necesariamente un curador, por lo que la designación debe hacerla el mismo juez y
en la misma sentencia en la que se los declara interdictos; y debe recaer en primer
lugar, en el cónyuge en caso de existir y no encontrarse divorciado ni separado
legalmente ni separado de hecho, Se explica que así sea -dice BORDA-, pues no
se concibe la exclusión del cónyuge en el cuidado de la persona y de la salud del
enfermo; y en lo que atañe a los bienes, no es admisible que un tercero pueda
administrarlos, tratándose de intereses comunes de ambos esposos.
En segundo lugar, es decir cuando no exista cónyuge que pueda
desempeñar el cargo, la designación debe recaer en los hijos mayores de edad; Si
hubiera dos o más hijos, el juez elegirá el que deba ejercer la curatela por lo que no
existe entre ellos orden alguno de prelación. Y en tercer lugar, esto es cuando no
existan cónyuge ni hijos mayores, el art. 478 dispone: El padre o la madre son
curadores de sus hijos solteros, divorciados o viudos que no tengan hijos mayores
de edad, que puedan desempeñar la curatela21.
La redacción actual de este artículo de conformidad con la ley 23.515, 1987
no sólo ha puesto en pie de igualdad al padre y a la madre, sino que ha suprimido
toda posible discriminación entre los padres legítimos, extramatrimoniales o
adoptivos. Finalmente, cuando no exista cónyuge, hijos ni padres que puedan ser
designados curador definitivo, el juez deberá designar a la persona que se
encuentre más en condiciones de desempeñar adecuadamente el cargo y si bien la
jurisprudencia y la doctrina coinciden en la afirmación de que no rige a este respecto
el, es indudable que deberá preferirse a los hermanos, tíos y otros parientes, y
sólo ante su ausencia, negativa o imposibilidad, podrá recurrirse a los amigos o
allegados, o un extraño como indudablemente lo es un Curador Oficial, pese a
tratarse de un funcionario especializado en la materia. Pero existe –en nuestra
opinión- una clara diferencia entre la designación del cónyuge, el hijo o uno de los
21
Javier Rolando Peralta Ancha, DERECHO DE FAMILIA EN EL CÓDIGO CIVIL. 2° Edición. Lima-Perú 1996
padres como curador del incapaz, y la de otros parientes, amigos o allegados;
porque la designación de los primeros, no sólo ha sido expresamente prevista por
el legislador en los artículos citados, sino que además lo ha hecho en términos tales,
que no puede dudarse de que su intención ha sido que sea en ellos y no en otro en
quien recaiga la designación.
Obsérvese que las normas citadas no dicen que los jueces podrán designar
curadores a los cónyuges, hijos o padres del insano, sino que ellas disponen en
forma imperativa y terminante, que los cónyuges, hijos o padres son curadores de
los dementes declarados. Es por eso que si bien la doctrina y la jurisprudencia en
concordancia con el art. 391 del cód. Civil, exigen que el pretenso curador acredite
previamente la idoneidad para el cargo, tal exigencia no rige para el cónyuge, hijo o
padre que solicita la designación a esas normas produce la inversión de la carga
probatoria. De ahí entonces que BELLUSCIO y ZANNONI comentando el art. 476
ya citado dicen que: Al emplear esta artículo los términos legítimo y necesario, indica
que salvo motivos graves no se puede prescindir del cónyuge para la elección de
curador, y más adelante agregan citando precedentes jurisprudenciales: No es
necesario que el cónyuge que solicita la curatela definitiva justifique previamente su
idoneidad, sin perjuicio, claro está, de que los otros interesados, como la madre o
los hermanos del incapaz, puedan oponerse a la designación aportando los
elementos de juicio necesarios y con relación a la madre dice SALAS citando un
fallo de la Cámara de Azul: Existe una presunción iuris tantum de idoneidad, por lo
que no se puede exigir de oficio que la madre demuestre la suya para ser designada
curadora de su hijo en reemplazo del padre fallecido.
Respecto a las facultades del cónyuge curador y las reglas que rigen su
actuación, dice SALAS citando jurisprudencia al respecto: La administración de la
esposa curadora de su marido y viceversa, se rige por las reglas de la sociedad
conyugal, no por las de la curatela, pudiendo disponer de las rentas o contratar
préstamos sin intervención del asesor de menores, y vender bienes gananciales sin
tasación previa ni manifestar el destino que dará al precio que obtenga, por lo menos
mientras no existan cargos sobre la falta de atención al insano; tampoco debe rendir
cuentas, estando obligada solamente a devolver el capital social recibido, aunque
debe probar que el insano recibe el cuidado y tratamiento adecuado a las
circunstancias y a sus recursos económicos pero agrega22.
El curador necesita autorización judicial para disponer de los bienes propios
de su cónyuge incapaz.
Respecto a las atribuciones del curador definitivo y las reglas que rigen su
actuación, cabe remitirse a lo dicho precedentemente con relación al art. 475 del
cód. civil, y el comentario de BORDA en tal sentido; pese a ello y sin perjuicio de lo
manifestado con cita de SALAS respecto al cónyuge curador, interesa señalar que
el representante de los insanos no puede sin autorización judicial, realizar actos de
disposición o que puedan afectar seriamente el patrimonio de su representado, pero
puede sí realizar actos de administración, dar en locación inmuebles del incapaz por
un plazo que no exceda de cinco años, demandar su desalojo o reivindicación y el
22
ARIAS SCHEREIBER PEZET, Max EXEGESIS CIVIL PERUANO DE 1984. Derecho de Familia. Lima-Perú 2006.
cobro de los arriendos adeudados, etc., debiendo sólo rendir periódicamente
cuentas de su gestión ante el juez de la insania.
1.6.1.1.4 EL CURADOR AD LITEM:
Dice LLAMBÍAS refiriéndose al juicio de insania: En esta materia
encontramos la novedad de que el Código Civil contiene ciertas disposiciones de
índole procesal. Pero es de notar que aun vinculadas al procedimiento tales
normas no importan allanar las autonomías provinciales, ni transgredir el principio
del art. 67, inc. 11 de la Constitución Nacional que reserva a las provincias el dictado
de leyes de procedimientos como normas de aplicación que son de los códigos de
fondo. Se trata aquí de bases de orden procesal, adoptadas en resguardo de la
capacidad de las personas, que en ese carácter completan las previsiones del
Código Civil y que han de ser respetadas por las leyes de procedimiento que dicten
las provincias. Entre esas normas de índole procesal contenidas en el cód. Civil, se
encuentra el art. 147 que textualmente dispone: Interpuesta la solicitud de
demencia, debe nombrarse para el demandado como demente, un curador
provisorio que lo represente y defienda en el pleito, hasta que se pronuncie la
sentencia definitiva. Consecuentemente dice por su parte: Con los recaudos de los
artículos anteriores y previa vista al ministerio público, el juez resolverá23
El nombramiento de un curador provisional, que recaerá en un abogado de
la matrícula. Sus funciones subsistirán hasta que se discierna la curatela definitiva
o se desestime la demanda y el art. 628 agrega: Cuando el presunto insano
23
HINOSTROZA MINGUES Alberto Derecho de Familia Edición 1999
careciere de bienes o estos sólo alcanzaren para su subsistencia, circunstancia que
se justificará sumariamente, el nombramiento de curador provisional recaerá en el
curador oficial de alienado. Vale la pena transcribir en este punto, un pasaje de un
pronunciamiento de la Suprema Corte de Justicia de la Provincia de Buenos Aires,
porque de él surgen con claridad meridiana las funciones de este curador y sus
diferencias con el curador definitivo; dijo en la oportunidad esa Corte: Parece casi
innecesario señalar que la ley ha distinguido claramente entre el curador provisional
-ad litem- y el curador definitivo Al primero sólo compete la representación del
presunto demente durante el juicio de interdicción, con mira al resguardo de su
persona y de la defensa en juicio; su función concluye cuando se pronuncia la
sentencia.
La curatela definitiva se rige por las leyes de la tutela y debe discernirse en
la forma prevista, siendo carga pública de la cual nadie puede excusarse sin causa
suficiente Con lo dicho quedan claramente delimitadas las funciones y facultades
del curador provisorio, o provisional, o ad litem. Él representa al presunto insano
pero sólo en el proceso de declaración de insania, ya que carece de facultades para
hacerlo en otros procesos. Su misión es defenderlo, es decir, defender su persona,
su libertad y su capacidad; para ello debe cuidar que no permanezca recluido o
internado si no es estrictamente indispensable para su seguridad o la de terceros, y
que se respeten las normas procesales de los códigos de fondo y forma. Puede
impugnar las pericias, plantear nulidades y apelar la sentencia.
Deben notificársele en consecuencia en el domicilio constituido o en su
despacho oficial, el traslado de los dictámenes periciales y la sentencia que pone
fin a su actuación; y debe controlar que esos actos procesales e incluso la demanda,
sean oportuna y correctamente notificados al denunciado como insano. Y puede y
debe finalmente asistir a las audiencias e interrogar a los testigos, y controlar en
general la producción de la prueba. Es por eso que de conformidad curador debe
ser un abogado de la matrícula, o cuando el presunto insano careciere de bienes
o estos sólo alcanzaren para su subsistencia, el nombramiento de curador
provisional recaerá en el curador oficial de alienados24.
1.6.1.1.5 EL CURADOR A LOS BIENES:
El art. 148 del cód. Civil dispone: Cuando la demencia aparezca notoria e
indudable, el juez mandará inmediatamente recaudar los bienes del demente
denunciado, y entregarlos, bajo inventario, a un curador provisorio, para que los
administre y el art. 471 por su parte dice: El juez, durante el juicio, puede, si lo
juzgase oportuno, nombrar un curador interino a los bienes, o un interventor en la
administración del demandado por incapaz. BELLUSCIO y ZANNONI analizando
estas disposiciones afirman que: es indudable el desajuste existente entre las dos
normas condiciona la designación a la notoriedad de la demencia, el deja al libre
arbitrio judicial la designación de ese funcionario.
La diferencia de criterios adoptados -agregan- proviene de que las fuentes
de ambos artículos son distintas situación particular ni concreta, dice que: El juez,
durante el juicio, puede, si lo juzgase oportuno. Es decir que en principio, la
designación o no de un curador a los bienes queda librado al prudente arbitrio
24
HINOSTROZA MÍNGUEZ Alberto Derecho de Familia tercera edición Edición 1999 pág. 325
judicial; pero si la demencia aparece notoria e indudable, el juez está entonces
obligado a mandar recaudar inmediatamente los bienes del demente denunciado, y
entregarlos, bajo inventario, a un curador provisorio, para que los administre.
Y el principio general es ese porque se trata de una decisión sumamente
grave, ya que como lo señalan la doctrina y la jurisprudencia prácticamente
unánimes, la designación de un curador a los bienes durante la tramitación del
proceso de insania, importa privar de la administración a quien no ha sido aún
declarado insano y es por lo tanto capaz (art. 140, cód. civil). Es por eso, que no
corresponde la designación de este curador en todas las insanias en que existan
bienes, sino sólo cuando la demencia aparezca notoria e indudable, o cuando por
alguna otra razón seria y fundada el juez lo juzgase oportuno. ¿Pero cuáles son las
funciones del curador a los bienes o de los bienes? ¿Y cuáles son
consecuentemente sus facultades y limitaciones, nos dicen que él debe
administrar los bienes del presunto insano; significa que las facultades de
administración del curador ad bona y también sus prohibiciones o limitaciones, son
las del curador definitivo, y las de este como antes hemos visto, las de los tutores.
Dispone: A los curadores de los bienes corresponde el ejercicio de las acciones y
defensas judiciales de sus representados; y las personas que tengan créditos contra
los bienes, podrán hacerlos valer contra los respectivos curadores. De ahí que
además de lo que estrictamente significa administrar, esto es recaudar las rentas o
recursos e invertirlos del modo más conveniente, al curador a los bienes
corresponde como tarea específica, la de representar al pretenso alienado en toda
clase de juicios, con la sola excepción del proceso de declaración de insania, donde
como hemos visto lo representa y defiende el curador ad litem. Pese a ello y a
diferencia de lo que ocurre con el último de los nombrados, el curador ad bona no
debe ser necesariamente abogado, que es quien lo exige para el curador ad litem o
provisional nada dice al respecto; es que a pesar de la importancia que pueda tener
la representación en juicio del denunciado como insano, lo fundamental de la
tarea encomendada al curador a los bienes, es la administración del
patrimonio del presunto alienado; y por eso el juez al designarlo, debe atender
especialmente a sus condiciones de administrador. Por lo demás, es claro que si la
designación recae en quien no es abogado, y existen procesos iniciados o a
iniciarse, en que el pretenso demente deba ser parte como actor o demandado, el
curador a los bienes deberá designar un letrado y otorgarle -de ser necesario- el
poder correspondiente25.
Varios autores y algunos precedentes jurisprudenciales, consideran
conveniente por razones de unidad en la representación y economía, que la
designación de curador a los bienes recaiga en el curador provisorio o provisional,
o curador ad litem. No compartimos tal criterio; pensamos que cada una de esas
representaciones responde a un objeto y una razón de ser diferentes; el curador
provisional o ad litem debe -como antes hemos dicho- defender la persona del
presunto insano, su libertad y su capacidad, y debe para ello controlar el
cumplimiento estricto de las normas que rigen el proceso de declaración de
demencia; debe ser en consecuencia un abogado de la matrícula o el curador oficial
de alienados, ajeno por completo a la familia, y especialmente a quien formuló la
25
PERALTA ANCHA, Javier Rolando DERECHO DE FAMILIA EN EL CÓDIGO CIVIL. 2° Edición. Lima-Perú 199
denuncia o entabló la acción de insania, porque a él corresponde controlar la
realidad de la alienación e impedir un fraude destinado a perjudicar a quien fue
denunciado como insano; al curador a los bienes en cambio, corresponde
conservar -y de ser posible incrementar- el patrimonio del presunto enfermo,
recaudando y administrando del mejor modo posible sus recursos; y si debe
representarlo en juicios contra terceros o iniciados por estos, ello es consecuencia
de la administración, por lo que el juez al designarlo, debe poner su atención -como
antes hemos dicho-, en sus condiciones de administrador y no en que tenga o no
tenga título de abogado; y nada impide que sea un pariente, e incluso quien efectuó
la denuncia o entabló la acción y se propuso como curador definitivo. Es por eso,
que designar curador a los bienes a quien se desempeña como curador provisorio
o provisional, importa confundir las cosas y puede conducir a enredos o
situaciones poco claras26.
El codificador ha querido que quien es demandado por insania, sea
representado en ese juicio por un curador provisorio o ad litem; y que si es
demandado por terceros como consecuencia de sus negocios, o si debe él
demandarlos, sea representado y defendido en estos juicios, por un curador
provisorio o interino que administre además su patrimonio. Se trata -a nuestro juicio-
de dos curadores distintos y que nada tienen en común. Tal vez el error del
codificador y causa de la confusión, sea la utilización en ambos casos segundo.
Pensamos -en síntesis- que el curador provisorio o provisional, o ad litem, debe ser
designado siempre y en todos los casos, y en la resolución que tiene por iniciado el
26
HINOSTROZA MINGUES Alberto Derecho de Familia tercera Edición 1999
proceso de insania; mientras que para la designación de un curador a los bienes,
es necesario ante todo que haya bienes, aunque no hace falta que se trate de una
gran fortuna, porque basta con la existencia de una jubilación o pensión, de cuya
administración -por algún motivo- el beneficiario y presunto insano deba ser
apartado.
En segundo lugar es necesario que la demencia aparezca notoria e
indudable, o que el juez por alguna razón seria y fundada considere oportuno
designarlo, y privar por lo tanto de la administración de los bienes a quien es todavía
capaz, ya que no ha sido aún dictada la sentencia que lo declare demente. Pero
puede ocurrir que el denunciado como insano, como consecuencia de su
enfermedad esté siendo o haya sido ya despojado de sus bienes; en tal caso la
misión del curador será recuperarlos, y deberá para ello entablar las acciones
pertinentes, las que serán según las circunstancias, la de desalojo, o la de
reivindicación, o la de simulación, o la de nulidad, etc.
La doctrina mayoritaria sostiene, que siendo el curador a los bienes provisorio
o interino, sus facultades son meramente conservatorias y no las de un
administrador corriente o las del curador definitivo. Pero pensamos en el que esta
posición encontraría aparente sustento, al decir que. Sólo podrán ejercer actos
administrativos de mera custodia y conservación, se está refiriendo al curador de
una herencia en la que no hubiere albacea nombrado para su administración hemos
dicho- sujeto solamente a las trabas de los tutores o curadores definitivos. Y el
argumento de que su administración es transitoria y por lo tanto breve, importa la
ingenuidad de ignorar el hecho real y concreto, de que el proceso de declaración de
insania y consecuentemente la administración provisoria o interina, se prolonga
habitualmente por espacio de dos, tres y más años, y no es posible mantener el
patrimonio del causante, sometido durante tanto tiempo a una administración
restringida. V Curador especial Cuando los intereses de los incapaces, en cualquier
acto judicial o extrajudicial, estuvieren en oposición con los de sus representantes,
dejarán estos de intervenir en tales actos, haciéndolo en lugar de ellos, curadores
especiales para el caso de que se tratare la norma está redactada en términos
generales y es por lo tanto aplicable a todos los incapaces tal como ocurre sin
perjuicio de que rija para los menores la específica27.
El caso más frecuente está dado, por el padre o hermano que habiendo sido
designado curador definitivo, es coheredero del incapaz y no puede por lo tanto
representarlo en la partición; por eso se complementa con el art. 3455 que a su vez
dispone: Si el tutor o curador lo es de varios incapaces que tienen intereses
opuestos en la partición, se les debe dar a cada uno de ellos un tutor o curador 28
que los represente en la partición. Imaginemos por ejemplo que al morir el padre la
esposa y madre que representó a los hijos en la sucesión, al llegar éstos a la
mayoría de edad, es designada curadora definitiva de uno de ellos declarado
insano; o que fallecidos ambos padres, uno de los hijos es designado curador
definitivo de su hermano; o que un tercero -pariente o conocido- es designado
curador definitivo de dos o más hijos; en todos estos casos, el representante
necesario que puede actuar como tal en el juicio sucesorio, no puede hacerlo al
27
HINOSTROZA MINGUES Alberto Derecho de Familia tercera Edición 1999
28
GALLEGOS CANALES, Yolanda ,Jara QUISPE REBECA Juristas Derecho de Familia Editores EIRL Emisión
Agosto 2009
dividir los bienes, porque sus intereses personales y los del representado, o los
intereses de los distintos hermanos a quienes él representa, han dejado ya de ser
coincidentes y se han tornado opuestos, por lo que debe designarse al incapaz o a
cada uno de ellos, un curador especial para representarlo en ese acto y cuya misión
concluirá con la realización de éste. Otro supuesto sería por ejemplo, si hubiera que
remover por mal desempeño al curador designado; claro que en este caso lo
habitual, es que sea el asesor de incapaces quien lo solicite, y corrido el pertinente
traslado el juez resuelva sin más trámite, y sin que sea por lo tanto necesaria la
designación de curador especial; pese a lo cual, tal designación es factible y en
algunos casos necesaria o al menos conveniente para la realización del acto
concreto y determinado a que la norma se refiere; pero además de que esos actos
-las convenciones matrimoniales- no se realizan ya nunca entre nosotros, pensamos
que la expresión es equivocada y que en el caso debió hablarse de tutor especial y
no de curador.
1.6.2 CURADOR TIPICO:
Tanto para el prodigo como para el mal gestor ebrio habitual y toxicómano
procede únicamente al curatela dativa (cuando hace al designación el consejo de
familia) a la falta de otra clase de curadores el curador del hebrio habitual,
toxicómano, mal gestor y prodigo representa a los hijos menores de estos y
administra sus bienes (a no ser que estén sujetos a la sujetos a la patria potestad
del otro cónyuge o tengan tutor).así lo dispone el art. 592 del código civil.
Los actos jurídicos del prodigo y del mal gestor realizados en fecha anterior
al pedido de interdicción no puedan ser impugnados por causa de prodigalidad o
mal gestión respectivamente. En cambio, los actos del hebrio habitual o del
toxicómano si puedan ser objeto de impugnación si la ebriedad o la adicción a las
drogas hayan sido notorios (art. 593 del código civil).
Por otro lado la privación de la libertad del condenado no lo hace posible que
pueda realizar determinados actos jurídicos cumplir su obligaciones y administrar
sus bienes, máximo si está sometido a pena de inhabilitación (ya no existe en el
código penal de 1991reiteramos la pena de interdicción ) esto amerita que le
designe curador ( debe ser la instancia judicial que expidió la sentencia la que haga
el nombramiento, petición del ministerio público, en su defecto del cónyuge o
parientes del inhabilitado ). Se dan atribuciones del curador designado: la
representación en juicio del penado, la administración de sus bienes ye l
cuidado de la persona y bienes de los menores o incapaces que se hallaren bajo la
custodia del condenado (hasta que se les provea de tutor o de curador). Así lo
establece el art. 596 el código civil
Tenemos las siguientes clases de curadores en la curatela típica:
- Legales
- Legítimos
- Testamentarios
- Dativos
1.6.2.1 LEGÍTIMOS.-
Tratándose de los incapaces asilados los directores de los asilos serán sus
curadores legítimos interinos.
