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VIAS ALQUIMICAS

En un intento por separar la cizaña del trigo, vamos a enumerar las opciones para la
realización de la Gran Obra. Al menos, las opciones más empleadas en la alquimia. De ahí,
detallaremos los pro y contra de cada operación.

Todas deberán estar apoyadas firmemente por conceptos filosóficos, Tratados de rigor y
experiencias personales y/o de allegados a nosotros.

Los axiomas que utilizaremos para está fina selección serán estos:

1- Que la alquimia es una operación simple, y conforme a la naturaleza. Un trabajo de


mujer y de niño
2- Que no se requieren gastos económicos. Y está al alcance de todos.
3- Que solo una materia es suficiente para empezar y acabar la Obra de principio a fin.
Y está en todos lados, siendo comunísima.

Aquellas vías que se aparten de estos básicos preceptos, las descartaremos a priori, dado que
no está en nuestra economía y corazón acceder a algo mayor. No obstante, aclaramos ahora
mismo, que la vía BREVE es un hecho, y sabemos como realizarla por completo. Sin
embargo, no disponemos del tiempo, los elementos y espacios fisicos para realizarla.

Por eso sintetizamos estas vías, las más empleadas.

Vías de la Gran Obra(en rojo las que actualmente practicamos):

1. Vía seca (Utilización del Antimonio)


2. Vía de Kamala Jnana (Utilización del Cinabrio)
3. Vía del anciano alquimista H (Utilización de Galena)
4. Vía del Roble (Utilización del KOH y Pyrita)
5. Vía del Rocío (Utilización de las sales del cielo)
6. Vía del Vitriolo (Utilización de pyrita y cobre)
7. Vía del Collectanea Chemica (Utilización de Galena)

Empecemos con la 1.

En este caso se emplea Antimonio. La estibina es


un mineral tóxico que si bien es mencionado en diversos tratados, es rechazado para la Obra
por Basilio Valentín y por el mismo Fulcanelli. Ambos dicen que no es la materia de la obra,
es un falso sendero y todos los que lo usen se engañan. Sin embargo, luego de rechazarla
afirman que hay que usarla.

A esta desventaja filosófica le añadimos que es difícil de obtener antimonio o estibina hoy
día. Que su precio es elevado. Y que es sumamente venenoso.

A esto le sumamos que los gastos para la vía seca son excesivos. Definitivamente para un
pobre no lo son. Se requiere mucho dinero, gastos de utensilios, crisoles, hornos, gas,
minerales, etc.

Y no descartemos, la
peligrosidad que envuelve la operatoria. Se trabaja con altas temperaturas, todo puede ocurrir.
Los fracasos de Canseliet en no poder culminar la Obra son un claro ejemplo de que no se
sabe bien toda la operatoria.

Lleva muchas operaciones. La calcinación, la assación, la preparación de las sales (que ya de


por si es un trabajo arduo y agotador) , la pulverización y purificación de los minerales (
magnetita y estibina), el preparado del Regulo, su purificación, etc. Y esto es sólo la primera
parte.

En suma, es un sendero árido, complejo, misterioso y caro. Igual, lo está experimentando


desde hace años un amigo nuestro cuyo nombre no podemos revelar y gracias a quien hemos
aprendido todos los secretos de la vía Breve. Nuestro amigo tiene todos los implementos, y si
alguien lo logra, es justamente él. Quizá mientras escribimos esto lo haya hecho.

2. La vía de Kamala Jnana.


Es una vía húmeda en este
caso. Pero se usa el Cinabrio, o Dragón Rojo, el cual es también nocivo para nuestros
organismos, dado que una contaminación con el mercurio que se extrae del mismo no es cosa
a la ligera.

Sumémosle que es difícil de conseguir buen cinabrio. Que si le dio la luz del sol no nos sirve
como bueno. Que el que inventó está vía (o la dio a conocer: Kamala Jnana) fue el único que
logró lo que afirma, ninguno de sus discípulos lo emuló convenientemente, pese a tenerlo
consigo.