Necesariamente para que pueda designarse curador para los incapaces
mayores de edad debe preceder declaración judicial de interdicción
Una vez que se inicia el proceso de interdicción, el juez le nombrara a la
persona cuya interdicción ha sido solicitada un curador provisional29
a) Cuando falta la guarda testamentaria.
b) Cuando expira la guarda testamentaria.
c) Cuando se emancipe el menor.
d) Cuando se suspende la patria potestad por decreto del juez.
Personas llamadas a la guarda legítima (art. 367):
1) El padre del pupilo
2) La madre
3) Los demás ascendientes de uno y otro sexo
4) Los hermanos de uno y otro sexo del pupilo.
5) Los hermanos de uno y otro sexo de los ascendientes del pupilo
1.6.2.1.1 CARACTERÍSTICAS DE LAS GUARDAS LEGÍTIMAS:
1) Puede ser tutela o curaduría general, no de bienes, adjunta ni especial.
2) No puede estar sometida a plazo o condición.
29
BARROS ERRÁZURIZ Volumen IV 389-390 1931
a. Legal.-el juez concluido el correspondiente proceso de interdicción,
designa curador definitivo al determinado por ley
b. La ley establece quienes pueden ser curadores para el caso de la tutela
legítima o legal es decir para que se encarguen de las personas comprendidas en
los art 43 inc 2,3,y44 inc. 2,3 del código civil.
c. Quienes pueden ser curadores para el caso de la tutela legítima o legal
comprendidas en los artículos 43 incisos 2y3 y 44 incisos 2y3 del código civil.
1. El conyugue no separado judicialmente
2. Los padres
3. Los descendientes (prefiriéndose el más próximo en igualdad de grado al
más idóneo la preferencia decide el juez oyendo al consejo de familia)
4. Los abuelos y demás ascendientes y
5. Los hermanos (art 569 de la c/c).
1.6.2.1.2 TESTAMENTARIOS.-
No habiendo curadores legítimos o legales se llamara a los testamentarios o
designados por escritura pública (art, 572 del código civil) se requieren las
siguientes condiciones30.
30
HINOSTROZA MÍNGUEZ Alberto Derecho de Familia Edición 1999
Si uno de los padres o ambos hubieran sido privados o suspendidos de la
patria potestad o hubiera perdido esta, no podrán nombrar curador para su hijo
mayor de edad incapaz.
Si los padres estuvieran habilitados para designar curador tendrá valides el
nombramiento que haga sobreviviente.
El nombramiento debe realizarse por testamento (que cumpla todas las
formalidades de ley) o por escritura pública. la persona que sea designada curador
del incapaz mayor de edad, tiene la obligación de prestar garantías, hace inventario
y rendir cuentas.
1.6.2.1.2.1 PERSONAS QUE PUEDEN DESIGNAR GUARDADOR
- El padre adoptante, en referencia a los padres.
- El padre o la madre, pueden designar:
- Tutor, tanto a los hijos nacidos, como a los que están por nacer, si nace vivo
- Curador, a menores adultos y adultos de cualquier edad que estén
dementes o sean sordos o sordomudos que no entienden ni se dan a entender
claramente.
- Curador, para la defensa de los derechos eventuales del hijo por nacer.
Carecen de los derechos anteriormente señalados el padre o la madre
que han sido privados de la patria potestad por decreto del juez, según el artículo
271, o que por mala administración haya sido removido judicialmente de la guarda
del hijo. También carecerá de estos derechos el padre o la madre cuando la filiación
ha sido determinada judicialmente contra su oposición. (Art. 357).
Si tanto el padre como la madre han nombrado guardador por
testamento, se atenderá en primer lugar al nombramiento realizado por aquel de los
padres que ejercía la patria potestad del hijo. (Art.358)
Si no fuere posible aplicar la regla antes señalada, se aplicará a los
guardadores nombrados por el testamento del padre y de la madre, las reglas de
los artículos 361 y 363. (Art. 359).No obstante lo dispuesto en los artículos antes
señalados, el artículo 360, señala que el padre, la madre y cualquier otra persona,
podrán nombrar un curador por testamento o por acto entre vivos, cuando donen o
dejen al pupilo alguna parte de sus bienes que no se les deba a título de legítima,
curaduría que se limitará a los bienes que se donan o dejan al pupilo.
1.6.2.1.2.2 CARACTERÍSTICAS DE LA GUARDA TESTAMENTARIA:
- Puede ser tutela o curatela, si es curatela puede ser general, de bienes o
adjunta.
- Puede ser pura y simple o sujeta a modalidades (condición o plazo).
- Pueden designarse varios guardadores.
1.6.2.2 DATIVO.-
Finalmente a falta de curador legal o legítimo, testamentario o escriturario
será el consejo de familia el que haga designación correspondiente .seda así la
participación del curador dativo que tendrá similares deberes que los curadores
antes mencionados31.
Que tiene las siguientes atribuciones.
De carácter personal.-se encarga de cuidar la salud física y mental del mayor
de 18 años incapaz está facultado para internarlo en un establecimiento adecuado
para su restablecimiento para esto requiere de autorización judicial el curador
será a la ves tutor de los hijos que tuviere el incapaz sujeto a curatela con las
consecuencias
De carácter patrimonial.- lo representa y asiste en sus negocios en fin
administrara los bienes del sujeto a curatela será el juez quien determine en la
resolución de interdicción las atribuciones del curador al igual que en la tutela
para disponer de los bienes del incapaz deberá contar con autorización judicial.
1.6.2.2.1 CARACTERÍSTICAS DE LA GUARDA DATIVA
- El juez debe oír a los parientes para designar.
- Curador dativo puede ser general adjunto o especial, y definitivo o
interino.
- El menor adulto puede proponer la persona que desempeñe el cargo.
1.6.3 CURADOR ESPECIAL
A falta de curador especial nombrado en testamento o en escritura pública,
deberá atenderse al orden de prelación de la curatela legítima previsto en el artículo
31
HINOSTROZA MINGUES Alberto Derecho de Familia Edición 1999
569, el cual da prioridad al cónyuge no separado judicialmente, luego a los padres,
en tercer lugar a los descendientes, prefiriéndose el más próximo al más remoto y
e igualdad de grado, algo más idóneo. La preferencia, tal como lo exige la norma,
la decidirá el juez oyendo al consejo de familia. Luego la norma incluye a los abuelos
y demás ascendientes, aclarando que la designación se regulará conforme lo
dispuesto para los descendientes. Y, por último, el inciso 5, indica a los hermanos.
No cabe duda de que el orden legal obedece a cierta lógica generacional y a
deberes de parentesco, pero debe señalarse que en determinados supuestos:
padres del incapaz de edad avanzada o descendientes del mismo que, aunque
mayores de edad, carezcan de la experiencia necesaria para desempeñar la
curatela especial. En esos y otros supuestos, los hermanos pueden ser más
idóneos para desempeñarse como curadores especiales, por el que el criterio de
idoneidad, si el bien es prioritario en todos los casos, en la curatela especial es
decisivo.
Puede ser nombrado judicialmente el curador especial:
1. Cuando los intereses de los hijos estén en oposición a de los de sus padres
que ejercen al patria potestad.
2. Al no poder una persona capaz intervenir en un asunto urgente ni designar
apoderado.
Puede designarse curador especial por el consejo de familia:
i. Cuando los hijos adquieren bienes cuya administración no
corresponda a su padres.
ii. Cuando los padres pierdan la administración de los bienes de sus hijos
iii. Cuando los interés de los sujetos a tutela o curatela estén en oposición a
los de sus tutores y curadores, o a los de otros menores o incapaces que con ellos
se hallen por un tutor o curador común
iv. Al tener los menores o incapaces bienes lejos de su domicilio que no
puedan ser administrados correctamente por el tutor o curador
v. Al no tener o curador conocimientos especializados en
determinados negocios o ser conveniente una administración independiente de
aquellos.
vi. Cuando los sujetos a tutela o curatela adquieran bienes con la condición
que no sean administrados por sus tutores o curadores.
vii. Al estar el representante legal impedido de ejercer sus funciones.
1.6.4 CURADORES LEGITIMOS DE INCAPASES
Los que se encuentran privados de discernimiento, dé los sordomudos, los
ciegosordos y los ciegomudos que no pueden expresar su voluntad de manera
indubitable de los retardos mentales que les impide expresar su voluntad
respectivamente corresponde.
1) Al cónyuge no separado judicialmente al respecto cabe indicar que, si el
curador es el cónyuge está exento de las obligaciones que imponen los art
520, inc. 1, y 540, inc. 1, del mencionado código sustantivo, vale decir
respectivamente de la obligación de facción de inventario judicial de los bienes del
cónyuge sujeto a curatela y de la obligación cuenta anualmente de la
administración de los bienes de su cónyuge sujeto a curatela.
2) A los padres
3) A los descendientes, prefiriéndose el más próximo al más remoto y
en igualdad de grado, al más idóneo. La preferencia la decidirá el juez oyendo al
consejo de familia.
4) A los abuelos y demás ascendientes regulándose a la designación
conforme al inciso anterior.
5) A los hermanos32.
1.6.5 CURADOR DESIGNADO POR EL CONSEJO DE FAMILIA
El artículo 63 del código civil de 1936 señalaba "a falta de un curador legítimo
y de curador por testamento o por escritura pública, la curatela corresponde a la
persona designada por el Consejo de Familia", evidenciando entonces que en
código civil vigente se repitió no solo el contenido de la norma sino en casi en forma
exacta su redacción.
Ahora, para efectos del artículo materia de comentario, requiere
conceptualizarse al curador legítimo, o curador testamentario y el curador
escriturario, conforme exponemos a continuación33.
1.6.5.1 CURADOR LEGÍTIMO:
32
GALLEGOS CANALES, Yolanda JARA QUISPE Rebeca Derecho de Familia Juristas Editores EIRL Emisión
Agosto 2009
33
GACETA JURÍDICA, Derecho de Familia CÓDIGO CIVIL COMENTADO
Son las personas a quienes la ley reconoce prevalencia frente a las demás
para proteger al incapaz y proveer en lo posible a su restablecimiento, pero
estableciéndose un orden de prelación; así, según el artículo 569 del código civil
son curadores legítimos:
a. El cónyuge no separado judicialmente.
b. Los padres.
c. Los descendientes, refiriéndose el más próximo al más remoto en
igualdad de grado, al más idóneo. La preferencia la decidirá el juez, oyendo al
consejo de Familia.
d. Los abuelos y demás descendientes, regulándose la designación
conforme al literal anterior.
e. Los hermanos.
1.6.5.2 CURADOR TESTAMENTARIO O POR TESTAMENTO:
Es la persona designada por los padres a través de su testamento para
desempeñar el cargo de curador, a fin de determinar el número de personas y el
orden en que será ejercida la curatela, salvo que existan las personas
mencionadas en el artículo 569 del código civil; precisando que la facultad de
nombrar curador mediante testamento está reconocida en el artículo 572 del
código civil vigente.
1.6.5.3 CURADOR ESCRITURARIO O POR ESCRITURA PÚBLICA:
Es la persona designada por los padres mediante escritura pública para
desempeñar el cargo de curador, a fin de determinar la cantidad de personas y el
orden en la que será ejercida la curatela, salvo que existan las personas
mencionadas en el artículo 569 del código civil; precisando que la facultad de
nombrar curador mediante escritura pública está bien marcada dentro de los
alcances del artículo 572 del código civil vigente.
De otro lado el consejo de familia es definido por el maestro Cornejo
Chávez como "… un organismo consultivo y a veces ejecutivo, que controla a los
tutores y curadores y excepcionalmente a los padres en el ejercicio de sus
atribuciones, en ordena garantizar los derechos e intereses del incapaz; sin
embargo otros autores como Felipe Chávez Román se muestran contrarios al
consejo de familia, por considerar que asumen funciones técnico jurídicas pese a
no exigírsele a sus miembros preparación previa alguna, lo cual a prometido
propugnar el otorgamiento de un mayor número de atribuciones y una mayor
autonomía de los tutores o curadores.
Entonces, una vez establecidos los conceptos pertinentes referidos a la
norma comentada, podemos afirmar que le legislador ha optado por conceder al
consejo de familia la facultad de designar un curador para el incapaz mayor de
edad, adquiriendo mediante dicho nombramiento la condición de funcionario
público.
Es así que este curador nombrado por el consejo de familia abusa de las
atribuciones conferidas para obtener un provecho para sí o para terceros, sería
autor del delito de concusión, que constituye una conducta delictiva contra los
deberes de función y los deberes profesionales empleando el consentimiento o
inducción para conseguir que se le entregue a un tercero vinculado a el dinero u
otra utilidad de orden material o moral; precisando que, conforme lo señala el
maestro Luis A. Bramont Arias: "El Estado, para la consecución de sus finalidades
obra por intermedio de las personas, a quienes incumbe la observancia de normas
de probidad, relativas a sus funciones y que no pueden ser violadas.
Es el desenvolvimiento de la actividad administrativas y de la moralidad
indispensable a la administración pública al bien jurídico protegido, aunque se
tutela también le patrimonio del particular y su propia libertad. El bien jurídico
especifico es el enteres de la administración pública en la observancia de los
deberes de probidad de los funcionarios, en el legítimo uso de la calidad o de la
función infundiendo temor a particulares para conseguir una utilidad".
En tal sentido, el artículo 382 del código penal prescribe lo siguiente el
funcionario o servidor público que abusando de su cargo obliga o induce a una
persona o prometer indebidamente, para sí o para otro, un bien o un beneficio
patrimonial, será reprimido con pena privativa de libertad no menor de 2 ni mayor
de 8 años".
De tal forma, que, si bien al momento de nombrar al curador por parte del
consejo de familia se establecen sus facultades y obligaciones, exístela posibilidad
legal de que sea no solamente removido sino también sancionado.
1.6.6 EL CURADO
Llamado inhábil, interdicto, cuidado, curatelado. Persona con discapacidad
(no discapacitado, ni incapaz), personas con capacidad restringida.
Es el sujeto pasivo de la curatela, siendo aquel a quien se le va a proteger.
El protegido.
Es el mayor de edad protegido que:
- Se encuentren en una situación de incapacidad restringida de
ejercicio de sus derechos y obligaciones.
- No puedan prescindir de socorros y cuidados permanentes respecto
de su per- sona y patrimonio.
- No puedan dirigir sus negocios, o;
- Amenacen la seguridad ajena.
Son aquellos que no pueden ejercer plenamente los actos de la vida civil,
necesitando representación y asistencia34. Se trata de incapaces absolutos o
relativos de ejercicio.
También pueden ser curados los menores de edad y en especial los
mayores
de 16 capaces de ejercicio (art. 46 del CC).
34
LÔBO, Paulo. Ob. cit., p. 394.
Están sujetos a curatela (art. 564 del CC) las personas a que se refiere los
artículos 43, incisos 2 y 3; y 44 incisos 2 al 8 del Código Civil:
- Privados del discernimiento.
- Sordomudos, los ciegos sordos, y ciegos mudos que no pueden
expresar su voluntad de manera indubitable.
- Los que adolecen de deterioro mental que les impide expresar su libre
voluntad, que ha sustituido y ampliado el sentido de los débiles seniles del C.C. de
1936.
- Pródigos.
- Los que incurren en mala gestión.
- Ebrios habituales.
- Toxicómanos.
- Los que sufren pena que lleva anexa la interdicción civil.
Dependiendo del grado de incapacidad el juez al declarar la interdicción del
incapaz fijará la extensión y los límites de la curatela según el grado de incapacidad
de aquel (art. 581). Esto, Berenice Dias35, lo considera como las graduaciones de
la curatela la cual será conferida de acuerdo al estado del curado generan- do
efectos distintos dependiendo de su nivel de conciencia; así tenemos, por ausencia
total de capacidad, la interdicción será absoluta para todos los actos de la vida civil;
35
DIAS, Maria Berenice. Ob. cit., p. 546.
mientras que para quien dispone de discernimiento parcial, la interdicción debe ser
limitada, relativa.
Dice Limongi França36 que es preciso no confundir interdicto con curatelado,
pues no todo curatelado es necesariamente un interdicto como también la
condición de interdicto precede a la de curatelado.
1.6.6.1 Legitimidad pasiva del curado
La interdicción se demanda al curado, contra él. Es el demandado.
La demanda se dirige contra la persona cuya interdicción se pide así como
con aquellas que teniendo derecho a solicitarla no lo hubieran hecho.
La persona cuya interdicción se demanda actúa en el proceso por sí misma,
mediante representante designado por ella o, en su defecto, por curador procesal.
1.6.6.2 Actos realizados por el curado
La sentencia que declara la incapacidad implica la limitación de los derechos
del curado y su correspondiente incapacidad de ejercicio careciendo de valor los
actos jurídicos ex post que realice. Los ex ante serán válidos y podrán ser anulados
si la causa de la interdicción existía en la época de su realización. En todo caso, de
no ser notorio el defecto que conlleva a la incapacidad, podrá obviarse la
declaración de nulidad si los intervinientes actuaron de buena.
1.6.6.3 Actos prohibidos al curado
36
LIMONGI FRANÇA, Rubens. Instituições de Direito Civil. 5ª edición revisada y actualizada, Saraiva, Sao
Pãolo, 1999, p. 360.
Los incapaces declarados interdictos tienen restringida su capacidad de
celebrar actos jurídicos con plena validez. El pródigo, el mal gestor, el ebrio habitual
y el toxicómano no pueden litigar ni practicar actos que no sean de mera
administración de su patrimonio, sin asentimiento especial del curador.
El juez, al instituir la curatela, puede limitar también la capacidad del inter-
dicto en cuanto a determinados actos de administración (art. 591); sin embargo,
consideramos que debe prevalecer el hecho de que, a pesar de la interdicción, la
persona se muestre apta para administrar sus ingresos a nivel doméstico y
cotidiano, lo que debe justificar el reconocimiento de su poder de autogestión, como
un derecho propio de la persona de desarrollarse.
1.7 COMPETENCIA DEL JUEZ.
La competencia será la del Juzgado de Primera Instancia del lugar de
residencia de la persona cuya declaración de incapacidad o prodigalidad se
solicite.
Serán parte quien o quienes insten el procedimiento de incapacitación o de
declaración de prodigalidad, el presunto incapaz o pródigo, los cuales deberán ser
asistidos de abogado y representados por un procurador, y el Ministerio público,
que siempre será parte en estos procedimientos, bien como solicitante de la
declaración de incapacidad o prodigalidad o como defensor del presunto incapaz o
pródigo, o bien en el propio ejercicio de sus funciones salvaguardando el interés
del incapacitado.
Deben promover la declaración de incapacidad, el cónyuge o quien se
encuentre en una situación de hecho asimilable, los descendientes, los
ascendientes o los hermanos del presunto incapaz. La declaración
de prodigalidad sólo podrá ser instada por el cónyuge, los descendientes o
ascendientes que perciban alimentos del presunto pródigo o se encuentren en
situación de reclamárselos y los representantes legales de cualquiera de ellos. Si
no la pidieren los representantes legales, lo hará el Ministerio público.
El presunto incapaz o prodigo puede comparecer por sí mismo en su propia
defensa y representación si no comparece le defenderá el ministerio publico sino
hubiera sido el mismo promotor de la incapacitación; en este caso el juez debe
nombrar un defensor judicial. En los procesos de incapacitación, además de las
pruebas aportadas y solicitadas por las partes y las que el Juez considere
oportunas realizar, hay determinadas pruebas que la Ley señala como necesarias
practicar, y su falta puede motivar la nulidad del procedimiento:
- El examen del presunto incapaz.
- La audiencia de los parientes más próximos.
- Dictamen pericial médico.
La Ley permite el nombramiento de tutor o curador en el mismo proceso de
incapacitación cuando expresamente se hubiera solicitado en la demanda, y sobre
esta cuestión el Juez está obligado a oír a los parientes más próximos del
presunto incapaz. La sentencia que venga a poner fin al procedimiento debe
contener unos pronunciamientos básicos: debe contener la extensión y límites de
la incapacitación, el régimen de guarda o tutela al que quedará sometido el incapaz,
se pronunciará sobre la necesidad de internamiento, nombrará a la persona o
personas que hayan de asistirle o representarle, y, tratándose de sentencia por
prodigalidad, deberá determinar los actos que el incapaz no puede realizar sin la
asistencia del curador.
1.8 LA INTERDICCIÓN CIVIL
1.8.1 CONCEPTO:
La curatela es una institución que, como la tutela, tiene por objeto
suplir la capacidad de obrar de las personas. La tutela se da para los
menores; y la curatela para los mayores de edad incapacitados de administrar
sus bienes. Las primeras disposiciones de orden legal se hallan en la ley de
las doce tablas que hacen mención a la “cura furiosi” y “cura prodigi” como
formas rudimentarias de esta institución. La distinción, pues, entre tutela y
curatela aparecía antes rodeada de incertidumbre, y se fundaba en la máxima
tutor persona edatus, curatos rey; la curatela pues se reducía en el derecho
romano, desde un principio, a la gestión o administración del patrimonio del
incapaz; es decir, al derecho de regentar sus bienes. Pasó en el derecho
histórico a las leyes de partidas, mientras que en los fueros Juzgo, Viejo,
Municipalidades y Real, se admitió una sola institución de protección con el
nombre de guarda, definiéndose a los curadores como “
…aquellos quedan por guardadores a los mayores de catorce años o menos
de veinte o cinco años, siendo locos o desmemoriados. Los que se hallan en su
acuerdo no podrán ser apremiados al recibir curadores, a no ser que tengan que
demandar a alguno”. Los principios recogidos en las partidas subsistieron en las
antiguas legislaciones. La curatela en el derecho moderno toma el influjo del
derecho romano, dejando huellas en la mayor parte de las legislaciones europeas,
que demuestran normas especiales encaminadas para favorecer la seguridad
personal y patrimonial de los incapaces, de donde deviene la curatela dativa,
legítima y testamentaria; confundiéndose así con la tutela, surgiendo también las
curatelas típicas y atípicas que generan en su normatividad. En el derecho
contemporáneo, la curatela se manifiesta en una forma muy compleja. Las
legislaciones mexicanas, francesas, chilenas y alemanas establecen diferentes
casos de curatela que no hay manera de fijar una semejanza entre ellas, sino más
bien una marcada distinción. En la doctrina emergen dos corrientes: una que
preconiza la unificación de tutela y la curatela en una sola institución, como ocurre
en la legislación española; y la otra que la considera, como la legislación
argentina, como entidades o figuras autónomas y permanentes; en el Código Civil
de 1852, de nuestro país, se concibió una tendencia de unificación, usándose el
nombre de guardadores que se encargaban de cuidar al menor y al mayor incapaz
que carecían de patria potestad. El Código Civil de 1936 y el actual código se
orientan por la segunda corriente, como una entidad autónoma.
Es la declaración judicial de incapacidad de ejercicio de una persona mayor
de edad, incursa en los supuestos previstos en los artículos 43, incisos 2 y 3, y 44,
incisos 2 al 8, de nuestro Código Civil vigente. Hasta la fecha, la demanda de
interdicción civil es de conocimiento ante los Juzgados de Familia, vía sumarísima,
interviniendo el Ministerio Público como dictaminador, generalmente conforme lo
establece nuestro Código Procesal Civil vigente37.
1.8.2 EFECTOS DE LA SENTENCIA DE INTERDICCIÓN CIVIL.
A la persona le cambia radicalmente su situación civil, queda asimilado a
los menores de edad (“incapaces absolutos de hecho”). En otras palabras, la
persona no puede votar, no se puede casar ni reconocer hijos extramatrimoniales,
no tiene capacidad para estar en juicio por sí, no puede testar ni ser testigo, se
encuentra suspendido en el ejercicio de la patria potestad, para salir del país
requiere autorización judicial, y la administración de su patrimonio queda en
manos de su curador que es controlado por el poder judicial.
1.9 DIFERENCIA DE LA CURATELA Y OTRAS INSTITUCIONES
1.9.1 CON LA PATRIA POTESTAD.
Existen similitudes entre la patria potestad y la curatela en cuanto ambas
figuras están a proteger a incapaces (menores y mayores de edad), pero sus
diferencias son muy notorias y no requieren mayores abundamientos en cuanto a
los más indispensables:
La patria Potestad es una figura que ha sido instituida a favor de menores
incapaces que la ejercen los padres de familia.
La curatela, en favor de los incapaces mayores de edad y
especialmente para cuidar de sus bienes.
37
PLÁCIDO V., Alex F. Manual de Derecho de Familia. Lima, Gaceta Jurídica, 2001.
La patria potestad es ejercida sola y exclusivamente por los padres.
La curatela puede ser desempeñada por los parientes y también terceras
personas.
1.9.2 CON LA TUTELA
Tanto la tutela como la curatela son instituciones de amparo familiar que
proveen a la guarda de las personas y sus bienes, pero sus diferencias son
bastante conocidas y muy notorias.
La tutela se dirige a prestar amparo a quienes atraviesan por una etapa de
incapacidad natural.
La curatela busca proteger a quienes adolecen de una suerte de incapacidad
accidental.
La tutela se dirige además a formar y defender a la persona del incapaz
menor de edad.
La curatela hacia la custodia y el manejo de los bienes del mayor incapaz.
La tutela se justifica y reclama aunque el menor no posea bienes de ninguna
clase.
La curatela en cambio no tendría sentido si no existiese patrimonio o al
menos en algunos casos.
La tutela implica como responsabilidad del tutor la educación e
instrucción del menor.
La curatela, no es indispensable esta finalidad.
La tutela reemplaza a la patria potestad, mientras que la curatela la continúa.
1.10 EXTENCION Y LÍMITES SOBRE LA CURATELA
El juez al declarar la interdicción del incapaz, fija la extensión y límites de la
curatela según el grado de incapacidad de aquel38.
En caso de duda sobre los límites de la curatela o si a juicio del curador fuere
necesario extenderla, el juez resolverá observando los tramites prescritos para
declarar la interdicción. (Art.581.codigo civil).
En primer lugar teniendo claro que ,la curatela es una figura protectora del
incapaz no amparado en general o para determinado caso por la patria potestad ni
por tutela, o de la persona capaz circunstancialmente impedida, en cuya virtud se
provee a la custodia y manejo de los bienes o intereses de dicha persona y
eventualmente a la defensa de la misma, así como al restablecimiento de su salud
o normalidad., debemos también mencionar que esta institución no puede ser
ejercida en forma arbitraria o al libre albedrío del curador, por ello la extensión y los
límites de la curatela estarán en función del grado de incapacidad.
Al momento de declarar de la interdicción se fijará la extensión y límites de la
curatela, por ello resulta oportuno indicar que se denomina interdicción al acto de
prohibir o vedar, por consiguiente la interdicción civil es a privación de los derechos
que establece la ley.
38
GALLEGOS CANALES, Yolanda, JARA QUISPE, Rebeca. “Manual de Derecho de Familia” Doctrina,
Jurisprudencia y práctica. Juristas Editores E.I.R.L. Agosto 2009.p.508.
En un sentido más amplio, podrían decirse que la interdicción civil es el
estado de la persona a quien se declara total o parcialmente incapaz para ejercer
los actos de la vida civil, por lo que se le priva del manejo o administración de sus
bienes, nombrándose un curador.
Ahora es oportuno identificar quienes pueden solicitar legalmente la
interdicción judicial, para ello debemos remitirnos a lo dispuesto en el artículo 583°
del Código civil que establece: "Pueden pedir la interdicción del incapaz su cónyuge,
sus parientes y el Ministerio Público".
Sobre el particular, podemos apreciar que la norma no excluirá al cónyuge
separado de hecho, aunque sus alcances no engloban al divorciado, de allí que esta
situación podría originar una serie de cuestionamientos para acceder a una petición
de interdicción, en razón de que cuando dos cónyuges están separados de hechos
sus intereses personales son distintos y muchas veces opuestos. Por ejemplo,
muchas veces hemos leído en los periódicos o escuchado comentar en el seno
familiar que a una persona se le hizo aparecer como orate para aprovecharse
de su fortuna, lo cual no es una ficción sino hechos a generados por la ambición
personal.
Por otro lado, estando nuevamente a situaciones reales existentes en nuestro
país, consideramos un desacierto no haber incluido a la conviviente o concubina
como una de las personas legitimadas para pedir la interdicción judicial, lo cual
debería ser modificado basándose en el artículo 5 de la Constitución Política del
estado y el art. VII del Título Preliminar del Código Civil.
En cuanto a los parientes, si bien no se establece expresamente ningún tipo
de limitación tanto para los ascendientes como para los descendientes, debemos
concordar la norma mencionada con lo dispuesto en los artículos siguientes:
• Artículo 236°del Código Civil: "El parentesco consanguíneo es la
relación familiar existente entre las personas que descienden una de otra o de un
tronco común.
El grado de parentesco se determina por el número de generaciones.
En la línea colateral, el grado se establece subiendo de uno de los parientes
al tronco común y bajando después hasta el otro. Este parentesco produce efectos
civiles solo hasta el cuarto grado".
•Artículo 237°del Código Civil: "El matrimonio produce parentesco de
afinidad entre cada uno de los cónyuges con los parientes consanguíneos del otro.
Cada cónyuge se halla en igual línea y grado de parentesco por afinidad que el otro
por consanguinidad.
La afinidad en línea recta no acaba por la disolución del matrimonio que la
produce. Subsiste la afinidad en el segundo grado de la línea colateral en caso de
divorcio y mientras el ex cónyuge"
De otro lado, si bien no existe ningún lazo de parentesco directo o colateral,
consideramos que podrían posibilitarse legalmente que el ahijado también
estuviera facultado para pedir la interdicción judicial, atendiendo a casos reales e
que el ahijado puede haber estado a cargo del incapaz y por ende puede conocer
sus dolencias e incapacidades.
Asimismo, la norma comentada establece que el juez es la única persona
autorizada o facultada para aclarar cualquier duda respecto a los límites de la
curatela, como también es el único que puede extender sus alcances en caso
necesario, lo cual implica una garantía o control en el ejercicio de la curatela; sin
embargo, consideramos atendible la posibilidad de que se permita al curador
desarrollar cualquier acción que resulte necesaria y urgente, con cargo a dar cuenta
al juzgador de las razones que tuvo para ejercer dicha facultad, pero en caso de
que haya abusado de esta posibilidad o sus explicaciones resulten poco
convincentes, sería denunciado por la comisión del delito de concusión, previsto y
penado e el artículo 382° del Código Penal vigente.
En caso de duda sobre los límites de la curatela, o si a juicio del curador
fuere necesario extenderla, el juez resolverá observando los tramites prescritos
para declarar la interdicción (art.58, segundo párrafo del C.C.)En consecuencia
debe tenerse presente que la interdicción (y lo relativo a su extinción y limites) se
sustancia en vía de proceso sumarísimo (art.546, inciso 3, del
C.P.C.)Vía procedimental esta cuyo trámite general es el siguiente:
Presentada la demanda el juez puede declarar su inadmisibilidad o
improcedencia, con arreglo a lo dispuesto en los artículos 426y427 del código
procesal civil (que trata acerca de la inadmisibilidad e improcedencia de la
demanda).
Si el juez declara inadmisible la demanda concederá tres días para que
subsane la omisión o defecto bajo apercibimiento de archivarse, esta resolución es
inimpugnable.
Si el declara improcedente la demanda ordenara la devolución de los anexos
presentados. (art.551, parte final del C.P.C.)
Al admitir la demanda el juez concederá al demandado cinco días
parque la conteste (art.554, primer párrafo del C.P.C).
Contesta la demanda o transcurrido el plazo para hacerlo el juez fijara fecha
para la audiencia de saneamiento, conciliación y pruebas y sentencia, la que
deberá realizarse dentro de los diez días siguientes de contestada la demanda o
de transcurrido el plazo paro hacerlo bajo responsabilidad.
Al iniciar la audiencia y de haberse deducido excepciones o defensas
previas (las mismas que advertiremos se interpone al contestar la demanda,
permitiéndose solamente los medios de prueba de actuación inmediata: art.552del
C.P.C.)el juez ordenara al demandante que las absuelva luego de la cual se actuara
los medios probatorios pertinentes a ellas (art.55, primer párrafo, del C.P.C).
Concluida la actuación de los medios probatorios pertinentes a las
excepciones o defensas previas que se hubieren deducido si encuentra infundadas
aquellas, el juez declara saneado el proceso y propiciara la conciliación
proponiendo su fórmula .de producirse esta, será de aplicación lo dispuesto en el
articulo470del código procesal civil (art.555, primer párrafo del C.P.C.) que
establece que:
Si se produjera conciliación el juez especificara cuidadosamente el
contenido del acuerdo.
El acta debidamente firmada por los intervinientes y el juez equivale a
una sentencia con la autoridad de cosa juzgada y;
Los derechos que emane del acta de conciliación pueden ser ejecutados
protocolizados o inscritos con solo mérito de la copia certificada del acta.
A falta de conciliación el juez con la intervención de las partes fijara os
puntos controvertidos y determinara los que va ser materia de prueba.art.555 del
C.P.C. El juez rechazara los medios probatorios que considere inadmisible
o improcedente dispondrá la actuación de los referidos a las cuestiones
probatorias que susciten resolviéndose de inmediato (art.555,tercer párrafo del
C.P.C)
Actuado los medios probatorios el juez concederá la palabra a los abogados
que así lo soliciten (art.55 penúltimo párrafo del C.P.C.)
Después de haber hecho uso de la palabra los abogados de la partes el juez
expedirá sentencia .excepcionalmente, puede reservar su decisión por un plazo
que no excederá de diez días contados desde la conclusión de la audiencia
(art.55penultimo y ultimo párrafos del C.P.C).
La sentencia es apelable con efecto suspensivo
1.10.1 PROCEDENCIA:
La demanda de interdicción procede en los casos previstos por los incisos
2.y 3.del artículo 43. Y 2.a7.del articulo 44°del código civil. La demanda se
dirige contra la persona cuya interdicción se pide así como aquellas que teniendo
derecho a solicitarla no la hubiera hecho.art.43.del C.C.trata sobre los incapaces
absolutos para ejercer derechos y señala en los incisos 2 y 3 que son
absolutamente incapaces respectivamente:
2. Los que por cualquier causa se encuentren privados de discernimiento.
3. Los sordomudos ,los ciego sordos y los ciego mudos que no pueden
expresar su voluntad de manera indubitable .por su parte el art.44del C.C.versa
sobre los incapaces relativos para ejercer los derechos civiles y prescribe en
sus incisos 2 al 7que son incapaces relativos :
2. Los retardados mentales
3. Los que adolecen de deterioro mental quien les impida expresar su
libre voluntad
4. Los pródigos.
5. Los que incurren en mala gestión.
6. Los ebrios habituales ,y;
7. Los toxicómanos.
1.10.2 ANEXOS ESPECIFICOS:
Adicionalmente a lo previsto en el artículo 548 del C.P.C. numeral del cual
se infiere que es aplicable a los procesos Sumarísimo en forma supletoria las
normas contenidas en la sección cuarta del C.P.C. sección referida al postulación
del proceso ;a la demanda se acompañara :
1. Si se trata de pródigos y de los que incurren en mala gestión: el
ofrecimiento no menos de tres testigos y los documentos que acrediten los hechos
que se invocan y;
2. En los demás casos: la certificación médica sobre el estado del
presunto interdicto, la que se entiende expedida bajo juramento o promesa de
veracidad debiendo ser ratificada en la audiencia respectiva.
1.10.3 CASO ESPECIAL:
Cuando se trate de un incapaz que constituya grave peligro para la
tranquilidad pública la demanda puede ser presentada por el ministerio público o
por cualquier persona.
1.10.4 REHABILITACION:
La declaración de rehabilitación puede ser pedida por el interdicto, su
curador o quien afirme tener interés y legitimidad para obrar siguiendo la reglas de
este subcapítulo.
1.11 EXTINCIÓN DE LA CURATELA
1.11.1 CESE DE LA CURATELA SE ACABA POR:
- Por muerte del incapaz.
- Por concluir la incapacidad, rehabilitarse al curador y levantarse la
interdicción.
En esta segunda causal para los efectos de rehabilitar al incapaz mental, al
minusválido, al mal gestor, al pródigo, al ebrio habitual y al toxicómano, es
menester de que se siga un procedimiento especial y relevante la interdicción y
cuya iniciativa debe ser promovida por el curador o cualquier familiar o persona que
tenga un legítimo interés económico o moral.
Como señala en el codigo civil:Artículo 610.- Cese de curatela por
rehabilitación
La curatela instituída conforme a los artículos 43, incisos 2 y 3, y 44, incisos
2 a 7, cesa por declaración judicial que levanta la interdicción.
La rehabilitación puede ser pedida por el curador y por cualquier interesado.
1.11.2 CESE DE LA CURATELA DE INCAPACES MAYORES DE EDAD
Termina en los casos siguientes:
- Por fallecimiento del curador.
- Al aceptarse su renuncia, en caso de sobrevenir una causal de
impedimento, quedando comprendida en ella después de haber asumido el cargo.
- Al declarársele en quiebra.
- Por remoción, que como consecuencia al no renunciar el curador estaba
obligado a hacerlo, y por causar perjuicios económicos al incapaz, derivados del
desempeño del cargo.
- Por la no ratificación del curador dativo.
1.11.3 CESE DE CURATELA DE BIENES
Por otro el CODIGO CIVIL peruano dice “la curatela de los bienes´´ señala:
Artículo 615.- Cese de curatela de bienes
La curatela de los bienes cesa por la extinción de éstos o por haber
desaparecido los motivos que la determinaron.
1.11.3.1 CURATELA DE LOS BIENES DEL AUSENTE O DESPARECIDO
Se acaba por:
- Cuando reaparece el ausente
- Cuando se le declara ausente o presuntamente muerto39.
Artículo 616.- Cese de curatela de bienes del desaparecido
La curatela de los bienes del desaparecido cesa cuando reaparece o
cuando se le declara ausente o presuntamente muerto.
1.11.3.2 CURATELA DE LOS BIENES DEL PÓSTUMO
Se acaba por:
Por su nacimiento, en el cual, la curatela transmisora de sus bienes y
derechos debe ser sustituida por la tutela, a no ser que la madre recobre el ejercicio
de la patria potestad.
39
PERALTA ANDIA, Javier Rolando. ´´Derecho de Familia en el Código Civil ´´.IDEMSA/ Lima –Perú. Cuarta
Edición 2008.Pag. 660 y 661.
Por su muerte, supuesto en el cual, se tiene como si jamás se hubiera
concebido (artículo 617)40.
Artículo 617.- Cese de curatela de los bienes del concebido
La curatela de los bienes del concebido cesa por su nacimiento o por su
muerte. lo que concierne el término de esta curatela, por mandato del artículo 615,
la curatela de bienes cesa:
- Por la extinción de estos o.
- Por haber desaparecido los motivos que la determinaron
1.11.3.3 CURATELA DE LOS BIENES CUYO CUIDADO NO LE INCUMBE A
NADIE.
Se acaba por:
- Por la extinción de estos o.
- Por haber desaparecido los motivos que la determinaron
1.11.4 CURATELA DE LOS BIENES DADOS EN USUFRUCTO.
Por haber desaparecido los motivos que la determinaron.
40
PERALTA ANDIA, Javier Rolando. ´´Derecho de Familia en el Código Civil ´´.IDEMSA/ Lima –Perú. Cuarta
Edición 2008.Pag. 661.
CAPITULO II
EL CURADOR
2.1. CONCEPTO.
2.1.1. ETIMOLOGÍA:
Proviene del latín curator, derivado de curare, que significa cuidar.
En Roma. Era la persona que realizaba “la gestión” o administración del
patrimonio del incapaz; es decir, el derecho de “regentar” sus bienes. En nuestro
Código Civil vigente es la persona que cuidará y protegerá al interdicto y sus
bienes; además de representarlo legalmente.
Se entiende como tutor al representante legal de la persona con
discapacidad, pudiendo ser una persona física o una persona jurídica (una
organización o empresa).
Para el nombramiento del tutor, el Juez deberá atender al orden establecido
en el artículo 583.
1. El conyugue.
2. Sus parientes.
3. Ministerio público.
Dice que el Juez designará tutor, a quien, por sus relaciones con el tutelado
y en beneficio de este, considere adecuado. En algunas legislaciones se permite
que existan dos o más tutores, para que uno de ellos gestione la tutoría de la
persona y otro la del patrimonio (los bienes).
La principal función desempeñada por el tutor es la asistencia para aquellos
actos que expresamente imponga la sentencia que la haya establecido.
2.2. NATURALEZA DEL CARGO
Es una función personal, en razón de su propia naturaleza y de la
confianza que su designación supone, no puede ser delegado su ejercicio, a
excepción de que deba de valerse de un tercero, por causa del lugar donde deba
cumplirse, por requerirse conocimientos técnicos especiales, o que por otras
causas análogas sea indispensable.
La idoneidad es exigible y apreciada por el Juez., dentro de los límites que
la ley impone.