Luego, lleva una preparación de las cenizas del roble con Cal, lo cual genera una reacción
exotérmica importante en los compuestos lo cual puede hacer peligrar la salud del alquimista.
Una sola gota que salte a la vista y se pierde la visión de inmediato.

Si bien, es ventajosa esta vía porque se hace en veinte y pico de días, no lleva fuego vulgar, y
todo se hace con un Matraz y una retorta simple, nadie de momento la ha reproducido.

Dicen por ahí que Murien, aprendiz de Roger Caro, (Kamala Jnana) está en posesión de la
misma piedra, pero que no tiene la potencia transmutatoria que la piedra universal.

Sea así o no, no lo demostró a ninguno de sus alumnos en los cursos que imparte, de modo
que todo queda en teoría. Y si da cursos, genera muchas sospechas. El adepto verdadero está
ajeno a todo eso. Sabe lo que carga encima, y esa carga lo hace rehuir de todo trato social.

Aún así, tenemos un amigo alquimista en brasil que ha llegado a la fase de vegetación con
éxito aparente. Es el único que está experimentando esa vía, y por tanto, queda en sus manos.

3. La vía del anciano Alquimista H


Está vía la hemos probado
personalmente, pero hay contradicciones en su operatoria. Durante meses estuvimos
preparando los materiales y compuestos que entran en funcionamiento. Esto son: KOH,
nitrato de chile o nitro, sal de amonio y plomo y vitriolo.

Nos la enseñó un anciano que afirmaba estar en posesión de la piedra filosofal. Ciertamente
vimos esa piedra, la tuvimos en nuestras manos, dentro de su matraz. Semejaba a un
descripción que hace Fulcanelli en sus libros cuando menciona que la piedra esta conformada
por rubíes aglomerados, rara vez libres, arropados en una tierra que es “la tierra condenada de
la piedra”.

Era así. Pero no era como los demás tratados la describen. Pesada no era. No era púrpura
como la sangre coagulada. Ni tampoco vimos ejercer al alquimista transmutación alguna. Era,
por tanto, una piedra cristalizada de manera cúbica.

A pesar que el anciano alquimista nos dijo que pasó por los clásicos colores de la obra: negro,
blanco, amarillo, y rojo , su color era rojo anaranjado. Y ciertamente no presenciamos -ni
reproducimos- esos pasajes de colores. Sólo podemos creer en su palabra.

Es sencilla de efectuar, aunque requiere usar ácidos para disolver ciertas sustancias como el
plomo. Aquí la tenéis completa y detallada.

4. Vía del Roble.


Está es la vía que cautiva por
su paralelo con el árbol de Heliopolis, según el mito, y por el árbol bíblico donde reposaban
Adán y Eva.

Las cenizas del Roble contendrían toda la clave si se las prepara sabiamente. Muchos siguen
está vía usando solamente lo que otorga el Roble. Otros, como Murien, usan el KOH extraído
el roble para disolver pirita, dando como resultado una masa gomosa en la cual se pueden
extraer los tres principios (sal, azufre, mercurio).

Pero hasta ahora nadie lo demostró, y estimamos que los gastos en los aparatos de destilación
son grandes. No hay un tratado que lo describa bien, y de Murien desconfiamos por el
momento.

Nos inclinamos a la ventajosa operación de usar una sola materia, dada por la naturaleza, esto
es, el roble, para la confección total de la piedra de los filósofos. Esta vía la está
emprendiendo un amigo químico, en Francia.

Según nos ha relatado, está en comunicación con un anciano alquimista que ha realizado la
obra con el Roble unicamente. Partiendo de las cenizas. Este alquimista realizó la obra en 10
días. Y toma la piedra purpura cada tanto tiempo conservandose en excelente salud. Tal es así,
que tuvo problemas legales porque su fecha de nacimiento no concordaba con su aspecto
fisico.