2.3. REQUISITOS PARA SER CURADOR
1. Ser mayor de edad.
2. Estar en pleno ejercicio de sus derechos civiles.
3. QUIÉNES PUEDEN INICIAR EL TRÁMITE DE LA CURATELA
El cónyuge, los hijos, los padres del discapacitado y a falta de cualquiera de
ellos, el ministerio público
2.4. PARA QUÉ REALIZAR ESTE TRÁMITE
Al cumplirse los 18 años de edad, cesa la patria potestad que ejercen los
padres sobre sus hijos y, de esta manera, aquellos dejan de ser sus
representantes legales. La persona con discapacidad mental queda desprotegida,
tanto su persona como su patrimonio, si no está hecha la curatela. Esto implica
que, si la persona tiene bienes a su nombre, no hay nadie que pueda
administrarlos ni venderlos. En el caso de que fuera necesario realizar cualquier
tipo de acto o incluso interponer una demanda judicial a nombre de la persona con
discapacidad, tampoco existiría una persona que pudiera representarla Asimismo,
si la persona recibe algún tipo de pensión, se puede llegar a requerir un curador a
fin de que pueda percibirla a su nombre. La falta de representación legal sobre una
persona con discapacidad mental puede ocasionar diversos inconvenientes con las
Obras Sociales, las cuales generalmente solicitan el trámite de la curatela como
condición para mantener la afiliación.
2.5. CÓMO SE REALIZA EL TRÁMITE PARA QUE SE DESIGNE UN CURADOR.
Para obtener la curatela sobre una persona hay dos vías procesales
posibles, que van a depender del grado de incapacidad que tenga la persona en
cuestión, estas son:
2.5.1. PROCESO DE INSANIA:
Se declaran incapaces o insanos a aquellas personas que por causas de
enfermedades mentales no tienen aptitud para dirigir su persona ni administrar sus
bienes. La consecuencia de dicha declaración, es que la persona queda
equiparada a un menor de edad, en cuanto a su persona y a sus bienes, es decir,
no puede casarse, ni votar, ni administrar sus bienes etc.
"El Código Civil establece que se da curador al mayor de edad incapaz de
administrar sus bienes y, considera tal al demente. Ninguna persona será habida
por demente si la misma no es declarada por el Juez, toda vez que aquella no se
presume. Por ello no tiene aptitud física ni psíquica para dirigir su persona y
administrar sus bienes, su incapacidad aunque sea evidente, debe ser declarada
por sentencia. Para ello es necesario seguir el procedimiento reglado por el código
de forma y, una vez declarada judicialmente la incapacidad, se la nombrará
curador definitivo".
La obligación principal del curador del incapaz será cuidar que recobre su
capacidad, y a este objeto se han de aplicar con preferencia las rentas de sus
bienes de modo que su tarea no consiste en preservar su patrimonio en
beneficio e sus eventuales herederos, sino en emplearlo en beneficio del insano".
2.5.2. INHABILITACIÓN JUDICIAL:
Podrán declararse inhabilitados judicialmente a quienes por embriaguez
habitual o uso de estupefacientes estén expuestos a realizar actos jurídicos
perjudiciales a su persona o patrimonio. La consecuencia de esta declaración de
inhabilitación es que la persona en cuestión no podrá disponer libremente de sus
bienes sin la conformidad previa del curador. Sin embargo aquel conservara toda
su capacidad en lo relativo a su persona.
El inhabilitado no es un incapaz, ya que conserva su capacidad para todos
los actos de la vida civil que no sean exceptuados. Para protección del propio
individuo y su patrimonio se le prohíbe "disponer de sus bienes por actos entre
vivos" sin la conformidad del curador, y de aquellos actos de administración que se
hayan limitado expresamente en la sentencia en consideración de las
circunstancias particulares del caso. Las incapacidades son, entonces, de
interpretación restrictiva y estricta".
Los inhabilitados poseen capacidad para disponer de sus bienes por
testamento. Pueden otorgar testamento en razón de que la ley sólo contempla la
limitación para actos entre vivos, teniendo los de última voluntad carácter
personalísimo que por su propia naturaleza no podrían estar subordinados a la
opinión o conformidad del curador, quien posee, en este instituto jurídico, una
función de asistencia y no de representación.
"Es principio corriente que las funciones del "curador" en el caso de los
inhabilitados apuntan sólo a la asistencia patrimonial. Empero, en la actualidad, se
está produciendo una apertura interpretativa que no detiene las posibilidades del
curador en las funciones apuntadas, ya que el juez puede encomendarle otras que
hacen al aspecto personal del inhabilitado".
"Los "Curadores de los bienes" tienen a su cargo la administración de los
bienes del presunto insano, de manera de preservarlo de operaciones ruinosas. A
ellos corresponde la representación del insano en los juicios que se le inicien o
promuevan, con excepción del de declaración de demencia, donde es
representado por el "curador ad litem".
"La obligación principal del curador del incapaz será cuidar que recobre su
capacidad, y a este objeto se han de aplicar con preferencia las rentas de sus
bienes41.
2.6. QUIÉNES PUEDEN SER DESIGNADOS CURADORES
Si la persona es casada, suele ser designado como curador su cónyuge. A
falta de este, se designa al hijo que resulte más idóneo para esa función. Si no hay
hijos, se preferirá al padre o madre. A falta de estos, la designación podrá recaer
en otros parientes; y si estos tampoco existieren, será el juez quien designara un
curador de oficio.
2.7. FUNCIONES GENERALES.
En la curatela existe un deber especifico en el cual el curador deberá centrar
su actuación. Queda en claro que tendrá que ocuparse de la persona del incapaz
y de administrar sus bienes, pero, además y fundamentalmente.
Como algunas causas de interdicción pueden ser superadas con
adecuados tratamientos médicos, es posible obtener la recuperación del enfermo,
y a tal fin el curador deberá destinar todos sus esfuerzos personales y también
económicos que resulten de la administración de los bienes del incapaz.
Las funciones de la persona instituida como curador son las siguientes:
Protección al incapaz: entendida como los cuidados que se brindan al
incapaz mayor de edad durante el periodo de incapacidad.
41
http//Legales.ComTratados/f/fdemencia.insania. http//Gustavo Alonso.Com.ar/doctrina/capacidad
curatela.htm
Proveer en lo posible al restablecimiento del incapaz: implica tomar las
medidas o decisiones pertinentes para lograr el restablecimiento del incapaz mayor
de edad.
Colocar al incapaz en un establecimiento adecuado: en caso de que sea
necesario puede internarlo en algún establecimiento adecuado para lograr el
restablecimiento del incapaz.
2.7.1 FUNCIONES DEL CURADOR
Según el Art 576 del C.C. nos da a conocer, el curador protege al incapaz,
provee en lo posible a su restablecimiento y en caso necesario a su colocación en
establecimiento adecuado; y lo representa o lo asiste según el grado de la
incapacidad en sus negocios.
2.7.1.1 FUNCIONES DEL CURADOR DE BIENES.- PUEDEN CLASIFICARSE EN
TRES GRUPOS
1) Las referentes al manejo de los bienes. materia de la curatela estas
funciones no incluyen actos de gravamen ni disposición y ni siquiera cualquier clase
de actos administrativos sino exclusivamente los de custodia y conservación y los
necesarios para el cobro de los créditos y el pago de las deudas
2) Aunque la disposición solo alude específicamente en su parte final al
pago de ciertas deudas
3) Las que atendiendo a las circunstancias de cada uso señale el juez
al momento de nombrar al curador atendiéndose a las normas de la tutela (art. 605)
disposición esta cuyos términos y contenidos flexibles permiten salvar si no todas
al menos muchas de las deficiencias que de otro modo acusaría la ley.
2.7.1.2 FUNCIONES DEL CURADOR DEL INCAPAZ
A juicio de Requeijo, “la principal función del curador es proteger al incapaz
y lograr su su recuperación procurando que su representado supere la causa que
motivo su incapacidad “
Una vez decretada la inhabilitación de una persona y se le asigna un
curador dicho curador debe cumplir funciones de asistencia para los actos de
disposición y los administración que la sentencia determine pero es importante que
dicha asistencia fuera para que el declarado inhábil realice el tratamiento
correspondiente para su recuperación y volver a estar en igualdad de situación que
sus semejantes. No puede n debe ser la asistencia para la protección del
patrimonio exclusivamente. La persona debe de estar por encima de ello
Ejercer sus derechos civiles (según el art. 577Del código civil las que se
describen a continuación.
a) Proteger al incapaz sujeto a curatela
b) Provee en lo posible al restablecimiento del incapaz sujeto a curatela
c) Proveer en caso necesario a la colocación del incapaz sujeto a
curatela en un establecimiento adecuado( a efecto de que se
restablezca)
d) Representar o asistir al incapaz sujeto a curatela en sus negocios
según el grado de su incapacidad.42
2.1.7.1.3 LAS FUNCIONES QUE CUMPLE EL CURADOR DE ESTE GRUPO DE
INCAPACES NO SON IDÉNTICAS EN TODOS LOS CASOS:
El curador del pródigo tiene atribuciones estrictamente circunstancias al
ámbito de gravamen y disposición de sus bienes, consiguientemente, el incapaz
conserva la dirección de su persona y la administración de su patrimonio.
El curador de ebrio habitual y del toxicómano tiene atribuciones no sólo de
índole patrimonial, sino también de protección a la persona del incapaz, su
tratamiento y eventual rehabilitación conforme a las reglas contenidas en los
artículos 576, 577 y 578.
El curador del pródigo, del mal gestor, del ebrio habitual y del
toxicómano, debe prestar asentimiento especial para que tales incapaces puedan
litigar y practicar actos que sean de mera administración de su patrimonio,
demandar su anulación si se practicaran con prescindencia de autorización; sin
embargo el juez al instituir la curatela puede limitar también la capacidad del
interdicto en cuanto a determinados actos de administración.
Por último los curadores de este grupo de incapaces, representan
legalmente a los hijos menores del incapaz y administran sus bienes, a menos que
42
Javier Rolando Peralta Ancha, DERECHO DE FAMILIA EN EL CÓDIGO CIVIL. 2° Edición. Lima-Perú 1996
estén bajo patria potestad o del otro padre o tengan otro tutor (artículo 590, 591,
594 y 592).
2.7.2 FUNCIONES DEL CURADOR ESPECIAL
El Consejo de familia y los padres, el tutor o el curador general según el caso
deben controlar que la administración se cumpla conforme en lo dispuesto por el
testador o donante; en caso de no proceder acorde el curador especial se debe
solicitar al juez su remoción y la designación de otro que asuma con la debida
diligencia para que el incapaz no resulte perjudicado.
Si sobreviniese una causal de inhabilidad o de incapacidad de curador
especial designado o conflicto de interés entre el curador y el incapaz, el consejo
de familia y los padres, el tutor o el curador, deberán solicitar su remoción
conforme el artículo 554, inciso 2 código civil y su reemplazo la juez; este
designará otro curador especial atendiendo el principio de idoneidad en particular
respecto de tales bienes. El perjuicio que se causaré al incapaz
deberá ser indemnizado por las personas obligadas a pedir la formación
del consejo de familia, según lo prescribe el artículo 621 código civil43.
Con su típica claridad, Guillermo A. Borda “distingue a este supuesto de
curatela de los bienes: "no se trata, como en el caso de la curatela especial, de
suplir la incapacidad del dueño, sino de cuidar intereses que están abandonados"
(Borda, p.336).
43
Max ARIAS SCHEREIBER PEZET, Max EXEGESIS CIVIL PERUANO DE 1984. Tomo III Lima-Perú 2006.
El proyecto del código civil de la República de Argentina unificado con el
código de comercio, prevé la expresa autorización al tutor y por ende al curador a
dar los bienes del pupilo en fideicomiso a una autoridad para ofrecerse
públicamente como fiduciaria; ello condice – se lo señala así en la exposición de
los fundamentos del proyecto del código civil- con una de las finalidades explicitas
de la ley Nº 24.441, esto es, que le fideicomiso sirva como un instrumento para la
administración de los bienes de los incapaces, razón por la cual esa ley permite
que el fideicomiso dure hasta las cesación del:
El Consejo de familia y los padres, el tutor o el curador general según el caso
deben controlar que la administración se cumpla conforme en lo dispuesto por el
testador o donante; en caso de no proceder acorde el curador especial se debe
solicitar al juez su remoción y la designación de otro que asuma con la debida
diligencia para que el incapaz no resulte perjudicado.
Si sobreviniese una causal de inhabilidad o de incapacidad de curador
especial designado o conflicto de interés entre el curador y el incapaz, el consejo
de familia y los padres, el tutor o el curador, deberán solicitar su remoción
conforme el artículo 554, inciso 2 código civil y su reemplazo el juez; este
designará otro curador especial atendiendo el principio de idoneidad en particular
respecto de tales bienes. El perjuicio que se causaré al incapaz deberá ser
indemnizado por las personas obligadas a pedir la formación del consejo de familia,
según lo prescribe el artículo 621 código civil.
Con su típica claridad, Guillermo A. Borda distingue a este supuesto de
curatela de los bienes: "no se trata, como en el caso de la curatela especial, de
suplir la incapacidad del dueño, sino de cuidar intereses que están abandonados"
(Borda, p.336).
2.7.3 FUNCIONES DEL CURADOR DEL PENADO
Las atribuciones conferidas al curador del penado guardan relación con las
relaciones y fundamentos de su interdicción desde luego el solo hecho de la
privación dela libertad inhabilita prácticamente el penado para el ejercicio de
ciertas atribuciones referentes a su propia representación en juicio o fuera del así
como del manejo a sus bienes y lo incapacita prácticamente también para el
cumplimiento de las atribuciones que el mismo pueda tener respeto de menores o
incapaces sujetos a su guarda.
Mas no se trata únicamente el impedimento material o físico inherente a la
privación de libertad obsérvese en afecto que no toda pena de ese carácter lleva
anexo la interdicción civil si no las más tres más graves a de inferirse de ello pues
que aparte y por encima de las limitaciones derivadas del encarcelamiento
razones morales que dicen relación con la falta de idoneidad que denuncia la
comisión de los delitos graves fundamenta la interdicción.
Así en efecto quien ha sido capaz de incurrir en una conducta o de
perpetrar en un acto delictuoso de los que la ley castiga con las penas más graves
demuestra por ese hecho su idoneidad ética para tomar en cuenta los intereses de
terceros incluso a verse de sus más cercanos parientes, así como más todavía
para velar cumplida y rectamente por los derecho e intereses de los menores o
incapaces que hubieran estado a su cargo y de la sociedad conyugal que tuviese
formada.
Una y otras esto es las limitaciones materiales inherentes al
encarcelamiento y la falta de idoneidad moral relevada por el delito fundamenten
las interdicción del penado y las consecuencias que de esta interdicción se deriva
a saber la imposibilidad representarse así mismo en el juicio, la incapacidad de
administrar sus bienes la perdida de la patria potestad sobre los hijos menores en
su caso la de participación en la disposición del matrimonio común.
Todos estos efectos de la interdicción aparecen consagrados
explícitamente en la ley art 32 del código penal y art. 596 del civil pero no todos
ellos se traducen luego en otras funciones del curador conforme al art. 596 que se
acaba de citar el guardador tiene tres atribuciones concretas44.
2.7.3.1 LAS FUNCIONES O ATRIBUCIONES DEL CURADOR DE LOS
PENADOS BÁSICAMENTE SON LAS SIGUIENTES
a. La administración de los bienes del penado con las limitaciones
establecidas por ley.
b. La representación en juicio del penado con las facultades generales
y especiales, excepto las prohibiciones expresas de la ley y la observancia de las
formalidades que ella establece.
c. El cuidado de la persona y los bienes de los menores o incapaces que
se hallaren bajo la autoridad del interdicto hasta que se les provea de tutor o de
44
PERALTA ANCHA, Javier Rolando DERECHO DE FAMILIA EN EL CÓDIGO CIVIL. 2° Edición. Lima-Perú 1996
otro curador respectivamente, por tanto, no tiene facultades de disposición ni de
gravamen sobre los bienes del interdicto civil.
Debe recordarse que si le interdicto es casado será su cónyuge quien deba
asumir la dirección y representación de la sociedad conyugal, si el otro está
impedido por interdicción civil u otra causa
a. una de carácter procesal.-que es la representación en juicio del
penado la amplitud de la representación es la que confiere el poder general para
pleitos y además comprende las facultades para los cuales se necesita poder
especial en juicio, salvo las prohibiciones expresas de la ley y la observancia de las
formalidades que ella establece (art. 27 del código de procedimientos civiles).
b. La de administrar los bienes del penado.-en la misma forma y con
semejantes limitaciones a las que tiene cualquier administrador de bienes ajenos y
específicamente las que consigna la ley acerca de los tutores
c. Transitoriamente y en determinada circunstancia.- el curador del
penado tiene la obligación de velar por la persona y los bienes de los menores o
incapaces que se hallaban al cuidado del interdicto atendiéndose al efecto a las
normas establecidas para la tutela y la curatela respectiva.
d. Especial interés.-en el caso del penado la cuestión de saber a quién
corresponden las facultades de gravar y disponer de sus bienes mientras dure la
interdicción desde que el (art.32 del código penal priva al penado de la facultad de
disposición y por tanto también del gravamen.
2.7.4 FUNCION DEL CURADOR
En la curatela existe un deber especifico en el cual el curador deberá centrar
su actuación. Queda en claro que tendrá que ocuparse de la persona del incapaz
y de administrar sus bienes, pero, además y fundamentalmente, "La obligación
principal del curador del incapaz será cuidar que recobre su capacidad, y a este
objeto se han de aplicar con preferencia las rentas de sus bienes" (artículo
481)45.
Como algunas causas de interdicción pueden ser superadas con
adecuados tratamientos médicos, es posible obtener la recuperación del enfermo,
y a tal fin el curador deberá destinar todos sus esfuerzos personales y también
económicos que resulten de la administración de los bienes del incapaz46.
Las funciones de la persona instituida como curador son las siguientes:
1. Protección al incapaz: entendida como los cuidados que se brindan
al incapaz mayor de edad durante el periodo de incapacidad.
2. proveer en lo posible al restablecimiento del incapaz: implica tomar
las medidas o decisiones pertinentes para lograr el restablecimiento del incapaz
mayor de edad.
3. colocar al incapaz en un establecimiento adecuado: en caso de que
sea necesario puede internarlo en algún establecimiento adecuado para lograr el
restablecimiento del incapaz.
45
GALLEGOS CANALES, Yolanda JARA QUISPE Rebeca Juristas Manual de Derecho de Familia Editores EIRL
Emisión Agosto pag.503
46
PERALTA ANCHA Javier Rolando Derecho de Familia en el Código Civil segunda edición Lima - Perú
4. Representar y asistir al incapaz en sus negocios dependiendo del
grado de incapacidad: lo que implica una gran responsabilidad porque puede
beneficiar o afectar el patrimonio del incapaz mayor de edad.
Ahora, de la revisión del ordenamiento civil no encontramos ninguna norma
que establezca las condiciones o requisitos que debe reunir la persona instituida
como curador, lo cual nos parece desacertado y necesario porque consideramos
que la designación del curador debe estar en relación con el grado de incapacidad
que presente la persona sometida a curatela: por lo que, con la finalidad de
sustentar nuestra posición mencionaremos los siguientes ejemplos:
Como curador a un hermano joven que se encuentre apto físicamente para
ayudarlo a desplazarse y no a un padre anciano.
i. Si el grado de incapacidad no permite al incapaz mayor de edad decidir
sobre su tratamiento médico o su
ii. si la incapacidad de la persona le impide movilizarse entonces
resultaría adecuado nombrar internamiento en un centro especializado, entonces
el nombramiento del curador debería recaer sobre una persona con cierto grado de
cultura para tomar una decisión correcta.
iii. Si el incapaz mayor de edad está impedido de tomar decisiones
respecto a sus empresas, entonces requiere el nombramiento de una persona con
conocimiento mínimos en los quehaceres empresariales para no afectarse su
patrimonio.
Sin embargo, es menester señalar la solución parcial establecida en el inciso
6 del artículo 606 del Código Civil vigente: "Se nombrará curador especial
cuando: Haya negocios que exijan conocimientos especiales que no tenga el tutor
o curador, o una administración separada de la que desempeña aquel", aclarando
que consideramos incompleta esta alternativa porque se refiere solamente a
determinados negocios, sin tener en consideración que cualquier negocio o
empresa requiere de conocimientos mínimos.
iv. Ahora, si analizamos algunas situaciones probables de producirse en
la vida real, podríamos citar el caso de aquel incapaz mayor de edad que no puede
decidir sobre su vida o su restablecimiento pero tampoco tiene ningún
patrimonio que proteger, nombrándosele como curador a su joven hermano, quien
se desempeña como albañil; sin embargo, durante el periodo de incapacidad y en
pleno ejercicio de la curatela, se enteran que un tío le ha cedido en su testamento
un porcentaje de acciones en una empresa inmobiliaria, entonces ¿puedo remover
al curador nombrado para proteger el patrimonio del incapaz?¿Quién podría pedir
la remoción del curador?
Estas interrogantes por ahora solamente quedarían a expensas de la
interpretación o supletoriedad que podría otorgarle el juzgador, pues queda
demostrado un vacío legal en tales situaciones.
De otro lado, continuando con la argumentación de que deben establecerse
determinados requisitos para ser nombrado curador, consideramos nuevamente
oportuno plantear las siguientes interrogantes: Si judicialmente se declaró la
suspensión o extinción de la patria potestad de uno de los padres, ¿podría
considerársele todavía como un curador legítimo?, ¿la declaración judicial de
suspensión o extinción de la patria potestad lo descalifica para hacer instituido
como curador del hijo mayor incapaz?
Por tal motivo, reiteramos que actualmente la suspensión o la extinción de
la patria potestad o constituyen un impedimento legal para que los padres sean
nombrados curadores del hijo mayor edad incapaz, aunque si es necesario
que previamente se revisen las causas que motivaron dicha resolución judicial, en
razón de que el cargo implica responsabilidad, la honestidad, probidad y
moralidad; por ejemplo, sería ilógico que se instituya como un curador al padre que
fue condenado por la comisión de un delito cuando era menor de edad delito en
agravio del niño, al padre que dedicaba a su hijo a la mendicidad cuando era menor
de edad, al padre que daba consejos o ejemplos corruptos a su hijo cuando era
menor de edad.
El artículo 566 del código civil de 1936 prescribió lo siguiente "el curador
protege al incapaz, lo asisten en sus negocios y, en caso necesario provee a que
sea colocado en un establecimiento" verificándose que no se refería en lo absoluto
al restablecimiento del incapaz como tampoco a la posibilidad de representación
en sus negocios; de igual modo tampoco se establecían requisitos mínimos que
debía reunir la persona que sería nombrada como curador, lo cual como hemos
explicado precedentemente
2.7.4.1 LAS FUNCIONES DEL CURADOR DE BIENES DE ACUERDO A
NUESTRO ORDENAMIENTO JURÍDICO SON:
Funciones en relación al manejo e bienes.- el curador de bienes como se
tiene dicho o puede ejecutar otros bienes ejecutivos que los de custodia y
conservación y el necesario para el cobro de los créditos y el pago de las deudas,
por tanto no incluyen actos de disposición y de gravamen.
Para cualquier otro acto se necesita autorización judicial la que será
otorgada previa audiencia de consejo de familia, cunado se ha demostrado su
necesidad y utilidad.
1. Funciones de representación en juicio.- en efecto corresponde al
curador de bienes la representación en los conflictos judiciales, pero solamente con
relación a la custodia y la conservación de los bienes, el cobro de créditos, razón
por la que las personas que tengan crédito sobre los bienes podrán reclamarlos del
respectivo curador, y el pago de las deudas.
2. Facultades procesales del curador de los bienes sucesorios,
asociación, de custodia y de usufructo.- entre estas tiene: las de representación
procesal en los juicios que se encuentran promovidos y en los que se promuevan,
excepto a los relativos a la declaración de herederos y protocolización o nulidad de
testamento, de tal modo que la amplitud de la representación es señalada en el
artículo 27 del código adjetivo.
La de hacer en las fincas las reparaciones ordinarias y las extraordinarias
con autorización del juez. La de concertar arrendamiento de los bienes por una
renta igual o superior a una anterior o por un canon inferior con autorización judicial,
así como para arrendar
Establecimiento fabril o industrial. La de vender los frutos que recolecta.
La de depositar dineros en establecimientos destinados al efecto y la rendición de
cuentas.
3. Funciones específicas señaladas por el juez.- por disposición legal el
juez que nombra al curador puede señalarles sus facultades y obligaciones
regulándolas según sus circunstancias por lo que está previsto para los tutores.
Esta flexibilidad parece acertada desde que podría ayudar una serie de diferencias
propias de la ley.
4. Pluralidad de curadores y competencia del juez.- por disposición de
la ley pueden ser varios los curadores, así lo exige la administración de los bienes
a diferente de lo que ocurre en la tutela y curatela típica que pueden se
encomendadas a varios tutelares simultáneamente cabe destacar que la pluralidad
de curadores no origina para esto obligaciones solidarias, porque la solidaridad
debe constituirse expresamente y la ley no la establece y, también, en razón de la
naturaleza misma de la pluralidad que vincula cada bien con cada curador con el
bien o los bienes o funciones que le son encargados.
5. La ley no enumera ni siquiera enunciativamente- expresa el autor a
quien seguimos- los casos en tal pluralidad puede o debe establecerse;
sin embargo la fórmula empleada por el legislador le parece acertada por su
flexibilidad; lo cual consideramos que no es así Porque la ley debiera prever todos
los supuestos en que pueda darse esta pluralidad.
El juez competente para instituir la curatela de bienes del desaparecido, la
de bienes del póstumo y la de bienes cuyo cuidado no incumbe a nadie y los bienes
dados e usufructo, es el lugar dónde se encuentran todos o la mayor parte de
los bienes corrigiéndose de este modo el defecto del código derogado que
otorgaba competencia del juez del lugar dónde habían sido administrados a mayor
parte de los bienes.
2.8. REQUISITOS PREVIOS AL AJERCICIO DE LA FUNCION DE CURADOR.
El curador debe de realizar lo siguiente al igual que en la tutela:
a) Formular un inventario judicial de los bienes del incapaz ;
b) Otorgar garantía real o en su defecto personal para asegurar las
resultas de su gestión;
c) Discernir el cargo ante el juez, y;
d) Hacer inscribir en el registro personal el acto de discernimiento
En general estos requisitos también rigen para el curador, con las
salvedades que se hará más adelante para el curador legítimo. Es preciso además
cumplir con otro requisito previo que no se de en la tutela ni en las otras
clases de curatela esto es la de bienes y las especiales. Este requisito es la previa
declaración de interdicción del incapaz (art.566) solamente en caso del penado no
es necesaria declaración expresa pues la interdicción va anexa automáticamente
a la pena .Ahora bien el modo como la legislación peruana ha normado la
interdicción obliga a ciertos comentarios. Así se trata de los curadores del primer
grupo (a quienes el código de procedimientos civiles pareció referirse bajo la
denominación de los locos y fatuos por la diferencia de la época empleada por el
C.C.)El trámite de la interdicción era el que precisan los artículos 1331 al 1334 del
texto procesal. Hemos de entender que el mismo procedimiento se seguirá cuando
se trate del sordomudo, ciegosordo o ciegomudo que no sabe expresarse
indubitablemente47.
El trámite es diferente si se trata del prodigo y debemos entender que
también del mal gestor, el ebrio habitual y el toxicómano el trámite es entonces el
del juicio ordinario según lo ordena el artículo 1336 del mismo cuerpo procesal de
leyes.
Si en fin se trata del condenado a pena que lleva anexa la interdicción civil
se declara en el proceso penal de modo que no se necesita de un trámite civil
especial.
En todos aquellos en que la causa de la incapacidad existiese desde antes
que el incapaz salga a la mayoría y por tanto de la patria potestad o la tutela que
venía amparándole esto es por ejempla cuando el sujeto además de ser menor
de edad es retardado mental, el nuevo código a suprimido indebidamente del
anterior que permitía iniciar el procedimiento de interdicción antes de que termine
la minoría del incapaz la razón era obvia el menor seguiría con seguirá siendo
incapaz ya no por minoría sino por una dolencia o limitación se correría
innecesariamente el riesgo de un paréntesis de suspenso, duda en tanto el
47
Artículos 581 a 584 del Código Procesal Civil.
trámite de interdicción terminara y luego con consecuencia de ella se designara un
curador.
En todo caso el articulo 567 faculta al juez para privar provisionalmente el
ejercicio de los derechos civiles a la persona cuya interdicción se haya solicitado y
darle un curador interino. Esta facultad puede ser ejercida por el juez en cualquier
procedimiento o juicio de interdicción y no está sujeta para el efecto de designarse
o escoger el curador interino a norma alguna que no sea entendemos el buen
criterio del juzgador debe suponerse sin embargo que ordinariamente esa
designación recaerá en lo posible en la misma persona a quien luego se
encomendara la curatela definitiva del incapaz48.
2.9. DERECHOS DEL CURADOR:
2.9.1. POTESTAD SOBRE LA PERSONA Y BIENES DEL INSANO.
La representación que ejerce el curador posee una individualidad que le es
propia, distinta de la tutela, pues careciendo el incapaz de conciencia de sus actos,
no le debe respecto ni obediencia, ni cabe orientar su acción hacia la formación y
educación del pupilo.
La potestad debe ejercerse dentro de un fin médico asistencial, para
obtener dentro de lo posible la cura o el mejoramiento de la salud del demente.
¿Pero las medidas que por gravedad puedan comprometer la salud del
incapaz, puede adoptarlas por sí? Es una cuestión de prudencia y circunstancial,
48
CORNEJO CHAVEZ, Hector.” Derecho familiar Peruano “Sociedad conyugal, Sociedad Paterno Filial,
Amparo familiar del Incapaz. Gaceta Jurídica Editores, Décima Edición Abril 1999.pag.750, 751.
que mientras no sean de extrema urgencia deben someterse a conocimiento
judicial.
En lo que respecta a los bienes, representa al incapaz en todos los actos
civiles: “gestiona y administra solo”, con las limitaciones que ha impuesto la ley que
hemos expuesto, cuya amplitud debe interpretarse restrictivamente.
2.9.2. RETRIBUCIÓN
El curador tiene derecho a una retribución por su gestión, equivalente a la
décima parte de los frutos líquidos de los bienes del incapaz.
El cargo de curador, por la naturaleza de sus funciones, implica el
desempaño personal del mismo y la décima parte a que se refiere la ley, es la sola
retribución a que tiene derecho, sin distingo respecto a los cuidados y trabajos
realizados en beneficio de los bienes o de la persona del incapaz, pero debe
tratarse de un curador definitivo.
El curador que ha ejercido la representación legal en juicio, tiene derecho a
la fijación de sus honorarios por sus trabajos en el mismo, con prescindencia de la
décima; o por tratarse de su defensa y representación.
La retribución se determina por las rentas que se produjeron, desde que se
hizo cargo de la curatela hasta el cese. Comprende a las rentas o intereses que
produzcan títulos, aunque estén depositados en un Banco, y éste cobre la
correspondiente comisión; los escritos con firma del abogado, presentados por el
curador; los trabajos comunes de administración de los bienes del insano, que no
requieren conocimientos especiales; los honorarios que devengue el perito
inventariador, por tratarse de actos de la exclusiva cuenta del curador.
No procede, en su consecuencia, regular en principio honorarios a los
curadores, fuera de la décima determinada por la ley; sino en aquellos trabajos y
gestiones que escapan a las funciones de simple administración del curador, que
inciden en el patrimonio del mismo; los de representación y defensa en juicio del
curado, cualquiera sea el éxito final de la gestión.
Para establecer la retribución, deben tomarse en cuenta los frutos civiles y
naturaleza, que han estado bajo la vigilancia y la responsabilidad del curador, y no
los ubicados en el extranjero; debiendo aceptarse con cierta amplitud de criterio la
prueba de los gestos efectuados, verbigracia: los de alojamiento, alimentación,
vestuario y asistencia médica, que por su naturaleza se trata de gastos de difícil
documentación, que pueden dejarse librados dentro de una suma mensual
equitativa; pero no integra la décima las sumas percibidas por el sorteo de títulos
que es capital.
En todos los casos la determinación de la retribución del curador debe
efectuarse por cálculo aritmético, de la décima parte de los frutos, si no existen
motivos que la hagan inaplicable.
El curador pierde el goce de la retribución, por la forma en que fue
solicitada, en homenaje a la memoria del padre del insano, y el silencio observado
durante el ejercicio de la misma, que hace presumir su desempeño gratuito, a pesar
de no existir una manifestación expresa en ese sentido.; o se hizo en concepto de
gratuidad de servicios; o por lo limitado de las rentas den incapaz, cuyas
necesidades insumen todos los ingresos, o se trata de una pensión íntegramente
percibida, de que el insano goza como único haber.
2.10. OBLIGACIONES DEL CURADOR.
Las obligaciones nacen en la función específica asistencial que le está
impuesta, con respecto al insano. Debe “buscar por todos los medios posibles que
el incapaz recobre su capacidad y con este objeto puede gastar toda la renta de
éste y aun pedir autorización para emplear del capital mismo, cuando aquella no
fuera suficiente”. Ello lleva implícito, como indica Busso, la guarda, cuidado,
asistencia, protección y seguridad para preservarlo de males, que el incapaz, dado
su desvarío, no podría conjurar.
Debe concretarse su labor a la administración de sus bienes, y procurar que
el insano recobre su capacidad. A tal fin, puede realizar cuanto gasto sea
necesario, dentro del caudal del mismo, sin llegar al consumo del capital, si no
existe una razón ponderable y seria, con autorización del tribunal. Cabe advertir
que la ley no ha impuesto, como lo indica Goyena, al curador, Sórdidas
e inhumanas economías, en detrimento de la persona de incapaz.
El curador puede recibir para desempeño de sus funciones fondos dentro y
fuera de la jurisdicción del juez de la curatela. En su manejo deberá ajustarse a las
El insano puede convivir con el curador o en el domicilio de terceras
personas, bajo la vigilante atención de aquel. Pero en determinadas circunstancias
para “salvaguardar la persona misma del demente y evitar al público el peligro que
aquel pueda significar”, el legislador autoriza su internación.
2.11 LAS RESPONSABILIDADES ECONÓMICAS PARA UN CURADOR
Los Curadores y Tutores son responsables de la administración cotidiana de
las finanzas del Pupilo y las tienen responsabilidades económicas específicas bajo
la ley.
Un Curador maneja los asuntos diarios financieros y de negocios de una
persona protegida. Un Curador es nombrado por el tribunal para hacerse cargo de
la propiedad de la Persona Protegida. Una descripción legal de un Curador es la
de un fiduciario, o una persona que mantiene algo en fideicomiso para otra persona.
Hay ciertos estándares de cuidado cuando se trata de los bienes de una Persona
Protegida que gobiernan las acciones del Curador en todo momento. Los
Curadores solo deberían hacer inversiones que son seguras y aseguradas.
Como un Curador, usted no puede:
- Mezclar los bienes de la Persona Protegida con sus bienes
- Hacerle un préstamo a si-mismo o a una persona tercera
- Hacer cualquier inversión cuestionable o arriesgada
- Pagarle a si-mismo o a un abogado sin el permiso del tribunal.
2.11.1. RESPONSABILIDADES ECONÓMICAS DEL CURADOR A LA
PERSONA PROTEGIDA
Cuando el tribunal designa a un Curador de un patrimonio, las
responsabilidades a la Persona Protegida incluyen
- Manejar las finanzas de él o ella
- Proteger los ingresos y las propiedades de él o ella
- Mantener una lista de los bienes del patrimonio
- Desarrollar un plan para asegurar que las necesidades de él o ella se
cumplan
- Pagar cualquier recibo
- Invertir sabiamente el dinero de él o ella
Asegurar que la Persona Protegida reciba todos los beneficios del gobierno
a los cuales él o ella tenga derecho
- Presentar y pagar los impuestos a tiempo
- Mantener los registros financieros exactos
- Hacer los informes requeridos de las cuentas financieras al tribunal y a las
otras personas interesadas; y
- Recuperar los bienes debido a la persona protegida y pagar todos los
gastos razonables y necesarios de los bienes de él o ella.
2.11.2. LAS MEJORES PRÁCTICAS
No se requiere que usted pague los gastos de la persona protegida de sus
bienes personales; sin embargo, usted tiene que informar a las personas con quien
está tratando que usted está actuando en la capacidad del Curador. La mejor
manera de hacer esto es asegurar que su nombre aparezca como Curador en
cualquier efecto bancario. Se puede hacer esto tan pronto como usted recibe su
carta de designación.
2.11.3. MANTENER LOS BIENES DEL PATRIMONIO SEPARADOS.
Usted debe mantener el dinero y la propiedad del patrimonio separados de
los de cualquier otra persona, especialmente el suyo. Cuando usted abre una
cuenta bancaria para el patrimonio, el nombre de la cuenta tiene que especificar
que la cuenta es de una curatela y no es una cuenta personal.
Nunca depositar dinero del patrimonio en su cuenta personal
Nunca mezclar dinero del patrimonio con el suyo o de cualquier otra persona,
aun por un corto tiempo
Los bonos y acciones deben estar en un nombre que demuestra que se
pertenecen al patrimonio y no a usted.
2.11.4. HACER INVERSIONES INTELIGENTES.
Maneje la propiedad del patrimonio con mucho cuidado. Acuérdese que
usted es responsable para cuidar a la propiedad de otra persona. No haga
inversiones riesgosas.
2.11.5. USAR CUENTAS QUE DEVENGAN INTERESES Y OTRAS
INVERSIONES.
Usted puede crear cuentas corrientes para pagar los gastos cotidianos, pero
el resto del dinero del patrimonio debe estar en cuentas que devengan intereses.
Usted puede depositar el dinero del patrimonio en cuentas aseguradas, pero no
deposite más que el máximo
2.11.6. OBSERVAR LAS RESTRICCIONES EN COMO USTED PUEDE
MANEJAR LA PROPIEDAD DEL PATRIMONIO.
A menos que tenga una orden judicial, no se puede:
- Pagar a usted o a su abogado con el dinero del patrimonio
- Pagar el alojamiento y la comida suya
- Regalar cualquier parte del patrimonio; o
- Prestarse dinero del patrimonio
Hay otras acciones que se requiere el permiso del Tribunal antes de poder
proceder. Si usted no recibe el permiso del tribunal antes de actuar, usted puede
tener que devolver los bienes al patrimonio de su dinero personal y se puede
eliminar a usted como Curador. Busque asesoría legal o consejos profesionales de
lo que especifica la ley en cuanto a ventas, arrendamientos, hipotecas, e
inversiones.
2.11.7. HACER UN INVENTARIO DE LOS BIENES DEL PATRIMONIO.
Si usted es nombrado Curador de un patrimonio, usted debe hacer y
mantener una lista de lo que tiene el patrimonio. Para hacer esto, usted debe:
Buscar todos los bienes del patrimonio. Usted debe buscar, adquirir, y
proteger todo el dinero y la propiedad que tiene la Persona Protegida. Ponga la
propiedad personal en su nombre como Curador del Patrimonio. Para los bienes
raíces, presente una copia de sus Cartas de Curatela con el secretario del condado
en cada condado en el cual la Persona Protegida tiene bienes raíces.
Presentar un inventario y una valoración. Usted debe presentar un inventario
y una valoración que describen la propiedad de la Persona Protegida y que
demuestran el valor de la propiedad cuando usted se hizo Curador. Este debe ser
presentado al tribunal no más de 30 días después de su designación de curador.
Mantener un seguro. Asegúrese que hay seguros suficientes para cubrir la
propiedad del patrimonio. Además, asegúrese que es el seguro apropiado.
Mantenga el seguro vigente para cada propiedad durante todo el tiempo que usted
maneja la propiedad como curador.
Los estatutos requieren que usted presente una copia del inventario a la
persona protegida y a todas las partes interesadas.
2.11.8. RESPONSABILIDADES ANTE EL TRIBUNAL
Usted debe mantener un registro completo y exacto de todas las
transacciones financieras del patrimonio. Use la chequera de la cuenta corriente de
la curatela para mantener un registro del dinero que entra y los gastos que usted
paga.
Usted tendrá que preparar un informe anual de la contabilidad que consta
de:
- Todos los ingresos, dinero, y bienes que usted recibe,
- El dinero que usted gastó,
- La fecha de cada transacción,
- El propósito de cada transacción, y
- Lo que queda después de pagar los gastos del patrimonio.
Revise las reglas para determinar el formato esperado por el Tribunal. Una
audiencia del Tribunal se llevará a cabo anualmente para aprobar la contabilidad.
Durante la contabilidad anual, usted debe presentar un Certificado de la Prueba de
Posesión. Estos formularios se consiguen del Tribunal. Cuando la Curatela se
termina, hay que tener una contabilidad final al Tribunal que demuestra toda la
propiedad personal recibida y distribuida de lo que usted está encargado. Cuando
la contabilidad final sea aprobada por el Tribunal, se hará una Orden judicial
dirigiendo que la propiedad sea distribuida o por Testamento o por Orden Judicial
y se le dará un cumplimiento de servicio.
CAPITULO III
CURATELA TIPICA, CURATELA ATIPICA Y CURATELA ESPECIAL
3.1. CURATELA TIPICA
3.1.1. CONCEPTO
Es aquella instituida exclusivamente para incapaces mayores de edad y que
atribuye al curador funciones relativas al cuidado de la persona y el patrimonio del
curado, con mayor o menor acento en una u otra función , esta curatela está
comprendida para:
a) Los que por cualquier causa se encuentra privados de
discernimiento, los sordomudos, ciegosordos y ciegomudos que no pueden
expresarse indubitablemente, los retardados mentales y los que adolecen de
deterioro mental que les
impide expresar su libre voluntad de manera indubitable. (Artículo 43°,
incisos 2° y 3°; artículo 44°, inciso 2° del C.C.).
b) Los pródigos, malos gestores, ebrios habituales y
toxicómanos. (Artículo 44°, incisos 4° al 7° del C.C.).
c) Para quienes sufren condena penal que lleva anexa la interdicción
civil. (Artículo 44°, inciso 8° del C.C.).