No sabemos si esto es cierto, sólo nos dedicamos a reproducir lo que nos cuenta nuestro
amigo francés.

Ventajas: el carbón de roble es relativamente fácil de obtener. Obtener las sales del mismo es
muy simple con agua de lluvia caliente, dejando reposarla y disolver y luego pasando con un
embudo con algodón a una botella donde se cristalizarán las sales del roble.

Pero no es preciso extraer las sales de las cenizas.

Más no podemos decir, porque actualmente estamos por emprenderla. Y hasta no llegar a un
resultado favorable o no, preferimos no especular más de lo hecho aquí.

5. Vía del Rocío.


Sólo podremos decir esto: MUTUS LIBER.

Adoramos este Libro de Imágenes, pues siempre hemos sido de la idea que nadie, ni
Fulcanelli, ni ningún otro alquimista ha contado la verdad. De hecho, creemos que mientras
más leemos tratados más nos alejamos de la verdad sencilla. Solo trazas pequeñas, ínfimas, en
comparación con la mentira de los tratados.

La experiencia en nuestra vida nos ha enseñado que el que habla mucho no sabe nada, aunque
crea saberlo. Y eso es lo que vemos en los tratados. Mucha palabrería que no conduce a nada
certero. Por eso el dicho: “el que Calla Otorga.”

Sospechamos que el Libro Mudo habla con elocuencia a los que, sin miramientos o
comparación con otras vías y obras, lo ven como si fuera la primera vez. Y lo entienden, así
como lo hemos hecho nosotros. Sin condicionamientos de ninguna clase. Pues es bien claro
que el Libro Mudo lo explica TODO.

Además se asimila al primer tratado de alquimia encontrado: La Tabla Esmeralda. Dado que
en está vía, su madre es la Luna y su padre es el Sol (lo mismo en la del Roble). Y así “se
hacen los milagros de una sola cosa”.

Es muy natural, bien alejada de todo lo químico, arquimico o hiperquimico de las demás vías.
Natura da todo, y natura, sabiamente conduciéndola, lleva a buen término todo.

Y dice el filosofo Wenceslao Lavinius de Moravia: “ Aquel que sepa la manera de usar el
agua y el fuego , conoce ya el verdadero camino que lo conducirá a los más altos secretos de
la naturaleza”

Basilio Valentín dice lo mismo: “ y sin embargo es una sola y misma cosa, absolutamente
común y conocida por todos, nacida de la tierra, cada cual la toma en sus manos y la destina
a cosas vulgares, prefiriendo las cosas de la más alta importancia a las cosas simples y
apenas dignas de ser tomadas en consideración, y esto no es otra cosa que el agua y el fuego
,de donde la tierra engendrada por el encuentro del aire es ahora todavía conservada”

Podríamos decir, una vez más, con certidumbre que la materia común, que tiene tanto el rico
como el pobre, y que llega del cielo para la confección de la piedra no es otra cosa que el
Rocío, el agua celeste. Y en mayo, siendo luna llena, sus propiedades parecerían aumentar. Lo
mismo su sabor.

Desventajas: adquirir un aparato para destilación. Y luego la unión de las sales en lo que
denomino una evolución de la sal al estado de Piedra Filosofal.

Conseguir grandes cantidades de rocío es otro dilema a resolver, más aún cuando se vive en la
ciudad. No es imposible, aunque la encarece. No obstante, esta primavera realizaremos esta
vía esperamos que con rotundo éxito.

6. Vía del Vitriolo.

La menciona Basilio Valentín en sus tratados. Se


utiliza el cobre y la pirita preparados en grandes cantidades en una bañera con agua de lluvia.

Se pueden adquirir, desde luego, sulfato de cobre y sulfato de hierro, pero son de la industria
y por tanto no naturales. Valentín hace hincapié en su color y que debe ser puro tal y como se
encuentran cercanos a las minas.

Aunque la vía no consiste en más que una materia, como muchos mencionan, y que de la
misma es posible extraer los tres principios, ciertamente es necesario de gastos grandes para
confeccionar un destilador enorme que tolere temperaturas excesivas.

Las personas que la emprendieron, entre ellos, Rubellus Petrinus, no pudieron continuar dado
los implementos necesarios para producirla.

Es necesario un destilador, muy grande, de acero inoxidable, altas temperaturas, y el peligro


inminente de que se produzca la salida de un ácido, dado que del vitriolo se confeccionaba en
la antigüedad ácidos.

Desventajas: no es sencillo de preparar el vitriolo. Requiere grandes cantidades de pirita,


calcopirita y eso cuesta dinero. El vitriolo natural es difícil de conseguir. Y requiere gastos de
equipos para el laboratorio, un destilador mandado a hacer para la operación.

Nosotros lo preparamos con sulfatos de la industria, lo pusimos en una retorta de gres para
destilarlo, pero la temperatura es muy excesiva para lograrlo.

No salió ningún humo conteniendo los principios, y el vitriolo colocado quedó amarronado.
Muy difícil de separar de la retorta. Arruinándola casi por completo. No conocemos a nadie
que la esté emprendiendo está vía, quedará delegada a los que tienen acceso a la misma a
través de una buena economía.

Vía del Collectanea Chemica.

Esta vía utiliza el Sulfuro de Plomo como materia de la obra. Está muy bien indicada, y basta
la Galena (sulfuro de plomo) para empezar y terminarla. No requiere de grandes gastos, pero
ciertamente no es una sustancia común, abundantemente extendida.

Y aunque tiene su tóxicidad, se puede preparar tomando ciertas precauciones para no contraer
saturnismo.

Ventajas: el tratado lo describe todo para la obra. La producción de la piedra es verosímil, y


está descripta como nosotros la visualizamos. Es lógico en su descripción de por qué emplea
ese mineral, y porque se emplean minerales, dado que los metales están muertos por la
industria según el autor del Collectanea.

Desventajas: la materia no es sencilla de obtener. Debe ser muy pura. Y para producir el
vapor que se condensará como Mercurio Filosofico es menester una retorta de gres o de acero
que tolere las temperaturas necesarias. Y aún así, me resulta difícil considerar como posible
esa producción de vapor o mercurio, como lo llama el tratado (no es el vulgar, claro).

Antes bien, bajo tostación la galena producirá plomo.

Tampoco está indicada la temperatura. Sólo que debe dársele calor, sin llevarla a la fusión, sin
ingreso de aire, para formar ese vapor que se condensará en mercurio.(?)

Una vez logrado esto el éxito debería de suceder. Pero el manuscrito indica que hay que
avivar, una vez lograda la separación, durante varios meses el compuesto en el matraz. Lo
cual no podemos ni podrémos hacer con fuego vulgar porque carecemos de ello. Y porque no
creemos que sea consecuente con la lógica.
Reflexión:

En lo personal nos inclinamos a operatorias que estén más cercanas a la naturaleza, lejos de
los químicos, ácidos, minerales, y componentes complejos de hallar.

Nos inclinamos a algo alejado de fuegos, hornos, y diversidad de recetas. Algo que deba
evolucionar por si mismo, con el concurso de la naturaleza y la ayuda del alquimista.

De todas las vías que hemos descrito, la vía descrita en el Mutus Liber encierra la verdad en
nuestra opinión. Y a ella nos dedicaremos en esta primavera.

Según opiniones de amigos alquimistas, la Gran Obra no es otra cosa que una evolución de la
sal. Y la sal que se forma como León Verde o Rojo en la vía seca es una transformación de un
compuesto de naturaleza a otro desconocido llamado piedra filosofal

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