Nótese, desde luego, que no todos estos incapaces se encuentran en
idéntica situación. Algunos son representados por el curador (como los enfermos
mentales), otros, sólo asistidos (como los pródigos). En unos, la causa de la
incapacidad, reside en una falta (como en los malos gestores o los penados), en
otros, en una desgracia(como en los enfermos o retardados mentales) y hasta en
una circunstancia propia de la naturaleza humana (como en los débiles seniles);
pero todos ellos ofrecen, como común denominador, la presencia de las dos notas
a que antes se aludió, a saber: se trata siempre de una incapacidad accidental y
en todos se carga el acento en el patrimonio y en la defensa de la persona del
incapaz, y no en su educación o formación. Ello justifica, a nuestro entender que a
todos se les comprenda dentro de la misma figura protectora y, al mismo tiempo,
que con cada grupo de ellos se organice un matiz particular al que la ley dedica
normas específicas.
3.1.2. CURATELA DE PERSONAS INCAPACES MAYORES DE EDAD
Generalidades. Los sujetos que intervienen en ese tipo de curatelas son el
curador y el incapaz mayor de edad, estas son instituidas para los mayores de 18
años de edad, que no pueden expresar su voluntad de manera indubitable, en
aquí el curador es el encargado de cuidar a la persona y a los bienes del incapaz
mayor de edad.
En cambio el incapaz mayor de edad es el sujeto pasivo o persona que se
halla sometida a la curatela, por ejemplo los enajenados mentales como orates,
idiotas imbéciles, esquizofrénicos, etc., que no puedan ejercer sus derechos por sí
mismos, ni velar por sus intereses patrimoniales.
En general las atribuciones que se asignan al curador tienen por objeto
preservar la salud del incapaz, procurando su rehabilitación, así también como
evitar que por su incapacidad, sea perjudicado en su patrimonio49.
La curatela para los incapaces mayores de edad acaba con la declaración
judicial que levante su interdicción. Su rehabilitación solo se concede cuando el
49
PERALTA ANDIA, Javier Rolando. ´´Derecho de Familia en el Código Civil ´´.IDEMSA/ Lima –Perú. Cuarta
Edición 2008.Pag. 651y 652.
juez de Familia compruebe, directamente o por medio de un examen pericial, que
desapareció el motivo50.
3.1.2.1. ARTICULO 566° DEL CÓDIGO CIVIL
Requisitos para la curatela del incapaz
´´No se puede nombrar curador para los incapaces sin que preceda
declaración judicial de interdicción, salvo en el caso del inciso 8° del artículo 44°´´.
La interdicción como requisito para instituir la curatela del Incapaz
La interdicción constituye requisito indispensable para instituir la curatela del
incapaz. Ello se corrige del artículo 566° del Código Civil, que dispone que no se
puede nombrar curador para los in capaces sin que preceda declaración judicial
de interdicción, salvo en el caso del inciso 8 del artículo 44 del referido cuerpo de
leyes conforme al cual son relativamente incapaces (para el ejercicio de sus
derechos civiles) los que sufren pena que lleva anexa la interdicción civil.
Los actos jurídicos del prodigo y del gestor realizados en fecha anterior al
pedido de interdicción no pueden ser impugnados por causa de prodigalidad o
mala gestión, respectivamente. En cambio los actos del ebrio habitual o del
toxicómano si pueden ser objeto de impugnación, si la ebriedad o la adicción a las
drogas hayan sido notorias (Art. 593° del CC).
En la aplicación del Art. 583° del CC., pueden pedir interdicción del
incapaz:
50
PLACIDO V., Alex ´´Manual de Derecho de familia´´ Gaceta Jurídica. Lima – Perú. Primera Edición 2001.
a) El cónyuge del incapaz
b) Los parientes del incapaz
c) El ministerio Publico51
Una vez que se inicia el proceso de interdicción( siguiendo las reglas
contenidas en los artículos 581° al 584° del Código Procesal Civil), el juez le
nombra a la persona cuya interdicción ha sido solicitada un curador provisional
(Art.567° del CC.). Esta interdicción se sustancia en vía de proceso sumarísimo
(Art. 546° inc.3 del C.P.C.) vía procedimental este cuyo trámite general
describimos a continuación:
Presentada la demanda, el juez puede declarar su inadmisibilidad o
su improcedencia, con arreglo a lo dispuesto en los artículos 426° y 427° del Código
Procesal Civil (que tratan acerca de la inadmisibilidad e improcedencia de la
demanda), respectivamente (art. 551°, primer párrafo, del Código Procesal Civil).
Si el juez declara inadmisible la demanda, concederá al demandante
tres días para que subsane la omisión o el defecto, bajo apercibimiento de archivar
el expediente. Esta resolución es inimpugnable (Art. 551°, segundo párrafo del
Código Procesal Civil).
51
GALLEGO CANALES, Yolanda ´´Derecho de Familia (Doctrina, Jurisprudencia y Practica)´´ Jurista Editores.
Edición 2009. Pág. 498.
Si el juez, declara improcedente la demanda, ordenara la devolución
de los anexos presentados (Art. 551°, parte final del Código Procesal Civil).
Al admitir la demanda, el juez concederá cinco días para que la conteste
(Art. 554°, primer párrafo del Código Procesal Civil).
Contestada la demanda o transcurrido el plazo para hacerla, el juez
fijara fecha para la audiencia de saneamiento, conciliación, pruebas y sentencia, la
que deberá de realizarse dentro de los diez días siguientes de contestada la
demanda o transcurrido el plazo para hacerla bajo responsabilidad (Art.554°,
segundo párrafo del Código Procesal Civil). Cabe indicar que según el artículo 557°
del Código procesal civil, dicha audiencia única se regula supletoriamente ´por lo
dispuesto en tal Código para las audiencias conciliatorias (Arts. 468° al 472° del
Código Procesal Civil. Y arts. 323° al
329° del Código Procesal Civil). Y de prueba (Arts. 202° al 211° del Código
Procesal Civil).
Al iniciar la audiencia, y de haberse deducido excepciones o defensa
previas (las mismas que, advertimos, se interponen al contestarse la demanda,
permitiéndose solamente los medios de prueba de actuación inmediata; art.552°
del C.P.C.), el juez ordenara al demandante que las absuelva, luego de lo cual se
actuaran los medios probatorios pertinentes a ellas (art. 555°, primer párrafo del
C.P.C.).
Concluida la actuación de medios probatorios pertinentes a las
excepciones o defensas previas que se hubieran deducido, si encuentran
infundadas aquellas, el juez declarara saneado el proceso y propiciara la
conciliación proponiendo su fórmula. De producirse esta, será de aplicación a lo
dispuesto en el artículo 470 del Código Procesal Civil que establece que:
a) Si se produjera conciliación, el juez especificara cuidadosamente el
contenido del acuerdo.
b) El acta debidamente firmada por los intervinientes y el juez equivale
a una sentencia con la autoridad de cosa juzgada
c) Los derechos que emanen del acta de conciliación pueden ser
ejecutados, protocolizados o inscritos con el solo mérito de la copia certificada
del acta.
A falta de conciliación, el juez, con la intervención de las partes, fijara
los puntos controvertidos y determinara los que van a ser materia de prueba (art.
555°, párrafo segundo del C.P.C.).
A continuación rechazara los medios probatorios que
considere inadmisibles o improcedentes y dispondrá la actuación de los referidos
a las cuestiones probatorias que se susciten, resolviéndoles de inmediato
(art.555°, tercer párrafo del C.P.C.).
Actuados los medios probatorios referentes a la cuestión de fondo, el
juez concederá la palabra a los abogados que así lo soliciten (Art. 555°, penúltimo
párrafo del C.P.C.).
Después de haber hecho uso de la palabra los abogados de las
partes, el juez expedirá la sentencia.
Excepcionalmente, puede reservar su decisión por un plazo que no
excederá de diez días contados desde la conclusión de audiencia (art. 555°
penúltimo y último párrafo del C.P.C.).
La sentencia es apelable con efecto suspensivo según lo dispuesto
en el art.376° del CPC, según lo señalado en el art.558° del CPC, dentro del tercer
día de notificada , ocurriendo lo propio con la resolución que declara fundada una
excepción o defensa previa. Las demás resoluciones son solo apelables durante
la audiencia, sin efecto suspensivo y con la calidad de diferidas, siendo de
aplicación en el artículo 369° del C.P.C.52
Destino de frutos y bienes del incapaz
3.1.2.2. ARTICULO 577° DEL CÓDIGO CIVIL.
´´Los frutos de los bienes del incapaz se emplearan principalmente en su
sostenimiento y en procurar su restablecimiento.
En caso necesario se emplearan también los capitales, con autorización
judicial.´´
Los frutos de los bienes del incapaz de ejercer sus derechos civiles sujetos
a curatela se emplearan principalmente en su sostenimiento y en procurar su
restablecimiento. En caso que sea necesario también se emplearan los capitales,
con autorización judicial (Art. 577° del Código Civil).
52
GALLEGO CANALES, Yolanda´´Derecho de Familia (Doctrina, Jurisprudencia y Practica)´´ Jurista Editores.
Edición 2009. Pág. 499 y 450.
En relación a la referida autorización judicial para emplear el capital
perteneciente al incapaz sujeto a tutela, debe tenerse presente, que según el art.
749° inciso 4, del Código Procesal Civil, la autorización para disponer derechos de
incapaces se sustancia como proceso no contencioso, siendo su trámite general
el que se señala a continuación:
Presentada la solicitud no contenciosa, el juez, al calificar la demanda
puede declarar su inadmisibilidad o improcedencia (art.
551° primer párrafo y 752° del C.P.C.).
Si el juez declara inadmisible la solicitud, concederá al solicitante tres
días para que subsane la omisión o el defecto, bajo apercibimiento de archivar el
expediente. Esta resolución es inimpugnable (Art. 551°, segundo párrafo).
Si el juez, declara improcedente la solicitud, ordenara la devolución
de los anexos presentados (Art. 551°, último párrafo, y 752° del C.P.C.).
En caso de declarar admisible la solicitud, fijara el juez fecha para la
audiencia de actuación y declaración judicial, la que deberá realizarse dentro
de los quince días siguientes, salvo lo dispuesto en el artículo 758° del C.P.C.
referido a los plazos especiales de emplazamiento (art. 754° primer párrafo del
C.P.C.).
El emplazado con la solicitud puede formular contradicción dentro de
cinco días de notificado con la resolución admisoria, anexando los medios
probatorios, los que se actuaran en la audiencia de actuación y declaración judicial
(art.753° del C.P.C.).
Esta audiencia conforme lo ordena el artículo 760 del Código
Procesal Civil, se regula, supletoriamente, por lo dispuesto en el citado
cuerpo de leyes para las audiencias conciliatorias (arts. 468° al 472° del C.P.C. y
arts. 323° al 329° del C.P.C.) y de prueba (arts.202° al 211° del C.P.C.).
De haber contradicción, el juez ordenara la actuación de los medios
probatorios que la sustentan. Luego si se solicita, concederá al oponente o a su
apoderado cinco minutos para que la sustente oralmente, procediendo a
continuación a resolverla. Excepcionalmente, puede reservar su decisión por un
plazo que no excederá de tres días contados desde la conclusión de la audiencia
(art. 754°, segundo párrafo del C.P.C.).
Si no hubiera contradicción, el juez ordenara actuar los medios
probatorios anexados a la solicitud (art. 754° tercer párrafo del C.P.C.).
Concluido el trámite, ordenara la entrega de copia certificada de lo
actuado al interesado, manteniéndose el original en el archivo del juzgado, o
expedirá la resolución que corresponda, si es el caso, siendo esta inimpugnable
(art. 754°, parte final del C.P.C.).
Las resoluciones finales que requieran inscribirse, se ejecutaran
mediante oficio o de partes firmados por el juez, según corresponda (art. 762° del
C.P.C.).
La resolución que resuelve la contradicción es apelable solo durante
la audiencia. La que declara fundad es apelable con efecto suspensivo, y la
declarada infundada, lo es sin efecto suspensivo y con la calidad de diferida (siendo
aquí aplicable el trámite señalado en el art. 369° del C.P.C., que norma lo
concerniente a la apelación diferida: art. 757° del C.P.C.).Si la contradicción
hubiera sido resuelta fuera de la audiencia, es apelable dentro del tercer día de
notificada (art. 755°, primer párrafo del C.P.C.).
La resolución que pone fin al proceso es apelable con efecto
suspensivo (art.755°, parte final del C.P.C.).
Declarada fundada la contradicción el proceso quedara suspendido.
En lo demás será de aplicación en lo dispuesto en el artículo 376° del Código
Procesal Civil (que trata acerca del plazo y tramite de la apelación de los autos con
efecto suspensivo). Este último trámite también se aplica a la apelación de la
resolución final (art. 756° del C.P.C.).
Como brevemente lo mencionamos dentro de esta curatela se comprende a
tres grupos de incapaces accidentales:
Las personas sin discernimiento o que sufren retardo o deterioro
mental, sordomudos, ciegosordos y ciegomudos que no saben expresarse.
Pródigos, malos gestores, ebrios habituales y toxicómanos.
Condenados a pena que lleva anexa la interdicción civil; y que
atribuye al guardador funciones relativas a la persona y al patrimonio del incapaz
(con más o menos énfasis en una u otro, según los casos42
Ahora empezaremos a desarrollar cada uno de ellos.
3.1.3. CURATELA DE PERSONAS INCAPACES MENTALES Y MINUSVÁLIDOS.
La curatela es la “figura protectora del incapaz no amparado en general o
para determinado caso por la patria potestad ni la tutela, o de la persona capaz
circunstancialmente impedida, en cuya virtud se provee a la curatela el manejo de
los bienes o intereses de dicha persona y eventualmente a la defensa de la misma
persona y al restablecimiento de su salud”.
Para Gustavo A. Bossert y Eduardo Zanoni: “La curatela es la
representación legal que se da a los mayores de edad que son incapaces”. La
curatela se caracteriza porque cumple con una función personalísima, quiere decir
que no es posible delegar funciones a otras personas por ninguna razón que
justifique, salvo los casos contemplados en la ley. La curatela es también una
institución orgánica y pública porque deriva de un interés colectivo, no siendo
solamente individual como cuando se trata de la vigilancia que ejerce el Estado por
medio del órgano jurisdiccional, el Consejo de Familia y el Ministerio Público.
Para nosotros, la curatela viene a ser la declaración judicial de incapacidad
de una persona mayor de edad incursa en los supuestos establecidos en nuestro
Código Civil, a fin de nombrarse un curador o representante legal que cuide y
proteja a la persona y los bienes del interdicto. La curatela tiene por características
de ser obligatoria y permanente, esto quiere decir que el curador deberá asumir y
ejercer el cargo todo el tiempo señalado, haciendo que desempeñe personalmente
su función por tener responsabilidades, incluso de carácter penal, civil y
administrativo; otra importante se constituye en razón a que es una institución
supletoria de amparo familiar para cuidar derechos e intereses personales y
patrimoniales del que está sometido a curatela; es decir, la curatela tiene carácter
asistencial.
De lo precedentemente dicho, se infiere que la curatela, por las
responsabilidades, el esfuerzo, la dedicación y el tiempo que conlleva, es una
institución siempre remunerada.
La curatela se instituye para los incapaces, para ejercer sus derechos
civiles, mayores de edad.
Ahora bien, a partir de esta clasificación, el nuevo código trae, respecto del
derogado, varias innovaciones importantes, a saber:
a) Engloba dentro de la caracterización genérica de personas que por
cualquier causa están privadas de discernimiento a aquellas que el
Código anterior denominaba enfermos mentales habitualmente
privados de discernimiento.
Se trata de un esfuerzo para resolver un problema de difícil solución.
Comentando la terminología del Código de 1936, hacíamos notar entonces,
primero, que la expresión ´´enfermedad mental´´ resultaba vaga y no siempre
coincidente con las que emplea la psiquiatría para designar ciertas anomalías
(esquizofrenias, paranois, oligofrenias ,psicopatías, psicosis) diversidad esta que
originaba problemas que solución en el debate judicial; segundo que no es fácil
precisar los linderos que separan la normalidad de la anormalidad psíquicas, es
decir, la enfermedad y la sanidad mentales, aparte de que las complejidades de la
psiquis humana permiten inquirir, incluso, si hay alguien que sea enteramente sano
o normal o si, de haberlo la rareza del caso lo convertiría en anormal; tercero, que
al tratar del discernimiento, sería preciso aclarar si se hace referencia al intelectual,
que permite distinguir lo verdadero de lo falso o al discernimiento moral, que
permite diferenciar lo bueno de lo malo, en fin que el código no utilizaba
siempre para referirse al mismo fenómeno, caracterizaciones iguales : así, al tratar
de la incapacidad se refería a los que ¨ adolecen de enfermedad mental que los
priva de discernimiento¨, al gobernar los impedimentos matrimoniales aludía a ¨ los
que padecieron habitualmente de enfermedad mental, aunque tengan intervalos
lucidos¨, y al normar la curatela aludía a ¨ los que adolecen de enfermedad mental
que los prive habitualmente de discernimiento¨, siempre que sean incapaces de
dirigir sus negocios que puedan prescindir de
cuidados y socorros permanentes o que amenacen la seguridad ajena, sin
contar con que no se tiene el habito de ser enfermo o sano, como no se lo tiene de
ser alto o bajo.
No obstante, la dificultad de superar estas objeciones apelando a otras más
precisas y exactas, nos indujo a mantener la de enfermedad mental, dejando para
que, en cada oportunidad práctica, sean el juez y el psiquiatra quienes precisen si
se está o no frente al caso. Cuando más llegamos a sustituir la expresión
´´habitual´´ por las de ´´crónica´´ o ´´permanente´´.
Al tratar de la capacidad e incapacidad de ejercicio(art. 42,2), se usa esa
expresión y a ella se remite al normar la curatela(art. 564°), pero mantiene la
denominación de enfermedad mental cuando gobierna los impedimentos
matrimoniales( art. 241, 3°) y la invalidez del matrimonio(art. 274, 1°).
b) Cambia la denominación de débiles mentales, que empleaba el
código anterior, por la de retardados mentales (art. 44,2° y 564°).
Ambas resultan discutibles, y aun se podría sostener que la segunda lo es
más que la primera, pues se trata de personas que, en efecto desarrollan
psicológicamente con lentitud y entonces se puede hablar de retardo hasta
alcanzar determinado coeficiente, que corresponde a una edad cronológica menor
y en ese punto detienen su desarrollo: en definitiva mantienen un déficit que nunca
se cubre y en esa etapa, que es la que perdurara, se podría hablar de debilidad, o
como lo sugirió una de las entidades consultadas , de deficiencia mental fronteriza
que en algunos casos, se acerca mucho a la normalidad.
c) La expresión debilidad senil, que utilizaba el código de 1936, ha sido
ventajosamente reemplazada por la de personas que adolecen de deterioro
mental que les impide expresar su libre voluntad, la cual cubre no solo el caso de
deterioro derivado de la edad provecta, sino la debida a cualquier otra causa.
d) No obstante haber previsto el antiguo código, el caso del sordomudo
que no sabe expresarse indubitablemente, no previo los casos enteramente
análogos para estos efectos, del ciegosordo y el ciegomudo que no saben
expresarse en forma indubitable.
De igual forma para las referentes al uso de sustancias alucinógenas o
capaces producir toxicomanía por ende debe de haber curatela para estos
casos53.
3.1.3.1. CRITERIOS PARA APRECIAR LA INCAPACIDAD DE LOS PRIVADOS
DE DISCERNIMIENTO, RETARDADOS MENTALES, SORDOMUDO,
CIEGOSORDOS Y CIEGOMUDOS.
3.1.3.1.1. ARTICULO 571° del Código Civil
´´Para que estén sujetos a Curatela los incapaces a que se refiere el
artículo 569°, se requiere que no puedan prescindir de cuidados y socorros
permanentes o que amenacen la seguridad ajena.´´
Lo concerniente para apreciar la incapacidad de los sujetos a curatela está
previsto en el artículo 571°, según el cual para que estén sujetos a curatela los
incapaces (para ejercer sus derechos civiles) a que se refiere el art. 569° del
mencionado código sustantivo (vale decir todos los que estén mencionados, es
decir los privados de discernimiento, los sordomudos, los ciegosordos y
ciegomudos que no puedan expresar su voluntad de manera indubitable, se
requiere:
Que no puedan dirigir sus negocios
Que no puedan prescindir de cuidados y socorros permanentes
Que amenacen la seguridad ajena
53
Héctor Cornejo Chaves/ Derecho Familiar Peruano/Décima Edición actualizada. Pág. 752- 754
Luego de tener claro a los destinatarios de la norma legal, las interrogantes
lógicas que se haría cualquier persona serían:
¿Podría una persona privada de discernimiento dirigir un negocio?
¿Podría un sordomudo, un ciegosordo o un ciegomudo que no puede
expresar su voluntad de manera indubitable dirigir un negocio?
¿Podría un retardado mental dirigir un negocio?
¿Podría una persona que adolece de deterioro mental que le impide
expresar su libre voluntad dirigir un negocio?
Desde nuestro punto de vista, nos parece imposible siquiera admitir
la posibilidad de que esto pudiera producirse, por ello participamos de la idea de
que este requisito o exigencia personal debería eliminarse por ilógica e irreal.
Que no puedan prescindir de cuidados y socorros permanentes
Del mismo modo, también resulta pertinente preguntarse:
¿Podría una persona privada de discernimiento prescindir de
cuidados y socorros permanentes?
¿Podría un sordomudo, un ciegosordo o un ciegomudo que no puede
expresar su voluntad de manera indubitable prescindir de cuidados y socorros
permanentes?
¿Podría un retardado mental prescindir de cuidados y socorros
permanentes?
¿Podría una persona que adolece de deterioro mental que le impide
expresar su libre voluntad prescindir de cuidados y socorros permanentes?
Nuevamente, la respuesta nos parece obvia, no creemos que estos
incapaces mayores de edad puedan prescindir de cuidados y socorros
permanentes; por lo que, ante la imposibilidad real de que pueda producirse una
situación contraria, es absurdo mantener en el ordenamiento legal esta
situación personal que amenacen la seguridad ajena.
Pues bien, continuando con el mismo razonamiento, debemos
preguntamos:
¿Podría una persona privada de discernimiento amenazar la
seguridad ajena?
¿Podría un sordomudo, un ciegosordo o un ciegomudo que no puede
expresar su voluntad de manera indubitable amenazar la seguridad ajena?
¿Podría un retardado mental amenazar la seguridad ajena?
Al respecto, sostenemos que es exacto afirmar que cualquiera de este tipo
deen razón el artículo sean incapaces hace sesenta psíquicas, pero cabe aclarar
que coincidimos con el maestro Carlos Fernández Sessarego en que "...no es
suficiente un examen médico para determinar el estado de ausencia de
discernimiento, sino que dicho examen médico debe complementarse con una
apreciación de la incidencia que tal estado tiene en relación con la vida misma del
el manejo de relacióndeterminar la declaración judicial de incapacidad y la
consiguiente designación de curador"; no obstante, desde un punto de vista lógico
y real, nos parece errado mantener el artículo 571 en nuestro ordenamiento
sustantivo civil, por constituir consecuencias obvias que necesariamente serán
apreciadas por el juzgador, pero que no requieren ubicarse en un
cuerpo normativo.
La incapaz redacción parecería una de ellas para la aplicación de la
disposición legal.
Determinar previamente comentario. Encuratela sino que nos remite a los
incisos 2 y 3 del artículo 43 e incisos 2 y 3 del artículo44 del Código Civil.
3.1.4. CURATELA DE LOS PRÓDIGOS, MALOS GESTORES, EBRIOS
HABITUALES Y TOXICÓMANOS.
Los relacionados y toxicómanos
Prodigo es el disipador habitual, que mediante actos irracionales,
irresponsables o que denoten ligereza o falta de ponderación del valor de las cosas,
dilapida bienes que exceden de su porción disponible teniendo cónyuge o
herederos forzosos, pero queda al prudente arbitrio del juez apreciar la mala
gestión.
Ebrio habitual es el bebedor consuetudinario que a consecuencia de su vicio
llega a exponerse o a exponer a su familia a caer en la miseria de tal manera que
necesitara asistencia permanente o amenaza la seguridad ajena.
Toxicómano, por último es aquel que a causa del consumo de drogas
alucinógenas o sustancias que puedan causar toxicomanía se expone o expone a
su familia a caer en la miseria, de modo que también necesita asistencia
permanente o amenaza la seguridad ajena54. Comprendían en Código para criterio.
3.1.4.1. CURATELA DE LOS PRÓDIGOS
3.1.4.1.1. ARTICULO 584° del Código Civil
´´Puede ser declarado prodigo el que teniendo cónyuge o herederos
forzosos dilapidad bienes que exceden de su porción disponible´´.
En sentido actos irresponsables Incluso para Bevilaquia citado por Cornejo
Chávez, es un caso de mental. La sentido jurídicoo herederos iniciativa para
embargo se este sentido ocasiona un daño a la comunidad, interesada en que los
bienes sean aplicados de modo racional a la satisfacción, por orden de
importancia y prioridad, de las múltiples necesidades de otros miembros o grupos
de la comunidad, el solo hecho de que haya alguien que disponga de bienes en
magnitud superior a lo que necesita, es ya una muestra de deficiencias básicas en
el esquema ideológico y organizativo de la sociedad, de la economía y del mismo
Derecho. El C.C de 1936 expresaba que para declarar pródiga a una persona,
exigía quela dilapidación excediese de la tercera parte de sus bienes raíces o
capitales, teniendo cónyuge, ascendientes o descendientes. En cuanto a esto
como lo señala:
54
PERALTA ANDIA, Javier Rolando. ´´Derecho de Familia en el Código Civil ´´.IDEMSA/ Lima –Perú. Cuarta
Edición 2008.Pag. 655.
Cornejo Chávez, la pérdida de un tercio de los bienes no tendría por qué
justificar siempre la declaración de prodigalidad; por tanto la modificación del
actual código es pertinente al no señalar el porcentaje de lo dilapidado para
considerar a una persona como pródigo. Como señala Cornejo Chávez, en cuanto
a la prodigalidad señala que se debió preceptuar que la interdicción por razón de
prodigalidad procede cuando el pródigo tiene herederos forzosos y siempre que la
dilapidación exceda de la cuota de libre disposición testamentaria.
3.1.4.2. CURATELA DE LOS MALOS GESTORES
3.1.4.2.1. ARTÍCULO 585.- INCAPACIDAD POR MALA GESTIÓN
´´Puede ser declarado incapaz por mala gestión el que por esta causa ha
perdido más de la mitad de sus bienes, teniendo cónyuge o herederos forzosos.
Queda al prudente arbitrio del juez apreciar la mala gestión´´.
3.1.4.2.2. CONCORDANCIA: C.C. ARTÍCULO 724°
MAL GESTOR.- Es la persona que no a causa de factores extraños o ajenos a él
mismo, sino por falta de aptitud, vocación o idoneidad para el manejo de negocios
o bienes, llega a perder más de la mitad de sus bienes, teniendo cónyuge o
herederos forzosos. En todo caso, corresponde al prudente arbitrio del juez
apreciar la mala gestión
Se pueden establecer diferencias entre la prodigalidad y la mala gestión
aunque en la práctica quedará en manos del juez definir cuál de las mencionadas
figuras es la que se da. Se consideran como diferencias:
PRODIGALIDAD
La cuantía de la pérdida puede ser menor al 50%
En el sujeto hay cierta irracionalidad.
Es un tanto más peligrosa.
No se necesita una prueba de una pérdida mayor para producir
convencimiento de que hay incapacidad personal.
MALA GESTION
La cuantía de la pérdida, ha de ser el 50%
En el sujeto no hay irracionalidad, sino falta de aptitud
Es menos peligrosa
Necesita la prueba de una pérdida mayor para producir
convencimiento de que hay incapacidad personal.
En cambio, en cuanto a los bienes perdidos y en cuanto a los familiares que
hade tener el incapaz para que proceda su interdicción, no hay diferencia entre
ambas figuras.
3.1.4.3. EBRIO HABITUAL
Ebrio Habitual es el bebedor consuetudinario que, a consecuencia de su
vicio, llega a exponerse o a exponer a su familia a caer en la miseria, necesita
asistencia permanente o amenaza la seguridad ajena55.
55
CORNEJO CHAVEZ, Héctor. “DERECHO FAMILIAR PERUANO”, Décima Edición. Gaceta Jurídica. Lima, Abril
1999.Pág 761
Cornejo Chávez con gran acierto hace la siguiente observación:“no será
necesario que el ebrio o su familia hayan caído en la miseria para que proceda la
interdicción. Esta carecería ya en todo lo patrimonial, de objeto y de sentido, si tal
fuera. Basta que el vicio haya adquirido tal fuerza, haya dominado en tal forma y
grado al bebedor, que el juez, apreciando hechos y circunstancias,llegue al
convencimiento de que, si no adopta medidas concretas de guardaduría, el
vicioso, librado a su propia debilidad, habrá de terminar el mismo o de hacer
terminar a su familia en la miseria”.
Otro tema a considerar en cuanto a los Ebrios habituales es el de ¿quién es
forman la familia de una persona considerada como ebrio habitual? ¿Sus
ascendientes y descendientes ilimitadamente y sus parientes colaterales hasta el
4to grado de consanguinidad y aun afines hasta el 2 do grado? ¿O solamente su
cónyuge y sus hijos? ¿O bien quienes viven bajo el mismo techo? En cuanto a
estas interrogantes al parecer el legislador no se preocupó tanto de los posibles
perjuicios mediatos que, a raíz de la ebriedad, pudieran sufrir sus futuros
herederos, sino más bien el perjuicio inmediato que causa amenaza a su propia
subsistencia y a las personas que actualmente dependen de él. Es, pues, con este
criterio que deberá interpretarse y aplicarse, el art. 586 en armonía con el art. 588.
3.1.4.4. TOXICÓMANOS
Toxicómano es jurídicamente, aquel que, a causa del uso de drogas
alucinógenas o de sustancias que puedan originar toxicomanía, expone a su
familia o se expone el mismo al caer en la miseria, necesita asistencia permanente
o amenaza la seguridad ajena (art. 586)56.
Importa más el riesgo en que la toxicomanía coloca al toxicómano y sobre
todo, a sus familiares, que el motivo por el cual se emplea. Este comentario y otros
que son pertinentes para la toxicomanía también lo serán para la ebriedad
habitual. La ley no distingue, para estos efectos, entre el uso justificado y el
injustificado de tales sustancias, como si lo hace, por ejemplo, cuando trata de las
causales de divorcio. Tanto para el prodigo como para el mal gestor, ebria
habitual y toxicómano procede únicamente la curatela dativa (cuando hace la
designación el concejo de familia) a falta de otra clase de curadores57.
- Titulares de la acción para pedir la interdicción de los pródigos, malos
gestores, ebrios habituales y toxicómanos
Como antecedente cabe señalar que en el Código de 1936, la interdicción
de estos incapaces sólo podía ser demandada por su cónyuge, sus herederos
forzosos y, por excepción, por el Ministerio Público por sí o a instancia de algún
pariente de aquellos cuando sean menores o estén incapacitados. Sin embargo,
como lo señala Cornejo Chávez, la regulación no era nítida. Conforme a los
artículos 587 y 588 del Código Civil, son titulares de la acción para pedir la
Interdicción: “solo pueden pedir la interdicción del pródigo o mal gestor su
instancia cuando aquellos sean menores o estén incapacitados” y que “solo
56
CORNEJO CHAVEZ, Héctor. “DERECHO FAMILIAR PERUANO”, Décima Edición. Gaceta Jurídica. Lima, Abril
1999.Pág 762
57
HINOSTROZA MINGUEZ, Alberto. ´´Derecho de familia (Doctrina y Jurisprudencia)´´ . 3ra Edición /Editorial
San Marcos. Pag.247
pueden pedir la interdicción del ebrio habitual y del toxicómano su cónyuge,a
instancia cuando el incapaz constituya un peligro para la seguridad ajena”.
Como se señala anteriormente, la curatela se instituye para los incapaces
(para ejercer sus derechos civiles) mayores de edad (Art. 565° inc.1 del CC.).
3.1.5 CURATELA DE LOS PENADOS
3.1.5.1. CONCEPTO.-
El tercero y último grupo de curados típicos está constituido por los que
sufren pena que conlleva la interdicción civil. La interdicción civil no es una pena,
sino una circunstancia que acompaña a ciertas penas, y concretamente a los de
internamiento (artículo 31 del código penal)58 ,penitenciaria y relegación artículo 34
del mismo código de leyes. La interdicción civil va automáticamente anexada a la
condena penal, razón por la cual no se necesita seguir un trámite civil de
interdicción previo al nombramiento de un curador; y dura tanto como la condena
misma59.
Por otro lado la privación de la libertad del condenado no le hace posible
pueda realizar determinados actos jurídicos, cumplir sus obligaciones y
administrar sus bienes, máxime si está sometido a pena de inhabilitación (ya no
existe en el Código Penal de 1991 –-reiteramos--la pena de interdicción). Esto
amerita que se le asigne curador (debe ser la instancia judicial que expidió la
sentencia la que haga el nombramiento a petición del Ministerio Publico, en su
58
Articulo 28 a 44 del código penal vigente
59
PERALTA ANDIA, Javier Rolando. ´´Derecho de Familia en el Código Civil ´´.IDEMSA/ Lima –Perú. Cuarta
Edición 2008.Pag. 656.
defecto, del cónyuge o parientes del inhabilitado). En cuanto a las atribuciones del
curador se establecen en artículo 596° del Código Civil 60.
La curatela de los condenados a pena que lleva consigo, la interdicción,
consistía en la suspensión de derechos civiles del penado, por consiguiente, era
necesario que una persona lo presente. La interdicción civil privada al penado del
derecho a la patria potestad, de la representación marital que le concedían las
leyes, y de la administración y disposición de sus bienes.
El ordenamiento jurídico penal preceptúa, que la inhabilitación producirá,
según disponga la sentencia, incapacidad para el ejercicio de la patria potestad, la
tutela o la curatela. Además esta se impondrá como pena accesoria cuando el
hecho punible cometido por el condenado constituye abuso de la patria potestad
de la tutela o curatela (art. 36.5 y 39 del C.P.).
En cuanto a la interdicción se explicó ya anteriormente como proceder,
volveremos reiterarlo pero de forma breve, a continuación:
Presentada la demanda, el juez puede declarar su inadmisibilidad o
su improcedencia con arreglo a lo dispuesto en los artículos 426° y 427° del Código
Procesal Civil.
Si el juez declara inadmisible la demanda, concederá al demandante tres
días para que subsane la omisión o el defecto.
60
HINOSTROZA MINGUEZ, Alberto. ´´Derecho de familia (Doctrina y Jurisprudencia)´´ . 3ra Edición /Editorial
San Marcos. Pag.247
Si el juez, declara improcedente la demanda, ordenara la devolución de los
anexos presentados.
Admitida la demanda, el demandado tiene 5 días para contestar esta.
Contestada la demanda, el juez fijara fecha para la audiencia
de saneamiento, conciliación, pruebas y sentencia.
Al iniciar la audiencia, y de haberse deducido excepciones o
defensa previas, luego se actuaran los medios probatorios pertinentes a ellas.
Concluida la actuación de medios probatorios se procede a la conciliación
Si no hubiera conciliación, el juez fijara los puntos controvertidos
y determinara los que van a ser materia de prueba.
Estos medios probatorios también son sometidos para ver
si son inadmisibles o improcedentes
Actuados los medios probatorios referentes a la cuestión de fondo, el
juez concederá la palabra a los abogados que así lo soliciten.
Después de haber hecho uso de la palabra los abogados de las
partes, el juez expedirá la sentencia.
La sentencia es apelable con efecto suspensivo según lo dispuesto
en el art.376° del CPC, según el art.558 del CPC.
3.2. CURATELA ATIPICA
3.2.1.CONCEPTO
Llamada también curatela recortada o curatela por extensión, debido a que
está dirigida a finalidades específicas y, por excepción, a los incapaces mayores y
menores de edad. A su vez comprende los grupos siguientes:
a) Curatela de Bienes, cuya esencia es la custodia y el manejo de un
patrimonio, que por circunstancias especiales carece de titular expedito, pero que
en ningún caso confiere atribuciones relativas a la persona propietaria de dicho
patrimonio.
b) Curatelas especiales, que han sido creadas para asuntos concretos y
específicos, que por extensión puede incluir atribuciones referentes a las personas
como se verá más adelante.
c) Tanto en la curatela típica como atípica necesitan de un curador
provisional y definitivo. El primero es designado durante el proceso en que se busca
obtener la declaración de incapacidad. El segundo, será el cónyuge o pariente que
se designe según el caso61.
3.2.2. CURATELA DE BIENES
Que como su nombre lo sugiere, sólo entraña la custodia y manejo de un
patrimonio, bien o conjunto de bienes que por circunstancias particulares carecen
61
PERALTA ANDIA, Javier Rolando. ´´Derecho de Familia en el Código Civil ´´.IDEMSA/ Lima –Perú. Cuarta
Edición 2008.Pag. 651.
de titular expedito, pero que no confiere atribuciones relativas a la persona de dicho
titular.
Rolando: La curatela de bienes es la discernida a fin de que se administren
bienes cuyo propietario no está determinado o se encuentra ausente, por lo tanto,
esta curatela ha sido instituida con el objeto de proveer judicialmente a una
persona que puede hacerse cargo de determinados bienes hasta que estos sean
entregados a quien le pertenezcan. En efecto, muchos son los casos en los cuales
un patrimonio o parte de el quedan sin un sujeto de derecho a quien atribuirle,
razón por la cual debe designarse un curador que ejerza actos de mera
administración y conservación, así como para otros fines señalados por la ley62.
La curatela de bienes se caracteriza por su objeto, que es la custodia y la
administración de los mismos, hasta su liquidación, si se hace necesaria.
Borda: Se llama curatela de bienes a la administración de ciertos bienes
cuyo propietario está ausente o se ignora. No se trata, como en el caso de la
curatela especial, de suplir la incapacidad del dueño, sino de cuidar intereses que
están abandonados. La sociedad no puede permanecer indiferente ante la
destrucción y pérdida de valores económicamente útiles63.
En opinión de Suárez Franco “la curaduría o curatela de bienes ha sido
creada a fin de precautelar y defender ciertos derechos de tipo patrimonial cuyo
62
PERALTA ANDIA, Javier Rolando. ´´Derecho de Familia en el Código Civil ´´.IDEMSA/ Lima –Perú. Cuarta
Edición 2008.Pag. 651.
63
GALLEGOS CANALES, Yolanda ´´Manual de derecho de familia´´. Juristas editores, enero 2008,pág 517
titular, o no existe jurídicamente pero se espera que exista, o no aparecer, todo lo
cual crea una situación de incertidumbre con respecto de su patrimonio”.
Por consiguiente el curador de bienes es la persona designada por el juez
para efectos de precautelar los intereses de persona no existente o que se espera
que existan, o de personas que se hallen ausentes. La función principal del
curador de bienes consiste envelar por la integridad del patrimonio o los
bienes que se le entregan para su cuidado y custodia, hasta cuando se
defina la situación de incertidumbre respecto a la existencia de su titular64.
Esta curatela ha sido instituida con el objeto de proveer judicialmente a una
persona que puede hacerse cargo de determinados bienes hasta que éstos sean
entregados a quien le pertenezcan. En efecto, muchos son los casos en los cuales
un patrimonio o parte de él quedan sin un sujeto de derecho a quien atribuirle, razón
por el cual debe designarse un curador que ejerza actos de mera administración y
conservación, así como para otros fines señalados por la ley65.
Dichas curatelas están previstas para cuatro casos concretos,
El del ausente o desaparecido.
Curatela de bienes del póstumo.
Curatela de los bienes cuyo cuidado no incumbe a nadie.
64
GALLEGOS CANALES, Yolanda. ´´Manual de derecho de familia´´. juristas editores, enero 2008,pág 518
65
CORNEJO CHAVEZ, Héctor. “DERECHO FAMILIAR PERUANO”, Décima Edición. Gaceta Jurídica. Lima,
Abril 1999.Pág 775
El del usufructuario que no presta las garantías legales66
3.2.2.1. CURATELA DE LOS BIENES DEL AUSENTE O DESPARECIDO.
3.2.2.1.1. ARTICULO 597° DEL CÓDIGO CIVIL
´´Cuando una persona se ausenta o ha desaparecido de su domicilio,
ignorándose su paradero, según lo establece el artículo 47°, se proveerá la
curatela interina de sus bienes observándose lo dispuesto en los artículos 569°
y573°. A falta de las personas llamadas por estos artículos, ejercerá la curatela la
que designe el juez.´´
El desaparecido es la persona que no se halla en el lugar de su domicilio y
que simultáneamente se carece de noticias sobre sus paraderos. Según lo
establecido el artículo 47 de código civil, se proveerá a la curatela interina de sus
bienes, observándose lo dispuesto en el artículo 569 y 573 del código civil. El cual
el articulo 75; o sea llamado a los curadores legítimos y dativos que designen el
consejo de familia y a la falta de estos la cuartela será ejercida por la persona que
designe en juez67
En esta eventualidad, el juez de primera del último domicilio o del lugar
dónde se encuentren sus bienes puede proceder, a petición de la parte interesada
o del ministerio Público a la designación de un curador interino, salvo que el
desparecido tenga mandatarios con facultades suficientes. Hay cierta duda en
cuanto a quien es competente, para designar curador, ya que el artículo 47 del
66
PERALTA ANDIA, Javier Rolando. ´´Derecho de Familia en el Código Civil ´´.IDEMSA/ Lima –Perú. Cuarta
Edición 1996, 456- 466.
67
Días Valdivia, Héctor “DERECHO DE FAMILIA”, Sétima edición. Editorial David. Pág 310
código civil prescribe que puede ser el del último domicilio o el del lugar
donde se encuentren los bienes, el artículo 601 se refiere al juez del lugar donde
se encuentre todos o la mayor parte de los bienes.
En esta curatela se habla cuando una persona no se halla en su
domicilio y han transcurrido más de sesenta días sin noticias sobre su
paradero, cualquier familiar hasta el cuarto grado de consanguinidad
o afinidad, excluyendo el más próximo al más remoto, puede solicitar la
designación del curador interino.
También puede solicitarlo a quien invoque legítimo interés en los
negocios o asuntos del desaparecido, con citación de los familiares conocidos y del
Ministerio Publico.
La solicitud se tramita como proceso no contencioso.
No procede la designación del curador si el desaparecido tiene
representante o mandatario con facultades suficientes inscritas en el registro
público.
Por su parte el código Civil señala que la curatela de las personas
que se refieren al art. 43° incisos 2 y 3 y 44°, incisos 2 y 3 del mencionado Código
Sustantivo corresponde la curatela los que están en al artículo 724°.
A falta del curador testamentario o escriturario, la curatela
corresponde a la persona que designe el consejo de Familia68.
68
58 JARA QUISPE, Rebeca S. y GALLEGOS CANALES, Yolanda. ´´Manual de Derecho de Familia´´ (Doctrina y
Jurisprudencia). Jurista Editores. Edición 2009. Pág. 519 y 520.
Además transcurridos dos años desde que tuvo la última noticia del
desaparecido, cualquiera que tenga legítimo interés o el ministerio público pueden
solicitar la declaración judicial de ausencia, siendo competente el juez del último
domicilio del desaparecido o del lugar donde se encuentre la mayor parte de
bienes.
En la declaración judicial de ausencia se ordenara dar posesión temporal de
los bienes del ausente a quienes serían sus herederos forzosos al tiempo de
dictarla, los mismos que pueden ejercer las facultades y limitaciones precisadas en
los artículos 51°,52° y siguientes de tal modo que si la ausencia continua, procede
la declaración de muerte presunta, aperturandose la sucesión correspondiente.
Finalmente, por disposición del artículo 616° del Código Civil, la curatela de
bienes cesa;
Cuando reaparece el ausente
Cuando se le declara ausente o presuntamente muerto69.
3.2.2. CURATELA DE LOS BIENES DEL PÓSTUMO.
ARTICULO 598° del Código Civil Curatela de los bienes del hijo Póstumo
´´ A pedido de cualquier interesado o del Ministerio Publico los bienes que
han de corresponder al que está por nacer, serán encargados a un curador si el
padre si el padre muere estando la madre destituida para la patria potestad. Esta
curatela incumbe a la persona designada por el padre para la tutela del hijo o la
69
PERALTA ANDIA, Javier Rolando. ´´Derecho de Familia en el Código Civil ´´.IDEMSA/ Lima –Perú. Cuarta
Edición 2008.Pag. 660 y 661.
curatela de sus bienes, y en su defecto a la persona nombrada por el juez, a no ser
que la madre hubiera sido declarada incapaz, caso en el su curador lo será también
de los bienes del concebido´´.
De manera general se dice que póstumo es el nacido después dela muerte
del padre que lo engendró. Esta curatela tiene por objeto conservar y custodiar los
bienes que están por nacer, si el padre falleciera estando la madre estando
destituida de la patria potestad, que se proveerá a petición de cualquier interesado
o del Ministerio Público.
Algunos autores se muestran perplejos que la madre pueda ser destituida
de la patria potestad del hijo aun no nacido, lo que se resuelve, si se recuerda que
los efectos de la sustitución producida se entienden a los hijos no nacidos al ser
declarados conforme el artículo 469.En la segunda parte del artículo 568 expresa
que esta curatela incumbe a:
La persona designada por el padre para la tutela del hijo o la curatela de sus
bienes y en su defecto.
La persona nombrada por el juez a no ser que la madre haya sido
declarada incapaz, caso en el que el curador lo será también de los bienes del
concebido.
La curatela de los que están por nacer o del nasciturus tiene su fundamento
en la necesidad de que los bienes que le ha de corresponder sea por herencia,
legado o donación, quedarían liberados al azar, la malicia o le abuso, como afirma
Cornejo Chávez, razón por la cual debe proveerse de una persona que se encargue
de su custodia y conservación. Por último cesa la curatela de los bienes del
concebido en los siguientes casos:
Por su nacimiento, en el cual, la curatela transmisora de sus bienes y
derechos debe ser sustituida por la tutela, a no ser que la madre recobre el ejercicio
de la patria potestad.
Por su muerte, supuesto en el cual, se tiene como si jamás se
hubiera concebido (artículo 617).
3.2.3. CURATELA DE LOS BIENES CUYO CUIDADO NO LE INCUMBE A NADIE.
3.2.3.1. ARTICULO 599° DEL CÓDIGO CIVIL
El juez de primera instancia, de oficio o a pedido del Ministerio Publico o de
cualquier persona que tenga legítimo interés, deberá de proveer a la
administración de los bienes cuyo cuidado no incumbe a nadie, e instituir una
curatela, especialmente:
Cuando los derechos sucesorios son inciertos.
Cuando por cualquier causa, la asociación o el comité no puedan seguir
funcionando, sin haberse previsto solución alguna en el estatuto respectivo.
Cuando una persona sea incapaz de administrar por si misma sus bienes o
de escoger mandatario, sin que proceda el nombramiento de curador.
El código establece que el juez de primera instancia o de oficio a petición del
Ministerio Público o de cualquier persona que tenga legítimo interés, deberá prever
a la administración de los bienes cuyo cuidado no incumbe a nadie e instituir una
curatela. Esta curatela se instituye, por disposición del artículo 599, especialmente:
Cuando los derechos sucesorios son inciertos.-
Se estiman inciertos a estos derechos, según el código adjetivo, siempre
que se produzcan estos casos.
Si no se tiene noticias de que existan herederos constituidos o parientes de
línea recta o colateral hasta el cuarto grado inclusive.
Si hubiera herederos constituidos uno o más de ellos que están fuera del
lugar sin representación de él, o son menores o incapaces que no se haya bajo la
autoridad de sus padres o guardadores .Si por falta de testamento la herencia
corresponde a los herederos legales, y uno o más de estos se encuentren en los
casos de ausencia, minoría o incapacidad, siempre que no hayan en el lugar
parientes más próximos.
Cuando una asociación o comité no puedan seguir funcionando por
cualquier causa sin haber previsto solución alguna en sus estatutos.-
En este caso el juez de primera instancia o de oficio del Ministerio Público o
cualquier persona que tenga interés legítimo, proveerá la administración de los
bienes cuyo cuidado no incumbe a nadie.
Cuando una persona sea incapaz de administrar por si misma sus
bienes o de escoger mandatario, sin que proceda el nombramiento de curador.-
Se trata aquí de una persona jurídicamente capaz pero que por
circunstancias pasajeras o permanentes sea haya en imposibilidad de administrar
por su mismo todo su patrimonio o parte de él o de designar un representante suyo.
De otro lado, la ley es sumamente clara cuando determina que la persona q
quién corresponde solicitar la institución de la curatela es el Ministerio Público o
cualquier persona que tenga interés legítimo, además de que pueda ordenarse de
oficio por el propio juez.
El código sustantivo y adjetivo no disponen nada en concreto respecto de la
persona que debe o puede recaer el nombramiento de curador, pero de ambos
ordenamientos se desprende que el juez tiene facultades para designar con toda
libertad y según su propio criterio a la persona que juzgue adecuadamente.
Por último, en lo que concierne el término de esta curatela, por mandato del
artículo 615°, la curatela de bienes cesa:
Por la extinción de estos o.
Por haber desaparecido los motivos que la determinaron
3.2.4. CURATELA DE LOS BIENES DADOS EN USUFRUCTO.
3.2.4.1. ARTICULO 600° DEL CÓDIGO CIVIL
´´Cuando el usufructuario no preste las garantías a que está obligado
conforme al artículo 1007°, el juez, a pedido del propietario, nombrara curador´´.
El usufructo confiere las facultades de usar y disfrutar temporalmente de un
bien ajeno. El usufructuario está obligado a prestar garantía señalada en el titulo
constitutivo de su derecho o la que ordene el juez. Cuando este encuentre que
puede peligrar el derecho del propietario, en aplicación del numeral 1007 c c. La
ley quiere asegurar al propietario acerca de que, al vencimiento del usufructo, el
bien le será devuelto en las condiciones que la propia ley exige, pero de otro lado,
no quiere que la falta de constitución de garantía invalide el usufructo, la
designación de un curador del bien atiende a ambas necesidades.
No hay duda alguna acerca de quien tiene derecho de pedir la institución de
la curatela que no puede ser otro que el propietario. El usufructo confiere las
facultades de usar y disfrutar temporalmente de un bien ajeno, dónde el
usufructuario tiene el deber de prestar garantía señalada el título constitutivo de su
derecho o la que ordene del juez cuando este se encuentre o encuentre que pueda
peligrar el derecho de propietario. Ahora bien cuando el usufructuario, no preste las
garantías que está obligado conforme al artículo 2007, el juez a pedido del
propietario nombra curador.
La designación de un curador atiende a las necesidades siguientes:
Asegurar al propietario que el bien será devuelto al vencimiento del
usufructo en las condiciones en el que exige la ley.
Asegurar de que la falta de constitución de garantías no inválida el
usufructo.
La persona que tiene el derecho de pedir la institución de la curatela es el
propietario del bien material de usufructo. La duración de la curatela está
determinada por las causas que la ocasiona también por la determinación de las
mismas del propio usufructo que es temporal. El juez tiene amplia libertad para
considerar los impedimentos y excusas que podían meditar cada situación.
3.3.CURATELA ESPECIAL
3.3.1. CONCEPTO
3.3.1.1. ARTÍCULO 606° DEL CÓDIGO CIVIL
Se nombrará curador especial cuando:
- Los intereses de los hijos estén en oposición a los de sus padres que
ejerzan la patria potestad.
- Los hijos adquieran bienes cuya administración no corresponda a sus
padres.
- Los padres pierdan la administración de los bienes de sus hijos.
- Los intereses de los sujetos a tutela o a curatela estén en oposición a
los de sus tutores o curadores, o a los de otros menores o incapaces que con ellos
se hallen bajo un tutor o curador común.
- Los menores o incapaces tengan bienes lejos de su domicilio que no
puedan ser convenientemente administrados por el tutor o curador.
- Haya negocios que exijan conocimientos especiales que no tenga el
tutor o curador, o una administración separada de la que desempeña aquél.
- Los que estando bajo tutela o curatela adquieran bienes con la
cláusula de no ser administrados por su tutor o curador general.
- El representante legal esté impedido de ejercer sus funciones.
- Una persona capaz no puede intervenir en un asunto urgente ni
designar apoderado.
La Curatela Especial es aquella en la que el Sujeto tiene padre, tutor, curador
que lo represente, inclusive, él puede ser una persona capaz, pero, en razón de
circunstancias transitorias de carácter especial, sus bienes no están protegidos
debidamente. Como característica común en todas las Curatelas desarrolladas
anteriormente (las típicas instituidas para mayores incapaces y las de bienes) se
denota que en todas estas, el sujeto de quien se trata no está expedito para
cautelar sus propios intereses, ni tienen guardador que los cautele y eso
corresponde al curador. En cambio en este tipo de curatela el sujeto tiene
guardador. Los curadores especialmente nombrados para determinados bienes se
encargarán dela administración de estos en el tiempo y forma señalados por el
testador o el donante que los designo70.
Rolando: Son aquellas curatelas instituidas para finalidades especificas. Se
diferencias de la curatela típica y de la curatela de los bienes en que, estás el sujeto
de quien se trata no tiene guardador, ni está capacitado legalmente para cuidar de
sus propios intereses; mientras que en las curatelas especiales, el sujeto tiene un
guardador: padre, madre, tutor o curador e inclusive, puede ser el mismo, una
persona capaz.
Lo que ocurre es que por circunstancias especiales y temporales, sus
bienes no están suficientemente protegidos.
70
VASQUEZ GARCÍA, Yolanda. “Derecho de Familia. Teórico Práctico” tomo II. Editorial Huallaga. Junio de
1998. Pág. 368
3.2.2.1. NUESTRO CÓDIGO CIVIL VIGENTE ESTABLECE:
En cuanto al inciso 1º, la razón de ser de esta curatela es que los
padres que ejercen la patria potestad no pueden ser “partes y jueces” al mismo
tiempo, por tanto cuando sus intereses se encuentren contrapuestos será
indispensable que sean representados por un curador especial.
En cuanto al inciso 2°, puede darse el caso de que los hijos menores
de edad tengan bienes cuya administración está vedada a sus padres, por ejemplo
la privación, pérdida o suspensión de la patria potestad.
En cuanto al inciso 3º, como sucede cuando se pierde la administración por
nuevo matrimonio (art. 444 C.C.) o cuando se pone en peligro los bienes de los
hijos (art.446 C.C.).
En cuanto al inciso 4º, el fundamento es el mismo que lo señalado en
el inciso 1º.
En cuanto al inciso 5º, esta curatela se justifica por las dificultades
inherentes a la lejanía de los bienes respecto del domicilio de quien los represente.
En cuanto al inciso 6 º, en estos casos se justifica el nombramiento
de curador especial por la circunstancia de que se necesiten conocimientos que no
estén al alcance del tutor o curador, como sería el caso de
Yacimientos mineros del menor o del incapaz para cuyo eficiente
desempeño se requieren conocimientos especializados.
En cuanto al inciso 7 º, este supuesto no es frecuente, pero responde
a razones de carácter de confianza contractual.
En cuanto al inciso 8º, como por ejemplo el caso de inhabilitación del
representante legal.
En cuanto al inciso 9º, en el caso de que una persona no
pueda intervenir en un asunto urgente ni designar apoderado, por ejemplo si esa
persona ha sufrido un grave accidente que le impide efectuar determinados actos,
incluyendo el de nombrar a un apoderado71.
Las curatelas especiales acaban cuando concluyen los asuntos que la
determinaron.
3.2.2. CASOS EN QUE PROCEDE
Los casos de las curatelas especiales pueden reducirse a tres grupos:
Casos de incompatibilidad de intereses entre el incapaz y su guardador, caso del
incapaz que tiene o adquiere bienes cuya administración no debe ser
desempañada por sus representantes legales y el caso de una persona capaz
impedida de intervenir en un asunto urgente o designar apoderado.
Con relación al primer caso, esto es referente al de incompatibilidad de
interés entre el incapaz y el guardador, se nombrara curador especial, según el
artículo 609°,cuando:
71
SCHREIBER PEZET, Max Arias. “EXEGESIS DEL CODIGO CIVIL PERUANO”. Primera Edición. Gaceta Jurídica.
Julio 2004. Pág. 168-170
a) Los interese de los hijos estén en oposición al de los padres que ejercen
la patria potestad.
b) Los interese de los sujetos a tutela estén en oposición a los de sus
tutores.
c) Los intereses de los sujetos a curatela estén en oposición a los de sus
curadores.
d) Los intereses entre dos o más pupilos del mismo tutor estén en oposición
e) Los intereses entre dos o más incapaces sujetos del mismo curador estén
también en oposición.
En lo atinente al caso del incapaz que tiene o adquiere bienes, cuya
administración no puede o no debe ser desempeñada por sus representantes
legales, se nombrara curador especial cuando:
a) Los hijos adquieren bienes cuya administración no correspondan a
sus padres por estar excluidos (bienes donados o dejados en testamento bajo la
condición de que sus padres no los administren).
b) Los padres pierdan la administración de los bienes de sus hijos por
razón de nuevo patrimonio, declaración de quiebra, matrimonio sin previo
inventario y gestión riesgosa.
c) Los menores o incapaces tengan bienes lejos de su domicilio que no
puedan ser convenientemente administrados por el tutor o curador.
d) Hayan negocios que exijan conocimientos especiales que no tenga
el tutor o curador, o una administración separada de la que desempaña aquel.
Por último, con respecto al caso de una persona capaz impedida de
intervenir en un asunto urgente o designar apoderado, se nombrara curador
especial cuando:
a) Una persona es capaz, no puede intervenir en un asunto urgente o
designar apoderado.
b) El representante legal este impedido de ejercer funciones (606.8° y
9°).
3.2.3. OTROS CASOS DE CURATELA
3.2.3.1. ADVERTENCIA
Además de las curatelas ya estudiadas, existen otros casos, alguno de los
cuales están incluidos dentro de los alcances de la misma institución y, otros fuera
de ella.
De ese modo, nuestro sistema se complica tanto, que en la práctica,
muchas veces, ni siquiera se hace uso a diferencia de otros sistemas que son
mucho más simples pero eficaces. Por eso consideramos que cualquier reforma
que se pudiera hacer en el futuro, sobre esta materia debe tender a su
simplificación
3.2.3.2. CASOS CONCRETOS
El régimen legal de otras curatelas en nuestro ordenamiento jurídico civil se
designa para casos concretos, como en los siguientes:
a) Curador especial facultado para pedir la separación de cuerpos o
divorcio.
Artículo 333° y 334° del Código Civil
Art.333° Titularidad de la acción
Art. 334° Improcedencia de la acción por hecho propio
b) Curador especial para la administración de bienes de hijos de
matrimonio anterior, cuando el padre o la madre deseen contraer nuevas nupcias.
Artículo 433° del Código Civil
Art. 433° Matrimonio de padres administradores
c) Curador Especial para la administración de bienes del hijo
extramatrimonial sujeto a la patria potestad de uno de los padres.
Artículo 434° del Código Civil
Art. 434°Matrimonio de padres extramatrimoniales
d) Curador especial para la administración de los bienes de los hijos
sujetos a patria potestad exclusiva de uno de los padres, cuando lo pida el mismo
indicando la persona del curador o cuando el otro padre lo hubiese nombrado en
su testamento y el juez estimare conveniente dicha medida.
Articulo 435°del Código Civil
Art. 435° Curatela de los bienes de los hijos
´´ El juez puede confiar a un curador, en todo o en parte, la administración
de los bienes de los hijos sujetos a la patria potestad de un solo de los padres:
Cuando lo pida el mismo padre indicando la persona del curador.
Cuando el otro padre lo ha nombrado en su testamento y el juez estimare
conveniente esta medida. El nombramiento puede recaer en una persona jurídica´´.
e) Curador especial para el hijo en los casos de decaimiento, privación,
limitación y suspensión de la patria potestad.
Artículo 467° del Código Civil
Art. 467° Nombramiento de curador en juicio del hijo.
CONCLUSIONES
PRIMERA: En la curatela existe un deber especifico en el cual el curador deberá
centrar su actuación. Queda en claro que tendrá que ocuparse de la
persona del incapaz y de administrar sus bienes, pero, además y
fundamentalmente, "La obligación principal del curador del incapaz
será cuidar que recobre su capacidad, y a este objeto se han
de aplicar con preferencia las rentas de sus bienes.
Como algunas causas de interdicción pueden ser superadas con
adecuados tratamientos médicos, es posible obtener la recuperación
del enfermo, y a tal fin el curador deberá destinar todos sus esfuerzos
personales y también económicos que resulten de la administración
de los bienes del incapaz.
SEGUNDA: El consejo de familia constituye el órgano de supervisión de las
funciones del tutor y del curador; y, en determinados casos previstos
en la ley, las de los padres.
TERCERA: La importancia social y jurídica de la curatela radica en un doble
motivo, que da sentido a esta figura: por un lado. designar al adulto
responsable que se haga cargo del cabal cumplimiento de los
objetivos señalados; por el otro. declarar judicialmente que dicha
persona padece de algún trastorno en su salud mental y que
es necesario que sus actos no sean considerados legalmente como
los de una persona plenamente capaz y responsable, sino como
una persona con capacidades diferentes y necesidades que requieren
de una protección especial.
CUARTA: Las condiciones o requisitos que debe reunir la persona instituida como
curador, lo cual nos parece desacertado y necesario porque
consideramos que la designación del curador debe estar en relación
con el grado de incapacidad que presente la persona sometida a
curatela Por tal motivo, reiteramos que actualmente la suspensión o
la extinción de la patria potestad no constituye un impedimento legal
para que los padres sean nombrados.
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ANEXO 1